En la lección anterior vimos que la batalla del cristiano toma lugar en el alma (en su mente, su voluntad y aun sus emociones). Esto es cierto. Pero si usted quiere experimentar la victoria en esta batalla (crecer en Cristo, formar la espiritualidad en su vida y conseguir la victoria sobre los pecados que le asedian), su cuerpo es la clave. Vemos esta verdad en dos pasajes esta leccion.