Clon. Clones. Réplica de sus imperfecciones. Clon. Clones. Clon. Clones. Réplica de sus imperfecciones. Clon. Clones. Somos clones. Reproducciones. Somos seres fabricados en serie. Diseñados. Patentados. En un mundo en que todo es privado. Numerados. Controlados. Por exceso y por defecto, humanos. Uniformes y uniformados. Despersonalizados. Dispuestos a renunciar a nuestros principios y a nuestra propia identidad. Dispuestos a eliminar cualquier atisbo, o síntoma de personalidad. Clon. Clones. Réplica de sus imperfecciones. Clon. Clones. Clon. Clones. Réplica de sus imperfecciones. Clon. Clones. Adoctrinados en la doctrina de la apariencia. Subordinados al efímero valor que tienen las cosas. Mitad sumisos, mitad atemorizados. En cada caso, más o menos bien domesticados. Dispuestos a renunciar a nuestros principios y a nuestra propia identidad. Dispuestos a claudicar, a convertirnos a su imagen y semejanza. Miramos a través del espejo el reflejo de un espejismo. Miramos a través... Cuando nos dejan ver miramos a través del espejo el reflejo de un espejismo. Cuando nos dejan ver miramos a través del espejo el reflejo de su espejismo. Más altos. Más guapos. Más fuertes, menos inteligentes. Perfectos defectos para el cuerpo y para la mente. Seducidos. Infectados por la ideología de la imagen. Deslumbrados. Dominados por “la era del vacío”. Clon. Clones. Réplica de sus imperfecciones. Clon. Clones. Clon. Clones. Réplica de sus imperfecciones. Clon. Clones. Somos su imagen y semejanza, su entera imagen y semejanza. Cuando nos dejan ver miramos a través del espejo el reflejo de un espejismo. Cuando nos dejan ver miramos a través del espejo el reflejo de su espejismo.