En Africa la mujer aporta entre el 60% y el 80% del trabajo de producción de alimentos, ya sea para consumo en el hogar o para su venta, según estimaciones de la Organización de las Naciones Unidas para la Agricultura y la Alimentación. Las marcas de ropa, a fin de aumentar su cuota de mercado, cambian sus escaparates con frecuencia, realizan diseños que responden a los gustos inmediatos de los consumidores y ofrecen mejores precios. Hasta hace poco la norma en la industria del vestido era de dos a cuatro temporadas de moda al año (coincidiendo con las estaciones), ahora es de seis a ocho. Los minoristas exigen cada vez con más frecuencia la entrega “al momento”, lo que ha reducido los tiempos de producción en un 30 por ciento en los últimos cinco años y genera pedidos más pequeños e imprevisibles, así como costes de transporte aéreo elevados en caso de incumplir los plazos. De este modo, las cadenas de moda ejercen una enorme presión sobre sus proveedores para producir ropa de calidad a menor precio (una fábrica de confección de Tánger, en Marruecos, vende por dos euros a las grandes firmas de moda españolas un pantalón que hace tres años vendía por 3,3). Y más rápido.
LA SANTA REGLA
Inspirado por Dios, San Benito escribió un Reglamento para sus monjes que llamó "La Santa Regla" y que ha sido inspiración para los reglamentos de muchas comunidades religiosas monásticas. Muchos laicos también se comprometen a vivir los aspectos esenciales de esta regla, adaptada a las condiciones de la vocación laica.
La síntesis de la Regla es la frase "Ora et labora" (reza y trabaja), es decir, la vida del monje ha de ser de contemplación y de acción, como nos enseña el Evangelio.
Algunas recomendaciones de San Benito:
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La primera virtud que necesita un religioso (después de la caridad) es la humildad. *
La casa de Dios es para rezar y no para charlar. *
Todo superior debe esforzarse por ser amable como un padre bondadoso. *
El ecónomo o el que administra el dinero no debe humillar a nadie. *
Cada uno debe esforzarse por ser exquisito y agradable en su trato *
Cada comunidad debe ser como una buena familia donde todos se aman *
Evite cada individuo todo lo que sea vulgar. Recuerde lo que decía San Ambrosio: "Portarse con nobleza es una gran virtud". *
El verdadero monje debía ser "no soberbio, no violento, no comilón, no dormilón, no perezoso, no murmurador, no denigrador… sino casto, manso, celoso, humilde, obediente".