Esta sexta grabación del grupo salmantino puede considerarse el punto de inflexión entre lo que fue su primera etapa, de exploración sin un rumbo fijo, y la nueva etapa iniciada con la entrada de Keko Ponte a los mandos del Ableton Live; una etapa en la que han dado rienda suelta a su parte más electrónica. Todos los temas han sido nuevamente grabados en su propio estudio casero, excepto ‘Un artista del hambre’; grabada entre casa y los estudios Ambrosia junto a Bena.