El austriaco Mike Huber nos entrega ya su tercer trabajo en dos años. Un trabajo que confirma la buena dirección que lleva en su viaje hacia el indie-rock de los 90. En esta ocasión con un sonido más cercano a las referencias noise, ha grabado el que sin duda es su mejor y más personal disco hasta la fecha. Tanto a los que lo hayan escuchado antes, como a aquellos que se acerquen a él por primera vez, estoy seguro que les sorprenderá.