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Full text of "Don Quijote [microform]"

^■^W^"»^WPP»PII 



Domingo 16 de Abril de 1893 



BUENOS AIRES -.- 



í/y 



^ IX. Número a" 



En la Capital 



Suaorioión por trimestre adelantado ¡| 1 50 
Número suelto ^^ O 12 



Número atrasado . . . 
Extranjero por on-afio . 



Bn don Qnijota no hay ohtt 
porqus es olvioo dal ParqM. 



Por Tor el oro i la par 
Inoharé fin deMamar. 



Don Quijote ei adlTino] 
J él os traiari el oamino. 



0,20 
12,00 







I 
cáimpafia 



SuBorición por semestre adelantada $ 4 00 
Número suelto ^ ..,,,, ^ 020 

Número atrasado „ 0,40 

Extrafnjero por'ir «6o , . . . , 12,00 



.f.i 



Tengan áUa bO suorioionea 
j abaje lu sokTonolokioi. 

Para QuiJIU>rortei^ 
todo eneMgo es peqnMe. 



T soy tercer de enenigos 
y amigo ie ais amigos. 



Este pertódico se compra pero no se vende 



,¿uMÍción |ioi Mmtítu aiilanUUi 

i . 



h conespondencii i no^n di i-lssoiii ^ Propietario: EDtTARDO sojo í^ idministiuíón lodriguez hU 142 2°. fisi 



OTRO ClV'JfMO 

El cromo <lel Calvario, que publicatM el 1° ilol corriente, ha 
sido agotado á las primeras horas de salir i luz. 

jTreint 1 mil ejemplares agotados ea «Mpos de '¿i horas! 

Kt éxito ha superado á nuestros cálcuta i v esperanzas. 

D spues de a;;otada la edición, han lio 'ido las suscriciones y es- 
toy recibiendo pedidos del cromo que no ; laedu servir. 

íia consecuencia, para demostrar mi' igradeciuiieiito al p.iblico 
en general, para igualar la condición ái I is nuevas suscritores á la 
de los anti)(uus y para corresponder de i gun modo á las entusias- 
tas muestras de simpatías de todos, lie r«i lelto publicar otro cromo, 
■que verá la lu/ pública á Hnes del corj*í4i1 • mes. 

Los suscritores, sin excepción, lu real irán como el ptsado, esto 
es, como un número ordinario, sin auu^ot .o de precio. 

A los que lo compren en las calles de I óapital, les costará vein- 
te centavos y treinta á los que lo solicita i en las provincias y en la 
campana. 

Este nuevo cromo, de género distin!) al anterior, resultará mas 
cuadro que aquél, por lo qu) respecta a| uanto político que hemos 
tomado por base. 

V después de este cromo, vendrán otW «, puesto que la situarion 
que nos domina y que nos apl.ista debtfj ntarse con todos los colo- 
res del risilla. Y aun asi resultará aiij|[*a f¿¡iji>, todo lo que debe 
"*>;kprj«tt 0*. - 



... w.. . ., 
dcbari nta 
» ""«1 ?» 



LA .... DIVINA COMEDIA!. 



Com* ía di ¡ah 
la pant altruii i Km'e duro calU 
lo scendert i' il lalirfrr l'alírui Sttile. 
(Canto XVII, P.ir,ii«o) 

¡Onin amargo es aprended por experiencia propia, lo 
insoportable de la vida politioa, onando se ha llegado al 
pinionlo por medio del firaade y del estado de sitiol 

¡Vagar errante por las cumbres del poder y por sus 
selvas oscuras, al /iia2e del cam-n di noMra vital 



Sapanem js i Ssmib Pavo en posesión de un ejemp'ar 
de la Divina Comedia, tra>lu3Ída p(<r el poeta geatral. 

Y si lleva el consabido ejemplar debido del ala, para 
leerlo ¿ cada paso que dé en su política, resultará un 
paso de comedia cada una de estas digresiones sabrosas. 

MONÓLOGO 

£a efecto, yo fui cívioo del frontón: yo blaniji el tim- 
bre de la elocuencia popular y— lo confieso— creía que 
hablaba con el corazón en la mano. !Pero ¡ayl que los oo- 
rasones políticos son pelotas de Navarra, en manos del 
Zorro, aim onando este jugador, sin cesta, no haya pisa- 
do ni un frontón, ni se haya interesado en las quinielas. 
Aunque ¿qué mejor quiniela que mis cinco ministros? 
Ninguno juega con oesta, es verdad, pero cada cual echa 
mano de lo que tiene mas cerca; el eso agarra un banco, 
el otro un fusil cargado con carbón, un tercero el mapa 
de Us 14 provincia», un cuarto se defiende con los man- 
taos del clero, ó con los platos de la balanza de la justi- 
cia, y un quinto se enfrasca sin comerlo ni beberlj en el 
sumario de la "Básales". ;La "Boaales"! |Ah pueblo, pue- 
blo, si supieras todo lo que no sabes aun del intempesti- 
TJ naufirsgiol ¡Qué entra&ts las del pueblol Siempre 
pien'Mi mal; pero no es eso lo peor, lo peor es que ossi 
tiampre abierta. 

— To.. .. la verdad; oambiaria de política y tomaría 
derecho el camino de la libertad, porque es el únioo que 
conduce á la gloria — y haria mnohas cosas y muy bue- 
nas; entre otras, la restitución i los bancos de lo '■estado 
inlona y utufructttariammte, paro los compromisos. ... 



Cada ves qne pienso en esto, lÁe vM^parecer á Pelele- 
gringo, diciéadome con ceño aJ.fi4rix^"¡Y di yo la gran 
c»ispautda pira esto!"— Y á mi hijo:-^''Fapi, por Dios, 
no trueques los frenos, no olvides que te hicimos tapade- 
ra y no saca-corchos"— y al Zarro, mirarme con aiue- 
llós ojos relampagaeantes y amenizadores, brillando como 
dos i^cuBS del ii fiemo, reoonoentrando en sus pupilas 
toda la rabia que los Monge« y los Sambiioes supieron 
despertar en él, ¡oh! no, no; tiemblo al pensar en todo 
esto y en el Zorro particularmente". — OH O'chi stwi giá 
veder parme". — Fugite pilida sombra — No se figuren 
ustedes que yo estoy sqaí por mi gusto, ni para hacer 
mi Ídem, que sena la felicidad de la pitria; esos deberes 

los oomprendia.. .. ayer cuando atin era cívico; pero 

hoy .... ¡ah! hoy no puedo comprender sino lo que me 
imponen: ya no siento ni ptdeíoo, desde que me embar- 
caron los acuerdistas en esta nave que empezó i nave- 
gir impulsada por el viento del estado de sitio, lo £je: 
naufragaremos todos, todos irremisiblemente, sin encon- 
trar i mano ni una balsa, ni un bote, ni un salva-vida?, 
ni un faro polonio, ni nada. ... ¡Horror! 

¿Y saben ustedes por qué? — Pues voy i revelarlo oon 
franqueza; porque ante la felicidad de la patria y mis 
planea polítioos, está el Zorro: el Zorro, »i; y cuando 
pienso en esto, se me vienen á la memoria aquellos ver- 
sos del Danto, cuando le haoe decir á Virgilio, sin pre- 
sentir á don Bartolo: 

" Or vedi, fijlio, 
trá Beatrice é te é qiiesto muro." 

Y ese Zorro, quiero decir, y ese muro, es infranquea- 
ble —Y yo, en el último período de mi vida, me veo im- 
palsado al abismo .... merecidamente. Yo debí protestar 
del estado de sitio, yo'aeli volver á mi punto de parti- 
da, yo debí comprender que mis escalas fuerzas no eran 
bastantes para luchar contra tanto m'nstruo y contra 
tanta monstruosidad. Creí llevar al paii á un paraíso y 
lo llevo atado de pies y manos al suplicio; quiero evitur- 
le desgraciss y con la mejor intracion lo cargo de penas 
y desin8ib3res; por eso mistifiqué mi política en Santia- 
go; por eso me metí dando, palo de ciego en Corrientes y 
mi prestigio se pierde, y mi nombre se oscurece y mi 
personalidad se anula. 

— Si, me he convencido: yo no sirvo, no tengo ener- 
gía, ni iniciativa: estoy aislado; los juaristas y los mitrís- 
tas me han puesto una venda en los ojos, de la que 
aprieta el Zorro cada vez mu. 

— ¡Horrible situación! — No veo y me ven; y poique 
me ven, me censaran, y me cersuran, pjr^ne empiezan 
á odiarme, y si l'egan á odiarme, moriré de8e^p^rado y 
trndré que testar en fav r del Z.rro ¡Si estará es- 
crito! ' ^^^^ 

EL INFIERNO 



ESllENÁ MACÁNUÜX ~ 

El Zcr'Os el Bwrr, el Pavo, la Girafa, Ya se sabe, Lilai- 
la, Carb'iitUa, juariitas, modemw'aj y etcet?ristM. 

> anui'Á-'-Hay que seguir por aquí, 

iin volver Si vista atrás. 



T 



p.wo— Lo de atrás es.. .. ni busilis. 
CABDON —Adelante ¡voté á San! 
i.iDAii,.*— Yo soy gu'rrero y litro do, 
y fui ministre ademas, 

y oreo que es 'o mejor 

antes que^orir, matar. 
PAVO— Pfro matar si paí», 

ee.. .. una barbaridad. 
zoiiRo -,.Te, je j», je, je, je, j ! 
BLBBo-iJa, ja, ja. j», ja, p, ja! 

oiRAF.t —Si htces algo de provecho, 

nos vas á desprettiñir. 
LiBvii.A -Y nos d'bes 1(. qu» sos. 
CABuiiN— Y nunca les psgarás .... 
BLBtto —No seas pavo^y adelante 
y déjate gobernar, 
y hsz ]ig* coa las prcvncies 
y bien de todos habrás. 
PAVO -Pues yo enüftjo ^ue esas ligas 

tienen múcnoae inmoral 

'<"'»" -;J». je, ie, je, .¡e, je, je! 
ni HKo -¡Ja, ja, ja, ja, ja, ja, ji! 

jiABi'iAM -Nosotros somos del ])ícto 
y turrón nos debes dar. 
MODEBNiSTAs —Y á uosotros, quo á ta h^ 

supimos sacrificar. ,. V, ,* "i 
ETCETiRisTAs -Y á nosotros, hyosúnio«t*"-- 
de don Bsrtolo pspá. 
PAVO -¿Y dónde está el patríotismo? 
" VA SK sadk" —¡Vaya, pavOj acabarás! 
oQu'én es el psis? 
T<'i'os- ¡Nosotros! 

PAMi -¡.Jesús qué barbaridad! 
zonii(i-¡J«,je,je, je,je,je, je! 
lUKuo- Ja,ja,ja,ja,ja, ja, ja! 



Los bancos etiin fundidos, 
por avi»sa voluntad.. .. 
(confusión, gritos, protsEtss, 
y algarabía infernal ■ 
que le i<rpide al auditorio 
ni una palabra escuchar; 
sube de punto el bochinche, 
arrec'a la tem]i»8tad, 
y en medio de aquel barullo 
s' oyen^risas de Satán... > 

-¡Je,je,-je.je,j»,je,je! 

-¡Ja, ja. ja, ja, ja, ja, jal 



zonfti) 

DI BRO 



INTENDENTADAS 



Mucho nos reimos cnondo vio lo luz pública aquella 
fumosa disposición del flaroante intendente, reclamen- 
lamín el disposon de los trompeteros de loi Iramwyas. 

Mucho nos relmcs, porque preveíamos lo que habia de 
'useder: efectivameut^ nsdie hiso caso del célebre de- 
crete; se rió fl públi», se rieron les inspectfres, se rie- 
ron las empresas, se rieron !os cocheros y nos reimos 
todos. 

Jamis intendente alguno fué tan titeado, ni tan justa- 
mente como lo fué en ficha ocañon, el qu« tantas maot- 
uis traía míti-ias en su chola para risa y b^rla de sus 
idfflini'.trsdas. 

Pero dijitnoi: ¿Qné hombre, qué grande hombre, no 
ha t*nido en su vida uaa preocupación trivial? 

¿Ao^MO la preocupa ion nimia, no es en la vida inte- 
lectual, lo que es un lunar rn la vida fisioa? 






I 



\ 



35©K tltit 




EL NAUFRAGIO DE U 



<■..• '". 



/ 




flGIO DE LARUFIALES 



/, 



Lit: j. f(ihai .j//'- T^ificon 158^ "iJ 



^y 



- '/ 



.11» 



DON QUIJPTE 



' |Y ouibtcs lum res hin dado "al trute con la ■triadtd 
de lo« humbrea mas gravea! 

Paei bien; eea nguunentaoion de laa oomatai, aoa pa- 
reaió. ... eao, un luuar, y lunar feo; pero dijimoe:— Si no 
es mu qoe eio .... puede paiar. 

CJmuío á renglón aegoido nos deja ais leoha fireaoa, 6 
sea lia leshe ca i°nte ^iata brdelkar á la "pfterta d« oaida 



Para distar eata medida no ae invooó nincma raaon 
ds peso, ti i de , seio, puea el deoreto prohibitivo eataba 
baaado en que en Parii no van las vaoaa par la calle. 

T en vea de oompaiecer i aquelloa habitantaa por ca- 
recer de un a imento y de un remedio útil jr n eoe a a ri o 
á todas las edades de la vida; no tiene compañón de sai 
ccmpattiotaa y lea quita la leche, los deateta sin impor- 
tar!» un ardita ai la tal medida ponia en peligro tal ooal 
eziütenoia. 

Nada, nada, en Paria no van la* vacas por laa calles, 
puei por ac¿ tampoco deben ir: si se mueren los vecinos, 

?[ue se mueran; morirán con arreglo i la dviliaacion 
ranoesa. 
Segundo punto: segunda intendebtada. 

Y continúan las nimiedades estea&larias y estempo- 
ráneaa. 

Me refiero i la ordenanza sobre pa r ih u elas para llevar 
la carae desde el carro á los puestos, en loa mercadea 

No nos hemos ocupad^ de esto, hasta ahora, porque 
hasta ahora hemos estado embargados por la risa que 
ucs prcdnjo la tal ordenanza 

Calculeu Qstedes que antes del inveitto de las parihue- 
la!), la carne la cargaba un hombre, y del carro iba al 
puísco, de modo que se tocaba una sola sola vez. 

Ahora no, le manos :a mas al tomarla en el carro para 
depositarla en su pa-ihuela y despu's se vuelve á mano- 
sear al dejarla en el paesto. 

Aparte de esto, el estorbo de las parihuelas en los 
mercados, dcude no hay todo el desahogo que fuera de 
desear. 

)¿ basta de parihuelas, pues ccn lo dicho, nuestros leo- 
teres se habrdm formado una idea cabal de eite macana- 
zo, ú tercera iutendentada. 

Pasemos i la cuarta. 

A la sustitución de las canastas que llevaban los ven- 
dolores ambulantes, pnr carritos de mano. 

Q'ie equivale á decj::— "Si antes estábamos mal, aho- 
ra tstamos mucho peer". 

Porque además de convertir á los hombres en bestias 
de carga, nos van á suministrar duplicada ó centuplica- 
da la cantidad de microbios que antes nos suministraban 
ujiudo las cestas. 

Estas podían lavarse todos los dias, pero loa carrito* 
¿ouáudoV 

Y aquella campanilla, que parece decir con au mono- 
RRio y lúgubre somdo: — "Parí el pobre reo qoA eatá <b 
c?pil!a ...." 

Y remontémonos á las alturas para ocupamos del roló. 
Pero no, esta macana es de á folio y mereoe ca p ítulo 
tpavte. 

£n el próximo número nos ocuparemos de ü. 



FELICES PASCUAS 



Revista mi'itar al campamento 
de Santa Catalina ... 
y allí, en el campo, almuerzo suculento; 
y Saenz Pavo, celebra..... la cocina. 

Dfípnex, Aneiros (Monrefior), vestido 
del color purpurino de las áscna% 
muy amable y rendido 
acude á darle al Pavo.. .. buenaa pascuu. 

Hé aqui casi tres sstisíacoicnee, 
qu9 ha digerido el Pavo, 
sin sentir malestar, rctcfftijones, 

ni acedías, ui nada ¡bravo, bravo! 

,C)h dias de ventura, gloria y dicha, 
con re^f uses, revistas y y aalohiohal 

En tanto el mundo sin cesar navega 
por el piélago inmenfo del vacio. 



COSAS DE SANCHO 



.Siempre que se nos pierde algo in<ignificante, no nos 
preocupamos en buscarlo y entoncea para jnstifioar esta 
deüpreficupaoion, colemo* exclamar: 

"Me alegro, no servir para nada....." 

Pongimonoo pues, en el caso, de que al país se le per- 
diese este gobierno ¿qué exolsmaria? 

Uu— ¡Me alegro!— que repercataria en todo el orbe. 

Pero, lo triste, lo fiatal, lo im^p«l)le; 'eapíS'Ntí go- 
bierno, no fe perderá. 

El pais será el perdido en último oaao. 
" Y entonces, el gcbirmo ¿qnú exclamará? 
Ni una pa' a bra: lo * min ia tm » U I»t¿ii poro «,1 Pavn, 

quien llorwá á moco tendido su cambio de 



Maflana eolipse, parcial, de tol, que dorará psoo mu 
de do* hi ras. 

T siempre, edipie total, de falioidad, para la patria 
arnntina. 

£1 cnerpo opaoo entre el sol y la tisnra, •■ la lona. El 
interpneato eatce la patria y ro felioidacL e* otro cuerpo 
opaco; ana carbonera oon un gobiemo adentro. 

£1 edipsa de sol, aará Tiiibla. 

£1 aolipae de la felicidad, *erá..... sennUe aolamente. 

Y ¡M^pable, también, por desgracia. .. ^ . 



Dicen, ain duda por decir algo, que Saena Payo, ha 
embutido en el menaaje al Congreso, aquel manifieato 
que no le permitieron sus ministros, dar á la estampa. 
Oompadesco á los congresales. 
Y dicen también, que alU explica su criterio en San- 
tiago, sn oriterio en Corrientes y sos otros oriteríos pro- 
vinciales. 

No es Saena Pavo de los qne suelen hacemos ver lo 
blanco, negro. 
Que no se hsga ilusiones. , . 

No sirve para el caao. -f- 

Ni sa ministro de guerra, tampoco. :■ [■ ' 

iBl ministro de la guerra! /^ 

Ponto y aparte. , ^. 



t • 



/ 



Ya no se habla de lu próxima renuncia. 

Continuará en el ministerio; en ese ministerio desacor- 
de y maltrecho, pues no hay dos ministros que sean de 
la misma opinión. 

Que al ser posible el acuerdo entre ellos, Carbonil'a 
ya.habria renunciado. j 

Porque su permanencia en el ministerio es .... por sa- 
crificio. Vil "v 

Por sacrificio evitable. V ■ '' 

Cuando se termine el asonto "Rosales* á gusto de to- 
dos, entonces será otra cosa. 

Carbonilla renunciará. 

¡Se habrá agotado su patriotismo! 



En el Bragado, el director de La Opinión, periódico 
adicto á Ya se sabe, lo han tratado di asesinar, después 
de empastelarle la imprenta. 

Al condenar e te hecbo salvas y brutal, csmo lo con- 
denamos, prescindimos de ttdo partidismo. . 

Pero no podemos m?nos de exclamar: 

— "Si ari hace Ya se sabe, con loa que defiendfn fu... . 
p'^litica, [qué no haria oon Dox Quuón, que lo ataca de 
aterpo eñiero\ ,-,,.. / 

Hé aí%aá «tro edipie '-•*= 

Entre la provincia y sn normalidad polítioa progresi- 
va ce ha interpuesto un cnerpo opaco 

Ya se sabe ooal es. Tápense ostedes las narices. 



■•«««MMM 



CANTINELAS 



Yo he venido á gobernar 
por on aonerdo supremo; 
y hoy no gobierno, porque 
se pnxiDJo el deracuerdo. 

Con mis cinco camaradaa 
y el jefe de polipia, 
soy muy capta, en on día, 
de hacer treinta mil pavadaa. 

Ya se sabe ea mi aliado 
y ambos nos queremos bien, 
¿qnién será fumado al postre? 
¿üjI por mi, ó yo por éi? 

' líÍ|loque se derrocó 
por dar á su padre vid% - v 

y es cosa que no se olvida; 
gobernador lo haré yo. 



LANZADAS 



Por ahí snda la nota d«I interventor que operó, con 
SDJenion al criterio e^ecial del gobiemo, en Santiago 
d-i Estero. 

La Naciou y La Prensa, lo rrproducen-integro. 

Es extensiaimo No tenemos noticias de qne haya ha - 
bldo un solo hombro capaa dt leer aquel chorizo inter- 
minable. 

Ni lo hay, ni lo habrá. ~ ~' 

Ni particular ni ofimalmsnta. 

La verdad es que tenia que resaltar muy largo; por- 
que desde que regresó el interventor ha estado escii- 



T ya recordarán ostedes orando regrasó. 



Ya$e sois, %a t* ¿ m i o ya de la txoarsion qn» liso 
á so estibkoiaaianto qa Jiaia. 

Prescindió d» las "'"TíT j de lo* sopaaitoi oonipira- 
doras, que lo reti-nsn ritmpre oon al rsmington prepa- 
rado. 

Y es por.)u« Ya «e múi$^ onaado algo la importa, pr«s< 
cin^a de lo demts. 

Ia qoa mas la ooniitM^ «a lo bus icpottant* para é!. 

Y io oienos ÍBW¿>tanta,«s pagar loi ainoo meass que 
adeada á los peadiíaistu, j jooilados. (Oíboo messsl 

Y p^oo menos á loa javgados y á los maestros de es- 
cuela. 

Paro él y la policía y ka hombres armados, cobrarán 
poatoatmente y ¡quién «ba ai adalantadol 



Algo de teatros 

Gomo qoi'n Wio*:— Oogpémonos de los fUioes y afor- : 
tunados. 

Porque m la épooa ¡««senté, los únicos seres aforto- 
nados y felices son los eoiprasarios de teatros, salvo ra- 
ras excepciones 

Son atortonados, por ^empb: los del favorecido tea- 
tro de la Zarsoela, que oorntan por llenos, todos los diai 
de la semana. 

Y son afbrtu-iadn*, ponne han saMdo reunir un cua- 
dro de artistas intaÜMtsii y maj simpiticos qoe arran 
can aplausos del píbiioo, qna se traducen para los em- 
presario* en pingflM resdiiiuaBto*. 

De igual fortuna gosa el teatro de la Comedia, donde 
otro ooadro completo ds buenoa artistas atrae nomsnsa 
y encogida oonoorr«n'<ia diaiiament*. 

Y lo e* iguahnsnte el e)«gaate teatro de Onrabia en 
donde, en anión de lo* distngnidos actores Ghüé y Pra- 
doy-actúa la eximia aotns Eohevarria; eata e* una eatre- 
lla de vivísimos resplandore* que ae eleva a paao« agi- 
gantados en el cielo del arte, al paso que otra estrel'a 
desciende á «a ocaio. 

En el teatro Nacional, odiünúi captindose jurta y 
merecidamente laa simpstiaa del públioo el conc'enaudo, 
el inspirado, el perfecto ictor, don Jo»é Val é). 

Y basta por hoy. 

De los demás teatros, nos osupanmos otro día, si te- 
nemas tiempo y espacio. 



A última hora nos ll«gan ver.iones sobre la marcha 
oefimtiva del gobiemo. 
A sab*-r; 

Eimiuittro d« relaciones exteriores renonoiará á fin 
de mes. 

£1 del interior espera mejor oportunidad, pero *■• 

para. ^ > 

£1 de coitos, eto , nSSóiará, si vienen otros minis- 
tros que no sean de los inyo*. « 

£1 de hacienda preseitará su renuncia despnes del 
eclipse, oon seguridad. 

Y el de gnerra y marina, no ranondará jamás, así se 
empefien en qne renonoie todos los^nmarios mas ó me- 
nos espinosos. 

¡Y Saens Pavo, cwkbrando (¡cuerdo de mmistrosX 

No poede darse mayor pavada. _^ 



i 



# 



■i . 



-:^ 



Hemos recibido im ejemplar de la Ouia mensual de' 
viajero qoe han publicado recientemente lo* sefiore* Pa- 
blo Ludowig y Piloty. 

Ea muy interesante y contiene datos muy útile* al via- 
jero y al comerciante. 

Le deseamos larga vida y pingues utilidades. 

Asimismo n«mos recibido una extensa carta y on pros- 
pecto de la Oran Ouia Estadística Sud-Americana, diri- 
gida por don Eluardo-Leon Oordon. 

No conooemos el libro y por lo tanto no podemos coa- 
pamos de él, ni recomendarlo al públioo si 'resolta de in- 
terés general. 

Nosotros cuando decimos qoe ona cosa es buena, es 
porque ea buena. 

Pero fin ver la cosa, no podamos, ni.queremoa, ni de- 
bemos hablar. : . 



A la poerU del estado 
de sitio, no hay qoe llamar; 
que há la llave Pelegríngo 
y SaeoB Pavo va á llorar. 



Hé aquí el detalle de lo recaudado para socorrer al ar- 
t'tta desgraciada de que tienm noticia nuestros lecto- 
res: ' 

Tesoro del S Y, 30 pevs— Log. Colon. 30— L'-gia 
Aoaofa, 25— Lou L EtoUe, SS-Log. 1» Argentina, 35 50 
—Un profano, 20— Ua hermano, («alt») 6— L^g. Italia, 
19— lK)g. Libeirl Penaatori. 10— Log. Toleranoia, 20— 



Log Figii D Italia, 16 -Ufa Msmlsa Noflaa, 20-Lwir- 
E«peña 10— Log. Aurora Biserta, 10— Log Ghribaldi, 
10, y on hermmo 5.— Todo lo coal forma un total de 
pesos 289 y 69 oentavos. 



Ttp. Uto. d* 4. mibaa y Hno. Rlnoon IB9 



v>. 



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t'-í-t».. • • y- 



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^■L^.«.flaifc.U.V 



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x ■ . Domingo 23 de Abril de, 18 )3 



En la Capital 



BUENOS AIRES 



IX. Número 36 



f 



Soaorioión por trimestre adelantado I 1 50 
Número suelto. . . . . . 

Nfimero atrasado . . . . . 

Bstianjero por un «fio . < ,' 



Kn don Quijote no hayohi 
porque ei cítíoo del Purqne. 1 



Por Ter el oro i U par 
Inoliari lin i 



Don Quijote ea adÍTÍno 
y 41 of trasari el oaadno. 



^Coutí %. adminijJiacion "^e 11 á 5/!n, ». ::'• 




Campaña 



b 



Bu8orioi¿n por semestre adelantad. $ 4 00 



/•' 



V^; 



Número suelto . . . 

Número atrasado . . 

¿ Extranjero por nn afio 



» 020 
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, 12,00 



Tengas cfp ail luorioionas 
y abaje la^ nbTonoienea. 



Para Quijote portefie 
todo oBoalfe ea paqiefla. 

T soy terror de eneaigoi 
y amigo de ais aBÍ|oa. 



^ujciictoii iioi ífiiií.'lie ailffttntado 



LA COBRESPONDENCIA i NOMBRE DE A. OSSOBId "^ 



E8(é pertódlco «e campra pevo no .se vende 



^ 



Propietario: EDUARDO SOJO 



Ss avi» á niiei>tro8 acrntev, surcri^^orea y no raaetito- 
rM qu> deb»n a Mta AHmiaibt-Kci 'n por pedidoa dé al- 
msnaqnea da^ añf^ actual, aé airvsn reait'r i la mayor 
br-y-dad el raido qnn adtuian, a<4 como también i los 
iuscntore^ nun no i^an fAnova^'o la ■uiorioion tenidodola 
venoi'ia m fin M^rz i próximo' pasado, que para el núme- 
ro próx mo ú abtaa do la renueva, - ae lea inrpeadari 
el enviu <i>-i periodioo. 



OTRO GRUMO 

El cromo •iel Calvario, que" publicamos él t** iltl ' éotrlínti,' ba . 
BÍdo~agotado ala» primeras tiora9.dv«alir á lux, 

¡Treinta mil ejümplares agotado» en ijieaos d« 24 bons! 

Kl éxito ba auperado i rioestroa eilculi's v es^ranzaé. 

Uespuea da agotoda la edición; btn llovido laa auacrícionea y «<- 
toy recibiendo pedidos del cróioa ()ii« no ('Uedu «ervir. 

En consecuencia, para damoatrar nú aKradfcilulanto al, público 
en general; para igualar la condición. do I > nuevoa «uscriloré» á.la 
do los aültguea y paca cofrevpnmier de aLun «i'oijo á las entustas- 
laa niueatraa de auapatiaaüe todoa, be/m^lt* ]W.Mi<;4r:Otro cromo, 
uae verá la lu»púbUua a tioés dui corriente iliea.^' .^ 

i.,08 «uscritorea, sin excepción, lo recibirin como.el pasado, esto 
•s, como un DÚmero i>rd¡i>ario,'sín aumento de precio.. 

A los que lo compren «a las callea de la capital, lea' costará vein- 
te centavos y treinta á loa ijue lo aolicilen en láS provincias y en la 
campaña. 

Ksteiiuevo cromo, de género dislinto al anterior,- nsultará ma* 
cuadro qué a4uél, pório qui respecta al asuntó politico que bemoa 
- tomado por base. , .»" .-■'__ 

Y después dc' este cromo, vendrán otros, puesto que .la sit Lición 
(lUe noa domina y que nos aplavtá debe pintarse con tddoa los colo- 
res del risma. y aan aai íeiulurá siempre /«'«■ío, foflo lo q;ie debe 
eapresari*. 



I CONTRI* ::iONi 

Dime con quién andas y U diré qiiié i fres, dioe nr re- 
frán y i lé á té, que no acmoa ttra ooaa que una mana- 
da di pivor, cuando vamos p^r el mundo de la política, 
capitaneados por otro Pavo, padre y muy sefior aujo. 

Y por ai lo dicho no fuese bastante á dar á nae&troa 
lectores una idea completa de lo de'graoiadoa que ac- 
m >a con este gobierno, aun podemoa citar a*gtmo8 refra- 
nes maa, que vienen aquí tan rodados como anillo al 

dedo. 
"Qaim ai acompaña con un rengo, al finy alpostie 

renguea'^. 

"Qtttm con lobct anda, á aullar ae enseña'^. 

Y otroa j ntroa que me caito para mejor ooa«ion> ó 
para mejor pavo; que aai como la ooadon es asida por 
loa oaMlioa muohaa veoea, aai el Pavo ha «ido asido del 
mooo por el Zorro, en eeta emergencia de unánime y 
et-raa recordación. 

Para que ae tenga una idea aproximada, de lo fatal que 
ea este gobierno, biateoa aaber, amantiaimoa leotorea, 
que el pu-b o, al deapertar, todoa loa diai, ae peraigna 
haciendo la señal de la ama de eate modo: 

"Por la ae&al de Santiago y de Corrientes, de nuestro 
(/oMemo Hbranoe Sefior, Dtoa nueelro; y rfelAomire g««. 
espith-e y dtl hijo y del espíritu Zorro. Amen". 

Dioa miaanoordipao, no se apiada del pueblo creyente 
y paciente, pueato que mantiene sobre sua pedeatales i. 
eeaa eetátuu de carne y de hueso. 

Hay quien, no aabemoa si por aumentar la broma ó la 
ohaoota, dice que to'^oa los miembros del gobierno' ae 
están ocupando en la redacción de múltiples proyeotoa 
que ae pr»-entaran á laa camaraa Ifgialativaa de la na- 
piotti ou ápuoa oportuna. 



JL 



ADMINISTRACIÓN RODBIGDEZ PESA U2 2.° PISO 



Estoa proyeotoa magnoa, son poco maa ó menos, los 
siguientea: 

Liquidación verdad del Banco Na^iional. 

Beaoision del contrato puerto Mamadero. 

Ley electoral, mejor que la actual, para el gobierno. 
Supreaíon dtf la feria aiiual á loa tribunales. 

Quemáaún de un núüon aemanal de loa billetea de 
curso legal 

Liquidación de la Casa de moneda. 

I)eten^on en'el alaa del oro. < ' 

£ntiarro aolemne de la oonstitnoion. .'-;,.; 

Ek^radoa dé la Iglesia y del listado. -> ■ ^. . 

Inatitocion del divcnroio oiviL 

Oonveraion de la moneda iidnoiaria, en el cnrao de... . 
la oonraraaoion. 

&ecoion de uiia estatua ecuestre, de Oelemin, I á laa 
puertea de nn banco «aaiq^pM|C« . 

Adoración dat Zorro por toda la oompafiia'. 

Y apoteoaia final formada por infinidad dé moooa de 
pavo. £n el cenfcrp ae elevará, hadando la rueda, el grsn 
Pavo y el B^no tocando el arpa y él Zorro tocando la 
citara, darán ínaa. brillo y realce á eete onadre final. 

La verdad' ea que tienen muchas ootai que hacer, pero 
que no harán por efecto de las traba* que 1*8 puso el 
aciiwdo. jQue caritmba! ¡Son muchoa á exigir y uno soio 
á contentarl 

— ,Si yo hubiese sabido estol dicen que dioe el Pavo 
cada vea qtie lo abruman con esas exigenoiaa demole- 
doras. 

Pero ai no aabido, ha debido presentirlo y pensar que 
no le hacian el favor de darle el poder por su baila cara 
sino para que pernutiera que ctroa sacasen las sardina» 
de las ascuas. 

Bien claro se lo dijimos entonces, antee del estado de 
sitio y aun después. Qae se lo iban á fumar; que todas 
aquellas adulaciones no llevaban otro móvil que trans- 
tormarlo en gran tapadera de lo pasado; de lo pasado y 
baata, porque bastantes veces lo hemos designado coe 
otro epitato vergonaoso y aaqueroso. 

Pero él no lo oreia y aim ahora es posible que no 
quiera creerlo tampoco, cuando ei primar aüj de su pe 
ríodo, ha semejado en pasadizo por donde han pasado, 
mini tros y ministros »in qué ni para qué porque ningu- 
no ha heobo nada y purque ninguno de eüus tiene talla 
bastante, ni color poiíaoo definido. 

Ya es el tu'' *'^ 1^* ^^ impone un ministro; ya el Zor- 
ro el que le obliga á aceptar un segundo; ya es el Bnno 
el que le smenaza aa nn par de coces ti no admite un 
tercero, ¡qué mas, hasta don Bartolo ha touido oon él 
exigencias al resp;ctol 

'Esbo no ea gjbemar, ni nada; ekto es pasar el tiempo 
en pavadas y na -'a mas. 

Y el hombre es blando |vaya si es blandol Con decir 
que la policioa de Ya se sabe, .es santifioada por él, está 
dicho todo. ~ '-f— — _-__ 



constantemenre 



entre la espada 



mi4mo que si estuviese 
y la pared. 

Hace actos de contrioion, saca fufrzas de flaquoTa,. 

quiere dar vapor á tu voluntad,, y nada, en llegando ' 

el caao de usar de tales virtudes, ceja y se aplana. 

Entre tinto, hé aquí el poire nuestro, que el moder- 
nismo le reza todos los dias: 

"Padre Luestro que estás en el Gobierno, santificado 
sea tu nombre, llévanos i tu reino, hágase por ti. nuestra 
voluntad asi en las urnas como en el cieno.— EL P. A. N. 
nuBítro de oda dia dánosle hoy y siempre; perdona 
nuestras deudas con los bancos a«i como t o -otros no per- 
donamos B¡ al su^sum-corda; no nos dejes oatr en manos 
de los juíoes y líbranos de t<do mal. Amen. 

¿Quieren ustedes mas contrición y mejor intención? 

Yo no; ni tanta. ■■' i 

hMv -,..,-. 



Es una desgracia ser ati, 6CmO «s el pavo. Blandú y 
tierno, cualidades que recomiendan al ave pavo; pero de 
ñiflgtm modo if hombr» idem. — 

Vive en una peéadilia eterna: la pesadilla del itme; 
porque con el mutisuo, el sorrismo, el juarismo y el mo- 
dernismo, á cuyo frente se halla su mismo 14)0, es to 



¿QUÉ HORA ES? 



El reló municipal 
que nos.... .edipa la hora,. ,' 
nos marca del intendente 
la hueca y redonda chola. 

Allá, en »i}ue'ift4 alturas 
parece im rjo de momia, 
e táticb, tríate, muerto; 
de algo que existió, la forma. 

Con la« manecillas blancas 
y su confudon de horas, 
( tra torre de BaLal 
con gran propiedad cor coa. 

Nos Hice que el intendente 
tione aptitudes igno*^as, 
y que f irve para todo 
lo que sea.. .. chirigota. 

Que lo útil y necesario 
aparra con mano airosa, 
y á lo fútil ;e dedica 
con una vehemencia estoica. 

Por meterse en todo, el tal 
pondrá a'gua dia por obra, 
ni sacar agua corriente 
d4i.do él vueltes á la noria. 



La máquina di reló 
la man°ja Carné coló, 
y cuando quiere pararlo 
lo aduerme, < on .... cloroformo. 

Por eao priva á la ciencia 
del medicamento, heroico, 
para que no se lo gasten 
pues él lo preoisa todo. 

|0h reló de las alturaa - 
tú de las gentes asombro, . 
cerebro del intendente - '':.■- 
que es mtre intendentes, «¿nsiiraof 

Dile al ta», Upe té relevé ~=^ 

de un cargo t«n engorro >o, jr: '' 

como es señalar laa horas 
jara . . no vwlai nosotm» _^^_^ 

Que por inú<il, los hombrea 



> 



no fijan en ti sus ojos, 
y nos estafas d tiempo 
pues marcas para tí soloi 



/ 






BON Qttll.^' 







V\<í¡;»,\w\i>^ i!\n\i«\ií. kV^»j.^\'<v*W\W,>a*'si>V\^«.tv.y'^«!^t'i, w\ w 



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\^j\VV¡L\\^*^ ^^M^^U^XV- 










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QtinOTE 





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Ws^w xvv\ík\ NX^V\^S ,^t Ws V\tKvsQi'^exWs^\uM\oi\ts. AA ^\aW 



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^f:-r.^ 



■'■ I •' 



/■ 



DON QUIJOTE 



1 A 



DJU, en fio, al intendente 
que al trabajo arrime •! homb'o, 
y que íii él no wbe mat, 
que (l°je &n puesto á otro. 

ECLIPSES 



¿Qué cuerpo opaco se ballatá interpuesto entre^oada 
minititro y éu rtspeciivo ministerio? 

¿Qué cuerpo opacfóiena interpuesto entre Saenz Pavo 
y la liepública? 

¿Qué cuerpo oi)aco se ba interpuesto entre Ta se sabe 
y la provinoia? 

En el ministerio de hacienda produce la opacidad, un 
tronco muy grande que suele nutrirse con las cartas del 
romero. 

£u el del interior produce los eoliptes casi diarios, un 
planeta conccido coi> el lombre de Cola de Zorro. 

£!n el de justicia y cultos no pueae verse naca, por 
las sotanas que se interponen, y que nos hacen ver todo 
negro. 

En el de relaciones exteriores, hace de \ana al pro- 
tocolo del divortia aqiiarvtn el onal es muy posible qne 
nos deje á Ja de Valencia. 

Y en el ministerio de la guerra y de la naanna, ya 'a- 
b>u ustedes que eL cuerpu tpacu, es el plenario de la 
"Rosales". 

Eatre Saecz Pavo y la Eípúblioa se interponen alter- 
nativamente varios cuerpos opacos. Porque tiene dife- 
rentes lunas en donde reflejar hus destellos granate. 

y ya es uu Ijjuete de sacristía, el astro interpuesto; 
ya es ese otu^me i<>útil, para él, llámalo Contt>tuoioD; 
ya es la voluntad dal Zorru qu) tomando f rma esférica 
sd eleva á la) alturat del poier; y»es el bi|o ó el yer- 
no que antielau vivir eu el éter... palpab'.e; ya ee. .. 
cua'quier C3«a, psrque creo que será capas de eo íp^- 
nualu, hasta una mosca si en ^u rápido vuelo llegase á 
iut^ponerse «>ntre él y nosotroj. 

£n el observatorio de Lá Plata se han descubierto du- 
rante el ec ipse, nosas muy curiosas. 

A través del largo telescopio, llamado Pelelegriogo, y 
que para observar el eclipse fuú trasportado 4 La Plata, 
pudimos tomar los siguientes apuntes. 

Serian las 8 y 10 a. m. cuando el sol empezó á perder 
su redondez: entonces nos parecia que un Manser prodn- 
tia aquella linea negra; despuei, ya eran do*, luego tres, 
mas tarde cuatro y así iban aumeiitando los Manwr, has- 
t\ Hogar por nuebtros cálculos a diea mil. 

A la himple vista, s°gun nos han dicho después algo- 
cas personas que observaban el eclipse valiéndose de vi- 
drios ahumados, solo se veis, (a morada eterna de Ta se 
sabe ilutando en el vacio, é interpuesta Obmo cuerpo opa- 
co ¡7 tan opacol entre el soi y La Plata. 

Era curioso, ^eguu dicen, seguir todos los movimien- 
t'js, pues ansiaban todos ver qué forma proyectaba en el 
sol el asa de la referida vivienda politioa del soberbio 
magnate. 

Pero se quedaron con las ganas, pues el wa no l'egó 
á vislumlpirse. Eatre los obiervadores existía el temur 
de qua,^ sus evoluciones, se desprendiese del cuerpo 
opaco^^ra contenido y cávese como un aerohto sobre 
toda la proviucia y la aplastase. 

Pero no, las penas no se desprenden de las conchas 
espontáneamente. Hay que ejercer siempre cierta vio- 
lencia Impulsiva. 

La perla ds J^a P.ata, ha echado raices ya muy hon- 
das y muy dilatadas para que asi no mas pueda cleipren- 
derse de su concha. . ■ 

Con ella irá hasta la tumba. 

Tales son, á grandes rasgos, los eclipses que hemos 
observado, es decir, los mas principales; porque hay 
otros de mvnos importancia, asi como otros que han de- 
bido producirse y no se han producido. 

Los de caráot°r d'ario, son la felicidad y el progreso 
de la patria. 

¡Ahí Y el de los ladrones de los bancos también. 

SUCEDIDO 

TeLia uu botictiio mny cazurro 
un pacífico turro; 
y tenia sdenás un gallinero 
con que darle sustancia á su puchero. 

J'. ro el burro, pastando, 
toda la huerta se la lué tragando, 
y asi que no hubo nada 
tcnió la disparada. 

Kl zorro, per su parte, una gallina 
/ se oomio, ya ^cida en la cocina, 

y otra y otra después, hasta dar cabo; 
llevándose con él á un pobre pavo 
que lucia de frac y en lontanansa, 
un moco con colores lie esperania. 

Explicaros no creo necesario 
quién (s el boticario. 



COSAS DE SANCHO 

Nada de cloroformo. 

£1 intendente lo ha suprimido; es dedr, ha «pandado 
que M fuprima. 



((Tendrá razón? 

Yeámoslo. 

Bien mirado, el cloroformo es inútil, pero completa- 
mente inútil, para llevar á cabo la amputación de cual- 
quier miembro del cuerpo humano. 

Y si no, díganme ustedes ú Bous biso uso del cloro- 
formo pañfmputar cabezas. 

Si este owiooinio ha precedido á la idea de supresión 
del olOrofoii^o, el intendente está en lo óierto. 

i demás de que conviene que los pacientes vean si los 
médicos se equivocan ó np en el curso de la operación. 

.rV.V,''"^ ';:*•'>;'" •••:•■•'.. 

Pero coma él,jiobtoeiiada incompleto, ha previsto, 
el caso d» la-A tá del dpcpfwmo, y acto seguido ha dis- 
onrrído «> üiodo déxéemplaairlo 

Y por 'etq; ha -:mfúitlacto á los .n>¿(fiúOB que hsgan uso, 
en vea del cloroformo, de los parches porosos, de >as san- 
góaa y de las lavativas, según los casos. 

Es mucho intendente. 

£1 no se ocupara de aquellas necesidades mas sentidas 
por él sufrido vetindario; ét no dará im patio que signifi- 
que solución ó progresa; él no hará iatendent» smo in- 
teidentadas y metná la puta dinde no deba. 



Hasta ahora, en todo lo que se ha metido ha dado 
fia-co. 

Se metió con los cocheros de los tranways y no le hi- 
cieron caso. 

¿Por qué no los cloroformiza? 

Ue metió con los vendedires ambulantes y quedó 
igualmest'' deaairado. 

¿fara qué cirve, pues, el cloroformo? 

Ahora se quiere meter con los médicos y é:tos le van 
á recetar — ya lo verán tuteles — el clon-foi mo. 

Y so ccmprende; porque para hacer lo que hace, vale 
mas qne lo tengamos dormido, que no derpieito. 

Entonces si que pudríamos oeiebiar tina nneva es- 
pecie. 

La del doroformo-inten lente. ■■. .'.'7f 



Eatrt' tanto y ya que ce ha dec' arado f nemigo acérri- 
mo de la cienoi», por lo que respecta ai cloroformo, ¿por 
^ué no deS'iuroformit'i, una puroiou de ramas de ku re- 
partioiun, que están domudasir 

¿Por qué nu da luz a muchos barrios que viven á os- 
curas, pagandd el impueatu de alumbrado? 

¿Por qué, ya qne no provee al afirmado da varias ca- 
llas, no manda barrerlas ya que los vecinos pagan el 
impnesfo de barrí -lo j lunpu za? 

¿ Por qué no nunda que desaparezcan los poaoa del 
adoqninaao de todas las calles, ya que los vecinos han 
pigado lo que por tal servioio les oorreepundia? 



S»'rá que la oueation del eloroformo ee mas importante 
que todo eto y que otras muchas cotaa ma* qse mn 
callo. 

Aunque con-iderada enserio lU personalidad, él no 
debe distánguir entre lo imp rtante y lo tnvial. 

Y lu prueba el qne nii^gua intendente ha hecho, en 
lan poco tiempj como ét, tul tionúmero de macanas. 

Lo dicho: va á ser preciso cltroürmizarlo, para que 
LO vuelva á ocuptrse de a'^uellas cosa* que deben tener- 
le sin nitgtm cuidado, porque puco ó nada le importan. 

Zapatero á tus zapatos, dice el re&an. 

Y Ojalá que tomase al pié de la letra la sentencia que 
dejo eeoriu. 

/ 



CANTARES 

Sa<na Pavo nos dá jaqueca, 
TA SE SABB, medio ambiente, 
cola larga nos da el Zorro, 
cloroformo, el intendente. 

— i 

Para miasmas, La Plata, 
para ratas, Santa Fé, 
para puertos, Manudero, 
para remedio*, Carné, 

Ya DO se barren las calles 
ni ce afirmín ciertos barr'os 
¿si será que el intendente 
está cloroformizado? 

Dos cosas tengo en el alma 
qne me hscen mu<'has oosquillas; 
de Carné las ordenanza», 
y el csrbon de.... Carbonilla. 



LANZADAS 

No hay que olvidar qne el Coogreao, va á haon la 
opoidcion al gobierno. . 

Y será ló^co el Crngreso, ai le propone reflejar la 
opinión púbttoa 



Por oonsignieote, al Pavo ya no le llega el Arao ala 
{duma, con la tal opodoion, por temor de salir del galli- 
nero. 

¡QaUinero, ocn Zorro de por medio! 

Lo aegtmdo triunfará de jo primero. 

Lo de Oaiamaroa va puando ya d» caitafio or curo. 

Para nutrir á tu soldadesca, el gobernador y sos cóm- 
plices echan mano hasta da los bueyes de las carretas. 

El Banoo Provincial no existe; es deoír «xiste, pero 
•in vida; esto es, sin fondos y sin contabilidad. 

El gerente del Banco, es üfiente del gobernador y ea 
ala ves jefe de policía y profesor de la escuela nornaL 

E;eroe tres cargos distintos y residta una sola oalaml- 
dati verdadera. 

¿Dónde está el gobierno regenerador? 

■j|»- 

El sumario de la "Bísales" continúa dorcformisado 
Comprendemos la opo^ioion del intendente al c.orc- 
formo. 

Y con elU me conformo, al menos en este caso espe- 
cial. 



Varios smigrs qne hsn tenido ocasión de viajar ei/el 
vapor "Helio»" nos han hecho los mas grardea elogios 
de ente palacio fli tante. No se sabe que sdmirar- mas en 
él, si el liyo, ei el contort, si el esmerado servio'o; lues 
Pe cree uno tra» paitado a psa« maravilla» de las "Mil y 
una loolies". Aparte de e>to, la kolidtz oe oon»truciion 
del "Helios" lo pone en condiuic nes de resistir lo* n>aa 
recio* temporales; atunentsndo la seguridad á bordo, la 
períoia de los hábiles marinos que 'O diiijen. 

Felioitsinon á las "Mensaieiias Flu»i«le»" por poseer 
esa j'-ys. que mucha* naoione> de Europa le euvioisrán 
ciertamente. 



(Qué Mgoifíca esa caballeriza que se ha construido de 
nueva fátnca en la esquina de Z> balios v Avenida de 
Mayo? 

¿Ef la continuación de las ideadas por el Zorro, el 
Burro y por Pelelegringro? 

Y ratas oirás, ¿qné se hicieron? 

Valiente modo de gastar dinero en pavadas y de es ■ 
tropear con edifí<^'ios que huelen msl, la calln que ros 
propinemos sea la mas bien tenida de la capital. 

Et'eméride. 

Al embarcarse eo el Havre, los resto* del ilnatre ge 
neral San Martin, le hiao los honores de ordenanaa d 
regimiento 113 de Francia, que lo aoompafió hasta abor- 
do de U "ViLarino". 

Asiatieron a acto, todos los representantes de las Be- 
púbboas hi'pano-ameticanas, menos el de Cnile. 



Otra efeméride. 

El la de Abril d^-1890, se celebró el grsn mtehng de 
la Umon Civica 

DespubM kc traccionó. Y os GÍvorLÍad<iM de »u uredo y 
de Kua principios, que enti nue* eondenaiou todos ios vi- 
cios y ledos les viuicsos, hoy, oerpnea de ties años, se 
han trocado en paladines aeoicLdos de kiu adversarios de 
ayer 

No*, tros estamos donde estábamos. ,_ ^_ .. 

i el país con nosotros, tufnenao y llorando. 

•«»■ 
Sun tantas y tan repetidas las buenas referenciss que 
nos dan personas de reconocida seriedad respecto de la 
Cancha Mureno, que estamo* animado* á convertirnos 
en espectadores asiduos de ese centro de recreo: tanto 
mas anünadoB cnanto que nos consta positivamente que 
ali no nay sport, m lUego alguno que pueda rf^ft^^ f inte- 
reses materiale* ni morales. 



Hemos recibido un ejemplar de La Guerra Futura, li- 
bro smeno, interesante é iiistructivo, ai par qoe de reoo- 
nocid» oportunidad, fiínudo por don Pacifico Manser. 

E-te hbro, creemos que ha kido leidu y atm uomeota- 
do por *l general Matuñiin 

Y creemos recordar que bien comentado, esto es, en 
sentido favorable al autor. 

Si efeuuvamente es akl, nos alegramos mucho, de que 
una vez, por lo menos, se ha>len de acuerdo las opinio- 
nes del general Mansula con las nuestras. 

El libro, merece después de todo, un aplauso tmánime 
y general. 

Fedcitamo* al eximio autor qne se encubre con el seu- 
dónimo. 



Y hemos recibido además: 

Un retrato del presidente de la Bepúblioa, grabado 
por el incomparable Stmnz, que resulta, como trabejo, 
ana obra de arte. 

Datos pcindpales del eclipse de sol, publicado* por «1 
observatorio de La Plata. 

Y un interesante folleto, titulado "La Proiucdrn Ar- 
gentina on 1892 por Dimas Helgnera". 



;*,/-.ií..;v 



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Ttp. Uto. do 4. RlbM 7 800. RloooD IBt 



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.111 I IILlpipi 



Domingo 3U Je Abril de 1893 



BUENOS AIRES 



IX. Número 'A~ 



En la Capital 



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mm^Q SUELTO 20^CETS. 

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■ ■« 

En don Quiiote no hay ohtrqu» 
porque ei cítíco del Farqtt^_ 



uyotc 






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Por Tor 
Inohari 



el oro i U par ? 

lin deioanaar. Ij 



Don Quijote es adivino 
y él 08 trazará el camino/ 



^oinJ 'íc nilmliiiMim-iini it 11 á 



I 11. m. 



LA CORRESPONDENCIA i NOMJJRE DE A. OSSORIO ^ 



'íi 







Campaña 
NÚMERO SUELTO 30 CETS. 



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Tengan oien bU iniorioionM 
y abajo laa tnltTaiioionM. 



Para QnijoU portafie 
Ude enenigo aa pafaoB». 



T soy tenyr de enemigos 
y amigo 4k mis amigos. 



m^'m^^^ 



Este periódico scZeomprn pevú no ge vende 



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ihc (iJpíiiiiIdJo 



Propietario: EDUARDO SOJO 



"i ADMINISTRACIÓN RODRÍGUEZ PESA U2 2. PISO 



LA INQUISICIÓN 



Si los errores, en polítio», fu^:en efcollos djnde se 
rompieran el cráneo los que los iometen, en vez de ser 
abismos de psrdicitn psra los qte viven espsraiízidos 
en la iiifa'Midad de los pontifyes d^ la democracia, ni el 
Zorro no 1 hubiese legado un liarro; ni el Barro nos hu- 
biese traido una revolución; ni larevoluoion un déspota; 
ni el oé.pjta ua estado de sitio transitorio; ni el estado 
de sitio transitorio nos hubiese sumergido á psrpetuidad 
en un Estado de Pavo, impjsible; ui este estado de pavo, 
imposible de todo punto, puede ofrecernos, al fin de su 
camino, otra coia que no tea ¿eaetperacion y muerte; 
llanto y dolor; martirio par» eV cuerpD y oondenaoion 
para el alma, la inquisición. . 

tQué donde esti Is ÍEq.;úáicV3«iliJi; ;-i« hibitos, eti sus 
afinidades, en su» creencias, en su apego i las tradicio 
nea ulteamontsnas y en que, p.rque todaí estas cosa» 
que son ramas de nn mi»mo Uonoo, los tienen á ¿1 y 
i 8U8 muiiítroi atad^ de piéi y manos, sometidos al po- 
der oleiioal, á la influencia saoriataneíoa de fin del siglo- 

Y íi todavia no hemos sentido, ñagelar nuestros cuer- 
po* materialmtnte; ai aun no peroioimos el chisporro- 
teo ni las lUmaí de hw hoguera», ávidas de íéree incoen 
tes; si aun lo» tormentos ae la cuña, del aspa, de U 
sus'penbiott, de la rueda y otros, no han sido estableaidos 
con arreglo á la ríencia moderna del oscurantismo, es 
porque no tienen todo el poder de su impottmoia, todo el 
heroísmo de su cobardía y porque oreen— y oreen bien- 
que bastante t jrmento «uíirimos, al tener necesidad de 

hoporUirlos. 

Pero desde 18S0, bastóla fecha, la República Argeti- 
tina ha etUdo «ufnendo el horroroso tormento del ages, 
pues gota á goU y chorro á choiro, empelaron ayer y 
oontiuúan hoy, lloviendo sobre su hermoso roitro las di- 
ficienoias, las mistilioaciones, los eirore», y cuantos hcr- 
rores tlsgelos y monstru Deidades tienen cibida en men- 
ta inhuman». 

■Qaé dónde esti la inquUicion! no de sus claustics 
noa llev*, de la ruina del Banco Nicional ¿la casa de 
Barriga B.tnes en Inglaterra; otro de sus antros nos 
omiuoiri por, entregas montañas de escombros délos 
bincTS libres, al cautiverio d?l fraude y del clandeiti- 
nismo; eu otro agoniía el crédito, er otro muere la in- 
dustria- m*8 allá se toitura al comercio, se amordsaa á 
la prensa, se anula el derecho de r.union, y se h*3e ta- 
bla rasa de la conhtituoion y del derecho de la libre emi- 
sion del voto al ciudadano jaciñoo yhonrado. 



CANTARES ALECRKS 

-T-ianes hiabre ciuda dano 



y pan y pavo me piief ; 
yo no tengí psu que dar 
y el pavo uo es d'gerible. 

Di ind'g'ítion de papal 
han t'allecidT trps banco»; 
de indigertion de g biwn) 
vamM sintiendo el empacho. 



Celemín. ... orpade J..uc», 

Pelegringo .Jockey clásico, 

ZoTtn viejo... . augurio triste, 
y el Pavo... . ¡vaya que cuatro! 

I ' is patentes de lecheros 
ambuUntei se han vendido; 
Carné, veta el usufniato : 
¿in dónde estaTos por (!-iato? 

El d'a que yo Uíci - 
diz que dijo el m8y,.>rdomo: 
— "Ea cuanto venga Carré 
se aosbarí el clorolirmo*'. 



Si yo me musro nigua dia 

no coma • "pi^jj.iJlItí; 

pu's poiié, de^purs de muerto, 

el llegarte á aborrecer. 



/ 



1. ■;, 
-'.' '-I 




Jí^Sl': CAO CoEMÓcniTo ii) 

Bu-in amigo él, ezcep iunal ar.i-.tii ¿1, consecuente con 
todo lo que signifique progreso, revo'ucicn de ideas y 
lucha contra absurdos del pasado; eatas cualidadea haoen 
de Cao un artista simpático hasta la parad d^ enfrente y 
mu''ho mas. 

Si por su pUria pertenece a\ mundo, por su cuna ea 
andaluz del Pouiecte i muchísima honra 

La veía ffiíjie que encabeza nttas lin-as es la demos- 
tración mas i la vi'ta de que si la cara e« el espejo del 
alma, Demócrito 11 por sus rasgos fisouMiiioos esun tra- 
(uato del cé'ebre pintor Pablo Kubens, m'^tido i reviste- 
ro d« toros. 

Como algouoe padÍTan creer que el retrato esté rfti- 
caio pDr maao am'ga, bueno sert copia- las aeñír parti- 
oulsr's que de Pepe Cao se consignan eu su pasaporta, 
el cual dice a^ií 

E-tstora, 30 sños ccmo Cri to). 

N4rii, pcb'ad». 

Btrba, cincí p:éj y tres pu'gadaa. 

Bxsa, sguü'üa. 

Pelo, de carmín. 



Edad, en sortijilla". 

Seflis partisulares: duerme mas que un lirou y se ne- 
cesita Dios y ayuda para haoerle sa' ir del lecho. Es un 
rspiritu y lo prueba lo siguiente: 

Su única flaqueza es ... la falta de carnes, pues se po- 
dría bsñar o<^modamente en él ciiion de un fusil. 

¿Qaieren ustedes mas espiritualidad? 

Pues, si Si- ñor: es inopaz de negociar con su talento 
artístico, claudicando délos idea'.es que defienden lo i 
hombres de bien contra loa aitrapaa enemig is del pue- 
blo argentino. Peca d« metaílúoo, por eso no ha echado 
fama, por eso no está platudo y no porque no se le pre- 
s^ntas'-n diublos tenttdore», pues TA SE SABE <|ue 
hubo ofer'as por mas de tronta monedas para que se 
les pasase coa armas, lápices y bagajes. 

La tentación fui rechazada: me compl*z2o en consig- 
nar eite rasgo de delicadeza y digoidal del hombre que 
quedó al frente de e^ta pablioaolon representando al que 
esto eaoribe. y me t%ú»f%S'''-^ ^'' elaooioa, puea atándo- 
I le solo los lazT'S de la imistad y el compafieritmo, co 
conmovieron al oarioaturista Gao, ni dádivas ni apena- 
xas d^ los enemigos delajiltria, portándose el artista 
como leal caballero y c^mo amigo del alma de quien no 
podia ofrecerle ni la vijésima parte que esos ( 'resos en- 
riquecidos por el fraude y la rapiña de los bíneos ofi- 
úialea. 

Lástima grande que sea tan dormilón I lemócrito 1 1 y 
que pierda la oportunidad de ganar mucha p'ata por de- 
Ju* en el sueño de los justos tantas obras de arte como 
le encomien ian los que conooen lUi relevantes méritos, 
l'ara él, la tnejor obra de arte es "i.i vida es sue- 
ño--, puesta en práctica por espacio de siete dias < on 
siete noches. 

El dia que le oheican un colchón de muelles, un di- 
ván ó un catre por oua'qoier trabsjo suyo, lo aceptará 
con mas regocijo <]ue el oro al que mae<tra tal desden. 

A posar de lo dicho, nunca jaiuis ii'yojxre.a en los 
dos sños que lleva ilustrando el Don Qi i.ujtk, para cum- 
p'ir tal misión. Sa láp'z bien despierto, fustigiS on saña, 
oon rabia y mala intención por lo cual le reconoce para 
ahora y para slampre en ¡a sátira, como hijo a<lo|>tivo 
<u m^jor amigo 

Eíii ARDO .Sü.jo {Vtmóoriio,. 



UN DEMÓCRATA Y UN SAI 510 



La demoorái ia, time como la n i'isica, carácter de uní- 
versa'idtd, sin tener oomo ésta, sus marchas fúnebres. 

La democracia ha de extender ^n dia no lejano, su 
manto bienhechor, por toda la redondez de la tierra, á 
donde el aol lleva con 'us rayos de oro la hoz de la vida 
y la sensación de la armonía material. 

Por e'a razón, los demócratas que nos hallamos espar- 
cidos por los c nfices del globo, débemenos, por el ranM 
vinculo de la causa, la propagtnda mutua. Y hi sbi 
que p~r eso rendimos tribnto de admiración á la demo- 
cracia francesa que sin vacilaciones de ningún género 
ha llevado i cabo ua^ieto de lusticia tal, que jamás se 
bubieae reaUzado en los dominios de las viejas tradi- 
ciones 

Y hé aqui porqne, hoy, rendimos tributo de admira- 
oion también, al consecuente demócrata español doctor 
José E^querdo, quien á pesar de los vicios orgánicos del 
régim«>n que expira, en la vierja cuanto querida Espina, 
ha salido elegido diputado nadonal por el iufragio de 
•27 W) republicanos. 

Pero E >querdo, a-iemás de ser una eminencia política, 
es una eminencia ci>nt'hoa y (iolooado pir su labiduiii 
m el pináculo de la gloria, céiebre alienista creyó de su 
daber, elevar á la deagraoia un monomento, donde prao- 



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' l'^Hl' P,»"' ' IP'" w 



DON DUIJOT 







í'.' J: /f/Aa* y //'■' /{¡0caii J5Í 



..^\ 1 v/vv^:,^/ A<z"i,'; 



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miJOTE 




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DON QUIJOTE 



Av. 



tio»r el bien, que monumento m el manioomio que i iu* 
espenams levantó en las iLmediacionea de c;*r»banchel, 
pueblo tituado á oort» dUtanoi» de la capital de España. 

Puea bien, el 19 de Mmzo pasado, el hombre de cien- 
cia, no el hombre polltioo, caUbró uaa fieeta onomáitio» 
en el referido estableoimiento, reaoiendo ámi toém maa 
de tresoientoí amigos. , . j 

Torrentes de Iuí eléotrica inundaban todoe-los depar- 
tamentos; músioaj delioiosai llenaban el ambiente de no- 
tas armóaicas y la Raltnteri» exiuitita del doctor Es- 
querdo y de su apreoiabflí'im» familia no tuvo limites 
para hacer los honores de la cas» n, j -j 

Todos los periódicos que hemos recibido de Madnd, 
describen la tiesta en termino» efuávos de admiramon, 
tan elevados como justos, y al haoer la desonpoion del 
bello sexo, se ocupan de la señora de nuejtro director on 
términos que no repetiremos, por no ofender su delicada 
modeitia, y que ocupaba la presidencia de la mesa de 

Lo mas notable de esta fiesta faé, que no hubo brin- 
dis y que no se hab'.ó una sola palabra de política, cosas 
ambas que sirvieron de tema al señor E«jaerdo, caaiMO 
•1 finalizar el banquete se creyó en el deber de d*r !*■ 
gradas á los aústentes, »nun sentido y eloonsnte di»- 
curso, como ¿1 solo sabe hacerlo, oimo todos loa so f os. 

Eeoib», pues, nuestra humilde felicitación, que no por 
llegarle de tan lejanas regiones deian de ser tan since- 
ras, como las que haya recibido verbalmente de sus ver- 
daderos y constantes amgos y admiradores. 



CUESTIÓN ZOOLÓGICA 

Hubo un tiempo en que el Gobierno 
era, según voces, malo, 
y en que el pueblo, harto de palo, 
estaba dado al infísrao. 

Guando no pado ag^ntar 
dijo: ¡Fuera ya eea gente!.. .. 
Se hizo el cambio consiguiente 

y otra vek ¡vuelta á empesarl 

lAhcra ¿i que va de veras, 
estB es lU' gobierno justol 
Sucedieron al disgusto 
esperaiias lisonjeras. 

jQuÁesperamaíDeotipáon 
que con Á aaierdo avansal .... 
¡Cuando es larga la espera&aa 
se hace desesperaoionl 

Y tíi pueb o desengañado 
exclamó: ¡ya falta poco! 
¡Y en verdad que no era mooo 
de pavo lo que ha llegado! 

Patriarca de pantimima, 
prud*ut<> por vocación, 
tanto que, 4 cualquier cnaation, 
se le 'n*ne el mundo encima. 

Inútil, como no hay dos, 
prometió mucho y en vano, 
pwo ¡eso si! es buen cristiano 
y temeroso de Dios. 

Quiere que sean faotihlea . . 
sus planes ( ¡alma bmdita!) 
y le resa á Santa Bita, 
abogada de imposibles. 

Espera del Dios oír mente 

la eterna felicidad 

y él mismo rs la eternidad, 
en forma de presidente, 

Pues un sabio autcrizado 
que psicología enseña, 
afirmaba que era Peña 
Matusalem tragmigrado. 

Sin voluntad, indíciso, 
de sus ministros juguete, 
pone al país eh un l9r>te. 
y el oro en el quinto piso. 

Estamos, pues, como ayer, 
ó peor, sin ninguna duda, 
y ti Dios no noa ayuda 
no sé que va i suceder. 

Y la rasen, á f¿ mia, 
con interés he buscado, 
bailándola en un tratado 
completo de acologla. 

Sa autor, de mucho renombre, 
dice en el texto, i su me do: 
"Los animales en todo 
son inferiores al hombre", 

Y creo que nuestros males 
ge podrían remediar, 

si entraran á gobenar 
hombres, en vea de anímale*. 
Porque, según yo discurro, 
nada se remedia al cabo, 
habiendo elfgido nn j/Ovo, 
después de echar i aquel htmL. 



Da squellos ataques diarios que du-aron mas de dos 
meses, dirigidos por La Prensa, al jefe de aquella repar- 
tición señor Üroño. 

Ya se ha parado un verano, 
•iu ver fruto, ni retoño. ,. •; • 

¿Si se paiará el otoño, ■ ; • \ 

■ y puan el tiempo en vand¡|' ..' . 
. híasta que le pase oíoño? ' . ,;*'♦.':-. 



Ya era tifmpo de saber algo. 

Digo: oreo que el país, tiene derecho i sab^r qué hay 
de sus (ierras y de sos colonias. 
En una palabra, ¡^ué hay en aquella reparticionl 
Sépase de una ves por todas y sepamos á qaé atener- 
nos. > 
PorquQ ya era tiempo de saber algo. 

Algo que por algo, callo, • , 

dando treguas i mi a&n. 
Si como dice el refrán: 
¿Será peor menéaUo? 

• ■ " '■ 

De lo que p«sa en la liquidación del que fué Banco 
Nacional, también tenemos curiosidad de saber algo. 

Parece impotible que en el siglo de las luces, vivamos 
tan á Of cura^. 

Aunque, como el siglo toca i su fin, las luces van lin- 
guideciendo poquito A poco, hatta que nos quedemos 
Todos oon las caras foscas 
mustios, sin fé, ni euieranza, 
bailando una oontrsdanaa 
final, sin lúe y sin moscas. 

• ■ 

Con r'specto al sumario de la- "Kosales* estamos, por 
el momento, tranquile s. 

Porque ha vuelto i poder del señor fiscal Lowry y 
suDonemos que lo babri revisado fr-ja por foja. 

Esti pues, en buenas manos, y h»y que esperar un 
fallo arreglado á justicia. 

Acábese del "Jlosales" 
el expediente incoado, 
dejando por siempre á un lado 
cardos, espinas, zarzales. 



LANZAD AS 



El 26 de Marco pasado, "Esjo un cielo espléndido, ve- 
rificó el pueblo repnblirano de Madrid, una fiesta expan- 
siva en la prsdera de San Isidro. 

A estar á lo que dicen loa periódicos monárquicos, la 
cononrrenoia puaba de 75.000 almai. 

Puede calcularse, pues, que habría el doble. 

Ya no d^be decirse:— "AHios M%drid, que t<> queda* 
sin gente", sino: — "Adiós Madrid, que te s(b evaporieatk 
los monárquicos". 

Nuestro querido hermano Don Quijote, de Madrid, 
ocupó su puesto, recibiendo ovasicnes continuas del pue- 
blo entusiasmado. 

No podemos menos de encrgulleoeruos al recibir tan 
cara* muestras de simpatía. 



, COSAS DE SANCHO 

Ya nadie se acuerda de aquello ds la oficina de tie: 



ras. 



No obstante h^ber el Concejo deliberante derogado la 
ordesanxa prohibiendo la venta de leche á los tamberos, 
el intendente municipal ha interpuesto su veto. 

Y los lecheros están que rabian. 

No sabemos st al Concejo le pasará lo propio. 

Pero es que ademái, hay otra cosa .... además. 

Y es que la ( ticina de patentes empecé á vender pa- 
tentes á lechero* smbulantes. 

Y... . ambulantes y todo, se qi-edaron fin poder hacer 
uso de la patente. 

No diremos que han sido estafados los lecheros, pero 
¡qué diremos! 

Lo que dicea los folletines: — Se continuará. 

De la fecha de este número, á la aportura del Congre- 
so, con arreglo á oorstitucion, no hay mas que un paso. 

Pero no sé por qué, me temo, que este año andaremos 
algunos mas. 

De todos modos, para andar como aoduvimo* el sfio 
pasado, mas no* valdiia el estarEos quietos sin hacer 
nada. 

Sin embargo, sin saber p3r qué, me temo que este 
año vamos á ver cesas.. .. 

¡Si siquiera viésemos la desapsrioion del Pavo, de la 
eccema polítical 

De la escrna política nada mas. 

Porque cmo pavo y como político, está maa, para al- 
iaren conserva, que para estar donde ectíL . . 

Los tratadistas de gecgrafía no ee atreven á determi- 
nar los limites de las repúblicas Argentina y de Cbi^e. 

De modo que les datos que se han ettado enseñando 
en las escuelas por espacio de doce años, son falso*, &1- 
sisimos. 

Pne* han hecho mal, muy mal; porgue ¿qué les hubie- 



ra costado el decir:— "Los limites de smba* repúblicas 
estriban en el muana aquarum ó en el dilatoria diplomt- 
ticurum? 

Al ocupamos de estos limitas sin límite, fia saber por 
qué, se nos viene á la memoria aquellos versos seuten- 
oiosos, - 

(_^ No liento que mi hijo pierda, 
■ \ alno qu^ busque» él desqmté. 
' ^ '. 

Se nos asegura que 'a empresa de Trant^t's deYi- 
Ualocgo y C«, ha puesto á diipOM^on del ministro de 
hacienda, , Wos los medios da locomoción qu« posee, 
para ooiduoir al Congreso su* planes rentí tioo-fiaanoie- 
ros. r 

La trasladon de estos retios mortales durará un me* 
por lómanos 

¡Paz «n su tumbal 

En antesalas de la casa de Eozas: 

— Dígale á S. £. que mañana se celebran las cuarenta 
horas en laoapilla da la Agonía; que deje todo y que no 
falte, se ganará 300.000 indulgencias. 

£u la saoristia: 

— ¿Por qué no baja el oro? ¿Qoé hacen los ministros 
sin venir á haoer el coro d« vrofundiK en torno nuestro? 
La patria se hunde si no toman nuestros consejos. ¡Al 
pulpito! bé ahí el grito de libertad. ¡A las urnas! hé ahi 
el grito de perdicicn. 

Ora pro-nobis. 

—¿En dónde está el intendente 
pnes tengo que hablarle un poco? 
. — Está vetuido al Concejo 
ó enterrando el cloroformo. 

Nolacúmioa: 

Y nota cómica del orle católico. 

La monarquía española goza por ley, la alta prerroga- 
tiva de ser humana una 7ez cada año. 

El Jueves Santo, la r^ina salva de la pana de mueits 
á varios reos. 

Pues al saber el obispo de Lérida, que ettre las cau- 
sas propuesta* para al v%a de tan a ta prerrogativa, se 
ha'laba la de uo pobre loco, que falto de razón, mató á 
uu cura, le faltó tiempo para telegrafiar al gobierno, pi- 
diendo que no fuera exceptuado de 'a pena de muerte, el 
loco. 

¡Esta es una mitra dd orbe católico! 

¡Qué apego á la justicia, cuando ésta mata! 

La naridad cristiana y el amor al próximo estarán 

topra la mitra, poi^us.... Mta..... caret 

Esto* Uicanü» • ejempll* de la influencia ol> rical nos 
llevarán á... 

¡Líbranos Señor de todo malí 

Yate sobe anda medio alicaido y un* escondido que 
nunca, en el antro mannab'e que le sirve de niorada. 

Allí encerrado, no qnirre oír lo/s eocs d«l modernismo, 
psrtido de macana qU' él formó, siu preveer llegaría un 
día en que éste lo desformara á él. 

¡Calculen ustedes que el m^derniemo le impon*) la li- 
bre elección para gobernador de la provincia! 

Y es precisamente lo que él uo quiere, por mas que 
parezca un oontrawt<tido. ) 

Porque el candidato para gubernsdor, no es otro que 
aquel que inventó él para presidente de la Kepública. 

,0h poder de las contradi 'iones! 

Lo que pueden las sinrazones. .' 



5f^:> 



Artistas notable4 y simpático-: 
En la Com<HÜa, la aeñora G ir cía. 
Eu la Zarzu«la, la seii^rita A-anaz. 
El Oarubia la señora Echeviirria. 
En el Nacional el emiaeat? Valles. 

Absalon, Ltscano y Villar. 

Tre* senadores por Santiago. 

¿Qui^n tnuofará? 

Al primero lo apadrina'á el Zorro, que se h«rá elegir 
primer vicepresidente del Senado; á los segundos, el doc- 
tor Crespo. 

Absalon se las promete muy felices. 

Y yo lo tiento. 

Lo siento, porque sienlo suyo el triunfo será nuestra 
la deegracia. 

Pto no hay mas remedio. 

Paciencia. 

- <ti> 

La cromo-litografia que tenemos el honcr de ofrecer 
hoy á nuestrcs consecuentes y a» id ucii, es el mejor elo 
gio que se puede haoer ante el público, del ef tableci- 
miento que dirigen loa inteligentes y hábiles artistas, se- 
ñores J. Ribas y Hno., Rincón 15.S 

AdeTués, hablan en su elogio, luestra oou'e uenoia 
de tanto* añ «, hija legít.ima de la esmerada labor de los 
Ribas; la enorme clientda qui se multiplica diariamen- 
te, oblígfaidoles á ensanchar fus talleres y á aom^ntar 
SU4 má'^uicas; y en una pa'abra, su arte, tu méto:io, su 
perfección y su puntutlidad, asi como su mcd stla y la 
ifubilidad que presiden todis sus actos, hacen de J. Ri- 
bas y HbO. unos aitjtas muy j-exmendables ba^o cual- 
quier punto de vista que se loa oonñHere. 

Tly. Uto. (toJ. RUm»7 Hno. KlBMB I6t 



Jf^* 






' '^W "I' 



Domingo 7 de Mayo de 18Í 3 



En la Capital 



Oudorición por trimestre adelantado i 1 ÓO 



Número suelto. .... 
Número atrasado .... 
Sztianjero por un año , . 



Xa don Qoiiota no hay oharqn i 
vorqna oi oItIoo dal Parquo. 



Por Tor el oro á la fU 
taaharé ain deacanaar. 



Don Quijote es adivino . 
j él 01 tratará el caminoT" 



^iJtao oe íuimiTlijtiacion % 11 á 3 i. m 




ÉM 



4_J1 



IX. Número 38 



0,12 

0,20 

12,00 



Campaña 



Stuoridón por tamestre adelantado $ 4.00 

NAdtaro analto « 

Ndoiaio atnavlo 

Eztnttjaio poír on kBo . ¡ , 



» 020 
. 0,40 
. 18,00 



f «Bf u tUn BÜ inaorioiaMi 

j akt|« m sabTraoionat. 



Para Qvlieta porUI* 
Udo «Miügo aa f tfiaflCí 



T ao7 terror de eneBigoa 
j amigo da sis amigM. 



LA CORRESPONDENCIA Á NOMBI : 



urRA alegría 



Otro cromo te preparo ¡oh públií j querido y conse- 
cuente! otro cromo para que tenga < smpensacioh tu pa- 
ladar político saturado de esc saboi á pavo amargo tan 
subido. Porque no sabiendo que 
conmocionarte, se ha subido á loj 
echar las campanas á vuelo. Pero, n 
te sinsabores y yo procurando endu ¡arte el paladar. El 
te cuesta muchos miles de pesos y yo solo te obligo á 
un dispendio modesto de 20 centava- 

Y este cromo va á superar á todi 
lo verás; la mar sin balsas y sin i 



^uíciicion pi itmtAu ailefuiitoJo 



Este periódico se com m pero no selvende 



DEA. OSSOBIO ^ 



Oí 



Propiciarlo: ED 



MAS 



hacer el pavo para 
campanarios para 
por esas; el dándo- 



Costará como los cromos antcrioi s. 



los anteriores, ya 
ácanas. 




AL VUELO LAS CAMPANAS 



¿Qüc significa eso rcpiquótéo de c;|mpanas, tan gene- 
ral? 

¿.Se ha decretado lá separación do la Iglesia y del Es- 
tado, y al verse libro la primera de la tutela del segim- 
do celebra su victoria por todo lo alto, cantando sus 
glorias con esas lenguas de bronca que lo mismo sir- 
ven para un barrido que para un frcg'ado, puesto que lo 
mismo biilan por los vivos que por los muertos? 
' El (jobierno ha oido campana^ y no sabe adonde. 

L;is campanas que molestaron al vecindario con sus 
ecos inoportunos cumplían una orden del presidente de 
la República. 

Al simple anuncio de que en Chilo se han firmado los 
preliminares para las bases del contrato, á discutirse, de 
delimitación con la República vecina, se han echado á 
volar el gobierno y las campanas. 

Pero ¿por qué no se ha regocijado el pueblo y ha vo- 
lado; al col r de .'« c"m¡ja>ias á la casa del presidente? 

Pues porque está cansado de pavadas, vulgo enga- 
rtos; porque no conoce el interior del pastel que está á 
punto de servirse y porque igfnora s. las campanas can- 
tan himnos de paz ó preludian salmodias fúnebres; por- 
que antes de regocijarse, quiere sabnr si debe regocijar- 
de; porque no es tan f.icil á la emoción como el presi- 
dente, que se deja llevar por la primera impresión, y 
porque para alegrarse siempre hay tiempo y cuanto 
mas tarde mejor. 

El presidente se anticipa á los Sucesos, y quizás se 
luya anticipado á su tiempo también. Aunque esto úl- 
timo está por averiguar todavía, puesto que está por 
venir. ' 

Pero, cuando monos, él pertenece por. su esencia y 
por 9U pre.sencia y hasta por su deficiencia á otra época 
distinta de la presente. Debe haberse codeado ó ido al 
colegio con Cachupín, aquel que á pesar de convidar á 
centonares de personas á sus recibos, no conseguía sino 
reunir cuatro ó cinco; los demás se excusaban de asistir 
por haberse enfermado de conm" arterdo 

Cuando las voces del clero, vomitadas desde las altu- 
r.is por tan campanudos ecos y cuando los acordes de 
tres banda» militares, no consiguieron llevar, ni un cu- 
rioso, á la casa de Cachupín, quiero decir, del Pavo; 
¿cuándo van á ir, ni qué los va á -atraer? 

La cosa huele mal; debe desengañarse de una vez por 
-tfídaí»; nadie 4o quiereiVel que finje quererlor lo domi- 
111; los ministros se lo van uno tras otro; los rongresales 
no desperdician ocasión para manifestarle su hostilidad, 
y el pueblo, — ¡oh el pueblo!— El pueblo, que jamás se 
e-juivoca, no tiene mas que una opinión y es que el 
Pavo es el tipo m.w funesto p,\ra el país que puede 
Ciincebirse y que quiere que evacué el gallinero lo antes 
posible. 

Y .16 comprende: el Pavo es un ^gendro de momia 
y Zorroi no u hijo lastimo del roto popular libre; asi 



ARDO SOJO ^ IDIINISTBACION RODRÍGUEZ PEtA 142 2.° PISO 



veros las campanas no 
if alborotar al vecindario 



pups, aunque oche á \'olar ci 
conseguirá acercarse ú nadie. 
Otra vez que tenga antojo 
con esos sonidos tan estridentes como antipáticos, 
acuérdese del aislamiento en tac vive y en que sus .ifi- 
nidades al clero, no le han de servir sino para que lo 
canten el dqjrofundis .. 



EL PAYO V !,A LIMA 

Un zorro lo ;r-.vfó c" •■•(; 'hi'vs 
á un pavo que tenia mil apuros; 
de los €■*■ 'c- duros el javito 
va -b ó dos ó tres el potrocito, 
pero al ver aquel <• tn i el zorro astuto, 
se dijo:^«¡Si creerá quf yo soy bruto!» 

Y se puso á limar, como el que borda, 

los resortes que el pavo y sus parientes, 
tendían para hacerse independientes. 
Los parientes gritaban:— > ¡Cima, cimal» 
y el zorro mascullaba «¡Lima, lima!» 

Y limó tanto el zorro en Santiago, 

que á pesar del bochinche y del extrago 
que el triunfo dio al funesto modernismo, 
lo hundió de un .solo golpe en el abismo. 

iV- es 2) ecisn, I ctm; ••r>,iar la gorda; 
h del i'fio es mejor; — la ' mil sarda. 










SniA MaHIA SflilCMANN 

EMINENTR Vl( LIXISTA 

El lune* pr()XÍmo haní su sopfunda salida ante el in- 
teligente publico bonaerense, oíta artista sin rival en el 
difícil artc.de Paganini. 

Discípula primoro'do la escuela do landre* y del cé- 
lebre Joachin, en Berlio, después. Jlena de aptitudes ex- 
traordinarias é inspirada últimamente por "Sarasate; la 
.Srta. Schumann, resulta una eminencia en todos los gé- 
neros de música conocidos, pues su repertorio no tiene 
límites. 

Durante su permanencia en Buenos Aires recibirá 
discípulos, siempre que note en ellos verdaderas dispo- 
siciones. 

En los conciertos, será acompaftada por su hermana 
I<ui3a, excelente pianista. 



A YO HUMA 

Porsia del señor R'ifael Obligado Mda en la noche del ¿d 
de Ab'il próx'tno pasado, en la sei^on ina^tgitral de 
«£■ Ateneo!, por el señor íalixto Oywla. 



Consta de 13 décimas— número fatal — en las que hay 
de todo: malo, pésimo y peor. 

En la I" se habla de las músicas del clarín do Tu- 
cuman 

Y aquellas que al airo van 
veloces, rumbo á la gloria . 
Eso de ir al aire, es muy nuevo, sobre todo en poesia 
incipiente en donde no solo se traen los consonantes 
por los cabellos; sí que también se hace uso de cons- 
trucciones descabelladas, como la que queda apuntada. 
En la¡segunda, habla de Belgrano libertador, sirvién- 
. ,_.d5§fi.Sel Í^lÜi9.,9U)Sí- 9n»<t«^ií?s,saJJistas y sacamuo- , 
las; díganlo estos -dos TÍers<>»: 

«¡Quién dice Manuel Belgrano 
sin que »e »(«•' 1 míjoñt 
Nadie: y ahora nos explicamos por qué el intendente 
mandó suprimir el cloroformo: pues con decir un enfer- 
mo, al sentir dolores en una operación quirúrgica «Ma- 
nuel Belgp-ano», debe sentirse mejor y aun curado como 
con la mano. 

En la tercera, hay falta de sentido armónico, y ca- 
rencia total de sentido estético; pero hay sobra de re- 
dundancia machacona, toda vez que se repiten los cla- 
rines de Tucuman y las campanas de Salta; 
«Y allí suen<in, allá van 
veloces, ruml>o á la gloria». 
En esto de la gloria, ha perdido el rumbo obligado, 
el señor de idem. 

En la cuarta, al son del h m» o giie stima tiu e'ras yh- 
rías, Oyen loa tmterios, • un dormidos, y nos saca de un 
error vulgarísimo en que todos hemos estado viviendo 
hasta la fecha, puesto que al hablar del sol de la bande- 
ra, dice: 

«En cuyo sol reverbera 
siempre fuego de cañones i. 
¡Qué tal! No es el sol cuerpo centelleante, sino rever- 
berante, al menos para el fuego de los cañones. Cues- 
tión do apreciaciones. 
En la quinta, nos pinta á la pátría exangüe, 
«Y las columnas inqtiietai 
del ejército español 
la envolvían bijo el fol 
en ch'>pe-ir de bayonetas!. 
No hay que confundir la escena pasaba bajo el sol, y 
no arriba el sol, lo cual no es lo mismo, digan lo que 
quieran las bayonetas en su extraño chispear. 
La sexta es un puro ripio; allí se dice que 
cZolaya, suelta la brida, 
con sus ginetes »c nran^a». 
Y sin duda, por avanzarse á si misma es porque hace 
«Callar las dianas triunfales, 
surgir la ndtttt' venganza». 
Ep la séptima continúan los ripios morrocotudos; dí- 
ganlo sino los dos últimos versos; 
«Solo se va Lamadríd 
& acuchillar los cañones», 
¡Cómo quedarían los cañones después del acuchilla- 
mientol Pues d^o, y la espada! Pues digo, y la poesia dol 
señor Obligado si por casualidad se hubiese hallado en 
aquellos momentos siniendo de fiínda á algún cañón! 
1.a octava concluye, tCm tu tiirb on lif- lame o*-. 
Pero pa.sado el turbión, se aclara algo la cosa, y nos 
permite ver maravillas en la décima novena, como son: 
el pit lUl cerro vcino; el clarín, t- c ndo i*<merui llamad»; 
la fitpaln & mal gunrdar; la vinera aU* en la frente guer- 
rtra y marcta\ y firme la planta, etc, etc, etc. 
Lm déómw &M y once, ion rama* dignas del tronco 



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F .. >■ .^....„««^i^.i a, I .1 ; r^ 



DON QUIJOTE 




Aixv\^ , QAv^\tx\^ ^wX«.x\^'^i<^ OA)ki\.«.\) A *»». Vjk >00ix 






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'l^<^?iS «.CkVtW tx\ svx. Wí.C,«. 




\\\.t ^\aVa\s«^«)«. w^XíL-, ^^«.^t^v\Q«. ^so oyut \\«X». 



\.«, W WW . . .\)aL\ sa.Tí\\x\a ,^a^o'« «- "tvXw \ckst«. 











IJOTE 










^Píf^^ 'rito 







DON QUIJOTE 



de que forman parto; pcirquo podemos afirmar sin temor 
(le equivocarnos, que en los \ eintc versos se pueden 
contar cuarenta ripios. ' ,-. . » 

Kn la doce-hay, porque . ~" 

<Se difunde en ese instante, . ■' 

un h tv'tr de agonizante 

que enternece el corazón^. 

Y en la troce, ó sea la última, hay tanto, que no po- 
demos resistir. Al deseo de transcribirla íntegra, subra- 
yando los despropósitos. 

iiéla ahí: 

«Un silencio i'a fitnrfiefKÍo 
gravo, triste, roli^íioso, 
que á veces rompe r-birso 
de «n fiislato el estruendo; 
suelta el sol, que eM murUnio, 
su c r-na rota, al mar, 
• y se oye ■ Z leps sonar 

como estertor do aquel dia . 

vag-orosa melodía 

que vt il< )■«• do al powr -. 

Y dejen ustedes que vay i U rondo al pawla V garo- 
sa meívdi , sin que ustedes so enternezcan por tan poca 
cosa. Antes al contrario, batan ustedes palm^sj' alé- 
grense, siquiera porque ya so ha concluido 'eso, ^ue 

con el sobrenombre de poesía, se leyó en la sesión inau- 
gural del Ateneo. 

Si fuésemos pesimistas, predeciríamos al Ateneo que 
tratan de levantar, largos días de anemia y otros ifilts 
largos de otnpacho; \iendoso impulsado por tan enojo- 
sas alternativas á ir de Horodos á Hiatos, ó sea de Obli- 
gado á Oyuola. l'oro no lo somos y por eso y confiando 
. en la misericordia divina esperamos algo, algo quesea 
sonado en el porvenir. 



LINDEZAS 



El ministerio no es franco, 
sino con Tomquíst ¡canelal 
Y pues por él se desvola, 
es para la patria manco. 

1,0 dicho yo lo sostengo; 
pues quien ajuda al do afuera 
con voluntad tan entera, 
resulta á la patria rengo. 

Mirando atentos al cizco 
que ha movido al mifxijjtorio, 
decir podremos; — «No es serio, ■ 
porque mira al pueblo vizco. 

Siempre que hace un desacierto 
ó guiña á Tornquist el ojo, 
grita el país con enojo: 
— cEste ministerio es tuerto». 

Luego le remito un pliego 
de advertencias el control, 
para probar que en su rol 
obra el ministerio ciego. 

Entonces gra\c y ceñudo 
y sin mas contemplaciones, 
(lostroza reparticiones, 
ante cuyo cargo es,.... mudo. 

Se- produce el trueno gordo, 
confiesa el ministro el agio 
y exclama on risible plagio: 
V — Yo soy mudo, ciego y sordo '. 

Y al escuchar tal simpleza, 
descartando lo que sobra, 
diremos:» — Este hombre obra 
con cinismo ó con torpeza». 

Si agiotista contumaz 
expone el tesoro al juego, 
¿quién no dice desdo luego 
que el ministro es muy audaz? 

Ergo, por lo que calculo 
digo ahora y diré después ', 
que este ministerio es 
audaz, torpe, sordo y mudo. 



COSAS DE SANCHO 



t.os de la Cont.itluria se han agarrado á palos coC el 
ministro de hacienda. 

.Vo hay quien los cnticiula. - . 

Pero el ministro venrii» en la rontiendiL 
I. o mal á nadie ha extrañado 
aunque la cosa sea lerda, 
porque se rompe la cuerda 
«iempre, por lo mas delgado. > 



el hecho de haber desem] 
tiempos de Celemín y de 1 



presidente de la Contadurí 



dugo y el destituido una v 



^"vn. 



Dicen que el ministro o ¡aba buscando un pretexto 
para colgarle la galleta al :oritador principal, por solo 



nado dicho empleo, en los 
lelegringo. 



Y ha elegido, el que le 1 ice mas daño á él que al ex- 



I General. 



porque sin qué ni para ( lé, han resultado, él un ver- 



itima. 



Es decir, que 'lajo el tul 
y aunque se enjoeñe cualquiera, 
todo salió de siáísfera 
y nadie estuvo in su rol. 



/ 



De cualquier modo, si et? caso de destitución se ha- 
cia preciso, porque se creí^ que había causa para ello, 
¿pof qué no se levantó un jroceso? 
Esto hubiese sido lo masirecto. --^ 
Y lo mas correcto también. 

Lo demás es indigesto, 
y no se hace gr^n favor, 
pues al caer el contador 
ha ocupado el mejor puesto. 



Después de todo, esta agirrada de altos funcionarios 
ha excitado la hilaridad general. 

Y no hay duda, de que el que pega primero, pega 
dos veces. 

El contador fué quien largo el primer golpe, con la 
nota de marras, descubriendo los manejos del ministro. 

Y tal fué el golpe, que el ministro, se defendió esco- 
cido, asestándole un golpe cisi mortal al contador. 

Y se llenó de furor y de apuro; puesto que se pres- 
cindió del acuerdo de ministros para dar mas fuerza á 
la destitución. 

Esto que se pasa hoy dia, 
es risible, en vez de serio, 
jué obsecado mlnisteriol 
^uc pobre contadurial 



|au 



• * 



fV 



/ 



Xo bien salimos do una macana, cuando caemos en 
otra. 

No bien se pasa el rcl.'impago do la Contaduria, 
cuando hieren los ojos do la opinión el producido j or 
la renuncia del ministro Anrhorcna. 
¿Por qué ha renunciado este señor? 
Porque á nadie le resulta 
esta salida sin son; 
desde que la dimisión 
á la opinión «o )t oculto. 

• '■■ 
.»• 

Pero la gente es maliciosa. 

Pues no dicen que la salida del ministro de relacio- 
nes exteriores no reconoce , otra causa que la de no ser 
hombre de palabra, para contestar á la interpelación 
que el Congreso hará sobre el tratado de demarcación 
de limites con Chile? 

De estos ejemplos la historia 
"^ 80 vén en varios renglones; 
aquel que es fuerte en millones, 
es débil en oratoria. 

¿Y no sabia esta circtínstancia, á ser cierta, su amigo 
de la infancia? 

Y 8i la sabía, ¿por qué lo nombró su ministro de re- 
laciones exteriores? 

Bien es verdad, que se me puede contestar: — ¿\' el 
otro por qué aceptó? 

A nadie pues satístaco — 

este bochinche diario, 
que el gobierno estrafalario 
no sabe lo qué se hice. 



Resulta que la vacante, en vez de producirse aquí se 
ha producido en Chile. 

Porque nuestro representante .al otro lado de la Cor- 
dillera es el designado, lógicamente, para el puesto que 
deja vacante Anchorena. 

Este si, es decir, aqaél sí que podrá dar explicacio- 
nes claras y terminantes. 

I,as escucharemos y las comentaremos. 
Tenemos casi por seguro, que dará motivos para el 
comento la cuestión de límites, tantos como ha ocasio- 
nado el proceso de la «Rosales». 
Y si no al tiempo. 

Las gentes desengaí^adas 
están ya de todo al cabo; 
y en estos tiempos de Pavo, 
tan solo esperan pavadas. 



* l 



LANZADAS 



TVi f «j'r, on sü mensaje á las cámaras dice, qt:0 
no tiene mas armas que a t»c-»iij'iS. 

Esto es tan elástico, como todas sus apreciaciones. 

£n otro párrafo dice, que no impondrá im sucesor, ni 
consentirá que otros lo impongan. 

SlósUeo umblcn. 



En resumen, aquello no es mensaje, sino una serie de 
ambajes que no hay mas que pedir. 

Hueco, hinchado, hanal, metafísico, incoherente, atra- 
biliario, insustancial, inj«lente y ridículo. 

Hé aquí los calificativos mas apropiados á ese aborto 
político, hijo legítimo de lo se subt 



El señor ministro do g-uerra y marina se ha dado á 
conocer una vez mas. 

El cobrador de El J'o'venir Militar, sepresentó con 
el recibo de suscricion -í dicho señor. 

Y' égte dijo, rompiendo el recibo y arrojando los pe- 
dazos "(.la cara del cobrador 

— r¿51 por\-enir militar, hé? El por\-enir de log traido- 
res i', r 

Naturalmente, que, ji los militares cifran su porx-enir 
en el actual ministro ét la guerra, ya saben á qué ate- 
nerse. 

Por lo demás, el actfi heróieo que acaba de realizar el 
monstruo de los mosquitos, no nos sorprende nada. 

Sí ol carácter es el hombro, saquen ustedes la conse- 
cuencia. 

Y todo ello es, porque no aparece, ni inventada, la 
balsa de la «Rosalesi 

¿Y El Porvenir Mtlitir, qué culpa tiene? 

Según parece, han a-;arocido varios frag^mentos de la 
balsa de la «Rosales». 

Pero nada se dice de haber aparecido algún cadáver 
que otro. •. 

Porque si la balsa st fia desecho, como parece; los 
que iban vi\os en la balsa se deben haber desecho tam- 
bién. 

Y como el mar, tfdo lo arroja á la playa ó á la 
costa 



Aunque, bien m.iraila la cosa, ni los fragmentos de 
balsa, ni los fragmento- de náufragos, podrian traemos 
el convencimiento con 4 mutismo. 

Es pues necesario taidir á otro orden do cosas; in- 
vestiguemos y dedúzcanlos. 



¿Qué maderamen liali i abordo, útil para la construc- 
ción de la balsa? 

Supongamos que hai) a pipcrio, cajones de tabacos, 
mondadientes, y hasta u sienes; clavos y cuerdas. 

Supongamos adcmáf, que hubo tiempo para cons- 
truir la balsa. 

Supongamos que se^Btrá á fdir término su construc- 
ción. 

Después do todo calo, que e» mucho suponer, soío 
tenemos una pregunta iiuo hacer. 

¿Cómo se botó al ag^a? 

Porque la balsa se c(n»trulria á bordo. 

\'aldria mas, pero m^cho mas, no hablar do tal balsa. 

En fin, veremos. 



leí ministerio, la hemos visto, en 

Cámara de diputados. 

dente le ha sido adversa al eje- 



La primera derrota 
la primera sesión de la 

l,a elección de preí 
cutívo. I 

Si esto es aX principi^, ¿qué va á sor al fin? 

¡Si tiene muchas simiatias! 

¡Como que es hijo dg acuordol 

Pero el Zorro, lima que lima. 

El ministro de , la duerra, el protector del Pavo, ha 
establecido una vigilaría muy asidua á los cuarteles y 
oficinas militaros. | 

Tome que so lo cons|iro. 

¡Si tendrá prestigio en el ejército y arraigo en sus 
planes políticos y fé en el por\'enir del Pavo! 

Provéase de un mosquitero y déjese de vigilancias ni 
de pavadas. 



I,a velada patriótica que el J del corriente celebró el 
Centro español, «Submtrino Peral», fué un acto esplén- 
dido. 

Distinguiéronse, los señores Rodrigo F. Alonso, Gar- 
cía Velloso, Egozcue, Ballesteros, López Benedito, Cas- 
tro López, y doctorjavier Santero. 

Lasarte musical nt) dejó nada que desear, contribu- 
j-endo con acierto y lucidez al brillo de fiesta tan sim- 
pática. 

Nuestro director, á megos de la concurrencia, toda 
selecta y escogida, cuanto numerosa, recitó un soneto 
que le mereció repetidos aplausos. 

Felicitamos sinceramente á ese distinguido Centro 
por el acto patriótico que ha obtenido el mas lisonjero 
éxito. / 



En breve publicaremos, en la parte ilustrada, el rctra- 
tcvde la distinguida y graciosa artista señora García, 
sin rival on los géneros- en que tanto se hace aplaudir. 

Y daremos también el de la señora Echevarria, por 
considerarla la artista de ma» porvenir de las que ac- 
túan en el teatro español. 






TI9. bltot d« 4i BlbM 9 BMi K1q«BB !»• 



IPT 



Domingo 14 de Mayo de IC 3 



En la Capital 



SoMrioióD por trimestre adelantado 

Número suelto 

Número atrasado 

Extranjero por un año .... 

En Don Quijote no hay char^ 
porque es cítíco del Parque. 



Por ver el orj á la par 
lucbaré sin descansar. 



Don Quijote es adivino 
y él os trazará el camino. 



BUEIfOS AIRES 

eSSi^lBSBBBBaSBC 



IX. Número 39 



/ 

160 
0.12 

o,ao 

12,00 



^toica % aJminüttacion % 11 á S 



/ 



I. m. 




Campaña 



SuBorioitfn par wmestre adelantado $ 4,00 

Número suelto r O 20 

Nlmaio atiiwidp , 0,40 



Extnnjwo 



»!«,»■ 



«Bo 



12,00 



Vengan eien mil suscrlciones 
y abajo \u subvencionei. 



Para Quijote porteño 
todo enemigo es pequefio. 



1 soy terror de enemigos 
y amigo de mis amigos. 



^^ujcticion noi itmtAu aHtfantaJo 



Este periódico se compTaTpcro no se vende 



LA CORRESPONDENCIA Á NOMBB DE A. QSSORIO 



I OTRA alegría 



Otro cromo te preparo ¡oh púbüi o querido y conse- 
cuente! otro cromo para que tenga ( ompensacion tu pa- 
ladar político saturado de ese saboi á pavo amargo tan 
subido. Porque no sabiendo que hacer el pavo para 
conmocioncirte, se ha subido á lo! campanarios para 
echar las campanas á vuelo. Pero, n por esas; él dándo- 
te sinsabores y yo procurando endu zarte el paladar. El 
te cuesta muchos miles de pesos y yo solo te obligo á 
un dispendio modesto de 20 centav «. 

Y este cromo va i superar á tod « los anteriores, ya 
lo verás; la mar sin balsas y sin 4>&cana8. 

Costará como los cromos antenotes. 



CONFLICTOS 



^ 
X 



Propietario: 



M-\S1 



El dohflicto mlllur ha sido resuelto, con una macana 
del gobierno. 

El presidente se deja imponer por unos y por otros, 
y en su deseo de no malquistarse mas que con la opi* 
nion, se malquista en último caso con los restos de los 
acuerdistas que aun esperan su tajada. 

El coljflicto de la Contaduría General se resolvió por 
medio de otra macana, como ustedes saben. 

La noticia de haberse firmado los preliminares sobre 
que han de sentarse las bases del protocolo de demar- 
cación, á discutirse en dos congresos, dio por resultado 
el conflicto de la soledad mas premeditada que puede 
concebirse. 

Ahora s^ anuncia, ó está en puerta, mejor dicho, el 
conflicto de Absalon. Ya el general Mitre ha declarado 
que si el Senado aceptase el diploma de este ex-gober- 
nador, «perdería su autoridad moral ante el pueblo y 
ante la misma ley que domina la cuestión». 

Pues si hay cuestión, habrá conflicto. 

Este gobierno no gana para sustos. 

Hay otro conflicto á punto de estallar el que produ» 
cifá ante las cámaras el masaje ó mensaje presidencial. 

Y este conflicto no será resuelto con una macana, sino 
macanudamente. 

Según noticias, este mensaje va á dejar muy atrás al 
do Ya te labe; es cuanto se puede decir. 

Además, tenemos el conflicto de Catamarca sin resol- 
ver todavía: y vamos á llenamos de conflictos, pues á 
juzgar por las trazas, su propagación va á revestir el 
carácter de una epidemia terrible. 

Además, hay en prespectiva otro conflicto, cual es, 
el que inevitablemente se producirá entre el Zorro y el 
favo; y cuyos resultados funestos caerán, de cualquier 
tilodo que se resuelva, sobre todos nosotros. 

Porque si resulta avenencia, el Pavo quedará domi- 
nado por el Zorro y entonces apaga y vamonos. Y 5 { 
resultase desaveiuncia, quedaría el Zorro fuera de la 
escena, pero con la lima sorda con la cual limaría los 
"cTmientos, ya débiles, del teatro pobtico, y todos mori- 
ríamos entre sus escombros. 

Asi pues, de conflicto en conflicto, y de macana en 
macana iremos, sabe Dios á dónde, pero de seguro, al 
naufragio, al muladar, al abismo, 

Y no tardará en aumentar U bola de nieve de los 



EDUARDO SOJO 

i 






ADMINISTRACIÓN RODRÍGUEZ PEtA 142 2.° PISO 



conflictos, el asunto de la «Rosales» pues sabemos que 
el fiscal ha pedido la prísion de todos los oficiales que 
S3 salvaron. 

Y por último tenemos el conflicto permanente, pues- 
to que nunca se resuelve, del ministro de la guerra, 
qu'.en hace un siglo ha debida renunciar y que no re- 
nuncia, ni renunciará así lo aspen. 

Jamás, país ningurlo del orbe cristiano, se vio presa 
de tantos conflictos, ni tan fatalbiente gobernado. 

El acuerdo de funesta recordancia, vino á poner en 
desacuerdo á todos los hombres, á todas las fracciones 
á todos los elementos factible* de progreso y de por- 
venir. 

Ya está perfectamente constAtado, que el presidente 
y su gobierno no sirven para ci caso, y en tal caso, de- 
ben abandonar la casa. Su rMuncia se impone, es un 
caso de conciencia muy fácil de resolver. 

Pero^ ¡lo que vendrá en pos! ¡Horror! 

Un porvenir de Zorro, imposible de soportar, otro 
caso de gobierno imposible que nos llevará al suicidio. 



MORALEJA 



Un Zorro muy audaz dio en la mania 
de respetar aquello que veia, 
y daba de comer á un gallinero 
con gran solicitud y mucho esmero; 
las aves que allí habia se engordaban, 
y á todas las demás envidia daban. 
Era del Zorro, preferido, un Pavo, 
pues para él guardaba lo mas bravo, 
lo mas chic, como son las golosinas, 
pastas, trufas y peces sin espinas. 
Cansado al fin el Zorro, asaz artero, 
destrozó cierto dia el gallinero, 
sin respetar al Pavo favorito 
una vez puesto en juego su apetito. 

Toda mi fé con la esperanza pierdo 
cada vez que me acuerdo, del aaierdo. 



LA CULTURA Y LA BASURA 



Un país democrático, es un país donde ni se imponen 
ni se consienten privilegios. 

Un intendente culto, es aquel que no ofende á nadie 
ni de palabra ni por escrito. 

Un suelo limpio, es un suelo sin bosta y sin basura. 

Y lo mismo son vecinos cultos y democráticos los 
que habitan por necesidad del adferanismo privilegiado 
en los apartados límites del municipio que los que habi- 
tan siempre á la sombra, ya bajo pesados artesonados, 
ya encerrados en almohadillados vehículo?. 

Sin embargo, para éstos, hay afirmado de madera, 
alumbrado, con faroles limpios, ciertas tolerancias de 
caballeria y cocheria, barrido convencional, pero bar- 
rido y otros privilegios de cultura neta. 

Pero para aquéllos,, no hay empedrado de ninguna 
clase, sino lechos de tierra que el viento levanta simu- 
lando colga4untf dq gasa; nó hay alumbrado de gas, ni 
faroles limpios y en algunos puntos no existe ni el 
alumbrado de kerosene siquiera. ¿Barrer las calles? ¡Para 
q-<é; si por allí no pasan los carruajes del culteranitmo 
privUepado, ni el señor intendente tampoco! 

Ya ven ustedes como en los países esencialmente de* 



mocraticos se imponen y se consienten los prixilcgios. 

Y como si tantos privilegios no fuesen bastantes para 
colmar la medida, el intendente se nos viene con uno 
mas, iJea'io por él cual es el de haber pedido exonera- 
ción del impuesto de 5 % al teatro de la Ópera, ^or ser 
el espectáculo qu^ allí se ofrece, é\ mas culto de los 
ideados hasta ahora. 

Ya pueden los artistas de todas nacionalidades, dar 
las gracias al intendente por lo culto y lo galante: por 
la ofensa que á todos les hace, toda vez que sus espec- 
táculos no son tan cultos, como el que se dá en la 
Opera. I 

Para que ese espectáculo, mereciese el epíteto de 
culto sobre todos los demás, seria preciso que los tea- 
tros de la ópera diesen fácil y cómoda cabida en su re- 
cinto á todas las clases del pueblo, en vez de alejarlo 
de su recinto. 

Aparte de esto, la ópera i)« nos enseña nada, pues su 
objeto no es otro que deleitar nuestros oidos; así quf 
los ait la tas, W i la ii my or p<Pfe> ^OrKrüSSStnhton a^T' 
tas, sino cantantes. 

Rara vez se visten con propiedad los artistas de ópe- 
ras, pues hemos visto el Ctd Campeador en París, repre- 
sentado por un cantante, con botas de montar. 

Esto en cuanto á los actores, que f>or lo que respecta 
á los compositores, podremos decir que nos sirven pla- 
tos inverosímiles, que pasan, porque el oido se recrea 
con las notas combinadas que llegan á él; pero no se 
concibe que un tísico que se muere en escena, tenga 
alientos para cantar, no el dolor que le lleva á la tum- 
ba, sino el sentimiento de abandonar una vida de es- 
cándalos y de vicios abominables. 

No se concibe tampoco que un marido celoso, tenga 
en su poder al amante que mancilla su honor, para can- 
tar á dúo, unas notas muy bonitas y no para matarlo 
sin otra dilación; y así por el estilo citaríamos una infi- 
nidad de aberraciones que se toleran y que pasan por- 
que sí. 

Pidan pues el pjivilegio con franqueza y digan; que 
al teatro de la Opera asiste lo mas elegante, lo mas 
ríco, lo mas arístocrático de la democracia argentina; 
pero no se diga que es el espectáculo mas culto de los 
ideados. 

Por último, en vez de levantar los ojos al cielo de la 
ópera, bájelos, señor intendente, al suelo de la capital y 
procure usted por todos los medios posibles, que se re- 
flejen en él, como en un espojo, la limpieza y la cultura, 
para que propios y extraños puedan decir— «Xo solo 
atiende á lo supérfluo, sino á lo necesarío también»; — 
sobre todo dedique usted mas atención que á la ópera, 
á mejorar el afirmado, el alumbrado y el barrido de las 
calles apartadas del centro, puesto que estos deshereda- 
dos del municipio pagan por estos sen-icios, de que ca- 
recen, lo mismo que todos los demás. 



EGO SUM 



íío tengo pal ni sosíe^Oi 
se me atravesó una espina 
de saünon ó de sardina, 
y estoy que alcanzo y no llego. 

Necesito otros espacios - — 

donde entre rejas y grillos, 

retenga yo á los Gordillos, ^ 

""Viejos buenos y F'alacios. 

Que aunque á ruegos y á promesas 
he anulado el entredicho, 
como ello no es un capricho 
volverán sobre sus presas. 

Todos se van y me dejan / 
con mi tarea y a£ui, 






^ \|ICTORIA 




DON tjyXáfO 










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DON QUIJOTE 



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y ya nunca volverán 
porque por algo se alejan. 

Se cansan de mis macanas; 
y aun me dejarán, lo espero, 
hasta el responso del clero 
y el eco de sus campanas. 

La soledad á mi edad 
es un tormento, terrible. 
jQué soledad mas horrible! 
IjQué espantosa soledad!! 

Si por un mercado, serio, 
paso ideando pavadas, 
al ver las aves colgadas 
presiento yo el cementerio. 
En cualquier fcstin social 
donde se traga y se chupa, 
el pavo, el gran pavo, ocupa 
siempre el puesto principal. 

Y yo tal costumbre alabo, 
pues no hay faisanes ni hay nada 
como el pavo en ensalada, 
ó la ensalada de pavo. 

No quedan dos que no tomen 
con fruición un pedacito 
ya sea grande ó ya chiquito; 
lo malo es que se lo comen. 

Persistiendo en ese afán, 
lleno de horror y agonía, 
e.\clamo: — «¡Si vendrá un dia 
en que á mí me comerán!» 
Ya me titean, me fuman, 
y me asedian y critican, 
y además me mostifican, 
y además ¡ay! me despluman. 

Si llegase mal mí grado 
á quedar sin plumas ¡oh! 
¡qué feo estaría yo 
viejo, muerto y desplumado. 



Al final dirá la hist..ria 
en algún párrafo hiriente: 
— «Aquí yace un presidente 
que fué...,, un pavo en pepitoria! 



COSAS DE SANCHO 



ARRIBO DE BLOXDIX 

ttoíde el sábado se encuentra en la capital el sena- 
dor Pérez (a) Blondín, consumado equilibrista, lo que le 
ha valido heredar cstc nombre. El Senado tendrá ya 
motivos de distracción para matar el tiempo. 

Hombre práctico que sabe aprovechar las oportuni- 
dades; viajemos gratis y cobremos el viático, como de 
costumbre, — se ha dicho para í-í, — pensarlo y hacerlo 
fué obra del momento; en el acto llamó al gobernador 
y le dijo:— «El general me ordena baje á la capital á 
votar por la aceptación de Absalon; déme los pasajes 
que le dio el presidente para el regreso de su comitiva, 
para utilizar los que necesito para mí y los muchachos 
que van á buscar empleo». No se hizo esperar S. E. 

El gobernador, contristado, repuso ¡Pero Domin- 
go ¿me dejas solo! ¿Para esto me has hecho venir á 

tierra extraña?— No te aflijas Julián, todo está arregla- 
do: Alvarado, que cree que le vamos á dar la diputa- 
ción, cuidará de Pintos; el comandante Matorras, que 
es tu plata labrada, aunque quiera hacer mucha policía, 
no podrá revolver nada porque no se lo consentirá el 
capitán Carrasco á quien le he ofrecido un ascenso, dé- 
jalo que siga haciendo el rancho de los soldados, por- 
que de otro modo, podria aflojar; después te queda Al- 
vina para cualquier apuro. Con el puente sobre el Rio 
Chico, la retracción del Colegio Nacional, las defensas 
del «I^^ente Pérez» y otra partida para la extirpación 
de la langosta y los otros proyectos sobre bonos y ven- 
tas de tierras fiscales, y quizás una movilización de 
guardia nacional podremos rcmedldrio todo, pero es 
Sueno que no flaquees, que no des crédito á los oposi- 
tores y acabes de renunciar á tu puritanismo, que tú 
con don Luis y yo con el general y los jo soldados del 
5° de línei que tenemos, la situicion quedará apunta» 
jada i "^ 

— Pero Domingo, no hay un peso en la Tesi^reria, 
todo ^e lo han gastado ustedes, y la contribución terri- 
torrial que ha quedado por cobrar, no la pagarán mien- 
tras no expire el término; los -empleados, que hacen seit 
meses no se les paga, me tienen contristado con sus la- 
mentos y mucho me temo, que desesperados se suble- 
ven y no hay armas con qué contenerlos, porque las 
que te dio el general y Pelegrini, ustedes las han es- 
condido y solo han dejado en el cuartel las mas inser- 
vibles. 

— ¿Acaso desconfias de mí? No tengas cuidado, para 
el caso de una sublevación, no tienes mas que hacer un 
telegrama á Leguizamon, de Salta, el que mandará 
fuerzas suficientes como lo hizo para las elecciones de 
Octubre; las armas deben estar guardadas en el puente. 
Estoy apurado, escribe las cartas para don Luís y Al- 
corta, para que despachen los proyectos y no muevan 
nuestros amigos de los empleos, porque quedaríamos 
fin partidarios; de los otros ministros me encargo yo. 



—Como «dádivas ablandan corazones», llevo un ca- 
jón de chirimoyas para cada ministro, un cajón de chan- 
cacas para Pelegrini, uno de rosquetes para el general, 
unos ponchos y otras baratijas, para distribuirlas según 
las conveniencias; para tu servicio te dejo la pareja de 
ruanos, son mansos, y de buen tiro. A mis acreedores 
que esperen .... hasta el dia del juicio, como lo espe- 
ran los de la capital. 

Dicho esto, comenzó á arreglar sus petacas y proce- 
dió á instalarse en el tren en compañía de los amigos 
que entusiastas fueron con Aguírre en viaje de recreo 
y á participar de los tsen'mientoa innatos de regocijo dd 
pupUo jujeñot. 

Veremos en esta temporada con cuál de sus p'-oyec- 
tados equilibrios debuta Blondín, y si, con la edad pue- 
de conservarse en la cuerda floja, atravesando la Pla^a 
de Mayo, ó va á estrellarse contra los muros del Banco. 

CANTARES / 



Al oír de las campanas 
el monótono concierto, 
en vez de sonarme á gloria, 
siempre me suenan á muerto. 



I.os tés que Sacnz Pavo dá, 
no llevan gente á su seno; 
y es porque los tés políticos 
/suelen saber á veneno. 

El presidente y el clero 
parecen un solo hombre, 
que están oyendo campanas 
y no saben nunca, dónde. 



El intendente Carné 
diz que está muy satisfecho, 
porque sin saber por qué 
no hace nada de provecho. 



LANZADAS 



El guerrero de los mosquitos, se las prometía muy 
felices y hasta en su afán de dominar, llegó á brindarle 
protección al Pavo. 

Pero al primer tapón, zurrapas. 

En vez de salir elegido presidente el doctor Gílbert, 
salió el doctor García. 

— «¡Qué picardía! Mosquitos en el Chaco y mosquitos 
en las Cámaras!» — diz que exclamó el general. 



El intendente sí que deberia ejercer activa vigilancia 
respecto del estado de todas las calles de la capital. 

Ño tenemos nada que envidiar á Constantinopla. 

Pozos, mal afirmado en las veredas, lagunas, charcos, 
yerba, escombros, bosta, y la mar. 

Nunca hemos estado peor. 



Pues vaya una chifladura 
poner esas estampillas 
á modo de cerradura, 
en las cajas de cerillas. 

Las eminentes artistas, hermanas Schumann hicieron 
su segunda exibicíon en los salones del «Operai Italia- 
ni», el lunes pasado, 8 del corriente. 

En el referido acto, constataron .una vez mas, que la 
fama de que vienen precedidas es justa y muy mere- 
cida. 

Todos los números del programa fueron ejecutados 
con una precisión y con una maestría dignas del mejor 
elogio. 

Hemos recibido y también la hemos oído ejecutar al 
piano, una «Polka brillante» que acaba de oomponer y 
de dar á la venta el joven é inspirado compositor Ma- 
nuel Nova». 

Dado el indiscutible mérito de la pieza y su maravi- 
lloso efecto, no dudamos que todos los aficionados á la 
buena música se apresurarán á adquirirla. 

Me aseguran que Romero, 
el ministro financista, 
escribe Hacienda sin hacJie,,,,, 
para hacer economías. 

La Sociedad de Mozos y Cocineros, «La L'nion Es* 
pañola», nos ha remitido una circular, dándonos cuenta 
de su instalación y de los propósitos que los animan. 

Personalmente hemos hablado con \-arios miembros 
de la comisión directiva, y ellos nos han traído el con- 
vencimiento de que esta asociación viene á llenar ima 
necesidad muy sentida. 



Es pues digna de consideración y de protección la 
idea que encama esta nueva asociación de mozos y co- 
cineros. 

Hacemos votos porque «La Union Española», llegue 
á la meta fácil y prontamente. 

Que sí llegará. 



Dicen que varios individuos, sentados al rededor de 
una mesa en el polo, disfrutan cada uno de una hora 
distinta, toda vez que cada uno de ellos está sobre un 
meridiano distinto. , 

l^ies lo mismo pasa entre nosotros, porque sentados 
los ministros al rededor de la mesa de acuerdos, cada 
uno de ellos siente uní inspiración distinta de los de- 
más. ' 

Y es porque cada uno de ellos está sentado sobre un 
meridiano-político diferente al de todos los demás. 

Estamos, pues, en el polo. 

A juzgar por las fechas, por las fachas y por las 
fichas. ' "^ 

El señor Pedro Piazja, a\entajado estudiante de de- 
recho y empleado en el juzg-ado á cargo del doctor Gar- 
cía, hijo, desde su fundación, ha sido víctima de un 
atropello injusto. 

Dicho señor se presentó en queja á la sección 7» por- 
que un vigilante no quiso permitir que se estacionase 
su carruaje frente á la casa en que debía entrar Píazza 
en donde no molestaba á nadie ni interrumpía el tráf co' 

Pues nada: acudi.í después al jefe de policía y á Pon- 
cío Pilatos, sin resultado satisfactorio. 

Porque después del atropello se le obliga á presen- 
tar su renuncia y por espíritu de aduloneria del juez 
García, se hace tabla ra.-a del derecho del ciudadano y 
se priva á la Administración de un empleado probo in- 
teligente y digno. 



Aneiros espera ser 
el sucesor de León trece; 
aunque no león, mas fiera 
siempre suri.... ¡me parecel 

„!o^T"? '''f^^^° '°' '*""^» ^^ 'La Victoriosa., pro- 
ptedad de los señores Leonardo Vlymincx y C" con 
motivo de hallarse ocupados en la terminación del mo- 
numento en proyecto á la revolución de Julio 

El artista que tiene á su cargo el expresado trábalo 
es de nacionalidad bel^ v se llama CamUlon ^ ' 

_ La composición es bellísima y el monumento resulta- 
ra una obra de arte del mejor gusto. 

En el número deDoN Quijote que saldrá á luz el 2< 
del comente mes, daremos un fotograbado del monu- 
mentó ya terminado. 

En el Estado Oriental, continúa el ya célebre Pepi- 
no el 69, haciendo de las suyas. 
Esto es, alentando la emigración. 

.n^rp""" ^K,^'^?^T''° "^^ *'^"'P"- "° van á quedar 
en la República del Uruguay ni los ratones 

Siga pues trabajando en su fúnebre tarea, el héroe de 
la banderita y de la cifra de aue es pepino 

¡Pobre país, que tiene^ soportar estos abortos de 
fantoches políticos! 



Hemos recibido dos tomos de «Antecedentes Admi- 
nistrativos de correos y telégrafos de 1ÍÍ91 á 189Z», 



Ta se sale y Mordí 
se han entendido, 
y su amor á lo puro 
lo han escupido. 
De esta manera 



,/ 



han sembrado La Plata 
de escupideras. 



De tan absurdos pases 
llena la historia 
refresca los rincones 
de la memoria. 
¡Si nuestros padres 
vieran que sobre el suelo 
solo hay compadres! 



Hoy se abdica de todo 
por el cinismo, 
y se entierra en el lodo 
el patriotismo. 
Aunque se asombren 

las gentes, no hay patricios^ 

no hay — ¡ni hombres. 



y ' 



•siP»*- 



Tlp. Lito de i. Ribas y Hdc. Rincón 150 



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^pp 



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Domingo 21 de Mayo de 




BUENOS AIRES 






: ., -rr- t-^i^y 



IX. Número 40 



Cn la Capital 



tamam 



Susorición por trimestre adeUntailo $ 1 ftO 

Número suelto ' . „ Ü r¿ 

Número atrasado . . . r:,''-ti/.' •. r (^i^ 

Extranjero por un año . ^'i «< , 12,00 

— 'i 

Eo Don Quijote no hay charque 
porque ee cívico del Parque.. 

Por ver el orj á la par ji 
lucharé (in descansar. . 



Son Quijote es adivino 
y él os trazará el camino. 



^iouü ot adminúttacúm % 11 á 3 n. tn. 




Campaña 



SiiBorición por semestre adelantado $ 4 00 



Número suelto 



20 



NAmero atrasado , 0.40 

i;xtn*\jaiD^aBt!to . . . . , 12,00 

Vengan cien mil suscrlcionei 
y abajo las subvenciones. 

Para Quijote porteño 
todo enemigo es pequeflo. 

T soy terror de enemigos 
y amigo de mis amigos. 



/■I 



Este periódico se compra pero no se vende 



^\iici\cm m jemtJlu odefantoJo 



LA CORRESPONDENCIA i NOMB|tE DE A. OSSOEIO 



ir 



^m 



Propietario: EDUARDO SOJO 



"^ ADMINISTRACIÓN KODRICÜEZ PEÑA 142 2.° PISO 



AVISO 

Sirva el presente para advertir á los señores suscrito- 
res de campaña que se entienden directamente con 
nuestra Administración, que si in nediatamente no re- 
nuevan sus suscricicnes, nos velemos en el trance de 
su'^penderles el ehvio de nuestro semanario. 



¡ÚTIL Á TODAS L^S CLASES 

DE LA SOCIEDAD I 

Con motivo de la festividad del jueves 25 del cor- 
riente, con la idea de procurar uij pequeño descanso á 
todo el qersonal de nuestra publicación y mas que todo 
por satibfacer cuanto antesala piriosidad del público, 
adelantamos el tiraje del cromo aijunciado. 

Este número, pues, en cien c&Ures, en vez de apare- 
cer el sábaÜb'Se'la semana entlSite, iip^ecerá el mis- 
mo día juev«s 25 del actual. 

Creemos que nuestros constantes favorecedores reqi- 
birán con gusto este anticipo. 

Su precio será, el de les cromos anteriores; 20 centa- 
vos en la capital, 30 en campaña y gratis para los sus- 
critores. 



IlAVE MARIAÜ 

£1 vidriltís pasado, dia de a>'uno, nos qubo dar el. 
Pavo, una indigestión y .... nos la dio. 

¡Menudo chorizo el que nos largó ante la represen- 
tación nacional! 

jValiente mensaje el primero quo nos ha procurado el 
mas feliz de los pavos! 

¡Qué sarta de hongos venenosos enristrados por mano 
indocta! 

jQué cúmulo de deformidades presentadas en su mas 
espantable desnudez! 

¡Qué serie de incoherencias y de vulgaridades dicta- 
da; por el mas torpe cuando audaz de los criterios! 

¡Qué procesión de almas en pena, sacadas de las mas 
oscuras sacristías! 

Sacando fucnas de flaqueza y llenos de resignación, 
lo leimcis callandito primero, para evitar disgustos, en- 
fermedades y muertes áj:uanto8 en tomo nuestro se 
hallaban. 

Y obramos cuerdamente, porque sentimos desde los 
primeros instantes mareos y fuertes dolores en la cabe- 
ra; después una puntada en el corazón; mas tarde opre- 
»ion en todo el pecho; luego pesadez y acidez en el es- 
tómago y por último, calambres y chucho, 

¡Calculen ustedes que empieza didendo que tsolo un 
tfn'imiento de patriotismo sincero puSltefidirme á acep- 
iw tan graves responsabilidades, creyendo que no hay sa- 
C'ifino que deba excusa'se, otando se reclama en nombre 
de las (pañíes exiger.cias de la pátriai. 

¿Desde cuando es sacrificio, el honor de ser elevado 
á la primera magistratura? 

Tendrá la conciencia de que no ha merecido seme- 
jante distinción, pues de lo contrario, no lanzaria al ros- 
tro de los pocos que se la procuraron y en el de la Re- 
pública entera que lo r-'chaza, ese páfrafo ridiculo y 
mal hilvanado. 



. [Sacrificio llama á un deber rudimentario! 

Eero-aceptemos que soa s^rificio, el que le impuso 
la estratajema y la superchería del acuerdo. 

Supongamos que el hombre se sacrifica. ¿Debemos 
agradecérselo? 

De ninguna manera: si es sacrificio el suyo, resulta 
lo mas estéril y lo mas inútil que darse puede. 

¿Qué bienes nos vienen con esta gracia? 

¿Qué nos importa el sacrificio de una entidad que no 
lleva al poder mas dotes que la resignación cristiana? 

¿Bastan la resignación y el sacrificio para curar las 
llagas que nos proporcionaron los partidos que forma- 
ron el acuerdo y sostuvieron su candidatura? 

No, señores; no bastan, ni las aceptamos. 

No las aceptamos, porque no caben resignación y 
sacrificio donde debe haber, altísimo honor y patriotis- 
mo sincero. •• •" 

Y no bastan, porque en caso de necesitarse la resig- 
nación y el sacrificio, necesita el. país algo mas, algo 
que echamos de menos en el l<áctor del mensaje: algo 
como preparación, fino tacto, -Retenido estudio, criterio 
recto é imparcial, penetracionj^iduidad, inteligencia y 
labor. 

Un hombre puede aceptar, un sacrificio y no saber 
producir nada útil ni práctico.: '. 

Pero un hombre que en vct'- ,4e aceptar el sacrificio, 
acepta el honor dibtinguido que se le otorga, y demues- 
tra altas dotes de inteligencia, del justicia y de progreso 
merecerá siempre el respeto y la consideración de pro- 
pios y de extraños. 

Después de la baladronada del sacrificio, se extiende 
considerablemente, en el mensaje, á réieñar la situación 
del país, á su modo; á poner de manifiesto una vez mas 
su incapacidad y su parcialidad en los desgraciados su- 
cesos de Santiago y de Corrientes: á patentizar su falta 
de plan, de programa y de preparación y a demostríir 
que no sir\'e para el puesto que ocupa. 

El documento, llenará muchas página\ en la historia 
de igual modo que meten mucho'wido los guijarros con 
que se llenan las latas de un candombe, 

Es la confesión sincera de la nulidad mas crasa; la 
revelación mas triste de un alma apocada, indecisa é 
infructuosa y la constancia de una causa perdida por 
taita de criterio y de inteligencia. 

Solo una cosa echamos de menos al final de tan exó- 
tico documento, cual ea su renuncia, fundada en el re- 
conocimiento de que nó sirve, porque no sabe. 

Esa declaración, le hubiese acarreado un aplauso, en 
V >z de producirle un ¡Avi María! como exclamación de 
disgusto. 



FABUL1LIA__ 



—"A un pebre lo ve^tian ■ — 

dos Sastre*, con lo bueno que tenían, 
creyendo que lo externo en la persona, 
su calidad abona. 
Pero el pobre, egoísta y petulante 
iba atrás en lugar de ir adelante; 
y aun vestido con lujo no esperado. 



y pagándole encima, el muy menguado 
en vez de agratlocer honor tiin rico, 
exclamaba no mas: — «¡Me sacritico!> 
Ná esperes en a vida luen «etii io 
¡íh pueblo resignado ' ''■ 

de aquel que, ahuimdo, 
llama á lo que en honor .un sacrificio t 



ALGO MAS 



ün marido se hallaba divcrciado de su mujer, y una 
hija que con él tenia, le preguntaba, cada vez que tenia 
que escribir á su madre; 

—¿Qué quieres que le díjja, p.ipá? 

—Cualquier pavada, contestaba el padre; para el caso 
que ella hará..„. .^i 

Saenz Pavo, divorciado con el pueblo", le preguntó á 
su conciencia, antes de ponerse á garabatear el men- 
saje: 

— ¿Qué le diré? 

Y su conciencia le contestó:— Cualquier pa\'ada: para 
el ca«o que te van á hacer.... 

Y a-sí ha sido no mas: aunque él ha ido mas lejos. 
Ha ido mas lejos, porque en vez de decir una pava- 
da, ha dicho un millón. 

Después de decimos que se está sacrificando, lo cual 
tiene mucha gracia, toda vez que nadie se hubia aper- 
cibido de semejante heroísmo, cree entrar en materia. 

Y nos dice que hay una agrupación política que se 
conserva en actitud de protesta á pesar de todo. 

Y con grande pesar debió añadir, puesto que vé que 
eso que él llama agrupación política y que es la masa 
enorme de la opinión general, protesta y protestará 
cien veces contra todos los actos que emanen de «t ia- 
orificio. 

Porque vé que se ha entregado en cuerpo y alma al 
juarismo, que es como entregarse al mismísimo demo- 
nio. 

Porque creyó que el no haria mucho, pero que si ha- 
cia algo, lo haria por inspiración propia y satisfaciendo 
en cierto modo las aspiraciones legítimas del país; pero 
nunca creyó que abdicase de sus propósitos levantados, 
sometiéndose á las imposiciones de un partido despres- 
tigiado, que dio motivo á una revolución sangrienta. 

Porque esperaba que sus protestas de ayer, cuando 
era cívictj, le servirian de norma para poner en práctica 
el ejercicio de lo justo y de lo razonable, en vez de lle- 
varlo á sancionar lo mismo que antes censurara y á 
hacerse cómplice de las antipáticas doctrinas de ese par- 
tido funesto, que él resucita y alienta sacñficániose. 

Y por si no fueran bastantes Untas pavadas, acude 
al sofisma, disfrazando la verdad, con el solo objeto de 
arrojar una acusación al partido radical 

Dice pues, que se conspiraba, que tenia aviso de va- 
rios gobeniadores de que emisarios partidos de la capi- 
tel habían ido á las provincias con el propósito de sub- 
vertir el orden público. Pero que él no hizo caio, pues 
confiaba en la bondad de su causa. 

Si todo esto hubiese sido cierto, en Vez de ser una 
calculada superchería, hubiere tomado serias precaucio- 
nes y tales noticias le habrían quitado el g^iefto, como 
en la noche aquella, en que una compañía de ingenie- 
ro» cruzaba las calles de la capital para dirigirse á su 
cuartrf. ' ■.— ' - .-• ': 

En cambio no dice na4Ja de cómo protejé y alienta k 
los conspiradores oficíale», defendiendo la política de 
la se Sube y la del gobernador Ruiz y ék otros mu- 
chos juarLsias que son sus arnigos de hoy. 

Una prueba mas de su juarismo: dice, hablando de la 
goücia, que el nuevo jefe, inupirado en les prácticas ds 



/ 





\iOUQUV>iOT5 



/ 



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..^vá^lÉSfe&S: 






Antón i/\ Gai\cÍa^ 





^^e,c\^^ ^A ^\^C\A.\SQ 4^ ^Ck^W 




\.\\vX^Nt'bjlS,t«\t^lkH (\W\iOTl ^TvUootóUu*, 



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DON QUIJOTE 



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tu antecesor, se ocupa en llevar adelante el perfeccio- 
namiento de la repartición. . j c 

Es decir, que dá por buenos los tusilaraientos de han- 
ta Lucia y de la Piedad y no hablemos mas djl men- 
saje. 

Que renunci» y que no se saor^fyjue mas. 



/ 



MENSAJE HABEMUS 

jOREMUSl 

El metraje represent%-' 

la labor .,'"■_ ,;'í 
de aqueí que llegfa* jr S€! sienta, ^; 

y comenta 

por su cuenta 
lo que ignora á su S4bor, 

sí señor. 

No hay perfiles de programa; 

ni á mi ver, 
en lo que allí se amalgama, 

no hay ni trama, 

ni hay «scaraa, 
que induzca á nadie á creer,..- 

¡Luciferl 

Aquello es ta :ho vacio 

por llenar; 
eis é manera de un rio 

que en su brío 

se hace un lio 
y arrasa en vez de regar 

al pasar. 

Y si pesáis la sustancia, 

no hallareis 
sino fatua petulancia 

y jactancia 

y arrogancia;] 
pero ¿con eso qué liareis? 

¿qué podréis? 

Palabras y frases huecas; 

retintín 
de notas tristes y secas, , 

harto entecas 

de babiecas 
eon ínfulas de M^tlin, ^ 

hasta el fin! 

Dice que hace un &.crificio, 
con mandar, 
pero ¿su estéril perjuicio, 
beneficio 
vitalicio, 
nos traerá tras mal andar? 
• .,- [No esperar! 

Nos cuenta lo ya sabido 

¡oh dolorl 
qu« es todo lo que haaprendidí^ 

y ha querido 

que el oido 
Heve otra vez tanto horror, 

sí señor. .. 

A juígar por el relato 

vendrá el crac; 
y tras de pasar mal rato, 

no barato 

y muy ingrato, : •. 

solo quedará el tic tac 
del mensaje y..... él y- • el frac 



COSAS DE SANCHO 

El gobernador de Córdoba se ha rebelado centra el 
arobiemo central. . , 

Este quiere quemarle los bonos y él no quiere que le 
quemen nada. 

¿Quién tiene razón? 

Esto es, ¿quién manda masf 
• 

El gobierno, según parece, quiere ver por sus prc 
pios cjos, quemar los bonos. 
Por algo será. . . ., 

El gobernador no quiere que nadie queme lo que él. 

debe quemar. _ < : 

Por algo será también. ,.< , , . . > 

La cuesüon e« candent^JK^Mp menos üer.de a ar" 



[Oh! y Pizarrón es terco y tenaz! 

Digalo i-ino el informe Ihiriot. 

Después que lo mandó hacer, en vez de sacrificar a 
los que han sacrificado á la provincia, va y sacrifica á 
Thiriot 

|Es mucho Pizarronl 

Siempre dispuesto á tomar el rábano por las hojas. 

t 

Después de todo, preguntamos ¿quién quema á 
quién? 

A Pizarrón le habrá sabido á cuerno quemado el 
mandato central. 

Y el ministro de Tomquist debe de haberse quemado 
con la contestación de Pizarrón. 

De modo que los dos están ardiendo. 

Pues apaga y vamonos. 

Una cosa es el mensaje 
y otra cosa quemar bonos, 
y otra cosa es gobemeír 
á satisfacción de todos. 



CANTARES 



El que nada sabe hacer 
cree no ponerse en ridículo 
si dice á cada momento: 
— «Señores, me sacrifico.» 

El mensaje de Saen Pavo 
se parece á una ventana 
sin postigos y sin puertas, 
sin dintel y sin persianas. 

El mitriimo fué el estribo, 
el zorrismo fué el escudo: 
y el caballo preferido 
de Saen Pavo, ha sido el Burro. 



m • 



Pero es cónjico después de todo este incidente. 
Porque se parece mucho auna pantomima de pa- 

'"^Áün mejor, perqué esta de ahora nos resulu gratis, 

¿Qué resultará después? 

t 
Iff 



En la puerta de un congreso, 
un mensaje está clavado, 
y el clavo que lo sostiene 
tiene cabeza de pavo. 



LANZADAS 



El lunes 22 del corriente se inaugurará oficialmen'.e 
el espacioso y cómodo establecimiento de remates y de 
comisiones, del señor don Francisco Eolhni, ex-inten- 
■ dente municipal. 

Nosotros hemos sido de los primeros en visitar tan 

soberbia instalación, debido á la galantería del señor 

BoUini y no encontramos palabras de encomio bastan- 

,tes para hacer justicia á la previsión, al orden y al buen 

gusto que han precedido á tan preciosa obra. 

BoUini es uno de los hombres progresistas que mero- 
can el respeto y la consideración de todos. 



íií, la e^pecii 



Hé aquí otro que se sacrifica. , 

Si resultasen perjuicios 
para el i)aís, no hay que hablar; 
que solo es dado admirar 
tal serie de sacrificios. 



En la parte ilustrada, empezamos á publicar retratos 
de los artistas notables del teatro español que actúan 
en Buenos Aires. 

En este número damos dos: el de la señora Antonia 
García y el del señor José Valles. 

Este último es la gr^in figura que descuella en el tea- 
tro Nacional; discípulo del incomparable Romea, aman- 
te del arte y dotado de un talento muy superior, arre- 
bata en todas sus creaciones. 

En su larga carrera artística ha conqui&tado un pues- 
to muy elevado en la escena del arte, pues cuenta un 
nuevo triunfo en cada nueva obra en que toma parte. 



La señora García,, es un dechado de gracia y de arte. 
Nacida en una de las provincias andalu2i.a posee en alto 
grado ese no sé qué atrayente y encantador. 

Si á este espíritu de gracia natural, se añade el refi- 
namiento artístico que ha sabido asimilarse con su ex- 
traordinario talento, nos dará por resultado una artista 
especial y sin rival en el género á que se ha de>Iicado. 

ül mundo entero la conoce y la aprecia por sus ta- 
lentos y facultades y todos igualmente rinden parias á 
su gracia sin segundo. 



A nuestro agente particular de «Empedrado», le han 
obligado á pagar diez ¡lesos de patente. 

Esto es meterse en honduras ó sea en el bolsillo 
ajeno. 

Hay en la misma localidad otros agentes de otras 
publicaciones diarias que no necesitan patente. 

Esto solo pasa en ctiCas épocas de arbitrariedad jua- 
rista. 



Agradecemos al «Coniitato esecutivo del Monumento 
á Gaetano Donizetti» tu extrema cortesanía de poner 
el nombre de nuestro cirector en la nómina de los pro- 
pagandistas. ^.. 

Al dar las gracias""^!; tal galanteria, ponemos las co- 
lumnas de nuestra humilde publicación al servicio de 
tan digna comisión. 

Por iniciativa de El Eco de Oalicia se celebró una 
reunión de españoles que nombró la siguiente Comi- 
sión ejecutiva encargada de allegar recursos para eri- 
gir en la ciudad de Orense una estatua á la pensadora 
y publicista insigne doña Concepción ArenaL 

Presidente: don Godofredo Cocíu 

Vicepresidente: don Laureano M. Oucinde. 

Tesorero: don José Ferradas. 

Vocales: don Eduardo Sojo y don Juan Pan Mos- 
quera. 

Secretario: don Manuel Castro López. 

La Comisión está orgünizando una gran velada que 
se celebrará en el teatro Xacitnal con el concurso de la 
excelente compañía dramática de la señora Tubau. 



Ha corrido por ahí, la especie de que el mosquitero 
de la «Rosales», renuncia, 

|Por fin, hombre, por finí 
S Pero cuando lo veamos, ló creeremos. ' *>■'' 

Si llega á ser verdad, t»nU belleza, le sustituir»'el 
general Campos (Luis). _ 1 

Será subsecretario Reinold.. 

Jefe de es ado mayor, el general Mansilla, el de las 
causeries. 

Y ayudante general, el idem Cabo de Vela. 
¡Valiente combinación! 

Sacrificio y jjatriotismo 
no lo busques, pueblo amado; 
entrégate resignado 
en los brazos del juarismo. 

Hemos visitado el nuevo local de la «Union Obrera 
Española». 

Esta Sociedad progresista como ninguna, cuenta con 
mas de quinientos socios y está administrada, que pue- 
de servir de modelo á todas las sociedades de su ge- 
nero. 

Adelante, adelante y siempre adelante. 

Vamos á tener un periódico oficiaL / 

¡Gracias á Dios! 

— Se títalasi Boletín OficiaL _, — , 

No me parece mal, del todo. 

Y digo del todo, porque esa publicación tiene aspecte 
de pri^^legio, como se hacia en los tiempos del jus- 

Sin sacar las ventajas que podrían haberse obtenido 
sacando á licitación este servicio, se entrega el negocio 
á un señor Men'haca y compañía. 



El I j del corriente, el Centro recreativo «Juventud 
del Norte», celebró un concierto y baile, que resultaron 
espléndidos y que dejaron gratos recuerdos en la nu- 
merosa cuanto escogida concurrencia que Uenaija los 
salones. 



Varios propietarios se nos quejan de que acuden en 
vano á la municipalidad en demanda de los boletos de 
impuestos que no han pagado, porque ningún cobrador 
ha pasado por sus casas. 

Temen ellos que si pasa el tiempo sin pagar, tenien- 
do voluntad de hacerlo, los incluyan en la lista do los 
morosos. 

(Qué administración, señor intendente! 

— «»— S 

Nuestro estimado compañero en la prensa, don Adol- 
fo Vázquez Gómez, ha dirigido una atenta carta á los 
diarios bonaerenses, significando su agradecíiriíento á 
todos los que se han asociado á un contratiempo que 
acaba de experimentar y que le ha obligado á suspen- 
der temporalmente la interesante revista que con tanto 
acierto venía pubUcando con el título de La Vot de la 
Patria. 

La referida pubiicacion reaparecerá en el próximo 
mes de Junio, viniendo á llenar el vacio que tan hondo 
pesar ha causado á todos. 

Deseamos la reaparición de La Voi de la Patria, asi 
como tma vida pniíspera y dilatada^- 



Tlp. Lito, de J. Rlbaí y Hac. Rincón 168 






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Domingo 28 de Mayo Je 



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1993 



BUENOS AIRES 



IX. Número 41 



En la Capitil 



NÚIVltRO SUELTO 20 



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CETS. 



En Don Quijote no hay c^ -que 
porque es cívico del Fari^ . 



Por ver 
luciiaré 



el oro i la par \ 
lin descansar. 9 

Don Quijote es adivino \ 
y él 08 trazará el caminÁ 

^vot(U \ aJtninúttacioiv '9i 11 • 



3 |i. m. 




/ * Campaña 



. NÚMERO SUELTO 30 CETS. 



Tengan cien mil suscrlciones 
/ y abajo las subvenciones. 

Para Quijote porteflo 
todo enemiga es pequeflo. 

^ _ 

, T soy terror de enemigos 
¡ y amigo de mis amigos. 



^tüciit^ton . tiot jcme^tte lulcfankulo 



U CORRESPONDENCIA 



i NtfARE DE A. 



Este periódico se compra pero no se vende 



OSSORIO ^ 



Propietario: EDUARDO SOJO ^ ADMINISTRACIÓN RODRÍGUEZ PEÍA 142 2.° PISO 



ESTO SMVA 

No es posible contiiluar por e ta senda árida, ni con 
estos postps de gobernantes, que lan resultado mas inú- 
tiles que los postes telegráfico* 

Hemos perdido ya la cuenta fl( los conflictos en que 
nos han metido estos incipientes ensoberbecidos: mas 
ensoberbecidos cuanto mas iiidpi »ntes. 

¡Y así no mas, i.yj» dejamos con lucir al abismo! 

¿Por qué, sombras sacrosanta! de la independencia, 
no enviáis un destello de vuestra gloria, para iluminar 
el fósforo húmedo de estos homl res que no saben lo 
qué tienen entre las manos? 

Será que no lo merecen, por si s ap03tasias, por sus 
ridiculas pretensiones, por su am )icion desmedida, por 
su arrogancia sin segundo, por^ as torpezas y por sus 
errores. 

Miradlos frente á frente; cení empladlos como los 
contemplamos nosotros y notaréis que bajo la envoltu- 
rii^ humana no pueden at/rfgv^r^i^íll ¿tumo de iniciativa, 
ni un grano de inteligencia progresista, ni una molécu- 
la de civismo puro y sincero. 

Allí, no se ven mas que bultos muy bien Vestidos; 
e5to es, cubiertos con ropas de pritni re dioix, pero que 
les sienta, políticamente hiblando, como á un Santo 
Cristo, un par de pistolas. 

Y si estuviesen acordes, menos mal, podrían andar 
paso á paso; pero no sienten en ellos, ni aun para los 
desaciertos, esa unión, esa intimidad que entran por 
mucho en la labor común. 

Cada uno de ellos, separadamente cree valer mas que 
todos los otros y trata de imponer su criterio: de ahí las 
continuas crisis, porque siempre existe la amenaza de 
la renuncia, y el presidente débil por temperamento, se 
ve obligado á elegir entre la bolsa y la vida; y unas 
veces se sacrifica y otras veces sacrifica á alguno de 
ellos y siempre, e*n todos los casos, unos y otros sacrifi- 
can al pueblo. 

Este es el que viene á pagar el pato sin comerlo ni 
bcberlo. 

Hace ya mas de doce años que venimos de mistifica- 
ción en mistificación rodando, sin detenemos á un abis- 
mo sin fondo. 

Y sin embargo, dej idlos hablar: ellos os dirán que 
han ejercido la elevada magistratura, por el voto libro 
de la elección mas pura. 

Cuando tan sabido es, que utjos y otros se han veni- 
do prestando la escala para alcanzar el poder. 

Y de todos ellos, el actual, eS el mas puro y mas le- 
gítimo aborto de la mistificación y del fraude. 

Y sin embargo, dice que se sacrifica. 

En los otros, mas ó meno< legales, ha habido elec- 
ción: se habrán empleado, como se emplearon todos los 
resortes para asegurar el triunfo, pero las elecciones, 
tuvieron lugar. 

Pero en este no hubo ni eso, fué preciso reducir al 
país á un estado de sitio apócrifo y vergonzoso, para 
alejar de los atrios á nueve décimas partes de los sufra- 
gantes, porque sabían que sus votos les serian adver- 
sos. Se hizo un simulacro de elección, cuyo total de vo- 
tos excitó la risa v la hilaridad general por su reducido 
número y esto que votaron hasta los muertos. 

Y este hombre, se sacrifica, por satisfacer las exigen- 
cias de la páttia. 

¿Qué entenderá por patria y por íacrificio este caba- 
llero? 

Pero, el pueblo, no se equivoca" Jarnás; el buen senti- 
do de la opinión general del país que le es hostil se re- 
fleja por doquier. 

Una prueba evidente la tenéis en los primeros resul- 
tados del mensaje. 

Impulsado por aquel ciclón de palabras mal ordena- 
das, empezó á remontar el vuelo, otra vez el oro, sin 
que podamos presentir adonde llegará esta vez. 



Ante aquel pampero do frases huecas, mal imagina- 
das y peor combinadas, se han dotonidn aterrorizadas' 
las corrientes inmigratorias. Hasta la langosta ha pro- 
testado, levantándose en masa do sus invernaderos. 

¿Quién no protestará ante semejante desbarajusto, 
ante tal cúmulo de conflictos, ante tal masa de desacier- 
tos y de errorCN? 

Todo se derrumba: la oficina de tierras, la contadu- 
ría, la junta de guerra, el respeto á la constitución, los 
derechos individuales, la mar, y entre tantas ruinas y 
entre tantos escombros, vamos á perder hasta las tum- 
bas de aquellos hombres gloriosos que hicieron patria, 
labrando su independencia. 



FABULILLA 

Una mujer llorab;' 
porque, ciego su csf^Ko, le pagaba; 
y siempre que ponía el gesto feo 
redoblaba el marido el vapuleo. 
Tan afecto á pegar era el malvado, 
que cuando no legal, era inventado 
el motivo por él; esto horroriza, 
^ara darle á su esposa otra paliza. 
Aquella pobre esposa 
siempre estaba llorosa, 
y siempre presentía 
una pali'a nueva cada día. 

Ko llores, patria amada 
aunque tengas deseo, 
y teme al vapuleo 
como aquelU mujer tan desgraciada. 



^^.^?^/ 



L 




iMANUEL GARCÍA 

Sépase quién fué García ya que" por su modestia es 
poco ó nada conocido como redactor de este semanario. 

Sí; García escribe el Don Quijote casi desde su fun- 
dación, lo cual prueba su inagotable chispa y que vale 
por treinta Garcías juntos y me quedo corto. 

Algunas persecuciones al Dox QUIJOTE fueron moti- 
vadas por sus atrevimientos literarios, pues cuando él 
se propone escribir con brios, recuerda que nació en la 
ciudad que baña el renombrado Turia, patria adoptiva 



del Cid y como Rodrigo de Vivar, espanta, hiere y pul- 
veriza á la morisma, invasora d« la patria. 

En sociedad, es cáustico y mordaz como cuando es- 
cribe, mas siempre guardando lo forma correcta del ca- 
ballero bien nacido y que aprovechó en las aulas su 
tiempo para formarse una superior educación. 

Lo que no puede saberse es cómo adquirió los cono- 
cimientos culinarios de que tanta fama goza entre los 
que provaron sus bien codimentadas paellas. 

¿Pues y las curbinas á la marinera? ¿Y las tordillas al 
ron? Les digo á ustedes que es cosa de chuparse los de- 
dos de puro gusto, con cualquier guiso de loS suyos 
salpimentado con chistes de su cosecha inagotable. 

La única desgracia y lo lamentable, es, que tiene mas 
talento que plata, pues de lo contrario, les invitaría á 
los sesenta mil lectores del Dox Quijote á iln almuer- 
zo en los bajos de la Recoleta, guisado por él, y nadie 
quedaria descontento, yo lo juró, máxime sí,por postres 
nos recitaba algunas d q ^ »-rioesi^is inédita». . 

Entre tanto, conténtense ron los que escribe en este 
semanario el consecuente Manuel García, á cuyo retra- 
to y cuya semblanza tiene el honor de oíVecer al públi- 
co bonaerense su amigo de siempre 

E. SojO (Demúcrito). 



TODO MARCIU 
CON LA ESCARCHA 



El frió arrecia y el Congreso arrecía también. 

El presidente se ha mandado hacer un frac de invier- 
no, adornado con pieles de zorro. .Se ha mandado hafcer 
en lugar de un birrete, un farol que llevará constante- 
mente colocado en su cabe/a con un cabo de vela in- 
combustible. 

Pero hace mal, porque las píeles de zorro, si bien dan 
calor, suelen producir vértigos y espasmos. Y en cuanto 
al farol, como es frágil, por ser ilc vidrio, puede rom- 
perse muy fácilmente. 

Hay pues que pensar en nuevas prendas de abrigo, 
si no queremos quedarnos sin presidente. 

Por lo pronto, é ínterin se encuentran materiales ade- 
cuados, puedo envolverse en el mensaje dichoso, que 
bien puede darse media docena de vueltas al rededor 
de su cuerpo. 

Tambicn puede hacer uso de las prendas de sacristía 
y buscar quien le eche incienso, aunque esto último lo 
va á encontrar, sí lo encuentra, que lo dudo, con mucha 
diicultíd. 

iQué bueno fuera, para todos y peira él principalmen- 
te, puesto que se e.stá sacrificando, que se helase su pe- 
riodo constitucional, con las frescas brisas que saldrán 
del Congreso! 

Xo debe de llegarlo la camisa al cuerpo, de frió por 
un lado y de miedo por el otro. 

Hay pues necesidad de animarlo y de reanimario. 
hay que procurarle una prenda de abrigo, chic y ele- 
gante, porque sino ¡qué se dirial 

Lo mejor seria taparlo, como á los quesos, con una 
campana, de las que suele servirse para despertar el 
entusiasmo del pueblo. 

En fin, algo hay qué hacer, porque de lo contrario se 
nos va á malograr tanta belleza política. 

Los proyectos del ministro de hacienda, también 
sienten los rigores del frio'y se están helando, en el 
nido ó en el limbo, á pesar del fuego de la camorra tíc 
que dispone á cada momento y del que unta provisión 
tiene según parece. 

Lo que parece que se ha helado en la travesía, es la 
renuncia del ministro de la guena,"de la marina, de los 
mosquitos y de los Rosales. 



i.^V" VI w I 



/ . 







IzY: J.fjiéas y /í"-' J^ioco/t 158^ 






^?^ 



DON QUIJOTE 



Esta flor ministerial se ha helado en capullo, según 
parece; y loh dolor! nos han quedado las espinas, sin 
helarse. . 

Pero el que se ha helado por completo, y antes de la 
llegada del invierno y á pesar de sus ardores, es el mi- 
nistro del interior, cuyo marasmo, cuya atonia, cuya 
inanición y cuyo mutismo nos desconsuelan. 

iGstamos frescos con tantas heladas! 

Y se nos helarán las lágrimas en los ojos, la esperan- 
za en el alma y hasta la sangre en las venas y en el 
corazón. 



25 DE MAYO 



Roto en girones el sayo, 
contemplando su ruina, 
presa de honible desmayo, 
está la patria Argentina 
hoy, veinticinco de Mayo. 

(Triste sol, que en tus fulgores, 
llevas luz de redentores 
que habitan el alto cielo; 
al par que luz de opresores 
que brotan hoy de este suelo. 

Aquellos no volverán; 
jíveí «i pu-liiven xalir 
lie las tumbas en q>ie as'án, 
al ver del pueblo el afcín, 
volverían á morir. 

Estos, los que están mandando, 
son pesadas cataplasmas 
que el pueblo está soportando, 
siempre anhelando, anhelando, 
verse libre de fantasmas. 

iTodo ha muerto! En un rincón 
se vé la Constitución 
desecha ya y carcomida; 
y el pobre pueblo sin vida, 
y el hambre en fermentación. 

La ventura es ilusoria, 
la justicia, hace reir, 
los derechos, pura historia, 
las eleccione.», escoria, | 
y miseria el porvenir. 

Los partidos prevarican, 
los malos se santifican, 
y hasta han llegado á creer 
que, al cumplir con un deber 
joh dolor! se sacrifican! 

Esta tierra es un desierto; 
todo es intriga y amaños, 
llueven conflictos y daños; 
que el patriotismo se ha muerto 
hace ya bastantes años. 

No son, no. principios fijos, 
ni menos regla segura 
la que el refrán nns procura 
— «De tal padre tales hijos* — 
no es verdad, porque es locura. 

Pues en los tiempos presentes 
los hijos están probando 
de un me do claro á las gentes, 
que se están tan mal portando, 
porque no son ni parientes. 

¡Roto en girones el sayo, 
presa de horrible desmayo, 
contemplando su ruina, 
hoy — veinticinco de Mayo — 
está la patria Argentina! 



COSAS DE SANCHO 



El reló municipal ha sufrido una transformación ra« 

La esfera aparece ahora mas descifrable y las mane- 
cillas se duttinguen. cosa que antes no sucedía. 

Esta innovación, que lo es, por no decir mejora, que 
no lo es, habrá contentado si no satisfecho al púbhco 
eiiffeneral. 

Porque siempre resulta alto el reló. 

Y será por eso, sin duda, ese vicio que ha tomado, de 
adelantar siempre. 

De tcdo» raodo^ el presidente no puede ver la hora 
desde la casa rosada: hay que muñirle de un telescopio. 

Esto nos tranquilizarla. 

• 

Se nos dirá que el presidente tiene íu reló de bolsl* 
Uo V »u reló de escritorio y su reló de chimenea y hasta 
•V reló defperttdorr 



No lo ponemos en duda; pero con todo y con eso, 
necesita tener á la vista la hora pública ó sea la hora 
oficial. 

Porque á cada momento, necesita saber, á ciencia 
cierta, á qué hora se produjo la crisis diaria; á qu¿ hora 
presentó la renuncia el minlslro de turno; á qué hora se 
sometió el presidente á las exigencias del ' ministro ó 
aceptó la renuncia, etc , etc. \ 

Pero, señor intendente, la tranquilidad del presidente 
necesita que le toquen el registro al reló píira que no 
adelante. 



• .■- 



'4: 



Además necesita, Saenz Favo, sab^er la hf.ra fija en 
que acude á sus sábados el primer invil;ado. sin impor- 
társele un ardite de la hora en que llega el últin^. 
Porque este suele ser siempre el primero,. 
También le urge conocer la hora en que el^ Congreso 
se ocupe de la reclamación del ex-ministro argentino 
en el Paraguay, doctor Mendoza: la hora fija también 
de la primera hostilidad del Congreso, ysu hora final, 
como hombre público, se entiende; porque como hom- 
bre privado, se la deseamos larga y teliz. 
"Con que, señor intendente, á tocar el registro del 
reló, para que no adelante. 

/ 

Psro, con thio y con mucho cuidido, para evitar que 
atrase. 

Porque si atrasa, va á ser un dulor, porque todo pue- 
de demorarse sensiblemente, hasta la hora feliz y ya es- 
perada, en que el presidente presente su renuncia. 

Nada, lo dicho: necesita el país una hora justa, exac- 
ta,-en eso estriba hoy la felicidad del pueblo argen- 
tino. 

Esto es, en la hora del reló y ea la renuncia del pre- 
sidente. 

Y en sus manos de usted, señor intendente, enco- 
mendamos nuestras justas y legitimas esperanzas. 

iQue no se malogren, por Dios! 



MONUMENTO A LA REVOLUCIÓN 

DE JULIO DE 1890 

CANTARAS 



El ministerio fracaso 
hace nuestra vida odiosa; 
pues no sirve para el caso 
ni hace caso de la cosa. 

En los faldones del fi^c 
lleva ya la dimisión; 
por eso siente tic, tac, 
Saenz Pavo en el corazón. 

Los héroes de Mayo, gritan 
en sus fosa?, espantados: 
— ¡Las semillas que vertimos 
han cosechado tiranos! 

¿A quién se le habrá periodo 
un pañuelo poco usado 
con. ui) burro en cada punta 
y al centro un zorro limando? 




LANZADAS 



Durante tres noches, habrá iluminación en la casa de i 
Gobierno. 

Si no hay impedimento como in ello iempore, en que 
la empresa acreeddfa suspendió el suministro de gas á 
la casa de Rozas. 

Pero ya se habrá saldado aquel pico, bay que supo- 
nerlo así. 

Habrá pues muchas lucesitas de gas, pero resplando- 
res de progreso, destellos de patriotismo, ¿cuándo ni 
dónde? - 

Por dentro de la casa de Rozas, también habrá ilu- 
' minacion, se prenderán todos los faroles que el Burro* 
dejó para el uso diario de sus dignos sucesores. 

I A qué tiempo hemos llegado ■ . 

que hay que usar lo muy usado! 



A Pizarrón )e han anticipado las fiestas, sus conse- 
cuentes partidarios y admvadoies. 

Estos son los empleados pirovinciales; los que le de- 
ben la pitanza de cada dia. . - ■»'.,•'■ 

¡Qué mayor espontaneidad! ■ '' '•'..■ -i ..a,- ;• ; 

Le han ofrecido un banquete espléndido, y él lo ha 
aceptado, como padre cariñoso y como padrino bonda- 
doso que es. 

Porque.^padre de todos no podría ser un solo hombre. 

Pero donde no hay padre hay padrinos y todo cao 
en casa. 

Como él es tan religioso, sus hijos y sus ahijados de- 
ban serlo también y recuerd-in, aunque lo interpretan 
mal, aquel veroículo de la misa: tComervaii diñen*. 

Ustedes me dirán, que esto no obstante, ellos se lo 
ga.stan obsequiando al gobernador; pero yo les contes- 
taré, que.^e es im modo como otro cualquiera de hacer 
economias. 

Adelante con los faroles. 



El dcctor Várela y el senador Vwáí; aquél impug- 
nando á los poderes públicos de Corrientes y éste de- 
fendiéndolos, ccuparon parte de una sesión en el Se- 
nado. 

Pero no se inculpó al verdadero culpable, que es á 
nuestro modo de ver el Gobierno; este y solo este es el 
verdadero culpable de la funesta solución de esa pro- 
vincia digna de mejor suerte. 

De nada servirán L» esfuerzos del señor Várela, ni 
nada probarán las refutaciones de su contrincante. 

Hay que ir al tptnn,^rn dr frente y sin miedo al- 
guno. I 



Ya se agita otra vez en el Congreso, la cuestión lo- 
terías á determinadas sociedades de beneficencia. 

Aquí, lo único malo que hay, es que la Icteria se va 
á arraigar para siempre en este suelo. 

Y eso es malo, pero muy malo; copiemos á los Esta- 
dos Unidos en todo. 



. El ministro interino de relaciones exteriores, se ha ne- 
gado á poner su firma en la nota en que el presidente 
pide al Congreso la ratificación del señor José A Estra- 
da, para ministro de la Argentina en el Paragfuay. 

Esto prueba que la destitución del doctor Mendoza 
es arbitraria á todas luces. 

Para nosotros siempre lo será, con ó sin la firma del 
minÍ!>tro. 

Para nosotros y para todo el mundo. 



El dia 30 del corriente mes tendrá lugar en él teatro 
Nacional, la función que la compañía de la eminente 
actriz Maria Tubau ha ofrecido en beneficio del pro- 
yecto de monumento á la eximia publicista Concep- 
ción Arenal. 

Se pondrá en escena «Divorciémonos» en \{ue tan- 
to se distingue la señora Tubau y «La Pista del cri- 
men». 

En los entreactos y para dar mas solemnidad al 
acto, se leerán poesías por los .Miembros de la comi- 
sión directiva. 



El sábado próximo, j; del actual tendrá lugar el 
beneficio de la señor» Tubau de Palencia en «1 tea- 
tro Nacional. 

Se pondrán en escena las mejores obras de su vas- 
to y selecto repertorio. 

Las justas y entusiastas simpatías que ron su arte 
ha sabido conquistarse tan notable añista, se refleja- 
rán una \ez mas en el lleno completo, que de;de ya 
le auguramos. 









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Tlp. uto. d» J. Ribas j Hnoi Rincón 168 



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OSE 



Domingo 4 de Junio de 



En la Capitá 



BUEQ90S AIRES 



IX. Número 42 






Stuorioión por trimestre adelantado fe 1 60 

Número luelto , O 12 

Número atruado , , 0,20 



Extranjero por un año . . . i' , 12,00 

■j 

En Don Quijott no hay cbaiñ li 
porqua ei cirico del Parquet ' 



Por ver el oro á la par 
lucharé lin dascansar. 



Don Quijote es adivino 
y él 08 trazará el camino. 



^ouu % aJminütiacion Ik 11 á ' «, m. 




Campaña 



$ 4M 



Snaorloión por aemeetre adelantado 

Kdraero suelto * O 20 

NAmero atrasado „ 0,40 

Kitnknjero p«r n alo . ; . . , 12,00 

Tengan oien mil luicrlcionet 
y abajo lai subTenciones. 

Para Quijote porteflo 
todo enemigo es pequeflo. 



T soy terror de enemigos 
y amigo de mis amigos. 



/ 



^luciictoft jiot itmtAu culellanttulo 



Este periódico se compra pero no se vende 



U CORBESPONDENCIÁ i NOMBRE DE i. OSSORIO ^ Frupletarlo: EDUARDO SOJO 



^ ADMINISTRACIÓN RODRÍGUEZ PEtA 142 2.° PISO 



LAS ANGUSTIAS DE UN PATO 



EL GRAN ÉXITO DEL MOSQUITERO 

EL ZORRO SE ACERCA 

LOS REPRESENTANTES ACEPTAN EL TÉ 
TETE A TETE 

PELEGEINGO METIDO i. ÁEBITEO 



cAncvmo de regreso y candid.vto de ultima hora 

¡LA PATRIA GIME! 
¡¡LA TOÜBA ABIERTA!! 
a QUIEN LA REDIHEÜ 
¡i, ALERTA. PUEBLO, ALERTAli.'l 

Son tantas las noticias, son tantas las contradicción 
nes y son tantas y tan descabelladas las verdiones que 
circulan, que no sabemos por dónde empezar. 

El Pavo padece angustias; según parece siente empa- 
cho de gobierno y los doctores no se dan punto de re- 
poso. 

Llega Pelegringo y le dice:— Usted lo que tiene es 
un rejto de civismo que hay que extirpar de tmí: el 
gran operador está en A.rrecites. 

Entra después San Roque, mostrando las llaga-t, que 
el raodemi-juariimo le ha regalado para aumentar la 
~ euma^de sus merecimiento?, y exclama:— Lo mismo digo 
|ph padre! el gran operador está en Arrecifes y el gran 
ayudante del gran operador acaba de pisar el puerto de 
M imadero. 

De repente, levanta un ügier la portier y se presente 
el magnifico, papá-Rosales, con mosquitero en el som- 
brero, alegre y contento. 

—¿Qué pasa?- le pregunta Saenz Pavo. 

—Macho y muy bueno: que se acerca el Zorro, lo pri- 
mero, pues lo de AbsaLn prueba que su poder manda 
fuerza. 

—¿Y lo segundo? 

—Pues lo segundo, que después de la interpelación, 
mé h in dado un aplauso general, en vez de la silbatina 
que me tenían preparada. 

—Ven á mis brazos papa-moscas; digo, papá-Rosa- 
les. ¿Con que es decir, que acepten mi té; que robuste- 
cen mis sábados? 

jAy! Gracias, Dios mió; se salvó la patria. 

Esto es en sustancia, lo que ocurre, ni mas ni menos, 
dígase lo que se quiera por los optimistas ó por los pe- 
simistes. 

Así como los reyes merecieron su calificativo, así los 
presidentes, sin merecerlo, tienen el suyo tombien. 

El Zorro, hizo de Sancho el Bravo. 

Celemín, de Damo de las Camelias. 

y Saeni Paro, del Héroe por fuerr». 



Resulte pues una pura comedia y una pura compa- 
drada, las idas y venidas de tinto personaje exótico; de 
tanto trasto viejo, mandados retirar por inservibles. Que 
el Congreso se pondrá en frente; que el Zorro sacará la 
sardina por mano ajena; que San Roque anda dolorido; 
que Celemín se avecina; que Cáncamo entrará á formar 
parte del ministerio reconstituido; porque se va á re- 
constituir el ministerio, bajo la base juarista, que es el 
último figurín de la modi&ta. 

Todo eso y una porción de cosas mas, se dicen y se 
contradicen por ahí. Nosotros no nos hacemos eco de 
chismes de vecindad, porque en resumen, las compo- 
nendas de ahora no son otra Cosa. 

Lo que hay de cierto es que quieren llevarnos poqui- 
to á poco y déla mejor manera posible al juarismo: sino 
miren ustedes con detenimÍMto los viajes de los que 
••iU«n »i » t i »lo B en i» dsna* f\J(iai naicdes á Pclegrin- 
go metido á arbitro y á Cáncamo en candidatura para 
uno de los ministerios reconstituidos. 

Y digo yo: —¿Y para esto arrestaron á Cabo de 
Vela? 

¿Y para esto se detiene la renuncia del doctor Vá- 
rela? 

¡Ay Absalon, Ab salón 
tu acte no resulta exacte, 
pero jamás ningún acta 
causó tanta desazón. 
Pero hay que tranquilizarse, la aprobación del acta 
de Absalon no fué un a:to de hostilidad al presidente. 

Y sin embargo, algunos lo han creiio asi. 

Esto nos recuerda el cuento de aquel criminal á quien 
pregunteba el juez: 

—¿Por qué ha matado Vd. á ese hombre? 

— Por equivt cacion, señor juez; pero cayó ten pronto 
que no me dio tiempo para decirle: — Vd. di-pense. 



MORALEJA 

Era un pavo real muy ufanero, 
maguer sonso y falaz y pinture rf^; 
creía que el ropaje que llevaba 
Su valer aumenteba; 
que ¡x)r ser, pavo real, los oíros pavos 
elmoco agacharían y los rabo»; 
que á su canto grítor, parias rendian 
todas las otras aves que le oían; 
y se sentó en el trono 
muy lleno de candor y muy remono, 
hasU que vino un Zorro en son de guerra 
y lo tiró por tierra. 

¡Si esto el pavo real encuer.tra al cabo, 
qué hi de hal'ar el que es un simple pavo! 



PEQUENECES 



Para que los propietarios particulares, no opongan 
resistencia ala avenencia cenia intendencia, respecto 



á ceder sus fincas para la interrumpida Avenida de 
Mayo, la municipalidad inmola su mercado modelo. 

De modo que, hay que confiar en que muy pronto, 
empezará la piqueta á abrir camino, desde Piedras ha- 
cía el oeste. 

Pero creemos mas; creemos que debe empezarse por 
el principio, el cual á juzgar por la numeración que se 
ha dado á la Avenida, éste empieza en la Plaza del mis- 
mo nombre. 

Luego hay que abrir por la calle de Piedra.":, y dejar 
el Mercado Modelo hasta que le llegue el turno. 

Con derribar el Mercado Modelo, no adelantamos ni 
un tercio de cuadra, al peso que, metiendo la piquete 
por la calle de Piedras adelantaremos mncho mas. 

No nos vaya á pa.«ar con la Avenida, lo que con el 
reló; que por no hiberlo hecho bien al principio, ha cos- 
tiulo además subsanar las rquivocaiionct lamentable». 

El derribo, pues, del Mercado Modele, nos parece 
una pequeflez. . 

• e 

En los dominios de Ya se sale, los ladrones, cuando 
están bien relacionados, obran á mansalva, sin que na- 
die los castigue y sin temer la persecución de nadie. 

Al damnificado le sucede lo propio, la justicia no lo 
castiga, por no igualarse á los criminales, y si á veces 
los persigue es para que hs damnificados vean por sus 
propios ojos, que la justicia es activa y que se mueve. 

Asi está sucediendo con unos cuantos individuos del 
partido de Carhué. Estos honrados trabajadores á fuer- 
za de trabajos, de vigilias y de economías, habían re- 
unido una cantidad de animales, ovejís en su mayor 
parte, las cuales les han re bado varios sujetos, no á la 
jurisdicción civil ni criminal, .«-ino á incautarse de todo 
lo que puedf n haber donde ..„ lo haya. 

Los duefloR de las ovejas, las hallaron, pero contra.<:e- 
fiada'; dieron conocimiento á la policía y ésta, en vez 
de perseguir y reclamar á los ladrones, lo hurtado, y en 
fin, en vez de administrar justicia, se ofrece mediador y 
propone transar el negocio. 

— Esto es una pequeflez, dicen que dijo la policía! 
son 100 las ovejas robadas? Pues bien, nosotros les res- 
tituiremos á ustedes un dos por ciento y todo queda ar- 
reglado. 

Realmente, la poUcia no ha podido hacer mas..,, poco, 
hav que reconocerlo. 

Entonces los damnificados han recurrido al juzgado, 
mal aconsejados, no sabemos por quién. 

Porque ya lo verán ustedes: sí la policía ha ofrecido 
un dos por ciento, los otros quizás no ofrezcan ni el 
uno. 

Porque, en resumen, ¿lo que se ventila qué es? ¿Un 
ataque á la propiedad? ¿Un robo inicuo? 

Nada de eso; es una simple pequeflez. 

Se ha formado un club de Inquillnos para defender 
los intereses de los asociados y precaverse contra las 
tiranías de los propietarios. 

Hay que convenir en que la idea de la asociación no 
es mala, si se tiene en cuenta que la unión hace la 
fuerza. 

Pero romo no hay regla sin excepción, e-^ta asocia- 
ción de inquí inos será por fuerza ó por capricho jugue- 
. te eterno de los propie teños. 

|La lucha, pues, entre el pobre y el rico, entre el pro- 
pietario y el locatario está empcflada ya ¿quién ven- 
cerá? 

Dox Quijote se pone siempre de la p^rte del mas 
débil: así pues, en esta pequenez está con los inquill- 
nos. 



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J50K QÜMO 




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QÜWOTE 












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IMOLUCIONIS 

J^ITi\lST/\S 










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DON QUIJOTE 



AJEDREZ POLÍTICO 

NUEVO PRODLEMA DE MATE EN DOS JUGADAS 

V El Zorro y el Pavo, reyes; 

aquél negro y éste blanco. 
Absalon y Roque, reinao; 
ésta del color del Pavo, 
y del Zorro, la contraria, 
srgfun hemos constatado. 
Ya se sabe y Euir, alfiles 
del rey que hoy ejerce' el mando; 
Ortega y Daza del otro 
/ color opuesto ó contrario. 
Celemín y Pelegringo 
Son de Saenz Pavo caballos; 
y los del Zorro ser pueden 
CanewUde y Goyo Tarros. 
Torres blancas; A'iejo huero 
y el general os Palacios; 
las negras son: Victorica, 
y Zapatilla ó Zapato. 
Los ocho peones negros 
pueden sea, si no me engaño, 
Ataliva, Sofanor, 
Otto, el Chino y Epifatto, 
con Pancho Bosch, Guiña al Sur, 
y M. Paz el pelotáforo; 
y los ocho que nos restan 
fon Romero, Quimo, Marees, 
Manchilla y el del Villar, 
Aneiros, Tomquist y Cabo. 

El juego está como sigue, 
porque atí nos lo encontramos: 
Saenz Pavo perdió la reina, 
á las primeras-:de cambio, 
los peones del Villar, 
Quimo, Manchilla y D. Marcf*, 
quedando en su siúo Aneiros 
defendido por Saenz Pavo; 
Romero defiende á Tomquist, 
y Cabo, lejos y aislado; 
les caballos se han perdido, :. ' 
pero queda un «Ifii blanco, 
y una toire, según marca 
el tablero al otro lado. 

El Zorro tiene su reina; 
t-ero ha perdido un caballo, 
alfiles y ceho peones, , 

quedándole Goyo Tarros, ■ " ' 
y una torre, como indica . 

^ el dibujo antes citado. 

Con las piezas negras juega 

un jugador diestro y ftlagfio, 

y el que maneja las otras 

rs chambón de tres al cuarto. 

E&to así, se dá el problema 

de darle mate i Saenz Pavo 

en dos jugaeas no mas, 

con las negras empezando. 

J.os que hallen la solución ^ 

nos la enviarán de contado; 

y de no obtener ninguna, 

en el número inmediato 

daremos la que nosotros 

con paciencia hemos hallado. 

El problema es sencUl'simo; 
la solución es lo malo, 
no por difícil de hallarla 
mas si por los resultados. 



COSAS DE SANCHO 



Kos encontramos, amable lector, en presencia de 
otros LopFi, que como recordarás, según la frase vul- 
gar, los otros López no eran entes reales y efectivos, 
sino la aclaración de un mal entendido ó la subsana- 
cion, permítaseme la palabreja, de un error. 

Pero hoy, no sucede lo propio, porque los otros Lo- 
pee que te presento, son seres de carne y hueso y cutis 
y piel y aun mejor diríamos de pieles múltiples y va- 
■ riada?, como verás mas adelante. 

kíle refiero, en fin, á don Gregorio López y á su sin 
rival establecimiento, que con el título de «Peletería 
Moderna», lo encontraré» en la calle de Cangallo, nú- 
meros 4J0 al 4?4. ^ 



El entrar en casa de Lope, nos hace el mismo efecto 
qu« entrar en el olimpo de la política, en el Pama.so 
de las muí'a.s pedestres, de es^s musas caídas con aspi- 
raciones «Limited», muy d^tintas y muy menos divi- 
nas que sus ccmpañeras de ayer. 

Allí encontramos la envoltura humana ó inhumana 
del lobo de la -cordillera; del burro de nacimiento; de la 
girafa mamadera y rematadora; del caimán con jirone- 
tes y patas de molino; de chanchos que no comen para 
atrás; de zorros limadores, astutos y pendancieros; de 
avestruces, de guanacos, de macacos, de tigres, de leo- 
nes, de panteras, de (bacales y de otra porción de ae- 
res ft tiles á la sociedad moderna, que ea la de destruc- 
ción. 



La costumbre que todos tenemos, por puro entrete- 
nimiento, de «O'orno* el cuero, recíprocamente, hace que 
los diputados y senadores, se pasen por casa de López 
una vez al año por lo menos ó antes si presintiesen el 
fin de su vida, con dos obietos: el primero para adquirir 
una piel con que disfi-azar sus tendencias ó con que big- 
nificar sus simpatías hacia determinados personajes: el 
segundo para cambiar — esto se hace con mucha fre- 
cuer.cia— de piel para te>timoniar d constata", su comple- 
ta acherion al progreso nacional. 

L: s pieles de zorro, son las que tienen ma.^ salida 
hoy día, segim nos ha asegurado López; las de pavo 
api ñas >i se han vendido media docena. 

Se nota, dice López, cierta reacción favorable á las 
pieles de burrn: empiezan á ser muy solicitadas, de tal 
modo que no puedo dar abasto á tanto pedido como se 
me hace. 

Va á ser la piel de moda otra vez, la favorita de los 
altos salones y de los tés danzantes, y no digo de los 
campanarios también, porque hace un frió que pela y 
nos helaríamos. 

Pero no cabe duda de que dará la hora, en el desper- 
tador, y de que se llevará los cuartos por lo que pueda 
tronar. 



CANTARES 



En laa escuelas se enseflan 
poesías de tres el cuarto, 
y después los niños grandes 
aprenden á fundir bancos. .. 

•• ^_ 

Tengo una pena ¡qué penal 
y me i^io^a un llanto iqué Uantol 
y así he de estar mientras vea 
el moco de cierto pavo. f 



Saenz Pavo tiene un Romero, 
Romero tiene un anii({o, 
y el amigo tiene al oro 
carífio, amor y delirio. 

De roca tienes el alma 
y de peña el cora7on; 
por eso pueblo argentino 
tienes rabia y aflicción. ■ . 

Un cívico que... . se pasa 
siempre dá fiínesto fruto; 
esto nos dice Saenz Pavo 
que se fué derecho aL,... Burro. 



LANZADAS 






Once meses menos cuatro días le quedan á Ta »'■ 
sabe, de poder; de poder estar donde está, porque en 
cuanto á,lo demás 

Pronto empezarán los trabajitos de imposición disi- 
mulada, ya que franca y descarada no la va á haber, 
según nos dijo en el potaje de apertura. 

Pero como él es un hombre clásico, por su posición 
artual y por su lógica modernista, suele hacerlo contra- 
rio de lo que dice; unas veces per bduccion y otras por 
ignorancia. 

Este Ta se tabp, parece un tacho, en donde los mu- 
chachos pegan calcomanías, perqué cambia de aspecto 
todos los días. 

Pero siempre nos queda el mismo tai:ho. 

Estamos en que el doctor V^arela, iba á entregar, por 
mano de su hijo, «u renuncia, al Senado. 

Pero ¡en qué .momentos! 

Cuando el presidente lo mandaba llamar. 

Entonce?, el doctor Várela, contrariado, hizo lo que 
debía hacer, dicíendole i su hijo:— E.«pera— y al presi- 
dente—Ya voy. 

Y fué é ver al presidente y dicen los que todo lo st* 



ben, que la entrevista fué cordial é importantísima. 

Pues basta que usted lo diga. 

Sin embargo, así debió de ser, cuando al salir de la 
presidencia el doctor Várela, le dijo á su hijo: — Vamos 
á casa con eso. 

Y no pasó nada mas, afortunadamente. 

Pero supongamos por un momento, que el hijo, como 
cosa de mucriachos, hace una chiquillada y en vez de 
esperar al padre, se va al Senado y entrega ía renuncia. 

¿Qué hubiera sucedido? 

Pues un disgusto de Pavo y muy señor suyo, capaz 
de producirle hasta pepita. 



/- 



Muchos se han acercado á nuestra Redacción con el 
objeto de investigar lan motivos del alza en el oro. 
Todos á una voz, dicen: — El igio. 

Y nosotros contestamos: — Conformes, pero además 
del agio, tenemos el contagio polítíco y el plagio del 
juarbmo, por consiguiente, hay que temer un naufra- 
gio. 

En cuanto baje Saenz Pavo, bajará el oro; esa es 
nuestra creencia. 
Que bajo, por gubto, y lo verán ustedes. 

Que el Zorro se retira á la vida privada. 

Que el Zorro le presta sus adeptos al presidente, ih- 
teríno actual. 

Que el Zorro se ha reconciliado con San Roque. 

Que se queria consultar á don Bartolo. 

Que don Bartolo, ni su consejo, hacen ya falta nin- 
guna. 

Que los restos del modernismo dpsaparccerán. 

Que el ministro Alcorta renun'^iará. 

Que al general «Rosales» le han dado confites en 
vez de mogícones. 

Que éste, con Escargante y Romero, están de acuer- 
do y que gritan agarrados de la mano: — ,Ya somos 
tresl 

Todo esto y una porción de cosas mas se dicen por 
ahí, por allá y por acullá, sin que ninguno sepa á qué 
atenerse. 

Lo que hay de cierto es que estamos mal. 

Que nos h m meddo en pleno juarí^mo. 

Y que rodamos al abbmo. 

El sumarlo de la «Rosales» parece que ha caido en 
el pozo de Airón. 
Allí se habrá encontrado con la pie^a de cpou Qui* 

JOTE. : 

£1 mea que vien«^ u cumpliri el primer aniversario 
del naufiragio-que di^ motivo al sumario. 

Del asunto de la fiiéttra se han cumplido mui^oS mU 
aniversarios y todavía no le vemos la punta. 

¿Cuándo veremos las espinas del «Rosales»? 



Es mucho el patriotismo, de los que no .«aben qué 
cosa es, eso; pues todos los restos de todos los partidos 
ya probados, y reprobados, se quieren amalgamar, ¿para 
qué dirán ustedes? 

¡Para coiijurar la cri^isl ' 

Quieren sacrificarse, lo mismo que el Pavo. 

|Lo que pueden los malos ejemplo- 1 

Pero, detengámonos un poco. ¿Qué crísis hay que 
conjurar? 

¿Dónde está la crí»is? 

Si eso es cosa que no existe, hombres de Dios, si no 
hay tal crísi». 

Lo que hay, es que el pueblo está sufriendo una tisis 
de tercer grado, que lo lleva galopa ntemente hablando, 
á la tumba. 

Y la lilis no la curan ustedes, ni nadie. 



Del pavo manso, líbreme Dios, que del zorro me li- 
braré yo. 

Después del burro muerto, la adulación al rabo. 

Al que se viste de prestado, en el Senado lo sientan. 

Del Zorro vendrá, quien del mitrismo nos echará. 

N'< hay pavo ni hay Burro que seis años dure. 

No en todos los Villares corren las bolas. 

Quien da pan á pavo ajeno, pierde el pan y pierde el 
tiempo. 

En casa del beato, San Roque de palo. 

Mas hace Ta se sabe, en su tccho, que cien pavos vo> 
lanilo. 

El comer y el rebuznar, todo quiere empezar., ' 

La vuelta al suelo nativo del sugestionador del Bur« 
ro, se ha verificado sin contratiempo, ni reconccimiento 
de equipajes, ni ningún otro entorpecimiento vulgar 4 
previsto. 

Viene á engrosar las filas fusionistas, y á poner la 
estampilla de circulación al manifiesto que dará proba* 
blemente, el nuevo partido. 

Según noticias trae maravillas para regalos y obse* 
quios á alcas y bajas personas. 

Entre otras cosas, trae un frac de nueva inven 'lofl 
para el Pavo, con el cual, puede gobernar el mas iluso 
y el mas torpe. 

La \nielta del macaco, no se parece en nada i otra 
clase de vueltas, porque no hay vueltas que darle. 



^K^ 



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Tip. Uto. de i, RibM 7 Hno> Rlnoon IBS 



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1 



Domingo di de Junio ()e 



En la Gapiti 



SuMrioión por trimestre adelantM 

Número Buelto 

Nfimero «tnsado 

Bstruijero por un año . . . 



En Don Quijote no hay cha [ue 
porque es cívico del Parqa 



Por Ter el oro á la par 
lucharé sin descansar. 



Don Quijote es adivino 
y él os trasará el camine. 



I 160 

» 0,12 

, o,ao 

. 12,00 



i¡yMi % aJminüttacion % 11 ¿ 3 n, m. 



U CORRESPONDENCIA i NO 




T^ 



IX. Número 43 



Campaña 



SuerioMn par semeatre adelantado $ 4,00 

NAmeroBuetto 090 

Ktowro atraiade , 0,40 

btnigvopOTnnaSo : J : , , 11,00 



Venglt 



den mil snsorlcionei 
riai sohTencionea. 



Para Qnijote porteflo 
todo enemigo es pequeBo. 

T soy terror de enemigos 
y amigo de mis amigos. 



«^liMticíon na itmAit a¿tlania¿o 



Este periódico se compra pero no ae vende 



I 



RE DE A. OSSQRIO 






Propietario: EDUARDO SOJO 






ADMINISTRACIÓN R0DRI6DEZ PEtA 142 2.° PISO 



EN CONTINUA ESRCTATIVA 
ESPERANDO EL CL'ImO FIGURÍN 
UN NUEVO s\;rificio 
PROMESAS QUE M 



XCA LLEGAN 



LA. D.VNZV DE LA6 HOIIAS 



CON EL ALA CAÍDA 



¡AGUA VAl 



7esS¿a 



Toáavía estartio».... como 'estibamos! Aun estamos 
con lo» brazos cruzados / la esperanza en el boNillo 
esperando esos sucesor importantes que Saenz Pavo 
nos tiene anunciados para hoy, para mañana, ó para pa- 
sado mañana. 

Sucesos importantes, nue no sabemos cuando vendrán: 
esto es. si vendrin por la Pascua ó por la Trinida<L 

Tal vez espere el último fiííurin y por eso deja pa«ar 
los diis de su estéril, falaz, pueril, é inútil gobierno, en 
alas de su propio ser. 6 sea sacrificándose una vez mas. 

¿Por qué no llevará á su conven( imiento, la idea que 
ha tomado arraigo en la pública opinión, cual es la que 
de él no pue<le venirnos nada, abiolutamente nada que 
tignifique algo? 

Golpee con la mano derecha, después de hab-'rla mo- 
jado en agua bendita, sobre su conciencia, y pregúntele 
qué e< lo que debe hacer. 

Entonces verá la contestación que recibe:— cRenun- 
cia le dir¿ y no vuelvas á meterte otra vez en camisa 
de once var£is>. 

Porque eso es para él el gobierno, y no otra cosa, 
porque nos lo está demostrando. 

En ocho meses v pico que lleva de frac, quiero de- 
cir, de mandi, no ha hecho mas que demorar, que re- 
tardar los sucesos con sm oficiosidades, con sus inde- 
cisiones, con sus componendas de conventillo 

Lo único importante que ha habido para él, fué la 
bendición del Papa; pero — lo que son las cosas— así 
que le vino semejante bendición, se quedó el hombre 
estático, sin movimiento, sin raciocinio, diríase que pri- 
vado de toda actividad y hasta de la percepción natu- 
ral también. 

Y al ver el efecto producido en Saenz Pavo, con esa 
dádiva de León XIIÍ — preguntamos nosotros: — ¿Si en 
lugar de echársela con la mano diestra, se la habrá 
echado con la siniestra y sin que se hayan apercibido 
uno y otro, sea una maldición la que ha llegado, en vez 
de la bendición? 

Este seria un sacrificio mas que pecaría sobre el po- 
bre hombre y sobre el pobre pueblo también. 

Porque las promesas anunciadas por él nunca lle- 
iran, estamos como el primer dia sumidos hasta los pe- 
los en el pantano de la esterilidad presenciando, al par 
que nos ahogamos, la interminable danza de las horas: 
porque jamó y en ningún lugar de las tierras se pasa- 
rá el tiempo tan estéril, tan dolorosamente como aquí. 

Después, cuando no le quede va otro remedio que 

""confesar su inutílidid. se nos vendrá con el ala caida, y 

la pluma erisada, pidiendo dbculpas por lo que no ha 

hecho, y perdón por lo malo que ha hecho; por lo poco 

hecho que todo esto ha resultado malo. 

La reorganización de los partidos es obra para inteli- 
gencias de primee orden, para voluntades superiores y 
patriotas extra Y ai se llegasen i organizar los parti- 



dos, pobre de vos, amigo pavo, porque entonces, con 
un simple estornudo da cualquiera de ellos, vendrás al 
suelo sin remisión. 

Puedes estar sa'i.sfech'^, por otra parte, de que tú solo 
has merecido la oposición, hasta de tu propia familia; 
tú solo; solo tú has sabido labrar esa unanimidad de 
pareceres, cosa no vista desde que el mundo es mundo. 
Según el padre Petavio 

Un encargo antes de concluir f i por acaso, que lo 
dudo, llpga el momento de cumplir tus anuntiadas pro- 
mesas de sucesos importantes, ten compasión de aque- 
llos espíritus febles, que los hav, y antes de arrogar los 
sucesos importantes, di. siquiera para evitarnos sorpresas 
y sustos— i Agfua va! — ó— ¡Allá va eso! 



iHÉLO M]U 



Ya se vino Pizarrón 
con su espada y su rodela, 
montado en la yegua torda 
— no sé si es caballo ó yegua — 
Viste ma'la reluciente 
y calza punzante espuela, 
y cubre su altivo mate 
un casco que centellea 
con los vivos resplandores 
de uno.s bonos que se queman. 
Lleva enguantada la mano, 
y pegará si le pegan; 
ó se volverá mas manso 
de lo que él creyó á su tierra. 

El hombre es todo un carácter, 
mezcla de ímpetu y de tregua, 
de agua estancada y corrientp, 
de dia claro y de tormenta, 
un agridulce sin gusto, 
mezcla de súbito y flema, 
algo así como una cosa 
que se enfria y que se quema, 
que se sienta y se levanta, 
y que corre y se esta quieta. 

Pizarrón, es el n-.omento, 
un relámpago que cesa 
al punto de producirse, 
una cosa que se crea 
y al instante se deshace, 
una parodia de idea 
que dice y se contradice 
de muy extraña manera. 

Ha venido á ver al Pavo, 
por no sé que cierta quema 
que aplicándole un romero, 
quieren hacerle El protesta, 
y en su afán de demostrarse 
tal cual e.-; habla, vocea, 
escribe, imprime, dibuja 
y pinta cuanto su idea 
fecunda, le va sacando 
de su insondable mollera. 

Y ahí está el hombre erre que erre, 
en si le queman ó él quema. 
Total del fueeo que arroja 
|á quién irán las pavesa»! 



LA SESIÓN SE<:RETA Y L.V TUD.VU 

Siempre que ocurre una sesión secreta, se incurre ett 
la fórmula de avilar que no se publique nada de lo que 
debe ser un secreto para todos. 



¿Cómo hemos de hablar nosotros, de un secreto que 
no conocemos? 

Y es que, en estos casos, sucede aquello de— A tí te 
lo digo suegra, entiéndelo tú, mi yerno. 

Esto es, en vz de recomendar la reserva á los de 
adentro, ó .«ea á los que están en el sicreto, se la reco- 
miendan á los de afuera que no saben ni una jota. 

Y si los de afuera saben algo, ¿quién tiene la culpa? 
Los de adentro seguramente, sin embargo, los que 

sufren la pena, son los de afuera. 

Por nuestra parte, ni ahora ni nunca, nos ocuparemos 
de las cosas secretas, no porque no nos importe, sino 
porque bastante tenemos que hacer al ocupamos de las 
públicas. 

No incurriremos, pues, en pena por eso. 






|Y vean ustedes lo queson la-» cosas! Una de las maa 



ucrra tai nUf> ha tl a hiri n *■ » . a* ni pu ji » < ut ¡unjuuiiu 
teatral, que el señor inteldente— autoridad propia-le 
hizo á la señora Tubau en la noche de su beneficio. 

Y tin embargo, salió á luz sin reservas de ninguna 
clase. 

Porque, lo que él diria: -¿Por qué si eximo de eso 
impuesto, al teatro de la Opera, todas las noches, no le 
he de eximir una siquiera al teatro Nacional? 

Y creerá que ha quedado en el puetto pretendido de 
generoso y magnánimo. 

Supongamos por un momento que el Concejo delibe- 
rante, deliberando sobre este hecho autotilario anulase 
lo hecho por el intender.te. 

¿Qué haría este funcionarío entonce»? 

Pues obrando lógicamente, pagar el importe del im- 
puesto de su bolillo particular y presentar )>so fado su 
renuncia. 

Vean ustedes, pues, á que extremo pueden conducir- 
ncs las calaveradas administrativas. 

Pero no sucederá esto, porque cuando el intendente 
se hi atrevido á hacerlo, ja sabrá de antemano, que en 
vez de censuras, le vendrán plácemes del Concejo, esos 
dispendios estemporáneos. 

Y no porque no creemos digna de semejante gracia 
a la compañía de la señora Tubau de Palencia: muy le- 
jos de eso; la creemos á esa empresa con muchos mas 
títulos que á la de la Opera, á ser eximida de ese one- 
roso impuesto. 

Porgue cuando se hace una ley, no se hace con la 
coleta del privilegio; porque deben ser todos ó ningu- 
no, los teatros que paguen efe impuesto; porque en to- 
dos los teatros se represenu con mas 6 menos arte, ex- 
cepto en el de la Opera y por esu razón éste es el que 
debería pagar el impuesto y los otros, no. 

Pero el señor intendente se ha propuesto hacerlo 
todo al revés. 

En fin, el señor intendente, habrá dicho:— «He que- 
dado como hcmbre generoso >. 

Sin escuchar al pueblo, que dirá ásu espalda: «Si Ul, 
pero con mi dinero». 

Estos abusos incalificables, estas infracciones de la 
ley, no tienen nombre. Cuando se quiera hacer una dá- 
diva, consúltese á los propios recursos, antes que bar- 
renar leyes escritas, por los mismos que las han hecho, 
y por ende, por los mas obligados á respcUrlas y á ha- 
cerlas cumplir. 



TNÁ COSA 



-Escribid una. ... cesa, seílor cura, 
— Va sé contra quién e». 

-Contra aquella feroz caricatura...,. 
— Que k mi me encanta.. ,. puea. 



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7 



QUIJOTE 



















^.^rvCNtvA^S «>\<¡k\ux\«. tt>x\ vc\\*.«,\t^ \i\lCji\T\A.x\ai. . 






DON QUIJOTE 



Yo dirijo un periódico, sin cera 

de ninguna hermandad; / 

y ese va á ser el modo y la manera 
de hacerlo... popular. 

Les diré cuatro frases con descoco 

arrastrando mi ames, 
aunque — «espera— me digan, no seas loco, 

porque á tí... e;o ... qué?» 



/ 



El resto de la carta se ha perdido; 
pero ha quiedado el cura 
y ha quedado el papel á un clavo asido 
que espera resignado, la pintura. 

Don Quijote le dice al pobre loco 
pudibundo, moral y casto y puro: 
— «Como crítico, espera; eres oscuro, 
y gfrosero y pedante y envidioso; 
si esa imagen turbara tu reposo, 
no obstante lo mundana y lo grosera; 
— Espera— le dirias— tente! espera! 

COSAS DE SANCHO 



La sotana guárdensela para ellos y la pera también, 
que nosotros nos pasamos muy bien sin una y sin otra. 



LANZADAS 



En un papel, que escriben ¡dos clérigo.":, se nos lan 
zan insultos rastreros, que nos lle- 
gan porque hxn sido inspirados 
por mates anémicos y un tantico 
huecos. 

En ese papel, solo se hace ori- 
ginal para el fondo; el resM es 
copiado de publicaciones españo- 
las. 

Resulta pues, mitad insulto ]iro- 
caz. y mitad estafa vergonzante. 

Y si al que se viste du ageno, 
en la calle lo desnudan, como di- 
ce el refrán, esos dos clérigos se 
quedarían en camisa y quizás sin 
camisa, expuestos á la espe-tora- 
cion pública. 

¡Oh! que bonitas figuras 
que harían estos dos curas! 



Ya llegó por fin, la renuncia del doctor \'arela al Se- 
nado. 
Ahora bien: ¿qué dice el presidente? 
Pues dirá simplememente, que hubo sesión secreta. 

Y que Absalon queda en su puesto. 

Y terminó el incidente. 



El mitrísmo tiende á reorganizar.'^ e. 

lió aquí un método nuevo de perder el tiempo. 

Y aseguran que eso partido, cambiará de cabeza. 

¡Cielos! tenia una cabeza de quita y pon! 

¡t)h organismo maravillóse! 



Y el roquísmo también se reorganiza. 

Y el moderrismo. 

Y el juarismo. 

Solo falta que el pavismo se reorganice también, si 
es que existe. 

Pero, este partido, solo cuenta con una sola cabeza y 
con una sola cola. 



« 
■ I 



Estos padres inútiles, y.^ÍRp 
inútiles, porque son padres sin hi- 
jos, pensando santa y piadosa- 
mente, por mas que haya ejemplos 
pecaminosos aquí y allá y salva 
sea la parte, etc., etc.: pue.i, como 
decía, estos inútUes que se han 
puesto el sobrenombre de padres, 
que les va Un bien, como á un 
Santo Cristo, un par de pistola.s, 
se han ensañado contra Do\ tjl'l- 
JOTE porque ha simbolizado á la 
patria, pintando una mujer, según 
opinión general, hermosa, robus- 
ta, de exactas y regulares propor- 
ciones, el dia del juicio, juzgando 
á los malos y á los buenos. 

Ahora bien: ¿por qué en alas de 
la fantasía no nos es dado conce- 
bir imágenes mas ó menos atrevi- 
das, sin faltar á los respetos socia- 
les, al pudor ni á la decencia? 

|Ah! Sí no nos lo vedaran mira- 
mientos sociales; respetos, no i U 
clase, que no tiene conocimientos 
bastantes, pero sí los que debemos al mundo qlié está 
condenado á soportarlos, public; riamos casos concretos, 
espeluznat}tes, de vuelo nocivo y de audaces nauseabun- 
dos, y ento'nces se convencería el público de quiénes .<on 
los profanos, quiénes los atrev'dos, quienes los escan- 
dalosos. 

• 
« • 

PefO tomar en serio, ese conato de pudor clandeti- 
no; hacemos eco de esas tercerías de Celestinos de nue- 
vo cuflo; descender á partir peras con vívoras con sota- 
na, es cosa que no cuadra ni á nuestro carácter, ni á 
nuestras intenciones. 

Sí la patria, tomase forma corpórea y se viese obliga- 
da á elegir entre ellos y nosotros, de seguro que ellos 
se quedarían á la luna de Valencia. 

Prosigan pues echando cocer contra el aguijón, que 
en el pecado llevan la penitencia. 

A la puerta de la iglesia 
un cura perdió el reló, 
y en lugar de resignarse 
lanzó una atroz maldición. 







A ellos, les hubiera gustado mas, que hubiésemos 
pintado á la patria con sotana, y con una pera en la 
tnano, en vez de la flámula. 

Pero créannos, esos padres sin hijos; hubiere resulta- 



ESTABLECIMIENTO DE REMATE Y COMISIONES DE D. E. LOEIJNI 



V pues c'i Pavo no tiene partido, ¿en cuál de ellos se 
embarcará? 

Pregunta es esta muy ÍXcil de contestar, «;ln temor de 
equivocarnos. 

A juzgar per las trazas, propende á embarcarse en el 
juarismo. 

O no hay padres para hijos. 

Si se embarca, alii pues, como todos tememos; el pue- 
blo rodará al abismo. 

Contra lo que se creía, »! nuevo director de tierras y 
colonias, empieza por no corresponder á las esperanzas 
que nos hiciera concebir su nombramiento 

En vez de deponer 4 los funcionaríos de aquella re- 
partición, ha manifestado que con el mismo personal 
llevará adelante las reformas de que tan necesitada está 
aquella repartición. » 

Nosotros y con nosotros, todo el mundo, no lo cree- 
mos a'-í. porque creemos rodo lo contrario. 

Si será que á último se ha interpuesto la cufia de las 
influencias, la palanca de las imposiciones y la remora 
administrativa para proseguir en el mismo orden de co- 
sas establecido fatalmente, por su predecesor? 

iQuirn sabe! 

El oro sube y los bonos de Córdoba no baj in. 
Xi bajarán para ser quemados. 
Yo entiendo que h'v cesas que no tienen nunca mo- 
tivo para ser demoradas. 



O hay ley 6 no hay ley para obligar á que esos pa- 
peles sean quemados aquí y no en Córdoba. 

Si la hay, cúmplase. Pero si ha de dar margen á un 
pleiij interminable, vale mas que se quemen allá. 

1.0 que urge es que so quemen cuanto antes, y sin 
que nadie se sulfure por eso. 

Ni comprendemos ni nos explicamos tales absurdos. 

Bien es verdad que estas cosas solo se pasan en es- 
tos tiempos en que domina el juarismo, entre bastido- 
res. 



La señora Carmen O. de Irígoyen ha bajado á la 
tumba. 

Don Quijote, se asocia al hondo pesar que sufre el 
eminente hombre público, ante pérdida tan irreparable. 



La revolución permanente de Rio Grande, nos está 
divirtiendo lo mismo cue la zarzuela buta Y fvroai Iiu- 
maiü. 

Les que hoy pers guen, son perseguidos mañana; 
unos se cansan y dejan las armas; otro.s, mas dispues- 
tos, las recojcn y vuelven á perseguir y á ser persegui- 
dos. 

Ebtd la historia de !sa revolución que está excitan- 
do la hilaridad, en vez de despertar el inteiés de lus ex- 
tranjeros. 

Ll señor suscritor que con la firma X nos envió unos 
versos, que resultaron ser de nues- 
tro agrado, para el número de 
i)(iN QuijOTloen la fecha del cen- 
lenano de Colon, debe, cumplien- 
do con lo cfrccido, mandárnosla 
Irma verdadera. 

Detimos esto, porque di( ha 
rompe sicicn, que está llenado be- 
llezas, merece ^cr publicada y es 
.•:trndiendo á su nirrito inlTin.-eco, 
el motivo do nuestra demora. 

.\sí pues, pensamos i iibl'carla 
en el AlmanoijUv úk Don QuijíiIE 
¡ara /v.'/-/. en el cual estarnos tra- 
bajando sin levantar mano, para 
Lgrar que ('Me .«ea el mejor de 
t)do-, y que haga su aparición en 
época opertuna, esto es, antes de 
terminar el año actual. 



Se dice que el doctor Magnas- 
co. ha presentado un prcyocio de 
ley ante la cámara de diputado.i, 
limitando la libertad de la caiíca- 
turv 

Si se aprueba este proyecto de 
ley, que se aprobará, perqué fC 
aprobó el acta de .\bsalon; nos 
jiri bará lo mismo, exactamente In 
mi mo, que el hecho de hacer añi- 
cos el esf ojo, en que se vé el reí- 
tro, una mujer muy fea. 

Xo tenemos hov espacio para 
mas, poro no corcluiromf s íin re- 
cordar aquellos célebres verses 
que dicen: 

Arnjar la cara importa, 

<iue el espejo, no hiy por qué. 



Varias son la^ .«.olucioncs que 
nc- han eido remitidas, referentes 
al problema de Ajedrez de nues- 
tro número anterior 
Poro c^t|•c todas, las que mas nos sati^farrn, por ."¡cr 
dos distintas, son las del sel'ior Migjel Díaz Pereyra{riijo). 
La que viene designada como segunda es mas boni- 
ta que la primera: es así; 

La torre negra rlá jp.qUe al Pavo, colocándose en la 
línea de éste, al lado del pee n Cabo de \'ela: el Pavo 
baja una ca-illa colocándose al lado del peón AneiroB 
y detrás del alfil Ya se sabe. 

Y viene la segunda jugada de las negfa?, ó sea cl 
mate: este se consigue matando la reina Absalon al 
peón Romero. 



liemos estado a ver una rasa pafa mudarnos tic la 
que hoy ocupamos, vnrs encontramos con un cartucho 
de dinarnita detrás de la puerta. 

Dimos un salto, poriue nos dio un susto de padre y 
muy señor mió; perj luego algo repuestos nos conven* 
cinios de que el cartucho estaba vatio. 

Tengan cuidado los propietarios con los inquilinos 
salientes. 

— *l»— 

A los sefioros agentes- que no con frecuencia se sue» 
len quedar con et carro estancado, sin tener tiempo - 
para saldar sus cuentas con nuestra Administración, les 
avisamos por medio de la pre3"nte que. sí no acuden á 
saldar los picos pendientes, con urgencia, nos veremos 
precisados á suspenderles el envío de Dü\ Quijote. 

Tío. Lito. d« J. RIbaa y Hno. Rlnoon 180 



..''JI¡!>(JII>f 



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,f.'^' Domingo 18 de Junio 









BUENOS AIRES 



V' 



IX. Sumen 44 



En la Capital^ 



SoMiloión por trimestre adetentado $ 1 60 

Número suelto » 0,18 

Número «tragado i O'^ 

Extranjero por un afio . . . . , 1S|00 

- /: fw-T 

En Don Quijote no hay charqM 
porque ei cirico del Parque.. 



Por Ter el oro á la par 
lucbaré lin descaiuar. 



Son Quijote ea adivino 
y ¿1 08 trazará el camino.' 

— — /.J'' 



i ¥ 




Campaña 



Buaoiieite por aaauatie adelantado f 4.00 

Número enalto , 0,90 

Número atiaaado , 0,40 

Bxtamiy««petnaio , : . . , 18,00 



>\- 'S>-' 



Tengan olea mil inacridonea 
y abajo lu enbTencionea. 



Para Quijote portefio 
todo enemigo ea pequefio. 



T soy terror de enemigoa 
y amigo de mis amigo*. 



,¿uiatcioH im imiihi oÁttatioÁo 



LA COBBESPONDERCIA i NOMBRE DE i. OSSOBIO 



Este periódico se compra pero no se vende 

iíÍrdo SOJO 






LA ESC\LERA DEI, ORDEN 
BAJANDO LOS ESCALOílíS DEL PODER 

EL MINISTRO ESCAiÍrILLA 



edificante y matrní- 
irerdadero esprit có- 



Hemos asistido á un espectáculo 
fico; á uno de esos espectáculos de 
mico-burlesco; á uno de esos detall» típicos de la vida 
pública, en donde la exhibición d( fantoches políticos, 
deja por largo lapso de tiempo in tufillo á doctrina 
trasnochada, á menú político constit idonal poco 6 nada 
digerible. 

La interpelación hecha al ministro del interior, no ha 
■ íiraáfecho áTíadle,*po» imiChaartífWÍI* Ijaptinnaa; por- 
que no ha sido contestada: porque con doctrinas aco- 
modaticias, con palabras huecas d^ sentido y con tan- 
jentes evasivas, no se contestan jamás los puntos con- 
cretos de una interpelación. 

Creyó, «in duda, que ocupando todo el tiempo de una 
sesión, aburriría á los representantes nacionales y se 
dejó llevar por un fárrago interminable de incoheren- 
cias y de insustancl»lidades de primistimo cartello. 

Y aun cuando la habilidad de hablar mucho, no debe 
ni puede ser confundida con la elocuencia, es lo cierto, 
que la perorasion del ministro del interior fué oida por 
las cámaras con sobrada paciencia, y con una toleran- 
cia á toda prueba. 

En el furor, que no fervor, de su peí-orasion, dijo 
cuanto no debía decir y aun mucho de lo que debía ca- 
llar, sin orden, sin método, sin armonii^ sin gusto, sin 
sentido. Todos los puntos que tocó, los tocó con los de- 
dos del error y de lo ilógico: amasó frases y conceptos 
(te índole distinta y resultó un cien pies. 

Pero cual no seria su sorpresa, cuando, creyendo ha- 
ber terminado, á fuerza de fuerzasi gastando toda su 
saliba y debilitando sus pulmones, se encontró con que 
se pedia que aclarase algo que resulu oscuro con res- 
pecto á la provincia de Corrientes. 

Entonces, el ministro, hizo uso del reglamento de la 
Cámara, con el cual se estuvo divirtiendo durante el 
Curso de su discurso, pero el concurso le atajó diciéndo- 
le que amor con amor se paga, y que pues la Cámara 
había sido harto deferente con él, él á su vez debía mos- 
trarse deferente con la Cámara. 

En su vista, pues, se prorrogó la sesión de interpela- 
clon para el siguiente día. 

Pues peor que peor, díjímos"nov)tros, que desde los 
primeros pujo» de metofísica y psicología que noumo» 
en el hablador, lo consideramos como leve hoja des- 
prendida del árbol del poder. 

Y así sucederá: porque quien alardea de A)ctrínas 
'tan peregrinas, quien salpica su oratoria con condinlen- 
los de ultratumba y quien se hace heraldo de lo retró- 
grado y de lo reprobado, no puede ni debe permanecer 
por mas tiempo, en un puesto, en donde no caben las 
sofistícaclones ni las macanas de ninguna especie. 

Otrr» ministro que no cuaja. Todos estos engendros 
que suben y baii»n por las escaleras del poder que na 



Propietario: EDI 

mBBBmmBomamm 



- 1. * 

cesitan la escalera del órcUn- pata no alcanzar nunca la 
libertad, son ministros de escalerilla, y nada mas. 

Él mismo, ha obrado contra sí mismo y fe ha perdí- 
do, contribuyendo á que se pierda un tiempo mas en 
otra crisis que naturalmente haide producir su caída; su 
caida natural también. 

Pero, en fin, hemos adquirid^ un nuevo emblema de 
oratoria gubernamental: Celemín nos dejó el arpa de 
Luca y el despertador; Pelelegnngo_ nos dejó la liebre 
de feliz recordancía, y estos hombre? de ahora nos han 
empezado á dar los atributos d» sus sofismas, con la es- 
calera del orden y la resurrección, de las teorias de Ro- 
zas. 

De todo esto, no se deduce «ada: pero se presiente 
la santificación del juarismo y su adoración por Saenz 
Pavo, czar de la República Argentina. 

¿Es esto gobeniai ó perder^^ tiempo? 



m 



ABMINISTBACION BODBIGVEZ PElA 142 2.° PISO 



"••i 



lESOI lESOl 



Se agotarán los hombres y los nombres, 
después de. mucho andar, 

y un gabinete serio y duradero 
jamás se encontrará. 



Pues pensar que en todo hombre hay un ministro, 

podrá ser natural; 
Pero engasarse en cada nombramiento, 

aun lo es mucho mas. 



Y no es pasando y repasando nombres 

de todo el personal, 
como se encuentra lo que el paeblo ansia, 

esto es^ progreso y paz. 



Que todos los hombres sírv'en para algo 

fuera de duda está; 
los menos, servir pueHen de ministros, 

de comparsas, los más. 



m 



Ergo, no en todos los hombres elegido?, 

el error suele estar; 
que'k) está ca'-í siempre en el que elige 
^ • . si elige siempre mal. 

Por eso la Rrpúblíca Argentina 

está como se estí; 
Porque vamos de Herodes á Pílalos 

sin acabar jamás. 
' '^- _ 

Porque presa de indoctos mandatarios 
no puede prosperar, 

porque nunca prospera lo interino»... 
ipa ciencia y barajarl . 



Nueve meses va i. hacer que el ruin acuerdo 

nos anunció |agua vát 
y á f esar de un chubasco de miobtros, 

¡cuánta esterilidad! 



Se muda de ministros diariamente 
con tal facilidad, 

que parece los lleva prevenidos 

en los pliegues del frac. 

Duran un poco tiempo, sin hacer 
nada medio formal; 

y en seguida, otra crisis los derriba 
y — otra vez á empezar. 

Y va á llegar al fin de su periodo 
de seis afíos cabal, 

una crisis resuelta y otra en puerta) 
sin acabar jamás. 



iCuanto mejor sería, que dijera 

con franqueza l¿li 
— <lYo no aíCTn HlfcMWtjjeiL ti, (westp^ 

reempIazadniTno más!> 



OSADÍAS DEL INTERPELADO 



En cierta ocasión y en cierta nación del continente 
viejo, .se presentó un individuo al gobierno pidiendo 
privilegio de invención para ejercer una nueva indus- 
tria. 

Consistía el invento de este industrial en un procedi- 
miento por medio del cual, todos los habitantes de un 
pueblo cualquiera podrían llegar quieran que no, á la 
nivelación social. 

—Eso es una utopía, le decía el ministro, riéndose 
del Invente. 

—No lo crea V. E., esto es práctico de todo puntov- 
éláro es que se tocarán dificultades en los doscientos pri- 
meros años de su planteamiento, pero después..-. 

Fi'a es, ni mas ni menos, la teoría del ministro inter- 
pelado. 

— «Llevamos ochenta aflos de errores; déjennos uste- 
des acabar nuestro período y todo se andará». 

La modestia de este ministro corre parejas cen la in- 
falibilidad del papa. 

Es decir, que lo que hombres eminentes no han podi- - 
do lograr en o< henta aflo^ lo va á lograr el ministro de 
la es( alera dtl orden, por medio de la psicología! 

Esto es cosa que hace reír hasta las piedras de la 
calle, á pesar de encontrarse mal avenidas las unas 
con las otras. 

Coníiderar que en cinco aflos, han de arreglar ellos 
lo que nadie ha conseguido en ochenta, equivale á no 
querer reconocer que en nueve meses que llevan ejer- 
ciendo el mando, han producido sesenta veces mas er- 
rores que los que suman los de los ochenta aflos de 
atrás. 

Este rasgo de arrogancia clandestina viene á poner 
el sello á esta interinidad embarazosa y estéril, que se 
derrumba. 

No queremos mas probaturas; no debemos exponer- 
nos á aventuras peligrosa.s¡ estamos retrogadando y ne- 
cesitamos ambiente de libertad, aurora de progreso, 
calma, bienestar y paz. 

Si seguimos pernoctando en esta oscuridad tenebrc- 
sa, acabaremos por desesperamos, sin otro móvil, que 
la impotencia de gobernantes sin simpatías, tin norma, 
sin cré^ta^ tin rumbo fijo. 

Despuek de la interpelación, ó mejor dicho, entre uno 
y otro día, imploraron caridad de los modernistas, á fia 
de salvar, al interpelada 



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DON QUIJOTE 



¿Qué puede esperarse de un gobierno que desciende 
al terreno de implorar misericordia para sostenerse? 

Este gobierno, pues, está muerto: le es desfavorable 
y adversa la opinión pública; le es desiavorable y ad- 
verso el criterio de la prensa: le son desfavorables y 
adversos todos los partidos políticos; le es desfavorable 
y adversa la representación nacional y ¿qué mas? le 
son desfavorables y adversos, ellos entre sí, dentro del 
acuerdo del gabinete, y una prueba evidente ha sido la 
oratoria del ministro de la escalera cUl urden, que los ha 
acabado de hacer antipáticos é imposibles para la Re- 
pública. 

No queremos trastornos, vacilaciones ni esterilidades. 
La época que atravesamos requiere una labor ordenada 
al par que activa y sapientísima. 

Nada de psicología ni de metafísica, pero mucho de 
práctico y de hacedoso. 

Hombres que creen; hombres que sepan pro'ducir; 
mentes luminosas que nos invaden de clara luz; brazos 
que rompan las nieblas que nos envuelven; actividad, 
actividad y actividad. 

Esta parálisis que nos extenúa no debemos aceptarla 
tal como nos la imponen, porque puede adquirir carac- 
teres de cronicidad. 

Procuremos, pues, llevar al convencimiento de estos 
hombres, que aun esperan salvar al país, la necesidad 
de presentar sus renuncias indeclinables: y ellos, si 
sienten el valor del patriotismo, en su ser, se convence- 
rán, atendiendo siquiera sea una sola vez, al grito del 
dolor nacional. 

No desmayemos, pues, en esta tarea patriótica: insis- 
tamos un dia y otro en que hay necesidad de que pre- 
senten sus dimisiones y ellos serán una vez los buenos 
y llegarán á gozar la bienaventuranza eterna 

Pero me temo que no se han de convencer. 

¡Pobre paísl 



ZAPATERO A TUS ZAPATOS 



Un mediano oficial de zapatero, 
decia sin reserva al mundo entero, 
que el material que su maestro usaba 
era de lo peor que se encontraba; 
que clavaba muy mal y que cosía 
lo peor que podia. 

Pero lo raro es, que este oficial 
creia hacer un bien en vez de un mal, 
á su pobre maestro, 
pues quería darle fama de muy diestro, 
por mas que dudas & ninguno deje 
de que así lo partía por el eje. 

El que Be mete á hablar por cuenta agena 
del miinio y del patrón, merece pena. 



COSAS DE SANCHO 



Aquellos sucesos importantes, tan cacareados, llega- 
ron, seg^n se anunciaron. 

Los cuales nos enseñaron, un nuevo método de acep- 
tar renuncias. 

Salieron dos ministros que hacia mucho tiempo que 
estaban estorbando y entraron tres, que no tardarán 
mucho tiempo en estorbar. 

Los salientes, subi<>ron inopinadamente. 

Y los entrados, entraron inopinadamente también. 

Sucesos extraños, pero importantes, eso si: importan- 
tes en el concepto de que no revisten importancia al- 
guna. 

Las dos potencias en hacienda y en guerra respecti- 
vamente, fueron anuladas en un momento psicológico, 

¿De quién partíria el consejo ó la imposision? 

No lo sabemos, aunque lo sospechamos. 

Lo cierto es que salieron, quedando el presidente 
muy satisfecho de los ser\'icios prestados á la Repúbli- 
ca, por ellos. 

Lo cual no es posible creerlo. 

Porque si estaba satbfecho, ¿á qué los echa? 

Y sí los echa porque no estaba satisfecho, ¿á qué 
mentir? 

Y echados así, de esa manera inopinada.M.. 
jVaya una satisfacción! 



Pero, en fin, se fueron y vaya con Dios; á enemigo 
que huye, puente de plata. 

Ocupémonos de los sustitutos. 

£1 de hacienda ganó la cartera á ñierza de servicios 
elásticos en Corrientes. 

Pero aquellos servicios se podían haber premiado de 
otra manera. 

Porque el agradecimiento del presidente, no tiene 
bascante virtud para hacer un ministro y menos un mi- 
nistro de hacienda, de quien la conoce poco ó no la co- 
noce nada. 

Y si el afán de recompensar servicios lo lleva al pre- 
sidente á nombrar ministro de hacienda á su comisiona- 
do o^cioso, {ppp ^é no bi70 ministro de la guerra al 



general ííarmendia que fué en Corrientes el comple- 
mento del doctor Avellaneda? 



El misterio cierra el paso á todas las consideraciones 
que se hagan. 

¿Qué hubiera podido el enviado oficioso en Corrien- 
tes sin la fuerza al mando del referido general? 

¿Por qué, pues, aquél mereció una cartera y éste no 
ha merecido lo mismo, teniendo disponibles una para 
cada uno? 

Por hacerlo todo mal y al revés. 

Porque creemos nosotros y con nosotros todo el mun- 
do, que el general entenderá mas de guerra que el doc- 
tor de hacienda. 



/ 



No nos gusta, pues, el nombramiento del nuevo mi- 
nistro de hacienda. 

En primer lugar, porque su entrada paraliza lo que 
ya se tenia preparado, pues hay que inferir que los pla- 
nes del saliente no deben servir, cuando se le echa, 
como se le ha echado. 

En segando lugar, porque el nuevo ministro tiene 
que empezar por estudiar el estado- de la hacienda, y 
esto no se consigue en un dia ni en dos, sino que re- 
quiere mucho tiempo. 

En tercer lugar, porque no consideramos una entidad 
matemática al nuevo ministro, por mas que blasone de 
economista, si es que blasona. 

En cuarto lugar, porque antes de hacerse cargo de la 
situación económica del país, le sorprenderá una nueva 
crisis. 

Y así estaremos toda la vida. 



El ministro de la guerra, tampoco nos satisface, no 
por otra cosa, sino porque no conoce las necesidades 
de los ejércitos de mar y tierra en sus relaciones y afi- 
nidades con los tiempos modernos. 

Porque en rutinarismo disciplinario, de los tiempos 
del rey que rabió, sobre haber pasado de moda, no lle- 
va en sí un átomo de progreso. 

Porque, en esta corriente de crisis casi diarias, la bue- 
na voluntad que tenga y la brillante inspiración que 
pueda sentir, tienen que e&trellarse antes de recibir el 
bautismo y la confirmación. 

.% 

Y en cuanto al ministro de relaciones exteriores, nos 
sucede tres cuartos de lo mismo. 

Resulta, pues, un ministerio deficiente, quizás mas 
deficiente que el viejo. 

Además, tenemos ya fuera del ministerio al del inte- 
rior, por haberse metido á hablar de su maestro, como 
el zapatero de la fábula. 

Y al ministro de justicia, que es hoy en el ministeria 
nuevo la manzana de la discordia. '° 

De modo, que hay crisis para rato. 
Todo sea por Dí(Js. ^. 



CANTARES 



Los bonos están en Córdoba 
y aquí está el fuego prendido, 
y entre Pizarron"y el otro 
continúa armado el lio. 

Para que llueva Saerut Pavo 
las promesas ofrecida.», 
será preciso que Aneiros 
empiece las rogativas. 

Una cosa es gobernar 
con patriotismo á los pueblos, 
y otra cesa hacer pavadas 
perdiendo paciencia y tiempo. 



LANZADAS 






El Congreso, acostumbrado á ser complaciente con 
el ejecutivo, ha dado en la presente ocasión señaladas 
muestras de independencia y de energía. 
Mas vale tarde que nunca. 

Pero es que si sancionara 
lo que hoy, aquél produjera, 
con su pan se lo comiera 
y de fijo reventara. 

Señor H: la composición á que aludimos e« nuestro 
número anterior, lleva por titulo La Predicción y dice 
su primer versó: <No muy lejos de la costa». 

Esperamos pues, se servirá usted enviamos la firma' 
que debe llevar al pié su linda y bien inspirada compo- 
sición poética. 

Dicen que dijo el doctor Escalante qUe Saenc ParOi 
es otro Roza.«, en su modo de pensar. -■_ 



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I ■ ■■' -' 



<f* 



S>i no pasa de ahí, menos mal. 
Porque, si obrara.. _ 

(Válgame Dios y que cosas 

que se dicen en el dia 

tan torpes y tan odiosas! 

En el teatro de la Opera, le pegaron tajos y mando» 
■ bles á »Gli Ugonotti». 

¿Y saben ustedes por qué? 

Porque no querían pagar la multa (que ya hoy no se 

paga) si la función terminaba después de media noche. 

Son salidas de pavana 

de artistas ó de la empresa; 

porque quien esto confiesa 

es una pura macana. 

Tiene mucha razón el señor Sijes, al observar que 
no se da mate con la solupion que publicamos en nues- 
tro número finterior. 

Pero debemos advertirle que hubo un errqr de redac- 
ción al designar la jugada del rey blanco: éste no debo 
moverse una casilla de (rente. Sino en sentido diagonal, 
colocándose en la casilla negra en vez de la blanca, 
como dijimos por error. 

Le agradecemos de todos modos su advertencia, pero 
ya teníamos tomoda nota para rectificar, cuando recibi- 
mos su atento escrito. 

««- 

Han llegado hasta nuestra Redacción, rumores de 
un palomar que existe, ó se cree que existe, en la calle 
Peña, entre la 2* y i*.cüadra á espaldas de la comisa- 
ría 15. . . ' " 

Hasta hay quyíri: dice' que el comisario de la 15, tole- 
ra semejante pajblnár, que guarda una vieja garduña, 
que es la qun sufíé. 9I nido de palomas. 
, ..'Si e^t** íuese veriíjad, señor jefe de policía 
' • ' Debería castigarse 

con relativo rigor; 
pero alpe» fuera mejor 
de que'eHo «8 cierto, enterarse. 

' ■"•'^' 
Acusamos recibo de UHia circular que ha publicado 
en Montevideo en fecha i p de Mayo pasado, la Asocia- 
ción Fraternidad di Socorrái mutuos, en la que al par 
que ^panifiestf el brillante estado de la sociedad, dá 
cuento de que vwjfes^socio? que dé ella se .han separa- 
do, piensan fit§áiu: ¿tra cpn el mismo nombre y los 
mi$níos objetos.?* ,j • 

. Spn, deplorable» está^ djiidencias, tratándose de esa 
clase dé aociedades, cujra^áse prkicip»! son la vnion y 
la coÍKtattcia en J^ xm ón de ios uocíadoi, 

HemdS recibida la (drcular tfixt ha repartido el seflor 
Lacasa, detallando los abuso» cometidDs por espacio de 
do» años en el- juzgado á cargo del doctor Pizárro, y 
que son del ddminio público. 

Según se nos dice, el doctor P¡zarro,_ piensa pedir ó 
ha pedido ya su jubilación, la cual no sabemos si le 
será acordada ó no. 

Como éste asunto, está encomendado^ al fallo de laa 
cámaras y éstas se han pronunciado hoy por una impar- 
cialidad y por una rectitud plausibles, creemos que el 
referido asunto del doctor Rzarro, revistirá carácter de 
■justicia neta. 

Al tiempo de cerrar^BJeBtrii edición, el jueves 1 5 del 
corriente, ftes llega la' satisfactoria noticia de la renun- 
cia del do<^ftfltscalante. 

Nos alegramos y nos enfrístecemos alterna y simul- 
táneamente. 

Nos alegramos porque se elimina de la escena activa 
de la política una remora, una cosa inútil. 

Y nos entristecemos, porque había empezado á dar 
juego como entidad cómica y se nos va, cuando mas 
falta nos bacía. 

Qm todos los resúntes, tosigan, es lo que deseamos 



£1 teatro de la Comedia, ha desplegado una activi- 
dad muy notoria y muy plausible, ofreciéndonos estre* 
nos con mucha frecuencia. 

Todo» ellos han sido recibidos con muy señaladas 
muestras de aprobación, pues el público que ocupaba 
todas las localidades, lo demostró con su entusiasmo. 

La Zarzuela, continúa siendo el chiche de los teatros 
por secciones: la dirección tan hábil que allí se nota, es 
la prueba mas evidente del propósito que la anima de 
complacer al consecuente público que lo favorece. 

Apolo, se crece con los esfuerzos de Ruiz, cuyo arte 
y cuya gracia no tienen rival, quien está acompañado 
de muy buenas partes, y se esmeran todos en captarse 
las »impatia.s bonaerense». 

¡Afortunada la empresa del teatro de la Alhambra! 

Desde que ha empezado á poner en escena obras 
como «Casa editorial», el local es pequeño. 

Continúan con éxito las representaciones, cosechan- 
do aplausos la señorita Tomás y Roldan, Reig y Cepi- 
llo y las señoras MuAoi y Ocaña. 

Si la triple doña Emilia Train volviera á la esc(na< 
seria un negocio redondo para la Alhambra. 



Tlpí Lito, de it Ribas f Hno. Rlnoon IB* 



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/■■■; 



. *• 



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Domingo 25 de Junio de 



En la papital 



Siuorioión por trimestre adelantado ■ 1 60 



Número suelto. . . 
Número atiasado . . 
Kstimnjero por un año 



En Don Quijote no hay ohar^ i 
porque ei cívico del Parque, 



Por ver el oro A la par 
lucbaré sin descansar. 



Don Quijote es adivino > 
y él os traxarA el camino. 



^iouu \ «iminútiacton % 11 





■'?»» 



f^. 



jjampafia' 



adelantado f 4,00 



cao 



Bnaerioián por ( 
Nftmaro sa«lta . 

NtniMo atusado 0,40 

Iztnnjwopwnalo : ; . . « lljoo 

Tugan mn mil tatoriclonea 
y «liajo liui subvencionei. 

^ - ■ 

Para Qn^ote portefio 

todo eaipiigo es pequefio. / 

/;í¡ - 

T soy teríror de enemigos 
y amigo -de mis amigos. 



^¿tucticion MI lerntihU adelantado 



U CORRESPONDENCIA 1 HOlftE BE A. OSSORIO $ 



Este periódico se compíra pero no se vende 



Propletorio: EDUARDO SOJO $ ADIIRISTRACION RODR^UEZ PEtA 142 2.° PISO 



HERRAR O QDITAR B. BANCO 
EL QUE NO ESTÁ HEÜttO Á BRAGAS.. 



DEL DICHO AL Hi EHO. 



BIEN VENIDO SEAS M.\L 



a VIENES SOLO 



TOC.\n EL CIELO CON 



^S MANOS 



ANDE YO CALIENTE Y Rl\SE LA GENTE 
_ í 
lADEL.VNTE CON LOSiVaROLESI 



« Ilfcy co«ar quei •* cam p»'t4llfév^ pcoo, y una de 

ellas es la situación actual porque pesa como cien mil 
lozas de plomo sobre este afl'jido' pueblo. 

Pero, nada: todos se dan cuenta de la fatal pesadum- 
bre, menos él. 

No parece sino que al subir, Se dijo para sí: — «De 
aquí no me apea nadie». 

Debe considerar, no obstante, que hay sendas peli- 
grosas y que para pasarlas sin riesgo alguno, conviene 
apearse. 

Y la senda que ha emprendido desde el 1 2 de Octu- 
bre de 1892, le impone el apeamiento. 

Está pues en el caso de herrar ó quitar el banco. 
Vo, en su lugar, me decidiría por lo segfundo. 

Y digo esto, porque inspirado por un verdadero pa- 
triotismo, debiera sentirse impulsado á ceder el puesto 
& quien lo hiciese mejrr, per aquello de que, el que no 
está hecho á bragas .. . -^ 

No con discursos meditado?, ni con palabras de re- 
lumbrón, se gobierna, á un país; es necesario unir á la 
palabrería una labor activa y fecunda, ó se expone á 
que se le diga con muy justa razón: — tDel dicho al 
hecho....» 

No resulta nada de provecho, aftadiremos nosotros, 
para terminar el proverbio. 

Li forma adoptada para resolver c^Í!>i^ corre parejas 
con U seguida para las intervenciones en los Estados 
federales. 

Ambas tienen mucha gracia, siquiera por lo origina- 
les que son: porque eso de despedir ministros, como se 
despiden mucamos, y eso de intervenir las provincias 
mandando un amigo para que arregle las diferencias á 
gusto del enviante, del mismo mcdo qne un vigilante 
acalla las contiendas de un convendllo, podrán ser fac- 
tores de un sistema, pero resultan ambas, factores ri- 
diculos y contraproducentes. 

Así, que, cuando lo vimos surgir de las urnas, en- 
vuelto en las sombras del estado de sitio y cargado con 
el acordeón, exclamamcs sin podemos contener— «Bien 
Venido seas mal, f i vienes soloi, pero como el mal ve- 
hia mal acompañado, resulta destruido ese aforismo 
Vulgar. 

La situación, sin salida, por él creada, nos hace tocar 
el cielo con las manoN mientra que él, sin darse cuenta 
de U situación aflictiva del país y de au falM poeldoD^ 



exclamará á cada ratc:— rAnáe yo caliente y ríase la 
gente». 

Como si con expresarse así, adquiriera fuerza en la 
opinión, luces para su inteligencia y energfia para des- 
arrollar sus sistemas de gobierno, si los tuviera. 

£1, en los momentos actuales, tan solo escucha la 
voz del modernismo, que le grita al oido, sin cesar: — 
«¡Adelante con los faroles!» 

Y marcha con los faroles, pero no hacia adelante, sino 
retrogradando á pasos acelerados. 

Las crí->is se empalman; los desaciertos se anudan 
como los eslabones de una cadena interminable; las 
macanas son el pan nuestro de cada dia y la paraliza- 
ción estéril conmueve los cimientos de un gobierno sin 
base y sin opinión. ^ 

Estamos perdiendo el tiempo; el oro se lo esti dicien- 
do elevando su protesta á tO^/náfii alturas; el c omer cio 



se lo está diciendo con la elocuencia de las quiebras, 
pues cada dia se están viendo cerrarse las puertas de 
muchos negocios'; el pueblo se lo está diciendo con lá- 
grimas en los ojos porque necesita labor, apoyo, pro- 
greso y libertad, y por último, el Congreso y la prensa 
se lo están diciendo en todos los torios y todos los dias. 

Sin embargo, él prosigue erre que erre, creyéndose 
el representante genuino- de las f jerzas vivas de la Re- 
pública. 

De seguro que sueña por 1m noches en un porvenir 
color de rosa. 

Si es así, tanto peor para él. porque soñara quimeras; 
que los sueños, sueños son, como dijo Calderón. 

La moneda falsa, tiene un curso muy limitado, por- 
que pasa un poco de tiempo y después, no pasa mas. 

Y él es eso, una moneda falsa 

Su acuñación se hizo, en un troquel gastado ya por 
el uso, el estado de sitio; entraron en la liga los metales 
de la sofístiñcacion y del fraude: la lima sorda del zonis- 
mo le dio brillo ficticio á la moneda y resultó ésta, pa- 
sable en los primeros momentos, pero hoy que se ha 
gastado ya, no es posible que pueda continuar pa- 
Sinio. 

Venga pues, otra moneda, labrada á la c^ara luz del 
dia en los talleres de la opinión nacional, sin fraudes ni 
mistificaciones y esa será una moneda de ley que nadie 
rechazará, porque tendrá un curso Irgal, en vez de te- 
ner como la de hoy, un curso forzoso. 



SONAMBULISMO 



Renegar de su partido 
que es la voz de la opinión; 
y hacerse de un accrdecn 
íU político vestido: 
aceptar fruto podrí lo 
del mitrísmo y del roquismo, 
y llevamos al abismo 

»in pensár A sin querer, 

es lectores, á n^i ver, 
caso de sonambulismo. 

Pretender, no sé por qu '•, 
dar té gubernamental 
al que no se siente mal, 



ó no quiere toiqtir té: 
trabajar con buena fé 
ó trasnochado cTvismo, 
por reformar el bautismo 
de las huestes copgresales, 
tras de causar muchos males 
caso es de sonambulismo. 

Producir cien mil macanas, 
sin motivo y sin razón, 
y aturdimos con el sen 
de clericales cunpanas, 
es como abrir las ventanas 
y tocar con heipismo 
el violón ó con^cinismo) 
y este alarde ák armonio,, 
caí o es de monemanla 
si no de sonambulismo. 

Ponerle los leaderes 

■■Bryefftft7"í^*«Írttt!üaitor~ ■ 

pirque medi-e el pobredto 
y nos cause sin»abore.<-| 
y quitárselos, lectores, 
después, aunque un paroxismo 
lo mate ó lleve al abismo, 
es sin duda una pavaio; 
y pues no conduce á nada 
caso es de sonambu's no. 

Leer las cartas de Romero, 
los discursos de Escalante, 
ser de Victorica amante, 
y con Alcorta sincero; 
dar cartera á Viejo-huero, 
armar luego uc embolismo 
para matar al nátrismo, 
y á Mendoza derrocar 
y á Cap-de Vela arrestar, 
caso es d,e sonambulismo. 

Confiar aun que lo» malos 
que afiijen al pueblo t( do, 
los aliviará á su modo, 
con pavadas naturales, 
son locuras infcrnale.*-; 
macanas de exclusivismo; 
6 pavi naturalismo, 
ó ignorancia manifiesta 
de lo que al pueblo le cuesta 
tamaño sonamtulibmo. 



SOBBE LA CBISIS 



¿Habrá todavía quien se atreva á ser mini,tro de la 
situccion? 

La verdad, es que el modo con que son despedidos ó 
lanzados de sus puestos, no es muy alentador para 
aquellos que aspiran á dirigir un departamento. 

Porque, están amenazados á cada memento; se ha- 
llan los ministros de Saenz Pavo entre la espada y la 
pared, pendientes stbre sus cabezas la espada de Da- 
mocles y amena7adas sus vidas con la maza de I'raga. 

Quien acepte el hinor de ser nombrado ministro, 
cuente con que será conducido al ministerio por la 
mano del presidente pero que será lanzsdo de allí por 
el pié, de la mano que lo recibió. 
■ ¿Habrá pues, quién se atreva á ser ministro de la si- 
tuación? 

Debe reci'rrir al almanaque, para resolver las crisis 
interminables que el se produce, como única labor que 



BOH düi*r< 



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DON QUIJOTE 



sabe desarrollar, porque en las nóminas civiles no va á 
encontrar quien quiera ser despedido mal, después de 
haber sido recibido bien. 

¿Y qué gana el país con esta serie de crisis? 

Porque, un gobierno malo, puede no obstante ser 
malo, producir algo bueno; pero si siendo malo, como 
lo es el actual, no hace nada, porque le falta el tiempo 
para solucionar las crisis, resulta el peor de los peores. 

Además de esto, debe contar con las fuerzas que le 
prestan apoyo, para tener el convencimiento de que 
vive solo y aislado. 

Con el mitrismo no debe contar ya, y el roquismo le 
está minando el terreno: quédale el recurso de entre- 
garse al modernismo ó farolerismo, si ha de tener algo 
que signifique fracción de partido, pero algo al fin. 

De cualquier modo, será un gobierno en minoría; 
será un gobierno huérfano de opinión y no tendrá mas 
remedio que resignar el poder en mejores manos. 

Si pues ha de llegar irremisiblemente este caso, cuan- 
to antes mejor; lo demás es querer y no poder y perder 
lastimosamente el tiempo. 

Si á esto agregamos la fórmula nueva de de.«pojarse 
de sus ministros, preguntaremos nuevamente:— ¿Habrá 
todavía quien se atreva á ser ministro de la situación? 

Estamos pasando dias muy amargos; esta tituacion 
imposible nos enrarece el aire respirable, priva al país 
del oxígeno necesaiio y lo axfix.ia- 

Por otfa parte, el juarismo, con el nombre adoptado 
últimamente de modernismo, puarna por privar del go- 
bierno actual y ya sabemos á que atenernos respecto á 
las doctrinas de ese partido funesto. 

No queda pues otro camino, que renunciar la presi- 
dencia y que el país entre de Heno en un período legal 
y de libertad, si hemos de arribar al gobierno del pue- 
blo, elegido libenímamentepor él, sin trabas y sin mij- 
tificaciones. 

Porque, de continuar con el actual desorden de co- 
sas, que nos ha colocado en la pendiente, rodaremos 
sin remisión al fondo del abismo. 



P ARÁBO LA 

Risuefla, alegre y fresca una mafl&na, 
se miraba al espejo 
una niña ligera y casquitrana; 
y distraída con aquel consf jo 
del cristal mentiroso, 
no advertía que andaba sin reposo 
toda la vecindad que, conmovida, 
buscaba entre sollozos la ^Ijda, 
porque ardía la casa de mliiéra 
que lamían las llamas la escalera. 
Pero los gritos á la fin crecieron •> 
y el peligro inminente le advirtieron; 
— ¡Fuegol ¿Qué hacer?— Salir era imposible. ... 
Resignóse á servir de combustible. 

Saem Pavo, del incendio está advertido; 
mas continúa por fatal consejo * 

mirándose al espejo, 
anido de marchar por donde han ido 
LOS POCOS sAbios que en el mundo han sido. 



COSAS DE SANCHO 



Antes de catorce dias, se cumplirá el primer aniver» 
sano del naufragio de la f Rosales». 

Aunque para la citada fecha, no se haya terminado 
el sumario. 

¿Se cantarán funerales 
por los muertos del «Rosales?» 
Hay que creerlo así, por lo menos: porque una cosa 
es el proceso y la paz de los muertos es otra cosa, 

• t 

El ministro de guerra y marina, nuevo, general Vie- 
jo bueno, al encargarse de su ministerio ofreció impri- 
mir actividad al sumario de la cRosales». 

Pero también el presidente prometió muchas cosa», 
antes de serlo y después 

nos probó con su talento, 
que los discursos al aire 
son fi^ces que lleva el viento 
con mucha sal y donaire. 
Sin embargo, hay cosas que tienen su término, y ima 
de ellas, es ese proceso interminable. 



. Lo que no sabemos, es en quién contiste esa falta de 
actividad. 

En el fiscal, no lo debemos ni suponer, dadas su inte- 
ligencia y asiduidad. 

¿En quién, pues? 

Porque, por complicado que sea un asunto, ¡caramba! 
en un aflo, se puede haber adelantado mucho. 

¿Si le habrá cogido el chucho? 



Cuando aparecieron aquellos supuestos vestigios de 
balsa, renacieron en los espíritus interesados, nuevas 
esperanza* de mejorar el término dd sumario. 



Pero habiendo adquirido la certeza, que aquella apa- 
rición era un gobierno, quiero decir, una macana, ya no 
hay que detenerse, sino ir adelante resuelta y valerosa- 
mente. 

Pues dilatar tal servicio 
no se logra á mi entendr 
para nadie, beneficio. 

• -. 
• t 

Antes, cuando el general de los mosquitos, ocupaba 
un sitiil ministerial, dieron en decir las gentes malicio- 
sas, que él era la remora principal en el asunto. 

Pero habiendo desaparecido ese peligro ó ese incon- 
veniente, ¿por qué continúa la falta de acción? 

Xo nos lo explicamos, pero no abrigamos dudas res- 
pecto al fiscal, conste. 

Las dudas las ponemos en otra parte, ó en otras, si 
hemos de hablar con propiedad. 



Para la opinión, para el extranjero, y para la Repú- 
blica, existe un interés creciente de conocer todo lo ac- 
tuado. 

Porque el día que se haya dado cima á este asunto, 
trdos en general y cada uno en particular, ocuparán 
posiciones definidas, claras y precisas. 

Hoy, no sabemos cómo estamos, ni cómo quedare- 
mos. 

Pues quien ni nada ni boga 
si no se salva, se ahoga. 

Así pues, manos á la obra: usted como fiscal y usted 
co no'ministro. 

Que se va á cumplir un afto del fatal siniestro. 
Que la opinión necesita saber lo cierto. 
Que la marina clama por poner en claro las cosas. 
Que hay que rezar lunerales por los pobres náufra- 

gOÍ. 

Y nada mas. 



CANTARES 



Dentro de poco Saenz Pavo 
cantará con débil voz: 
— I Acepte usté la cartera 
esta, por amor de Dios». 

Ayer te vi de ministro 
y hoy te veo lastimado, 
no debiste consentir 
ser saUdo tan echado. 

Son las crisis tan continuas 
que los candidatos hoy, 
han abierto entre las gentes 
aficiones al sport 

En estos diis tan fríos 
todo el mundo acierta á ver, 
como se hiela Saenz Pavo, 
y los ministros también. 



LANZADAS 



Una cosa tan sencilla, como es nombrar «w elegido 
dtl pueblo, por el gobierno, no se ha hecho todavía. 

Estamos aun sin intendente municipal. 

Se habló para ese puesto, de pastelito ó empanada 
criolla. 

Pero no se ha confirmado con el nombramiento, la 
especie en circulación. 

Y no podemos pasarnos mas tiempo sin ese elegi'Jo 
d-l pueblo, vulgo intendente municipal, de la capital fe- 
deral 

Pues no vemos ni seflal 
de nombrar el personal, 
' y es de urgencia sin igual 

ver de este asunto el final: 



Al distinguido autor de La Predicción, tenemos el 
gusto de acusar recibo á su atenta carta 1 7 del cor- 
rif'nte, y manifestarle al propio tiempo queda tomada 
neta respecto á la dedicatoria y enmendado el verso 
«Calló el anciano y el fraile, etc.» 

Debemos advertirle también, que nos hemos permi- 
tí lo enmendar el 2" verso de la octavilla y, quedando 
después de la enmienda, ¡ai: «por el cansancio, un an- 
ciano», porque tal como estaba antes resultaba con una 
sílaba de menos y corto por lo tanto. 

Sin embargo, sí el autor no estuviese conforme con 
nuestra corrección, podrá servirse manifestario, para 
dejar subsistente el verso primitivo, ó corregirlo de la 
manera que se nos indique. 

■*» 

En el aumento concedido á las empresas de tram' 
wa/s, no hay equi-iad, según hemos podido estudiar, 



Y no ha habido equidad en el aumento, porque no la 
había antes con las tarifas víej%s. 

Por ejemplo: la compañía Ciudad de Buenos Aires, 
cobra ahora 10 centavos por pasaje de Cinco esquinas 
al puente de Barracas, que suponen mas de 60 cuadras, 
esto es, mas de legua y medía. 

¿Cuánto cobran las compañías de Buenos Aires y 
Belgrano y Anglo Argentino por igual trayecto? 

Cobran mas, en proporción, ó sea en desproporción. 

Habría necesidad de reformar las taritas, tomando 
por base las distancias recorridas; que es la única base 
equitativa. 

Fíjese la intendencia municipal en lo que dejamos 
expuesto y procure reglamentar este servirlo, equipa- 
rando las tarifas de todas las empresas. 

La compañía Ciudad de Buenos Aires, nos parece la 
mas acreedora á los favores del público, tanto porque 
es la que siempre ha atendido á la economía del viaje- 
ro, cuanto porque creemos que es la que sumini^.tra 
mavor cantidad de pasajes gratis. 

Merece la pena ocuparse de esto. 

Varios empleados del Telégrafo de la provincia han 
acudido á nuestra Redacción, á manifestarnos que los 
jefes les obligan á colocar sombreretes de lata sobre 
los aisladores en los postes telegráficos. 

¿Con qué objeto? 

Hay que tener en cuenta que esos empleados, los 
guar.la-hilos, solo tienen de sueldo, cincuenta pesos 
mensuales, y, tienen que mantener de su peculio parti- 
cular el caballo que precisan para este servicio. 

Lo del sombrerete nos prece una macana. Y el em- 
peño en no subirles el sueldo, una macana también. 

Volveremos sobre el shunto. 

Sigue adelante la liga de inquilínos contra los pro- 
pietarios. 

No desmayar pues, qi;^ la razón se abre camino tar- 
de p temprano. 

Y la razón está de pan^ de los inquilínos. 

Porque no hay equidad en los precios de los alquile- 
res. 

Ni conciencia en la ma+or parte de los propietario?. 
_ ¿Cuándo la riqueza se ^ impuesto como razón de 
fuer/a en los tiempos qiuicorremos? 

La autoridad municipa^ debería preocuparse de este 
asunto, antes que las co»s y las casas y los casos ha- 
gan imposible una buen» polución. 

Diez meses y cinco díai, le quedan salamente al sá- 
trapa Ta se sabe de piauUoa escaños del poder, en U 
provincia. '^ 

Ante tan fausU nueva, se dllaUn los corazones y se 
mueven los pulmones coi mas brics. 

El día que ; alga Ya se sabe: 

Se acabará la sequía. 

Se aumentará la agricultura. 

Se abaratarán los alquílcre.<i. 

No estará el pueblo abatatado. 

Las elecciones serán libres. 

Las solteronas se casarán. 

Y La Plata será un paraíso. 

Animo, pues, que hasu el Banco resucitará. 

Muy dignos del favor del público son los artistas dis- 
tinguidos que Continúan en el teatro de Onrubia, una 
campaña artística, con tan brillantes resultados. 

Los esfuerzos de Galé^ son recompensados por el in- 
teligente público que acude diariamente al espectáculo, ' 
aplaudiendo con entusiasmo cuantas obras se represen- 
tan de su inagotable repertorio. 

Adelante pues, que la bandera del arte en manos de 
tan concienzudos artistas, se sostendrá siempre á la al- 
tura de la gloria. 

Hemos vuelto al tiempo de Cabo de Vela, en que los 
delincuentes no eran habidos 

Llámanos la atención al ver una punta de robos y 
de atropellos, »ín que la policía logre poner á la som- 
bra á los autores. 

Habiendo caldo en la cuenta de que los dos clérigos 
vociteradore^ ávidos de exhibirse, pretenden hacer po- 
pular el papelucho que redactan, hemos decidido no 
volver á ocupamos de semejantes semi-personalidades, 
porque DoN Quijote no vino al mundo para que á su 
sombra, se desarrollen fetos ni embriones. 

Zapatero á tus zapatos, dice el refrán. 

En Montevideo anda la cosa revuelta. 
Banderita no las tiene todas consigo, pues vigHla á 
militares de cierta graduación. 

Y etc., etc , eta 

Ojo —Se avisa á los señores Víctorio Ancona, que 
antes ha tenido su residencia en Rio Cuarto, y Antonio 
Ca^úbolo. ídem en Mar del Plata, pasen por esta Admi- 
nistración á informarse de asuntos que les interesan, f 
de no ser asi, se publicarán. 



Tlp» uno- d« i, RUnw 7 Bnoi RlBoon IBt 



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''■■/ N.-^'.-^í 



Domingo 2 de Julio de 1893 



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BUBNte AIRES 



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IX. Número 46 



"^■iim 



'•'•ikí-í^'^- ■ En la Capital 



■ f= 



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^ Saioríoión por trimestre adelantado $ 1 60 

Número suelto ,0,12 

Número atrasado , 0,20 

Kztimnjero por un afio . . . . , 12,00 



En DoD Quijote no hay charqu 
porque es cítíco del Parque. 

Por ver el oro á la par 

Ittciiaré ain descansar. 

. /' • 
T . ■ ■ , 
Don Quijote ea adivino 
y ¿1 08 trazarA el camino. ^ 



^^iCMi \ (uimtnütuicton % 11 á 3 ii. m. 




^■7 



Campaña! 



Soaerieiún por aemoetre adelantado f 4,00 
Número roelto , 0,20 



Númaio atraaado 



0,40 



Kxtmjem por oK año ¡ ; . . , 18,00 



Tengan cien mil inicrlcionaa 
y «bajo lu lubTencionea. 



Para Quijote portefio 
todo enemigo es pequefio. 



T soy terror de enemigos 
y amigo de mis amigos. 



^piuntcion |UK ümiAvt aitUiiAaij» 



Este periódico «c eompm pero no se vende 



11 CORRESPONDENCU i NOHBBE DE Á. OSSORIO 



35 



Propietario: EDUARDO SO JO 






ADMINISTRACIÓN RODRÍGUEZ PEtA U^2r»^S0 



¡Ojo! 



Se avisa á los señores Victorio Ancona, que antes ha 
tenido su residencia en Rio Cuarto, y Antonio Casúbo- 
lo, i iem en Mar del Plata, pasen por esta Administra- 
ción á informarse de asuntos que les interesan, y de no 
ser asi, se publicarán. 



¿POR QUÉ? 

¿Qaé pasa en las regiones dalas del Pavo? 

¿Por qué no cuajan allí los ministros? 

A penas empiezan á echar pluma, nueva, cuando, sin 
esperarlo ellos, ni nadie; caen con las alas pleg^adas 
contra el suelo que los vio nacer. 

¿Si será el podar un nido de pavos de ^ura raza, don* 
de no pueden penetrar los plchonwde otra proceden- 
cia? 

¿Quiénes serán, debemos preguntar, alarmados con 
tantas entradas y salidas de gentes procedentes de cre- 
dos tan diferentes, las aves de mal agüero: los perma- 
nentes ó los transitorios? 

Al cabo de nueve meses de gobierno regenerador, 
nos encontramos con que se han consumido diez gene- 
raciones de ministros, sin haber regenerado nada, ni si- 
quiera generado; ni aun incubado siquiera. 

Nos acostamos con un ministro y nos despertamos 
en los brazos de otro, nuevecito, acabado de hacer, por 
la voluntad semi- omnipotente del gran Pavo. 

Y todos salen, por no dificultar la marcha pol.'tica, 
según ellos dicen, del actual director de escena. Hay 
pues que darles las gracias: esto es, Saenz Pavo tiene 
que dárselas, porque nosotros nunca estuvimos confor- 
mas con su éntrala. 

jY no se le ocurre á este hombre pensar en si estará 
en él, el mal, en lugar de estar en sus ministrosl 

¿Si será sordo el Pavo? 

Hago esta pregunta, recordando el cuento de los 
compadres. 

Hallábanse varios gauchos, una noche de invierno, 
alrededor de un hogar, tomando mate que refrescaban 
con ginebra de vez en cuando. 

De repente, sintieron olor á cosa quemada y uno de 
ellos, el de olfato mas fino, exclamó: 

—Compadres, ¿quién se está quemando? 

Todos contestaron á una vez: — Yo no, — menos uno, 
que permaneció callado é inalterable. 

Entonces los demás se levantaron y pudieron aper- 
cibirse que aquel que permaneció sentado, era el que 
tenia el poncho ardiendo. Se acercaron á él, y á fuerza 
de empujones, pudieron advenirle la quemazón. 

Levantóse mi hombre, y quitándose el poncho, que 
ordia exclamó ctn mucha calma: -Xatural; como soy 
sordo no habia olido nada. 

¿Si será sordo el Pavo y no olerá la quema? 

Porque parece mentira que no encuentre ministros 
para su gobierno, él, que lleno de fé cristiana y de fé 
política, entró á gobernar llevando la regeneración por 
delante, i guisa de fíirol luminoso. 

Entre los que han formado parte de su gobierno, hay 
hombree que han (Ido ministros de otros presidentes y 



han permanecido al frente de sus ministerios sin nove- 
dad aparente. 

Esta reflexión deberla servir á Saenz Pavo, para 
apercibirse de su sordera. 

Yo creo, pero creo de una manera evidente, que si 
el Pavo presenta su renuncia, la cosa cambiará inme- 
diatamente á mejor, sea lo que sea, lo que venga de- 
trás. 

Se nota un aplanamiento anormal en su modo de ser 
policico; se advierte una indecisión que aumenta ó dis- 
minuye la influencia del último que llega; se vé que 
quiere dar gusto á todos en general y á Roque en par- 
ticular y se patentiza un dii-gusto fenomenal que nos 
retrotrae al 12 de Octubre de 1892. 

La nota de los millones que se pierden con estas es- 
terilidades, en la República, nos la dá el tipo del oro 
en la Bolsa, que se remonta,^}*» ¿ dia, i peaar de la 
honradez de que blasona el gobierno. 

El oro se remonta á las esferas del juarismo: Roque 
quiere á fuerza de fuerzas llevar á su padre por ese ca- 
mino; los primeros nombres que suenan; cuando diaria* 
mente se vé en la necesidad de resolver una crisis, son 
de hombres pertenecientes á igfual credo político. De 
forma que sus propósitos están en contradicción con 
los medios de que se vale para alcan'ar la meta. 

De seguro que Saenz Pavo es sordo y no se aperci- 
be de la quema. 

¡Nueve meses de gestasion gubernamental, para salir 
del paso con una esterilidad acerba y manifiesta! 

|Y cuánto se podia haber conseguido en ese período 
de tiempc! 

[Cualquiera mujer produce mas en tres trimestres! 

Tiene pues que desengañarse. El mal no está en sus 
ministro.'; el mal está en ól. No hay necesidad de tocar 
á las ramas; hay que cortar el tronco. 

Vayase pues, con su regeneración, ó sea con su mú- 
sica á otra paitp; convénza'-e que no sirve para el pues- 
to y renuncíelo lo mas pronto posible. 

O la sordera será su perdición. 



TODOS SE VA.N 



Estos, Fablo ¡oh doler! que ves ahora 
campos de soledad, mecos de pavo, 
fueron un tiempo cuna del civismo, 
que envidiaron tal vez los espartanos. 
Ayer, tal cual magrnate sospechoso, 
encontraba ministros y mucamos 
que le ayudasen en su estéril obra, 
deciilidos y tercos y obcecados. 
Por largo tiempo se surtió esta tierra 
de proceres mas chicos ó mas altos, 
hasta Que vino el Zorro con sus huestes 
y labró su sitial á trabucazos. 

Desde entonces las deudas se crecieron, 
desde entonce"=, los créditos bajaron, — 
y en la hh e ehccion que se plagiaba, 
sallan ... los electos por los amos. 
Cumplió seis años de faxkl gobierno 
el Zorro, que cay ó muy bien parado, 
dejando un sucesor abominable, 
ambicioso, ignorante y casquivano, 



Vp 



:^ 



Este, soñó ferrocarriles y obras 
que, tanto daño á la nación causaron, 
que cien vidas en él, fue(an muy poco, 
para purgar desaguioadoe tantos. 
La deuda se aumentó con sus desmanes, 
su prodigalidad fundió los bancos, 
y nublaron el sol de la Argentina 
nubes de oprobio y vergonzoso escándalo. 

No acabo su período, por fortuna, 
porque fué de su puesto bien echado; 
pero vino, interino, otro gobierno 
que igualó, casi casi, al propietario. 
Este, nos trajo la razón de fuerza, 
un estado de sitio ¡infatce estado! 
para imponer á las des(^chas patrias 
una remora inútil, tal ef Pavo. 

¿En dónde el patríotiimo, yo pregunto, 
se encuentra |vive Diosl que no lo hallo? 
De los cuatro magnate^, ni uno solo, 
vale mas que cualquieÁ de los cuatro. 
Y es que el eífror, por isf Hereditaria, "■ 
se produce y se impone sin descanso, 
y con saña también, para que encalle 
la nave del Estado! 

Estos tiempos |oh Fabio! que corremos, 
son tiempos desdichados. 
iTodos se van, ministros, servidores, 
amigos y empleados! 
iTodos huyen la lepra, 
la lepra y el contagio; 
y la nación que ansia paz y vida 
solo encuentra dolor y desencanto! 

No se concibe un hombre tan inútil, 
después de habernos prometido tanto; 
sin bandera, sin norte, sin programa, 
sin consejeros y sin partidarios. 

Todos se van; tal vez para mostrarle 
que es terco y receloso y porfiado, 
y que ya quede en compañía ó solo 
resultará por fin, el Pavo, un clavo. 



^YA SE SABE», EX CUARTO A5s'0 



Con perdón de ustedes, amables lectores, vamos á 
hablar de Taaeacbc 

Se cuenta por ahí, una punta de cosas escandalosas, 
referentes al Banco Hipotecario de la Provincia. 

Como se dicen públicamente esas cosas, no son un 
secreto para nadie. ¡Bastante largo ha sido el que, sin 
saber cómo, se ha venido produciendo meses y meses. 

Allá van las cosas. 

I* Se han percibido arrendamientos de campos, los 
cuales no han tenido ingreso en las tesorerías del Banco. 

¿Para qué; para volver á salir? 

3* En los arqueos de caja, se han encontrado vales, 
que no valen para nada, puesto que están extendidos 
en papeles simples, por sujetos que no lo son. Algunos 
de estos han sido citados para hacer válido el vale, pero 
no valió el apercibimiento, por cuanto que se desespera 
de conseguir nada práctico. 

¿De quién la responsabilidad? 

3* Préstamos hipotecarios, que aparecen chancera- 
dos, y cuyo importe, en cédula», no ha ingresado en 
caja. 



Camino del Pa.í\zmSiZZ 

4" Escrituras de chancelación labradas por las es- 
cribanías del Banco, sin recibir el actuario la moneda 
chancelatoria, de acuerdo con el tenor de la escri^ra 
hipotecaria, y de los reglatnentos del Banco. 

Como c«4a corriente 

j' Kqevot préstamos hechos por el Banco, detpuM 



/ 



Hi^"H--"X^ 



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UNA CUtMA DE 



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/ . 



DON QUIJOTE 



de suspendido el servicio de cédulas, de esta manera: 
liberando del gravamen á propiedades valiosas y de su- 
ficiente garantía, y transfiriendo la masa de céduleis á 
terrenos ad-hoc y de valor insignificante. 

jDe maravilloso efecto! 

6* Aumento de préstamo á propiedades ya grava- 
das por transferencia de cédulas otorgadas sobre otras 
propiedades valioseis. 

¡Qué toll 

7" Formación de un sindicato, que ha adquirido en 
los remates del Banco la mayor parte de las propieda- 
des vendidas, sin que se hayan llenado las condiciones 
establecidas por los avisos de remate, ni aun con la en- 
trega de la seña, en cédulas. 

Manga ancha 

íj* Constancia en las actas de las sesiones del direc- 
torio de ciertas transferencias, concedidas sin que tu- 
vieran conocimiento los directores que asistieron á se- 
sión, lo cual hace creer que, ó estaban ó se injertaron 
después. 

¡Adelantel 

9" Internación del sindicato, en las mismas oficinas 
del Banco, de manera que todas sus operaciones reali- 
zadas con manifiesto perjuicio para el establecimiento, 
han sido llevadas á cabo sin protestas ni denuncias. 

¡Apaga y vamonos! 

Y Ya se sabe, sin saber nada. 

Y nosotros que teníamos la convicción de que no se 
escaparían á su penetración estas y otras cosas mas. 

¿Para qué le sirven tantas armas adquiridas, de una 
manera tan decidida? 

¿Para qué, si han venido á dar el mismo resultado 
que la carabina de Ambrosio? 

¡Y pensar que todo esto, ha pasado en un estableci- 
miento, donde ondea en los dias patrios y festivos, el 
pabellón nacional! 

¡A ver; aquí de los puristas y de los patriotas, que se 
asustan de las pantorrillas! 

Estamos en pleno Panamá. 

¡Cinco millones de cédulas, sustituidas por vales sim- 
ples, que no valen nada! 

¡Y Ya se sabe, sin saber nada, en el cuarto año de 
curso ejecutivo! 

Esta monstruosidad, no asustará tal vez, porque no 
habrá quien la tache de pornográfica. Sin embargo, lo 
pornográfico se vislumbrará á través de las cédulas del 
pobre establecimiento, que al lin son de papel trasparente. 

iTodo «ea por Dios! 



PARODIANDO 



De un pavo lleno de hiél 
cien mil ministros huyeron; 
y otros que mas cautos fueron 
no fueron nunca con él 
Y es que de pavo, el pastel 
suele indigestarse al cabo; 
y el que es ministro de un pavo 
si llega á usar el registro, 
ó no sigue de ministro, 
ó cual el, resulta un clavo. 



COSAS DE SANCHO 



Ya, hasta los changadores de las esquinas, cosa que 
nunca han hecho, comentan hoy las crisis diarias. 

— Che,— decia ayer, uno de estos,— ya tenemos un 
plato nuevo de perigundin. 

—¿Cuál es? 

— Pues -crisis á la minuta con grasa de pavo. 



La verdad es, que la cosa se presta á lo bufo y á lo 
burlesco. 

Ha llegado el momento de preguntarle á Saenz Pavo, 
al tomar nota de las entradas y salidas diarias de sus 
ministros, lo siguiente: 

«Tantas idas 

y venidas; i,^ 

tantas vueltas -^/ 

y revueltas 

quiero «miga 

que me diga, 

¿son de alguna 

utilidad?» 

• 
• t 

Ahora, el privado de S. E. es el ex-intendente muni- 
cipal doctor Carné. 

Es á manera de un Espíritu Santo, de carne y hueso, 
que complementa, en las actuales criáis, con el padre y 
el hijo, la trinidad regeneradora. 

Una joya, como quien dice. _ 

Si acabarán por empeñarla. ^ 



Lo mas rico de todo esto, es que cada ministro que 
rentincia le pone rojas las orejas al Paro, 
Porque le dicen cad» ccsft,«. 



Verdades, después de todo. Pero ¡qué verdades! 

Y dicen que para verdades el tiempo. 

¡Que tiempo ni que calabazas! 

Para verdades los ministros de Saenz Pavo. 

* • 

Pero, las crisis, no cabiendo ya en los e.'trechos limi- 
tes del ministerio, se derraman por fuera. 

Puesto que ya renuncian todos los jefes de las repar- 
ticiones oficiales, el, jefe de policía, el de Estado mayor, 
el general jefe del campamento de las Catalinas, la 
mar. 

Vamos á tener que renunciar hasta los simples parti- 
culares. • 

Todos |ay! menos él. 



* • 



/ 



El Espíritu Santo, ó sea el doctor Carné, sirve para 
todo. , 

Porque ha danzado, en candidatura, para todos los 
ministerios vacantes. 

¡Qué hombre, no! 

Es un asombro: ¿por qué no lo pondrán al fi-ente del 
departamento de hacienda? 

Perdón: nos olvidábamos que este ministerio, está 
ocupado y no puede estar nadie, donde está, el que 
está. 

¡Todo un matemiiico consumado! El desfacedor de 
agravios en Corrientes. 



No se extrañen nuestros lectores, pues, si amanece- 
mos un día, con el presidente, en su puesto, el hijo en 
puerta y el doctor Carné, el Espíritu Santo de la situa- 
ción, llevando á cuestas todos los ministerios, á la 
vuelta. 

Porque ese, será el resultado de tanta crisis, y de tan- 
ta ancmalia. 

Y luego dicen que la situación ?e complica. 

Al revés, se simplifica cada vez mas, si no cada vez 
mejor. 

« 
« • 

El nombre del general Garmendia, ha sonado ya 
para candidato de guerra. 

Habrá tomado el presidente como bueno nuestro ra- 
zonamiento lógico. 

Pero el general Garmendia, tal vez no acepte el ofre» 
cimiento, por llegar tarde, mas tarde de lo que el pen- 
saba. 

Aunque puede ser que diga; 

—Mas vale tarde que nunca. 



Continúan puen las crisis y con ellas esta esterilidad 
abrumadora; hasta que termine con una conclusión ya 
de tiempo presentida y temida 

Por declararse pariidario, Saenz Pavo, del juarismo. 

¡Ábrete abitmcl 



LANZADAS 



El domingo pasado tuvo lugar en el club San Juan 
Evangelista, en la Boca, la reunión del partido radical, 
para designar loí delegados al comité de la capital y á 
la convención del partido. 

La reunión fué muy numerosa, realizándose el acto 
en medio del mayor entusiasmo y del orden mas per- 
fecto. 

Hicieren uso de la palabra los señores Candiotti, Ar- 
raga, Puig, Lcmes y doctor Alem. 

Terminado el acto, los radicales acompañaron á este 
último, hasta la esquina de las calles Alegría y General 
Brown. 

Bien por los radicales. 

¡N'iva el partido! 

El proceso de <La Rosales» acaba de entrar en una 
face terrible. 

El fiscal Lowry se ha visto precisado á renunciar. 

Xo nos queda la esperanza en las promesas del ex- 
mínistro de guerra y marina. 

Porque ha renunciado también. 

Se ha comentado en los círculos militares la renun- 
cia del fiscal del sumaría, porque no es nada conve- 
niente, dada la altura de los procedimientos, un cambio 
semejante. 

Dentro de seis días se cumplirá un año del siniestro. 

¡Un año ya! Parece mentira. 

Si se ha de acabar de una vez, cuanto antes, mejor. 



El partido del general Mitre, tiende á reorganizarse; 
esta vez, por manifestación expresa del general. 

Deseamos que se arribe pronto y felizmente á la re- 
construcción de esa nimia minoría. 

Porque en f«súínen, suman cuatro soldados y un 
cabo. 

Y ninguno qu¡#re ser soldado. 

Y todos quieren ser cabos. 
Vayan ustedes atando cabos. 



El nuevo intendente, ha caido en la municipalidad, 
como en un po20. 

Pero ya verán ustedes, cuan pronto sale de su pre- 
ocupocion; metiendo mano á la Avenida de Mayo. / 

Aunque no empezará á derribar por la calle de Pie- ' 
dras. Ya lo verán ustedes. 



Por fin el minístetio se ha reconstruido, ó remendado 
casi totalmente. 

Suponemos que esta solución tendrá solamente ca- 
racter de interinidad. 

O ya no hay crisis posible, y esto es imposible. 

El ministerio queda remendado como sigue: 

Interior— Dr. Carné. 

Exterior— Dr. Quirno Costa. 

Hacienda — Dr. Avellaneda. 

Justicia, etc — Dr .L. García. 

Guerra y marina— Vacante, con la amenaza de ocu- 
par el puesto el incubador de los estados de si.ío. 

Queda pues el ministerio incompleto. 

La fusión Roquí-modemitta es un hecho. Tuvieron 
el primer choque, es decir, el primer encuentro, Roque 
y Roca en el escritorio de un diputado. 

La avenencia fué fácil. 

Naturalmente, todos ello?; es decir, unos y otros, son 
lobos ó zorros de la misma camada. 

Adelante con los faroles, , 

¡Qué mas queremos, ni podemos quereri 

El mitrisrao reconstruyéndose, el juarismo boyante y 
el abismo con la boca abierta. 

Esto se va, esto se va, y esto se va. 

A las renuncias anunciadas hay que añadir la del 
doctor Estrada, secretario de S. E. 

A qué extremos habrá llegado el bochinche del des- 
acuerdo político, que hast^ el doctor Estrada, se ha vis- 
to en la necesidad de renunciar. 

Así va ello, pues manda Tello. 



El nuevo jefe de policía ha manifestado que pondrá 
todo su empeño en estrechar la cordialidid de relacio- 
nes entre el pueblo y la policia. 

Suponemos, si no lo consigue, que renunciirá. 

Pues, ya lo verán ustedes; renunciará. 

Acusamos recibo á la «Sociedad Salamanca Priitiiti- 
va» de la invitación para la tertulia Bazar Rifa, que 
tuvo lugar el z8 del mes pasado en los salones de la 
«Unione é Benevolenía», ante un» numerosa cuanto «a- 

cogida concurrencia. 

Asimismo, agradecemos al «Centro Union Obrera 
Española» su invitación para las fiestas que tuvieron 
lugar en su local de la calle de Chacabuco, los dias 14 
y 25 del mes pasado, no obstante haber llegado tarde 
á nuestras manos. 

Este importante Centro, celebra veladas dramático- 
físicas, con mucha frecuencia, procurando gratos mo- 
mentos de placentero solaz á sus asociados, familias y 
amigos. 



L's señores B. Sánchez, Larosa y C nos avL'an ser 
propietarios de cuatro marcas de aceite finísimo, co- 
mestible. 

A juzgar por las muestras remitidas, estos artículos, 
no dejan nada que desear, pues pueden competir con 
los mejore?. 

La marca Do.N QUIJOTE, sobre todo. 

Hemos recibido el primer «número extraordinario de 
la nueva guia ferrocarrilera, titu'ada Indicador Alfabéti- 
co, la cual aparecerá todos los meses, dirigida y ediuda 
por los señores Guillermo H. Horrocks y R. H. Icely, 
ayudante el primero del F. F. C. C. Central Córdoba, y 
Córdoba y Rosario y el segundo, empleado del F. C. al 
Pacífico. 

Muy interesante y muy útiL 

■^<»— ■ 

Buenos Aires Ilustrado. La interesante revista.de este 
nombre, que dirige Juan Carlos Martínez, prepara el 29 
de Julio próximo un número extraordinario de todo 
lujo, donde colaboran actualmente nuestros mas inteli- 
gentes artistas, todos miembros de la simpáüca nacien- 
te institución «La Colmena». 

Hemos tenido ocasión de ver algunos trabajos que 
para éste número se están haciendo, y por lo importan- 
tes y artísticos que son ellos, seguramente llamarán 
mucho la atención. 

Corno sabemos que parte de la edición de este núme- 
ro es á beneficio de nuestra sociedad, y que estará en 
venta en las principales librerias de la capital, al ínfimo . 
precio de «un peso» cada ejemplar, nos permitimos de<- 
de ya, recomendarlo al público inteligente y amanté 
de lo bueno. 

Que gastar en esto un peso, bien valdrá la pena. 



Tlp. Uto. d* i, RibM j Uno, Slnoon Ut 



^1 



DON QUIJOTE 



de suspendido el servicio de cédulas, de esta manera: 
liberando del gravamen á propiedades valiosas y de su- 
ficiente garantía, y transfiriendo la masa de cédulas á 
terrenos ad-hoc y de valor insignificante. 

iDe maravilloso efecto! 

6' Aumento de préstamo á propiedades ya grava- 
das por transferencia de cédulas otorgadas sobre otras 
propiedades valiosas. 

¡Qué tal! 

7^ Formación de un sindicato, que ha adquirido en 
los remates del Banco la mayor parte de las propieda- 
des vendidas, sin que se hayan llenado las condiciones 
establecidas por los avisos de remate, ni aun con la en- 
trega de la sefla, en cédulas. 

Manga ancha 

b* Constancia en las actas de las sesiones del direc- 
torio de ciertas transferencias, concedidas sin que tu- 
vieran conocimiento los directores que asistieron á se- 
sión, lo cual hace creer que, ó estaban ó se injertaron 
después. 

¡Adelante! 

9" Internación del sindicato, en las mismas oficinas 
del Banco, de manera que todas sus operaciones reali- 
zadas con manifiesto perjuicio para el establecimiento, 
han sido llevadas á cabo sin protestas ni denuncias. 

¡Apaga y vamonos! 

Y Ya se sabe, sin saber nada. 

Y nosotros que teníamos la convicción de que no se 
escaparían á su penetración estas y otras cosas mas. 

¿Para qué le sirven tantas armas adquiridas, de una 
manera tan decidida? 

¿Para qué, si han venido á dar el mismo resultado 
que la carabina de Ambrosio? 

¡Y pensar que todo esto, ha pasado en un estableci- 
miento, donde ondea en los dias patrios y festivos, ol 
. pabellón níicionall 

¡A ver; aquí de los puristas y de los patriotas, que se 
asustan de las pantorrillas! 

Estamos en pleno Panamá. 

¡Cinco millones de cédulas, sustituidas por vales sim- 
ples, que no valen nada! 

¡Y Ya se sale, sin saber nada, en el cuarto año de 
curso ejecutivo! 

Esta monstruosidad, no asustará tal vez, porque no 
habrá quien la tache de pornográfica. Sin embargo, lo 
pornográfico se vislumbrará á través de las cédulas del 
pobre establecimiento, que alfinsondepapel trasparente. 

|Todo cea por Dios! 



PARODIANDO 



De un pavo lleno de hiél 
cien mil ministros huyeron; 
y otros que mas cautos fueron 
no ftieron nunca con él 
Y es que de pavo, el pastel 
suele indigestarse al cabo; 
y el que es ministro de un pavo 
si llega á usar el registro, 
ó no sigue de ministro, 
ó cual el, resulta un clavo. 



COSAS DE SANCHO 



Ya, hasta los changadores de las esquinas, cosa que 
nunca han hecho, comentan hoy Jas crisis diarias. 

— Che,— decia ayer, uno de estos, — ya tenemos un 
plato nuevo de perigundin. 

— ¿Cuál es? 

— Pues crisis á la minuta con grasa de pavo. 

La verdad es, que la cosa se presta á lo bufo y á lo 
burlesco. 

Ha llegado el momento de preguntarle á Saenz Pavo, 
al tomar nota de las entradas y salidas diarias de sus 
ministros, lo siguiente: 

«Tantas idas 

y venidas; 

tantas vueltas 

y revueltas 

quiero amiga 

que me diga, 

¿son de alguna 

Utilidad?» 



Ahora, el privado de S. E. es el ex-intendente muni- 
cipal doctor Carné. 

Es á manera de un Espíritu .Santo, de carne y hueso, 
que complementa, en las actuales crisis, con el padre y 
el hijo, la trinidad regeneradora. 

^ . Una joya, como quien dice. ^ 

Si acabarán por empeñarla, 
-• 

Lo mas rico de todo esto, es que cada minbtro que 
renuncia le pone rojas las orejas al Favo, 
Porque le dicen cada cesa..,» 



Verdades, después de todo. Pero ¡qué verdades! 

Y dicen que para verdades el tiempo. 

¡Qae tiempo ni que calabazas! 

Para verdades los mini'-tros de Saenz Pavo. 



t * 



Pero, las crisis, no cabiendo ya en los e.«trechos lími- 
tes del ministerio, se derraman por fuera. 

Puesto que ya renuncian todos los jefes de las repar- 
ticiones oficiales, el jefe de policía, el de Estado mayor, 
el general jefe del campamento de las Catalinas, la 
mar. 

Vamos á tener que renunciar hasta los simples parti- 
culares. > 

Todos ¡ay! menos él. 



El Espíritu Santo, ó sea el doctor Carné, sirve para 
todo. 

Porque ha danzado, en candidatura, para todos los 
ministerios vacantes. 

¡Qué hombre, no! 

Es un asombro: ¿por qué no lo pondrán al firente del 
departamento de hacienda? 

Perdón: nos olvidábamos que este ministerio, está 
ocupado y no puede estar nadie, donde está, el que 
está. 

¡Todo un mitemiiico consumado! El detfacedor de 
agravies Qn Corrientes. 

No se extrañen nuestros lectores, pues, sí amanece- 
mos un dia, con el presi''icnte, en su puesto, el hijo en 
puerta y el doctor Carné, el Espíritu Santo de la titua- 
cioh, llevando á cuestas todos los miriisterios, á la 
vuelta. 

Porque ese, será el resultado de tanta crisis, y de tan- 
ta anomalía. 

Y luego dicen que la situación íe complica. 

Al revés, se simplifica cada vez mas, si no cada vez 

mejor. 

« 
« • 

El nombre del general Garmendia, ha sonado ya 
para candidato de guerra. 

Habrá tomado el presidente como bueno nuestro ra- 
zonamiento lógico. 

Pero el general Garmendia, tal vez no acepte el ofre» 
cimiento, por llegar tarde, mas tarde de lo que el pen- 
saba. 

Aunque puede ser que diga: 

— Mas vale tarde que nunca. 



Continúan pues las cri.'-is y con ellas esta esterilidad 
abrumadora; hasta que termine con una conclusión ya 
de tiempo presentida y temida 

Por declararse partidario, Saenz Pavo, del juarismo. 

¡Ábrete abitmc! 



LANZADAS 



El domingo pasado tuvo lugar en el club San Juan 
Evangelista, en la Boca, la reunión del partido radical, 
para designar los delegados al comité de la capital y á 
la convención del partido. 

La reunión fué muy numerosa, realizándose el acto 
en medio del mayor entusiasmo y del orden mas per- 
fecto. 

Hicieron uso de la palabra los ssflofes Candiottí, Ar- 
raga, Puig. Lomes y doctor Alem. 

Terminado el acto, los radicales acompañaron á este 
último, hasta la esquina de las calles Alegría y General 
Brown. 

Bien por los radicales. 

¡\'iva el partido! 

El proceso de <La Rosales» acaba de entrar en una 
face terrible. 

El fiscal Lowry se ha visto precisado á renunciar. 

Xo nos queda la esperanza en las promesas del ex- 
ministro de guerra y marina. 

Porque ha renunciado también. 

Se ha comentado en los circuios militares la renun- 
cia del fiscal del sumaria, porque no es nada conve- 
niente, dada la altura de los procedimientos, un cambio 
semejante. 

Dentro de seis dias se cumplirá un año del siniestro. 

¡Un año ya! Parece mentira. 

bi se ha de acabar de una vez, cuanto antes, mejor. 

El partido del general Mitre, tiende á reorganizarse; 
esta vez, por manifestación expresa del general. 

Deseamos que se arribe pronto y felizmente á la re- 
construcción de esa nimia minoría. 

Porque en resumen, suman cuatro soldados y un 
cabi. 

Y ninguno quiere ser soldado. 

Y todos quieren ser cabos. 
Vayan ustedes atando cabos. 



El nuevo intendente, ha caldo en la municipalidad, 
como en un pozo. 

Pero ya verán ustedes, cuan pronto sale de su pre- 
ocupocíon; metiendo mano á la Avenida de Mayo. 

Aunque no empezará á derribar por la calle de Pie- 
dras. Ya lo verán ustedes. 



Por fin el ministerio se ha reconstruido, ó remendado 
casi totalmente. 

Suponemos que esta solución tendrá solamente ca- 
rácter de interinidad. 

O ya no hay crisis posible, y esto es imposible. 

El ministerio queda remendado como sigue: 

Interior — Dr. Carné. 

Exterior— Dr. Quirno Costa. / 

Hacienda — Dr. Avellaneda. 

Justicia, etc — Dr .L. García. 

Guerra y marina— Vacante, con la amenaza de ocu- 
par el puesto el incubador de los estados de siiio. 

Queda pues el ministerio incompleto. 

La fusión Roqui-modemitta es un hecho. Tuvieron 
el primer choqup, es decir, el primer encuentro, Roque 
y Roca en el escritorio de un diputado. 

La avenencia fué fácil. 

Naturalmente, todos ellos es decir, unos y otros, son 
lobos ó zorros de la misma camada. 

Adelante con los faroles, / 

¡Qué mas queremos, ni podemos querer! 

El mítrísmo reconstruyéndose, el juarismo boyante y 
el abismo con la boca abierta. 

Etto se va, esto se va, y esto se va. 

A las renuncias anunciadas hay que añadir la del 
doctor Estrada, secretario de S. E. 

A qué extremos habrá llegado el bochinche del des- 
acuerdo político, que hast^ el doctor Estrada, se ha vis- 
to en la necesidad de renunciar. 

Así va ello, pues manda Tello. 

El nuevo jefe de policía ha man;fe.«tado que pondrá 
todo su empeño en estrechar la cordialidid de relacio- 
nes entre el pueblo y la policía, 

Suponemos, sí no lo consigue, que renunciará. 

Pues, ya lo verán ustedes; renunciará. 

■ ■ m* 

Acusamos recibo á la «Sociedad Salamanca Primiti- 
va» de la invitación para la tertulia Bazar Rifa, que 
tuvo lugar el i8 del mes pasado en los salones de la 
«Unione é Benevolenía», ante una numerosa cuanto es- 
cogida concurrencia. 



Asimismo, agradecemos al «Centro Union Obrera 
Española» su invitación para las fiestas que tuvieron 
lugar en su local de la calle de Chacabuco, los dias í4 
y 25 del mes pasado, no obttante haber llegado tarde 
á nuestras manos. 

Este importante Centro, celebra veladas dramático- 
físicas, con mucha frecuencia, procurando gratos mo- 
mentos de placentero solaz á sus asociados, famüias y 
amigos. 



L's señores B. Sánchez, Larosa y C' nos avL«an ser 
propietarios de cuatro marcas de aceite finísimo, co- 
mestible. 

A juzgar por las muestras remitidas, estos artículos, 
no dejan nada que de-iear, pues pueden competir con 
los mejores. 

La marca Don QrrjOTE, sobre todo. 

-•I» — 

Hemos recibido el primer «número extraordinario de 
la nueva guia ferrocarrilera, titulada Indicodor Alfabéti- 
co, la cual aparecerá todos los meses, dirigida y editada 
por los señores Guillermo H. Horrocks y R. H. Icely, 
ayudante el primero del F. F. C C. Central Córdoba, y 
Córdoba y Rosario y el segundo, empleado del F. C. al 
Pacífico. 

Muy interesante y muy útiL 

— «►- 

Buenos Aires Ilustrado. La interesante revista de este 
nombre, que dirige Juan Carlos Martínez, prepara el iq 
de Julio próximo un número extraordinario de todo 
lujo, donde colaboran actualmente nuestros mas inteli- 
gentes artistas, todos miembros de la simpática nacien- 
te institución «La Colmena». 

Hemos tenido ocasión de ver algunos trabajos que 
para éste número se están haciendo, y por lo importan- 
tes y artísticos que son ellos, seguramente llamarán 
mucho la atención. 

Como sabemos que psrte de la edition de este núme- 
ro es á beneficio de nuestra sociedad, y que estará en 
venta en las principales líbrerias de la capital, al ínfimo 
precio de «un peso» cada ejemplar, nos permitimos dev 
de ya, recomendarlo al público inteligente y amante 
de lo bueno. 

Que gasUr en esto un peso, bien valdrá la pena. 



Tip. Uto. de i, RibM 7 Hnoi Blaooa Iht 



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^¿^¿1^ 




En la Capital 



Soioñoión por trimestre adeUntadd | 1 60 

Número suelto n ^-^^ 

Nflmero «truado , 0,20 

Bztruijero por on año . . . . « 12,00 

En Don Quijote no hay charque 
porque e« cítíco del Parque, 



Por ver el oro i la par 
lacharé fia daicauar. 



Don Quijote es adivino 
y él 08 traiaré el camino. 



^^MOi % adminütucion % 11 á S n. m. 




Campaña 



Buiorloión por aemeitre adelantado 9 4,00 

NAmeroiuelto » 20 

Nftmero atrasado , 0,40 

Bxiruijwiv por on afto 18,00 

Tengan cien mil snicricionaf 
y abajo lu lubTenciones. 

Para Quijote portefio 
todo enemigo ea pequeflo. 



T soy terror de enemigos 
y amigo de mis amigos. 



^u^ticún noi itmtAu aiiUnitiío 



Este periódico se compra pero no se vende 



Li CORRESPORDEHCIi i NOMBRE DE i. OSSORIO 



ce 



Propietario: EDUARDO SOJO 






ADMINISTRACIÓN RODRÍGUEZ PEtA 142 2.° PISO 



[POR FlN, RENUNCIÓ I 

Llegó por fin el dia deseado, aquel parto tan laborio- 
so y tan temido; la hora P9r todos ansiada; el momento 
psicológico; el instante supremo de la crisis presiden- 
ciaL 

El presidente ha renunciado. 

Muchos, sin embargo, en presencia de los acontecí» 
mientos que se desarrollan á fuerza de fuerzas, en los 
actuales momentos, no creerán lo que acabamos de 
decir. 

Pero es una gran verdad, no calje duda de ningún 
género; el presidente ha renunciado. 

Sí, lectores; el presidente ha renunciado .... á renun- 
ciar. _ _ .^^ .^- 

[Esta es la solución íéT pfo51eraaT56Iiiicol " 

Y si el hombre no quiere irse, ¿qué le hemos de ha« 
cer? 

El cree que con el puntal que le ofrece Roque, po- 
drá ir tirando algo mas. 

Pero debemos advertirle, que se ande con mucho 
cuidado, en eso de las cuñas; porque no hay peor cufia 
que la de la misma madera. 

Además, hay que considerar, que si el presidente se 
marchase, nos quedaríamos con las ganas de saborear 
los frutos de aquellas promesas arbitrario- estemporá- 
neas, que lanzó al aire, por encima de aquellos cjatro 
gatos con galera, que le obligaron á actuar de Cristo 
en la plaza de San Martin. 

Todas aquellas p-omesas, son un saldo á favor del 
país, que hay que liquidar forzosamente, con actos de 
bueif gobierno. , 

Y si se fuera jadios saldo! ¡Adiós buen gobierno! 
Ustedes se reirán al oir— ¡buen gobierno!— pero para 

templar la hilaridad natural, repitan ustedes la frase 
con mucha soma y será otro cosa. 

Porque hay que pensar y hay que creer, y después 
de pensar y de creer, hay que querer. 

Pero él no piensa, pues si pensase, creerla lo que todo 
el mundo le aconseja; y acabaría por querer damos 
gusto; esto es, acabaria por renunciar. 

Algunos dicen que sentía inclinaciones á marcharse; 
queremos creerloi aunque las inclinaciones suelen tener 
el carácter ftigaz y pasajero de las emociones ó de los 
estremecimientos vagorosos. 

Pero si ha tenido esas inclinaciones, las ha sabido 
dominar, recordando sus promesas de hacemos felices; 
y no quiere dejamos con la miel en los labios. 

Continúe agotando la lista de los hombres públicos 
para completar su gobierno regenerador; continúe eli- 
giendo el partido mejor para gobernar con él; y conti- 
núe agotando la paciencia de la opinión. 

Habla, una vez, un suicida, que lo hubiese sido de 
oficio, á no perder la vida en la primera intentona, que 
anduvo seis aflos buscando el-árbol que había de ser- 
virle de horca. 

Al fin lo halló, y se ahorcó. 

Pues un caso análogo tenemos con la renuncia del 
presidente; andará los seis años buscando un árbol de 
donde ahorcarse y se ahorcará, pero el último día, del 
último mea, del último de los seis aflos. 



Y si por casualidad algnnos lííajeros, pasan por junto 
al árbol, se extremecerán, ante aquel cadáver rígido, 
en estado de péndola de un teló sin cuerda, y dirán: 
— cjCalle, si es una mujer vestida de hombre! jY cómo 
se parece á la República Argentina!» 

Porque por arte mágica, sí se ahorca él, quien resul- 
tará ahorcado será el pobre paíi, que es el que está pa- 
gando los vidrios rotos. 

Tanto mata un gobierno con mala administración, 
como un gobierno estéril é infecundo, 

El presidente actual no se dá cuenta de lo qué pasa; 
no quiere darse cuenta, no desea tampoco penetrarse 
de cuan funesta es para la República, esta esterilidad 
demoledora en que se ha encastillado. 

No se embarque en lá nave del modernismo, á pesar 
de lo consojos da Ji.oque y-i:t^ .acto de presencia de— - 
don Amadeo: no se embarque en ese bote, porque los 
remeros son todos juaristas y hibrá que correr los ries- 
gos de un naufragio. 

No hay que pensar en calaveradas. 

jQué mayor delicia, que retirarse del mundo político 
y acabar rodeado de comodidades, de respetos y de ca- 
riños, los pocos años de vida que le quedan á ustedl 

Quede para otros mas jóvenes, mas aptos y mas acti- 
vos, la tarea del gobierno: usted ya tiene bastante cruz, 
con llevar sobre sí, el peio de sus años. 

Porque no tendría usted perdón de Dios, sí por un 
empecinamiento tie hijo y muy modernismo suyo, nos 
condenase usted á seis años de críbis, casi diarias. 

¡Por Dios, hombre, por Dios! no sea usted tan terco y 
renuncie. 

Pero no renuncie á renunciar; sino como se hacen 
estas cosas formalmente. 

¡A ver si en la próxima semana podemos decir — ¡Por 
fin, renunció! 



SOÑANDO 



En una noche callada, 
como todas las demás.... 
(pues no hay una — que se sepíi- 
capaz de poder hablar), 
estaba el pavo acostado, 
con toda solemnidad; 
pues á guisa de edredón, 
sobre la cama echó el frac. 
Porque el-frac es para él 
la aguja de marear, 
ó bien el plato del día, 
ó tal vez un talismán 
con que hace magia política; 
esto es, majaderear. 
Pues como digo: Saenz Pavo 
sueño viene y sueño va, 
pasó la noche soñando 

cosas dignas de contar, - 

soñó, que el orbe político 
con un empeño especial 
le pedía su renuncia; 



y extremeciéndose .... — ¡Cá! — 
exclamó; tirando al suelo 
con su conmoción el frac, 
Sigui6 con la pesadilla 
algunos instantes vau, 



pues se le cia df cír 
ó mejor dicho, exclamar, 
lo siguiente: — «Yo no sé 
s porque tanta terquedad 
s en que yo renunc ie un puesto 
>tan alto y tan principal, 
«solo porque me lo piden 
>la casi totalidad 
ide argentinos y extranjeros, 
»y el mundo entertJ á la parí 
>Aun tengo mucho que hacer; 
«tengo que poner en paz, 
»y en orden y en movimiento 
«progresivo y regular, 
«once provincias que restan 
«sin intervención pavaL 
«Aun tengo que hacer partido 
«para poder gobernar 
~»y darle lo dfeáéüo* „ .••**■ 
«á Roque, á qui-n quiero mas-...: 

Y aquí dio un hondo suspiro, 
y se echó luego á llorar, 
i los gritos acudieron 
con solicitud y afán, 
los de adentro y los de afuera) 
la familia y vecindad. 

Lo despertaron y entonces, 
con sonrisa angelical, 
dijo: — «No es nada, señores, 
«fué esto un suet'.o y nada mas; 
«gracias, pueden retirarse, 
«ya es hora de descansar». 



Esto decimos nosotro^ 
dichas anhelando y paz: 
— «Puede usté ya retirarse, 
«¡ya es hora de descansar!» 



COSAS DE DON BARTOLO 

Don Bartolo ha dicho, inocentemente tal vez. incons- 
cientemente quizás, con estas ó diferentes palabras, a'go 
que suena como hueco, a'go que huele como á puchero 
de enfermo; algo que sabe á manija de acordeón y es: 
que el partido de la Union Cívica Radical, no está en 
condiciones ni tiene elementes para hacer gobierno. 

Ya el egregio ciudadano doctor Alem, desde la tri- 
buna, y el partido Radical, desde las columnas de su 
órgano en la prensa, han recogido la versión y se la 
han arrojado desmenuzada y deshecha á sus píes. 

Vuelve por otra. 

Pero nosotros, que no tomamos en íério. ni los acto.*, 
ni los dichos de don Bartolo, nos hemos reido á mandí- 
bulas batíentes, porque creemos, que sin darse él cuen- 
ta, dice y hace con seriedad propia, palabras y actos de 
lo mas cómico y de lo mas bufo que puede concebirse. 

Y es muy raro, á la par que muy posíüvo también, 
que un hombre de talento reconocido, haga de vez en 
cuando demostraciones negatívas; excitando de este 
modo la hilaridad general 

Esta úlüma frase, por él pronunciada, no tiene ni 
mas ni menos valor que aquellas otras de:— «Yo res- 
pondo de la última cola de vaca» — «Este reló me mar- 
cará la hora de la victoria» — «En i j días en el Para- 
guay» — y tantas otras que los autores de buen humor 
han puesto en boca de generales de zarzuela ó de ope- 
reta bufa. 

Nosotros, siempre que oímos á don Bartolo, le oímos 
como quien oye llover; y cuando leemos lo que escribe 
no* reimos de los atavíos extravagantes de su prosa 
prosaica. 



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DON QUIJOTE 



*áj^ Á 



Sus afirmaciones, sus proposiciones y sus conclusio- 
nes, tienen un carácter típico, especial; están escritas 
con la inocencia del que cree, que todos los demás es- 
tán obligados á creer todo lo que él dice, solo porque 
es él quien las dice. 

Cada loco con su tema, dice el refrán; y cada Bartolo 
con sus aforismos, decimos nosotros. 

Por lo demás, á toda persona seria bebe mover'.e á 
risa, el que don Bartolo diga que el partido Radical no 
tiene condiciones ni elementos para hacer gobierno. 

Y tanto mas nos mueve á risa, si consideramos que 
el partido de don Bartolo, tuvo que soldarse con dos 
mas para que resultase uno solo para hacer gobierno. 

¡Y el gobierno que los tres juntos están haciendo, á 
la vista está! 

lEUos, trino y uno, sí que tienen elementos para ha- 
cer gobiemol 

Y si los tres, están haciendo lo que hacen, iqué ha- 
rían don Bartolo y su partido, solitos y trabajando por 
cuenta propial 

Si esto es de lo mas bufo que puede haber. 

Cuando pasen años, nos entretendremos, los que so- 
mos amigos de lo chacoton y de lo expansivo, recordan- 
do los dichos y las frases cómicas de Bon Bartolo, que 
son muchísimas y nos reiremos á mas y mejor porque re- 
cordaremos que las dijo ó que las escribió con toda se- 
riedad y con toda conciencia. 

Así pues, no debe tomarse en serio, la última senten- 
cia salida d* su inagotable caletre bufo.El partido Ra- 
dical, que conoce á fondo al autor, debe reirse con firui- 
cion y con dalicia. 

Porque estoy casi seguro, que hasta sus mismos par- 
tidarios, si los tiene, se reirán, si no en sus barbas, sotto 
toce. 

Y basta de don Bartolo y de sus extravagantes es- 
temporaneidades. 



REFLEXIÓN 



Ün señor Amadeo, 
gastaba, sin ser cura, solideo; 
la esposa de don Cosme Canelones, 
es quien lleva en su casa los cabones; 
un relojero que en mi pueblo habla, 
nunca supo la hora en que vivia; 
á un usurero, avaro de los malos, 
le dio la loca por hacer regalos; 
por mala inspiración de un mal momento, 
se escapó una abadesa de un convento, 
y hubo inocente, que cayéen latípa; 
y hay médicos que ciu-an. ... por chiripa. 

¡Qiié extraño es ptiet qxie nuestra patria amada, 
soporte tm mal gobierno para .... nadal 



COSAS DE SANCHO 



Los sucesos cómicos se han sucedido sin interrup' 
cion, desde que tenemos en acción al Pavo. 

Pero entre todos: el consejo pedido á las tres emi- 
nencias del acuerdo, ha sido el que ha dado la nota 
chic. 
/ Porque ni hi habido consejo, ni ha existido lealtad y 
franqueza amistosa, ni se ha tenido lástima del país ni 
consideración de quien pedia el consejo. 

Cada uno de los tres, dijo lo que le pareció mas fácil 
de decir y se quedó tan descansado. 

Una pavada mas. ,_. 

Y adelante con los faroles. 



El general Mitre, dijo que el partido Radical no tie- 
ne condiciones ni elementos para hicer gobierno. 

Pero, ¿á qué nombrar la soga en casa del ahorcado? 

¿O es que el general Mitre le quiso decir indirecta- 
mente, al presidente, que él no tiene condiciones ni ele- 
mentos para hacer gobierno? 

Pues podía haber hablado con franqueza y decir las 
cosas claras. 

Sin valerse de frases evasivas ni de circunloquios. 

Y asi hubiese estado en lo cierto. Y hubiese adquiri- 
do su frase una completa seriedad, en vez de resultar 
una solemne bufonada. 



£1 Zorro, dijo lo que dijo, por decir algo, sin dedr 
nada concreto ni que sirviese para el caso. 

Pero ¡qué ha de decir un zorro, ante la presencia de 
un cadáverl 

Porque el Zorro, estaba en la creencia, como lo esta- 
ba todo el mundo, de que este gobierno ya estaba 
muerto. 

Porque muerto debe considerarse todo aquello que 

-Bo tiene vida: todo aquello que presenta caracteres 

ineq jívocos iie descomposición, siquiera sea prematura. 

~ En resumen: el JSorro, asistió por asistir, pero no para 

asentir, ni para descubrir al Pavo el porvenir. 

También nos hizo reír. 



t 
1 1 



En cambio Pelelegringo, habló largo y tendido, 
como siempre: y esta vez sin reservas y sin premedita- 
ciones. 

Pero también sin conclusiones de ningún género. 

La entrevista, ó el consejo, resultó pues tan estéril 
como el gobierno que soportamos un día y otro dia..... 

. Resultando de todo esto, varios días mas perdidos. 
Así pues, don Bartolo dijo lo que no debia; el Zorro 
dijo lo que convenirle pedia, y Pelelegringo dijo lo que 
tal vez no quería. 

Y el Pavo fué á contárselo á su tia. 
|Ave María! , ' 

Estando en esto, los ministros, renunciaron, natural- 
mente, en masa. 

Y el Pavo, iba ya á renunciar, cuando se le aparece 
su hijo. 

Y Roque le dijo, lo que él tal vez no sospechaba y 
es, que sirve para ministro de la guerra. 

Ante tal amenaza, el padre desistió de su renuncia y 
dijo:— «Pues manos á la o^a>. 

Y vuelta á reconstruir el ministerío, y vuelta á la 
improba tarea de volver á empezar. 

Pues esto es el cuento de nunca acabar. 
|Y pensar que hemos de estar así no mas cinco años 
y pico mas! 

|La mar! / 



CANTARES 



En el Banco Hipotecario 
ondula nuestra bandera, 
y lo que dentro sucede 
causa dolor y vergüenza. 

Saenz Pavo de cada pluma 
saca un ministro diario, 
si las plumas se le acaban 
¿qué va á hacer el pobre pavo? 

El magín del malicioso 
comenta lo pornográfico; 
sin que le inspire protestas, 
lo del Banco Hipotecario. 

En vista de lo que pasa 
con estas crisis eternas, ,j_ 

va á llegar muy pronto el dia 
que rematen las carteras. 



LAN Z A DAS 



Ta se sale, ha ofirecido á Saenz Pavo, todo su poder 
político y militar para sostenerlo en su puesto. 
¡Valiente puntal! 
¿Y á él, quién lo apuntala? 

Póngale un punud al Banco Hipotecario, qUe está 
mas necesitado. 

Porque el pobre está enfermito, 
y no puede llevar mas 
á cuestas el San Benito. 



Y á propósito del Banco Hipotecario. 

La Comisión investigadora que se nombró, se ha de* 
clarado impotente y ha renunciado. 

Dicen que hay mucho que investigar."" 

Que se nombre otra, que no le tenga miedo á la llu- 
via ni al barro. i 

O que se pongan zancos. 

Hay que hacer algo; porque las monstruosidades no 
pueden quedar así, no mas. 



El jefe de policia, se presentó con el alto personal de 
su repartición al presidente á pedirle que no renuncie. 
El presidente, que necesita poco, para no renunciar, 
agradeció la visita y el pedido. 

¡Vaya un modo que tiene el jefe de policia de estre- 
char las relaciones de la policia con el pueblo; cuando 
éste está.¿eseando que el prasidente renuncie. 
jAh, señor don Amadeo, 
lo estoy viendo y no lo creo! 



Fracasa el acuerdo de los Jefes del acuerdo. 

Fracasa el último ministerio. 

Fracasa el apuntalamiento de Roque. 

Fracasa el éxito del desfile de militares y policianos 
por el proscenio político. 

Y entonces se llama al doctor Del Valle pan que 
forme ministerío. 
jY ^te^Ci adadann acepta! = i -. 



Acto seguido se va, lo primeríto á conferenciar con 
don Bartolo. 
¿Para qué? 

Después conferencia con los doctores Irigoyen J 
Jilen. 



¿Para qué también? . 

Después telegrafía al dcctor Garro. A 

Y Garro no acepta. 

Después, á la una y media de la madrugada, ofrece 
un ministerio al doctor Bermejo. 

Y BermeJQ no acepta. 

Despues„. . la mar; hostilidad en el Congreso, hostili- 
dad en los Zorrista.», hostilidad en los Bartolistas, hosti- 
lidad en los Radicales, hostilidad por todas partes. 

Y por último el fracaso. 

No hay que darle vueltas A Ja cosa. 
La renuncia, la renuncia presidencial es lo que todos 
desean. 

Y la piden á destajo 
y ya impacientes quizás, 
>■ por arriba, por abajo 

por delante y por detrás. 

Como era de esperar, el partido Radical ha dado esta 
vez, una prueba mas de su unidad de miras y de su co- 
munidad de ideas, en sus procedimientos. 

No admitiendo las carteras ofi-ecidas por el doctor 
del Valle. 

Es un género muy flamante, y no sirve para remien- 
dos. 

Hay que hacer justicia á sus antecedentes historíeos, 
á pesar de las descabelladas frases de don Bartolo. . 

O todo, 6 nada, como dice el proverbio. • ■ , 

Pero todo, después de la renuncia presidencial. Por- / 
que sin ella, nada. 

Lo del Banco Hipotecarío se complica; la cosa va 
asumiendo proporciones monstruosas, cada vez mas. 

Hay noticias de que se trata de mistificar y nada 
mas. 

Porque según hemos leído en La Prensa, el príncipal 
escándalo, pertenece al actual gobernador de Buenos 
Aires. 

Y ya se sabe, que no pasará nada. 

Aunque esperamos que las raíces salgan á flor de 
tierra, si la benéfica lluvia de la opinión pene empeño 
en ello. 

Este asunto, que ha dado en llamar la gente, el Pa- 
namá Argentino, va á dar mucho que hablar. 



IP. ínclito doctor Virgilio Tedin, gloria del foro argen- 
tino y modelo de virtudes cívicas, ha bajado á la tumba. 

Don Quijote, coir*^íodo su personal artístico y de 
redacción, se asocia al justo dolor, que embarga en es- 
tos momvsntos á la República Argentina. 
;. 5: Q. E. R D. 



■A 



:•».■. 



El nuevo ministerio del doctor Del Valle, se ha CoM« 
tituido aií, resultando una fracción numérica decimaL 
0,11111 



Hay quien dice qué del ministerio del Valle, pasare- 
mes al minbterio del abismo. 

¡Aristóbulo, mitrista! 
cosa es que no estaba en lista. 

¡Creíamos que estaba solo! 
iüy estaba con don Bartolo!!! 

En la madrugada del martes último. Ocurrió un in- ' 
eendio en una fábrica de escobas, situada en los bajo» 
de la casa propiedad del señor Estrada, Chacabuco y 
Moreno. 

Los propietarios de la referida fábrica tenían hacina- 
das grandes cantidades del -material necesario á su in- 
dustria. 

Grracias al cuerpo de bomberos, á su pronto auxilio, 
á sus laudables esfuerzos y á la inteligente y enérgica 
dirección del comandante Fossa, fué posible evitar con- 
secuencias fatales y funesu». 

Estas fabricas no debieran tolerarse en ciertos radios 
de la población, ni en casas en donde habiten otros ve- 
cinos, que viven expuestos á ser víctimas de tma ca- 
tástrofe á las primeras de cambio. 

£1 intendente municipal tiene la palabra. 



Desde el monünto en que, segua aparece de La 
Prensa del miércoles, el gobernador de La Plata, es uno 
de los complicados en el escandaloso asunto del Banco 
Hipotecario, no pueden satisfacer los justos deseos de la 
opinión pública, los trabajos de una comisión investiga- 
dora, que designe aquel gobierno. 

Es asunto de la competencia exclusiva de los tribu- 
nales; y ellos sen los únicos á intervenir y á depurar 
los escándalos, y las monstruosidades que bI 'í debea 
existir á montones. 

Lo demás es anduve por las ramas. 

Ya ha sonado la época de la reparación. 

Caiga el que caiga, sin contemplaciones. 



Tlp. Uto. i9 i, RlbM 7 Kaoi KloooD l»l 



ÍSbÜáÉS 



. ..^ M.r..rf,t»».i^hMMa.r.u ■ - 



# 



' /■ J. '\ 



>iUft- 



Qeninigo 10 de Julio de 1893 



En la Capital; 



íiL'KNOS AlilES 



Suwrioión por trimeatre adelantado $ 160 



Número suelto. 



0.12 



Número atrasado n 0,20 

Extranjero por un afio . . . . , 12,00 

En Don Quijote no hay charqne 
porque ei civico del Parque. 



Por ver el oro * ,|ii:|H|Íf 
lucbaré «io descansarr i 



Don Quijote es adivino 
y él os trazará el camino. 



f^ 



^Coiol % aJminüttacion % 11 & 3 n, m. 




IX. Número 48 



CampsLña 

8u8orioi6n por semestre adelant&dc $ 4,00 

Número suelto „ O 20 

Número atrawdo , 0,40 

Extranjero por un afio . . . . , 12,00 

Tengan cien mil luscrlcicnea 

y ahajo las lubTenciones. / 



Para Quijote portefio 
todo enemigo es pequeflo. 



T soy terror de enemigos 
y amigo de mis amigos. 



^^itícticwn |UH ürntAu cAtlanlaio 



Este periódico se compra pero no se vende 



CP 



lA CORRESPONDENCIA i NOMBRE DE A. OSSORIO ^ Propietario: EDUARDO SOJO 



'X ADMINISTRACIÓN RODRÍGUEZ PEtA 142 2.° PISO 



■ ri. 



CAMBIO DE FRENTE 

Ahí están los sucesos: pueden ustedes consultarlos y 
ellos les dirán:— cCambio de frente». 

Ahí están los innumerables ministros dimisionarios, 
que con lágrimas de impotencii en los ojos ágenos, les 
dirán:— «Cambio de frente». 

Ahí están los roquistas, mirándose con saetas pun- 
zantes, los unos á los otros, en formación incorrecta, 
diciendo entre dientes:— iCambio de frente». 

Ahí están los modernistas, con las manos en los bol- 
sillos y los pelos erizados, gritando á voz en cuello:— 
«Cambio de frente». 

Y ahí está Ya se sube, solo como un hongo, sin ami- 
gos y sin armas, llorando que te las pela, de rabia, y 
mormurando por lo bajo: — <^1^^^ partido por el eje». 

" '^£1 cambio opérsad'" íH eTgwRfS^J de aquéirqüe fué 
acuerdista, por arrastramiento, ha sufrido verdadera- 
mente, su cambio do frente. -• 

En seguida, la esperanza dormida, despertó de su 
pavo-roso letargo; lá Bolsa saludó con una baja en la 
cotización del oro, él cambio habido; las ovaciones se 
sucedieron sin interrupción y vino el desarme. 

|Aquí te quiero ver escopetal Dicen que dijo la se 
sabe, en cuanto vio la justicia por su casa, él, que tan 
acostunjbrado estaba á practicar la injusticia con sus 
intramj^los gobernados. 

Y se'4Íó á la evaporación de armas,[en cuanto diqueló 
la enérgica ^ctitud del nuevo gobierno. 

Porque ha.^endo ^entregado 1700 armas solamente, 
entre liauseí y Ainb.osiaa; resultan evaporadas 9000 
nada mencuh' seg^n la cuenta que hacian los que segu- 
ros de la ^á esUban. 

Sin contar con las que traerla á su bordo la « Ange- 

lita». 

Pefo de cualquier modo que sea, el hombre se ha 
quedado muy débil, ya, con la sangría de las 1 700 ar- 
mas. No solamente por haberse quedado sin esa fuerza 
material, sino porque lia perdido con ella, toda la fuer- 
za moral qvio tenia. 

Después de todo, á nosotros nos tenia sin cuidado, 
lo de las armas de lo te sabe; decimos sin cuidado, por- 
que estábamos muy seguros de que nunca jamás se 
hubiera atrevido á hacer uso de ellas. 

Porque el aparatoso armamento y los estupendos 
alardes de fuerza de l'a se sabe, tenían á nuestro modo 
de ver, el mismo cariz de amenaza, que las del andaluz 
del cuento. 

Cuentan las crónicas, que en la posada de cierto pue- 
blo, habia un andaluz que cobraba el barato á cuantos 
fttll se hospedaban. Una noche, estaba el andaluz en el 
batió de la posada, sentado á una mesa, comiendo unas 
aceitunas, y rodeado por todo un gentío que presencia- 
ba la operación temblando ante la idea de cualquier 
tíísnian del andaluz. 

Hubo éste de levantarse, no se sabe para qué, y así 
que abandonó su asiento, lo ocupó un desconocido, que 
dio fin con las aceitunas, retirándose después á tomar 
puesto entre los concurrentes. 

Regresa el andaluz de su corta excursión y al ver el 
plato sin las aceitunas, echa una mirada amenazadora i 



la concurrencia, abre una navaja de cerca de un metro 
de larga, que coloca sobre la mesa y con voz estentó- 
rea exclama: 

— »A ver, ahora mismo, ¿quién se ha comió [as acei- 
tunillas? [Vive Dios, que quiero saberlo! 

Todos empezaron á temblar y algunos á buscar la 
salida, cuando saliendo del grupo, el causante, se diri- 
gió á él para decirle: 

— Yo he sido. 

— Pues choque usted, compadre, dijo el andaluz, alar- 
gándole la mano; ¿verdad que eran buenas las aceitu- 
nillas? 

Así, ni mas ni menos, ha sucedido con las armas de 
Ya se sabe: de seguro que éste, desde La Plata, le dice 
al ministro de la guerra: — ¿Verdad que no eran malas 
las aceitunillas? 

Porque el asttnto es cómiíMr bajo cualquier punto de 
vista que se le considere. 

Porque eso de distraer los fundos públicos compran- 
do armas, que no le han servido para nada, tiene mucha 
gracia. / 

Las armas que ha de tener un gobernante son las 
que no cuestan dinero, sino las que lo producen; la ra- 
zón, la justicia, la lealtad, la virtui cívica. Con estas 
armas y con el broquel de la opinión, todo magnate 
tiene segura la victoria; la victoria y el aplauso y un 
puesto que ocupar en la inmortalidad. 

Pero l'a se sabe, ¿qué enciende de eso? 

Algo diferente, hubiera sucedido para bien de él y 
de su pueblo, si con tiempo hubiese recordado aquella 
sentencia que dice: — «Aunque la mona, se vista de seda 
mona se queda». 



ASÍ ES 



Ya está contento; ya car.ti, 
ya se sonríe, ya juega, 
ya se permite bromitas 
y titeos con cualquiera; 
ya no sueña por las noches, 
en aquellais cosas negras 
de las intrigas de Roque, 
cuyos recuerdos aterran; 
ya se sacude las plumas 
con mas brios y mas fuerza, 
y atrás dejando pavadas, 
alborozado gallea; 
ya no teme, los del Zorro, 
abrazos que caros cuestan, 
ni sus tramas, ni sus limas, 
ni sus astucias y etcétera. 

De aquellos días faules 
de crisis, ya nada queda; 
todo aquello se ha fundido, 
sin saber cómo. Así sea. 

¡Qué dirán los cuatro gatos ■ 

rimbombantes, de galera, 
al ver el nuevo camino 
que ha emprendido Su Excelencial 

¿Qué dirá el apuntador 
que antes gritaba á la oreja 
del viejo, para inducirlo 
á una situación extrema, 
sin comerlo, ni beberlo, / 



kimporta; 
líos quieran, 
trado 
<ta 



ó sea, sin darse cuenta? 

¡Qué dirán los congresales 
de este cambio de careta, 
suponiendo que una máscara 
todo ministerio seal 

¿Qué dirán también aquellos 
que compartieron tareas 
asaz poco afortunada.*, 
y por ende, asaz funestas, 
con el hoy alborozado 
magnate, que ya gobierna? 

¡Qué dirán de la «Rosales» 
con mas de un ^fío de penas, 
los folios de aquel Sumario 
que nunca á términjo llegan! 

Nada de esto no 
digan pues lo que 1 
La mutación ha av 
á la confianza mué 
y ha de.<p«rtadp,8pí«ej, inundo 
simpatías, sin protesfas. 

Puede ser que andando el tiempo, 
lo que es bueno, malo sea, 
que se nuble el horizonte, 
que el carro ruede por tierra) ' . . 
pero por lo pronto, hay algo 
consolador á la idea, ' '_: - 

á la aspiración del pueblo 
que paz y progreso anhela. . •• 

Y como los que cayeron, 
remoras fatales eran, 
toda vez que no hacian nada 
ó hacian cosas perversas, . . • 

de ahí, que los que han venido, ' , - 
reciban, así que llegan, 
parabienes y ovaciones 
que todo el espacio llenan. 

Don Quijote, sin embargo, 
si bien del cambio se alegra, 
se reserva sus aplausos 
y su elogio se reserva, 
para ocasiones mejores, 
si esas ocasiones Üegan. 
Entre tanto, lanza en ristre, 
no descansa, inquiere y vela, 
y al que se deslice un algo, 
le caerá duro y en regla; 
nómbrese como se nombre 
y venga de donde venga; 
que un pueblo es mas que un gobierno, 
mas que un pa.-tido, una idea. 



LAS CRÍSIS 



Suponemos que las crisis ministeriales habrán con- 
cluido de manifestarse y de hacerse sentir, una vez por 
todas. 

Y hay que suponer lógicamente que entraremos de 
lleno en un periodo de activa labor, ó no hay justicia 
en la tierra. 

Si ahora, surgen desavefliencías ó desafinaciones en 
el órgano poder, la difidencia pirtirá indudablemente . 
del regisiro principal, in nomine, porque no obstante su 
prima categoría, ha venido á reducirse á un segundo 
término de la ecuación. 

Y en ese descenso, ha encontrado su salvación: ella 
ha sido el clavo ardiendo á que ha tenido que agirse 
para no rodar al abismo. 

En presencia de los acontecimientos desarrollados y 
sin sometemos al actual orden de cosas, porque los 
desencantos han operado una callosidad casi inextirpa- 



^». 



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í QUIJOTE 




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'Si.. 



DON QUIJOTE 



;h-Tr*if^.j- X % 



bu en nuestras ilusiones, creemos que entre la renun- 
cia de Saehz Pavo y su acercamiento á los hombres 
que han sido llamados al poder, estamos por lo se- 
gundo. 

Porque, lo primero, aunque lo deseábamos, pensan- 
do en que tal como íbamos no podíamos andar peor, 
viniera lo que viniese; hubiéramos caido con la renun- 
cia en manos del roquismo, y esto hubiera sido, salir 
de Málaga para entrar en Malagon. 

Porque, lo segundo, aunque no satisface por comple- 
to nuestras tendencias y a^iraciones, dejándonos algo 
que desear, nos representa ün.paso dado en el progreso 
que tanto anhela este país, tan necesitado de moralidad 
y de reparación. 

La reacción del poder, pues, nos llena de ilusiones, 
si bien no nos deja muy satisfechos. Todavía vislum- 
bramos algo vago é indeterminado en la formación del 
nuevo ministerio: todavía anhelamos mas radicalismo 
en su espíritu y en el desarrollo de sus prog^mas; to- 
davía necesita el pueblo convencerse de que el poder 
que actúa, que no ha sidQ/ elegido libremente por él, 
servirá sus intereses moneles y materiales hasta mere-, 
cer unánime y justo aplauso. 

Nosotros, si llega el caso, no vaciaremos un momen- 
to en dárselo, sin excitaciones de nadie. Queremos el 
bien del pueblo, y por él luchamos hasta el sacrificio, 
habiéndolo demostrado en circunstancias de todos co- 
nocidas; y nunca ha sido apasionada ni partidista nues- 
tra censura ó nuestro aplauso; ni ahora nos traería be- 
neficio alguno nuestra entusiasta adhesión á los nuevos 
ministros. Tampoco nos desataremos en prematuras é 
infandadíis censuras, hoy por hoy, porque no hay por 
qué. 

En tal caso, nuestro puesto está en la reserva, en la 
espectativa, para ir tomando notas y apuntes para de- 
ducir. 

Pero, sí lo que no es creíble, las crisis se reproduje- 
ran, habría que creer firmemente en la renuncia del ac- 
tual presidente; porque si después de probar á los hom- 
bres de todas las procedencias, no hallaba gobierno 
posible, seria porque el mal lo llevaba él encima. 

Las trabas, los obstáculos, que intente oponer á los 
hombres que están decididos á hacer buen gobierno, se 
volverán contra él y darán con él en tierra. 

Sírvale esta última crisis, como de elocuente lección 
para el porvenir y no se deje llevar como hasta aquí, 
de los consejos del último que llega, porque el mal 
será para todos, pero para éi, en primer lugar. 



MORAL 



A cuantos hemos visto divorciarse 
y i cuantos ijue esto hicieron [ayl casarse; 
otros que el vino, sin razón, odiaban, 
mas t¿de, sin razón, se emborrachaban; 
quienrodió U' grandeza, en su pobreza, 
á la pobraza'odió, ya en la grandeza; 
hubo quien respetó el cercado ageno, 
y luego ^a el cercado entró de lleno; 
alguien se separó de su partido,! 
y a él volvíócuando se vio perdido. 
¿A qué seguir, lectores, si es lo derto 
que es constante no mas el que está muerto? 

¥ nadie en este muTido 
iecir puede paáfico ó iracundo: 
— t Alarde» hago de fé, 

»DE ESTA AOUA NO BEBERÉ». 



COSAS DE SANCHO 

Las fiestas^ Julias, se han pasado sin novedad y sin 
atropellos policiales. 

El presidente visitó el crucero «9 de Julio» en medio 
de un paréntesis de 42 cafíonazos. 

2 1 á la entrada y ¿ i á la salida. 

ODmo, en los tiempos de Juárez, al atravesar la pla- 
za, oyó vivas del pueblo, que griuba ¡viva Alem! 

El, sin embargo, puede ser que oyera otra cosa, por- 
que saludaba complacido. 

Y no sabemos si agradecido también. 

Porque todo podría ser. 

El tiempo lo dirá. 

Hemos notado una omisión municipal, bexplicable 
sensiblemente. 

El palacio de la municipalidad no tiene bandera ni 
donde colocarla. 

¡La municipalidad sin bandera! 

Esto es grave. Mas grave de lo que parece. 

Aunque hay que suponer, que el intendente, afin al 
presidente, que no ha tenido bandera hasta hoy, había 
querido imitarlo. 

P«rp jra Iss cosa» han cambiado. Ya el presidente 
tiene bandera. 

La mmücipaiidad debe enarbolar la suya también. 

Pero en donde se vea; no pase como con el reló, que 
parece que lo han puesto allí, para que lo vean los án- 
geles desde el cielo y no los hembras desde el suelo. 
t 



También el senítlor Vidal, anduvo en tratos para 
formar ministerio. 

Se comprometió á formarlo en 24 horas y cuatro mas 
de prórroga. 

Debe ser fuerte en la confección de bufiuelos. 

Porque en tan poco tiempo 

Y efectivamente: no consiguió formar ni siquiera me- 
dio ministerio. 

¿Lo vé usted, hombre? Querer, no es poder. 

Y del dicho al hecho. ... 

En Corrientes seria otra cosa. 
Pero antes, que hoy, tampoco. 

Parece ser, que el té que dá ahora, los sábados, el 
presidente, es mejor té que el que daba antes. 

Porque ahora tiene mas marchantes. 

O es que estará mejor hecho. 

Porque en esto del té, hay que saberlo hacer para 
que guste. 

Afortunadamente, ya habrá dado en el quid. 

Mas vale así. 

Continúe no mas y buen provecho. 

Que á nosotros, siguiendo así. nos hará el mismo 
efecto que si lo tamáramos presidencialmente. 

Porque eso de realmente, se queda para los tiempos 
del rey que rabió. 

Con la mejora del té, han mejorado, en lo que cabe, 
los hombres de gobierno. 

Así lo ha dicho Saenz Pavo en sus espansíones ora- 
torias, al pueblo. 

Pups dijo que al fin habla encontrado hombres que 
valían algo. 

Tienen la palabra para darle las gracias, todos sus 
ex-ministros. 

Y dicen que añade á cada momento: 
— «¡Ahora sí que haremos gobiemoj» 

Que es como decir, antes no hemos hecho nada. 
Pues basta que usted lo diga. 
Pero del dicho al hecho 

Y al fin, todos son hombres 

Y... esperemos, esperemos, esperemos. 

« 
« • 

Los ejércitos de Ya se sahe, el formidable Artaxer- 
xe platense,] han sido desarmados con cuatro solda- 
dos y un cabo. 

£1 hecho en sí, está rebosando desprecio por todos 
cuatro costados. 

Porque ide seguro, que él, al armarse, contaba con 
que seria menester im ejército aliado para hacerle de- 
poner las armas. 

Error, amigo, error, ya lo está usted viendo: diez 
hombres, han podido mas que los diez mil de que usted 
disponía. 

Y sí al ministro de guerra, se le antoja, mandar que 
viniese él trayendo consigo las armas, las trae mansito 
no mas. 

Ya lo creo que. las trae ¡cómo ncl 



CANTARES 



Todos por el mundo van • 
llevando en sí una esperanza; 
hasta Vidal fué encargado 
de un minísteiio macana. 



Lo que se gana en un afto 
se pierde en una jugada; 
así pasó i Ya se sabe 
porque jugó con las armas. 



Al ver pelar al vecino, 
de un modo tan ejemplar, 
yo pondría Café -Rata 
las barbas á remojar. 



Si Saenz Pavo resucita, 
¿tal virtud á quién se debe? 
¡Clarol Dime con quién andas 
y yo te diré quién eres. 



Ya no cantaremos mas 
— «La nación está en un tris; 
>pues tiene delante un pavo„ 
>pavoroso porvenir». 






XA N Z A D A ST 



Nosotros tenemos la misma creencia. 
Y participamos de la misma opinión.' 
Creemos que Us armas traídas de La Plata, no dan 
una i lea del dstarme. 



Y opinamos que debe investigarse el paradero de las 
restantes. 

Aunque, las restantes, son las entregadas y el núme- 
ro mayor las evaporadas. 

Hay que dar con el grueso del armamento en La 
Plata y en el cobre y en todos los metales departamen- 
tales. 

Que los tiempos del poder 
armado hasta por los dientes; 
pasó ya de entre las grentes 
para nunca mas volver. ¡^ 

Y la renuncia del Leónidas platense, se impone asi- 
mismo, por muchas razones. . 

Porque para nadie es un misterio lo del Banco Hipo- 
tecario. 

Porque, la provincia quiere un gobernador y sp un 
jefs de arsenal de guena,. '" 

Porque la agricultura está paralizada. { 

Y los aricultorea asediados. • ' ' 

Y la propiedad hollada. ' ' 

Y el pánico cundiendoi " . .* ■ 

Y ya..... ¡para lo que le quedal 

Su eliminación de la escena política seria nn bísn 
para el universo en general. ....'.' ■>■''. 

Y para La Plata en particular. '■.■■■■■'.'■'' \. 
Con que ánimo, amigos: que renuncie. 

Cuanto antes mejor. 



En el Mercado Central de frutos, se produjo un in- 
cendio, el lunes por la noche, que pudo haber asumido 
proporciones considerables. 

¡Y los serenos sin apercibirse! 

¡Cuánta serenidad! 

Afortunadamente, las péírdidas en toUl, son insiími- 
ficantes. j' •. 

Mucho cuidado con los incendios, • '-' ~' "'ví 

El dia I" del corriente mes, desembarcó w 1» Jun- 
ción del Paraguay, en muy mal estado" de saJnd el se- 
ñor Estrada, ministro argentino, nombrado en sustitu- 
ción del doctor Mendoza. 

Lamentamos sinceramente la enfermedad del señor 
Estrada; pero nos vemos obligados á lamentar sincera- 
mente también, que el presidente dé la Repúblical haya 
enviado al Paraguay, con carácter oficial antes de su 
total restablecimiento, á aquel señor, privándonos de 
los importantes servicios del doctor Mendoza, qu« ade* 
más de sus aptitudes altísimas, dib&uta de una salud 
completísima. 

También se nos dicí que el cónsul general argenti- 
no, con mas de 20 afios de seíyicios en el Panguayí 
señor Molino Torres, ha sido, ó' va i ser reemplazado, 
por otro señor Estrada. 

¿Enfermo también? 

¿Se ha tomado al Paraguay por ho.'^pital, de convale* 
clentes? ■ ' / : . 



Seamos justos, como siempre. 

Hemos sido adversarios políticos y lo sefettlOS pof^' 
los siglos de los siglos de Ya se sabe. 

Pero al mismo tiempo somos adversarios de la sinra- 
zón y de la injusticia. 

Decimos esto, porque vemos á sus amigo» de ayer, 
á aquellos que hm cooperado en unión de Ya se sabe, 
á la debOcle provincial, ponerse en contra de él, aconse- 
jándole que renuncie el cargo. 

Este cambio de frente, que una parte de los factores 
convictos y confesos de ya se sabe acaba de dar, porque 
á última hora, con un arrepentimiento estemporáneo y 
pasándose al sol que mas calienta, pretenden lavar su 
tanto de culpa política, no se explica por nada ni por 
nadie. 

Han debido caer todos con él; ó no haberle acompa- 
ñado un solo instante en su funesta política. 

La verdad en su lugar. 



HOMENAJE 
AL DOCTOR Virgilio M. TediM 



Asociados pública y sinceramente al duelo flacional 
y deseosos de contribuir con todas nuestras, fuerzas y 
por medio de nuestra propaganda al mejor 'éxito, del 
monumento que se ha de levantar al mejor de los jue- 
ces y gloria del foro argentino; queda abierta en las co- 
lumnas de nuestro modesto semanario la suscricion po- 
pular, al objeto indicado. 



Hemos recibido: 

El Candidato, segunda parte de Entre des luces pOf 
Carlos María Ocantos. 

Trataio sobre la esgrima, por F. RousseL 

Y un fislleto sobre la propaganda reglamento del ce. 
legío ünion y Progreio de la propaganda agrícola «La 
Santo Tomeaná». 

Todas ellas muy interesantes. 



f: 



.<:,. 



ÍVx 



-tK>^^- 



) 



/ 



Tlp. Uto. d« I, RIbM 7 Hoo. ainoon 1 89 



— ■ 1 - 



Domingo 21 de Julio de 1893 



BUBNOS AIRES 






••«■íí- 



IX. Número 49 

1 asmmm^m 



En la Capital 



Susorioión por trimestre adelantado $ 1 60 



Número suelto. . . 
Numero atrasado . . 
Extranjero por un año 



0,12 
. '. ", 0,20 
. . , 12,00 



En Don Quijote no hay charque 
porque es civico del Parque. 



Por ver el oro á la par 
lucharé sin descansar. 



Don Quijote es adivino 
y él os trazará el camino. 



\ aimíiüAiuim % 11 á } n, m, 




Campaña 



' *-'/ , 



Snaoríoión por eemeetre adelantado f 4,00 

Harnero suelte , 0,90 

Numera atraado , 0,40 

Sttnu^eio por OB «fio I . . i . 18|00 

.-. .'¿'k ■—*■■■ 
Tangán cien mil suscricionei 
j -«haiq lai subTencionei. 



Para Quijote portefio 
todo enemigo es pequeflo. 

T soy terror de enemigos 
y amigo de mis amigos. 



^^uMtícton nn ümdvt oiUlaiAaÁo 



Este periódico ae compra pero no se vende 



./■ 



L¿ CORRESPONDENCIA i NOMI RE DE A. OSSORIO 



12C DE JULIO DE 1893 






Propietario: EDUARDO SOJO 



X ADMINISTRACIÓN RODRÍGUEZ PEfiA 142 2.° PISO 




iMártires del pueblo! [Todavía ios ata la cadena del 
infortunio y está yermo el suelo d 5 la patria! 

La remora de los poderes pul lieos, atenaza al pro- 
greso y á la libertod, y el pueblo tiene hambre y sed 
de justicia reparadora. | 

lUn año mas de anhelos inútilef, de lalsor infecunda, 
de angustias horribles, de postraci()n, de miseria, de luto 
y de defesperacion! 

¡Dormid en paz, sagrados despajos del corazón del 
pueblo, que nosotros velamos vuettro reposo! 

¡Quiera Dios que pronto suene la hora de la Ubertad 
ansiada y la del triunfo de la justicia y de la repara- 
ción! 

¡Dormid en paz! 



_ - ¿DÓNDE E&TAN l^ ARMAS? 
¿DÓNDE EStA la REKUNCIA? 
¿DÓNDE ESTÁ LA ENERGÍA? 

Cualquiera que haya visto, siquiera sea una sola vez 
en su vida, Y ftrochi Romani habrá recordado la chisto- 
sa parodia bufa, al presenciar el desarme de la provin- 
cia de Buenos Aires. 

Porque el desarme de la provincia, ha resultado tan 
bufo como el tema de la petipieza; porque han entrado 
muchos miles de armas, como todos sabemos, y como 
el gobernador Ya se sabe, ofreció á Saenz Pavo, cuando 
éite andaba con el moco caído; de modo que el desar- 
me y la renuncia del gobernador y la energía vigorosa 
del gobierno han resuludotres componentes bufos para 
que cualquier autor, aficionado al género, pueda ama- 
^arlos y combinarlos para exciur la hilaridad pública. 

Los murmullos de la opinión, llevaron á todos los 
nidos la cifra de diez mil fusiles y de no sé cuantos ca- 
rtones y ametralladoras, con que estaba armado la se 
sabe. ¿Cabe pues, darnos por satUfechos y por recibidos, 
del armamento de U provincia, con esas pocas armas 

entregadas? 

El enérgico gobierno regenerador, nos mvUó con su 
decreto á un gran festín, no debemos pues resignamos 
á aceptar las migajas del banquete, los desperdicios del 
arsenal de lo se sabe. 

Porque ha sido una burla grosera la del sátrapa; ha 
sido una fumada completa y en teda regla: porque él 
por si solo ha hecho, lo que no ha podido hacer el Con- 
greso con todas sus interpelaciones. 

Sí; porque él sólito, se ha fumado al gobierno y se ha 
fumado, á su energía tan decantada. 

¿Es esto bufo, sí ó nc? 

Si por el hUo se saca el ovillo; pobre y mezquino 
debe ser el que constituye el programa del nuevo go- 
biemo y su energía, al considerar que el primer hilo 
. que nos ofrece, resulta débil y quebradizo. 

¿No habría medios de investigar el paradero de las 
armas que faltan, hasu compleur el número de las 
c frecidas para la defensa de Saenz Pavo, sin contar con 
las del .ArgeUta. que Uegaron después del ofreci- 
miento? 



Claro que los hay: perqué esos medios están ubica- 
dos en la' energía del que ha dictado el decreto y del 
que ha asumido la responsabilidad de hacerlo cumplir. 

Pero ubicados nada mas, que es como decir, pintados 
en el papel. La cosa existe, pero sin movimiento, sin ac- 
tividad, sin manifestaciones saludables. 
A juzgar por es-tos primeros actcs del gobierno rege- 
nerador, su política va á revestir los horrores de una 
f,irsa representada, esto es, mal representada, puesto 
que, siendo la obra buena, resultan los actores muy 
medianos en la ejecución. 

Si h ibiese habido energía y el desarme se hubiese 
llevado á cabo. Ya se sabe ya habría renunciado y todo 
estaría tranquilo. 

Porque, si esto ha sucedido ei Buenos Aires, á quien 
tomó casi de sofpresa el decreto del desarme, ¿qué va 
á sucederán las otras provinAs, que hin teñí93"irem- 
po de sobra para evaporar todo el armamento? 

¿Qué se va á recojer en las demis provincias? 

Algún facón que otro, algún par de tijeras, tal cual 
cortaplumas y nada mas. 

Y iin conseguir la renuncia de ningún gobernador. 

En resumen, se ha despertado la espectativa pública; 
se ha dado un gran golpe de bombo para alarmar la 
opinión; se ha recuitido á la amenaza y á la energía; 
para no conseguir el fin propuesto, cual era, el de sa- 
tis-facer los justos anhelos del pueblo argentino. 

La Bolsa lo ha dicho ya, con un lenguaje abromadc r; 
y al decirlo, es porque sabe lo qué se dice, puesto que 
nunca se ha engañado. 

El oro salud5 el golpe de bombo del gcbiemo con 

una baja; de-spues, después ahí están las cotizaciones; 

sube que sube, como si no hubiese vsnido otro g ibíer- 
no, como si no hubiese habido (pesarme, y ce mo íi no 
hubiese habido energía para demcstrar iu poder y su 
virilidad. 

El primer acto, pues del nuevo gobierno, ha resulta- 
do ser su primer fiasco. 

¡HIMNO FIN DE SIECLE! 

¿Quién es aquel que grita y vocifi'ra 
de tan rara manera, 
que parece un torrente de -bórdalo 
que corre bulücíoío, 
mis que pasmando, hariérdose el pasmado? 

¡Ahí Es Guiñaal Sur que pálido, ojeroso, 
pretende á voz en grito 
representar por habla y por escrito 
su saínete fina': A(]ui tstá el PfO. 

Escucha'! su discurso temerario, 
y su charla pedante, torpe, inquieta. 
¿No veis? ¡Está plagiando á un gran poeta! 
resultando á la fin un mal plagiirio. 

Dice que es himño/el canto de la rana, 
cumdo contesta al sapo; 
que es himno de experiencia toda cana, 
y que es himno de paz, cualquier sopapo; 
que es himno en general, 
el beso del pecado original, 
el fraude electoral, 
y el desquicio del Banco Nacional 



Siéntese usted, señor, en dos sillpnes 
donde reposen sus augui^tos lomos;' 
pues Léxico que vierte á borbotones 
tantas definiciones, 

debe constar, al menos, de dos tomos; 
debe usted diviiirfeen dos secciones 
para ejercer el ancho predominio 
del déspc ta incipiente, 
matando torpemente 
al sentido común y ti raciocinio. 

La barra, tin embarpo. ríe y gna, 
sin que de todo á usted le importe un rábano; 
mas si alguien lo ha escuchado, de Mendoza, 
de fijo habrá creído 
que en el oído le picaba un tábano. 



No se meta en dibujos, 
ni^del himno en las¿ujps y reflujos; _ ^. 
porque' eriusTed"ocune " 
lo que en todo el que habla y no discurre. 
Ai^es pues ds lanzarse en mas preludios 
procure prepararse con estudios,^ 
mas útiles y gratos, 
para no dar al aire, notas foscas; 
porque resulta usted, un papa- moscas. 



LO DEL DOMINGO 



Los que duden de la c hc^ ion y fuerza del partido 
radical, tienen, con las SLsarr.bleas del domingo pasado, 
ba.'-tante motivo p.ira convencerse una vez por todas, 
de la unidad de miras de los radicales, de su perfecta 
disciplina y de su inquebrantable unión. 

En los tres puntos, en donde éstas se celebraron, la 
concurrencia era numerosa y compacta Ón el Politea- 
ma había como seis mil rersona«, porque no cabían 
mas, y en San Telmo y en Santa Lucía la mar, porque 
aquello tenia el aspecto de olas humanas. 

De que no hay exageración en lo que dejamos apun- 
tado, dan una prueba evidente las cifras de Irs que en 
correcta formación se dirigieron, recorriendo las calles, 
al comité nacional del partido y á saludar al egregio 
doctor Irígoyen. 

La policía tomó posiciones en todas las esquinas por 
donde debían pasar los manifestantes, pues notamos en 
cada una tres ó cuatro vigilante.», á parte del nutrido 
número que acompañaba á la manifestación. 

Este pequeño detalle dá una prueba clara y termi- 
nante, de que la policía de hoy, es la policía de siem- 
pre: aparatosa y oficiosa. 

Y-por ende, el gobierno de hoy. es lo mismo que el 
gobierno de ayer, receloso y aparatoso. 

Estas manife'.tacíones de la opinión pública, todavía 
no han merecido de los poderes públicos el respeto y 
la confianza que deben inspirar. 

El temor que manífieston no tiene «u origen en le» 
disturbios que estos actos partidistas puedan producir; 
tienen su base en la ÍTipopularidad de los gobiernos, • 
que son medrosos naturalmente. 

Los alardes de fuerza, son y serán siempre estempo^ 
ráneos, doquiera que el pueblo ejerza cualquiera de lo» 
derechos que la ccnstitucion le acuerda, legal y pacífi- 
camente. 

Siesos actos, pues, sen inter\'enídos por la fuerza 
pública, ó se prejuzgan las consecuencias con esa me- 
dida preventiva que coarta un derecho legítimo, ó tig- 
nifica una amenaza prcvocadora. 

Si e! gobernante tiene la conciencia de la opinión y 
satisfecha la suya propia, no debe temer las manifesu* 



/ 



/ 



BOK tJpitJÍ 




M.V) s.ííX^H o^ NitxXo^t, \^tw\^f, 






t tgJItJOTJE 













^^pp 



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DON QUIJOTE 



clones de ninjfun partido, sea cualquiera el que preten- 
da hacer uso de tal derecho. 

Sin embargo y á pesar de todo, lo del domingo pa- 
sado ha hablado muy alto en el concepto político del 
partido radical, dando un mentís á los espíritus débiles 
y apocados. 

Otros, mas inocentes ó peor intencionados pretenden 
hallar puntos de contacto, comunidad de credo, ó por 
lo menos afinidad de ideas, entre los hombres que nos 
gobiernan y los que militan á la sombra del programa 
radicaL 

Hasta hay quien dice, y lo dice porque lo cree, que 
los nuevos ministros harán gobierno radical. 

¿Cuándo y por dónde? Lo que sucede en esto es que 
los que sienten ansias de progreso y de reparación, 
creen posible que los que han venido á sustituir á los 
déspotas y á los estériles, pueden dar un paso adelante. 
Pero no hay que confundir: de ahí, á dcsirrollar en el 
gobierno nuestros ideales va mucha diferencia; se nece- 
sita algo mas que querer, se necesita poder y esa cir- 
cunstancia precisa no concurre en ellos, porque es pa- 
trimonio exclusivo del partido radicaL 

De llegar á meterse en honduras, que no otra cosa 
seria lo que haría este gobierno si á tal se atreviese, re- 
sultaría una copia de nuestro programa: resultarla una 
confesión deplorable y vergonzosa. 

Sin embargo, deseamos que se haga algo, porque 
cualquier cosa que hagan, por poco que sea, en el ca- 
mino de la reparación y de la reacción liberal, ha de 
redundar en beneficio de las excelencias de nuestra po- 
lítica, de la política que ha hecho del partido radical el 
baluarte mas fuerte de los derechos del pueblo y de 
la regeneración de la República. 



ADELANTE 



Fuera de las concesiones, 

dádivas, jubilaciones 

no dá muestras el Congreso, 
de Iniciar en sus sesiones 
un átomo de progreso. 

Se hace una interpelación 
que produce sensación; 
pero el gobierno se apresta, 
acepta el reto, contesta, 
y se acabó la cuestión. 

Si se pide estrecha cuenta 
6 cargo al gobientp fragua 
la Cámara muy violenta, 
se reduce su tormenta 
á la de un baso de agua. 

£1 Congreso fué juarista, 
y después pelegrinista, 
y hoy pues que pasó por todo 
na de hallar muy fácil modo 
de ser también delvallista. 



COSAS DE SANCHO 



A Ta se sabe, le han propuesto, dimitirlo de goberna- 
dor y hacerlo senador. 

Y él ha contestado: — «Xo seficr». 

Claro: mas vale malo conocido que bueno por cono- 
cer, quizás habrá pensado para su capote. 

Y aun habrá añadido, una vez seguro de que nadie 
le oia: 

— cAun tengo la mayor parte de las armas > 

Y tiene mucha razón. 
Vaya si la tiene. 

Su renuncia se anurxió 
y él ofreció rentmciar, 
mas luego dijo que na 
prefiriendo gobernar».. 
pues que al fin, no renunció. 
• 

Y aquel grupo que á toda costa, quería obligar á Ta 
se sabe á la renuncia, perdió el pleito con costas. 

Porque después de meter tanta bulla y de armar tan- 
to ruido, se han quedado afeitados y sin visita. 

La energía de estos tiempos, es pura bambolla; á la 
menor resistencia que encuentra, se quiebra y desapa- 
rece como una bomba de jabón. 

Resultado, que estamos peor que estábamos; porque 
antes teníamos la esperanza de que al desaparecer las 
armas, desaparecerla el armado también. 

Pero aquéllas no han desaparecido sino en parte, y 
él no es fácil que desaparezca ni en todo ni en parte. 

Así son las cosas. 



Tiene, después de todo, mucha gracia la contestación 
de Ta te sabe i los que le ofrecían la senaturía. 

Dijo que no la aceptaba porque hay otros htjmbres 
mas dignos que éL 

Pues noa sacó de dudas. Mas digno de ocupar una 
banca en el Senado que él, cualquiera. 



¿Si sentirá escrúpulos de conciencia? 

Puede, que en sus ratos de ocio, se haya dedicado al 
estudio de la psicología. 

Aunque eso de meterse en e&tudios, siendo goberna- 
dor y teniendo arma'', no lo creemos. 

Al menos por el momento. 

Necesitamos que nos lo prueben y que nos lo com- 
prueben. / 



De.«pues, esto es, días pasados, vino á la capital en 
tren expreso, por supuesto, y visitó al doctor Del Valle. 
^ Dicen que no se habló una palabra de política. 

Entonces, ¿á qué vino? 

¿A darle las gracias porque le dejaba a'gunas armas 
todavía? 

¿A fumar un cigarrito en amable compaftia? 

Porque del Banco Hipotecario, no vendría á hablarle 
al ministro de la guerra: hay que suponerlo así. 

En fin, allá ellos; lo cierto es que vino á altas horas 
de la noche en tren expreso, y que regresó á mas altas 
horas, en tren mas expreso también. 

Y el pueblo paga. 

• 

Lo del Banco Hipotecarlo se va volvletdo oscuro. 
Va tomando el cariz de las tinieblas. 

Porque la luz no se encuentra por ningrun resquicio. 

Lo único que se advierte, es que nadie quiere ser 
presidente. 

Porque lo que ellos dirán: — tj^Qué vamos á presidir 
alÜ? ¿La débdcle? Pues abramos las puertas de par en 
par y que presidan los trlbunales>. 

Y tienen mucha razón. 

Puesto que allí habrá de todo; 
montones de rotas hebras, 
sapos, ranas y culebras, 
inmundicia y fiingo y lodo. 



Después de tantos trámites y de tantos incidentes 
como se han producido, todos nosh:mos quedado, pqco 
mas ó menos lo mismo que estábamos. 

Ta se sabe, con sus armas. 

Los que querían su renuncia, con sus esperanza?..... 
defraudadas. 

La provincia con su gobernador. 

£1 Banco Hipotecarlo con sus desfalcos. 

Y el gobierno nacional con su energía. 

Al final, pues, estamos peor, que antes de empezar. 
iCómo ha de ser! 

Diremos como nos decía un amigo días pasados: 
— c£l mal no ha sido atacado, sino acatado*. 

Y es verdad. 



CANTARES 



Los bancos están caldos 
y lo estarán muchos años; 
en cambio se hallan de pié 
los ladrones de los bancos. 

Guiña al Sur. es un poeta 
sentimental y realista; 
y sus lágrimas producen 
en la barra, muchas risas. 

Mañas-asco, es un portento 
de saber y de elocuencia; 
y en el tiempo del juarísmo 
ha lavado su conciencia. 

Anda buscando la gente^- 
por la noche y por el día, 
en donde se habrá metido 
del gobierno la energía.- 

Dicen que el radicalismo 
es del gobierno la Idea, 
también me llamaba mi hijo, 
antes de morir, mi abuela. 



LANZADAS 



£1 17, tuvo lugar la ceremonia de bendición en el 
crucero «9 de Julio >. 

El vicario castrense señor Pera pronunció una ora- 
clon á bordo ccn dicho motivo. 

El 16, esto es, el día antes.se remataron juiicialir. en- 
te, unos terrenos propiedad del padre Pera, para res- 
ponder á una demanda interpuesta por el Nuevo Banco 
Italiano, por cobro de pesos. 

Los sucesos se enlazasi. 

La vida es una cadena de eslabones de hierro, que 
nadie puede romper. _ . ■ 

¡Oh deleznable humanidad! 



Se nos ha dicho, sin que nosotros nos hayamos atre* 
vido i darle todo el crédito, de que necesita la tal noti* 



t.-.,.- -i ■ 



cia, que el folleto mandado imprimir con cbjeto de re^ 
partirlo en las sacii-tias de los templos, y que contiene 
escritos del padre Pera contra Don Quijote, no ha po- 
dido cruzar la vias públicas por un entorpecimiento no 
previsto. 

La impresión se húo en Le CturrUr de La Plata, 
cuya imprenta, no suelta el folleto, sin previo pago de 
su importe. 

Estos inconvenientes deben preveerse con anteriori- 
dad, porque de lo contrat lo el propósito quedará trunco. 

Suponiendo que sea verdad lo que acabamos de nar- 
rar. 

El general Mitre (D Bartolo) y el Zorro, han celebra- 
do una conferencia, 

iHola, hola, holal . . 

Resabios del acuerdo, 

¡Si pretenderá don Bartolo, que el Zorro lo vuelva i 
abrazarl 

Nosotros, por lo que i nosotros toca, estamos muy 
tranquilos. 

Máxime cuando se ros asegura que don Bartolo, no 
piensa traducir ninguní gran obra del italiano. 

Del italiano, ni de rlngun otro idioma deímufado y 
sus alrededores. 

El Zorro, sí que está traduciendo en rabia y en cora., 
je el cambio operado en la política. 

Y eso, que la energía no ha dado señales de vida to- 
davía. 

Don Pió>pero, anda haciendo en Tucuman ura bar- 
rabasada por día. 

Allí no hay mas ley ni mas ü'teres que don Próspero. 
Ulumamente ha reducido á prisión porque sí, al üicli-> 
to Rosenwald, director de El Orden. 

Pues cuando don Próspero atenta, contra el orden, 
se comprende fácilmente lo que desea. 
La Lbertad de la mordaza y de su soberanía próspera. 
Que esto haga á la luz del día 
, ' - ' un Garcia, es imprudente; 
va i dar en decir la gente 
que es muy malo don Garcia. 

El fiscal Lowry ha temado ya la confesión crn car- 
aos, al comandante de la «Rosales., que fué, señor Fu- 
nes. 

■ ¿Cómo le tomará declaración, al que fué almirante de 
la- escuadra expedicionaria? -«« w 

El sumario se complica, 

Pero ¿en qué quedamos? 

^l señor Funes e¿* enftmuo 6 no esti enfermo? 
Porque nos dijo un diario, que el médico que lo re* 
conoció dijo que no esuba enfermo. 

Y sin embargo, continúa en el hospitaL 
¿Qué hay en suma, ó en resta? 

En el teatro de la Comedia, se reproducen con mu- 
cho acierto y sin omitir gastes de ningún género Irs 
estrenos de obras ya juagadas favorable irtente. en los 
teatros de España. La empresa Orejón se desvive per 
complacer al público bonaerense. 

En la Zarzuela, la distinguida concurrencia que lo 
llena á diario, se muestra, con mucha justicia por tier- 
to, complacidísima del esmero que ponen los artistas en 
la ejecución de las obras que representan y de los es. 
fuerzos que hace la empresa para mantener vivas sus 
simpatía;:. | 

En Apolo se están reconcentrando los artistas mas 
notables y la empresa de este coliseo es la que tiene 
en cartera, mas obras de argentinos y españoles con 
qu« hacer frente al público ávido de novedades. 

Finalmente, en el Politeama está fui donando con 
beneplácito del público inteligente, una compañía de 
comedia española, formada por la eximía artista seño- 
ra Concepción Aranaz, con lisonjero éxito. 

A todos ellos, les deseamos muy buena fortuna; lau- 
reles, aplausos y plata á monte nes. 

El joven Aparicio, corresponsal de varios periódicos 
de oposición, fué agredido en Córdoba por dos Indivi- 
duos imprudentes y se víó obligado á defenderse ha- 
ciendo uso de su revolwer. 

Cayó muerto uno de sus agresores y el otro fiíffó le- 
vemente herido. • ' 

iHé ahí los finitos de la intransigencia cfidall 

En Mendoza han marcado las casas de los radicales 
con una cruz negra. 

¿Será para que no puedan entrar los diablos situado* 
nistas? 



En Santiago del EsUro se amenaza ccn una nuev4 
emisión. 

Papeles son papeles 
cartas son cartas; 



u 



% 

■I 



tcnándo saldremos todór*" 
de tanto maula? 



Tip. Uto. d« i. BlbM / Moo. XioooB !•• 



^m^ 



5t" 



Domingo 30 de Julio áé i¡893 

I 
En la Capita^ 



BiInOS AIRES 



j. IX. Número 50 



SuMnoión por trimestre adelantado f 160 

Número suelto „ 0,12 

Número atrasado , 0,20 

Extranjero por un año . . . . , 12,00 

En Don Quijote no hay chtrqua 
porque es civico del Parfue. 



Por ver el oro á la par 
Incbaré sin descansar. 



Don Quijote es adivino 
y él os trazará el camina. 



í 



^oua % adminütiocion % 11 d 3 n. m, 




/ 



Campaña 



Snsorioi¿n por semestre adelantado $ 4,00 

Nlimero suelto , 0,20 

NAmero atrasado ', ^ 0,40 

Extranjero por na tño ! . . i , 18,00 



Tengan elen mil ■nfcridonei 
7 abajo lu snbTenoionei. 



Para Quijote porteflo 
todo enemigo es pequeflo. 

T soy terror de enemigo! 
y amigo de mis amigos. 



.^uKitcúm noi Kmutw oÁtlanAaio 



Este periódico se compra pero no se vende 



Li COBBESPONDENCIA i KOl^BRE DE A. OSSORIO ^ Prupletaiio: EDUARDO SOJO ^ ADIINISTRiCION BODBIGÜEZ PEtA 142 2.° PISO 



SIN SALIB DEL ATBANCO 
EMP1EZA.N LAS DEFICIENCIAS 

SEMBRANDO OBSTÁCULOS 

CKf A LOOO CON SU TEV A 

EL ORO, ESTÁ CON NOSOTfiOS, NO CREE NADA 
EL VERDADERO MAL, ESlA EN EL TRONCO 

• -— -^ín^ ■' 

Quien mucho corre, pronto pan. 

Aquella actividad feroí de los primeros dias, que 
tanta conmoción produjo en aquellos espíritus pobres 
de reflexión y ávidos de sorpresas y de novedades se 
va extinguiendo poco á poco. 

En el tranquilo lago de la espectativa pública, cayó 
el nuevo gobierno como una piedra, en el centro del 
lago, produciendo círculos de semioleages que se iban 
ensanchando hasta perderse en las riberas; después la 
calma, la tranquilidad, la inmovilidad en las aguas del 
estanque. 

Será tal vez porque este ministerio, no era esperado, 
■ ni presentido; porque nadie creia en que se operara, así, 
sin mas ni mas, un cambio tan brusco; nadie presumía 
que dadas la firmeza del acuerdo, y las influencias que 
rodeaban á Saenz Pavo, tuviese bastante resolución y 
coraje, este último, para desvalijarse de aquellos ele- 
mentos perniciosos que llevaba en el acordeón y 11a- 
taax á sus consejos á-tjtro elemento mas liberaL 

¡Ahora sí, que t¡! se dijeron los crédulos y los biena- 
venturados que creen en todo á ojos cerrados y que 
creen que los hombres nuevos, han de darnos el bien 
que no pudieron darnos los viej js. 

¡Ahora sí, que sil repetían los ecos por todss los con- 
fines de la República, fijando sus ojos en la Union Cí- 
vica Radical, por si temblaba ante ¡a aparición sorpren- 
dente de los nuevos estadistas. 

Y.... ya lo ven ustedes. Nj salimos del atranco: no 
hay nada todavía, mirado con calma y con imparciali- 
dad, que sea motivo bastante para alimentar sólidas es> 
peranzas. 

Y si, después de tantos alardes, no salimos del atran- 
co, hay que creer que es porque empiezan las deficien- 
cias. 

¿Qué dónde están éstas? Pues ocultas entre los plie- 
gues de la reacción bienhechora, con que ha pretendido 
deslumhramos el actual ministerio. 

Dirán otros que el poco tiempo transcurrido, apenas 
si ha permitido al gobierno echar un grano de arena, 
■en la gran obra de reconstrucción qu» se ha impuesto. 
Pero no hay tal: en poco tiempo se puede hacer mucho, 
ó iniciarlo por lo menos, como haya voluntad decidida 
y se sepa emplearla con éxito. 

En buen hora, que se crea que construir es mas difi. 
cU que derribar, aunque no en el ca' o presente, los 



obreros tienen todos los n^ateríales al alcance de la 
mano. 

Lo que sucede, es que se quiere reedificar sin plan 
previo, sin base, y eso no es posible; y si llegan á pro- 
bar que es posible, no ha de ser duradero lo que se edi- 
fique, porque no tendrá solidez ninguna; no tienen soli- 
dez los castillos en el aire. 

Que son hombres de talento, los que hoy ocupan el 
poder; que son honorables, que están animados de los 
mas sanos propósitos y que se sacrificarán por el bien 
del país. Nadie lo duda, pero todo eso no es bastante. 
Los relojes mas buenos y mas ricos suelen descompo- 
nerse en su marcha ordinaria^ En medio de un día se- 
reno, hemos visto desencadenarse una tormenta. Nin- 
gún buque por sólido que sea, puede luchar victoriosa- 
mente contra las olas inreiulbies del mar. En todo ser 
humano hay deficiencias, ¿y qué inteligencia es la que 
está exenta de errores? 

La manía de las armas, de que está poseído el gabi- 
nete, es una mania que podrá tener su razón de ser, 
pero manía al fin que separa á los poseídos del punto 
de partida. 

Eso ha debido ensayarse simultáneamente con otros 
ensayos mas prácticos,- de éxito mas seguro y de resul- 
tados mas posítivjs. 

Porque hay que convenir en que el éxito del desar- 
me, ha sido desastroso, hasta el momento. Pero como 
la mania de las armas predomina en alto grado en las 
esferas oficiales, se ha mandado deponerlas á la policía 
y á los bomberos, que nunca debieron tenerlas, es ver- 
dad, y que había necesidad de quitárselas, verdad tam- 
bién. 

Pero fijémonos un peco. ¿H.-bia miedo de que los vi- 
gilantes y los bomberos se levantasen contra un go- 
bierno inteligente y consciente? Di ninguna manera, 
se nos dirá. Luego entonces el gobierno tiene la mania 
de las armas y habrá que concluir diciendo: — Cada loco 
con su tema. 

El barómetro mas elocuente, el oro, está con nos- 
otros: él no cree nada de lo que se pregona y se va 
por las nubes; nosotros tampoco creemos en que la 
reacción anunciada, nos traiga la feliciiad. 

Y es una lástima, pirque vamrsá quedar como está- 
bamos, peor ti se quiere, perqué á los males pasados 
habrá que agregar el sacrificio estéril de hombres emi- 
nentes que se están gastando ya. 

Y es portiue el mal, está en el tronco; ellos cargaron 
con un ímpcsib'e, cual es apoyar á la actual presiden- 
cía. 

Y hay que convenir en que una cn'.-is presidencial 
no se soluciona con un puntal, sino en virtud de las 
prJc 1 as demccrádcas de los países libres 

La renuncia presidencial, se impone. 



LOS ^UEVOS 



En alas de su ardiente fan'asia 
y seguros d¿l triunfo de su idea, 

llegaron cierto día, 
cuándo la cosa esuba lo mas fea. 



á convertir la pena en alegría 

á cambiar lo amargo, por jalea 

jQaé hallarán á la fin de su viaje, 
como el oro no bajel 

— cNosotros probaremos, que podemos, 
«porque en nosotros solo confiamos, 
— dijeron al subir— SI que queremos 

>ya que en la brecha estaraos 
>dar fé del culto que al país debemos, 
>y . .. veremos después á dónde vamos>. 

Y el porvenir -oculto en negra nube, 
y el oro sin cesar, sul>s que sube. 

Ya no entusiasma á nadie las promesas; 
pues aturde al que manda el devaneo 
de atormentar al pueblo con sorpresa», 
llamándole á la vez-jgcí vicho feo. 

Pnrr itMtijjnr y— — 

¡Solo en la paz de los ttpulcroi creol 
No sé si se construye ó se derriba) 
Solo veo que el oro, se va arriba. 

Aun sípndo su programa muy simpático, 
ha de ser deficiente algún ariículo: 
porque el desarme resultó homeopático, 

por no detir ridículo; 
y ha de llegar á hacerse sistemático, 
y ha de volcar mas tarde su vehículo; 
ya el oro nos lo dice— asi lo entiendo — 
cuando tan alto se nos va subiendo. 

Ya veréis los viUan » en campafta 
rastreando vacantes de los Roja», 
y sin darse gran mafia, 

ganarse la elección ccn paradoja'^; 

hay quien diré que él siembra la cízafla 
usando de influencias nada flojas, 
sin que le importe á veces lo que incuba, 
ayudando á que el ero se nos suba. 

La situación, lectores, se complica, 
pues la sangría dada á Ya fe foba 
riísu'.ta deficiente ó sea chica. 
Hay que buscar la verdadera llave 
que abra el registro aquel que simplifica 

dd progreso la clave. 
Y. . . ¿esa llave la tiene el ministerio? 
— No— dice el oro, y se nos va muy serio. 



A DELAN TE 

Esta es la voz mi'iísterial: esta es como quien dice, 
la seflal que guia al ministerio, en su obra regenera- 
dora. 

Adelante- noten ustedes que se ha suprimido lo de 
los faroles, al parecer — sin duda, porque no los necesi- 
tan, por el momento; ó porque se creen con bastantes 
Iw, 8 natu-nUs. 

Pero cada vez que el oro, oye decir al ministro de 
hacienda- adelante— allá se va él, adelante también, 
pues se sube á marchas forzadas, hasta dar con el infi- 
nito. 

• Si creerá el ministro de hacienda, ■que el oro no vé 
mas allá de sus narices, cuando tiene un olfatp tan refi- 
nado que es una maravillal 

Adelante, podrá ser el lema del ministro, pero el oro 
'le dice á cada momento: — «Eres turco y no te creo — 
«Obras son amores y no buenas razones» — y otra por- 
ción de frases tendentes todas ellas á torturar al minis- 
tro de hacienda y á damos la voz de alerta i todos los 
que nos ccupamos de la cosa pública. 



DON QVIJ 



ZG Di= JULIO J5E 




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QVIJOTE 

JULIO JDE 1893 







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DON QUIJOTE 



7 



¿Por qué sube el oro? Si analizamos el estado de pro- 
daccion del país y¡su riqueza progpresiva, nos convence- 
remos de que el oro no tiene motivo de queja; si escu- 
driflamos las necesidades del comercio, hallaremos el 
ccnvencimiento de que el oro es susceptible en grado 
sumo; si ponemos el ojo en los agiotistas, echaremos 
de ver que el oro, no se presta á ser juguete de nadie, 
y si por último, examinamos las condiciones de estadis- 
ta del actual ministro de hacienda, acabaremos por 
creer que el oro es muy descontentadizo. 

Entonces, ¿por qué sube el oro? Si no hay motivo 
para que suba y si además tiene confianza en el go- 
bierno en general y en el ministro de hacienda en par- 
ticular, ¿por qué sube? 

Algo, y aun algos habrá en todo esto, cuando en lu- 
gar de declinar, se inclina cada vez mas y mas: y si las 
causas eficientes del alza tan acentuada, no están ni la 
producción, ni en el cambio, ni en el comercio, es prue- 
ba concluyente de que la causa verdadera existe en el 
ministro. 

Todos decian, al encaramarse en las alturas del po- 
der el nuevo gobierno: — «Pronto tendremos el oro 
á 200>. 

Y Don Quijote, dijo y continúa diciendo: — iPrcnto 
tendremos el oro á 400. 

Hé aqui, pues, una esperanza defraudada y que nos- 
otros somos los primeros en condolemos de esta de- 
fraudación, porque nos alcanzan como á cada quisque 
los desastrosos efectos de la crisis metálica. 

¿Pero qué le vamos á hacer? Lo lógico de los aconte- 
cimientos es la barrera contra la ,que se estrellan todos 
los propósitos sin base sólida y positiva; todos los mi- 
nbtros que no ponen el dedo en la llaga. 

y es un dolor, porque la cuestión finanzas es la cues- 
tión esencial en el programa de todo gobierno; pero 
e6te que hoy tenemos cree que con quitar las armas á 
todo el mundo, va á conseguir encontrar la mosca 
blanca. 

Preocúpese el señor ministro de hacienda, de los pro- 
blemas á resolver en su complicado departamento: haga 
algo sensacional en el ministerio á su cargo; despeje 
las incógnitas en las ecuaciones del oro, y verá como 
éste baja á buscar su nivel, en vez de irse por los cer- 
ros de Ubeda, cada vez mas arriba. 

Pero creímos en un principio y nos afirmamos en 
nuestra creencia, de que el actual ministro de hacienda, 
no es el llamado i hacer algo práctico en las finanzas 
públicas. 



LÓGICA 



Ün pavo di6 en la manía 
de cambiar de registros, 
y lucir nuevos ministros 
un dia tras/btrú dia; 
así llegó á la agonía, 
esto es, de su vida al cabo; 
y dijo moviendo el rabo 
después de agotar mil nombres: 
— cSé que el mal no está en los hombres, 
|todo el malf está en el pavo». 



Guando tal firase pronuncia 
quien de sí mismo se queja, 
atento á la moraleja 
debe ofrecer su renuncia. 



COSAS DE SANCHO 



Las primeras elecciones, medio libres, que se han ve- 
rificado, han dado el triunfo al partido radicaL 

Esto prueba que la opinión general hace la oposición 
al grobiemo. 
Digo, me parece.. „ 

No se pasarán muchos dias, sin que el gobierno re- 
generador se convenza de lo transitorio de su vida. 
A pesar de la algarada que metió al subir al peder. 
Pronto exclamarán: 

jLo que va de ayer á hoy! 

Ayer, maravilla fui, 
y hoy sombra mia no soy. 

£f seflor Vidal, se filé á toda prisa á Corrientes. 

A 'poner sus barbas á remojar. 

S« temió por allí el desarme. 

Y, naturalmente, habia que estar prevenidos para 
cuando llegase el decreto. 

Pero, si en rada una de las provincias, se invierte 
tanto tiempo como el que se está perdiendo en la de 
Buenos Aires, vamos á tener desarme hasta Dios sabe 
cuando. Porque la cosa va despacio. 

Claro, como que el que entrega, no tiene la mayor 
prisa en entregar. 

Ni las armas, ni la renuncia. 

Pero hay que obligarles á lo uno y á lo otro, y cuan* 
to antes, mejor. 



I I 



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Ta se 8xbe está pasando una vida de horrores impo- 
sible. 

Le pasa lo que al Pavo, que no cree en la necesidad 
de renunciar. 

Unos dias, que lo va á hacer, que lo van á obligar; 
que no hay mas remedio. 

Otros dias, que ya no lo hace; que no se le obliga; 
que no renunciará. 

¿En qué quedamos? £1 partido provincial, está divi- 
dido; las Cámaras están divididas; la opinión quiere di- 
vidir al gobernador— ¿En qué quedamos? 

Lo que quisiéramos saber nosotros, renuncie ó no 
renuncie, es la cantidad de ar^s que le quedan á Ta 
se sabe. 

Suponemos que le queda la mayor parte, pero ¿cuán- 
tas son en números redondos? 



De Café- Rata nada se dice. 

Pero le llegará su San Martin, ó no hay que creer en 
el desarme. 

En esta provincia de Café-Rata, se habrá procedido 
ya á preparar el armamento para entregarlo. 

O para esconderlo, que será lo mas probable. 

Porque la demora del gobierno central, se lo está 
aconsejando asi, á todos los gobernadores. 

Claro: hace quince dias ó mas que les ha dicho: — 
«Que os voy á desarmar». 

Y ellos han dado la siguiente voz de mando á sus 
subordinados: 

— «Escondan armas, ar!> 

No hay que olvidarse de Don Haba, en Entre- Rios, 
pues ya recordarán ustedes que ofreció á Celemin 
100 000 hombres armados. 

En fin, cuando Racedo no se atrevió á librar la bata- 
lla campal 

Y se dejó vencer sin mas trámites 

En Entre-Rios debe haber pues, la mar de armas. 
Pero, ya .... ¿dónde estarán? 

Puede ser que ni el mismo Don Haba, sepa dar cuen- 
ta de su paradero. 

Y aun que lo sepa, no lo dirá. 
Ya lo verán ustedes. 

I A que se evaporan noventa y nueve centésimas par- 
tes del armamentol 



Y es un dolor, porque el primer decreto regenerador, 
dictado con toda la energía de que solo es capaz este 
gobierno, va á resultar un acto bufo, por sus conse- 
cuencias. 

Hé aqui el inventarlo de las armas recogidas: 
2000 msiles en Buenos Aires. 

11 facones. - 

6 corta-plumas. 

j lanzas sin punta. 

9 pistolas sin cañón. 

i navajas de afeitar 

100 alfileres. 

I monda-dientes. 

Y varicis plumas de pavo. 

Ni mas ni menos, ni menos ni mas. 

Y el gobierno se pondrá serio y los gobernadores se 
reirán y nosotros, también. 



CANTARES 

Está lo de Catamarca 
muy parecido á un Tiberio, 
porque allí todo naufraga 
e&tando el Zorro por medio. 

En San Juan y en Tucuman 
impera la mazorcada, 
porque los gobernadores 
dominan la carnerada. 



LANZADAS 

Tanto le ha gustado al reyezuelo de Goudal, en la 
India, el himno inglés, á pesar de ser inglés, qufe ha ma- 
nifestado deseos de que se le componga uno. 

El monarca indio, premiará con cien libras esterlinas, 
oro inglés, al autor del mejor himno nacional que se le 
presente. 

Aviso al seflor Guifla-al-Sur, por fi quiere enviarle 
al soberano indio, su muestrario de himnos nacionales. 

De seguro que se llevará el premio, pues mas surtido 
que Guiña-al-Sur no ha de presentarse nadie. 

Hay donde elegir y quedarse sin ninguno después 

de todo. 

A la primera insinuación que se les hizo á los minis- 
tros nuevos, ofiredéndoles un banquete, aceptaron uná- 
nimes. 

No hicieron mal 

La misma insinuación se le ha hecho al doctor Alem, 
por sus verdaderos amigos y consecuentes correligio- 
narioS) y no ha aceptado. 



Y ha hecho muy bien. 

Pero si el gobierno no ha hecho mal y el doctor Alem 
ha hecho muy bien, ¿quién ha obrado mejor? 

Por lo pronto, debemos hacer constar que el doctor 
Alem. no corre el peligro de una indigestión, como los 
ministros. 

Y una indigestión suele traer malas consecuencias. 
Dígalo, si no, el pueblo, que tiene una indigestión de 

pavo hace como diez meses, que no se puede lamer. 

El senador por Santiago del Estero, don Absalon 
Rojas, ha dejado de »er. 

Fué en vida nuestro adversario político, y al bajar á 
la tumba, Don Quijote, olvida al adversario y solo vé 
al extinto. 

Nos asociamos al profundo dolor que experimentará 
su familia. 

Paz en su tumba. 



Al fin se ha dado cumplimiento al decreto de la Su- 
prema Corte, poniendo en hbertad al director de La 
Ratón. 

¡Hasta cuando los atropellos! jHasta cuando las ren- 
cillas é impotencias de los intransigentes! 

Después de todo, las Cámaras que defendieron una 
mala causa, la del atrnpellante, han dado la gran plan- 
cha fin de siglo. 

Parece mentira: si no fuera por lo que el director de 
La Ratón ha sufrido, la cosa se presta á lo burlesco y á 
lo ridículo. 

iQue hombres mas pequeñosl 

El batallón que defendía las instituciones correntinas 
era compuesto de presidiarios. 

lUn batallón de criminales condenados, que fué pro- 
tegido por los emisarios oficiosos y oficiales de Saenz 
l'avol 

Esto es ya lo último. |A dónde nos hubieran condu- 
cido las debilidades y las chocheces del aborto del 
acuerdo, si la Providencia no velara sobre los destinos 
de los pueblos! 

I La bandera nacional defendida por la hez que la jus- 
ticia había relegado al fondo de los presidiosl 

Ahora pues, no debe consentirse por mas tiempo la 
permanencia de ese gobernador en su puesto. 

Hay necesidad de barrerlo á él y á sus cómplices. 

En Tucuman, el gébéraador mltxlsu piensa redstir 
la orden de desarme. 

Hé aqui los frutos del acuerdo. 

Semejante insensatez ha movido á los agenter rek* 
clonados con los mandatarios de Tucuman, para hacer* 
los desistir de su temeraria empresa. 

¿Por qué se teme tanto á la libertad? 

¿Acaso, las provincias son patrimonio exclusivo de 
determinadas personalidades, Césares de movaitse choixí 

Ya es hora de que acabe para siempre el utilitarismo 
personal y que las provincias y que el país entero en- 
tre de lleno al pleno goce de los derechos qne la cons- 
titución acuerda á todos, y que todos cumplan con sus 
deberes de ciudadanos y de patriotas. 



A la una p. va. del 26, fueron trasladados al monu- 
mento elevado á las víctimas de la revolución de 1890, 
los restos mortales de los que suctunbieron en la lucha. 

Asistió al acto, ima regular concurrencia. 

Por la Urde, tuvo lugar el meetírg preparado con 
mucha antelación y con vertiginosa actividad para 
significar al gobierno nacional, su adhesión. 

La naturaleza protestó contra el acto, descargando 
una lluvia tenaz, si no muy fuerte, que vino después de 
todo á servir de escusa á los manifestantes. 

Estos partieron del Parque en número poco mas ó 
menos de doscientas personas, llegando á juntarse has- 
ta quinientas en la P|aza de Mayo. 

Allí los discursos, silbidos y vivas al doctor Alem- 
en nombre del gobierno dio las gracias el orador obli- 
gado, la cabeza parlante del ministerio, el doctor Del 
Valle, mientras que Saenz Pavo, enternecido, hacia pu- 
cheros á su lado. 

Algunas casas de comercio, muy pocas, permanecie- 
ron cerradas. 

En suma: la manifestación fué un fracaso; la segunda 
edición de los cuatro gatos con galera, de cómica n* 
cordancia. 

jNo hay duda que con semejantes ptmtales !e va A 
scstener tm gobierno que se demmibaJ 

Se han hecho, según se dice, proposiciones al partido 
radical, para entregarle, sin condiciones, la situación 
provincial de Buenos Aires. 

El partido radical, fiel á sus ideales y á sus propóeí* 
toí, ha desechado las propuestas, renunciando á hacerse 
cómplice de los que á tan deplorable extremo han ar» 
rastrado á la mas rica de las provincias argrentinas. 

¿Cuándo se convencerán de lo que vale el paitido 
radical; de la pureza de su fé de su importancia política? 

Tlp. Ulo, d« 4. RU>M 7 Hno. f lU9S (»« 



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Domingo G dé Agosto de 1893 



T^ 



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BUSNOS AIRES 

iBsato-BSBeaaoai 



IX. Número 51 



En la Capital 



Sogoríoián por trimestre kdeUmtada $ 160 

Número suelto , 0,18 

Número atrasado , 0,90 

Bxtranjero poi un a&o . . . • , 12,00 



Bn Qon Quijote no hay charque 
porque ei cítígo del Parque. 

Por Tor el oro á la par 
lucharé lin deioansart 



Don Quijote es adivino 
7 él os tratará el caminOi 



^{«uu % «iminütiocton % 11 á 3 n, m. 




^Campaña 



SusorioiAn por semestre adelantado f 4,00 

Número suelta OW 

Número atrasado , 0,40 

üxtarwgwo porun tSo ; . . , . 18,00 



Tengan den ail lucriclonei 
7 abajo lai lubrencionea. 



Para Quijote porteflo 
todo enemigo ei pequefio. 



T soy terror de enemigoi 
y amigo de mis amigos. 



,3u^ticioii MI Kmeitu dttantoio 



Este periódico se conipra pero no se vende 



U. CORBESPONDENCIi i NOIIRE DE A. OSSOSIO ^ Prupletario: EDUARDO SOJO 



iS^ISIfiTiliCIOH RODBIfiOEZ PEti 142 2.'' PISO 



LA REVOLUCIÓN 



Es la revolución el reverso de la sinrazón. 

Los pueblos oprimidos, en sus luchas de paz y de 
jdsticia, juegan su porvenir á aura ó cruz. 

Esa serie no interrumpida en el espacio de mas de 
diez aflos, deantósratas den :kel,no podia^ni debia eter- 
nizarse en el poder. La hora de lo reparación llega 
siempre, mas tarde ó mas temprano, pero llega. 

Como llega la regrurgicacion del liquido que llena el 
recipiente, cuindo empieza el hervor. Como rebosa la 
medida cuando está colmada. Como tras la borrasca 
tenebrosa surje un sol vivificador y radiante. 

La revolución estaba llamando con gritos desespera- 
dos^ jmUs lae pii«r>a« H*i U J^ff'-^icsu h* revolución 
sedienta de reparadora justi ;ia, áviaa de reivindicar los 
defechos hollados, U moral escarnecida, los tesoros sa- 
queados un día y otro dia, con ens&fiamiento, con cinis- 
mo, con insultantes alardes de imposición y de uñica- 
terii. 

La revolución que ha llevado á cabo el partido radi- 
cal, dominando como por arte de encantamiento las dos 
{.rovincias mas grandes, mas ricas y mejor armadas de 
la República, ha resultado ser el grito simpitico de todo 
un pueblo, que está embargado por un solo sentimiento 
y que está poseído de un solo deseo; progreso, orden, 
moralidad. 

En todos los partidos de ambas provincias, excepción 
hecha de dos ó tres, la revolución no ha encontrado re- 
íl^tenciis, porque los mismos que defendían á las auto- 
ridades imposibles, se han adherido á la causa revolu- 
cionaria, simpatizando con ella sincera y expontánea- 
msnte. 

Los dos gobernadores después de haber perdido todo 
el territorio de su dominio, se han encastillado en las 
respectivas capitales asidos al hito de su ú'tima cuanto 
f-agil esperanza, sin que un partido, ún que un pueblo, 
sin que un alma viviente de la campada haya corrido 
en su defensa. 

No e) pues una asonada, no es pues una sedición, no 
es pues un motin, brotado ó nací lo de ráfagas de locu- 
ra, ni ensayado por la impaciente imprem3ditacion de 
un parti lo ambicioso y bullanguero. 

Es una revclu ion i-nponente, que ha crecido y se ha 
desarrollado porque es si-np4tica, porque entrafia un 
pensamiento de altíiiima justicia, porque su triunfo re- 
presenta la restauración de lo licito y de lo honesto, del 
orden y de la democracia, del derecho y de la justicia. 

Es una revolución que se nutre y que se desarrolla 
mas aun por lo noble de su i lea, que por el fuego de 
.«US armas. Es una revolución que abraza en vez de 
herir, que repara en vez de demoler, que germina en 
vez de esterilizar, que cauteriza y e-tirpa la gangrena 
'■ Bodal en vez de fomentarla. 

No hay pues que negir su derecho de ser, su acción 
benéñra, su plan reparador, m i lea sacrosanta, su legi- 
ti Tildad abrumadora y saludable. 

Dígalo íino la Balsa; digalo sino el oro, ese regulador 
barométrico de las aspiraciones sociales, que en medio 
de estas conmociones santas, que i pesar de estos sacu- 



dimientos revolucionarios tiende á la baja, como dando 
la razón á los revolucionarios, como esperando de la 
revolución el equilibrio nacional, la paz, la producción, 
la riqueza sólida y progresiva v 

Felices, mil veces fe1ice.s los pueblos que, tarde ó 
temprano reclaman con las ar.->us en la mano, lo que 
no han pedido alcanzar con los ayes de su aherroja- 
miento, con la postración que sobre e'.los ha ejercido 
una tiranía inpotente y escandalosa. 

£1 régimen del P. A. N , los sectarios del unicato, los 
zorros y los faroles, desaparecerán de sobre la haz de la 
tierra y la revolución como lluvia regeneradora levan- 
tará del bajo nivel social á que hin estado condenados 
por tantos aflos. los pueblos de la Repiíblica. 

Y hay que creer y hiy que esperar en su triunfo de- 
finidvo; y hay que crgf r y h'j|C» que e.^perar en que el 
porvenir que nos abre, será esplendoroso y prospero; 
radiante y consolador; fecundo y justiciero. Porque esta 
revolución no es la amenaza del demagogo, no es el 
grito de la anarquia, no es la piqueta de.'-tructora. Es el 
|ay! supremo del agonizante, es la voz del que consuela, 
es la recompensa del creyente que obtiene al fin el fru- 
to anhelado de sus esperanzas. 

Adelante pues, la obra debe quedar trrminada. Mu- 
chos mártires están dispuestos á inmolar sus vidas en 
aras de la idea mas noble, mas alta, mas divina tam- 
bién; la salvación de la patria. 

iGloria pues á sus proezas y á sus sacrificiosl ¡Viva la 
Repúblical 



EL CASO DE YA SE SABE 



Empezó por un re fiío 
el caso de Ya se sa'"-; 
porque le i'ri'ó al mocito 
el decreto de desarm ;. 
Tenia vientos de Conde, 
ó de otra cosa mas (grande, 
que le daban á su fí ico 
propio\ burlesco carÁcter; 
pero el fuego de la ira 
oscureció su semb'anle. 
y perdiendo el equilifirio 
de sus fwrtas natural s, 
resultó, claro; el re.-f ío 
por alteración de sargre. 

¿Qué remedios á emplear? 
Pues la ocultación y el fraude, 
para burlar del g^bif rno 
el ímpetu de su» aires; 
que Vs resf 1 s se ci ran 
guardando en la cama el sable, 
los fuciles en el sótano 
y el indiviiuo en un bal^e 
ó en otra viviji (¡tU 
-de eeonomiai fragrantés. — 

Mas no se curó el re.'-fiío, 
porque lo agravó mas tarde, 
el decreto sobre el banco, 
que le produjo al instante 
una congesti m de miembros 
profunda, intensa, incurable. 

Si lo huí i ran aut"j>iindo 
con cuidado i Ta ee sabe, 



m 



Ic^ diestros operadows' '" 

''iAstio hubieran, que los males 
que aquejaban al paciente, 
formaban sus limpias carnes, 
sus múscnlos y sus visceras 
y sus sesos perdurables. 

¿Qué hizo entonces— Acudir 
á sus amados compadres, 
poner el grito en el cielo 
con desgarradores ayes, 
y esclainar:— fYo ro consiento 
que á mi me inspeccione nadie; 
antes me corto una oreja 
ó mato al pueblo de hambre.» 

¿Y se curó?— ,Qué esperftOial 
revistió carácter gi» ve " * • 
su mal. con la parálisis .^ " 

de la denuncia de un fraude^ 
que Ir imp".tah» J.^l^^tuf^ -» • * 
con recreativos detalles. 

Entonces llamó á los jueces, 
y llamó al Eterno Padre, 
pidiendo muy compungido 
alivio á todos sus males. 

¿Y se curó?— Ni por esas; 
la revolución triuníinte 
lo redujo poco á poco, 
con energía y con arto, 
al triste estado de cero 
en .».u tacho inmundo y frágil. 

Entonces llegó hasta el vértigo; 
y con descompuestas frases, 
brotando espuma la boca 
y desgarradas las fiuoes 
esclamó:— t¡llegó mi hora! 
mi enfermedad no es curable, 

«Yo me muero. |Adíos mi Platal 
»¡Me anulan los radicales 
» Y me reclama el infíernqí^ 
í.iQué será de mi cadáver:.'» 



LA PROCESIÓN CÍVICA 



El acto realizado el domingo último por el partido de 
la Union Cívica Radical, fia sido digno del partido y 
en consonancia con todos Ks realizados anteriormente. 

Mas de veinte mil pen^cnas en correcta formación y 
en medio del orden mas admirable, recorrieron las ca- 
lles de la capital lusta el cementerio del Norte, graves, 
serenos, majestuosos. 

La pob'acion entera, se asrció á éste arto de simpa- 
tía y de recuerdo con que los vivos rendían homenaje 
de admiración y de carifto á sus hermanos y correligio- 
narios, i liw héroes de la revolución de Julio de 1890; 
que sucumbieron en la lucha, ccflida iu frente con el 
laurel de la gloria. 

Y esa manifestación parfica y cArioarta cuyo número 
y cuyo orden, da U medida de la fuerza y de la idea 
sanU del partido, llevó un rayo de convencimiento in- 
tenso y vivificador á aquellos espíritus débi'es y apoca-, 
dos que todavíi esperan algo de los partidos que han 
enlutado con sus desmane» el suelo patrio. 

Y esa muchedumbre ordenada, .silenciosa, es la her- 
mana de aquella que ejerriendo la parte activa, i-^ ha- 
llaba en aquello* momentos reconquistando ron las ar- 
ma» en la mano el triunfo de sus ideales sagrados. 

Una vez en el cementerio, con el mi mo orden y ron 
el mismo reroBiuiento cnn que ha.sta entonces habiu» 
marchido, desfilaron p'^r d-Iante del precioso monu- 
mento levantido á las \í;t{mai de Julio, depositaron ea 



^O^ aUíJO; 






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DON QUIJOTE 



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I 



él buen número de coronas fúnebres y preparáronse 4 
oír con religioso silencio la voz de los oradores. 

Estos fueron los señores Joaquín Castellanos y Cor- 
nelio Saavedra Zavaleta, los cuales estuvieron elocuen- 
tísimos y oportunos, mereciendo k la conclusión de 
muchos de los párrafos de sus disciu-sos, nutridos y me- 
recidos aplausos. 

Terminado el acto, la manifestación se disolvió en 
medio del mayor orden, dando de esta manera un men- 
tís soberano y elocuente á los insensatos, que han creí- 
do ver en la Union Cívica Radical un elemento de 
disturbios y de provocaciones; un espíritu bullangero y 
bullicioso. 

Jamás, partido alguno de la República, ha realizado 
actos tan brillantes y tan llenos de patriótico recogi- 
miento. Jamás fracción polídca alguna ha sabido con- 
quistarse ni por su i4ea ni por sus medios de propagan- 
da tan generales simpatías. 

Y es por qué deslumhra la fé que los alienta; porque 
entusiasma lo legídmo de sus ideales, porqué sus hom- 
bres son impecables, por qué tras de ellos está la vida, 
el progreso y la libertad. 

Es un partido que nada olvida y que á todo atiende; 
que al mismo tiempo que rinde homenaje i, sus muertos 
pocífica y ordenadamente, reconquista con valor cívico 
derramando sangre geuerosa, todo lo que el despotismo 
ha escarnecido y humillado, la familia, la sociedad, los 
poderes, las ~ instituciones, ahogando la Ubertad piso- 
teando la justicia, barrenando la constitución, y desga- 
rrando las entrañas de la patria. 

Contar sus hazañas y ponderar sus ideales seria obra 
complicadísima y fuera del alcance de nuestras fuerzas. 

Fiamos semejante empresa al buen sentido del pue- 
blo Argentino, coopartícipe hoy de la noble y levanta- 
da causa del partido radical. 



MORALEJA 



Un avafo guardaba sus doblones 
de parientes y amigos y..... ocasiones, 
porque siempre el ladrón 
creyó á todos de aviesa condición; 
así vivió cien años de agonía 
hasta que vino un día 
en que perdió su vida y su tesoro, 
en medio de egoísta y amargo lloro. 

Pero hay avaros por doquier, lectores 
y todos los avaros son peores, 
y mas malos quizás los gobernantes' 
autócrates ó czares 'V-wJlonzantes. 
Sirva para estos de lección completa 
los versos del poeta; 

€1/08 torres que desprecio al aire fueron, 
i su gran petadumbro, se rindieron,> 



COSAS DE SANCHO 



Hasta los gatos quieren zapatos. 
Así que olieron los mitristas la salida de los radicales 
á campaña, se pusieron en movimiento ellos también. 

Y si no tocaron los resultados, se contentaron con 
tocar el himno nacional en los suburbios de Zarate. 

Aqm de la momia del partido; 

[Trovador gentil, 

arpa del pensill 
Tiene grracia eso de celebrar los mitristas al son de 
la músic» los triunfos del partido radical 

De eso á tocar el violón no hay mas que un paso. 
Un paso de momia. 

Pues ¿jr'io del carro-mato de Moreira? 

Allá iban, metidos en un carrucho de mala muerie, 
iíorel y Moreira, tan finchados y tan rozagantes como 
si fueran en un tren espreso, en busca de aventuras. 

Y es que el destino da á cada cual lo que merece. 
£1 carro, espreso, se atascaba de vez en cvando en 

los lodazales del camino, y tenia que bajarse Morel de 
vez en cuando también, para arrimar el hombro.pcrque 
no era cosa de que Moreira descendiera á esa mecánica 
faena. 

£1 pobre caballo no podía con tan pesada carga, por 
entre aquellos barrizales, andar con la celeridad que el 
quisiera y que el caso requería. £1 peso material de 
Morel y el peso general de Moreira, amen del saco va- 
cío de las municiones, eran un estorbo para el pobre 
rocinante de quien abusaban tan sin piedad aquellos 
estorbos vivientes, aquellos desorienUdos navegantes, 
sin brújala y sin timón, empeñados en aventuras revo- 
lucionarias.] 

)0h achaques de la impotendal > 



tos pueblos por donde pasabaii, no se les rendían, 
antes bien, se les reian á mas y mejor, al ver que llega- 
ban tarde y mojado, Morel particularmente, por aquello 
de la faena de arrimar el hombro. 

Sin embargo, hay que admirar la perseverancia de 
Ntoa £us¿lico6 héroes del mitrismo. 



Adelante con el carro, hasta vencer ó morir. 
lEspléndida jomada, vive Diosl 

^^ -A' 

Pues dejemos i estos desg^radadcs y tomemos á la 
liga agraria. 

Estos individuos, con su coorte de zapallos, zanaho- 
rias, remolachas y otros proyectiles; sin olvidar las popas, 
se han plegado á La Nación, de los mitristas. 

Es toda una potencia. 

Pero una potencia de buen sentido (?) 



La Cámara de diputados en sesión del lunes pasado, 
se proclamó por la no intervención, dando con esto 
pruebas de esclarecido criterio y de práctica y taluda- 
ble evolución. 

El diputado mitrista doctor Lastra votó en contra, ó 
sea á favor de la intervención, invocando sus princi- 
pios. 

Esto es, sus principios de contradicción. 

Porque, cuando la de Santiago del Estero, votó por 
la no intervención. 

Será tal vez, porque aquellos principios que invoca, 
no eran ayer como son los de hoy. 

Sin embargo, este enigma es de los que se descifran 
muy fácilmente. 



Cosas muy curiosas se están viendo en estos tiempos, 
en que actúa el mitrismo con toda su comiquería agoni- 
zante. 

Cuando todo se serene y el orden se normalice y co- 
sas de mas importancia no nos lo impidan, escribiremos 
un articulo humorístico, sobre los mitristas y sus proe- 
zas, dando entonces á la estampa, curiosísimos detalles 
que tenemos en cartera, 



CANTARES 

A conquistar la macana 
Van Moreira y campeones, 
metidos en un carrito 
sin rumbo y sin municiones. 

En los suburbio[| da Zarate 
se quedó absorto el mitrismo, 
y no sabiendo que hacer 
empezó á tocar el himna 

Ya ha caido Café- Rata, 
y ya es libre Santa Fé; 
ique de cosas se verán 
así que se empiece á veri <' 



Renunció el zorro su puesto 
por dejar pasar la ola; 
también el cólera archiva 
de vez en cuando sus comas. 



Al fin salió Bartolito 
á p>elear por la ley: 
¿en vez de ir á la Plata, 
por qué no fué á Santa Fé? 

Anoche soñé con Lastra 
y hoy me duele la cabeza, 
porque no acierto á explicarme 
su lógica consecuincií. 

En todos los radicales 
veo nobleza y patriotismo, 
así como en los mitristas 
tan solo veo. _. mitrismo. 



LANZADAS 



Un detalle elocuentisimo. 

Ai- pasar ti domingo pasado la manifestación radiad, 

por el mercado Flcrída, los puesteros del mismo, entre- 
garon al doctor Alem, una espléndida corona que ha- 
blan costeado entre todos. 

No publicamos sus nombres por no herir su delicado 
sentimiento de modestia 

Pero conste. 



Santa Fé en poder de los radicales. 
I A pesar de la traidon del pactol 
IHira tantasmagcria. 
llnfelices, déspotas de relumbrón! 

Los heridos de Chascomús han sido muy mal trata- 
dos por las huestes gubernistas de la Plata. 

Este rasgo de heroicidad es muy propio de los senti- 
mientos de caridad y de nobleza de Ta se sabe. 

Es el último signo de su impotencia. 

La desesperación de .última hora. 

Pero la revolución avanzeu 

Reducido Ta se sabe al tacho de su esdusiva propie- 
dad, se defiende dentro de su concha ccmo el caracol 

Pero de nada le servirá su despecho y su tacho. 

Ambas son coEas muy firágiles. 

Fragilísimas. 

A la hora de cerrar nuestra edicicn, jueves á laa 
1 1 a. m. tenemos noticia de que los radicales marchan 
sobre cLa Plata>. 

Por consiguiente, cuando nuestra hoja vea la luz pú- 
blica, ya se habrá rendido Ta se sabe y la revolución 
radical habrá triun&do en toda la línea 

Así lo esperamos, y así lo anhela la opinicn general 
del país y todos los habitwites de la provincia. 

Ta fe sab", pues caerá no solamente por lossacrificics 
de la Union Cívica Radical, si no que barrido además 
por el voto provincial y por el voto nacional también. 

Séale el tacho leve. 



Nuestro consecuente y apreciado amigo el distingui- 
do doctor don Ángel Anido, ha cambiado, con motivo 
de su cambio de esUdo, de domicilio; dejando el onti- 
guo, Victoria 964 y trasladándose al nuevo. Buen Or- 
den 69. 

Aprovechamos esta ocasión para felicitar al inteli- 
gente doctor y querido amigo, deseándole una dilauda 
y feliz luna de miel 

Hemos recibido la última obra del eminente literato 
doctor Saldia», titulada «Cervantes y el Quijote». 

Es uñ estudio concienzudo que patentiza una ver mas 
!a competencia del seflor Saldias. 

Le felicitamos. 



Laheroicliad de Chascomús ha sido una quijotada 
salvaje. 

Es un desesperado" esfuerzo de la cobardía de los 
vencidos. 

Obligaron á los prisioneros á dar vivas á Ta se sabe, 
cuando ics llevaron á «La Plata.» 

Que es como obligar á dar vivas á un cadáver. 

Aquí podremos esclamar, in honor de los vencedores 
de Chascomús:— por un perro que maté, me llamaron 
mata- perros. 

iQué finchados y que huecos los fantoches gubernis- 

iQué cosas se verán en La Plata y en la prcvincia, 
una vez vencedora la revolucionl 



No volvemos de nuestro asombro cuando considera- 
mos que los mitristos han salido á fantochear en la re- 
volución de La Plata, y no se han atrevido á salir ni 
uno solo, por la provincia de Santa Fé. 

Hasta Bartolito ha prestado su contingente en Bue- 
nos Aires. 

¿Y por qué no, en Santa Fé? 

Quizás porque en Buenos Aires tiene la seguridad 
de no topar con ningún amigo. 

Y en Sanu Fé ¿quién sabe? 

Pero que debe existir algún motivo no nos cabe la 
menor duda 

Porque .'ino, no hubiese mostrado su prescíndenda 
Santafecina de un modo tan radical, es decir, tan mi- 
trista. 



Desde que se halla al frente de la asistencia pública 
el doctor Ayerza, la Municipalidad ha pedido á la So- 
ciedad de Beneficencia, que se remita diariamente á la 
A<'btencia Pública, los datos estadísticos que la casa 
de Expósitos dá todos los días al registro civil; sin 
perjuicio de recibir la A t'stencia Pública los mismos 
datos y directamente del registro civil 

A nuestro modo de ver, el pedido de la municipali- 
dad es improcedente. 

I" Porque la Asistencia Pública reciba los datos que 
reclama á la Beneficencia del Registro Civil 

2° Porque con la ampUacion de esos datos como s« 
pide, se viola un secreto que la cuna, solo debe saber. 

i" Porque si hoy pide el doctor Ayerza este servido, 
inútil é indiscreto, quizás mañana y poquito á poco 
vaya sondando y sondando. 

4° Porque implica un agravio al registro dvil teda 
vez que el dato que se pide directamente á la Benefi- 
cencia ha de servir para ce mprobar el del registro. 

Y no dedmos mas por boy. 



Tlp. Lito. «• i. SfbM j Kbo. moMB l»t 



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Dombgo 13 de Agosto d 

— ÉgBBI .1' I . 






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1893 



bu|n( 



íOSAlRBS 



IX. NAmaro 52 



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En la Capital 



Saierioión por trimestre «delantadi $ 1 60 
Número luelto 



Número atrasado . . 
Kxtranjero por on año 



• • • 



, o,ia 
, o,ao 
, ia.oo 



En Don Quijote no hay charque 
porque ai oítíoo dal Parqai. 



Por Ter el oro i la par 
lucharé sin deicansar 



Don Quijote es adivino \ 
j il 08 traxar¿ el camino.. 




'l'í' 



Campaña 



loiailalta poff aamaitre adelantado | 4,00 

Número melto , O.SO 

Vúmen atiawio , 0,40 

btrMUinMl^llo ; . . . , 18,00 









".f 






VI; 



TeBian ota aül ausorloloseí 
7 abaje la lubTenoiosii. 



Para Quijote portefio 
todo enemigo ei pequefio. 



T loy terror de enemigoi 
y amigo de mii amigos. 



I Eate periódico se compra pero no se vende 

U CORRESPONDENCIA i NOMBRE DE A. OSSORIO ^ Propietario: EDUARDO SOJO ^ ÁOIIHISTRACION R0D1I6DEZ PElA 142 2.° PISO 



YA SE FUífRON 



Hacia diez años, mas de d'ez tiflos, que la patria tris- 
te y aburrida, gritaba á voz en ¡cuello, como don Juan 
Tenorio: 

cPasad y desvaneceos, 
pasad ainieitro» vtpores 
ái mis m'ntHoii apiores, 
y mis fxüidx>s dtJtost 

Y ellos no se desvanecían; sobre el ancho pedestal 
del unicato, permanecían contra viento y marea, con 
mas orgrullo qus don Rodrigo ea la horca, riéndole del 
mundo entero. 

No pasaban no, aquellos siniettroa vapores, antes bien 
se acumulaban de tal modo en la e&fera polidca, que 
mrarecian ^1 ambiente. Y», '; ^.o que lo enrorecw»; 
como qile aquella época y aqncPn nombres, eran dé lo 
mas raro, anómalo y extraordinario que puede imagi 
narse. 

(Y que té tm grande tenían en el porvenirl Particu- 
larmente Cafe-Rata, t( nta una Fé, santa, santísima, Pero- 
seflor, se dirá: ¿estas gentes no contaban con la hués- 
peda? 

A lo que podríamos contestar:— Ni con la huéspeda 
ni con nadie: Mas no contaban mas que con ellos solo»; 
para ellos no había atenciones mas perentorias que las 
suyas, pues hasta el aire respirable trataron de hacerlo 
patrimonio exclusivo del unicato. 

Llegaron i creerse mas sólidos que Celemín, no obs- 
tante haber presenciado su derrumbamiento, y no obs- 
tante haber podido constatar que el sistema debilítatívo 
no surte buenos efectos, sino al principio; después se 
rompe la soga por lo mas delgado. / 

Ellos, fieles i la escuela debilitativa, se propusieron 
robustecer su personalidad civil y moral — |qué bien que 
cuadra el in antes de cada una de esas dos palabrasi — 
y para llevar i feUz término sus patrióticos anhelos em- 
pezaron por debilitar lo que era mas susceptib.'e á la 
anemia; los bíneos. 

Y lo consiguieron jVaya si lo consiguieron! como ron 
la mano, seg^un se dice vulgarmente; pues sí los bancos 
tuvieren voz y voto, y pulmones con que arrojar sus 
qupjiís al viento, no se oinan sus ayes quejumbrosos 
por todos cuatro costados de Ut república. 

Ayes desgarradores, capaces de penetrar en las en- 
traflas de ima rpca> i pesar de no tener entraftas las 
rocas. 

La labor debilitativa seguia su marcha lenta, pero 
perseverante: ya una vez estenuados, faltos de vida los 
bancos, la emprendieron con los tierras fiscales, 

Sin comprender que se echaban tierra i los ojos. 
Aquello era de ver debilitarse á la vista de todo el 
mundo, aquellas tierras vírgenes, aquel suelo patrio, 
que desaparecía del globo terráqueo mermando esab 
leguas como por arte diabólico. 

Y hubiese llegado el caso de no tener tierra donde 
enterramos. 

¡Qué época, la que va pasando! Celemín la calificó de 
cfiM de progrfso, Y efectivamente, así era; aquello era 
una crisis bajo el punto de vbta de la ¡rastradon y del 
aniquilamiento de los mis, y era un progreso para él, 



sus cómplices y sus allegados, que representaban los 
menos. • 

|Ah! sí la ola revolucionaría hubiera barrido los títeres 
todos del celeminismo y del ufticato, ya estañamos del 
otro lado sin tener necesidad de hacer el sacrificio de 
vidas precicsas y de derraciar sangre hermana, para 
derribar mandatarios imbécil*», hijos del nepotismo, que 
representaban el fraude ti: mfante y la vergüenza es- 
carnecida. ^ 

'Si políticos, ni administratlores. En polidca el fraude 
y en administracirin el fraudr también. Como políücos 
mezquinos, egoístas, capaces de todo, de todo absoluta- 
mente; y como administradores, mezquinos también, 
egoístas también y capaces de tudo, absolutamente de 
todo también. 

El sistema electoral vícioo y corrompido, la constí- 
tu^ica.hBl'.ada y »;jjj:i...:b^ -il nior<l'>Jnit<il5 U«t ly a 
envuelta en las tenebrosas sombras de una debaole, sin 
antecedentes y sin precedentes. 

Era preciso ser de hierro ó ser de roca para mirar con 
ojos de impasibilidad tantos horrores y tantas vergüen- 
zas; y por eso fué preciso armarse: y por eso, una vez 
armado el pueblo, ha reconquistado sus derechos, res- 
tablecerá su paz y podrá ir derecho con la libertad á un 
lado y con la constitución al ctro, al progreso y á la fe- 
li' i-lad. 

Caigan pues y llévese el viento esos menguados 
harapos de la uñicateria; bárranse de una vez y para 
siempre esos mamarrachos nocivos y perniciosos ti 
ha de entrar la república en un período de úül y fructí- 
fera labor. 

No era posible seguir por el camino por donde que- 
rían llevamos esos cesares de cartón, cuyo afianza* 
miento superaba simplemente en lo baladí de su capri- 
cho, en lo estéril de su egoisms raquítico, en lo menguado 
de su personalismo autcritatio, en lo corrompido de su 
organismo político y en el abuso del firaude cíní-^o que 
era su pan de cada día. 

Todo tiene su fin en el mundo y.._. ya se faeronj 
Quiera el (ñelo que la obra regeneradora que tan bri- 
llantemente se ha iniciado, no decaiga un solo momento; 
ni la empc ñen nubes oscuras y fatales. 

Contribayaraos txlts pues, con lealtad y con desin- 
terés á esta reconstrucción cívico-mcral y habremos 
merecido bien del mundo en general y de la patria en 
particular. 

Adelante y siempre adelante. 



YA SE SABE 



1 

Resistiré á toda costa* 
con tesón y con afán, 
¿Quieren quitarme la Plata? 
|Vive Dios, que no serál 
¿Pero que hace ese gobierno 
que se llama nacional, 
que me ve encerrado aquí 
y no me viene á ayudar? 
No me impr-rta; vo me basto 
el triunfo mió será. 



Mi Plata, yo no te suelto. 
¿Ni quién te querrá soltar 
si sabe que mas que Plata 
fui&te para mi un platal? 

II 

Los cantones defendidos 
por ciudadanos están, 
siempre humildes, siempre dóciles, 
dispuestos i corlervar 
y defender i su fefe 
con heroica estqi^dadl 
Los caflines, prlparados, 
dispuestos i voiQitar 
con las balas, mi coraje, 
i la hueste radical 
La resistencia eé el triunfo; 
adelante y ¡voto i sanl 
que y<i se $ab) «| valiente 
■y ■( j i m wi J » pü Wfa HMj, . 

ni 

|Pcro ese gobierno, délos, 
en que pensando estará 
que no desarma á enas gentes 
que me quieren .„ atacar? 
|Si me negará su ayuda! 
|Si al fin me abandonará! 
|Ahl Ya me faltan los brios, 
ya se empieza i aminorar 
mi pujanza y mí fachenda, 
y ya flaquea mi plan, 
y todo lo veo tuibío, 
y miro abierto á la par 
un pcrvenir de ... cloaca 
y después de esto.. ,. la mar. 

IV 

No hay remedio; llegó el fin. 
Ksto vá á ier mi cUhodtü 
Pero siempre l'>s vili-nt's 
tienen ... por donde escapar. 
Me disfrazo, me evaporo; 
y sin dedr— lagua val- 
les dejo el tacho vado 
y me voy sin mas ni mas. 
Después verán que le falta 
al tacho lo principal; 
pero si piensan un poco, 
al fin me agradecerán 
que les deje el Ucho limpio, 
llevándome lo demís. 



Y ve>tído de cobarde 
el insigne perillán, 
ganó el puerto entre las scmbras 
y vino i la capital 
con su miedo y su cinismo, 
y su infamia y su maldad. 
Advertimos su presencia 
por »e olor inferna), 
que difunde por doquiera 
y i te sabe inmemorial. 



ADELANTE 



Ya los nuevos gobiernos provinciales de San Luis y 
de Santa Fé. han empezado á dictar decretos regenera- 
dores y radicales. 



í: 



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DON QUIJO! 











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DON QUIJOTE 



./. . ,.,. 



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■■■■i ■'f . '^., 



ITna nueva era de moralidad se inicia bajo los mejo- 
res auspicios. La resistencia que los poderes carcomidos 
del uñicato ha opuesto á la ola revolucionoria, ha sido 
efímera en grado sumo. 

Aquellos gobiernos estaban caídos hace mucho Uem- 
pa y han venido al suelo, como si fueran frágiles casti- 
llos de naipes. 

Bastante ha sufrido el país, soporUndo el yugo de 
mandones cínicos y cobardes que atentos solo y exclu- 
sivamente i su egoísmo avariento, consideraban á las 
provincias dominadas, como patrimonio exclusivo de su 
voracidad escandalosa. 

Cansado el pueblo de sufrir el peso de la inmorali- 
dad y hasta del desquicio administrativa que por do- 
quier reinaba, y sediento por otra parte|de levantarse i 
1 js ojos de propios y es tr años como pueblo honrado y 
justiciero, creyó llegado el momento de repeler con la 
faerza lis esterilidades que lo agobiaban y obró con 
energía y con coraje para reivindicar sus derechos. 

Era tiempo ya de exterminar la cizaña que todo lo 
corroía, de extirpar el cáncer social que se extendía 
más y mis. de amputar el miembro enfermo del orga- 
nismo político y económico. 

Dentro de cada ciudadano, existia un aliento regene- 
rador, todos sentíamos la necesidad del renacimiento 
políriao; aquello no era vida, porque era molesta y fatal; 
todas liS fuentes de producción estaban secas, porque 
"lis habían secado los que negaban sus recursos á la 
producciin, empleando los fondos bancarios en levan- 
tar palacios á la soberbia y al 8Íbarit¡>mo. 

Fué preciso recurrir á las armas para asustarlos, y se 
asustaron; porque donde no hay razón, ni justicia, ni 
moralidad, hay miedo y hay cobardía. Las armas de los 
déspotas se quiebran al simple contacto de la libertad 
que es su enemigo irreconciliable. 

Grandes beneficios hay que esperar pues, de este 
cambio de cosas que el pueblo por sí solo ha sabido 
darse y hay que confiar en que sabrá conservar sus 
conquistas de hoy, para cimmtar sólidamente su gloria 
y su porvenir. 

Horas de reparación y de jnsüda son las que nos es- 
peran. Los escándalos, los fraudes y las vergüenzas 
pasaron quizás para nuaca mas volver. El pueblo sabrá 
conservar el éxito de sus esfuerzos y los beneficios co- 
ronarán su obra meritcña. 

Juntáronse un di» en vergonzosa liga los déspotas 
parciales, sellando un pacto desdoroso con el déspota 
general; los parciales se obligaban á prestar sumisión, 
respeto y acatamiento incondicional id déspota general, 
obligándose éste á la consolidación de los parciales y á 
defenderlos incondicionalmente también. 

Limpio pues el paíi de polvo y paja; libre la repúbli- 
ca de la perversidad que la «arcomia, no ha de tardar 
en sonar la hora de su regeneración física, política y 
administrativa. 

Marchemos pues por la senda del trabajo al fin por 
todos anhelados y reconquistaremos el renombre á que 
aspiramos de pueblo viril, de pueblo justo, de pueblo 
moral y progresista. 

No desmayemos por nadi) ni por nada; la jomada ha 
sido brillante y nos corresponde sola y exclusivamente 
toda la gloria. 

Que el partido radical sepa conservar el poder y de- 
mostrar lú excelencias de su credo político, la lealtad 
de 8u patriotismo y la eficacia de su gobierno. 



OVILLEJO 



Va no e)LÍste en SinU F¿ 

Cafe^.. 
Ni manda ya. suerte grata 

Rata. 
Tampoco en Ja Plata está 

ya 
el émulo del Café.. > 

»» 
fugó con vuelos de ave, 

¿tabef 
No hay un mal que en bien acabe; 
y atentos al aforismo, 
se han hundido en el abismo 
Cafe-Bata y Ya se labe. 



•mmm 



COSAS DE SANCHO 



Lo de La Plata, se vela venir. 
Elsto es, se veía caer, 

Pero no tan pronto, ni tan inconvenientemente. 
Ta SI sabe siguió el consejo que le dimos en la cari* 
catura de nuestro número anterior. 
Porque quien mal anda, peor acaba. 
Séale el caño leve. 



Lo del ejército mitrísta, también se veía venir. 

Ese ejército plagiario se formó á costa de costas, 
para lograr éxitos i la sombra del gran árbol de la re< 
v«ludon radicsl. «, 



La iniciativa fué/de este partido popular. El mitrismo 
llegó tarde. 

Tarde y mojado. 
Seria la primera vez. 

• • 

¿Han visto Vds. nada mas estéril, ni mas imprudente 
que el último combate de Moreira? 

iCreeria ^ín duda que aquel combate lo resolvía todol 

I SI triunfo del mitrismol 

Hay que convenir en que su causa, es una causa 
perdida. 

Nada les favorece; ni la opinión, ni sus circunstan- 
cias; ni el éxito de las armas. 



¿Sería posible que á una revolución triunfante y que 
domina en toda la provincia con su gobierno provisorio 
en acción, se le negase el derecho legitimo de la victoria 
en toda la linea? 

No podemos, ni debemos, ni queremos creerlo. Serta 

un desencanto abrumador. 

• / 

■ • 

Hé aqm' un telegrama que hemos sacado de un pe- 
riódico Cordobés. 

«Sinta Fé, Julio 31 de 1893, á las 11 30 a. m. — Al 
doctor Elíseo Soaga — Urgente — Xo se atreven todavía 
á atacarme porque sabea que estoy preveni lo para pe- 
learlos. Yo desearía que lo hicieran hoy ó mañana. Los 
abraza.— Juan M. Cafferata» 

Y, efectivamente, con tan linda parada, renunció á la 
primera intimación. 

Y abandonó el territorio de su mando. 

Y la provincia fué ocupada por los revolucionarios 
radicales. 

Por.)ue allí no había mitiiitas. 
Ni podía haberlos. 
No señor. 

• ■ 

iQué coincidendal 

Ya se sabe, renunció el mando, el día 6 de Agosto, 

En la misma fecha que lo dejó Celemín, aquel, que.. , 
ya se fué. 

Hay mas: sin ser la misma, la morada de Ta se sabe, 
lleva el mismo número que la de aquel que.... ya se fué. 

Coincidían en todo. 

Ha^ en los guari^moi del portal 

• • 

£1 balance de las existencias halladas en el banco 
prnviacial de Sanu Fé, es edificante. 

Pero había algo. «- 

En cartera debe haber mas; es decir algo mas nega- 
tivo. 

Como que el gobierno de Santa Fé era una negación 
patente y latente. 

Así que se empiece á remover el fango, ó ser los do- 
cumentos en cartera, se encontrará . .. la mar. 

Pero la mar sin agua y dn arenas. 



Y si esto se ha encontiado en Santa Fé, en La Plata, 
¿qué se encontrará? 

Deseamos vivamente que se escarbe pronto, la car- 
tera y la caja y las cédulas y los vales en el Hipóte» 
cario. 

¿Qué habrá en aquel paraíso perdido? 

¿Qué fruta encontraremos allí? 

Ni los carosos. 

Vales que no valen y clavos remachados en frió. 

Pronto MÜdremos de dudas. " 



EPITAFIO 



Aquí yace ya se sabe 
en su tacho sepulcral, 

que al final 
por no entregamos la llave, 

bajó suave 
á los profundos del VaL.„ 

|Puf, que horrori 
si en vida olió troppo mal, 
en la muerte, maspior. 



Creyendo hacer una luymbrada, 
un hombre de tal valia, 

cierto día 
6 cierta noche menguada, 

disfirazada 
su caricatura, huía..... 

|Puf que horrori 
¿Y esto, aca<>o es cobardía? 
|Otra cosa maspioñ 



LANZADAS 



Por ahí andan averiguando las gentes, si esa fracción 
borosopiüca del miuismo, ha salido á campaña i favo- 



recer ó á estorbar la acción saludable del ¡pnn partido 
popular. 

Nosotros no nos metemos en honduras, porque sabe- 
mos que el mitrismo se puede peter, todo él, holg^ada» 
mente, en camisa de once van^. 

Y aun teniendo algunas menos, también. 

Por que si no: comparen Vds. como nosotros, las 
fuerzas, los campamentos, los prestigios, los dirigenteSi '^ 
á saber: 

Según manifestación mitiista, la provincia de Buenos 
Aires es la que don Bartolo tiene mas partidarios. 

Ahora bien ¿cuántos le han ayudado con las armas 
en la mane? 

¿Cuántos se han ido con los radicales? 

Daspue ) de diez días en que se ha invocado cuanto 
había que invocar, pasando fatigas y sufriendo desaires 
consif^uieron reunir 500 hombres, los mitristas. 

En cambio los radicales han armado nueve mil hom- 
bres que han acud do al lugar de la cita voluntaria, 
expontanea y patrióticamente. 

Ergo, si en la provincia de Buenos Aires se ha perdi- 
do hasta el eco del mitrismo, en donde quieran que re- 
suene? 

De la dirección no hay que hablar. 

Dasde los primeros momentos los radicales se exten- '. 
dieron dominando casi simultáneamente en todos los 
portidos del Sud. del Xorte y del Oeste, no obstante hai 
liarse peleando bravamente en el Rosario y demás par- 
tidos de la provincia de Santa Fé. 

(Donde estaban los mitristas en Santa Fé? 
Este partido, perdido 
de toda humana memoria, 
h& de patar á la historia 
como un partido, partido. 



De loS retratos que van en la parte ilustrada, el del 
señor H. Irígoyen, se tomó del natural, el domingo pa- 
sado en Temperley y los demás, de fotografía. 

Pero aconsf-jamos i nuestros favorecedores que no 
se iijen en las cualidades externa.', sino en las internas 
de los individuos cuyos retrates damos á la estampa. 

Se dijo en cierto despacho 
que yiti tabe. esta acá; 
quí'-iera saber si está 
siempre metido en el tacho. 
•'■ ' Dicen también que se hospeda 
de motu propio ó de encargo 

en casa de un hombre largo 

que 4 Pelegringo remeda. 

Si eítá en el tacho, perjuicio # 

ninguD%pudo traer, 

antes ban, viene á ofrecer 

ai que Ip hospeda, un servicio» 

No desperdi< íe la oferta 

de este útil digno de embargo, 

pero viva el hombre largo 

siempre con el ojo alertai 

Según se dice, Pelelegringo, lo (irimero que hizo, al 
regresar á Buenos Aires, fué criticar á la Cámara de 
Diputados por haber votado la no intervención. 

No puede negar sus nefandas aficiones á los estados 
de sitio. 

Ni su amor á los radicales. 

Sepa sí quiere saber 
y sana razón le abona, 
que nadie quiere entender 
ni &u estraflo parecer 
ni ver su larga persona. 

Ijl. renuncia del Zorro, no ha hecho mucha gracfatrf 

Porque lo que el dice; — ¿Para qué sirvo ya? 

Tiene mucha razón. Cuando alguien se presenta con 
coraje bastante, para salvar al país de las monstruosi- 
dades de otro; este otro debe dar gracias á Dios y man- 
darse mudar. 

Y pasar en lugar apartado los diis que le quedan de 
vida, haciendo penitencia. 

Esto es simplemente un consejo ó un parecer. 

Pero ahí está Pelelegringo que puede darle el suyo, 
si se lo pide. 

Ya está Pelelf'gríngo en juego; ya parece que traU 
de formv liga con los elementos juarí^tas para ponerse 
en oposición con el gobierno á fin de reconquistar posi* 
dones falsas y que acaban de perder para siempre. 

Piensan tender un lazo al gobierno nadonaL 

No sabemos quien caerá en la red, 

Pero si sabemos, que el P. £. N. conoce las cartas 
con que los cailos pretenden jugar. 

Por lo tanto, perderán la partida. 

La gran revi-ta militar de tLa Plata> del ejército !*• 
dícal. será un acto imponente, mañana domingo. 
No fa'taremos. 
Gran negodo para las empresas de ferro-carriles. 

Amidos lectores, con este número termina el afto IX 
de Don Quijote. 

Al empezar el afto X contamos con mucho material 
en cartera, de primer órdeiL 

Tlp. Lito. d« i. hü)u r 800. K'Bcop 1»! 



•^* 



■^ 



/ 



»*IP^^y— I mu I. mwj^ 



a6iaaiRM«;pr;!R«B9RPiiqppnip:M^^ 



AñoX 
(1894) 



Domingo 20 de Agosto di 



En la Gapita 



Suieriolóii por trimestre ad eU n t adi 

Nflmero aaelto 

Número «tragado 

Kxtianjero por un aSo . . . 



Bn Don Quijote no hay ehn mt 
porqua ai cítíco del Parfii 

Por rer el oro i la par 
Inoharé fin deioaniar. 



Don Quijote es adivino ''.j 
y él 08 trazará el camino.^ 



1893 



Á 
BtÍENOS AIRES 



ANO X. Número 1 



# , 



t 160 

. o,ia 
, o,ao 




Campaña 



snforiolÓB paf 
HAmaro raatto 

K4BMI0 



■ddHttadol ifJO 
. .... O» 
0,48 



■«*««9«»If«»i» í . . . , IVQ 



Taniia dan aül luorlolonM 
' y aba|« lu rabranoloBMi 



Para Qnljota portafio 
todo «aeadgo ea peqnefio. 

T soy terror de enemlgoa 
y am|^0 de mis amigos. 



■■ Este periódico se compra pero no se vende V- 



--•f 



U COBBESPONDENCIÁ i ROIBBE DE A. OSSOBIO 



Propietario: EDUARDO SOJO 



{AÑO XI 



Y, últimamente, lectore^: no úene nada de particular 
que Don Quijote, entre en el décimo aflo de su publi- 
cación. ' 

No liene nada de particular, porque DoN Quijote ha 
defendido siempre una buena (ausa, la causa del pue- 
blo, del noble y sufrido puebU:>A.rgentinol 

lY, qué contrastel £n medio vt esta debacle, aaolado- 
ra, en presencia de /ste dacúniento moral y material 
de todo aquello que podía y cV.bia servir para algo; en 
los escombros de este derrumbamiento que postra y 
que aniquila, todo cae, todo se /4, todo se evapora: todo, 
menos Don Quijote, que, con los bríos de sus prime- 
ros aflos y con la virilidad d« una juventud permanen- 
te, entra en el décimo aflo, c-^- los bríos y la frescura 
que'le son propios, 'iiecuuWftlTreXtrasivos. 

¡Cuántos periódicos de su {nadóle, no han nacido en 
ese transcurso de tiempo y han muerto anémicos uno 
tras otro! 

jCuintas personalidades se han gastado en el engra- 
naje de la cosa pública y de partido en partido, han ido 
caminando & paso de gigante á la nulidad! 

iCuánto derroche! Icuinto robo! jcuinto cinismo! jcuin- 
ta revolución! |qué poco patriotismo! |¡¡cuánta y cuan 
deplorable esterilidad !ll 

En estos diez aflos han cacareado en el gralUnero pú- 
blico cuatro gallos presidenciales; Roca que acabó su 
periodo por un milagro, sin ejemplo; Celemín que fué 
banido como vil polvo, gracias i la escoba revolucio- 
naria; Pelelegriogo que cubierto con el ancho veston 
del estado de sitio, parapetado en el baluarte de la ley 
marcial, vivió á costada macanas íotío m ;7erioio de 
|dos aflos. dos meses y seis dias!— Y por úldmo, el Pavo, 
que vive una vida de sinsabores y de oscilaciones y de 
tras-pies; aquí me caigo y allí me levanto; dormiéndose 
con Herodes y amaneciendo con Pilatos; probando 
todis las dulzuras y todas las amarguras; desde la li- 
bertad hasta la tiranía. 

Y Don Quijote siempre el mismo: iin envejecer 
jamás, sin decaer jamás, sin gastarse jamás, sin pre- 
varicar jamás y sin venderse jamás. 

Hé aquí pues, un modelo de consecuencia, de patrio- 
ibmo, de conducta imitable. 

Y cuenta que las persecuciones que hemos sufrido 
podrían habernos aniquilado á descubrir en nuestro cr 
ganismo alguna flaqueza; que las tentaciones de ventas 
lucrativa', podian habernos llevado i una vergonzosa 
ruptura, si acaso hubiera invadido nuestra idea el inten* 
to del lucro y no la defensa noble y desinteresada de 
los derechos del pueblo, cercenados por la autocracia 
de los poderes impotentes y por los secuestradores del 
porvenir de la república 

Nueve aflos pues de una historia sin mancha, progre- 
siva y sin decadencia, altiva y sh vacilaciones; sufrien- 
do contra tiempos y venciéndolos; amenazado de muer- 
te y desafiando al asesino. ¡Ah. si todo esto no fuera 
bastante para abrirle á DoN Quijote paso franco y 
ancha entrada en el aflo diez d: su vida periodística 
tqué otra cosa merecería permaiEccr en pié? 

Pero todo, no ba &ido obra suya) no lo deba tcdo i 



X ÁDHIRISTRiCIOH R0OII6DEZ PEfi 142 2.° PISO 
^ í 



sus méritos propios, que fue^a de la consecuencia y de 
la incorruptibilidad, no tiene otros. I-o mas, lo debe á 
la bondad nunca bien ponderada del pueblo argentino 
y á las expontáneas manifef uciones de la prensa pe- 
riódica, nacional y extranjera. 

¡Salud, pueblo argentino; salud prensa de todos los 
matices. 



TODO PASA . 

La semana pasada, fué semana de revolución. La se- 
mana que se fina lo ha sido de contra-revolución. 

\fíh, como asustan i los i •biles la libertad y el pro- 
greso! ^ 

Poiv^ae ittieraa y progrfvÜ nan sido los móviles c&- 
rocteristicos de la última revolución radical. Como pro- 
greso y libertad eran la meta del gobierno que han 
derribado los débiles. 

Parecerá esto un contrasentido, pero no lo es si con- 
sideramos gue todas las fracciones políticas, insignifi- 
cantes en detalle y representando algo en conjunto, se 
coaügaron para aturdir los oídos del presidente, hacién- 
dole ver lo blanco negro, defendiéndose como gatos que 
llevan al ag^ua. 

La obra de regeneración social y poL'tica, e?, por el 
momento, imposible. Triste es decirlo, pero es la ver- 
dad. 

Mientras haya en las alturas vacilaciones, habrá com- 
plasencías; iríentras haya en el pcxler miedo á la reac- 
ción, se retrocederá en vez de progresar; mientras el 
que manda no fuerce la palanca del progreso, la atonía 
y la decadencia agotarán las últimas fibras del senti- 
miento patrio. 

Lo que se promete, hay que cumplirlo, pese á quien 
pese y cueste lo que cueste, afrontando los peligros y 
abriendo cancha al sentimiento de la pública opinión. 

Pero ti lo que se ofrece, no se cumple, y tras no 
cumplir, se sigrue un camino diametralmente opuesto, al 
iniciado, se incurrirá en un círculo vicioso y un cambio 
de presidente no significarla un cambio de cosas, sino 
la confirmación de todo aquello que había sido juzgado 
y Sentenciado y condenado por todas las aspiraciones 
nobles y Ipgítimas. 

La caída del ministerio DjI Valle, que ha sido una 
caída honrosa y llena de gloria para los caído.", ha sido 
á modo de una ancora fi:liz, que nos ha mostrado el 
fondo de las tinieblas de las pasadas administraciones. 

No han iido yues vencí loí^, en el campo de las ideas, 
porque las suyas fueron nobles y patrióticas; no han 
sido vencidos por deficiencias a Imínistrativas toda vez 
que ellos sacaban de entre el fango Ua deficiencias de 
los partidos que administraron ayer; y si han sido ven- 
cidos por no oponer resistencia á los elementos coali- 
gados, es porque ceflidos á sentimientos puros y acen- 
drados, han f referido retirarse, antes que provocar con- 
flictos de funestas consecuencñas. 

Son pues vencedores, los vencidos, por la liga parti- 
dista, por mas que parezca un contra-sentido. Lo prue- 
ba además el que los que se creen v^eacedorw no que- 




darían muy en su puetto, si se solicítase la sanción 
plebiscitaria, á lo que acaba de suceder. 

Esto, que lo sabe todo el mundo, lo temen ellos, los 
coalígados. Pero pronto liabrá deslinde de campos, y 
en cuanto rompan filas, la preponderancia* subsidiaria 
echará por los suelos el castillo de naipes que juntos le- 
vantaron. 

Y, este paréntesis, ¿de qué servirá? 

De nada absolutamente. De nada, porque después de 
paralizar la acción regeneradora de hombres bien inten- 
cisnados, obligarán al presidente á presentar su renun- 
cia, 

Estamos pues en presencia, por segunda vez; de una 
crisis presiden cial¡ 

Y entre tanto, la paraBudon, la esterilidad, quieras 
el caos. 

jUn poco man de p»»- Afam'\ .pr pn^ "H 
gía y un poco más de l^^á la causa de la libertad 
reparadora! 



KMM«Mr» 



LOS MUERTOS! 



No bien se eligió al ;zar 
un expediente de „. ayer, 
de den mil Ubras en oro. 
de oro fino, de oro inglés; 
se alborotaron al punto 
los hombres de fama y prez, 
para sacudir el muerto 
y procurar quedar bien. 

Pero vino después otro, 
cual toro de buena ley 
que despej6 en dos minutos 
de diestros el redondel 

En fin, tantos expedientes 
empezaron á llover, 
que no bastaban paraguas 
para cubrirse; así, que 
no pudiendo resistir 
aquel chaparrón cruel, 
se juntaron motn-propio 
todos los hombres de ayer 
para contener la furia 
de una inun laciSn —Y fué 
la caída de Del Valle 
— honra d>l pueblo y sosten 
de la propia presidencia — 
la que había de ceder; 
y cedió: ¿Qué vendrá luego? 
lo natural, una ley 
de represic n y de fuerza, 
que en vez de sentar muy bien, 
nos dará un interinato 
de nueve dias ó diez. 

Entre tanto, pasa el tiempo, 
muy maL como todos ven, 
y estamos lo mismo que antes 
sin adelantar un pié, 
perdiendo un tiempo precioso 
y la redendon con él. 

Pero se flor — digo yo — 
¿no es posible establecer 
una poh'tíca activa 
de reparadon? !Por qué! 

Si el pueblo la necesita 
cual necesita el comer; 
que al fin la reparadon 



/ 



/ 



\^^\^ sv «SA^i 'L'bX^'C^X'í^s ^x^ <i^vC\j*. , 




DON QUUOTE 




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DON QUIJOTE 



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/ 



es lo que sienta mas bien, 
por ser manjar de los dioses, 
y el manjar de mejor ley. 
Pero el viejo se asustó, 
y fué preciso ceder. 
Sin embargo, el tiempo avanza 
y la libert»! con él, 
y lo que hoy le detiene 
mal á mal, ó bien á bien, 
tiene que avanzar mañana 
y mostrar la desnudez 
de los muertos del pasado 
para castigo de.... Amen. 



GOSA.S DE SANCHO 



Aquello de la citación del Ferro carril en Ja Plata, 
no estuvo bien, ni por soñación, señor don Pancho. 

Aquello si le hubiere pasado á- Vd. siendo Jefe de los 
revolucionarios desarmados hubierale arrancado justas 
protestas. 

Y quien sabe si siendo Vd. de los armados, no las 
sentirá brotar justa y expontáneamente en su fuero 
interno. 

Porque Vd. debe tener conciencia. 

Y rectitud y conocimiento de autoridad. 

Pero se conoce, que Vd. es como los avaros que es- 
conden sus tesoros y no quieren 6 no se atreven á ha- 
cer de ellos el uso natural. 

En resumen; acuello estuvo muy feo. 



Vd. don Pancho, ha debido ser mas prudente y mas 
comedido, procediendo con delicado tacto, ciñéndose á 
la misión que el gobierno le habia confiado. 

Debió Vd. usar y no abusar de su posición y de su 
fuerza. 

Y no compjometer, con hechos, por todos repudiados, 
la reputación de general, y el relajamiento de la autori- 
dad que le confiara á Vd. misión tan delicada. 

£s más, creemos que Vd. no ha debido aceptar ase 
encargo, teniendo vinculaciones con el régimen caldo y 
siendo tan notoria su antipatía á la causa de la revolu- 
ción. 

Pero, en eso de creencias, hay bus mangas mas ó 
menos anchas, 

Además, aquellas pretewiones de Vd. de querer aho- 
gar los gritos expontáneos de los compañeros de armas 
que hablan peleado con fé y entusiasmo por una causa 
santa, son ridiculas bastadla exageración. 

Aquella expontaneidad no se ahoga, ni se falsea; 
por qué es natural, por qué es lógica, ix>r qué es pura, 
por qué es noble; porque lleva en si el deseo de saludar 
y de no herir, de despedirse del amigo sin acordarse 
del adversa: io. 

Pero Vd. no lo creyó así, resultando después de todo 
mas tirano que Celemin, su patrón, quien no se enajaba 
— aparentemente al menos— cuando los manifestantes 
que el habia sacado del hotel de inmigrantes en vez de 
darle vivas á él, vi /aban á Garíbaldi, 

.Tiene Vd.— desgraciadamente para Vd. poco curtiio 
el cuero todavía. 



Confesemos pues, que estuvo Vd. todo lo Imprudente 
que pude estar, un hombre que iracundo y ciego, obra 
Inconscientemente por efecto de la fiebre ó del vér- 
tipro. 

Los victimas indefensas, que entregaron su alma i 
Dios, caerán como lluvia de plomo sobre su conciencia. 

Pero— ahí me las den todú — dirá Vd. tal vez. 

Si es así, peor para Vd. 

• 
■ ■ 

Luego después, Vd. se ha metido en camisas de once 
vara^ destituyendo empleados y reponiendo empleados. 

Ha hecho Vd. mangas y capirotes en favor de sus 
vinculados y abusando de las facultades á Vd come- 
t'da?. 

La altanerii no sienta bien en Vd. al mencs en esta 
ocasión en que fué designado como instrumento de paz. 

Pero Vd. creyó que debia ser rayo de guerra y allá 
se dejó Vd. llevar con todo el coraje con que DoN 
Quijote acometía á los molinos de viento ó á las hues- 
tes cameriles. 

Después de todo, ha dado Vd. á pesar de la sangre 
vertida, la nota cómica en el desempeño de su rol, mal 
interpretado. 

t • 

Afortunadamente, personas conspicuas procedentes 
de diferentes agrupaciones polít^ca^ se han dirigido al 
gobierno central pidiendo su exoneración: 

Es un pedido que será atendido, hay que suponerlo 
así. y que de acordarse, se acordará un acto de justicia 
claro y plausible. 

Y esto le servirá á Xá. para que en lo sucesivo ajus* 
te todos BUS actos i la razcn imparcial y i la justicia 
recta. 



La pasión de partido, estrecha siempre, no ha de ser- 
vir para cometer actos imprudentes y provocativos. 

Vale mas, que el que por estos está dominado, se ex- 
cuse de aceptar puestos que no ha de saber desem- 
peñar con tino y con altura. 



LANZADAS 



En la revolución de Corrienies trabajan diversas 
tendencias; con una sola aspiración. 

Al freir será el reir. 

Veremos quien se lleva la palma de la victoria al 
final de la jomada. 

Porque si se reparte la gloria entre todos, no van a 
tocar á nada. 

Y si se acuerda darla toda, á uno, se quedan los de- 
más á la luna de Valencia. 

Francamente; eso de trabajar por cuenta agena, con 
riesgo del propio cutis, tiene mucho que ver. 

Quizás si se nombre interventor, quizás acierte á cal- 
mar las pasiones, y quizás se hagan elecciones libres y 
quizás se pacifica aquello un pocp, por el momento. 

Hay muchos Ruizes que cantan Vidalitas por aque- 
llos pagos. 

Si se remedie el mil, será transitoriamente y nada 



Suman ya, contando los actuales, veinticuatro, los 
ministros que han sido subidos y bajados, en menos de 
'un año que llevamos de nuevo gobierno. 

Nuevo: esa es la palabra. ¿No les parece á Vds? 

Como que se renueva casi todos los diasj lo mas tar- 
de cada semana. 

¿Quién tendrá la culpa de todo esto? 

Investiguemos. 

Aunque ¿para qué? 



Ante casos tan patentes, 
no cabe investigación; 
pues los hechos en sí, son 
ellos de por sí, elocuentes. 



El general de La Plata, ó sea el general Bosch, cali- 
ficó aquello de la Estación del Ferro-carril, de asesi- 
nato. 

Dicho por él y habiépdolo presenciado él; opinamos 
como él. 

Que seria mentecato 
desmentir al general 
cuando afirma, sin recato, 
y en un tono muy formal 
que aquello fué| asesinato. 



Sf flor Intendente. ¿No habría con qué comprar una 
bandera para que ondease, con carái tsr oficial, en la 
casa del pueblo los dias festivos, de gloria, de luto y 
demás solemnidades? 

Porque tener reló todos los dias y no tener bandera 
una vez á la semana siquiera, ni es propio ni es patrió- 
tico. 

Si no hubiera con que comprar una bandera, conven- 
dria rematar el reló, ya que afortunadamente existen 
otros dos por sus inmediaciones, y con su producto 
comprar la bandera. 

Esta es nuestra opinión. 

Porque á cualquier estraño, recientemente importado, 
ha de parecerle más que casa municipal tall«r de relo- 
jero. 



La lluvia ha venido, después de la revolución, para 
lavar, simbólica y materialmente, todo lo que de ella, 
tan necesitado estaba. 

Ella, la lluvia, habrá abierto los ojos al señor Inten- 
dente, respecto de ciírtas deficiencias, muy pocas, del 
pavimento de la capital, sin distinción de clases. 

Pues las hay en el de madera, en el de adoquín, en 
el de piedra viva y en el de piedra muerta ó sea tierra. 

En este último, particularmente, se pone los butai 
cualquiera que lo atraviese, si es que tiene coraje pata 
atravesarlo. 

Sobre todo, en la B:ca y en Barracas, existen pasos, 
que resultan completamente infranqueables, cuando 
llueve. 



Las alarmas han cesado 
y el miedo cesando vá, 
y recobra su ordinario 
aspecto la capital. 

No obstante, el oro es el malo 
que se empeña en n«!-bajar, 
revolucionario ac^rriitio 
del pobre que hambriento está. 

No hay pues, ventura completa; 
simpre la felicidad 
Wtftí mermada á nosotros, 



cuando no viene en agraz. 

Una pregunta curiosa; 
¿Continuará el general 
en La Plata, de La Plata 
y de todos k pesar? 



Ya resultó en Tucumán, lo de siempre. 
Unas elecciones de Gobernador, que han sido amila- 
nas por el ejecutivo. 
Será porque no eería de su g^sto el elegido. 
Así hay que suponerlo. 
Y que temerlo adema*. 



Ha empezado á funcionar la intervención en la pro- 
vincia de Buenos Aires. 

Hay que esperar en que los sacrificios de los revolu- 
cionarios no serán estériles en el desarrollo de los pla- 
nes de reorganización de buen gobierno en la referida 
provincia. 

Suena el nombre del ínclito dcctor Demaria como- 
candidato para gobernador. 



Los decretos del ex-ministro de Hacienda, han dado 
que hacer y que pencar á unos cuantos sujetos aludidos 
ó aglomerados en las operacionej que trataba de de- 
purar. 

Escritos de uno. contestación de otro, cartita de Pan- 
seco, esquelica de Varilla, quien: — yo no he sido — Quien: 
— «Yo me lavo las manos» — Este: — «aquello estuvo 
bien hecho porque sí» — Aquél: — «Lacosa no tiene nada 
de particular.» 

Pero no es eso, no es eso lo que se desea; lo recto y 
lo prudente es el esclarecimiento sumario de la cosa. 

Lo demás es anddr^e por las ramas. 

Y las ramas son débiles. 

Débilísimas. 



Las cámaras de la provincia se dieron mucha prisa k 
sesionar, recien ahora, creyendo que á pesar de que es- 
taba decretada la intervención, con ellas no iba nada. 

Pero el interventor las hizo callar. 

Ahora bisn: ¿dónde estaban las Cámaras el 6 de 
Agosto y el 7 y el íi y etc , etc? 

La comodidad de i^slar no excusa el deber inelu* 
dible de legislar. A 

Y hay ciertas cosas ^e no deben dejaráe para des- 
nu9S || ■ 

Porque lo primert) es lo primero. 

Siii embargo, no sabemos cual será la opinión del 
general Bosch, al respecto. 

Por lo pronto se ha limitado á cumplir la orden del 
Interventor. 

Y esto, aunque no es todo, ya es algo. 



En la estación de La Plata 
iba á subir á un wagón, 
y caí herido de un rayo 
de la mirada de Bosch. 



Quien quiera imparcialidad 
calma, templanza y agrado, 
que estudie bien el carácter 
del aguerrido don Pancho. 

Las banderas no .son armas 
mi señor don general, 
son emblemas de la patria 
y no enseres de arsenal 

£1 general va á campaña 
á juntar toda su gente, 
para pelear... . |qué miedol 
¡será vencedor si vence! 



El nuevo ministro de Hadenda quiere hacer una re- 
vi«acion general en las jubilaciones, pues según ha ma- 
nifestado, hay mucho que hacer en eso. 

Perfectamente. 

Pero, eso será una futesa, aliado de otrcs asuntos, 
dignos de preferente remoción, toda vez que suponen 
millones. 

Debe tener al alcance de la mano, lc« muerUii deun- 
letrado» por el doctor Demaria; rttnuévalos y veri como 
hay mucho que hacer ahí, y de mucha mas importancia « 
que en lo de las jubilaciones. 

Estas déjelas para luego. , 

Primero es lo otro. 

Sin olvidar lo del puerto mamadero 6 chupadero 6 
chupóptero. 

Tlp. Lite. d« i. vibu T Kdoi Bla«oo llt 



tm 



'} f \ 



DomiQgo .27 de Agosto 



' ■vwmim'tmtmmiiámff». 



I 



■ V, ^ *■ 






de 1893 



í 

BinlNos Aiau 

MaasaaMta^HBaaBaHBiai 



iPIPiW"W=»=5== 



AÑo:(.-Núntto2 



En la Capital 



8uaarioi6a por trimeatre 
Número suelto. . . 
Nfimero atrasado . . 
Extranjero por un afio 



adela&Udo $ 1 60 

. o,ia 



. . o,ao 

. ,18,00 



En Son Quijote no ha; (harqn* 
porque ei oítíco del Parpie. 



Por ver el oro á la par 
lacbaré lin deioansai,. | 

Don Qui|ote ei adivine 
y il 01 trazará el caniao. 



/ 



^{«0) \ tuiminütucion % <1 ¿ 5 n, m. 




Gampafia 




aidiilanta<1o f 4j00 
. . . . , 0^ 

: . <M0 

. .U.00 



• • • • 



T*«|«a den bU laaorloionei 
7 afeajo lu snliTencloBat. 



Pan Qniiota porteflo 
todf «aeoiigo ea pequefio. 

1í - /■ 

T atf terror de enemigo! 
7 a|pU0e de mis amigos. 



£8te 'peribáico se com'pra pero no<8e ven^e 



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LA CORBESPONDENCIA 



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■«PiP 



HAY QUE DEJAR 



UBRE DE A. OSSOBIO ^ 



Propietario: feDUARDO SOJO 



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iBIIlIStliCie» niBIGUEZ peía U2 3.° PISO 



QUE LLUEVA 



Cuando nos sorprende la Ilavia, cruzando la vía pú- 
blica, nos metemos en un cocine y nos recogemos bajo 
el techado propio ó alquilado. 

Si nos sorprende, yendo de viaje, corremos los cris- 
tales y dejamos que llueva. 

Pero si nos sorprende en medio del campa raso, sin 
coche, techo, árbol ni piragias con que guái^cemo.<, 
entonces..... entonces nos mojamos, y.... dejamos que 
Hueva. i 

HA aquí pue'^ lo que e tá pasando/ i la oligarquía 
funesta que asolaba al país. 

Les sorprendió la reacción dpi 90 y les faltó tiempo 
pura guara/^eraa rte Ir* '/"M'#^Ar'**V^'*^r*^ ep rsi# p^^a* - 
cios soberbios. 1 , 

Allí metidos, de|aron llover, y se quedaron, & ver 
venir. Y poco á poco, merced al trastrueque de circuns- 
tancias que les fueron favorables, por efecto de la falta 
de municiones f de la sobra de mistificación, fueron 
saliendn á los balcones, lueg^o á las puertas, mas tarde 
á la calle, y por fin á las cumbres del poder. 

Dejó de llover; dibujóse en el espacio de su voráf^rine 
asoladora el arco-iris con sus fantásticos colores y vol- 
vieron, siquiera un tanto debilitados, con la mojadura, 
al libre ejercicio de su tiranía abusiva y co-rupt ra. 

Cuando después, y durarte al interinato del he mbre 
kilomécrico, les dio por las pesadillas, se ñaban por las 
noches en que se iban á desatar las cataratas del cielo, 
y se extremecian ante una supuesta tempestad de exa- 
laciones radicales. Pero el hombre kilométrico, sacó el 
gran paraguas del. estado de sitio y todo quedó tran- 
quilo; el agua en las nubes y ios rayos en la nada. 

Sin embargo, las conciencias no se tranquilizaban; la 
gran tormenta de la opinión ss cemia sobre sus cabe- 
zas; el estado de sitio cayó por su propio peso, avergon- 
zado del triste rol que se 1« obligó á desempeñar; el 
miedo se posesionó con hondss raíces en la materia de- 
leznable y pensaron, pero pensaron nada más, en con- 
cesiones y en contemporizaciones. 

Llegaron en pos. días serena al parecer, y entonces, 
sacando fuerzas de flaqueza, '¡e mostraron á la faz del 
pai-i, casi sin miedo, pero sieapre los mismos, con los 
mismos fraudes, con las minas supercherias, ce n las 
mismas iniquidade* y con las mismas intransigencias. 

£1 vapor de la opinión púbf.ca se condensó en la at- 
mósfera presidencial, en Uuvit benéfica y fecunda; em- 
pezó á fertilizar los campos, ytrmos ya, de la política y 
de la administración, y el paí^se disponía á ofrecer les 
tesoros de .su pureza á los biános hijos, cuando, de re- 
pente, se desencadena el ten^oral, se desatan las fu- 
rias del averno y vuelve el acjiro á la baisa. La inter- 
vención asume esta Vez el rol iel paraguas y todo vuel- 
ve á su prístino estado. 

£n San Luis, en Santa Fé, m Buenos Aires y en Co- 
rrientes, triunfan las revoluciOies del {ueblo armadas; 
ocupan el poder, intentan dar in paso en la moral por 
todos ansiada y nada; la int rvencion les arrebata in- 
justamente su presa; sus nobls esfuerzos se estrellan 
en la dura roca que oculta losvicios de un pasado abo* 
lalatblc. 



El gobierno de un estado, no debe considerarse bo- 
tín de guerra; hay quien exclama, como si pretendiera 
convencemos. Pero, ¿es botín de paz, y por eso legiti- 
mo, el gobierno que tía brotado del firaude y de la intri- 
ga de la liga oligirqui:a, y del desenfreno del nepo* 
tismo? 

Afjrtunadamente, la lluvia benéfica con que nos ob- 
sequió el ministerio Del Valle, será fecunda en resulta- 
dos positivos y tangibles. 

El triunfj moral es de Ii. revolución; y si hoy no, qui- 
zás maft ina la será tambim real y positivamente para 
bien del paía 

Hoy que dejen pues, qi>e llueva. 



— L 



ÜA 



Se hace una revolncion 
y se derroca un tirano; 
pero el triuolFo en coiiclu&ion 
no es del elemento sano; .•'.- 
pues si no triunfa el gobfonid' 

del baldón, 
entonce?, surje el eterno 
motivo de inteivencion. 



Se llama bctin de guerra 
al que en armas, Ijt op'nion 
sana, obtiene en esta tierra, 
peleando con razón, 
¿Y no es botín igualmente, 

el que audaz 
se reparten torpemente 
los del fraude, en santa píz? 

¿Por qué se aplica á la grey 
que lucha por la moral, 
una ley, que no es tal ley, 
porque es una ley parcial? 
Hay fdlta aquí de sentido, 

esto es llano; 
que el vencedor, es vencido, 
por el vencido tirano. 



La lucha es pues desigual; 
y al opresor, á mi ver, 
no le importa quedar mal. 
porque, al cabo, ha de vencer. 
La intervención muda el nombre 

al tirano, 
y dá las riendas á otro hombre.,., 
del caido, primo-hermano. 



La libertad di^l sufragio 
es un mito, no un remedio; 
para el radical, naufragio; 
para el modernista, un medio. 
Guardar las armas es cuerdo, 

sí. señor; 
I Y si te vi, no me acuerdo, 
ángel regeneradorl 



¿Y »n La Plata? Aun está en pié 
el poder legislativo! 
¡Después del que ya tf fué, 

aun citá robwto jr virol 



jOh interv( 
iii 
Tu parciali lad 
|Te veo! — 



itor que se llama 
pardal! 

me escama, 

radical 



•oy 



RK CUERDOS 

Cuando las dichas hayan de nuestro lado, los recuer* 
dos, esto es, los gratos- recuerdos de mejores días, sue- 
len distraernos y entretenemos agrradablemente, abrien- 
do un corto paréntesis á los sinsabores del presente. 

Ya que no toquemoi los prontos resultados de la bri- 
llante campaña, inioiada por el doctor Demaria, en pro 
de la moral administrativa y justiciera, recordemos los 
expedientes removiddl y hoy durmiendo el beatifio^ 
suAflo del olvido. *, 

. I No lo* JMHaTWiy^ytpfMr -^uz-ówUa.-p^rys» .»-aa «w— 

número y porque no Üenen orden; antes bien son hijos 
de aquel desorden, de aquellos dias, de aquel desbara- 
juste, de aquellos hombres. 

No los citaremos todos tampoco, porque nos faltarla 
tiemoo y espacio para 0:>lec iinarlos en un solo número 
de nuestra reducida y modesta publicación. 

Pero ahí está el de las ci?n mil libras esterlinas, oro 
inglés, que se evaporaron sin saber cómo, desde el mo* 
mentó en que, públicamenU>, todos se echan el muerto 
y lis cien mil libras, oro inglés, no aparecen por nin- 
guna parte. 

Ahí está el del puerto mamadero, rezagante y pujan* 
te que cuesta el doble de lo que vale, con lo que se 
viene á dar un mentís á aquello de: — cTanto vales 
cuanto cuestas.) 

£1 puerto mamadera será la piedra de toque en qua 
se estrellen todos los que, imprudentes, se atrevan á 
sondarlo. Porque hay puertos insondables y el de ma- 
madero es uno de ellos. 

I Valiente marejada, la que produjo solainente el 
anuncio del sondaje del referido puerto! 

Con solo mostrar el doctor Demaria, la sonda, se ex* 
tremecieron los propios y los estraños y se levantaron 
nubes de protestas y olas de mal comprimido enojo. 

A nuestro modo de ver. el que intente meterte en lo 
del puerto mamadero, naufragará en la orilla, por mas 
que para algunos, aquello es un mar sin orillas. 

Ahí está además, el informe Thiriot, que denunda un 
sin número de escándalos, de fraudes, de robos, de 
malversadonee y otras menudencias desconsoladoras. 

Don Diiimo, lo mandó confeccionar, para darse el 
gusto de ver quebrarse la soga por lo mas delgado; 
pero si la soga se quebró, vino á golpearle la faz uno 
de los cabos, mientras que el otro hirió de un solo golpe 
á la moral pflblica. 

Cuando no se tenía coraje bastante para afrontar las 
consecuencias, no debe nadie, ni don Didino. metersa 
en dibujos, porque irá por lana y saldrá trasquilado. 

Ahí tenemos el de iatervendon al Banco de la Pro* 
vlnda; intervención que no se porque no sa lleva i 
cabo, en esta época, ed que están de moda las interven* 
dones, 

Este banco de la provincia, se parece al puerto mv 
madero, en que uno y otro son — la mar. 

Y no hablemos del Banco Hipotecario, porque aque* 
lio es algo más que la mar, y algo más que el océano 
también. 

|Y pensar que todo asto, que queda dicho, y que todo 
aquello que queda por decir, que es mucho mis, per- 
manecerá tapado y sin soladon posible por el momen- 
to, y hasta sabe Dios cuando! 

|Y pensar que el justo clamor del pueblo sa pi rda 
sin eco, en las altas e»f«rasl 

iMoraL justicia, reparación! 

Palabra! vanas y nada mas. 



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DON QUIJOTE 




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LO DEL CRISTAL 

EN POLÍTICA ES OTRA COSA 



Celemin, con faz ansiosa 
rosado un cristal usaba; 
y todo lo que él miraba, 
lo via.., . color de rosa. 

Pero llegó cierto apuro, 
y el cristAl se le rompió; 
y lupgo f 1 burro tnitó 
á través de un vidrio oscuro. 



PeJegringo, que se pierde 
crn ser tan largo, de vista, 
miró á través de la pista 
y vio, que todo era verde. 

Pero miró á la reacción 
¿ través de un gran madf ro, 
y vio que era el mundo entero 
fantasma de acusación. 



Siedz-Pdvo. Heno de errores, 
miró, sin que viese rliro, 
usando el tal, sin reparo, 
cien vidrios de cien colores. 

Al fin de tanto probar 
y de no dar en el clavo, 
.<e ha de encontrar este pavo 
sin cristal con que mirar. 



Aunque parezca mentira, 
ten muy presente, lector, 
que nada es dd color 
díl cristal con que se mira. 



COSAS DE SANCHO 



Todavía don Pancho ctn mando de trepas y todavía 
haciendo heroicidades por el estilo de las de La Plata. 

Vamos que quiere hacerse célebre. 

Aunque ya lo era; como lo son todos los juaristas 
apegados al tronco, y todos los Ya-se-tábisias, arrima- 
dos al tacho. i 

En fin el hombre se h^iato con mando de tropas, 
conio chiquillo con zapatos nuevos y anda que es tarde, 
no se dio punto de reposo en batir á los radicales hasta 
en el intericr del pacífico hogar. 

No es dado concebir la hazifía de Merlo, sin haber 
concebido antes 1 1 herociddd de La Plata. 

Punto y aparte. 



Pues en Merlo pasó lo íiguif-nte: 

Que el g'neral don Parcho, llegó allí y o'ió en cuan* 
to puso el pié en el puebl >, que había armas escondi- 
das en ca<!a del conocido radini>l don Casimiro Diaz. 

Y ¿qué hizo?— Enviar á un mayor con cuatro solda- 
dos de línea y varias per."iona« (.le malos antecedentes) 
á registrar la casa del señir Diaz. 

Era de noche y no se á ciencia cierta .si llovía; pero 
si no llovió de \\ attró,f<;r3, llovieron cuUtazos, impre- 
caciones y amenazas, que d eron por resulcado, sacar 
del lecho, en paños menores, á los espoios Diaz hasta 
dar con ellos en el patio. 

Qaien niegue, estrategi.i, plan preccrcebido, priicia 
y arte mi itar á este hecho de armas y He alarmas, ne- 
gará igualmente la ciencia del guerrero de tomo y lomo, 
que lo llevó á cabo, y para quien Mittidates, Garle- 
magno. Gonzalo de córdoba. Ñape león y De Molke, 
son nifios de teta comparados con ¿1. 

Pues como iba diciendo: una vez en el patio Diiíi; y 
su señora, les colocaron dos centinelas de vista, miery 
tras que el resto de la gente, entre ellos, los de malos 
antecedentes registraron cuanto mueble encontraban á 
mano, destru) ándelos k g- Ipes de culeta Mauser. 

Resultado de la investigación: dos aros de señera, 
una carabina sin gatiil", unos cuantos cartuchos teming- 
ton, un asador y el cuchillo de la cocina. 

Y no encontrando mas armas que llevar, encentraron 
muy cómoda la idea de lbvar:>e con la tropa ¿ Diaz, 

Los vecinos de La Fíats, en cuya nomina campean 
tendencias de miembros de todos los partidos, no han 
recibido ccntestacicn á su solicitud, pidiendo la exone- 
ración de don Pancho. 

' La verdad a que el gobierno no tiene otro general 
¿tai quien reemplazarlo. 

iQaé otro habrá ccmo ¿I, prudente, sobrio, templado, 
deferente, justo, atento y cottés? 

Po| el contrario, merece una recompensa; algo así 
como ]^ grande de Montevideo, por lo menos. 

iQué estape facción, la del público, al examinar la im- 
poruncía del botín de la campaña de Merlo! 

¿Quién es capaz de hacer otro tanto? 

Nadie, nadie y nadie. 



Tal es don Pancho, en su face militar. 
En su face diplomática, ya recordarán Vds. el consejo 
^¡^ ie,siió á Ya se eahe. 

>■».*''•■ • •. "•' ■ — € Amigo, por la cloaca, 
^e ti no, sernos cortados. > 

Pero, desgraciidamente, aunque como siempre, llegó 
tarde y no pudo realizarse la combinación que llevaba 
preparada. 

Ya se sabe se tué efectivamente por la cloaca, pero 
sin decir^ahí queda eso— y las cosas no pudieron arre- 
glarse á gu! to y medida de don Pancho. 

Puede ser, que esto diesn motivo á la rabia del Ge- 
neral, porque desde entonces, iracundo y nervioso, no 
hilado pié con bala. 

Ni lo dar¿ en su vida. 



_fesjro'íc»i-j^ 




CANTARES 

Triunfa una revclucíon 
y del tiiunfo se engalana, 
sin pensar en que mañana 
triunfjrá la inteivercien. 



^I jrcira, f egun el dic!, 
hi vene i lo á yx se sile; 
dejarlo, si (1 no se alaba, 
no ha de encentrar qui;n lo alabe. 



¿Cuando saldrin á li luz 
los expedienten de iyer? 
ti hay algunos que los f-acan 
oiro los vuelve á meter. 



Morcíra.y don Pancho sen 
dosihortibres bastante iguales; 
" pft(ís*aipb«s tienen te-^on 
y los dos fon generales. 



DAS 



^stamos. cotneA»Í9mpre, con nuestro ilustrado colega 
El atnin$ del Pueblo dfe Concorriii. 

Su exiítoio directcr, don Fernando G Méndez, se di- 
rigió diai^ pagados pidiendo el amparo del Gobierno 
Nacional, por haber sido clausurado su establecimiento 
tipográfico y prohibida lapubücicion del diario que tan 
acertada y valientemente riiiije. 

El señor mini^tro, le contestó, lo que creía lógico y 
justo. Esto e", que el G ibií n" Nacional no tenia que 
ver nada en el asunto; que acudiere á los tribunales or- 
dinarios. 

Pero el señor MenHez lo rr ntes-ta á S E. en térmi- 
nos razonados y razonables poniéndolas cosas en claro 
y dándole cuenta de la r^zrn que le asLslió para dirigir- 
se al ministro del interior pini^ndo el amparo nacional 
por ser víc'ima nuestro amigo, de la torcida interpreta- 
ción que el provincial ha dado al alcance de la actual 
ley de estado de sitio. 

El telegrama es largo y por eso no lo reproducimos, 
pero es una pieza digna del elevado criteno del señor 
Méndez. 

La Prensa del 23 lo repn duce íntegro, y lo recomen- 
damos á nuestros Icct'-res. 

No necesita comen tai ios. 



El que si vamos i reproducir íntegro, por ser corto y 
sabroso, es el del miniitro de Gobierno de Entre-Rios. 
Dice así: 

«Paraní, Agosto tg — A Fernando G Mendes, Con- 
cordia. — Oficial. — Lo que se ha hecho con V. es indicnr 
la conveniencia de que mientras dure el estado de siiio 
se abitenga de hacer apreciaciones pelitiesas en su diario, 
en los términos en que generalmente se pronuncia 

Ahora, para su gobierno, le prevengo que la mi^ma 
indicación se ha hecho á los diarios que en esta capital 
acostumbran á pronunciarse de una manera semejante. 
y sin embargo, .signen mai msohntct que nunca, > n que 
esto lea obstáculo para que salgan y circulen como siem- 
pre. — Sd'vador Alacia, Ministro de Gobierno.» 

No se fijen Vds. en lo macarróri-:o y disparatado de 
la redacción de tal documerfo; salido del caletre de tenJo 
un ministro de Gobierno de la provincia de Entre- 
Rio^ 

Fíjiinse Vd<». en que no dice nada. Porque la indica- 
cion que se le ha he -tío á Méndez h\ sido la de la mor- 
daza, pues se le ha prohibiio U puhlioarion de su riián'o, 
cuando hay oíros que. sin embargo, siguen más insolentes 
que uunca. 

Faro siguen, y el de Méndez no puede seguir. 

Y por ultiir.0, f'jense Vds. también en U cultura mi» 



nisteñU enfreriina, que califica de insolentes i los dia- 
rios de oposición. 

Entonces ¿cómo calificaremos al telegrama que con- 
tiene fatta.s de verdad, de razón y dejustieii, sin contar 
las de dicción y c»rreccion? 

La oc:asion se pinta calva, habrán dicho en Entre- 
Rios y .... que lo pigue Mondez. 

i Vi va la igualdad] 

La intarvencion en la provincia de Buenos Airee, 
continúa con su imparcialidad . . prometida. 
Pero yo, no estoy per esas. 
¡Quién cotifía en las prcmesa.«! 
Los agentes nombrados para los partidos de la pro- 
vincia, por el interventor imparciaL «on en su mayor 
parte, mejor dicho, son en su casi totalidad, mitri&tás. ; 
Si así es imparcial icanario! ..',: 

¿Qué haría siendo ce ntratio? 
Y ks legisladores manteniéndose k la capa, sin r^.: 
nuncjar y sin ser rJsueltos. í '- 

¿A qué confian en la imparcialidad del interventor 
también? 

IQué saldrá al fin en verdad 
de tanta imparcialidad! , 



Moreira está repat tiendo una rned^la á los que for- . 
marón su ejército, coruiguitndo bojo skdincíion, de rro- r. 
car á Ya se sáhe . *. í 

Porque bi no hubiese sido por él, la revolución no- 
triunfa. 

Así se escribe li hi'>toria. 

Pero é!, habrá dicho. 

, ■ ' ■• £: tamos en un muftdo ' 

tah miserable ' 

■ que si yo no me alabo "' 

; no'bay qui^n me alabe. 



La estrategia do Vidal, para triunfar de la revoludoo 
en Corrientes, qaedó reducida simplemente á sil fuga. 

Y según noticias continúa todavía (in su fuga, no en . 
su estrategia. v-" *-! i ' 

A nuestro modo (ié,ver,^as ^tratégicA fué su ho- 
mónimo, Ruíz. ciiando^ laSi^rimeras jue «ónordn puso 
pies en p¿lvQjrapá y se nos wjio hasta lá c»||tal. 

Hé ahi cuatro: hároes: ^a^sabe, Cafe-Baita, Ruin y 
Tiialon. ■ '.-.^.^ « 

A cualügnúí bravo y matón ^ .- ' 
mientras pueden'hombrear; 
y coboluyen por fugfar 
r'"itJfcii|L'i de eecxtiilon^ > 

Haría mucha faléa un hombre como Moreira. 

Nosíjtros lo hamos dicho siempre, sin Moreidt, no 
puede haber .sai'iete¿ fin de fiesta. » • 

Sin él. no se hubiesen quedado sin ÓHinicioneS, los ' 
del parque. " . '" 

Sin él no se hubie.se publicado un periódico de cari- 
caturas para n'fitar á DON QuijOlE ^..-•, 
Ht»'8i,ltando por fin, cierto, "^ 
que'/ié el matador, el muert^. ; ' 

Sin él. no se.íierroca el g jbierno de'íía.íííaJe, en' la 

provincia. 

Sin él no s« hijjiíese asíAado una medalla conmemo» 
TitWa. de ¡lis triunfos. . 

Y ^in él. no se iormárii, como se formará un nuevo 
paniio políuco. '* 

— Hi — 

Si've para todo este ^loreira. 

Figúrense Vds. (ue se ha impuesto la tarea de for- 
mar un partido oorservador, bajo la base del mitrismo. 

Ppro, conservadtr ¿de qué? Pregfuntamos nosotros. 

Ahora bien: ¿ jué nombre se le pondrá al hoy feto en 
embrión? 

¿Mcreirismo? cHts¡oriL'mo?¿Morarismo? ¿Estrafalario- 
rimo? 

Nosotros estamcn por el primero, que es el mas ade- 
cuado. 

Sin embargo, el caso debe consultarse con don Bar* 
to!o. toda vez que este scñcr dice que él es el menos, 
mitristi de los niiiristas. 

Do modo que ri'nsen los Moreiridas, en lo contrario 
que piense don Bínelo, y ya está, 

Y tutti contenti. 

Se dice que el oálera está/én éí Brasil. 

Eso le faltaba al Brasil y á nosotros también. 

Pero siempre que ocurren estos casos, los síntomas 
de aparición son siempre los miamos. 

Los que lo tienen ya en casa, tratan de ocu'tarlo, y 
solo se atreven á decir que es colerina. 

Los que temín tenerlo importado, reservan la verda* 
dera importancia por el momento y se limitan á hablar 
de colerina. 

Nosotros, pues, no sabemos á que atenercos, porque 
entre el colera y la colerina, no hay tanta diferencia 
comq del salmón á la sardina. 

B jeno es tomar precaución 
cortando í\ colera el paio, 
y preparar para el caso 
uní nueva intervención. 



Tipi UtOi U i, Blbas.y Hnoi Rintos !•• 



/ • 






II 

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Domingo 4 de Marzo de 1894. 



BUENOS AIRES 



En la Capital 



Suscri ióa p^r trimestre adelantado Fs. i 50 

Número suelto * o, 1 2 

Número atracado " o 20 

Extranjero por ua año. . . . . " 12.00 



En Don Qu'j t? no hay charque 
porque es cívico del Parque. 



Por ver el oro i la par 
lucharé s-in descansar. 



Dan Quijote es adivino 
y H os trazará el camino. 



Jioiai de ódminiHiacion de 



3 



r- 



m. 




:.. üí. ANO .X-Número 3. 

CampañsiVb , • 

«*•>»• ' , ■ / 

Suscridón por kemestre adelantado PSj^ 4,00 

Número suelto. " 0,20 

Número atrásalo , . " ' 0,40 

Extranjero por un año " 1 2.00 

■ 3' — 

Vendan den mil suscriciones 
y abaj-) las suSvenciones. 



Para Quijote porteño 
todo enemigo es pequen ^ 



Y soy terror de enemigos 
y amigo de mis amigos. 



>uJciic!on 



or' jcmfjlie odefantaJo 



Ente periódico sa compra pero no se vende '/ 



LA CúRRESFONDENCIA A NOHBBE DE A. OSSOBIO 
POR SI ALGUIEN LO IGNORA 



i 
f 



Propielaric: EDUARDO SOJO 



í¡ 



ADMINISTRACIÓN: VENEZUELA 594. ALTOS 



Buenos Aires, Agosto 27 de 1993. 
Al Sr. Jtfede PoUía. 

<Los periódicos de caricaturas políticas que nada 
crespctan, que i menudo injuiian y que no pocas veces 
«incitan al crimen, son incompatiivles con las exigen- 
«cias de una bituadon de estado dp sitio. 

«En consecueada, ya que el seihanario denominado 
«Don Quijote, perci-jte en su a((itud af^resiva para 
«los altos fundonarios públiRn.s delpaí-t.— De orden del 
«Sr. Presidente procederá V. S. et| el dia á prohibir su 
«circuladon y ccupar bbjo inventario el establecimien- 
(to por donde se edita. 

«Saludo i V. S. Ateatuntatí—JUanuel Quintana.* 

La policía, cual yedn. 
vino i mostrarme «t .'s^grnf^i 
i mí que nada me arrouá: 
y después, se fué al litiSgrafo 
y le secuestró otra piedra. 

-^«Siempre de la piedra en pos, 
^e.-^claméi — «iVálgame Dios 
«qué cosa tan singularl 
ni quién querrán aplastar, 
«VUE8 CON ESTA YA VAN DOS!» 

Lurgo, i mí se me figura, 
que el hecho es algo inaudito, 
y el escrito, muy duiito; 
que bl la piedra es muy dura 
aun es mas duro el escrito. 

Y aun las durezas son pocas 
en estas corrientes locas 
de insensatez y. .. durezas; 
porque de peAas y rocas 
son duras, las ligerezas. 

TODq_PASA 

Tod'j pa<:a, en el mundo, amables abonado;; todo 
pasa, hasta los estados de sitio por mas asoladores que 
sean. 

Todo pasa, sí, hasta la época del pelecho, por la que 
desgraciadamente, tienen que pasar todas las aves; 
desde los chingólos silvestres y ordinarios, hasta los 
gansos, los pavos y demás pijaix s de bulto, aristocrá- 
ticos y empingorotados. 

Todo pasa; hasta las bandadas de consejeros pavi- 
lerdos, en diabólica darza, un dia tras otro y i impul- 
sos del fiero aquilón político, con que los modernos 
hemos bautizado i las crí»is. 

Todo pasa, sí; a&í los falaces pvj )S con^titudonales, 
como la insensata osadía de borrar con el codo de lo 
arbitrario, lo que la justicia y la libertad, de común 
aruerdo, escribieran para bien de los pueblos. 

Todo pasa; los alardes de libertad por los frontones, 
el cariño fraternal con todos tus respetos y encantos; 
el ideal del progreso, las promesas, las garantías, todo, 
todo, menos la fatalidad que como una aureola siniestra 
se ha encasquetado en el pavo y sus cómplices. 

Todo pasa, sí; desde las bajadas de los ministerios en 
épocas casuísticas, hatta las reprue* injustificables, 
inesplicables y á todas luces reprochables. 

Puco bueno esperábamos de., él pero no creímos— 
francamente hablando— que nos diera tanto y tan 
pulo. 



(Como que no cabe peor! 

Porque todo lo ha olvidado, subvertiéndolo todo. 
De la Constitución, que fué su ideal predilecto, ha hecho 
mangas y capirotes cortando -.«r donde ha querido, que 
ha íido cortar por donde no dobía. Da la libertad, i. 
quien tanto aduló veleidosa y fatalmente, ha hecho 
mofa y escarnio, alzándose autoritario y czarino contra 
todas las garantías individúalos, hallándolas todas. De 
aquel cariño sacrosanto, de que nos habla la amistad— 
|el mas puro de los ameres en la tieara!— ha hecho una 
profanación sin nombre y sin precedentes. D3 aquellos 
respetos que la equidad y el sentido común establecen 
entre todos y para todos, no lia hacho nada, perqué ha 
deshecho su virtual encanto, sijs benéficos vínculos, sus 
saludables prácticas. De aq ^1» promesa^ tomadas 
por a'gnnoK «a »é»i<v d» pulrJtíkl «lerínral y éa 9Hrie> 
¡uta prescindencia, se ha burlado descaradamente des> 
pue<, dando protección y amparo á intervenciones 
odiosas y i inscripdones monstrucBas, como no es po* 
sible espllcar. 

Y... |cómo estamos! ' 

Et crédito por el suelo y los fundos públicos depre- 
ciados en el extranjero; y las censuras de la prensa ex- 
tranjera, exacerbada dia á dia ante la persi-itencia fatal 
del estüdo anómalo en que las torpezas de sus cómpli- 
ces han colocado al país y á todos los que con él están 
ligados por vínculos sagrados. 

Sería el cuento de nunca acabar, si en los reducidos 
límites de un artículo de la índole de nuestro semana- 
rio, nos propusiésemos encerrar todas las inconvenien- 
cias, todas las contradicciones, todos los errores y todas 
las malaa causas 4}ue han produ ido los desastrosos 
efectos que deploramos y deploraremos per mucho 
tiempo. 

|Ahl Todo pasa, es verdad; y pasará la época actual 
con todos los horrores ccn que nos abruma! pero ¿qué 
dejará en pos? 

*Luto in el coraton, llanto en lot ojos», como d'jo el 
poeta; ó en lenguaje político: el retroceso, la paraliza- 
ción, el enervamiento y el dei rumbe; porque todo esto 
es lo único que quedará en pié, perqué esto es lo único 
que produ '.ir pueden la esteiilidad política y la impo- 
tencia adminbtrativa. 

Es triste y doloroso pasar por épocas como la actual, 
que viene á ser la yapa fatal de las del Z <rró. Celemín 
y Peleleg^go. |Como si aquellos tres no fuesen bas> 
tantes para perpetuar en la memoria, cuanto desastre y 
descalabro pueden concebirse. 

,Caando pasará todo estol 

ESPINAS 

Habló la voz da su condenda, y dijoi 
«|oh tú, que á Celemín coc liste torpe, 
«después de condenar fcus actos, todos! 
«¿Por qué el camino por do fué» tu escojes? 

«El secuestró una piedra que era suya, 
«pues le costó muy buenos patacones, 
«y tú. por igualarle, una segunda 
«piedra linfelizl secuestras al QUIJOTE. 

«El tabncó congrresos á fu antojo 
< y i su gusto se hicieron elecoones; 
ty el frtttde bigue y con placer olvida* 



«lo mucho prometido en los frontones. 

«El destierro dicta.ste antojadizo 
«sin respetar la posición ni el nombre, 
«y las cárceles fueron sus viviendas 
«ó las sentinas |ay de los ponte nes. 

«¿Y es esto gobernar? — No me lo digas, 
«que ya el profp'eso su fm»l esconde, 
«esto es hacer de todo, un gallinero 
«para que luego el Zorro nos devore. 



« iPasad, siniestras sombras de la farsa, 
«Celemines, Quiopanas, Z- rror, Roques, . . > 



II estado de sitio ^ los sitiadores en su sitio 



Cierto individuo sorprendió i un su tmtgo, gesticu- 
lando desenfrenadamente delante de un espejo. 

—¿Qué estás haciendo?— le preguntó. 

— Ea'estraño y raro y anómalo )o que me pasa. Por 
mas empeño que pongo, no acierto á verme en el espejo 
con los oíos cerrados 

No sé si esta anécdota t<ene chiste ó no, pero que 
tiene apUcadon, al caso presente, no cabe la mt'r'-r 
duda. 

Y el caso presente, es el de Quimpans, que diz que 
d'Jo, cuando per sfguntía ' e/ lo lUmó, quien lo echara 
la primera: — <£v fet'año y raro y avémalo lo que me 
pasa, Por mas fmp< ño giH porgo, no acierto á gobernar 
«tu estado de titioi, 

Y nos lo puM: y eocanio ti iv'ptdro de Polonia, dio 
el golpe de Estado el 27 de Agosto pasado; acto im- 
propio é irreflexivo por otra parte, pues dá la medida 
de un político poco avzvio en 1 1« híchi» de nti^jiirai í/t- 
me eradas inrApiínt' s. segftn dijo, el mi^mo en su tele- 
grama de 16 de Febrero al interventor de S^nta l->. 

En dicho telegrama decia también que el nanitiesto 
de la unión provincial no había logrado alterar la sere- 
nidad de espíiitu del S-. Presidente, porque ius ir,e^• 
peiuosos desahogos caían bíjo el peso de £u p-opia 
enormiiadi 

¿Que no faé golpe de Estado? A^^í se llama en todas 
partes la tealízaci.n de i¡n Ro'pc ^" fuerza cuyo único 
objeto es imponer un gobierno al pueblo que lo paga; 
un gobierno huérfano de opinión, incipiente, antojaouu 
y autoritario; un gobierno, en fin. que no cabe dentro 
de los limites de nuestras democracias ivci/ientei. »iit 
evocar ti eepectro de Polonii, que no otra cosa ha sido 
el planteamiento del E'stado de titio. 

Y qué bienes nos vinieron con esa graciuf 
Ninguno; ni para el paí^ ni para ellos. Para el país 

porque ha retrogradado á los funestos tiempos de la 
imposidon y del egoísmo Para tllo.% porque están 
como el primer dia, lambalemdo y cayendo, ce mo 1» 
htj* del áibol en otcfto. 

Pero, valor para hablar cuando radie puede repli- 
carle, eso sí. Se atrevió á dedr que la prensa tería la 
misma libertad para emitir sus opiniones dentro del 
Estado de sitio, que fuera de él. 

Y se suprimieron casi todos los periódicos y i exep- 
don de La Prenia, todos, cual man, cual menos, sufrie- 
ron los rigores de iUípensiones temporarias. 

¿Por qué no permitió lu» demhigos, s ti os no hablan 
de lograr alterar la serenidid de itpiritu del Sr Presi- 
dente, porque caerlm h jo el pe:o de *u projiii enor» 
midad? 

Después de esto, digan Vds. si tiene aplicación al 
caso presente^ ó no, la anécdou que vá al principio de 
estas líneas. 

Todavía están en »u sitio Ion mailinei t>^n n' n-o 
CMrán b'ijo el pejo de »u p'opi^ cnurmiia . / 



dOH p.u;jor£ 




cjüP tí tarro íí ro/o (/ náujrúqá. 



los (rduc|p5 .tdlpr¡ /r/y(i[drM (¡hutáb oí iníírvcníor 







•*^ 



í F£BI(£l{0 18%. 

Ld opinioq ¡leQd Inunjótile á las jtuerlái Jw ' (onjjfeso 
(mo ¿lurorá w jiroyeio, -raé\(d¡n ladelárjlel 







iids J ín¡(r\en(or 
L^\ Oí/f /os (/e <?n/ps 



es pWj /)¿/?///f íijunírd. 







DON QUIJOTE 



.*•: 



^^■ 



I 



! 



Hubo fuego, sí, señores; 
fué un incendio en toda regla, 
— si hay reglas para siniestros < 
que debín tomarse en cuenta — / 

Pero dijeron que ardía 
esta república entera, 
y fué preciso que armaran 
vatias lineas de mangueras. 
Aunque todo lo que ardía 
se redujo por mi cuenta 
á ... las orejis del pavo~_ 
|oh. delicadas orejasl 

Volvámonos pues al fueteo; 
vengan las mangueras nuevas; 
una que apague la sed 
que postra y rinde á la hacienda; 
otra que corte armonías 
y relaciones de sfaera; 
ctra que acalle los bríos 
de la marina y la guerra; 
otra que dé á la justicia \ 

mucha agrua, abundante y fresca; 
otra grande, campanuda, 
de mas presión y mas fuerza 
que apague de un solo golpe, 
por el üuio de la prensa, 
el fuego, cuyo incremento 
á todas las partes llega. 



Pero todo no ha de ser 
agua y juego de mangueras; 
hay que salvar los objetos 
de valor con gran destreza, . 
y llevarlos á otra parte 
donde peligro no tengin. 

Los retratos de Iiigoyen, 
de Baldías y Pereira, 
que representan la gloría, 
el civismo y la nobleza, 
hay que quitarloi de enmedio, 
empleando grandes fuerzas. 
£1 bronce del General 
Crarcía, que es de una pieza, 
y de un temple que no doblan 
hachazos ni sutUezas, 
hay qui llevarlo al liosetti 
oue e«ti sin lastre y con pena. 
At doctor Alem, a) upo, 
donde la luz no le vX, 
porque es capaz ya la luz 
de bacerse cívica en regla, 
y es potible que nos falte 
hasU la luz.... que «s tan buena. 

y.... fios Inundaron idigol 
y se nos ihogó la prensa; 
y resultó.... lo de siempre, 
que al fin se apagó la hcgjera, 
pero causó mas destrczos, 
mas ruinas y mas pérdidas 
la manera de apagarlo 
que si hubiese ardido entera. 

Y es qus el error, i los hombres, 
les coloca una careta 
sin huecos para los ojos, 
y ven la cosa tan negra 
que se asustan y obran luego, 
d en pesai; con violencia; 
empleando en tales casos 
la gran razón ... de la fuerza. 



COSAS DE SANCHO 



Después de las elecciones generales, que fueron per* 
didas por los del viejo régimen, vinieron las provin- 
ciales. 

Y en Santa- Fé, hubo una del diablo, en cuanto á 
amaños descarados, coacciones escandalosas, fraudes 
monstruosos y etc, etc, propios delosjuaríztasy demis 
sucesores simpáticos, á la csua del unicato y de los 
faroles. 

Sin embargo, el Interventor, significó i sus amigos 
su satisfacción de haber presenciado un hermoso eupic- 
táciC.o democrático. ¡Oh dolcrl 

Y luego, por si les parecia poco á los triunfadores, 
esclamó:— cP» do asegurar que he hecho cuanto me ha 
tido ponhle*. 

Mas corto y mas concreto, hubiera podido dedn — 
(Creo que no tendrán Vds. queja de mí». 

Y prendieron al General García, y suspendieron La 

Y otras cosas que me callo 
perqué es peor meneallo. 



Para celebrar el resultado de las tUccionet Ubre», va. 
Santa-Fé, el comercio cerró sus puertas en sefial de 
lu»r. 

£ invitó al Centro Comercial i que las cerrat» 
también, 



Y el Centro las cerró. v. 

Por creerlo innecesario 
no hagro ningún comentario. 

Después de estos seis meses de lil.ertad, ó sea de es- 
tado de sitio, que es igual, se han producido cosas raras 
y anómalas de las que hemos perdido, hasta el re- 
cuerdo. 

Lo mas rico de todo fué aquel interminable cúmulo 
de telegramas que fabricaba el ministro del interior, 
greneralmente mal redactados y casi todos &ltos de 
sentido. 

Sin embargo, no tenemos noticia déla ruptura de los 
alambres telegráficos, ni del derrumbe de los postes 
que los sostenían. 

Parece raro, no? 

Creo no obstante, que algunos telegrafistas haú que- 
dado sordos. 

Figúrense Vds. lo que hubiera su-iedido si estos em- 
pleados fueran del sexo contrario. 

Que tras de quedar absortos 
ante macanazo tanto, 
hubiera habido, hasta. aborto!>, 
lágrimas y luto y llanto. 

.% 

Y que el Estado de sitio ha sido fecundo, no hay que 
ponerla en duda, 

Bajo esa espantalle libLrtad. abortó la provincia i los 
vacunos: un g^n partido de empuje. 

Tanto que cien veces se han deshecho y den veces 
se ha vuelto á rehacer. Ura nueva especie de Fénix 
astado.... en la apariencia. 

Por eso, di 2 que se asuntan hasta de su sombra. 

Hay quien dice qus es el partido del porvenir, 

|Un porvenir de cuernos! 



Y para au mentar tu tropa 
basta que sepan que topa 
el neófito pretenden te, 
y así el partido, de frente, 
camira con viento en popa. 






iQue si ha sido fecundo el Estado de sidol 

iComo nol Bajo su efpa'ntülle lib riad. se han aumen- 
tado los sueldos de senador inclusive abajo. 

De seguro que entramos en un período de econo> 
mías ... con disfraz. 

Esto y la carabina de Ambrosio es todo uno. 

Aunque no dirán lo mismo los Irgialsdcres. 

Pobre país, mientras queden 
juariztas de relumbrón, 
tus grandes males no ceden, 
que ellos, con buena intención, 
te haoea mas daflo que pueden. 



■ »» '- a r '^t 



CANTARES 

Con Demaifa y D«l Valle 
di á mi gobierno un reboque; 
pero les eché i la calle 
porque tocaron á Roque. 

Yo le llamaba mi hermano 
allá en los tiempos de ayer, 
luego le Uam^. .. el demonio, 
iqué fuerza la del poderl 

Fui cívico del frontón 
y con dolor lo recuerdo; 
después tapón del acuerdo 
y hoy ya no soy, ni tapón. ' 

El oro se vá i quinientos 
pues nadie su vuelo corta; 
entre tantos sentimientos 
que tenga ese más, qué impoita? 



LANZADAS 



Debemos una declaración, al público, que queremos 
y debemos hacerla, antes de que salga á luz, el Álmc^ 
naqu^ dt Dox QnijoTE para el aflo de 1894. 

Y es que entre las caiicaturas que condene el libro, 
figura la del finado Don Gregorio Soler (q. g. g.) 

Cuando ocurrió su fallecimiento, que ele todas veras 
hemos sentido, ya estaba encualemado el almanaque y 
dispuesto para salir á luz i la primera oportunidad. 

Conste, pnes, que la tal caricatura, que después da 
todo, ea muy inocente, no ha sido posible retirarla, 
como babiénunos querido, por las raxones ezpaestaa. 

Las elecciones de Santa<Fé, han sido ganadas por los 
del unicato por una razón mu/ sencilla. 

Y sin fi^ude, por supuesto. 

Como era el último domingo de Carnaval, kx radica* 
les votaban con simples papeletas. Y las del unicato 
con serpentinas. 

Ahora, calculen Vds. la faerta que maad* UM s«r« 



pentina. Es decir, los votos que pueden contener diez 
metros de papeL 

Por eso dijo el laterventor:— t Puedo astgurar que he 
hecho cujnto me ha tido posiblet . 

Sirva esto pues de rutina 
y usen siempre los votantes 
al votar, la serpentina; 
dá rcsuludos briUantae, 

Y sufrió su destierro el padre Becco, 
porque pecó, sin duia, cual yo peca 
Pero fué su destierro, sino tan anuno como el del 
General García y el del Dr. ligoyen, al menos de mas 
prácticcs resultados. 

Y decimos esto, porque no tenemos noticias de que 
los fieles del General y del Doctor les hayan regalado 
c^zoncillcs, pañuelos y otras prendas interiores de ves- 
tir, como al padre afortunado. 

La noche de su partida, quedó regada la estación 
cent'al para una semana, con las lágrimas que vertie- 
ron tantas faldas amigas, como acudieron i darle el 
último, ya que no el postrimer adiós. 

HLa causa da esta aflicción 
es porque s« llevaba el paire 
/ todito lu corazón. 

Su pronto regreso fué, según noticias, acordado por 
la orden á repeudas instancias de feligreses de ambos 
sexos, creyenda que de esta manera proporcionaban un 
triunfo á la fé y i la moral. 

De lo cual nos alegramos, esto es: de su regreso, pt r 
que así no nos priva de su oratoria macarrónica y nos 
evita el estrago de arrancarle el corazón después de 
muerto. Es, pues mejcr, mucho mejor que lo haya res- 
tituido en vivo (el cora23P) al seno de siu amigos y 
amigas. 



Hay aquí amantes de Baco, 
y adoradores de Becco; 
tuvimos de actor á Vico, 
y tenemos doctor Vocoi 
y ca'lsde Chaca-buco, 

En uno de los pueblos de Santa-Fé. se prorcgó la 
votación, porque faluban los empleados de las cloacas. 
Tapa, tapa Sancho, que eso huele peer. 

A dos individuos (pif^« resistieron ¿ ir á votar por 
Va Ley, los agentes d« policía los dejaron estropeados. 
iLibertad electoral, }o te saludol 

£1 jefe político que tuvo preso al Gsneral García, le 
dijo, al ponerlo en libertad, que eso, eran cosas del es- 
tado de sitio. 
iOh libertad de acdon, yo te venero! 
Dijera mucho mejor: 
" iro prr ser muy especial, 
"aun siendo un simple ma^nr 
"pongo preso á un general". 



iQue si ha sido fecundo el estado de sido! 

Corren por ahí dos cosa.<. Las odas de Horado tra- 
du'idas per Magnasco y un juicio ciítico de las tales, 
hecho por el Dr. Cacé. 

iQué es 1 > que me ementa ustél 

Las primeras, esto es, las odas de Horacio traducidas 
por Magnasco, no las conocemc^ y es mas,no tenemos 
ganas de conocerlas ni de vista siquiera. 

Pero conocemos el juicin critico del Dr. Cañé. 

Y. ,. |ojalá no lo conociéramos! 

Suponemos que lo uno será digno de lo otro. 
Que cual se dice en castilla; 
de ul palo, tal astilla. 

Vaya si ha'sido fecundo el Estado de sitio. 
Hasta el padre Pera ha cambiado de estado. 
Porque del Estado Argentino, se ha cambiado al Es- 
tado Paraguayo. 

Nadie podrá negar ahora que partimos peras con el 
Paraguay. 

Allí pues el padre Pera 
desesperará en su a&n. 
que como dice el refrán: 
"quien es pera, desespera". 

¿Por qué en las elecciones de Buenos Aires no ha 
pasado lo que con las de Santa-Fé/ 

Porque interventores como el de Santa-Fé, tan aclo 
hay uno, en la república. 

iQué listima que se malogre, ó que caiga bajo el 
peso de su propia enormidad, 

|El General Rocha, votando con su escolta armadal 
Debiera de andar coriido 
y no hacer mala figura, 
desque su candidatura 
fué -. releyada al olvido. 



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•Q.4 





Domingo H de Mario de 1894. 



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BUENOS AIRES 



ANO X.- Número 4. 



En la Capital 

Suscri ion pir trimestre adekntddo Ps. 1.50 

Número suelto . " 0,1 i 

Número atra>:ado " o 20 

Extranjero per un Eñ3 " uoo 



En Don Qu'jots no hay charque 
porque es cívico del Parque. 



Por ver el oro á la par 
lacharé iin descansar. 



Don Quijots es adivino 
y él os trazará el catrino. 



^loiQJ ele áJiiiitiijliflcicn ele II ú j 11. m. 

Este pe V ló 




^J Campaña 



•^ V' 



«tot» 



Suscrición por semestre adelantado P». 4,00 

Número su«lto « 0,10 

Número atililfalo , . « 0,40 

Extranjero jjor un año " \t.o» 



Venpan den mil suscridone 
y abijo las subvendones. 



Para Quijote porteAo 
todo enemigo es pequeftc 

Y soy terror de enemigos 
y amigo de mij amigos. 



I C* O 



v^iuciicion por' jcnicjlie aJtfanlaio 

se vende 



-157= 



LA COIIRESI'ONÜE.NCIA A NOMItlil' l)K A. OSSORIO 






Pi opi 



cario : 



EÓÜARDO- SOJO 



I 



ACSINISTRACION: VENEZUELi 594. 



¡OJO! ¡OJO!! ¡¡OJO!!! 



«liiirais Aires, Ay(istü 21 & 
«Lit.N pi riotiioi» uc (aiiraiiiias |, 
«.iiiriitjiiu iiiKii'iaii ) qiii' lili |i(M 
«iiK'Diniialiiiii .s i%in la.'^ i'\iu ut i.i< 
«Mil'. Lii i'uiiM:('ia'iina, ¿ii qu. 

i'ii.is uti |iu(s.— uo oiUea ucl m 
«■•iiu a 1*1. uiiiil'Mi i'UTUl:u-iuli ,> 
«c.iiiK-iuu |iur uuiiiie »0 tüUi. >al 
«g 'iiiidua'. 

l.i II ilui.í cjil yeitr.i, 

Yih ( . UiJa.rar.ilU Ul «.i.Ojnf.í, 
\K uti, (^au ii.iau iiiu t>rrt)ui'.k; 
j uv-f-.-, .u *aw«l iiio;/r.l. ) 

)- jc »ticiiv»iru oir^ |>itíJr<i. 

— ";3iuiu|irs kitt lu jfkaariifD p '9, 
— vKCittiiic.— ■■ Vaní^uie i^io* 



IMí;í.-AI Sr. (;.•:> (h' l'wii.':;i. - 
III' US t|iii' natía h'S|i'tan, <|U(> ú 

■is viTfs íiinlaii al niiMcn, muí 
(le una >í)iia(-i(iii de rvlailo üi; 
el scinaiiaiMi ih'iiotiiiii.tild 1HI.\ 

ii-l'L'.si\íi |i;ii'¡i los allo.-^ iiiiicimia- 

. I'U'SlUlill.* IHMiTlIciM \. >. fll el 

uLu|iui' l>a|ii iir.oiilai'.u ti (>l;iMe- 
IuIju V. >. aii'iiíaiiit'ulc- .Maiiui'i 



,L,iei,'>, A lili 9fi t>ij fiicín, 
Utu ^i liüch I ci aijí.» Jiniiiu,', 
j et f^tcuit, muy ü^ri(<i; 
i^U' MI ln i>i-'>' r.i üi iii.iy itur k 
uiii <» uutf dar I ol c»crti>j. 

i' .tul iiitf dur<-<¿:i» a, 11 pji.ii 
eu c:*.'iii orrieiiLe* Iuca* 
dj ii.<eniM.e/ y — duie/.ah; 
|t<r(ia« d» [>ei!l.ia y r jimo 
»^u llar.», U« ligerdxM. 



DE TAL palo; fk ASTILLA 



Y dice Vd. que el Gobersador de Santa-I é no en- 
cuentra un b(.more que quiera terminkitro de baciend'i? 

^aes pateco r<uo, bi seftot; cksi tan raro como ver 
•A Ley- va de gcberuadyr üe la prcvmcia de Sanw-Iré. 

lyuíén le tiuDiera a-Tgur^da & Le/-va, fuces de ser 
guueniaaor, que liegaiia a&eilol 

Nadie, aDsoiutauíente naoir.. . mas que el funesto in- 
terven tcr. 

l'oique éste se lo pr^mttió y se puso i hacer todo 
cuanto pudo, según (.úoitca ae<.ldraciün. 

rero aamicamos que Le/- va, salid por una inmensa 
ma>oria, gobernador de las urnus. 

Esto es, saUó goDernador, de Us umai, para serlo de 
la piovmcia de Utoitc-re. 

Y asi ha tid.: es aecir, no ha sido así; porquí de 
admitir el I ecUu del triui.fo, bay que dar patente de 
valileí, ya que no de legaliiaJ, al Iraude, al amaño, al 
cuüecao, a U coacaon, á la muiiibcaciun y át. dos los 
htdiaes que usan Uu> íuwridAde^ constituidas p^ra bien 
de los maividuos y para mal de los pueolos. 

Jb'ero el te iie de ti.do c»to, y si no se ri?, debe de 
reirás, porque el ca^i no es pora oírnos. (Gobernador a 
petkr de liiUul Atu es cada. 

'í deue reir:>e aaemjU), porque eso ünva adelantado á 
todos los que pretendan leise de é; quenofatar^n 
tnvídiosoi de su tnuufo y de su gLria. 

i>e su gloria scbre todo, porque ó muiho m« eng flo 
yo, ó al bnaiiz<r iu periodo, han de canur los barios 
bus hechos y sus ha^iñis y otroi artistas las han de 
esculpir en mármcleí y en bronces, pues no en balde 
vanalmacenandoenlasrepaitidcncsobcules las pisdras 
de la esclusiva propiedad de Don Quijote, qu» ya v^n 
dos con esta de ahora, es decir, de Agosto ppdc, ccn, 
secuetcia lógica del deaeto que vá en cabeza de este 

número. 

Pero yo digo:- ¿No tienen VJs. ahí á la célebtw p e- 
dra del Tandil, donde se pectén labrar todas las gU tías 
del Z >rro, del Burro, de L>. Bartolo y del que asó la 
mtnteci? 

¿Para qué aprcpitjse lo agmc? 

<Mo bay piedras en el país? ¿Aj tíXÍ ahí la propia 
^abcw del afottunado tiion&dcr? 



Cun tcdo y c;n esc, e^li c, de C¡,?ag.:civ.n c.i tíiví- 
gaiijii, liuiu;,^ pcrdilo el l.ilo, ó sea el ministro de há- 
denla del Gobernador afoTiuncdo. 

A ver:— ¿Dónde hjy une que quiera ser Mit i itro de 
Ilticiendd? 

Cd>o raro, p -r deír a-> rrri C3 cttc, á fé mia; no encen- 
trar quien nmera s- r niinijlro de hacienda ¿aun gober- 
1 aicr cerno el Ce ban¡a-l i! 

Acaso, los ijue han hctho jjcbcri ador á I.~j -va, no 
tiúi ei p. der para hacer un n i¡ i iro de ha(iend<? 

Pues qu'i, ¿no hiy fundabay en Santi-t'e? ¿No está 
vis'u el gobtinado'? 

Pues ac t.l palo, tal aiiiüi. 

FILOSOFANDO 

l'a~ rezto- dicen, defpeís un cía— vo. 
Pa — ra algunas tut- ^ui^as es^ut- t«; 
l'a — lieiicia y barajar; pira eso vi— rj, 
i'u--ra monarca str, mejor »,U9 estla — vo. 
Pa — tr a me paga reguUr concha — v >; 
Pa — tron de n,í país Noy muy alti — vo. 
Pa — los me dan a veces ñn motí — vo; 
P,i—vo me llaman... ¡si seié yo pa— lo/ 

IS£ YÁ Y NOS DEJA! 



Al ñn se vá, el santcn dv los stntor.es, como diría el 
tuerto xV'aaf ó a'gun compinche con mas oj-js que 
aquel, por mas muro que fue^e. 

Al íii se vá, auaque no ae uaa maaeri dcñnitiva: se 
vá para volver, ¡oh dolorl 

Dicen que va á sustraerse siquiera por breves dia5 i 
laj enujosai tareas del poder. 

,Qué láitima; Jil no juele con el p;)der, y nosotros 
no pedemos con éli lié aqui un ínnmnn de impctancia 
podírosa. 

Pero e;to es hacer las C0:as á med'as: me refi>>ro á 
es'.o de irse para volver, porgue ya qu i se vá debiera 
marcharse para siciritirc ó sta de una vez p r tod»8. 
Porque sinc, no hay lógica en sus prccedimierjtos: y 
d'go esto porque al De. AIem nu hx qaeiilo castigarlo 
ii media;', sino por completo, pur ¡obre los altos tnbu- 
nales y pf't sobre la constitución y per sobre todo; 
queriendo tíemcttrar que « juce un poder f uperior al de 
tod7S loJ poderes de la tierra juntoj. 

Y todo esto á pesar ds los ayunes y de las peBÍten- 
ciis con q'-ie s» e t^rá racnlhindo en esta ép'c» cti*- 
re '>m*L 

Porqui cilicios dr.bc impcnefie, y dLciplír.a¿QS se ha 
de dar y privaci jues en la ccm'.:a h» ds sufnr, si quiere 
como e» de e.«perar, ganar el cielo por estas medios, 
toda vez que no ha de ganir'occn les méritos que con* 
traiga sirviendo de magnate á su paí». 

Sil embd/go, )o creo que dafio su alto pusto, sus 
psifectas convixiones religiosas, su edad avantadí ima 
y otras muchas ci'cunstanaas mas que sabrin Inventar 
M'-ns.cñ jr Aneircs y iui túbt.tjs— htrmanos en CrL-to' 
--se le dispensará del a) uno obligatono que la igles'a 
impone i lo» demis fieles, supliendo Cbta falu de abiti- 
nc'Cia, cea vna eeb.'a de bendiciones 



No cUrtameate de I«i> be.iJici jnes que le ec^iaran 
sus pueblos, dd que ncf tenemos n jtida. dicho se* sia 
olrj i-t;iós qu'» el de dejar constancia del hecho. 

C>aro que bastante trabajo tune, con llevar en el cal- 
vatio del peder, la pesada cruz de nuestra redención. 

Pues digo! Y el pueblo Arg«ntinot que no pueda 
soportarlo ni antes, niahi.ra, ni despuesl 

Que de cielc s ganaremos todos los que llevamos so- 
bre nuestroi frágiles hombros tin insoportable ctuz. 

|Se vá y vuelvjl 

No vale la pena lo de ir.>e para volver: íi bien sa ma 
dirá que menos valió la pena de venir, para tener que 
ictti y til embargo, no hay entrada sin salila, como 
cijo el otro. 

Pero en ña, } a qie -yp ha/ otro remedio, que se vaya 
'&A(lqüSV&ViVa, .'Of^iv'sK^t''^*' uesca'nsaiemos por bre- 
ves tíits, que buena Fa'ta nos hace. 

Aparte de loi bienes que pueJen venirnos con e.>ta 
pariiJa. Porque iihora, libre del despacho diario y del 
deshecho que engendran Us contra» isdades del oficio, 
tal V(z se dé á meditar sobre ti dibe ó no deb« prestn- 
Utt su renuncia. 

Y hay quo esperar, que una vez puesto en el potro, 
— el déla medilaciou se resuelva ú hacerlo lisa y lia- 
namette y can carácter dthu.iivo e^ta vez. 

Si atí faera, es decir, si tal alegna nos propordooar», 
á su regreso se le haii^n ma.i>ifasiaciones de júbiiu y de 
ügi-adecimiento ccmo á naCie y como nunca, 

De agrradecimiento scbre todo. 

iQ.é felices seriamos si lenunciafol 



FRANCAMENTE. . . . 



Se quejan los periódic. 8 de que un hecho 

qu9 es en verdad, atroz; 
hab'.o d<!l caso del doccur LSiistillos 

y su destitudon. 



Se asomb'sn los diarios que defienden 

ni preclaro doctor, 
nrgíndnle al pod<!r. í-ino el derecho 

al menos la razón. 



Pero e-to iiron porqus no sen l¿gícoi 

como si-mpre fui yo: 
estuciíi el poder qie nf» fungona 

y verán ,cóm} dega la pv i inl 



¿Qué suoone un fiscal, ante la c¿rt4 
suiremi. en conclusión? 

Fn el f'Uo de AIem, ¿dn qué su fal'.O 
ante e< poder valiii' 



rY no es destí-uir, no hkcerle caso, 
ri darle algún valor 

al tribu tal mas altn y respetable? 
iq ié >upone un doctor! 



..-..,/.: 






"*^"w"'*»"- 



J)0}/ QUJJOTÍ. 







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su muprie es (ósi sejurd: /úCj Li van, d c^verjeiid 



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[f] ClPf] id CüSd ¿d 

/¡í/ij bor ¿100 rr^e " 



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I ALMANApUE J)[ DON pUIOOTE| IJ 

/ Coq el reíraío del pavo. ' | 






~~.yp;-«M«n-..-mA¿/...i.r. 



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¿d iebublir¡i v((///d 
(orj (7i/n íli'üluriibli: 




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:i\á ¡ji-r^^' riiyú (ünibácirc - (/lo.'/yc'.'io:- -irepibd: rPfnt.' 









DON QUIJOTE 



Si á todo lo que es rc:to, solamente 

se diera la razón, 
este poder, caerí»[en el, vacío 

que le hace la opinión. 



Foári ser mu/ f impático Bu' tillos, 

y digno su tesop; 
pero un fiícal ante una corte entera, 

ei «n grano de «rroz. 



Podrá su independencia áe carácter 

ganarle la opinión; 
y podrá la impericia de un gobierno 
ganare un revolcón. 



El tendrá U ra«3n, mas no la fuerza 
que e», al menos porTioy, 

la última palabra del ce barde 
que simula va*or. 



Cumplir con un dibsr— dtbe Siberlo 

el insigne doct.r, 
es anularse de una vez |X)r todas, 

eual s.e anuló Thidot. 



Aquí hay que ser hif óciita y pacieiite, 
y abogar contra su pecho la razón, 
y hacer pavadi>s y eicitar la risa, 
sirviendo de istrion. 



Porque dos males qui llorar tendremes 

)Como en esta ocasión, 
vernos privados de un doctor eximio, 

de an mal gobierno, no. 



COSAS DE SANCHO 



La li&ta oficial, ba íido derrotada, en las eleccionts 
de Mendoza. 

Lt que vale decir, que aqi:el gobierno, aquel 6 este, 
6 los dos jun os, no utntn fiíeiza en la opinión ge- 
neral 

Estt visto; se ¿iiíti aa>bo%¿ J*fi ctiiíó-ta gente no 
puede emplearse otra cesa que e) fiaude. l'orque de 1 j 
contrario, nos vamos á quedar sin opinión. 

Sin considerar que están ya quedados. 

Esto es, quedados sin„. opiaiun. 

La lucha ubre, es sinónimo de derrota del oficialismo. 
Adelante. 

Y según noticia ^ la policía se poitó correctamente. 
l<.ste es un dato que no debiera consignarse. 
Porque eao de portarse corree («mente, es simple- 
manta cumplir con su deber. 

Y si á todo el que cumple con su deber, lo hemos de 
Mtar nombrando á cada momento, no tendrían sufi- 
ciente espacio los diarios de la prensa argentina para 
citar nombres. 

Conste pues, que la policía de Mendoza no ba hecho 
mas que cumplir con su deber. 

Pero como la policía de Mendoza y la de todas par- 
tes nos tienen acostumbrados á sendas y lamentables 
irregularidades, de ahí, el que nos torpiendan alguoa 
vtc, ctiando, como caso raro, se encierran en el ettiicto 
ciunpliffiiente de su deber. 

a 

Se espera con ansia, gobierno inclucive, al resultado 
de las alecdonea de la provincia de Buenos Aires. 

Tan es así, que el gobierno ha ordenado al interven- 
tor, la mayor urgencia para abreviarlos p!azos estable- 
cidos. 

£1 interventor se ha mostrado i la altura de siempre. 

Antes de un mes, el gobierno quedará satiafscbo. 

Satisfecho de su derrota. 

•% 

]3ice un telegrama del Rosario, que los actos del 
ineTO gobierno signen preocupando á todos. 

Que los nombramientos de nuevos empleados no 
dejan satisfecho á nadie. 

Naturalmente. iCómo han de parecer simpáticas las 
I cuando resulta tan antipático el tronco. 



Hay quien asegura que Ley- va, tendrá que fehtifl- 
dar, una vez que se convenza de su impopularidad. 
iQué risa! Eso mismo creíamos en un principio M 



pavo. 

Y». 



continúan las pavadas. 



e 
• e 



Y si llega á encontrarse el ministro de hacienda, tam- 
bién será nuevo. 

Lo único viejo que quedará allí, para reservarlo 
como una reliquia, será el fraude. 

Que es la persona de Ley- va. 

Si esta rosa se dilata 
y Ley- va no se retira, 
aunque parezca mentira 
nos ha de dar la gran lata. 
¡Ojalá que el pueblo entero 
ccn marcada indiferencia 
á la luna de Valencia 
deje al gran hojalatero. 



■ ^ i -wr * ■ 



, CANTARES 

El oro ha dido en subir 
de un modo muy singular. 
í-i el pavo no se ha de ir 
hace bien en no baj vr. 



¿Dinde estás que no te veo 
constitución tan querida, 
que tuviste preso al hombre 
que hizo libre la justicia? 



Lo mas raro que yo he visto 
ha sido el gran macanazo 
de sentenciar á una espina 
con una pluma de pavo. 



Si fuese libro Qaimpana, 
cosa que no debe ser: 
tendría en un lado ti cUhe 
y en otro lado, el huber. 



I 



_jta=3r'*IP'"*=*a« 



Todo vá á ser nuevo en Sttita f ó. 

La miuücipdidad y la policía en prjmr iiflpia0i 



LANZADAS 



lliAlfinlll 

• Al fin y gracias á los remordimiantos que el miedo 
( njendrara en los espíritus cobardes, mas bien que á 
altos sentimientos de justicia neta, tenemos el placer 
inmenso, la nicha int fible de ver rotas las cadenas que 
retenían al Df. Alera «ire fa< paredes de U casi- 
inquisición política, quef*ce lesucitar á cada insUnte, 
el espectro de Polonia. 

|Viva el D/. Aleml 



El Zorro ha entrado en escena. 

Sin embargo, el público no se ha conmovida; ni si- 
quiera se ha emociunado. 

Dice que trae entre manos un acuerdo nuevecito. 

No lo crean Vds; el Zjrro ha entrado de lleno en el 
periodo álgido de su decadencia. 

Como que se le está pelando la cola. 



Quimpana se vá á mcjir 
sua remos en Mar del Piau; 
y su volumen |oh ingrata 
suertel va á desbordar 
la mar. 



Qué barbaridadl 

¿No se han enterado ^'ds. de \<3 ocunido el 5 del 
corriente, en Salta? 

Pues resuiu ser algo peor qu9 lo que hibieron los 
Kábilas del Riff en Meliiia. 

Aquello, lo de Silta, hi bido una de matar y de herir 
radicales- . hasta allí. 

iQdé barbaridadl lo repito. 

fian empleado el renuagton, el rewólver, el puflil y 
el cuchillo á todas bUs anchas contra peraonas de&ar- 
nadas— radicales por supuesto. 

Hasta traidoras embulcadas, en ün, el salvajismo en 
toda su espantable dcioudez. 

iQué barbandadl 



Con motivo de los »jechrs sangrientos habidos en 
Salta, el Jsfe de Policía Se A/elino Ovejero, pre>ntó 
su renuncia. 

Ha hecho muy bien. 

Y el Ministro de Gobierno Dr. Divalos hi hecho lo 
preplo. 

Y ha hecho muy retebien. 

En cambia el Gabsmador y su partida de tE'. Tiro», 
bl se han conmovido sijaiera. 

|Ah valientesl 

Digo valientes, ccmo- pudiera decir otra Coea cual* 
quiera... 

Y deben de estar muy gordo^ porque la satiilocdon 
engorda. 

iQué lomos y qué tod^os tendriq| 



Parece que la popu'aridad de Pelelegringo se vá 
perdiendo anticipadamente, en la noche de los tiempos, 

*¡Ay mami, qué tiodie aqiidla!* 

esclamará el doi tor muy en breve, á manera de estri- 
billo de condolencia de amor propio ultra tesquebra- 
jído. 

Cin el tiempo le vá á pasar lo que al Zorro; pues 
ninguno de los dos vá á s( rvir para nada. 

Qde el doctor Zipato enrede, 
no nos produce estupor, 
porque siempre el tal seftcr 
hace todo lo que puade. 



Todo el mundo se ¡idmira de lo que pasa en la banda 
oriental. 

iQue solo un hombre, e>to es, que un despojo caído, 
pueda, grat'ias á sus iretas v á sus maquinaciunes em- 
barullar la elección de su sacase rl 

£1 ha roto hcji per hoja, todo el libro de la constitu- 
ción; él ha sembrado la lizaña entre los partidos; él ha 
hecho nula la inmigración; él ha empobrecido al pai-; él 
ha matado el ctédito; él se ha fumado al comercio; él ha 
ahogado las industrias y él, todavía no satisfecho en su 
furia asoladora, quiere desgarrar el corazón de la pa- 
ula. 

Merece ser desterrado para in lürram de aquel 
país. 

(Dios nos libre de todos los Herreras por mis Obes 
que estos seanl 



Por supuet to que el papelón que ha hecho el doctor 
Costra, delante del ex'hscal Buuillo.s dá motivo mas 
que tundente para destornil arse de iii'a. 

(Por qué no se comió al fiscali* 

Pues podía poder iacerlu. 

Y no hib:emos del papelón que hiz j ccmo candidato 
á la (jobernacion de U provincia. 

Con eso sí que nos htmos reído. 

— «j*-— 

En el Álmaname áe Don Quijote pxra 1S04, hemcs 
incurrido en un error involuntario. 

Fíjese el lectcr en el 4" anuncio de la p¿gina IU3 y 
Ke encontrará que la mfecam del eminente deMu 1.1 
Dr. Pedro Cazenávs, dice: Cangallo 18b;, altos. 

Pues bien, debe leerse: Cangallo 1607, altos. 

No era pieci^o tul reciihcacion, irataiidce du tan 
exuiiij duct r, pues tjdo el iiiunau sc.be, si:i necesidad 
lie repetirlo, acwae ]USS"i ^''^ ^' ''-''* hábil,den.ijta, 
el qua c^l>rá menos /^trábaji mejor. 

>«adie pue-s estáiiiüs seguros ue ello, lo irá á buwar 
al n° 1887 de la caue de Cangallo, sino al 1687 de la 
misma calle que es donde vive. 



Pues el Sr. Peixct» ya ha nombrado su sucesor y su 
vice, en votación iibte Ll modo de Ley-va y Seguua- 
mondo. 

1 lista el Brasil ha Legado el mal ejemplo délos 
fraudes. 

Y los ha elegido del elemento civil para dar gusto á 
los revoluciüiiaiios. 

Peto los revoluii^r.aiios, r.i per un queso, no le dan 
ni las gracias si^uieía. 

Íjo que le están dhodu es que sentir y mucho. 
|fi.bre maiicall 

El actual Intendentí Municipal— filgun nombre hay 
que darle— ¿qué ue lo (jue hacei' ¿que es lo que piensai' 
o ¿qué es lo que ma&uica? 

Pcrqui le hiiij un solo rayo 
ds bul, al ir a Mías boJas 
quita las palmeras todos 
ae la gran plaza de Mayo. 

Y na contento con eso, traslada la {: irá mide de la 
Indepei.d'-ncia y reCuci á mas bajo nivel el piso de la 
pls.z?. 

No está nuldeltxlo esti Intendentada, pero ¿con 
qué au'-onzaLion hi «Tiprenaido tales obia>? 

Y ri hubo autoruacion para llevar á cabo obras de 
lujo y su(.éifliias á tvdas luces hoy por ho/,¿pqr qué no 
re jaoó la autcriziT i jn necesaria para dutor de gaa y 
adoquinado á inuchisimas calles del municipio centra- 
les muchas de ellas, que carecen de lo necftano, jor- 
que no hay dinero para ma>? _ 

Per eso siempre dité 
que es V'U. un grande clavo; 
y drje Vil. el cunchavo 
pe rque ñu lo enuende usté. 



PRIMER AVISO - i MUCHO OJC! 

Avisamoe por el presente, á los seflores ex-agentes 
de Dos Quijote, U tladio Lep«z Quintamlia, de San- 
ta Fó D. l^ureano Minsülo, oe i>a.a Kixlái délos 
Arroyos y D Kuñno Casco, de Arbolito y Pirón, que 
tienen unos objetos de valor en nuestro peder, y les 
pedimos posen á recojerlos inmediatamente. 

Tipo, Uto. dej. RibM y Hoq., Riacoo i¿t 



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En la Capita 



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BUENOS AIRES 



ANO X. Número 5. 



Suscrición por trimestre adeUntu } 

Número suelto 

Número atraído 

Extranjero p?r un i.fí -I . . . 



En Don QuijSt* no hay d irquo 
porque es civico del Parqije. 



Por ver el oro i la par 
lucharé sin descansar. 



Don Quijote es adivino 
y él os trazari el camino. 



Ps. 


150 


II 


0,11 


II 


20 


11 


1 3,00 



^1010^ it ódminútiacton lie II f 3 n, m. 




1 

ijCampaña 



Suscrición par semestrt adelantado Ps. 4,00 

Número sueltp. * 0,10 

Núnero atraanio , . ■ 0,40 

Extranjero p(jr un aflo. ,., . . 



12.00 



Vengan de« mil suscridonM 
y abjyo las subvenciones. 



Para Quijote portefto 
todo enomigo es pequefio. 

Y soy terror de enemigos 
y amigo de mis amigos. 



^ttícticiúti ñor" ¡tmiáit''aittaiAado 
J \ 



Este periódico se compra pero no se vende 



LA CORRESPONDENCIA A NOMBRE DE A. OSSOBIO 



f 



rropielario: EDUARDO SOJO 



¡OJO! ¡OJO II ¡¡OJO!!! 



cBuenos Aires, Afloslo 27 de 1893.— AI Sr. Gete de Policl».— 
cLus pcriódicus de carícaturüs |iol(ll(4£ que nada reüpotan, que á 
tinenudo miurian y que no pncas veces incitan al crimen, son 
«iucoinpatibii's cun las cxioencias de una biluacioii de estado de 
«sitio. En consccueticia, ya que el semanario denominado DON 
«QUIJOTE, persiste en su actitud a^iesiva para los altos fiinciona- 
■rios del pais.— De drdeii del Sr. I'iesjdente procederá V. S. en el 
«dia i prohibir su circulación y ocupar bajo iuventarío el estable- 
«rimiento por donde m edita. Saludo á V. S. alenuimeute.— Manuel 
«Uuiutana*. 



La Dolióla eaal yadra, 
TlBo » mmimrnt «1 autigrafo, 
i mi, qa» nada m« arredra; 
T daspuM, aa fui al litifiaro 
7 le aaeaMtró oua piadra. 

— ■ 'Slampra d« la piadra •■ po«t 
— «Hlamt:— "Válsña blM 
*'Qa4 aoaa tas aiafuJaf 1 
•■;á 4al4s tawiáa aplaatait 

"niW COK UTA TI VAX IMMi" 



Lacfo. i mi se ma ftgnra, 
(a* al h«oho aa aUo InaadlIOi 
7 «1 •aarito, ma7 aurlto; 
qna si la piadra •• ma7 doft 
ana «a maa doro al taorlto 

T ana la< dutna tom po«u 
«■ «ttaa «orrlaataa loaaa 
da luauaMa 7..,. duanai 
p«tfaa 4t !«■•• 7 leaaa 
•a daraa, la* ll<«raa«. 



POR DERECHO MALIGNO 

Asf como hay raonarquíis de defecho dlvlnot bif 
democracias de derecho maligno. 

Y líbranos Dios de incurrir en el pecado ne&ndo de 
amor i la monarquía, no U<i que i estar en nuestras 
manos la posibilidad de hacer tabla rasa de esa rudi- 
mentaria forma de groblemo, lo haríamos de<de luego 
sin dar curso á recomendaciones de ningún género, 

Pero (cuidado que es osadía,, lá de pretender ser rey 
por derecho divinol 

Ni por derec^io del vino, por mas cosechero que fuese; 
así buscaran la consagración de todos bs papas habi- 
dos y por haber. 

Nada, i pesar de la voluntad del papa, el monarca 
por derecho diihno resultará siempre una idem. Esto 
es, una pepa. 

No hablemos pue3, mas de ellos, porque peor es me- 
nealio, como dijj Don Quijite i Sincho. 

Hablamos de las democracias por derecho maligno. 

Estas, i estar i los resultadoi, parece que se impo- 
nen, desde hace algún' s aflis acá. 

La primera que se impuio fué la del Zorro; im-~uesta 
por de'echo de conquista, entrando por la puertí ÍíIm 
de los corrales. 

Y cay6 en el piís como un aerolito llovido por algu- 
na potencia mahgna y desconocida. 

Desde entonces se proclamó la sucei^ion democ'iti:a 
por derecho maligno. Y vino Ce'emin primero, de in- 
fernal recor<lacion, con humos de aristócrata y aun con 
botelleras de emperador, ccmo oiría el otro. 

Y fue traído por el Zorro, no con otro objeto que el 
instituir un patrimonio civit para toda la familia. 

De -graciadamente, para él, la co^a no le duró sino 
dos tercios escasos de lo que le tenía que durar ir vino 
ipto facto, la terminación de la malignidad, con el inte- 
niato de vice Celemín primero; (pasemos una arpillera 
ó un poncho, mejor que un velo sobre esta siiuacioa 
, sin precedentes v tin. .. con&ecuentes iba á decir, cuando 
de repenw, se me ha venido á la mcmuría el fruto bpimo 
4el acbrdeont 

Confdeó y comulgó, antes de tomir posesión del 
mando: hizo peoitend* en los vaktos desiertos de su 
pensamiento acéfalo, y, cuando »a creyó limeño como 
una patena, se resiga6 á ser demó.»ata por derecho 
maligno, coa frae y cortiata blanca. 

También éste suele hablamos de las ari^tocradas de 
los pueblos democrático% sea dioho esto entre paren- 
tedis. 

Unhij) teaíi,quefu¿ predso saaificar, como otro 
Guiman al bueno y fué bacrifíodo; después siguió sa- 
crificando todo aquello que encontró mai á mano. 

Y vino á ser el demócrata número 4 por derecho ma- 
ligno. 

Pitrcc* msntir» se m* diri qus un hombte ta't (anto, 



I ADMINISTRACIÓN: TENEZDELi 694,^' 



al parflcer, tenga lo-mismo que sus aiitecesores. los dia- 
blos en el cuerpo. 

Si estuviéramos en la ^poca del R<!y que rab ó. le 
daríamos unes cuantos cx'- rois-nos, por si nos ra&uliaba 
a'go saludable para el paí'< que tiene que soportario. 

Kn sfl) y medio de gobierno democrático, por dere- 
cho maligno, han desfilado per d«lan°e de su capricho 
28 ó 30 ministros, sin resultados pricii;os ni tangibles 
y e^tamoi hoy peor que «1 primar di i. 

Y a&i iremos, si Dios no se apiada de la Argentina, 
ba>'ta el 12 de Octubre de iSoS. 

Dasde el Z jrr^j al Pavo, ambos inclusive, no .«e ha 
produdilo un átomo de progre-io; ni^puenme Vdt. 
ahora, si no estamos sufriendo una corriente de maado- 
nes democráicos de derecho maligno. 

SIN MANIJA 



Al Ji'Jdo di s.^Aic estipe» - - -*- -- — 
que Quimpana (alias Nerón, 
pretende ser un dclon 
y es, un fucile sio io;7a/)a. 

Porque en su genio irascible 
entra por miicbo el error, 
y en vei de Ventilador 
e:> válvula no serviDle. 

Su imaginadon inquieta 
vá de lo gi-ande i lo chico, 
y el aire ae un abanico 
lo hace servir de veleta. 

Anhela ser eminente, 
mas no dá con el secret r, 
p^^ eso en ver de completo, 
nos reaulta... defidente. 

Cuand'i muera ,Dios eternol 
se irá con prisa n' toria 
á disfrutar de la glorív 
y.... se caerá en el infierno. 

PRIMER PASE 

(Qjé Gobernador el de Santa- Fél 

iQaé hombre! -(Dios de Dios' (nué hombrel 

ts tan grande su talento, mis grande quizá que el 
frau le que lo engendró. 

Ya llene roiiistro de haci«nda. No lo tomen Vd^. á 
broma; ya tiene cubierto el ministeiio de las finanzas, 
ya re«p ra pues, mas satisfecho. 

(Qué hombre! (Dtos de Dios' (qaé hombrel 

Y lo tiene por arte mágico; pero lo tiene que es lo 
principal 

Ha provisto esa vacante del molo mas ingenioso que 
pu«dj caber en caletre fraudixlento. 

Ha bech? que Ortiz d<J9 el Mmisterio de Gobierno 
y se encargue del de Hacienda. 

|Qu<i talento el de e&te Gobernador y qué t «lento el 
de este Ortizl 

Porque este Ministro sirve para un fregado lo mismo 
que para un barrido; si, stAores, sirve para toda y 
piusba elocuente de ello es que ha pasado de un Minis- 
terio á otro, con la estoiddad propia de aquíl que dic: 
— á mí me es igual el que» que la fruta, todo es postre 
— Así habrá dicho Oiiiz:— todo es ministerio, igual me 
dá éite que aqusL 

Ya se (lió el primer paie: vtmos ccntand<j tos pases 
sucesivos por güito de conocer la »uma total. 

Prrqut 6 mucho m» tngafl-» ó Ley-vá se ha prcpus»* 



to haoer gobierno con do'» ministros, dada U hnpo^ibili. 
dad de hallar un tercero, y se habrá echada sus cuenta» 
galanas, poco mas 6 meaos como digo á continuadon: 

—«Tengo tres mlni'tiMM y dos miniitros: esto es 
Riucho mejor que si tuvlwa dos ministerios y tre» mi- 
nistros, oorque la cuestión en el segundo cafo setfa 
mas difidl de resolver que en el primero. Para soluci 1- 
nar eita espede de dificultad — aunque para mi no hay 
diñculudes y sino dí)fal6 mi triunfo electoral— haré lo 
siguiente: un mes— Orti». Hadenda—A'cácer, gobierno 
—nadie, Justida; que se quede huérfana un mes la Jus- 
ticia ¿qué importa? Féiia mas ó menos ... otro mes — 
Alcacer, Haden da— nadis^ Grobiemo— (el Gobierno tam- 
bién puede estar un mea -huérfano, porque no supone ni 
ma» ni menos que la Jokticia- y de Justida Oniz.... 
otro mes; puse otro paae nue me deje huérfana la Ha» 
denda y así así, acabaii Mr inaugurar ua gobierno de 
ministerios expóiitoa, auro en todo el globo y sus 
adyacendasi porque el Abo terráqueo tiene qus tener 
sus adyaeeKdas. X *.. 

" (Qué homOrel (Dl08*ufTflQn')^ué hombrel ^'. ' '-'^'— 

\(¿aé Gol>ernador y qué ministrosi 

¿Y para erto valió la pena de habtí fabricado i>l 
fraude mas monstruoso que registran los analee hu- 
manos? 

No, y den veces no (Vive Dios! Porque Ley-vá. vaá 
poner en ejecudon todo ua plan de retormas radi- 
cales, para que vean estos qus á él, nadie le pisa el 
poncho. 

A cuyo tfscto ha hedjo correr por U provincia todo 
un programa qu» h* excitado la euptctoraciun DÚblica. 

Pero, ya veremos el dia de la fuidon, si se ejecuU 
el programa con ó sin silbatina. Yo creo que habrá de 
todo; mejor dicho, creo que el programa no pasará del 
estado de feto; y de feto mal incubado. 

Los de Santa FS coatiaáan mostrando su descontento 
por los úldmos nombram'entcs del personal adminis- 
trativo en la capital y en las colonias. 

Deben de tener en cuenta, no obstante, que estos son 
los último». 

Los últimos nombramientos. 

Y el primer pase mini-ttmal. 

Divertida «s a fé mia, la situación de la provincia de 
Santa-Fé, con tm gcibernador como el que abortó el 
fraude; y con dos ministros que abortó el gobernador. 

£n el numero pasado quedamos en que no habia mi- 
nistro de ha ñsnda. 

En el nú nero actual quedamos en que no hay mi- 
nistro de jukticia y agricultura. 

Y en que queda hecho el primer pase. 
El primer pase de Ley-vá. 

(Dios nos coja confesados! 



—*i^ 



-M- 



ROCAS, PEIÍAS Y OTRAS PIEDRAS 



Yo no canto á las rocas de granito, 
que sirven para hactr los corizinei 

de los zorros taimados; 
de esos zorros qie acechan al cabrito 
político, q'ie nace entre ilusiones 

y susAjs tan dorados...! 

Yo no canto á las ptftasque se aain an 
para aplastar á la opioion humana, 

en pro de su rgrnsmo, 
y que al que hoy adulan con afán y miman 
le dan con i "a un puntaoié maftiaa 

con eitoico doismo. 

De rocas y de peflas no mt oci po, 
por.}ue tuera proúja mi tsre t 
y mÍ5T»»7De»dur»s¡ 








Lá oDiníorj Ihrál pfj Jos iorijáJáS, se l¡á Je ¡üim di ¡f^^ou sus háYdJds 



Id mi ocufiuoq kenienió íuvo ¡eÜi resuHddo 

bupi conmi üaml^o l]PS¿(d(io di fin, rrjinií/ro (/pí|df/prjí/,í. 




doiá — yprjle cor¡nji^o d Id Plák , c/p/d uá el ácórd^oi 
QÜ9 /|<3 de dar /df| (jrdk i/q/o/| á los cívicos Wd/a. 



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'l-XQJE. 






.r.-.-.-tiy-- ,-••' I --^ 

•--''■• "l aflT ' iiiiUMM^b^^^ 













d los (ÍVÍ(0S ¡Hclk. 



[i] Jáltd ¿p^ü/Zíifriúf), — .crj fd¡án¡di'(d ierran 

Hrj Sdiihdjo psfd idadr - ¡puphrcpíu ci'p con^bdérasf 



I 



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DON OUIJOTE 



V r 



canten otros lat glorias de e^e grupo, 
con palabras de miel y de jalea 
y demás confituras. 

Que aunque viertan ¿ chorros el almíbar, 
por dar al grupo tinte de algo bueno 

C3n 'área infinita; 
no estirparán jamás todo el acíbar 
que el Riupo encierra, ni el mortal veneno, 

cicuta y dinamiw. 

Los estados de Mtio no me aplastan; 
y tú, injusti':ia de mandón altivo, 

no me e-pantas ni arredras; 
piedras tengo que sobran y me baitan.M. 
y las peñas y rocas muy aJ vivo 

dibujaré en las piedras. 

¿Para quá las querús si al lápiz vuestro, 
ó está sin punta ó vos resulta vitjo, 

y torpe, ruin y ñato? 
Dejádmelas á mi que soy mas diestro; 
en mis manos U pÁedrí es un espejo^ 
pues cual él os retrato. 

C)n errores diarios qne deploro, 
del oro levantáis el vuelo altivo 

y matáis á la prensa: 
yo lo puedo pintar mu/ bajo el oro 
porque tei>go un resorte posidvo 
en el que nadie piensa. 

Si os producen mis piedras den enojos, 
y por vengarlos os mostraii tiranos 

asaz injustamente, 
no importa; brotan piedras de mis ojos, 
y piedras hallan por doquier mis manos, 
. piedras hay en mi mente. 

Y piedras he de hallar en cualquier parte 
para estampar lo que la mente crea, 

lo que error empalma; 
porque al callar los hombres, habla el arte; 
y si fina el mortal, vive la idea..> 
iQuién ha logrado avasallar al almal 

COSAS DE SANCHO 



Ya se marchó el Zorro, de retomo. 
Cada vez que toma y vuelve, nótenlo Vds. Men, la 
grnte se ocupa cada ve<! mecos de este ente político. 

Y es que la importancia ^e ciertos hombres, estriba 
si nplemente en la nulidad délos que le rodean. 

Pero como hoy, ya lo rodean muy pocos y esos pocos 
van despertando poco á poco y las corrientes radicales 
!C(n enfÍHinizas para cierta clase de seres de dudosa 
importancia.. . en fin: 

y Que no todas las cosas son eternas 
y que á veces conviene ó se precisa 
escapar con el rabo entre las (rfemas. 

■ ■ 

Y, tío que puede el ejemplol 

Pelelegringo pretendió ser su sucesor, confiado en 
que «s muy largo, y en lo que decían algunos, referente 
i. su buen sentido político. 

Nunca segundas partes fueron buenas. 

Y las imitaciones suelen dejenerar en parodias. 

Sin embargo, en una cosa le igualó y quizás le so- 
brepujó. 
£n la osadía. 

iCuidado que se necesita ancheta para darae corte de 
candidato á la gobernación de Buenos A'rev'l^englon 
beguido de su deplorable presidencial 
Y sin embargo aun es>tá 
luchando con frenesí; 
alguien le dirá que sí, 
pero el pueblo entero, cál 

• t 

Un individuo, muy preguntón por cierto, nos interro- 
gaba el otro dia en esta forma: 

— ¿Porqué no renuncia el presidente^ ó por lo menos, 
porqué no cambia de ministros? 

— Porque no ha entrado en sus cálculos todavía esa 
resolución salvadora. Quizás se proponga segsir en el 
actual ministerio hasta la Pascua de rasurrecdotL 
— Pero después de tanta derrota... 
— ,Cómo, después da tanta derrota! 
—Donde quiera que hay elecdcnes libres, las gana 
la opof icion; y donde no tiay libertad también, porque 
el fraude es una derrota lo mismo aquí que en Peku. 
— Pero dice con tesón 
que la opinión le acctnpafia. 
— Cuando á sí mismo se engafia, 
¿qué le importa la opinión? 

.% 

Cuando salga i luz este número, ya se habrá acabado 
de concluir el proceso de la <R9saies> y el consejo d« 
guerra. 

Si asi fuera, en el próximo número nos ocuparemos 
de ¿L 

iQué coinddmrial Nos tocsri ocvparaos de (sa'co:* 
•1 Mbwlo de gloria. 



íQu4 gloria para todosl 

Esto es, para todos los que la msrez^mos. 

Y sabremos cnmo fué 
aquella cosa espantosa; 
y entonces toda la cosa 
bien ó mal comentaré. 



Con que quedamos en qu^ donde quiera que hay 
elecdones, las pierde el ofídali^mo. 

Por eso Quimpana se ha ido á mudar de aices, y ha 
hecho bien. 

£n lo que hará mal será en volver. 

En volver al ministerio, que por lo demás. . 

Volverá á pedir consr j > 
al espejo biselado, 

1 — aunque le diga el espejo - — 

que se vá volviendo viejo 
muy de pilia y mal su grado. 



Entre tanto el ministro de hadanda estudia la cues- 
tión bancaria. 
Ejecuta preludios scbre ¿i.;ho tema. 

Cuando pasen los preludios 
y no dé con el registro, 
dirá muy serio el ministro: 
, — No teago edad para e.>tudio9. 
■ iii f I» T iii » 

CANTARES 

La libertad del sufra grio 
es cual fuego del Averno, 
al menos para el gobiem), 
pues le resulu naufragio. 

No hay pena que no cesase 
rj mal que no se extinguiera 
^i se hallase la manera 
de que el pavo renunciase. 

Diera, sin ser gran locura 
Can>pico cuanto ha de haber, 
~ y mas aún, por tener 

dos cuattas más de estatura. 

En las ventanas de Costra 
cantaba un d*go ayer tarde: 
— No hay mej»r o sa en el mundo 
como un mmi .tro fiambre. 



LANZADAS 

El redbimiento que el pueblo de la capital le hizo al 
Dr. Alem, al desembarcar en la estadon Central, fué 
espléndido. 

Hubo espontaneilad numfiesta, entusiasmo desbor- 
dante, y sobre t^do una prctesta ce mo nunca ha pre- 
senciado ningún gobierno, de la pública opinión. 

(Cómo repercutiría en dertas orejas, el ruido de aquel 
océano humano que se movia con un orden admirabi- 
lísimo, ávido de dar rienda suelta al legitimo entusias- 
mo que lo invadía! 

A la antigua Macedonla 
se fuera de buena gana 
por no escucliarlos, Quimpana, 
el espectro de Polonuu 



A personas de justo y «ano criterio, tin embargo da 
no ser radicales, hemos cido decir que dicha mainifeh- 
tadon ha sido la mas importante de las habidas basta 
la fecha. 

Pero, estamos seguros que el gobierno no lo crea 
asL 

iQué ha de creer! si no cree que la opinian la piie sa 
renunda á todu horas. 

Creerá sin duda que la tal manifestación as simple- 
meante una mistificadon de entusiasmo á lo Celemín i'. 

Pero en ésta no iban inmigrantes ni bsrranderoa. 

Que en correcta formadon 
iba á Alem victoraaado, 
á la par que p.otestaado 
del gobierno, la opiniuii. 

El primer dia que se bañó Nerón en Mar del Piati, 
llovió. 

contrariedad' — <^icen que dijo— tendré que 
bafto con paraguas, porque sino me voy á 



-.Qué 
entrar al 
mojar. 



Acto continuo hizo mutis, 
y panetró en la onda leda 
con un paraguas de seda 
para deiendw al cuds. 

Volvamos á la piedra número 2. 

Eíta que nos fiíé secuestrada el 28 de Agosto próxi- 
mo pasado, fui llevada en primar término á la comisa- 
ría octava. 

Y allí creímos que estaría muerta de risa, asparan-lo 
volver á los bruos de Don Qinjois wu vez termina- 
do «1 p«rio49 i» £itai)9f» át tiáo, 



Pero ya habla camM ido de ilem. la (dedra: no da 
estado, sino de sitio, por cuanto que fué remitida al de- 
partamento. 

Como los presos vulg^ares, ni mas ni menos. 

Por fin... |al finí vino ya á nuestro poder. 



Tiene chiste el siguiente telegrama que se rxpidió en 
Juaroz el 1 2 del con iente, ái''» a&í:— c£i la estad n 
A'zagra tué muerto de una puñalada en el costado iz- 
quierdo, Cayetano Maehi por De mingo Monga. £1 
criminal fué preso y sa instruye el sumario. Tiempo 
frio>. 

Pues digo, si en lugar de tiempo frió, haca tiempo 
caliente, no queda un alma viviente ei Juárez. / 

Porque la temperatura influye mucho aa los crirn}* 
nales. 



Aunque á mí se me figura 
que no inñaya en casos tale* 
lo de la temperatura 
para citttM criminatai. 



El elenco de la corapaflia que ha contratado el acli -ro 
é iateiigfente empresario de la Opera, Sr. Ferrari, no 
dejí naida que desear por el momento. 

Algunos crnoddoa del público bonaerense y de re- 
conoddo renombre, serán muy bien recibidos al Inau- 
gurarse la próxima temporada.' 

Otros, no conoddos personal ni artísticamente de 
nuestro públiso, vienen precedidos de justa y merecida 
reputadon á estar á lo que las crónicas europeas nos 
han hecho saber. 

Espléndida promete ser pues, la temporada próxima 
i inaugurarse en el elegante coliseo de la calle da 
Corrientes. 

Y ... se estrenarán óperas nueii>as. 



Y ya que de teatros hablamos no queremos pa.<iar en 
silendo los esfuerzos que los empresarios de «La Co- 
meüa> y de < La Zirzuela» están naciendo, para satis- 
facer las exigen ias del público. 

En la Comedia se han estrenado algunas obras con 
lisonjero éxito, habiendo .merecí 10 el en tusia- mo pú- 
blico La cesa de baños, del eminente literato español 
Enrique Gaspar. 

En la Zarzuela se han estrenado varias obras esoi'-as 
aquí, y si algunas como D» Pulermo á la hmi, Ul Bolsa 
vtrde. el Gran EsteríÓKOpo y búas han mereddd At>laú- 
sos justos, ha habido otras que no han podido pasar, 
por fas ó por nefas. 

Pero conste, que la empresa esti animada siempre 
de la mayor buena vrlnatad. 



¿Qué pasa en la República Oriental 
y á quien ésta le dice: — cno me sobes»? 
Pues pasa allí la cosa mas fiítal, '. 
todo un Herrera capilchoso y Obes. 



Un amigo nuestro, redbi6 en dos ocasiones distintas, 
las dos tarjetas que van seguidamente. 

«Didembre 2 del 93 M. G. Morel saluda atenta- 
mente al seflor B. G. y le luega se sirva acompañarlo 
mañana 3 del corriente á votar por el Dr. Nicolás T. 
B«ruti para concejal por la parroquii de la Piedad. La 
agradecerá M. O. Morel (firmado). 

«Didembre j. M. G. Morel saluda con toda compla- 
cencia á su buen smisfo el seflor B. G. y al agradecerle 
íntimamente su varioso concurso para alcansar el es- 
pléndido triunfo ob temió en las elecdones del Domir- 
go, le ruega no comprometerse para la próxima elec- 
ción de un otro concejal para cuya deeignadcn nos 
retmiremos oportunamente. Espera sus órdenes. Can- 
gallo i64l>. 

El seflor B. G que es radical de verdad, no hizo caso 
de las tarjeus ^ue dejamos copiadas y que obran en 
nuestro poder, á pesar de la míala- redacción da ellas y 
de tus patentes faltas de crtogrsfia. 

Pero tiene gracia dtar á un individao para votar y 
después de no h»ber asistido á la votadon el dtado in 
divídno, enviarle su acradedmiento escriba 

Ahora bien, este sefior B. G. no asistió al reclamo de 
Morel para el 3 de Didembre. ¿Cuántos son los que o» 
asistieron á las e:ecoK»aa de la Piedad del 4 da t€- 
btaro? 

Hay un periodista preso, por el delito enorme da ha- 
ber llamado compadre á un vigilante. 

De la SBcdon 14, fmi remiiilo al departamento f 
desde aquí conducido á la penicencLaría. 

Pues si todo esto reconoce por base el l/amar com- 
pa<ire á un vigilante, ¿qnién sabe si tendrá razón? 

Después de dejar constand* de este hecho, ae nos 
ocurre preguntar ¿i quién pertenece al éxito de la bv 
talla de Ringuelst? 

En la imposibilidad material de contestar Una pOf 
una á todas las personas que nos han honrado con su* 
felidtadones, con motivo de la ' reaparidon de DuN 
Quijote, ocurrimos á la publiádad manifestánloles 
nuestro mas cordial / sincero agradecimiento. 

Tipo, Lita lia J. Bjbv / liOQi lUocon 15I 






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Domingo 25 de Marzo de 



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1894. 



BUENOS AIRES 



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OHÍK 



ANO X.- Número 6. 

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^J^PV ""'^H- I. 'i i."^ '' 



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En la Capital 



Suscrición por trimestre adelantado Ps. 1.50 

Número suelto ■' . . • * Q. > 2 

Número atrasado ' " o 20 

Extranjero por un afl? 1 " 12,00 



En Don Quijote no hay charque 
porque es cívico del Parque. 



Por ver el oro á la par 
lacharé sin descansar. 



Don Quijote es adivino 1 
y ¿1 os trazará el camino. ^ j 



^iaai ¿e cultiiinútiacion de II á 3 n, m. 




Campaña 



Suscrición por semestre adelantado ^ 4,00 
Número suelto. • * 0,20 



Número atrásale^ . . . 
Extranjero por un año. . 



0,40 
12.00 



Vengan den mil suscridont 
y abajo las subvendones. 



Para Quijote portefio 
todo eneáüigro es pequefioi 



Y soy terror de enemigos 
y amigo de mis amagos. 



^ujciicion ñor" nmtAw aittaiAaio 



E9te periódico se compra pero no se vende 



LA CORRESPONDENCIA A NOMBR| DE A. OSSORIO I Propietario: EDUARpO SOJO t ADMINISTRACIÓN: VENEZÜEIA 594. 



I OJO I ¡OJO!! 11 OJO!!! 



fBuenos Aires, Agosto 21 de 189;).-Ai 
«Los periódicos de caricaluras polílitas 
«nieuudo iiiiuriaii y que no. jiocas \e» 
«¡Dcompalibles cou las exigencias de ui 
«silio. En consecuencia, ya que el s- 
tüUIJOTE, persiste en su actitud agresh 
•ríos del país.— De orden del Sr. Presií 
«día á prohibir su circulacioD y ocupar 
«cimiento por donde se edita. Saludo á V, 
«Quintana». 

La polleU eoRl yedra, 
viso a oMMtrarm* «1 aatógrafo, 



á mi, ^u* nada m« arredra; 
T dMpaM, M fuá al Ut«(ra<« 
T 1» H«Mtró otra piedra. 

— ••■tempndelapiedraeapc 
—eMlame:— "Til(ame DIm 
"Orné «Ma tas liatulail 
"lá «alta taerriB aplaetait 
"nm «w Mti u VAi Mal" 




Sr. Gcte de Policía.— 
nada respetan, que á 
ucitan al crimen, son 
aituacion de estado de 
larfo denominado DON 
los altos fuuciona- 
procederá V. S. en el 
inventario el estable- 
aleutamente.— Manuel 

4 bI le ma fl(ua, 
leoho ea alio iaaadlte, 
Ito, muy durltoj 
piedra ee muy dora 
ia dvo el aaerlM 
la* due«a aoa poea* 
•onliatet loaai 
iorea 



le t a«é«atw y—- *wemi 
poraula p«laa y loaat 

•en 4a^ lai U|araiH. 



Almanaque oe "J&«p* Quijote" 

PARA 1894 

Esta elclon aríístico j literario ha sido 
confeccionado durant» el periodo de Es- 
tado de sitio y está de mi Mor. 

Así lo li» comprendido el público que 
nos arrebata los ejemplares. 

ror consiguiente, apresúrense los que 
todavía no se hayan provisto del 

ÍLMAMAQUEdeBON^IIIIJOTE 

PARA 1894 

porque de lo contrario, se van á quedar á la 
luna de Valencia, esto es, sin saborear la mar 
de caricaluras y las montañas de chistes que 
contiene este libro, útil y necesario á los polí- 
ticos y á los inipolílicos, a los legales y á los 
Iraudulentos, á los chicos y á los grandes, al 
clero y al claustro, y en tin, á todo ser viviente 
le es indispensable para ser lehz, el 

Almanaque de *'Don Quijote" 

PARA 1894 



LIBERTAD _Y_PROGRESO 

Y dijo el gran Mogol: desde hoy nuts, los pavos 
serin el manjar mas suculento, de toda la cristiandad. 

Y he aquí, que se alzó un ministro que teniendo un 
embudo en la diestra mano y el estado de sido en la 
siniestra, ahogó el pensami»nto y amordazó á la li- 
bertad. 

Y llovieron denuncias y suspensiones y bubo cada 

indigestión de pavo que daba el opio. 

Y s« estrenaron muchas obras nuevas en los teatro*, 
algunas de ellas con peor éxito que el estado de sitio. 

Y vino un dclon que derrumbó cuarteles, tronchó 
irbo'es inundó viviendas y arrancó techumbres, de- 
iando i los pavineos ilesos é incólumes. 



Y los Bolseos se afenaron en la idea de hacer subir 
el oro, para adorarlo fuera de todo contacto terrenal, y 
consiguieron con gran contentamiento de sus propios 
peculios. 

Y los comestibles y bebestibles tuvieron precios 
horribles. 

Y los pavineos se hacian cada vez mas insufribles. 

Y vino la elección de Gobernador en Santa-Fé, y la 
cusa se puso tan fea, que amenazó con su cara de frau- 
do i todo el orbe liberal. 

Y un pilatos, de hechura de zapatilla que envió allí 
el gran Mogol, se lavó las manos antes y después de 
las elecciones. 

Y de aquella agua, bebieron después los elegidos por 
la voluntad libre del cohecho y de la imposición. 

Y de resultas de esta semilla, brotó en Salta todo un 
campo de agramante y el fraude se fué estendiendo y 
junUacaudo de una manera ti^fák y pasmosa. 

Y Ferrianias entre tanto estudiaba las artes de atar 
los perros con longanizas y preparaba un plan de em- 
papelamiento muy original. 

Y á los fiscales que cumpHan con su deber se les 
destituía sin mas esplicadones con objeto de procurar 
descanso al improbo trabajo de tan buenos cumpli- 
dores. 

Y sonaron los miamos ecos en Tucuman, y la patria, 
cansada y rendida pedia i voz en grito:— .Misericordial 

Y no la hubo ni para ella ni para nadie; la única pil- 
dora de elección libre que se propinaron los pavineos, 
se les indigestó desde el primer momento. 

Y el cancaneo Morel sufrió en su propia parroquia, 
la decepción mas tremen '^a que registran los siglos. 

Y se resignó i no ser diputado, hasta que ll»gue el 
tiempo en que no so, ni siquiera arreador de elec- 
tores. 

Y Don Bartolo se fué i Mar del P!ata i refresrirse 
la epidermis, huyendo del Zorro que vei ia armado de 
un aouerdo de los de in illo tempore. 

Y los vacunos aparecieron sobre la haz de la tierra, 
para resucitar el viejo régimen que ya hedía dentro de 
su sepulcro. 

Y pretendieron inocular i la provincia el virus fatí- 
dico y mortal de que disponían y dispusieron siempre. 

Y entonces fué cuando el pueblo reaccionó y les salió 
al paso para estorbar los planes siniestros de los vacu- 
nos y de los vacunadores. 

Y el apóstol de la idea y de la regeneración fué 
puesto en libertad porque los remordimientos ahogaban 
ya á los pavineos. 

Y el entusiasmo cívico desbordó en la capital al reci- 
bir al honorable patricio. 

Y aquella manifestación de simpatía tuvo dos faces; 
— la de adhe&ion entusiasta al caudillo radical, y la de 
protesta unánime contra los pavineos. 

Y filé aquel hombre bueno, proclamado senador á 
pesar de todo. 

Y en La Plata se organizó una manifestación al doc- 
tor egregio que vino á coronar el gran monumento de 
simpatías que ha sabido granjearse con su talento y 
con sus virtudes. 

Y el gran Mogol se debatía dentro de su caja dorad», 



haciendo votos porque la casualidad lo lleve hasta el 
fin de su período. 

Y dia vendrá, en que la reacción de la libertad sea 
un hecho en todo el confínele la tierra argentina. 

Y los zorros quedarán sin pelo, y los pavos quedarán 
sin pluma y los burros seguirán pastando por las tierras 
de su propiedad. 

Y á través de brisas ledas y cobijada por un cielo 
esplendoroso lleno de luz y de no escuchadas armonías, 
la República Argentina sotrá un emporio de libertad y 
de progreso. 




Donde quiera que hay lucha electoral, 
se presenu un cacique de provincia 
que acogota al par^o liberal 

por cona «"IftfWft pf esa. 
Y alarde haciendo sllf ae sin razóñi " ' ' 

acorrala á las huestes liberales, 
y gana con el fraude la elección 

sin causamos sorpresa, 
^las la opinión, acero muy sutil, 
un dia no lejano, á esos caciquea, 
los meterá con fuerza varonil 

debajo de la mesa. 

IttENJDOZA.1 

Ha resucitado, de nuevo digámoslo así, en Mendoza, 
el general Ortiga. 

£l zorrismo, se cansa pues de la inacción y echa mano 
de sus hombres de cottfi-Ami para sacar como siempre 
la castaña, con mano agena. 

Salir de la oscuridad Ortiga, y trocarse aquella pro- 
vincia pacífica y liberal en una nueva torre de Babel, 
todo ha sido uno. 

Y es porque los terremotos no se producen sola- 
mente por corrientes subterráneas, si que también se 
producen á Hor de tierra, y hasta en los ambientes po- 
pulares. 

Esa aparición de Ortiga, en Mendoza, tía sido ni mas 
ni menos que la aparición del ciclón en la capttmlr' 

Y, naturalmente, el ciclón se diría para su capote: — 
<¿A qué voy á Mendoza, si está Ortiga allí?». 

Ya, después de esta aparición, no hay mas autoridad 
ni mas ley, en Mendoza, que la voluntad de Ortiga. 

Pero, ya verán Vds. como el gobierno central no in- 
terviene y se hacen las elecciones como en Santa-I-'é, ó 
de otro modo peor, si cabe. 

Afortunadamente, esos esfuerzos supremos de los 
caldos viejos, son las últimas boqueadas del mori- 
bundo. 

Después de esto, vendrá, no lo duden \'ds., el de 
profandis. 

¿Se propondrán estos hombres, todavía hoy, hacer 
prevalecer sus detestables planes de^ gobierno, proba- 
dos ya, y reprobados en absoluto? 

Son tan insensatos como todo eso: la cuestión para 
ellos es la de, ser á toda costa, sin captarse simpatías 
de la opinión y sin recurrir á hechos legales. 

Lo demás, todo lo demás, es secundario para ellos. 

V no haya miedo que cejen, nó: antes al contrario, 
cuando salen, salen pujantes y demoledores, como siem- 
pre y con los mismos perros; quiero decir, con los mis- 
mos hombres. 

¡Pobre Mendoza! En poder de Ortiga y de otros j or 
el estilo, vas á su&ir las de Cain, ponqué U f licijai 
ansiada te atormentará en tus sueftos y el porvenir »a 
cernerá oscuro é impenetrable á tus ojos. 



j)oj/ fiüijoTC 




C/\MÍNO DEL C¡\LV¡\1\¡0. 



"'>."«»»?""■"?'""■'•".'.■•'«)" ■" T:'^.' 



'■ivm^' 



I 



DON QUIJOTE 



Aparecer Ortiga, y llenarse las cárceles de radicales, 
todo ha sido uno. 

Y saben Vds., para qué todo ese lujo de hombría 
impune? 

Pues para dar fuerza i la próroga de las elecciones. 

Y saben V^ds. porqué se prorogan las elecciones? 
Pues se prorog^, sencillamente, porque no están 

todos los radicales presos todavía. 

Una vez conseguido esto, vendrán las elecciones 
lih-eB. 

Y saldrán triunfantes los zorristas. 
Hay necesidad de rehacer ese partido. 

Y para rehacerlo, hay que empezar por nutrirlo, dan* 
do.'e P. A. N. 

¿A, qué vienen sino, esos alardes de fuerza mistifi- 
cadora? 

Y Ortiga, no trabaja nunca por propia inspiracicn, 
sino por mandato imperativo, de quien puede. 

Aií pues, lo que en Mendoza se prepara, es una elec- 
ción pacifica, libre y ordenada, si bien para que esta 
tenga lugar, haya necesidad de encarcelar á todos los 
radicales. 

Por ahí pues, se ha empezado. Supiimida la opinión, 
el triunfo del zorrismo es seguro. 

Y si no, que lo diga Ortiga. 
|Pobre Mendoza! 

ESTUDIANDO 

Nada bueno se produce 
por el gobierno central; 
* que es gobierno, porque manda, 
porque manda y nada mas. 

Un gobierno de estudiantes 
— prescindiendo de la edad— 
que no es posible que pase 
su existencia en estudiar, 
porque el poder, no fué cátedra, 
ni lo es hoy, ni lo será. 

Y lo ocupa el que conoce 
la aguja de marear, 

quien vá á mostrar lo que sabe 
con tino muy especial; 
y ha de entender de finanzas, 
y ha de tener un buen plan 
con que salvar á los pueblos 
de un violentísimo Krac. 

Y no ponerse de nuevo 
los problemas á estudiar, 
perdiendo un tismpo precioso 
en ir de aquí para aU¿ 

Estamos hoy como ayer 
ó mucho peor quizás, 
porque todo se vé oscuro 
barruntando temporal 

De respeto al ciudadano, 
ya no queremos hablar, 
porque todo se ha perdido 
con el fraude electoral; 
y en Mendoza, en Santiago, 
y en Salta y en Tucuman, 
y en donde quiera que hay hombres 

2ue se empeñan en granar 
todo trance, elecciones, 
las ganan sin mas ni mas, 
aunque encarcelen ó maten / 

á toda la humanidad. 
Sin que intervenga una vez 
por el bando liberal, 
o porque triunfe la ley 
que es la que debe triunfar, 
aquí como en todas partes, 
el gobierno federal. 

Lo mas que hace e^te gobierno 
al quererse vindicar, 
es decir— cesta en estudio 
cuna ley electoral 
cpara estirpar del país 
clos vicios que en la de hoy, hay.^ 

Pero no se estudia el modo 
de vivir y progresar, 
y de hacer cumplir los fallos 
del mas alto tribunal, 
por darse el gusto de ser 
autócrata de verdad. 

Debe saber el que manda, 
que no es el poder, gozar; 
haciendo ley del capricho 
porque es una ley fatal 
Alh' se sube á sufrir 

r>r el bien de los demás: 
producir leyes sabias 
que nos hagan progresar; 
y á ejercitar con prudencia 
la suprema autoridad, 
sin odios y sin rencillas, 
con paciencia y voluntad. 



COSAS DE_SANGHO 

£1 Padre Pera se ha despachado á su gusto escri- 
biendo para el público en La Prensa átj¡ d«l cokími- 
te, una carta de dos colunuus y pico. 



La tal carta es un aguijón contra la preilsa grande y 
chica de Buenos Aires. 

A nosotros no nos ha sorprendido la forma ni el 
fondo de la tal cartita porque como tiene dicho el Padre 
Fe'joó, los gobios verdadtros son nudsítos y candidos, y 
estas dos rirUiiea son dos grandes enemigos de su fimo. 

Y abundando en la o[>inion del sapientísima Padre 
Fe>j6o, diremos con é': — cMa^ oportuno es para gan*r 
ccréditos, delirar con valentía que discurrir con perpla- 
cjidad; porque la estimación que se debia á discretas 
cdudas se ha hecho tributo de temerarias revelaciones. 
c.Oh, cuánto aprovecha á un ignoranta presumido la 
ccficacia del ademan y el estrépito de la vez > 



La in'ensktez d* la epístola del Padre Pera atacando 
dura y acerbamente á la prensa, á la que h* suplicado 
en ocasiones la publicación de bombos á su reipecto, 
es contraproducente á todas luces, mucho mas, teniendo 
en cuenta lo que decía el PadreFeij6o: — cEl de<preciir 
cá otros que saben mas, es el arte mal vil de todos: pero 
cuno de los mas seguros para acreditarse entre los 
«espíritus plebeyos*. 

• 
• f 

Dwpues de leida la carta- desahog^o del Padre Pera, 
hemos leido en Feijóo, lo que sigue: 

cFuera de los sabios de perspectiva, que lo sen por su 
cartifício Dropio, hay otros que lo son por error ageno- 
cEl que estudió lógica y metafísica, con lo demás que 
cdebajo del nombre de filosofía se enscAa en las escue- 
cías, por bien que sepa todo, sabe muy poco mas allá 
qu<t nada; pero suena mucho*. 

Y eso de armar barullo es tan fácil. .. 

a 
a • 

Acu<a un lamentable error la tal carta venida del 
Paraguay. 

E^itá escrita con el calor de los trópicos y con el calor 
del despecho. 

Sioamos con el padre Feijóo: 

cOtro error común es, aunque no tan mil fundado, 
ctener por sabios á todot los que han estudiado mucho. 
cEl estudio no hace grandes progresos si no cae en 
c entendimiento claro y despierto, así como son poco 
cfructuosas las tareas de el culdvo cuando el terreno 
cno tiene jugo. En la especie humana hay tortugas y 
chay águilas: estas de im vuelo se ponen sobre el 
cQlimpo; aque'las en muchos dias no montan un pc- 
«queflo cerro». 

Y continúa diciendo Feijóo: 

cLb prolija lectura de los libros di muchas especies: 
cpero la penetración de ellas es dóa de la naturaleza, 
cmas que parto del trabajo». 

La prensa argentina es en el caso prasente Águila 
que se pone sobre el Oiimpo. 

La tortuga ¿quién será? 



Creo que á los lectores de Don Quijote les agra- 
dará la ciencia del Padre Feijó i, que dicho sea de paso 
es estensísiraa y son muy raras las materias ó especies 
que deja de tocar. 

Como pertinente, podemos citar el siguiente pensa- 
miento: 

cA los genios tumultuantes adora el vulgo como 
inteligencias sobresalientes». 



Y basta ya de Padre Pera: bástele por castigo á cu 
procacidad, la publicación que hizo La Prensa, de i>u 
epbtola. 

£1 solo, con ese escrito se ha hecho mas dafio, que 
cuantas saetas pudiera fabricar toda la prensa argen- 
tina. 

Esta es nuestra opinión, añadiendo que si dibha 
pieza, se pone en música, y se dá al teatro, se arma un 
bochinche capaz d« dejar pálido el último que hemos 
oido, noches pasadas. 

iQué silbatina. Dios miol 



«•♦- 



■4M 



CANTARES 



Ni contigo ni sin tí, 
tienen mis penas remedio, 
pues solo seré feliz 
cuando te quites de enmedio. 

Ya vino de Mar del Plata 
el fiutotum del gobierno, 
muy fresco dicen que viene; 
el pueblo si que está fresco. 

Los bochinches provinciales 
se producen á porfía, 
porque en todas las ciudades 
brotan por doquier, ortigas. 

, Cuando te vi en el frontón, 
Águila me pareaste, 
después que vino el acuerdo 
un pavo enfermizo y triste. 



LAN ZA DAS 

SeAor Alcalde Mavor el gasto que está ocasionando 
la Plaza de Miyo. no nos rsKu'ta. ñor varias razones: 

I" Porque todo lo que se hace futra de tiempn y con 
tiempo tasada, cuesta mas caro y se pagan deficiencias 
qu4 cus&tan después otro tanto remediailas 

2" Porque toda nbra supéiflua debe ser aplazada, 
p^ra cuanto todas las atenciones necasarias estén cu- 
biertas. 

3° Porque los vecinos extra-centro son ii{ualmente 
acreedores á ser dotados de las comodidades y recreos 
de t3dos los demás. 

4° Que no obstante pagar igual que los del centro 
cuanto impuesto re conree, carecen de luz, de pavi- 
mento y otra por< ion de cosas mas. 



Lord corregidor, qué resultados se van á obtener, 
bajo el punto de vi^ta ec< nómioo, una vez efectuadas 
las obras do la Plaza de Mayo? 

¿Que e&tari mas b:nita? 

Y dado ca'o que así resulte: ¿por estar mas bonita la 
Plaza de Mavo, ya podrán cruzar de acera á acera los 
vecinos de dettos bariios? Y ¿podráa salir á la calle 
sin pe'igro de romperse las n ai ices, de noche, sin otra 
luz, que la de les urdió» y anémicos faroles de ksro- 
sene, que dan mas sombra que iluminación? 

Se |,me figura que ha empezado Vd. muy mal su 
jornada. 

El debut demuestra que no hay pies ni cabeza en 
todo eso. 



Seflor Iitwdente ¡Por Diosl Esa avenida Montes de 
Oca, desde General Liattt hi&ta la vía del tren en la 
estación 3 Esquina.s. ' 

1 ¿Por qué no pasa Vdi^ allí, con un caballo que 
sepa nadar? ♦' i 

Aiuello es la marll ^ k 

El csmbio la averidj[ W Mavo tendrá tolo el con- 
fort del siglo, ta pavimenn alfombra, sus dobles luces 
de gas etc., etc. 

Entre tanto, los pasag«ros de D uracas que se aho- 
guen. 



Jamás se ha visto en parte alguna de la RepúSItna, 
una lluvia de fl *res mas nutiila, que la que se vio en 
La Plat i el Domingo pasado, al desembarcar del tren 
el Dr. Alem. 

Y iqué eatusiasmol Aun nos trae el viento los eccs 
de los vivas. 

Y todavía no arábamos de saborear la importancia 
y la elocuencia del Dr. Dominga Dsmaiia. 

|AV cuando pa.san dias eumo estos, puede decirse 
con verdad, que U «ida tiene sus compensaciones. 

Seftor Ititendente. se nos olvidaba decir á Vd.,— )r 
dicho sea rsto sin f xjir comisión alguna -que en el 
colegio de la calle Rio Bamba ¡2$, se venden libros 
para los alumnos del miimo, sin que los frailes paguen 
patente de libreiia, que sepamos nosotros. 

Esto será muy bueno f muy cómodo para ellos, pero 
de ser así, resultan quslHt||>tados los intereses munici- 
pales. , I 

Convendría que Vd. m enterara de esta cosa, algo 
oscura. 



El s«ñ V Limpiarte Bot»s. ha solucionado la cuestión 
cipital de la vecina república. 

Cuando, ha pagado lo que ha tMtsado con la domina- 
ción del Seftor |qué es lo que vá á pasar con este otrol 

iPobres vecinosi |E1 hado os es adverso con preme- 
ditación y alevosíal 



ÚLTIMA HORA 



El seftor de Pelegringo 
y el pobre de Don Bartolo, 
piensan fundir sus conatos 
electorales ó votos 
para dotar á ambos bandos 
de un Grobemador tan solo. 
Don Bartolo no se escusa 
ni pone semblante fosco, 
y Pelegtingo aprovecha 
este momento precioso, 
pues de no unirse Ioa suyos 
con los de M'tre, aunque pocos, 
sabe que los dos se van 
sin remedio alguno, al bombo. 
Ha sonado en el mitrismo 
con placer, un nombre propio 
de cierto color tubid", 
no bermfjo, algo mas fosco, 
en fin, un ministro grave 
que ha de resultar gravosa 
|Pues señor, estamos frescas 
y ellos» (ellos no son toctosl 

Upo, Uto. de J. RihM f Hao, Rioooa ifl 



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•^ Doimniol* de Abril de i894. 



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En la Capital 



Suscrición por trimestre adelantado Ps. 1,50 

Número suelto ;"•,!* 

Número atrasado 

Extranjero por un aflo. . . . 



0,20 
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En Don Quijote, no hay char|irir 
porque es dvico del Parque. 



Por ver el oro á la pv 
lucharé sin descansar. 



Don Quijote ¿s adivino 
.y ¿1 o* trazará el camino 



^Cotal it ádminüttacion lie 



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ÍO X.--Núm8ro 7. 



ipafta 



Siucrid¿n par< 
Numera soatto. 
Numera at 
Extranjero por j 




iti« adelantado Fs. 

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Pan Qu^rte portefi* 
todo eneódgo es pequefloi 



Y soy teOMr Ae enemigas 
y amigad* ibí* amigos. 



compra pero 



se vende :pX 



^vátmm fot imtAu aJtdanlUii» 



LA COiyUESPONDENCIA A NOMBltp Dj5 A. OSSORIO 



Propietario: EDUARDO SOJO 



ADMINISTRACIÓN: TENEZDEU 694, 



¡OJO! i O JO II i OJO III 



cBuejioí Aireé, Agosto 21 ^e, 1893.-A1 Sr. Gete de Policía — 
«Los poriódicosde caricalnrís polllicas qie nada respetan, que i 
cmenudo iniurian y qu»' ne pocas vpwí incitan al crimen, ion 
«incompatibles con las exigencias de iin( situación de estado de 
«sitio. En consecuencia, ya que el semanario denominado DON 
«QUIJOTE persiste en «u actiluil auresiva para los altos (unciona- 
«rios del país.— Ue Arden del Sr. Presidenle procederá V. S. en el 
«dia á prohibir su circulación y ocupar btj» inventario el estable- 
«cimiento por donde H edita. Saludo á V. S. atentamente.— Manuel 
«Quintana». 



La polioU liAl ytdr». 
Tino i mo«u»nii< •) ftntAgnfo, 
i nil, qaa a«4* Bcurtln; 
7 duimM, M fa4 »| lltócnfo 
j U ••«■••»« ou» flxln. 

— '*Bl«mprad«U vttdMMi I o*. 
— IMUdM:— "Vilft** Ul' • 

••Ob« m« l>«,jlacalul 
•'A «sita «sMite «riMttt? 
"mi COK UM r* yt» KMl' 



Lqhp, á mi m n« flfran, 
qui «1 BMho M *lxo laavdllo, 
y «I i««rlto, mny dnflte; 
qa« ti JA pl«dr» M Bm^ dvtA 
AlB M BU doro «1 «Mxite 

T «« lu duerna i 
• 1 MtH eontntM lo«u 
bllBHUktM j.... dll*l>«¡ 

p aqn% da r«A*« 7 rota* 
a A d«na, laa il<arta»«. 



1Í6Ya— La piedra ses'unila, 
Uaspu«s.(le un modesto plaio, 
roiiipi/i la oficial coyunda; 

con satisfacción profonda;.' 



SACRIFICÁNDOSE 

¿Cuándo llegará el momento de que esta gente haga 
algo, pero algo de provecho? 

Una VOZ mÍ!>teriosa resuena en mis oidos y me dice 
el ira, precita y distintamente, una sola palabra, que es 
todo ua po3ma de desencanto- INuncs! 

Horrible contestación. Desoladora solución. Contun- 
dente negación. 

|Ah! nuestras esperanzas mueren en embrión. Iji 
mas ptecoz de todas las muertes de esta miserable 
vida. 

Estamos frescos. Llevamos aflo y medio de gobierno 
constitucloral (sic), lo que supone cosecha y Eedia de 
ventaras y de progrresos. y.-., nada. £1 campo de la 
poL'tica que antes era un estero insalubre, con fango 
hasta |a hartura, es hoy un erial seco y lleno de grie- 
tas, dotide no se vi'Iumbra resto alguno de semilla 
productora. 

Ni con el abono del esta'lo de sitio se ha conseguido 
nada. 

El gran Merlin ha pasado la vida con el padrón poli- 
tico^ debajo del ala, haciendo f 1 tumo interminable de 
sus mi^i&tros, sin pararse eo colores, y asi está saliendo 
la cosa, de mal en peer. 

El ministro de relaciones exteriores n«4ia dado sefía- 
les de vida, sino para matar á un magistraSo digoisi- 
mo, el resto del tiempo que ha estado sin comer lo ha 
dedicado á softar en la Gobernación de la provincia.... 

j4,já.j4,jil 

Pues y el miaistro de hacienda? Nos está dividiendo 
con sus multiplicaciones de ptsnes rentísticos y banca- 
rios, sin pasar de ahí, de no hacer nada, |ohl y quiera el 
délo que no dé firuto este árbol, porque no lo podría- 
mos pasar de amargo. 

El ministro de la guerra, es como vulgarmente se 
dice, mozo de par; de la tienda á la gaiita y de la gari- 
ta á la tienda, como se dice en la zarzuela «Catalina». 
Ó sea, del n-ini^teri j á su casa y de su casa al ministe- 
rio, lo mismita, igual que otro empleado cualquiera. 

Ahora se ha ido 4 Entre- Rios por el gusto de mante- 
nwso siempre entre dos aguas. 



Y Nerón, anda haciendo estudios para reducir la 
prenda periodística á la mínima Aspresion, aunque según 
dicen los que lo tratan, que sca pocos, que desde que 
ha regrerado de Mair del Piata.'anda mas templado qua 
una gaita. ' 

Pero, de labor miciiteriat,fCada. Abi se pasan los 
me£es y se pasarán los tfí-is y se pasarán ellos de viv 
jos y It p>t<ia irá de Heredes á Pilatos ó sea de Rocas 
á Peftis y vice-versa, hasta que un dia ie estrelle con- 
tra una ú otra de esas cosas duras. 

Las circunstancias porque pasamcs son malas, dirán 
ellos, y no les faltará razón para decirlr; pero deberían 
tener en cuenta que esta* circunstancias son parto de 
ellos miimo?, un aborto si se quiere y Dios ponga ccto 
i su fecundidad, porque de k> contrario, no se á donde 
iremos á parar. 

Ahora, con etto de los vi ||es, is dá una tregua al 
traba 'O de no hacer tisda, «^.iMftts: se izipusisron como 
tm saciificio y andan cjula uno por eu lado. 

Aunque esto de andar cada uno por su lado, lo mis- 
mo lo hacen en presencia como en ausencia. 

Dicen, y yo creo que tienen razón los que tal dicen, 
que Neron levantó el esta'lo de sitio, principalmente, 
por no hacer mas telegramas bombásticos á los gober- 
nadores é interventores de las provincias. Aquel era 
en ( fecto, mucho trabajo para un hombre solo. 

Pues después de esto, que todo el mundo palpa, ellos 
dicen que estin saciifícándose. 

iHabráse vi^to sacrificio mas inútil! 

¡iSacrifícándoseÜ 

Acuerdos y. . a . 

Dal acuerdo de marras sali¿ un pavo 
que no aportó ni un átomo de nuevo; 
y aun á decir á todos yo me ít^vo 
que el tal pavo e^; >in6nimo de clavo. 

Aquellos que mularon de conchivo, 
batiéronle al vacuno todo el seb?; 
mas no pararen cual Colon, un huevo. . . . 
¿Qa'éi ha triunfado en Ringuelet al cab->? 

Mas, si allí alg^n pañi lo, le hizo un chirlo 
al vacuno, logrando al fin vencerlo, 
y hoy le ocordaw un pacto, será un. . . . mirlo, 
que titéala el vacuno ha^ta comerlo; 
y si zonzo le llaman hi de cirio, 
por^jue quisn obra aȒ, drmueit'a serlo. 

BRUTALIDAD, SALVAJISMO 



l'n gobernador que pasa las noches durmiendo el 
mteHo, en los cuarteles, se despierta, ó debe defpertarse 
ya bien entrado el dia, lleno in coraje y de ardimiento. 

NUaralmente, pues, entonces se esplír-a la valentía 
(?) de Lei-vá al mandar que dos vigilantes armados 
caquen de la cama á un ciudadano enfermo y lo lleven 
lloviendo hasta la comisaria, en ca'zoncillos y camistta. 

Ya quisiera ver yo al mizorquero en ese traje, plati- 
cando mano á mano con el director de La Raenn; de fij o 
que temblaría y no de frío, ccmo la hrja en el *rboL 

Hay hrmbres que son capaces de todo, hasta de no 
tener miedo, teniendo i tu lado jaeces de granito y 
policías de flandubay. 



IBÜEN_YIAJEI 

Díg-ole señor mió, 
que para veranear es algo tarde, 
pues ya se siente, á ciertas horas, irio; 
y e-tá usted delicado, 
y viejo según dicen y yo veo, 
—que por eso lo creo — 
no porque nadie lo haya acegurado. 

Fundados en sus aflos... — |buena fonda 
para otra serpentina 

que entre sus largos pliegues se cocfondal - 
han dado en la ratina 
de dadr, qm no sirve pan el puesto 



Lo ocurrido en el Rosaclp con «1 director de La i2i- 
íon, señor Cabaflero, demusstra lo que puede un ma- 
zorquero, cuando quiere defBoetrar los grados de salva- 
jismo de que as capaz. 

En un examen, si se eiuninatft de. . . eso, sacaría 
nota de sobresa'ienta. .< 

Nota que merece aun sin «t^áminarse. 

Pero quA ocurrió para ellpí— Pues lo de siempre, que 
L% Sdton le puso el espigo delante al &ntoche del 
firaade y de la trampa. '¿ 

No quiso entablar demaiRla ante los tribunales, con- 
tra el periódico, si este hüUa incurrido en alguno de 
los deUtos que merecen piva. 

No tal, eso que hubiera ^o lo recto, no se h'zo, por 
una razón muy sendll*, ponue le faltaba lo {windpal, 
que es la base. 

Lq que le £alta á él, gobernador y todo como es: la 
basei: 

Por eso duerme en los alérteles. 

Const^ pues, que en la/lprovincia de Sinta-Fé, no 
hay derechos ccmtitudatel]ikJ^rantklos, ni hay siquítr 
ra, en el que manda, ese uta preciado de la naturaleza; 
el sentimiento de humanidad que ennoblece al que lo 
pra'-lic". 

AUí el que asumió el mando por el derecho del firau- 
de mas escandaloso de todos los que registran los ana- 
les políticos, débil de obrar como nadie obraria en su 
caso, de igual modo que nadie, hubiera aceptado, como 
él, un puesto que siempre le negar Jt la opinión general 
de ;u provinda. 

Satisfecho puede estar de su obra: pero trabajo le 
mando si ha de continuar obrando como hasta aquí, 
re.«pe:to de la prensa, porque no le vá á quedar tiempo 
para peinarse la barba, y aun menos para gobernar. 

La actitud de la prea'a d'l Rosario, después del he- 
cho brutal, ha sido digna y correcta, porque ha respi- 
rado unión y compañerismo. 

Pero, pregunto yo: ¿no habrá nn castigo para el cul- 
pable en este caso? 

¿Quedarin los habitantes de la provinda deSanta-Fé 
expuestos si'mpre, á ser sacados de la cama en calzon- 
cillos y camiseta? 

¿Quién les vá á dar srarantíis contra eu>s abusos de 
autr-ridad, contra las locoras de un imbécil? 

Es triste vivir con el credo en la boca, á fin del siglo 
XIX, como se vivia en las tiempos primitivos del tapa- 
rabos. 

Debe de tener muy mal carácter e'e gobernador ó lo 
que sea, cuando tan pronto ss le sube la mosca á la 
nar'z; parque debería estar orondo y satisfecho, al verse 
ocupando un puesto, al que solamente cudo arribar con 
el apoto de un interventor, antojadizo y firaudulento 
hasta la pared de enfrente. 

Al condenar la baibiiie del acto cometido con el 
señor Cabañero, nos ponemos del lado de la Con«titu- 
doo; así como ellos, los perpetradores, se htn colocado 
del lido de las tolderías. 

¡Qué coba'd'al 



r* "A* 



>2)o// s^u/jofE^ 




Yo SQjj doiyp/ comhdd 
cwnaup ¿u forjfrdrío tpnod 



aup cuánao bupéf 
¿9 su parte Li\ Ryoti 




raadúo 



cudlC|füierd desdcierío los bandidos o/f ^íraofc 
di'j&n ó un n.üerfo robado de^bupi ole dejcirlo muerto. 




Te marchas como /oí ¿uenos u oZ/Cfi. ojyp 
él volver ei lo o|p mas oi/e e/ marcharl 






/ 




'**' ""TT :'^*^^'^^^ rTyT!?^ '^^''^.B!P.': "*' ''-■■m'.p»^" 






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^ ^ífey 




JUL 



Y^ ffoMíff. 



Pdrd (jue Id CáSá n^órcl^e ;'y se lur¡Jd Id tidcioij, 
hdií Ojuv bor^pr md¿ de utj bá¡-che d csk usddo acordeón, 







nos Lj clK9S.au9 volverás 

ot/p ei mercnarte es lo c/p menos 



mo dijo cierío autor ¡as cosás cambiar] de ser. 
Que er¡ eifo acaba el boc/pr, la luvenlud ii el v«jlor. 



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DON QU4J0TE 



.-. »*■•. 






un hombre como Vd. que es tan bendito, 

y al bien siempre dispuesto. 

y confeso y contrito; 

que lo mismo i Del Valle di un abrazo 

áeclar&ndele eterna simpatía, 

que á Del Valle lo manda al otro día 

á la calle, por gusto, de uq alazo. 

Estas gentes que dicen esas cosas 
son unas pobres gentes, 
antojadizas, locas, envidiosas, 
nn fin, gantes vulifares ó... corrientes. 
Esas gentes opinan con ayuda 
delmal iatsncionado, 
que siembra con su prédica la duda 
pan «xalaviar después: — cestoy vengadoi; 
son las <^ue dicea uao y ocro día 
que Vd. no sirve para el alto cargro 
& doiide lo Itev¿ la simpatía 
de un. Muerdo fatal, insulso, amargo. 

iQiie saben esas gentes 
lo que Vd. puede hacer, si se decide 
y tiene quien le ayudet— Qaien le mide 
de un modo tan mezquino, no mereos, 
digo yo, me parece, 
que Vd. lo siga gobernando, al cabe ; 
vayan pues, á buscar «n otra parte 
mas politica y arte 
ó mas pavo, si quieren otro par j. 

Que Vd. se sacrifica, 
lo sabemos, los pocos que üabemos, 
el ^mpo que al Gobierno VJ dedica, 
y. los que conocemos 
ei bien que Vd. practica 
enlos casos e&tremo;; , 
porque, ¿quién como Vd. nos dio un estado 
de sUto, de seis meses? 
¿Quién como Vd. nos hizo efe legado? 
Pues mire Vd., fe han creido 
qae al ponernos Vd. en ese estado, 
estaba por Qaimoana dominado, 
6 de un mieao fdroz muy poseído. 
iQué saben esas gentes 
entre el vulgro nacilas, 
y acaso como el vulgo impertinentes, 
ó acaso por el vulgo seducidatl 



No haga caso de dichos callejeros; 
contésteles: — <T.a critica me sorbo, 
«pues de que sirvo habréis de convenceros, 
«aunque sirva de estorbo. 

COSAS DE SANCHO 

Ya lo saben Vds , ningún personaje vivo debe figu- 
rar en los nuevos billetes que se usan ccmo medio dr- 
oilante. 

O sea, moneda inscnante. 

Y perdonen Vds. el consonante. 

■ ■ 

Lo cual quiere decir que para figurar en efigie en 
el papel moneda, tiene que exinir; ia muerte de por 
medio. 

No hay otro remedio. 

iDios miol si se sui'ñdari Celeminl 

Porque de ninguna manera qurrri que desaparezca 
su amarillento rostro de los billetes de color verde. 

II color mas apetitoso según dice éL 



Pero hay que pensar con lógica. 

Cuando se imptio-ieron los billetes con retratos de 
vivos, seria porque no habria mas muertos de quien 
echar mano. 

Y de qué servían los vivos p»ra este caso, lo prueba 
el que dichos billetes han circulado sin dificultad. 

Y algunos de ellos ha<'ta los han falsificado: cosa que 
no han hecho con los de los muertos. 

Resulta pues, que lo que íe quiere ihora e^ que los 
billetes en circulación, sean á modo de lozas fune- 
rarias. 

O la fé de muerto de los retratados. 

Para que no baya duda, de qui los retratos que se 
estampen en lo sucesivo, pertenecen á muertos ilustres, 
convendrá que debajo de cada uno se pongan las tres 
iniciales consabidas. 
-R. 1. P. 

Con lo cual resultaren los billetes, sino mas alegras, 
al menos mas auténticos. 



Por supuesto, que antes de largar i. la circulación los 
nuevos billete", se recojerén los antiguos. 

Porque sino, los que conserven los de los persona- 
g«s vivos, se quedaren con un clavo. 

Hay reformas, que no obstante su puerilidad, pueden 
tener malas consecuencias. 

De cualquier modo, ésta de ahora es de mucha tras- 
•cndeada. 

Como que afecta al bolsillo. 



iQné dirán ahora el Zorro, Panseeo, Celen^ y Don 
Butoloi 



.Qdién se va i acostumbrar i mirar un billete de 20 
centavo», sin el retrato de D. Bartolol 

Yo, lo tendré por falso, de fijo. 

La mismo digo de aquellos de diez pesos con el re- 
trato del envidioso acuerdista. 

Y de los de vf inte pesos, pasados de color, como 
pa.sado de puato el retratado. 

Y de los de cincuenta pesos, %o digamos nada. X<tos 
se recomiendan por si solos. ,Cuintos tendri el llamado 
i. desaparecer de su empapelada riqueza. 



■ • 



/'■ 



Pero miran lo bi^n las cosas, al desaparecer del pa- 
pel Ua vivos — hay que suponer que por demasiado 
alegres — deben desaparecer los muertos, por demasia- 
do ... fúnebres, digimoslo as{. ' 

En mi opinión, todos los billetes debei ian tener im- 
presa una figura úiica: la República, variando con el 
color del valor también. 

Porque creen Vds. que alUí en el interior de las tum- 
bas, no tendrán los muertos sus enojos y sus rencillas 
porque unos valen diez centavos y otros den pesos? 
Si es verdad cua hay otra vlla ' 
y otro mundo que el de aqoi, 
tiene que ser |ay de mil 
la envidia muy eonodda. 






iCaintos se han arruinado por no querer conservar 
entre sus valores retratos fannst->sl 

Yo conozco mas de un individuo que rompía ó rega- 
laba billetes de cincuenta pe jos ¿ raiz de la revolución 
de 1890. 

Yo, ain embargo, no recibí ninguno 

Y ni lo recibí, fáoilme.ite se comprende por qué. 

Porque,... no me lo dieron. 



Entiéndase no obstante ya que se trata de retratar 
muertes solamente en los billetes de Binco, que si 
unos han muerto mateñalmsnt^, les otros que llaman 
vivos, han muerto polícicimente. 

Y sino, ¿cu indo resucitará Ceemin? 

¿Y el Zorro? ¿y Panseeo? ¿/ Don Qirtolo, i pesar de 
sus esfuerzos desesperados? 



CANTARES 



Siento mucho que te vayas, 
pero al fia..- |cómo ha de seri 
siento mucho que te vayas. 
pues te vas, pail^volver. 

Los vacunos y mitristas 
traman un acuwdo negro, 
porque tocante i colores 
ellos, no quieren bermejo. 

Lo que pasó en el Rosario 
tiene buena esplicadon, 
y es que L^v-vi. se enturece 
cuando a'guien tiene ratón. 

Se llevaron las palmeras 
de la gran Plaza de Mayo; 
quien se lleve al Intendente 
merecerá mi agasaj t. 

~1. A N Z A D A S 

Los sucesos del Bragado nos han llenado de cons- 
temadon. 

Et incidente allí produ'ido entre el seRor Costa y los 
hermanos Islas no determina iocutpadon directa á nin- 
guno de los contendí» ntes. -jt 

Por eso. no la hacemos á ninguno de ellos. 

Pero Heopues de eso, e'-ti el hecho hiutal y salvaje 
de la polida capitaneada per ti célebre Mena, oue sa 
ex'^edió á si mismo en sa1v>ji«mo y harbirie. profanan- 
do los cada 'eres de los Isla.", despr jándclos de cuanto 
objeto de valor tenian m bre ellos indultando i sus 
mujeres, allanando viviendas respetables y etc.. etc. 

Éstos herhos incal fícables, pero repelidos en las poU- 
das de campafta, deben l>amar séiiimante la atendon 
del sefíor Interventor, para hacer un castigo ejemplar 
con les culpables. 

Paz en su ttmiba á los muertos. 



Hemos viUo con placer reanudarse los trabajos del 
afirmado de la Aveni-la Montes de Oca. 

Pero esto no bast»; hay que dotar á las calles que 
carecen de él, lo mas pronto posible. 

Y pedir un dia y otro .'it descanso, que no se em- 
prendan nuevas cbras supérfluas sin haber terminado 
con urgenda todas las necesarias. 

Tiempo y dinero habrá para cbras de lujo; inviértanlo 
solamente boy en las de necesidad. 



A la hcra en que escribiiios estas líneas, no se ha 
formado ministerio en la república vedna. 
La cosa no ha pasado de ofrecimientos y de confe- 



El parto como se vi as laboriosa 
Y al Grobieinn ha de serlo mas. 
Ya lo verán Vds. 



Se habla de una pr&xima rotura de reladones entre 
el nuevo presidente y el ex. 

^Qiié ganará el estado oriental con ello? 

El actual mandatario, per vivo que sea. que lo es se- 
gún dicen, no ha de saber caminar por sí solo. 

EUo es verdad, que inspirado por el otro lo htria den 
vecca peor; ello diWu 



En la parte ilustrada, hallarán nuestros finvorecedorcs 
el retrato del distinguido cuanto simpático actor espa- 
ñal. D. Julián Romea. 

El teatro de la Ziraaela ha hecho una gran adqui- 
sición. 

Le deseamos muchos aplausos y pingttes resultados. 

Qae los obtendrán unos y otros. 



Hemos redbido las bases del «lástituto de libre dis- 
cusión >,f andado el 17 ds Didembra del afto pasado. 

Nos hemos enterado de ellas y nos parecen muy 
bien. 

Deseárnosle prosperidad. 



L-i rélebre Miss Aida Thompson, está obteniendo un 
tñupf j cada vez que se exhiba en el teatro de la Zar- 
zaela. 

La verdad que es un espectáculo inconcebible. 

Hay que verlo, pira crenjo. 

Li concarreneia desborda todas las noches. 



En el teatro de la Comedia continúa atrayendo mu- 
cho público, la chistosi'ioaa pieza «El trije misterioso». 

£( públijo bonaerense no debe qurjtrse ds los tea- 
tros por secciones, en vista de las noveaades constantes 
que eitos le ofireccn. 



Como el Dr. Jallo y Obes 
se tenia per factótum, 
y quería un presidente 
que viniese i ser su moco, 
y las cosas han venido 
de muy diferente modo, 
dicen los qae le conocen 
desde tiempo atrás á fondo, 
que esti mu|r contrariado 
y con el seisblante fosco, 
y que ora cjipa á los unos 
y que ora culpa á les otros, 
como si alguno tuviera 
ya por ignorante ó docto 
la culpa de que su sastre 
le haga estrecho.» un scbretoda 



Las últimas elecciones de la provincia de Buenos 
Aires, han dado el triunfo como lo esperábamos al par- 
tido radical. 

A pesar de todo. 

Y entiéndase que no aludimos al Interventor, en 
modo alguno. 

Dscimos á pesar de todo, refiriéndonos á los otros 
partidos que se han valido de sus incondicionales sumi- 
sos para obstaculizar en algunos comidos el triunto 
radicaL 

Son las últ'mas boqueadas del fraude y del nepo- 
tismo. 

La libertad y la opinión se abren mucho camino á 
pesar de la ruda oposicicn de sus contrarios, y mafiana 
mas que hoy. 

AaeUnte, pues. 



El Orfeón espaftol ha dado un gran paso, realizando 
el sueño dorado de siempre 

£1 de tener un edificio propio, que lo tendrá muy en 
breve, si. como lo creeiros. responden todos los socios 
al llamado de un empréstito reerobolsable. 

Se trata pues, de una crrta erogación al alcance de 
todos les asociados que redundará en provecho del 
Centro y en benefido de les asodadcs. 

Se construiría un teatro, y se abrirán clases de aú- 
sica y declamación, biblioteca, salón de lectura, salón 
de patines, gimnasia, esgrima, biflos y otros recrees y 
distracdones. 

Con que á suscribirse, qae en ello ganaremos todos, 
artistas y prcCancs. 



AVISO NUEVO - í MUCHO OJOl 

Los seflorcs ex-agrentes de DON QUIJOTE, D. Lau- 
reano Mansi'la, de Sm .Vicolás de Irs AToyos; y don 
Rufino Ciuo, de Arbolito y Plron, están todavía en 
descubierto coa esta Adn inistracion. 

N< s resinaremos á sufrir estados de sido, cuando 
llegue el caso; pero sufrir que los agentes nos sitien el 
bolsillo, eso, nunca, nunca, nunca. 

Upo. Uto. da J. ROws y Hno. Rinoao 14I 






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Domingo 8 de Abril de 1894. 



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BUENOS AIRES 



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Capital 



ANO X.-Número «. 






Suscrición por trimestre adelantado Ps. 1,50 

Número suelto " o, 1 2 

Número atrasado "0,20 

Extranjero por un año " 12,00 



En Don Quijote no hay charque 
porque es cívico del Parque. 



Por ver el oro á la par 
lucharé sin descansar. 



Don Quijote es adivino 
y él US trazará el camino. 





Soscricióa por sopastra adelantado Fs. 4^0 

Número suelta ] ■ o^ao 

Número atrasad 



o>40 
Extranjero por ^ aAa . . . . ■ la^oo 

Vengan dkn mil snsctklonw 
y abajo lai «ibTHicknw. 

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Para Qu^ot* portefió 
todo enemigo es paqueta 



Y soy tarcor de enéfiaígos 
y amigo de mis amigos. 



I 



Este periódico se compra pero no se vende ; 



LA COlUlESPONnENCIA A NOMBRE DE A. OSSORIO 



T 



Propietario: EDUARDO SOJO 



ÁDIIRISTRACION: TEHEZDEU 594, 



¡OJO! ¡OJO!! ¡iOJOm 



cRiionos Aires, AqosIo 27 de 1803.— Al Sr Cefe de Policía.— 
<l.os ptTiódJros de i'arU'^turas [M>lític;is iiiie nada respetan, que á 
«Mieimilo injurian y (|ue no pocas veos incitan al crimen, son 
«inrompaltblcs con lus exigencias de una itiluarion de estado de 
«sitio. Ku cflitsH'iienr.ia, ya que el scuianarro denominado DON 
«Ul'IJOTIü, pt'rsi»ie en su artitud aMresivii para los altos funciona- 
«rios del país.— Ue rtrden del Sr. Fresidrnte |)n>C€derá V. S. en el 
cdia á proliitttr««u circulación y ocupar \a'\o inventario el estable- 
ccimientii por donde se edita. Saludo á V. S. ateDUmeate.— Manuel 
cQuiutaaa». 



La policis «lAl T'^ra. 
Tino á moKintriD* •) ftutAfirftfo» 
i mi, un* Dikda m« arta Ira; 
y daapaM, » fué a) ItiAffmfo 
y la samiaatró otra piadra. 

— **8i«mpri dala ptadraan roa. 
«.«aalaiD»:— "VAliran* DUa 
•<QmA aoaa taa liagularl 
■<jA f oUn quctráa aplaataf 7 

**rVBaUHI UTA KA VAM IKMl'* 



LtMgo, A aü M na flinm, 
qu* ti haako «• «Ico iaandltOt 
y •! ABOtlto, may duilto; 
Qii« 11 la piadra «a may dtra 
ftují «■ maa daro al aaarlto 

T kUB laa durawa aao roaaa 
•o attaa aorrlaataa tooaa 
btlBMoaatat y.... daraia«; 
pwquada p«tea y raaaa 
• « datasi laa llgarataa. 



NOTA— La piedra segu'idi, 
despuea de Ull modestO p-Uu, 
rompió la oficial coyunda 
y ha vuelto ¡¡ya!! A ^1 h^.H\UQ, _ 



con 



AUSENCIAS 



A fé, i íi, que no fé ni como podemos respirar ii- 
quier?, no ya esa felicidad .siempre anhelada y nunra 
j^mis palpada, no ya la sitiifaccicn por el respeto á 
las leyes constitutivas, siempre tin cacareado y nunca 
jamás palpada; no ya aquel placer de adiriracion hacia 
aqur líos gobernantes cuerdos per lo menos y de me- 
diana buena voluatad, ya que no dcctcs y sapientisi- 
mos, siempre tan buscados y nunca jamis (nccDtrad< s, 
no; no ic ni C( mo pedemos «jerctr e: e acto materiil 
tan neccsaiio á la vida, teniendo, como tencmcs, no sé 
ú por desgracia ó si por fr rtuna, ausentes de la Capi»l 
á muchas de las eminencias políticas digSmcslo así, de 
la r«(ública. 

Kl Zorro, esti ausente. 

Y Circano, el m-n( imo. 

Y Míreos, el reteroonísimo. 

Y Ctlemin, el burro sabio. 

Cuatro per>oaajcs que podrían figurar activamente 
en la política gent ral del país y qus viven separados 
d« ella, per . . las ci-cuDstancia<>. 

¿Cómo pueden resignarle estos cuatro pñmrros per- 
.<on>jes de ptimera fila, á una vid» tan de olvilo? pre- 
gunto yo. 

i£>los que S( A iron regenerarse i si mismos después de 
h<her regenerada al paí^, por supuesto, vivir arrinco- 
nados, iin las trccuentes aduUciones, sin los con'í luos 
agasajos, sin tj'rcer á unos y á otros aquellas merce- 
des, favores, longanimidades, dispensaciones yscflila- 
^ie^to^! ¡Uüos veise reducidos á ua papel secunflario, 
en la escena pol ideal 

|A']uel /otro, incubador artificial de Celemín i"! 
lAiuel Cárcano, vez y veto, mas tarde, del propio Cele- 
mín i°i .Aquel Marees, capaz de tragarse vivos i. . . 
todos los mucttosl y {Aquel Celemín tan h'imilie, tan 
laborioso, tan bien intenciona jol 

¡Qué cuatro váívu'as para fortalecer en il org^anismo 
político, la natural respiracionl 

Se fueren después Ya se sabe, O ¡t Rita, Ruii y 
Vidal, bairidos de todas partes y para sicmpie. 



Se marchiron á seguida. . . pero á qué continuar la 
lÍ!<ta de los ausentes contra su propia voluntad, si no 
hemos emperado todavía la de los i los por gfusto 
propio? 

E tos han sido casi todos, desde el preí i 'ente inclu- 
sive basta el úl'imo de les miniítros esc1u<'ive, porque 
día hemos tec i lo, sin mas que un solo miiistto pira 
todo evento y (fe «pacho. 

|Si sabrán ellos de scbra que un paíi se gobierna por 
sí solol 

|Si tendrán ello.*, pasado en cuenta, por demando 
sabido, que i inguno de ellos hace fUta donde estil 

Yo no sé, francas en te, cómo hemos podido respirar, 
s'n tener prcseLtes al Ministro de la Guerra con su 
reposada elocuencia; al Ministro del Exterior, con sus 
gastralgíis interiores; al de Ji9ti:ia y Cultos, sin tomar 
posesión todavía y al di 1 laieifer, sin tui mordazas y 
sin sus inab límenlo» oartontAj y-l* quo «t> maa, sio -mi 

meiio amtiente de Este dos de aitio. 

No :é, lo repito, c¿mo podemos respirar i i i tener 
presentes á todes ett)s caballeros y al pavo; al pavo 
iobrit >dr>, (;u9 es el personaje, la cosa, la idea, el iim- 
bolc, ó el clavo que t)do lo remacha. 

Y s'n « mbargo. . . re; piri m j; ; y h sta creo que res- 
piramos m'j^r cuacdo ellrs se aumentan. 

¡Si se marchasen tiqu'era para siempre! 

¿Per qué no habrían de ser eternas a'ganas cosas de 
la vi la? 

¿Por rj-mplo, la auseocia del pavj y de sus cóm- 
p iues? 

Cor.fí;mc:s, no cbstinte, en que li providencia es sa- 
bia y en que el pueblo argentino tiene grandes mere- 
cimientos. 

ANTECEDENTES T CONSIGUENTES 



Era un tiempo de acuerdos, imponerte; 
y el 1 orce de la verde, va maduro, 
— que. en todo fué tarcío v do .«ejiuro — 
ie declaró anta el Zorro, arcbi-impotente. 

¡Quien, lo tuvo por ciego y por dtm'nte; 
quien, lo tuvo pe r torpe y por oscntci; 
quien, de ciricter inocente y duro, 
y quien, por chirlatin impertinente! 

Djsde entonces acá, yo no cistingo 
del pciver.ir, la f. /. noble y galán?; 
\VL» por serpresa, nos llegó en Domingo 
un Estado de sitio de macaa», 
CjU'' decretó el estre- h ) Pe!ei;r¡ngo 
y otro del pavo, que firmó Qatmpana. 

U MUTILACIÓN COMO SISTEMA 



No saViemcs si aqu'llos arranques genia'es del Mi- 
nistro del latericr, fon chispas fugaces de su volcánico 
cerebelo, que pasan sin d<jar ralor. color ni hume; <> si 
revisten carácter de permanencia sb'umadora. 

De cualquier mrdo que sea y que dicho sea de paso, 
nos tiene !>in cuidado el averiguarlo, se ha pensado por 
lo menos, en practicar cerno sistema, una mutilación á 
la prensa. 



La opinión del país, deb« tener su) límites; •! pen^a- 
miecti tieae que ser circunscrito; la idea avasallada y 
las manifeftaciones del entendimiento encerradas tn 
ua círculo de hierro. 

¡Hé aquí el gran paso da las democracias modarnatl 

Cualquiera ctra cosa serfe un retroceso. 

Recuerdo habtr laido, qua en un congreso de fea', 
se acordó por unanimidad, romper todos loa »p'joa: 
acuerdo qua no se llevó i cabo, por la debilidad natu- 
ral del sexo bsUo. 

Alasitoacicn actual, le dañi, como á las mujeres 
feas, el espejo, y tratan como es consiguienta^ decretar 
el tompimiento total 

Y ellos lo harln, que al fin son sores pertenacientat 
al s( xo feo ó ftMrta y se b^tan en la cumbra del poder 
y con la sartén del manga 

Y ai hoy, pcmgo por caso, oonsigoan que no sa diga ^ 
^■•^'••P'aea lo ^wo ■ enov^iaa^Smenta^'tu w¿ maHaiila, "*" 
nos impongan bijo penas severi&imas lo que hemos de 
decir, y lo que tenemos que espretir, 

iQue esto a retrogradar al añi 1 8 jo' dirán alguno.*-. 
No, sf i\ore<, esto será peer que vivir en PoIodíi: porque 
sería el ejemplo mas bochornoso que puedan dar á fin 
del ; iglo las demccraciis liberales, las que deben fiar 
su propia vida á las corrientes bienhechoras da la 
opinicn. 

¿Porque no sale & la calle, vethi g^atia, el seRor Mi- 
riitro, sia aotrs haberse n irado al ispaio,para corregir 
cualquier detectiUo del traje, de la ct rbata, del atura- 
n ienio de la barba, ctc, etc.? 

Pues (1 espcio, en la v'da política, es la prensa; y 
mal podrán corregir sus d< t'sctillos, si el espejo no sa 
les pone por delante de sus narices. 

Pero ellos, !in dula se creen perfectos en sus con- 
cepciones, apreciaciones y manifestaciones. 

Y tal ve / no les £alte razón, en el fondo. Porque 
ellos puelen y deben creerse perfectos, si como debe 
suponerse alienta ea ellos el patiictismc; pero deben 
t«ner presente también que caba la defideacia en el 
mcdo de produ:irse, en la i rma que toman las concep- 
ciones, en el terreno ptá:ti» y hacedero. 

l.\ pren<s, aun siendo api&icnada y dará, tiene sien- 
prc ra/or; sus ex' f: raciones l'evan en sí grandes ver- 
dides: les carg» que formula, son justos, y el patrio- 
tismo se SI ñaia de un mcdo muy claro en sus man i fes. 
Uciones. 

El mejor gobierno pos ible. ni lo sabe todo ni lo piie-^ . 
de tcdo, ni lo merece tcdo: ni por amordazar á la pren- 
sa ha de conseguir jamás que sus pueblos comu'guen 
ccn ruedas de carreta. 

No ha de pasar per bueno lo malo que ellos bagan, 
porque la prensa calle sus censuras; lo malo siempre 
s;rá malo, d'gase ó cállese, y la corrección del maL 
defpaes de hecho, resultará imposible. 

Y es mas que dando rienda sue'U al mal, éste sa 
se produdri después interminablemente. 

SI se etijeccmo sistema, lamutilacicn á la prenda 
tanto peer para ellos. 

Pero psor, todavía mas, para Ta república. 

« ■ aarjLTi* " ' 



í-v*^^ 



/ 



yj)OÁ/pU/^ÜpL 




i cS'oj/ la brensá ' / Proare^OLj sutileza! Prodi^árnip f)üo/rpis spndos í]cicljcizos, 
Lj niuhldr mi¡> biprnós u mis LráiüS^ mds no 9¡ jofioo úb¿¡Q¡cir ele ivi cdheid. 



A^/en/Vd J ji'^'3<3 J loi 



j \ 



7ir' ^"w^ 



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^o/£^ 



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(mtiipues; fshfsniKmpu, m»f|ai/d /iwjái ni 2oioi>rcis. 
•Wcitejjlot¿rjsoiotjr¡4\i.—)o(árúcirp(on ks iobrdi 




os: no Saldremos deí dfrdnco 
JU9 cuatro bies bavd untidi]co^ 




me/cr) úlármánUs rotos u cleóóQUiSáJos. 



La níudccr rp¡)nsf'r'^<j ^■^l'f^'-io. .v :t,v<;^j.¿, 



y 



'■•/'.../ 



■^^- 



DON QUIJOTE 






¿CDÁNtoO VOLVERÁ? 



El viento do U ausencii 

qaa no enjeadi<> junis el D'os E'jlo — 

srgun dicen aotinuos pareceres, 
apaga el f>i»g > chic ), alienta el gordo. 

As£. pu»s, ctn 1 1 ausencia, pavo ara'g'», 
nos paraca que C9ta(nos hisia sordos; 
y tan solo peisamos en tu vuelta, 
ea que regreses pronto. 

Los ministros estin desconsolados, 
pues buscan, y no uno, »ino todcs, 
un prctesto para ir i visitarte, 
y cfrecerte adhesión de cualquier mod i; 
y de paso, comeise lo que puelan, 
y uno de ellos qus come por les codos. . . 
pues srg^a dicen, para él un pavo 
viíae i ser como un g'óbulo. 

Ya si que has recíDiio p:r millares 
taijet» y hasta ere m s, 
y cartas eí^presivas v otras cosas 
de cumpliaiientos cómodos. 
|Feliz mortal, satisficcion cumplida, 
desfiU ant» tus rj-s. 

p''rque has cumplido un afto mas, de yapa, 
que no le puedes eadosar i otrc ! 
Con tido lu pjdtr, de traspasarlo 
no has de encontrar el mo<ir>, 
que hay un poder mas gran le que el del h imbre, 
que el del hombre mas iltJ v poderisr», 
c <Dtra el que nada puelen los aman .<s, 
lii la ayuda de tidcs. 

Mas drjemos i ua lado sutilezas 
que enjeadran reconcomios 
y hablemos de tu vuelta def^eida, 
tan deseada, sí, out Ui gi al colmo. 

La arhíla el Vio?, que solur de ea 
la madtj i de a^-untis, el manejo 
ae iacidentes que f jrman un l« ga lo 
capiz de enloquecer i ui h- mbie dtcto. 

Li anhelí lu ministro predilecto, 
aquel, capaz de gabernarnos solo, 
aplastando al país con su coraje, 
mudo al país dejando, ciego y sordo. 

La acheU el que intervino la provincia 
de Santa-Fé, dó el fraude e^candaloio 
moitrú ot'a vez su rcstro fu'ibuado, 
iu repugnaote rostro. 

La anhela Costra, que perdó ya el rastro 
de la gobernación, y díte: -yCómo 
ese me escapó el turion de tncre los dedos, 
«i mi, que soy gasttúiomcl^ 

La anhela el gran ministró de la guerra, 
para poder movilizar el gl)bo, 
cerno la gurrdia nacional, que aos'a 
organizar en tiempcs no remotos 

y )a anhela el Ce hacitndaque hace cuentas 
con garbanzos, lantejas y porotos, 
para dar cima i la cues i^n hancaiia 
y ttros prajectos i»yl . . . maravillcsj.". 

Vuelve pues, vuelve prcnt), que dtseo 
Que vea el pueblo todo 
de lo que eres rapaz. Yo p:.r mi parte 
sé que sirres de estorbo. 
■I pmm^ ^ 



COSAS DE SANCHO 



El siftcr Don Butolo, todavía inspira 4 los hombres 
de su partido. 

De su partido remendado. 

Pero no es lo malo ouf el persista en iaspirarlcs, 
sino en que ellos se dejan in-pirsr. 

Hay inspiraciones fíales. 

Como la df 1 acordeón de marra'. 



Ahora, setrun dicen esti furioso, pues no se esplica 
cx>mo eu partido no ha teoi lo mayoHa absoluta en la 
provincia de Buenos Aires. 

iQué vulgatidad Pues l-> mismo piensan los dsmis 
partidos. 



Don Bartolo es de r que los hombre*, qne cree que 
todos los demás. deb«n estaf obligados i penS&r como 
é', aunque piense maL 

Esto no pasa de ser una teo íi. 

Y Don Birtoln, no es hombre práctico, i petar de 
sus largas y deplorables prá:ticas. 



A cierta eí'ad, no se mvstica bien, razón por la cual, 
á cierta edad, se vuele padecer de ind'ze^tione*. 

Y los manjares po'ícicos, i, cierta fx^ad también, sino 
son bien masticados se indigestan ^iempre. 

Don Bartolo, pu«t. necesita ua digi&tivo poUiico, 
administrado en grandes dó&is. 



P«to lo raro es. que sus manjares políticos no se le 
indigestan i ¿I, íino á su partido. 
Resultando este, un partido dispépsica 
Es unaUaUma vcrdadcranwcte. 



Tanto mas. cuando la indigestioa la siente la repú- 
b'isa entera. 

A juel empacho de popula» idad cuando regresó d» 
Europa, lo aturdió un i v«z raa « y deade cntuucea vol- 
vió á no d- r > a mas pi4 c"n bola. 

Aquel empacho, i su edal, uae consecuencias fa- 
tales. 

Como las traio 

Y todo por no querer ver claro, / 

Cuando termine sus funcinn's el eongreso electoral, 
veremos como p'ensa Don Itirtolo. 

Se le ocuriirán cosas peregrinas. 

Puede que se le ocurra traduc'r alguna obra del 
Griego, con U mismi ficilidad con qu« traduj) el 
Dante. 

Porque en su afán de crear, es capsz de perturbar «1 
iutflo fsnqui o de los mu ^itos. 



Una vez ccnstitu'dos los poderes dí la provincia de 
Buenos Aire», se pr.<pone dar un maoifie!>to y reorga- 
nizar su partido. 

A fia de prepararse para las luchas • u '.esivas. 

V hari hien; pero no debe perder de vista lo que le 
ha en-elado U experiencia, y »s qae su pirado tiene 
al p'incipio de tod» re irg niia'ion muclia gente, y 
poco á poco se v< reduciendo el número. 

¿Por qu ^ le &ucede siempre lo mismo? 



IIiy<juien dice que Djn Birto'o es ui »t>fi idor, yo 
no lo creí. Don l\ <rt lo no debe h.bsr ¡oñido nunca 
y menos ahoia, á su erlid. 

Lo que creo e.s que Dm lUrtoio tiene una faálidai 
pa«mosm para cr«f r. 

Tndo li que pieii'^a, lo rres po i )le. 

P»ro m todo lo que es p -siole. es lo qa« él p'enss. 

Hé aquí la gran diferencia que ex<ste entre el peisxr 
y el creer. 



CAMTARSS 

En hac'eida tengo un té, 
rn la ju tirii un áspate: 
un ran me administra guerra 
y una Q el interinato 

Ley- va proteja i Vidal 
y llernandrz los accmpsñi; 
y amlns tret, chupan la caña 
del impuesto nacional. 

El Zorro, tuvo < u cola, 
y Celemín sus firolei 
y vo tengo mi Quimpana 
nii Pflegriogo y mi Roque. 

Yo predico libertad 
pocí antes de la elección, 
y *i no sil« verdid, 
tiene la culpa el facón. 



'I:. 



LANZADAS 

El acuerdo se fué al bombo. 

Tenia que suceder asi, porque no era cosa de ceer 
en una nueva calamidid del poeta Don Birlólo. 
Su vida política, ha iido una pura fintasii. 
Asi ha andado ello. 



El seftor Intsiídente M inicipal ha pedido tutorÍ7a- 
cion para comprar so carros para sacar escnmoros y 
basuras de la C apital. 

Muy previsor ^1 sen r Intendente. Con 50 cano<, 
adcmís de los que hoy hay, se pueden sacar lus rs rm- 
brosde toda It Lidiad, <^i toda ella se convirtiese en 
ruin«s en un plazo no mu/ largo, 

|CtelosI Si eitari vecino el derrumba. 

Nosotros no lo creemos 'an inminente. 

Pero que vendri, es seguro. 

El vapor «Ciudal de Cid!z>, no qsiso recibir ¿ las 
tamiiias de los que en él pariian para Europa. 

Señoras y niftos se ac'^i^harraron varias horas al sol 

Tenemos qon hac>r constu que em buent medida 
del tCmdad dt Cád z> es un modelo nuevo y primitivo, 
sobre todo, de corta íi y de humanidad. 

Si creerá que esti viajando por las costas del Riff? 

Ua seftor Stenz Pcfix. cometió di as pasados un crt- 
m^n, en la persona <^e un seAor Pereyra. 

En La Prenst del Márt«s se consu e-te hecho. 

Pero ningano de los d^s pirsonajes ei conocido en 
el mundo poli' ti'». 

Son Giros Sieoz PeAa y son otros Pereyra los auto^ 
res que deseoipeñaron rol en este crimen. 



'». Para liberal Qaimpana ' 

' / para int«rv«' ir Zapato, 
/ para votar Panch } B >cha 
y para r> z ir el pavo. 

E G aneral Micre dice, que si su pirtldo no triunfa 
en 'a üoberaacion, q le de a de ^er raiubta. 
Hice tiempo que dejó de ser Al'trc, con q'ie . . 

Oaé apostamos, señor Intendente, á que Vd. no ha 
pasado nuncs por la liicaí 

¡Qué listina que no sei Vd. de iti ta! 

ilty mu :has muelas que arregltr alli, ó sean muchos 
adoquines salidos de su s tío y pozís y lagos y zanjas 
y demonios. )ilorrorl 

Ley>-va tiene los hilos de una conspiración y dice que 
desea que estalle. 

Pues por esos hilos, sa'-am-js nosotros el ovillo de su 
C ihardia. 

i( i japetool 

Anda por ahí, impresa, una selecta colección d^s 
cantares, orígina'es de Pablo Iñiguez yJotéGaróa 
B:rnaL 

r.os hay tiernos, apasio-^ados, epigi-dmático?, inci i- 
vos, dulces, tristes y alegren 

En todos e lus se descubre gracia, intención i in- 
Srenio. 

Ahí van dos para mutstra: 

Anda ci iendo tu ma'ire 
que g<sto el dinrro en vino; 
dile. que te ha rticho yo 
que todo el que gasto e i m'o. 

.M is vale morir queiitndo 
que no vivir olvidando; 
' que en la vida va t>erdíendo 

«1 que cree que va ganando. 
Cjesta 30 centavos y se ha hechi ya la tercera cdi- 
lioi. (Ole y al 

Un susc'itcr á quien le hemos reclamado el impoite 
de la suscrici m, n'js h* contestado que tengam s pa- 
(ñenri», pues es «mpleado del fetrL-c^r il de Bienes 
iVires al Pacífico. 

Esto ti>ne una e^plicaciin según hemos podido obte- 
ner de diferentes iicfSoiuK. y rs qui esa empresa ha 
resuelto el problema d« cobrar al contado por paíages 
. y fletes, y de pagar sus empleados con dos meses de 
ratraso^ 

(Qué tal I E to se 11» ma prcviaion y algo mas. 

La luteria es un j lego 
por mas que esié aancionado 
y debiera batlaiss el mudo 
de poder irio llevando 
sin violencias y sin grandes 
erogaciones ó gastos. 
Los i orteos se repiten 
—es pre"iso confesarlo — 
con imprudente freí uen<ia 
' tin dar tregua ni descanso. 

A paite de esto, los premios 
para incitar, son muy altos 
y los pobres se arruinan 
pn pos de los resultada*. 
Dcb.era pues, condliarso. 
esto es, dar pemios baj is, 
á fin de que re reduzcan 
pn el público los ga- tos. 
Hay necesidad de tuce >■ 
refjrmas. de lo contrario, 
un vez de dar este juego 
el brillante resultado 
que se propuso el Congreso, 
dar¿ k la postre, fiasco. 

Los trabajos de refirma de la P.aza dr Mayo, i nues- 
tro parecer, van n u/ despacio, y por lo tanto hay que 
suponer que no eiU'án concluidos para el js de dicho 
mns. 

Ademis, creemos como siempre, qne les trabajos 
apurados dan resultados funestos y onerosos. 

Kl tiempo nos dari la razón. 

Uui-.'.éramos que no. 

PERMANENTE 

(.'onste oue los ex-s gente» de Don Quijuik, D Lau- 
reano Mantilla, de Ssn Nxclá»; y D. Rufino Casco, de 
Arbclito y Pi-an, no han pagado i esta Administration 
lu que la adeudan. • 

Y como el que se queda con lo ageno. crntra la vo- 

luntad de su dueft-i, rs estafal< r. iba á decir; le« 

advertimos á los dos, que hai.ta que paguen, no retira- 
remos este perm inente. 

Don Rufino es muiispa y D.n Laureano, por ahí le 
anda no mas. 

(Qué par y qué dosl v--- 

TipP. Uto. d« I. Ribaa y Uno. Riocoo 158 



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Domingo 45 de Airil de 1^94 



En la Capital 



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BUENOS AIRES 



^^^ 



Suscrición por trimestre adelantado Ite. 1,50 

Número suelto * o, 1 2 

Número atrasado f 0,20 

Extranjero por un año. ....'' 12,00 



En Don Quijote no hay charqijio 
porque es cívico del Parque. 



Por ver el oro á la par 
lucharé sin descansar. 



Don Quijote es adivino 
y él os trazará el camino. 



^auü ¿t áiminúliacvon dt II á 3 n. 




/ 



Número suelto 

/ Número atrasado,. . . . 
Extranjero por u|i afto. . 



Vengan clm mil suscrldonM 
Y abajo 1¿ subvenciones. 



/ 



Para Quijote portefto 
todo eneó^o es pequefta 



Y soy terror de enemigas 
y amigo de mis amigos. 



Eñ\ie periódico se eompi'a pero no se vende 



LA COliRESPONDENCIA A NOMBid DE A. OSSOBIO i Propielario: EDUARDO SOJO i ÁDMIHISTRACION : VENEZUELA 694. 



SSfBHHSSaHS 



¡OJO! ¡OJO!! ¡¡OJO!!! 



cBucnns Aires, Aijnslo 27 de Í89.1.-AI 
€l,os p<'riAili('fls de oaricaluras polllieas qui 
«menudo iiiiorian y que no jiocas veces 
«infompatilili's con las exigencias de una 
«silin. Kn fonspfuciicia, ya que el sematiarfo 
«OL'IJOTE, (lersisle en su acliluJ a»íres!va 
«rios del i-als.— lie rtrden del Sr. Prr8ÍJ?nl( 
«dia i prohibir su circulaolon y ooupar baj 
«cimienlo por donde se cdiU. Saludo á V. S 
«Quintana». 



Lft polieU oqml yMrft, 
Tino a moatrarm* el %utttgnl0t 
A mi, qiii BAdft m* arredra; 
y dMpnei. «a fn^ al \\thgT%ÍQ 
j le eaoneatró otra piedra. 

.««ttiempredelapUéraeapM, 
— eMUme:— "Viltiame Pio« 
•'Q«é «oM taa ilDÍrolurl 
**¡k quién qnetráa aplMtu? 
••nn COK UTA » vui Mil" 



Lnegí 
qna el ' 
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Y «ai 
eo «etal 



porqae 



dip^ 



■ir. Gffe de Policia.— 

nada respetan, que á 

ínellan al crimen, son 

HÍtiíacion de estado da 

denominado DON 

l^ra los altos lunciona- 

pror^erá V. S. en el 

inventario el cslaMe- 

atentamente.— Manuel 



A mi ee me Iffiín. 
bfcoho ea «leo IsaudUo, 
^ito, muf darlto; 

pUilrft ea mxij dt;n 
1 laa 'ioro el eaorlto 
la« doreíaa «os pooas 
eorriantea loeM 

7-... doienAs; 
peAaa 7 loeaa 
1«« Ugeren*. 



NOTA— La piedra ñe¡.'iini:í, 
después de un modesto plaii 
rompió b oficial co)und^ i 
y im vuelto ji>aM a Mi V.m.'Klu, 
con satiafaccion profunda. 



ALMANAQUE DE "DON QUIJOTE" 

PARA 189 4 , 

Avisamos al i-úblico en geníral y i nuestros agentes 
de provincias y campafla en particular, que se apresu- 
ren i muñirse de este Q'dta-pmai lo mas pronto que 
puedan. 

Y ti no lo hscen así, será pe r psra ellos, porqua pa- 
sados or 10 diis da la facha, les que quieran el li 'ro 
tendrán jue pasrarto mas caro, pie} hemos aunrntado 
para enttnces ti precio de este libro íin rivaL 

Conque, (mucho ojol 



TROPEZANDO_Y CAYENDO 

Esta y no otra ha tido y cor.linmrá siendo, la mar- 
cha d«l Gobierno da estado de s¡t<o. 

Convcnsramos, a'jnqus sea mucho conv<nir, que el 
pais, al hacerle ellos cargo del gobierno se encontraba 
desordenado y e.i pé im3S conlidcnes po!i<icis y finan- 
cieras. 

Convengamos ademis, por mas cu 5 pequemcs de 
Convenciona1i&ta% que en s'is meses de e.talo de ^it!0 
no ei posible estirpar de rA¿ los m&!es que fl «jelan al 
EsUdo. 

Y convengamos últimamente á t naque de pecar por 
demasiado b'andos de carácter, en que les hombres 
que foraian el gobiirno, reúnen en <í, ei corjuntn y en 
detalle todas la.s dotes qve se re^uirren para g berrcr 
con pru'^encia, con acierto, con aliira, sin ó,lijs, sin 
animosidades y sin dtfi ñenciis. 

La peitarbacion política de aquel cntca:e5, no era la 
que nof puso ce relieve el gibiemo para tundar el por 
qu¿ del «stado de sido; el a'to po¿f r es el que estaba 
perturbado al sentirse hi/rfano de la madre opinirn: el 
a'to poder que cediendo á la irflutniii de las gertes 
a^usta('izi> y qu9 han dado en l>artar. e conservadoras 
(pa1a*^ra que r<^pre<a siUmerte iu cgoi mo y nunca su 
patriotUmo, d-^uvo la má:|uina del progreso, cambió de 
motor y a.va;»lI6 á la prensa. 

£1 pai.s estaba perturbado, p sro e:- perqué estaba rea- 
lijando U fórmula tan anhelada pee la opinión; fórmula 



que preiir-á-a ccn er.tu iiímo cívico (il paiecfi) ea 
aquellos tiemp-is — 3'tí yi no ro're?¡in — ti alto ptder de 
ho): f írmuK q«e pareció aceitar al corfi. r los ministc- 
«i >s y la dirección pt lírica c?el Gobierno á inteligendas 
sanas y superiores; y fórmuli qw. conderA mai tsrde 
crn veleidad ccn^dert», ccüi'.nda á la irfluncia de 
espMtus msdrosos y rece'osos. 

A-.ept-emos ccmi bu?no cs-o error y veamos adcnJe 
noi llevó, qué bienes ncs Ir j:i, qué pcrvenir ncs puso 
ar.ts los cjos. 

El estido do sido, primero, invocado como fuprrmo 
rccurv ; y con ¿1 ua cú-nulo ce a'b'lrariedsdes. El es- 
t'ncami'nto de toíos los negocios públiccs; la descoc- 
ñxn7a en toJas las ecfon!» .sociales; el ero á pre.ios 
exhorb'tantes; el defticrrr; la p-isicn; las p?r e'udcnej 
y U estsrilidid por dquier. 

Y ea tcelio sfio de estado do sitio no re ha iniciado 
vnA t«foiin.& tr 5 t ,.a.^d5c t ¿ \ »\:'(>« ha «Uborad» aada 
provechoso ni ú il; no s» h» indicado siquiera ti camino 
por donde piensa conducir al país, á la meta scil-.d». 

Al Urgir á este punto, la dedaoñon se cae de los 
brazos de la lógica. Si siendo dutflo y arbitro absoluto 
dtl poder y teniendo los (x:racrdiaari)s re-:ursos dr^ 
estado de faeiza ro ha conseguido nada que [lueda tra- 
ducirse en bien del país 1^0 hi de conseguirlo en la 
ncrmaliiad de Us ti constancias actuaTes. 

Y CÓMO lo ha de conseguir, d)spuei da lo ocunilo 
en SintaFé, con las elecciones r&m Gobernador y 
Vice?¿'óiio lo hi de con''eguir plegar. dose á cada 
mcmsnto á las cx'gencias de acueráos cábulis y com- 
pcnendas? 

Desgraciad: urente el Gcbl»mo es infecundo; es esté- 
ril, es útficiec te. No hay tipos que sedvz::an; no hay 
carictcra) que se inspongsn; no hay inteUgrncias sup:- 
riores que engarren la confi^rza; no hay energías que 
revelen eitadi'.tas de recursos; no hay, per ñi, ea ellos, 
nada que no sea caprichoso y voluble; fliqurza ¿ inde- 
ci: ion. 

Ahora biin, si con su buena vo'ur.tad no prcduce el 
bien dcseade; si con su g^an patii tismo no pieds pro- 
gresar, si ccn tcd:s les mtdi^súe que ci'p>cne no pl n- 
tea m°joras, propendisndo artes birn á un estanca- 
miento fetal, ¿ocr qué no rínunci? 

Y : i el factor principal, si el sacerJcte suoetinr está 
penetrado de su rsteriijad y da su impotancii, ¿per 
qve no renuncii? 

Al estado en qae bem-.s l'rgilo, esa et la ú-isi sc- 
lucicn salvadora, p~r todo-i desearii, ha'ti por los mis- 
mos qne debi'ran p' nerla en prí(ti:a, til vez. 

Djcídan'ie pues en fuer/a de qu3 nos llevan trope- 
zando y cayendo, y mereceián bi>.n del p-.ís. 

Lo repit-<, la recuncii g'neral, es la inica sclucisn 
salvadora. 



SOÑANDO 



Sarft» I. "i-va en q'ie será 
con ¿1. el pueb o f jliz; 
suefla L'-iva «n su n*)',z, 
cuando resfriado e:ti; 
sueña i veces, que se vá. 



,<j 



o,ao 
Oi40 

ISjOO 



en cua i sí propio se c f^nde, 
en qnn el gobierno na entisrtds, 
/ y su< ñ i por cx)nclnEÍ'>n 
en que habrá revolución 
y en que le am>dr,!iita el duende. 

LA SOLUCIÓN 

(Lo es p:ra la provincia de Buenos Aires la que se- 
ft. la la fórmula Udaondc-.\nas? 

No en modo alguno. La ifituacion actval de la pro- 
vincia necesita hoy grand'S inteligencias, grandes ener- 
gíis y grandísimos caracteres dt independencia. 

Lis filiaciones polícicas de los parti los que hin te- 
nido parte en la lu'-ha pte-.eote, y que han sarado 
triuntante la fórmula Ujaondo- Arias, están probadas 
ya, mas de una v<'z, y no han sati ficho á la pr> 
Tiof ia. ^,,. 

Si ellos no . son hombría gastados todavía, lo son 
los partidos qne los han vstad^ qu) «s peor, cien veces 
peer. 

Augur: mos pues, á la provincia, una nueva era de 
entorpecimientos y da difi:altades, que prolongará sus 
dolores por cuatro sñ^s ma!<, per lo menos, como no se 
preduzca la !ucesi'~n interminable de sus desmayos y 
postraciones. 

Obra, esti fórmula, dal último acuerdo de D.n Bjir- 
tolo, ha de resultar, como le result) la primara: inteiun- 
da é impeten te para el progreso y pira la libertid 

Yo, ¿^ué quieren V.ls. qu? les d¡¿a' en el maro he- 
(h-i da habar entrado D ja Bi'tolo, como componente 
de esta droga, presiento la reagravación del mal á la 
p:r tantos conceptos digna da respeto, la enferma ISa:- 
nos Aires. 

Y es porqus D^n B r¿olo. Heno siempre de la mejor 
buena voluntad, es un tantico caprichoso y por ende 
no vá lo que permite ver el reposo y la impart i i- 
lilad. 

Dyn B rtolo cree que es el r ifi) mimado de la fortu- 
na y maldita la que ha tet iio en tcdcs los asun^s, pi'i- 
bli'ios al mano?, en que ha tomado partí. 

Fué ca^i un DÍ3S, cuando regresó d« Europa, un ídc- 
l) por lo m«nos y él se aeyó desde entonces omr i me- 
terte. !ii escu:h*r la voz da la <xoeti*ncia y de la 
C'encia que le gritaba tn su conciencia: — «Hombre 
eres y el barro de que fuiste formado se deshará ccmo 
polvo». 

El (j «cúter da rqualU stntencii fatal fué el '¿>tto: ifti 
simple abrzi supo echar por tierra tanta ido'auía y 
tanta popularidad. 

Si no hubiese si lo scrdo puf, 4 los g itos de la ( n- 
periencia, nos hubiese ahorrado un goH*rno acuerdista 
quí nos lleva trrp'z tndo y cxyendo y de mal en oecr, 
y le hubiesa ahorrado á la provin ix de Buenos .\i es 
la i^fecun'ilad y la esteritidid, que es todo cuanto 
puele darle la fórmula acuerdi>ta tUJaondo-.Vriis». 

Porque cxin e°a fórmula, no se resuelve nada, ri se 
vá ániat^na t>vts. No eatrafti progreso ni libertad, 
nos va á l'evar si adni-ii trativamentsno, polín :am«nte 
sí, ad régimen cúd:;á ese mismo rigiman contra el que 
. pelearon los partidarios de Don Birtolo ccn las armas 
en la mano. 



O 



K 



Suscrición por semestre adelantado Ps. 4,00 



% 



9 



^OhfpUJ^QJ 



■~.-:.-^^<!Íi 




Lr¡ el li^re p/ úlirjircirjle 
cKuárhk el jülrr¡ii]dnte. 



Ll pr-ejecto^ su casdcd 
á aup je verjfile^SdCá. 







Fruto del dcordeoí] cJ^I l)UPi]o de J). Bartolo; se corrjeí]t^ fior si solo, sijó f^uos Id procesioi-j 



\ 



i¿/c/ojr£. 





■■^•'^j.¿Í^-'" 



:a 



¡ievolucioq ¡njá^iíjd 

_y acuartela lá i7¡ánrjá. 



J)í{ CÍ\I5TIÍ\N 
Jucí (JpI crinrjeri en Lá 



Ml^l\f[ll\ 
PláU . 




dio jpá solierbiá báíiJá. 



en k (dlle de íloridj 
11 ente 11 f 



il Oue vd 




s lá pro ce SI 01 



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CUSTODIO JOSÍ M A/(£LLd 

JpI» de Id escüodrd revolucio'járiá brdsile/jd. 



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»55^25PTT^ 



">." 



r.» políti-» de los partidos acuerdl-Ua es h.rto cono- 
cida, par» que el pufbto re frrje ilusiones engtñ Mas. 

tUviacas cerno el placer» 
como dijo el poeta. 

Lo repelimos, U fórmula lUJacnd -A ias» no es una 
sclucion, porqu»po va & resolver nada. 

Y sino, al tiempo. £1 coi ñ'mará con su impUcable 
experiencia, auestrcs teme res y nuestros presenti- 
mientos. 

No vamos t>or el at^ j ) 
porqua el espíritu lerdo 
que el último a'nierdo trajo, 
nos trajo, con el acuerdo, 
un tremendo Contrabajo, 

Ü4^.' violón desconceitado 
por tacto y tanto l>ehtre; 
el mismo que siempre ha usado 
ccn afán desordenado 
durante £u vida, Mitre. 

Un violón de Bxrrabas, 
que en les tiempos ir.as serenos, 
con sarcÍ! tico (»mpás, 
desafinaba lo mas 
y 3rmcnÍ7aba lo menos. 

Un violen sii cuerda Vguna, 
cual baratija de feria, 
pacido en humilde cut:a; 
que no engendró la f >r(iina, 
que amamantó la mi~:eiia. 

Parece qus todo el cundo 
en un ífin ^in según 1o, 
se di:i(uta no<he y dia 
de ese instrumento infecundo, 
l\ impoituna algarabía. 

Pues creen que sus cotas duras 
— por ttas que parezca raro— 
rn V» z de ser mas seguras, 
y de poner algo en claro, 
siempre ncs dejan i oscuras. 

I-os partidos de Lwzbel 
piensan cerno Don Bartolo; 
que toque el pueblo en tropel / 
ese instrumento tan solo, 
y en fin, quien lo teca, es él. 

y lo teca el que i su lado 
de grado ó por fuerza está, 
y basta el gobierno tendrá 
que tocarlo mal su grado 
por el camino que vi. 

¡Oh qu¿ feliz ce nclmicn! 
;qa¿ estramtóüco cenderto 
cuando en cualquier f ituacioa 
de macana y desacierto 
empuñemos el violen. 

'Feliz partido mitiLta 
que cabes dentro de un rombol 
si no te pierdes da vista, 
eres. . . música acuerdista 
y tu periódico, el bombo. 



COSAS DE SANCHO 

No por haberse separado de Don Quijote el seflor 
Cao, eniya prisión lamentimos de todas vera.*, hemos 
da (guardar iilcncio, proteftindo centra el abuso incali- 
ficable de que ha sido víctima. 

Primeramente fu¿ demandado por injuria ante los 
tribunales p'^r el doctcr A't'gueta, 

Después fu6 preso de uca macera capcicsa y artima-- 
fiosa. 

Y últimamente ha sido retratada en el Departamento 
de Policía y mecido per la oficina sntrcpométrica, 
como si fuera un criminal de oficio, empa<ieroido. 

El honor del país y el grado de civilización que se 
ha alcanzado protestan con ncsotros e»ntra semejante 
modo de proceder que deslice de la cultura y de teda 
sentiiÍLVQato humano. 

. I^ pailones son para seguridad y no pa'a tormento 
^*loa pr'eso!!. 

A los tribunales toca j jrgarlos y condenarles. 
' Lo demt5, e!lo solo se califica. 



S'guiendo esos procedirrientos, no nos sorprender! 

la estadútica si en lo futuro consigna los siguientes 

datos: 

Ribos y atroptUc». ..... ¿s 

PeriocJíts medido. ..... i 



DON QUIJOTE 



.:-:r 



Entre tinto, se hin pasado ocho dias sit que el ex- 
pediente que moivó su prisirn, haya íito pasado i 1 
juez respectivo. 

Lis causa'!, eUos ee las sabrán. 

Pero nosotrr s creem --s que ha habido tiempo ¿un- 
ciente pira trami arlo 

A senos que ¡e le quiera hicer pufi ir preventiva- 
mente una pjna. por si la sentencia fuese, como f rpc- 
rimos, absolutoria. 



L% Prensa del Miércoles regiitra rn su crónica poU- 
cial 5 robos y 3 incendios. 

(Cinco robosl |ea un dial 

Ya tiene tarea, en el caso de que sean habi los los 
anteras, para medirks i todos. 

Y para hibe'los, ya toipari sus msdidis. . . antropt- 
m' tricas. / 






7 



£1 Martes por U noche, la policía con su Jefe i la 
cabeza se p»seS á cab» lio por )a calle Floii Ja. 

Me preguntarán Vds á qué fué? 

Pues á velar por el órdea no; porque nada hada 
creer que pud'era éste ser alterado per nadie. 

Únicamente por e'los. 






El Jefe da Polic/a, envió su barda áfe'icitar al doctor 
Udao> do, después de haherFe rervido de ella. 
Pero el dcctcr no admit'ó el favor. 
Hizo bien, no debe serv irse de sobras di nadie. 



A la hora en qve escTÍbiraos estas líneas, ms entera- 
mis de que «1 señor Cao ha ^ido puesto en libertad, por 
lo que le feli.it'tmos. 

Pero ro ¿ la hora en oue de^^ió ser puer to, pnrque en 
la Policía se hall iban todos nu/ ocuoidcs en org;iti- 
zar la banda que debía felicitar al Dr. Udaordj, 

Da modo que para pcinrr en lioenai i un preso, 
cump.iendo una urde 1 del juez, es pcsible y se emplea 
la demora. 

Pero para reducirlo á pri>ior, ñ.i orden de jt;ez, no 
ha/ demora y se u.an todos los medi'-s, iulilezas y 
amaños. 

El desbande, f'espuís de fas elecciones del Martes y 
de la actitud del Jefe de Po'icía en la caUe Floii la, se 
ba producido en el c«mpo civicr-nafionaL . 

Muy en breve, deciamari ^ra sí Djn Bartolo^ lo si- 
guióte: ■" , 

AtcaiKc muy Urga efad, 
pero no la-ga rszon, 
pasad ¡ch sombrasl pa°ad. . . . 
iqué funcf t;> acordeón. . . I 
¡qué e-'paito'a soledad. . . I 



■ m ». TI 4 * 



CANTARES 

Van cantando los v: cunos, 
de' pues de las eleccione, '^ 
tíos mítristas solo riiVen 
para eisrtas ccasionrs». ' - 

Te han liecho Gobernador 
de tal fortra y tal manera, 
que tienes todo (1 aspecto 
de una endnne tapadera. 

Los fieles de Don Birtd'^ 
por no verse en compromisos 
han resuelta no ser mas 
partidistas del partido. 

Dicen que teri mÍDÍ-tro 
un antiguo p*rsor>aJ9 
que lleva por sobrenombre, 
sobre el tache), Ta se sabe. 



LAN ZA DAS 

En la parta ilu<^trada ptiblicamrs el retrato del Jaez 
recto y peifect > cumphdo caballero doctor Cristian 
Demaria. 

Nns ha movido i t¡ ta puhlicaeñon lis simpatías qu« 
ha sabido ccn^ui'tarse en el desempeño desudfiíl 
pnesti en el qu^ ha de'plearado un mtetés, una activi- 
dad, un celo, una inteligencia y una decisión nada co- 
munes en etta época qa: corremos. 

La Suprema ' órte tiene en estudio la cneí tion de 
eyimpetenci» entibiada entre él y el D". Acevedo. Es 
de esperar una resolución favorable á Demaria. 

Por lo demi'-. al eng^Janar DoN" Quijote eu publi- 
caeáon, con el retrato ae t>n ínclito fane i inario. cumple 
un deber de imparcialidad, de admiración y de civisma 



El i<Sveri M Tel fni objito de uia demostradon hú> 
til el Mir es por la ncc'u en Bilívar y AUina. 

Lt sentimos. 

P.'ro él debía tener en cuin'a qus los Mirtssson 
dias a':i»!2r s. > 

Aunque de oo^o tieupo i e t\ part», pira él, todos 
l3S d'as ttn Má'tes. 



Lía vacunos ya no quieran saber nada de les mi- 
td^tas. y 

Etto es obrar <xn 'óglca. 
Tanto les uios como lo3 ctrjs. 
Uista. . . ctfil 



Pot no haVérnrslo permitido nuestas muchas ccura- 
dones, no asistimos á la inanguracion de la fiábfica de 
tabacos L% Hebra, pa'a la que f umos invitados. 

Sin embargo, tenemos de dioa fibiir-a las meíores 
refirend^s y deseamos i los sen ;ra3 Ufbani, Gxrci'» 
y Cii.j mu'his prosperidades. 



£i Zirro fi'icitó á Peleleg iigo, pir la solución del 
acuerdo. 

Alte?, hay qua suponerlo, se habrá falicitado á sí 
irismo. 

Al general Mitre. . . ¿pcrj qtiéí 



Et Mif rí-oles 28 del mei póxt-no pasado ham-.s ele- 
vado al MíriiteiiT de Jasticia, Cultos é laU'ucim pú- 
b'i''a, una solidtud de cobro de piios á un J'izgada 
qu« tuvirms por inquilino. 

Ds modo q'iB van iS dias tran-currido?, sin resnltida 
paloab'e parar esotros. 

Djseimjs una pronta re-olidon y los pesos, com o 
es natural. 

Y hasta presctn iiríamos de aquella si se nos abcnase 
1 > que el Juzgado nos a leída. 

Yseiii muy justo, q:e la justida nos hici!s« e ti 
justicia. 

Pero pronto. 



TUbria que meter mano da obra a'. Cementerio de ?a 
Chacarita, señor Intendecta 

Por aqusllos caminos no es posible andar. 

A'^uellas zanjas son imposibles p"r lo mezquinas. 

Aquellas irreguluididis qae se cbservan allí no 
diben continuar: unos enU'an con sus camujes, aden- 
tr.>. y 4 otros no les as pa^mitido ertrar mai que á p'c, 

B'jeno fusra preocuparte de todo esto. Otro dii se- 
remos mas extensos. 

Y e'param ts que VJ. lo será también. 



En uno de nu'stros rú:ner s písalos, y m'i7 ant> 
rfor á las noií ias diirías que la pren'-a dabí, referentes 
del último acuerdo, msn'fsstiado sas dudas algutos 
periói''c::s n*srindo'o otros y algunos asegurando qun 
todavia n-i habii nada al respecte; DoN QUIJOTE lo dó 
i coiocer de una manera resuelta y dedlidi. 

No nos heñios eq-ii/o<»do, pue to que la cosahx sido 
comT lo pro "ir tiza m-s. 

No en baile, en uno de lo> lunas, va el siguiente 



Don Quijote es oAivin') 
y él os tx»7»ri. el camino. 



d¡^j_ 



Pi r fin, el candilato triar faite, aceptó el ser G.b;r- 
nadcr de Buenos Aires. 

A nosotros no nos ha (orprendido, porque desde hace 
un mes teníamos la seguridad de que aceptarla. 

Pueda ser que en esa fecha no lo presintiera t\, 
quizás. 

Pero nosotros il, porgue en cunto á presentioiiectos 
csttmrs siempre muy liien inspirado». 

Y del mismo mielb que presentimos la aceptadon, 
presentimos hoy una futirá detestable goberiuclrn. 

¡Como ha de scrf 



PERMANENTE 



Conste oue los agentes de Don Quijoie, D Lau- 
reano Mansilla. de San Nicolás de los Arrotros; y D,n 
Rufino Casco, de Arbolito y Piran, no han pa guio i 
esta Administración lo que adeudan 

I-em mis — porque ahora ha apare. ido otro enviliov» 
de Casco y Man' illa ^este cutvo »s D. Francisco V. 
Sinch«-r. de C-jrorel D^rrego. (las Mostazas) 

Y como el que se queda con lo ageno, exntra la vo- 
luntad (le sn dueño, es nn.~ . estafador, iba á dedr; lee 
advertimos á lo^ tres, que hasta que paguen, no retira- 
remos este permtnente. 

Don Rafino que era mitrispa se ha pasado i los va- 
cunos. 

|Qj¿ par y qué treel 



Upa Utp. da J. RflMw j Hao, lUBoaa i|l 



7- i 



I 



w 



/ • ■ 

DomÍQ{ro 22 de Abril de 1894. 



1 
BUENOS AIRES 



AÍbíO X.-Número 10. 



/ F.n la Capital 

/ 
Suscridón i jrtrim^jtreadeUnUdo Ps. 1,50 

Número sur 'to " «,12 

Número atiesado * o,aa 

Extranjero i~>or un afto " i2,oe 



En Lfon Quijote no hay charque 
porqne es cívico del Parque, 



ila par 



Por ver el oro ¡ 
luch^ té sin descansar. 



Don Quijote es adivino 
y él os traziirá el camino. 




Campaña 



SttsciidAn por semestre adelantado Fí. 4,00 

N&meco suelto. ■ o,to 

Número atrasado. ....,.* 0^0 
Extranjero por nn afto ■ 12^00 



Vengan Mtm mil SHScridonee 
y abajo las subTendones. 



Para Quijote portefto 
todo enemigo ee pequefia 



Y soy terror de enemigos 
y amigo de mis amigos. 



^foKU ii óimitiiitiocton it II á 3 n. m. 

Este periódico se compra pero no se vende 



SmiWvm ta' Mintíttt tiUmlIaU 



H CORR SPONl rJCIA A NOMBRE DEA. OSSOEIO i Propietario: EDI ARD 3 SOJO | ADIIHISIHACIOH : VENEZÜEIA 694. 



¡C JO ¡OJOII ¡¡OJOIll 



«Baenoi Ai 
«1/8 pcriAdir 
cm'ínudo inii 
ciiicompalibl' 
cKÍíio. En r ■■ 
cQÍ UOTE, pe 
frios del paf 
cdin i probii 
cet oieato poi 
cQi:inUiu>. 

LkMUd 

i al, f u . 
T «Mpmw, . 

'-••Sl—I 



?s, Aflol': J1 de 1893.-A1 Sr. (¡ele de PolWa.— 
.« de ca' '(-aturas pollticaa qne oada respetan, qae i 
<an y 1 u' no pocas vres incitan al crtmeD, son 
enn I: üigeneías de cna situación de estado da 
'ser.uer.".', ya qne el t^manarfo dennminado DON 
.iste en ¡u actitud agresiva para los altos funciona- 
— De ó: A n del Sr. Preiilflnte procederi T. S. en el 
- so ei) o>'lacian y ocnpai bajo invnntario el estable- 
'oade le dita. Saludo á Y. S. ateitamenta.— lannel 



"Sí «alta ( 



.1» m« airtln: 
■ fa< kl 1 '.(ni* 
t ot>» V •M'm. 

TilfUf Oto* 

•máa *f lutuT 
■( I* »»ii mi" 



Ir^cgo, A Bl M a« flfnn, 
tv al kMka m •!« iBaadlta, 
j ll Molto, aay auito; 
4af at la piad» aa mnj dala 
am «a aaa dato al laarito 

7 aaa laa dataau ••■ poaaa 



«va da Hl*a y nasa 

-ili*»* 



NOTA— La piadrí Mfi ida, 
aeapuw da on modetlo pldxo, 



rempii !a olieial eaynn(«: 
,;to .¡y.ii L «ifZf-J 



lia rn 




AZO, 



alma;íaoue de "oon quijote" 

PARA 18 94 

AH^tamo.' al púb'ico ea general y á nuestrot agentes 
de proTinci s y car pafla en pwtioular. que se aoresu- 
ren i munii - « de f-i» Quita-penat lo mas pronto que 
pofdan 

Y si no I hacen isf, ser& penr par* ellos, porqun pa- 
sados ocho tas de >i facha, les que quieran el linro 
tendrán que pagan, mas caro, pues hmnos aumentado 
para enton( .s el p- -ció de este libro sin rival 

Conque, j lucho ¡o! 



VIAJANDO 



,Q i ert ñasmt "sti da<iDertando, en l'ts pu*Mos del 
snd de la provincis.. la gira al vuelo, /que eeti haciendo 
el magnate del mcucrdol 

Per toda« partes banquetes; caminos cubierto* de 
fl tres cordi.V mn mueras por cftclo de lot repelidos 
oÍMi<; e^tn idmirr'-os, pisotcnes, trompadas, codazos 
hasta mord<. •'xts, se <un (liceo, ^a habido que lamentar 
en todos le pueb'o.-i por donde ha ido dejando rastro, 
la estrepitcF.a comitiva. 

Hasta la ji*dra movediza se conmovió sobre su eje 
niiteríoso; Msta lr° chirgnlos dieron tiégua i su vuelo 
febril; ha't> l3S arlequines de grafito pugnaban por 
Sffniir al o cial oxtejo. 

En fií. ó: jara m^^moria por nachos aftos en los pur- 
blo« del S 1, est fracaso pre-ilenciiL quiero decir, 
e -le paseo <in bi( 1 aconsejado, tanto tiempo meditado 
y con tant tino \ (iiscrecion y rportunidad llevado á 
ca jo; á cat >. por .r> dedr á feliz término. 

A feliz t 'mino '.)o es pcsible decir, parque cuando 
se viaja ec siena ~ diferencia, el pisagero no debe sen- 
■r^ digamos, Aao moy ccntratiido, 
; meante eminente. 

>■».', i entre generaVs, no ha resu'- 
hi í'ido entretenido y ameno; ent'e 
estos gene «tes !« na ethido da menos al fadnctor del 
D Jite, pa . que lubiese redtado durante las largas 
horas de ii omoii algunos tratos bUingaes, de f n obra 
BonaiMnt.L 



tTíe muy íliz q 
ccmo lo as ri el 

SI viaj«, '*n g^i : 
taáo del te > mal 



O nisicn que se ha deiaio i atlr y que difidlmects 
han podido limar, por sustitu ion. 1 s sermones y pli- 
ticas de las eminencias del c -.ro, q- e formaban parte 
también del séquito cfidal y .-eneral 

Y qué de resultados obter dos e 1 los pueblos del 
trinsitol Cada telégframa que n rec -¡¡a, conmovía i la 
Bolsa y hada subir el oro un ;iunto tas. 

Y se comprende: el oro, qu: 9S el . cy de los metalen 
no quena ser menos oae el iresider.'e, y al ver que 
éste viajaba hicia el Sad, 6 k í bác 1 ab> j ; él, el oro» 
dio en viajar hicia el Nnite, é se», h'cia arriba. 

Y. . . . continúa viajando, qce es Ir mas sensible y lo 
mas doloroso. 

Per todas partes habrá ido denamando lus me rce- 
d«8. y aun asi, según parece, no ha conseguido conmo- 
ver i nadie; el entusiasmo ha biillai^o por su ausencia; 
el elemento oficial no ha teniHo si s'quiera un pretesto 
para tocar la fibra sensible ^i^ cAblico— infantil en su 
mayor parte— que saHa á laa estaciones por curiosidad, 
i conocer al yiaj*ra cmioente y i su dilatada comitiva. 

jCuinto errorl Eston viíjes sen et.trramente inútiles, 
etundo se hacen, ccmo el que nos ocupa, en tan pési- 
mas ccndiricnes. 

Porque, ú o^ed'cen i finas ,:articuhres, como ron el 
descanso y el a siegr; ú obed> ;en i íaes politices. Es 
el prmer c«.so procura imo p^sar ha ta desapercibido 
para todcs y hue'sai comitivf , y rt ;ibimientos, ban- 
quetes y brindis: mar-anas y e!tramboiique:»s. 

En el segundo caso, y estar lo unf< leguro de su po- 
pularidad, se hacen las eos;-? bim hechas, i son de 
bembo y platillos, franca y rt><ieltantrntt: íin redaos y 
iin ambajei. 

P.ro agu/, m los viaj»», ccmo en ei S-obiemo, todo 
se tuce »i>mpre & rredi^s; s« viaja, c viaja, en m««dio 
de la [.úbiica general int.f:rer.c a, sin saber adonde t.i 
p r dor de. 

Comparando i este gnLism ■, con el mundo, dircmc s, 
para concluir, con el pceti: 

tJBl mund». en tanto, sin cesar, navr^i 
por ei piélago inmenso del vacío>. 



VIVIR PARA VER 

En la gran ex^oíicicri 
de fií de siglo, tu Parí-, 
exhibirá Don Bu-tol} 
Ctn aliento van ti', 
un a%rdeon qu'i tiene. , . , 
fí, eiperotua y p rtenii 
con den regí ir is labt •■'ios 
en ero, plata y .larfil, 
y en cuyo sene milloi es 
de rata?, puedei vivir. 



EL FRUTO m. AilORDEON 

Hay magistrados quí nat -n á 1 vi 'a púb tea, sin 
sin saber por qté ni pira c,u ' per las qae se adi^ne 
el tomo, que traen con ellos, ya hf -'ca y deretha, una 
ópnrinion patente y latente. 

£1 fruto de una anomalía, t.o pucCe "ttn^ ^ aiao por 
au 9«ada «tnil» de snomaLas. 



V e<« en vano todo el onder del hombre para torcer 
la infl xihilidad de la lógica. 

Vrga-hondr», por mas que sea hijo de un partido polí- 
tico, no es sino un átomo de ese partido; y un átoma 
renresenta bien poca co<a. 

Falta ea él, aquella historia corta ó larga, pero siem- 
pre valiosa y signifícativi, en que fundar esperan z»s. 
en que basar ándelos, y en que cimentar la té del pa- 
triotismo. 

Ll nnvedad de una entidad cualquiera no se impone 
tan fácilmente L-x teoría en pnlítica es pura defíci*nda 
y el valer de un hombre n?c«sita por lo menos, el com- 
probante de ses ante edrntas pcKlicns. 

Ni la fé ni la bu»na voluntad srn por sí sola*, bas- 
tantes para hacer de un át'-mo de partido, un magis- 
trado para todos. 

Sacad de entre las filas, un soldad^ ngr valiente y 
denodada que sea y celidle la bsiÍQj||>de genenl y 
ponedle al frente de un ejército ea cain^. 

Pues irá de derrr'ta en derroit y "deaesastre en de- 
•actta de-de el principio h<ske|ft)|n, 

Y tie er!*nrso. coim>'^»MIÉW[ mi liiÉB liji á^m^-' 
sereno y valiente. 

No hav que sacar pues las cosas de su quldo, v aquí, 
ahora, se han sacado, con haber sacado á Urga- hondo 
del acordeón. 

Inpremeditadon y ligereca. han dado por resultado 
la piera qu* han elaborado en sus talleres Don Bartolo 
y P<«leli»iringo. 

£su piria, no rapre^erta nada, absolutamente nada, 
prr cuya ratón cuenta entre la opo^icion á todos los 
partidos. 

At partido radical, qus es el mas numeroso, por an- 
tiTonisnic; al partido vacuno, que le did vida, por 
esroi^mo; al pirtidn roitri'ta, su punto de parti'^a, por 
des'ntism» puesto que de todos es conocida ladeserdon 
y diioluii m de ese resto de partido. 

Si se desliga d« los roinpromisrs del partido, se ar'a- 
birá de enageni>r «1 apa>o de sus incubadores, sia lle- 
gar á caparle el de los radicales. 

L\ marcha pues, de su gobierno, será embaraiosa y 
llena de esc^ll is. 

La pobre provinda será. la únira que to ^ue los fata- 
l<s leeultados de la insensatez del acordeón 

CUr > es. que disde los primeros momentos, no se ha 
de declarar la opinión general abiertamente; el pudor 
poli áco délos partidoa que pactaron el acuerdo será, 
per lo pronta la valla qufl la contenga. 

Pero |qt é (¡4iil valU> En la elección del primer ni- 
cis'.eiio se dejará entrever algo de lo que será la opoti. 
cion en el porvenir, no lejano. 

DA.spues las dificultades que le creará su ai-lamiento 
in:]uebrantabte, le huán imposible ccntiouar gober- 
nando. 

y esto seri todavía peor, psrque si renuncia el pues- 
to, vendrá el caos seguidamente. 

Don Quijote, pues augura nna nueva era est'iil, 
infecunda, y por con'-iguiente da demolimiento y de 
postradon; porque como dice el rtfran:— de tal pal? 
tal astilla- 
Estamos pues, peor que antes, sin esperanras de me- 
jorar la aflictiva situación en qae dejaron á la proviocii 
los hombres de aver, que son los que, gracias at acuer- 
do, han recuperado stu percidas posiciones. 



QUIEN HACE UN CESTO 



Cc^lon tía de^culñsrto un nuevo mcndo, 
con andada con f», con ilu-ion; 
y Don Bartolo descubrió en Li Verd* 
U madurez de un fruto lin eazon. 



vZ) oj/p UHOjE^ 



^ í ! 




¿flV£í{J)£- 'Ik ^íritMBi^í Ik. 




El monstruo d? Std Fp h'cnp un canguelo hoi'rwoso : 
(jí/e m/pdo uüP //pnp, /^e^ t/ como c/^oib/v ficKP el ujo. 



Ten q O p'lionor de dar/e el fl]d|drü/e 
y lurdrte aue sou un moniaote 



i£fi 




(uáí frp(/enfp oí] mará^illjl una (.¿f)i¡¡¿ ipndicc 
u csbaentf' me felice chom que (^nfrsn en Cú^ilir 








S<r,V*' 






Pcirá fÍPfC/o/:r,s Jt» m/ycj 
no /,<3:/ f/tTc//e como P5feÜ;ÍMju9. 



óerpenh'ne o serpentür müniüote de o 

broductü de quien ¡omuei/e^ ¿¿lió de un eco 
jiq cIpI siqIo diei tj nueve. 



^HOTE, 









M 



.f{ }\m\¡\- ío t\B'\iL ^cL 34. 




Lá mano üue pn Lf\^[P^I)[ (Jio mi eipaad 
fe 5ient<3 pn fs¿ Silla reoáládd 




NÍN\ÍS¡0 JI{[JO 
LltíLHlf^l' DI 6Un\l\(\lü. 




muniüoíe de ocdsion 
/e, Salló de un ¿corolí^Di] 
lio diez u nueve. 



;:-, — wx^eTX'' 



.^ry-- 



DON QUIJOTE 



4 ■.j.jét. 



£1 dia tiene aaron. Urde y nofiíe, 
va eté nublado el •*!» ó bagra sol; 
D jn Butoln tai solo tiene sombias 
dentro del tuelle del anordecn. 

PresíunU'lle k la alondra porque vuc'a 
i la vista del fítro cazadnr, 
mas no le preguntéis i Dja Battolo 
porque no escucha el p4b.'ico clamor. 

Podr^ las alma* nobles «levarse 
en alas de su espléndida paíion; 
mas ¿cómo Don Bartolo, ccn el peso 
de tan descomunal acorde'' n? 

Quien hace nn cesto, puede que hagfa danto, 
dice un refrán muy cierto de nn autor; 
Dan Bartolo nos hizo un mal acuerdo 
y ha llegado en tu fabrica, basta dos) 

iQui seHerdos |vive Dio^l tan lastlmerosl 
iqué acuerdos tan es^raSos ¡vive Diosl 
cualquier» al cnntemplarlos, renegira 
do su torpe y fatal constitución. 

¿1 se labra su tumba UnUmsnte, 
muy leJLS de la pública opiíion; 
y el recuerdo que deja tras su huella, 
seri el eco del triste acordeón. 

Si no hay plazo que al prstre no se cumpla 
ni deuda sin pafrarse |vive Diosl 
que estará Dan Birtclo tiritando 
por el plaso y la deuda, por los dos. 

Y no hay remedio á su fatal demenoia, 
i su torpe insistencia y á su error; 
y los males futuros, va cercanos, 
asolarán, no á ¿1; á la nadoa 

No puede haber un hombre que reúna 
á su g^an voluntad y á su valor, 
tal enjambre de aciagos desccnciwtos 
ccncebidos, tal vez, con l'uiion. 

Con el mtj r deseo, Djn Bartolo 
en rez de darle dioha á su nación, 
contribuye, tal vez, á su derrumbe, 
si bien con patriotbmo, ccn error. 

Mafiana, entre las sombras que le «peras, 
luchará en otro mundo, con furor, 
como cuentas la pidan, con eí Djinte, 
tas dsScienciaa del ácordeoBi 



COSAS DE SANCHO 

A jufg^r por los preparativos bélicos que se e&tin 
hadendo en Mendc la, preguntamos: 

—¿Se va á librar alguna bauUa,^ se trata solamente 
de hacer unas elecci anes? 

Di todo habrá: elecdones y batalla. No en balde 
Biandará la línea el general Ottij^a. 



Sn las provincias t'.do « ti que arde. 

El Mendoza se preparan las elecciones, preparando 
las armas previamente. 

En Santa- Fé, se duerme con un c jo y con el arma al 
brazo, se fiando revoluciones. 

£n Salta, andan t£condi(ndo las cuentas da lo inver- 
tido en la movilización de la guardia nacional 

En Entre- Ríos, no les llega la c -misa al cuerpo, con 
la propaganda radical 

Y. ... la mar. 



Jamás, y después de nn perícdo de seis meses de es- 
tado de sitio, hemos seniilo mas miedo que actual- 
mente, en las provincias. 

Esto tiene su esplicadon en la popularidad de los 
gobernantes provmciales. 

Y en qne todos aquellos festejan el acuerda 



Además de estas alarmas de carácter general, hay 
detalles particulares que espeluznan. 

En Victoria, (hjitre Ri'>^), un hermano del comisario 
de órdenes, asesina á un paiieLte del actual gober- 
nador. 

Y el aimiaal no es habido. 



En Salta, cerno per arte de encantamiento, amanecen 
ciertos dias las esquiíus, con la cifra i8o 301, impresa 
en gruesos caracteres. 

Esta indirecta se refiere á la suma que el gobierno 
provincial ouiere ccbrsrle al nacional por gastes he- 
chos en la úl ima móvil z; don. 

La polida, cumo es natural arda i la busca de los 
culpables. 

£»to es, de los que ban grabado los caracteres en las 
esquinas; no vayan Vds. a creer qui buscan á los qne 
han estampado dicha suma en las cuentas. 

Todo « preciiv adararto. 
^ - 

I f 



Pero en Santa- F<, |obl en Santa Fe. hiíe dado á Inz, 
espontáneamente y I si sismo, el jefe p ilítico de Ca- 
seros. 

L« ha emprerdilo contra £a Ca^ntel del Rosario, 
por algunas defic'srcias qa« e&te valiente colega le ha 
de«CDbierto. 

Y lo amrnazaico.no n' ti si es j'.fe poüiico, aunque 
par»z<» lo contra riel 

A estos llama l.e /- va, hombres de acdca. 

Y da intendon te nbie t. 

■ e 

Estamos pues, inrjar q le queremos. 

Los satélites del vie>o rágimen armados hasta los 
dientes. 

Los jefes impol'tiros a nenrzando á los ^rga.<iosde la 
opinión general 

Urga-hondo, p: "^-upa- .0 con la daisigradon de sus 
ministros. 

Y Don Bartolo, te cano > el acorAson. 
iQci mas qiereui'Al 



Por ctro lado, ^ ie lea ' tris dii his. 
La continuado" reí ai tual grobierno narinn^L 
La peregrinadc n del < lavo, con acompaAaraiento y 
banquetes. 
El Congrego eo p lerfc . 
El sobresalto á le tu>. ;a. 
Y el oro sin ca :a irs^ .e subir. 



iQu . L> V! ¡r de ilusión! 
iQué c I ^eni ra iiusnrial 
iQuá ( •<■ ito I irá la h1^toria 
|Cuáni ; ■ oes. «1 viole nlll 



( . i M A R B S 

U''g..-'.iond > á la provincia 
de tal n do i ; conviene, 
cual si ü i ra'i 'o se encontrara 
por ca -u .lilla ', un peiae. 

Pafo Us n-chrs en vela 
Boflanú" «n c le Don Bartolo 
se em M ia er apuntalar 
aljov>nito Urga-bonda 

Ir Kit -e oci Pelegrlngo 
en aci.ei do d.: mal modo, 
as como ir la gallina 
á 1* g.rj^ant* del Z^rro. 

An iardo « ti«mpo veremos 
rofgrir M tre á Pelegrlngro, 
y A^ta a! otrc le dará 
con la p icrta en los hodcos. 



L A N :S A D A ;3 



El Dr Pr6f perú trard. , G;>b(mador qi e fué de Tu- 
cuman, ha fallerli •> 

Enamif^o pnu'ti ^u de 1 'ON QUIJOTE, fué en vida. 

Don QuijOTXrc Aclii.aanie la tumb? del extinto, 
con respnto y cor. crifto. 



En nuestro ni!ir.'~~o at 
del almirante btif-iltlo ( 

¿Que por qné? 

Poraue Don Q jijóte 
anibaria esta reMbiHad 

Sil embargo, ai t úblir 
trafia sorpresa es' » addt 

A nosotros, nc ' •or4' 
mentó á otro. 

Prueba de ello, ;;n? el 
V el lánes, dos di .% desp 
Buenos Auws coi. ciaco 

Bien venidos s'.^i. 



^eriir. publi-^mcs ei retrato 
'ostodio José de Mello. 

isperaba que muy la breve, 

i nuestro puerto. 

} y á la prensa h^. cai.sado es- 

.nte. 

.e lo esperábam'js d'3 tu mo- 

libado pubUnamos su retnto 
:es. llegaba Melli< á k. rada de 
juques á su manc^A. 



Despucs de la : ? ^ada de estos bravos, hemos sabido 
que se ha ido á p; iva el < A cuidaban» 

Murió pues, tm t, 1 evo' ¿cioo, que por sn índole, meie- 
da mejor suerte. 

La r de a ha madurado 
tras ti i'. i ti', ipo pasada 

A.'as < \ tal vrx 
dé en <« .iio al madurez, 
por re u t&r a fiamb « 
_ qoe er ! i ai' ena i-e (.ierde. . . . 
pues s: ! I el c ua teñirá bambre 
apechug i COI la vcrd*. 



Lu ex acetonas que la aridad ejecuta, e tía Llegando 
al colma 
No WBtiiitM coo la» ind^ ninit x inn w d«l piMi^aw- 



to, con las r 
ras, con las 
di ver' i <n«ii 
la Lotería ^ 
t -cw y ahnr* 
El públio 
frecuentrar . 



fas periMicas, con los don» 
ittscndonns aeiistosas. con 
Uver>as y con lo* piígüts i 
ador al lo icvnde todo. Ins 
ú ÜQiame)it« el Pabellón A 
' re asusta y c a razón al v< 
iriBfun cei.tri) recreativo, 1 
.e U caridud 

pidres cíe tan>lia destapan 
«ruido vei siü\- da ella aigí' 



exacciones < 

Hasta los 
soperas, esp 
si dora. 

Convandr a sefialar un Uidte i la ct; 
licordia. 



lAhl se mi olvidaba ded ■. que las rec 
periódicos d > 'a capita<. sai. frecuentad* 
undlas de aric^nd. 

No abusai , poique \-a .i Jngar el dia 
testemos, sii abrir la [uertb perdone \ 



ivas patticn'a- 
•1 prndncte le 
mdioiiantos d> 
alonaa loa tta 
gen tino, 
r que no pnedc 
x temor á las 

coa miado 'as 
la dama raq li- 

dad, por ml«- 

/ 

icdones de )os 
i por las alma? 

n qne lea ccn- 
I. por Diosl 



Aqrradace a» f lot iiefioves eniprcarí s de lEl PaVe- 
llon Argeni io>, la d»r-r<)pda (»n q.'e : os han tr«tailo. 

En el pr^: Jmo nú'miro ios raanitest remos sgrat.r- 
ddos por la* invita iocas ridbidas, si t nemos aspa' io 
y la memori i nos ayuda. 



Vn misic ' .ifamada s'<£'aa é'i-jut. I . reconoddo el 
ac/^rdaon de Dj-i Bittilo > dice que pu ide tocar ha'tr 
100 pierr.s. 

Pero. DOS Ui c'escoiiscktdo, al deci> asesrurándo o. 
qa« las 100 -ccp» to<»-á ^i;a>pr(: la nds< la pieza. 

Y á juz^a jio.' la "xnh-. . . . 



-Fi.i á li :..t' Y nat fraque 
\ taii ioírtlic^ soy 
( US p'jr ilo^u^. a «ui ve y 
I ir e. erica 10 c >n D Ba- col 

T(U< |Li:s tai il conpat'ion 
I -i eife rit{i (is>dichrdo, 
< ''S vwe desKS lerado 
(r\ •;! viijo d» la ve.'do. 

\ la pjcrt». >le la -Árcol 
I o tuf: Vk n rau i Uorv, 
I i me veicas á coctAt 
¡ r<}ezAS dsl accrdeou. 

A una piedn de U «alia 
1 i conté /c mi lolor, 
• -y su p:inl6?~.no s« flor, 
í\tt tomd pir Din B.>itoIa. 



El tema( 
de Bmia, « 

*Va pued 
tre sos e<'pe.' 
en rmalquiei 

Ante tod( 
zada — se co: 
raia en al c 

Habiera c 
ct:: > y hubi 
de valor. 

O <»ncr«l 
critc:— cTér 
embarg'i de 
dvilizatiin . 

Y acto iie 
litaeúm, y b 
al cidio. 

Pero ¿oot 
Rocnn, si nc 
esa luz? 

El sub 00 
al raliic-tr t 

YBonQ 



Conste q 
reanr^ Mans 
Rufino Casi 
•sta Adtoin 

ítem mas 
de Casco y 
Sancb*z, de 

Y como • 
luntad de si 
advertimos 
remos este 

DonRufi 
cnnoa. 

iQuépar 



■cpunsto lor \lba Rocin : ii*Congreto 
mmt signe: 

ipreriatM de civiiindo un - ueblo que, ra- 
taculoa. pMTV.a el de Irs c. .tidasde tor«>, 
f jrma ru4 se < frrz'a». 
, usa. fó-amU <Na deb$ pr«r i/rif está ha- 
lOcn á dni» i. lometros -d' :pae« de defu 
i;ol lie ia mu rrfiriada cob rtlia. 
icho: <Xa dcvi tenerse por país dirilisac.a 
ra ejecutado ci a.to heno < ■ arroganda ) 



uido mas «1 p-)n«a miento, '. 
Sras* á Ks lai'ia i>or país nr 
hibrr sido Ia iiad 'n que h 
lor tudo e tmoito del rson 
{v.ido, h; bw .%^-arraclo U av 
tjtr em^ intimo viaje para 

qué antoichi ba Vd á ir, 
lieua VI tii uia cerilla bi.j 

a.<ario de la s> c:ion g* tur 
AISa-Roon ce loc>. 
;;]C¡ E (?á nsi' a en esa ;•«" 



udo haber «a- 
dvilizado, fin 
derrama lo la 

o> 

trcha dt la ei .'i- 

unir al bccac 

eftor de All>a- 
iera de 



o rntcfa» lac )n 
la. 



PKRMÜ.NENT1: 



le ios jg «ntí s de Don t 
ilt. ce Saii Nu olas de luí 2 
o de Arbulitc y Pi'ar, 1 
stracion In qai adeudan 
— porqun ibori ha aparecida 
MariilU— es« nuevo es ^ 
Coronel Dtítrtp), (l.is Mjs' 

({ue se qnaca con in «^"et. 

ciueAo, es ni. - esttfador, . 
. a' tres qn4 hasta qn^pí- 
i<n.:anenle. 

r ct^e era mitispa ce h\ } 

■ qe-í tr»«l 



rijOTK, D L' u- 
rrofos; y Dir 
< han pagjul ) í 

otro envidií s' 
'. Francisco V. 
zas). 

t, contra la ^-o- 
la á dedr; >- 
.-oen, no reti a 

isado i loa ^a- 

/ 



Adveriitr :£ i I01 Inii r» de v-.ta >t> Almaneq i(> 
ana dnnce r ice: 'ÁJo'fo Jii^yer», c'cb leerse: tAdi'f' 
Neyer», Cu; o jji. 



Til»- >^- 4* i. N^* f Uno* B 



«!• 



/ 



/ 



Domingo 29 de Abríl dS 1894. 



BUENOS Aires 



'4 ■'-r. ■ 



■*.■ ¡V,". > 






iSOX -Número 14. V'-i- 
1 ;^- •"• 



En la Capital 






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NAiiiei'o atras.ido 

Extranjero por un ano. . . . 



. Ps. i.M 

. " O lá 

. '• O áO 

. " 12.00 



En Don Quijote no liay cli.irque | 
porque es cívico del Parque. , 



Por ver el oro i la par i 

lucharé sin descansar. 



Don Quijote es adivino 
y el os trazará el camino. 



HORAS DE ADHINISTRACION: DEIIA3Í. H. 




/.^'/-^ 



Campaña 



Suscricion por scnieilre adelantada. . 

Número suelto. . ^ 

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. Ps. 4.00 
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••¿f, Vengan eW mil suseriélones 
■ ■ jf ab^o tal subvenciones. 




Para Quftte porteño 
todo cnen^ es pequeño. 





Y soy teripr de enemigos 
y amigo ib mis amigos. 



-J 



Este periódico se compra pero no 



SUSCaiCION POR SEMESTRE ADELANTADO 

se vende ^ / 



LA CORRESPONDENCIA A NOMBRE DE A. OS80HIO 



i 
I 



I OJO I ¡OJO!! II OJO!!! 

. niicnos Aires, Aüoslo 21 de 18y;i.-AI 8p. C.efe de Policía. - 
. Los periódicos de caricaturas políticas quenada respetan, que á 
« menudo injurian y que no pocas veces incitan al crimen, son 
. incornpüUbles cun las exiuencias de una Situación de estado dií 
€ sitio. En consecuencia, ya que el si-maiario denominado DON 
. Ul'lJOTE, persiste en su actitud agresiva pa^a los altos lunciona- 
. rifls del puls.-üe orden del Sr. I'resident| procederá V. S. en el 
f dia á prohibir su circulación y ocupar bajoiinventario el estable- 
« cimiento por donde se edita. -Saludo i V. S.jaleulamente.-Manud 
c Quintana * . 



La potieia cual yedra, 
tído á mostrarme el autógrafo, 
á mi, que nada me arredra; 
j dffpue«, se fu¿ al li ójfrafo 
y le secuestró otra piedra. 

—«Siempre de la piedra en p.s, 
— «xolamé:— «Tálgauíe Lias 
tQné cou tan siDgularf 
■¿A quién querr«L. aplastar? 

WIK» \MS K!>TA Ya \AN 1>0>!u 



Luego, |l mi se me Agura, 
que el beiho es alga inaudita, 
y el escrftoi muy durito: 
que ni labíedra es muy dura 
aim os mis duro el rsurlto 

Y aun DLB durezas s m p >oas 
en estas ijrrientes loc;ia 
(le íLiSoMLes y.-., durezas 
p^rqis jTf-í^- J "■"»» 
son áunsi las ligerexM. 



^OTA— Lt piedra «cgund», 
dcF!))UC8 de un modfsto pla^fí, 
rompió la piciul coyunda; 

y ha vuclio ¡¡ya!! A MI UEGAZO, 
con 9atidf;ici:ion profunda. 



ALMANAQUE DE "DON QUIJOTE" 

PARA 1894 

Avisamos al público en general y i nucüros «gentes de p:0- 
vincias y canipafia en particular, (iiie se airesurcn á muñirse de 
este Quita-penas lo mas proi/to que puedan. 

Y ti no lo liacon así, será [Kior para e los, porijue pagados 
ocho días de la ftclia, los cjue (juieran el Ibro tendrán que pa- 
garlo mas caro, pues hemos aumentado pafa entonces el precio 
de este libro sin rival. 

Conque, ¡mucho ojo! 



EN vísperas 

Estamos en vísperas de exámenes, como di- 
rían ios estudinnles descuidados, y todavía no 
hemos empezado á estudiar. 

Así no mas se encuentra el gobierno que 
actúa, sin fruto, cerno estudiante neófito, en la 
cátedra popular; así no mas se encuentran esos 
hombres, heterogéneos en conjunto y en deta- 
lle: esto ei, entre la espada y la pared, temiendo 
al pinchazo y al derrumbe, al rayo y al terre- 
moto; asi no mas se encuentra ese ministerio; 
como la niña que va á hacer su primera confe- 
sión; temerosa, aturdida é ignorante de suí 
propias culpas; y del mismo modo que estas se 
esfuerzan por presentarle al confesor la parte 
buena de aquello que ni siquiera es pecado, 
para atraerse su benevolencia, del mismo modo 
el ministerio le dará vuelta al mensage, para 
captarse la voluntad de las cámaras. 

Pero no hay tu lia. Solo hay un Dios, solo 
hay un padre, solo hay una opinión y un solo 
lallo. 



Propietario: EDUARDO SOJO 



^ 



Podrán mistificar los hechos, podrán falsifi- 
car hasta los hombres, podrán adulterar las 
frases propagandistas, podrán levantar hasta lo 
imposible los ídolos de barro, podrán con mas 
ó menos ingenio, con mayor ó menor refina- 
miento, sustituir, reemplazar, embaucar, pero 
nunca torcer el rumbo siempre recto de la pú- 
blica opinión. 

Conseguirán del Congreso una mayoría, pero 
esa mayoría, no representa la mayoría de la 
opinión, como todossfbemrs. Considérese sino, 
los elementos que constituyen la parte reno- 
vada de este futuro y ya próximo Congreso y 
compárese con la no renovada tqdavía. 

Ksta consideración y esta comparación nus 
dirán de un modo claro y putente, que los nue- 
vos representantes del pafs.^ llevan en si savia 
constitutiva de opinión franca y fibre, no lle- 
van el gusanillo del fraude y de la mistifica- 
ción. 

La reforma que ha sufrido este Congreso, ha 
servido además para poner en guardia al ele- 
mento viejo, ya gastado; á aquel compuesto de 
pasividades complacientes; hoy, poco á poco 
vamos llegando adonde ya deberla haberse 
llegado, á conocer la importancia del voto po- 
pular; a saber lo que quiere el pueblo; á satis- 
iácer los sacrosantos anhelos de la pública 
opinión. 

Y es en vano que los maestros de antaño, 
se empeñen en hacerjuegos de prestidigitacion 
con los votos del ciudadano libre; esas leves 
aristas de la cizaña popular, las barrerá el 
viento purificador de la libertad. 

Pero estamos en ví-«peras de abrir sus puer- 
tas el Congreso Nacional, y todavía el gobierno 
no nos ha dado indicios, jt/or sus órganos en la 
prensa, de lo que piensa decir en su mensaje; 
de los proyectos que tiene confeccionados ó in 
mente, para someter á la discusión y fallo de 
ese tribunal inapelable. 

La verdad es que este gobierno se halla tan 
mal con la opinión, que ni siquiera tiene un 
representante serio en el estadio de la prensa. 

Pero ¿quién se arriesgarla á defender la 
causa de este ministerio, gastado, corroído, 
apolillado y medio deshecho? 

¿Qué dirá en su mensaje? ¡Quien sabel Un 
sin fin de frases campanudas; algo de mucho 
bulto y poca miga, así Como U serpentina 
que á veces semeja enormidad de olas, movi- 
das por el ser mas débil del mundo, la mujer. 

Allí se habrá echado el resto; se habrán 
alambicado cinco ingenios, como quien estruja 
cinco esponjas para sacarles el líquido. Pero 
en esta, como en todas las tramas mal urdi- 
das, se descubrirá la hilaza á las primeras de 
cambio. 

Para la confección de este mensaje, habrán , 
sudado la gota gorda: los asuntos triviales los 
trataran anatómicamente y los de bulto, su- 
perücialmeote, pasando como poi' sobre ascuas. 



ÁDIIRISTRiCIOH: TEHEZUEU 694. 



Pero harán nuevas protestas de respeto á la 
constitución, á los derechos del ciuaadano, á 
la libertad del sufragio, etc., etc., apurando el 
vocabulario del platonicismo y del convoncio- 
naiismo para hacer una profesión de fé que 
no sienten y para hacer propósitos fíe en- 
mienda, vanos como los que hacen todos los 
que se confiesan. 

Porque, al fia y al postre, eso es el men- 
saje: una confesión corregida y bien presen- 
tada, con sus propósitos de enmienda tam- 
bién, para que nada le falte. 

Estamos en vísperas de Congreso i^nquQ 
nos lo imaginamos, no paseemos to^l^ia ni 
en su forma ni en su foBido los propésitos de^ 
este gobierno, sin rivaLjj^QqKusbo, 
^etero^psiio y sin h 

Quiera la providtsncftTTn'spirar lá lllieiii_ 
ria de los representantes del pueblo y hacer 

aue vibre en los ámbitos de la opinión la voz 
e los buenus, la elocuencia práctica del ciu- 
dadano que ha nacido para defender la liber- 
tad y rendir homenaje á las aspiraciones popu- 
lares. 



■'.\ 





EL MENSAJE 



Yo diria en el monsojo 
sobre píxio mas 6 menos, 
lo qúc sigue mas nlmjo; 
— € Señores— los del OingreSo— 

• vumos ú hablar con fran-juczn, 

• con franiueza y sin rodeos, 
c llamándole pan al pan 

€ y 6 la virtud, sentimiento. 

. Nosotros— hablo de mi 

« y hablo do mis com;paííero9— 

• obramos de buena (i, 

« procedemos con esmero, 

< y ansiamos la liliertad 

. y la dicha para el pueblo. 
€ Pero yo no sé por qué 
« se frustran nuestros intentos, 
« y en lugar de darle dichas, 
« poz, venturas y progreso, 
" é í8'.e [>al8 tan querido, 
« le damos mas sufrimientos, 
« mas penas, mas desventuras, 
« mas dolor y menos crédito. 
€ Yo he procurado llevar 
I é la esfera del gobierno, 
« á los hombres de partido, 
« sin im:x)rtár9eme el género; 
t y l'xlos me dan fiasco, 
« ó mi y ó mis consejeros. 
u ;Si su liérais el su.ilici) 

• que es el gobernar, t«niendo 
« exigencias partidistas, 

1 que llaman, clamor de pueblo, 

< y exigencias de lo» hombres 
t que la don de consejeros 

€ imioniéndose ipso fació 
« con amenazas y cuent')*, 
« os daríais cuenta exacta 
« de lo que sufro, teniendo 
€ que resolver muchas vece* 

< contra mi prooio criteríol 



\j) o/sí P uri^oXJ^ 




/ 



/ , Oro, termómetro 
¿ cidondp ronq'u ■" 



•y ('/<3vü r^álidcid u no iluóioq 
p¡ JDávo d Pótct /nfplice j/cKiur¡^? 



o no 69 Iráncámcntc 51 daui Qóhlico 
Id conolicion dp I brande u la c/p/ chico. 



TT rr'^''?' 



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£¿trázd llerio Je P°^Q> P'^^ '^' ^^^i'*'/'' cornejo, 
corjteób el P5bejo^-u¿) YP¿ aue ere^ urjhucrj npjo". 




u¡ Póbh'co 
c/p/ chico. 



íq d aunóte! viiíotá se retrdtá 
pI borverj/r tje.diondo ole Li Plálá 



í\ Id Jjocii C1U9 psld :in Cf-nímf/ds 



"•ye 






l*^ 



/• 



DON QUIJOTE 



/;:v 



. Dfi nhl viiin el desircnilornio 
. (1p I)ol Vulle y roin-^ailpri s¡ 
. (lo allí ol KsUd ) (le siti i 
. ((ue (liirú un st>ine8lr<^ entero', 

• el cuül, trús (íe ser ini'ilil 
. ha sido ndenii'is funesto; 

• de ahí vino el enemistániío 

. con Iternardo, ti quien ninecio, 
. y 11 (|uien tuve por herniau) 
« desde que (íranwjs chieuelos; 
. (le ahí vino In supresión 

• de perii'idicos discretos, / 
« y las prisiones de muchos, 

« persecuciones, destierros... 

« y en fin.... la mar; es'verdod, 

€ es verdad, si: lo confieso. 

« Pero yo no tengo culpa, 

t yo vivo al error sugclo 

. como todo hoinhre, y es claro, 

« ya lo veis, así anda ello. 

. Viendo pues que no hago nado 

. nunquo ([uiera, de [irovccho; 

. ([uc he imjbudo ú los pnj'tidos 

« todos en el ministerio; 

•' que el oro se vú ú las nubes 

« y que se estanca el progreso, 

. os presento mi renuncia. 

« He dicho- votad -Laus Dco ». 

UNA Y NO MAS 

í.ii única vez iiue, durante este goliierno, st hizo uso do 
liJK'rtiul, en la ca liljd, i ara emitir al [•ueblo sus sufragios, 
fué muy cncnreadu por los concrsioiiarins ningniinimos, pú- 
l.licu y osUMisihleniente; ] ero so dijeron para sli — 'L'na vez 
\ no más, simto Tomás-. 

Y asi ha sido; di^s. uos de iiípiolia cloccion do di lUtados y 
sonadores al Congreso, ¡or lii Ijipitid, no ha hidiido otra en 
(limde las miu"ias viejas, ol cohecho idxmíinalile, ol fraudo 
monstruoso y la im¡osioion mas escaiidalosa, no so hayan 
i.sjido con IikIos los a;nriit<)S l,('di(uis v rutinarios, para con- 
seguir el i'^xilo oficial y para echar lioi-ra y des echo contra 
lii opinión liliro. 

Allí están las provimias do Sanla-Ki", Saltji, O'irdolm y 
Mendoza, vlclimas pro, icialorias de la intrunsigoncia giilior- 
iianienlal. Alii eslán (sas cuatro hi'rmanas llorando sus 
hondas penas y | aguado ciil. as agenas. 

lin Sunla-1'>, domina el ca;iriclio, la ino¡>litud y el mie- 
do; los 1 uí'lilos y las colonias ya no viben de ([ue manerQ 
manifestar 
He la nada, 
(I ires. 

Kn Salta, domina la sin razón y lo nrl.itrario, ú tal pun- 
to, ciue los iiue goliieriuin no se entienden entre sí. 

Kn Córdoba, S(! ha hecho dueña de los deslinos de la pro- 
vincia la ascK'iacion de -iti. cadena, do [.fúnebro recordación, 
alardeando de invencible. 

lin Mendoza, acalxi de triunfar el frnuilo im;iue8to por las 
Imyunetas del Ucdondo y por los diarios de Hrliga. 

Y ttxlo esto, sin (|iio el goliierno central haya dicho una 
palabra, ni ha\a recordado el resjelo é la constitución, ni 
haya significado siquiera á esos gobiernos provinciales la 
conveniencia de recordar ([uo la historia no es una palabra 
vana. 

Medrados estamos. Es decir que el sufragio libre es un 
mito; que aquí no (S posible salir del dominio de los hom- 
bies gastados en los tiem|K)S de atrás: (jue las viejas mañas 
Inn de inqierar por los sigUs de los siglos....! 

; Adonde vamos á parar, do esta suerte." A la desgracia, 
sin remedio ninguno. 

¿Por qué so busca y se consigue que es lo mas doloroso, 
la eliminación del partido liU'ruI, en todas las elecciones' 

Por la sinq le razón de sor lilieral; joniuc la libertad loe 
asusta; porc|UO la liliertad es su juez. 

Siguiendo por ese camino deben facilitarse los medi(>s de 
conseguir el éxito; suprímase el acto y decr(>tese la elec- 
ción, enviando bajo sobro los diplomas de los que la volun- 
tad gubernativa designe para representar al pueblo. 

Téngase el valor de la franqueza, antes que poner ú una 
1 rovincia en estado de guerra jara conseguir lo mismo. 

Hosas asi lo hubiera hecho, dados fstos lieni,"os y estas 
cosas. Poro sus imitadores no saben ni aun imitarlo: para 
sor Rosas Us falta talla y para ser liberales les falta 
vale. 

Uiié bien dice aquel cantar: 

• Mientras haya burros, pavos, 
acordeones y zorros, 
estará el pueblo argentino 
Sin I nz, sin i an y sin gozo ■. 



COSAS DE SANCHO 



Iji esti:d¡stii'n criminal, va tomando unas pro.orcioncs 
oxlmordinariaR. 

KxlraonüiHiri! s por lo búrlinras. 

\j\ vicli na de la calle de Rivadnvin, ron vicliiiinrio desco- 
n<H'ido, hasta aliora. 

Ij\ victima del salvaje descuartizaniii n'o (¡ue lia llenado 
de horror y do constcrnacii'ii á IlhIo el mundo, sin victima- 
rio conocido. 



r 8u.A¿Q-4 Jiys hombres ^B acalmii de sacarse 
n, giíra^WTVaude y al «(¿¿ismü de sus incuba- 



L'n amanto ([uc se cree burlado, dis.:arando el armo' homi- 
cida contra una mujer indefensa. 

Los robos, los secuestros y las (liraterlas de la Boca, lle- 
vados ú cabo por criminales tan hábiles y tan cínicos, como 
desconocidos de las entidades llamadas á¡ velar por la pú- 
blica tranquilidad. ' ,. ' . '' ^ ■. 

En fin, la mar. , ' 

* • 

Los policianos revueltos 
buscando ó los criminales, 
mientra estos seres fatales 
andan por las calles sueltos. 
/ Estos misterios son serios 
aun mas de lo que parece, 
y es tiempo que ya se empiece 
á dar luz & estos misterios. 

Porque llegará el momento 
en que el miedo nos domine 
y nadie se determine 
ó salir de su aposento. 

Y aun viviendo retraid) 
en su casa, ha de temer 
que lo llegue ú sorprender 
cualquiera desconocido. 



Pero .qué lujo de brutalidad! se ha empleado con el po- 
bre descuartizado. 

Y lo mas raro que hay en este crimen, es que la victima 
sea de8Con(x:ida para toda una población. 

Porque, por grande que sea el aislamiento en que 
viva una persona, ésta no puede llegar jamás ó ser invisi- 
ble para lijdo el mundo. 

Pedrá vivir sin parientes, sin amigos, sin conocidos, solo 
como un hongo; pero con tixio y con eso, no ha de esca- 
parse á las miradas de los que vivan cerca de 61. 

Siempre en UkIos los casis, ha sido cosa mas fácil iden- 
tificar la victima, cpie dar caza al victimario. 



PiK^S en la Roca, se hace )\n gran dorrex'he 
de cinismo pirata, por la nooho; 
desojando ú los pobres nnv(>ganles 
de sus economías; 

pues estamos señores, peor que antes 
con estas ;qué vergüenza! anomalías 
que [K)demi)S llamar tristes desmoches 
que se hacen & mansalva por las noches, 
y que se harán des.mes, todos los dias. 



Supongamos que esas personas desconocidas, roban en la 
Boca, con el solo fin de hacerse de recursos con que jugar 
á la lotcria. 

El hecho, resulta igualmcnle inmoral. 

Y mas inmoral si calie. 
Que si cabe. 

Y suTongamos que uno de esos cncos so saca la grande. 
Mas inmoral ttxlavía; porque esa recompensa al malo, nos 

hará dudar de la piedad y misericordia del altísimo. 

Hay, pues, que poner coto ú la lotería, por lo menos, 
temporariamente. 

Esto es, mientras so cazan los piratas de la Boca. 

Pura evitar que se saquen la grande con el dinero 
ageno. 

Nada mas que por eso. ' 

¡Tendría que ver! 



/ 



CANTARES 



Tango en los ojos al pavo 
tengo en la memoria al zorro, 
«I acordeón en el alma 
y <n la provincia i Urga-hondo, 

Fd la gran Plaza de Muyo 
consideré tristemente 
qué grande es este pueblo 
y qué chico el Intendenta. 

En Santa-F(i tengo un tipo, 
y en Salta tengo una avispa, 
en Córdoba, laa cadena*, 
y en Mendoza, tengo ortigas. 

Para ganar elecciones, 
no hace falta ya te sabe, 
con tal de tener á mano, 
armas, prisiones y fraudes. 



V 



LANZADAS 



t.os rad.neros en Córdoba, s« llevan lo4 bancos de las plazas 
públicas, uara amueblar sus clubs. 

Esto se llama, encontrarse las cosas hechas y muy i la mano. 

Pero piecaen que el pU;blo • pcfa con paciencia su reden- 
ción. 

Y <iae basta qae esta llegue tiene necesidad de esos bancos. 



Para esperar.... sentado, al menos. 
Por<|ue sino, se va di cansar. 

Si en los tiemjios venideros 
lo que es malo, se condena, 
le ha do emploar la cadena 
para alar los cadeneros. 



El gobernador de San Luis, admite la renuncia— que no ha 
presentado — su Ministro de Gobierno, D. Celestino Jofre. 

Es un medio directo, da no andarse con indirectas. ¿V para 
qu(3? 

(jue-droga, no tiene condiciocea para gobernar y le astorbsa, 
naturalmente, los hombres de gobierno. , 

Ptro tiene chiste al modo de proceder, / 

Tengo hace tiempo observado, 
que nace con tal vigor 
quien no es para gobernado 
y te alza gobernador. 



El seRor José C. Paz, representante da la Argentina, en Parí?, 
ha renunciado el cargo. 
¿Ouión lo reemplazará? 



Al escribir las presentes lineas— día 25— hemos sabido que la 
policía tiene indicios fundados de la victima del crimen de la 
calle de Montevideo, y respecto del bárbaro asesino descuartt- 
rador. 

No hay que deccansar pues, lasta tener la evidencia. 

¿Diremos que el oro continúa subiendo sin interrupción y sin 
descanso. 

¡Para qué! Vate lo mismo decir, que continuamos gobcrnadm 
por el fruto del acuerdo y sus ibstinados cómplices. 

V ha venido á remachar el divo el resultado del 2° acordeón, 
en la provincia, 

¡Instrumento inútil y pernicioso! 



<La Yorliona de la Paloma», e ta es la últinna producción dol 
inHpiradísitno autor cspai^ol doii Ricardo de la Vega, llena da 
naturalidad y de sal át'ci. 

La música, original del maesiro Bretón, es delicada y llena do 
novedad. 

Las empresas ile los teatros lUvadavia. Zarzuela, Mayo y l.i 
Comedia, se disputan el éxito dv esta joya literaria, que ligur,^ri 
en los carteles pur mucho tiempj. 

Julián Romea, cont'núa en La Zarzuela recogiendo merecidos 
lauroU'S. 

Es un actor de mucho mérito: es digna rama del dignísimo 
tronco. 



Ul Í\ ¡íi\ 



I 



La Intendencia de la Capital 1% ailjuirido la espléndida quinta 
del señor Lazama, para dotar 4 los barrios del Sud de un sitio 
de esparcimiento y de solaz. 

Nada ras justo; ya era tiempo. 

Poro al mismo tiempo, det>a dotar á esos pobres habitantes del 
Su I, de botas salva-vidas para cuando los sorprenda un chubas- 
co, en la quinta. 

Porque todas las calles próximas f las no próximas, tanibion 
se convierten en lagunas inmensas. 

Ha^ que suponer (|ue cuando hay dinero para pagar esos pi- 
saos, lo habrá también para invertirlo en obras de reconocida y 
de a iremiosa necesidad. 



/ 

No hay plazo que no sa cumpla 
ni hay una deuda ikllida. 
ni llega un buque i la rada 
sin traer fíebra ama* illa. 

Hay que estar con mucho ojo, comisión da higiene, por la 
cuenta que nos tiene. 

Porque, aunque nadie se mucre hasta que Dios tjbñré, pod.'ia 
ser (¿ue Dios quisiera, sino por las, por nefas. 



El primero de Mayo es temido «n Europa por la manifestación 
de los anarquistas. 

Entre nosotros as temida la misma fecha, porque tomará pose- 
sión Urga-hondo. 

Punto redondo. 



ó en términos expansivos 
diré.... puntos suspensivos. 



PERMANENTE 



Conste que loe agentes de DON QUIJOTE, D. Laureano 
Mansilla, de San Nic»lás de los Arroyos; y D, Rufino 
Casco, de Arbolito v Piran, no han [>agado b. esta Admi- 
nistración lo que adeudan. 

Y como el (lue se queda con lo ageno, contra la volun- 
tad de su dueño, es un.... estafador, iba á decir, les adver- 
timos á los dos, que basta que peguen, no retiraremos 
este permanente. 

Don Rufino que era mitris.'a se ha posado á loe va- 
cunos. 

¡Qué par y qué dos! 



Advertimos á los lectores de nuestro Almanaque (Ttio 
donde dice: Adolfo Heyrr, debe leerse: Adolfo Keyer, Cuyo 581. 



Tipo, Lito, de J. Rilas y lino., Rincón 158 



■■•■>';^^ ■'. 



/ 



/, 



/ 



:?3ft -»*¿„, 






Domingo' 6 Je~Mayo de 1894. 



BUENOS' AIRES 



1 u ■• 



ANO X -Número la 



En la 



I Capital 



■-?r- 



/ 



/ 



Suscricion por trimestre adelantado. . . Ps. 1.50 

Número sufllo " 0.12 

Número atrasado " 20 

Extraitjero por un año " 12.00 

En Don Qnijote no hay charque 
porque es cívico del Parque. 

Por ver el oro á la par 
lucharé sin descansar. 



Don Quijote es adivino { 
y el ot trazará el camino. ¡ 

I 



/ 



HORAS DE ADMINISTRACIÓN: DE II A 3 P. «. 




Campaña 

Suscricion por semestre adelantailo. . 
Número suelto 


"'■■'.- i 

. Ps. 400 
. " 0.20 


Número atras,ido> 

Extranjero por OD año 


. " 0.40 
. " 12.00 



JKste periódico se compra pero no 



Vengan cien nil tuseríciones 
y abiy'o las subvenciones. 

Para Qnijote porteño 
todo enemigo es pequeño. 

/ r' ~ 

I Y soy terror de enemigos 
y amiip de mis amigos. 

t 

SUSCRICIOÍ POR SEUESTRE ADELANTADO 

se vende 



I 



LA CORRESPONDENCU A NOMBRE DE A. 0S80R10 



Propietario: EDUARDO SOJO 



i 



lOJO! I OJO II iiOJOIIt 



. ¡luonns Aires, Ajioslo 27 de 1893.- Al Sr. Gefe de Policía.— 
Los periMii-ns de caricaturas poiltii-as que nada respetan, que á 
menudo injurian y que no p<>cas veces incitan al crimen, son 
incnmpatililes con las exigencias de una situación de estado de 
sitio. En c. nsecuencia, ya que el semanario denominado DON 
QUIJOTE, persiste en pu actitud agresiva para los altos funciona- 
rlos del país.— De Arden del Sr. l'residente procederá V. S. en el 
día á prohihir su circulación y ocupar bajo inventario el eslable- 
rimlcnlo pordonde se edita.— Saludo i V. !>. atentamente.— Manuel 
Quintana > . 

Ia potiAiiv floAl yedrft, 
▼IBO á B >fl rarmt •! Kutóffnio* 
á mi, qn* nad» ms arredra; 
y dupQM. H fué al lliógrafa 
y 1« ««eacsiró otra pitdr». 

— «Slanpr.^ da I* piadr» an pot* 
— axolani<:— aTilRama iliM 
«<)a4 MW tar ilngaJarl 
«^ qniAn qaorr&a aplasMff 

■tu» COK UTA TA VAM DOSÍ» 



Laego, A mi ae me flgnr», 
que al hecho ea algo inaadito, 
y el eaorito, muj durito: 
qae ei la piedra ea muy dora 
auA ea iaa« duro el eecrito 

T l^oa laa duresaa aoo poeaa 
en eftaa oorrientea loeaa 
de liaeBaaiai 7 — dorezaa 
porque de paftúa 7 roeaa 
MU dona, IM Ugarta*. 



NOTA— La piedra acTnnda, 
deapues da un moialc pl ;•, 
rODlulÓ U oficial coyunjü; 
j tni Tiirt» i¡jr«tl A^ 'MiA^ -V- 
con •atiafaccioD prona^^ 



LO QUE_SÜENA 

Se dice ó itiejor dicho, suena por ahí, que en las altas 
regiones se está produciendo la inquietud, el recelo, la 
incertidumbre, la intranquilidad y todas las demás faces 
de la duda terrible y amenazadora. 

Todos los consejeros de palacio, sin hacer mas que 
inspeccionarse, pasan los unos por el lado de los otros 
sin hablarse una palabra siquiera, se observan mutua y 
recíprocamente y nada mas. 

Quien de ellos cree haber obser\-ado en éste ó en el 
otro, signos patentes de contrariedad notoria, pues su 
fisonomía ha perdido aquel ceño iracundo y fastidioso, 
donde se dibujaba el varonil esfuerzo y la suprema vo- 
luntad; donde se reflejaba claramente ese— ¡aquí mando 
yol — Aquella fisonomía, donde los seres inferiores creían 
descubrir las columnas de Hércules con el lema tradi- 
cional de «Non plus ultra»; el rayo en el centellear de 
la pupila nerviosa; la tormenta en el eco de su voz 
gruesa, voluminosa y desentonada; el terremoto en su 
modo de pisar fuerte y sonado; la inundación en el 
estornudo; el desastre en el bostezo y el huracán en el 
ronquido: se ha trasformado por completo, perdiendo 
todas aquellas altas prendas, y se ha cubierto de fúne- 
bre crespón á través del cual nada se columbra, nada 
ee advierte, nada se trasluce. 

La descomposición empieza á producirse: hay quien 
atribuye al gran magistrado miras reformistas,— no se 
•abe en qué sentido— pero sí que han de hacerse sentir, 
principalmente sobre aquellos ó sobre aquel que mas se 
ha distinguido por su temperamento imperante y domi- 
nante; por su carácter vehemente y finalmente, porque 
se cree que ya han estado demasiado tiempo haciendo 
lo que les ha dado la gana y dicen que dice el hombre: 
— «lo poquito da gusto, lo mucho enfada». 

La verdad es, que á la altura á que hemos llegado 
del actual ministerio, no hay señales de mejoría para el 
país; nada se ha adelantado; nada se ha planteado; nada 
se ha dominado y nada se ha concebido. 

De aberración en aberración continuamos gobeman* 



do, como si el gobernar fuese cosa tan sencilla como 
beberse un vaso de agua cuando se tiene sed, porque 
con decir después, si la cosa sale mal: — Yo procedí con 
buena voluntad y patriotismo sincero; ¡Quién habia de 
creer!— y titras fi-ases por el estilo, todo queda arreglado 
y perdonado. 

Entre tanto el tiempo se ha perdido lastimosamente y 
el país lo ha íuf.-ido acerbamente. 

La labor ministerial de este último período, es el ter- 
mómetro de la ciencia que reúnen entre sí todos los 
consejeros y sabéis lo que marca?— Pues marca o, nuli- 
dad y postración. 

Se ha combatido, cortando las alas, á una revolución 
redentora, porque venia á purificar el ambiente viciado 
por los déspotas y por los intransigentes y se han auto- 
rizado y sancionado las revoluciones que han consen- 
tido los interventores dúctiles y manejables, que han 
traído al elemento juarizta y T»quista con toda su corte 
de asesinato!) y de ■ft-icude* «i^náüosus.^ T 

Se estableció como cláusula importante, en el pro- 
grama de gobierno, respetar y hacer cumplir la Consti- 
tución y poner mano ijiso fa:to en la reforma de la ley 
electoral. 

Pues bien, lo primero no se ha cumplido, y lo según» 
do está sin hacerse todavía. 

Y así continuaremos, con la impasibilidad en el sem- 
blante y con el miedo de disgustar á Pelelegringo y al 
Zorro, en el bolsillo. 

¿Por qué se consiente lo de Salta, lo de Santa-Fé, lo 
de San Luis, lo de Santiago y lo de Mendoza; lo de 
Mendoza principalmente? ¿Por que no son intervenidas 
esas provincias en vista de lo conmovidas que se mani- 
fiestan? ¿Por qué se consienten esos escándalos? 

Quizá porque no son los radicales los que los produ- 
cen; porque es el viejo régimen que resucita alentado 
por el elemento oficial, á quien domina. De esas provin- 
cias no se ha deportado á nadie, no se ha encarcelado á 
nadie, á nadie mas que á los radicales que podían votar 
y ganar pacíficamente las elecciones^ 

Para venir pues, á estas tristes conclusiones, á prome- 
ter y no cumplir y á ejercer el poder con limitaciones 
impuestas por los que operan entre bastidores, fi-anca- 
mcnte, hay que decirlo: hemos vuelto al engranaje vi- 
cioso de otros tiempos, condenados por los que hoy alar- 
dean de liberales y progresistas. 

El malestar general que se siente á las puertas del 
invierno, con el oro rayando en el 400, nos hace presa- 
giar una época de carestía fatal que traerá en pos de 
sí, la miseria y el hambre. 

La situación actual, si contra lo que se desea, se con- 
solida, llegará á pesar como una plancha de plomo, so- 
bre este país, que estenuado y sin fuerzas, no puede ya 
soportar la ingratitud del peso que se le impone. 

La cc»a es mas grave de lo que parece, tanto en la 
Capital como en las provincias, pues todo vá cada vez 
peor. Hay pues, necesidad de hacer algo, pero algo 
fnictuoso y liberal, algo que nos libre de esta mano de 
hierro que nos aprieta la garganta. 

Hay que darse cuenta de la impotencia propia y re- 
nunciar. 

Nada mas. 



iDIIMISTIACIOp: YEREZDEU 594. 



ISIN CABEZAI 



Me asusto siempre, temiendo 
dormir y no despertar; 
pues lo que ej^tá sucediendo, 
le hace á uno á veces soñar 
que trozos le están haciendo. 

Es horrible, espeluznante, 
ese sueño incongruente, 
y me infunde un delirante 
temor, mirar i la gente 
que se me pone delante. 

Ya me llegó á dominar 
el miedo, con tal fijeza, 
que en mi sueño singular 
pienso yo que al despertar, 
despertaré sin cabeza. 



vor ríos 



irMe da enojos 

:iJrü'roj<^ 



por proezas que no alabo. 
I Yo sin cabeza y sin ojosl 
[Sin ver al burro ni al pavol 

|Sin ver el sol del Domingo, 
yo que me divierto solo 
sin mala intención ni dolol 
¡Yo sin ver á Pelegringo 
requebrando á Don Bartolo! 

Xi veré á Ferry á diario 
prestar al Hipotecario 
y al Banco de la Nación, 
millones sin ton ni son, 
de los fondos del erario. 

Ni al Zapato oiré tampoco 
decir con razón sobrada, 
que la cuota designada 
de 20,000, es muy poco 
para la obra anhelada. 

Ni al invencible soldado 
volveré á ver ¡Dios me asistal 
Pues hoy, sin ser mutilado, 
se me escapa de la vista 
cuando lo veo sentado. 

¡Yo sin cabezal Me exalta 
el pensarlo, y ya me falta 
la vida que me remoza. 
¡Yo sin ver eso.... de Saltal 
¡Yo sin ver lo de Mendozal 

Sin ver lo de San Luisi 
sin ver lo de Santiago; 
ni de la fiebre el amago, 
ni el bochinche del país 
ni de la Boca el estrago..,, 

|Yo sin ver como vosotros 
á Urga-hondo y otros bravos, 
delante de esos dos potros, 
delante de esos dos clavos 
H. y P. y algfunos otrosí 

|Yo sin ver por la mañana 
la aurora que el sol anuncia, 
y el horizonte engalana...! 
|Sin ver saltar á Quimpana, 
ni del pavo la renunciál 



A- 



sJ)OhfOuMQ) 



íH [HlU'ñ\05 










hou F:tüd¿i l¿ fyppúbliCci. 



^JX^^¥éf\B£t//\¡0ífr 



P.— ¿Dónde vas con mantón de Manila ( 

¿dónde vas con vestido de gró? 
B.— A lucirme locando iiiilongas 

con los pcos úií mi acordfon. 
P.— i Pero [uensas marcharla con otro, 

ron tal de que sea el mÍKmo Nerón? 
B.— Mi instrumento cació en la t>otic« 

para curas de flno pudor 



4 




H.— i Y quién es ahora el Zorro ó e 

con quien vas otra vez de fac< 
B.— No me importa que sea cualqi 

lo que importa es tocar el viol 
V —¡ Y si á mi m« viniese la ganí 

de hacerle jiedazos el ar/)rdeon 
B. —No me importa, haría quinieni 

con registros de la misma voz 




Lujarlo 
Orliod 



-cT/em^rP del bochinche en pos lá jusl/cuJ ol(^itrozdmos 
^ rups cicfu/ ji .üS IcjS m'oí cumo comp¿¡clrp5 onncjjmoy 



Jucá-Ti^rp Pe ¡A oto el dicídclor 
PS ypnddo ¿i w /?oT qop vencpo/or. 



m^^^mmmmir 



l)UJdlQTE^ 




^'£f/j\ 



íl^—~ 



Tome esto lj ddfe imborfái-jcis 
(no te arriendo ¡á odrid/uij) 






'.—I \ quién 68 ahora el Zorro 6 el guapo 

coD quien vas otra vez de facción .' 
I.— No me importa que sea cualquiera, 

lo que importa es tocar el violón. 
' — ; Y :ii A mi m« viniese la gana 

de ha(^e^le |<edazús el acordeón? 
I -No me importa, baria quinientos 

con registros de la miama voz. 




^ 
§ 

5S7 



?fi-;.. 




Yo5 Cjue sos ciuoljz y éj¿s mos LrdVü 
de/'eneme p:>e pinoo por el rdbo. 



•ff 



nON QUIJOTE 



¡Yo sin osciu har el coro 
de la juventud, Lupercio! 
iSin ver repleto el tesoro, 
y sin ver subir el oro, 
y sin quebrar el comercio! 

¡No me conformo por cierto 
á vivir sin esa pieza, 
— aunque no tiene belleza — 
y prefiero v^rntí muerto 
á quedarme sin cabezal 



LA TOMA DE POSICIÓN 



El dia primero^ tomó posición en la poltrona, el nuevo 
gobernador de la provincia. 

La ceremonia fué sencillísima y sin pompas decora- 
tivas. 

Se contaba de antemano con la ausencia total del 
entusiasmo público y la cosa se hizo entre familia. 

El resultado había de conducimos de cualquier mo- 
do, al mismo fin: á la posición y á la posesión ¿para que 
mas? 

Se conoce que el gobernador nuevo, desdeña las fór- 
mulas rutinarias ó de práctica en estos casos, y es por 
eso que no ha querido formular programa pohtico, en- 
cerrándose en esta fórmula, á manera de coraza impe- 
netrable: — «Obras son amores y no buenas razones>. 

Tiene razón: no hay mas que decir: vuelen pues las 
esperanzas, ciegúennos las ilusiones, dórense nuestras 
fantasías, lleguen en tropel todos los halagos fascinado- 
res de la realidad palpaple, porque el nuevo gobernador 
nos ama entrañablemente y mas, si todavía cabe amar 
mas hondo. 

[Obras son amores y no buenas razones! Es una frase 
que encanta y que arrebata; pero no es suyo ese aforis- 
mo, sino tradicional, y si el nuevo gobernador ama las 
cosas por tradición y á la tradición se ciñe, según ha 
manifestado al repetir que obras son amo'ey, etc., y obra, 
como es lógico suponer, plegado á la tradición, no hay 
para que decir que su era va á ser desastrosa, bajo cual- 
quier punto de vista que se la considere. 

Lo único que nos tranquiliza es la solemne promesa 
que ha hecho de renunciar, si advierte que él no puede 
hacemos felices. 

Pues renunciará, no lo duden Vds., porque hay que 
saber que el nuevo gobernador es un hombre que no 
suele faltar á su palabra. 

Pues renunciará, no lo duden Vds., porque el nuevo 
gobernador se ha de encontrar entre la espada y la pa- 
red; entre el tutelaje arbitrario yj|a opinión liberal. 

Le aconsejamos que formule su renuncia y la lleve 
escrita en el bolsillo para un por si acaso; porque ya 
que es afecto á los aforismos, no debe echar en saco 
roto aquel que dice: — mas vale un por si acaso, que un 
Iquién lo pensara! 

Hay quien espera mucho de él ¡ilusiones! de él no 
hay que esperar mas que la renuncia. 

Sino, hagamos historia: dos partidos le han dado el 
ser, el vacuno y el mitrista; desde luego hay que con- 
venir en que no hay fórmula de gobernar, posible, á 
gusto y satisfacción de ambos incubadores. 

Pongámonos en el caso <le que prefiera dar g^sto á 
los vacunos; pues nos llevará en un momento al gobier- 
no de Costa, barrido por la opinión y por las armas, con 
ayuda del partido de su procedencia original. 

Supongamos que pone en práctica las teorías del mi- 
trismo, prescindiendo por completo de los vacunos; 
pues tendrá en fi-ente una oposición formidable y no 
podrá dar un paso en su gobierno sin tropezar con es- 
collos insalvables. 

La renuncia pues, se impone. Pero no ha de ser un 
remedio su renuncia, antes bien vendrá á ser una per- 
turbación mas, en la marcha aflictiva de la provincia. 

A menos que el vice-gobemador siga la práctica que 
el compañerismo ha establecido, que es la de renunciar 
también. 

Y á jjesar de eso, el resultado será fatal, sin duda 
alguna por cuanto que el poder vendría á pasar á los 
vacunos ó cestistas que es lo mismo. 

Tome cuantas posiciones quiera; posesiónese bien del 
rol que le toca desempeñar y se convencerá bien pronto 
de que solo tiene un medio de quedar bien. 

£1 de renunciar. 



COSAS DE SANCHO 



£1 celo del juzgado extraordinario 
contra ciertos deudores 
del Banco Hipotecario, 
se estrella contra fuerzas thuy mayares. 
Ün jefe del ejército ha debido 
jx)r mandato del juez, ser detenido; 
ntas vino una influencia potentada, 
y el auto quedó en nada. 
Pregfuntar pues me cabe, sin malicia: 
¿de qué sirve, al país, tener justicia? 



No tenemos palabras con que encomiar el empeflo y 
la abnegación del bravo cuanto inteligente almirante 
brasileño Saldanha, en pro de los alumnos de la Escuela 
N'avaL 



Ofrece hacer el sacrificio do su importante personali- 
dad, en favor de aquellos jóvenes que llenos de patrio- 
tismo sincero, abrazaron con Saldanha, la causa de la 
revolución. 

Felicitamos al egregio almirante por el alto ejemplo 
de cariño y de probidad, digno de ser imitado y digno 
de figurar con caracteres indelebles en los fastos histó- 
ricos. 



En cambio el rey D. Haba y compañeros 
detuvo á ciento nueve brasileros 
que iban de viaje, 
sin darles ni alimento ni hospedaje. 
El proceder injusto de D. Haba 
por si solo se alaba. / 

* / 

Este señor, no sabiendo ya qué declararse, se ha de- 
clarado á última hora portugués. 

Porque el rol que Portugal ha jugado en esta emer- 
gencia, ha sido el de aqupl que se mete en camisa de 
once varas. / 

Y aun mas que o ice un portugués precisa 
si ha de vivir holgado en su camisa. 



Al fin y al postre fugaron 
del grande pedro tercero, 
los ocho que de el Pepito 
fueron sacados primero. 
Así dice en una nota 
el ministro de aquel reino, 
surgiendo de aquí un conflicto 
americano-europeo. 
Estas cosas que se pasan 
en los tiempos que corremos, 
me dejan sin comentarios 
que hacer en estos momentos. 



Gran patriotismo revela la carta que suscrita por el 
señor Dr. Joao da Menezes Doria — Coronel — y otros 
dignos brasileños, jefes de la revolución, han dirijido á 
La FreikM, contestando á un editorial de la misma: 
Nota desafinada. 

Las apreciaciones que en uno y otra se hacen res- 
pecto al dictador Peixoto, justifican mas que suficiente 
el movimiento revolucionario; por eso dijimos en uno de 
nuestros números anteriores, que la revolución del Bra- 
sil, era digna de mejor suerte. 

Después de todo, á cuantos en ella tomaron parte, les 
cabe la satisfacción de habé^ cumplido el mas alto de 
los deberes, el del patriotismo. 

No hay que desesperarse. 



Nos inspiró la nota y su lectura 
una caricatura, 
que va del otro lado, 
donde creemos dejar patentizado 
el giro que en política ha seguido, 
el hombre que á su patria ha reducido 
á torpe vasallaje, 

uniendo su engranaje al eng^ranaje, 
del mandón sin segundo, 
que dominar pretende el nuevo mundo. 
¡Estos 1 ombres modernos 
que llevan á su patria á los infiernos! 



En el crimen del hombre sin cabeza, falta ésta, para 
conocer á la víctima. 
Al victimario no se le conoce todavía tampoco. 
Continúan las pesquisas. 



CANTARES 

Cuando alguien de mí se ausenta 
con mas vehemencia le quiero. 
Cuando se entere Quimpana 
no para, ni en los infiernos. 

Sin programas mentirosos 
quiere Urga-hondo regir, 
nadie debe prometer 
lo que no puede cumplir. 

Dos pajarillos cantores 
de mi jaula se escaparon; 
Y sin embargo, la patria 
no se vé libre de pájaros. 

Si me saco el premio gordo, 
lejiaré una estatua á Lagar, 
üñ obelisco á Outrogá, 
y á^Ortiga».. á ese.... la marl 



LANZADAS 

Sr. Intendente: sírvase Vd. poner un paréntesis i la 
plaza de Mayo y oír una justa quej* de Don Quyors. 



Este, viene gestionando desdo Noviembre del año 
pasado la dí^volucion de pesos pagados indebidamente 
por impuestos municipales; ha ido á reclamar á la ofi- 
cina correspondiente, allí se ha tomado nota y..„ 

Con la nota no hacemos nada: lo que urge, es la de- 
volución de pesos. 

Y ya verá Td. como al devolvérmelos, que Vd. hará 
porque me los devuelvan, me los devolverán sin inte- 
reses. 

No obstante haber sido el pago indebido; diremos 
préstamo forzoso. 

Urge, urge, Sr. Intendente, este despacho. 



Pues al señor Ministro de Justicia, 
de Cultos y de pública instrucción, 
le pido nuevamente que despache 
el espediente que he iniciado yo 
sobre cobro de pesos (alquileres) 
á un juzgado de paz, y ya es razón, 
que ^e ntti pague lo que m te debe 
y como mandan la justicia y Dios. 
^'o sé que ocupaciones importantes 
detendrán la feliz resolución, 
pero hay momentos, en que fuera fác'l 
decretar ese pago y ese acabó. 
Si yo fuera deudor, yo, pagaría; 
pero reclamo, porque no lo soy, 
y en la casa de expósitos no mama 
el niño que es prudente y no llorón. 



Para que no se vuelva loco el señor Ministro buscan- 
do el espediente de cobro de pesos á un juzgado y al 
que aludimos anteriormente, le diremos: 

i"> Que nuestra solicitud fué presentada el 28 de 
Marzo pasado. 

2* Que el espediente lleva el distintivo de la letra O. 

3" Que tiene el número de orden 37. 

4° Que la resolución urge. 

5» Que el juzgado continúa siendo deudor á DoN 
Quijote. 

6° Que Don Quijote prosigue, sin querer, siendo 
acreedor del juzgado. 

y 7° ¿En qué quedamos? 



En San Luis ha habido un gran desorden 

en la escuela normal 
se escondió el director en una pieza 

como era natural 

El vice fué á buscar la policía 

y á decirle: «Agua vá, 
vengan á defendemos do este chorro 

que nos hiundará.» 

Y llegó el policial con un piquete 

y dijo: «¿Dónde están?» / 

Los muchachos, cuál pájaros traviesos 
se echaron á volar. 

Quien debía volar y para siempre, 
si á lo cierto hay que estar, 

es el rector y el vice; cuanto antes 
mucho mejor será. 



El médico dispensario 
dota á la prostitución 
de un reglamento de higiene 
que dá el opio, sí señor. 
¡La prostitución con reglas, 
es un colmo de m.steau. 



El doce del corriente mes, y en los salones de Xi 
GuuJvMd, celebrará su tertulia general ordinaria, el 
«Orfeón Gallego». 

Por los preparativos que se hacen, resultará una 
fiesta espléndida, de primer orden. 



La fiesta del primero se ha pasado 
sin que haya habido un solo desagrado, 
exepcion hecha de la de La Plata, 
que ha resultado ingrata. 
Bienvenido este mal, si fuese solo, 
pero viene este mal con D. Bartolo, 



PERMANENTE 

Conste que los agentes de Dow QtJlJOTF, D. laurea- 
no Mansilla, de San Nicolás de los Arroyos; y D. Ru« 
fino Casco, de Arbolito y Piran, no han pagado á esta 
Administración lo que adeudan. 

Y como el que se queda con lo ageno, contra la vo« 
luntad de su dueño, es un.,., estafador, iba á decir, les 
advertimos á los dos, que hasta que paguen, no retira- 
remos este permanente. 

Don Rufino que era mitrispa se ha pasado á los va- 
cunos. 

iQué par y qué dos! 



Tipo. lito, de J, Ribas y lino., Rincón 159 



/ 



« • 



'1 



13 de Mayo de 1894. 



£o la Capital 



BUENOS AIRES 



S.Í.1ÍV 



•^XtiO X.-Núinerd 13 



*- ■.< ■ 



Suscricion por trimestre adelantado. . . Ps. 1 .50 

Número suelto. " 0.12 

Número atrasado " 0.20 

Extranjero por un año " 12.00 

En Don Quijote no hay cbarqpe 



porque et cívico del Parque, 



*/ 



Por ver el oro á la par « 
lucharé sin descansar. t 



Don Quijote es adivino 
y el os trazará el camino. 



HORAS DE ADMINISTRACIÓN; DE II J 



B 



LL CORRESPONDENCIA A NOIDRE DE 1. OSSOIIO 



jOJOl iOJOll 



. Buenos Aires, Agosto 27 de 1893.- Al Sr. Gefe de Policía. — 
Los periódicos de caricaturas políliwu que nada respetan, que á 
menudo injurian y que no pocas ve( w incitan al crimen, son 
incompatibles con las exigencias d« uia situación de estado de 
sitio. En consecuencia, ya que el ■ "■'" '<-""■":"-'" ""« 



QUIJOTE, persiste en su actitud aare^ 
i rios del país.— De orden del Sr. I're 
: dia á prohibir su circulación y ocu, 
¡ cimiento pordonde se edita.— Saludo 
¡ Quintana > . 

L* polieift eaal yedr», 
Tino i moatrarme al autógniOf 
á mi, un» nada ma arradr*; 
y daapaaa, aa Iné al lilógnfs 
T la aaiiaaatrt otra piadn. 

— aBlanipta da la piadn «a po«t 
— asclun<:— «Vilgama Oioc 
«Qa< aow tan alsgulail 
aii qaUn qaerrin aplaatarf 

•rUH COK UTA TA VIH DOala 



3P. M. 




Campaña 



Suscricion por semestre adelantado. . . Ps. 4.00 

Número suelto . .' . " 0.20 

Número atrasado " 0.40 

Extraryero por un aSo " 12.00 

Vengaá (ien mil suscríciones 
y abiyo las subvenciones. 

Para Quijote porteño 

todo enemigo es pequeño. / 



/ 



Y soy terror de enemigos 
y amigo de mis amigos. 



SUSCRICION POR SEMESTRE ADELANTADO 



ate periódico se compra pero no se vende 



li OJO III 



manario denominado DON 
para los altos (uaciona- 
mte procederá V. S. en el 
joiDveDtario el estable- 
ateatamente.— Manuel 



Jbt A mi ■• nt flgar», 
qaMVhtt^o M algt inaadito, 
7 «nMorito, may dorito: 
qut U U pitdn M mnj dan 
ftaaJMnM duro •! Morlto 

T kom iM dnraiM ton po«u 
« «MM «orritatM 1(mm 
di láMHftUí y.... dortM 
porn» 4t p«ftú 7 ToeM 



NOTA— La piedra Mfvnda, 
después da wn modisto ¡ ' 

y ha vuelto ]|yall A liffGAZO, 
con aaÜBÍaoaoo ~ 




LA GRAN ACRÓPOLIS 

El ambiente está saturado de un olor acre, que hace 
recordar el Mü de la muerte. 

La soledad estiende su manto de fúnebre crespón, 
cerniéndose en las alturas impalpables; semejante á una 
alegoría de fracasos y decepciones. 

Pueblan el espacio nubes misteriosas, que toman di- 
versas y extrañas formas, encapotando el cielo de la 
patria, donde hasta hace poco centellearon las últimas 
esperanzas. 

El suelo se transforma como por arte sobrenatural, 
convirtiéndose en fosas profundas, para dar sepelio á 
las ilusiones perdidas, á las nobles aspiraciones, á las 
ideas liberales, semejante á la muda é indiferente pasi- 
vidad de un cementerio. 

Y allá en lo alto, fuera del alcance de todo esfuerzo 
humano, se vislumbra el oro, como lámpara funeraria, 
que alumbra todavía, los tristes despojos que nos cir- 
cundan. 

El Gobierno salmodia con impotente voz la oración 
de difuntos y el pavo canta desde lo alto de la roca y 
acompañado por el acordeón de D. Bartolo el De PRO 
FTJNDIS. 

Los periódicos, ante estas circunstancias aterradoras, 
se han convertido en tarjetcis funerarias. 

Y el duelo no se despide, en ninguna parte, ni en 
ninguna forma; el duelo será enterrado, en compañía 
del último cadáver de esta gran necrópolis. 

Desde que el gobierno actual, ocupa el poder, todo 
ha muerto, y lo que no ha muerto todavía, está enfermo 
de gpravedad, sínó está dando las últimas boqueadas. 

Ha muerto la precisa iniciativa que debió manifestar, 
tocante á economías en todos los ramos de la adminis- 
tración, y ha muerto sin dar apenas señales de vida y 
bajo el látigo de la imposición legislativa que sancionó 
aumentos en todos los presupuestos departamentales. 

Se dirá que con este muerto ha cargado el Gobierno; 
pero no es así, el Gobierno le ha echado el muerto al 
país, que no puede soportar el peso de su desgracia, 



Propietario: EDUARDO SOJO 



pues no es ese el camino por donde se ha de conquistar 
la confianza pública. 

Dejémonos de planes financieros y de insensatos alar- 
des de formas solucionistas, que aun llevando en sí una 
bondad reconocida, que lo dudamos, no aliviarán jamás 
los males del momento, la honda perturbación econó- 
mica que nos ha invadido. 

Antes que la gestión de esos planes ilusorios, están 
las economías, pugnando por abrirse paso y poner los 
cimientos en que aquellos planes deben descansar. An- 
tes que todo está la necesidad de despertar confianzas, 
de apartar recelos y de evitar lo que nos viene enci na, 
el derrumbe, la miseria y el hambre. 

Todo ha muerto, todo, menos las ilusionos pa-etencio- 
samente ridiculas del minijtro de hacienda que sueña 
en la prosperidad embriagadora de un porvenir que él 
solo vé, con el ojo de su imp »tencia crasa. 

Fía si por.-cnir de la repú'¿Íca á su acción -mimste* 
nal, pero el oro se le rie en sus barbas y los negocios 
se paralizan, y las quiebras se imponen y la vida se está 
hiriendo imposible por lo cara y todo se pone feo, del 
color de la muerte y ya el silencio de la tumba se anhe- 
la hasta con entusiasmo y con anoroso celo. 

iQué imprudente temeridad! ¡Qué funesta obcecación! 
¡Qué desastroso alarde! 

Entre tanto, la impasibilidad es su sola razón; no 
hace nada por conjurar la tormenta que nos amenaza; 
no iiicia por el momento ningún remedio para secar el 
llanto de la desesperación que nos inunda. 

Jamás se habrá visto un ministro como el actual, que 
ante las tristes agonías de la patria, no tiene un recurso 
de que echar mano: un medio que revele ciencia ó ex- 
periencia, algo que alivie ó cure, nada. La pasividad, 
el silencio, la inacción, el frió de la muerte. 

Han convertido la república con sus inepcias y con 
sus errores, en una inmensa necrópoUs, llena de tristes 
despojos y de fúnebres crespones. 

Somos muertos impuestos, como son impuestos todos 
los candidatos de la comunión del gobierno. 

|Si tuviésemos siquiera paz en la tumba! 



JUGANDO 



Jugando están cinco chulos, 
con imprudente alboroto, 
á un juogo que yo no entiendo, 
que llaman «El as de oros». 

La chula está con un chulo, 
y separada del corro, 
aconsejándole al chico 
mucha calma y gran reposo 
para no perderse. En esto, , 
oye que gritan los otros: -' 
— «Larga el oro>; suponiendo 
— embebida en su coloquio — 
que le piden los dineros; 
les contesta con enojo: 
— «¡Si yo no tengo ni un cobre!» 
y larga en la mesa, EL BOLSO. 

Uno de ellos, el mas guapo, 
que es al parecer su esposo, 
lleno de rabia y tomando 
V02 y aspecto de filósofo, 



ÁDIINISTRAeíOH: TENEZUELi 594. 



le contesta en estos términos, 
después de apurar un sorbo: 

— « Oye tú, para los pies; 

no vengas con requilorios, 

que soy quien soy y no aguanto 

una coz, ni del demonio, 

¡Hay que saber distinguir! 

que si estamos rinco soníos, 

entretenidos, jugando. . . . 

mayormente y sin en ;ono, 

la dicha y el porvenir, 

y el crédito de este emporio. . . . 

¿Entiendes lo que te digo? 

¿Distingues en tu meollo? 

¡Que estamps jugando! Y alguien 

dijo: — « Largue Vd. el oro 

que así bajará la bolsa, 

mayormente » — No seas topo, 

quiero decir, no seas bestia, 

y escúchame con reposo, 

jr dÍ9tiiWCll(^j(í quejmedes, .^^ ..^ 

que ef w^ñiguir es de doctos. 

Al hablar del oro, hablamos 

del palo, no del negocio; 

del palo de la baraja, 

que es el triunfol ¿Entiendes? Como 

si hablando de palos, digo: 

bien le ponemos el loiíio 

á esta infelice criatura, 

que nació con lindo rostro 

para ser una república 

y está como un EccE HOMO — 

¡Hay que distinguir, chulapal 

Ahora, sigamos nosotros, 

y aprended esta lección, 

y distinguir, no seáis tontos; 

que á las mujeres, á todas, 

hay que hablarlas de mal modo 

para que distingan ¡hombre! 

sino, por cima del hombro 

nos mirarán. . . . mayormente 

y nos tomarán por sonzos. > 

¿QUE SERÁ ELLO? 

No hay ministro de hacienda posible, que no tenga 
sus planes financieros propios. 

Ahora, échense Vds. á nadar por ese mar proceloso 
de los ministros de hacienda que ha habido y que hay 
todavía en el mundo y podrán calcular por el número 
de ellos, el de los planes financieros entre malos enjen- 
dros, abortos y partos felices. 

Según la estadística de la pública opinión, los últi- 
mos, esto es, los partos felices acusan una cifra harto 
insigrnificante. 

Pero dejemos el mundo á un lado y ocupémonos de 
nosotros; prescindamos de ese mar de financistas y con- 
cretémonos á nuestro lago; hagamos caso omiso de los 
infinitos planes de hacienda ensayados ó por ensayar y 
concretémonos al estudio de los que se atribuyen al 
que entre nosotros, se ha propuesto asombramos. 

Se dice, que entra en sus ideas, la de hacer préstamos 
el tesoro nacional, á los bancos de la Nación é Hipote- 
cario. 

Tú que no puedes, llévame á cuestas. 

Quiere convertir al tesoro nacional, en un nuevo 
ZaragQeta, para que se lo acabe de llevar pateu. 

Si lleva adelante ese primer plan, nadie libra al era- 
rio, de una ducha igual á la que llevó Zaragüeta. 

Y aun peor si se quiere, porque si está llena de papel, 
con la ducha posible, no va á tener mas que papelee 
inn|ni1ot «1 arca cM tesoro nacionaL 



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Este plan debe desecharse, por ser un plagio de la 
chistosa comedia de Vital Aza y Ramos Carrion. 

y que nos resulta sin chiste: el proyecto del ministro, 
no la obra dramática. 

La disminución de los derechos de aduana por impor- 
tación, es otra de las ideas que se le atribuyen. 

Con lo cual no se nivelaran jamás los presupuestos, 
porque si el Congreso dá en hacer aumentos de sueldos 
todos los años, y si el ministro por su parte, reduce los 
ingresos, francamente, no le veo la punta á la nivela- 
ción tan deseada. 

Kste plan debe desecharse, sin reas trámite, porque 
se cae bajo su propia pesadumbre. 

Dicen, algunos, que reduciendo los derechos aduane- 
ros se importaría mas; convenido; pero ahora hace falta 
probar que se consumiría mucho mas también. 

Lo que está muy lejos de poderse probar. 

Quedan los tratados de comercio, y aquí se me ocurre 
decir - según cómo y con quien se hagan. 

Con las naciones europeas, no deben intentarse si- 
quiera, porque saben demasiado en este terreno y hay 
/que habérselas con diestros especuladores. / 

Y que después de todo, no tendrían novedad alguna. 

Desechada la Europa, diríjamos la vista sobre Afríca, 
y se perderá nuestra mirada en la esterílidad de sus 
vastos desiertos. 

¿Y en Oceanía? Tampoco, aquello son factorías im- 
portantes de Europa y sería lo mismo que tratar con 
esta parte del mundo, que ya hemos desechado. 

Noy quedan únicamente: las repúblicas americanas y 
el Asia. 

De tratar con las repúblicas americanas, saldríamos 
perdiendo, porque las grandes se impondrían y no po- 
dríamos imponemos á las chicas. 

El Asia es mas acequible á contratos de comercio 
ventajosos, sobre todo la China; pues hasta por tradición 
ha llegado hasta nuestros dias aquel aforísmo do— 
¡Cómo se engaña á un chino! 

Pero aquí no se trata do engañar á nadie, sino de ce- 
lebrar tratados de reciprocidad y de amistad. 

Nosotros tenemos gran necesidad de opio; necesidad 
que ya habrá pasado por las mentes del señor Ministro 
de líacienda. 

El opio es un narcótico de primera fuerza, y pudiendo 
obtenerlo barato, lo absorveríamos en grandes dosis. 

¡Que nos quedamos dormidos! Pues mejor que mejor. 
El sueño quita las penas y el hombre que duerme es 
feliz. 

Ahí está pues, la clave de nuestra felicidad: en el 
opio, que solo se podría conseguir, con un tratado con 
la China. 

Pero, lo que no vá en lágrimas, vá en suspiros: quiero 
decir, que dormiríamos indudablemente, y soflanamos 
también. f. 

|Y qué de horrores soñaríamos! 

Esta visto: lo de los tratados comerciales debe tam- 
bién desecharse en absoluto. 

En fin, no nos queda otro recurso que fiar nuestro 
porvenir á la capacidad del Ministro. 

¡Qué saldrá de ahí! ¿Mos dará el opio? 

iQué será ello! 



/ 



/ 



La quinta de Lezama se ha comprado; 
pero sigue la quinta en tal estado, 
es decir que la quinta no funciona 
para el pueblo que paga y que perdona. 
Yo estoy que rabio por entrar en ella, 
para ver si descubro alguna estrella 
de augurío mas feliz, porque hasta ahora 
la poca luz que el horizonte dora, 
es débil y es escasa y es siniestra 
á juzgar por la muestra. 
¡Todo se hace con pomposo alarde, 
y todo se hace mal y se hace tarde! 



COSAS DE SANCHO 



El acta del diputado General García mereció una ob- 
servación; hubo que probar que el General nació en la 
calle de Callao. 

Lo que vale decir, que la cuestión no era el acta, 
sino la nacionalidad. 

Nadie se ocupó jamás de la nacionalidad del minis- 
tro de la pata del molino. 

Y eso que había entonces quien aseguraba que era 
boliviano. 



Se habla de curso forzoso; 
pero dicen que el ministro 
se negará abiertamente 
á apoyar ese.... capricho, 
con que se niegue, es bastante 
que abiertamente es ridículo. 



Hay quien asegura que en cuanto suene el mensaje, 
el oro bajará seguramente. 
Pues que, Unto se ha subido? 



DON QUIJOTE 






Y.... ¿tanto ha de bajar? 

Ya baja, ya; ya está bajando. 



Del hombre descuartizado 
nada hay nuevo que se sepa; 
y continuamos lo mismo, 
quiero decir, sin cabeza. 



Señor Intendente: pida Vd. á Dios lo que piden los 
vecinos cuyas calles se inundan cuando llueve. 
Pida Vd. á Dios que no llueva. 
Para que los vecinos no sean damniticados. 
Y píira que Vd. lo pase, tal cuaL 



Las cámaras provinciales 
discuten al'á en la Plata, 
la cuestión de nombramientos 
que se hacen extra- cámaras. 
Los radicales sostienen 
lo que lo vig-ente manda 
que al Jefe de Policía 
debe nombrar verbi gratta 
el Senado y no el gobierno 
sin decir una palabra; 
y á nosotros nos parece 
que tienen razón sobrada 
los radicales; algunos 
nos llevarán la contraria. 



Muchas personas serías, se han acercado á Don Qtti- 
TOlE, para decirle que la causa príncipal del alza del 
oro, está en el juego de la lotería. 

Lo decimos con toda la reserva posible, pues si llega 
á saber esto el Ministro de Hacienda, manda suprimir el 
jueguito dichoso. ^ 

¡Ay! ¡ojalá! 



Se susurra la salida 
del ministerío, de un miembro. 
Kn lugar de uno, ¿por qué 
no salen todos á un tiempo? 



LANZADAS 



En el número anterior, al dar cuenta de la próxima 
tiesta á celebrarse el 1 2 del «orríente en la La Gau- 
LdiSF, incurrímos en el error de decir que esta fiesta se 
daba por el Orfeón Gallego. 

Pero no es asi, la fiosta se dará en la referída fecha 
y en los mencionados salones, pero por el Orfeón 
Español, 

La del Orfeón Gallego se dará el 16 en los «Enfants 
de Beranger». 



¡Que tríste vive Bartolo! 
¡si perderá la razón 
al ver .^ue busca y no encuentra 
trabajo al acordeón! 



Repetidas son la quejas que recibimos, referente al 
trato que reciben los presos de la Penitenciaría: quejas 
que á ser fundadas hablarían el len.fuaje de la deficien- 
sa lisa y llanamente. 

Las quejas á que aljídimos son escrítas, aunque sin 
firmas, porque temen los denunciantes descubrir sus 
nombres propíos. 

No sabemos sí serán fundadas ó no: solo sí pedímos, 
que se remedien si son ciertas. 

Y á los redactores de los escritos, que lo reproduzcan 
con sus ñrmas si quieren que ahondemos un poco mas. 



El señor Rufino Casco, nuestro ex-agente de Arbo- 
líto y cuyo nombre figura en el permanente que va en 
otro sitio, es nada menos que secretario del Consejo 
Escolar de Mar Chiquita. 

Y lo sabemos porque ha llegado á nuestras manos un 
aviso manuscrito que ha hecho circular, con su firma al 
pié, impeliendo á la matrícula de todos los niños del 
pueblo, concluyendo con este párrafo: 

«¡Gefes de familia! (Jefe con G escrito por un secre- 
tario del Consejo etc.), cumplid con vuestros deberes 
para que un día tengamos hijos útiles á sus padres, á 
Dios y á la patria. 

Parece mentira ¿no? que el secretario del Consejo 
Escolar de Mar Chiquita, sea el mismo que fué ex- 
agente de Don Quijote y que nos debe algún saldo 
por dicho concepto. 

La exhortación que hace á los padres de familia para 
que cumplan con su deber, será con la idea de hacerse 
de recursos para cumplir él el suyo respecto de DON 
Quijote. 

Nos alegraríamos. 

Pero lo dudamos. 



wKv' 



En un pueblo devoto de San Roque, 
fué á vivir un pintor de medio pelo 
. y dio en pintar San Roques noche y día 
con imprudente unhelo, 
pues no se parecía 

uno al otro, á pesar del gran retoque; 
pero en fin á San Roque se salía, 
y si en el parecido había yerro, 
le daba viso de verdad, el perro. 
Una vez le pidieron que pintase 
un santo diferente, un San Benito; 
y como no acertase, 
pintó cualquiera santo, con perrito, 
pegase ó no pegase. 
Asi HACE D. Bartolo 

EN TODAS ocasiones, 

SE EMg|ÑA EN F.V3IUCAR ACORDEONES 

Y SABE FABRICAR, UNO TAN SOLO. 



El concierto que el Lunes 14 del corríente dará la 
señora Feliciana Crippa Blesio en el salón t Union 
Operaí Italíani», Cuyo 1374, promete ser una solemni- 
dad' artística, á la que no faltaremos. 



Se ha editado por la librería del Salvador, un libro de 
curso titulado: «Geografía de Asia, Afríca y Uceanía», 
por Alfredo P. Brocchi, profesor normal. 

Nada mas claro, mas perfecto y mas útil que este 
libro. 



No decae el entusiasmo por «La verbena de la Pa- 
loma» en el teatro Rivadavia. 

La concurrencia es igualmente numerosa hoy, que 
cuando empezó á darse. 

No quiere decir esto que las otras piezas que allí se 
ejecutan, carezcan de interés y de gracia. 

N^da de eso; la actividad de la empresa y las relevan- 
tes dotes de todos los axfistas, bastan á suplir cualquiera 
deficiencia. j , 

En la Zarzuela tenemos el mismo espectáculo, sino 
tan repetido como en Rivadavia, tal vez porque saben 
COMPRIMIRSE algo mas, al menos á diario, una vez por 
lo menos. 

La MíUanes hace una seña Rita, tan humana, tan cal- 
cada del natural que. . . . hasta allí. 

Julián Romea como siempre, inimitable, ó mejor di- 
cho, inagotable y admirable: con decir á \'ds. que hace 
cuanto quiere, que invqpía todo cuanto quiere y que 
compone cuanto quiereTestá dicho todo, y nos queda- 
mos cortos. 



v^(a tod 
reTestá di 



De mi colección de refranes: 

Quien hace sonar una vez el acordeón, le hará salir el 
viento, veces ciento. 

Díme si andas con Bartolo y te diré qué instrumento 
tocas. ik 

De Mitre á Pelelegraio, hay que dar un gran rcí- 
pingo. I J 

Lo mejor de los Bañóos— salvo la peor opinión de 
Ferry — es no tocarlos. 

De Leí-vas y Urga-hondos, líbreme Dios; que de los 
burros ya supe librarme yo. 

Quien dá música al vacuno, pierde el acordeón y el 
jugo. 

Nuestro agente qu3 fué en Coronel Dorrego.D. Fran- 
cisco V. Sánchez, nos ha manifestado que hace tiempo 
rme entregó la agencia á D. José M* Suarez y así dice 
que nos lo ha manifestado on carta que no hemos recibido. 

Como es igualmente cierto que el Sr. Suarez no se há 
dado por entendido con esta administración, siendo él el 
que está en descubierto por lo que nos adeudaba el se- 
ñor Sánchez. 

Hacemos esta rectificación para dejar el nombre del 
Sr. Sánchez en el puesto de honor que le corresponde y 
esperamos que el Sr. Suarez nos esplique su silencio y 
el no envío de nuestra platita: en fin que nos ayude á 
descubir la incógnita en cuestión. 



PERMANENTE 



Conste que los agentes de DoN Quijote, D. I.aurc.v 
no Mansilla, de San Nicolás de los Arroyos; y D. R 1- 
fino Casco, de Arbolito y Piran, no han pagado á esui 
Administración lo que adeudan. 

Y como el que se queda con lo ageno, contra la v >- 
luntad de su dueño, es un.... estafador, iba á decir; )f>s 
advertimos á los dos, que hasta que paguen, no retira- 
remos este permanente. 

Don Rufino que era mitrispa se ha pasado á los va- 
cunos. 

¡Qué par y qué dos! 



J(po, Lito, de J, Hibas y Uno., Hincón 15S 



I 



/ ..;(»•■ 



-Domingo 20 de Mayo de 1894. 



BUENOS AIRES 



ANO X.-Número 14. 






En la Capital 



SuMiicion por trimestre adelantado. 

Número suelto 

Número atrasado 

Extranjero por un año ...'..' 

En Don Quijote no hay charqna 
porque ei cItíco del Parque. 



Por ver el oro á la par 
lucharé lin descansar. 



Bon Quijote es adivino 
j el os trazaii el canino. 



Pi. 1.50 

" 0.12 

" 20 

" 12.00 



HORAS DE ADMINISTRACIÓN: DE lilA 3 P. M. 




^^ ';^ Campaña 



Suseridon por lemestre adeUntado. . . Pi. 4.00 

Número suelto " 0.20 

Número atrasado " 0.40 

Extniyero por na «ño " 12.00 



ir na «no . . 



Tengan cien mil suscricionee 
7 ab^o las subvenciones. 

Para Quijote porteño 
todo enemigo es pequeilo. 

Y soy terror de enemigos 
} anii(o de mis amigos. 



«SSCRICMII POR SEMESTRE ADEUNTADO 



8 te periódico «e compra pero no se vende I 



LA CORRESPONDENCIA A NOl 



DE i. OSSOHIO 



I 



Propietario: EDUARDO SOJO 



¡OJO I I OJO I1 1 II OJO III 



. Bnonns Aires, Agosto 27 de 1898.rAl Sr. Gefe de Policía, - 
Los periódicos de caricaturas politicjp que nada respetan, que i 
menudo injurian y que no pwas v^ces incitan al crimen, son 
incompatibles con las exigencias de Una situación de estado de 
sitio. En consecuencia, ja que el kemanario denominado DON 
QUIJOTE persiste en su actitud agresiva para los altos funciona- 
rios del país.— De orden del Sr. rreidenle procederá V. S, en el 
día á prohibir su circulación y oiupaj- bajo inventario el estable- 
cimiento por donde se edita.— Saludo i.V.S. atentomenle.— Manuel 
Quinlaní • . 

TlBs I MMtnrnM •! utSgnfo, 
i mi, an* nada m« ftrrtdr*; 
T dMpsM, •• fui >1 llttgnis 
T U HODUtrA otnt pitdn. 

— «Bimpn da 1> piídi» «i poa, 
— tuUm«:— «Vilfü» Dios 
•Qa4 M» tu •iacDlul 
t¡L »Mi (turril Kplutuf 
«git MU mt » it» M«I« 



AMO, A mi •• mo flgnrA, 
r«l hteho w ftlgo Inaadíto, 
■ w«rito, muy dnrlto: 
li «i U plodr* w muy dnrft 
4 M mM doro «1 Monto 
IwulM dorMMlfompoflH 
mt— aorriostM loeH 

•tu y.— dorom 
lint do poAu 7 rooM 
f i<uw, IH üfnma. 



NOTA— U piedra 
dMpoei de m nadtitt 
rompió Jf 9JieM eorunJé, 
j be vuelto ||y»ll A "" 
eop MtinCiecion stpf' 




EL MIGAJE 



Algo mas contentos nos hubiese dejado la aparición 
del mensaje presidencial, ofreciéndonos tortas Y PAN 
PINTADO, que no naciéndonos comulgar con un migaje 
insípido y trasnochado. 

Los congresales no bostezaron, por cortesía, segura- 
mente; pero si esa demostración no salió á esculpirse 
momentáneamente, en los rostros, de juro que en los 
interiores respectivos anduvo inquieta y .afanosa de 
mostrar su espresion inequívoca. 

Pero se conoce que no encontró punto de salida muy 
i mano, ó no juzgó la ocasión bastante calva para apro- 
vecharla. 

Y había calvos en el recinto. 

En medio de aquel MÍGATE insípido y trasnochado, 
descuellan dos cosas principalísimas á su modo de ver, 
como descuellan en el trascurso de varios dias templa- 
dos de otoño, uno ó dos de fiio intenso y sorprendente 
y fastidioso. 

Fastidioso sobre todo. 

El mensaje, es mas largo que su viaje á Bahia Blan- 
ca, puesto en el suelo; mas alto que el pico mas alto de 
la cordillera Andina, colocado perpendicularmente: ca- 
paz de servir de cerco al perímetro de la capital; y cor- 
tada esa piedra en pedazos, se podría confeccionar un 
paraguas con que abrigar al municipio contra los rígo- 
res de la intemperíe y de evitarle disgustos, con los 
barros, al señor Intendente. 

Pero con ser tan voluminoso, no dice nada; nada que 
sea práctico ni sustancioso. Los dos puntos sobre que 
se estiende mas, son el bombo que se dá á sí mismo y 
la fuerza con que cuenta para aplastar al monstruo de 
la revolución siempre que intente levantar la cabeza. 

Hagamos historia, como se hace en el migaje, pero 
historia verdadera, no ■mistificada, 

£1 partido radical le ofreció se itener su candidatura; 
el partido radi ;al que represental i y sigue represen' 
tando la opinión general del pa i. Y él renunció, cre^ 
yendo que un solo partido es inc .paz de representar la 
voluntad nacional; entonces acep i lo que le ofreció el 
acuerdo de varias fracciones de p rtido. 

/ 



Triunfó y dijo: — «¡Lo ven Vdsl» 

Pero ¿cómo triunfó? El diez de Abril puede hablar 
muy alto. Triunfó porque su elección se hizo en pleno 
estado de sitio, cuando el que le hizo la cama, empezó 
por deportar y encarcelar á los miembros dirigentes de 
la opinión pública. Su elección pues, no reconocía por 
base la voluntad nacional; fué obra del amaño y del 
fraude, y así ha salido ello. 

Que la opinión pública no está con él, lo prueba el 
que antes de que se cumpliera el primer año de su pe- 
ríodo, estalló una revolución con vastas ramificaciones> 
que pudo sofocar con el militarismo. 

Militarizando la república, ha conseguido la heca- 
tombe en la estación de La Plata; el triunfo electoral 
de Santa-Fé, el de Tucuman, el de Salta y últimamente 
el de Mendoza. 

Y la única vez, que ha querido mostrarse prescin- 
den te en la lucha electoral, l^s comicios de la capital y 
de la provincia le han dado la razón á los revoltosos. 

¿Con quién está la opinión? No con él seguramente, 
pues como si no fuera bastante lo dicho, ahí está la co- 
tización del oro, que al dia siguiente del mensaje, elevó 
su cotización mas arriba del 400. 

Durante la lectura de tan decantado documento, no 
se hizo por nadie, una demostración de aquiescencia si- 
quiera; no brotó ninguna significación de simpatía; y 
por consiguiente, no hay para que decir, que no escitó 
el entusiasmo de nadie. 

Fué oido con una indiferencia glacial; estoy por de- 
cir, que los oyentes estaban dando gracias á Dios, de 
tener dos oidos, porque así, lo que les entraba por uno, 
les salia por el otro. 

Nunca, co.no en casos de esta naturaleza, se recono- 
cen y se aprecian la previsión y la bondad del Todo- 
poderoso. 

En resumen: el mensaje es una pieza insulsa, incolora. 
En la historia que hace es anacrónico; como exposición 
de programas, nulo; como remedio financiero, escabroso 
é inútil; como documento político, vago é indetermina- 
do; y como consecuencia práctica de su gobierno, de- 
testable y fatal. 

Celemín los hacia mejor, ya lo creo, mucho mejor; 
aquellos llevaban en sí la arrogancia del cinismo, eran 
un cúmulo de deficiencias, pero eran valientes y se 
aplaudían. Llevaban en su aparente seriedad, cierta vis 
cómica que los hacia simpáticos y escitaban la hilaridad; 
hilaridad que los respetos al sitio en lugar de provocar 
la carcajada, la traducía en aplausos. 

Pero, estos de ahora, no son mas que un migaje insí- 
pido é insulso, mal preparado y peor condimentado. 

DIÁLOGOS 

—¿Don Ruperto? 

— ¿Qué ocurre? 

— Que el mensaje 
)-a pude conseguir. 

— A ver, Quiroga.... 

CD. Hufrrlo Itytiido, bact un titaje). 

— ¿Qué tal, es cosa buena? 

— Es una droga 
que retrata las plumas del ropaje. 
— Algo largo parece 



É 



IBIIKISTRÁCIII: TEREZDEU 594. 



— Y no muy serio 
con tamaño.... tamaño. 
Aquí hay tela Quiroga, 
para vestir á todo el ministerio, 
á un traje cada dia, todo un año. 

— Si Sarmiento saliera 

de su oscuro hospedaje, 

y el mensaje leyera, 

de rabia se muriera 

por no leer jamás ese mensaje. 

— Nemesio, eso huele á tontería. 

— Yo digo lo que siento, 

— Pero Sarmiento no se moriría 

— |Como nol 

- Es que presieijto, 
que el mensaje, Sarrniento, no leería. 

— Mi esposo que ao duerme, D* Juana, 
de dia ni de noche, se ha dormido; 
y no va á despertar hasta mañana, 
¿ jargfar poi^! 3'JiPÍr,«.i|uo ha cogido. 
— ¿Ha bebido tai vez? 

— Ni por un queso; 
él no prueba jamás ningún brebaje. 
Y'o tengo para mí ([ue fué al Congreso, 
y sufre los efectos del mensaje. 

— Es un mensaje, amigo, de los buenos! 

— Su propaganda labras? 

— No es posible, Kamirez, decir menos, 

ni emplear ¡vive Dios! tantas palabras. 

Al ver su estraño y sin igual ropaje 

cualesquiera diría, 

que para trítóport.ir ese mensaje 

no es fácil encontrar mensajería. 

— Leyó Vd. el mensaje ya, vecina? 
— A ratos, que seguido, me empalaga, 
es un mar de papel donde naufraga 
la mas hábil y experta serpentina. 

— ¿Dónde vas con chaqué de lustrína? 

¿Dónde vas con timaño papel? 

— A leer en mi c.isa el mensaje, 

y á dormirme después de leer. 

— ¿Y eres vos esc chico tan guapo 

que te vas esa droga á sorber? 

— Soy sugeto qut tiene prudencia, 

buen humor y lo que hay que tener. 

— ¿Y si á mí no me diese la gana 

de que fueses á casa con él? 



— Pues díñate alegre 
y con gran SANS FA(;0N: 
ya no quiero el mensaje, 
toma, llévatelo. 

?0F aiFiba, por abajo, poF delante y por detrás 

En Mendoza y en Santiago del Estero, piden los ele- 
mentos sanos, la inter\'encion. 
|La intervención! ¿Para qué? 
¿Vamos á estar con intervenciones todos los dias? 



En La Plata, el nuevo gobernador quiere que se le 
concedan facultades extraordinarias para hacer un pre- 
supuesto á su gusto. 

No nos extraña; al principio la cortedad y la cortesía, 
están á la orden del día; después, cuando la confianza 
vaya tomando cuerpo, no se pedirá ya nada.^ 

i'ort^ue se tomará sin solicitud previa. 



QUUOTE. 



^Í^S^'^\^^^. 







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CHURRUARIN. 










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Me refiero á lo de las facultades extraordinarias. 

Hizo muy bien en no formular programa de go- 
bierno. 

Lo que él dijo: — «Obras son amores y no buenas 
razones». _yr ' ^'' ' 

Se conoce gúe no entra tn sus ideas lo de las buenas 
razones. . - ■ 

Estos hombres nuevos, que llegan arriba, sin trabajo 
y sin merecüiíientos, nunca están contentos; siempre 
quieren algtí extraordinario: platos á la minuta, postres 
especiales, música y champagne. 

La comida ordinaria les empalaga y los pone ner- 
viosos. 

Alguna vez, habrá necesidad de darles gusto, para 
evitar que nos den un disgusto. 

El de renunciar, por ejemplo. 

Hombres del temple de Urga-hondo, deben mante- 
nerse siempre firmes y enteros. 

Pedir facultades extraordinarias, para que se las den; 
si no se las dan, renunciar. 

Eso es lo que debe hacer; pero ya verán Vds. como 
no lo hace. 

Aunque le nieguen las facultades extraordinarias, 
que ya se las han negado. 

Y él, tan fi-esco; no ha renunciado. 



Al fin, hombre, al fin, apareció la cabeza del hombre 
deshecho en trozos. 

Por supuesto, que el hallazgo ha sido casual, de todo 
punto casual. 

Unos muchachos pescando, consiguieron hallar, por 
casualidad, lo que todos los pesquisantes ó pesquisido- 
res, desparrai^ados por la capital, no han conseguido 
hallar, á pesar del olfato finísimo que deben tener. 

Y iqué rara casualidad! Esa cabeza perdida, es encon- 
trada tres dias después de SABOREADO el mensaje pre- 
sidencial. 

No ha podido, ni ha debido encontrarse antes; porque 
así como los cuerpos muertos atraen los cuervos, las 
cabezas perdidas atraen los manjares fiambres. 

y una vez servidos los fiambres, las cabezas ex- 
perdidas se entregan por si solas, ó como en el caso 
presente, por intermedio de la inocencia. 

Así pues, sírvanos esto de lección. Cuando se le 
pierda la cabeza á alguien, que se quede quieta la poli- 
cía y que se encomiende la pesquisa á los muclwchos 
de las escuelas infantiles. 

Y si esto no diese resultado, encargúese otro men- 
saje, pronuncíese y i los tres dias cabales reaparecerá 
la cabeza con sus pelos y señales. 

Pero ¿qué tenemos con que la cabeza haya venido, 
por casualidad, á manos de la policía? 

¿Se sabe quién es'el muerto? ¡Vol Pues estamos como 
antes: sin cabeza ó á punto de perder la nuestra á fuerza 
de tanto pensar. ' " "■'^' ' "^ 

Convendria enviar á pescar á unos cuantos mucha- 
chos á ver si conseguían averiguar quien es el hombre 
deshecho en pedazos. 

Porque ahora debe identificarse la persona del muer- 
to. Ahora que tenemos la cabeza y que sabemos que 
usaba dientes postizos. 

Tienen la palabra los dentistas: todos ellos deben 
conocer su mano de obra y los clientes á quienes sir- 
ven; esto es indudable. 

Conste pues, que la cabeza ha aparecido, por casuali- 
dad, y que todo el mundo debe saber quien es la víc- 
tima y quienes los victimarios. 

Pero lo mas pronto posible y sin que entre la casua- 
lidad en estos esclarecimientos tan urgentes como ne- 
cesarios. 



LAMENTACIÓN 

|0h quinta de Lezama infortunada! 
Se cortó de tu dicha la corriente, 
pues te verás muy pronto mutilada 
por la mano cruel del Intendente. 

La idea reformista en él no escasa, 
ñilmina en su cerebro como un rayo; 
y ha de hacer de tu encanto tabla rasa, 
ó cual la plaza, te pondrá, de Mayo. 

|0h tiempos de fatales decepciones, 
de angustias y de horribles sufrimientosl 
¡qué modo de gastarse los millones 
en lo inútill ... |j Y el oro á cuatrocientos!! 

COSAS DE SANCHO 

En aquella época acerba de terribles sacudimientos 
revolucionarios, no llegó el oro á calzar tantos puntos, 
como en la época actual, de perfectísima paz. 

Vamos á ver ahora, si conjura esta revolución del 
oro, cien veces mas perturbadora que el levantamiento 
revolucionario, con la misma facilidad de antes. 

Ya puede organizar cuerpos de ejército para someter 
el oro. 

¡Ya bajal 

jCielosI Si se le ocurrirá decretar con tal modvo un 
nuevo estado de sitiol 

' *% 

£1 ministro de hacienda, confía, no obstante, en la 
bondad de sus planes financieros. 



DON QUIJOTE 



[Fíate en la Virgen y no corras! 

Nos augura, que no nos asegura, un porvenir dichoso 
muy lejano. 

Que empezará á florecer, cuando el pueblo se haya 
muerto de hambre. . ■. - : ^s.^jt . r • 

iQué contento que estará Celemín! '■"■' ''^* 

Y con razón, porque en aquella época de dilapidación 
y de escándalo, jamás llegó el oro adonde ha llegado 
hoy. 

Si estos desdenes del oro, los traduce el gobierno, en 
simpatías de la opinión á su respecto, tanto peor 
para él. 

¡Qué digo! Tanto peor para todos nosotros, que pa- 
gamos el pato, 

■':,: - :• 1*>\ 

Lo raro es, que no se notan síntomas de crisis en el 
ministerio, todavía. 

Y eso, que hay, quien le prepara la salida al Ministro 
del Interior. 

Y eso, que hay, quien pide con gritos de dolor la sa- 
lida del de Hacienda. 

Y eso, que hay, quien opina el renuevo del de el 
Exterior. 

Y eso, que hay, quien ag^uarda la vacante del de Jus- 
ticia, et&, etc. 

Y eso, que hay, quien vena con mucho placer la sus- 
titución del de Guerra. 

Nosotros nos contentamos con que se haga una de- 
mostración de patriotismo. Esto es, con la renuncia de 
todos. , . .. 

Pero ínterin llega ese dichoso momento, el de la re- 
nuncia total, queremos hacer una súplica al presidente. 
Muy sencilla y muy fácil de conseguir. 
En bien de todos. 

Y es, que no vuelva á leer otro mensaje como el del 
sábado pasado. 

Porque si lee otro por el estilo y hoy se fué el oro á 
cuatrocientos ¿á dónde se va á ir entonces? 

Hiy que ser mas prácticos; hay que dejar el lirismo, 
para los poetas; los gobernantes debemos estar por lo. 
positivo y dejamos de literaturas macarrónicas. 



CANTARES 

¡Qué delicioso paisaje! 
iQué dulces presentimientos! 
¡Qué sopor el del mensaje! 
¡Y qué cifra el cuatrocientos! 

Ortiga está en Buenos Aires, 
viene de legrislador, , 
á hacer la ley del capricho 
á son de pito y tambor. 

Lo que en la Plaza de Mayo 
no se vé, pero se siente, 
es lo caro que nos cuesta 
soportar un Intendente. 

Las calles del municipio 
claman con triste desmayo; 
¡quien tuviera otro Intendente! 
¡quien fuera Plaza de Mayo! 



LANZADAS 



Mr. León Walls, decano de la prensa argentina y 
director de «Le Courrier de la Plata», ha fallecido á los 
75 años de edad. 

Distinguido publicista y literato eminente, deja un 
hueco diifícil de llenar en el estadio del periodismo. 

Nos asociamos de todas veras al justo dolor que ex- 
perimentarán con tan irreparable pérdida sus deudos y 
la colonia fi'ancesa. 



El teniente general D. Bartolomé Mitre, ha resultado 
senador por la capital 

No nos parece del todo mal 



Ha sido destituido el Juez del Crimen de La Plata, 
Dr. Demaria. 

Vamos á ver ahora, qué suerte corren los expedientes 
iS.ioo y otros de índole análoga. 

Por lo pronto, el que sustituye á Demaria, tendrá que 
empezar por estudiarlos todos. 

Siempre estamos empezando y nunca acabamos de 
concluir. 

¡Cómo ha de sed 



I 



Ha debutado Urga-hondo 
pidiendo hacer lo que quiera. 
. Lei-va prende á todo el mtmdo 
■in ruon jr por la ñierzaj 



reclaman intervenciones 
las provindas con gran priesa; 
y el oro se va á las nubes 
y el pueblo á la Recoleta. 



.1 



y- 



La movilización de la guardia nacional sirve de base 
ó de pretesto para estender la dictadura militar por toda 
la república .- .-c-,^^- ■-»'.■• >■ 

¡En la época actual! •»*■.' ' ' '■; 

Como si el que no acierta á gobernar con la razón, 
pudiera gobernar por la fuerza. 

Aparte de que eso de hacer del ejército un instru- 
mento y no una institución, no se concibe, sino por 
aquel que para sostenerse se agarra á un clavo 
ardiendo. 

Continúan los errores. • / 



Ha reaparecido nuestro estimado colega «El Arsrcn- 
tino», órgano defensor del partido de la Union Cívica 
Radical. 

Lo saludamos con entuiiasta aplauso. 



Agradecemos á nuestro apreciable colega «El Muni- 
cipio» del Rosario, sus felicitaciones por la caricatura 
del número anterior; sin embargo, que no tiene nada de 
particular, pues todos sabemos, de sobra, quien se lleva 
el oro. 

Las empresas de los tramways, 
las empresas telefónicas, 
sociedades de seguros, ' 
ferro-carriles y otras 
que recaudan al contado 
día á dia y hora por hora; 
y tienen los directorios 
con residencia en Europa 
viviendo á todas sus anchas, 
comiendo la sopa boba. 



Nuestro número próximo, se venderá á quince centa- 
vos, porque contendrá algo extraordinario. 

No vayan Vds. á creer que nos obliga á subir el pre- 
cio el alza del oro. 

El referido precio es para ese número y por los moti- 
vos espuestos. 



Rogamos i los sefiores suscritores de la capital, se 
sirvan poner de su parte cuanto les sea posible, á fin de 
evitar a nuestros cobradores tan repetidas visitas, como 
acontece con algunos, ._ 

Pedírnosles encareáSárnente, se sirvan dejar el im» 
porte de la suscricion á alguna persona de su domicilio, 
con encargo de entregarlo á la presentación del recibo. 

Favor al que quedaremos sumamente reconocidos. 



«La verbena de la Paloma», en la Comedía, ha sido 
un acontecimiento. 

A pesar de ser el último teatro que la ha dado, ha 
conseguido contar las representaciones de dirha obra 
por llenos completos de un público selecto y entusiasta. 

Después de todo, hay que convenir en que los artis- 
tas que actúan en el referido coliseo, merecen esos en- 
tusiasmos espontáneos y sinceros. 



En todas partes se gratifica el hallazgo, hasta de una 
perrita rabiosa. 

Teniendo esto en cuenta, porque hay que tenerlo, 
creemos que debe gratificarse á los pesquisas espon- 
táneos que han dado con la cabeza del descuartizado; 
cosa que no han f>odido conseguir mas de tres mil hom- 
bres, entre vigilantes, jefes y demás del gremio. 

V si llega á otorgarse la gratificación tan bien mere- 
cidti, hay que saber DISTlNüUlR y dar al niflo Gallegos 
la mayor parte, toda vez que él fiíé el que hizo el de- 
seado hallazgo. 

Con el oro á cuatrocientos, no puede ni debe traba- 
jarse de balde. Y Gallegos merece mas que sus compa- 
ñeros de PESQUISAS. 



Hemos recibido: 

Hojas históricas, por Adolfo P. Carranza, libro 
aprobado como texto de lectura por el Consejo Nacio- 
nal de Educación. 

El señor Guillux), novela original de nuestro 
compatriota Sr. Donaringe. 

La obra está escrita con natural facilidad y es muy 
interesante. 

Felicitamos á su autor por lo inspirado que ha estado 
en la redacción de este libro digno de figurar en todas 
las bibliotecas. 



Continúa la serie de los estafadores. 

A la lista de los que han venido figurando en el per- 
manente, hay que agregar el nombre de D. Santiago 
Reborri, de Dolores, provincia de Buenos Aires. 

¡De Dolores! ¡qué dolotl 



Tifo, Lito, d» J, Riba» y Bno,, Hincón i64 



/ 






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"-^•.:'iL'<!|tÍ-"' \':í<- 
Domingo 27 de JÍayo ¿e 1S94. 



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BUENOS AIRES 



ANO X..-Número 15 



En la Capital 



Suschcion por trimestre advlaatado. . . l's. 150 

Número suelto '. . " O 15 

Número atrasado , • • " 20 

Extranjero por un año ..'..." 12.00 

— V 

En D.>n Quijote no hay CBarque 
porque es civícu del Parque. 



Por ver el oro á la par 
lucharé sin descansar. 



Don Quijote es adivino ' 
j el os trazará el camino. 



HORAS DE ADMINISTRACIÓN: DE il A 3 P. M. 




Campaña 



Suscricion por (cmcslrc adelantado. . , Ps. 4.00 

Número suelto " 0.20 

Número atra^idó " 0.40 

Extranjero por un año *■ 12.00 

Vengan cien mil suscriciones 

j abi^o las subvenciones. / 

/ Para Quijote porteño 
' todo enemiga es pequeño. 

/ Y soy terror de enemigos 

y amigo tie mis amigos. 



SUSCRICION POR SEMESTRE ADEUNTADO 



Este per/i6dico se compra pero no se vende 



I 



U CORRESPONDENCIA A NOl^BRE DE i. OSSORIO | 

qB9S9BBB9BB9B9BBB9aBai4BiaHBB9BBHBBB9aBBei 

I OJO! i OJO II; II OJO III 



Propietario: EDUARDO SOJO 



I 



« Bupnos Aires. Agosto 27 de 1893^A1 Sr. Gefc de Policía.— 
Los periódicos de caricaturas politices que nada respetan, que á 
menudo injurian y que no pocas veces incitan al crimen, son 
iucompalibies «m las exigencias de una situación de estado de 
sitio. En consecuencia, ya que el sttmanario denominado DON 
QUIJOTE, persiste en su actitud agresíva'para los altos funciona- 
rios del país.— De orden del Sr. l'reiidenle procederá V. S. en el 
dia á prohibir su circulación y ocupar bajo inventario el estable- 
cimiento por donde se edita. —Saludo á V. ». ateutamenle.— Hamiel 
Quintana * . 



Lft poUelft euAl y^dn» 
Tino á oiúairariui •! &at6gTftío, 
A mi, qu« nada m* krrtara; 
y dMpuM, •• fué ftl litógrafo 
7 1» Mou«ttr6 otrft picdn. 

— «Hiwnpre d« U pi«dr» «a pot, 
^•ulamé:— «Válgun* Diam 
«gaé ooM ua aingaUrl 
i¿*qnÍ«B lawráa aplMtaiT 

Wím (WH MTA >* VAM 1HI»I» 



Luco, A mi ■• m* ILgan^ 
qar •lllAcho M algu iaaudito, 
j- •! M«rito, muy durito: 
qa« li Iftpitdra M muy dun 
MU M BUM duro «1 «serito 

t MU iM dar«ia« ton poou 
•a flMM «orriantu Iocm 



d« I ■■<■■■ »i j.w. d\ir»HM 
poffiíM d« p«6ú y rooM 
MS dotM, IM ligtrtaa 



NOTA— La piedra Mguda, 
dtepoat d« iM wiodttto ^'at«> 



ÉPOCAS Y ÉPOCAS 

¡T.o que va de ayer á hoy! Aquí viene como anillo al 
dedo, el célebre verso que á pesar de los años jamás 
será viejo: tAYER MARAVILLA FUÍ Y HOY, SOMBRA 
mía no SOY». 

Eito, puesto en boca del pueblo argentino, resulta á 
modo de una sentencia condenatoria para los hombres 
que, de error en error, lo han arrastrado al estado pre- 
cario y triste en que hoy se encuentra. 

¿De qué le sirve á ese pueblo, los recortes que han 
llegado hasta él. de los oropeles usados ya en otras re- 
ffione* del globo; cuando si sirven para distraer su pro- 
funda nostalgia, en un momento, son incapaces de 
curar la honda perturbación de su organismo? 

Ayer, la sobriedad, la modestia, el orden, la esponta- 
neidad, la continencia, la reflexión, la madurez y el 
amor desinteresado hacia la patria. 

Hoy, la vanidad, la envidia, el bombo, el de>barajus- 
te. el artificio, el fraude, la irreflexión, el afán de medro 
y el amor propio egoísta y mezquino. 

Ayer, (el ii de Mayo de 1813) se aclama himno na- 
cional el que escribió D. Vicente López y Planes, cu- 
yas candenciosas notas se deben al catatan D. Blas 
Pareda, que fué quien puso en música aquellas estrofas. 

Hoy, no hay quien se inspire en himnos; es verdad 
que aquellos eran otros López, sin que esto sea alusión 
á ningún miembro de tan distinguido tronco; pero hoy 
so!o se entonan alabanzas al metal, á líis piedras, (tam- 
pcco aludo á las de Don Quijote), sino á esas otras 
que llaman preciosas y que son el eslabón de discordia 
entre las clases sociales; y hoy tampoco se han de en- 
contrar catalanes como Pareda que pongan en música 
— s-iquiera sea por encargo— himnos en Ultramar. 

Habia hombres progresistas en aquella época; me 
quiero referir « aquel célebre decreto del Gobierno de 
Córdoba {10 Mayo 1848), en el cual se ordenó la diso- 
lución de la Compañía de Jesús y la espulsion de sus 
miembros. 

Hoy. . . ni por un queso: hoy son ellos— los de la 
Compañía de Jesús— los (jue han tonudo á su cargo la 



dirección de los primeros pasos de la juventud; ellos los 
que forman esas inteligencias en su viciado molde, en 
las cuales fiínda sus esperanzas la Argentina. ¡Cuánto 
vA de ayer á hoy! 

El 20 de Mayo de 18 10. festejase el centenario de 
D. Bernardlno Rivadavia; se docreta feriado este día 
para toda la república y para darle mayor solemnidad y 
eternizar la memoria de tan eminente estadi>ta, se co- 
loca en la Plaza de la Victoria la piedra fundamental 
para erigirle una estatua de bronce. 

Se han pasado 84 años de aquella fecha y no hemos 
podido ver la estatua todavía. 

¡Si eran aquellos otros tiempos! 

Lo único que ha fructificado en la época que corre- 
mos, ó que nos corre, es el empapelamiento, cuya se- 
milla largó en Corrientes por primera vez D. Pedro 
Ferré, gobernador que era eiv 13 Mayo de 1 826, creando 
el papel moneda '"'^'^¡•nto, ;»r .!cy de la provincia. 

Los frutos de aquella semilla y el antagonismo de 
estos hombres de hoy respecto de aquellos hombres de 
ayer, han dado por consecuencia lógica con el oro á 
cuatrocientos y pico. 

iQué hombres aquellos! Ahí tenéis al vencedor de 
Chacabuco y Malpú, que á raíz de alcanzar tan señala- 
das victorias, llega amparado del mas riguroso incóg- 
nito á Buenos Aires. (17 Mayo 181 8), para escapar á lo 
que era una/ mortificación para él: la ovasion. 

Aquella modestia, aquellos caracteres austeros, aque- 
llas Inteligencias superiores,, aquel deseo de hacer el 
bien por el deber de hacerlo, sin bombos y sin mistifi- 
caciones, todo ha muerto! 

Hoy nos quedamos sin municiones en los momentos 
críticos y suena el parche del éxito; hoy ganamos una 
batalla en Rlnguelet, por ejemplo, y aquella victoria, si 
tal cosa hubo, se desfigura y se queda encima el que 
tiene mas, no el que pu.'-o mas: hoy se nos pierde una 
cabeza y nos la encuentran, por casualidad, dos ó tres 
chiquillos, jugando, no tres mil hombres serios y paga- 
dos para -esas faenas. 

A los que no quieran creerlo, por motivos especiales 
que tendrán, como los tenemos nosotros, de que los 
tiempos inquisitoriales pasaron, les citaremos la fecha 
del 2 5 de Mayo de 1 8 1 3, en que se inutilizaron en la 
plaza pública todos aquellos instrumentos y máquinas 
horribles, y entonces LA LIBERTAD, LOS DERECHOS Y 
LA DIGNIDAD DEL HOMBRE SE REVELAN CON ESTE 
HECHO PRÁCTICO, TAN ELOCUENTE COMO TRASCEN- 
DENTAL, según nos dice la historia. 

Tienen la palabra el director de «El Orden», de Tu- 
cuman, perseguido, maltratado y mal herido, preso y 
maniatado repetidas veces, sin máquinas ni tormentos' 
el redactor de «La Razón», del Rosario, sacado de su 
casa enfermo y sin abrigo ninguno, para llevarlo á un 
calabozo inmundo y húmedo, donde no se ha muerto 
por niisericordia divina; la prisión arbitraria, con tanta 
saña prolongada, del honorable patriota Dr. Alem: los 
destierros y las deportaciones de estos últimos tiempos: 
los estados de sitio. Instrumentos modernos de la mo- 
derna Inquisición para amordazar la prensa, llenar las 
cárceles de ciudadanos eminentes y honrados y para 
dar un digno remate á estos tiempos de libertad, el 
hambre y la miseria, con el oro á mas de 400. 



ÁDMINISTRACIOH : TENEZDEU 594. 



¿De qué sirve que se hayan destruido .iquellos instru- 
mentos de los antiguos, si los modernos, han inventado 
otros cien veces peores? 

No quiero hacer mas largo este artículo; prefiero de- 
jarme algo en el tintero en graciado nuestros abonados, 
pero no acabaré sin dejar consignado algo elocuente y 
algo desastroso. 

El 15 de Enero 1822 se estableció en Buenos Aires 
el Banco de la Provincia con un millón de pesos fuertes. 
Llegó á ser el tercer Banco del mundo. 

Hoy es ... . una ferretería donde se loe el siguiente 
aviso: — «Gran liquidación de clavos de todos tamaños y 
formas». 

¿A esto se llama progreso? ¿.\. esto se le di el nombre, 
de tiempos modernos? fisto es libertad y patriotismo? 
i A donde vamos á pararl 

SI el teléfono, el fonógrafo, el telégrafo, y la luz elé- 
trica son laíantoicfcaüC'flr'í'pirjgreso, debo confesar que 
ó alumbran muy poco ó i^ue yo estoy ciego. 

¡Lo que vá de ayer á hoy! 
¡Ayer maravilla fué 
y hoy, sombra mia no soy! 

¡AY DE Mí! 



Yo \lvo como en un potro, 

y no hay otro 
mas desgraciado que yo: 

eso nó. 
Soy honesto, soy honrado, 
amo á la Constitución 
y me dio vida el hinchado 
fuelle del acordeón 

¡ay, ole! 
para que nací, no sé; 
NI JA-VlAS LO ESPUCARÉ. 

El ministerio, oportuno 

cual ninguno, 
para hacerlo todo mal 

no há rival, 
por salvar mi pobre estambre, 
estados de sitio fragua, 
y ha de sitiamos por agua 
pues ya nos sitió por hambre, 

;ay de nií! 
¡qué desgraciado nací 
DESDE yUE ME CONOCÍ? 

Hago á los gobernadores 

servidores 
inconscientes, por el fraude, 

y no aplaude 
el público tal medida, 
ahorrándole el sofocón 
de cualesquiera elección 
que se hace siempre reñida. 

¡ Ay mi Liiosl 
ya el pueblo sufre de tos, 
Y ESO QUE CUAL YO NO HAY DOS. 

Apresé á los radicales 

tan fatales, 
los mandé á Montevideo 

y laus Deo. 
Sin embargo hay quien fulmina 
contra mi modo de obrar 



/ 



DON QUIJOTE 




/ 



XW^^^.W^N^'^ S^W^wA \'^Y^S^w\$i^ \^ Q!^\W\^W \^ c\^\iWU^S V\ W\i 



QUIJOTE 



/ 




-^mif^ 



cX^ViWU^S V\ W\i^MOi dViVOVa, 



DON QUIJOTE- 



L. 



su C()lcra, porque á Espina 
he Ueg-ado á perdonar. 

¡Ay virtud! / 

¡la flor de mi sonccludl / 
CANTA AL SON DE MI IJVUD. 

Nos da el oro mil tormentos 

¡¡cuatrocientos!! 
y algo mas, llegó á marcar, 

sin bajar. 
Eso es labrar mi mortaja, 
porque eso trunca al mas fuerte; 
y á mí me dará la nuierte 
si pronto el oro no baja. 

¡Magostad 
del poder! Si eres beldad,/ 
ERES CRUEL DE VERDAD. 

Mas yo creo, acá ÍNTER NOS, 

si por Dios, 
que nadie en tal baraúnda 

me secunda. 
Pues he sido blando y duro; 
todos conmigo han mandado, 
y estoy como nadie ha estado, 
siempre en un constante apuro. 

¡Ay de mí! 
¡qu?í desgraciado nací 

DESDE yL'K .ME L(J.\uCÍI 



LAS COSAS CLARAS 

o 
EX. FAIT, EAET T EJU VINO, VINO 



rLa policía es un cuerpo de seguridad esencialmente 
urbano, ó es un cuerpo de ejérciiu especiahnente militar? 

Si lo primero, osla fuera do lugar la instrucción del 
Mauser que están aprendiendo; si lo segundo, debe 
cambiárseles el uniforme para s.iljer distinguir. 

Si es una corporación civil, no debe nadie servirse de 
ella para disparar balas contra el enemigo del déspota y 
en vez de enseñarle el manejo dt'l arma, debe enseiiár- 
sele algo mas práctico, mas necesario y mas adecuado 
para pescar á los criminales que hoy no son habidos, 
porque la parte bélica de la insiiiucion no lo permite. 

Oue debe ser esencialmente urbana ó civil esa institu- 
ción, nos lo están dicierido á gritos, hasta dejamos sor- 
dos, las naciones europeas, que con ese carácter, han lle- 
gado á poseer policías sin deticiancias. 

Se me dirá, que bueno es (^u<» sepan de todo, para 
ayudar en un caso dado, al ejercito. 

Pero yo no admito ese razonamiento, porque si el 
ejército no se basta á si mismo, lo cual no debe ni supo-- 
ncrse síquera, está detrás de él la guardia nacional, la 
cual y sea esto dicho de paso/ no tiene completa su do- 
tación de armas, porque estáis están en donde no deben 
de estar; en manos de los vigilante.', y de los bomberos. 

¡En manos de los bomberos! l'ues ques, los bombe- 
ros que se han creado para ai'AG.\r los fcegus, ¿han 
de resultar nacidos para producirlos? 

¿No es esto un contra jentido? 

Hay que saber distinguir: distingamos y demos á 
cada cosa su propia aplicación, sin sacarlas de quicio. 

Tiempo es ya de que pensemos en poner|las cosas en 
su lugar y de llamar policía á lo que es realmente poli- 
cía y ejército á lo que es y siempre ha sido ejército. 

No troquemos los frenos: llamemos pan á lo que es 
pan y vino á lo que es vino; pero no llamemos vigilante 
al que en vez de vigilar carga el .Mauser y bombero al 
que enciende el fuego en vez de apagarlo. 

Hay que saber distinguir y comprimirse á tiempo. 

Un general, pongo por caso, podrá servir para enca- 
minar una división ó un cuerpo de ejército á la victoria 
ó á la derrota, pero nunca, jamás, debe ponérsele al 
frente de una institución que no entiende; porque una 
población no es un cuartel, ni los vigilantes son solda- 
dos; por eso no nos cansaremos de repetirlo cien veces: 
¡hay que saber distinguir! 

Los jefes de policía deben formarse entre los que por 
sus aptitudes singulares y dilatados servicios prestados 
á la repartición, adquieren por sus indiscutibles méritos 
el primer puesto. 

Aparte de esto, el pueblo que paga, tiene derecho á 
exigir un servicio esmerado, sin deficiencias y sin Mau- 
ser, la seguridad personal y la garantía de la tranquilidad 
domiciliarias. 

Necesitamos jefes que no sepan lo que es un arma 
de fuego, pero que conozcan el punto á donde deben 
dirigir sus miradas y sus sabuesjs. 

La policía no debe sentir simpatías ni antipatías por 
ningún gobierno; sus simpatías deben ílirijirse al orden 
y al pueblo y sus antipatiíis contra los criminales y per- 
turbadores de la públú;» tranquilidad. 

He dicho. 



, EXAMEN 

°-t)lga Vd-, ¿qué es gobernar? 
^Ün buen modo de vivir 
si se sabe comprimir 
aquel que sube á mandar, 



T 



/ 



Mas si el error le domina 
en el juego electoral, * 
y nos pone un general 
con armas en cada esquina, 
para al pueblo fusilar, 
se puede entonces decir, 
que ese modo de vivir, 
no es vivir, sino matar. 



COSAS DE SANCHO 

Las elecciones de San T-uis, municipales, han resul- 
tado con el nuevo carácter de todas las que salen de la 
nueva fábaica montada por ^luimpana: fatales. 

La intervención militar, armada en las provincias, 
está dando los resultados que se propusiera el que la 
inventara. 

Esas sesiones diurnas 
según regla general, 
las acaba un general 
haciendo ai^icos las urnas. 



No hay pues ya, otro derecho, que la esclusiva volun- 
tad de Quimpana en la punta del sable ó en la recá- 
mara del Mauser. 

En San Luis, los mitristas apoyados en el gobierno, 
y el gf>bicrno apoyado en el Mauser, han hecho la mar 
de prisiones, y después se han presentado los tres apo- 
yos en los comicios y han hecho pedazos todo. 
El telegrama del Gobernador es edificante. 
En cuanto al general, 

^^ 
Cómplice de tantos males ' , 
es por lo lindo y orondo; ■ 

el general mas redondo 
de todos los generales. 



Es poliposa, en la práctica, esta nueva idem electo- 
ral que se ha inventado. 

Porque siempre hay muertos y heridos. 

y maniatados y presos. 

Hay otro medio mas humanitario y mucho mas pa- 
cíiico. 

¿I.o digo? Pues allá va. Qne se nombren ios F.r.E- 
GiDOS, sin necesidad de ejercitar el derecho electoral, 
por orden del gobierno central. 

Asi, sin temor ni dolo 
se resuelve la cuestión, 
y si hay equivocación, 
ésta la tendrá, uno solo: . , 

ó la tendrá 1). Bartolo 
que toca el acordeón, 

♦% 

Hay quien dice, que estos chispazos, son el prólogo 
de lis fiestas mayas. 

¡Valiente prólogo nos dé Dios! 

Sin duda para esplicar ruidosamente la recepción y 
banquete á celebrarse. 

Cuando hay quien no puede comer por la carestía de 
los artículos, por la suba que han tenido, con el oro á 
mas de 400. 

Si se sigue de esta suerte, / 

dirá el alma comprimida: 
— «pues señor, esto no es vida, 
no señor, esto es la muerte». 



La intromisión del ejército, en las cuestiones electo- 
rales, debe desecharse. 

El ejército tiene mas nobles y mas patrióticos roles 
que jugar en la república. 

Pues ha dicho con razón 
alguien, con gran fundamento, 
que no ha de ser instrumento, 
lo que es noble institución. 



CANTARES 

El hombre que hace política 
debe rezar una vez, 
y si es periodista, dos, 
y si va á las urnas, tres. 

Cuando vayas á votar 
no te vayas muy á fondo, 
porque detrás de las urnas 
hay un general redondo. 

En los sueños que rae asaltan 
veo muy triste el porvenir, 
pues no creo, ni en los santos, 
al ver lo de San Luis. *■ 

La lotería esta vez 
le dio marro al intendente: 
la gente no quiere juego, 
es preciso convencerse. 



/ LANZADAS 



Aplaudimos con todas nuestras fuer/as, el espíritu 
noble y levantado que ha animado á los firmantes de la 
exposición, solicitando una amnistía para los presos y 
emigrados políticos. 

Y aplaudiremos con mas intensidad, sus valerosos 
etfuerzos si se obtíene lo que se desea. 



Nadie, que sepamos, ha respondido á la idea que emi- 
timos en nuestro número anterior, respecto á la recom- 
pensa que debe darse al niño Isidoro Gallegos, por el 
hallazgo de la cabeza perdida. 

Lo sentimos de todas veras: Gallegos merece una 
recompensa muy buena. 

Y todavía no se le ha dado nada. 



¿Lo vé Vd., señor Intendente?— El juego de la lote- 
ría no se hace camino, fracasa. 

Y fracasa, porque en la forma que se le ha dado, re- 
sulta un vicio dispendioso. 

Ahora tenemos, que para esta .de 600,000, se han 
quedado sin vender como 2,000 billetes, que á cien pc- 
sos._ importan la respetable suma de 200,000. 

(.)^sea, el valor del segundo premio. 

Ahora bien: si no resultan premiados los dos mil 
biHetes sobrantes sin vender, los fondos municipales 
quedarán gravados en esa suma. 

i\?as si por el contrario, resultasen con premios, resul- 
tará un desencanto para los jugadores; esto es, para los 
pocos jugadores que van quedando. 

Creemos pues, que Vd., Sr. Intendente, se halla en el 
caso de pasar una nota al superior gobierno, bien razo- 
nada, aconsejándole la supresión de ese juego desdichado. 

Porque es ruinoso para todos; pues ya vé Vd. que ha 
empezado á marcar la ruina á las cajas municipales. 



Ha reaparecido en el teatro de la Zarzuela, la céle- 
bre serpentina Thompson, recien llegada de -Montevideo 
con el éxito de siempre, 

Este teatro ha hecho una buena adquisición con haber 
contratado á la distinguida tiple señorita Mateos. 



Otro de los teatros predilectos del publico, es el de 
Rivadavia, que cuenta las secciones por llenos com- 
pletos. 

Este fué el primero que dio «La verbena de la Paloma» 
y será seguramente el último en sacarla de los carteles. 

La verdad as, que MMo enlostodtros de que dejamos 
hecho mención, como eil el de lalComedia, ' que ha sido 
el último en dar «La v^bena de U^ Paloma», se trabaja 
con fé, con arte y con discreción, 'j- 

Todos ellos tienen «us artistas especiales, simpáticos 
al público, lo que importa un éxitor-jdiario para todos, ' 
amen del ne<ocio de las, respectivas '^^presas, que ven 
de este modo coronados sus contínuotf^fuerzos. 



Ahora, últimamente, resulta qua unos lotros se echan 
la culpa del bochinche de San Luis. 

Otra cabeza perdida .... de motín. 

¿'Jué muchachos la encontrarán? 

La interpelación del sábado dará mucha luz i. estas 
tinieblas. 

Quizás sea esta la manzana de la discordia en el seno 
del gabinete. 

¿(Juién triunfará en esta crisis? 

Si para conjurar esta crisis de responsabilidades polí- 
ticas, se toman las mismas medidas que para detener el 
paso á la financiera ó económica, estamos frescos. 

Malo es que empiecen las crisis, porque suelen llevar 
en sí la condición de las cerezas. \ 

¡Malo, malo, malorum causal ^ 



Para ser policiano 
mandando en Jefe 
no basta haber nacido, 
tiene que hacerse. 
Pues las teorías 
no hacen jamás, lectores, 
la Policía. 

El Jefe que hoy comanda 
los policianos, 
no sabe lo que tiene 
entre las manos; 
le sobra táctica 
mas no tiene experiencia, 
digamos, practica. 

Ese puesto debiera 
darse al mas hábil, 
no al primero que diga: 
— ¡si eso es muy fácil! — 
porque se arriesga 
á perder el empleo 
ó la cabeza. 



Tifo, Lito, de J. Ribas y Hno., Rincón 15S 



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* J)omifigo 3 de Junio de«1894. 



BUENOS AIRES 



áNO X.-Niimero IQ. 



í*.--%" 



En la Capital 



/ 



Suscricion por trimestre adelantado. . .'Pt.'^l-M 

Numero suelto " 0.12 

Número atrasado " 0.20 

Eitraiyero por un año ....,.« ^ " IS.OQ 

En Don Quijote no hay charqoy' ; '' 
porque es cívico del Parque. , 

Por ver el oro á la par ' 4' 
/ lucharé sin descansar. '41 



'i 



■ ir. 



Son Quijote es adivino 



■¿V, . j el os trazarír el camino. h\,-í^ 

'i^^ ■ —f- 

■ "' ' ' iiS' 



-^ÍOÍIAS DE ADUJÜÍSTRACION: DE ll-'íb 



P.X. 




Campaña 



vx 



por ieg^tre adelantado. . i^f^^M 

Número suelto " '< 0.30 

Número atrasada. " "i^M 

Eitraigero por ut año 



Vengan cieii mil suscrícionM 
j ab^o las subvenciones. 

Para Quijote porteio' 
todo enemigo es pequeño. 

Y soy terror de enemigoi 
y amigo de mis amigos. 









íü?- 



SÜSCRICIOS POR SEKESTRE ADELANTAMí' 



£7bte periódico se compra pero no 9e vende 



li CORRESPONDENCIA A NOMBáE DE i OSSOBIO | Propietario: EDUARDO SOJO ,i ADIIHISTEiCIOl: TENEZUEU 594, 



■fe?. 



I OJO! I O JO II liOJOIlt 



i « Buenos Aires, Agosto 27 de 1893.-rAl Sr. Cele de Policía. - 

^ ios periódicos de caricaturas políticas que nada respetan, que á 

« menudo injurian y que no pocas veces incitan al crimen, son 

< incompatibles con las exigencias d>' una situación de estado de 
« sitio. En consfcuencia, ya que el semanario denominado DON 
• QUIJOTE, persiste en su actitud aarrsiva para los altos lunciona- 
c ríos del país.— De órdeo del Sr. Presidente procederá V. S. en el 

< día i prohibir su circulación y ocupar bajo inventario el estable- 
c cimiento pordonde se edita.— Salado á V. S. atentamente.— Manuel 
I Quintana > . 



I« poUeU aul yit%, 
Tias i mMtmmt «1 Mtifnfo. 
á mi, fue BAdk m* uitán; 

j U Maawttó otn plKln. 

— «Bltmpn d< 1» pitdn w pa* 
•.4Ml«a<:— «Tálfúit DiM 
•QÍU MW Ma •lafnUtl 
aj/k nUm \mTiiM «tlwtaif 
mtm am mu u vaii dmI> 



Lugo, 4 mi M m* flguft, 

f M 41 hacko M «Ico luadito. 

- j «1 «MTlto, muy dorlto: 

qa« |i U f tádn w muj don 

ioB M mM dni o «1 «ierito 

Y ftoa iM dUSMfl w» POOM 
M MtH MRliatM IMM 

d» taMMktM y.... lunMt 

poIfW dt M*M y t<MH 

•« lolH. IM llfUMM 



NOTA— Li piedra aaganda, 
despuei d* m mtiaU pino, 
rompió It cfcitl itnni«: 
j ha Toalto nyalf A lU «EOAZO. 



INDIFERENTISMO 

Cuando los poderes públicos tienen conciencia de su 
impopularidad; cuando ven el cuadro triste que ofrece 
el país; cuando oyen los dolorosos ayes de un pueblo 
vecino á la miseria; cuando huelen el monstruo de la 
antipatía que los cerca; cuando paladean" ese agri-dulce 
que todo lo corroe y lo dee^v^ y cuando palpan los 
funestos resultados de sus errons!i,*de sus vacilaciones, 
de sus fraudes y áf' sus arbitrariedades, deben hacer 
acto de patriotismo y ceder el.puesto á otros. 

Tenemos el invierno encima, t^igo mas crudo, cuanto 
mas arriba se vá el sol del oro: un invierno amenaza- 
dor, por cuanto que anuncia la triste orfandad de las 
clases pobres: un invierno fatal y desastroso, en cuyas 
funestas consecuencias entra por mucho las pocas apti- 
tudes de los gobernantes. 

Todo en ellos es indiferentismo; se cruzan de brazos 
ante la crisis que ya ha empezado á devoramos, y no 
piensan en hacer nada para conjurarla ó para conte- 
nerla. 

Ya están convencidos de que sus planes no se abren 
camino y en este estado, es un deber acudir á la explo- 
ración de criterios extraños al gobierno, en demanda de 
luz y de razón. 

No se ha pensado en nombrar un consejo de notables 
para cambiar ideas y tomar consejo^ á fin de evitar la 
catistrofe que tenemos encima. 

No se han publicado planes económicos verdad, ten- 
dentes á despertar confianzas y á apartar recelos. 

No se ha pensado en reglamentar el juego azaroso 
del vil metal, sustituyéndolo con otro que evitara la 
monopolización y la especulación. 

No se ha dicho nada de la forma de los nuevos pre- 
supuestos, en los que debe buscarse á todo trance y 
cueste lo que cueste, no ya la nivelación verdad, sino 
un sobrante con que atender á emergencias imprevistas 
del momento. 

Nada se ha hecho, y lo que es peor, no se piensa ha- 
cer nada; creen que el oro, como el agua, buscará su 
nivvL 



Pero no es el nivel del oro, sino el de la moneda' 
fiduciaria el que nos alarma: el oro siempre vale lo 
mismo, lo que vale cada vez raenos, es la moneda qii^ 
nos sirve de medio circulante. 

Cabe preguntar: — ¿á donde vamos de esta manera? 
¿Los gobernantes son simpáticos á la opinión del 
país? 

Las repuestas se las fraguará cada cual á gusto de su 
paladar. : 

Que hay impericia, por lo menos, en el gobierno, no 
se puede negar, ni poner siquiera en tela de juicio. 

Porque hay que significar claramente lo que es peri- 
cia, para distinguirlo de lo que es mala voluntad. Y 
creemos en la buena voluntad del P. E. 

Pero el mal es tremendo, y crece y crece sin saber 
adonde llegará ni donde parará; que k este desborde de 
crisis tan asoladora, no se le <'fí-ece un dique, una valla 
siquiera para contener su marcha aciaga: que el pueblo 
no pufde trabajar mas de lo ■;^e trabaja y gua cuanto 
le produce el trabajo no le permite que ahorre para un 
caso, siempre previsto, de enfermedad ó paralización^ 
toda vez que apenas le alcanza para las mas imperiosas 
necesidades del dia. 

Esto pues, Bo es vivir, y es llegado el caso de herrar 
ó de quitar el banco. 

El Gobierno no sirve, por cuanto que la impopulari- 
dad crece en tomo de él, . hoía tras hora, y porque ha 
contribuido á que el oro altance en su cotización un 
precio que nunca ha tenido aquí. 

No vivan ciegos en el oropel de las gfrandezas y re- 
nuncien áus puestos en bjen del pueblo que lo desea 
mis cada dia. 



ILUSIONES 

' ¿Qué quieren eses gentes que gritan á oorfía, 
en coro sempiterno, formaSdo oposición? 
Que suban á mandamos; que empuñen solo un día 
las riendas del gohiemo de esta infeliz nación. 

Que suban, y al instante verán amontonadas 
dificultades, dudas, y trabáis y. . . la mar! 
Total: que allí el mas sabio, sino hace mil pavadas, 
no puede, solo, nunca, con gusto gobernar. 

Si .se ataca á los bancos, siquiera suavemente, 
los padrinazgos surgen en confuso tropel; 
. y llueven amenazas y viene finalmente 
la postración, la inercia, la. . . torre de BabeL 

Pagar lo que se debe, aquieta la conciencia; 
y es justo y es decente y es recto y es moral. 
¿Pero á los bancos?— Nunca, que fuera impertinencia 
quedarse por tal causa, por siempre, sin caudaL 

iQué dirían las gentes, ya dadas al derroche, 
al ver que la justicia, ceñida á su deber, 
dejaba á ciertos ricos, sin palcos y sin coche, 
sin ropa que vestirse, sin pavos que comerl 

¡Qné dirian los ricos, al lujo acostumbrados, 
y á bailes y á carrera-s, y á . . e'-tar sobre el país, 
comiendo á dos carrillos los faisanes dorados, 
con riego de Champagne y Mosella del Rhin! 

Los pueblos, si, los pueblos son todos muy metódicos; 
cierto es que á veces, se quejan con razón; 



pero toda LA CULPA LA TIENEN LOS PERIÓDICOS V* 

CON SU TERCA Y ABSURDA Y LOCA OPOSICIÓN. .*í 

Jf't- 

Por eso, calculando la cola que traería W. 

la prédica insensata del escritor cruel, ^fi 

mi prinuTo ministro que es hombre de estadía, * 

al Estado de sitio, seis meses di6 cuartel ». 

¿Que se hicieron prisiones? — Porque era necesario, 
¿Que desterré á mi hermano? — Verdad, pura verd^ 
Mas lo anormal, señores, es siempre lo arbitrario, *' 
y yo obré consecuente con la arbitrariedad. ^'. 

Dieron en criticarme, llegando hasta el ultraje, ^- 
mi obra predilecta, la luz de mi razón, t . . •., .. ;.■.,'■; 
jnas si es mala la forma y el fondo del mensaje,' ^ j'y'^ 
también no á todos gustan los pavos y el salinoá» '; 

Y no hay que darle vueltas: el hombre á» gótíitíriio 
no puede por sí solo, preconcebir ni obrar; 
pues vive el que gobierna en medio de un infierno, 
con tantos como quieren quererle aconsejar. 

•-■ - ■ »»j,-.n, , ,, . . — ■- ¿ , 

iQue porque sube el oro, se crecen los asombros, 
como si yo la culpa tuviera de ése horror! 
Imiten mi osadía; encójanse de hombros, 
aunque á quinientos suba ese oro volador. 

La gente que critica, critica; mais no observa 
la calma que preside á toda solución. 
Mi ministro de hacienda que es tarro de conserva, 
ó tiene mucho, dentro, ó nada en conclusión. 

Si dudáis de la calma que á todos nos domina, 
y á mí sin,fularmente, pues soy mas especial, 
recuerdo que escuchaba la horrible silbatina 
con cierto regocijo diñcil de esplicar. 

Si se irritó Moreira largando caballadas 
para impedir silbidos que el viento se llevó, 
¿qué quieren que les diga? Son cosas ya pasadas 
y el molino no muele con agria que pasó. 

CONSECUENCIAS 



El oro á la par. ... del cielo. 

¿Quién se puede jacur de tocar el cielo con las 
manos? 

Nadie: pues ese nadie es el único ser afortunado que 
conseguirá tocar oro. 

Tanto es el empeño .^ue tiene el oro en dcsaparecr, 
que los fabricantes de naipes han celebrado ya varias 
reuniones tendentes á suprimir ese palo de la baraja. 

¡Ese palo! Esa paliza debería decirse, que no palo, al 
hablar del de oros, porque su carestía nos sitia por 
hambre. 

Es decir, por hambre, todavía no; porque hay quien 
come todavía y aun dá banquetes á los de afuera, para 
probar que todavía se puede comer, 

Pero no todos pueden comer, esto es, pueden, pero 
no tienen quécomer. 

A los postres vinieron los brindis, ó sea el punto final 
de los cumplimientos de orden. 

Una especie de pepsina diplomática, por mas que no 
sea may estomacal que digamos la diplomacia. 

Después se sirvió el café, sin tostada, {wrque la tos- 
tada hace tiempo que se la están dando al pueblo, para 
que se le atore de una vez y Cristo con todos. 

Hubo mas todavía; hubo silbidos y otras manifesta- 
ciones de adhesión á los que todavía comen y digieren. 

E^sas señales de simpatía, las habrán traducido lo* 
diplomáticos, cada uno á su propia lengua. 



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DON QUIJOTE 



Viá'- 'sarf _:: A»í-r 



Porque con ayuda de la lengua es como se silba. 

Sin embargo, hay que convenir en que SILVA, es el 
nombre que se dá á cierta composición poética. 

Venimos pues á deducir, en resumen, que la silbatina 
del otro dia es pura poesía popular. 

Pero que sabe á hiél y vinagre. 

La policía, no obstante, no dio muestras de estar muy 
versada en eso de U poesía, pues sin pararse en pelillos, 
largó los caballos sobre el pueblo indefenso, haciendo 
alarde de heroísmo de Ringuelet. 

£n fin. las fiestas mayas pasaron con banquetes, ilu- 
minaciones, funciones de gala, silbidos y despejo de 
pueblo por la policía. 

Pedir mas, fuera gollería. 

Con esto y con que el oro llegue á 500, ó pase de esa 
cifra, con que se haya comprado la quinta de Lezama y 
con que se sigan jugando loterías exhorbitantes, vamos 
á estar sino tan mal, mucho peor que antes. 

Este es el cuento de nunca acabar. 

Con estos gobernantes, llegaremos cuanto antes á la 

SÉBACLE. 

¡LO QUE VENDEÁ! 

La quinta de Lezama se ha comprado, 
ya el consejo por fin lo ha decretado; / 

ya pronto se abrirán sus puertas todas; 
ya con este motivo habrá mas bodas; 
ya el oro detendrá su marcha airosa; 
ya la vida será mas. . . tabtidiosa; 
ya no habrá mas lagunah en la lioca; 
ya ninguna mujer parará en loca; 
ya no habrá de anarquismo, ni la idea; 
ya ninguna muchacha será fea; 
ya el pavo soñará con la renuncia. . . 
la trompeta del juicio, así lo anuncia. 



SANCHO DE VISITA 



ES LO DE UN FABRICANTE DE LICORES 

— Ya tenemos el anarquismo en Buenos Aires. 

— No diga! 

— Sí, señor, ya se ha puesto de moda aquí, como en 
Europa. 
, -r-¿Dé moda? 

— |Como no! 

— Y dígame, Sancho, ¿esa cosa del anarquismo se 
podrá falsificar? 

— Hombre, hombre. . . ! 

— iQué demonio! Como hoy todo se falsifica, ha lle- 
gado el caso de no saber distinguir lo legítimo, de lo 
que no lo es. / - , 

EN CASA DE Da. SIMONA 

— Buen dia, D. Sancho, como tan temprano por acá? 

— Ando buscando anarquistas, como quien anda bus- 
cando peones de trabajo. 

— ¿Y para qué quiere Vd. á esos monstruos? 
— Para surtirme de cucharas y de cucharones. 
— Precisamente ha ido mi esposo á casa de su amigo 
el hojalatero á comprar cucharitas para el café. 

— No deje Vd. á su esposo que frecuente relaciones 
con el hojalatero. 

— ¿Por qué? 

Porque yo sé como las gasta el hojalatero. 



EN UN TRAMWAY 

— ¿Por qué no quieren tirar esas bestias? 

— Porque se han empacao. . . . natural 

— ¿Y qué vamos á hacer? 

— Esperar á otro tramway para que nos cambee la 
yunta. . . . natural. 

^¿Y no hay otro medio? 

— El que á Vd. se le ocurra. . . . natural. 

— Pues, sí señor: natural y muy natural: que le apli- 
quen á cada caballo una cucharada de anarquismo mo- 
derno y ya está. 

— Pues andando. 

— ¡Natural! 



EN CASA DE UN ENFERMO 

— Yo no quiero tomar esa medicina. 

— ¿Por qué? 

— Porque me ha dicho el médico que la tome en cu- 
charadas. 

— ¿Y qué? 

— Que voy á reventar, porque las cucharas son bom* 
has de dinamita. 



EN CASA DE UN INCRÉDULO 

-^Pero qué incrtdulo es Vd.! No cree ni en la tre- 
menda suba del oro! Habrá que meterle las cosas con 
cuchara. 

—Ni con cuchara, ni con cucharon; yo no creo en 
nada. 



EN UN CÍRCULO 

^Querían que volase la Bolsa, la casa de Gobierno, 
la Catedral y varias imprentas. 

- Nada de eso me estrañaria. 

— ¿Por qué? 

— Porque ya hemos visto volar un burro. 

»% 
EN SU DOMICILIO 

— ¡Cómo es esol ¿Sirven Vds. el caldo sin cuchara? 
— Naturalmente. 
— ¿Por qué? 

— Porque puede venir la policía y ponernQS presos 
por anarquistas. 

— Cierra la puerta, pues. 
Punto finaL 



f 



CANTARES 

La escalera del poder 
tiene baranda de palo; 
palo es el que sufre el pueblo 
desde que ha vwiido el pavo. 

Anda diciendo la gente, 
que impera la indiferencia 
y que el pavo no renuncia, 
no obstante su poca ciencia. 

En el teatro político 
es el pavo un mero actor, 
el zorro es el maquinista 
y Pelele apuntador. 

L% fábrica de anarquistas, 
según yo tengo entendido, 
por no hacer las cosas bien 
para siempre se ha fundido. 



LANZADAS 



¿Y por qué no he de alabarme yo, dejando á lin lado 
la modestia? 

Todos los que han publicado la cabeza del hombre 
descuartizado, han dicho cada cual, que la suya — esto 
es, la del muerto — es la mas parecida. 

Nosotros, todavía no hemos dicho nada. 

Pero lo vamos á decir, ¡oidol Se nos' ha dicho que el 
señor Juez de instrucción Dr. Gallegos, entró en el des- 
pacho con un ejemplar de DoN Quijote, diciendo que 
era la que mas le »atisfacia. 

Esto por un lado, y por otro, tenemos el testimonio, 
vivo también, de uno de los pintores que «e ocupaba en. 
la reproducción al óleo de la referida cabeza, y nos ha 
dicho que la publicada por DON Quijote, es LA QUE 
MAS LE HA SERVIDO para dar perfecto parecido á su 

trabajo, PORQUE TIENE DETALLES DE QUE CARECEN 
TODAS LAS DEMÁS. 

Y eso que la dibujamos muy chiquita. 

Por eso dice el refi^n, 
que redactó cierto sabio: 
— «mas vale poquito y bueno, 
cien veces, que mucho y malo». 



Dejando constancia de esta pequenez, pasemos á dar 
un dato al señor Juez de intruccion Dr. Gallegos, por si 
puede servirle de algo, que creemos que sí. 

Anoche, al salir del teatro de la Zarzuela, olmos á un 
grupo de personas, que no pudimos reconocer por ha- 
llarse en un sitio oscuro de la calle, una conversación 
que, para abreviar, extractaremos lo mas interesante 
de ella. 

Se dijo en aquel grupo que un individuo, noruego, de 
nombre Osear, ca{>ataz eslivador de la compañía de 
vapores de Lamporthy Joll, se hallaba en las inmedia- 
ciones del sitio en que se encontró la cabeza, dos ó tres 
días antes de ser hallada ésta, cuando á eso de la i 112 
de la madrugada vio llegar á aquel sitio un hombre 
alto— que reconocería perfectamente si lo viera — quien 
llevaba im envoltorío del tamaño de la cabeza; que 
Osear siguió andando y volviendo la vista atrás de vez 
en cuando, observando al conductor del bulto, y que en 
ima de esas veces se apercibió de que el desconocido 
se había desembarazado de su lío. 

Este modo de obrar de Osear, se dijo que obedecía á 
temores de ser asaltado por el individuo misterioso, y 
quería estar prevenido para resistir toda agresión y re- 
chazarla, pues el capataz tiene ñierza y coraje para no 
envidiar á nadie. 

Por último se dijo en el grupo, que Osear se ha ca- 
llado por temor á verse envuelto en procedimientos ju- 
diciales, porque es im trabajador honrado al par que un 
hombre de la confianza de ía referida empresa y cual- 
quier detención podría prívarle de llevar á su mujer y á 
sus hijos el pan que gana con su trabajo diario. 

Esto es todo lo que hemos oído; ni mas ni menos. 

Si á la justicia le interesa este dato, DOM QuigoTE 
quedará muy satisfecho. 

Aunque somos chiquitos, podemos servir para mucho 
grande todavía. 



El Gobernador de la provincia ha comprobaio que la 
deuda flotante asciende nada mas que a 256 millones 
de pesos 

Esta es, pues, la cabeza de la provincia descuar- 
tizada. 

De esta si que debían sacar fotografías, fototípía^ 
fotograbados, fotocromos y todos los fotos habidos y 
por haber, para identificar una monstruosidad. 

Al hablar de parecido!, se nos ha olvidado decir, que 
el de Isidoro Gallegos es exactísimo: como que es 
tomado directamente del natural y hecho por nosotros. 

Fíjense Vds. en su cara y verán que no se advierte 
ningún rasgo de satisfacción. 

Claro; Qomo que no ha recibido el halla7go á que se 
ha hecho acreedor. 

Si se le recompensa, lo volveremos á retratar con 
sonrisa natural, para que nuestros abonados, puedan 
coleccionar las diversas faces de la fisonomía del chico. 



En el supuesto de que ya estamos al cabo del crimen 
del hombre descuartizado, se nos ocurre preguntar — 
«¿Cómo estamos del crimen de la calle de Rivadavia, 
perpetrado con anteríoridad al otro?> 



Otra pregunta: pero esta es para el Intendente. 

¿Por qué no se obliga á los propietarios de la Boca á 
que construyan las veredas, como lo mandan las orde- 
nanzas municipales? 

Otra mas y al mismo:— ¿Por qué no se obliga á los 
propietarios de la Boca á edificar ó cercar los terrenos 
de su pertenencia y á construir ipso facto las veredas? 

Otra mas: — ¿Por qué no se agotan esas lagunas de 
'cuadras enteras que hay cubiertas de ovas y de limos 
'en la Boca? 

y otra:— ¿Por qué no se mete mano al adoquinado de 
la Boca, ahora que ya es un hecho la compra de la 
quinta de Lezania? 



Lo de Santa-Fé ya no tiene nombre. 

Allí la vida política está reducida á soñar el Gober- 
nador y á habitar la cárcel los periodistas y los hombros 
de la oposición. 

Últimamente ha sido reducido á prisión el Director 
de «La Bomba». 

Si sigue así, se va á quedar sin público que lo silbe. 



Pues dejemos á Santa-Fé con sus monstruosidades y 
saltemos á Salta. 

Continúan los sumarios, consecuencia de las eleccio- 
nes (?) nacionales del 4, de Febiiero. 

Y que cosas aparecen y iqué luz se hace! 

Los autores de los fraudes y de las mistificaciones 
son los mismos elegidos. 

[Elegidos para elegirse! 

El colmo de los colmos. - ' 



Parece que el oro baja 
sin que la causa se sepa, 
pues cualquiera le atribuye 
la que él inventa: cualquiera. 
Si es por la liquidación, 
que resulte ó se haga eterna; 
si es porque piensa el Gobierno 
suspender pago de deudas, 
que no se pague un centavo 
á ninguno que se deba; 
si es porque el oro no tiene 
ya para subir mas fuerzas, 
que declaren los doctores 
la cronicidad de anemia; 
mas yo creo que la baja 
se produjo por la nueva 
que circuló, de que el pavo 
renunciaba con presteza; 
si esto no es verdad, entonces 
reascenderá con mas fuerza. 



Se ha mandado una brigada á la provincia de Entre- 
Ríos. 

Como que se trata de elecciones. 

Y hay necesidad de protejer á alguien, sin duda. Eq 
marcha, pues. 



Ya han empezado las crisis ministeriales en La 
Plata. 

Ya tenemos fuera el primer ministro de gobimno. 

No será éste el último. 

jQué láttimal Con estos cambios de personal, no 
queda tiempo para ocuparse de lo qué á t(>dos int^vsai 

Y. . . . 1256.000,000 pesos de deuda!!! 

1 Tifo, Lito, de J, Ribat y Sno., Rincón i60 



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-A. 



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l. 



Domingo 10 de Juqjí^ 



En la Capí 



.•Jf^ 



dé 1804. 



BUENOS AIRES 



l^l 



Suscricion por trimestre adelantado. !. . Pi. ^1.50 

Numero suelto !' " " *"* 

Número atrasado . . . . . . \. . " 20 

Extranjero por un año ...'.. " 13.00 



En Don Quiiote no hay {karqM 
porque es cívico del Parqu, ;> 

Por ver el oro i la parj 
lucharé sin descansar. M 



I 

divino ' 



Don Quijote es adivino 
j el os trazará el camino. 



HORAS DE ADMINISTRACIÓN: DE !I A 3 P. M. 




ANO X.-Número 17. 



Campaña 



Sasericion por iemestre adelantado. 

NAmero surlto. 

Námero atrasado 

Extranjero por na año . . . . 



. Pl. 4.00 

. " O.tO 

. '• 0.40 

" IS.OO 



Ten(aa cien mil sascrieionM 
7 ú^ las subtencionea. 



Para Quijote perteiio 
todo enemigo es peqoeño. 

Vaey terror de enemiiofr 
7 amigo de mis amigos, 



/ 



/ 



SUSCRiaON POR SEMESTRE ADELANTADO 



iJEste periódico se compra pero no se vende 



LA CORRESPONDENCU A NOMBRE DE i. O880BI0 



I 



Propietario: EDUARDO SOJíO 



I 



iBilIISTRiCIOI: TEHEZDEU 594. 



I OJO I I OJO II il OJO III 



< Buenos Aires, Agosto 21 de 1893.— Al Sr. Gefe de Policía. — 
Los peri6dieos ae caricaturas políticas que nada respetan, que á 
menudo iniurian y que no pocas veces incitan al ertmen, un 
incompatibles con las exígenrías de una situación de estado de 
sitio. En consecuencia, ya que el semanario denominado DON 
QUIJOTE, peñiste en su actitud agresiva para los altos funciona- 
rios del pais.— De orden del Sr. Presidente procederá V. S. en el 
dia i prohibir su circulación y ocupar bajo inventario el estable- 
cimiento por donde se edita.— Saludo i V. S. atentamente.— Manuel 
Quintana > . 

lA MlleiA «oAl yadiA, 
TlBO A moatnrm* «1 saiafnfo, 
A Bl, ta4 BAda n* Antdfm; 
7 áHpow, M (■« Al lIUflAfe 
V !• iMawtrt sttA vMlA. 

— «Bioipn d« lA pudiA m fa*. 
— «ulAB<:— «TAI«ñt DtM 
•Qa< M«t «AA AiafalAtl 
•jt «sMa «urntA i^lAitArf 

VBM OM U» 1k TM «Atl* 



lAMOj A mi M mt flfUA, 
fO* n hMhO M Elfo iBAÚdltO, 

y •! MerlM, nnj dnrito: 
fM al lA f iAdrA M Bay d«iA 
aa M mta dúo «1 tMitta 

T AABlAA dUWUt 



d* 

toifiu da ttti» y toaAS 

iOB daiAA, lAt UaWlll. 






NOTA— La pttdra «agmád*,. 
dMpOM <U m. mri^^t''^ ■ ■- ' — 
rompii u cfdtl < t fitm¡ 
j hA Toalto ||7aII A ID REGAZO, 
eon AAtiaiasGiOD profonda. 



DISCURRIENDO 

A medida que el tiempo pasa, las agonías aumentan 
y la situación se comprime. 

A medida que la situación se comprime, el limón del 
poder no se esprime. 

Y se colma la medida. 

Si el gobierno fuese, VEKBt-GRATiA, un reverbero» 
estaríamos sin luz; si fuese un calorífico, nos moriría- 
mos tiritando; si fuese un árbol, no daria ni fruto, ni 
sombra; si tuese aire, no podríamos respirar y si fuese» 
esto es, si representase algo útil, estaríamos. . . . como 
estamos, comprimidos, esprimidos, compungidos, opri- 
midos y aburridos. 

Tan es asi, que al analizar uno por uno, los hombres 
■del gobierno, se comprende fácilmente que haya habido 
quien haya asado la manteca. 

Este articulo está por las nubes; como que tiene el 
color del oro y se derrite con el calor. 

Y el gobierno, nada; es decir, no nada, fluctúa y nada 
ma\ se mantiene entre dos aguas y así se está espe- 
rando que las cosas públicas, busquen su nivel natural. 

Aunque lo natural, me parece, que seria buscar un 
remedio al mal que nos inunda; y digo que nos inunda, 
porque estamos corriendo un temporal desecho, en este 
octano de crísis, cuyas olas amenazan sumergimos en 
el fondo del mar. 

Fero hay que tener en cuenta, que este mar, todo lo 
absorve; la popularidad del gobierno (ya absorvida); la 
confianza pública (con el agua al cuello); el crédito (su- 
mergriéndose estenuado en tuerza de esfuerzos); la liber- 
tad, (que cayó de cabeza y apenas deja ver un resto de 
pir); la Constitución (hojas del árbol caldas. . . ); los de- 
rechos individuales (juguetes del viento son), la prescin- 
dencia electoral (las ilusiones perdidas) y el porvenir 
Oscuro y tenebroso, hundido detrás de los horizontes, y 
los horizontes borrados por la siniestra luz de la tem- 
pestad. 

¡La tempestad! No se asusten Vds. que no hay tal, 
•s pura metáfora; como si dijéramos cosa de mcntiri* 



jilla. Que para esto y para mucho mas dá materia este 
gobierno. .; 

Porque este es un gobierno verbenista. nos escita la 
hilaridad á diario y por mañana, tarde y noche, como 
nos la escita «La verbena de la Paloma». 

Lo único que tiene de malo y por eso difiere algo de 
«La verbena», es la música; porque en «La verbena» 
hay un derroche de inteligencia en la instrumentación 
y en el gobierno solo se escucha el eco lastimoso y las- 
timante del acordeón. 

Ya no debe decirse: «i la vejez, viruelas», hay que 
sustituir esta frase por otra que diga: — «á la vejez, 
acordeones». 

Por lo demás, este gobierno, está pasando sobre el 
país como si no pasara; no se le siente y fuera del es- 
tado de sitio, no ha hechc^ nada que merezca la pena de 
ser contado. 

Es UR gobierno quo eadK; como si no «sturicse, po- 
dríamos pasamos muy fácil, y muy felizmente sin éL 

Hagan la prueba sino: renuncien todos la tarea que 
se han impuesto de hacemos felices, y lo seremos como 
por encanto. Ese acto de verdadero patriotismo sería el 
lazo de unión entre el pueblO; y la felicidad; entre los 
sueños y las ilusiones realizadas. 

Sí, señores, hasta que no desaparezcan del cartel los 
veibenistas, padeceremos sed y hambre de libertad y 
de reparación. 

Y hastío de pavo y de acordeón. 

SUPLICANDO 

Señor Intendente: 
pasamos la vida 
lo mas fastidiosa, 
lo mas aburrida, 
desde que sufrimos 
su plan reformista, 
sus pujos de planes, 
sus planes, que irritan 
á unos, que á otros 
los tienta á la risa. 

¿La Plaza de Mayo 
ya ha quedado lista? 
Pues niego yo entonces 
lo que Vd. afirma. 
Le falta, la sombra; 
que así, monda y liscí, 
parece una calva 
con algo de tina. 
¿Cuánto le ha costado 
dejarla PER ISTAM? 
Pelada tan cara 
nadie la imagina. 

Aquellas palmeras 
que en la plaza habia, 
eran de Torcuato 
memoria muy viva; 
memoria que el público 
con gusto acaricia, 
porque era aquel hombre, 
hombre que valía; 
de gusto indudable 
y de idea artística; 
pues fué quien ha dado 
a toda la viüa, 



ho'gura y recreo 
y luz y alegria. 

¿Por qué Vd. ahora 
henchido de cmvidia, 
se gasta los miles 
en mil fruslerías? 
Aquello no es plaza; 
mejor es^joampiña, 
dó el sol en verano 
producirá asfixia. 
Si á Vd. le obligaran 
á ir todos los dias 
sin galera, al aire 
la calva raída, 
de fijo que entonces 
ya »e quejaría, 
tachando la orden 
de atroz y de inicua. 
¿Y por qué i esa plaza 
detrf&j yvida^_ 
Vd. la conaena 
á que sea hervida 
al sol en verano? 
|oh crueldad impíal 

|Con lo que ha costado 
la célebre quinta, 
cuánto allá en la Boca 
no se ganaría, 
atendiendo á lo útil, 
á lo que mas prima, 
que es, evitar daños 
en oró de la vidal 
Allí las lagxmas, 
con aguas podridas, 
infestan el aire 
que todos respiran. 
Allí cuando llueve 
se rompe la crismal, 
aquel que á la calle 
salir le precisa. 
Señor Intendente: 
aquello no es vida; 
y será lo mismo 
con quinta y sin quinta. 
La limpieza es nula, 
y la luz raquítica, 
y allí es un milagro 
con lervar la vida. 

Los árboles llegan 
después de la critica; 
espero que prendan 
para comprimirla; 
en tanto, diremos: 
—lectores, albricias, 
bien caro nos cuesta 
tamaña me da. 



CRÍTICA A LA CRÍTICA 

/ DE UNA <»íTicar' • 



Nos ha divertido mucho la «CRÍriCA DE tWA CRI- 
TICA», que firmada por Alberto Capdevila, dio á luz 
La Prensa, el dia 5 del mes de la fecha. 

Comienaríí escrito, preguntando al Director de La 
Prensa, si Je dá permiso para replicar la crItica 
referente al uniforme de los alumnos del Colegio Mili- 
ter y acto seguido y sin que sepa el público si el per- 
miso le ba sido concedido, entra en tnateiia. 



Á^^í:«ÍlIJ.'-^%;.. 



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DOM QUIJOTE. 










ÍUIJOTE. 



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U«i ^náff^f^Jiíi 



:j„-::.x-; " 



Dice en primer lugar que él no es el autor del nuevo 
uniforme, por lo cual le felicitamos de todas veras; pero 
lo acepta y lo defiende, cosa que nos tiene sin cuiiad<^, 
porque tal aceptacioi) y tal defensa son pueriles y 
baladís como diremos mas adelante. 

Pero ¿cómo se imaginan VdS. qjie, empieza la de- 
fensa? \- »' • ■ • • 

Pues yéndose por los cerros de Ubeda. 

Acaba de decir que va á replicar la crítica del uni- 
forme, y en lugar de UNIFORMAR sus ideas al respecto 
se sale de la FORMACIÓN y se desconforma, sin confor- 
mar á nadie, por cuanto que dice que se ocupan del 
uniforme de los alumnos y no del buen régfimen del 
colegio que él dirije, por mus que afirma que los elogios 
no son para él sino para el subdirector. 

De modo que ó el dirije ó no dirije; si lo primero, la 
modestia se le ha declarado en huelga; si lo segundo, la 
utilidad del firmante como director es la imagen talsa 
de una errónea adoración. 

Pero á renglón seguido y á continuación de ese 
párrafo-incensario que cuadra en la réplica, como á un 
santo cristo un par de pistolas, dice: 

«Tenemos vanidad de criticar siempre y no importa 
usar imagines y comparaciones tan desgraciadas y tan 
depresivas como las que motivan estas Aneas». 

Resulta pue^ q^e el motivo de su escrito, no es otro 
, que la necesidad de usar imágenes depresivas y nada 
.mas, y continúa. ■ 

> . «Vamos al caso. El uniforme qu? el Gobierno ha dé- 
'áretiáo para el Colegio Militar, es casi el mismo uni- 
forme (ha hecho bien en repetir^uniforme— para que 
nadie crea que —mismo - se refiere á Gobierno) que usan 
eii el ejército francés los húsares (pero no casi igual al 
que usan los alumnos de ningún colegio— porque hay 
que tener en cuenta que los alumnos no se educan para 
húsares solamente) y, exactamente, excepción del casco 
Xfáe es alemán, el que visten los cuerpos de cazadores á 
caballo». 

¿A. qué viene lo de ¿Ractamente subrayado, si hay 
que hacer excepción? * 

Y vemos que el uniforme es alemán por la cabeza y 
francés por el resto: algo así á modo de mosaico de mal 
gülsto. 

Por último defiende, que el referido uniforme deben 

vestirlo al par de los alumnos los jefes del Colegio, á lo 

cual y prescindiendo de lo que .piensa acerca de esto el 

.■ jbítico núm. i, nosotros no podemos estar conformes 

non el firmante liúm. 2, porque los jefes tienen su uni- 

^fotme .propio y no hay porqué ni para qué, disfrazarse 

de alumnos. 

Antes de concluir, queremos demostrarle que en su 
escrito ha usado palabras que nada significan, cosa que 
debió tener en cuenta el jefe de un colegio. 

Al ponderar al subdirector, dice: que cglaborabaií 

'¿'."-unidos en esta tarca silenciosa de reorganizar séria- 

v.'iineiUe, un cuerpo que estaba agónico. [Ábrete tierral 

'^.<'. iQüé 6* ^s° ^^ agónico! Poquito á poco: pasamos por 

todos los colores del uniforme y por la promiscuidad 

del alemán y francés que entra en su composición; pero 

lo de agónico, no cuela, por mas que adivinemos el 

significado que Vd. le supone á esta palabra. 

i£n ningún diccionario lo verá Vd. aunque lo busque 
á la luz de un cabo de vela. 

Lo que hay en el diccionario, como mas parecido, es 
AOON — voz con que los griegos designaban los comba- 
tes públicos. 

Agonio— Dios que preside á los negocios, empresas, 
asociones, etc. 

Agonístico— Nombre que daba Donato á los após- 
toles de su secta. ■ 

Así pues, conste que la voz «Agónico», no se cono- 
ce por los que saben mas que nosotros. 

Resultando en resumen, que su réplica no puede mo- 
lestar al crítico núm. i, porque no le refuta Vd. nada y 
no habla el lenguaje que todos hablamos. No entiende 
pues, lo que tiene entre manos; lo únicp que Vd. ha 
sabido hacer, fué lo de privamos de una piedra, y aun 
eso, no fué por iniciativa propia, sino por servir el ca- 
pricho de aquel personaje agónico desde ^ue subió al 
poder. í 



Á GOZAR 



¿Qué hacen los gobernadores 
viniendo á cada momento? 
jsaliendo de su elemento! 
[¡deponiendo sus rigores!! 
Vestidos de mil colores 
que el sol con su luz esmalta, 
vinieron, sin hacer falta, 
mas, por lo que aquí se goza; 
el de Santiago, Mendoza 
y el de San Luis y el de Salta. 

Después regresan con faz tranquila 
y todos cantan moviendo el pié: 
— ¿Dónde vas con mantón de Manila, 
dónde vas con vestido chiné. . . . 



COSAS DE SANCHO 

Después de aparecida la cabeza del hombre descuar- 
tizado, han aparecido muchas cosas roas que, habían 
¿ewparecido. 



DON ftUIJOTE 



-- ;í-.?:¿'i'?rrí- 



Pero lo que todavía no ha aparecido, es la indemni- 
zación de Isidro Gallegos, que fué el que halló la 
cabeza. 

Y con ese hallazgo, que todavía no se ha gratificado, 
se hallaron la identidad de la víctima y la personalidad 
del victimario. 

La clave pues, de estos descubrimientos tan intere- 
santes, reside en el niño Isidro. 

Y sin embargo, hallazgo tan importante, no ha mere- 
cido una r^ompensa, importante también. 



Han aparecido los autores del robo de los 400,000 
pesos al Banco de la Nación, del Rosario y los pesos 
también. 

Nos cong^tulamos. Pero de tiempo atrás que veni- 
mos clamando porque se prenda á todos los ladrones 
de los bancos y no vemos empeño en descubrirlos. 

Porque esos 400,000 pesos de ahora, son un grano de 
anís si se comparan con las sumas sacadas del Banco 
Nacional, del de la Provincia y del Hipotecario, en épo- 
cas pasadas, cuya reparación no ha empezado á produ- 
cirse siquiera. 

Total: 400,000 pesos aparecidos y varios millones 
desaparecidos. 



Otra cosa que no' ha parecido todavía: la resolución 
á nuestro espediente por cobro de pesos á un Juzgado 
de Paz. 

Ni los pesos tampoco. 

En Marzo iniciamos el espediente, fué al Ministerio, 
en el Ministerio estuvo en estudio, después estuvo al 
despacho, y por último no estuvo mas allí. 

Pasó á informe del juzgado y todavía está en poder 
del'juez. 

En interés de todos está el pronto despacho, porque 
el que pagEi, descansa; y el que cobra, mucho mas. 

Descansemos pues, todos de una vez. 

Venga la resolución; vengan los pesos. 



Al fin ha aparecido triunfante, para concejal, el infati- 
gable Morel. 
Es un grran retuerzo para la Municipalidad. 
Porque es robusto. 

Y porfiado. 

Y terco. 

Y tenaz. 

Y pertinaz. 

Y contumaz. 



Todo aparece. 
Quijote. 



menos la primera piedra de DoN 



¿Si al archipiélago Jónico 
y en su furor, con mal fin, 
la enviaría Celemín 
al verse en estado AGÓNICO? 



LANZADAS 



Las empresas de ferro-carriles no anlan acordes 
entre si. 

Unas pagan á sus empleados en razón directa del 
alza del oro, otras no. 

Pero todas gravan sus tarifas de pasaje y de carga, 
según el tipo del oro. 

Como consecuencia de este gravamen, cualquiera 
creeria que los empleados saldrian beneficiados. 

Pues no, señor; y entiéndase que en esto que vamos 
á decir, nos referimos al ferro-carril central. / 

Sube el oro; se aumentan las tarifas. 

Se cobra mas; pero á los empleados se les paga lo 
mismo, sin aumento ninguno. 

¿Dónde está la equidad? 

Ademas de que los sueldos son mezquinos, porque 
hay empleados que tienen muchas horas de trabajo y 
mucha resjjonsabilidad y gozan solamente 66 pesos. 

Cuando simples peones de otras líneas ganan ese 
sueldo. 

Esto por hoy; otro dia será otra cosa. 

¿No les dá frió á Vds., lectores amables, ver á los sol- 
dados con trajes de brin? 

Pues figrúrense Vds. el que les dará á ellos con seme- 
jante uniforme. 

Y el Ministro de la Guerra, tan fresco. 

Es decir, tan caliente; porque los que están frescos, 
son los cuerpos que visten el brin. 

La comisión, de poderes de la Cámara de Diputados 
ha puesto al despacho las actas de las elecciones de 
orden secundario. 

Esta innovación, usada por primera vez, no tiene 
otro objeto que postergar las de la provincia de Buenos 
Aires, porque estas llenan al Congreso un número con- 
siderable de miembros opositores. 

Esto se llama hacer las cosas al revés. 

Pero |si al fin ha de ser! 

¿Xo les parece 4 Vds. esto, un juego de chiccM, llenos 
de envidia por loa que quiere jugar con ello» 



Ello es que todavía no se ha he ^ho nada á pesar del 
tiempo transcurrido. 



Al fin ha aparecido la actividad para dar con los au- 
tores del crimen de la calle de Rivadavia, perpetrado 
con anterioridad al del hombre descuartizado. 

Tiempo era ya, que sean habidos y juzgados los cul- 
pables, es lo que deseamos. 



El Ministro de Hacienda se ha encastillado nueva- 
mente en su mutismo y no hay quien le saque una pa- 
labra sobre lo que tiene pensado para detener el vuelo 
ascendente del oro. 

Es un recurso como otro cualquiera que se sirve la 
impotencia, 

Pero, no hay que pensarlo tanto: el único medio está 
en la mente de todos. 

Esto es, en la renuncia de todos ellos. 



En la capa, rosada 
todo es nftterio; 
misterio el presidente 
y el ministerio. 
Nadie del mundo 
sabe lo que se pasa 
allá Ínter muros. 

Algo pues, se prepara 
de mucho efecto; 
Dios nos libre, lectores, 
de sus efectos. 
Pues la rosada 
hace tiempo que solo 
nos dá pavadas. 

Con la suba del oro 
todo vá malo 
y cada marinero 
cuida su palo. 
¡Si en tal borrasca, 
al subir tanto el oro 
ellos bajáranl 

Lo cierto es que cavilan 
todos los dias, 
para buscar al caso 
pronta salida. 
[Salida! Nunca; - 
tan solo bien saldremos 
si ellos renuncian. 

Este fKste período 
asaz ingrato, 
tiene todo el aspecto 
de interinato; 
solo es durable 
esta crisis eterna, 
casi incurable. 



El senador señor Tello, estuvo admirable en su elo- 
cuencia tribunicia. 

Nos dijo una cosa que nadie habia sospechado si- 
quier*, y es que él sahe que una higuera dA higos 

Y NO PATATAS. 

Esta contundencia habrá resonado en la tumba de 
Cicerón con mucha violencia. 

Paciencia. 

Y también nos descubrió un secreto, y es, que el año 
pasado, el Parlamento, Mizo DE UN hombre, una 

MUJFR. 

¿Dónde está ese enjendro parlamentario? 
¿^ ha descubierto la inQuÍ>acion humana quizás? 
En todo caso, nosotros somos partidarios del sistema 
antiguo. Y creemos que las mujeres, también. 



Los señores senadores de la provincia, Matienzo y 
Liliedal, han obtenido un triunfo consHtucional, que 
importa mucho para la buena marcha de los andares 
del Gobernador y de sus insjñradores. 

Ellos, los radicales, han pulverizado los argumentos 
de la vieja escuela equilibrista y han llamado á las 
cosas por su verdadero nombre. 

Los felicitamos á ellos y felicitamos también á la 
provincia de Buenos Aires. 

[Esos somos nosotros! [Vivan los radicalesl 



Los conocidos literatos señores Juan Cruz Ferrer y 
Arturo Ballestero», han dado una prueba de su ingenio 
en la nueva producción titulada: «Los verbenistas, ó los 
teatros por secciones y éxitos bien merecidos», reflejo 
lírico, en un acto, que ha obtenido en el teatro de Mayo 
un éxito digno de la obra REFLEJADA. El público no 
cesa de reir durante la representación de «Los verbe- 
nistas», cuyas escenas, llenas de vida y movimiento, 
están dialog^as con mucha gracia y aplicadas opor- 
tuna y naturalmente las frases mas salientes de «La 
vert>ena». 

«Los verbenistas» ha tenido que representars» dos 
veces por noche, durante toda la semana, para satisfa* 
cer la curiosidad y el entusiasmo del público. 

Tifo. Lito, (k J. Ribat y Hno , Rincón ií9 



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Tfé^hgo 17 d« Junio de 1894. 



BUENOS llfiES 



]iN0 X.-Námero 18. 



%;'''^n la Capittl 



*0-' 



Suicrieion por trimestre adelantado. 

Número suelto 

N&mero atrasado 

Elxtraiyero por un año. . . . 



P8.ll.50 
" 0i2 
" 0.20 
" 12.00 



En Don Quijote no hay dunjae 
porque es cívico del Parque, 



Por ver el oro á la par ^ 
lacharé sin descansar. 



Don Quijote es adivino *- V 
7 el 08 trazará el camino. '^ - 



"■ HORAS DE ADHIN ISTRACJON : DE II A 3 P. 1/ 




(¡ampaña 



/ 



Suserícion por semestre adelantado. 
N&mero suelto. £.>>. y • • • 
Número atrasad^. . . . . . 



Extranjero por un «ño 

:■/, "Vengan cien mil sasericiooes 
} abajo las subvenciooea. 



Pi. 4.00 

•' O.M 

" 0.40 

" 12.00 



Para Quijote porteño 
todo enemigo es pequeño. 

Y^soy terror de enemigos 
y amigo de mis amigos. 



/' 



SDSCRICION POR SEMESTRE ADEUNTADO 



.,>^J ^8te periódico se compra pero no «e vende 



U CORRESPONMNOi 



i miifSS. DE i.' OSSOBIO i 



Propietario: EDUARDO SOJíO 



I 



iDIIRISTBiCIOl: TEHEZDEU 594. 



I OJO I ¡OJO li; II o JO III 



« Bueno* Aires, Agosto !7 de 1893.— AI Sr. Ge fe de Policía. - 
Los periódicos de caricaturas políticas que nada respetan, que .á 
menuda injurian y que no pocas wces incitan al crimen, son 
incompatibles con las exigencias de ínna situación de estado de 
sitio. En consecuencia, ya que el >«eaianario denominado UON 
QUIJOTE, persiste en su íKtítud agresin para los altos lunciuna- 
rios del paU.— De orden del Sr. I'rdütente procederá V. S. en el 
dia i prohibir su circulación y oi'uptriit|oinvenurió el estable 



eimiento por donde se edita. 
QoinUuu > . 

I« follda «ul ytdn, 
▼lao i moctnknn* «1 Mit6gvsfo. 
á mi, \u aad* m« arrtdr»; 
i d«ip««, H M al Utégnlo 
} It ■wniattA oti* pltdn. 

— iM«*|c* i« U pita» •■ PM 
-m4HU:-«Tálcuu DIm 

•¿i (lita lanite iflutur 
mam n» uta u yA» vul» 



-Saludo i V.-S, atentamente.— Manuel 



bMCO, t mi •• ma Sfon, 
ffi «r^edio M algo inAudito, 

Í%4*alto, muy darito: 
l« ■! Ift pladn •■ muy dvn 
ftu w maM doro «1 «MTlto 

T Hl IH dlUtM* M* poau 

■« Mtu MtriwtM lo<M 
d« tattirtTi 7.... duMM - 

tV\Wt da ><*>■ 7 TOM« 

•a lUM, «H UcntBM 



NOTA— Iji piedra «afonda, 
despoM d« M mtiatt fl-a, 
■■■iii^i |H r.. 



y hi vuelto iiyallA 
e«n latiifácctoD profanda. 



%ims: 



PACIENCIA 



Ésta, que en algunas personas es una virtud y en 
otras un vicio, ha llegado á ser para todos los habitan- 
tes de la Argentina, un artículo de primera necesidad. 

De primera necesidad, por muchas razones: porque es 
artículo mas barato que los idem de idem; porque con 
ella ganaremos algo en el cielji, los» que todo lo hemos 
perdido en, 14 tierra; porque ella nos hará dar vueltas al 
rededor del gobierno para estildia/ el gran fenómeno 
de la esterilidad política; porque de ella lia de brotar en 
nuestro espíritu la indiferencia absoluta, que es el sum- 
mum de la filosofía acomodaticia; porque' sobre eUa> 
alcanzaremos á ver clara y definidamente el horizonte 
cerrado por la mano maestra de los inútiles; porque sin 
ella, la desesperación, muy razonada, nos hubiera des- 
garrado ya las entrañas; y penque en ella está el origen 
de la única fuente de nuestrA últimos recursos. 

Así pues la paciencia, qué al decir de muchos es un 
sol que entibia pero que no calienta, es para nosotros 
la gran estufa 'dcmde ¿e templan las aspiraciones y los 
desvelos. 

Y para el gobierno, su punto de partida, su ruta de 
marcha y el término de su viaje probablemente. 

Cuidado que se necesita paciencia para tener las rien- 
das del gobierno en la mano, sin darle dirección á nada, 
siquiera fuese á lo mas rudimentario. 

A veces, creemos mas que en la paciencia, en la in- 
diferencia de los gobernantes; todo les es indiferente- 
mente igual, á escepcion de los personajes que deben 
salir elegidos gobernadores en las proViAqas. 

Esta es su sola ocupación, 6 su maftia única, ó su 
vicio esclusivo; porque no sabe uno qtu5 ■ llamar ya á 
esta apatía que ha inyadido separada y >íJoleCtivamentc 
á todos los hombres dirigentes de la cbá. pública. 

Parecen armeros, que solo fabrican estadas de Ber- 
nardo y carabinas de Ambrosio. En todos los ramos se 
biente su falta de acción y se presiente al par la parali- 
zación absoluta en las tuerzas vivas de la nación. 

Aquellos alardes de respeto i la constitución, se han 



quedado al aire libre y se lian helado sin duda, pues no 
hemos visto ni un solo broto. 

Aquel empeño en reformar la ley electoral, para evi- 
tar los escándalos y los fraudes y los amaños y las 
coacciones y todos los vicios' en fin, de que adolece la 
actual, no pasó de ser un presentimiento de un embrión 
de un conato, para buscar el etecto de la oratoria de 
relumbrón y nada mas. 

Aquello de basar las resoluciones gubernamentales 
en las justas exigencias de U opinión pública, ha resul- 
tado después un eSca^n para 4i»oilitar la ascensión al 
poder. 

Lo de que — «yo haré un gobierno de todos, con todos 
y para todos» — fueron palabras lanzadas al aire, para 
microbizar el ambiente que respiramos. 

En fin, nada; las promesas condensadas en las víspe- 
ras del mando, se han trocado en deficipncias lamenta- 
bles é inacabables. i ' 

Tía {fMCc4otr«9 hoy «tt p/^rsina y de ahír wo g! *en 
salir, porque no pueden, porque no se atreven; {xjrque 
la ciencia política la lleva en sí el que nace para ser 
hombre de estado, sin que la adquiera en el curso de la 
vida, el que naée sin ella. 

Resultante clara y lógica: la paciencia, ya que no la 
felicidad; la resignación, ya que no el progreso; el indi- 
ferentismo, ya que ñola energía laboraria; y la filosofía 
espontánea, ya que no la realización de las nobles y de 
las legítimas aspiraciones. 

¡Paciencia! 



¡HIELO! 



En estos tiempos tan frígidos, 
se hielan hasta los cálculos; 
y nos vamos al preiérito 
IMPERFECTO, á pasos rápidos. 
Ya los faroles juaristicos 
alumbran estos carámbanos; 
ya el oro sube impertérrito 
burlándose de los candidos, 
que aun esperan tiempos pró-iporos 
con estos hombres IM-pAvidos; 
ya se prepara la crítica 
á esgrimir el lápiz cáustico 
y á perfilar con la péñola 
los rangos de estos SERÁFICOS 
inocentes é impoh'ficos, 
que prometieron ser b'ilsamo 
y han resultado cantáridas 
á esté país ya sin ánimos; 
ya de la miseria el hórrido 
semblante se asoma escuálido, 
amenazador, famélico, 
ofreciéndonos el hábito 
con que iremos al sarcófago, 
que es término de este tránsito; 
ya los fraudes y las cabalas 
de electorales escándalos, 
hechos al humo de pólv^ora 
en favor de almas de cántaro 
fraguan tormentas horrísonas, 
con truenos y con relánpagos; 
ya el acordeón maléfico 
ha dado á luz otros vastagos, 
por legar á la República 
mas número de parásitos; 
ya la silbatina múltiple 



ensordeciendo los ámbitos, 

no lastima el alto tímpano 

del pequeño Sardanápalo; 

ya no üay justicia, ni hay lógica, 

ni se advierte que es el báculo 

en unas manos, la brújula, 

en otras manos, el látigo; 

ya se buscó el lado cómico 

al partido de lo «nírquico, 

falsificando los cómplices 

y haciendo á inocentes, bárbxros; 

ya solo anuncian catástrofes 

los alambres telegráficos: : . 

— «La reina Vi¿toria a.'^ústase " ■ " ' , 

del ruido de lo»| pámpanos» — 

— «Sagasta no Come nísperos» — 

— «Bismark -se atraca de rábanos» — 

— «Farbos prestóse íntegro 

en el tribunal ^ sábado» — 

— «Se hundió ¿I órgano de Móstoles 

en medio de tifmos cánticos» — 

— «León trecei»re unido el cónclave — 

— «Llegó D. Marcos á Córdoba» — 

— «Fundará un diario Cárcano» — 
— «En todas partes hay cólera, 
terremotos, muermo, pinico» — 
— «El Polo Sud está tísico, , 

y con agua al cuello el Ártico» — 

— «Se casan todos los clérigos» — 
— «Invaden los aires, zánganos» — 
y. . . esto al hombre mas pacífico, 
6 si queréis, mas flemático, 

lo trueca en un energúmeno; 
y todo ¿por que? — iSan Dámaso! 
porque en estoi tiempos frígidos 
se hielan hasta los cálculos, 
y nos varaos al prftéri ro 
imperfecto, á vucl is rá^jidos. 



¿A DÓNDE VAMOS? 



Con el rechazo del diputado por la Rioja, ha querido 
hacer el gobierno una cuestión de Estado: una co>ia así 
á modo de un paraguas que le sirva para preservarse 
de la lluvia cuando haga sol y de los rayos ardientes 
del rubicundo Febo, cuando las nubes se desgajen en 
copiosa lluvia. 

Hemos sufrido un triste desenc-mto con esta intromi- 
sión COL/V-ELECTORA.L, porque traerá coi^, toda vez 
que no será ésta la última elección que se hará sin la 
prescindencia de los poderes centrales. 

Y llega este copioso desencanto, en loí mim»ntos 
angustiosos de examen porque están pisando los -go- 
bernantes. , 

¿Y por cuántos votos ha triunfado la mayoría parla- 
mentaria? 

¡Por dos votos na l.i mis! 

Ahora bien: ¿cuántos votos tendría el gibierno á su 
favor si se apelase á una votación pública y nacional.' 

Los silbidos de la última exhibición contestarán por 
nosotros, con mas armonía y con mas elocuencia. 

¡Dos votos! y ¡mil silbatos! 

Búsquese ahora el ensamblaje de los poderes, con los 
asentimientos de la pública opinión. 

Esto escita la hilaridad de todos los que siguen la 
marcha (?) de los acontecimientos políticos. 

¥ esto que parece una derrota material, es el triunfo 
moral del diputado rechazado. 

Aquí se vé, pues, el respeto á la constitución, la pres- 
cindencia electoral del gobierno, los resultados de su 
e»cla«iv¡»mo y ds su despotismo, y á U liberUi Uoru* 



/ 



4^@i/ Qmj> 




\j<><\\<i'^ <i>i WísA^oi>w«\w\\o, m Hii o^AtoX^A i.mí.'i im'c^'i^n (.<^t\ í\\,^\«V^^ 



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'm mw^B^tp^py 



fJTQTS. 




. ^(i\x;^^e.^ \<^H^\Nit\^^n\^^^m^^)^^\^^ A ^^^^ :^Z^'^\^. 










DON QUIJOTE 



do su aherrojamiento después de escarnecida y de ul- 
trajada. 

Ya no bastin razones elocuentes, ya no bastan fjrue- 
bas fehacientes, ya no basta nada. Hay una mayoría de 
dos votos, bastante para aplastarlo todo, ya que no para 
convencer ¿ nadie. 

Por el camino que va«os, llegaremos' antis y con 
tiempo á la meta de «kU gobisrno: á la unanimidad 
oficial, pero nunca á la simpatía general de la opinión 
del país. 

Podrá sacar triunfantes por todos los medios de que 
dispone, ¿ servidores fi»les é incondicionales; pero de 
ahí á asegurarse cá beneplácito del pueblo, va una dis- 
tancia insalv«biaw 

Sépalo de una vez: el gobierno está muerto ante la 
opinion'del país; Mtamos en presencia de un cadáver á 
quien la ciencia fascinadora le_ imprime movimientos 
automáticos. 

Y no es posibU seguir así, porque la descomposición 
vendrá en breve y torto se perderá y con ello el tiempo 
que es lo mas sensible, porque el tiempo es salud para 
el cuerpo y salud para el alma. 

Recuérdese, que después de colgarle la galleta al 
Nerón del actual gabinete, llamó al eminente esUdista 
Dr. Del Valle, y le dijo:— tabora si que haremos buen 
gobiemol» 

Esta frase la oyó todo el mundo y esta frase la repro- 
dujeron todos los periódicos de la república;^ y esta 
frase. . . se la llevó,el viento, porque al poco tiempo de 
vertida, destituyó i Del Vallo, para rehaSilitar'al Nerón 
de marras, al de la célebre galleta.' 

¿A dónde vamos por este camino? ¿Qué hay que es- 
perar de estas vacilaciones y de estas contradicciones? 

¿Se pretende que volvamos al caos, á la nada? ¿Se 
anhela, restaurar el aciago entronizamiento de Rosas? 

|A dónde vamosl 

— J- J g i íc ) st- — 

EL FUEGO INTERNO 



El ministro de hacienda, 
6 de finanzas, porque mas se entienda; 
está QUE SUDA de estupor y hastío, 
en este mes, lector, de tanto frió. 
Lo cual, si bien se mira, no es rareza, 
pues dicpn que un volcan es su cabeza; 
si esto es cierto, tendrá rail desazones, 
que el volcan dá de sí rail^ERUPCIONES. 
Ue modo que, si el cráter se desata, 
sufrirá la viruela, la escarlata, 
tumores y diviesos y otros granos 
que á la carne convierten en gusanos.' 

|ES PEUAGUDO EL MAL Y DESASTROSO; 
Y MAS QUE PELI-AGUDO, ES PELI-GROSOl 



COSAS DE SANCHO 

Señor Intendente: iqué bonito paisaje se adviertp. 
si se pasa por la calle de Santa Rosalía, en camino á la 
de los Olivos! 

Vaya Vd. y lo verá. 

Aquellos terrenos comprendidos entre Santa Rosalía, 
General Iriarte, del Homo, Santa María y Santa Mag- 
dalena, son lagos profundos, cuyas aguas rizan las bri- 
sas frescas de estos tiempos. 

Y en medio de aquellas agua.s, de aquellos lagos, hay 
viviendas habitadas por gente digna de mejor suerte. 

Por Dios, señor Intendente, ¿porqué nó crea Vd. una 
repartición de marina municipal, para que dote de lan- 
chas á los referidos lagos? 

Aquello es. . . la mar. 



Sí, seflor Intendente: esa repartición hace mucha 
falta, quizá tanta, por no decir mas, que la quinta de 
Lezama. 

Porque además de los servicios que prestaria á los 
habitantes de los lagos, canalizaría la Boca y establece- 
ria lo que hace mucha falta allí, que es un servicio de 
botes para utilidad imprescindible de los vecinos en 
particular y del público en generaL 

La Boca es una especie de Venecia, sin canalizar. 

Ya vé Vd. que fácil nos seria poseer una Venecia 
artificial y moderna. 



Depo contrario, la quinta de Lezama tiene un deber 
que cumplir y en el cual Vd. no ha pensado siquiera, 
seguramente. 

El primer rol de ese paseo va á ser el de secadero 
PÚBLICO, porque irán á él á secarse los vecinos que se 
inunden siempre que llueva. 

Esto es: los que puedan pasar á través de los char- 
cos, de los lagos, de los pantanos, de los estanques, de 
los ríos y de los mares de la Boca. 



Y al hablar de las aguas de la Boca, en sus diversas 
y múltiples manifestaciones, no vaya Vd. á creer que 
voy á pasar en silencio los barros de las calles que ha- 
cen imposible el tránsito de una acera á la opuesta. 

Son barros de media vara de profundidad, tenaces é 
impasibles muchas semanas después de haber llovido: 
•11) se estancan i cada paso, los vehícnloi que tienen la 



arrogancia del necesitado; allí se refleja la incuria mu- 
nicipal, y la desidia y el abandono del Intendente. 

Tenga Vd. presente, que la Capital no está reducida 
á la Plaza de Mayo. 

"\" ' 

A propósito de la Plaza de Mayo. 

¿Cuando se acaba de gastar dinero en esa plaza pú- 
blica? 

Porque hace falta alguno, para ia'wertirlo en lo que 
queda dicho. 

Que es de preferente urgencia. 

Que es de absoluta necesidad. 

Porque hay que distinguir: lo que se grasta en la 
Plaza de Mayo, es por capricho, MAYORMENTE y lo que 
se gaste en la Boca es reproductivo, porque todo lo que 
se lleva á la boca, va á la del estómago, y lo que allí 
entra, todo se digiere. 

Al paso que lo de la Plaza d^ .Mayo, se le ha indi- 
gestado á toda la Capital. 

Otro dia circunscribiremos mas estas ideas, para ma- 
yor ilustración de la Intendencia. Nosotros le ayudare- 
mos en su tarea. 

Esto es, si Vd. quiere; pero gratis, conste. 



CANTARES 



Cuando pienso en mi dolor 
de verlo grande me aflijo; 
si pienso en el Intendente 
Uoro de verlo tan chico. 

Para espantar á las aves 
se colocan espantajos; 
ave ha sido la opinión 
que este gobierno ha espantado. 

La mayoría compacta 
de dos votos nada mas, 
son cual los dientes postizos 
que no pueden masticar. 

Ha muerto el rey de Marruecos, 
según dicen por allá;, 
icuántas mujeres QUERIDAS 
del hecho se alegraránl 

Dios'hizo el mundo, de nada, 
y después nos redimió; 
y Don Bartolo hizo fiasco 
tocando el acordeón. 

Tiene el mar' sus "on(iras~Brava5, 
el sol benéficos rayos, 
el espacio sus colores 
y la tierra muchos pavos. 

Muy humilde y muy contrito 
me llego al confesionario, 
y después, pegue ó no pegue, 
al pueblo le doy de palos. 

Me asombro, si alzo los ojos 
para mirar las alturas; ; 

porque veo cinco ceros 
envueltos en muchas plumas. 



LANZADAS 



No hay que dudarlo: la perniciosa influencia del Go- 
bierno se ha dejado sentir en el Congreso, para el re- 
chazo del acta del señor diputado por la Rioja. 

Una imprudencia; porque se ha comprometido la ma- 
yoría parlamentaría. 

Pero lo que ellos dirán, y mas en estos dias de fi-io: 
— fAnde yo caliente y riase la gente». 

Y á fé que tienen razón, porque la gente :e ríe á 
mandíbulas batientes. 

Porque hay triunfos que parecen derrotas desas- 
trosas. 

Y el Gobierno ha triunfado (sic). 



Sr. Intendente: una pregunta, con modo. 

¿Cuántas cuadras hay desde la Plaza de Mayo, hasta 
Flores? 

Sesenta y dos ¿verdad? 

Pues bien: ¿cuántas hay desde la Estación 5 esqui- 
nas, pasando por la Plaza de ^layo, hasta el puente de 
Barracas? 

Sesenta y tantas ¿verdad? 

¿Cuánto cobra el Anglo-Argentino, por pasaje? 

Veinticinco centavos ¿no? 

¿Cuánto cobra el de Barracas? 

Diez centavos ¿no? 

Ahora bien: ¿dónde está la equidad en los respecti- 
vos precios de las empresas de los tramways? Esta es 
mi pregunta. ' ., 



El triunfo parlamentario 
del doctor Barroetaveña, 
sobre su proyecto sano 
que boy en estudio h encuentra, 



resonó en la policía 
con ima voz muy funesta. 
Porque si llega á aprobarse 
como todos lo desean, 
habrá que pensar en algo, 
cual es buscar influencias. 
Eso de lo incompatible 
es cosa que no les entra, 
á ciertos conservadores 
del turrón y de la breva; 
pero que se abre camino 
en la política escuela. 



7 •. 



. >;í^/ 



^■i/v-í 



La crisis continúa, no en el minbterio homogéneo, 
sino en el país. 

Continúan los preparativos para enviar á Francia, 
todas las piezas referentes al crímen del hombre des- 
cuartizado. 

Continúan plantándose árboles én la Plaza de Mayo. 

Continúa el Intendente en su puesto. 

Continúa cerrada la quinta de Lezama. 

Continúa el misterio en el ministerio. 

Continúa cLa verbena de la Paloma», 

Continúan los frios agrudos. 

Y continúa la tenacidad del pavo en no renunciar el 
carga - / ' ' .-.;«.'' 



^/^ 






Los presupuestos futuros 
para el del noventa y cinco, 
se han presentado al Congreso, 
nuevecitos. 
Dicen que hay economías 
hechas con bástante tino, 
y que hacen la apolog^ía 
del ministro. 
Dicen que su plan bancarío, 
es en extremo magnífico; 
plan que navega en el piélago 
del vacio. 
Dicen, en fin, otras cosa, 
que por discreción, no digo; 
' pero no creo en macanas, 
lo repito. 



Muchas veces he querido esplicarme la apatía de este 
gobierno, y no lo he conseguido. 

Y es sin duda, porque hay cosas que no tienen espli- 
cañón. 

Y sino:— ¿qué esplicacion tiene el que este gobierno 
continúe siendo gobierno? 

¿Cómo se esplica qu/^ en el tiempo transcurrido, no se 
haya hecho nada y MHaya deshecho tanto? 

Algunos creen en la poca utilidad de los que lo 
forman. 

Yo no creo, ni aun en eso. 

Solo creeré en la felicidad, cuando renuncien. 

Eso sí. Pero ya verán Vds. como eso, no. 



Una inspección por denuncia, 
. quizá de un particular, 
y á un banco reconocido 

por. serio y por muy formal, 

lleva en u la ligereza 
. del que se deja llevar 
; por los cuentos y los chbmes 
' que fragua la vecindad. 

¿as denuncias, se garanten; 

digo, esto es lo regular, 

y se procede después 

con altura y equidad; 

pero el obrar de ligero 

así, sin mas y sin mas, 

lo repetimos, no es serio, ■ • 

ni lógrico ni formal, 

porque ponen en ridiculo ■•.. 

á la propia autoridad. 



Ochenta y ocho firmas van al pié del telegrama con 
que la coalición de los partidos políticos de Santiago 
del Estero felicita al eximio diputado radical doctor 
Barroetaveña, por su actitud en el parlamento. 

Ochenta y ocho firmas, supónese un peso máximo de 
opinión popular, incontrastable. 

Sin embargo, hay mayorías. 

Mayorías de dos votos, como en el rechazo del acta 
del Dr. DávUa. 

Aquí viene de molde el célebre verso, 

«Vinieron los sarracenos 
y nos molieron á palos; 
que Dios proteje a los malos 
cuando son mas que los buenos». 

Se avisa & nuestros suscrhores del Interior y Exte> 
rior, que reciben directamente el periódico por correo, 
y se les vence la suscricion á fin del mes actual, deben 
renovarla anticipadamente, para que no nos veamos 
obligados á tener que suspenderles el envío al venci' 
miento. 



Tif9. Zito, de J. Rihas y Hno,, Rincón i69 



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Domingo 24 de Junio de 1894. 



BUEIWJURES 




üífíO X.-Núruero 19. 



En la Gapit^l^ 



Suscricion por trimestre adelanUdo. . . Pi. 1.50 

Número suelto " O 12 

Número atrasado . ' " 0.20 

Extranjero por un año " 12.00 



En Don Quijote no hay charque 
porque es cívico del Parque. 

Por yer el oro i la par 
lucharé sin descansar. 



Son Quijote es adivino 
7 el os trazará el camino. 



'■/ 



HORAS DE ADMINISTRACIÓN: DE II A 3|, M. 




C^impaña 






s .*' 



Souricion por semestre adelantado. . . Pf. 4.00 

Número suelto " 0.20 

Número atrasado. .' " 0.40 

Extranjero por un alo " 12.00 

Vengan cien mil suscricionet 
j abajo iat subvencione*. 

^ 

Para Quijite porteño 

todo enemigo es pequeSo. 

■. ,1 

Y^soy lorror de enemlgoi 
j amigo de mis amigos. 



SUSCRICION POIt SEKESTRE ADELANUDO 



E8ie periódico se compra pero no se vende 






U CORRESPONDENaA A NOMBRE DE 1.; OSSOBIO 



t 



Propietario: EDUARDO SOJO 



I 



ÁBIIHISTBACION: YENEZUEU 694. 



I OJO I iojoii ¡I Ojo III 



. Buonns Aires, Aflosto 27 de 18!)3.-AI ». Me de Policía.— 
Lns |M>riódicfl8 de r^rli-^iluras pollllcas i|U«ifnada respetan, que á 
menudo injurian y quf no pocas \ecf» licitan ai crimen, son 
incompatible:! nm las exlgi'ncías de una liluariun de estado de 
sitio. En «insocupncia, ya que el si'iiiaMrio denominado DON 
OlIJUTE, persisto en su actitud agresiva para lo» altos funciona- 
rios del pal».— Ue orden del Sr. PresidonUj procederá V. S. en el 
dia i prohibir »n fircnlucion v ocupar liaioínveniario el e«table- 
rimii-nto por donde se (dita.— Saludo i V. S. atentamente.— Manuel 
Quintana > . 



La poUelA onftl 7*an, 
Tino i moatriirma «I aut^KTmfo. 
A mt. qu« Dkdft m« ur*dr«; 
7 dtapaM, ■« fa« ft) litóffnfo 
J U a«flaMtT6 otrft pl«lf«. 

— •giampra <i« 1* pi*lts M pM. 
— •mflUmá— «Válffikmc UlM 
•ya4 oow tan linfnllArf 
«¿á qatÁB qnarrAn kplaaMrf 
wrVU CON HT« TA vjm Mili 



La«ffo, á mi H m* ñgüS%, 
^a* al hatmoMalflo Uundlto. 




NOTA— La piedra ufninda, t- 
drapnm d* im nudiiu fl^, ji^ 
rompió U tJUisl t»rumJ*r [^ 

y IM -rtiBlío jiT«;f A tt'tSSmAf, 

non natififirrion prnfDnda. Wf 



■V»A^ 



LO QUE SE WGE 

Se dice tanto por ahí, ¡vaya Vd. á saber por dónde!— 
Por ahí, como quien dice: en todas partes ó en ninguna, 
tal vez en el vacío ¡quién sabe! 

Podrá ser nada mas que el eco vago de dos presenti- 
mientos que se chocan; el ruido que produce una espe- 
ranza al caer contra el suelo; el estallido de una ilusión 
al quebrarse en el cristal de la realidad; el silbido con 
que el vapor del deseo llena el espacio, perdiéndose 
después en sus ámbitos infinitos; el quejido lastimero de 
una solterona ya madura; el grito diapasonado que lan- 
z.í el hombre cuando se vé al fin libre de su suegra; los 
primeros rumores, jamás prematuros de la renuncia del 
presidente; en fin algo, algo ó todo á la vez; ó lo pri- 
mero con su estoica vaguedad ó lo segundo con su ba- 
ruUenta y embarullada pluralidad. 

Se dice todo, se habla de todo y todos creemos que 
lo sabemos todo. Y sin embargo, todos nos los conta- 
mos todo, y venimos á probar en último resultado que 
no sabemos nada. 

Se dice por ejemplo, que el presidente tiene apare- 
jada ya su renuncia; ¿quién la ha visto? ¿quién podría 
afirmarlo? 

Nadie, absolutamente nadie; ni el mismo interesado: 
quiero decir, ni él mismo que tiene tantos interesados 
en verlo arribar á esa prueba de patriotismo y de pros- 
peridad. 

Y de prosperidad, sí; porque ésta vendría después de 
aquel acto, el último quizás de la verbena política que 
todavía se dá. 

¡Ah! La beca se me hace agua, de gusto que me dá, 
el pensarlo nada ma.". 

La república se vestiría de gala, de dia de fiesta, 
rozagante y alegre como en sus mejores tiempos; el 
pueblo respiraría contento y satisfecho, libre del peso 
que hoy lo aplasta; los horizontes perderían ese tinte 
sombrío que todo lo pone negro; y el ambiente, en fin, 
no nos ahogaría. 

Saldría, apoyada en fuertes muletas, la Constitución, 



para sacudir su enervamiento y, reparar las llagas que 
le han impreso recientemente, y recobraría por último, 
su salud, sin ^necesidad de trasladarse á Cosquin. 

La libertad del sufragrio brotaría como por encanto 
en el jardín político, embalsamwido con su aroma de 
pureza las legítimas y nobles aspiraciones. 

El comercio sacudiría su aplastamiento materíal; el 
crédito retoñaría con vigorosas manifestaciones; la in- 
dustria se acrecentaría y el oro, el oro bajaría sin duda 
alguna, á participar de tan hermoso y conmovedor es- 
pectáculo. 

Que la renuncia tan deseada, habia de producir tan 
pingües resultados, no hay que poaerto en duda un solo 
momento, si se tiene en cuenta qtíe hoy no se hace nada 
y loi poco que se hace es malffjr.iatal; que tenemos con 
este gobierno un malestar coou» taunca se ha sentido; 
que los recursos se haij^gottl^, porque no son hom- 
bres de recursos los q«M Kt>bl¿M?; que la libertad ha 
cediúu su puesto á la imposicKin; que todo es nada en 
manos de estos hombres que no saben por donde van 
ni saben adonde nos llevan. 

¡Oh SÍ! la renuncia se impone como una necesidad; 
como el pan para el hambriento, como el agua para el 
sediento, como la felicidad para la república. 



¡HASTA CUANDO! 

Estamos desesperados, 
pori)ue vemos que es inútil 
e.ste ministerio fútil 
que no tiene ni compás; 
pues marcha cual los cangrejos 
según lo confiesa el vulgo, 
que dice: — cYo no comulgí, 
con pan de errores, jamás». 

Su indiferencia notoria, 
tiene al pueblo mustio y gacho, 
porque ya le causa empacho 
tanto y tanto padecer. 
Y morirá de fastidio 
sino se aclara el busilis 
porque ya empieza la bilis 
sus entrañas á roer. 

¿Pero es miedo ó es inepcia 
en el pavo y los dol pavo, 
el no dar una en el clavo 
y en la herradura cien mil? 
¿Dónde están esos talentos 
para conjurar la crisis? 
¿Quién podrá curar la tisis 
que está matando al país? 

La situación es muy grave 
y es palmaria y es notoria; 
¿qué dirá después la historia 
de este gobierno ramplón? 
Que ufanos de su grandeza 
y de su poder ufanos, 
tocaron á Hoce manos, 
sin descansar, el violón. 



No se gobierna, señores, 
á un país con tal pachorra; 
sacudan pues, la modorra 
que tienen, uno por un, 



y trabajen á porfía 
el pavo y los otros cinco, 
con interés, con ahinco, 
y sin pasión y con luz. 

Pues la tarea que pesa 
sobre todos, no es liviana; 
y esta gran nación, mañana, 
cuanta estrecha pedirá 
á los que el tiempo perdieron, 
á los que el fraude ñ-aguaron, 
y á los que mistificaron 
el sistema electoral. 

A los que con mal ac'erto 
condujeron las fininzas, 
matando las esperáhzas 
de todo humano poder; 
á los que sin arte y ciencia 
para labrar el progreso, 
trajeron el retroceso 
que 4a muerte bqtMHntn» — — 



¿j¿„.v,~' 



No hay palabras e.spresivas 
para condenar los daños 
de estos hombres tan estraños 
como nadie imaginó; 
pues donde quiera que vierten 
la semilla de su idea, 
la desilusión se crea 
y nace el mal y el error. 

El que hace algo, aunqr.e malo, 
tiene su senda trazada; 
mas vivir sin hacer nada, 
torpeza acusa ó esplín. 
Lo malo, enmendarse puede, 
mas lo no hecho— ¡quirrera! 
Esto, amigos, desespera, 
y esto ya no tiene fin. 

Dense cuenta de su estado, 
y no se hagan detestables; 
y piensen que responsables 
son, por darnos esta cruz 
de miseria y desencanto. . . . 
Si en ellos no se pronuncia 
la idea de la renuncia, 
iremos al ataúd. 



SE CUENTA.... 



Se cuenta que desdo hace ya mucho tiempo, no se 
cuenta dinero en el Banco de la Provincia. 

Lo que ahora se cuenta en este banco, es el número' 
de los deudores. 

Clasificándolos, por supuesto. 

Porque hay deudores q le pagarán, y hay deudores 
que no pagarán. 

Se cuenta que entre La PIaU (Matriz) y la Capital 
(Sucursal), hay ochenta y un deudores que han disfru- 
tado en total de mas de 2}, millones y medio de pesos, 
correspondiendo por término medio el disñ-ute de 290 
mil y pico de pesos á rada deudor. 

Se cuenta que el máximum del crédito á concederse, 
según las leyes orgánicas, es de 150,000 pesos á una 
sola firma y de 250,000 á dos firmas de reconocida res- 
ponsabilidad. 

Se cuenta, por contar algo, que la clasificacicn es 
como sigue: 

Deudores, por un total de 23 552,347 i. 

Deudores que pagarán 3 825,941 1. 



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Ax^^x^^i s V X , Xxys'í xvs íX^i 

^x^s ^^x\VK^b\x\ xx\íi^QXt& 
\ix\ "i,':^<ix^x\<f x^<ex^<í^?Xv>. 



\v Noso\xos\^ íí'exsakV, 

^^A<^^\>X5\v \iX\ Xiiiíw.^^ 



\x^S\ <i^v«X<i«, XAÍ>S ."ísN^fxík, 



v "»\ <i ^ík^» <, i.- \^ Vi i \) Vi V x\vi i 





'^'^■\^'>x^\tx^\i\<4!>^vr\vi , 



■ •^Q ■(X\'# <.^, 



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c^a <í!X\«í,\;^ oí.?i^\ox\^ 










^ V< »■ i.^lfl 



DON QUIJOTE 



•^^^: 



*'*"- 



Deudores que no pag-arán ig yjíi.joó 8. 

Esto es todo lo que se cuenta; mejor dicho, se cuenta 
con tros millfines y pico (|ue se cobrarán vno se cuenta 
con los k; millones y pico que no se cobrarán. 

Lo mas sensible de todo esto, spgun cuentan, es que 
esos 1 9 y piro millones que se han perdido, no han ido 
á manos productoras, sino á las dol derroche y el lujo. 

Con ese dineral perdido, se hubiesen fomentado la 
agricultura, la industria, las artes y cuanto lleva en sí 
el gormen de la producción y de la reproducción. 

Y como se vé, se ha infringfido descaradamente lo 
dispuesto en la ley constitutiva, para la buena adminis- 
tración del hoy ex-coloso, en virtud de la cual no podía 
abrirse á nadie un crédito por mas de 150,000 pesos. 

Esta infracción, ha sido indudablemente el instru- 
mento que ha servido en primer término, para derribar 
al gran establecimiento, que era orgullo de la Nación y 
que llegó á ocupar el número 3, entre las instituciones 
bancarias de todo el mundo. 

Todavía hay depositantes de ese Banco, que llenos 
de confianza, aun permanecen f-in haber reiirado sus 
depósitos, negociándolos en plaza. 

Y ahora se trata de la liquidación del Banco, ahora 
cuando falta muy poco tiempo para cump'ir los cinco 
años de suspensión de pagos. 

Hay que creer, que esos depositantes serán los pri- 
meros en reintegrarse da sus capitales, ya que van á 
perder los interes-is respectivos; pero habrá qu3 esperar 
ahora ol resultado de U liquidicion, si se decreta. 

Asusta el volver U vista atrás y considerar que se 
han tirado tantos millones sin resudado positivo para el 
progreso del país, sin utilidad reproductiva; que ha 
habido un despilfarro sin ejemplo y se ha hecho lujo de 
prodigalidad, llegando hasta el abuso; que en lugar de 
fomentar las fuentes productoras, las han secado para 
siempre tal vez; que se aplastó con un presente deslum- 
brador el porvenir de la República y que se ha matada 
el crédito de un establecimiento dí primer orden. 

Ya hoy, no cabe desear otra cosa, sino que se haga 
justicia ejemplar contra todos los que disfrutaron de 
aquellas riquezas que ya no volverán, como las céle- 
bres golondrinas. 

Y. . . . paciencia, para esperar tiempos mejores, que 
llegarán, de reconstrucción política y material. 



UNA NARIZ FELIZ 

Cuando en Mendoza suénase Anzorena, 
su nariz, cual corneta, el aire atruena; 
y sube el diapasón con el resfrio 
mucho mas en invierno que en estío; 
y en invierno Anzorena se resfria 
lo menos «-«ipte v»ces cada di^; 
esto, unido á su genio furibundo, 
lo ha de hacer archi-célebre en el mundo. 
Si se suena en la iglesia, irreverente, 
disparan los que ofician y la gente; 
cada vez que se suena, hay alboroto, 
y tormenta y ciclón y terremoto; 
unos le llaman ya - el mandón cometa — 
y otros solo le dicen— el trompeta — 

Hay seres que se tienen por felices 

PORQUE tienen MUY LLENAS LAS NARICES. 



COSAS DE SANCHO 

Un amigo del Presidente, le ha dirijido una carta 
llena de saludable franqueza, aconsejándole que re- 
nuncie. 

Si esto le pide un amigo, ¿qué le pedirán los que no 
lo son. 

Entre otras cosas le dice: — cHa perdido la oportuni- 
dad (de mejorar este estado de cosas) desde que perdió 
la autoridad moral con que llegó al mando». 

Esto no convencerá al presidente, pero es una gran 
verdad. 

Y continúa diciendo el amigo: 

«El pueblo ni lo ama, ni lo respeta, ni lo teme». 

Aquí cabe un distingo. No lo ama, porque no debe 
amarlo, que el amor es espontáneo y no se impone; no 
lo respeta, por la misma razón que no lo ama; pero en 
cuanto á que no lo teme, distingamos. 

Lo teme y con fundada razón; porque siempre esta- 
mos temiendo alguna sorpresa desagradable, como un 
estado de sitio, una parcialidad electoral y etc., etc. 

jVaya si se le teme! 

/ 

Prosigiie el de la carta: 

«Ha llegado á esa situación que Maquiavelo aconseja 
á los gobernantes que eviten cuidadosamente». 

¡Valiente cuidado le dará lo que dice Maquiavelo! 
Para él no hay otro Maquiavelo que su ministro ex- 
galleteado. 

Hay que creer que el amigo, en sus consejos ha ido 
lejos; lejos si se tiene en cuenta que el presidente para 
llegar hasta allí, tendria que terminar la jomada, ren- 
dido de fatiga. 

Y los tiempos no están para fatigarse, sino para vivir 
al dia y tomar té, una vez por semana, en paz y en 
mayoría. 

»% 



Y concluye el amigo fran'-o: 

«No le queda sino un camino decoroso y honorable: 
retirarse á su hog^r re>petado, demostrando así su des- 
prendimiento y lamentando no haber tenido la fortuna 
de inaugurar esa era de rej>ar€icion que tanto deseaba». 

Pero el firmante de la carta no sabe lo que es un 
olmo, ni lo que es una pera. 

Sépalo de una vez; no se pueden pedir peras al olmo, 
del mismo modo que no se pueden pescar cotufas en el 
golfo. 

Por lo dem.ís, la carta es muy espresiva, pero para el 
que la entienda, porque no todos quieren entenderla. 

Y no hay peor sordo. ... 



El Ministro de Hacienda está jugando á los cubile- 
tes, comprando oro en pequeñas cantidades, hasta com- 
pletar la que se nece>ita para pagos en el esterior. 

("ree él, que la plaza no se apercibirá de este maquia- 
velismo financiero. 

iQué inocente el "^r. de Ministro! 

Y no quiere que la Bolsa se aperciba de estas opera- 
ciones sigilosa^, para que no ejerzan influencia en la 
cotización del oro. 

iQué inocente el Sr. de Ministro! 

Pero él no sabe que juega coa cartas trasparentes y 
que todos le conocen eljue,jfo. 

Pero él no sabe que lo que él cree un diestro cubile- 
teo, es simpler^snte una revelación de su impericia y 
su ineptitud. / 

Pero él no sabe, que no sabo todavía lo bastante para 
llevar sobre sus homhros la pesada carga del primer 
ministerio de la república. 

CANTARES 

Soñé que comía pavo 
anoche en el Criterion; 
y me despertó la angustia 
de una gran indigestión. 

De la manera que juegan 
la nacional lotería, 
en vez de un juego ligero, 
tiene aspecto de una timba. 

Allá en la casa rosada 
se pasa la noche bien; 
hay champagne y hay mayoría 
y muchos que toman T. 

Cuando veo á los ministros, 
en mirarlos me recreo; 
cuanto mas lo miro,*ientonces 
menos ministros le* creo. 



LANZADAS 

El señor Martínez, director y presidente que fué del 
Banco de Santiago del Estero, ha hecho grandes y no- 
tables revelaciones de las irregularidades que él no ha 
podido COMPRIMIR. 

Viene á decir en resumen, qw. el Banco estaba á dis- 
posición del tio Lagarto, ni mas ni menos, que se im- 
puso sino por su estatura, por su gordinflonena. 

Es todo un hombre d; peso. 

Acusa un verdadero escándalo las revelaciones del 
Sr. Martínez. 

Pero, -ya lo verán Vds., se hablará de esto unos cuan- 
tos días y nada mas. 

¿Para qué? 



En la Guardia Nacional, 
buen cuidado se ha tenido 
para no haber elegido 
ni un oficial radical, 
¡oh, qué tal! 

Porque piensan los del P. A N. 
que sus bravos oficiales, 
á todos los radicales 
á la postre amansarán, 
ra-ta-plan. 

Mas si dan en desertar 
los radicales soldados 
¿serán todos castigados 
las cárceles á llenar? 
¡Singulari 

A tanto no llegará 
el despotismo nefando 
de los que ejercen el mando 
y que deben irse ya; 
jca, ca, cal 



Se ha suscitado este año, como en los anteriores, la 
cuestión de las faltas en las facultades. 

Los estudiantes se aferran en sus ideas abolicionistas. 

Los profesores también. 

Y él sentido común, también. 

Nosotros, leales partidarios de la libertad, estamos 
conformes con las ideas abolicionistas, porque la ley 
de faltas es una ley absurda y de esclavitud. 



Ya en ningún país del mundo se cuecen esa^í habas. 
Después de todo, tendrá que decretarse la abolición. 
Pues cuanto mas antes, mejor. 



1.a indigestión naeional 
es grave á lo que se vé; 
por eso reparte té 
el gobierno patriarcal. 

Antes se dio en la morada 
del señor de horca y cuchillo; 
hoy se ofrece con mas brillo 
en la gran casa rosada. 

Jamás gobierno ninguno 
hizo alarde, en casos tales, 
de tés gubernan;ientales 
cuando el puebb sufre ayuno. 

Estas dulces regalías 
y estos MODESTOS derroches, 
son para unir por las noches 
las I.V.MENSAS mayorías. 

Sigan pues, les despilfarros, 
si hay que aunar las opiniones 
co 1 champagfne y con bomh ones, 
y con cafj y con cigarros. 

Que sufra el pueblo otro clavo, 
¿qué le importa? ¡qué mas dál 
¡que ayune, puerto que está 
ahito de tanto pavo!! 



/ 



No repetimos lo dicho, en el número anterior, señor 
Intendente, respecto de las deficiencias municipales en 
la Boca, porque estamos seguros que Vd. operará in- 
continenti. 

Porque hace falta en la Boca 
una DENTADURA rica; 
y al que no la tiene propiji, 
, hay que dársela postiza. 



El célebre profesor (?) ds Hipnoterapia y Teosofis- 
mo, conde de Das, ha hecho una nueva aparición en la 
escena social, disfrazado de anviado especial del Kedive 
de Egipto. 

Y nos ha inspirado la siguiente parodia: 

— ¿Dónde vas con misión del Kedive? 
¿di: Sarak (sin Pacha) conde Das? 
— A comerme á sablazos á Chile 
y después de comer, á cenar. 
— ¿Y porqué no te quedas en esta 
populosa y alegre ciudad? 
— Porque aquí ya conocen la marca 
del comercio de mi propiedad. 
— ¿Y quién es e»e cUar tan turco 
que te sigue por dontte tu vas? 
— Es un AUJE que tiene buen ojo, 
S.VNS KAQONS y después. . . nada mas. 
— ¿Y si yo publicase tus mañas, 
por supuesto, diciendo verdad? 
— Dejaría de ser del Kedive 
enviado sobre natural. 



Cada domingo que pasa, acuden menos ciudadanos á 
los ejercicios de la (iuardia N;icional. 

Hasta que no concurra ninguno. 

Porque se pretende hacer de esa institución nacional 
una simple guardia paval. 

Déjense de pavadas, porque no está el homo para 
bollos. 

¿Qué peligros amenazan la paz interior? ¿Cuáles otros 
la exterior? 

¿O es que se pretende dar carácter de odiosidad á la 
institución mas simpática de todas? 

¿Se pretende imponer á los radicales, jefes con farol? 
— Están frescos. 



Se ha procedido á la revisacion de las pesas y medi- 
das que estaban usando algunas casas de comercio, 
contra el público. 

De e-stas, hasta la fecha, no han sido multadas mas 
que 287 casas. 

El producto de las multas cobradas pasa de 6,000 8 y 
las á cobrar por la vía judici.d, pasan de 8.000 $. 

Has quien dice, que las pesas y medidas se gastan 
con el uso. 

Y con el abuso también. 

¡Si lo que pag-ar les toca 
á los señores multados, 
se emplea en adoquinados, 
podrá enmendarse la Bocal 



En nuestro pró.\imo número daremos á conocer, en 
la parte ilustrada, algunos tipos de la nueva policía, 
creada sigilo-comanditariamente. 

Esta nueva y secreta policía, de complexión moder- 
na, no se deriva da la vieja pública ó secreta, ni tiene 
nada que ver absolutamente. 

Es una institución exótic:^ que costará mucha plata 
y nada mas. 

Su ser\-icio especial, será cxi'jtico también. 

Como exóticos que son sus incubadores. 

■ III I ■ II lili !■ 

Tipo, Lito, de J, Ribat y Hno,, Rincón 158 



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Domingo V delJulio ddim. \ 



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BUENOS 



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O X.-Número 20. 



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En la Gapitláí 



Snicrieion por trimestre adelantado. 
Número suelto. 
Námero atrasado 
Extraqero por un año 



Ps. 1.50 
" 0.12 



Í" O.ÍO 
" 12.00 
i.- . 



En Son Quijote no hx¡ charifiis 
porque es cívico del Parque.^ 

'.1 
Por »er el oro 4 la par . 
lucharé sin descansar. •: 

Don Quijote es adivino 

; el 08 trazará el camino. Á- 



HORAS DE ADKINISTRAC10K:.DE II i 3 P. » 




/ 



Campaña 



Sascricion por semestre adelantado. . . Pi. 4.00 

/ Námero suelto " O.SO 

Número atrasado " 0.40 

Extranjero por oo alo " 11.00 



/ • 



. • • 



Vengan cien mil snserieionei 
f atugo la* subvenciones. 

* 
Para QuijotO porteiio 
todo enemift es pequeño. 

T^7 terrtr de enenil|oi 
j amigo d« mis amigos. 



/ 



Este periódico se compra pero no se vende 



SUSCRICION POR SEMESTRE ADEUNTADO 



LA CORRESPONDENCIA i NOMBRE DE A.] 08S01I0 



I OJO I ¡OJOII ilOJOIll 

. Bneao* Aire». Anosto !7 de l«93.rAI Sr. Gefe de PoUela.- 

• Los periódicos de carieaUíras poliUcat ue nada respeUn, que i 
€ meaudo injurian y que no pocas t«« i incitan al crimen, son 
t ineompatible* con lu exigencias de ani situación de estado de 
€ sitio. En consecuencia, ya que el v lanario denominado DO» 
« QUMOTK, persiste en su actitud agreiivi para los altos Innciona- 
< rioe del país.— De Arden. del Sr. Preiid inte procederá V. S. en el 

• dii á prohibir su circulación y ocupir ajo inventado el estable- 
€ eimienlo por donde se ediu.— Saludo á\|S. atenUmente.— Manuel 
c Qninlana > . 



I« MlMk tul T«ln. 
Tla« i aMOUBa «I ■aMcmfa, 
á al, tu ud* ■• «rrtdn: 
T dwrvM, MfU al llt«timf< 
f U »m*mu6 atn tladn. 

-«•iwirr* d« I» pl«dn m PM, 
■ wal«««:-«Ttl«M»t Olas 
tQt*tm tai alaaolaat 
ajk fsMa taartáa ayUataif 
•ni ca* un u «u aaaia 



ki la, * mi aa ma Ifnn, 
taa ( kMko aa ale» laaadlta, 
T «I aarita, may duito: 
tM I ta pladta aa may dora 
«B a maa dora al «aarlto 

T u laa duaMa aa> paaaa 
M ai aa aonlaataa laaaa 
d* fe MiaaUa J..- daiaaaa 
ron a da pata* y naaa 
mt (•»•• >■• lltaiaaaa 



NOTA— U piadra 
dwpOM da a* mtdtm 
rompid la b/UM i»i m ié 
y ha raalto itnil A ■ 
MBMtia<uriU»>«Au; 




PROSIGUIENDO 



El tiempo sigue su veloz carrera. . . . 

Yo he leido esto en alguna parte, pero no recuerdo 
donde, ni en donde; que lo he leido no me cabe la me- 
nor duda, pues lo tengo tan clavado en mi memoria, 
como tengo clavada, con clavos remachados en el inte- 
rior de mi corazón, la impasibilidad del gobierno que la 
miñona acordeonista nos suministró á pesar de todo. 

Lo que no recuerdo es el nombre del autor del verso, 
si es verso; ó de la frase de que dejo hecha mencipn. 

y. , . . tampoco recuerdo en este momento el porqué 
la he estampado en cabeza de estos renglones. 

aEl tiempo sigue su veloz carrerat ¡Ah! sí, sí; ya 

recuerdo el por qué. 

La idea era esta: que á pesar del tiempo transcurrido, 
el ministerio continúa escurrido de ideas y de inicia- 
tivas. 

Prosigamos. 

El tiempo sigue su veloz carrera, y el pueblo espera 
y se desespera viendo nublarse sus horizontes dorados 
y considerándose cada dia peor ccn los tópicos admi- 
nistrados por este gobierno. 

El tiempo sigue su veloz carrera, y las ligas de go- 
bernadores, continúan como en los tiempos del burro, 
fabricándose al por mayor, para estrechar mas y mas Ja 
penuria y el fraude con que acabaremos el resto de 
nuestra vida política. 

El tiempo sigue su veloz carrera; pero el gobierno 
no sigue ni veloz ni pausado el camino que debia se- 
guir. 

Estancado en medio del camino, parece mas bien que 
actor encargado de emocionar á la opinión, un especta- 
dor frió é impasible, que ni vé, ni oye, ni entiende ni se^ 
dá por entendido. 

Estancado allí, en aquel vacío que se ha creado en la 
opinión pública, no piensa en otra cosa que en imponer 
mandones á las provincias, con los que forma después 
liga común, con que imponer catdidatos triunfantes, 
donde quiera que hay necesidad de verificar unas elec- 
ciones. 



Propietario: EDUARDO SOJO 



i 



ÍDIIIISTBACIOI: YEHEZDEU 694. 



Estancado en mitad de ese páramo adonde lo han 
llevado su falta de acción y su sobra de retraimiento 
constitucional, se estasía en sof^r en el nivelamiento 
de. . . . de todo aquello que ha perdido su nivel; de todo 
aquello que han desequilibrado sus propias deficiencias 
y su impotencia reconocida. 

El tiempo sigue su veloz carrera, y el gobierno como 
como si no lo fuera: mudo, inactivo, alejado de la opi- 
nión, sin fuerzas propias, anémico y «agónico». 

Este último calificativo no es nuestro, por eso lo po- 
nemos entre comillas. Conste. 

Vivir así, en perpetua agonía, sin fé, sin esperanza y 
sin caridad; no es vida, no, señores: el pueblo ansia po- 
lítica espansiva; conocer rumbos francos y determina- 
dos; saber adonde vá y que elementos le acompañan; 
penetrar los secretos que la dL crecion política no veda 
y en fin, darse cuenta del porqué y del cómo de todo lo 
que pueda relacionarse con su presente y con su por- 
venir. Algo que lo consuel'? ;,'' lue lo aliente, pero algo 
en vez de este nada parecido á un caos insondable y 
misterioso. ... 

El tiempo sigue su veloz carrera. . . , 

jY el pueblo, espera! 



SOBRE LO MISMO 



Oh siempre honradas y honorandcis, Górgonas; 
Medusa, la sin par, que convertía 
en piedra ó roca aquello que miraba 
con grande empeño. 

S:henio y Euriate, que turnaban 
en poder, con su hermana cariñoía, 
y toJas tres de un ojo se servían 
tan solamente. 

Hoy que los tiempos son harto remisos, 
y las riquezas por demá.s n enguadas, 
evitad que padezcan estos pueblos 
oflofagía. 

El pavorde arrellánase en el Coro, 
dondi absorbe el Olívano suave; 
sin pensar en las cosas de este mundo 
republicano. 

El pueblo que hoy se manifiesta megí, 
¿llegará inalterable hasta la tumba 
si sigue este enervante propugnáculo, 
tan persistente? 

Todo se pierde, todo, y la ( speranza; 
porque perdido el pan, la triste suerte 
no ha de damos otra Agno, como á Júpiter, 
para nutrimo.*. 

Concedednos, oh Górjronas queridas, 
el valor que requiere el sufrimiento; 
la templanza que endulza los pecares 
calma y paciencia. 

Dad á las madres fuerza en la lactancia; 
á los padres la ciencia creadora, 
y á los hijuelos, de Vestumio el hábito 
para que medren. 

Pues si fiamos al gobierno impávido 
la suerte que anbeUmios, francamente, 



seremos en desdichas, los mayores, 
sin merecerlo. 

No han señalado el punto de partida, 
y ha de llegar de su mandato el término 
sin saber donde empieza y donde acaba 
su incongruencia. 

Ya no concede el cielo á los mandones 
la clara luz que al sabio distingoiia; 
hoy brotan del cerebro solamente 
simples pavadas. 

Si el sufrimiento llega á su epidermis, 
riegan con el champagne y otros licores 
las horas de despecho; y su amargura, 
cede en el acto. .--. '__ , 

En tanto el oro se remonta i Fébo, 
y por eso, de noche, está la Luna 
llorando perlas, que el rocío cuaja 
sobre las plafitas. 

Las casas de comercio, bambolean; 
los bancos, ó se clavan ó están tristes; 
las industrias, llorando su agonía, 
y arriba, el pavo. 

Los ayes lastimeros, en sus brazos 
llevan inquietos los ligeros aires, 
todos nos compadecen, mas no llega 
ningún remedio. 

Górgonas poderosas: si la suerte 
queréis trocar de un pueblo que flaqura, 
haced que nos presenten la renuncia 
los gobernantes. 

Pues sufrimos horrible veneficio, 
desque el timón de la Argentina nave 
empuñaron con grandes pretensiones 
los que hoy gobiernan. 



DUELO UNIVERSAL 

El bárbaro asesinato perpetrado en la persona del 
Presidente de la República de Francia, ha cubierto de 
luto al mundo entero. 

Aquella inteligencia predispuesta siempre á la unión 
y al bien; aquel criterio recto y honrado; aquellas dotes 
cívicas incorruptibles; aquel carácter justo é indomable; 
aquella discreción, aquella templanza, aquella pericia; 
aquel tino y aquel empeño del austero patriota por la 
libertad y el progreso de su patria, haciendo el sacrifi- 
cio de su fortuna primero y el de su preciosa vida des^ 
pues, apenas bastarán para dar una pobre idea del valer 
del hombre que el mundo acaba de perder y que ha 
muerto á manos de un ignorante temerario. 

¿Quién armó su brazo? ¿Quién impulsó su ánimo? 
¿Qué fin se proponía? ¿Cuáles han sido los resultados? 

Armó su brazo, la intransigencia anarquista tal vez; 
la tiranía que quiere desbordarse; algo que oculto en la 
sombra maquina la destrucción del mundo civilizado. 

£1 error, en fin; porque las tiranías ni se irapoiMn ni 
se arraigan; las tiranías de arriba engendran las revolu- 
ciones; las tiraní<is de abajo son barridas con Ips ele- 
mentos materiales de todos los gobiernos, genuino* re- 
presentante de las nacionalidades respectivas. 

Impulsó tal inimo juvenil ese ánimo en embrión iU 
gámoslo así, que anida en la misma envoltura humana 
en que aiñdan el fanatismo y la sin razón, la estupidez 
y la fiereza; la astucia y la cobardía del demoledor por 
sistema, del demagogo empedernido. 



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DON QUIJOTE 



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El fin que se proponía, so ignora; porque los resulta- 
dos han demostrado un éxito y una victoria; una muerte 
gloriosa y una aureola de inmortalidad para e\ defen- 
sor de los intere-ios de la demotricia y del pueblo. 

Si entre los soberanos y magnates de la tierra, había 
uno superior á todos en honlad, en virtudes y en saber, 
digno del respecto y de la consideración de todos, ese 
hombre era el extintT Presid nte de la R 'públici 
Francesa, i'Vancisco Sadi Camot. 

Don Quijdte. se asocia al duelo universal y hace 
votos porque la Francia sepa eli^g'rle un digno sucesor. 



EN LA_CÓRTE 

Ha venido Delñn á ver al pavo, 
y á saber cital de ambos es mas^clavo. 
ítem mas: en demanda de instrucciones 
para hacer oficiales elecciones. 
No viene á humo de paja, 
viene, sieiiipre á lo mismo: á sacar raja. 
Pedirá que le den los patacones 
de las cuentas de movilizaciones; 
que los pesos diez mil de la langosta 
se los den por la posta; 
que eviten la inspección de aquel banquito 
que está medio renguito; 
y después, con la orden, cabizbajo, 
se irá Se-guisa-mondo á -su trabajo. 

No EJERCE AUTORIDAD iQUÉ DESATINO! 
QUIEN CEDE A MANDAMIENTOS ENCUMBRADOS; 
ÉSTE EJERCE, POR MAL DE SUS PECADOS 
DE MUCAMO INTERINO. 



COSAS DE SANCHO 



Estuvimos en el campamento de .Santa Catalina. 

En la fiesta que ordenó dar para su solaz el domingo 
pasado el señor Presidente. 

Aquello era lo que había que \er. 

Y lo que habia que comer y que bebT. 

Se pasó bien el día, porque ese domingo fué un pa- 
réntesis que pusimos á las penosas tareas en que esta- 
mos metidos. 

Se habló de todo. Punto y aparte. 



y dijo el buen señor entusiasmado, 
alarde haciendo de zalamería. . . . 
¿quién lector lo creería 
á estas cosas no estando acostumbrado? 
Pues dijo que eran «glorias» 
todos los militares y. . . . laus deo. 
Y ellos dirían entre sí:— «¡le veo! 
eso. . . . .«eran hi.storías». 

Las palabras, lector, mal colocadas, 
resudan ser pavadas. -f^ 



La verdad es que la palabra «gloriasi en un ban- 
quete campestre, no nos surna; ni les suena tampoco á 
los que lo oyeren, ó sea á los aludidos. 

Nosotros que tenemos formada una idea muy alta y 
muy honrosade todos los militares, no nos hubiésemos 
atrevido á llamarlos glorias porque incurriríamos en 
adulación manitiesia, manjar que lastima las mejores 
disposiciones de aquellos qu<» estiman, lo bien que cua- 
dra la modestia en los hijos de Marte. 

Pero, tal vez hubo neceAÍdad de adular. 
'I Sin embargo, no se pesca siempre que se echa el 
anzuelo. 



Y dijo mas después 
pues dijo mucho ma.s; 
dijo:— el año que viene 
prometo muy formal 
que no haSrá un solo hombre 
de guardia nacional 
que no se movilice 
de buena voluntad», 
¿"ero del dicho al hecho 
qué distancia hay? 
Mañana cuando piense 
en la movilidad, 
quizá mude de idea 
y de planes quizá; 
al menos, por sus actos, 
debérnoslo esperar. 



Esta amenaza, vale decir: —«Yo voy á destruir el par- 
tido radical único medio de consolidar mi imperio». 

Naturalmente, ante semejante pronóstico, las cinco 
sextas partes de la población que son radicales, han 
temblado de espanto y han dicho, ipso facto: — «no fal- 
taremos». 

Y no faltarán. ¡Pues no faltaría, sino que faltasen! 

Lo dijo filas, punto redondo. 



En ñn, mostróse bélico y dispuesto 
i obrar con gnn tesón; 



y sino lo consigue, deja el puesto, 
la banda y el bastón. 

Nc'Otros que á las cos.is de la vida 

miramos con frialdad, 
al escuchar del pavo la salida, 

dijimos: -«\o hará tal». 

Pero no por }ue un triunfo claro y neto 

le corte la intención; 
porque cieñe cobrado cierto afeto 

á mudar de razón. 



Ello es qae ha saltado, del té de Baltasar, al ban- 
quete de Santa Catalma. 

Después de este banquete ¿qué fiesta se dará? 

Algún almuerzo á bordo. 

Porque habiendo llamado «glorías» á los militares de 
tierra, debe contentar también á los marinos. 

Y comer mu^-hos cangrejos. 



CANTARES 



Los tenebrosos se asustan 
de su conciencia tal vez; 
porque tiemblan cuando miran 
sus sombras en la pared. 

Ha venido don Delfín, 
Delfín el Gobernador, 
á ver si Delfín, por fin, 
puede al fin salir mejor. 

¡Malditas hojas de parra 
y de col y de repollo! 
pues vosotras sois la causa 
de que suba tanto el oro. 

Es dichoso el presidente 
porque puede renunciar; 
pero el pueblo es desgraciado 
porque, no renunciará. 



LANZADAS 



Los hombres de mejor temple se sugestionan fácil- 
mente, tarde ó temprano. 

Porque en todos los hombres exú'te un flaco. 

El general Arredondo, dijo á los orientales, cuando 
se puso al frente de la revolución contra Santos: 

«En nombre de la causa que esta bandera repre- 
senta, hago un llamado á los militares de honor, recor- 
dándoles estas palabras de San Martin: 

«La PATRIA NO HACE AL SOLDADO PARA QUE LA 
DESHONRE CON SUS CRÍMICNES, NI LE DA ARMAS PARA 
gUE COMETA LA BAJEZA DK ABUSAR DE SUS VENTAJAS 
OFENDIENDO A LOS CIUDADANOS CON CUYO SACRIH- 
CIO SE SOSTIENE». , 

Esto pensaba ayer. - • 

Pero hoy no piensa lo mismo. 

Hay que creer, pues, en un sugeslionador. 

¿Quién podrá ser éste? ¿El Presidente? No, en modo 
algruno, de ninguna manera. 

¿El Ministro del Interior? Menos todavía, mucho me- 
nos, si recordamos que un ministro de la otra América 
se le rió en sus barbas. 

Pero que hay sugestión, es indudable. 

A juzgar por las muestras. 

Porque este cambio de frente 
necesita esplicacion; 
no así prudencia y tesón 
se cambian tan fácilmente. 



El dia del almuerzo campestre en. Santa Catalina, 
falleció un soldado de pulmonía. 

En el trascurso del mes, han muerto siete mas, de la 
propia enfermedad. 

Y según se dice, el 50 ojo e«tá aUcado de lo mismo. 
El alojamiento es malo, pésimo, imposible; pues se 

alojan de á 50 hombres en pocilgas inmundas, donde 
escasamente caben de pié 1 5 personas. 
£1 agua ha Iletrado á escasear allí. 

Y el vestido de brin es impropio de la estación. 
Todo esto e.«plica que la pulmonía haya revestido 

caracteres epidémicos. 



Esa lotería, señor Intendente municipal, esa lotería! 

Mire Vd. que el sistema establecido de reducir los 
millares, aumentando el precio, fomenta la venta de 
las clandestinas que se venden á precios mucho mas 
bajos. 

Ya lo hemos dicho repetidas veces: es lotería lo que 
debe jugarse y no una timba. 

Para matar las clandestinas, ya que la persecución es 
insuficiente y deficiente, no hay mas remedio que pQOtV 
el vicio legal, al alcance de todos los bolsillos. 

Hay pues, que aumentar el número de billetes f re- 
ducir los precios. 

O suprimirlas todas, ^ue sería lo mejor. 



Estamos como estábamos, con referencia al despacho 
de nuestro expediente relativo á cobro de pesos, por 
alquileres, á un Juzgado de Paz 

Señor ministro: ¿no sería fácil y posible dictar una 
pronta resolución? 

Porque el tiempo pasa veloz y el tiempo es oro, y el 
oro sube. 

y nosotros sin palpar los resultados. 



A un pobre amolador lo han estafado, 
en pesos once mil, según noticias, 
si en ello no hay error; 
el que ha estafado y al pobre saqueado 
ese es el verdadero amolador. 



ll\ hecho su aparición en el Parlamento, otro Guifla- 
al-sur, poeta. 

Nos ha dicho, que las ondas tranquilas del agitado é 
intranquilo mar, se conmovieron sigilosamente, al corr«r 
por el cable que palpitaba con reposado descanso, en 
sus senos misteriosos, la noticia del asesinato que ha 
enlutado al mundo. 

Ya tenemos dos poetas parlamentarios. 

Y los dos se llaman Guiña-al-sur. 

Con la particularidad de que no son parientes; de 
modo que no hay vicio heieditarío de consaguinidad. 

Son simplemente hermanos' en estro poético y nada 
mas. 

Buen provecho. 



Las compras sin licitación, so pretesto de lo apre- 
miantes que son, se han erigido en sistema. 

Pero hay que advertir que donde dice apremio, hay 
que leer imprevisión. 

Resulta de todo esto, una violación á lo prescrito en 
la ley de contabilidad. 

Un abuso, como quien dice. 



Las calles estin pidiendo 
á garitos la refac:íon; 
el alumbrado se queja 
de la DESiGUAL.\.ciON; 
en muchas partes existen 
grandes focos de infección, 
y de la Boca no hablemos 
porque allí, todo es peor. 



O.; 

Al fin ha sido rechazado el diploma de senador del 
Dr. Alem. 

El Senado se ha plegado dócilmente á las exigencias 
injustificadas del Ejecutivo^ 

£s una sanción contra una personalidad determinada, 
que viene á herir en lo mas vivo los derechos electora- 
les del gran centro de pobjacion sud-amerírana. 

Es una determinación qu^ viene á glorificar en últi- 
mo término al apóstol de la libertad y de la idea. 

Estamos pues, otra vez, ( n pleno período juarizta. 

Ligas de gobernadores < omplacencias y acercamien- 
tos, fraudes é imposiciones, la mar y sus arenas. 



El expediente núm. 18.K0, eitá pasando por alterna- 
tivas de colores de la serp< ntina. 

Ya aparece inusitadamer te rojo y \erde; y de repente 
se pierde de vista con sus omasoles. 

Se olvidan de él unoa cuantos dias, y súbitamente 
surge á la escena, por escciillon. 

Hace un paso cualquier^ y zas: desaparece entre las 
sombras. 1 

Bueno fuera fceñor Jue¿ 
se imprimiese actividad, *' 

y se hiciese claridad 
aljmenos por etta vez. 



Hay por ahí unos cañones, que nuestro estimable co- 
lega «El Argentino», de;>ea saber si son cañones ó sim- 
ples postes. 

Y 1» pide al Gobierno que hable. 

Pero, inútilmente; porque el Ministro de la Guerra no 
hablará. 

Porque lo que él dirá: —¡Qué afán de periodistas, que- 
rer meterse en todo! ¡Si sabré yo lo que comprol 

Pero ni aun esto dirá; ya lo verá el colek'a. 

De todos modos, la cosa comprada serwá pata algo. 

Sino para cañones, para postes. 

Y sino, para gastar el dinero en pavadas. 

Se avisa á nuestros suscritores del Interior y Exte- 
rior, que reciben directamente el periódico por correo, 
y se les vence la suscridon á fin del mes actual deben 
renovarla anticipadamente, para que no nos veamos 
obligados í tener que susp>endarles el envío al venci- 
miento. 



Tipo. lito. tU J. Itib«i y Hno,, Sineon i3i 



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•"sa. ,u*« 



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-r Cfommgo 8 de Julkl 



bUKNOS ilRES 



10 X.-Número 21. 



En la Gaitttál 





Saacñeion por trimestre adelutado. . 


. Ps. 1.50 




Námero suelto. . \ .•^- . . JI1 


. " 12 




Número atrasado . . . . . . . 


. " 0.20 


' ' í* *', .! 


Extranjero por un año 


. " 12.00 

/ 


■■■,..'•.■■■■ 


" > ' En Son Quijote no haj chtt 


Ijae 


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porqué es cívico del Parque. 

"i ^ '^ 

' ' ■ ■ - 1 
Por «r el oro 4 la par j 

kchiTi sin descansar. i 





Don Quijote es adivino 
7 el 08 trazará el camino. 



HOHAS DE ADMINISTRACIÓN: DE II 



r,8te periódico se compra pero no se vende 



LA CORBESPONDENCIA A NO|}RE DE i OSSOSIO 



I OJO I I OJO 11 



« Buenos Aires, Aiioslo 27 de 1893. 
Los periódin)8 de úricaluras polilii 
menudo íniurian y que no pocas 
incompatiblen con las eiigencias de 
sitio. Eii ccinsiYueiicia, ya que el 
QUIJOTE, persiste en su actitud ag 
rioa del país.— De orden del Sr. 
día á prohibir su circulación y ncupá' 
cimiento por donde le edita. —Saludo 4 
Quintana > . 



lA volteU eaftl yAtm, 
▼iBO i mMtrftrm* «I maiAfníú, 
é flü, \n% m»Ah m* mrfán,; 
j 4HPI1M, H fn4 al UUcnlo 
j U M«aMtr6 otr» ptcdn. 

— «8i«mpM il« Ift ¡rladf» M poSi 
— «ulaa^;— «TiUiiUi* DlM 
•Q«4 Mw t*n lUcnlul 
9¿k fftt4a qatrrál ftpluurf 



A3P. M. 




Campaña 



Saseridon por semestre adeUimitg, • . Pi. 4 00 

Nftmero suelto. . . . ; *»'i, . . " 0.10 

Número atrasado. , . i . . , , " 0.40 

Extranjero por no 4l •• «.OQ 



'M" 



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ía. :., 



■ í- 



Vengan cíéFmÜ. guscrfélonei 
j iba¡o !•(, subvenciones. 

p-— ■ •; 

Para Quijota portefio 
todo enemigo es pequeio. 



T loj terror de enemiioi 
7 amigo de mis amigos. 



SUSCmCION POR SEMESTRE ADEUlfUDO 



■í . 



{ 



Propietario: EDUARDO SOJÍO 



T 



II OJO III 



-Al Sr. Gcfe de Policía. — 

que nada respetan, que á 

W incitan al crimen, son 

ina situación de estado de 

ü'manario denominado DON 

para los altos lunciona- 

Pre^dente procederá V. S. en el 

bajo inventario el estable- 

V. S. atentamente.— Manuel 



reí V* 



iiCo, 4 mi ■• mt figura, 

•1 kMho M alKo lOMldltO, 
I «Mrito, muy duito; 
•I la pltdra « m«7 dora 
«a aat dvo ti M«f Ito 
aia laa dutau loa pooai 
•laa ttnimta loaaa 
aaaaaatas y.... dofaau 
a* da Heaa j naaa 
Iva*. lai Utnaiai 



NOTA— Li piedra iifuads, 
dMpiui da aa wiisu¡lmf, 
ronpid la tpitl ttfimi^^r'- - -^ 
j ha rnelto jiyalf A K RKGAZO, 
eon latiafaceíoo proAmda. 



maíz y choclos 

MARLOS Y CHALAS 

KASORGAS 

Esta es la gran cosecha política; llueva 6 no llueva; 
lo mismo en la corriente desbordante de una inunda- 
ción, que en los páramos agrietados por efecto de una 
seca asoladora. 

Es un producto, aunque exótico, e.«pontáneo y exu- 
berante, en cierto campo política no necesita prepara- 
ción de terreno, ni aperos de labranza, ni semilla que 
depositar en el surco, ni agua que la riegue, ni sol que 
la cuaje, ni viento que la sazone: nada. 

Al adjurar el pavo de su pasado cívico-radical, se 
pasó al bando mazorquero, y desde entonces todo es 
maiz y choclos y marlos y chalas y mazorcas. 

El maiz y sus adjuntos, en su acepción política é im- 
política si se quiere. 

El que quiera primar en las simpatías de este go- 
bierno debe comer maiz, como los pavos, gastar peluca 
de pelos de choclo, colocarse en lugar del corazón un 
marlo, vestir telas fabricadas con hojas de chala y pre- 
sentarse en todos los actos oficiales munido de una 
gran mazorca. 

Este sistema, ensayado por el Gobierno central en 
Santa- Fé, ha dado tan buenos resultados, que, las pro- 
vincias de Entre-Rios, Salta, Mendoza, Santiago, San 
Luis y otrais, se han apresurado á adoptarlo definitiva- 
mente, con gran contentamiento del gobierno, que se 
titula liberal, hasta cierto punto. 

Todo es maiz; como si dijéramos: todo el campo es 
orégano: todos los hombres son pavos; todos los pavos 
tienen la subsistencia asegurada por SÉCULA SECU- 

LORUM. 

En cierto modo, debemos congratulamos de que esto 
sea así, porque, pongamos que se pierde un aflo la co- 
secha del maiz ¿de quién la responsabilidad? De los 
mazorqueros que han acaparado toda la mercancía para 
BU tuo particular. 



ADIIRISTRACION: VEREZDEU 594, 



Por el contrario: pongamos que la cosecha del maiz 
excede en producido cada año al del anterior ¿de quién 
la culpa? De los mazorqueros políticos que son los úni- 
cos poseedores del secreto de la fructifícarion de ese 
grano, que lleva en sí, parüculas de fraude y de 
egoísmo. 

El maiz ó la mazorca, mejor dicho, es en manos de ; 
los gobernantes, lo mismo que la dinamita en manos 
del anarquismo. 

Un esplosivo de mas fuerza si se quiere, y de resul- 
tados igualmente deplorables y siniestros. 

La mazorca en poder de los gobiernos huérfanos de 
la pública opinión, es algo así á modo de la palanca de 
Arquímedes, pues que con ella, conmueven toda la su- 
perficie por ellos gobernada. 

Cuando hay que elegir nuevo gobernador en una 
provincia, resulta siempre elegido el que tiene mas 
apego al maiz, el que come choclo á todo pasto, el que 
para contrarestar los clamores públicos se tapa ambos 
oidos con un par de marlos, el que promete funuu^e al 
pueblo, envuelto en una chala, y el que usa mazorca 
como símbolo y atributo de autoridad, no elegida, sino 
escogida. 

Estamos pues, en el período álgido del maiz y de 
todos sus congéneres. 

Mucho maiz; como quien dice: mucho pasto; pero es- 
tamos muriéndonos de hambre. 

Porque ¡cosa rara! el hambre viene con la mazorca, 
[horror! 

PAYELUYAS 

/ 

Saludó con efusión 
al cívico en el frontón. 

A Bernardo, dio la mano, 
y le ''dijo: - «Soy tu hermano; 

«y radical seré fuerte 

«hasta después de la muerto. ' 

Pero un pampero lo oyó 
y sus frases se llevó. 

Zorro, Mitre y Pclegringo 
lo eligieron un Domingo. 

Y él aceptó como nada 
esta primera pavada. 

Subió al trono, vistió frac, 
y la opinión le hizo crack. 

La pantalla del mitrismo 
lo separó del civismo. 

Desde que subió al poder, 
todo está peor que ayer. 

Mas que un órgano registros, 
él ha tenido ministros. 

Elstado de sitio puso, 
para implantar el abuso. 

Besa á Quimpana y le aplaude 
las elecciones con fraude. 



/ Oye misa y se confiesa, 
pero de mand'ix no cesa. 

Él ayuna, Costra traga, 
y el pobre pueblo naufraga. 

Con Zapatilla y Cam-pitos, 
el hosanna canta i gritos. ' 

Cuando al triste tarro agarra, 
dice: -«me hueles á parra». 

Larga al cívico un ultraje 
siempre que larga un mensaje. 

Cree que tiene discreción 
para. . . . tocar el violón. 

La Constitución le enfada 
y no la usa para nada. 

- A 111 hrrmnnfMJttrrró 
y tan fresco «Tüy^díir-' _" . ': 

En los actos mas iactdbs 
lo acompañan con silbidos. 

Odio le tiene á la prensa 
que no lo adula ni inciensa. 

Dio un banquete diplomático 
que nos resultó antipático. 

Luego un T de gran efeto 
parecido á un alfabeto. 

T allá en Santa Catalina 
bebió en una carabina. 

Y del asado, yo infiero 
que se lo comió con cuero. 

Aunque parece tan llano, 
hoy no quiere ni á su hermano. 

Hoy sus placeres mayores, 
son hacer gobernadores. 

Pues pone todo su afán, 
en amasar otro P. A. N. 



INTERMITENCIAS 



Los empujes al Banco de la Provincia, ó mejor dicho, 
estos pujos de empujones de la justicia á los sapos y 
culebras que hay en el interior de aquel que fué un 
gran establecimiento de crédito, no tienen á nuestro 
modo de ver un carácter definido y definitivo: no .son 
movidos y removidos por una acción continua y conti- 
nuada; se empieza y no se sigue; se vuelve á empezar y 
nunca se acaba de concluir. 

Es un caso pues, de intermitencia aguda, pero Inter- 
mitencia al fin. 

Convenimos en que hay mucho que hacer, pero ¿y la 
asiduidad y el empeño y la contracción de los emplea- 
dos públicos? 

¿Y el interés del pueblo en conocer el fondo sin fon- 
do de ese ex-coloso? ¿Y la necesidad de hacer público 
de una vez por todas, con entereza y con franca verdad 
la situación agónica de ese que fué orgullo del crédito 
del país? 

La falta de acción y la falta de fran<jueza, en este 



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LOS TENEBROSOS- 'Z- ACTO. 









■*^. 



'7^ 



DON QUIJOTE 



casOj serían contraproducentes en alto grado, porque 
todos los que han seguido paso á paso los sacudimien- 
tos enervantes del Banco de la Provincia, saben perfec- 
tamente cual es su estado, la causa que lo ha producido, 
los factores que han entrado en su descomposición, sus 
nombres y sus pesos. 

Lo que se nece&ita, es dar actividad y publicidad á 
actos de verdadera reparación, que se sepa de una vez 
que el Banco no tiene nada; ((ue hoy todo su haber lo 
componen deudas incobrables en su casi totalidad; pero 
sepámoslo oficialmente v procédase á reparar este es- 
tado de cosas levantando la moral, sino se puede levan- 
tar la fortuna del Banco, y así se ganará la estimación 
de los de adentro y de los de afuera. 

Una vez emprendida con mano firme y segura y con 
criterio y acción justiciera, la reparación necesaria y 
por todos anhelada, pensaremos en la reconstrucción 
del Banco y arribaremos á ella con éxito seguro, no 
hay duda ninguna; pero lo primero es lo primero; no se 
puede ni se debe reconstruir sin6 sobre base sólida y 
segursL 

Para encender una vela, es requisito indispensable 
que ésta esté apa(rada; pues para que vierta resplando- 
les de crédito el Banco de la Provincia, es requisito in- 
dispensable también que empecemos por apagar esa 
hoguera de monstruosidades que ha hecho pavesa de 
sus entraflas poderosas. 

Los paliativos en este caso, serían nuevas deficien- 
cias empequtñeccdoras;el mal es hondo y hay que pro- 
fundizar, de lo contrario, la (fungrena bancaria llenaría 
de micn'jbios mortíferos á toda la república. 

Al estado á que han llegado las cosas, los remedios 
empíricos se imponen, pero sin levantar mano, sin des- 
cansar un segundo y trabaj-indo con fé y con altura. 

¿Qué mayor gloria p,ira un g^obierno que la de hacer 
justicia reparadora y reintegrar á un establecimiento de 
crédito su potencia, base de la fortuna, del ciúdiio y de 
la riqueza de una nación? 

No debe pues, descansarse un solo minuto; está en el 
interés de todos evitar las intermitencias que se vienen 
produciendo durante cuatro años y está el gobierno de 
la provincia en condiciones de obrar con energía y sin 
contemplaciones. 

¿Lo hará? ¿Salvará los obstáculos que se le opongan? 
¿Tendrá energía suficiente para llevar á feliz termino 
esta obra reparadora? 

El tiempo lo dirá. Entre tanto, continúan las intermi- 
tencias. 



ASI NO MAS 



|0h gobierno patriarcall 
Nos metiste en un belén 
con propósitos de bien, 
que nos resultaron mal 

Tú con tu insana pericia 
y con tu fatal escuela, 
nos diste tifus, viruela, 
beri-berí é ictericia. 

Y siguiendo de esta suerte 
nos llevarás en seguida, 
no á la libertad, que es vida, 
sí á la mazorca, que es muerte. 

,Y si das en apretarnos 
así, tan sin compasión, 
no tendremos ni ocasión 
de hallar soga con que ahorcamos. 



COSAS DE SANCHO 



Los gobernadores de provincias vienen ya, uno por 
uno, según el turno, á recibir órdenes del gobierno 
central. 

Como en los tiempos de Celemín i°, ni mas ni menos. 

¡Qué cierto es aquel refrán que dice: —cA tales pa- 
dres, tales hijos!» 

A tal gobierno, tales gobernadores. 



Pero ¿qué orden precisan 
esos gobiernos locales? 
¿si ya saben lo esencial 
para qué quieren detalles? 
Y lo esencial ya está dicho 
porque no lo ignora nadie 
á saber fraude y mazorca, 
cuando no, mazc rea y fraude. 

♦% 

Pero el gobierno central, habrá tenido en cuenta la 
torpeza de algunos de sus delegados, y por eso ha re- 
currido á la entrevista personal y á la esplicacion 
verbal. 

Que es la contundente. 

Es un caso de previsión, fuera de toda discusión. 

Como si con esto se atrajese la opinión. 

iQué aberración! 



L'UNION KAiT LA 1 ORCE, no hay duda, 
es verdad, ella es la base; 
|>ero es la un on de elementos 
y no la unión de compadres 
que han salido de las urnas 
como todo el mundo sabe, 
con escándales políticos , | •.' 

ó acordeones con. . . . aire; 
esto es, con fraude y mazorca, 
cuando no mazorca, fraude. 

£1 elemento oficial se consolidará de esta manera, se- 
gún dicen. 

No lo dudamos, se con'^olidará cada vez mas su anti- 
patía en la pública opinión. 

Todo es consolidación. ' 

Hasta la falta de razón. 

Hasta la sobra de sans fafon. 



Pero este sistema usado 
por el derrocado Juárez, 
es un sistema sin éxito 
y sin frutos saludables. 
Puede ser que los resortes 
de los Inmbres actuales 
lleguen á cortar el cur.-io 
de enfcrmedid incurable 
cual c>- lijr^i g^ubernista 
de mediocres gobernantes — 
Pero, no; porque los medios 
que emplean los actuales 
son los mismos que emplearon 
los de las ligas de ante.-; 
esto es: fraude y mazorca, 
al par que mazorca, fraude. 



Y entre col y col, lechuga. 

Entre gobernador y gobernador que viene ú recibir 
órdenes, un té, ó un almuerzo campestre ó un ban- 
quete. 

Estamos mejor que queremos; si nos quejamos es por 
vicio y nada mas. 

Lo que descamo.'!, es que el pacto ó la liga ó lo que 
sea, se acabe de una vpz, para ver si terminado ese tra- 
bajo, laborioso al parecer, se emprenden otros de inte- 
rés general para la nación, que tanto los necesita. 

Pero ya lo verán Vds., la labor gubernamental no 
hará acto de presencia con estos gobernantes. 



7 



LANZADAS 



Han llegado por diferentes conductos á nuestras 
manos, varios ejemplares impresos de una Carta 
AIUERTA que hí dinjido al señor comandante Martin 
\V. Gras de.Viedmi, el señor P. Gautiere, domiciliado 
según parece en e.-ta Capital, Reconquista 556. 

La mdole de nuestro semanario, no nos permite pu- 
blicarla íntegra, pero ahí van algunos párrafos: 

<Vd., que después de haberse casado con una distin- 
guida señorita por interés, tui-o la vileza de colocarla 
de sirvienta en un peringundin, después de haberle 
consumido en el juego su patrimonio » 

«Vd. que con los brazos cruzados la hacía servir á su 
mesa, en la que Vd. se regalaba con su propia sirvienta 
cocinera y asquerosa concubina.» 

« Vd. que siendo Jefe de Policía de Rio Negro, por 
un mendrugo ó coima, ha autorizado la multiplicación 
de las casas de juego » 

«Vd. que no ha sabido dar razón de su cocinero José 
Lagoria, que se lo tragó la tierra esundo á su servicio 
y en el mismo dia que debía recibir una herencia. ...» 

Y basta: ahora señor Ministro de la Guerra, corres- 
ponde á Vd. la investigación y esclarecimiento de estos 
cargos lanzados públicamente contra un hombre que 
viste el uniforme del ejército argentino. 



Ya se han pasado lector, 
siete dias ú ocho mas, 
desde el número pasado 
— que no queda un ejemplar — 
y todavía lectores 
está sin solucionar, 
un expediente incoado 
por mí, en los tiempos de atrás, 
por cobro de pesos á un 
juzgado de los de paz. 
Pero yo espero que pronto 
y al fin se resolverá, 
sino en la próxima pascua, 
allá por la trinidad. 



Dedicado á la señora de Urquiza, ha publicado y 
puesto á la venta, la casa editora de música, Piedad 
2360, un precioso «Schottisch» para piano, que con el 
título de Besos del alma ha dado á luz el inspirado 
compositor D. Andrés Carrasco. 



.Se ha hecho cargo del consultorio dosimétrico, que 
hasta la fecha ha venido desemprñ¿ido el Dr. Carbó. su 
distinguido compaflero el Dr. Iríbarrcn, quien según 
tenemos entendido, es un e.«pecia!ista notable en 
oftalmía. ^.,. , . ... 



,/■• 



/ 



.■/■• 



El tarro está en Tucuman, 
donde es tratado cual Fúcar, 
comiendo caña de azúcar 
con deleite y con afín. 
Cuando vuelva el pobrecito 
después del viaje fútil 
volverá igual, tan inútil; 
perú vendrá dulcecito. 



La propaganda secreta de los tenebrosos no adelanta 
gran cosa, á p 3sar de los grandes gastos que se hacen 
para su constitución definitiva. 

Los directores son cuatro al parecer; los perseguido- 
res, según, noticias, no llegan á tres. 

Sin embargo, con el tiempo. ... , . 

Una pavada mas. 



/ 

El señor Antonio Pema acaba de montar en F<an 
Pedro (F. C. R ). un nuevo establecimiento tipográfico, 
lo que importa un progreso para la referida localidad; 
por la refrrlda imprenta se publicará un semanario con 
el título de El Debate, el que por las noticias que han 
llcg ido hasta nosotros será muy interesante. 



Esta noche dará la Sociedad Orkeon CENTRO (í A» 
LLEGO, su primera velada literaria, musical ydraniitira, 
en el local de «Union obrera española», Chacabuco 661. 

El programa es variado y atrayente; la velada resul- 
tará espléndida. 



Se ha h xho público que hiy corredores de calzilo 
sin patente; pues bien, tenemos noticias de que en los 
f indos de muchas casas hay uUeres de calzado que 
tampoco pagan patente. 

¿Quien sabe si el que denunció á los primeros, se en- 
cuentra en el número de los segundos? 

Mucho ojo, señor Intend ;ate, con los fondos. 



Un senador visita al mazorquero 

que impera en Santa-Fé; 
luego im gobernador que está cayendo, 

lo visita también; 
después se fragua ua pacto ó una intriga 

por todos estos tres 
para volver al régimen caido 

en Julio i6, 
del año de noventa, dó el civismo 

de.-nostró su valer. 
El actual presidente, á aquellos hombres 

dio patente ie ley, 
y dijo que eran todos beneméritos 

hasta mas no poder. 
I loy no dice lo mismo, que autoriza 

lo que maldijo ayer; 
y la liga moderna, con fusiles 

apoya á su placer. 
Si el mudar de opinión es cosa sabia, 
miente el refrán, lector, por esta vez. 

Señor Intendente: una denuncia grave, a saben 

El subdito francés Antonio Dufétre, vivía en unas 
piezas de la casa calle Comercio i>)2g, con su familia 
compuesta de su señora, á la sazón en cinta y de tres 
hijos. 

Este señor ptagaba relifriosamente y adelantado el 
alquiler convenido y aínda mais, tenia prestado dinero 
i la inquilina principal. 

El 28 del mes pasado, en momentos en que se halla- 
ba ausente Dufétre, agentes de policía (sección 18) inti- 
maron el desalojo de la referida vivienda, despojándola 
incontinenti de los muebles y demás enseres, y hacien- 
do salir á la calle á todo vicho viviente. 

Regresó Dufétre y se escandalizó naturalmente de 
aquella ejecución infundada, inmotivada y por nadie 
jamás usada, tratándose de perdonas que cumplían reli- 
gio.«amente con sus compromi.sos y á las que nada se 
les había prevenido ni advertido, referente al desalojo. 

Dufétre acudió á la policía y allí le contestaron que 
se había ejecutado una orden de la Municipalidad y 
nada mas; que es todo lo que podían decir. 

Señor Intendente: las psrsonis no se trasplantan 
como los árboles. ¡Esto pasa en Buenos Airesl 

|Esto se hace con un francés, precisamente el mismo 
dia en que se honraba la memoria del que fué presi- 
dente de la gran república! 



Tifo, JMo, i» J, Rüboi y_Bno,, JUnoon i99 



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'Jt-M.i^^, 






bUENOS AIRES 



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En la Gapitj 



Suscricion por trimestre adelantado. 

Número suelto 

Número atrasado 

Extranjero por un año. . 



En Don Quijote no ha; chai i», ' 
porque es cívico del Parqii^ 

Por yer el oro i la par 
lucharé sin descansar. 



Don Quijote es adivino 
. jf el os trazari el camino. 



HORAS DE ADMINISTRACIÓN; DE ÍI 




ANO X.-Número 22 



Campaña 



U CORRESPONDENCIA A NQl IRÉ DE A.'OSSORIO 



i OJO I ¡OJO II 



c Buenos Airea, Agosto 27 de 1893, 
€ Loa periódicos de cariraturas politici 
« menudo iniurian y que no pocas ^ 
« incompatibles, con las exigencias de 

< sitio. En consecuencia, ya que el 
ic QUIJOTE, penúste en su actitud a 
' € rio» del pal?»— De orden del Sr. 

< día i prohibir su circulación y crup 
€ eimiento por dondoié edita.-— aludo 
« Qnintan* > . 



Soscricion por semestre adelantado. 

NúiniTo suelto 

Número atrasado. ...... 

Extranjero por ua aüo 

Vengan eieo mil suscricionti 
j abajo las subvenciones. 

Para Qnijote porteño 
todo enemigo es pequeño. 

Y soy twrer de enemigo» 
jr amigo de mis amigos. 



. Ps. 400 

. " 0.20 

. " 0.40 

. " lí.OO 



dico 86 compra pero no 



SUSCRICION POR SEMESTRE ADEUNTADO 

se vende 



1 



Propietario: EDUARDO SOJO 



í 



ADMINISTBACION: TENEZDELi 594, 



llOJpIjl 



-Al Sr. Gete de Policía. — 
que nada respietan, que á 
«ees incitan ál crimen, son 
jna situación de estado de 
iemanario denominado DON 
rc< iva para los altos funciona- 
re idente procederá V. S. en 61 
r balo invenurio el eslable- 
V. ¿'«teBUmeiite.— lUojiel 



k POH0I* enal yedn, 
Ttao i moltrume ti kutófiraío, 
á ral, 4ttt DMft mt uT»dr*; 
7 daipiM, u fiU »1 Uttfttto 
y UMéoMtM ot» pl«dn. 

*-«SifBpve d« Ift pi«drm ta pos. 
— «aUmi:— «TáliiUM UlM 
■Qq* eoaa um ■iacnluf 
«¿k qvlte qntnáa ftpUsUff 
mu Cm HTA T4 Vill Malí 



■Mo. A mi H ma 1(0», 

fi • «I hflflho «a alRo inaudito, 
f il aaoTÍto, muy durito: 
^x I ai lapiadra aa muy dan 
ai B aa maa duro al aaaiito 

r aan laa duraba aon poflai 
ad^Mtu aoniastaa loaaa 
ti ioaiaatai y.... duaiM 
fé^n» da patea y ioom 
tJk AmM, IM Uaoian*. 



NOTA— La piedra lagimda, 
dmpuaa da n mcdaU fhft, 
rompíA U t/Uiml tmmJl ^ 
J b* Tuelto ¡ipM f^Betiñátü, 
000 Mtiafft^'Cion profunda. 



LA ÜLTIMAEXHIBIGION 

su OBJETO Y SUS RESULTADOS 

NO SE DA con la llave 

Las simpatías populares, no como joyas valiosísimas, 
sino como relíqui.is venerandas, las guarda cuidadosa- 
mente la opinión pública en un santuario, del que, ella 
tan solo posee la llave. 

Pretender pues, forzar la cerradura, ó pretender abrir 
el santuario con una ganzúa, es pretender lo imposib'e, 
es machacar en hierro frió, es manifestar de una manera 
categórica y gráfica, la crasitud y la impotencia. 

Sería un colmo sr ñ jr en la mistificación del senti- 
miento público, que es el mas humano de todos los seni» 
timientcs. 

La exhibición pública del gobierno, ocurrida el q del 
corriente, ha sido un desencanto para los que todavía 
esperan despertar adhesicnes .simpáticas con que borrar 
sus actos de ayer. 

Su objeto fué manifestar un aparato de tuerza, para 
decirle á la opinión pública: 6 me amas ó me temes; ó 
te vienes conmigo, ó me lanzo sobre tú 

Su resultado fué, el desden de la opinión manifestado 
una vez mas, en todas formas y nada mas. 

Así pues, no se dá con la llave, donde están encerra- 
das laa simpatías de la opinión; y no siendo posible dar 
con la llave, no es posible tampoco abrir el santuario 
con ganzúa, ni violentar la cerradura. 

¿Cómo es posible que el pueblo prorrumpa en vítores 
y aclamaciones para regalar el oído de gobernantes que 
hacen gobernadores con la punta de las bayonetas; que 
acorralan á los ciudadanos cuando e.^tos van k ejercer 
sus derechos; que se han servido de los defensores de 
Ib patria para entronizar el despotismo en La Plata, en 
Santa-Fé, en Tucuman y en otras partes; que han de- 
cretado estados de sitio para amordazar la prensa, lle- 
nar 1m cárceles de hombres ilustres y para desterrar á 



ciudadanos insignes; que no conciben ideas de libertad 
y que hacen caso omiso de la Constitución? 

Todo esto ni puede, ni debe olvidarse. En vano lla- 
maría este gobierno á las puertas del pueblo sufrido, 
pidiéndole la limosna de adhesión. £1 pueblo no puede 
darla, porque el pueblo no se ha equivocado al darse 
un gobierno; el pueblo no se ha dado ese gobierno, 
porque ese gobierno ha nacido de aquel desdichado 
acuerdo que lo dio á luz y contra el cual ha protestado 
y seguirá protestando mientras exista. 

La adhesión y las simpatías no se imponen, porque 
son hijas de la espontaneidad y no de los medios rebus- 
cados que se emplean, siempre con resultados nega- 
tivos. 

Si lo que buscaba este gobierno, con la exhibición 
oficial última, era conocer él estado de la opinión popu- 
lar, se habrá convencido de su impopularidad notoria y 
del vacío en que oscila. 

Cuando se nace de la i.-r-i-^itesen; cuando se vive sin 
programas definidos; cuando no hay planes concretos 
de labor provechosíi; cuando se tira en último caso por 
la calle de enmedio y se prescinde por completo de la 
pública opinión, armando el brazo del soldado, la popu- 
laridad no se manifiesta; la adhesión no se muestra; las 
simpatías no se vislumbran. 

Así pues, la exhibición oficial del lunes, ha resultado 
un fracaso para el gobierno, puesto que no ha tenido ni 
siquiera una leve demcstracion de aquiescencia de 
parte del pueblo. 

Puede ser que otra vez. . . . 

¡I lasta la otra! 



HISTOFIANDO 



Los tiempos que pasaron, 
al Zorro nos trajeron; 
los pueblos suspiraron 
y llorando vivieron. . . . 
Primera postración, .dolor profundo! 
Desde entonces el mundo 
parécenos, desierto interminable, 
dó no basta el resuello del atleta 
para cruzarlo entero; 
la vida se hizo á todos detestable, 
y anhelando morir, la mente inquieta, 
buscaba en el suicidio 
un descanso á su aliento plañidero: 
porque hay dolor tan formidable y fuerte, 
que nadie nos lo cura, 
que alivia solo la temprana muerte. 

No contento con ser tan inhumano, 
nos impuso mas tarde 
un nuevo soberano, 
de poder y egoísmo haciendo alarde; 
y vino el concu-hermano, 
á proseguir laobra comenzada 
ccn insolencia y con cinismo fiero; 
y fué esto un semillero 
de hormigas, qué entre trancos y barrancos, 
; d liaban al torjje tíata lero 
por llevarse el dinero, 
ha>ta postrar á los potentes bancos. 
¡De aquel reinado de cruel memoria 
páginas de dolor guarda la historial 
Una revolución, que fué iniciada 
con alto patriotismo, 



libró á la patria amada, 

al parecer, del Iraude y del cinismo. 

Y vino por herencia 
á ser la presidencia 

un arma para el vice, que á su antojo 

y por decir — «yo pije lo» — 

hizo alarde de .irrc jo 

y nos sitió, de micií >. 

El ayudó al acuerdo con denuedo; 

él, con la ley marcial y su mandato, 

dio vida al candidato 

que navega y nos lleva ¡oh hado impío! 

l'OR EL PjÉLAGO IN.MENSO DEL VAt ÍO. 

Y vino un pra^ídcnte 

por el voto oficial tan solamente, 
falto de voluntad y de rcgiatros, 
que gastó mas ministros 
que gotas de agua lleva una corriente. 

Todo yace por tierra, 
y nada se levanta; 
ol porvenir atorr ¿.■'^ . 
y el presente se aferra 
en apretar del pueblo la garganta. 
Ya como Baltasar se dá banquetes, 
ya como Faraón se pavonea, 
ya fabrica á su antojo gobernantes, 
y estamos peor que antes; 
anh?lando la muerte, 
la muerte que al 'ic^canso nos convida, 
pues no es vida, lectores, esta vida; 
¡esto es un laberuito 
donde entró el pueblo y no halla la salida! 

la Municipalidad candcnada con costas! 

Amiha'iuii di' l:i "iddi.iii/a ih- liiipiii'jlu- muíhhu > l:i cji Kiliivio I8',l3 

El señor don Juan Coronado, patriota insigne, pro- 
gresista probado, acérrinio sostenedor de la justicia pú- 
blica y paladín incansable de los derechos del pueblo, 
acaba de batirse en buena lid contra la Municipalidad, 
saliendo ésta derrotada cu toda la linca; esto es, en el 
juzgado de primera instancia á cargo del Dr. Ángel S. 
Pizarro y en la Kxcma. Cámara de Apelaciones en lo 
Civil. 

No hay para que decir que en nuestra opinión tam- 
bién, porque ésta la tiene condenada á aquella á perpe- 
tua perf>etuidad. 

Vamos al caso, ¡ojo vecinos de la Capitall 

¿Qué ha hecho la Municipalidad.' 

Pues lo que no ha sabi'lo hacer fijar impuestos á su 
antoj'i, sobreponiendo su \ oluntad á lo legislado por el 
Congreso Nacional, primero; observar fuera de tiempo 
lo sancionado por la asamblea compuesta de los miem- 
bros del Concejo Deliberante, y de un tiúmero igual de 
mayores contribuyentes, segundo. 

Ijl asamblea fijó los impuestos de i^<;.; iguales á los 
de i^ u. en Diciembre de e.ste último año, y tres meses 
después, no á los cinco dias corrió lo autoriza la ley, el 
señor Intendente larga una ordenanza nueva, antoja- 
diza y caprichosa, aumentando los impuestos de 1S93 
con relación á los del año anterior. 

Pero el señor Coronado, astuto y previsor, no se con- 
form ') con esta ordenanza, y previo depósito de la can- 
tidad á pagar, según su críteno, acudió á los tribunales, 
obteniendo en definitiva una sentencia luminosa en s 1 
favor y por la cual sale condenada la Munici^lidad 
con costas. 

I \nda y trágatela! 



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DON QUIJOTE 



■ •*--* 



Así pues, avi'iainos á todos los vecinos del municipio 
lo ocurrido, para que no paf^en los impuestps de 1893, 
como los ha fijado arbitraría é ilegalmente la Muni- 
cipalidad en su ordenanza de Febrero de 189.^1 que ha 
sido anulada por la Excma. Cámara dé Apelaciones en 
lo Civil, sino con arreglo á lo establecido para 1892, 
que es lo vigente. 

A los que ya hubiesen soltado los pesos, sírvales ef^ta 
sentencia de apoyo, para Solicitar la devolución de lo 
que han pagado de mas. 

I Anda y traga telal 

No se trasplantan los impuestos como los árboles, 
.seflor Intendente, porque el sol de la justicia los suele 
secar como en el caso presente. 

No es asi como se defienden los intereses del pueblo 
que Vd, debe representar; no es así como se vincula un 
ciudadano administrador con la equidad; no es asi como 
se captan simpatías los empleados públicos; no es así 
como se eleva el principio de autoridad; no es así como 
se sanean las rentas del municipio; no es por último, lo 
ilegal y lo arbitrario lo que prima jamás ni en la opi- 
nión ni en la justicia públicas. 

Aquellos tiempos del cezarismo autocrático han pa- 
sado ya para no volver; hoy se hila mas delgado y el 
antnjo y el capricho del mandarín caen por su propia 
pesadumbre. 

¿Qué le toca ahora hacer á la Intendencia? 

Que lo diga la opinión. 



SV 



—Pues te muerdes la lengua 
y te vuelves pa tras, 
y nos pagas las costas. 
lá.nda y trágratelal 

SOÑANDO 

Un acnrdeon ha híiÍo 
mi taMa de aalvariun. 

f/W r^mancerc fvpultir). 

Sueña el pavo en su grandeza, 
Quimpana en revoluciones, 
el de Guerra en sus cañones, 
el del Tarro en su flaquezai, 
C-ostra en que á comer empieza, 
Zapato en ser indigesto 
como interventor nineito; 
y en el gobierno ramplón 
todos sueñan lo que son 
y ninguno ettá en su puesto. 



COSAS DE SANCHO 

Varias personas se han acercado á nuestra redacción 
haciéndonos esta pregunta: 

— ¿Quién ha dirijido lo del dia g? 

Contestación nuestra: — «Lo ignoramos». 

La pregunta no fué hecha á tontas y á locas, porque 
la verdad es, que la dirección no anduvo acertada ete 
dia. 

Sobre todo, eso de tener á la Guardia Nacional desde 
las 8 de la mañana hasta las 8 de la noche ¡doce horas! 
ocupada para el solo acto de la formación y el desfile, 
tiene bemoles. 

No hay que abusar, maestro de ceremonia.*, sea éste 
quien sea. ,.' 



Se dieron viva» i Alera 
y al partido radical; 
no me parece esto mal, 
y aquello, muy retebien. 
Los tenebrosos, ansiosos 
de la populaiidad, 
buscan la oportunidad 
como la carne los osos. 
Pero aunque son decididos 
y están todos muy ligados 
cuando no son chasqueados 
es porque salen corridos. 
Acabándose el belén 
que ellos fraguan muy formales 
con ¡vivan los radicales! 
y ¡viva el doctor Alem! 



Dicen, yo no lo oí, que silbaron al presidente, al reti- 
rarse. 

Porque al fin y al cabo, esta es una demostración 
que tiene su importancia. 

Y para casos como el presente, no debe hacerse de- 
mostración algruna. 

La indiferencia absoluta, muda y sorda. 

Y del mismo modo que no estoy conforme ccn la sil- 
batina, no estoy conforme tampoco con la manera de 
acallarla. 

A las armas se contesta con las armas; pero á los sil- 
bidos no se contesta con atropellos. 

Porque pagan justos por silbadores, que no peca- 
dores. 



Así que acabó el desfile 
ee recogieron las armas; 



esta prer.iucion, lectores, 
no necesita alabanza. 
¿Las ri'":ogí!rán por miedo 
ó tal vez pdra lirnp'arlas? 
Bien dicen los nacionales: 
— esas son armas prestadas 
solo sirven los fusiles 
para llenarlos de manchas. 



.♦. 




El domingo tiene lugar en esa provincia la elección 
de electores para gobernador, y es casi seguro el retrai- 
miento del partido popular. 

Podemos decir, Icctore», 
S^ sin incurrir on crrorr 

- mal estábamos con Juárez, 
pero ahora, estamos peor. 



Como no echamos en saco roto, todo lo que pueda 
convenirnos, vamos á entablar reclamación de lo que 
indebidamente hemos pag.ido per impuestos y multa á 
la Municipalidad. 

Ya tenemps pues, expediente para rato, teda voz que 
ahora solo piensa esa reparación en trasplantar árboles. 

Ya son pues, dos expedientes los que tenemos en 
curso, por cobro de pesos; uno en el Ministerio djB Jus- 
ticia, Cultos é Instrucción Pública, y otro, á incoar, en 
la Municipalidad. 

A este paso, vamos á formular expedientes hasta al 
surzum corda. 

Sin preccuparncs la tardin/.a de la resolución. 

Esta vendrá, aunque tardía, [cro vendrá. ' 

Porque, aunque no confiemos en' la voluntad de los 
hombres, confiamos y mucho, en la rectitud de la jus- 
ticia. 

Esta, la justicia, es la única luz que se destaca en las 
tinieblas inmensas del caos en que yacemos. 



CANTARES 



Dicen que esta situación 
es un coro de afiijidos, 
música de acordeón 
y sonata de silbidos. 

En una tapia subido 
oí cantar á un tenebroso: 
— «qué cosa tnn divertida 
es vivir haciendo el oso.» — 

Medio millón la nacit n 
lleva gastad ) en cañones; 
sin saber en conclusión 
si estos son pares ó nonc;. 

El tarro sigue su gira 
á toda vclccidad, 
y el pobre pueblo suspira 
su perdida libertad. 

Tarro se fue á pasear, 
con permiso del gobierno; 
qué bueno fuera, que fueran 
todos ellos á paseo. 



LANZADAS 

Decia una señora: —«¡Vo no ho silbado! Y me han 
roto el vestido y me han deshecho un pié». 

Estas son emergencias imposibles de evitar. 

— Sino hubiera quien silbase. . . . 

— Sino hubiera quien atropellasc. . . . 

El silbido es música y el aire fc la lleva. 

Pero la contusión implica asistencia médica y el mé- 
dico y el boticario se llevan la plata. 

Hay que distinguir. 

Un silbido no estropea, pero un atropello, sí. 



Como yo sé lo que pasa, 
siempre me curo en salud; 
y huyo de la multitud 
encerradito en mi casa. 



/ 



La guardia nacional se ha portado bizarramente 
bien. 

Hay que admirarla, haciéndola justicia; pues no se 
puede pedir ma-;, teniendo en cuenta que en pocas ho- 
ras de instrucción, han formado y desfilado con orden y 
con gallardía, pareciendo veteranos y no reclutas. 

Pero diremos con él poeta: 

«Ni son todos los que están 
ni están todos los que son». 

Porque los inscriptos son en mucho mayor número 
que les que formaron el dia 9. 

Los árboles que planta la Intendencia 

al cabo prenderán? 
porque si en esto hubiera deficiencia 
se malogra de todos el afán. 

La elección de diputados provinciales últimamente 
celebrada en Entre-Rios, se ha verificado como en los 
tiempos de Juárez. 

La provocación y la amenaza primero, y el firaude y 
la imposición después, han coronado el éxito de los mis- 
tificadores. 

Estamos en pleno período juarizta; y el gobierno sin 
poner un fireno á estos abusos escandalosoe, 



Sr. Intendente: los afirmados están mal, y cuando se 
refaccionan quedan peor. 

¿No habría un medio escogitable para remejliar esto? 

Yo creo que sí: si Vd. quiere. 

Basta solo con que la inspección municipal sea un 
hecho; que esta esté en todos los detalles de la cosa y 
que la cosa se haga como debe hacerse, y nada mas. 

Todo esto es muy soncilloi sencillamente rudimen» 
tario. . 

Porque el púJb'ico se aburre '^ .• "* ' 

al ver que Vd. jio discurre; ' ; 

.y no es esta la manera, 
si, porque á Vá. no le ocurre, <. 
' lo que le ocurre á cualquiera. .•' 



n 



* «I 



Sr. Intendente: Ínterin se hace porCqptadurja la li- 
quidaeión de lo que corresponde devolverá los vecinos 
que han pagado, los impuest(>s al tenor {aquí un gallo) 
de lo dispuesto en lá ordenan» de Febrero de iS93qne 
acaba de ser anulada, voy á permitirme varías pre- 
guntas: 

¿Va á continuar toda la vida la empresa del Anglq-' 
Argentino, cobrando excesivos pasajes á Flores, en 
perjuicio de los pasajeros? 

¿No piensa Vd. hacer nada para mejorar la viabilfalad 
en la Boca? 

¿No se le ocurre á Vd. poner remedio al azar de la 
lotería nacional? 

¿No hará Vd. nada para mejorar el alumbrado d^ 
muchas calles? / ... . . 

■ ¿ 'uándo concluirá su ¿área de trasplantar árboles? '-■; 



..vi 



Al hacerle obscrvaciorios al Gobernador de Sanélí-'í^ 
Fé. referentes á que los jefes de Policía deben serhomñ í¿ 
brcs civiles y no militare^ dicen que contestó: 

— Es cierto, ^ero yo necesito MUÍiECA»^. 

Y tien« razón; y todo eso es poco todavía; necesita 
muñecas y brazos y piernas para sostenerse. 

liste Gobernador, bravo por naturaleza, aunque rece- 
loso por instinto, debe formar parte de la ronda de los 
tenebrosos, 

Sería un refuerzo de muñeca y muy señor suyo. 

En cada esquina una horca 
para ahorcar lus radicales, 
siempre que estos, por sus males 
no respeten la mazorca. 






^■ 



'^ 



■•í^.-'; 



La amni'-tía n.nutragó 
en un mar de odio y venganza. 
A eso se llama pujanza, 
cobardía y ¡qué .se yol 
lero conste, mi falacia, 
que no ha habid» un emigrado 
capaz de haber intentado 
solicitar esa gracia. 
Agradecen la intención 
de solícitos hermanos 
y les estrechan las manos 
con cariñosa efusión. 
Conste que la terquedad 
en denegar esc indulto, 
es algo así como un bulto 
de miedo y de \'anidad. 



El proyecto del Dr. Saldías, pidiendo que el Banco 
de la Provincia publicase diariamente las cuentas del 
establecimiento, ha sido desechado, porque han votado 
en contra los mitristas y los vacunos. 

No se va á adelantar nada en reformas de adminis- 
tración. 

Estamos pues, abocados á ignorar todo lo que se 
haga en ese sentido. 

El Gobernador está funcionando por inspiraciones de 
afuera, de suyo egoístas, y no tendrá jamás el arrojo de 
obrar por cuenta propia. 

Lo que pedia el Dr. Saldías, es rudimentario, y el Go- 
bernador ha debido ordenarlo sin excitaciones de nadie. 



Esta noche dá el Orkeon Español una tertulia ge- 
neral ordinaria en sus salones de la calle Piedras 534. 

l'romete estar espléndida. 

La Union obrera Espa.ñ'OLA ofrece también una 
soirée muy interesante para esta noche. 



Un mozo de buen humor, le dijo á otro; 

— Si lo dejan, tenemos pavo á caballo el dia 9. 

— Como los bifes, pues— contestó el otro. 



Tipo. Lito, de J. Ribas y Hno„ Rincón ÍSé 



Dombgo 22 de Julio de l8iH, 



bUKNOS 



||RSS 



rsrr-^r^ 






ANO X.-Namero 23 



En la Capital 



Suscricion por trimestre adelantado. . . Pi. 1 .50 

Nimero suelto j " 0.12 

N&mero atrasado y : " 0.30 

Extranjero por un año « i " IS.OO 

En Don Qnijote no ha; charqat 
porque es cívico del Parque. 



Por ver el oro i la par 
lucharé sin descansar. 



Don Quijote es adivino 
j el 08 trazará el camino. 



HORAS D£ ADMINISTRACIÓN: DE II A 3 P. N. 



I 




Campaña 



Suscricion por semestre adelantado. . . Ps. 4.00 

N&mero suelte •> O.tO 

N&fflero atrasado " 0.40 

Extranjero por un año " IS.OO 

VengM cirn mil suscrícionet 
j abajo las subvenciones. 

/ 
Par^ Quijote porteño / 

todo enemigo es pequeño. , 

t loy terror de enemigos 
} amigo de mis amigos. 



SUSCRICION POR SEKESTRE ADEUHTiDO 



Eéte perió 

I i ) 



dico se cjompra pero no 

B=g=g==a il' I ■= ■ 



se vende 



LA CORRESPONDENCIA A NOMBRÉ DE i. OSSOEIO 



í 



Propietario; EDUARDO SOJíO 



I OJO I I OJO II II OJO III 



€ Buenos Aires, Agosto 27 de 1893— Al Sr. Gefe de Policía. — 

• Los periódicos de caricaturas políticas .qee nada respetan, que i 

• menudo injurian y que no pecas vece» incitan al crimen, son 
€ incompatibles con las exigencias de una situación de estada de 
« sitio. En consecuencia, ya qu« el semanario denominado DUN 

< QUIJOTE, persiste en su actitud agresiva ^ara los altos luncioaa- 

< ríos del país.— De orden del Sr. Presi4ti|te proceder! V. S. en el 

• día i prohibir su circulación y ocupar buo inventario el estable- 

< cimiento por donde se edita.— Saludo i V. i. atentamente.— Manuel 
c Quintana > . 



L« polielft «Al ytdn, 
TiBo i aMtiftrmt «1 tMtbgnto, 
á mi, %«• BAd* Bt utcdn; 
j dMpsM, t»tnt mi UMfnfo 
f t« ■MmMtró otn pltdja. 

— «Slatpn d< 1* piaan « p«i, 
— «uUm4:— «TálcuM Dlaa 
aQtd MM oa ■iafilul 
lik \*Um quinta kplasttrt 

aña CM UTA lA VAR DMl» 



LB«f 0| á mi M &!• flgws, 
luí uliMha«ile« Uuudiio, 
j «1 «Nrlto, ma'r dotito: 
ja* ■! Ib pitdn m muy dm 
IOS M lúa dúo ti Morlto 

T «ulM dnrsawfca pmm 
•a wtM «oniutM lo«H 
d< l»mMtii T-.-' dunas 



por^mt 4< p«iM f n 

MB dUM, IM UC«« 



NOTA— U piedra sefafda, 
dmpan d« m wdau fií», f 
rompió ¡t tJUM mmit; 
y ha TMlt* iiTalI A V.JÍsLiAf 
«OD aatitfaoclon profusa. 



AYER, HOY Y MAÑAiNA 

SZSZS££rCZA,S A. £.A 'TtUtA.QASTA. 
BOCHINCHE HABEMUS 

Ayer, Juárez. 

Hoy, Saenz Peña. 

Mañana .el caos. 

Ayer, Juftrez ataba los gobernadores á la cincha de 
su mancarrón y era anatematizado por Saenz Peña. 

Hoy, Saenz Peña ensarta á los gobernadores en la 
BROCHE gubernamental y no es anatematizado por 
Juaxcz. 

Mañana, la desolación y el luto exornarán la escena 
argentina, con toda la propiedad que requiere esta 

DEBACLE FIN DE SIECLE. 

Ayer, Juárez y Saenz Peña, eran íntimos enemigos; 
que también el odio al adversario suele ser intimo; pero 
como los extremos se tocan. . . . 

Hoy, Juárez y Saenz Peña, políticamente considera- 
dos, son amigos hasta la pared de enfrente. 

Mañana |ah! mañana, cuando los resplandores del 
incendio rieguen nuestros ojos y las llamas hagan presa 
de nuestros individuos, ya será tarde para la reparación 
y para la reconstrucción moral y material de este gran 
pueblo. 

Ayer, fue á manera de una aurora que vino á anun- 
ciamos este hoy, que nos consume y que nos postra; 
fué U RECLAME de este presente griego que nadie ten- 
drá el coraje bastante para envidiamos; fué el primer 
golpe daiib para la demolición de la libertad y el dere- 
cho; filé la profecía de la sibila vengadora que no se 
sacia jamás; iué el error imantado que arrastra con 
misteriosa atracción una mar de errores; fué la lluvia 
que hizo desbordar la corriente; fué el principio del 
caos, U ola devastadora, el dclon impetuoso, el algo de 
un todo no presentido, p«ro sentido tn todos los confí- 
nes de la república. • 

Ta empiezan, como era lógico y natural presentir, las 
diiídwcMift mim&teriolcsjya se dibujan los primeros res* 



1 



ADIINISTRACION: VENEZUELA 594, 



plandores de un incendio interno, que va á conmover 
la base ^ue se creía sólida, del >ministerío homogéneo. 

¿Habrá bochinche? 

Mucho lo tememos; y nos re'terimos en eso del bo- 
chinche, al que está próximo á producir&e en las altas 
esferas oficiales, donde ya cada cual no piensa en otra 
cosa que en imponerse á.los demás. 

Inútiles son, pues,' de todo punto, los téi íntimos, las 
comidas en armonía, los lunchs amistosos que se suce- 
den en interminable tanda; cuando el compañerismo se 
indigesta, la crí:>is se produce y cae el que menos lo 
espera. ' ■ 

Hace ya mucho tiempo que la crisis estaba latente; 
pero somos francos, Ao esperábamos que se produjese 
tan pronto y en momentos en que, aparentemente al 
menos, la homogeneidad del gabinete debia manifes- 
tarse mas clara y evidentemente. 

Pero el ministro propone y el h^o dispone; la crisis 
pues, está sobre el tc-pete. y. es,.^\itable y os profunda 
y es inminente. 

Y después de todo ¿qué? ¿Qué tenemos con que haya 
Criáis? ¿Qué ganaiíamos con la renovación total de todo 
el níinisterio, si tal cosa fuese precisa? Xada, absoluta- 
mente nada, poique quedaría el tronco con teda su 
savia y dispuesto á dar brotos iguales á los que podara. 

Una vez ENCELEMINÁdo, el pavo no puede, aunque 
quiera, cambiar de rumbo; ya ha adoptado el sistema 
de Celemín y se deja arrastrar por una fuerza superior 
á »u voluntad. 

'•y uiia prueta de que es así, lo dicen bien á las claras, 
Uif^yicisitudes ¡«rque ha pasado el pavo. 

"idyer, anti-Celeminista. 

Htíy, Celerainista acérrimo. 

Mafykia^, ¡quién sabe! 

El déspQtismo e-stá á la prden del dia, el .«sistema elec- 
toral e.«tí reducido á las conveniencias oficiales, y las 
aspiraciones popu'bres pueden desvanecerse de una vez 
para siempre, maldiciendo el ayer, renegando del hoy y 
temiendo el mañana que oculta un horizonte oscuro y 
encapotado. 



PERSPECTIVAS 

Diz que estamos aburridos; 
y nos abruman las fiestas 
que ya nos tienen rendidos, 
no hay semana sin protestas, 
ni hay protesta sin ¡silbidos. 

' Pero el gobierno nefando 
jjüe entre sí, á sí se aplaude, 
vive alegre y disfrutando, 
y contesta con el fraude 
á los que lo están silbando. 

Ta se ha hecho la silbatina 
por lo alegre y por lo fina, 
y por lo amena y ufara, 
una canción cuotidiana 
, y una especie de rutina. 

Todo aquí es de gran provecho; 
la protesta y el desmoche, 
la imposición y el cobecho, 



la tiranía, el derroche, 
la ineptitud y el despecho. 

Un gobierno impopular, 
que ejerce el sumo poder 
y no acierta á trabajar, 
¿qué hace para gobernar? 
•í-Pues pensar solo en comer. 

Como ocupa el primer rango, 
tiene la sartén del mango 
y no hay nada que lo dome; 
bailar nos hace el fandango, 
luego nos guisa y nos come. 

Y de pavada en pavada, 
y de comida en comida, 
y de parada en parada 
vamos, jomada á jornada 
gastando esta triste vida. 

No piensan en el maAana 
porqu* no lA íítii^. gana; ' ' ~ 
si salen hoy del pantano» ' 
luego pasan la semana 
y mil, mano sobre mano. 

¿Reformas? - Vana quimera. 
¿Libertad? — Una friolera. 
¿Progreso?— ¡Quién cree ya en eso! 
¿Renunciar? - Ni por un queso; 
el fraude tan solo impera. 

}-Iablen Salta y Tucuman 
víctimas del torpe afán 
de dar clavos al país 
que lo poneft en un trl."í, 
ó en el cráter de un volcan. 

Hable también Santiago, 
donde .un tirario sin bríos 
ha entronizado el ebtragó. ' 
Hable tainbien Eritra-Rios 
de su deqMtisRio aciago. 

Hable, si puede. Misiones, 
que está pidiendo socorro; > 
y hablen las imposiciones, 
los amaños y coacciones 
hoy del pavo, ayer del zorro. 

Del sistema federal, 
han hecho un carro triunfal 
donde, sino el patriotismo 
van escupiendo egoísmo 
de una manera infernal 

Ellos viven divertidos; 
y nosotros, sometidos 
á su agreste voluntad, 
esta es la pura verdad; 
continúen los silbidos. 



I / / 



«-• « 



No encontramos epígrafe para este articulito, en el 
que queremos condensar nuestras impresiones, por lo 
ocurrido en Entre Rios, última y fatalmente. 

Si aquello, según se dice, y asi debe de ser. por cuanto 
C)ue todos los díceres están conformes, ha excedido y 
ha tenido mas volumen que lo ocurrido en otras partes, 
es 9ia duda porque es mas escandaloso ^ue el escáa» 



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DON QUIJOTE 



....V ' '..,< ♦- 



^í-. 



dalo, mas fraudulento que el fraude y mas torpe y mas 
cínico que la torpeza y que el cinismo unidos para el 
mal y puestos previamente de común acuerdo. 

Ahora bien: ¿qué epígrate le ponemos á este articu- 
lito? 

Antes de armarse los colegios electorales, ya sabía- 
mos el resultado de las elecciones y cuyo triunfo era. 

Sabíamos que las boletas eran bayonetas; que los 
electores liberales no podrían \ otar, á causa de que 
temían un fusilamiento previo; que los registros se ha- 
bían llenado de memoria y al dictado de unos cuantos 
compadres; en fin, que Se había hecho lujo de arbitrarie- 
dad y de cinismo. 

Y todo esto se había propagado á son de trompa y 
tambor por todos los distritos de campaña, produciendo 
el pánico y el terror con amenazas y con prisiones y 
con toda la coorte que despliegan, antes de la hora de 
la lucha el cinismo cobarde y el fraude asqueroso, ruin 
y bajo. 

No hay epígrafe posible peu-a todo esto. 

Pero al considerar en la posibiüdad de todo esto, que 
al fin y al cabo acusa un descenso fatal en el espíritu 
autónomo^liberal de los pueblos modernos, no acusa- 
mos á los hombres dirigentes de la política entrerriana; 
á esos liberales probados en la piedra de toque del ci- 
vismo austero. Nos referimos á aquellos que ayudados 
por el poder central, se enorgullecen con encadenar los 
pueblos al carro del infortunio, mientras que ellos que- 
man incienso á las plantas del César, para lograr con 
estos actos esas distinciones que jamás alcanzarían con 
sus propios méritos. 

Porque ¿cuando, sin otro apoyo que el de la pública 
opinión, soñarían llegar á donde han llegado? - Nunca, 
jamás, en la vida. , 

Las elecciones se han hecho, hav que creerlo asi, al 
amparo del gobierno central, que ha dado por buenas 
las de otras provincias, plagiando el sistema ominoso 
del que YA SE FUÉ. 

Y para que se vea el plagio mis pajtentc, ahora se in- 
vestirá al gobernador cesante con el cargo de senador, 
porque habrá que conservar el engranaje de la máquina 
impolítica que montara Celemín i°. 

Así que, las esperanzas en el porvenir, hay que de- 
jarlas, por ahora, en manos de la Providencia; porque 
de los hombres y del gobierno nada bueno debe venir 
para progreso y telicidad de la república. 

Ahora, pongan Vds. el epígrafe que mej r les cuadre 
¿ este articulejo. 



OVILLEJO 

Al pueblo no dio socorro, 

Zorro; 
lo esquilmó según discurro 

Burro; 
con él, jugó cual pelele, 

Pele; 
y hoy nos resulta un ¿ran clavo 

Pavo. 
|Y hay gente que grita- bravo — 
sin contar sus deficiencias, 
ante estas cuatro eminencias: 
Zorro, Burro, Pele y Pavo. 



COSAS DE SANCHO 

Hace tiempo que se traslucía la cosa, de tal modo, 
que el que no veiíi la trama, era. . . . porque no queria, 
á saber 

Que el Jefe de Policía 
por su propia voluntad, 
ciertos actos cometía 
de abusos de autoridad. 

¡Qué fatalidad! dirán ahora sus constantes adoradores 
— si los tiene— al empaparse en el descubrimiento que 
acaba de hacer el juez Dr. Gallegos. 

Este distinguido jurisconsulto, con las pruebas en su 
poder, ha soUcitado el desafuero como diputado y la 
suspensión como Jefe de Polida, 



Esto de meterse el Jefe de Polida y sus subordina- 
dos en camisa de once varas, ha tenido lugar, en las 
pesquisas que se ha permitido hacer, abusivas, en el es- 
clarecimiento del crimen — por algunos ya olvidado — 
de la calle de Rivadavia. 

Pero todos no son legos 
y estos abusos ó juegos, 
en mal hora perpetrados, 
van á ser pronto juzgeos 
por el juez Dr. Gallegos. 

Es la primera vez que se vé, sentado en el banquillo 
de los acusados á todo un Jefe de Polida que ha conse- 
guido formar una banda de música, para cantar sus vic- 
torias.* 

¿Qué hará el Congreso? ¿Qué hará el Ejecutivo? 



Hé aquí á lo que dá lugar la triplicidad de cargos 
públicos^ 
£• General 



Es Diputado. • 
Es Jefe de Policía. 
Es tres cosas distintas 
dadera. 



y una sola deficien:ia vcr- 



Esto á sí propio se alaba, 
como dos y dos son cuatro, / 
cual título de teatro: 
¡Cómo empieza y cómo acabal 



Suponiendo que acabará esta vez, á manos del juez 
Dr. (iallegfos, ó vice-versa. (Quién sabel 

¿Qué resolverá el Congreso? ¿Qué el Ejecutivo? 



Se trata de la primera autoridad policial y el asunto 
es peliagudo. 

tse trata del juez Dr. Gallegos, que está en jjosesion 
de las pruebas y la cosa es mas gfrave de lo que parece. 

¿Qué dirán ahora los dos muchachos que encontraron 
la cabeza y no han sido premiados? 



Esto es grave, muy grave y me parece 
que mucha tela otrece 
donde cortar vestidos y otras prendas 
por demás estupendas. 
El gobierno central, dióle el destino 
y lo puso en camino 
de grangearse buenas voluntades, 
mas las contrariedades 
que el destino le puso 
lo llevaron al uso y al abuso. 



El juez considera responsable al Jefe déla Policía, en 
los términos del artículo 236 del Código de Procedi- 
mientos en lo Criminal. 

Resultando además comprobados los referidos abu- 
sos, de las declaraciones que forman el expediente del 
crimen ya citado. 

La cuestión primordial, digámoslo así, estriba en que 
la Cámara de Diputados lo desafore y en que el gobier- 
no lo suspenda. 

¿Vendrá el desafuero? ¿Vendrá la suspensión? 

Vengan ó no vengan los requisitos pedidos por el 
juez que entiende en este ruidoso asunto, no podemos 
menos que exclamar con el poeta: 

cLas torres que desprecio al aire fueron, 
á su g^an pesadumbre se rindieron. 



CANTARES 

Ya empiezan á dividirse 
los miembros del Ministerio; 
dirán pocos: - ¡malo, malol 
dirán muchos: ¡bueno, buenol 

Ya está Costra cabizbajo, 
porque lo han puesto en un brete; 
pues tiene que redactar 
un MENÚ para un banquete. 

Siempre que salgo á la calle 
me tapo bien los oídos, 
porque temo yo que estalle 
la tempestad de silbidos. 

La crísb está muy gorda, 
y á punto de reventar, 
pero no renuncia el pavo- 
|oh Dios, qué fatalidadl 

Los males que te acribillan, 
pueblo amado y que te abruman, 
se curarán cuando el pavo 
lenunde, si es que renuncia. 

Te empeñas en que te quieran, 
y ese es mucho porfiar; 
¿no comprendes, pavo amigo, 
que eres duro de pelar? 



LANZADAS 



Todavía aparecen criticos ocupándose de las odas de 
Horado, traducidas por Magnasco. 

Este es un señor Lasalde, español, aunque no lo pa- 
rezca por el apellido, ni por lo critico. 

Y las encomia ¡horrori De donde se colije, que esto, 
ó es ironía ó favor amistoso. 

De cuailquier modo, la critica está á la altura del libro 
criticado. 

Si me dan á elegir, sin ninguno me quedo. ¡Qué ma- 
los son los dos! 



Ya han camelado á Racedo 
diciéndole que alnin dia 
gozará en paz y sm miedo 
de. . . . alguna senaturía. 

Efectivamente, el beUcoso opositor se ha acercado al 
partido imperante en Entre-Ríos, deponiendo todas sus 



Cree que lo eligirán senador nadonal. 

}I%y creencias falsas, falsísimas. 

Lo que dirá D. 1 laba: - idel dicho al hecho». . . . 

Y lo que dirá Racedo: 

Cuando sienta el coraj.' tremebundo: 
~-c'Jus tutya lu uuiáver mas, <|ué imparta al mundo!* 

Va corren por ahí rumores de que el futuro Jefe de 
Policía será un distinguido general. 

Ya tenemos otro general que va i actuar de parti- 
cular. 

¡Qué tiene esto de particular, cuando se va haciendo 
tan general! 



Nosotros, por siste.na, somos los últimos en dar 
bombo. 

Por eso, eradas á Dios, no hemos hecho una plancha 
prematura, haciéndolo sonar en favor del Jefe de Po- 
licía. 

Bien es verdad, que nunca hubiésemos' incurrido en 
la prematurez ni en la majurez. 



¿Porqué en vez de molestar los callos á los guardias 
nadonales, enseñándolos á marchar y á contramarchar, 
no se les enseña á tirar al blanco? 

Lo segrundo, sobre ser mas práctico es mucho mas 
útil que lo primero. 

Andar sabe cualquiera, pero hacer blanco.s que es lo 
que interesa, muy pocos. 

Todas las cabalas de los adversarios políticos del 
Dr. Alem y del partido ra<iical, han venido al suelo, con 
la resolución abnegada y honrosa del ínclito electo se- 
nador por la capítaL 

Su renuncia indeclinable ha puesto punto final á ese 
cúmulo de intransigencias y de pequeneces de sus ene- 
migos. 

La capital pues, tendrá su representación en el sena- 
do nacional 



El Parque de Lezama, para que no cause empacho 
sin duda, es suministr.^dj en dosis intermitentes al 
pueblo que es su dueño. 

De cualquier modo que sea, podremos ventilamos y 
solearnos en los dias determinados por la Municipali- 
dad, dado caso que en es» dias haga sol y corra aire. 

Porque sino, tendremos un desencanto roas. 



¿Quiere Vd. darse cuenta de una anomah'a, Sr. Inten- 
dente? ^ 

Pues vaya Vd. á la calle Defensa núm 3000, ó sea á 
la fabrica de gas, y veri Vd. como i partir de alli, no 
hay otro alumbrado que el de kerosene. 

Pero no hay que apurarse. En la calle Florida y Pla- 
za de Mayo lo hay eléctrico. 

Y en el Parque de Lezama lo hay á gas. 

Los demás que esperen. 

Que si no lo huí por la pascua, 
lo habrán por la Trinidad. 



El Gobierno ha contestado la nota del juez Dr Galle- 

fos, dando por buenos todos los actos del Jefe de la 
oltcía. 

Se hace solidario antes y con antes. 
I^ temíamos quiero decir, lo esperábamos. 
Veremos .«i la Cámara de Diputados acuerda el 
d«iaforo. 
Tainbicn tememos que no. 



En la sección • 9 de policía se ha cometido un atro- 
pello dias pasados, remitiendo presos, después de inso- 
lentarse con ellos, á dos individuos á quienes se creía 
copartícipes de un robo. 

Después se les dijo: Vds. dispensen. 

Y. . . . cero y van miL 



Recomendamos eficazmente al público, á los (estafa- 
dores íbamos á decir) que se quedan con lo ageno con- 
tra la voluntad de su dueffo, nuestros ex-agentes Lau- 
reano Mansilla, de San Nicolás; Rufino Casco, de 
Arbolito y Pirón, y Santiago Reborri. de Dolores. 

Al propio tiempo avisamos también i nuestros ex- 
agentes señores Victorio Ancona, Eladio López Quin- 
tanilla, José B. Sánchez y Bernardo Piz, que para el 
próximo número haremos justicia á sus buenos compor- 
tamientos. 

A nuestros actuales agentes que están atiíasados de 
pago, se les avisa remitan el saldo de la cuenta que 
tienen en su poder ^ra no Verse en el caso de los pre- 
cedentes que quedan nombrados. - .,.. 

Debido á perentorias ocupaciones, no pudimos asbtir 
el 13 del corriente mes, á la inauguradon del nuevo 
establedmiento de Aue's Keller, Piedad 6jo, pan cuyo 
acto fuimos galantemente invitados. 



Tif9. Uto. th ¿ BilHH ySno,, Bineon 19^ 



7 



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— *- yu--.* ..- ^ ^ i-» — . ■ 









Buenos Aires, Domingo 29 J« Julio de 1894. 



M}MERO EXTRAORDINARIO 



■■ - tumi [ .1 1 nu I B^^» 

▲NO X.-Número 24 



En la Capital 



•■".?• 



Siueríeion por trimestre adelantado. .' . Ps. 

Número suelto • . " 

Número atrasado ! • " 

Extranjero por un aBo , " 

I 
En Don Quijote no ha; chvqne 
porque m cívico del Parquei 



Por ver el oro i la par 
Iscbfré sin deieanur- 

Don Quijote es adivine 
■¡ el os trazará el camina. ¡ 



1.50 

0.15 

0.80 

IS.OO 




Campaña 



Saserieion por semestre adelantado. 

Número suelto 

Número atrasado. . ■ . . . 
Extrai^ero por on aBo . . . . 

^^ Ten(ú eleá mil muriekmei 
^.J^idK^o Ja* sobvandonet. 

Pah Qnijbte porUBo 
(edo eiumi(o e* peqaeio. 

.>->!-<■ ifc ■*■''' — 

T soj terror de enemi|oi 
7 amige de 19ÍS amigos. 



f«00 
0.15 



. .»(? 0.40 
. *• H.00 



i 

1 



■íí," 

■ñ 



HORAS D£ ADHINISmCION: D£ II Í3.'P. I. 

Este periódico se compra pero no 



SUSCRICION POR S£X£STR£ ADEUR^ 



se vende 



U CORRESPONDENaA A NOMBRE DE A. OSSOIIO I Propietarío: EDUARDO SOJO | ASIIHISTRACIOI : VENEZUELA S94^ 



I OJO I I o JO II ii OJO III 



< Buenos Aires, Agosto 27 d<> 1813.— Al Sr. Gefe de Policía.— 

< Los periódicos de caricaturas poliliías que nada respetan, que i 

< menudo injurian y que no pocas voces incitan al crimen, son 
c incompatibles con las eiigpnrlas if una situación de estado de 

• sitio. En consecuencia, ya que el semanario denominado DON 

< QUIJOTE, persiste en su actitud aoresiva para los alto* luneiona- 

• ríos del pais.— De Arden del Sr. Prividentr procederá V. S. en el 
« dia á prohibir su circulación y oripar baio inventario «I estable- 

< cimiento pordonde se edlu.— Saludo 1 V. S. atentamente.— Manuel 
c Qninttna > . 



Lft folíala Mal 7«4n, 
Tlao 4 BoftnnB» «1 aoMciafo» 
á al, t*< aala ••• antdi»; 
j dMps«a, M M al HMutafo 
r U HaHMió Mía pladia. 

-^lampn da la pitdn m pM. 
— «UlaaU:— «Til«*a< 0I« 
•qm4 MMi taa dafalatl 
aik \mUa tiurte arla<ta>t 

WH OW UVA TA TAM M«f> 



Um«í á ■! m Bt i|ua, 
4U «rkMÉ* •• al«a iBaodtte, 
r «1 iMrito, muy duito; 
qat ai la piadra w may dan 
aaa «aauaduo al «aarito 

T ••■ la* duaaaao* fot 
m aMaa aoniaaua loaaa 
da laaaaaaMi y.... daitMa 
paterna da falaa y roaaa 
laa dflfaa. tea lltarawa. 



NOTA— La piodrt leraada, 
dnpnra de m *Mbiu ^¿a, 

rompió U titM omu mi ai 

y baviMlto liyalÍA MI IIE6AX0, 



UN RECUERDO 

Ayer, hace cuatro años, cuando un tirano se creía 
dueño y señor de vidas y haciendas y llegó en ilas de 
su insensata vanidad i creer el territorio nacional patri- 
monio exclusivo de su propiedad y de su ambición ja- 
mis saciadas, levantóse, protestando cnn las armas en 
la mano, la opinión pública, encamada en la Union Cí- 
vica Radical, y logró derribar al tirano con elocuentes 
actos de patriotismo heroico. 

Creíase, con ñindado motivo, que aquella época ha- 
bría pasado para siempre y que la reparación venía en 
pos. 

Nada de eso. Las corrientes fatales del esclusivismo, 
renacieron después de la lucha, no quedándole al par- 
tido radical otra cosa que la gloria de aquella memora- 
ble jomada. 

Los que sucumbieron en la lucha, gozarán eterna- 
mente el dulce sueño de la nada; al par que nosotros 
llevamos en el corazón este todo de-garrador que nos 
aniquila y nos mata. 

Hoy, al llorar ante la tumba de estos honorables pa- 
tricios, tributándoles el homenaje de nuestra admira- 
ción, nos consideramos vencidos por nuestros dolores; 
pero vencedores en nuestro acendrado patriotismo y en 
nuestro noble y levantado ideal. 

AYER Y HOY 



Levantó la opinión su brazo armado 
y el déspota cayó con su cinismo; 
con su soberbia se labró el abismo 
do yace parasiempre condenado. 

La virtud de este pueblo tan probado 
en las lides sub'imes del civismo, 
no halló, ni como premio á su heroísmo, 
anular para .«iempre lo pasado. 

Pidiendo libertad, su sangre vierte 
el pueblo,, como herido por un rayo, 
sin ver que algo £ital, qne nadie advierte, 
postra al país en lánfpiido desmayo. . . . 
iPróceres sin rival, sombras de Mayo, 
haced que cambie del país la suertel 



CALMA Y PRUDENCIA 

CONTINÚAN LAS HELADAS 
llESTAMOS^FRESCOSÜ 

No puede darse mas calraiíi ni es posible darse mas 
prudencia que las que se ha dado el gobierno, ante las 
contrariedades naturales y rbien merecidas que se le 
oponen á cada momento, como un abisma sin fondo 
como una montaña que lo oprime. 

Cuando se constituyó este ministerio, se creyó por 
alguien, porque siempre hay crédulos de ocasión, por lo 
mismo que también hiy J0Y\S de doublÉE, que los 
hombres que los formaban ' eran tuentes de recursos 
inagotables. 

Pero el agua que han dado ^s fuentes es tan poca» 
que apena» si llenan una dsékixíxki^ de café. 

Tienen calma y prudencia, por tener algo, que es lo 
mismo que no tener nada. Porque la calma - vulgo, 
inacción— en un gobierno, es muerte para los pueblos. 
Tener calma ó no hacer nada en circunstancias como 
las que nos atraviesan, por arriba y por abajo y por de- 
lante y por detrás, es altamente absurdo, porque postra, 
porque aniquila, porque consume y porque mata. 

Tener calma y no hacer nada de lo mucho que nece- 
sitan los pueblos, no es prudencia ni puede serlo; antes 
bien es un acto imprudente, hijo espontáneo ó del es- 
caso conocimiento de las necesidades públicas, ó de la 
falta de ideas para iniciar la obra reparadora que, en 
sus pomposos programas de candidato, prometiera el 
ahijado del acuerdo. 

Estamos peor que los primeros dias; el dolor y el pe- 
simismo han encallecido nuestras aspiraciones y nues- 
tras creencias; el gobierno con todos sus errores nos ha 
llevado á un descreimiento fatal y dicho se está, que en 
tal situación, la muerte sería un consuelo. 

No parece sino que el gobierno representa el fracaso: 
en las elecciones que autoriza, siempre triunfa, siempre 
sale con la victoria en la mano, pero ¡ayl que en el 
fondo de su creencia lleva el dolor del fracaso, como 
en el tondo de su conciencia lleva la voz de la acusa- 
ción. 

£1 triunfo electoral, es para él una derrota, si se con- 
sidera que no entra en la lucha la opinión popular, la vo- 
luntad soberana, el voto libre del ciudadano; esos tríun. 
fos electorales no son resultado de luchas partidistas, 
son manifestaciones del fraude y de imposición que lie* 
van á todo gobierno á la impopularidad y i la repro- 

baciop. 

(Cuándo, ni quien será capaz de mistificar el senti- 
miento público! 

En fin, al decir, con doler - continúa el gobierno — 
vale decir, con dolor también: - continúan las heladas — 
Porque las hay este invierno, grandes é infecundas, 
siendo este segundo adjetivo el que mas las acerca al 
gobierno. 

Donde quiera' que el gobierno pone mano — las pocas 
veces que las pone - es para un fracaso; donde quiera 
que pisa, brota un conflicto; y en fin, desesperan la 
calma y la paciencia con que nos abruma. 



Y no hay que esperar una reparación favor^Jrte, por- 
que las ideas están agotadas en este gobiemoque nació 
estéril y que ha resultado infecundo para el p)i!(s. 

Tengamos pues, como él, calma y paciencia^ 

El, es la helada mas grande que ha caido sobre el 
país. ■:' 

{Estamos frescos! ; 



Acuerdo diario 

— Si para el vulgo no valgo, 
pues me silba á troche y moche; 
trabajemos dia y noche, 
porque es preciso hacer algo. 

— Yo bien me miro al e8pejo, 
y me ajusto los botines; 

y pido á los figurines 
para vestirm<« consejo. 

¥o-áuCTip « tamo vm HMtttton 

para evitarme un berrinche; 
dispuesto, por si hay bochinche, 
¿ hacer otra intervención. 
—¿Quién al trabajo se agarra 
si nos consume la tisis? 
ini quien conjura la crisis 
que trajo la hoja de parra! 
—El trabajo es la rutina; 
por eso yo me deleito 
en no remover el pleito 
de la guerra y la marina. 
— Exteriores relaciones 
no me llenan el exótago; 
y no quiero que el sarcófago 
me abran malas digestiunes. 
— A trabajar. . . . 

— Punto en boca. 
— Eso seria un escándalo 

— Que trabaje cualquier vándalo. 

— Esa es tma idea loca. 

— Yo, que mi gobierno amueblo 
con hombres de tantas galas, 
¿no he poder con mis alas 

dar sombra siquiera al pueblo? 
— El pueblo de San Martin. 

— De Moreno. 

—De Belgrano. 
— De Sarmiento. 

—Del tirano 
Juan Manuel \ 

—¡De Celemín! 
— iBasta! Yo á fuer de formal 
y puesto que no hay oidores, 
soy franco y digo: — cSeñores, 
lo hacemos bastante maLi — 

CORO— Todos debemos 
decir vürdud, 
y declaremos 
sin trepidar, 
que lú que hacemos 
lo hacemos mal. 

— Aunque lo digáis cantando, 
esto es cierto y es real; 
lo hacemos bastante mal 
porque estamos paveando. 

CORO— Pura» [«vadas - 

;«y. »y. ">", ny^ 

;iin (Mibro pueblo 
<|ue pensurú, 
al ver que todo 
lú baccmue mol! 



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— ¡Basta! Tiembla la cortina, 
¿no lo notáis? 

^Scrá el viento. 

— Seri el viento que presiento 
de otra feroz silbatinsj 



¡QUÉ IMPORTA UN CONFLICTO MASl 

El proyecto que acaba de sancionar la Cámara ^uto- 
rizando el nombramiento de una comisión inspectora 
de ciertos actos administrativos, al parecer, ha puesto 
al gobierno en un conflicto, del cual no sabemos cómo 
saldrá. 

La indirecta de la Cámara, no puede ser mas directa. 

La calma perturbadora del gobierno tampoco puede 
ser mas palmaria. 

Esa sanción, claro está que es una derrota para el 
Ejecutivo, puesto que lo pone en un grave conflicto. 

Si no ha. llegado con esta emergencia inesperada, la 
ocasión de renunciar ¿cuándo espera hacerlo? 

La situación se complica y si se pudiera decir en este 
caso:— cL'union fdit la forcé— menos mal, pero sí están 
entre sí no muy bien avenidos que digamos. Si jamás 
ha habido un ministerio mas desacorde y mas heterogé- 
neo que el actual, á pesar de sui resultados perfecta- 
mente homogéneos. 

La cuestión es que las papas queman y que el Eje- 
cutivo va á tener sobre sí todo el peso de una comisión 
inspectora. , 

Equivale á tener encerrado al Gobierno en un curculo 
de hierro. 

Es una situación insostenible. 

Ya no es la impopularidad manifestada con silbidos 
atronadores á guisa de bufonada; es algo mas serio, es 
la condenación de los representantes del pueblo, que 
dictan leyes para todos. 

Cualquiera que sea el giro que se dé al asunto, el 
gobierno no puede quitarse de encima el pes-j de una 
derrota, ni la maza de Iraga que la Cámara, al sancio- 
nar esa ley, tiene pendiente sobre su cabeza. 

Lo repetimos: la situación es in-iostenible, porque Si 
se sale de este conflicto, vendrá otro y desfjúes otro, y 
esto no será vida, ni terá gobierno, ni será nada. 

Hay que pettsar, pue«, en soluciones extremas, el 
país no gana nada con estos paréntesis á la labor de 
progreso de que tan necesitado se halla. Nosotros 
creemos que dejando el puesto libre para que otros 
hombres hagan lo que ellos no pueden ó no saben ha* 
cer, se llegafííkA "*"* *'''*"^'°'* favorable y deseada. por 
todos y paw*ódo5. . " ;/• .... 

Pero, estajños'seguros de que el gobierno no piensa 
lo mismo. iQb»'gÍ9^qúa-'e6Íiá poniendo todo sil empeño 
en ver de ^^jÜrla acción de la Cámara, en ver de evi- 
tar, por el lüíij^teto, el conflicto en que se halla en- 
vuelto, que dJe^^es, Dios diri. 

Así que,, tengamos un poco de paciencia, que la solu- 
ción vendrá ¿cpn firmar nuestro aserto. 

Ante seti?líjatue conflicto, el Ejecutivo exclamará 
simplemen^j;'-'"; 

iQue hay^jüÉáit. conflicto más, qué nos importjü 

í:abeceando 

i id otra noche jnoche horrendal^ ; 
ijoftaba que no domiia, '' 

- y ^^ mil cabezas V- 

'((|^ »e llevaban la mia; ' 

lii-<¡abeza de Farbós 
4j(}^(lé dos niños me traían, 

y>á qaienes hubiera dado 

con gysto una gran paliza; 

lücüteza, que en el Parque, 
•bifaLtos cajones vacía, 

hit atinaba en la victoria 

dé aquella revuelta cívica; 

porque ni yo he sido cívico 

OÍ k) he de ser en mi vida; 

la cabeza directora 

ejvRínguelet, que reía 
-t jrf vez haciéndome burla 
,(ie mi táctica y pericia. ... 

Idotes que son de mi genio 

1« antorcha casi divina! 

1^ cabeza del proceso 

■ton que un juez, lleno de envidia, 

pretende acaso envolverme 
c'tval si fuera una salchicha: 

la cabeza de Olofemes 

tanoibien vi, llena de ira; *■ 

i^CJüieza de Medusa 

i^ga sárcástica sonrisa; 

J^de Alem y de otros muchos, / 

itSÍs.ao vi isuerte maldital 

.^é^Veza que le falta 

^«niunada policía. 

COSAS DE SAl^CHO 

iQué gran cosa es la familia! 

Como que sin familia no habría hogar, ni pueblo, ni 
ciudad, ni nación, ni . . . mundo. 



DON QUIJOTE 



v>-. -';• 






Asi no mas debe haberlo comprendido el profundo 
gobernador de CaUraarca, cuando cata aquí que desig- 
na y apoya las candidaturas de diputados al Congreso 
de su cuñado Ferrary, de su sobrino Luis Herrera y de 
su primo Adolfo Castellanos. 

Por lo visto, este Gobernador no quiete que se acabe 
el mundo, toda vez que no quiere que la familia viva 
sin turrón. 

iQué bonita situación 
la situación provincial! 
Ellos andarán muy mal 
pero. ... no falta el turrón. 



Es una bendición de Dios, tener un miembro de la 
familia, en posición de hacer algo por todos sus pa- 
rientes. 

Y que en casos como el p'resente, salen parientes 

como las pulgas y los chinches en verano, á torrentes. 

A este paso, puede llegar el caso j^etejier un Con- 

gteao, el día menos pensado, compuesto oe miembros 

de una sola fatrilia. 

iQué felicidad. . . . para la familia! 
Pero afortunadamente, estos son pocos, y podemos 
estar tranquilos por el momento. 

jTres parientes diputados 
del propio Gobernador! 
¡Oh seres afortunados 
por el familiar favor! 

.% '. ■ ■ 

Pues en Córdoba, salen cordobeses de debajo de las 
mesas, para candidatos á la^ gobernación de aquella 
provincia. 

Últimamente ha brotado don Calisto, á pesar de sus 
naturales inclinaciones á la tranquilidad del hogar do- 
raésticp. 

Se asegura que será su candidatura apoyada por 

quien puede y pwr quien sabe ganar unas elecciones. , 

Pero se «isegura también que la candidatura de este 

don Calisto, tendrá dos faces, la de gobernador y la de 

senador. 

Ix) cual es una ventaja 
si hemos de decir verdad, 
pues tiene seguridad 
de salir sacando raja. 



Dice el ^finistro de Hacienda, que el Gobierno no 
necesita comprar oro, porque lo tiene en Europa. 

Muy bien: esto es nuevo. 

Esto nos recuerda un cuento; decia un amigo á otro: 
— (¡tiene Vd. por casualidad, un caballo que pres- 
tarme?. 

— ¡Hombre! POR casualidad, nó; pero tengo un 
caballo que prestarle, porque me ha costado el dinero. 

Así le podremos decir al señor Ministro; — ¿Tiene Vd. 
POR casualidaj?, oro en Europa? 

Y contestará al contado: ' 

— tno por la CASUALIDAD; 
lo tengo en gran cantidad, 
pero aun no lo he pagado. > 



La ciencia pues, del señor Ministro, suena i tarro 
vacío, desde el momento que es ciencia que está al 
alcance de todo el mundo. 

Porque él no compra oro, porque no lo necesita; y no 
lo necesita porque se lo prestan, dejando en caución en 
este ó en el otro banco, papel inconvertible. 

Es el descubridor de un invento trasnochado; es una 
especie de gorro de dormir prestado, la ciencia finan • 
ciera de este Maquiavelo financista. 

Es ciencia que hace reir 
y que puede hacer llorar, 
ya veremos al pagar, 
ya veremos si al freir. ... 

CANTARES 

Aunque siembro diputados 
con el fi^ude y con ahinco, 
y o no sé, porque me sale 
de cada uno, un conflicto. 

Los ministros andan serios, 
serios y mal avenidos, 
¡cuándo llegará la hora 
de que no sean. . . . ministros. 

La cometa del tramvía 
si me coge distraído, 
me hace temblar, pues me suena, 
como si fuera un silbido. 

Cuando no sean gobierno 
los que en eso andan metidos, 
la ventura de la patria 
será un hecho positivo. 

Casa de color de rosa, 
es la casa de gobierno; 
para él, todo es rosado, 
para el pueblo, todo es negro. 



LAN ZA DAS 

En Santiago del Estero 
le salió al Gobernador, 
en lugar de un acusado 
un tenaz acusador. 
Puede, pues, decir Lagar 
— «¡Oh desventura insensata, 
me salió al ir á tirar 
el tiro por la culata». 
Esto tiene la macana 
de todo ser reprobado, ^ 
que vá muy g[uapo por lana 
y se vuelve tcasquiiado. 



El Martes— dia aciago, según algunos— acudimos al 
Ministerio de Justicia, Cultos é Instrucción Pública, ¿4 
qué dirán Vds? 

Pues á saber en que estado se encontraba nuestro 
expediente, por cobro de pesos al Ju/gado de Paz de 
la 7". 

Contestación:— ¡Aun no ha informado el Juzgado! 

De modo que. hasta que no le dé la jrana de evacuar 
el informe el Juzgado, estará elMinisterio sin evacuar 
su dictamen.' 

Cuando el informe del Juzgado es lo mas fácil y lo 
mas sencillo de dar. 

Piles no seftor, se ha dormido, pero nosotros no nos 
dormiremos. ' • " 

Por la cuenta que nos tiene. 

En el número próximp se bontlnuari. 

Probablemente, en verso. 

Así daremos, por nuestra parte' al menoi, variedad al 
asunto. 

Porque sino, va á ser un aburrimiento para todos. 



Y ya que estamos en el Juzgado, séanos permitido 
señor Intendente, decirle lo mal que se encuentra esa 
cuadra de Rodriguez Peña, entre Piedad y Cangallo. 

Con la intención sin duda, de adoquinarla, han levan> 
tado el empedrado viejo, han depositado los adoquines 
en las veredas, ha llovido y no hay posibilidad de pasar 
por esa cuadra. 

¡Si oyera Vd. á los vecinos! ¡Qué cosas dicen tan 
ocurrentes! 

Se taparía Vd. los oídos. 

Pues al salir del Juzgado, á mano derecha, están las 
oficinas del Registro Civil 

Esto que vamos á decir y que en son de queja nos 
han dado algunos vecino», no va con Vd, señor In ten* 
dente, sino con el jefe de la. PoUcía. 

Es eí caso, que frente por frente de estas dos repar- 
ticiones oficiales, existe un palomar sospechoso, del 
cual hemos hablado ya en otra ocasión, que huele maL 
- Las familias, todas bien, de la referida cuadra, se nos 
han quejado, pues no se asoman á los balcones ni á las 
ventanas, por temor de ver lo que no debe verse. 

M estas quejas fuesen fundadas, como creemos que 
lo son, merecen la pena de que la policía se tome el 
trabajo de desalojar el palomar. 



Hemos recibido de la librería del seA )T Bohmatí, 4o9 
libros interesantes. 

c Dolores», se titu'a uno, que es una colección de po«< 
sías selectas, de Federico Balart 

tRamillete de Glorias nacionales» (Monografías es- 
pañolas), se titula el otro, debido á la bi«tn cortada plu- 
ma de D. Ramón Campuzano y González. 

Y vuelta al señor Intendente: 

Esa calle de Defensa (segunda la llaman, sin duda 
por el abandono en que se halla) es un lago inagotable; 
particularmente desde la calle Almirante Brown hasta 
el Riachuelo. 

Y ¡qué alumbrado, señor Intendente! 

Ni que fuesen ciegos todos los que viven en esa 
calle. 

Esta es una gran avenida, que hay que adoquinar 
cuanto antes. 

Pues ¿y las calles que en la de Defensa desembocan 
por ambos lados? 

Vaya Vd. por allí, señor Intendente, vaya Vd. y verá 
como aun nos quedamos cortos. 

5>e continúa jugando 
al juego de lotería, 
que es al parecer un juego 
que acaba siempre en ruma. 
Continuamos como siempre 
en la insensata manía 
de jugar á precios caros 
para excitar la codicia. 
Se ha demostrado el error, 
pero insiste esa oficina 
en sus trece y hace mal, 
pues llegará pronto el dia 
de no vender ni un billete, 
fiorque no hay gente tan prima 
que juegue siempre i penler 
en eso, que huele á timba. 

Tipo. Uto. (U J. Hibaí yEno,, ¡^um 159 



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Domingo 5 de Agosto 



^iCí^ ^" ' "'- -:>-vr--.-r': "■ 



de 1894. 



^^7; 



bUENOS AIRES 



ANO X.-Námero 25. 



En la Capi al 



Suscricion por trimestre adelantado. 

Número suelto 

Número atrasado 

Extranjero por un año. . , . 



En Don Quijote no hay ehkrqiit 
porque es cívico del Parqu i, 



Por ver el oro i la par 
lacharé sin descansar. 



Don Quijote es adivino 
j el 08 trazará el camino. 





Ps. 


1.50 


, 


t« 


0.12 


, 


«1 


0.20 


• 


(• 


12.00 



EOKAS DE ADHINISmCION: D£ li A 3 F. I. 




Campaña 



Suscricion por semestre adelantado. . . Pi. 

Número suelto " 

Número atrasado. " 

Extranjero por un año " 

Vengan cien mil luscríeionei 
7 alugo las subvenciones. 

Para Quijote porteio 
todo enemigo es pequeio. 

T soy terror de enemigos 
y amigo de mis amigos. 



4.00 

0.30 

0.40 

12.00 



SüSCRICIOH POR SEMESTRE ADEUHTADO 



8te periódico se compra pero no se vende 



1_ 



U CORRESPONDENCU A NOMBRE DE i. OSSORIO 



Propietario: EDUARDO SOJO 



ÁDMIMISTRACION : VENEZUELA 594. 



I OJO I lOJOie 11 OJO III 

€ Buenos Aires, Agosto 21 de 1891— Al Sr. Gcfe de Policía. — 
€ Los perUMicos de caricaturas politicus que n.ida respetan, que á 
« menndo injurian y que no [Hioas \wt% incitan al crimen, son 
c ineompatibleB con las eiigcnrías de! una situación de estado de 
« sitio. En consecuencia, ya que el semanario denominado DON 

< QÚUOTE, persiste en su actitud agresiva para los altos funclooa- 

< ríos del país.— De orden del Sr. PnÍBidente procederá V. S. en el 
€ día i prohibir su circulación y ocupar bajo inventarlo el eslable- 
« cimiento por donde se edita 

< QninUna > . 

iuco, i Bl H ■>• l|sn. 



^ 



Saludo I V. S. atenumenle.— Manuel 



l« Mllds nal 7<an, 
Tiao * mottnnnt «1 ftat6|[T*ro, 
á mi, tmt m4« b« unln; 
y dtapmM, M fu ti litótnfe 
y U MeaMttó otra pladn. 
— «eiMipn d« U pi*dn «i pM, 
•■•laiié' iTálgaim Dio* 

«¿ falda ftcnéB Mlaatatf 

•OM OM MtA 11 vu BMla 



_ I ÜUkBditO, 

7 •! Mérito, mny dvrlto; 
f « fl U pitdrm M mvy dsn 
I dúo ol «Mrlto 
■ yoMi 

I lOOH 

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«n M mM dúo 01 < 

T aon IM duOMS 

MlNtu eonl«Bt«l I 

dri IftMuatoi 7 

vkv» d« poua T toaM 

M* dUU. IM llflIMM. 



NOTA— La piadni stfonda, 
dnpMI d« M miitiU pUf, 
rompió Im »áeU¡ ímwUá; 
y ha raélto nya' A Ú REGAZO, 
e#* ■«tí"fcflclo?r-(h'.. .li* Va- 



FIASCO 



Debemos convenir en que las prptensionps no hacen 
al hombre; antes bien es el hombre el que se hace las 
pretensiones. 

£1 escrito inonumental, por la gran cantidad de cas- 
cote amontonado en él. con que el ministro del interior 
ha pretendido confundir á la Cámara de ENputados, á 
pesar de sonar mucho, resuena á hueco; tal es la hin- 
chazón de su fábrica efímera. 

Al pretender confundir los razonamientos de la Cá- 
mara legislativa, se ha echado toda la tierra á sus j>ro- 
pios ojo?, y ciego por la cólera, que no por la tierra, ha 
dado rienda suelta á la imaginación, de suyo fantás- 
tica, y se ha acabado de anular como hombre público. 

Cre^ó, pero lo creyó, no con la inocencia del niño, 
sino con la rabia de sus desmesuradas pretensiones, que 
a juel engendro estrambótico rebotaría por todos los 
lados de la Cámara, aplastando á los radicales y dejando 
maltrechos á todos los demás diputados. 

Pero aquel cúmulo de incongruencias las - ha desva- 
necido con su elocuente palabra el Dr. Barroetavefta y 
la Cámara firme en sus resolucic nes y herida en su li- 
bertad de acción, volvc rá, asi hay que creerlo, por sus 
propios fueros. 

£1 presidente, con la pasividad que le es caracterís- 
tica, ha aceptado la opinión de su primer ministro, fir- 
miindo el documento ya referido, sin meditar sobre sus 
consecuencias y sin recordar sus precedentes, en les 
que actuó como actor de primera línea. 

¿Cómo se comprende que habiendo formado parte el 
presidente actual, de comisiones investigadoras, nom- 
bradas por la Cámara, venga hoy á negar ese derecho 
á la de Diputados? 

¿Es esto una aberración, ó es una falta de sentido 
político? 

¿Con que es decir, que lo que ayer era justo y legal 
y constitucional, ha de ser hoy injusto é inconstitu- 
cional? 

¿Con que vale ser inspector y no vale ser inspec* 
Clonado? 



Pues que, ¿la constitución es letra muerta en ocasio- 
nes y letra viva en otras? 

iQué manera de interpretar la carta fundamental del 
£stadol 

A qué punto hemos llegado, que ya los absurdos y 
las contradicciones se emplean como argumentos para 
anular prerrogativas indiscutibles de los poderes pú- 
blicos. 

£1 resultado de esta intemperancia, es simplemente 
un fiasco mayúsculo, de esos que conmueven por sí 
solos el organismo de un poder, de suyo ya débil, y que 
pueden comprometer su vida potítica. 

Fiasco, es este, cuyos alcances son difíciles de deter- 
minar á punto fijo, porque no crea conflicto de ningún 
género, sino que pone de manifiesto la debilidad de la 
constitución del gabinete y la imposibilidad de conti- 
nuar viviendo con vida propia. 

Fiasco tanto mayor de nfitar, si se considera que el 
Ejecutivo uo sabe donae selialla, ni sabe á donde se 
e.stienden sus atribuciones, que son limitadas, toda vez 
que desconoce el derecho ^que tiene el pueblo re- 
presentado en la Cámara de Diputados para inspeccio- 
nar aquellos actos que estime convenientes. 

Fiasco, es este, porque revela ó suma ignorancia en 
las alturas oficiales, ó conatos de reasumir en su mano 
suprema todos los poderes públicos, como sucede en 
Rusia ó en la China. 

Hay que meditar sobre el paso imprudente que araba 
de dar el Gobierno, negando derechos legítimos y cons- 
titucionales y soberanos que nunca pueden residir en 
un delegado de la opinión pública; máxime no concur- 
riendo en este caso dicha circunstancia. 

La fatalidad pues, ha colocado al P. E. en una pen- 
diente resbaladiza, donde se encuentra en gravísimo 
peligro. 

La ocasión propicia de renunciar el puesto es llega- 
da; esa en nuestro sentir es la única tabla de salvación 
en el naufragio en que se agita. 

Aprovéchela, y de este modo consegfuirá, que la reac- 
ción favorable sea un hecho para la república. 

EPÍSTOLA 

Una carta me pides, caro amigo, 
en que revele la impresión que siente 
el alma, á quien mi pecho dale abrigo. 

Y, no acierto á empezar; pues francamente, 
hay tanto que decir, un doloroso, 
que acobarda y que postra al mas valiente. 

La poh'tica es mar de desventuras, 
pero un mar bramador y turbulento 
envuelto entre las sombras mas oscuras. 

Naufragan la pericia y el talento, 
se ahogan la razón y el patriotismo, 
y de ahí el pavoroso desaliento. 

Después de mil alardes de civismo, 
las corrientes de un pésimo gobierno 
nos empujan y arrastran al juarizmo. 

que es igual que llevamos al infierno. 
Todo aquí con el fraude se endereza, 
como un vicio fatídico y eterno; 

no se sabe dó acaba y donde empieza 
el dolor de este pueblo sin socorro, 
pues no se vé ni cola, ni cabeza. 



Dije mal; cola, sí, pues la del Zorro 
nos borra sin cesar las ilusiones, 
burlándose después, frunciendo el morro. 

La influencia que aun gozan los mandones, 
que hicieron del país un esqueleto, 
impelen al que hoy manda, á imposiciones. 

Y como no protesta, está sujeto 
al déspota caido, y es tirano 
que lástima merece y no respeto. 

No importa que ol país demuestre ufano 
tenaz condenación; su acción loable, 
destruye del poder la férrea mano. 

Donde quiera que el derecho inalienable, 
manifestar pretende su ejercicio, 
lo destruye el peder abominable. 

Patente del pais es el perjuicio, 
porque impera política caduca, 
que á la opinión condena sin juicio. 

Así á sus pueblos el mandón no educa; 
pues le sienta «ü{a*f'4h*v:ucii altanera 
como á un hombre con pelo, una peluca. 

Hoy, sostiene el gobierno, á su manera, 
que nadie debe inspeccionar sus actos, 
solo por sostener una quimera; 

pues prueba el radical con mas exactos 
y contundentes datos, el derecho 
de inspeccionar la Cámara sus actos. 

No impoiu la ingerencia ni el acecho 
la inspección que repele el que gobierna, 
pues que tiende á probar su honra y provecho. 

No haya miedo que un premio le discierna 
al que ocasión le brinda tan propicia, 
antes le tiara su antipatía eterna; 

pues igual que desdeña la justicia, 
se aparta del país que lo sop' rta 
sin razón; mas la fuente que lo viña 
se secará á la larga ó á la corta. 



RADICALISMO 



Negar que el radicalismo es la savia de la república, 
la vida del país, el punto de partida de una nueva era 
de libertad y de prog^reso, sería negar la luz del sol y 
las tinieblas de la noche. 

El radicalismo se ha infíitrado en la constitución de- 
mocrática de las aspiraciones de la opinión pública, de 
esa opinión que no se sugestiona con nada ni por nadie 
y que cree y que espera. 

¿US manifestaciones son elocuentes por lo espontá- 
neas, por lo nutridas, por lo numerosas, por lo entusias- 
tas y por lo ordenadas. 

Repásense los diarios de todos los pueblos, de todaí 
las provincias; recórranse todos los telegramas recibi- 
dos de todas partes y se tendrá una idea de la virilidad 
de rse partido, en el que estriba la regeneración del 
pueblo argentino. 

Con motivo del aniversario de las revoluciones de 
Julio, las demostraciones del partido han revestido ma- 
yor importancia que las anteriores, llegando el entu- 
siasmo popular á sembrar de flores el tránsito de la 
manifestación y á ponerse á la cabeza de una de ellas, 
en el Tandil, tres señoritas con boina blanca. 

Todo esto, habla muy alto, en son de protesta centra 
los mandones que se alejan dia á dia y por momentos 
de la opinión general del país; son actos condenatorios 
contra los gobiernos efímeros que fundan su estabilidad 
en la fuerza y en el firaude. 

No hay nada mas consolador, en msdio de los pro* 




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V^yrmf-wtmrr^^mir^m^mnii ■ J^,""!!;75g! 



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DON aUIJOTE 



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fundos dolores que nos postran, que esos arranques de 
la pública opinión, que esas manifestaciones nutridas, 
alentadas por un espíritu supeiior. 

£1 partido radical es lo único que no se ha debilita- 
do en esta época de crisis y de fracasos; ha dado prue- 
bas de una resistencia vigorosa, de una constitución 
tólida, de un organismo envidiable. 

Y muy superior es el espíritu, en él encamado, cuan- 
do en lugar de languidecer, renueva sus bríos y robus- 
te ce, estendiéndolas sus ramiñcaciones. 

Afortunadamente, aun queda en pié algo en que es- 
perar, algo en que creer, y ese algo simpático y conso- 
lador es el radicalismo, como quien dice: la ventura, el 
progreso, la redención, el porvenir. 

Las manifestaciones han llenado las calles, rebosando 
de curiosos y de simpatías; las flores han llovido con 
profusión sobre los manifestantes; las damas distingui- 
das se han asociado con sus aclamaciones y con su 
presencia á esas nobles manifestaciones del radica- 
lismo. 

Y durante estos momentos de entusiasmo indescrip- 
tible, un diputado del partido ha levantado su voz elo- 
cuente en el parlamento para pulverizar las argucias 
de un gobierno que está en la agonía, volviendo por 
los fueros parlamentarios. 

I Viva la Union Cívica Radical! 



¡ PAN_ALÍ 

Los misterios del panal 
salieron de su letargo, 
actuando en primera línea 
el nunca olvidado Marcos. 
Salen á la luz del dia 
tras tanto tiempo encerrados 
esos cúmulos de cosas 
que son colmos muy colmados.- 
¿ra aquella asociación 
con su carácter extraño, 
las entrañas de un negotium 
muy parecido á un escándalo. 
Y aun D. Marcos nos decía: 

— «¡si hubiese durado un aflo 
todavía!». . . . aquí un suspiro, 
después, nada entre dos platos. 
Es divino lo que dicen 

de algunos los comentarios, 
cada vez que se descubre 
poco á poco lo tapado, 
¿"ero no causan sorpresa 
esos hechos condenados, 
porque todos mas ó menos 
sabíamos algo y alg^os. 
Resta tan solo decir 
al descubrine los datos: 

— iQué cuadros los del Panall 
I qué láminas y qué Marcos I 



COSAS DE SANCHO 



El otro dia nos preguntaba un curioso: 

— Dígame Vd., ¿cuándo cae el Ministerio? 
Y le contestamos: 

— Pues que, no se ha caido ya! 

Porque, francamente, yo no sé cómo se levanta des- 
pués de tanta caída. 

La pregunta del curioso debió ser mas concreta y 
decir 

—¿Como es que el gobierno se levanta siempre que 
se cae? 

Son estas cosas curiosas 
por demás entretenidas, 
¡muy curiosas estas cosas 
de ús continuas caídas! 



El ministro del interior dice, en uno de los párrafos 

de su protesta, que ES POSIBLE QUE TODAVÍA BXISTAN 
EN LA ADMINISTRACIÓN DEUCIENCIAS QUE SUBSA- 
NAR, ERRORES yUE CORREGIR Y ABUSOS QUE CAS- 
TIGAR. 

¿Con qre es pcsible que haya todo eso? 

Pues ahí es nada lo del ojo. Pero vamos á ver ¿Por 
que no se subsanan esas dificultades, se corrigen esos 
errores y se castigan esos abusos? 

Todo esto ha debido ya hacerse, ó estar en vías de 
hacerse. 

Mas son trabajos violentos 
y no es cosa divertida; 
deben conservar la vida 
que se les va por momentos. 



Si despees del documento arrogrante del Ministro del 
Interior, la Cámara, cerno es lógico suponer, sostiene 
tus ptei rogativas ccnsiiiucicnales, es posible que renun- 
cie el Ministro. 

Y no olvidemcs, que el documento de referencia lo 
autcríza ccn su firma el Presidente. 

iQué buena ocasión para quedarse ellos en buen lu* 
gar, renunciando! 

Y nofiotros también. 



Inútil es esperar 
en tamaño proceder; 
todo se debe temer, 
todo menos renunciar. 



Algunos no vuelven de su asombro, al considerar lo 
olvidadizos que son el Presidente y sus Ministros, 
cuando no quieren recordar la legitimidad de las ins- 
pecciones de la Cámara de Diputados, habiendo desem- 
peñado parte de esas comisiones ó habiéndolas sancio- 
nado desde su banca de Diputado. 
/ |Vaya un asombro! 

Ayer como ayer y hoy como hoy, se dirán ellos. 

Al par que Celetmn exclamará: 

— cVan reduciendo sus bríos 
á mi impotencia notoria; 
mañana dirá la historia, -^ ^ 

que estos son los hombres mios>. , ■ ;>> 



Luego se extrañan de los .'libidos que reciben en 
público, cuando ellos han dado en la manía de silbarse 
á si mismos. 

¿Qué otra cosa es el documento tantas veces mencio- 
nado, sino un silbido luengo y casi interminable? 

Por esa senda de abrojos 
no se oyen mas que silbidos; 
y no tapan sus oídos! 
y no se cubren los ojos! 

Por lo demás, después de este incidente pasajero, las 
cosas continuarán como hasta aquí. 

Aceptarán la intervención y no renunciarán. 
|Cómo ha de ser! 



CANTARES 

De aquellos ya tan famosos 
bien sean postes ó cañones, 
no hemos logrado saber 
si son cañones ó postes. 

Yo señores á la Cámara 

me la sorbo como un huevo; 

y la Cámara contesta: 

— Yo te pondré como nuevo. 



En estos tiempos tan fríos 
se corre un peligro serio; 
abrigúense los pulmones 
los hombres del Ministerio. 



En La Plata sigue todo 
en el mismo ser y estado; 
no hay energía en los hombres 
que desempeñan el mando. 



LANZADAS 



Se nos ocurre preguntar: — ¿Se hallan presos todavía 
aquellos titulados anarquistas que pesquisó la policía 
omnipotente? 

Si se hallan presos, ¿por qué no se les juzga de una 
vez? 

Pero ¿son anarquistas? 

Creemos que desde el 24 de Mayo, en que fueron ha- 
bidos porque tí, hasta la fecha, ha trascurrido tiempo 
bastante para juzgarlos y condenarlos. 

Pero ¿son anarquistas? 



Al periodista Chrístían Roeber, lo han apaleado en 
Santa-Fé. 

Es una barbaridad condenable, pero que no se con- 
denará. 

Porque detrás de les cobardes que á tal cosa se 
atreven, hay ctros mas cobaides todavía que los am- 
paran. 



Mi asunto reclamo 
por cobro de pesos, 
no ha vuelto lectores 
aun al Ministerio. 
No informa el Juzgado, 
prosigue el silencio, 
y estamos lo mismo, 
y nos estaremos 
aguardando el dia 
de cobrar los pesos. - 



En Santa-Fé se han destrozado los escaparates de la 
casa del Sr. Massetti, por ostentar en ellos varios retra- 
tos de los prchrmbres del partido radical. 

Desde que fué conducido Ley-va á la gobernación 
de esa provincia, eminentemente radical, lo dijimos, y 
Don QugoTE no se engaña jamás. 



Desde entonces usa la luorca á todo pasto. 
Pero no hay que dése, erar, porque todos estos sue- 
len morir de indigestión 1 b atribuciones. 

Porque est ) como sus hordas 
sot) pura caá ilidad, 
porque nuna es la verdad. 
Jas vinon el^ tan gordas. 



Tx>s chinos y los japori ¡es se han declarado la guerra 
y han roto ya las hostilii des. 

La Europa entera se I3 puesto en jaque. 

Inglaterra se reserva; i Jemani^ no dice esta boca es 
mia; A.ustria se ha cosido 
vés de España; España se 



a boca; Portugal mira á tra- 
... ! achanta; Rusia se anima y la 

Francia dirije con la batata esta sinfonía de bala rasa y 
torpedo limpio. 

Los japoneses sin duda^ creen todavía en aquel afo- 
rismo vulgar, de que i las chinos es fácil engaftarlos. 

Pero los chinos se aprestan á volver por sus fueros 
hollados. 
' Esta gaerra promete. . , . machis cadiveres. 



Tenemos en nuestro poder una hoja impresa, que 
contiene la exposición dal Dr. Adolfo Sánchez, juez de 
I* instancia de Santiago del Estero, destituido por el 
arbitro Lagar. 

Se defiende este disrua magistrado con una entereza 
y con una suma de denuncias, que resulta acusación 
mas bien que defensa el luminoso escrito. 

Y sin embargo, ese gobernador que es un escarnio, 
está todavía en su pue&to amparado por la omnipoten- 
cia d?l gobierno central. 

No acaba uno jimás de darse cuenta de la vejación 

r)rque los políticos encumbrados, están haciendo pasar 
la república. 



El comisario de policía de Lomas de Zamora, ha sido 
destituido por el Jefe Político de la provincia arbitra- 
riamente, sin tener en cuenta quince años de perfectos 
servicios prestados á la repartición. 

£1 utilitarismo político se impone como medida sal- 
vadora para los gobiernos que nacen muertos. 

La corriente de desaciertos desborda ya y todo hay 
que temerlo, de aquellos que, por servir al amo, son 
capaces de todo. 

Si aquí estamos como con Juárez, allí están como coa 

Ya se SABE. 



Mouameuto al Dr. Todiu 

Tiempo es ya de que nos preocupemos en dar 
actividad al monumento que ha de perpetuar á través 
de los siglos la gratísima memoria del recto magistral 
do. honra y prez del foro argentino. 

Las comisiones recaudadoras deben entenderse con 
la central, á fin de conocer el total di las sumas recau- 
dadas y poder dar comienzo á la obra patriótica que 
nos ocupa. , 

Confiando en la buena voluntid de to Jas las comisio- 
nes no dudamos en que muy en breve, el monumento 
al ju' z lediu será un hecho. 



Se suspende en este número 
el asunto — «Te.n'EURosos» — 
que continuará, lectores, 
publicándose en el próximo. 
Este asunto inagotable 
por lo macanudo y fonso, 
ha de dar bastante juego 
y ha de causar mucho gozo. 
Tenemos revelaciones 
algo subidas de tono, 
de estos torpes pesquisantes 
de perturbado meollo. 
Conque, lectores amados, 
buscad el número próximo 
que allí estarán retratados 
al vivo, fLcs Tenebros?s>. 



Después de hiberse dado en diferentes teatros de la 
capital mis de seiscientas representaciones de La 
VERBENA DE LA P.\LOM.v empiezan á brotar críticos 
diciendo que la obra es muy mala. 

Si esto sucede tratándose de una obra muy mala, ¿á 
qué número de representaciones saldrían los críticos si 
la obra hubiese resultado buena? 



Según noticias, nuestro a gante en Carhué, D Emilio 
Guillen, quien si no estaraos mal informidos, es ava- 
luador, ha desaparecido. 

¿Si se habrá marchado huyendo de los críticos de La 

VERBENA. 

£llo es, que nos ha. . . , avaluado. 



Tipo. LAo, i» J. Ribat y Sno., Rincón ISS 



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Domingo 12 de AgosWde 1894. 



bUENOS AIRES 



ANO X.-Número 26 



da 



En la Capital 



Sascrícion por trimestre adelantado. . .' Ps> t-50 

Número suelto • • " 0.12 

Número atrasado . " 0.20 

Extranjero por ao aSo. . . . • i " 12.00 

En Don Quijote ao ha; cJmrqu 

porque e> cívico del Parqi% 

.'i. 

Por ver el oro i la par 'I 
lacharé sin deacansar. '^ 

■ - k 

Don Quijote m adivino 

T el os trazará el camino. . ■' 

V: 



/ 



HOKAS DE ADHINISTRACION: DE lU 3 F. X. 




Campaña 



Sascrícion por semestre adelantado. . . Pi. 4.00 

Número saelto " 0.20 

Número atrasado " 0.40 

Extranjero por on aio . . . . t . " iS.OO 

Vengan cien mil snserícionei 
y ab^o las sobveneionet. 

Para Quijote porteBo 
todo enemigo ei pequeño. 

T soy terror de enemigot 
j amigo de mis aroigot. 



SUSCRICION POR SEMESTRE ADEUHTiDO 



LA CORRESPONDENCIA A NO] 



Este periódico se compra pero no se vende 

•¿¡RE DE i. OSSORIO 



f 



Propietario: EDUARDO SOJO 



i 



IDlIHISTEiCIOR: TENEZDEU 594. 



iOJOl I OJO II II OJO III 

. Buenos Aires, Agosto 21 de 1S98.-AI Sr. Gefe de Polid». — 
Los periódicos de caricaturas políiicas que nada respetan, que á 
menuda in¡urian y que no pocas veces incitan al crimen, son 
incompatibles con las exigencias i'e una situación de estado de 
sitio. En consecuencia, ya que rl semanario denominado DON 
QUIJOTE, persiste en su actitud aiiresiva para los altos lunciona- 
rios del país.— De érden del Sr. Iresidenle procederá V. S. en el 
dít á prohibir su circulación y otupar bajo inventario el estable- 
cimiento pordondese ediu.— Saludo i V. S. atentamente.— Manuel 



Quintana < 

Ti» i moitnrait «1 utAfíifs, 
á mi, tu udk m» UT«1»¡ 

y d«P«H, M ts4 kl lit«gT*<« 

y U (MaMM «tn rMa». 

— «ulMa«:— «TálfÜM DlM 
•M mm tu liniíaluf 
•it f«lé> fMnte »plutaif 



Luco, á mi M m< Bfan, 
qat ti hecho m algo iBAodiiOt 
y •! Mérito, muy dofflto; 
fot d la plodn M mar a*» 
tn M ma* dúo ol watlto 

í na la* dutM* aoa potaa 
•a Ktaa «orrlaaMa looaa 
dt IsaaaaaMi y..-- daiMaa 
paitu da pitaa y toaaa 
MB dafaa. laa licaraiaa 



MOTA— U pMra s«|ud«, 
daspOM 4« «a wiuit pktft 
rompió I« «kW uniU: 
j h* viMito ¡lyalf A É KIBAZO, 
con aatiafa««io|^j)r'>'i«4%i^^ 



EL ÚLTIMO NÚMERO 

CE 

DON QUIJOTE" 



íí 



Xo dehe cansar sorpresa á nadie, esta nueva, 
que en realidad no lo es, porque el tiempo no 
pasa en vano y porque todas las cosas humanas 
tienen su término, como finitas que son. 

Eúe es el último número de DoN Quijote; 
aviso á los coleccionistas para qtte empaqueten ó 
encvadernen, según su sistema, los números cor- 
respondientes al año X. 

No vayan á creer Vds. qve nos hemos kec/io 
qitbernistas , al anunciar con caracteres tipográ- 
fi'-os, que este es el último número de Don 

Quijote. 

Nada de eso; estamos donde estábamos: en la 
Irecha, sin claudicaciones, nn tolerancias, sin 
complacencias, sin promiscuidades, sin odios y 
sin mistificaciones. 

En el primer número de Don Quijote se es- 
tampó con gruesos caracteres— €E»t(i periódico 
Ko compra, poro no so veiule» — Y hoy, en este 
úHimo número, figura en cabeza la misma frase; 
frase que ha sido la base esen'ialisima de nuestra 
jniblicacion. 

Don Quijote, pues, no sr fia vendido; no ha 
claudicado en diez años de pu'ilicacion. Al llegar 
al último número del aíio X, ostenta con orgullo 
su lema, como distintivo que 'o ha de llevar á la 
victoria en los años sucesivos. 

Este es el último número del año décimo: el 
próximo será el primero del año undécimo. 

Hasta el número próximo. 

SIEMPRE LO MISMO 

Don Quijote fué l«al, 
pues sieinpre atacó de frente: 
perseguido por valiente 
y constante, firme, igual 



hasta la pared de enfrente. 
Por eso su fama estiende ' 

como un espíritu sóiico 
que purificar pretende; 
porque, en fin, este periódico 

SE COMPRA, MAS NO SE VENDE. 



¿QUÉ HACEMOS? 

Yo no sé que noticias políticas darán á los jefes de 
sus estados respectivos, los agentes diplomáticos acredi- 
tados cerca de e&te gobierno. Pero se me ocurre creer 
que ó no les dirán nada, ó que se devanarán los sesos 
para trasmitirles sus propios comentarios; esto es, ó el 
mutismo discreto, ó la inventiva, discreta también. 

Porque sucede que, al parecer, no tiay nada que ha- 
cer, no hay nada que reglamentar, no hay nada que 
corregir; no hay nada que <c mular, ni hay nada que 
prevenir. 

£1 organismo político se hi encauzado ya en los es- 
trechos limites del rutinarismo; cualquiera creería que 
el estado político de un país que está gobernado por 
hombres refractarios á la opinión pública, es un reló 
que marcha con la exactitud de una máquina perfecta, 
á pesar de su complicación. 

Y no es así; poique en un país tan necesitado de re- 
conbttuccion politico-maierial, que tiene depreciado su 
medio circulante, &us bancos por el suelo y su crédito 
poco menos que anulado, se necesitan energías de 
temple probado; hombres de poderosa iniciativa; volun- 
tades altivas, actividades sobresalientes y aptitudes de 
primer orden. 

Y que no cuenta con nada de todo eso, lo comprueba 
el estado angustioso en que se encuentra, debido á la 
inercia y al poco deseo que hasta ahora ha manifestado 
el Gobierno de poner mano en satisfacer las justas y 
legítimas aispiraciones de todo un pueblo que le es 
adverso. 

Antes que atender, como atiende, á poner en juego 
todos los resortes posibles para conservar una vida efí- 
mera que brotó del acaso y no del voto libre del ciuda- 
dano, mistificando gobernadores provinciales, y dando 
el triunfo previo en todas las elecciones á los candida- 
tos incondicionales, debería buscar por medio de la 
labor activa y de la iniciativa propia, el mcdo de con- 
quistarse las simpatías populares de que tan necesitado 
se halla. 

Yo no sé, lo que los agentes diplomáticos dirán á sus 
gobiernos respectivos, pero yo diría lo siguiente: 

A Rusia -Pronto alcanzaremos .su nivel poL'tico- 
autoritario. Ya es Santa-Fé, la Polonia Argentina. 

A Francia— Le monde cú l'on s'ennuit 

A Inglaterra- Oro sube y oro baja y gobierno 

no trabaja. 
A España - En todas partes cuecen habas. 
A Turquía — Fuera del serrallo, todo lo demás es 

igual. 

A Italia— Continúa il dolce far niente, 

A Alemania -Puestos de galera y frac - no llega- 



mos á hacer ¡Up!— m tienen Vdsf Krup pronto aquí 
tendremos crak. 

A la China — Duro con los japoneses. 

Al Japón— ¡A ellos, que son chinos! 

Y a-sí por este estilo, circularía cabi.eiiRA.mas por 
toda la redondez de la tierra, á guisa de foio-GRA.m.vs 
para que se vieran retratados de cuerpo entero y al 
natural, las eminencias gubernamentales que se pasan 
los meses y los años sin pensar y sin laborar. ■ ■ 

Es, pues, inútil preguntar ¿qué hacemos? 

REFRANES 



SeAores: no hay que dudar, 
es popular y es eterno ' ' 

esta especie de gobierno 
que anhela ^er,ix>pular, ^ _. 

aunque coq .so !i> atioeior 
no llegará á tal altura, 
porque á mí se me figura 
que los ministros y el pavo, 

si dan alguna, EN EL CLAVO, 
DAN CIEN MIL L\ LA HERRADURA. 

¿Quiénes son sus consejeros? 
Pele, el Zorro y el borrico; 
un triunvirato muy chico 
para un país que está en cucfos; 
mas los mandones muy fieros, 
los aman, cual las mujeres 
á una dote de alfileres; 
por eso yo en mis dem.anda«, 
digo; - «ÜUIE CUN QUIEN AND.\S, 
Y YO TE DIRL yUIEN ERES». 

También entró D. Bartolo 
en la mistificación, 
sonando el acordeón 
y haciendo muecas á Apolo; 
pero pronto se vio solo 
por merecerlo su yerro, 
pues yo mas y mas me aferró 
en lo que dice el refrán: 
tQuiE.N DA P\N A .\GENO CAN, 
PIERDE EL PAN V PIERDE EL PEKROj. 

Este, pues, c.-> un eterno 
dolor y gran atliccion, 
el ver á una gran nación 
con un tan chico gobierno; 
de modo que á un gran infierno 
tal sistema nos conduce, 
y esto, claro se trasluce, 
al oir repetir en coro 
aquel refrán de; «No ES ORO 
TODO AQUELLO QUE RELUCE*. 

Esto es, pues, un desencanto: 
concebir lo inconcebible, 
y vivir en lo imposible 
vertiendo de mar un llanto. 
¡Ah! qué tan duro quebranto. 
¡Ah! qué tan profundas llagas 
no han de curar esus plag^ 
con su impericia y su afán, 
pues como dice el refrán: 
cAQUELQUENO esta HECHO A BRAGAS...» 



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DON QUIJOTE 



MPlTULO XXXIX ' " '" 

De cimo discurrieron DON QUIJOTE y Sancho 
/ ' -^ al ver pasar la procesión cívica .. 

— iHermoso espectáculol Sancho amigo, exclamó Don 
Quijote lleno de gozo; esos que ahi ves en compacta, 
numerosa y ordenada formación, son la esperanza de la 
patria argentina. Míralos bien y repara en el conti- 
nente de sus personalidades. ¿No te recuerda al pueblo 
de Israel conducido á la tierra de promisión por Moisés, 
el elegido de Dios?. 

—Deje, su merced, contestó Sancho, que pasen esos 
que van ¿ caballo y esos otros que van á pié con uni- 
forme militar, que no me permiten ver á los que vienen 
detrás, porque iorman á modo de un telón de teatro, 
cuando oculta á los verdaderos actores. 

—Ya pasaron, Sancho, repuso DoN Quijote, mira 
bien ahora que ya se levantó el telón, como acabas de 
decir muy bien. Ese de las barbas largas, es el apóstol 
de la idea, la encarnación del civismo, la probidad, la 
redención, el porvenir. Esos otros que marchan á su 
Iddo y á su alrededor son patriotas eminentes y proba- 
dos. Irigoyen, la alta y ponspícua personalidad á quien 
el Presidente amó como un hermano, hasta donde pue- 
de amarse á una persona. 

— Sí, ya recuerdo, interrumpió Sancho; hasta el esta- 
do de sitio, que es el limite de toda pasión humana en 
lo político; algo asi como una pavada, mitad despecho 
y mitad cobardía; algo así como. . . . 

—Basta, dijo Don QuiíOTE,que te vas por los cerros 
de Ubeda, Sancho amigo. Ahí va Pereira, el ilustre 
emigrado, sano de corazón, lleno de patriostismi, vir- 
tuoso y digno. Ahí va Del Valle, el ex. ministro de la- 
bor aciiva, saludable y fecunda, el eminente orador y 
el valiente guerrero del civismo; á su lado verás á De- 
maría. ex-ministro también, que cayó de la gracia pre- 
sidencial lleno de gloria y que puso con tanto acierto la 
mano en descubrir todo lo que todavía permanece 
tapado. 

—No se canse mas, vuestra merced, dijo Sancho, los 
conozco á todos y á todos los admiro y pienso al con- 
templarlos que estos que al parecer son minifestantes 
le parecerán al pavo otras tantas espinas que le están 
pinchando en su garganta, cortándole la respiración. 
¡Ira de Diosl si no acaban de pasar nunca. iQué fuerza 
tan poderosa la" de la opinión pública! ¿Cómo fe esplica 
que esta fuerza sea vencida y no vencedera? 

—Eso consiste, añadió Don Quijote, en los resortes 
del fraude, que todo lo subvierte y todo lo mistifica. El 
absolutismo es la fuerza y el pueblo es la razón; lo ma- 
teiial tiene mas peso que lo ideal, comprende ? 

— Sí, señor, ya sé, continuó diciendo Sancho; que lo 
material ap!a>ta y que la razón convence y que la en- 
vidia es el roedor de los désj^tas que se ven alejados 
de la opinión pública. 

—Que dejen los comicios libres, dijo DoN Quijote; 
que no restrinjan la libertad del sufragólo y verás cuin 
pronto se truecan los papeles y no se vuelve á oir un 
silbido en toda la redondez de la tierra. 

— Eso digo yo, repuso Sancho; pero el miedo obra en 
ellos que no la voz del deber cívico, aunque como dice 
el refrán, no hay bien ni hay mal que cien años dure; 
y aquel otro, donde menos se piensa^ salta la liebre; y 
aquel otro, la ineptitud antes es enfermedad que salud; 
y aquel otro, al cabo al cabo no calma el hambre el 
pavo; y aquel. . . . 

— Basta, Sancho, y vamonos á descansar. 

—Pero antes gritemos: ¡Viva la Union Cívica Ra- 
dical! 

CQNTRASTZS 

El pueblo se reunió, sin Don Bartolo, 
y el pavo estaba receloso y solo. 
Juan Moreira quedó sin municiones, 
y el pueblo va aumentando sus legiones, 
kl estado de sitio de Nerón, 
no mató, que dio fuerza á la opinión. 
Los cañones comprados, armatostes 
son tan solo, pues sirven para postes. 
Bairoetaveña suelta su palabra 
y á todo un ministerio descalabra; 
y el ministerio vive, aunque vencido, 
como. . . . siempre ha vivido. 
Yo quisiera lectores, que cualquiera, 
con verdad me dijera, 
si á Cito que causa desencanto eterno 
debe llamarse, con razón, gobierno. 



1. 



COSAS DE SANCHO 

Los teatros Opera y Politeama han sido exonerados 
por ley, de los impuestos municipales, por espacio de 
cinco años. 

Ko me parece del tcdo mal. 

Dicen que se ha tenido en cuenta, la necesidad de 
protejer el arte. 

Pero ¿el arte nacional? 

Francamente, me parece raro, pero muy raro, que en 
un país esencialmente democrático se establezcan pri- 
vilegios odiosos, en &vor, no del arte, que es el pre- 
testo, sino de determinados empresarios que «s el 
fuid. 



Porque, en la Opera se ha bailado el baile inglés 
y en el Politsam* hsmos escuchado los graznidos del 
clown, ' ^ ■ ■■' '■ '• - ■■• • , , 



Dicen que á los demás teatros no se les ha exone- 
rado, porque no lo han pedido. 

iQué bonito! Esto vale tanto como autorizar á un pa- 
dre á que no dé pan al hijo que no se lo pida. 

Yo creo, lógicamente pensando, que cuando se hace 
una ley, ésta debe alcanzar á todos por igual, porque 
sino, no es ley, sino privilegio, concesión particular be- 
neficiando á unos y dañinüo á otros. 

Si al menos, esa ley, estableciese compromisos ó im- 
pusiese condiciones, menos mal; pero r^o es así, porque 
los agraciados entran á gozar de un beneficio á todas 
sus anchas y en toda su integridad. ' 

*♦• 

Menos odiosa hubiese sido uila sub/encion, aunque 
siempre condicional. 

Limitando, por ejemplo, los precies de las localida- 
des; reduciéndolas en proporción al monto de las pér- 
didas, cuando las hubiese; imponiendo un tanto por 
ciento para protejer el arte nacional, etc., etc., etc. 

Pero así, tal como se ha hecho, su resultado es esclu- 
sivamente para dos señores empresarios que ya no les 
iinportará darnos gato por liebre. 

Mirado el caso, simplemente como espectáculo espe- 
culativo, el público es el único llamado á retribuir los 
esfuerzos de toda empresa. 



Un diario de la Capital ha observado una coinci- 
pencia. 

. Y es, que á raiz de estas concesiones, se ha visto mas 
número de senadores en ei teatro de la Opera. 

Lo creemos, así como creemos que la observación de 
esta coincidencia, habrá sido hecha sin malicia alguna. 

Hay que suponerlo así, y mas nosotros, que no Cono- 
cemos la suspicacia, ni por el forro. 

Lo que hay en esto, es que, los senadores, después 
de acordado el privilegio, han querido convencerse por 
sí mismos de la eficacia de su concesión. 

Y nada mas. 



Yo creo, después de todo lo dicho y de todo lo hecho, 
que, si no se ha concedido la exoneración de esos im- 
puestos á los demás teatros, es porque no la h.an pedi- 
do; deben pedirla sin pérdida de tiempo, fundando su 
petición en la concesión misma. 

Pídanla pues, y en vista de la resolución que recaiga 
sabremos á qué atenernos. 

Pero conste, que no ha debido esperarse á que la 
pidan. Se trata de una ley, y dicho se está que ésta ha 
debido inspirarse en la legalidad y en la igualdad. 

De otro modo, es un privilegio y nada mas. 



CANTARES 

£ste poder que me han dado 
me parece á un traje angosto, 
que me obliga, si camino, 
á dar los pasos muy cortos. 

La procesión de los cívicos, / 

por lo nutrida y compacta, 
ha hecho recordar al pavo 
toda su vida pasada. 

Ya vuelven los tenebrosos 
con sus pavadas feroces; "^ 

no desperdician momento 
de demostrar sus rencores. 

Juan Moreira ha sido al ñp, 
declarado en propiedad; 
nada decimos nosotros, 
pero Farbós, ¿qué dirá? 

LANZADAS 

Tenemos en nuestro poder una carta con dos firmas, 
que no nos son conocidas, en la que nos dice, que du- 
rante la permanencia del crucero «9 de Julio^, en el 
dique Cibils de Montevideo, los jefes y oficiales cobra- 
ban á oro y los marineros á papel. 

E^ta denuncia, que nos llenó de asombro, necesita 
ser desmentida ó confirmada, porque es de tal bulto, 
que á pesar de venir firmada, no nos atrevemos á darle 
entero crédito. 

Desearíamos, pues, que se hiciese luz al rededor 
de este asimto, que lo repetimos, nos parece algo 
oscuro. 



También obra en nuestro poder otra carta, firmada 
por dos individuos del crucero €25 de Mayo, en laque 
se nos dice, que á pesar de haber cumplido su contrata, 
hace mas de cinco meses, no consiguen su libertad. 

De estas denuncias, hemos recibido muchas ei;i dife- 
rentes ocasiones y ante^ fuerza es decirlo, hemos sido 
oídos y «tendidos los reclamantea. 



Desearíamos que á estos de ahora, si reclaman con 
Verdad y cnn razón, les quepa suerte iguaL 
Y nada mas. '.-í ■ ,> " ■ 



Su Santidad el papa León trece, 
á la equidad y á la razón sujeta; 
autoriza el usar, seg^n parece, 
á los curas, la activa bicicleta 
Si aceptan esos usos peregrinos 
y dan de su destreza testimonios 
parecerán, cruzando los caminos, 
ánimas que se llevan los demonios. 
Al decretar el uso, sin ambaje 
debió pensar la mente soberana, 
que hay que reformarles todo el traje 
ó suprimir al menos la sotana. 
Calzón corto, zapatos con hebillas, 
y la ropa ceñida y siempre corta; 
pues no importa lucir las pantorrilla% 
no romperse el bautismo es lo que importa. 



La manifestación radical del último domingo, no ha 
dejado nada que desear. 

Orden, número, magestad y recogimiento. 

El público inmenso, el todo Buenos Aires, pre.sen- 
ciaba asombrado, desde la calle, las ventanas, los bal- 
cones y las azoteas, la imponente cuanto ordenada pro- 
cesión cívica. 

Fué en resumen, un acto mas de protesta elocuente 
contra los mistificadores del sentimiento público. 

£1 desfile se hizo con un orden admirable. 

En uno de los balcones de la calle Florida se hallaba 
D. Pancho Bocha, gozando también de tau sublime es- 
pectáculo. ' . 

Dicen que lué silbado. 

Es posible, no hay fiesta sin tarasca. 

En otro balcón de la plaza de Mayo vimos también 
al Zorro y á Pelegringo. 

El primero recordó sus buenos tiempos pasados, 
cuando vestía de particular á los tripulantes de los bu- 
ques para ir á depositar el voro libre en las urnas. 

El segundo debió recard<ir á los atropellados y de- 
portados por su famoso decreto del 2 de Abril. 
iTristes recuerdos, lo» de ambos! 
Dd juro que dirían para sus capotes. 
|Lo que va de ayer á hoy! 
|Ayer maravilla fui 
y hoy, sombta mia no soy! 



El miércoles V'OLV^MOí al ministerio, para saber si 
habia VUELTO informado por el ju7gado de paz de la 7, 
nuestro expediente por cobro 'de pesos. 

Y VUELTA A decirnos que todavía está sin VOLVER 
por el juzgado. 

Y que demos otra VUELTita. 

Y á todo esto sin volvek los pesos á nuestro bol- 
illo. 

Porque el juzgado no quiere dar VUELTA á la hoja. 

Y todo ts andar en vueltas. 

■ Pero nosotros, continuaremos VOLVIENDO. 
[Vaya si volveremi^s! 
Únicamente así. volverás los pesos á nos. 
No hay que darle vueltas. 



Todo lo que entra en la cuadra de Rodríguez Peña, 
entre Piedad y Cangallo, se contagia de inamovilidad. 
Allí entró nuestro expediente 

cierto dia; 
y allí estará eternamente, 
¡suerte impía! 

Frente, casi por frente del registro civil, que está al 
lado del juzgado, 

se ha instalado 

un malhadado 

palomar, 

que ya se ha dado 

por de contado, 

un carácter declarado 

¡ayl de inamovilidad. 
Los vecinos nos piden repitamos la denuncia. 
Quedan servidos pues, loi vecinos, 
i'or nuestra parte al menos. 



Una idea sublime: el pavo ha pensado en la forma- 
ción de un partido político, para que lo aplauda cuando 
se presente en público. 

Lo formarán: los caiólicos de medio pelo; los emplea- 
dos que se conviertan al incondicionalismo; los coche- 
ros, porteros y sirvientes de los ministerios y los 
empleados de escoba, hbres de servicio de la Munici- 
palidad. 

IMrectores de escena y de coro.°: los simpáticos teñe* 
brosos, que en pimto á pavadas, dan 20 a 50 á cual- 
quier competidor que se presente. 

Labre, pues, su frenesí 
un partido abigarrado; 
ya que no le aman de grado, 
lo adorarán porque si. . 

T^. ÍÜo. d» J, BÜM y Eno.p Rineon Í59 

Áo ■- 



A 



^■■^.: 



m^M 



Año XI 
( 1 894- 1 895) 






t/ 



— —■««.■ 



Domingo 10 de Agostóle 1894. 






^ «',ii»(i^^4":«"*pji?»f; 



BUENOS AIRES 



^NO XI. Número 1. 



En la Gap^ti 



Snierieion por trimestre adelantado, 

Número suelto 

Número atrasado 

Extranjero por un año. . . , 

/ 
En Don Quijote no haj eh |ne 
porque ei clneo del Faroa 

Por ver el oro i la par 
lucharé sin descansar. 



Don Quijote es adivino 
; el os trazará el camino. 



HORAS D£ ADMINISTRACIÓN: DE 



Ps. 



1.50 

0.12 

0.20 

12.00 



A 3 P. 1. 




Campaña 



Suseríeion por seMittre adelantado, . . Ps. 4.00 

Número suelto. , ** O.iO 

Número atrasado.' " 0.40 

Extranjero por na a2o ...... •• IS.OO 

t ^ 

Venga^tien mil suscrídoDet / 

j ab^.Us subvenciones. 

I - 

Para Qnijote porteSo 
todo oMOiigo e« pequeño. 

'i' — 

t Mj tirror de enemigM 
j ami¡b de mis amigos. 



SUSCRIClOlj POR SEMESTRE AfiEUKTADO 

k / 



^8 te periódico se compra pero no ae vende 






U CORRESPONDENCIA A H( «RE DE A. 0S80RI0 i Propietario: EDUARDO SOJÍ O j 



PRIMER NÚMERO DE 

AÑO U>D 



Salud y felicidad deseo á 
zar el afio undécimo de mi pul 



!^ 



'DON QUIJOTE' 

CIMO 



t do el mundo, al empe- 
licacion. 



' Lleno, pues, de buenos dése .«, fruto quizá de la eX' 
períenda, que no fruta de : ¡mordimientos, inauguro 
este afio, haciendo votos repe dos porque no haya jue- 
ces que pongan presos á los i caldes; porque no haya 
alcaldes que jueguen al ajedre 
que disparen contra los homb e^ ni de los hombres; 
porque no vuelvan á nublar I }S CIELOS políticos nue- 
vos estados de sitio; porque i } 
res fraudulentos; porque el óraen y la abundancia, y la 
paz y la libertad y la constituí ion y los derechos, sean 
una gran verdad palpable y p Ipada. 

La experiencia es una gran cosa: ensefla mucho, aun- 
_ que no son muchos los que ] trenden: porque ahí tene- 
mos una punta díe'goberiliChKV^que por la experiencia 
que tienen, debieran parecemcs Iricurgos ó Salomo- 
nes, y apenas si se dan cuenta del empleo que calzan. 

En gracia de entrar en el afio tmdécimo, hemos qui- 
tado el permanente que durante seis meses ha figurado 
en cabeza de nuestro semanario, seguros de que nues- 
tros constantes favorecedores ya lo sabrán de memoria 
y de que lo tendrán por visto, aunque no lo vean. 

Repetimos, pues, salud y felicidad para todos. 



DESCUBRIMIENTOS 

En tiempos de Celemín, de asnísima memoria, se des- 
cubrió la gran ciudad de Tartagal; aquella famosa ciu- 
dad que según unos se hallabí escondida debajo dq la 
tierra, y que seg^n otros estaba ubicada entre ambos 
cuernos de la luna. 

Yo que soy enemigo de toda creación fantástica y 
que detesto á pesar de entretenerme mucho, los cuen- 
tos de las mil y una noche, nc acepto ahora, ni acepté 
entonces, la primera suposición: me atengo á la segun- 
da por creerla mas práctica y mas positiva, porque de 
hallarse Tartagal entre ambos cuernos de la luna, re- 
sulta una cosa que sin ser verlad nos aparta de todo 
erron puesto que teniendo cutmos la luna, tanto por 
ser un astro esférico, cuanto (orque conserva su estado 
de célibe, mal puede ubicar ettre lo que no tiene, una 
ciudad, famosa por añadidura 

Tartagal, pues, no ha existito mas que en el terreno 
de la fiebre nerviosa que d^uurollaron las garantias 
ferro-carrileras. ■, 

En los tiempos que corremis ó que nos corren mejor 
dicho, se ha descubierto la vila y corte de Pavópolis; 
grande como una Necrópolis)tríste como una Necrópo- 
lis, silenciosa como una Necilpolis, pero con todas sus 
tumbas abiertas. 

Algunas de estas, sobre laa]ue se e^itá echando tierra 
sin trég^ua, contienen la libétad, los derechos indivi- 
duales, el sufragio libre, la coastitucion, las garantías y 
Otra porción de cosas, que á través de las capas de 



tierra que ya las cubren, despiden un olor á muerto in- 
soportable. 

El fraude que desempeña el rol de sepulturero, se va 
mostrando cansado ya del penoso trabajo á que se le 
obliga, pero saca fuerzas de flaqueza y sigue todavía 
en su puesto, gracias á los gajes que le llueven de 
todas las provincias, que contribuyen con espantosa 
asiduidad al sostenimiento de tan importante cargo. 

En medio de Pavópolis ne levanta, á falta de cruz, 
símbolo de toda NecrópoU.<i bien organizada, el pue- 
blo con la cabeza inctfnada sobre el pecho y los brazos 
estendidos como quien pid^ifpiisericordia. 

Esta novedad no se balli eola, sino que está rodeada 
de tres vírgenes castas y puras, á saber la esperanza, 
flaca y medio dofrfallecida; la república, amarrada á la 
columna del estado de sitio; y la prensa, con tos con- 
vulsa, en fuerza de gritar piedad y compasión para esta 
nación infortunada. 

De noche, advierten los pasajeros fuegos fatuos, que 
se distinguen de.sde lejos^v que revisten formas capri- 
chosas y órigüíales. Hay^ffi^'qüe swnejá üft taftoití* 
parecer hueco é inservible; otro un poste con cureña; 
otro un zapato capaz de servir á todos los pies; otro un 
abdomen colosal amagado de indigestión y otro mas 
fatuo que todos y grande como un melón ya muy ma- 
duro. 

Todos estos fuegos fatuos, con sus resplandores mor- 
tecinos, permiten ver, cerniéndose sobre la gran Necró- 
polis y con las alas abiertas, un pavo triste y com- 
pungido. 

He aquí á grandes rasgos, la gran villa y corte que 
acaba de descubrir la sin razón y la impericia; la auto- 
cracia y la imposición; el descreimiento y la impo- 
tencia. 

¡Quiera Dios, conservarnos lejos de Pavópolis por los 
siglos de los siglos! 

Da miedo penetrar en sus muros. 

Miedo y horror! 



CRÓNICA 



Lluvias, truenos, relámpagos y viento, 
han reinado, lectores, 
en la semana, que pasó á Dios gracias. 
¡Qué semana de horrores, 
sin ver del sol los tibios resplandores! 
Pues escondido tras nublado espeso 
no asomó su nariz ni por un queso; 
é hizo bien en taparse, 
pues pudo, al ver las cosas que han pasado, 
de pena desmayarse, 
y quedar, con su fuego, todo helado. 

A veces, pasan cosas en la tierra, 
que no solo á los hombres, que á los astros, 
suelen poner en conmoción y en guerra. 

Un largo ex-presidente. 
escribe, como cosa muy corriente, 
que el radical partido, 
por diferentes modos, 
las manos en los bancos ha metido; 
las manos, las mtifíecas y los codos. 
Pero filé desmentido, 
y al ser interrogado, 



iBIIHISTRiCI(||: 

4 



VEHEZUEU 594, 



toda aquella arrogaocia se ha perdiHo, 
como se pierde el sa¿ tras el nublado. 

Una niña irritada, 
de una pistola armada, 
y llena de coraje, embravecida, 
á un hombre, en su faror, quita la vida.^ 
iQué horror! dirán Vds.; causa empacho 
ese modo' de obrar (áñ sin derecho. . . . 
pues no, seftór; el pibtico, ó un cacho 
le dijo entusiasmada— iMuy bien hecho! 
Y fiores y tapetas y visitas 
de damas y también de señoritas, 
se repitieron con tenaz derroche 
de dia y aun de tarde y aun de noche. 
Es mas: el encargado 
de velar por el preso, aquesta vez, 
del preso acompañado 
jugaba sus partidas de ajedrez. ^ 
Jisto es raro, muy n)ro é inconexo, 
porque el código mi^mo 
mira tan solo el criben y no el sexo, 
como no mira posioion ni nombres; 
glorifique Vd. fiíenp este heroísmo 

iGl anarquismo de moru- los hombres 
á manos del furor del histerismo. 



Otra cosa de bulto ha sucedido, 
que ha hecho gran ruido: 
el Jefe policial, por un letrado, 
ha sido detenido; 
y fué incorhunicado. 
Luego el juez, por «1 Jefe recusado, 
y. . . . la mar, como pasa muchas vtc2s, 
esto dio gran ruido y pocas nueces. 

¿Y el Gobierno entretanto? 
Pues nada: haciendo gárgaras con ripios 
de los sanos principios 
de una política seca y estrujada 
que nada absorve y que supone nada. 
Siguiendo su camino 
hfista llegar al punto deseado; 
á que se cumpla el fin de su destino, 
tantas veces andado, 
sin haber gobernado. 
Pasa el rato zurciendo con ardores 
y político atan, gobernadores; 
creyendo que ese pan es todo miga, 
que una vez hecha la importante liga, 
vendrán dias mejores, 
sin haber él pasado gran fatiga. 
¡Arte conmovedor, arte tranquilo, 
el de vivir ante el país sin vilo! 

Estamos, pues, con el paragua abierto 
esperando que lluevan bienandanzas; 
aunque lo fijo y cierto, 
será ver al país muerto 
después de fallecer sus esperanzas. 

VAMOS ANDANDO 

No hay amnistía. 

No hay olvido. 

No hay que hacer nada bueno. 

¿Por qué vino la deportación, la prisión, la em'gra- 
cion y los demás acabados en on, como el SANS FAi, ON? 

Pe rque brotaren espontáneamente del estado de re- 
pre^-ion que trae consigo el estado de sitio. 

Qjnceda Vd , pues, una amnistía y tendremos ne-:e- 
sidad de volver á poner en vigencia la ley marcial, dice 
el gobierno. 



/.^ -—* 



y. ^ 










EL CABALLERO DtS-QRftCIA 



-MUSKR DE lB CRftN ViA- 



a. 



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EL CABRLLERO DlS-QRftClA 



-MUSICR DE L.B CRAN ViA- 






1. 



V"]-" 



: ,¿,. 



DON aUIJOTE 



/ 



Esto, por lo lógico y por lo natural, se cae de su 
peso. Además de que el ostracismo es el maestro de 
los garandes maestros; y el gobierno vela tanto por 
nueatra ilustración. ... 

Hay quien ha opinado que la anmistía, equivaldría á 
confesar, el poder ejecutivo, una gran debilidad. 

Y no debe confesar nada que tra.<:cienda á febleza; 
ni cambiar su carácter de autoridad ó autoritario que 
para el caso es igual, porque lo mismo que sucede en 
las cosas debe suceder en los hombres y hay que tener 
en cuenta que los caracteres, como las cosas naturales, 
son inmutables. 

Una roca, por ejemplo, siempre es roca; una peñi, 
siempre es peña; su calidad de dureza no la trasfurma 
ni el fuego, ni el viento, ni el agua; lo que nace roca, 
roca es siempre; lo que vemos peña, peña lo veremos 
por los sifjlos de los siglos. 

Además, el gobierno debe haberse hecho el siguiente 
raciocinio:— cbi los que están cerca de mi, me silban á 
cada paso, jcuánto no me silbarán los presos y los emi- 
gradosl» 

Y tiene mucha razón. ¡Vaya si la tienel - 

Dejen Vds. pasar los años con paciencia, porque al 
cabo de tres ó cuatro años que se pasen sin que el go- 
bierno oig^ un silbido, vendrá á cuento su magnanimi- 
dad y la amnistía como su consecuencia natural. 

Otros dicen, que la neg^on de la amnistía es una 
prueba fehaciente de la modestia autocrático-federaL 

Y se comprende, porque teniendo ocasión de ser 
magnánimo el gobierno, la deja pasar, sin ceñirse la 
frente de laureles, después de recibir el aplauso pú- 
blico. 

Porque al gobierno no le gusta la exhibición, ni el 
bombo; vive encastillado en su natural modestia. 

Esto es capaz de conmover hasta las peñas. 

Se invoca por muchos, el testimonio de todos los Je- 
fes de estado, tanto europeos como americanos, citando 
hechos i]te amnistía amplios y liberales, sin reservas y 
sin excitación de nadie. 

P^ estos hechos, por lo mismo que son hechos pa- 
sados, constituyen la base de la negativa del gobierno, 
porque el dirá con razón sobraulai—cMas vale UNA 
OBRA ORIGINAL, por mala que sea, que cien COFIAS 
buenas. 

Nada, que no hay por donde buscar el convenci- 
miento á favor de la amnistía. 

¿Ni cómo, un gobierno serio y formal y consecuente 
en Su esencia y potencia, ha de cambiar de opinión en 
un dos por trrá? 

¿No fué él quien castigó á los culpables? ¿Pues cómo 
se pretende iihora que borre con el codo lo que escri- 
bió con la mano? 

No hay amnistía ni debe haberla, á juicio del gobier- 
no; lo que debe haber es el gobierno que tenemos, 
fuerte y duro como las rocas y las peñas, pues de este 
modo piensa despertar el terror, ya que no las simpa- 
h'a< d» aiw^nbeni^A^R. 

jLAJdAR! 

Se juega á la lotería 
por una ley especial, 
cuando el juego se persigue 
como una cosa inmoral 

Esto que á mi ver no es lógico, 
pasa como natural, 
cual si lloviera con sol, 
ó nevara en Navidad. 

Y este juego es tentador, 
es dos veces criminal, 
es tres veces detestable, 
es cuatro veces fatal, 
es cinco veces ruinoso, 
seis veces calamidad, 
y. . . . basta de veces, pues 
llegraremos á. ... la marl 

COSAS DE SANCHO 

Se ha denegado la amnbtía por delitos políticos. 
Las mujeres se toman la justicia por sus manos. 
Se prende al Jefe de Policía. 
Renuncia el Intendente Mimicipal. 

?uedan cesantes Guido Spano y de la Barra. 
.... no renuncia el grobiemo. 

Y pasamos por el aro 
• con la voluntad propicia; 

pues nada parece raro 
después de tanta injusticia. 



Lo de Guido Spano y de la Barra, es la mayor que 
se ha cometido: he ahí dos glorias nacionales que ha 
derrumbado la tiranía del esclusivismo. 

Porque no obedece la cosa á razones de mejor servi- 
cio siquiera. 

¿Ni cómo habia de fundarse ese úkase, en razones de 
mejor servicio, si mejores que esas dos personalidades 
no hay en toda la república? 

Vamos quedando sin sombra} 
sin fuerza y sin resistencia; 
y ya nada nos asombra 
tras de tanta incongruencia. 



|Pero lo que son las cosas! Donde quiera que el go- 
bierno derrama la semilla de su iniciativa, recoge cose- 
cha de protestas. 

La prensa, unánime ha protestado contra la negativa 
de amnistía. 

£1 pueblo entero ha hecho una manifestación de sim- 
patía al trovador argrentino, al inspirado vate sud ame- 
ricano, á esa personalidad que es toda honor y toda 
gloria. 

La guardia nacional viva al Dr. Alem y al partido 
radictX 

Y el pueblo silba. 

¿Quieren Vds. mas protestas? 

Y así se pasan los años 
para estos fnstes mandones, 
que andan sembrando ilusiones 
y cosechan desengaños. 



Pues ahora tiene otro proyecto en camino. 

En camino de recibir otra protesta. 

Es un proyecto, por el cual piensa decretar la amovi- 
lidad de la judicatura. 

No nos sorprende. 

Por ese proyecto se meiioscqiban las prerrogativas 
del alto tribunal, y se le obliga \i^ se sanciona, á ser 
verdugo de sus inferiores., j ' ' 

Y á los inferiores, se les considera mucho mas infe- 
riores de lo que deben ser. 



No decrete por favor; 
cada decreto es un palo, 
pues tras un decreto malo 
nos encaja otro peor. 



El desacierto ha invadido el ánimo de los gobernan- 
tes hasta cegarlos, á tal punto, que ya no alcanzan á 
ver los dedos de sus manos. 

Es una g^ran desgracia. 

Se hablaba de crisis. 

Pero. ya no se habla; la crisis no pasa por ellos; ellos 
son los que hacen pasar al país por un sin número de 
crisis. 

|Y pensar que todavía 
faltan mas de cuatro años, 
de funestos desengaños 
y de continua agonía! 

. . •% 

Fonffamos, pues, á nuestros desencantos y dolores, 
un parentesis, colocando de un lado nuestra paciencia 
y del otro á la divina providencia. 

Y dejemos correr el tiempo. 

|No hay mas remedio! 



£1 caballero Des-gracia 

{ikX ■Cj mx a Jtk. zas: •Z...A. ox^^k.!»; 'V ' ' 

(Véase la caricatura) 

Caballero DESGRACIA me llaman 
y efectivamente soy así, 
pues sabido es que á mí me conoce 
por mis MACANAS todo el país. 

Es verdad que estoy ya muy usado, 
[>ero que en comiéndome el melón 
seré un tipo cruel, 
mas Nerón que Luzbel 
á quien tema la gran Nadon. 

Coro— De este silbado la abuela murió 
Caba— Yo soy el majadero 
que con mas locura 
cambio de opiniones SANS FAQON. 
Coro— Mandón tan cursi querer presumir. 
Caba— Las provincias se dislocan ' ' 
por quererme hacer tUin. 
Yo sé cantar milongas, 
yo bailo el pericón "^ , 
y ME FUMO á los pueb^Jos 
con odio y con furor. 
Re la mi do 
do re la mi , ' 
la mi re do 
re do la mi 

Coro — Qué ciego es este señor, 

qué balaidí, qué farfantón, . 
ciento como él tiene el país 
que no se alaban asL- 

Caballero DESGRACIA le llaman 
y efectivamente lo es así, 
pues sabido es que á él le conoce 
. por sus MACANAS todo el país. 
Es verdad que está ya muy usado 
{>ero que en comiéndose EL MELÓN, 
será un tipo cruel 
mas Nerón que Luzbel 
i quien tema la gran Nación. 



Caba —Yo soy la crema de todo mandón, 
soy lo mas torpe de todo el país, 
soy un Nerón, un zascandil; 
pero gallardo y muy gentil. 

Coro —Qué petulante, que fiufanton, 
qué tarfanton, qué baladí. 



LANZADAS 



La renuncia del doctor Alem ha sido la nota álgida 
de la preocupación sodaL 
Porque, 

Sus enemigos le temen. 
Sus amigos lo adoran 

Y todos los demás lo xespetan. 

Nosotros nos inclinamos ante la fuerza que lo haya 
impelido á tomar esta resolución. 

Y acataremos la resolución del partido. 



^'\ 



.>.,:.*>*-»• 



Pero así como e^ renuncia ha preocupado á todos 
lo cua^l acusa; ia importancia de la personalidad de 
'Alem, podemos decir, sin temor de equivocamos, que 
la renuncia de todo el gobierno pasauia ante nosotros 
como si tal cosa. 

Al doctor Alem nadie lo olvidará, ni nadie lo sil- 
bará. 

No todos pueden decir lo mismo. ' 



Otra mujer ha tratado de dar muerte ' á un hombre 
en defensa de su honor. 

|Cás(Htal ¿A que resulta peligroso LE MEHER del 
hombre? 

£1 primer caso, se dio á luz con pistola. 

El segado, con cucUUa. 

El tercero, con ametralladora seguramente. 

Pero tengan en cuenta las mujeres, que si dan en 
despachar en hombres paira el otro barrio; se van á que- 
dar sin tener con quien casarse, y eso....,francamente.... 



Si siendo solo ministro 
Quimpana, es temible ya, 
si llega á ser presidente 
tendremos que disparar. 



Dijimos en el númsro pasado, que en el Ministerio 
nos dijeron que nuestro expediente por cobralle pesos, 
estaba á informe del juzgado de la siete. 

Acudimos, pues, aLi: esto es, al juzgado, y se nos dijo 
que ya hacia mucho tiempo que habia sido devuelto, in- 
formado, al ministericv 

¿En qué quedamos^ |A que se ha perdido en «1 ca- 
mino! 

Tendría que ver. '^ olveremos á preg^untar oara salir 
de dudas; porque est i no puede ni debe quedar asL 

Se pasa el tiempo I y no pasan los pesos á nuestro 
bolsiUo. ' 

Los bobillos también tienen sus derechos. 

Y hay que respetarlos. 

Si siendo solo ministro 
tiene Quimpana ese humor, 
si lleg^ á ser presidente 
causará horror y terror. 



Se espera con verdadera ansiedad' eL.último proyecto 
de decreto del Crobicmo. 

|E1 últímol qué ñus quisiéramos! 

Pues de fijo que despierta nuevas protestas. 



Si siendo solo ministtp 
resulta, Quimpana, obús; 
si Ueea á ser presidente , 
habrá que hacerle Ukcnír- 



En los dias 1 6, j 7 y 18 del próxima mes de Setiem- 
bre, tendrá lugar éfi el Carmen de las Flores, una gran 
exposicion-féria, que promete ser la priniera, por su im- 
portancia de todas las celebradas hasta la fecha. 

Sabemos ya de muchos expositores que han solici- 
tado puestos donde exhibir sus ganados y sus produc- 
tos y que la SocítDAp Rural DE LAS Flores no 
omite sacriñdo de ningún género para dar comodidad 
á lo expuesto, y fitdlidád á los negt>cios que con motivo 
de esta feria se hagan. 

La circunstancia de hallarse rodeada la feria de gran- 
des vías de comunicación, es otra razón Qias para pre- 
sagiar desde ya un gran Concurso. 



Si siendo solo minUtro 
tiene amarilla la tez; 
si llega á ser presidente 
tendn Quimpana que ven 



Tipo. IMo. i$ }, BOm y Eno,, Bmccn i^ 






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Domingo 26 de Agosto 



le 1894. 



En la Capital 



Siucricioa por trimestre adelantado. 
Número suelto. ...... 

Número atrasado 

Extranjero por un año. . , , 



En Don Qnijote no ha; charfia 
porque es cívico del Parque. 

Por ver el oro á la par 
lucharé sin descansar. 



Don Quijote es adivino 
7 el os trazará el camino. 



HORAS D£ ADKINISTRACION: D£ II 



U CORRESPONDENCU A NOIBRE DE i. OSSORIO 



ffSFsiFs; 



/■; 



BUENOS AIRES 



.r.f^i: 



I.S. 



Ps. 1.50 

•' 0.12 

" O.ÍO 

" 12.00 



Á3F. I. 




Ga^jpafi! 



"Número 2. 



Saserícion por semestre adelantado. 
Número suelto. ...... 


. Ps. 4.00 
. " 20 


Número atrasado. 

Eitraqjero por on lio . . . . 


. " 0.40 
. " 11.00 



Vengan cien mil suscríclonei 
J ab^o las subveocioDes. 

Para Quijote porteño 
todo (■nriiiigo e> pequeño. 

T soy tfpror de enemigos 
j amigo de mis amigos. 



SUSCRICION POR SEMESTRE ADEUHTADO 



rste periódico se compra pero no se vende 



Propietario: EDUARDO SOJÍO 



ÁSHINISTBACION: VENEZUELA 594. 



INFLUENZA 



Por si no eran bastantes las cosas que tenia el Go- 
bierno sobre sus cabezas, lu venido la influenza á co- 
ronar la fiesta. 

Ellos que estaban ya hartos de sufir y ceder ante 
influencias poderosas, han tenido que sucumbir vícti- 
mas de este fiígelo que entra por los poros y que se 
evapora por donde entra, generalmente. 

Una enfermedad cursi que sale por donde entra, con 
toda la monotonía de la imbecilidad, no ha debido he- 
rir, ni siquiera rozar, la grubemamental epidermis, ni 
penetrar en el interior de esas ntturalezas privilegiadas 
y hechas para mas altos y trascendentales fines. 

Pero todo, absolutamente todo lo que aparece á 
nuestra vista ó se hace sensible jü cualquiera de nues- 
tros órganos, lleva en si un !t«lH^« aiígnño, algo cmno 
un presentimiento, quizás el anuncio de una vicisitud, 
tal vez la confirmación de una duda; en el caso pre* 
senté, el ataque de influenza gubernamental, ha venido 
i poner el sello de homogeneidad, de que tan necesi- 
tado se hallaba el gobierno. 

Y si se argumentara que uno de ellos no la tiene, le 
contestaremos: que al parecer, no; pero que indudable- 
mente la tiene, aunque mas no sea que un pequeño 
amago; y si por el momento no, la tendrá durante la 
convalescencia de sus compañeros. 

¡Cuidado con salir, al cabo de un año de labor guber- 
namental, con un ataque epidémico de influenza! 

Todos nos vamos á contagiar; porque de arriba, ya 
está visto que no pueden venimos sino cosas malas: 
estados de sitio, microbios, imposiciones, prisiones y fla- 
gelos epidémicos como la influenza. 

Figúrense Vds., ahora, ¿quién se va á acercar al Go- 
bierno, víctima de la epidemia reinante, como dirían 
los médicos? 

É', que ya contaba muy pocos amigos,- cuando los 
contaba - se va á ver ahora aislado, solo como nunca y 
como nunca nervioso. 

¡Y pensar que esta enfermedad ha venido en los mo- 
mentos mas críticos! Cuando se estaba formando el 
Due vo partido que los habia de sostener á ellos y que 
debia aplastamos á todos los demás! 

Lurgo dirán que la Providencia, premia las obras 
buenas. 

Bien mirado, esta enfermedad la han debido acatar 
los ministros hasta con alborozo, porque asi tendrán 
motivos para convencerse que hay algo mas poderoso, 
materialmente hablando, por supuesto- que ellos; algo 
capaz de dominarlos, algo capaz de contenerlos, algo 
que enerva, que postra y que paraliza. 

Hace un año que ellos están produciendo la influenza 
política, en toda la república, porque ellos son los que 
nos han traído á e&te enervamiento, á esta postración y 
á esta paralización, demoledoras. 

¿Qué mas influenza para el pueblo que esta cnsis en 
que lo ha metido este Gcbiemo con su autoritarismo y 
con sus intransigencias y con sus alejamientos sistemá- 
ticos de la pública opinión? 

|Dicbosos ellos, que después de sudar unas cuantas 



horas, podrán en breves días— como deseamos - verse 
libres del terrible flagelo! 

Pero el pueblo, que está sudando la gota gorda hace 
dos años, ¿cuándo se verá libre de la influenza que lo 
postra, que lo aniquila y que lo consume? 

SIGNOS ORTOGRAFICO-POLÍTICOS 

Costra viene á .ser I-A coma, 
con ^az^n. si bien se mira, 
porque come cual ninguno. 
l'UNTO Y COMA, es Zapatilla; 

PUNTO, cuando ínter venciona — 

y COMA, cuando administra, 
.viendo raro que se encuentre 
sin dos cargos esta a.stilla. 
El Tarro. ÍNTER roctACion; 
pun^to que todo le intriga 

y nrpt^unt a. his S a ¿ ku som bra, 

¿por qué tanto dentina 

á pesar de sus propósito»!? 

Es Quimpana, las comillas, 

porque todo lo que dice 

aunque lo ahueca y lo infl^ 

es copia de otros initénios 

que le sirven á él de guiar 

El de Guerra, es un paréntesis, 

tanto es su ciencia de mínima, 

que sin él pueden pasarse 

los de tierra y de marina, 

por los siglos de los siglos. 

Admiración, Ataliva, 

porque la causa y no poca 

su sisfema economista, 

ahorrando el triple que gana 

sin pasar grandes fatigas. 

Sirve de GUIÓN, el Zorro, / 

que va indicando la pista 

i todos los que carecen 

de seso y de iniciativa, 

y que son man.sos y dóciles. 

Apostrofes, las provincias, 

porque bien las apostrofan 

con la consabida liga, 

los de adentro y los de afuera 

con punible hipocresía. 

Un acento CIKCUNFLFJO, 

viene á ser la Policía; 

pues en punto á acentuarse 

sobrepasa la medida. 

Pele, dicen que es DOR PUNTOS, 

de lo cual nadie se admira, 

porque aunque es uno en persona, 

parece dos, á la vista. 

DiéRISIS. los empleados 

de las subsecretarías, 

jjorque cantan el DiES IR.E 

con rabia, en las oficinas; 

tanto mas, si cual parece, 

á militar los obligan 

en el partido del pavo, 

ante la atccx disyuntiva 

de adorarlo como al verbo, 

ó á no nutrir sus barrigas. 

Puntos suspensivos, son 

los que con sañi inaudita 

á los bancos mas altivos 

sumieron en la ruina; 

los que creyendo que el lujo 

sabios tal vez los haría, 

acumularon valores 

ante el biuro, de rodillas; 



los que llenaran de rusos 
fastuosas caballerizas 
dándose corte de duques 
con riquezas ilegítimas; 
los que. . . . puntos suspensivos, 
pues lo demás, se adivina; 
y al que es buen entendedor, 
pocas palabras precisa. 
Queda lo gordo, el gi-an rUNTO, 
con lo que todo termina; 
llámese punto redondo, 
FINAL, ó fin de partida, 
y este es, con manto pluvial . '' 
un pavo mondo y lirondo; 
este es el punto redondo, 
pongamos punto final. 



LOS FUERTES Y LOS FLOJOS 

Se ha manifestailo ailx'^erior y spguirá manife.stán» 
dose mas y mas, día trasdia, la aversión del Gobierno 
hacia el radicalismo. 

El partido radical es jina montaña que pesa fatal- 
mente, contra ese montón de rocas y de ponas aisladas 
y vacilantes. 

Tienen miedo al partido radical; pero no el miedo que 
nace de las revnluriones y de las lu. has sangrientas, 
nó- es el miedo que despierta siempre en el adversario 
dóbi', la superioridad de fu enemiifo. 

Y se encastilla el débil en sus elementos de fuerza y 
de resistencia y le niegial radicalismo el derecho elec- 
toral la discusión de proyertos reformistas y moraliza- 
dores: hasta el derecho de interpelar á los ministros. 

Así, según parece, se ha dictado una especie de re- 
glamento, ordenanza 6 consigna; los proyectos que 
emanen de la iniciativa radical, morirán en el seno de 
las comisiones á que la votación los lleve y de allí no 
saldrán, empéñese quien se emp"ñe. 

ile aquí el Gobierno que se dio el nombre de gc- 
biemo de todos y para todos, cuando en resumen no es 
otra cosa que un gobierno sobre todos. 

Pero ni aun así. pirque los sobre-todos abrigan y el 
gobierno nos enfria con su política voluble y iudr/.; 
con sus prácticns infecundas y esclusivistas; con sus 
errores continuos v con sus continuas d ti nenoias. 

La guerra declarada al partido radical, manifestada 
ya ostensiblemente, viene á cortar en ricrto modo, la 
acción moralizadora tantas veces reclamada por el país 
á gnt-i limpio; á cerrar las puertas de toda reacci ¡n 
benétioa y trascendental. 

Y oicho se está, que la labor mini iterial seri cada 
vez mis pobre y mis deficiente, p >rquí teniendo nece- 
sidad de sostener sus posiciones en esta guerra en que 
él se ha metido, no le va á quedar ticm^Kj para pensar 
en las necesidades públif^as. 

La verdad, que hasta ahora, no habia pensado en 
ellas tampoco; bueno es, pue<, que tenga en qué ccu- 
p;ir-e. 

ti partido radical, no obstante, debe sentirse plena- 
mente satisfecho, del sistema nu :vo q le va á ensayar 
el G )bierno. 

hl partido radical, amo representante genuino de la 
opinión general del país, es un poder, pero un poder 
superior que está apo/ado por una mayoría inmensa, 
entusiasta y consecuente. 

^i el partido radical es la expre^on de la ' voluntad 
nacional: si el partido radical es miyoría. el gobierno y 
sus congi'neres del fraude y de la mistificación, rep-e- 
san lorx'guo, la minoría, la opssicion. 

Uáiiduse. pues, ante este razonamiento lógico, el caso 
de que la minoría ds que la oposición gibierna, mien- 
tras que la mayoría es declarada rebelde y proscripta 



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\\i <¿-,i;<- ,,ü,ó ■^<if(Ne SnVV<í X^Jk-td. '(\.i^>v>,'' 



V 



DON QUIJOTE 




Extraño caso á fé mia y concebible únicamente ante 
la preexistencia del hecho abrumador. 

En la mente y en la conciencia del Gibiemo, cabe 
la persuasión de su derrota en todos los terrenos; en el 
de la lucha electora,L en el de la discusión amplia, en el 
voto plebiscitario de la nación argentina, si este fuese 
consultado. 

¿Qué representa, pues, el Gobierno que tenemos, sino 
tiene vida propia, porque le falta hasta el ambiente res- 
pirable? 

Resignémonos a soportar estas minorías exiguas, por 
mas que sean la expresión real de un contrasentido 
político. 



CRÓNICA 



En la semana pasada, 
¿qué es lo que ha pasado? —Nada; 
nublados, lluvias y viento, 
la influenza malhadada 
y un continuo descreimiento. 

No hin pa.«ado ante la vista 
hechos de bulto que ver, 
hoy ya no dice el cronista: 
— €siguiendo á tal cual, la pista, 
lo ha matado una mujer». 

Siguen no obstante los males 
y este suspirar eterno: 
solo tenemos señales 
de lotería y gobierno; 
las dos cosas mas fatales. 



COSAS DE SANCHO 



Se va á dictar un decreto ó una ley para perseguir, 
hasta destruirlas completamente, las loterías clandes- 
tinas. 

De modo que lotería y clandestina, se han hermanado 
al parecer. 

Si les digo i Vds. que esta familia de las loterías va 
á dar mucho que hablar y no poco que hacer. 

Pues si es el juego inmoral 
y debe ser desterrado, 
porqué aquí se ha decretado 
el juego municipio? 



Yo voy al Paraná, pongo Por caso y compro un bi- 
llete, ó lo mando pedir por el correo y lo guardo en el 
cajón del escritorio: viene una persona, lo vé, da parte 
á la policía y me secuestran la grande tal vez, y me 
imponen una pena encima. 

Lo mismo que puedo mandar traer billetes del Pa- 
raná, los puedo hacer venir de Montevideo, ó de otra 
parte en donde se considera Ifgal, lo que nosotros va- 
mos ¿ declarar clandestino. 

¿Cómo se arregla esta cosa? 

Se dirá que se quiere proteger, prívilegiándola, la 
lotería nacional; pero es un error, porque fuera de aquí, 
los demás la considerarán clandestina, en justa reci- 
procidad. 

T nos vamos á hacer un lío con lo legal y lo clan- 
destino y no nos entenderemos. 

Hay que tener en cuenta que la lotería nacional va 
decayendo, y que si después de esto, se limita el mer- 
cado á nuestros propios esfuerzos, su muerte será segu- 
ra y pronta. 

Poique hay que contar con las represalias. 

jCuántas veces se ha probado 
este adagio harto vulgarl 
<si quieres ser respetado 
empieza por respetan. 



Mas no se crea, que por esto que queda dicho, nos- 
otros nos declaramos clandestinos, ó defensores de la 
clandestinidad. 

Muy lejos de eso; nosotros no queremos la lotería 
propia, ni la agena; la legal ni la clandestina; porque 
todas son juego, y como son juego, son vicio; y como 
son vicio, son inmoralidad. 

Esto es pensar con lógica; pero creer que la lotería 
nuestra es moral y legal y buena, y las demás, nó, 
equivale á afirmar que el gobierno que tenemos es el 
único gobierno legal y que todos los demás gobiernos 
del mundo son clandestinos. 

Así, pues, no hay que incurrir 
en serias contradicciones, 
pues en todas las cuestiones 

HAY QUE SABER DISTINGUIR. 



Esa nueva ley, contra las loterías clandestinas, nunca 
tendrá fuerza y vigor. 

Porque, suporgimos que entra un investigador en 
una agencia y sorprende al patrón con un fajo de bule- 
tc8 de U lotería de Montevideo. 



Le dirá en seguida:— «Esa lotería es clandeistlna, 
vengan los billetes y dé^ie Vd. preso». 

Y el patrón le contestará: -<Esa lotería es legal y 
autorizada por tal ley en Montevileo: estos billetes sen 
míos, porque yo, con mi dinero, puedo jugar á la lotería 
que mas me plazca». 

¿Qué hace entonces el agente? 

El Agente que es agente 
demuestra su tesón, 
y ante estas contingencias 
be calla y se acabó. 



¿Por qué, pues, en vez de perder el tiempo en decre- 
tar esta investigación, no se pone sobre el tapete el 
proyecto del partido radical, sobre investigaciones 
adminir trati vas? 

¿Se pretende acallar con las de menor cuantía, las de 
mayor importancia? 

Aquí viene bien, aquel cantar: 

A la puerta de un sordo 
cantaba un mudo, 
y un ciego los miraba 
con. . . . disimulo. 



En resumen: ó todas las loterías deben ser permiti- 
das, ó ninguna. 

Ninguna mercancía tiene mercado esclusivo; la bon- 
dad de la mercancía despf j i la concurrencia; la compe- 
tencia es la base de la butna producción y etc., etc., etc. 



DIOS NOS ASISTA I 



iQué calles, válgame Dios! 
¡romo se ponen perdidas, 
señor Intendente mió, 
con estas lluvias continuas! 
( omo Vd. siempre que sale 
sale á la calle en berlina, 
no sufre los resbalones 
ni se espone á una caida; 
esto que lo sutren todos, 
todos y todos los días, 
no hay medio de remediarlo 
según parece ipor vida, . . 1 
Así tendremos que estamos 
pidiendo todos los dias. . . , 
pida, señor Intendente, 
pida á Dios ip-p nos aústal 



LANZADAS 

¡Cómo se gozan ciertos propietarios, y cuentan que 
son muchos en burlar Us ordenanzas municipales! 

I Y qué bien que hacen! 

Figúrese Vd., señor Intendente —sin que esto im- 
porte una denuncia — que hay cientos de cientos fi-entes 
de casas, sin vereda. 

No quiere decir esto que yo me admire de que los 
propietarios no las pongan. 

I .o que rae admiro es de que Vd lo consienta. 

Aunque ya me voy acostumbrando. 



El cólera está en Europa, 
en el Asia está la guerra, 
en el África el desierto. 
¡cVy y aquí está la iníBuenzal 



Nos hacemos eco de la propaganda que los espíritus 
generosos hacen en favor de los emigrados políticos 
para allegar recursos con que socorrerlos. 

Y enviamos nuestro aplauso entusiasta á las señoras 
V señoritas del Rosario, por haberse adherido espontá- 
neamente á este acto filantrópico, trabajando con toda 
actividad y empeño. 



Todavía está sin resolver nuestro expediente por co- 
bro de pesos al juzgado de la ; '. 

De seguro que los encargados del despacho, en el 
ministerio del ramo, se encuentran atacados de in- 
fluenza. 

Únicamente así es dable esplicarse esta deficiencia 
de actividad burocrática. 

Así, pues, aunque indirectamente, nos ha alcanzado 
la EPIDEMIA REINANTE, á nosotros tombien! 

Indirectamente, por lo que respecta al mal porque 
los efectos del mal, los sentimos muy directamente. 

Porque él hace EL VACIO, en nuestro bolsillo. 

Y ¡tenemos que ocupar en todos los números de esta 
cosa! 



Dentro de muy breves dias 
el pavo se marchará 
á pasar muy buenos ratos 
en el estado oriental, 
invitado por lo» Ot>es 
que no se extinguen jamás. 



Aquel irá acompañado / 
del terrible capitán, ' 

y de otros varios sujetos 
de primera ca'idad, 
Habrá banquetes y bailes; 
se comerá á reventar 
se bailaiá hasta el mareo; 
y en fin, se divertirán; 
pues según dicen, aquello, 
lo de allí. , . . será. ... la mar. 



Lo del Panal se ha callado; 
Don Marcos respira. . . . 
mas hubiera respirado 
si continuase el Panal 



Que la influenza es un hecho entre nosotros, no cabe 
la menor duda. 

La inscripción del domingo pasado ha sido redud- 
dis-ma. 

De modo que va revistiendo la influenza diferentes 
formas. 

Atacando á los ministros, es oficial. 

Atacando á la inscripción, es comunal 

Atacando á los indiferentes, es social 

Cuando ataque á la prensa, será general; asi que^ 
todavía está en estado de coronel 



El Intendente se filé 
después de la plantación; 
nos ha dejado plantados 
después de hacer el planchón. 

l'na nueva marca de cigarrillos se ha puesto en cir- 
culación, y con gran éxito por cierto; como que son los 
únicos cigarrillos preservativos de la influenza. 

¿Que quienes son los propietarios? — Los señoras 
AróstegTii Hnos. y C*., dueños de La Industrial. 
¿Que qué nombre tiene la marca? 
i 1 UPÉ! 

Para fumar pues, lo bueno, 
yo les aconsejaré 
fumen de estos cigarrillos 
si quieren tener tupé. 



El escándalo que ha habido 
en el gran «Hotel Royal», 

ha sabido 
á unos bien y á muchos mal 

Se gritó LADRONES! se apuñalearon las puertas por 
los DEFENSORES de a<|entra. 

Los de afuera, inocentes calumniados, no consiguie- 
ron templar los ardores bélicos de los ASALTADOS, por 
su p ropia sugestión. 

Luego, constatado el hecho, 
dijo la geate al salir: 

— <Buén provecho, 
pero sepan distinguir». 

Después de todo, ¿quién es el que no se deja llevar 
de la primera impresión? 

Se le ha hablado de amnistía 
otra vez al presidente, 
y él se atMra en — no hay tu tía, 
al menos, por la presente. 
Enervado en su egoísmo, 
con sus ínfiílas de rey, 
prefiere á aquello, una ley 
que combata el anarquismo. 
Fiel siempre á sus propios yerros 
y atento a su soledad, 
solo imprime actividad 
á lo que implica destierros. 
Sentimos ¡ay! que su ánimo 
haga que cambie el papel 
y se esfutrze en ser cruel 
y no quiera ser magnánimo. 



Hemos recibido un número de la publicación mensual 
de Xew-Yoik, que lleva por titulo Luz y Sombra. 

Agradecemos el eavío y recomendamos este periódi- 
co al público inteligente. 

Está muy bien escrito y contiene grabados y fototipias 
de primer orden. 

Emtlio Castelar. juégalo porValeroPujolyRafael 
Montufar, es un fjUeto recientemente impreso en Gua- 
temala, del cual acusamos recibo y por el cual retribui- 
mos las gracias. 



i- 



Tenemos á la vista el último número de ia Ofrenda 
DE ORO, excelente repertorio ilu^trado de Artes y Lite- 
ratura, publicado por «La New-York Life Insuran- 
ce C'. 

Papel riquísimo, impresión inmejorable, grabados y 
fototipias de primer óiden. 

En fin, un modelo, 

Tipc, Htff, i$ 1. JtOai y Eno,, Bmeon 15$ 



.^ff.l.VI!!..^. 



''»T»«r^*'"' '• 



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Domingo' 2 de Seties^re de 1894. 



BUENOS AIRES 



JO XI. -Número 3. 



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En la Gapitéa 



Sascricioo por trimestre adelanUdo. .'. Pt. 1.50 

" O.lí 

" 0.» 

" «.00 



Número suelto. . . • 
N&mero atrasado . . . 
Extranjero por na año. 



En Don Qnijote no ha; ehan|aa 
porqne es cívico del Parquaii 



Por wr el oro i la pu 
tacharé sin deseaiuar. 



Don Quijote es adivino 
7 el os trazaii el camino. 




uUote 



/ 



HOBAS D£ ASIINISTRACIOI: DE ü A 3 F. I. 



'Ir 




impaña 

Snscrieion por sedMre adelantado. . . ?■. i.00 

Námero saelto. ^ <• 0.10 

N&yro atrasadoJb; , '• 0.40 

ExiAqIero por oíiBo ....<." 11.00 

feniaajibainil nicridoiaf 
7 abijo lu solmneiones. 

Para Qv^oto portoHo 
lodo eo«ii|o es peqneSo. 

. w.. ■• I — / ■ 

T M} IfimT de eMmi|M ^ 

1 afflifot.de mis ami|os. 



/ 



sMicioiVpoii SEUSm iselutim 



•»- ' i' 






•Este periódico ae compra pero no ae pende I v 

U CORRESPONDENCU A NOHBRB DE i. 08SOUO i Propietaño: EDUARDO SOJO i AfilIIISTRiCIOl: VEREZUELA 594. 



SOMBRAS 

La teoría de la sombra, es una de las mas divertidas 
en la práctica. 

iCuánto me he entretenido yo, examinando la pro- 
yección de mi propia sombral 

Porque la sombra es una propiedad especialísima, 
intransferible, invasora y eterna. 

Nuestra sombra crece A medida que va bajando la 
luz que la prcduce; porque ello es así no mas: sin luz, 
no puede haber sombra. Esto no lo esplicamos por lo 
mluno que es muy vulgar. 

Todo el mundo sabe que la sombra que proyecta un 
cuerpo, cuando el sol está en el cénit, es mucho mas 
reducida que la que produce el mismo sol, al declinar 
en el horizonte. 

Lo ecpedalísimo de au prot*"*^ inherente á los 
hombres y A las cosas, consiste en que dura A perpetui- 
dad, hasta después de la muerte. Porque de vivos, va- 
mos pisando sobre nuestra sombra, 6 perseguidos por 
ella, ó acompañados de ella, por derecha ó por izquier- 
da, según la posición del individuo, respecto del soL 

Van dos individuos, uno en pos del otro y las som- 
bras son distintas: van unidos y la sombra no es mas 
que una. 

Pues lo mismo que pasa gráfica y materialmente ha- 
blando, pasa en las regiones de lo moral y de lo inmo- 
ral también,— por mas que esto último no sea perti- 
nente, por el momento— allA en las regiones recónditas 
del pensamiento se producen luces y por consigtiiente 
sombras; las ideas luminosas y las sombras del desen- 
canto. 

Y, cuando soñamos?- jA-llA van sombras donde 
quiera que van sueftosl 

Y el Presidente, no softarA? -Seguramente; porque 
toda mente preocupada, estA llena de fantasmas anto- 
jadizos, de sombras fatídicas. 

La luz del sueño, esa luz que derraman nuestras pu- 
pilas hacia el interior del ser, ciuindo cerramos los ojos 
en busca de descanso, proyecta sombras capaces de 
perturbar la marcha ordinaria de la naturaleza humana; 
aun de la mas empedernida. 

Lo qoe tiene es, que después, al despertar, miramos 
en tomo nuestro y respirando con satis£au;cion, excla- 
mamos:— «Mentira; todo ha sido un sueño». 

Cuando soñamos magnanimidad y vemos desfilar por 
las claras tinieblas, del sueño las sombras que nos de- 
mandan olvido y perdón, sentimos oprimirse nuestro 
corazón y si pudiéramos, sin despertar, y de una plu- 
mada, conceder lo que se nos pide, sentiríamos al vol- 
. ver A la vida real, una emoción agradabilísima y diría- 
mos: —¡Qué grato, essoñarl-Ea vez de exclamar— 
«Mentira; todo ha sido un sueftol> 

Por ende, pues, que la amnistía pedida por dos na- 
ciones hermanas, debe producir sueños y sombras en 
la mente del poder, porque el poder debe softar, y so- 
ñando, debe pasar tormentos desgarradores. 

Y sin embargo, ahí estamos, siempre lo mismo: infle- 
xibles, sin adelantar un paso en el terreno de las con- 
cernes; sin usar de U mas alts prerrogatirs inherente 



A todo poder supremo; sin permitir á la patria la vuelta 
á su seno del hijo amado. 

Esta teoría del esclusivismo, siempre proyecta la 
misma sombra, porque el sol de la sin razón, siempre 
se halla en el cénit del cielo de la autocracia que nos 
envuelve, políticamente hablando. 

Pero |ayi que esta sombra terrible, cuando no engen- 
dra el perdón, engendra el remordimiento y por muy 
valeroso que se crea el poh'tico, tanto mas cobarde se 
cree el hombre; porque el poder es fuerza y el indivi- 
duo es razón; dos corrientes encontradas, luchando 
eternamente en el interior de la envoltura humana! 

Los móvUes que inclinan al gobierno A tan tenaz re- 
sistencia, no tienen mas razón de ser que ó por obra 
del ensañamiento ó por obra del miedo. 

Pero, el ensañamiento, por qué? ¿Cuándo ha sido la 
crueldad factor de buen gobierno? 

Y miedo, por qué? ¿Cuándo ha inspirado recelos el 
vencido? 

Lo repetimos: no hay luz sin sombra; la luz de la 
amnistía, aunque en sueños, proyectará eternamente 
las sombras de los presos y de los desterrados, pidien- 
do A la conciencia de los gobernantes, olvido y perdón. 

Y los gobernantes dirAn: - «Mentira, sueño!» 

PAVÓPOLIS 

Sobre un suelo, lectores, nivelado, 
formando calles, plazas y avenidas, 
de gustos diferentes, 
se alza la gran ciudad; donde la envidia, 
el odio, la traición, la malquerencia, 
y el vicio, no encontraron su guarida. 
AUí todo es virtud, todo es idilio, 
todo paz, todo amor, todo justicia: 
no hay un pobre siquiera, pues son ricos 
en justa proporción, cuantos la habitan. 
¡Oh ciudad sin igual, para que Jauja, 
fuera de eiquel melón, una pepita! 

Allí la autoridad es respetada, 
porque con tacto ajusta sus medidas 
al clamor general; y hasta el ambiente, 
y hasta natura en fin se subordina 
al mandato del Jefe del Estado, 
que es ciencia y que es razón, salud y dicha. 
No se barren las calles, por ejemplo, 
mas SE MANDA LLOVER y quedan limpias. 
No circulan vehículos pesados 
y el afirmado así, no se arruina; 
solo la bicicleta silenciosa 
e^ hasta la presente, permitida. 
¡Y si vierais cruzar aquellas calles 
por enteras familias, 
por curas, por doctores y por todos 
cuantos seres encierra la gran villa, 
diríais': — gran ciudad, para que Jauja, 
fuera de aquel melón, una pepital 

Una fuente tan solo 
hay en la gran ciudad, pero surtida 
de un inmenso caudal — «Fuente del Burro» — 
la llaman, por lo mansa y lo pacífica; 
el que bebe sus aguas, se enriquece, 
y pues todos la beben con codicia, 
dicho se estA que todos son muy ricos, 
y U fortuna, en todos, es la misma. 



La fiebre del negojpio 

allí no se conoce, bi de oídas; 

la- Policía duerme mansamente, 

por toda ocupación, en las esquinas; 

cuándo' sale a la calle el gobernante, 

las gentes nu lo silban; 

y en fin, si hay elecciones, se celebran 

con libertad, con (irden y justicia. . . . 

|Oh ciudad sin igaii, para que Jauja, 

fuera de aquel melón, una pepita. 

Las mujeres no matan A los hombres, 
ni los hombres aUÍ se descuartizan, 
ni demAndanse allí, ni se recusan 
jueces y policías. 

En las Cámaras reina la aquiescencia, 
y como no es predso, no legislan; 
contando cuentos pasan las sesiones, 
ó votando amnistías; 
amnistías que el Jefe del Estado 
promulga con benévola sonrisa; 
en fin, allí, cuáU^áp.Be muere alguno, 
es por empachó Se salud y dicha. 
I Portentosa ciudad, para que Jauja, 
fuera de aquel melón, una pepita! 

No se juega allí A nada; 
por no jugar, ni existe lotería. 
{Impuestos por limpieza! — Disparatel 
jldem por adumbrado!- Bobería. 
La luz y la limpieza, son dos cosas 
que deslumhran, lector, por lo que brillan. 
Allí la vida entre placeres gratos, 
y entre goces honestos se desliza; 
y el orden, la virtud y la inocencia, 
la Ubertad, la paz y la justicia, 
hacen de aquel país un paraíso, 
lleno de encantos, de placer y vida. 
Y mande allí el que mande, 
la modestia es su signo de grandeza; 

pero ¡LASTIMA GRANDE, 

gUE NO SEA VERDAD TANTA BELLEZA!» 



GRANDEZAS 



En política, no se sabe qué cosa es grandeza, pues 
venimos pasando hace ya muchos años, por cosas pe- 
queña^ las que poco A poco, van borrando de nuestra 
imaginación la idea de todo lo grande. 

El fraude erigido en sistema, es la brújula guberna- 
mental; las elecciones se hacen de común acuerdo entie 
los gobiernos, las policías y los elegibles. 

Y naturalmente, la grandeza de la libertad queda hu- 
millada por el egoísmo de la fuerza. 

Los representantes del pueblo han degenerado poco 
menos que en empleados públicos, toda vez que son 
designados para los puestos A llenar por los poderes 
típicos, antes de celebrarse las elecciones. 

Esto podrA ser muy cómodo y muy útil, sobre todo 
para los oficialistas; pero es A modo de una bofetada 
lanzada con encono al rostro de la pública opinión. 

El sufragio libre, pues, ha degenerado en una fábrica 
de eleoidoS. 

Pero A qué partido pertenecen los triunfadores? 

A ning^un partido político, claramente definido; por- 
que el partido del esclusivismo no es partido ni puede 
serlo. 

Porque es lo q¡» paite^ lis» y ILuuunent*^ 



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DON QUIJOTE 



La grandeza ñnanciera también es un mito, pues 
con respecto á este pimto estamos en mantillas todavía 

Las deudas de las provincias son grandes; las deudas 
de la Nación son grandes también. 

Total: la grandeza de las finanzas está representada 
por un clavo enorme, 

¿Cómo reducir esta grandeza? 

Cualquiera exclamaría:— Pagando poco apoco lo que 
se debe. 

Esto sería lo lógico; pera el Grobiemo ha arbitrado 
otro medio mas fácil y mas sencillo. 

Se ha hecho cargo de los clavos de las provincias. 

Se ha hecho, pues, un simple traspaso de ferretería. 

Francamente, por mas vueltas que le damos á esta 
cosa, á este gran clavo, no le vemos la punta. 

|Esto sí que es grande! 

Los gobernadores, cuando cesan, son exegidos sena- 
dores; los vices son elegidos diputados y sig^e y con- 
tinúa la rueda dentada de la gran máquina gubema- 
mentaL 

La grandeza del poder, es notoria, mirada bajo el 
prisma del egoísmo. 

Así es como se elaboran mayorías. 

Pero mayorías que no forman voluntad de partido; 
sin program^^ sin tendencias definidas y sin plan de 
gobierno. 

Esto, como se comprende, viene á ser simplemente 
reunión de rabadanes. 

Lo único de bueno que tiene este sistema, es que con 
la misma facilidad con que se firaguan estas mayorías, 
con la misma facilidad se deshacen. 

iQué grande era la mayoría de Celemín antes de la 
revolución de 1 89»! 

¿Cuántos amigos tenia el 6 de Agosto? 

Las grandezas de la tierra son vanas y deleznables 

Ese empeño en forzarlo todo y en querer fabricar lo 
insostenible, es una aberración fatal y ominosa. 

Porque donde brota un gobernador sin opinión, el 
gobierno se la forma con las puntas de las bayonetas. 

De ahí el que la mayor parte de los gobiernos pro- 
vinciales huelen á pólvora. 

Como que están sostenidos por los Mauser. 

lEsto sí que es grande! 

CRÓNICA / 

'' Fiestas en Montevideo; 
en la Cámara, debates; 
los criminales en calma; 
las elecciones con iiraude; 
el Ministerio callado; 
la influenza en todas partes; 

la lotería jugando, 

y los pobres, arruinándose. 
Tan solo una novedad 

de bulto, HA TENIDO EL SAQUE; 

me refiero á lo que dicen, 
que desde el pUuieta Marte, 
nos están haciendo seftas 
persistentes y constantes. 
Quien dice que es con motivo 
de los terribles combates 
de la China y del Japón; 
quien, que piden chocolate 
porque llega allí el olor 
del soconusco espumante; 
quien, que demandan bidclos 
para cruzar por los aires; 
quien asegura también 
que aquellos hijos de Marte^ 
se asoman por conocer 
tos varoniles arranques 
de las mujeres que matan, 
y frenéticos aplauden, 
En fin, cada cual supone 
& su gusto, un disparate; 
yo, no sé si es que nos miran 
los bravos hijos de Marte 
— porque deben de ser bravos 
si son dignos del linaje, 
proverbial, con que en la tierra 
se conocen y esto baste — 
Pero si es verdad que aquello^ 
sefías y signos nos hacen, 
será para demostrar 
con persistentes señales, 
que valen mas que nosotros, 
porque en el globo de Marte 
no es posible hallar un pavo 
mediano, chico, ni grande. 



COSAS DE SANCHO 

lU llegado un señor diputado por Santo-Fé, que »1 
l&cvrpontna^ 



' Con un diploma notorio 

ha fijado este carteL 
— «Aquí está D. Juan Tenorio 
y no hay hombre para éU. 

Altiveza y arrogancia, todo en una pieza hemos en- 
contrado en su oratoria especial 

Nos ha demostrado que no tiene nada de particular, 
que un idem, deba doce millones á los bancos. 

Nada de esto nos sorprende. 

¿Por qué? 



Dice que la culpa de los malos grobiemos la tienen 
los radicales. 

Esto, como apreciación, es muy gracioso. 

iChistosisimol 

De esta manera, se abre camino en el espíritu incon- 
dicional del poder y hace el amor á su diploma, como 
D. Juan: 

No es verdad, ángel de amor, 
que del íi-aude en el exceso, 
se respira en el Congreso 
un ambiente seductor? '.> 

Con una gran copia de datos, al parecer, pretende 
probar la legitimidad de sus credencialea 

Y para ello nos hace una historia retrospectiva de la 
situación de la provincia que lo hi elegido. 

Resucitando muertos. 

Paseándose como D. Juan por el panteón de familia, 
ha debido exclamar: 

<Si, sí, sus bustos oscilan, 
su vago contomo medra; 
pero D. Juan no se arredra; 
alzaos, fantasmas vanos, 
V os volveré con mis manos, 
á vuestros lechos de piedra». 



Todo es pintoresco en su oratoria, todo. 

Confesamos que nos ha cautivado. 

Pero confesamos también que no nos ha conven- 
cido. 

Es mas, que creemos que no ha convencido á nin- 
guno de los señores diputados. 

Sin embargo, su diploma, será aprobado por la ma- 
yoría. 

Y sí así no fuera, nos privarían de oir en otras oca- 
siones su oratoria especial 

Su oratoria especial, que promete ser de todo punto 
interesante. 

Y siempre en crecendo. 

Como que, segun parece, tiene provisto su arsenal 
Previendo una lucha persistente, 

Y él es luchador. 

Animo, pues, que todo se andará. 



Lo malo sería, que siguiendo las vicisitudes de Don 
Juan Tenorio, llegase el caso de exclamar 

«Yo á los palacios subí, 
yo á las cabanas bajé, 
y en todas partes dejé 
memoria amarga de mí>. 

Lo dicho, pues, estamos abocados á oir discursos pin- 
torescos y sabrosos. 

La lástima es, que ha llegado tarde. / 

Porque si llega al abrirse el parlamento, á estas ho- 
ras va estaría todo arreglado: Us finanzas, la política; 
en fin, todo, todo, todo, 

(Qué lástima! 



LA COLMENA 



Las actas de Santa-Fé 
han sido causa de que 
se largue una grave otensa, 
contra el clamor de la prensa, 
que es vida, lealtad y fé. 

Pero el que es esclusivista 
tiene muy corta la vista, 
y aquella le importa un higo 
y supone un enemigo 
siempre que vé un periodista. 

Pega á la prensa y aplaude 
toda mistificación, 
pues funda su posición 
en la autocracia y el firaude 
y en hablar sin ton ni son. 

Colmena de enjambres llena 
es la prnisa que cooden» 
el Tenoiio fuolero. 



(Bueno 
si tocas 



LAN 




pondrán el cuero 
U colmenal 



Z A D A S 



Vamos á ver ahora i ue se ha levantado al nivrl de 
.señor de Horca y Cidiillo, a3 acordeonista Urga- 
Hondc, la cosa camblijde color. 

Nosotros ya dijimos ; lo que nos parecía este ser su- 
gestionado, y no nos hemos equivocado y es mas, que 
sostenemos lo que pronosticamos al principio: esto es, 
que no acabará su período de mando. 

Esa autorización para proveer de municipalidades i 
la provincia, viene a poner el absolutismo en manos de 
una persona débil vinculada á voltmtades que se creen 
sus Superiores y que por consiguiente deben ser respe- 
tadas y acatadas. 

iQué triste situados! 

{Y los tibios y las células por los suelos! 



La Cámara dé" Diputados de Córdoba ha dictado 
ordena arresto. contra un jefe político, 

¿Qué ser^ esto, que ^e ha dado en arrestar i los jefits 
políticos. ."' ' \ _ 

Mala debé^ andar )^ cosa, cuando se prende i la 
justicia. r. , ' 



Dícese y hasta creemos haberlo leido en un diario, 
que hay una comisión de señores que ejerce una activa 
propaganda para abolir el matrimonio dvil 

Abogar contra el matrimonio, de cualquier modo que 
sea. es peligroso para la mujer. 

Nosotros creemos que. debiera hacerse propag^anda 
para inventar una nueva forma legal de casarse. 

Por meiSio de pagarés á plazo fijo, 
. Con la aceptación de la parte contraria. 

Y sin descuento, por supuesto. 

También podría establecerse el sistema condidonal 
Por ejemplo, en la familia en que haya dos hermanas 
solteras, el pretendiente se obliga á casarse con la cu- 
ñada^ si la suerte lo dejase viudo, 

Y por ahí, por ahí, podria adelantarse mucho en ma- 
teria de matrimonios. 

Pero, por el camino de la abolidon, 
[Dios nos libre, se va á la perdidon! 



Señor Ministro de Culto 
y de pública instrucdon, 
y de justicia también; 
tambiep ex-interventor, 
y cót^teador y ex-ministro 
de Pelelegringo: Yo, 
soy.aquM mismo de siempre, 
quien por justicia y £gtvor 
suplica el pronto despacho 
de aquel afaire que incohó 
por cobro de pesos, á un 
juzgado de la paz, por 
demoras que yo condeno, 
porque en mi perjuido son. 
Siete lunas van pasadas, 
y esto pasa por quien soy 
de castaño. , . . y las castañas '^ 
me causan daflo y horror. 



% 



&' 



Se nos denuncian abusos y puerilidades que se 0(v 
meten ca» á diario por la empresa del ferro-catiii 
de B. A. y R. 

En dertas estaciones, se permite la entrada esduMva 
de dertos individuos, á quienes ciertamente proteje U 
empresa, los cuales dertos individuos son los únicoe 
encargados de vender dertos libros y dertos perió* 
diros. 

En otras se proteje igualmente á un fondero, con 
perjuido de otro que dá de comer mejor y cobra menos 
que el protejido. 

Y. . , , se continuará. 
' Hoy no tenemos espado para mas, pero cuenta que 
nos llegan diariamente wagones cargados de quejas y 
denundas. 

Conque, cuidado con descarrilar. 



Hemos redbído y prometemos ocupamos detallada- 
mente de él Alegato de Bien Probado, presentado 
por Napoleón Barraza ante el Juzgado del Dr. Rodolfo 
Flores Vera (Córdoba), en el juido sobre rendidon de 
cuentas que sigue contra don Marcos N, Juárez, por 
el tiempo que administró los bienes de la Sociedad El 
Panal, 

Estas cosas despiertan siempre interés, pues como 
las músicas viejas, posee un singular y permanente 
atractivo. 

Este pleito de El Panal, está llamado á deleitar por 
mucho tiempo al público argentinor.porque si bien el 
punto que se debate no es nuevo, lo son los detalles en 
que se subdivide la cosa. 

EUo dirL 



Tip*. IMo, ié 3. Büa$ y Bno., Bmeon Í5i 



•••'' .<' 



-^ 



/• 



-J- 



'..■ I 



t]|omiugo 9 Je Seli|U e Je 1894. 



BUENOS AIRES 



1^ ANO XI. Número 4. 



En la Ga|t ü 



SaKrieloo por trimestre adelantailt. 

Número suelto 

Número atrasado 

Extranjero por an tEo. . . • 



En Don Quijote no hQ«] n|a« 
porqna es dvieo del Puqi i. 

Por Ter el oro i la jljr 
lucharé sin descansar^ C' 



Dmi Qnl]ota ei mIítím 
7 al o* traiarl el eamiao, 



. Ps. 1.50 

. " o.n 

. " cao 

. » it.oo 




u^ot^ 



7 



HORASDEADHIHISTRACIONiDE 



II 1 3 P. I. 




: ,f Campaña 

Snseridon por muestre adelantado. . . Pi. 4.00 

Náuero suelto, ^ , " 0.90 

Número atrásalo. *• 0.40 

Extranjero por na aSa . . . . . . " ll^. 

, Tengan cien mil suKriciaBii 
; ab^ lu subveneionei. 

Para Qni)OU pórtalo 

lodo enemigo es pequeio. / 

T sojr terror de enenügM 
7 amigo de mis amigoa. 



SDSCRICIOH POR SEMESTRE IBELUTIN 



LA CORRESPOMDENCU A I HffiRS DE A. O8SOII0 



LOS SA 



Este periódico se compra pero no se vende 



NTOS 



En las provincias santas, i4 sistema del nepotL mo 
tiende A revestir caracteres ái tradici >n. 

Eros pueblos santos, en el indar de los tiempos apa- 
recerin i los ojos del orbe «r cero, ^imbolizandc la tra- 
dición: tradición con d, 6 sin o. como Vd". quieran. 

E^to no obstante, las provincias saniats se liallan en 
igualas ó peores condiciones que el rei>to de las hei ma- 
nas, que no son !>aQtas, al menos en p1 nombre. 

Sin f mbargo, en las provirMaa lo mi.smo que en tos 
hombres, debiera notarse difiiáncias entre los santos y 
liM qua no lo son. , ¡ L 

Y ¿por qué no sucede as!? Porqne ó todas no son 
santas, ó porque las qua llevttñ nombre de santo, lo lie- 
van tati injistamente como sti|p>bierna respectivo: por 
iraposidon. > 

Santa- Fé, San Juan y SanlCuis. forman una trinidad 
eiüflneata'y paclen*s^-1K7>.4ná iiuastros a it rto a. 

Da Santa- hé «e acaba do remover el polvo y el barro 
de las pasadas administraciones abortivas de la actual 
y ponen los pelos de punta las c< nsideraciones que su- 
gieren al menos versado en manejos políticos. 

Son de tal magnitud los hechos, son de tanta tras- 
cendencia las mistificaciones llevadas allí i cabo — i 
{•■til término dirán los coactores— que solo viéndolo, se 
puede creer rn ese colmo de la insensatez humana. 

Se esperaba que las cosas cambianan al cambiarse 
el poder central; pero no ha sido asi, el sistema sigue^ 
mandan los mi>^mos hombres de ayer, se sigue el mi>mo 
camino del erre r y las últimas elecciones han venido i 
poner el sello de la intransigencia mas absoluta y del 
sarcasmo mas sangTÍ.*nto. 

Y en San Juan está pasando tres cuartos de lo mis- 
mo; aquello es un camposanto; todo ha muerto allí y 
tcido ha sido enterrado: la libertad, la prensa, el sufra- 
gio y la paz 

Aquello es muerte y desolación; la opinión p úblira 
tf-ti en las cárceles; el pensamiento entre la espada y 
la pared y las urnas guarnecidas de bayonetas. 

Puev de San Lui°, ya hemos dicho anteriormente el 
estado angustioso prrque atraviesa esa provincia, por 
efecto del gobierno que la oprime; gobierno que ha en- 
trado en la ligi general, circunstancia que nos escusa 
de estendernos f-n mas pormenores. 

Ahora bien, si esto pasa en las pn vincias de los san- 
tos ¿que no pasará en aquellas que no los tienen por 

patronos? 

¡Horror! ¡Horror! y ¡Horror! 

|Ah redención tan deseadal Cúbrete el rostro y huye 
pe r compasión de estos lares sino quieres exponerte á 
recoger en tus alas de arcángel, algo del barro de que 
ettá sembrada la tierra pecamiaosa. 

¡ADELANTE! 

— cAdelante> - grita el siglo, 
con energía y af-oi 
■ I ver el enervamiento 
de toda la humsoiidad, 
y el cúmulo de sucesos 
que se ha hecho ya general 
¿ique poniendo al progreso 



Propietano: EDUARDO SOJO 



I 



áBIIIISTRáCIOM: TEHEZUEU 594, 



y va'la á la libertad. 
En muihas partes hay guerras 
y en otras tan-.bien habrá; 
pues parece que la pó'vora 
reclama el rol principal 
en la tragedia del muí di, 
única y sin ejemplar; 
como reclamaba el pueb'o 
del gran MoL-és, el maná. 

La Furopa e.'ti comprimida, 
pero á punto de estallar, 
en el África fe matan 
y uteman contra el >ult3n: 
en el AMa ha/ un bo hinche 
sangriento, duro, tenaz. 

en el que va á .sucumbir 

casi media h'manidad; 
y en América tenemo< 
la guerra se r la y fatal, 
donde se cargan las urnas 
en santa y perfecta p^z, 
con (.óivora f tlvicada 
por la o|)lnioif''genera1, 
y nos salen. . . . proyet tiles 
que no revientan jimás; 
antes revientan al pueblo 
que los tiene que aguamar. 

¡Qué importa que giite el siglo 
con energía y afán: 
- «Adelante» - si los pueblos 
siempre e>t4n gritindo --«Atrás!» - 
Pero no gritan los pueblos, 
pues ellos sufren el mal; 
son Ins que mandan los que 
nns hacen ir para atri«. 
Y ¿pir qué? — Porque la ciencia 
qu«! u'an para gobernar, 
es una ciencia raquítica, 
impr^tente v cmtumaz; 
mezrla. m tad e (joismi, 
y miedo la otra m tad: 
son gobierno que han na''ido 
de un modo raro v ca'ua', 
sin opinión y sin fuerza 
ninguna, de autoridad; 
que no tienen base .sólida, 
porque les fa'ta hasta el plan, 
el programa, el pensamiento, 
la razón y el ideal: 
que saben de donde vienen, 
.sin saber adonde van; 
que g'biernan con la fuerza, 
y no con la voluntad 
del país, que sufre y llora 
su desencanto f ital; 
que el con'-ejo de la prensa 
lo tienen por incapaz 
porque la luz les ofende 
y aquel es luz de verdad: 
porque todo lo que h lele 
á progreso y Ibcrtad 
repercute en sus r>idos 
como un canto sepulcral. . . . 
¡Qué importa que grite el siglo 
cun energía y afán: 
— « Adelantel> — bi el gobierno 
grita sin cesar - « Atrás! > 

Monseñor Anciros 

Don Quijote se asocia de tido corazón al senti- 
miento que c(.n motivo de la muerte del Dr. Federico 



Aneiros. embarga al clero y á la república, y no diría 
mal, si añadiese que al orbe católico también. 

Sus virtudes ejemplarísimas, de todos conocidas, aun- 
que de muy pocos imitadas, le permitían vivir alejado 
en cierto modo de las miserias humanas: diríaae que 
solo ha venido al mundo para propagar la fé cristiana 
para enjugar lágrimas y para dej \r á los hombres el 
recuerdo de un vivo ejemplar de templanza, de fé, de 
abnegación, de humildad y de civismo. 

Su actividad lo abarcaba todo y le permitía atender 
á trxlo también; incansable en el ejercicio de su minis- 
terio, ha extendido las creencias católicas, ha arraigado 
la fé cristiana, ha desvanecido dudas, ha sembrado la 
caridad y ha derramado á manos llenas su bondad ina- 
gr>table por todo el camino que le ha sido posible re- 
correr. 

Monseflor Aneiros ha muerto para el mundo; pero el 
recuerdo da su nombra vivirá eternamente en el cora- 
zón^ lo9 hQSbrsa da.^os los países católicos. 

(O D, E. P. ) 

AGUA Y VINO 

Se ha dado en arreg'ar ¡qué desatino! 
discutiendo al amparo del paragrua, 
sobre los grad <s ite alcohol del vino, 
en estos días de tormenta v de agua. 

Podríase dacir que el cielo airado 
envía de ese mo io su protesta; 
¿contra quién?— No se sabe; pero ha agutdo 
del debate de vinos U tcran fiesta. 

Ha querido d'cir, cuando se fragua 
polémica, y se habla por los codo^; 
que no olviden jamts. que hi sido el agua 
la espo'^a eterna de los vinos todos. 

Nosotros ent n leinos, que la cosa 
es un tema fecundo, pero ingrato, 
y que su solución solo reposa 
en procurar buen vino y muy barato. 

Ya >-ea a geno, ya sea de la plata, 
hw que evitar el fraude impertinente; 
así lo ha dicho en su discurso Arata, 
que es un h jmbre eminente. 

Preguntemos, pues tanto nos seduce 
O' te debato contumaz y fiero, 
no cu*nto vino tal región produce; 
¿'ni4nto produce el agua ai cosechero? 

Porque hay que distinguir y ser la lim, 
V no h icer de los homfire'í una fragua 
la eterna discusión -¿se hibla del vino? 
pues hibiernos del vino al par del agua. 

Y, basta ya por h )y. pues siento gana 
de probar esos vinos soberanos; 
tal vez pros'gi la cuestión mañana, 
hjy termino, u/ánduaie las manos. 



ATAND^CABOS 

Al qus sigí paso á paso el curso de la poLtica, su- 
f i'á sirios desencantos paso á paso también. 

Cual^uira diría que, entre bobos anda el juego; pero 
m son todos bob v, ni la política es cosa de jueg >. 

l,os hombres politicamente hablando, son defijientes 
en grado superlativo. No hay que hacerse ilusiones á 
e.le respecto Sas actw no3 lo es:án diciendo á grítoi» 



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DON QUIJOTE 



Fuera del apoyo incondicional y recíproco para sos- 
tenerse unos y otros respectivamente, no se hace nada 
de lo que tan justamente redaman los servicios } ú- 
bl'cos. 

Y «1 porque no hay tiempo para roas tampoco. 

Fl hacer equilibrios para lograr una posición tómoda 
e-í mucho mas arduo de lo qu« i primera vista parece. 

Imposible en la mayor parte de los casos. 

Mucho mas, si como sucede en el presente, la solu- 
ción del problema estriba en sostenerse en el úre. 

Porque es el vacío, el único punto de apoyo en que 
descansan les gob<mantes de hoy. 

T francamente, la situación es peliaguda. 

Por medio de la liga, se ha conseguido formar una 
mayoría insUntánea, como las fotografías. 

Pero e<tas foto-mayorías no constituyen fuerza parti- 
dista, esto es: fuerzi impulsiva; sino fuerza de resisten- 
cia; no es espada que se abre paso, es muro que se lo 
tierra i la libertad 

La prueba de ello está, en que por mas que se tra- 
baja, no se arriba ni se arribarii jamás á crear un par- 
tido situacionista y un órgano en la prensa, defensor ds 
un progriuna y de una doctrina. 

Y se {nretende harer gobierno en medio de esta triste 
o fundad. 

iQué aberración! Vaya VA atando cabos. 

Priven Vds. á un zapatero de sus útiles y obb'guenle 
Vds. á hacer zapatos. 

Imposible, de todo punto imposible; pues lo mismo 
es el gobierno: no puede hacer política, ni puede hacer 
progreso, perqué si bien tiene materiales, le faltan los 
ú iles. 

Aparte de esto, las complacencias del gobierno con 
los h( mbres á quienes debe su existencia, lo sumeijen 
en un mar de vacilaciones, en donde se ahogan todos 
los planes y todas las iniciativas. 

Falta credo y falta energía, sin esto se incurrirá fatal 
y eternamente en el doloroso trance de aihora: en vivir 
al dia, en perpetuo equilibrio y perdiendo el tiempo. 

Llevamos ya cuatro años de interinidad política; cua- 
tros aftos en que la obra de regeneración se está recU- 
mando: cuatro años de clamores inútiles; cuatro años de 
vado y de errores. 

|Vaya Vd. atando cabosl 



Salió pata del molino 
á dar su vuelta rn la escena 
y nos larf^ un desatino, 
sí señor, tal como suena. 

Como «siempre, salió el hombre 
con su incorrección ingrata, 
y porque el mundo se asombre, 
al hablar, metió la pata. 

Dijo— í-i á todo se atreve — 
con toda formalidad: 
que á él solo el país le debe 
lo de la salubridad. 

De que sea así lamento, 
porque el sarcasmo cruel, 
al ir á cierto aposento, 
nos hará acordar de éL 



COSAS DE SANCHO 



Los maestros de escuela de la provincia de Buenos 
Aires, estin que no les llega la camisa al cuerpo, pen- 
sando en el porvenir que les prepara la legislatura. 

lQui¿n diría! una co.sa que se la van á dar ya hecha. 

Figúrense Vds que en esos proyectos de porvenir, 
hay un artículo que dice, que gozarin de pensión con 
sueldo íntesrro los maestros que hayan cumplido 6o 
años de edad, 30 de servicios y carezcan de medios de 
subsistencia. 

Pues es lo mismo que negar derechos pasivos á todo 
el personal docente. 

Punto y aparte. 



Supongamos que un maestro empieza su carrera á 
los 20 años, que es mucho suponen necesita 140 aftos! 
de servicios, sin jugar á la lotería, para gozar de pen- 
sión. 

Y digo sin jugar á la lotería, porque jugando se 
IXPONE á sacarse la grande. 

Pero supongamos que entra á ser maestro á los 30 
aftos; pues llegará si Uega á los 60 sin tener obcion á 
goces pasivos; esto es: al sueldo íntegro. 

••• 



Además, hay que haorrse esta reflexión: si 4 los que 
están en activo servicio, se les adeudan s, 677 me- 
se.s á los que pasen á situación de jubilados ¿cuándo 
les pagarán/ 

Ks una pregunta que pocos se atrevaat) i «ontettar. 

Nosotros sí: no les pagarán nunca. • 



<* 



/. 



Los maestros de la capital están en mejores condi- 
ciones que los de la provincia. 

Y sin embargo, están en condiciones pésimas.— No 
lo digo porque me aplaudan: gracias. 

Mendo esto así, ¿porqué se pretende ahora relegar á 
un tribtísimo mañana, á la respetable clase educacio- 
nista de la provmcia? 

V o ya sé lo que va á suceder, que se vendrán los de 
la provincia á la capital. 

Vaya si se vendrán. '. 

U be declararái en huelga. 



¿Qué .sucederá entonces? 

yu« los de la capital def-nderán sus posiciones y se 
trabará una lucha fratricida. 

|Se tiraráa los testos á las testas. 

Aparte de que, la educación en la provincia quedará 
sumida en la mas espantosa de las soledades. 

iQué porvenir, está por venirl 



Pero .supongamos que los maestros de escuela se re- 
signan con su suerte futura, y se quedan al frente de 
sus escuelas. 

Habrá que aplaudir hasta que se caiga el cuero de 
las manos, tal ra«go de abnegación. 

Pero, ¡qué de maldiciones se escaparán de sus labios! 

Y iqué cosas aprenderán los chicos! 

En primer lugar aprenderán á no tener vocación de 
maestros. 

En segundo lugar, á tener compasión de los educa- 
cionistas. 

En tercer lugar, á reírse de la pasividad del personal 
docente. 

En cuarto lugar, á creer en la inquisición moral de 
las democracias modernas. 

Y á no tener fé en el porvenir. 

Porque ese proyecto, si se aprueba, borrará los hori- 
zontes. 

Sin remedio alguno. 

Completa y toulmente. 

|Dios salve á los maestros de provincial 



CANTARES 

Triste aquel que pierde el padre; 
triste quien pierde el empleo. 
y triste el pueblo que tiene 
que sufrir un mal gobierno. 

Feliz el que se disfraza 
y dá á un amigo una broma; 
y fel'z el que es gobierno 
y en embromamos se goza. 

Al pueblo que pide pan 
y libertad y progreso, 
le dan, cuando se lo dan, 
para entretenerse un hueso. 

El que tiene un expediente 
por suerte, en un ministerio, 
tanto sufre, tanto llora, 
que se hace digno del cielo. 



LANZADAS 



En la provincia de Entre-Rios, sigue abriéndose ca- 
mino la ligra patriótica 

En Gualeguay quedó constituida, bajo la presidencia 
del seflor Moran. 

La reacción benéfica se opera en toda la provincia á 
pasos agieantados. 

No podía esperarse otra cosa de esa provincia li- 
beral. 

Nuestros votos por la prosperidad de la provincia y 
de la liga patriótica. 



En San Juan está Morrón; 
y por eso creo ccm afán, 
están gritando en San Juaru 
— cLíbranos de este malón!» 



Caffe-rata ameniza á la opinión pública, con revela- 
clones esclarescentes. 
Seria mejor que fueran esclarecidas. 
En ellas nos hablará de su huida. 
jMuy pintoresco este derribado! 



Nadal 
de mi ( 
&IU1 
que ve 
Que se I 



, no hay nad% 
ote 1 la racha; < 
, plunuda 
«to y derecha. 
ce un perjuicio. 






es claro f íi ividente; 
pero ¿y 4 iSf Jpr servicio? 
francarani M^ srancamente. . 
Si vo mitU ¡tfíio fuera, 
usara nMutkeonismo, 
y despacfatdb lo hubiera 
para no. óinM 4 mi mismo. 



S< ñor Intendente, pnt venir una de las cosas preGi- 
r>-ntes, á que debe VJL atender, es á la equiparadan de 
las tarifas de pasanei <M Tramway Anglo-Argentioo, 
cpn las de otras empresas, entre ellas las de la Cfaidad 
de Buenos Aires, qu« recorren iguales traysctoa, co- 
brando 10 centavos solamente. 

Esa línea de Florea, as la llama-la á modlfioar sus 
tarifas preferente y ptrentoriamente. 

La equidad y la joati' ia no deben considerara» como 
palabras vanas. 



En Santa-Fé hay bayonetas 
porque ha/ allí un gobernante 
que ha salido de las urnas 
como todo el mundo sabe. 



Desde el lunes de la semana pasada, nuestro estima^ 
do colega <E1 Argentino», h\ duplicado su formato 
p..ra corresponder al creciente favor del público. 

Nuestra cordial felicitadon. 



Hasta en las cajas da fósforos (limitadas en su con^ 
tenido, cada vez mas) figura el puente celebérrimo á»- 
ferron. 

Pero se han dej ido, oon algunos fóí>f jros del conte- 
tenido, por poner, la suma presupuestada, que fué, si 
mal no recordamos, la de 1 70 000 9. 

Y la del costo totaL que ascendió á i 000 000 t. 
Para presupuestos. Parrón. 

Y para gastos, Perroa también. 

Este mismo Perron, q-abaj > mucho por dar á Jujuy 
el juego de lotería. 1 

)i con tan buena sueite, que se sacó la granda, según 
dicen. 

Sin embarg), Perrotme vive casi fastuosamaota^ ea 
un pobre, no tiene nadaf suyo. 



■• . 




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I C J. Roaaanl y Ca, das jp 
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Los rematadores 1 
asado con cuero el dia g del corriente en la Villa ( 
ÍMH Martin, con motivo de tm gran témate que tandrá 
lugar el referido dia y en dicha villa. 

Hemos sido galantemente invitados para e>ta fiesta 
simpática, por cuyo favor retribuimos las mas erprasi- 
vas gradas. 

£1 dia primero tuvo h g^r la tertulia que rfradó á 
fus asociados, la sociedau coral y musical tPoMifloa 
Unidos.) 

La fiesta fué espléndida, y la concurrencia iMcbajr 
distinguida. 

Jísta sociedad prrg esa á pasos >g' gastados. 



Tenemos á la vista una carta firmada, en la qua uA 
individuo, socio de la «Sociedad Española de SiMprros 
Mutuos», se manifiesta di gastado con motivo de C^eer» 
se poco atendido por la cuuiision directiva, en la enfer- 
medad que ha padecido. 

Dice que ha tenida que recurrir á la asistencia paiti- 
cular en perjuicio de sus cortos y Umitados intanaes. 

Las iniciales del nombre y apellido del dsnunciant* 
son V. S. 

En la carta se nos dá también la dirección da mtáa- 
micilio. 

y por último nos tupüca la publicidad. 

Queda complacido. 

¿QUIÉN LO FEKSÁBá? 

aGARRERLV DE «DON QUIJOTE» x ^^ 

25e4-LAVALLE-25«4 ^ ^ "^ 

De las Slas. Ranioaa .Ncira y RrH Riibal 

Hemos tenido ocasión de probar los cigarras qiw £»• 
brica esta simpática razón social y no tenemos palabras 
bastante elocuentes para ponderar la esmerada labor 
de esti industria, qte e-tá al nivel de las mas pecfacta% 
sino las supera. 

El tabaco que se emplea y la condénela con qO« s« 
trabaja, son la mejor garantía de la nueva Cigancri» 
de «Don Quijotes asi, pues, no vacilamos en recoman* 
da: la al buen fumador, como una especialidad. 



fy^e ¿Uo ^J Mw y fíno,, Hinwt^ ífi^ 



'■^ =*■ "^ -•• ■ 



■ - ti^^^ttítbt^tum^ 



^u^^.^^¿^ 









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Uomibgo id Je Seliembre Je 18d4. 






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BUENO^AIRES 



ANO XI. Número 5. 



»% • 



En la Capital 



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^ 



Sueñcion por trimestre adelantado. , . Pi. 1.50 

Námero «aelto " 0.1) 

NAmero atrasado " O.SO 

Extranjero por on aiSo " 11.00 



En Don Quijote no hay durqiM 
porque e* eltieo del PanjM. 



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\xAo\<ü 



(Campaña 



■J.: 






Por TCr el oro i la par 
hieharé lin descansar. 



Don Quijote es adiTiía j 
7 «1 of trazari el eamioeíl 



EOKAS DE ÁDIIHISTRACIOH: DE II A 3 P. 1. 



frseriekm por umestra adeUntaie. ; 


. Pi. 4.00 


NAfflero suelto. . .■"♦"« ... 


. " 0.M 


Número atrasada. . • . . . . 


. " 0^ 


Extranjero por u aBe . . . . « 


. " 11.00 



TeBiu cien mil nutridtMi 
7 al^jo Us sttbTeodoaoi. 

Para Quijote perteBo 
todo tMmigo es peqoeie. 

T sojr terror de eMnlgM 
j anii|* de mis amigea. 



SDSCKICIOI POK SEIESTBE iDEIilTilX) 



E8te periódico se compra pero no se vende 



U CORRESPONDENaA A NOMWlí DE i. OSSOBIO i Propietario: EDUARDO 9pJ0 f 



íDIIHISTBáCIOI: VEHEZUEU 694, 



OROS, COPAS, ESPADAS Y BASTOS 

He aquí sintetizada la política actual. 

Pero no porque sea cosa de juego: la política, si aca- 
so es juesTO, lo es de ajedrez, como reza la zarzuela; 
aunque eso no pasa de ser una opinión puesta en 
música. 

Puesta en música con el objeto de meter ruido. Y 
ahí estamos: á meter ruido, que en tocante á eso, este 
es un ministerio de mucho ruido y de pocas nueces. 

£q dos afios |qué de casas so hubiera hecho un polí- 
tico hábil, enérgico y decidido! Pero vaya Vd. á buscar 
uno a<<í, entre los que por arte migico se han repartido 
el tumo de la gobernación (r) del país. 

Y vaya Vd. á analizar la utilidad inútil y las desven- 
tajas palmarias de este gobierno y se saldrá Vd. con 
las manos ian la cabeza., sin g«-xi*. de volver á analizar 
tales co5as. 

Pero prpgunteraos: ¿ccn qué se propone hacer frente 
í sus deudas y á las de sus provincias? 

— Tengo oro - contestar i, como contestó la otra vez, 
sin tenerlo. 

De modo que ya pareció el primer palo: el de oro.<; 
el gobierno tiene oro, porque es un gobierno de. . . oro, 
y nada mas. 

De oro, como el coraz n de mi morena, antes de que 
muriera de una afección en esa viscera. 

Llega una festividad, un cumple-afios, cualquier mo- 
tivo ó pretesto para dar un banquete ó un té, y allá va 
la mano á la copa y la copa á los labios; brindis por 
acá, brindis por allá, y. . . srgundo palo de la baraja 
política: el de copas. 

Y de ahí el que protesten hasta las copas de los ár- 
boles de mayor cuantía. 

Se acaban los tés, los recibos y los banquetes y du. 
rante el letargo y la inanícir n que tales fiestas produ- 
ducen, viene el remordimiento y con él el miedo; y se 
(uefla en revoluciones y se aprestan las armas, nad^ 
mas que para dar testimonio de que en la baraja poL'- 
tica existe también el palo de espadas. 

Pero vence el gobierno siempre: haya ó no haya re- 
volución; porque por pronta providencia, como sucedió 
en tiempos de Peleleg^ringo primero y en los de Quim- 
pmo-pavo después, se em{Meza por dar palo de ciego á 
tontas y á locas: y bastonazo por este lado y bastonazo 
por el otro, dispersan á los supuestos enemigos hasta 
parar unos en Montevideo, otros en los pontones, otros 
en las cárceles y patentizado el palo de bastos en los 
naipes típicos de la política e»clusivi'>ta y de egoísmo, 
de macana y de fraude, que impera, desde los funestos 
tiempos del Zorro, hasta nuestros dias. 

Siendo pues, esta baraja, propiedad esclusiva del Go- 
bierno, no es prsible jugar cun él sin exponerse á per- 
der, porque es suyo siempre el TRIUNFO, juegúese la 
partida á cualquier palo. 

Y, san ee acabó. 

SIEMPRE^ IGUAL 

Continúan las cosas sin un caso 
felii de alteradcn; 



la marcha inalterable del fracaso 
signe su irocesion. 

Hablar hoy de conatos de amnistía 
y magnanimidad, 
es pretender cocer «1 agua fría 
que contictie la mar. 

La libertad no tone mayormente 
perder su juventud, 
pues prefiere vivir eternamente 
huésped del ataúd. 

las urnas ya no piden mas consejos 
al mandatario hó.stit, 
y prefieren prestarse á los manejos 
del fi-aude'y del fusil 

£1 partido del burro dando voces 
hoy lo niL« no que ayer, 
arregla sus contif :>át>s dando coces 
CON ARVE y con placer. 

Las provincias renuevan «¡us conthavos 
de liga y sans f» gon; 
y nos mandan »us deudas, que son clavos 
de im'cua fundición. 

Pedir lo justo aquí, sería un colmo 
quizá de insensatez: 
mas fácil es que dé peras el olmo 
en plena madurez 

£1 poder, á reformas no díspue^ to, 
pasa el tiempo, tal cual, 
y se cifie á cobrar del presupuesto 
'' su tiinto mensual 

La ley electoral que se ofreciera 
darle nueva al paLs 
se ha perdido, ó se halla en la cartera, 
y no p<isa de ahí. 

Aquel que en el frontón, lo puso al Zorro 
de oro, verde y de azul 
se ha vuelto la casaca por el furro 
y le habla ya de tú. 

Múdase de ministros y partidos 
ccn gran facilidad, 
y estamos, como a) er. medio aburridos 
con tanta ambigüedad. 

Ahora dice que es poco á un presidente 
el período de seis 
y quiere que le alarguen el presente 
de seis aAos, i di* z. 

Si tal aconteciera y con amaftos 
se dijera que sí, 
habrá que descontar estos dos afios 
de tiempo baladí. 

Un período tan largo no concibo; 
mas se sancione ó no. 
será ley sin efecto retroactivo; 
asi lo creo yo. 

T entonces dirá el pavo al que le siga: 
— cYo di fuerza á esa luz; 
fyo fabriqué ese pan de dulce mig^ 
«por que lo comas tú.» 



EL TIEMPO... 



iQué cosa el tiempo, no! Mejor dicho, ¡qué de cosas 
es el tiempo, si! 

Y no ñiltaria quien dijera:— ¡qué de cosas el tiempo; 

QUE SÉ YOl 

El es padre de la experiencia; de la experiencia que 
es mujer al fin y de suyo inconstante y veleidosa. 

En algunos seres suele acomodarse á todas sus an- 
chas, y suele poner en orden los pensamientos y Us 
ideas con la mayor proligidad. 

Si le dá por la buena, recorre todas las reparticiones 
de la envoltura humana, y después de arreglarnos los 
sesos, nos limpia los cristales de la visión y echa aceite 
á la lámpara que los ilumina para que veamos mas 
claro, abre de par en par las fosas nasales para que per- 
cibamos clara y distintamente Iqs diferentes aromas de 
la vida, permitiéndonos el poder oler donde gxjisan, 
oler mas allá de las narices y oler á chamusquina en 
muchos caso^, «ic«MifMa la boca con «gna de ro^a) 
y de azahar para que las palabras salgan duTces y agra- 
dables, para todos los que nos escuchen; baja al corazón 
también y allí ordena las justas y legítimas manifesta- 
ciones del sentimiento y abre la válvula de la simpatía 
y de la consideracñon. no dejando lugar al odio ni al 
rencor; desciende después al estómago y procura co- 
modidad á todos aquellos seres, que sin poder reme- 
diarlo nosotros, se nos han sentado allí; y. ... no baje- 
mos, no bajemos, que podemos desafinar. 

iQué gran cosa es U experiencial 

/l'ues no lo crean Vds. No es tan gran cosa, no; por- 
que no hay que conf jndir, porque hay que distinguir 
entre los afios y la experiencia. 

Generalmente no marchan de acuerdo. 

Hay seres que á les setenU y pico de afios saben 
menos que otros á los treinta ó cuarenta, y es, porque 
han entrado en aquellos, los »flos, pero no la expe- 
riencia. ^ 

En prueba de lo que acabo de decir, ahí tienen Vds. 
al Ministerio: todos ellos están cargados de afios, pero 
no de experiencia; porque si la tuvieran, otra cosa hi- 
cneran, ó algo hicieraa quise decir. 

Tal vez, si la cosa fuera posible, dentro de doscientos 
afios podrían hallare en condiciones de saber go- 
bernar. 

Hoy no es posible, porque no tienen cxperíeicia, ni 
tienen ciencia tampoco; ni siquiera arte. 

Es como la gerencia de una gran casa de comercio 
tenida por un ser cardado de años, pero que por su 
falta de experíencia, se funde; no el hombre, sino la 
casa. 

Para eviur la quiebra, circulan y vocean que la casa 
tiene una reserva de untos y cuantos millones, ha»ta 
que llega el tiempo, gran descubridor de todaí las co> 
sa.s, y la casa se viene al suelo. 

Ahí está la gerencia política: nos dijo hace pocos me- 
ses que tenia en depósito algunas docenas de millones; 
que no ne<:esttaba comprar oro; que tenia asegurados 
todos sus compromiso!*, y en fin, que la nave del Estado 
navegaba viento en popa por un mar de riqueza ioago» 
table. 

Después vino el tiempo y descubrió el engafto: el go- 
bierno no tenia ora, lo compraba poquito á poco: aquel 
depótito no existia mas que en la arrogancia del que 
tiene por norma la mistificación y que todo ello no pa- 
satia de ser cálculos alegres para embaucar á los can- 
didos y á los nocentes. 

Total: una gerencia incipiente, que lleva á la casa in- 
troductora á una quiebra tal vez inevitable. 

y todo ello se debe á la falta de acierto, á la falta de 
experiencia, á la carencia absoluta de ciencia adminiv 
trativa; ea tales casos U franqueza suple i todo; cual* 



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EMULSIÓN DE BURRO 





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DON QUIJOTE 






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fjii'er ocultación ó cualquiera arroarancia, pueds llevar 
el descré lito á los gerentes y la ruina á la casa. 

Lo segundo es lo que debe evitarse, lo primero ¿qué 
importa? 



MENTIRA 



Ud sueño he tenido anoche 
que me atormentó hasta el dia; 
soñé que crecia el pavo 
mejorando su política, 
que ya era afable Quimpana, 
que Costra ya no comia, 
que Tarro, todo era ciencia 
fecundo-administrativa, 
que el Zapato á cualquier pié 
8e ajustaba sin medida; 
que todo era paz, ventura, 
y progreso y alegría; 
que el gobierno estaba envuelto 
en nubes de simpatías, 
y que todas las naciones 
ya nos tenían envidia. . . . 
pero al fin, todo fué un sueño, 
y como sueño, mentira. 



/ 



COSAS DE SANCHO 

Toda la prensa ha estado unánime en aconsejar al 
gobierno la venta de buques de la armida (clavos iba i 
decir) al celeste imperio. 

Pero el gobierno no. 

iQué fatalidad tener un gobierno en minoría, respecto 
de la opinión general y en constante oposición, siste- 
mática, con ellal 

Pues ocasiones así, 
tan grandes y tan magníficas, , 
ni todos nos las ofrecen, 
ni se hallan todos los dias. 



Una de las razones que se invocan es la de la neu- 
tralidad. 

Aunque es baladí, resueltamente. 

Porque si se quejase el Japón, se le podría decir - 
¿Porqué no me hace Vd. proposiciones? 

Se vé, pues, que el Jipon no necesita mas buques, ó 
que tiene quien «í'l'ja venda; '/ que la China tiene falta 
de ellos. 

Pues aquí de las obras de misericordia. 

Protejer al desvalido. 

Por mas que. con vender á los chinos esos buques, 
no se les proteje en poco ni en mucho. 

De esta oferta tan simpitica, 
hay que tomar buena nota; 
que Dios sabe, amigos míos, 
si nos veremos en otra. 



Vamos á ver; ¿se han quejado los chinos á los go- 
biernos que han proporcionado buques á los japoneses, 
de falta de neutralidad? 

Ni deben quejarse. Ayala lo ha dicho en su inmortal 
Tanto por ciento: 

Una cosa es el negocio 
y la amistad, otra cosa. 



¿Se teme quizás de que los chinos se llamen á enga- 
ño después? 

No hay que abrigar ni sombra de duda á este res- 
pecto. 

Porqui ellos los reconocerían al comprarlos. 

Y en último caso, porque son chinos. 

La fortuna, alguien lo ha dicho, 
es por demás veleidosa, 
y pronto vuelve la espalda 
al que una vez la malogra. 



Esa firme resolución de ro querer vender buques al 
imperio asiático, debe reconocer razones de mayor im- 
portancia. 

¿Si saldremos al fin y al cabo, con que los chinos son 
los que no quieren comprarlos? 

lOhl esto sería graciosísimo. 

De lo mas divertido. 

Porque lo de la neutralidad, no nos cuela. 

Lo de la necesi<1ad de conservarlos, tampoco. 

Lo de la utilidad que representan, neaos. 

Luego ¿á qué estamos? 

Opinamos porque fe reconsidere el asunto, porque en 
la reconsideración estriba la venta y hay que aprove- 
chada. 



CANTARES 

'_ .' Un expediente, de joven 
cursé yo en u»l mini'terio; 
y no se resuelve nunca, ' .■ 
y me voy volviendo viejo. 

Con diez años de poder 
un mandón impertinente, 
se llegará á aborrecer 
hasta la pared de enfrente. 

Sesiones extraordinarias 
pronto se decretarán: 
mas las investigaciones 
nunca se resolverán. 

Un ciego cantaba ayer, 
en frente de un ministerio: 
teí g >biemo que hoy gobierna 
no se lo merece el pueblo.» 

LANZADAS 



A. la señora hermana del virtuosísimo prelado que 
acaba de bajar al sepulcro- la primera autoridad con 
carácter inamovible - se le ha concedido una pensión 
vitalicia de 1 50 I. 

No se crea que tenemos ánimo de criticar la poque- 
dad de la pensión. 

Nosotros no somos de esos. 



Tanto el gobierno como la mayoría parlamentaría 
andan á mal traer, respecto del proyecto del diputado 
radical Dr. Barroetaveñi, tendente á fijar los límites de 
las facultades que el presidente cree tener para dispo- 
ner del ejército y de la armada, como mejor le plazca. 

No porque la cuestión sea ardua, toda vez que las 
miyorías triunfan si(>m3re, aunque sea en medio del 
silencio mas profundo. 

La cosa estriba en que la mayoría quiere que el mi- 
nistro hable, para que vean que la mayoría no está 
sola. 

Y al fin, .según parece, el ministro hablará. 

¿Quién sabe si con la misma estrella que cuando 
aquello de las investigaciones? 

Porque es el mismo y con el mismo. 

La cosa promete, pues. 



, Hay que convenir, lectores, 
si Vds, quieren ser justos, 
en que al dibujar el puente 
estuvimos oportunos. 



Lo mismc que lo que escribimos en el número 39 de 
nuestro año noveno, al hablar de Jujuy y de sus hom- 
bres de lo que suponían estos y de lo que sucedería en 
lo sucesivo. 

Recorran Vds. la colección y se convencerán una 
vez mas de la veracidad de uno de los disticos que van 
en cabeza de Don Quijote: 



«Don Quijote es adivino 
y él os abrirá el camino.» 



La confección de las listas del personal que ha de 
actuar en las municipalí-lades de la provincia de Bue- 
nos Aires, con carácter provisorio, es obra mas labo- 
riosa de lo que .se creyera en un principio. 

Resulta lo de siempre; que hay mas candidatos de 
los que hacen falta. 

Razón por la cual, los descontentos se manifiestan y 
la sustitución de nombres se impone. 

Pero, aunque tarde un poco, la cosa se resolverá i 
gusto de la mayoría. 



Una pregunta. 

Señor Ministro de Justicia, Cultos é Instrucción pú- 
blica:— ¿No será posible conocer antes de que fine el 
año que corre, la resolución á mi expediente por cobro 
de pesos al juzgado de la siete? 

Porque la urgencia se extrema. 



£1 lunes pasado obsequió el señor Miras, vencedor 
de los cuarenta y dos empresarios de cocherías y pom- 
pas fúnebres, con exquisito champagne á toda la prensa 
de la capital 

Al propio tiempo, hizo la historia del establecimiento 
que honra al trabíj") perseverante de un solo hombre y 
puso de manifiesto una artt^-tica y colosal carroza fúne- 
bre que acaba de adquirir. 

Se bebió champagne largo y tendí Jo, por espacio de 
de tre j horas y se brindó por el triunfo conseguido por 
el progresista anfitrión. 

A éJ, le han importado un rábano de loe 4» contrin* 



/ 



cantes unidos, del mÍ5mo modo que k lo^ radicales lee /. 

importó un comino de los 30 000 hombres que Don / - 

Haba prometió al burro para sostenerlo en su trono. /> 

Adelante, pues, el trabajo y la equidad, llevan i U ?/ 
ftirtuna y á la gkria. 

R L p. ' '.■•,-;■/■ 'T^, '■",;■'. '!.'■'■■:■ 



Ya vienen los dias largos, . 
mi señor D. Intendente, 
y el trabajo de las calles 
fuerza es que se manifieste; 
sobre todo, el empedrado 
de la Boca, que sea breve, 
pues tiene la preferencia, 
porque por alU, si llueve, 
no pasan ni los mosquitos, 
mucho menos, pues, las gentes. 



Todo pasa, porque cansa sin duda alguna, por las 
tablas de ciertos teatros, como un relámpago que no 
drji ni rastro de la luz que lo produjo. 

/El teatro de la Opera, por ejemplo, apenas si puede 
soportar tres meses un espectáculo, vn fiíndirse; eso 
dura la compañía de ópera, cuando mas. 

Fíjense Vds. después, en que otras compañías, la de 
la Tubau entre otras, se fundieren en ese teatro. Tiene 
mala sombra, muy mala, y desde que lo tomó Ferrari, 
mucho mas. Y lo pruebí él que ha conseguido el privi- 
legio de ser exonerado de los impue^ tos municipales y 
autorizado para subir las butacas hasta por encima de 
los tejados. 

Pues al Polítnama le pasa tres cuartos de lo mismo: 
allí todo pasa una vida azarosa y transitoria; solamente 
los espectáculos de Juan Moreira han triunfado de la 
apatía del público. Porque no se me diga que Novelll 
se ha sostenido sin fundirse, porque yo les diré que en 
la generalidad de sus representaciones ha merecido ser 
escuchado y aplaudido por un público mucho mas nu< 
meroso. 

? del O ieon no hablemos, porque se abre hoy y se 
cierra mañana, habiendo actuado á veces, en él, comp»» 
nías mas que regulares. 

A Doria no vamos, perqué está muy lejos de nues> 
tros lares y se necesita, al menos para nosotros, algo 
mas que vocación; asi que, como no interiorizamos, noe 
callamos. 

Apolo y el O'ímpo, pertenecen á la mitología griega, 
sin duda, por cuanto los artistas que se proponen dar 
en ellos, conatos de espectáculos, son repudiados por 
los dioses. 

Casino, antiguo Folies Forlet, ha logrado formarse 
un público especial j6ven, alegre, el que cada vez 
mas numeroso, sosiene ese teatro con suma cons» 
tancia. 

Los que no mueren nunca, ni cierran sus puertas ja- 
mis, ni se resienten de la ausencia— del público, quise 
decir - son los teatros Rivadavia, La Zarzuela, Come» 
dii y de Mayo, no obstante representar obras TAN 
MALAS como La verbena de la Paloma. 

Rivadavia, desde fu inauguración ha venido, sin des- 
canso, contsnio sus funciones por llenos compactos; es 
verdad que el cuadro de artistas se ha ido renovando 
siempre á mejor y que los especticulos han ofrecido 
novedades fecuentísimas. 

La Zirzuela, como el anterior, no ha perdonado me- 
dio, ocasión ni sacrificio para dar á conocer á su cons- . 
tante público, espectáculos nuevos y atrayentes, bajo 
una direcrim y una Mise en Scene inmejorables. 

Comedia, lo mismo; el mas antiguo de los tres, ha 
tenido que sostener con sus nuevos competidores una 
competencia á diario, sin decaer, sin perder un áp)ce 
del terreno que se grangeara en las simpatías del pú- 
blico. 

Y por último, el teatro de Mayo, con decir que actúa 
en él Ruíz. el actor de especiales condiciones y de ta- 
lento síngrular, está dicho todo. No se queda atrás, res- 
pecto de los otros, y esto es mas que bastante. 

X basta ya por hoy, de teatros, nos hemos estendiio 
an de lo que permite la índole de nuestro semanario; 
^ro queríamos dejar consta n-ia, que los únicos que 
merecen los favores del público, son: Rivadavia, Lft 
Zirzuela, Comedia y teatro de Mayo. 



La «Sociedad Italiana de Socorros Múttt08>, ha te- 
nido la distinción de remitimos 50 bonos para que los 
distribuyamos entre los pobres menesterosos, á fin de 
que estos puedan surtirse de los víveres que el 20 del 
mes actual repartirá tan filantrópica ascdadon, en el 
local Piedad 224S. 

Agradecemos la galantería y hacemos votos por la 
prosperidad de tan benemérita sociedad. 



Señor Intendente: nos llueven carlitas para decimos 
que el Arsenal de Guerra, no tiene veredas; el gobierno 
ó el municipio son los que deben dar ejemplo en el 
cumplimiento de las ordenanzas municipales. Manos á 
la obra, pues. 



T{p9. IM» di ¿ BOoi y Sno^ lUnoon i5Í 



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•1 



4 

Domiogo 23'il^ SeüeoUire de 1894 



:^sg^ 



i 



BUENOS AIRES 



;S.- t '» 



.. 4; ANO Xl. "Número 6. 



En la Capit$il 



SaicricioD por trimestre adelantado. .' . Ps. 1.50 

N&fflero suelto '* 0.12 

Número atrasado , . •' 0.20 

ExUa^jero por on año. : .... " 12.00 



En Don Quijote no hay charqno 
porque e« dñco del Parqn*. 



Por Ter el oro i la par 
Inchari lin deicansar. 



Don Quijote es adivine 
7 el os trazari el camino. 



HORAS DE ADMINISTRACIÓN: D£ II A 3 P. K. 




Campaña 



Suseridon por semestre adelantado. . . Pi. 4.00 

Número suelto •• o.M 

Número atrasado. . •• 0.40 



fixtrai^ero por u. «Be ...... 



/ 



11.00 



Tenfaa^den mil saseridoui 
1 úijfi lu salnendoaac. 



Para Quijote porteSe 
todo eitemi|o ee peqneBe. 

T so; terror de eaemlite 
7 amigo da mis amifoe. 



SUSCRICIOH POR SEIESTRE ADEUnADO 



Este periódico se compra pero no se vende 



U CORRESPONDENCU A NOMBRE QE 1. OSSORIO | Propietarío: EDUARDO SOJO | ADIIIISTBiCIOI : VEREZUELi 594. 



A.!^ 



Había una vez un pintor— y vi de cuento — que le 
dio por firmar sus cuadros con letras muy grandes; 
siendo de advertir que lo único medio regalar que ha- 
bla en sus concepciones aitfaticas era la firma. El resto 
del cuadro era de lo mas detestable que puede imagi- 
narse. 

Los cuadros no se vendían k pesar de las bellezas de 
la firma. 

Entonces, nuestro hombre, ideó suprimir la firma en 
el lienzo y. escribirla en un tarjeton dorado sobre la 
cabecer^dél cuadro, debajo de la palabra «Ori6INAl.> 

Puee ni por esa»: los originales no tenían mayor for- 
tuna; nadie los compraba. 

Cu^do hete aquí que idea una nueva reforma: la de 
cambiar 1» palabra «Original» por Isi de «Cópia.> 

Pero siempre lo mismo: sus cuadros no los quena na- 
die, ni originales ni copias. 

7 f^iu>ci<^-é % fiintna^jr.Aft ^><ilj¿jm.ju cpauato. 
dónde acifo, dedicado a la oración su vida artística. 

Esta es, pues, la {.ituacion del Gobierno; empezó á 
pintamos cuadros inmensos de felicidad, firmados con 
grandes y luminosos caracteres. 

Aquellos cuadros, en los que fundaba sus es^ranzas 
el Gobierno, no pasaron á poder de la opinión pública, 
1 pesar de la firma, porque había cielos tormentosos, 
árboles caídos, casas derrumbadas pero todo confuso, 
hacinado y envuelto en sombras grises. 

Entonces suprimió la firma y puso en cabeza el lema 
«Origimai.» y empezó á bosquejar cuadros SUI genh- 
Ris. El primero que fué el de la triple alianza, en 
donde entraban el Zorro, Pelelegringí y el Pavo, no 
causó mayor efecto; la opinión pública se rió en sus 
barbas y desechó aquello que tituló su autor «Mara- 
villa ARTlSTICO-POLITICA.» 

Como consecuencias de estos desastres, vino la sus- 
titución de la palabra «ORIGINAL» por la de «Copia». 
Pero ¡ojala no lo hubiese hecho nunca, porque se dio á 
copiar al Zorro primero, promoviendo hazaftas como las 
que pasaron en la estación de La Plata, de triste recor- 
dación; porque se dio i copiar á Pelelegringo, ofrecién- 
donos cuadros con estados de sitio, prisiones, deporta- 
ciones y amenazas, cuadros llenos de intransigencia y 
de horrores; porque se dio i bopiar á Celemin. reprodu- 
ciendo las ligas de gobernadores, los firaudes electora- 
les, U imposición, el incondicionalismo y U mar. 

7 en todos los cuadros, lo mismo en los originales 
que en las copias, se veía la constitución por el suelo, 
la libertad entre rejas, la prensa amarrada y amorda- 
zada y .el porvenir oscuro como bocí de Zorro. 

El éxito, pues, ha sido nulo, lo mas nulo del mundo; 
el fracaso continuo ha sido el resultado palpable de 
todo LO PINTADO por el Gobierno. 

Ahora bien: ¿se deiengaflarA de una vez por todas de 
flu carencia absoluta de ARTE político? ¿Se convencerá 
de que la providencia no lo llama por ese lado, sino 
por el de la oración, como al pintor del curnto? 

De desear seria que el patriotismo y que la razón 
golpearan eQ su pecho é iluminaran su razón. 

iU claustro, esto es, el retiro i la vida contemplativa 
los está llamando á grandes voces. 



MARCHA FORZADA 



T salimos con que al cabo 
de dos aflos de promesas, 
probando cuantos ministros 
diferentes dá esta tierra; 
desde aquel que con embudo 
cubre su toec» cabeia, 



hasta el que tiene por norma 
la pasividad mas terca, 
estamos como al principio; 
sin saber cómo se empieza, 
ó per dónde, á manejar 
la aguja en esta marea. 
Nada de lo prometido 
háse inioiado siquiera, 
cediendo, según parece, 
á omnimodas influencias. 
Cuando, rara vez, anuncia 
el Gobierno, ó manifiesta 
señales de iniciativa, 
para hacer ver que gobierna, 

sale de entre bastidores 

una mano con mufteca, 
que le obliga á que el camino 
que pretende seguir, tuerza; 
resultando de e-ta torpe 
y nociva incon^uencia, 
que el gobíen «. poc aiitolo. 
no es él soio el que gobierna. 
¿Dónde están, pues, los alardes 
de absoluta independencia, 
si son como los actores 
que interpretan las com :dias, 
que les apuntan de adentro 
lo que han de dccv afuera/ 
¿Si fueran gallos, cantaran? 
Acaso con voz agena. 

Ya han probado que no pueden 
manejarse por su cuenta, 
y se dejan ir, llevados 
por altivas convenienrias; 
¿á dónde? - Nadie calcula 
dó van y á dónde nos llevan; 
ellos trabajan unidos 
con muchísima paciencia, 
el plan que les trazan otros 
como á ctücos de la escuela. 
¿Dónde están los resultados 
de las constantes promesa? 
de regenerarlo todo, 
cuando son moldes de cera 
que se derriten al fuegro 
de aquel sol que mas calienta? 
bi fueran gallos, cantaran? 
Acaso con vez agena. 

No pueden ni renunciar, 
porque es valla á su conciencia 
la sugestión ftoderosa 
que los arrastra y los lleva, 
como si fueran arist ts 
de una semilla cualquiera. 
Una voz le dice: -«Marcha 
derecho por esa senda» — 
y el gobierno va marchando 
como á aquel que á ahorcar lo llevan. 
Pero esa voz misteriosa, 
no es la opinión; quien vocea 
es el cálculo mezquino, 
es la imposición violenta; 
la astucia y la fuerza unidas, 
la necesidad extrema 
de procurar desprestigios 
con que cubrir sus flaquezas. 
£aa vez que está en la sombra 
es el impulso que lleva, 
la Nadon, á la ruina, 
y al Gobierno, á la obediencia. 



EN PROVINCIA 



Lo de las municipalidades transitorias ya ha arribado 
á término. 

No muy feliz que digamos. 

Porque ahora resultan deficiencias lamentables, im- 
posibles de corregir. 

El parto era laborioso y el mal operador atribulado 
y confuso, cortó por lo sano. 

Los de casa, han sido los primeros en poner el gri.o 
en el cielo. 

Era cosa de esperar lo que ha sucedido; en donde no 
hay pies ni cabeza, es natural que se ande como bola 
sin manija. 

Tal como ha sucedido, lo habíamos previsto; pues los 
mismos deplorables resultados dan siempre las autc ri- 
zaciones de facultades extraordinarias. 

A nadie se le ocurre tisar de lo ex.traordinario allí 
donde hace falta como ei aire para respirar, lo ordinji- 
rio, esto es: ro tw-^alT' '*" •• -. - -.. .^ 

Así, pues, se ha mcurrido en un error, al querer sacu 
las cosas de quicio. 

Oe donde se desprende que la obra no está mas que 
comenzada. Porque ahora empezarán á llover renun- 
cias y habrá que volver á emp?zar por el principio. 

Lo hemos dich ) antes de atiora y ahora sentimos no 
habernos equivocado en nuestros pronósticos, y es, que 
la provincia de Buenos Aires es una prenda muy ancha 
para un político de la Xí.\\a, de Urga-hondo. 

Para poner en orden los hilos de tan intrincada ma- 
deja, se necesita espíritu mas reposado, acción mas ex- 
peditiva, tacto mas delicado, prescindenda abioluta de 
mfl lentes ingrerencías y mayor energía y equidad poli- 
ticas. 

Pero ¿dónde hallar todo esto? 

jlh! los resultados de todos los acuerdos son sie npra 
los mismos: fatalísimos. 

Tarde ó temprano ha/ que romper por medio; hay 
que romper los acuerd }s, porque es vivir entre la espi- 
da y la pared; porque no es fácil ni posible dar gu >to á 
todos. / 

Pero, rompa Vd. el acuerdo y se queda u lO en el 
aire; es igual que si á un hombre que necesita dos 
muletas para poder caminar, le quitasen u la de ellas. 

Así se encuentra Urga-hondo, á taita de una muleta, 
porque lo del acuerdo no pasa de ser una 1IUL.E tilla. 

Pero, como si lo viera: esto traerá el deslinde de cam- 
pos, la reconstrucción de los partidos, la toma de nu^ 
vas posiciones, la formación de mayorías y minorías y 
todas esas cosas mas que salen á relucir en casos seme- 
jantes. 

Lo único que quedará en pié, porque el mnX ya está 
hecho, es el gobierno de la provincia; incapaz de ende- 
rezar entuertos, mhábiJ para despejar horizontes, falto 
de condiciones para barrer obstáculos y allanar el único 
camino que puede conducir á la provincia al progreso 
anhelado, el de la libertad y el de la justicia. 

L». provincia de Buenos Aires, en lugar de desenvol- 
verse de la maraña de ayer, se enmarañará mis y m is 
por la falta de condiciones de los hombres que la go- 
biernan; nada mas porque carecen de inlciativji propia 
y fian su acción á las in duendas que se imponen cada 
vez con mas fuerza aunque cada vez con mas deplora* 
ble éxito. 

Veremos si la semilla que acaba de sembrar el go* 
bierno, le dá cosecha de desengaños. 

C re— IOS qve sL 

Pero él tiene toda la culpa. 



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DON QUIJOTE 



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DE PASEO 

}{a venido Julio Herrera 
— mas sin Obes en la marc^— 
quien con su venida espera 
arreglar á Catamarca 
de cualesquiera manera. 

Se trajo, aunque en embrión, 
el proyecto concebido 
para la unificación 
de la deuda; y ha venido 
á luchar por su sazón. 

Aquella provincia ef ti 
— á estar á lo que contó,— 
de algunos aftos acá, 
tan mal de recursos. . . . (Ah! 
tan mal de mandones. , . . )Ohl 



G06AS DE SANCHO 

Salta, es otra de las provincias argentinas, que se en- 
cuentran mal, pero muy m»L 

El Cívico, periódico radical, está amenazado de em- 
pastelamiento y de muerte su redactor. 

Asi como suena; y los del tiro son los que tiran á fondo. 

Y el gobernador lo sabe. 

Pero hace la vi^ta gorda, pues se encoge de hombros 
cuando le reclaman velar por las garantías individuales 
y por la tranquilidad pública. 

iVelarl vocablo irrisorio, 
pues por doquiera que voy 
cigo decir que ya es hoy 
todo el país un velorio. - 



Hace ya mucho tiempo que esti en acefalía el cargo 
del fiscal del crimen. 

|En estos tiempos! 

Y no es porque no se encuentren magistrados rectos 
y dignos á quien confiar tan delicado puesto, no;*es por 
que el gobierno quiere dárselo, según noticias, i uno 
que esta inhabilitado para ejercerlo. 

|Esto es divino! 

Pero las cámaras se oponen á ese nombramiento y 
seguirán oponiéndose. 

Y siguiendo en su papel 
el gobernador, se exalta; 
y pretende hacer de Salta 
btra torre de Babel 



Los sueldos y demis gastos del batallón provincial 
se pagan al dia. 

I Pues no faltaría masl 

En cambio, por falta de sueldos y de recursos se Jian 
cerrado mufhís escuela*». 

Amen de que, los sueldos que no pagan á los pocos 
maestros que quedin, se cotizan en plaza, con un 50 o{o 
de descuento. 

No hizo tanto el famoso Ya SE SABE 
i pesar de formar en la reata 
de los hombres de aver, allá en La Plata: 
y no es que yo lo alabe, 
es que quiero decir que un mal error 
no es tan malo, si viene otro peor. 



/ 



En fin, como estar^^lta, que las gentes r.o quieren, 
ni el dinero que por allí circula. 

¿Quieren Vds. ma»? No mas dinero, sino mas afliccio- 
nes y deficiencias? 

Estin tan rotos los billetes, tan sucios y tan mugrien- 
tos, que las manos se resisten i tocarlos. 

Porque allí no se recoge esa plata iiuervible para 
quemarla, no. 

AUi lo que tratan de quemar es la paciencia del 
pueblo. 

Aunque alh' la plata sobre, 
nadie quiere allí la plata, 
porque es tan MÍda, que mata, 
y es preferible &er pobre. . 

♦% 

También suefta el gobernador en revoluciones, i es- 
tilo de Quimpana. 

En esas revoluciones que se agitan dentro de la con- 
ciencia de los mandones í'in idem. 

Así pue«, de ñocha la seguridad pública se queda 
sin protección, á la luna de Valencia. 
- Porq«e la policía y lo que no es policía también, se 
reconcentra en la Penitenciaria. 

Estos Salta que ves en tu gobierno, 
son aquellos mandones indomables, 
que vomitó el averno, 
cargados de fusiles y de sables. 
Nada los templa, nadie los humana, 
su potente ra'z, mina tu suelo; 
no esperes redención boy ni maftana, 
con ellos no tendrás paz ni consuela 



MENSAJE REJALGAR 



En la tierra del azufrar: en la prosrresista é industrial 
Tucuman; en ese chiche, centro de labor y de inteligen- 
cia; en ese pedazo privilegiado del suelo argentino, pro- 
ductor, alegre, sobrio, inteligente y dulce, acaba de 
Et-PAMODIZAR los aires, llenando de microbios el am- 
biente, el mensaje del gobernador, que en resumen vie- 
ne á llamar salvaje al pueblo que gobierna, por suerte 
ó por casualidad. 

Porque dice, entre otras mil inexactitudes y aprecia- 
cñojnes gratuitas que, «por desgracia tendremos 

QUE SOPQRTAR todavía POR MUCHO TIEMPO LOS IN- 
CONVENIENTES DE LA FALTA DE EDUCACIÓN CÍVICA, 
QUE NO ES PECULIAR A NUESTRO PUEBLO.» 

A nuestro modo de ser de gobernantes adictos incor- 
dicionales del despotismo ceatral y tiranos de guarda- 
ropía en las delegaciones provinciales, debió decir. 

Se necesita tupé, después de ver como se están ha- 
ciendo las elecciones en todas partes, con registros su- 
puestos, con fraudes, con prisiones preventivas, con 
policías armadas y con tropa de línea defendidas las 
mesas, para venirnos á decir que la culpa es del pue- 
blo, porque no tiene, como rasgo peculiar, la educación 
cívica bastante. Es decir que el pueblo es un salvaje, 
pero un salvaje manso, que acepta todo y que pasa por 
todo también. 

Ese es un sarcasmo grosero, d? político incipiente. 

Esto quiere decir que allí donde se prcxluce el acíbar, 
se produce el rrj'ilgar también, siquiera en mucha me- 
nos cantidad felizmente. 

Esto quiere decir, que el sostenimiento de los hom- 
bres que no cuentan con el apoyo de la opinión gene- 
ral, tienen que buscárselo haciendo piruetas de clown y 
vertiendo frases depresivas para la dignidad del pueblo, 
ya que no graciosas. 

Esto quiere decir, que la casualidad que encumbra, 
ofende dobl«mente al pueblo, porque le oá gobiernos 
que no se merece, y con él hombres que le llaman sal- 
vaje en letras de molde. 

Eftto quiere decir, en fin, que la falta de sentido libe- 
ral, lleva á los poUticos pour rire á la insensatez. 

CANTARES 

Estos tiempos que se corren 

á la sazón tan perversos, 

harán al pueblo exclamar: 

— (Cuándo cambiarán los tiemposl 

Aunque el oro está bajando, 
■ . . los comestibles no baj<tn; 

y es porque los gobernantes 
continúan en el alza. 

Un pavo que yo crié 
decía un acordeón: 
tanta y tanto lo cebé, 
/ que me cau- ó indigestión. 

La ronda de tenebrosos 
ya no tiene ocupación; 
cansa los de hacer los osos 
se han metido en un rincón. 



LANZADAS 

El Diario hizo pública, en su primera edición del 
miércoles 19 del córlente, la noticia de que el senador 
Pérez, habia dado poderes á un abogado para deman- 
dar á nuesto semanario por injurias y calumnia.'. 

Con la indicada noticia coiacidió la visita que hizo á 
nuestra redacción un señor ]ue manifestó ser el senador 
Pérez en persona, quien aseguró que al proponerse de- 
mandar á Don Quiiote, no le raovia, al hacerlo, rast^ 
de antipatía ni animadversión. 

Esto es todo, hista el momento en que escribimos. 

Esperamos tranquilos la demanda y la creemos fulmi- 
nada ya á la aparición de este número. 

Lo que fuese sonará. 



Al fin se ha integrado el ministerio del estado 
oriental. 

Con un ciudadano que cuenta nada menos de 70 
aflos. 

Todo un hombre de experiencia. 

Los herreristas están de pésame, por cuanto que el 
nuevo ministro, por sus antecedentes históricos, les será 
hóstiL 

Mas vale asi, diriamos nosotros, sino tuviéramos por 
experiencia propia, conocimiento trabado con las velei- 
dades humanas y con las decepciones, humanas tam- 
bieiL 

Pero, aunque no sea mas que por breves dias, nos 
alegramos de la derrota de los Obes. 



Nuestro expediente por cobro de pesos al Jugado de 
la siete, sin resolverse. 

No sabemos, hasta ahora, 
quien nos causa esta demora. 
Porque en el ministerio nos dicen que el jtugado; y 
en el juzgado nos dicen que el miobtetio. 



Y vamos, y la nada entre dos platos; > 'X' 
caminando de Herodes á Pilates. ' 

Y si vieran Vds., amables lectores, |qu¿ ganas tengo 
de darles una buena noticia! 

Mas no la daré jamás: 
y si darla mi alma [Mensa, 
no os la daré por la prensa, 
por conducto de Miras. 



Por meterse en todo, el gobierno se meterá algún dia 
en los charos de las calles. 

Y si fuera para algo bueno, vaya por Dios. 
Ahora quiere extender su acción, fiscalizando las so- 
ciedades anónimas. 

Ya estoy esperando el dia en que se meta en los do- 
micilios particulares á dar cuerda á los relojes y i tetar 
á los sirvientes. 

Por que al paso que vamos. 
Tendí ia que ver. 

Sus exigencias no flojas 
nos llevan á mal andar, 
pues se etnpeñ in en tomar 
el rábano por las hojas.?-. 



Ha fallecido D. José Manuel Estrada. 
Nuestro sentido pésame. 



B^n Entre-Rios se corre ya la noticia de la renuncia 
de O, Haba, para quedarse en libertad de que lo voten 
senador. v 

Pero el pobre está pasando ya por los horrores de la 
decadencia: vive aislado, nadie lo consulta y no se cuen- 
ta con él para nada. 

Esta lección por merecida que la tenga, es muy dura. 

Asi pues, no creemos firmemente en su eI<iccion de 
senador; las cosas pueden tomar rumbos diferentes to- 
(■a íi. 

Por supuesto, que sería la gran plancha á esto su» 
cediera. 

(Quedarse afeitado y sin visita! 

Sa ha dicho y nos alegraríamos que se confirmase, 
que se patrocina la cantudatura del prestigioso duda- 
daño O. Juan Coronado, para coactj»! de la Municipa- 
lidad de la Capiul. > .- 

Los que sostienen tal Candidatura que saben lo que 
se hacen, toda ve« que la honorabilidad, la equidad, la 
actividad y el civismo del patrocinado, son intachables 
y acendrados. 

Este ciudadano filé aquel que ganó el pleito i la Mu- 
nijipalidad, luchando contra una ordenanza que arbi- 
tr.mamente aplicaba la referida repartición, para el co- 
bro de impuestos á los vecinos, por la que sallan estos 
perjudicados. 

Adelante, pues, y pongamos de nuestra pirte cuanto 
sea posible por el triunfo de la candidatura de D. Juan 
Coronado, porque su triunfo representa honor y prove- 
ch} para el pueblo que lo e'.ija. 

Libros recibidos: 

Gounod: Autobiografía y escritos artísticos 
SOBRE LA Rutina, obra del distinguido escritor y lite- 
rato seflor Luis Ricardo Flores. 

Muy cnirioso y muy interesante. 

Exposición del Juez leíRado de Misiones, doc- 
tor Darío Quiroga, refutando el informe del Goberna- 
dor Dr.Juui Balestra, presentado al ministro del in- 
terior. 

Con revelaciones importantes. /..' 



Hem-<s recibido una galante invitacioi de los seftv 
res José Steimberir de ( Janicof) y C*, para asistir á la 
inauguraron del Kiaitoscoiño de Edison, que agrade- 
cemos. 



El sábado pasado 1 5 del corriente asistimos á la vela- 
da literario-musical, con que la prósperaycada vez mu 
simpática sociedad artística La Colukna, obsequiaba 
á sus numerosos sóáos y mas numerosos amigos. 

Todo (manto pudiéramos decir en elogio de tai) agrá» 
dible y espinsiva fiesta, sería pálido y deficiente. 

No dpjen Vds. de probar los cigarrillos Tupé de «La 
Industria», propiedad de los seflores Arostegni herma- 
no\ y se convenc rán de sus excelencias que los hacen 
superior á tcxlos los demás. 



Señor Intendente: 
yo soy Don Quijote 
de nombre y de mote 
cual toda la gente. 
Seré cual veneno 
ó le haré un regalo, 
srgim salga tallo 
6 salga Vd. bneno. 






Tif*. IM» ét J. mtu y Bn9., JtUtom i9$ 



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Domiiiüo 30 de Setiemlre de 1804. 



OU£NOS AinfiS 



ANO'Xl. Námeró 7. 



IPÜPwa 



^ ^i'^X-i^'-^k ':^S>i. En la Capital 



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Sueríeton por trímestn adaluUdo. 
Ntmero laelto. ...... 

\ Númtro atraudo .... 

tt<>llí3e..^ Kxlr»n|ero por un ul«. , 

En Don Qnijote M iuj elarqn* 
ptrqoe m dtieo del PtffM. 

Por ver el oro i la ptf 
buharé m doieaiuar. *. 



Don Qai]ota ei adÍTiiio 
} el 0( trazari el eamiiM. 



Pi. i.eo 

" O.H 

" O.M 

" H.OO 



,>■'.•'■ 



■■ t- 



HO&AS BE ADMIHISTRACIOH: DE II i 3 F. X. 




Campaña 



Snierlclon por lemeitro adelantado. ', ', Pi. 4.00 

himero raelto " 0.10 

Número atraudo. . •• 040 

Kxiraqiero por u.aBo ....>." 11.00 

Tengan'den mil micildoMf 
7 úi^t lu iQbToncioaan. 

Par* Qnijota porteBo 
todo enemigo e* peqneBt. 

T loy terror de enemlgM /^ 
} amigo de mil amigos. 



SDSCKICIOI POR SEMESTRE iOELUITiDO. 



Este periódico se compra pero no se vende 



Li CORRESPONDENCU Á NOIBRE DE i. 0S80U0 



T 



PALABRAS DE IIN MINISTRO 

LAS QUE ARAJO ENRISTRO 

Y AL LECTOR SUMINISTRO 

lOIOO AL REGISTROI 

t Porque ti se fuera á castigar á Udos loi cu^pailes, ha- 
bría que llevar media Jiefública i la cárcel* 

¡Caspital iMedia República nada menosl 

Se nos antoja creer que el . minúitro ha tirado por 
medio, en este asunto. 

Que ha cortado por en tnedie, digamos, y á un qui- 
zás se habrá qaeilado corto á sa modo de ver. 

Sin embargo, nosotros, no creemos que sean tantos 
los. . . . (culpables, iba' á decir) perdonados. 

Si hubiera dicho qne los culpable^ por la cuantía de 
la culpa, suponen la mitad de 1» R^fpública, sería otra 
cosa: no» maálftetarfsmoa «ifkCÍStma^ y aun diríamos 
que se habia quedado corto el ministro. 

£1 sefior diputado Dr- fiarroetavefta, hizo notar al 
ministro la gravedad <le las palabras vertidas ante la 
representación nacional; y el ministro intentó explicar 
et alcance de sus palabras. 

Nunca lo hubiera hecho; tuvo la mala suerte de in* 
currir, al querer salir de un mal, en otro peor, por no 
tener presente aquella frase de: peor es meneallo. 

Las palabras que encabezan este artículo y que sa- 
lieron con punible espontaneidad, de los labios del 
poder, son de todo punto imprudentes, porque acusan 
muy poca voluntad por parte del gobierno en hacer 
justicia sobre tan delicado punto y porque revelan la 
impotencia del poder para castigar á los delincuentes. 

Ya el seflor diputado Dr. Barroetavf ña lo ha dicho 
en otras sesione»: