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Full text of "Books about Maghreb and Andalus"






I 



1154 

ni !os soidados Ionian r sueldo, ni disfrutabaii mas que algunas 
pequenas gratificaciones , suponia que la mayor, parte deeste 
dinero iba a sepultarse'eneltes.oro imperial de Marrueeos, 
Fez y Mequinez. Graberg de Hemsoo rebaja a la mitad de 
aquella suma las. rentas anuaies del imperio, suponiendo tam- 
bien que con tan eortos medios se eubrian todos los gastos pii- 
blieoSj y aun quedaban enahorro mas de treinta miilones -de 
reaieg ai ano para aumentar el tesoro , imperial , 
mas bien enterrado en Mequinez por la avarieia.de los uili- 
timos Sultanes. -Poquisima indnstria en tanto, : menos comer- 
cio que nunca; k jdsticia T eomo siempre y barbaramente ad- 
ministrada , sin otras leyes que las del Goran como en laepo- 
ea de Badia> ni mas medio de hacerlasejecatar que la violen- 
cia. Entretanto, los naturales del Mogreb-alacsa , que han sor 
lido mostrarse-inquietos y amigos de novedades en todos los 

mayor esti- 



- 



v 



o 




tiempos , habian recibido con los ultimos 
mulo que. nuriea para seguir losJmpulsos de su condicion y 
alterar la paz del imperio. Acostumbrados a las libertades- de 
la guerra , movidos ademas de su codicia y amor ai saqueo; 
los unos con sed de peligros y de combates-, con deseo de 
mandar y no obedecer los otros,. sobraban combustibles, en 
Marrueeos para que ardiese todo- en discbrdias. Pero Abder- 
rahman, ya que dela prosperidad de sus subditos no se cui- 
" se, por lo menbs a la conservaeion de la paz supo atender* 
•como queda dicho, con bportunidady acierto. Su primer pi-o- 
pdsito fue indisponer a unas tribuscon otras,- evitando sus 
gilianzas y haeiendo desuerte , que las unas.eontuviese'n en 
caso riecesario k las otras. Este sistema de divide et impera, 
poeos lo han sabido Ilevar tan adelante como el actual Sul- 
tan de Marrueeos. Asi fue como logro que el desasosiego en 
que quedaron las tribus berberiseas a la muerte de-Muley Su- 
leiman se fuese calmando poco a poeb , sintiendose debiies id 
das ellas para lanzarse- a lalucha , temiendd odeseonfiando 
^de las' m as y desusmisdos Individ uos. A pesar de todo es- 
to "i se levantaroh' en 1828 aiguiios xiioes j y fevoreeidos pur 

m , , ., , . ,. .. •'*-.]«! de la guardk 4ei Sultan , logtaron alboi- 



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3 . 









165 

rotar "un tan to -el imperio: pero Abderrahtfian logro faeilmen- 
te .veneer a los revoitosos . y castigando : a : 16s principales, 
disperso a los otros en las diver sas ; -provincials "del Mogreb, por 
manera que mas.no votvieron a formar tribus ni farniiias^o- 
co& anos despues ; se • levanto hacia Sugilmesa " un impostot 
que se : llamaba . 




i o Mesias prometido de Maftoma , el 
c.ual sonabaacaso eon seducir a aquellas gentes fanalieas y 
traerlas/a. sus banderas., fundando una dinastia por los mis- 
mos medios: .que otro eomo: el fundo la de 16s Almohades; 
Pero el pasado esearmiento y las artes de Muley Abderrah-^ 
man pudieron tanto en las tribus, que' abandonaron' bieh 
pronto al • impostor ; de suerte que vino a morrr erfel bivido 
y en el despreeio su intento; De 6tras rebeliones hay alguna 
notieia ; pero no parecen bien averiguadas nt sfeguras. La 
supresion del -cautiverio y por consigtiiente de las mlsiones 
espanolas. .., inutiles ya en el interior del imperio ; el habef f & 
j ado a Tanger eomo punto de resideneia para iodos los're- 
presenfcantes europeos; -la falta de viajeros y de" comercio; hati 
acabado ya en fin , por eerrar el conocirnient© de : Ias eosas inte- 
rior.es de Marruecos a los europeos , demanera que hoy se 
saben menos yniucho mas imperfectamente los stieesos par^ 
ticulares del imperio que en los siglos XVTy XVII , cuando 

las; mazmorras african as, 



ianlos. in 




s eristianos 




y tantos renegados se abrian camino a los mas altos empleos 
del Mogreh-alaesa. Asi, puesy .eomo eri otro- tugar queda ya 



indieado, Id que es unbien general para el geneiro humano, se 
ha heeho causa de ignorancia para esta parte de la historian- 



Lo mas notable y lo r mas cbnocido en el relnad'o de Muley 
Abderrahman son; sus contiendas eon los europeos/En 1830 
Auvo algunbs propositos el Sultan de restablecer un fa«fe la 
marina- rriarroqui que era sin dudala base de la importaneia . 



9 



politiea del imperio. Ya tenia puestos apuntd de corso algunof 
buques, con los cuales pensaba aeometer primeramenle a la 



bandera napaiitana, por hallarse mas quejoso que de ninguna 
otra, de esta nacion, cuando eirey de las dos Sieilias, ente- 
rado del easo % mando inmediatamente a vigilarlos una escua- 



4 



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166 









dra compuesta de cuatro bageles de guerra. Emprendieronse 
en seguida negoeiaeiones entre el gobierno de Marruecos y 
el de Napoles , y at fin ambas potenetas hallaron satisfaeeion 
a sus nidtuas quejas. No dejaba de haber otras naeiones eon- 
tra las euales se senila movido el Sultan a emplear sus fuer- 
zas maritimas; pero desde 1830 a 1832, en que se ajustaron 
las paces con Napoles y se terminaron las difereneias pendien- 
tes con otros varios estados europeos , habian sucedido tales 
cosas en Africa , que obligaron a Muley Abderrahman a ser 
muy cauto en su poliiiea , consagrandose a. una sola cuestion, 
que podia ser de vida 6 muerte para el imperio. No es de 
nuesiro proposito espliear los motivos que tuvo el rey Car- 
los X para declarar la guerra al bey de Argel , ni relatar. los 
- varios sucesos de aquella espedicion afortunada que de repen- 
te libro al mundo civilizado de tantas afrentas y continuos da- 
nos. Ello es que la Francia se apodero de Argel. En los prin- 
cipios pudo ereerse que no trataba de otra cosa que de formar 
alii un poderoso estableciAiiento con que impedir las pirate- 
nas de los berberiscos y atalayar mas de eerca las posiciones 
ingiesas del Mediterraneo; pero antes de mueho hubo de cono- 
cerseque los intentos de aqueUa nacion eran mas grandes. 
Tomada Argel , los ejereitos franceses , habiimente dirigidos, 
fueron estendiendose por los anchos territories de la antigua 

' ' ^ "^ los poeos lugares fuertes y empujando 
haeia los desiertos a las tribus y. eabiias del pais que les opo- 
nian constante aunque flaca resistencia. Muley Abderrahman 
no tardo en comprender cuanto podia impotarle lo que pasa- 
ba. A la verdad los soberanos de Marruecos habian solido mi- 
rar con mas odio que buena voluntad a los beyes argelinos. 
Muy en los prmcipios de la regencia fueron aquellas guerras 
que mas arriba relatamos entre Sala-Arraez y el Xerife Mo- 
hamed, muriendo este al fin asesinado por orden de uno de 
los senores argelinos. Mas tarde se sabe que en los tratos que 
mediaron entre Muley Xeque , el que nos entrego a Larache, . 
.y el rey D. Felipe III , se hablo de conquistar a Argel \ y el 
Xerife manifesto sin rebozo sus deseos al monarca espanol con 



regencia 



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167 



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■ estas palabras : «Argel es la puerta de donde nos viene el da- 
»no a mi y a V. M. , y dandome Dios paz en mi reino , ira 
»V. M. con armas por mar , y yo ayudare a V, M. por tierra 
»para eerrar esta puerta y quedarnos sosegados de estedano.» 
Tambien el sanguinario Xerife Ismael quiso ebnquislar a Ar- 
gel ', y fue , como queda dicho , derrotado en una batalla san- 
grienta; pero ni el ni sus sueesores renunciamn a conside- 
rate como verdaderos senores de aquella parte de Africa, te- 
niendo sobre el terri' tori o de Oraii especial mente continuas pre- 
tensions Y bien puede asegurarse que los Sultanes del Mo- 
greb-alaesa miraron con regoeijo en los tiempos posteriores 
cuantas espediciones dirigieron contra Argel las naeiones cris- 
tianas. Ni al mismo Muley Abderrahman eauso al prineipio 
disgusto la empresa de los franceses y el desaslre de Argel, 

que no juzgo que fuesen tan adelante : porque Carlos V 
no paso de Tunez, y las demas espediciones dirigidas a 1 Afri- 
ca habian solido eontentarse con dominar las fortalezas del li- 
ioral, sin enirar en los yermos y soledades del interior* M mehos 
fundar en ellas colonias, como a la sazon- eslaba aconteciendo. 
Mas viendo en lal punto las cosas, ajarmdse Muley- Abd« 




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. 



er-rahman , adivinando que tarde 6 tempratio podian forzarle 
aquellos sucesos a luchar eon los franceses; y desde entonces 
eomenzo a prepararse para el caso emprendierido una marcha 
poliiicaque ha solido deseoncertar A los diplomaticos euro- 
peos, y que sus mayores adversarips han tenido que'ealificar ■ 
de habil eh.oeasiones. Comprendid elafrieano que el interes : 
delalnglaterra obligaba a aquelJa poteneia a simpatizar con 



■* 



sns propdsitos y redoblo para con ella sus atenclones, estre 
chando la alianza que desde los -tiempos (|e su tio venia esta- 
blecida entre el mexuar de Marrueeos y el gabmete de San 
James. Afectando luego una> neutralidad estricta entre los 



franceses y ios argelinos ; abrio paso por sus estados a las. ar- 
mas ymaniciones que desde Gibraltar venian para estos, y * 
no escased por su parte, ningun genero de auxilios para que 
Jos ejercitos franceses fueran destruidos en los desiertos don- 
de se hallaban empenados. La infatigable energfa de Abdel- 

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-— 168 



Cader y sus hazaSas, harto eneareeidas por la fama y ©1 fana- 
tismo de los naturales debieron mantenerle por algun tiempo 
en la esperanza de que al &n los in.vasores del suelo de Africa 
serian aniquilados por los argelinos sin necesidad de que. &\% 



manifestando claramente sus simpatiasyse espusiese a los aza- 



9^ ■- 



res de la guerra. Pero los recurses inmensos de la Hacienda y 
de la Marina francesa y la constancia de sus ejereitos^deseon- 
certarou completamente tales esperanzas. : Abd-el-Cader, des- 
pues de haber disputado palmoapalmo el lerritorio de la an- 
tigua regencia^llego a la frontera de MaiTuecos, al S. 0. de 
Tremeeen, en Iqs.primeros dias de 1844 , sin soidados ni re- 
cursos eon que mas sostener la guerra. Habiapasado/pues} 

m ■ ^ r 

el tiempo de esperar y mostrarse indiferente : era preciso Ian- 
zarse claramente a la contienda, y en Muley-Abd-elrrahman 
no se sintid punto : deirresolucion, llegado el trance. Nofalta 
.quien suponga al Sultan arrastrado por sus propios vasallos a - 

la guerra y por el ascendiente que eomenzaba a tomar entre 
ellos , Abd-el-Cader, - Pero si bien se miran las cosas , pareee 
evidenieque : M.uIey-Abd-el-raiiman obro con harta delibera^ 
mm y/proposttOj teniendo muy de antemauo imaginados los 
aeontecimientos-Sealo que quiera del fanatismo de los featte 
rales, quien pudo enfre&arlos durante tantos anos hubiera pp- 
dido acallarlos para siempre, .isi;tal hubiera sido su intento. 



■ 



EIlo es que en. las negociaciones que precedieron al rompi- 

miento de las hostilidades, yea las que produjeronluego la 





paz ? hubo mayor caima y detenimieiito que 
en los hechos obligados y preeipitados por el eiego empuje 
de la muchedumbre. Y esseguro ;qu& si las -trifeus hubieran 
llegado a eneenderse por si solas en fanatismo y a obrar por 



* ■ - ' t 



su propia voluntad, nihabrian dejado de'subito la guerra por- 
que.el Sultan 'tratase deia paz ,ni Abd-el-Cader habria sido 
expends tan faciimente del territoriovmarroquf, por mas- qm 
aquel lo paetara con Ids frauceses. Asi com© los Beni-watases 
de Fez:no.pudieron privar a los xerifes del poder que una vez 
les otorgaron para guerrear contra tosfcristianos, Muley-Abd- 
^1-rabman no habria sabido separar d«Abd-^el-Caderalastril>us 



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y cabilas guerreras de sus ,estados si estas hubieran obrado a i 



su albedrio, entregandose ciegamente a su entusiasmo y a su 
fe. La verdad .es que Muley-Abd-rekrahman nuncw demostrd:' 
tantp su sagaeidad como en esta oeasion: su principal euidado 
fue impedir que las tribus se aeostumbraran a mkar la guerra 
de ArgQl como cosa propia, y que btro pensamiento que el 
suyo reinase en elimperio y organizase la resisteneia contra 
los franceses. La independeneia anarquica con queviveneri 
el Mogreb-alaesa las diversas tribus y familias, lo discolode 
su natural, y los ciegos impulsos de su ignoraneia y barbarie* 
hacqri a la verdad difieil que el soberano pueda infundirles F 
una idea eomun, eneammandolas a un propio objeto , rbas ho 
es ppr eso menos cierto que Muley-Abd-el-rahman supo lo- 
grarlo, y que Marru6cos obro como un verdadero estadoetf 
las cireunstaneias de que tratamos; mostrandb tafita seguridad 
y desembarazo en las palabras, y tanta unidad y cohciertd 
en los heehoSj, como cualquier nacion europea podia mostrar 

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en tal casd. 

-- U>menzo el Sultan porenviar xerifes a las provinces que 
predicasen la «guerra santa,» soliviantando a las tribus -guer- 
reras eon decirles que era Hegado el trance- ■ de salir a lad6- 
fensa del Coran y de los muslimes , aniquilando a los aborre- 
cidos cristianos que habian osado poner el pie en la tierrade 
Alrica. Al propio tiempo sus e misanos en Gibraltar f en Tan* 
ger sondeaban las disposieiones de los mgleses , por ver si 
podian arrastrarlos a alguna demostracion contra la-Francra. 
Luego envio un cuerpo de tropas a Ugda , lugar situado en la 
irontera argelina al mando del aleayde Ah-el-gnaui \ para que 
juntandose con las que Abd-el-Cader habia traidb consigo. ™™ 
viesende avanzada al grande ejercitd que debia reunfrse, A 
mados como era natural, los franceses pidieron explieaeiones 



de aquellos nechos; pero el Sultan, lejos de 

alguna, reclamo de ellos que abandonasen crertos territonos . 
del lado dfe Oran, donde tenian cohstruida una fortaleza/La 

verdad es que los limites de Argel y de Marruecbs he 

vieron nun&* bien^etermiriad^ por aqtiella jferte; y qu6 eii 



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1*70 — 









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• 









tre los pueblos del lado alia del Muluya, frontera natural del 
imperio, solian recabar tributes unas veces los sultanes y otras 
los beyes; pudiendo deeirse que estaban a mereed del primer 
ocupante. Asi, pues, el derecho podia ser igual, y obrando de 
buena fe unos y otros, habriapodido hallarse faeil aveneneia. 
Pero no era tal el proposito del Sultan, y los terminos arro- 
gantes y absolutos de su pretension no dejaban esperar que 
fuese bien reeibida de los franceses. Mientras duraban estas 






contestaeiones iba aerecentandose el eampo de Ugda con fre- 
euentes refuerzos. El 30 de mayo llegaron de Fez numerosas 
hordas de caballeria al mando de Sidi-Almamun-ben-Xerife, 



■ r J . i : n 







otro hijo de la numerosa prole de Sidi-Mohamed, y tio 
Sultan reinante. No bien llego al eampo Sidi-Almamun , de- 
termino invadir el territorio en euestion sin declaraeion nim- 
timacion alguna : atribuyose este paso al ardor del caudillo 
y de sus soldados ; pero viniendo aquel dia de Fez , parece 
mas natural que obrase per instrueciones de la corte que alii 









residia. Puesto al frente de dos mil caballos escogidos, cruzo 
Sidi-Almamun el Guadi-mailah en compania del aicayde Ali-el- 
gnaui, que tenia el cargo de gobernador de Ugda* Comotunas 
dos leguas habrian andado, cuando tropezaron con las divi- 
siones de los 



• 




is Lamoriciere y Bedeau , que i 




en observacion del eampo africano. El choque fue rudo ; los 




metes marroquies se lanzaron bizarramente sobre lo 

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. _ enemi- 



gos, creyendo, en su ignorancia de las armas, aniquilarlos de 

1 - in * 1 1 * ■ /I * - > A- 



un golpe: pero el fuego certero de la infanteria ffancesa no 







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en ponenos en aesoraen, y a 

volver grupas, repasando de nuevo el Guadi-mailah en direc- 
cion a Ugda. Ya eslaba arroiado el guante: la Francia no po- 
dia menosde levantarlo. A las reclamaeiones del consul fran- 

* . ... . . - ■ 

ces en Tanger contesto en los terminos mas altivos el Sultan- 
pormano del secretario de las ordenes imperiales Sidi-Moha- 
mmed-ben-Edris, que hacia las veces de ministro de Estado, 



Decia este en sus despaehos que los vasallos del Sultan, su 
amo • pedian con espantosos clamor es la guerra : que lo de 




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17i 



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bian mostrarse agradecidos que no quejosos; porque ni uno de 
elios habria escapado al justo furor de los muslimes si el aldayde 
de Ugda Ali-el-gnaui no los hubiese eontehido pladosamente 
yapagadosu esfuerzo invencible. Al propio tiempo insis- 
tio en que las tropas franeesas evacuasen el territorib dispu- 
tado. En vano interpuso su influjb el baja de las provincial 
sepfentrionales del imperio Sidi-buselam , hombre prudente y 
muy amigo de los europeos; la corte imperial estaba resuelta 
a tentar la suerte de las armas. 



y s : 1. ■ 









El 15 de junio fueron nuevamente atacadas las tropas 
"'"1 yesiavez eon notable alevpsfa; porque habiendd 
el mariscal Bugeaud , gobernador general de la At 
gelia por los franceses, una entrevista del alcaide All el-gnat^ 
para tratar de las paces , y viniendo en ello el moro, senate- 




' 



se por lugar de elk las orillas del Guadi-mailah , v uno v 



* 





- I - 



t, eonliados en el seguro que mutuamente se 
dieran, Pero ho bien se avistaron los dos jefes conlrarios, 
cnatirtrv j a escolta francesa que faabia venido a prbtesrer la - 




a 'vigorosamente por'- tin cuerpo de 
mas de cinco mil marroqufes, que pusieron al principio a los 



^ 
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menores en mimero, en grande aprieto. Va- 
nos fueron los esfuerzos del mismo Ah'-el-gxiani para detener 
a sus soldados : rompiose la conferencia , y poniendose Bu- 
geaud al frente de sus tropas , logro rechazar a los marro- 
quies despues de un sangriento combate. Aeaso el mismo Si- : 
di-Almamun , que provoco el primer encuentroi fuera autor 



* 









* 






de esta aievbsia; porque a la verdad, parece inverosimil que 

un cuerpo tan considerable de tropas pudiera destacarse del ' 

campo marroqui sin conocimiento de los jefes, yiiienos con- 



tra su voluntad. Perdidas ya las esperanzas de que la paz se 



conservase , el mariscal Bugeaud se deeidio a obrar energica- 
mente. El 16 de julio, que fue el siguiente del combate, anun- 
cio al alcaide de Ugda que invadiria el territorio del imperiosi 
en el termino de cuarenta y ocho boras no aceptaba las con- 
diciones de; arreglo : desaprobacion cqnipleta de las agresib- : 

nes que habian ejecutado las tropas marroquies eontra las * 



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con^ 



francesa^ ; ; destitueion y castigo de Jos jefes que 

sentido ~% provobado tales agresiones; drsplucioa de ; ^ael 

cuerpp. 4e: ejerqita ;, espulsion de Abd-et-eader del teratoriq 

marroqui v Respondio el alcaide en terminos vagos, que si. bi§n, 

noraun^iaban unaneg^tiva absolute, menos pp-* ; ™ SfflsW3ia 

rarse co^qq bastante s^tifaeeion de , los agravios yjg 

^ v eta era ganar tiempo, porque mientras -e$tas cosaspasa<v 




■ -~ 



ban en la frontera * se baeian por todo - el ,imper io grs 
preparativos de guerra; ayudando en ello al Sultan y sirvien -. 
. dole de ministro. y consejero ,. su hijo primogemto SidWMo- 
hamed, al cual,confi6-enadelante el mando supremo de los 
ejereitos: rnozo entuslasta y valiente ■, aunque no apto para 
tan dificil enipleo. Haeense grandes levas enlos alrededqres de 
Fez , y las .tribus. guerreras. del oeste acuden con numerous 







eseuadrories a. servir m la guerra santa, Ea el pais de M^qui 5 ? 
nez fue tantQ el entusiasmo , que no 
los aduares , todos se pusieron en maFcha, d^jando, en ; ell§s 
. solamente a las mujeres y a los infantes y aneianos. Abren^e- 
los arsenates de Tanger y de Marrueeos,y ~ x —~- '***** ***** 





f ; - 



mucliedum- 



bre ; y n o bastando las rentas del ano para gastos tan creel- 
dos como esto originaba , se aeude. al ; tesoro i 




■-. 




radP en lospalaeios de Mequinez , al eual en mas de un si- 



glo no se habia toeadQ 9 y se saean de el hasta dps miliones 



V-- 



reales, eantida.d no pequena 



tesel partido. que tomaria la Inglaterra, Esta:naoion,;tan 



saber an- 

tjSfg 






t^resada en la conservaeion del impeiio, no podia a la ver^ 
dad dejarlo abandonado en nianos de la FraMia; No faltaron, 
piles, amenazas/ encubiertas; y demostraeiones: de faerza 5 y; 
uno de sus ministros llego a tratarduramenfeen^l, Par lament 






tQtit gobierno franees. Cruzaronse de una -y: otrC parte des 






pathos y notas diplomaticas, y la Inglaterra obtuvxi de la 
Erancia la solemne declaracion de que , fuesen cualesquiera 



ria^parajsi la meAor parte del territorio^de Marruecos 



no 

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tahdose a feonpistar la paz. Con estb " qm&6 tran<p*6 M gtf 
binete de San James , y el de Franeia se hallo libre de aquel 

» - ife * j J ■ j - i_ -1 



obstaeulo ' tan temible (1). A la vetdad los planes del Saltan 






, ^ * - * - i\ _*^t ^ ■ *■■*■ ^ * * \ 



se 




en 




Eos;.ya 




. ^* >-*v ^*3t ^ *' 



que 



no i 




cohtar con otras f uerzas que las suyas para 




de 

eon los 



franceses ; pero habia ido harto adelante para retroeeder, y 

de esto y no era causa de poco alienlo el saber que en 




todo trance de -fortuna tenia segura la integridad de su terri- 



•- 



Habialo 



_.. / 






el 19 de junio en Ugda V^n ciimpliniientd de la amehaza que 
ties dias antes liataa dirigido al alcayde comandante de las 
^ro|as imperiales en la froiitera ; si bieft % cortteMo son aquella 
<Miostracion f amago; evacuo alos'pbcos dks la ciudad con~ 
'mM^mm e ntro de nuevo en la Argelia. El Sultan* no bien 





",- i 4 r --* 8 ' ''''' 



i *-9*-- >*«.-* 



siipo esto $ Mzo marehar a la frontera a- M Mjo pnixfcgenito 
eomo comandarite en jefe del ejercito | y pot s&s tenlentes a 



los valerosos caiidillos de Ben-Amri , Beri-Ugda y At>assi ; y 
para insultar mas a la Franeia, reclame de Mr: Nion Dore, su 
erasiff general en Tanger , el- eastigo de Bageaud y de los 
demas generates que estaban a suslSrdenes por haber f i§i®> 
do las tierrasdel itnperio- El e6ristil le envio por respuesta^el 
WMatum&e la Franeia J que corttehia las mismas 
nes de paz propuestas por el mafiseal Bugeaud ■ al. 





Ugda , seBalando por ler mi:no £ar a romper 
dia 2 de agosto. Lejos de responder el Sultan a tal demanda, 
envio diversas cabilas de montane ses a guariieeer el litoraT, 
doride ya habia apareeido una eseuadf&lrancesay eilcargada 

de apoyar y secundar las operaciohes del : ejereitb de tierra, 

-, , „^ ^ ^...,__^^^^^ ^ ue en horn-- 



rzos 




y apresurG la mareha de los ultimos 
bres y armas enviaba a su %i^^^t^M8W^^ 
la guerra en euantd tiiviese juntas todas sus fuer^asv^ 
' Cumplido, pues, el terminodel ultimatum, y rotas den^- 
nitivametite las negoeiaeiones de paz , los franceses abneron 




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*-**». \* » - 



(1) Toaos estos fechos estan tornados de los -docmmentos. oficiales 
publicados por el gobierno frances m ag.uella epoca. 



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174 



* 4 ■ 

-las hostilidades por mar y por tierra. E! principe de Joinville, 
eomandantede la escuadra, recibio el 5 de agosto la orden 



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\ 



de destruir las fortifieaciones de Tanger y 
principales del imperio.- Al amaneeer del dia 6 3 la escuadra, 
anclada delante de la primera de estas plazas , comenzo a ha-r 
eersus preparativos para el combat e.Estaba Tanger defen- 
dida por baterias quemontaban unos cincuenta eanones y al- 
gunos morteros. Seis yap ores franceses tomaron a remolque 
tres navios , una fragata de p rimer orden y tres bergantines, 
y los piisieron en linea y a corto treeho de aquellas baterias, 
sin que los marroquies imp idle ran esta operaeion, que era la 
mas importante de la jor nada. A; las ocho y media rompio el 
fuego el navio Almirante, que fu£ seguido por los demas bu- 
ques, mientras un vapor lanzaba sobre la plaza multitud de ' 
cohetesala congreve. La defensa de los moros fue mayor 
que podia esperarse, dado que eon deiar acerearse a los bu- 
ques franceses habian perdido todas sus ventajas; pero al ca- 
bo de iiora y media , con harto mayor perdida de ellos que de 



— 

los eontrarios ., tuvieron que abandonar las baterias, reduci- 
dos a eseombros los parapetos y desmontadas las piezas. Al 
estruendo del eombate corrieron a la eiudad los montaneses 
eneargados deguardar la eosta; pero como los franceses no 
desembarearon , limitaron sus hazanas a saquear, las casas 
abandonadas por los habitantes , y a cometer otras violencias 
no menos graves. A las pocas horas la eseuadra se hizo a la 
vela para Mogador , a dpnde se presento el 11 de manana; 
pero el mal tiempo que reinaba dilato el ataque hasta el 15. 



El puerto de Mogador esfa easi cerrado por una isla de muy 



cercade dos millas de bojeo, y aqui habian plantado los 



marroquies formidables baterias , las cuales cruzaban sus fue- 



gos con otras situadas dentro del puerto yd lo largo de la 
eosta. No bien estuvo a tiro de canon la escuadra franeesa, 
los defensores de Mogador , -harto mas diestros. que los de 
Tanger, rompieron el fuego contra ella: los buques avanza- 
ron en silencio a ocupar cada uno el puesto que le estabase- 
fialado ;■ pero antes de cpnseguirlo sufrieron graves pe'rdidas; 

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Particularmente el navio Jemmapes salio muy mal tratado por 

el fuego de la bateria ilamada Larga que se estiende por la 
eosta del oeste: fuego muy bien dirigidoy que dilato un poeo 
de tierap'o la victoria de los fra'nces'es. Despues de un vigoro- 
so canbneo , estos lograron apagar los tiros de la plaza, y 
desembareando en la isla quinientos hombres, coridueidos por 
los vapores de la escuadra, se apoderaron de ella, ganandola 
palmo a palmo y a cpsta de mucha sangre. Rendida la isla, el 
puerto no opuso apenas resistencia, y dej 
aquella , la escuadra se hizo a la vela para Cadiz 
ble que Mogador , lo t propio que Tanger, fue saqueada por 
lascabilas que debian defenderla. La nueva de estos sucesos 
no'altero en lo mas minimo: al Sultan , puesto que desde los 
principios tenia puesta toda su corifianza en el ejercito de tier- 
ra , que continuaba acampado en las inmediaciones de Ugda. 
Durante todo el mes de julio y los principios de agosto g se 
habian empenado diversos combates , aunque sin eonseeuen- 
cia. entre los marroquies y los franceses. El plan del principe 



guarmcion en 
Y es nota- 




Mohamed 



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los franceses por las montanas que corren a uno y otro lado 
de Ugda con considerables cuerpos de infantes, mientras 
que por las llanuras que se estienden al frente de aquella plar 
za hast a Tremecen habia de avanzar la cabaileria , envoi vien- 
do entre sus numerosos escuadrones al reducido ejercito que 
los contrarios podian oponerle. Enel caso de salir.victoriosos 
del primer encuentro, la poblacion entera del pais se habria 
alzado contra los franceses, y los marroquies se ' * '~ 
lantado a bloquear y asediar a Tremecen , Oran y Mascara, y 
aun la misma plaza de ArgeL Pero todos estos planes y pro- 



positos los desbarato un golpe la fortuna. El 13 de agosto 
el mariseal Bugeaud, determinado a entrar en campana t le- 
vanto su eampo en sileneio , fingiendo un gran forrajeo para 
que los' enemigo8.no.se apercibiesen de su movimiento, y vi- 
no a alojarse en la ribera del Ysli haeia uno de sus reeodos, 
desde donde eamino basta dar vista, a eosa de las ocbo.de la 
manana, alcaropo enemigo.; Estaba estesituado dejr as ; deiunas 






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qae saparecian seapadas y defendidas por irbpas ^e 

Ipfaniesy de caballos: el grueso de la eaballeria repartido en 
dps di visiones iguales , cubria lbs flaneos overtientes de las 
coliaas alOriente y al Oeeideate, El eampo estaba defendido 
por once piezas de artilleria;, que eran las que arrastraba eon- 
s%o el ejereito. Por delante de las eolinas formaba el Ysli un~ 
nuevo reeodo que las servla de foso , aunque entre ellas y el 
alyeo del rio quedaba una Hanura algo estensa. La infant 
leria de los marroquies era muy eseasa y compuesta de- algu> 

nos grapes desorganizados r la eaballeria pasaba de veihte y 
eineo mil hombres ,. seguii se dice , y eran las verdaderas tro* 
pas del imperio. En cuanto al niimero de los francesesV esee* 
dia poco-dedoce mil hombres ; los oeho mil quinientos'de in- - 
fanteria , y los otros de eaballeria regular e irregular, Cori 
diez y seis. piezas de artilleria , euatro de ellas iigeras. No 
bien los divi,so Muley Mohamed, euando mando a varies 
eseuadrones de eaballeria que fuesen £ alsputaries el paso del 



cogidos :, que por la certeza de sus tiros y disparos obligaroti 
a los contrarios a desalojar la orilla opuesta. El eje'reito Fran- 
ce's paso entonees y march© sobre las eolinas, Al verle en la 



mitad del llano que se estendia al pie de ellas , Sidi Moha 
med mando salir contra ellos la inmensa eaballeria que cubria 
sus flaneos, Al punto los batallones franeeses forman cuadros, 



9 




nubles boeas.Ia artilleria, y eincuenta pasos adelawte parejas 
de tiradores esperaban la earga. La eaballeria y las piezas 
Iigeras y el estado mayor se mostraban como antes, a la 
eabeza de la formation y en el punto mas avanzado haeia las 
eolinas. Al ilegar la eaballeria marroqui fue detenida to tanto 
por el fuego mortuero de los tiradores avanzados : no obstan- 






te, sig U6a :la cargalos^ ginetes mas esforzados y algurios lie- 
~an a toear la linea de los tiradores: pero estos se arrojan re- 

lenUaaraente en el suelo v y los frentes de los euadros abren 

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eritonees el fuegende su- terrible artilleraa, De etiando en cuan- 
do laartilleria de los angulos salia algunos pa:sos a&elariie y 









lahzabade muy cerea la met rail a'sobre aquellas apiuadas ma- 
sas.de cabal leria. Sostuvieron d combate los marroqufes^eon 

* * 

gran valor por algun tiernpo ; pero era inutil : los fuegos de 
los soldados a eaballb no eausaban dano algurio a los franee- 



3 - 



ses:no tenian Lanzas ni organization militar que hlciese te* 






mible el empuje de la cabaUeria; caian sin defensa los : mas va- 
iienies, y cada insfante se senalaba con horribles perdidas en- 
tre sus filas. Entro, piles , eidesorden al cabo , y eomenzaron 




por uno y etro ladb^ Bug ; eaud 5 que 
en el interin estaba aeanoneando' las eolinas en, euya eirna se 

a. Sidi Mohamad, que desde alii dirigia la aeeion ? 




viendo el desconcierto de la cabaUeria enemiga, yuelve 4 con> 
tra ella suscuatro piezas ligeras, y eogiendola enfcredos 



fuegos ^ ? acaba de ponerla en fuga. Entonees 3a8 cabaUeria 

sa ear ga por tres partes inn tiempo y complete la der- 
rotade losyadescrdenados ^arfbqufes^ Los que fueron por 



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el centre tomardn las cblmas '-,' y arf ojandose en seguidasobre 
el ^ampamento v se apoderaron de el «a pesar deist desespera 
da resistencia de sus defensores. Los de los costados, ballan- 
do partida en dos a la cabaUeria enemiga , f^cilmente pudle- 



ron arrollarla. Sidi Mohamed llama - asi los fugitivosy y lo- 



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ra formar todavia a la izquierda del Ysli grtfesos eseuadro- 
nes ; algunos cuerpos de cabaUeria fraiacesa qu:e se adelanta- 
ron demasiado se encuentran gfavemente eompTox&etidos; 



pero los vencedores avanzan ^ 'su "artilleria vuelve a lanzar la 
metralla sobre los indefensos contrarios , su cabaUeria amaga 



una carga, y entoncesy-sin #sas poderlos eontener el princi- 



peyse pone eh desordenada retirada tbdo ^1 ejereito marro- 
qui> los unos hacia las man tafias p los otros por el camino de 






Teza. Fue insignifiante la perdida de fos fraheeses que ;no 
suffieron apenas el faego del enemjgo ni pudieron ser alcan- 



- ^ ■ - 



zados por su cabaUeria. Mas eonsiderable fue la de los^ mar- 
toquies aunqtxe no se les pudo seguir el alcance. La nueva de 

«ste suceso que solo f>odia set inesperado con wi absoluto 

- * 



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17 



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desconocimiento del arte de la guerra , lleno de dolor pero no 

desespero un panto a Muley Abderahman. Pronto a luehar 
todavia, y confiado en romper entre los montes y yermos del 
pais a los franeeses mas tarde 6 mas temprano, comenzo a 
juntar nuevas tropas y a preparar nu'evos pertrechos y ar- 
mas. Pero en esto ilegaron mensageros de parte de los fran- 
eeses pidiendole la paz. Ofrecian evacaar a Ugda y todo lo 
que habian; ocupado en el territorio marroqui, eon t'al que 
Muley Abderrahman se eomprbrnetiera ainternar a Abd-el-ca- 
der en alguna pro vincia remota 6 a espulsarle del.imperio , y 

a no hostilizar a la Franeia. El Sultan habia ya eonoeido que 
sus fuerzas no bastaban para eonquistar la Argelia, y que pa- 
ra tal empresa no podia eontar con ayuda alguna de los in- 



gleses. Pr 




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a los tratos $ y por medio 



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idi-Busilhan se ajustaron las paces en setiembre de aquel 



ano de 1844, sin que exigiesen siquiera indemnizacion de 

uerra los franeeses -, porque segun se dijo entonces en aquel 

pais , «era bastante rica la Franeia para pagar su gloria. » 



En el mismo ano en que se hizo esta paz terminaron las fix- 

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fereneias del imperio con Dinamarca, Suecia y H 

tendian estas. naoiones eximirse definitivamente del tributo 

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que tenian costumbre de pagar al imperio para librar de las 
piraterias de los moros sus naves mercantes, y apoyaron su 
pretension enviando a las vecinas costas algunos buques.de 
guerra; pero todo se arreglo pacificamente por mediation de 



1 



la Inglaterra. y porque realmente el Sultan no tenia recursos 
maritimos para exigir por fuerza la continuation del tributo. 
Mayor importancia parecia tener la diferencia que casi al mis- 
mo tiempo que la franeesa surgio con Espana. Llevaba esta 
con paeiencia que el tratado de 1799 no se cumpliesepor parte 
de los marroquies en ninguna de sus clausulas ; habia sufrido 
que desde 1837 tuviesen usurpados los moros el campo de 
Ceuta, impidierido que los ;ganados de la plaza disfrutasen; de 
el segun la costumbre antigua; y los buques espanoles en las 
costas de Melilla> el Penon y Alhueemas , habian sido mas de 

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una vez aeometidos y saqueados por los rifenos , sin que se 



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diese por nuestra parte senal de sentimiento alguno. Vexdad 
es que el despego de las cosas de Africa habia llegado a pun«- 

to que no falto quien ereyese que debian abandonarse nues- 
tros presidios en aquella costa , sobre todo los menores ; penr 
samiento indieado durante el siglo anterior por el famoso ven- 
cedor de Cabo Side D. Juan Jose Navarro , y que en la epoca 



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de 1820 a 1823, volvio a reproducirse 'marchando un comisio- 
nado espanol aTanger con tal proposito.; Pretendiase enton- 
ces que el Sultan diera a cambio de los presidios menores que 



se tenian por inutiles, alguna estensionde territorio por la 



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parte de Ceutay alguna indemnizacion en metalieo. Desde 
que la Francia se posesiono de Argel no. debio haber ya nin- 



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Un hombre de prevision politica en Espana que pensase en 
la evaeuaeion de Melilla , el Penon de Velez y Alhucemas; 



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pero no por eso pudo euidarse de ponerlos mas a salvo que 
estaban de las hostilidades de los moros. Solo habia sonado en 



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Espana durante la ultima guerra civil el nombrede los. presi- 
dios de Africa, euando en ellos tuvo lugar aquella insensata 
rebelion carlista que pudo arrancarlos impensadamente a 
nuestro dominio* En tal punto las cosas, fue euando sobrevino 
en 1844 la diferencia de que hablamos. Ejereia las funciones 






■ 




Mazagan con animo de salir al encuentro del Haggi-Muza, 
fueron en su seguimiento algunos mofos recelosos de sus in- 
tenciones, y originandose algun aliereado entre el vice-con- 
sul y ellos se disparo por easualidad a lo que parece la esco- 
peta de dos eanones que aquel traia consigo , ocasionando a 



uno de los afrieanos la muerte. Mando entonces el baja que se 
prendiese a Darmon, y a pesar de las protestas de los agentes 









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de vice-consul espanol en Mazagan unhebreo, denombre Vic- 
tor Darmon, nacido en Marsella ? de padre tunecino y madre 

franeesa, mas bien a titulo de honor que porque realmente 
desempenase funcion alguna. Darmon , dedicado al comercio, 
se indispuso con el baja 6 goberiiador del distrito Haggi- 
-ben-Mohammed-el-Gerbi , ; eon 16s naturales y con sus 
mismos eorreligionarios por sus costumbres un tanto ligeras, 
y poeo vistas en Africa. Un dia que Darmon se ausento de 












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^estranjeros , y violando la casa del vice~consul sardo donde 

habia tornado asilo, fue cargadode cadenas y metido en una 
mazmorra. Dio parte luego Muza con malieiosals observatib- 
ite] al Sultan, el eual ordeno que inmediatamente se l'e diese 
nraerte ; y representandoleel mismo Muza que era agente de 
•Espana ? eontesto -r a que el no ignoraba tal ealidad, y que 
»aunque hubiera sido consul general debiera Habersecumpli- 
»do sin tardanza la senteneia (1); » Sucedia e^to a pf incipios 
del844; y la.Espana no se hallaba realmente a la sazbn en el 
easo de ca&tigar aquella arrogancia. J&mas el encofto de los 
! partidos politicos habia llegado entre riosDtfds a tan alto pun- 
to eomollego entohees. Habia prometidoy sin embargo , uno 

los mas autorizados gefes del partido, que en 1843 entro a 




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gobernar iiuestrapatria, que vengafia la afrenta, tomando, 



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despues de expulsado el Regente del Reino, cuarteles de in 

aquelia una frase vana. Dispu 



vierno en 



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sose, es cierto ^ ia formation en Algeeiras de un cuerpo de 
firopas, perb tan reduddo que solo Uego a eontar ires 6 eua- 






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tro mil hombres, eon algunas piezas de montana ,- al mando 




3l general Villatenga , hoy tnarques del Maestrazgo* Dio- 



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prisa a inte 



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nglaterra en la contienda, y el go 



bierno espanolno pudo ni quiso entonces contrarestar su in- 

pasar por la vergiienza de admitir en 






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un convemo que a 6 de mayo de 1845 firmaronel 
mismo Sidi-Busilhan-ben-Ali, que ajusto eHratado con Fran- 
cia por parte de Marrueeos, D. Antonio de Beramendi y FreL 
re* consul general de Espana, y el consul ingles Drummond 


















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s potencias independientes { 
No esta impreso ni lo merece este tratado: trrste ejeroplo por 
cierto de la decadeneia a que puede Uevar a las naciories U 





! ~~>reua, y 
Tevolucionarios 



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de lo que logranaunados contra su pa 









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sigent'es que M 



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por parte dUes inops el eonvenio^ ofreeer algo.para.no 
eumpUr nada? Mejaf.-el asesinaio . dei : yice-consul espanol 
sin casti^o,$ ?i lQmUQ } pues, con honra de aguel trance la mu- 
jer de Darmond, . porgue, .come conviniesen los mmoquks, en 
entregar por desagravio y precio de la sangre derramada la,. 
cantidad.de .5^00 reales, ella se nego obstina.damentea.re-. 
cibirlos, g- ^spafia estimaba en. tan. poco Ja sangre de. 
sus- servidores,, por aguel tiempo » la esposa. snpo rnost.rarse 












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mas digna. La linica senstl de. vida ; qu^.b asta ;fines de : 1847 did^ 
1 uego Esgana en la vecina cos ta afrieana , f ue 1& ocupaeion de, 
los islotes, penascosos llamados las Chafarinas,qu&m aque! 
mismo ano fue a efectuar en. persona el general Serrano y Bo* 
mmgnez, qiie; desempenaba entonces la eapitania general de 
Granada, par temor de que se anticipasen a ocuparlo 







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/Esituvo en paz con estos Marruecos faasta 1851 en que 
nuevas y graves dificu Hades se suseitaron entre el Sultan 
y el entonces presidente de la republica francesa. Los, -mores 
de Sale, fieles a sus antiguas eostumbres b robaron un bucme 
Frances y atropeilaron luego la casa dei.consuK que pi-did sa 
tisfaccion del " " — ' 




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jk El almirante Dubordieu, con un^navio y 
tres vapores, se presentd de im proviso delante de aquelpuer- 
to el 2St.de diciembre. y exigid.una indemmzacion de 200,00.0 
francos.y el ca&tigo da.algunos culpables- Ya ibaira emnezar 
a bombardear la pl^za, e&f&Bo los salettnos propusieron alqru- 
nas dilaciones, y fue. forturia para los francepes porquelas al- 



teraciones de aquel pelig-roso ; mar : habian puestq ; a sus buq;ues 
en unaposieion pq.co .v^ntajosav Aldia. siguiente.se deshicieronv 
lostratos; y rqto P el fuego a las diezde la manana ,. , f ue yigo-: 
rosamente , QQntesta do por los. marroquies hasta las tres,y me-. 
dia,de la tarde, en que todos suscanones. quedaroa desmon- » 
ta«ios, :Besde aq u ella hora hasta. las, einco . y media los ; bu ques, 
franceses bombardear on impiamente^ a la ciudad, quefuetar: 
talmente 1 ince ndiad ;a. . Lo\ esk ano { del caso es que: desde la . ve~ 
cina ^plaza de Rabat apenas hostiliza rqn a Iqs franeesesj, ape^ 



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sar de.ver tan mallratados.a sus hermanos, cuando entre ujpios., 



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y otros, obrando de consuno, pudieran 




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puesto en nota- 



ble aprie to a la eseuadra. Trato el almirante frances con los 
de Rabat una neutralidad que no sabemos en que pudiera j,us-. 
tificarse. En seguida la escuadra amago un nueyo ataque so- 
bre Tanger, pero las autoridades marroquies eedieron a cuan- 
to se les exigia y y no tuvo lugar ei hecho. En cuanto el Sul- 
tan tuvo noticia de tales aconteeimientos, obrando eon "su 
ordinaria energiay desaprobo la condueta de sus autoridades 
en el literal, e hizo avanzar hacia las ciudades amenazadas 
considerables euerpos de tropas. La guerra parecia otra vez 









inminente; cuando los eonsejos de los ingleses 6 supropia pru- 







ia inspiraron al filial Sultan menos belieosas ideas, y, 




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miituas sati sfacciones , se conservo la paz entre 
las dos potencies. Pero al mismo tiempo que sucumbian los 






marroquies a las exigeneias de los franceses , i que habian 

respetar de ellos , sus hostilidades a Espana, y 





contra Melilla especialmente, creeian de dia en dia. No eon- 
— ~ con haber usurpado los antiguos Iimiles.de esla pla- 




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za, lo mismo que los de la de Ceuta, molestaban continuamen- 

* 

te con disparos de canon a aquella guarnicion y moradores, : 
que en vano empleaban para escarmentarlos el canon ymor- 



tero, segun las estipul^ciones del tratado vigente todavia. 
Creose a fines" de 1847 una capitania general de. Africa en 
Ceuta, yalano siguiente se organizaron dos batallones lige- 
. ros, eompuestos de voluntarios, con destino a las guarniciones 
de Africa , y dos eseuadrones de caballeria lijera con la pro- 
pia forma y objeto, por manera que hubo razon para espe- 
rar mayor energia y mas efieaeia en lo sucesivo respeeto de 
las cuestiones con tanta frecuencia suscitadas en la costa ve- 
cina. Fueron nombrados capitan general D. Antonio Ros de 
Glano , seguiido eabo D. Antonio Ordonez, y gobernador de 
Melilla el general D. Ignaeio Chacon , todos ellos soldados de 






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buen nombre* No suspendieron por eso sus hostilidades los 
morosde Melilla. A castigarlos salio de la plaza el general 
thacon en junio de 1849 al frente de setecientos infantes v 
un escuadron de caballeria, yen tres columnas acometio a los 



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moros en ergs ataques 6 posiciones contra la plaza, matandoles 
mas de cieti hombres y destruyendoles el euartel llamado de 
Santiago, y *os parapetos y municiones que tenian prepara- 
dos. Pero al retirarse a la plaza los espanoles, despues de 
cumplido su objeto, f ueron vivamente cargados por los mo- 
ros, y estos lejos de desanimarse con aquel ataque, cobraron 
nuevo aliento tomando por triunfo de sus armas lo que era 
necesidad. indeclinable de la guarnieiqn destinada solo acon- 
servar la plaza.: Por su parte el general Ros de Olanp destruyo 
con su lealtad el proyeeto concebido por algunos 
extranjeros para apoderarse de Ceuta y su Castillo de la Al- 
mina, durante las revueltas que en aquel ano de 1848 azota- 
ron a Europa y a Espana misma. Poco despues dejo el gene- 
ral Ros a Ceuta 5 y aunque por de pronto tuvo sucesor , no 

- tardo en ser aquella cap itania general suprimida , y suprimi- 
dos tambien los euerpos especiales creados para la defensa de 
las posesiones de Africa. Hubo , sin embargo, en agosto de 
1849 momentos en que pareeia el gobierno espanol resuelto 
ya de todo punto a emprender alguna espedicion al Africa. 
Los moros seguian hostilizan do a Melilla, y aunque el cabo 
de Benisidel,que era el mas temible desus caudillos, se pres- 
to a entrar en tratos con el general Chacon, no tenian estos al 
parecer otro objeto sino apoderarse alevemenfe de su persona 

. y sorprender aeasb la plaza. El gobierno de aquella epoca era 
mas fuerte que los que le habian precedido, y tenia un eier- 



• 



cito numeroso y diseiplinado, de modo que no pareeia inve- 
rosimil ni descabellado el proposito. El Heraldo, periodico 






que casi oficialmente lo representaba, llego a declarar un dia 
que « decididamente se reunian tropas espanolas en Ronda y 
aotros puntos de Andalueia cercanos a nuestras posesiones de 
» Africa, y que en breve pasarian el Estrecho las fuerzas des- 

. ■ 

»tinadas a la espedicion. » Pero ni las fuerzas que se manda- 






ron reunir con efecto eran sufieientes para emprender opera 
cion ninguna en Africa, ni aquellas palabras sirvieron para 
otra cosa que para distraer por algunos dias a la opinion pii- 

blica de las ardientes cuestionesinteriores que la agi 







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Coritinuaron, pne;s ? lag cosas como estaban ; y los moros con 
su canon hostilizando a Melilla , hasta que a principios de 
1854 se empezo a organizar una expedicion 




al mando 

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del brigadier de marina Pinzon, comandante general de guar- 









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da^eostas, que ni por su fuerza ni porsu organizacion ; 




propia tampoeo para lograr con ella efecto alguno en 

Deshizose esta expedition bien pronto con los sueesos politi- 

cos de aquel ano, y desde 1854 a 1856' los moros frbnterizos 

de Melilla se mostraron mas audaees y mas 

ntinea; Fue entonces a mandar en la plaza el 

ta,.soldado de valor sin duda alguna, el c.ual no pudiendo su- 




Mr eon paeieneialos ataques de los moros, hizo varias salidas- 
contra ellos, eon frutos semejantes a los que de la salida del 
general Chacon se habian obtenido. Los rnoros , aunque ahu~ 
y entados de siis ataques y puestos en ftoga al prineipio,;car- 

eraban luego sobre la guarnieion al retirarse a la plaza * la 




didas,yluego se ac 




como siem 



pre veneeddfes.- Fue a dirigir una de estas pequenas expedi- 



ciones en 







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al de Granada, yacompanado del goberna- 



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leando gefes ysoldados con el valor de siempre* mas no con 
mayor for tuna. Ni era posible alcanzarla cuando tales empre- 






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erzas q ue no 




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mil hombres entire soldados y presidiarios, y sin artilleria; y 



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cuando nada se proponian en ellas los espanoles smo f 

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teles en la plaza. Torno, pues, el general Prim a Espana con 
el convencimiento de'- la inutilidad de tales salidas , ypoco 

^SpueS Se wnhimarnn tnrma ImantP r»nn aranHo anmrm cift 





ieron 



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eon grande acierto sin 



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laar porque en las ui 
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que se mcieron 

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eriencia que iba 

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niriendo los moros, y. menores aun que de ordinario lasven* 
: as. Be esta suerte volvieron a continuar '-- ----- — ---■ 



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cosas como es- 

durante algun tiempo sinotros sueesos notables que la 

sorpresa venturosa que logro cierta noche uno de los : - n ^ A 





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nadores de la plaza* apoderandose fin perdida; alguna-de uno 

• 4e los eanones de los moros ; y la emboscada en que cayo al 

$uerer j*epet|r aquella hazafia un destacamento de presidiariQs 

mandado por el ayudante d^ la plaza llamado Alvarez , que 

6 caut.ivo por algun tienipo entre Iqs, morosv I ^ m 

Al fin el gobierno presidido por el conde dei Imcena fijo 

seriament$ ; ?u atencion en Africa, Logrose que devolviesen Ms 

moros al ayudante cautivo ;• logrose; que el Sultan prestase oi- 

dos a nuesjras reelamaciones^ y para apoyarlas se hizo en los 




pnmeros meses del pasado aiio una demostracioa maritima 
que se confid al general D, Segundo Diaz Herrera ; , eon. slete 
vapojres y los mas de ellos de poeafuerza, y destinados a la 
guarda de las costas.. La presencia de esta pequena esciiadra, 
y lasgestiqnes aeertadas del consul ^spanol. en Tanger Don 
Juan BlancQ del Yalle-, redujeroji al Sultan a aceptar por pri- 
mera yes laresponsabilidad de los hechos de los moros iron,- 



-- 



terizos de Melilla y de los demas presidios menores, prestan- 
dose a pagar una indemmzaeion eonyeniente por un. buque 




< 



> apsesado en aquellas, costasj;.y poeadesr 

ft*. ^- ' - ft 

pues, en 24 de agosto, el minist;Fo de ,R^lack>ne$ Exteriors 
del ; 3ultari.y el consul general de Espana firmarpn en Tetuan 
un eonyenio relativo. k las ; plazas del Penonj, : Albueemas y 
Melilla, por el cuaj se es^eridian los : Mmites de esta al aleanee 
del canon deveint^y euatro 3 .y se.senalaba luego desde los 
imltesun ancho eampo neutral 4fin. de separar a los espano- 

lesy moros,. yquitar la. ocasion 4e ; las; hostilidades. Para que 
el eonyenio tjuviese cumplimiento e*n : este punto el Sultajis.e 



eompjrpmeti^ademas a tener eo.nstantemente en el eonfiu desl 



. 



campo neutral; una guardia. de moms derey , a soldados regu« 



* 



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s qu£ ; reprimiera alasferoees eabilas; rifenas, Pej:e n aates 

este yentajpso convenio habia naci<io iOfe& ocasion 

3 ... 




de discordia harto mas grave,, $ qfte ha tenidfi tpstes conse- 
eueosias .gara eUmperio. El f obierno 6sp#ff.Vh "' 




para asegurar mas a Ceuta , eonstruir teesfaertesaislados ,; el 



uB^:4,fre^e^;^,jGs,okos dosdomiaando lasensenadas q.ue se 






armanraambos: lados de la plaza : ; ; y arpjcineipio^de^ agQsto.se, 

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comenz6 a edificar un euerpo de guardia en el sitio llamado 
ataque de Santa Clara, con el fin de protejer los trabajos 



cuando se empezasen, y vigilar sobre todo a los presidiarios 
que se habian de emplear en elios. En la noche del 10 de 



aquel mes los moros de la veeina tribu de Anghera 







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ron la obra empezada, arrancando y destruyendo la 



que se situaba el eentinela de caballeria de la' cdmpania de 
-lanzas sobre la altura llamada del Otero. Siguiose a esto una 




de los moros contra el proyectode fortificarel campo, 



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que consideraban suyo ; y llenos de soberbia con la impuni 
dad pasada derribaron los pilares que senalaban la linea divi- 



soria - , echando por tierra las armas de Espana que ellos sos- 
.tenian. Salio la guarnieion deCeuta, que mandaba el briga- 



dier Gomez Pulido , y repuso solemnem ente las armas en su 



lugar; pero fueron derribadas de nuevo durante la noehe. Eh 
el mterm, apenas tuvo noticia de la ocurrencia. dirigio el con- 
sul general D. Juan Blanco del Valle una nota al ministro de 

en Tanger 9 recla- 



Negocios 




os del Sultan 





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ion; y el mmistro pidio un plazo para la res 



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puesta. 

tos y el gobernador de la plaza, por evitarlos . suspendio las 




o sus inr"' ' 



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obras comenzadas dando cuenta al gobierno. Ya habian hecho 
moros iuego a la plaza ? y 



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ar una pe 

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escaramuza: ya el gobierno espanol habia mandado 

con algunos cuerpos escogidos la guarmcion de Ceuta ; ya es- 






taba resuelta la formacion de un egercito de observaeion pa- 
ra apoyar de verdad nuestras quejas, cuando la muerte 



del vieio Sultan vmo a 



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r negociaciones y 



las de represion que 
man, aqueiado tiempo habia de una 

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cacion oportuna hizo mas penosa de lo ordmano. 



murio en Mequinez de los Olivares a 29 de agosto del propio 
ano de 1859, contando a la sazon ochenta y uno de edad y 



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treinta y siete de 



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Era este Sultan afable como el q ue mas de sus a 




y en carnbio no afeaban su condueta la mayor parte de los vi 






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eios que son comunes a los de su nacion y de su ley/ Durante 

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sus ultimos aiios disfruto de unatranquilidad completael impe- 
jfio gracias a su prudencia y sujustieia. Sus hijos no le habian 
dado disgusto alguno, cosa rara en la historia del imperio. Sus: 
vasallosle habrian llorado mucho a no haber sobrevenido 
sueesos que distrajeron : su atencion; profundamente de los ob- 





para no pensar masque en los presentes. La 
muerte de Muley-Abderrhaman coineidid, como sabemos> con 
el tantas veces aplazado cumpiimiento de las amenazas deEs- 




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> . Muerto Muley-Abderrhaman fue proelamado Sultan aidia 
siguiente su hijo Sidi-Mohammed-ben-Abderrhaman \ que ha- 
bia senaladc por su sucesor el difanto -, y que debia obupar ;el 
trono atendiendo al dereeho de primogenitura; Fue entonces 
a lo que pareee por extremo leal la eonducta que tuvo' eon 
gu hermano primpgenlto Mule y-el-Abbas , que r 

zonen Fez, al lado del padre , y (Jiie deMe elprimer moA 
mento se deelaro por Sidi-Mohammed , dispbhlehdo que false 
proelamado segun la eostumbre del imperioV Hizose, pues , la 
proelamacion en Fez en la famosa mezquita de Muley-.Ydris, 



- a la sa- 



.-. 



■ 



con ' asistencia de todos los faquies y grandes dignidades mo- 
grebinas; y luego fue reconocido el nuevo Sultan en todas las 
eiudades importantes del territorio. La getlealogia de este 
prineipe, que comienza ahora su reihado, es :1a siguiente: - 

1.° M-ben~Abi-T^ la era ' 

cristiana, el cual tuvo por sobrenombre Almortadha 5 que quie- 
re deck el agradable a Dios ; y era: arabe de la antigua tribu 
deHacem: este estuvo casado con Fatima, 11am ada laPerla 
por ser hija unica del Frofeta ■•** 



- 






2.° Hosein 6 Husain-as-sebet^ que quiere decir e? schrino, 
muerto en 680; del cual viene el patromimico ^ hoseimta , q ue 

levan todos los xerifes. '. - 



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L*a-el-Mexua> £&to es, el gdlfteador, que iniirio *eti? 
719, y era fierriianb <3e un Moh&mmed * del cual pretendia des- 1 
cesxder aijuel Mohammed-ben-Tennert-el-Horarghi, que fundo f 
l&dinastiade los Almohadas. ; 

4.° Abdallah-Alcamei 6 el perfeeto : murio en 752 y fue 
padre de Ydris , troneo de los idrisitas : bus hermanbs fuerori 
seis, 4 saber : Mohammed, Yahya - 9 Suleiman ^ Ybrahim , Ysd, 



V All. :/:?;. Oiii'C^ .:;::., ...... . SftSKim 




quia 6 alma just a , el euBl murio en 754 y tuvo einco hijds • 
troneos luego de mimerosas familiar El autor del Nozhat-el- 
hadi (libro arabe que trata:de_.;las dinastias reinantes en el 
Mogreb-alacsa durante el siglo XI de la egira ) supone \ apo- 
yandose en ciertos autores que cita, que entre este Moham- 
med y Aleasim mediaron tres ereneraekmes a a saber- -AMa 



llah-al-Yxter 6 el tuerto, Mohammed- Aleabal 6 el corto v y el 
Masan-el-Axir ; de este anade que vinieron Aleasim yotros 
clento y cineo hijos. 

6.° -Alcaam, muerto en 842: de uno de sus hermanos, Ha. 
mado Abdallah , se cree que deseendian los califas fatimistas 
que reinaron en el Mogreb y en Egipto. 



^ 7.° Ysmael, que aeabo sus dias en 890, 

8.° Ahmed, en 901. 

0.° Alhazem, en 940. 

10. All, en 970. 



f ; 



6.11, Abu-Beer, en 996. . , 

12. Alhasam, en 1012, ,. , 

13, Abu-Beer-el-A'arafatyoelconoeedor^enlO^S. 
14 Mohammed, en 1071 . ;;;;( 



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Abdallah, en 1109, 







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hermano del anterior Mohammed , muerto en 



Abulcasim-Abd-er-Rahman, en 1207, 
e 18. Mohammed, en 1236. 

9 ,19... Alcasini, en 1271 ,, padre de oeho hijos, de los euales 
fue acaso el mas joven. . ;j ^ , , ; 

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,20. Aihazeaiy %i& eft 1266 vitro M Mfegf eb-alaCSa i-ittstan- 
cias deia trite aifta&rga de Ma§fefav?a y se : 'el3taBee!oeii Str- : 
gitoiesa y en gferaa i donde se hizo trotieo de la* -diflastfas W 
xerifesque reiflafoii M el Mogreb-alaesa. MurWefc 1326. " 




med y abuelfc de Hazera-, que eh 1507 ffymS en ei 'M 




aiios 




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diMstia de Ids xerifesMz^hisfes^^b^ 

'*" r "e- to Tf>t i "Jil3 rife:" aolfls ly.rq 



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23, All, muerfe eh 1437* fog el pri&ero M&&M8B 

bre de xeriffe -s tatfiraj&lfti hn^Wf * i^i *h*U ^aS -iftikir 03 



bre de i 







tared; y 



pr imer d en ma eor&iibiiia , <me se !Mi& Mule y*i 
ei Sfroim muje£ lepim^ ^Jtie tuvb po? n * 
24, ¥usuf> %1 etial se r^tird a K Mab!i;%ti dohdk ititMS 

nor Ins awnsTfA 14SS. ••fiii^hfisca a* £! .X&i „* W^k^U ffii; ;&! 




jigftfj 0i"< •- 'is Bin' 



que 



por los albs del48&. 

hijo alguno haste la ^dde wftenta anos, _,,. _„ _„, 
loeiprimOgenltodeelMs.- : ;:ik; -f ^ » 




u ^lue£o : eiri# 





y fundo en Talilite 4a actual diMstia de los 
nistas, apeUidados Filel is . Miifio en 1632v fr £ " v iC 
-28/ Muley Xenfe, que firarid en 1652,idV6 ; defettta ; y 
euatro fcijos, yeierito veihte y • eaafr^feljas. ' ' !p 0k0? " 



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v Muley Abdallah, ! itffleWb'«tt 1757,- 



->.<M. OJa'i S! ifi k ;/:;.f!A 



31. Sidi-Mohamuied, en 1789; ? a m " ; " ;; sf ' 

32. Muley H&etay en 1794. ; - BL 

33. Muley Abderrahmari; padre 'del - aetual ire&aftte: :; ' 

Frisa Sidi-Mobammed ea los eitleuenta anos, y esmulHtii 
eomo muellos de §u^ Mtepasados.; flehe hue ve he«i|ii^^ f 
entve ellos dos de madre, Kabidos mm & por Miiie^ Abdei^i 



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ma Muley Suleyman y Muley-el-Abbas el otro. Hasta ahora 
solo uno; de. sus primos llamado Muley Suleyman, parece que 
qiiieredisputarle el imperio, apoyado como, todos los preten- 
dientes en las;inddciles tribus del Sur del Imperio. Sea eual- 
quiera la importancia de estas pretensiones, lo cierto es que en 
medio ; de las circunstancias difieilisimas que le rodeaban, 
Sidi-Mohammed ha subido ai trono con una tranquilidad des- 
conoeida en tiempo de sus antecesores. Han debido ser parte 
para ellos sus circunstancias personates, porque es general- 
mente tejiido por valiente y sabio; pero ademas poseia mu- 
ehas riquezas, habia sido ..'caK/%i 6 lugarteniente : de su -padre % 
y aunque poco afortunado en la guerra con los Franceses, te- 






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nia siempre partido en el ejejrcito que mandaba, y que sabia, 
a pesar de su rudeza que no era a el a quien podia atribuirse 
la facil derrota deYsly, sino a la ineficacia de la caballeria 
sola para combatir con los formidables cuadros de la infantef ia 
francesa: Por otra parte los mas de los alcaides, bajas y fun* 
cionarios le debian su fortuna porque el habia influido mucho 
en el imperio durante los ultimos anos del reinado de su pa- 
dre. Las cabilas yeivulgo delaspoblaciones, no pareeeque 
le amen mucho sm embargo, y preferirian tener por senor a-su 



V* 




> Muley-! el-Abbas, segun ha podido averiguarse en sus 
reeientes , relacianes coo los , espanoles. Era ya aeusado Sidi- 

al su bir al trono de ser por estremo severo -y, al^o 
aficionado a ; los ? usos y ; costumbres M los europeos; suponien- 
dose que no habia intrpducido. aun grandes xeformas eaMar- 
ruecos, su resi^encia habitual, por , no disgustar a su anciano 

que era muy opuesto a todo genero de innovaciones^ 




Ahora el disgusto sera mayor en el , imperio por los desastres 
de la guerra con Espana y no falta quien diga que comienzan 
a apellidarle como a Boabdil elzoigobio el desdichado: ; 
obrevmo la guerra con Espana a pesar de. los deseos que 

da.mantener la pazy.de los esfuerzos 




tenia el 




mayores qufe.nunca que, hizo para impedirla la diplomaeia in- 
glesa. Desde que elgeneral Herrera apareeio eon su eseuadrilla 
aelante.de ganger, el niinisteria ingles : alarmado pidid eon su 






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■191 



Srdinarla aitivez esplicaciohes. A medidr que Moron agra- 
Varidose las ctrctiftstaneias, fue mayor la mquietud del£bbi&- 
no y de la naeiOn inglesa aeost umbrada ya a ebnsiderarse co- 
mo senora de la eosta fleAf^ y; a no se^corttradicM por 
Espafia. Pero : ei peligroso estado del mundo , la : Jfepo- 

tencia adqiiirida pbr la; Franeia en elcontineiite,.la debilidad 
de los. actuates mihisterios ingleses en medio : de las eorrientes' 
pblitieas que agitan en diversos sentidos la careomida consti^ 
tueion britanica, y el convenelmlento deque bpon'erse a la' ' 



guerra de Marrueeos era renuneiarparamuehosanbsalaathii 
tad y aliahza de la Peninsula, hieieron ' aliin albs hbmbres de 
estado de aquellanaeion^ser mas prudentes ! bon noibtros que 
lo habian sido eon los frarieeses en ocasion senteiante; Conteri- 
taronse, pues, con la vaga declaration de .que r tio ocuparia Es- 

y\<± no v\-t-i v* f /v « 1 rt» * " ; * " % *k 1 1*1-. i k - : "' Ft. r • t i Tl * k '"■■ ' 1 * --' 



ble el entusiasmo en Espafia. No era solo 1$ afrenta de log liltl^ 
mos dias lo que se proponia vengar en Africa^ era la afrenta 
constante de medio siglbl No era solo uh interns aeiuaf el que 
la movia a la guerra; era tambien el interes d6 sii honra pas&- 
da y de su regeneracion futura. La Espafia entera lanzo por 



•> 



lo mismo un grito de indignaeion al saber el atemtado- die Ceu- 
ta, y enganada tantas veees en sus belicosas esperanzas, pidld 
resueltamente la guerra. El gobierno q ue presidia el conde de 
Luceria no pudo entohees oponerse-a aquel unanime impulso. 

Las dilaeiones tal vez necesarias 9 los escrupulos tal vez eseu- - 
sables de los marroquies ? setomaronen la Peninsula por niie- 
vas y calculadas afrentas. No habia medio de avenerieia: la 
Espafia queria pelear a toda costa, mientras el buevo sultan' 

■ _ _ ^ ■ 



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' ifial seguro en su trono, deseaba mas ; vivamente eada dla : la ; 
paz. Consintid Marrueeos en el easiigo de los eulpablesv ctin-^ 
sintio en que se fortificase el eampo de - Ceuta, eonsintio ew 



dar aesta plaza mayores limites que habia teriido^aun: 




de la i usurpaeion de 1837;- *g nada basto^ ■ sin emb 

calihar la justa cdlera que eseitaba el reeuerdo de las afrehtas 

hasta aquei memento sufridas- Pidio el § 




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192 



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sultan por limit^ (kQeuta las alturas* & S^rra ; BuIIaq^ k 
manera de ind^mnizacioa de lps : sacrificios gue sus pjisadas 



nistros aacoeder a la, demanda* sin autorizacion espresa d&, su 
soberano, el dia22de patubre/de 1859. declare el Presidente del 
Conseio en las Corl.es. en. medio de. un frenelieo entusiasmo,; 
que la Espanai^a a apelar a.lasarmas. Algunos dias despues. el 
mismo Presidente del Qonsejo de Ministros nombrado 



en iefe del ejercito, salio para Cadiz a tomar elmando y dis- 





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♦ 



VfSW ... r_ : ■ .'. .. • " "-' \ 

Ppeps dias. baee ? aun ; que, ha terminado esta guerr a con _glor 



napara la napipri espanola, para su ejereito y su gobiemo: 
con : gkiria paraJaReina Isabel,, ea quien lS ( 





9 J * T\ T 

s pa.trios. Desde que en 

J 

hagiie. el 




turalmenteJpdQs^^ graadeai 

H de R wierr*^ d^l. ano anterior ocupd el 

Sexmllo y sus i^mediaciones hasta que al amanecer del 25 
de marzp se sMspendieron las operaciones militares, la Europe 

da con admi,raeion y aplauso.-el espectaculo de 
nuestroi-patriotismo. de naes.tr o valors de; nuestra fortuna* t 
A un. tiempo ,mi^mo>la Espafia se; ha sentido. diena de si pro- 




Xm 9 y.los .mievos destinos de ,1a ponairquia se haadibujado 
*k^ "-""^' J *S; tinfas en el. horizoate <ie i la hlstoria. " 



-~ 



eon sonr 




^-•• ! - 



toda$ las ha?a%$ ? ; mtar^do^ ]m, nonabres que han honrado 
iuntosel valor- y la victoria - --"- -- ? • • - 




,te IOS suce-, 



sos pplftieps, difilomatieos y imlitares, ; es tarea que se ajw.sjar 
riamal. al obJe^de/esiaspagLnas % que no entra po^oimM 
cho eaiiuestEO propositG.r^e la gu^rra dfeMarrueeos^mas fes 
Hz : qu« ptpas ea, ello 5;: feeoi6ra m dud^la Esgala: Yegiderajr 

ymemoria&.Uenas, dejasion^ i de :Vida* de 



Quripsas 




S 



e s Lsgenio las mas;,.«te:yerda4 tpdas; y serji gras. 



fpituna ppr, ci«rto para lps historiador^s, f uturps ^ejtier a. rnafto 

. . _- . . • v., ' - * 








;m de esperar >qu^; gfe 



escriban, ; tap?}3ien Mmorim Stares, .t^iieas:^ fecudtativas^ 
que>acl^en<te 




>S:a : rep%4> 
%m ilas; iaitas. mmeti^-ahpFa^ q^e les, mne&tren la ; :$€^da- pp^ 



dondS; 4ebest ir #m 




If lo^ actertps \ m 







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aun ho: ^fspl #^#^^|^fi^^f%gigi^ 

zuda apreciacion de la historia y por eso selfeniosmuysobribs 
al llegar & este panto. Seanos lfcitb,;sin embargo , recbrdar 
algunos heehos y citar algurios riombres con la estimaeioh 
que hoy unabimemente les eohsagra la opinion publiea* La 
creation de un ejereito de cuarenta mil hombres y ; mas de se- 
senta canOnes en Algeeiras, CMizV Malaga ysbsinmediaeio^ 
nes, ejecutada enbfevesdiaspbr medio dela via irrea del Me u 
diterraneo ylos vapores deguerra y mercantes. de la marina if© 
Clonal: la organization de carhpana de este eje>tito : Nevada a 
termino en dos meses escasos auhque ; las tropas lio habknfbr^ 

nunca bxigadas, divisiones hi ;euerpdsj ; desconbtian los ; 

" "y basta el material de los campamfentb^ yno teniatf 
trenes de sanidad, ni almacenes, ti/tfansportes, ; ni nada de lo : 
que neeesitaban regimientos disperses en pequenasr guarnP 
clones, para aventurarse a invadif una tierra estrana v de-» 





siertai cori el mar a las 





eonstltiicion eft 1 



•. 



que se hallo a la infanteria, y printipalmente a lbs batallones* 
de cazadores; la perfection de laartillferia, rayada ya euando^ 
solo la Franeia habia puesto en practica el nuevo sistema; W 
buena disposition de la eaballcria,; que," aunqiie en '- eseaso i# 
mero, se ha mostfado digna de su antigub nbmbre en Espaha;*' 
• la solida instrftce'ibii mamfestada por los ingenieros y por ei 
cuerpo sanitario y : admmistrativo; por ultimo,- la prontitod' 
con oue se re^ularfeamn todos los servicios militares del tier- 



* 










con queser 

cito son cosas dignas de hohrar parasiempre eh primer termino' 
al eonde de Lueena D. Leopoldo O'Donhell, ministro de la Guer- 
ra y general en jefe; y en segundb teraibo at general Mae-ero- 
hon, que interinamentfe desempeno iuego este ministerio y a los 
direciores de las armas D. Francisco Serrano y Dominguez, don 
Antonio Ros de piano, D. Juan Zavala, D. Antonio Remon Zar- ■ 
co del Valle, D. Cayetano de Urbina y D. Nicolas Briz: cada 
uno de los cuales ha merecidb & 








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iduiua ue su paina. Las-nabiies y cstorzadas operaciones de 
desembarque, ejecutadas pprla inarina de guerra por primera 



vez empleada en grande ^seala desde ia ruina de nuestro pp< 



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der ?navaL honran ; 4e la propia suerte a Jos generates yjefes. 



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. , Justo es tarnbieu al eelebrar los servicios prestadosval ejer- 
citopor la marina de guerra r^pordarde nu.evo el nombrej 
del general Ma<^crqbpn * activp^y celoso -ministro dej ramo.- 
Y en. euanto ; a los heehos de armas son ;muchos los que, 
sin duda quedaran .eseritos con e&racteres indelebles en nttes-* 
tra historia,(l), Dignas^spa. de e^ta^bonra la rernda aecioa 



que entre r lQs g£WM$. ^^P^0^^0^^^0^^^^ 

mllo ,,y, en r ,la -Mnea ; jnisma. ; no ioctifeada; . tpdavia 9 ^ostuvo 



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cito , sola aim m- el territoxio ^fcleano, bajo ,el ,mando del 



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KchagUf 



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mchaz4>aliente«iente tWi ata<iue^pemigp v el propiajpiraer, 



euerpo o^de vanguaMia bjeii dir jgidp ; por el general^ Gasset ea ; 
aguel'encueiitrQ^Jlaaeeioa deLS d;e diciembre *n que pi geae- ; 




j mp&trp digno .de su.reputacipn aptigua; la -esfpc T , 



4e Olanp^ea yarias oeasipaes j prineipalmente ea 30 del meg ei- 
tado^y aquella serie , enfi n , de sangrientos combates que sostuvo: 
ei eier cito mieniras se acosiambraba a !a practica de la -guerra. 




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mza en si mismov en;sus caudulos,vSe endar 




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cia en la fatiffa, fortificaba su.basede operaei-ones enla&al.tupas ; 
del SermllO', abria el rxamiiiOrA Tetuaa y, compleJaba su ^appor 




); trances todos en quelo mismo ..qu0 los princifo 
paieceavidillps, jeamplierpni log subalternps; generales, jefes % 
ofieiales con sa deber y ; se senalaronl los soldados eon.hazanasj 

i§$ no di versus. ; d^. 1^5; mas .preciadas de ot rps siglo?^ 




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de lbs cuerpos y. no a los generales de division, jefes de, brigada.y de- 
inas generates y jefes que nan eoadyuvado a ios trmnfos oblemdos. ba 



MiW£i de'&llaa¥^e % 'gniefrrd -hara^l '^lor ^Je^dosila JUstie^a *$itetta 



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spbre letaaa .eligsn^ral G'Bo.anell i <>cohd& da;£ueenaj;<jori los 



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Aaerpos 4e : 1qs < geasEatea Zavala* ^os^darcesersray al Hiando 



de 



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madia> ^a;eLsi.tioraiaamdo io£dEastillejos> a f poea disi&ncia de 




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sfepeMidas: ;sensiMesv:}iinerced; a4< seQaladjt> vatof ; <fel general 



Zavala; fque^enfermohdesdeuel <d^^dien^^e ! 3e§pidio^e { 
ejercitoeoa jaquel hecte deoaMa^^lNfet/o|)u§ier6ri : ;l6s46r6^ 
escarmenlMdos en : r aqiiella ideasiotij ^to4^!a^s^teneia-|^se 
esperaba-en tes aesfiladeros^qte bay Grttift ! Ce slag| e# v&lle ! de 

abriendo ;.coflMfiles^antiguds;ixHnanbs t el ekmfco r>or ; d6iide f iiBk 



^> ^'seg-aldo/a^ to idargor4ellalc6s»^p: lW Mm 




mahdaba el: geneM fiustMosyilego p rcafei* <3e qufri&r d&s : de 
penosaftiareha con .toaoisiii'Tnateflal^!^ &8eitib&eia&/i del 

"u/]6;Mariin/;rdonte le H*abia -pfeeedMo pbr ttfat 



una hmeva di^tsion.s^id^ede to ^^^Ks^itei^m^^^^ 



»Mfi 



euta<f a en medio de? templates f ttrfosds > k €iiratite f tes 7 eMei* 
ile'ga >ao estari incomuniead* el rejerdfop^ 'a %'s<jitar gr&rldd iti- 
siedad^ti EspaSa ii?^t^^ 



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privafiiones-ha' side- adonrada' fejif lu^a^y' iia ^naMd 1 J ' uri 



puesto; $fJntq Ios; buebos soldadofctfel • rimndo- tf lifeM 66nde 



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ner nuevos combates y otra 8angrrienta-tataHa-e©at«Kos-mo- 



Ifl^ft! -, e ft 1PP ^»P W ^ ; atacaroii,,nuqstms: : posieiones 



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no sin gran perdida por ambas partes. Pero donde reaiineriti 



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seidecidi6 del exito de la ^uerra/ fue- fel 4 de^ffebrero eh la ba- 
ttalia de! Tetuan. Los feuerpos segundo y tercero - energicamen- 
te condueidosvpor los generates Prim y Ros de Olano (1), y baj o 
la direecioriinmediata del general erijefe^ eoride de Lueeri^ 
destrozaron en este dia^al ejercitq moro, que podria ascender 
atreinta y e'fneo mil hombresi inaridados por Maley-el- Abbas y 
JSidi Ahmed otro de: sus hermanbs, dentrd de un campamento 
cfprtificado; tomaronles oehocanones, dos banderas, ochocientas 
tiendas, camellos y muchos; pertrechos de guerra. Dos dias 
despues Tetuan abri6 sus puertas a los espanoles, sin intentair 
defenderse a pesar de que sehallaron en su reeihto ochenta 
piezas de artilleria, exceientes muchas de ellas, como que hd- 
bi^n io^madp: parte de los regalos. que en otro tiempo haeian 




e las naeiones maritimas al imperio J Fue grande 
=el espantp de lpsmoros con estos sueesos. Recdnociendo su 
inferiopdad en la lucha, pidio el enemigo el dia 11 de febrero 
!a pazy el 23 deLmismo, el general eoride de Lucena, eleva- 
te* a la dignidad deduque^e Tetuan y el c^/a.Muley-el-Abbas^ 
eelebraron una conferencia en la cual, no fue posible entehder- 
% Rotas, pues,de nuevolas hostiiidades, el general Bustil Jos 
.con una escuadra compuesta de un'navfo, dps fragatas de vela 
y dos de he'lice^ tres yapores de ruedas dp 350 a 500: eaballos y 

^otros vari os buques, bombarded los fuertes de Laraehe y Ar- 
cilia.; Lo mismo en esia$ ; ocasiones que en el bombardeode los 

\ de la ria de; Tetuan , ejecutado por el general Diaz Her- 
ra antesda que salieseel ejercito de Ceuta, y en los combates 











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los en la eqsta al alcanee delos buqaes menores de la 




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con su deber, rhostrandose digna her- 
naana del ej^rcito.. Huibp luego nuevos choquesiportierra, de 
los cuales fue el cpmbate 6 balalla de Satosa, en que lastro- 
pas Je ; yanguardia a las ordenes del general Echagiie que ha 







yenido a reforzar el eje'reito en; las alturas de tetuatt ar- 



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(1) : Mamiaban las cuatro peguenas diVisiohes ' de que se oorhponiaii 
; estps euerpos, los generales Or ozco; O'Ddnnell (D> : Enrique)^ Turoia y 

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rollaron valientemente al enemiffo, ayudadas con su ordinario 
esfuerzo por er general Prim y su euerpo. Hicieronse luego los~ 
preparativos para conducir el tren de sitio que no r habia sida ; 
necesario a Tanger; mandose reiinir en Algeeiras la eseuadraa 
del general Bustillos, que bien; pronto llego a epntar coa;lps :j 









refuerzos recibidos* dos navfos de linea y ires fragatas de ve- 
la, dos f ragat as y cuatr p goletas canoneras de heliee , una fra T 



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gata de vapor de fuerza de 500 eaballps, dps eorbetas de : 350 
y , otros cineo 6 seis vapores de menos porte, y una division de 

lanchas canoneras; y et : 23 de marzo, calmados un tanto Jos. 
cpnstantes temporales que han acosado *,:al- ejercito durante la 
guerra, se puso de nue vo este en mar.eha: A una legua de Te * . 
tuan loaguardaba. Muley-el- Abbas eon treinta y cinco acua- : 



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renta mil hombresjde refreseo muchos, y todos resueltos a cer-K 
rar eipaso 6 morir en la demanda. Diose entonees la bataHa 



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de Gualdras(l),.en que tomaron parte los euerpos.de los^ene-. 
rales Echagiie, Prim v Rosy ej de reserva, mandado por Rios 



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y por Make nn^ '.,■ inferiores en £ uprza al erxemigo, perp ri va- . 

les todos endenuedo. ofieiales y soldados: ; y fue el enemi-, 

gro completamente derrotado a punto de jsolieitar de nuevo la^ 

paz, que' el vencedpr duque de . Tetiian eoneedio al califa que 

vino a pedirla en persona, despues de aceptar sin reserva las ' 

condiciones que habia reehazadp pocos dias antes^ En los prer^ 

Hminares de paz quedo paetado: que .Marruecos.cediera.a..£ar-r 
pafia a perpetuidad y. en pleno ; domi^ip y gpberania, todo ^l r 
territorio eomprendido desde elmar, siguiendb las alturas.de, 






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Sierra Rullones hasta el barranco de Anghera; que Marmecos 

se aviniese tambien a conceder. a: perpetuidad en la costa del 
Oceano, en Santa Cruz la Pequena, el territorio suficiente pa-, 
ra la formaeion de un estableciniiento como el que Espana tu- 



j ,- . 



vp alii anteriormente; que se ratifieara a la mayor breyedad 
posible el cpnvenio relativo a las plazas de Melilla, el Penon 
y-AlhucemaSj que los plenipotenciarios da Espana y Marrue» 






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• : (i) Mandaba !a cabalieria -m ;esta batalla el marlscal' de campo don 
Felix Aicala jGaliano, ijae '**** ' — x " C&E :J - 















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c8ff ffimtoWe¥ Tefiian a *24 d# ^(Mo '$0> 1859 ; \|t» r «8 





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d&pag6'ae ! eista'sumia M &®M^femm&teyte^<tfim*> 



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comb ' % at a a^Hasl^e!* fe6nij>fe ttf £ ago ( d6 ® i a <Mnn1zabtdn< dfe : 




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Al?;^ rt (Uk ^iLct^^ «^tfW^^^^^«i^^^w^>; 



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pliesfe^fue^e eMebfafa u&^r^tad^de-cdrrierdoy-enef cMI se 1 

ebiieeclldb a se^bhdediesetfeWelpor verilr & la haeion mas'favb- 
recida; ; q f ue*-af fir* d£ evitaf MMeAmte siic^os como : lbs qju^ 




Knf^-^i ,..:.-. --11--' ... . j ._^_ ,. *i:/s . r_-^^,' r * 



Esp&ffia: i^esMtr err Fez' 6 J en ? el : pttnt6 tta^^conveniferit^para la r 

prWefelSn^de'Ibs^iitereses esp^dlesy'mailtenimientb : d#las' 
if. * -^|g£«^|^^ Mamie-* 

cos feiitbrizkra ehFez el establecirriiehto 1 de" una easa^eNinisib^ 







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neros;e^pa5;oies^c6lti6 j la ^xisfdnte : eti' Tahger;' -%^6i* ; fiftrai©'^" 
qiieSJ Ml ld'Reiiia/d& las1£span^ r n6iM^^ 
plenipoteneiaros j para que: cor^otros aosqae desig'nase el sal-: 
tra?Wip^ defirii£iv i as>#e' 

paz; debiendbse^driit liiMfo^ pleriipbferieiariBs en I& ciadacP 
de Tetuaii y daft ; j^'-leftriinados^ su&'trabajbs 1 en ePjrfazo I riias> 
breve posible; que nuneapodna' eseeder de-treinta;dias^ a! 
coritar desde la f ecna eirqu# se nrtoaronlos' pMimiriaresv G6n J 
arreglo; pties, a J estos prelimmares y sin otra- eifeuristahci^' 
iidtabie i qttb i tiabdr^^establefeidb'pkra el^p%5"dfe r la !ndertiiiiza- g 









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cM del mmm^mm^'hm^o^km^por ^W de ; Es^ 



pana fiierc)n : el' general Garcia 1 jefe d^l^iestadb mayor <lei ^S 
cito, que se habia' distinguido en la-guefr%-y ^D-Tomas-Li 



giies y-Bardajiicdireetor de:pQliti^:jen;el,ministeri.Q:de.Estado. 



Por parte de los marr^uies J fueron- Sidi -Mahammed-el*iatib^ 



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m ministro* y ^mei-el T Q!^bh\ ptrp f aqeionario ; : imporM»te P , 
Rero no , s& lleyp % cabo la redaeeion del .Iratadp -sin que. j&jrlgn 
se lugar una ^^«^^^^^i#^^^^i^®X#^^ 

/;d Muley-el-Abbas;^ el general daque;d& Tetuan* eixja cual 
el xerife , re^aoeio, lealtngnte ; [todas l^:.obliga4oii>es;<lue-lps 

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liminares leimponian , -quejanjipse.de; W 0®dMm-$ 

del.yajpin de ;: los ; t0$£a&J3&d$ SPtfiiB&i &!#^<&*^$$g 

posas : reondiciones de : arreglp; ¥■ ilo raisaip en es# ; $|i«ia ^n n j 
ferencia. (; <ioe ;en; lasuptffes «sPf : llaoiado ; Ja- : atenqio& ; de.los, 

v.edad y sinceridad de , $us capilanesi . asi epmo ips^ moxos- han 
admirada y apla4idido :1a .eordialidad y gentileza jeo.q ., floe ban, 
sido reeibidos jiennpce ; pprlppaudUlbs,y spldadosL 



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, umginm- on ; fe p 



a eE . estas escenas^qmo ^ue* 



eompetian 



p . moros en 



c<->mp entoaces; l9A.enerBigos;irr : ecaiicHmbtes ; ^Igfl^^^p^ 
11a se han juntas Ho^jCO-v 






mo enjooeesj .v;uelyeo:i§.speta;ndo. IpB .wnpedores a .los^enci-. 
dosjy ios ?ren.pidPs :ae yan <e.stiaiaadp li^usr, yencedores.. Esta, : 
pues, 'reaJiudada nuestf a jhisioria: la Susitpria intetrttmpida en; 
la desembocadura del .Suadaihorije # dekGuadalleQ ;ppr eerpa 

% Durante esta guer ra s angrienta solo m^es^re , ,ha ;; e^ 
rimentado testis hm&m&kimnvm M\k$& iiieEamente^is-, 




puesta por el go ,__ „ . ., 

la sazon nopadoeonsefyarehmatldode la.g«araieion,%es|a; 

derrotada y obligada a | ref ugiacse^ia. plaza., Todos. Iqs, otfos . 

1 ' "ao^iu^^Wiuolps^iiQ- : solp,el 






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ejereitoydeoSKemciones; ha meweiiQ, fea-tai^ r^nstanaias 









haMbids 



prestos -al {rente :de ;los distrLtosIen. q=ue: «on ; 







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servas; 






ti-aiisportes , y bompitiendd en abnegacioh ya que . 
no tenian la fortuna de competir en el peligro con sus compa- 
neros de Africa. El gobiernoj y seSaladamente el ministro de 
w —ienfo* han puesto de su parte cuanto era posible para ei 
i exito de la gaerra. Las r diputaeiories provinciales : Ios ' 







W£)M eorporaciones de toda espeeie, el pais en- 
tero, han ofreeidd con profusion donatives para la euerraV 



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para el socorro de los 



re inutilizados en eila. Los veei- 



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nosde Madrid , espeeialmerite, han heeho para este ultimo 
objeto uii doiiativo cuantioso; y las ciiidades de Se villa, Cadiz, } 
alaga, Algeciras y Ceuta, donde han estado los hospitales 
establecidos se han senalado con hechos de caridad y entu- 
iiasmo indeeibles. Malaga sobre todo , donde algunas sefibras' 
mas distinguidas por su virlud que por sus riquezas estable^ 
~ *"~ M'i a' su costa, se ha heeho aereedora al ag-ra- 1 



cieron un 





decimiento del ejercito y al aplauso de la nation entera. Los 
"'" " "'" menos algunos • ilusos carlistas , han depuesto 

en aras de la union necesaria a la patria para 

eontienda. todo, en fin, ha siSo grande y noble; 

la en que se supo la toma de Tetuaa^specialmente no 
se borrara jamas; de seguro \ de la memoria de los espaiio- 
les y de su Reina. Por six parte los marroqm'es han defendido 
con heroico valor > j usto es detirlo \ sus desiertas mon tanas ; 
desenganados con el ejemplo terrible de Ysly de la debilidad 



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de su eaballeria , haii lanzado sobre nuestfo-ejereito lo mismo 
en los monies que :en los llanos nubes deirrfahtes y tiradores '■* 

V que lian ehsarigreiitado largamenf e nuestras vie- 
de sus muertos han quedado en los campos: solo 



tonas. 




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algunos cuantos heridos hemos llegado a tener prisioneros. 
Vencidos han sobrellevado con noble resignaeion y con intre- 
pida firmeza su desgraciai Despues de hecha la paz han cum- 
plido con admirable exactitud la suspension de hostilidades. 
Y cuantos los ban visto y alternado con ellos esperan q ue 

iran del mismo modo las condiciones de la. 
aplazara las probabilidades de una nueva 




pazes 




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ucha que no dejara sin embargo, de: empenarse tarde oieai I 









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prano, si como es de temer, el mahometismo. se r hape inacce-^ 1 
sible de tpdo punto a. la civilizacion europea ; si no halla otro f 
auxiliar que las arm as riuestro legitimo y necesarip influjo en | 
lavecina costa afrieana: si nosotros, 6 nuestros hiios y nues-* 
Iros nietos 5 . necesitamos apelar a la conquista para aseg^irarl 
nuestra position en Europa y cumplir en Africa nuestrqf 
destino*. ...-, . - r -. : 



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El autor de estps x %punies alescribirlos por primera Vei 
en los liltimos meses de 1851 (!) estampaba por epilogo las si- 
guientes consideraciones :. a Nuestra tarea esta terminada. No 







nuestra si este esonto antes antes parece una breve 
jDcronica que.no un compendio filpsoneo de la mstona del -- 
»Mogreb-alacsa. La historia de esta region esta por hacer, y 
»no era posible en tan corto espacio llenar tari lamentable va- 
»cio. Los anales y las eronicas aparecen antes que la historia 
»en todas partes; que esta es como la ultima esprfcsiori , como 
»la formula aeabada del peosamiehto'y de la vida de un pue- 
»blo. En euanto a la filosofza de .la historia, poco tiene qu^ 




» 



ser aqui, como no sea que ouj 




com 




ites para sus 



»teorias sobre las causas y efectos de la barbarie y el fanatis- 
wmo. El Mogreb-alacsa es la aritigua Mauritania; Tirtei tana; 



»que aparece en la historia con Boco, y que luego es con- 
>>quistada por Genserico y por Muza. No se hallar^ alteratdo 
»en lo esencial el sistema social y politico: no se hallara de se- 
»guro reforma m adelanto en punto a artes y comercio, y 
»agrieuUura e industria. La grandeza del tiempo de los Alrho- 
»ravides y Aimohades , y de los pnmeros Benimerines, des- 
waparecio como un relampago ; solo quedan de alia a%unas 



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(1) TJha parte deestos Apimtes M sido redactada de ntievo y mas 
estensamente : otra lia quedado eomo se publico entonces con solo ia- 
significantes variacione^, ,.;..,,-: ■.,. .r ,. . ,.;,.,' , . , . . 





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»m^quitas en' Mica, ! f alguhos pergaihiaos casr pbt esplorat 
Beri'las: bib'liotecas de Europa. Perdi6se ;; ha : sta e'lnGmbre'dg-- 
»taritos r pbetas ;i y sabios y artistaS ; solo • quedarr loss guefr ms$ 



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»y esos hiimillados y vencidos , porque en las eampanas de 
^ffifesirdsdias feifveitde mas las matematieas que .el V&fory ^ 



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)>dfe tf& I^Iiirol 1 que las espidas. Naeiori ideritica ' ia %1 mis- 



»ma en todos los tiempos ', euando las familias que ocuparr el 




»litoral, flaquean 6 se impregnan en las ideas delresto 
»mundo nuevas familias, desprendidas como aluvion de los 
»desiertos, se encargan de restebieeer las cosas en su pristino 
>>estado.Asi sue,edei;a : por. todos los tiempos mientras^una.na- 



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abarbaras de lo interior. Cuai sea esta nacion, no lo sabemos. 



»Pero-hav- una ey histonea que hemos venido observando al 
irfraves de los siglos en el Mogteb alaesa; la eual dice claro 
»aue el pueblo conquistador que llegue a dommar en una de 
»las .orillas del Estrecho de Gibraltar, antes de mueho- tiempo 









»dominara en la onUa opuesta. Esta ley no dejara de cum- 

-?pUrse. Y:su 

anteponerse a las otras naeioaes en el aommio 

»de las fronteras playas, dia ha de ilegar en que 




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ifjftrjvf - 



»jiuestra independencia , y nuestra naeionahdad desaparezea 
BQuizas para -no.resucitar nunea. Ahi enfrente. hay .par,a nos- 
©otros una euestion de vida o muerte x no vale oividarla, no 



»vale volver los oios a otras parte; el dia de 1a.resolu01on.Ite- 



"»ffara. v si nosotros no ateiidethos aresblverla/otro's "se en- 






»careraraii de ello.de muy bilena ; vbluntad. En el Atlas esta 



^ 



»nuestra fronfera natural; que no en el. canal, estrecho que 
})iunta el Mediterraneo con el Atlantico: <es leccion de la an- 
«tis:uaRoma.» ( Habia sido.este el prrmer ensayo del.autor en 
el dificil genero de la histona, ylirego despues dio a mz otro 
ensayo mas estenso, y de alguna mayor importaneia, con el 

minada en los primerbs meses ^de 1854 aea'ba con ■; una apre- 

ciacion mas lata aun del porvenir de nueMra 1 poHtieav ((6<jhite 
























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>rtiga i o- character 

^en^suS mejores '^•-- , - 





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nxost-ro ae r< 

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ife 7 tari poderoscy 



; eon la ultima guerra de sucesion 



mm&i^mm \k M&mms im^m^d m^m^n 

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mgsm ^mrtMezay-esfiierzd'Jttioral-^agib XVIJi $ ; eoa 



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»ia f eai r y-'lefgs/t- necesidaS es : for-*< 

>/vifeiias '^na %f aa aetiiviaaa y ; ua anbel<5 : froetifero del ^tfabajo 

rfj^de adfelaihtcfe Materials se hai inaBgtfr 



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DMi&a&m p^i^a mehos de^esparitif ar todds los^u^-siritMrir 
»d6l»b^sl -c&mtf : hijbs- ; *de<-;esta j ep'cfca ^eonsagrer^ algtiri 1 ^© 
f&i§|f i*^ ^l^ati-iotismo § aquellasribbles ideas por las eiia- 
iles^yivtetfbli ^rfturieFon tiuestrbM } jMdre& ' Esf ana : 
»toda$i& iiii# : gi^^aeiofr continental % marMrfta ■ teai 
»pacifica y legalmente eon P ortugal, su hermana, 
W ^rfdtifetafido^ ®4f rtte tarde [ 6 temprano v y- 






l^eiha; a eosta 









;que* 



j & ffi pMa# i v^i^c^^o^^ije^ifei^ose en todo 6 
>fei^jmi& j £<fa<E^an%^ 
xr^a &af>r ! al iSbmW froiiteria ftam&&; f£ Sandtf a- Pof tmgal lal 



KJaili^i, tepartJ^la^PeniiisMa^nti^dos Qjoronas c'asi - igiiales 



0eir 96d0rM-ta> ^biduripj del ^tttmo ■ j el palrioti^mo <fe 1^. na- 
f)3fo&>M espfeittt d^lffi^tad^y de g^loriav puedett logf ar W pri- 



»iti^rb: .•ttiitiiftitetiiMsdJ.de' Ic^q^^^de^^et eiivileeirnien4;o 
»d&lbs (jae ^ed^z^an " pueden teerno^ a^ lo\segtodo/;Y ii^ 



»hay j tanta qub 6sper ar^ como se, piensa y parque el mapa de 



m * & * U-r-A >* ~&iri A?i«? 




»Europ : a^ t^a ape«3tiiuirs<* de riiaeyo^^lratt (Jfitieos 

.^Jifei M id5far 4jC3Fiti[cofii- instantes p^a ; i ^iisrni> aquellds en 



para r 




qtte; eUatifor de^ios presenter ^t*^fe*^sdribii* tales pa] 
Pr^clsaiden1;e'4l^ovimieh^^ 







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•sfeg(3i^ri«- slier^ yUosf e^amienlos j p^lifi^s ^ aekal %eii- 



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estaban proximos a ser iniciados , con buena 6 con tristefor^/ 
tuna: laptra, que hoy cailaria si no la hubiese dejado ^tea^ 
der sobradamente en la ocasion referida. que solo eisistema, 
polilico que a la sazon representaba el conde de Lueena, 



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podia poner al pais en disposicion de aeometer empresas^ 
grandes con medianas probabilidades de , buen exito.> -No 
han enganadp al autor ninguno de estos dos^ ppesentimien 
tos, y si los recuerda ahora, no es por alarde de prevision, 
seguramente, ni menos aun; por ensalzar las ventajas QjIqs. 
triuhfos de un partido politico en lo que es sin duda alguna- 
gloria de todos Jos espanoles sin distineion de opinionestc 
Su unieo proposito es dejar establecidos j los antece<3tente& 
necesarios an tes de espliear, : siquiera, sea en breves pajabras la 
relation que hay entre las opiniones antecitadas del autpr^de 
estos -ApunteSyj las que ha profesado durante los ultimossu 



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iirsnrai^'^Ari •■ " t'i ■. -:\ - ■ -. ■ :> 



CeSOS^ ir;a p , ; ;v ..-:•:..;.:; - . . ; .0 -;•]-:; B^ ; i f gag£$$fg 

- ; La paz recientemente ajustada con Marruecos ha sido mal 
acpgida, en lo general del pais, n6 liay que^darlp^se ha 
« paetado; el abandono de Tetuan , unica cpnquteta importanter 
de la guerra : se han ; limitado nuestras yentajas ^etuales^ 
lleyar & la.s;vertientes septentrionales de Sierra-Buiipnes nues-. ; 
trairpntera. ^Es esto lo que esperabal^riacipn j de4a t guerra?;' 
No seguraniente. i Pero es esto ; lp que debia dese^r 6 ^sperar 
de la guerra el escritor; que nueveanos antes; habia aspirado 
a que : se llevasen hasta el Atlas los Ifmites de nuestradorniaa- 
eipn:reeonstituyendo la Espana de los romatios, ; de los, godos, 
y de los.insignes ben-humeyas de Cordoba? Si; esto esperaba 



* 



lente; esto ; pocp mas 6 poco menos; y: nptiene incpnye^ 
niente en declarario el dia despues de la paz : porque era i; de 
los que la vispera de aquel, aconteeimiehto sustentaban esta 
opinion sin. reserva. Por humilde que se consid^re el que es- 
eribe estas lineas basta que se haya dirigido al publico en esf- 
las dos distintas ocasiones para que este tenga dereeho;a in- 
yestigar la eonseeueneia de sus juicios,; y . para que el se ; crea 



en la obligaeion de demostrarla. La. opinion pAblica procede 
mas por inspiraeion que, por razoq : $us sentitnientps .respeta- 



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» bles -siefi»pi<e Jpor $8 son genefosos | nobles |W teberibs ea 
cuentai todos : 16s gobiernos dignos de tal nombre: sus ideas y 



stisprdyectos deben ser pesados detenidamente en la ejecu- 
r&h* p5|. Ids hombres que estaii eneargados en el or den prae- 




* r - . . 



ticode las cos^, de realizar con arreglo a la posibilidad y a 
la (jonvehiehcia del momento las generates aspiraeioneso La 



idea de doimriar en Africa y reconstituir alii fauestfos antiguos 




teses en si grande , noble , util , posible en la historia; y 
cdmo 1st paz no ha realizado desde luego este firi tiene facil y 
satismctdria esplicaeidn elespontaneo sentimiento que ha rao- 

****&^$gj&0& publico. Mas juzgando confrialdad lascosas, 






•nd ahdra due dfros acohtecimicntos han distraido la atencion 



general, yjustificado a los oj os delmayor namero la previ- 
sion del gobiernoy sino cuando era mas cruda la guerra, y 



> ... . . • . - 



nadie divisaba sti termino , i debia nadie exigir que hoy 



tnismoj a,penas- restablecido el pais de sus largas diseordias 
convaleeiente la hacienda, naciente la actividad productora del 
comercioji la agncultura y la mdustna , se emprendiese laobra 



de Ilevar de una vez al Atlas nuestra frontera? Aunque sean 
esos los destinos de nuestra raza en su futuro desarrollo histo- 

nco ^nohabia nasta elpeligro de malograrlos para siempre 
pretehdieMo sii cumpitimiento a deshora? jHartas empresas 



9 






politica que Uoramos todavia! La pohtica es la realizacton en 
cada momento de la historia de la parte que en el es posible 
Ilevar a cabo de la aspiracion ideal de una raza o de una ge- 
neracion entera de-- hombres. Solo la poesia puede prescmdir 
del trempo y del espacio, del numero y de la medida, en la 
espresidn de sus seiitimientos. En euanto a los hombres de 
^"*"lo, preciso es que sepan que lo son para dingir la poli« 







,f- ':-■' Uf'» r«S'-- --1 " :• 



ticay no parareahzar las inspiraeiones poeticas de las nacio. 
iiesv Ddsde estos puntos de vista, el escritor de 1851 y el 
"de I860 pueden aparecer, y apareeen reaimente como uno 
mismo, a pesar de la aparente diversidad de sus aprecia- 



eionesi 



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evacuacion era necesaria £ l nuestro Juicia:,iorn6^elia^es ban 

lorosos; saerificios por Id. que ■ la pazdeiDe^parecer escusablej 
t Ay de las naeipnes dptide se pese p se euente ,eL precio ,<te la 
gloria, dondelos ejercitpl e.spaiimen su sangre, donde.ios 
pueblos. regateen su dinero rcuandd se Irate de- grandes inte- 
reses morales 6 de §*randes,intereses.futurosJ Ni a-Leiemito.m 






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tas rocas hay en Espana que yalieran la san^r&aue [eostaron 



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en la tnar de Lepanto losmarineros de Felipe Hi j'Esta bien 
averi^uado.que la^uerpa de. la, Inaependenpia v fav©reGiese ■ 
nue^tros xntereses maleriales.e inm.ediajtos?,4No,ha,y a-naesr 
ras. puer as ,h;oy dia quien sabe ; .ir,a gebastopol, solo-porensa-, 
ya^se ; a hacer; gran Bapel,en : Eurppa? ilnfelifie^.de.los ^ue no 



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e ? .3"? Jas obras de Ja ppjit i<?a . .san por naturaleza., ,papa^er 
??$?*??? ^icesivas.y lentas; que. ; el ano,de..i860 ha. cjunpjyido 



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de manana exije la^pacieticmy la espera de .aUora. Lo auehay 



nrialmente.es -que eon nuestra frontera al nie dp Sierra Rniin 
nps nn aernos esperar a.quela conquista 6 el influjo pacifieo4e- 

KP.n inra r\var\nrar\ o nnnofi»Aft K;;^>; X A -*±* _ _* - 



nes poderno 



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^uestra .cuMura^.preparen a, nuestros hijos p A .nue^trosnietos 
1 ^ r eo ™l )l . e ^.realizaeion de .labbra e yilizadoxa , o ue .ellos.,solos 
deben cumplir, y :<1 ue el nmndo enfero .esia inleresadp .en oae 
tarde p Jemprano, se cumpla en Africa.. No es msMmmm fe 
oaipane sea etema solo en la Espana tine-ifana? nn $&&>&& 
n 9> . ni ,P°Wico, m ...posibletampoe,b.^Q,ue;otra..na.eiQn aue;Ja 
nuestra se encargarse de desterrarla de nuestra vista " 




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est4ilaraada. : lhacesalli,Jasa2a.esp^ola ; ; e$to es para, nos- 
otras eyidejite. Peroiha^fLqiiien. le#spjite en : ^ por^mrja 
hnnm inrf ff ne : ae,bal3er. ; (yweBza^ps|a, grande emm^M 



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porvenir.nebuloso, del mundo en jiues tr os- dias nadajliga £. I| 
posteridaden r fa vor.de Ja moderation y de la reserya con que 
ha iniciado el duque de Tpluah nuestra politic eu^fnc^ 
Porque no hay que olvidar -que'los aucesostionen.de_iiemp.oea 
tiempo semeianzas estranas. .No, ha, ^^o c ^m^mMmyMk 
exfeeneias imperiosas de Inglaterra para que no ocupasemos a 
Tanger hemos visto reanimarse en Espana las muertas cenizas 
del pacto de familia: la politica-de Fioridablanca y de Godoy 
parecia justificada de un golpe : no falto mas que una escuadra 
que juntar a las naves francesasde Algeeiras yunasenalde 
as Tullerias para mar char de nuevo a San Vicente, a Tra- 

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falgar, a las mares gloriosas que fueron sepulcro de nuestra 
armada. Mientras Inglaterra temiaun nuevo bloqueo de Gibral- 
tar con lasumision del Sultan a la Espana, la Espana 
la tradicion nefanda del pacto de.famLlia y del tratado de San 
Ildefonso, y se colocaba en la eorrienfce de aquellos aconteei- 
mientos funestos. Y es que en tanto que flote el pabellon .in- 



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gles sobre la punta de Europa habra que esperar siempre que 
se renueven aquellos desaeiertos fatales de nuestra historia. 
Por mas que la Inglaterra y ' 




sean aliadas naturales en 






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la politica general del mundo, son y deben ser mortales,. irre- 
conciliables , legitimas enemigas ahora y siempre, mientras 
posea a Gibraltar la primera , mientras tengan ambas contra- 
rios intereses en el Estrecho. Ahora, sin embargo, la modera- 
tion de la Inglaterra y la del gobierno espanol nos han salva- 
do tal vez de un gran riesgo : Dios quiera que la politica de las 
fronteras naturales no haga mas patentes aun las venlajas de 
esta moderacion mutua. Porque nosotros, if que negarlo? que- 
rents, respetamos, admiramos a la Francia; pero ni ahora ni 

a un gobierno espanol, que en sus miras 



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MfflM^M U <*mmi pf «« momenta ■ siqulem : <mte& 







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Jiaciones continentales. Es reflexion 5 que sin pensarlo se di- 



buja en la fantasia, al poner fin a esta relacion sueinta de lag 
cosas que en los antigiios y modernds tiempos; han ociirrido 
en la vecina costa del Mogreb-alacsaV Mauritania r 6 Espana 
- tingitana y transfretana, porque la politica como la vida se 



nutre solo con los elemenlos y con las circunstaineias que la 



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Jan; y no hay en ella detalle que ho tenga que su-^ 
bordinarseal punto de vista general delmundo en tinaepo- ; 
ea dada de la historia. 






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^ <fcEa nombre de Dios Todopoderoso . • 3-ratado :ide: paz fi -yi 

amisJad.eatre:tes: cmiy : pcxderosos ;grineipes^iSuA^dona isa^o 

>el 11^ reina de las Espanas,.-y Sid%Mohammed> Eeyde;Mar4j 

*, * - - - 





ez. 




amz,c 




. • 





partes con tratantes 
PqfiS, M. .Gat^xcA, ^us plenipotenciarios,D:.Luis Garcfa jMkl 
guel r caballero ^graa eru^de aasreales 9 militares ordehe^idfe. 






San Fernando y San, HermeiiegildQ,: M U distinguid^ » de :Ga te 
los III y de la de Isabel.la^G^tdJica, coj 




0: con. 




ces.^ ganFeynaftd^ de prirhera.ciase y otras por. aceiones: de 
g-uerray.oficial.de laXegiori de.,Ho|jox.de Fraaeiai tentente ge-b 






v 



Mayor 



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rai.del ejercito : dte Africa^ etc. ete>; pisB*j Tona»sde Liguea, yd 
Bardaji,; mayordomp de ;; semana. de S. M. -.CatolicaJ* 

7 Q 







rey de ; arma^s ftue,to sido de ; ;la insigne ordeadel Toi$on : dej 
Ojq 3 , (^oaiendadar ^jaumefa^deilas reales -ordones ide-f^r-b 
los niB: Isabella ,CatQjica^:caballero de : la incliia militar de, 
--an ; Juan de, Jerusalem ^ graji; oficial de, la: militar gs 1 r 

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de San Mauricio y San Lazaro de Cerdena, 




Medjdie 






de Turquia y de la del Merito de la Corona de Baviera, co= 

- - t 

- - ■ ^ 

mendador de la de Santiago de Aris de Portugal y de la de 
Francisco I de Napoles, ministro residente y director de poll- 
tiea en la primera secretaria de Estado, etc., etc.; y por S. M. 
marroqux sus plenipotenciarios el siervo del emperador de 

* I a * m 

Marruecos y su territorio su representante, confidente del em- 

perador, el abogado, el Sid Mohammed-el-Jetib, y el siervo del 

emperador de Marruecos y su territorio, jefe de la guarnicion 
de Tanger, caid de la cabaileriar el Sid-el-Hadeh Ajinad, Chabli 



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±*. a. v.v- 



-. J&i . J9 I" Jl J «. -vEL- 



. 



ben Abd el Melck, los cuales, debidamente autorizados, ban 
convenido en los, articuioff siguientes: 



SK.^'^ , -S\J _ . 



, *i-^J,_v; J.-t 



«-*■ -_,-i^r *.. 



- • 











Articulo 1.° Habra perpefua paz Jr buena amistad entre 
Mo la reina de las Espanas y SrM. el rey de Marruecos, y 






entre sus respectivos subditos. , 

Art 2.°." Para hacer que desaparezean las causas que mo- 






■ . • 



tivaron la guerra, hoy felizmente terminada, S. M. el rey de 
Marruecos, llevado de su sincero deseo de consolidar la paz, 






eonviene ea ampliar el territorio jurisdiceional de la plaza es~ 
panotede Ceiita hasta los parajes^.mas-eonvenientes para la 

yresguardo de su guarnicion, como se 



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com 




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rmina en el articulo siguiente e 



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Art- 3. p Afin de llevar a efeeto lo estipulado en el artieu- 




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reina 



1©. anterior, S. ML el rey de Marruecos cede a SU M. 1 



de las Espanas, en iple.no dominio y soberania, el territorial 
comprendidb desde el mar* 'siguiendo las alturas de Sierra 



Bullones, hasta el barranco d&Anghera, 




. 




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mo consecuencia 




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ello, S. M. el rey de Marruecos ce-~ 4 



aS.i. la reina de las 




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anas, en 



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teiritoria compFendido desde el mar, partienda 1 




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proximamente de la punta oriental de la primera bahia de 

por e 
na, siguiendo luego a la por- 1 



en la 




Norte de la plaza de Geuta 





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o arroyo que 
eioa oriental del terreaov en 




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del Benegado, que corre en el mismo sentido de te costa, se 







minar en un esearpado pun- 



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teagM6^de;pfedra pizarroso y desciendd 6oMetodadesde e* 



uete 6 cuellg^que alii se encuentra por la falda 6 vertiente 




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^^mxxmr&iMsiciesivibos de SierraBiiFloheSj eh cfiyas prin- 










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■ 



ides eslan 16s reddctos de= Isabel Il r Francisco de 
Asis, Pinies, Oisneros; % Principe. Alfonso* #ri arabe Uad^niatg 
y termina en el;mariormando el todoun arco de eireulo que 

muere en la ensenada del Principe AlfohsOj ; ien r arato Uad-; 
aniat, erf la eosiaSurde la -meneioriada plaza de Ceuta r segun 
ya ha sidoreeonoeido ;y determinadopor lbs comisionados es- 
es y marroquieS} con arreglo al acta levantaday firmada 




por los mismos &&A de abril del corriente ario. 
•-*: Par& conservacion deeslosihismos limites, se 



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un eampo neutral,, que .par lira de las verfientes 













barranco hasla la cima de las montanasv desde una a olfa par- 
te del mar, segun se estipula en acta" referfda en este mismo- 

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-Art. 4.;? -Se .iiombrara segiuidamente una comision com 

puesta de ingeriief os espanolescy niarroquie's, los euales enla^ 

zaran con postes y senates las alturas espresadas enel artieu-i 



1q;&-^ siguiendodosJiQiites ebnvehidos. Jvl c <\8 Mi 






? : Esta^ operacion se^llevara- a electoi-en; eKplazo mri brew* 
posible, pero stLierminacioii nosefa necesaria para que las 1 
autoridades espanola^ejerzan su::jurisdr^iori: en . norhbre de 
S. M. Gatolica en aquel territorio, el eual, como eualesquiera 



otros que pori este;tratada ;cMavSv:M.iel:5ey denMarruecos a 



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S; : M. Gatoli&L Ssefe considerara sbmetidch a 'la; soberania de 
.. M. la reina de las Espanas'dfesde- et dia dela firma del pre* 




'- senteeonvemoi % amrtt I ;c>'^:./.-^ «gg -. :.■: ig§j *mo g ,^-:y-u- ; 




ECU 

1 



5.° S. M. el rey de Marriiecos ratifieara a la mayor 




el converiio. que^ lbs. plenipoteneiaros de Espana y 
Marmeeos firmaron en- Te taarr- el c24 de agost i del ano i proki- 



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mo pasadode: 1859. o r 6 f -/ '> r b - , : ; • 

; M. marroqui eonfirma desde> ahora Jas cesiones territo^ 
rialesjquei paraquerpactointernaeioh favor 

de Espana y las garanhas, los pnvilegios y las guardias 




y 



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morosda rey otorgadps al Pefton y Alfeueemasj segun ^e-es^ 









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presa en elart. 6.° del eitado convenio spbre los limites de : 



Melilla. 



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-riArt. fgpffg En el limite de. los terrenes i neutrales concedidos 
por S. M. elrey de Marriiecos a las plazas espanolas de Ceu- 
ta y Melilla, se coloeara por S. M. el rev de Marrueeos ua eaid 






6 gobernador eon tropas regulares 
acometidas de las tribus. 



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para e vi tar y repri rnir J 



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sde moros de rey para las plazas espafiolas del 
Penon y Alhueemas, se colocaran a la Qrilla del mar; ' 




7,° 



S. M: el r ey ;de Marrueeos se obliga ah aeerres- 
petar por sus propios subditos los terntorios que, con arregio 
alas estipulaciones del presehte tratado, quedan bajo la 




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r^aiiia de S.;M, la reina delas Espanas. 

%% S. --M; Gatolica podra^ sin embargo, adoptar todas las: medi- 

das que juzgue adecuadaspara la seguridad \ de los' misrrios, 



Wantando en cualquier parte de ellos las fortificaeiones V de* 




que 




convenientes,;sin que en ningun 




oponga a^llo obstaeulo alguno por parte- de las ^aufctyridades 



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Wm : : zm'imm & :- mHM ^■-:- mmm 



Art. 8.° S.M. marroqut se obliga alconceder a perttetui- 
dad a S, M, Gatolica en la costa*;del Oceano. junto a Santa 
Grliz la PequeSa^-el territorio sufielente para la fbrmaeionde 
na establecimiento de pesqiieria/comoei que Espanatuvo alii 
antiguamente. r^ :■.-. U. .f -ho : : 'r: - 3 ^ :^; 

* ^Para Uevar a efecto lo couvehidcv en esteiartieulo^ se pori-^ 
dran previamente de aeuerdo los -g6Herno& de $: M. Catoliea 
y-S. ;Mi marrdquv 





es 




-uombrar comisionado^ 
por una y otra parte para senalar el terreno y los limites que 
deba tener el referido estableeimiento.v; i® M ., - I ^ ^ 



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* 



ArL 9;° S. M. marroqul se obliga, a satisfaeer aS;Mv;6a^ 

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como 




.'para los gastos de la guerra, la su- 
ma de veinte millones de duros, 6 sean cuafrOcieritos millones 









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cahtidad se entregara^por euartas 
partes a la persona quedesigne S. 'Mi Gatolica^ y en-el puerto 



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eien millories de 







> vellon en 1.° de jiilio, cieq millones de 

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215 



' reales , : y$iloii. en 29 : d$ agostoy mm . itullones: :de ; reafes veilon 
en 29 de oetnbre y cien millones de reales; veilon en, 2&deid& 
cierpbre, del presente anpv - Qj^^6 eg i^mlria is 

^ : Si S, M. el rey de. Marruecos-satfefeaese el ^Maltde! nte 
eantidad primeramente citada antes de los plazos marcadasg 
el ejercito espanol evacuara en el acto la eiudad de TetuaS 
y. su terrltorio, gfoig g.f$ aj --- : ^-;- k\fimn ?--•? Isfeil ii?s-ss^i-s^ 



Mientras este pago no tenga lugar, las tropasespanolas 








cion conceaieroa a Jos misioneros espanoles ,- aiitonza el esta- 
iCimiento en la eiudad de Fez de una casa de- misioneros 
espanoles , y eonfirma en favor de ellos todos Los jkivilegios y 
las esenciones que concedieroa en su favor los antenores so- 
beranos de. Marrueeos, : .& -: l - ;-a 

Uicnos misioneros espanoles en cualquier parte del imper 
no marroqm donde se hallen o se establezcan , podran entre- 



personas, easasy hospieios disfrutaran de toda la segundad 

* 

Via 'prOlGGCipii u.6CvScil.l<xS •-./-. . ftjb j. m < , , . t- /., !, -/ ; - 4 , J ; ;|i .. 



.8Jf;y>r 



. ; , : g S.- M., el rey de Matrueeos comunicara en .este, sentida.I? 






1 



leaes oportunas.a:susau.toridades ! y,aelegados para.que en 
todos tiempos se cumplan las estipulaciones" contenidas en es» 



43 *^^1 




. 



*>e ha convenido espresamente que cuan 




-tropasespanolas evacuen a Tetujan j-podra adquirii^efun-es^ 
paeio prbporeionado de ? terreno proximo al eonsulado de Es^ 

.nana nara la ■/»nnftt.rnr*ftinn.- rip una: islesia donde los sacerdotes 



* 



-pana para la eonstrueeion de una.iglesia donde los sacerdotes 
espanoles puedan ejereer el culto catolico y eele 1 — " ™ *-~ 




gios por.Io&soldados espanoles muertos en la guerra, .s k bjj& 



rada de los sacerdotes y los; cementerios de los resp anoles, c se: 




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r: Art. 12. Afin de evitar su^esoscomb los que ocasionaron 
la ultima guerra y faeilUar enrlo posible la bueba inteligen- 
cia entre ambos gobiernos , se ha eonvenido que el represen- 
tante de 3. -M. la reina de las Espanas en los dominios marro- 
quies resida en Fez 6 eri la ciudad que S. M. la reiha de las 

Espanas juzgue mas cbnveniente para la proteccion de los in- 

tereses espanoles y el mantenimiento de arnistosas relaeibnes 
entre ambos Estados. 









- .Art, 13. Seeelebrara a la mayor brevedad posible un tra- 
tado de cornercio en el eual se concederan a los subditos espa- 
noles todas las ventajas que se hay an eonc.eclido 6.se conce- 



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dan en el porvenir a la nacion mas favorecida. 

v Persuadido S. ML- el rey de Marruecos de la convenieneia 

de fomeatar, las relaciones comereiales entre ambos pueblos. 



ofreee coatribuir poc.su. parte a faeilitar to do lo posible dichas 

1 • 1*1 > « ♦-It. 



relaciones 3 con arreglo a las mutuas 




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=y eonye 

niencia de ambas partes, .. : /; r: J - - : .^ g0Q 

Art. 14. Hasta tanto que se celebre el tratado de eomereio 

a que se renere' el artieulo anterior, quedaa ensu fuerza.v 

vigor los tratados que existian entre las dos naeiones antes 

de la ultima guerra, en cuanto no sean derogados por el pre- 

rf"^ rf^ ^^ Y rf^fc *w — 3 - _ 




En un 




plazo, que no escedera de tin 



^v ,,Ui H^-aiaJiSlL] u • i z e? 




desdeJIafct 




gooierno s para 

decomercio. : . - : ;o - c _- ; 

Art. 15. : S. M. el rey de Marruecos concede a lbs subdi^ 



tos espanoles el 




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'6r teomprar y esportar libremente las^iaa- 
der^ de Jos : bpiques ^§us domin ios j satisfaciendo los: dere- 



efeo^-- 



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^on(HBnt^s^-a menos que y por una ^isposieioaijef 
ftfM ■'&<*& e^ny@nfente : prohibir la esportacion a todas lasfnar 
eibrife^, si : ti%u^pdr r eBto se entiefida alterada la eoncesfoa he^- 



chaa S. MlGatolica por elconvenlb del ano de 1799. % 



C5 



-•■Artei IS. Lgs^risioneros he^hos por las trppas de u&o y 
otro: ejerctto durante', lai guerra que, acaba de terminar - 9 serin 
mnediatatnente puestos.ea libertad j entre gadps a las respee- 
tivas autoridades de los dos Estados , 



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215 



■» — 

El presente tratado sera ratificado a la mayor brevedad 
posible, y el canje de las ratiflcaciones se efectuara en Tetuan 
en el termino de veinte dias 6 antes si pudiera ser. 

En fe' de lo eual, los infrascritos plenipotenciarios han es- 
tendido este tratado en los idiomas espanol y arabe en cuatro 
ejemplares, uno para S. M. Catolica, otro para S. M. marro- 
quf, otro que hade quedar en poder del agente diplomatico 6 
del consul general de Espana en Marruecos y otro que ha de 
quedar en poder del encargado de las relaciones esteriores de 
este reino, y los infrascritos plenipotenciarios los han firmado 
y sellado cor. el sello de sus armas en Tetuan a veinte y seis 
de abril de mil ochocientos sesenta de la era cristiana, y cua- 
tro del mes de chual del ano de mil doscientos sesenta y seis 
de la egira. 

Firmado.— Luis Garcia. 



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, 



Firmado.— Tomas de Ligues y BardajL 

Firmado.— El siervo de su criador , Mohammed el Jetib , a 




propicio 



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quien sea 

Firmado. 
de Abd-el-Melek. 

Esta conforme. » 



El siervo de su criadory Ajmad el Chabli, hijo 






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