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Full text of "Books about Maghreb and Andalus"

ERRORES BE YAM UMISMiTICflS KTRAWM 



AT, TlUTAIt 



/ 



U LAS 1IDAS ARABIG0-ISPA1LAS 



» 



i 



IMPUGNACION 



FOR 



DON FRANCISCO CODERA Y ZAIDIN, 

C*tedritie* Ae Lcnpift ft*abe a™ la Tftikeraidad a# Madrid- 



/-• 



// 



zj'^&frJteffr* 





"WVT- 



MADRID, 

iMHtEHTA, EffTERBOTtPlA T GA^VAtfOPLASTIA Dfi ABlBitf T <* J 

(eilCEBODCKUK HlYAItENETRA), 

calie *tel Dnquc dc Osrms, num. 3. 
1874. 



7 







LOS NUM1SMATICOS EXTRAMEROS 



LAS MONEDAS ARABIGO-ESPANOLAS- 



j> 



** * 



Si la numismAtica, como auxiliar de la Historia, ha de contribuir k 



# J 



Jos progresos de esta^ es preciso que los dates queella nos proporcio- 
na se hallen bien depurados por la critica: pues de otro modo pueden 
eontribuir no poco, corao alguna vez ha sucedido en nuesfci^daistoria 
patria, a que ias cuestiones historicas, en vez de recibir luz de la 
numismatica, ofrecieran mayores dificultades, pov lo mi&aio quesus 
monumentos son considerados por todos como testi m on io irrecusable. 

j. 
a 

Dedicados, por aficion prirnero, y hoy casi por nuestro. cargo, al 
estudio de la munismatica arabigo- espanola , conformes con las ideas 

r J 

del diligente numiamatico ginebrino M, Soret de que « CJiacun doit 
aiuv prof/res de li sciencie quil cuttive y de ha aporter son tribut decon- 
nauanses et decouvevtes , ne fut-ce que par la publication de figures lien 

fattest on par eelte (Tim simple catalogued (1), nos proponemos rectifi* 
car algimos de ios errores en que ban incurrido c&ebres autores ex- 
tranjeros al ocuparse de Jas monedas arabigo-espanolas; pues sub da- 
tos equivocados pueden sev causa de que incurran en nuevos errores 
los que con ellos traten de esclareeer alguu punto denuestra historia; 
6 de que trabajen sin resultado, buseando en periodos determinados 

■ 

de la misma personajes que ; por el hecho de figurar en las monedas 



(1) Lcttre d son Excellence M. lej coiiseitler d^tat actual Dc Fraehn sur lea exeat* 

plaircs inedits de ta collection dee monnaies orientates de Mr. Fr. Soret (Eattrait des 

Memoires de la Societe Imperiale d'arcfaeologie de St. Petersbourg, 1851, N. XI ji, 
Xiv et xv), St. Petersburg. , 

i 



2 LOS NDMlSM^TiCOS extranJeros 

en lugar preferente, con razon ha a sido considerados de importancia 
bistorica; pero que pertenecian k otra £poca que la que & las mone- 
das equivocadamente se asignaba. 

Al tratar de los numismaticos extranjeros que se lian ocupado de 
algunas de las muchfsimas raonedas acunadas en Espaila durante el 
largo perfodo de la dominacion musulmana en nuestra Peninsula , no 
nos proponemos hablar de todos los que han desmto monedas arabi- 
go-espaflolas ; pues si no es facil hoy dia tener noticia de todo lo quo 
en periodico3 > revistas, fblletos y libros se hay a publicado rcspecto a 
un punto concrete, como la numismatica arabe , mucho menos pue- 
de uno aspirar a ver tales trabajos, ya que 3a escasez de tales libros 
es general, dun en las principals capitales del mundo cientifico: asf 
entre'los autores que bemos visto, unos se lamcntan de no haber po- 
dido consultar las obras de todos 6 algunos de sus antecesores, y 
otros^ se ve por sus escritos que 6 no tuvieron noticia de los auto- 
res queues habiau precedido^ 6 les falto ocasion de estudiarlos: si 
esto ha sucedido a los que escribian en Paris, Londres, Roma 6 
Grinebra, nada tiene de particular que en Madrid no hayamos podido 
proporcionarnos obras, cuyas ediciones en su mayor parte esfcdn 
agotadas : gracias que nuestro querido maestro D. Pascual Gayaiigos, 
con su genei'osidad bien conoeida dentro y fuera de Espaila, nos ha 
franqueado su abundantey escogida biblioteca, en la que hemos po- 
dido ver casi todos los autores de que varaos a cjuparnos. 

No entra en nuestro proposito rectificar en estos articulos los gra- 
ves y frecuentfsimos errores en que incurrieron nuestro compatriota 
D. Antonio Conde y el maronita Casiri, quien debia tener escrita 6 
proyectada und obra sobre monedas espafiolas , de la cual solo se pu- 
blicaron las l&minas. De ambos autores dinhnos tie paso, sin entrnr 
en detallesj que incurren en gravfsimos errores, y que i las obras de 
ambos ? pero en especial a la de Casiri, podemos aplicar lo que con 
exagerado rigor dice Mr. Dozy de los trabajos historicos del primero; 
Quidquid attigeris } ulcus est (1), Aconsejamos k los aficionados k la 
numism&tica que no hagan caso alguno de las interpretaciones de 



(1) Rsclierche* tur VkUtoire politique at iittei'aire de VExpagnc pendant U moyen 
&fej?ar Mr, B* B<w$ t Zepde, 1849, p. vii, 



- * 



LAS MOtfEDAS ARABIGO-BSPAKoLAS. 3 

Casiri, y desconfien mucho de los datos que puedan proporcionar las 
monedas descritaB por Gonde. 

Entre los extranjeros, que sepamos, solo Tychsen y Mr. de Long- 
perier, y en parte Mr. Enri Lavoix, se haa ocupado con especialidad 
de las monedas arabigo-espanolas : los demas describen nuestras mo- 
nedas como las de cualquiera de los otros pueblos que abrazaron el 
Islamismo, 6 se sirvieron de los caracteres arabes, como lo hicieron 
algunos emperadores bizantinos, dos 6 tres de nuestros reyes, los nor- 
mandos de Sicilia y los reyes de la Georgia. 

Si en las obras posteriores a Tychsen no hubteramos visto algunas 
indicaciones respecto a los escasos conocimientos que tuvo de nues- 
tras monedas (sin duda por haber visto muy pocas y por ser casi el 
primero que se dedicaba a esta clase de estudios), nos hubiera sido 
muy sensible no podcr versus trabajos numismaticos, en especial su 
Memoria de Nummis arabico hispanis : dichos trabajos fueron publi- 
cados en las [Commentationes Sockt. Reg. Scient. Gotting. , anos 
1786 a 1814. 

I. 

^ 

ADLER. 

El autor mas autiguo denumismaticaarabe que ha llegado a nues- 
tras manos es Adler, que en 1782 publico en Boma su obra Museum 
cu/wum borgianum. Velitris. En ella da uoticiasgeneralessobre lanu- 
mismatica arabe, y describe las monedas y otros objetos que se en- 
contraban en el museo del cardenal Esteban Borgia en la ciudad de 
Veletri: en 1795 publico en Altona su Museum cuf. Borg. Velitris, 
pars. II, obra que marca un gran progreso eu los estudios numisma- 
ticos, y en donde el autor rectifica algunas de las apreciaciones de su 

primera parte. 

Tanto Adler como Tychsen parecen admitir que Abdo-r-RahnianII 

fue quien primero acuno en Espana moneda con caracteres arabes, 
pues de el dice Adler: Primus {inter hispanos) suo~nomme pecimiam 
excusit, antea pecuniam Asiaticam kabebant. Error de que hubiera podi- 
do salir si hubiese leido major el primer dirhem que describe, y quo 
supone acunado en Wacit, afio 123, siendoasi que indudablemente esti 
acuilado ^JjJ^Ij en Andalus, ailo 16», como puede verse consul- 



tando la lamina correspond iente, donde, a pesar de lo imperfecto del 
grabado y de que la moneda no era de las mejor conservadas, se dis- 

tinguen bastante bien Ios trazos de L>Uj ^^ J ^ JjJ^U en 

Andalus, aiio y 60 y 100. 

Al publicar la segunda parte de su obra, Adler debio convencerse 
de que Antes de Abdo-r- Rahman II se habia acuiiado moneda arabe 
en Eapafta, pues describe perfectamcnte un dirhem acuflado en An- 
dalns en el afio 165 de la Egira (781, 782 de J. C), dirhem que 
dice era el mas antiguo de los con'ocidos entonces, pues el pnblicado 
en el Repertorio bihlico y oriental Eichhomiano, t. xvn, muy seme- 
jante al anterior, pertenccia al afio 166. 

Si el museo del cardenal Borgia poseia pocos feluses y dirhemes 
espaiioles en buenaconservacion, en cambio tenia cuatro ejemplares 
excelentes de los dinares acunados en Toledo por Alfonso VIII: pue- 
den verse en los buenos grabados que acompafum la obra , resultando 
ser de ios anos 1223, 1224, 1229 y 1230 de la Era espanola. 

Adler rue quien primero trato de descifrar las leyendas de las sin- 
gulares monedas acunadas en Toledo por el vencedor de Las Navas, 
y si es cierto que no anduvo completemente acertado en su lectura, 
hay que confesar que se acerco bastante & la buena interpretation, 
sabiendo abstenerse de suposiciones poco satisfactoriaa: en laprimera 
area, solo leyo la palabra 'L^r^\ lo que nada tiene de particular, 
dada la confusion con que estan trazados los caracteres; pues aun 
hoydia,publicadapor el sabio academico D. Antonio Delgado la 
que creemos verdadera lectura, no hemos visto una moneda en la 
cual podamos darnos cuenta exacta de cada una de las letras que la 
componen: en lo que anduvo poco exacto fue' en asegurar que la ins- 
cription era igual en las cuatro, pues en la de 1230, la ultima pala- 
bra drabe que leemos, es ^, romano, palabra que no encontramos 
en casi ninguna de las monedas que hemos visto de esta clase, in' aun 
en la publicada ultimamente por Mr. Aloiss (1) Heisj quien, sin em- 
bargo, la pone en la description de la misma. 



\ 



(1) Description general de las monedas Uspam-cristianas. Al descnbir las fflone- 
^.dp Alfonso VJIl 'el autor describe el dinar bilingiie igualmente que la moneda 
de cobre, diciendo de eka que las leyendas son las 'mismaa que en ' las de oro , sin ad- 



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'^ j m^>[ *x^ a _ ■tt- j, "_" j ■_"■■ ■ ■■ 



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linico. 

II dr. (vol 



_j 



V LA8 MONEDAS ARABIGO-ESPaSoLAS. 

Adler Iey6 en el margen ^ 1 ^ ^j^ z j/j cA V** , 
En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espiritu Santo, Dios 

Rex (Dux) Francorum (vel Oatholicorum) Alfons ben Sancho (Al- 

fonsus films Sancii) per mannm (vel providenciam) et gratia* Dei. 

In marine nunimi lxxvii L^ UkU w^j jW-^ ^ -^ 

Casus est bic aureus in urbo Tolitala (Toleti) anno 1223, »r» Sa- 
farcnsis (vel Hispanise : terse vulgaris, 11 SS.), 

Corao so vo, nuestro autor , si no acerto con la verdadera lectura, 
se acerco bastante a ella, puos en la 2/ area solo estuvo pocoexacto 
en leer *U*j ^ ^ <*onde dice ^ «SM »*!; pero aun en esto es 
completaraente disculpabie, pues su interpretacion , admisible gra- 
maticalmente, correspond** a la formula de For la V racia de Dios, 
sobre la cual discurre largamente. 

Al pnbiicar la 2. a parte de su obra, nuestro autor completa a!go 
de lo que dejo por leer al publicar la primera parte del Mmmnfr 
cum Borgianvm, y dice, refiriendose a la moneda de Alfonso , VIII: 
«Qn» in interpretatione tituli antics partis in Museo Cufico Borgia- 
,io P- 87 , omisa sunt verba, hoc modo sunt supplenda ^ ^ 

ui! (sic) ^ ^ ^ s ^ ™ ^ v ^ ^ 

h e In nomine Patris et Filii et Spiritus sancti Dei nuius , qui cre- 
dit et'babtizatur servabitur. In area postic* partis pro ^ legen- 
diita est •&*. Ab Abulfeda enim scribitur hoc nomen te»li>.- '; 

El'priniero quedio a- luz una de eStas rnonedas,muy comtmes ** 
todofe ti^mpos, fue: nuestrd compatriot^ Manosa! eh su »M*»» * 
las medallds^sconocidas espkolas. Una de esta* moriedas «« Atom* 
so T'llI i -teufiada en 1237 , datf grabada eli las lamina* que- debie- 
ron formar parte de la obra de Oasiri: su interpretacion esjnenoa 
aceptable que la dc Adler, cuya teunspeccion no supo guardar;-y 



r- H 



■ n ■ 

f ~ * 



de ; * ^ . :■ U* ^endas circular del dinar, r «r fait. *cl c»J»t a , a^ece* ^ 
4^0**** antepuesto.c, la M las euatrayen la V * t^ WW**** . 






^•^i- -"■-• ---* 



6 



i,oa numismXticos extranjbros 



si .bien leyo mejor nlgunas palabras, en cambio en otras anduvo muy 
desacertado. 

En la 1/ Are* lee, L*l*» ^J!pt Jl^.Nohay imUDiosqneel 
Mesi'as nuestro Salvador. ^ 

En la orla lee lo mismo que Adler. 

En elcentro de la otraar. *.>->! || ^^ ^ J^JJ\ \\ (J Aj}\ ^\ 

*j^j\\&\ Ei principe de los dos pueblos Alfonso, hijo de San- 
cho, ayddeie Allah y protejale. 
En la orla 

Fuiacufiado este dinar en Toledo, ano 1237 de Safar. 

En el Suplementam nummorum cuficorum , pone como orientals dos 

monedas espanolas, pero que perteneciendo ambas k la epoca mas 

confusa de nuestra historia drabe, no era posible fuesen entendidas 

por nuestro autor, aunque las hubiera leido bien; pues en ambas Je 

extravi6 para su atribucion el haber leido el nombre 6 tftulo honon'- 

fico del califa en cuyo nombre se acunaran. 

De la 1.% acunada en Zaragoza, ley6 bien la 2. a ar. || L.UJ! j 
^t||*tilj^^Jt|| ^ ,LOJt; pero, no soapechando pudiera ser 
espanola, y no estaudo bien conservada la inscripcion circular de la 
l. a area, ley6 k^ en Wacit, por **^,«o en Zaragoza, que se ve 
distintaraente en el grabado; atribuydndola por tanto al califa Hi- 
-xem,que murid en 125. En su segunda obraoorrige, en parte, lo que 
en la primera habia escrito respecto k esta moneda, comprendiendo 
como en otrade que luege hablaremos, que estaba acunada en Es- 
pafia; pero dun no acerto con la verdadera lectura de la poblaeion en 
que so acurtdra; pues leyo ^Jj^IIj en Andalus por XLj^j : de 
esta misma moneda li otras iguales se habian ocupado ya Assemani 
en su Museum euficum Nanianum , y Tichsen en su Commentationes 
de nummis arabicis , pues dice Adler, «Recte jam viderunt viri ill 
Ammanius et Tyelmnim Mine nummnm ad Abbasidicos referri non 
posse, ille tamem iterum immerito, Buidis eum tribuere volnit.^ 

La moneda n. xon del Museum ciificum y que pertenece a Al-Ka- 
fern ben Hamud, desoriento por complete k nuestro diligente antor, 
que al publicar su segunda parte, por razoues paleograficas com- 



'wAt 



^■- * 



■*jtf*-V- 






y LAS M0NEDAS ARXbIGO-SSPASoLAS. 7 

prendio era espafiola, pero sin que pudiera acertar con el nombre de 
la ciudad en que iiie" aeunada y que habia Jeido >bL lu*j> Bagdad, 
siendo en realidad J^~ *^-^ Ceuta. 

Dice describiendo esta moneda: «Nuramus adeo male et inscite 

excusus, ut fideliter eum in delineatione reddere vix potuerim, ideo- 

que lectu difficillimus. Titulos hoc modo esplico in area. J^~m J^x* 

_ ri ^Ji\ J ^\ , y y\\\ dM Muhamed est Dei legatus. Mamun, princeps 

fideliura. 

Margo s^U { jJ\ ^j v^H^ ^ ^ dr*J ^^ Munamed 
est Dei legatus, quera cum directione, et vera fide misit, ut earn 

splendere facerct. 
2. B dr. ii ^l& A ^ *-^« iiit "^1 Jl ^ Non est Deus, nisi Deus uni- 

cus, socii expers (nomeu ignotum gubernatoris). 

Margo ^^jUj^Lc _c^a-t ^— - A^~ • ^J^*? **>j^ ^ v!/"* *«1 *~o 
In nomine Dei cusa est hsec draebma in urbepacis anno 211, aerse 
vulgaris 826. » 

Con tal lectura, la supone acufiada en el ano 211 por el califa Al- 
Mamim , euando en realidad lo fiie" por Al-Kacem Al-Mamun el Ha- 
mudx en el ano 411 y en )a ciudad de Ceuta, donde parece tuvieron 
su principal asiento loe Hamudies de Malaga. 

La verdadera lectura de la moneda, como puede aun verse por el 
grabado, y en lo que e"ste no basta, por otras mucbas que existen con 
las mismas leyendas , es como sigue : 

1." dr. j^ll^^lJI^y^Mlp"^ ^1||J4*H Jj Pri Qci " 
pe beredero || El Iman Al-Ka^em || Al-Mamun [| principede los ere- 

yontes |[ Yab-ya. 

En la orla (esta bien en el autor). 

En la orla de la 1." ar. iJ— £u« '&<&-> f*j^\ '*>* Vlr 19 ^' 
>\jr~& ^-^ En el nombre de Allah hi acunado este dirhem en 
medina Ceuta, afio 1 (y) 10 y cua (trocientos). 

La inscripcion. del centro estd bien leida , excepto la palabra que 
hay debajo de la tercera lmea, que Adler no ley<i, y que creemos esta 
mal grabaday debe leerse ^j-ii Idris, como en monedas iguales 
de este miamo ano. Tampoeo en la l. a ar. puede leerse en el grabado 
el nombre del principe beredero Yahya, que suplimosporapareceren 




"*■ - 



8 



los jJumismXticos extranjeros 



todas las moneclas de Al-Kacem Al-Mamun del ailo 411, en que cons- 
ta principe heredero ; si bicn pudiera suceder fuera ^^, 6 J^ nom- 
bres que aparecen en los afios posteriores , el 1.° solo con el titulo 
j^\ el principe, y el 2.° eon el de j^JI J. principe heredero. 

En los trece anos que pasaron desde que Adler publico su primo- 
ra parte hasta la publicacion de la segunda en 1795, debioron Hegar 
a sus manos muchas monedas, con cuyo estudio corrigio varias aser- 
ciones de su primora parte, haciendo una obra que aim hoy merece 
ser consultada por los que quieran iniciarae en cl conoeimiento de 
lasmonedas drabes; pues acompanan a dicha obra bastante buenos 
grabados, que sirven para formarse idea aproximada del tipo de las 
monedas de las principales dinastfas mahometanas. 

Respecto a los Almoravides y Almohades, pone excelentes datos 
de su historia y bastantes tipos de sus monedas, alguna de las cua- 
les no hemos visto publicada en las obras posteriores. 

En lapag. 161 describe una moneda que creemos este acunada 
en Andalus por Al-Motadhid de Sevilla hdcia 442 ; pues solo en las 
monedas de este principe encontramos el nombre del liachib Ismail : 
Leyendo&e distintamente en <fcta, como en otras muchas monedas, 
el nombre de Hixem II, el autor la creyo acunada on tiempo de este 
principe, por mas que la fecha de la decena ^y 40 estuviese en 
contradiccion , pues Hixem reino, 6 mejor dicho, rcinaron otros en 
su nombre desde 366 a 399, y desde 400 d 403, dificultad que h a 
hecho vacilar d casi todos los numismaticos, dun a los mas modernos; 
pues quizd no haya otro ejemplo de que despues de muerto un prin- 
cipe se sigan' acufiando monedas, en su nombre : las particularidades 
conocidas de este desgraciado principe, que despues de haber des- 
aparecido y muerto varias veces (al decir de sus palaciegos), todavia 
no consta c6mo y'cudndo murio, lmbieran podido quizd haccr sos- 
pechar & : los tfumisniaticos; pues alias fueron causa de que varios re- 
yes de Taifas acufidran monedas reconociendo k Hixem II, mientrae 

pudieroh'abrigarkesperanza deque no hubierd muerto, 6 mientras 
pftdo cODvenirleg el bacerlo creer d los pueblos, Empendndose Adler 

en' que 1 la moneda en euestion pertenece al reinado de Hixem II, na- 

da tfene & extrafio no pudiera averiguar quieh fuese el hackS, lt- 

mil, que'en ella figura: dun hoy ofreceria dificultades determinar 



uv^a_ -.■■■" - L , .— ^ ■- -■ - j 



y LAS M0KEDAS ARABIUO BSPASoLAS. » 

quien fueso esto hachib; pues si bien entro Ios reyes de Taifas, la. 
historia de los Abbadies de Sevilla es quiza la mas conocida, no re- 
cordamos so liaga mencion de ningun Ismail eon el titulo de hachib : 
como en las monedas de esta epoca unas veces el rey de hecho se ti- 
tula hachib yen otras deja que otros tomen este titulo, no es cues- 
tion para tratada mcidcntalmente, y quiza nos ocupemos de ella en 

lugivr especial. 

Otra inadvertencia, en que ban caido tambien casi todos los autores 

de mimismatica, fue causa de quo Adler tropezasc en la descripcion 
de una moneda, on la cual solo una palabra podia ofrecer dificultad : 
figuran en nuestra historia dos ^L- ^J-^Jl -^' Mohamad Al-Mah- 
di billah, y ambos acunaron moiioda con este titulo: segun la crono- 
logia mas recibida, el primero reino de 399 a 400, y el segundo do 
439 a 445 : corao el segundo figura muy poco en nuestra historia, 
por ser escasamento conocido el periodo inmediato a la desaparicion 
de Hixem II , casi todos se han alucinado al describir las monedas 
del primero, atribuyendole tamhien las del segundo, y enredandose 
en mil difioultades que surgian por la contradiceion de las fechas, que 
casi nunca contienen mas que !a unidad y principio de la decena (1). 

II. 

OASTIGLIOHI. 

En 1819 publico Castiglioni en Milan nelV Imp. Regia stamperia 
su Monde cufiche dell- I. 11 Mueeo di Milano, obra en la que des- 
cribe cnantas monedas arabes habia en el Museo de esta ciudad , dan- 
do muy ' buenas noticias sobre las particularidades de mucbas de 
ellas : entre data's babia algunas ' e'spaflolas , que cjescribe con singular 
acierto, especial merite las de los Almoravides, Almohades y Hamu- 
dies de Malaga : no incurre en ninguno de los errores graves en que 
han mcurrido aun los iiltimos que nan descrito monedas es^aflolaSj 
si bien es verdad que en el Mnsep, £e Milan parece no existia mo- 
neda alguna de los llamados reyes de Taifas, que son las que mas 
dificultades han producido : solo tenemos que observar en este autor 



J L "■ 



(I) V&wecn Dozy, Meche)-che$, etc. > L a c*l, su crudito "arttculb litulorfo, £W A>V 
toiriem arates et- les mmumates eurepeens t p. 238 y sig, .*-...- 






10 los numismXticos hxtranjeros 

r 

algun pequeBo desliz, quepuede disimularse dun al que se ocupado 
asunto tratado ya por otros. 

^ 

Describiendo unamoueda de Abu Yakub Yucuf, en cuya l. a ar 

se lee ^^J\ jj &\ J^ .^ || d! >J1 J J y || ^jll ^yt ^1 ' 

i-*^t *L>| En el nombre de Allah clemente ymiserkordioso, — No hay 
Dios sino Allah — Mahoma es el enviado de Allah — Al-Mahdi el 
Iman del pueblo, en la ultima Ifnea en vez de jL»^| ,Ul ^ a. * J j 

lee a*j*>I! (^) ^L»! ^^1! Al-Mahdi Iman (figlio) di Imam. 

Delos Omeyyas de Cordoba, describe monedas de los alios 16» 
187, 194, 195, 229, 237, 240, 241, 276 6 296, 341, 391 y 397^ 
debiendo observar unicamente, respecto & dstas, una ligera equivo- 
cacion y dos omisiones. 

La moneda que supone de 229, es indudabiemente diez anos mas 
antigua, corao lo prueba term inan tern en te la falta del j despues de 
la unidad , y la existencia del signo que hay sobre la tercera linea de 
la 1." area; pues entre las mnchfsimas monedas de esta epoca que 
hemos visto y de las que tenemos tomada nota, solo en las de este 
ano (219) se ve este signo, por mas que otro bastante parecido exista 
en algunas del ano 220 : en cambio las del ano 229, o no tienen si<r- 
no alguno, 6 le tienen muy diferente del que nos ocupa, y que Cas- 
tiglioni creyo ser la palabra ^.1 uno, y que generalmente se cree sea 
el nombre propio J!l& AH : nosotros leemos ^^ Yahya. 

En monedas de Hixem II, de los anos 391 y 397, no pudo leer 
en la l. a , el nombreyU, que a pesar de la imperfeccion del gra- 
bado se distingue debajo de la 2. a area : como la del'aflo 397 no esta 
grabada, no sabemos si el nombre que dej6 por leer debajo de la 1.* 
area es el de ^^Ub* Abdo-1-Melic 6 el de ^ Xoheid: las mo- 
nedas de este ano casi todas tienen el primero de estos nombres, ha- 
biendo pocas respectivamente con el segundo, al m^nos de las que 
hemos visto. 

III. 

MASSDEN. 

Contemporaneo de Castiglioni fiie" Marsden, quien en 1823 publico 
en Londres su Numismata orientalia illustrate , obra que por la abun- 
dancia de las monedas en ella descritas y grabadas en .gran parte, 



Y LAS M0K&BA8 AR^BIGO-ESPASoLAS, 



11 



es muy superior, no solo a las publicadas anteriormente, sino tainbien 
k las posteriores; pues aunque alguna de estas, deque lu^gonos ocu~ 
paremos , sea mucho m&s rica en datos, la falta de grabados la hace 
memos a proposito para los que desean iniciarse en el conoeimiento 
de las monedas arabes: ademas, la obra de Marsden inicia, puede 
decirse, en la numismatica arabe la distribueion por dases, que des- 
pues ban perfeccionado Fraehn , Soret, Dor* y otros, 

Aunque Marsden debio ver mas monedas espafiolas que Castiglio- 
ni , creemos no llego a tener el buen ojo de este autor para conocer 
las espafrolas y saberlas leer e interpreter; pues en estas se muestra 
tan poco afortunado, que pudieramos aplicarle las palabras que a 
Conde y Casiri; Quidguid attigeris^ ulcus est, 

Aunque pueda parecer duro el juicio que hemos emitido respecto 
a la obra de Marsden en lo relativo a las monedas espafiolas (pues de 
lo restante de su obra no debemos ocuparnos), creemos poder justifi- 
car plcnamente nuestros asertos, para lo que nos ayudan en gran 
manera los grabados que acompanan a la obra. 

Como las monedas de los Omeyyas de Espana antes de Abdo-r- 
Rahman III se diferencian tan poco unas de otras, Marsden pone 
solo seis grabados, procurando incluir las quo tenian alguna peque- 
fia particularidad: asf, pone un dirhem como perteneciente & la ^po- 
ca de los Walies, suponiendole aeufiado en 124 , y nosotros le cree- 
mos de 224 6 227: la centena estd algun tanto borrada, de modo 
quo por su inspeccion nos es de todo punto imposible cerciorarnos 
de si pertenece 6 no a este ano. No aducir^mos en contra de esta fe- 
cha dada por Marsden, lo escasos que son los dirhemes acufiados en 
Andalus antes de Abdo-r-Rahman I, tanto que M. Longperior lle- 
ga, parece, a dudar de su existencia, a pesar de que varios autores 
citan ejemplares, do los euales, dice, no ha podido adquirir impren- 
tas para cerciorarse de si eran 6 no de fecha tan antigua 6 cien afios 
mis modernos, como creemos deben ser Ja mayor parte : nosotros, sin 
embargo, hemos visto dos ejemplares, afios 108 y 116, de los ouales 
no nos cabe duda alguna de que pertenecen a la tSpoca de los valfes: 
tenemos, pues, que recurrir a otras razones para probar que el di- 
rhem en cuestion es de 224 6 227 y no 124: los pocos dirhemosque 
hemos visto anteriores a Abdo-r- Rahman I, lo misino que los acu- 



4--.. \:-i -- . ,, 



i¥/y^>v 



12 Wfi numibmXticos" extrakjbros 

fiados durante todo el largo reinado de este principe, como imitacion 
directa, al parecer, de los acufiados en Wasit ; tienen, si no la sencillez 
j elegancia de caracteres de 6stos, si gran pulcritud en los mismos, 
sobre todo en 3a l, a area, no vzendose en ellos, sino en alguno de los 
xiltimos aiioSj mas signo especial quealgun punto 6 pequeiio circu- 
lito; al paso que en monedas desdo el 196 en adelanto, en especifcl 
en algunas de 197, 201, 202, 203 ? 222, 226, 227 y 229 enoontra- 
mos en la l. a drea el mismo signo que en la moneda de Marsden 
la cualj por otra parte, tampoco tione la limpieza de los caracteres 
propia de los dirhemes mas antiguos. 

Tambieu creemos que en la moneda atrlbuida al ano 245 pade- 
eio Marsden alguna pequeiia equivocacion , pues en el grabado no se 
lee el numeral { j«*±. por estar cortada la moneda-, ni parece hubo 
espacio para el : entre las muchas monedas que hemos visto , solo 
hemos encontrado el noinbre 3L^> Molds que se ve en <5sta, en va- 
rias, no en todas las de los afios 240, 241 y 242; por Io cual nos in- 
clinamos a creer que la moneda en cuestioh pertenecia al aflo 240, y 

la que Marsden supone de 246 con el mismo nombro, seria quiza, 
de 242. 

Como perteneciente a las Aglabitas, aunque con alguna duda, 
pone Marsden un pequeSo dinar, que por la especialidad de sus ca- 
racteres y por no estar integro, nada extrafloesno conociese que per- 
tenecia a Abdo-r- Rahman III de Cordoba: por ser completamente 
igual ,a algunos que hemos visto, aunque en ninguno hemos podido leer 
la;fecba,.le creemos de este principe; y por tener debajo de la l. a area 
.elnombre.v^A^^u^^olpiaparece enlas monedas de, 322 a 328, le 

f L ' 1 

sqpon^mos ,4e >alguao, ,de es,tps |a|ios ; : >\w palabras que Jiarsdien no 
jmdpjear.eft la 2. a drea. v deb,en .leejse.^^^-s^Jl-^a ' -ij&j^lrfl . 

^prjo.qfl^resulfca; de, nuestras.n.otas, no pue.de ser, exacta la lepr 
Juya. de.;ia-mftpejd(i .que : ^rsden 1 supone ! 4e 328: .y : acufiada.en^medir 
nft AzrZ$$ft „4b. cuya c.eca np, encontram,ps, tnpnedas. hasfca el a$p 
.3l.6;,4-Uene^ajo pie la ^area^lnombrfi, j^?^, dehe sqt<i«.33(J 
4$i$> CR ewyps. afios, concurren ; ejn la^monedas las dps circustancias 
rte.esfcar, acu|ia^s,eA.medi3a,Az™Za,lira y llevar elnombre 
jme.se encuentra tambien.en monedas de; los alios, 332 i 335: no po- 
40jBOf.,as§gurarftQs4e] a^p 4.que pertenece j. pues la mouedft, por lo 



..■.rlJJJ_l^r_" hj ~Z-> ^-Z 



Y LAS MOHEDAS AR^BIGO-EBPaSoLAS, 



18 



que aparece del grabado, era de las que tienen los caractt$res m&s 
confusos, y en & no sabemos leer la fecha, ni dun vemos la palabra 
tj^pl ni m^nos ^JjJ^il: suponicndo que Marsden leyesebienlauni- 

dad , sera de 338. 

A Hixem II y del alio 366 6 392 (sic), atribuye Marsden una 

moneda de vellon, cuyo grabado es lastima no public&ra, pues in- 
dudablemente pertenecia a alguno de los reyes de Taifas: si en la 
moneda decia lo que Marsden creyo ver, era sumamente rara y no 
hemos visto otra igual; bien que suponiendo se equivocase en rauy 
pequefia cosa, y que como quiere Tichsen se lea J^^! en vez de 
*>~*:sr* , resultaria scr probablemente de Ahmed Imado-d-Daula de 
Zaragoza, aunquc siempre encontrariamos dos inconvenientcs : l.°el 
haber leido Marsden en la orla ^J^j ? palabra que poeas veces en- 
contramos en las monedas de Zaragoza, y 2,° la diferente distiibu- 
cion de las lej r cndas, pues en la de Marsden decia >L/^I || i^jJbL^s 

^^zsr* x I |j aiStjj^JI || *U*s y las de Ahmed I de Zaragoza, easi to- 

das tienen la leyenda de este modo || &iJu Jj *JI || >l^ ,*U^n|| w.jJ! iLs 

j ii t ^ ii (- f ii j 

J-*sJ: por otra parte, el nombre £Jj_0taUi solo le encontramos en las 
monedas de que acabamos de hacer mencion y en las de Mondzir de 
Denia. 

Creyendo que esta moneda habia sido acunada por Hixem II, cu- 
yo nombre figura en la misma, y que por tanto el titulado*4Jj*xltaL*& 
Columna del estado seria Almanzor, sospecha que las palabras que en 
la cuarta Imca no habia podido leer, serian w»Ls j->\ 7 y atribuyendo 
al mismo Hixem la moneda, igual & la anterior, pero del afto 395, 
publicada por Tychsen, corrige el nombre x*zs\ por J^s^ y la fecha 
de 395, en cuyo aflo habia ya muerto Almanzor: para nosotros es 
seguro que ambas monedas eran del siglo V, y que por no saber ni 
Tychsen ni Marsden, como no lo ban sabido otros posteriores , que 
despues de muerto 6 desaparecido Hixem II , se habia acuSado Kno- 
neda en su nombre, se vieron muy enredados al eneontrar monedas 
cuyas fechas estaban en manifiesta contradiecion con la del reinado 
de Hixem: teniendo en cuenta que la centena poeas veces cupo en tfa 
leyenda, s61o algunas monedas de Imado-d-Daulah de Zaragoastpo- 
dian dejar de .ofrecer dificultadp puee los demas reves;de..;:Taifagj 



■: _-_^ j_r j" - _ ^i 



r-_ . 



14 tOS NUMISMAT1C08 EXTRAttJEHOB 

+ 

que acufian moneda ea su nombre, desaparecen antes del afio 466 
del siglo v, 6 dejan de hacer menciou del ntismo en las monedas, por 
no creer necesario sostener por mas tiempo la farsa del Esterero de 
Calatrava, convertido en Hixem II. 

Marsden publico mouedas do Mohammad II y Mohammad IV 
pero creyendo que unas y otras eraii del primero de 6%tos , por lo 
mismo quo nemos dicho al hablar do Adler; pues aunque publico su 
obra cuatro afloa despues que Castiglioni la suya, parece no tuvo 
noticia de esta obra, 6 al menos no la vio, y aim aospeehamos que 
no vio lade Adler; pues esto leyo bien la palabra^llt que est A 
sobre la leyenda de la 2. ft Area en las monedas de Mohammad IV, 
dejando smo por leer el nombre del emir Yahya , al paso que Mars- 
den lee mal ambas palabras, debiendo haberle satisfecho la inter- 
pretation del primero si de ella hubiera tenido conocirniento ; en la 
moneda de Mohammad II, acnflada en 399, leyo mal el nombre 
que aparece en la l. a area, pues en vez de leer J# pone^** , pe- 
quefiaequivocacion, que nada tienede cxtrafio teniendo en cuenta 
_ el no mny buen estado en que debia hallarse la moneda, segun se co- 
h'ge del grabado. 

Por desconocer Marsden que se hubieran acufiado mouedas en Es- 
pana en el pen'odo que media entre la desaparicion del Califado de 
Cordoba y el reinado de los Almoravides, leyo e intcrpreto malisi- 
mamentanna moneda do Mondzir de Denia, que atribuye :i Culei- 
man Al-Mostain bi'llah, s61o porque en la 1.- area leyo un nombre, 
Culeiman, sin conoeer que en el area donde se halla la profesion de 
fe, nunca ponen el nombre del cali.a, ni aim el del hachib en laepo- 
ca de los Omeyyas : despues de la desaparicion de estos , como mu- ' 
ohas veces los verdaderos reyes de Taifas toman por modestia u otra 
causa el titulo de hachibes de un prfncipe que muerto d fantastico 
no siempre citan, claro esta que no habian de poner su nombre en 
Iugar me"nos honorific© que el que Antes oeupAra el gran chambelan. 
En la moneda en cuestion se lee en el grabado; 
I* Area ^X. j| J oX_^ ^ || ^ j)! || lit *M V No hay Dios si- 
no— Allah, solo, — no tiene companero — Quleiman. 

En la orla ^U 'i±* iJ,^ ^ jJ! ! j* ^y^ *j}| ^ En el nombre 

de Allah fu<5 acuBado esto dirbera en Denia, afio 80 (y 400), 



Y LA9 MONRDAS ARXBlGO-fiSPANOLAB. 15 

2." Area jj^ || M Jry ^ II ^j^ 1 -^ II -^ Ei hachib H 
lmado-d-Daulah || Mohammad es el enviado do Allah |j Mondzir. 

En la orla, continuando la leyenda de la mision profetica de 
Mahoma, comenzada en la tercera lmea del area, dice ^\> &~jl 
t/Jj UT ^ J- »^J Jl^l ^j Enviole con la direccion y re- 
ligk.n verdadera para hacerla prevalecer sohre todas las religiones 
aunque pose (d los politeistas). 

llespecto al punto de aeunacion, Marsden leyo otra cosa bien di- 
ferente de lo que con toda claridad se ve en la moneda, a saber: 

acuflado este dirhem en medina Sevilla, ailo, sin tener en cuenta ni 
en <<sta ni en otras monedas que el nombre de Sevilla se escribe 

No menos trascordado que en la moneda de Mondzir de Denia, 
quo acabamos de examinar, anduvo Marsden en una do Ali ben Ha- 
mud , a quien por cierto la atribuye, por el hecho de haber leido este 
nombre eu vcz del de Yahya, principe heredero que en la misma fi- 
gnra; pues en realidad Marsden debiera.haborla atribuido a algnno 
de los Mohammad, ya que por equivocacion habia leido :^*> ^1 

doude dice U jUY!. 

La moneda esta acufiada, segun Marsden, en medina Sevilla, ano 
407 : en realidad en Ceuta, y ya que del ano de aeunacion estaba so- 
guro, y por tauto de que pertenecia & All ben Hamud, fue descono- 
eer por complete el caracter de nuestras monedas, suponer que el 
nombre del califa no iba inmediatamente despues del nombre ^'-. 
&ta, eomo otras monedas de Ali, es sumamente elegante, bien que 
los caracteres no aparecen muy claros , de modo que en el grabado no 
podriamos en manera alguna leer el nombre J> queiududablemente 
ostaria en la moneda despues de la palabra >^1 : donde el autor lee 
S U, se distinguen pcrfectamente las letras que componen el nombie 
I resultando que la leyenda sera : 

En la l. a ar. , la profesiou de fe en tres Uneas, y en la orla la mi- 
sion profetica de Mahoma. 

2/ An; centre ||*UI ^^I| t ,^l^l|| J* ^11^ Jj 



o 



16 tos NDMISM^TICOS EXTRANJEROS. 

-** Pn'ncipe heredero |J El i.nan AH || emir de bs creyentes II An- 
tfasir li-din-Allah || Yahya. " 

Aquf, oomo en'casos analogos, hay que unir el tftulo de Principe 
heredero al nombre Yahya. 
" En la orla dice & \, ^ ^ ^ ^ j, U ^ ^ 

En el nombre de Allah fue acuaado este dirhem en medina Ceuta' 
afio siete y cuatro (oientos). ' 

AKacem Al-Manmn, hefmano y sucesor de Alf ben Hamud 
atnbuye nuestro autor una moneda que ya Mr. Dozy en la primera 
_ edicion de sus Recherckes wr la histoire politique et littemire des am- 
ies d' Spagm pendant le moyen age, ilustro, aunque con poco acierto- 
pues la supone del reinado de ill ben Yu^uf, cuando en realidad 
pertenece al de an hijo IsLak. 
Marsden ley 6: l. a area: 



2.* area 



ill! J^,j.?? 



Dozy 




Cuando en realidad dice : 

# ^r^ — *N 

M. Dozy, con snmo acierto en ento, ley 6 ^^JUt donde Marsden 

creyo ver el sobrenombre c , r tj! , pero como el nombre, clave de la 

diBcultad, esta mat gmbado en la lamina' correspondiente no ha- 

-Sreudd visto Mr. Dozy monedas de Ishak, iguales a la de Marsden, 









Y LAS MOtfEDAS AKA"BIGO-E8PAEoLAS, 17 

no era f&cil acertara con el verdadero nombre, tanto menos, cuanto 
aluciuado por la particularidad de que el nombre ^J* no estd preci- 
samente en la misma Ifnea que el nombre .sUc— ! (por baber queri- 
do el grabador que el ultimo trazo del nombre ^Jx que se revuelve 
hacia atras, estuviese en la misma linea), creyo que ambas palabras 
correspondian a dos lineas diferentes, leyendo en laprimera el nom- 
bre del Emir de los muslimes AH, y creyendo ver en la segunda el 
nombre de Ibrahim, que supone ser el de Ibrahim ben Yuguf ben 
Texufin, que fue gobernador de Sevilla en el reinado de su hermano 
All; el raisrao que segun Al-Makkari fuc vencido en la batalla de 
Cutauda : como no hay tal nombre en la moneda, omitimos entrar en 
discusion de si el nombre Ibrahim, quo aparece, no en monedas de 
Ali, sino en algunas de su hijo y segundo sucesor Ishak, se refiere a- 
este Ibrahim 6 a otro , como nos parece mas probable. 

IV. 

FRAEHN. 

En 1827 publico Fraebn en San Petersburgo suobra Ch. Fraehnii 
recensio nummorum muhammedanorum Academics Imp. Sclent, Pe- 
tropolitance, en la que describe el sinniimero de monedas arabes que 
en el Museo de San Petersburgo se habian reunido por la aolicitud de 
los ultimos Czares; solicitud que, yendo en aumento, ha heeho del 
Museo de la capital de Rusia el mas rico en esta clase de antigiieda- 
des: como era de esperar, dada las condiciones de influencia rusa en . 
Oriente, existen en dicho 'Museo infinidad de monedas, dntes deaco- 
nocidas, pertenecientes k los muchos reinos musulmanes del Asia: 
conteniendo la obra la descripcion de 3.750 monedas diferentes, al 
todo 5.374, solo nos describe 29 de los Omeyyas de Espafla, de las 
cuales al comenzar la obra solo existian dos en dicho Museo. 

Como el autor habia manejado y clasificado unas 100.000 mone- 
das, habia adquirido gran practica; de modo que aun en las espaflo- 
las anda muy acertado en su lectura y atribucion, pudiendose notar 
s61o alguna pequefla inexactitud, debida sin duda & la mala conser- 
vacion de alguna de las monedas que describe. 

Habiendo el A. tenido la buena idea de poner al fin de su obra in- 



18 LOS NOMISMJTtCOS EXT1UNJEROS 

dices muy completos de los nomhres de personajes que aparecen en 
las monedas , de las ciudades en que se acufiaron , de las voces y sen- 
tendas cordnicas que en ellas constan y de las cosas notables , resulta 
su obra sumamente titil para la clasificacion de las monedas orienta- 
ls, para cuyo estudio poco deja que desear, si no es el haber puesto 
grabados de las clases mas caracteristicas. 

Pasemos ya a notar lo que de notar sea en la descripcion de las 
monedas espaiiolas. 

En las pigs. 13 y 14 describe dos dirhemes acuiiados en Andalus 
en los afios 110 y 118: como ni pone grubados, ni aun bace la des- 
cripcion detallada de los puntos 6 signos que tienen las monedas ade- 
mas de las*Ieyendas, no podeinos averiguar si £stas dos pertenecian 
efectiVamente d los afios indicados: ya hicimos notar dntes, al ha- 
blar deunade las monedas descritas por Marsden, que entre nosotros 
bay poqufsimos dirhemes, si bien hay alguno anterior A Abdo-r-Rah- 

* 

man I; y esto unido d loque dice M. Longperier, nos bace sospe- 
char si en vez de ser estas monedas de los afios 110 y 118, como le- 
y<5 Fraehn, serdn de los afios 210 y 218; sospecha que se corrobora 
en nosotros por la circunstancia de que el autor no pondere la exce- 
lencia del grabado, como lo bace al describir una de 240 , en cuyo 
aflo efecfcivamente hay algunas may bien acufiadas; pero aun creemos 
que no llegan d la perfeccion de los dirhemes acuiiados en tiempo 
de los walies de Cordoba. 

Las monedas existentes en el Museo de San Petersburgo, anterio- 
res d Abdo-r- Rahman III, y que, como observa Fraehn , diferen- 
cidndose s61o en el aflo , no necesitan mencion especial, eran , de 
&Mo-r*fiakmanl 9 6o los afios 150 , 153,156, 161, 165 y 166;— 

de Bixem I, de los afios 173, 174 y 177:— De Al-Haquem /, de 

182, 186, 193, 195, 196 y 199. — De Udo-r-Rahman 11 , de233 

y 236 — -y de Mohamad I, de240y 245?, conlaparticularidad, dice, 

de que la de 240 tiene debajo de la l. a dr. la palabra >Ua fila&d. 
Tres monedas de Abdo-r- Rahman III describe Fraehn: acufiada 

la una en 331 en Andalus, tiene debajo de la l. a dr. el nombre *— U 

Kd>$em: lasotras dos, de la ^eca medina Az-Zahra, corresponden d 
los aSos 341 y 349, ambas con el nombre j^ Mohamad, segun el A; 



y LA8 MONEDAS AR^BIGO -ESPa£?OLAS, 19 

aunqueen la 2.* debia leerse j^aJ Ahmed no j,^?; pues este nom- 
bre tlesaparece de las monedas de Abdo-r-Rahman III en 346 
siendo reemplazado por el de J^=J, sin duda porqite el cargo que 
dosompeilara paso a mauos do ^ste, comeuzado ya el afio 346; por 
cuya causa las monedas de este aflo llevan unas el nombre J^? y 
otras el de -X*^*.!. 

De Al-Haquem II describe dos dirbemes, correspondientes k los 
nnos 356 y 357, primeros en quo figura en las monedas el terrible 
Almauzor, bajo el nombre deylz Amir. 

Como las monedas de Hixem II ofrecen tal variedad de norabres, no 
es extrano que ofrecieran alguna dificultad al sabio encargado del Mu- 
seo do la Academia de Ciencias de San Petersburgo. En una de 392, 
aunquc el autor duda si sera 395 , existian dos nombres de difioil lec- 
tura, del uno de los cuales, que encontramos en monedas de 391 
y 392, dice, sic fere *yj : nosotros, por las muebas monedas que 

hemoa visto, transcribimos mS , sin que podamos saber cual sea la 

lectura, pues no encontramos nombre alguno arabe que corresponda 
a <5ste, ni ontro los personajes de la corte de Hixem II, ni en perfo- 
do alguno de la bistoria arabe: nos inclinamos d creer sea elnoinbre 
de algun eslavo de los muchos que figuraron en la corte de los tilti- 
mos califas de Cordoba; pues parece que este mismo nombre existe 
en una do las poqui'aimas monedas que conocemos, acuSadas por Hi- 
xem III Al-M6tad: el otro nombre que Fraebn no pudo leer, es ei 
mismo deyix que habia visto en' las monedas de Al-Haquem II; 
peroque en e"sta, contra las leyes de la escritura arabe ,'infringidas 
sin embargo mas de una vez en las monedas, apareee dividido, po- 

niendo encima de la 2. 8 dr. U , que Fraehn leyo J^e Ali , y debajo y 

que no pudo leer : aunque pocas, bemos visto monedas de Hixem II en 
que el nombre yU esta escrito en dos linens. 

Las otras tres monedas de Hixem II de los afios 393, 394 y 398 
deben estar bien leidas; al me'nos coucuerdan perfectamente con las 
que hemos visto. 

En la pig. 5.*** describe una moneda preciosa de Mohamad ben 
Qaad de Murcia, en la que , si bien incurre en alguna ligera equivo- 
caeion, probo nuestro autor su gran practica en estos trabajos, pues 



20 . LOS NOMISMXTICOa ESTRANJEROS 

siendo moneda cuyas leyendas difieren bastaute de todas las coaoci- 
das, pudo leerla por completo y atribuirla a quien correspondia. 

Oomo las leyendas de esta moneda no han sido publicadas entre 
uosotros (l),Iapublieamos corao eorresponde, corrigiendo Jas dos 
ligeras equivocaciones de Fraehn. 

*Si! J) bJjI j*« ^ j.*^ 1| t&\ No hay Dios sino Allah : || Mahoma es 

el enviado de Allah: || S3 adhiere al vinculo de Allah fl el emir Abu 
Abd- Allah [| Mohamad ben Ca&d, ayiidele || Allah. 

Enlaorla J>, Z, & $ G, ( j&f\ £ ^ ^ ^ ^ 

C^-TT^ ' cT! \y*~^ ' ® u e ' sombre de Allah el que buscase algu- 

na religion fuera del Islam , no le sera- aceptado , y en la otra vida 
(sera) de los descarriados. Qura 111, v. 79. 



2 - a &- crr^l ll^r-l <M y^ II J^^ ^^ il *W ^ j>\ II ^ 
^-U! El Iman |j Abu Abd-Allah jj Mohamad Al-Muktefi || liamr- 
Allah emir || de los creyentes AI-Abbasi. 

En la orla Ij^t i^, i^^j ^U, J| f jj, ^^ ^J| ^J | ^| . 

*i^ t/ 1 *^ * t^r-****^ (sic). En el nombre de Allah clemente y mise- 
ricordioso rue" acufiado este dinar en Murcia ano 1 y 50 y 500. 

Las ligeras equivocacies en que iucurrio el autor, fueron el ha- 
ber leido ^ en vez de a~j y .Xju. en vcft de J*« : en la primera han 

incurrido cuantos autores han descrito uionedas de los almoravides, 
que son los que generalizan esta leyenda : recordamos haber visto 
esta equivocacion en Adler, Marsden, Soret, Gaillard, y Mr. Dorn 
en la.obra de que luego hablaremos, si bien <*ste en sus Addenda et 
corrigenda, hace notar la equivocacion en que quiza incurrieron to- 
dos por copiarse unos a otros sin haber evacuado la cita del Coran , 
que en Fraehn tambien esta equivocada, pues es ver. 79 y no 78. 



(Ij Bl catalogo de las monedas arabigo esp, de X>. M. Cerdd de Villareatau hace 
ttenoion de dos dinares como este , aunque de diferente afio. 



> - 






y LAB MONEDAS ABIbIGO-BSPASoLAB. 21 



V, 



TOBNBEEG. 



Si dates hemos visto que Fraehn habia descrito las monedas drabes 
del Museo de San Petersburgo, ahora se presenta d nuestra consi- 
deracion otro autor que nos da a conocer las existeutes en otro de 
los mnseos del N. , donde menos pudiera creerse se ocupdran de un 
asunto que parece debiera ocupar la atencion casi solo de los espa- 
floles entrc los pueblos curopeos; pues ninguno tuvo las relacionea 
que nosotros con los que tales monedas acufiaron en el largo periodo 

dc la Edad Media. 

En 1848 se publico en Upsalla obra: Numicuf.ei regii nummophy- 

lacii hohiiensis , quos omnes in terra Sued® repertos digessit et inter- 

pretatus est C. A. Tornberg. 

Bajo el punto de vista de las monedas espafiolas, no tiene gran 
importance la obra citada, pues como observa el A. al dar noticia do 
una moneda espanola, las de Espana, lo mismo que las de Siria , son 
Bumamente raras en Suecia, no babiendose encontrado mds quo.dos 
6tres; circunstancia que le hace sospechar que el comercio de los 
pueblos del N. con los musulraaues se rerificaba por las costas del 

Baltico al traves de la "Rusia. 

Constante el Gobierno sueco en su deseo de recogcr cuantas mone- 
das drabes se encuentran en Suecia, y habiendose comprado para el 
Museo holmiense mas de 1.700 dirhemes desde que se publicdra la 
obra de Tornberg hasta 1853, se encargo este de publicar la descrip- 
tion de los nuevos tesoros del Museo, publicando en dicho aiio su 
Symbolead rem numariam muhammedanorum : ex Museo regio HoU 
miensi It. Upsalice; trabajo que por la misma razon hubo de continue 
en los alios 1856 y 1862, sin que sepamos si posteriormente habrd 
publicado algun nuevo cuaderno. 

En la primera obra, que no hemos podido ver por hallarse agota- 
da la edicion, parece describi6 las monedas por el drden en que ha- 
bian entrado en el Museo: en los trabajos sucesivos, siguiendo mejor 
metodo , las describe por dinastias. 



' ■: U\. 



- a - - m r 



22 LOS NtTMISH^TICOB EXTRANJEROS 

En el segundo cuaderno s61o describe un dirhem espafiol di- 
eiendo : 

Cusus Xjbj O-w &-* jjJjj^IIj in el- Andalus anno centesimo sex- 
to (—724. 5). 

El~AndaIus i. e. Hispania pro Corduba, qu# tunc erat sedes prse- 
fectormn umajjadicorum hie exstat. 

En el tercer cuaderno dice de otro dirhem analogo : 

Cusus iL»j i jJ$j 'i^, .Jjj^lj in el-Audalus anno cent^simo tri- 
gesimo (a. 130-747. 8. p.- Chr.). 

Numus egregius et ni fallor unions. 

Ya al hablar de algunas de las monedas descritas por Marsden y 
Fraehn , hemos aducido las razones quenos inducen a sospecharque 
estos dirhemes sean 100 anos posteriores a la fecha que se les asigna. 

Un solo dirhem pone Tornberg de los Omeyyas de Espafia : por el 
mal estado do conservacion en que se encuentra no pudo leer de la 
fecha mas que la centena: pertenece il Hixem II, 

Dice de el. « Cusus wU&jj in el-Andalus-anno trecentesimo. 

»Ar. 1. Symbolum solitum. Infra vestigia litterarumy appa- 
rent. 

»Ar. 2. >U«» >U^!! Imanus Hischam. 

l j~^jl\ j^\ principe fidelium. 

Utb jj^J! el-Murajjed-billah. 
sSupra # : infra *~i Qasim. 

sNumas perforatus, precisus et valde tritns, cum alio simili in 
Scania repertus , in collectione J. Sjocrona, rei venatoria3 maestri 
iupremi, servatur. Hischamum ordine secundum (reg. 366-399) 
£halifam ilium Hispaniaa miserum auctorem monetae praadicatj quam- 
is verum-dominum in Qasimo, qui nomen suum, adhuc mihi ig- 
lotum Hischamo similis suscripsit, facille cognoscamus.B 

Ni tenemos, ni hemos visto moneda de Hixem II que tenga el 
ombre p~i, que indudablemente leyo mal el A. en lugar de yU 
Lmir, que se encuentra en la 2. a ar. en la inmensa mayoria de las 
mnedas de Hixem II, acunadashasta 392 en que m. Almanzor. 

Cual fuere el otro nombre que figuraba en la 1.* dr. , no podemos 
segurarlo: nos indinamos a ereer fuera *x*=^ Mohamad. Dues tena- 



T LA.S MONEDAS ARAB IGO -ESP aSoLAS. 23 

mos una moneda del ano 387 con este nombre y el mismo signo 6 
muy parecido alque describe Tornberg: para nosotros es indudable 
que el nombre del cual aparecen vestigios en la l. a dr., debe ser 
j.Aar' , /» 6 s^, que son los que encontramos en las monedas de 

Hixero en la l, a dr. , existiendo al mismo tiempo el de yU en la 2, a 

VI. 

MR. ADMEN DE LONGPERIER. 

Quien mas detenidamente se ha ocupado de las monedas arabigo- 
espaiiolases Mr. Adrien de Longperier, quien en 1850 publico su 
Programme cC mm ouvrage intitule : Documents numismatigues pour servir 
d lliistoire des arabes d'Espagne, para la cual debia tener preparados 
muebos materiales ; pues como encargado del Museo do la Biblioteca 
Nacional habia clasificado las muchas monedas arabes de aquel rico 
monetario, habiendole proporcionado ademas sus monedas ar&bigo- 
espafiolas bastantes de los numismuticos franceses : la obra , sin em- 
bargo, no llego i publicarse, ni es probable llegue li ver la luz pu- 
blica ; pues apartado el A. del destino que le llamaba a esta clase de 
trabajos , ha tenido que abandonarlos por otros no menos utiles para 

la ciencia. 

Despues de la publicacion de su Programme , Mr. de Longperier 
ha cambiado de modo de pensar respecto a varios puntos de los indx- 
cados ensu folleto, quiza porque, en virtud de la suplica que en el 
hacia & los numismaticos, recibiera bastantes improntas de monedas 
mejor conservadas que las quo poseia la Biblioteca imperial de Pa- 
ris: como no sabemos cu&les sean los puntos respecto & los que haya 
rectificado sus ideas, pues lo de la rectificacion en general, lo sabe- 
mos privadamente (1), habremos de juzgarle por lo que en su obra 
aparece. 



(1) Despues de haber cxaminado detenidamente las monedas publicadas, Iaa 
miestras, y las de nuestro querido maestro D. P. Gayangos , que con !a mayor gene- 
rosidad nos facilito su rica. biblioteca y bu preciosa coleccion de monedas arabes, 
ayudandor.os al mismo tiempo en su estudio , vimos que muchos do los datos quo 

resultaban de los trabajos de M, Longperier estaban, unos en contradiccion con 



- >^r- 



- arj« 



r^Bi^v, , :+,„•&*> .,_ . r , : ..^ i .: .-..-- : .^- , :&_ 



24 lob numismXticos extranjeros 

Mr, de Longperier no hace mas que indicar las monedas que pen- 
Baba describir en su obra: dice en qu£ afio fueron acunadas y donde, 
indicando ademas desde Abdo-r-Rahman III los nombres que en 

ellas aparecen y el califa 6 principe A quien corresponden ; seflalando 

& la consideracion de los aficionados las mds importantes, y encar- 

gandoles se fij&ran en los signos especiales que en algunas aparecen. 

De las anteriores a A bdo-r- Rahman III nada tenemos que ob- 

servar 3 pues vemos que el A. da como raras, 6 no existentes en la 
Bibiioteca Nacional , las mismas que son raras entre nosotros , si bien 
hemos visto bastantes mas: y si Mr, de Longperier hubiera de pu- 
blicar su obra, le dariamos nota de ellas, ya que entre nosotros seri 
muy dificil pueda lleyarse a efecto la publicacion de una Description 
general de las monedas ardbigo-hispanas , obra para la cual teuemos 
reiraidos y reunimos bastantes dates nuevos, por si algun dia con 
propias 6 ajenas fuerzas pudieramos acometer tal empresa* 

Las monedas ardbigo-espaiiolas, desde Abdo-r- Rahman III hasta 

la extincion del califato de Cordoba, aparecen con mas datos, pues, 
prescindiendo del nombre del califa, se encuentra en ellas general- 
mente en la l. a dr. el nombre de otro personaje, que pareceser el del 
prefecto de la ?eca: en virtud de las monedas que habiamos visto, te- 
niamos formada de tiempo atras la serio cronologica de los tales pre- 
*ecto3, sin que el gran nuinero de monedas del Museo Nacional ni 
del S. Gaydngos viniese a alterar nuestros datos, no haciendo mas 
que ampHarlos alguna vez, respecto a alguno que otro afro del cua! 
no habiamos visto moneda alguna: no podia m<5nos, por tanto, de 
causarnos extrafieza que las monedas vistas por Mr, de Longperier, 



los que resultaban delos nuestros, y no pocos loa modificaban bastante, d pe* 
sar delniimero poco considerable de monedas, en comparacion con las que nos- 
otros habiamos esludiado detenidamente : csto no podia m£nos do tenernos perplejos, 
pues nos costaba trabajo, tanto el admitir que arabos nos eqnivoedbamos, como el 
que las monedas existentes en la Biblioteea imperial e^tuviesen en contradiccion 
con las nueetraa : por aquellos dias habia de salir para Paris el Sr. D, 1\ de Gaydn- 
goft,ycomonosdijopens&ba visitar d M. Longperier, con cuya amistad se honra, 
le suplicamos le interpelase en nuestro nombre respecto al concepto que hoy le mere- 
cia au obra : & lo que contest^ que, en virtud de haber visto otras monedas mejor 
conservadas , habia cambiado de modo de pensar en muchos puntos : ast poco mds 6 
minoB noslo escribid desde Paris el Sr, Gaydngos, 



T LAS MONEDAS AEXbiGO-ESPaRoLAS, 25 

d pesar de ser su numero insignificanto comparado con las que nos- 
otros babiamos examinado, aportasen tantos datos nuevos, algunos 
en contradiccion con los nuestros; por lo que nos atrevemos a dudar 
de la exactitud de aqudllos. 

Segun nuestros datos, hubo un *-Ji Kagirn encargado de la geca 

dcsde el ano 330, 6 dntes, hasta el 332 , de cuyo ano aparecen mu- 
cins monedas con su nombre, encontr&ndose tambien algunas con el 
nonibrc J^sr* Mohamad 9 que continiia en las de los afios 333 \ 334 y 

335: Mr. de Longperier cita monedas de los aiibs 333 y 334 con el 

nombre *—U ? de donde resultaria quo no habia dejado de ser prefec- 

to de la §eca en 332, como parecia deducirso de las monedas anterio- 
res: llamamos la atencion de los mtmismaticos extranjeros para que 
vean si efectivamente existen monedas tales como las describe el ex~ 
director del Museo Nacional de Parish 

Los demas datos que nos han llamado la atencion respecto k mone- 
das de los Omeyyas se refieren principalmente 4 la. falta del nombre 
del prefecto en monedas correspondientes a aiios de los cuales no ha- 

r 

biamos visto sin este dato; o a la falta de uno de los nombres, en 
monedas que tienen dos ademas del del Califa : ambas particulari- 
dadea nos eran conocidas respecto a monedas de algunos anos, do las 
euales babiamos visto con 6 sin nombre de prefecto, — con nombre do 
prefecto y bachib, — 6 con uno solo de cstos; pero las monedas de 
Mivde Longperier bacen estas particularidades mas comunes, y nos 
inclioamos a sospechar que, en la redaccion de su Programa , olvido 
alguna vez hacer mencion de estos nombres; pues de otro modo re- 
sulta que de 21 monedas de Hixem II } 12 son no solo in&litas, sino 
linicas en su clase, comparadas con las existentes en el Museo Na* 
cional de Madrid , en la coleccion de D. P. G. , en la nuestra y en las 
publicadas por M. Loricb, Gaillary Ccrda. 

Nadie como Mr. de Longperier ha reconocido la importancia de 
las monedas espanolas correspondientes al siglo v de la h^gira; asi 
quo suplica se le envien improntas de las pertenecientes a esta epoca, 
diciendo : « Pendant tout la V. G sifeele de Tb^gire , tontes les varietes 
des monnaies deviennent extremement interesantes, etl'auteur rece- 
vra avec une vive reconnaissance les empreifltes des pieces apparte- 






26 lob humismXticos exthanjeros, 

iiant<S cette epoques>; siiplica que tambien nosoiros hariamoa d los 
aficionados d la numismdtica drabe si noa creytSramos con titulo pa- 
ra ello. 

Si bien Mr. de Longperier recoiiocio la gran importancia de laa 
monedas de los reyes do Taifas, es preciso confcsar que no bizo do 

csta ^poca el estudio quo debicra, dun en la parte que entonces podia 
hacorso; pues de otro modo no se hubiera enredado lastimosamente 
en tantas dificultades imaginarias. 

Las monedas del II Mohamad AUMahdi ban sido , como hemos 

visto , el escollo en que ban nanfragado casi todos los numismaLicos: 
tambien nucstro autor, con mal acucrdo, atribuye las del II al I } 6 
mejor dicho, a los emires YahyayAl-Kagim^ queenelhis aparceenj los 
cuales, supone, las acunaron a nombre de Mohamad Al-MahdL 

* 

En dos monedas do Al-Ka^em ben Hamud, acunadas ambas en 
411 , en Ceuta la una, y en Andalus la otra, lee los nombres Moud- 
Jehidt y Abou-Bekr; como en las monedas do este principe apareco 
gran complicacion en los nombres que en ellas constan , no podemos 
asegurar si Mr, de Longperier se equivocd 6 no : tenemos a la vista 
las ieyendas de las monedas de este ailo, resultando que, de 8 que 
hemos visto, 6 tienen en la 2. a dr. ei nombre de Wali-l-dhda (Prfo- 
cipe heredero) } Yahya — en la l. a dr. ; dos no tienen nombre alguno, y 
en 4 se lee *j*>\3\ Idris : las otras dos no mencionan al Principe here- 
derOy y en la l. a drea tienen, la una el nombre del Emir L .»«o. Ha- 
pan, y la 2/ el de wsL^ ^ jux- Qaidben Juguf: no sabemos si laa 
monedas que vio Mr, de Longperier serian iguales aalguna de dstas. 

A tin Idrisj que supone reino desde 415 a 431, atribuye unas mo- 
nedaa de los afios 005 d 007; para nosotros , es indudable que estas 
monedas pertenecen, si estdn bien Ieidas, d Idris (II) Al-Ali, que 
rein6 desde 435 d 439, y do 445 d 447. 

En Ins monedas atribuidas por Mr. de Longperier a los reyes do 
Zaragoza, Sevilla, Toledo, Denia y Badajoz, notamos la misma abun- 
dancia de datos nuevos* extraordinaria para el mimero de monedaa 
deacritas, 6 mejor dicbo, anotadas por el A.: dejando aparte alguna 
pequefla inexact ittid respecto d la lectura del nombre *-Li por *^-U 

en una moneda de AUMotamid de Sevilla^ har&xios notar el anacro- 



Y LAS MONEDAS AIiXbIG0-E8PAS0LA8. 27 

nismo que resnlta de atrilmir a Yahja Al-Mamun de Toledo, muerto 
en 467 , una raoneda acufiada en Cordoba en 470. 

Las monedas de los Almoravides abundan extraordinariamente, y 
el Museo imperial de Paris debe poseer an numero may considerable 
do ellas: estas monedas, de faoil lectura en muchos casos , pork va- 
riedad do tipos ofrecen en otros gran dificnltad por la forma especial 
y tosca de los caractcres: asi no nos hubiera sorprendido ver descntas 
algunas, cuva fecha no estuviese conforme con los datos hist6ricos y 
con los que nos proporcionan las monedas que hemos visto: en con- 
formidad unos y otros datos (1), resnlta que All ben Yucuf nombro 
Wall-l-dhla (Principe heredero) d su hijo Qir, y, muerto este en 
532 6 533, fue declarado Principe heredero Texujin, otro hijo do 
AH: siendo esto asi, no cabe fueran de los anos 517, 520 , 521,523, 
524, 535 y 537 los dinares en que Mr. de Longperier leyo el nom- 
bro del "VVali-1-abdaTexufin. 

En las muchas monedas de los dltiinos Almoravides, de los reyes 
de Murcia , de los Al-Mohades, de les Nasarica de Granada y do Al- 
fonso VIII, nada encontramos que de notar sea; pues no babiendo 
publicado las leyendas respect™, que por su variedad no dejan de 
ofrecer bastantcs dificultados, no podomos juzgar si estaban bien o 
mal atribuidas. 



VII. 



M. E. LAVOIX. 



El actual director del Museo do la Biblioteca Nacional do Parfs 
publico en 1851, en la Revue Archcologique , una erudita Memoria 
sobre los dinars de leyendas latinas acunados en Gspaiia en el ano 
cxi de la begira: es sabido que estas curiosas monedas ofrecen diB- 
cultades especiales para su lectura; puos, como reunidas y combina- 
das de todos los modes posibles las diferentes letras latinas que en 
oilas so leen , no hacen sentido alguno , es preciso admitir , si ban de 
hacer sentido , que son abreviaturas ; y 1 aqm antra el ingenio y habili- 
dad do cada aficionado para sacar una combinacion que lo parezca 

Ci) Eeoherchc* tur VMUoirc politique et litter airs de* arabc* d'Espagne pendant U 
moyen age,par It. P. A. Dozy, 1 .» cd., pig, 2G3, 






aeeptable; pne* es preciso tener en cuents qae las monedas wn bas- 
tantes en ndmero , ofreciendo gran variedad en las leyendas : Mr. 
Lavoix se fija principalmente en las qae tienen, dice, la siguiente 
leyenda circular: SLDFRTINSPlvANNXCI, que lee SoLiDus 
FeRitus IN SPaNia ANNo XCI. 

J 

En el centra, que cree ser continuacion, 6 mejor, principio de la 
misma,leyenda,diceIN NomlNe Domini (anno) CXI: resulta de 
esta interpretacion que, al poner la fecha en dos puntos diferentes, 
seequivocaron; y M. Laroix las cree acufiadas en el afio CXI: no 
encontramos muy aeeptable esta interpretacion, puesel mismo error 
material habia que admitir en monedas de otros afios: convendria se 
publicaran las leyendas de todas las monedas de esta clase existentes 
en los Museos o en poder de Jos particulars, pues de este modo qui- 
zk alguno acertara con una combinacion que satisficiera a todos. 



VIII. 



M. SORET. 



Pocos se han ocupado de las monedas musulmanas con mds ahinco 
que elmalogrado M. Frederic Soret: las Revistas dedicadas a estos 
trabajos, en especial la Revue mimismatique Belgue, se vieron cons- 
tantemente favorecidas con sus escritos , publicados en forma de car- 
tas dirigidas k los numismaticos que de todas partes le proporcioua- 
ban monedas: tan pronto se ocupa de las monedas musulmanas en- 
contradas en Cilicia por M. Victor Langlois, 6 en Georgia por el ge- 
neral de Bartholomew, como de las encontradas en Moudon y otros 
puntos de Francia y Suiza: unas veces describe las monedas in^ditas 
de su coleccion, existente boy en el Museo de Gotta, otras se ocupa 
de los ehmentos de la numismdtica musulmana, vertiendo siempre 
ideas muy exactas respecto d las monedas de todas clases, y descri- 
biendono pocas espafiolas, que habian llegado a sus manos, muchas 
de ellas tmmamente raras por el buen estado de conservacion , 6 por 
ser ejemplares linicos: no siempre anda acertado en la lectura de 
nuestras monedas, ni mucho menos en la interpretacion de algunos 
de los uombres quefiguran en las de los reyes de Taifas: como en ca- 

t 



- - 1 



1 J- I 

t tA8 *o*m»as arabujo-bs^aSolas. 29 

si todos los folletos que nemos podido ver de M. F. Soret, se ocupa 
dealgunas de nuestras monedas, nosotros le seguiremos, comba- 
tiendo aquellos puntos en que le encontremos poco exacto, recono- 
ciendo, sin embargo, el singular merito de sus trabajos. 

En monedas de Tortosa, poseia M. Soret cjemplares iraportantes, 
por lo variados y buena conservacion respectiva; puescon dificnltad 
hay un ejemplar en que pueda leerse la fecha: hemes visto monedas 
de Tortosa de 17 tipos y leyemlas diferentes, y solo hemos podido 
leer con scguridad 3 6 4 iechas. 

Al aiio 407 atribuye M. Soret una moneda de Qeifo-U Millah , pa- 
recida d la del n. 6075 del Catalogue de M. Gaillard: hemos visto y 
tenemos varias monedas de este tipo, en las euales la palabraque M. 
Gaillard dejo en bianco, y que M. Soret lee r sir? aparece dis- 
tintamente J~ Y&li : nombre propio poco comun en verdad, pero 

nombre arabe: respecto d la fecha, M. Soret leyo **Jjt g~> ~^~> 

407; pero debio advertir faltaba un_, despues del £~ 7: aunqueennin- 

guna moneda de este prfncipe hemos leido con seguridad la fecha, ea 
dos de este mismo tipo creemos leer (4)48 y (4)42, y en otra de ti- 
po diferente, casi con seguridad (4)39: inclindndonos por tanto d 
creer que la de M. Soret era de 447 , leyendose en ella solo la uni- 
dad y las primeras letras de la decena: ademas, como la serie de los 
reyes de Tortosa es completamente deseonocida, suponemos que, dn- 
tesque Qei fo-l~ Millah, veino en dicha poblacion ^W* Mochehid el 
Amiri, Principe de Denia desde 406 d 436; pues hemos visto vdrias 
monedas suyas acufiadas en Tortosa, segun creemos leer casicon se- 
guridad. 

Bntre las monedas de Qulexman de Denia, pero acunadas en Torto- 
sa, describe M. Soret unamuy especial, que supone de 480, pero 
con bastantes vacilaciones respecto d la fecha: por la descripcion que 
de ellahace, vemos es completamente igual d una que poseeel seflor 
D. P. Gaydngos, y que merece nos detengamos en ella; pues pareca 
se refiere d algun hecho historico especial: de todos modos, tiene 
unaparticularidad, unica quizaen las monedas espaflolas, y poco 
comun en las orientales; cual es la de referirse al mes en que fu<5 
acufiada , dice M. Soret al describirla. 



SO LOS NDMI^MiTIC08 EXTRANJEROS 

«Av. Rosace & huit pointes et dessous en trois lignes II n'y a de 
Dieu que— Dieu: Mohamed— envoy e$ de Dieu.» 

»En marge ^ ^U &_ L^L ^yjt U ^^ *tft ^ 
»Le reste du nombre centenaire manque: on pourrait lire i j ir ^^ 
au nombre decimal, mais le nom du prince ne permet pas d'hesita- 
cion; peut etre 1'unite a-t-elle ete effacee, et ce doit Stre ie cas si 
l'avenement de Seid-ad-Daula remonte Men i l'anne'e 483 qu' indi- 
queM. Gaillard. 

»Dans le champ. ^^^.U-M 



h*<lP» 



»En marge le mission prophetique jusqu' a aK 

sLetypedela monnaie, tout a fait semblabe acellesdeDenia, que 
nous connaissons deja, et le nom du prince paraisent prouver qu' a 
eetteepoque Tortosse habaitcesse" d'etre le capital dun royaumedis- 
tint. » 

En la moneda del Sr. Gayangos, que parece ser igual a la de M. 
Soret, despues del nombre L-^J, en manera algima pnede leerse 
t^s* 1 ** ^ m (j^—*^ : nosotr °s leemos, aunque con alguna duda, 
a.) ^,j^\ gj J,- n o vemos trazo para que diga ^j . como debie- 

ra ser, y resultaria acunada en Rebia 2.° del aflo 4»1 .- fecha que po- 
dni referirse d la toma de Tortosa por Quleiman, 6 & otro aconteci- 
miento igualmente desconocido para nosotros: el A. describe mone- 
das de este mismo principe acufiadas en Denia en 484 y 485. 

Las monedas de Zaragoza, correspondientes al periodo en que se 
dice haber reinado en ella Ahmed II Al-Mostmn y ofrecen tres 

■ 

variedades, no solo de tipos, sino de nombres 6 sobrenombres del 
principe, con la particularidad de que las primeras corresponden en 
gran parte i Ios aSos en que se dice reinaba su padre Al-Mutaman: 
en las monedas acufiadas desde 476 6 (quizd 474) 6 480, se titula 
Bachrb Qeifo-d-Vwk, Ahmed: desde 481 k 490 AUMostain billah 
Ahmed ben Al-Mutaman y en las de 497 (unico afio de que hemos 
visto moneda de Zaragoza despues del 490 hasta que las acufia Alf el 



1 ? ' -* 



*-* -j 



V LAS MONEDAS AR^BIG0-EflPA&0LA8. 31 

almoravide en 504 y 507) se titula, por fin AUMostain billah Ahmed 

ben Habar. 

II. Soret publico una de 483, que por la descripcion que de elia 

hace y por ol afio, inferimos era completamente igual a las muchas 

que nosotros Jaomos visto ; pero en vez de leer en la segunda Hnea de 

la 2.* dr. ^y^ ,v *+^ Ahmed ben Al-Mutaman y leyo { ^j*$\ jf\ 

Amir al-muminin {Emir de los creyentes): lo mismoque M. Soret, ha- 
bia leido antes en moneda igual D. Miguel Casiri , como puede verse 
en lasldminas de la obra que no llego & publicarse; y no extrafia- 
riamos que la autoridad de Casiri hubiera extraviado al diligente 

M. Soret, 

Quiza haya quien sospeche que, en la moneda vista por M. Soret 
no decialo mismoque en las dela misma fecha que tenemos dla vista: 
posiblo es, pero no creemos pueda abrigar tal sospecha el que conoz- 
ca un poco el sistema que en las inonedas seguian ios reyes de Tai- 
fas: no se nos citard uno (d no incluir en esta clase k los Hamudiea 
de Malaga 6 Ceuta) , que se baya abrogado el titulo supremo de 

LjT*^jf\ ^ mir de l° s cre lf ent€S > ^ tu i° q ue no se atrevieron d usar 
Bino las dinastias que de algun modo pretendian enlazar con la des- 
cendencia de Maboma 6 de losprimeros califas: porno haberse fijado 
en esto M. Soret no leyo bien esta mofteda, y al hablar en sus Ele- 
ments de la Nurnismatique rnusulmane de quienes toman este titulo de 
-^r^jdl h^I , debiera su pluma haberse resistido d poner en la misma 

categorfa & nuestros obscuros y descreidos reyes de Taifas con los 
Califas abbasies de las primera y segunda dinastias, los Orneyyas de 
Espaiia, los Almoravides (y dun eato es falso), los Alrnoliade^ y Haf* 
sidas 7 que con los cuatro imanes regulares, en monedas de Bokhara, 
son, dice, los linicos que toman este titulo. 

En la Trouikrne lettre de M. Soret d M. E, Chalon eur les elements 
de la Nurnismatique rnustdmanej el autor pone por orden alfab^tico lis- 
tas de los nombres propios^ de las cunyas y de las lacbas 6 titulos ho- 
norificos que constan en las monedas conocidas, con indicacion de la 
dinastiad que pertenecen : estas listas, dun nosiendo completas,pres- 
tan grande utiiidad al que sededioa d estos trabajos. 

En la lista de las cunyas que comienzan por^t abu (padre) f pone 



32 Los ncmismXticos extras jeros 

j^ y\~Abu-MondHr Seid-ed-daula Suleiman, roi de Denia (pent 
6tre Sand: ) on la moneda a que se refiere no dice ^j! siao A , de 
modo que Culeiman , ultimo rey de Denia que figura en monedas 
desde 480 a 485, era hijo de su antecesor Mondzir, si bien pudiera 
suceder tuviera tambien un hijo del mismo nombre. 

Las listas de los lacbas, en especial las compuestas del nombre iJp 
estado, como segundo elemento , tienen que ser muj incompletas res- 
.pecto a Espana , pucs faltan bastantes aiin en las monedas descritas en 
el Catalogo del Sr. Garcia de la Torre, que es hasta ahora lo mas com- 
plete: asi no es extrafio que M. Soretnadadigade Espana alhablarde 
los titulos i)jjJl^.U y iJ^wO I Aj : no es tan excusable el que no men- 
cionelosde i^jJl x& j~- <JyJ| ^_L Xj^jJ! (^ que figuran en 

monedas publicadas por el Sr. Delgado en el Catalogo de Garcia de la 
Torre, al cual en verdad no sabemos si es posterior este trabajo de nues- 
tro autor: debemos bacer notar ademas que M. Soret atribuye estos 
sobrenombres , no a los reyes de Toledo, Denia y Badajoz, sino a 
bus hachibes , sin advertir que los verdaderos reyes, despues de la 
destrucciou delcalifato de Cdrdoba, muchas veces se titulan hachibes, 
unos del Iman Hixem II, otros de un Abd-AIlah que no sabemos 
quien sea, y por fin otros no mencionan Iman.alguno. 

Al mencionar las monedas en quo se encuentra el titulo j^Jl J,j 
PHncipe heredero, no menciona mas que las de Ins Hamudies, omitien- 
do las de Culeimam Al-Mustain billab, cuyo hijo Mohamad figura co- 
mo ^aJI J,j en muchisimas monedas del ano 400: en las monedas 
de los almoravides, desde 522 a 539, despues del nombre de Ali ben 
Yucuf 6 de Texufm se lee sx& J,j heredero de suimperio: El Emir 
Qir desde 522 a 533: El emir Texufin de 533 a 538 y El emir 
Ibrahim en moneda de 539: nada de este dice M. Soret, a pesar de 
ocuparse de estos titulos que aparecen tambien en monedas orienta- 
ls : tampoco hace mencion del JUU sj^s J, J} heredero de su 
imperio i/tfeZj quo aparece en monedas de Murcia de Aba Abd- 
Allah Mohamad de los aflos 564 y 565, y ^j£l> txp J,_, en otra de 
568, bien que estas monedas no sabemos hayan sido publicadas. 
En una carta De Fraehn (1), es donde M. Soret describe mas mo- 

(1) «Lettre & eon Excellence U, le conseiller d'etat actuel De Fraehn aur les exem- 



y LAS monedas akamgo-esi-aKolas, 33 

nedas espafiolas ineditas ; pues su preoiosa coleccion , compueeta de 
unas 2.500 piezas eomprendia monedas de 110 dinastias, de las cua- 
les 8 eran pertenccientes a Espafia. 

Conio a easi todos los numismaticos anteriores, confmidio a M. 
Soret la presencia del nombre de Hixem II en monedas acufiadas 50 
ailos despues de su muerte: toniendo a la vista dos dirhemes acuna- 
doa on Zaragoza en los aflos (4)69 y (4)71 , dice : V absence du nom-, 
bve centenaire lauwjiotter quelque doute suv leur veritable attribution 
je suis eependant port*? d donner la preference au Khalifa Omeyade lies- 
cham If, plutot qu au price Houdide- Ahmed , ne sachant ou retrover 
un Ilescham clans h milieu du V. me sihcle: estos dirhemes estan acu- 
fiados a nombre do Hixem II por Ahmed Al-Moktadir de Zaragoza y 
quien durante todo su largo reinado conscrvo el nombre de Hixem 
en las monedas, en las que siempre so titulci Imado-d-J)aida /nunca 
Al'MoktadiV) con cuyo sobrenombre bacen mencion de el nuestras 
histories; siendo esta quizsi la causa de que M. Soret y otros hayaii 
dosconocido sus monedas, 

Ya hemes visto dntes que otra moneda de Zaragoza de 483 Labia 
fcido mal leida por nuestro A. ; aqui do&eribo otra igual de 481 incur- 
riendo en la misma equivocacion, 

En la pag. 60 describe una moneda sumamente rara del ailo 485 
y que por estar borrado'el nombre de la poblacion, atribuyo a Ahnc- 
na, si bien despues conocio debia sor de Denia, como efectivamente 
se lee en copia que tenemos a la vista; en la 2, a ar. Joy 6 || v T ^LsrM 
p**J-«* jh'i-^t ]| idjjJt J^** cometiendo & nuestro modo de ver dos 

pequenas inexactitudes, pues debid leer ^\ |j iljjJl wX-_«- |j < ^Ls^l 

^^X. |j j-V^ El-hachib |J Qido-d-IJaula [| Ebn Mondzir [| Cideirnan, 

IX. 

DORX. 

En 1855 publico BernhDonij director del Museo asiatico de San 
PetersburgOj la obra Ch. Af. Frcehtii Nova supplemented ad Recensio- 



plaires inedits de la collection des monnaies orientates de M. Fr. Soret (Extract des 
Memoires do la Sociote Imperiale d'arqueologie de S. Petersbourg , 1851. N. XIII, 
XIV, XV;, St, Petersburg, 1851, w 




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34 LOS NUMISM^TICOS EXTRAffJBROfl. 

item numrnorum muhamrnedanorum Academim Imp. ScienL Peiropolita- 
nee. Como en esta obra se refieren A. y editor a la publicada anterior- 
mente por Fraehn, siguen en ladescripcion de las monedas adquiri- 
das por el Museo la numeracion pendiente, y no hacen ladescripcion 
completa sino cuando las monedas tienen ntieva leyenda; las nuevas 
adquisiciones del Museo en monedas de cobrey platafueron insigui- 
ficantes: no asi en las de oro, pues el A, publica una de Mohamad ben 
Qaad de Murcia^ del alio 562; 6 de Ios Almoravides; una sumamen- 
te rara y de dificil lectura que sospecha sea de los Almohades , a quie- 
ncs tambien 3a atribuiamos nosotros, y otra de Alfonso VIII,acuna- 
da en Toledo en el ano 1236 de la Era espaflola = 1198 de J. C. 

Creemos que las obras publicadas por los dos directores del Museo 
de San Petersburgo son las que estdn trabajadas mas a conciencia: en 
ellas cneontramos muy poco que reetifiear rcspecto a las monedas ara- 

bigo-espafiolas: es de sentir que las condiciones del comercio liayan 
sido causa de que alii se adquieran poquisimas dirhemes y feluses, 
que, al menos en Espaf&a, son las monedas de mayor interes histo- 
rico. 

Madrid, 10 de Octubre de 1873,