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Full text of "Books about Maghreb and Andalus"

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^STUDIO DESCltlPTIVO 




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DE LOS MQNUfflENTOS ARABES DE 



GRANADA, SEVILLA Y CORDO 



O SEA- 





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Y LA GRAN MEZQUITA DE OCCIDENTS, 



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RAFAEL CONTRERAS, 



RISTAUMDOR W LA ALUAXBRA, ACAJJEWCO £ IHKVIDUO BE LA HON El fpn™' 



SEGUNDA KDICIOS 



CON GRABADOS Y PLANOS 



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MADRID. 

1MFRBKTA Y UTOGHAFfi DE A. UODElVO, 

Vlaaa dc Sun Gregorio, lnim* &i. 

1878. 



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Bsta obra C3 propiedad dc su autoi* 



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ADVERTENCIA 



F " 



Dcspues de habernos ocupado durante veintisicte anos de restaurar 

los singulares araboacos de la Alhambra , de revelar inscripciones per- 

didas , y de restablecer el monumento que se liallaba casi hundido, al 

ostado caraetoristico de su notable antigiiedad, pensamos reasurair en 

tm pequeilo libro el fruto de nuestras investigations y descubrimien- 

tos, bajo forma mas artistica que la usada por los que nos precedieron 

en descripciones de indole semejante. 

Quisimos tambien acompafiar a nuestro trabajo , las noticias histd- 

ricas que sirven para embellecor siempre las artfsticas hicubraciones; 
pero son tantas y en tan copioso mimero las que se ban hallado , espe- 
cialmente do los autores arabes , que para no hacer este libro demasia- 
do largo y tal vex coriftiso , resolvimos publicarlas en tomo separado, 
y utilizar en e'ste tan solo aquello que podia dar a conocer mejor los 
monumentos y sus pequcfias ilustraciones ; liabiendo tenido el disgusto 
de ver algunas de estas reproducidas sin nuestro consentiraiento, en 
otras obras que so ban impreso y publicado. 

Puede ser que en algunos crtsos encuadernomos con esta edicion 
apendices muy breves que traten de los monumentos cristianos y aun 
de. otros mas antiguos , para que sirva a los viajeros de guia descripti- 
va; pero en este caso, conviene advertir, que nuestro principal intento 
fue siempre hacer la comparacion de las obras arabes, relativas al mas 
important* periodo de la domination agarena en esta parte de la Penin- 
sula y dejar el estudio de las obras cristianas y paganas, quiza menos 
intoresantes entre nosotros, para ocasion mas competente. 



Concluiremos hacienclo una indicacion mhvo la dificultart quo ofro- 
co ocuparsG do objetos con apclativos arabcs , y fijar a estos nombres la 
mas adecuada trascripcion al cast-ellano; pues hemos hallado aim on 
autoresde nota, tales divergoncias ortograflcas , que so liacia imposi- 
ble on im mismo significado con disfcintas d parecidas palabras, fljar ol 
valor de las letras arabigas 7 cambiado segun la procedencia arabo, mu- 
dejar, 6 extranjcra do la traduccion , sin que la tradicional costumbre 
dcnuostros cronistas y poefcas pudiera damos una clave segura, que 
olios ciertamoate no usaron en absolute Resultando de aquf que mn- 
chas palabras han side oscritas en dos 6 mas formas , segun la proce- 
dencia de la cita, tiempo de su insercion d idioma a que fueron tradu- 
cidas , lo cual podremos ir remediando en nuevos estudios y ediciones 
sucesivas. 






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DEL ARTE EN ESPAfiA. 



INTRODUCCtON. 



Dijo Buckle (1), que la mas interesantc cronica do 
todas las naciones cultas, y la que no debo olvidarso jamas, 
es la del pueblo espafiol. Con efecto, grande y poderoso era 
este, cuando ol resto del mundo se arclia en guerras 
feudalcs y religiosas. Libre, y con instituciones represen- 
tativas durante el revuelto periodo de las ambiciones. dinas- 
ticas, en nuestra patria se ban ensayado las leyes mas justi- 
cieras 6 igualitarias, se ban llevado a cabo las mas lejanas 
y venturosas conquistas, y se han adelantado pasmosbs 
descubrimientos , que no han podido borrar desastres espan- 
tosos y fatalcs preocupaciones. 

Conserva nuestro suelo las raices secas y quebrantadas 
de los multiples trabajos de la liumanidad en todos los tiem- 
pos y civilizacioncs ; y las diversas razas que lo poblaron, 
ban impreso cl sello de sua obras en las cien generacioncs 
que se han mezclado y comprimido durante treinta siglos, 
con caracteres tan distintos , que todavia existe en nuestras 
provincias por un lado el espirit'u aventurero y nomada de 



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(1) Histofredc la Civilisation Anglaise. 



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' 8 " MONUMENTOS 

los primeros colonizadores , por otro la altiva independoncia 

de los ilustrados mercaderes griegos y africanos, y en todas 
partes el dulce y tranquilo genio de las artes. Por el centro 
pastores y honderos indopendientes ponian limite a las 
conquistas; en el norte la rudeza indomita de los que liabi- 
taban los bosques celtiberos hclada por la brisa de sus an- 
gulosas montauas; constantemente lafiercza, lapasion y 
el heroismo, mezclados a osa pasmosa debilidad que did tan 
inmensa victoria a los agarenos para abatir las costumbrcs 
y leyes , que habia creado el palo y ol hierro de los proconsu- 
les y de los conquistadores barbaros. 

• Asi, pues, entre nosotros se lian iniciado todas las civi- 
lizacioncs hasta el principio de su dcsarrollo , en el que pa- 
rece que una atmosfera asrlxianto las ha secado y empobre- 
cido viniondo siempre en pos del primer albor de la paz y 
deladicha, el huracande la destruccion y del aniquila- 
miento. La tradition, 'presontada entre nosotros siempre en 
un torbellino de pasiones y de sufrimientos , no ha sido ros- 
petada ni hapodido trasmitirso como ancha base de las insti- 
tutions modernaspara labrar nucstro porvenir, y homos 
podido olvidar el caracter que imprimio la historia de la re- 
conquista al plantoar la regeneration moderna. 

Hegel nos ha asegurado, a la vista de esas grandes tras- 
formaciones que experimental! los pueblos, que la .inteli- 
gencia, el caracter, lapasion y la cultura se ban rcflejado 
siempre en las obras que dejaron labradas con sus manos u 
ordenadas pop su entendimrento. 4 A donde ir, pnes,para 
estudiar la historm mas que a los eternos 6 casi impereccde- 
ros irutos delas civilizations antiguas? El arte ideal que 
vmo despues del cMsico y del simbolicotan bermosamente 
representado en la Peninsula, nos ofreee ese constante ge- 
nio que ammo todas las emprcsas espanoks, aqui donde la 
rehgion ha S!do venerada, la ley inexorable, el espiritu in- 

ZT«T' e \ CUlt ° 1VV ^ XiY ° ' y donde se ha ^tellado du- 
rante ocho siglos sin mas tregua que la necesaria para vigi- 

lar con astucia el costado vulnerable del encmigo Nunca 






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AltABES. 9 

se liaroto el hilo tie esta tradicion caballerosca que nos lia 
dado un calificativo propio en el resto del mimdo.; y sin in- 
terrumpirlo es como acaso podi'iamos desarrollar nuestra 
antigua grandeza, cncadenando aquel constante modo de 
sev. con los adelantos de las ciencias, con los " intereses 
modemos y con esc cspiritu de los pueblos que pasardn, 
Ib'ei'os, Cfodos y Arabes, que fiota todavia en una atmosfera 
de lniracanes v de convulsiones. 

Y en esta tieri'a clasica del scntimiento , donde parece 
que todo lia muci-to , dejando cl suolo sembrado de preciosas 
ruinas que los hombres no se cuidaron de contemplar. se 
censor va todavia el odio dc raza 6 espiritu vengador que 
destruvc las respctablcs obras de la antigiiedad , y que a ca- 
da agitation derrumba y aniquila todo con el ardimiento y 
barbaric do la desgraciay do la impotencia, sin cuidarse ni 
scntiv el destino social del arte en los tiempos venideros y -en 
las xealidades que se prcsagian. : ■ 

II 

Conocidas son las obras do la civilization roffiana, y los 
vestigios que esta dejo en la Peninsula iberica. No es, por 
tanto, nucstro proposito liaccr aqui un cstudio; comparative 
de esas magnificas obras, cuyos dctalles se pueden estudiar 
mcjor en otras comarcas del mundo- antiguo. Su innuencia 
outre nosotros nunca fue absoluta, y las grandes construc- 
ciones que sintetizaban el periodo romano , mas bicn habian 
degenerado en nucstro suclo por la innuencia indigena, que 
ereeido bajo el amparode una absoluta dominacion: Bificil 
es demostrar el caracter de nuestro pueblo en losprimeros 
siglos del cristianismo, si no asimilamos sus costumbres y 
sus leyes a las de los colonizadores ; una densa oscuridad lo 
hace impenetrable todavia a todo gencro de investigaciones 

bistoricas. 

Por mas que miremos con sorprcsalas artes romanas de 
la Peninsula, mtnea inspirarian el afan de estudiarlas abs- 






M MONUMEXT08 

trayendonos dc la univcrsalidad de las obras quo levantd 
aquel podcroso pueblo. Con ellas dcsaparecio el genio pe- 
culiar de los pueblos invadidos, y no podemos hallar duran- 
te ocho siglos testimonios bien caracterizados do la raza so- 
metida. Fragmentos griegos de una degeneration marcadi- 
sima, instnmientosdelabranzay annas, que sc diferencian 
poco delas quese von hoydecobro y hierro en la costa 
oriental de Africa, inscripciones intcrmmpidas 6 picdras 
aisladas eoix signos de caraeter ecltico ohebraico, grandes 
Jias legionarias ; pero ningun dato quo nos guic dosdo cstos 
descubrroueutos a los muohos pueblos vmonumontos que 
existian ignorados por la incuria 6 indi'ibrencia de los pro- 
cousules. No habra quicu so atreva a sostcner que merczoa 
una apreciacion seria lo poco que conocemos de la civili- 
aaoiony.de las bellas artes greco-romanas, manejadas pol- 
ios artistas espafioles, y bajo la influencia de nuestra anti- 
gua cultura en los tiempos llamados eiempre heroicos La 
decadencia fue siempre constantc, y mas todavia cuando 
vino el influjo dc aquellas inmigraciones en los primeros 
siglos, que huyendo do Kuropa ante Suovos, Vandalos y 
Alanos, mvadiau el tcrritorio y so mezclaban casi total- 
mente con los primitives habitantes. El arte degenero sen- 
siblemente al caor en poder de errantes hordas que se cu- 
bnan el ouerpo de tejidos groscros y haeian sus habitacio- 
nes con las ramas de los arboles; y si bien poco a poco to- 
maron de los Romanes el lujo y costumbrcs fue para empo- 
quenecerlas y amenguarlas, notandose cuanto sus groseras 
obras carecian de bellcza y privaban al arte de esas csbel- 
tas, sencillasyolasicasformas, qitefionencahtoposeen los 
monumentos labrados en Romay Grccia-6 en las colonias y 
municipios de allende el Pirineo. 

Auuque citaramoslos acueductos, puentcs, circos, ter- 
mas, caminos, urnas, miliarios, esfcituas, vasos y jovas que 
se hallan en nuestro suclo a eada paso , el arte en Espafia no 
m el romano, ni cl griego; uno y otro no se manificstan 
mas que como elementos de una civilization que transita y 



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ARABES. 11 

doja luicllas en cl granito, en los motalcs y on el marinol; 
otros tiempos y otvas civilizaciones alcanzaron mayor exi- 
to, sin llcvar cl signo cruel de la decadencia, y ellos soil 
los que mcrecon fijar la razon de la historia y la filosofia del 

arte. 

Cayo el impcrio romano y quedaron sus leyes y cos- 

tumbres solo en las populosas ciudades que embellecieron; 

Jcjos de estas, y apartadas de las vias imperialos, otras cos* 
tumbres y hasta otros cultos so alimentaban en silencio. 
Vinieronlos visigodos y sc establecicron en sus palaoios, 
en sus andronitos y on sus peristilos, y la religion que 
accptaron sinprofundas convicciones, sostenida por misio- 
neros que continuamento se contradecian , e impotente 
entonccs como lazo social hiquebrantablc , no destruyo 
complctamcnte cl ara do los sacrificios ni las estatuas de 
los dioses paganos. Fraccionados los cristianos por herejias 
profundisimas, fuc imposiblo una vigorosa propaganda; y 
velajado el estado moral antiguo , cl arte no pudo hacer mas 
que oxpresar cl innujo do tantas opiniones contradictorias 
como agitaban a la cristiandad en los primeros siglos de 
trasformaciones y cspcranzas. 

Si Clodoveo, unico monarca que en el siglo v pvofesaba 
do Uono las crccucias catolicas , no hubiera sostenido con- 
tra los pueblos visigodos la primera guerra religiosa que 
contemplo la Espaiia, tal vez liabria sido mas dificil a los 
Maliometanos llcvar a cabo su pasmosa conquista; pero ocu> 
pado desdo aquclla lucha en el ostablecimiento del catoli- 
cismo , como religion nueva, el pueblo gotico que venia su- 
friendo intolcrables pcrsecucionesa traves de siglo y medio 
do domination, no opuso el valor heroico dc convicciones 
arraigadas, y sucumbio, quiza de buen grado, por acoger- 
sea la tolerancia de los nuevos scnores. De tal epoca de 
duda y dosconcierto los monumentos do arte son raros y 
sin importancia, no exprcsan mas que la transition tumul- 
tuosa , y carecen por aquel efecto de verdadero caracter na- 
cional y do perfeccion greco-romana. 



12 

MONTJIENTOS 



■ f La arquitectura latina credo con una mozela hi/am do 
fogmen os antignos , qno no porque fneran ^™ l « 

. do aban do bellow y la clevaban entre »o S0 tros ,t , 
do, q„ c alcana on las Galiasy en Italia. Hileras do coh , 
nas designate, colocadas las uuas sobre b ls otvL „„ c« " 
aando Jaacoraisas ados cdifieios si „„ ribeteand ^*] ^ 
sm arcluvoltae , los intercolummos sin arcmitrivo, v ,? 
™u*h«l do clu>c arvcrias biirbaras omatonCXchasr 
silicas dc aqnel tiempo. ft " 

No OB, por tanto, esc periodo de tranaicion para nucsl-o 
pa» el quo nos pudicra dejar „„ arte, a el quo dosalo hdl'-i 
™ s o nieiios altura, Ic habieramos otorg d o ca^ S, 
mlcza. La epoca goda con sus rotondas, s°,s baptisfo o t" 
~os, one austrados y oriptas, no \ tim na „<^ 
Buclo que pud.eramos aaimilavnos eomo arte naeiou }?' 1^ 









ABABES. 



13 



dc la Siria , Persia y Judca. Estos pueblos couocian perfeo- 
tamente las costas y territories del Africa septentrional, 
cran los eomerciantcs que llenaban los mercados romanos 
do las riquc/as de Orieute, los epie habian venido en todos 
los tiempos a Cartago y a las Baleares, no so extrailaban 
de la civilization occidental, y podian llegar hasta los Piri- 
ncos , conocedores por relates do toda la extension de la Pe- 
ninsula: sabian que so explotaba en Espaila laplata, el 
azoguc, el plomo y cobre en abundancia. y que competian 
sus ci'iadcros con las minas dc Sofala. Antes de la invasion, 
comerciaban en nuestras costas , nos traian porcelanas de 
'la China y gomas do Malabar, y llego despues a tal punto. 
su sed invasora y comercial , que hasta visitavon las Maldi- 
vas y las Molucas, y mas tarde sc pusieron lbs primeros en 
camino, con los Portugueses, para hacer inmensos descu- 
bvimientos que cambiaron la faz y las esperanzas de Euro- 
pa. No ha liabido en el mimdo raza que extendiera sus cor- 
rerias en mas dilatados espacios, ni religion, que comO. la 
dcMahoma, hiciera mas prosclitos en menos tiempo. Ellos , 
sc aposentaron tranquilamente en las tres partes 'del mundo, 
entoncos conotido. «[Esclavos6 islamitas!» gritaban a los- 
pueblos cuando llegaban a sus pucrtas. El antropomorfis- 
mo,la idolatria, el culto dc los astros, el budhismo, el 
cristianisnio. en fin, lmbieran sucumbido si no se levanta 
el ccntro de.la Europa para contcner sus conquistas , que 
parcel an interminablcs. Quiza el peligro conum salvo en- 
tonces a la cristiandad de una total ruina, y echo luego.los 
cimicntos de esa unidad religiosa que parecc indestructible 

en nuestva patria. 

Convicnc anuestro proposito, para fijar biencl earactcr 

de los invasores, el demostrar, cuanto la lenguade losarabcs 
influyo en el resultado de cstas prodigiosas conquistas. El 
idioma del Koran era considerado el mas puro de la Arabia, y 
schizopatrimonio del universe civiliisado. Dice a cstcpro-. 
posito Herder: «que si los Germanos, vcnccdorcsde la Eu- 
ropa , lmbiesen poseido im memumento tan elasieo 6 menos 



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14 



que d!„.anto todl a°Si ^^T^ ™ ^ 
las ciencias antiguas. E t! te- t d! ^ dep0IUtaria d ° 

distinto del qnc S^f^ °n m Tf AcU '° bieu 

sua i 3=s =-•« 

leranca do la poliga-nia y la pi ,hibici ou aSutoW 

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AHA BKS . la 



sas sao-radas del Koran, no sabemos si la humanidad hubiera 
titubeado en aoeptar leyes y usos quo podian imprimir tan 
podcrosa accion a millones de criaturas. Todavia, despues dp 
mil alios , la lengua de los Arabes , dulce , sonora y flexible, 
sii-vo do alianza entre Oriente y Occidente; todavia, ante la 
liumanitavia religion dol Crucificado , se sostiene unica y 
ostcnsihlemente cuna de muchas tradiciones. El harem, 
que horrorizaba a las familias cristianas y llenaba de amar- 
gura a aquellas infclices esclavas arrancadas de los pueblos 
conquistados, fue, al par que una feliz tradicion antigua 
para eontener a los crcyentos, un valladar intraspasable 
paraclprosclitismo. jCuanto caracter imprimio a^sus alca- 
zarcs y a todos sus monumentos esta sola condition de la 
vida social de los Mahometanos ! Cuaudo vemos alzarse los 
esbeltos miuaretcs, las doradas cupulas, los rojos 6 pinta- 
dos baluartcs , y scntimos la inspiration de ese pueblo fana- 
tico y noble , dcploramos la abyeccion en que ha caido, y los- 
futuros desasti'es que todavia amenazan a unas gontes que 
dotal modo fucron intcrpretes de las mas sabias escuelas 

de la Grecia. # 

jScvemos todavia incapaccs de reconoccv con gratitud 
lo que la antigua civilization espanola debio a esos hues- 
pedes, que sembraron su sangrc y sus preocupaciones orien- 
tales on nuestro suelo?... El Espanol, tal cual es, ese tipo 
quo se distingue liasta cierto limite, do la familia curopea, 
y con espccialidad de las razas del Norte, representa hoy 
en decadencia aquella cultura; y ni las crueles persecucio- 
nes religiosas, ni la ferrcaunidad monarquica, ni las emi- 
graeiones, ban podido dcstemplar el alma que se inflamo 
con el arte, la literatura y la poesia agarena. 

No fueron los Kalifas los que por su protection hicieroil 
■ del arahe el pueblo mas pocta del universo: aim no habia 
nacido Mahoma, yya cantaba sus peregrinacioncs, las lu- 
chas deOkbad, su vida crrante ysus querellas amorosas. 
Scria interminable la lista de sus poetas y cscritores. Todos 
l-ecitaban versos tan sencillos como originates, notandose 



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1" MOXUMEXTOS 



en ellos unacosa amy significativa: que. ami cuanclo cono 
cieron la epopcya, el idilio, la oda dc los griogos, jamas 
aprendwron m imitaron inspiration iri scntimiento alguno 
smo quo eontmuaron no menos entusiastas de su pocsia 
y de sus canciones hcroicas. El Cumto t gcnero rccitado 
que on pleno siglo xix es aim el mojor dclcito de la so- 
ciedad; quo en Andalucia ha llcgado a ser una parte de la 
conversion, y el atavio y gi-accjo dc cuanto se habla el 
que entretiene bajo sus tiendas a los moros de Fez. esc cons- 
tituye todavia el solaz mis dulccy agradable dc' las esco- 
nas espafiolas; y tan antigua es csta literatura de la i-a/a 
■ pura arabe, que elProfcta, cuaudo principio a dmil^ar el 
Koran, tcmia que los cuentos de los mereaderespersas, en- 
tonces en boga en todo el Yemen y en los caminos de las 

caravanas, lnciesen olvidar al pueblo la lectura del Libro 
oan to. 

- Como la idea pura de la imidad de Dios es la base incon- 
testable dc la religion maliometana, toda la fllosofia estaba 
basada en contemplation, himnos, rezos y alabanzas. Si- 
multaneamentc se levantaba el ancho pedestal de la doctri- 
na anstotelica. bectas ilustradas cxaminaron el celebve Or- 
gawmi que trasmitieron los fllosofos alejandrinos. y Miara- 

nlosoL ^ r lg ^' AV1CemiCS f " ei '°" «- -tab -s 
fi osofos que los ,l,sc,pulos de Abolardo, que Amaury . Da- 
vid yMaimoiudes. Adcnias, que por il ttstres qnP fueranlas 
escuelas filos ficas establecidas en la Edad Media. 1 c 
impntaaxon el movimiento, a pesar de los estudios' tcolo^ 
cos fiieron esos sab,os que desde Granada . Cordoba v Se- 
villa den-amaban nuevas ideas sobve la moral . la politica 
el alma la ns.ca la rason. iln.posible paroco que del suelo 

os mures, y que con tales maestros no quedari en nucs- 
tro pais el manor vestig-io de aquella fllosofia racionalista' 
Avicebron, que vivio bajo el poder de los \hi s M™ 
combafaoda intolevan eia de lei AlJohade,, e^bS S 
tra los .tributes de Dios y su scrnejan.a con la criatura. 






_ w r ^1 



ARABES. 17 

Trabajos que en el sueloespahol no volvierona repetirse, es- 
■ tcrilizandosc por el influjo bicn explotado de la intolerancia 
mahometana. 

Las leyes de la metafisica c'onocidas por los modernos, 
fueron trazadas ya por Malioma y los pensadores Griegos; 
mientras los cristianos traspirenaicos de la Edad Media rea- 
lizaron la union constante do la escolastica y el misticismo, 
con lo cual habia de brotar el Renacimiento , preludiando la 
aparicion de los grandes filosofos que ban. hecbo florecer 3a 
inteligencia y los iutcresos matorialcs de Inglatcrra , Fran- 
cia y Alemania. 

Pero lo que sobre toda esa suma do. ciencia imprime a la 
civilization arabe espaiiola un formidable poder y constante 
progreso, onvidiado por todos los pueblos de Europa, son las 
cienciasde la naturaleza. las matcmaticas y la qui mica. Bajo 
el reinado do Al-Mamunn midicron un grado del meridiano 
en el pais y llanura de Saiyar, y construyeron para la astro- 
nomia cuantos instrumentos necesitahan, tablas celestes y 
planisferios, cartas geograficas y estadisticas, mucho tiempo 
antes que los cristianos so ocuparan de .estos trabajos. La 
cronologia. la navegacion, la arquitectura nautica estan do- 
tadas dc tantos nombres arabes, que nadio borrara cste sello 
indeleble de su innuencia en los siglos venideros. Las tablas 
construidas en Samarcanda determinando cpocas, njando 
rovoluciones celestes, y abreviandolos calculos, son otras 
tantas obras de sugenio;y si bicn en la anatomia, por una 
prohibition expresa, no pudieron adclantar mucho, la me- 
dicina los debe casi todo el conocimiento de las plantas, y la 
virtud de muchos agentos mineralcs que la quimica les ha- 
bia revelado. Es, pucs, muy logico quo el arte,' en la acep- 
cion que cntrc olios tuvo csta palabra,. se desarrollara a cx- 
pensas de talcs conocimicntos exactos, y a tal punto, que 
las trazerias dc almooarves no ban sido hechas antes ni 
despues con la perfection , cxactitud y espontanoidad que 
sc ve eu los almizates y comarraxias de los cdificios arabi- 
gos. En nuestros dias cstas combinations de lineas que 

2 



18 MO^lTMENTOS 

dejan descubiertos poligonos y otras figuras convergcntes 
a ceatros comimes y simetricos, deticncn la mano de los 
mejores dibujantos, y sin un estudio hccho aconcieucia no 
esposible aplicarlas. 

Ill 

Se ha, prcguntado muchas voces quo habria sueedido en 
el rnundo, si los Vandalos y los Alanos no hubioran sido 
arrojados de la Peninsula, y dado origen al mas grande rci- 
no de piratas oonocido. Scguramcnte los Arabes no ha- 
brian llegado a nucstro tcrritorio si Genserico hubicsc esta- 
blecido un reino entrc la Libia y la Mauritania, 6 si este 
Leon de Numidia, despues de saqucar a Roma, hubicsc 11c- 
vado sus despojos a Africa, y vuelto a invadir la Kspana. 
La cupula de oro del Vaticano que arrebato, habria servido 
para levantar de nuevo en nuestra patria un gran tcmplo 
■ al paganismo-. Jamas un impcrio pudo liaccrse mas grande 
y pereccr en ocho generaciones de reyes, la mitad asesi- 

nados. 

Antes dcMahoma, so ha dicho, los Arabes apenas Io- 
nian arte que rcpresentara sus adelantos, y csta peregrina 
idea se ha venido sosteniendo por los que a toda costa quc- 
r.ian probar el indomablc barbarisrno dc aquellas tribus er- 
rantes. Sabido es que los desiertos que se hallan entrc cl 
Mar Rojo y el Eufrates, a, juzgar por el relate del Profeta, 
eran corno son hoy llanuras ligeramente intcrrumpidas por 
valles muy poco cultivados, y esto mismo acredita que la 
Arabia en aquel tiempo no separcciaa esos desabrigados 
mares de arena que hay en cl contincnte africano, sino que 
el pais sufria cl abandono propio'dc la raza viajcra que io 
poblaba, la cual apenas se ocupaba de sembrar los campos 
ni aprovechar los escasos manantiales dc sus montanas. 
Pcro icomo no habiau de tenor arte, a lo menos simbolico, 
unos pueblos que visitaban la India, cntonces mas ilore- 
cicntc que ahora, los antiguos imperios, Babilouia, cl Egip- 






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I- +^<-> x 






.- ■■ *■ 



ARABES. 19 

to, la Judea, y que frccuentaron todas las colonias griegas 
y romanas? Su pais era la eseala del Oriente; en el refresca- 
ban los comcrciantcs sus alimontos, y se proveian para con- 
tinual' las cxpediciones; en el dejaban sus mujeres y sus 
hijos; jcomo. pues, en ese suelo no se levantaron los edifi- 
cios propios de su vida y de sus creencias? Los que sostie- 
nen el estado barbaro de la raza arabe antes de Mahoraa, 
prcgimtan: jdonde cstan los monumentos 6 sus ruinas? No 
cxisten hoy despues de las sangricntas vicisitudes por que 
ha pasado aquel pais; pcro no es menos cierto que sehallan 
vestigios romanos, griegos y pcrsas, y que el Kgipto refle- 
jo alii su civilizacion primitiva; pucs si aquel inmenso ca~ 
mmnseratto hospedo los mensajeros del antiguo mundo, si 
en su suelo descansaban tropas numerosas de ncgociantes 
y de soldados, jcomo no ereer cicgamentc que el arte pa- 
gano en su primera manifestation, el que conccdio tal 
grandcza a los autiguos Medos y Asirios, y luego vino a ' 
modificarso en la culta Grccia, no fucra el origen de la ci- 
vilizaeion que tuvieron los primitivos Arabes? La Kaaba 
liabia sido ya eonstniida en tiempo de Mahoma , los He- 
breos liabian heeho sus templos muchos siglos antes y eran 
sus vecinos; el cristianismo se apodcraba de los monumen- 
tos romanos. y ol estilo bizantino dominaba en toda esa 
region oriental. Cuando se trato de reconstruir la Kaaba, 
los arquitectos que lo verificaron eran el uno griego y el 
otro copto, y por dermis se sabe que en aqucllos tiempos 
los ai'tistas no eran tan eosmopolitas como en los prosen- 
tcs. El gusto persa que so extendio a la Siria y al Asia Me^ 
nor, solo sirvio para abrigar en el fondo de sus mejores 
obras el culto de la nueva religion. Mezquitas levantadas 
en la primera epoca ticnen todas las formas de la arquitec- 
tura griega y egipeia, y rccientes trabajos hechos en la ^ 

alta India y en los pcqueuos Estados confines con la Persia, 
ban principiado a darnos una luz muy remota sobre algu- 
nas formas del arte, revelando los primeros albores de las 
multiples bovedas de la Albambra . y el arco excentrico y 



- -*\=z 



"20 MONUM1SNTOS" 

„apuntado, que parece se initio en las eonstruetioncs do 
aquellos tiempos, 1000 anos antes do la fundacion del Isla- 
mismo. 

- Ebn-Jhaldoun dijo, que artistas y hasta trabaj adores en 
piedra-y madera se pidieron a Constantinopla para eonstruir 
mezquitas. El Kalifa Walid, Abd-el-Malok, para Icvantar 
una mezquita en Medina, otra on Jemsalen y otra en I)a- 
• masco, pidio al emperador Justiniano 200 obreros yalbafii- 
les; yunade las condici ones de paz entrc el Kalifa y el 
mismo Emperador, fue que esto lc entregaria aznlojos, pa- 
yimentos de esmalte y tejas en c-ierta cantidad, para la dc- 
coracion de la gran mezquita de Damasco. Lo que se vc 
claramente es, con cuantos retazos de antiguas obras, y con 
que diverse cspiritu se lovantaban losprimcros monumen- 
tos, y por que existe tan profunda differentia outre los que 
se edificaron en los primeros anos de la egira, los que se 
liicieron en el Kairo mue-lio tiempo despues , y los que se 
alzaron en Espana en distintas cpoeas. 

Bajo las dinastias de los Arsacidas y Sassanidas, obro 

prodigios el arte persa que contcmplaron los Arabcs , y en 

la ciudad do Madain, conquistada por cllos , liallaron tal 

arsenal de ornamentos, que fueron deslumbrados por olios; 

y tal abimdancia y prolijidad de detallcs, que dicen habia 

edincios bordados conio eneajes, y cupulas que se elevaban 

hasta las nnbes en multiples combinacioncs. No se dc- 

muestran bien las formas de los arcos apuntados, pcro 

aquellas relaciones fantastical nos indican, que unas lineas 

no conocidas los debieron sorprender, en particular las do 

los patios, que tenian grandes y dilatadas galcrias de arcos, 

bajo las cuales cabian cjercitos entcros, eobijados por me- 

^nudos cupulincs. Tak-Kesra presenta una construction do 

*» arcos ojivales (1) que, si no tan aperaltados como los do las 

catedrales goticas, ticnen la curva primordial do su antiguo 






(Ij lluiiiaa do TuMia itati. 



■ - : .--^y^^^m 









^ 



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ARABES. 



21 



orison. Tak-Kosra so sabc quo era el palacio dc Cosrocs en 
lasniinas do Ctcsiphon, y comolos dc Firuzabab, so cons- 
triiyo on los primcros siglos del cristianismo. La forma 
ovo*ido do estos arcos se insinuaba ya lo bastante para que 
naciora dc clla cl arco roto, apimtado y de berradura, y 
puodo conjeturarse su procedencia cuando comienza a ver- 
so con signos caracteristicos en las mezquitas de Kgipto y 
T.unez, Un mimero notable de edifxeios mahometanos de la 
primora cpoca so vo tambien coronado de almcnas a ma- 
nera do dicntes, dc las cualos no so ballan vesbigios por 
otra parte, pero que si nos rcmontamos al tiempo de Sa- 
por (l)yii las construccioncs braminicas, se'ballara ol ori- 
gen do'esas crestcrias que aprovecbo cl g-otico con tanto 

luj o . 

' Siguicndo las divevsas fases que presenta el arte arabe, 
para doducir el origen y fonnacion de sus modificacioncs 
antes que so manifestara en Espana con la riqueza que des- 
cuclla en los siglos xm y siguientes, hallamos que los mas 
antiguos edificios estan construidos con materiales arranca- 
dos de los palacios y tomplos quo dejo el arte Jtersa, griego 
y latino, sin olvidarse de las famosas cons trucciones- carta- 
ginesas que rcspctaron los Vandalos ; como las columnas 
de Cordoba , las del alcazar y mezquita de Fez , y los capi- 
telcs degenerados de Corintio con hojas y volutas , pero 
dando un alto relieve a las mas finas venas de sus acantos; 
los ladrillos rojos y blancos tapizando las fachadas y car- 
tando las dcrcias dc los arcos, y la multitud de bovedas y 
cupulas cuya magnitud y esboltez va disminuyendo a me T 
dida que nos aeercamos a Mamiecos y pasamos a Espaila, 
en dondc sc construyeron muy pocas. 

■ Aunquc autores tan ilustrados como Batissier ( 2) sos- 
tienen.que los'Arabcs ligabanlosadornos con bojas y nores, 



1} Dibujbs dc \n Biblioteoa Ro;d do Pavis, 



("2; Ttistoircde I'Art moiiiim'Mitcli ■-'-' 



22 . MONUMim'OH 

lo. mismo en los ultimos tiempos que on los primcros, no 
hemos hallado en las obras posteriores al sig-lo xn cso ge- 
nera de mescolanza en las rigorosas y clasieas trazerias; 
antes bien, siempre licmos visto, que olpurismo tan clecan- 
tado de esa ornamentation estriba exclusivamentc en las 
combinaciones geometricas a que se presta la linea. En 
lostapices porsas, indianos y bizantinos, si hemos visto el 
abigarramiento que produce la hoja, la nor, cl grutczco en- 
iazandose a las trazerias, por mas que estas se vean mati- 
zadas de los mas brillantes colores. 

■ De los mosaicos, azulejos 6 piezas de barro csmaltadas 

con- que cubrian los basamentos y anditos, vemos clara- 

mente la procedencia simultanea en todo el Oricntc, trasmi- 

tida de los antignos Porsas, Medos , Asii'ios e Indianos , co- 

mo lo demuestran los liennosos fragmentos hallados'por 

Flandin bajo las ruinas de Kinive. Las inscripciones , por 

ultimo, fueron los ornatos mas usados antes y despuos del 

siglo ix; con ellas dieron una cxtraua originalidad a sus 

obras de todaclaso, y las hemos visto grabadas en los tra- 

jesy.en los muobles, en las arracadas ojoyas, ademas do 

esas fantasticas leyendas escritas en las cabeceras do las sc- 

pulturas, de las que hay muchos cjemplos en Espana v 

Africa, ' ' 

: ■ ; -Un -genera de ornamentation peculiar a los monumontos 

_ Mefrmas modernos , donde se desarrollo de un modopas- 

mosoeimprimio a/la arquitectura un caracter mas noble y 

elevado, fue la boteda quehemos dado en llamar cstalactitica- 

fcde donde traesuorigen? En ninguna parte son tan com- 

: , phcadas y multiples como en la Alhambra : no hay compa- 

; ' . ration entre estas y las que. se insimian debilmente en el 

..." ^m en la Persia musulmana. Sin duda que han venido 

: agaves de: la emigration perfeccionandosc , y que pudieron 

empezar por nichos con bovedas crazadas, y por pequenas 

gotas ahuecadas para entrctener las lineas de las cornisas en 

los antros monoliticos dc los templos aryas, imitados por los 

Pcrsas mas tarde y cbpiados- en Egipto. 



----- ----v—fr&^ 



^^5 



* *_.i** "* ' /**-*•** fc «*-^"«-i *J-__ . -. - J -- 



ARA.RES. 




IV 












._ _ . L. ' * 

.-. J.r.i J V-£— ^T 



j-- * f 



Fijandonos parti cularmente en Espaila,,nos remontarc- 

mosalos anos 710 ysiguicntes, cuando Muza conquisto 
desde Tarifa hasta Barcelona , y aposento sus taifas en.las - 
iglesias latinas, en los palaoios episcopates y cnlos recintos 
murados que habiamos boredado de la dominacion gotica! 
Zaragoza yio levantarse la primera -mozquita de importan- 
cia , 6 por lo menos , ostcnto un momimento oriental antes 
que'se alzaranlos de Cordoba, Calatayud, Sevilla /Toledo y 
Valencia. Bealizando conquistas, constrayeron castillos y 
murallas ilanqueadas de torres, rcstauraron el magnifico 
pucnte de Cordoba y so cubrio de fuertes el literal , cxten- 
diendo portodo el territorio las atalayas, que fueron en su 
origen el primer adelanto hacia las comunicaciones tolegra- 
ficas. Tan ardientos propagadores de lanucva ley, respeta- 
ronel culto delos cristianos, y la multitud desectas que se 
alimentaban de las disputas sinodiales y del poderio siste- ^ 
matico de la Igiesia de Orionte. Los oristianos pudieron,.en v 
suma, profesar su culto, pcro no propagarlo"; ysabido^es 
quo muchos martires insoritos en el calendario espandl , ; no 
habrian alcanzado la suerte de tales si se bubieran reducido 
a profesar cl culto cristiano , absteniendose do ir a laspuer- 
tas de las mezquitas para predicar la falsedad de las creen- 
cias mahomctanas ( 1 ). Probibida la propaganda, se impost 
bilito la ereccion do nuevos templos cristianos, de oratorios, 
y el esculpir imagenes, con lo cual el arte latino , que tan 
debilmente se babia sostenido en la Peninsula, quedo es- 
tacionado , y a poco se perdio de la memoria la construe- 



■ - - A 



(1) Hemos citado y podriamos oitar iivniimerables ejomsjlos de cata propaganda m 1 
toaces instil. 



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' 24-.. -" MONUMENTGS " 

•" biani el omatoy sus aplicaciones a las artcs de la plateria. 
'■'■-- ; ebanisteriay bordado. 

Mientras que la raza gotica habia vivido sin la religion 
. y para la religion,, devorandoso - en cuestionos puramente 
teocraticas , olvidada de los intereses materiales de los pue- 
blos , y aim pudieramos anadir de los intereses morales , los 
nuevos sefiores del territorio , al par que eran mas profundos 
■ creyentes , no descuidaron todo aquello que podia moralizar 
a los siibditOs/Contra lo quo se ha creido, juzgando lo que 
hoy son las poblaciones mahometanas , so fijaron reglamen- 
tos de policia para calles y plazas , se establecicron fuentcs 
priblicas y banos para los pobres , y, lo quo es mas notable, 
Y"usuf-el--Fehri hizo restablecer con grandes dispendios los 
caminos militares do Cordoba, Toledo , Lisboa, Merida, Tar- 
ragona, etc., restaurando los puentes que se ven todavia, y 
abriendo vias de comunicacion que ban venido sirviend'o 
durante muchos siglos. No aprovecho a los Visigodos tanto 
la grandeza de Boma como a los Arabes. Ninguno -de sus 
monumentos de utilidad publica fue demolido. Si los dcs- 
cendientes de Tarik, victoriosos, hubieran en el primer si- 
gh obedecido al emir, y constituido un solo imperio al am- 
- paro de las obras antiguas, no habrian perdido cicn anos 
antes deque los principes musulmanes se reanieran para 
oonsiatuirse en poder unico y absoluto bajo el cetro del ul- 
tiniorde los Omniadas. Mas de cualquicr modo, desde aque- 
la epoca pnncipia una civilizacion que agita nuestra intc- 

ligenoia.di W anteidiez; S iglos, y que borradas huellas de la 
cultnra latma. *--'■• • . 

-^fl nehl0 ^^, viendo por una parte el esplendor 
deLculto cristiano reducido a edificios de madera y ladrillo 
tie*y f scasa piedra, levantados bajo la innuencia romani' 
ea^-p<* otro el lujo con que se hacian alcazares y mezqui- 
ta* alzando mmaretes cuyo imponente aspecto los embe- 
lesaba acepto delleno el nuevo arte oriental eon todos su S 

ZTvltT™* L ° S , M02 - ab -' P™> Pnncipiaron S u 
obra, y de tal modo cundro entre los cristianos cl gusto de 




-,.-^--t 



AJUBES. 25 

la imitacion, que lo vomos penetvar en Francia y llegar a 

Italia en los primeros anos del siglo xi ( 1 ) , hasta identifi- 
carse do talmodo, que sus costumbres, su escritura, sus 
vestidos eran iguales, y vivian eu iguales casas, con pa- 
tios y alhamies, bafios y divanes, como si no hubiera dife- 
rencia en el origen de ambas civilizaciones. El caracter na- 
cional principio a ser uno , y si no hubiera venido el desmem- - 
bramiento do aquel poderoso Califato, por exceso mismo 
do riqueza y dc bienestar, la condicion de los pueblos mo- 
zarabe, mahomctano yjudio, habria sido preferible a la de 
los primeros roinos cristianos que se levantaron para la re- 
conqirista. Durante tres siglos & lo menos , puede decirse 
que se borraron todas laa tradicioncs, excepto en el pequo- 
no rincon de Asturias y en las costas cantabricas. 

Fundaronse desdc 786 tantos castillos, madrisas, banos 
y oratorios, tantas escuelas y hospitales, que en ningun 
pais del mundo viose desarrollo tan grande en menos tiem- 
po. El hospicio fue entonces una instituoion piadosa y ne- 
cesaria, pues los primeros siglos no dieron verdadera orga- 
nization piiblica a estas casas de socorro para los desvali- 
dos. En ellas entraban sin distincion los mozarabes y ma- 
hometanos; y no fue solo en Cordoba ,:. sino tambien en 
Scvilla, Granada, Valencia, etc., donde se.crearonestos es- 
tablecimientos. El Museo Arqueologico de Madrid ha reco- 
gido un frontispicio de dibujo calado que debia hallarse so- 
bre la puerta del hospital de Zaragoza, y nos intei-esa su 
estudio porque revela el estilo del siglo xi, con la particu- 
laridad de que representa dos trazas distintas y supovpues- 
tas una a otra diagonalmento, de manera que por los hue- 
cos 6 vacios del 'adorno que esta encima se ve el que hay 
por debajo. Las fabricas de moneda eran numerosas , y tal 
fue la abundancia do metales acunados, que hasta en el rei- 
nado de Alfonso viu no se usaban mas quo los diralmes , fa- 



_■_ l .-:.-. 



(1) En madias iglcsias dc aquel tiempo ae veil insmpcioiies arabes y lacerias. 



26 aio.NUMKVros 

bricados en la metropoli y principals Waliatos. No so hacia 
por aquol tierapo moneda mas perfecta , siendo deplorable 
quo no pudieran grabar on clla mas que aignos e inscrip- 
ciones de muy poco intores artistico. En Cordoba llegaron 
a estudiarse las artes y ciencias con tal eelo , que babia 
ceutcnares de catedrdticos y academicos protegidos por los 
'emires. Nada mas admirable quo el reinado de Abclorrah- 
man II: la mas adelantada civilizacioii moderna en el tcr- 
reno del progreso material, de las obras publicas, de la paz, 
de la protection, puede muy bien compararsele ; en 844 man- 
do aquel sabio emir que en sus dominios no hubicsc liom- 
brequcpor falta de ocupacion quedasc sin recursos. Una 
cuarta parte de las rcntas publicas so dedicd a dar trabajo a 
los obreros, y losalarifes se oeuparon todos en proyeetar y 
edincar cuanto pudicra ejccutarse por lujo 6 por ncecsi- 
dad ( 1 ). No de otro modo se concibc que el pais entero , des- 
pues de mil afios; estc scmbrado materialmente de eimien- 
"tos, bovedas y torreones en niimcro tanto, como no hemos 
visto de la famosa Edad Media en parte alguna. En estc 
tiempo se construyo el encantado palacio dc Ruzafa , donde 
babia fuentes esculpidas en jaspes configures de animalcs 
y eisnes de plata; y entonces, a pesar de las proliibiciones 
alcoranicas, scbicieron imitaciones deobjetosnaturalcs no 
inferiorcs a los del arte romano y g^otico de la decadencia. 
En-las 'madrisas se sostcnia, recibiendo una solida cduca- 
cion, cierto niimcro de alumnos pobres, y ademas la es- 
cuela de la casa del emir ocupaba 500 liuerfanos instruyen- 
dose a sus expensas.. Lcjos de Roma no se yio nunea tanto 
lujo en las poblaciones, como entrc los arabes dc Espaiia. 
Lascalles pavimentadas de grandos piedras, jardines que 
reirescaban el aire en las plazas publicas , y lo mas notable 
todavia, paseos margenados de arboles quo conducian a 
los principals alcazarcs (2), y en donde, segim los poetas 



(1) oHist. d'Eapagne.s 
; (2) hsi resulta de copiaB de manuseritos del arehi vo tie la Alhambra, 



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AKABRS. 27 

dc aqucllos tiempos , « el pueblo so regoeijaba. » Los minare- 
tos de Segovia , Zaragoza , A vila y Sevilla eran mas esbeltos 
y elevados que los campanarios de nuestras iglesias ; y si 
enestas o-bras seprodigaban tantos tesoros, &no puede sos- 
tenerse con el testimonio de los contemporaneos , que las 
eioncias 6 industrial reproductivas daban en aquellos. tiom- 
pos mas medios do vivir y aumentar la poblacion , que los 
quo cuenta la Espana del siglo xix? 

Los castollanos j aragoneses, en los ultimos siglos, por 
mas osfuevzos quo hicieron, no habian conseguido eultivar 
las artes como lo alcanzaron sus enemigos. De tal inancra 
en la mitad de Espana, liacia el norte, se habia abandonado 
ol ospiritu trabajador, que los artistas andaluces fueron 11a- 
mados muchas voces a coustruir iglesias bajo ol plan de las 
basilicas antiguas , y se obsorva on la mayor parte de los 
monumcntos cristianos de las siglos x al xiv una mezcla 
agradable de arabe y gotico; bizantino, arabe y renacimien- 
to; gotico y arabe, con el sello indelcble del genio oriental 
campcando en todos sus trazados y composiciones. 



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PARTE PR1MERA. 



CARACTEMS COM PARABLES 



DE 



DIVERSOS MONUMENTOS 



I 

Si la literature historica quiere explicate la epoca sefia- 
lada a cada una de las grandes revoluciones que fracciona- 
rou la unidad malio nietana por el innujo de la fuerza de log 
ejercitos, 6 de las ideas disolventes que naciau en las ciii- 
dades conquistadas, ospacio dilatado hallara eu el inoonce- 
bible numei'o de cronicas y de poemas que se consagraron 
a relatar las hazauas de los caudillos, las bellezas de sus 
olu-as y las querellas de sus esclavas. Nosotros nos homos 
trazado otro camino mas ajustado a la realidad y a el anali- 
sis, juzgando, no por cacntos de Las Mil y Una nodes , que 
lian podido repetivse en Mcdina-al-Zahra como en el Gone- 
ralife 6 en las Hucrtas de Said , sino por los vestigios del 
arte, de la industria y de la agricultura, cuyos trabajos , in- 
suncientes todavia, se hallan libres de las preocupaciones y 
escriipulos que interpusieron ciertos escritores en el tiem- 
po de nuestra decadencia. 

El pcriodo arabc en Espaiia, aunque poco alcjado, re- 
visto siempre la forma fautsstica, y por csto nos cxpl&ambff 



_. -"V 



30 MONOIENTOS 



cuanto la poesia ha oscurecido la conception do muchas 
obras , que en el analisis practico y el cstudio cstetico oeu- 
paban un lugar preeminente. Veanse, si no, las descripcio- 
nes fabulosas de los antig-uos alcazarcs de Cordoba, cuvos 
vestigios son sin duda menos delicados que los que hayto- 
(lavia patentes en Sevilla y Granada: la taza dc po'rfido 
llena de azog-ue 6 de plata viva, como lo llamaban los Ara- 
bes; las alfombras tejidas de oro y scda eon dibujos de no- 
res y animates, que parccian verdadcros ; las perlas reo- a la- 
das por el Kalifa dc Bagdad, que cstaban cmbutidas en los 
artesonados del palaeio; las figuras Iiumauas traidas por el 
griego Almacl quo se colocaron sobrc la fucntc ciucclada en 
fama; los arcos de marfil y cbano ornados de csmeraldas- y 
columnas de cristal de roca; y las pucrtas de eobrc y oro- 
creaciones fantasticas que no cxprcsan memos el luio'y ex- 
plendor de la epoea y la influencia avasalladora que tuvo so- 
brc los cristianos, que el respeto c intercs que produicron 
entre los escritores cuando crcian que hablaban do su propia 
y genuina civilization. Siempre oiremos esos ouentos eon 
orgullo, eomo los ecos de lahistoria de la patria, como los 
acordes que vibran en el corazon euando nos scntamos a 

abuelos S l0S tiemP ° S PaSad ° S C ° ntadas por nuestros 

Cuando se contempla la catedral de Cordoba y la Alham- 
bra de Granada, muclios se mclinan a crcer aquellas mara- 
villas; poro ^acaso es preciso que liaya perlas en los te- 
chos, oro en as alfombras y pkta en las fuentes para que 
distm^amos lo que existe de misterioso, de tranquilo, do 

^ L p 1 CaP ; lla dG ! Kalifa de k %*"* do Cordoba, on la 
ga de Embajadores de Sevilla y en ol patio de los Leones 

£eJMlhambpa? El arte no consiste en la materia. Hoy sin 
a IticVoLr ' «**»«**** ^ienen menos belleza 
aue boZ Vl& eSi r UU laS descri Fiones de los poemas 
que bo-dan sus mumllas? No neoesitamos de la fantasia 



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A1U11ES. 31 



(L) Bgoritor dcUifflo XIU nwiAo cA Granada y inuteio enlimez. 
(2) Los «ne recortaban laitrillos para haocr labores. 



^ - -v'/ i"k-V ^f 



■, - .■ j - 



El arte so desarrollo en Espaila de una manera singular, 
v adquirio formas y significado propio. Ya en el siglo xi los 
artistas estudiaban el dibujo geometrico ylas matemati- 
cas en las escuelas de Cordoba, Sevilla, Toledo y Zaragoza, 
tomando lapractica necesaria de la' construction, al lado 
de sus maestros; y estos kabian introducido en el antiguo 
ostilo bizantino reminiscencias goticas y latinas que tras- 
formaron el gusto verdaderamente mtisulman hasta tal pun- 
to, que nunca sc habian visto los timpanos calados en for- 
mas romboidalcs como principal ornamento de estas obras, 
Ni los Almohadcs ni Almoravidcs introdujeron nucvos ele- ■ 
mentos dc la Mauritania para adelantar las artcs, superio- 
res a los que ya se habian desarrollado on la Peninsula. Los 
Arabes posoian un caracter original y tradicioncs puras de 
la antigua patria; con ollas habian invadido medio mimdo 
yllegado a nuestras costas: nuevas impresiones modifica- 
i-on su bello ideal artistico, y ante ellas, sin abandonar el 
recuerdo do aquolla tradition, hicieron las obras que enga- 
lanaron sus escritores 6 poetas. Probado esta por Ebn- 
Said (1) que las provincias andaluzas, reunidas entonces al 
imperio de Mahgreh, enviaban toda clase de artistas a Yu- 
sufya Yacob-cl-Mausur para coiistruir edificios en Fez, 
Kab'aty Mansuriah, y aiiadia aqnel historiador: «Es bien 
notorio, que esta prosperidad y ©splendor de Marruecos se 
ha trasportado a Tunez, donde el Sultan construye palacios 
y planta jardines y vinas a la manera de los Andaluces. 
Los alarifes oran nacidoscn estas tierras, lo mismo que los 
albafiiles, carpinteros, azulojcros, pintores y almadrave- 
ros (2). Los pianos fueron copiados de los palacios andalu- 
ces, etc., ctc.» De donde se deduce que no existio nunca la 
inrluencia morisca, y que cl arte vivio en Espana y se des- 
arrollo poderosamente con un gusto peculiar, rico y sin 
semejante por la dclicadeza del arabesco. 



- .- --^-J"- 



32 MONtJMim'O.S 

Es irrecusable el tcstimouio de autoi'es eontemporaneos 
para dcmostrar que el estilo denominado morisco por los 
artistas del Renacimi onto, no lo fuc nunca y menos en los 
ultimos tiempos de la domination agarena. y que csos tle- 
talles que admiramos por su riqueza y floreeimiento, las 
bovedas y hornacinas de oolgantes, los festones do los ar- 
co$, las mmarrmias y alicates, fucron obras ospailolas mas 
Unas y delicadas que las del Oriente. El germen nacido en 
la Arabia fue trasplantado felizmentc al suclo de Espana, 
en el .cual desplego esa hormosa nor cuyo perfume se aspi- 
ra durante setecientos aiios. 

El primer ejemplo permanente do aquel dcsarrollo esta 
en la mezquita de Cordoba, la cual revela a primera vista 
la fatalisfa inspiration que lc did existencia. Su planta es 
oasi la reproduction de los templos hebreos quo copiaron 
los ismaclitas. Interminables g-alei'ias paralelas oomunicadas 
por arcos superpucstos y cubiertas de oscuros artesonados, 
dondo brillaban algunas cstrellas por cl reflejo del luciente 
pavimento, que rccibia la iuz y claridad do sus repetidas 
puertas; un bosquo de columnas, que a duras penas pa- 
rece quesostienen los robustos pilares y multiples bovedas, 
cuyo pavoroso conjunto esalta la meuto del mahomotano . y 
entristcce boy las ceremonias solemnes de la religion oris- 
tiana: es ol arte antiguo que goza del espiritu de°las Cata- 
cumbas; pero que se forma on el desierto donde pordia on 
esbeltezlo que ganaba eu su base 6 extension, y que debia 
albergar a la numerosa carayana que esperaba refrcscarso 
en sus fuentes artificial, y estanques labrados en los pa* 
.tios sombreadbs con palmeras, naranjos y limoneros, No 
-recordemos ol arte cristiano en San Pedro de Roma ni en 
,-Estrasburgo, etc., para haccr insensatas comparacioncs, 
-porque en este caso tedjama hablaria la clocuencia de la pcr- 
feccion simbolica. Estudiemos los primeros pasos de un arte 
que-se anuncia en nuestro pais por tales conceptions, y 
que inspua boras de recogimiouto a los mas escepticos 6 
doscreidos : ataviomos la gran mczquita con los ornamentos 







ARABI3S. S3 

dc brillantes colores y oro; hagamos ardor sus 113 lamparas 
con 20.000 luces; llcnemosla de creyentes vestidos de los 
mas pintorescos trajes, que con profundo orden murmuran 
su rezo melancolioo y repetido ; y llenad todavia las naves 
de los patios de unamultitud silenciosa; veremos si esa lier- 
mosa mezquita del siglo vm tendria muchas ri vales, y si 
dun hoy no nos trasporta su vista a los grandes aconteci* 
mientos de nuestra antigua civilizacion muslimica, 

En Cordoba tenemos frente a frente las obras do dos 
grandes pueblos , arabc y roraano ; es facil comparar. Ann* 
que para distinto objcto , ol puente , sus torres , las murallas, 
£son acaso mas imponentes que las lineas derechas y flan- 
queadas de cubos coronados de almenas , las puertas , los 
reductos, el milwab, y las obras todas que quedan del arte 
arabe? &No estan los despojos romanos sirvieudo en la mez^ 
quita para sostonor los almizates y artesonados? Los pila- 
res , mitad romanicos y latinos con sus capiteles contrahe- 
chos y su decadcncia manifiesta, jno estan denunciando 
otra civilizacion inferior a la muslimica? Mejor labrados 
se hallan los capiteles imitaciones greco-romanas , hechos" 
Con el cincel de los arabes. Quiza estos cuando hicieron 
la- mezquita le liabrian dado tanta corpulencia como a las 
del Cairo , Damasco y Kufa si no se hubieran propuesto 
aprovechar las coliimnas romanicas; pero'la iniluencia do 
cstos materiales so hace sentir demasiado en la construe- 
oion, para que la pasemos desapcrcibida a la vista del mas 
antiguo de sus monumentos. 

II 

Cuando suspendemos nuestra mente contemplando osa 
magnifica obra que despierta recuerdos desconsoladores, 

porque queremos vivir la vida de todos los pueblos que nos 
han dejado tan olocucntes testimonies del ingenio liumano, 
vagan siempre alrededor recuerdos de iguales obras levari* 
tadas 011 lcjanos paises, sin que cl tiempo. ni la distancia, 

3 



34 MONUMENTOS 

seau un obstacuto insuperable al cstudio de comparacion 
que en estos momentos nos prcocupa. Cuando se visita la 
Alhambra , las ideas liistoricas permaneoen oncorradas en 
un estrecho rccinto , sobre cl que se alzan alcazares , dondc 
las escenas del barem, dc la pasion , de las crueldades y de 
las envidias se habiau asociado para producir un pocma sim- 
patico a las almas sensibles y a los corazones apasionados; 
mas cuando llegamos por primcra voz a distinguir aquellos 
lienzos interminablos de murallas, quo apenas se pucden li- 
mitar entre el monotono aspecto do la campifia de Cordoba, 
y las inflcxiblcs lineas horizontalcs do las llanuras que 
atraviesa el Guadalquivir , la imagination no csta solo en 
EspaiXa, sino que visita con pasmosa seduction las mas le- 
janas tierras dondo hay mezquitas almenadas como casti- 
llos, sepulcros cubiertos de alicatadas techumbres, y pa- 
latios pintados de franjas rojas y azules en medio dc po- 
blaciones desiortas, silenciosas, y entre casas a manora de 
tumbas. 

Cordoba pareco todavia una ciudad del Desierto; su as- 
pecto nos recucrda a Bagdad 6 a Damasco ; sus casas solita- 
rias, bajas y silenciosas, parecen las mmacires del Eden mu- 
sulman , y liasta sus edificios cristianos son tristes como la 
sonolienta vida de sus fundadores." Pareco un pueblo arrui- 
nado porelquietismo musulman; pero este mismo es cl ca- 
racter de las obras en la Siria, en cl Yemen, cuyos cjompia-' 
res se reproducen entre clentos de millones de creyentes y 
en la mi tad del mundo. 

EnEnna, Siracusa, Taormina, tenomos tambien ejem- 
plos. Invadida la Sicilia al fin del siglo ix por los nornian- 
dos, el espiritu do destruction acabo muy pronto eon los 
escasos monumentos que alii se guardaban : pero en contac- 
to con elOrieifte, los habitantcs de la isla participaban del 
genio que Belisario les infundicra , menospreciando lo poco 
que dejaron las pasajeras dominations goticas. El arte, 
pues, revestia completamente lineas armoniosas y sentidas, 
oruamentadas por la profusa combination de grifos y acan- 



i _ _ f — .-n -s -r — \ - -^. s 



Alt ABES. 35 

tos tomacla a las artes cartag-inesas ; y despuos que el pri- 
mer Condo do Sicilia, hijo de Tancredo, arrojo a Oriegos y 
Arabes y sc aprovecbo de los alcazares construidos pop es- 
tos iiltimos, alojandosc especialmente en el palacio de Ziza, 
fue tal cl extremo de raras modificaciones, de mezclas ex- 
travagantes , dc capricliosas abstracciones y fantasticas 
ideas que produjo el copioso arsenal de objetos artisticos que 
alii babia, que bien pudieramos entrar en interminable dis- 
cusion comparando tan intcrcsantes fragmentos a los' que 
casi con identico origcn se nos presentan en Cordoba y To- 
ledo. En Sicilia los normandos rcstauraron y desfigurarbn 
aqucllos edificios, y en Espaiia se dejo vor no pocas veces 
la impresion de molduras" 1 goticas sobrc paramentos arabi- 
gos, y el arte ojival alterando las curvas originates de los 
arcos de herradura. Arabos ejemplos, muy semejantes en su 
desarrollo , y que han alterado profundamentc cl caracter de , 
las construcciones orientales, ban dado higar a que arqueo- 
logos franceses y alemanes, a despeclio de la verdad histo- 
rica, no hayan concedido al palacio de Ziza, ni a las viejas 
mozquitas del Cairo la originalidad de los arcos quebrados, 
cuya forma sc insimia suficientemcnte en algunos peque- 
fios ajimeces quo a manera de claraboyas se hallaban en 
Italia, y aim se ven indicadas entre las reparation^ de los 
edificios cordobeses. 

No tenomos la menor duda de que cl primer periodo que 
levanto las construcciones cuyos restos vemos en Toledo, 
Cordoba, Sovilla, etc., en Palermo ycntoda Sicilia bajo el 
emirato de Hassan y Aboul Kascm , en cl ostrecho palacio de 
la Cuba, en las mezquitas dc Tulum, en Cefala y en los alca- 
zares sasanidas, es semejante en todas partes y lugares, ra- 
zonado y aplicado en la misma forma y estilo, con ligerisi- 
mas yariantes, demostrando que en el arte arabe espanol de 
los siglos viii al xn no babia modificaciones profundas, 
sino accidentales, y que cs necesario buscar el desarrollo y 
propia inspiration del arte arabe de Espaiia en los ultimos 
siglos do la domination sarraccna. 



v:;>^ 



36 



MOXUMEXTOK 



\- 



- i Que es, pues, el exterior do la gran mezquita do Cor- 
doba sino una mole intemimpida pop macizos ciibicos, ni 
mas ni meiios que como las murallas y baluartes dc todo el 
Oriente, coronados do cresterias tan simetricas como pro- 
longates? Pues no otra cosa es cl aspecto tambion do los 
castillbs considorados normandos y dc fundacion arabo, cu- 
yas fachadas estan aparojadas do arcos simulados sobre ven- 
tanas caladas de diversas medidas, labores entresacadas con 
ladrillos vidriados, y coronamientos de anclios frisos con 
caract&es karmaticos. En todos, la antigiiedad del impcrio 
griego con modificaciones arabigas, primer pcriodo do im 
arte que arraiga en diversas regiones y se acomocla a todos 
los temperamentos; que sufrc oscilaciones, liasta ofrecer en 
itn mismo edificio la boveda ojival, los arcos adovolados, 
los nic-hos cerrados por una concha, y otros detallos, que 
no podemos citaraquisin ejemplos practicos. Ksos rcsaltos 
de piedras especulares , que so ven on los apilastrados y en 
las planchas de algunas puertas, y que se ascmejan a" los 
casetones do los monumentos judios, revelan algo del ori- 
ginal hebraico; un tanto de ese prurito dc cubrir de talcos 
y piedras rojas, azulcs y vcrdes que vcmos en aqucllas epo- 
cas dc lujo desatentado, en las que prcferian cl brillo des- 
Uimbrador de los vidrios y cornerinas, al agradablc y sim- 
patico omamento de flores , hojas y frutas que reviste el arte 
en lasepocas posterjores. 

; Enlagran mezquita de Cordoba sc halla la unidad bi- 
zantina, grandeza, recuerdos del poderio islamitico dc Es- 
pafia, esplendorde los Kalifasy profunda fe, supucsto que 
levantaron un templo para desafiar las magnificencias pa- 
■ ganas;peronabian derealizarso despuos tales adelantos y 
talflorecimiento del arte, sin perder su grandeza, que la 
gran mezquita de Occidente llegaria a olvidarso ante las 
grandest*, de la Alhambra. El progrcso civilizador de cien 
wakatos -mdependientea, cl trato caballercsco con los pue- 
blos ehemigos ( cl cultivo de la poesia, la traduction de las 
obras filosofioas alejandrinas, las purpuras del impevio des- 



A* 



iSu&t'S&srzF&l 



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ARABES. ' 37 

garrado por esta raza invasora no fueron bastantes acambiar 
elsontimiento artistico quo debia producirel claustro, arte* 
gon y minarete de las construcciones del eiglo xii al xv. 
Sou menos cscultoricos los plastones de hojas pioadas y 
las espiralcs erizadas de puntas, que adornan las enjutas de 
los arcos en las puertas exteriores de la Catedral de Cordoba, 
que los enlazados de cintas y letras en forma de florones 
geometrieos, producto caleidesoopico que siempre sera sim- 
patico a la vista, y quo desde los antiquisimos mosdicos es un 
adorno que admite el cultcranismo del arte lo mismo en el 
gotico , que en el latino y que en el renaciniiento. Creemos 
que cs mas barbaro el ornato compuesto dc objetos de la 
naturaleza cuando estos son amanerados, recortados y si- 
metricos on su desarrollo, que el ornato que francamente sc 
sopara del natural, huyc del magico encanto de las liojas ri- 
zadas 6 cncorvadas a capricho, y so onvuelve en el laberin- 
to ilimitado do las lineas geometric as, enriqueciendose con 

el oro y los colores y aflnandose hasta producir una confu- 
sion a travos de la cual la imaginacion cree yer cuanto sue- 
na, y so oxtasia agradablcmonto en un deleite impondera- 
ble. Admitimos qne careccn de sentido comun los dibujos 
do los encajes de las telas persas, y de tantos otros como se 
yen en los pergaminos antiguos, a pesar de su encanto; 
pero^tiencn mas sentido natural, masverdad, los adornos 
do bichas, delfines, ninos alados, monstruos, noros y aristas 
6 tallos quo confusamente se prodigan? j No bay on el ador- 
no do cosas do la naturaleza, en piedra 6 madera, tela 6 
pintura, una impropiedad que sc rechaza instintiyamcnte, 
a quo no nos acostumbramos sino a. fuerza de uso , y es la 
imitacion scrvil do objetos que nacieron, no para la sime- 
tria, sino para la armonia, y que son por esta razon anti- 
esteticos, impropios de la construccion 6 combinacion ma- 
tematica de los duros materiales de que se forman? En el 
edificio, el ornato menos logic'o, quiza el mas extravagan- 
te, el que ni es flop ni hoja, ni cuerpo imitado. ni Hnea ni 
curva determinada, pero que tieno de todas estas cosas, y 



3% MONUMENTOS 

queen resumen afecta conteuerlas a to das ellas, este es 
siempreel mas bello 6 el mas fastuoso. No puode, pues, cs- 
tablecerse, que el ornato , al porfeccionarse on ol arte arabe 
y hacerse mas geometrico, perdio en olio importancia y be- 
lleza; y fuera por csto mismo menos digno de atencion que 
esos extranos floripones y tallos exageradamentc robustos 
del estilo bizantino, que decoran los antiguos monumentos 
arabes de Europa y Asia. 

En el conjunto de la Catedral es preciso sor fatalista co- 
mo.Ios mahometanos para convenir en la piadosa impro- 
sion quepnede producir este templo. Un inmenso bosque 
de pilares rectos, dilatado en simetricos andeues quo se 
pierden reproduciendose al infinite siemprcbajo la misma 
forma, despierta en el alma del croyente la inflexible volun- 
tad que Io empuja en la yida, y el hado inexorable que le 
aguardaen su paraiso. Y en el sueilo intranquilo de una 
existencia impura y llena de esperanzas, nada hay como esc 
tejido de curvas que se revuelvon sobrc si mismas, y apa- 
recen ilusonamente ondulando como reproducidas on las 
aguas de un estanque que mueve el viento; nada como el 
interior de esa mezquita para una concioncia musulmana 
Pero esta majestuosa espresion de un culto de recogimiento 
que carece de la solemnidad cristiana y de la grander pa- 
gana, no puede robajar la signiHcacion do otro momimento 
que aelevanto mas tardeen la Alhambra para el scnsualismo 
yla voluptuosidad , para la poesia y la gloria. En ol primero 
el esfuerzo pujante de una religion que alimenta la fe y la 
creencia en el dominio del uniyerso, y on el segundo el rc- 
:finamiento mspirado per la tolerancia quo en los pueblos 
iespiertan sus repetidos desastres y sus ciyiles discordias. 
: - . Y . mientras estos dos monumentos clasicos so engalanan 
delbuja que tuvo su cuna en Asia y su perfeccion en Espa- 
iia, hay en Sevilla un alcazar mutilado y otros despojos in- 
..eresantes, yiy ai .magen j reflejo del arte que manojaron 
-los bereberes, aprondido entre nosotros, llevado cien yeces 
y vuelto a importar en decadencia, fiel interprete do unos 



3* 



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ARABES. 



39 



pueblos mas groseras 6 infatigablcs , quo imitaban sin son- 
timiento 6 dcstruian por vanidad. Las obras arabes do la 
region scvillana son una demostracion de impotencia para 
perfoccionai' el arte; por eso constituyon un genero de 
constante transition 6 de instable permanencia. Lazo que 
no alcanzo jamas a unir los dos cstrcmos mencionados. 






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MONUMBNTOS 



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LA GRAN MEZQUITA 



DE CORDOBA. 



So empozo a construir cl aiio do 780 pop disposition del 
Kalifa Abd-el-Rhaman(l), cl dial fallctio un aiio despues 
do liaber empczado la obra. Dicese quo se edifico sobro las 
ruinas de un templo godo, ol cual a sn vez habia sido cons- 
truido sobvc las do otro consagrado a Jano. El pcnsamicnto 
do aquel monarca fuc ascntar la indcpendencia dc su pue- 
blo, tanto rcligiosa como politica, prineipiando por evitar 
que los creycntcs hicioran la peregrination a la Meca, y 
consiguiendo asi quo vinicran desde las remotas tiorras 
asiaticas en peregrination a la suntuosa Djama del poderio 
occidental. El aiio 796 estaba ya tcrminada por cl sucesor 
de Abd-el-Kliaman. Debio costar, segun los calculos liechoa 
por los mismos arabes, unas tresciontas mil doblas do oro. 
Fue la primera en magnificencia , segun ellos, pues otras 
sc habian ya construido mas pobres en Zaragoza y Toledo, 
aunque en el principio de la obra no so levantaron mas que 
once naves , y la Capilla del Milirab sin los espaciosos patios 
que despues se afiadieron en tiempo de Abd-el-Rhaman III, 
bajo la direction del maestro Said-ben-Ayud, segun consta 
de una inscription que se lialla on ella. En tiempo do El- 
Haken II se ornamento la Quibla 6 lugar dc las oracioncs 
con cl mosaico do yidrio y talco; las pucrtas principalos 



(1) 111 que Hamado por los cordebcscs dcscmbfirco <m las costaa dc Granada, Do 
la familia Oincya. 



42 



MONUMENT OS 



iueron revestidas de la ornamentation exterior , v el arte 
bizantino die en siisfiligrauas cicrta setnejanza alas do los 
do los omatos gricgos de hojas y floi-os , modificaudo los 
abigarrados adornos somibarbaro.s quo so von en algunos 
■pequinlos tragahiccs del exterior do stis murallas (I). 




Planta de la mezquita de Cordoba. 



Parece.ciertoque en tiempos posteriores se construye- 
pou otras oclio naves, conio se observa bien al estudiar su 



.'za- 



(1) So dedici & su eonatrueoioa el fcrabajo vohmtario de loa muBlimea, el for.™- 

do dotal pnsionoros.el quinfco del botin de gnorrs, los sabsidios y Ua ooAqnisiqs 
en Catalufla y Narbona. 






SS 



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A.RABES. 43 

planta, las cuales, erisanchando el lado de Oriente, dejaron 
el Milirab fuera del centro , y la puerta principal cerca del 
eje del edificio. Entonces, - segun opiniones -discutibles , se 
hizola Capilladelos Rmires, cuyo decorado, uno de.los 
mas modernos y elegantes, principia a cambiar de rumbo 
enriqueciendo y afinando los tallos de sus trazerias , no 
tanto como en el alcazar de Granada, donde son mas delica- 
das y menos parecidas a las ooncepciones del estilo. bizan- 
tino, sino tomando el caracter peculiar del primer desar- 
rollo de la civilization arabe cspanola. Sin duda esta Capilla 
es lo mas moderno del edificio ; existe una inmensa dis- 
tancia entre su estilo y cl del santuario , de modo que su- 
pone algunos siglos dc intervalo entre ambas decoracio- 

nes (1). 

Cuando San Fernando entro en Cordoba, se bendijo por 

el obispo Mesa la mezquita , y so levanto en ella un altar 
provisional; hasta el afio 1521 en cl que otro obispo, Don 
AlonsoManrique, obtuvo fatalmente perraiso del empera- 
dor Carlos V, a pesar dc las protestas de la poblacion , para 
levantar en el centro la capilla gotica y algun tanto mude- 
jar, que hoy se ve. Diceso que tres auos dospues el mismo 
emporador so arrepintio de haber otorgado aqnel permiso, 
y eternamente se protestara del torpe proyecto que hizo -le- 
vantar esta capilla en medio de aquel fantastico reemto, 
donde so siente la inspiration del arte mnsulman , y se re- 
cuerdan con respeto las profundisimas salutaciones quelia- 
cian en sus naves dilatadas , los apasionados descendientes 
de Ismael. La obra dc los cristianos , por mas rica y fastuosa 
que se presento, es siempre palida. El viajero se embriaga 
a la vista del bosque interminable de columnas y arcos en- 
lazados, que so desvanece como las formas ondulantes croa- 
das por una imagination calenturienta. El mas piadoso 



(1) Se attibuye & la vonida de los Bmbdjadoros de Miffacl II (822), el prinoipio 
de la influencia bizaittina en 1ft decoracion. Esta influencia cxistia ya como se ve 
ea ofcros f rag-malt os. 



44 MONTJMBNTOS 

cristiaiio aparta de sua ojos las imagenes mas venerandas, 
y devora con la vista los ejemplares rarisimos do aquol arte 
mahometano, que se perdid'para siemprc, persuadido dc 
que va a hallar todavia entre olios las sombras do los podc- 
rosos Kalifas, que ayudaron. con bus propias manos a cdifi- 
car la obra de su santo imperio. 

La planta cuadrada de esta Djama recuerda tambion las 
antiguas constracciories hebraicas, que sirvicron de tipo a 
los primeros muslimes en su celcbrada Kaaba. Tiene la cla- 
sica pureza do aquellos, y nada de la infiuencia romana do 
Itahca, Morida 6 Narbona, ni vestigios del clemento visi- 
godo que por otras partes principiaba a ronaoer. 

En la rcstauracion y ensanche que exporimento este 
edificiclo un siglo despucs de su fundacion, se conscrvo la 
planta primitive, se tapiaron entradas, y se introdujeron los 
csbeltos timpanos sobro rectos lintcles que reeordaban las 
artcs greco-romanas. Llegaron Jiasta destruir oj primitive 
almmar para rocmplazarlo cou otro mas bcllo, y a colocar 
en. el campanas como las de. las iglesias godas', para quo 
los alrmtedanos llamascn a los fielcs a aus azalas, costum- 

bre que no siguio mucho tiempo por odio a los usos moza- 
rabes. 

Xa extension que ocupa es de 642 pics dc Norte a Sur 
y 462 do Oriente a Occidente, cercada de un muro que rc- 
taata en alrnenas , y flanqueado de torrcs con paramentos 
hsps, que se abren solo a numerosas puertas oxteriores y a 
otras interiores que comunican con el gran patio agobiado 
de grucsos pilares, y do unrobusto alero de ropisas, semc- 
jante a los usados en Oriente desde los tiempos egipcios 
Hepetidos arcos ofrecen por todas partes cjemplos de las 
mas antiguas ojivas de arranques embebidos en sus maci- 
^os-cuadrados, que se apoyan sobro columnas dc di versa 
decoracion, los ouales osteutan la esboltezdc la curvatura 
y.repitiendose se cruzan en dirccciones opuestas 

Innumerables columnas se enfilan en naves parabolas, 
cuyos fustes estan coronados de capitoles corintios de bar- 



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arabbs. 



45 



bara oinceladura, obras todas trabajadas para otros tem- 
plos; solamcnte un numcro de olios son de raano arabe, que 
intonto copiar aquellos con mas simetria y delicadeza. Las 
columnas apifiadas a imitacion de las mezquitas del Cairo, 
Damasco y Cufa, se hallan si'se qui ere domasiado oorca 
imas de ot'ras ; siis cortas dimensiones fueron superpuestas 
por diversos ordenes dc arcos adovelados para conseg-uir la 
altura de sudestruido almizate. 




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- ' >,-■ :■•..-,..* — 

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Jntarior de la mezquita de Cordoba, 



Rccientcmente, desconciiaudo algunas capillas y lienzos 
de muralla, se han hallado adoraos de cstuco , los cuales son 
en general tan groseros y bastos como los dc los templos 
primitive de la Arabia. Ticncn el caracter persico , primer 






46 



MOXUMEXTOS 



paso de este arte, y sc nota on olios mas particularmcnte la 
diferencia do estilo , desde la alquibfa donde esta la cupula 
agallonada de quince pies de diametro, a la cstancia llama- 
da de los E mires. En la primora cl arte on su naoimicnto, 
fajas y Hstas tangentes a las dovelas del arco dc lierradura, 
inscripciones sin ornamentos . minuciosos mosuicos de 
cristal y talco, y algunos dctalles del mas mdimentario bi- 
zantiiio. En la dc los Emiros renace cl gusto de la imita- 
tion regularixando el omato, distribuyendolo con mas ga- 
llardiay delicadeza, principiando a separarsc del natural 
para hacerse mas simbolico y abstracto, y adquiriendo la 
sencillez clasica del adorno gcometrico, quo mas tarde 
constituyo el florecimiento del arte en la Alhambra. 

Despues dc la primera epoca, en los tiempos dc Abd-ol- 
Rliamarill, do Mohammad, de Abdallah y otros, la mez- 
quita soembellecc en pequcilos detalles yalicatados, quo 
decoranlos prcciosos y clovados Miuktrs, objetos que in- 
fluyen en la historia artistica del tcmplo. Hasta la domoli- 
cion del primer alminar , no hay obras dc importancia de- 
coratiya; y del sogundo, construido poi- An-nasir, nada 
nos queda mils, quo el recuerdo deque su considerable altura 
no tenia rival en el mundo; que so cmplcaron trcce mescs 
cncousfcruirlo, y que era dc picdra y mortero con dos es- 
caleras dispucstas de modo, que los que subian por la una 
no veian a los quo bajaban por la oti-a. So cuonta, que tenia 
una balausirada ..antes de llegar a la cupula, y que tenm- 
naba en dos bolas doradas y una plateada de tres palmos y 
medio de diametro, de donde brotaban dos lirios sostenicu- 
do una granada de oro. En el cuerpo de su elevacion habia 
catorce ventanas de dos y tres arcos, y los pianos sc halla- 
ban adomados con trazerias dc ladrillo rojo. 
. Por mas fantastica que parezca toda esta obra a los au- 
tores contomporaneos (1), esta fucradeduda que los mo- 

(1) Bapeoialmcnte eu In Bspftfo moiium-nbal d- P-i-v-i-* » . 



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ARABES. 



47 



saicos, piedras labradas y muchos capiteles, se trajeron do 
Constantinopla y de Africa , especialmento los esmaltados 
6 sofeisafus que se you en la capilla principal; y que en 
ticmpo de Al-Haken se hizo una reforma decorativa , y se 
aumentaron las naves, colocando columnas en el antiguo 
Mihrab, fomtndo dc bronce las puertas, laboreando con 
piedras de coloros el pavimonto , y pop fin, que el santuario 
so coloco dc nuevo oxactamonte liacia la Meca. 

Los gruesos muros dc csta mczquita conservan hoy fa- 
brica de fodos los tiempos desde el sigio vin, debido a sus 
rauchas restauracioncs. Contrafucrtcs en figura de torres 
adosadas, como Castillo fortificado guarnecido de cresteria 
correspondicnte a diversos estilos , arabe, gotico y mu&e- 
jar, cercan pop el exterior la mezquita en una altura apro- 
ximada dc 9 nietros 20 centimetros; y una cspccie de im- 
posta cuadrada sipve do cornisa a las sencillas paredes y 
de asiento a las dentadas almenas. Solo decoran estos frios 
muralloncs , las 21 puertas que citan los autores arabes, 
no todas existontes, las cuales son una muestra pertinente 
del arte mas antiguo , manejado pop inospcrto cincel, aun- 
que hermanado con el bizantino mas grosero.' 




Decoraciones de las puertas. 



4$ MONUMEXTOS 

Son dignisimas de estudio estas portadas , porque balla- 
mos la pnmera aplicacion de] nicho ajimez v do ventanas 
caladas con agramiles, dc formas que sintetizan la aplica- 
ciou pnmera 6 genesis del arte con arabescos sin lazo dc 
union, ladnllos rojos y matorias blancas de scncillos ali- 
cates puestos con simetria. Las enjutas, l m tcles y vanos 
ostentan raras : Iiojarascas persicas, no vistas tan puras en 
mngun otro edifleio musulman. 

Cuentase, que habia un pasadizo secreto cntre el alcazar 
de los reyes moros y la mezquita. Este pasadizo, cuyas 
pufirtas se snponen dispuestas de modo , que cada una do 
ellas ; pudiera defenders separadamente, so dirigia a la Mah- 
surah, reointo res ervado 6 inmediato al mm() ^ ]& ^ 

qmta el oual formaba pop si solo la habitacion del Kali fa 
cuando acudia a las ccremonias. Esta construction era rec- 
tangular, y cubierta por tfos bovodas preciosamente ador- 
nadas La estancia no se conscrva, y seria uno de los lug-a- 
es mas ocantadorcs de estc templo, con todo ol j„eX 
decoracion oriental de la mayor pnreza 

En esta elegante mezqmta CS donde deberaos ostudiai- 

los mnumerablcs reenrsos del artearabe, que tomfcreci 

m.ento en Espaila cuando el estilo bizantin pT i Z> 

omaba con sus caprichosas Iacerias las formas ato vk as do 

os arcos cruzados de las hornacinas v dclas c a 1 -at 

ombmadas e n esbelta distribution. Observese efdel a " ! 

muablemente esculpidos; el trazado por arista de las cm- 



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Alt ABES. 



40 



tiguo Mih-ab solo habiados, y que en la restauracion del 
templo sc anadicron las otras. 

El interior dc todo el monumento se divide en' 19 "naves, 
clevadas unos 30 pies, y si etc mas que se alzaban para el 
caballete do la brillante cubierta de tejas de colores con que 
terminaban ( 1 ). Se cruzan a estas, 35 naves -cuya anchura 
varia de raodo , que produce diferencias en las alturas de los 
arcos. Como las columnas son de despropoi'cionadas di- 
mensiones, sufrcn los arcos y pilares muchas diversas me- 
didas 6 irrcgularidades , que no podriamos admitir en las 
clasicas construccionos romanas. Los fustes tambien cortos, 
ci'caron la neccsidad de superponer arcos en busca dc 
mas altura, cuyo sistema fue seguido on otras partes sin 
este motivo, a pesar dc la opinion de Girault de Prangey. 
Eran las columnas 1.419, segun autorcs antigiios, pero 
hoy, dificilcs dc contar, esceden muy pocp dc 85.0. Su la- 
bra fue becha sobrc divcrsidad dc jaspes. pvoccdentes de 




Oapitel (primera dpoea}. 



Cabra, Sierra-Morena , Loja, Cadiz, Elvira y quiza de tier- 
ras lejanas, pnes procedentes dc Italia hay muchos en la 
region andaluza, semejantes a los de esta mezquita, cuyos 



(1) Scgun autorea &rabes, tralucciones delDr. Simoaet. 



X 

!* 



&0 M0NUMENT0S 

origenes parecen remxmtarse a los tiempos romanicos 6 vi- 
sigodos. Lo mismo puede decirse del estilo de los capiteles* 
variado a lo sumo, casi todos de dccadencia latina, irapro- 
" pios del parage que ocupan, toscos unos, dclicados otros. y 
casi siempre dignos dc los tiempos antcriores. 

Cubrian estas naves ahnizates de alfardas depino pinta- 
dasderojo, negro y bianco ; canccillos dondc dcscansaba 
otra serie de tdfaryias cerradas con pianos pintados dc la- 
borcs bizantinas, y cltodoun colgadizo queresistia el peso 
de la teja yidriada y anchas canalcs de plomo para condu- 
cir las aguas a los vortederos exteriovcs. 

Pueden hoy verse los fragmontos do estas obras, y dc- 
bemos anadir que por mas alene que so suponga, ni' esta 
madera se conoce con el distintivo que lc dicron los histo- 
riadores, ni hubo otras clascs cmpleadas en construction, 
que el-pino, cl pcralcjo y nogal, quo hoy testificamos en 
los monumentos musulmaues dc Espafia. 

Elpavimento antiguo no existe. y podomos sospechai* 
que no fue de marmoles, porquo alg-unos rcstos sc encon- 
trarian; ni de mosaicos porque ewta industria no se habia 
abaratado aiin para emplcarla en todas partes , como algu- 
nos siglos despues. Debio scr, scgun los hallados en Ilibc- 
ns, deladrillos cortados y azulojos de un solo color, alter- 
nando en fajas para formar alkaies y comarraarias. Sabido es, 
que oarecian las columnas de basas. 

Detras del coro moderno se ha descubierto una pared 
vestida con decoraciones de rombos, a manera de los timpa- 
nos del patio de los Arrayanes de la Alhambra, en cuyas 
hojas y ornatos germina la forma espiral que so manifesto 
mis tarde en aquel monumento. Notese un arco en cuyo ■ 
frontal hay escudos con tros fajas y banda tirada por dos 
cabezas simbolicas, y uao con un puente y torrcs defensi- 
ve.. Estas labores,.quepodemos llamar de estilo granadino, 
se repiten en otros dos arcos del interior , y estan en rela- 
tion con las de la capilla de Villaviciosa. 

Pero volviendo-alas-primitivasobrasdc este temple, 



<.. 






ARABES. 



51 



debemos fijamos especialmeiite en lo mas sublime, que es 
la Kaaba 6 altar santo, donde se veneraba el libro del Pro- 
feta. Es de tres capillas admirables y mas todavia la del cen- 
tro : marmoles labrados de fantasias bizantinas , mosaicos 
de cristales y colores , talcos deoro, hermoso arco central 
de forma igual a los de las puertas 'exteriores, takas sin ar- 
co como aquellas, inscripciones cuficas en marmol sobre 




El centro de la Hezquita. 



fondo azul, arcos decorativos y sobre ellos una serie de hor- 
nacinas en los ang'ulos, que, dividiendo laestancia enocho 
lados , salen de ellos concbas y pechinas para cruzarsc en 
una estrella singular, donde brillan los mismos mosaicos de 
cristal y comarrajias persas de su frente. Riquisima y ele- 
gante dccoracion, que no ha sido jamas imitada. , ' 






' 52 MONUMENTOS 



i Admirable estructura que no se ha movido en once si- 
glos de existential Las dos capillas lateralosno son, en 
verdad, menoshermosas r aunque menos ricas,ysus toclium- 
bres de bovedas cruzadas, son bcllas y sorprendentes como 
las mas bellas del mundo. 

Por la del centro se entra a la f&ihla santa, forma octa- 
gonal tambien, con ornatos de marmoles y cstucos, arcos 
lobulados fingidos, y una hermosa techumbre figura de 
concha, que corona la estancia. 

No hemos citado las dimensionos de esta encantadora 
estructura, porque ni son escesivas, ni el tamano hace lo 
bello. 

Sabido es que la construction do tan preciosas techum- 
bres es puramente eolgada del almizate con listones de ma- 
dera, como lo estan las estalactitas de la Alhambra , y que en 
el arte arabigo hay una decoration que reviste el esqueleto 
de la obra, afectando a veces, formas independientes de 
este, y motivos de suspension no ajustados a la logica de 
las ciencias constructivas. 

Dentro del santuario sc custodiaba ( 1 ) el reolinatorio 6 
MimMr de maderas preciosas, ebano, zandalo c incrusta- 
ciones de nacar ymarfil, que se conserve mucho tiempo 
despues dela conquisfa, y que segunlos cronistas, era una 
especie de carro de cuatro ruedas con sietc gradas, el cual 
-habia costado 35.705 dinares, y en el sc dopositaba una co- 
pia del Koran escrita por Othman, ? manchada con su pro- 
pia sangre Este libro era tan voluminoso, que apenas po- 
dian moverlo dos hombi-cs. Al lado de este santuario habia 
otas estancias donde se encerraban los objetos sagrados 
del culto, y se alojaban. los sacerdotes 

rah^wT k PUnt ° , Ciert ° d6nde estaba k °*a Mahsu- 

~^Z " T ^ rG T U l0S ambes ' P™ aunque se 
•upon? quepudiera ser la Capilla de Villaviciosa, donde 

U) *«fc el HW* que la mm parfe de ]aa yeoea ^ — cfl 



quUas? 



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x - —■(-'' — v *^ ■* 

J* i r_h 






Alt ABES. 



53 



hay un aposento subterraneo , todas estas son inducciones 
que se ban controvertido con poco exito. 




Aclorno bizantino. 



Vamos a fijav nuestra opinion : Hay indudablemente en 

las mczquitas de lo's emires , un lugar predilecto donde se 
coloca cl sultan y los -doctores de la ley, con el sequito de 
sherifos y soldados, en las grandes ceremonias. 

Asi se ve en las mezquitas de Elazhar , Amrii , Teheran 
Damasco y Constantinopla, una tribuna admirablemento 
dccorada cerca de otra dondo se dirige el Tezo y canticos, la 
oual se situa al frcnte dela Quibh/i, como los absides de nues- 
tras catedrales ; y este es el destino que podria tener esta ca-. 
pilla, levantado su pavimento hasta una 6 dos gradas sobm. 
el de la naezquita. Aqui hay tres naves principales y centri- 
cas, hoy interrumpidas por el coro, y si so descubriese la mo- 
derna decoracion do las dos inmediatas a la que nos ocupa, 
podriamos hallar muy rica y semejante ornamentacion a 
esta, demostrandonos que las tres naves centricas mejor 
decoradas constituian el centro del templo dedicado a los 
emires y doctores. Lxiego la capilla dc Villaviciosa seria es- 



4* 



B£ tJ MONUMENTOS 

-* J- 

Wemtf de'Ma do las tres naves citadas, frente a los sagra- 
dosnichos. 

Con efecto, pudo tambien decorarse este sitio dos siglos 
despues de hechala mezquita, y por eso se nota un ade- 
lanto del arte decorativo , aunque la boveda obedezca al es- 
tilo de las del Mihrab; lo cual se explica perfectamente: 
porque ya liemos dicho que en este primer desarrollo el arte 
alcanzo una manifestacion rica y explendente, que llego a 
Granada cinco siglos despues , y que en Sevilla no consigui6 
progreso alguno, antes bien, atraso-y extravios en imita- 
ciones romanicas. Por esta razon, la citada capilla se pare- 
ce a muchas de estilo granadino; y sus enjutas, alizercs, y 
hornacinas grabadas en rica filigrana de tallos y palmas son 
muy semejantes y quiza mas hermosas que las dela Torre 
"de Comarehde Granada. Cualqui era nota la diferencia de 
esta Mahsurah con las puertas cxteriores de la mezquita (1). 

Tmsladandose al patio donde en lo antiguo babia esta- 
blecidas anclias fuentes-paralas ablucionos, cuya agua so 
extraia de la gran cisteraa que se extiende bajo un ex- 
tensojardinpoblado de naranjos, se ven arcos do diversos 
tiempos, pilares y columnas cambiados, inscripciones ar- 
rancadas de su sitio, molduras goticas y mudejares, puer- 
tas Iioy cerradas que seabrian siempre on las ceremonias 
pj|9^etanas , otras mas grandes al exterior que ha mo- 
diacadp la piedad religiosa de los siglos posteriores, restos 
romano> y fustes de respetables edades que supo conservar 
la domination agarena; y por ultimo, desde este espacioso 
atrio se desoubrian millares de luces que ardian en lampa- 
ras, faroles y candelabros de bronce y plata con pintados 
trasparentes , dentro de las naves del templo , cuyas aranas 
deslumbraban y enardecian la piedad fanatica de la raza do- 
"minaate. Deeste mismo patio secuenta, queAlmanzor, que- 
riendo ensanchar el templo y derribar casas con intoncion 



(1) Segnn uniAforme del afto 1641 prcsontodo a Felipe IV, era esta .mta de l ft3 tre 8 
capillas qne tenian eii este sitio los Arabca.* Lo cnal eoncuerda con lo dicho, 






t r 



Aiubes. 



55 



de indemnizarlas gonerosamente , se hallo con la negativa- 
de la duena de una casita que habia en el , la cual tenia una 
liermosa palmera, y que para entregarla exigia le dieran 
otra casa con una palmera igual; el califa mando entonces 
que se le buscase lo que queria, aunque hubiese que pagar 
por ello un miliar de dinares ( 1 ). - 

Kccomendamos el estudio de la planta de la gran mez- 
quita, porque'en el se notan, haciendo abstraction de las 




Puerta del Perdcm, en Cdrdoba. 



obras cristianas, los trcs periodos de su engrandecimiento. 
El de Almanzor esta en cl lado de Oriente, ocupando ocho 
naves quo no gnardan completa relation con las once pri- 
mitivas; lo cual se observa tambien en los perfiles de los pi- 



(1) Al-Makkari. 



- - *^r- _ ■ 



ou MONUMENTOS 

lares qne asi entail sobre las columnas , en el trozo de los 
arcos, en las cokimnitas apilastradas , en el cincelado de 
los capiteles y otras obras docorativas. Las dimensions del 
rectangulo mandado completer por Almanzor so encerraban 

en cuatro gruesos mums almenados, fortalocidos con torres 
aibarranas, cuya mayor parte so conserva; pucs que no 
todas las que fueron construidas en sus diferentes costados 
se sostuvieron constantemente. Las pucrtas, diez y seis, dos 
a Onente, dos a Poniente , dos a Norte y die. al edificio cu- 
bierto. Las mteriores, veintiuna, sin contar las pcquefias 6 
pasadizos de poca importancia. Observese cuan prodteada 
estaaqni la puerta rectangular, aunque sobremontada del 
arco de herradura, y como se distingue este primer periodo 
del arte arabe espanol. 

_ La capilla, magnificamente ornamentada, de Villavi- 
ciosa, liermoso ejemplar del arte muslimico, es verdadera- 
mente sublime en esta gran mezquita. Su lujo es lo que ha 
hoclio presumir, que fuera el lugar resemdo al Kalife y al 
gran sacerdote , por mas que so pueda suponer destinada al 
pregon o ahcama de Iob almuedanos. En la Alaksa de Jeru- 
salem y en Santa Sofia, hay una capilla asi dispuesta para 
os cantores; y en otras del Cairo para las discusiones teo- 

aSl iT* qil6 '/ e f im l0s relatos antiguos, habia otra 
capilla al lado opuesto de esta, que se llamaba de la Limos- 

1 Mnlfr da 6R tiGmp ° de D " lfii ^° Manrique. Dice 

Al-Makkan , que su puerta estaba por el lado do Occidcnte 

y aun hoy se cree verla indicada todana por dentro y fuera 

de los muros dela me.quita. Creese tambien, que supuesto 

»n iguales las puertas todas , la que se cite do a Tma a 

S de Zlr> 1 ^ ^ qU ° ^ ta ^ da al lad0 del posti- 

Iw arcb v^ ' k T Ua ^ eStaUda do » de °° custo- 
dian-eLarchivo y hbros de cow. De cualquier modo que 

M^r^- diferenCia 6n d °™ t0 de las *™ 

Ke^dpT f PUede aSegm ' arse liabia <"** 
euas penodos de dos o tres generaciones. Desde el ,„ m 

e,tdo per* al bizantino de! Mihrab, y en IfJtoTZ 



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> - . -- 



ARABES, 57 

la que hemos supuesto al lado de Occidente, hay un pro- 
greso marcado del arte arabe en los tres primeros siglos 
de aquolla dominacion. Hasta el siglo x no se Ven las inti- 
mas relaciones de andaluces y africanos , en cuya epoca 
pudo tomar el estilo cierta analogia con el sentimiento de 
las razas occidentals. Despues de csta fccha parcce como 
que no hay huellas sensiblcs de cultura arabo en la Cate- 
chol, y que es preciso ir a buscarlas on los demas edificios 
de Cordoba, que tan escasos son, pues que en muy cerca 
do scis siglos de influencia cristiana, pocos monumentos 
de tercer orden han podido subsistir. 

Recordamos la gran abominacion, como llamaban los 
musulmancs , a la entrcga que hizo Ben Sagiah al rey Don 
Alfonso dc la Ciudad de Cordoba en 1146. Los cristianos 
penetraron en la mczquita, ataron sus caballos a las colum- 
nas del templo , y deshojaron el Koran labrado que aqui se 
gnardaba de los tiempos de Almanzor. Sin la venida, des- 
pues, de los Almohades, ague liubiera sido de esta grando 
obra? 

Concluiremos con algunos datos curiosos sobre el nso 
de las mezquitas , tornados del libro Mision Jdstorial de Mar- 
riiecos. 

«No tienen en ellas mas camarines y adornos que lam- 
paras de azofar , laton y vidrio , que arden de noche . cuando 
se abren las puertas a la oracion. En la pared de Oriente 
pintan algun adorno para que los creyentes se dirijan en 
sus azalas hacia estc lado. Y tienen tambien un pulpito so- 
bre ruedas para conducirlo al sitio donde el talbi les quiere 
predicar. Los patios de todas las mezquitas estan enlosados 
con finos azulejos, por donde corrcn cristalinas aguas, que 
derraman a unos aposetos primorosos que son los lavatorios 
del pueblo , para los que no se han lavado en sus casas , pues 
nadie entra en el templo sin estar enteramcnte limpio. 
Tampocopuede nadie entrar calzado, dejandose loszapatos 
en el portico, d en los mismos lavatorios, pues es sabido 
que si no se dejan vigilados se los llevan siempre los caxr- 



58 • MONUMBNTOS 

tivos.La veneracion a los templos es tan grande, que no 
permiten en su vecindad casas escandalosas , hosterias ni 
posadas, prohibiendo a los judios que pas en calzados por 
delante de ellos. ■ 

En algunas mezquitas no entrau las mujeres, porque 
son incircuncisas, y solo la sultana tiene su oratorio 6 Mo- 
mU, donde reza en nombrc de todas las mujeres. 

^ Los almuedanos dicen estas palabras cuando suben a los 
minaretes, cuatro veces en siete tiempos. La primera, a 
media noche: «Dios es grande; rezar es mejor que dormir.» 
La segunda, a las dos de la manana, la misma. A las tres 6 
las cuatro dan la vox que llaman del Farol, porque poncn 
uno en la punta de un asta que quitan a esta hora , dicien- 
do: «Ya quiere amanecer, alabemos a Dios.» La cuarta 
voz es a las doce 6 zenit, tremolando una bandera blanca 
querecogen a la una y Ala voz de «Dios es grande. » El 
viernes, dia de fiesta, ponen desde el amanecer bandera 
azul, hasta las diez y media del dia que ponen la blanca. 

La quinta voz a las cuatro de la tarde, ammciando que 
es hora de dar de mano a todos los trabajos. En invierno es 
a las tres. La sexta voz mencionada la dan al aparecor la 
.-primera estrella de la noche, y la setima voz a las nueve 
en el verano, que es la queda que nosotros conocemos, So 
sirven del reloj de arena. 

Las visperas de los dias fcstivos cantan los almuedanos 

en latorre, con .miisica no dcsagradable , durante una 
nora. 

Los lavatorios tan precisos para ir a la oration de la 
mezquitase hacen con tres objetos: El primero, despues 
de las precisas necesidades que pide la naturaleza humana 
El segundo, de los cinco sentidos corporales, banandose 
os pes, las manos, las nances, los oidos y la cabeza. El 
tercero, es de todo el cuerpo, peinandosc al mismo tiempo, 
lo cual se jiacc en los banos publicos, yendo los hombres 
por la manana y las mujeres por la tarde. Nadie puede ha- 
cer la Zalah sin estos lavados.» 



FUNDACION DE LA DJAMA, 



SEGUN LOS ARABES. 



La leyenda que trata de la fundacion de esta mezquita, 
cuenta que Abd-el-Rhaman I se levanto un dia al amane- 
cer, y mando a su eunuco Mansur. que convocase a los je- 
ques a consejo. ReunidoS' estos les manifesto su proposito 
de construir la gran mezquita de Occidente. Los autores 
arabes ponen en su boca un largo discurso que demuestra 
el estado de lucha entre las dos grandes iglesias entonces 
riyales. De sus mejores parrafos insertamos los que sigueii: 

«...E1 cristiano idolatra dice : Europa es la reina , Asia 
su sirviente. El fiel musulman exclama: del Oriente sale la 
luz. Algufia duerme en las tinieblas. 

»La Iglesia y el Islam se miran frente a frente como el 
el leon y el tigre. . . En las montailas de Alfranc deja el ti- 
gre cauteloso la presa para la vuelta: en la ciudad de Cons- 
tantino devoran las hogueras los monasterios, los monjes y 
los idolos, y a los golpes del" Castillo isaurico se va desmo- 

ronando Santa Sofia. 

»Los barbaros de las regiones del hielo se extremecen 
de placer en sus pellizas, esperando que un pontifice roma- 
no ponga en la diestra de Carlo-Magno el globo de Cons- 
tantino; perolas hermosas hijas del Yemen celebran con 
zambras y cantares en sus almeas las victorias de los hijos 



60 MOWUMBNTOS 

de Ismael , que por la virtud del Koran se abren las puertas 
del Griente y del Occidente. 

» 

. ■ . Cantaron, las virgonos y los 

ancianosdel Hedjaz: no hay mas Bios que Dios , jMahoma 
es su profeta ! Poderosa es la raza Coreixi : Dios clemento 
ha vinculado on ella ol precioso collar de Cosrroes , y las 
veintioinco coronas do los reyes de Iberia. » 

Luego describe las grandezas de la tierra que domina- 
ban, y el poder que ejercian sobrc los reyes de Alfranc, y 
anadc : 

«No entregara. Dios el muudo a los que so embriagan 
predicando penitencia y se enriquecen ensalzando la po 
brcza, y so dan al libertinajc recomondando la castidad... 

»Para ellos los monasterios pobres y los sombrios, para 
nosotros los vergeles, el harem, los bancs y las aljamas: 
aljamas revestidas en su interior de bruiiidos jaspes y os- 
plendorosos estucos, construidas de jacintos rpjos y cerca^ 
das de lamparas inextinguibles. 

»Para ellos claustros lobrogos y silcnciosos, para nos- 
otros cristalmas fueutes y -verdes arrayanos ; para ellos las 
privaciones de la vida triste del Castillo, para nosotros la 
existcucia risuena y tranquil a de la academia; para ellos la 
intolcrancia y tirania, para nosotros la monarquia clemento 
y paternal; para ellos. la ignorancia del pueblo, para nos- 
otros la instruccion publica y gratuita ; para ellos los yer- 
mos, el celibato, el martirologio, para nosotros la fertile 
dad , el amor, la hermandad, las comodidades y deleites... 

»Gran conticnda so inaugura entre la barbarie y la cul- 
tura, entre las sombras ylaluz, entre cristianos y musli- 
mes; prcparado csta el mundo y dispuesto para grandes 
cosas, como cl hierro que sale de la fragua enrojecido y 
solo espera la nueva forma que va a tomar sobre cl yunque.'» 

Luego anuncia la lucha de francos y arabes, los prime- 
ros contra los barbaros de las regioncs heladas, y del arabo 
contra las tribus del Ganges y del Indo; «un esfuerzo mas, 



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V — 



I A.RA.BES. 61 

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; dice, y la majestuosa Bagdad se humillara ante la rcina del 

? andaluz; alcemos a Ala una aljama solo comparable a la 

Santa Casa de Jerusalem. 

aLevantemos la Kaaba del Occidente en el solar mismo 
dcun tcmplo cristiano , que tengamos que dorruir, para 
que caiga la Cruz entre escombros y descuelle el Islam ra- 

diantc. 

»Sea su planta parecida a la de las basilicas del Cruci- 
ficado, para que la Casa de Dios oprima la casa de los ido- 
los ; atrio , portico , naves y santuario , todo en un recinto 
de cuatro angulos y cuatro lados como la Santa Casa de la 

Meca.» 

Enumora a scguida las bollezas que tendra la mezquita, 
describe la cisterna del patio, los naranjos que lian de som- 
breai' las fuentes para las abhiciones, las once puertas*, y 
las once naves, con una mas ancha en el centro para ado- 
rar la quibla 6 santuario; las columnas de marmoles varia- 
dos formadas a manera de hueste belicosa , los arcos como 
bandcras hencbidas por el viento de la fortuna; los techos 
de alerce incorruptible,.. 

De tal manera hablo Abd-el-Ehaman que contagiados 
los jcques con sua palabras profetioas, a la vista de las ver- 
dades historicas que expuso el Kalifa, acordaron levantar 
el tcmplo. El Katib rccibio las ordenes, y fue comisionado 
para tratar con el obispo y el conde cristiano la compra del 
templo que se habia de destruir para levantar la mezquita; 
cstos se negaron a venderlo puesto que la basilica servia 
para el culto arabe y cristiano al mismo tiempo, con arre- 
glo al precepto de Omar, que mandaba dividir con los cris- 
tianos las iglesias de las ciudades conquistadas. Al fin, sc- 
gunreficre Al-Makkari, los cristianos se avinieron a ven- 
der la iglesia, con tal que se -les permitiera edificar otra a 
los trcs santos martires Fausto, FaunarioyMarcial, y reci- 
bieron en dinarcs de oro el precio convenido. Desalojaron, 
pues, pacificamente la iglesia llevandose en procesion las 
imagenes y objetos de culto, y promovio el Kalifa inmedia- 



i-i aj_-_ ■_ 



62 MONUMENTOS 

mente la obra, valiendosc dc matemles voinanos y goticos 
de dentro y fuera de Cordoba, que hizo traer a toda costa. 
Por mas que aprcsuro los trabajos no pudo ver terminada 
la techumbre del edificio , a pesav del empeno que tomo en 
celcbrar con gran solemnidad su grande obra. Durante dos 
anos visito constantcmente a los ti*abaj adores; concertaba 
los pianos con los alarifcs, se entrctenia por su propia mano 
en diseiiar parte de la ornamcntacion , y en este trabajo , que 
hacia sin desatender el gobierno y grandcza de sus Estados, 
le sorpreudio la muertc con profimdo sentimiento de todo 
el pueblo. Muerto Abd-ol-Rhaman , siguio Hixcm, su hijo, 
la obra de la mexquita hasta su conclusion en la epoca de 
las mas grandes victorias para los arabes dc Espana (1). 



(1) Publioado antes, seguii loa AUtoics .-VraiidBi 






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LA MEZQUITA 



COKVERTIDA 



EN GATEDKAL; 



Dcspues de la conquista cristiana se consagro cste tom- 
plo al Misterio de la Asuncion por el obispo de Osma, Don 
Juan. Alg-unos aiioa dcspues el primado de Toledo liabia 
constituido el Cabildo en el por traslacion de la basilica 
mozarabe ya citada. La formal crcccion no so liizo hasta 
fines dc 1238, y en los primeros anos no se consfcruyd pajra 
cl cnlto cristiano ninguna capilla de grande importance. 
Fue dotado con rentas de decimas y almojarifazgos, y las 
fincas se dividieron en dos partes igiiales; una para el obis- 
po y otra para el cabildo . 

La capilla mayor fue obra del rey Sabio en su mayor 
parte y el Sagrario era ontonces una capilla. D, Alfonso 
construyo la de San Clemente, y tal riqueza. comenz6-:& 
desplc^-arse en estas obras, que no titubeamos en asegurar 
fuera alimentada por las adquisiciones de fineas consegui- 
das por el cabildo en tierras de moros, a medida que se les 
iban tomando por conquista. 

En poder de cristianos siguieron los arabes labrando las 
parades dc la Catedral, segun concesion heclia por los re- 
yes, yhastase obligo a muchos de los que ejercian las 



°4 MONUMENTOS 

profesiones utiles para las obras a que prcstaran sus peona- 
das, lo cual hicieron hasta csculpir los ornamcntos goti- 
cos, segun so ve en la forma de las cinceladuras sobre la 
piedra y yeso de la obra moderna. Clientage que los empc- 
radorcs moros construyeron la gran mezquita ayudados do 
pnsioneros y cautivos; que Almanzor trajo desdc Santiago 
a'Ctirdoba en hombros de cristianos las campanas de aquc- 
11a antigua iglesia; pero que luego San Fernando las bizo 
restitmr en hombros do moros. Es lo cierto, que confundi- 
dos por los mismos trajes y usos, judios, cristianos y mu- 
dejares en Cordoba despues do la conquista, hubo talcs 
odios, que se robaban mutuamente los hijos, y obligaron a 
los obispos a tomar dispositions contra unos y otros for- 
zandoles a trabajar en los templos cristianos ; razon por la 
cual los edificios arabes de Cordoba ban conservado mucba 
de su ongmana belleza despues de ocho siglos. 

De todos los, vasaUos sujetos a la dominacion 'cristiaua 
los mudejares fueron los verdaderamente libres, pues los 
otros mushmes estaban obligados etemamente a las condi- 
ciones que en cada caso imponian los conquistadores. 
Kilos crearon ese estilo mitad cristiano, mitad islamitico. 
que con jtanta perfection vemos desarrollarse en Espafia 
desde elsiglo xm en adelante. Hasta la conquista de Gra- 
nada, los mudejares de Cordoba se ocuparon de los tra- 
bajos de conservation de la Catedral, y ayudaron a los 
maestros cristianos en ;hacer Vtos obras do menos irapor- 



En la Capilla Real senota la diferencia que ofrece el es- 
tilo sarraceno del siglo xiv construido bajo la inspiration 
cnstiana, y el mismo bajo la dominacion totalmente aga- 
rena. Prescmdiendo de los escudos y annas castcllanas que 
hay en e31as a cambio de la decoracion primitiva, se obser- 
va la semejanza que existe entre el gusto de la rcstaura- 
cion y el que se manificsta en el actual Alcazar sevillano 
ambos coustruidos bajo las mismas conditions, debiendo 
por con S1 gmente fijarse aqui aquella epoca puramento mn- 






arabes. 65 

chjar que en Cordoba aparcco dos siglos antes de la cons- 
truccion del crucero 6 gran capilla del centro, cuya obra 
acabo de trastoruar su antiguo aspecto. 

La puerta principal, restaurada en 1377, llamada del 
Perdon, es otro ejemplo de la mezcla de dos estilos tan pro- 
fundamente di versos que jamas podran armonizarse; el 
romano y el arabc. Entre etse y el gotico existen como 
hemos visto puntos de contacto ; pero entre aquellos la 
union es imposible. Asi se demuestra en estas y otras por- 
tadas, donde se nota una gran verdad, y es que las causas 
que influyeron para crear en Bizancio un arte especial, 
no 1'ueron bastantes, scis siglos despues, para formar en 
Espaila un estilo que se difundiera como aquel por efecto 
do un cosmopolitismo prodigioso, que no podia repetirse 
despues do la reconquista. 

La capilla de San Bartolome se construyo hacia 1280. 
Siguieron otras menos importantes todavia hasta concluir 
el siglo xiii, las cuales se dedicaban por regla general a 
depositar los restos de los capitanes que sucumbian en las 
llanuras cordobesas luchando con los caballeros granadi- 
nos. Tamoien el caudillo Ozmin llevo mas de un heroea 
las sombrias capillas de esta Catedral. 

En la de la Encarnacion, de 1365; la del Espiritu Santo, 

de 1369, que tomo luego el titulo de San Lorenzo, y -en las 

de San Ildefonso, San Pedro y San Agustin fundadas en 

1384, no existe combinacion de generos ; hay si un arco 

arabe de mas delicada ejecucion que vuelve a, recordar la 

primitiva arquitectura del templo. La de San Antonio 

Abad, de 1385, fnndada por el Senor de Aguilar, hermano 

de Gonzalo de Cordoba; la capilla de la Cena, de 1393, para 

Feraan Nunez; la de Santa tfrsula,: de 1398; la de San 

Acacio, de 1400; y la de San Antonio de Padua, terminan 

las obras del siglo xiv. ; ~- 

Son obras mas modernas la de San Ambrosio, la de la 

Santa Cruz, en 1517,= hecha donde se hallaba la antigua 

Puerta de Jerusalem, primera del muro de Levante, y otras 

5 



66 MONTIMEHTOS 

de 1401 al 1491; ademas do las puortas gotico-arabes y de 
algunos fragmentos de repisas extcriores. 

En 1523 tuvo principio esa obra central que lia levan- 
tado las techumbres moriscas , y trastornado el caracter 
sombrio y fatalista de la mezquita. No falto en aquel ticm- 
po quicn se opusiera a esta profanation del arte , y no fue 
por cierto el Cabildo sino la Ciudad que requirio a aquel 
por medio do escribano , hasta lograr suspender la obra; 
pero Carlos V la hizo continuar. No se habia podido termi- 
nal' en 1584; jtal era el estado do miseria quo alcanzaba el 
pais en aquellos lieroicos tiempos de nuestras empresas en 
AlCmania! ; una pequena parte del colosal cdilicio de los 
sarraccnos, levantado en poco mas de veinte anos, no podia 
constmirse bajo la domination cristiana en los mas pros- 
poros tiempos de su grandeza. 

En 1593 se principio la torre actual segun el gcncro cn- 
tonces en boga, y se hizo sobre los cimientos del alminar 
arabe ruinoso en aquella epoca. 

En 1600 se acabo el Crucero ojival moderno, no sin 
obstaculos para cquilibrar los machones que se alzaron 
para las nuevas bovedas, tardando sietc anos en la decora- 
tion interior, y hasta 1607 no se celebro en el altar mayor 
la primera misa. El cstilo de esta nueva iglesia, cmbutida 
en- el centro de la antigua, participa de la dccadentia del 
arte 1 . Se ven en ella el gotico, el arabe y hasta el plateresco,' 
abigarrando informemente las elegantes formas del cstilo 
ojival: la cupula, hornacinas y embovedados recamados de 
encuadros, casetones, baretas y follaje, copioso arsenal de 
mcdios dccorativos. El trascoro cs de un gusto mas serio. 
El discipulo de Juan dc Hen-era lo doto de un greco-roma- 
no,y contribuyo como los demas artifices a rebajar elpres- 
tigio'de las trazerias bizantinas. 

El techo que se conserva en las estrechas naves dc la 
antigua mezquita es hoy de bovedas, las cuales en 1713 
principiaron a ocupar el lugar del hermoso artesonado dc 
almizates de maderas olorificas, compuesto de los alfwrges 



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AUABEfcS. 67 

pintados y dorados que habia en todos los templos maho- 
metanos. 

El retablo , los pulpites de Verdiguier , la silleria del coro 
liecha por Cornejo, mitad del sig-lo xvm; la ospaciosa esca- 
linata del presbitorio , con marmoles de Italia; los broncos 
y adornos clc plata, lamparas, etc., son clignos de apreciar- 
se por la ricjueza y lucidez del trabajo empleado, aunque 
no siempro por ol gusto chumgueresco que los inspiro. 

La puerta de las Palmas , arquitectura del Emperador so- 
bre trazeria sarracena ; la capilla de San Jose y Santa Ursu- 
la, la de la Resurrection, antes de 1569; la do la Asuncion 
en 1554; la de los Obispos, do 1568, tapando una puerta 
arabe. y cuya capilla se adcrezo on 1569 para reunir en 
clla las Cortes del reino que entonces no excedian de diez 
y ocbo 6 vcintc procuradores ; el palacio del obispo, arre 
glado para rceibir al rev Felipe II , y el pasadizo que se 
conservaba outre cl palacio de los Sultanes (que pudo ser 
el de los Obispos ) y la mezquita , para el paso oculto de los 
Kalifas, son reeonstrucciones de poca valia; pero que debe- 
mos observai* como la liistoria decadente del templo. 

Lo mismo diremos de las de la Conception y las Angus- 
tias, del siglo xvi, y la del Eosario, mas moderna, muy 
corca de la cual hay una columna arabe en cuyo fuste esta 
mal grabada la imagen de J. C. que se dice labro cou las 
unas un cautivo cristiano que ataron a ella los arabes, cosa 
que nos parece inverosimil. 

Despues la capilla de la Natividad, de 1673; la dc la 
Conception, do 1679, conjunto cxtrano y rico , nada agra- 
dablc a la vista; la de Santa Teresa, sacristia mayor donde 
se ven las alhajas y cruz antigua cuajada de cresteria, 
hecha por Enrique de Arfe; y por ultimo, la de la Magdale* 
na, la mayor de la Catedral antigua, y otros detallcs reno- 
vados continuamente sin arte ni concierto, segun el diver- 
so genero qne se usaba en cada epoca. 

Posteriormcnte al ano 1614 se hicieron otras que son 
dignas do mention por algunos objetos que contienen, ya 



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68 MONUMENTOS 

de pintnra ya de escultura, dobidos a los artistas anda- 
luces mas conocidos, contando en ellas la de San Pablo, 
San Eulogio y la de las Animas, donde se halla sepul- 
tado Garcilaso dc la Vega; y los dos cuadros de las de 

San Andres y San Estebau pintados por Carducho y Zam- 
brano. 



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MEDINA AZAIIRA. 



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Suliman (1) prendio fuego a los palacios de Azalira en 
el ailo de 1010 y destruyo esta poblacion abandonada, cuyos 
habitantos se habiau refugiado en los pueblos comarcanos; 
por consiguientc , aunque quisieramos recordar aqui una de 
las mas encantadoras obras creadas por el genio de la civi- 
lization agarena, tendriamos que conteutamos con lo que 
infundadamentc describen las cronicas del tiempo de Don 
Alfonso VI, cuando refieren, que liabiendo pedido este mo- 
narca la deliciosa rcsidencia de Azalira para dona Constan- 
za, el Kalifa indignado mato al mensajero, dando ocasion a 
aquella guerra vengadora que introdujo en Espana a los al- 
moravides para sostener el poderio de Occidente. Escasisi- 
mos documentos proporcionan las referencias historical 
para aveviguar las bellezas artisticas de este sitio , y aunque 
fuera cierto que muchos capiteles y columnas se Ucvaran 



(1) Habieiidose publicado por nuestro querido amigo el intctigeivte artticqario y 
orientalist a D. Lcopoldo Eguilaz, a la sazoil de cstarse imprimiendo eata obra, nn opus- 
culo titulado «Bstndio sabre el valor do las lefcras arabigas en el alfabeto castollano y 
reo-laa de lectura, » en el oual sc formula una nucva olave de ortograffa para la ti aa- 
cripeion do loa nomferes propioa y de higar arabigos, fundada en la tradicional do 
nuostroa cronistaa ypoetas y eoinprobadapor lamanera coil que respectivamente I03 
Arabea andaluecs, loa nmdejares y moriscos interpretaron en an eacritura las letras de 
nueatre- abeeedario, conveneidos de la bondad del aiatema, vie cuenta en su apoyo coil la 
^rave autoxidad de gramaticoa tan iitsigncs eomo Silvcatre de Saey, Caspari, y Cousin 
do Perceval, hemos resuelto aeomodar en lo aucesivo la traseripcion de los nombrca ar$- 
bi^os a las reglaa conaignadas en el referido opiiscuio, 



^ MONUMBNTOS 

de 61 para hacer el alcazar do Sovilla, ni se conocc la epo- 
ca, ni nosotros creemos quo dichos ojcmplares tcngan ese 
origin. En cuanto a los vestig-ios quo so hallan en el con- 
vento do San Jerqnimo de la Sierra, son sin duda, proce- 
dentes de aqucllos suntuosos edificios, en los quo al pavecer 
so api'oyecharon porticos romanicos, pilarcs y entablamcn- 




Oandila de Medina Azahra. 



os que soman a los monument™ drabes, asi como la mul- 
titnd do-moKucos, Iadrillos, mocarbes, Josas, lammras y 
precioBos fragmontos do vasos sin osmalto quo homos teni- 
do a la rata; todo lo cual nos obliga a oitar este sitio, dig- 
no del anfacuano mas bien que del artiste. 



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A.RABES. 71 

Pero como para la historia del arte no podiamos pasar 

desapercibida la memoria de un monumcnto, que por las 
descriptions maliomotauas ocupaba el primer lugar en Es- 
paiia, no dejamos do mencionarlo como reminiscenoia de 
otros alcazares, cspecialmente el Toledano, del cual nada 
podemos referir. Y dicen las cronicas, que im alarife de Bi- 
zancio trazo el mas dilatado odificio conocido, por disposi- 
tion del emir, atres millas nordesto de Cordoba, en lo alto 
del Monte de la Novia , dedicado a una odalisca , cuyo nom- 
brc did a cste sitio. El harem podia contcner mas de 6.000 
concubinasy sirvicntas, 3.750 cunucos y 1.500 guardias. 
Empleose on aquel un numero considerable de^piezas de 
marmol, lo oual demuestra ya quo estaba muy lejos de pa- 
recorse esto odificio al alcazar de la Alhambra, supuesto 
que los materiales de la construction imprimen especial 
caracter al estilo de cada epoca. Las columnas so contaban 
por millares, ostentandose en ellas los marmoles de Ray a y 
de Filabres, con los que regalaron de Roma y especialmen- 
te de Tiinez, restos quiza de las rumas de Cartago; domi- 
nando en esta obra los barros cocidos de diversos colores, y 
los delicados parameutos de estuco, de los quo suelen en- 
contrarso todavia gruesos pedazos removiendo la tierra. 
Tan grande fue esta maravilla, que trabajaron en ella du- 
rante 'treinta anos mas decinco mil jorualeros, ganando 
dos dinares y medio al dia, y en tienipo del califa An-Nasi, 
se habian gastado siete millones de dinares. Largos arroyos 
conducian el agua a sus baiios, fucntes y estanques, y las 
puertas decoradas con agramiles se liallaban forradas.de 
cobres y hierros plateados, como hemos visto en otros pa- 
rajes, confuertes capas de cstano para preservarlos de la 
oxidation. De sus habitaciones se cita como mas hcrmosa 
la Sala de las Grandes Ceremonias, con arabescos de estuco 
dorado y colores, y tecliumbrc de mad eras olorosas, que 
cerraba en un colgante de cuya extremidad pendia una 
pcrla de gran tamafio regalada por el gricgo emperador 
Constantino Porfirogenito . Describe luego la fantasia dia- 



** MONTJMBNTOS 

mantes y esmeraldas, y siempro se hace mencion en estos 
pahcios de pilas llenas dc azogiic que Servian de entreteni- 
miento a las esclavas y odaliseas. 

En cuanto a las esculturas scremos mas parcos en ad- 
mitir lo que se dice: homos visto uu Icon do bronco admi- 
rablementefundido, cuyafotografiaconscrvamos, que nada 
deja que desear en cuanto al modclo, tambien repasado a la 
mano, como las obras japonesas, que precede de cstos odiii- 
cios (1). Habia otras esculturas, dc las que solo se hallan 




fragmentos enpodcr de los anticuarios , las cuales nos dan 
la certidumbre de la existencia dc estas obras de caracter 
babilonico. Los cuentos nos describen una figura de mar- 
mol verdo traida de Siria, que se coloco en la alcoba del 
sultan, sobrc doce figuras de oro bermejo, y otras que ver- 
tian las aguas en los estanques; pcro si bicii esto nos indica 

(I) Se cousorvaba cu el caMio de! oelebre y msilogrndo phi tor Forfcuny, 






ARABES. 73 

el lujo de la mansion, mmca podremos asignar por ello la^ 
arte cscultorico un lugav prceminente. 

La mezquita dc Azalira era otro de los edincios descritos 
con entusiasmo: el alminar do eincuenta codos de alto, los 
aroos do lintel, los calados, mosiiicos y cristales de colores 
como los del santuario de la catedral citada, daban a este 
templo un particular encanto. 

Y si nada podemos analizar de estos perdidos monumen- 
tos ique podriamos docir dc esos regios alcazaves sembra- 
dos a la orilla del Guadalquivir sobro los cimientos de los 
elovados por los Godos y.surtidos por las aguas del rio, cu- 
yos l'estos se vieron en la Albolafia? Cucnta Al-Makkari qne 
el roy moro de la fortalcza de Almodovar descubrio el pala- 
cio romano , qne crecmos estaria cerca de la fortaleza cua- 
drada de Don Alfonso XI; quiza el sitio que ocupaba el pa- 
lacio do Teodofredo; poro lie aqui lo que dijo Ibn-Bashku- 
wal: «Entre las puertas de estc palaoio que Dios Omnipo- 
tente abrio para reparation dc las injurias, anxilio de los 
oprimidos y declaracion de justas sentencias, es la princi- 
pal una sobre la cual campea un terrado saliente, sin igual 
en cl mundo; osta puerta abre paso al alcazar, y tiene bus 
hojas revestidas de hierro con un anillo de bronce de labor 
esqnisita en figura do hombre con la boca abierta, obra que 
trajo de Narbona un Kalifa. En la misma fachada hay otra 
puerta para los jardines , y .al otro lado un terrado de- dondo 
semirael Guadalquivir, y dos mezquitas famosaspor sus 
muchos milagros... Las puertas tercera y cuarta, nombra- 
das del Rio y de Coria, daban salida hacia el Norte- La 
quinta y ultima, denominada de la Mczquita Mayor, era 
por donde salian los Kalifas cuando iban los viernes a la 
azala, cuyo transito se cubria todo do alfombras.» 

En otra pagina sobre Medina Azahra dice lo que siguo: 
«Es uno de los mas admirables cdificios; su erection prin- 
cipio a' principios del ano 325 { 936 ) por Abu'l-Mutarvif Abd- 
ar-Rahman, sobrenombrado Nasir (hijo de Muhammad, liijo 
de Abd Allah, uno dc los soberanos Otncyas dc Espaiia. Sc 



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74 . MONUMENTOS 

.extiende a la distancia de cuatro millas y dos tercios do 
Cordoba. Su longitud de Oriento a Occident© 2.700 codos, y 
su ancho de Norte a Sur 1.500. EI numcro de sus columnas 
4.300 y mas de 15.000 puertas. An Nasir dividio la renta del 
Estado en tres partes, una para las tropas, otra para el Te- 
soro y la restante para construir a Medina Azahara. Las ren- 
tas de Espafia en aquel tiempo eran de 5.480.000 dinares, y 
765.000 dinares producian las fincas y rcntas del so"berano,» 



ALGUNAS C0NSTRUCG101NES MORISCAS ,' fi 



DE CORDOBA. 



Frente a la parroquia dc Santiago habia una casa eon 
un zaguan morisco , arcos del mismo genero angrelados y 
levantados de punto, bastante notables; y como enmu'ehds 
otros lugares el afan de blanquoar las paredes ha cubierto 
filigranas de rara labor y finisimos detalles: se llama esta 

casa de las Oampanas. 

Eh la plaza de Anton Cabrera y casa del Conde del. 

Aguila hay tambien restos de un edificio mahometano , dig- 
no de consideracion. \ ". ; ; '.-'::'"l 
Banos arabes. Mas de ochocientos habia en C6rdoj>£y $r 
solo se encuentran hoy los vestigios de ciiatro o^cine^ de 
ellos ; los principals son dos en las respectitaS dalles del 
Bano , alta y baja. Cuando se abren los cimientbs para nue- 
yas constrncciones , se suelen hallar vestigios de los mu- 
cks' que han quedado siempre por bajo de la superficie 6 
suelo moderno. Su estmctura ofrece poca diferencia de la 
que tienen los que hay en las demas poblaciones mahonij5- 
tanas. 



76 MONUMBNTOS 

Entre otros monumentos, Alfonso XI nos dejo la porta- 
leza cuadrada , el Alcazar nuevo y los torreones desmocha- 
dos que hoy existen junto al palacio episcopal: lo que esta 
fuera de duda es que estos varios palacios de origen godo y 
liasta romano que conserva la tradition, cstaban situados en 
las margenes del Guadalquivir, porque los banos del alcazar 
se surtian con aguas del rio por medio do una azuda, cuyos 
restos llevan hoy el nombrc de Albolafia. Junto al bano ha- 
biauna torro donde se poso la famosa paloma blanca, segun 
cuentan las cronicas de San Eulogio. 

El Alcazar nuevo es hoy la Carcelde Cordoba, dondo 
cstuvo el tribunal de la Inquisition, en la que ejorcio sua 
crueldades el Canonigo Luzero , jnzgo mas de cien inocen- 
tos, y los hizo quemar en el sitio llamado Marrubial. De este 
modo uno de los mas historicos monumentos de los tiem- 
pos arabes ha venido a ser el lugar mas olvidado do la po- 
blacion, sin que puedan hacersc conjcturas sobre la mag- 
nificoncia que los autores sarracenos nos han pintado : pucs 
careciendo de datos hemos de suponer que, segun Al-Mah- 
kari, el rey moro que vivia en la fortaleza de Almodovar 
descubrio el palacio romano, y que tal voz este sirviera, 
restaurado por los arabes, en cuyo caso esta obra puede fi- 
gurarsela todo cl que haya estudiado los detalles de la 
mozquita de Cordoba. 

La Arrizafa : situada a espaldas de la torre de Malmuer- 
ta hacia las alamcdas del Campo de la Victoria , donde sc 
conservan todavia restos de cuadrados torreones , cerca de 
los cuales Abd-el-Rhaman I planto la primera palma traida 
del Yemen, para rccordar el snclo de supatria; en este sitio 
se descubrieron lapidas con turban tes y un subterranco que 
se llamo las catacMinbas de San Diego. 

En el Hospital de Agudos hay una capilla, hoy do San 
Bartolome, que se Hamaba la mosala del rey Almanzor, y 
que ha sido tan modificada y cambiada on su estructura 
primitiva, que si no fuera por sus iuscripciones arabes y 
sus zocalos de azulejos primitivos mezolados a los del re- 



- 7. -, - ■.^ < -^-j&:^>:.X4*j;ji£ 

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ara.be s. 



77 



na 



acimiento, apenas podriamos descifrar su origen. Debe 
visitarse y buscarse en ella los vcstigios mudej ares que 
conscrva entre las aroadas y molduras que han introducido 
en su de"bil construction. 




_-_? 



CapiU* mudejar, Cordoba, 



En muchos parajes hay trozos de muraflas compupstos 
de grandes bloques de argamasa, fabricate unos sobre 
otros a manera de grandes sillares en hiladas contrabazon. 
Hay en la calle de Osio una torre de'piedras cuadrangula- 
res en forma romana, con almenas anadidas e impostas 
que graciosaraente separan'Ios cuerpos dc construccion. 

En la calle de Abades se ha visto hasta ahora una 1m- 
portante construction inovisca. con esbeltos y magnificos 



._ _. -_J 



78 



MONUMENT OS 



arcos ojivales corrados con trozos dccorativos muy senci- 
llos, que acusa la existencia dc alcazaros y mezquitas con- 
vertidas en conventos 6 casa de senorio. Pertcnecen al 
renacimicnto que so vc en ]a pucrta dc Jeronimo Pacz, poco 
delicado pero de grandes rasgos cscultoricos que nada debo 
al mudejar, y dc esc gdtieo mczquino con reminiscencias 
arabes, bajo y de hojas bizantinas, que so vc en la pucrta 
de la ig'lesia de San Miguel, y en otros parajes. Las torres 




Renacimicnto. 

redondas, cuadradas. y octogonas que hay todavia en Cor- 
doba, y que en mayor mimero se veian en minarctes y forti- 
ficaoionos, prueban el afan de realizar las obras que habian 
visto los arabes que vinieron mezclados a las legiones be- 
rebores, cuando cruzaron el Egipto y la moderna Cartago 
para realizar en nuestro suelo las formas de aquellas cons- 
trucciones gigantescas. 

Una cosa se observa solamente: que menos atrcvidos en 
la magnitud 6 grandeza, parcce comoque acortaron las 
medidas y la materia para redueir el cicl'opeo tamailo de 
las obras levantadas por las antiguas generaciones. 



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ARABES. 



79 



En cl Jardin del Alcazar , como es llamada una huerta a 
la orilla del gran rio, se hallan mas ejemplares de las for- 
mas citadas, prescindiendo en ellas de las colosales restau- 

raciones cristianas. 

Las torres de la Carcel se encuentran en el raismo caso'. 
Son en vcrdad tcstimonios de aquel genio que copio mas 
que invento, pero son al mismo tiempo atalayas de triste y 

abrumador aspecto. 

En el Musco Arqueologico y en cl Instituto de Cordoba, 

hay multitud de objetos arabes y mozarabes que atestiguan 
algo en favor de la cultura de aquellas edades : una cierva 
debroncc, fundicion cordobesa, quiza de Medina Azabra; un 
brocal de picdra de bellisimos ornatos, epoca delos Kalifas; 
artosonados, alicercs, inscripciones y otra multitud de ves- 
tio-ios romanos no menos importantes. Pudiera ser este 
museo uno de los mas ricos del mundo. 






A 




Gotico mudejar. 



'y - 






EDlFlCIOS MOZARABES. 



— ^a«^a^^- 



La suerte de los cristianos entre los moros nunca fue 
tan cruel corao la de los moros entre los cristianos. Esta 
probado hasta la evideneia , que si bien no pudieron estos 
ultimos hacer ostentacion de sn culto ante el explendente 
boato de la civilization agarena, no es menos cierto que en 
la parte baja de la ciudad y en el barrio de la Ajarquia, vi- 
vieron los cristianos tranquilamento profesando su religion 
a semejanza de los judios , aunque naturalmente vejada por 
impuestos 6 subsidios mal repartidos y tiranicos. Muchos 
autores cristianos dicen que los ministros de los Kalifas im- 
ponian tributes arbitrarios, suspendian a los jueces que esta 
poblacion mozarabe conservaba de su propia raza , y que 
mas de una vez , en tiempos de guerras, fue maltratada esta 
poblacion por considerarsela sospechosa y adicta a los ene- 
migos. Esto. qucpuede ser verdad, esta compensado por 
ese espiritu de tolerancia que distinguia a los arabes de la 
Kdad Media, permitiendo a los cristianos el libre ejercicio 
de sus lcyes y de su religion. 

La historia del pueblo mozarabe no esta exenta de gra- 
ves faltas. Habia escisiones entre las diferentes iglesias, 
ambiciones entre los obispos, motines promovidos por los 
falsos martires que todos los dias sc prcscntaban; cl clcro 

6 



82 MONUMENTOS 

en relaciones con la corte musulmana para con su favor 
'sostener cierta supremacia jurisdictional do parroquia, y 
usurpar la dc sits cofrades. No faltaron cristianos quo im- 
pulsaron a los oniires a quo publicaran dccretos para quo 
los judios y cristianos se hicicran moros. 

La arquitcctura do los cdificios cristianos en tiempo dc 
los arabes era la misma quo la do las mczquitas, pero dc 
construction pobrc, con muy pocos ornatos, como cons- 
ti'uidas con el producto dc las limosnas do una poblacion 
cada dia mas miserable. Algunas de cllas conscrvaron el 
origen gotico sobre los rostos de algunas construcciones 
romanas; no podemos fijar aqui transition, por habcrsc 
destraido la mayor parte dc los templos. 

Segun los autores arabes, cuando entraron los moros 
en Cordoba habia gran mimero de basilicas, que los sarra- 
ccnos convirtieron a su culto, La de San Jorge cs hoy el 
monasterio de Santa Clara: desdo ella se defendieron los 
cristianos por espacio dc tres mescs contra los arabes , a 
poco tiempo de la batalla del Guadalctc; Santa Maria, 
San Andres, laMagdalena, San Lorenzo y Santa Marina, 
parece que fueron de estas iglesias mozarabes, aunque 
conserven muy raras seilales del largo pcriodo cle domi- 
nacion. 

San Pedro sirvio de catedral despues que los cristianos 
vendieron a los arabes la basilica, con cuyos fundamentos 
se principio la gran mezquita de Cordoba. 

Existian antiguamente las iglesias mozarabes de San 
Zoilo, San Cipriano, San Gines, San Acisclo , Santa Olalla 
y otras que durante la ocupacion sarracena so han perdido; 
y sabido es que cuando San Fernando conquisto la ciudad, 
hacia mas de cicn aiios que los cristianos se habian ausen- 
tado de ella. 

Las basilicas , pues, ya casi abandonadas, no debieron 
ser muy importantes; pero sc observa por las deducciones 
que nos ofrecen algunas . plantas antiguas, que estaban 
construidas do tres naves , separadas por hileras do colum- 



^-"'-vVri 



AttABES. 83 

nas. y tcrminadas en semicirculo. Sospechamos que la de 
San Fenix de Cordoba, embellecida por el Obispo Agapio II 
en 618, tenia los paramentos intcriores con hermosas pin- 
turas como las de un baptistorio elogiado por Paulo, diaco- 
no en la misma cpoca. 

So fundaban iglesias y monasterios en el siglo ix, y en 
medio del inmenso poderio de la corte musulmana, los 
obispos administraban las rcntas eclesiasticas, quo cuidaba 
un economo. jefc parroquial de la circunscripcion mozarabc. 
Pao-aban cstos el diozmo. A las ordenes del cura economo 
habia un niimero de clerigos vestidos y aliraentados por 
aqucl, el cual cjercia sobre ellos tal autoridad, que hasta 
podia azotarlos si no cumplian con sus obligaciones ; al lado 
de las sencillas iglesias mozarabes habia alojamientos para 
niiios, csclavos y peregrinos, y todo el clero que servia la 
parroquia vivia alrededor del templo. 

El culto mozarabe era: desde la mafiana los maitines 
cantados por una capilla bien pagada ; los presbiteros y dia- 
conos, a media manana , medio diay media tarde, cantaban 
en coro las boras canonicas. Lamisa se dividia en dos par- 
tes : en la primcra so leia una profecia del Antiguo Testa- 
mento , la epistola de San Pablo y una parte de los Ewngc- 
lios: al AlUUya seguia el Ofertorio; para la segunda parte 
se mandaba salir a los catecumenos, y el celebrante, vuelto 
al Occidente, mandaba al pueblo que liieiese la conmemora- 
cion de los muertos ; seguian los abrazos do paz , y despues 
de la consagracion y dc la comunion se daba la bendicion 
Pf al pueblo. Se usaban las campanas, de las cuales se conser- 
va hoy una en cl Museo Provincial, en la que se ve una 
inscri'pcion que claramentc indica su epoca; se alumbraban 
con cera y vcstian casullas, capas y frontales de lana 6 seda 

' bordadas de oro 6 plata. 

Existian adcmas muchos monasterios durante el periodo 
de la dominacion arabe. Rara vez eran inquietados, tan- 
to los frailes como las monjas, en esta reclusion yoluntaria- 
En un lugar cercano a Cordoba cxistia cuando la conquista 



84 MONUMENTOS 

un conventa de monjas, segun los historiadorcs Morales y 
Gomez Brabo. En el rio Guadamelatohabiatambien unrno- 
nasterio donde se alimentaban de caza y pesca. San Eulogio 
eligio en la Sierra un mouastorio que se hizo celebrc por 
sus innumerables martires, liasta quo cl Kalifa Moliammcd 
mando cerrarlo, por ser un centro do perturbation. A la 
orilla del Guadalquivir existia el de San Cristobal, mencio- 
nado por los arabes; habia otros muolios quo estdn citados 
y que ocupaban los lugares mas solitarios. General mcnte 
los conventos de ambos sexos se situaban unos cerca de 
otros, y los de monjas eran reg'idos por los abades ; en unos 
y otros se conservo el culto de la ultima iglesia goda, y la 
forma delos cdificios era sumamentc sencilla; puertas cua- 
drangulares con seucillos timpanos, algunas veces arcos 
de herradura , cupulas de emiciclo sobrepecliinas, algunas 
ventanas de doblc arco gotico y arabo, y los exteriores con 
pianos y franjas de azulejos y ligeras molduras. Ya homos 
dicho que en los interiores emplcaban algunas pinturas sa- 
gradas, un poco m6nos imperfectas que las de las cata- 
cumbas. 

No se puede visitar la Sierra do Cordoba sin hallar a 
cada paso una tradicion, un vestigio de aquellas famosas 
fundacioues, donde se enlazan los mas heroicos recuerdos 
de la Edad Media, grandes desgracias y martirios padeci- 
dos ante la poderosa raza invasora. Recomendamos a obras 
especialcs el conocimiento de aquella lucha gigantesca ou- 
tre los sectarios de las dos creencias que se disputaban en- 
tonces cl dominio del mundo. 

Antes de tcrminar en Cordoba debemos fijar una idea 
constante quo preside a los monumentos de los diversos 
pueblos de la tierra. En el lugar mismo donde so hallo el 
arte romanico, toina despuos cl arabe algo de sus formas y 
decoracion, lo mismo el gotico, que vienedespues del arabe, 
se atayia con este y atilda sus lincas con rombos y alixeres 
de cintas y palmas; mastarde el renacimiento sufre la mis- 
ma suci'to. cubriendose de caprichosa imagineria y roba- 



ARABES. 



85 



jando sus esqueletos. Esto se nota en la Puerta do Paez, quo 

arviba anotamos, y en la portada gotica de gusto elegante 
vuorido que apuntaraos a continuation, comoel mejor ejem- 
pliir de Cordoba en este estilo, 




Puerto g6tica, Cordoba. 



86 



MONTJNENTOS 



Enumeracion de las Puertas, Palacios, Arrabales y Almunias 

que habia en Cordoba. 

Puertas: de Seville, dela Alcazaba, deBadajoz, de Algeciras, de 
Hierro, de Romanos, de Asada, de Zaragoza, del Artifice, del Alcazar, 
de Talavera, de Amer, de Alkarchid, de la Alacaba, del Puento , de 
Cdria, del Leon, del Eio , de los Judios y de Ben Alder Chabar. Todaa 
abiertas en su cintura de murallas con multitud de Torres. 

Palacios: el del Ejercito, de laRauda, del Almedina, Analiora 
Jardines, de Alhair , del Kalifa , de Azorur , Sid Abillalilla , Alfarasi y 
Anahora. 

Arkabales: el de los Judios, del Palacio de Moqueit, del Bano de 
Elvira, de las Tiendas, de Aljud, Ruzafa, Eaccaqain, Rauda , de la 
Flor del Presidio, de Xabalar, del Hornobaril, de la Oiudad Vioja, de 
Onsalema, de Axafa, de la Mezquita de Masrul y de Aleahfa. 

Almunias: de Asarux, Alhameria , Abdallah, Achib , Mogaira v 
Anahora. 

Dos iglesias cristianas, la del Cautivo y la del Quemado entre la 
poblacion arabe. 



!. 

I 

f 



CONSIDERACIONES 



SOBRE LAS ARTES E INDUSTRIAS. 



Al considers!- ol aspecto de las habitations modernas 
en la generalidad de los casos , y las oomodidades que con- 
tienen. aim eon ol lujo y belles de los muebles y objetos 
deque nos servimos, se nota bien pronto que la^spana 
delsiglo xixtiene muclio que envidiar a la fcspana de la 
Kdad Media y del Rcnacimiento. Millares de edifices hay 
osparcidos en esas antiguas capitales , eonservando tan n- 
cos dctalles de su construction y tan bollas obras do orna- 
te ampliamonte prodigadas , que su numero «*4te 
quo en nuestro siglo so febrioan con descomunales propoi- 
12*. VeamoB lo°s ejcmplos on los tcchos de ^aderas , *a- 
butidos y ensamblados que contamos en Cordoba , Toledo, 
Granada Scvilla y pueblos de menos importance , que no 
p dri^hacl,o ho/sin grandesdispendio, E^diemos lo 
que costarian los cnclaustrados de labores de talla, los mar 
moles de las ricas portadas y los guarnecidos de comphca- 
Z arabescos , grecos romanos , y aunque todos estos deta- 
es no Servian en vcrdad mas que para decora* un patio, 
n andito y una sala con dos alhamies , que bastaban a la 
"da de aquellas gentes, la profusion con que se hacran 
I ueba un pasmoso adelanto en las arte*. Una denota- 
tion c\V lo" culto 6 ilustrado de aquella sodedad , es que 



-~-i 



88 M0NTJMENT08 



jamas se halla un ornato, un detaUe de madera, piedra v 
bam cocido, hecho por manos torpes en el que se faltase \ 
las reglas clasicas de la exactitud , de la convenient ni 
de la belles, del modo cruel que se falta hoy con ineiios 
prccio del buen sentido y de las leyes generates de buen 

Verdad es que aquellos antepasados participaban del es- 
pmtu de la civdizacion clasica, y es digno del mas deteni- 
do eatudio ouanto hacian y fabricaban , siendo muy raias 
entre sua obras las senales de la ignopancia, de la decaden- 
ce y de lamiseria, mientras el arte florecia y con el K 
aociedad elevaba el sentimiento de su foerza y de su pres- 
tigio.Veamos desapasionadamente si en la epoca en que 
vmmos hay en el arte que nos es propio y caracteristico 
es to sentimiento practice de la belleza, que hace una neco- 
sidad impenosa del lujo, y del ejercicio de las obras mi- 
mosas del entendimiento humano. El arte hoy no tiene 
conciencia de su mision y entonces la tenia; y entiendase 
qim hablamos de nuestro pais, porque bien admiramos el 
gemo de otros grandes pueblos civilizadores , que ticncn su 
caracter y su vida consecuente con un estado social que se 
cxplica y se razona. Entre olios hay lo que referimos de 
aqucJJas dominaciones que pasaron; la obra, el libra, la in- 
dustry el monumento, la religion, la ciencia, todo obede- 
ce a un principle levantado y progresivo, al buen sentido 
queadorno con genio propio , pero nunca haciendo barba- 
rismos, cliocarrerias , formas 6 ideas insensatas , como se 
ven entre los pueblos que decaen 6 viven sin la conciencia 
de su valor. 

La industria ceramica, por el estrecho contacto que 
tienecon las bellas artes, merece una especial mencion. 
tern, que olvidemos el gran desarrollo que adquirid Wo 
ofrece en la epoca del Kalifato una patente demostracion de 
su existencia. Los pedazos de jarro de un metro de altura 
hallados en Cordoba , son de arcilla de color y con labores 
de bajo relieve, en las que se nota el gusto de la primera 






;■*:■:■;=■? 



ARABKS. ^ 

epoca. En uno homos visto clbizantino con acantos y ca- 
bozasdn biehns fabulosos, que demuestra una epoca mas 
i-ica. on ideas v on tradiciones orientalea. Aquellos vasos no 
ticnen osmaltos de los ricos colores que so vieron mas tar- 
do: estaii cubiertos de verdo y bianco, y muchos hay de 
barro solo, aunquc do forma elegante, muy parecida al 
vaso etntsco do la decadoncia. No se hallaba en ninguna 
parte do Kuropa tan adelantado el trabajo de alfareria corao 
on Espafia. Si se coloocionan los tiestos de jarros cordobe- 
sos y toledanos , do euyos fragments so pueden hoy dedu- 
ct ios podazos que los faltan, se Italia nn adelanto marca- 
disimo que eontiniia on los osmaltos dorados do Valencia y 
Malaga, y tormina on la combination dc colores y roflejo 
metalico esplendidamento aplieados en los vasos fabricados 
hacia el siglo xiv : no podemos abrigar ninguna duda so- 
bre esto , cuando liemos visto escombros de alfarerias anti- 
guas donde so hallan fragmentos de este genero de in- 

dustvia. 

Bien piiedc deducirso que cl dosarrollo de tan intere- 
santo industria fuo obra espanola ; que los auxilios recibi- 
dos del conocimionto do las propiedades colorantos de las 
tiorras y sus fundontos, para producir sus barnices opacos, 
la armonia, hasta- de las medias tintas, no fue descitbri- 
micnto posterior al siglo xv. sino quo eon suma habilidad 
im tanto mecanica, so produjo en los jarros de la Alhambra 
on oso efocto artistico que tanta sopresa cause cuando 
Bernardo Pallissy hizo sus primeros combinados esmaltes. 
Y aunquo esta industria radicaba de los Asirios y Egipcios, 
y era noble entre los Judios como simbolo de la po testa d 



Ispaiia y 
Hacian con loza ordinaria candiles de divcrsas figuras, 
semejantes a los que usaban los romanos; pero en ocasiones 
teniati lamparas do metal labradas a buril 6 a rcalce con 
pi-ociosos arabeseos ftnamente acabados, do uno y de mu- 



. J 



\. 



" MONUMENT OS 

chos mecheros, que colocaban unas veces en nichitos he. 
. chos en la pared , y otras en lamparas de un platillo calado 
y tres cadenas de donde pendia aquel (1), 6 sobre un pie 
oomo nuestros candclabros, mas 6 menos decorados y de 
bronce, o dentro de un farol de metal 6 modems con oala- 
dos, y cnstalcs o telas trasparentcs. 
_ Tcncmos a la vista fragmeutos de jarros cuya composi* 
eion artistica no desmerece nada de la do los spiels de 
los ncos y engalanados del Renacimiento, do los do IW 
vais del S] glo xn, y en esboltez ganan a los antiffuos de 
cJnua japonesa que so conocieron en el continente a media. 

(los (lol Slglo XV. 

UBi^^ ^ los mosaicos hochos de pequcuas piezas 

a t .,17 °/ ma SUperficiC P^tamonte plana que no 
wSt * mit T e ei1 » uest ™ dias , constituyd una in- 

Son . JCmP ' q " e ^ °° ntimia ™ d <*pue S do la ex- 
pulsion de los monscos , se convn-tio en hacer asuleios do 
abor grosera sm ensambles ni finura. Las labores detierra 

ST Tl " k ; nflnoncl » atm »^ a - ■» hacian p ? 

davh Z T r ^ bami0eS de colorcs he ™ os »s quo 
odava e ven en las puertas de las eiudades y palacios y 

os adnl os cortados para labrar las faehadas ILJZ'J. 

n ot t^T S ' f " Cr0n Siemprc la obl ' a mas in g«- 

mosa y del. ada con que ornaron todas sus construction! 

En cuanto a la orfebroria de aquel primer periodo es 

ompletamente bi.antina y superior al trabajo que so ve en 

antiguo como el descubnmiento de los preciosos metales 
que se encucntran puros en la natural J , se ha la un fie 

tal Z cs ^rr* bCUaS dCl Im ^^ Oriente Con 
al base esta mdustna no podia menos de desarrollawe cx- 

Wdmanamentc, y en Cordoba los tiradores de on, on^- 

guieron antes de 1350 .. cuando la Italia did los experime - 

tos proveehosos sobre su tenacidad, hacer planchas de un 

(1) L a Common Ac Monument de Granada ha hallmto a^nos ejompW 



-_—■-- .L-_- 

- A. "-^1 x( -^ _-■ ■- 
•.J — 

■.V I.- I ¥ I V 



£ 






Arabes. 91 

°rano para cubrir 56 pulgadas cuadradas, e hilar delgados 
alambres, con los que liacian pvcciosas filigranas, tan be* 
lias como las quo hoy nos tracn do Alemania, donde esta 
industria prospera mas que en parte alguna. Hemos visto 
ojemplares hallados en un sepnlcro corca do Almeria, se- 
mejantes a los que existcn en cl Museo. Arqueologico Na- 
clonal : son unas arracadas admirablemente hechas de hilo 
de oro, y collares del mismo genero; los brazaletes de real- 
oc con iahoros bizantinas 6 inseripeiones africanas, notan- 
dose en las planchas de cobro que so hallaron en unas rui- 
nas corca de Granada cl cincelado do letras y adornos, y en 
un pebetero do plat a y laton, incrustaciones rebatidas de 
ambos metales , no inferiors a las que se hicicron en Italia 
cuatro sigios despucs. La aplicacion de los esmaltes sobre 
oro y plata aparece espccialmente en los tiempos de la di- 
nastia Naserita ; pues aunque en Sevilla y Cordoba ya so 
conocian medios para combinar materias oristalinas con los 
metales, cxisten despues ejemplos do haber incrustado pe- 
dacitos cuadrados y triangulares , a manera do ladrillos - 
rinisimos de cristal 6 picdras artificialos , en el fondo de los 
relieves dc plata u oro, cuyo dclicado trabajo no nos cansa* 

mos de admirar todavia. 

La cspada que se conserva en Generalife tiene una pre- 
ciosa ompunadura con esto trabajo, superior en nuestro 
juicio a otros que se pueden ver en la Real Armeria y en 
los muscos extranjeros. El acero dc sus armas, de temple 
proverbial, no solo fabricado en Toledo, sino en muchas 
ciudades andaluzas, no se ha trabajado nunca mejor; y los 
cincclados sobre esta dura materia dclos cascos, almofares 
y capacetes, hebillas, estribos, etc. , que do veas'en cuando 
se descubren, pruebanbien los adclantos de este dificil arte, 
cjecutado con menos elementos mecanicos que los que hoy 
posecmos. La corrajeria nos ha dejado dos rarisimas areas de 
hierro para conservar caudales, que se encuontran en Gra- 
nada, las cuales osteutan un complicado sistoma de cerra- 
dura tan dificil como ingenioso. Sin los cilindros ni otros 



92 MOtfUMENTOS 

aparatos de la mecanica moderna, estiraban chapas dclga- 
das, y tan uniformes de grueso como las hochas con aque- 
llos artefactos. 

El bronce se fundia en piezas de bastaute magnitnd . ha- 
. ciendo esculturas de grandes dimensiones , formas huma- 
nas y animates perfectamente modclados. Hcmos visto una 
sin repasarcon laslimas ni buriles. y con latersura de las 
mejores estatuas modernas , cnyo arte es sabido que ofrece 
mnchisimas dificultadcs de elaboracion que no ban llegado 
a eyitarse, para reproducer absolutamcnte la finura del mo- 
delo. Los utensilios de este motal que se dedicaban a los 
usos ordinarios , estan pop regla general bien vaciados , y en 
mas de uno hemos yisto inscripciones con caractcres lim- 
pios y hermosos, alternando con labores do hojas y espira- 
les perfectamente fundidas. 

Al mismo tiempo quo en Sicilia se hilo en Espana la 
seda por los arabes ; pero con la diferencia de que los vesti- 
dos de las mujeres eran despues bordados de esta hebra. 
con el mismo precio que si los hubieran hecho do hilo dc 
plata. Aparece ademas , que el ano 780 cambiaban los ara- . 
bes de Espana con los francos , tejidos y bordados de sedas 
que Carlomagno envio a Offa como una demostracion de 1 
progreso enaquellaepoca; y que ya en el Kalifatose cubrian 
losdivanes de sodas listadas de diversos colores, las mez- 
claban a la lana que so criaba finisima, y vendian las tolas 
a los cristianos , con las cuales so vestian estos y las osten- 
taban como objetos de lujo. Los corpiilos y juboncs de fus- 
fan con cinturones de cuoro labrado , bordados de colores y 
fileteados de oro, los caftanes de seda, verdes, blancos 6 
encarnados, los caireles y el acamuz del mismo tejido, cran 
parte de los hermosos trajos que desdo el siglo xi se usaron 
por todas las clases de la sociodad. Lo mismo diremos de 
los cliamelotes que Ucvaban las mujeres, cubiertos do rica 
pasamaneria de seda , tronzas y bordados , y las tocas y 
mantos dc lana y seda , cuyas costumbres ban llegado hasta 
nuestros dias despues de mil afios. 









f 



ARA.BES. 93 



Los muebles se construian con suma habilidad como 
obras de paciencia, donde se prodigaba el- embntido de na- 
car y concha con taraceas de metales preciosos, hasta tal 
punto , que en algunos de ellos se empleabauno 6 mis aiios 
de manufacture prolija y delieada, si se quiere poco artisti- 
ca , pero por dcmas ingeniosa; pues se han hallado algunos 
dc 'ellos compuestos de millones de piececitas combmadas, 
segun los colores de su materia, y si bien estos son dema- 
siado lujosos por cl tiempo que en ellos se empleaba, los 
mas modcstos y economicos que hcmos visto, superaban 
en la forma a los que usan hoy las clases humildes do la so- 
cicdad. Laboreados panos en lostechos, albanecarcs de 
bien distribuidas ajaracas para los nichos y rechnatonos no 
pueden mejorarse por la exactitud de sus nudos y ataires 
amedinados, cuya clase de ohra se uso hasta el siglo xvn 
con notable perfection en los artesonados que se denomma- 
hmmaomares, y en una multitud de escntonos y cofres 
que pertenecen a la epoca del Renacimiento , empleados en 
las otlcinas de los cenobios cristianos. 

La aplicacion de los cueros llamados tafiletes y cordo- 
banes, por el lugar de su procedencia , era muy comuu, 
tanto para cl vestido como para los arneses y asientos de los 
divanes , y Espaila puede gloriarse de haber heredado esta 
industria en tal perfection, que sus productos no se vieron. 
meiores ni a mayor altura, en la exposition de Londres del 
afio 1851 , donde fueron premiados y atrajcron la admira- 
tion delas jentcs. Los finos punteadoa de admirable igual- 
dad sobre labores superpuestas , hechos a la mano y de un 
modo rudimentario , dan a estas obras un hermoso aspecto, 
que se halla tambien en las monturas usadas en el siglo xvi, 
y cuya labor paso a otros pueblos que despues la abando- 
naron. Se aplicaban tambien a revestir las paredes dandolos 
realce 6 medio relieve y dorando las superficies bajas, no 
de otro modo que se hacen hoy los adornos en las pastas 
delos libros. Hemos hallado pedazos dc estos cueros, que 
revelaban una industria inuy general! ssada y sobrcsaliente. 



94 MONUMBNTOS 

Fabricaban papol de algodon y teiiian los tejidos do bri- 
llantes colores, tan pcrmancntes, que los trapos y bandcras 
de lana y seda hallados recientcmente en la Alpujarra con- 
servan sus colores como si acabaran do ser aplicados : he- 
mos visto un cambuj 6 vclo quo debia tencrse sobre los al- 
madraques, el cual no piido tcjerse mas que por los medios 
pucstos despues en practica en los Gobclinos. Por fin, la 
palma , la pita y el esparto bilado , cubrian los suelos y zo- 
calos de las casas mas pobres, y sc hacian do estas plan- 
tas mil objetos utiles, mejor labrados que los que boy sc 
cjecutan. 

Los sastres, alfayates, abundaban en Espafia como pro- 
fesion lujosa enlazada intimamonte con los tcjedores y 
mercadcrcs de tolas; y como hoy en Fez, so fabricaban los 
trajes hermosos que ponian a la venta on los escaparatcs. 
Solamentc pierdc importancia cste oficio por el criterio del 
logislador que predicaba continuamentc la modestia, liasta 
el punto que, como dice Ben-Jaldum, cxistia la proscrip- 
tion de purificarse arrojaudo los vestidos cosidos y puntea- 
dos, en cuyo trabajo tan notables eran, y se les mandaba 
cubrirse el cuerpo de una tola que no tuvicra costuras, para 
evitar adornos . cuya recomendacion obligo a los mas pia- 
dosos a envolvcr el cuerpo en una larga tela blanca 6 raya- 
da de diez y veinte metros de largo. 

Dicen autores musulmanes , cuyos escritos se ban tra- 
ducido en los ultrmos veinte aiios a muchos idiomas, quo 
fue tal el desarrollo que tomaron las artes del librero , cn- 
cuadernador y escribano , por ser las tres el medio de di- 
fundir la civilization, que se dedicaban a ellas todas las 
clases mas ilustradas de la sociedad, llegando a ser noble 
el ejercicio de las profesioncs citadas; y tal estado de desar- 
rollo alcanzaron, que llego a no bastar el pergamino que se 
preparaba, obligando su escasez a que decretara Alfadi 
Yahya el uso obligatorio del papel, que entonces se aplica- 
ba muy poco. Y como parte industrial dio a la forma de los 
caractcrcs de letra tal importancia, que los libros hallados 



ARABES. 95 

en los desvancs de los edificios ruinosos tienen una escritu- 
ra tan perfccta , que es solo comparable a los tipos limados 
do la imprenta. Citasc a Bagdad como el centra civilizador 
donde la cscritura y tipos tomaron mas sencillez alcjandose 
do las formas primitivas que tuvieron en Cufa; pero modifi- 
cados en Eg'ipto donde perdicron algo de la claridad y bc- 
llcza quo se les did en Yrac, hasta que los arabes cspafioles 
ya indepondientes y adoptando costumbres dulces y tran- 
quilas, llenaron los aposentos de libros, y con ingenio y 
bucnas costumbres, como dice cl docto Cateb-El-Bagadi, 
so hicieron escritores y librcros, cuyo numero en Cordoba 
llego a exceder dc veinte mil. 

Formaban como en el resto de Europa por aquel tiernpo 
los constructorcs dc edificios , entre los arabes do Espana, 
sociedades que guardaban sus secretos cientificos y sus 
trazerias geometricas para el oxclusivo dominio de los afi- 
liados en estas a'rtes , las cuales se utilizaban por los hom- 
bres mas toscos y atrasados al lado. de los mas ingeniosos, 
despreocupados e instruidos. De acp.11 procedia el uso dc 
unas mismas combinaciones y ornatos para determinadas 
formas y medidas . y la razon de hallarse siempre arabescos 
cxclusivamente aplicados a construcciones roligiosas, a las 
militares y a las del harem. Los arcos de herradura con las 
dovelas rcsaltadas , se emplearon unicamente en los lug-a- 
rcs destinados a la oracion, asi como los mocarabes de col- 
gantcs no sopusicron nunca en las aljamas andaluzas (1). 
Preceptos todos que a semejanza de los sacerdotcs caldcos, 
cxplotadores tambien de estas artcs, venian de una especie 
de gremio masdnico que eirviaba sus artifices a diversos 
Kstados, y que no permitian otros usos y otras alegorias que 
las convenidas en sus conciliabulos.- Ellos, como los ale- 
manes cuando la construccion de las famosas catedrales cu- 
biertas dc figuras emblematicas y burlonas, se excedieron 



(1) B.sto so confirma en Cordoba, Toledo y Granada, donde los testes dc messquitas y 
ainagogas son siempre del es&ilo que se exkndio por el Egipfco a. Africa, o por cl imi«J j 
rio <jriogO) vara vea la tradioioii pci'aa. 



**l 



96 MONUMENTOS 

tambien en Espafia de los preceptos religiosos, pintando 
murallas y labrando figuras , cuyas obras se ejecutaban por 
los mismos alarifes como trabajos constructivos en imita- 
cion del arte asirio. 

Esas sociedades poseian un caudal de trazados do en- 
sambladuras para techos; otro de comarraxias para las bo- 
vedas, y de alicatados para sus estucos, los cuales consti- 
tuian su fcrtuna; por esta razon se distinguen las labores 
hechas en los diferentes reinos , y no cabe confundii* las 
obras de los alcazares sevillanos con las de Toledo 6 Grana- 
da (1) como frecuentemente se verifica por los modernos 
escri tores. 

Es curioso lo que dice el notabilisimo escritor arabe 
Ben-Jaldum sobre la manera de construir de los arabes en 
la generalidadde los casos; pues on otros imitaron las si- 
llerias y corte de piedras de los romanos, en bovedas y 
fuertes muros exteriores. Ho aqui el parrafo: 

«E1 arte de edificar se divide en varios ramos, uno con- 
siste en hacer muros de piedra tallada, 6 ladrillos cimenta- 
dos con, cal y arcilla (%)... y otro consiste en formar 
muros con arcilla solamente. Se sirven para esto de dos 
planchas de madera, cuya longitud varia segun los usos 
locales; pero en general son sus dimensions de cuatro co- 
dos, y se colocan sobre fundamentos ya preparados, espa- 
ciandolas segun la anchura que el artifice cree necesaria Se 
sujotan por medio de travesanos de madera njados con 
cuerdas 6 lias, se cierran las extremidades con otros dos 
tableros mas pequenos y se vierte dentra tierra y cal que se 
aprieta conpequeiios pilones hechos a propositi Cuando la 
masa esta bien apretada se sigue anadiendo liasta llenar el 
hueco y que las particulas formen un solo cuerpo duro e 
impenetrable; asi se continua, desarmando la caja y llevan- 
(lola a la lmea mmediata 6 superponiendola ; 

(i) LanrcaUaroaoBaerft uaada en higar do arena I 8T ada. P MW »-J- 



■. _ ■_ — -j .. — ■,._■ 

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jTy* _. ■_. J.._V.L-..- t l_ 



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■ - y. r . ..■ _■■■ _ 



ARABES. 9? "V:: 

Este genero dc construction se llama iahia, y.twtmb el que 

lofabrica. -:=-!. 

»Los mupos se revisten de cal desleida en agua con. una - 

6 dos scmanas de anticipation. . . ... :., ■ . : . ;■■.;-. 

la cual se exticnde con una liana hasta incorpprarla.con la • 

obra ( 1 ). Para los techos sc colocan maderos labrados.y gin 

labrar, sobre los cuales se extienden la caly tierra que sp 

aprieta con pisones... *• .■ .--. : 

»E1 ornato y embcllccimiento dc las casas constitute un 
ramo del arte. Consistc en aplicar sobre cl muro figuras.ett 
relieve hechas de yeso cuajado con agua, cl cual se vacia 
sobre un modclo dado , dispuosto con punzones de fierro, y 
seacaban dandoles un bcllo y agradablepulimento, Tambien 
se revisten los muros do marmoles en planclms, ladrillos, 
vidriados, conchas yporcclanas. . . • • • ■- •.;.:•;'■• 
lo cual les da el aspecto dc un parterre adornado de nores,, , ,» 

Y mas adclante dice, que los magistrados acudenalos 
alarifes cuando se trata de edifi'cios, en las particionesje, 
fincas, en las alincaciones, rcparto. dc aguas, fortalessa de 
muros exteriores, etc., etc., como en los tiempos de las pr- 
denanzas del sigio xvi; cuyo adelanto existio.siempr^entre, 
los arabes de Andalucia. ■. - : , ; , ^-.pw 

Seriamos interminables en la enumeration de jnanu|a<> 
turas, y en los oficios mecanicos .y.perfectos. Pero "tales 
adelantos , tan pasmosas obras: de la civilization agarena, 
tenian y aim tienen.entre nosotros sistematicos impugn 
dores. Hay una escuela, 6 una doctrina intolerante qu.e - 
busca afanosa en la civilization romana y gotica lpf ,^er-, 
menes de . nuestra grandeza pasada; esa cscueja. y W%$RP 
trina no hallau nada nuevo, grande ni original, .preCiso es 
decirlo, en el contacto de. ese mundo oriental que se tras- 
planto [a nuestras [tierras con ;todas las. iufinitas irradiaciO' : 
nes de su espiritn y de su inteligenoia. 

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(1) Bl autoi' se ha olvidado docii, que cuando sc exUeiideii la tien'a y dal jiarit 
fonnar el nrnro, se hace a lechos pro our an do que eata iiltiuia vaya a la auporfioid dti 
la pared, ., r.r 






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98 MOTVUMEISTTOS 

1 &Y por que con la brillanto erudition de esos inyestiga- 
dores no se lia hecho antes la luz, que lia venido despues a 
deslumbramos arrojada por mas imparcialos y generosos 
escritores extranjeros? Porque en Espaila se ha rechazado 
laherencia que nos legaron nuestros abuelos; porque estos 
nos dominaron, y estan aiin frescas las heridas; y porque 
sostuvimos el ciego exclusivismo de una filosofia intoJc- 
rante, con la que aprendimos a mirarlos como hombres dig- 
nos de bumillacion y desprecio. Todavia no ban llegado a 
ser veridicos para los fanaticos escudrinadores, los datos y 
relaciones que sobre geografia 6 historia descriptiva nos 
han legado los escritores arabes; cien textos afbmativos 
de un caso especial cualquiera, de origen mahometano, se 
desechan inconsideradamento por admitir los argumentos 
de uno de esos falsos cronistas queplagaron nuestra litera- 
ture con sus perturbaciones historical ( 1 ). 

jSe supondra que queremos preferir aquella civilissacion 
a la cristiana? &C6mo lo habiamos do hacer ni pcnsai"? 
Aquella se eclipsa y no pasa adelante; esta vivo todavia y 
es el alma de las grandezas que vemos en todas partes; pero 
no comprendemos que al exhumai* los origenes de la civili- 
zation gotica podamos ir a otra parte que al gentilismo 6 
paganismo, y que no habiendo otra linea de paso para las 
ciencias y para las artes de aquellos tiempos, se descche 
este que nos ofrece tan rapido y tan seguro camino. No es 
al Koran a quien damos credito, ni nos ofrece mas fe que 
los Vedas 6 la doctrina delrey de Bactria; pero recibimos 
con emulacion los progresos de mil generaciones que ban 
depositado sus adelantos en el arsenal de la industria y de 
las artes modernas. jComo olvidar que ocho sigios no ha- 
bian de dejar mas huella entre nosotros quo las transitorias 
invasiones de los pueblos barbaros, 6 la violenta dominacion 
del gran pueblo que fue siempre extranjero en nuestra pa- 



(lj Asf douitfe ea laa indagncimios rclaiivars ;i la aifcltauioil {Hie Ocupo lit Antigua 
llibci'ia* 













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A. It ABES. 



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tria? Cuando descendants a epocas menos lcjanas,-y ense- 
ficmos con otros monumentos mas modernos de los tiempos 
avabes cl dcsan'ollo de las artes y la forma que estas van 
adoptando y plegando a la naturaleza y eseucia de nues- 
tro caracter tradicional, veremos que de todas las civiliza-- 
oiones, la oriental es la que lia dejado en Espafia mas elo- 
mentos do prosperidad y mas hondas huellas en toda clasc 
dc trabajos e industrias. 




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MONUMENT OS 



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PARTE SEGUNDA. 



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PERIODO MEDIO. 



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ALCAZAR DE SE VILLA. 



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Cuando llcga el periodo medio de la -dominacion' arabe 
y nosalejamos de Cordoba, dificilmeiite- podfemos-encoti- 
trar ejemplares de un estilo do traasicion l; mas!defini&d i que 
los de este Alcazar. Preocupados con ; la>.idea ■d&hallar^ii 
cada edaduii monumento y un pueblo ^a^fca'drun^ae 
las grandcs ■trasformacioiies liist6ricas', : hembs olfidado 
que sinsalir de "Cordoba 6"de SeyiHVnos eneontramos 
rodeados do obras que alcanzan una cronologia* de cincd 
siglos a lo menos ; en cuyo tiempo el arte tomb tan divers'os 
y extranos caracteres, que facilmente se'' nota^ el; 'sintbttiU 
de progresivo - desarrollo * quo como tbdd lo grafide^feas- 
cendente, babia de presentar para adquirir la yiiffluencia 
que aun eonserva en el presente siglbl ''-\~ : ; . : 

En- Cordoba teniamos ejemplbs para demostrar el ade- 
lanto de aquella civilizacion que sucumbib con el Kalifato'; 
pero sin duda es mas coffiodo y mas oportuno visitar loS 
alcazares donde se encuentra cuanto lujo y fantasia puede 
crearse en un tiempo determinado , y el de Sevilla prodtice 



102 



MONUMENT OS 



en nuestro animo im encanto especial , reminiscencia subli- 
me de antiguas y profundisimas transformac tones socialcs 
6 de inohidablos acontccimientos , que no pucdo scparar 
de nuestra mente mas que el aspecto anti-artistico de la 
malhadada restauracion, que uu afan poco .ilustrado de ver 
el edineio deslumbrante do colorcs y oro ha podido Ucvar a 

oabo con dosouido de los preceptos arqucologicos mas 
vulgares . 

El Alcazar de Sevilla no es una obra clasica, ni aparece 
hoy a nosotros con ese sello do originalidad y de indeleble 
caraeter que acusan las obras antiguas como el Partenon, 
y las modernas como el Escorial; en aquellas por su es- 
pleridida sencillez, y en estas por extrema prodigalidad de 
dimensions y de taciturna grandoza. En el Alcazar de Ya- 
cubYusufhadesaparecidoel prostigio de una generation 
heroica , y ha venido a represontarsc en el la existencia do 
los cnshanos reyes que lo vivieron y enriquecieron con 
las mil pagmas de nuestra gloriosa historia. Los almohades 
que impnmieron en el bus mas puros reeuerdos africanos 

ena.ISl^yJalubi.queseguramenteliabiaseguidoaAlmeh- 

di en .la conquista de Africa, dejaron en sus muros traze- 

nas romamcas cogidas en las ruinas de los pueblos domi- 

nados. San Fernando, que lo conquisto, Don Pedro I que 

lo.reconstruyo, Don Juan II, que restaur*} los mas precio- 

sos salones, los Reyes Catolicos, que hicieron construir en 

su recmto oratorios yestancias,. Carlos V que anadio mas 

de lanutad con el estilo modulado de esa epoca renaciente 

y. sublime para el arte moderno; Felipe III y Felipe V en- 

sancbandolo mas todavia por encima de algunos desenter- 

radps- cimientos do los edificios que lo rodeaban, todos y 

otpoa nrnchos do los principes y magnates que lo habitaron 

duKante,seis siglos, modincaron de tal modo su primitiva 

qonstr^ccmn, que ya en el dia esta muy lejos de ser el mo- 

numento-del arte oriental, por mas que lo hallemos cubier- 

to. de hermosos arabescos y engalanado con los mas vistosos 

artosonesyalmqcarbes. - 






. ,,, 



AltABES. 103 

Lo quo lian construido tan distintas generaciones en 
eso alcazar, lo ha hecho perder su caracter mahometano, 
Convertido en una de esas antiguas casas de senorio perte- 
neciontcs a epocas mas modemas, no se veil en el las salas 
voluptuosas del harem, ni el retiro silencioso para las ora^ 
clones, ni los baiios, ni los estanquos, ni los fuortes ba- 
luartes sobre que dobian apoyarse las galerias, que por los 
adarves comunicaban con ricas algorfias labradas en el fon- 
do de los cuadrados torreones. No es que aqui el arte arabe 
revistiera formas distintas do las que se ven en el resto de 
Espana, sino que nuncalos palacios fueron construidos le- 
jos do los muradosrecintos; antes bien, los formaron con 
estos y los unificaron hasta sacrifioar ladecoracion exterior a 
los trabajos do fortification y defensa. Si hay signos de gran- 
der cuando nos acercamos a el, no hay que buscarla on su 
estructura, sino en los cien remiendos y aditiones que ha 
experimentado , y en las solidas paredes de los palacios del 
empcrador dominando los restos pulverizados de esos casti- 
llos, que protestan siempre de la glacial indiferencia con 
que han pasado sobre ellos altivas generaciones . Y si por 
un lado no ofrece duda que este sea el viejo muro 6 la anti- 
gua v destrozada torre, por otro no encuentra el viajero se- 
diento do las impresiones que dejara el mundo pasado, mas 
que esos cuadrados recintos, los cenadores y salas rectal 
rmlares do las casas del siglo xvi; nada majestuoso como 
la Giralda; nada, en fin, esencialmente oriental como la 
mezquita que hemos visitado; nada fantastico y pmtoresco 
como los alcazares granadinos. En el, solo se ve la cronica 
de un arte manojado por mil artifices que obedecen a diver- 
gas creeucias; y que representa ol efecto de unjuego deni- 
fios apodcrados del local donde se guardaban las obras de 
sus sabios abuelos, mas que la concepcion apasionada de 
aquellos terribles agarenos que invadieron en cincuenta 

afios la mitad de la tierra. 

Asi, pues, hay que desdefiar eso cumulo de construe- 
". clones ,' portales y pasadizos sin concicrto que se encufsib 




104 



MOXUMBNTOS 



tratf'diites'dela-puerta del alcazar, y fijarnos en esta pri- 
riiera' joya'do la diadema, como la apellida un conocido 
poeta ■ sevillano. Es indudable que hay en la composition 
de toda esa portacla un origen arabe , y que toda la parte 



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Fadmrla del Alcazar, Sevilla 



superior, desde el friso do la inscription gotica, es pura- 
mente mahometana , segun el cstilo persico muy usado en 
Ids porticos de las mezqnitas del primer periodo en Asia. 
Sus dos resaltos o pilastvas en toda la altura, y los encua- 










.1 



ARA.BES. 



105 



drados de labor en la parte baja son propios del arabe; pero 
los balcones con arcos y columnas bizantinas, capiteles i?(x- 
manos, curvas redondas y angreladas y linteles en los 
huecos con resortes goticos , son indicios -de que la recbns- 
truccion hecha en tiempo de Don Pedro y las restauracib- 
nes posteriores, no han cambiado por complete, pero si 
han modificado su primera forma. Para nosotros hay en el 
conjunto pureza y conservation de su antigub trazadoy y 
algo mas de lo que han hallado algunos criticos ateniendo- 
se a la inscripcion: otras obras existen, penetraudo en el 
palacio , menos arabes quo csta. Los escudos y leones en- 
trelazados a los adornos no son nunca parte integrante de 
su oruato ; pues bien puede observarse quo para colooarlos 
debieron sacar motes y escudos mahometanos que llenaban 
estos pequenos espacios. 

Pero pasando esta puerta cuadrada, forma que recuerda 
al Egipto y que principia a verse cuando va entrando en 
desuso el arco de herradura, nos hallamos en el principal 
patio del Alcazar, dando un rodeo para evitar que desde la 
calle se vea el interior, el cual ya nos ofrece un conjunto 
extravagante de lineas que debcmos comparar con las del 
arte pagano y gotico. Las columnas pareadas de los claus- 
tros, los cubos apoyados sobre los capiteles que ' principian 
a indicarse y se prolongan hasta recogei* los apoyos de fri- 
sos , cornisas 6 aleros de alfarges ; los capiteles con volutas 
y hojas, pero despegandose por la parte superio^mediante 
un molduron, escocia ancha que mas tarde domina en la 
Alhambra; una cornisa bajo un antepecho 6 balaustra'da y 
un oorredor como el de cualquier edificio , descpinponeii to- 
da posible armonia. En sus detalles (1) se nota la hoja picada 
con globulitos de los de la capilla de Villaviciosa; las piiias 
y hojas anchas laboreadas con menudas venas de proceden- 
cia bizantina; los fondos cruzados y grecas finisimas, y por 



f 1) Ert las liltimas obraa Iicchas eii cabe Alcazar , ha llegado ii cometcrse el absurdo 
, ™War inscrincionea arabcs a la invert 6 al revea , como se veil en esbe paiig. 



de colocar in scrip clones 



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MONX'MKNTOS 



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Ultimo., -basamentos do alicatados muy honnosos, quo ban 
sido copiados de monumontos constmidos a principios dol 
siglo-xiv. Raro conjunto que rccuerda las obras moriscas 
de,Fez, principalmcnte on los arcos lobulados; pero que se 
plvidamuy pronto eu la forma apuntada, ogival. y on la se- 
micircular con jambas prolongadas, que acusan los grandes 
y centrales arcos dc los cenadorcs. En Marruecos. Tnnez, 
Cairo, Bagdad,- en todo el mimdo recorrido por los arabes, 
so hallan cosas scmejantes a las muy repetidas del Alcazar 
dc.Se/villa, y.precisamenteporesta confusion es por lo que 
jpareco dol acento clasico que hemos indicado , y 1c asigna- 
mos ql.caracter de-transioion, aunque del mas rcmoto pe- 
riodo.. . 

a Que" otra cosa significa.. que en el patio llamado de las 
Munecas se vean ornatos finisimos emplcados de cualquicr 
modo.cn las ultimas rcstauracioncs, procedentes del palacio 
arabe de Granada , traidos aqui para colocarlos sin critcrio ( 1 ) 
y.haciendo armonia con otros que correspondon a la infan- 
ta del arte? Y lo mismo que se ha hecho ahora en el Alca- 
zar se ha venido haciendo desde la conquista; yicio de quo 
seha librado la Alhambra, porqne como aquel monumento 
no sufrio la gran trasformacion que a este 1c hizo experi- 
mental- Don Pedro I de Castilla para arreglarlo a las como- 
..djdades de la corte cristiana, ni se ha visto expnesto a ser 
halutado frecuentementc por elevados personajes que ban 
.dispuesto de gruesas sumas para reconstruirlo a su ca- 
pricho, 

Los trabajos amedinados de los techos son magnificos, 

porque en olios principia a comprendcrso, cuanto cl arte 

t pristiano die de majestad y grandeza a esas complicadas y 

;mmuciosas onsainbladuras do los odificios mas.gcnmna- 

(1) En pracba do U folta de oritcrio ai-Mafcioo que preside on muctaoa ea^ convict*, 
oitjp que henuu wta en los arcMvos dol Fafcrimonio Real document quT'se ZuZ 

Iob raejo e. V que haina esfce podido pam la rcstanrAcion quo se veriiiaabo ent.mc-s 









AIUBES. 107 

mente musulmanes, cuando en los tcmplos se principiaban 
a liacer ricas cubiertas de tirantes 6 alfardas caladas, con 
hornacinas, cupulas 6 almiza tes, flgurando rombos, estret 
lias y norones de lazos, cuyo hermoso trabajo no hatenido 
rival nunca ni aim en las techumbres goticas de los edin\ 
cios brctones del sig-lo ix; no es, pues. extrano que aqui 
hallemos ejemplares mas hermosos que en otros' cdificios, 
cuando las bovedas do colgantes de pequeiias estalactitas 
no habian tornado su complete desarrollo . y las .trazerias 
do las puertas, siempre erplendidas de labor 6 incrustacio- 
nes , bi'illaban en cste palacio realzandolo extraordinaria- 
mente (1). Notase aqui, que cuando los teckos van teniendo 
cierta .magnificencia y lujo, menos clasicismo so advierte 
en la decoration; y como en Fez. se cubren las paredes.de 
tapices en vez de realces de yeseria, y entonces se emplea 
mas oro en cornisamentos, anckos frisos, boyedas, lintcles 
y coronaciones , mientrasquedanlisaslas parades, como en 
las construccion.es mozarabes. Habia, por consiguiente, una 
inezcla do gencros, y tal confusion de ideas, que en nin- 
o-una parte sc ven como aqui las ventanitas caladas de forma 
cuadrangular , inter rum pie ndo las lineas generates de la 
decoration; y en otroscasos muros tapizados de arabescos, 
tondidos como tiras 6 retazos .de alfombras 6 mantas de vi- 
visimos colores que interceptan' los.grandes pafios, produ- 
ciendo un general aspecto*rico y variado , pcro nada senci- 
llo . razonado y elegante , que son las condiciones propias 
del arto en las cpocas de mayor cultura. 

Hecorriondo este Alcazar no se ve otra cosa mas que la 
continuation de salas cuadradas que se repiten casi con 
iguales formas y dimensiones, y solo varian algunas veces 



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(1) Otro do los lamontables cxeesoa de la nastauraflion hechaeu cl Alcazar dcSovi- 
11a ha sido el de introducir adorjlos vaciados eii yeao para completer las laborea de 
madera aue ac habian perdido. Bstos qucbradifcos y siicioa romiondos , colooadoa en los 
mterpos movibles cje las pucrlaa , producer fatal impresiori en bodo el que siente la pu- 
rcza y propiedad con que debeft elegirsc los- material de laa restauracionoa. Asi oomo 
a nadie se le habria ocurrido recomponer con madera tin objeto de brotioe » tampoco 
puede admitirse reparar eon yeao ornamenfcos do madera. 



108 



MONUMENT OS 



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etL 1 la CoinpGsicion : de las trazerias delos arabescos; estan- 
bias sin abrigo, sacrificada en ellas la comodidad a la sime- 
triay alineacion de las puertas en los ejes centrales, dispo- 
sition que no ha podido ser agradable en ningun tiempo. 
Llegamos a la principal tarbea, la mas suntuosa, compuesta 
desde su zocalo de azulejos hasta la faja de retratos de reyes 
cerca del anillo de la techumbro, de clasicas lineas con re- 
cuadros y anchos frisos, cuyo aspecto sorprende, y cuyos 
dorados deslumbran; pero a poco que se roflexione se nota 
cuan oxtrafia aparece esa linea horizontal de ventanitas a 
media decoration, sin que inmediatamente sobre ellas no 
arranque la boveda y cornisa; total altura del decorado que 
pudiera servir para dos salas , si se interceptase con otro 
suelo 6 piso, pues esta clase de ventanitas debieran dar esa 
luz de arriba que se derrama melancolica y tibia en todas 
las estancias moriseas. 




Jarro s'trabe. 



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EL PALAGIO. 



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En el ailo 567 de la Egira (que comenzo el 2 de Setiem- 
bre de 1171), segun texto arabe, se empezo la obra de 
este Alcazar ( 1 ) pop el Sultan Abn-Yacub-Yusuf , el cual 
construyo al mismo tiempo un puentc sobro el pio Guadal- 
quivir compuesto de barcas, y restauro las rauralML . El 
mismo rey abastecio de aguas a Sevilla traidas del Castillo 
de Chaber.en cuyas obras y otras muchas gasto sumas 
considerables. En el mismo texto hallamos que <cerca de 
este Alcazar construyo la novisima Aljama que se terauno 
el mes de DulMcU de aquel ano ; habiendo sido el pnmero 
quepredico en ella Abulcacin Abderrahman ben Gafirde 
Niebla. De cuyo dato se deduce que si se hicieron .en Seyi- 
11a otros alcazares en mas antiguos tiempos, debif«fe#er 
sido construidos en otros parajes y quiza sobre los vesti- 

^"a^ se acierte en la fecha de 1353 a 1364 que 
se da a la reconstruct de este Alcazar, no se ve en el la 
lmella del genero arabe granadino quo .pop aquel tiempo 
levantabaeLPatio^ eStrUC " 

tura y enla nnura'de sus ornatos. ■ . 

El arte en Sevilla Ueyaba otro camino , era mas crista 
no Y no habia llegado a modincarse como en elremado de 
los Ansares de Granada. iComo se distingue a primera yis- 
ta el arabesco hecho en uno y en otro edibcio ! Mas bizan- 



(1) OariM) vig* 133. ti'adilceion de TiioUnbcVg 



no 



MONOIKNTOS 



tino, mas tosco, menos simbolico, mas confuso en Sevilla; 
las inscripciones cuficas, y los mosaicos mas ricos y com- 
plicados que los que se yen eu Granada dondc ni -las co- 
lumnas ni los capiteles, ni los gangrelados' cle los arcos, 
ni los aleros , ni los techos , ni nada, en suma , sc parece a 
los de aqui. Gualquiera que sea un poeo practico en cl uso 
de estos omameutos, desenbrira en seguida que no son 
muy claras en el Palacio de Sevilla las lmeilas del arte 
arabe persico y primitive), del mudejar y del l'cnacimiento, 
por las mil trasformacioncs a que dio lugar el eapriclio do 
los que lo habitaron. 



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Planta del Alcazar, Sevilla. 



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Constituia este Alcazai' en tiempo de los arabes itn sis- 
tenia de constracciones adosadas a las mni'allas y torres 
que eircunvalaban la poblacion, las cuales no tenian la 










A.RA.15RS. Ill 

forma simctrica do las plantas rectangulares que aciisairlos 
cdificios del Renacimiento. Tal corao hoy se d'escubre nada 
tiene do los palacios de Egipto. dp Siria ni rmtcho menos 
do los dc Africa. Esos andenes levaiitados al lado unos de 
oti'os. dau a csto cdificio cl aspecto de una casa cristiaua' 
del siglo xv; y en nuestro concepto solo merocc su planta 
cl nombre dc arabe en la parte que abraza cl Patio dc las 
Donccllas, la Pala dc Embajadoros y los aposentos ilime- 
diatos a cste. El resto csta todo trastornado. Los Patios de 
Banderas y la Monteria guiaban al de la facbada principal 
donde so ostcnta el primer ejemplo dc decoracion musul- 
mana. En todos cstos pasadizos no se revela el monumento 
mas que por vestigios dc almenas, torrcs y murallas donde 
sc abrian las pvimitivas pucrtas y donde los sultancs tenian 
aposentos para oiv las querellas de sus subditos, lo mismo 
que los reyes cristianos perpetuadores de esa antigua cos- 
oostumbrc; y en el Patio citado de la Monteria todavia- sc 
conserva un'cuarto llamado de la Justicia, donde todos los 
escritores suponcn la celebration de estas audiencias pfcr- 
pctuadas por los alcaides deltiempo dc Don Enrique III. Del 
Patio Grande hemos ya mencionado esa hermosa portada 
que no d'escubre del gusto almohade puro mas que siv dis- 
tribucion y trazados, mientras sus detalles ban sido sacri- 
ficados a la influencia mudejar y gotica. - 

De aqui basta el Patio de las JDoncellas habiatres zagua- 
ncs intemtmpidos por pasadizos que bacian la cntrada di- 
ficil y misteriosa, pcro de los cuales no quedan sino hge-. 
ros fragmentos. Ya hemos mencionado la imprcsion que. 
produce este patio en los que esperaban hallar los estan- 
ques, las fuentes y los anditos coronados de cupulas y mi- 
naretcs como los del Yemen; aqui no hay nada de aquella 
fantastica tradition; solo un enclaustrado ornado de arcos 
arrogantes y esbeltos intemimpiendo los fnsos mvclados 

de la primer^a cornisa. ., 

Son los capiteles en todo monumento lo que mas le ca- 
racterissa, y descubre su origen y estilo peculiar. Los del 



-?*L 



112 MONUMBNTOS 

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p^tip de las Doncellas sobre columnas blancas do Filabres 

y-.basas aticas, no son mas remotos que de fines del si- 

glo xvi , y aun diriamos posteriores porque plagada esta la 

ciudad de Sevilla de estas hojas de acanto pegada al colla- 

rino bajo pequenas volutas. No asi los pilastrones entre 

arcos que se alzan encima de aquellas , cuya antigiiedad re- 

monta a no dudarlo hasta el siglo xm; en unos las picadas 

hojas bizantinas, en otros el renacimiento especial sevilla- 

no, en otros mudejar, gotico yplateresco, combinaciones 

caprichosas de gusto delicado y esmerada ejecucion. Los 

trapecios calados bajo el arrabadelos arcos contienen mez- 

cladas al drabe algunas alusiones de figuras grotescas , que 

pusieron manos cristianas entre las comarraxias muslimi- 

cas. Este gran patio no contaba en su primera obra con la | 

galeria segunda que alzaron despues destruycndo el her- 

moso alero de peral , que avanzando cerca de tres pies li- jj 

braba a los arabescos de las lluvias ; algunos entrecanes y f 

niclios.de el se han visto en las modernas armaduras 6 cu- 

biertas del edificio. 




Pebefcero (detalle). 



. Hay tres grandes niclios 6 huecos en el lado de la capi- 
11a, que algunos creen tronos 6 divanes que el rey Don Pedro 
utilizaba para dar audiencias. Para nosotros son tres pasa- 
dizos tapados que comunicaban en tiempos agarenos con 



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AEA.BES . 



113 



el serrallo , situados seguramente, a juzgar por la planta 
peculiar de los antiguos alcazares , frente a la sala princi-^ 
pal 6 Algorfia, que luego fue de Embajadores; y porque las 
salas con alhamies que hay aim lado y otro del paralelo- 




> ^ 



Tres avcoS del Alegar de Seyilla. 



gramb de este patio ■ son habitation^ iiioriscas exclusi- 
vamente, aunque modificadas hoy con techos del renaci- 
raiento 6 con groseras imitaciones pintadas, en lugar de los 
plafones caidos , donde se- ostentan escudos , orlas y motes 

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-'114 MONUMEN'TOS 

do- los Keyes Catolicos, del Emperador y cuficos del rey 

t)on Pedro . 

En algunos frontales do los patios y cuartos intcriorcs, 

hay una labor enteramente igual a la que guarnccc las pin- 
turas de los tres tcchos de la Sala de Justicia en la Alham- 
bra, y apuntamqs cste dato como recuerdo de las controver- 
sias sobre el origcn de estas raras pinturas mahometanas. 
Los techos de los cenadores son de un almedinado her- 
moso, trazado sobre el lugar con cxacta combinacion, tra- 
bajo en el cual sobres aileron los arabes. V los pavimontos 
so hallan formados de marmolcs blancos, limpios y hicien- 
tes, alternando con otros de asiulejos quo ban ido desapa- 
reciendo reemplazados con poco tino y mala colocacion. 

Es nccesario pararse a contemplar por ultima vez esos 
arcos que nose ven mas queaqni, en la portada, en la 
Casa de Pilatos y en los edificios del siglo vm en Oriente; 
poco constructivos , de curva arbitraria, sin apoyos ni sos- 
tenes, apenas se esplicarian sino fuesen decoraciones col- 
gadas y sujetas como tapicerias a los muros que ni se ven 
ni se adivinan en los intercolumnios. Forma extrafia que 
es elegante a causa de los lobulos, de la ojiva y de los 
arranques do herradura que poseen. cuyos tres elementos 
norraalizaron mas tarde los arcos de la Albambra, dc Vox, 
Tunez y Cairo, con s a actual apariencia de centros diver- 

gentes. 

El segundo cuerpo 6 galeria anadida a la antigua cons- 
truccion es aditamerito depoca importaneia; pero bevmoso 
patio si se atiende a todas las modificaciones de su estilo, 
■ y cuyos zocalos ostentan prcciosos alicatados dc una admi- 
rable delicadeza. Marcadas puertas en sus frcntes conducen 
al Salon de Carlos V, de Embajadores, y a los del Caracol 
6 de Dona Maria de Padilla; son de ensamblados cortados en 
poligonos que las cubren por ambas caras , cuyo hermoso 
trabajo lo han restaurado con plastones groseros de estuco 
torpemente pintados. 

La de Embajadores, Bala cuadrada do solomnc aspecto, 



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ARABES. H5 

con cuatro frentes compuestos de arcos elevados que cobi- 
jan ajimeces monta&os sobre columnas delgadas , y cuyos 
pequefios arcos tienen mas de medio circulo sin la forma 
caracteristica de la herradura, curvatura de transition des* 
cendente. Los capiteles degenerados del greco romano, 
pero el gran arco decorativo de ajaracas, aimque de curva 
arabe, careco de los dos cuadrados de altura desde el suelo 
de la tarbea, perdiendo en cllo galanura y elegancia. Los 
cspacios triangulos 6 enjutas no son originates; su labor 
csta intemimpida lo mismo que los panos iutcriores de su 
frente 6 arraba, donde se abren celosias como escapadas del 
timpano del ajimez. Un ancho friso de fingidas ventanas 6 
claraboyas se halla hermosamente tcndido encima, y toda- 
via mas alto . una geometrica faja de almocarabes ; des- 
pues los anadidos arquitrabes y sostenes sobre que deseansa 
la techumbre. Los basamentos de alicatados, las puertas de 
ensambladuras y toda la decoracionlujosamente iluminada 
por los colores y el oro se prodigan liasta la exageracion. 
Abiertos los balcones a manera ■ de tribunas sobre los ara- 
bescos, son con sus cartelas de aguilas chapeadas, baldon 
cterno del que mandd colocarlos. Lo mismo podemos decir 
que los retratos en cuadritos goticos hechos bajo la horna- 
cina dc colgantes son extrafios en este lugar, y los dorados 
puestos sin el fino ornato de amies escarlatas y negros que 
siempre adclgaza estas boveditas cuando son hechas por 
arabes. La cupula esferica dc alfardas alicatadas formando 
osti'cllas de poligono^ simetricos, pudo fabricarse para po- 
ller en ella vidrios de colores trasparentes^a. una luz mas 
alta , pero que ha venido a ser hoy decorada con pequenos 
espejitos de mezquino efecto. Los mosaicos han sido res- 
taurados con piezas mas grandes que las antiguas, ylas 
columnas de jaspe parecen roirianicas, nunca arabes, como 
otras muchas de templos 6 basilicas- de decadencia, asi 
como los capiteles poco uniformes e impropios de la co- 
lumna parecen obras mozarabes como otras muclias dc las 
mezquitas sarracenas. 



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116 MONUMENT OS 

No es aqui el tipo de las inscripciones africanas tan 
bello ni tan puro como el del Cuarto de Comareh dc Gra- 
nada, pero en cambio el caracter clasico del ciinco cs en 
este alcazar mas uniformc y sencillo. Las labores de hojas, 
pinas , palmas y conchas se enlazan a las cintas y perfiles 
geometricos, adorno que no se ve despues del siglo xin; y 
las ventanitas cuadrilongas sobre las puertas , y los corni- 
sones e impostas romanicas , y los recortes goticos , y los 
escudos de labores interrumpidas nos prescntan este pala- | 

cio como la obra de muchas gcneraciones que carecian de | 

la conciencia del arte. k 

El Patio de las Munecas, cuya forma parecc mas selecta 
y a la cual han dado en llamar granadina, os un cuadrilon- 
go con un cenador abierto de arcos grandes y pequcnos dc 
buena simetria. Su ornamentacion es efectivamcnte de la 
,aventajada epoca del arte muslimico; el repartimiento mas 
armonico, las curvas de los arcos aperaltadas y csbcltas 
como las del patio de los Arrayancs dc la Alhambra; los pi- 
lares cubicos sobre los cimaeios de los capitelcs y las alturas 
de las columnas, son casi igualcs a las de los arcos con la 
cornisa; y si los antepecbos del segundo cuerpo fucrati cc- 
losias de madera y no hubioran cambiado dc posicion las 
formas romboidales y los poligonos en las ultimas restau- 
raciones, este patio seria un ejcmplar pcrfecto del ultimo 
periodo del arabe norcciente. Muclias inscripciones tienc 
colocadas a la inversa. 

Hay despues una porcion de salas cuadradas en cuyos 
adornos se hallan mezclados detalles depura fantasia, en- 
lazados con cresterias goticas y ornatos dc puro renacimicn- 
to. Digna denotarse en todo el edificio es esa trasforma- 
cion constantc de formas las mas abigarradas, representando 
la historia del trabajo liumano en periodos caracterizados 
por influencias estrarlas y respetables. 

Se halla este alcazar lleno de recuerdos preciosos que 
no entran en el dominio de este estudio y los cuales le dan 
ciei'ta importancia tradicional de sangre y de crueldades. 



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AltABKS. 1:17 

Para alimentar la fantasia, visitense los que fucron banos 
de Dona Maria do Padilla, losjardines, el estanque, las 
salas 6 dormitorios del piso alto , con emblemas atribuidos 
a Don Pedro, y omatosbixarros-detodo genero; la Sala del 
Principe y el Oratorio con mosaicos platerescos y rompi- 
pimiento gotico, y una multitud de cuartos, pasadizos, 
el patio scmi-mudejar del jardin del Leon y otros que los 
recuerdos engalanan , constituyendo un palacio sin gran- 




Baul iirabe. 



de originalidad , pero embellecido eon las obras de seis si- 
glos de continuo trabajo artistico. El incendio de 1762 
acabo de cambiar su aspecto porque se quemaron techum- 
brcs artesonadas, comarraxias de alerce y picas ebaniste- 
rias, cuyo desastre produjo en 1805 una modification en la 
entrada y cuartos adyacentes , en el te'cho de la Sala de 
Embajadores, y en los departamentos que se Uamaban del 
Caracol , del Yeso y del Principe ; imido todo a las restau- 
raciones que ya hemos mention ado de 1843 y a la tan no- 
visima reparation que cubrio de colores los antiguos vesti- 
gios arabes , le pri-vo del venerable aspecto de antiguedad 
que deben conservar a toda costa los monumentos. 

No fue el palacio del rey Don Pedro el unico construido 
en Sevilla; cerca de este y bajo la misma alcazaba se alza- 
ba otro restaurado en la misma epoca, y que se ha dejado 
perder hasta el caso de que no queda hoy mas de una sala 



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118 MONUMHXTOS 

que muchos ban creido ser la Sala de las Justiciar, de 
aquel monarca. Este aposento es elegante aim despuos de 
haber perdido muchos arabescos ,. y de estar cerrado del lado 
donde se abria a un ancho patio , cuyos restos liemos estu- 
diado, y a varios anditos con pavimentos de rasillas y es- 
maltes en grandes tamanos, de los cuales existen hermosos 
fragmentog. La cubierta es un almizate de gran extructura, 
y sus paramentos nna distribution bizantina tan pura como 
elegante. jSeria el antiguo palacio de Abdalaxis, a pesar de 
sus inscripciones? &No se cambiarian estas como sc ha he- 
cho en muchos alcazares maliometanos? Todo nos indica 
aqui la existencia de un edincio anterior al siglo ix. y de 
alguna mas grandeza e importancia que la que tendrian los 
castillos habitados por los Walios. 



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INSCRIPCiONES ARABES 



DEL ALCAZAR. 



Kara ck la inscripoion quo en este monument© se ofrece 
al arqucologo con un verdadero interes hist6rico 6 literano; 
ni'esos fragmentos de los poemas 6 casidas que hay re- 
partidos en los mnros de la Albambra, se descubren en este 
Alcazar para reposar la vista y hablar a la inteligencia , re- 
alzando las heroicas hazailas de los caudillos y los pnmores 
de sus afiligranadas estancias. Aqui se lee el koran con sus 
rcpetidas salutaciones y alguna otra alabanza a Don Pedro, 
en la que sc ban suprimido los nombres de los sultanes 
mahometanos v la palabra islamismo; pero conviene notar 
que la mayor parte de estas incripciones son iguales a las 
emplcadas en el Alcazar granadino, tantas veces traducidas, 
y soria tarea larga y enojosa acompaiiar a la descnpcion 
artistica la relacion cicn veces repetidadel mismo vemcu- 
lo ballado en diferentes aposentos, y otras tantas mter- 
rumpido por las manos torpes que tratando de reparar la 
fabrica sin conocor aquella antigna lengua, ban llegado 
hasta a oolocarlo al reves 6 con la letra hacia abajo por lo 
que renunciamos a tan pesado relate que el curio so hallara 
cumplido enlibros especiales, cinendonos nosotros a una 
reseiia breve de lo mas esencial. . . ■ 

En la fachada y puerta principal del Alcazar al rededor 
de ajimeces y otros parajes, -se leen las suras y versiculos 

conocidos: 

«Gloria a nuestro senor cl Sultan.» 



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120 MONUMBNTOS 

«La gloria eterna para Ala; el iniperio perpetuo para 
Ala.» 

. «Salvacion permaneiite.a «Bendicion.» 
«E1 reino a Dios, el poder dcDios, la gloria a Dios.» 
«La felicidad y la paz y la gloria y la generosidad y la 
felicidad perpetua.» 

«En laprospera fortuna es linico este Palacio.» 

Y como notable la inscription: «7V<? lay mas vencedor que 
Mos,» colocada por arriba y por abajo eu el anclio friso de 
azulejos de leyenda cufica; obra de azulejero granadino en 
nuestra opinion. 

Sigue el vestibulo donde con poca diferencia se repi- 
tenlos mismos conceptos, variando los caracteres africanos 
en ciifieos y neskis. En el friso 6 faja general alterna la si- 
guiente : 

«La felicidad y la prosperidad son beneficios del susten- 
tador (Dios).» 

«Etc, etc.» 

Y luego: 

«Gloria a nuestro senor el Sultan Don Pedro. Sean mag- 
nifies sus victorias. » 

_ En el Patio do las Doncellas tenemos proximamente las | 

mismas salutaciones mencionadas , con poca variation. 
. «Alabanza a Dios por los beneficios... etc.» 

Notase en todas estas insripciones , ya publicadas como 
hemos dicho (1), que aqui les han suprimido la palabra 
lslamismo, lo que prueba que los artistas eran los mismos 
arabes que bajo el dominio cristiano aprovecliaron sus for- 
mulas tradicionales , borrando la parte rcligiosa del verso. 

En un friso del mismo patio: j 

«Gloria a nuestro senor el Sultan Don Pedro, ayvidolc | 

Dios, hagale victorioso.» 
«Etc, etc. 



CD VW 1m del lib™ de D. Emilio Lafuenfce Alcantara y se haUwta todas 
tas con c! aditamertta wlajnt eico, 



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Sig'ueu una multitud de iscripcionos sin importancia, 
donde soropitc: «La felicidad, Laalabanza, La grandeza, 
Dios es uuico. El cumplimiento de las esperanzas,» y esta 
mas digna de atcncion: «Dios es linico, Dios es eterno, no 
engendro ni fue engendrado ni tiene companero alguno,» 
cuyo mote so encuentra tarabien en Granada en la Puerta 
del Carbon, con caracteres ciificos, y demuestra que no 
pudo scr hocho bajo la domination cristiana por estar en 
oompleta oposicion con la religion del Cmcificado , ypor 
lo tanto, que Don Pedro aproveclio laobra de Yusufen 

cuanto pudo (1). 

En todas partes se encuentra tambien «S61o Dios es ven- 
cedor» mote que usaron los Almoravides antes que los Na- 
saristas, en contradiction de lo que se ha creido hasta 

aliora. „ . 

En unas puertas que como todas las de este edmcio , nan 

sufrido muchas restauraciones , se halla la mas interesante 

levenda. 

" « Mando el Sultan nuestro Senor engrandecido , eleva- 
do Don Pedro Key do Castilla y de Leon, perpetue Dios su 
felicidad, al Jalabi su artifice se hicieran estas puertas de 
madera labrada para esta magnifica portada de la felicidad, 

lo cual ordeno en honra y grandeza de los embajadores 

En su construction y cmbellecimiento - deslumbr adores, 
resplandecio la alegria, en la labra se emplearon artifices 
toledanos y esto fue el ano engrandecido de 1404. 

»Semejante al crepusculo de la tarde y muy parecida al 
fulgor del crepusculo de la aurora (es) esta obra en torno 
resplandeciente por sus colores brillantes y por la mtensi- 
dad de su explendor, del cual brota en abundancia la Ven- 
tura para la ciudad dichosa en la que se levantaron los pa- 
lacios, y estas mansiones que son para mi senor y dueno, 
unico que da vida a su explendor, el Sultan pio y severe 

nes y obras paratrasformarlo. 



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122 MONUMENTOS 

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quien lo mando hacer on la ciudad de Sevilla con la ayuda 
"de su infcercesor para con Dios » (Africano) (1). 

En la Sala de Embajadores se repiten las conocidas y 
en la Camara de la ixquierda se lee: 

« | Oli entrada del aposento de nuevo resplandeciente y 
elevado; Sefior de protection, de magnificencia y yirtudes!» 

En el Gabinete de Dona Maria de Padilla siguen formu- 
las religiosas, laudatorias e hrvocaciones: lo mismo que en 
la Antesala de las Armas y Sala de los Principes, etc. 

En el Patio de las Munocas y en el arraba del arco que 
dapaso a else halla: 

«No hay proteccion sino de Ala, en quien confio ya 
quien volvere. » 

«Todo lo que poseis proccde de l)ios.» 

«Etc, etc.» 

Y en el Patio do las Munecas ( cufica): 

«jOh dueno incomparable nacido de estirpe regia, pro- 
tejale » 

^ 

«Alabanza a Dios por sus beneflcios:» 
«Dios, mi rabi.» 

En el dormitorio llamado de los Reyes Moros , ontre otras 
conocidas aparece : 

?j Oli exclareeida morada nueva. Fue aumentado tu ex- 
plendor dichoso por el brillo permanente de la mayor her- 
mOsura. Asi escogido (donde) se eelebran las fiestas. El 
(es) amparo y regulo detodo bien, manantialdc beneficios 
y sustento de valor ! Para ti » 

Como dijimos al empezar cste capitulo , sedan intermi- 
nables las repcticioncs si continuasemos insertandolas; por 
loque suspendomos el hacerlo, dadas las principalis ins- 
cripciones , para scr menos molestos al lector. 



_(1) Esfca mscnpeion, como todas las del Alegar, la eopiamos en mtesfcroiiltimo 
viAja & SeviUa en 1867. Otras muehas las homos comparado nosotros coil el texto del 
librodolMiflBonpoxouoBda Granada o_ue publico el malogrado Lafuente Alcantara. 
Las do, D. Rodngo Amador dc los fiios son maa completes 



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MURALLAS, PUERTAS, TORRES 



Y OTEOS MONUMENTOS. 



Dificil tarea es la de indicar siquiera csa multitud de 
baluartes quo la domination muslimica levanto en Sevilla 
sobre las ruinas fenicias y romanas , para defenderse a falta 
de montanas en sus dilatadas llanuras y a las onllas del 
rio mas caudaloso del Andaluz. Cuentan la existence de 
muchos palacios en sus corcanias, dc los cuales apenas exis- 
ten iigeros vestigios, y que sirvieron de deleite y recreo.a 
las diversas familias dinasticas que por conquista los pose- 
yerou; pero siempre aparece como morada principal, el 
que hoy se conserva, profundamente modificado dcsde que 
lo habitaron el rey Don Pedro y sucesores. Este se exten- 
dia ocupando un inmenso recinto que'Uegaba con sus jar- 
dines y miu'os defensivos hasta la torre del Oro , frente de 
la cual habia un puente do barcas perfectamcnte amarrado, 
que mando colocar Yacub en 567 de la egira, y don.de cons- 
' truyo una puerta llamada de CJmhar desde la que se bajaba 
al rio por medio de anchas gradas y muelles ( 1 )■ El sitio 
designado en la cronica concuerda con los edificios moder- 
nos ; pero no estara demas citar un suceso en corroboracion 

de aquel texto. 

Varios historiadores arabes refieren esta bella aventura: 

j 

(1) Cartas, pig. 138, texto irabe. 



124 MONUMENT OS 

\ 

«Paseandose un dia Almotacid en el Prado de Plata 
March- Afiifa , situado en las margenes del Guadalquivir, 
acontecio que la brisa mo las aguas del rio, y Almotacid 
improviso este primer verso : 



«Za brisa convirtid el agua en coram. 



» 



Rogado el poeta Abenamar para que lo coneluyese y no 
encontrando una replica instantanea, dijo una joven' del 
. pueblo , que se hallaba en la misma orilla': 

« Coram magnifica ij fiierte de combaie, 
si el agua e% efeelo se Imbiese. congelation 

«Maravillado de oir improvisar a una joven antes quo 
a Abenamar, tan renombrado por su talento, Almotacid 
la miro couatencion, y sobrecogido de su hcrmosura, 11a- 
mo a el eunuco que lo seg'uia, y le mando llcvase la im- 
provisadora a su palacio, al cual se apresuro a volver. 
Cuando la joven llego a su presencia, le pregunto qui en 
era y cual su estado . 

»— Me Ilamo Bomuiquia, porque soy esclava de Romuia, 
y en cuanto a mi profesiou, soy muletera, contesto. ■ 

»— feDecidme, sois casada? 
»— No, principe mio. 

»— Tanto mejor', porque voy a-compraros y a casarme con 

vos (!).-» ' 

EL Alcazar se extendia a la orilla del rio hasta la Torre 

del Oro, construida en el reinado de Yusuf Almotacid Bon 

' Annasir, por un gobernador almohade nombrado Abulala 

"' que mandaba en la poblacion; y la obra tomo el nombre de 

Borcl Adahab (2) que ha conservado, asi como se nombro 

Torre de la Plata la que habia cerca y dio nombre al prado 



(1) Abbad, t. II, pags. 151 y 152. Dozy, Hist, dos Musulmans d'Bspiiffne, t. IV pA- 
Srinas 130 y 140. Almacari se ooupa tambicn de csta avcntura. Ed Dao-iif etc, ' 

(2) Carfcda, pag. 212, trad, de Thomberg. 



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125 



donde ocumo la aventura arriba contada, cuyo cxtenso pa- 
raieesta dibujado en un piano antiquisimo de Sevilla(I) 
en el que so vc tambien la muralla de todo el recinto del 



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Torre del Oro. 

Alcazar , incluyendo laPuerta de Jerez, 6 lo que es lo inis- 
mo , fonnando un triangulo desde la plaza que en dicho 
piano sc nombra del Palacio, siguiendo la linea al Postigo 



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Urbiiim Prate Giprarum toiirn Mutuh. 



126 



UONUMENTOS 



del Carbon, lindante con la citacla Torre de la Plata, hasta 
su extremo 6 Torre del Oro, y volvieudo despues por su cs- 
paldaa la orilla del no y fosoa. La oitada avcntuva dc la 
Bomuia indiea que el Prado dc la Plata cstaba aqui ; aai co- 




La Girakla, 

mo tambicn lo succdido en el sitio dc Scvilla por los Al- 
moravides, cuando Almotacid arrojo del patio del Alcazar a 
un escnadronde ellos que penetraron por sorpresa, comba- 
tiendolos hasta la orilla del rio , donde los dispcrso ( 1 ). 

(1) Ibid, pag-, 211. ~ 



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A&ABES. 127 

' Circundada do gruesos muros, cuya mitad se alza^a so- 
brc los areuales del rio, y la otra parte cenida de fosos que 
se llenaban con las aguas de aquel, contaba Qcvilla a fines 
del siglo xvi muncrosos vestigios arabes, que han ido des- 
aparecicndo poco a poco , pcro que el atento arqueologo 
descubre sintrabajo. Todavia en el siglo citado contema 
dcntro de murailas la mas numerosa poblacion de Espaiia, 
no inferior a la dc los Almoravides , con su puente de once 
barcas , donde se Ualla proximamente hoy el de hierro. Al- 
eanzaban las murallas una circunferencia lineal de mas de 
17 000 mctros con tovrcones de argamasa morisca y 12 puer- 
tas dccoradas de ladrillos rojos,.a la usanxa do la Giralda. 
Los tres arrabales que hoy cuenta existian antes de la con- 
quiata poblados de judios, y las espaciosas casas que cn- 
cicvra no lo fucron asi siempre , pues han Sido copiadas mas 
bien de los muchos palacios arabes que habia entre csos 
copiosos arrabales constituidos por las apiiiadas moradas 

do los mahomctanos. 

Los nombres do las puertas , segun el piano de lofw, 
eran entonccs . del Arenal frente de Triana , la de este nom- 
brc a la derccba , y lucgo la de Goles, de San Juan, Alme- 
nilia, Macarcna. Cordoba, del Sol, del Osario , de Carmona, 
de la Came, de Jerez . del Carbon, de la Plata y otras que 
han sufrido modificacioncs y perdido su caracter samceno; 
pero cuyos nombres son en algunos casos semejantcs a los 
quo sc conservan todavia en Cordoba y Granada. . _ 

En toda la hermosa- ciudad de Sevilla hay casas mas o 
menos importantes , que revelan el gusto desarrollado en el 
. Alcazar del rey Don Pedro. La de Pilatos es su reproduc- 
cion en menor extension y riqueza, donde los mosaicos, 
arcos. capiteles y frisos se ven como representando , o bar- 
roco del arabe, y donde figuran el gotico de la Catedial j 
el renacimiento de Carlos V, entre^as bojas bizantm^y 
las tracerias mocarabes. Es una casa solanega del siglo X\ I 
que demuestra la existencia de centenares de otras donde 
se hallaban mezcladas como aqui, fabulas de la mitologia en 



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128 



MONUMfiNTOS 



esculturas , vasos y pavimentos : modelos mutilados del pa- 
ganismo, antigttedades , bibliotccas, tapices, tablas italia- 
"nas, retratos en las techumbres yfrisos, fucntcs, etc.. v 
cuanto cabia enestas mansiones senorialcs, donde sc rcfug'ia 
el furor del rcnacimiento v la instruccion artistica y litera- 
ria delaepoca, bajo el espiritu de rcligiosa altivex que se- 
llaba todas estas obras. Piadosas tradiciones renacen a cada 
pasp eu cstos edificios, de las cuales no debemos hace-rnos 
eco, por las rail vulgariclades que alimontau. 

Estudie el viajcro la Oella de la Capilla con boveda oji- 
yal, rellena de arabescos, la escalera eon bcllos alizarcs y 
techumbre,.y otros muchos objetos que pvoocden do la an- 
tigua Scvilla 6 quiza de las ruinas de Italica, donde sc 
ban hecho inmensas escavacicmes desdo los ultimos veintc 
alios, para cuyos detalles y su historia creimos oportuno 
antes de csta fecba, tomar el croquis de tan intercsante 
ruina, seg-un lo consignamos , como estudio eomparativo 
dc diversas edade's. 

El Palaciodelos Duques de Alba 6 de las Duefias, la 

casa de Abades , la de Bustos Tavern y otros que nos conto 

Zumga, son y cran ejemplares dc ese arte indcfiniblo que 

no tiene verdadera exprcsion caracterisca , el cual se lcvan- 

to en mil capnehosos odificios majestuosos en su coujuuto 

y dc los que ninguna poblacion tuvo tantos como csta. Su 

descnpcion seria fatigosa, ciilcndonos por tanto a marcar 

a . obra mas mteresaute del arte puro arabigo, que es alii la 

Giralda o autiguo minareto de la gran mezquita que ocupa- 

ba el asiento donde seconstruyo despues la Catedral que 

hoy existe, la cual ostenta mas que otro cdificio en sus fa- 

chadas por el lado de la Puerta del Perdon, la continuada 

transieion del arabe al gotico y hasta al renacimiento mez- 

cla extraiia que , como ya hemos dicho, no toma jamas ca- 

Sntes° P1 ° y eXPi ' eSa ideaS incohorentes de tiem P°s muy 

La Giralda es , pues , el monumento mas expresiyo do la 
dommacion agarena y el que, a pcsai- de lo que sc ha dicho 



ARA.BES. 129 

sobre su estructura mauritana y estilo primitivo africano, 
cs para nosotros una obra perfecta del arte arabe, Distante 
su construccion ouatro siglos a lo menos de la de alguna 
torre granadina, como la que hoy pertenece a la iglesia 
de San Juan de los Reyes , ■ no existe diferencia en la mane- 
ra de ornamentar una y otra, y sus rombos de ladrillps 
agramilados , sus festones de barros cocidos, y los ajimeces 
con los angrelados y lobulos, maninestan arcos 6 segmen- 
tos de curvas con todas las variantes del alcazar granadi- 
no. Aparecc en clla pcrfectamente el origcn del arco apun- 
tado sobre estirados arranques del mirador de Lindaraja de 
la Alhambra, el de eolgantes de las tres entradas al Patio 
de los Leones , el fostoneado del Patio del Estanque y todas 
esas for mas que tomaron despues tal lujo y delicadeza, como 
no se vio en parte alguna. Es en la Giralda donde sehallan 
los principios del verdadero arte decorativo, fabricado con 
ladrillos almadravas de robusta construccion, como lo exi- 

t 

gia la fachada de un elevadisimo alminar. Lastima que tan 
hermosa torre se halle coronada por un cuerpo tan estrano, 
que no nos permita figurarnos su antigua cuspide, sus re- 
mates dorados y sus brillantes azulejos. 

He aqui un precioso texto arabe ( 1 ) sobre la fundacion, 
antigliedad y hermosura de este monumento : 

«Yacub Almanzor el aflo de 593 (que empezo el 23 de 
Noviembre de 1196) termino la Aljama y levanto la Torre, 
cuya manzana bizo hermosisima y de tal magnitud, que. no 
cupo por la Puerta de los Almoedanos, hasta qne tuvieron 
que quitavse los marmoles de ella para darle mas cabida; y 
el peso de las columnas que sustentaban la dicha mansiana 
era de 40 arrobas de hierro. Abuleit Alocaili, elinspector de 
la obra , fue quien la construyo y elevo a la parte alta del 
alminar. Aquel mismo monarca fue el que mando construir 
la fortalezade Oriznalfarache.» etc., etc. 

En otras iglesias y torres , se halla el estilo mudejar pro- 



(1) Pag:, 151 de Thorntm'g-. 

9 



130 



MONUMENT OS 



pio de las trasformaciones que ban sufrido. La dc Omnium 
.Sanctorum ocupa un distinguido lugar. Las do San Nicolas, 
San Marcos, Ermita de la Yirgon, Santa Catalina., Santa 
Marina y otras muchas ofrccen curiosos ojemplarcs dc pu- 
rismo y transition; porque estos tcmp]os airvicron on rau- 
chos casos altera ativamentc dc iglcwaw y mczquitas on un 
periodo de cinco 6 scis siglos . tiompu suticionto pava scna- 
lar las modificacioues del arte arabc. 



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Ajimez, en Malaga. 



Existen en Sevilla y otras poblaciones obras tan impoi'- 
tantes con las innuencias mahometanas , que liasta ol g6- 
tico sufre modificaciones sensibles, como se ve en los raros 
ejemplarcs de un dilatado periodo de cuatro siglos , los cua- 
les carecen de caracter propio y han tornado formas caracte- 
risticas de los materiales usados en ellos , particularmente 
por los finos .ladrillos que se emplearon. 



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Ihabes. 131 

En Ecija, Ronda, Jaen, Malaga, etc. hay multitud de 

cstas intcrcsantes construcciones de ladrillos agramilados, 

que constituyen un brazo importante de cse arte que arraiga 

en la mas remota antigiiedad. y que se cine a las diversas 

trasformaciones de los tiempos y del genio de las distintas 
razas . 

Como la Torre de Don Fadrique, hay restos de otras 
muchas, ya en ruina, que fueron minaretes 6 fortificacio- 
nes, los cuales suelen ostentar ajimeccs. arcos de herradu- 
ra, almenas e incrustados curiosos para los artistas, por- 
que no lian sido restauradas como la Torre del Oro para 
que desaparezca el hermoso color que el tiempo les impri- 
me. Su forma poligonal de ocho caras debio decorarse como 
las de la autigua Palermo , con un orden de galorias simu- 
ladas . cobijaudo tragaluces dc avcos bizantinos repetidos y 
pequcfios , y terminaria con la cresteria acostumbrada , co- 
mo obra de defensa. 







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MONUMENT OS 







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TIEMPOS CRISTUNOS DE SEVILlA. 



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Oomo homos lieclio on Cordoba, citaremos algunos monumentoa 
cristianos que no pueden olvidarsc por su importacia y que en muchos 
casos sostienen la influencia historica sobre la comparaeion ilustrada de 
la epoca arabe. Baro es no hallar en ellos un vestigio , unreeuerdo 6 un 
capricho de ornamentation que no nos traiga 6 la memoria aquel estilo. 

La catedral es gdtica de deoadencia , perteneciente al cdmienzo del 
si*lo xv pero magestuosa en sus elevaciones y colosal en el grupo de 
constrncciones diversas que encierran sus robustos apoyos. No tiene 
en vordad la gallardia de la de Burgos ni la de Leon y otras del Norte, 
pero esta cubierta de bdvedas atrevidas , crucero, formaletes, contra- 
oatrivos y de un centenar de empujes tan bien distribuidos, que su 
construccion nada deja que desear. Prescindiendo de algunos floro- 
nes y pinaculos de un adorno poeo original, bastardeado por- las m- . 
flaencias mozarabes, tiene tres magnificas puertas en su i rente/ beUas 
ybien labradas, con notables eseulturas, hornacinas y'umbrelas del 
meior gusto. En vano se esfuerzan Oean Bermudez y otrospor hallar el ■ 
arquitecto que las invent y plantilled, nuncase halla; pero en cambio 
aparecen muchos maestros desde Pero Garcia hasta Hontanon, que to- . 
dos depositaron en su recinto las fantasticas obras de los tiempos. 

Tiene de longitud 378 pife y de latitud 2-54 , dividida en emco naves 
con nueve puertas , algunas empavesadas debajos relieves y estatuas 
de barro cocido. Los grandes pilastrones d columnas bareteadas en nu- 
mero de 36 sostienen 68 bdvedas , entre las que se halla la del crueero, 
mas alta que las otras. La capilla mayor se halla cerrada potm espalda 
con un muro ornado de estatuas sobre repisas del a3o; 1522 y por el 
frente tres elegantisimas rejas platereseas, presentadas en 1523 por 

Idrobo,q\xe las remato. ,'.-"""' . . . , A 

El altar mayor es un retablo gdtico tallado en madera-y prmcipiado 
porDauchart en 1482 /con hermosas figuras representando pasajea de r 
ambos Testamentos , hechas, segun Bermudez, por Aleman y Alejan- 
dro Esta capilla tiene una saeristia con eseulturas y lienzos notables. 
El pequeno tabernaculo de plata es de Alfero (1996 ). El coro, coloomfe 



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134 



MONUMENTOS 



en la 4 * y 5* a bdyeda de la nave central , tiene hermosas verjas plate - 
rescas eomo las anteriores y silleria gotica de conocidos autores, asf 
como el facistol y los libros que son interesantes. Dcben verse las pin- 
turas deMurillo, Oespedesy Pacheco qae hay en la sala Capitular, asi 
como esta eonstruccion. Lo mismo debe visitarse la sacristia mayor, no 
por el interes que ofrecen sus muros ? sino por las excelentes obras de 
arte que encierra, del pincel de Murillo , el famoso tenebrario de Morel, 
la custodia de plata de Juan Arfe, los viriles , la Have del nioro que en- 
tregd la ciudad , las tablas alfonsinas y okas preciosidadcs, 




Plaiita de la Catedral de Sevilla. 



No olvidemos la sacristia de los caliees, donde esta el magniflco 
cruciajo de Montanes, una Dolorosa de Morales y Santas de Goya, 

La capilla Real es notable , pero no singular; en ella estan los' se~ 
pulcrosde D.Alonso el Sabio y dona Beatriz. En el altar se encuentra 
laurna.de plata que contiene el cuerpo de San Fernando. Los restos 
de dona Maria de PadiUa, de D. Fadrique , etc. estan en la cripta, y en 
la capilla elpendon dela.conquista y la espada de San Fernando La 
verja es notabilisima, 






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ARABES. 



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La capilla del Bftptisterio encierra dos de los mejores cuadros de 
Murillo, elimo pintado en 1656 del coal fue robada la figura de San 
Antonio el 5 de Noviembre de 1874 y devuelta algun tiempo . despues,'. 
por baberse encontrado en "New-York. ' .---.: 

Hay muclias capillas de mas 6 menos merito, por las obras que 
guardan : La de San Pedro , los lienzos de Zurbaran j' la de Belen, cori 
una virgen de Alonso Cano ; el retablo y sepulcro de la cspillade Scalaj- 
la del Angel de la Guarda; un cuadro de Murillo; el antiguo retablo' 
de Santa Ana ; y la estatua de San Hermenegildo , de Montanes', con el : 
sepulcro gdtico del Oardenal, 



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Puerta del Perdon, Sevilla. ^ 



Lacapillaysacristia de Kuestra SeSora la Antigua, esta adornada 
con lujo explendidez y buenas obras de arte de los osbloe conocidos la 
rsJp^o con un £ an crucin^o ; la de la Punficacion »-a 
la contaduria, donde hay un San Fernando de Murillo; la de la Pxer- 



136 MONUMENTOS 

na : d-c^Grani1)a» por un escorzq que hay de Vargas, bien disenado, y 
Qtras hasta el numero de 37 , con obras de excelentes pintores , andalu- 
cps la mayor parte y de reputacion indubitada. 

Se entra ordinariamente a las oficinas de la catedral por el patio de 
los NaranjoSj dispuesto como los de las mezquitas , lo que da a to do un 
Caraeter oriental. En el hay arcos de herradura , cartelas moriscas, cres- 
terias almenadas y algunos arabescos mas hermosos en sus detalles que 
los del alcazar ? porque la gran mezquita de Yacub , construida en este 
lugar, fue obra bizantina, con la influencia persica de los primeros 
siglos de la egira. La puerta del Perdon es enteramente mudejar y todas 
las otras tienen mas 6 nienos detalles arabes , como olvidados de la des- 
truction, Se entra tambien por el patio al Sagrario , obra de decaden- 
cia (1662) donde hay un medallon en el altar del centro , de Roldan, y 
una imagen de San Clemente , de Cornejo. 

Es notable el grande y colosal monumento que ponon ante las 
puertas de la catedral los dias de Semana Santa. 

Despues de este conjunto maravilloso de vestigios y construcciones 
atreyidas con detalles no terminados por lafalta de recursos que cobijd 
a la mayor parte de las catedrales de Europa, tiene Sevilla cdiflcios sin 
influencia antigua como el Consulado, cuya construccion es robusta y 
tetrica como la epoca en que se hizo (1585) por Juan de Minjares; la 
fabrica de tabacos todavia mayor y mas sdlida, gran edificio del tiempo 
de Fernando VI, sin intere's monumental; el Palacio de San Telmo, co- 
legio de Marina del siglo xyii, estilo barroco y decadente, hoy restaura- 
doy lujosoenpoderdelosDuquesdeMontpensier; el del Arzobispo de 
iguale'poca y sin intere's arqueologico ; la iglesia del Salvador donde 
hay esculturas deMontafies; la Universidad; Santa Ana, iglesia go- 
tica ; la torre drabe de San Marcos; de Santa Marina con otro alminar; 
San Martin, San Pedro y otras con abundantes obras escultdricas que 
abundan en Sevilla , y pinturas de una brillante escuela de color que no 
se halla en parte alguna. Ve'anse sino los cuatrp cuadros de Murillo que 
hay en el Hospital de la Oaridad; los de Leal, Atanasio, Cano, Herrera, 
Pacheco, Rodas, Valdes, Zurbarany otros muchos que se hallaran en cl 
Museo provincial, cuyas galerias encierran la m&s rica coleccion de 
pinturas de Miirillo , y cuya fama es superior a todo encomio. Por esto 
sdlo , merece Sevilla ser visitada con entusiasmo. 

En este mismo Museo hay una coleccion de objetos arqueoldgicos 
traidos de Italica, antigua poblaeion romana que se encontraba & una 
legua de Sevilla y de la cual no se contempla hoy mas que un inmenso 
tirco de tres cuerpos de anfiteatro levantados con muros y bdvedas 
de cuatro metros de espesor , cuya obra estaba revestida de sillerias y 
decorada de marmoles y estatuas. La Comision de monumentos cuida 
hoy de conservarlo, Recomendamos su grandeza e importancia. 



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ARABES. 



137? 



Son innumerables >s objetos de construction que procedentes.de 
Italica hay repartidos en toda esta comarca , la mayor parte utilizados 
por los arabes en sus mezquitas y casas, dando : a la extructura nn ca- 
racter especial de romanismo del peor tiempo que rebajd la forma de 






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MONUMENT OS 



enriquecido do esmaltes y con multitud de fajas. pilas. zocaios y fron- 
tispicios hechos de azulejos y ladrillo rojo que no se vc mas quo en 
algunos puntos de Italia, pero que aqui forma el exclusive tipo al cual 
sesubordinan todas las obras de no lejano perlodo; estilo nada bcllo 




CfoticcTmudejar. 



si bun es capnchoso y sensible a las trazerfas mudeiares con las silue- 
tas absolutamente churriguerescas. Los ornatos de pedra ™ entre 
mozcladoB a losesmattesy ladrillosjustifican este caliHeatL 




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139 



Hay todavia en esta poblacion el testimonio de la influeneia gdtica 
cuando el arabe desaparece y se entrega poco a poco a la inspiracion oji- 
val , envolviendose en sus liornacinas, acenfcuandose en los timpanos con 
oartelas de leones y matacanes con lobulos y piramides estriadas, y re- 
baiando los arranques de los arcos a la usanza niusulmana, Las porta- 




Facliada del Hospital , Seviila, 



das, claraboyasy rosetones de algunas iglesias estan levantadas con 
ese estreolio espiritu do transicion tan notable como raro que hemos 
obsorvado en tres 6 cuatro puertas de okas tantas iglesias de los si- 
glos sin y xiv verdaderas curiosidades arqueologicas , tanto aqui como 
en Ctfrdoba y pueblos circunvccinos. 



140 



JUONUMENTOg 



Falta a esta ligera reyista una mirada de admiracion a la antigua 
casa de Ayuntamiento , donde un estilo fastuoso de reminiscencias pa- 
ganas y piadosas, fantastico hasta lo sumo y altamente delicado y ar- 
tistico, se ostenta bellisimo mas por el ornato que por las proporcio- 
nes. El renacimiento de Sevilla, protesta del fatalismo mahomefci- 
no, se levanta risueno y lleno de esperanzas como la civilizacion quo 
le da aliento; no pide a ninguno de los estilos de la edad media ali- 
mento para decorarse, busca el clasico de edad mas remota y se mani- 
liesta en este ediiicio sin concluir. rico de imagenes y potente para 
ataviarse; es un ejemplar digno de toda alabanza que el tiempo des- 
truira sin que se liaya reproducido en lo que se const-ruye nuevamente 
para completar la fabrica de todo su plan y alzado. 




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UasaAyuntamiento de Sevilla (Kenncimiento) 



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PARTE TERCERA. 



ULTIMO PERIODO. 



DESARROLLO DEL AETE ORIENTAL EN ESPANA. 



Era tanta la ignorancia de ciertos tiempos sobre la cul- 
tura de los arabes espanoles , que autores cristianos supo- 
nen las mezquitas adomadas con idolos como los templos 
pao-anos; y a juzgar por los romances de la Edad Media, 
era tal el cri'terio sustentado sobre las ciencias de los 
mahometaiios , que se atribuia no a hombres sino a una 
legion de demonios el poder y la magia ejercida por el ge- 
nio de los nuevos dominadores de Espana. jY que mucbo 
si aim en nucstros dias no se ha olvidado ese donmistoo- 
so de profecia que se atribuye al Galendario, cuyodrbro^es 
siempre el que mas se encuentra en la mayor parte do as 
casas espanolas ! El manak ( 1 ) . que habian difundido los 
arabes por toda Europa , se inyentaba por astrologos espa- 

J^osL 1 ttblas au7teui a0 labradas los Bgipcio* dead* mw »»»*. »^ 
guedad. 



142 MONUMENTOS 

. fioles, los cuales adquirieron inmensa y diabolica faraa de 
sobrehumana inspiration. De tal modo'era temida la cien- 
ciade algunos cristianos que habian ido a aprenderla en las 
academias y universidades de Cordoba y Sevilla, que mas 
de un sacerdote pcrdio al volvor a su pais la faoultad do 
mandar comunidades. relig-iosas, y ana corrieron algunos 
riesgos , en ihomentos de calamidades publicas , suponien- 
close estas ocasioiiadas por los malcficios dc csos sabios 
sospechosos de malas artes (1). Hasta los albores de las 
ciencias qufmicas que habian de dcsarrollarse en cl cerebro 
de Nostredaums , Raimundo, Kiot, etc... conseguian en Es- 
paiiael exito que mastardehabiade dartan pasmoso resulta- 
do ; y hasta los prodigios que principiaba a revelar la ciencia 
astrologica y la conformidad en muchos casos eon los pro- 
nosticos que una azarosa oxperioncia liabia arrojado en sus 
libros, fuei'on causa de que adquirieran un .infiujo, al cual 
no ha podido escapar la civilization moderna. Las ciudades 
pnncipales de Espana fueron, pues, el emporio de las cien- 
cias fisicasyastronomicas; y si ig-noramos el mimero de 
franeeses, alemanes e italianos que vonian a estudiar a 
Cordoba y Toledo , 6 si el Papa Silvestre II recibio on Bar- 
celona y no en Cordoba su instruccion . lo cual podra ser 
discutido eternamente por los corifeos de ciertas escuelas, 
si sabemos con exactitud que la ornamentacion arabe se 
copioen Italia, Francia y Espana, demostrando la intimidad 
de las-relaciones Internationales , y que cuando se conquistd 
a Granada pasaban de 25.000 los extranjeros que residian en 
el rerao, enriquecidos del traflco con Venecia, Marsella. 
Constantmopla , etc. Las pinturas de la Sala de Justicial 
eonfusamente atnbuidas a artistas cristianos del siglo xiv, 
nosandicancuan facilmente pusieron en ejecucion obras. 
que smielitrato comun con los extranjeros , los bubiera sido 
impombl^ejecntar. ^Por que, pues, poner en duda que la 

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fl) OmMob coinoel de Alflifio, so refieren de Gerbort, el Papa Sihesfcrell- wrtl 



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ARABES. L43 






nigTomaucia so aprendia en Toledo en el siglo xi, unicas 
escuelas a doude venian a estudiarla jovenes de" Suabiay de 
Bavicra? (1) Si tal menosprecio se ha cpterido liacer de las 
ciencias quimico-fisicas de los arabes,, tfeberia haberse 
ompczado por destruir los monumeutos, quemar sus-U-. 
bros, los pergaminos derealce, romper los esmaltes y Sus 
barros cocidos, borrar los colores de sus telas ylos ; e[ue,se 
ven en los muros de sus casas, y sobre todo descubrirsi en 
el rcsto de Europa se fabricaba eon mas perfection 6 habia 
mas recursos industrials y mccanicos que los desplegados 

por ellos. 

Sin aducii* textos de obispos (2) ni de otros no menos 

venerados autorcs , porquc no intcntamos sacar las praebas 
de lo que cxponemos, fuera del dominio del arte y de la 
industria , sucodia entonces lo que acontece ahora con ese 
pi-urito de buscar en Paris y Londres alivio a males incura- 
bles, roectas a metodos desconocidos de fabricacioivyalr- 
ciente alas empresas cientificas. Monarcas de Leon yde 
\sturias trataron y utilizaron sabios arabes de Cordoba y 
Sevilla- y Gobmar escribio en arabe liistorms para que se 
aceptaran en la cortc de Hakem II. Aparece vcrdad que es- 
tas cordialcs relatione* cran entonces como ahora sostem- 
das printipalmcntc por las familias aristocraticas en lo que 
se refiere a las monarquias espanolas y arabes , y que el 
pueblo visigodo en general , tenia' antipatia a los domma- 

(lores 

Si'despues de la toma de Toledo por D. Alfonso es cuan- 

do , segun los datos de algunos autores , principia a ser vi- 
sitada por cxtranjeros y por clerigos espafeles esta^ ern^d, 
para adquirir conocimientos sobre la, hechicena , la. aloAU- 
mia y el algebra, queriendo demostrar que no- se dobia a 
los arabes la ensenanza de tales oiendaB/este error supone 
4 nuestra vista pooo conooiffliento.de aquftUa cmlmcHm ^y 
del organismo de la sociedad mahometana en contacto con 

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(1) Heistcrbareh I, p*ff. m . . .. ; J 

(2) Los de Hm, el presMtwo Daniel , Boiflftftd, etc. 






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144 MONUMBNTOS 

Ids mozarabes , ni de los auxilios quede judios y muslimes 
recibieron las cortes de Don Jaime y de Don Alfonso , ni 
de como era considerada la lengua sabia del koran , no ha- 
bierido otro genio en las artes que el inspirado por las obras 
de los muslimes, segun puede verse todavia en los raros 
objetos de aquel tiempo conservados a duras penas entrc 
nosotros. 

El arte de cincelar los metales cs una prucba olara de lo 
que exponemos. Nada mas sorprendente en su genero que 
csos trabajos a buril do las armaduras cristianas , antes del 
renacimiento ; trabajos que se extendieron por la mayor 
parte de Europa, donde se ven lujosisimas armaduras fa- 
bricadas con los oraatos arabes levementc modificados por 
el gotico, las incnistaoionos deoro y plata embutidas en el 
hierro con pasmosa perfection, que no se hallan iguales de 
anteriores epocas, todas hechas en las fabricas de Toledo, 
Valencia, Sevilla , etc. y de manos de los artifices instrui- 
dos en estos incomparables centres del arte arabe , unicos 
florecientes en aquella epoca. 

Ycuando de tal modo se extiende su influjo, es ocioso 
referir lo mucho que sobre su literatura y poesia han escri- 
to eminentes orientalistas, sosteniendo la existencia do 
toda una literatura aljamiada extraordinariamente difun- 
dida, que cuenta obras maestras procedentcs de aquella 
civilizacion cuyos pTodigios se estan revelando todos los 
dias. . 

Una consecuencia muy legitima del elevado estado de 
las artes en todas sus ramificaciones, es el magnifico as- 
pecto de los jardines que rodeaban los pintorescos palacios 
de-la sierra de Cordoba, los deGuadamar, de Euzafa, de 
Saad, y tantos otros que nos pintan las seductoras casidas 
de la ? poesia arabiga. La ciencia de tear los edificios se 
hermanaba con la de arreglar los jardines, alinear las plan- 
taciones y combinar el aspecto de los vegetales para pro- 
duce decoraciones hasta cierto punto arquitectonicas. El 
desarrollo que en tiempo de Luis XIV tamo en Francia la 



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ARABES. 145 

idea, algo antiestetica de imitar con los arbustos los orde- 
nes greco-romanos, las columnatas, arcos y bovedas, tenia 
mas antig-uo origen; y aunque los normandos en Sicilia 
habian dado muestras de ello , es.indudable que en los jar- 
dines andaluces se hacian decoraciones del mismo genero^ 
con la diferencia de que estas, tomadas de una arquitectu- 
ra mas delicada y menos severa. produjeron verdaderps 
oasis de sin igual encanto, cuyas rcminiseencias se notan 
todavia en algunas comarcas de este bello pais. 

Sin que tratemos de ocultar el interes que nos ofrece el 
parque moderno, bermosa ostentation da la mas vigorosa 
uaturaleza dominada por lainteligencia del hombre con el 
constante auxilio de la maquina, tiene su belleza relativa 
la simetria regmladora de aquellos jardines, que ondeaban 
pabellones como arcos estalactiticos, que recortaban en los 
cipreses remates y obeliscos imifando alminares;. que te- 
jian. las hojas trepadoras con los vistosos encanados reme- 
dandolos azulejos de sus palacios ; que hacian grutas a 
raanera de templos, y cruzaban arcos de ramaje como los 
arcos de piedra de la mezquita de Cordoba. Es un error su- 
poner monotonia en esta clase de jardines, cuaildo lp .que 
se nota es un reiinamiento exa^erado, demasiado deseo de 
subordinar las galanuras de las flores a curias, ljneas. y 
trazerias fantasticas que ofrecen un peculiar . encanto en 
aquellos paises donde ol campo todo es un vergel frondoso, 
especie de parque silvestre que tal ycz no necesita del cui- 
dado del hombre para compararse con los de las antiguas 
ciudades romanas y bretonas. El jardin sirnetrico,- bechp 
como los de Andalucia, sin que se mczcle el ,estilo 4 e ^" 
siado severo y fastuoso que se nota en los palacios dei lbs re- 
yes de.Espaiia construidos con posterioridajd,, ofrece indu- 
dable belleza , cuyo origen bay que buscar en las dcscrip- 
ciones de los poetas orientales, 6 cuando alguna fiel ima- 
ger deellos hallada en modestas casas de nuestro pais, 
nos obliga a reconocer sus encantos. 

Homos visto en el perimetro ocupado por los restos del 

10 



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146 MONUMENTOS 

antiguo palacio del Cliapiz ( 1 ) , removiondo cl suelo de un 
dilatado patio, la antigua traza de un jardin con estanque 
en el centre surtido do juegos de aguas, arriates y marge- 
nes a manera de labermto ; las glorietas y asicntos de mo- 
saico de gruesa labor formada de piedrecitas de coloros , y 
algunos rcstos de figuras enlazadas con grandes letras for- 
madas de arrayanes. No es, pues, tan distante de aquel 
gusto lo que todavia se construyc al rededor de los pala- 
cios modemos; y ni las figuras hechas de jazmines. ni las 
doncellas do ilores, ni los asientos de enrcdaderas y hiedra 
de la famosa pila de Almanzor, fueron creacionos de la poe- 
sia , sino hechura del arte ,■ que alcanzaba a todo lo que podia 
halagar el sentimiento de aquellas ilustres generaciones. 
Muy apasionado debia ser a la musica y cantares el pue- 
blo que construyo la Alhambra, por mas que este arte vi- 
tiera todavia tan en la infancia como cntre los antiguos 
pueblos de Oriente; pero no debemos buscarlo con eso 
explendido lujo de arraonia y de instrumentacion que le 
vemos hoy, sino que considerado como el mas duke, 
tranquilo y misterioso lenguaje del corazon, la canciou 
ai'abe es quiza la mas tierna y expresiva que se oyd en 
la edad de las rudas fatigas , y de las belicosas al par que 
msaciables ambiciones. No conocemos canciones espano- 
las anteriores a la epoca arabe, y a las que contamos 
postei'iores , les damos aquella prdcedencia , porque los via- 
j'erbs'qTie recomn las costas africanas oyen entre los moros 
Ids' mismos cantos de Andalucia, la misma cadencia , el aire 
veposado y el eco sentencioso de las preciosas cantinelas 
"que aim se conservan entre nosotros. Alguna musica reco- 
gida al oido con motivo de la reciente campana de Africa y 
que nemos tenido ocasion de apreciar ( 2) , tiene mucha se- 
itiejaaza con las gallegadas y el zorzico , cosa que nos ha 



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(~k) iHaoepocotiempohaaido dorribada la mayor parte de esto hijoso aposcnta 
We oonpaba una de las mas ilustres familiaa arabes de Granada, Apenas aued* 

hoy ufl teroio de 61. 

(2) Nos htai aseguradouue la tad o- el orientalist** Si\ D. Emilio Lafuente Al- 

can bar a. 



AHA BBS. |^~ 



sorprcndido extraordmariamente, infundiendonos lasosne- 
oha de ai cstos cantos fueron tornados de los espafioles lo 
cual es muy posible sin que por esto dejemos de conoW 
que toda la musica do aquellos pueblos es completamem^ 
andaluza, llena dc la inspiration, originalidad y ffalanura 
que todos le reconocen. ■..-." 

Dados a la musica y al baile, los arabes recuerdan los 
trovadores de la Provens y la cxistencia do los iuiflareB 
quo mvadian las calles sin otro modo de vivir que cantar v 
horir sus instmmentos de cuerda , cuero y madera entre 
rccitados, para entretener a los ociososde las plazas' publi- 
cas. Conooidos son tambien los regalos que recibian de los 
reyes los que cantaban con perfection, a juzgar por la his- 
toria del cantor Zirjab que Abderabman II hizo venir de Bagh- 
dad a Cordoba. Escritos hay libros te6ricossobre este arte- 
y cl que se hizo de cantares andaluces para competir con- 
los de Persia , da bueu testimonio de que no estaba deseui- 
dadocste preciosodon, g-rato solaz del alma liumana (1). 

Y a como liabia de estarlo? Por mas que se separe en 

el dominio de su manifestacion la musica de las demas ar- . 
tes , ha seguido con ollas la ley de las trasformaciones slice? 
sivas. Cuando mas portentoso fue el espectaculo dado :jibr-, 
aqucllas, mas notable fue tambien el amoi' 6 el iseritimiento 
de admiration por la musica en todos los pueblos de la an- 
tigiiedad , hasta la aparicion de los grarides maestros. Coin- 
cide siempre con la arquitectura mas que con la escultttra,. 
y mucho mas que con la pintura la simpatia por ellengfu^:,,-. 
je del sonido ; parece como que una y otfa sacan : de la im%- 
ginacion sus formas lejos de la realidad; ambas ^nbinan- 
lineas, espacios 6 tiempos, con lo cuaTse" produce simetria 
y euritmia, y los sonidos, apoyandose en el-ntitnero y la 
cantidad, producen tambien la expresion viva de los senti- 
mientos, mas profundidad en variedad infinita de image- 
nes; como la arquitectura , apoyandose en la masa inmovil T 

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(1) Ben J&ldrnn, 



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148 MONUMBNTOS 

ypesada, orea lo mismo que aquel una forma real, confu- 
sa, indefinite y vaga," de emociones simpaticas , existien- 
do', pues, en ambas una misma cualidad, aunque la esfera 
de' action en la musica y arquitcctura se extienda en 
distintos liorizontes. Es logico que los pueblos que tanto se 
extasiaban eon el conjunto de formas imaginarias; que 
querian hallar sobre los paramentos de los palacios la mul- 
tiplicidad que se combina y se dcshaco y vuelve a renacer 
como ondulaciones de "colores que no se pal pan, como las 
estrellas que cien Yeces parecen aumentarse en numero, tu- 
vieran predilection por el sonido de tal modo manifestado, 
constituyendo la esencia y la existencia de otro ser oculto, 
abstraction pura y sencilla que se aleja de nuestro modo 
de ser practico , y nos revela una scgunda naturaleza mas 
moral y elevada que la que nos sujeta a la tierra. 

Aquel pueblo lleno de emociones intimas, de agudos 
sentimientos , tuvo, pues, pasion por la musica. Hizo en 
este arte lo que sus predecesores , que ya hahian inventado 
el acorde y la armonia y pulsaban arpas y citaras ; pero les 
excedieron en lo sentencioso del canto y en el acento de la 
pronunciation musical. Asi es que no hay canciones que 
liieran mis el sentimiento que las que se conservan entro 
el pueblo andaluz, canciones muy antiguas, las cuales se 
perpetuaran por largos siglos, y seranescuchadas siempre 
eon pxqiunda ; emocion. 

- El ornato. del edificio., como el acorde , sondos cosas que 
se explican y se ra^onan del mismo modo : cuando la obra 
csta terminada no se puede preguntar al artifice por quo 
pone sobre el timpano 6 en las cornisas molduras imiecesa- 
riaa, y estas las interrumpe para extablecer un cuerpo mas 
i^ealzado do constmccion que acusa otro genero; porque 
uo.sabria contestar razones concluyentes y absolutas. Lo 
mismo;diremos de la musica. En uno y otro arte, aunque 
tan. diversos ligeramente mirados , no hay mas que la me- 
dida, que la regla, que lo regular y compasado; la confu- 
sion, el desorden, la irregularidad destruyenla obra. Es en 



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ARABES. 149 

la simetria dc la forma doncle ese arte encuentra mas ide%, 
tidad con los demas efectos de la belleza, y por, eso, al eitar 
este brillante poriodo del genio sarraceno , no poddamps 
prescindir de im recuerdo a esas dulces melodias quese 
inspiraban en el voluptuoso encanto de los alhamies , en §1 
murmullo de las fnentes que se deslizaban al pie de los di- 
vanes , y en la agradable y dulce contemplacion de los som- 
brios aposentos matizados de brillantes colores. '. f ; . : 

El palacio de la Alhambra expresa el punto culminante 
de siete siglos de cultura , y lo que es mas digno de aten- 
cion. el transito del puritanismo de las escuelas coranicas 
de Oriento a la expansion ideologica, al par que tolerante 
con que se ammciaba el Renacimiento en elsiglo xm. La 
ciencia, la literatura, el heroismo de la pasion , el militaris- 
mo caballeresco que tan hondas raices echo en nuestrapa,- 
tria, la toleranoia politica que entonces no- podia Uamar^e 
. libertad, el culto a los sabios a los inspirados y : alos,y^ r 
lientes, la predilection por-el arte y el amor. a la ; popular!- ■ 
dad que hizo caer a los magnates en crimenes de vanidad 6 
de ambicion. cuantos signos, en fin, pueden revelar en nn 
Estado el desarrollo del poder civil como principle de .ade- 
lantamiento , todo se halla indicado con mas 6 menos clafi- 7 
dad en el recinto murado de esa construccion medio rumosa, 
mitad restaurada por lentos trabajos de cuatro siglos , mitad 
cscombros removidos 6 rebuscados por infatigables viajeros 
que han descortezado los tabiques para arrancar sus ornatos 
• y filigranas: todo se descubre alii al espiritu.verdaderamen- 
to investigador, que no desprecia los fragmentos carcom^- 
dos, ni lo tenebroso de aposentos subterraneos, m l^liue^ 
lias impresas en lo mas recondite de sus : anditos y alhamies. 
Ese palacio no es solo un sistema encantador.de capri- 
cbosos ornamentos, cuya originalidad nos arrebata , smo 
que revela el secreto de los ultimos dos siglos de domina- 
tion arabe; explicando por/que artificiono pudo consumar- 
se la ruina del poder sarraceno en nuestra patna mmedia- 
tamente despnes de la conquista de Sevilla; y por que las. 






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150 



MONUMENT OS 



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arnias victoriosas de nuestros abuelos se embotaron si no 
Sfe 'riiidieron ante esa ilustre ascendencia do la dinastia gra- 
nadina, que estrechada en un recintq pequeno y asediada 
por la heroica restauracion cristiana , brindo muchas voces 
la paz a sus enemigos, paz que estos le otorgaron mas 
pbr respeto a su sabiduria que a sus caudillos y legiones. 

jSiglos que proclamaron el podorio do aquel pueblo, 
abviendo sus madnms a los liijos de los principes contra 
quienes lucliaban ; celebrando_ torneos como galantes ami- 
g'os, ofreciendoles sus artes. regalandoles los bollos pro- 
ductos de sus lujosas industrias en sedas y labores de ma- 
no, y convidando a los fuertes capitanes que los asediaban 
a explendidas monterias, donde en culta competencia lu- 
cian sus vestidos, sus armas y su agilidad. Edad sublime 
que no so lia estudiado todavia cual se mercce por odio re- 
ligioso d por feroz aborrecimienfo, hijo de la indignidad a 
que se vio reducida la noble raza espaiiola ! 

La Alhambra se levanto como todqs los edificios clasi- 
cos de : la antiguedad en esa cpoca culminante, desde la 
que corhienza para los pueblos su inevitable docadencia v 
ruina; y este periodo mas floreciente del arte, es tambien 
el que presta ocasion a que las ideas se extravien por el de- 
leite hastael delirio. Apogeo descendente de la civilization 
que es preciso sorprender para reconocerle , sin preocupar- 
se de sus encantos y no pervertir el gusto con el extasis do 
una ardiente contemplation. 

El que viene ascendiendo por el estudio de los monu- 
mentos de Cordoba, do Toledo, do Sevilla, etc., deja en su 
inteligencia un vacio que no satisface , e involuntariamen- 
te recuerda a Cairo, Tunez, Fez, llegando a elevarsc por 
encadenadas deduccioues hasta las mezquitas de Constan- 
tinople , las tumbas del Afghanistan y las antiguas pagodas 
de Delili , El arco do herradura, propio de la arquitectura 
militar y religiosa de aquellas comarcas, forma la mas ori- 
ginal del genera , se aplicaba en Espana, como ya hemos 
citado, en los primeros tiempos arabes, y las techumbres 



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ARABKS. 



151 ■ . ?~:.mw 



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de oruesas vigas, destacando rorabos 6 poligonos de face- 
tas°a semejanza de piedras labradas , cubrian con c^uetee; 
de Pianos unidos por sus lados , imitando las pruaihyas 
obras del Oriente. Las columnas de los enclaustrados eran. 
cortas como aplastadas por el peso de los arcos, ; de mayor 
planta' que los oapitelcs ; estos , sin forma determmada , mas 
parecida a la bizautina , pero tanto menos expresada en sus 
fletalles imitaban groseramcnte el orden compuesto greco- . 
romano ' do labores dc gruesas y vcnas sobre los tallos y 
hoi as que torpemente tallaban con cl caracteristico intento - 
de bordarlos. Las bovedas so cruzaban como en la capilla 
de Cordoba, pero no so multiplicaban sobre plantas tan- 
milares , y bajo el rigorismo geometrico de los colgantes de 
la Albambra.'ldea extrana que vemos iniciarse en laarqui- 
tectura india del Punjad, que se oculta despues para apa- ; 
recer en Persia bajo las mensulas de los pulpites, en los 
minaretes quecxistcn en Egipto y en Mammcos, pero que , 
bc desarrolla por conception uniforme y simetnca .en las 
constmcciones de la Espana posteriores al siglo xni. Las 
plantas. en fin , de los monumentos , adaptadas unas yeces 
i las formas de los castillos , otras a la irregulandad de las 
montanas sobre que se edificwon , especxe de desarreglado 
monton de edificios, repartido al acaso para las -necesida- 
des de la guerra, de la religion y del harem, aqui se regu- 
iakan, preside a ellas el gusto de la ostentacmn y de la 
comodidad, y so trazan bajo la misma razon geometnea de . 
armonia entrc los lados del triangulo que arranca y^rra 
las btWedas de sus estancias. Una y sola iovmu a para re 
partir la distribucion , y la misma para labrar las muiallas 
que para calar las esbeltas galenas (1). 



la parte realmente oUsica de «to^manumeato». 






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152 



MOXUMEXTOS 



' "'-'Y ^tmque aparezcan a primera vista como esparcidos 
>titve torres y jardines los edificios de la Alhambra, pene- 
trando un poco en la investigation dc tan prcciosos restos, 
se halla mas bien que la regularidad, la simetria; mas bien 
que la conception de la linea recta-, la convorgencia de ob- 
jetos que se refieren a un mismo punto, cnyo mctodo sos- 
tenido con supersticioso"afan, nos liace admivar lo que 
creiamos producto solo de la fantasia 6 del insomnio que 
produce un cuento magico. 

Cuando el arte en Europa se hallaba dominado por cl 
vertigo del clasicismo ( 1 ), que embargaba la atencion de las 
academias, y extraviaba la imagination de sus mas bri- 
■llantes discipulos , alcanzo a la Alhambra el ciego afan de 
explicarlo -todo por el sistema exclusivo que se considcraba 
sinonimo de lo justo- y de lo bello. No pudicndo mirar 
nuestros artistas con indiferencia un monumento que les 
despertaba mas curiosidad que los de Sovilla , Toledo y 
Cordoba, quisieron por un alarde de tolerancia, respetar lo 
que el. Emperador Carlos V, aconsejado por artistas italia- 
nos, habia dejado para la contemplation de la posteridad; 
cxtranaban su conjunto poco armonico segun su education 
clasica; querian liermanar sus teorias sobre la belleza, so- 
brela convcniencia , en los vcatigios quo a cada paso on- 
contraban, y a fuerza de mirar por un prisma confeccionado 
para el uso de aquellos razonamientos exclusivos de escue- 
la,se persuadieron de que habian hallado la clave de la 
importancia atribuida fuera de Espana a estos mbnumen- 
tos Desde entonces dejo de llamarse un ediricio barbaro- la 
academia de San Fernando mando hacer una obra ilustrada 
de sus preciosidades artisticas; el ilustre Jovellanos expli- 
ep.susl)ellezasy suliistoria, y desde entonces escritores 
4e mfe.o.menos notase dedicaron a cantar sus grandezas " 
popoetas y como filosofos. 4 Pop que cuando las acade" 
mias-no respetaban mas que la antigiiedad pagana, se de- 

(1) Siglo.XVHlXVIII-. 



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ARABES. 



15a 






tuyiovon a contemplar este alcazar semiMrbaro, recuerdo.de - 
una domination que queriamos borrar de nue^tra hiatom?. 
Valohemos indicado, se habia hallado. la clave: elpa- 
lacio de Alhamar pudo cuadrarse, completando las lineas 
que al decir do los academicos habian desaparecidd. Se le- 
vanto el piano de restauracion. Se busco el eje. central, 
figurandolo entre el Patio del Estanque y la Sala de Emba- 
jadores. Los patios y naves que hoy se conservan a la iz- 
quierda de este eje, se trazaron arbitrariamente asu dere- 
clia on orden de simetria. A uno y otro lado se imaginaron 
las mismas torres , las mismas puertas e iguales altium 
jQue uniformidad tan deMosa para aquellas gentes!-.Dc 
este modo se contentaron con lo que existia, imaginandose 

lo que liabia dosaparecido. 

Hoy se perpetuan esas aberraciones no pudiendo espli. 
car el espiritu que levanto estos monuraentos. En : la deea- 
dencia del Renacimiento parece como que no se comprende 
bien el genio de la antiguedad. No afirmariamos en esta 
ocasiou hipotcsis que nos llevaria demasiado lejos; pero , al 
cstudiar la planta de estos edificios , &no se halla conformi- 
dad eon las casas de Pompeya y de Herculano? En ePbarrip 
de Albaicin de Granada, &no se ve, penetrando en el ; rc- 
cinto de las pocas casas que se conservan, la misma distn- 
bucion de las de Roma ' 6 algunas reminiscencias de las de 
Grecia? Biisquense los bafios, y ya no es la semejanza.sino 
la igualdad obsoluta. Civilization oriental una como otra; 
ambas inspiradas en un mismo origen. Lo que habian ha- 
llado nuestros academicos no era el merito especial de la 
Alhambra, era la interpretation equivocada de su caracter 

• . y do su simbolo. 

El libro y el piano de la academia quedaron en nuestro 

tiempo relegados al olvido , y si no bastaran las teorias 
- paranegar su importancia , lo demostrariamos por lasre- 

cientes escavaciones que hemos hecho con este proposito. 

No hay paralelogramo posible ni por la configuration del 

terrono ni, por lo que es mas seguro, por no existir timicn- 



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154 



MONUMENTOS 



tos- ni bajo las lineas que inYentaron , ni aproxiniadas on 
esta ni en otra direccion. 

La rmiformidad, la simetria queseexije, esta en otra 
parte: alii, pues, vamos ahuscarla. 

Pertetramos en todo monumonto arabc por una torre 
avanzada 6 por entre dos torres , execpto en los edifioios 
que sirven de habitaoiones a las familias , en cuyo caso so 
reemplazan por un pequeno ingreso cuadrado, portal inutil 
entre nosotros, quevemos con frecuencia on las antiguas 
easas- de Andalucia. Una sala larga y estreeha, oorta ol eje 
perpendicularmente, y de aqui parte la distribution a las 
dos alas del edifioio. Por el encuontro de ambos ejes so halla 
la entrada, a cuyo frente se descubrou siempre esos ofec- 
tos de perspectiva que son tan fantasficos en estas construc- 
ciones. Siguiendo el ingreso , se halla un -patio con estanque 
y fuentes" , graciosas y ligeras arcadas a las dos cabeceras 
6 lados cortos , pues estos patios son cuadrados, y tras de 
lasegunda galeria, siguiendo por el mismo ejc central., na- 
ves- cuadrilongas que se suceden hasta la ultima, donde se 
halla la maS hei'mosa alzandosc majestuosa por oncima del 
edifioio y doscubriendo sub cupulas 6 almenas en los an- 
chos yondulantcs reflejos de las aguas de los estanques. 
Las demas salas de una casa de este genero, segun su ran- 
goograndeza, estaban colocadas en pequenos pabellones 
do los costados largos de los patios , tan desarregladas a 
veces en "su decoration como las tiendas de campaiia en 
un Campamento turco. Y si estos costados se encuentran 
hoyalmeados y cobij ados por lineas mouotonas de aleros 
mudejares, indioado esta suficientemente que era el genio 
del conquistador cristiano el que los trasformaba con la se- 
veridad de la linea recta, no permitiendo cupulas, crestas 
ni agujas, que segun el gusto moderno de una escuela 
mtolerante , interrumpen la decoration. 

Fuera de esta planta, absolutamento clasiea, que pode- 
mos asemejar al asta larga de una cruz cortada a yarias 
distancias por brazos perpendiculares y paralelos unos a 



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ARA.BES, 155 

otros . do diferonte lougitud , no liallaban log arabes espa* 
fioles medio habil de levantar sus edificios , de modo que 
disminuyendo 6 aumentando los brazos del eje en cuanto 
lo cxigian las dependencias de los mas extensos palacios, 
nunca se salieron de este sistema en cualquier puixto donde 
los pudieron construir ; simplificaronse , en verdad , redu* 
ciendose liasta construir las casas sencillas con un portal, 
un patio y una sala. con sus enclaustrados sobre pilares de 
madera que daban aceeso a cuartos aislados hechos por 
fuera del cuadrado del muro de circunvalacion. Asi, pues, 
no es extrano hallar el muro del patio y galerias mas grue- 
so que los exteriores de las naves laterales, que parecen 
haberlas arrimado despues al amparo del centra. En los 
barrios antiguos de las ciudades arabes todavia se encueri* 
tran estas casas , cuya reminiscencia hemos hallado en 16s 
patios del Albaicin(l), y cuyas formas se aceptaron : por 
las costumbres cristianas , nunca variando la planta, smo 
sobreponiendo un piso y algunas torres, necesarias a la 
■liigiene en aquellos climas calidos. La influencia del Rena- 
cimiento poco tiempo despues , doto al arte de todos sus 
oxtravios , le presto el ornato de grutescos y bichas on 
las portadas, en frontispicios de balcones y en los arteso- 
nados y escaleras con almizates; pero observe bien: 
siempre la misma planta, el Origen morisco , un pnncipio 
clasico dc sencillez que encanta, que nos bace hoy imrarlo 
con amor yconenvidia, porquo quisieramos verlo en las 
constmcciones modernas si el espiritu de nuestra sociedad 
se prestara a recibirlo con algunas ligeras modincaeiones.. 
Esta es la regularidad de-la Alhambra, y no lo que ere- 
yeronlos clasicos del siglo ultimo, con sus fachadaB, sits 
dngulos y su conjunto recto en el mds absolute sigmficado 
de la palabra. Las ruinas que hallaron, los escombros mu- 
chas veces abandonados por el inas barbaro desden en 

v 



(1) En nncBbro tiempo han desaparocido muahaa de eatas r«r«« y expUudidw oft 
sas; ouj-ab comodidades no hemoa aabido apreciar, 







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156 MONUMBNTOS 

una epoca que merecia ser olvidada, se prestaron a las in- 
terpretaciones mas absurdas. Muclias veces dio lugar al 
" error la formation de esa especie de cemento u hormigon 
durisimo usado por los arabcs , y compuesto en su mayor 
parte de la mismn gram cuarzosa del terreno, formando un 
conglomerado artificial con el que se engafia la atencion 
no muy oxperta del que viene por primera vez a hacer in- 
dagaciones'arqueologicas. Las votas y capas de cristaliza- 
ciones recientes que se manifiestan siompro que se haco 
una escavacion, pevsuadieron de que cran cimientos de 
edificios destruidos, que convenian perfoctamontc a talcs 

suposiciones. 

Los monumentos de la Alhambra aparecen en cierto 
desorden, como arrojados a la casualidad, lovantandose en 
pintoresca confusion, extendiendose cntre espaciosos jar- 
dines, alternando los mas notables y esplendidos para los 
reyes , con los menos ricos para las mujeres predilectas, los 
numerosos hijos y los cortesanos. Observase, si, cierto pa- 
ralelismQ en los ejes centrales dc clichos cdificios cuando, 

, sus estancias principales estan abiortas en las torres que 
nanqucan los cercos de muralla , y entonces estan como 
adosados a ellos y perpeudiculares a las lineas de muro 6 
fuerte , resultando precisamente como los radios dc una 

.'jolipse abrigados por el circuito mas 6 menos regular de la 

:fortaleza; .regla que es' constante, excepto cuando se acu- 

mulan construcciones al rededor de una principal, en cuyo 

caso los mismos ejes cruzados en naves perpeudiculares 

se multiplican hasta constituir este singular conjunto del 

^^ r 

alcazar, con un aparente desorden encltodo, y una tan 
marcada unidad en sus secciones 6 partes, que al pareccr 
se aislan como para dar morada comoda a familias dife- 
rentes, . 




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LA ALHAMBRA EN EL SIGLO XV- 



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En 1867 publicamos el resultado de nuestras investiga- 
ciones sobre la verdadera forma de laAlhainbra en los 
sio-los que la domination de los arabes y explendbrde:lal. - 
corte granadina babian llegado a su.apogeoy y antes]' de: 
que la reconquista cristiana verificara en ella las ti'asftnv 
maciones que la despojaron de ese caracter primitive 
que aim en el dia le imprime un peculiar ■ aspecto , • con* 
fundiendo generos y estilos de diversas artes que nunca 
g-uardaron conexionni semblanza. ; ■ ■''-"■; ; ' ' ■ 

El resultado de aquellos trabajos y los realizes >po$e> 
riormente, nos han puesto en camino di3-a»dar-al^ute 
cuestiones sobre las diversas epocas de su 'eonstruccion;- 
En primer lugar/la Alhambra eraya en los tiempos ro- 
manos una pequefia poblacion antiquisima , segun se ates- 
■ tiffuo en elano 1829; por baberse hallado cerca de arm* 
c-raz quo hizo colocar el aiio 1530 el conde de Tendula;: m 
considerable numero de sepnlturas de aquella :epoca^e se 
dcscompusieron como nmohas' otras al abrn- el arrecife del 
centra , las cuales no podian tener otra proeedencia que la 
del arrabal 6 suburbio, quiza de judios,quebabia eneste 
valle; ouyo dato esta-en consonancia con las mscripoioues 
goticas halladas despues de' la domination sarracena, y la 
tradition sobre la cueva de Nata que apuntan todos los anti, 
guos historiadores. 



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158 MONtJMENTOS 

El fundador de la dinastia Nazarita coustruyo un se- 
gundo recinto a la Alhambra, por no ser suficiente el 
primero para defender todos los edificios que contenia; lo 
cual demuestra evidentemente que en tiempo dc la insur- 
reccion de los waliatos, existiau ya en lo alto de la monta- 
ila roja fuertes castillos do importancia en toda su exten- 
sion, aparte dc los nombrados Torres Bermejas que so c-itan 
particularmente desde el siglo vin; y que estas fortificacio- 
ncs se hallaban unas en el costado Norte de la Aleazaba. 
cuyos restos existen todavia, otras en las mismas alamedas 
actuales por bajo de la Puerta de los Garros y Bosque, y 
otras en la Huevta de San Francisco y Secano. Si Alhamar 
coustruyo el segundo recinto que se cita en las cronicas 
arabes, nanqueado de tones y murallas y dilatandolo hasta 
Generalife, fue porque existia una poblacion en todo el co- 
llado antes del establecimiento del ultimo reino granadino, 
cs decir, al finalizar el siglo xn; y debia ser poblacion muy 
antigua , porque la existencia de algunas inscripciones ro- 
manas .que. tan repetidamente se han citado, ylagrabada 
en, una piedra blanca que no es procedente de la Sierra de 
Elvira, sino de las canteras que hay entrc Alhama y 
Loja, ofrecen alguua prueba tanto sobre la proximidad dc 
lahistorica Iliberis como sobre lo que se ha dicho do la 
antigua Garnata, cuya poblacion ocupaba on nuestro eon- 
cepto el -morisoo barrio de la Antequeruela, de la cual podria 
ser un.arrabal. Hay, pues, datos suficieutes para crcer que 
antes de la dinastia Nazarita habia un pueblo sobre la cus- 
pide del cerro, y un Castillo que se llamo do Aben Giafar, 
nombre que tenia la torre de la Vela en tiempo de los ara- 
bes, y a cuyo pie se encuontran los vestigios de construc- 
ciones mas antiguas, quiza del siglo vm. Aquel pueblo 6 
suburbio estaba tambien fortiacado y tenia su puerta, que 
es la que despues se conservo con el nombre de Puerta del 
Vino, aunque modificada por arabes, la cual fue luego in- 
cluida dentro del mayor y mas fuerte recinto de trehita y 
siete torres, que segun un legajo con el nurnero veinti- 






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AltABES. ,159 

cuatro del archivo, so contaban en esta fortaleza a princi- ' 
pios del sigloxvn (1). ' : -; ; 

Observando el piano que publicamos entonces y acom- 
paiiamos acste Hbro, se puede ver el espacio ocupado an- 
tes , desdc la dicha puerta hasta la Alhambra alta, que des- 
pite s fue convento de San Francisco. Hay todavia restos 
soterrados de muros mas antiguos que la cerca de Alha- 
mar. los cualos se hallan todos en el indicado espacio, a 
cinco y seis metros de aquella por la parte interior en el - 
lado Norte y por fuera en el lado Sup. 

Rounio , pues , Alhamar el Magnifico bajo un recinto las 
construcciones que existian aqui de di versos trempos, y es j 
tablecio en ellas el imperio de su grandeza; construyo her- 
mosas puertas principiando por la de Bib-Algqdor 6 derlps 
Pozos ( 1 ) que cs la que llamamos hoy de los Siete .SuMosf \ 
y entonces era la que estaba mas pr6xima:a ; los-silosvquejse : 
iiieieron para guardar las cosechas en. los tiemposfde^sqaS 
sez 6 de guerra, y dejo para el no menos grande- ¥usul 
otras construcciones como la de la Justicia, y.la torre que 
habia donde hoy esta la puerta de los Garros., de la cual 
quedan algunas referencias que constan en los legajo^de! 
archivo, donde dice liaberse reparado y :; estar habitadia en; 
el ano 1580 por un capitan de las oien lanzas dehcoMft L de 
Tendilla. No puede negarse, conocido.-el:.estilo de-estas 
puertas exteriores, que es diferente su construccion a "la 
do la Puerta del Vino , la cual se parece mas bien por su 
fabrica a la puerta Monaita, y por sus incripciones , que no 
citan rev alguno, como generalmente se hacia.cn las obi^ 
que no fucron mandadas construir porlos sultanes^T* >- 
- Las obras de adarves y viaductos de todaS;las4orres en 
comunicacion oculta con el palacio y alcazaba, -el aisia- 
miento de estos y sus defensas por dentro .del fuerte, todo 



(1) La fabrica dc la Ptierta del fitto or distlnta deka demaa obras de la At' 

h ^ br Segun maixuBorito ai-abe dc la biblioteca del Bscorial tifculado: Ubro do noti^ 
cias aobre cl tiem 5 >o de la dlnastia dc los Bem Naaar. - ■' ..-.;. 






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160 MONUMBNTOS 

esta demostrando que al elegir este sitio para morada de la 
corte en los dos liltimos siglos, se conto con una poblacion 
que ya oxistia,.la cual quedo asi como aprisionada y co- 
municandose con la ciudad solo por las linicas trcs citadas 
puertas, pues las del lado nordeste eran de uso cxclusivo 
de la fortaleza y los palacios. 

Con la numerosa poblacion de la Alhambra alta, nom- 
bro dado en los tiempos del emperador Carlos V ( 1 } , se ti- 
tan la Plaza de los Pablas, ocupando el sitio del palaeio 
que fundo aquel monarca, j las dos Torres del Homcnaje. 
uiia que era la actual de los Picos y otra la de las Prisio- 
nes sobre el Cubo , y un numeroso caserio que existia 
tan apinado que en el ano 1539 se prohibio a sus ha- 
bitantes que moraran en los baluartes, y palacios. El 
Partal lo habitaba un moro que con otros levanto rebelion 
y" le fueron confiscados sus bienes que se hallaban dentro 
de los alcazares cerca del huerto de Astasio Bracamontc 

oscudero del marqUes de Mondejar , donde hoy se lialla la 
mezquita. 

r Fue tan grande la poblacion que siempre bubo en la 
Alhambra, antes que fnera corte mahometana, en tiem- 
po de esta y despues de la conquista, que no se halla 
un palmo de terreno donde no se encuentren cimientos 
de oasas y palacios antiguos, en .los que se cmplearon 
tal vez enormes sumas , pues los sultanes gastaban en 
obras continuas sus rentas de ciento sesenta mil ducados 
anuales, enorme cantidad para aquellos tiempos; y des- 
pues de la expulsion sarracena se emplearon no menores 
en- trasformar, coronar y revestir baluartes, adquiriendo 
dominio sobre fincas pertenecientes a habitantes moriscos 
ciiya posesion era imiy antigua. 

t • FiuVpor lUtimo, para convertir la poblacion arabe al 
culto cristiano para lo que se cedio un palaeio 6 mezquita 
en 1492, donde se establecio un conyento de Franciscanos 



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(I) Lcg-ajoslV^'Hl yotiw. 



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ARA.BES. lfiT 

con este fin. Todo esta demostrando que existia desde 
muy antiguo una ciudad 6 villa fortificada donde sesuce- 
dieron dominaciones sucesivas quo arruinaron y levanta- 
ron obras sin coucierto ni uniformidad, cuyo earacter 
trasourriondo siglos, habia de imprimir a todo el sitio el 
pintoresco y variado panorama que tanto'se admira hoy - 




Puerta Judiciaria. 



Concretemos nuestra description al trazadd del piano 
(pie acompanamos al final, becho en 1865; y entrertfos.en la 
Alliambra por la puerta arabe que abrimosnolia''mnclios 
aiios en el lado Norte de la alcazaba bajo la Torre dc las 
Armas , la cual era una de las principales y de mas dirocta 
comunicacion entre el Albaicin y la Fortaleza por un puen- 
te elevado para cruzar el rio Darro. Desde el num. 54 eh 
dicho piano se indican restos de murallas inclinandose 
hasta ganar la altura de diclia entrada por el num. 46, -y- 
siguiendo un camino y adarvo completamente trasformaM 

11 



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162 MONUMENTOS 

" hoy,-' que iba corfando el oubo muralla del num. 43, poi' la 
linea de puntos que se dirigo al palaoio drabe. EI cubo re- 
ferido es obra posterior a la conquista; observandosc que el 
piso de la entrada de la Torre de las Armas esta casi al mis- 
mo nivel de la puerta antigua del palacio arabe que hemos 
ahora descubierto, y de la que hablaremos luego. So ve fa- 
cilmente que suponiendo con fundamento construidas des- 
pues de la conquista las dos grandes cistcrnas 6 aljibes que 
se senalande puntos con el num. 7, hay un espacio vacio 
6 gran plaza inscrito en la linea delos mims. 53, el 37 y 
el 42 por un lado, y las torres 44 y 45 por otro, dondo se 
ban encontrado cimientos de construcciones arabes y mo- 
dernas, y un aljibe, num. 8, de bovedas, a tan gran pro- 
fundidad, que aun suponiendo rebajado el pavimento de 
este espacio , como indudablemente. lo estaria , cinco mc- 
ti'os, siempre resulta el aljibe en el piano correspondiente 
de profundidad para el objeto de nuestras investigations , 
Hemos "visto ademas de los cimientos citados , que el ter- 
reno de todo este sitio esta compuesto de ruinas y de es- 
combros procedentes de la construction del palaoio del 
Emperador, cuyo edificio, num. 9, suponiendolo no hecho 
dejaria a descubierto la linea que va desde la Puerta del 
Vino, num. 5 hasta el 9, donde habria una muralla que 
separaba una parte de la Alhambra que llamamos alta, y el 
titado espacio de la Plaza de los Pablas, hoy de los Aljibes. 
Esta denomination consta en algunos escritos antiguos 
que se hallan en el archivo del Real Patrimonio. 

Fijaremos, pues, las ideas demostrando que la Puerta 
del Vino, servia de paso 6 camino a una poblacion separa- 
da completamente de la Casa Real , y que se comunicaba 
con la ciudad por la Puerta Jndiciaria exclusivamcnte, nii- 
mero 3. De estemodo, la habitation de los monarcas, el 
harem y todo ese recinto de palacios, parte conservados y 
parte no, que hay bajo la linea de puntos hasta el num. 55 
que hemos senalado , era independiente , cercada de un foso 
por el Sur, de murallas y bosques por el Norte y Poniente, 









ARA.BES. 



163" 



tenia sus comunicaciones privadas con Generalife y otros 
sitios de recreo en la Puerto, de Hierro y Torre de los Pi- 
cos, nums. 28 y 29, y con la ciudad antigua por la Torre 
de las Armas, num. 46, bajando a pasar el rio Darro por el 
puente arabe ya indicado, cuyos restos se ven todavia. ■■ ' 
La Have que hay grabada en la clave de la Puerta del 
Vino, indica bien, segun la costumbre musulmana", que 
cm la puerta de una poblacion separada de la Alcazaba 6 
recinto comprendido en los nums. 43 al 50. Este fuerte 6 
ciudadela , llamado Alhizan, esta eompletamente defendido 
por todos sus lados, dejando aislado esetercer espacio ocu- 




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Paorta del Yino. 






pado por el palacio de los reyes moros, con su especial in- 
greso inmediato al minx. 37. Vease, pues, detenidamente 
cuanto varia con estas investigations cl aspecto y distri- 
bucion del conjunto y como se le desnuda de las trasfor- 
maciones colosales que sufrio en el siglo xvi. .:■■; 






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164 



MOXUMEXTOy 



■ Homos diclio que habia una poblacion numerosa en la 
Alhambra alta, extendida hasta su extrcmidad del lado do 
Oriente, en la cual sc comprendia la Casa de la Justicia 
que ocupaba lo primero cutrando por la Puerta del Vino, la 
Casa del Cadi, ouyos restos existen, la Gran Mezquita, las 
qasas de los Abencerrajes , cuyos nombres estan citados en 
ol legajo 24 y que estaban contiguas a las que poseyo Don 
Alvaro de Luna, la Casa de los Infantes, luogo convento de 
San Francisco, y el campo boy cubierto de oscombros, mi- 
mero 24, doude bemos hallado los cimicntos de las lineas 
de easas y calles que se han dejado arruinai*. Era el pueblo 
que haysiempre al lado de las cortcs musulmanas, com- 
puesto de soldados de fortuna . de ulcmas . de santones , do 
sultanas olvidadas, de hijos y parientfis de reyes que viven 
de las rentas de la edrtc , y que su elevada ascendencia no 
■les permite "ir a habitar entre el ruido y menudo eomereio 
de los traficantes y artesanos, que se ag'itan en las calles 
estrechas de sus populosas ciudades. 

Anadiremos que esta poblaciou aristocratica estabacomo 
cenida por una segunda muralla exterior, cuyos restos- 
descubrimos y llevan la direccion indicada en la linea de 
puntos que parte de la Torre Judiciaria, pasa por los mi- 
meros 11, 15, 16, 17 y 18, y luego vuelve a verse en 
el 21 , 22 y 23; camino cubierto a trozos que daba vuelta y 
seguia toda la eircunvalacion de murallas y torres, ponien- 
- do toda la fortaleza a disposition de la fuerza armada sin 
tener que atravesar la parte poblada del recinto. En al- 
gunas escavaciones que bemos becbo desdo cl num. 11 
al 18 , Lay restos del camino cubierto , y por el lado de la 
Torre de las Infantas y de la Cautiva estan a la vista algu- 
nos trozos do este viaducto. Las pucrtas de la Torre de los 
- Siete Suelos y de las Cabezas, hoy visibles , estan abiertas 
al niyeT del fondo de diclio camino de eircunvalacion. 

Los restos de la casa del marque's de Monde-jar son ci ; 
mientbs de los edifioios que desde el palacio alcanzaban 
hasta la Puerta de Hierro.(del Homenaje antigxiamente) y 



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ARAUES. ;ygg 

notase on todo cste espacio, que si bien se han arriiinado 
las construcciones que en el se encontraban, a juzgar nor 
los innumerables restos que so hallan enterrados , distin- 
guese un cuadrilongo biou prolongado que es uii dilatado 
estanquc dc los que construian en el centro do los patios 
muy scmej antes al do los Arrayanes. Siendo poi' ello acer- 
tadisimo suponer reducida la extension de estos peqiie- 
fios alcazares ; uno de los cuales , segun las gentes refie- 
ren . era el palacio de Muza , recostado sobrc las nmrallas 
alfombrado por estanques, eurtido por fuentes abimdosas[ 
limitado por cstancias pcquenas quo el tiempo ha arruina- 
do 6 convertido en montones de escombros , y cubicrto de 
tierra en su mayor parte para sembrar en ella las hermo- 
sas nores que hoy deseubre en lugar de los ricos y lucientes 
arabescos. 

No hacc medio siglo todavia que la Alhambra ocultaba 
bajo una numerosa poblaeion de tejedores deseda, alfare- 
ros y soldados veteranos, los vestigios incoherentes de la 
civilization muslimica, hasta el punto de no poder distin- 
g-uir en ella lo que correspondia a los alcazares y fortalezas 
y lo que poseia esa. multitnd de familias pobres que la po- 
blaban. 

Bajo esc aspecto de grosero abandono se ocultabanlo 
mismo las ohras de los arabes que ks de los cristianos, y 
unas y otras principiaban a desmoronarso y confundirse de 
tal modo , quo habia llegado el tiempo de que no fuora facil 
clasificar los edificios de cuatro civilizaciones que se ha- : 
bian alzado sucesivamentc en ellas, representando la prime- 
ra : La Alhambra alta y una antigua muralla interior que 
llegaba a la puerta del Vino , con un castillo aislado sobre 
el Mauror, bajo las torres de la Vela e inmediatas; la se- 
gunda: ensanche de la Ciudadela 6 Alcazaba, constituyon- 
do un fuevte , al cual se entraba por la torre de las Armas, 
pasando [estrechos viaductos segun esta indicado todavia. 
y uniendo este fuerte avanzado y la Alcazaba con la puerta 
del Vino por medio de la otra que habia inmodiata, llama- , 



166 MONUMBNTOS 

da la Seal, cuyos cimientos existen y la cual era entrada que 
coniunicaba inmediatamente al bosque, antes que se cons- 
tmyera la de Justicia; torcera: el recinto exterior de.esta 
puerta hasta Torres Quebradas , algunas de las del Palacio, 
las Cubbas del Panteon arabe y todo el exterior hasta los 
muros de Generalife , con acequias que elevaban el agua y 
se perdieron despucs, quedando la mas antigua, que es la 
quetodavia existe; la cuarta, por ultimo, principia en la 
conquista y concluye en Felipe II , reconstruyendo murallas 
y haciendo nuevas , derribando almenas y sustituyendo te- 
jados y malecones homontalcs, revistiendo de piedras las 
argamasas de los cubos moriscos , sustituyendo lo viejo con 
lo nuevo e introduciendo la brocha del blanqueador en los 
entrecijos de las labores mahometanas. 

Estos cuatro periodos se descoponen en doce siglos que 
dejan huellas indelebles; primero: en los cimientos imita- 
dos de las ruinas cartag'inesas y fenicias, fraguados de pie- 
dras quebrantadas y mortoro pctrificado de sorprendente 
dureza, siglo viiy vin, lo cual hacian con pura piedra de 
la mas dura que tenian a la mano , y dividiendola en leclios 
horizontals , cortados pcrpeudicularmente a largos tramos, 
como si figuraran sillares ciclopeos de los monumentos 
asirios f 1). 

Segundo: periodo constructive) de piedra rodada y de 
escombros de acarrco, mezclados sin afinamiento a la caly 
uniendo los ladrillos en tandas alternadas con piedras gran- 
des 6 restos labrados de construcciones mas antiguas, como 



(1) Hay ert la Alhambray en al^pinos templos mudejarea del Albaicin muros roves- 
tides do augostos sillares desde 3 & 6 pulg-adas do grueso, labrados coil greeas e ins- 
cjdpciones por uno o dos do sus canfcos t quo colooadas como las hiladas de ladrillo se 
hallaii interrumpidas y como mezcladas a las restauraoiones do sus bahtartos. Kstas 
piedras ao& las llamadas a kiddaii » quo se hacian para las construcciones de Sieilia en 
loatiemp03Qormando3 3 amaiterade frarijas horizonfeales que eafcrcchaban de distan* 
cia paxa euriquecer los esteriores de las hiladas de sillares 6 losa pintada de divcrsos 
colores. En Granada hay muohas resfcauraciones del tiempo de Mohamad V, y despuoa 
eat las mezquitas hechas con estas piedras de mas autiguo origen, que data de las pri~ 
moras, consferucuionesbiaatitinas del tiempo del waliato de Elvira; las inscripcioncs 
que suelen, feeder estas piedras son ciificas , tipo clasioo 






ARABES. }{# 

se ve en la Puerta del Vino, en las torres frente de Genera- 
life y en los derruidos Alijares, cuya obra solian cubrircon 
agramilados de ladrillos y almadrabas. 

Tercero : en las obras de argamasa de tierra cuarzosa y 
cal con pequenos cantos de piedra menuda rodada, apiso- 
nando una capa de cal y otra de arena sucesivamente , comb 
ya bemos reforido sobre los prolegomenos de Ben Jaldum, 
cubriendo esta fabrica con los claros de puertas y tragalu- 
ces de [marmoles mas 6 menos linos y ladrillos vidriados; 
cuya estructura marca los siglos xiv y xv. Y cuarto: las 
obras dc aristas de sillcria y planchas marmoreas fuertes y 
uni'formcs, grandioso y duradero en su conjunto que se ve 
aqui conteniendo y recalzando los grandes macizos de los 
arabigos torreones. Epocas bien distintas que se descubren 
a poco que meditemos sobre la forma constructiva de cada 
periodo historico. 

Tal es el conjunto de la Alhambra, su desarrollo, su 
crecimiento y su ruina . restandonos entrap en los detalles 
interesantes , cuyas descripciones completan el bosquejo 
de este singular y pintoresco museo de la Edad Media en 
la Uamasco de Occidente. 

Principiemos por el primer monumento que se balla; 



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La Puerta Judiciaria, antes Bib-Xarca. 



Pasado el Pilar del Emperador se descubre una gran 
torre cuadrada desetenta y cinco pies de altura, sorpren- 
dente por la magnitud y fortaleza de sus muros , y seme- 
jaute a las que con igual objeto se han edificado por los 
musulmanes en Africa y Asiria. Delante de su arco princi- 
pal veiase un muro enlazado con la Torre Kedonda que 
hav a su pie , el cual marcaba una entrada en comunicacion 
con otro camino que partia desde las otras torres del recia- 



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MONUMENTOS 

.t%.Ese . arco elegante de la iachada descubre otro segundo 
4§ r l^-l iiai s m a forma y mas ataviado con recuadros , rombos 
y dovelas de resalto en marmol bianco de Macael, sobre 
el cual se asienta una anclia inscription de la misma ma- 
teria, cuyo texto, ensenandonos su objeto y antigiiedad 
dice asi : 

<iMand6 constmir esta Piierta, ttamada Puerto, de U ley 
(Mga Dios por ella- prosperar la ley del Islam, asi como ha 
Itecho de ella un monumento de eterna gloria) nuestro S'enor el 
Principe de los mnslimes, el S%llan guerrero y justo Ahil 
Hacliacli Yusuf, Hjo de miestro SeTvor el Sultan guerrero y 
santificado, Abul- Walid ebn Nasr. Recompense Dios sus accio- 
nes puras en el Islam y lenigno acepte sus hechos de armas. 
F%4 constmida en el mes del engrandecido nmimienlo (del Pro- 
• feta) ano 749 (Egira). Haga Dios de ella una polencia protec- 
tory, y lainscHba entre las acetones hienas y pief durables.^ 
Este arco segundo que da entrada al interior, tieno una 
puerta con doble forro de plaucha de hierro clavoteada de 
pasadores yun enorme cerrojo con pestillos de forma mo- 
rispa, "conservada tan perfeetamente, que puede juzgarse 
- del estado de esta industria en aqucl tiempo. Penetrando en 
el interior so Ten los armeros de las cicn lanzas que dejo 
establecidas aqui Don Fernando V. Encima do la pucrta 
hay una labor de arabescos hecha de arcilla cocida y 
barnizadacon esmaltes de colores, en cuyo centro se hiz'o 
abrir un nicho para colocar la imagen de la Concepcion 
sobre una repisa, donde estan grabados el yugo y las fle- 
chas, distintivo de aquel reinado. La escultura aunque de 
poco merito 6 impropia del lugar donde esta colocada, se 
ha creido por algunos que era de Sangronis pero nada con- 
duce a esta afirmacion. Lo mismo puede decirse del retablo 
en forma de oratorio que se coloco dentro para que oyeran 
misa los veteranos de esta fortaleza , y cuyos cuadros son de 
tan escaso inferos que apenas merecen mencionarse (1588). 
Llama la atencion en el interior de la Torre una lapida 
de marmol con una inscription, cerca del mencionado re- 



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ARABES. 




tablo, y de notable interes. Esta trazada con caracteres 
goticos y dice asi : «Zos muy altos catdlkos y muy poderosos 
Senores Don Fernando y Bona Isabel, Rey y Reina nuestros 
Senores conauistaron por fuerza de armas este reino y ciudad 
de Granada: la cualdespues de hdber temdo 8. A. siiiadamv/- 
cho tiempo, el rey mora Mv-ley-ffacen hentregd con su Al- 
liambm y otras fuerms a dos dias de Enero de mil cuatrocien- 
tos noventa y dos. Este misnio dia 88. AA, pusieron en'ella 
por su Alcaide y Gapitan a Bon Inigo Lopez de Mendom, Qon~ 
de de Tendilla, s% msallo; al dial, partiendo 88. AA. de aqui, 
dejaron en la dicha AlMmbra con qninientos caballos y mil 
peones; y a los moros mandaron 88. A A. quedar en sus casas, 
en la ciudad y sus alcarrias. Como primer Comandante, dicho 
Oonde, Mzo hacer este aljibe.» Se dice que esta inscription 
estaba colocada en la inmediata plaza de los Aljibes sobre 
la gran cistcrna que hay en ella, y que en tiempo del Em- 
perador se trajo a este paraje para evitar que quedarabajo 
los escombros de los edincios amiinados ; y a nosotros nos 
llama la atencion como no se coloco en la puei'ta de la cis- 
terna despues de los citados hundimientos. Todo el mun- 
do esta en la creencia de que los alj ibes a que se refiere son 
moriscos; pero nosotros que liemos penetrado enellos los 
creemos de construction posterior a la conquista y en este 
concepto la lapida pudo ser de aqnel sitio ; mas siempre 
queda la duda de que los mismos descendientes del mar- 
ques de Mondejar la variaran de lugar . y que en el tiempo 
que se hacia el palacio de Carlos V no hubiera medios de 
dejar esta inscription en su sitio , sobre los pilares de los 

pozos por donde se extrae el agua. 

Como se ve, la torre es de mucha solidez y debio estar 
coronada de almenas como las demas de la fortaleza. 
con cuyo remate ser-ia mas elegante. Sus bovedas y sus 
arcos, son del mejor periodo sarraceno. Esta acribillada 
de balazos de arcabuceria por uno de sus costados , y es la 
mas directa comunicacion entre la Alhambra y la Ciudad. 

Debemos ocuparnos aqui de los dos emblemas 6 simbo^ 






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MONUMENT OS 



Ids (pie so "ven en las claves de log arcos do cntrada; la una 
tiene esculpida una mano y la otra una Have. Bellisimos 
cuentos so han esorito sobre estos simbolos , que conocidos 
entre los mas, nguran que los arabes tenian tal idea de su 
poder y confianza en la Icy , que estaban persuadidos de que 
hasta que la mano esculpida bajaso a tomar la Have , no 
podria abrirse la puerta de este Alcazar a los enemigos dc 
su fe. Pero hemos visto esta misma Have cincelada en otras 
puertas, y hemos buscado on otro fundamento su significa- 
cion. En el Koran se lee: «Dios no entrego las Haves a su 
elegidd con el titulo de Portero y con facultad de dar cn- 
trada a los enemigos. » Era, pues, el signo principal de la 
fe muslimica y representaba el poder de abrir y cerrar las 
puertas del cielo. Se asegura que la mano tambien era un 
blason de los moros andaluces que usaban en sus estandar- 
tes y banderas desde la entrada en Espana, alusivo a 
Gebel-al-tarif 6 Gibraltar, Monte de entrada, como poseedo- 
res de la Have que abrio sus puertas. 

-Debemos tambien consignar que segun la astrologia 
arabiga, ciencia tan enlaxada a to da la teologia maliome- 
tana, la mano conjuraba los maleficios, y cuando se colo- 
caba en la forma que aqui tiene ahuyentaba a los demo- 
nios. Era una especie do talisman que llevaban en Grana- 
da casi todas las moriscas y que produjo una real cedula 
deda Reina Dona Juana, ano 1526, prohibiendoles severa- 
mente que se colgasen estos amuletos con letras arabes en 
ninguna parte'del cuerpo. Anos y siglos despues de la re- 
conquista se ha creido por el vulgo en la encacia de estos 
remedios, y en nuestros dias hemos visto a muchos ninos 
con manecitas de marfil colgadas al cuello. 
o Los geroglificos que freredaron los arabes de los egip- 
cios ■,__ figuraban la mano en la forma que tiene en este arco. 
como atributo de fuerza; los arabes la creian mano de. Bios, 
j explicaban la ley muslimica compendiada en la mano 
como unidad , los cinco dedos como preceptos primordiales 
y las coyunturas como las modificaciones de estos precep- 



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Irabes, 



Ni 



-_■ ~^&&, 



tos. Nos inclinamos a que aqui significa siempre defensa 
poderosa contra los enemigos en cualquier forma que tra- 
tasen de forzar la entrada. 

El arco de salida de esta torre por el reyerso ha estada 
cubierto y desfigurado hasta el ano 1858 en que lo descu- 
brimos, hallandolo tan mutilado como se observa. Sus en- 
jutas son de esmaltes sobre relieves de arcilla, y sucons- 
truccion de ladrillo agramilado rojo, formando festones de 
bclla combinacion. Es uno de los vestigios mas interesan- 
tes de csta hermosa torre ( 1 ). 



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-1, 




Pilar de Carlos V y Puerta, 



fl) Iranio, Pedraza, Echevama 7 ofcros muchos ae estiendcn sobre los ^f^ 
di do la 1U« a la entrada de las poblaciones arabes. Nosotros iemi1iiia«. al lector 

A estos conooidoa autorea. 



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MONUMENTOS 



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Puerta del Vino. —Plaza de los Aljibes. 



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Al pasar la calle quo hay dctvas de la Torre .huliciaria, 
so nota a la izquierda y on cl muro antiguo, un revostido 
do hiladas de piedras en cuyo grucso conservan labor de 
cintas enlazadas, a semejanza de las quo habia en los mo- 
numentos que hemos citado do la segunda cpoca. ^Do 
donde han sido arrancadas estas piedras para restaurar las 
murallas 1 ? Colocadas muchas en parajes modernos y reno- 
vados'en los tiempos nazaritas del siglo xv, debian prooe- 
der de construeciones arruinadas antes de la reconquista, 
y dan lugar a suponer si el primer incendio de que nos ha- 
bia vagamente un legajo del archivo, destruiria el edicio 
de donde proceden , como tambien podian ser de la Gran 
Mezquita que se derribo para hacer la iglesia do Santa Ma- 
ria. Hemos estudiado la forma de estas piedras y todas son 
iguales. en espesor y en ornato. parece como que guar- 
necerian a manera de fajas las principales torres por debajo 
de las almenas, y que al derribar estas las arrancaron para 
feemplazarlas con el remate albardillado de silleria que 
vtienen hoy : Existe en 'la Torre de los Picos un filete aun- 
que en, .figura de escocia, que nos induce a suponerlo asi. 
Anadiremos, sobre estas antiguas fajas de piedra, que los 
persas las usan mucho en las fachadas de las mezquitas 
"puestas en hiladas como se colocan los ladrillos y dcspues 
de haberlas labrado tan minuciosamento como aqui se vcn. 
.Las llamaban Kiddan, y son adornos de procedencia asiria. 
: Siguiendo la referida callo se encuentra la plaza que 
hoy se nombra de los Aljibes y antiguamente del Pablar, 
situada a irna altura de cerca de 450 pies sobre el iuyoI del 
eehti'o dp- la-poblacion ; a la derecha se levanta una antigua 
puerta de arco de herradura, decorada por ambos lados y 






' -.' ' .-l- v -" - 



con tanta belleza, que es uno do los mejoi'es ejemplares del 
estilo clasico, snjeto a dos maneras de construif : una con. 
los mas nnos arabescos de tim-as vidriadas en colores her-, 
mosamente combinados, y otra de sillarejos angostos' may, 
bieu cortados y distribuidos con admirable precision. .-•' 

En la clave del arco exterior bay grabada la forma de : 
una Have, emblema de puerta de ciudad seg-un el uso 
muslimico, y por dentro de la archivolta se notan los pes- 
tos de la misma que debio cerrar la entmda por este lado, 
con'oborando lo que hemos dicho que se ballaba abierta en 
la scgunda cortina do muralla que habia en el reeinto de la 
antigua poblacion de la Alhambra ■euyos restos se liallan 
cuando so rcmueve el paviraento de la plaza, donde bay . 
cimientos de casas a una respetable profundidad , las cuales 
so derribaron para allanar el terreno en la construction del 
palacio do Carlos V. 

Cerca de la Puerta del Vino , y al terminal* la citada ca- 

lie, habia otra puerta de arco, que se conservaba todavia : a 
principios del sig'lo ultimo. Hemos yisto al derribai* unas 
casillas modernas que se habian hecho arrimadas a la mura- 
lla. los cimicntos de ella, uniendo la Alcazaba alarrabal 
de Ganuita , como ya hemos dicho ; se llamaba PuertaBeaL 
La inscripcion de la Puerta del Vino-, dice asi (1): 
«Merefugio d Dios, Imyendo de iSatams apedreado. Ensl 
nombre de Dios clemente y ndsericordioso . La bendicion de Dios 
sea sobre nneslro Benor y dueno Mohamad y sobre sufamiliay 
companeros: saked y paz. Ciertamente te hemos abierto (U,m : 
ptierta manifiesta para que teperdone Dios tus pecados pm&dps 
y venideros, y te otorgue su eumplida gratia, y te dirijffpor el 
cammo recto, y te conceda sv, poderoso amilio , Gloria d ntieslro 
Senor el tiiilkm AH Abdil-lah Algam bil-Ulb, Gloria a mes- 
iro tSUor el Saltan Abil Abdil-lali Algani Ul4ah.» 



{ 1 ) A<iui no pitblicainos ms'w que las inscripoioucs historicaa y volvemos a irtdicar, 
taiito con relation a esfca puerfca,- eomo a la Judiciaria y a los demaa edifioios , que otroa. 
muohos lctreros que se vcii en los inuros son alabaiuaa y salubaoionea a lo8 reyCs, 6 ver-. 



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174 



MONUMBNTOS 



, : Algani bil-lah era el epiteto que Uevaban muchos reyes 
de la Espana arabc y que mas particularmente so dio A los 
de Granada; pero esta inscription debio colocarse en el 
asiento de otra que seria de piedra como el resto de la deco- 
ration y que fue reemplazada por la dc yeso que hoy ve- 
mos , cosa que hicieron muchas veccs los arabes en los mo- 
numentos, parahorrar la memoria de monarcas injustos 6 

usurpadores. 

Pasando esta puorta y continuando como unos veinto 

metros antes de llegar al angulo del palacio de Carlos V, 
habia en el siglo pasado un gran olmo, que seg'im la tradi- 
tion de los moriscos que habitaban Granada cincuenta aiios 
despues de la conquista, era el mismo bajo el cual el muf- 
ty daba audiencia a los que la solicitaban de los reyes mo- 
ros. La casa de este ministro dc la justicia estaba muy cer- 
ca, y aun suponemos, con el apoyo de la misma tradition, 
que debia hallarse el arbol en el centro de un gran patio , el 
cual era el primer monumento que se veid entrando a la 
segunda muralla que, como ya hemos dicho , terminaba en 

la Puerta del Vino . 

Al viajero que llega a esta esplanada le sorprende ver 
un palacio del estilo greco-romano del siglo xv alxarse por 
un lado Con aspecto un tanto majestuoso y rico y por otro 
las rojas y formidables torres de la Edad Media, imponen- 
tes baluartes que parecen faros levantados sobre rocas para 
alumbrar la ciudad extendida a sus pies. Un Castillo 6 al- 
cazaba, una hermosa puerta arabe, almenas y baluartes 
arruinados, una casa moderna, jardines y el palacio de re- 
nacimiento , forman ese conjunto que choca a la vista, don- 
de Uadie espera hallar mas que los recuerdos de una epoca 
caballeresca de lucha incesante entpe dos civilizaciones , y 
en yez del encanto melancolico que sentiriamos al hallarnos 
en medio de esta que fue inespugnable fortaleza , encanto 
que es necesario ir a buscar al fondo del palacio de Alhamar, 
nos encontramos la platita altiva de un conquistador cris- 
tiano, impresa en el centro de la Alhambra. A un mundo 






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ARABES. jiyg- 

fantastico , sueno cle siete siglos despierto entre minaretes 
anditos, arriates y oarmenes, con la sombra de Almamen 
discurriendo por el campamento, los .subterraneos y los 
adarves , ban sucedido con sorpresa los recuerdos traduci- 
clos en marmoles de las glorias de. Flandes y de Italia, 
fucrte eontrastc quo nos hace exclamar: j Por. que el 
emperador no mando construir su palacio lejos de este sitio 
respetable? 



Gran Mezquita, hoy Santa Maria. 



En el centro casi de la Albambra se alza un sencillo 
templo que realmente no tiene mas interes que el recuer- 
do de lo que era en su origen. Lo que existe se ftmdo.en 
1581 y se concluyo en 1613, siendo su director Juan de la 
Vega y habiendose observado al co.nstruirlo ,' que en sus 
cimientos habia restos y pedazos de obras mas antiguas que 
de los arabes ( 1 ) ; pero no se dice mas en el pliego suelto 
referentc a la obra de esta Iglesia. 

Habia antes en este mismo sitio una mezquita que se 
titulaba la Real del Alcazar, fundada por Mohamad Abda- 
Uali III, de la casa de Nazal', la cual estaba pintada de azul 
y oro con muy altos frisos.de mosaico, y con elegantes co- 
lumnas y capiteles que fueron habilitados para colocarlos 
en el Alcazar. El rey Mohamad sostenia en ella un riquisi- 
mo y ostentoso culto y ardian continuamente cincuenta 
lamparas labradas de bronco, nacar y concha, con tras- 
parentes de seda. Se sostenia su lujo con Jos r<5ditos que 
. producian algunos banos publicos, construidos para este 
objeto, y tambien con las contribuciones impuestas a judios 
y oristianos por tolerarles sus usos y costumbres; ademas 



(1) Arofiivo <le la Alhamhra. 




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; estafca dbtada : cle rentas permanentes ; asi lo cuenta Alcatib 
Abssalemi. Sabemos tambien que en 1493 se bendijo y con- 
sagro al culto cristiano como iglesia mayor , y que a la fecha 
de su demolition se hallaba tan ruinosa su techumbro de 
madera y se habian roto sus alfardas de tal modo, que fue 
preciso derribarla en 1 580 . 

A la izquierda de este edificio habia en los tiempos ma- 
hometanos un grupo de casitas cerca de la Puerta* de los 
Carros, de las cuales una era la del Mufti , no conservando- 
se mas de ella que las dos lineas de cimientos senaladas en 
nuestro mapa. Ademas , dice Eclievarria , que conocio un 
■"ai'bol en este sitio , bajo el Cual , y seg-un la traclicion , se ad- 
niinistraba justicia alahora de las abluciones y rczos; pero 
ndstitros hemos oido a un antiguo veterano de la Alhambra, 
que dicho drbol lo eonocio muy cerca de la puerta alta 
que tiene la Torre de Justicia que ya hemos citado. Sea de 
. .estci-lo que quiera, lo cierto es que en toda esta plaza habia 
constructions arabes de no poca impoi-tancia sobre la se- ' 
gunda muralla interior, y que se derribaron para la obra 
del emperador. 

En uno de los costados de esta iglesia hay una losa de 
marmol de Macael, clavada en el muro, con una inscrip- 
tion gotica que alude a la consagracion de tres tcmplos de- 
dicados k San Est^ban , San Juan y San Vicente , del tiempo 
de;los reyes Viterico y Recaredo. Dice se que fue ballada 
cavando.lpsrcimientos de la iglesia, lo cual-viene a confir- 
marla creencia en la antiquisima poblacion. 

En lo alto de nna polumna de piedra colocada en la pla- 
taforma que la circunda'diay un taijeton con este letrero : 
;. -;r«Ano de MCGCXCVII. A XII de Mayo reinando en Gra-" 
-» ; nadaSlahomad (1), fueron martirizados por mano del 
a&ismo^Rey, en esta Alhambra, Fray Pedro de Duefias y 
>>F^ay- Juan-de Cetina, de la orden de P. S. Francisco, cuyas 
>>reK4Mase ; ste aqui: A cuya honra de Dios Nuestro Seiior 



->r* 



(1) Jiubo varies; 



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- ■" ^ -' T' "^■'^ '- b . ,t " v r t 4^ — ^>^V-SV=^ 4*r! J VlT> r ^-G" "-.^i^^A? 

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1 ■. - .■ ^ - a -.^ . "V_-_ _ ^ - _T_ -> ■■ \J7w"'^>' ^^-^"— ^?^V— ■^^™*l+-"-"" l fl 

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_ L -. . "■ ■_ r ^ .X-. 



1 -J-f^ rr., 



AUA-BES. / 'W$" : ,,,,-^ip 

»se consagra csta memoriapor mandado del Ilrno.' Sr; t)0U S^Pf; 
» Pedro de Castro, Arzobispo de Granada, afio MDOXv*; -) .-Jllj 
Cuentase sobre este martirologib que eran dos lbs' cW VAfvv 
tianos que venian a la Alhambra furtivamente ; y se c'olote^ v^/ : £ 
-ban en la puerta de la mezquita para predicar £ lo&ntoios >;;5 -J 
.que entraban en ella; que una vez los vi6 ei Sultan^man^ \:'^M^l 
do arrojarlos de ella; los yio segutda vezy ■ dispusa ; "^tie las "';," .-^$< 
castigaran apalos; pero que habiendo penetrado tercera 
vez sin ser vistos y contra lo mandado, dispuso el rey que 
les quitaran la.vida para escarmentar la osadia de los pbbla- 
dores cristianos de esta comarca. 

r 

Este templo estuvo bien dotado y era el metropolitano 
antes que se construyera la Catedral. Hoy ha venido a un 
estado deplorable, y es solo un-vago recuerdo: de Ids-tiem- 
pos visigodos y mahometanos. . v k : : 

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V- 



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Palacio que se Uamo de los Infantes, hoy ex^Conr 

vento de San Francisco. --M 



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r-J ' S >^-. m , J \ ^ 



Continuando desde Santa Maria por 'una Calle de'nlise^ -"■■'■■ 
rabies casas, que conduce liacia 16 mas elevado de la fortar .;: >■% 
leza, llegamos al indicado Convento. Su capilla mayor no ■;(■ 
fue nunca parte de una mezquita, sino una safe arabe'cofi x : ^'^ ."• 
alnamies y arcos - parecidos - a los. del Tnbuial-;...T^!&^Sfi:--:':""; : .-Vi'' 



uno de sus cuatro lados abriei'on Un arcb mas S;rattd&!^T^ 
ponerla en comunicacion conla'-iLaTe'de:^"^ffi^clfyb 



rompimiento es una curva rebaiada ; con^age^ra^iDh' proce- 
dente de los arabescos del Palacio ^MnquTdamos el credi- 
to que se merece a los notables escritoires Padres Gonzaga 
y Sigiienza, cuando aseguraii gtiti este Convento fue una 
mezquita, nosotros ci'eemo's dud J estaria la dicha "Aljama '-; .'^MM 
cerca de el, 6; eii porcion' de siis "micros; pero que la mend^.fl^P 
nada' sala arabe , a juzgar per su estructura, no c puct;bM|er 



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■^g MONUMBNTOS 

parte delamezquita citada. Operarios moriscos ,4 las 6r- 
denes de Frav Fernando de Talavera, arreglaron el edificio 
arabe ante, de su reconstruct en eLsiglo XVIII y cl ci- 
tado fraile pidio y obtuvo de los Reyes Catohcos la cesion 
del'edificio, ano de 1493 , para establecer la pnmera con- 

e-regacion en Granada. _ 

Hemos hallado en algunos muros mtenores de las cru- 
jias del convento y bajo las costras de yeso, preciosos ara- 
bescos con sus colores antiguos, y ademas alicatados dc 
mosaicos tan bellos como los mejores que se han visto del 
genero musulman. A los estanques cuyos restos se obser- 
van en la huerta del Convento se les da todavia el nombre 
de banos de. los Infantes , y pueden verse los cimientos de 
oonstrucciones arabes que habia enlazadas con este edi- 
ficio. 

Cuando hacia el ano de 1530 se hicieron las obras pri- 

meras del patio de Lindaraja y se colocavon las columnas 
arabes de marmol bianco, que hay en el, se trasladavon 
muchos materiales del citado convento y mezquita a dicho 
patio', asi como al inmediato de los cipreses, y ellos sivvie- 
ron para levantar parte de estas obras cambiando el aspec- 
to de los jardines y ocultando la torre del Peiuador. 

En la Iglesia estuvieron depositados los cadaveres dc 
los Reyes Catolicos hasta que se trasladaron a la Capilla 
Real. Tambien sirvio de sepultura a la familia del marques 

de Mondejar. 

Fray Jose de Canizares copio y tradujo las inscripciones 
que hallo en todo el edificio el ano 1690 , y se ocupo de las 
piedras escritas que se han perdido ; despues Iranzo ase- 
gura(l759) que las vio y estuvieron en su poder las eo- 
pias. De cualquier modo , las cronicas arabes cuentan que 
en este sitio fueron entervados cinco emires , entre ellos el 
iundador Alhamar, en una caja de plata, y no sabemos si 
se referirian a esto las inscripciones halladas por Canizares." 
Ello "es que cuando "se instalo el Convento el edificio era 
morisco y fue hunctiendose poco a poco , aplicandose sus 



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AUA15ES. 179 

vestig'ios al palacio arabe ; que en su Iglesia se ehterrarori 
los primeros Alcaides 6 Capitanes Generates, y muchos per* 
sonajes que combatieron la rebelion, y que su proxima ruina 
augura descubrimientos importantes, Hoy se esta hundien* 
do, y se ha hecho una ligera reparation para conservar la 
parte arabesca lo cual sera insuficiente si uo se acude con 
otros medios. 



Torres de la Gautiva, de las Infantas, de los Picos, 
del Mihrab, Casa del Principe 6 de las Da mas, 

y la del Marques de Mondejar* 



_ / 



La de la Cautiva cs una preciosa habitation del mas 
puro y delicado ornamento pvodigado con un lujo extraor- 
dinario y brillante. Hemos seguido en el aiio 1876 lares- 

■t- 

tauvacion que en ella empezamos el 73, y aunquei sin ter- 
minarla, hemos conseguido que pueda visitarse y verse en 
su . estrecho recinto una verdadcra mara villa de aspecto y 
buen gusto. jCon que hermosura so hallan distribuidos sus 
atauriques y engalanadas sus puertas!.Su pequeno recinto 
nada le quita a lo explendente de la elegante Vestidura, y. 
en ella se ansia poscer tan bella estancia para ntiestras bo- 
ras de contemplacion. jQue lastima encoiitrai' -sus arteso- 
nados, puertas y vestibulo destruidos desde elano de 1810 
por los soldados de la invasion! 

No tiene mas que un pequeno ingreso , un patio con 
cuatro pilares muy reducido, dejando un cenador con al- 
hamies y alacenas decoradas de bellisimos,omatos, y un 
arco en el centra que da paso a la sala cuadrada de los tres: 
nichos 6 ajimeces restaurados. Sus inscripciones se refieren 



_.■- —J— .-I- 






- K -r.-r- 



*•"*, 



|gQ .MONUMENTOS 

a Abul Hachach Yusuf III de la dinastia de los ben Nasi-, y 
con efecto, parece su arquitectura de csa epoca ( 1 ). 

Le han dado el nombre de Torre de la Cautiva porque 
fue la prision de Doiia Isabel de Soils donde la visitaba el 
el monarca moro; y en el romance suponcn, que para li- 
brarse de las seducciones amorosas de aquel , so descolgo 
desde la ventana que csta a la dercclia, por cuyo ajimcz ha- 
bian entrado los cristianos para asesinar al rey moro y ven- 

garla del cautiverio ( 2 ) . 

Son expecialmente delicados los ornatos dc la sala cua- 

drada, y conservan parte de los brillantes colorcs y oro de 
que estaban iluminados. Los azulejos son mas variados en 
el color que los de la Oasa Real. Tiene multitud de inscrip- 
ciones entre las que se leen las suras 112 y 113 con esta 
especie dc profession de. fe que los maboraetanos oponon al 
Misterio de la Trinidad: «Dios es unico , eterno, ni engen- 
dro ni fue engendrado, ni tiene semejante algimo » 

En metro kamil y al rededor de la inscription en la an- 
terior faja dice: 

«Es una torre defensiva ( 3 ) que se presenta a nuestra 
» vista, y que contiene en su interior un alcazar (4) resplan- 
»deciente como la luz de una hoguera. 

»En ella hay obras primorosas sobre cuyo origen se dis- 
»puta (por no saberse) si proceden de una sola , unica en su 
»genero 6 de una sola pareja. 

- »Hay labores de azulejos en sus paredes y en su pavi* 
» mento (5) que parecen labores de brocado 

» Cuando aparece en ella el nombre dc imestro Se- 

»nor Abul Hachach. 



(1) Prinoipiamoa la resfcauracion de csta iorre cl ailo 1813, y <iucd6 auspeudida 

porfaltade reoursos. 

(2) Eata tan elevada que no se coitcibe ol modo de subir a ella aim eon buenaa 
escalas. 

(3) Calahorrat, / ' . 

(4) Efeetivamchio , esuna pequena casa con liabitaciones altas y bajaa sunrucntu^ 
paraimafamiliaarabe. 

(5) Estos han desaparecido. 






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ARABES, 




- M-fjwET- ~-*T* J 

\ s ._- y - -j- - 



»Poseedor de la grandeza, de la bravura y de la ge^nefo- 
»sidad : auxilio del que implora, benefica lluvia del quees- 

»pera. ; 

»De la familia de Saad, de los ben Nasr, dV-los qiie 

»ayudaron y dieron hospitalidad al Senor de la escala (1). 
»La bendicion de Dios sea sobre el; salud y paz.» 
En cada angulo al rededor de la inscription ciifica bay 

un verso semejante al anterior, que constitute, parte del 

poema. 

Nos cenimos a publicar aqui otra de las cuatro, que des- 
cribe alg-o de la parte artistica: 

«Esta obra ha venido a engalanar la Alhambra. 

»Es una morada para los pacificos y para los guerreros. 

»Una torre defensiva que tiene en su centra un alcazar. 
»l)iras al vorla : es una fortaleza y a la vez una mansion de 

»alegria. 

»Es un alcazar en el cual el explendor se halla reparti- 

»do entre su techo , su suelo y sub cuatro lados. 

»En el estuco y en los- azulejos hay preciosas obras; 

»pero las labradas maderas de su techo aun son mas ele- 

»gantes. 

»Fueron reunidas y* despues de su union son masapropo- 
»sito para la victoria que tiene en ella el mas elevado lugar. 

»Ha reunido obras poeticas en que hay paronomasias, 
»trasposiciones yjuegos de palabras. 

«Se nos manifiesta sin prodigios en el rostro de Yusuf 
»que es donde todas las , her mo suras han alcanzado el ma- 
»yor grado de perfeccion. 

»De Jazrell procede su gloria mas eminente, sus 'altos 
»hechos en pro de la religion » -■-.■•■■-. 

Lo demas esta ininteligible por mutilaciones, y no con- 
tinuamos porque se repiten muchas ideas de- las ya publi- 
cadas; solo apuntaremos que al rededor de la ventana del 
freute dice: 



__ _ .■_ 



La 



. 1 



(1) For la que subtt Mahoma al atHmo ciela - 




"*- 



182 MONUMENTOS 

,«Gloria a Abul Walid Ismail, el martir santo, objeto 
»de la misericordia divina, etc.» Se-refiere a Ismail I, el 
que fue asesinado por su primo Mohamad, Sefior de Alge- 
ciras. en 1325, 




E 



Interior de la Torre de las Infantas, 



L. 



Torre de las Infantas. 



Damos la preferencia a esta Torre , por tenor mejor 
distribution, mas elegancia en su aspecto central, adornos 
colocados con mas sencillez, y la pureza toda que distin- 
gue al genero clasico en la manifestacion del arte. Los que 
han querido estudiar a fondo las obras arabes no han olvi- 
dado esta. Observase que hay en ella todas las comodida- 
des que exije la vida oriental: un zaguan con techo de bo- 
yedas de arista muy raro; la entrada aim costado para quo 



l-,**:_ 







A R ABBS. 



183 



no se descubra desdo fuera el interior del edificio ; nichos a : 
manera de alacenas para centinelas de eunucos 6 esclavos; 
pequeno cuarto del guardia; ingreso y.sala principal con 
fuente en elcentro, desde la cual , a derecha , izquierday 
frentc se pasa por hermosos arcos lobulados , a las alcobas 
de los divanes perfectamente abrigadas j comodas ; en el 
segundo piso, otras estancias para las mujeres mas reser- 
vadas todavia. y en la azotea 6 terrado , bellisimo paisaje 
de donde se descubre especialmente a Generalife y los enor- 
mes muros de argamasa que sostienen los jardines en for- 

' ma de mesetas. 

Un ligero croquis de planta y alzado que publicamos 
conservara la memoria de este monumento. 






JA AJVI. ■_ Xfi.JpIjt- 

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Planta de la Torre de las Infantas. 



A principios de este siglo sale hundio el teclio de stalac- 
titas geonietricas que tenia, asi como las ocho ventamtas 
por las cuales recibia la la., i.Habia en el segundo oueipo 



"t--Tr=-h 



-Jg4 MONUMENTOS 

cuatro ajimeces. de los cuales so conservan los dos mas 
grandes y los claros de los pequenos. iQue ornate tan bien 
repartido : cartelas, tabloros de agramil , fajas y frisos del 
mejor gusto ; los arcos lobulados en su intrados sencillo y 
elegante ! Falta la ventana de dos arcos del extremo del 
eje central, el pavimento y mucbos mosaicos. ■ 

Esta sala, como la anterior , la tenemos incluida en el 
plan general de restauracion que nos mando hacer el Go- 
bierno, para llevarlo a efecto tan pronto como se concluya 
la-obra del Palacio arabe. Es sin duda uno de los moimmen- 
tos que hay en Granada mas dignos de conservarse porque 
se presta a ser reproducido, y servir con ligeras modificacio- 
nes a las comodidades de la vida moderna. 

La mas importante inscription que posee es una que 

dice: 

»Gloria a nuestro Seiior el Sultan Abu Abdi-lah Almos- 

tagni bil-lali.» 



Torre de los Pioos. 



Es una construction defensiva que guarda la Puerta do 
Hierro. Ensu interior tiene tres cucrpos y una hermosa 
tarbea cruzada por dos arcos apuntados que forman su te- 
chumbre. El exterior cons'erva detalles de los que lian sido 
despojadas las demas torres de la Alhambra. Los Picos , que 
le dan nombre hoy, son las almenas que habia en todo el 
recinto de la fortaleza. Sus ventanas de piedra son del puro 
estilo arabe. La puerta y las torres que la defienden hacen 
un conjunto misterioso y fantastico donde se ha inspirado 
la pluma de Washington Irving para describirnos a aquel 
poderoso y rico judio Almamen, que se deslizaba durante la 
nocho.por. cste somhrio lugar, para ir en busca de los me- 



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ARABES. 1»5 

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dios de venganza que premeditaba contra el seductor de 'sti 

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hija. 

Mas alia so ven unas bovedas casi llenas de escombros 

r 

j 

que fueron las caballerizas del conde de Tendilla, y antes el 
alojamiento de tin cuerpo de caballeria africana que guar'-j 

dabala entrada. ./.'""" 

Hemos descubierto ultimamente en esta torre qtie las 
dos curvas ojivales que se cruzan en la tarbea son iiio^ 
dernas, que tiene arcos vestidos de.arabescos, y pinturas 
en los paramentos y bovedas cubiertas por el yesd 'y el 

liumo. 






-i "O ■^ ^ - 1 / L -"1^LP , ^ 1 ^ IV ^ ,, 



Mihrab y Casa de Astasio de Braoamonte, 



/ *. 



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Entrando luego en un estrecho callejon, hay un peqtifri 
no huerto donde se conserva una precioea mezquita de 
bello y hermoso decorado, pero"que ha tenidola desgracla 
de haber sido pintada tan mal y tan groseramente, que ha 
perdido esa encantadora delicadeza proverbial del arte riia£ 
hometano. La ornamentation que la han colocado eXterior- 
mente es tambien falsa, pero en cambio de estas reparacio- 
nes lamentables, el lector puede gozar lo bien compuesto 
dc este estrecho recinto y su -elegante techo de lazos y en- 
sambladura. j Cuan hermoso seriaconsus perdidas filigra- 
granas de rojo, azul y oro , el arco del alqwibU 6 santuario 
que esta en el centro del frente* principal : hoy manchado 

torpemente! ■' . 

Mihrab como se decia por los arabes. y tambien por 

los cristianos en su aljamia , era el lugar UMtado por el es- 
piritu de Bios 6 de la oracion recomendada por el Profeta; 
y se nota aqui, que vueltos hacia Oriente miraban el tes- 
tero donde se guardaban los libros santos. La casita, tam- 
bien restaurada impropiamente, que hay unida a 61, no-tiene 






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186 



MON'UMENTOS 



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inasqu.e las habitaciones procisas para el santon, y hoy 
■tan colocado en una do ellas con el buen proposito de con- 
Servarla , la inscription completa que habia sobre la Puerta 
de ia Casa de la" Moneda que tuvo el sano gusto de com- 
praria el propietario dc esta finca, asi como los dos grandes 
leones de piedra de Elvira que habia en el mismo odi.fi- 
cio ( 1 ) eolocados a las dos cabeceras de un estanque abier- 
to en el centro del Patio. Estas esculturas parecen Ueclias 
poi* artifices asirios; tal es el aspecto que tienen semejante 
a los leones alados de los templos de Ninive. Sus melenas 
do rayas simetricas , sus colas como el tallo de un arbusto, 
los pliegues uniformes de sus cabozas y el caracter arquitec- 
tural de sus patas y garras , les dan la fantastica concepcion 
de aquellas extranas %uras de la antigiiedad babilonica. 
Bien merecen ser guardadas en un museo para que no pue- 
dan desaparccer facilmente. 

Han colocado en el exterior de la mezquita varios escu- 

dos y un letrero que dice: «Fue esta la morada de Astasio 
de Bracanionte, escudero del conde de Tendilla. Con efecto, 
este primer Alcaide de la Alhambra vivio en el palacio in- 
me'diato, cuyos cimientos apenas hoy se distinguen en la 

' Huerta del frente. 



i 



Casa del Marques de Mondejar. 



En frente se ven ruinas de murallas Arabos repartidas 
de modo, que dejan ontrever la traza de un edificio con es- 
tanques, subterraneos , cimientos y todo lo que puedc indi- 
oar la existencia de unpalaeio de altaimportancia. ^Pudic- 
ra ser la casa del vacir Muza, personaje fantastico que se 
celcbro en los romances (2) por no Tiaberse querido rendir 



(1) La'insoricciofrla damos traduoidaeil clarfciculo «Gasa delaMonficla,>i 

(2) TambieiUorelata GoAdo en suHisfcoria A.iabe, 



- -s : \ - --■-=-".p---.^- = 



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AHA BBS. 



187 



&log oonquistadores? Despues de tres siglos se oyen estasy 
otras tradiciones interesantes , y el nombvado poeta ameri- 
cano dice que salio aquel de su casa por la Puerta de Hierro 
se^uido de veinte ginetes , y pasando Fajalauza tomo el ca- 
mhio por el cual no habia de volver jamas. Sea de esto lo 
oue quiera, nosotros sabemos ciertamente que en 1796 se 
vendieron los ultimos restos artisticos de este palacio, en- 
tre los que habia columnas, fuentes y losas de marmol. 



Torre del Principe. 



Sobre la muralla y mas al Norte Be halla esta alrrmma 
que perteuece hoy a un particular , y a la cual Be han dado 
diverges nombres , como Bafio de Damas y Casa de las Oda- 
liscas, hasta que nos ha dicho Beni Alkatil que hie el pala- 
cio que construyo Ismael para la sultana Olva, cuyo dato 



es el mis veridico. 



31 mas venuiuu. . , . 

Su construccion y embellecimiento es del mejor gusto 
m orisco. Todo el jardin que tiene delante lo oeupaba una 
hermosa albei-ca , cuyos cimientos se eonsemn todavia. La 
"a M tan replrada y cambiada en su ******* , V* 
aronas hoy puede senate con exactitad la pnm.tava for- 
Z y dimensiones. Parece, sin embargo , que era un ,esU- 
bulo, cuyo techo se ,e hoy en la antesala del piso segundo 
Wo y estrecho , del cual se pasaba a uua sala cuadrada de 
S adtura, diVidida ahora por un suelo paxa ^c = 
de ella dos habitaciones. Sus mosaicos y a^esco shaWo 
cubiertos de una espesa capa de pmtura al acerte , de color 
grosero y caprichosamente repartado; notasc, » ^bargo 
LtanteMlla eu la antigua decoracjon , en d a^do . 
de madera y en otros accesorios. que fueron barhaiamente 
Xeados 5 Esta casa pertenecia, no hace todavva cmcueu- 



■:-■-- --=-_ - -_ s^r 



188 



MONUMENTOS 



ta autism al Real Patrimonio, y fue vendida por una corta 
sttmay inferior a su verdadero valor arqueologico. 
'to mas notable de ella es la torre 6 mirador que esta 
rSvestido-de los adomos mas preciosos, delicados y menu- 
dos-de toda la Alhambra; los cuales so conscrvan reg-ular- 
mcnte y los recomendamos como la mejor muestra del tra- 
bajo arabesco. Alteraan en ellos las letras ciifieas y africa- 
nas con motes y versos que cstan incompletos. entre los 
que so lee un pequcfio pocma, como todos lleno de fantasia. 



-- . v 



■-■ 




Pnerta de los Sietc Suelos. 



k la derecha do este edificio hay un grupo de casas mi- 
serables, que pertenecicron a Don Alvaro de Luna y pa 
sarou al.dominio de la Corona (1). En lo antiguo oran de- 



(1) Archivo de 1ft Alhambra, 







ARABES.. . 189 

T>endencias de los alcazares, y como tales, se dcuparon por 
raoriscos en tiempos del primer conde de. Tendilla. 

Despuesen el Partal (1) propiamente dicho y solo hay 
ruinas de casas moriscas que no tienen enlace con el pala- 
cio porque los muros se cierran aqui completamente ; y 
todo el espacio ocupado por las imertas,inmediatas conser- 
van ruinas de edificios , entre los que se hallaria el que Is-_ 
mael dedico a su mujer prcdilecta Zcinclj, cuyas rivalida- 
' des con Jadiclia oblig-aron a este principe a constrmrie una 
casa separada de la que le liaMa regalado el sultan suher- 









mano. 



Torre de la Vela. 



*- .- 



En el piano se vera la distribution de otras torres , cuyo 
nimero era de treinta y siete antes que los franeeses on 
1810 destruyeran las que estan en hum; las restates co.n- 
„ nombres de tradition 6 de cireunstaaas moderns 
que lflB nan impuesto sus modificacmnes, Sonlftsmas anta- 
las las de la Alcana, eacuyos fundamentos se. constru- 
yCn y ensancharon las que 'hoy existen ; las dos torres 
principal*. tHuladas del Homenaje, constrmdas antes cle la 
JudTciLia, y la de la Vela Uamada de Giafar , que ya ton,*, 
una eampana en tiempos eristianos , segun contaban loa rm- 
riacoB de la insurreecion diciendo que su sonida leS;! •elu- 
dX grandes desastres. Pareee que os W«- 

mandafon colocar una eampana ^^^T^^ 
horas de recogimiento durante la noohe^to eualp ode ono* 
afiadir que en 1569 se to una para esta tone poiun tal 
San VZ que fundio los argollones del ^ *> -p e- 
rador, y que en 1595 se vacuo otra eon el metal de la ante 



- (1) Tamt>ienaHicredeciv,p&ai'o. 



^■^ 



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190 UONUMENTOB 

nox, liasta que por ultimo . en 1773 se hizo la que lioy existe 

- para anunciar a los labradores de las cercanias las boras de 
. lbs riegos. Esta torre fue el verdadcro vigia de los arabes, y 

en ella se tremolo por primera vez el pendon castellauo 
el 2 de Enero de 1492 a las tres de la tarde. cuya ceremonia 
se repitio luego durante mucho tiempo en el mismo sitio. 

Eu esta Alcazaba cabian perfectamente 1.500 guardias 
bajo las bovedas de sus adarves y torres , incluycudo el 
cuartel que hay cerca de la torre avanzada del lado Norte, 
por cuya caserna se introducian los canoncs que mando co- 
locar en la plaza mas baja el conde de Tendilla. Los adar- 
ves del lado Snr fueron completamente restaurados en 1529. 

Hay en cste elevado sitio dos puntos de vista, mas que 
encantadores , sublimes, desde los cuales parece como que 
se pretende abarcar todo aquel territorio que dominaron los 
nazaritas durante dos siglos y medio. De el no se distin- 
guen, en verdad, sus confines dilatados liasta Aljeciras y 
. el Cabo de Levante , pero si se descubren los lugares que 
Cantaron los poetas, canrpos de heroismo y de caballerosi- 

- dad. Una naturaleza prodiga de vegetation y sorprendente 
h por sus elevadas cumbres da al recuerdo de aquellas esce- 

nas de valor un cuadro tan explendido , como no podrian 
imaginar mejor los cantoresolimpicos. Desde el jardinde los 
adarves , y mejor todavia desde la empinada torre que lo co- 
rona, se v'e la inmensa mole de una montana que domina las 
mas grandes alturas de los Pirincos y se bana en las saladas 
ag-uas del mar pop un lado y en las humedas colinas y va- 
Hes del otra. La pintoresca vega que dio uombre a Garcila- 
so , se arrodilla a sus pies , y contemplan este admirable 
grupo las mas bajas moutanas que en forma de anriteatro 
asoman sus cabczas en armonioso orden y concierto, como 
a presenciar las angustiosas batallas de las ultimas conquis- 
tas.Gien pueblos con millares decaserios se destacan como 
blancos antilopes pastando eu las praderas del Genii y del 
Dauro, y los rojosbaluartes fabricados conafanoso cuidado 
en aquellos dias de encarnizada luclia para guardar los te- 



L _" 




. mmmmmm 



191 












soros del harem, revelau los misterios de una epoca "glo- 
riosa a vencedores y a vencidos , tan simpatica y bella cottib 
el asombroso paisaje que se eontempla en coritorno de -la 
mao'icaAlcazaba. Suspiraiido y meditabundo comoibaBoab- 
dil cammo del Andarax, se retira siempre el viajerodeeste 
sitio renomln'ado y mil veces famoso. 



Torres Bermejas. 



En la cerca de murallas que desciende flanqueada de 
macizas torres desde los adarves a la puerta de las Graiia- 
das, y de aqui sube hasta el otro lado del frondoso valle , se 
tc im grupo de baluartes imponentes que domina todo -el- 
centi-o de la antigua poblacion, cuya fortaleza es el Casti- 
llo citado. Se dice que me construido sobre antiguos ci- 
mientos romanos para someter a los mozarabes que pobla- 
ban el barrio de San Cecilio; pero nosotros no nemos nalla- 
do en su construction otro dato que el estar em niuros 
hoclios en dos epocas may distintas, ambas arabes, la pri- 
mera correspondiente a los restos que liemos citado del pie 
de la torre de la Vela, propios del siglo vin, y en tempo 
de Carlos V experiment la ultima importante restaura- 



cion. 



1 ■- ■z- m --' 

Seaiiade tradicionalmente que en la epoca del^im^i-. 
\Uiamar sc rcedificawm, aumentandolas con Ips^pabe^mies 
que conservan todavia; siendo la antigiiedad.de.estas toiv 
res deltierapo de la invasion agarena en : Espafia v porque 
antes del 913, cuando al Waliato delilibens lo dominaban 
diversos capitanes sin senorio alguno(l), ocurno segun 
las cr6nicas, el afio de la eg'ira respective al 889, que se 

"JlTHM*«B«iKmin,«wp««» ^ A primwo «uc woibiA cl 3 enorio <te &^,xada. 
en 1013. 



-"■"--■ -v-_- - 



- -*_ 









4* 






192 MONUMENTOS 

encerraron en las Torres Bermejas los damasquinos y las 
tropas del kalifa capitaneadas por el renegado Nahil, y 
aqui fueron cercadas por los habitantes de la comarca , ar- 
mados deflechas, lanzas y hondas. Sitiadas las tropas reci- 
bian en las puntas de las flecbas que pasaban por lo alto de 
las murallas del castillo rojo , versos que decian: 

«Las casas de nuestros enemigos estan desmanteladas 
»e inundadas y sus techumbres arrancadas por los vientos 
»del otono. &Que nos importa que celebrcn sus perfidos 
» conciliabulos en las Torres Bojas - ? La perdicion les seguira 
» por do quiei*. » 

En las mismas luchas contra la domination, poco tiem- 
.po despues, en 990, Soli man Ben Said, caudillo y poeta 
que fue encargado en algunas ocasiones de la defensa del 
fuerte , les hablaba de este modo : 

<<&Sois, hijos de Meruan, cual nosotros, para la retirada'? 
»Vuestros caballos que estan trabados en los combates, pa- 
»recen gamos cuando lmyen , os jactais de ser los luceros 

»que alumbran el valle del Genii Abandonad los carme- 

Vnes deleitosos y los alcazares dorados que pertenecen 
»con mas dereeho a los valientes.» Cuyo texto nos induee 
a creer que por este tiempo liabia una poblacion en Grana- 
da que poseia alcazares diferentes de los de la Alhambra, 
situados en este lado de la poblacion y que habitaban mas 
antiguas razas. 

Antes, yentiempos de Abderrahman I , fundador del 
Kalifato de Cordoba, se dieron dos asaltos a las Torres Ber- 
mejas y se tbmaron por el jSk&ewni que era Wali de Elvira; 
por cuya victoria fue nombrado aposentador de la fortale- 
za. A este capitan y Wacir se atribuye por algunos autores 
la fundacion de la Alcazaba Cadima, es decir, que viviendo 
en Illiberis y siendo ya gobernador de la Kora, a que se 
daba aquel nombre, se construyo la Alcazaba antigua , da- 
tes que vienen a ilustrar la cuestion del origen de Granada, 
6 4 lo menos de lo que los arabes encontraron en esta 
localidad; asunto muy controvert! do en nuestos tiempos- 



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ARABHK. . 193 



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Las torres tienen im hermoso aljibe, cuadras subtend 
neas para cuarenta caballos, y habitacioues para dos Gen- 
teuas de soldados. Es uno de los castillos que so eonsei'van 
integros, y construido seguu el arte militar de su epoca, 
Damos la planta en el piano general de la Alhambra, y re- 
cordamos con este raotivo que el pintor Pedro Raxis hizo 
de el un modelo en 1599, para enviarlo al rey que quiso co- 
nocer las tan afamadas Torres Bermejas (1). 

Por ultimo, la iabrica de este fuerte es anterior a mu- 
ohas obras de la Alhamhra que parecen de la raisma epoca, 
La formacion de su argamasa, las aristas de sus piedras en 
lechos , la forma de arcos y tecliumbres , nos indican ese 
periodo que ya hemos distinguido en la Alcazaba, anterior 
al es tabled miento de los nazaritas; y la fabrication -y-oi* 
mento de cal y gi-ava que -Plinio atribuye a los fenicios y 
romanos, no es la clase que aqui seencuentra , como piiede 
observarse comparando los restos de murallas antignas her 
chas por moriscos desde el siglo xi en adelante. 



Puerta de los Siete Suelos. 



Como fortificaciones mas importantes en el segundo re- 
cinto murado de la Alhambra citamos la Puerta de los Po* 
zos ( 2 ) , la de las Cabezas y la del Agua. Las ptfimeras tie- 
nen un eubo levantado con tres bovedas -circulates, una de 
las cuales esta soterrada , lo cual ha heeho suporier a mu- 
chos que esisten siete suelos 6 pisos parabajar al'fondo. 
No hemos visitado nosotros mas de tres , pero r.espetando 
tradiciones vulgares bien pudiera haber otros antes de co- 
lnumcarse con los silos y pozos de la explanada de los Hai- 



ti) AiMhivo iloln Alhamlmi. 

13 



_ _ -^w^J- 



194 MONUMKNTOt* 

•'-tires, que eran muchos, y los cuales sirvieron de graneros 
publicos en los ultimos tiempos de carestia y guerras. 

Lo misterioso de los Siete Suelos ha dado origen a cuou- 
tos fentasticos muy interesantes que se pueden recluci 



r en 



nuestra opinion , a que hay una mina 6 viaducto que pasa 
por los carmenes del callejon del Caedero y por Buenavis- 
ta. dondc estu-vo el couvento de monjas potencianas . oru- 
zando por los Martires , hoy finca del Si\ Calderon . el en il 
se extendia desde esta torre cilindrica hasta el Cuarto Real, 
Jardines de la Sultana y Bibataubi. Otro viaducto hay in- 
dicado desde la casa de los Tiros, Bibalfajarin y Puerta del 
Mauror hasta las Torres Bermejas, pero no se detalla tan 
distintaraente como el anterior, cuyos subtemineos impe- 
netrables dan lugar a mil patrafias. Se citan otras muchas 
comunicaciones en la antigua descripcion de Granada, que 
seria diiicilisimo determinar; pero la mas mteresante de la 
Puerta de los Pozos couducia al campo situado al extreme 
de la Alhambva , donde Muley Hacen paso la ultima gran 
-revista a sus tropas, mas de 20.000 hombres, el dm de la 
gran inuudacion de la ciudad, por haberse desbordado no 
solo el rio Darro sino todos los barrancos que rodcan este 

sitio (1). ' , , „ 

Mas abajo y como limite de la Alhambra, esta la Puerta 

de las Granadas, en la misma muralla donde se veia en 1560 

la Bib-Lauxar, entonces medio arruinada. A la derecha 

hubo una pequena oapilla desde el afio 1500, donde hoy se 

halla la casita del Guarda, cerca de una cruz de piedra he- 

cha levantar en 1599 por Leandro de Palencia. Existe otra 

cruz, llamada de Mondejar, donde hemos dicho que se des- 

cubrieron las sepulturas romanas, orilla de la segunda glo- 

rietadel paseo delcentro, cerca del Campo de los Marti- 

res (2), sitio celebre por el rescate de cautivos; pero el m- 

teies particular de este sitio cstriba en habcr side campo 

m Veaae Hernando dc Baeaa y maiiuscritos ambes. 



y mazmorraa. 



■Vj.'i-. 













ARABES. 



195 












de maniobras mili tares, pasaje de comunicacion antiquisi- 
ma hacia la ribera del Genii , lugar donde en 1492 recibio 
el conde de Tendilla las Haves de la fortaleza y alcazar eg. 
de manos del alcaide Aben Comixa que salio con 50 caba- 
llos poi* la Puerta de los Siete Suelos al encuentro de los 
caballeros cnviados por los Reyes Catolicos, para queto- 
raarau posesion de la Alhambra; y campo de la Acebica, 
donde el mariscal de Castilla Don Diego Fernandez de Cor- 
doba llamo a singular combate al celebre Don Alonso de 
Aguilar el 10 de Agosto de 1470, antes que saliese el sol. 
en la arena preparada al efecto delante de la tienda de bro- 
cado levantada a Muley Hacen , rev de Granada y juez del 
campo. 



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MONUMKNTOS 






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PALACIO ARABE, 






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Deciamos el 19 de Diciembre de 1869 a la Contusion do 
Monumentos de Granada: 

De los tres reconocidos periodos de grandeza que en Es- 
pana desarrollo elarte arabe, el mas explendente, puro'y 
generico , es el que manifiesta con general asombro . el fas- . 
tuoso reointo de los aicizares granadinos. En elios se con- 
creta la inspiration, se unifica el estilo, se regulariza la 
forma y se origina el mis supremo esfaerzo del talentolm- ; 
mano, bajo el sentimiento de las creencias y costumbres de 
aquella edad de oro. En parte alguna de las. tierras espa- 
flolas se eneuentra un ejemplar mas complete ni una r-priieba 
mas clasica de los prodigiosos ,elementos:reunidos para 
evocar el grado de cultura que alcanzaroa oclio s-iglos de 
constaute progres'b. Ninguno, pues, merece tan alto con- 
cepto, y ninguno ha conseguido ante el mundo moderno 
el exclusivo renombre que goza; ni la civilization agareua 
deEgipto, Persia, Tnrquiay Africa alcanzo el rerlnamiento 
vbelleza de la Alhambra granadina ; tii las glorias de. la 
reconquista estan simbolizadas en ningun monuments- ■ 
panol major v mas cumplidamente, que en -©ste dltimo 
baluarte, tan obstinadamente defendido y tanlieroicamente 

ganado. 

Situada en la cuspide de una eolina, que se escogio 
como lugar seguro y defending a la usanza de la Edad me- 
dia, quedo aislada y cenida por una linea de fucrtes mura- 
llas v robustas torres que nanqueaban sus puertas . en tantq ,: 



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■198 MONL'MENTOS 

que las rapidas vertientes de sus escabrosas faldas se abrie- 
" ron'a una lozana y frondosa vegetacion, cuyas raices de- 
bian asegurar el terrene y hacer mas estables las atrovidas 
construcciones de la cima. Las aguas, que ingeniosamente 
se sangraron al Dauro para conducirlas a aquella altura y 
alimentar los estanques, banos y aljibes, se abandonaron 
por las naturales vertientes de la montafia, y produjeron 
osos fantasticos bosques que se han hecho proverbiales en 
todo el mundo. En el espacio cerrado por las murallas, le- 
vantaron el alcazar, las mezquitas, el harem, las oficinas 
publicas , y las opulentas viviendas de una numorosa corte; 
entre la fortification y sus almenas sc alzaban minaretes 
labrados;el arte bordo sus principales estancias; los pre- 
ciosos arabescos se prodigaron por todas partes, y el lujo 
de la comodidad y del deleite dio magico encanto a todo 
este singular conjunto. 

Su recintotodo. con los citados bosques y jardines. es 
lugar senibrado con los despojos de doce siglos ; bello por 
el arte y por la naturaleza, donde ambos elementos se han 
combinado maravillosamente para producir un contraste 
que convida a la 1 meditation y al estudio. 

En el lado Norte y como recostados sobre las murallas y 
torres del circuito, se levantaron los diversos edificios que 
constituian la morada de los reyes Nazaritas , extendiendose 
ilimitadaeirregularmentepor aquellas, y ocupandoun espa- 
cio interrumpido con dilatados jardines y estanques, muchos 
de los cuales han desaparecido por el desden 6 el abandojio. 

Consti'Liidos casi todos despues de la conquista de los Al- 
: . moravides, y por lo tanto al estilo llamado morisco, ofrecian 
en su planta las diferoncias originadas de la desigualdad 
del terreno, lo cual daba a su aspecto una estructura par- 
ticular no parecida a la del pequeno Alcazar Al-Motacid de 
Aimer ia, ni a la Almunia de Valencia, ni a. Dar-us-Sorur 
de Zarago^a, ni al de Almamii de Toledo, que fueron le- 
vaatados- en lug-ares llanos y espaciosos. Bajo la formida- 
ble envoltura de sus fuertes y. elevados baluartes , se abri- 



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ABABES. 199 






o-aba uno de los mayo res prodigios del aTte mnsulman, y 
colocado en la cumbre de una niontana, a semejanza de los 
castillos fcudales que poblaban la Europa en los siglos me- 
di os. tenia toda la sencilla magnitud de los de Orie-nte, en- . 
o-alanado con la belleza que le presta el mas delicioso paisaje 
que Espana podia ofreccrle, y a lo que debio quiza el que 
desplegara el lujo de decoration y peculiar estilo de ilore- 
cimiento, sin rival entre los innumerabies palacios cons- 
truidos por los primeros kalifas. 

Con efecto, proximo a la misma epoca. los SelcuMdas 
en siis correrias al Imperio Bizantino, construian edificios 
del estilo arabe decorando sus paredes de inscriptions y 
sentcncias a semejanza delos antiguos mohumentos asirios, 
sin que ese geometrico ornato llegase alii a ser tan osten- 
toso v rico como en los alcazares espanoles. En aquella 
region , los monumentos ofrecian la diferencia de coronarse 
<le° cupulas reyistiendoda forma exterior mas simetricay . 
armoniosa, mientras que aqui esos mi&mos alcazares se 
oubrian de plataformas almenadas en lineas regulares , eu- 
ro motivo pudieron estudiar en los monumentos egipeios, 
v en los cartagineses que dominaron antes de pisar nuestro 
suelo. Alii las plantas de las basilicas griegas, delos tem- 
plos himaritas y de las construcciones salomonicas ; : aqui . 
los accidentes delas fortalezas romanas y fenicias que na- 
bitaron los godos y ocuparon los guerreros invasores, pri- 
mera conception de sus almunias y palacios. Alii orna- 
mentaban los exteriores como la mezquita de Brusa con 
esquisitos mosaicosde mamaolesde colores ; aqui csta misma 
decoration tuvo que concretarse a las puertas de susiorta- 
lezas. dejando para el -interior de sus grandes patios la 
mayor parte dc esta clase de esculturas, y unicamente se 
eonservo aqui el sistema de colocar el barem y patio cua- 
drado delante de las mezquitas con los minaretes separados 
del cuerpo de estas como en Cordoba y Sevilla, dejando el 
i-esto de sus construcciones velado por las fovmidables mu- . 
rallas de defensa. :M : - 



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§00 MONUMliNTOS 

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Asi, pues, los-que visitan los alcazares sevillanos y lop 
jardiiies fastuosos que hoy se conservan, recuerdan las for- 
talezas de Bajecid-Ylderin sobre la costa de Asia, y el Cas- 
tillo Cortagargantas del Bosforo, cuya situacion, sobre una 
planicie, conserva mejor el espiritu de susprimitivas cons- 
ti'ucciones; pero en Granada y en igual periodo, debemos 
remontarnos al arte musulman , resultado de la fusion enti'e 
arabe y bizantino, que se ve muy ostensiblemente en 
Samarcanda.y en Kesch donde los monumentos de Timur 
estan fraccionados entre torres y patios decorados con ba- 
samentos de porcelana, y jardines con viaductos que los 
comimican a semejanza de los que aqui se ven ; obras ins- 
piradas por las costumbres asirias, pero con la notable 
diferencia de que las bovedas de colgantes no se liabian 
insinuado con la galanura y uniformidad que se manifesto 
enti'e los otomanos y cgipcios modernos, hasta foi'mar, co- 
mo en la Alhambra , las enormes cubiertas de estalaotitas 
de una perfection Pin rival; Es preciso recordar la Persia 
para, hallar estas facetas de cristalizacion que importaron 
al Imperio de Oriente, y que tuvo su origen en la mas 
antigna mezquita de Yspahan del siglo ix , donde se cons- 
truyo una cupula coinpuesta como estas de otras mas pe- 
queilas que se multiplicaban indefinidamente. En la Al- 
hambra el arte arabe es, pues, mas genua namente persa; 
se^se-parade las obras griegas del Imperio Otomano; se 
conserva mejor en todo el periodo de la invasion africana, 
y tiene hasta a reproducer las grandes portadas con medias 
Cupulas' de estalaotitas, y los monumentos de form as cua- 
dradas y octogonas que hay en medio de los jardines, como 
mausoleos; lleitando los espacios con las construcciones 
ligeras. que se ven apoyadas sobre delgadas oolumnas, y 
sdsteniendo miradores cubiertos de persianas, desde donde 
las' niujeres asistian a los espectaculos que se celebraban en 
los vestibules. 

El pa-laeiu de la Alhambra no se descubre aim dospuea 
do encontrarse el observador en la cuspide de.la misma 



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ARAHKS. ' Ml : " : 7 

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mon tafia sobre que se halla construido. Es aeoesarib .0011- 
templarlo desde el Generalife 6 el barrio antiguo del Haja? 
rix para apreciarlo en su verdadera extension, pues que no 
se hallan en el las explendidas faohadas de los palacios, ,; 
eesareos; pero en carabio su interior nos ofrece una nuime- ■ 
rosa varicdad de cion arcos diversos, desde la ojivaaVtu-' ". 
mido, al de segmentos y de contralobulos , al de arranques 
prolongados y rectos .xUtima modiiicacion gotica , al de "col- 
gantes, semicircular y de herradura, que es, en-fin,.ver-* ' 
dadero feston cerrado , cuya curva se ensayo en Bizancio y 
se copio en Venecia, para ser olvidada, y hallarse de nuevo 
en Cairo, Tiinez, Fez y en nuestro suelo. 

Es el clima frio y lluvioso de esta comarca lo que ha. i-m- 
preso a la arquitectura un aspecto diferente de la que- se 
construyo en Teheran hacia el siglo xin. Los colgantes de 
la Torre de Rages son los de la Alhambva, pero mas info r- 
mes; los arcos del Puente de Hasan y mezquita de Tauris 
son ondulantes como el de la entrada de Lindaraxa; eV" 
Puente de Mianek y sus contrafuertes , como el de Gnbillas 
antes de su restauracion ; las murallas de Cabul con torres 
redondas son como las que se suponen fenicias en la Alca> 
zaba antigua del Albaicin; las almenas piramidalesy las ■./-■ -. ; 
puertas de esta poblacion son iguales a las de Candahar , y . 
por ultimo , en el sepulcrb de Baber se recuerda la Sala del 
Tribunal con sus arcos apuntados, y en el de Mahmud en 
Chazna, los arcos aperaltados de las Salas de Abencerrajes 
y Dos Hermanas; de modo que por razon del clima y nece- 
sidad de la guerra, el arte arabe manifestado en la Alhanl- 
bra con las tradiciones persas y bizantinas-tiene mas idea- 
lismo oriental que europeo, menos semejanza con" ©1 que se 
manifesto en Cordoba y en Sevilla, es original por tradicion 
y superior a cuantos hay del estilo mahometano. 

Con tales recuerdos vamos a penetrar en 61 y a estudiar 
su planta. No tratemos de buscar en ella la inflexible linea 
ordenada de los monumentos greco- romanos , ni la simetria 
de los patios como los del Escorial, ni la forma cuadrada 






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MONUMENTOS 

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:; comollos-tableros de dam'as a que asemejau los edificios 
; deques del "Benacimiento: aquiestael arte de la conve- 
niencia con sus formulas mas naturales. En la easa del 
' arabe se reneja su vida , so sospeehan sus deseos , y so siente 
su lascivia; varia en tantas formas y proporciones como 
es inconstante en el uso de im refinado sensualismo. Al 
lado de una habitacion cuya grandeza no igualo nunea la 
explendida magestad de los cuartos romanos, liallamos el 
- ' alhami cstrecho y un pasadizo no mas alto que la estatura 
humana. Mirese con detencion el piano adjunto y se vera 
quiiiio bay una puerta medianamente grande para entrap 
al Patio de los Leones, mientras las bay de las mas hermo- 
sas y elevadas para dar paso a un pequeilo divan quo ape- 
nas puede contener el ajuar de una persona. En casitodos 
los edificios importantes de otros estilos se hallan las par- 
tes relacionadas con el todo, pero aqui ^que relacion hay 
entre. el Patio de Arrayanes y el de la Mezquita: entre es- 
tos y el de los Leones ;. entre los tecbos estalactiticos de las 
Dos Hermanas y el arteson de lados pianos como facetas 
de un diamante de la Sala de Embajadores? Aqui una gi- 
gantesca cupula y una torre levantada como cabecera del 
■gran patio, con un ingreso central eimponente; pero el 
todo sin una puerta de decoration exterior, guardado en el 
fondo de edificios sinostentacion.de iafachada. sin lujo, 
rgin.un magnifico ropaje de rico ornato que envuelva las 
, preciosidades engarzadas en sus rincones y entrecijos. 
i Gomo se adivinan entre sus muros las costumbres pecu- 
liar esde raza! El arabe heroico y magestuoso, el arabe 
: : meditabundo , el arabe carinoso y galant'e, el arabe cruel y 
..tiranieo; para cada virtud y para cada vicio de su existen- 
• ; _ jjtia:,;vhay una forma, un lecho,- una especie de urna para 
■ abrigarlo y contenerlo. Estudiemos los edificios de nuestra 
;Giyjli2acion-;modema y veamos si pueden definirse del mis- 
mosmodb., 

En k: parte que se conserva hoy habia tres palacios dis- 
tintos, segiin, algunos viajeros del sigio xvi que dicen exis- 



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t.ian dos alcaides aluso del tiempo de los mpros> tosrQpief|^^^^ 
guardaban dos palacios. Marmol tuvo noticia de dps.; pfe^ ;ilp^| 
tenemos datos que asignan lasniismas Tazones ^lia exifejf IgJ 
tencia de otros, y una real cedula (1). que dice: « Pongas^ i.ipf ^ 
un alcaide 6 capitan en eada uno de los aicazares de=k?A% ; £ ' jf p; K £ 
hambra,» lo cual prueba que estos eran mucbosc ; J%f^>r- ; : v> •_■'■/;> 
aparte de otras consideraciones, tenemos a la Vista la^pla^ ; !; :;|;f v;};; 
ta dondc se ven tres construcciones adyacentes,' formadafe.; .f-.?- "?$£ 
launapoi* los numeros desde el 45 hasta'el 59", la otrft'^oV ";""'""" '~""""" : 
lo que comprenden los numeros del 1 al 8, y del 40 al 44; 
y la tercera desde el 9 al 38. Observense estos tres grupos 
y se hallara que no corresponden absolutamente en sus Ijv 

neas de muios , ni en sus centros, ni en las dimensions ^de : ^ 

sus cuartos, ni en su forma y disposicion ; y que cada>uno s ,|^ ^3 
constituye un edificio aislado que satisface las;nec^idad|g^ ,y 
de aquellos tiernpos, y que no tienen relacion 'imm^m^m *, 
el ffenero de sus adornos, como indicaremos. ----e?-f- .;.:. 
lino de estos grupos, el primero citado, es el de cons- ; ; ^ 
truccionmas antigua; la forma del arco de berraduradel- m ^ 
tiempo del kaliiato , el lintel cuadrado de algunas puertas,, ^t-- 
el capitel bizantino, el artesonado piano, elornato : ^|^ ■? 
sin enlace semej ante, al deTunez y Egifto, el alerord^^, ; 
kioskos del Oriente , pilastras en vez de;columnas ; -menos : r ^ y 
dcseuvoltura y grandeza , todo indica que ^parte^ela v , 
primera que se construyo y que pasaron mucbos anos in- 

tes de la construccicm del segundo g^F- Cnm ^ Mv*.*. 
Este ocupa el centro todo con la Sala de C oa f x ^lp )? ^ 
' gundoperiodo de grandeza V^f^^^^mt : 
mismo que para su historia, final del sigfo ^^^ 

rrtrataiMpoca to^^rf ^J^: ■ 
portentosa ciyilizacion que 6irecia;Espaaa a los que veman ^ 

a ella en busca de ciencia y de cultura ., x ^v 

Fl tercer errup6 no se -pstrece ya a los antenoies.^e 1 



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(1) LegajfiUdel Ai^bhivo, 



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g04 MONUMKSTOS 

atte^rausixlman, mis lantastioa y capricliosa , de planta re- 
gular y.de variada decoraoion. Nose encuentran en nin- 
guna parte del mundo ejemplares mas bellos de arcos y co- 
himnatas; este patio por si es un poema, donde se siente 
el aroma y la inspiration de una epoca deslumbradora por 
ellujo. debilitada por los plaeeres, de costumbres dulces. 
de imaginaciones ardientes. que desmoronaba el imperin 
delos musulmanes y preludiaba el abatimiento de la raza 
y la postracion desu grandeza. Este edificio, eerrado por 
todas partes , tiene un estreeho pasadizo, num. 8 , por unica 
entrada; termina por el gabinete de Lindaraxa y por la 
Salade laJusticia; y todas las demas construcciones do 
16s imrneros 22 al 26 fueron hechas despues de la conquis- 
ta, con el torpe proposito -ya cousignado en este estudio. 
Tales son estos tres alcazares unidos hoy, y que tan 
elaramente se distinguen al analizar la planta de ellos. 
Nosotros nemos -buscado las comunicaciones que tendriau 
y solo hallamos una estrecha puerta para cada uno , cuya 
'coiistruecion indica que fue hecha para uso privado sin os- 
terttacion de ningun genero. 

Los que quieren suponerles una forma mas simetrica 
eehan siempre al emperador Carlos V la culpa , de lo que 
hiciera desaparecer para levantar su inutil obra; pero 
:.conviene fijar bien las ideas y la suma de responsabilidad 
-que tuvieron los conocidos artistas de aquel monarca: in- 
vestigaciones recientes hechas sobre el terreno y- la pro- 
longation de.algunas Hneas de cimientos de los subterra- 
neos del'palacio del Cesar, nos han puesto en la posibilidad 
i:de marcar todo lo que fue destruido del palacio arabe. 
.iVeanse las lineas de puntos, niimeros 7 y 6, y se hallara la 
r-a©iitmuacion del foso que aislaba el alcazar morisco. Es fa- 
cil demostrar que habia edificios en el angulo que se sefia- 
iav!porque aun quedan las puertas de entrada, algimos 
dimientbs y-el terreno re-mo vido solo en el espacio que 
compreriden las Hneas ; mientras lo restante es terreno de 
aluvioncon capas de cristalizaciones calizas y cuarzosas, de 




A.RA.BES. 206 ^.^:: 

sunciente durexa para no poder equivoearse con los trabajofc : 
bechos para cimentar el palacio del emperadoi*. Los unlcos 
departamentos subterraneos que tiene este cdificio se b&- 
llan en el citado espacio, pues hay un desnivel de cua+i-y 
motros y medio en la planta de los dos monumentos, razbn .. 
mas para podcr fijar lo que pudo desk'uirse pop este lado, y 
la importancia que podrian tener las habitaciones des* 

truidas. 

Falta demostrai* lo que significa osa constvuccion inco- 
herente delos numeros 27. 28 y 29. No se puede formal' 
una idea dc la causa de estas irregularidades , sino haeien^ 
dose cargo de que la Alhambra ocupa toda la cuspide de 
un cerro bastante escarpado por el Norte y Oriente, sobre 
el cual se hizo un cerco de murallas y torres , que seguia 
proximameute a la misma altura de nivel todas las simid\ 
sidades del tefreno. Los edificios que deserMm&s/e^n 
comb recostados (si se nos permite la frase ) , apoyand© «u 
cabeza, 6 mas importante habitation, en una de las tbi'i'BS 
del circuito. De aqui que sea imposible la uniformidad de_ - 
las lineas de construction, y que la idea mas exacta que 
pueda darse de ellos, es que los cuartos soufortatos,^ 
que entve estos pabelloues bay espacios que cub* ian jaMi- 
nes,coino el que suponeinos desde luego en tddo lo «[iie 
ocupan boy los patios de Lindaraxa y de la Beja 6 Pfiskm 
Explicado "esto seuotaquela torre del Mihrab era iude- 
pcdiente , con su puerta especial que liemos descubierto , y : , 
sinese corredov que boy conduce a el, hecho en el -«|& ,. 

' Veamos ahora las tvastbi-maciones que ha sufrido^p^ 

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lacio despues de la conquista. ■ : 

Consta por los expedites numerous quo se consoi-van . 
en el archive de la Alhambra que han sido mnchas las 
obras heclias en el palacio , j much* tamta los ^penotos 
muy largos deabandono que ha expeiumentadn. MafeaMt 

nasi 1752 estuvo completamente olvidado, ^ *££ 
informe dado por la Junta de Bosques al marques Ae : §ua fr : ; 






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206 monumevfos 

dia Real. Antes de esta epoca habia consignations desti- 
nadas para sus reparos, que mraca bajaron dc 6.000 duca- 
dos anuales ( 1 ) , segun consta de muchas reales cedillas. 
&Cual sena el estado del alcazar en el sig'lo xvn, que en 1616 
obligaron a pagar a un administrador los daiios que origino 
en la Sala de Comareli y Patio de Arrayanes , por haberlo 
convertido en almacen de armas v municiones'? 

En cada departamento del alcazar habia un alcaide 
ejerciendo jurisdicion, y este cemiba sus puertas, tenia 
sus criados y privaba al publico de visitarlo. En el siglo xvi. 
consta, que los alcaides so llevaban los porteros a sus pose- 
' siones para emplearlos en su beneficio . y entretanto las tor- 
res estaban cerradas. 

Ha sido siempre dificil averiguar las reform as que los 
Reyes Catolicos emprendieron en el palacio. El dia 5 de 
Enero de 1492 , tres dias despues de tremolado el pendon 
en la Torre deGiafar, cntraron en el alcazar los Reyes 
Catolicos y oyeron una misacn la Sala de Justicia , en cuyo 
sitio se continue celebrando siempre que venian a Granada 
desde el Real de Santa Fe; y consta de un manuscrito ano- 
nimo del Escorial, que en 1492 hicieron obras en el, cuyo 
testimonio esta confirmado por los escudos de nechas'v 
yugo , con el mote Twito monta, que hay en aquella y la's 
inmediatas. 

De un auto que obra en el archivo resulta que en 1506 
habia empleados en el palacio varios alarifes moriscos que 
sepctipabande hacer las obras, los cuales habian de dav 
trabajo personal, como impuesto de farda.. de cuyo dato so 
deduce que muchas trasformacioncs se verincaron en el 
; palacip durante los primeros anos de ladominacion cristia- 
na,que no se pueden distinguir de las obras antiguas do 
los arabes. Hacia el afio 1509 un secretario privado del mo- 
narca Catolico inspecciono y dispuso nuevas restauracio- 
nes con Ids mismos operarios moriscos. 

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(1) GantidM (iuc e.s muy superior relafcivaine*te & la de 18.000 pesetas que hor 
se le desfciriaii/ .---.. 



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ARA.BES- 



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Desde 1524 , en cuyo tiempo se derribo 6 iuutilizo' pov ■ 
nn incendio lo que ocupo luego parte del palacio del em^ 
perador, hasta 1609, so liicieron numerosos trabajos en el 
alcazar, que citaremos al describir los lugares respectivos; 
y cuando ya se abandono la obra moderna en 1625 *- era tal - 
la poblacion de la Alhambra ( 1 ) que se pidio por los Yeci- 
nos el palacio arabe para establecer telares de cintas. Des- 
de esta epoca se cuido poeo, hasta el extremo, que en 1729 
los cuartos altos se destinaron a la cria de palomas para 
utilidad de la Alcaidia. 

Bajo la domination francesa se acuartelaron en el los 
soldados que guarnccian la Alhambra, y a su salida deja- 
ron el ,estanque lleno de proyectiles de canon y polvora. 
Por aquel tiempo, y al final del siglo anterior, todo el pa- 
lacio estaba habitado por familias pobres, en su mayor par- 
te militares retirados , y otras que pagaban una mezquina 
retribucion. Los depdsitos de agua Servian ontonces dela- 
vaderos publicos ; y en tan deplorable epoca, algunos via- 
jeros celebres como Washington, Owen, etc., habitaron los 
cuartos, palacio arabc, merced a una ligera retribucion que 
hacian a las familias encargadas de su custodia. 

Hasta 1829 continuo el abandono 6 mas bien el aproye- 
chamiento injurioso del edificio ; pero desde esta epoca un 
gobernadov especial mas celoso de los monumentos (2) des- 
aloio de ellos a las gentes que los ocupaban, lnzo reformat 
aunque de poco interes artistico, e inauguvo los paseos de 
las alamedas. En 1840, a consecuencia de una recomenda-., 
cionhecha a Dona Maria Gristina de Borbon, entoncesJJ* 
gente del Reino, por algunos viajeros ilustres, se empren- 
dieron las primeras reparations en la parte puramente de 
fortificacion , hasta el ano 1847 en que se hicieron las res- 
tauraciones de los ornatos, que se hallaban cubxerto de 
cal y yeso, mutilados, y caidos de los muros por efecto do 



(1). Pasabade G.000 almas. 
(2) Don fc'raiiciaco Ser 



i almas. , '.,, .' 

Jerna, unvi«lo por *«r*«ndo VH !>««• oo««r»« «*« ocU^os, 



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■208 MONUMENTOS 

■las humedades (3) ; los cuales no se liabian reparado antes, 
poi* ignorarse el procedimiento de ejecucion con los moldos 
de arcilla y madera; cuyos trabajos han seguido casi cons- 
tantemente hasta el aiio 1869 , en que la Alhambra como 
raomimento nacional paso del dominio de la Corona al del 
Estado , que lo conserva como gloria de la patria y del arte. 



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(#) El aufeor dccate libro obtuvo eiitoiwc* $&$>*. cargo por iiaber iireaentado al 
Gobierno loa primeros modelos de decomcionetf arabcs del edituao^ 




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EXPLieACION DEL ■ PLA-NO. 



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lodo loqueesta trazado en negro corresponded!*^ '-! : S 
construcciones hechas por los. arabes, y lo q.ue severa^^li 
do, pertenece a los edificios que se hanhecho desde 1^4##| 
quista de Granada hasta nuestros -dias. ■'■ • • '■■ '; l&f Wff^m 
Las hncag de puntos senaladas Con el Utim 7^ liffiMf^ 
la parte del palacio arabe que fue derribada parfi donl^M^ 
el de Carlos V. / r - ^Ki^-~~v 

1 Puerta moderna del palacio . ..:,••' -v^x^S- 

2 Patio de los Arrayanes. 

3 ■ Alhamies y divanos del patio. ' ■/• .;': ■ ; : "\^ ; - 

Aposentos, «M<w, donde habitaban los arabes.^ 

Puerta que comunicaW con los ' cuartos 

para hacer elpalacio de Carlos V-.i" ; :.\ : -~ 

6 Muro exterior de este palacio. 

7 Linea que marca la portion destruida del palacio 
arabe. : 

8 Comunicacion con el segundo palacio dedicadb al 

harem. 



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9 Sala que se hundio y decoro, de otro estilo V hofln 
renovacion. ■'.'.-■ .-: 

10 Patio de los Leones. :. 

11 Pasadizo a cuartos ai^bes ruinp'sosr ■■=•-.. 

12 Un aljibe. y un patM^ehcima quecdmimicaba C oalakl|S| 

derribado. :■>■:■-■■.''".-■ ■■■ -^-^-v >'^-/-^;^^fe 

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13 Puerta antiguade los Abencerrajes. -^- ^n ; -#il|fS5 
14' SaladeAbenceiTajes.-. ",■■'■■ .■■■■■■■:' -.'■=. = --•.-. ^~t 



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210 MONTJMENTOS 

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15 Comunicacioii con la Rauda. 

16 Rauda 6 enterramento de algunos monareas grana- 

dinos. fifty desmantelado .) 

17 Patio de las Ceremonias. 

18 Sala del Tribunal. 

19 Sala de las Dos Hermanas. 

20 Sala de los ajimeces. 

21 Gabinete de Lindaraxa. 

22 Patio moderno heclio con columnas antiguas. La 
taza superior de la fuente es arabe. 

Cuartos que babito Don Felipe I y su osposa. 

24 Pasadizos modernos. 

25 Salas del tiempo del Emperador. 

26 Puerta de la torre do Milirab. 

27 Corredor moderno. 
Torre del Mihrab, modificada- con pinturas italianas. 

• CSk-'mtigm planta estd en elpiso Ujo.) 

29 Corredores modernos. 

30 EsGaleras y cuarto idem. 

31 Patio de laReja. (N-mica fue prision de Dona Juana.) 

32 Sala del Tesoro. Son subterraneos de las salas altas. 

33 Viaducto de entrada a los banos. 

34 Sala de los divanes, destruida en 1610. (Hoy res- 

'" tfmrada.) 
35_, Retretes. (Destrmdos.) 

36 Pila de desagiie: 

37 Cuartos y sudorificos. 

38 Calorifero. (Soy desPmido.) 

39 Escalera antigua. (E% restaur acicm.) 

40 Sala dc la Barca, con restauraciones del sigio xvi. 

41 Escalera que conduce a las almenas. 

42 Fabrica del siglo xvi rellenando los pasadizos. 

43 Sala de Embajadores 6 de Comareh. 

44 Comunicaciones modernas. 

45 Sala mas antigua. Desde este numero principia lo 

que correspondia al.palacio primitivo. 



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ARABES. ; £jj ^ 

Santuario 6 Mosala del palacio. Hoy cambiado com- 

pletamente. ' 

47 Galena antigua. 

48 Torre do los Punales, 

49 Arcos de im patio destruido, (Machuca). 

50 Sala-oratorio para los Reyes Catolicos. 

51 Patio de la mezquita. 

52 Escalera moderna. 

53 Sala de reception, (Saha). - • 

54 Pasadizos de la entrada principal. 

55 Puerta do ingreso al patio. 

56 Zag'uan. 

Portal antiguo con la entrada principal del palacio, 
recientemente descubicrta. 

58 Edificios modernos. 

59 Idem, idem. 

Foso que separaba el palacio del resto de la Al- 
hambra. 

01 Continuation de las murallas de la misma. 



Patio de la Alberoa. 



Se nombro asi en la mayor parte de los documentos. 
onciales hasta fin del siglo pasado, en el que ha vuelto a 
llamarse de los Array anes, debido a las dos prolongadas ". 
mesas de esta planta que hay desde el tiempo de los arabes a 
uno y otro lado del estanque , entre los cuales descollaban 
algnnos naranjos que fueron arraneados en 1548 yuue se 
ban vuelto a plantar en nuestros dias. 

Como el viajero hoy no encuentra habil la antigua en- 
trada, se introduce repentinamente en este hermoso patio 6 
iSaM, cuyo aspecto lo supone de pronto trasladado a los al- 
cazares orientales. 



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212 



MOXTJMENTOS 



.Con efecto, en ningun otro genera de arquitectura se 
idearou patios semejantes; porque ni el de la gran Mezqui- 
ta de Cordoba, ni los de Sevilla y Sicilia tan modificados y 
hoy casi perdidos , ofrecen la disposition de csta gran al- 







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Vatio de la Albercst. 



berca coronada ; por decoraciones diferentes en extension y 
oi*natos. : Es necesario trasladarse a los paises donde existe 
la raza viva y dominante, para hallar algo que se le pa- 



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rezea; en cuyo caso los detallcs variaran forzosam^p^."/-^ • -y^g 
de aqui el especial, raro y extrano golpe de vista ; q\i& ; e]i ; .,_■" 
espectador recibe al pisar sus espaciosas galerias. _,.-■- •: -. ; h- 

Este patio se denominaba el Mesuar antiguamente $ $ \ 
seo-un el texto de sus inscripciones , fue Mohamad V el-%u.^ - 
lo mando constmir; aqucl sultan Abu-Abdil-lah -,■ que m-*. 
conquisto a Algeciras y favorecio la v.uelta de los Benin : 
Merines para que le ayudaran eri las guevras contra. -los. 
cristianos. En elano de 1520 se hallaba guarnecido entoda 
su base con vistoso mosaico, igual al que se conserva hoy. 
en uno de sus costaclos. De los arrayanes salia el agua que 
se dcrramaba sobre el estanque por numerosos saltadores, 
segun liemos podido ver en los resto's de. canerias : que. 
en el ano 1840 se descubrieron. Algunos naranjos tapkaban'. . 
los pianos sin adorno que hay en los largos .costados^Eh .- 
pavimento era de mostagwras vidriadas azulesy^blancas,/; 
formando una labor semejante & la que se ve en Jos alha- ■ 
mies de Abenccrrajes, excepto bajo.las galerias, donde se 
liallaron siempre grandes losas de marmol bianco de tama- 
nos difercntes a manem de mantas cxtendidas, euyas.pie- 
dras se habian hecho traer como todas lasdel palacio >f de- 
las canterasde la Sierra de Filabres (1). ■ . -.--rtrr.-- 

La forma clasica de este patio debe llaffiardaatencion 
del arqueologo , porque en el lialla detalles dela yida inti- 
ma del pueblo que lo eonstruyo; jCuanta-wiedad de puer- 
tas hay en el abiertas: cuantas diversas decoraciones. unas. 
mas osteutosas , otras mas sencillas, guarnecen los para, r . 
mentos de sus fachadas ! Todo habla muy elocuentemelite ; . 
de sus costumbres, del misterio y del hi jo en que. vidian:. J& 






(1) Eil oorroboi-acioii do lo cxpueslo a propoaito del marmol. bianco deJtfacael, 
homos visitado estas atttiguiw eanteras y iiallado on.ellas capltelea rotoa y otros 
a medio labrar del tiempo mismo on que se constr^l* Alhambra. Sua laborea. 
son identical , y tamUon hemo 9 vis&o teas agallonadas para.fuentes.en ucda- 
«m muy pawoidoB a la del patio de lo.s Naranjos. Poro lo mia flotrtlo e», queen- 
tre los mi8mo 9 restos de trabajoa abandonadoa deade muy antigua fcoha.nay frag, , 
mentor do eomiaaa y fuates portenecientea & la epooaa-omana; y los ' ^JSi^ . . » 
monads que ae enouontran osttu indioando graudea explota ei orte 3 de 1800 aB0 9 - de 

antigiledad. 




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2^4, ' MONUMBNTOS 

el cuerpo de la construction se abren numerosas puertas 
de diversos tamaiios, que conducen a diferentes estancias, 
cuyo uso.puede adivinarse sin entrar en ellas. Preciosos 
divanes, estrechas garitas, porticos suntuosos, y esos dos 
elegantes claustros cuyos arcos realzados sobre prolonga- 
dos arranques , muy proximos en la ourvatura al arco ro- 
mano, descansan en impostas decolgantes, que cinen la 
escocia del capitel y se apoyan en esas singularcs colum- 
nas, las mas robustas y hermosas del alcazar. Puertas ali- 
catadas semejantes a las que hemos restaurado en el centro 
de la primera galeria, cerraban los claros de las cuatro mas 
elevadas ' decoraciones que bay simetricas. mientras otras 
mas pequenas oubrian los humildes arcos que dan paso a' 
a los estrochos pasadizos ; y so observa en los siete claros 
de ambas extremidades , que el del centro esta mas aperal- 
tado que los otros, para dcjar menos espacio a los timpanos 
que tan primorosamente decoraban con arabescos trasluci- 
dos en forma de rombos, enlazados con relieves de cintas, 
bojas rayadas, conchas y pinas informes , pcro dolicadas. 
De estas dos elegantes galerias , la del Sur esta superpucs- 
ta de dos cuerpos de diversa altura, el primero con siete 
ventanas cerradas de celosias preciosamente combinadas, 
construidas cada una de mas de 1.500 piccccitas torneadas 
ycubitos rectangulos, que demuestran la ingeniosa pa- 
ciencia de los obreros que a ellas se dedicaban ; 'en la del , 
eentroliay un ajimez. El mas elevado cuerpo aparece como 
uri gran balcon 6 galeria descubierta (menacir) distribuida 
en las mismos claros de fachada, desde la cual se gozala 
mas hermosa perspectiva de este patio. El arco que se ve en 
el centro del claustro comunicaba con las habitaciones altas 
que fueron destruidas, y en los anos 1840 al 43, se coloco 
el; antepecho de hierro que tan inoportunamente vino a 
cambiar su antiguo caracter , cuya obra tenemos proyecta- 
dg reemplazar por un tendido de balaustres de madera, se- 
mejantes a los que se conservan en las casas del Cbapiz y 
otros barrios moriscos de Granada. El claro del centro, for- 



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ARABES. ■ 215'"''"" 

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mado de cartclas, es una reminiscencia de la arquitectura 
Indiana despojada de los animates alegoricos ; se ha dudado; 
si soria alg'una restauracion caprichosa, pero su's talladps 
de madera y letras karmaticas estan he'chas por mano mu- - 
sulmana: y ademas, por mas extranasque parezcan estas 
cartelas . tenomos ejemplares en Cairo, en Persia y en todo 
el Oriente. Son preciosas las dos hornacinas de las extre- 
midades de csta galeria. bastantes desfiguradas hoy por: 
falta de restauracion. 

El lado opuesto del patio no tiene mas que el primer 
cuerpo , con un grandc arco de entrada a la sala de la Bar- 
ca y salon de Embajadores. Sus archivoltas son de propor- 
ciones tan armonicas , y sus cohimnas tan admirablemente 
torneadas, que no tienen la mas ligera imperfeccion. Los ca- 
pitelcs de las dos del centre son los mas" bollos y mejor la-. 
brados que nemos visto , y de la mas moderna traza de almo-* 
carves; sus delioados adornos. .pintados de azul y oro , la 
robustez del collarino ; sin quitar nadaala esbeltez. de.la 
forma, y las suavcs curvas de las bases, recuerdo de la linea 
o-otica que se enrosca por el plinto cuadrado , hacen de estos 
pilarcs los mas preciosos objetos de arqueologia mahome- 

tana. - - ■■•-.' ■'-■ 

Los cuatro alhamies que bay a las cabeceras de estos 

dos hermosos claustros , constituyen esos tranquilos luga- 
res de reposo donde los arabes pasaban la mayor parte del 
tiempo sobre almadraques de camocan forrados de aliceres. 
de colores superpucstos y cosidos con hilo de oro, forman- 
do cada color un dibujo diferentc. A falta hoy de ellos, re : , 
creamos la vista en sus tecbos estalactiticos manchados vto- 
davia del brillante azul lapiz-lazuli , que se halla tan.prpdr- 
gado en este alcazar ; en los restos de mosaicos; muehas ve- 
ces removidos; en la cornisa alacenada donde falta el bazar 
en que colocaban los vasos de barros encarnados , las armas 
con empunaduras esmaltadas, y los candiles de bronce; y 
en los hermosos arcos de sus facbadas con dobles curvatu- 
ras escentricas y estrias de media concha a manera de los 



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MONUMJSNTOS 

agallones chinescos. Sobre ellos hay recuadros guarnecidos 
de repetidos blasones que ostentan la fatidica leyenda de - 
«N.o hay mas venccdor ope Dios;»y mas alto todavia, entre 
. los pianos apilastrados . unas pequefias ventanas , mexna- 
res de aposentos encima construidos. 

Hay dentro de estas mismas galerias sobre una inscrip- 
oion que citarcmos luego , pianos poco ■ armonicos en la ac- 
tualidad y quo han dado oeasion a que supongan en ellos la 
cxistentia de pinturas, somejantcs a las que Makrisi cita de 
los monumentos antiguos do Bagdad y Cairo , como origi- 
narias de la Persia. Ibn Batuta refiere , que en Granada ha- 
bitaban muchas familias persas , y de aqui deducen que es- 
tos pavamen'tos estarian pintados con escenas de sus guer- 
ras, fantasias de cuentos hcroicos 6 amorosas aventuras, 
a- la manera que el kali fa Bi-Ahkam Yllali hizo pintar los 
retratos de hombrcs celebres en su renombrado alcazar; y 
aunque seg-un Ibn Jaldum , los arabes de Andalucia habian 
tornado la costumbre de pintar figuras en las paredes, imi- 
tando a los cristianos , nosotros no hemos hallado en dichos 
paramentos uingun vestigio de ellas. Creemos, por el con- 
trario, que aqui era solo un medio de hacer mas sencilla la 
ornamentation, para que descansara la vista del expecta- 
dor. fatigada del cxamen de tan finos (letalles. El uso de 
las pinturas murales, atvibuido a los Fatimitas, ha podido 
usarse en otros parajes que citaremos luego; pero en este 
sitio solo habia una superficie estucada y brillante, de color 
marnl ",' sobre la cual ponian tapices con decoraciones recor- 

tadas-. 

Lapuertade arco de herradura, sin semejante en todo 
el palacio, indica por si sola que fue siempre la aritigua y 
uilica entrada a este patio de \&Albehim, visto detenida- 
m ! ente su dentcllado y sus enjutas, recuerdo positivo de los 
arabescos de Toledo ; nada los asemeja en la Alhambra; hay 
que buscar eladorno en los mismos motivos delamezquita 
de Coi-doba. &Por que, pues, este arco nos hace retroceder 
tressiglos, a lo menos, en la historia del arte? Tiene, siti 



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arabes. 217^ ; ^ 

embargo, una relacion de conthmida*, si entramos por * 
hasta llegar al patio de las dos puertas cuadradas y del *W ' 
testero que describiremos. ^No parece que todos estos det*.;- 
lies pertenecieron a un periodo mas remote? Si no hallara- 
mos en el arco central de la inmediata galeria que da paso 
al octwan, llamado Sala de la Barca, otro arco de elmocar- 
ws con enjutas rellenas de ese primitive) adorno de vastagqs 
y pifiaa arrolladas en espirales, ornatos que puedSi llamar-'-'v "'t 
se primitives, diriamos que lapuerta antes citada estaba ya ^' 
hecha cuando se construyo el resto de este patio. f 

Se hal Ian diseminadas otras puertecillas simetricas que 
Servian para comunicar con escaleras que fueron destrai- 
das , 6 con pasadizos interiores. Las que hay bajo las gale- 
nas tenian usos especiales para las guardian y servidum- 
bre, cuyas gentes jamas se Servian de las principales. Mas 
de un escritor se ha metido a censurar estas irregularidades 
aparentcs, desconociendo el objeto social del arte ; pero el 
que se halle iniciado en la vida intima del pueblo arabe, en 
sus costumbres y en su religion, deducira de la forma y 
atavio de estas diversas decoraciones , el destine de cada 
uno de los aposentos que guarda. -1 

Cuatro importantes restauraciones ha sufrido-este patio: 
una en 1535 y siguientes; otra en 1590; Otra ^{1091 , y la 
ultima en 1860. 

En la de 1535 se hizo la reforma de casi todo el alero de 
madera, la composition delas cubiertas, con cuyo dato, y 
otros que citaremos , no titubeamos en admitir la existencia 
delas cubiertas vidriadas en todo el palacio. Tambien se 
compusieron hacia la misma fecha los festoneados de tejas 
de colores que lo embellecian y las jairas del patio , por un 
llamado Pefiafiel , que tenia la fabrica en la Alhambra ( 1 ) . 

En los anos siguientes (2) se levanto casi todo el alero , 
de madera, albeseares, porque dice el aparejador Vega que 
estaban podridas sus fardas, y era preciso desmontar las ar 7 

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■■ I -\ J- 

(1) Archive Legajo lT2y otros. 

(2) LegajosT2,84y5Q, 



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2\8 MONUMBNTOS 

medusas deloaalmmes, lo cual prueba cute esas dos gran- 
daadineas de los costados de este patio podian hallarse m- 
temimpidas por AuUas 6 cupulas do diversas forraas. Nos- 



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." 



Testero del Patio del Estanque. 



rotros hemos hallado las taUas ( 1 ) antiguas interrumpidas, 
donde asientan los kanes del alero por obra moderna. 



(1) Asf ae nombraban laa murallasde argamasa, 



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ARABES. 



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La restauracion de 1590, pop Miguel de Luna, se.ftjo-.'"" 
principalmente en la galcria de los tres cuerpos j en toda ; 
su yeseria; so repuso toda la parte de azulejos por el maes- 
tro azulejero Antonio Tenorio (1), fabricante en la misma; 
Alhambra , segun el sello hallado en algunos tiestos del Se- 
cano, y se colocaron rejas de hierro rompiendo das inscrip- >.. 
clones. * -.".■,■.-,;..:-■ 

En la del ano 1691 se tapapon muchas puertas del patio ;- 
so hizo una armadura colosal y posadisima sobre el clause 
tro que arrima a la torro de Comareh, la cual estuvo colo- 
oada liasta el ano 1857 , cubriendo toda la sala de la Barca 
y cobijando las dos torres de almenas; tambienfue embalm 
dosado con una multitud de piedras blancas, procedentes de 
inscripoiones raspadas que habian servido a otros momr- 
mentos, las cuales' eran en mimepo de 147, yen grandes 
pedazos , cuyos letreros fue impossible descifrar (-2). 

Kn todo el siglo xyiii y principios del actual, llaperdido - 
e'ste patio la mayor parte de sus azulejos, la puerta de la 
sala de la Barca y sus comarraxias 6 yeserias moriscas y fue, 
pop ultimo, convertido su estanque en lavadero publico y 
sus cnclaustrados Servian de taberna a las gentes que toda- - 
via el ano 1833 subian desde la poblacion, para jugatf ados 
naipes, bajo sus bellisimos artesonados. ■ f 

Los diversos periodos de estas obras 16s hemos recono- 
cido en el ano 1850 , desde cuya fecha y sin descanso , he- 
mos restaurado toda la galei'ia del lado Norte pop la entra-; 
da a la torre de Comareh, en sus arabescos desprendidos. 
que eran muchos; hemos eonstruido cubiertas, Testable- 



(1) Legajo 21 y otros. - "" " 

($'} Alcitarlas resfeauracxoiiea que hemos heelio en la Alhambra .durante tremta 
aftos, debotributaruttcariftosoeinolvidablerecnerdoami qucrido padre, que habin 

sido encargado de laa obras de forfcificaeion y seguridad de estos edifieios desde el afio 
1828, y por cuyo arttecedente yo rac coftaagnj a loa modelos deoorativos y lestauracioiie;* 
subaiguientes que se han hecho para cortservar el alcazar, mcdiaiite loa trabajoa que 
present© al Gobierno en 1847. Desde dicha fecha ban cooperado tambien a estas obras,. 
accidenbalmente y corao faeulfcativos on ramos especialoa, D. Baltaaar Romero , D.Jujm 
Pugnaire, el coronel do Ingenieros D. liamon Soriano y otros iluatrados indivfduos dc 
la Gomision de Monumenfcoa. 



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220V MOJxUMENTOS 

cido el sotabanco medio ruinoso, reparado las torres cuyos 
pimentos quedan aun como testinipnio de los antiguos, 
v-an-aneado la enorme y pesada teohumbre ya citada , en 
cuyo paraic se rest.blecieron las almenas, segun los frag- 
mentos que se han hallado en los rellenos de las obras mo- 

• derhas Su asiento indicado sobre la muralla do la pared 
vieja nos ha dado la.evidencia de cste oraato , por otra par- 
te yisto en- los patios de la Mezquita de Cordoba. Hemes 
restaurado tambien los arcos de las pucrtas pequenas , que 
sehallabandestruidos, las impostas , frisos, arranques, y 
sobre todo, la insoripcion en doce versos sobre las almadre- 
xas;{ 1) de las "dos. galenas , habiendo repuesto los ocho que 
se : perdieron y que hemos tornado del toxto de Castillo (2), 

■ haciendolos reproducir en ambos lados con los mismos ca- 
racteres africanos y signos diacriticos, con cuya restaura- 
cion puede leerse hoy esta liermosa poesia, metro tawil, la 
mas interesante del sitio; las otras que bay csparcidas en- 
tre los arabescos son salutaciones alkoranicas y alabanssas. 
He aqui la traduccion de aquella: 

«Bendito sea el que te concedio el mando de sus scrvi- 

dores y ensalzo por ti el Islam cumplida y beneficamente.» 

« j Cuantas veces te acercastc por la manana a las ciu- 

dades de los inneles y fuiste por la tardc arbitro. de la vida 

de'sus-nabitantesU , 

.- ,;«Les impusiste el yugo de los cautivos y amaneeieron 
en *u p.uerta construyendo los alcazares, como semdorcs 

tuyos.» . 

«Conquistaste. a Algeciras por fuerssa de armas, y abns- 

te al socorro (3) una puerta que estaba cerrada.» 

. «Y antes- conquistastc veinte lugares e hiciste todas 
■sns riquezas bienes do tus ejercitos.» 
: "M\ fcjescojer se dicse a) Islam lo que mas desea, ciev- 



1 

(l*y b'aftdEosde labor dewttlci oa* , . . Aih* TA 

(I Bi sin dud* cl mas exact* que ao ha hecho do las iMonpoionos dc U Alham- 
bi^-Sincl "floeirt«iaa\taa de acmerdo los modornoa arables. 



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(3) Sooorro delos. afcicaiioa. 



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ARABES. '221. 



tamente no escojeria sino que vivieses y fueses salvor 

«Y verdaderamente resplandccen las flores de la gra&- 

deza en este tu asiento donde la mano de la liberalida&I&e 

contenta.» . . . : - ; r !:-^ - 

«Y sus rctratos aparecen cada vez mas claros csteper- 

las compuestas 6 esmaltadas.s •• •. :: y;r l ■ 

«0h hijo de la cxcelsitud, de la fortaleza, de la^gene-- V 

rosidad. que aventajas en altura a, las estrellas, /en. .su 

apog*eo.» 

«Te lias elevado en el horizonte del iinperio* con la cle- 
mencia , para iluminar lo que estaba onvuelto en las tiriie- 

blas de la tirania.» ■ : _ 

«Has asegurado las debiles ramas del soplo de la brisa, 

y has impuesto payor a las estrellas en el centre del cielo.» 
«Pucs si la luz de las estrellas cs tremula, solo es pbr "-:_' 

miedo, y si las ramas del ban se inclinan, es para dk'igirte 

acciones de gracias.» * . " l ' , 

En la reparation de las almatrayas de sus parede's , ha- 
cia 1829, invirtieron algunas insci'ipciones de los cua.dros 
de las puertas grandes , eortandolas por medio para colo- ;. 
cavlas de nuevo, lo cual tcnemos proyectado corregir ; ;eoii 
otros accesorios de la misma epoca. ,-,-;■: r '/.■■{■ . 

La tradicion , que cuando no se remonta; a epoc'as mu'y 
lejanas, suele revelar mojor que ciertos document os la rea- 
lidad de los hechos quo se biiscan, eu ninguna^ parte 
como en la Alhambra nos ha ayudado muohas veces a des- 
cubrir testimonios de acontecimientos , que despreoiatpn 
como patranas los historiadores mas notables, . . v ..'-h^. 
Cueuta esta, que la mayor parte de las^ena^que 
desde Mulev-Hacen aceleraron la destruction del remo de 
Granada, ocurrieron en este patio y muy cerca delapuerta 
hoy restaurada que da paso a los siibterr-aneos del palacio 
de Carlos V. Que el titulado monarca el Zagal se lamenta- 
ba, a la vista del estanque , sentado hajo la citada galeria 



v rodeado de sus mujeres, de las desdichas que habian,de > 
sobrevenir a los muslimes y so referia en sus quejas, f a foe- 




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f£22 MONUMENTOS 

<sias atribuidas a log ultimos reyes, las cuales se recita- 
-baii-en. este mismo paraje (1) por una esclava nombrada 

'Marian. 

Sin duda la puerta citada daba paso a ua edificio que ya 
no existe/pero cuyos vestigios lo atestiguan. El dorso del 
muro demuestra que habia una construction dc tres cuer- 

■ pos.de alzada, sin semejante en ningun otro sitio del Alca- 
zar , y en extension a lo menos de 30 metros de largo por 15 
de ancho .en su parte media, y que contenia aposentos pro- 
pios -ipara-- las mas escondidas habitaciones , en las cuales 
vivian los reyes con mas comodidad durante el invierno 

' que la que podia ofvecerles el resto del Alcazar. De aqui 
precede que aquellas tradiciones sostengan desde el fin del 
sigfavi la oxistencia de dioho palacio de invierno , y quo 
a las ultimas esconas de la morada dc Boabdil y de las re- 
feridas canciones se les haya asignado cste sitio poetico. 

Por otro lado sabemos que un tal Juan dc la Vega , el 
ano I924"j contrato el derribo de la parte quemada del pa- 
lacio, junto- a la entrada, incendio atribuido a los solda- 
.dos(2),-y por consiguiente antes de la fecha en que so 
principio el palacio del emperador ; lo cual prucba queexis- 
tia csa parte de palacio destinada a invicnio , segim los re- 
lates de los moriscos; quedando a salvo la responsabilidad 
grave que pesaba sobre los primeros artistas encargados 
de levantai* la obra moderna, los cuales probaron en di- 
versas 'Ocasidnes el aprccio que les merecia la Casa Real 
vieja, como llamaban al palacio arabe , conscrvandole su 
caractor, segun consta de los contratos y condiciones de 
aquellas obras. Nosotros bemos visto ademas, reconocien- 
;do E los cimientos del palacio del emperador , restos de un 
.ifiuro que liace linea con el foso de la Sala de Abencer^a- 
jesV elbual continiia hasta cerca de un pequefio aljibe an- 

(1)- Abenoiiis' Zo-hri, astrologo do Abu-Haeen, 1c dijo un dia al monarca en este 
sitio, fiue : habia oido sortar una gran campana, y auc cada vca que pasaba par 
csta L puerta la :oia mas raidosa, anuiiciandolc a los moros auc pronto los xpianos 
DOttdriau una en la mas alta torrc para amedrentarlos, etc., etc. 

(2) Testimony do una esctitura nue firma ilrt tal Rojas. 




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ARA1SES 



tiguo colocado en el patio redondo. Desde dicho muro hacia 
la mencionada casa vicja, el terreno esta cortado ylleno 
de escombros hasta llegai- al nivel del Patio del Estanque. 



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Sala de Embajadorda. 



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JTOtfUMENTOS 



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Sala de Embajadores y vestibulo de la Barca. 



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Es la mas- espaciosa de la Alhambra , y la que ha sido 
mas oelebrada por sus tradiciones. Haven ella cierta gran- 
deza eu la que parece como que los arabes se excedieron a 
si mismos , dandole la magnitud de los edificios romanos y 
la elevacion de los -goticos. Quiza a todo rigor no haya en 
su coujunto mas belleza.que la que notamos eu las de las 
Dos Hermanas y de Abencerrajes, sin embargo de ostentar 
una esplendidez decorativa , un atrevimiento do construc- 
cion en el artesonado y. una distribucion de lineas tan bien 
ordonada, que dificilmente se encuentra en aquellas, don- 
de si se quiere, la ornamentacion es mas fantastica y ri- 
sueiia. 

Por nn.arco de. colgantes formados de dos festones casi 
rectos que se crnzan en la clave , entramos en una pieza 
trasversal de forma elegante , cuyas dos extremidades ter- 
minan en mexuares facheados con hermosisimos arcos de 
atarjas y hornacinas , apeadas sobre cartelas 6 mensulas 
que a su vez-lo estan en graciosas columnas apilastradas 
con filetes devjaiTas. Este arco de ingreso parece mas pro- 
pio del genei-o bWntino /en el ornato de sus enjutas, com- 
puesto de ramas de encina, ypinas dibujadas a la usanza 
griega como las de los i adornos germanicos del siglo xi. 
Observando estas enjutas con cuidado, se hallara que no 
tienen semejanza con las del arco grande de los claustros 
del patio ni con otras de la Alhambra, a no ser con las de 
laspuertas mas antiguas del palacio , que son del mismo 
genero. Las impostas , entre letreros cuficos y columnitas, 
ostentari mejor el estilo primitivo, y es dificil darse razon 
de la causa de este accidente. Bajo las citadas impostas 6 
arranques hay dos Jmnias 6 pequenas talias que los arabes 



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A.BA.BES. s Q25 

colocaban siempre a la entrada de las habitations y tamr, >ti 
bien a uno y otro lado de los claros de ventanas y mwazi- V 
m ; sou de piedra de Macael bastante trasparente , y estan : - 
guarnecidas de inscripciones que diceu haberse hecho esta . ,-= 
obra en tiempo del fundador de la dinastia. Abu AbdiUah 
Mohamad, primer descendiente de los nazaritas; y como -• 
estan talladas en la piedra, no es facil que hayan sido cam-.- 
biadas como al parecer se ha hecho oon otras labradas en 
el estuco. He aqui la traduction: 

«Soy como el asiento engalanado de una esposa dotada 
de belleza y de perfecciones.» 

«Mira este vaso , y conoceras la exacta verdad de mis r 
palabras. » 

«Contempla con atencion mi diadema: la encontraras 
semejante a la aureola de la luna llena.» 

«Ebn Nasr es el sol de este orbe en explendor y belleza.*" ■- . 

«Perpetuo sea en su elevado puesto, seguro de la 'bora 
delooaso.» 

En el nicho de la izquierda : 

«Soy un glorioso monumento para la plegaria; su di- 
rection es la de la felicidad.» 

«Te parecera este vaso un hombre de pie, cumpliendo 
con la oration. » 

«Y que apenas la concluye se apresura a repertirla.» 
«Por mi sefior Ebn Nasr ennoblecio Dios susservidores.» ■ 

r 

«Pues le hizo descendiente del sefior de la tribu d© Jaz- 

rech Saad Ebn Obada (1).» . ? 

Sobre este ultimo verso debemos detir que la liberalidad 



f 



(1) De los amlgosdel Profeta que le regalaban delicados manjaresy lo entrelenian 
con alegre conversation. De este personaje descendian los Reyes de'Granada. Asi lo 
cuenta Alchozami. Dos fueron los que vinieron a K span a de la estirpe deSaab Ebn Oba- 
da, uno deellos se estableciden tierras deTakenina(Rohda), y el otro en una alqucria 
ccrca de Zaragoza. La familia de este se trasladtf & Arjona cuando Aragon fu6 conquls-- 
tado por los cristianos, y alii naci6 Mohamad I, fundador de ladinastia granadina, cuy.a 
genealogia ascendente es asi: Mohamad i Algalih-bU-lah, Ebn Yiisuf, Ebn Nasr, Elm 

Ahmed, Ebn Mohamad, Ebn Jamis, Ebn Ocnil, Ebn Nasr, Ebn Cais, Ebn Saad, Ebn. 

Obada Al-ansari amigo.de Mahoma, Al-Jazt'cchi de la tribu de Jazrecb. (Jatib. diccip- - 
nario). ■>_ 

15 



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.£26 MOSUMENTOS 

es " entre 16s arabes la obligation de daragua; y que esta 
palabra, tan repetida en el Alcazar, tiene mucha relation 
con la ab.undancia de alacenas y.iiichos donde se colooaban 
los jarros para el agua de beber, 6 las akarrazas y almofias 
de laton para las abluciones. Esto destruye la creencia 
muy Yulgarizada boy, de que las mencionadas tahas eran 
para poner las babuchas 6 cliinclas. 

En las poblaciones del Africa septentrional , se encuen- 
tran estos niclios dispuestos para conteuer jarros con agua, . 
y algunas veces los dividen con bazares , en los cuales 
colocan los almofares y cimitarras , los libros de sus kasi- 
das 6 poemas, los amuletos y los candiles , pero nunca se 
hallancn ellos las chinelas ni babucbas. Lo mismo se ob- 
serva en Egipto, en Argel, etc. Ha Ue'gado a suponcrs'e 
que corao a la entrada de las habitaciones se dejan los ara- 
bes las babuchas en seiial de respeto , aqui las ponian en 
los nichos , cuyo error se desvanece facilmentc , con detir 
que estas alacenas se hallan en otras habitaciones cons-- 
truidas en el interior lejosde las puertas. y en rinconcs no 

muy a proposito para-este objeto. 

Esta antesala 6 vestibulo se llamo siompre de la Bar- 
ca (1), nbmbre que se cita en los legajos del archivo con 
motivo de las restauraciones , y que se -atribuye a la forma 
del tecbo ; pero que mas bien podria llamarse de la Bendi- 
cion, por la palabra bwaw(%), corrompidaposteriormente. 
Se titan dos alacenasJ. uno y otro lado de la puerta, las 
cuales subsisten, aunque su obra fue hecba despues; y 
dice Echevarria que habia en ellas letrerps do extraordina- 
ria alabanza, que publico; pero que nosotros bemos hallado 
en el patio contiguo sobre los azulejos, como su verdadero 
Ingar. En el fondo del alhami de la izquierda hay una puer- 
tecita antigua que comunicaba a un cuarto revestido de 
arabescos , "que ya no existe , y donde boy se halla una es- 
calera del ano 1602. 



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(l) Segun Pedraza y escrltores posteriory 
(8) Tamblen pudiera ser de Al-J>erka« 



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ARA.BES. ' ^27 

Otra puerta en el lado-coiitrario de la mencionada , con- 
duce a la i-oja del patio del mismo nombre. Todo este de- 

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Espadas de los reyes granadmos. 

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partamento se hallaba co'mpletamente aislado y servido Jbr 
nn alcaide especial que lo guardaba, cbmo todavia era cos- 



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228 



MONUMENT OS 



tumbre el ailo 1583, en que se obligo a dicho funcionario 
a residir en estos aposentos y cerrarlo por la nochc. 

Las inscripciones de esta sala son repetidas . excepto 
una que guarnece los anclios paramentos , donde se cita el 
nombre de Abu-Abdil-lah, el fundador referido. 

Todos los arabescos de ella fueron pintados y dorados 
con esmero a fines del sigio xvi, pero desgraciadamente 
ocultando los colores antiguos que no apareccn mas que en 
algunos sitios. A los costados ss elevan los elegantes avcos 
ya citados, y en sus eujutas nacen cuatvo hornacinas que 
avanzan hasta encontrar las curvas de una elipsc prolon- 
gada, que es la base de la boveda compuesta de alicatados 
poligonales , formando estrellas y grandes figuras geomd- 
tricas, semejantes a las de los almizates pianos de la Sala 
de Comareh. Tambien este techo ha sido repintado en la 
citada epoca con colores impropios del estilo. por mas que 
lioy no aparezca de malaspecto. 

Ademas de las restauraciones de colorido, se hizo una 
muy iraportante en la pared donde esta abierto el arco de 
entrada al salon de Embajadores. Todo el espacio desde la 
puertecita pequefia qne bay en el lado derecho y por la 
cual se sube a las almenas de la torre, basta ocho metros 
de linea y toda su altura , incluyendo el arco y el espesor 
cuadrado en un grueso de cerca de tres metros , fue cons- 
truido el ano 1686 , y forrado de labores mal labradas que so 
notan muy bien, dejando sin adornos sus alfreizares. Era el 
objeto de esta obra fortalecer la torre, y por.consecuencia 
cubrir 6 rellenar de sillares el corredor angosto, que seme- 
jante a los que hay a la entrada de las salas delas Dos Her- 
manas y Abencerrajes, servia de comunicacion a los cuar- 
tos pequenos y escaleras de la torre, y por el se pasaba a 
las dog entradas que hay dentro de la sala, las cuales se 
ven cubiertas hoy de obra de silleria. 

Tenemos proyectada la obra de reconstruccion del arco 
grande, locual completara el decorado del centro que hoy 
desarmoniza este, conjunto. 



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ARABES. ^jgQ :■ 

Entrando a la gi-an torn de Comareh, uos detendremos 
a oontemplar el mtrados de ese riquisimo arco de pequeflas 
boveditas pintadas de hermoso azul yoro, representadas' 
pop menudos adornos de grecas , y delicado's enlaces llenos 
de inscnpciones perfectamente ejecutados. Otras dos Umas 
tiene mas grandes que las anteriores , con arabeseos en ; sii 
interior y techitos de 6bano y alerce embutidos. SUs labo- 
res son finas como pocas, y guarnece al arco una inscrij)- 
cion recuadrando que dice: 

En el de la derecha; 

«Loor a Dios unico. Apartare de Yusuf el dailo de tpdo 
mal deojo concinco sentencias: Yo me refugio al Senor de 
la aurora : Gracias a l)ios.» Repitiendose. 

«Loor a Dios, aventajo a los mas hermosos con mi ador- 
no y mi diadema, y sc me inclinan amorosamente los luce- 
ros desde el Zodiaco.» 

«E1 vaso (1) que hay en mi parece un devoto que en el 
Kiblah (2) del santuario ruega a Dios enternecido. » 

«Seguras estan contra las injurias del tiempo mis gene- 
rosas 'acciones, que alivio al sediento y socorro al nece- 

sitado . » 

j - 

«Como si yo tuviera la liberalidad de mi senor AbulHa- 
ehach.» ' . 

«No deje de brillar en mi cielo tan explendente luna, 
tanto tiempo como continue brillando entre las tinieblas de 
la noche.» • ? 

Lease abora lo que dice la leyenda de la izquierda entree 
otros motes ya repetidos : 

«Los dodos de mi artifice labraron sutilmente mis dibu- 
jos despues que se ordenavori las joy as de mi corona. >> 

«Imito al trono de una esposa j aim le aventajo, pues 
yo aseguro la felicidad de los- doff conyuges.» 



(l) .Yuetve a haMarse de los Yasos llenos de agua, lo cuat susienia la opinion que 
hemos cmiltdo sobre estos nichos. 

(e) Aqui est a citado el nombre verdadero del sltio m&s sagrado de los maliometahos: 
signiftca el medio dia y el santuario es el mihr&h. Se yd que es el lugar que eoloenn fle| 
lado do Oricnte en lorias las Tnezquitas, 



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SIONUMENTOS 



« 



:E1 que a mi se acerca aquejado de sed , hallara agua 
pura y fresca, dulce y sin mezcla alguna.» 

«Como si yo fiiera el arco iris cuando aparece, y el sol 
mi Senor Abul Hachach.» 

«No deje su morada do ser guardada tanto tiempo como 
la casa de Dios sea lugar de peregrination (1).» 

Bien expresados estan los primores de oste arco en la 
anterior inscription, y son con efecto dignos de la entu- 
siasta alabanza que les tributa el poeta. No hay otro mas 
delicadamente becho y ornamentado en todo el Alcazar, 
aunque su forma no sea tan elegante como la del mirador 
de Lindaraxa. Aqui las proporciones son grandiosas , la cur- 
vatura mas esbelta y sencilla, su construction mas solida; 
en el interior sorpreude ese esquisito bordado a pincel so- 
.bre sus detalles y en tan diminuta escala. Las enjutas son 
elegantes por el hemoso lazo en espiral tallado en su cen- 
tre- , debiendo advertir la diferencia que se nota entre ellas 
y las que hay en el arco de colgantes a la entrada de la 
.Sala de la Barca. 

Existen tres balcones mikke/i en cada uno de los tres la- 
doe opuestos al de la entrada, los cuales, por causa del ex- 
traordinario espesor de los muros, forman nueve alhamies 
6 cuartitos , cada uno con su techo particular de laceria y 
arriates, conservando ajiineces en las ventanas. El alhanii 
de la derecha fue habilitado en 1536 para dar paso a las 
nuevas y mezquinas construcciones que se arrimaron a la' 
torre. La primera altura decorativa de este gran aposcnto ' 
ba sufrido fatales restauraciones en 1686 ; sobrc ella se ex- 
tienden dos anchos frisos de diversa traza con inscriptio- 
ns cuficas y africanas, y en cada lado se abrian cinco 
ygntanas con adornos calados y cristales , que han desapa- 
recido ; despues grandes letras de caracter africano , y en- 
, cima una ancha cornisa de mocamos, desde dondc arrancan 



(1) Seguiremosermismofirden deuo tnsertar mas que las inscriptions de impovtan- 
da, pues seria eriojoso en este libro.el repetir lassuras corjinicas, las salulaciones <)\n 
j^lemas que a cada paso se encuentrao. 



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ARA.BES. $31 

los pianos inclinados de unrico artcson en grandes facetas 
6 en poligonos trazados de aleria , donde se .yen .grupos cle 
eatrellas a manora de constclaciones ordenadas. Contem- 
plando bien los enormes pianos de este salon, se echa, s de 
menos la forma atrcvida y variada de las hornacinas :) las 

r 

cambiantes alturasdc los arcos dobles, triples y excentricqs, . 
quo hay on otras estancias , y esc sistema de elev.aciones 
angulosas que eambian desdc el cnadrado al octogono, 
Bubdividiendose asi succsivamente hasta las multiples 
boroditas delos almocarves. Con efecto, esos dos anolios 
frisos casi de la misma altura, separados por cintas uni- 
formes con grabadas lialifas, imprimen monotonia a los pa- 
mentos, y parcce a primera vista que el mas bajo se ha he- 
clio postei'iormente en reemplazo de alguna decoracio.ii 
mas antigua; asi como el friso de lo.sescudos, hermosa 
trazeria sin rival en el palacio , es la propia'de esta distri- 
bxicion , si estuviera inmediatamente asentada sohre 16s 
timpanos , que parece faltan a los arcos de los alhamies. 
Los zocalos son de jairas y alijairas , hermosa sofeisifa que 
aqui se ostcnta mas perfecta que en otros parajes, y.el pa- 
vimonto era dc martnolcs que cxistian en el ano 1556/(1). 
Esta sala Hamo pai'ticularmente la atoncion de.lo:s,his- 
loriadores con preferencia a las demas , y dice^ de ella Pe- 
draza: «La fundaron los de Comarex de donde tpmacsu 
n ombre, aposento real y nombrado segun su manera de 
edificio, que despucs acreccntavon diez rcyes sucesores jsu- 
yos , cuyos retratos se ven en una sala , etc. , ete.;»,y,des- 
pnes dice el mismo autor «que Comarex viene de la. yoz 
comarraxia , labor persica. » Los de Comareh,hahitab.a%un 
lugar amurallado , plaza fuorte de este reinp , cuyos xes.tps 
scconscrvau todavia en el pueblo del mismo nombre, hay 
de la pvovincia do Malaga. ■ ', 

"iin^^rparTc"doT7slatos relatives a los tiempos posleriores a la Conquista, se 
ZZZU Esisfn, pu. i? c„ los .*!»« tre* o c»a« ,,,—ones d.lerentoi. : .... 



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232 . _, MOKUMRNTOS 

-"■ : Luis del Marmol se expresaba asi: «Comares, del nom- 
bre de una hermosisima torre labrada ricamente por de 
dentro ,'de una labor costosa y muy preciada entre los per- 
s'as y surianos llamada comarraxia. Alii tenia este Bey los 
aposentos de verano, y desde las vontanas de ella que res- 

ponden al cierzo , y al Mediodia y Poniente , se descubrcn 
las casas de la Alcazaba, del Albaicin, etc. , etc.» 

Andrea Navagero se explica en 1526 con mayor alaban- 
za sobre este aposento, el mejor dice de todo el palacio. 

Sin salir nosotros del terreno del arte , unico en que 
debe tratarse este asunto , ya hemos dicho nuestra opinion 
y anadiremcs : que en ninguna sala hay tanto lujo de orna- 
to, pues que hemos contado en ella ciento cincuenta y dos 
trazados distintos, cada uno mas original que elotro, y 
muchos de ellos tan perfectos, que parecen de la ultima 
epoca de la domination agarena. 

Hay ademas preciosos y diminutos detalles sobre los re- 
lieves, hechos de azul y negro, tan finos que sorprenden 
por el inmenso costo que hoy ocasionaria repetirlos, con la 
misma precision y habilidad. 

En 1588 restauraron esta sala Manuel del Pino y Luis 
Cerrillo, pintores ambos que contrataron hac'er la imitacion 
de sus colores y oros , en la misma manera y aspecto que se 
hallabaib los antignos, para no quitarles a estos su encanto. 

Despues, por los anos 1592, se liicieron obras en los 
mUros y por la parte de fachada, y en 1609 se renovaron 
los arabescos de todos los apilastrados que hay entre los ar- 
cos de entrada a los balcones, pero con tan mala suerte, 
que todavia se notan'bien las planchas de labor coloeadas 
sin repasar ni atairar. Las vidrieras se pusieron en 1595 por 
la suma de sesenta ducados. 

Mastarde, a fin del siglo xvm , se abandonaron estas 
salas, se mutilaron inscripciones, colocando mitad al reves 
y mitad al derecho (1), y por ultimo, hacia 1830 se pinta- 

(1) Hemos vuolto A colocar cri »u forma primitiva los medallonea eiificos que lay 
Before loa asnlejoa, aftb 18*72, ---->, L 



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ARABES. 




ron groseramente , con motivo de la visita que hizo a esU 
ciudad el infante Don Francisco de Borbon. 

En 1686 amenazaba a esta torre un hundimiento 'sobre 
el rio Darro , y para ovitarlo se construyo parte del Cimien- 
to, desde cuya obra desaparecio la inscripcioil romana qile- 
estaba colocada al pie del revestimiento, la cual se tmslado 
a una casa de la Alhambra, hasta 1833 en que se perdio: 
por ultimo, en 1857 y siguientes fuimos encargados de re* 
parar los arabescos hundidos de la mayor parte de los al- 
hamies, los frentes de los ajimeces y ventanas caladas que 
habian desaparecido , restableciendo los mismos arabescos 
antiguos y reproduciendo los que faltaban en igual forma, 
para evitar mayores ruinas. En los paramentos int'eriores- 
de la sala aun queda mucho que restaurar de las obras mo- 
dernas, : * : - : 

En 1776 cayo sobre su hermosa techu'mbre de alizares 
la boveda que cubria esta algorfia, cerca de las almenas, : y 
no le hizo mas dafio que haber doblado los maderos. En la 
escalera que sube A lo mas alto se hallan las habitaciones 
del alcaide que tenia la Have de la torre, semejante alas 
que se habitan hoy en las fortalezas del imperio de Maiv 
ruecos. ' f 

Las inscripciones que no hemos apuntado'son suras y 
alabanzas repetidas, pero vamos a fijarnos en otras mas in- 
teresantes. El nombre del Sultan Abul Hachach esta. escri- 

r 

to entre los adornos del arco de entrada, y.al rededor de los 
nichos se halla el de Yusuf; tambien en el alhami del cen- 
tro se encuentra escrito este nombre, y solo en xin paraje 
pequeno de \& A'ubba dela izquierda se ve el de Abu^AMi!-- 
lah,lo cual pruebaque se cdhstruyo en tiempo ae Abiil Ha- 
chach Yusuf I, hacia el ano 1354, el sultan qub fid asesina- 
do por %% loco, hermano de Mohamad IV, en cuya epoca la 
obra pudo estar ya comenzada, segun consta, por existir 
.tambien aquel nombre-en un solo lugar de este aposento. 

Otra inscripcion hay, en laalcoba del centro, y en metro 
tawil, la cual por si sola revela cual era la consideration 



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234 



MONUMENTOS 



qne esta gran sala tenia entre los arabes, y como se compa- 
ra en ella la inagnificencia de su elevada cupula con las 
pequeiias y no menos bellas de sus alhamies. Dice asi: 

«Te saludan de mi parte por tarde y nianana bocas de 
bendicion, de prosperidad, de felicidad y do amistad.» 

«Esta es la cupula excelsa y nosotras somos sus hijas; 
pero yo teugo mas grandeza y gloria que todas las de mi 
linaje (1).» 

«Soy como el corazon en medio de los miembros , por- 
u_ue en el corazon reside la fuerza del espiritu y del alma.s 

«Aunque mis compaileras sean signos del Zodiaco de 
su cielo , a mi sola perteneco , no a. ellas , la gloria de po- 
seer un sol.» 

«Me vistio mi senor el favorecido de Dios, Yusuf, con 
un traje do gloria y magnificencia cual no otro.» 

«E hizo dc mi el trono de su imperio , sea su alteza 
mantenida por el Senor de la lux y del asiento y trono di- 
vine*. 

..Por ultimo,; en es t a Sala de Embajadores 6 rasules, fue 
donde se celebro aquel granconsejo presidido por Abu Abdi- 
lah XI, en presencia de todos los magnates del reino , to- 
cires, ulemas, el gran mufty, los alcaides y alfereces, y 
formando los soldado's y arqueros en las plazas y adarves, 
donde se acordo la entrega de la opulenta corte, y donde- el 
.altivp Muza (2) conociendo los tratos secretos de Boabdil 
con eL.monarca cristiano, le aposfcrofo, despidiendose para 
trasladarse a tierra africana y no sufrir la humillacion que 
leesperaba. Es uno de los mejores episodios de la fantasia 
del sabio Almamun en los ultimos dias de Granada arabc. 
. : . El emperador Carlos V visitando este palacioy asomado 
,ala ventana del centro, a la vista del rio y sus vergeles, 
exclamo ; . « D&sgraciado del que ial perdid , » a cuyas pala- 
-bras su cronista Guevara le conto la tradicion del Suspiro 



(1) Hemos corregido lo que faltal>a en la pared aleniendonos al texlo. 

(2) La'txislenria de-este caudMo no estii suflcienlcnieme comproliarfa tmlavia nifis 

que por las tradiciones. 






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AIUBES. ^35 

del Moro que le habia referido un morisco, a cuyo relato 

anadio el omperador: «j$i yo foabiem sido4l{\), Antes eU- 
giera esta Alhambra por sepulcro, q%e vivir fwera, delta en el 

AlpMJarra.'» .-.-.- i 

Aqui tarabien ante el Serir-almalic (2), el afio 708 de la 
egira , una turba de soldados j pueblo , amotinados por el 
poderoso alcaide de Guadix Ebn Aldix , mato al valido \va- 
cir de Mohamad III en presencia del acobardado monarca, 
el cual abdico forzosamente en ol principe Nasr, daudo 
origen poco despues a la guerra de sucesion y al estrecho 
cerco de esta ciudad puesto por Ismail I , legitimo rey de 

Granada. 

Algunos historiadores ban asegurado , por ultimo , que 

el inmortal Colon visito este delicioso aposento uaa de las 
voces que expuso a la Reina Isabel I el fundamento de sus 
proyoctos. Suspendemos nuestro juicio sobre este dato que. 
no puede sustentarse existiendo la relacion de sus dos via- 
jes al campamento de Santa F'e. 

No dcbemos omitir en este lugar la escena patetica ine- 
dita que nos rcfiere el continuador de la cronica de Hernando 
del Pulgar, secrctario. de los Reyes Catolicos., al hablar de 
la torrede Comarecb. Leese en el historiador: «E1 Rey 
Ohiquito tenia consigo a su madre que se decia Seh, de.na- 
cion cristiana, y fue cautiva cuando los moros robaroni, 
Ciessa, quoes una villa del reino de Miircia; y como al 
tiempo era chiquita, con halagos y otros medios, tornose 
.mora y salio de buen gesto y mujer de bien, y el Rey Mur 
ley-Buasen caso con ella, porque entre los moros -.era. .*$$. 
tenidoen mucho, que el Rey^ii otro cualquier .cabateo 
pudiese casarse con una doucella que de cristianaiornase 
mora. De este casamiento nacio el Rey Chiquito , _y esta 
reina era de gra'nde y valeroso animo, y contradecia con 
toda posibilidad que el rey Chiquito, su hijo, no entregase 
el reino a los reyes Catolicos , ni concertara con ellos, y 

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_ . . . — ^^^— 1— ^M. ." 

(lj BoaMU. 

(2) EltronocleiSuUap T "^ 



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. MONUMENTOS 

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'qtffi esperase la fortuna prospera y muriese rey, y por esto 

el Eey Chiquito se guardaba que su madre no supiese que 

eltratabacon los Reyes Catolicos de entregarles el reino. 

Que conchrida yala capitulacion, como esta. diclio, lo supo 

la reina su madre, " y disimuladamente se dice que lo torao 

por la mano y se entrd en la torre de Comareh , que es el 

lugar donde mas se descubre la grandeza de Granada, y 

desp'ues de haberlo traido a, la redonda por la torre y eclia- 

dos entreambos de pechos, y entre dos almenasdijo: Mim 

qudentoegas, y aciie'rdate que todos ins antepasados murieron, 

reyes tie Granada, y que el reino acaba en ti.y> 

Hasta aqui el Alcazar que pudieramos llamar Serrallo, 
p'orque fen' esta : parte se hallaban los aposentos visitados 
-por los altos' niagriates Ae la corte. 



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Patio de los Leones. 



Es una de las mas hermosas construcciones v la mas be- 
11a y elegante de la arquitectura musulmana. No liay ejem- 
plar mas fantastico y magnifico en todo lo que dentro y 
fuera de Espana edificoda caliente imaginacion de la raza de 
Agar; Trasparentes arcadas; columnas que se ban agrupa- 
pado en mas 6 men 6s numero para repartirse el peso de los 
esbelto's arcos y techumbres; .sieto fuentes que nmrmuran 
eonstantemente la soledad de la estancia, dos elevados an- 
ditos que se avaman magestuosos para interrumpir la mo- 
notonia de los enclaustrados; cuatro cupulas que resplan- 
deden a los rayos del sol ; once diferentes formas de arcos 
fkstuogamente decorados; todo constituye un conjunto ma- 
gico y 1 ; delicioso , aun despues desiete siglos de existencia. 
-El Patio de' ; los Leones es la prenda mas querida de la 
Alhambra; sin estanques, sin jardines, sin estatuas ni or- 
natos pedidos a la pintura 6 a la escultura, se basta por su 



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Arabs s. 



237- 



sola composicion para producir una obra encantadora que ■ 
deleitalos sentidos, y alienta pensamientos de grandeza-y 
majestad. No podian ser barbaros los que lo hicieron, ni 
menos inspirados en el arte de los romanos. Si se mira des- 



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Patio de los Leones. 



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de' los extremos del eje mas largo que pasa por el centre, 
presenta una variada combinacioii de arcos diferentes y si* 
metricos, que se confunden por la distancia y producen la 
perspectiva mas sublime ; : y si se contempla desde los cos- ; 
tados-6 angulos , cada una de sus decoraciones ofrece la <Ji* 



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238 



MONUMENTOS 



vetsidad de multiples detalles , armonicamente distribuidos, 
: que no perjudican a la mas correcta regularidad de la 
forma. Para quitar a los tejados el aspecto sombrio y sirae- 
trico dc rectos colgadizos sobre arcadas tan lijeras, levan- 
taban cupulas y establccian en orden bus alminares , enla- 
xados con la ornamentation dc las galerias y techumbres 

de las salas inmediatas. 

Partamos de su planta , como se vc en el piano , y por 
ella deduoiromos perfectamente la regularidad y clasica 
sencillez de la composicion. Un paralelogramo formado por 
dos cuadrados pei'fectos, incluyendo el vestibulo, cons- 
tituye sn plan. El ancho de sus claustros en los lados cor- 
tos y largos ,esta relacionado pov la medida de los tres la- 
dos del triangulo , en la proporcion del cuadrado de la hi- 
potenusa igual a la suma de los cuadrados de los catetos. 

Los anditos 6 kioskos vuelven a tener el ancho de la sala 
del vestibulo , lo cual por si solo ofrece gran sencillez en la 
distribution, erigida en sistema, segun nos demuestran 
Tnultitud d| ejemplos. De aqui , que las maderas puestas 
para encadenar los arcos y el anillo interior, se puedan 
cruzar a manera de emparrillado y trasmitir las fuerzas a los 
.muros de los cuartos ihmediatos , formando con los del patio 
osta aislada constmccion del Palatio del. Harem, que in- 
cluye la Sala de Abencerrajes, la de las Dos Hermanas y la 
de J'ustitia , cuyos muros se veil en perfecta relation dc 

continuidad. . :- ;-.--■'• - '■■■■::■■■ 

En el momento de visitar este patio, nos ha parecido 
hallarnos en la vida del Oriente, entre Bag-dad y Damasco, ' 
entre Ispahan y Cairo; luego que se adraira la obra se ol- 
vidan aquellas clasioas reminiscencias y solo ve el expec- 
tador las mansiones del extasis eterno reservado en el pa- 
raisaalos hijos de Agar. &D6ndc y como se invento un 
monumento de trasparentes anditos colocados como celo- 
sias unos detras de otros, para liaeer mas penetrable el se-- 
creto de los placeres que alii se habian.de sentir? No es un 
lujo de vanaiantasia lo que nos conmueve , sino la impe.- 



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piosa necesidad de describir lo que no tiene semejante, y lo ..■"■" 
que parece que nunca se sujeto a reglas que pudieran die- . .1 
tarse para los tiempos venideros. Ni las galenas de sua cua- ■ 
tro lados son iguales; ni los innumerables arcOs son abso- = : 
lutamente uniformes; ni sus columnas se agrltpan ■ con : . 
aparente igualdad; ni sus puertas guardan semejanza; ni : ; 
hay , en fin, esa constante repeticion de alturas y de lineafi 
que constituyen la belleza en otros ordenes de arquitectura. 
Aqui cs donde se puede decir que en la diversidad reside la 
unidad, porque si se compara nn arco a otro, un teoho a 
otro , un grupo de capiteles a otro , tal vez en el acto no se 
encuentre la identidad ; pero arrojados todos en ese labe- 
rinto de construcciones , cadauno se coloca simetricamente 
en su lugai- y a oierta distancia se halla la armonia del.nu- 
mero y del conjunto. ....■■: ■. - .■ -:.?_ 

En lo que llevamos descrito del Alcazar, no se ha desaiV ; ■ : 

- rollado todavia por completo ese m&gico sistema de convie-r^ : 

tir en grutas estalactitas las techumbres de los aposentos.' 

Solo en algunos alhamies , en las cornisas y arcos se han 

empezado a usar, pero en el Patio de los Leones hallamos 

los tres anchos claros de sus entradas , alintelados con Otros. 

tantos arcos 6 festones ondulantes de mocarbes, cuyo atre- 

vimiento de construccion no se podria concebir a no consi- 

derarlos adheridos a los fuertes botantes que hay en los es- 

queletos de su azuares. Mas adentro , parandose en el medio 

de esas dos cortas galerias , se Yen dos arcos en forma de 

pabellon a dentellones y en los fondos , los esfericos realza- 

dos en contraste con los primeros. Los ligadores de tirantes^ 

se descubren en los techos para evitar la monotonia de los 

grandes paflones, y vestidos de ricas ataraceas de tnadei'a 

se pierden en los muros y apilastrados como los pescantes 

de los puentes colgados , distribuyendo los techos de bellos 

almizates que nos hacen suponer si el exterior deberia acu- 

sar con cupulas planas 6 convexas los liuecos interiores, 

recordando los cupulinos del patio de la gran mezquita de . 

Auric; y sin embargo, en sus galerias estrechas no hay se- 



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340 . MONUMENTOS 



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nales; de esas cupulas a la bizantina, supuesto que estan 
intemimpidas las lineas pop los menacires del segundo- 
cuerp.0.- y las bovedas de los dos templetes. 

Las innum.erables columnas de marmol de Macael, que 
blancas en su origin han tornado ese color dulce de la 
patina del tiempo, estan ligadas por sus capiteles sueltos 6 
agrupados , segun las exigencias de una construction atre- 
vida, cuya forma cuadi'ada y -plana en relation con los pi- 
lares que cargan sobre ellos, no esnipersa, niasiria, ni 
griega, ni romana, filiation que se pierde en los diferentes 
periodos de transition que ha pasado este arte. 

Para venir a este hermoso aposento (1). hemos atrave- 
sado un pasadizo angosto que desde pocos afios existe abieiv 
to , y el cual no ofrece grandeza de ninguna clase. Esta co- 
municacion no era directa en la antigiiedad , como es hoy; 
se hallaba interrumpida por todos lados , porque desde ella 
todo este tercer edificio con su correspondiente alcaidia, 
como- ya hemos anuntiado , -constituia el harem , al cual se 
pasaba unicamente por la puerta que hay a una de las ex- 
tremidades de la sala larga que sirve de vestibulo al patio, 
y donde se hallan sus tres grandes arcos de entrada. 

Este patio se principio a construir en 1377 bajo la direc- 
tion de un artifice arabe que trabajaba por primera ven en 
las reales obras de la Alhambra: Aben Cencid (2) era su 
npmbre, y nosotros creemos que el genera de ornato que 
apliepr,, diferente al del patio ya descrito , f ue hecho tambien 
por el artifice ^ara las casas del Chapi y la llamada de los 
Oidores, por ser. aquel reproducido en los mismos modelos 
de este patio. Hasta el ano 1552 (3) no se hizo aqui la pri- 
mera obra importante de conservation, y entonces se qui- 



(t) Po^rclaciondounviajeroarUhtaquchavisitadoA Fez haco ties afios hemos sa- 
bUio: qmj en unode los palaclos del Sultan de Mamiecos existe un patio algo semejantc 
al de los Leones, construido.en la misma epoca que este y por los mismos alarlfe> pcdidos 
por aquel rey de Granada. No sabemos la aulenticidad de una uoticia que hemos oido re- 
latar de boca del mlsmo viajero. 

(8) Cean. * . 

(3) Legato le del afchivo. 



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Arabbs. 241 

taron a los templetes 6 anditos las bovedas exteriores . de 

azulejos , con el objeto , segun el informe de un maestro de 

obras , de evitar las filtraciones que habia y prevenir la des-: 

truccion de las bovedas interiores (1 ). Entonces se compuso 

la yeseria, se repusieron techos podridos-y se levanto toda; 

la parte antigua del alero. . - ' ■ • '■'■■ -■•■-. ■■_ 

En 1595 se formo expediente para hacer obras ; y cubnr 

muchas cupulas que estaban abandonadas ; se repararon las 

tejas blancas y verdes que existian todavia ; se restauro un 

pavimento antiguo que estaba compuesto de ladrillos cor- 

tados y azulejos , por dentro y fuera de las galerias , (mosta- 

gueras ) , y se corapusieron los mocdrabes de yeseria que se 

habian huudido (2). En 1591 ocurrio el incendio de un pol- 

vorin en el inmediato barrio de San Pedro , cuya detonaoion 

ocasiono muchos hundimientos en la Alhambra (3), espe-r 

cialmente en la sala de entrada a este patio y en la- inme- 

diata de Abencerrajes. Es de dicha epoca la construccion 

del alero de madera pobre y mezquino , el cual hemos prin- 

cipiado a restaurar en los lados de Oriente y Sur, copiando 

los restos hallados en el mismo paraje del antiguo y-riop 

que se destruyo. -. " *-- ■■ j. : . 

En 1640 se reconocio por Antonio Guerrero e\ estado 

ruinoso del patio y hallaron desplomadas ya las columnas 
de los enclaustrados y de los templetes. Por entonces esta- 
ban arrancados los mosaicos de todo el basamento del patio 
que dioen eran muy semej antes a los de la alberca. 

Siguiendo este genero de investigasiones so~bre tan her* 
moso departamento , volveremos al ano 1553, eii el ciiak-se 
hicieron ladrillos vidriados para las galerias por ujrt&lge- 
fiafiel,bajo la direccion de Francisco de las-Madezasy y 
datan de esta fecha la mayor parte de las armaduras que 
hau dado el aspecto de pobreza a los tejados que estamos 
restaurando. . - 



. (1) Lcgajo 38 y stguientcs. 
(a) -Dirigioestaobracl escultor Pedro Morele, la cual duro hasta IfJOl. 
(3) fispinel. 

16 






■=v: 



- -<--_ 



%m. 



IfOTTtBrENTOS 



. : - En- lbs dos miradores sobre las puertas do las dos salas 
de Abencerrajes y Dos Hermanas, habia menudas celosias 
cubriendo los tres arcos del MWtal 6 balcou, donde se 
asoniaban las mujercs del harem, que habitaban pequeilos 
ouartos distribuidos detras de esa galeria alta de ventanitas 
redondas y enfiladas que hemos hecho abrir recientemente, 
Desde el centro se von las diferontes InUas 6 cupulas de 
las dos citadas salas de la Rauda, de la Justicia y las de los 
templetes , de las cuales solo una .se ostenta hoy como pu- 
dieraii estar en los tiempos antiguos, porquc el ofcro tem- 
plate la-perdio con motivo de las ffltraciones , y para salvar 
la. boveda interior considerada sieraprc do mayor impor- 

tancia; 

. Con efecto , on ninguna parte de este palacio hay teclios 

mas bellos ni mas dificiles de hacer que los que se contem- 
plan dentro de estos pabellones. Son uuos acica-fes trazados 
sobre una superficie curva que no es completamento esfe- 
rica",y que por lo mismo ofrece inmensas dificultades dc 
distribution geometrica, que todas estan salvadas de una 
manera admirable. En esta clase de trabajos no ha habido 
quien mejore a aquellos artifices. Dichas bovedas asi talla- 
das y combinadas de miles de pedazos , descansan sobre las 
pechinas que llenan los espacios triangulares, hasta ccjer 
las Cuatro amares 6 paredes caladas, cuyos arcos forman 

r 

los elegantes Moskos. 

La fuente del centro no se levantaba como hoy sobre 
apoyos descansando en el lomo de los leones , sino que sen- 
taba inmediatamente sobre ellos? pues consta que en 1708 
un tal Diego del Arco hizo la segunda taza y los referidos 
apoyos , y que mas tarde , en 1838 , se hizo la pequeila pira- 
iaide en que termina; siendo de todo punto evidente que 
esa taza de marmol grande f .Uena de agua, y ceilida de una 
hermosa inscription , servia para las abluciones que tienen 
obligation de hacerse los mahomctanos cuatro veces al dia. 

Al contemplar esos doce leones que la inscription en- 
salza como obras de una expresion admirable, se notan las 



*-"*s. ■*•$*&*% 









. - ^ j >r_ 



ARABES. $43 

inspirations que el pueblo arabe habia reoibido en laa rui- - 
nas de Tesifon, Persepolis, Bostan y en la antigua- Persia-. 
Asi es que ni un paso adelanto ensue esculturas , Antes . 
bien, son mas amaneradas todavia que las de los bajo-rehV 
ves do Hurgal, donde se ven monstruos y figttras humanas* 
en actitud expresiva, con pelos erizados, que a manera de . 
escamas cubren sus cuerpos. Estos, como aquellos mons- . 
truos, tienen cierta rigidez en siis miembros, para dalles 
mas forma architectural, segun eluso a que se destinaban. 
Los pliogues de la piel de sus vetustas cabezas semejan 
lineas simetricas que caen a imo y otro lado de las fauces, 
cuyos dientes son como los de los toros de Rustam, y sus . 
melenas tan duras y tiesas como las de las cabezas de los 

monolitos de Tauris. 

Cuando empezamos la restauracion de este edi-ficio : ha- 

llamos el complemento de muchos de sus detalles, qiife;pa?. . 

saron desconocidos a los que antes se babian ocupado/ del 

arte musulman. No era facil, sin duda, fijar la forma de 

las cupulas de los templetes, y el tamano y adornos de todo 

el alero, si no hubieramos hallado bajo las mezquinas res- 

tauraciones del siglo xvn los restos antiguos, sus dimen- 

siones , su asiento , y cuanto puede necesitarse para .devoir 

verles la primitiva forma. - 

No tuvo jardines 6 alizares.este patio como se supone, 
excepto desde los anos 1808 hasta.el 1846, en el que se 
lucieron arrancar por haber perjudicado a los cimientos; y 
en tiempo de los arabes estaba todo el embaldosado de mar- 
mol a grandes chapas ( 1 ) y mostagueras azules -y blancas 

en las galerias. r^ ; ^ ,r ' 

Debemos llamar la atencion hdcia la sala que hay antes 
de entrar en este sitio , donde hemos leyantado una corteza 
de yeso, bajo la cual habian ocultado.nuestrbs antepasados - 
losarabescos de su decoration. Un-techo de la epocade 
Felipe V, ha coronado la estancia en Vez del de colgantes 



L . 



[l) Heconocinnento itecWporJuai^Mijares. 



-J 



VW _- 



244 MONUMENTOS 

que tenia , de los cuales conservamos algunos trozos para 

reponer los antiguos (1). 

Dijo el historiador Lafuente, que Alhamar el de Arjona 
fue el que mando constniir este patio; pero las inscripcio- 
hes que por todas partes tiene labradas, comprueban que 
fue Abu Abdil-lah Algani bil-lah, el conocido por Moha- 
mad V, que nacio el 4 de Enero do 1338 , y a cuyo sultan 
se atribuyen las mas importantes obras llevadas a cabo en 
el reiuo de Granada. Ese mismo continuo las emprendidas 
por su padre, pero en epoca de tal florecimicnto, que se 
nota bien la diferencia del gusto eutre el Meamar y el Patio. 
■ Dicese que en este sitio, uno de los mas prodilectos de 
la corte mora, fue donde se hizo la jura del Iiijo de Moha- 
mad, Abu Abdallah Jusef, en su casamiento con la hermoaa 
y eelebrada Zahira, y se dieron comidas a la usanza caste- 
liana en 61 , con presencia- de embaj adores cristianos de Cas- 

tilla y Francia. 

No hay en las inscripciones de este departamento bas- 

tante interes para anotarlas aqui unas tras de otras, pues ex- 

cepto las relativas al monarca citado, todas son salutaciones 

conocidas, elogios al Sultan y suras del libro sagrado. Pero 

es de extraordinary merito literario la que hay esculpida 

en el borde de la pila de la fuente, la cual debemos repro- 

ducir para conocer el lujo de hiperbolicas bellezas que os- 

tentaba el monumento, y cita que se hace en ellas de un 

jardin que existiria en los espacios que rodeaban al edincio. 

■ Helaaqui: _ . 

«Bendito sea el que concedio al iman Mohamad mansiones 

deleitosas, que son por su bellezala gala de las mansiones.* 



' (1) 'Este lecbo, do figura oblonga lerroinada por dos casquetes esfericos, parece que 
tleWios escudos del ttempo de Felipe V 6 Isabel Farneslo, con algunos atributos de los mo- 
hnrcasaustriacos^ueso ponian sfemprecomo recuerdosde las grandezas de la Espana im- 
perial. No ocitpa todo el largo de la sala, porque esta so hallaba interrampida por un muio 
para dejair espaclo a otra pleza ijuoheinos descubierto, reslablecleitdo el arco de colgantcs 
que estaba destruldo, y hallando los paramentos cubiertos de algunas labores que conser- 
vaban los colores puros y vWos de los Uempos arabes, las cualos hemos guardado cmda- 
dosamente. 






\~~~- 



i ■■f *i&S£3f 









ARABE6. j^g 

«Sin6, esteeseljardin; en el hay obras tan peregrins 
que no ha permitido Dios hay a otra hcrmosura que pueda 
compararsele.» * 

«Y estas figuradas perlas de trasparente claridad que 
engalanan los hordes con una orla de aljofar.» 

«Liquida plata que corre entre las joyas y que no tieue 
semejante en helleza por su blancura y trasparencia.» ' 

«Confundense a la vista el agua y el marmol , y no sa- 
"bemos cual de los dos es el que se desliza,» 

« jNo veis como el agua corre por los lados y sin embar- 
go se oculta despues en la tierra?» 

«A. semejanza de un araante cuyos parpados ostan 
henehidos de lagrimas, y que las oculta por miedo de uu 
delator.» 

«&Y que es en verdad sino una nube que derrama sobre 
los leones sus corrientes?» 

«Asemeja la mano del kalifa cuando aparece por la raa- 
fiana derramando sus dones sobre los leones de la guerra.» 

«j Oh , tu que miras estos leones que acechan ! El respeto 
(al kalifa) les impide mauifestar su enemistad.» 

«jOh. heredero de los Ansares, y no por linea trasversal, 
herencia de grandeza con la cual despreciaras a los mas en- 

ourabrados!» 

«La paz de Dios sea contigo eternamente; multipli- 

quense tus placeres y aflijas a tus enemigos.» 



Seguiremos por los cuartos mas principales del palacla 
en el orden que traemos, remitiendo al lector al piano de 
todo el para que alii vea los nombres e importancia de los 
pequenos y ruiuosos pasadizos, que no describing minu- 
ciosamente. 















240 MONUMiiM'OS 



Sala de los Abenoerrajes ( 1 ). 



Se ontra a ella por una hermosa pucrta do lacei'ia pri- 
morosamente labrada (2); y el nombrc que se da a esta al- 
g-orfia desde el siglo xv, so funda en varias tradiciones mas 
6 meftos probables. Dicese que los Abencerrajes constituian 
una tribu infiuyente por su valor, que poseia palacios en la 
Alliambra y al j>ie de Sierra Nevada (3), los cuales favore- 
cian la causa del ultimo rey, porscgiiido por su padre Abul 
Hacen. Este monarca se liabia enamorado de hi Zoraya (4), 
y ocasionado la separation dc su lcgitima mujcr la sultana 
Aixa. La favorita instigaba al rey para (pic dejase degollar 
& los hijos de aquella, hasta el punto, que la sultana temio 

por la vida de estos y los salvo descolgandolos con las tocas 

de'sus esclavas por.latorre de Comareb, y huyendo con 
ellos a Ghiadix, se puso al amparo dc los Abencerrajes. El 
pueblo maldijo a Hacen-, y trajo de Guadix al hijo para colo- 
carlo en el trono. 

La version de Perez de Hita expone, que en la corte de 
Abu Abdil-lah existian enemistades cntre Zegries v Abcn- 
cerrajes. Un toraeo habido en la plaza de Bibarrambla dio 
a los primeros la victoria. Estas dos familias se aborrecian, 
y un Zegri acuso publicamente a los Abencerrajes de estar 
en tratos con los cristianos enemigos, y a Hamet de tener 
amores secretos con la re'ina. Enterado el rey, cito con en- 
gaiios en una sala de la Alhambra a los Abencerrajes , y los 
kizo degollar a todos. La reina iba a ser quemada en una 



.-.■ _ 4 



(i) Aboncerrajes, qulore dcelr hijos del Sillero; y Zegrics, fronterizos. 

(S) tahemos reslaurado en 185C por lialJarsccnciialro pedazos abandonada en los al- 
macencs do la casa. 

(3) Homos vlsto tfEulos que lo acrcdilan y ftneas que Noun cstc nombre, las cuales 
fueron ccdldason IKOi al adelanladodeMurcia Bon Juan Chacon* 

($) Ijsja es la Isabel tie Sorts dc algimus lcycndas. 









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AllABES. 



ffl'. 



_ _ A 

hoguera, y el dia de la ejecucion, dieese, que.apa^deron ;^ 
cuatro caballeros campeones de la calumniada, que depaos-. 
traron su inpcencia en singular combate, ; ; -- Ll -.; .-i »<•■ 




Sala de los Abencerrajes. 



Desde que se co-noce la historia escrita por Don Hernan- 
do de Baeza perdieron aquellas versiones su misterio. Segun 
esta, la Zoraya fue traida muy joVen a la Alnambra desde 
las cercanlas de Cabra , donde habia sido canto Crecio. en 
el Alcazar, y siendo hennosa, Muley Hacen la distmgp? 



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248 



MONUMENTOS 



hasta provocar los celos de la sultana Aixa; esta temio por 
la vida de sus hijos, y sacandolos del palacio por un ajimez 
de la torre de Comareh, deseolgandolos cob las tocas blan- 
cas de laso daliscas , huyo a Albaicin donde estuvo ocho 
dias hasta que partio para G-uadix , dicese , ayudada por los 
Abencerrajes. Hay detalles preciosos de aquella tradicion 
que el lector hallara en tan notable libro. Unicamente re- 
cordaremos que la Zoraya vivio con el monarca, dominan- 
do el harem y engalanada con las ricas joyas dc la madre 
de Boabdil. 

En tiempo del mismo Hernando de Baeza (1) se llamaba 
; a este cuarto Sal'a de la Sangre, y pocos anos despues de- la 
reconquista contaban los moriscos que los Abencerrajes , en 
niimero de diez y siete, cuando iban por un pasadizo oscuro 
que hay hoy tapiado, una esclava que estaba asomada a la 
ventanita sobre la puerta del otro lado ,-. les aviso que se vol- 
vieran y no penetrasen adelante en el sitio donde iban a ser 
degollados. Todavia se cree que estan manchados los mar- 
moles con la sangre de las victimas (2). 

Es esta >%ha, una de las mas elegantes del palacio, al- 
zandose en tres cuerpos perfectamente proporcionados , e 
iluminandose por diez y seis ventanas caladas en los arran- 
ques de la hermosa boveda de figura de estrella, las cuales 
derraman una luz dulce y tranquila. Las alcobas que espa- 
ciosas se abren a sus dos costados por medio de cuatro her- 
mosos arcos llenos de adornos azules y escarlatas , parece 
como que esperan los dos lujosos divanes que han des- 
aparecido, donde las mujeres pasaban horas eternas de 
amorosa contemplacion. Una fuente que incansable bullia 
hasta perder sus aguas en el patio inmediato ; el rico broca- 



— * 

(1) Fu6 secretario del tilttmo rey de Granada. 

(£) Coirerecto, la bumedad produce esas manclias en tin marmol tan poroso como el 
deMacael;, pero esta misma porosidad ha podido absorber alguna sangre, que rara \ez 
dejade mancliar en ciertos marmoles cuando s'u ha posado algun tiempo sobre alios. El 
JiigarenJataza-flondelamancha esta mis senalada, parece tambien ocasionado por tin 
desnivelde la superficie , en cuyo Xondo ha permanccido por mas tiempo encbarcada el 
agua y el potto ferruginoso quedalatierra, . - 



^--- ---■ 



Arabss, 249 

do en brillante relieve de su comarraxia; los caprichosos 
pebeteros (1) y sus bazares en elegantes hdnias, todo 1q 
que falta en ella j lo que con tanto encanto se mira boy, 
daria a esta estancia un especial colorido de seductora 
tristeza. 

Las restauraciones del siglo XT i la dotaron de pintados 
del Renacimiento en los tecbos de las alcobas, y de algunos 
relieves en el primer cuerpo, que se atribuyen al c61ebre 
Alonso Berruguete, sin dato alguno. Los azulejos arabes. 
desaparecieron a fin del siglo pasado , y a principios del 
presente se volvio a restablecer este ornato con los que se 
compraron del convento de la Cartuja, los cuales pertene- 
cen al tiempo del emperador Carlos V. 

Se ha dicho que a consecuencia de hundimientos causa- 
dos por el incendio del polvorin, esta sala fue reconstrtiida 
casi totalmente en el siglo xvn, y esto no parece cierto 
porque sus muros son antiguos, sus labores moriscas en 
las nueve decimas partes, y los arcos, que siempre son los 
primeros detalles que padecen, se hallan perfectamente 
libres de restauracion (2). 

Debemos citar con particular encomio el ornato de las 
enjutas de la puerta de entrada, como el mas hermoso del 
estilo arabe, las archivoltas de los grandes y pareados que 
hay en el interior para entrar en sus alhamies, y los delica- 
dos awarques hechos con azul en log abacos y collarinos de 
los capiteles. - 

La forma de la cupula es una estrella de ocho puntas, 
en cnyos angulos externos hay hornacinas que llenanlos 
ocho triangulos encajados por medio de otras cuatro mas 
grandes en el cuadrado de la planta de la sala. Por este 

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(1) El quo public a in os se hall6 en un pueblo inmediato, y adquiriii un artista ruso que 
vivid en Granada mucbos alios. Era de laton con dibujos y letras incrustadas de plata. So 
destornillaba y atiria en dos medias esferas, de las que una contenia el braserHIo pen- 
dlente de varlosaros de metal para sostenerlo sin dorramar la lumfcre. Tenia abiertos 
entodasu saperflcie muHHud de agujeiitos redondos para exbalar los perfumes quese 
que mat) an dentro; la forma era ingeniosa para que pudiera rodar entre di vanes y alfoifc- 
bras sin quemarlas ni apagaise, 

(a) Sostendriamos que lo qm se buodlti fu6 la'antesala del PatiQ de los Leones. 



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250 MONUMBNTOS 

. medio senota mirando hacia arriba que disposicion tan pu- 
ramente geometrica ha servido para labrarla, y como hasta 
el mas menudo triangnlo prismatico de sus bovedas esta en 
perfecta consonancia con las dimensiones totales, cuyo 
misterio de composicion, hallado al repetir tan complicadas 
tracerias, no se revelo a ninguno de los artistas que publi- 
caron antes los dibujos de la Alhambra. 

El pasadizo que se cruza al pcnetrar en osta sala con- 
duce por la derecha a uu corredor oscuro , que terminaba 
en el vestibulo del patio, por dondc pudieron entrar los 
Abencerrajes; aqui hay una esealera y im aljibe bastante 
grande, que debio servir para el surtido de las aguas del 
Alcazar, y encima un patio ruinoso con claustro y salitas, 
semejante en su planta a otros muchos que se yen en Gra- 
nada. No ha penetrado ninguna restauracion en este sitio, 
y por consiguiente , fuertes capas de cal y yeso cnbrcn la 
mayor: parte de sus labores y letreros ; tres arcos dan en- 
trada a otra salita, tambien horriblemente embadurnada, 
desde la cual sepasabapor una puerta convertida hoy en 
yentana a otras habitaciones que fueron destruidas para 
hacer el Palacio del emperador; todo lo cual se ve bien 
claro por la continuidad que en este lado ofrecen los muros. 
Desde este pequeilito palacio , que bien puede asi llamarse, 
pasamos a uno de los miradores del Patio de los Leones y a 
las galerias que eran habitaciones de mujeres; y todos estos 
cuartos con el patio adjunto, inducen a creer que aqui 
existia otra puerta de los alcazaresj para comunicarse quiza. 
con la Gran Mezquita. 



La Rauda. 



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"; ; Nombreque significa vergel y cementerio de magnates. 
cuyo edificio ocupaba antes un yasto jardin, extendiendose 
por el Patio de los Naranjos hasta la Torre del Mihrab. En 



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AUABES, . . 9gT 

este espaclo habia algunos edificios aislados , cuyos cimien- 
tos hemos visto con motivo de la obra que se hizo en el patio, 
y que eran de epoca anterior al tiempo de Mohamad V. 

Al contcmplar los ruinosos aposentos que llevan el nom- 
bre de Kauda, clioca el genero de su arquitectura y la dis- 
posicion de compartimentos apenas relacionados con la 
Sala de los Abencerrajes : y causa mas sorpresa encontrar 
sus techumbres cambiando las formas exteriores y produ- 
ciendo tal confusion, que no se distingue la obra antigua, 
ni la que puede atribuirse al siglo xvi, ni cual es eldestino 
de esta torre que a manera do las tumbas de los kalifas en 
Cairo, se alza aqui a respetable altura. Su planta cuadrada, 
en cuyos lados hay cuatro hermosos arcos de herradura de 
bellisimas proporciones ; sus dilatados paramentos con pin.- 
tadas labores de ladrillos 6 alrmdrdbas , su cupula en forma 
de concha agallonada a semejanza de la Kiblah de Cordoba 
y pintada de las mismas sofeisifas, con algunos adornitos 
rojos en las enjutas ; la alta mikhah por donde recibia la luz, 
y el aislamiento de cste alminar sin muros adyacentes que lo 
subordinen a otras obras , nos obliga a suponerle edificio tan 
antiguo al menos como las Isnas de la alcazaba Alhamrra. 

Contabase por los moriscos de principios del siglo.xyn 
que en el Btitalmencm 6 sala se hallaron. yarias sepulturas 
do reyes moros, cuyos nombrcs cstaban en las inscripciones 
de unas lapidas que existian en la Casa Real Vieja (1) ; y quo " 
en una pila larga y angosta que hay en un cuarto inmediato 
se lavaban los cuerpos muertos de dichos reyes antes.de.. 
cnvolverlos en los cambws con que los cenian para metering 
en las sepulturas. 

La Rauda fue, pues, el panteon de los primerqs sultanes 
de Granada antes que se construyera el Patio de los Leones, 
y los sepulcros estarian colocados encima del piso , de modq 
que fueron desbaratados por los conquistadores a poco- 
tiempo de su llegada. 



(I) Como vercmos, esisten lodavia algunas de dlas. 



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252 MONUMENTOfl 



gala de Justicia 



Para describirla vamos a rcproducir parte cle lo que ya 
hemos dicho y piiblicado con motivo dc las pinturas. en la 
Rwista, de Espafla. 

Dice Hurtado de Mendoza que Bulhaxix hallo la alqui- 
mia, y que gracias al oro que hicieron por su medio, pu- 
dieron embellecer los palacios, corcar la ciudad con triple 
muralla y edificar la AlMmbm con sus muros de oro y pe- 
drerias. Noes menester fabricar cl oro, ni hallar las perlas 
y las amatistas en estos muros, para creer que el efecto 
que debian producir cuando se construycron daba lugar a 
todo genera de fantasia. Vestigios de colores y oro hay por 
todas partes, y en la sala de Justicia lo conscrvan mas 6 
menos todos los ornatos. Es una hermosa nave de ties cu- 
pulas principals mas elevadas, y cinco mas pequefias, 
franqueada por tres elegantes puertas que comuuican con 
el Patio de los Leones. Otros tres arcos mas esbeltos y cla- 
sicos se levantan eu los testeros principales de los tres de- 
partamentos cuadrados, y dan hiz a tres Kubbas 6 alhamies 
coronadas de techos embocinados , doixle sobre fondo de ta- 
fllete se hallan pintadas las siugulares obras de color y di- 
bujo, que no han podido borrar cinco siglos de olvido y 
abandono. La decoration mocwabe de estos divanes nos re- 
recuerda algo de la catedral de Cordoba , eu sus arcos apun- 
tados y estrechos en los arranques. Fue sin duda un tributo 
pagado por los alarifes de la Alhambra a los de aquella 
gTan mezquita. Los techos estalactiticos ( 1 ) fantasean las 



(l) Debcmos aqui cttar un precioso pasaje del Koran que tienc alguna relacfcon con la 
Idea subjcrlda a los arabes, de bacer los techos como grutas naturalee de cstalaclilas cu- 
yastmas no se ven antes del nacimlento de su protcta.CuSntase que son un recuerto 
de la caverna de Tur, donde las arafias con su tela, las abejas con sus panales y las pa- 
lomascon sus nidos, cubrleron la entrada para ocultar el refugio de Mahoma, cuando 
buyendo de los coreiscltas se lue a. AWsinia. 



. " 



-" 



A R ABES. 



grutas de filtraciones calcareas en las estancias de estos 
pabcllones, con sus cupulas sembradas de claraboyas ; y sus 
anchos frisos ostentan los escudos alhamares cntre los 




Salade Justicia. 



cristianos motes de los reyes que conquistaron tan afama- 
das o.bras. 

Desde 1496 estas notables tarbeas que levantan airosas 



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-77-^-f^n-"" - 






K v 



254 



MONiniKXTOS 



sus csbeltos cnptilinos, sodenominaban ya />'«/«■ <&£ 7W-, 
tunal, del Consejo y de Jos JRetratos. en Ian cronicas do 
Mendoza j do Pnlgar, aeeptadas por Arg-ote do Molina y 
Lozano. Pero autorcs modornos , (ijandose eu la ros'.umbro 
de los roves mahomctanos y dc imestros monarcas dcsde 
Don Pedro hasta los Reyes Catolicos, ban establecido con 
sufioientes datos el beebo de que nunea la sala dondc so ad- 
mi nistraba justicia sc hallaba en el fondo del harem, sino 
en las puertas de los castilloa y easas de roves; y por con- 
sig'uiente, el nombre dado a, csta sala no podia tenor por 
fundamentd esc destino, a no ser quo bajo los nazaritas 
sirviera do divan dondo sc reunian los mag-nates y catibes a 
decretal' los asnntos de Kstado. Tampoco debia llamarse de 
los Retratos de los Reyes, porquc ni so ven alii pintados todos 
los que se succdicron en Granada antes del auo 1400, ni los 
colores de sus trajes, ni alefias de sus barbas comciden con 
los distintivos quo en sus blasoncs adoptaron, ni eon los 
trajes negros con franjas rojas, quo usaron los prinieros 
sultanes, ni los bormejos con franjas negros que por rcgla 
general son usados por las dinastias reinantes de los Abba- 
sidas. 

Dificil nos sera alcjar la creencia de que dichas pinturas 
no poclian habcr sido hookas por artistas mahomctanos, 
fundada en el texto do la Sura, que proliibe a los descen- 
dientes de Agar imitar las forraas naturales y representar- 
las sobre marmoles y estucos ; pero no lo es tanto si se 
atiende a que los que labraron esculturas de bombres y ani- 
mates, y fundieron bronces corao los que hemos visto (1J, 
no podian haberse impuesto el veto de no pintar lo que dc 
mil maneras esculpian. De all! la suposicion de que algu- 
nos cautivos cristianos debieron ser los autores do las tres 



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(1) Elcclcl)rcpintorFo:1«ny poseia un Icon dc eslc metal, que n<Iqnln<i en Espnrin, 
y laComlSlondo roonumcnlostlc Granada hi\ nrttjuirRlo nlgunos liroiiccs dc ni|u-e11n £poca 
hatlatfos en Alarfe. Tainbkn hemes visto enjas iinibes de Jironce con nleics do pln(a flgu- 
rando cacerias, daiizartnes, caballeros, efc M que scgim sus inscripcionos hatian sldo 
tcgaladaspoi'flnrey afrlcanoal tfo Granada. Diccse que las ha ad qu hid o el comic de Fer* 
nan-Nuftcz, 



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obms, unicos que on aquclla epoca ejercian la profesiony 
pudicran mterpretar el cstilo gotico y romauesco dc las edi- 
ficios que hay en ellas discfiados. 

En el siglo xn se pintaban en Italia los torneos al estilo 
oriental entro ilguras grotcscas .do animales , para cubrif 
los muros de los palacios ; pero notandoso en ellas cierta 
correction do dibujo y deseo de imitar lo natural tie las ac- 
tivities y movimientos, que cotno arte son obras superiors 
alas do la Alhnmbra, nun siendo aquelhs mas antiguas. 
En los libros de miniaturas del rey Modus , siglo xui , hav* 
unas caccrias quo tambien ticnen este mismo carnetor, con 
-pajaros y javalies, en las que los arboles, los cabaltos. los 
cscuderos, cstan dispuestos eorao en las pinturas do la bo- 
Tcda de la devocha : difioren los arreos , pero los giuctos van 
yestidos segun estos , de cota cefiida y capuchon a la usan- 
za de Gaston Fcbo en sus cacerias de javalies, donde m ten 
estos raismos caballeros que parecen de madera, y quo en 
yerdad tiencn mas exprcsion; lo mismo que los del manus- 
crito Lancelot en la esceha de los caballeros de la mesa - re- 
donda , del siglo xiv. Y las pinturas hechas por cristianoa 
con motivo del viaje do Carlos IV deFrancia, que son dela 
misma epoca. £no ofrecen una diferencia notable on el raodo 
de plegar los pailos, en los cabellos y en las manos, de la 
tiesura y rigidez de miembros que se nota en las figures de 
estas bovodas, donde no se ve mas que la silueta ncgra que 
forma el dibnjo y los diversos colores que Honan los es- 

pacios? 

Sobre las figuras de Ja boveda del centro ( 1 ) , iqu6 hay 

en ellas que nos indiquc si son retratos de los royos que se 

habian sucedido en Granada por aquel tiempo? Kingun dm- 

tintivo tienen: ni en el turbante por la riquofflfc depedrena 

en forma de escarapelas, ni en los anilloa do too enlendo la 

frente ni en los cintuvones guamccidos de colores y dora- 












p licado Don Mariano Bofrell. en Madrid, alio dc isit. 



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256 



MONUMENT Oft 



dos, ni en las ajorcas a la mitad de los brazos, ni en las 
empunaduras de las espadas se indica que los personajes 
debieran distinguirse como fue uso y costumbre entre los 
sultanes de la Arabia y de la Persia; por el contrario, eri el 
Oriente los arabes en consejo se ban colocado siempre en el 
orden queestan aqui; mientras que a los reyes rara vez sc 
retrataban por respcto a bus personas. En cambio estaba 
admitido el pintar retratos depoetas, adi vinos, recitadores, 




Pinturas de la Sala de Justicia. 



charlatanes y otros tipos que abundaban en las cortes de 
los kalifas, los cuales tenia n siempre divertidos a los reyes 
con sus gracias ; como se cuenta de los kalifas Ben-Ahkam, 
Illan, Moavia, Abdul-Melic, y de los que les sucedieron. 
lejanos ascendientes de los reyes de Granada. 

En el siglo xiv , en cuya epoca debieron hacerse estas 
pinturas, el arte se habia perfeccionado mas en Italia que 






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ARABES. g57 

loque aqui so demuestra. Adriano do Edesia pinto m Mi- : 
Ian sobre las paredes que doraban 6 cubrian deazul tia- 
ras alegoncas a los tiempos paganos , en las cuaies habia 
desaparecido ya esc perfilado negro con que estan dibuja- 
das las de os mas antiguos tiempos , como lo indican L ■ 
iglesias de la Cava, de Casuariay Subiaco. pam imitar-ex- 
cltisivamente los mosaicos do losbizantinoa, donde cam- 
peaban los colorcs vivos, dispuestos en forma de escaques, 
de fajas o rosctones, cuya disposicion fue todavia mas e 
trafia que la do las pinturas de la Alhambra; y en el siglo 
y siguientes se pintaban en algunos clauses de los cou- 
ventos, cacerias, centauros y arabescos profanos, segun 
decia el Santo Claraval, que declamaba contra esta costum- 
bre , la misma que se obscrvo en los monasterios goticos de 
Espafia ; todo lo cual nos induce a creep que podia haber en 
el territorio dominado por los arabes pintores que conser- 
varan estatradicion. 

Existieudo, pues , la pintura como arte decorativo antes 
de Cimabde, y liabiendo este aprendido de los griegos, co- 
mo bien claro se ve , sus antecesores del siglo xin tueron 
enteramento reproductores de tipos y eseenas orientalea, 
aunque las aplicaran a los monasterios; pero de entre ellas, 
las de la Alhambra derivaban propiamente de este origen, 
hechas por arabes 6 bizantinos, que viajaban entonces en 
las principales ciudades de Europa, yque en Granada exis- 
tian, sin duda, como buenos musulmanes; los cuales a 
principios del siglo xv no pintaban tan bien como los italia- 
nos de los tiempos de Giotto y de Stefani , en cuyas obras 
ae revela un arte que tiende al Renacimiento; mientras que 
en estas , hechas anteriormente , se expresa tax sistema de - 
pintar hieratico con arreglo al trazado de Teofllo ; y mas 
cuando ya se sabia cl modo de disolver los colores con li- 
naza, cuyo medio no se revela en ninguno de estos ejera- 
plares. Las pinturas que aqui vemos no estan hechas por 
estos procedimientos , sino quo son de cola 6 huevo, barni- 
zadas despues con linaza como las quo se usuii todavia e» 

n 









g^g M0NUM13NTOS 

lasiglesiasrtfsas; por consiguiente, del tiempo de Tomas 
&uido y do Pablo Uccello , en que se buscaron las reglas de 
la perspectiva y de los escorzos, hacia 1415, que cs la ma- 
yor antigiiedad que se puede dar a estos pergaminos, la 
pintura habia adelantado ya en Italia y en Kraucia para que 
se afribuyan. a cristianos estas obras , que no puedeu com- 
pararse mils que a las de los tiempos de Masactio, en los 
cuales priucipio a formarso el reino de Granada y en cuya 
epoca el Patio de los Leones no liabia sido siquiera ima- 

ginado . 

Los pintores espanoles que cita Coan Bermudcz , y eu- 

yas obras pueden verse todavia, no ofreceu tampoco seme- 
janza con estas; ademas delestilo, que es distinto en la 
mayor parte, los adornos y las pinturas deV&vieja epoca 
xpieoxisten en Toledo, en Cordoba, etc., son del aiio 1418 
y muy conocidas , como las de Juan Alfon en la capilla de 

los Reyes Viejos de aquella catedral, de estilo religioso y 
procedimiento muy diferente : y las de Rizzi , Borgona y del 
estofador Diego Copin , tampoco ofreceu semejauza, antes 
por el contrario , parecen y son obras de otro espiritu que 
tenia su tradition conformc a principios de cultura mas 
moral y mistica, y menos dominado por las influencias 
orientaiescas que pertnrbaban las ideas de los convertidos 
espanoles, en aquellos tiempos de dominaoiones sucesivas. 
Almonacid, un moro convertido del ano 1460 , estofaba 
y pintaba el retablo gotioo de la catedral de Toledo en com- 
pafiia de aragoneses y lemosinos, mezclandose de este modo 
el arte de los pintores de origen enteramente morisco con 
el de las escuelas que procedian de Francia y que ya se co- 
nociaix en Galicia, Leon y Oataluna; notandose que no eran 
poco.diestros en elpintar los mahometanos que en Cordoba 
trabajaron algunas capillas mudejares. 
■- En la restauracion que hemos hecho el afio 1871 con el 
objeto de asegurarlas y evitar que se cayeran a pedazos, por 
consecuencia de las filtraciones de las lluvias, hemos visto 
que estan hechas de madera de la ■ clase que Yulgarmente 



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se llama de peralejo ( 1 ), en tablas de siete centimettos de 
graeso. sin cortar en cerchas ni casqtietes regulares, sm 
Jabradas a trozos de diversos tamaiios para ir formando el 






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UJ Es el alamo especial que abunda en timnadti, que Uene la hoja btancu por cl re 
verso. 



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280 MONUMENTOS 

elipsoide, cuya disposicion y materiales estan indicando 
que fueron hechas en Granada precisamente; y los clavos 
que unen las tablas sonde los quo hacian los arabes 
para todo estc edificio, bailados de estaiio para que la 
oxidacion del hierro no perjudicase alas pinturas (1). So- 
bre la superficie concava de las tablas, bien alisada, esta 
tendido el "cuero que debieron mojar para amoldarlo, pega- 
do con un engrudo'grueso de cola, y clavado en todas di- 
recciones con los clavitos de cabeza cuadrada en forma de 
muleta. Sobre el referido cuero hay estendida una capa de 
yeso mate y cola del espesor de dos milimetros , la cual ha 
sido brunida y pintada de rojo a manera de bol, para dibu- 
jar encima con un punzon los objetos pintados ; teniendo 
antes en cuenta que en los fondos que iban a ser dorados 
en bajo relieve, la capa de yeso es mas espesa, para pro- 
ducir los adornos con moldes y una ligera presion. Y 
heraos notado en algunos rasgos de los punzones sobre el 
yeso duro, huellas de otros trazos sin orden, entre los 
que habia formas de letras arabes puestas alii como sena- 
les del artifice que se ocupo en trazarlas : nueva indicacion 
en favor de la procedencia morisca que se esta. discutiendo. 
Estas bovedas ofrecen un episodio completo de un ro- 
mance facil de adivinar, el cual se reduce, a que el leon figu- 
ra simbolicamente los amores de un guerrero arabe escla- 
vizado a una cristiana de alto rango ; que un mago , por 
medio de sus hechicerias , trata de robarla, y que es sor- 
prendido por el cristiano que aparece y mata al mago, cuyo 
cristiano a su vez es muerto por el arabe en desafio y a la 
vista de la dama: que todo esto se verinca mientras los 
duenos del alcazar juegan tranquilamente deutro del edifi- 
cio, muy ajenos de lo que esta sucediendo por fuera, Entre 
tanto, otros caballeros cristianos, con trajes del tiempo de 
Don Juan II, se entretienen en una partida de caza de osos 



(1) Bra constante el uso da estanar los Iiierros de las puei'tas, lo Cuat los hace apai'e 
cer platcados. 



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ARABES. 



261 

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y javalies, ocupacion diaria de los tiempos feudales y cau- 
sa de muchas empresas amorosas. 






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En otra boveda se ve en primer lugar y en el centro, 
una composition fantastica que tiene puntos de contacto 






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262 MONUMKNTOS 

muy marcados con la otra pintura. Una fuente en el medio, 
con columnas salomonicas sirviendo de cie central, v en 
la mas pequena de sns tazas, un perro en actitud espectan- 
te. La forma de todas las pilas es octogonal . y la primera, 
6 la que descansa sobre el suelo, tiene en los ocho angu- 
los pedestales salicntes, los cuales dejan cntrepanos con 
cuadrados en el centro donde se ven eabexas de leon. La 
segunda pila, que tambien derrama ag-ua, esta sosteni- 
da por ocho niflos a manera de angelotes, con las cabe- 
lleras peinadas, ya un lado y otro seven sentadas dos 
figuras, una de las cuales es la dama que on la otra boveda 
tiene encadenado al leon , y la otra es un joven que parece 
el del torneo. En el suelo hay como un estanque poblado de 
patos y gaviotas , y arboles a uno y otro lado con pinas y 
nisperos, cargados de.pajaros de diversos colores. Siguieii- 
do a la derecha se encuentra nn paje tocando una bocina, 
que lleva melena en bncles 6 sortijas, capuchon, pantalon 
cefiido .ybotines, como los trajes do la cortc borgonona; 
luego hay un caballero sorprendido por un oso, al que luc- 
re con su lanza ' mientras acometen a la fiera galgos y le- 
breles; tambien se ve entre ramas un joven bebiendo en 
una alcarraza, pero con traje tan raro, que parece del tiem- 
po de Luis XIV. 

^ En la boveda del centro es donde se ban entretenido 
mas los art^icologos , suponiendo unos que son retratos de 
diez reyes, hast a el conocido por Abu-Said, el Bermejo, 
muerto por Don Pedro de Castilla el aiio 1362; y como esto 
coincide con las escenas que se represents en las otra s 
dos, las cuales se pueden atribuir a la misma epoca. es 
muy posible que antes que se hicieran estas pinturas no 
hubieran reinado mas de die/ nazaritas, con-lo cual coin- 
ciden miestros estudios sobre el tiempo en que fueron he- 
chas. No hay en ellos, sin embargo, ningun distintivo por 
el cual podamos deducir que" fueron los diez reyes mencio- 
nados. Y jcomo no habian de tenerlo cuando sabemos que 
los reyes de Persia llevan sobre el turbante 6 el caftan ne- 



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gro 4 manei'a de escarapela , estrellas , cuentas doradas 6 
circulos de colores, segun sus genealogias; que los kalifas 
de la Arabia se distinguen en el color del turbante, comb se ■ 
significaba la bandera del Profeta; que los turcos llevan la 
media lima sobre su escudo y frente, y que los de.Egipto, 
Tune/ y Marrueeos se dieron a eonocer tambien por los co- 
lores dinasticos, los petos bordados y algunas veces las co- 
ronas en forma de anillos, semej antes a las de los.reyes de 
Judea 6 dc los antiguos asirios? 

Hay aqui distintiyos puramcnte jerargicos, lo cual nos 
aleja completamente de la idea de que fucran roycs , que 
nunca vistieron sus alquiceles dc dos colores, como era 
costambre en aquellos tiempos cntre las personas de rango 
v catesroria, musulmanes 6 cristianos. En cuanto al color de 
lasbarbas, ya se sabe que era un capricho de los tiempos 
feudales tenirsclas como distintivo; pero no de un modo 
pevmanente ; y es conocido que el nombrado alcatanera un 
aliiio hecho de dos 6 tres yerbas que producian el color 
rojo para la barba; y la alhefia un tinte negro para el cabe- 
llo y pavpados , hecho de tornasol, alumbre y humo de pez, 
macerado en alcohol a caliente , con lo Cual se ribeteaban 
los ojos, las cejas, manos, pies y unas para aparecer mas 
iovones v hcrmosos, como los antiguos egipcios y modef- 

nos africanos. 

Es pnes, mas probable, que lo que aqui quiso representor 
el pintor fue un Mexuar 6 Consejo arabe ; porque no existe 
ningun gencro de analogia entre estas figuras- y los carac- 
teres de los monarcas que se suponen retratados; y linase a 
todo esto el dato del nombre que desdc la conquista se dio 
aestasala, que fue del Tribunal, con preferoxicia . al <fc los 
Metralos , qua empezo a darsele algunos aiios despues(l). 
Ademas, nosotros creemos que la disposicion de estc apo- 



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(1) Hurtado do Mcndwa dire en an «!llstoru» dc la reDolion dc los monscos:* -Apo- 
uS(! nlo real y nombra^...., quo dcspucs acrcceataron diez reyes sucosorcs snyos (del lunr 
riador), cuyos retratos se ven en una 3 ala, alguao de alios conocido en nueslvo tiempo 
»por los anciauos de la tierra," 



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264 MONUMENTOS 

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sento enlazado con el Patio de los Leones, separado algun 
tanto del harem que ocupaba las habitaciones altas , hace 
sospechai* que era el lugar destinado para las conferencias 
de los reyes con sus ministros y capitanes, a cuyo sitio se 
entraba por la puerta separada que nemos indicado en otro 
libro, cerca del vestibulo de todo este tercero y mas moder- 
no alcazar. 

En las dos extremidades hay escudos parecidos a los del 
tiempo de Don Juan II , con banda que sale de la boca de dos 
sierpes; y dos leones por debajo de cada uno, sentados y 
simetricos como serias esfinjes; lo cual, si bien descubre 
la epoca cristiana, no so concibe por que en la Alhambra se 
ve este signo heraldico diferente do los usados por los mo- 
ras, pnes desde Mohamad I, denominado Algalib-billah (el 
vencedor pprDios), siempre llevo la faja de su escudo este 
mote, y aim antes los de todos los sultanes andaluces; ade- 
mas que el escudo arabe es siempre mas cuadrado , mientras 
que este, como los que hay colocados en las puertas del 
Castillo de las otras pinturas, es mas triangular y se asemeja 
A los usados por visigodos, y su color cs rojo , el mismo que 
usaban los moros granadinos enlos estaudartes y emblemas. 

ho que mas comunmente se habia usado por blason en 
tiempo del kalifato , .fue una Have azul eu campo de plata; 
pero este signo fue tambien de los monarcas granadinos, 
los cuales no habian abierto con la Have las puertas de la 
Peninsula. jComo,. pues* se cambia el blason en el caso 
presente , y la Have continua poniendose en las claves de los 
arcos de los castillos y alcazares? 

. Sobre todas las pruebas irrefutables de que los citados 
retratos no eran de reyes, existe la de que el traje no es 
encarnado, como indubitadamente lo usaron los nazaritas, 
cuyo color solo lo cambiaban en el caso de liito, que lo usa- 
ban negro como. los cristianos. Y resulta que el traje de 
Boabdil era encarnado en la batalla de Lucena ( 1 ) , y que 



(0 So conserva en casa del scfior marques de Villascca. 




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s lg uiendo la costumbre de los trajes rojos en los monarcas ' 
granadmos , se sabe pop la historia de la rebelion de ff 
r.scos que Aben-Humeya fue investido eon las insign^ 
reales , colocando e traje encarnado ; y el mi smo ibn-Mdun ' 
refiere que en Malaga y en Baza se hacian trajes de este cc! 
lor , con as nguras de reyes pintadas en el pectoral a se. 
mejanza de los de Sum; y no habiendo, por consiguien to 
entre las figuras aqui representadas mas de una que tea- 
ga el traje escarlata , aunque se quisiera suponer que fete 
fuera el umoo retrato de rey, es para nosotros dudoso nor 
que segun Almakari , los reyes granadinos no llevaban tar- 
bantes o imamas , y todas estas flguras lo Uevan sin excep 
cion; imentras que dice este autor terminantemente que 
estos eran llevados solo por los ulemas y otros doctores de 
la ley en todos los casos ; tales relates acaban de resolver la 
euestion. 

Por ultimo, en un escudo que lleva al brazo uno de los 
caballeros de las otras pinturas , se nota un signo heraldico 
de tres palomas blancas en campo rojo, que pertenece a la 
familia de los Acejas, segun el autor de la Historia de Oa~ 
licia (1 ), cuyo emblema no debe confundirse con el escudo 
de los Huete que usaban la paloma blanca en campo azul. 
Pop lo tanto, el episodio hay que buscarlo en los antece- • ' 
dentes nobiliarios de aquella casa, y. bien podra liaUarse 
unavez planteado el problema que dejamos expuesto, al 
sefialar la familia que tales empresas sostuvo con los moros 
andaluces. 

Y para concluir , citaremos un oxtracto de Ibn Jaldiin. 
publicado por el Institute imperial de Francia (2), el cuai 
prueba que los cristianos de Castilla y Leon se llamaban 
gallegos , por los arabes, razon por la cual se busca en la 
historia de Galicia el nobiliario de los Acejas , cuyo escudo 
se ye en estos cuadros . como cristianos que vivian fronte- 



(1) Argoto de Molina en su «Nobleza de Andaluefa.* 

(2) Tomo XVf, pag. £67,lexto arabe, 






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266 MONUMENTOS 

rizos al andaluz: j que los arabes imitaban <i dichos galle- 

gos , llegando a pintar imagenes y simulacros ? atamadU, en 

elexteriorde los muros y dentro de los edificios. Y sobre 
todo ? el citado autor(l), que censuraba estas imitaciones 
en los arabes, nos habriadicho que eranobras de cristianos 
renegados 6 de extranjcros, lo cual no hizo; antes bien, lo 
critico en el pueblo nmslimico, eomo resultado del predo- 
minio cristiano que ya se scntia por to das partes. 



Sala de las Pos Hermauas. 



Pasando por una hermosa puerta de laceria y talla en- 
tramos en c un aposento cuya galanura no podriamos des- 
cribe mejor que lo hicieron los arabes en los veinte y cuatro 
versos grabados sobre su-hermoso zocalo de azulejos. 

■Aunltfdo y otro, antes de pisar los umbrales marmo- 
reos de esta sala, se halla un estrecho corredor 6 pasadijso, 



(I) DtecelmuydoctoDon AiireIi;ino Fernandez Guerra «que fuc moriilicaeiony cscan- 
»daloa1 r,imost}ll)n-Jaldun cuartrto vinode Africa a la ciudad del Genii, anode 13**1, ba- 
silar relratos y cuadros do romanescasaYcnSnras (en bicn adobados cucros yen litnzos 
»y tablas) adornando los tcebos y mures de Jastasasroales y da cusUodos los ciudada- 
»abv "lo cual nos demuestra que nopodrian ser stflo los crisliaoos los pinfores, mho que 
habria mucbos jnoriscos que aprendcrian a bacerlo, y que los macslros serian de oriiren 
bizaniino como la mayor parte do la poblaeioii tfonde tambien lialria machos crisManos, 
pero no iantosen mi concepfo, como se afirmfi en el Coacillo Vicnenscde i:m,porquc 
despucsdo conqulslada esta ciudad por las Reyes Cattificos, formanan mayorta Josmorts- 
cos.vcrdadcros crcyentess que llegaron asufoljvarse endefensade sus cosLurnbres y de su 
religion, 

Ydice cl mismo Fernandez Guerra: «Parcceme error bistorico el de lialjer supuesto 

»([UcenEspaha,cristianosy mahomctanos fueron siempre vecinos irreconcUiaJjie* 

*noiosdmdiah phyas como las que separan (Idas lie ras los mares. En los teiritorios 
»iibrespor lacruz, y lo mismo en losesclavizados por el Korin, vivian juntos y st-gun 
»sudifeventc religion, cHstianosJudios y mustilmanes; eabatkmsde un rcino finraban y 
»S3 avecindaban enelotro, 6 se ponian ft su servicio, etc*, etc.,* yesta Jan ilustnida opi- 
nion favorece la" emitida por nosotros sobro las relaciones y continuo roce que cxistian 

entre tandiversas familias, origan del novelesco trance que representan las dos menciona- 
dasplnturas. 



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AH.A.GES. 9.R9 :^V^;f? 



que subia a los aposentos altos y mcnacires, tomandb a la 
derecha, y por Ja izquierda a un pequeno megle 6 cuartito- 
reservado , de uso particular. La puerta de arrocabes cierra 
la salida al patio , dejaudo dentro de la habitacion completa 
independencia, como se observa tambien en las otras salas + . 
recori'idas , pudiendo de este modo set visitados los patios 
sin comunicacioncs con los cuartos del harem. . . 

Leamos las inscripciones para comprender mejor la be- 
lleza incomparable de la estancia: 

«Yo soy el jardin que aparece por la manana ornado de 
belleza; conterapla atentamente mi hermosura y hallaras 
explicada mi condicion. » 

« En explondor compito , a causa de mi senor , el prin- 
cipe Mohamad, con lo rnas noble de todo lo pasado y veni- 

dero.» 

«Pues por Dios que sus bellos edificios sobrepujan por los . 

venturosos prcsagios. a todos los cdificios.» 

« i Cuantos amenos lugares se ofrecen a los ojos ! El es- 
piritu de un hombre de dulce condicion vera en ellos reali- 
zadas sus ilusiones. » 

« Aqui 1'recuentemente buscan su refugio de noche las 
cinco pleyadas, y el aire nooivo. amanece suave y deleitoso.» 

«Y hayunacupulaadmirableque tiene pocas semejantes. 
En ella hay hermosuras ocultas y hermosuras maninestas.» 

« Extiende hacia ella su mano la constelacion de los ge- 
melos en signo de salutation, y se le acerca la luna para 

conversar secretamente.» 

«Ydesearian las estrellas rcsplandecientes permanecer 
en ella y no tenor en la celeste boveda fijado su cursor 

«Y en sus dos galerias, a semejanza de las jovenes es- 
clavas, apresurarse a prestar el mismo servicio con que ellas 

le complacen (1).» 

« No fuera de admirar que los luceros abandonasen su 

altura y traspasasen el limite fijado. » 






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(1 ) i Podra e-sto verso habcrle dado cl nombrc clo Dos Hcrmanas? 






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268 



HONU&ISM'OS 



«Y permaneciesen alas ordenes de mi senor, por su 
mas alto servicio, alcanzando mas alta honra.» 

«Hay aqui un portico dotado con tal explendor, que e! 
alcazar aventaja en el aim a la boveda del cielo,» 







j^ffis;!^^ 







Sala de las Dos Hermanas. 



«jCon cuantas galas la has engrandecido ! (j Oh, rey!) 
Entfesus adornos hay colores que hacen poner en olvido 
los de las preciadas vestiduras del Yemen. » - 

« j Cuantos arcos se elevan en su boveda sobre columnas 
que aparecen banadas por la luz ! » 






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ABABES. ggfg 

« Creeras que son planetas , que ruedan en sus orbitas 
y que oscurecen los claros fulgores de la naciente aurora. » 

«Las columnas poseen toda clase de maravillas. Vuela 
la lama de su belleza, que ha venido a ser proverbial. » 

«Y hay marmol luciente,que esparce su resplandor y. 
esclarece lo que se hallaba envuelto en las tinieblas. » . 

«Cuando brilla herido por los rayos del sol, creeras que 
son pcrlas a pesar de su magnitude 

« Jamas hernos visto un alcazar de mas elevada aparien- 
cia, de mas claro liorizonte, ni de amplitud mas acomo- 
dada . » 

«Ni hemos visto un jardin mas agradable por lo florido, 
de mas perfumado ambiente, ni de mas esquitos frutos.» 

«Paga doblementc y al contado la suma que el cadi de la 
belleza le ha sefialado. » 

« Pues esta llena la mano del cefiro desde la manana de 
dirhames de luz, que contienen lo suficiente para el pago.» 

<<Y llenan el recinto del jardin en torno de sus ramas 
los adinares del sol, dejandole engalanado.» 

Las demas inscripciones citan el nombre de Abu Abdil- 
lah, y otras son versiculos koranicos y salutaciones de las 
acostumbradas. 

Todos los cuartos de esta sala eran aposentos de muje- 
res distinguidas que vivian con independencia dentr© del 
mismo harem, y de aqui el que haya existido latradicion 
de que dos hermanas cautivas lo habitaron, las cuales mu- 
rieron de celos , contemplando desde la ventana delalhami, 
las escenas amorosas en el jardin de las Damas; la puerta 
delalhami de la izquierda, descubierta por.nosoirps en 
1870 , era la que comunicaba secretamente con los cuartos 
del sultan y los banos. 

Son notables en esta sala y del genero mas puro , los 
alicatados 6 azulejos del basamento , de dificil combinacion 
y complicados en su dibujo, sorprendiendo sobremanera 
la tersura del barniz y la planicie de cada pedacito de color 
diferente, porque sabido es cuanta dificultad ofi'ece.fabri- 



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UHO MONUMKNTOS 

caresta loza con esas condiciones (1). Hemos examinado 
el modo. de labrarlos . y hallamos que cada uno se lia traba- 
jado con cincel y lima, hasta incrustarlo con la perfection 
que se nota: 

La boveda es la mas dilatada que hay de colgantes, cuya 
atrevida construction espanta y no puede debidamentc cal- 
culate, mas que suponiendo que pende de un esqueleto de 
madera afianzado en sus estribos. 

Don Diego del Arco restauro esta sala en 1705 (2), y to- 
davia se nota la obra en aquellos sitios donde no bay colo- 
red antiguos. En 1691 se repararon los mosaicos en los al- 
freizares de las puertas. En 1622 bubo un ligero bundimien- 
to en dos de las bornacinas del segundo cuerpo decorativo. 
que fue restaurado inmediatamente , reponiendo algunos 
puentes de madera de la construction interior. Este dcpar- 
tamento se conserva mejor que otros mucbos. siondo fatil 
ballar en el vestigios de los primeros colores con que fue 
. pintado . y de la delicadeza de los trazos : pcro lo que mas 
llama la atencion esque todo el ornato se ajusta como en nin- 
guna otra parte a su construction: nada puede en el quitar- 
se y nada reemplazarse sin que se destruya la unidad de su 
composition, tan admirablemente distribuida. Porlatraza 
geometrica de sus amedinados. no puede ser ni mas grande 
ni mas pequena. todo esta encajado como en un tablero de 
ajedrez, y para hacerla bubo que imaginar al mismo tiem- 
po que .el conjunto, sus mas pequeiios detalles; lo cual no 
es de rigor en los dermis generos de arquitectura . donde 
siempre hay algo que se deja a lo imprevisto. Se atribuye a 
Aben Zemcid la direction de esta obra. 



-i. 

{ I ) H&nos visbo los mosaicos del raisino genoro , imitaoioiics quo se Jian hwho on 
L6ndres , Paris, Berlin , cic, on Ion que cada piececifc:*, turn? m\a coin cxidad difercjUe 
( 2) Arohivo, legftjo 28, 



It 



-Ci- ■ 










XBABESv ' . ~~. 



Mirador de Liudaraxa 



he pasa una antesala que tieue una hermosa boreda de 
admirable xombmacion, y «e entra en este pequeno apose* 
to que ,0,1 amaba de Daram en 1622, y desde cuya fecha 
hallamos documentos con el nombre moderno En arabe 
iiidica lugar para enter 6 ascender; pero los poetas desde 
el siglo xvn en adelante suponen que em el nombre de una 
sultana favonta que pasaba sus dias en este delicioso cuar 
to, locual esuna tradicion que tieue p or fundamento el 
nombre de la sultana Aixa, llevado pop muchas reinas de 
las cuales seria este un lugar predilecto (1) 

Notese el arco de entrada, fastuosa inspiracion; nada 
mas elegante y nco sin carecer de la delicada sencillez 
que encanta al que lo mira. Dice el P. Echevama que en 
los gruesos del arco habia nichos como los de otros parajes- 
pero podemos asegurar que la decoracion de este sitio no 
ha sido jamas modificada. 

Observase lo rebajado del ajimez del centro y ventanas 
laterales, asi dispuestos para reclinarse en el suelo a la 
vista de los jardines. Son ciincos la mayor parte de los 
adoruos de las paredes. Tan preciosa extructura esta coro- 
nada por una traceria calada hecha de madera, y an cuyos 
claros habia colocados cristales do colores (2). La W.neu- 
traque se dcrramaba por olios producida por los colored de 
sus vidrios. daria a esta estancia un aspecto sublime. Para 
ello, estaban cubiertos los claros con cuajadas celosias de 
madera que velaban la luz del jardin, todo lo cual armoni- 
zaria perfectameute los colores de las paredes en todo el 

(1) . Liudaraxa , la casa do Aixa. . f 

{2J Lo i hem<w hallado rtosoh-o.ii inismos oonmoi.ivu do micstras obras v ortsci'vamo i 
frag-inentos. 



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" -272 ' MONUMENTOS 

vigor de su entonacion, con los trasparentes del techo , que 
hoy aparecen un poco iuertes. Las cuatro paredcs de este 
precioso mirador estan compuestas de arcos apuntados 
dobles y triples bajo un centro convun, y el de entrada 
tiene las mas bellas enjutas que hay en el alcazar , con una 
curva a feston que regulariza los mocarabes de su intrados 
en pequenos cupulinos. Los alicatados 6 azulejos son los 
masfinos; obra de indescriptiblc paciencia. Su pavimento 
era una alfombra de los mismos mosaicos del umbral, y el 
todo revela un encanto y misterio voluptuoso sin igual en 
el alcazar. 

Desde la ventana del centro se veia el rio Darro, antes 
de que se construyera el Patio de los Naranjos, despues de 
la conquista. 

En el ano 1853 se fortificaron los muros por el exterior 
para contener la ruina indicada en la antesala inmediata. 
En ella se notan dos preciosos ajimeces que abren al patio 
citado , y los arabescos interiores de los muros conservan 
bien sus colores primitivos, especialmente en su hermosa 
techurabre. 

Los espacios lisos de esta antesala, como hemos dicho de 
otros analogos, los cubrian los arabes con tapices y cuerbs 
labrados, 6 con panoplias de telas de divcrsos colores, en 
las cuales habia pescantes como kanecitos para colgar ropas, 
armas y otros objetos. Las dos puertas de sus extremidades 
sonmodernas, pues por este lado cerraba el edificio sin otra 
comunicacion que la del centro. 

He aqui las notables inscripciones de este pequeno 
cuarto: 

«Todas las artes han contribuido a embellecerme, y me 
han dado su explendor y sus perfecciones. » 

«E1 que me vea creera que soy una esposa que se dirije 
a este vaso y le pide sus favores. » 

«Cuando el que me raira contempla con atencion mi 
hermosura, su misma vista desmentira. al pensamiento.» 

«Y creera al ver los tibios rayos de mi explendor, que 



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ABABES. 2 -„ 



laluna llena tiene aqui Hja su areola, abandonando «* 

mansiones por las mias.» - 

En el otro lado dice: 

« No soy sola pues desdoaqrise contempla vm jardin 
admirable ; no se ha visto jamas otro semejante » 

«Este es cl palacio de cristal: cl que le mire le tendra 
por im occeano pavoroso , y le espantara » 

«Todoc S obradol iman Ebn Naw. Chiarde Dios para 
otros reycs su grandeza. » 



«Sus antcpasados alcanzaron la mas alta nobler, pues 
dieron liospitahdad al Profeta y su familia. » 

Lucgo se halla al rodedor'o reeuadro de las ventanas ' 
en metro tawil cste poema: ' 

«K1 fresco ambientc esparce aqui con profusion su ha- 
lite ; el vionto es saludable y laiiguida el aura, » 

«Hei'cunido toda clase de bellezas en tan alto grado 
que de mi quisieran tomarla las estrellas en su alta esfera.» 

« Yo soy en este jardin uu ojo lleno de jiibilo, y la pupila 
de este ojo es en verdad nuestro Senor.» 

« Mohamad el glovificado por su valor y generosidad , el 
de la fama mas preclara, el de la rectitud mas distinguida.» 

« La luna de la buena suerte resplandece en el horizonte 
del imperio , sus signos son duraderos y su explendor lu- 
ciente.» 

«E1 no es sino un sol que se ha fijado en esta mansion y 
cuya sombra es provechosa y benefica. » 
• «Desde aqui contempla la capital del imperio, cuantas 
veces explendida se manifiesta y brilla en el trono del Kali- 

fato (1).» 

«Y avroja su mirada hacia el lugar en que los cefiros 

juguetean, y vuelve contento de los honores que le mitten. » 

« En estas mansiones se presentan tantas amenidades a la 

^ (1) Llainamoa la atenolol! aobre csfcc verso que sosbiene miestra opinion de no cxis- 
tir cl Patio de Liiidaraxa que se ve desde estas ventanas , en tiempoa afttiguos- Con 
cfecfco; desde el Mirador se veia Jjien casi toda la eiudad y el rio Darro. El alcazar por 
cste lado terminal en eatos muros exteriores. 

18 



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274 



MONUMENTOS 



vista, que cautivan la mirada y suspendcn lainteligencia.» 

«Un orbe de cristal manifiesta aqui sus maravillas. La 

belleza se halla grabada on toda la superfidie que rebosa do 

opulencia. » 

«Estan dispuestos los colores y la luz , cada cual de tal 
manera, que si quieres podras considerarlos como cosas 

distintas 6 bien analogas. » 

Hay otras muchas inscripciones que se refieren a Maho- 
mad V, pero sin aparente interes arqueologico ni lite- 
rario (1). 






Jardin y fuente de Lindaraxa. 



El patio que imos Hainan de Lindaraxa y otros de los 
Naranjos, tiene en el centro una fuente nxitad arabe mitad 
renacimiento, que termina por una concha circular agallo- 
nada, y en su borde una inscription medio desgastada por 
el agua cuyo texto, interrumpido , dice asi: 

«Yo soy en verdad un orbe de agua que se manifiesta a 
los hombres claro y sin yclo alguno. » 

«Un mar extenso cuyas riberas son obra artistica de 

marmol selecto.» 

«Su aguacqmo liquidas perlas, corre por el hi eld 

mas grande admiracion. » 

« Se separa de mi el agua, de tal suerte , que yo no soy. .. 
con el que se oculta.» 



(1) Existe difictiHad muy grande en infccrprotar bien la traduccioii dc los lefoeroa 
arabes, segun hemos notado en las forsionea quo de ellos so han heciio por muy corapc- 
tcfttes orientalistas. Ultimamenfce nos ha diclio miosti-o ilusfcrado amigo el Sr. Ooman- 
dari, persona nacidaen Damasco y oonoeedora dc lale-iigua clasioa, que puede Jiaber 
on las inscripciones de la Alhainbra un seguiido ^ig-mflcado , por la combinacion de 
letras quo expxesan la3 fee has y nombrea dc artifices, quo no se encuojitraii por ningtma 
otra parte del edificio , lo cual se llama el algebra del alfabeto arabe. Bn la Siria hay 
leyendas que tienen este doble seiltido. 






arabes. 27$ 

«Como si yo y lo que de la fuente que corre. » 

« [Jn trozo de liielo parte del cual se liquida y parte no 
pc liquida. » 

«Cuando sobrenada un oi'be mas elevado que'todos 

los nrdenes de estrellas. » 

<f Como si lo que en mi se manifiesta t'uera una concha y 

la reunion deperlas i'ueranesias gotas - . , 

las felicidades tarde. El valeroso, el de la extirpe 

de Galib. » 

«"De los hijos de la prosperidad, de los venturosos , es- 
trellas resplandecientes de bondad, mansion deliciosa de 
nobleza.» 

«I)e los hijos del Kiblah, dc la estirpe de Jazrech, ellos 
pvoclainaron la verdad y amparavon al Profeta.» 

«Saad liizo resplandecer todas las tinieblas. » 

«Las comareus en la scguridad perpctuay endefen- 

sa del reinado; de dignidad elevada. » 

«Teugo en bellezael mas ilustre grado. Miionnacauso 
admiraeion a Sos eruditos. » 

((Jamas sc ha visto una cosa niejoi* que yo en Oriento ni 

Occidente. » " ; 

« Y si no reinado antes entre los extranjeros y 

no entro los arabes.» 

No hay noticia positiva de la procedencia de esta fuente. 
El patio de dos saletas que eita Marinol , es hoy el de la 
Mezquita, y tenia una fuente en el centro que ya no existe; 
aunque podia ser de este paraje, la inseripcion serefiere al 
tiempo de Mohamad V , y la construction, del patio de : la ■ 
Mezquita cs anterior a este monarca. jPudiera ser estala 
fuente arabe que se puso a la venta cl ailo 1667 , con algunas 
columnas procedentes de la casa del marques de Mondejar 
y que no se vendieron por falta de comprador? Pero aten- 
diendo a que la inseripcion se refiere a.un occeano de agua, 
de gran extension, que pudiera aludir al estanque morisco 
que tenia aquel palacio delante del portico, no lo conside- 
ramos probable, porquc cuando se verinearon estas trasla- 



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276 M0NUMENT0S 

cioaes debia ya estar colocada la fuente en este sitio. Nos- 
otros nos resolvcmos a suponer, que la referida taza de 
fuente no es del Alcazar, sino de alguno de los innumera- 
bles palacios que habia en la Alhambra no lejos de aquel. 

Todo el patio es moderno , y sus olaustros y salas del 
tiempo del emperador Carlos V, como lo demuestran los 
techos casetonados greco-romanos de sus salas altas, en 
las que se yen dos elegantes chimeneas con labrados atri- 
butos de aquel imperio. Estas habitaciones estaban dispues- 
tas para hermosos tapices flamencos, y dcspues fueron pin- 
tadas a semejanza del Mirador. La nombrada de las Frutas, 
xiltima de esta galena, fue habitada por varios monarcas, 
y ultimamente se hospedo en ella el eelebre poeta Was- 
hington Irving," en cuyo retiro compuso sus mejorcs obras. 
En los cenadores del patio hay una coleccion de columnas 
arabes, que segun un manuscrito sobro aguas del Oonvento 
de San Francisco, pertenecieron a aquel. cuando era mojs- 
quitay rauda" antes de la reconquista, asi como otras niu- 
chas piedras que han desaparecido. 

Por este patio se entra a varias salas embovedadas que 
resultan debajo de la de las Dos Hermanas. En la del centro 
se observa el efecto aciistico del sonido que se trasmite por 
el embocinado de las curvas y se repite en los cruccros dc 
las bovedas, lo cual hizo que esta sala se llamara de los 
8ecretos; linico interes que ofrece para ser visitada. En 
suma, los cenadores no existian en tiempos arabes . y en su 
lugar habia un dilatado jardin en donde tal vez se hallara 
el estanque y fuente, con arreglo a las inscripciones de la 
taza citada. 



Patio de la Reja, 

Si hemos dejiacer mencion de este patio, es tan solo 
por declarer destituida de verosimilitud la tradicion , que 
supone'ser esta reja que hay en dos de los lados , la prision 



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AEABES. " 277 

de. la reina Dona Juana. Nunca se hallo esta reina en tal 
estado de enagenacion mental, que fuese precise oncerrar 
la de un modo tan cruel y poco humanitario. En 1561 se > 
nombraba al cuarto alto inmediato, el Guardajoyas del a 
reina, y esto esta conforme con lo que dice Argote- que se 
coioco la rcja para resguardo de la vajilla del real servicio 
en el aiio 1639. 

En las galenas se encuentran capiteles de antigua for- 
ma v pupa degeneration bizantina, quo vuelve a acercarse 
a la arquitectura hispano-mahometana del sigloxn. Son 
notables estas columnas , que debieron traerse aqui do otros 
edificios mas antiguos, y que marcan bien una transition 
en el gusto arabc, tendiendo a regularizar la forma cubica 
que se determino francamente en los capiteles del Patio de 
los Leones. Las inscriptions de los del corredor alto, don- 
de bay dos muy bellos de colgantes,sonlasleyendas sura 11 
vers. 90 y la 65, vers. 3.°. 

En la boveda, bajo la torre de Comareh, hay dos esta- 
tuas ( 1 ) y un medallon , que representa la fabula de Jupiter 
y Leda. Las trcs esculturas son menos que medianas: y de 
un interesantc trabajo presentado el aiio ultimo a la Comi- 
sion do Monumcntos, resulta: que estas tres esculturas, y 
las del altar dc la capilla que luego describiremos , debier'oii 
ser parte de las piezas de'una chimenea que se adquirio 
para el palacio. a mediados del siglo xvi (2). 

El pueblo , dado siempre a lo maravilloso , ha creido ha- 
liar tesoros en las ruinas de los monumentos arabes. La re- 
bel! on de los moriscos, las persecutions cruel es que su- 
frieron, la expulsion horrible que luego los cxtermino, han 
proporcionado el hallazgo de muchas alhajas, libros, amu- 
letos y monedas quo han heeho la suerte de algunas fami- 
lias; pero esto que se encontraba facilmento en los pueblos, 
aldeas y caserios , no se hallo jamas en los palacios reales, 
porque los roves salieron do ellos llevando consigo cuanto 

( 1 ) De Lovat ; hechas para el jialacio motfenio. 

(2) Memorialeida por D. Mmkucl Gomea Moreno. 



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278 srONUMKNTOS 

poseian. Los vasos llenos de oro, las areas do hierro y cuan- 
to se ha querido suponer liallado on estc sitio, cs \uia 
torpe invention , porque las estdtuas no pueden ser del 
tiempo de los arabes, y por consig-uiente , la escritura ma- 
hometana que revelo el. secreto del tesoro no podia referirsc 

a ellas. 

Todos estos subterraneos son los viaductos do cireunva- 

lacion que comunicaban todas las torres de la Alhambra. 



Peiuador de la Reina y Mihrab de los musulmanes . 



Desde else descubre im bermoso panorama: el Albai- 
cin, ciudad antigua; las murallas arabes construidas a ex- 
pensas del obispo Don Gonzalo ; las casas bajas del barrio del 
Hajariz ; el Seminario de San Cecilio , lugar de recuerdos 
piadosos; los amenisimos carmenes ( 1 ) : la ermita de San 
Miguel sobre el fuerte de Aceituni , sitio en el cual los mo- 
zarabes veneraron esta imagen desde el tiempo de la inva-. 
sion; la Alcazaba vieja, ultimos odificios mas elevados 
sobre la montana. primera residencia de los zeiritas, y tarn- 
blende los primeros walies trasladados de Illiberis; el Ge- 
neralife sobre cl collado de la derecha, parte vclacio por la 
inmediata torre de las Damas , descrita por Argotc ( 2 ) ; y 
enelfondo de esta bellisima comarea corre el Salom (hoy 
Darro)," quo como decia Marmol, viene de la montana do 
los mirtos y dan oro sus arenas, hasta mezolarse con el 
caudaloso Singilo 6 Genii, antes de recorrer juntos la deli- 
ciosa llanura de Granada. 

" Esta torre 6 alminar no estaba dispuesta en su origen 
como hoy la vemos. El corredor quo la circunda era enton- 
ces de aguzadas almenas ; las nuevas ventanitas, dealicata- 



(1) "Vifledoa* en lcngua arabc. 
(3) En til tomo III; rarfsimo. 



K-V. 



ARABKS. 279 

dos tragaluces; y bajo elsuelo que hoytiene se hallaelpe* 
quefio templete quo se elevo al sultan Abul Hachach en-me- 
moria do su bionvenida (1). Descubiertos sua lados por 
Orients, en el esperaban los emires la venida del sol, yen 
su aislado recinto murmuraban el santo rezo de la manana. 
La inscription dc la teehumbre y la puerta, por bajo de la" 
que hoy tiene la torre , las salutaciones y versos koranicos 
sobre las columnas y cartelas de la sala baja, las traeerias de 
acicafes en los zocalos (unicos ejemplares de todo el ediii- 
cio), demuestran harto bien el sublime objeto de la obra. Los 
ajimeces cerrados hoy con mezquinas ventanillas, las pin- 
tuvas do estilo pompey&no , cl perfumador para las ropas de 
las damas cristianas, en fin, todo ese conjunto de arabe y 
renacimiento arrojado aqui en desorden estrano e incom- 
prensiblc, han privado a este alminar de su primitivo ca- 
ractery encanto. 

He aqui sus inscripciones : 

En la fachada : . . 

«A1 folijs arribo de Abu Abdullah, hijo de nuestro fieilor 
el principe de los muslimes Abul Hachach. » 

En la teehumbre alta : 

«La ayuda de Dios y una victoria grande para nuesti'o 
setior Abul Hacliaeh, principe de los muslimes. Que scan 
magnificos sus tviunfos. » 

Sobre la obra mahometana se kalian, pues , estampadas 
las huellas de los pinceles italianos del renacimiento, y 
aunque maltratadas las paredes , puede muy bien descu- 
brirse la preciosa decoracion de los rafaelescos atribuidos a 
Julio Aqniles y Alejandro, pintores desconocidos en Italia, 
pero que aqui aparecen como autores de un trabajo admira- 
bleen color, delieadezay dibujo, muy poco comun. No hay 
duda sobre la autenticidad dc los citados autores, toda.vez 
que hallamos un legajo del archivo de la Alhambra, donde 
se ve que Pedro Machuca, director de las obras de las casas 






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(1) Asi lo revela la insoripcion de la enferada* 



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1* _ _< 



280 MONUMKNTOS 

reales , vieja y nueva, hace una tasacion en favor del men- 
cionado Julio Aquiles, pintor de imagineria y grutesco, 
el ailo 1546, entre cuyas partidas hay algunas referentes 
a las de la estufa , como se nombraba entonces ( 1 ) ; y otro 
legajo de aquel tiempo nos da a conocer que un tal Ale- 
jandro, cuyo apellido no hemos podido dcscifrar, presonto 
euenta al conde de Tendilla rcclamando el pago de pinturas 
liechas, ano 1538; y es muy rara la diferencia de fechas, a 
no ser que se refiriera a las de la sala de las Frutas y sus 
paredes.que tambien estuvieron pintadas como las demas, 
en tiempo de Carlos V. 

Por otro lado hemos tenido ocasion de consultar eon el 
Sr. Morelli (2)sobre cl merito de estas ohras y sobre la 
existencia del referido pintor Julio Aquiles, y nos aseguro 
que no existio en Italia pintor notable de este nombre on el 
siglo xvi, a quien se pudieran atribuir tan bellisimos ejem- 
plares de ornamentacion. Esta respotable opinion , y lo poco 
explicito de los datos que tenemos a la vista en las rcferidas 
cuentas, puesto que no se tasan por el eitado Macliuca mas 
de algunas de las pinturas que aqtii vemos , y quedan sin 
tasar la mayor parte de las mas delicadas y hermosas, nos 
hace sospechar que algunos otros documentor debieron ox- 



(1) Pedro Machuca, ewe fuc ol encargado por cl oonde do Tendilla para haoor la tasa- 
flioa delo hecho por Julio Aquiles, pintor de imagineria en la estufa dc laseasas rea- 
les de la Alhambra, taao las obras y pinturas del dicho Julio del modo siguiente, en U:) 
del pies de Marxo de 154l>: 

«Oftcc ouadroa de grnteato y basiioncs de cuadroa y molduraa, quo los taso on cuat.ro 
ducadoa y medio cada uilo , que monta cuarcnta y nueve ducadoa y medio. 

Urt friso grande de follajedol romano, oc ho ducadoa. 

Unpedasso deonmadcramiciito desiefeepuertaa, scia ducadoa, 

Trespuertas y una venlana pintadas y barnizadas de todaa partes con aguas ij a do- 
boa e otroa ; bizo todo doee ducadoa . 

Otroa dosfrisoade grutesco encimade laspuertas, aeia ducadoa. 

Seis panes deoro, cuatro ducadoa, loacuales seis paiiea de oro hagaatado en dorar 
guarnicionca 6 molduraa. 

Del aaiento de eatoa panes de oro, cuatro ducadoa. 

L<rcual declara de toda la eoata del dicho Julio e monla todo a treinta y fcrea.,...u 
seseata y dos mrs. n 

Numoro CO del miamo legajo. 

(2) Visito.cs&e palacio acompaftado del cmbajador M, Layard en 18T2, y le oimoa esta 
opinio", tart competente. 



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arabe's. 281 

traviarse del archivo , donde tal vez se hallarian los nom- 
bres de otros pintores. 

Poi' desgracia el afau que nan tenido siempre los viaje- 
ros de dejar sus nombres estampados en las parades de los 
edificios que visitan, acabara pop destruir estos preciosos 
omatos(l). Las logias 6 loclas estan mejor conservadas 
porque se liallan piiitadas al oleo ( a pesar de lo que en 
contra se ha dieho ) ; los cuadros de figuras se liallan mas 
oonfusos porque ban sido retocados al temple; y las hoias 
de acanto . los auiraales fantasticos, las frutas y flores, la 
gracia. en fin, con que todo esta compuesto y ex'tendido por 
la pared y alfreixares , distinguen esta obra de todas las que 
se hicieron en Espana por aquellos tiempos. 

Los cuadros que representan batallas y combates nava- 
les , que bay en el primer aposcnto, no nos sorprenden por 
esa perspectiva caballem de los tiempos de Giotto y Cima- 
bue; pero su mal efecto esta compensado poi* la precision 
de los detalles. que se distinguen perfectamente y que son 
verdaderas miniaturas ; asi , en los galeones pueden Terse 
los trajes de marinos y soldados , y en el paisaje, la condi- 
cion y genero de los edificios j bahiartes. 

Hasta rccientcmente (2) se ha ignorado el asunto de es- 
tos cuadros , y hoy podemos asegurar que representan la 
empresa contra Tiinez, que acometio el emperador Carlos V 
y que fue para el tan victoviosa en aquellos momentos, 
como luego desgraciada. Efcctivamente , aquella notable 
expedicion contra Barbaroja para salvar al Bey de Timez, 
espanto a toda Europa, creyendose que con cuatrocientos 
buques y cuaronta mil combatientes se podria conquistar 
el Africa; y dice Ortiz de la Vega: «Carlos se hizo a la vela 



(1) Desde <iuo nos encargamos de la conservacioil de la Alhambra, liacemos cuanto 
03 posible por evifear e^ta costumbre lamentable; para lo cual esfcablecimos nn segun- 
do album da firraas, semejanbe a owo que rcgalo an viajcro eon el mismo I'm el 
aito de 1829. 

(2) Nuestro ilusfcrado ainigo Don Manuel Gomez Moreno presentd a la Comision do 
Monumefttos una raaonada explication del signifie&do de estos cuadros, en el ailo 1812,. 
cuj'o trabajo fne perfeotamente recibido, 



-w ' -* 



282 MONUMENTOS 

y. entro en el golfo de Tiinez a 16 de Junio de 1535. Desde 
ol tiempo de los romanos no habia suroado aquellas aguas 
una tan fuerte y numerosa escuadra.» 

Uno de los cuadros represcnta la salida de la escuadra, 
viento en popa, del pnerto de Barcelona, y otro la llegada 
al golfo que forman.el cabo de Ras-Adar y el cabo Farina, 
a mano izquierda el Zafran y a la derecha el de Oartago, 
notahdose las minas de esta inclita ciudad en easi todos es- 
tos cuadros, que prineipalmcnte representan c3 fuerte do la 
Goleta y la ensenada de Tiinez. 

■En "otro se ve la lengua de tierra que cicrra la entrada 
del golfo , en la dial se dio el primer ataque para tomar la 
atalaya y torre del Agua, y se percibc el ordon de combate 
formado por las carabelas y galeones , y el desombarco que 
se verified muchas voces para tomar la posicion. En otro 
esta el asalto a la Goleta, que tan caro costo, notandose 
bien las baterias , las formaciones de lanccros desembarca- 
dos, el incendio de los baluartes y la entrega que hiciero-n 
los cautivos del principal de ellos, que, dio cl triunfo al 
emperador, el cual fue tan caro y sangriento , que sus sol- 
dados degollaron a la mayor parte de los babitantes de Tii- 
nez, saquearon la ciudad y por temor aKarbaroja, tuvic- 
roii que volverse a Italia , dejando expuestas'a la venganza 
d3 estegran pirata las Baleares, para que fucran arrasa- 
das por el. 

Pacheco en su Arte de la Pinlura, y Palomino en sus bio- 
grafias, aseguran que fueron Julio y Alejandro los autores 
de estas pinturas y de otras del palacio. En los tiempos de 
Juan de Udino no se eitan talcs nombres de pintores nota- 
bles, pero es lo cierto que antes de 1533 se eneontraba 
■ Aquiles en Valladolid nombrado por Alonso Bcrrugueto 
para tasar un retablo, y que luego vino a Granada con su 
mujer y bautizo Un hijo en Santa Maria de la Alhambra (1) 
en 1545; por ultimo, en 1624, con motivo de la venida de 



(l) La misma Manor ia del Sr. Moreno, 



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- r . 



->*> 



_ \ 



iuABES. 



283 



Felipe IV a Granada , se restauraron muvos y pinturas de 
estos lugares, quo se dice habian sufrido desperfectos por.-. 
el incendio do la casa del polvorista ( 1590), cuyas restaura- 
ciones se atpihuyen a Raxis , Perez y Fuentes. 



t - 



Sala de las Camas y baiios, 



En el patio del Estanque, y en el costado largo dela 
dcrecha, hay una puertecita que se hallaba tapiada y nos- 
otros hemos abierto , con una escalera soterrada del tiempo 
de los arabes, que conduce directamente a la sala de las Ca- 
mas. Antes do bajar por ella se hallaba a la izquierda un 
megle 6 pequciio aposento , con un portico de dos arcos apo- 
Yados sobre una columna,. cuyo notable capitel se encuen- 
tra hoy en ol museo del Alcazar, donde tambien existen 
algunos restos de azulejos cuadrados del mismo sitio. La 
que describiraos era la verdadera entrada de los baiios, cuya 
obraes tambien del tiempo de AbulHachach, a la mitad 
del siglo xiv. Se entra tambien a ellos porun embovedado 
que pasa debajo del patio del estanque y comunica con el de 
lamezquita; yasi lohallamos ya en las descripciones del 
aiio 1526, donde se dice que estaba en comunicacion con la 
salade las Dos Hermanas y el harem; lo cual es cierto 
poi-que hemos hallado restos de escaleras mmediatos ai "ul- 
timo cuarto delos baftos. 

La sala de las Camas tiene dos divanes y cu^tro puer- 
tas ; una especie de tribuna 6 corredor con antepechos; un 
cuarto alhami, especie de morada oculta dealguna favorite, 
v las tribunas donde se juntaban las odaliscas a recitar las 
kasidas , y a canter y tanir instruments de cuerda, mien- 
tras pasaba el sultan las horas de reposo. 

Sufrio modificaciones importantes desde muy antiguo, 
haste la ultima del afio 1827 r que le hizo perder un cuerpo 






284 MONUMENTOS 

nias alto quo tenia, guarnecido de ventanas caladas. Nos- 
otros la hallamos asi el aiio de 1848; Importaba mucho a 
nuestro juicio que este misterioso cuarto, quiza elde mas 
car&cter oriental, no se acabase de pcrder: y en el puede 
decirse que hieimos los primeros ensayos de restauracion. 
No era nuestro proposito llevar las restauraciones liasta 
cl caso do pintar y dorar con la exuberancia que lo hicieron 
losarabes; porque sostenemos con respecto a la restaura- 
cion de las obras de arte, la opinion de conscrvarlas liasta 
donde sea huraanamente posiblc, y despues que la obra so 
cae rota 6 pulverissada, reponerla, cubricndo el hueco con 
otra semejante, para que la uueva sujete a la antigua que 
se halla espuesta a desaparecer tambien. 




Sala de las Uamas y Baftos, 



\3. 



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-_=-_- 



--.$&&** 



. '-•-•'■i. 













Esta teoria es uplicable en absolute a los edificios, y ^ 
puede admitir modificaciones en la pintura y escultnra- •-"• 
pero si se conduce bien, prolongara la vida al monumentp 
indefinidamente , sin que dejc de notarse lo que corresponde 
a cada epoca de restauracion. .-..-. 

Parece a primera vista que hay cierta exageracion de "■'.' 
color que contrasta mal con la suave entonacion que da el 
tiempo a los edificios. Cuando so visita la Alhambra se ha- ■ 
llan decoracioncs de color tan agradables y dulces como la 
de la sala de las Dos Hermanas. los pianos de la de Coraa- 
reh, y otras donde sc ven tintas suaves y nacaradas que no 
liieren la vista, porque han sido obra del tiempo. Los 
adornos mutilados , los colores medio desprendidos, el oro 
empanado por los siglos, amasadas las tintas porel.polvo 
constante y la innuencia atmosferica, han cambiado el efec- 
to pvimitivo del alcazar; pero los lienzos de pared que han . 
estado privados de luz y de aire muchos siglos , se han des- . 
cubierto hoy con toda su frescura e intensidad, y en ellos es 
donde se ve cse colorido fuerte que resalta en esta sala sin 
faltar a la verdad ni a su caracter. 

La extructura de este cuarto esta indicando que servia 
para desnudarse y prepararse a la temperatura de las demas 
habitaciones donde ninguna corriente de aire podia pene- 
trar ; la luz era recibida en el desde una altera de doce metros 
a lo menos. Dos alcobas donde colocaban bordados almadra- 
ques para reposar, nos seducen todavia; y por una puertecita 
que bay en uno de los angulos se ve la entrada a mas estre- 
clios y retirados lugares, cuyo destino seadivinafacilmente. 

El sistema de sostener los apoyos de los colgadizos con 
grandes cartelas sobre los capiteles de las columnas , esta 
aqui desarrollado mas que en ninguna parte y recuerda los 
patios de las casas marroquies. El pavimento es de sofeisefa 
6 sea mosaicos vidriados , de los cuales habia muchos , y es 
uu ejemplar hermoso con exacta distribucion de piececitas 
de colores. En la fuente hay algo que no es mahometano, 
y si moderno. 



- -t - 



_-_--r.-- 



T ^*^ 



Pasamos por uuo de los angulos do la sala al depavta- 
nrento debaiios, divas paredes lisas y estucadas reempla- 
iian con propicdad a un ornato delieado; los pavimentos de 
marmoles v zocalos ataraccados do azulejos: las atargeas 
anohas para que por ellas so picrda cl ag-ua snbrante de las 
purificaciones; las bovedas sembradas dc claraboyas que 
derraman la luz y dan paso a los vapores de las termas ar- 
tificiales; las pilas anchas y vebajadas para los bafios, dan 
idea del singular placer de la molicie musulmaua. En todos 
lados, pequenas alcancias para los suvtidores del agua ca- 
liente, donde colocaban las mmimas y joyas arrancadas en 
ese instante de delicioso abatimiento quo proporciona el' 
baiio. Sobre la pila que se conserva mas adomada do labores 
marmoreas en el ultimo aposento, hay una inscription, no 
traducida antes, que dice: 

«Lo que sorprende ^es antiguo 6 moderno?» 

«Cuando el Teon descansa en un lugai* de bendieion 
i^nien puede decir que esta como el'?» 

«Y se aprestan a servir a su senor leales servidores.» 

«Y anuncian las cualidadcs de su nobleza y arrojo la 
mas perfecta indulgencia y generosidad.» 

«Preguntad a los hombres conocidos por su bravura si 
hay alguna que se le asemejc. Suya es la abuudancia y la 
generosidad.» 

«feQuien puede igualarse & Abul Hachaeh. que cxiste 
siempre como triunfante y glorioso conquistador'?* 

Hay otros cuartos ocultos y ruinosos que Servian para 
preparar las aguas, y templar los conductos por donde cir- 
culaba el aire caliente. En uno de ellos se oncontro en el 
ano 1623 una gran caldera de cobre para aquel objeto. que 
desgraciadamente se apresuraron a vendor. 

Estos bafios estan construidos de pequeiias proporciones. 
y como se ve en la planta, forman un paralelogramo on el 
cualse incluye el Mesloufc, que es lo que aqui se llama sala 
de las Camas, para desnudarse y reposar antes y despues 
del bafio; los Uwmi. que son los nichos donde. estan los re- 






*tfV 



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ARABES. 28T 

clinatorios para dormir, en los que los baiiistas pasan.-Ja -■ 
mayor parto del tiempo conversando con las mujeres de.su 
harem; en el centro donde se halla la fuente, al parecer 1 
modorna, habria mi pequeilito pilon para lavados parciales> 
llamado el FesHch (1); el estrecho paso desde este aposento 
que atraviesa el Biytawwal 6 retrete, conduce pasando un 
pequeilito pilar a la sala llamada Haramh, en cuyos dos la- 
dos y sobre el suelo inclinado, se tienden los banistas a re- 
cibir las frotaciones de las tettak 6 esclavas del baiio; el Ha- 
mfych 6 cuarto donde estan las pilas para el agua templada, 
y por ultimo, el cuarto de los homos, que como hemos 
dicho, calentaba el agua y el pavimento. 




Pila arabe. 



151 sultan siempre estaba servido por mujeres en estos 
sitios y hasta se hacia traer la comida que tomaba en el 
primer aposento, donde le desnudaban, le envolvian la 
cabeza y las caderas con pauos muy blancos , y le ponian 
chinelasde madera. En este estado y seguido de tellak, que 
cada una le llovaba sus jarros y almofares de laton con toa- 



(L) fin el Cairo tiencn hoy enaitios analogos, maqtuna-. do liaccr calti y larf i>ii»as,:'- 









288 MONUMENT OS 

lias y esponjas, le dirigian a la segunda estaucia, en la que 
habia una temperatura que no bajaba de 45° Rcaimir. El 
vapor se producia arrojando agua sobre las losas do marmol, 
que calentaban suficientemento, en ouyo estado atmosferico 
le frotaban con unos saquitos do crin las coyunturas, hacien- 
do rechinar sin dolor las diferentes articulaciones ; despues 
enjabonaban todo el cuerpo , produciendo una grande ospu- 
ma, que desaparecia metiendose en las pilas llenas de agua, 
6 arrojandosc esta con platos en forma do conchas, llltima- 
mente, lo envohdan en un tc7ierckefde algodon muy grueso. 
le cubrian la cabeza con una espccie de toca de seda. y lo 
conducian a la primera sala, donde , como hemos rcferido, 
saboreaba largo tiempo los manjares en interminable con- 
versacion. 



Las antiguedades y el Arckivo. 



Bajo los numeros 1 , 2 y 3 hay tres tableros de marmol 
bianco de Macael con motes arabes , los cuales , segun Argo- 
te, fueron cubiertas de las sepulturas halladas en la Rauda, 
donde habia hasta cinco ( 1 ). 

Su forma y antecedentes nos obligan a creer que fueron 
efectivamente parte de los sepulcros citados , supuesto que 
otras piedras halladas despues completan Una de las mencio- 
nadas tumbas. 

El letrero.de una de ellas es la sura 24, v. 35, la sura 7. 
. > v. 26, yla33, v. 56. 

Con el mimero 4 hay una pila de marmol bianco de for- 
ma paralelogramica , que se trajo a este sitio arrancada del 
foso de la torre de la Vela, a donde habia sido conducida 
anteriormente , procedente al parecer de la casa de Monde- 



■-■-.--■ k v- u. lH.^.4. 



(1) En cl afto 1872 hemos hallado ofero scincjmifce en la naaa num. 82 dc La oallc de 
Elvira, 






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-.i->i>,Vfe13fj5. 



ARABES. ivjg : --\;"-;J£§| 



jar, donde existian fuentes, pilas y columnas en el and 1627 
sin uso alguno segun consta. ( Vease la vifteta.) 

En sus dos frentes mas largos tiene esculpidos leoues 
en actitud de dcvorar ciervos, y en los cortos, ao-uilas ra- 
pantes guardando bajo sus alas liebres y conej'os°Una ins-, 
cripcion africana difioil de leer , guarnece uno de sus lados' * 
y en tanto no podamos senalar el sentido de algunas frases 
entree ortadas por ciertas palabras que se han desgastado 
nos sera imposible determiiiar con exactitud su primitivo 
destine 

Se distingue bien el arte escultorico de los asirios en 
este marmol apenas modificado por los arabes al tomarse 
eltrabajo de copiar las figuras en la misma actitud que las 
antiguas ; y nos anrmamos en la opinion que hemos emi- 
tido, sobre el modo que tenian de representor las foimas 
naturales los pueblos que levantaron con Mahoma el pen- 
don contra todaclase de idolatria, probando que hicieron 
en muchos casos traicion a su causa, tallando 6 esculpien- 
do en piedra y bronce, a imitation quiza del arte cristiano. 
La inscription de esta pila, en lo poco que conserva, nos 
da la fecha 704 de la Egira en el mes de Chaowal (1286), 
reinando el primer sultan Mohamad Alg'alib Bil-lah. 

Con el numero 5 hay sefialado un tablero que se hallo 
sirviendo de lintel en una estrecha puerta del vestibulo de 
losLoones. Por un lado se halla decorado de una pintura 
hecha sobre superficie dorada a us'anza bizantina, ejemplar 
muy raro que no se encuentra mas que en una capilla de la 
Catedralde Toledo, referente al siglo xiv, muy diferente 
por cierto de la de la sala de Justicia; tiene al rededor una 
inscription gotica tan mutilada, que no puede leerse,' y la 
mitad proximamente de la dimension que tuviera en su 
origen , por lo cual faltan la mayor parte de los cuerpos de 
las dos figuras que hay en el, las ciiales parecen dos guer- 
reros a caballo en campal desafio. En el fondo se ha copia- 
do de un lado la fortaleza de la Alliambra cou la torre de los 
Siete Suelos , y de otro la Casa Real de Generalife , indican- 

19 : : ., 



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-290 



MONUMENT OS 



dose una puerta en las muvallas que debia hallarse cerca de 
la actual liuerta do Fuentepena; los imiras ostan almenados, 
tenidosde bianco ydcrojo, como se liallaba sindudala 

Alhambra en aquel tiempo. 



J . 




Jan-o de la Alhambra. 



-%.-. 



. Con el'mim. 6, se consei'van catorce manillones de bron- 
ce y sus atgollas, con cabezas de leon y aguilas, los euales 
sehioioron de fundicion pavalas pilastras del primer cuerpo 



It 

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i_ tt ■■&<: 









ilUBES. 



del Palacio del Empcrador, dondo ostan las sefialpq l i 
berse hallado colocados. Son del alio 1594. a ~ 

Los minis. 7 y 8 son pcdazos de los tcchos v frkrw • ' 
bes que so hundieron en 1846, en la sala de lag i Camn '^' 

El 9 senala una hoja de puerta de las que habio J\ ■ ' 
das en las dos entradas del patio de la Capffla h 1 
hallaba en su propio sitio el aiio 1852. CU *' Se 

El num. 10 senala un friso tallado arabo precedent ,]« 
la galena alta del patio del Estanque, y de K ohr ' 
hijo cl ano 1840. Los 11 IS. IS^i^S^ 
catadosque so quitaron el aiio 1838 de la sala do W 
mas con lo cual quedo esta mas baja , segun lo demuestm 
un dibujo do Owen Jones; y por ultimo, el 15 es una yen 
tana do celosia, casi destruida, del patio del Esta™™ 
cuyo sistema de construccion en pequefiisimas piezas deb, 
notarse partienlarmente. 

El num 16 muestra cuatro fustes arabes, de marmol 
El 17 es una do las cuatro lapidas sepulcrales que se- 
gun Argote se descubrieron (1574), en el panteon citado- 
en cuyo tiempo, segun Marmol , las letras que tierie grabal 
das se hallaban doradas sobre foudo azul. Dos han-desam 
recido las de Ismail I y Yuauf I. La que tencmos a la v4 
es la del sopuloro do Abul Hachach Yusuflll, y se liallaba 
a la cabecera del sarcofago , colocada verticalmente de 
modo que podian leerse las clos inscripciones que tenia, una 
porcada lado. La quo cstaba en prosa ha sido borraday 
queda la de metro tawil, coleccionada por Castillo y mny 
recientemente corregida. • . 

La otra inscripcion, mim 18, es del sepulcro de Mo- ' 
hamad H segmi oxplica el texto , habiendo sido borrado la 
mitad o el reverse, que oontenia la bibgrafia, en prosa. de 
dicho monarca, segun la publico Marmol ( 1 ). Es poco inte- ' 
resante y por oso no la damos traducida a eontinuacion. 
Otra inscnpcion quo existia, alusiva a un guerrero mucr- 



i - "H-J-^ 



'* -**l- 



(i) ltebelion do los raoriseos. 






"-"->- 



' ^2 MOOTIMBNTOS 

t0 9 E n u9 b f u a 1 U 6 trtfuonte , do Uermosas proper- 
- ■ ^V urocedente del jardin dc los Adarvea, y que se saco 

aXaa^eX* ceroa de la iglesia actual, Begun un 
tie la cabd iiu _ ? j c se ma ndaba en- 

Stirs: nr So la l*» v^ r - 

36 ^s^pE ^ •**» - inscripcione. 

m ,T l ^ „ ^ w -nvimeros tierapos del kabiato de 

■?SKS!?^S^do escritura nesKy en 

otot J da"*- pieoJde esta inisma clasc. Pueden 

verse en el Museo de la Common de Monumentos. 

Desde el 25 al 30 so halla una pecaiena coleccion de a- 
v mT d diferentes S1 tios y construccones . Entre eta 
■ £ to exactamente igual a loa que hemes yiato dilate 
- def sepulcro de un sultan de Ghazna, anterior al siglo xn. 
e! haUazgo es un testimonio claro de que las modihca- 
Sfie irabe en Espana tenian un orfgen mas oner, 
Soue ktino , y qne mas bien prefirieron las tradiciones 
' prim^S qu la Litacion de las formas del arte cnabano. 
Oto capitel! num. 25, es mas genuinamente bizantmo j 
bo dado por el cincel mahometano , de cuyo genero . eran 
los de la mezquita grande que habia donde hoy se halla el 
Sa^ario segln heLs visto uno que tenia *> centrmetros 

: d6 vLe tambien dos capiteles que pertenecian a la dew- 
racion de la puerta de loa Siete Suelos , que en union de 
var Z pedazol de marmol bianco correspond*^ a as en- 
Tutas del arco, los hemes visto desprenderse de su situ, 
' 3 Desde el num. 31 al 37 hay diferentes fragmented 
-mato arata y del renacimiento ; como los kanes que se 
: '-SSroX /alero del patio del Estanque , las pilastra 
"deftiempo del Emperador que se hallaban en el pabo de la 
SeKy los pedazos que se desprenden de las ensambladu- 

' raS c y on:S eS 38 existe un area de hierro hecha P or los 



ARABES. 1 ggg 

arabes con toda la inteligencia que puede exigbse en una 
obra de este genero. Habia otra igual que desaparecio, se- : 
gun se dice, cuando entregaron el Archivo a la Administra- 
cion de Hacienda publica, en 1870. 

Num. 39 : un vaso de arcilla vidriada y de mas de un 
metro de altura, que debia colocarse en las habitaciones 
donde no habia fuentes, y formar con otros una elegante 
decoration. Su forma es parecida a la cgipcia de la domi- 
nation griega, y se aleja de la de los japoneses en la esbel- 
tcz del cuello , no asi en la disposition de las asas 6 brazos, 
que se acerca a la de los persas antiguos. Su magnitud lo 
bace de dificil fabrication y aunque este esta defectuoso, 
nos da una complcta idea del adelanto de la industria mas 
dificil que sicmpre se ha conocido. Los bacian de relieves 
6 arabescos realzados que rara vez pintaban, pero los de 
barniz y lisos los endurecian de una sola cochura, origi- 
nando dincultades de fabricacion que les dan mas merito 
que a los de porcelana. En 1804 existia otro en este pala- 
cio que fue copiado para la Real Academia de San Fer- 
nando . 

No dudamos que este fue construido en Granada , por- 

que sus materiales son conocidos en el pais y en una fabri- 
ca que habia en el Campo del Principe, donde todavia al 
abrir cimientos se hallan peuazos 6 tiestos -vidriados con 
igualcs adornos , de los que tenemos ejemplares. No era 
granadino ol otro vaso que adquirio Don Mariano Fortuny, 
procedente de la iglesia del Salar, con inscriptions ciin- 
cas, el cual debio ser fabricado, a juzgar por su arcilla, en 
la antigua ciudad de Malaga, donde se bacian como en Va- 
lencia y otros puntos , hcrmosos reflejos metalicos. ^ . 

Y volviendo al que tenemos a la vista, se ven en 61 disc- 
nados animales 6 especie de jirafas semejantes a las que 
nos describio Makrizi y recientemente Mr. Bonan en su 
yiaje a Persia, cuya tradition conservaron en Andalucia, 
segun Ebn Jaldum. Su manufactura no tiene semejanza a 
la de la loza mallorquina , ni a la de Cordoba y Sevilla , ocu- 



— .— - - — -j -, .. j .■. _ -. ■ ^— - i-^^- -i sir 






- ^ 



V r 



294" MOSUMENTOS 

pando iin genero especial que lo distingue de aquellas , y 
que da a sus rcnejos 1111 aspecto diferente del conocido 
como tal en todas partes. 

Con los mimeros 4.0 y sig-uientes sc sehalan restos anti- 
guos de ornatos y una multitud dc pedazos de azulejos ran- 
tilados, al parecer de poca importaneia; pero que por ellos 
se deduce fatilmente la historia en descenso hasta nues- 
troe dias de esta industria, la cual no se abandono en Gra- 
nada hasta fin del siglo pasado ; notandoso que despues de 
la conquista se hicieron alicatados tan finos como los de la 
Capilla, y se continuaron las trazas hasta mezclarse en 
ellos el renacimiento con sus caprichos abigarrados de ex- 

tranas formas. 



El arohivo. 



Se compone hoy dc 277 legajos, segun la numevacion 
ultima, que data del aiio 1872. hecha enpoder de la Admi- 
nistracion eeonomica dc la provincia. 
* Conviene rclatar aqui breyementc que en el ano 1625 
se perdio por primera vez el inventario de los papeles, y 
desde entonces estuvo el archivo en un cuarto bajo de la 
porteria, que sirve hoy de paso al patio de la Capilla, doude 
hay una inscription alusiya a, los Reyes Catolicos. 

En 1787 se for mo otro inventario en pergamino que 

"existia con los nums. 37 y 38, notandose una falta ex- 
traordinaria en los papeles cuya numeration no concuerda 

" con aquel. 

'■' Tiene,pues, tros'nnmoraciones visibles, lo que hacc 
hoy imposible dc todo punto la comprobacion de docu- 
mentor. 

Hay legajos de ventas de bicnes de moriscos, de nom- 
bramientos de alcaides de las torres, de obras en las mis- 




^L- :-=:- 



r, - - - . -> 



'<?-' -: : *; 



J- r ^ i_ . 

- - - r \ - 



ARABES. 295 



Parte mas antigua del palacio aratae. 



LA ENTRADA DEL ALCAZAR, PATIO DE LA CAPILLA , MEZQUTTA, 
TOUUE DE LOS PUNALES , LA DE MOHAMAD , Y CONSTRUCCTONES 
QUE HAN DESAPARECIDO. 

j 

-. 
j 

Hoy entramos al Alcazar por una puerta construida. 

en tiempo de Felipe V, que clioca por su sencillez. No na- 
llamos esos atrios dilatados ni "esas plazas 6 campos de ma- 
niobras que preceden por lo regular a los palacios mano- 
metanos, y en cuyo espacio se recibe a los embajadores, se 
revistan las tropas y se celebran las solemnes festividades; 
pero en cambio se halla el terreno preciso que servia para 



mas, alojamientos de soldados y bastimentos de guerra' 
desde 1496 , de cabalgatas de soldados y pase de cristianos 
nuevos a Africa; sobre Monfies, etc. ; otros muchos de cau- 
sas criminales y vescate de cautivos, de todo el siglo xvi 
al xvn; reconocimientos de castillos y alcazares desde 1509, 
cabalgatas de moros , y confiscacion de bienes de sospecbo- 
sos por heregias, testamentos de moriscos, y por ultimo,. 
gran ooleccion do cuentas del palacio.de Carlos V y de las 
Torres, de aprovisionarnicntos de guerra, de nombramien- 
tos , y multifold de otros papcles relativos a presupuestos y 
tituios do propicdades. Se cncuentran en ellos algunas ni- 
bricas de reyes, mucbas de nuestros mas notables hombres 
de Estado y otras de artistas que se ocuparon en las mis- 
mas obras. 

Donde esta el archivo hay tambien unas copias en seis 

pedazos 6 fac-similes , estarcidos de las tres bovedas pinta- 
das de la sala de Justicia, que se mandaron hacer por la 
Comision de Monumentos en 1871, con lineas negras y sin 
colores. 



ggQ MONUMENT OS 

las guardias , juzgados piiblicos y oficinas de la servidum- 
bre. En la residenoia de los sultanes de Fez , despues de pa- 
gar la irregular planicie que precede a los alcazares , se 
entra por un sinuoso camino abierto entre casemas de guar- 
dias ne°i'as, departamentos de caballerizas , cocinas y al- 
munes °que habitan los alcaides de los diversos recintos 

encastillados." 

En Argel y Tiinez, se ve lo mismo, y en la Alhambra 
hemos tenido que ir a investigar con grandes dificultadcs 
lo que nos ha dejado el tiempo y el Palacio del Emperador. 
Aqui se encuentra a mano izquierda de la entrada un jar- 
din, ocupado en^parte por el patio de Macbuca, nombre del 
que arrojo los cimientos del edincio cristiano, por haberlo 
habitado , segun consta de un reconocimiento. facultativo 
liecho por Ojeda, que vio y obro este patio arabc, por rui- 
nas causadas ensus muros. En el, segun Mijares, estaban 
los talleres, delineaeiones y aparejos de los trabajos escul- 
toricos para las dos fachadas del alcazar de Carlos V, y era 
abierto por el costado de Poniente , porque lo indican asi los 
cimientos que hallamos, demostrando que abria paso al za- 
guan y puorta que hemos descubierto en 1867, como en- 
trada principal de la mas antigua parte del alcazar sar- 
raceno . 
* Levantando parte de la soleria de la capilla contigua a 
esta entrada, hemos visto cimientos de obraarabe, que de- 
-bian constituir en esta estancia uno 6 mas cuartos de re- 
cepcion, donde estaban las dos salitas pintadas de azuly 
oro que cita Marmol, y por las cuales se. pasaba a las dos 
chmas 6 mezquitas, cuyos restos se ven boy todavia (1). 
--Todo lo cual se conflrma por el octwmii que hay entrando 
-'por -la puerta antigua al patio nombrado hoy de la Mezquita, 
■ por las formas, de bus fachadas, elalero, el corte de los 
muros y el movimiento de los tejados para derramar las 



(1) BiicstospaUcioshabia haafca cuabro 6 cinco destinadas unas al sultan: otras a 
una ran j eras y favoritas. 



ARA1USS. 297 

aguas; datos interosantcs que justiflean la existeiicia de 
iloxuar. del cual ibrmaba parte el refcrido patio abierto d< 
Maehuea. 

Kn 1526. Navajcro describe el patio del Estanque com* 
el prime l'o que encuentra, y Marmol nos explica un patii 
mas pequeno con dos salitas muy decoradas y una fuent 
que debia abastccer las deiruis del palaeio. Kn una de ostai 
palas, dice, daba el monarea, seg-un costiunbre mahometa 
na. audiencia a sus siibditos. De mo do que se.entraba se 
gun dicho autor, por muy cerca de lasalado Embaj adores 
que cita como la primera que visito y la principal. Este pa 
tio pequeno no puedc ser otro que el llamado hoy de la Mez 
quita, por no liaber local donde suponerlo, pues la inclina 
cion del terreno adquiere aqui de repentc un desnivel d 
euatro mctros y no deja lug-ar para poderlo trazar en nin 
gun otro lado. Entraron, pues, aquellos viajeros, por nues 
tra antig-ua pucrta a esc pequeiio patio , en el que habia im: 
fuente y dos salas pequefias a uno y otro lado, donde se ad 
mini strata justicia. 

Sobre el lintel de esta antigua entrada hay una inscrip 
cion tallada en madora, que dice asi: 

« Olb t4, mwiliador del trono ewcelso y guardian de snfigvA' 
6 maramllosa construction, abre la ptierta explendente y he? 
mosa por la oira y por el artifice para la alegria del iman Mi 
liamad. Ciibralos a todos Bios con sus f atores. » 

Cuya leyenda rcvola harto hicn el importante objeto d 
esta entrada del antigaio palaeio. 

Desdo tin del sig'lo xv hasta principios del pasado seer 
ti'<'> a la Albambra por oste paraje , con la sola difcrencia d 
(pie despues de colocado cl altar de la Capilla, a principle 
del xvi, .se siguio ingresando por una puerta inmediata qn 
existe mas pequeiia en el vestibulo misino donde situa 
gran do, resultando asi una porcion de estrecbos 6 irregi 
lares callejones que era necesario atravesar para introduei 
se en la casa de los sultanes : como refiere Hugo de Cesare; 



"- -*, 



298 MONILMENTOS 

que vie cuando f'ue al Cairo a visitar al emir, donde hallo 
muy estrechos y sinuosos pasadizos, poblados de guardias 

y esclavos, antes de llegar a los anclios patios y porticos; 
y como se cuenta tambien de los palaeios de Javarnak y do 
Sedir en el Hiram. 

Todavia en nuesti'os tiempos, y segun rolatos de los 
viajeros de Persia, los palaeios de origen sasanida apare- 
cen completamente velados en su exterior por una multi- 
tud de pequcnos y mal ataviados cdificios, eutre los que 
nadie puede sospechar que se guardo la entrada de los lu- 
josos aposentos que habitant los monarcas. 



Patio de la Capilla. 



Entrando en mas detalles sobrc este departamento que 

ocupa la parte mas antigua del palacio , exis'te el patio casi 

cuadrado que tiene en im lado el testero de las dos puertas, 

guarnecidas de azulejos despues de hecha la obra antigua, 

y coronadas de un frontispicio alintelado de dovelas estria- 

,das. Sobre un ancho friso de agemias hermosamente distri- 

tribuidas habia dos miklcah 6 tragaluces con una ventanita 

•central entrc ellas, tapada hoy y ornada con la inscripcion 

africana, que es una sura del Koran. El arco de este nicho 

es linico en su clase ; sobre el descansa una cornisa de col- 

gantes y encima avanzan gradualmente moldurones de una 

gran escocia*, tambien unica en los monumentos arabes do 

todos los tiempos , la cual termina en un alcro de madera 

admirablemente labrado del mas esquisito trabajo; el todo 

conserva colores primitivos bajo el rojizo tono de su ancia- 
nidad. 

Es una decoracion complcta que tenia sus puertas eha- 
peadas con.clavos dorados y cintas de l)ronce , de las cuales 
se conserva una en el Mtiseo; celosias en las ventanas, aji- 



"^ 






.--^\ 






.- *- 



A It ABES. "- 29Q 

meces y basamento de jairas de colores con alfreizares de 
marmol, de los que bay uno doblado por la presioii de sus 
cxtremidades , con la misma elasticidad de un pedazo de 
madera. 

Observase en esta decoracion algo de la arquitectura de 
la puerta del alcazar de Sevilla , reedificada por Don Pedro 
y semqjanza con las de las epocas de los primeros kalifas 
de Cordoba y Toledo ; lo que nos obliga a asignarlc mayor 
autigiiedad. suponiendo que cuaiulo se constmyo daba 
frente y se.doscubriadesdesus ventanas el rio Davro, hasta 
que pocos afios despues se bizo el otro edificio de frente 
cuyo ornato es distinto. 

En el friso de madera, bajo el alero , hay una inscription 

en cuatro targetones , que hemos copiado y que tradiicida 
dice asi: . 

«Mi position es cual una diadema. Mi puerta es para un 
lugar culminante. Imaginan las comarcas occidentales que : 
en mi se halla el lugar donde el sol nace.» 

«Yo contemplo su aspecto semejante a la luz de la aurora 

en el horizonte.» 

«Alhani bil-lah me dio el encargo de abrir la puerta. » 
«Haga Dios de esta obra un beneficio para el sultan 
como lo hizo bueno en figura y caracter (1).» 

Enfrente hay tres arcos de aspecto tan igual al de la 
obra del patio dc la Alberca, que podemos asegurar fueron 
levantados cuando aquel; lo cual indica que entre la cons- 
truction de la entrada que hemos descubierto y del citado 
patio de la Alberca, paso un periodo a lo menos de.oin- 
cuenta anos, y que el referido testero dc las dos puertas. fue 
hecho frente a la muralla del Bosque, delante de una peque- 
na esplanada. Despues se labro la puerta antigua para dar 
entrada al patio de Machuca y la Mczquita, con cuyos edi- 
ficios quedo encerrada la mas antigua fachada del palacio. 

(1) Nosoiros cUmos una de ellas al Sr. Lafuento para su exeolentc libro do laa ius- 
cripcionea, y respondemos dc 1 a exaefeihid dc la copia, Los pimtoa diacritics no so puc- 
don eonfnndir con los adornos. 






n-T.-T 



300 MONUMBNTOS 

rHotase un arco sencillo, forma de herradura, que hay 

. detente de la fachada de los tres arcos ; este fuo hecho en el 

ano de 1522, con el intento de apoyar un suelo de cuadrado 

CU y p eS o no fiaron a las dos delgadas columnas sobre 

que descansan aquellos. 

Las dos columnas tienen de notable que sus capiteles 
son tan raros como los del templo Jain de la India, 6 los 
de los banos arabes de Cefalii en la Arabia: su forma extra- 
na y caprichosa obedece a dos inspiraeiones : una siriaea y 

otra greco-romana (1). 

En el centro de este patio habia una fuente mas elevada, 
y pasando el intercolumnio se encuentfa una pequena sala 
que fue reedificada despues de la conquista, como lo indica 
su techo , y en su centro se abre una ventana con trazas 
goticas, que debia servir antiguamente de puerta de la torre 
que pudo ser destruida con motivo de la construction de la 
de Comareh. 



La Capilla. 



. En el patio anterior hay una puerta moderna, que da 
paso a la Capilla que pudieramos llamar mudejar , porque se' 
reconstruyo en 1537 y se hicieron sus mosaicos por Antonio 
Rojas, obra primorosa con escuditos alhamares y del primer 
alcaide cristiano. En aquella reconstruction se rebajo el 
pavimento y se aprovecharon tres techos de ensambladuras. 
" haciendo de nuovo los demas y todos los plafones y emplan- 
chados. Su extructura primitiva debia ser a semejanza de 



(1) Hcmoa visfeo ofcro capitel dc oate genero, procedendo dc un alliami Que habia en 
tin cuarto cerca de la escalera de los bafios, quo sc hnrtdio en 1349: lo que demuestra que 
C8ta9 rciaiaiacencias anfciQuisimaaaoapliearort. maaaesta parte de la Alhambra qnea 
ofcrasmaa moderrtaa. 



I 









ARABES. 301 



la sala do las Camas, mas alta de techo en su centro, y con 
tribunas y menacires. _ - 

El altar es una composition -de mal gusto, de piezas 
de marmoles, que ban debido servir para otro objeto muy 
distinto. Parece que foi'maron parte de una gran chimenea 
que se hizo para las habitaciones del Emperador, con otras 
que ya bemos citadb de la sala de las Ninfas. 

Por debajo de la tribuna se entra en una pequena estan- 
eia cuyo destino no habria sido facil esplicar, si no se hu- 
biera consorvado im aroo y un nicho del genero que siempre 
emplean los musulmanes como Kihblah 6 santuario de sus 
aliamas, y del que hay muchos cjemplos en to das partes; 
cosa bastante singular, porque parece que desde la cons- 
truction de la Gran Mezquita <te Cordoba, todos los que se 
hicieron despues en Espafia y Africa- fueron imitados del 
arco de hcrradura adovelado por dos curvas excentricas, 
cuva forma aparece original y digna de estudio; y hasta la 
cpoca mas moderna ha continuado la tradition en Mamie- 
cos, donde los nichos sagrados .en que se guarda el libvo 
koi'finico tienen alii esta forma. Tanto su disposition como 
el nombre dado a este cuarto por varios historiadores, ade- 
mas del no menos importante dato de la direction de los 
muros 6 paredes de Oeste & Este y la situation del nicho 
perfectamente orientado, son testimonios mas que sufioien- 
tes para suponer que fuese la. pequena Mosala al-aidi u ora- 
torio ( 1 ) del palacio, levantada, como ya hemos dicno, en , 
uno de los angulos del patio llamado luego de Machuca. 

Hemos intentado hacer mas indagaciones eu este apo- 
sento y han dado por resultado nuevqs vestigios de arcos y 
relieves antiguos, los cuales subsistian bajo una gruesa 
capa de yeso , con la cual los lmbian cubierto en epocas 
ciitianas. Su pavimento ha- sido tambien rebajado como el 
de la anterior capilla, y notase la puerta que lo too en co- 



(1) El nombre de HonU al-wdi se daba 4 l» m«amt« Peaueuaa de 1« ^ios, 
segun Bdrisi y Palgravc. 



302 MONUMENTOS 

municacion con un estrecho pasadizo. que conduce a la 
torre de los Puilales y a la parte amiinada del referido pa- 
tio de Machuca: en cuya torrecita, muy ruinosa. se nota el 
techo antiguo, compuesto de pequciias alfargias, y en un 
costado las senales de tragaluces de arco rcdondo donde ha- 
bria agemias caladas. 

Es este un pequcfio cuarto con ornamentos preciosos, 
diferentes de los del alcazar y con ui;a ancha ventana en su 
testero principal, donde habia una especic de mirador 6 
memoir de madera , eubicrto dc eelosias, como las quo se 
ven en el Cairo . y dc las cualcs quedaban todavia muclias 
en Granada a principios de.este siglo. Del otro lado de la 
torre continuan los pequenos euartos reservados que Ser- 
vian de viviendas. los cualcs terminau con la muralla, en 
la.puerta del Bosqu'e. 

Como se observa , desde esta torre sc bajaba a m\ onclaus- 
trado de arcos, hoy cubiertos, que hacian un frente del 
gran vestibulo a que nos hemes referido en los ultimos 
parrafos. 

Concluyc aqni la description del mas interesante alea- 
xar.mahometano que se ha construido. 




Armas arabes. 



L -. 



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V " 



ARABES. 3Q3 



Palacio del Emperador Carlos V (1). 



En el centra de la Alhambva se penso devantar hacia el 
afio 1526 el palacio del Emperador Carlos V ; y para estable- 
cer su anclia cimcntacion on un paraje de los mas estrechos 
que ofrecia el conjunto de baluaxtes. y que estuviera en re- 
lacion al mismo tiempo con cl palacio vicjo de los'moros, 
fue necesario destruir una portion de casas arabes quo se 
encontraban en esta pequena y antigua poblacipn morisca, 
alacual se cntraba por lapuerta del . Vino , las cuales se , 
demolieron para hacer cste palacio, hermoso y bello en 
cualquier otva parte que se hubiera edificado , pero no tanto 
entre estos vestigios oriundos de una civilization com- 
pletamente estrana a las luces y al movimiento intelectual 

del siglo xvi. 

Carlos V vino a Granada desde Sevilla buscando los re- 

cuerdos halaguenos del reinado de DofiaJuana, en cuyo 
tiempo se consideraba este sitio como uno do los mas fres- 
cos y saludables de Andalucia en la estacion de los grandes 
calores ; y extrafiando que la corte espajiola se hubiera hos- 
pedado'cn los aposentos de los moros, sin dejarlos de ad- 
miral- y recomendando su conservation , mando construir 
este palacio, encargandolb a artistas especiales y dotandolo 
de rentas suficientes. Los moriscos pagaban 80.000 duca- 
dos entdnces porque les permitieran sus usos y costumbres, 
y por conservar trajes y ceremonias que les era difieil aban- 
donar; de olios destino 10.000 para su obra, que se paga- 
ban anualmente , anadiendole 6.000 de las rentas del alca- 
zar de Sevilla , y el importe de las penas de Camara de los 
corregimientos de Granada, Loja y Alhama. 

(1) Dcorigonoristiwio.acrfa nnftWte «nlLr «l« 1 R Alkambrr ai« dodiow algim^ 
palabras a este cdifioio. 



^:-<V'^-.' * V- --- v. 



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, 304 M0NUMENT0S 

Desde algun tiempo eran innumerables los artistas que, 
procedentes de Italia, hacian en Espana la mayor parte de 
lasobras, los cuales consider all an el arte ojival como bar- 
baro , y se inclinaban decididamente al greco-romano , co- 
piando sus magestuosos cdificios, dotandolos de mayor ri- 
queza de ornamentation , y dandoles ese sentimiento paga- 
no que irremisiblemente habian do ostentar. Debia, pues, 
ser este palacio uno de los mas ricos y suntuosos que se 
construyeran en Espana , rivalizando con el decantado arte 
traido pop los vencidos musulmanes, y era preciso coronar 
la Alliambra de las glorias del Emperador para que se orvi- 
daran las grandezas del pueblo arabe. Asi se hizo con toda 
la posible arrbgancia, derribaiido cuanto se oponia, liasta 
que aparentemente desaparecio el caracter distintivo del 

. baluarte musulman { 1 ). Se busco la inspiracion en el pala- 
cio florentino , en la iglesia de Pisa , en Santa Maria la Ma- 
yor de Roma y en el patio del palacio viejo de Arnoldo di 

i'.Lapd. Su estilo tiene toda la rigidez del panteon , toda la 
regularidad academica de San Juan de Letran , toda la exac- 
titud y proporciones de los entablamentos- romanos; pero 
carece de la uniformidad que aquellos guardan en la colo- 
cacibn de los ordenes, y se resiente de la influencia del or- 
nato a. espensas de las proporciones de sus apilastrados y 
cornisamentos. Sin embargo, este edificio babia de ser en 
Espana una preciosa joya sin rival , por la delicadeza de sus 
dibujos y refinamiento de sus esculturas. 

-La falta de unidad se nota en la contraposicion de esti- 
los que ofrece el primero y segundo cuerpo . pues mientras 
aquel tiene los modillones robustos de una construcciou 

■ toscana poco delicada, el segundo es del orden jonico con 
todas las galas del renacimiento en los timpanos y moldu- 
r'as, coronado por un cornisamento dorico de hermosa eje- 
cucion; y esta diversidad de contrastes esta limitada en las 



_ (1) Bxisten loo cimieiifcos de rauohoa dc estosedifieiosctt la plana contiguadc los 
Alamos. 



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ARA-BES. 3Q5 

portadas de los centros , donde hay uniforinidad v clasieis 1 
mo en el primero y segundo cuerpo, indicando que artifices 
do muy diverso gusto constrayeron eledificio, y que su 
elaboracion se prolongo mas de sesenta alios. Segun los da-- 
tos existences en el archivo, si bien fue el ano 1526 aquel 
en que se empezo a construirlo, no apareco la obra en eje? 
cucion hasta mucho despues , habiendose empleado largo 
tiempo en la cimentacion que dirigio Pedro Machuca y su 
liijo Luis ( 1529), en cuyo ano murio ; continuando los tra- 
bajos bajo la direction de Juan de Oroa v Juan de Mijares, 
hasta Pedro Velasco que se encargo de las obras en 1583. 
Y no se pucde fijar lasucesion exacta de sus directores, 
porque se encuentran documentos firmados por Nicolas de 
Corte y Mijares, quienes en 1545 el "primero y 1588 el se- 
gundo , lo mismo dirigian las obras , que se ocupaban de ha- 
cer esculturas, pues los arquitectos de aquella epoca eran 
decoradores de ovigen , al par que grandes practices que se 
onoargaban indistintamente de la edification y del ornato. 

La planta cuadrada ticne 220 pies de lado, y la altura es 
dc 60, en dos cuerpos. En arabos hay un sistema do api- 
lastrados, entre los cuales quedan los huecos de balcones^ 
claraboyas y timpanos adornados de esculturas; como jar- 
ros griegos, guirnaldas de granado, esfinges y tarjetones, 
obras hechas todas por Morell y Juan de Vera. 

En los centros de las fachadas de Poniente y Sur se le- 
vantan dos porticos hermosamente labrados en rnarmoles de 
diversos colores, entre los que se notan la piedra serpentina 
de Sierra Nevada , sin rival por su kermoso color, los, bl&o* 
cos de Macael manchados derojo que hay enlos medallones, 
y los pardos fhios de la inmediata Sierra de .Elvira. E-n la 
puerta cuadrada del centro, sobre el fronton , se ven her- 
mosas figuras recostadas; encima medallones con cuadri- 
gas y caballeros armados a la flamenca, y sobre los tree 
balcones del segundo piso, tres medallones labrados por 
Pedro de Ocampo , escultor scvillano , los cuales represeu- 
tan, uno el escudo real de Espaiia, y los otros escenas mi- 

30 



-1 ".T^. ~m W~ 



gQg M0NUMENT08 

tolofficas delostrabajos de Hercules. Son adinirables en 
este lado las batallas do bajo-relicve hechas sobre los netos 
^e los pedestales , cuyo croquis publicamos . y las famas 6 
glorias alusivas al dominio de ambos mundos, que hay 
en otros , las cuales hizo Antonio de Loral en la cantidad 
de 145 escudos cada uno , suma insignificante que en nucs- 
tros tiempos equivaldria a 700 escudos a lo menos. Al mis- 
mo se atribuyen los estilobatos , segun documento que 
existe en el archivo, reclamando su valor. Los citados es- 
pejosde Hercules costaron 430 escudos; y los escultores 
Salazar y Pablo de Rojas hicieron las cstatuas por la suma 
de 185 escudos (1). Entonces se pagaba por la talla de cada 
una de las cartelas de la cornisa con el iloron y cubierta de 
cada eutrecan, la cantidad de 28 rs., segun ajustc que nrma 
Juan de Mijares, encargado de estas obras el auo 1588. 

En la otra portada del Mediodia hay menos clasicismo 
.greco-romano , y su composition es una obra de renaci- 
miento con escultnras mas fantasticas y menos perfectas. 
Cuatro columnas jonicas sostienen el cornisamento , en 
cuyo friso se lee: Imperator Cesar Gar. V, j en los costados 
de los pedestales , sobre los que descansan leones sin con- 
cluh*, se ven trofeos de las guerras contra los arabes, muy 
interesantes para los estudios arqueologicos. 

En su segundo cuerpo hay. un portico de tres ventanas 
arqueadas, y en las enjutas se hallan labradas ninfas ale- 
goricas'a" la historia escribiendo sobre anchas tablas de 
marmol. En los netos se yen figuras triunfantes de la mi- 
tologia, centauros y escenas paganas, como el robo de An- 
fitrite por Neptuno, las columnas de Hercules , etc., obras 
todas de los citados Morell y Juan de Vera. 
-- Hay alguna irregularidad en la distribution de venta- 
nas de la fachada de Poniente, lo cual esta. demostrando 
que el que hizo el proyecto primero de esta decoration no 
pudo terminarlo y que los artistas posteriores al afio 1564, 



(1) Legajos 228y250. 



ARAB E(?. 



307 



en cuya epoca no estaba liecho mas que el primer cuer 
proyectaron despues la fachada del centro, y no ptidip' * 
arrcglarse a losejcs de la construccion primitiva. Lo m" 
mo pixede decirse de los muros trasversales interiores cri 
en lugar de resultar adosados a los macizos, rcsultan aleti- 



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nos en los claros de los balcones , para cubrirlos sin duda 
con ventajas fijas de madera que ao llegaron a colocarse. 

Tambien llamamos laafencion hacialos agujerosqaiehay 
en el primer tercio de las pilastras almohadilladas , donde 



Jl a- , JT: — r i^^^^WiiL^-^ - J ■ i- i- J ■ 1 t*f 



308 MONUMBNTOS 

estaban clavados los manillones de bronce quo se guai'dan 
hoy en el pequeiio museo del Palacio arabe. 

En el angulo de estas dos fachadas descritas se ye el ar- 
ranque de un arco que debid construirsc para scparar la 
Plaza de los Aljibes de la de los Alamos , y constituir en la 
primera la plaza de Annas haciendo un gran arco de triun- 
fo que quedo en proyecto. 

El interior de este edificio ofrece una singular composi- 
cion reprobada como regia general en el arte de construir. 
El circulo inscripto en el cuadrado deja cuatro irregulares 
estancias triangulares que no pueden servirdo nada; y auii- 
que aqui se ha aprovechado una de ellas eon la escalera 
principal del palacio , las otras quedan como hueeos 6 rin- 
cones que afean la distribution. Aparte de estos defectos, 
tiene el patio tan imponente decoration , por el cenador 
circular apoyado sobre treinta y dos elegantes columnar 
doricas que sostienen la boveda en direction anular, quo 
nos recuerda los magnificos porticos de la via Flavia en 
Roma. Sobre el primer enclaustrado se alza la galeria do 
orden jonico, ceilida por un anillo tallado a dobelas de lin- 
tel cuadrado, en las cuales se halla incluido el arquitrabe, 
friso y cornisa, tan admirablemente ajustadas, que sin ser 
entibado este circulo de piedras por ninguna fuerza exte- 
rior contra su centro, se ha sostenido durante cuatro si- 
glos sin descomponerse ni que se rompa ninguno de los 

bloques de la curva. 

Todas las demas decoraciones se reducen a los conoci- 
dos apilastrados y entablamentos , nichos para colocar esta- 
tes, frontispicios , basamentos y cuantos detalles desar- 
rolla el estilo modulado do esta conocida arquitectura. 

La escalera citada ocupa el angulo Sudoeste, y no tiene 
mas merito que la magnitud de los peldanos y las bovedas 
hornacinadas que trazo Francisco de Pontes , otro de los 
artistas que se ocuparon en estas obras. 

En el &ngulo de la planta que mira a Oriente, hay un 
departamento de forma octogonal y muros de mayores di- 



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ARABES. 309 

mensiones, que se destinaba a Capilla del palacio, y debia 
oubrirse, segun el proyocto, con una boveda semi-esferica. 
El suelo de este pabellon se lialla sobre una boveda subter- 
ranea , a la cual se entra por el patio del Estanque , y ocu- 
pa el terrcno que ya hemos estudiado, por donde se exten- 
dianlas babitaciones que llamaron deinvierno en el Palacio 
arabe, las cuales no puedeu indicarse en el piano, porque 
han desaparecido los cimientos. 

En el grueso de los muros y en la forma pctogonal ya 
descrita, hay dos escaleras de las llamadas de caracol, que . 
desde la boveda subterranea suben hasta el cornisamento 

deledificio. 

Aparte de las imperfecciones de distribucion que tiene 
una obra hecha por diferentes maestros , siempre es admi- 
rable en aquel rnecanismo de la construction , el desar- 
rollo de entibaciones y el ajustado corte de piedras. Sus 
esculturas carccen por regla general de buen dibujo ; pero 
abundan en delicadeza de trabajo, fantasia y riqueza de 
detalle. Las superficies de los muros estan generalmente 
revestidas de la fina piedra calcarea de Esciizar, y por den- 
tro de la de Alfacar , mas dura y grosera. Las columnas y 
galerias del patio, son de piedra conglomerada, vulgar- 
mente almendrilla , que es muy bella , y se trabaja dificil- 

mcnte. 

Hacia el ano l£90^se hallaban todavia sin labrar la ma- 
yor parte de sus esculturas , y nosotros dudamos si este 
edificio llego a cubrirse definitivamente, porque a princi- 
pios del siglo xvn so hallaba reunida en los almacenes de 
la Alhambra toda la madera que se habia traido Gon.esfe 
objeto de los pinares de Segura; en tal caso creemos que 
solo el anillo del corredor circular lfegaria a cubrirse. 

Por ultimo , los mejores artistas de la epoca, como Juan 
de Cubillana, entallador, en 1560, Juan del Campo, en 1565, 
Landeras, en 1584, Nunex de Armijo y los Machucas ya 
citados, Ocampo, Leval, Baltasar Godios y otros que he- 
mos tenido ocasion de mencionar, tomaron parte en la-eje- 






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310 



MONUMENTOS 



cucion de las obras , con sucldos que variaban de 130 a 200 
maravedis diarios, segun consta de los legujos del archive- 



Pilar del Marques de Mondejar. 



Fue construido de orden tic estc segundo alcaide,— se- 
gun consta del archivo y lo indican los escudos esculpidos 
en la caliza de Sierra de Elvira,— sobre el paraje donde se 
hallaba el repartimicnto de aguas de los barrios de Gomeres 
y Churra. Aunque simple en su composition, por hallarsc 
adosado a una muralla que en lo antiguo cerraba delante dc 
la puerta Bib-Xarca , y continuaba luego a cnlazarse con el 
camino de circunvalacion de la torre de las Cabezas, cs 
muy bello en sus detalles escultoricos. Esta situado en el 
final de la cuesta 6 camino unico quo desde el barrio de Cu- 
chilleros y cuesta de Gomcrcs conducia entonccs a la Alham- 
bra, paso frecuentado durante cuatro siglos, hasta que se 
abrio el del centro de la Alameda en 1831. Por las inscrip- 
ciones se ve que fue dedicado al Emperador; tiene hermosos 
adornos del renacimiento sobre sus cornisas, y tres roseto- 
nes con cabezas cargadas de frutos alusivas a los tres rios 
que pasan por esta ciudad. Se empezo a liacer en 1557, y 
aunquedaba algo por concluir en 1624. Sus.cincelados son 
del escultor Alonso de Mena, yalgunos van desapareciendo, 
p articular mente donde estan esculpidas escenas initologi- 
cas de notable primor. La traza general es el greco-romano 
del renacimiento, poco esbelto y gallardo, pero propio para 
el lugar y objeto a que se destino. En nuestro tiempo han 
restaurado algunas esculturas decorativas de uno y otrb 
lado del segundo cuerpo, que se confunden con las an- 
tignas. 

Los dos ultimos monumentos que hemos mencionado, de 
estilo tan diverso del arabe , form an va en el numero do los 



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ARABES. 31 1 

nobilisimos que se alzaron en este magico recinto, y por eso 
no nos podiamos dispensar de citarlos ligeramente, antes 
de abandonar los tan prcciados de la domination agarena. 



Cercas antiguas de Granada, puerUs y alcazabas. 



Era la primera condicion de todas las antiguas poblacio- 
ncs que se levantaron 6 cngrandecieron durante los siglos 
medios , que debian estar sitnadas- en grandes alturas , y ro- 
deadas de muros en dos, tres y cuatro falanges , segun su 
importancia: y aunque esto fuera peculiar tambien de mas 
antiguos tiempos, nunca se observo con mas rigor este 
sistema de defensa , como en la citada epoca y particular- 
mente en Espaiia, donde si se contaran las fortificaciones 
destruidas, seria mayor su mimero que el que cuenta la 
mitad deEuropa. En Granada bubo diversos circuitos amu- 
rallados , principiando por el de Hiznarroman, atribuido 
a los tiempos rornanos y fenieios , sin fundamento incon- 
trovertible ; y so suponc que los arabes encontraron el Cas- 
tillo citado con otros vestigios que destruyeron despues, en 
el sitio llamado hoy placeta de las Minas y 'carmen de Lo- 
pera, con ruinas de un tcmplo pagano. Multitud de ins- 
eripciones se descubrieron mas tarde , sobre cuyo asunto 
se formo un celebre proceso que no escandalizo muy poco 
en aquella epoca. Parte, pues, desde este sitio elbaluarte 
de extructura arabe que bay a la vista en diversos parajes, 
construido proximamente cnando las primitivas torres Ber- 
mejas que ya bemos citado: el cual domino en aquella co- 
lina , como' en su dia dominaron los castillos rpmanos que 
alii hubiera sobre alguna pequena poblacion, anterior quiza 
a los tiempos visigodos , no tal como se encuentran hoy, 
sino destruidos y vueltos a edificar en forma de alcazaba 
que se llamo despues Cadima 6 vieja; precisamente como 



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312 MONUMBNTOS 

sucedio con la de Al-hamrra , dondo so construyo una for- 
tificacion mas antigua y mas pequeiia quo la que hoy existe, 
Dicha alcazaba apenas podria contcner una poblacion de 
quinientos vecinos antes que se hiciera la Gidida 6 nueva, 
en cuyo tiempo se trataba ya do abandonar a Illiberis ; lo 
cual nos induce a sospechar si el primer Castillo que se 
construyo en lo mas alto do lo que hoy se llama barrio del 
Albaicin se hiciera para dominai* un pueblo que habia del 
lado de Poniente . el cual fue origen de la ciudad arabe que 
fundo Bidis ben Habus , ocupando el Zenete por un lado , y 
' por otro la alcazaba citada. Desde la conquista y particu- 
larmente en el siglo xvi se ban hecho descubrimicntos en 
Hiznarronian , que con los del Sr. Mcndoza (1871) dan a 
entender que Mcia el aljibe grando babia un muro que ter- 
minaba en la Puerta Nueva, donde Maraiol tija el asiento 
primitivo de la Castela de Ben Aljatib 6 del Castillo de Ga- 
zela, como el lo llama; y su constraccion es como la de Hiz- 
narroman, facil de confundir con la romana y cartaginesa. 
En dicha Alcazaba Cadima, labrada en tiempo de la 
primera invasion, sobre otra mas antigua, se hallaba una 
Rauda , lugar no muy espacioso donde enterraron a Badis 
y posteriormentc al caudillo Aben Gania, enterramento 
que no podia existir sino fuera de este estrecho recinto, en 
el lado construido por los. Ziritas , mas espacioso y no me- 
nos sembrado de ruinas semejantos a las citadas. Del mismo 
modo se establecieron los castillos sobre el Mauror y Ante- 
queruela , como se ha visto testimoniado por la existencia 
de un dilatado cementerio romano, encontrado no hace 
muchos anos por bajo de la muralla y puerta do Niched 6 
de la altura (1), en la hucita de Zafania (2) ; cuyo caso se 
ofrece igualmente en la Alhambra antes del establccimiento 
de los moriscos, cuando habia una poblacion quiza tam- 
bien romana 6 fenicia con el nombre de Nativola (3), si he- 



(1) Hoy lag tistillas. 

(-2). Estefanfa. 

(3) Toatimoniado por la ittapripcioii gdtiea de Sjjilta Maria de la Alhambia, 



ARABES. 313 

mos do orper la tradition que se pierde en la noche de Ids 
tiempos, y que no desecharemos en absoluto. 

Siendo simultanoa la existencia de Garnata e Illiberis 
esta avenguado que la ciudad de aquel nombre se hallaba 
mas bien en el lado de la villa de los judios que en el que 
se llamo Albaicin 6 de los Alconeros, dondo parece que se 
hospedaron unos cuantos yemenies, guerreros de las mva- 
siones apabes del siglo vm. Estos estudios 6 mas bien in- 
vestigations, pop mas que no ofrezcan ndvedad, atendicndo" 
lo muclioquese ha discutido ylopooo nuevo que se ha 
hall ado, para fortalecer una opinion justa sobre los primi- 
tives castillos de Granada, se reducen a fijar los sitios de- 
signados en los pianos con mas 6 menos aproximacion, y a 
situar el primitivo castillo de Romanos entre las puertas de 
la Senoria y la de los Estandartes , demostrarido que la se- 
gunda fortaleza de aquel lugar fue conlpletamente de cons- 
truction sarracena; y que mas tarde todavia,' en tiempo 
de los Ziritas, se reconstruyo y continuo por la placeta del 
Cristode las Azucenas, Aljibe grande, convento de San 
Agustin y cerca de San Jose 6 Antigua mezquita, cuyos 
cimientos y argamasa es de la clase con que se fahrico lo 
que hasta aqui era conocido por Alcazaba Gidida 6 nueva. 

Otra muralla de esta parte dela poblacion acaba de in- 
dicarnos cl aislamiento desde su origen de aquellas forta- 
lezas , demostrandb la existential de dos grandes suburbios 
que vinieron a rennirse desde el siglo xii en adelante ; y 
esta esta trazada a fragmentos muy visibles todavia sobre 
la calle de San Juan de los Reyes hasta el Zenete, abra- 
zando el barrio de Badis y de los Morabitos ; quedando por 
consiguiente murallas de flanqueo y enlace en direccion de 
la Puerta de Elvira y hacia la casa de la Moneda y convento 
de Zafra, donde hubo una puerta y niuros que senalan un 
cambio de direccion en la margen depecha del rio de Darro, 
pasado el puente arabe que debio -llamarse el del Cadi (1) y 



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(I) Gitado por Caairi, 



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314 MONUMENTOS 

alineandose por un lado con la subida y entrada a la Al- 
' hambra y su Alcazaba, y por otro siguicndo la orilla hasta 
un puente que habia por bajo de la puerta do Guadix baja. 
Desde este punto los baluartes antiguos toman una di- 
rection hacia Generalife , ouyos amores no se terminaron, y 
otra al Nordeste , recinto de Don Gonzalo . que fue la mas 
moderna mm-alla extendida hasta la torre del Aceituno, 
punto avanzado sobre el valle Mardanix y descendiendo por 
las Alciidias de Ainadamar y Aben Saad hasta la Puerta de 
Elvira. Por el Mediodia v Ponicnte solo habia un recinto 




Puerta Bonaita. 



murado que pasaba por medio de los barrios mas poblados 
hoy de Granada, -como se indica en cl piano moderno.de 
esta ciudad (1) y dividido en tres grandes departamentos: 



(1) Lo hcmoa publioado el afto 1871 , y on 61 cstart marcadas todas Im murallas art- 



tiguas. 



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ARABBS. 315 Vi- 

ol de la Antequeruela , villa de los Judios, y el del Centre y 
parte liana. Hubo proyecto y hasta se hicieron puertas en 

el xiltimo recinto que partia desde las Vistillas por la Loma 
de Abahul hasta Generalife, cuya cerca debia estar proxima 
a una mina que hay en direction del Campo de los Marfcires 
por el callejon del Caedero. Los muros todos median por lo 
menos una extension de 2.200 metros, nanqueados de robus- 
tas torres en numero de 1.030, y 28 puertas principales de 
las que solo quedan muy pocas ; sus alturas variaban desde 
5 a 9 metros, con el espesor desde 1,20 a 1,85. Las puertas, . 
conmcnzando por la de Elvira , se nombraban en tiempos 
arabes y oristianos de'esta manera ( 1) : 

La de Elvira, (Efaeim, Illiberis); al final de la calle de 
este nombre porque por ella se tomaba el camino de esa an. 
tig-ua poblacion, que debia hallarse a dos leguas.de Grana- , 
da entre Atarfe y Pinos. ."'■'■'." 

Boquete de Darro (puerta de Batnibayon, segun Nebri- 
ja) , estaba en el sitio que hoy se llama Boqueron y que era 
su verdadero nombre. 

De Oneider , de la Erilla , 6 de B ibalunata , frente a la ca- 
lle de San Jeronimo, cerca del altar mayor de la Colegiata. 

Bib Almazan, que estaba junto a la Pescaderia, aunque 
su verdadero nombre era de Bibamazda, puerta del Circo 
donde se hacen jueg-os, y'de la Conversacion. 

La de Bibarrambla, en la plaza del mismo nombre; des- 
pues de las Orejas y del Arenal, medio destruida el ano 1873.. • 

y 

La Puerta Real, que existia en el sigio pasado, donde 
colgaron la cabeza de Aben Abo metida en una jaula, ulti- 
mo caudillo de la rebclion morisca. Podia ser esta tambien 
la del Rastro. 

La de Bibataubin 6 de los Ladrilleros, cerca del toatro 
actual, la cual existia todavia en 1808. 



(1) Nuestro querido amigoD, Leopoldo Kguitna, a quion debemoa muehoa datosim- 
poi'tantes sobre Grartada, noa ha dado muehoa do loa referentca a cstas puertas. 

Esfcos trabajos los haco nuestro amigo para su iiiteresante pla«o dc Granada del 
tiempo de la dominacion arabc, que publicara muy pronto. 



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316 VONUMBNTOS 

Puerta del Pcscado, Bib-LacM y tambien Bib-Mitre y 
Bebeltee. Creemos que antes de esta Iiabia otra ceroa do la 
torre del palacio de los Anxares (Cuarto Real). 
. Puerta de Nicked, de la Altura, en las Vistillas. 

Bihdfajarm 6 puerta de los Alfareros, en el Kealejo 6 
placeta de los Canos. 

Bib-Mawor, segun Aben Alhamar , y tambien puerta del 
Sol, para' entrar a la villa de los Judios y barrio de la An- 

tequeruela. 

Puerta de las Granadas , antes Bib-Lmxar. 

Puerta de los Panderos, en la Carrera de Darro, o Bib- 
Adi-faf, cerca del convento de Zafra , frente a la torre del 

Almaci. 

Puerta de Guadixbaja, ontrada a Albaida , al to mar la 

cuesta del Chapiz. 

j9#-X<M»<m6-delSolecito, de Guadix alta, Hamadapor 
Pedraza, Puerta del Sol, en el camino del Monte Santo, 

segun Alasar(l). 

Puerta de Fajalauza 6 del collado de los Almendros. 

Puerta del Albaicin y de San Lorenzo . que daba paso 
hacia ei otero de Ainadamar , donde esta la Cartuja y el 
mirador de Orlando. 

Puerta de la Alacaba 6 de la Cuesta ;-se halla en un di- 
bujo g-rabado al final del siglo'xvi, en el libro ^DeBello 
Qranatense , » de Lucio Marineo Siculo , el cual representa la 
ciudad por el lado del Triunfo, y dos puertas en su fortifi- 
eacion entre la Merced y San Iklefonso ; se ve en el tambien 
una fortificacion antigua que ocupaba el actual convento 
de Capuchinos. 

Puerta del Leon, Bib-Leil, EUzed, cuyos muros se obser- 
van en el Zenete. 

Bib-Alhamri'ii 6 puerta de los Estereros, segun Nebrija, 
cerca de San Jose y San Gregorio. 



(I) Libro de rtotioias sobre la cxtifleioil de la dinanh'a de los Beni Nazal', version 
in^difcfidclSr. Bguilaz. . 






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A Jt Adm ' PUCTta ^ ° Sari ° ' SaHda * Xm Ceni « * 

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Bib-Albonut, de los Estandartes, cerea de las To 
Bib-Beh, puerta del Trabajo, segun Marniol, detiSk 
iglesia del Salvador, hacia la calle del Moral vilfi.in 
callejon de San Nicolas. . y nnal ael ■ 

Bib-Siyada, puerta de la Senoria. 
Resultan veinte y cinco puertas cuya memoria 6 testi 
monio seconserva, y ademas hay las de la Alhambra v 
Generalife que eran seis: cinco en la primera y una en e l 
ultimo. Estas son: una que habia en el Carril donde hoy se 
halla la moderna que da entrada a los carruajes , y acaso se 
llamabade Yacub, citadapor Aljatib, sobre cuyos muros 
estuvopor largo tiempo expuesto el cadaver , del; precipe 
Don Pedro; la del Generalife, que segun.'una- pm&r^<##6 
siglo xv estaba cerca de Fuente Penary la k^Algodor 6 de t? 
los Pozos, sobre el camino de la Sabica por donde salio 
Boabdil, ademas de las citadas de la Alhambra. 

Incluian las referidas murallas, en comunicacion por 
medio de las mencionadas puertas, mucbos barrios jcitdiat 
alcudias (oteros) nombrados: uno el del Albaicin, porfuera 
de la mas antigua alcazaba, el cual no era de origen.arabe 
pues se remohtaba a tiempos mas antiguos ; habia fabrican- 
tes de panos entre sus moradores y muclios cristianos desde 
el tiempo de la conquista; el arrabal Blanco, hoy poblado 
de nopales y cuevas, 6 barrio de Albaida, siempre habitado 
por gente pobre y mucbos judios en tiempo de la dinastia . 
granadina; el barrio delaCauraeha cubierto de prepiosas 
casas de recreo, hasta San Juan de los Reyes,, suantigua 
aljama 6 mezquita de TeiUn- -(-Marmol)/ misabajo el de 
Jfajariz encomiado por los poetas.arabes, al rededor de la 
calle de San Juany de la Victoria/con suntilosos ediftcios 
cuyos restos aun pueden desciibi'irse , los barrios de la 
Ghurra, Gomeres, Mauror, los Gelices en la Alcaiceria, de 
los Judios, de Cuchilleros, de Hatabin, en la plaza Nueya, ; 
del Zenete, tribu africana venida antes delos Nazarit^s , Jos 

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318 



MOXUM^NTOS 



de Badis y de los Morabitos hacia San Jose y la Lona, y 
por ultimo (1), los do Ilawbin } Lamrea y otros no conocidos 
todavia. Para estos barrios habia trcs cementerios , dos ya 
citados y uno muy extenso nombrado de SaiUi ben Malic, 
en el Triimfo y Plaza de Toros (2). 

Muclios eran los oteros y lugares prcdilectos do la po- 
blacion e imposible el referirlos. Contamos los mas afama- 
dos, que son: el dc Ainadamar, ol cle Aben Mordanix gou 
carmenes y almunias suntuosas, dondo el guerrero de esto 
nombre aposento sus tropas para socorrer a su suegro 
Aben Humush, ol de losAnxares, cl Jardin de la Eeina, 
pasado el Puente de Genii , el Alcazar Said . de Abaliul , Ali- 

xares, etc., etc. (3). 

■La' ultima cerca que alcanza hasta la ermita de San 
Miguel la costeo Don Gonzalo de Stuniga, obispo de Jaen, 
por el ano 1425, cuando fue hecho prisionero por ios habi- 
tantes de esta comarca y pidieron por su rescate , que cos- 
tease esta linea amurallada , y de este modo no volver a ser 
molestados por las correrias que los cristianos hacian en 
los alrededores de Granada. 

Al lado de la puerta Bibataubin babia un fuerte arabe 
cuyos restos se ven todavia detras del cuartel de la Carrera, 
el cual formaba parte de aquella alcazaba. Se atribuye su 
construccion a Mohamad Aben Alhamar, y a mediados del 
siglo pasado se cedio por el Real Patrimonio al Ayunta- 
miento para cuartel de caballeria , en cuyo tiempo se hizo 
la obra que hoy se nota en la fachada, de tan mal gusto y 
caprichoso estilo de columnas salomonicas. 

El torreon d cubo que hay en el angulo es una construc- 
cion como la de los Siete Suelos, con robustas almenas, y 
en todoel se cree hizo el primer alcaide dc Granada algu- 
nas restauraciones y fosos coronados de baterias para eaiio- 
nes. Esta Puerta de Ataubin se llamaba tambien de los Er- 



(1) Diccionario do Nebrija, Mannol y ofcros ._ 
(3) idtcakcrclics de Dozy,» tomo I. 
(3) Almakari, Simonet, etc. 



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ARABjES. 319 "--",!;. 

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mitanos, y la esplanada se denominaba La Rondilla, lugar 
frecuentado por geiite picaresca, juglares y aventureros, 
hastaque por ultimo se liizo odioso> porque en el se que- . 
maron y empalaron algunas victimas de las discordias re- 
lig-iosas y guerras civiles. 



Otfpl icarc ioH,. 

l.Puaia tit ttrtlxYrttuitlaiy 
'LftlarM CartosV 
J I'i/ffftr ^Aith-ct-tiru* 

j Puntu ■ t/cl l/int' ^&juu<\y "tikn 

7- Otlw Ol trt*f CfWtriit/,v v'fdt/ihr-r 

S- r yUjtbc artf-be 

%Pahict# de (Urh>.i I 
l&PUza. fU U>s ^llanw.y. 

flPmrfff Ae los (iww.r, HitjJmu^ 
Quanta.. nana antf,' tutxiUiiUt. 
J3 At-r/vr Otm&r.p 

Of tthtn lUltt iiti'ti t/f I Cmli' 

JJTtHTf t/e far Cnheztw 

&Torrt th la-Bntjit. 
11 lt*rrc dii Caution 

lf'TwtA tit fi*F • )! itii .J't i th l -V 

1$ Pumas dt la loir? tltl ,^/aita 

2it Ofi-a-y fot-r/j titAJruitf&j- 

?/ Torre a*s fa.v Jtijitjifarj- 

22. JttjYt ih la I a ultra 

% Terrv 4tl (hiuhl 

Sit tamjn* i'viipijdi* ti?/Mjru>r,j£r 

jvtj' arafrr.v 
S&lhirenfofifi $ Franvn*ct* fiui 

2^ St*io oraL. eirl iititt'Mo 

2/ Ptirrlt* tit Jftem> 

IV fhhath'riza a tj maif* toe </t 

U9 Tom tff Av Fivov 
Ji> * -4nli<jii\* cniijijti' th luntratifir 
31 .tlujriliw orttbe? 
~)~ I utj't.t fit GatiTtflilf 
t> Ptrltnw rff itlem" 

} ^ Terns i/t /ti.i DuiatTj 

V'/iejfor t/e ftr itrnr t/e , //>// 

~ J * TiTir dtl . H troth 
4t'- lorn tit Cmlm/adorc-' 
4f lorrx tit ItrjPmltxle.r 
1,2 Jwe tie Anj dttlUuity 
4'S it'rrt <l*lA-xi,bi> 
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47 Icrre tlr fi*j flulft/yi'i 
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MONUMENtOS 



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DE 



SEGUNDO ORDEN. 



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(xeneralife : Antiguamente exigtia la comunicacion di- 
recta entre la Alhambra y este palacio , por la Puerta de 
Hierro y una senda angosta que hay enfrente, abierta entre 
lineas de rojos murallones que se hicieron para sostener el 
terreno inclinado. Una puerta arabe primorosamente labrada 
de jairasyalicatados, hoyendesuso, que sehalla eneljardin 
bajo deeste sitio de recreo, da paso , subiendo unaestrecha 
escalera , al vestibulo del dilatado patio que precede a las 
escasas habitaciones que conserva de los tiempos agarenos, 

El Generalife fue mandado construir por el principe 
Omar, cuya vida, sabido es. fue un puro deleite. Asilohe- 
mos creido hasta muy recientemente que se ha presentado un 
berberisco con documentos arabes bastante comprobadbS, 
en los que aparece que esta casa habia sido construida por 
un cautivo de cristiauos , al cual se la arrebato el Sultan 
traidoramente para~~su recreo y esparcimiento. La funda 1 
cion sera, pues, del tiempo delos Zeiritas, a juzgarpor est ;; 

tos antecedentes. " " , " ~ : 'C -^ '-'£i 

La palabra Generalife ha sido interpretada como 

-at. 




placer 6 dencreo, Jardmde la AUgria, y flitwta delZambf^4§r^ 



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322 MONUMENTOS 

• por los festines que en este sitio se eelebraron ( 1 ). La na- 
turaleza. domina en el y el arte en la Alhambra, ha dicho 
"Washington Irving; y esto es tan vcrdad, que aunque so 
hallan a cada paso vestigios del arte mahomotano, el que 
lo visita se inclina con preferencia a mirar desde sus cor- 
redores 6 pasillos el hermosisimo panorama que ofrece la 
Alhambra en su conjunto, contcmplada casi a vista de pa- 
jaro. La caida del sol en los dias dc inviemo, cuando cl 
horizonte se cubre de trasparentes purpuras , hacc encaiv 
tador este sitio, desde el cual se divisan tres torminos pa- 
noramicos, igualmente sublimes: la Alhambra y su recinto 
en primer termino, lapoblacion con sus huertos y torres 
en segundo , y en el fondo la vega almenada de montartas 
remotas y banadas de tornasoles. 

Aparte de su deliciosa situacion y de los jardincs cuida- 
dosamente asistidos, es deplorable que contimicn cubier- 
tos de cal los preciosos arabescos dc la galena y porticos, 
y que no se haya hecho mas que una ligcra restauracion 
en la espaciosa antesala cuya extructura cs tan hermosa 
y elegante. El antiguo mihrab , hoy capilla, el portico dc 
cinco arcos de gusto decadente, la galeria citada, la tarka 
del centro y algunos esparcidos detalles de las torres y pa- 
sadizos, dan completa idea de un monumento donde la 
minuciosidad destruyo la grandeza, y en el que prolijos y 
delicados adornos entretienen la monotonia de un claustro 
rebajado y pdeo esbelto, semejantc a los de las constrac- 
ciones subterraneas de los panteones siriacos. 

Frcnte al eje central de todo el edificio, por donde cor- 
ren aguas ahundantes, y pasados el portico, el vestibulo" y 
.nave trasversal, hay una preciosa torrecita algo modifi- 
cada en su caracter, desde la cual a derecha c izquierda se 
entra en dos. salas sencillas, adornadas con numerosos re- 
tratos mas 6 menos interesantes y en su mayor parte copias. 



(1) Sort diversaa las denommaciones dadas por los cacri tores anbignos. Bs probable 
aue el nombre «Jardin del Alarife» haga alusiort al gran visir de Abdalla HI que era 
de ofieio oarpiftlero 4 ingeniero, y nue por su habilidad Hogo a este elevado puestot 



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ABABES." 






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En una estan los de Aben Hud Almotuakel, rival de Atf 
liamar I, y tronco de una estirpe de donde descienden todos 
los dcmas personajes que aqui se represehtan.-El" de Abeii 
Celim, infante de Almeria; el de Cid Hiaya, nieto de Juse? 
bautizado en Santa Fe por los Reyes -Catolicos con el ndiri- 




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Claustro de Generalife. 



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bi*e de Don Pedro de Granada; el de sii hijo Don Alonso I y 
su esposa Dona Juana Mendoza; el delhijo deestos, Don 
Pedro II; el primogenito de este Don Alonso II y eldescen- 
dicnte Don Pedro III, y el de Dona Catalina de Granada que 
caso con Don Esteban de Lomelin. . .,.," 

En la otra sala estan los retratos de los Reyes Catolicos, 



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324 MONUMENTOS 

los de Dona Juana y Don Felipe el Hermoso ; los de Feli- 
pe II e Isabel de Portugal , esposa de Carlos V ; los de Feli- 
pe III, Felipe IV, nrnjer de este, y el de una dama; el del 
Gran Capitan, aunque en nada parecido a los que conoce- 
mos de este personaje , y cuadros do armas , de carabelas y 
cartas genealogicas. 

Repasando por las habitaciones moriscas debomos ocu- 
parnos de algunas de sus inscripcionos, no hacicndolo de 
todas , porque muchas son motes 6 salutaciones piadosas 
que hemos hallado en la Alhambra. 

En un friso de madera junto al tccho de la galeria, hav 
en caracteres africanos una sura del Koran, la 48 desde el 
vers. l.° hastael 10. 

En la faja 6 recuadro de los arcos una poesla en metro 
kamil que dice: 

«Sste es %% alcazar de incomparable hermosura en que res- 
plandece lagrandeza del Sultan. y> 

« Gratas aparece.% sus excelencias , brillan sus Jlores y der- 
raman las niibes de la liberalidad m llwvia.» 

<i.E% sus costados bordaron los dedos de los artifices dibujos 
semejantes a lasfiores deljardin.» 

«8w, estrado se parece a la esposa que se presenta ante la 
nupcial comitiva con s% belleza tentadora.» 

«/Suficiente nobleza de alto precio tune , si le prodiga sus 
cuidados el clemente kalifa.» 

<&El mejor de los reyes Abul Walid, el temeroso de Dios, de 
lo mas selecto de los Reyes de Oahtan{ 1 ).» 

<s.El que siguid las huellas de sus puros abuelos , los Ansa- 
■ res {%), lo mejor de la estirpe de Adtian.» 

« Correspdndele (a este alcazar) de parte del kalifa una pre- 
ferente ateneion, por cuyo infiwjo se renovaron las bellezas de 
sus ariificios y construcciones ( 3 ) . 



(1) Nieto delamatl, tronco de los Himyaritas del Yemen. 

(2) Proteofcorea do Mahoma. 

(3) Bate verso indica que el kalifa renov6 la obra y esta oanforme con 103 recietttes 
docnmeatoa que hemos eitado. 



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Irabes. ■ 325 "-■'•■ 

«j5% ^ «^o ife fe wctom de la religion, y del tnunfo q%& 
M sido en verdad una maramlh de lafe'{\).f> 

« Jamas deje de permanecer enperpdtw wntwra, entre la hz 
de la recta senda y la somdra de lafe.» . 

La planta del patio largo es puramente de la epoca pri- 
mera que se descubre en Cordoba, Sevilla y Toledo. Asi; 
pues, la suposicion de que Omar Al-lahmfconstruyera I 
Generalife, debe estar fundada en que hizo alguna recons- 
truccion como la que se cita. 

Luego hay otras inscripciones alkoranicas (sura 2. a ,~ 
vers. 256 ) y algunos vestigios de un poema que cita Eche- 
varria ; pero hoy estan tan mutilados , que no se han podido 
traducir con verdad. 

Subamos al patio de los Cipreses , donde nada hay artis- ~ 
tico, pero se halla en el aquel famoso cipres de la sultana 
caluraniada por los caballeros rivales de los Abencerrajes, 
tragicos araores de Aben-Amet , el cual, dicese, fue sorpren- 

dido por el rey cuandb se hallaba en livianos amorios , se- 
gun nemos referido en otro lugar. 

Mas arriba se vuelven a yer jardines y una preciosa bo- 
veda de laureles, hasta llegar a las glorietas llamadas el 
caminode las Cascadas; todo lo cual hallamos casi en la 
misma forma que nos describio Marmol en el siglo xvi. 

Despues hay un mirador moderno, de mal gusto, pero 
de vistas excelentes (2). 

SILLA DEL MOEO, DARLAROSA, LOS ALIXARES .Y C0NT0RN0S. 

— Saliendo por el sitio mas alto de Generalife se ve primero 
el acueducto que surte la Alhambra con las saludables 



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(1) AludeAIa vicloriade 1819. - 

(2) Sogun legajos del Arohivo de la Alhambra, los Reyes GatdHcos dieron la Aleai- 
diadc Generalife AD. Alonso Yenegasy&D. Pedro, como se hizo con las dem&s Torres 
do la Alhambra que pcrfconcceri hoy & la Naciou, Bn 1555 parcce quo se expidi.5 Real 
cedula disponiendo que eon motivo de los gasfcos de la guerra eon Franoia se vendie- 
sen ccrros, hucrtas y bienes, a eseepoion de Generalife. Ecsulfea tambien que las obrae 
de esta finca ae costeaban por ol Rey, aun por el aflo de 1709. Las reritas todaa crart para 

la corona de 0,430 reales fiiiuos. 

Tambien parece que se did en 1631 i la familia de Venegas la Alcaidia perp&ua, gob ; y 
la condieion de que sus rentas se destinasen d la conservaeion del edifioio, ete- t eto t - ; 






326 MONUMBNTOS 

aguas del'rio Darro. La altura que alcanzan estas , tomadas 
del rio a poco mas de legua y media do distancia , demues-. 
tra la inclination que tiene el lecho de aquel , eh tan poco - 
trecho. Mas altos, en la misma montaiia. hay indicios de 
haber existido otro acueducto que surtia por medio de no- 
rias los palacios de los Alixares, Darlarosa y otros. 

Del lado de las tapias de Generalise se liallan restos de 
murallas, cimientos, albercas y aljibes, donde aiin se cou- 
servan los nombres de Peinador de las Damas, Palacio de la 
Novia, Albercon del Negro, etc. 

Subiendo al corro a cuyo pic cstan construidos estos 
notables vestigios , se yen los cimientos de 1111 fuerte 11a- 
mado hoy La Sitta del Mow. A alguna distancia, siguiendo 
la cumbre, se encuontran muros de baluartes y torres con 
un profundo pozo construido de arcos do ladrillo . por cuyo 
fondo se hacia pasar el agua do la acequia alta ya citada : y 
mas alJa esta ol Aljibe de la- Lhma , que es una buena cons- 
truecion hecha para recogcr las aguas de las vertientes, 
donde se hallan restos do estanques y edificios , con azule- 
jos y marmoles esparcidos en la tierra. 

Toda esta montana tenia ol nombre dc Cerro de Santa 
Elena hasta el barranco de las Tinajas, donde en tiempo 
de los arabes se construian alcatruces 6 tubos de arcilla co- 
cida , de los que se han couservado muchos todavia en 
nuestro tiempo. Al lado do un albercon y cerca de la noria 
de 160 pies de profundidad , situada eu lo alto de la monta- 
na, es en donde suponen los cronistas la existencia de un 
palacio arabe, conjardines suntuosos y preciosas estancias. 
No hay datos positivos para asegurar ni para negar esto 
supuesto, que ha Uegado hasta nosotros por tradiciones 
mas 6 menos verosimiles de los liltimos momentos de la N 

domination agarena ; sin embargo , no dudamos que exis- 
tia en este sitio, entre la Silla del Moro y el Aljibe de la 
Lluvia , el Palacio de Darlarosa. Hemos seguido , acompa- 
fiadog de nuestro ilustrado amigo el Sr. Eguilaz y dc otras 
personas dignas de credito , un sendero que sirve' de divi- 



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arabes. 3^7 

sion 6 termino de un trazado a la espalda de la Silla del 
Moro, en la direction de la Noria, y heraos visto copas 6 
macetas para flores, y tejas y ladrillos de fabricacion mo- 
risca que no pudieron llevarse a este elevado parage, sino 
para adornar un sitio do reoreo. Llegamos, subiendo lige- 
ramente , a un estanque de cuarenta y cuatro pasos de lar- 
go y nueve de ancho , con unas cuatro varas de profundi- 
dad y muros de siete pies de grneso. Uno de los cuatro. la- 
dos esta dorruido y sus fragmentos han servido para cons- 
truir otros cimientos que se cruzan con los antiguos. Algu- 
nas ligoras escavaciones nos han descubierto otros pedazos 
de muros qucbrantados, un conducto de agua y millares de 
ladrillos, algunos de ellos esmaltados por sus aristas. No 
dudamos, pues, de la existencia del Palacio de Parlarosa y 
del cultivo de todas estas montailas , pero al mismo tiempo 
estamos pcrsuadidos de que en la conquista debia hallarse 
casi abandonado y tan ruinososo, que no Uamara la aten- 

cion de los conquistadores. 

En tiempo de las rebeliones delos moriscos, los solda- 
dos de Bon Juan do Austria se albergaron en las ruinas 
citadas para aguardar a los rebeldes, y mas de una vez 
fueron estas testigos de horribles algaradas. 

Los Alixares.— No quereraos dejar de referir aqui lo que 
se ha escrito sobre el Palacio de los Alimres. Marmol, Pe- 
draza, Navajero, Marineo Siculo, Martinez de la Rosa, Al- 
cantara , etc., dan por seguro que habia un palacio de este 
nombre en la cumbredelcerro. Si asi fu6 6 no, este palacio 
lo han confundido con la fortaleza que hay hoy arruinada, y 
que se demolio para quitar este albergue a nuevos y por 
entonces temidos levantamientos de moriscos. Si.nos.vie- 
semos obligados a situarlo , lo hariamos a la falda del Sur, 
cerca del cementerio, donde hay estanques que no se sabe 
si eran los de la fortaleza citada , 6 los del alcazar muy afa- 
mado en aquellos tiempos de los Alixares, que daba vista 
al Genii y al Darro, a la Alhambra y Generalife a un mis- 
nio tiempo, 



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328 MONUMENTOS 

■ ■; De cualquier modo, aquellos historiadores se referian a 
lo que habia existido, no a lo que ellos vieron. Los roman- 
ceros posteriores escriben que Don Juan de Castilla pre- 
guntaba en la Vega a un cautivo: 

— &Que castillos son aquellos 

Altos son y relucian? 

— El Albambra era, Senor, 

y la otra la Mezquita; 

los otros los A Mmres, 

labrados amaravilla. 

Navajero y Marmol dicen: que a la espalda de este 
cerro del Sol y a la derecha de la Alhambra se miraban so- 
bi'e otra altura los Alixares ( 1 ) , dando vista a las frondosas 
rij^eras del Genii y a la amenisima vega. Esta descripcion 
es defectuosa porque la derecha de la Alhambra no es lo 
mismo que la espalda del cerro del Sol , pero arabos histo- 
riadores ofrecen la seguridad de aproximada exactitud eu 
lo que refieren, y nosotros, acompanados por una Cbmision 
de la de Monumentos de la provincia, pasamos a buscar los ' 
restos de que tanto se ha hablado. Seguimos la direccion 
de la cumbre de la moutana hacia el Aljibe de la Lluvia, y 
por lo que descubrimos, sostendriamos que este era el sitio 
de los palacios de Dar^Alarusa 6 Darlarosa , y que los Ali- 
xares debian hallarse en otro lugar. Con ofecto, descend!- = 
mos otra vez hacia donde hoy se halla el cementerio, y a sii 
derecha, vueltos.hacia la Sierra Nevada, subimos a una pe- 
quena altura 6 punto avanzado sobre el valle del Genii, 
desde donde se descubren hermosas vistas del lado tambien 
de Sierra Elvira; lo cual concuerda con el texto de la his- 
toria de las guerras granadinas, y con el pasaje refereute a 
la belleza de las cupulas de los Alixares, que se descubrian | 

desde la citada Sierra." 



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(1) Alixares sigaifica Alhicfcu- (laa picdrns.). 



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Irabes. 

Al construir el cementerio se deshizo un acueducto d© 
atanores de piedra , que hemos visto , y que a manef a do' 
- sifon conducia el agua desde una grande alberca que hay 
en el cerro opuesto , hasta el estanque de los Alixares cu- 
yos restos se ven todavia. Nosotros henios hallamos peda- 
nds de mosaicos y de marmoles. 

Se ven muy bien montones irregulares de tierra de los . 
hundimientos de los muros, cimientos y piedras colosales 
para sostener el terreno por el lado de la vertiente del rio, 
cuyas piedras alii llevadas desde mucha antigiiedad, ha- 
bran dado origen al nombre de Albichar que tenia el pala- 
eio .■ Henios visto tambien en un manuscrito, a proposito del 
reparto de los capitanes que se alojaban en las torres y 
castillos de la Alhambra, y con motivo de acuartelamientos; 
que un tal Don Alvaro Lopez vivia en los Alixares con diez 
guardias lanceros , de los doscientos que en muchas oca- 
siones se asignaron a la defensa delreal sitio. 

Sabemos tambien que toda la falda del cerro donde se 
encuentran estas ruiuas , extendiendose hasta la cerca de 
Casa Gallinas ( 1 ) , se titula en las escrituras de las fincas 
mrales la Deliesa de los Alixares, que es un testimpnio 
mas de la existencia de monumento tan notable, queun 
romance morisco describe asi: 

En los castillos dorados 
de los ricos Alixares, 
creceran las yerbecillas, 
y se anidaran las aves 
en las pintadas labores 
de sus paredes de encaje. 

\ 

Una tradicion uos cuenta que por todos estos cerros se 
ocupaban mas de cuatrocientos esclavos, la mayor parte 
cautivos, en lavar las arenas de sus arroyos, para buscar el 



(1) Palacio de Darluet, hoy perdido, en el camino de Genes, 



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330 MONUMENTOS 

oro que se hallaen diminiitos g'ranos esparcido pop la tierra, 
Estos esclavos del monarca producian cada uno cl valor de 
Ginco reales diarios , y se dice que los adornos dorados tie 
los palacios, son todavia de aquel purisimo oro que se ex- 
traia del rio, y el cual va al lecho arrastrado por los aluvio- 
nes que vienen de las montanas. 

, ■ Campo delos Martires.— Puerta del Sol.— Abulxest. 
—El Campo dc los Martires es uno de los sitios mas pinto- 
rescos de esta ciudad. En tiempo dc los arabes esta cumbrc 
se Uamaba Campo de Abahul, en el que habia grandes sub- 
terraneos, especie de silos, donde segun la usanza africana 
y de muchos pueblos orientales, se encorraban los granos 
excedentes.de! consumo, en los ailos de grandes cosechas. 
En nnestro tiempo hemos visto llenar de escombros ostbs 
ancburosos silos. 

Aben Coinixa , alcaide de la Alhambra, cntrego en este 
campo la Have de la puerta de los Siete Suelos, que era cn- 
tonces la principal de este real sitio, a los primeros caba- 
lleros que vinieron a tremolar el estandarte cristiauo en las 
torres de la Alcazaba. Aqui, pu.es, terminaba cl camino que 
los condujo desde la ormita de San Sebastian hasta la Al- 
hambra, donde penetraron sin que se apereibicran los lia- 
bitantes de la ciudad; pero falta saber si fno por la cuesta 
llamada de Pefia Partida por donde pasaba el camino, pues 
hemos visto en un legajo del archive de la Casa Real un 
acta formada con motivo de haberse mandado derribar la 
Gran Mezquita de los Reyes, que dice vinieron los conquis- 
tadores hasta la Puerta de los Siete Suelos por un camino 
que- pasaba ccrca del lugar donde se construyo el convento 
de Carmelitas, y hoy se encnentra la casa de la Seiiora 
viuda de Don Carlos Calderon. 

La barriada que hay por bajo de este campo se hallaba en 
tiempo de los arabes habitada por los judios y los cristianos. 
La iglesia de San Cecilio que hay en ella fue conservada 
durante la domination mahometana y se reedifico despues. 
La plaza, delante de esta iglesia, se llama Campo del Prin- 



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cipo por lamuertedel infante Don Juan a consecuencia de; ;,;- 
una caida de caballo que sufrio en este sitio. Lleva "hoy una: ;; 
p-ran parte de este barrio el nombre de Antequeruela, porque • 
t el se vinieron a morar los venoidos de Antequera eu 1410. 
L\ Pueiita del SoL.-^Se hallaba al extreme de la ealle 
de los Alamillos , cerca de las Torres Bermejas , y abierta en 
la muralla 6 recinto que descendia hasta cerca de la Casa de . 
los Tiros. Hov.no tieue este sitio importancia alguna mo- 
numental ni historica, mas que como limite entre la pobla- 
cion arabe y judia. La Comlsion de monumentos conserva 

un dibujo de ella. , 

En el Campo del Principe, y en ellugar que hoy ocupa 

el Hospital de Santa Ana, habia una casa arabe muy gran- 
de llamada de Ahdnest, que se derrumbo, y que era una de 
las fortalezas principals. - • - v 

Casa de los Tmos.-Esta era una de las nncas solarie- 
■gas de arquitectura mudejar, con el aspecto propio de las . 
casas feudales , con arbolengo del tiempo de los arabesj 
mero y misto imperio, hare* y cucMUo. La construction <*& 
basada en un alcazar arabe cuya torre principal ha sido 
t'asformada completamente . En su interior *^**g 
formadoB de alfaques y casetones , en los cua es hay pnria _ 
dos retratos, y en otros, 'como sucedeen * ^^™ 
v espaeioso de la entrada, animales y figuras de fantasia al 
LtK co, raro en Granada. En el interior se encuentran 
^ ^mo^arabes, cartelas 6 ^^^^ 
lados del buen genero arabigo , y aim bajo los enlucidos de 
yet en las par! des no es raro encontrar estucadas comar- 
WY : n , v a7 uleios de suma delicadeza. ■- ; 

C Us to a- inmediates participau mucho del— 

carter , y aunque mono, ^f^^ £* 
tnrtinrqp uoroueen ellas se ve la moamcaciou aug 

1 uXo'U o i: Muenca do! —« "t 
ra/on nemos dicho en otra parte que el arte mudejar en 

SCd^un caraeter n^I^n-^^"^,^; 
que del gdtico hallado en otros pueblos de Espana. ., _, ., .. 



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532 MONUMBNTOS 

Cuauto Real.— Dijimos en otro lugar que desde el Cas- 
tillo de Bibataubin partia un lienzo de muralla que llegaba 
hasta una torre cuadrada y alta, llamada desde el siglo xvi 
Cuartd Real, y mas antiguamente de Nonsara, Esta debia 
ser parte de un palacio, porque hcmos obsevvado que todos 
los edificios mas 6 menos importantes, estaban construidos 
sobre las murallas 6 fortificaciones , y pertcnecian a las fa- 
milias de los monarcas. Asi, pues, era un aposento no des- 
tinado, como han dicbo algunos respetables antieuarios, a 
la oracion, sino habitado por ilustres familias, toda Yez que 
las inscripciones hasta aqui halladas no contienen el nom- 
bre de ningun rey moro ; de donde se deduce que el Cuarto 
Real era una casa palacio de segundo orden, de la cual no 
se conserva hoy mas que un portico de ingreso, una sala 
cuadrada grande como las mayores de la Alhambra, y dos 
alhamies, por haberse destruido antes de 1556 la casa que 
falta, segun lo demuestran las inscripciones que habia en 
ella, publicadas por Iranzo. Las que se conservan en el 
recinto de esta torre son todas lcyendas del Koran , su- 
ras 112, 48, 11, 2, vers. l.°, 2.°, 3.°, 90, 10, 257 a 259, al- 
ternando, segun el capricho.del decorador, los caracteres 
cuficos y africanos. 

Nada mas bello en su genero que los mosaicos de esta 
torre, y es lastima que no se hallan conservado integras 
como el resto del ornato, las repisas, cenefas y pavimentos. 
A juzgar por el caracter de la construccion , creemos que 
pertenezca al final del siglo xm , pues que la forma del 
' arco y de los almizates , al par que la confection de los 
mismos azulejos , corresponde al primer siglo de la epoca 
floreciente del arte musulman, poco antes que alcanzara el 
. explendor y caprichosa desenvoltura del ultimo siglo. 

Los mirtos, laureles y antiguos embovedados de losjar- 
dines parecen del tiempo de los arabes, y dan una idea de 
su antigtiedad contemplando los robustos troncos y la for- 
ma arabesca que se ha trasmitido en Granada, para la dis- 
tribution de estos singulares sitios de recreo. En los aire- 



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ARABES. 

dedores de este monumento habia muclias construcciones' 
moriscas, que se destruyei'on para hacer el Convento de 

Santo Domingo y su hucrta. 






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Seecion de la Torre de Said. 



ALcizAE de SAiD.-Navajero dice: «que de la parte por 
donde viene elBenil, ya casi en lallanura,, hay asjmmmo 

palacios y jardines medio arruinados que oin de djohofc 
reyes mores, y aunque es pboo lo que de ellos queda e • 
sitio es muy delicioso y tambien se yen alh toda™ mirtos 
ynaranjos.. Mas abajo, en lo llano , pasado el Puente de v 
Lnil y muoho mas a la izquierda que los otros pataos, Syy 
existe uno conservado en parte, con muy bella huerta y .^ fl | : 
tanque que se llamaba el Jardiu de la Rema, etc.» r - 



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MONUMENTOS 



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* ^Hemog estudiado con detencion los restos de este alcazar 
'le;Said,. como to han titulado los modernos arabistas, y he- 
.cho lo posible por conservar los arabescos con el color y ca- 
raeter que ha impreso un periodo de siete sig-los sobre sus 
delicados detalles (1); cl pavimento es una de esas solorias 
que llamaban los arabes almorre/as, y el espacio liso, liasta 
la primera faja de inscripcion, estaba destinado para tapiza- 
dos de tela 6 cueros semejantes a los quo poniau en la Al- 
hambra, donde heinos hallado muy recientemente hierros 
en forma de alcayatas para sujetarlos. 

. En tiempo de Mohamad I sirvio para alojar una larga 
temporada al infante Don Felipe, cuando huyendo de los 
sinsabores de la corte de Alfonso X, vino con otros caballe- 
ros a disfrutar . las delicias de este pin toresco pais, y la 
galante oferta del rey moro. La arquitectura pareee mas 
antigua que la de la Sala de Comareh, y pudieramos ascgu- 
rar que es del tiempo de los Almohades , aunquc hoy con- 
templamos una parte muy pequena do'lo que cxistio. 

A algunos pasos do distancia y frente a la puerta. so 
"lialla el muro de un hermoso estanque, citado en los ro- 
mances morisoos por ser este el que podia remedarse a un 
mar artificial cubierto de embarcacioncs , donde en mas do 
una ocasion hubo juegos na vales , ng-urando el incendio de 
los galeones cristianos (2). No hay vestigios en Granada 
de un lago artificial mas extenso. 

En .una casita de labranza que se ve a la cabecera , de 
estos gi'uesos muros , hay bovedas subterraneas y funda- 
mentos de construcciones arabes ; y segun los titulos de 
gosesion de toda la finca, pertenecia a la sultana Aixa, ma- 
ire, de Boahdil, y fue vendida a un rico iudio de Granada 
pocos. dias antes 6 despues de la rendition de la ciudad, 
Guyo iiudio la vendio a los antecesores de los actuales 
duefios. 

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(1) Fuimios-enodrgaddBdeau^estaiirftGion. 
(3) MannsGritos^:ai>eacoiisci'vado3 en Yicrta. 









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arabes. 










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Las inscripciones son euficas -y.afrioanasfy^ ^M^^^, 
interes ningimo, excepto la que-g-uarneGe^los'-nicS^^^S 
la puerta, donde se cita confusamente a un raonarca- "v li ^ : 
fechadel204. ..-.- : w s ..^;JKf^' 



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Planta de la Torre de Said; 



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Conserva esta sala hoy su caracter antiguo ; los apilag- , ; 
trados de las veinte ventanas caladas estan compuesto^dB.V- -v 
finos y priraorosos detalles; encima una ancha ^drnisa^ VV 
boveditas sostiene el artesonado, compuesto de ensanibla- ; 
duras de madora; el cuerpo de la sala b decora im ! arichb: ; 
friso de dobles florones geometricos, y.elbajo ostehta^Ms ;' : ; 
decoraciones de arcos, coirfondo cubierto : en dos de elloi ; t 
y ajimeces de paso para las alcobas. . r ■■-■; u;:'A : .-4'^'-' 

El ilustrado dueiio de esta finca ha querido que lasija^:^ -S\ 
sas para el labrador que hay al lado del cuarto :arab®^i| J 1 : ; 
gan el caracter de la misma arquitectura,r4^Ja^ni[SaSfleit : 
su exterior, y presentar asi xmconjunto'sinietridordfeigrd- 
dable perspectiva. ".--; 

La cruz de hierro sobre una columna arabe que hay |- 
cerca del estanque , no tiene otro significado , que el haber ■:■■ ;'.^ 
querido conservar la que seryiade veleta en la torre des^; ; -Kf^ 
el tiempo de la : conquista. 

Puente pe Oenil. — Cuentan alffunas tradicione&ffii|S|ii 












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. .336 ' MONTJMENTOS 

este.rio habia que vadearlo para entrar por este lado en la 
ciudad , y que el puente se hizo pocos afios despues de la 
conquista. Por la configuration y fabrica de los malecones 
creemos que habia un puente arabe en el mismo sitio don- 
de se construyo el actual con los muchos restos de aquel. 
La forma romana de los arcos esta hecha con materiales 
usados exclusivamente por los moros, y pudiera muy bien 
sospecharse que los fundamentos fueran de epoca mas an- 
tigua,'6 que los arabes imitaron perfectamente aqui las 
construcciones de aquellos remotos tiempos. 

PUERTA DE LAS OltEJAS. — PLAZA DE BlBARRAMBLA.-- -Hoy 

ha quedado en uno de los angulos de la plaza del mismo 
nombre, y se descubren en ella dos hermosas cartelas so- 
bre las que se arranca un elegante arco de herradura de 
grandes dimensiones. Tomo el nombre de Puerto, de las 
Orejas, porque en 1621 se celebraban fiestas en honor de 
Felipe IV en Bibarrambla, y habia un tablado orilla de di- 
cha puerta arabe, el cual se hundio por el peso de la gente 
quelo ocupaba; en la confusion que produjo, robaron los 
rateros los ricos zarzillos de las damas que habia en el, a 
tirones 6 cortandoles las orejas. 

La plaza que lleva este nombre estaba en tiempo de los 
arabes mas regularizada que hoy , pues contra la costumbre 
de aquellos pueblos , se hallaban decorados los cuatro fren- 
tes con armoniosas lineas de simetricos ajimeces sobre co- 
lumnitas de marmol, y los claros que hoy se ven todavia, 
cerrados con grandes y bordadas celosias. 

En 1501 dispuso la reina Isabel se derribaran todos los 
ajimeces que habia en las casas granadinas, con el intento 
de quitar las celosias a las mujeres que se ocultaban tras 
de ellas. 

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-La puerta citada fue medio destruida en 1873, mas por 
instigation de algunos interesados, que por otras causas a 
que iseatribuyen siempre estos hechos. 

Puerta del Carbon.— Detras de la casa actual de Ayun- 
tamiento, y dando frente a la calle y puerta de la Alcaice- 



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ria, se halla un edi-ficio bast-ante extenso, de planta<ctfadfa^ ■-- 
da, con una pucvta que lie va este nombre-, pol- habei- sido — 
despuos dc la conquista el sitio destinado para lal venta del 
carbon, y antes do haber sido casa de comedias, a cuyo tiso .. 
se consagTo durante dos siglos. ■ : 




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Gasa del Carbon. 



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lin el claro dc entrada y en el zaguan que bay despues ;.;, 
del ingreso , quedan imos rostos preciosos tallados en ma- y-^ 
dera y yeso de la raejor cpoea del arte; y penetrando. enel.:^: 
patio . no vuelve va k encontrarse mas que la distribution^; 

22 ; ''" : ^r. 



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4 . 



■ 3gg MONUMENTOS 

en tres cuerpos de este, con pilastras y cartelas como 
fuertes sostenes de la galena. 

; Ha habido dudas sobre el objoto que tuvo en su origen 
este edificio, y no creemos fundada la opinion de que se hi- 
ciera para casa de percgrinos, caravanserallo, cascrna, etc., 
porque su construccion , mas indica un lugar mny frecuen- 
tado por el publico que alojamiento de especial destino, 
como hospital, caballerizas, oficinas, etc., que escritores 
de nota han supuesto , sin fundamento plausible , hasta que 
se ha visto (1) que fuc hecha para alhondiga, y que como 
tal se llamaba Alhondiga Gidida, es decir nueva, poco 
antes de laconquista, y despues siguio en cl mismo uso, 
segun una real cedula de 14 de Octubre dc 1494. Se sabe 
tambieu que el puente que habia frente de clla se llamaba 
Alcantara Gidida, y que hasta 1531 no prineipiaron a co. 
nocerse estos edificios con el nombre de Casa y Puente del 

Carbon. 

No tienen interes historico lasinscripcioncs que hay en 

esta portada, ni las que se hallan en el pasadizo dc entrada 

■ auno y otrolado sobre elegantes arcos, ni tampoco entre 

las que han desaparecido se encuentra la que pudiera incl'i- 

carnos la epoca de su construccipn (2) limitandonos a decir 

que toda la obra de ornamentacion es del xiltimo periodo 

granadino, aunque uo exactamente igual, como supone un 

erudito escritor, a la de la Casa de los Oidores. La puerta 

exterior es un hermoso arco de herradura, y el cuerpo de 

obra que hay encima no tiene toda la esbeltez que en otros 

sitios hemos podido admirar. 

Almadriza. — Alcaiceriaycoxtornos. — Almadriza era el 

edificio destinado por los arabes a Universidad, y ocupaba 

la casa que hay frente de la puerta dc la Capilla Real, la 

cual ha servido para Municipio desde el ailo 1500 hasta 

el 1861. 



(1) Potf ntteafei'O iluafcraclo amigo D. Lcofroldo Eguilaa* 

(2) El mismo Sr. Eguilaz posee tolr.s \m autsiguas* 



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Arabes. 



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Sabiamos por Pedraza y otros, que la puerta arabe era= : ■ 
de marmol bianco, adovelada y ooii inscripciones interesan-: ; . ' 
tcs; pero todo habia desaparecido, hasta que por efecto de. '"- 
un recientc incendio se levantaron las losas del payimeTjto 
del patio y se encontro que muchas de ellas correspondiaft 
a la citada puerta principal, descrita exactamente pornues- 
tros antcpasados. Estas losas de marmol bianco fueron ad- 
quiridas por el Sr. Riano, el quo las conservo en su poder 
hasta que pasaron al dc la Comision de Monumentos. - 



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Antigua Madrkfl 



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Servia,. pues, esta co'nstruccibiv para ^QadernifiAlkora 
nica, instituida por Abdallah Sol-iman Alcasem , dondc s 
educaron muchos'sabios", y entre ellos el Gasanida , que es- 
cribio el Collar de Perks, segimCassiri. •" 

Penetrando en esta casa,' boy conrcrtida en fabrica de' 
tejidos, se ven todavia hermosos artesonados moriscos de la 
primera epoca del arte granadiuo , tirantes caladas delicl'^ 



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340 MO.NUMENTOS 

• damente dispuestas, almizates de raras combinaciones, y 
aunque no ocupara este monumento un local excesivamente 
grande, no dejaba de ser un palacio hecho con lujo e im- 
portancia, relativamente al escaso impulso que se daba en 
aquella epoca al estudio de las ciencias. 

Son mnchas las insc-ripciones que tenia y las que infali- 
blemente se descubriran cuando se arruinen 6 se lovanten 
las gruesas capas de yeso que en sus paredes ocultan los 
arabescos y labrados moriscos. 

Marmol cita esta inscripcion de un escudo: 
«Si tienes la dicha de mirar en lo interior de esta casa, 
»labrada para habitacion de las ciencias . para firmeza de la 
»grandexa, y para lustre de los venideros siglos , veras que 
»est& fundada en dos prerogativas , que son la firmeza en la 
»justicia, y la piedad; prerogativas quelograron los que se 
»empleai'on en ella, para la gloria de Dios. Si en tu espiritu 
»hace asiento el deseo del estudio y de huir de las sombras 
»de la ignorancia, hallaras en ella el hermoso arbol del 
»honor. Hace el estudio brillar corao estrellas a los grandes, 
»y a los que no lo son los eleva eon igual lucimiento. Con 
»el puedes conseguir el camino de la luz cuando desenga- 
»nado resuelvas huir de la oscuridad del mal. Si buscas la 
_ »estrella de la razon , veras su claridad sin engaiio , aim por 
»entre las nubes de la duda. Pero reducido a la ciencia, para 
»aprovechar en ella has de volver tu cara al bien obrar , y 
»has de desechar toda inclination al mal. No es el camino 
»de la sabiduria para el que lo anda cargado de malvada 
»codicia. Sigue, pues, este consejo, asi hallaras el provecho 
»cuando anciano, y cuando mozo seras cstimado y te bus- 
»caran las dignidades. Vuelve los ojos ai cielo del pueblo y 
» veras cuantas estrellas que tenian muy escasa luz, se ha- 
»llan por este camino llenas de infinitos resplandores. Y si 
»bien reparas, veras que unas de ellas liacen la corona y 
»otros son las columhas de la casa del saber. Ellas alumbran 
»los corazones , ellas guian al bien y nos son verdaderos 
»amigos quenos aconsejan. Acepte Dios tanto bien institui- 



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»do por Yusuf, estrella del mas alto ^ado,15rillaIlteeil , '■la , "'•"''"• : ■^■" 
»ciencia y en la ley.» '■'■'..■■;;. ■7-/-^ 

No sabemos que pueda escribirso cosa~mas iitil en los "* "^ 
tiempos do civilizacion que alcanzamos , pues bien : j hembs : 
llamado barbara a la raza quo trazo estas lineas hace seis 6 
siete siglos ! 

Corao descriptiva del edificio principia otra leyenda. 

«Advierte esta maravillosa entrada sus brunidas pie- ■ 

»dras y su artificio singular etc.» 

I Y con efecto, todos los marmoles que hemos hallado 

estan labrados primorosamente. 

Se explicaba aqui Teologia, Matematicas, Eetorica y 
Poetica, Medicina, Jurisprudencia, Historia y Arte Militar. 

Piedra Roma^a. — Hay una quo.se encontraba frente de 
esta casa y hoy esta en cl Museo Provincial, con una ins- 
cripcion que dice on latin: 

«El aficionado Cabildo del Jlorido Mhmicipio iliberiiano 
puso a costa publico, esta Memoria a la Majestad de Fima Sa- 
bina Tranquilina Augusta, mujer del emperador C^sar Marco -. - 
Antonio Cfordiano Pio Felice Aicgusto.» 

Fue hallada esta piedra a fines del siglo xvi, abriendo 
unos cimientos de una casa cerca del Aljibe del Rey., inme- 
diato al convento de Santa Isabel la Real, que es el barrio 
que se considera mas antiguo de esta poblacion ; y la piedra 
corresponde a las oanteras de la Sierra de Elvira. 

T§o lejos se encuentra un bazar de forma y aspecto ara- 
be, cuya decoration fue hecha en 1844 con motivo de un 
incendio ocurrido el ano anterior. La Alcaiceria, dicese que 
significa casa 6 lugar del CCsar, y segun Marmol , es el sitio 
donde se almacenan las mercancias de la Hacienda pu- 
blica y de partieulares, segun costumbre de los pueblos de 
Oriente , y de los romanos en Africa; pero aqui era recinto 
cerrado para comerciantes ricos, como se ve en Fez, Mar- 
ruecos y otras poblaciones musnlmanas. Antes del citado . r 
incendio, esta Alcaiceria conservaba todo su caracter anti- : > ■_-;■ 






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342 MONUMENT OS 

guo , pues era un espacio mas estrccho todavia que lo es 
hoy, con tiendas tan pequefias que algunas no tenian luieco 
para el vendedor, el cual sc situaba sobro cl mostrador 6 
fuera de el. Hoy la decoracion arabe es demasiado sime- 
trica para caracterizar este especial recinto. 

El Zacatin 6 calle de Comcrciantes, segun Alcantara. 
participa en parte de ese.aspecto de las ciudades africanas. 
La calle de Abenamar conduce a una plaza pcquefta donde 
estabael palacio de Aben-Hamar, caudillo de los moros del 
ultimo siglo; desde ella se encuentra la calle de la Carcel 
baja y convento del Angel, a cuyo frente hay una gran 
casa solariega perteneciente hoy a, los posoedores de Gene- 
ralife , y en la cual pueden hallarse curiosos fragmentos 
moriscos. 

Para el aficionado a los rccuordos de la epoca arabe con- 
vione citar antes de dejar estos sitios, el lugar donde esta- 
ba.construida la Gran Mezquita 6 metropolitana de la corte 
mora, dicese de ella : 

«En el sitio que ocupa hoy este templo (el Sagrario), 
»estuvo la Gran Mezquita delos moros, labrada a mediados 
»del siglo xiv, la cual sobendijo porlos cristianos conquis- 
»tadores. Era un cdificio cuadrado, bajo de techos, com- 
»partido en cuatro naves sostenidas por cuatro ordenes de 
»coiumnas de jazpe , de modo que cada dos de ellas tenia 
»en su. capitel el arranque de cuatro arcos. La techumbre 
»forniciba. cupulas omedias naranjas primorosa y prolija- 
»mentelabradas. Tenia tres pucrtas . una al Occidente 
«( donde hoy la principal); otra al Mediodia, junto a la que 
»es hoy postigo de la Sacristia, y otraal Norte que corres- 
»ponde al lado de la Catedral. El testero estaba detras del 
.»altar mayor, donde se guardaba el alkoran en un alhami 
»6 nicho con labores delicadisimas. En la puerta de esta 
»mezquita, contigua a la de la Capilla Real, fue" donde 
»Hernan Perez del Pulgar clavo con una daga el mote del 
»Ave Maria, para lo cual salio de Alhama , se mantuvo 
»oculto en las cercanias de Granada, entro de noche por el 



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arabes. 343: 

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»cauce del rio Darro seguido de muy pocos caballeros, y 
»burlando la vigilancia de los moros , planto aquel emble- 
»ma. con audacia v valentia.» 

7 i. 

Las hazaftas de Pulgar han dejado una huella impere- 
cedora en la fogosa imaginacion de los cristianos andalu- 
ces. Tambien las cronicas moriscas conservaban la memo- 
ria de otro heroe, Omni, famoso por los desafios con los 
cristianos, y sus hazafias se cuentan todavia por los deS- 
cendientes de aquella ilustre raza, que fue a confundirse 
con las salvajes kabilas de la costa africana. 

El Laurel de la Reina.— A una legua de Granada so 
encuentra la Zubia, pueblo pequeno , hermosamente situado 
y de los mas curiosos y ricos de la vega. En tiempo de los 
arabes habia en su lugar un espacioso bosque de laureles, 
de los cuales no se conserva hoy mas que el que lleva el 
nombre de la Reina Isabel I. 

Las lejendas fantasticas de nuestros poetas modernos, ' 
los cuentos de Irving, la novela del inspirado Fernandez 
y Gonzalez y las canciones y romances, son acaso testimo- 
nies de la tradicion que vamos a contar. 

El 18 de Junio de 1491, Isabel I se esforzaba en contem- 
plar lo mas cerca posible las torres -almenadas de bianco, 
los minaretes yjardines de la ultima ciudad morisca. Le 
acompaiiaba el Rey, sus hijos, susdamas, el marques' de 
Cadiz, Gonzalo de Cordoba, el conde de Cabra, el de Urefia, 
el de Tendilla, el de Villena, Don Alonso de Aguilar, Don 
Alonso de Cordoba, y palafreneros, criados, soldados y lan- 
zas; llegados al bosque de los laureles, vieron venir- una 
tropa de ginetes arabes , al trote , reconociendo los puestos 
avanzados. Los caballeros cristianos quisieron salirles al 
encuentro, pero la Reina Isabel mando ocultarse en el bos- 
que, y olla misma se oscurecio en el fondo del espeso^ra- 
maje del laurel que hoy se conserva. Durante el tiempo que 
estuvo oculta se encomendo la Reina al Santo del dia, San 
Luis deFrancia, invocandolo para que la salvase, por lo, 
cual prometio erigir luego en aquel lugar un convento ,>;:;; 



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344 MONUMENTOS 

Los ginetes agarenos pasaron sin ver nada y pudo reti- 
rarse la Reina con toda seguridad; pcro los caballcros cris- 
tianos, afanosos por ganar la gloria que consideraban perdi- 
da y por haberse visto forzados a ocultarse, propararon una 
sorpresa a los moros ouando saltan do noche a rotirav los 
cadaveres que se hacian en los combates diarios, y con 
efecto, asi lo cumplierou ; pero en vez do salir viotoriosos. 
fueron derrotados y perseguidos, depues de dejarse muohos 
muertos en el campo. El mismo Gonzalo de Cordoba cstuvo 
a punto de cacr en manos de los arabcs. Todavia conserva 
en aquellas inmediaciones , el sitio de esta batalla, el nom- 

bre de Mam de la Muerte. 

Isabel I fundi cfectivamonto el convcnto de San Fran- 
cisco. Un 'relieve vim cuadro autiguo recucrdan tambien 
el suceso de la salvation de la .Reina Catolica. e Isabel II 
adquirio despues el laurel y la lmerta dondc radica , como 
recuerdo del heclio quo eontamos. 

Desde este punto se disfruta una cxplendida vista do 

Granada. 

Casa de la Moneda. — Era este un edificio grandioso que 

hemos conocido, y del cual se conscrvan restos de caractor 

enteramente clasico. Su portada('l) estaba compuesta de 

ladrillos agramilados, por el estilo de los de la Giralda : las 

esculturas que arrojaban agiia en el estanque que habia en 

el centro del patio, y se conservan en la mezqnita de la Al- 

hambra, son de aspecto e inspiration babilonica, y la lier- 

mosa inscripcion de su fachada, daran bastante testimonio 

de la importancia de este monumento. 

Se construyo el ano 1376 para hospital de la poblacion, 
y despues de la conquista so destino a, awca 6 casa de acu- 
iiacion de. moneda , porque en los liltimos tiempos de la do- 
minacion arabe.estuvo dedicadaa clicho objeto. 

H6 aqui el texto de la inscripcion citada : 



(1) El grabadito que de clla pnblicamor! lo del>cmo?s h nucflfcro amigo ol conocido 
pin tor don Manuel Qbcon, 



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ARABES. 



345 



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«joor a Dtos. Mand6 conslruir este hospital , Amplu mis e- 
ricordiapam los dSiles enfermos musulmanes y Mil proximo 
dadj * Dtos quierej al tenor del Universe; y perpeMe w ban- 
dad pudhcandola elocuentemente eon lengm mmidesta , i Uaa 
pasar fla mmoriaj de su caridad a tmveS del tiempo y d peL 






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Puerta de la Casa de la Moneda. . 



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del trascurso de los anos, hasla que herede Dios la tierm y lo 
que sobre ella exist-e, pues es elmejor de los herederos; el tSeftor, 
elprincipe, el sultan mleroso , gnmde, ilusire , puro vencedor, 
elmasfeliz de su estirpe, el que canine" ' impetuosdmente por el 
sendero de Dios, 6'en~or de las conquistas, de las cantativas 
obrasy dilatado peclw , el ampamdo de los dngelcs y del espM*: 






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346 * MONUMENTOS 

ft& (divino), el defensor de la ley traditional, asilo de la reli- 
* gion , principe de los maslimes Algani bil-lah (el coniento con 
con -Dios), AM Abdil-lah Mb&amma&, Mjo del ftenor, del gran- 
der del exclarecido , del saltan iltistre, elemdo, belicoso, juslo, 
dadiwso 9 felU f mdrlir, santifleado, principe de los muslimes, 
Abul Haclimlb, Mj o del tfelior , del saltan ilnstre, exclareeido, 
grande, magndnimo, victorioso 7 almyenlador de los politeistas, 
y eoncnlcador de los infieles enemigos > el W)il%ro$o , el mdriir 
Abul Walid elm Nasr, el Ansars, el Jazrechi (de la Iribu de 
JazrecA). Haga Dios wnturosas sus obras con sic beneplacito y 
7e cwmpla sus esperanzas consu bondad perfecta y recompense 
amplia. Oreo una buena obra, que no hcc sido sobrepujada desde 
. que el Islam yenetro en estas comarcas y por la mat le corres- 
ponde una orlade gloria sobre su antiguo traje deguerra, y se 
dirigio d la faz de Dios en demanda de recompesa. Dios es el 
Senor de la bondad grande. Anticipo u?ia luz que caminard de- 
lante y detrds de e'l el dia en que no aprovechardn las riquezas, 
niloshijos, sino d aquel que se presente a Dios con corazon 
puro. Comenzd su constrnccion en la segunda decena del mes de 
Moharram aMo de 767 ( 1 ) : termino sic obra (el halifa) y le 
asigno bienespara su sosteu en la segunda de Xawal a%o 768 (2). 
Dios no deja de recompensar a los que obran, ni frustra los es- 
fuerzos de los buenos. La pan de Dios sea sobre nnestro Seitor 
Mohamad, sello de los prof etas , y sobre su familia y compafie- 
ros iodos. » 

Dejando las ruinas do esta muestra de la cavidad mu- 
sulmana desarrollada en la mas culta cpoca de la domina- 
tion arabe,' observemos el aspectd monumental de la ma- 
yor parte de las casas que se encuentran recorriendo los 
. estrechos y onredados callcjonos del barrio situado outre 
la carrera de Darro y la calle de San Juan de los Reyes. 
Casas llamadas solarieg-as construidas con los materiales 
mas antig-uos, modificada su extraetura para sorvir a las 



(1) Del 26deSetfcmbre;ili>do Oetubra do Wr,, 
(■i) Del 8 dl 17 do Mftyo do 1361, 



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ASA8ES., 347 

comodidades de los cristianos, pero dispuestas con anohu 
rosos patios y salas abiertas en sus galerias , cuyos arteso 
nados tienen tanto arabe como renacimiento , modificacioi 
especial de dificil estudio: pero cuyo noble aspecto recuer 
da la soberbia grandeza de sus fundadores. 

Antigua Mezquita, hoy San Juan de los Reyes.— L; 
torre y puerta do su costado manifiestan que fue una Djam 
de poca importancla; pero la primera que bendijo Fra^ 
Fernando de Talavera, donde mas numero de moros si 
convirtieron al cristianismo ,* y en la que segun, las tradi 
cionos, se convertian tambien al maliometismo los judios ; 
pobladorcs cristianos durante el periodo arabigo. Se 11a 
maba Taybin. Kstaba dotada conpingiies rentas de un ri& 
moro porhaber salvado las embarcaciones con quehacia si 
comercio a Oriente (1) de las manos delos cristianos. Lo 
restos de adornos agrarailados de la torre son del estil 
mismo empleado en la Giralda de Sevilla, pero mas sen 

cillos. 

Casa del Chapiz.— Fue el Palacio Real de.Albaida, fun 

dado por un principe almohade, y se eucuentra a la entrad 

del camino del Sacro Monte. Los escritores del siglo xv: 

creyeron que cste edificio se construyo para aduana de 1 

seda, porque esta floreciente industria establecio en el S' 

contraste oficial dcspues de la reconquista. 

Dos hermosos patios cuyas ruinas subsisten, componei 
las plantas que publicamos a seguida, los cuales correspon 
den a dos distintas opocas, y particular mente alas construe 
cionos del siglo xi como se ven en el barrio de San Miguf 
bajo, cuyos esqueletos de madera sou tan esbeltos;y la 
cartelas sobre sus pilares tan elegantes y fautasticas en su 
adornos , que pudieran aplicarse con exito a algunas rep 
sas y aleros de las constructions modernas , sin cbocar i 
sentimiento del arte cosmopolita de nuestra edad. 

Esta casa, habitada boy por familas pobres, cercenad 



(1) Arch^o do la Alhambra, 



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348 MONUMKNTOB 



y proxima A hundirse, fue construida a la entrada de la po- 
blacion por el camino do Guadix, el mas importante y es- 
trateo-ico de aquellos tiempos. Desde ella hasta la orilla del 
rio habia vistosisimos jardines sosteniclos con gruesos mu- 
rallones que terminaban en un puente por donde iba el ca- 
mino hasta lo mas alto de la Ailiambra y Gcncralife. 



B:mos arabes. 



Ba^os abauks he t.a Cahiwra dk Darro.— Hoy son una 
casa pobrc que da paso a un patio cnadrado, al rcdedor del 
cual se observa todavia la distribuciou mural de estos edi- 
ficios. Pasando el referido cuadro, donde habia en medio 
una alberca 6 estanque, hallamos la mas completa reparti- 
cion de una casa publica de bairns. Suponemos la entrada 
.por la-ultima estancia, donde dcspues de un paraleldgramo 
abovedado y hoy hundido, se desciende una anoha escalera, 
al final de la cual se encuentra otra estancia larga , termi- 
nada en sus dos lados cortos por dos alJiamies de-reposo. 
Aqui hay dos cuartos de bafios reservados, y continuando 
por una puerta*estrecha se halla el gran bano de ablucion, 



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A It ABES. 



■ 349. 



cuyos muros se reconocen perfectamente por los restds de 
color y dibujo arabe de que se hallaban emplasteoidos. 

Despues del cuarto central con sus bovedas , sus clara- 
boyas y respiraderos, pasamos a otra sala.de dos alhamies, 
muy semejantes a la primera, y de alii a otros pequeilos 
cuartos en conexion con la casa de entrada , cuyo orden es 
propio de cstos establccimientos. 





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Planta de los Bafios. Casa'del Uliapirt* 



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Casa del Gallo y Palacio de los Walies.— Se hallabi 
en las alturas que ocupa la parroquia de San Miguel , bajb; 
varias casas de orlgen morisco , y que estau revelando pen* 
su construction que pertenccian al segundo periodo $&m 



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g5Q ■ MONUMENTOS 

arquitectura arabe espanola. Vciamos en ellas esos corredo- 
res de< naaderas labradas con primor, balaustres cnlosante- 
pechos torneados con boceles y cordoncs, pilastras de ma- 
dera -que sostieneu aleros avanzados, vigas delgadas que se 
apoyan en las puentes ornadas dc lobulos y boveditas , y 
todo descansando sobrc cartelas mudejares de forraas ca- 
prichosas, simulando en algunos troncos y cabczas de ani- 
males, que no eran muy comunes. 

Es curioso visitar este barrio con detcnimiento , y eno- 
joso el describir objetos aislados casi siemprc , que desapa- 
recen con facilidad, correspondientes & edificios derribados 
6 que antes de pocos afios dejaran de existir. 

Entre todos se veian los vestigios de la casa do los 
Oidores, dignos de estudiarse; el aljibe eon su arco de lier- 
radura y sus hermosas bovedas, y el convento de Santa 
Isabel, que es lo que llamaremos Palacio de los Walies. 

Pedraza pensd que los restos de los torreonos que se 
hallan en este paraje, eran edificios gentilicos, en los que se 
habia celebrado el primer concilio iliberitano, y despues, 
variando de opinion, lo hizo celebrar junto a la Casa del 
Tesoro; pero lo unico que se puede aseg'urar es, que en este 
tramo de muralla estuvo la puerta que los moros llamaban 
Bib-Aleced donde terminaba la primera cerca. 

La casa de San Miguel sirvio de recreo a algun arzo- 
bispo de Granada, y de ella se dice que el moro Aben- 
Habuz, wali de esta kora granadina, la hizo para su mora- 
da, y que en la parte mas alta de una torre puso la veleta 
de bronce, representando un guerrero a caballo con lanza 
y adarga, y con un letrero arabe en esta forma: 

«Bice el sabio Aben-Ifahu$ 
que asi se defiende el Andalm.» 

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y las gentes que lo veian moverse desdo lejos, dieron en 
llamarle CfaUo de viento, de donde tomo el nombre. la casa y 
calle. 



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ARABES. 35J 

Nosotros que hemos tratado de averiguar esta tradition 
hallamos que el verdadero palacio de los gobernadores i 
walies estiivo , como era corriente entonces, sobre las mu- 
rallas y cubos que hay pop encima de la Puerto, Bonaita en 
el actual convento de Santa Isabel ; en el cual existe una 
torn o rmrador ornado de apabescos, con altura suficiento ■ 
para dommar toda aquella barriada, y sobre la que se pue- 
de suponer la existencia de la mencionada veleta Algunas 
de las mscnpciones de este edificio de Santa Isabel la Real 
dcmuestran que era liabitado por magnates de los que en" 
tantas ocasiones tomaban el titulo de reyes, y se rebelaban 
contra los emporadores de Cordoba. En el se ve un precioso 
patio con columnas de marmol bianco, bellos capiteles, 
arcos labrados, y habitaciones que conservan perfectamente 
las pinturas y dorados de sus finos apabescos. Los tecbos 
son de ensambladuras de madcra, perfilados con delicadeza 
] en rojo y assul. Lastima que 'no sea facil obtener el permisp 

para penetrar en este patio y estudiar los bellos fragmentos 
de aquella epoca. Restos notables para el arte, pues que el 
haber sido destinado el edificio a convento, ha sido' causa 
de que pueda trazarse hoy la distribucion de sus cuartos 
arabes hasta el tercer piso con todos los pequenos acceso- 
rios de construction que exijen las costumbres mahome- 
tanas. 

De cualquier modo, la citada tradicion de la Gasa del 
Gallo y de que Aben-Habuz era lugartenientc del capitan 
Tarif , es inverosimil tambien , pop habernos revelado las 
cronicas de los arabes , que los primeros gobernadores de 
este territorio habitaron en la ciudad dellliberis, que se 
sitiiaados parasangas deGarnata, y que en'esa antigua 
poblacion permanecieron a lo menos tres siglos antes de 
trasladar a Granada su residencia. 

Recomendamos al viajero las casas y ruinas que se ven 
en to do este recinto de San Miguel bajo, donde hallaran 
restos no menos importantes que los de la Casa del Gallo: 
pero volviendo al palacio arabe de Santa Isabel, citaremos 



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35S MONTJMENTOS 

la. tradition de que esta casa fue habitada por la madre dc 
Boabdil, y que los moros.la titulaban I)arla~horra 6 casa dc 
la honesta; que en ella se refugio aquol cuando le perseguia 
su padre, y que estos barrios, con el edifioio llamado la 
Lona, el cual confunden tambicn con la Casa del Gallo, 
fuerdn habitados en los afios inmediatos a la conquista pol- 
ios mas ricos granadinos ( 1 ). 

En la casa que fue Convento del Angel en 1812, vivip 
el conocido pintor Juan de Sevilla , y en la casa Lona. Ata- 

nasio Bocanegra. 

Casa de Hamet. — Situada cerca de San Nicolas: fue de 
las mas importantes de la domination mabomctana. Toda- 
via podemos hallar algunas leyendas que la suponen embe- 
llecida con capiteles de marmol de Elvira, alfreizares y lin- 
teles labrados, artesones alicatados, y otras preoiosidades 
que en vano se buscan boy. 

• Casa Blanca 6 Daralbaida.— Siguiendo estos escom- 
brados recintos, no olvidemos la casa que tenia este nom- 
bre cerca del Aljibe Dulce (por la frescura y virtudes de sus 
aguas ) y donde una inscription en marmol decia : 

«Dios, soberano y bienhechor, crio locks las cosas y Us did 
perfection. Eicon su aliento did vida a Salmi Alliamar, que bus- 
cando las delicias de esla tierra deparaiso, vino del Africa. Le 
trajo. el espirilu de Dios y por eso quiere llamarle sit, padre y 
ser llamado sit Mjo . >> 

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Notase en estos edificios , de los que hay a lo menos 

cuatro- en la calle de Maria la Miel, que tienen arabescos 

tan delicados como los de la Alhambra. El viajero puede 

entretenerse algun rate- en buscar entre oscuros y mezqui- 

nos aposentos, vestigios hermosos de aquella civilization 

olvidada. 

Enlacalledel Agua habia una inscription, pi'oeedente 

de unbano morisco , que entre otras cosas decia: 



(1) Veanse laa ordenanaas y Gedttlas Realeg de ayuol tiompo. 



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ARABES. ".363 



«J)ios etttendid las aguas sobreja lierm $>m& q%e sepv,HJtr 
casen los Aombres. El bcmo es saludablep ' fylicifiso; ffl g/ugg'uie- 
re tener el alma limpia ha de tener limpio elM^po^Las mm? 
c/tas e-xteriores son sigtios de las intenores . J)ios gpiefeAa 

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purification y lalimpiemyetc, elc,» 



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Banos y casas de la calle de ELviRA.^Exis.tenc0rca 

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de la iglesia de San Felipe los restos de.unos banps^arabes, 
que no debemos olvidar porque son de planta cuadrada y 
un poco diversos , en su distribution, de los otros. Sehailan 
situados en uno de los barrios mas moriscos de Granada, 
donde se encuentran siempre patips con. estanques; y ^ortj- 
cos con esbeltas columnas; salas en los bajos con a;;tes'QiiaK 
dos, y restos de c6lorido. Muy cerca se halla la;Puerta ;de 
Elvira , construccion almenada ,. . con , barbacamas," y, j> Jg^jfe 
zos cubiertos al estilo de aquellas fortificacionfts que^jvemps 
en otros parajes, pero que.aqui han desaparecido., , ., , ; ; 5 
Volviendo a los banos/ son de notar los capiteles , !qu<5 
bien pudieramos Uamarmozarabes^ porque se resienj;en de 
la influeneia gotica y romana, comoptrosiuttchos : de 6ppca 

no dudosa. 



La calle de Elvira es de-las mas ^tig^^-^l^jpb|^pi^ 
y la principal en los primerps afips. de. lidpm^cJpA^i^ 
tiana. En ella "y bajanaVla caWe que hay cerca de San Bar- 
tolome, habia una casa morisca que se destino & Inquisicion, 
cuyo solar se.puede yer.hoy todavia.. 



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Terminamos aqui ef estudiVdescriptivo de los monu- 

mentos arabes de las tres mas importantes poblaciones de 
Andalucia , y de su influencia bajo el interes artistico e his- 
torico. Nos propusimos parti cularmente ordenar la multi- 
fold de ideas que asaltan visitando tan preciados restos, 



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•354 MONUMBNTOS 

sobre la epoca, influjo y desarrollo de un arte peculiar, que 
no puede distinguirse en Espaua con la exacta limitacion 
que- se determinan otros estilos clasicos, lo cual hemos 
hecho sin olvidar el influjo que el arte cristiano tuvo sobre 
el arabe, y el que este ejercio sobre aquel por espacio de 
tantos siglos, desvaneciendo el error de muchos modernos 
liistoriadores que suponen una civilixacion no oriental 
sino puramente africana, en luclia victoriosa con el pueblo 
visigodo. 

Tribus oriundas de los mas civilizados paises del Oriente 
cayeron armadas sobre nuestro suelo , pasando ligeramente 
por las costas africanas liasta llegar a la Peninsula, y ajenas 
casi siempre a], ftujo invasor y salvaje que agito a los pue- 
blos del Maghreb ; razas mas civilizadas que las que se que- 
daron en Africa, las cuales pudieron despues ensenar urn- 
Ohos de los conocimientos antiguos, que en los siglos me- 
dios eran ignorados entre los francos, castellanos y ga- 
llegos. 

Las artes y la poesia de estos arabes espanoles tienen 
CODstantemente un caracter propio y distinto de las litera- 
tUras y las artes cristianas. ^Que punto de contacto existe 
entre la Alhaffibra y las obras goticas , romanicas y del re- 
liacimiento ? Hemos visto que ninguno. Pues esto basta 
para demostrar lo que ya hemos iniciado en este libro : que 
el pueblo arabe invasor era mas ilustrado y cientifico que 
el pueblo visigodo y el que le sucedio en los siglos medios. 



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GRANADA 



DESPUES DE LA CONQUISTA. 



^ Oomo hemos liecho al tratar do Scvilla y Cordoba, damos una ligfc- 
risima resefia de los monumentos cristianos mas interesaiites, con el do- 
ble objeto de ayudar al viajero en su estudio , y de que se coihpafen tan 
diversas y radicalcs civilizaciones como la arabe y la cristiana. 

LA GATEDRAL. La Oatedral de Granada es un majestuoao tern- 
plo espacioso y bien proycctado, sin que sea ni pucda ser de los mas 
magnlficos de Europe 7 como opinan los entusiastas. Su planta es lier- 
mosa, y su clevacion interior tan sublime y bien delineada, queseco- 
loca a buena altura entre los monumentos crisfciancfe del renacimiento. 
No es dificil eritrever, que la disposition de sus robustos pilares, repar- 
tidos en hileras y formando cinco naves, es mas una concepcion de 
arquitectura gtftica que greco-romana, y que no fue planteada en el es- 
tilo que representa, sino que pudo haberse dispuesto como la Capilla 
Real gdtica. que hay orilla, cuya variation de pensamientoS originara 
el conflicto que hubo con los capellanes reales, cuando consiguieron 
una drden del Rey, mandando suspender la obra , por no ser gdtica y 
parecida & la de la Real Capilla; lo cuarobligd al Cabildo & encargar 
al director que defendiese su tmzado y proyecto, y consiguiera el que 
continuara la obra. No se necesita m&s que contemplar este edificio 
para creer en la kistoria de sus primeros anos: el renatimiento no es el 
caracter de su distribucion; pero &un asi, esta ejecutado con tal maes- 
tria y conocimiento de las proporciones, que hay verdadera grandeza y 
suntuosidad en el conjunto. 

Esta Metropolitan a es apostdlica por haberla fundado San Cecilio, h 
que segun piadosa tradicion^ se establecio en Illiberis, Se perpetutf du^ 
rante la epoca mahometana en la iglesia moz&rabe. y despuos de la 061a- 






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356 MONUMENTOS 

quista, Inocencio VIII expidid la Bala concediendo Oatedral con el ti- 
'tulo de la Encarnacion, y dandole por sufraganeas las Sillas de Guadix 

y Almeria. 
' Consta que estuvo cstablecida esta Metropolitana lglesia, primero on 

la Sala de Justicia del Patio de los Leones , y luego en la Mezquita 

mayor de la Alhambra, hoy iglesia de Santa Maria (y no en la del Sa- 

grario, eomo se hasupuesto), de donde se trasladd a este gran tempi o, 

siendo Arzobispo Don Pedro Guerrero. Se habia puesto la primera 

piedra de los cimientos el 15 de Marzo de 1523, y llevaba cuarenta aiios 

deobraeuando murid (I) Diego de Siloe, dejando el cuidado de con- 

cluirla a su discipulo Jnan de Maeda. Queda, pues, averiguado que solo 

hasta la altura de cornisas dirigid Siloe; y con efecto, ya en lasbdve- 

das y embocinados se vuelve a sentir el gusto gdtico , viciado por la 

ornamentacion plateresca y de renacimiento deeadentc. 

A Maeda le sucedid en 1571 Juan de Orea , el cual adelantd poco la, 
fabrica, por estar ocupado en el palacio de Carlos V de la Alliambra. 

En 1590 aparece Ambrosio de Vico, pero ya estaba hecha la notable 
porta la del Perdon, y la mayor parte de la torre y bdvedas del Crucero, 
sin que hallemos noticia de este arquitecto en ningun acta; pero en 1590 
secelebrd una reunion de facultativos, con Vico, para resolver la ne- 
cesidad de calzar de silleria la torre por no creerla muy segura. 

Gaspar de la Pena , maestro de la Oatedral de Odrdoba , se oncargd 
en 1664 de acabar la obra, para lo cual informd Alonso Cano y el padre 
.Alonso Diaz favorablemente; pero fue nombrado por el Key maestro de 
las obras del Retiro, y se fue sin concluirla. 

Le sucedid Rojas> que se fue" a poco tiompo a la obra de la Oatedral 
de Jaen, y con este motivo se encargd Granados interinamente de su 
direecion; aunqne en realidad esta estaba a cargo del insigne racionero 
Oano , el cual habia ya trazado la fachada principal , obra de mal gusto 
que no corresponde a la fama del autor. 

, Hasta 1689 (2) no fug" elegido Ardemans en certamen con otros doee 
' arquitectos, para hechar las aguas a la calle y cerrar la cruceria de pie- 
dra qae cubre el coro. La iglesia, pues, a ser justos, no es una obra 
clasica del arte , pero es un magnifico conjunto de bellezas artisticas.. 
La altura de la decoracion de la puerta es de 139 pies, distribuida en 
cuerpos,que aunque simetricos, presentan un exterior mas grande 
que proporeionado y bello. Oasi todas las esculturas que contiene son 
de. Verdiguier, menos la medalla que representa el Misterio de la Encar- 



(1) Bl Oabildo tUspuso que se diese sepultura a este maestro mayor m la mismsi 
iglesia,' pero que sepusicae laiapida modestamente. Esta miaraa modestia podia ha- 
berse eiteargado eivotras oeasiones con mas raaon que paracl ilustre artista. 

(1) Todoa los auter lores, da doe conatan do acfcas capitular e3. 



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A.RABES 



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nation , que es de Eisueno : lag dos de los lados de Ucedaj y las de los 

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Evangelistas de Rojas. / 

La pianta total de la Iglesia tiene 433 pies por 249 en el Crucero sin . ;,; 
el espesor de los muros ; la altura varia de 90 & 124 pies/ El casi Circtilo 
de la Capilla mayor tiene 73 pi£s de diametro. La cupula sjibe dcerca 
de 170 pies. Tiene oclio entradas, y el pavimento data del7)S. Veinte 
pilares 6 grupos de columnas corintias distribuyen las tinco naves, j 
la Oapilla mayor apoyandose en mas de tm semicirculo sobre oclio 
gruesisimos pilares, es la construccion mas suntuosa y m&s artistica en 
sus proporciones que tiene el templo- Se elogia mucho el rompimiento 
6 arco toral entre esta capilla y la nave central de la iglesia , que reco- 
gido por su clave , es una consecuencia muy natural de la intersec- 
tion de la eircunferencia de la cupula , con el piano que ofrece el em» 
bocinado. Pero aparte del felicisimo y simStrico decorado de esta 
eapilla, se ven las mejores y mas notables pinturas de Alonso Cano en 
siete grandes lienzos que representan la vida de la Yirgen; obras sobre 
las que llamamos especialmente la atention. No son malos los cuadros 
de los Doctores de la Iglesia, pintados por Atanasio ; y son tambien dig- 
nas de mention las dos estatuas de los Reyes Catdlicos arrodilladoSj de 
Pedro Menay Medrano, las cuales se valuaron en aquel tiempo en cua- 

rentamil reales. 

Mirense con detention los dos grandes bustos de Adan y Eva, obras 
de Alonso Cano, que legd a su criada para que los vendiese al Cabildo. 

Los cuatro cuadros grandes que hay en los dos altares & derecha 6 
izquierda, cerca de los ptilpitos, son dos de Juan de Seville y otros dos 
de Atanasio Bocanegra. " ; 

El coro no tiene nada de especial mdrito; los dos grandes drganps 
son de Leonardo Davila. El aLtar del Trascoro se hizo en 1733, obra de 
gusto rarisimo y extravagante. Pasemos ahora a recorrer las capillas 
eu el mismo orden que hemos visto en otras obras. 

Besde la puerta dereelia de la faciiada hallamos primero , un cuadro 
que se dice ser de Juan de Sevilla, y representa la Sacra Familia, 

La capilla de Ban Miguel, que costeo el Arzobispo de Granada Mos- 
eoso y Peralta , Obispo del Cusco , que trap a este pais inntenSas ri- 
quezasj y la fabricd para su eterno descanso. La inscription que se 
lialla en uno de sus costados lo explica todo, Se eoncluyd en 1807, y se 
proyectd por Romero Aragon , arquitecto. La medalla de San Miguel 
la hizo el escultor Adan de un gran pedazo de m&rmol traido con gran- 
des dispendios desde las canteras de Macael. Gonzalez hizo las demas 
eseulturas del altar. El notabilisimo y hermoso cuadro de la Soledad . 
es una pintura del celebre Alonso Oano. Las demas de poco merito, y . y 
elconjunto de la capilla es rico en marmoles y bronces, y ostentc^ov -.•:;-: 
CQixo el Arzobispo que tales muestras dejd en Granada de su anipf-l .' " 



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358 MOKUMENTOS 

las artes, Este mismo fue el que se Iiizo construir ol palacio de recreo en 

Viznar. 

. Sigue la puerta del Sagrario, dondehay un cuadro venerado, por- 

que ante el oraba San Juan de Dios. 

La Oapilla de la Trinidad por * un cuadro de este asunto > probable - 
jnente obra de Oano y bosquejo del celebrado de la Chanfaina. Un San 
Jose en el retablo, de Maroto, y otros de poco interes. Hay en los alta- 
res de los costados una Yfrgen y un Obispo que se atribuye a Pedro de 
Jfoya, y la Virgencita con el niiio en los brazos de origen italiano, 

Siguiendo, se halla un gran retablo dorado, dedicado a Jesus Naza- 
renp, y aqui hallara el lector las mas notables pinturas de la Catedral. 
Son de Jose Rivera el San Antonio, la Magdalena, el San Lorenzo y un 
San Pablo que fue robado de este sitio. La calle de la Amargura > San 
Agustin, el Salvador y la Ylrgen son de Cano ; el primero interesanti- 
simo- Los de San Pedro > San Pablo y San Francisco, son: los dos pri- 
meros del Espanoleto, y el ultimo del Greco. Cuadros todos donados 
en 1722 por el Tesorero Medinilla, 

La puerta gotica de la Oapilla Real, que daba en su origen a una 
ancha plaza, es una muestra de este genero, que tomd en Andalucia un 
caracter propio, perdiendo la sencillez germanica y complicandose en 
sus cresterias y festones, de una manera mas ingeniosa que monumen- 
tal, Es, sin embargo, esta puerta uno de los mejores ejemplares del arte 
gdtico , y del tiempo ea que se dejaba sentir la influencia del renaei- 
cimiento en todas las construcciones de Espana, 

El Ketablo de Santiago , de mal gusto, eon imagines de Mena y de 
Mora, Una Virgencita, que parece del siglo xv , fue un regalo de Ino- 
oencio VIII £ Isabel I, que le hizo con la Rosa bendita del domingo de 
este nombre. Dicese que este cuadro sirvitf en el Heal de Santa Fe y en 
la Alhambra para formar el altar portatil de los Reyes Catdlicos. 

En la puerta de la Sacristia hay una medalla circular con una Vir- 
gen y un nifio, que se dice es de Siloe, 

Lo mismo un Ecce^Homo que hay sobre la puerta inmediata, por el 
exterior, que conduce al Colegio Eelesiastico , y es , segun se cree , del 
misrao maestro. 

La Oapilla de Santa Ana: parecen de Raxis varias tablas que-con- 
tiene, y los dos grandes lienzos de San Juan de Mata y San Felix de 
Yalois, de Bocanegra, Debajo de esta Oapilla hay un aljibe. 

En la de San Sebastian, un cuadro de este Santo por Juan de Sevilla. 
-. La de San Cecilio , rica en marrnoles y pobre de notabilidades, Las 
de San Bias y del Cristo de las Penas, capillas sin curiosidades artisti- 
eas, y la de Santa Teresa, que tiene una Concepcion y un Angel de la 
Guarda, de Juan de Sevilla, con la -de Jesus de la Oolumna donde hay 
una Santa Qatalina y una coronation, de Risueno. 










Arabes, 



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de Sevilla. y Oatdheos pareeen.de Juan 

Llegamos a la Puerta del Perdon cuyo exterior es la obra mas perl 
fecta del renaciimento, y en nuesfcro coneepto tiene los detalles^as bL 
Wirablemente tra.ados y ejecutados pae pueden hallar se e „ esU 7$£'. 






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Planta. de la Catedrau 



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ro, tanto en Espaiia como en la misma Italia. Si hay algo censurable 
en esta preeiosa portada, es la forma de eu extructura , 6 sea la repar- 
ticion de sus proporciones , y el segundo euerpo que no corresponde 
con el primero; pero nada puede desear el mas eserupuloso adormsta., 
y ami el mas severo escultor , delante de esta ob'ra, la mas bella de.la 
Qatedral. : '- : — - 



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360 MONUMENTOS 

Luego se halla la Gapilla de Nuestra Senora de la (xuia, sin interes 
algu.no. Bespues la del Carmen, costeada por el Arzobispo Barroeta , y 
que tiene una cabeza de San Pablo, de Cano. 

La Puerta de San Jerdnimo, de 1639, y poriiltimo; la Capilla del 
Pilar de Zaragoza, costeada por el Arzobispo G-alvan, de mediano gusto. 
.. Continuando, hay sobre la puerta de la Sala Capitular una Caridad, 
del celebre Torrigiano, florentino y rival de Miguel Angel. Este mag- 
nifleo relieve lo presentd en Granada come muestra de pericia, al saber 
que se convocaba a los escultores para liacer los sopulcros de los Reyes 
Cattilicos. Notese con la detencion de que es digna, tan notabilisima 
obra de arte. 

Un Cristo en-la Cruz que hay a la izquierda , junto a la puerta , pa- 
rece de Atanasio. 

La torre era magnifica si se liubiera termiriado , le falta un cuerpo, 
y tiene hoy 202 pi £s de altura. En ella esta la Sala Capitular , con un 
apostolado italiano,un cuadro do Atanasio y.otro de Eisueno* Encima 
habitan los ca,mpaneros , -y estan los cuartos que sirvieron de taller y . 
morada al insigne Alonso Cano. 

Pasemos a la Sacristia. En la puerta hay un cuadro, representacion 
de la vida de San Juan de Eios, con el retrato del mismo santo. Al 
frente hay un Crucifljo de Becerra bastante bueno. Una Concepcion de 
Cano, una Virgen del Rosario, del mismo, obras todas de encantadora 
expresion , muy bellas y diguas de estudio, Otras de menos valer hay 
en el Oratorio de los candnigos , con los ternos y alhajas destinadas a] 
culto, objetos ricos que son especialidades en su genero. 

EL SAGrario. Ta hemos hablado en el lugar correspondiente de 
la mezquita que^habia en el sitio donde se construy<5 este templo , y 
que fue bendecida por los Cristianos, para que sirviera de iglesia , don- 
de se enterraban arzobispos y grandes senores. El proyecto y direccion 
fue de Hurtado Izquierdo, y se Mzo desde H05 a 1759 , no sin dificulta* 
des en la construcciou. La portada es elegante, greco ronrana, sin gran 
severidad, y la planta de toda la obra es ctiadcada con cuatro grandes 
pilares en el centra, sobre los que se apoya la media naranja y la bdve- 
da que la- circunda. Su aspecto es agradable por la uniformidad del 
conjuntoy excelente Composition de lineas simetricas. En el testero 
del Mediodia se encuentran dos cuadros de Atanasio , algunos altares 
apreciables , especialnaente el del centra , y otras esculturas de su por- 
tad&y tabern&culo , solo pasaderas, 

EL PALACIO del ARZOBISFO- Nad a de notable en el ediiicio, 
a no sef^que &e quiera parar la atencion en la puerta y ventanas del 
ladb frente de la Catedral, que son exeelentes ejemplares de renacimien- 
to, Pose6 cuadros regulares y alguno digno de mencion entre otros mu- 
chos de ningun preeio. 









3 




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ABABES. 

El 2 de Abril del767 , cuando la expulsion de los jesuita*,-** le^ 
agregdel ColegK .Real que estaba adjunto, euyo edificio fue en^rW 
destrmdo en 1868, y reedifleada su fachada en 1872 " 

M capilla real. Templo dedieado a sepulture los Reye* 
Ca dhcos y construido desde el ano 1502. Es de arquitectiira gdfcica y 
de la mas sencilla que se hacia en aquella epoca , con la marcaoa degi 
neracion que estaba experimentando ; coino lo demuestra este' edificio, 
cuyas crestenas extenores y pinaealos son los detalles masbellos que 
contiene. Hasta ahora no se ha sabido el nombre de su arquiteefo d 
maestro mayor , como se llamaban entdrices a aquellos verdaderos artis- 
tas desprovistos de titulos , que construyeron las maravillas de todas 
las edades. Un Jerdmmo Palacios fug veedor de la obra y el conocido 
Felipe de Borgona se cita , pero sin certidumbre. 

La iglesia, pues, se construydcon menos grandeza que la que hoy 
se ve , y fue aumentada luego que el emperador Carlos V , al visitarla, 
dijo «que era estrecho sepulcro para la grandeza de sua abuelos.s 

Lapuerta lmmilde que tiene a la calle de la Lonja, de raal gusto 
plateresco , fue hecha despues que por liaberse. construido la Catedral, 
quedd su portada principal , que ya hemos indicado , dentro de . aquel 
edificio. 

■ Tiene el templo 179 pie's de largo, 78 de audio y 75 de altura. 
Esta interceptado por un coro donde liabia dos drganos muy cele- 
brados. Hoy apenas queda uno. 

Leemos la inscripcion del friso : 

aEsta capilla mandaron edificar los muy catolicos D, Fernando y v Dona 
Isabel, rey y reina de las Espartos, de Ndpoles y Sicilia. Jerusqlqn; fotos con- 
quistaron estereino de Granada, e lo redujeron a nuestra f4 % 4, edifiearon , e 
dotaron las igtesias : 6 monastevios > e hospitales de el , e ganaron las islas de 
Canarias , e las Iniias y 4 las ciudades de Oran , Tripol d Bugia - t e destruys- 
ron la heregia , 4 hecharon los moros e judios de estos reinos 4 reformaron 
las religiones ; Find la reina martes veinte y sets de Noviembre ano de mil y 
quinienios y cuatro; Find el rey micrcoles veinte y ires' de Enero t ano de mil 
6 quinienios y diez y seis, Acabose esta obra ano de mil d quinienios. i diezy 
sieteanos.b 

Ndtase lo bien trabajada que fue la verja que cierra el Crucero , por 
«MASTRE BARTOLOME me fee* , como dice un letrero sobre ella 
misma; y los excelentes ornatos platerescos en que abunda esta no- 
table obra de eerrageria, que hoy seria dificilisimo ejecutar en nuestro 
pais. - 

En ningana descripcion de los monumentos granadinos, liemos 
visto citada la capilla por donde se entra a la sacristia, de este templo 
y las tres tablas de su altar , que consideramos de un mento notable; 






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362 MONUMENTOS 

parecen de origen aleinan , y tienen un caraeter especialisimo, particu- 
la-rmente la del centro , que representa un Descendimiento admirable- 
-mente pintado , aunque con trajes tudescos , eosa muy usada por los 
artistas de aquel tiempo. 

En la otra capilla, debajo del coro, hay un cuadro de Juan de-Sevi- 
11a, y otros menos importantes. 

Dos magnificos sepulcros de marmol bianco : el uno de los Reyes 
Catdlicos Don Fernando y Dona Isabel, y el otro de sus sucesores Dona 
Juana y Don Felipe I, se levantan majestuosos bajo la cupula central de 
la iglesia : el de Dona Isabel y su esposo es de marmol de Carrara, lo 
cual lxaco suponer que se encargaran a aquella tierra clasica del arte, 
El otro parece de marmol de Hacael , el cual se haria por alguno de los 
escul tores que labraron los medallones del palacio'de Carlos V, que 
parecen de la misma mano. En el primero hay mas delieadeza en el 
adorno.y mas correccioji en las esculturas; en el segundo, menos segu- 
ridad de ejecucion, mas rudeza en el ornato, pero ambas son obras de 
arte notabilisimas. 
. Dice una inscripeion latina que hay en un tarjeton: 

aLos postradores de la secta mahometana y los que acaharon con la hwe- 
Ucagravedad D, Fernando, rey de Aragon y y Dona Isabel 7 reina de Gasti- 
lla , Uamados los Catdlicos, en este marmdreo iumulo se encierran.» 

DespD.es de lo mucho que se lian ocupado los cronistas sobre la pro- 
cedencia de estos sepulcros , se ha sabido que el escultor Bartolome Or- 
donez fue el autor del de los reyes. 

Debajo del pavimiento hay una boveda 6 cripta muy pequena , donde 
seven las cajas de plomo barreadas dd hierro, donde se guardan los 
(hierpos. El ataud maspequeno es el de la princesa Maria, Se distin- 
guen todos por las iniciales. 

- El retablo del altar mayor es de gusto plateresco , con tres cuerpos 
y tina buena coronation. Posee esculturas de mucho merito , pero lo 
que mas llama la atencion en el , es el basamento con dos relieves de 
talla uno a cada lado , que representan la entradade los reyes cristianos 
en la Alhainbra, y el-bautismo de moriscos eonverfcidos. 

En el crucero se yen dos retablos en forma de relicarios , del tiempo 
d§l Felipe IV,- con relieves de Mesia y pinturas de poco valor. Se en- 
cierrau aqm muy contadas reliquias. Dos cuadros, uno de San Jose', de 
Chieyara, y otro de San Juan Bautista, de Sevilla, existen en las capi- 
llar laterales del presbiterio. 

- En la sacristia hay una Conception que dicen cs de Cano ; un cua- 
dr.o que representa el abrazo del rey catolico al rey moro vencido; la 
espada y corona que se . considera haber pertenecido a Fernando V; un 
cetro de plata, un terno dibujado y bordado por Isabel I, segun se dice; 



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ASABES., 363 

varias telas, cojin, panos ? etc. del altar de campana; un cuadro raro. de 
devocion,donadoporlosmismos reyes, que pareee de eseuela griega, 
j el misal manuscrito de Franfeisco Florez, conyeinte dibujos y ei^ntQ 
cincuenta y una fojas, que usaba la reina T 

Otros cuadros son de poco interes; eitaremos uno pequeno que hay 
al lado de la puerta de la Lonja y el oual represent^ la liazaiia de 
Pulgar. 

En el pasadizo que hay entre la Gapilla Real y el Sagrario, se halla 
una capilladonde esta enterrado Eulgar el de las Hazanas. Y6se en ella 
una manopla de un guerrero empufiando una hacha encendida, y al pi£ 
esta inscription : 

«S. N. esta capilla mandd dor a Hernando del Pulgar, senor del Salar^ 
par ser el lugar donde con los suyos posesion tornd de esta Santa Jjto, 
afio 1490 estando en esta ciudad Muley Buadela, rey de ella, Acabdse esta 
obra ano de 1531, s» 

En el frontal del altar que hay con un cuadro de la Sacra Familia, 
estan las armas del caudillo , un mosaico , y en el suelo la lapida sepul- 
cral, donde dice que se le did enterramento. -. 

Por ultimo , se sabe que Francisco Berruguete pidio en distintas 
ocasiones al emperador Gaflos V que le abonasen su trabajo de pintura, 
dorado y bulto , heclio en el altar mayor y sacristia, con los cuadroa 
murales de los dos ochavos de diclio altar , 6 sean quince historias a la 
manera raosaica e italiana con fondo de oro. Pareee que de estos traba^- 
30s han desaparecido oasi todos. 



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Sepulcro de los Keyes Oatoucos, 



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MONUMENTOS 

SAN JEROKIMO. Es la fundacion cattflica mas autigua de esta 

ciiidad, porque ya en Santa Fe se install la orden en 1491, y el 92 se 
trasladd a este sitio por decreto de los reyes, Oomenzose la obra del 
claustroy parte de la iglesia en 1496 y estavo suspendida hasta que 
Bona Maria Manrique , viuda'del Gran Capitan , solicito de Carlos V le 
cediese la capilla mayor para enterramento de su esposo, obligandose 
por esta merced a acabar todo el templo a su costa. Habia muerto en 
Granada el Gran Capitan despucs de un retiro de alganos anos, enfer- 
mo y triste, dice un autor, por la extrana conducta de Don Fernando Y. 
y se le hicieron honras tan magnificas, como las merecia el que conta- 
-basetecientas banderasy estandartes ganados en el campo, las cnales 
setoemolarpn para solemnizar sus regias exequias. El 4 de Octubre de 
15$£seacab6 el edificioyse traslado alabovedael cuerpo do aqiicl 
insigne guprrero. poniendo al lado el de su esposa. 

Diego de Siloe dirigio la obra despues de principiada, y es majes- 
tuosa, y expresiva de su inmortal objeto. Robusta yno prddiga de or- 
natos inutiles, labrada por el exterior de la capilla y con las armas do 
G'onzalo de Cordoba y esculturas. 

La torre y campanario, con carriUones flamencos, fue naandada der- 
ribarpor el general franees Sebastiani en 181 '), para hacer el puente 
Verde sobre el rio Genii. La iglesia tiene 14T pies de largo y 89 de an- 
cho, lujosa en.su ornamentacion y estofados de oro y plata, con multi- 
tad de flores, hojas y eaprichosos adornos, alternando con pinturas al 
fresco, entre las que se hallan medallones con losretratos de Don Fer- 
nando j Dofia Isabel y trofeos de guerra modelados con gracia. 

En la capilla del presbiterio se ven las armas del Gran Capitan y 
otros muclios detalles, algunos de los cuales fueron hechos a principios 
del siglo xvin. Los apostoles, en doce cuadros de tamafio natural, pare- 

cen de buena escuela, 

Fue demolida tarnbien la sacristia en tiempo de la invasion francesa. 

Delante^del altar mayor liay una lapida de marmol bianco, con esta 

inscription: 

GONZALI-FERNANDEZ 

DE-C6RDOBA 
QUI-PROPRIA-VIRTUTE 
MAGNI-DUCCI-NOMEN 
PROPRIUM-SIBI-FEOIT 

OSSA 
A PERPETILE-TANDEM 

LUCI-RESTITUENDA, 
HUIO-INTEREA-LOCULO 
" CREDITA-SUNT. 
GLORIA MINIME CONSEPTJLTA, 



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ARABES; 




365 



Se ve, pues, que es la sepultura del Gran Capitan, euya memoria 
sera mas imperecedera que los marmoles y fuertes murallas do este 
mausoleo, tan explendidamente costeado. Loshuesos 4el caudillo fue- 
roil desenterrados en la aeiaga epoca que ya henios citado. de la domi- 
nacion francesa, y se profand su tnmba rompiendo las cajas de bronce, 
y robando las banderas y despojos- DesaparecW la espada que se con- 
servaba con el cuerpo, y como talismanes se repartieron las vestiduras, 
Fue' un verdadero saqueo, y gracias a las mvestigaciones veriflcadas re-; 
cientemente, se lian devuelto algunos huesos a esta respetable man* 
sion ( 1 ) , los cuales se euidau hoy con respefco. - _ - 

u CRUZ blanch. Detras do la mezquina l^laza delos Toros, 
descuella una Cruz , erigida para perpetuar la memoria del suceso que 
arranctf del mundo al Duque de Gandia, y lo Uevo a sepultarse para 
siempre en un convento. Kn el lugar que ocupa la Cruz hizo alto'la 
comitiva que conducia'el feretro de la Emperatriz Isabel, mujer de 
Carlos V, para descubrir el cadaver y tomar acta de haberlo entregado 
a el Justicia de la ciudad , que habia salido a recibirlo. El Duque de Gaxt> 
dia se consterno tanto al ver aqnel liermoso rostro tan desfigura(jo,. que. 
tomo aquella piadosa resolucion, y la cumplid tan bien, que la iglesia 16 * 
cuentahoy entre sus santos, con el nombrede San Francisco, de Borja, 

Hay en el Triunfo otros edificios que fueron conventos y que ya nti 
tienen importancia. . . . 

En el circo de la Plaza de. Toros , y no a inucha profundidad ,.se en-. 
contraron hace afios sepultuxas, que debian corresponder al enter- 
ramento de los judios , de que habla Dozy, Ya hemos, indicado que. el 
actual Barrio de San Lazaro debia ser una poblacipn judia en tiempo d§ 

r 

los moros. .-....„.. 

real HOSFicio. De grande extension, espaciosas naves y multi- 
tud de cuartos, este ediflcio es uno. de los mejores^que hay en ESpafia, 
y se fundd por los Reyes Catdlicos. Tiene muy buenos detalles en las. 
ventanas del exterior de la Capilla gdtica del centra , y- su plajita, es de 
magnifica distribution, segun la higiene y reglas del arte de construir, 
Reune local para mas de mil asilados, y en & abriga la caridado^ci^ 
de la provincia a los dementes, a los ninos huerfanos 6 abandonados> y 
a.los mendigos en muclias ocasiones. ^ ?, : ,. r ^ : . 

cartuja. Subiendo la Calle Real y pasando una Ermita de poco 
intere's monumental, dejando a la derecha una c^a en una altura, que 
se llama el Mirador de Orlando, que lo construyd- un rico genoves, se 
entra en un audio camino ; que conduce a este Monasterio. 

Esfundacion del afio 1513 , en cuya epoca se hizo parte de la fabrica, 



( L) El afio IffS se lUvaroa a Maetrid para cl proyeotado Pantcon Naoional, perd Oilft . 
reolamaoion do la Gomlsion de Monumentos los ha devueifeo a es&e aitio.- -. . ' 



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366 r MONUMENTOS 

que ^inieron a poblar tres monjes de las Cuevas, de Sevilla. Dicese que 
fueron victimas de los moriscos porque perecieron en una insurrec- 
tion. En 1516 : se comenzo de mzevo la obra, y se amplio en los siglos 
Sucesivos, hasta 1842 en que se demolio parte del primitivo edificio. 

■ Ouentase que Gkmzalo de Cordoba cargo un dia contra una partida 
demoros de los que salian a vigilar el campamento cristiano , y que 
Ilegado al sitio que se llama Golilla de Carfcuja , antiguo cerro de Aina- 
damar, descubrio por yez priraera desde un punto cercano, la ciudad 
arabe. No le inquictd el ruido de los guerreros que salian al socorro de 
los fugitivos, [puesto que el cristiano permanecio en este lugar algun 
tiempo , y se arrodillo para dar gracias a Dios por el exito conseguido. 
Anadese que se pidid noticia del sitio donde habia descansado , y que 
este lo senald donandolo para losfrailes, con las huertas de la Al- 
eiidia. 

Desde la Porteria se pasa al Claustro, donde se ensena una galeria 
de cuadros de Cotan (copiados), figurando la mayor parte martirolo- 
"gioade las guerras religiosas de Inglaterra. Unos son jmenos malos 
(jne otros , muy debiles por el dibujo, color y falta de sentimiento est£- 
tieo. Luego se pasa al Refectorio , donde se ensena una cruz pintada 
que rto tiene nada de particular, 

. La iglesia no ofrece un genero especial de ornamentacion; estan re- 
velando los adornos picados de sus paredes, la obra pacienzuda de frai- 
les ingeniosos. Siete lienzos de At-anasio hay colocados en las paredes 
de la iglesia s varios cuadritos del mismo Cotan y de Giaquinto. Hay 
una esculturita pequena de San Bruno, muy buena, otra de la Concep- 
cion, de Mora, y cuadros en el Sagrario , de Palomino, el celebrado no 
con mucho fundamento. 

Hay preciosas puertas en la Sacristia, en el Coro y en lo& guarda- 
ropas, hecbas de embutidos a lo mosaico, de concha , nacar, marfil y 
plata/con molduras de £bano , cuyo trabajo merece atencion y fue he^- 
cbo por un lego llamado Jose Vazquez. 

Sorprende la Sacristia por la limpieza, composicion y belleza de sus 
jaspes y rafirmoles, yesos, pinturas y muebles. El aspecto es rico y ele- 
gante^ la ornamentacion plateresca conribetcs de churrigueresco; pero 
tan bien trabajada y repartida , que sin darse cuenta de un verdadero 
motiyo de encanto, esiste en realidad en esta estancia una agradable 
disposition que no se halla en otros edificios de mayor merito. De aqui 
fiierori extraidoS cuatro cuadros de Zurbaran, y queda una Coricep- 
cion pequenita, un Senor de la Espiracion, que dicen de Cano, un 
EcCeHomo que atribuyen al divine Morales , y otras cositas de m£nos 
precio- Los pa-vimentos son dignos de mention. 

Ocupa este edificio el centro de una hermosa liuerta que disfruta de 
saludable temperamento y de encantadoras perspeetivas: en ella exis- 



. 0- 



arabes. SgV 

tian completes los muros de un gran estanque que tenia cuatrocientes 
pasos de cireuito, construction arabe con torreones en los angulos Esta 
clase de o"bras de recreo y regadio se encuentran en casi todos los jar- 
dines antiguos de esta poblacion , y suponen siempre la existencia de 
algun palacio 6 casa de campo en sus orillas. Creemos, pues, que ka- 
bria alguno que se derribd para hacer el Convento , y que tal Vez serXa 
el que habito en este sitio Aben Abiz despues de la conquista de Sevi- 
11a. El lugrar es de los mas amenos y deliciosos. 

IA AUDIENCI A. Es el edieio de la antfgua Chancillerfa, construi- * 
do en la Plaza Nueva desde 1531 a 1587, e'poca de gran desarrollo monu, 
mental para Granada. Es uno de los mejores de Espana, de buen aspecto 
magestuosidad y grandeza. En el estuvo la Universidad, segun lo decla' 
ra una inscription, y se fundo" por una Heal Cedula del afio 1505 que 
dispuso trasladar a Granada la Chancillerfa de Ciudad Real. 

mONUiwENTO de MARIANA pineoa. Situado en el Oampillo. ' 
Se construyd con la sencillez que se nota a expensas de repetidas sus- - 
ericiones, hechas por espacio de treinta afios, haata colooarsele la esta- 
tua de marmol bianco, en 1874, que hizo el conotido ejaeult^Bori 
• Miguel Marin. El Ayuntamienfco allegd fondos para esta ohra. '*W^J : 

IGLESIA DE N. S. DE LAS ANGUSTIAS. Uno de los tempty£de 

' mas culto en Granada, al cual se hallaba unido, no hace muchos.aSis, 
un Hospital para los liermanos devotos. El retablo central y camaritees 
una costosisima obra en marmoles de colores , de pesimo gusto y dignos 
de meior aplicacion. ' * 

PASEOS del GENIL. Ricosen vegetation. El territprio granadmo 

tiene excelentes paseos en los que suplo la naturaleza al arte, Lol lia- 
mados Salon y la Bomba, se hicieron desde 1810 a 1830, y'eneste^argo 
tierapo se plantaron sus arboles, hoy magnificos, que si se perp£fctfan 
adquirirah. ese niagestuoso y venerable aspecto secular que tienen los 

bosques de otros paises. ■ " -'- 

El puente de Sebastiani se hizo bajo la dommacion francesa , con la 
piedra de la torre de San Jerdnimo , que el general fralices de aquel ' 
nombre decreW demoler. Nosotros le babriamos aconsejarto que respe— . 
tara la tumba del Gran Capitan, cuya memoria yalia ms^vque el^caso . 
importe de haber comprado la piedra en las canteras. ,-■-,-, : : ; ■- ■:-./ 

ERIHITADESAN SEBASTIAN- Situada en el paseo llamado del 
Viofon. De pobre y mezquino aspecto: no conserva de su orfgen arabe.mas 
que el arco de la entrada, y la planta cuadrada eomo la de una de esas 
blancas mezquitas que hay prodigadas en el Africa septentrional, sin or- 
nato y sin belleza. Hay en ella una inscription, que recuerda el suceso de, 
la eutrega de las Haves de la ciudad morisca a los Reyes Oatdlicos, por el- 
mismo Key en persona , verificada bajo un hermoso arbol que dicen se- 
conserve hasta un siglo mas tarde. Debemos dar credito al testiraoniO;de; 






*^i . r^V#rT*-« H-H.1 KT- i "-^\ _ 




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3.68 



MONUMBNTOS 



esta antigua lapida; pero&que'haremoscon lascronicas que nos cuentan 
la ;llegada de Boabdil al campamento cristiano antes de aqucl dia me- 
morable , 6 las de la entrega de las Haves de la Alhambra no lejos de la 
puerta de los Siete Suelos por el Alcaide Aben Comixa? 

r En el paseo que conduce a este sitio se celebra la feria anual conce- 
dida a esta poblacion. 




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PUfifiTE D£ GeNIL ft e const raid o entiempo de Felipe II pot ha- 
ber sido roto en una inundation repentina; restaurado despues muclias 
Veces \ hasta la ultima en 1865. No tiene interfe monumental. Aguas 
abajOj se encuentra un eastillo arruinado que sirvid mucho en'las 
guerras contra los Infantes de Castilla. El vulgo did en llainar a este 
Castillo lfrCabeza del P- Piquinote, suponiendo que fue el refugio, des- 
piies'de la conquista, de nn conspirador que incitd y fragud la rebelion 
de - krsjmoriseos; y que descubierto por delation, fue decapitadoy puesta 
su cabeza en un liigar de tr&nsito, que suponemos mas alia de la buer- 
ta del Buqae de Got /r 









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AUABES. •' 



SAN JUSTO T PASTOR. 



369; 



i * v i j-i. ■ An *igua iglesia dejesuitas que ocuDa> 

ban tamb ie n los edifices que son hoy Universidad , iardin BoVnico y el 
Gobiemo civil. Ls de nca y esmerada construccion. Su-planta latina j 
su ahado greco-romano con-uua elevada cupula. El retablo (.tail 
la portada costosa, con esculturas de los Moras y otros detalles quo de^ 
muestran el poderio de sua fundadores. Contiene cinco cuadros grandes 
de Atanasio para cerrar los niekos de reliearios, y otros cuatro dela 
vida de San Ignacio. Ademas los hay deBlanes, una Ooncepcion -"de, 
Atanasio, y otras obras de menos importancia. -. . .". 



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La UNHrttttStDAB. Pundada en 1531 por Carlos V, dotada por 
aquellos monarcas con catedras de Pilosofia, y-pbr Clemen te VII con 

los privilegios mismos de las de Paris, Bolonia y Salamanca; en ella se 
estudia Teologia, Literatura, Oieiicias, Jurisprudoncia, Medicina, Far- 
maciayhay catedras de Arabe, Hebreo , etc. Tiene boyun buen claus- 
tro de entendidos profesores. Acuden a sus aulas iinos setecientoa 

24 ■■ 



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alumnos, por termino medio, cada ano, que vienen d« >un radio , de echo 
6>diez urovincias, v posee una Biblioteca con mas de 21.000 volumenes, 
entrelos ^cualTse puede confer 12-000 que tienen vordadero mteres. 
Ss gab netes de fL., Historia natural y Quimica estan surtidos do 
coTeSoneB 6 instrument moderns aunque no en extraordmana do- 

taC Del' edificio no debemos eitar mas que su portada de piedra , bien 

trabaiada y de mal gusto. 

SAN JUAN DE DXOS. Frente al extingmdo convento de San I e- 

pe cuya construecion es rica y elevada aunque poco bella, so ha la 
el Hospital e iglesia de aquel nombre. Cuenta en su recmto con locales 

uftcientes, distribuidos en mnchos salones, que se dodican a enfernnv 
dados diversas. Posee una Cliniea 6 Escuela de Medicina practiea , do* 
tacion faeultativa suficiente, y bastante asistoncia. 

En 1552 se principle" este Hospital, y muchos anos despues , la igb- 
sia digna de notarse, no por el buen gusto que en ella flampea , sino 
pop el extraordinario lujo con que fue construida: costo ciento cuarenta 
mil duros. La puerta del Hospital tiene una regular eatatua del Santo, 
ftribuida a Mora. El Olaustro fue reparado en tf40, haeicndose o. 
frescos por Ferrer, de Zaragoza, y los lienzos por Sanchez Sarabia. En 

a escalera habia una pintura de Juan de Sevilla otra enfrente do 
Medina, y otras dos pequeiias de Vargas. En el Oratorio una estatua de 

M °La portada de la iglesia tiene esculturas de Vera, Moreno Ponce de 
Leon y Perea. En una tarjeta sobre el arco principal dice: «Haced bien 
paravo9otrosmismos,» palabras con que pedia limosna el Santo. 

Las cupulas y torres son de rara extructura, cnbiertas de pizarra y 
azulejos. Triunfa Churriguera en todo el decorado interior , donde hay 
muchos frescos y estatuas de Sarabia 6 imagenes de foantisteban y 
Mora ; dos cuadros de mucha composicion de Carlos Morato , y otros 
dosaloslados del retablo , no malos, de Conrado Giaqumto En a 
Sacristia cuatro cuadros de Atanasio , buenos, y una escena de la vida 
del Santo, de Vargas. El Gamarin, rico en marmoles , en pmturas en 
alhaias y en reliquias. Otro Oamarin con mas cuadros, de Vargas, ba- 
rabia y Ferrer. Los marmoles de uno y otro son de Lanjaron, Cabra, 
Macael yLoja. Por ultimo , todo esta prodigado menos el sentnniento 

del hello arte. 
■ SANTA ANA. Inmediata a la Plaza Nueva. Su portada se atribuye 

a Diego de Siloe , pero obsdrvese la ton'e , que si no tuviera el cuerpo 
ultimo, podria parecerse a las torres arabes de Cairo y Damasco. 

El techo es tambien mudejar, aunque de menor importancia. Hay 
dos cuadros de Atanasio, uno de Juan de Sevilla, y esta en este templo 
ontorrado elfamoso negro Juan Latino. 









ARABES, , 



CASA »E CASTRIL. Situada en. la Oarw™ h n 
de las mas elegantes portadas del si ff l xvi » i , ° : posee una 

renacimiento y relieves de prolijo realce LTt b6ll ] Simos dotaUos do. 
atribuyen a Siloe. Nosotros creemosque tant? t dlbu 3 ado8 »-1»e se 
que vemos en Granada menos ricas, fueron h i p0rtada como otras 
escuela de ornwnentistas, que se form 6 en pJ, ? ?° r " n& briUante 
dido en los talleres de Florencia y Roina d Sin habw apren - 

Ndtaseallado delapuertauubalcondeancni. i , ■ , " 
un letrero encima q « e dice : ^r^ofo Jc^ Y t°l ?f°* * 
cucnta de ello : ' ? h6 a 1 u * lo que 



con 

se 



«Hernando de Zafra, despues de haber «.f t i ( i„ i , 
yes Catdlicos, yya viejo, se retird a ost ^^o t n t '7, '^^ 
por los referidos monarch 4 que pidiert fa 2,1"!' 'T ° 
cudo el anciano a las reiteradas exi»en cias „,! It * Se 6S " 

hasta que contestd terminantemente, qT e la toieal™' 8018 " f CCSar > 
W d„i cielo M ya frase, —li^'lS ~£ .*£*£ 
cstanipar en la picdra para eterna momoria » uespues 

No acertamos a explicar este heeho sattafactoriamente, porque la 
forma j especial situation del letrero sobre la yentana delan^'in- 
diea ot ra cosa mas acculental, si este -no era.un mote oonidid al 
wiajedelfundalor delacasa. 

Veamos su version mas dramatica que hemos leido en el Manual de 
Jimenez Serrano. 

«Habitaba eat-a casa un descendiente de Hernando de Zafra viudo y 
con una hija jdven y beila. Una noche habia salido para vol'ver mas 
temprano que de costumbre. A la hora que su hija estaba -en amoroso 
coloqmo , penetra en la casa sin ser visto , se. encamina al aposento de 
su hija y halla uno de sus pajes , jove* de liermoso aspecto; cree que 
cs el amante seductor y tira de una daga para atravesarlo.; en. vano 
grita el paje explicando su inocencia:.«f Justiciar exclama asomandoso 
al balcon e indicando el sitio por donde habia partido el amante' de su 
hija: «No la hallaras en latierra» le contesfca el caballero mandando.a 
sus criados que lo colgasen del balcon: Que muera esperdndola dgtCklu. 
El padre lnandd luego tapiar este balcon , donde habia aconteeido; tal 
escena de deshonra para su linaje. . 

SAN PXDRO y SAW PABLO. En la Carrera de Darro. Templo que 
posee un magnffico artesonado mudejar de esbelta construction y do 
atrevidas ensambladuras. 

SAN JUAN DE Los REYES. En la calle del mismo nombre. Como 
templo cristiano no tiene nada de notable. Era una niezquita de la cual 
se conserva la torre, antiguo minarete ornado. con labores cortadas de 
gramil asemejanza de otrasque hay en -Sevillay Toledo. Llamdse-.esta 
iglesia de Teybin 6 de los Convertidos, porhaber.se bautizado en ella , 



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372 



MONUMENT OS 



millares de moros en tiempo del Arzobispo Talavera. Este ediftcio no 
debid ser de la primera epoca arabe , toda vex que f ue consfcruido fuera 
de las antiguas murallas de la Alcazaba Cadima. 

EL SACHO MONTE- Un Seniinario que goza de pingiies rentas y 
de donde ban salido ilustrcs tedlogos y literates- Fue lundado para 
Convento de Benedictinos 7 y sirvio tambien de Colegio para las misio- 
nes- Esfca situado en uno de los sitios mas pintorescos al par que mas ^ 
tranquilos del vallo deDarro, Multitud de escritores se ban ocupado 
de circunstaiicias que hacon interesantebajo el punto do vista religioso 
este establecimiento, Sebastian Lope/, en 159S, bascando oro, descubrid 
unas planchas de plomo que'losjesuitas interpretaron , heeltas para 
hallar las cenizaa de San Oecilio y martires que le acompaiiaban. Esto 
produjo la excitation consiguiente en la ciudad, y dicese que se coloca- 
ron hasta 679 cruces en toda esfca montana. Halladas las reliquias, hor- 
nos y nuevas planchas, se someticron a la aprobacion de Clemente VIII 
el cualla otorgo, y desde entonces se mandd labrar la casa ( 1608) 3 y 
luego el colegio dedicado a San Dionisio Areopagifca. 

Las Cuevas se visitan todavia con mucho entnsiasmo, especiahnente 
el dia de San Cecilio , y las reliquias cuya aufcenticidad se ha comba- 
tido per doetos de diferentes epocas , se guardan en el altar mayor. 
En 1588 sB derribd la Torre Turpiana para replantear la Catedral, y did 
iriucho que hacer una caja que se encontrd en ella con pergaminos y 
una canilla de San Esteban. EL pergamino estaba escrito en arabe vul- 
gar y firmadopor San Oecilio, Obispo de Garnata, y el manuscrito se 

conserva en Roma. 

Una numerosa poblacion habita en agujeros tallados en la tierra t a 
lo cual se presta facilmente la formacion de la montana. Estas cuevas 
existian en el sitio , desde los primeros arabes , pues hemos hallado 
fragmentos de barros labrados, entre escombros , que no habian sido 
reiuOvidos en centenares de anos. Se ve ? pues, el fundamento de las 
tfadicidnes referentes a las cuevas que podian existir en los liltimos 
tiempos d&l imperio gotieo. 

SAN CRISTOBAL Templo situado en la altura mas pintoresca y 
deliciosa que tieha esta poblacion , y construido con las piedras labra- 
das que correspondian al exterior de un palacio arabe; cuyos cimientos 
se notaii alrededor y al pie de los muros de la iglesia. 
: No lejos de Fajalauza , subiendo a San Miguel, hay una cruz gdtica 
entre cipreses; este sitio se llama la Cruz de la Rauda , y se supone que 
era panteon arabe bendecido luego en tiempo de los cristianos. 
- san BABTOLOfflE- Tambien antigua iglesia construida sobre 

una iMzquita y al estilo mudejar- 

EL SALVADOR. Templo que ocupa el lugar de una de las princi- 
pals mezqiiitas del Albaicin , y que se perpetuo siete anos despues de la 



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ARAUES, - ^g 

conquista para culto de los niuslimes, ] msta se le . 

—a, P ara levantar en ella -^tt^ ^ 

eltemplo que tiene este nombre. * trasiadO a 

Al rededor de este templo hemos conocido la casa del Abad con te- 
clio y columnas arabes, que se veadieron para derribarla. Los restos 
de un caseron mforme y sm mas adornos que algunas inscripciones, el 
cualfue convento de Derviches, y un ediacio Alkdndiga, por el costado 
Norte, con una mscripcion (1) sobre la puerta, que ha desaparecido 

SAN JOSfe. Fug mezqmta de morabitos: conserva el aljib'e shot*. - 
do y tLene algunos objetos artisticos , aunque no es de elegante cons- 
truccion. 

En una callejuela de Poniente estaba la casa de Jorge de Baeza, de 
orfgen arabe, hoy casi destruida. Se descubre la torre de la del Almi- 
rante de Castilla. 

SAN HICOLAS. Situada en una placeta con hermosisimo pano- 
rama, fue tambien mezquita. En esta parroquia esta la torre de Hizna 
Roman (castillo del Granado), donde se supone que estuvo presd el 
apdstol de Granada San Cecilio. 

SANTA ISABEL LA REAL. Lo fundd la Reina Isabel para retiro 
de ilustres sefioras, y en 150"/ vino con.veinte monjas de Co'rdoba Dona 
Luisa Torres, para constituirlo. En la iglesia hay elegantes artesona- 
dos a lo mudejar, de dificil laceria, formando almocarbes a manera de 
estrellas. No es malo cl rotablo principal de" o'rden corintio y compues- 
to , con dos relieves y tablas. Hay dos pequefiitos cuadros de Juan de 
Sevilla y otros mayores de desconocido autor. 

Cerca dc este convento , en una callejuela sin salida , se supone la 
casa donde. se celebro el primer concilio illiberitano , y al lado de ella 
se abrieron las escavaciones para la extraccion de los.falsos documen- 
tos inventados por Flores y Echevarria. 

En una casa principal de la calle de los Oidores, que sirvid de Con- 
ventb del Angel en 1812, vivid el pintor Juan de Sevilla , y en la Casa 
Lona, no lejos de este paraje, habitd Pedro Atanasio. 

Fue, pues, todo este barrio distinguido por las familias mas pudien* 
tes en los primeros cien aiios despiies de la conquista. La misma Eeina 
Catulica mandaba expresarnente se habitase en el, por lo pintoresco y 
saludable de su situacion. 

Santo DOmiNGO. En este convento se ha instalado la Comision 
do Monumentos de la Provincia } la Acadeinia , Kscuola provincial dg 



(1) So Ijalla on wPftacos por Granada,* y en ofcroa ? etc 









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374 ' MONUMKNTOS 

Bellas Artes, y una sociedad particular titulada El Liceo. La Comision 
de Monumentos establecid aqui el Museo , compuesto de cuantos cua- 
dros pudieron recogerse de los extinguidos conventos , y ademSs pre- 
para laformaeion de uno de antiguedades* 

Los Reyes Catolicos codioron a Fray T omas do Torquemada ricos 
bienes para fundar este edifieio, en la huerta de Almanjarra, arrabal 
de Bib-alfajarin. A los cuatro meses de conquistada esta Ciudad so 
prmcipio la obra, pero hasta treinta anos despues no sevio terminada, 
debiendose sin duda a este tierapo el portico singular do transicion que 
tenia. A fin del siglo xvn se hizo el Camarin y el gran Olaustro. La 
planta es una cruz latina, y su alzado tiene grandeza y severidad. Kn 
la crugia del Norte del Olaustro gtftico ttivo su celda Fray Luis de Gra- 
nada, Este Olaustro no existe ya. 

muSEO provincial. Fn los Salones altos de Santo Domingo, 
y subiendo la gran escalera central , se halla el Museo en salas mal 
alumbradas y cubiertas de almizates con alfardas caladas, bicn cons- 
truidas. En ellas se encuentran colocados muchos cuadros que corres- 
ponden ada escuela granadina 3 on su mayor parte de tercero y cuarto 
drden, que se sacaron de los templos derruidos , los cuales se ha conve- 
nido en coleccionar para el estudio de la historia del arte. Fn dos es- 
taticias sepaiadas se distinguen las mejores obras granadinas, entrelas 
ouales hay tres de Alonso Cano ? y otras elegidas de los autores que ho- 
mos tenido "ocasion de citar. Unas tablas con bajos-relieves y algunos 
ligeros detalles, -vestigios de iglesias destruidas, constituyen con el 
precioso esmdlte que hay en la ultima sala , lo mas escogido del Museo 
provincial. 

MUSEO DE ANTIGUEDADES La Comision de Monurnentos esta 
tambien organizando un Museo arqueologico , donde colecciona una 
multitud de inscripciones romanas, capiteles, troncos y bustos estatua- 
rioSj y fragmentos de'sepulturas recogidos con prodigiosa. constancia. 
Si a esto seunela multitud de objetos pequenos arabes que pueden 
coleceionarse todavia, a mas de los que hemos visto dispuestos ya para 
formar la base de este Museo , no titubeamos en asegurar que antes de 
pocos anos estara cubierto el local de interesantes vestigios. 

SAN GECtLlo. En el Cacnpo del Principe, que ya hemos citado 
- otra vez , se halla esta parroquia, con su portada semejante a las ante- 
tiores, aunque no tan buena. 

-- Este templo fue de cristianos durante la dominacion arabe, dedicado 
a los que habitaban toda la Antequeruela , los cuales so hallaban mess- 
clados con pobladores judios. 

Otros edificiosde tercer <5rden deben pasar aqui desconocidos por su 
poca importancia;. 

GBANABA mo DERM A- Es la capital de la proyincia del mismq 



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arabes. 375r : -: 

nombre, situada en la parte meridional de la Peninsula a, los 13° 2jU 
longitud Este, y .36° 57' latitud Norte, y elevada 927 varas castellanas 
sobre el nivel del mar. La Sierra Nevada lareserva por los ladosOrien- 
te y Sup, de modo que esta deseubierta a las frescas brisa3 de J^orte y 
Poniente; poro sus accidentados valles y colinas templaii estas corrien- 1 
tes y producen una variada vegetation que no se encuentra en ningun 
otro lugar de Andalucia. La ciudad comprende mas de seiscientas ca- 
lies y plazas, y sobre once mil edificios, por lo general de mezquino 
aspecto. Su poblaeion pasa de setenta y dos mil almas , y toda la pro-, 
vincia cuenta amy cerca de quinientas mil , repartidas en doscientos 
treinta y siete pueblos , de los cuales liay muchos mas prosperos y tan 
adelan'tados como la capital. 

Beside en Granada el Gobierno civil de la provincia, laCapitania 
general del 1.° distrito militar, que comprende ademas Malaga, Jaen y 
Almeria, provincias que constituian el celebrado reino arabe. Hay una 
Chaneillert'a con dos Salas, y mny extensa.jurisdiecion: un Arzobis- 
pado con tres Obispados sufraganeos y una Abadia : tres juzgados en el 
ambito de la poblaeion, sus arrabalesy pueblos limitrofes. 

Tiene como puntos de recreo tres Casinos , dos Teatros y un Licuo 
6 Sociedad artistico-literaria ? y cuenta muclios paseos y lugares deli- 
ciosospara esparcimiento de las gentes. 

Aparte de sus calles estrechas y tortuosas, y del sucio aspecto de-las 
muclias barriadas que contiene, es la ciudad m&s pintoresca de Espaiia, 
y la, que ofrece accidentcs mas bellos por la naturaleza y los'monu- 
inentos. No es el pueblo moderno de anchas calles y simetricos edifi- 
cios , pero es un oasis de vegetacion > un templo del arte antiguo , un 
peristilo de montanas coronadas de nieves eternas, destacandose sobre 
una alfombfa persa matizada de los ricos eolores de la vega d campina. 
El arte y la poesia hallan en ella la t mas poderosa inspiration , y sus 
deliciosos vergeles p&rticipan de la frescura amena de Suiza-, de los ca- 
lientes y dorados celajes del Egipto , y del ambiente oloroso de los jar- 
dines de Italia. Si ayudase el hombre con la industria moderna , la ex- 
plendente naturalefza de Granada seria el masbello rincon de Europa 
y el mas visitado; pero la Providencia ha compensado un her most* pals 
con el abandono y la desidia. - . 



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Del Arte en Espam* — In-trodaccion ,,.,.,, ^ . 

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PARTE. PRIMERA 



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Caracteres comparables dedivwsos monurnentos ,,«..,■*... ... :-:"29 

Aa Gran Mezquita de Cordoba,, , >...;. ; /;/; H i<VV;V"';4i 

Fundacionde la Djama^ segun losdrabes. w ; - */>v. ;.''Ki v". :'. .V: . /. :■.'• 59 
A^ Mezquita convertida en Gatedral, ,\ \ ■.: . , i f \ . : V. » . . , . . // 63 

j j _ ^ 

Medina A&thra ..> V. - 69 

•■ J _^ - - - 

Atgunas construccicnes moriseas de Cdrdoba. , ./ 75 .: -■;."■■* 

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j ? n \ L-r ^ ■ \ i> 

■" j» ^ ' ^ ■_- ^- 

Edtficios mozdrabcs % PV i5; y-"; 

_ .■ .■ . . . ■. 

Cofisideraciojiep sobfe las afies 6indm{ria$ t r , , , , : . : f . r • .-; . -\ 1 /';_ , 



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■a^LtT^^T-s^^^z^^csK^-^r^r^^™™*^ ■*■ "-" **■ ""TT 1 *" fc =— ■* ^- * ■= 



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PARTE SEGUNDA 



PERIOD0 MEDIO. 



Alrdzar de Seailla 101 

^ 

El Palacio ; 109 

Inseripciones drabes del Alcazar . 119 

Alum/las, Puertas, Torres y otros monumentos 123 

Tiempos cristianos de Sevilla •,..., 133 



PARTE TERCERA. 



ULTIMO PERIODO. 



Desarrollo del arte oriental en Espana ; 141 

Jjx Alhambrden el.siglo xv\ ; 157 

La Puerto Judiciaria, antes Bib-Xarca * ,..-■... ; 167 

■■■■ *- "■ -. * 

* 

Puerta del Yino. — Plaza de los Aljibes 1*72 

Gran Mezquita* hoy Santa Maria 175 

Palacio que se llamd de los Infantes, hoy ex-convento de San 

Francisco, ,...,..,., 177 















. ^" ■! _-l ■ _-i_v x> Av -. x 




a v. ...■*.. 1 Trp' t _iiJ A 

• r -■. T J n v in ■■-■ r_ j-_-_..n_ _r.- .-^r -&■•■ .j.i __ _.■. ■ ..j'---_ r. 
C h . .-.j r^' x r£- L -^ J _>■". ^- ^ -. ** 



Torres de la Oautiva, de las Infantas, delosPicos, d^MIhrfth^' 1 '''^"'-^^''" 1 **' 



J -SJ.-. _ ^ _ ^ _ _ 

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A* - .O i\ _■ .U/j^ 1 "-^ "^ j ■" 

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Gasa del Principe 6 de las Damas, y la del Marques de Mon- 

_ _ L . _-■ 

ML< 

■ titjittr* * * it*+++tt»i+»»» ■ * + f + # * + * > # * * # * # * + * * v + T f # • # > * # * # * i * » * * r^'v 
Torre de la Vela 189 

1 

Torres Bermejas - . 191 ? 

Puerta de los Siete Suelos . , . . .. ,V. 193 

Palacio drahe . .................. 197 

Explication del piano ...,♦• 209 

Patio dela Alborca 211 

Sala de Embajadores y Vestibulo de la Barca. ......... <v, v '.-,,,.. 224 

m 

Patio de los Leones ...,....;.... i 296 

■. 

Sala de los Abencerrajes ........ v y : • ■ . v • 246 

Lattauda *- .--».<--..- *■-..;.--;- 1 ^0 

Sala de Justicia »/.;/.. /r. .-.-•' 252 

+■ . r- ■ j- r 

Sala de las Dos Hermanas , .*>_..-.».**..- -- 266 

Hirador de Lindaraxa > ...•-.... 2T1 

Jardin y fuente de Lindaraxa ••■•••, ^ 

Patio de la Reja • • * • »V. ;..-.-..{.- 216 

Peinador de la Reina y Mihrab de los musulmahes'. .... .'. ....;.. 278 

Sala de las Camas y baiios 2 s3 

Las antiguedades y el Archivo > a8 8 

Parte mas antigjaa del palacio arabe, la entrada del Alcazar , Patio. 
de la Capilla , Mezquita, Torre de los Puflales , la de Mohamad, 

y construcciones que ban desapareeido • ■ ■ ■ 295 

Palacio del Emperador Carlos V,. . ; .,;. ■• . . V; -4' •;■•■.•;>'■ •-'. • 303 






Pilar del Marques de Mond^jar. : J ;'i '..-.'. . • WiiM* * • ■"• '• ■ •••••• • • • • 3l0 

^ * i- L - _ J- L *k " A ,^- - -\ l - 



Cercas antiguas de Granada, puertas;?, alcazabas. ". . ..,,,,, . . . ■ ■ 3H 



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MONUMENTOS DE SBGUNDO ORDEN 



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GcneraUfe ■ ' 8*1 

SUla del Moro t Darhrosa , Loa Alixnro.? y contomoa 325 

CampodelosMiirtires.-Puerta del Sol.-Abulnest '. 330 

Casade loa Tiros.; -.,...... 331 

, CurfrtoReal- ^ 

Aleaaar de Said 888 

Plicate de Genii ^ 

Puerfca de las Orejas.— Plaza do Bib-rambla 386 

Puerta del Carbon 33G 

Almadfissa.— Alcaiceria y contornos • •■ 338 

El Laurel de la Reina... 343 

Gasa de la Moneda. * * 344 

Antigua Mezquita, hoy San Juan de loa lleyes 347 

; CasadelCliapiz.; ; ^ 

Bafios arabes de la Carrera del Darro 348 

Caaa del Gallo y Palacio de loa Walic^ - : 349 

OasadeHamet..., ../.../..; 352 

Casa blancao Daralbaida ■ -■■' • ../.... 852 

Baftos y casas de la oalle de Elvira • - ■ *>'J 



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GRANADA DESPUES DE LA CONQTIISTA 



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'' LaCatedral.— El Sagrario.— El Palaoio del Arzobiflpo,-La Oapilla Rcal.- 
SanJoronimo,— LaCruzblanca. — Real Hoapicio, — Carfcuja.— LaAudienoia. 
— Monumcnto de Mariana Pineda. —Iglesia do N. S. do las Angustias.- 
Faseos del Genii. — Ermita de San Sebastian. - Pucn'c do Genii. — San Jusfco 
y Paster. —La Oniversidad. — San Juan de Dios. — Santa Ana. — Gasa de Gaa- 
tril.-San Pedro y San Pablo. — San Juan de loa Reyes. -Bl Sacro Monte. 

— San Criatobal.— San Barbolome. — El Salvador. — San Jose. — San Nicolfa. 

— Santa Isabel la Real. — Santo Domingo. — Muaoo Provincial. — Muaeo de 
anfcigttcdadcs, — San OgciUo. ^Granada moderna,.,.. . , T . 3*w 



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