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eOMARGA 
l«IOGUERA 

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íallaresa 




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SORT 



COiARCA NOGUERA -PALLARES A 



POR 



^D.)AGüST1NCOY(Y^ COTÓN AT 

CAPEUÁN: DEL REGIMIENTO CAZADORES DE TREVIÑO 26 DE CABALLERÍA 



CON CENSURA ECLESIÁSTICA 





BARCELONA 

IMPRENTA Y LITOGRAFÍA DE LA VIUDA DE JOSÉ CÜNILL 

Calle de la Universidad, 7 
1906 

*^rinted in Spak^ 






Eb propiedad. 
DéteoKoa reservados. 



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50277 í *M /' 

CENSURA Y APROBACIÓN 



Pase á informe del Sr. Cura párroco de los Santos Justo y Pastor de esta 
ciudad. ' 

f Ricardo, Obispo de €udox¡'a, 

limo, y Rdmo. Sr.: En virtud del Decreto que antecede, debo manifestar 
Á V. S.iJlma. que he examinado con detenimiento el libro titulado *Sort y 
Comarca J/oguera-pallaresa* que proyecta dar á lus el Rdo. D. Agustín Coy 
Cótonat, Pbró,, Capellán Párroco del Regimiento de Cazadores de Treviño 
n.** 26 de Caballería, con destino á esta Plasa, á que se refiere la presente ins" 
tanda, y que encuentro este libro enteramente ajustado á las enseñanzas de la 
Santa Iglesia, sin que contenga nada que se oponga al dogma católico y ala 
sana moral, sino muy al contrario, que los robustece. y confirma más y más ál 
biografiar á San Odón, virtuosísimo Obispo de Urgel, explicando magistral- 
mente, la doctrina teológica sobre los milagros y sobre el culto de los Santos. 

Además el autor ha llenado cumplidamente el vacio que se notaba en 
nuestra Historia Regional, al describir las principales poblaciones, monaste- 
rios, iglesias y personalidades del Pallars, acompañando curiosos documentos 
de la Edad media, que leerán con fruición los amantes de nuestras tradiciones. 

Por tanto, soy de parecer que puede autorizarse, salvo meliori, la publica- 
ción del libro titulado 'Sort y Comarca Jíoguera-Pallaresa*. 

Barcelona 1 de Diciembre de 1906. 

El Cura párroco de los Santos Justo y Pastor, 

jfínfonio Casellas, Pbro. 



VICARIATO GENERAL DE LA DIÓCESIS DE BARCELONA 

Por lo que á Nos toca, concedemos Nuestro permiso para publicarse el li- 
\bro titulado «5orí y Comarca f/oguera-Patlaresa* , original del Rdo. D. Agus- 
tín Coy y Cotonat/ Pbro., Capellán del Regimiento de Cazadores de Treviño 
26 dé Caballería, mediante que de Nuestra orden ha sido examinado y no con-' 
[tiene, según la censura, cosa alguna contraria al dogma católico y sana moral. 
Umprímase esta licencia al principio ó final del libro y entregúense dos ejem- 
\plares de éste rubricados por el Censor, en la Curia de Nuestro Vicariato, 

Barcelona 5 de Diciembre de 1906. 

EL VICARIO GENERAL, PQ? MANDATO DE SU SEÑORÍA ILUSTR/SIM A, 

|t Ricardo, Obispo de Sudoxia. Xic. José fñ. de T{os, pbro. 

Secretario Cancelario. 



SS73.^'"'' 



Zoledo 20 de T)taembre de 1906. 





everendo -^.^Mgusíin moy, Mbro, 



Barcelona, 

Muy apreciado en el Señor: 

Con verdadera fruición he recorrido las páginas de su 
obra Sori if Comarca Jíoguera-^pallaresa- 

Dice en ella, muy acertadamente^ que el pueblo que honra 
á sus hijos se honra á si mismo; y yo añado, por mi cuenta, 
que lo mismo ocurre con el hijo que, cual Vd., se esfuerza 
en honrar á su madre, 

JÚplaudo, pues^ su meritoria labor encaminada á levan- 
tar á nuestro país de la postración en que se halla. 

Su libro hará, asi lo espero, que nuestros conterráneos 
atiendan con verdadero cariño á la cantera de donde hemos sido 
cortados, siendo indudable que cuanto más ahondemos en la 
historia de la tierra en que se meció nuestra cuna, tanto más 
la amaremos y tanto mayor será nuestro entusiasmo por ella. 

Corone el éxito su empresa, como de veras lo desea stt 
affmo. ys, s. en C. j. 

f DsiárOf Obispo de JJscalón. 

jTuxHiar de ZoleUo. ' 



A D. Eit^ilio Ríu y Pcri^uct 

Diputado A Cortes por Sort-Viella 



Humilde cuna nos ha mecido á entrambos; juntos hemos crecido y com- 
partido nuestra niñez jugando por las orillas de las cristalinas aguas del 
rÍ9 Noguera-Pallar esa, y en aquellos felices años hemos soñado con la glo- 
Ha, aunque buscándola por diferentes caminos. 

Yo, soldado de la Iglesia y de la Patria, y educado por consiguiente en 
seyérísima disciplina y no menos rígida ordenanza, heme quedado con el 
buen deseo de conseguirla. 

Tú has escogido el más recto, y gracias á tu estudio has llegado á una 
altura que te envidiarán no pocos y para sí la quisieran muchos que han 
nacido en dorada y perfumada cuna. 

Reconociendo tu valer, he creído una deuda de justicia dedicarte esta 
modesta obra.— Sort y Comarca Noguera- Pallar esa, — á fin de que te estimu- 
les más én beneficio de nuestro abandonado país y procures proporcionarle 
las ventajas materiales que harto necesita, y esto no sólo á nuestro pueblo 
natal, Sort, sino á toda la comarca, y de un modo particular á todo el distri- 
to electoral que te ha favorecido con sus votos. 

¿Serás desagradecido como los que te precedieron? Muchó^lo lamentaría, 
por él país y por ti. 

El valor de mi trabajo, como verás, es poco, ya lo sé, pero en cambio lo 
que de mérito le falte súplalo la intención que me guía y la buena voluntad 
con que se te ofrece. 

Recíbela, pues, con cariño y cuenta una vez más con el afecto que te 
profesa tu amigo. 

El autor. 



A tpis paisanos Pa^llareses 



, Los recuerdos de la Patria, son 

los recuerdos de sus hijos. 

. . Blanch. - 

■ . ■ . ■ ^ 

Tranquilo ya de la azarosa vida de campaña que desde sus comienzos 
hasta después de la dominación americana llevé en la ingrata Perla de las 
Antillas, Cuba, acompañando de continiío al heroico y para mí muy querido 
Batallón de Guadalajara n.® 20, y recuperada la salud, que tan quebrantada 
me quedó corrierído un día y otro día por aquellos insanos maniguales, eá 
los muchos ratos que me dejaban libres los quehaceres de mi ministerio, 
brotó de nuevo en mi mente la idea, muchas veces acariciada y otras tantas 
rechazada, de escribir algo de mi pueblo natal, Sort; pero al ver lo abando- 
nada que se tiene \2i Comarca Pallar esa, emprendí resueltamente la tarea, 
muy superior á mis fuerzas, de darla á conocer. 

No en balde se ha dicho que ía ociosidad es la madre de todos los vicios, 
y por ello pensé también dedicarme á algo útil, ó á lo menos que tuvier-a 
apariencias de tal, y, en su consecuencia, los/ ratos que me hubiera robado 
el ocio mé los pasaba en las Bibliotecas y Archivos.' 

A fuerza de constancia fjiií recogiendo algunas noticias curiosas y de 
interés para nuestro país, y empecé á encariñarme con ellas. 

Por desdicha mía, ni los autores modernos ni' antiguos me ofrecían el 
caudal de noticias que yo deseara, en atención á lo muy abandonada que se 
ha tenido á nuestra Comarca por los historiadores y cronista^ catalanes; 
pero lo más ^lamentable es que de esa enfermedad se hayan contagiado mis 
paisanos, que, salvo rarísimas excepciones, ninguno se ha preocupado de 
tr5.nsmitir á las generaciones venideras las glorias y tradiciones de nuestro 
país, de todo lo cual ha de seguirse, como consecuencia, que mi tarea será 
doblemente difícil y mi trabajo incompleto. < 

Uña puerta me quedaba abierta para la investigación, como al náufra- 
go que espera su salvación de un débil madero, y ésta consistía en hacer 
una excursión á nuestro paí§; pero ¡para qué! Allí no hay archivos munici- 
pales, ni parroquiales, y es inútil buscar noticias de las épocas primitivas, 
ni déla Reconquista, ni tan siquiera del tiempo de la dominación de nues- 
tros condes, á pesar de haber desempeñado el Pallars un papel tan bf-illante 
por espacio de ocho siglos y de que sus valerosos soberanos dejaran su pa- 
bellón tan bien sentado. 

¿Qué hacer en situación tan apurada? Desistir de mi empeño me pare- 
cía un acto de cobardía impropia de un militar; seguir adelante, era expo- 
i^ermeá un posible fracaso. 



..'■■'-■ 4 - — 
■ ■ I 

Conste, pues, que si este> trabajo sale á luz, es debido á la presión que 
en mí han hecho varios amigos, entusiastas y amantes de nuestras tradicio- 
nes. Si su valor es poco, á lo menos que sirva de acicate para que otro pa- 
llares se .ocupe de enmendar los muchos errores en que inconscientemente 
haya incurrido, leg-ando á la posteridad las g-lorias y tradiciones pallaresas 
que á mi lig:era investig-ación hayan escapado. 

El principal objeto de este trabajo es contribuir á que sea conocido 
nuestro abandonado país, en su situación actual y durante la gloriosa epo- 
peya de la Reconquista, y sobre todo para que hoy se haga atmósfera salu- 
dable respecto de nuestra Comarca Noguera- Pallar esa, tan ricamente dota- 
da ptír la naturaleza como abandonada por los que han tenido y'^tienen el 
deber de velar por su prosperidad, por sus adelantos y bienestar, y no para 
satisfacer ambiciones personales y medros propios. Deben procurar que se 
la dote de medios de comunicación; que atraviese sus fértiles valles y no 
menos ricos y poblados montes el suspirado ferrocarril Noguera-iPallaresa. 
Que sus intr^-nsitablés vías de comunicación se conviertan en cómodas ca- 
rreteras al objeto de facilitar la importación, y la exportación de lo mucho y 
bueno que allí se produce ^ aspiración noble y justa de una región, digna ppr 
todos conceptos de mejor suerte. 

Otro móvil me guía al trazar estas líneas, y es el de que nuestros pai- 
sanos se aficionen á 'huevos estudios referentes al Pallars, y en particulai' 
á aclarar de un modo irrefutable, si es que yo no acierto á ello, la tan de- 
batida como interesante cuestión referente á la patria de San Odón, quedes- 
de luego me atrevo á confesar que fué hijo deSort y una gloria innegable 
del Pallars. 

Para fomentar la afición al estudio, al tratar de Sort indico algún medio, 
que 'no será de más tomen nota de ello otras poblaciones. Hoy creo ser esto 
tanto más necesario,, porque, de seguir adelante el proyecto del Noguera- 
Pallar esa, varias de las poblaciones dé su, extenso recorrido han de desem- 
peñar importante papel y serán en gran númef o las personas ilustradas que 
por allí desfilarán, y de continuar las cosas en el estado que hoy están, for- 
marían un pobre concepto de la cultura é ilustración de nuestro país. 

He de manifestar, en descargo mío, que mi primera intención fué escri- 
bir solamente la historia de Sort, pero al ver el abandono en que se ha teni- 
do á la "Comarca Pallaresá decidime á darla á conocer, cuando otros con, 
mayores facultades no han querido tomarse este trabajo. 

Para mayor claridad y fácil .comprensión divido mis notas en dos libros, I 
en el 1.'' describiré ó me ocuparé de' la etimología del Pallars, descripción y 
reconquista, Condádo'de Pallars desde su creación hasta su extinción. Daré 
también á conocer las principales poblaciones de dicho Condado, merecien- 
do especial reseña, por su antigüedad é importancia, Tremp, Isona, Talarn, 
vSalás, Pobla de Segur, Llimiana, Orcau, Esterri, Gérri, Valles de Aneo,! 
Farrera y Assua, y otras varias. No debía olvidar el gran beneficio que la 
Religión dispensó á nuestra Comarca, y á este efecto copio varias y curio-l 
sas noticias de todos los principales Monasterios del Pallars. Ocupa' lügarl 
muy preferente en mi trabajo la historia del más preclaro hijo de Pallars,! 
San Odón, poniendo de manifiesto el pueblo de su naturaleza, su nacimientol 
y nobleza, su ministerio y muerte, termintndo con los milagros del Santo,| 
y varios apéndices. 



— o 



La cronología de los condes de Pallars y Crónica del condado, hasta su 
extinción, Familias antiguas de, aquél y una extensa reseña biográfica de 
Personalidades de Pallars, serán los penúltimos capítulos de la primera 
parte, terminándola con las monografías de Seo de Urgel y Balaguer, con 
cuyas ciudades tan íntimamente ligados están los hechos que relataremos. 

En el libro 2.° ó segunda parte, me ocupo exclusivamente de Sort. Prin- 
cipio por^su etimología y opiniones respecto de su fundación. Sort en la an- 
tigüedad y Edad Media, son otros tantos capítulos en que reseño las razas, 
pobladoras de Cataluña, su reconquista y aumento de población, como tam- 
bién las vicisitudes por qiie ha pasado Sort durante la época moderna, su 
importancia y colección diplomática. 

Dedico un artículo al Castillo, describiendo los de la Edad Media, su 
forma y armas antiguas, terminándolo con las noticias y vicisitudes de di- 
cha fortaleza. 

La descripción de la iglesia parroquial, cementerio y catolicismo en 
Sort, Río Noguera-Pallar esa. Monedas de Sort y Pallars, y Galería de Sor- 
tenses ilustres, serán otros tantos asuntos que de Sort desarrollo, terminan- 
do mi trabajo con la descripción de Sort en la actualidad. 

Este es mi programa y á su desarrollo he puesto mi esfuerzo. 

Yo bien sé que la «narración sin prueba al cantó y más en cosas dé an- 
tigüedad remota no merece ser creída». En esta pauta está basado cuanto 
aquí diré, intercalando citas de autores y documentos, empleando en todo 
ello un estilo natural, sencillo y claro, pues escribo para el pueblo Si algu- 
no me achaca que desciendo á muchos pormenores, le diré que no hay que 
perder de vista que mi trabajo está destinado á una región en que la ilus- 
tración, desgraciadamente, es patrimonio de contadas personas; las biblio- 
tecas son muy escasas y los libros de consulta se encuentran á. muchas 
horas de distancia, y por ese motivo he puesto algunas potas para mejor 
comprensión , de los hechos que re'iato. Si eso es una falta, bien puede dis- 
pensarse en gracia á la buena intención que me guía. 

Los autores que he consultado para hilvanar estás mal trazadas líneas, 
son: Villanueva, Balari, Miret, Feliu de la Peña, P. Flórez, V. Doménech, 
Madoz, BufaruU, Zurita, Marca, Moner, Viardot, Pujades, Monfar, Bala- 
guer, Sampere y Miquel, Llobet, Hinojosa, P. Ribera y otros. 

En cuanto escriba, ño se fijen mis paisanos en lá forma, sino en el buen 
deseo de dar á conocer la Comarca Pallar esa, la más desconocida y por 
desgracia la más atrasada y abandonada de Cataluña, y á la- vez que se 
conserven venerandas tradiciones y hazañas que tuvieron lugar en aquel 
hermoso rincón de Cataluña vieja, y que conste una vez más la fe y patrio- 
tismo de nuestros antepasados, los que, tan valerosos como creyentes, al ver 
su querida Patria ocupada por extranjeras gentes, se levantaron en armas 
acaudillados por nuestros invictos condes, contra los enemigos de España 
y de la Religión, sacudiendo el yugo sarraceno, siendo los pallareses los 
primeros defensores de la independencia de Cataluña. 

Si Pelayp.en 714, en unión de varios nobles y un puñado de valientes se 
atrincheró en -los riscos de Covádonga y consiguió, tras sobrehumanos es- 
fuerzos, pone;;; en precipitada fuga á* las huestes africanas, no es menos 
cierto que en aquel mismo tiempo en las montañas de Pallars, el ejército 
catalán, compuesto en su mayoría de montañeses y naturales del país, logra 



■' . . ■ ■ . ^ — . 6 - ■ ; ■ ■ ■.: ■ ' - 

pronto expulsar de nuestro suelo á los fanáticos, secuaces del impostor Ma- 
homa, arrancando de aquellos hermosos y abruptos valles el estandarte de 
la media luna, y plantar en su lugar la jCruz, signo bendito de nuestra sa- 
crosanta . Religión , convirtiendo aquellas escarpadas montañas en' cuna de 
la independencia de Cataluña, no menos que ^n plantel fecundo de santidad, 
como ló demostraremos evidentemente al tratar del Catolicismo en Pallars. 

Sí, pailareses; á mucho orgullo debemos tener el que en Pallars empe- 
zase tan hermosa y patriótica epopeya, aunque hoy con pena hemos de 
confesar que el arrojo, . patriotismo y fe de nuestros antepasados forma 
una antítesis muy marcada con la apatía, abandono y descuido de sus des- 
cendientes, que desdice no poco de los que tienen en sus venas sangre de 
héroes. 

Las derruidas murallas de nuestros antiguos castillos, en especial el de 
Sort, capital del Condado, que si hoy no son ni sombra de lo que fueron al 
ser levantados, son no obstante monumentos mudos déla grandezay pu- 
janza de los condes de Pallars, convidándonos sus ruinas á que imitemos á 
los que los levantaron, á que tengamos alteza de miras y procuremos tam- 
bién la pujanza y renombre que alcanzó nuestra Comarca NogMera-Pallare- 
5¿?^ y que á tal consecución dediquemos nuestras energías. 

Sobradamente sé que hoy por fo^rtuna no hace falta ni es necesaria su 
defensa con las armas en la mano; aquellos calamitosos tiempos ya pasaron 
y quiera Dios que no vuelvan; pero sí que hace falta, es necesario, qse em- 
pleemos otras armas más en harmonía con la época presente; en una pala- 
bra, que tengamos una voluntad desinteresada para lograr su engrandeci- 
miento, para su ilustración y para que llegue allí el verdadero progreso 
moral y material, construyendo buenos caminos A'^^ecinales, cómodas carre- 
teras y allanando cuantos obstáculos se opongan para la consecución de la 
vía férrea Noguera-Pallaresa. 

Que nuestro país es digno de mejor suerte lo demostrará la relación 
que llamaremos galería de l< Personalidades, de Pallars» y de *Sortenses ilus- 
tres» ó sea unas pequeñas biografías dé las personas^que más se han -distin- 
guido en nuestra Comarca Paílaresa y villa de Sort, las que no podrán ser 
tan numerosas como fuera de desear, no porque allí no hayan fig:urado mu- 
chísimas personas de valer, sino por la dificultad de proporcionarnos los 
datos necesarios. Conste, no obstante, que de las que nos ocupamos, hemos.. 
hecho abstracción completa de sus ideales 'políticos -y modo de pensar, de 
cada uno, ya qué Dios, en su mayoría, los ha juzgadoy pedido cuenta de 
sus actos buenos ó malos. El tributo que pretendemos pagarles es sólo y 
exclusivamente por ser hijos de nuestro país y como deuda á sil valimiento, 
á la vez que sirvan de estímulo á los venideros, ya que es de todos sabido 
que un pueblo, al honrar á sus hijos, se honra á sí mismo. 

No quiero terminar este prólogo sin hacer presente mi gratitud á las 
personas que han contribuido y favorecido mis. investigaciones, especial- 
mente á D. Francisco Bofarull, Director del Archivo de la Corona de Ara- 
gón, al ex oficial Dr. Andrés Jiménez Soler, á D. Eduardo González Hurte- 
bise/oficial del mencionado Archivo y á D. Fernando Vez, Bibliotecario cié 
Gerona, á quienes soy deudor de múltiples atenciones. 

Amante de dar á cada uno lo suyo, he de condolerme de que no todos 
los que podían y debían ayudarme me hayan secundado; Alguno pasará la 



- 7 ^- 

vista por estas líneas y se verá retratado de cuerpo entero. — Quis potest 
capere... capiat. El que sea cofrade, que tonie su vela, y basta de digresión. 
, Sursum corda, exclama nuestra carifio.sa madre la Iglesia ante las tris- 
tezas de la viáa para alentar á los que dedican sus energías ^ las empresas 
rnás arduas, y. amparada de esta divina frase ha conseguido llevar hasta 
los confines del mundo su doctrina santa, su obra de amor, su colosal em^ 
|)resa de regeneración. 

Sursum corda digo también á mis paisanos los pallareses y á cuantos 
lean estas líneas. Elevad vuestros corazones ^-de jad por algunos momentos 
las miserias de la vida, las luchas de partido, y no haya más que pallareses 
entusiastas de su país y de sus tradiciones, y por ende amantes todos de su 
engrandecimiento, contribuyendo cada uno de por sí con su modesto granito 
de arena. 

Unámonos todos los que sentimos afecto por nuestra Comarca P aliar e- 
s«,. fomentemos en ella el amor al trabajo y afición al estudio, fertilicemos 
sus campiñas, trabajemos sin descanso á fin de que mediante un legítimo 
progreso atraviese nuestras montañas el suspirado ferrocarril , hagamos á 
n,uestra Comarca toáo el bien posible, que haya entre todos nosotros verda- 
dera «solidaridad» para favorecer nuestro país y con ello daremos pruebas 
de ser buenos patricios, mereceremos bien de Dios y dé la Patria y seremos 
dignos hijos de la Comarca Noguera-Pallar esa. 




; CAPÍTULO PRIMERO 

Pallars 

Icatálúña.— Etimología.— Marca hispánica.— Reconquistada.— Opiniones.— Pallars. 
—Superior é inferior.— CoUegats.— Fundación del Pallars.— Opiniones.— Po- 
blación.— Predicación evangélica. . 

^' ■ ■ . ' 

CATALUÑA 

Entiéndese por Cataluña la región situada al NE. de la Península 
Ibérica que comprende actualmente las provincias de Barcelona, Tarragona^ 
Gerona y Lérida, en otro tiempo independiente bajo la soberanía de los 
condes de Barcelona. Sus límites, son; al N. los Pirineos, al O. el antiguo 
reino de Aragón; al S. el de Valencia, "y al E. el Mediterráneo. Su superficie 
total es de 32. 197 kilómetros cuadrados, con 1 .843.349 habitantes. 

Durante la época déla Recon quista ^ Cataluña, comprendió todo el te- 
rritorio enclavado entre el río Llobregat y los montes Pirineos y se llamó 
Marca hispánica . 

Este hombre Marca con que fué conocida Cataluña es un sustantivo 
alemán que significa término, confín, país limítrofe y también provincia, 
según Oskar, Schade. Con este nombre, importado por los Francos, signifi- 
cábase el país de los cristianos, en contraposición con- el de los sarracenos,, 
que era llamado Hispani a, según se desprende de varios documentos que 
menciona el Dr. Balari. Los cronistas extranjeros la apellidaron Marca his- 
pánica para indicar el territorio reconquistado que confinaba con el de los 
sarracenos. 

Los habitantes déla Marca eran apellidados con el nombre gentilicio 
de Francos dentro de España (1). 

El nonibre'de Marca, pues, representaba el primer aspecto de la recon- 
quista caracterizado por el continuo avance de las armas cristianas, que 
dilatando sus fronteras ensanchaban el territorio á medida que lo arrebata- 
ban de ias garras de los sarracenos. 

«La fundación de la Marca hispánica (2) ó marca 6 limes, nombres que 
se daba, á los territorios conquistados en la proximidad dé las antiguas 
fronteras del Imperio, constituía una circunscripción política y militar go- 
bernada por un funcionario de categoría superior á la de los condes de los 
otros distritos, con título de (comes marcae, mar chi o y comes et marchio) 
Jio sé verificó en 795, como se lia- creído, fundándose en que Lüdovico Pío 

(1) Balari.— orígenes históricos de Cataluña; p. 30. 

(2) Hinojosa.— El Régimen Señorial y la Cuestión Agraria en Cataluña en la Edad Media. 

1.- , • ■ ■ 



' .1 - ■ . ' 

pobló y fortificó entonces á Vich, Cardona y Caserras, encargando sü de- 
fensa al conde Borrell. pues consta con certeza que el territorio de Cataluña 
seguía perteneciendo á la Marca de Aquitania. La opinión más verosímil es 
•que debió verificarse entre 785 y 792.» 

La denominación de Cataluña aparepe tarde en la historia. Empezó á 
•apellidarse de ese modo á principios del siglo xii, en que vino á substituir el 
•de Marca hispánica, y se llamaba Catalaunia, y de este modo la apeilidabán 
los historiadores del Languedoc. , 

El nombre de Cataluña aparece por vez primera en un documento d^l 
aílo 1176, por el cual el rey D. Alfonso I de Cataluña y II de Aragón confir- 
mó á su alf aquí ó jurista musulmán los donativos que íe hizo su padre el 
conde Berenguer ÍV, cuando decía; tam inrcgno aragonis quam in Chata- 
lonia (1). •. '. 

Los habitantes adquirieron eL nombre de Catalanes después que el país 
adquirió fisonomía propia bajo el régimen feudal. 

Este apellido de Catalán iné debido sin duda á los extranjeros de allende 
los Pirineos. A ellos debió parecer que en esta región pululaban los crtí/aw^s 
<S castlanes—áe ios que en otro lugar nos ocuparnos, —como atalayas desti- 
nados áJa defensa, de la misma. Comparando chqtelain, catlán y catalán, 
se echa de ver que la forma dé ésta última palabra no debió ser indígena 
<ie la Marca {2). ' 

'íAisXYdiÍQ.nsMdbxdi Loufresordoufelibrige viene á confirmar esta eti- 
mología, por cuanto entre los apodos del sud de Francia, que enumera én, 
•el artículo Catalán, hace mención de catalán, catelán, cátala y catlá, como 
nombres que tienen un origen común. 

De la palabra catalán proceded nombre de Cataluña, que con la adi- 
ción del sufijo ia aparece bajo las formas de Catalonia y Catalaunia. Tam- 
bién fué llamada algunas veces <?£>//?/« por los reyes Francos. 

Cataluña fué también conocida por principado, porque tuvo en su seno 
xm príncipe soberano, quien, sin embargo, no era conocido como príncipe de 
Cataluña, porque este título no fué territorial. » 

Y por fin diremos que se la conoció» y distinguió por Cataluña vieja y 
^wei;fl, lo que más adelante explicaremos. 



RECONQUISTA DE CATALUÑA , , 

Aunque los moros ocuparon España sobre el año 714, como ya se dirá, 
jamás pudieron dominar enteramente en toda ella-, sino que quedaron algu- 
nos rincones en Asturias y Cataluña, de los' cuales habían de salir unos pu- 
ñados de valientes que, con su esfuerzo, pondrían un dique á los desmanes 
agarenos y reconquistarían palmo á palmo su querida patria. 

Los españoles ó cristianos que no habían querido emigrar ó someterse 
á Ips.musulmanes se habían refugiado con Pelayo allá en lós^.^"is€os de Co- 
vadonga (Asturias), y desde allí, teniendo por capitana y abogada á María, 
empezaron la acometida contra los árabes mandados por Alkamah, medida; 

(1) Archivo capitular de Barcelona. 

Í'J) Balari.- Orígenes históricos de Cataluña. ' 






prudente, ya qué por su escaso núínero sólo podían por aquel entonces per- 
manecer á la defensiva, JLuego juntáronseleis varios nobles, aguerridos y. 
valeíosos guerreros, y proclamado D. Pelayo Rey se hicieron fuertes en 
Govadpnga, y los esfuerzos de los hijos del desierto para cortar de raíz el 
mal naciente para su causa se estrellaron contra el valor de aquellos intré- 
pidos defensores del honor nacional. 

Que los españoles se portaron como buenos lo prueba el que los sarra- 
cenos en viafon contra ellos un formidable ejército; pero las flechas y ar- 
mas arrojadizas no acertaban á entrar por las angostas bocas de las 
cuevas y volvían á los valles rechazadas por las piedras, ocasionando con 
.ellci grandes daños á los misníos moros que las arrojaban 6 disparaban. Se- 
gún opinan respetables autores, aquella empresa costó á los moros 120.000 
combatientes, entré ellos su general y el traidor D. Opas; y como si el cielo 
quisiera favorecer á los cristianos, aun los fuismos elementos se rebelaron 
contra los árabes, puesto que, derrumbándose una parte de un monte, sepul- 
tó entre sus tierras gran número de enemigos. A esta derrota, siguieron 
otras' varias; el territorio español se fué ensanchando y extendiendo los cris- 
tianos, sus fronteras, formáronse pequeños estados, siendo ésite el principio 
de aquella gloriosa epopeya que había de durar ocho siglos, para ser coro 
nada dignamente en Granada por los reyes D. Fernando é Isabel. 

Tampoco en Cataluña dominaron enteramente, sino que las regiones 
montuosas se vieron lib/es, poi- lo general, de las incursiones de los árabes, 
y es muy fundada la opinión de que la parte más alta de Cerdaña, Urgel y 
de Pallars fueron asilos de los indígenas en la época de la invasión. 

De nuestros montes, pues, de Pallars y Urgel, salieron unos aguerridos 
católicos, los que, si por algún tiempo permanecieron ocultos, se hallaban 
ya dispuestos á perder sus vidas en defensa de su patria y de su religión. 

Nuestro territorio catalán se fué reconquistando poco á poco, como por 
etapas, debido principalmente, al principio, á los naturales del país y más 
tarde con la ayuda de los Francos. 

«Carlomagno, aprovechando las discordias que surgieron entre los ára- 
bes españoles al tiempo dé la fundación del califato de Córdoba— dice Hino- 
josa,— -entra en España con un ejército numeroso en 777 y toma á Pamplona, 
Huesca y Gerona; pero la derrota -de Roncesvalles le impidió conservar las 
ciudades conquistadas. 

»Esta campaña, pues, fué enteramente ineficaz para la reconquista del 
territorio dominado por los árabes, en las fronteras del imperio. La primera 
ventaja duradera, alcanzada por los Francos fué la entrega de Gerona, ocu- 
rrida en 785. Desde aquí extendieron la reconquista á los territorios de Vich 
y de UrgelV que en 792\ formaban ya parte del imperio franco, si bien su do- 
minación, según se infiere de encontrar organizada en ellos hacia esa fecha 
la jerarquía eclesiástica, databa de fecha anterior, quizá del 790, en el cual 
se apoderaron los Francos de parte de la costa de Cataluña. Tomando los 
árabes la ofensiva en 792, recobraron á Gerona en el siguiente, atravesaron 
los Pirineos llegando hasta Narboná y Garcasona, y libraron reñida batalla^ 
ííon el conde de Tolosa, desfavorable para los cristianos, después de la cual 
los árabes se retiraron á la Península. 

»Gerona debió volver á poder de los Francos sobre el año 795. 

»En 797," el gobernador de Barcelona Zaid se presentó en Aquisgrán á 



Carlomagno ofreciéndole, entregar aquella ciudad á los Francos, Ips cuales 
después de varias tentativas para hacerse dueños de ella lo consiguieron 
en 801. - 

>>Como centro de una red de importantes vías que la unían con las 
otras regiones y por su privilegiada situación geográfica, vino á ser desde 
entonces la principal ciudad y capital de la Marca. Las expediciones contra 
Tortosa, encaminadas á la conquista del valle inferior del Ebro, no dieron 
más resultado positivo que hacerla feudataria de los Francos. Bajo Carlo- 
magno, la Marca hispánica llegó al terreno definitivo de su desenvolvi- 
miento. > 

»Vif redo el Velloso, primer conde independiente de Barcelona, adelan- 
taba considerablemente la Obra de la reconquista, desde 874 á 898, hacién- 
dose dtieño de Ripoll y de los condados de Manresa y Ausona, y dominando 
el campo de Tarragona: , ' 

»En 985 se verificó la toma de Barcelona por el ejército de Almanzor, á 
la cual aluden numerosos documentos, algunos de los cuales mencionan á 
los que sufrieron el cautiverio por ésta causa. A fines de Agosto de 1107 los 
almorávides penetraron en las comarcas del Panadés y del Llobregat, des- 
truyendo castillos, profanando y demoliendo iglesias y devastando é incen- 
diando los campos hasta el castillo de Gélida- Mataron é hicieron cautivos 
á muchos millares de cristiaijos, dejando yermas y desoladas aquellas co- 
marcas. De aquí la necesidad de repoblar, construyendo nuevas fortalezas 
y conceder exenciones á los pobladores. » 

Hacia la mitad del siglo xi los reyes de los estados de Navarra y Ara- 
gón y los condes de la Marca hispánica pudieron adelantar la reconquista, 
que había estado detenida por mucho tiempo, hacia la tierra menos montuo- 
sa y llana. Así vemos que Berenguer Ranión II, conde de Barcelona, sé apo- 
dera de Tarragona en' 1091 ; Armengol V de Urgel expulsa á los sarracenos 
de Os de Balaguer en 1100; Calasanz se ve libertado en, 1102; Balag-uer en 
1101 ó 1105 por el citado Armengol; Berenguer IV conquista á Tortosa en 
1148, Lérida en 1149, y con ,1a toma del-castillo de Ciurana en 1153 obligó á 
los sarracenos ,á abandonar las montañas de Prádes,' su último refugio en 
Cataluña. . , 

En cuanto á la parte alta del Pallars, Urgel y Cerdafia, la reconquista 
remóntase sin duda hacia la mitad del siglo viii, y por eso no formaron parte 
de la Marca Española, por ser anteriormente reconquistados. Fué debido en 
parte al esfuerzo de los cristianos que se escondieron en los montes Pirineos, 
en cuyo corazón, como acontece en el corazón del hombre; permaneció 
siempre virgen, latente y puro el sentimiento de la independencia de la 
patria. ' 

Así sucedió en nuestro país, como en Conflerit, Capsir,-Andorra y Valle 
de Aran, y no solamente barrieron de allí los naturales á la morisma, sino 
que luego ayudaron á los demás, no dejando en quietud á los musulmanes. 

Pujades y otros autores se empeñan en que la reconquista fué obra de 
Otjer, como diremos al tratar de San Odón. Y para que se vea la buena fe y 
cuan equivocadamente escribían, dice Pujades que la ciudad de Urgel fué 
reconquistada por los cristianos á los doce y medio años de haberla ocupado 
los sarracenos. Partiendo del supuesto de que los árabes dominaran comple- 
tamente en toda España en 714, la reconquista de la Seo hubiera teñido 



. ; -^^ ■ ^ ._ 13 ,_■■ . ^ 

lugar sobre los años 726 á 727, y aduce como prueba de ello que ya en 
aquella fecha colocaron en la Sede de Urgel al obispo Sisebuto, que fué el 
primero, dice, cuando se iba recuperando nuestra patria y principado. Es 
así que, según el Episcopólogio de Urgel, este prelado gobernó dicha dióce- 
sis dfesde el año 819 al 823; de ahí se sigue evidentemente que las cuentas de 
Pujades salen un tanto equivocadas, puesto que adelanta la fecha de este 
personaje en 90 y picó de años. , 

Nuestro país, pues, estaba reconquistado antes que el resto de Cataluña, 
sea por los naturales ó qué iniciase su reconquista Carlomagno, cuyo móvil" 
no faltan autores que dicen fué para evitar nuevas entradas de los sarrace- 
''nos'en la Narboriesa. Para; ello apoyó á. l'os hispano-romanos y godos refu- 
giados en los Pirineos orientales y emprendió la conquista délos altos valles 
del Segre, Ter y Llobregat, cuyos territorios entraron á formar parte del 
reino de Aquitania, hasta el 817 que fué creada la Marca Española ó Gocia, 
verdadera barrerá que se oponía á las nuevas invasiones que los sarracenos 
intentaran en la Galia. ■,; 

Así vemos, según asegura Hiño josa; que entre los condados que consti- 
tuían la Marca, viviendO;aúnGárlomagnó, los primeros que se mencionan 
son los de Pallars y RibagG)rzá,junidos bajo el gobierno del conde Ramón, 
que tenía como lugarteniente al vizconde Mauricio, en el año 792. 

En 795 figura Borréll pomo conde de Ausona» gobernando esta pobla- 
ción, Cardona y Caserras. ' ' : ; 

El conde de Gerona, Rostagno, y el de Barcelona, Verá, se citan en 801. 
El conde de Ariipurias, Arinengol, se halla mencionsLáo en el Preceptum pro 
Hispanis de 812 con otros condes; De los condados de Ürgel y Cerdaña no 
se encuentra mención hasta el tiempo de Lú do vico Pío, aunque existían pro- 
bablemente antes ó sea én tiempo de Carlomagno. 

La Constitución de 815, relativa á los españoles, menciona, éntrelas ciu- 
dades que octipabani las dé Narbona, Car.casona, Roseílón, Beziersj Ampu- 
rias, Barcelona y Gerona.; 

Según asegura Llobet, á mediados del siglo ix liubo una segunda inva- 
sión, He va.da á cabo por Muza, pero fué de poca duración. 

Por ultimo Cataluña se unió al reino de Aragón en 1151, por el casa- 
miento del conde de Barcelona D Ramón, Berenguer IV con D* Petronila, 
hijay súcesora de Ramiro el Monje, rey de dicho país, y perdió su indepen- 
dencia. en tiempo de Juan II, de cuyas resultas, como veremos, tuvo fin el 
condado de Pallars. / 



PALLARS , 

Hemos mencionado alguna vez esta palabra y hora es ya de que nos 
ocupemos de ella con alguna detención. 

Está situado el Pallars en la provincia de Lérida, de la que dice el doc- 
tor Mir: «Es la más desconocida, rezagada y pobre de las cuatro hermanas 
entre que se há repartido la herencia de la Madre Patria Cataluña, siendo 
€n cambio la más rica en tesoros naturales, sobre todo hacia los confines 
pirenaicos. La Zoología, la Botánica y la Mineralogía tienen en el país nume- 
rosos, raros y selectos representantes. 



14. - 



»E1 terreno, con frecuencia bruscamente accidentado, ora se eleva.eri 
colosales montañas cuya cima toca al firmamento,-, ora se hunde en profun- 
dos valles; ya se rebaja en dilatadas llanuras ó se repliega en abrigadas y 

'feraces cuencas.» 

En este territorio se 
halla nuestra comarca 
Pallaresa y su antiguo 
y renombrado condado 
de Pallars. 

La región conocida 
por Pallars, hoy maí'lla- 
inado Pallas^ comprendía 
el territorio situado entre 
los Pirineos y el Mont- 
sech, ó sea todas las ver- 
tientes desde el Montséch 
ala frontera pirenaica y 
cuyas aguas afluyen ó 
van á parar al ,río No- 
guera-Pallaresa, en tpdo 
su extenso recorrido» 
dosde el nacimiento del 
mencionado río hasta que 
penetra en el estrecho ó 
forat deis Tarradets^en 
el confín de la Conca de 
Tremp. 

Era conocido anti- 
guamente por Pallars Su- 
perior ó Subir d, é Infe- 
rior ó Jussá, locuciones 
equivalentes á demunt^ 
de dait 6 Subirá, y de 
baix ó Jussá, qu^ pro- 
vienen de suso-sursum 

Paso de CoUegats antes de ser construida la carretera Y ^^ yUSO-deorsum. Asi 

^ se citan en la dedicación! 
de la catedral de XJi-gel.—Boldis de mitrit y Boldts de baix,superiore et^ 
subteriore. ' - 

Estos dos territorios están divididos por la famosa angostura de Colle- 
^•«ís, de la que haremos aquí mención especial. •' 

«Viniendo de la parte de Tremp y Cuenca de su nombre, (íicé Moner'íl)^ 
se encuentran dos cordilleras laterales al río que forman el camino cubierto 
llamado vulgarmente angosto de Collegats. El viajero que pasa por él, antes j 
de llegar á Sort, pueblo y capital de su partido, al contemplar los picos y 
demás formas irregulares de los montes ve desplegarse una serie de figuras 
y representaciones fantásticas, sorprendentes y embelesadoras. Parécele 
ver á un lado fuertes campeones vigilando el estrecho; de otro un mvac áe 

(1) Monografía de Sort. •. . 




■ — 15 — ■ ■ 

soldados, parte de un campamento que está aguardando la llegada ,de ejér- 
citos- contrarios para combatir; andando se encuentra aquí la figura y los; 
contornos de un fuerte y artillado castillo, allá una cindadela elevada en 
combinación para guardar aquel desfiladero; adelante palacios á derecha é 
izquierda asentados allí en los montes, semejando castillos feudales pertene- 
cientes á señores que mutuamente sé temen y aborrecen; después cabanas 
de pastores en lo más elevado de los picos, significando que se hallan en un 
país tranquilo y sosegado, dedicado al pastoreo y á la labranza.» 

El Sr.Morelló (!) llama á la angostura de CoUegats, portal del Pallars 
«ja que del altra banda comensen els constáns dominis del antich comtat y- 
lo 4ue actualmént se compren per Pallars». Cita además los versos del grarn 
Verdaguer: 

«Cortinatges de tosca y brodadures, 
cascadés d'árgent fós en Taire preses, 
garlandes d'eura en richs calats sospeses, 
d'alguna fada finestró diví; 
• ; de Uiri d'aigua^y de roser poncelles . 

com ulls closos de verges que hi somnían, 
tot hi es blanch, com els coloms que hi nían, 
papellones gentils d'aquell jardí.» 

- «Cal yeure al hivern, pera adrhirar del tot son esplendor, aquella mará- 
vella. Els degotalls que per tots indrets van saltironant de roca en roca se 
congelen y forma inmenses estalactites, que á voltes arribaren fins á tocar 
la corrent. del ríu y formar una foradada.)) 

De este imponente paso de Collegats. dice Balari (2): «Una de las angos- 
turas por donde pasa el Noguera-Pallaresa, notable por la grandiosidad del 
espectáculo que ofrece la Naturaleza en este punto, es la garganta de Colle- , 
gats, de. una legua de extensión, situada entre Gerri y la Pobla de Segur. 
Está formada, dice Pleyán de Porta, ^por dos cordilleras laterales al río No- 
g'uera-P'allaresá, de considerable elevación, cortadas. á pico, y en algunas 
partes tan próximas que distarán dos metros (3). Describiendo luego un ver- 
dadero relieve la estructura de los paleares que las caracteriza, dice: Corti- 
najes inmensos dé piedra formados-por las filtraciones de las aguas cubren 
sus cortadas laderas; en otras partes sus encrespados picos semejan un cas- 
tillo.» 

Comprende el Pallars inferior toda la Conca de Tremp y la de Isona, y 
¡los valles de Salas y Pobla de Segur, con sus respectivos términos y parro-. 
quias. ' 

El Superior se extiende desde Gerri de la SaLhasta el Pirineo, compren- 
Idiendo Sort, su capital, los valles de Bell era, Assua, Tirvia, Vallfarrera,. 
|Vall de Cardos y Esterri de Aneo, con sus términos. 

Varias y muy opuestas son las opiniones relativas á la etimología de- 
pallars, de las que anotaremos algunas; pero á nuestro modo de ver, la única. 
que se ajusta á la verdad y merece mayor crédito es la de Bálári. \ 

(1) La Valí de Anéu. ■' ' 

(2) Orig. hist. deC atalufia. 

(3) Téngase presente que esto se escribió antes que la carretera atravesara aquellas peñas, y había_ 
|sólo un mal camino vecinal. 



.•■—,. 16 -■ ■ 

No faltan autores que atribuyen la fundación de Pallars nada- menos 
que al fabuloso rey Sicoro en el año 2337, en los pueblos Ceretanós, tó sea dé 
unos individuos de un pueblo de la España Tarraconense al NE. de losLéce- 
tanosenlos Pirineos, que dieron nombre á la actual Cerdaña. De esta opi- 
niones el P. Marcillo. - 

Dicen que tomó el nombre de Pallas del magnífico templo áe Palas, de 
cuya opinión participa Moner. 

Otros quieren que este nombre venga del no menos fabuloso rey Palato 
ó Palatúo, sobre los años 2609 antes de Jesucristo, ya que habiéndose rebe- 
lado contra él Caco, uniéronse al rey Palato los pueblos de Urgel, Valle de 
Andorra y montañas de Canigó y por este hecho fueron nombrados Palatúos 
y después Pallareses ó de Pallas. 

Del origen d^ 1 nombre de Pallars, dice Balari (1): «Madoz hablando del 
origen del nombre de Pallas ó Pallars, dice que la etimología que parece más 
natural para el nombre de Pallas es Palea- Arx, y en este concepto se inter- 
pretaría: fortaleza antigua. No es admisible, ni siquiera hipotéticamente,, esta 
etimología, por ser un compuesto híbrido déla palabra griega, pal acá y déla 
de arx, y además no se concibe que en tan remota época pudiese echarse 
mano, para una denominación geográfica, de la lengua griega, desconocida 
en el país. 

»E1 punto de partida del estudio etimológico de la palabra Pa//ar ha de 
/ ser el acta de la consagración déla catedral de Urgel, porque es el docu- 
mento más antiguo que hace mención de ella. 

»La palabra paliar ensis de que trata el acta, está formada de dos ele- 
mentos: de paliar, qué es la radical, y de ensis, que es un sufijo. Este sufijo se 
añadía para significar territorio, comarca ó región, como en vallé nsi s , pinna 
teñáis, esto es Valles y Panadés. Lo que caracteriza á una región está expre- 
sado por las radicales que son valtis, valle, y pinna, peña, en los nombres 
antes mencionados. Según éstos, paliarensis significa región úepalidres. 

»Hecho el análisis de este nombre en cuanto á su forma, importa conocer 
su significación. Si el país fuese adecuado para el cultivo de los cereales, se 
haría desde luego verosímil suponer c^we paliares se refiere á pajares ; pero 
la naturaleza del terreno de está comarca erizada de altas montañas, sepa- 
rada por profundos valles, hace de todo punto inaceptable esta opihi0n. El 
nombre áe paliar es topográfico y como tal está sacado del fondo común del 
idioma hablado en el país en la época en qué fué adoptado. Hubo de tener 
pues, una significación generalmente conocida. 

>>Por la lengua latina se interpretan satisfactoriamente la mayor parte de 
los nombres topográficos que constituyen el vocabulario geográfico de Cata- 
•luña, cuya significación, si son descriptivos, puede comprobarse sobre el 
terreno. 

«Evidentemente, paliar es forma paralela áe palear, puesto que una y 
otra se hallan indistintamente usadas en los antiguos documentos. 

»La lengua latina daba el nombre de palear á la piel que cuelga del cuello 
del buey y desciende hasta más abajo del pecho; es decir, á la papada ó bar- 
bada de que habla Virgilio, diciendo á manera' de definición: Et crurum te" 
ñus á menio paliaria pendent {2). 

4 

(1) Orígenes históricos de Cataluña, 83. 

(2) Geórgicas, m, 53. 



ȣ)e las lenguas modernas procedentes de la latina, solamente la italiana 
ha conservado, como derivadas directamente de palear, las formas anticua- 
das ^«^/«'o/^ . y pagliuolaja, usando comúnmente l^s nQmhre.s á^ giogaja y 
Sí?g"¿'?«g'« para indicar la barbada del buey. , 

>>Él nombrfe de palear, que pertenece al mismo orden de ideas de tofal y 
costa, por referirse al buey, fué también trasladado metafóricamente, dán- 
dosele por cierta analogía significación topográfica aplicada á las monta- 
ñas, y en este sentido, como vocablo orográfico, equivale á contrafuerte. 

»La topografía del valle que recorre el río Noguera-Pallares a viene á 
confirmarlo. Cuando al abandonar el valle de Aneu se sigue el curso de dicho 
ríoípor el camino que hay á lo largo de la orilla derecha del mismo, se echan 
de ver en las montañas de la orilla opuesta refuerzos salientes á manera de 
contrafuertes, y si la excursión se realiza cuando el sol va hacia su ocaso, ' 
las sombras que proyecta aumentan todavía más el relieve de las misiínas, á 
que por una feliz intuición le dio el nombre de paleares un pueblo dedicado 
principalmente al pastoreo en aquella región montañosa en que son abun- 
dantes los pastos (1).' \ 

»Los cortinajes y torres de piedras de .que hablan las"" descripciones ante- 
riores, son los pallares ó contrafuertes de que se da cuenta con tan pintores- 
cos vocablos. ' 

»E1 haber confundido palear, papada del buey, con /)«/^«/'/í/m, pajar, 
como si ambas palabras tuviesen idéntica significación, dio lugar á una doble 
forma paralela, y este es el motivo por el cual se halla á par de la palabra 
Pallas, también el vocablo Palles como nombre orográfico (2).» 

Tales son las opiniones más corrientes respecto al nombre de Pallars, y 
desde luego nos inclinamos por esta última, aunque el lector i!)uede escoger 
.la que más le acomode. 



POBLACIÓN DEL PALLARS ^ 

La base de la población primitiva de nuestro condado es indígena ^ por 
más que la invasión musulmana dejó alguna huella (que realmente fué poca 
su existencia), no sólo en nuestro país, sino en todo lo que fué conocido por 
Cataluña vieja, debido sin duda al poco tiempo que la niisma tuvo la domi- 
nación morisca. 

El acta de la dedicación de la catedral de Urgel, que copiamos al hablar 
de San Odón, nos proporciona muchos datos de lo que llevamos expuesto. En 
ella se mencionan 278 lugares, de los cuales 38 pertenecen al condado de 

(1) El nombre de Pallars no es exclusivo del antiguo condado de la provincia de Lérida. En la de Sa- 
lamanca hay dos montañas de alguna elevación llamadas dé" Pallas, distantes media legua de Valero, en el 
partido judicial deiSegueros. Desde su base empiezan á formar gigantescas torres de piedras que se elevan 
casi por cima de sú cúspide presentando á la vista caprichosas y variadas figui as. 

(2) La Costa de Palles es el nombre. que se da á una cuesta poblada de bojes, situada á la orilla Iz- 
quierda del río Noguera-Ribagorzana, por donde pasa el camino que conduce de Sopeíra á Pont de Suert, 
lue era el único antes de abrirse paralelo al río el llamado Pas de Selles. No hay allí pajares ni el terreno 
es adecuado para el cultivo de cereales, por donde pudiera derivar su nombre la mencionada Costa. En 
^quel punto cori-e el río ^ncajonadp por entre un hocico de poca longitud, cuya configuración recuerda la 
<ie Collegats. De los contrafuertes de ía montaña cortada á pico llamada Cornadas de Aulet, nombre de un 
pueblo cercano, tomó el suyo la Cbst» de Palles, equivalente por lo tanto á Costa de Pallars ó de Pallas. 

La forma de diminutivo de pallar espallerol, que se encuentra mencionada como formando uno de 
'os lindes de tierra. 



■ ■ ■ ■' ' .■ • ' ' -;,■'■-■ ■■ ' • ' .' •■ i- ■ ■ -■ ■ 

Pallai-s;y que en^ aquel entonces se hallaban ya libres de la dominación mo- 
risipa. Algunos de dichos nombres soniSin. disputa de probedencia latina y los. 
más, de origen incierto, y por tanto deben ser reputados como pertenecientes, 
á la población indígena ó romana. 

AlPaUai^s, según Balarivperjíenecen los acabados en í/y, de los; cuales en 
la citadai dedicación son nombrados ^^í'e^w 

También algunos acabados en i, como. Éurgi, Xavascaní, SterH.'EríO,. 
Haraup; en I, Isil; n, Baten, Boren; é insiy Helinsi, y por lo mismo anterior 
res, en su mayoría á la dominación romana y reputados como peculiares de 
,un,pueblp indígena, yaques^ólo puede saberse por medio de actas de dota- 
ciones, de iglesias y. monasterios por los preceptos y privilegios áy ellos otór- 
g«..dos por los reyes Francos ^ como también por las Bulas de los Papas, que 
confirmabanla;posesiónde los territorios adquiridos. 

Otro, fundamento eran las encohiiendas de castillos, en las que la mayor 
parte de las veces .se describían los términos y confrontaciones , y en las esr 
, crituras de compra y venta, permuta y donación de bienes. 

Después de la reconquista, es indudable que la población del, Pallars era. 
ra^a nacional , lo mismo que la dei Asturias , aunque una y otra no . tan primi- 
tivas ó/antiguas comolas de los Vascones de los Pirineos; pero por sus senti- 
mientos, sus recuerdos, sus costumbres y tendencias, verdaderamente espa- 
ñoles. El sentimiento nacional de rechazar el; dominio franco, á su interven- 
ción se. debió. , 

Y para terminar este capítulo diremos que nuestro país abrazó la reli- 
gión católica por la predicación dé los discípulos del Apóstol Síintiago, y, 
se^ún, creen algunos autores, fué allí predicada, por San Saturnino; e^ta se- 
milla no cayó en tierra estéril, puesto que la, veremos crecer hermosa y lozar 
na al dar una ojeada por nuestro país y ver los innumerables monasterios, 
templos y santuarios que en él se edificaron, prueba evidente de la fe y 
religiosidad de nuestros mayores, ya que por los frutos se conoce el árbol. 

(1) Encuéntranse hoy Arestuy, Balestuy, Bernuy, Bretuy, Celluy, Corroncuy, Espuy, Llesuy, Men- 
cuy, Mentuy, Pemuy, Ambonuyi Trénduy, Tercuy, Bresuy, etc., etc. 



CAPÍTULO II 
Condado de Pállars 



Territorio que comprendía.— Creación de los condados catalanes.— Cuáles eran. 
El de Pallars— Reconquistado.— Extinción del mismo. 



La falta de documentos'contemppráneos de 
/ aquellos sucesos no permite fijar con precisión 
. ¡ ■ los orígenes dé los condados, que se hallan en- 

vueltos en la mayor obscuridad. 

Balari. 

Las palabras que sirven de epígrafe nos servirán de disculpa, y serán 
nuestra mejor defensa, si no acertamos á. explicarnos con la claridad y pre- 
cisión que fuera de desear. 

Con pena hay que confesar que se ha hecho muy poca luz acerca de las 
noticias dé esta época ^ y los historiadores han dedicado más atención á^ 
narrar los hechos de Cataluñsi nueva , que no los de nues.tra~ pobre y deshe- 
redada vieja, llamada así porque fué antes reconquistada de las garras de 
los Africanos; , 

Comprendía la parte NO. de Cataluña, á saber: Cerdafia, Urgel, Riba- 
gorza y Pallars, que pertenecían al reino de Aquitania, creado por Carlo- 
magno á favor de su hijo Luis Felipe en el año 778. Este territorio formaba 
parte de la Goda ó Septimania y estaba bajo la jurisdicción-de los duques ó 
marqueses de-Tolosa. =• 

Abarcaba, pues, el antiguo condado de Pallars, todo el territorio" que 
hemos descrito en el capítulo anterior, por más que andando el tiempo los 
condes adquirieron nuevos y extensos territorios, como lo vemos en los dife- 
rentes hechos de nuestros.soberanos. .' . 

Llobet dice: «Que el condado de Pallars está situado al nordeste de Ca- 
taluña y comprende todo el corregimiento de Talarn— distritos judiciales de 
|Tremp y Sórt,— el más antiguo de esta provincia. Tiene á Mediodía los corre- 
i pimientos de Lérida y Cervera, á Oriente el de Urgel, al Norte la Francia y 
el Valle de Aran y á Poniente lo separa el río Noguera-Ribagorzana. Lo 
atraviesa y baña por medio él Noguera-Pallaresa, que recibe de él el nom- 
bre, corriendo desde. Norte á Mediodía, y su fuente está á dos pasos del Ga- 
lgona (Francia). ; . ' 

»Desde sus principios estuvo unido con el condado de Ribagorzá y siem- 
pre lo ha sido con el de Aneo, y tal vez son éstos los primeros títulos que se 
erigieron en España después de la funesta entrada de los ái^bes. Sus obten- 



tores, con dictado de Condes y Marqueses,, no dependieron por largo tiempo 
sino de Dios y de su espada, sin reconocer vasallaje á ninguno,, y se pasaron 
algunos años en que poseyeron á un mismo tiempo con los condados de Par 
Uars, Aneo y Ribagorza, los de Tolosa y, Conserans, á la otra parte del Pi- 
rineo. Estos condes y marqueses fueron los primeros que sacudieron el yugo 
sarraceno y de los principales que concurrieron á libertar nuestra Península 
de su esclavitud.» . 

No cabe la menor duda de que la región de la Marca, ó Cataluña, apa- 
rece dividida en condados en los documentos más antiguos de la Edad Me- 
dia, por más que sean muchas las maneras de ver esta división territorial. 
Unos quieren sostener la división que personalmente hizo Carlomagno (el 
que Jamás estuvo en C^-taluña) y que para ello colocó un. conde en cad<a una 
de las principales ciudades de cada distrito ó comarca. Y como prueba de 
ello, véase lo que dice Marca (1): «Carulq Magno tres comitatus instituit in 
pagis singularum civitatum, idque vafuü etiam sub Ludovico Pió et se- 
quentihus postea Regihus quta institutum erat. Divisionemülam hic damus 
prout eam*collegimus ex praeceptis Regum Dioecesis Helensis , quae sola 
angolum Gallicum Narbonensis provincide occupat in tres comitatus dissi- 
pata est. Ruscinonensem videlicet, Confluentinum. et Vallaspiriensem. Ge- 
rundis, cui j'am tune adjuncta erat Emporitana, in quatuor comitatus secta 
est, Gerundensem, Emporitanum, Petralensem et Bisilfiunensem, Tres 
' instituti in Diaecesi Auxonensi, Auxonensis , primum, tum, Manresensis et 
Bergitanus. In Urgellensi ibidem tres, Urgellensis,Ceretanus et Palla- 
riensis. In Barchinonense quoque admissa est sectio, intra cujus limites 
sufrecxit etiam comitatus Penitentis, immo Valle nsem quoque pagum, 
quae spius confunditur cum comitatu Bar cinonensí, comitatus titulo do- 
natum reperio in quibusdam rescriptis regiis. In Ripacurtia, quae si qua 
fides Baluscato Comitem suum habuit temporibus Gothorum, vetevés tabú- 
lae aevo Karoli Magni, Comitatum itaqiie Rossilionensem ae Pallarien- 
sem,regnosuoaddidit:-». 

Por esta división primitiva, según Marca, componían el distrito deElna, 
que ocupaba un ángulo de la Galia Narbonense, los condados de Rosellón, 
Conflent y Vallespir. El de Gerona, que se consideraba unido al de Ampu- 
rias y lo componían cuatro, á saber: el Gerundense,Emporitano, Petra- 
lense y Bisildonense, ó sea Gerona, Ampuriás, Peralada y Besalú. El Auso- 
nense, tres: el Ausonense, Manresense y Bérgitaho, ó sea Manresa, Berga 
y Vich. 

El Urgellense, que se componía tan],bién de tres, el Ceretano, Urgeli- 
taño y Pallarense, ó sea Cerdaña, Urgel y Pallars. 

Al frente de cada condado había un funcionario delegado del Soberano, 
nombrado por él y amovible á su voluntad, que" tenía como estipendio el 
usufructo de las tierras del fisco que se le señalaban con este objeto y el ter- 
cio de las penas pecuniarias en que iticurrían las personas sujetas á su juris- 
dicción, amén de otras obvenciones de menos importancia. Reunía en su 
mano las atribuciones del orden judicial, económico y militar, y podía dele- 
garlas en funcionarios que él mismo designaba, denominados vicarios pri- 
mero y después viscondes (2), con cargo de sustituirle en caso de ausencia, 

(1) Marca hispánica, 253. 

(2) Véase nuestrc^artículo S. Odón.— Grados de la jerarquía feudal. 



- 21 - 

dé auxiliarle' en el desempeño de sus atribuciones ó de ejercerlas en una sub- 
división del condado (1). ' 

Segün Balucio, en Ribagorza hubo ya condes en tiempo de los Godos, y 
^asegura también que el Rosellón y Pallars fueron unidos por Carlomagno á 
su reino. - 

Valga ó. no esta división, lo cierto es que en algunos condados no se 
tiene noticia d.e los condes que entonces los ocupaban. Y la prueba de esto 
nos la ofrece la misma acta de la dedicación de Urgel, de la que se ha pre- 
tendido sacar en consecuencia que un mismo conde, ó sea Sunioffedo, lo 
era de Urgel, Cerdafia, Berga, Ribágorza y Pallars, aduciendo como razón 
que él fué el único conde de que hace mención que asistió á dicha solemni- 
dad, y que, si asistieron otros, no se nombran., De esta misma opinión es 
Montfar. Nosotros rio aseguraremos si efectivamente asistieron otros, aun- 
que así parece des;prenderse cuando dice que asistieron otros magnates. 

Pero en' lo que sí no cabe la menor duda, es que^, en aquella época 
había ya condes en Pallars, y el citado Suniofredo no figura para nada en 
nuestro país y debe considerarse sólo como conde de Urgel y Cerdafía, pues 
la existencia de nuestros condes Fredolo,Matf redo y Ramón está fuera 
de duda y probada por los documentos de aquella época, aunque anterior á 
éstos, ó sea el primero, dice Llobet que fué D. Lupo. 



X RECONQUISTA DEL PALLARS 

El territorio de nuestro condado, ¿fué efectivamente dominado por los 
sarracenos? Parece que sí, según opinión de la mayor parte de los historia- 
dores, que creen que los musulmanes llegaron á dominar toda la cordillera 
pirenaica, aunque pronto fueron arrojados de la parte más montañosa no 
sabemos si por los; naturales ó por el príncipe Quintiliano de que habla Vi- 
llanuevá, el cual ríiurió, según un códiqe de Ripoll, en 778. Codera se inclina 
á creer que la parte más alta del Pallars no estuvo nunca en poder de los 
árabes de un modo permanente, y para ello aduce la razón de que «los moros 
no pudieron tener interés en dominar territorios quebrados y pobres, sino 
que sólo pasaron por allí de paso para Francia». 

Sin negar la apreciación expuesta, hemos de hacer notar que en él acta 
de la consagración de Urgel se hace mención de varios pueblos que esta- 
ban reconquistados, no menos que la destrucción del monasterio de Gerri, 
según veremos, lo que no deja de hacer fuerza paya creer que en efecto do- 
minaron allí. , 

Eso no quiere decir que todo el condado estuviera enteramente en poder 
de los cristianos, sino que la parte baja de la 'Conca, las tierras de Monta- 
ñana y las vertientes septentrionales del Montsech fueron reconquistadas^ 
más tarde por el conde de Urgel, el cual en 1079 cedía al conde de Pallars, 
como veremos lo propio con Mur, Guardia, Montafiana, Malgrat, Biscarri, 
Llimiaña y Castelló y otras poblaciones de la Conca, las que ganó á los mo- 
i'os á principios del siglo xi según algún autor. De nuevo volvieron los ára- 
bes á la Conca, puesto que, como diremos al tratar de Tremp, en 1060 Ra- 
món, conde de Pallars Jussá, se constituyó en caudillo de los sarracenos y 

(1) Hlnojosa.— Régimen señorial en Cataluña. 



_ 22 ^ 

los condujo contra los cristianos, de cuyo hecho se arrepintió más tarde, 
ocasionando muchos muertos y cautivos. Más adelante veremos otras inva- 
siones, aunque fueron pasajeras. 

Hay datos fidedignos que aseguran, como ya hemos dicho, que. nuestro 
condado estaba reconquistado á mediados del siglo viii, fijando algunos auto- 
res las fechas de 768, Llobet la de 769 y otros la de 798, y, como ya diremos al 
ocuparnos de Labaix, Corbera sé inclina á que se edificó aquél en 750, y es 
claro que de ser así estaría ya el país reconquistado. 

En apoyo de que estaba reconquistado á mediados del siglo viii, dice 
Botet y Sisó (1): «Hay datos para afirmar que toda la línea del Pirineo cata- 
lán estaba ya reconquistada, ya que se halla restablecido el obispado de Ur- 
gel en la persona de Félix (año 783); había dado Carlomagno posesiones en 
Urgel y Cerdaña al aragonés^ Galindo y se encuentra luego en Pallars un 
conde Fredolo.» 

Asegura dicho autor que ni Ribagorza, Urgel, Cerdaña, ni Pallars for- 
maron parte de la Marca Española, que su reconquista muy probablemente 
es_ anterior d la del resto del territorio catalán, y que obedeció d un impulso 
distinto, ya en parte originado en el país, ya procedente de los pueblos del 
Pirineo central. 

Además, en nuestro condado tenemos pruebas de que había ya conde y 
que fué reconquistado en la época gue nos dice Botet. En 771, que corres- 
ponde al III de Carlomagno, encontramos ya edificado el convento de Labaix 
y nos hacen mención de Eldefredo, diácono que se intitula frater Comitis j 
también Comes. 

Existía también el de Gerri, según la donación que mencionamos de 
Spanella, en tiempo del conde Fredolo, y anterior á éste nos dice Llobet que 
hubo el conde Lupo. 

El Sr. Sampere y Miquel cree también que en dicha época estaba ya re- 
conquistado y era conde de Pallars Fredolo. 

Lo confirma también el florecimiento de la parte religiosa, puesto, que 
vemos ya pujantes varias casas religiosas como se verá más adelante. 

No quiere esto decir que, el país se hallara en completa paz, pues es sabi- 
do que los moros no cejaban en su empeño de dominarla de nuevo, y de aquí 
los esfuerzos que hicieron durante los años 822 y 23, pero, tampoco los cris- 
tianos se estaban cruzados de brazos. / 

Consta, en efecto, que los cristianos entraron en el país dominado por 
los muslimes hasta más allá del Segre, devastando y saqueando, y regresan- 
do luego victoriosos y cgn gran botín, como dice Aimonio, citado por Botet, 
«expedición, dice, á que contestaron los árabes invadiendo la Marca, destru- 
yendo lo que encontraron al^paso y aun, como quieren algunos, entrando en 
las ciudades de Barcelona, Gerona y Urgel, cuyos hechos tuvieron lugar 
antes de la sublevación de Aizon, jefe godo que por resentimientos con el 
emperador Lotario se coaligó con los sarracenos para expulsar de Cataluña 
á los Francos». 

Además de ésta, los árabes hicieron otras varias correrías por la Marca, 
pues éstos se movían con inusitada frecuencia en los primeros cuatro siglos 
de la reconquista, teniendo en su consecuencia sus habitantes verdadera 

(l) Condes Beneñdarios. ^ 



■ .- -23.. —■ 

necesidad de/ hallarse prevenidos no sólo' para, defender sus vidas, sí que 
también sus posesiones y bienes; 

Es muy natural que los habitantes de las fronteras corrían mayores peli- 
.gros que los que vivían en el interior deiterritorio, ya qué á la vista salta 
el que aquéllos eran los primeros en tocar las cphsecuencias de las invasio- 
nes y correrías, y en compensación de esto gozaban de algunos privilegios 
que les reconocían los condes, eximiéndoles de los tributos. Concedióséles, 
además, libertad de vender y cambiar sus casas y bienes. No tenían que pa- 
gar nirigún censo, á excepción de los diesmosj primicias, que ofrecían á 
Dios, entregándolas al Prelado. 

Estas continuas luchas no cabe duda que avivaron- el patriotismo y la fe 
de los cristiaíios déla Marca, y á la par que el sentimiento religioso, fué en 
aumento, fué también más fervoroso. Prueba de ello que cuantas victorias 
alcanzaban las atribuían al favor que Dios les dispensaba; en él tenían cifra- 
da su esperanza, y cuantas conquistas hacían á los sarracenos eran' reputa- 
das como gracias y mercedesque Dios les concedía, á lo que nuestros condes 
correspondían levantando iglesias y monasterios en donde el ñoiñbre de 
Dios fuese alabado y glorificado. ^ - 

De todo ésto se deducé claramente que el carácter dé la reconquista fué 
eminentemente católico. Por eso, sin duda, dice Balari (1) «que la religión 
católica desde el principio de la reconquista infundió alientos á los cristianos 
para arrebatar de manos de Tos moros el territorio de que éstos se habían 
hecho señores por medio de las gueri-as». 

Ya hemos indicado cuando fué reconquistado el Pallárs , aunque tampoco 
hay unanimidad de pareceres respecto del modo como tuvo lugar la recon- 
quista. Según algunos autores se debió al impulso inicial de los ^Francos ó 
Galo-romanos, conocidos después por Franceses; y según otros, fueron los 
naturales y. cuantos se habían refugiado en las escabrosidades y alturas de la 
cordillera pirenaica, que empezaron la lucha por su independencia antes de 
que Carlomagno se decidiese á enviar su ejército á estaparte del Pirineo, 
cuya ói)iniónparece la más razonable y la que se va generalizando, apoyada 
en los estudios modernos, y quedando en su consecuencia desvanecida la fa- 
mosa leyenda de Otjer. 

Sí bien es cierto que desde las últimas décadas del siglo viii los Francos 
hacen Suya y absorben la dirección de la reconquista con las expediciones 
que hemos mencionado para la toma de Barcelona y otras plazas, imponen 
su autoridad sobre los territorios que se van librando del poder de los maho- 
metanos, establecen condes gobernadores y edifican poblaciones y fortale- 
zas, ponen Obispos dependientes del metropolitano de Narbona y edifican 
monasterios, este estado de cosas dura hasta la conclusión del siglo ix, en 
cuya época los condes catalanes dejan de ser beneficiarios y pasan á ser he- 
reditarios. ' X ■ 

Pero todo esto no tiene aplicación á nuestro condado de Pallars, el que 

estaba ya reconquistado antes de la venida de los Francos, poj- más que 

después corra la misma suerte de los demás condados, y por eso vemos 

que todos los demás territorios de la vertiente meridional del Pirineo están 

§"obernados por tres familias ó dinastías ¡Barcelona, Urgel, Cerdafia y Besa- 

(1) Orig. hlst.,325. ^ ' 



\. ■ ■ ■ -■ 24 - ■ - , , _ , . 

lü por la de Guifre; Empurias y Peralada por la de Suñer; y Pallará y Riba- 
gofza por la de Bernat, hijo de Ramón (1). 

Quede pues, sentado, que nuestro condado estaba reconquistado á mitad 
del siglo VIII, y en su consecuencia la dominación morisca en nuestrv^ país 
fué á lo más de unos 40 años, y fué debido al patriotismo y valor de nuestros 
antepasados, dignos émulos de aquellos que alas órdenes del gran Peláyo 
lucharon en los hiontes de Asturias. 

Estaría muy puesto en razón que en este artículo nos ocupáramos de la 
institución de lo$ Condes catalanes, pero como de dichos personajes hacemos 
largo y tendido relato al hablar de la nobleza de San Odón, para evitar eno- 
josas repeticiones, á dichos apuntes remitimos al lector. 

De la antigüedad y existencia de nuestro conádiáo—eomitatus paliaren- 
sis,— dL^ox te, de lo dicho, encontramos mención eñ el acta déla dedicación de 
la iglesia de Urgel. 

Este condado se extinguió en 1488, como se dirá más adelante, tomando 
el título de marquesado, siendo déla jurisdicción déla casa de Cardona y 
después de Medinaceli. 

(l) No se olvide que en este tiempo no había apellidos, sino sólo nombres personales, puestos en él 
acta del bautismo, aunqUe sí estuvieron' en uso los renombres, apodos y motes, y también nombres que in- 
dicaban el lugar de residencia, ocupa:ción y cargos personales, como diremos al tratar de San Odón. 



CAPÍTULO III 
Poblaciones del Pallars 



Tremp.—Isona.—Talarn.— Salas. —Pobla de Segur.— Gerri de la Sal.— Peramea.-- 
LIimíaua.— Guardia.— Conques.— Figuerola.— Palau de Noguera.- Vallé de 
Ásua: Torena, Torre, MalaveUa, Noticias del Valle.— Valle de Aneo: Esterri, 
Escaló, Escart, Valencia de Aneo, Espot, Isabarre, Isil, Alós, Son. Noticias de 
Aneo.— Valles de Farrera y Cardos: Tirvia, Ribera. Crónica de' estos Valles. 



.FIDELÍSIMA CIUDAD DE TREMP 

Situación.— Origen y antigüedad.— Etimología.^ Tremp en la Edad-Media y en la actuali- 
dad.— Escudo de Armas.-^Colegiata.— Descripción.— Notabilidades —Importancia de ésta igle- 
sia y noticias de la misma.— Convento de San Jaime.— Noticias para la historiado Tremíp 6 
Crónica.— Partido judicial de Treiup.— Pueblos que comprende.— Mitin celebrado on Trémp 
euprb délNoguera-Pallaresá. ^ 

' APÉNDICÉS.r^Donación del conde Raimundo á la iglesia de Tremp.— Concordia entre el 
conde Ramón y el Obispo Arnaldo acerca de la villa de Tremp.— Mercado.— Carta de los Dipu- 
tados de Cataluña á la yilla de Tremp.— Carta á Agustín Mora.— Concesión del Mercado. — 
Titulo de Ciudad á Tremp. 



Adeu Tremp, la qu'en les vores 
del Noguera recolsada 
ab torres molt enfortida 
y ab dos rengles de muralles. 
- que ab iasanch de tos filis foren 

mes d'una vegada regades 
aíxecas ton ampie f ront 
per demunt l'estesa plana 
coberta d'oliveres 
y de vinyas que molt valen. 

Armengol de Montsech. 

En la Conca de Tremp, á la izquierda del río Nog-uera-Pallaresa y so- 
bre una extensa y alegre llanura, se encuentra la ciudad cuyo nombre enca- 
beza estas líneas, hoy la más importante y de mayor vecindario de nuestro 
antiguo condado de Pallars. 

«Tremp— dice D. Bernardo Montolíu,— es una ciudad antiquísima, como 
lo aseguran venerandos restos de sus fortificaciones. Los príncipes reinantes 
de Barcelona y los reyes de Aragón, entre ellos Pedro IV el Ceremonioso ^ 
Is concedieron mercedes y franquicias por su fidelidad, virtud que parece 
nativa en. esta tierra. Felipe V le dio el título de Fidelísima,, con dos flores 



I 



- 26 -r- 

de lis por escudo, que ostenta en campo azul la Morenica del Montsech, 
Ntra. Sra. del Valle de Flores. Las sólidas murallas que la circuían han 
sido derribadas por exigencias del ensanche, pero aun conserva torres y 
atambores testimoniales de su pasado esplendor. Las calles, aunque irregu- 
lares y con deficencias en el empedrado, son anchas y cómodas. Muchas 
casas ostentan en la portada ennegrecidos escudos de piedra, indicio de 
nobleza ó recuerdo de extinguidos gremios. 

«Encumbrados montes y empinados cerros por NE. y S.; la sierra de 
Plata Verda, con yacimientos de mármoles, piorno y hierro, rica en maderas 
de construccióji, abetos, pinos, hayas, corpulentos fresnos, álamos y, gran 




' " • • '"-rtiifi"? '^'^'''*^^;'^^- 



Vista general de Trémp 



número de nogales y olivos en la tierra de las riberas, carrascas, encinas 
robles en el Montsech; bojes, romeros y rebollos por todas partes; el paisaje 
pintoresco, el ambiente puro, el cielo hermoso ,.las aguas abundantes, Tremp 
es un jardín de las Hespérides que tiene también su dragón en la temible 
sierra de Comiols.» 

El origen de Tremp es incierto, por más que haya autores que preten- 
dan que su fundación se debe al Pretor Romano Quinto Minucio Termo, 93 
años antes de Jesucristo. Pero lo que sí es cierto que la- vemos ya menciona- 
da en elacta de la dedicación de la catedral de Urgel, vüfde vero Ecclesiatn 
Sanctae Mariae'quae dicuntad Tr implo, cum omnia ibidem pertinentes». 

«Laetimología de Tremp —dice el Dr. Mir y Casases,— deriva según toda 
verosimilitud de la palabra Templum, como se designaría el templo edificar 
dó en aquel lugar por los cristianos en época inmemorial y dedicado á la 
Virgen Santísima. De aquí sin duda los nombres de Trempoj-Trimpló. que 
dan á la localidad las antiguas escrituras. Con este últinio va contiiiuada en 
€l precioso documento .de la consagración de la iglesia de Urgel, otorgado 
en las calendas de Noviembre del año 819.» También se sostiene que Tremp; 
era ^r^-a, ciudad de los tiempos de los Ilergetes. 

Madoz dice: «Es población de grande antigüedad y muy considerable 
en otro tiempo, como lo manifiestan los restos de población que conserva y 
los numerosos y apreciabilísimos privilegios que ha obtenido de los reyeSi 
cuyos documentos, además de acreditar la particular estimación de los Sobe*; 



— 27 — 

ranos, prueban cuan desarrollante hubo de ser el comercio en esta pobla- 
ción. »,pi citado autor pretende que fué Corte de los condes de Pallars y resi- 
dencia de los Obispos Pallarenses, de lo que nos ocupamos en nuestro artículo 
«Obispado de Pallars y San Odón». 

«Destruida— dice el Dr. Mir,— empero algunos años después (819) de esta 
fecha, no tardó en levantarse de sus ruinas y adquirir progresiva importan- 
cia bajo la sombra tutelar de aquel misnío templo restaurado y prodigiosa- 
mente, dotado por la piedad de los condes de Pallars, cuyo pendón seguían 
los hijos deTremp en sus bélicas empresas dentro y fuera de sus dominios; 
y si no corista categóricaríiente que fuese entonces su capital, como fué sede 
de su obispado?? sería acaso porque atendibles motivos estratégicos obliga- 
rían á ocupar como tal la antigua Paliars ó la célebre Petramedia, hoy 
Peramea.» 

La ¡antigua villa está rodeada de viejas murallas, y se ha formado extra- 
muros un barrio nuevo, llamado Arrabal, en donde se levanta una bonita 
cruz de piedra de estilo gótico. 

El P. Villanueva dice que Tfemp pertenecía al señorío del Obispo de 
Urgél, y de ello encontramos pruebas muy antiguas, y que acaso por esta, 
razón el gobernador militar y político de este territorio vivía en Talarn (1), 
y termina: «Hermoso panorama, después de la angostura de Collegats, es el 
que se disfruta á la vista de la Conca, país de abundante y sabroso vino» 

Según consta de la escritura de fundación del hospital de Tremp, la 
referida villa tenía en 1521 unas cien casas^ con Colegiata en la que se cele- 
braban los Divinos Oficios como en una catedral. Había muchos nobles y 
nueve ó diez casas de gentii-horiibres. 

Por lo dicho se puede comprender el, progreso de Tremp, que hoy es 
cabeza del partido judicial de su nombre, como también de la Conca de 
Tremp y del distrito para Diputado á Cortes, y del que, con el de Viella, 
forma para Diputados provinciales. 

Comprende 40 Ayuntamientos, y sus habitantes son de los que conser- 
van más en su pureza primitiva las antiguas costumbres catalanas. 

Tiene Tremp, como agregados, el lu¿ar de Claret y el caserío de Mar- 
garit. 

Es juzgado.de 1.*^ instancia de la categoría de ascenso, Registro de la 
Propiedad de 4.^^ clase. Delegación de la Tabacalera, Giro mutuo, Estación 
telegráfica con.servicio limitado. Posee dos escuelas elementales completas, 
Uotadas con 825 ptas., y una de párvulos con igual asignación; una particu- 
lar de niños, y una de niñas dirigida por las religiosas de Ntra. Sra. y Ense- 
ñanza, instituto religioso originario de Cuba y fundado por el Excmo., hoy 
Venerable, D.- Antonio Claret, de santa memoria. Existe además otra casa . 
leligiosa, de enseñanza para niños, á cargo de los religiosos de la Sagrada 
Familia, Congre'^^ación religiosa fundada por el benemérito patricio Rdo. 
D. José Ma^ñanet (q. e. p d.), siendo la ciudad de Tremp la cuna del Ins- 
tituto de los PP. de la Sagrada Faimilia, como diremos al ocuparnos de 
este ilustre pallares. 

Dista Tremp de Lérida 110 kilómetros. Hay servicio diario de coches 
^ la capital, á Tárrega y á la montaña. Posee buenas fábricas de curtidos, 

(1) Al tratar de esta población, decimos el ppr qué residía allí. ' 



- 28 - 

aceite, aguardientes, harinas, jabón y pastas para sopa. Celebra cinco ferias 
anuales: los días 24 y 29 Junio, 4 Agosto, 29 Octubre (está es movible), y 21 
Diciembre, y alguna de ellas es de tan remota época que la encontramos ya 
mencionada en el siglo xi. Tiene un mercado semanal, el lunes. Antigua- 
mente tuvo fábricas de paños de todas clases, contando hoy una de tejidos 
de punto de excelente elaboración. ,/ 

En la actualidad se fabrican varios artículos, y tiene los oficios y pro- 
fesiones necesarios en una población de su clase. 

Cuenta con un Sindicato agrícola que procura vender con evidentes 
beneficios á los cultivadores de tierras propias, tierras agrícolas, etc., y uni- 
do al dicho Sindicato se ha fundado un Montepío Orfeón, titulado Els Can- 
taires del iIfo//ís^c/?, que á más del fin benéfico qué persigue procura ins- 
trucción musical á sus numerosos socios. 

Tiene también Tremp otro Montepío de socorro, banda de música, otra 
sociedad coral, tres cafés, dos fondas y varias posadas. Consta de 622 edi- 
ficios y 4 albergues. ^ 

El suelo es algo desigual, y su principal corriente el río Noguera, cuyas 
aguas convendría reunir á fin de que pudiesen regarse las fértiles tierras 
que circuyen la población. ^ 

Los productos más importantes consisten en cereales, vino de superior 
calidad, aceite, patatas, frutas y legumbres. 

La población consta de 2631 habitantes. 

Altura de Tremp sobre el nivel del mar, 459 metros. 

Anuyen á Tremp los caminos de Areny y Graús, el de Orgañá y el de 
Balaguer por Ager, además de la carretera á Lérida, Tárrega y Sort. 



ESCUDO DE ARMAS DE TREMP 

Ostenta en él la Imagen de la Virgen del Valle de Flores, su Patrona, 
de oro en campo azul y dos flores dé lis de plata. 



COLEGIATA DE TREMP 

La actual iglesia parroquial de Tremp era antes Colegiata, y se ocupan 
de ella el P. Villanueva, Pascual, Montolíu y otros. 

«En ella se observaba desde la mitad del siglo xi la vida canónica, presi- 
dida por un Prepósito ó Arcediano, no Abad, como parecía inferirse del 
título de casa ahbacial, que queda en unos instrumentos de los siglos xiii 
y XIV, porque esa ya se sabe, que es una palabra común en aquel tiempo y 
aun ahora se da ese nombré á las Rectorías (la Badia). El empeño del 
P. Pascual de colocar la primitiva Silla del obispado de Pallars eñ Tremp está 
apoyado en conjeturas muy débiles (1).» 

El P. Montolíu, hablando déla iglesia, dice (2): «La iglesia parroquial, 
comparada con su pasado, es otra grandeza caída. De antigüedad venerable, 
existía antes de la irrupción sarracena, y en el siglo ix se hace ya mención 

(1) villanueva.— Viaje literario. 

(2) Un Viaje á Tremp, Revista de la Sag. Familia. 1902, p, 121. 



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Altar Mayor de la Colegiata deTremp. 



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Qfy^ Qf"K^ Cf"^ Qf"^ Cf^ Cf^ Cf^ 
cI>G>(DG)<DG)c3G)(DG>(DG>(DG) 



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— 28 — ^ 

^aceite, aguardientes, harinas, jabón y pastas para sopa- Celebra cinco ferias 
I anuales: los días 24 y 29 Junio, 4 Agosto, 29 Octubre (esta! es movible), y, 21 
Diciembre, y alguna de ellas es de tan remota época que la encontramos ya 
mencionada en el siglo XI. Tiene un mercado semanal, el lunes. Antigua- 
mente tuyo fábricas de paños de todas clases, contando hoy una de tejidos 
" de punto de excelente elaboración. / // 

: En la actualidad sé fabrican varios artículos, y tiene los oficios y pro- 
^ fesiones necesarios en una población de su fclase. 

Cuenta con un Sindicato agrícola que procura vender con evidentes 
beneñcios á los cultivadores de tierras propias, tierras agrícolas, etc., y uni- 
, do al dicho Sindicató|Sé ha fundado un Montepío Orfeón, titulado Els Can- 
' fm'res del Montsechy q^ fin benéfico qué' persigue procura ins- 

trucción musical á sus numerosos socios. ■ V 

'" Tiene también Tremp otro Montepío de socorro, banda de música, otra 
{Sociedad .coral, tres cafés, dos fondas y varias posadas. Consta de 622 edi- 
sficiosy^l albergues. ;^ - 

■ El suelo es algo desigual, y su principal corriente el río Noguera, cuyas 
aguas convendría réúriir á finde que pudiesen regarse las fértiles, tierras 
qUecirctiyen la población; > 

Los pro^^ consisten en cereales, vino de superior 

caHdád>aceite,;F>atatasY frutas y legumbres. / ^ 

;; La población consta de 2631 habitantes. ' 

i Afluyen áT^ Areny y Graús, el de Orgañáyel de 

t Balaguer por Ager, aáéníás de la carretera á Lérida, Tárrega y Sort. 

\^ "' ; , ;' '. VESCUDO DE ARMAS DE TREMP 

Ostenta en él la Imagen de la Virgen del Valle de Flores, su Patrona, 
de oró en campo azul y, dos flores dé .lis de plata. 



COLEGIATA DE -TREMP 



La actual iglesia parroquial de Tremp era antes Colegiata, y se ocupan 
de ella el P. Villanueva, Pascual, Montoiíu y .otros. " 

«En ella se observaba desde la mitad del siglo xi la vida canónicp,, presi- 
áidaipor un Prepósüó ó Afcedmno, no Abad, como parecía inferirse, del 
^título de cas« «6¿?aa'«/, que queda en unos instrumentos de los siglos xiir 
, y xiVj porque esa ya se sabe, que es una, palabra común en aquel tiempo y 
aun ahora se da ese nombre á las Rectorías (la Badia), El empeño del 
Pv Pascual de colocar la primitiva Silla del obispado de Pallars eñ Tremp está 
apoyado en conjeturas muy débiles (1).» ■ . ' 

El P._ Montoiíu, hablando déla iglesia, dic^ (2): «La iglesia parroquial, 
.comparada con su pasado, és otra grandeza caída. De antigüedad venerable, > 
existía antes de la irrupción sarracena, y en el siglo. ix se hace ya mención 

(1) Villanueva.— viaje literario. 

(2) Un Viaj^ á Tremp, Revista déla Sag. Familia. 1902, p, 121. 




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Claverol. 






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Altar Mayor de la Colegiata de Tremp. 



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— 29 - 

de ella como una de las principales del. Obispado de Urgel en el condado de 
Pallars, bajo el nombre de Ecclesia sanctaeMáriae que dicuntad Tr implo, 
nombre substituido posteriormente por el de Tirempo ó Tremp. Reedificado 
por Carlomagno el primitivo?? templo y arruinado en lá invasión morisca 
de Abdel-Rahman, vuelve á ser restaurado por el conde de Pallars Ramón IV 
y su esposa Valencia, secundados por Bernardo, Obispo de Urgel. En el 
año 886 consta la fundación de un obispado de Pallars con el cabildo de 
Tremp, sufriendo el último y más horroroso embate durante la guerra de la 
Independencia, en que fué saqueado, con pérdida de casi todas los títulos y 
privilegios, así como la mayor parte de las alhajas de valor. Hoy no es som- 
bra de lo que fué. 

«¿Qué se ha fet la Colegiata? 
¿Los seus Canonjes, hont son?... 
Deis cabal lers d'algún día 
no 'n queda palla ni pols.» 

»Así dice el ilustre trempense (era de Talarn) Dr. D. Antonio Mir, emu- 
lando á Jorje Manrique en la «Caducidad de lo terreno». Y en verdad que el 
contraste oprime el corazón. Consta de una sola nave de 43 metros de ex- 
tensión, por 16 de ancho y 25 de elevación, coii 9 capillas laterales y dos tem- 
pletes á derecha é izquierda de la parte principal, dorados, de estilo gótico, 
iguales en la forma, dedicados sucesivamente á la Purísima y al Sagrado 
Corazón.» El primero, costeado por la Sra. D.*^. María Luisa de Sulla de 
Cuenca, y la imagen del segundo debida al favor del Rdo. D. Antonio Xiró, 
beneficiado de San Pedro de las Puellas, de Barcelona. 

«El grandioso retablo del altar mayor es de estilo barroco, pero notable 
por su rica ornamentación, profusión y riqueza en sus entalladuras, por lo 
atrevido y elegante de sus esbeltas columnas y la animada expresión y ana- 
tomía de las formas de sus imágenes. Es obra del inteligente escultor José 
Casases, de Tremp, y fué concluido á mediados del siglo xvi para substituir 
al antiguo, incendiado en 1646. Dos serafines con lemas y símbolos, Turris 
Davidica y Turris ebúrnea, dan guardia de honor á la Virgen del^Valle de 
Flores con otros ángeles que sostienen sendos candelabros. 

»La excelsa Soberana es morena, sed farinosa, como dice la Esposa en 
el Cantar de los Cantares; tiene un espacioso caníarín, cuyo ábside simula 
una concha de colores. La imagen es de materia indefinible, aunque el ropaje 
aparenta cartón-piedra; lleva en el lado izquierdo al Niño Jesús y sostiene 
con la otra mano un ramo de flores blancas; ciñe corona imperial, y el Niño 
una aureola de rayos y estrellas. Al pie tiene un rosal. Antiguamente era 
denominada Santa María de Pallas y es la misma ante la cual oraron los 
Condes y sé postró una generación de héroes. El actual nombre de Virgen 
del Valle de Flores toma su origen de la siguiente tradición: 

»En l^a irrupción sarracena de Abdel-Rhaman II unos devotos hijos de 
Tremp, para ocultar su tesoro ,á la profanación, la escondieron en lugar se- 
guro, según acostumbraban en aquellos tiempos; mas pereciendo en la 
refriega, se llevaron á la tumba su secreto. Rehechos los cristianos y res- 
taurado el templo, vióse cierto día, -en lo más crudo del invierno, el fenóme- 
no de florecer una zarza birotando frescas rosas que contrastaban con la 
aridez del lugar y la espesa nieve que cubría el valle. Atraídos por el prodi- 



- 30 - 

gio cavaron al pie del arbusto, y un grito inrhenso de júbilo saludó la apari- 
ción de la Patróna, que, colocada en su trono con grandes festejos, recibió 
por alusión á este hecho el título bajo el cual se lá venera. 

»Entre los prodigios que ha obrado no es el menor haber salido ilesa de 
un incendio que consumió todo el retablo; una ligera señal que tiene en la 
mejilla izquierda atestigua el milagro, y aun asegura la tradición que la 
Santa Imagen volvió el rostro hacia el altar del Sacramento, donde prendió 
el fuego, y en dirección al Niño, como para pedirle socorro, quedando en esta 
disposición (1). Cuando el clero sale en procesión, al llegar á la esquina de 
la plaza inmediata entona un Te-Deum en acción de gracias por tan seña- 
lada merced. 

»Los hijos de la Conca la adoran con entusiasmo indescriptible; sólo 
puede compararse al de los aragoneses con su Pilarica, como dicen allá con 
su lenguaje cariñoso. El poeta F. Ramón Monrós la saluda así en una tierna 
poesía: 

«Com lo Rey te á sa corona 
pe'l mes rich de sos tresors, 
Tremp també hi té sa patrona 
la Veí'ge de Valí de Flors.» 

»Y el Dr. Mir en una descripción de los festejos que le dedica la ciudad 
el 8 de Septiembre, dice: 

«Es reyna^de cel y térra 
la Verge de Valí de Flors 
y es la reyna de las festas 
la nostra festa major.» 

» Con todo, dejó de ser patrona por algún tiempo, motivando" este caso 
la recepción de algunas reliquias de San Bonifacio. Divididos los pareceres se 
echaron suertes y por tres veces recayó la elección en dicho Santo, que fué 
aclamado por patrono. En 1856, siendo Alcalde D. Leopoldo Ay tes, decidió 
el Ayuntamiento, con mejor acuerdo, devolver á la Virgen su primitiva 
preeminencia, que no es decoroso postergar á- la Madre de Dios á ningún 
santo, por grande que sea. San Bonifacio recibe culto y veneración como 
compatrono y posee una capilla cerca del presbiterio, con los únicos restos 
existentes de la antigua iglesia. 

»Frente al de San Bonifacio está el del Sto. Cristo, muy venerado por 
éstos contornos. Son notables las capillas de San Salvador, propiedad de la 
noble familia: de los Sres. de Sulla, según lo testifican los escudos de armas 
•de dicha! familia que figuran á ambos lados del altar y el que ostenta tam- 
bién la losa sepulcral que cubre la entrada de la cripta ó sepulcro donde se 
enterraba á los Sres. de Sulla, Son también recomendables los altares del 
Rosario, San José, la Purísima y Sta. Lucía, como comúnmente se dice en eli 
pueblo, pero que el retablo es de la venida del Espíritu Santo. Este era pa- 
tronato del barón de Claret, y el patricio D. Ángel Felíu, diputado por Lé- 
rida, ha costeado algunas reformas. 

(1) Otra tradición dice: que robando unos ladrones el archivo de la parroquia, que está junto al ór- 
ganoj oyóse un ruido, por lo cual espantados los ladrones, huyeron, y desde entonces ha quedado la Imagea- 
con el rostro vuelto hacia aquella parte. 



. - 31 - 

»Las pilas. del agua bendita son capiteles de la.antigua fábrica, con sus 
hojas de-acanto y lo voluta jónica, aunque algo deteriorados. 

»E1 coro ocupa el centró de la iglesia, á usanza de Catedral. La sillería 
es de nogal, y entre otras curiosidades posee un cantoral monumental de 
pergamino, con letras de adorno en los títulos. Algunos de estos primores 
caligráficos han sido arrebatados por una mano criminal, que ha mutilado 
las hojas.» '* 

Lapuerta^rincipal de la Colegiata pertenece al orden corintio. Se pa- 
rece al arte románico del siglo xi la elegante á la vez que sencilla puerta 
lateral, y no sería extraño que formara parte del templo primitivo. La fá- 
brica ¡del templo actual, dice el P. Villanueva, es obra del siglo xiv, y aun á 
principios del siguiente, ó sea en 1403, el obispo de Urgel, Galcerán de Vila- 
no va, aplicó para su conclusión las décimas de todas las mandas pías. 

Todo el interior- denota la arquitectura del siglo xiv, si bien modificada 
por ei Renacimiento. Al lado de su única ábside se eleva él campanario, de 
planta cuadrada. v, 

Gomo notabilidades de dicha iglesia citaremos las siguientes : 

La imagen de Ntra.«' Sra. del Pallars, que está en el. Altar mayor, y el 
Crucifijo. Un cuadro atribuido á Viladomat, en el altar del Espíritu Santo ^ 
representando á la Virgen en actitud contemplativa, y el Apostolado, de una 
ejecución admirable. Tres pilas de agua bendita de gusto bizantino y una 
pila bautismal adornada con flores de lis y escudos, de la época gótica, co- 
locada sobre una especie de capitel románico. . 

Es también muy recomendable la imagen de la Virgen titular 3^ la rica 
corona de plata que ostenta, como lo es igualmente la que lleva su Hijo ^ 
regaladas, según se cree, por Felipe IL 

Llama también la atención un retablo colocado en un altar de la dere- 
cha, representando la adoración de los Santos Reyes, vistiendo sus figuras 
riquísimos trajes del siglo XV, 

No queda memoria alguna de haberse enterrado aquí ninguno de los 
condes de Pallars, á pesar de pretenderse que Tremp fué su capital y que 
alguno de ellos la eligió por su sepultura. 

Al lado del altar mayor y detrás del, banco del Ayuntamiento está en- 
terrado el Obispo: de Urgel D. Francisco Catalán de Ocón, fallecido en la- 
casa llamada de Vilaró, calle Peresall. - 

En la sacristía se conservan un frontal y casulla que formaban parte de 
Linfamoéo terno del siglo x vi, primorosamente bordado; doscuriosos jarro- 
nes de los llamados dé boticario, pintados de verde sobre fondo azul y una 
pila de estilo bizantino. 



NOTICIAS DE LA. IGLESIA 

Hemos indicado que la fundación de la iglesia de Tremp la atribuyen á 
-arlomagno. A título de.piadosa tradición puede admitirse, aunque aparece 
■in poco dudoso, desde el momento que él nunca estuvo en Tremp. Por otra 
3arte, tratándose de' un monarca tan poderoso, su fundación sería muy ra- 
luí tica desde el momento que vemos, según asegura Villanueva, que ya en 
'i siglo XIV se construyó la actual, y además lo prueba lo siguiente: 



.■ . — 32 - ■ 

Los condes Raimundo y Valencia y sus hijos, en 1080 donaron algo de 
su alodio á la iglesia dé Tremp, que había sido destruida por los paganos ó 
sarracenos— fuü oh'm a pagam's destructa {{). 

En esta época parece que no estaba reedificada, -y, por lo tanto, ó bien 
no resultó muy rumbosa la donación de Carlomagno, dado caso de que por 
él fuera construida, y, si lo estaba ya, en éste caso la donación dé los citados 
condes fué sólo una restitución, y aun así fué muy mal vista por el Obispo, 
por la nota qué nos facilita Marca de que el conde fué el principal causante 
de la destrucción de Tremp y su iglesia. 

Y nos lo confirma lo siguiente: «En 27 de Octubre.de 1070, día martes, 
éi conde de Pallars D. Ramón, hijo de Ermengarda, su esposa Valencia y 
su hijo Pedro, confirmaron á la iglesia de Urgel la villa de Sabort ó Sort, 
que dicha su madre le había áado, lo que h¿so el expresado conde para 
expiar el pecado que había cometidf llamando á los sarracenos contra los 
cristianos^ de lo que había resultado la matansa y esclavitud de mtfchos 
de éstos ^ lo que testimonió Salomón^-), según asegura Llobet. 

De esto se desprende claramente que 9I conde Raimundo fué el causante 
de la destrucción de la iglesia de Tremp y para reparar el daño hizo la do- 
nación de nuestra Villa, y en 1078 encontramos otra, en la que juntamente 
con sus hijos Pedro y Arnaldó dieron una condámina en el castillo de Ten- 
ríu á la iglesia de Tremp destruida por los paganos, la que suscribió el Obispo 
Bernardo. 

También hemos visto, al tratar de Mur, que el conde Pedro hace men- 
ción de su hermana Loreto, la que da á la iglesia de Tremp la heredad que 
había adquirido de sus padres en el castillo de Areny, ó sea el pueblo de 
Graus, haciendo dicho legado para remedio y satisfacción de sus pecados. 

Raimundo Tidilé, á saber Mirón, lega á la iglesia de Tremp todas las 
décimas del castillo de Orrit. : 

Él ilustrado hijo de Talarn Dr. Mir, en su Monografía de Tremp nos 
proporciona también algunos dktos referentes á la parte religiosa, aunque 
disentimos en lo referente á su Sede Episcopal, de cuyo, punto nos ocupamos 
al tratar de San Odón y Obispado de Pallars. 

«Ya hemos expuesto ial ocuparnos del origen de Tremp, que éste nació 
y se formó ál calor del prestigio que alcanzó el templo erigido en su recinto 
desde tiempos muy remotos; y tan preponderante había de ser su fama que, 
aun destruido 'por la furia de los sarracenos, á últimos del siglo ix mereció 
el honor de llamarse Sede del Obispado de Pallars, fundado por Schea ó 
Selva, prelado intruso de Urgel. 

>>Era Selva un clérigo godo, que según fundadas conjeturas estaba en 
inteligencia con los condes de la Marca hispánica para emanciparla, en lo 
espiritual, del Metropolitano de Narbona; mas por muy patrióticas que fueran 
sus miras (mejor diría ambiciosas) no podían prevalecer ante la rigidez ca- 
nónica, y por esto^giulfo ó Adulfo, primer pastor del nuevo obispado (fué 
el primero y último), hechura suya, fué requerido ante el concilio deFontcu- 
berta, que, si condescendió que ocupara su Sede mientras no la renunciase 

(1) La Marca hispánica pone esta donación en 1079 y dice lo siguiente; «Raimundus Comes Pallarlen- 
sis et uxor eius Valentía, cujn flliis suls Petro et Amallo quaedam dona fecerunt Ecclesiae Beatae Marías 
de Tremp, quem olim a sarracenis destructa fuerat, quera vero ¡psi restaurare cupiebant. Eorum^plam vo- 
luntatem anathemate munivit Bernardüs Episcopus Urgellensis, in cujus dioecessis erat Ecclesiá illa.' 
Marca hispánica, 463. 



- 33 - 

<3 viviese, fué con la condiciónele que llegado este caso había de refundirse 
en la de Urgel. 

»No se cumpliría, sin embargo, la sentencia, cuando vemos que después 
de éste hubo todavía hasta dos Obispos pallar enses,á saber A ton y Odisen- 
do (1), hermanos del conde de Pallars Isarno, de manera que el obispado 
duró de 60 á 70 años lo menos, es decir, desde 886 en que se erigió hasta su 
traslación á Roda en 957. El Obispo Atón, elegido á la muerte de Adulfo, 
fué consagrado en 939, y el Episcopologio Rotense lo cuenta como su 
primer Obispo, y luego le sucedió su hermano Odisendo que sólo vivió 
dos años, y, según el P. La Canal, Adulfo fué Obispo de Pallars desde 
887 hasta 922. 

»Después de este suceso— continúa elDr. Mir, — la iglesia de Tremp vol- 
vió á formar parte de la diócesis de Urgel (no hay ningún dato cierto que 
pruebe que hubiera dejado de pertenecer le), cuyos Prelados competían con 
los condes de Pallars en otorgarle toda clase de mercedes. Gracias á su pia- 
dosa y decidida protección no sólo se reedificó el antiguo templo destruido, 
sino que se fundó otro nuevo y se le dotó nada menos que con la misma 
villa inclusos sus habitantes y bienes (2). 

»Con semejantes patronos, se comprende fácilmente que por los años 
de 1251 los prelados de la iglesia de Tremp tengan en sus dominios Vegue- 
res y Bailes y alcancen á poner á raya las demasías de los señores feudales 
de la vecindad, y que entre aquellos Prelados se encuentren varones tan 
ilustres como D, Rainóndé Gurb, D. Guillem de Peramola, D. Guillem de 
Moneada y el Venerable Sancho, hijo de D. Jaime I el Conquistador, que 
después fué Arzobispo de Toledo. 

»La importancia de la Colegiata quedaría sin enibargo poco á poco ab- 
sorbida por el Obispo de Urgel, sobre todo cuando los Reyes de Aragón le 
traspasaron el señorío de la Villa, cuya fecha ño hemos podido fijar, si bien 
consta que en 1484 lo poseía el Ilustrísimo D. Pedro de Cardona.» 

El señorío de Tremp lo, poseíanlos Prelados de Urgel desde fecha mucho 
más antigua, como se verá por nuestras noticias. 

1112. Libre ya el conde Artal II, hermano de San Odón, del cautiverio, 
en este año hizo testamento su esposa D.^ Eslonza, y en él, como decimos al 
tratar del Santo, hizo varias mandas pías y entre ellas figura una á la igle- 
|sia de Tremp. 

1174. En el Archivo de la Corona de Aragón hemos visto una escritura 

I hecha á 10 kalendas Abril del mencionado año, que contiene la donación 

que el Obispo de Urgel Arnaldo, con consentimiento del cabildo de Tremp, 

hizo á favor del conde Raimundo de Pallars de la mitad de los derechos de 

\la Villa de Tremp ^ prueba de que ya antes de esa fecha dicha villa perte- 

jnecería al señorío de Urgel (3). " 

1174. Agradecido el conde de Pallars al Prelado de^ Urgel por haberle 
Iconcedido los plácitos dé la villa de Tremp,* convinieron en que los hombres 
|de Tremp le seguirían en sus empresas, no sólo fuera del Señorío sino más 

(1) Con perdón del Sr. Mir y del P. Pascual diremos que se cumplió la sentencia, y prueba de ello 
l<iue los citados Prelados fueron consagrados como Obispos de Roda, aunque dominaron en alguna parte del 
Iierritorio de Pallars, pero jamás se llamaron Pallarenses, sino que esta denominación se extinguió al fa- 
¡üecer Adulfo. ,. V 

(2) Archivo seglar de Tremp. 

(3) In libro 2." vicariarum, folio 109, sub titulo loci de Tremp. 



- 34 — 

allá de las fronteras del condado, á la par que manifestaba el deseo de ser 
enterrado en dicha iglesia, y por esta gracia hacía donación á la misma y 
á sus Canónigos de la villa de Ort, con todos sus moradores y pertenencias. 

De lo expuesto se desprende claramente que el Obispo de Urgel disponía 
délas cosas y personas de Tremp, á fuer de dueño y Señor suyo, siendo 
ésta una nueva prueba de que ya en aquel tiempo no dominaban allí los 
condes y en su consecuencia no sería la capital del condado, coma, se ha 
pretendido. 

El Obispo de Urgel Juan Despés dio á la iglesia de Tremp 2.0^^0 libras. 

De esto mismo aparece otra escritura, que dice: «Hecha la inserción de 
la conveniencia citada entre el conde, el Obispo y Arcedianos de Tremp y 
clérigos de la citada iglesia á 8 Abril de 1174, con la cual dicho Obispo dio 
al conde de P aliar s la mitad de todos íos plácitos de la Villa de Tremp, ex- 
cepto los clérigos y sus hombres, etc. Y fueron además concedidos al conde 
otros derechos allí consignados y con el pacto recíproco de que si el^ horno 
que en aquel entonces había en la villa, que pertenecía á la iglesia de Santa 
María, no fuera suñciente, andando el tiempo, para cocer el pan por aumen- 
tarse el número de habitantes de la villa, se autorizaba al conde para que 
construyese otro. En dicha conveniencia prometió el conde, que esta auto- 
rización no podría venderla, alienarla ni impignorarla, como no fuera á la 
iglesia ó Canónigos de Tremp, guardando siempre fidelidad al Obispo y á 
sus sucesores.» 

También se convino que la iglesia de Tremp la tenga dicho conde y 
sus sucesores; además el conde dio la villa de Ort á la iglesia de Tremp y 
á sus Canónigos, en propio alodio. Se inserta también el compromiso afirma- 
do entre el rey y el conde, de que éste y su mujer tenían allí derechos, como 
también el Obispo y Capítulo de la iglesia de Urgel; y para evitar cuestiones 
que en lo sucesivo pudieran sobrevenir entre ellos, se nombrase arbitros. 
Estos declararon: luego, entre otras cosas, que el rey reconozca por él y por 
sus sucesores que tiene derechos sobre la villa de Tremp para, fidelidad del 
Obispo é iglesia de Urgel, que inmediatamente poseyera la iglesia de Tremp 
y prestase juramento de fidelidad al Obispo. Y declararon tambiéii que el 
citado Obispo y sus sucesores darán al rey y á los suyos la mitad de los 
plácitos de Tremp (1), exceptos los clérigos delmodo allí consignado, de la 
cual observancia tengan el derecho de imposse al Vicario del Obispo, esta- 
blecido por él en Tremp, presente el rey y el Vicario de Pallars, si quisiere 
presenciarlo. Declaran además que el Obispo había cambiado de lugar el 
horno, y le mandan lo restituya á su lugar primitivo y que tenga la misma 
cabida. Que el nuevo horno edificado por el Prelado, en vez de las dos bocas 
que tenía se reduzca á una sola y que los emolumentos provenientes del 
horno se dividan por mitad entre ambas partes. En atención al gasto hecho 
por el Obispo con la nueva construcción, el rey pague la mitad de los gastos 
que ocasione la reedificación del horno antiguo. Y por fin convienen en que 
el rey empiece á recibir la mitad de los emolumentos del nuevo horno, como 
también contribuir á sus cargas del modo allí consignado, á contar desde 

(1) Los plácitos slcnificaban causa ó litigio. Los plácitos se dividían en mayores y menores. Eran 
mayores los de adulterio, homicidio é incendio; á los demás se les consideraba como menores. Placitnin 
era el pleito, lo mismo que la altercatio, cuyo nombre se daba á la altercación en juicio. Así se desprende 
de un documento de 1082 en que se habla de un pleito en estos términos: praedictum vero placitum fuit ab 
uíraque parte auditum et dwtdicatum.—BRl&ii, Orig. históricos, p. 360. 



- 35 — 

el día de San Andrés. Dicha sentencia se dictó á 5 idus Agosto de 1315. Allí 
mismo se dice que el rey jura observar lo establecido ó pactado (1). 

Luego aparece otra escritura que menciona la mayor parte de las cosas 
estipuladas, y que el rey, para evitar .cuestiones, da la mitad que le pertene- 
ce al Obispo de Urgel y á su iglesia ¿n perpetuo, de modo que el Prelado y 
sus sucesores tengan que dar anualmente al rey y á sus legítimos herederos 
400 sueldos jaqueses el día de la fiesta de San Andrés, cantidad con que 
estaba gravado dicho horino y otras cosas que con autorización del rey edi- 
ficasen en la villa de Tremp. Se convino también que no tendría el rey en 
expensas dicho horno, ni estaría tampoco obligado á contribuir á la reedifi-^ 
cación del nuevo horno, á lo cual antes se había obligado por sentencia de 
9 kalend. Mayo de 1322 (2j. 

1257. Sin detrimento de ocuparnos más adelante otra vez del horno, el 
orden cronológico de los hechos requiere que digamos que en 27 de Enero 
de 1257 el Obispo de Urgel, Abril, logró del Papa la Bula de supresión del 
deanato de la iglesia de Tremp, quedando sus rentas incorporadas á la men- 
sa episcopal. 

1297. El cabildo de Urgel dio en este año el consentimiento al compro- 
miso firmado entre el rej'- D. Jaime II de Aragón y el Obispo de Urgel por 
razón de las pretensiones que tenían en la villa de Tremp, no obstante de 
ser aquellos propios de la mensa episcopal. 

1303. A 1 1 ¿alendas de Mayo ^ firmó en Urgel una escritura autorizada 
por el escribano Bernabé Ribalta, en la que se estipulaba el compromiso he- 
cho entre el rey D. Jaime II y Guillermo, Obispo de Urgel, sobre las diferen- 
cias de las jurisdicciones de la villa de Tremp, previo el consentimiento del 
cabildo de la iglesia de Urgel. 

1312. En este año el Obispo Fray Ramón y elcabildo de Tremp hicieron 
una concordia, fijando en 8 el número de Canónigos, y les concedió para au- 
mento de sus rentas los diezmos de Tremp, Talarn y Tenruy, reservándose 
sólo la jurisdicción. De la iglesia de Tremp, dice: Que hace todas estas dona- 
ciones á favor de la misma por ser ella digna de honor entre todas las de- 
más del obispado. — Considerantes quod Ecclesia B. Mariae Trempi inter 
caeteras nostrae Dioecessis honorabilis est. 

1321. Por una escritura de este año vemos confirmado que el Obispo 
I de Urgel tenía la mitad de los réditos del horno de Tremp, por concesión 
I del rey. 

1337. En este tiempo se hizo un convenio entre Arnaldo Puig y Pedro 

|Mateu, con consentimiento del rey D. Pedro III, en el que Arnaldo de San 

l'edro dio 500 sueldos jaqueses sóbrela cantidad del censo que el citado 

Imonarca percibía del Obispo de Urgel sobre el horno de Tremp y sobre cier- 

|tos réditos de los lugares y castillos de Talarn, Orrit y Guardia. 

1521. Del cronista de Tremp Dr. Mir son las siguientes noticias: «Enel 
Imencionado año se firmó la escritura, según la cual D. Jaime Fiella, Deán 
|de Barcelona é hijo de Unilla, la dotó de un buen hospital de pobres. 

1553. »Se establece la cofradía de Ntra, Sra. de Valí de Flors, título que 
|se dio á la imagen de María por haberse hallado milagrosamente, según 
|tradición constante y de antiguos tiempos, debajo de un arbusto qu,e estaba 

(1) In reg.o Int." Diversorum reg. Jac. 1." et Jac. 2.°, fol. 132. 

(2) In eodera libro, fol. 243. . 



- 36 — 

en plena florescencia durante el rigor ;del invierno, donde la esconderían 
los cristianos fugitivos de la profanación de los infieles. 

1563. »Consta en un inventario de este año que la iglesia Colegiata de 
Tremp poseía ricos ornamentos y preciosas alhajas de Plata. 

»Más, empero, que estas preciosidades, ilustra nuestra iglesia el haber 
contado, en 1587, entre sus oficiales eclesiásticos al insigne fundador de las 
Escuelas Pías, San José de Calasanz, cuya firma escrita de su pi'opio puño 
y letra se conserva aún, y por cierto que la consonante final es una s, y no 
una B, como ordinariamente se escribe. 

»Otro convento, el de PP. Capuchinos de Ntra. Sra. de Gracia, vino á 
erigirse en la Villa durante el año 1627, gracias á la trágica y milagrosa 
conversión del Dr. D. Antonio de Berenguer, Rector que fué de Llivia, Este 
convento sirve hoy de hospital cívico-militar.» 

Y ya que hemos hablado de esa fundación, mencionaremos la siguiente 
que nos proporciona el P. Montolíu: «El convento de San Jaime era el mejor 
de España, y de aquí salían los más grandes lectores, los más célebres defi- 
nidores de la Orden dominicana. Mas después de aquel día aciago, como dice 
Patxot en su inmortal novela, «un viento perturbador se tendió sobre esta 
mansión de la quietud y del silencio y lo convirtió en ruinas.- El huerto es un 
zarzal, sus ermitas ya no existen, sus árboles hati sido tronchados y el jar- 
dín está lleno de escombros». El río de Tremp que corre al pie de esta sole- 
dad lleva en sus murmurios sollozos y plegarias del viajero que lloró sentado 
sobre las ruinas.» Dice el Dr. Mir que se fundó en 1590, bajo la denominación 
de San Jaime de Pallars.— ^sf^c/« Christi de Tremp. 

1638. «Siendo Consol en cap D. José de Sulla de Sapeira, se puso la pri- 
mera piedra del actual grandioso templo parroquial en el sitio que ocupaba 
el antiguo.» El P. Villanueva dice que se construyó en el siglo xiv. 

1646. «Un incendio destruyó el retablo del altar mayor de este templo, 
respetando milagrosamente la imagen de la Virgen, que sólo sufrió alguna 
leve quemadura, y no fué restablecido hasta mediados del pasado siglo, que 
construyó el actual el escultor José Casases, siguiendo la corriente del gusto 
barroco á la sazón dominante. 

»Para facilitar la instrucción de los hijos del pueblo y en memoria de 
San José de Calasanz, su antiguo oficial eclesiástico, se acordó en 1683 fun- 
dar una Escuela-pía en la población (1).» 

1762. En este año falleció en Tremp el Obispo José Catalán de Ocón. 

1856. «El Ayuntamiento y mayores contribuyentes acordaron trasladar 
al día 8 de Septiembre, festividad de la Virgen del Valle de Flores, la fiesta 
mayor que desde 1649 tenía lugar el día de San Bonifacio Mártir. 

»En nuestros tiempos (1858) se levantó todavía otro convento, y esta vez 
de monjas, debido á la solicitud del Excmo. D. José Caixal. Se dedican á la 
enseñanza. 

1871. »Un pistoletazo asestado á quemarropa contra una pobre mujer 
junto á la pila del agua bendita de la iglesia parroquial motivó un entredi- 
cho que causó profunda conmoción á todo el vecindario. Durante aquél, las 
funciones de la iglesia se celebraban en el ex convento de Capuchinos.» 

1885., Los Canónigos de Treirip eran 8 y los Beneficiados 25. El último 
Beneficiado fué D. Juan Colomé, el que todavía vivía en este año. 

(1) No sabemos por qué caiisas no llegó á efectuarse. • 



- 37 - 

Terminaremos con el Dr. Mir: «Al confeccionar este desaliñado apén- 
dice sentimos renacer en la memoria las inefables emociones que en ella se 
grabaron cuando, niños aún, asistíamos á las grandes festividades de nues- 
tra iglesia. Pero ¡ay! qué diferencia entre aquellos y los presentes tiempos. 
La insigne Colegiata que llegó á contar 10 Canónigos y 25 Beneficiados, ya 
no existe. El último Concordato ?.a redujo á una simple parroquia; ha perdido 
su magnificencia el sagrado culto. Del rezo divino que desde el altar y el 
coro se dirigía á Dios de día y de noche, apenas quedan algunas salmodias 
con menguante solemnidad; los patéticos cánticos de la capilla, los clamores 
del órgano, las procesiones, el fervor de los fieles, todo va en decadencia á 
medida que se va entibiando la fe en los corazones, la fe de nuestros pa- 
dres. 

»Y el día que se extinga esta llama celestial, ¿quién alumbrará nuestro 
camino? ¿quién llenará este vacío? ¡Ah! no será seguramente el brutal sen- 
sualismo que enerva el cuerpo, ni el frío indiferentismo que hiela el alma. Y 
he aquí que presentimos la degeneración física y moral de nuestra raza, á un 
tiempo tan viril'y tan creyente. 

»No permita Dios que sé realicen nuestros fatídicos augurios; desde el 
oscuro rincón en que escribimos estas líneas se lo pedimos encarecidamente 
por la intercesión de la Virgen del Valle de Flores, la buena 'Madre y Pa- 
trona deTremp.» 

Con posterioridad á lo consignado por el Dr. Mir, la iglesia parroquial 
de Tremp ha ido creciendo en la ^importancia del culto, gracias, entre otras 
cosas, á las fundaciones de los beneficios de organista, maestro de capilla y 
chantre, ordenadas en su testamento por el hoy difunto D. Francisco de 
Paula Puigcorvé y Barjau, cuyas fundaciones han de completarse con la de 
otro beneficio y con una renta anual de relativa importancia para el soste- 
nimiento y mayor esplendor del culto. 



NOTICIAS PARA LA HISTORIA DE TREMP 

Debido sin duda á haber Tremp pertenecido desde muy antiguo al seño- 
río del Obispo de Urgel, se observa carencia de noticias de épocas remotas; 
no obstante, algunas podemos ofrecer á nuestros lectores, sin que pretenda- 
mos hacer una crónica completa de Tremp, que pueden servir para su histo- 
ria, encontradas muchas de ellas en el Archivo de la Corona de Aragón, las 
que copiaremos por orden cronológico. 

U71. Arnaldo, Obispo de Urgel, hizo donación y loación á favor del 
conde Raimundo de Pallars, casado con Anglesa, de los plácitos, horno y 
otras cosas de la villa de Tremp, como decimos al tratar de la iglesia. 

1174. En este año hallamos ya mencionada la feria de Tremp, como 
decimos al tratar de Sort (Edad Media). 

1244. De este año es la donación que hizo Bernardo de Mur, Arcediano 
de Tremp, á su sobrino Artusio, como decimos al tratar de Guardia. 

1280. El rey D. Pedro II manda á los hombres de Tremp, Llimiana, 
Castelló Inferior y Superior, Orcau, Basturs,Pobla de Segur, Talarn y Eró- 
les, que paguen el hovaje á Miguel Roig, nombrado para su colecta. 

1281. En este año (14 de Octubre) se encontraba en Tremp el Infante 



- 38 — i ■■ 

D. Alfonso, recibiendo el homenaje de los feudatarios del conde de Pallars 
por su rebelión en Balaguer; con esta misma fecha ordena á Raimundo de 
Molina restituya al conde de Pallars el castillo y lugar de Loarre, y á Bar- 
tolomé Francés los dé Llesuy. 

El rey D. Pedro II manda en este mismo año al citado Molina que de- 
sista de la demanda de la quistia y guerra que hace á los hombres de Tremp, 
hasta que él fuese á Cataluña. 

1282. En este año manda el rey á los hombres de Tremp que le paguen 
por la Cena 1.000 sueldos y los entreguen á Pedro de Fraga. 

1299. A las nonas de Marzo de este año, ante Pedro de Bellpuig se hizo 
escritura del consentimiento, otorgado por el cabildo de Urgel, de aceptar 
la fórmula convenida entre el rey D. Jaime II y el Obispo de la Seo, por ra- 
zón de las pretensiones que tenían sobre la villa de Tremp, no obstante ser 
aquéllas propias de la mensa episcopal. . 

1303. El rey D. Jaime II ñrma este año un convenio con el Obispo de 
Urgel sobre las diferencias de jurisdicción de la villa de Tremp, previo con- 
sentimiento de su cabildo. 

1315. A 5 idus Julio se hizo poder ante el escribano Pedro de Castelló, 
por el que Bartolomé de Sagarriga Bian y el cabildo de Tremp otorgaron 
á favor de Aymerico Ferrán de Ger y á Arnaldo Mas, para ratificar y pres- 
tar el reconocimiento, aprobar y embargar la sentencia del conde y arbitrios 
hechos sobre las pretensiones qtie había entre el cabildo y el Obispo de Ur- 
gel con el rey de Aragón, por razón de la villa de Tremp. 

A 5 idus Agosto del mismo año vemos otro instrumento que contiene la 
sentencia arbitral dada por razón de las diferencias que había entre el rey 
D. Jaime II de Aragón, el Obispo de Urgel y los Canónigos de Tremp, sobre 
la expresada villa. En esta misma escritura se otorga la donación del horno 
de la villa de Tremp á favor del Obispo. 

A 19 kalendas Septiembre el rey dispone que se observe la conveniencia 
hecha entre el conde Raimundo de Pallars y el Obispo de Urgel, sobre los 
derechos y sepulturas de Tremp. 

Y por fin aparece otra escritura hecha á nonas de Octubre ante el 
escribano Pedro de Castelló, que contiene la absolución y remisión que el 
Obispo de Urgel y Cabildo de Tremp hicieron al rey D. Jaime II de la se- 
pultura que el conde Raimundo de Pallars debía hacer en la iglesia de Santa 
María de Tremp. ■ 

1322. A 9 kalendas Agosto el rey D. Jaime II hizo cesión á favor del 
Obispo é iglesia de Urgel de la mitad de los emolumentos que le correspon- 
dían del horno de la villa dé Tremp, imponiendo la obligación de pagarle 
anualmente 400 sueldos jaqueses. 

1328. A 5 idus Septiembre el Obispo y Cabildo de Urgel hicieron una 
concordia sobre la sentencia arbitral dada por Berenguer de Argilaguer, 
Arcediano de Urgel y del Valle de Andorra, y Bertrando de Ceva, arbitros 
elegidos en el compromiso firmado por el rey y el Obispo de Urgel, por 
razón de las diferencias y pretensiones que tenían sobre la villa de Tremp' 

1330. A 13 kalendas de Mayo, ante el escribano de Barcelona Guillem 

Agustín, se firmó la escritura que contiene la reserva que el rey D. Alfonso 

de Aragón hizo, al tiempo que el Obispo de Urgel y el cabildo de Tremp le 

•prestaron pleito y vasallaje, de exigir de ellos las penas en que hubiesen 



- 39- - 

incurrido, por no haber dado cumplimiento á lo declarado en la sentencia 
.arbitral dada entre dicho Obispo, el Arcediano de Tremp y el conde Rai- 
mundo de Pallars. 

1343. A 3 de Mayo de este año aparece la venta siguiente: Est venditio 
Jacta universitati 'utllae de Tremp de monetático dictae Villae pretio 13 .000 
sólidos jacensi. Et dictam venditionem rex facit ínter alia pro emptione 
quam tunct fecerat de castro Arámunt — In vendí tionum reg. Petri 3.^, fo- 
lio 112. * 

A nonas de Abril se hizo el traslado auténtico de la sentencia por Ber- 
trando de Sonó, Canónigo de Urgel, acerca de la cuestión pendiente entre 
el rey D. Jaime de una parte, y el Obispo y cabildo de Urgel de otra, sobre 
el lugar de Tremp y otras cosas concernientes á este negocio. 

1365'. A 10 kalendas Agosto el rey D. Jaime de Aragón dio orden al 
sobrejuntero y hombres de Benábarre, Montafiana, Tremp y otros de la 
junta de Pallars y Ribagorza para que admitiesen en ella á los hombres 
del Valle de Aran. , 

1368. La entrada de los Franceses, ocurrida este año, ocasionó grandes 
vejámenes y trastornos en el Pallars, y una de las poblaciones que más sin- 
tieron los efectos del vandalismo de aquella soldadesca fué sin disputa la 
villa de Tremp, la que saquearon de un modo escandaloso. Costóles mucho 
trabajo apoderarse de dicha plaza, á causa de la heroica resistencia de sus 
moradores, mas tuvo que rendirse al número, abandonándola después de 
algunos días de permanencia en el país y retirándose á la Gascuña. 

1369. Raimundo Tallada, vecino de Tremp, á 16 de Agosto prestó pleito 
y homenaje al rey D. Pedro />ro quodam hospítío, que dicho monarca tenía 
en la villa de Tremp. - 

1370. Entre las ventas del rey D. Pedro III figura la siguiente: El citado 
monarca vendió á los cónsules de la villa de Tremp todos los derechos y 
emolumentos que pertenecían á la Corona en dicha villa y castillos de Ta- 
larn y Orrit, de suerte que sea uno solo el colector que cobre dichos dere- 
chos, y responda dicha universidad bástala suma de 1.333 sueldos 4 dineros 
cada año. Dicha universidad había prometido pagar á los herederos de 
Acardo de Talarn la cantidad de 20.000 sueldos, en el caso de que fuesen 
obligados á ello por sentencia firme, dentro del plazo de dos años, siessent 
exsolvendae ratíone luitionis por dichos herederos con ña.nzsL de dichos cas- 
tillos, además de 51.000 sueldos del preció en que habían sido vendidos, 
cuya cantidad habían prometido satisfacer de los bienes propios de dicha 
universidad (1). 

En este mismo año el rey D. Pedro IV, teniendo en cuenta los padeci- 
mientos sufridos por la villa de Tremp y los servicios que le había pres- 
tado, así como por la fidelidad que había observado para con sus antece- 
sores, le otorgó varias mercedes y franquicias sobre la celebración de sus 
ferias y mercados, y con fecha 11 de Octubre la incorporó á la Corona. 

1385. A 27 de Julio el Infante D. Juan confirma una providencia publi- 
cada á 11 Octubre de 1370, en la cual, hace mención de que los hombres de 
la villa de Tremp y de los castillos de Talarn y Orrit habían entregado 
51 000 sueldos por los cuales el rey había redimido de los herederos de Acar- 
do de Talarn los mencionados castillos. En su consecuencia el rey D. Pedro 

(1) In Venditionum Regís Pbtri 3.», de anno 1370 á 1377, fol. 108. 



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incorpora á la regia curia hoste et cavalcata y las partes que tiene sobre 
calonü's...furm's et tertium mercatum de la villa de Tremp, así como tam- 
bién todos los réditos de dicha villa, con la jurisdicción y réditos de los cas- 
tillos de Talarn y Orrit (1). 

A 4 Septiem"bre, consta que el rey D. Pedro III vendió á la universidad 
de la villa de Tremp los lugares de Talarn y Orrit. 

1388. Con fecha 1.° de Junio de este año, los vecinos de Tremp presta- 
ron pleito y homenaje al Obispo de Urgel Galcerán de Vilañova. 

1398. Con motivo de la muerte del rey Juan I, el conde de Foix se cre- 
yó con derecho á la Corona. Con tal motivo invadió el Pallars, y sus nume- 
rosas tropas llegaron hasta Tremp, desde cuya villa se dirigieron hacia la 
parte de Ribágorza, 

1411. En la crónica del Pallars nos ocupamos de los disturbios ocurridos 
en este año entre nuestro conde y el Obispo de Urgel, al que el Parlamento 
obligó que pusiera su persona y la villa de Tremp á disposición del Arzobis- 
po de Tarragona y que los atropelladores del lugar de Eróles, subditos del 
Prelado, fuesen castigados por el Veguer de Pallars. 

1426. De este tiempo aparece la escritura siguiente: «Hecha mención que 
la universidad y singulares de la villa de Tj.-emp están obligados ad coenam 
absentiae... anual de 1.000 sueldos jaqueses á cierto tiempo, y de cuya canti- 
dad eran deudores al rey desde el transcurso de 20 años, manda el monarca 
al Baile general que los cónsules de dicha .villa, paguen todos los atrasos 
de dicha cantidad (2).» 

En el mismo libro y folio se encuentra una carta de Mateo Canyellas, 
Canónigo de Tremp, en la cual le manda el Baile general que ponga de ma- 
nifiesto los títulos en virtud de los cuales pretendía poseer la décima del 
término de Talarn que tiene en feudo y alodio del señor Rey. 

1431 De este año aparece otro instrumento en el que después de hacer 
constar que el Obispo de Urgel y los suyos estaban obligados al pago de 400 
sueldos anuales al rey, el Baile general manda al Obispo y cabildo de Ur- 
gel que comparezcan á poner de manifiesto las escrituras y documentos en 
que se les haya dispensado de este pago, dándoles de plazo hasta la fiesta 
de San Andrés, así como también hacer efectivo cuanto deban por razón de 
dicha obligación. 

1442. El rey D. Alfonso IV restituye la escribanía á la villa de 
Tremp. 

1464. En este año el rey D. Juan II dio la tercera parte del horno de la 
villa de Tremp á un tal Juan Dort. 

1472. Del tiempo del rey Juan II aparece un instrumento relativo á los 
hombres de Tremp, Talarn y Orrit, que le habían dado 5L000 sueldos, pro- 
cedentes de la luición y redención de los mencionados castillos. 

1481. Mediante el censo anual de 70 sueldos, el rey cede todos los dere- 
chos que le pertenecían en el horno, como también á la curia real en la villa- 
de Tremp, á Bartolomé Font. 

1491. A 11 de Febrero y 13 Marzo aparecen dos providencias dictadas á 
Mateo Gasol, poseedor del horno de la villa de Tremp, mediante un censo 
anual de 70 sueldos. 

(1) In Grat. 14 Infantis Joannis, de ann. 1384-85-86, fol. 107. , 

(2) In Baiulia gralis. Communl, 20, fol. 23. 



_ 41 — 

Í534. En este año se autorizó aLmonasterio Sc^o/» Chrzstt< de Tremp, 
para ¡construir uno ó más molinos harineros, dentro de la diócesis de Urgel, 
en el sitio que tuvieran por conveniente, mediante el censo anual de 6 suel- 
dos por cada uno. 

Luego aparece un privilegio concedido á la universidad de la villa de 
Tremp, para hacet; un pozo, en el río Noguera. 

1553. En este año figura el gran teólogo trenípense Juan Ferrer. (Véase 
personalidades del Pallars.) ' 

1559. La villa de Tremp construyó por este tiempo un molino de aceite 
sin la correspondiente autorización, según se desprende de las escrituras 
siguientes: 

:«Est origínale denuntiationis et inquisitionis factae annp 1559 contra 
universitatem et singulares villae Trempi, super constructione cuiusdam 
molendim olei quod construxerat in loco ibi designato sine licentia baiuli 
generalis. Et vide ibi provisione facta 7 martii 1559 quod mandaretur con- 
sulibus Trempi quod non uterentur dicto wiolendino per eos constrticto in 
término de Talarn et quod citar entur ad comparendum^ etc. Et quod man- 
daretur locuti Villae de Talarn ut extraheret dicto molendino instrumento 
et apparatus ipsis et reponeret in loco tuto et securo. Et vide ibi provisio- 
nes», etc. (1). 

1644. Cuando los sucesos entre España y Francia, hubo en Tremp al- 
gunos encuentros de menor consideración.. En ellos intervino el gobernado^ 
de Cataluña José Margarit, hombre activo, diligente, y consagrado en cuer- 
po y alma á la causa de Cataluña, alcanzando algunas ventajas. Fué entre 
ellas de las más notables la de haberse sostenido en Tremp y con esta plaza 
toda la comarca. Los castellanos habían intentado pasar al marquesado de 
Pallars y apodej-arse de Tremp, pero esta población luchó con denuedo y se 
defendió heroicamente, viéndose obligadas las tropas reales á retirarse, ya 
por lo crudo de la estación, ya también por el temor á los socorros enviados 
por Margarit; En este mismo año se entablaron negociaciones en Munster 
para concertar la paz. 

También se le concedió el Mercado. (Véase apéndice V.) 

En 1834 fué trasladado á Tremp el Gobernador militar, el cual desde 
1746 residía en Talarn. 

1836. Padeció Tremp una enfermedad epidémica (2). 

1840. En este año fué declarado Tremp cabeza del partido judicial, 
aunque ya antes residía allí el juez. 

En 1884 fué honrado Tremp con el título de Ciudad. 

En 1892 tuvo lugar en Tremp la Exposición agrícola, minera y de gana- 
dería, suceso importantísimo tanto por las distinguidas personalidades que 
á la misma asistieron y por el gran número de expositores, como por evi- 
denciarse en ella la gran riqueza minera que atesora la provincia de Lérida, 
hoy sin explotar á falta de ferrocarril que transporte los productos. 

Fué dicha Exposición organizada por la Asociación agrícola, industrial 
y comercial de la Conca de Tremp que presidía el Sr. D. Luis de Cuenca y 
de Pessino, é inaugurada, á más del elemento oficial, por el entonces Obispo 

(1) In Baiulia gralis. luplica processum, n.° 34. 

(2) Fechada en Tremp por D. Tomás Mír en 1836, existe en la Real Academia de Medicina de Bar- 
celona una Memoria de la enfermedad epidémica que se padecía en la villa de Tremp. 



— 42 — 

de Urgel Excmo, Dr. D. Salvador Casafias, que bendijo solemnemente el 
local en la que aquélla se hallaba instalada. ' 

De la Monografía de Tremp copiamos lo siguiente: «Cuando tras proli- 
jos azares y penosas evoluciones quedó redimida la Marca hispánica y con- 
federada Cataluña con Aragón y se inauguró la dinastía de los Reyes-Con- 
des, Tremp mereció de sus soberanos repetidas y valiosas pruebas del interés 
con que atendían á su bienestar, D.Pedro el Católico le otorgó un privile- 
gio (1) para que sus habitantes y caballerías fuesen exentos de pontazgos y 
barcas, por tierra, mar y aguas dulces en todo el reino. 

»En los primeros años del reinado de D. Jaime II el monarca en perso- 
na pasó á la Conca, perturbada por las guerras de los Rogers y Comenges, 
que se disputaban la herencia deí señorío de Pallars con motivo de la extin- 
ción de la línea masculina de los antiguos condes; atacó el castillo de Sort, 
obligó á los litigantes á firmar una tregua, y dando entretanto posesión del 
condado á D. Hugo de Mataplana, casado con Sivila, sucesora de la prince- 
sa griega Lascara, dejó definitiva sino muy legalm ente establecida la nue- 
va rama de los Mataplanas, procedente de Gombren. 

«Pacificado el país, en recompensa del celo con que los de Tremp' pro- 
movían los intereses reales concedió el mismo rey que ninguno de los que 
llevasen víveres á dicha villa, ó asistiesen á sus ferias y mercados, ni á la 
ida ni á la vuelta pudiesen ser presos, marcados ni penados por ningún gé- 
nero de deudas (2) . 

»Con semejantes prerrogativas no es maravilla que la población prospe- 
rase rápidamente, tanto que en el siglo xiv tiene la honra de' ser corte y resi- 
dencia de los condes de Pallars, ya que en ella nació y vivió D. Arnaldo de 
Mataplana, conocido por el, Comte Arnau, el más legendario protagonista 
de la más sentida balada de nuestra poesía popular (3j. 

»Por desgracia, una gavilla de for agidos procedentes de Francia vino 
á malograr tanta ventura, pues luego de haber merodeado por el Valle de 
Aran se corrió hacia Tremp, la entró á fuerza de armas y la entregó al sa- 
queo en medio de la consternación y espanto de sus habitantes (4).. Al^reci- 
bir el rey D. Pedro el Ceremonioso tan sensible nueva se trasladó á Cerve- 
ra con fuerzas bastantes para castigar á los invasores, pero éstos tuvieron 
á bien no esperarle, repasando la frontera cargados de botín. 

»Es de suponer que escarmentada la villa con tan ruda agresión y á fin 
de precaverse de nuevas sorpresas, buscaría el amparo directo del propio 
rey, puesto que éste no tardó en incorporarla á su Corona junto con su seño- 
río (5), facultando luego á los cónsules para imponer sisas sobre el pan y 
otros comestibles (verdadero derecho de consumos), como medio de atender 
á la reparación de las fortificaciones, arruinadas, dice el pergamino, por 
gentes perversas y extrañas que desolaron la población, y á fin de que pue- 
dan continuar la. defensa de las regalías con el tesón que hasta entonces 
habían acreditado. 

«Pronto, sin duda, se repondría de este desastre, cuando á los pocos 
años estuvo ya en disposición de aprontar la suma de 153,700 sueldos barce- 

(1) Arch. del com. Seg. de la Villa de Tremp. 

(2) Arch. del com. Seg. de la Villa. 

(3) Parasols, Revista histórica. 

(4) Zurita, Anales de Aragón. 

(5) Arch. del com. Seo. de la villa de Tremp. 



- 43 - 

loneses de terno, valor de la compra que hizo al rey D. Pedro del Punyalet 
de los castillos y términos de Talar n y Orrit. y toda vez que á las ferias que 
ya celebraba consiguió añadir dos más, de 15 días cada una, con el aliciente 
de que los concurrentes quedaban bajo su real protección (1). 

»E1 heredero del Ceremonioso, D. Juan I el amador de la gentüesa, 
no quiso ser menos que su padre en favorecer á Tremp, y le honró con el 
privilegio de Salva-^Guarda y Protección real (2). 

»Poco después de la muerte trágica de D. Juan (1396) se vio la villa en 
inminente peligro de sufrir otro ataque por enemigos procedentes también 
de allende los Pirineos; pero esta vez no fueron hordas de gente indiscipli- 
nada, sino una expedición en regla dirigida por el conde de Foix, el enemi- 
go obligado de Cataluña, que en calidad de marido de la Infanta D.^ Juana 
vino en son de guerra á pretender la corona que el padre dejara vacante. 
Envalentonado con su crecida hueste de Bretones, Pro vénzales y Gascones, 
invadió el Pallars y se acercó á Tremp, más que con trazas de litigante, con 
alardes de conquistador. Pero por suerte estaba la población bien guarne- 
cida, y custodiada por un caballero tan valiente y experimentado como don 
Hugo de Anglesola; y tan acertadas fueron las medidas de éste que, corrién- 
dose el altivo invasor hacia el Segre, torció después en busca de la tierra 
aragonesa seguido de cerca por los caballos bacinetes de Anglesola y las 
gentes del conde de Urgel, cuyo excelente plan de campaña dio al traste 
con los petulantes . extranjeros, que maltrechos y diezmados repasáronla 
frontera bien arrepentidos de su descabellada aventura. 

»Tres meses después de este acontecimiento, del que salió tan bien libra- 
da la villa de Tremp, se le concedió un privilegio que es la prueba más elo- 
cuente de la pujanza que había alcanzado. El privilegio lleva la firma de 
D."' María, Lugarteniente del reino durante la ausencia de su esposo D. Mar- 
tín el Humano, y por él se autoriza á los plateros para que puedan marcar 
alhajas de oro y plata como las demás ciudades del reino áfm de fomentar 
el comercio de una villa que por su posición y vecindad era adecuada d 
este ramo de riqueza . 

»Esta fué la postuma prenda del afecto que le profesaron los reyes de la 
genuina monárquica Catalano- Aragonesa. Una vez extinguida ésta, importada 
la de Trastamara, comienza ya á entibiarse aquella reciprocidad de atencio- 
nes y servicios, que eran la más fiel manifestación de la cordial alianza 
entre los monarcas y los subditos. En adelante, por lo que á Tremp concier- 
ne, los únicos hechos dignos de conmemorarse durante la nueva rama no 
son, en puridad, muy satisfactorios. Tuvo lugar el primero en los últimos 
años del reinado de Juan II. Un famoso mercenario, Luis de Mudarra, no 
pudiendo recabar el pago de los servicios que con su gente prestara en la 
guerra del Rosellón, resolvió saldar la cuenta á costa del país, y asaltando 
y saqueando los pueblos que encontraba al pano llegó en sus correrías hasta 
l'remp, de la cual se apoderó, guardándola en rehenes hasta conseguir que 
el mismo rey se allanase á concertar el rescate de los lugares ocupados, me- 
diante la suma de 700.000 fibras. 

»E1 segundo hecho se refiere á la catástrofe que había de acabar con el 
9.ntiguo condado de Pallars. ¡Notable coincidencia! Así como la inaugura- 

(1) Archivo de la Cor. de Aragón. 

(-) Diccionario Universal. ' , ' 



_ 44 — 

ción de la dinastía importada por Dí Fernando de Antequera se señaló por 
la caída del condado de Urgel con D. Jaime el Desdichado, al extinguirse 
esta misma dinastía en la persona de D. Fernando el Católico desapareció 
á su vez el condado de Pallars con el sin ventura D. Hugo Roger de Mata- 
plana. Este, que tan principal parte tomó ein la guerra délos remensas; éste, 
que proscrito y errante fió á la suerte de las armas los derechos que en vano 
requería de la astuta y fría política del esposo de la primera Isabel, hubo de 
perder al fin con el castillo de Valencia de Aneo tqdos sus Estados y espe 
ranzas, y acabó su azar.osa existencia en el siniestro castillo de Játiva. 

»Y hacenios adrede hincapié en este momento histórico, porque sien mal 
hora con la desaparición de estos dos grandes miembros de la antigua Mar- 
ca hispánica se derrumbó virtualmente la nacionalidad catalana, también 
arrastró consigo la dinastía espúrea, cumpliéndose el fatídico anatema del 
antipapa Luna, fulminado contra su fundador: Progenies tua, sicut in in- 
cestu concepta non perveniet ad quartam generationem. 

»Desde aquel instante el condado de Pallars cambió de título y señor: 
se llamó marquesado y pasó á la casa de los duques de Cardona; mas este 
traspaso no tuvo gran inñuencia en el porvenir de nuestra villa, que perma- 
necería neutral, porque desde algún tiempo atrás los reyes de Aragón la ha- 
bían enajenado de su corona, empeñándola á los Obispos y mensa de Urgel. 

«Conviene indicar aquí de paso que ni unos ni otros han tenido jamás 
en ella otra jurisdicción que la civil y criminal y la curia, por ser franca en 
alodio (1). 

»En los primeros años de la fusión de España bajo la dinastía Austríaca, 
sostenía Tremp su alto puesto entre las demás villas de la Conca y Pallars. 
Vemos en efecto una escritura pública del año i52i(Escrípíura de la funda- 
do del hospital de pobres de Tremp, otorgada per lo Dr. en abdós dr.ets Don 
Jaume Fiella), que, además de conservar con creces su insigne Colegiata de 
Canónigos y Beneficiados, contaba con ocho ó diez casas de gentiles hombres, 
muchos hacendados, ricos mercaderes, tenderos y artesanos, la defendían 
sólidas murallas, torres y fosos, y era el emporio donde se abastecía todo el 
marquesado, su verdadera capital??, la ciudad del Pallars, por fin, como la 
llamaban en todo el país. 

»Y por no depender del_ Obispo de Urgel dejaba de gozar autonomía, pues 
ni bajo su dominación, lo mismo que cuando fué vasalla de los condes de 
Pallars ó de los condes-reyes, nunca experimentó los vejámenes que se 
atribuyen á veces con exageración á los tiranuelos feudales. Así lo acredi- 
tan, entre otros privilegios y franquicias, la facultad que compartía con la 
Seo, Guisona, Orgañá, Vilamitjana y algún otro pueblo, dependientes todos 
de la mensa episcopal (2), de poder congregarse .en hermandad y asamblea 
el primer domingo de Mayo en la capilla de la Virgen de los Angeles, extra- 
muros de Oliana, para tratar de los asuntos de la universidad y exponer 
luego al Prelado las quejas que acaso tuviera de su gobierno, con el fin de 
que las atendiese ó en caso contrario acudir á otro tribunal más elevado. 
Tan celosos estaban nuestros mayores de estos fueros, que cuando el obispo] 
ó su delegado visitaban la población, no le prestaban homenaje, sino des- 
pués de haber jurado respetarlos (3). , 

(1) Arch. Informe del Dr. Gallart. 
Í2) Libro de actas de estas asambleas. 
(3) Libro de actas llamado Aels Cónsols. 



- 45 - 

»Un amago de peste, conjurada gracias á severísimas medidas sanita- 
rias, un período de carestía, seguido de enfermedades mortíferas y la refor- 
ma de las capitanías de la milicia de la Villa, son los hechos más culminan- 
tes que precedieron á la, guerra de los segadores. 

>>Desde el principio de esta malhadada lucha se asoció Tremp con entu- 
siasmo á sus hermanos del Principado, batiéndose contra el resto de España, 
in'itada por la fatal política del favorito de Felipe IV, el obcecado conde- 
duque de Olivares. Pródigo entonces de la sangre de sus hijos y de sus 
recursos, reunió primero sus contingentes al tercio de Pallars que marchó á 
engrosar las huestes de D. Luis de Peguera, paher en cap de Lérida y 
levantó más tarde toda la Conca en una reunión magna de todos sus pue- 
blos, celebrada en la ermita ó capilla del Sto. Cristo de la collada de Vila- 
mitjana; previa una acaloradísima discusión que por poco degenera en mo- 
tín, al frente del levantamiento figura el noble trempense D. José de Sulla; 
á quien reemplazó más adelante su paisano D. Francisco Rocabruna. 

»Ni alcanzaron á quebrantar su patriótica constancia los pérfidos mane- 
jos de la viuda del duque de Cardona, que proponía la sumisión de la Conca 
y de todo el marquesado de Pallars, á la sazón feudatario suyo. La decidida 
fidelidad de la Villa no menos que lo estratégico de su posición topográfica 
llamaron la atención de MM. de Argenzon y de la Motte, quienes encarga- 
ron al ingeniero M; de Piné el aumento de las fortificaciones cual correspon- 
día á una plaza de armas. Al efecto, se derribaron las eras inmediatas, 
construyéronse fortines y fosos (vallas), se abrió comunicación éntrelas 
casas adosadas á la muralla, se restauraron los antiguos torreones, se ad- 
quirieron pequeños cañones de bronce (pedrers); en una palabra, apres- 
tóse la villa á una tan enérgica y extremada resiste;ncia, que las tropas cas- 
tellanas, al penetrar en el marquesado por la parte de Aragón, se vieron mal 
de su grado obligadas á renunciar á su propósito de apoderarse de la codi- 
ciada plaza. 

»Por desgracia tamaños sacrificios eran correspondidos por la propia 
guarnición' , con increíbles y escandalosos atropellos, y con las más despóti- 
cas exacciones, como si fuera aquel un país conquistado. Llegóse al extremo 
de insultar groseramente y hasta herir sin consideración al mismo Cónsul 
^n cap^ mientras que por instigaciones del jefe de las armas de la térra, el 
receloso Rocabruna, se extrañaba del país y, se encarcelaba á patricios tan 
ilustres y tan sin tacha como el señor de Sulla y D. Diego de Areny. 

»A tan duras pruebas se hizo, no obstante, superior el espíritu levantado 
y consecuente de. los hijos de Tremp, que la virilidad y honradez de nuestros 
antepasados contrasta lastimosamente con la veleidad y egoísmo de las pre- 
sentes generaciones; sólo cuando ya rendida Barcelona á D. Juan de Austria 
se desvaneció toda esperanza, trataron de volver á la obediencia del Rey de 
España, quedando mi penoso recuerdo del extremo á que les redujo su pa- 
triotismo, quizás exagerado, y la ciega confianza en su interesada y pérfida 
aliada la Francia, que siendo enemiga tradicional debía haber vigilado con 
prudente recelo. 

»A saz aún recientes estas calamidades para ser olvidadas, los rumores 
<ie una nueva guerra vinieron á perturbar la naciente calma, y ahora como 
entonces es también el antiguo espíritu nacional el que enardece la sangre 
^elostrempenses. Al gritode ¡Viva el Archiduque de Austria! ¡Viva Car- 



- 46 — 

los III y abajo el Duque de Anjóu! los somatenes de la Conca, conducidos por 
D. Agustín de Liados, de Salas, y otros prohombres de la tierra, vuelan al 
lado del príncipe Enrique Darmstad y cooperan al sitio de Barcelona. Du- 
rante él tomaron posiciones en la vecina montaña de San Jerónimo. En tanto 
el Barón de Claret y D. Félix de Areny al frente de las milicias de la tie.rra 
sostenían enhiesto el pendón de Cataluña, y humillaban un día y otro día á 
los borbóriicos, ya solos, ya unidos con los auxiliares alemanes del Coronel 
Schover, acantonados en Tremp. 

«Agradecido el Archiduque á tan heroicos, esfuerzos y acrisolada leal- 
tad, recompensó generosamente á los caudillos y concedió á la villa de 
Tremp el título de fidelísima, acompañado de una medalla que ostentaba 
en relieve la efigie del Soberano (1). 

»Esta gracia, que él Sr. Madoz y otros publicistas atribuyen equivocada- 
mente á Felipe V, fué celebrada con una solemne fiesta de iglesia, en la que 
predicó el sabio y ejemplar canónigo D, Jaime Vilella, cuyas efemérides, es- 
critas de su puño en un libro parroquial, son preciosos destellos de luz que 
alumbran el oscuro horizonte histórico de Tremp durante esta interesante 
época. 

»La veleidosa fortuna no tardó en trocar tan prósperos sucesos en brus- 
cos y repetidos reveses; como la guerra de los segadores', \.x2i],o también ésta 
su cortejo de desastres y sobre todo una cruel y contagiosa epidemia que se 
cebó en la guarnición y paisanaje con tajita saña, .que no bastó el Hospital 
para tantos atacados y fué preciso habilitar otro edificio,. siendo deficiente 
el personal facultativo y hasta el encargado de los auxilios espirituales, de 
modo que no en vano un testigo ocular y activo de aquellos tiempos los 
califica de calamitosos j llama any de trevalls al de 1712. 

• «Desahuciados los catalanes de los aliados y de todo el mundo, quedaron ' 
abandonados á sus propias fuerzas, pues el mismo Archiduque prefirió el 
título efectivo de Emperador de Alemania al problemático de Rey de Espa- 
ña, severa y ejemplar enseñanza para que los pueblos no se fíen de las pro- 
mesas de los hombres, siquiera sean de sangre real. Omnis homo mendax. 

»Las tropas del país se vieron obligadas á replegarse á la capital, y 
Tremp, indefenso, fué ocupado por una numerosa guarnición franco-espa- 
ñola, y reducida á presenciar más de una vez, junto á la cruz de piedra de 
la puerta de Peresall, como caían fusilados por el implacable vencedor sns 
infelices paisanos. Asaltada, por fin Barcelona, y sepultados entre sus rui- 
nas nuestros venerables fueros, vino el decreto de Nueva Planta. Por este 
decreto, la Conca y el marquesado de Pallars formaron una subveguería 
dependiente de Lérida, y nuestra villa quedó postergada por haberse elegido 
cabeza de Corregimiento la de Talarn, su secular antagonista. Mas á pesar 
de este desaire, continuó siendo plaza de armas y depósito de víveres. Llegó 
á contar catorce Gobernadores Militares durante el reinado de Fehpe V, y 
no cejó en la competencia de su afortunada rival, pues al par que la resi- 
dencia del Corregidor, negociaba la Sede del antiguo obispado de Palláis 
cuya restauración estaba en camino de alcanzar. 

»Nada podemos apuntar de importancia después de estos hechos hasta 
la guerra de la Independencia, á principios del presente siglo. Tremp no 

(l) Notas insertas en un libro parroquial de aquella época por el Canónigo jurado Don Jaime yileilar 
testigo y á la vez actor de aquellos sucesos. 



- 47 - 

podía quedar rezagado en este levantamiento verdaderamente nacional. 
Derrotado Reding en la batalla del puente de Goi, cerca de Valls, gran par- 
te de los dispersos del ejército se refugiaron en nuestra, villa, donde al am- 
paro de los tercios de Talarn fueron reorganizados por el valiente Lacy y 
el popular héroe Barón de Eróles. Más tarde, cuando el ejército invasor due- 
ño ya de la tierra baja destacó á la Conca una columna de unos 2.500 hom- 
bres, bien ajeno estaría de sospechar que un puñado de valientes osaría 
disputarle el paso del pu'ente de Tremp, obligándole á vadear elNoguera- 
Pallaresa; y sin embargo así sucedió. Verdad que los nuestros tuvieron que 
abandonar el campo, pero fué sólo cuando, desesperanzados de ser socorri- 
dos por Campo verde, no hubo más remedio que ceder al número después 
de salvar en su honrosa retirada un menguado cañón que un atleta, hijo- 
del pueblo de San Martín, cargó sobre sus hombros hasta que pudo escon- 
derlo en paraje seguro. , 

»En desquite de semejante atrevimiento quemáronlos franceses el ar- 
chivo de la Colegiata y se apoderaron de alhajas preciosas destinadas al 
culto, mas no lograron impedir que al reaparecer más adelante en la Conca 
se repitiese la defensa del paso del puente. Irritado esta vez el enemigo, así 
que hubo vencido el obstáculo se encarnizó con los infelices suizos, los cua- 
les, poco conocedores del país, no pudieron escabullirse como los naturales 
y perecieron casi todos. 

^Temiendo, con sobrada razón, los naturales las represalias de una actitud 
tan agresiva, abandonaron medrosos sus hogares y se refugiaron en las es- 
cabrosidades de las vecinas montañas ó en los pueblos más recónditos, y vino 
á aumentar entonces sus tribulaciones la carestía del trigo, que llegó á pa- 
garse á 16 duros la cuartera. Digno es de consignarse que á esto se debió 
quizás la importación de la patata, cultivada por primera vez y á la sazón 
en el Pía de Corts de Peramea. En pos de la guerra de la Independencia, 
vino la Civil del año 1822, y como hecho merhoi^ble registran los anales de 
Tremp la derrota y retirada del general Perena, que la había ocupado á raíz 
del levantamiento realista, siendo teatro de las recompensas que el cabecilla 
José Badals (a) Romanillo, prodigó á sUs partidarios, entre los cuales figu- 
raba de ,un modo especial el célebre lego D. Antonio Marañón, conocido 
por el Trapense. 

«Restablecido el Gobierno constitucional, se estableció en Tremp el Go- 
bernador D. José Coranda, terror de los absolutistas, y la villa se fortificó 
lo mejor que pudo, aprovechando la ocasión para renovar sus antiguas pre- 
tensiones de ser cabeza del Corregimiento. 

»¡ Triste destino el de nuestra patria! Muelle aun la tierra que cubría 
los mutilados restos de miles de víctimas inmoladas en fratricida lucha, no 
bien enjutas las lágrimas de las madres, de las viudas y de los huérfanos, 
yermos los campos y en ruinas las poblaciones, una nueva discordia alum- 
bra con siniestros fulgores la escena de tantas miserias. 

»A la guerra del 23 sucede la de los siete años. En sus preludios la ma- 
yoría de los hijos de Tremp se hicieron cristinos, que así se llamaban los 
partidarios de la causa de la princesa Isabel, representada por la Reina go- 
bernadora. Contrariados por Guerqué, que á su paso por la Conca demolió 
las fortificaciones, no bien se había alejado el peligro vuelven á levantarlas, 
aprovechando las recientes ruinas del hermoso convento de San Jaime, que 



- 48 — 

sufrió la misma infausta suerte de otros tantos monumentos, legados de la 
piedad y amor de nuestros padres á las artes. ¡Ni la consideración de haber 
recibido en sus aulas generosa y sólida instrucción los hijos más preclaros 
de la comarca fué bastante á salvarlo de la piqueta demoledora! Aunque 
los carlistas, y en especial la Brigada de D. Bartolomé Porredón conocido 
por el Ros de Eróles, hostilizaban cuanto podían á la villa fortificada, no lo- 
graron rendirla. 

»Poseemos abundantes y poco conocidos datos para narrar aquí los in- 
teresantes episodios de que ha sido teatro la villa y sus alrededores durante 
esta larga y sangrienta guerra, pero n'o está aun bastante sereno el ánimo 
de los que hemos sobrevivido para tratarlos con la necesaria libertad y por 
esto apenas mencionaremos la aciaga y miserable historia de nuestros tiem- 
pos, quaeque ipse misérrima vidi, como dice Virgilio. 

»Nos limitaremos, pues, á consignar que el último estampido del cañón 
que vibró en el horizonte de la Patria y el postrer combate que estrerrieció 
su suelo en aquellas fratricidas matanzas, fueron junto al puente fortificado 
de Tremp, sobre el Noguera-Pallaresa; que con motivó del pronunciamiento 
de 1843 contra Espartero se constituyó allí una Junta presidida por D. Pas- 
cual Madoz, su representante obligado en las Cortes, y se publicó por vez 
primera un periódico titulado El Pronunciamiento , y en conclusión, que des- 
de entonces hasta la fecha no ha permanecido extraña á las pasiones políti- 
cas que han perturbado eí país, siendo entrada á viva fuerza por los carlistas 
y punto objetivo final de los beligerantes á su paso desde el Maestrazgo á la 
frontera francesa. 

»Hay una carretera que debe prolongarse hasta el Pirineo, laque la une 
al resto de Cataluña; és cabeza del partido, cuenta con una Audiencia de lo 
criminal, y está representada en la prensa por un semanario que és el eco 
entusiasta de las aspiraciones del país, entre las que descuella, á prueba de 
desengaños, la realización del ferrocarril Noguera-Pallaresa, destinado á 
cambiar la faz del antiguo condado y de la Conca, de la que Tremp es la 
genuina capital. 

»Ojalá que su afán para el logro de mejoras materiales no degenere en 
un egoísta positivismo, sino que se armonice con el triple progreso de la 
religión, de la moral y de la inteligencia. Sólo así podrán ser fecundos para 
su mayor gloria y la de Dios; 

»Los representantes de la autoridad municipal de Tremp se llamaban 
Consol s, lo mismo que los de Tárrega y Perpiñán, así como los de Barcelona 
se titulaban Conceller s y los de Lérida Pahers. Había uno para cada Esta- 
mento: el Cónisol en Cap, el Obré y el Clavari. TenÍBín el tratamiento de 
Ilustres, Magnífichs y Savis; vestían las rojas y holgadas gr amallas, y 
usaban glotxes é xies (gorras ó golillas). Se. les agregaba además un MoS' 
taseph (almotacén), 12 prohoms y '6Q áél Consell {especie de jurados). Los 
nombramientos se hacían por elección, insaculación, y sor í y roí?o//> pres- 
tando antes juramento de ^a&^?'s^ hé y llealment tota affecció y pasió re- 
moguda . 

» Constituido el municipio se procedía á las cridas y ordinacións, es decir, 
se publicaban las ordenanzas ó bando de buen gobierno, cuyas prescripcio-, 
nes revelan por cierto un espíritu religioso, una sagacidad, una previsión y 
un sentido práctico envidiables. Cuando se había de celebrar consejo se con- 



49 — 



vocaba á só de campana y ven de pública crida, y en casos extraordinarios 
era intervenido por el Veguer como delegado del Obispo de Urgel, señor 
de la Villa.» 



PARTIDO JUDICIAL DE TREMP 

La superficie de este partido es de unos 1.860 kilómetros cuadrados, con 
28.559 habitantes y lo forman los 40 Ayuntamientos siguientes: Abella de la 
Conca, Alsamora, Aramunt, Aransís, Barruera, BatUíu de Sas, Benavent, 
Claverol, Conques, Durro, Eróles, Espluga de Serra, Figuerola de Orcau, 
Gabarra, Guardia, Gurb, Isona, Llesp, Llimiana, Malpás, Mur, Orcau, Or- 
toneda, Palau de Noguera, Pobla de Segur, Pont de Suert, Salas, San Cerni, 
San Roma de Abella, San Salvador de Tolo, Sapeira, Sarroca de Bellera, 
Senterada, Sarradell, Sutarraña, Talarn, Tremp al que está agregado el 
lugar de Claret, Vilaller, Vilamitjana y Víu de Llebata. 

No queremos dar fin á esta crónica sin hacer mención de un acto de 
gran resonancia, celebrado recientemente en Tremp. Nos referimos, como 
ya habrán adivinado .nuestros lectores, al que tuvo lugar el día 2 de Octubre 
de 1904. Página de gloria será para la culta ciudad de Tremp el mitin (1) ce- 
lebrado para conseguir la construcción del ferrocarril Noguera-Pallar esa, 
terminando tan solemne y trascendental acto con la aprobación de las con- 
clusiones siguientes: 

1.* Reforma del tratado internacional de París, obligándose el Estado 
á terminar en cinco años la línea del Noguera-Pallaresa hasta Sort, y en 
diez hasta la frontera francesa. 

2.* Que se aumenten las garantías del capital que se emplee en la cons- 
trucción de esta línea. 

Y 3.^ Que los Municipios y las Diputaciones cedan los terrenos necesa- 
rios para la construcción de la vía'-férrea. 

Posteriormente se nombró la Comisión ejecutiva del Noguera-Pallaresa, 
figurando en ella muchas y prestigiosas personalidades de nuestro país, de 
Lérida y Barcelona. 

Luego D. Francisco Prats y Cornells dio una interesantísima conferen- 
cia, sobre la importancia de nuestro ferrocarril, en el Fomento del Trabajo 
Nacional, poniendo de manifiesto el interés que ofrece no sólo para Catalu- 
ña, sino para toda España. Rebatió la creencia tan generalizada de que la 
construcción del Noguera-Pallaresa ofrecería grandes dificultades, explican- 
do que, por lo contrario, las condiciones son bastante favorables, puesto que 
ni las curvas ni las pendientes se apartan de las ordinarias y que la forma- 
ción del terreno facilitará mucho los trabajos. Y por último puso de mani- 
fiesto las fuerzas hidráuUcas de los Ríos Pallaresa, Ribagorzanay Flamíssell, 
que seguramente serán aprovechadas en cuanto se construya este ferroca- 
iTil y terminó detallando el coste de construcción y productos de esta línea. 

(1) Esta asamblea fué presidida por el Senador Sr. Agelet, pronunciando elocuentes discursos los 
Sres. Felíu, Cuenca, Llari, Sostres, Balcells, Soler y March, los alcaldes de Tarragona y Lérida, el repre- 
sentante de Gerona, el diputado francés conde de Regoneu, el diputado á Cortes Sr. Doméaech y los conce- 
1 jales de Barcelona Sres. Mir y Miró, Palau y Cambó. 



— 50 - 

Ha transcurrido cerca de un año desde que se celebró el mitin, y asun- 
to de tan vital interés para nuestro país está in statu quo. Es pues necesa- 
rio que los señores de la Junta tomen con calor el asunto y procuren cumplir 
el compromiso moral que con nuestra región han contraído y den pruebas 
de actividad. El asunto lo requiere, el país lo exige y el abandono en que se 
tiene nuestra desheredada provincia lo reclama á voz en grito. Que desmien- 
tan en esta ocasión la famosa frase áeja farém, que es sinónimo de echarse 
á la bartola y cruzarse de brazos. ¿Desmentiremos una vez más, los Lerida- 
nos, que no sabemos curarnos de la apatía y descuido, que somos incurables 
y no tenenios agallas para emprender una obra tan importante y que tantos 
beneficios ha de reportar á nuestro desventurado país? Al tiempo. 



APÉNDICE PRIMERO 
Donación del conde Raimundo á la iglesia de Tremp. 

1097 

Donatio Comitls Paliarensls cujusdam condamlnae ad Eccleslam de Tremp. Priscorum lex jubet 
atque edocet ut res quae in praesenti tradita est, nuUo modo repétatur a donatore. Idcirco in Dei nomine 
ego Raimundus Pallarensis Comes atque indígena proles quondam Raimundi Comitis, cum uxore mea Va- 
lenQa Comitissa, filiis quoque nostris Petro et Amallo, donatores sumus Ecclesiae Dei genitricis sanctae 
Marlae quae est sita in territorio jam dicto comitatu in loco vocitato Tremp aliquid de alodio nostro. Et 
jam dicta Ecclesia fuit olim.a paganls destructa, et modo avidi sumus haereditare illam et ditare de nostro 
honore In honore Dei genitriqis Ecclesiae suae Urgelli. Et nos simul in unum parí voto parique consensu 
damus ei de alodio nostro quod advenit nobis per parentes nostros,' et ad me Valen^a Comitissa per virum 
meum jam dictum. Et est istum alodium condamina nostra óptima inf ra términos de castro Tenriu, et in- 
frontant in sponda de jam dicti castri, atque in térra Vicecomitis Arnalli. Ad orientalem vero plagalín 
vadit per illam stratam quae descendit de jam dicto castro Tenriu, et cohnectit se in térra de Prugel, sive 
in térra jam dicti Vicecomitis Arnalli, et revertitur ad meridiem, et injunxit se in termino castri Talarlu 
sive in termino Marcuizei sive Radulfi fratrls sui, et ascendit per ipsum serratum, et infrontat in térra 
Atiramionis de sots terris et circum id, et ambit per terram Altemiri de illa tallata, et revertitur se ad 
jam dictam spondam Altemiri sive in térra supradicti Vicecomitis. Facta carta donationis VlidusNovem- 
bris anno XX regni Philippi Regís Francorum. S. Raimundi Comitis atque Valenga Comitissa, qui hanc 
cartam donationis jussimus scribere, et testibus tradidimus ad consignandum. Bernardus Episcopus, 
quamvis indignus, qui hanc cartam donationis dextera manu mea consignavi et sub anathema maranatha 
anathematizavi, ita ut violatores hujus doni ñeque hic ñeque aute tribunal Domini nostri absolutionem 
hujus excomunicationis non possint invenire nisi resipuerlnt et satisfaciant Deo et suae Ecclesiae, cui 
damnum intulerlnt, in judíelo sui Episcopi, sed cum luda traditore Domini haereditariam mortem habeant, 
id est, stagnum ignis et sulphuris. Oliva sacerdos, qui hanc cartam donationis rogatus scripsi et subscripsí 
díe et anno quod supra (1). 

APÉNDICE II 

Concordia acerca de la Villa de Tremp por el conde Raimundo 

y el Obispo Arnaldo (2). 

Sub sacro Trinitatis nomine cunctorum praesentium, ac futurorum cognitiohe pateat; qualiter et quo- 
modo Raimtmdus, Paliarensiura Comes venerabilem Arnallum Dei gratia Urgellensem Sedls Episcopum, 
R. de Gurb, Archidíaconum de Tremp, et clericos eiusdem Ecclesíe de Tremp suplex ac rogando multo- 
ciens admonuit^ qüatenus in Villa Trempi illura coUigerent. Praedictus vero Episcopus, R. de Gurb, nec 
renuit, nec his adquíescere voluit; sed cum consilio sui conventus fratrum, se responsorium dixít: Cer- 
tumque ab hoc die cum praedícto Comité instituit, quo jam praedictus venerabilis Episcopus habito suorum 
fratrum consilio et cognita Trempensis homlnum volúntate dedit ac laudavld R. Paliarensium Comiti me- 
dietatem omnium placitorum totius Vlllae Trempi, exceptis clericis et lUorum hominibus et feminabus, 
exceptis spirituallbus placitis quae ad jus Ecclesiasticum penitus spectant. ítem dedit R. Comiti jam dictis 
Episcopis, et R. de Gurb in hominibus de Tremp seguimentum infra términos serrarum si necesse fuerit et 
infra Paliarensium patriam. Si vero longius eos comes ducere vellet, sequantur cum hominibus SIcoris 
usque ad Castrum\ et a castro usque ad flumen Sicoris, cum trium dierum cibo. Si forcitan Comes eos am- 
plius retiñere voluerit, eis cibum, et quod fuerit necessarium suficienter donet. Furnum vero quem Rai- 
niundus de Gurb ex propio muñere noviter haedificavit, absque ulHus rei impresione habeat Ecclesia Sánete 
Mariae de Tremp. Sed si villa fortasis in tantum aucta fuerit, quod jam dictus furnus adguoguendum suffi- 
cere non possit, alium Comes edíficari faciat et adquisitionem et laboris poenam, Ecclesia et Comes habeant 

(1) Año 1079. Ex chartulario Ecclesíe Urgellensis. Lib. 5, leg. Wisíg., tít. 2, cap. 6. 

(2) Armar. 3 de Lleida sach, ?., n.° 106. 



- 52 ~ ' 

per médium, Bajulum slquidem ac Vlcarium, Ecclesia et Cononici mittant et expellant qul fidanclas ac ür- 
mamenta totius VlUae acciplat et placita discutiat, qul medletateiti- omnlura placltorum R. Comiti reddui, 
et medietatem Ecclesie fidellter persolvat, et utrJsque suam portionem fideJlter Impertid non desinuí; 
excepto hoc quod Judex et Baiulus debent habere. Raimundus vero Comes, qui ab Ecclesia de Tremp, et a 
praedicto Episcopo, ceterisque Ecclesie fratribus tale donum tantamque caritatem recepit, aliquam remu- 
nerationem faceré voluit, sepulturam sui corporis In Ecclesia Sanctae Marlae de Tremp elegit, seque almae 
Del genltricis Mariae Ecclesiaede Tremp dedit, et quod nutlumalium locum sibi eligere poscit. Villam preu- 
terea de Ort integre pro anima sua libere Ecclesia e dedit de Tremp. Insuper jam dictus Comes concessit et 
firma vit quod domum et omnes clericos et omnes homines et feminas de Tremp qui ad praesens sunt, vel in 
antea Deo auxiliante erunt cum ómnibus suis rebus manuteneant ac pro posse suo contra cunctos honiines 
et feminas virili manu defendat exceptis dé praedictis domnis videcilet, Episcopo, et Archidiácono de Tremp 
et successorum eorum. Haec omnia praescripta Raimundus Comes concedit, laudat et propria manu jure ju- 
rando iri manu Arnalli reverentissimi Urgellensis Episcopi et Archidiaconi de Tremp confirmat, ac suo pro- 
pio signo corroborat. Qulcumque vero ex prole Raimundl Comitis quae locum llllus tenuerint, deinceps hoc 
habere voluerit praescrlptam actionem in pace sequantur et hoc Ecclesiae de Tremp dono in pace fruantur, 
Convenit etiam Raimundus quod praescriptum donum quod jam dicta Ecclesia de Tremp et Episcopus eí 
dederunt nemini nec daré, nec venderé, nec alienare, nec impignorare, nec trausferre in aliam partem pos- 
sit nisl predictae Ecclesiae de Tremp et eius canonlcis sed semper ad fidelitam praedicti Episcopi et succes- 
sorum eius; et Ecclesia de Tremp habeát hoc et possideat, et successores ejus qui hoc tenuerint. VlUamde 
Ort quám superius Comes, Ecclesiae dando scrlpsit cum ómnibus alodiis et pertinenciis et cum ómnibus ho- 
minibus ibi habitantibus, vel in antea habitaverint ét cum omne jus quod ad eum pertinet vel qualicumque 
modo pertinere vídetur Ecclesiae Sanctae Maríae de Tremp ejusque canonlcis dedit eam Comes et eius con- 
jugis Comitissa Anglésa ac in dominatione et potestate Ecclesiae de Tremp tradidit et ad proprium alodlura 
deliberavit. Juro ego R. Paliarensium Comessicut superius scriptum ut teneiam et attendam bona fide et 
sine malo ingenio tibí et Urgelli Episcopo ac successoribus ipsius Ecclesiae de Tremp ejusque canonlcis 
per Deum et hec sacra Sancta IV Evangelia. Praeterea ego R. Comes instltuo quod qulcumque praescripta 
donatione habere voluerit, Urgelli Episcopo ac successoribus ejus et Ecclesiae de Tremp et ejus clericis 
Ídem jurandum ac donum corporis sui nec non et ñdelitatem faciat, ac propria manu jusjurando corrobo- 
ra t . Acta donationis scriptura IX calendas Aprilis, anno Dominicae Incarnationis CLXXIV post M.=Signum 
Arnalií Urgelli Episcopi qui hoc donum Íecit.—Sígnum R. Paliarensium comitis.— Signum Anglesae ejus 
conjugis qui hoc donum receperunt et proprio signo hanc scrlpturam firmaverunt.— Signum R. R. de Gur- 
ba¡— Slgnum a de Galliner.— Signum P. de Fontibut.— Signum R. de Sanauja qul hoc concesserunt.— Sig- 
num Roliandi de Espills.— Signum Bernardl de Mlr.— Signum P. Delantorn.— Signum B. de Limiana.— Dlcti 
omnes hulus rei testes sunt.=Amatut scriba Trempensis sub rogatione A, Urgelli Episcopi, et R. de Gurb, 
et R. Paliarensium Comitem ac testium scrlpsit hanc cartam et fecl hoc signum die et anno quo supra (1). 



APÉNDICE III 

1468 

Con motivo del levantamiento de Cataluña en tiempo de Juan II fué dirigida la siguiente carta por 
los Diputados: 

«Letra al sotsvaguer de la vila de Trem en Pallars. 

Lo diputat del General de Cathalunya. 

Sotsveguer. Lo present día havem provehit del oficl de diputat local en aquelxa vlla e térra de Pay- 
Uas En Johan Dort donzell domlciliat en la matéixa vila a beneplacit empero nostre segons forma de la 
provisió que feta 11 havem de la qual vos sera feta occular hostentacio. Per queus pregam e encarregam 
que ans lo dit En Johan Dort no preceescha a exercir negim acte del dit ofici que de aquell en nom e veus 
nostres prengau jurament e homenatge de haverse be e lealment en lo dit ofici e de guardar los drets e pre- 
hemlnencies del dit General e altres coses be fer quis pertanyen al dit oficl. De la prestado del qual jura- 
ment e homenatge fagau continuar acte publlc en forma deguda. Dada en Cervera a IV dles del mes de 
mar? any MCCCCLXVIIL— Bernat Caportella.— Al sotsveguer de la vlla de Trem en la térra de Pay- 
Uas(2).» 

(1) Traslado de las Escrituras de Alfonso I, tom. 12, fol. 84, n." 174. 

(2) Levantamiento y Guerra de Cataluña en tiempo de Juan II. — Bufarull, tom. 25, p. 295. 



- 53 - 

APÉNDICE IV 
Nombramiento de Diputado de la Villa de Tremp á favor de Agustín Mora. 

1471 

• 

Pro Augustino Mora mercader de Tremp: 

«Nosaltres GuiUera Ramón de Muncada prior de la Seu de Tortosa, Pére de Rocaberti cavaller e Johan 
Jorda diputat del General del Principat de Cathalunya. 

De la fe probitat e sperlencla de vos honorable N'Agosti Mora mercader de la vila de Tremp a pie 
conliarits. Al tenor de la present vos dit Agosti Mora deputat local de la vila de Talarn si e quant ha obe- 
diencia del senyor Rey reduhida sie e del vegueriu e ierres de Pallars fem, constituhlm e creham e lo dit 
ofici a vos acomanam durant nostre beneplacit e de nostres áudcesors en dit ofici. Axi que durant lo dit be- 
neplacit vos dit honorable Agosti Mora siau deputat local en la dita veguería e terres los drets e prehemi- 
nencies del dit General guardant defensant e mantenint e altres coses migengan dret e justicia fahent que 
al dit ofici se sguarde'e que fer han acostumat los predeceses vostres en dit ofici. Volem empero que ans 
que de aquelluseu presten sagrament e homenatge en poder del veguer o de alires oficiáis de les dites 
terres o veguería de Pallars de haver vos lealment e be en aquell e de mantenir e defehsar los drets e pre- 
heminencies del dit General e totes altres coses diligenlment e leal fer que al dit ofici se sguarde migan- 
^ant tostemps dret e justicia e que de la dita seguretat que prestaren conste per actc publich. Per lo qual 
ofici contituhim aquell salari drets e preheininencies que los predecessors yóstres per aquell rebre e haver 
han acostumat e sots aquella forma. Siats empero tengut en lo dit ofici e actes de aquell procehir y star a 
consell d¿*vostre honorable assesor e conseller que ara es o per temps sera duraní lo dit temps de nostre 
beneplacit. Adonchs ab tenor de les presents requerim los oficiáis axi eclesiastichs com seglars en la dita 
térra e veguería constituhlts sots virtut de la seguretat per ells f eta e o que fer son tenguts de obtemperar 
e exequir nostres requestes e a totes altres persones dehim intimam e per lo interés del dit General ma- 
nam que a vos dit Agosti Mora hagen e tinguen per deputat local en la dita térra e veguería lo dit temps 
durant e que a vos obtemperen los dits oficiáis vos asistesqüen eus hi presten tot auxili e favor opportuns . 
Dada en la ciutat de Leyda á XXIX dies del mes de juliol del any MCCCCLXXI.— G. R. de Muncada». 

Dominus deputatus mandavit ínihi Johanni Solsona. 

APÉNDICE V 

S. M. el Rey D. Felipe IV hace concesión del Mercado á la Villa de Tremp, 

el 25 Agosto de 1664 

«Nos Philippus etc. Cum pro parte Juratorum proborum hominum et vicinorum villae de Tremp in 
Prlncipatu nostro^ Cathaloniae fuit nobis humlliter supplicatum, ut ad publicara utilitatem dictae villae 
honestumque et necessarlum comercium; et mutuam negotiationem vicinorum et habitatorum eiusdem 
necnon externorum ibidem declinantium, aut declinare volentium, licentiam et facultatem tenendi merca- 
tum semelln hebdómada, die videlicetlunae, ad facilius et commodius vendendum fructos suos, vinum, 
írumentum et alia vectigalia et merces, et emendum et mercandum ab alienigenls, sibi de nostra sólita 
benignitate concederé dignaremur, prout alijs villis, et universitatibus dicti Principatus per Nos fuerit 
concessum. Nosque desiderantes beneficiumet utilitatem ac commodum praefatae villae ac vicinorum 
eiusdem, habita prius super hic informatione ab Iltri. Marchione de Castel Rodrigo lunch nostro locumte- 
nenti et capitaneo generali in dictu Principatu Cathaloniae et Comitatu Ceritaniae supplicatione praédicta 
tenigne suscepta, modo quo infra annuere decrevimus, tenore igltur praesentis de nostra certa scientia, 
regiaque auctoritate delibérate et consulto predictae villae de Tremp illiusque Juratís Consilio et univer- 
sitati praesentibus et futuris liccitiam concedimus, et facultatem plenariam impartimur, ut ad meram et 
liberam voluntatem nostram possint et valeant, eisdemque liceat libere et impune singulis hebdomadis, die 
videllcet lunae, tenere et celebrare mercatum in dicta villa, et in ea venderé, mercare et permutare fruc- 
tus, vinum, oleum, frumentum, et alias merces, tam incolae et vicini dictae villae, quam extranei ad dictum 
iviercatum venientes, et merces et alia bona sua pecudes et greges, oves et boves, et alia animalia aspor- 
tantes, gaudeant et utantur, ómnibus et singulis gratis, franquitatibus, exemptionibus et inmunitatibus, 
quibus ad mercatum venientes in dictis Principatu Cathaloniae et Comitatu Ceritaniae, uti et gaudere 
soliti sunt, de iure, constitutionibus, usu et consuetudine aut alias (exceptis tamen omnino pioditoribus, fal- 
sae monetae fabricatoribus, publicarum viarum vlolatoribus, hereticis, sodomitis, homicidijs, crimen lesae 
maiestatis comitentibus, et alijs quibusvls personis iraprobis in constitutionibus) expressis, volentes et ex- 
picsse dccernehtes, quod nostram huiusmodi gratia et concessio sit et esse debeat praedicte villae de 
Tremp, Juratis Consilio, et universitati illlus, modo quo supra stabilis realis, valida atque firma nuUum- 



- 54 — 

que ¡n indicio aut extra sentiat impugnationis obiectum, def ectus in commodum aut nocet culusUbet alterius 
detrimentum sed In suo semper robore et firmitate persistat, Serenlssimo propterea Carolo Princlpl -Astu- 
rlarum et Gerunda Ducique Calabriae et Montisálbi filio primogénito nostro charisimo ac post felices et 
longevos dies nostros In ómnibus Regnis et Dorainijs nostris, Deo propitio, inmediato haeredi et legitimo 
successori intentum aperientes nostrum sub paternae benedictionis obtentu dlcimus eumque rogamus, spec- 
tabili vero nostro locumtenente et capitaneo generali in dictis Principatu Cathaloniae et Comitatu Cerita- 
niae, Venerabili Nobilibus magnificiis dilectis consiliarijs, et fidelibus nostris Cancellario Regenti Cance- 
llariam et Doctoribus nostrae regiae Audientia, Gerentisque vicis nostris generalis Gubernatorls, Magls- 
tro, Rationali, Bailo generali, ac Regenti nostran regiam Thesaurariam, Advocatis et Procuratoribus, 
fiscalibus et Patrlmonialibus, Vicarijs, Baiulis, Subvicarijs, sub baiulis, alguaziris, Virgarijs, etPortarijs, 
caeterisque demum universis et singulis officialibus et Subditis nostris maioribus et minoribus in dictis 
Principatu et Comitatu constitutis, et constltuendis, dictprumque officialium locatenentibus seu Ipsa of ficia 
regentibus et subrogatis praesentibus et futuris ad Incursüm nostrae regiae indignationis et irae, poenaque 
florenorum auri Aragonum mille nostris regis inferendorum erarijs dicimus, praecipimus et iubemus, qua 
tenus huiusmodi nostram gratiam praedlctis Juratis, Consilio, et universitati villae de Tremp, qui nunc 
sunt et-pro tempore fuerint, teneant firmiter et observent, tenerique et inviolabiter observari facíant per 
quoscumque et non contraf aciant, vel veniant aut áliquem contra faceré vel venire permittant ratione 
aljqua sive causa si dictus Serenissimus Princeps Nobis morem gereré caeteris vero officiales et subditi 
nostri praedicti gratiam nostram charam habent ac preter irae et indignationis nostrae incursüm poenam 
praeppositam cupiunt evitare. In cuius rei testimonium praesentem ñeri íussimus nostro reglo communi 
sigillo impendenti munítam. Datum in oppido notro Matriti dié vigésima quinta metisls Augusti ahno a 
Nativitate Domini millesimo sexcentessimo sexagessimo quarto, Regnorumque nostrum quadragesimo 
qvtarto,— Yo el Rey. > > , ■ 

Vidit. D. Christophorus Crespi Vice Cancelarius.— V. Comes de Albatera et pro thesaurario gene- 
rali. -V. Georgius' de Castellvi.— V. Exea Regens.— V. Ferdinandus apHeredia R.— V. Antonius Ferrer. 
—V. Petrus Villacampa.— V. Marchio de Hariza.— V. Michael Calba.— V. Viíosa R.— V. Didacus de Sada 
pro concilio generali — Dominus Rex mandavit mihi D. Didaco de Sada, visa per Christopliorum Crespi 
Vice Cancelarium, Comitem de Albatera et pro thesaurario generali Villacampa, regenti cancellariam 
p. Georgium de Castellvi, Marchionem de Hariza Exea regentem cancellariam, D. Michael Calva, Heredia 
et Vilosa regentes cancellariam, nec non Ferrer et me pro consilio generati. 

V, M. hace merced á la Villa de Tremp en Cataluña de concederle licencia y facultad para tener 
mercado el lunes de cada semana (1). - 



APÉNDICE VI 
Titulo de Ciudad á la Villa de Tremp 

Real Decreto inserto en la Gaceta de Madrid n." 156, del dia 4 de Junio de 1884: 

«Queriendo dar una prueba de mi Real aprecio á la villa de Tremp, provincia de Lérida, por el 
aumento de su vecindario, progreso de su agricultura, industria y comercio, y su constante adhesión á la 
Monarquía Constitucional, 

Vengo en concederle el título de Ciudad. 

Dado en Palacio á veintisiete de Mayo de mil ochocientos ochenta y cuatro.— ^//omso. 

El Ministro déla Gobernación.— FiraMcísco i?ome>'oi?o6/eííb (2). 

(i) Arcli. C. de Arag. Camarade Aragón.— Registro 75, fol. 211 y siguientes. 
(2) Facilitado por el Secretario del Ayuntamiento de Tremp. 



55 - 



VILLA DE ISONA 



Adeu, Isona 

la de les Uoses romanes. 

A. MONTSECH. 

Ya diremos, al hablar de Castellciutat, que entre las ciudades de Cata- 
luña antigua figuraba Isona, la renombrada Aesona—Esona—Isauna, como 
la llamaron los Romanos ^ siendo por consiguiente la población de mayor 
importancia histórica enclavada en nuestro condado de Pallars. 

Está situada en la Cuenca de Tremp, en un pequeño promontorio; de 
aspecto hoy triste, sus calles tortuosas y estrechas, en las que se conservan 
algunos edificios del siglo xv, y consta en la actualidad de unos 880 habitantes. 

Esta villa, en el día tan poco poblada, fué en tiempo de los Romanos 
el emporio de aquellas montañas; su comercio y riqueza eran seguramente 
mayores que los de todo el Pallars en la actualidad, y son vivos testigos 
de su opulencia antigua la multitud de lápidas que en ella se han encontra- 
do, de las que copiaremos algunas, como también se han descubierto entre 
sus ruinas varias monedas celtíberas y romanas. 

De Isona dice Marca: «Intra Sicorim et Nucariam Palliarensem insigne 
»quondam fuit oppidum Issona, quod Romani dixere ^sonam, ut patet 
»ex inscriptione illic reperta.—Fulvt'o Filio F. Restituti Filio. Catulae. 
» P* Aesonensi . 

»Ex eodem oppido, in cújus vetustis ruderibus jacent quamplurimi lapi- 
»des Romanis literis inscripti, aliam quoque inscriptionem proferunt Apinius 
»et Amaricius quae ita habet.— Lunae A. V. G. Sacrum In Honorem Et Me- 
»moriam Aemiliae L. F. Maternae L. Aemilius. Maternus. Et Pabia. Fusca. 
»Parentes. S. P. F. C. 

» Clara fuit Esona dignatione civium, et patrimoniis qua publicis quae 
»privatis locuples, praecipue autem pecunia quam cives ejus faenerebantur. 
»Kalendaria dicebantur tabulae in quibus pecunia mutuo data describebatur. 
»ündé apjüd Jurisconsultos mentio Curatoris Kalendarii civitatis. Praeterea 
»aliis erat codex in quo soluti mutui apochae continebantur. Immo vero ha- 
»rum tabularum curatores dicti sunt Kalendarii et Iduarii, quia juxta morem 
»faeneratorís, Alsii apud Horatium unusquisque omnem relegebat. Idibus 
»pecuniam, quaerebat Kalendis poneré. CoUegii utriusque Kalendariorum 
»et Iduariorum meminit vetus haec et elegans inscriptio Aesonensis. L. Val. 
»L. Fil— Gal. Faventino II. Virali. — Qui. Annona— Frumentaria— Empta. 
»Plebem— Adivvit. Et Ob. Alia Merita. Eius. Collegia. Ka— Lendarum. Et 
»Iduaria. Dúo — Civi— Gratissimo Possuerunt. 

»Iessonia quoque dicta est. Unde in inscriptione Betulanensi mentio Fa- 
»bii lesoniensis. Posteri Isaunam appellarunt, quan á Sarracenis dirutam 
»anno DCCCCLXIV , testantur acta illius aevi Sita est Isonia in agro non 
»meleganti vicis aliquot ornato et frugum feraci, cui nomen Concha de Orean, 
»eo quod jugis asperis in orbem vallentur, á veteri et valido castro ejus no- 
»minis, quod in media valle superim positum est colli eminentissimo.» 

Según se desprende délo dicho, en Isona había dos colegios de comercio, 
el uno titulado de Calendarios, cuyo objeto era prestar dinero en las kalen- 



— 56 - 

das, y otro de Iduarios, que exigía en los idus el premio del dinero prestado > 
y erigieron un monumento á la memoria de Lucio Valerio Joventino, duun- 
viro (1), porque en tiempo que la plebe estaba necesitada de trigo lo compró 
él de su dinero y remedió la común miseria. 

Había también una lápida dedicada á la Luna y á varias deidades, y otras 
en que el común de aquella ciudad da testimonio de su fidelidad y amor al 
César Marco Aurelio Numeriano, hijo del emperador Marco Aurelio Caro. 

La España Sagrada (2) dice hablando de Aesona: «Famosa ciudad de los 
Ilergetes, cuyo nombre se conserva todavía con muy poca alteración en el 
apisona, pueblo situado entre el río Segre y Noguera- Pallaresa, en la Conca 
de Tremp. Tuvo en lo antiguo Seviros augustales (3), Duunviros, y colegios 
ó gremios de comerciantes, y fué plaza de tráfico y contratación muy fre- 
cuentada, así por naturales como por extranjeros, según consta de muchas 
inscripciones de Isona que recogió el Canónigo Pascual y otras publicadas 
por los anticuarios. En la inscripción de 656 déla colección de Masdeu,que ya 
habían dado á luz Marca, Finestres y Flores, puesta á Marco Fabio, Edil y 
dos veces Duunviro, se dice que era lessonense ó de lesona, en cuya copia 
pudo ocurrir el descuido de alterar la primera letra omitiendo una de las 
líneas que forman la A, en cuyo caso dijera ^^5o;í^;íS2> como se lee en las 
demás inscripciones. En la de 832 publicada por Masdeu existente en Roma, 
se da noticia de Marco Terencio Paterno, el cual había muerto en aquella 
ciudad, y expresa que era español de la provincia citerior y natural de 
Isona — Aesonensi. Y en la de 978 á Fulvia Catula, se dice que era natural 
de Isona — Aesonensi. 

Serias discusiones ha promovido el origen de esta antigua ciudad, y re- 
ferente á la misma se han leído en la R. Academia de Buenas Letras de Bar- 
celona tres memorias tratando de Aesona y sus inscripciones: 1.* En 30 
Abril de 1806 por D. Joaquín Alberto Moner de Bardaxí, á la cual acompaña 
la correspondiente colección de inscripciones romanas; la 2.^ en 15 Enero 
de 1839 por D. Ramón Roig y Rey; y la 3.^ en 1860 por un socio corresponsal 
de la mencionada Academia. 

El Diccionario de Miguel Cortés niega que Aesona fuese la actual Isona, 
cuya opinión refuta elDr. Roig (4), y termina su trabajo diciendo: «El sitio de 
esta villa es el que ocupó, pues, la antigua ciudad romana llamada Aesona, 
cuyo nombre nos han conservado íntegro los mármoles existentes en la 
misma. Estos mármoles acreditan además el grado de esplendor, de riqueza y 
de población á que llegó esta ciudad en aquellos tiempos remotos, despren- 
diéndose de los mismos que tuvo seviros, augustales, duunviros. colegios y 
gremios de comerciantes, y que fué plaza de tráfico y contratación, ennoble- 
cida con familias de alta categoría y con personajes de distinción, que con sus 
hechos gloriosos militares y cívicos supieron merecer bien de su patria, de 
sus amigos y ciudadanos, cuya historia podría ser objeto de otra memoria.» 

(1) Título que se daba en Roma á los dos magistrados que en las colonias y municipios desempeñaban 
las funciones atribuidas á los cónsules. Eran elegidos por uno ó cinco años. También se daba este nombre 
á otros magistrados generalmente nombrados para un negocio especial, como fueron los dos iueces que to- 
maron parte en la causa de Horacio, asesino de su hermana. . 

(2) Tomo 46, p. 15. . 

. (3) Magistrados religiosos instituidos por Augusto (eran seis), encargados del culto de los dioses Pe- 
nates y del genio familiar de Augusto. 

(4) Memorias de la Academia de Buenas Letras, t. 2.°, pág. 221, año 1868. 



57 — 



INSCRIPCIONES ROMANAS DE ISONA 



En número de 19 son las que publica D. Joaquín Alberto de Moner, entre 
ellas las de Bonrepós, Covet y Llordá, pero sólo copiaremos las siguientes: 



1.* 

M. LieiNIO LA F 
QVIRA CEL TIBERO 

AEDAñVIR. 

LATERENTUS 

PICENTANUS 

TUTORI 

(Esta inscripción está en la Plaza de la Fuente.) 



2.* 

L. PORCIO. L. F. 

QUIR 

SERENO 

m VIR. íí yiR \ 
PORCIA. PROCULA 
EX TEST. 
P. 

(Está en el arco del Presbiterio de la iglesia 
parroquial.) 

L. VAL. L. FIL. 
GAL. FAVENTINO 

nVIRALI 

QUL ANNONÁ 

FRUMENTARIA 

EMTA PLEBEM. 

ADIUVIT £T OB 

ALIA MERITA EIUS 

COLLEGIA KA. 

LENDARIUM. 

ETIDO VARIA DÚO 

CIVI GRATISSIMO 

POSVERUNT. 

(Está en la puerta de la Villa.) 



C*IVILIO=GAL 
LEPIDO=IESSON.. 
PP. CÉNTUR-LEG-X 
GEM— P-F— LEG-I-ADIUT 

LEG-X-G=P-F 
VV. VV. 

(Está en la casa del cabildo. ) 

AEMILI ;v; PATERNiE 

AESONENSIS 
Si AI 5vi C ^ 5vi PERPE 

(Está en la pared de la iglesia.) 

FUL ^ LFFULVI ^ 

RESTITUTI «> NE "^ 

CATULAE Sí/ 

AESONENSI ^ 

ANN ^ XL «• 

FULVIUS ^ 

HOMÜLILIUS ^ 

LIBERTUS S» 

PATRONAE SI/ 

• DE Sfi» SE Sí/ BENE 

MERITAE SI/ 

FACTUNDU . 

M SI/ CÜRAVIT Sl> 

(Está en el presbiterio de Isona.^ 

MEMORIAE-L FULVI L. F. 

QUIR SATUR-NINI- 

L. FULVIUS L. F. 

QUIRGELTIBER 

PATRI 

(Está en la torre de Isona.) 



^- 58 - 

Creemos oportuno añadir á esta colección de inscripciones el siguiente 
fragmento de la oración gratulatoria del Sr. Moner, que á ellos se refiere: 

«Entre estos monumentos de antigüedad referidos, se ha hallado una 
multitud de monedas que han servido para enriquecer muchos monetarios, 
principalmente el del Monasterio de las Avellanas. (l),Pretenden los del país 
que las haya de cuño esonense, pero yo no las he visto sino de emperadores 
romanos, de caracteres celtíberos, y otras pertenecientes á algunas familias 
romanas. , 

»No hay otros monumentos de consideración de aquellos tiempos. Un 
solo acueducto se conserva, sin tener otra particularidad que la solidez de 
su construcción. Se ven, sí, barros, cornisas, follajes y adornos de edificios 
derruidos. He visto yo aún entera una ara de sacrificio, bastante grande, 
con un sumidero de la sangre, que desde el centro se dirigía por medio de 
una pequeña coluna á la tierra. 

»Suelen encontrarse también sepulcros en las inmediaciones de la mu- 
ralla. Descubrióse uno, poco ha, bien conservado, formado de seis ladrillos, 
proporcionados á la cabida necesaria para un cadáver. Había dentro otro á 
manera de almohada, pero no contenía más que sus cenizas; siendo lo parti- 
cular de él una pintura al fresco prodigiosamente conservada, lo que pare- 
cerá increíble, y más asegurando personas verídicas que en ella se figuraba 
un templete con muchas figuras que le servían de adorno. Esta pintura pere- 
ció, siguiendo la excavación que motivó el encontrarla. 

»Se encuentran muchos sepulcros de esta conformidad, aunque sin seme- 
jantes pinturas: en algunas sé han conservado los cadáveres, traspasada la 
cabeza por un fuerte y agudo clavo. Se presume con fundamento, sobre los 
datos de la historia, que el uso de los clavos en los cadáveres sería á fin de 
preservar la corrupción, como sucedía entre los Fenicios. Suele también 
hallarse una moneda muy tosca, que seguramente sería la naula que ponían 
á los difuntos para pagar el paso de la barca de Aqueronte en la entrada 
del infierno. Finalmente se han encontrado algunos pedacitos piramidales, 
que servirían de remate á algún adorno.» 

En Isona, dice un escritor, se muestran y evidencian los diferent,es pue- 
blos que se han sucedido: Jas monedas celtíberas que á menudo se encuentran 
denotan la presencia del pueblo ante-romano; las muchas inscripciones lati- 
nas esculpidas en el mármol enseñan la presencia del' vencedor de Cartago; 
los monumentos románicos tales como las iglesias de Covet y Biscarri, la 
capilla de San Pedro Mártir y poderoso castillo de Llordá, expresan como 
estaba consolidada en el siglo xi la dominación cristiana en Pallars (2). 

Es una verdadera lástima que en nuestros tiempos desaparezcan las ve- 
nerandas reliquias de antigüedad de Isona. 

En 1895 sufrió una importante profanación arqueológica. Uno de los más 
típicos portales de las murallas de la Edad media que circuían la ciudad fué 
inútilmente derruido por el Municipio, con el pretexto de hacer mejoras. 

(1) Esto se escribió en 1806. 

(2) El castillo de Llordá se conserva todavía, y está situado á unas dos horas de Isona. Es obra del 
siglo XI, de lo mejor conservado que hoy existe, y sin presentar aditamentosó reformas posteriores. Apa- 
recen dos recintos muy grandes y bastante separados uno de otro, y si bien del inferior en donde habíala 
iglesia es poco lo que se conserva, en cambio el superior se conserva tan bien y fuerte que el piso primer" 
y segundo sirve para resguardar á los ganados de los ardores del sol y de la lluvia. ¡Lástima grande que 
no merezca la atención de los facultativos y se reconstruyera á su primitiva integridad, cosa que sería fácil 



- 59 — 

Mucho y bueno se conserva de las antigüedades de Isona en el museo que 
en la misma posee D. Joaquín de Moner, el cual publicó un interesante es- 
tudio sobre el catástrofe censo romano. , 

Moner en su Monografía de Sort, hablando de la venida de los visigodos, 
dice: «Con poca dificultad sé hermanaron ambas razas, romana y visigoda, 
y los de la comarca de Sort se sujetaron, según creemos, por la falta de po- 
blación, á la Marca, cuyo gobierno estaba en Isona, pueblo de la Conca de, 
Tremp, donde todavía se levantan el castillo, el palacio, la iglesia y demás 
dependencias del gobernador, que á guisa de rey los rigiera militarmente.» 
Según hemos ya indicado, los edificios mencionados no son de esta época; lo 
que no podemos asegurar, ni tampoco negar, es si verdaderamente residía 
allí el gobernador, cosa que puede admitirse atendiendo la importancia que 
en aquel tiempo tenía todavía Isona. 

La decadencia de Isona no cabe duda que fué debida á la invasión sarra- 
cena, como se prueba por un documento de 973, y hay autores que aseguran 
que en 1067 permanecía todavía despoblada, y que luego de su restauración 
se llamó Isauna. 

De que lo estaba en 973 es cierto. En este año los condes Borrell y Gui- 
fre de Pallars dieron la iglesia de Santa María de Isona y otras del lugar de 
Llordá al abate Amell, del monasterio de San Saturnino de Tabernolles, que 
como se hace constar en la misma escritura estaba á la sazón destruida— í^sa 
civitate Isona quie est destructa (1)— y lo propio su iglesia, —6'¡f abducant labo- 
r atores qui ipsas heremitates reducant ad culturam (2)— recomendándoles 
que edificasen iglesias y fortalezas en sitios adecuados, y que llevasen allí 
labradores, á fin de, que redujeran á cultivo los eriales. 

Después de esta época la historia de Isona es muy oscura, y sólo hemos 
encontrado los datos siguientes^ 

1396. Por si no fueran bastantes las calamidades pasadas, Isona fué 
víctima de la ambición del conde de Foix, el que se apoderó de dicha pobla- 
ción después de poderosa resistencia, mas tuvo que abandonarla muy pronto. 

1463. Ya hemos hablado en nuestra crónica del condado de la invasión 
del conde de Fóix, y vemos que en este año, después de pasar por Vilamur y 
Tahús, sus secuaces se apoderaron de Isona no menos que del histórico cas- 
tillo de Llordá. 

El rey D. Pedro II manda á Guillermo de Pronta que no perturbe á Ar- 
naldo de Isona en la percepción de los réditos de Maimón, quehabía compra- 
do á Raimundo de Peralta. 

Con motivo de la guerra de Sucesión, la mayor parte de las posesiones 
fueron repartidas entre los generales y jefes de Felipe V. Al General Ver- 
boom le fueron adjudicadas las grandes haciendas del conde de Sierra Ne- 
vada, D. Francisco de Moner y Miret, de Isona, reduciendo á aquella ilustre 
familia á la miseria y obligándole á pagar arriendo de su propia casa. 

En Isona nació el limo. Dr. Badía, Obispo auxiliar de Toledo y Admi- 
nistrador Apostólico electo de Barbastro. 

(1) Marca hispánica, apénd. 115. 

(2) Los que rompían la tierra para aplicarla al cultivo fueron conocidos con los nombres de primt 
homines y bodadores 6 boaadores. 



- 60 — 



IGLESIA DE ISONA 



La iglesia parroquial es de estilo gótico, denotando mucha antigüedad, 
pues aparece ser construida en el siglo xiii. 

Gracias al mal gusto que imperó en nuestro país, sus muros perdieron 
la grandiosidad que tenían al ser blanqueados, como aconteció lo propio á 
la catedral de Urgel, siendo causa á la vez de una profanación del arte el 
que se hayan inutilizado cuatro lápidas romanas que se encuentran en los 
montantes del arco 'del presbiterio. " 

De su antiguo esplendor se conserva muy poco, mereciendo especial 
mención una capa pluvial del año 1632, 



VILLA DE TALARN 

Célebre es en nuestro condado esta villa, y aunque hoy haya quedado 
reducida á un pueblo de escaso vecindario, no obstante ha desempeñado 
papel muy importante. - 

Si las crónicas no mienten, su importancia en la época moderna la ad- 
quirió por haberse distinguido de las demás poblaciones de Cataluña con 
motivo de la guerra de Sucesión, siendo la única de nuestro condado que se 
manifestó contraria al Archiduque, y en recompensa se le otorgaron algunos 
privilegios y varios títulos de nobleza (1). 

No quiere esto decir que antes fuera un pueblo insignificante, puesto 
que en el transcurso de los hechos que relatamos hemos hecho mención 
varías veces de Talarn, prueba evidente de su importancia. 

Hay quien pretende que dicha villa se llamó antiguamente Theaso y 
perteneció, dicen, á la región délos acétanos, y otros sostienen que subsisten 
en Talarn rastros de población romana. 

De esta villa dice Madoz: (2) «Villa con Ayuntamiento de la provincia de 
Lérida, de la que dista 17 horas, partido judicial de Tremp. Situada en la 
punta oriental de un pequeño cerro, que se extiende hacia el O. sobre el 
antiguo camino que va hacia Salas por la falda del cerro, á la derecha del 
Noguera-Pallaresa. Su clima es muy sano. Se compone de 150 casas, la granja 
y heredad llamada Enorts, que fué de los dominicos de la misma población 
y en cuyo puesto hubo antiguamente un pueblo de aquel nombre, existiendo 
todavía algunos restos de su iglesia; también existió otro pueblo llamado 
Santas Creüs, á la orilla derecha del río, entre el mismo y el camino que va 
á Salas, cuyos habitantes, así como los de Enorts y pueblo de Cañáis, de 
cuyo último se encuentran todavía vestigios al NO. de la población, se esta- 
blecieron en tiempos antiguos en la villa que describimos, que tenía entonces 
el título y derechos de Castillo terminado. A 25 minutos de. la población se 

(1) Rocafort dice; «Quant la divlsió de Catalunya en corregiments, el de Talarn comprenía'l terrítorl 
de la antíga sots-veguería de Pallars, ó sia'ls actuáis partits judlclals de Tremp y Sort. No se lo que hi pot 
liaver de veritat, empero diuen si Felip V li feu tal dlstincio per haver-li sigut adicta la vila, y que'ls 
demés pobles, veyent en axo un acte de desUealtat y traició á la patria, desde allavors anomenen áls seus 
vehins, en tó de befa y escarní, gabatxos de Talarn.»~Bo\. del C. Excursionista, n.° 131. 

(2) Diccionario Geográfico, t. 14. 



- 61 - 

ven las ruinas de un magnífico convento de dominicos llamado San Jaime de 
PsdlÁs—Schola Cristi de Tremp — y unas casas denominadas las Tenerías, 
porque hay varias fábricas de curtidos, cuyos edificios, así como el territorio 
en que se hallan, conocido por la Cuadra de Margarit, han sido en diferen- 
tes ocasiones motivo de disputa entre los vecinos y las villas de Tremp y 
Talarn; al O. hállanse dos casas que pertenecen al barón de Eróles y de 
Borrell de la misma población; á media hora de distancia hay la ermita dedi- 
cada á San Sebastián, en lo alto del cerro en que descansa la villa, y á la 
misma distancia por el E., entre unas rocas á la orilla del Noguera, las de 
Susterris, que pertenecían á la religión de San Juan y era encomienda de la 
cabeza de este nombre. (De esta casa nos ocupamos entre los conventos de 
Pallars.) 

»Hay en la actualidad la capilla del Santo Cristo del Calvario y anti- 
guamente había la rural de San Jacinto, que fué derruida en la pasada guerra. 

»Esta villa fué cabeza del corregimiento de su nombre antes de la última 
división territorial, en que se subdividió aquél en dos partidos judiciales, sa- 
cándose el de Sort y conservando Talarn su capitalidad aunque el juez. re- 
sidiese en Tremp; hasta que por decreto de 22 Junio de 1840, á propuesta de 
la comisión mixta de división territorial, se declaró á Tremp cabeza del 
partido judicial. Tuvo también gobernador iTiilitar desde el decreto de Nueva 
Planta de Gobierno, dado por Felipe V en 1746, hasta que en 1834 se trasladó 
á la citada villa de Tremp; pero en Diciembre de 1838 se fortificó, cercando 
sus avenidas y formando algunos reductos y tambores alrededor de la po- 
blación, y desde entonces tiene un comandante de armas y guarnición (1849). 

»Es población antigua, y orillando glorias que no constan no debemos 
omitir que es patria del capitán general barón de Eróles y de la familia Mir. 

»Celebra Talarn una feria "anual, el domingo inmediato á la fiesta de 
San Martín, la cual dura 8 días, y en ella se vende ganado menor, vacuno y 
de cerda, paños, algodones y quincalla; tiene el privilegio para un mercado 
semanal, pero no lo celebra. 

»La población consta de 107 vecinos, con un total de 734 almas.» 

Efectivamente, como indica Madoz, Talarn y su castillo desempeñaron 
gran papel durante la Edad media, como se verá en las noticias que daremos 
en la crónica, sacadas casi todas ellas del Archivo de la Corona de Aragón, 
y parece desprenderse de los datos encontrados que, con motivo de la divi- 
sión del condado, el vizconde de Pallars inferior, ó sea de las Concas, tendría 
su residencia en Talarn, como el del Superior la tuvo en Vilamur, y una vez 
se unieron de nuevo las dos familias de nuestros condes, parece que dicha 
población quedó bajo la jurisdicción de la familia Mur. Lo que más adelante 
dio importancia a Talarn, sea por afecto á los Borbones, ó que realmente reu- 
niera mejores condiciones de capitalidad, fué el corregimiento de Talarn (1), 

(1) Se entiende por corregimiento el territorio de lá jurisdicción del Corregidor, ó sea el oficio, 
empleo, cargo ó destino y funciones del corregidor. 

Era pues, el corregidor, el magistrado que ejercía la jurisdicción real en su territorio, con mero 
y mixto imperio, y que conocía de las causas contenciosas y gubernativas y del castigo de los delitos. Los 
había letrados, políticos 6 de capa y espada, y militares, y todos tenían las mismas facultades en lo judicial 
y en lo político, con la diferencia de que los segundos y los terceros debían oir en los asuntos contenciosos 
^1 dictamen de los alcaldes mayores, que eran sus asesores. Este cargo quedó suprimido al crearse los jue. 
ees letrados de primera instancia, que se encargaron de los negocios civiles y criminales en lo judicial, 
pasando lo gubernativo al alcalde. En época reciente se establecieron los corregidores en varias ciudades 
principales como presidentes de los ayuntamientos y con ciertas atribuciones administrativas. 



— 62 - 



CRÓNICA DE TALARN 

La villa de Talarn la encontramos por primera vez mencionada con 
motivo de las rancuras de los condes Artal y Raimundo, como decimos al 
tratar de San Odón, y 'g2íY?í penyora puso el conde Raimundo el castillo de 
Talarn. 

1064. El citado conde Raimundo cede el castillo de Talarn á Pere Ra- 
igón de Erill. 

1079. En este afio los condes Raimundo y Valencia hicieron una con- 
cordia con Oliver Bernardo, acerca' del castillo de Talarn, con las demás 
dependencias de Sots- Térras. Luego los citados condes hacen un convenio 
con Sumario Guillermo Fulco, acerca del mencionado castillo de Talarn y 
la octava parte de la parroquia que va hacia Graner. . También aparece 
cedido en comanda á Suñer Ramón, y en feudo á Arnaldo Bernat, hermano 
del conde. 

Hay algún autor que ha dicho que en este tiempo murió el conde Rai- 
mundo y dejó Talarn á su hijo Arnaldo; pero es cierto que se encuentran 
memorias posteriores de que vivía., 

1087. Los condes Raimundo y Valencia celebraron un convenio este 
año con Gileman Ug, dándole en feudo el castillo de Talarn (1). 

1088. El castillo de Talarn pasa á poder del vizconde Arnal Bernat, 
por una convención hecha con el conde Raimundo y el citado vizconde, como 
se verá luego. 

Por este tiempo los condes Raimundo y Valencia encomendaron los cas- 
tillos de Talarn y Susterris á G., hijo de Oliver Bernardo, y le obligan á que 
se haga hombre de Guillermo. Dieron al Oliver la octava parte de la parro- 
quia— g-í/e z;«tí?/¡f «í? Graner.— Guillermo les prometió fidelidad, hacerles sa- 
cramental y darles potestad del castillo de Talarn, Sots-Terras y Llimiana. 
Todavía aparece en este año otro convenio entre los mencionados persona- 
jes, referente al castillo de Talarn (2) y luego otro entre el conde y Suñer 
Raimundo y su hijo Guillermo, sobre el mencionado castillo. 

1210. En este año encontramos que se concede la guarda del castillo 
de Talarn á Gerardo de Talarn: «ítem dono et concedo tibi vel tuis quod ha- 
»beas Unam iovam et unum traginum singulis annis in hominibus qui tenent 
»vel tenerint mansiatas de pagesiis a Petrafita superiore, exceptis meis do- 
*minicattiris (3).» 

(1) Et donant ad eum, ipso fevo apud in Dominicaturam Ipsa mediatate de Ipsa Parrochla, sine hoc 
quod fuit de Berengario Miro et in Dominicatura de Ramdn Mir et de sua mater, et per hoc convenit Gi- 
naman a Raimundo Comité et a Valentía Comitissa quae fíat suum solídum et faciat ad eos hostes et caval- 
cadas et plácitos et cunctos servitios quomodo homo debet faceré ad suum solidum seniorem et habeat 
Ginaman in ipso castro uno ad mirament de ipsos homines et mediatate de ipsos plácitos exceptas Domí- 
nicaturas qui fuerint de Berengario Miro et de Ramón Mlr et de sua mater, et per hoc guardet Ginaman 
Ipso castro de Talarn et ipst Balso de Sots-Terras, et siat Ginaman si alterum de Cavelleros per hoc et 
faciat ñdelitatem a Remundo Comité et a Valentía Comitissa, secundum illorum volúntate et faciat per 
ipso castro Seniorem qualem Rémundus Comes ad íllum mandaverit et convenit Ginaman quae dónet po- 
testatem de ipso castro de Talarn a Remundo et Valentía per totas víces quae illl demandaverint aut requi- 
sierint per semetlpsos aut per suos imissos et de ipsas fortezas de Sots-Terras, faciat similíter.=ArchivO' 
Cor. de Arag., t. 5.— Armario de Lérida, Saco P., n.° 289. i 

(2) Libro 1.° feudorura.fol. 74. 

(3) Libro Antíquítatum 4, fol. 174. 



- 63 - 

En el afto 21 del rey Felipe, el conde Raimundo^ dio á Arnaldo Bernat, 
vizconde, el castillo de Talarn en feudo y además la dominicatura de la 
octava parte de la parroquia de Talarn, á excepción de lo que allí se desig- 
naba, y que Guillermo, Fulco diese la potestad á Arnaldo del castillo de las. 
esplugas de Sots-Terres, y por esta gracia Arnaldo sería hombre de Rai- 
mundo Suñer. Se convino también en que Arnaldo le daría la potestad del 
castillo de Talarn y demás que tenía ó pudiera tener y haría con él hostes y 
caval cadas (1), 

1270. El castillo de Talarn pasó antes de esta fecha á poder de la fami- 
lia de Mur, y así encontramos que este año manda el rey D. Pedro II á 
Acardo de Mur que entregue la potestad del castillo de Talarn. 

1278. Por este tiempo figura ya la familia de Talarn, por cuanto vemos 
que á 3 nonas Junio dé este año el rey D. Pedro manda á Acardo de Talarn 
le entregue la potestad del castillo. 

También en este año el mencionado rey da instrucciones á Raimundo de 
Molina sobre la firma del derecho de Sibilia de Talarn y quejas del conde 
Raimundo Roger, Guillermo de Bellera, Bernardo de Roger y Guillermo de 
Castellvell. Durante el sitio de Balaguer tenía el feudo de Talarn Bernat 
de Vilamur, y en su nombre asistió con caballos y armas G. de Orcau. 

1280. El rey manda este añg á los hombres de Talarn que paguen á 
Miguel Roig el derecho del Bovaje. 

1283. Firma el rey la aprobación de establecimientos hechos por Rai- 
mundo de Molina, Veguer del Pallars, á Ramón Rodó, Bernardo Torner j 
Pedro Bonet acerca de los hornos de Talarn, Llimiana y Guardia. 

Luego aparece Talarn como feudo de los vizcondes de Vilamur y lo 
prueba lo siguiente: con motivo del sitio de Balaguer,. G. de Orcau compa- 
reció delante del rey D. Pedro II y dijo con palabra de juramento que es- 
taba allí por Bernardo de Vilamur, con caballo y armas, por razón del feudo 
de Talarn. 

Además, estando el r,ey en Valencia el año 1286, Bernardo de Vilamur 
le prestó pleito y homenaje por el citado feudo, aunque parece que no lo dis- 
frutó mucho tiempo, por cuanto en 1290 mándale el rey que entregue la 
potestad del castillo de Talarn.- 

1301. El rey D. Jaime II hace concesión á varias personas, mediante 
un censo anual perpetuo de 8 sueldos de ciertas posesiones sitas en el tér- 
mino de Talarn, entre ellas cierto capmanso rubei Sancti Jacobi quod ad 
'^egem pervenerat. 

1307. Jacobo de Talarn es autorizado para prestar pleito y homenaje 
al rey D. Jaime ,11 por el feudo de Talarn, cuyo acto celebra en el mes de 
Febrero del año siguiente, y entre las cláusulas del convenio aparecen las 
siguientes: «Cum certis pactis et prorrogatione illi concenso per regem ad 
»adimplendam dispositionis matris ipsius, qui fuerat dispositum, quod nisi 
»dictus Jacobus de Talarn compleret contenta, in dicta dispositione et testa- 
»mento eius matris intra certum tempus devolveretur regi dictum feudum. 
*Et si dictus rex prorrogavit dicto Jacobo dictum tempus usque tempore 
»veterum cum pacto quod nisi inf radictum tempus adimpleret dicta disposi- 
»tione, dictum feudum regi pervenerit, etc. (2)» 

(1) Armario de Lérida.— Saco P. 

(2) Divers. reg. Jac. 1.° et 2°, fol.270. 



- 64 - 

1334. Consta en este año que el mencionado Jacobo de Talarri conti- 
nuaba en posesión del citado feudo. 

1338. En el Armario de Lérida, entre los documentos de Talarn y Orrit, 
existe el pleito y homenaje que á 3 idus de Mayo de este año hizo Acardo de 
Talarn por el castillo de dicha villa, el gue tenía en feudo del rey, á título 
de compra hecha por el mismo á Margarita su hermana, mujer de Arnaldo 
de Galliner, procurador y tutor de Arnaldo, hijo y heredero de los citados 
Arnaldo y Margarita, y el rey le dio la investidura. 

En este año figura Jacobo de Talarn, al que el rey D. Pedro III le da la 
potestad del castillo de Talarn. 

1345. Acardo de Talarn prestó pleito y homenaje al rey D. Pedro III, 
por el feudo y castillo de Talarn. 

1348., Entre las ventas hechas por el rey D. Pedro III figura una por 
la que, mediante el precio de 30.000 sueldos barceloneses, vendió á Acardo 
de Talarn y á los suyos el castillo de Talarn en franco alodio, que él mismo 
tenía en feudo del rey, como hemos visto, con toda jurisdicción, mero y 
mixto imperio y el castillo de Orrit. 

A seis de Julio de este mismo año, encontramos la procura hecha por el 
rey D. Pedro III de revocar la venta que había hecho á Acardo de Talarn 
de los castillos de Talarn y Orrit, y 400 sueldos de censo sobre los mdlinos 
y hornos de Tremp y la tercer a. pa.rte fort sz ve merca ft de Tremp^ que el 
rey tenía en feudo por la iglesia de Urgel (1). 

También en este año encontramos otro convenio hecho entre el rey y 
la universidad de Talarn y Orrit. Deseaba el rey que comprasen los censos, 
de Artal de Talarn para poder recuperar dichos lugares, y para seguridad 
de dichas universidades, mientras durase el citado censal, tuvieran en su 
poder los réditos de dichos lugares. — Sed non est perfecta dicta capitulatio. 

1349. Entre las escrituras del rey D. Pedro III correspondientes á los 
años 1348 al 1353, aparece una por la que se ve que el monarca, refiriéndose 
á la venta que antes hemos mencionado con Acardo de Talarn, manda que 
si dentro del período de 20 años le restituyese los 21.000 sueldos, dicha carta 
de gracia quedase perpetua, y si durante ese plazo no restituyese, fuese nula 
y de ningún valor, y en vigor de la misma no pudiese el rey redimir dicha 
cantidad. 

En los libros de la Bailía general se dice también que el castillo de Ta- 
larn era del dominio del rey y que lo tenía en feudo Acardo de Talarn; y en 
el registro de los feudos aparece que Sots-Terras era del término de dicho 
castillo y que el castellano de Talarn pollicebatur daré potestate de dicto 
castro de Sots-Terres. 

Nótase allí igualmente que interrogado, mediante juramento, Felipe de 
Monrós, dijo que Jaime de Talarn, caria de dicho castillo, había impigno- 
rado el feudo de Talarn á A. de Galliners, por la razón allí expresada, por 
el precio de 12.000 sueldos jaqueses. Que el feudo en efecto lo tuvo el nom- 
brado Galliner y que entonces lo poseían los herederos de sus bienes. Inte- 
rrogado, además, si sabía por qué razón el lugar de Susterris, que es de dicho 
feudo, fué cambiado en hospital y por qué el Comónodor ó Prior de Susterris 
tenía dicho lugar en feudo ó alodio, dijo que nada sabía sobré este particu- 
lar— s^«f audivisse que ell ho cuy da teñir per alou. 

(i; In curiae 10, reg. Petri 3.°, de anno 1347 et 48, fol. 76. 



- 65 - 

Allí mismo apafeGe otra disposición de Arnaldo de Berga hecha por me- 
dio de juramento— «6/ wV?^ de quihusdam connominisinpratodéTalarn 
stábilitis per Ferrar ium de Lilleto^ Fran.'^°ypaborde— con cesión de un par 
de gallinas. Tanibién sé menciona la venta hecha por Jaime de Talarn de 
cierta cuadra que tenía en el término de Susterris, al Comonodor de aquella 
casa, que es del término de Talarn, y por fin menciona la capbrevacióii del 
castillo de Talarn. ; ;. 

1357. A 15 Septiembre el rey D. Pedro ril vendió en libre y franco alo- 
dio al conde, de Pallars, Arnaldo Roger, los castillos y lugares de Talarn y 
Orrit con sus aldeas y mansos, con todos sus derechos y jurisdicciones, por 
el precio de .7 1.000 sueldos, de* cuya escritura copiamos lo siguiente: «Prómit- 
»tinius vobis dicto comiti quod dicta castra et loca de Talarn et Orrit alus 
»personis praeterquam vobis non Veñdemus, impignorábimus et quovis modo 
»alieñabimus, nisi eos ea redimere vellemus.— Ex quibus déprehenditur quod 
>>dicta yenditio:fuit cum instrumento gratiae.» 

A 22 deíOctubre de este año el rey concede á Hugo de Cardona, tutor y 
curador de los hijos -del conde Hugo de Pallars, que en virtud del citado ins- 
trumento á carta de gracia redima el castillo de Talarn de Artal de Talarn 
á beneficio dé los citados huérfanos, á los cuales por el rey se les hacía nueva 
venta del mencionado castillo (1). ,: 

1358. Entre las ventas del rey D.: Pedro III aparece la siguiente: El 
rey hace mención de que los lugares de Talarn y Orrit los había vendido 
primeramente á Acardo de Talarn, cóh instrumento á. carta degracia, por 
el precio. de 51.000 sueldos. Que luego, redimido por dicho Acardo, los había 
vendido en igual .forma al conde dé Pallars por 71 .000 sueldos, de los cuales 
había entregado al rey 21.000 y los restantes los había de pagar el citado 
Acardo por la redención de los arriba mencionados, los cuales entonces no 
había todavía restituido— /í^c fuerat «¿¿¿¿^í^^s ^osses/ow^T^de aquellos luga- 
res. Manda el rey que Acardo agregue al precio de 51.000 sueldos de su 
venta 20.000 más, todos los cuales debe hacer efectivos al Baile general á firi 
de que éste los entregue al conde de Pallars. Y por tenor del instrumento de 
carta de gracia de su venta recupere dicho conde la venta hecha á su nom- 
bre y la renueve, y en su consecuencia posea dicho Acardo aquellos lugares 
por el precio de 71 .000 sueldos en vigor de la primera venta. El rey pidió 
que se redimiera dentro del plazo dé 20 aflos, pero luego le facultó que lo 
hiciera cuando buenamente pudiera y á perpetuidad. Acardo prometió hacer 
la redención á no ser que el rey lo incorporase á la Corona. Así se convino 
y fué perpetua la venta. :, 

1359. No cumpliría muy bien Acardo el compromiso contraído, por 
cuanto en este año encontramos lo siguiente: «Ya que los sucesores de 
Acardo no pagaron los 20.000 sueldos al conde ni al Baile general, cuya can- 
tidad había el conde desembolsado, el Baile general á instancia del Bort de 
Pallars; procurador del conde, manda á Clara de Talarn, que poseía los bie- 
ldes de Acardo y' era á la vez tutora de sus hijos, que ponga la mencionada 
cantidad á su disposición, á fin de que una vez pagados el citado conde pue- 
da recuperar el instrumento de venta, que por aquel motivó había hecho con 
^1 rey, de dichos castillos.» 

(1) In diversorum reg. Petri 3.", de 1353 á 58. 

5 ' 



— 66 — 

1370. En este año tuvo lugar la incorporación á la Corona de los casti- 
llos de Talarn y Orrit (1). 

También en este año se firmó la venta de todos los derechos y emolu- 
mentos pertenecientes á la Corona, de la villa y castillo de Tal arñ, álós cón- 
sules de la villa de Tremp. 

Aparece luego, en este mismo año, un proceso que se incoó entre el 
Prepósito de Mur y el Baile de Talarn, por el que consta que los hombres de 
las villas de Tremp, Talarn y Orrit, habían redimido con Acardo de Talarn 
el castillo de Orrit y Talarn, con todos los derechos civiles y criminales, por 
51.000 sueldos, lo que aprobó el rey á 11 Octubre de 1370 (2). 

El rey concede á los hombres de Talarn y Orrit los réditos de dichos lu- 
gares y términos por espacio de 10 años, en auxilio de la redención hecha 
por los herederos de Acardo de Talarn de los citados lugares (3). 

1375. En la Bailía general se encuentra el proceso é información s-obre 
la reedificación y cambio de ciertos molinos de la villa de Talarn, que allí se 
designan. A 15 -Septiembre se da licencia á la universidad de Talarn para 
cambiar dicho molino y su ^^Ar^r/^w, sin perjuicio de nadie, en otro lugar 
de dicha universidad— 6^«^i;2so.— De suerte que el molino, mudado en otro 
lugar con su agua, sea tenido bajo directo y alodial dominio del rey á censo 
de 20 sueldos anuales como pagaba el anterior. 

1377. A 13 Juílio de este año se firmó él decreto sobre la venta hecha por 
Clareta, mujer de Acardo de Talarn, en la que se estipula que si Blanca, su 
hija, y Guillermo Raimundo de Erill (en otro lugar llamado feort de EriH) 
quieren la carlanía, feudo y franquezas que por el rey posee Clara en el lu- 
gar de Talarn, con sus diezmos, usajes, piernas ó jamones, gallinas, réditos 
y derechos de dicho feudo, del mismo modo que lo tenía su esposo Acardo, 
han de pagar 10.000 sueldos (4). •, 

En el mencionado registro 56, fol. 224, se encuentra un decreto, firmado 
el mismo día, referente á la venta hecha por los sobrenombrados al Bort de 
Erill, del molino del aceite, del hospicio, huerto, celler, patio y apparatibus 
en el lugar de Talarn y del feudo que dicha Blanca y Clara tenían ei^ el lugar 
de Orrit y sus términos, et de tertio mercato quae habebat in villa Tremp y 
en feudo del Obispo de Urgel. 

En este mismo año el rey dio á Blanca, hija de Acardo de Talarn, el 
laudemio que pertenecía á la Corona por la venta hecha por Clara, su ma- 
dre, de la carlanía y castillo de Talarn que por el rey tenía en feudo (5). 

Con' fecha 17 Noviembre se encuentra el pleito y homenaje hecho por 
Guillermo Raimundo de Erill por el feudo, carlanía y franquezas del lugar 
de Talarn, con todos sus diezmos, usajes y réditos allí expresados y la inves- 
tidura que le dio el rey (6). ' 

1378. Clara de Talarn, mujer de Acardo, hizo carta de pago al conde 
Hugo de Pallars. 

1385. El infante D. Juan, á 19 Agosto, manda recibir la potestad deí 
castillo de Talarn y lugar de Orrit que tenía en feudo regio. 

(1) In gratlar reg. Petri 3." de ann. 1370 á 71, fol. 39. 

(2) Baiulla general. Implica processum, n." 83. 
^3) In Grat. reg. Petr. 3.°, £ol.-210. 

(4) In Grat. 56 reg. Petf . i 

(5) In Grat. reg. Petr. 8.° de este año, fol. 116. 

(6) In Baiulla grali. In líb. 2." 



— 67 - 

A 4 Septiembre consta que el Rey D. Pedro III vendió á la universidad 
de la villa de Tremp el lugar de Talarn y Orrit. 

1418. «En.Bail. generali. In cor. 1.°, fol. 89. Sunt quaedam litt^ra missa 
»per Bailum generalem domino regi data 22 Febr. 1418 in qua fit mentio 
»quod ipse rex scripserat eidem baiulo generali, super redemptione villae de 
»Talarn (1).» 

1423. En este año se hace mención de la sentencia de reducción de Ta- 
larn y Orrit á la regia Corona. 

1430. En la ciudad de Lérida el rey D. Alfonso IV decretó lo que co- 
piamos en la nota referente á la escribanía (2) que cedeá Juan Vilaselo. 

1438. En este año hizo ratificación de la anterior concesión, haciéndola 
extensiva á los descendientes y redujo el censo á 5 sueldos anuales, que había 
de pagar el día de S. Juan. 

A 22 de Enero de este mismo año aparece el instrumento de la reina 
D.^ María (3). 

En el mencionado año el Rey cobraba en Talarn la décima del pan, vino, 
aceite, azafrán y otros frutos, como se ve en una providencia que lleva fecha 
31 Julio de 1438 (4). 

1452. La reina D.* María vendió y confirmó la venta de la escribanía 
de Talarn á favor de Jaime Ferrer, notario de dicha villa. 

1470. Pedro Dansa dio al príncipe D.Fernando 4.000 florines por la 
venta de los réditos de la villa de Talarn, del castillo y lugar de Guardia, 
con toda jurisdicción, reservándose sólo el rey el dominio directo y la fa- 
cultad de luir. Asimismo vendió al mencionado Dansa y á sus descendientes 
en línea directa y legítimos descendientes, todos los réditos y derechos reales 
que percibía el rey en tierra de Pallars, de Montsech arriba, de cualquier 
clase y especie que fuesen. No obstante, se estipuló que Pedro Dansa y los 
suyos tengan los 4.000 florines y lo predicho de la venta é impignorado. Se 
convino además que si Pedro muriese sin dejar hijos legítimos, vuelva la 
mencionada cantidad, así como los demás derechos, á dominio del Rey. Se le 

(1) In lib. 1.°, feudorum inf. Joan, fol. 93. 

(2) Facta mentione quod scribania et notarla curlae vlcary et subvlcary pallariensy fuerat regi ad- 
quisita iure commissi. Et quod scribania et notarla balüliae villae Talarnl possidebatur, regebatur ad re- 
glura beneplacitum per personam ibl expressam, dlctus rex unit et aggregat dictas scribanias, slne tamen 
preiudltlo prlvileglorum villae Talarnl casque unltas ut praedlcltur stabilit et In enphlteaslm concedit Joan- 
ni Vilaselo diun vlverat, ad censum 30 solidos, scillcet pro scribania et notarla curlae vlcary et subvicary 
pallarlensi 20 solidos, et pro scribania et notarla balüliae villae Talarnl 10 solidos, et cum intrata 50 florl- 
norum.=In Grat. 12Teg. Alf . 4.°, anno 1429, fol. 40. 

(3) Facta Insertione clusdam provisionis reginae Marlae data 1 Febr. 1423, in que íacta mentione quod 
in sententia por dictara RcíPrinam lata, quae ducebatur Ínter fiscum reglura etuniversitatis castri et villae de 
Talarn ex una, et Eplscopo Urgelli et unlversitatls villae de Trempi ex altera, super luitione castrorum de 
Talarn et Orrit, cura eorura termlnls et lurlsdictionis de Paláu et locura de Subterrls, Pulgcercos et Altari- 
ba et Aliorum qüorurallbet locórum et mansorum inf ra términos et territorlum dlctorum castrorum, fult 
Ínter alia pronuntiatum 14UO0O solidos qui fuerant pars prelii eiusdera venditlonis in dicta sententia ex- 
presse fore certo modo deponendos in tabula caby clvitatls Barchinonae, et facto dicto deposito prout jara 
factura fult dictumEpiscopura Urgelli et unlversitatls villae Trerap et quoscumquealios dictorura locorum 
detentores tenerl ad restituenda dicta castra de Talarn et Orrit cura eorura terininis et alus ómnibus alle- 
natis seu venditls dlctis consulibus dominio regi ac regio patrimonio aggregandos et applicandos prout in 
•Jicta sententia latius contlnetur. Providet dicta regina ut executionera dictae sententiae dicta castra de 
Talarn et Orrit cum términis eorura et alus alienatis, tradantur Marco Joannis nomine regís. Sed quia sen- 
tentia quod ad receptlonem possesionis castri Orrit non fult plene executa, sederat penes cónsules et unlver- 
sitatls de Trerap seu alus ab els causa habentes, ideo baiulus generalis scribit subvicario pallarlensi ut pe- 
'at et acciplat possessíonem nomine regís dicti castri Orrit et lurium suorura et exequátur dictara senten- 
tiam.=:In Bal gral. In coi 6, fol. 95. También se encuentra original en el folio 159 del registro 3.163. 

(4) InDiversorumlSreg. Mariae.fol. 65. 



- 68 - 

concede, por fin, que pueda obligar á ello á su mujer, dado caso, que muriera 
sin sucesión (1). 

1472.. El rey D. Juan confirma el instrumento por el cual el rey don 
Pedi"o hizo la incorporación á la Corona, con fecha 11 Octubre de 1370, y 
dice ló siguiente (2): 

En 1477 y 79 encontramos de nuevo mencionada la carlanía de Talarn. 

1481. El rey D. Alfonso dio a¿¿ wV«m á Berenguer de Erill la paterna 
décima, quistia y demás derechos de Talarn, que pertenecían al rey, cuya 
concesión se firmó á 16 de Noviembre. : 

1482. El jRey D. Fernando hace una consignación ad vttam á Ar naide 
Dansa sobre los réditos de Talarn y Guardia, por el precio de 50 sueldos. 

En este mismo año el rey hace donación vitalicia á Juan de Erill, de 
parte de la décima y derechos reales de Talarn y sus términos, haciendo la 
salvedad de que no estaba derogado el contrato celebrado en Barcelona 
sobre dichos derechos, mediante la cantidad de 5.000 florines, precio en que 
estaban gravados aquellos derechos, dé tal suerte, que dicha donación no 
tenga efecto á no ser que esté satisfecha dicha cantidad, ó á lo menos preste 
su consentimiento, 

1484.. En este año encontramos una escritura que dice: (3) 

1485. Con fecha 24 Septiembre el Baile general escribe á Berenguer de 
Eriil, señor del castillo de Talarn. En dicho escrito hace mención de la real 
sentencia, predicha, en virtud de la cuaí había recibido todos los derechos, 
réditos y emolumentos de la villa y término de Talarn, y que no obstante de 
dicha aprehensión amonesta al citado Erill porque no habíia cesado en reci- 
bir los réditos, que eran propios de la Corona. Mándale que desista de tal 
percepción y que no perturbe al Baile en su derecho de cobrarla, de lo con- 
trario se procederá contra él según fuese de derecho (4). 

A 19 Noviembre de este mismo año se encuentra la promesa hecha por 
el Baile general acerca de la ejecución que había dé hacer á los jurados y 
hombres de Talarn, por los 15 sueldos que debían, por razón de la quistia 
que adeudaban de dos años, por la cual debían pagar cada año 7 sueldos 2 
dineros, et pro iure morabitini quod domino regi praestet pro duobus ter- 
minis (5). 

1489. A 11 de Mayo encontramos una orden del Bailé general, dada á 

(1) In Grat. 5 reg., Joan. 2.°, fol. 35. 

(2) Facta mentione quod homines villae Trempi et castrorum de Tálamo et Orrit dederant eidem 
regi 51U000 solidos pro quibus redemerat dicta castra ab haeredibus Acardo de Talarno, cui Acart per ip- 
surn regem fuerat Impignorata pro dictis 51U000 solidos facit incorporatlonem regiae coronae cum lege 
pactionata, et cum variis clausulis de hoste et cavalcata partibus quas super calony et furnis et tertium 
mercatum seu eius quod in tertio mercato dictae villae Trempi recipiebat dlctus rex, et etiam de castris 
praedictis et omnímoda iurisdictione et alus ómnibus luribus ibi latis expressis.=In Divers. 28 reg. Joan 2.°, 
fol. 39. . 

(3) Facta mentione quod tempore turbationum Cataloniae fuerunt alienati redditus de Talarn infras 
cripti, scilicet terconi reddituum dictae Villae, frumenti, vini, et olei. ítem tallia aut quistia eiusdem villae 
cum censibus et alus emolumentis, item tallia census et reddítibus loci Guardia, item tertia caloniae et 
punitiones domino regi pertinentes in subvicaria palliarensi item census castri Altarriba et census scrlba- 
niae et notariae de Talarn, et alii redditus iura et emolumenta domino regi pertinentia in locis praedictis 
ante dictas turbationes. Et facta etiam mentione de sententia lata super dictum regem 3 Nobris de 1481i 
super restitutione rerum alienatum tenipore turbationum, notata sub Cataloniae fol. 244, n." 117. Ideo 
baiulus generalis mandat locuty baiuli generali in villa de Talarn, ut ad manus suas recipiat omnia iuva 
et emolumenta regia praedlcta et alia quae dominus rex recipiebat ante dictas turbationes, non obstantibus 
quibus vis alienatibus donationibus et conmittendo illi vices suas.=In cod. libr. fol. 119. 

(4) InBauiliagraL.incoi, llfol. 76. 

(5) In libr. cod. fol. 117. 



— 69 -^ 

favor \de los arreildadores de las décimas de la quistia y otros derechos rea- 
les de la villa de Tálarn, censales y réditos de Guardia y del censó del horno 
de la villa de Tremp, disponiendo el modo cómo debía pagarse dicha décima 
quepertenecía al rey (1). . - 

' 1496. El Baile general, después de hacer mención que desde antiguo el 
rey estaba en pacífica posesión de percibir las décimas en el término y villa 
de Talarn y de Úrta de Ñau, y que en tiempo de las turbaciones y revueltas 
querían despojar al monarca de la posesión de las mismas, manda al Baile 
de Talarn que restituya al rey en su antigua posesión y percepción, y en- 
tregue á su arrendatario las décimas' predichas (2) . 

,En la misma orden se hace mención de que Miguel Español, por su pro- 
pia autoridad, había despojado al rey de la posesión de recibir parte de la 
décima de los granos, vendimia y aceite en el término de Orrit, dentro del 
término de Talarn. Al efecto mándale que comparezca y responda de su pe- 
tición por la parte que se queda correspondiente al fisco. 

Dentro del término de Talarn encontramos que había el monasterio de 
Santa María. del Rosario, de la Orden de Predicadores. El rey concede á 
dicha casa, por este tiempo, cierto caudal de agua en el térniino dé Talarn y 
luego la autoriza para establecer un molino. 

1529. En este año se mandó é, Vicente Ferrer «que capbrevabat baiu- 
»liamterconi decimi regís villae Talarn et eius termini, quae baiulia tene- 
»batur sub directo et alodiali dominio regís». 

1576. Un ruidoso proceso entablando entre la universidad de Talarn y la 
villa de Tremp, encontramos en este año: «Inceptus anno 1576 super edifica- 
»tione seu restitutione cuíusdam molendini ibi designati et in articulis oblatis 
»pro parte Villae de Talarn. Et quídam articulus in quo asseritur quod 
»villae et terminus de Talarn cum omni iurisdictioní civili et criminali et 
»omnibus suis iuribus et pertinentiis erat domini regís et quod terminatur 
»prout ibi (3).» 

1692. Curiosa es la concordia firmada en Talarn contra los ladrones y 
gente maleante, de la que nos ocupamos al tratar de Sort. 

1808. Por fin y para terminar esta crónica, diremos que con motivo del 
sitio de Gerona de este año muchos paliareses acudieron allá para oponer- 
se al invasor francés, bajo las órdenes del gran Alvarez de Castro. Tan bri- 
llante fué su comportamiento, que de ellos ha quedado memoria perenne. 

Eran conocidos por la Compüñía de T alarn y con ese nombre está rotula- 
da una de las calles de la inmortal Gerona. 



TALARN ÉN LA ACTUALIDAD 

Con motivo del mitin de Tremp, celebrado, como es sabido, en pro de la 
construcción del Noguera-Pallar esa, algunos de los que asistieron á dicha 
solemnidad hicieron una excursión á Talarn, de cuya reseña entresacamos 
lo siguiente: (4) «Acabamos de regresar de Talarn, la vieja villa, antigua 

(1) .; In cod. Ubr. fol. 187. 
, (2) ..In Bauilia gral. coi 1, fol. 101.^ 
(3) In Baiuí. gra;i. iplica processum, n.° 
4 iVbíiCjeí'oIT'mt^ersa/!/ Barcelona 7 Octubre de 1904. ' 



- 70 - 

capitalidad de la Cuenca ^de Tremp, cuna del Barón de'Eroles, y corte en 
más remotos tiempos de aquellos poderosos condes de Pallars, que imponían 
su voluntad á los reyes, y difícilmente olvidaremos las impresiones que 
producen aquellas murallas y torreones, restos monumentales de tanta 
grandeza. 

» Abandonada la villa por casi todos sus habitantes, el tiempo consuma 
lentamente su obra destructora, y los viejos edificios se van desmoronando 
orgullosos de que nadie profane sus ruinas. 

»Allí recorrimos calles tortuosas y vimos las destartaladas viviendas 
señoriales, cuya vista transporta la imaginación á la Edad media, y después 
visitamos la iglesia y el que fué histórico palacio del Corregimiento. 

»En Talarn la única conversación que priva y preocupa es la de que el 
ferrocarril es para la provincia de Lérida cuestión de vida ó muerte, y se 
citaban para probarlo la barriada de casas ruinosas que existe en los extra- 
muros de Talarn. Todas son de familias que huyendo de la miseria han 
emigrado á Francia ó América. Cada día aumenta el número de los que 
emigran, y. si el ferrocarril atravesara éste desierto muy pronto volveríamos 
á recuperar nuestra perdida opulencia. 

»Y en efecto, se presta á consideraciones tristes ver un pueblo deshabita- 
do junto á yacimientos de minerales que representan una riqueza incalcula- 
ble, y campos yermos los que un día fueron la bodega de Cataluña.» 

¿Se han enterado de ello nuestros gobernantes? ¿Tanto clamor no encon- 
trará eco en elevadas regiones? ¿Es que se puede mirar con indiferencia las 
justas quejas de nuestra región pallaresa? ¿Harán algo nuestros diputados? 
¡Mucho tememos que no! 



VILLA DE SALAS 

Si el nombre del antiguo Salar ti— Salar s, no fuera sobrado conocido por 
su renombrada feria de Cuaresma, una de las principales de Cataluña y aun 
de España, lo sería por su situación especial y por el papel tan importante 
que desempeñó esta villa durante la dominación de nuestros condes de Pa- 
llars. ' • 

Respecto á su origen, indicamos al tratar de San Odón que dicho nombre 
pudiera provenir déla Sa/«^erm¿ímca que tuvieron allí los condes, y aun 
parece confirmarlo el que hoy el acento cargue sobre la segunda sílaba. 

Sampere y Miquel difiere de esta opinión, y sino ahí va la muestra: 

«Salas. Nom propi comú en cátala y que molts faríen venir de Sala. Nos- 
altres no coneixém la historia de la fundació, ni de la Sala geronina ni de la 
Sala de Lleyda; hi ha que constar, donchs, que abdúes poden esser fundadas 
per un qui se digués Salas, y en aquest punt hi ha que notar la forma plural 
no aeostumada en l'apellido cátala. Feta aquesta reserva, dirém que Salas 
es l'euscariense Sala que trobém en los pobles vaschs-francesos Sala-berry, 
Sala-bcrria^ Salha, y que vol dir «Castell». 

»A pesar de nostre escrúpol en explicar lo nom de Salas per Sala per sa 
forma plural, la correcció que'ns fa lo Jurat no'ns convens, puig la trasmu- 
tado del accent, tractantse, com es mon cas, de un nom qual significació ve 
perduda per mitx de molts pobles de Uengua diferenta, res explica. La lley 



— 71 — 

del aecent es definitiva quant se pot fixar, mes no se pot alegar quant no se 
coneix son principi. 

»Respecte a esser l'apéllido Sala de font germánica, confessém que se 
nos fá difícil creuro (1).» 

Sea de ello lo que quiera, es Salas una de las poblaciones más típicas de 
Cataluña, puesto que aun hoy conserva él sello y fisonomía propia de un 
pueblo en pleno siglo xv. El recinto de la misma continúa todavía amurallado, 
y para penetrar en Salas hay que pasar por las antiguas puertas defendidas 
por sus correspondientes troneras; sus calles son accidentadas y algunas de 
ellas tan estrechas que apenas si puede transitar un carro, ofreciendo en 
conjunto ancho campo para los aficionados á la fotografía y pintura. 

Salas está situado en el Pallar s inferior, cerca del Noguera- Pallaresa, 
partido judicial de Tremp, y^cuenta unos 1.275 habitantes. 

De su pasado esplendor no queda otro recuerdo que algunos escudos no- 
biliarios, esculpidos los más de ellos en las losas de muchos portales. Una 
cosa notable se conserva aún, y es los grifos de las fuentes, los que no óbs^ 
tante de ser éstas relativamente modernas, tienen un escudo de cuatro cuar- 
teles de cruces y barras entrelazadas, ó sea el escudo de Barcelona, cosa 
que nadie se explica cómo han ido á parar allí. 

Para nosotros puede tener explicación, no sabemos si acertada, y es que 
serán procedentes del tiempo de la dominación en Salas de los condes Artal 
y Lucía , que como se verá más adelante fué el castillo de Salas dado á la 
mencionada condesa, y con tal motivo tuvo alguna dependencia de los con- 
des de Barcelona. 

Esta villa tuvo acuñadas varias.monedas, como podrá verse al tratar de 
las monedas de Sort. 

En el transcurso de los hechos que relatamos en nuestra obra nos ocupa- 
mos varias veces de Salas, pero por la importancia de esta villa vamos á 
copiar algunas noticias que la honran no poco, que no serán muchas para lo 
que Salas merece; pero anotamos las que hemos tenido la suerte de encon- 
trar, siendo la más antigua del año 994, ó sea el que los vecinos de Salas ó 
S«/«ss^ tuvieron un pleito con el monasterio de Bellera, del que nos ocupa- 
mos al tratar de aquella casa (2). 



CASTILLO DE SALAS 

De los más antiguos y célebres del Pallars era sin disputa este castillo. 
Su primer poseedor parece ser Arnau Mir de Tost, padre de la condesa Va- 
lencia, la que recibe en dote el mencionado castillo, por el que le prestó plei- 
to y homenaje un tal Barón, hijo de Rellenda, carí4 de dicha fortaleza en el 
año 24 del rey Enrique, ó sea 1055 de Cristo. 

Como yatendremos ocasión de observar, en este tiempo los señores feu- 
dales cambiaban con mucha frecuencia sus castillos, y en su consecuencia 
no había de ser una excepción el de Salas, y prueba de ello que en 1054 el 
citado Arnau hace cesión del castillo de Salas al conde Artal, aunque no se 
firmó la propiedad definitiva hasta 6 idus de Junio de 1055. 

(1) Toponomástica catalana. 

(2) Catolicismo en Pallars. 



- 72 — 

1056. En esté año celebraron una concordia-Ramón , conde de Pailars, y 
Arnaldo Mirón de Tost, por la cual promete dicho conde qué en el caso que 
restituyese el. castillo de Salas al conde , Ar tal, daría á sus suegros Arrialdo y 
Arsendis y á su hijo Guillem el castillo de Areny. 

1057. Como decimos al tratar de San Odón , en este año tuvo lugar el ca- 
samiento de sus padres Artal y Lucía, y con tan fausto motivo el castillo de 
Salas fué uno de los que se estipularon como dote de D.^ Lucía. Continuó, no 
obstante, en dicha carlanía Barón, el que prestó pleito y homenaje á la nue- 
va condesa y á sus hermanos los condes de Barcelona Berenguer y Alniodis, 
prometiendo darles potestad, siempre y cuando sé la requiriesen. Guando las 
rancüras hSibidsLS entre los condes Artal y Raimundo, éste puso.en prenda el 
castillo de Talarn y Artal el de Salas. 

^ 1242. El conde Roger.de Pailars estableció entre los vecinos de Salas 
una ley que merece ser consignada. Para la conservación de una paz perpe- 
tua ordenó que cualquiera que en dicha villa cometiese homicidio, perdiese 
la vida y el patrimonio sin remisión alguna, y esta pena alcanzaba igual- 
mente á los fautores, encubridores y consultores del homicidio. 

1247. Ei conde Arnaldo Roger vendió á Juan de Toralla la villa de Sa- 
las y la carlanía de dicho castillo por el precio de 12:000 sueldos, la cual ha- 
bía renunciado Guillem de Moncortés, C9,rlá de dicho castillo, á 2 de Junio del 
mencionado afió. - 

En este mismo año Ramón de Comenge otorgó carta de empeño á Gui- 
llem de Orcau, de la bailía del lugar y Castillo de Ayramurit y de la mitad 
déla renta del castillo de Salas, por el precio de 2.070 sueldos. 

Guillermo de Orcau compró á Ramón de Comenge ia mitad de las ren- 
tas del castillo de Salas. 

1254. Guillermo de Orcau y todos los vecinos de Salas prestaron pleito 
y homenaje áD. Pedro, vizconde dé Vilamur, delegado para este objeto por 
el conde Roger y su hijo Arnaldo, prometiendo los de Salas defender á di- 
chos padre é^hijo, ló propio que su condado, contra todos sus enemigos, y que 
le servirían y obedecerían conforme debía hacerlo un buen vasallo á su 

señor. ' ' ' ■ ' .^' 

1280. El rey O. Pedro II manda á los hombres de Salas que paguen á su 
apoderado Miguel Roig el derecho del Bovaj'e. En este año quedó el castillo 
de Salas en poder del rey, por la rebelión de nuestro conde, como decimos 
al tratar de Balaguer. ' 

1297. En la donación hecha al rey por la condesa Sibilia , figura también 
la: villa de Salas. A 6 kalendas Junio, ante el escribano Mateo Botello, se 
hizo la <?scritura de poder por la que D.* Sibilia, condesa de Pailars, autori- 
zó á su marido Hugo de M.ataplana para comparecer ante el rey D. Jaime II 
de Aragón y prestarle pleito y homenaje del directo dominio del condado de 
Pailars, de todos los castillos, villas y lugares, á excepción del castillo de 
Sialás. 

1340.. A 8 kalendas Septiembre, en la villa de Salas y ante el escribano 
Mateo Adrián se hizo la convención y capítulo ante el Infante D. Jaime, hijo 
del rey D. Alfonso de Aragón, y Arnaldo Roger de Pailars, sobre el castillo 
de Salas. 

1363. En este año las tropas del conde de Foix invadieron el Pailars, 
por los motivos que mencionamos en otro lugar, al mando de Minglós, libran- 



. - 73 - / , . 

dose una sangrienta' batalla en Salas. Los franceses sufrieron un gran desca- 
labro, pues herido su jefe tuvieron que retirarse á' Castellbó. ü 

1380. ■ El rey- D . Pedro III concede autorización al pueblo de Salas para 
que pueda celebrar una feria anual en el mes de Diciembre, conforme lo ha- 
bían pedido el conde de Pallars y la infanta Petra, cuyo diploma expidió en 
Barcelona. 

1410. En las noticiáis del condado njencionaremos los disgustos ocurri- 
dos entre la nobleza con motivo de las Cortes de Montblanch y también de la 
g-uerra de nuestro conde Bernat y Roger Bernardo, hijo del coíf^e, con el 
Obispo de Urgel y de los desmanes cometidos' poríf su gente. 'lí^lr 

En Salas fué firmadala carta en que nueistró ejbñde daba cüerifa al Par- 
lamento de los atropellos que la gente de armas del Prelado coirielieron en 
el lugar de Eróles (1). - , 

1457. Juan de San Cerni, caballero, domiciliado en Salas, heredero de 
Ramón y de Juan, bisabuelo y abuelo respectivamente, otorgó carta de pago 
á Hugo, conde de Pallars, de la cantidad de 500 -florines oro. 

1467. El rey Juan II ordena al Veguer de Pallars le entregue "la villa de 
Salas. ' ■ '•''■'. ■ ■■• '■,■.■';■. 

1478. El conde de Pallars, estando en Salas, concertó una tregua, de la 
que nos ocupamos en los hechos del conde Hugo y fin del condado. ; 

1484. Él conde de Cardona sé hallaba con su ejército en el campamento 
de Salas haciendo la guerra á nuestro conde; intimó áíos vecinos de esta 
villa á que se rindiesen y obedeciesen á Juan II,:: y capituló dicha población. 

1628. La última noticia que encontramos del castillo es de este año, en 
cuyo tiempo se hallaban desempeñando la carlanía de Salas Juan, Balust y 
Juan Rey, por compra que. habían hecho, á Antonio Luys, de la Puebla de 
Roda del reino de Al-agón. 



POBLA DE SEGUR 



Ádeu, Pobla dé Segur, 
entremitx de dues aygues, 
les del Noguera á un costat 
les del Flamisell á l'altre, 
que des taplassa rodona 
com alterosa miranda 
guaytas á tos peus les hortes 
devora del rlú pósades 
y les montanyes d'Orcau , ; 
allá d'allá figurarse. 

, : i f- 

A. MONTSECH. .. 



La pintoresca é importante población de la Pobla de Segur se encuen- 
tra situada én el Pallars /í/ssíí ó Inferior y es población moderna. Está situa- 
da en él extremo del llano que forma el centro de la comarca y al pie de la 
ííiontaña de San Avantí,' á los 540 metros sobre el niVel del mar y rodeada por 
las aguas del río Noguera- Pallar esa y el Flamisell. Pertenece al partido judi- 
cial de Trémp y diócesis de Urgel, y cuenta en la actualidad unos 1.519 habi- 
tantes. ■■• '■■■•■ :'■■ 

(1) Véase. «Personalidades de Pallars», :,. 



- _ 74 - 

Hay algún autor que pretende que dicha población es de gran antigüe- 
dad, de cuya opinión no participamos, como ya hemos indicado. Al efecto 
dice: «Pobla de Segur.— Lugar de Cataluña. En él, mejor que en ningún otro, 




Vista general de la Pobla de Segur 

se prueba haber estado la antigua Sebur, que Tolomeo fija en los Coseta- 
nos (1), con la siguiente inscripción que encontró Feliu entre sus ruinas: 
X. Furto. S. F. Faventino Suhurttani Publico} 

Se le puede perdonar la buena intención á Feliu de la Peña, per-o estaba 
completamente equivocado al atribuir á la Pobla de Segur el Suhur, pues 
nunca nuestra región ha pertenecido á la región Cosetana, sino á la de los 
IlergeteSj y la Subur que él quiere que sea la Pobla no es otra que la pinto- 
resca villa de Sz//^s— Barcelona. 

Ya indicamos al tratar del castillo de Sort los medios de que se valieron 
los condes para el aumento de población. De este modo, dijimos, se forma- 
ron las pablas, pueblos ó poblaciones, llamadas así con relación á los habi- 
tantes, las cuales no hay que confundir con los poblé s, pueblos, esto es 
lugares. De este modo se formaron en nuestra provincia la Pobla de Grana- 
della y la Pobla de Segur. 

Nuestra opinión viene á confirmarla nuestro ilustrado paisano D. Cefe- 
rino Rocafort en su Excursió á la Pobla de Segur, de cuyo valioso trabajo 
tuvo la galantería, que agradecemos, de regalarnos un ejemplar, no menos 
que la fotografía que encabeza estas líneas y la que le sigue. A él, pues, 
cederemos la palabra, para que nos haga la descripción de la Pobla, em- 
pleando su mismo lenguaje: 

«La Pobla de Segur s'aixeca a 540 metres sobre'l nivell del mar, de cara 

(1) La Cosetania era una reglón de la España tarraconense que se extendía por el litoral de Cataluña' 
comprendida entre el Ebro, que la separaba de la Ilervaconia, y el Llbbregat, á cuyo oriente empezaba el 
país de los Laletanos. Sus principales poblaciones eran 7ar^«co— Tarragona y S«ft»r— Sitjes. 



~ 75 — 

a mitgdiada, a rextrem del pía que forma'l. centre déla Conca y al peu de la 
montjanya de Sant Avantí, que la guarda deis vents del Nort. Te un clima 
molt sá, y si be pical sol duraiit lo día, al cayent de la tarda baixa per la 
canal del riu un airet que retorna. A les foñdes s'está.ab bástanla comodi- 
tat Molts del que van a Caldes de Bohí passen per aquesta vila, perqué hi 
ha'l camí mes atractiu y poblat que per l'altre costat del Ribagor9a, que si 
te la avantatge d'estalviarse tres o quatre hores, porta l'inconvenient de 
caminar per un continuat desert. 

Situada a la confluencia del Pallaresa y Flamisell, per quines riberes se 
comuniquen la montariya y la valí d'Arán ab la Conca, ve a esser lo cor de 
tot lo Pallars, y a sos mercats hi acuden los pobles mes distants d'aquelles 
apartades regions. Ab tot y trobarse en un deis extrems de Catalunya, no 
es pas d'aquelles típiques viles montanyanes que com un sagrat tresor en- 
cara serven les patriarcals costums de nostres avis: res d'aixó. Degut a la 
continua relació que manté ab Barcelona, per rahó de son comers, extés 
per tota la part alta de la provincia, portal segell de la vida moderna. Es lo 
ñus entre lo vell y nou, y desde setze anys an aquesta part, que's obrí la 
carretera, ha cambiat per complert sa fesonomía.lL'interior de la població 
es veu ben urbanisat; sobrel Noguera hi ha extés un magníñch pont penjant, 
te edifici propi pera estació de correus y telegrafs, s'han fet les obres preli- 
minars pera la condúcelo de aigües, haventse ja construit dos grans dipó- 




Pobla de Segur.— Puente sobre el río Noguera 



sits, y lo día 6 de Janer (1899), segons vaig llegir en los diaris de aquesta 
localitat, va inaugurarse l'iluminació eléctrica, quins treballs comensaren 
mentres jo m'hi trobava. Te alguna petita industria de ñlats, licors, y en 
especial de xacolata, que n'hi han tres fabriques ab motor hidráulich. El día 
<iue sigues un fet la construcció del ferrocarril Noguera-Pallaresa, no dupto 



- 76 — 

que tindría gran desenrotUament, perqué podrían aprontarse molts salts 
d'aigua qué avuy miserabíemént se perden. No diré mes que una de les se- 
lles que's desvíen del Flamisell, dé desde la peixera fins que torna altra 
vegada al riu, alcansa un desnivell de mes de 100 metres Es aquest impe- 
tuós en ses avingudes, y tot sovint cambia d'areny, causant per judiéis de 
Gonsideració a les terres situades a ses riberes; encambifertilisa totloterme 
y'l cónverteix en un fruiteral inmens, quins productes no poden exportar 
per la falta de víes de comunicació. Be prou que ho díu la fóllía: 

Ádéu, yíla de la Pobla, 
voltada de presseguers; 
si les noyes son hermoses 
la teva horta encár ho es mes. 

Moltes de ses cases ostenten en sos portáis, antichs y corcats, éseuts nobi- 
liaris. Entre elles dech esméntar la que en altre temps fou residencia de 
l'abát dé Gerri, Orteu, d'aspecté senyorial per ses proporcions; Herenguer, 
ab cápella pública, que ha servit de parroquia quan en témps revoltosos s'ha 
desamparát l'iglesía parroquial; y per fí la de Puigéerver, áb la que va en- 
llassada la fündació de la vila. Segons una piadosa tradició, en lo lloch aont 
actualmeñt se troba la Pdblá antigament s'hi aixecava la solitaria casa deis 
nobles Llorens y Torres, anomenada Jf«s de Segur, a tres quarts de Sant 
Miqüel del Puy. Un deis pastórs que tenían a son servey observa que quan 
deslligava'ls bous del joú se'n ahavén a pasturar sempre en una mateixa 
direcció, envers lo Noguera, y tornavan puntualment a l'hora del treball. 
Un día va seguirlos, y ab gran soi-presa vegé que, endinzantse en unes 
gabarneres, sé postraven devant d'una imatje de la Verge asseguda sobre 
una roca. Tot seguit va correr la veu per la comarca, organisantse una pro- 
fessó pera portar a l'iglésia de Sant Miquel tan singular troballa;m€|s habent 
descansatbreus momenlts los que la duyan, abatís de arribar al más, quan 
prosseguiren son camí notaren un pes extráordinarí, per lo que enténgueren 
que sería voluntat de Deu que fós allí mateix venerada, aont l'hi edificaren 
capella, essent tanta la devoció que inspira, que prompte fou trasladada en 
ella la parroquial, junt ab la ha,bitació de sos moradors. Volent perpetuar la 
familia de PuigcerYer la memoria deis seus passats, en Vida deis que aixó 
va teñir lloch, en l'escut del portal, format per tres torres y tres gráciles, hi 
gravaren los noms de Llorens y Torres, y fins ara hi hayien tirigut a sa casa 
una capella ab un antich quádro de la Mare de Déu de Ribera, baix quin 
nom se venera aquella imatje. 

La capella y riglesia a que^s refereix la tradició, aixamplada després 
per les noves necessitats del cuite, poden contemplarla en ruñes, a l'extrém 
del arrabal de baix, junt al fossar vell, y per lo que'n queda se veu que era 
románica. Serví de parroquia fins al segle passatj en que 's construí la que 
avuy existeix, y en ella sabém que hi teníen sepultura desde temps inmemo- 
rial les families del baró de Claret, Orteu, Serra, Berenguer, Jordana y la 
Comunitat. 

Al voltant del mas hi anaren edificant cases, de tal manera que al 
segle XIV ;trobém coexistents los dos pobles. Aixís se desprén del cens de 
Catalunya ordenat en les Corts de Cervera de l'any 1359 peí rey en Pere IH» 
en lo que apareix entre'ls póbles de la sotsveguería de Pallars, pertanyents 



— Ti — 

al vescomte de Vilamur: Pwjf^ de Sagií^.Mb vi focks y PohladeSagú ab xii 
fochs; lo que'ns demostra que en dita época la majpr partdel poblé de Sant 
Miquel se'n haA'ía baixat al Uoch aont se trobayaUínas de Segury s'hi vene- 
raba í'imatg-f descoberta, fundantse un nou poble^ que va pendre'! nom 
d'aquelij resultant la Pobla de.Segur. .^ ■ ;-.. ■-.,-, 

Es probable que allí mateix hi bagues existit un nucleum de poblaci(^ 
mes o menys important, desaparegut després per causes avuy desconegu- 
des. Lo cert es que s'hi han trobat algunes ossamentes que per sa grandaria 
causaren Tadmiració de tothom. : , 

En les donacions que en 1109 f eren a la Colegiata de Tremp los comtes 
de Pallars Pere y Arnal, filis de Raínón y Valencia, hi figura la iglesia de 
Sant 'Félix deis termes. de Segur y Toralla. No se aont era aquesta iglesia, 
perqué ayuy día no se'n te caprecort; mes hem de creure que'l terme de 
Segur, a que's ref ereix lo susdit document, no podía ser lo de la Pobla ni del 
mas de .Segur, sino 1 de Sant Miquel, perqué precisament eslava situat en- 
front de Toralla. Del anticb poblé no'n queda mes- que tarterots de pedrés y 
les parets y ábside de l'iglesia, que era románica; cqnserya una arcada oji- 
val, procedeñt de alguna posterior modificació. Damunt de la senzilla porta 
de mig punt, y a sota de la.espadanya que coronava, la fatxada, la paret se 
veu buidada, formaflt una creu grega, com se troba en altres temples del 
mateix istil. Mes avall hi ha una capella, que es lo únich que'n ha quedat 
com a memoria, aont se hi celebra un aplech lo día 8 de Maig (aparició de 
Sant Miquel arcángel). Se beneheixlo terme, s'hi fan grans esmorzades y's 
dona un pa de Iliura, bastant moreno per cert, a-cada hu deis concurrents a 
la festa. 

La nova població va adquirir tal importancia, degut principalment a sa 
situado, que al segle xvii veyém que figura ja entre los primers de la Conca 
pallaresa, a quina época ppdém atribuir les monedes descubertes anys en- 
darrera en la Colegiata de Graus, per haber sigut moltes les poblacións que 
n'encunyaren áb motiu-de la guerra deis Segadora y de les que extensament 
se n'ha Qcupat hostro consoci Sr. Carrera y Candi. Ofereixen la partícula- 
ritat, aqüestes monedes, d'esser de llautó y estar encunyades~per una sola 
cara; porten una planta ab tres flors y a l'entorn aquesta inscripció: Pobla 
de Segur (1). 

Es inútil cercar datos en los arxius de la vila, perqué a causa de les gue- 
rres han desaparegut tots los documents qué'ns podían donar llum pera his- 
toriarla. Lo que segueix, que obra en Tarxiu parroquial, ho confirma, y ens 
demostra ademes la trista situació en que's trobaven tots los pobles de Ca- 
talunya sots la ma de ferro de Felip V després de vensuda Barcelona. 

L'antiga iglesia ja no bastaba pera l'augment de població, de manera 
que al darrer ters del segle passat se'n construí una altra molt mes espayo- 
sa; a cada costat de la ñau central s'obre un ampie corredor fins al creuer, 
coronat per elevada cúpola. Un deis altars laterals, costejat per la familia 
Orteu, es un notable éxemplar del art barroch, ab la particularitat de que es 
erigit a rinmaculada Concepció de la Verge, y, contra la costum, l'imatje 
de María está representada ab lo Fillet ais brassos. Lo campanar es recoma- 
nable per sa elevació y puresa de linies. Aquesta iglesia ha sufert molt ab 

(1) Al tratar de las monedas de Sort, nos ocupamos de las de la Pobla, como también de las otras 
acuñadas en nuestra Comarca'pallaresa. 



- 78 - 

les guerres civils, especialment en la darrera, que hi varen calar foch, ende- 
rrocantse la volta del presbiteri, cúpula y lo cor, salvantse no mes que'ls 
altars laterals y la sacristía, y no's va perdre cap de les valioses joyes que 
posseeix, entre elles una notable creu gótica de plata sobredaurada. De 
mica en mica s'ha anat restaurant, reásentiritse deis pochs medis ab que's 
contava. 

Aquí dalt tot ho esperan del ferrocarril Noguera-Pallar esa y de la linia 
deis, carbonífers; mes avuy per avuy me sembla que encara son verdes, y 
per espay de llarch temps s'haurán de veure allunyats deis veritables cen- 
tres productors.» ' 

Todo lo anteriormente copiado se escribió en 1899. Desde entonces mu- 
cho se ha conseguido para que el anhelo de los Pallareses de ver cruzar 
aquellos fértiles valles por el ferrocarril sea un hecho en época no lejana. 
Ojalá que las aspiraciones del país se vean satisfechas, y cuantos puedan 
contribuir al mejor logro, ya con su influencia, ya con sus capitales, den 
prueba de patriotismo empleando una y otros en que sea un hecho el tren 
Noguera-? aliar esa. 

Después de la hermosa descripción que de la Pobla nos hace el Sr. Ro- 
cafort, poco podremos añadir de nuestra cosecha. 



NOTICIAS DE LA POBLA DE SEGUR •-, 

Como ya ha indicado el Sr. Rocafort, parece que el pueblo antiguo esta- 
ba edificado en San Miguel del Puy. Pertenecía al dominio y jurisdicción del 
vizcondado de Vilamur, cuyos títulos y posesiones pasaron más adelante á la 
casa de Cardona, y por lo mismo la Pobla de Segur, según se ve en la infeu- 
dación hecha por el conde de Cardona al rey D. Juan de Aragón, el que ase- 
gura que con el tiempo había pertenecido al vizcondado de Vilamur (1). 

. La primera noticia que encontramos es del año 1280. El conde de Cardo- 
na Hugo de Anglesola hizo presente al rey D. Juan que la Pobla de Segur 
— Populo de Segu—era. del vizcondado de Vilamur, y que entonces le pertene- 
cía por donación y luego por legado, por testamento del noble Anglesola su 
tío, y del noble Pedro, vizconde de Vilamur ,> poseía el vizcondado, como 
lo prueba por su testamento que le dejó heredero de la Pobla y de sus tér- 
minos que los tiene enfeudo del rey. Lo que testifica en presencia del no- 
tario y de los testigos allí consignados, bajo juramento de fidelidad; por todo 
lo cual le prestó homensije— de ore et manibus — de boca y manos, y el rey le 
dio la investidura. 

1309. El caballero Ramón de Montferré hizo donación á Guillermo, su 
hermano, de los lugares y castillos de, Pesonada, Vilanova, Monsor y Pana- 
freyta, y del feudo de la Pobla de Segur, y en cambio recibió Ramón los luga- 
res de Llusá, Miranda y feudo de Conques. 

Por este mismo tiempo el rey mandó á los hombres de la Pobla de Segur 
que pagasen el derecho de Bovaje á Miguel Roig, nombrado para su colecta. 

Luego manda el rey D. Pedro á los herederos de Pedro, vizconde de Vi- 
lamur, que entreguen la potestad de los castillos de Basturs y Pobla de Se- 
gur á Raymundo de Molina. 

(1) Arch. de la Cor. de Arag.— Escrituras del rey Juan 1.°.— Registro 1905, f. 9 y 10. 



- 79 - 

1338. El rey D. Pedro HI manda al conde de Pallars que dé potestad á 
Pedro, vizconde de Vilamur, de los lugares y fortalezas de Podio et de Po- 
ptilamocataSegueídeBasturs. 

1389. En él Archivo de la Corona de Aragón^Arm. de Lérida, Saco et 
núm. 5/— hemos visto una escritura hecha á 15 Septiembre de 1389 portel es- 
cribano Bernardo Junquers, que contiene el pleito y homenaje que Éugo de 
Anglesola, conde de Cardona, prestó al rey D. Juan I de Aragón por razón 
del feudo de la Pobla de Segur con sus términos, de lo cual dicho rey le di6 
la investíidura. 

Antiguamente hubo en la Pobla la familia de Ángel, de la que se ocupa 
Costa y publica su escudo de armas. • 

Y. por fin, para terníinar estas líneas, haremos mención de la ünica per- 
sonalidad de la Pobla de Segur de que íhemos ¡podido adquirir noticias, 6 
sea el Padre Juan Artal, del que nos ocupamos en las personalidades de Pa- 
llars, y del hecho siguiente. 

El pa,so de CoUegats era antiguamente mucho peor de lo quelohan vis- 
to todos nuestros paisanos antes de cruzar por allí la carretera, y cuidado 
que entonces era malo de verdad, como se ve por la fotografía. Aquel cami- 
no fué construido porla familia Bérenguer déla Pobla, segúii nos refiere el 
mencionado Sr. Rocafoirt i 

«Segons un document del Arícíu del iReal íPatrimoni, en 15 de Janer 
de 1686 lo M. I. Batlle General del Principat <de Catalunya va concedir a don 
Isidro y D. Joseph Berenguer, de la IPoiblade Segur, pare y filí, la facultat 
de fabricar un nou caníi en lo pas de Collegats, partit del Paíllars, ab imposi- 
ció de quatre diners per'qualsevGl;persona de qualsevplgrau, preeminencia 
o condició que Sigues, y altres quatre per cada cap de hestiar major ab cá- 
rrega o sens ella y dos sous per centenar dé l)estiar menor que passés per dit, 
camí. Fou posat aquest impost de ^assatje pera recompensar lo gran cost de 
la fábrica, que va durar mes de dos anys, y que metí tres va estar ocupada 
Catalunya pels francesos en 1697 no sempre's va pagar, degut á la perturba- 
ció d'aquéll témps. Mitja hora mes avall se yeu encara enrunada per la ca- 
rretera la casa anoménada la barraca, aont se cobrava aquell impost.» 

Las producciones principales de la Pobla son: legumbres, judías, horta- 
lizas, patatas, frutas, cáñamo y seda; cría ganado menor. Celebra mercado 
el martes y ferias los días 15 de Abril y el primer domingo de Cuaresma.^ 

Tiene algunas fábricas de licores, chocolate, etc. 

Celebra sus fiestas mayores los días 18 de junio y 29 de Septiembre. 



GERRI DE LA SAL 

Adeu, montanyes de Genri, 
maravelloses montanyes, 
que ab renóm d'argentería 
vos anomena la fama, 
perqué un rich y llarch mantell 
cubreix les vostres espatUes 
ab brodats d'or y d'argent 
de carboncles y esmeragdes. 

A. DE MONTSECH, 

Tres horas antes de llegar á Sorty después de atravesar la célebre an- 
gostura de CoUegats, encuéntrase una pintoresca y antigua villa, la que si 



- 80 — 

no fuera famos^ por su. célebre y renombrado monasterio, lo sería también 
por su abundante fuente , de agua salada, motivos que hacen de esta pobla- 
ción una de las más típicas dé la comarca pallárésa. Cuenta con nnos 630 
habitantes, y pertenece al. partido judicial de Sort; dista dé Lérida unas 

21.1egUaS..-:" •■ .'-/.'j .!';'^ ';'•' . " ..'y .'I .' . ' ' .,; ^ •,.'/'-■...'■; - 

fj^y algiin . autor qué , asegura _ qué fué reconquistada de los moros por 
Carlómagno en 7/'C),y 1 liego i cayó de nuevo en poder de los sarracenos, libei;- 




ylsta general de Garrí de la Sal 



tándola de huevo el conde Arm^ngol, nieto de Dapiter, conde de Ampurias 
y Urgel, en 809, ' ., \ ^ 

No creemos que fuera reconquistada en la forma dicha, sino que fué de- 
bido á nuestros condes. 

1 .Nada par ticiilar, ofrece la. población, como no sea sus empinadas á la vez 
que tortuosas calles, que hoy van cambiando gracias al paso de la carretera, 
que atraviesa la población y. con ello se hermoseará, sustituyendo las nue- 
vas construcciones á los vetustos casuchones. 

El origen de Gerri es tan antiguo- como incierto, como lo es igualmente 
la aparición del manantial salado, el qué constituye una fuente inagotable de 
riqueza para Gerri y en general para el país. Hay que hacer notar la parti- 
cularidad de que dicho manantial nace á orillas del río Noguera; su agua es 
salada como la del mar, y para su extracción se utiliza una máquina ó rueda 
muy grande, la que mueve la misma corriente del río, y elevando el agua á 
la altura conveniente es conducida á unos grandes depósitos llamados sa- 
líns, ó secaderos cuadrados, construidos también á orillas del río, á cuyos 
recipientes es repartida por medio de canales de madera. 

, , No es de propiedad particular, sino que son varios los propietarios >?^^5 
salías q.ue explotan esta lucr;ativa industria. Unos propietarios lo ,hapen por 



. • . . - 81 - 

cuenta propia, y otros para evitarse molestias los dan en arriendo. La sal (1) 
una vez cuajada en los salins^ es depositada en el Mercadal, vasto edificio 
de plania baja, cuadrado, situado en la Plaza, desde cuyo depósito pasa á 
manos de los compradores, repartiéndose las ganancias entre los propie- 
tarios á proporción de lo que les corresponde. 

La producción de la sal es tan abundante j que no siempre se concluye 
en el año la existencia almacenada, porque no puede ser toda exportada, y 
como consecuencia no se fabrica sal sino mediando intervalo de algún año. 

El Sr. Moner (2) dice: «No sabemos á punto fijo de año, pero sí creemos 
que en este siglo xiv llegó á utilizarse más la fuente y pozo de aguas de 
sal que junto al río Noguera-Pallaresa existe en Gerri, siendo la explotación 
mayor desde entonces, lo que motivó se pusieran diques al mismo río. La 
tradición nos dice que se debió todo á los monjes. » 

Y el P. Villanueva, al ocuparse del convento de Gerri, dice, á propósito 
de las salinas: «Mas en poco trabajan los vecinos en beneficiar un manantial 
de agua salada que allí mismo nace, y que es todo su trigo, vino y aceite, y 
aun les vale por todo ello. Cógense anualmente de quince á veinte mil cargas 
de sal que, estancadas por cuenta de S. M., al paso que enriquecen aquel 
pobre vecindario, suelen dejar al real erario el producto líquido de 40,000 
duros, conforme me informó el administrador de dichas salinas. 

»La iglesia del lugar de Gerri está dedicada á San Félix mártir, su 
construcción es del siglo xii, antigüedad que tienen la mayor parte de las 
iglesias de estos montes, á donde, á pesar, de su aspereza y poco comercio, 
no dejó de penetrar el mal gusto de la escultura del siglo xvii en los pésimos 
altares, que hacen un horrible contraste con la sencillísima arquitectura del 

siglo XII.» 

En esta villa se encuentra el célebre monasterio de Gerri, del que nos 
ocupamos en otro lugar, como también de las personalidades y de algunos 
hechos, al tratar de Periquet y Agulló. 

Produce trigo, cebada, centeno, patatas, legumbres, hortalizas, almen- 
dras y toda clase de frutas y, vino. Celebra mercado los sábados y feria el 
primer domingo de Mayo, y su fiesta mayor los días 1, 2 y 3 de A'^osto. 



VILLA DE PERAMEA 

Siguiendo el camino que desde Gerri se dirige á Pont de Suert, el primer 
pueblo que se encuentra es una pequeña villa, hoy de tan reducido vecinda- 
rio como célebre en la historia del condado de Pallars. 

Se llama, como ya habrán adivinado nuestros lectores, P^r«m^«^ deri- 
vada de la denominación antigua P^ír« w^/gí?/a. 

Está edificada en un rellano de la sierra, en terreno bastante accidentado 
y escarpado, hacia la parte N. Tiene en la actualidad unas 60 casas con 471 
habitantes, con su Ayuntamiento, al que están agregados los pueblos de Ba- 
lestuy, Ganáis, Comte, Coscastell y Pujol, perteneciendo todos al partido 
judicial de Sort. 

(1) La sal es una sustancia dura, seca, fría, desmenuzable y soluble en el agua, compuesta de sodio 
y cloro. Tiene sabor propio muy fuerte, salta en el fuego y se emplea en sazonar los manjares, conservar 
las carnes y otros usos. 

(2) Vía férrea Pallaresa, pág. 91. 



- 82 ^ 

Dio fama á Peramea el famoso castillo de Petra media^ que estaba sitúa- 
do en la parte más elevada, desde cuyo punto puede contemplarse el hermo- 
so panorama que ofrece el Plck de Corts, 

El nombre de Petra media sé explica por el parangón que se establece 
con el de Petra alta, que estaba cerca, y el de Sersiu, lindante con el prime- 
ro. Así aparece de una donación que el año 1118 hizo Pere Ramón. 

Del mencionado castillo de Peramea encontramos ya mención á media- 
dos del siglo XI, puesto que, como se recordará, al tratar de San Odón dire- 
mos que figuraba en la donación esponsalicia del conde Artal á su esposa 
doña Lucía, lo que prueba que tendría ya en aquel entonces gran impor- 
tancia, dado el motivo por que se lo da y por las noticias que luego daremos. 

Se conservan en Peramea todavía algunos restos de antigüedad no muy 
remota, que son varias casas en cuyas fachadas y portales se ven escudos y 
fechas de los siglos XVI y XVII. 

No faltan autores que, fantaseando en muchas cosas de nuestro país, sos- 
tengan que Peramea fué corte de los condes de Pallars, cosa que tenemos 
por infundada. Lo que sí creemos es que allí pasarían algunas temporadas 
nuestros soberanos, no solamente en el castillo sino que también en el pala- 
cio que allí tenían en 1231 . 

' Casi adosada al castillo levántase hoy la iglesia parroquial, 3'' á su vera 
empiezan á estar edificadas las dos calles que siguen en dirección hacia me- 
diodía en donde vuelven á juntarse, ofreciendo la particularidad de que am- 
bas están construidas en tal disposición que constituyen una estratégica 
línea de defensa, completa y reforzada por la maciza torre de Colomés, la 
que á poca distancia se levanta orguUosa y dominando la ermita de los San- 
tos Sebastián y Roque. ¿Podría ser esta torre algún resto del mencionado 
palacio? Cabe en lo posible. 

La iglesia parroquial no sabemos contenga cosa notable, como no sea el 
que conserva unas venerandas reliquias que según piadosa tradición fueron 
á parar allí por donativo de nuestros condes, regalándolas á aquella parro- 
quia cuando regresaron de Tierra Santa. Nos referimos á las reliquias de los 
Santos Inocentes, á los que se tiene allí particular veneración, y prueba de 
ello que en épocas de gran sequedad y calamidades públicas se sacan en 
piadosa romería para alcanzar el favor del Cielo. 

Por ultimo, diremos que hace pocos años murió en Peramea el último 
Abad del célebre monasterio de Gerri. 



NOTICIAS DEL CASTILLO Y DE LA VILLA 

Ya hemos indicado que hallamos memoria de él en el siglo xi, y antes de 
esa fecha parece ser propiedad del monasterio de Gerri, como lo prueba lo 
siguiente: 

A 28 de Mayo de 1075 los condes Artal y Lucía lo restituyeron á Arnal- 
do. Abad de Gerri, ordenando que sus castellanos poseyesen dicha fortaleza 
á nombre de los Abades de Gerri. 

Al.'' Noviembre de este año los citados condes y el Abad de Gerri hicie- 
ron un nuevo convenio acerca de este castillo, estipulando que las causas 
mayores, como homicidio y adulterio, se reservarían por mitad. 



- 83 - 

1 150. Los coníies Artal é Inés dieron al monasterio de Gerri las prendas 
pertenecientes á la tabla de Peramea. 

1251. Entre las donaciones confirmadas al monasterio de Gerri por el 
papa, figura la iglesia de San Cristóbal de Peramea. 

1278. Raimundo de E^eramea prestó pleito y homenaje por dicha villa. 

1341. El conde Arnaldo Roger tenía este año en feudo del rey D. Pedro 
la villa de Peramea y le prestó pleito y homenaje al año siguiente. ' 

1381. Guillém de Vilamflor, señor de Vilamflor y de Coscastell, y Sici- 
lia Puigvert su mujer, vendieron á Berenguer de Pahuls, señor del lugar de 
Pahuls, la carlanía del castillo de Peramea. 

1467. A 29 de Noviembre el rey D. Juan II dio orden á Guillem de Belle- 
ra para que evacuase la villa de Peramea y la entregase á D.^ Juana, hija del 
conde Arnaldo Roger de Pallars, por prenda y seguridad de 8.000 florines 
que dicho su padre en su testamento le había dejado en dote. 

Fueron car lañes de este castillo por espacio de muchos años los señores 
de Pahuls, cuyo privilegio de nobleza copiamos al tratar de Sort, en cuya 
ép'oca estaría ya en ruinas el castillo de Peramea y los descendientes de los 
antiguos carlanes residían en nuestra villa. 

1512. Con motivo de los trastornos ocasionados al fin del condado, les 
sería quitada dicha carlanía, y en este año el duque de Cardona Juan Ramón 
Folch manda que se restituya á Arnaldo de Pahuls, caríá de Peramea, que 
injustamente se le había quitado, como también las de Montcortés y Pahuls. 



VILLA DE LLIMIANA (lIMIGNANA) 

Ala margen izquierda del Noguera Pallaresa y partido judicial de 
Tremp, se encuentra la antigua villa de Limigftana (Llimiana). Está situada 
sobre una colina, y cuenta en la actualidad 556 habitantes. 

Fué población de importancia en la Edad media, y no falta quien pre- 
tenda que fué por algún tiempo corte de los condes de Pallars inferior; se 
dice también que hay allí enterrado alguno de sus condes. No sabemos qué 
grado de certeza tienen estas afirmaciones, pues ningún dato cierto hay de 
ello, pero sí que está fuera de duda su antigüedad é importancia. 

Tenía en su recinto un fuerte castillo, el que, según se desprende de una 
escritura del año 25 del rey Enrique (1056 de Cristo), confrontaba: Castrum 
quoque de Limignana et de Miro confrontant ab oriente itt termino Tolo, de 
meridie in termino Rubios et de Ager; de, occidio in eolio Sarga et inde 
transit ad terminum de Castello novo et. de Eróles; de circio in términos 
Talarn et de castro Gallinario, sive Concas. Parece que fué reconquistado 
á principios del siglo xi por el conde de Urgel. - 

La primera noticia que de Llimiana encontramos es del año 954, y es la 
siguiente: A 17 Kalendas' Septiembre del año 18 del rey Luis, el conde Er- 
mengol de Urgel concedió aí condei^ Raimundo de Pallars los castillos de 
Llimiana y Montolíu, con su villa. (In Arm. Urgell., sac. N.) 

1037. El caballero Arnaldo dejó á su hijo Guitardo el honor de Lli- 
miana, de lo que parece desprenderse que ya en aquel entonces habría una 
famila señorial en dicha villa. 



_ 84 - ' 

1040. En este año encontramos una convención que hicieron acerca 
del castillo de Llimiana el conde Raimundo y el conde ErmengOl de Urg-el. 

1052. El conde Artal y Arnau Mir de Tost hicieron en este año una 
concordia sobre la villa de Llimiana, como decimos al tratar de San Odón. 

1054. Arnau Mir de Tost dio á su hija Valencia, condesa de Pallars, el 
honor de Llimiana; y al morir Arnau lega esta población á su mencionada 
hija y á su nieto Arnaldo, juntamente con el castillo y el de Mur. 

1055. El conde Raimundo vendió á su suegro Arnau el- castillo y villa 
de Llimiana con sus términos y pertinencias, el castillo de Mur, Orcau, el de 
Basturs y declara que omnia advenir c mthi per successionem parentorum 
meorum sive per omnesque voces. De modo que el primer poseedor de 
estos castillos fueron los padres del conde Raimundo; Este los cede á su sue- 
gro y luego pasan otra vez á Raimundo, por el testamento antes copiado. 

Luego pasó á poder del conde Artal, como se verá al tratar de la patria 
de San Odón. 

1057. A 7 kalendas Noviembre del año 26 del rey Enrique, el conde 
Raimundo hizo donación á Valencia del castillo de Llimiana. 

1064. A 17 kalendas Agosto del año 4 del rey Felipe los citados condes 
Raimundo y Valencia empeñaron á su padre Arnau de Tost los castillos 
de Llimiana, Mur y Montañana, por las seguridades del castillo de Areny 
en dicha convención expresadas. 

1071.. Arnau de Tost deja en su testamento á su hija Valencia el casti- 
llo de Llimiana. 

1079. El conde Raimundo hace una convención acerca del castillo y 
villa de Llimiana con los consortes Guitardo Guillem de Mediano y Guiha. 
Antes tenía la potestad de este castillo Guillermo Fulco. 

1080. A 12 kalenda'á Enero del año 20 del rey Felipe, los condes Rai- 
mundo y Valencia hicieron otro convenio, con el citado Guitardo. 

1081. A 4 nonas Septiembre del año 21 del rey Felipe, el conde Rai- 
mundo puso en prenda (pignora) de Arnaldo Mirón y Arsendis, el castillo 
de Llimiana y otros, como prenda y seguridad de todo cuanto les había pro- 
metido por Valencia su hija. 

1085. A 4 Septiembre del año 25 del rey Felipe se firmó la carta de 
venta por los condes Raimundo y Valencia, á Arnau Mir de Tost, de los cas- 
tillos de Llimiana, Mur, Orcau y Basturs, por el precio de 12.000 sueldos. En 
ella se estipulan las cláusulas en que se hizo la venta y se designan las con 
frontaciones de dichos castillos y lugares. 

1086. A 11 kalendas de Febrero del año 26 del rey Felipe, Ermengol, 
conde de Urgel dio á Raimundo de Pallars la villa, castillo y pertinencias de_ 
Llimiana y sus carlanes, fijándolos términos y confrontaciones. 

El conde Raimundo dio en alodio al conde Artal los castillos de Clave- 
rol,/ Castellet y Valle de Escós y le encomendó en feudo el castillo de Lli-, 
miaña y Mur, reteniéndose la fidelidad, potestad y servicio en la forma que 
se había estipulado. (In libr. feud. forma maioris, fol. 50. ) 

1174. La villa de Llimiana estaba autorizada por el conde Ramón para 
cortar leña y maderas en el Montsech. 

1206. Arnaldo de Llimiana da á su hija Berenguela y al marido de ésta, 
llamado Bertrán «tres caput mansos in termino Lliminiana ctim divisioni- 
btis et germanitatibiis et cum lignis et pascuis et agrosy>. 



- 85 - 

1278. A 3 de Junio el rey D. Pedro II manda á Guillermo de Mediana 
que entregue la potestad del castillo de Llimiana. que tenía en feudo, 

1280 A 2 nonas Junio, durante el sitio de Balaguer, el rey D. Pedro 
manda á Arnaldo de Llordá que por razón del feudo de Llimiana venga 
con un soldado, con su caballo y armas. En el mismo día ordena. lo propio á 
Berenguer de Meifano, en servicio del mismo feudo. 

En este mismo año aprueba el rey el establecimiento del horno de Lli- 
miana. 

1287. A 3 kalendas de Enero el rey D. Alfonso II dio en feudo al conde 
Arnaldo Rogér el castillo de Llimiana— «fi? ssrvitium tmiusequi armati re- 
tentis questia coena, mero imperio^ hoste et cavalcata et potcstate. 

1291. El rey D. Juan confirma dicha donación, concediendo al conde el 
;«^7'o y w2;río imperio. Por este motivo revocó la de Alfonso; de toda la 
jurisdicción, dominio y alodio que el rey tenía :én el valle de Assua, ó sea 
el castillo de Astill, cuyos lugares tenía en feudo Guillermo de Béllera. En 
este mismo año Berenguer de May ano prestó pleito y vasallaje al rey, por 
los feudos de Llimiana y Castelló, 

' 1327. Pedro de Meyano en esta época tenía en feudo del rey D. Alfon- 
so III el castillo y villa de Llimiana. Luego parece que esta villa y castillo 
pasó á ser propiedad del marqués de Camarasa. 

1371. En este año tuvo lugar la incorporación á la Corona de los casti- 
llos de Llimiana, Areny y Terraca, que habían sido recuperados por la in- 
fanta de Portugal. 

1426. El castillo de Llimiana fué vendido por el rey Alfonso IV á Pedro 
de Orcau, con toda su jurisdicción, por el precio de 6.000 florines, con fecha 
14 Marzo. A 24 de Julio aparece la escritura por la que el rey confiesa haber 
recibido por mano de su real Tesorero la mencionada cantidad, precio de la 
venta de la villa; y valle de Llimiana, con sus términos y jurisdicciones. 

1444 De este año encontramos noticia acerca de un ruidoso proceso 
seguido entre Raimundo de Orcau y los cónsules de Llimiana. Pedía aquél 
que se le diera posesión de dicha villa, como heredero de Pedro de Orcau 5'- 
por lo tanto de todo lo perteneciente á la baronía. Allí mismo se da noticia 
de un escrito de la reina D.^ María, dado á 8 de Enero de 1444, en el que se 
hace mención de que el rey D. Alfonso, con letras de 1.** de Junio de dicho 
año (1444), había encomendado al que ejercía las veces de Gobernador de 
Cataluña, que llamase al procurador del fisco, á Raimundo de Orcau y 
otros, y decidiese de parte de quien estaba la razón en la causa de aprehen- 
sión por la curia real hecha del valle de Llimiana, que el citado de Orcau 
alegaba ser propiedad de la baronía, como heredero de Pedro de Orcau. Y 
en virtud de dicha providencia, á 23 Febrero de 1445, decretó el Baile gene- 
i'al á favor del de Orcau. 

1481. El rey D. Fernando II, á 6 de Noviembre, hizo donación á Juan 
de Luna de la villa de Llimiana, con su valle, lugares y términos, carlanías 
y el derecho de luir Villanueva de Meya. 

1482. El rey manda al Baile general que reciba la villa y valle de Lli- 
iniana, juntamente con su castillo y términos que habían sido del real patri- 
monio, que había sido separada durante las perturbaciones de Cataluña. El 
Baile suplicó al infante Enrique, duque de Segorbe, que diese cumplimiento 
al mandato real. 



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1487. En la sentencia dada por el rey á 13 Marzo para recuperar los 
bienes alienados en tiempo de guerra, encomendó á Arnaldo Guillermo de 
Pons, Baile de la villa de Llimiana y á Gisberto de Pons,- que en nombre del 
rey reciban la villa y castillo de Llimiana, con su valle, lugares y términos, 
incorporándolos al real patrimonio, y reciba de sus habitantes el juramento 
de fidelidad. Advierte que si los poseedores de dicha villa y valle no lo tie- 
nen á causa de las mencionadas turbaciones ó por otros justos títulos, sus- 
penda la aprehensión y fije cierto plazo á los poseedores, á fin de que com 
parezcan en presencia del Baile general. Silo poseen por donación ó por 
gracia hecha durante la guerra, proceda á dicha aprehensión, no obstante 
las gracias y donaciones hechas en aquel tiempo. 

El Baile general, á 20 Julio, ordena la aprehensión del castillo y villa 
de Llimiana,^ dando la razón de por qué lo hacía- 

Finalmente, el conde de Ribagorza pretendía también tener un grava- 
men sobre el valle de Llimiana. 



VILLA DE QUARDIA (JORDIA) 

Yá nos hemos ocupado alguna vez, en particular al tratar de Mur, de 
esta antigua población de la Conca de Tremp, á la que está agregado el lugar 
de Selles, célebre por su antiguo monasterio. Está situada en la pendiente de 
una colina y cuenta en la actualidad 618 habitantes 

La primera noticia que encontramos de Jordia es del siglo x, ó sea en el 
año 22 del rey Luis (958 de Cristo). En este año el conde Ramón hizo una con- 
vención con un tal Berengario, al que cede en feudo el castillo de Guardia, 
reteniéndose para sí la tercera parte de los derechos (1). Fué reconquistada 
á principios del siglo xi por el conde Ermengol de Urgel.. 

1051. En este año el conde Ramón, y Miro Mirón y Gerarda su mujer, 
permutaron entre sí la villa de Subterris, que era de señorío del conde, con 
la villa de Guardia, que era propiedad de los citados Miro y Gerarda 

1072. La sobrenombrada villa pasó luego á poder de Arnau Mir de 
Tost, el cual en el año 12 del rey Felipe (1072 de Cristo) da á Valencia su 
hija el castrum Guardia cuín illorum terminis et pertinentiis. 

Al ocuparnos de la patria de San Odón vemos también nombrada esta 
villa con el nombre de yb/'fi?za. 

1159. El conde Berenguer de Barcelona hizo una convención con Be- 
renguer de Guardia sobre el castillo de esta villa. 

1244. En el Armario de Lérida, saco de Mur, aparece una escritura 
por la que en este año Bernardo de Mur, Arcediano de Tremp, dio á Artu- 
sio su sobrino, que vivía en Tremp, todo lo que tenía en la villa de Guardia. 

1270. El rey Juan I pidió la potestad del castillo de Guardia al citado 
Artusio. 

1283. El rey D. Pedro II aprueba el establecimiento del horno hecho en 
Guardia por Raimundo de Molina. 

1316. En este año el rey reconoció al Paborde de Mur el derecho á tener 
Baile en la villa de Guardia. (Véase Mur.) 

(1) Armario de Lérida, saco de Mur. 



- 87 — 

1321. Berengario Artusiode Mur, en este año prestó pleito y homenaje 
al rey D. Juan II por el feudo y pertinencia de Guardia. El rey se reservó 
todos sus derechos y se retuvo todo lo que más adelante apareciese como 
feudo. El mencionado Berengario confesó delante del rey que por el citado 
feudo se obligaba á servitium unius equitis vel equi alforrati. Aunque 
había sido emparado por el Vicario de Lérida, manda que se le restituya. 

1322. Á 10 kalendas de Febrero se firmó la carta de homenaje que 
prestó el mencionado Berengario del feudo de Guardia. 

1323. En este año Berenguer Artusio tomó posesión del feudo de 
Guardia. 

1327. El procurador de Simón de Mur en este año prestó pleito y home- 
naje al rey por el lugar de Orrit, castillo de Mur y feudo de Guardia. 

1334. El rey manda al procurador .fiscal de Pallars que reciba la po- 
testad del castillo de Guardia. 

1338. Berenguer Artusio de Mur prestó de nuevo en este año pleito y 
homenaje al rey por el lugar de Orrit y castillo de Guardia. 

1343. En este año fué revocada la venta hecha por Arnaldo de Orcau 
del castillo de Basturs y del castillo de Guardia, con hombres, mujeres, ju- 
risdicción, réditos y derechos, loque Simón de Mur y Berenguer Artusio 
tenían en feudo del rey. Ordena el rey que lo tengan en feudo por Arnaldo 
de Orcau. 

1345. El rey manda al de Orcau que restituya dichos lugares. Según 
se desprende de otro instrumento, la venta hecha por Arnaldo era á carta de 
gracia y que el rey podía redimir el citado lugar y castillo, y que sus vasa- 
llos dieran para dicha redención 12.000 sueldos. Luego á 4 nonas de Julio de 
este año el rey incorporó á la corona el lugar de Guardia, con prohibición 
de que fuera de nuevo ihfeudado. 

1365. El Baile general, por mandato del rey, atendiendo á las razones 
que en la escritura se especifican, pidió en este año la potestad de ciertos 
castillos, entre ellos el de Guardia, que lo tenía Dalmacio de Mur. 

1368. A 11 de Febrero aparece el reconocimiento del feudo que fué del 
lugar y cárlanía de Guardia y sus términos, de todos los réditos y derechos 
y pertinencias que hizo Berenguer Artusio de Mur, y de la nueva investidura 
recibida. En el libro de los feudos del rey D. Pedro III, de este año, aparece 
que la villa de Guardia es feudo real, y que Berenguer Artusio de Mur tenía 
allí su Baile 

1381. El infante D. Juan vendió á Berenguer de Abella el castiilo y 
lugar de Guardia y la jurisdicción en los lugares de Palau y Selles por el 
precio de 40.000 sueldos, aun cuando no le duró mucho como se verá luego. 

1384. De este año aparece un documento, que dice que para evitar 
cuestiones entre Berenguer de Apilia y Berenguer Artús de Mur por razón 
del feudo de Guardia, cuya jurisdicción, mero y mixto imperio había vendido 
el rey D. Pedro III con instrumento á carta de gracia á Berenguer de Apilia, 
había vendido el rey á Berenguer Artal de Mur el feudo propio del rey del 
castillo de Guardia por el precio de 500 florines y dicho monarca había pro- 
metido hacerle la venta sobrenombrada por igual precio. En su consecuencia 
, el rey vendió al de Mur y á sus sucesores el mero y mixto imperio y cual- 
quiera otra jurisdicción que tenía ó ejercía y le pertenecía en los lugares y 
castillos de Tercuy y Figols, sitos en Pallars, por el precio de 500 florines, 



- 88 — 

los que se retuvo el citado Berenguér de Mur en satisfacción de igual canti- 
dad que el rey le debía por la venta delcastillo de Guardia. Retiénese, no- 
obstante, el rey para sí y sus sucesores el que les sea lícito el predicho im- 
perio y otras cosas, poderlas redimir^ restituyendo el precio mencionado, en 
moneda contante y sonante (1). 

1387. El rey Juan I vendió á Luis de Mur, en franco alodio, el castillo 
de Guardia con su jurisdicción, por el precio de 23,000 sueldos. Esta venta 
tuvo lugar el 1.° de Abril, con facultad de luir. Este castillo había sido con- 
fiscado á Berenguér de Abella. Luego aparece una petición al Baile general 
por los síndicos y procuradores de los lugares de Guardia, Espona y Selles, 
en la que dichos hombres, hecha mención de que á 4 de Junio de 1344 habían 
vuelto á, ser subditos de Arnaldo de Orcau en virtud de la venta hecha por 
el rey y por cuya redención habían entregado cierta cantidad, en ]-azón de 
la ley que determinaba que dichos lugares, términos y jurisdicciones no se 
podían separar déla regia Corona, mediante privilegio pactado con las cláu- 
sulas muy terminantes allí consignadas á 4 nonas de Junio de 1345. Que des- 
pués el infante D. Juan y procurador de dicho rey vendieron á Berenguér 
de Abella el dicho lugar de Guardia, con las cuadras de Espona y Selles, 
casas, fortalezas, términos y territorios por el precio de 40,000 sueldos, el día 
30 Marzo de 1381. Por lo mismo suplicaban que declarara nula dicha venta,^ 
como hecha contra ley, y que no había lugar á la restitución del'precio, 
como no podía constar que dicha cantidad fuese realmente pagada, ni que 
ninguna utilidad se seguía al consentimiento real. En vista de estas razones, 
el Baile general decretó citación contra el de Abella, á fin de que responda 
de los cargos que se le hacían. 

1395. En este año la iglesia de Guardia estaba sujeta á la jurisdicción 
del Prepósito dé Mur, y por este motivo al tratar de aquel monasterio nos 
ocupamos de las cuestiones promovidas entre el Párroco de Guardia y el 
Obispo de Urgel. 

1444. A 21 de Noviembre encontramos una escritura en que se hace 
mención de la luición que pretendían los vasallos de la villa de Guardia, Se- 
lles y Espona, siendo revocada por la reina D.^ María y concediéndoles sal- 
vaguardia. A 9 Diciembre se mandó al Baile general que providencie en di- 
cha causa, dándola por revocada, cuya gracia había implorado la noble 
Isabel de Bellera. 

1461. El príncipe D. Fernando hace donación del lugar de Guardia. El 
rey la renueva, porque aparece ser incorporado á la Corona por el rey Don 
Pedro, que lo había redimido de su propio peculio. 

1465. A 7 de Mayo se hace también mención de esta donación y de otra 
hecha posteriormente á Raimundo de Vilano va, que el rey revoca á causa 
de dicha incorporación. 

1470. El príncipe D, Fernando vendió á Pedro Dansa los réditos proce- 
dentes de la villa de Guardia. 

1481. El rey D. Fernando manda que se paguen los réditos de Brianda 
Corroe, la que como señora de Mur poseía la carlanía de la villa de 
Guardia. 

1482. El rey hace cesión de los derechos de Guardia á Arnaldo Dansa. 
r485. A 14 de Noviembre encontramos la providencia dictada por el 

(1) Invendltiorumreg. Petr. 3.°, deann. 1384, fol.l.° 



— 89 — 

Baile general de Cataluña para hacer la ejecución á los jurados y honíbres 
de Guardia, por la talla de cuatro aflos que se debía al rey—et pro ture mo- 
rabitini de duabusannatis. 

En nuestro artículo «Catolicismo en Pallars» mencionamos la consagra- 
ción de algunos altares de la iglesia de Guardia. 



VILLA DE CONQUES (CONCAS) 

A la falda del monte de este nombre está situada la villa de Conques, 
partido judicial de Tremp. Cuenta en la actualidad unos 660 habitantes^ 
Lo más notable que hoy tiene esta villa es la iglesia parroquial, que es romá- 
nica y dé una sola nave. En ella se venera la devota imagen del Santo Cris- 
to, que si no miente la tradición procede de la antiquísima iglesia de Covet, 
como cantábamos en nuestra niñez: 

Sant Cristo de Conques, 
robat a Covet, 
donéumos aygua 
que tenim set. 

Es una notabilísima escultura del siglo xiii ó xiv, obra de transición en- 
tre el modo bizantino y el místico realismo de los artistas medio-evales. La 
gran devoción que por tan veneranda imagen se conserva en toda la comar- 
ca, asegura por largo tiempo la conservación de tan notable, escultura. Guar- 
da aquella iglesia un verdadero tesoro en indumentaria religiosa, pertene- 
ciendo algunos ornamentos al siglo xvi, primorosamente bordados en seda 
y oro. 

Pocas son las noticias antiguas que hemos podido encontrar de esta villa, 
pero desde luego podemos afirmar que en el siglo xi perteneció á los condes 
de Barcelona y Urgel, luego fué feudo de la baronía de Orcau y por fin pasó 
al dominio de la casa de Bellera. 

Del Castrum Concas encontramos noticia en 1055, el cual dice que linda- 
ba por la parte de occidente con el castillo de Biscarri. 

En el libro dé feudos aparece una carta por la que Bernardo Guillermo 
y Adamar y Borrell juraron fidelidad á los condes Raimundo y Almodis y á 
su hijo Raimundo Berenguer, que les serían ayuda y les darían la potestad 
del castillo de Conques, dentro del término de 30 días, después que fuese 
requerido. 

Luego vemos otro documento por el que la condesa Sancha de Urget 
juró á los condes Raimundo y Almodis de Barcelona que les sería fiel y les 
ayudaría. Juró además que no haría convenios con el conde de Urgel— /r«r 
tre vel sóror e suis — ni otro honor, sin el consentimiento de los citados con- 
des, en los castillos y tierras que tenía en el condado de Urgel, esto es, délos 
castillos de Santa Lidinia y Olius, ó sea de Santa Liña, Oliana, Biosca, Pons, 
Tolón, Conques de Mediano y del mismo honor de Guitardo Guillermo (1). 

1266. Ferrer de Toralla hizo en este año escritura sobre el castillo de 
Conques y otros. 

(1) Armario de Lérida y saco de Mur. 



. - 90 - 

1277. En este tiempo encontramos la compra del castillo de Conques, 
por el que se pagó la cantidad de 5.000 sueldos. 

1281. El mencionado castillo lo compró este año Ramón de Orcau, y al 
ocuparnos de esta baronía mencionaremos alguna vez el castillo y villa de 
Conques (1). 

1309. El feudo de Conques lo poseía Guillermo de Montferré y en este 
año lo cedió á su hermano Ramón á cambio del de la Pobla de Segur. 

1337. ' Arnaldo de Orcau ñgura como señor de Conques. 

Y por fin diremos que entre las gracias del rey Juan II, fol. 73, figura la 
donación hecha á Arnaldo Guillermo de Bellera de los derechos pertenecien- 
tes á Arnaldo de Orcau y de su mujer Francisca de Pinos en los lugares de 
Conques y Figuerola. 



FIGUEROLA 

La antigua villa cuyo nombre encabeza estas líneas está situada en una 
pequeña colina de la Conca, partido de Tremp. Cuenta 670 habitantes. 

Desde la Edad media aparece figurando de diversos personajes y luego 
de la baronía de Orcau. .? 

La primera noticia que encontramos es del año 4.*^ del rey Luis. De este 
tiempo aparece una carta por la cual Terballo Raymundo, príncipe del cas- 
tillo de Orcau, recibió de Pedro Raymundo, conde, la villa de Figuerola en 
feudo. En ella se estipula que Terballo tuviera dos partes de las dominicatu- 
ras en dicha villa, y el conde la tercera y los alatidibus, planis, etc., prout 
ihi continetur. Si el conde hiciere mejoras en. lá villa, de éstas tendría dos 
partes y Terballo la tercera. Se convino además que si el conde construyere 
en Figuerola castillo ó fortaleza, que se la confiará á Terballo por medio de 
sacramental y éste le dará potestad cuando el conde la requiera. (Armario 
de Lérida, saco Mur.) 

No pasarían muchos años en edificarse el castillo, por lo que vemos en 
las siguientes noticias: 

1141. En el mes de Junio de este año aparece una carta por la que Ray- 
mundo Berenguer de Ager da en feudo á Arnaldo de Pugo el castillo de Fi- 
guerola. (Arm. de Lérida, saco de negocios entre el rey y el Obispo deUrgel.) 

1272. A 8 de Abril el rey D. Jaime Ipidió la potestad de varios castillos 
á las personas que los tenían en feudo, y entre ellos el de Figuerola, á Ray- 
mundo de Orcau. (Reeg. reg. Jac. l.° de ann. 1270 á 73, fol. 3.°) 

1276. El rey D. Pedro II manda á varias personas que entreguen las 
potestades de las cosas feudales que poseían, y entre otras á Raymundo de 
Orcau que entregue el castillo de Figuerola. (In reg. Joan l.° y Pedro 2." del 
año 1276 á 77, fol. 39.) 

1334. El infante D. Pedro manda al procurador fiscal de Pallars que el 
feudo de Figuerola que poseía Arnaldo de Orcau por el rey, no estaba dete- 
riorado por culpa de dicho Arnaldo y que de él había tomado, la potestad. 
Que dicho procurador no procediera nuevamente y abriera información so- 
bre las causas del deterioro del feudo de Talar n, é interinamente detenga la 

(1) Véase «Familias antiguas del Pallars». 



- 91 - 

potestad de dicho castillo. Que había hecho bien en recibir la potestad del 
castillo de Astell y valle de Assua. Que reciba de Ferrer Alemán y Ferrer 
de Perúes la potestad de los castillos de Toralla y Malavella, comojgual- 
mente de los lugares de Mur y Guardia. (In curise 3.° Inf . Petri, fol. 27.) 

1336. Á 4 kal. Marzo el rey D. Pedro manda restituir en el término de 
10 días la potestad del feudo del castillo de Figuerola, que tenía Arnaldo de 
Orcau, el que poseía desde las ¿alendas de Enero, porque en el Saco de Mur 
consta él pleito y homenaje prestado por dicho Arnaldo. 

1338. Tal vez se lo devolvería temporalmente, pues en este año manda 
el rey á Arnaldo de Orcau que entregue la potestad del lugar y fortaleza de 
Figuer ola y luego le hace donación. 

1345. A 5 kal. Agosto el irey pidió la potestad del castillo de Figuerola 
á Arnaldo de Orcaü por razón de deterioración del feudo. 

1347. A 3 nonas Julio el rey D. Pedro restituye á Arnaldo de Orcau la 
potestad del castillo de Figuerola. 

Luego pasó este castillo á poder de Arnaldo de Berga, y Arnaldo de 
Orcau era caria de Figuerola. 

1388. En este año encontramos el pleito y homenaje prestado por Pedro 
Lacosta, Baile general de Cataluña, á nombre de Roger de Orcau, por el 
castillo de Figuerola. 

Durante el reinado de Juan II se hizo la infeudación é incorporación á 
la Corona del castillo de Figuerola. 

Y por fin en 27 Julio de 1474 se. hace mención de que el rey tomó el di- 
recto dominio del castillo de Figuerola. 



VALLE DE ASSUA Ó ASSOA 

Se da el nombre de valle á la llanura de tierra entre montes y alturas 
y también el conjunto de lugares, caseríos ó aldeas situados bajo una misma 
jurisdicción. 

El valle de Assua principia en Rialp, linda con el término de Olp, Espot 
y Espuy, y desdé el valle de Capdella hasta confrontar con las baronías de 
Erill y Bellera, de las que luego nos ocuparemos. 

Las poblaciones principales son: Rialp, Llesuy, Torre, Bernuy, Sorre, 
Altrón, Caregue, Escás, Surb, Rodés, Olp y Torre de Capdella. 

El más antiguo parece ser Bernuy (Berenui), del que se hace yamención< 
en el acta de la dedicación de la catedral de Urgel. 



VILLA DE RIALP 

* 

Esta población es hoy la más importante del valle. Dista 4 kilómetros de 
Sort y unos 120 de Lérida, y cuenta 495 habitantes. Está situada en un llano 
entre los ríos Noguera y Barasti, el cual se derrama por toda la villa por 
medio de arcaduces. 

Durante la Edad media tuvo relativa importancia, por ser capital del 
Cuarter de Rialp, dependiente del vizconde de Castellbó, y su iglesia era 
Priorato de la Orden de San Juan de Jerusalén. 



— 92 - 

Encima ó parte alta de la población se ven todavía las ruinas dé su an- 
tiguo castillo, el que parece tenía comunicación subterránea con la villa. 
Aunque su principal importancia la tuvo en tiempo de la capitalidad del 
Cuarter, no obstante encontramos ya mención del mismo en 1281, con moti- 
vo del sitio de Balaguer, que lo tenía Pons de Ribelles, el que lo puso en poder 
del rey D. Pedro II, y en 28 Mayo el barón de Bellera promete fidelidad al 
monarca por varios castillos del valle, y entre ellos el de Rialp. Lueg-o pare- 
ce fué reedificado y sustituyó al de Malavila. 

En la actualidad Rialp tiene un elegante edificio destinado á la enseñan- 
za, á cargo de los PP. de San Vicente de Paul, y una fábrica de lanas. Pro- 
duce el suelo de Rialp: trigo, centeno, cebada, heno, nueces, patatas, almen- 
dras, manzanas, peras, ciruelas, etc., sabrosas hortalizas, y cría ganado 
lanar, de cerda y vacuno. 

Celebra su fiesta mayor el 27 Septiembre. 



LLESUY 

Sigúele en importancia Llesuy, con 542 habitantes, situado en la vertiente 
meridional de una montaña; dista de Sort 3 horas. Dan justa fama á este 
pueblo los sabrosos quesos que en él se fabrican, no menos que las buenas 
patatas que en su término se cosechan, de las mejores de la montaña sin 
exageración. Los párrocos de Llesuy tenían antiguamente el título de Abad, 
según vemos en varios documentos. 



ALTRÓN 

Por fin mencionaremos Altrón, pueblo de 307 habitantes, situado en el 
fondo de un vallé que circuyen tres elevados montes, distante de Sort dos 
horas. En este pueblo se conserva la antigua casa j^a^V»/ de Sobirá, guar- 
dando el típico sello de su antigüedad, de la que nos ocuparemos más adelante. 

En la Edad media, la capital del valle de Assua era la ciudad de 



TORENA 

I 

Esta población estaba situada en un monte cercano, á media hora de 
Lleisuy, conocido dicho lugar todavía hoy día por Torena. 

Según el Spill tenía un fuerte castillo, el cual desapareció á fines del 
siglo XV. La tradición cuenta que dicha villa desapareció á consecuencia de 
un incendio, el que lo ocasionó una vieja que había perdido una piara de 
cerdos en el bosque que la rodeaba. Para proveerse de agua iban al manan- 
tial que está á corta distancia, nombrado «Fuente del Fené deis cairáns>^. 

En sustitución del castillo de Torena fué levantado el de Malavella ó 
Malavila, el cual á su vez fué sustituido por el de Rialp en cuanto á los de- 
rechos, usos y servicios. 



— 93 - 

La ciudad y castillo de Torena dio nombre á una de las más antiguas 
y linajudas familias, de las que encontramos varias noticias. 

Sobre el año 980 encontramos ya nombrado el castillo de Torena, que el 
conde Ramón III quita á su hermano Guillem, abuelo de San Odón, junto con 
el valle de Assua. 

1069. A 20 Eneró de éste año, Pedro Roger prometió al conde Artal 
hacerse hombre suyo fiel por los castillos de Caregue, Escás, Rodés y Tore- 
na, y darle su potestad siempre que se la requiriese; y el conde reservó para 
sí y sus sucesores el conocer en las causas de homicidio, adulterio é incendio 
y la quistia, y en Caregue el censo de las personas y una gallina, cuyo censo 
habían ya poseído su padre D. Guillermo y su hermano Bernardo, con los 
plácitos mayores; y en Escás, lo que solía cobrar. Lo testimonió Bernardo,. 
Presbítero. . 

1080. En una escritura hecha á 4 nonas Febrero vemos la convención 
hecha entre el conde Raimundo y Guitardo de Assua, sobre el ya nombrado 
castillo de Torena. 

A 5 nonas Febrero del año siguiente, el citado conde y Atto de Assua 
hicieron otro convenio sobre la mitad del castillo de Torena. Vuelve otra 
vez á poder del conde Artál, porque encontramos que le hace sacramental 
Bernardo de Torena, y sería porque no pudo recuperarlo, como había prome- 
tido al conde Raimundo, que de ser así lo conservaría él y los suyos. Luego 
hizo sacramental al conde Arnaldo, Bernardo de Torena. 

El conde Raimundo y Guido Atto de Assúa hicieron una convención so- 
bre el castillo de Torena, de cuya escritura copiamos lo siguiente (1): 

1096. En este año Guillem Guitardo de Torena hace un cambio y venta 
con los condes Artal y Eslonza, en la que interviene San Odón. 

1 170. Bernardo de Torena, hijo de Sansa, juró fidelidad al conde Arnal- 
do, hijo de Almus y Áurea su mujer, y promete ser fiel al conde y á los suyos, 
ó bien á aquellos á quienes el conde lo dejare, y darle potestad del honor que 
le había sido encomendado (2). 

1175. El conde Artal empeñó á Bernardo de Torena el lugar de Botella. 

1181. A 21 de Febrero Bernardo de Torena definió y dejó á los condes 
Artal y Guillema y á su posteridad, todo y cualquier derecho que tuviese en 
el castillo de Montrós, en la solana de Aydí y Estaron. En cambio los citados 
condes reconocieron al citado Bernardo las potestades de Surb, Vallcascar, 
Torruella, Caváhí y Rodés, confesando ser pertinencias del honor de Tore- 
na, y que en ellos tuviese toda jurisdicción alta y baja, mero y mixto impe- 
rio, franca y libremente, desde el Uxol de Espot hasta Escaló, y desde dicho 
Uxol hasta el cabo de Montort y la Conca de Cabistro y desde dicha Gonca 
hasta la Roca de Gals y Narosa á la otra parte del río, hasta Fortabrega y 
fuente de Lletasas. Dicho Bernardo les definió cuanto tenía en la solana de 

(1) «Ipso castro de Torenna cum suas voces et directos quapredictus Git Atto habuit in Ipso castro 
vel habere debet, sive per compensatione dé qual^scumque voces in tali convenientia que si est homo vel 
femina qui ipso castro jam dicto vetet ad Remundo Comité praedictus Git siat guarantes de ipso castro jam 
dicto dé ipsa mediatate ad Remundo Comité, et faciat ei adjutorium per fide sine enganno, et si praedictus 
Git recuperaverit ipso castro de Torenna per qualiscumque A'oces néc per nullum ingenium sic donet Git 
Atto potestatem ad Remundo Comité per totas vices quas Remundo Comité demandaverit aut requisierit, 
vel per se ipsum aut per suos mjssos per fide sine enganno de Remundo Comité etc.,» cuyo documento cree- 
mos ser del año 1089, pues aunque rio lleva esta fecha, en el año citado encontramos un convenio celebrado 
entre elios', sobre el castillo de Torena.=In libr. 1.° Feudorum forma maioris, fol. 80. 

(2) Arm. Ulerd. saco P. 



- 94 — 

Aydí, pn Estar on y en la tierra de Montrós, con sus términos. Los condes 
otorg-áronle carta de reconocimiento de las potestades de ios castillos de 
Surb, Torre y otros. 

1187. En este año la condesa Cuillema restituyó á Bernardo de Torena 
y á su hijo del mismo nombre, el honor que tenían por ella y por su hijo don 
Bernardo, salvo el castillo de Mansity, que tenían en prenda. Y dichos padre 
é hijo se constituyeron en hpmbres solidos suyos y firmaron treguas por sí y 
por los hombres de la solana de Enviny y de Montardit con la condesa y los 
suyos, conviniendo en que todos los nombrados cobrasen cada uno sus 
derechos del honor de los castillos y pueblos de dicha solana 

1190. A 31 de Julio encontramos en la ciudad de Fraga á Bernardo y 
Raimundo de Torena, y allí prestaron pleito y homenaje al rey D. Alfonso 
de Aragón, por el nombrado castillo de Torena, que era alodio propio de 
ellos y que el mismo lo tuviesen por el rey para fidelidad y servicio del mismo, 
y como era costumbre del conde de Barcelona, le dieran más adelante potes- 
tad y le prestaren pleito y homenaje. Hl citado rey D. Alfonso concedió á los 
dichos Bernardo y Raimundo y á sus sucesores, que todo lo que tuvieran del 
conde de Pallars lo tuviesen igualmente por el rey, guardándole fidelidad 
y en servicio del rey. 

1 1 95. Ramón de Torena dio á Bernardo, conde de Pallars, el derecho que 
le pertenecía en el castillo de Surb, 

1252. A consecuencia del matrimonio de Guillermo de Bellera con doña 
Geralda, hija del conde de Pallars, pasó á poder de los Belleras todo el valle 
de Assua y los castillos de Surb y Torena. 

1257. Bernardo de Toralla hizo una donación á Bernardo de Torena y 
á Berenguer su hijo y á Bernardo hijo de Berenguer. 

1272. En Abril de este año el rey D. Jaime pidió á Guillermo de Bellera 
la potestad del castillo de Toruna y valle de Assua, aunque luego se la de- 
volvió. 

1279. El rey D. Pedro I escribió á Guillermo de Bellera que le diese 
potestad del castillo de Torena. 

1303. El apoderado de Guillem de Bellera dio y entregó el castillo de 
Torena á Bernardo Faus, Veguer de Lérida y Pallars, á nombre del rey, que 
era én aquel entonces señor directo del dominio y feudo del condado de 
Pallars, lo que testimonió Pedro Sala, notario del valle de Assua. 

1307. El rey D. Jaime II manda restituir á Guillermo de Bellera la po- 
testad de los castillos de Torena y AstoU, en la subveguería de Pallars. 

1351. A 17 Noviembre aparece que, hecha la inserción del traslado pú- 
blico hecho á 1 1 kal. Noviembre de 1298 del instrumento de infeudación del 
castillo de Torena, escribe el rey al Baile general de Cataluña que busque el 
original de dicho instrumento, ya que el rey lo necesita. (In lib. feud. 1 Reg. 
Petri3.^fol. 57.) 

1^83. El rey D. Pedro III manda á Pedro de Bellera que entregue la po- 
testad de los castillos de Torena, valle de Assua y Astell, que tenía en feudo 
del rey. Y en el mismo año aparece que los recibió el Subvicario de Pallars 
y los encomendó el rey á Ray mundo de Agramuntell, mandando además 
que de dichos réditos responda el citado Bellera. 

1385 El rey manda á Agramuntell que restituya á Juan de Bellera la 
potestad de los valles de Assua y lugar de Astell, satisfecho en primer lugar 



- 95 — 

de los salarios y expensas que se le debían; pero en esta restitución no se 
nombra el castillo de Torena, aunque parece estaba incluido. 

1386. El rey pide en este año la potestad del castillo de Torena á Juan 
de Bellera y de los lugares del valle de Assua y lugar de Ástell que tenía en 
feudo del rey. Luego aparece también la orden directa del rey al Vicario de 
Lérida y Pallars, á fin de que reciban las potestades de todo lo citado. 

Ya desde esta fecha se pierden las noticias de Torena; sólo sabemos, se- 
gún el Spill, que desapareció su castillo en el siglo xv. 



CASTILLO DE TORRE 

También en la Edad media figuró algo él castillo de este pueblecito, que 
está junto á Llesuy, que lleva el nombre de Torre, debido sin duda á su atiti- 
guo castillo. 

Y antes de ocuparnos del castillo, diremos que en nuestra última excur- 
sión á nuestro país visitamos la desmantelada y ruinosa iglesia del lugar, 
en la que existen algunos retablos góticos de algún valor, que se perderán 
por completo si no se atiende á su conservación. 

La primera noticia que encontramos del castillo de Torre es de 1086. 
A 26 de Mayo de este año, el conde Raimundo hizo un convenio con Atto de 
Assua sobre el castillo de Torre. 

1088. En la segunda semana del mes de Mayo encontramos otra escri- 
tura de un nuevo convenio hecho entre el conde Raimundo y. Guido Atto de 
Assua acerca del nombrado castillo, cuyo convenio lleva este título: «cow- 
venientia facta inter Raimundum comitem Palliarensem et Ationein de 
Assua suh castro Torre {\).y> 

1090. Los citados personajes hacen otra convención en este año refe- 
rente al castillo de Torre, como puede verse por la nota (2). 

1176. Guillermo y Estefanía de Torre, á 4 nonas de Mayo, firman un 
debitorio á favor de los Templarios. 



CASTILLO DE MALAVELLA 

Aunque ya hemos nombrado este castillo otra vez, no se sig'^ue de que 
existiera solamente después de ser derruido el de Torena, al que sucedió en 
sus usos y servicios, sino que existía ya antes. 

Por más que hemos preguntado, no nos ha sido posible saber el lugar en 
donde estaba edificado, pero sí que encontramos las noticias siguientes: 

1272. El rey D. Jaime I pidió en este año la potestad de varios castillos 
del Pallars, y entre ellos el de Malavella, que tenía G. de Perúes. 

(1) Est charta que Guido Átto recepit in feudum de Remundo comité castrum nominatum de Torre 
qui est in Assoa, tali convenientia quodipse Guidotetfiliis suis daret potestate de ípso castro dlcti comiti 
et filils suis quibusdam dimitteret suum honorem. Et fuii facta dicta charta mense madio, secundum septi- 
mana. (In libr. feudorum for. maioris, fol. 87.) 

(2) Ipso castro praenominato de Torre, qui est in Assoa, prendiGuido Atto jam dicto per manu etper 
fevo de Remundo Comité in tali convenentia quod donet ad eum potestate de ipso castro per totas vices que 
Remundo Comité demandaret aut requisierit per directa fide sine enganno de Remundo Comité, et si ad Re- 
mundo Comité mors venerit, sic donet potestate Guido Atto ad suos filios de Remundo Comité ad qui ille 
dimissise et duvitari sua onore est. 



— 96 — 

1278. El rey D. Pedro II dio orden de entrega de las potestades de los 
castillos, y entre ellos cita el de Malavella. 

1334. El infante D. Pedro manda al procurador fiscal de Pallars que 
reciba la potestad del castillo de Malavella, que tenía Ferrer de Perúes. 



NOTICIAS DEL VALLE DE ASSUA 

Ya en el transcurso de los hechos que relatamos, nos hemos ocupado va- 
rias veces de este valle. 

La primera noticia es del año 1030, del rey Felipe, en que stpareceBaro- 
nat de Assua, que figura en la donación de los condes Artaly Lucía, padres 
de San Odón. 

El citado conde Artal ya hemos visto también que hizo correrías en el 
valle de Assua, porque antes se lo había apropiado su tío Ramón III, siendo 
propiedad de su padre Guillermo Suñer. 

1093. En esta época figura ya el monasterio de Rodés. 

1094. A 20 de Julio de este afio se hizo un convenio entre los condes 
Artal y Raimundo, por el que éste cedió en propio alodio al conde Artal va- 
rios castillos y entre ellos los del valle de Escás. 

1100. Los condes Artal y Eslonza dieron al monasterio de Gerri la 
iglesia monasterial de Rodés, que estaba edificada debajo del castillo. 

1124. Gelura, viuda de Bernardo de Caregue, dio al conde Bernardo y 
á su posteridad varios bienes y derechos en Caregue, Escás, Rodés y Bo- 
tella. Dicha ví«ida hizo donación al conde Bernardo de Pallars, ante Ponce, 
Prior delBurgall, 

1125. A. mediados de Febrero, Pedro Bernardo, llamado vulgarmente 
Salvar, prometió al conde Artal hacerse hombre suyo fiel y darle la potes- 
tad del castillo de Rodés siempre que se la r equiriese, y la entrada, alber- 
gue y salida en el castillo de Caregue, facultándole para que desde el mismo 
pudiese hacer guerra á cualesquiera. Prometióle además valerle, ayudarle 
y seguirle, con la gente de dicho castillo, y le prestó pleito y homenaje. 

1126. El conde Artal hizo donación feudal á Berenguer y Guillem de 
Caregue del castillo de Surb i 

1163. Entre los pueblos que de este valle figuran en la Bula del Papa 
Alejandro III al monasterio de Gerri, encontramos los de Surb, Escás, Care- 
gue y Altrón. 

Por este tiempo el conde Artal cedió á Roger Bernardo en feudo el lugar 
y castillo de Rodés. 

1170. El conde Artal IV dio en feudo á Berenguer de Aspha y á Gui- 
llem de Caregue el castillo de Surb, con todos sus dominios, salvos los ja- 
mones y la mitad de las quistias de San Miguel y salvo también un hombre 
llamado Guillem Beltrán, que se reservó para sí, con la mitad del mercado, 
en casó de haberlo en Surb. Este castillo lo poseyó también Francisco Ara- 
gall 

1272. Guillem de Surb^ se hizo Religioso hospitalario de San Juan de 
Jerusalén y antes de profesar hizo donación á su sobrino Berenguer, hijo de 
Beatriz de Surb, del castillo y villa de Surb. 

En el siglo xiii el valle de Assua pasó á poder de la familia de Belleía, 



— 97 - 

por el motivo que hemos mencionado, y parece que duró este señorío liasta 
1352, que lo cedió en prenda al vizconde de Castellbó, aunque no se hizo la 
venta hasta más adelante, como luego se verá. 

1278. El rey D. Pedro manda á Guillermo de Bellera que le entregue 
la potestad de los castillos del valle de Assua. 

1290. El rey manda al citado Bellera que entregue la potestad del cas- 
tillo de Astell, que tenía en feudo, y la dio al conde Arnaldo Roger. 

En el libro 2.^ Vicariarum, fol. 128, aparece un instrumento del feudo de 
los castillos de Prisia, San Cristóbal, Puigcercós, Oleína, Bellera, Antist, 
Santa Coloma, O veix, Rodés, Rialp, Biusá, Tirvia, Farrera, Glorieta, Cres- 
tuy y Torre, los que dice el citado instrumento que están situados en el va- 
lle, de Assua, reconociéndose Guillermo de Bellera vasallo del rey D. Pedro. 

1291. En este año Guillermo de Bellera tenía en feudo del rey D. Al- 
fonso el valle de Assua y el castillo de Astell, del mismo valle. 

1319. Hugo de Mataplana pide á Ferrer de Perúes la potestad del cas- 
tillo de Rodés. 

1334. El procurador fiscal del Pallars recibió la potestad del valle de 
Assua, la que aprobó el infante D. Pedro. 

1378. El conde Hugo y Juan de Bellera hicieron una capitulación, y el 
conde dióle los castillos de Vilaminyana y Surb. 

1380. El rey D. Pedro III manda á Juan de Bellera que preste pleito y 
homenaje por el valle de Assua, que tenía en feudo. En este año recibe Be- 
llera el castillo de Astell. ' 

1406. El conde Hugo dio nueva investidura del castillo de Rodés á Gui- 
llem de Perúes. 

1416. Los condes Roger, Bernardo y Beatriz empeñaron el castillo de 
Bernuy por el precio de 500 florines. 

1418. En este año se celebró una concordia entre Roger Bernardo y 
Bernardo Roger de Eróles, por el castillo de Surb. 

En las noticias del condado nos ocupamos del modo solapado con que el 
vizconde de Castellbó procuraba adquirir posesiones y dominios en nuestro 
condado, pues no contento con poseer Tirvia y Vallfarrera quiso también 
apropiarse del valle de Assua, y fué del modo siguiente: 

En 25 de Julio de 1435, vemos se firma la escritura de venta perpetua 
del valle de Assua y baronía de Rialp por Jaime de Bellera, señor de dicha 
baronía, y fué estipulada por el precio de 10,000 florines. 

Jaime de Bellera nombró apoderados suyos para dicha venta á Pere 
de Prades, Prior de la iglesia de Rialp y á Joan Pellicer, los que cedieron al 
deFoix la alta justicia de los lugares de Caregue, Vilella, Vilanova y otros 
varios dependientes del valle de Assua. 

Nombró el de Foix, en 7 de Septiembre, procurador de sus nuevos domi- 
nios á Joan de Santa Coloma para tomar posesión en su nombre, como tam- 
bién del castillo de Malavilla, y lugares del Tron, Rialp, Olp, Arestuy, Biuse, 
San Roma y valle de Bayasca. El día 26 se presentó el procurador á tomar 
posesión y establecer los oficialatos del conde, así como también á recibir el 
juramento de fidelidad de los habitantes de aquellos lugares. Todo esto lo 
niandó practicar el de Foix sin solicitar el previo consentimiento del rey de 
^yagón, señor directo del Pallars, y sin satisfacer el correspondiente laúde- 
nlo ni prestar homenaje, por cuya razón el Sub veguer de Pallas ocupó el 



- 98 — 

valle de Assua, Rialp y demás lugares y quedaron mucho tiempo á man 
del rey, y no entró en plena posesión el de Foix hasta el año 1460, como ve 
remos. 

En 1455 Alfonso V había accedido á restituir al de Foix el citado val) 
y Rialp, mediante que le prestara homenaje y pago del laudemio; pero s 
conoce que el de Foix no andaba en aquel entonces muy sobrado de dinerc 
y aun cuando dispuso que el juez de Castellbó y sus vasallos de Tirvia pres 
tasen el homenaje, no soltó el dinero, que por buena componenda había qu( 
dado reducido á 2.000 florines en el convenio de 1458. A, -pesar de lo exigu 
de la cantidad, no quiso pagarla, antes al contrario buscó mil medios par 
no hacerla efectiva, y así sucedió, puesto que se valió del rey D. Juan, dij 
pensándole del pago en 1459, en recompensa de los servicios recibidos. D 
esta manera pudo el de Foix tomar posesión definitiva del valle de Assua 
Rialp en 26 de Marzo de 1460, habiendo mediado, en su consecuencia, '¿ 
años desde que el señor de Bellera hizo la venta. 

Poco duradera fué la posesión tranquila de la nueva adquisición, pue 
al poco tiempo volvió á la casa de Pallars, y fué del modo siguiente: Al 1( 
vantarse en armas Cataluña contra Juan II, la Diputación confiscó los terr 
torios y bienes que tenía Gastón de Foix en nuestro país, y el 2 de Diciembr 
de 1462 cedió el vizcondado de Castellbó y demás posesiones de la casa d 
Foix á nuestro último conde Hugo Roger, Capitán general del ejército. Ma 
esta donación no tuvo ulteriores consecuencias, y más adelante continuó < 
vizcondado en poder del de Foix, aunque haciéndole la guerra por todos le 
medios. 

Muy malo era el de Foix, pero llevó su merecido, ya que vemos que 1 
gente de Cerdaña se encargaron de devastar y talar íos montes y saquea 
los poblados del de Foix; en 1463 los catalanes atacan el valle de Castellbó 
en donde se encontraba el Sr. Minglós, lugarteniente del conde. Los d 
Foix quisieron tomar la revancha, y al efecto 500 hombres mandados pe 
Montelimar invaden de nuevo el Pallars, librándose una gran batalla e 
Salas, de la que salió herido el jefe, obligándole con ese motivo á retirars 
á Castellbó juntamente con sus tropas. Al de Foix se le opuso Roger Bei 
nat. Detúvose 8 días en Vallfarrera; mientras tanto Cataluña se preparab 
para la defensa, nombrando general en jefe á Hugo de Anglesola, el qu 
dividió sus tropas en las fronteras de Cerdaña, Rosellón y Pallars. 

La de nuestro país estuvo al mando inmediato del conde de Pallan 
librándose varias batallas, en las que los franceses llevaron la peor pavt( 
Secundaron á nuestro conde el Obispo de Urgel, Galcerán de Vilanova, oci 
pando el castillo de Areny, que en aquel entonces era del conde de Foi3 
Pasaron adelante los franceses y llegaron al valle de Vilamur, que era d( 
conde de Cardona; tomaron algunos fuertes, pasando después á Taús, qu 
pertenecía al de Castellbó. Desde allí se dirigieron hacia Isona, de cuya pe 
blación se apoderaron, lo propio que del castillo de Llordá, no obstante 1 
vigorosa defensa de los nuestros. 

Guillem de Bellera se opuso al francés en Rialp, donde se mantuv 
con notable valor, y para el mejor éxito de la empresa Hugo de Anglesol 
estableció su cuartel general en Tremp, dividiendo su ejército por la Conc 
de Orcau; envió á Riambau de Corbera con una columna volante á Conques 
mas burlando su vigilancia el de Foix pasó con su ejército á Meya y Cama 



. - 99 — 

rasa, y habiendo conseguido juntar todo su ejército pasó el Sagre, atacó á 
Vernet, que con notable valor defendió Juan de Cardona, y no pudiendo 
vencerle se retiró, poniendo sitio á Camarasa, la que sucumbió á pesar de la 
vigorosa defensa de Ramón de Espés, su gobernador, no sin costarle al fran- 
cés muchos días de incesantes ataques, y en él fueron hechos prisioneros 
Bernardo de Montsanís y Bernardo de Roda, siguiendo también como prisio- 
nera al vencedor toda la guarnición. 

Defendía á Balaguer Hugo de Anglesola y á Cervera el conde de Urgel, 
con toda la caballería del Principado. También se encontraba allí Bernat 
de Busot mandando la infantería; y juntos embistieron con bravura á los 
fratíceses, derrotándolos completamente el 26 de Noviembre. 

No escarmentó por esto el de Foix, y viendo las derrotas que le procura- 
ban los catalanes fué á probar fortuna en Aragón, y puso sitio á Barbastro. 
Allí salióle de nuevo al encuentro el conde de Urgel, y tuvo que levantar el 
campo, descorazonado por no venir los socorros que esperaba de Francia, 
por la parte de Pallars. En electo, por más que los franceses intentaron 
prestarle auxilio, pusiéronles una fuerte resistencia nuestro conde Ro- 
ger Bernardo de Pallars, Guillem de Bellera, Francisco de Erill y el 
Obispo de Urgel, que se hallaban con muy disciplinadas tropas formadas 
de paisanos de aquellos distritos. 

Para dificultar el paso á los franceses embarrancaron el tránsito, no 
sólo en nuestro país, sí que también hacia lá parte de Capsir y valle de 
A.ndorra. Corrido y avergonzado, si de ello era capaz el de Foix, sin poder 
conseguir ninguna ventaja, no tuvo más remedio que volverse á sus esta- 
dos de Foix. Fuéronle confiscados los bienes y acusado del delito de lesa 
majestad. 

A pesar de todo no escarmentó, sino que luego intentó de nuevo apode- 
rarse de nuestro condado, consiguiendo su objeto en algunos pueblos fron- 
terizos, acariciando la idea de anexionarse todo el Pallars, pero con el de- 
seo tuvo que contentarse y los pallareses continuaron siendo fieles al conde 
Hugo Roger. 

1435. En este afio tuvo lugar la venta del valle de Assua al de Foix, 
como decimos al tratar de la casa Bellera. 

En la Bailía general existe eí mandato, hecho á 22 de Junio, por el que 
se ordena á.Gisperto de Pons que comparezca y ponga de manifiesto la cap- 
brevación de los lugares y castillos de Cáregue, Sorre y Escás, las cuales 
fortalezas, lugares, y hombres'y mujeres, jurisdicción civil y criminal, dere- 
chos y pertinencias tenía en feudo sin haber pedido el consentimiento y 
firma del rey. ' 

1455. A 26 de Mayo se hizo la venta por Jaime de Bellera al conde Gas- 
tón de Foix del castillo de Rialp y de todo el valle de Assua, y en este ins- 
trumento hace mención de que lo tiene en feudo y que paga el correspon- 
diente laudemio, pasando todo á poder del de Foix. 

1460. El rey manda este año dar posesión al de Foix del valle de 
Assua, lugar de Surb, Sabat, Roní, Torre de Colines, castell deSantRomáy 
^iuse, los que aseguraba el conde de Pallars que tenía en feudo del rey. 
Este ordenó que los tuviera el de Foix, hasta tanto que el de Pallars haga 
constar la posesión por legítimo documento. 

U62. (In diversórum, 16, reg. Joann. 2.°, fol. 53.) Se hace mención de 



- 100 - ^ 

que el rey D. Alfonso tomó posesión de Rialp (1), y de que el conde de Fóix 
había comprado aquel lugar (Rialp) á la familia Bellera. 

.1490. Entrega de las potestades *de los castillos de Rodés, por Arnaldo 
de Perúes y Pons al conde de Cardona. 

1491. Bárbara de Eróles celebra un convenio sobre el Baile del lugar de 
Surb, cpn Ramón Roger de Eróles. 

1493. Juan, hijo del conde de Foix, concedió este año á Juan Xiberri, 
llamado Machicot, «nostre natural subiet de nostre dit regne de Navarra et 
veguer en nostre vescomtat de Castellbun» la carlanía del castillo de Rialp, 
con todas las rentas y derechos que tenían los antiguos carlanes, obligán- 
dose, en cambio, á prestar pleito y homenaje, á dar albergue á la condesa y 
á sus sucesores y á reparar el edificio de la fortaleza, que estaba en ruinas 
según se desprende del Capbreu del afto 1602. 

1496. La mencionada Bárbara de Eróles hace entrega de la potestad 
del castillo de Surb al conde de Palláis. En el mismo año tuvo lugar la ven- 
ta del valle, según la nota (2). (In Diversorum 4 Ferd. 2.°, fol. 15.) 

1498. El antes mencionado Machicot vendió á carta de gracia, por el 
precio de 2,500 libras, las rentas y derechos que percibía én la villa de ^ 
Rialp y valle de Assua, pudiendo añadir, como dato complementario, que en 
1529 Gaspar de Llordat, yerno de Machicot y administrador de Juan Llor- 
d.it, su hijo, vendió á Luis Boteller Oliyer, poseedor del vizcondado de Cas- 
icllbó, las expresadas rentas de Rialp y valle de Assua (3). 

1512. A 30 de Octubre, Juan de Labrit y Catalina Foix tenían el viz- 
condado de Castellbó en feudo del rey. Este confirmó y aprobólas ventas, 
impignoraciones y gracias en feudo hechas por los sobrenombrados á Juan 
Oliver sobre ciertos derechos, tierras y réditos de dicho vizcondado, y se- ) 
fialando la carlanía de Rialp y los réditos de las Tallas del valle de As- 
sua y ciertos molinos sitos en el vizcondado. (Diversorum 15 reg. Ferd. 2.°, 
fol. 107.) , ^ 

Y á 31 de Octubre de este mismo año se hace mención de la aprehensión 
he^cha por el rey del vizcondado de Castellbó, Rialp y valle de Assua, por el 
motivo de que los citados señores y feudatarios habían conspirado contra el 
rey y le hacían la guerra. Confirmó á sus vasallos los reales privilegios é 
hizo perpetua incorporación á la Corona. (Diversorum Ferd. 2.®, fol. 110) 

1513. Deseando el rey D. Fernando de Aragón dar una prueba de apre- 
cio á su esposa D.^ Germana, le hizo donación de todo el vizcondado de Cas- 
tellbó, valles de Assua, Farrera y Andorra, villas de Castellbó, Castellciutat 
y Rialp, que habían sido confiscados á la reina de Navarra, condesa de Foix 
y vizcondesa de Castellbó, Catalina de Foix. Hace la donación á 23 de Enero 
de 1513, haciendo constar que lo hacía por haberle hecho la guerra. Ordena 

(1) Facta mentione quod per regem Alfonsum certls causis fuerit apprehensa á comité Fuxi locus de 
Rialp situs in montaneis de Pallars, simul cum vaUe Dasua, et jurisdictione abbatiatus de Gerre, et quod 
pbstea mandavei'at ídem rex Alfonsus restituí dictum locum et valle eidem comiti, et quod his non obstan- 
tibus dictus comes non recuperavex'at dictum abbatiatum áut jurisdictionem illius. Ideo dictiis rex seribit 
Reginae consorti suac ut intendat super dicta restitutione et alus ibi contentis. 19 Mayo. 

(2) Pacta mentione de venditione facta per Jacobum de Bellera, Joanni Comiti de Foix, castroruin 
et villae de Rialp et Vallis de Assua et aliorum locorum in dicta venditione contentorum et de remisione 
facta per rege Joanne 2.°, Gastono Comiti dicti Joannis succesoris de laudemio regi debito... teudi rcgi '<■ 
quod tenebantur dictus rex vendit. Rex scriblt Unlversitati Barcinonae ut consentiat dicta remisione ratio' 
ne obligationis iurlum bauiliae facta dicta civitate.=24 Junio de 1496. 

(3) Miret.— Investigación histórica de Castellbó. 



— 101 - 

que la reina los posea mientras viva y á su muerte pasen á la Corona. (Re- 
gistro diversiorum 15, fol. 148.) 

(In Arm. Urg., saco intell. Escrituras de Castellbó.) Se encuentra la carta 
hecha á 28 Enero de 1513, en la que el rey D. Fernando II dio á la reina 
D.^ Germana, su mujer, durante su vida, los lugares que antes hemos citado 
con todas sus villas y lugares y las que sé edificaren en adelante, con toda su 
jurisdicción. Hace constar que á caiísa de la conspiración de Juan de Labrit, 
rey de Navarra, y Catalina su mujer, dé acuerdo con el rey de Francia y con 
el apoyo de los cismáticos herejes se habían rebelado contra la Iglesia Ro- 
mana, fueron incorporados á la Corona. La reina luego se casó con Juan, 
marqués Brandemburg. 

En este tiempo encontramos que se ejercían los derechos consignados en 
el Spill; por los que el noble Juan Espés y Miguel Chicot hicieron levantar 
nuevas /oreas en Sorre, Escás y Caregue. 

1517. El duque de Cardona hizo nueva investidura de los feudos de 
Monrós y Rebollar á Bernardino de Planisoles, caballero y heredero de 
Agustín Planisoles, que lo había heredado de su madre Juana. 

1519. Con fecha 25 Septiembre se encuentra la confirmación hecha á 
los vasallos y universidades del valle de Assua, de los privilegios concedidos 
por D. Fernando y lo referente á la incorporación y otros extremos allí ex- 
presados. (Diversiorum 3, Carol.-5, fol. 228.) 

1523. A 23 de Abril, Luis Oliver prestó pleito y homenaje al emperador 
Carlos V, por el vallé de Assua. 

A 5 de Mayo del mismo año, él rey Carlos V confirmó á la reina D.*^ Ger- 
mana y al príncipe Juan su esposo el vizcondado.de Castellbó, los valles de 
Assua, Andorra y Vallfarrérá y la villa de Rialp. 

1528. D.* Germana cedió este año los dominios antes mencionados en 
hipoteca de un censo anual de 28.000 sueldos de pensión anual y de 15.500 du- 
cados, á favor de Luis Oliver Boteller, con instrumento á carta de gracia y 
con facultad de Im'r. El rey D. Carlos I consintió esta obligación hipotecaria, 
con la condición dé que fuese satisfecho el correspondiente laudemio de 
bienes feudales, y que el citado censualista Oliver lo tuviese en feudo real. 
(Arch. de la C. de Arag.— Reg. 3.888.) 

1529. A 27 de Abril de este año el rey D. Carlos dió la investidura á 
Luis Boteller del feudo del valle de Assua y Vallfarr era. 

1541 . En un proceso seguido en este año sobre la jurisdicción criminal 
en el lugar de Sorre, que reclamaba el citado Oliver, se indicaba que éste 
^^hísi colocsLáo forques , como signo de su jurisdicción, en los términos de 
Sorre, Escás y Caregue. 

1545. En este año se incoó pleito entre los duques de Cardona, D. Al- 
fonso de Aragón y Mariana de Eróles, sobre la jurisdicción de Surb. 

1548. A 24 Noviembre recibió Oliver la cantidad entregada por el censo, 
^luedando todo lo de Castellbó incorporado á la Corona, y en su consecuencia 
el valle de Assua. 

1562. Con fecha 15 Noviembre de este año se expidió una real orden 
para que se abonasen en cuenta al Tesorero general Domingo de Orbec las 
5.100 libras barcelonesas que pagó á D. Luis Oliver de Boteller por cum- 
plimiento de las 18.000 por Del luición é incorporación á la corona del viz- 
condádo de Castellbó. (Folio 60 del registro 4.347.) 



- 102 — 

1578. Gaspar de Pons, usufructuario y Catalina su mujer, señores de la 
baronía de Pernes, eran los poseedores de los lugares de Peracals, Caregue, 
Escás, Rodés y Botella. 

Por último diremos que el Cuarter de Rialp ó Assua teñía 243 fochs, y 
abrazaba el vallé de Bayasca ó de Gastar, en el. cual existían el lugar de 
Arestuy, cuyo territorio está en la alta cuenca pallaresa, entre Llaborsí y 
Escaló, el valle de Assua, desde Rialp hacia Olp, Capdella, Espot y lugar de 
Biuse, cerca Llaborsí. 



VALLE DE ANEO 

El mencionado valle de Aneo ó de iV¡?w/como le llama algún autor, com- 
prende toda la /parte alta de nuestro condado Superior ó Sobirá. En él se halla 
el monte sobre el que se levantaba orgulloso el castillo de Valencia, cuya 
historia tan célebre se hizo durante las postrimerías de la dominación de 
nuestros condes, de cuyos hechos nos ocupamos con alguna extensión en 
nuestro artículo «Fin del Condado», y no menos célebre por la pretensión de 
que allí nació San Odón. 

Deleitado valle ha publicado un interesante trabajo nuestro ilustrado 
paisano. Sr. Morelló.^que tuvo la amabilidad de regalarnos un ejemplar, del 
que copiaremos algo al tratar de San Odón, y lo siguiente: 

«El valle de Aneo linda con el Pirineo en el ángulo que forman las tierras 
de Aragón y Francia. Confronta al N. con el valle de Aran, del cual está 
separado por éí Puerto de la Bonaigua ó Piedras Blancas; al NNE. con el 
departamento francés del Ariége, del que lo separa el puerto de Salou, que 
ha de atravesar el túnel internacional si el suspirado tren Noguera-PallaVe- 
sa es un hecho; al E. la sierra de Tabascant, que también comunica con Fran- 
cia por el valle de Ustou; al SE. el valle de Cardos, el que con el de Farrera 
constituyen la otra ribera del altó Pallars, y al SO. con las sierras y valles de 
Bohí. 

»Forma varios valles, como son las riberas de Escaló, Esterri y Alós, 
Conca de Berros y los valles de Espot y Unarre. 

»Tiene en la actualidad 22 pueblos, con una población de unos 4.000 habi- 
tantes. Varios de ellos son de procedencia antiquísima, puesto que encontra- 
mos algunos mencionados en el acta de la dedicación de la catedral de Urgel; 
á saber: Jou, Berros, Santa María (antes Santa Deodata), Assor, Isil, Alós, 
Stirri, Burgi, Cervo y Spotu. Todos existen hoy día, á excepción de Assor, 
que tal vez sería el actual Sorpe. Hay además los de Arreu, Estahís, Boren, 
Isabárre, Valencia, Gabás, Unarre, Escalarre, Escaló, Llaborre, Escart y 
otros.» ■ 



ESTERRI DE ANEO 



La mayor y la más importante de las poblaciones del valle de Aneo es 
Esterri, villa de 800 habitantes. Dista de Sort unos 30 kilómetros y de Tarre- 
ña 130. Tiene telégrafo y aduana. Produce trigo, cebada, centeno, patatas, 
legumbres, hortaliza y abundantes pastos. Cría ganado lanar, caballar y 



- 103 — 

cabrío; vacuno, mular y de cerda; y en su término hay minas de cobre, blen- 
da y hierro, y abundantes manantiales de aguas sulfurosas, ferruginosas y 
de magnesia. 

Celebra ferias el 15 Abril, 20 de Junio, 15 Octubre y 25 Noviembre. La 
fiesta mayor es en el 8 Septiembre. 

Altura de Esterri sobre el nivel "^del mar, 971 metros. 

La fundación y etimología de Esterri es incierta. Pero en lo que no cabe 
duda es de su antigüedad, puesto que lo hallamos mencionado en el acta de 
la dedicación de la catedral, llamándose entonces Stirri. 

Sampere y Miquel, ocupándose de la etimología de Esterri de Aneo y 
Cardos, dice lo siguiente: «Agrupém abduas Esterris, com ja s'endevinará, 
per sonar en los dos noms un element de coneguda formació euskariense: 
erri (1), que s\gmfíQ.2L poblet , país; per cambi de a pot dir, com sabem, pedra, 
arrt; per cambi de i y ab la supresió de una r, iri, mía, lloch. 

»Dits cambis fonetichs, ab los quals, com ja havem demostrat, hi ha sem- 
pre que comptar, no fan mes que embrollar la etimología deis noms deis 
^o\Aes. Esterri, si no es un nom compost, podrían aplicarlo per Esteiari 
{miserahleJ.M.es coma nom compost Este es un variant á'Esi (Van-Eys, 
pl. 131), y esi significa cereal: Este-erri , poblet del Cercat. Pera no estranya,r 
com un poblé pren nom de un cercat, recordis que tal es lo nom acreditat de 
CádíB^ Gadtr, cercat QíitQm.ci.y> 

Para la descripción de esta pintoresca villa cederemos la palabra al 
ilustrado hijo de la misma, Sr. Morelló: 

«Al cap del plá y servintli de.capsalera la vertent del mitg-día del célebre 
castell de Pallars— Valencia— sq troba la bonica vila de Esterri, població la 
mes important de la valí y centre de la mateixa. 

El Noguera, que surt de son estret congost, atravessa la vila, comuni- 
cantse'ls dos costats per un antiquissim pont construit segurament en la 
época romana, y que es camí de la, ribera de Gil, Alós y Port de Salóu. 

La primitiva població de Esterri— consta que á mitjans del segle xvii 
Esterri no tenía mes que 33fochs,— la constituía tota la part alta, ó sigui la 
que s'assenta ais peus deil turó, á cual cim hi ha vía lo castell de Pallars, tro- 
bantse encara en son peu les ruines de sa primitiva iglesia de Sant Pere. 

L'actual iglesia, era convent. Es molt mes gran que la antiga, y's veu 
ques'hi aproíitá l'altar major, d'estil barroch bastant notable, al que s'hi 
afegiren dos cossos laterals que no pertanyen á cap istil. 

Al cap del carrer major hi ha una creu de pedra que no te altra cosa 
<ie particular que ha ver sigut construida piels franceses en 1623, segons es 
tradició al poblé.» 



ESCALÓ 

Uno de los pueblos del valle de Aneo que más importante papel desem- 
peñaron durante la Edad media es sin disputa Escaló. 

Está situado en un valle á la derecha del río Noguera, á 6 horas de Sort, 
y cuenta 221 habitantes. Están agregados los lugares de Escart y Estaron, 

(1) Respecto de esta afirmación, conviene notar que el autor se ha fijado en el nombre actual, pues el 
antiguo, como hemos dicho, es irri y no errz. 



- 104 - 

y de Escaló es anejo San Pedro del Burgall> de cuya casa nos ocuparemos 
al tratar del catolicismo enPallars. Altura sobre el nivel del mar, 870 metros. 

De .este pueblo dice Morelló: «Horay mitja mes amunt de Llaborsí se 
troba Escaló, que ja es en plena valí d'Aneu. Aquí queda demostrada la 
importancia que la valí tenía dintre del comtat. Escaló era plassa fortificada, 
conservant encara '1 portal de tramontana abmarletsymatacans, extenentse 
l'edifici per abdós cpstats y presentant tot l'aspecte de una gran casa senyo- 
rial. Darrera de la montanya ont s'assenta'l poblé peí costat de Poneñt, hi^ 
havía'l castell d'Escart (perteneció al monasterio de Gerri\ según diremos 
al tratar del conde Art al) y y al cantó oposat, á l'altra banda del ríu, els 
forts de Berros y castell de Llaborre. 

La torra que's conserva sobre mateix del poblé estava en comunicació 
ab la Torrasa, aqueixa ab la de Burgo y aquesta ab el castell de Pallars. Co- 
municantse aquest per la part del Nort ab la torre de, Port- Aran y aquesta ab 
lá de Arreu, lograven rápida y completa comunicació per tota la valí. 

Quasi enfront el jpoble, á l'altra banda del ríu, hi ha encara les parets 
enrunades del monastir de Sant Pere de Burgall, fundat peí comte Isarn, en 
el sigle IX.» Ya veremos, al tratar de esta casa, que fué fundado antes. 

A media hora de Escaló estaba la Torrasa, y á distancia un cuarto de 
hora el célebre Malí, que describe del modo siguiente: 

«Un quart mes amunt se trobal Malí, tros de ferro que surt de térra uns 
setanta centímetres á la dreta del camí, ab les apariencies d'una fita de terme: 

Tot passant peí pía d'Esterri, 
peí camí que baixa áGerri, 
mal clavada en un llis d'herba 
ha ovirat férrea y superba 
la gran massa de Rotllant. 

Satisfactoriament no s'explica la presencia en tal lloch d'aital ferramenta, 
qual fondaria sembla no s'ha procurat conéixer. Actualment s'está éxpla 
nant la carretera á 15 ó 20 metres á la dreta del Malí, y sembla que l'empres- 
sari constructor te'l propósit de trasportarlo al peu de la mateixa. La Uegen- 
da del país es que era l'arma que un gegant portava sobre la sella del seu 
cavall y que al passar per aquell lloch li caig,ué, y, per mandra debaixar del 
cavall, preferí deixar-la. Aquesta Uegenda induíií probablement á Mossén 
Cinto á ferne la gran massa de Rotllant. y> 



CASTILLO DE ESCART 

Está situado en el pueblo del mismo nombre, en un vallecito cercano á 
Escaló. Tiene 27 casas. En él hay la ermita de la Virgen de la Roca (Peña). 
Está construida en el interior de la escarpada peña, á manera de cueva, y 
data de una época muy remota, asegurando los naturales y la tradición que 
se remonta al siglo xi. Nosotros creemos ser de época anterior, por cuanto 
resistiéronse allí los cristianos de la. ferocidad de los moros, los cuales no 
pudieron apoderarse de ella, ni del pueblo, lo que no es extraño, diceMadoz, 
si se atiende á su posición en medio de inaccesibles montañas, sin otra entra- 
da que un pequeño boquete defendido por una torre que se conserva todavía. 



r- 105 - 

Ocupándose Mórelló del castillo de Escart, dice: «En los goigs de la Mare 
de Deu de la Roca de aquest poble's-recorda que l'any 1079 el comte de Urgell 
feu sangrenta guerra al comtat, no logrant apoderarse del castell. Sembla 
que dit castell depenía de la abadía de Gerri. La historia del Languedoc 
publica un document en que'l comté Artal retorna á la dita abadía! castell 
de Sant Just de Escart, manifestant que lo había retingut en son poder desde 
que comes Ermengaudus , ürgelli obtabat mihi tollere. Aquest document 
porta la data de 1081.» Al ocuparnos del conde Artal, mencionamos esta do- 
nación. 

Por fin, diremos de Escaló que á 15 de Abril de 1371 el rey Pedro III 
manda al Vicario de Lérida que firme la venta hecha por Hugo, conde de 
Pallars, 2XBort de Pallars, de los lugares de Leber cuy, Escaló y villa de 
Montrós, que tenía.en feudo del rey. 

Cuando la capitulación del castillo de Valencia, Escaló estaba todavía 
resistiendo á las fuerzas enemigas del conde Hugo. 



VALENCIA DE ANEO 

. Valencia, dice PuigdoUers, «es una joya natural; desparramado el case- 
río por las asperezas de una vertiente, se alegra sin cesar con el murmu- 
llo de las aguas que corren circundándole. Gigantescos árboles que pro- 
yectan majestuosa sombra hacen del pueblo, colocado á modo de corona en 
la agreste montaña, tin verdadero paraíso. 

» Valencia es población de heroico pasado, y muestra como resto y paten- 
te de él las ruinas de histórico castillo y la arquitectura románica de su.igle- 
sia parroquial; la hermosura del país es prodigiosa; la naturaleza ha for- 
mado para circundarla magnífico parque cuajado de hierbas y ñores. Allí 
se ven los restos del derruido castillo de los condes de Pallars.» 

Madoz dice: «Hacia el^É. del pueblo y á cinco minutos de distancia se 
encuentran restos de un castillo feudal, en que el marqués de Pallars, señor 
jurisdiccional del valle, tenía su gobernador según se sabe por tradición ( 1 ) . 

«Contigua al castillo estaba antiguamente la población de Valencia, y por 
falta de agua y comodidad se fué edificando poco á poco en el sitio que hoy 
ocupa, abandonando enteramente el viejo hace 50 años (hoy unos 100). Fué 
población antigua y de importancia en otro tiempo, según tuvimos oca- 
sión dé conjeturarlo al ocuparnos del condado de Pallars. El pueblo fué in- 
cendiado.» 

Al tratar de la patria de San Odón nos ocuparemos de demostrar que 
^0 existe la antigüedad é importancia que á Valencia da Madoz. 

ESPOT (SPOTU) 

El pueblo de Espot, distante de Sort 28 kilómetros, está situado á la 
"^^i'Sen derecha del río Noguera y cuenta con 281 habitantes. 

(1) Aunque és cierto que el castillo existía en tiempo de nuestros condes y fué el últlnao baluarte que 
quellos defendieron, víctimas de la ambición de los Cardonas, en cambio no residían allí los gobernadores 
niíirquesado, sino en Sort su capital, como veremos al tratar de la «Importancia de Sort». ' 



— 106 — 

En su término se produce trig-o, cebada y pastos abundantes; exporta 
lana y quesos sabrosísimos. En sus montes es muy abundante la caza de ve- 
nados, cabras monteses, osos, perdices, liebres y conejos. 

Una elevada cascada da origen al río llamado Cardos, cuyas aguas van 
á parar al Noguera. El mencionado río divide el pueblo en dos secciones. 
Da fama al antiguo Spotu la fuente sulfurosa fría, por cuyo motivo son 
muchos los veraneantes que en busca de salud acuden á dicho manantial. 
Sus fértiles montañas poseen toda clase de minerales, frondosos bosques y 
nna montaña en la que las nieves tienen perpetuo asiento, y á esto se debe el 
que tenga en su término riquísimos y abundantes manantiales de aguas tan 
frescas, puras y cristalinas, que es poco menos que imposible poderlas beber. 
Hay además un extenso lago en donde se cría gran cantidad de pescado, en 
particular barbos, anguilas y las tan sabrosas truchas. 

En el valle de Espot había antiguamente el castillo de Leort, del que nos 
ocuparemos alguna vez. 

A 15 de Febrero de 1315 encontramos la carta de concesión del feudo 
hecho por los condes Hugo de Mataplana y Sibilia y Arnaldo Roger su hijo, 
á Berenguer .de Finestres, de toda la villa y valle de Espot, con el mero im- 
perio y jurisdicción en el condado de Pallars, que dichos condes tenían en 
feudo honorífico del rey. En dicha convención fué añadida la condición de 
que el nombrado Berenguer no haga ningún servicio, y que de los réditos de 
diicho valle y villa perciba anualmente 2.000 sueldos y ló restante sea de los 
condes, y que la tenga en alodio del rey. Este instrumento fué autorizado por 
Berenguer de Vallesicca, notario público de Barcelona, á 6 idus Noviem- 
bre de 1312. (In Gratiarum reg. , Jac. II, fol. 41.) 



ISABARRE 

Interesante es, bajo el punto de vista arquitectónico, el templo románico 
de este pequeño pueblo, y digno de ser visitado. En él se observan muchos 
fragmentos bizantinos y góticos, descollando una imagen bizantina de la 
Virgen, un altar gótico muy recomendable y de delicada labor. A la entrada 
hay una gran piedra con un bajo relieve que representa un león, y su primer 
destino fué sin duda una sepultura. 

E)os columnas por cada lado sostienen la doble arcada de la puerta prin- 
cipal, y alrededor, del absis y en su fachada hay una cornisa con figuras de 
dibujo primitivo. * 

En este pueblo se encuentra la casa solariega de la noble familia de Visa, 
de la que en otro lugar nos ocupamos. , 



ISIL 

A cinco kilómetros de Isabarre se encuentra el antiguo pueblo de Isil 
lugar- con Ayuntamiento, al que se hallan agregados los pueblos de Alós y 
Arreu, con 416 habitantes. Está situado en una pequeña llanura muy pi^*^^ 
resca y rodeada de montañas. Al otro lado del río se hallan Sorpe y el anti 
guo castillo de Arreu. 



- 107 — 

Es muy notable la iglesia parroquial, no menos que la de San Juan que 
está en las afueras. Perteneció á los Templarios y está formada de una sola 
nave bizantina. En la de San Juan se conservan el altar mayor y dos latera- 
les de estilo gótico del último tiempo y algunas sepulturas. El aspecto exte- 
rior es más parecido á una fortaleza que no iglesia. A la parte lateral tiene 
tres columnas á cada lado con capiteles adornados por delicada labor, que sos- 
tienen la puerta de entrada. El interior es de tres naves, de segmento de círculo 
las de los costados y de medio punto la del centro, cuyos arcos descansan 
encima de seis robustas columnas. El río pasa frente al absis y es fácil que 
andando el tiempo acabe con este precioso monumento románico. El día de 
, San Juan hay costumbre de encender IsiS fallas delante de la iglesia. 

A orillas de la iglesia de este pueblo hay una pequeña construcción á los 
cuatro vientos que llaman el Comunidor, porque desde allí el párroco conjura 
las tormentas. 



ALOS 

Conocido es este pueblo, situado á 3 cuartos de hora de Isil, no sólo por 
ser el último del valle lindante con Francia, sí que también porque si el tren 
Noguera-Pallar esa fuera un hecho, en su término principiaría el túnel inter- 
nacional. 

En Alós hay la suntuosa morada de la familia Arnalot, conocida en toda 
la provincia por casa'/ Tort, una de las más potentadas de la montaña no 
sólo por sus riquezas y propiedades, sí que también por sus numerosos ga- 
nados de toda especie. - 

La iglesia de Alós es muy antigua, y su fachada muy parecida á la men- 
cionada de San Juan de Isil. En sus paredes tiene empotrados dos antiquísi- 
mos bajo relieves de pequeñas dimensiones. 



VILLA DE SON 

Es uno de los -pueblos más altos del valle, pues se halla á 1.380 metros 
sobre el nivel del mar. 

Es notable el retablo gótico del altar mayor de su iglesia parroquial, si 
bien ha sufrido alguna modificación que lo ha desmerecido. El campanario 
^s románico, dividido en cuatro pisos, con ventanales bastante deteriorados. 



NOTICIAS DEL VALLE DE ANEO , 

El Sr. Morelló en su «Valí d'Aneu» ha dado á conocer algunos privile- 
gios y franquicias de que disfrutaba el mencionado valle, sacados de un có- 
^ice del siglo xiv que se conserva en el archivo parroquial de Esterri, cuyas 
J^otas empezaron en 1377; y que nuestros condes los observaban fielmente 
i|° prueba el que la última condesa D."' Catalina, esposa del infortunado don 
^^§0, en medio de las tribulaciones que pasó durante el sitio del castillo de 



- 108 — 

Valencia, como diremos al tratar del Fin del Condado, no se olvidó de re- 
comendar á sus sitiadores los privilegios del valle de Aneo. 

Los condes de Pallars, entre sus primitivos títulos usaron el de Aneo, y 
en este valle la dominación agarenia fué de menor duración que en ninguna 
otra región de Cataluña. 

Cuando la división del condado, como decimos en nuestra Crónica, el 
valle de Aneo quedó sujeto á la jurisdicción del conde Raimundo, hasta que 
en 1072 hizo un convenio con el conde Artal I, por el cual aquél cedía el 
valle de Aneo en propio alodio al segundo, y luego en 1094 pasó á ser pro- 
piedad del conde Artal, como diremos al tratar de la patria de San Odón. 

1213. Guillermo de Portarán prometió dar á Guillermo de Erill, á su 
mujer é hijos, la potestad del castillo de Portarán, llamado entonces Portrán, 

1276. El conde Arnaldo Roger hizo donación y comanda del, castillo de 
Leort (valle de Espot), á Bernardo de Comenge su hermano, 

1278. El mencionado conde, por haberse rebelado contra Pedro III, 
fué condenado al pago de 100.000 mancusos de plata y lOO.OOÓ sueldos por los 
daños que había causado al rey. No pudiendo pagar tan exorbitante canti- 
dad, el infante D. Alfonso, en nombre de su padre, recibió el dominio di- 
recto del condado de, Pallars, en particular el valle de Aneo, Alós, Serb, 
Isil, Boren, Son, Valencia, Esterri, Isabarre, Escalarre, Estáhís, Gavás, 
Cerp, Unarre (1), castillo de Segura, castillo de PuigUoréns, Roquerola, Por- 
trán, del valle de Espot, castillo de Leort, Obach, Sala y Estauareny. 

En este mismo año prestaron pleito y homenaje 9.I rey Pedro los 
hombres de Esterri, Valencia, valles de Unarre, Jou, Estahís, Arrós, Stirri, 
Genestarre, Domé, Leberntiy,'y Dalmacio Moncortés que tenía el castillo de 
Burch. 

1285. Bernardo de Convenís, señor del castillo de Alós, hizo donación 
á Pedro de Convenís y á Bernardo su hijo de todo lo que le pertenecía en el 
mencionado castillo. 

1304. Bernardo de Convenís, caballero de Pallars, hizo donación á Se- 
rena, su hija emancipada, del lugar de la Bastida de Alós. 

1347. El rey D. Pedro III, por los motivos que diremos en nuestra Cró- 
nica, hizo este año un convenio con el conde Ramón Roger. En él se estipuló 
que en el caso de darle la potestad de nuestro condado sólo la tomase de los 
pueblos de Valencia, Podio Laurencio (Puig Lloréns), de Exes, Queralt, Alta- 
vaca, Gilarent y Castronovo, 

1349. En este año él conde Ramón Roger dio nueva investidura del 
castillo de Leort á Guillermo Comenge, la que luego fué de nuevo ratificada 
por su hijo Arnaldo. 

1375. D.*^ Blanca de Foix, condesa de Pallars, dio poder á Beltráii de 
Comenge, señor del castillo de Leort, para cobrar cualesquiera legados de 
D. Lope de Luna. 

(1) Unarre: Aquest nom que porta un poblet de la VaU, es euskariense pur, estant escrit tan sois ab j 
una lleugera íncorrecció ortográfica, puig que per compte d'esser Unarre es Ukarre, y vol dir torren^- 
(Toponomástica catalana.) 



109 - 



MONEDAS DEL VALLE DE ANEO 



Al ocuparnos de las monedas de Sort, haremos mención de las de Escaló 
y valle de Aneo. ^. 

Llevan acuñada el Águila imperial de dos cabezas y en, su alrededor la 
leyenda Diner de la valí de Aneo. 



VALLES DE FARRERA Y CARDOS 

Estos valles están enclavados enel límite E. del Pallars y fronterizos á 
Francia. Allí nacen los ríos Yallfarrera y' Gardos, que se juntan al No- 
guera junto á Llabbrsí. 

Del valle de Farrera figuran en el acta de la dedicación de Urgel: Farre- 
la, Burgi, Virós, Tavascant, Elíns y Arahós. Del valle de Cardos: Sta. María 
de Ribera, Boldís superior é inferior, Labros y Vallato. 

En el valle de Farrera había los lugares de Elíns, Arahós, Noris y Tor 
y otros más pequeños, que en tiempo de la dominación del conde de Foix 
(sigio xv), formaban uno de los cinco distritos ó quarters del vizcondado de 
Castellbó. 



TIRVIA 

El primitivo nornbre de esta antigua villa de nuestro país parece que 
fué Tervia, ó sea ter-via (tres vías), por salir de allí los tres caminos que 
conducen á Llaborsí, Farrera y Cardos. 

Está situada en un paraje alto y pedregoso y consta de 414 habitantes; 
pertenece al partido judicial de Sort, lo propio que los demás pueblos de que 
hacemos mención. Según tenemos entendido, Tirvia conserva un buen 
archivo. De dicho pueblo encontramos ya mención en el acta de Urgel. 

Fué cabeza del quarter de Tirvia, como diremos luego, el que constaba 
de 210 fuegos. Produce trigo, centeno, patatas, judias y heno. Cria ganado 
vacuno y lanar. Celebr^ su fiesta el tercer domingo de Septiembre. Poseía 
antiguamente un fuerte castillo, que parece fué edificado por la familia 
Bellera(l). 



RIBERA DE CARDOS 

Las principales poblaciones son Ribera, Surri, Bonastarre, Ainet, Boldís 
yEstahón. 

(1) Véase «Familias antiguas del PaUars».* 



lio 



RIBERA 



Esta pintoresca villa está situada en un valle hondo, cerca del Noguera, 
perteneciendo al partido judicial de Sor t. Están agregados á su Ayunta- 
miento , los lugares de Surri y Casibrós. ^ 

En su iglesia parroquial se celebra Ntra. vSra. de Ribera, de la que en- 
contramos mención en 809 cuando el conde Spanella toma bajo su salva- 
guardia Ntra. Sra. de Ribera, con sus sufragáneas, que eran la de Santa 
Columba de Surris, la de San Martín de Castro-libero y otras, como diremos 
al tratar del monasterio dé Gerri. 

En 1099 Salomón y Compañón Isarn queriendo ir á visitar el Santo Se- 
pulcro de Jerusalén, en caso de que no volviesen dieron á la iglesia de Santa 
María de Ribera el lugar de Lladrós en propio alodio, de tal manera que la 
tenga Guillem Gater, que en ello intervino. 

En 1112 la condesa Eslonza, cufiada de San Odón, hizo testamento y deja 
una donación á Ntra. Sra. de Ribera. 

En la actualidad cuenta 279 habitantes. Dista de Sort la mencionada 
villai 24 kilórnetros. Tiene una fuente ferruginosa, \la,maáa. Cultíola, y baña 
su fértil vega el río Noguera de Cardos. Produce trigo, ^cebada, centeno, pa- 
tatas, frutas j hortalizas, y cría ganados de todas clases. 

Celebra su fiesta mayor el 8 Septiembre. 



CRÓNICA DE ESTOS VALLES 

: 1056. El conde Raimundo y Ficapal hicieron un convenio en este año, 
respecto á los castillos de Vallfarrera y Gilaíreny. Prestóle por ellos pleito y 
homenaje, en la misma forma que antes lo había hecho Guitardo, padre de 
Ficapal. 

1113. Al pasar el valle de Aneo á poder del conde Ar tal lo fueron tam- 
bién los valles de Farrera y Cardos, y en este año el conde Artal II cede al 
vizconde Pedro de Vilamur el valle de Farrera y el lugar de Bonastarre. 

1 130. En este año tenía de nuevo el conde Artal los castillos de Farrera 
y Bitua, y los cede á Arnaldo Mir Garreta, como también el de Burch, Gila- 
reny y Olp. , 

1169. Pedro Bernardo de Jou, señor y caballero del castillo y lugar de 
Jou, hace este año un convenio con los condes Artal y Guillema. 

1226. El vizconde de Castellbó, Roger Bernad, adquiere la posesión de 
los castillos de Aós, Arts y Farrera, propios de Ramón de Vilamur, que 1& 
había vendido en este año. 

1269. El mencionado vizconde de Castellbó adquirió en este año, de 
Bernardo de Toralla, caballero del Pallars, el vaUe de Farrera, á fin de que 
pudiera disfrutar proindiviso la posesión y los réditos. 

1272. El de Castellbó cedió el usufructo vitalicio del valle de Farrera 
al conde de Pallars, á condición de que le prestase auxilio en la guerra que 
declaró al rey de Francia. Su ambición fué castigada, puesto que fué ven- 
cido y reducido á prisión, teniéndole el rey encerrado año y medio en lo^ 
calabozos de Carcasona; pero no por ello escarmentó. 



1 



- 111 — 

1280. En la ciudad de Huesca, á 5 idus Agosto, el rey D. Pedro IIl hizo 
donación á Bernardo de Toralla y á su hijo Bartolomé de las villas de Ay- 
net, Areu, Besan y de cuanto le correspondía en Vallfarrera 

En este mismo año el rey dio la potestad del castillo de Burch á Juan, 
procurador del vizconde de Vilamur. 

1281. Gon motivo de los sucesos que mencionaremos del conde Arnaldo 
Roger, éste entrega á Raimundo de Molina el dominio directo del valle de 
Cardos, castillo de Ribera y villas de Surri, Bonastarre, Estahón, Anas, Ca- 
sibrós, LladróSj Aynet, Stirri, Genestarri, Lladorre, Boldís y demás de dicho 
valle. ' " 

En este tiempo el castillo de Farrera pertenecía á la casa de Bellera. 

1310. Los condes Hugo y Sibilia y su hijo Arnaldo dieron en feudo á 
Guillem de Montcortés el castillo de Berros. 

1333. A 12 kalendas Septiembre el vizconde de Gastellbó recibió bajo 
su protección y salvaguardia á todos los hombres y mujeres de Elíns de 
Vallfarrera, dándoles guidativo y seguridad para sus tierras y bienes. 
Dichos habitantes en cambio se obligaron á satisfacerle la cantidad de 2.500 
sueldos barceloneses y una pensión anual de. diez libras, pagaderas el día de 
Santa Inés. Se comprometieron además á seguir lo só y viafós]wito con los 
de Vallfarrera, donde quiera que el vizconde fuese, pero sin quedar obliga- 
dos á de só en el obispado de Urgel. Entre los testigos del acta figuran el 
conde de Pallars y Artal Roger su hermano, según asegura Miret. 

1359. El rey devolvió á nuestro conde todos sus dominios en el Pallars, 
y en la capbrevación que hizo ante los procuradores reales confesó, según 
Miret, que el castillo y villa de Tirvia los tenía el señor de Bellera en feudo 
delconde y bajo dominio alodial y directo del rey. Que un Bellera los había 
dado en hipoteca al de Foix, sin obtener el consentimiento del monarca ni del 
conde de Pallars. Añadió que el lugar de Burch también lo poseía el de 
Foix sin haber mediado consentimiento del rey, y pidió que ambos dominios 
fuesen devueltos al condado de Pallars y al dominio alodial del rey. Parece 
que en el siglo xiii el de Foix adquirió, además de Tirvia, todo Vallfarrera^ 
con Elíns, Noris, Aynet, Arahós, Besant y Tór. Gon estos territorios y la 
llamada BatUía de Burch y pueblos de la Ribalera, Romadríu, Serret, Gas- 
tellarnau y Golomés, se constituyó uno de los cinco distritos denominados 
corters ó quarters del vizcondado de Gastellbó en el siglo xv, y las poblacio- 
nes principales se denominaban caps de quarter, constituyendo la veguería 
de Pallars. 

1371, Los condes Hugo Roger y Blanca de Foix, padres y administra- 
dores de Arnaldo, dieron el lugar de Surri. 

1410. El procurador de Roger Bdo. de Pallars, señor del valle de Gar- 
dos é hijo del conde de Pallars, reclamó á Dalmacio Gaurera los castillos de 
Queralt y Tabascán y su feudo, á lo que respondió que no eran suyos, sino 
de Margarita su mujer. 

1488. Margarita, mujer de Ramón de Mataplana, tenía el lugar de Aydí. 

Y por fin anotaremos una relación de los sueldos que disfrutaban los 
oficiales establecidos en estos valles: 

«Lo Veguer lo qual son ofici pren de salari huytanta dues liures deu sois 
Pagaderes la meytat á;Nadal, la meytat á Pascua. 

»Lo Jutge vuitanta liures é dos sous per Hura de tot lo que judique en 



- 112 - . 

civil y criminal. En temps de na Caterina lavors senyora de dit vezcondat— 
de Castellbó— feu cuniuatges á mossen Salvador Trago é á Miser Per e Trago 
é al sobreviuen dells é cascu prengues dit salari quaranta liures é que lo 
mossen Salvador regis lo ofici de vida sua. 

»Lo advocat fiscal 20 liures. ítem pren dihuit diners per liura de totes les 
punicions é coses fiscals. Lo Thesorer per son ofici pren de salari setze liures 
deu sois. Lo notari ha un sou per liura de totes les punicions é coses ñscals. 

»Los bailes en sa ballia ha un sou per liura de totes les punicions é coses 
fiscals. Lo procurador de Barchinona per son ofici pren de salari set liures. 
Lo misatje de Castellbó pren de salari per son ofici é per encantarles rendes 
del senyor de Castellbó vint y dos sois, mes pren lo cens de unes cases en la 
valí. Lo misatje de Tirvia é de Vallfarrera pren per son ofici les dotze cestes 
de cens fa lo molí de Aynet en Vallfarrera.» 

En lo quarter de Tirvia, dice el Spill que había el lugar de Tor (1). «Lo 
-loch de Tor es situat en la sumitat de la montanya, prop lo gran port de 
Bahet é molt prop de Gascunya confini á la valí de Vich de sos, que es del 
comdat de Foix. No es vila closa, sobre lo loch havía una bella torre redona 
molt fort é dificil de expugnar; es estada derribada apres' de la aprensió del 
vescomdat.» Este castillo parece que fué construido por el príncipe Ricolfo 
de Florencia. 

«Lo castell de Arabos solie esser bona fortaleza, ara es tot derribat é 
derroguart car los gasconslo derrocaren é feren g;ran crueltats enloany 1515. 
Dins lo qual castell había una torre molt forta é dins la torre ere la presó; 
ara tot es desfet. 

»En lo loch de Arabos havie dues poblacions so es la forza ó fortalesala 
qual de les cases fahie fortalesa eo muralla é la vila ó cases baix seus 
muralla. 

»La vila de Elíns está situada en Vallfarrera; te dues parts, la una es la 
vila baix en lo pía sercha Noguera, son cases sens muralla; laltra es la for- 
taleza la qual está en lá sumitat de un tossalet cituada sobre rocha. Era for- 
taleza molt bona é les cases de aquella fan muralla. Empero fonch esporte- 
Uada é derribada la torre ó muralla per manament del Duch de Cardona qui 
vench á sitiar dita fortaleza é la cobra de poder deis gascons. 

» Areu es la estrema població verslo comtat de Foix y es iusta ribera en 
lo pía. En lo dit loch es la f orea, separada de la vila. La dita f orea es al peu 
de la costa é les cases fan muralla closá é dins de la fortalesa es la sglesia 
parrochial é en la sumitat de la fortalesa había una torra fort quadrada la 
qual es estada derrocada. La vila es al pía baix sens muralla é y ha altra 
sglesia y casa de la rectoría.» 

Por último. El quarter de Tirvia comprendía los lugares de Tirvia, que 
en aquel tiempo lo formaban 51 familias, y Malloles; la bailíade Burch, com- 
puesta de los lugares de Burch, Farrera y AUendo, la llamada Ribalera, en 
cuyo territorio había los lugares de Romadríu, Castellarnau, Serret y Colo- 
més, el Santuario de San Juan del Herm y de Vallfarrera con los pueblos 
de Elíns, Noris, Tor, Aynet, Areu, Besan y Arahós. 

En la época del Spill, él pueblo de Elíns contaba 27 familias, el de 
Noris 12 y el de Tor 14. 

El valle de Farrera estaba regido por un Baile general y cuatro Cónsules 

(1) Sampere y Miquel dice que este nombre es de origen gótico, y quiere decir tnont. 



- 113 - 

ó Brassos de cort, cuyos cargos elegía el Consell de la valí el día de San 
IVlatías. Todo este territorio fué incorporado á la Corona en 1548. 

En 1528 la reina D.* Germana cedió el vizcondado de Castellbó y el valle 
de Farreraen hipoteca de un censal de 28.000. sueldos de pensión anual, y 
de 15.500 ducados de capital, á favor de Luis Oliver de Boteller, con instru- 
mento á carta de gracia, como hemos dicho del valle de Assua. 

En 24 de Noviembre de 1548 recibió Oliver la cantidad entregada por la 
hipoteca anteriormente nombrada, quedando todas las posesiones pertene- 
cientes al vizcondado de Castellbó incorporadas á la Corona. 

A propósito de Gurb yernos que lo poseía Bárbara de Eróles por decreto 
de la real Audiencia. Al pasar nuestro condado á la casa de Cardona recla- 
mólo!>como suyo, y en 21 de Junio de 1493 declaró la Audiencia que el feudo 
de Gurb pasara á la de Cardona, por su nuevo título de marqués. 

Varias otras noticias de estos valles daremos en nuestra Crónica, 5^ entre 
las familias antiguas del Pállars figuran las de Farrera y Tor. 

Familia Farrera. Costa atribuye gran antigüedad á esta familia, pero no 
encontramos cosa memorable hasta 1628. En este año aparece Felipe de Fa- 
rrera, señor de dicho valle, que concurrió á la solemne función de la presen- 
tación del Rótulo^dLXdi. lá canonización de Sta. María de Cervelló á los jueces 
eclesiásticos (1). 

(I) Vida de la Santa por Esteban Corbera, fol. 230. Año 1639. 



CAPÍTULO IV 

Ordenes Religiosas.— Qué son.— Primeros monasterios.— Los de Pallars.— Monas- 
terio de Oerri.— Id. Labaix.— Santa Cecilia de Elíns.— San Ginés de Bollera.— 
: San Esteban de Petra Apilia.— Santa Grata.— Alaón.— San Pedro del Burgall.— - 
Sta. Maria de Ovarra.— San Pedro deMalezas.— Ovezó Rodés.— Vilanova.— San 
Pedro de Escales.— San Juan de Viu.— San Pedro de Vallanega.— San Pedro de 
Torouy.- San Esteban del Malí.— Santa María de Mur.— San Miguel de Cellés. 
—San Fructuoso de Balastay.— Priorato de Custoya.— Convento de Susterris. 
— Ntra. Sra. de Caldas de Bohi.— Ntra. Sra. de Solé.— Santuario de Arboló.— 
Ntra. Sra. de Besan. —Iglesia de TahuU.-r-San Martin de Cardos.— San Esteban. 
—Iglesia de Guardia. 



El Catolicismo en el Pallars 



A los que tienen repugnancia por la religión, es 
preciso hacerles ver que no es contraria á la razón. 

Pascal. 



ÓRDENES RELIGIOSAS 

Se entiende por órdenes religiosas un cuerpo de regulares que han hecho 
profesión de vivir bajo una regla aprobada por la Iglesia, ó sea una congre- 
gación ó sociedad de religiosos sujetos á un superior, que observan la misma 
regla y llevan el mismo hábito. 

Se pueden reducir las órdenes monásticas ó religiosas á cinco clases, á 
saber: monjes, canónigos regulares, caballeros, clérigos regulares y men- 
dicantes. 

La palabra monje es equivalente á solo ó solitario, y en su origen signi- 
ficaba los hombres que se retiraban á los desiertos y vivían lejos de todo co- 
mercio con el mundo, para ocuparse únicamente de su salvación. 

En la iglesia católica se llaman monjes ó religiosos los que se obligan 
por voto á vivir según una regla y practicar la perfección del Evangelio 
siguiendo el ejemplo de Jesucristo, que se retiró 40 días al desierto. 

Su origen hay que buscarlo en las persecuciones que sufrieron los cris- 
tianos en los primitivos siglos de la Iglesia. Durante los tres primeros, muchos 
observantes de la Ley dé gracia se retiraron á los lugares solitarios de 
Egipto y del Ponto para sustraerse de las persecuciones y del martirio. En- 
coruraron gusto á la soledad y se mantuvieron en ella. 

El primero fué el profeta Elias y después Elíseo. Luego vemos á San 
Pablo, primer ermitaño, en el año 259, huyendo déla persecución de Decio; 
^^eg-Q á San Antonio y otros mil. En el siglo siguiente los reunió San Paco- 



- 116 - 

mió en varios monasterios y comunidades compuestos de 30 á 40 monjes, y 
les prescribió una regla común. De aquí provino la distinción entre cenobitas 
ó monjes que vivían en comunidad y los ermitaños ó anacoretas que vivían 
solos. Todos los monasterios reconocían á un mismo abad ó superior y se 
reunían con él para celebrar la Pascua. Su ocupación era la salmodia, la 
lectura y la oración, el trabajo manual y las prácticas de penitencia, y esta 
buena semilla se propagó muy pronto á otras regiones. Así vemos en -306 
que San Hilarión, discípulo de San Antonio, instituye monasterios en la Pa- 
lestina, luego aparecen en la Siriaj Arinenia, en. el Ponto, y en Capadocia y 
denlas países de Oriente, En 340 lleva la vida monástica á Italia San Atana- 
sio. Aparece luegoenlasGalias,y en el siglo vi compuso San Benito su regla 
para los monjes que, se le reunieron en Monte Casino y bien pronto la siguie- 
ron todos los monjes de Occidente, y á fines del siglo viir la encontramos ya 
observada en' nuestro condado de Pallars, monasterio de Gerri y otros 

tista regla fué aprobada por San Gregorio el Grande en un-concilio cele- 
brado en Roma eri 595, y corno era menos austera que las conocidas hasta 
entonces en el Oriente, pareció muy á propósito adoptarla eñ el Occidente, 
donde se extendió muy mucho, particularmente en Inglaterra. 

También arraigó en Francia y ha servido de fundamento á las reglas 
particulares que se formaron posteriormente. San Benito recomendó con 
especialidad á sus religiosos el trabajo corporal y la edificación por medio de 
Li práctica de las buenas obras. Ellos por su parte, observando fielmente sus 
lecciones, adquirieron pronto propiedades bastante extensas, la mayoría te- 
rrenos incultos que les daban los condes, y los religiosos con su trabajo los 
hacían productivos. 

Aáí vemos que Ludo vico Pío, á instancias del Abad de San Saturnino de 
Tabernoles, tomó bajo su protección todas las tierras que habían reducido á 
cultivo y redujeran en lo sucesivo los monjes de esta casa, en los condados 
de Cerdafla y Urgel. 

En 974 el conde Borrell y un pariente suyo cedieron en propiedad al 
mismo monasterio los términos de varias iglesias de Llórdá é Isona, cuyo 
territorio había sido devastado por los árabes, con el encarg'o de atraer culti- 
vadores que roturasen los yermos, construyesen iglesias y levantasen cas- 
tillos. > . 

Por este medio y por las donaciones se comprende la acumulación de la 
propiedad en manos de los institutos religiosos en la Edad media. 

Entre los donantes figuran desde el soberano, como ya veremos, hasta los 
más pequeños propietarios. Obispos y otros dignatarios de la Iglesia, nobles 
y plebeyos, clérigos y seglares, matrimonios é individuos aislados. 

«La devoción á los santos, tan popular y tan poderosa en los ánimos 
durante los primeros siglos de la Edad media, era el principal impulsor de 
estas donaciones tan frecuentes, y la razón del rápido y extraordinario cre- 
cimiento de la propiedad inmueble de la Iglesia en aquellos tiempos, pues 
para ello invocaban, en las donaciones, que las hacían á Dios, ya para el 
alma del donante ó de sus padres y allegados, ya para librarse de las penas 
eternas, ya para participar del fruto de las oraciones de los monjes, ya para 
recibir sepultura en las iglesias ó monasterios junto al santo de su devoción, 
ya para tener parte en los sufragios que se hacían por los bienechores de 
la comunidad. 



- 117 - 

»Gtra fuente eran las donaciones que solían hacerse con motivo de pro- 
fesión religiosa y los diezmos y primicias, de los que nos .ocupamos en la 
iglesia de Urgel. 

»Otros las hacían bajo condición de ser albergados, alimentados y vesti- 
dos durante su vida por el instituto religioso.^ 

»A contar del siglo xiu, las donaciones de tierras á los institutos religio- 
sos disminuyeron considerablemente en importancia, ya por la decadencia 
del espíritu religioso, ya por ser menor la necesidad de protección por el 
desarrollo de los municipios (1).» 

El respeto que por sus virtudes adquirieron los religiosos acabó de enri- 
quecer los monasterios con las múltiples donaciones que les hacían los fieles. 
De ahí la importancia que adquirieron y que edificaran los suntuosos edifi- 
cios que hoy admiramos, cómo Poblet, Santas Creus, Ripoll, Montserrat, 
Gerri y otros muchos, convertidos, desgraciadamente, casi todcs ellos en un 
montón de ruinas. 

En i;iuestro condado vemos ya desde el principio de la reconquista á los 
establecimientos monásticos que son centros de reorganización en aquellas 
devastadas comarcas,, ejerciendo gran inñuencia en la vida social del país, y 
por ello bien merecido es el que dediquemos unas cuantas líneas á las casas 
religiosas, líneas pobres, pero trazadas con la mejor intención y bu^na vo- 
luntad. De algunas de estas casas apenas si quedan residuos, y hasta el 
lugar en donde fueron levantadas se ignora; pero lo que hemos podido ad- 
quirir, aquí lo anotaremos, á fin de que quede memoria de su pasada gran- 
deza, y de los muchos bienes espirituales y temporales que derramaron en 
nuestro desventurado país, ya que, como aseguran respetables autores, la 
reconquista se distinguió por su carácter altamente religioso, y las órdenes 
monásticas contribuyeron de un modo eficaz, en particular los Templarios y 
Hospitalarios, á levantar el espíritu publico. 

Por fin diremos que se tiene por muy verosímil que en el primer siglo 
predicó la nueva religión en Cataluña no sólo Santiago, sino también San 
Saturnino, líiego Obispo deTolosa, de quien un códice de Ripoll del siglo xr 
dice: Qiii primos post apostólos nostrarum partium ignorantice tenebras 
evangélica predicatione detersit; aunque parece también probado que San 
Pablo predicó en Cataluña. 

Según Narciso Feliu, citado por Balaguer, en el año 373 llegaron á Ca- 
taluña discípulos de San Antonio Abad, poblando sus desiertos y fundando 
iglesias. El primer monasterio de que se tiene noticia parece ser el de San 
Marcial, que estaba edificado en el Montseny. 

Por los años 542 á 544 (época visigoda) fundaron los discípulos de San 
Benito, Juan y otros cinco monjes, tres conventos en Cataluña, á saber: uno 
en Gerona, bajo la advocación de Santa María; el de Santa Catalina de Bar- 
celona, el de Validara, en Prades;y luego el de Roda. Los que más flore- 
cieron en nuestra tierra fueron los monjes Benitos. 

Aunque hay algún fundamento para creer que por esta época existían 
ya algunos en Pallars, como el de Gerri y Labaix, como no hemos encon- 
trado de ello ningún dato positivo, principiaremos nuestra relación de la 
asteria de las casas religiosas en la época de la reconquista, apoyando los 

(1) Hinojosa. «El Régimen Señorial y la Cuestión Agraria en Cataluña en la Edad medía.» 



- 118 — 

datos que damos en respetables autores, en particular del P. Villanueva, 
amén de las otras noticias que hemos podido adquirir. 



MONASTERIO DB GERRI 

Año 776 



No hay recuerdo ni Institución en los siglos moder- 
nos que no se deba al Cristianismo. 

Chateaubriand. 

Está fuera.de duda que este famoso y célebre monasterio fué el más 
importante del condado de Pallars, y por ello le dedicaremos preferente 
atención. 

Su antigüedad parece remontarse ya á los tiempos anteriores á la re- 
conquista, puesto que dicen fué destruido por los sarracenos (1). 

Los daños causados en Gerri moverían sin duda á Spanella, de quien 
más adelante nos ocuparemos, ordenado ya de Presbítero, á repetir sus libe- 
ralidades. 

La primera noticia que nos da Ltobet es de 20 de Junio de 782, y la 
relata del modo siguiente: «Fredolo, en 20 Junio del año 14 del reinado del 
emperador Carlos, rey de los Lombardos, suscribió una escritura por la cual 
Spanelo, pariente de dicho rey y descendiente de sangre real, dio á Sari Vi- 
cente y á Nuestra Señora de Gerri y á su Abad Teobaldo las villas de Seqúese 
de arriba y Seqúese de abajo, con la iglesia de San Martín, hoy P.uy, y sus 
sufragáneas, diezmos y primicias, ylos pueblos de Useu y Curtícula, castillo 
de Bahen con su bosque, todo lo que á él le había dado el rey Carlos, su pa- 
riente; y le dio el castillo de Castanis, con los diezmos, primicias y oblacio- 
nes, desde el Portillo de Pentina hasta el vado antiguo más arriba de Erboló 
y desde Mollet hasta San Martín de Masaneto en la sierra de Gausti, que es 
la qué separa el torrente de Bai*o, del torrente del Comte. 

La otra donación es de 20 de Junio de 806: «Dio Spanella á Trasoaldo y 
á los demás monjes de Gerri y con consentimiento del conde Fredolo y de 
D. Ramón, llamado conde, las iglesias y villas de San Martín de Sogués, Ise, 
Bahen, Oseu, Curtióla, Enseu, con sus diezmos y oblaciones, queriendo que 
todas fuesen sufragáneas de San Martín (2). >v 

(1) En la crónica de Llobet, leemos lo siguiente: «En el año 793 enviado Abdalmelik, general de Isceffl, 
rey de Córdoba, en una expedición contra la Francia, hizo una irrupción hacía la Gothia ó Septlmania, du- 
rante la cual incendió los arrabales de Narbona y se llevó muchos despojos y cautivos. Al retirarse de 
Carcasona le salieron al encuentro el conde de Tolosa D. Guillermo ylos demás condes de la.Marca ó fron- 
tera, entre los cuiales es muy verosímil que se hallase nuestro conde Fredolo y su hermano el conde Ramón, 
y se empeñó una sangrienta batalla en la que perecieron muchos cristianos. No obstante el conde Guiller- 
mo mantuvo el campo todo el día, matando muchos sarracenos y entre ellos á uno de sus reyeá ó generales- 
En esta retirada sería verosímilmente cuando, pasando alguna división del ejército de Abdalmelik P°'\^^ 
condado de Pallars, destruyó el monasterio de Gerri, lo incendió y despojó de todos sus bienes. No obs- 
tante, aunque con mucho trabajo, no tardó mucho el conde D. Fredolo, auxiliado del conde Guido, que 
era de la Marca Británica, eñ arrojar á los infieles de .sus Estados.» , ,-. 

(2) Informado Carlomagno, continúa Llobet, del deplorable estado en que las tropas árabes habían deja- 
do el monasterio de Gerri, á solicitud de su Abad Gaudemiro y de sus monjes, le dio San Pedro de Pallas co 
sus alodios, todas las iglesias que había desde el río Noguera hasta Cabestany, las villas de Seguís, Cur 
cela, y el Puy, con sus franquezas, el castillo de Bahen, Leo, Oset (Useu) con su bosique, Ruberea (^^* '' 
el diezmo c iglesias de Echa, las iglesias de Tahus con todos sus diezmos, y todas las iglesias de Monta • 
añadiendo á la donación de todas estas villas é iglesias sus oblaciones y los servicios que debían presta 
su señor, lo que suscribían el conde Fredolo y D. Guido.»=Véase el Precepto que al final publicamos. 



- 119 - 

809. «A petición de los monjes de Gerri, el conde Fredólo les dio varias 
posesiones y concedió una salvaguarda á todas las iglesias que tenía dentro 
de su condado, recibiendo expresamente bajo su protección la de Nuestra 
Señora de Ribera, en el valle de Cardos, con sus sufragáneas que eran la de 
Santa Columba de Surris, la de San Martín de Castro-libero, la de San Pedro 
de Pallars, también con sus anejas que eran San Cipriano y San Miguel de 
Casovall, la de Santa Cruz, de San Esteban de Petra Apilia, la de San Se- 
bastián, las de Buseu con su villa, é iglesia de San Saturnino, la de Santa 
María con su villa de Rubio y la de San Juan de Ensolá, casi todas con sus 
diezmos, primicias y oblaciones y cementerios, ordenando' que ninguno de 
sus subditos, ni el Visconde, ni el Vicario, ni el Centenario , vÁ. otro de infe- 
rior clase, se entrometiese en Ipsbienes de los monjes de Gerri, reservándose 
el conocimiento de las diferencias que se suscitasen entre éstos, lo que sus- 
cribió el conde Fredolo, el presbítero Spanella y su pariente el conde Guido, 
testimoniándolo Longobardo.» . s 

El P. Villanueva nos hace también mención de estas donaciones, hechas 
por un personaje llamado Spanella, que después se hizo monje de Gerri y era 
Abad en 818. Llamábase á sí mismo pariente de Carlomagno. La fecha es de 
«XII kal. julii, regnante Domno, imperatore nostro Carolo, ac Lombardorum 
rege, anno xivregni eius», que era el 781. Firma la escritura Fredolo, á quien 
Marca atribuye la restauración del monasterio hacia el año 776 de Cristo (1). 

874. En este año, dice Llobet, el emperador Carlomagno ordenó al 
conde Fredolo que con las conquistas y bienes que con distinguido valor y 
trabajo él y sus oñciales habían adquirido, reparase y dotase el monasterio 
de Gerri, c,uyo territorio habían mucho tiempo antes recobrado de los sarra- 
cenos, y en su cumplimiento le dio Fredolo las iglesias de Montano y Tahús, 
con sus diezmos, su villa llaniada Esa, con sus iglesias de Santa María y 
San Ramón, las de San Sebastián y San Juan de Ensoleu, el castillo de Cube- 
res y una villa de más de 200 labradores propia suya, que con mucho trabajo 
él mismo había conquistado de los sarracenos, y junto con la iglesia de San 
Saturnino, qué había edificado y hecho consagrar por Ilur ando. Obispo de 
Bourges, añadiendo de su erario, para la fábrica del monasterio, veinte libras 
de oro y una redoma, en que entre otras reliquias había una porción del 
sagrado Leño de la Cruz y otras vestiduras de la Virgen, poniendo dicho 
monasterio y sus bienes bajo la protección y defensa de San Pedro y del 
Romano Pontífice, por cuya gracia impuso al Abad que dentro de siete años 
pagase 7 onzas de plata al fisco de San Pedro ó á la Cámara Apostólica, lo 
que testimonió Longobardo. Ésta gracia, á 16 de Septiembre de 1270, la con- 
firmó el conde Arnaldo Roger, hijo del conde Roger de Comenge. 

923. En este año consta que la iglesia del monasterio tenía, además 
del altar de San Vicente, el de Nuestra Señora, San Juan Bautista, San Mi- 
guel y San Pedro. 

940. El conde Isarno y su hermano Guillem dieron á Gerri el lugar 
de Bresca. 

(') La escritura de Spanella, dice: «Ego Spanellus ex regali progenie descendens, donator sum Domino 
J^eo. et Beato Vincentio et sanctse Dei Genetricis Marise Cenobio, qui est situs supra amnem Nochariae. 
frado vobis ipsas meas villas cum ómnibus termlnis et apendiciis suis», y las que están *supra ipso castro 
^ul clicitur Erbolone, simul eum ipso Oratorio Sanctse Mariae, quod ibidom fundatus est, et pervadlt usque ad 
Madura antiqum qui .est trans ipso Oratorio Sanctse Mariae vel trans ipso kastro Erboloñae... etc.. Adveniunt 
""ihi per aprisionem et concesionem Domini mei karoli imperatoris.»=Villanueva: Viaj. lit. t., 12, p. 254. 



- 120 — 

■ 4016.! ' Eli castillo de Mur (figura este año como propiedad del monaste- 
fió'de-Oerri; -"^ -■■..,'. ; ..,•••■.-;: -^ ■■; .■:.,.■. ,..^^ ■: - 

1075. El conde Artal, padre de San Odón, á 1.° de Noviembre hizo una 
concordia con ArnaldOj Abad de Gerri,.y su cabildo, sobre el castillo de Pe- 
raínéay ías villas de Balestuy,.,Viianova y Liarás, cuyos plácitos ó causas 
mayores, como adulterio y .homicidio, se ;reservó cada uno por.mitad,,y en 
pat*tÍGular se reservó al Abad de Gerri el derecho de exigir cáballeíía siem- 
pre que se le ofreciese viajar. . '. 

A 28 de Mayo del mismo año el conde Artal restituyó al citado Abad y 
á su cabildo los castillos de Moncortés con todas las iglesias y feudos que 
había deéde el río Noguera hasta la Coma de Arts, conforme lo había po- 
seído el Abad Bernardo, en vida de sil madre D.* Guillema, queriendo que 
los carlanes de Moncortés, Per amea. Bresca y Bahen poseyesen sus casti- 
llos én nombré de los Abades de Gerri; y a! mismo tiempo les restituyó todas 
las parroquias é iglesias que había desde Senterada— Santa Deodata-^hasta 
Mollet, del modo que lo había constituido su hermano Bernardo. 

Varias otras donaciones figuran de nuestro conde Artal, pero como de 
ellas nos ocupamos en los hechos de su vida, allí pueden verlo, si lo de- 
sean, nuestros lectores. 

1079. En este año parece que el conde de Urgel pretendió apoderarse 
del castillo de Escart (Escaló), que pertenecía al monasterio de Gerri, no 
logrando su objeto gracias á la heroica defensa de sus moradores y de los 
oportunos auxilios de nuestro conde Artal, el cual en 1081 lo restituyó al 
citado monasterio. "* „ 

1086. A 3 de Febrero, Roger Arnaldo restituyó á Pedro Rogér^ Abad 
de Gerri, el castillo de Bahen, que el conde de Pallars había quitado á los 
monjes, declarando que el mencionado castillo se lo había vendido el conde, 
en presencia deí Obispo de Urgel, Guillermo y otros. 

.1096. A I.'' de Junio, Mir Arnaldo cedió á favor del monasterio de 
Gerri 2i000 niancusos, cada uno del valor de cuatro argénteos de plata, por 
los cuales el conde Artal II le había empeñado el castillo de Cuberes, orde- 
nando que después de su muerte el Abad de Gerri poseyese el expresado 
castillo, hasta que dicho conde le pagase 1.000 mancusos en oro ó plata, y 
otros mil en m«c/íos ó mw/«s. . , 

1097. A 29 de Agosto el caballero Guillem Guitardo, con consentí-' 
miento del conde Artal, dio al monasterio de Gerri los castillos de Rocafort 
y las villas que llama. Bm'stca y \Ruborey con la iglesia de San Saturnino, 
sus parroquias y oblaciones, y con las de San Licofio y Santa María de Cu- 
beres, lo que ya había dado á dicho monasterio el conde Guillermo; Encargó 
á su hijo y á su nuera y nietos que si por la fiesta de San Miguel no hubiese 
regresado de su romería al Santo Sepulcro, diesen la potestad de dicho cas- 
tillo á Nuestra Señora de Gerri. Por lo que toca al castillo de Rocafort, lo 
dio á Ponce, Abad de Gerri y á Pedro Guillem, Abad de Guixá, con todos sus 
derechos y servidumbre, renunciando los honores del monasterio de Gerri, 
que le había vendido el conde Artal. Sus hijos y nietos prometieron entregar 
dicho castillo con el de Arcalís al Abad Ponce ó á quien éste dispusiese (!)• 

1100. Los condes Artal y Eslonza sujetaron al monasterio de Gerri el 

(1) Guillem Guitardo parece ser uno de los muchos caballeros de nuestro país que fueron á la <-o"' 
quista de Tierra Saiita, cuando dos años después la ciudad de Jerusalen fué conquistada por los cristianos. 



- 121 - ; . 

de Qyez,(Rpdés), aunque aiites ya parece tenían en Gerri alg-una jurisdic-. 
ción. . . ■. ■., .•• , ■" \. -^ .: . ■/ '.• • ■ ■, : , . ■ >. ■ ■ : ■ ,. - - . 

1105. En este año .tuvo lugar ia restitución á Gerri, de la qué nos ocu- 
pamos altratar de San Odón. 

1109. . Los condes.Artal y Eslonza, á 16 de Mayo, i dieron al monasterio 
de Gerri el, íd/w^o de la villa, de Gerri y la sexta parte del tolmo del mer- 
cado del valle deAneo, para que Dios los librase de las. tribulaciones. En 
este mismo año el conde fué, hecho cautivo del rey moro de Zaragoza, y 
para conseguir la gracia de que obtenga la libertad la condesa Eslonza 
hace donación al monasterio del diezmo de todos sus bienes, como decimos 
al tratar de estos personajes. 

Í112. Libre ya el conde Artal,. en acción de gracias hace una nueva 
donación á Ilíuestra Señora de Gerri. 

1139. Arnaldo Guillem de Cuberes y su mujer Dulcia ofrecieron á su 
hijo por monje á Ponce, Abad de Gerri y le dieron una porción de tierra en 
la villa de Segp.í—Puy„,— un campo en el collado de Búseu, un alodio en el 
castillo de Bescarbó y .otro en el de Castelló, y dicho Abad, con consenti- 
miento del conde Artal III, les dio, por el tiempo de su, vida, la carlaiíía del 
castillo de Bresca. , 

1149. Célebre es este año en los anales de Gerri, puesto que- tuvo /lugar 
la consagración de la actual iglesia del monasterio. El conde Artal le dio la 
villa de Yilella, y contribuyeron además á su dotación, Pedro Vizconde de 
Vilamur, Guanteta y, su hermano Delivario, Beltrán de Arcalis, Pedro de 
Estach, Arnaldo y Pedro de Malmercat, Mir, G arreta de Bellera, Guillermo 
de Esterri, Berenguer... Guillermo de Castellviny, Guillermo^ Arnaldo de 
Tenruy, Bernardo y Lucía de Orcau; Alegreto de Claverol y su hermano 
Galindo, Amato de Pesonada, Dalmacio de Orcau, J. de Vilamitjana y 
Bonatí de Roda, quienes la enriquecieron con varios predios, viñas, olivares 
y diezmos, confirmándolo los Prelados que á continuación anotaremos, no 
menos que las exenciones é inmunidades otorgadas á la misma por el Papa 
Juan, por Spanella, Fredolo, Ramón, Isarno, con consentimiento y ratifica- 
ción de Rodulfo y Wisado, Obispos de Urgel, lo que con los Prelados congre- 
gantes suscribieron después los Obispos de Barcelona Guillermo, Pedro de 
Ausona, Bernardo de Zaragoza, Berenguer de Gerona y Guillermo de 
Lérida. • , 

La importancia, de Gerri fué pues de tal manera en, aumento, ya por 
las muchísimas donaciones de nuestros condes, como, se ha visto, ya por 
las muchas fundaciones que de Gerri tuvieron su origen, ya por la protec- 
ción especial^ de los Obispos dé Urgel, entre ellos San Odón, que tenía en 
gran estima dicha casa, y el afecto que le dispensaron los Papas. La adjunta 
reseña de las posesiones del monasterio dirá, mejor que nosotros, la impor- 
tancia de Gerri en 1163. (Véase apéndice II.) 

1210. Pedro de Vilamur hace donación á Gerri del castillo de Sarroca. 

En la Colección Doat (1), que cita Mir et, existe la aprobación dada por 
el vizconde de Castellbó eg. 1426 á la adquisición, hecha por sus antecesores, 
de los castillos y villas de Gerri y Bresca. El Abad Pascual Cuberes había 
vendido todo el mero imperio y la mitad del mixto, junto con la jurisdicción 
eivil y criminal.de los citados lugares <iac etiam salmeria et acris infraper- 

(1) V9lumen215. - • . 



- 122 - 

■ ■ ' 

tinentiis, loct de Gerri sitis, nec non quartam partem meri et mixti impe- 
rtí et jurisdictionis civilis et criminalis ipsorumet emqlumentorum eorum 
locorum de Cubera^ Sarroca, S. Subastia, Bahent, Enseu, Cañáis, Coris, 
San Martí de Cañáis». 

En el volumen 61 de la colección De Camps , se anotó la referida venta 
otorgada por el Abad en 1428, y que el de Castellbó se obligó á crear á favor 
del monasterio una renta de 200 florines de oro, para los beneñcios eclesiás- 
ticos, á cuyo efecto debía entregar 2.000 florines de capital. El conde Arnau 
Roger se opuso á esta venta por el motivo de que perjudicaba los derechos 
señoriales sobre los territorios enajenados. El litigio duró algunos años, 
hasta que en 1435 el de Foix concedió una indemnización al conde, y éste 
aprobó el contrato el 6 de Agosto del mencionado año, de modo que el 15 de 
Octubre ya pudo el Abad firmar la escritura definitiva de la venta de la 
jurisdicción é imperio por el precio de 1.100 libras barcelonesas, ,previa 
licencia concedida por el Papa Eugenio. 

En el apéndice III, publicamos la Cronología de los Abades. 

Con la destrucción de los conventos en 1835 acabó la existencia secular 
del antiquísimo monasterio de Gerri, el que suponen data delá época de San 
Benito, siglo VI. . . 

No obstante, el último Abad, Gudel, hasta su muerte mereció todas las 
consideraciones como si desempeñara el cargo, como se verá por lo si- 
guiente:- 

A la muerte del penúltimo Abad, gobernó la casa de Gerri, como Prior, 
Fr. José de Jordana y de Areny, del que ños ocupamos entre las personali- 
dades de Pallars, y fué elegido Gudel último Abad. 

Nacido en Aragón, entró religioso en el monasterio de San Juan de la 
Peña. 

Estando en Gerri, tomó como paje á un joven de Peramea, el que procu- 
ró que estudiara la carrera eclesiásticat y en efecto fué ordenado de Sacer- 
dote y residió en su pueblo natal. Después de la exclaustración retiróse el 
Abad á Peramea, hospedándose en casa de su protegido, y dicen que 
se llevó consigo algunas joyas del monasterio, de las que no se tiene hoy 
noticia. 

Mientras vivió, continuó ejerciendo la jurisdicción abacial, como antes, 
en cuanto á lo espiritual. 

Enfermó Gudel de fiebres y el médico recetóle unas pildoras, las que 
había de tomar con algún intervalo de tiempo y en pequeñas dosis. Su pro- 
tegido constituyóse en enfermero, y con una imprudencia incalificable se hizo 
el siguiente raciocinio: si toma pocas pildoras se pondrá bueno paulatina- 
mente; pues bien, si se las doy de una vez, curará más rápidamente; y po- 
niendo en obra su razonamiento, dióselas todas en una toma, costando tal 
imprudencia la vida al Abad. 

Enterrósele con gran' solemnidad y vestido de pontifical; su cuerpo 
descansa en el presbiterio de la iglesia de Peramea, cerrando la sepultura 
una gran losa sin inscripción alguna, * 

De tal importancia se consideraba al Abad de Gerri, que tenía el privi- 
legio de sentarse junto al Obispo de Urgel en las reuniones por éste convo- 
cadas y de alojarse en palacio juntamente con su acompañamiento, po> 
concesión del Obispo Randulfo cuando confirmó la donación del conde Raí-, 



- 123 — 

mundo. Siempre que el Prelado celebraba Sínodo, imponía la obligación de 
asistir al Abad, cediéndole el honor de sentarse á la izquierda del Obispo. 

Al tratar de San Odón mencionamos la casa de Gerri y la cofradía que 
en él mismo fundó. - 



DESCRIPCIÓN DEL MONASTERIO 

El Padre Villanueva (1) describé del modo siguiente la visita que hizo á 
Gerri á principios del pasado siglo: «En el Real Monasterio de Santa María 
de Gerri no hallé tantas riquezas como me había prometido, y cuya sola es- 
peranza pudo hacerme atropellar por tantas incomodidades de aquel viaje, 
que jamás se borrará de mi memoria. Es un monasterio de Benedictinos de 
la congregación Tarraconense, situado á la orilla del Noguera del Pallars y 
dentro del condado de este nombre. Casa de grande antigüedad, matriz de 
otras muchas, pero donde el furor de las guerras de Sucesión hizo daños 
irreparables en la parte diplomática. Su primitivo titular fué el de San Vi- 
cente mártir, como lo dice una escritura del año 969 en que el conde de Pa- 
llars Raimundo, con sus dos hermanos Borrell y Suniario y de acuerdo con 
el Obispo de Urgel Wisado, hizo una donación á este monasterio de varias 
tierras y menciona su titular San Vicente y añade: aQui primusihi fundatus 
fuiU, y en ella dice el conde Raimundo: <^<Ego RaimundUs Divina Dei cle- 
mentia Comes atque Marchio de Palariensis térra quam Pater celestis 
mihi concessit et fratres mei Borrellus et Sumar ius etc. (2)» 

Este monasterio está colocado en una pequeña llanura, á la que corres- 
ponde otra de la otra parte del Noguera que corre como un canal. Parece 
que fué edificado en el año 776, pero lo que no admite duda, según asegura 
Villanueva, es que en los años 781 y 792 había ya Abad. Hallada, dice el 
mismo autor, ño se sabe cuando, una imagen de Ntra. Sra., se llamó deSan- 
ta María el convento y de San Vicente mártir, y esto á fines del siglo viií, 
A los dos títulos se añadieron los de San Miguel, San Juan y San Pedro, como 
ya aparece en la donación del conde Raimundo (3), lo cual debe entenderse 
de los altares que en él se habían construido. 

El templo actual es obra del siglo xii, consagrado en 1149, á 7 de las 
calendas de Octubre, por el Arzobispo de Tarragona D. Bernat Tort, y el 
Obispo de Urgel Bernardo Sanz, en presencia de Artal conde de Pallars, 
hermano dé San Odón. 

«Concedióse guidativo á los fieles que viniesen todos los años á la fiesta 

(1) Viajé literario á las ig. de España, t. 12, p. 58. 

(2) Hay que advertir que Ips títulos que hemos dicho tenía el conde Raimundo sólo estuvieron re- 
unidos en una persona hasta fines del siglo viii, y á lo más hasta la mitad del siguiente, puesto que progre- 
sando la conquista contra los morofe y teniendo los reyes de Francia necesidad de subdívidir los gobiernos 
particulares, separaron el condado de Tolosa de los de nuestros Pirineos, aunque el Pallars y RIbagorza 
«>ntlnuaron por algún tiempo unidos, y según Balucio y Marca estaban unidos al reino de Carlomagno el 

¡illars y Rosellón, anexionados por dicho Emperador. 

Debido á esto, sin duda, el conde al hacer la concesión lo hace in eletnosina Senioris nosírt, expre- 

■ °^ que en la boca de quien se llama á sí mismo Comes et Marchio sólo tiene lugar en ese siglo en que 

''tos condados eran un beneficio amovible, ó cuando más vitalicio, concedido por los reyes de Francia. 

Si es que Villanueva pone este documento en el año 876 poco más ó menos, atribuyéndolo al monasterio 

^erri, pues solamente se sabe que estaba junto al Noguera, aunque también podría referirse al de La- 

(3) Esta donación la copia Villanueva en el apéndice 19, p. 352. 



- 124 - 

del aniversario de la dedicación. En la escritura firman, además de los 
dichos, los Obispos de Barcelona, Pedro de Ausona, Bn. de Zaragoza, ^ Be- 
rengtier de Gerona y Guillermo de Lérida, 

»En dicha iglesia no vi cosa queme llamase la ¿itención, dice Villanue- 
va, si no es la rareza de la bóveda de las dos naves laterales, que es un seg- 
mento de círculo que descansa, en su mayor altura, sobre los arcos que divi- 
den estas naves de la principal, al modo de las bóvedas que sostienen los 
pasillos de las grandes escaleras. No vi en ella, ni en ninguna otra parte del 
monasterio,, sepulcro alguno de los condes dePallars,y esoque comúnmente 
es llamado panteón de dichos príncipes y que en la citada escritura del año 
969 el conde Raimundo dice que sus padres estaban allí enterrados y aun 
indica que él imitaría su ejemplo. Y en esto no hay que buscar achaques de 
guerras, porque un sepulcro de. un Abad del siglo xiv pasó por todas ellas, 
y allí se está como lo. pusieron. Los que construyeron el templo actual á 
principios del siglo xii, debían ser poco sensibles á la memoria de sus bien- 
hechores y al interés con que la historia mira la conservación de estos mo- 
numentos. - 

»En la sacristía vi un hueso de San Vicente mártir, que á mí me pareció 
de la rodilla, y cierto no es el brazo que, según dicen, había allí antiguamen- 
te y que suponen visitó en debida forma el Abad Pascual de Cuberes, hacia 
el año 1430. 

»De su corto archivo me aproveché cuanto permitió la franqueza de los 
monjes, que nunca podré agradecer bastante, mayormente estando ausente 
su Abad. Hay allí algunas escrituras copias de los siglos x y xir, de escritura 
del siglo vm». (1). 

(1) Tal es la adjunta copia de lá donación que hizo á este monasterio y á su Abad Teodobaldo un 
ilustre personaje llamado Spanella, que después se hizo monje allí mismo y era Abad en 818. Llamábase 
á sí mismo pariente de Carlomagno. La fecha es de XII kalendas julii.regnante domino hnperatore nostro 
Carolo, ac Lombardorum rege , anno XlVregni eius, que era el de 781. Firma esta escritura el conde Fre- 
dolo, á quien Marca atribuye la restauración de esta casa hacia el año 776 de Cristo, de lo que parece des-' 
prenderse que existía ya algunos años y no sería extraño fuera su fundación anterior á la reconquista, 
propósito de esto dice Marca: *Eapotestate reperio, monasterio Gerrense in Comitatu Paliarensi quod 
destructtim, fuerat a sarracenis, restauratum et locupletattim. fuisse a Fredolo Comité autdubie Falla- 
riensi, eique tum prcefuisse Guadamirum abbatem. Tot hoc in.veteris ntonumeniis ex quibns ista co- 
llegimus menda sunt ut certi statuere possimtts*. — Marca hispan., p. 362. 



APÉNDICE, PRIMERO 
Precepto de Carlomagno 

., • 806 

Entre los documentos inéditos de Llobet, hemos podido adquirir el adjunto diploma, y como con él 
creemos prestar un servicio á la historia de esta casa, no menos que hacer resaltar su importancia, lo 
copiamos íntegro: 

'Ego Karolus Rex dono Domino Deo et sancto Vicentio gerrensi monasterio. Postulaverunt monachi 
et abbas Guadamirus ut darem eis aliquid sicuti et fació. Dono namque sanctum Petrum de paliars, cum 
ilíius alodio. Et donó totas illas ecclesias que sunt in Nocharia usque in Capistrano. Et dono ipsam villam 
ac totas illas villas de Seguís et Curticelam et puis et illas franquezas et ipsum castfum de Balen et Ayce 
ct Oset, et ipsam silvam, et ipsam ecclesiam, et ipsas villas totas ab integro, decimam de ipsas villas de 
Acha et ipsas eccleSias. Et ipsas ecclesias de Tahus cum ipso décimo teto ab integro. Et illas ecclesias de 
Montagnon totas ab integro. Hoc totum dono et concedo omnes ecclesias et villas cum oblationibus et ser- 
vitiis quod debent ad seniorem faceré. Actum est hoc ex praecepto Karoll regis qui hoc donum fecit monas- 
terio Gerrensi qui erat destructum a paganis. Sig ^ num FredoH, comitis.— Signum Guidonis— comitis.— 
Siírnum Berengarii et alii multi testes. Astramirus Presbiter rogatus a rege scripsit.> 



APÉNDICE II . 
1163 

El Papa Alejandro III, á solicitud de Ponce, Abad de Gerri, insiguiendo los pasos de su antecesor 
Juan, confirmó al monasterio de Gerri las posesiones y bienes que tenía entonces ó tuviese en adelante, por 
concesión de los Romanos Pontífices, liberalidad de los reyes, príncipes y ñeles. Empieza expresando ser 
propio de la casa de Gerri en el territorio dé Corts, todas las iglesias con todos sus diezmos, primicias, 
oblaciones y pertinencias, villas y mansos, la iglesia, de San Cipriano de Liarás, la de San Pedro de Pujol, 
Castellsalat, con el diezmo de sus salinas y demás dominicatur as, la iglesia de Santa Eulalia de Cañáis, con 
su villa y pertinencias, la de Ntra. Sra. dé Coscastelli la de San Martín de Moncortés, con sus sufragáneas 
que eran San Miguel de Calvera, San Román de Hanuy, San Román de Aguápútida, el. lago de Áquila 
iMontcortés), la iglesia de San Juan de Bellvehí, la de San Martín de Envall, la de San Félix y los alodios 
de Montformito, los de Angs con .su villa, la de San Esteban del Cabo de la Selva, la villa de Sobripis con 
todas sus iglesias de Saguí, Selluy, que eran San Martín de Chaos, San Martín de la Masana, San Andrés 
y Santa Columba y San Pedro, en el mi.smo castillo, la iglesia de San Fructuoso de Balastuy, la de San Es- 
teban de Bretuy, la de San Saturnino de Vllanova, la de San Juan' y San Cristóbal de Peramea, la de San 
Félix de Gerri con su villa y con toda la ribera del río Noguera, con sus molinos y pesqueras, desde el 
^ado antiguo sobre. Erboló hasta^Escaló Margarita, la de Santa Eulalia de Cástellgermá, lade San Miguel 
dé Bresca con su castillo, la de San Martín de Seguís hoy Puy, Vilella y todo el diezmo de sobre Gerri, la 
iglesia de San Ramón de (Osez) Useu, con su villa y todas las que había sobre Gerri, incluida la de Roca 
{Sarroca) hasta Mollet, collado de Casares, y Portillos de Sauquet, los diezmos de Tahús, la iglesia de 
Ntra. Sra. de Desplá, San Saturnino de Cuberes, la villa de San Sebastiá, el castillo de Rocafort con^ sus 
pueblos, el castillo de Bahen con sus bosques, y el bosque de Pentina, la iglesia de San Pedro de Paliars 
€n la solaría de Enviny, el diezmo de Casovall, la iglesia de Ntra. Sra. de Bernuy, la de la villa de Escart 
con .su iglesia de San Martín, la de San Pedro del Burgall, el diezmo de todos los productos que percibían 
'os condes en el valle de Aneo y Areu, la villa de Alós, la iglesia de San Martín de Castrolibre, la del sur 
de San Juan de PaJau, la de San Martín de Ganáis, la de Ntra. Sra. de la Coma, la de San Miguel de Casús 
con sus diezmos y primicias, la de San Pedro de Gavet, la de San Martín del Valle, Civitano con su villa, 
^ de San Privat junto á Llimiana, y varios mansos y alodios y condáminas y posesiones en Scarboles 
(Serbalas), Sas, Castells, Bescarbó, Montardit, valle de Escós, Sort, Surb, Escás, Caregue, Altrón, Biluc. 
Uavorsí, Vallfarrera, A)met, Elíns, Arahós, Basturs, Llimiana y Oro, con todo lo que habían dado á 

'•Ao monasterio los Obispos de Urgcl Rodolfo, Wisado, San Odón, el emperador Carlos, el conde Fredolo 
J I-*' Ramón, recibiendo al referido monasterio de Gerri, bajo la protección de la Silla Apostólica, conñr- 
"líindo en el mismo el ih.stitulo monástico de San Benito, ordenando que el Obispo de la Diócesis, siendo 
^aWUco y conservando la comunión con dicha Silla Apostólica, diese graciosamente al monasterio de Ge- 

" el óleo sagrado, consagrase sus aras y basílicas, ordenase á sus monjes y bendijese á sus Abades, con- 
^ediendo á sus consagrados la Ubre elección de su Abad, y dando facultad á cualesquiera para elegirse 
^jPulUua en dicho monasterio. Por cuya gracia impuso á los monjes la obligación de pagar anualmente á 
y a sus sucesores en el Pontificado M«a o«íra <?e ^/a/a en'reconocimiento (1). 



O Del manuscrito de Llobet. 



126 - 



APÉNDICE III 



Abades de Oerri 



Nombres 



Años de su existencia 



Nombres 



Años de su existencia 



Gaudemiro 776 813 

Theodobaldo. 814 



Spanello. . 
Garsaton. 



818 
827 



En 840 vacaba la abadía y la gobernaba el Prepósito Trasilano. 



Aniano. 
Elíseo. . 
Atto. . 



848 

868 

896 

Gaudemiro.. 903 906 

Leugelledo 



907 

Atto. . 930 969 

972 

. 980 



Eglla. 
Mirón. 



Egilano ó Egila 1010 

Arnaldo , 1012 1016 

Bernardo. * 1035 

Ponce.. 1055 

Ugberto-. . 1068 

Arnaldo 1075 1080 

Ponce 1080 



Vacó la abadía en 1081 y la gobernó Teudaldo, Prior. 



Arnaldo 1082 

Pedro Roger 1086 

Pedro Ricolfo 1089 

Ponce, monje de Marsella. ..... 1097 1107 

Ponce \ 1108 1111 

Berenguér 1114 

Juan. 1115 

Berenguér 1119 

San Odón /oco Abatis.;. . . ... . 1122 

Gulllem Bernardo. . . ...... 1129. 

Guillermo. 1137 



1176 



Ponce 1138 

Hugo 1176 1187 

Hugo. '1187 1202 

Ponce 1203 1218 

Guillermo. . 1220 1223 

Fredulo. . 1223 1232 

Bernardo 1234 1242 

Henrico. 1244 1246 

Ponce. . . . . • . . . 1247 1252 

Ramón 1252 1273 



En este tiempo figura, electo, Bernardo de Tolón, Prior de San Andrés de Pisa, pues hay memoria 
en Octubre de 1273, y no se sabe si no aceptó ó murió luego. 



Sancho Anerio. 1274 1805 

Ramón de Peramea., . 1306 1344 

Ramón de Convenís.' ....... 1344 1348 

Arnal Jaulesio. .......... 1348 

Berenguér de Erill. . 1365 

D. Jaime Za-robira . ....... 1370 1421 

» Pascual de Cubares, 1423 1453 

» Arnaldo Roger de Pallars, Obispo/ 

deUrgel. . . . 1454 1461 

....... 1465 



D. Gabriel Miguel. ....... 

» Juan Margarle 

» Juan de Pomar 

» Pedro Farrera 

» Bernardo Cardona 

» Mateo Gallard. ....... 

» Agustín Gallart i . 

» Luis Sanz, Obispo de Solsona. . 
» Juan Alvaro, Obispo de Solsona. 



1524 
1534 
1541 
1543 
1556 
1558 
1589' 
1612 
1623 



» Ramón Celia. . . . ... . . . 

Este Abad fué Císterciense, Abad de Veruela, Comandatarlo de Gerri, Obispo 2.° de Solsona y muri6 
en Tárrega A 13 Octubre de 1623. 
D. Miguel Santos de San Pedro. . . . 1631 

Fué Obispo de Solsona y promovido para la Sede de Granada. 
D. Miguel Salabardefia . . 1634 

A 2 Noviembre de 1631 se unió este monasterio á la Congregación Tarraconense. 
D. Juan Bautista de Castro 1643 

Vacó la abadía 13 años. 
D. Manuel Ermengol. ... . . . . . 1658 

» Félix Besturs 1670 1671 

» José Bover 1685 

Fué elegido Obispo de Barcelona y Cardenal. El retrato que hay encima la puerta de la sacristía, 

créese ser de este Purpurado. 

D. Francisco de Cordellers ..... 1739 D. Francisco Puig y Berenguér. . . . 1794 

» Francisco de Miranda. 1760 » Benito de Olmeda y Drapat. . . . 17^^ 

t José de Areny y de'Cortellá. . . . 1782 1784 > Alejandro de Salinas. . . . . . . 1818 

. Juan B.* de Olmeda y Desprat. . . 1785 1788 > Antonio de Gudel y Piules 18-6 

» Benito Jaime Romeo y de Cerezo. . 1789 1793 



D. Miguel Guanter 

» Benito Sala y de Caramany. 



1698 



I68ff 
1699 



1796 
1816 
1832 
183& 



- 127 — 

MONASTERIO DE LABAIX Ó LAVAIX 

Lauags y Lavádius 

Año 750 

Cerca de Pont de Suert (I j y casi en los límites de Cataluña y Aragón, 
á orillas del río, se encuentran las ruinas de este famoso monasterio, el que 
tan gran renombre é importancia adquirió en nuestro país, y si hemos de 
dar crédito á lo que dice Corbera no sería extraño que fuera el primero que 
se levantó en Cataluña después de la invasión sarracena. 

Lástima grande es, como dice el ilustrado excursionista Sr. Rocafort, 
que se halle desde muchos años convertido en pública pedrera de los vecinos 
de Pont de Suert, devastando y destrozando aquella interesantísima joya ro- 
mánica sin que nadie haya protestado de tal profanación artística. 

La disposición de la iglesia todavía pueáe apreciarse; rio así el claustro 
y demás dependencias, convertidas en un niontón de ruinas gracias á la co- 
dicia de algunos que han pretendido encontrar tesoros escondidos é imagi- 
narios allí enterrados. 

La iglesia era de una sola nave, formando una cruz latina. El claustro 
era pequeño y no falta alguna casa en Pont de Suert que se da mucho pisto 
luciendo hermosos capiteles del siglo xi, los que no fueron labrados para el 
destino que hoy tienen sino que son procedentes del citado monasterio. 

Los condes de Pallars, cuyos dominios se extendieron durante la Edad 
inedia, como hemos visto, por la vertiente izquierda del Noguera Ribagor- 
zana hasta el valle de Bohí, hicieron á Labaix muchas donaciones, como 
más adelante se verá, y parece que la época de mayor pujanza de esta casa 
fué en el siglo xii. 

La historia de Labaix está íntimamente ligada con la de nuestro conda- 
do, y ejerció verdadera influencia sobre aquel territorio, así como el de 
Gerri la ejerció indiscutible sobre el centro de Pallars. 

Según Corbera (2) fué fundado en el año 750 y era de monjes Bernardos. 
Villanueva (3) dice que era.de la orden de San Benito y que la primera 
noticia que de él se encuentra es del año 771, que corresponde al tercero de 
Carlomagno, en el cual Eldefredo, diácono, que se mútulo. frater Comitis y 
también Comes, hizo una donación á Trasibadoni Acbati et fratribus que 
^stis in celia Sancti Martini in Pau Agelcle in loco ubi dicitur Labadios. 
De esto parece deducirse que antiguamente estuvo bajo la advocación de 
San Martín. 

Estaba situado este monasterio cerca de Pont de Suert, entre los valles 
d^ Pallars y de Aran, á cuyo sitio se retiraron muchos cristianos cuando la 
invasión morisca. En opinión de Corbera, en dicho lugar había antiguamen- 

í!^) ViUa de 447 habitantes, partido judicial de Trémp, situada .en terreno montañoso á oriUas del No- 
S^Jera Ribagorzana. Fué edificada en el siglo xi. 
(2) Corb., Caf. ilustr., fol. 411. 
{■!) Viaje literario, 1. 17, p. 111. 



' , — 128 — . 

te algunos cristianos dedicados á la vida eremítica, los que vivían con el 
favor de los que se hallaban en aquellos montes. Andando él tiempo se for- 
maron conventos de religiosos Biériitíos^cóii su Ab^tí y' m numerosa comu- 
nidad. Después fué de Canónigos regulares y más tarde de monjes Cister- 
cienses. Estas son las noticias que ei citado, autor da de esta casa. 

La casa de Labaix ha sido conocida con varios nombres, aun cuando 
todos vienen á significar lo mismo. 

En una donación al Abad Atroíiário,ée dice del monasterio quod voca- 
tur Villanova y en otras Vtllanova ai que Lavagius. Otros expresan su si- 
tuación /w-^a^o Soi^ertensequiest fundat^s ininsuld que/uocant Lavagius. 

El abad Trasibado será : sin duda el mismo Trasoario' que aparece én 775, 
el cual instituye la vida monástica en la iglesia de San Julián, cerca del río 
Bocegsi, s^ubtu.s villfl Se nticet o, dándola á Constantino Atilano, con facultad 
de que eligiesen Abad propio, después de la muerte del fundador. 

Según se desprende del Cartulario de , Alaon^; el monasterio de - Lábaix 
fué destruido, y debido á una cuantiosa donación del conde Unifredo pudo 
de nuevo reconstruirse, por más que esto no sería hasta más adelante, por- 
que en 808 suena todavía eLAbad.Trasoaldp, á quien él conde Fredolo dio la 
facultad de construir la iglesia de ;Santa María, cuya cai-ta' publica- Villa- 
nueva.,- .;-;,'.;.., ..■• ^ -í- :'•■■;■ :.:.:■ ■ ^^ ■■■-'■.''' ■■:..,l \-.-: ;''--/' -"^ ; 

Llobet, ocupátl^ose de. este imonasterio, dice lo siguiente: <<En SOSelcoü- 
de Fredolo, á solicitud del Abad Trasoaldo, en el mes de Mayo y edificó é ins- 
tituyó la iglesia deNtra- Sra. de Labaix, junto al río Noguera Ribagorzana, 
y concedió á este monasterio y á su Abad y monjes que todo cuántq tenían 
adquirido en aquel entonces ó adquiriesen en el condado de Pallars, ya fuera 
por donación del citado conde, de sus padres, parientes y sucesores, ya por 
compra, ú otro título, sirviera para sustento de los monjes y para la fábri- 
ca de la iglesia, y fuese todo libre é ingenuo, sin que ningún conde de su 
linaje, vizconde,; baile, vicario ó nuncio, ni otra persona, pudiesen ocuparles 
la menor cosia, gratuita ni violentamente, sin consentimiento del Abad y 
monjes.» 

En vida de este mismo Abad, el conde y marqués: Aznar confirmó los 
bienes del monasterio, ^ ^ 

La reedificación de esta casa parece que tuvo lugar á principios del 
siglo X, según se desprende de la donación' del conde Unifredo, el que seda 
el título de I)ux etMarchio- Duque y Marqués-^ Dono et gratuito trado ad 
praedictum monasteriüm construhendum in honore Santae Mariae. 

. Según el P. La Canal, esta donación debió ser ^n 974, mas ,1a fecha nos 
parece algo exagerada, lo que confirma Miret: (1) «Dice que ha visto una 
donación de. Guifre (Unifredo), conde de Pallars, á favor del monasterio de 
Labaix en 939, publicada por el P. Pascual.» Y por cierto que en ellase nom- 
bra al' magistrado visigodo lo tiufath, siendo esto una prueba y recuerdo 
de la conservación de las leyes godas é instituciones visigodas entre los 
pueblos de la Marca Hispánica. C/if si ego Unifredus yel posteritasmea, ta^^ 
filiis quam ex propinquis meis sive comes, atque praepositus, sive GarpU^' 
ni US atque Tiufadus , sive aliquishomo qui hanc cartam erumpere voluertt' 

En, este mismo año el citado conde concede y da al Abad Atrohario la 
villa de Mancivert. 

(1) Vescomtes de Conílcnt y Cerdaña. ■■ . 



- 129 — 

El Padre La Canal cita un privilegfio que el conde Unifredo concedió á 
Labaix, en el que, juntamente con su madre Arsendis, condesa, su hija Tota 
y su nuera Lancia, y los hermanos el conde Amallo, Isarno y Odesindo, á 
ruegos del Abad Oriulfo concede varios privilegios á dicho Abad y monaste- 
rio y confirma los que les había otorgado ya el rey Lotario, á quien llama 
su señor: gloriosisimi senioris nostri Leutarii Regis. Y como prueba del 
gran aprecio que tenía á la casa de Labaix, la escogió nuestro conde para su 
sepultura, haciéndole de nuevo varias donaciones. 

4 Hablando el P. Pascual del Obispo de Roda, Atón, dice: «Enel ardhivo 
del antiquísimo m'onasterio de Santa María de Labaix, sito dentro del con- 
dado de Pallars, se conservan dos insignes memorias de ese ignorado Obis- 
po. La primera es del año tercero del rey Luis Ultramarino á dos de las ca- 
lendas de Marzo, que corresponden al año 939.» Es la donación de que antes 
nos hemos ocupado. 

En 947 el conde de Pallars Guillem, y Atón Obispo, dieron al monaste- 
terio de Labaix la iglesia de San Juan de Castro vi vitano para que se insti- 
tuyese en ella la regla de San Benito. Este conde estaba casado con Estefa- 
nía, y era hijo de los condes Ramón y Ermesinda. En dicha fecha la casa de 
Labaix ya se apellidaba de Santa María, y además de San Pedro y San Lo- 
renzo de Labaix. Facta carta anno undécimo regnaíüe Ludovico rege, que 
es el año 947. / , 

Nuestros condes continuaron dispensando su liberalidad á esa casa. Así 
vemos al conde Arnaldo Roger que en 966 hizo una solemne confirma- 
ción de los bienes y prerrogativas concedidas al monasterio; como también 
en 958, siendo Abad Quinto, el conde Raimundo no sólo confirmó todas sus 
posesiones, sino que además le dio in pao esterrijtano ipsa pañella gerun- 
della et ipsorum villar e qui dicitur Salinas. 

El conde Guillermo dio también á Labaix la villa de Abella. 

En 997 los condes Guillermo y Estefanía dan al citado monasterio — que 
est situs prope /lumen Nochariae , — la villa de Abella — quod es prope ipsum 
castellumdeAfonse,T—Q.ovis\xs>2i\oáios,^^v2íáoSy bosques, tierras cultivadas 
é incultas, y mandan que si, sus hijos ó cualquiera otra persona extraña con- 
tradijere la escritura de donación, que incurra en la indignación de Dios 
et ad sanctam comunionem cxtraneus sit. Con los condes lo confirma Ar- 
naldo, hijo de Unifredo; Rairpundo, hijo de Barone y Guillermo, hijo de 
Bonñll (1). 

Mas en el siglo xi, muerto el Abad Marqués, cuyas memorias llegan 
hasta 1064, sufrió esta casa, un cambio, del que Villanueva dice lo siguiente: 
'-^^ost obitum Marchesi ahhatis fuit quidam nobilis nomine Raimundus 
Kaimundii canonicus Rotensis, et sedis Urgellensis, sed soecularis, etiam 
et pater ecclesiae Lavascensis. Ipse possedit Ecclesiam et honorem et 
"^ertit monachalem regulam illicite in chanonichalem. Deinde fuit ipse 
P^(ifpositus chanonichorum et domus, usque in Jinem»^ esto es, hasta su 
fuerte, que fué después de 1103. La regla canonical que en esta casa intro- 
dujo Raimundo era la Aquisgranense, aunque Villanueva cree que se pro- 
'^^só la regla Agustiniana, ya que los clérigos que allí vivían estaban incor- 
porados y eran individuos del clero de la catedral, con lo cual, presididos 
Por su Abad, concurrían á todos los actos judiciales de la canónica Urgellen- 

(1) Villanueva, 1. 17, p. 291. 



- 130 - 

se, elecciones de Obispos, constituciones y reformas canónicas ^y leclesiásti- 
cas. En suma, dice, ambos cuerpos componían una sola canónica, y así con- 
tinuó ¡hasta el año 1299 en que aquella abadía se suprimió, hallándose 
muchas escrituras con la firma del Abad, y demás. que habían ¡renunciado á 
la propiedad de sus bienes, mezclados con las délos que conservaban. Yesto 
es la prueba más terminante de que la icanónica de Urgel era con todo rigor 
Aquisgranerise ( I ) . 

Aunque, hayamos adelantado un poco los acontecimientos, haremos 
mención de otras importantes donaciones á este monasterio. 

En IG 13 los condes Guillermo y Estefanía dieron la villa de Arróbense. 

En tiempo del Abad Daco, ó sea en 1016, el conde Guillermo, hijo de 
Isarno, le dio la tierra dé ^«/ero/y de, este mismo año es la donación de ia 
villa ;de Suverte. 

Raimundo, en 1040, hace una carta de donación al monasterio deLabaix 
de un castillo llamado Agüilar, sito en él término de Sass, en el condado de 
Paliars, el cual castillo diceqnelo adquirió por un servicio que hizo á senio- 
ri meo Artallo Comité, por su espontánea voluntad. Previene que en "ese 
castillo pueda-entrar y salir siempre que le plazca á su señor Artal, y que los 
hombres que hay enél lé sigan á la guerra, desde la mañana del lunes hasta 
la noche del. miércoles, y que tenga provisiones en el castillo. Firma con él 
Pedro Raimundo de Erill y otros (2). 

1063^. De este año es la última memoria que hay del Abad Marqués, que 
fué él último de los Benedictinos, apoderándose luego el Canónigo de Roda. 

1079. El conde Artal cede al conde Raimundo el monasterio de Labaix 
y valle de Bohí. 

1090. M ir Ramón dio al monasterio de Labaix el castillo de Aguilar, 
como ya hemos indicado, que era propiedad antes del .conde Artal. Es nota- 
ble el motivo por el que hace la donación, ó sea por (?;/2é?^/^« (enmienda). 
Por reconocerse culpable de todos los pecados y crímenes que un hombre 
carnal y frágil puede cometer; y conjo no había podido hacer una justa en- 
mienda, ofreció á Dios omnipotente lo que con gran trabajo había adquiri- 
do, aconsejado por sus amigos y por todos los que le querían bien (3). 

1091. ' El conde Artal, hermano de San Odón, junto con su mujer Eslon- 
za, cede al monasterio de* Labaix el manso situado in castro Sasso, con 
todos los hombres que había en la actualidad y pudiera haber, por cuya 
cesión había de recibir quadrigenlos quinquaginta mancusos de auro Valen- 
cia. (El mancuso de Valencia tenía el valor de medio sueldo de plata, y cin- 
cuenta de éstos hacían una onza de oro.) En esta cesión intervienen San 
Odón, el conde Raimundo y otros. — Domno Ar tallo supra scripto tn Palia- 
res et Domno Raimundo similiter. 

El P. Pascual (4) publica algunos documentos referentes á esta casa. 
Pone la donación del conde ünifredo en el año 939. Otra de los condes Gui- 
llermo y Atón en 947; el pleito del Abad Mirón en 956 y la introducción de 
la vida canónica en 1090. 

Según Balari, el monasterio de Labaix es llamado Lauags en una escri- 
tura de 1067, y en 1017 se le menciona Lavadius. 

(1) ViUanueva. Viaj.lit., t.9,p. 177. 

('.') Id. id., t. 17,,p.295. 

(3) Archivo de la C. de Aragrón, B. R. II.— Balari, 39.'. 

(4) Obispado de Pallars, pág. 51,53, 54 y 60. 



— 131 - 

1223 ■ En este año el Obispo Berenguer de Erill introdujo en Labaix la 
orden Cisterciense. - 

1265. El rey D. Jaime I 'dio á este monasterio cierto derecho y dominio 
en 16 mansos que tenía, los que estaban situados en el valle de Aran, los 
cuales tenía en feudo Arsendis de Erill. De dichos mansos, uno se llamaba 
de clavari's. Todos los cedía libres y francos, sin ninguna retención, salvo 
el que no pudiesen ser dados ó vendidos á otras, personas de otra jurisdic- 
ción, y -tampoco á cualesquiera otras personas religiosas ó seglares. (10 kal. 
Abril.) 

1289. A 15 kaleñdas Diciembre aparece otro mandato del rey para 
observancia de la expresada donación , ó sea acerca del dominio y derecho 
que S. M. tenía sobre los 16 mansos, legados al monasterio por Arsendis de 
Erill. ■ 

El P. Pascual escribió su obra sobre el obispado de Pallars en 1785, y 
dice: «El monasterio de Santa María, San Pedro y San Lorenzo de-Labaix, 
es actualmente de monjes Cistercienses, que ya existía en tiempo del empe- 
rador Carlomagno, servido por Benedictinos, según todas las señas, pues 
el año 808 el conde y marqués de Pallars Fridolo concedió libertad á los 
monjes y á su Abad Trasoaldo para edificar la iglesia de Santa María.» 

Del monasterio de Labaix, dice el Sr. Rocafort, dependían los de San 
Juan de Viu, San Julián de Sentís y San Ginés de Bellera. 

La Marca hispánica atribuye la dedicación de la iglesia de Labaix al 
año 1017. En 1782 había en Labaix el Abad José Gil.— (La altura de Labaix 
sobre el nivel del mar, es de 880 metros.) 



RELIQUIAS DE LABAIX 

Según .el P. Camós, tenía entre otras reliquias una cinta de Nuestra 
Señora, por la cual obraba el Cielo muchas maravillas, en particular con las 
mujeres embarazadas, no solamente cuando se les aplicaba sino también 
cuando se acercaba el término de su estado, como en muchas ocasiones se 
había visto. Esta reliquia dice que vino de Roma, como consta de escritos 
del mismo convento, de cuya autenticidad se tomó información el año 1587 
delante de Fr. Gaspar Desa, Vicario general de Aymerich, Abad de dicho 
monasterio. 

Villanuevanos da noticia de que existía un trozo dé las parrillas de San 
Lorenzo, que medía palmo y medio de alto, por cuatro de ancho; la cinta 
(que hemos mencionado) tejida y estrecha; dos espinas de la corona del 
Salvador y .pinturas de bastante valor. 

En el claustro había un sepulcro con los restos de D. Ponce de Erill y 
de Ermesen su mujer, con Pedro su hermano. 



- 132 - 



1 

MONASTERIO DE SANTA CECILIA DE ELÍNS 

768 

Estaba situado junto á T^allerols y parece que dependía del condado de 
Pallars, en el valle áe Eltns , Eunte Elinsitana^ Isitana, que con todos estos 
nombres fué conocido, ó sea en la confluencia de dos arroyos llamados Cavo 
y Riutort. Aun hoy se ven sus ruinas.. 

Era de la orden de San Benito, primero de religiosos, después de mon- 
jas. Su antigüedad é importancia puede colegirse por merecer un decreto de 
Carlomagno, de confirmación de su fundación, el que publica Marca (1) y por 
él se ve que existía ya en el año 880, fundado por Edifredo, su primer, Abad. 
. De ésta casa, dice el Papa Juan XXII en el año 1316: quam egregice 
memoria: Carolus Magnus Tmperatqr sui tuitione et munehur do glorióse 
ditavit. 

Narciso Feliu da la noticia de esta concesión y dice que era también 
conocida por el castillo del Marro. Fué de monjes Benedictinos, dice, y luego 
de monjas, fundado por Edefredo, Abad, á cuya casa concedió Carlomagno 
varias tierras en el año cuarto de su reinado y también Carlos el Calvo en 880. 

En 768, continúa el mismo autor, fué fundada la iglesia de Santa Cecilia 
y el coiíventó de monjes Benedictinos en el valle Flecitana, más allá de 
Urgel, al lado del Pallars, que después fué de monjas. 

Esta casa nos ofrece una cosa curiosa, pues se encuentra con frecuencia 
ser gobernada por dos Abades simultáneos, y así vemos que en 949 (entre 
otras citas que podríamos anotar) los dos xAbades Gulfino y Melando reedi- 
ficaron y dotaron la iglesia de San Cristóbal del Castro^alinuas (2). 

En 955, hizo una donación á esta casa el conde* Borrell, que lo era á la 
vez de Urgel y Barcelona. 

1071. Arnau de Tost, padre de la condesa Valencia, lega á este monas- 
terio unas viñas que tenia en Jovarsda. 

Al finalizar el siglo xi, por haber decaído la observancia, dejó de per- 
tenecer á los religiosos. Con este motivo los condes de Urgel ErmengollV 
y Lucía su mujer, de acuerdo con el Legado del Papa, pusieron en la mis- 
ma casa religiosas -procedentes del monasterio de San Pedro de las Puellas 
de Barcelona, tomando posesión en 1079. Al año siguiente fué consagrada 
la nueva iglesia, reedificada por el Obispo de Urgel Bernardo, cuya acta 
publica Villanueva (3). 

Con motivo de este monasterio de Santa Cecilia de Elíns, vemos men- 
cionadas algunas clases rurales, entre ellas el liberto y colono. En el año 880 
Carlomagno toma bajo su protección y hace ciertas donaciones á esta ca.sa, 
concediéndoles la inmunidad. «Concedimus etiam.... ut nullus iudex publi- 
cus.... á famulis tam liberis quam colonis ipsius loci hospitaticum, montati- 
cum, rotaticum, silvaticum, aut inferenda aliqua exigere praesumat (4).» 

(1) Marca hispánica, ap. n.° XLII. 

(2) Villanueva, Viaje lit., t. 10, p. 103. 

(3) Viaje lit., t. 12, p. 223. 

(4) Marca hispánica, 812. 



- 133 - 

Pero no hubo de durar mucho el fervor de las nuevas moradoras de 
dicha casa. Así vemos que en 1134 se hizo una escritura entre el Obispo de 
Urgel Pedro Berenguer y el conde Ermengol VI, en virtud de la cual se 
arrojó de allí á las monjas y fueron sustituidas por monjes, incorporándose 
al monasterio de San Saturnino de Tabernoles. 

A pesar de esto, dice Villanueva que no sabe el motivo, pero sí que vio 
que el deseo del conde se había frustrado, porque sabe que hubo allí reli- 
giosas hasta principios del áiglo xv, y al efecto cita memorias de Abadesas 
de este intervalo de tiempo y lo prueba la siguiente: 

En 1383 nuestro paisano Obispo Berenguer de Erill suprimió la abadía 
de Santa Cecilia, reduciéndola á priorato, con lo cual, deshecho poco tiempo 
después el monasterio, fueron trasladadas las monjas á Castellbó, hasta que 
en 1436; quedó extinguida esta Comunidad, cuando el Papa Eugenio IV 
incorporó dicho priorato á la nueva Colegiata, que él mismo erigió en dicha 
villa, dotándola con muchas rentas de aquella antigua casa. 



MONASTERIO DE SAN GINÉS DE BELLERA 

774 

Era de la orden de San Benito, situado «in Comitatu Paliarensi, infra 
territorio castri Bellaria^>, noy valle de Bellera, junto á los ríos Flamisell y 
Bosio, entre la Bastida y Estivill. 

Estaba bajo la advocación de San Ginés y además, dicen escrituras an- 
tiguas, que tenía p.or titulares San Adriano y San Esteban. 

Según se desprende de un cartoral del mencionado monasterio de La- 
baix, existía ya en tiempos de Carlomagno, cuando era Abad de San Ginés, 
Vtilgarano. Háj autores que se inclinan á creer que las tres escrituras ano- 
tadas en Labaix corresponden á los años 774, 75 y 80, por expresarse en 
ellas los años del rey Carlos con el dictado de Augusto, y así deducen refe- 
rirse á Carlomagno. Otros sostienen que deben aplicarse á la última época 
de su reinado, ó sea cuando fué coronado Emperador, en cuyo caso serían 
de los años 807, 808 y 813 de Cristo. 

Cualquiera de las dos opiniones que sea la cierta, se desprende la gran 
antigüedad de la casa de Bellera, por más que el P. Villanueva (1) se inclina 
más á la segunda opinión, y aduce como razón el que el Abad Vulgarano se 
encuentra rigiendo «n aquella casa en el año 840, in mense junio anno XXVII 
''"egnante domno nostro Ludomco Imperatore Atigiisto, con lo cual, dice, 
cesa el inconveniente de tener que admitirla larga prelacia de dicho Abad. 

893. De este año hay memoria del Abad Amanziolo, y luego en 929 de 
otro llamado, Oriolo. 

994. Figura el Abad Atón en una sentencia que se dio sobre un pleito 
lue sostenían los vecinos del pueblo de Salas ó Salasse, con el monasterio, 
en lasque intervinieron ó se hizo en presencia de los tres hermanos condes 
^e Pallars, Raimundo, Borrell y Suñer. 

De esta sentencia se desprende que los Abades eran jueces, como lo fué 
también en otra ocasión Tedaco, del monasterio de Santa Grata. 

H) Viajelit., 1. 12, p.49. . 



- 134 - 

El citado conde Raimundo hizo la agregación del monasterio de Biellera 
aldeGerri, aunque no falta, algún autor que dice que' no tuvo lugar la 
citada agregación. 

Nuestros condes Artal y Lucía hicieron una donación á este monasterio, 
que publica Villanueva (1), y en ella hacen mención de Enardo, hijo delsarno, 
Arnaldo hijo de Guillermo, cuya carta fué hecha en el monasterio de Gerri, 
en presencia de Roger,Bernat y otros. 

Los condes de Pallars Raimundo y Ermesinda, en 1043, hicieron la dona- 
ción de la villa de Iridor á la casa de Bellera. En esta escritura hay una 
cláusula por la que Ramón hizo promesa de que ni él, ni su: mujer, ni sus 
hijos, ni ninguna persona extraña podría tener allí plácitos ó juicios de 
ningún género, previstos por la ley goda ó por la ley de los francos: quce in 
le ge Gotorum inveniri potest vel in le ge Francoruni. 

Desde el siglo xr. el monasterio de San Ginés suena ya como priorato 
del de Santa María de Labaix,, lo que prueba que la donación á Gerri no 
tendría lugar ó estaría muy poco tiempo sujeto á aquella casa. El P. Pascual 
publica la donación de Isidor y la concesión hecha en enfiteusis por el Prior 
y Canónigos de San Ginés (2). 

Las últimas noticias que de este monasterio hemos podido adquirir nos 
las comunica nuestro amigo Rdo. Enrique Baró, Ecónomo de la Bastida de 
Bellera. 

Deseando saber si existía algo de este monasterio enclavado en la parro- 
quia citada, nos dice: «No hay reliquias ni residuos del monasterio de San 
Ginés, porque hace mucho tiempo que sirve para un uso muy bajo: está 
convertido en un corral!! •> De la capilla de San Ginés, dice: «No existe nin- 
guna capilla; solamente hay en la iglesia parroquial, en la capilla de Nues- 
tra Señora del Remedio, un San Pelegrín y un Santo Cristo, que- dicen algu- 
nos que dichas imágenes eran de la capilla de San Ginés. 

»También se cuenta que los monjes de dicho monasterio hicieron un 
puente sobre el barranco que divide el término de Lareuyde esta, para 
poder venir á las funciones eclesiásticas que hicieran en la parroquial; y de 
tan elevado que es dicho puente, le dicen la gente poní del Díable.No puedo 
darte ninguna noticia concreta por tradición de este monasterio; solamente 
que veo en los libros parroquiales lo siguiente: El Rdo. Párroco- de esta y el 
Prior de San Ginés se partían los diezmos del pueblo.de Lareu.» 

Ya que hemos mencionado este puente del Diablo, copiaremos una cu- 
riosa tradición del mismo, que acabamos de leer en el Boletín Excursionista 
del mes de Marzo" de 1904 (3). 

(t) Viaje lit., t. 12, p. 243. 

(2) Obispado de PaUars, p. 54 y 68. 

(3) Reseñando una excursión por Bellera, dice D. Ceferino Rocafort: «Prop dé Lareu naix el torrent 
de S. Genis, que, passant peí costat de la Bastida de Bellera, va á desaiguar en lo Flamisell, entre la Po- 
bleta y Senterada. Com más avansa, el seu Hit se va enfondint y ses vores se encongeixen de tal maner.i 
que esdevé un punt sumáinent estret de cinc á sis passes de ampie, perdentse ses aigües en l'abini, que 
segons diuen.may ningú ha pogut penetrar. Trobantse.donchs, en aquel! indret unpont de-^pedra en lo canii 
de la Bastida á l'antich convent de Sant Genis y Estivill, no hi. podía mancar la seva tradició com la teñen 
tots els ppnts que s'atribueixen al diable. Conten que una pastora de la Bastida menava á pasturare 
bestiar á les vehines montanyes, havent de fer gran marrada per guanyar lo desnivell del torrent. Vet-aqui 
que.un dia se li presenta un galant jove y 11 proposá construir un pont queli estalviaríá bonapart del cam'' 
mitjansant que eUa accedís á certés peticions. A la pastora no va semblarli mala, la proposta. y accep ^ 
mes ab la condició de que primerament aixequés el pont; de lo contrari, no hi havia res de lo conving"^' 
El pobre diable hi va caure de pía; posa mans á la obra, y quan á mitja nit hi'duyala darrerapedra arra 



- 1:35 - 

Al' tratar de San Odón, Gopiamos íntegra la donación que hiGieron sus 
padres al monasterio de Béllera. 

Y por fin, G^mo^dato curioso de esta casa, citaremos el sig-uiente: en 972 
vino á Gerri el Obispo deUrgel Wisado. El Abad dé Gerrr, Egila, le hizo pre- 
sente que en ei monasterio de Bellera no había sujeto hábil para obtener la 
prelacia, y que los monjes de aquella casa le pedían les diese para dicho car- 
go un monje' de Gevñ \la.msLáo Buenhombre. Accedió por fin el Abad, previo 
consentimiento del citado prelado de Urgel y del conde Ramón y dé sus her- 
manos Bórrell y Suñér. 



MONASTERIO DE SAN ESTEBAN DE PETRA APILlA 

809 

Villanue va asegura que estaba situado en nuestro condado, aunque ig- 
nora el sitió donde estaba edificado. 

Según indicamos al tratar de San Odón,, estaba situada esta casa em el 
valle de Aneo, y se pretende que allí acudía el Santo en su infancia para 
aprender las primeras- letraS'. • 

Las pocas noticias que hemos podido adquirir de Petra Apilia se re- 
montan al año 809, en que lo menciona, el conde: Fredolo. 

De esta casa,, dice Villanue va que vio una escritura original fechada 
anno VI Karolo rege regnante, la. qne SLténáiáo su caréicter es de Carlos el 
Simple y por consiguiente del año 904. Es una donación de ciertos alodios 
que Garsaonv Electa, Moregontes y otros hicieron á Argemido monje,, á Sa- 
lomón Pbro. y á otros. 



MONASTERIO DE SANTA GRATA 

849 

Fué en un principio llamado con este nombre, y por corrupción Sente- 
rada ó Santarada,, pero con toda propiedad debe intitularse de Santa María, 
como se le llama en el diploma de Ludovi'co Pío del año 819, con que confir- 
mó la dotación de la catedral de Urgel: — deinde, dice, locum Sanctce Marice, 
Qui dicunt Sanetce Gratce. 

De esté mismo modo es nombrado en 823, cuando nuestro conde Macfre- 
do concedió al Obispo Posidonio la fundación del monasterio de Sta. Grata,, 
y establece que: ut nullus episcopusí ,,aut Comes vel Missus diseurrems ihi 
^^^qúam dommationem aut tyranntdem, potestatem exerceat , nisi quemad- 
^oiitim canónica auctoritate jubet. Hoc priviíegium postea confirmavit Ka- 
yolus Calvus anuo ]^CCCyiUM: . 

Al poco tiempo: vemos que esta casa tiene ya su Abad, como lo prueba 

Cada del castell de Sarroca, s 'escunsá á passar un monjo de Sant Ginés, qui, al veure aquella atrevida 
•^onstrucció en tan poch temps portada á lerine y creyent que un poder sobrehumá hi ha vía intérvengut, 
^ fer la senyal de la creu, sentintse tot seguit un fort terratremol, desaparelxent lo improvisat enginyer 

orrent avall entre nuvols de sofre pestilent. En la penya del castell de Sarroca que mira al riu hi han 

'latre forats, que encara'n dihuen les potes del atable.» 



- 136 - 

lo siguiente: V idus junií deprecante Geila Abbate monaslerii Sanctce, Gra- 
tce in dioecesi Urgellensis, cqnfirmat privilegia quae anno 823 Ludovicus 
Pius ei monasterio concesserat , ad postulationem Posidonei Episcopi Ur- 
gellensis et Matfredi comitis {\), 

Su situación era super flumen Bocegia (Biisia), en el lugar donde estaba 
la iglesia de Tramasaguas (entre ambas aguas), en el condado de Pallar s. 

El P. Villanueva parece inclinarse á creer que existía antiguamente, y 
que el Obispo Posidonio fué no el fundador, sino restaurador de aquel mo- 
nasterio, cuando logró de Ludovico Pío el decreto de confirmación y protec- 
ción de todos sus bienes, junto con la libertad de elegirse sus Abades propios 
y la posesión de la cellula Sti. Fructuosij de la villa de Serra. 

Lo que sí está fuera de duda es el gran valimiento á importancia de esta 
casa, cuando los reyes Francos la -distinguen de un modo especial 

En el archivo de Urgel Se conserva el Diploma que antes hemos mencio- 
nado: — V idus junii indictione VII anno IV,regnante Karolo gloriosisimo 
rege: actum in Sane ti Saturnini prope Tolosa, ó sea en 844. En dicha escri- 
tura confirma expresamente y concede al monasterio y á su Abad Agila 
cuanto le había concedido su padre el Emperador Ludovico, á instancia de 
Posidonio y de nuestro conde Matfredo. 

Balucio publica este documento, en el cual llama Geila á su Abad, que 
viene á coincidir con Agila, nombre que le da el instrumento original.. De 
este mismo Abad hay otra memoria en 847, entre los que quedan del monas- 
terio de San Julián. 

, En 993 era Abad Fedacho, que intervino como juez en un pleito del mo- 
nasterio de San Ginés de Bellera- 

1013. En este año vemos al Abad Átala, el cual junto con San Ermengol, 
Obispo de Urgel, se opuso á la construcción de una iglesia en los límites de 
monasterio. 

1042. El Obispo de Urgel, Guillermo Gaufrido, restauró y dedicó de 
nuevo este monasterio, que se cree fué de la orden de San Benito. 

, El Obispo Marca (2), refiriéndose á este monasterio, dice que si se mira 
con detención se ve que la mayor parte de la diócesis de Urgel pertenecía á 
la Septimania en tiempo de Ludovico Pío, por lo que infiere que en el pre- 
cepto del rey Ludovico, cuyo texto original dice que vio, consta que Posido- 
nio edificó monasterios en los yermos, valiéndose de la misma autorización 
que el rey había concedido con igual motivo en la Aquitania, y por lo mismo 
fué construido el monasterio ad Bosegiam flwuiuní in Pago Paliarensi en 
el año décimo de su imperio, y esto rogante Matfredo comité, QTLnorabxQ 
del Obispo. £■/ ita monachi, inquit^ vel resibidem pertinentes nostri propnt 
essent sicut caetera monasteria infra Septimaniam nostra esse constat. 

Y respecto á la restauración del Obispo Guifredo, dice: Anno MXLII 
mense Augusto Bernardus quidam demissit in manu Guillelmi Ginfr^A'^ 
Episcopi Urgellensis Ecclesiam Sanctae Mariae in Tramasaguas, si've^ 
Ínter ambas aguas, sitam in comitatu Palliarensi, nimirum en eo loco ubi 
situm quoque erat monasterium Sanctae Gratae^ ac praeterea dedit eiW^ 
fratri suo Guillelmo Villamsparsam (3), 

(1) Marca hisp., 355. 

(2) Marca hispánica, 94. 

(3) Marca hispánica, 442. 



- 137 — 

í) ■ 

MONASTERIO DE ALAHÓN Ó DE LA O 

835 

El monasterio de Alahón ó de la O se llamaba antiguamente Alahonense, 
;>/ ^«^(9 P¿at/z'«r^^s2", valle Urritense, cerca de Cifuentes. 

Era de la orden de San Benito, y su fundación debe ser anterior al año 
835, por cuanto en el testamento hecho por el Obispo de Urgel Sisebuto II 
en este año, se lee la siguiente cláusula: Do et concedo simüiter domum 
dommie meae Virgims Marine, monastermm Alahone Bibliotecam, con los 
libros siguientes: 

üExpositum obtitnum Bedae in Lucatn,—Expositum obtimumbeatianí 
hrosii in Lucam. — Sentenímrum expositum beati taionis-Ubrum expositum 
benti augustini contra haereses quinqué — lectionarum obtimum—manuale 
toletanum—leciionariuni— expositum in mathaeo — libros dúos benti nugus- 
tini de trinitate.» De todo lo cual parece deducirse qué dicha casa de Alahón 
estaría ya fundada antes. ' 

La fundación de este monas,terio hay autores que la atribuyen al conde 
de Pallars Vandregísilo, juntamente con su mujer la condesa María, hija 
de Aznar, conquistador de Jaca. Este conde parece fué sólo dé Ribagorza." 

Habiendo nuestro conde-, dicen, arrojado los moros de aquella tierra, 
para cuya empresa le ayudaron sus hijos, entre ellos Atón y su mujer Ein- 
zelina, con los despojos de la conquista erigieron dicho monasterio. 

A propósito de este conde dice el P. La Canal (1), refiriéndose á un pre- 
cepto de Carlos el Calvo, que los historiadores de Languedoc tienen por au- 
téntico: «En la genealogía de Eudes ó Eudón, duque de Aquitania, sacan lo^ 
siguiente: Vandregísilo ó Wandrilo, pariente de Carlos Calvo, descendiente 
del duque de Boggis por la rama menor, pretendía ser heredero de Eudes, 
por las confiscaciones que LudoVico Pío había hecho á Waifre y Lupo II. 
Fundó en 835, con María su mujer, hija de Asinario ó Aznar, conde de Jaca, 
el monasterio de Alahón, en la diócesis deUrgel, donde fué enterrado en él 
mismo año.» 

. Según el Cardenal Aguirre se hallan nueve confirmaciones hechas por 
los sucesores de su fundador Vandregísilo, en el territorio de Alahón, de 
cuanto el rey Carlos había concedido al monasterio, lo propio que del menr 
cionado conde, y por ellos se tiene noticia de varios señores y Abades de 
aquella casa. 

Según un cartoral de Alahón, citado por el P. La Canal, se infiere que 
esta casa había sido destruida, por cuanto el duque y marqués de Pallars 
Unif redo, sobre el año 974, hizo una donación para reconstruir el monaste- 
^'^^'- Dono et grattiito trado ad praediclum monasterium constfuendumin 
hoHore Santae Mariae, etc. En dicha fecha era Abad Oriulfo, aunque bien 
Pudo ser que fuera recién elegido, por cuanto vemos á este mismo conde 
^^e, juntamente con sus hermanos Arnaldo é Isarno, asiste al entierro de un 
^bad de Alahón en 970, si no está equivocado el P. Pascual que nos da esta 
noticia (2). 

(1) España Sagrada, t. 46, p. 206. 
'-) Obispado de Pallars, p. 82. 



- 138 — 

No obstante, la destrucción antes mencionada pudo ser parcial y oca- 
sionada por alguna correría de los moros, los cuales según Conde (1) entra- 
ron poco antes por aquellas regiones; lo que explica con estas palabras: 
«Entretanto no se descuidó el rey Abderrahaman en la defensa de las fron- 
teras de España oriental. Hacían los cristianos de los montes algunas en' ra- 
das impetuosas y rápidas, que no podían impedirse por ser, tan. inesperadas 
como breves; pero los Walíes de Zaragoza,, Wesca, A fraga y Tarragona 
entraron de orden del rey en tierra de cristianos de los montes, con mucho 
daño de aquellos infieles.» Esta entrada pudo tener lugar sobre los años 
960, en que va la dicha relación. 

No fué sólo la mencionada la única liberalidad del conde,, sino que en el 
citado códice se halla otro privilegio. El conde, juntamente con; su madre 
Arsen, condesa,, su hija Tota y su nuera San cía y los hermanos del conde 
Arnaldo, Isarno y Odisendo, á súplica del Abad Oriulfo. confirmó á éstey á 
su monasterio varios privilegios, que antes había "concedido ya el rey Lota- 
rio, A quien llama su Señor — 0oriostsími Senioris nostri Leutario Reg.is- 
y le hizo varias donaciones. El P. La Canal, dice,. q,ue. el conde eligió^ este 
monasterio para su sepultura. 

Ea 871 el conde Bernardo hizo una donación á Alahón (2)\ según 
Marca. 
• El conde Ramón fué también gran protector de A lahón. 

957. Ea este año dotó el conde á esta casa de todas las celdas y casas 
de San Ramón y San Andrés, qjie confrontaban con los términos que son 
conocidos hasta la actualidad, desde Cifuentes por donde pasa el río y se 
dirige hacia el mencionado monasterio. Entregó también á. su Abad Trueglo 
todo lo que aquel convento gozaba con el título de Cuadra de San Andrés, 
donación de gran importancia. Concedió asimismo libertad á los monjes 
que, cuando falleciese su Abad, pudiesen libremente nombrar otro de entre 
ellos, para que los gobernase según la regla de San Benito (3). 

No menos bienhechores de Alahón fueron su mujer Garsenda y sus 
hijos, pues vemos que en 969 al 70 lo dotaron con el castillo y lugar de Las- 
tarré, cuyo pueblo ofrece la particularidad de que estaba poblado de Fran- 
cos, según consta en el acta de la donación que se conserva en el archivo 
de San Juan de la Peña. ' 

El conde Raimundo dejó una hija, que casó con su primo el conde Su- 
mario. A Wifredo, dice Zurita que lo mataron los del valle de Aran por- 
que pretendió suceder en aquel Estado á su padre, y que muriendo sus hijos, 
por más que estaba casado con Sancha, fué enterrado en el monasterio de 
Alahón. 

(1) Historia de los Árabes en España, cap. 88. 

(2) Ih' nomine sanctae ei indi viduae Trihitatls: Bernardus Gratia Dei Comes, Dux atque Marchio. 
Notescimus ómnibus fideUbus nostris praesentibus scilicetet'futurorumqualiter adiensFrugellusvenerabí'' 
lis abbas mansuetudinem nostram deprecatusest.ut ex monasterio sibi comiso in Pago Paliarensi, valle 
Urritense, cujus vocabulum est Alagone, et fundata ecclesia in honore sanctae Mariae vel Sancti Peí"' 
seu cum Eceleslolas, vel térras^ celias, .vel loca et beneficia' ad eundem monasterial pertliientia et mona- 
chis ibi subjectis tam pro auctoritate gloriosisimi senioris nostri Caroli Regís cum ista carta firmaremus, 
sicuti facimus. Quapropter omnium ñdelium nostrorum cognoscat sollertia quod nos eidem venerabili FiU' 
gello Abbati successoribusque eius concessimus ut nunús comes vel judex, aut exactor, autvicaríus, ye 
nullüs ex fidelibus nostris, tam ex praesentibus quam ex futuris infra eodem monasterio vel eorum celia 
aut beneficia veí appendiciae non ad fidejussores tollendas hominesque distringendos aut freda vel paiaW 
exigendas, etc.=Marca hisp., 786. 

(3) Pujades.— Crónica Universal, t. 7, p. 169. 



- 139 — 

Los condes Raimundo y Valencia hicieron también una valiosa dona- 
ción á este monasterio, según refiere el P. La Canal (1). 

El Abad de Alahón, tenía el derecho* de asistir á la elección del Obispo 
de Roda, junto con los Canónigos. 

Entre otras donaciones que podríamos mencionar citaremos las si- 
guientes: 

1002. , Por, este tiempo, el vizconde: de Pallars Atho hizo una donación á 
Alahón. 

1073. Los condes Raimundo y Valencia dieron á Santa María de Alahón 
y al Obispo Salomón el censoque pagaban las parroquias del valle de Sím^ 
gitana. 

1077. El Obispo de Zaragoza, Julián, dio á esta casa la iglesia de Sm- 
rami. Esta iglesia, dice el Prelado, fué construida por un tal Rouvanv, por- 
que allí se había curado una hija suya de una grave enfermedad. Le dio ade- 
más una propiedad junto á Peralta, que fué destruida por los sarracenos (2). 

En 1078 el Obispo de Roda lo reformó, dándole con ello mucha conside- 
ración, cediendo- á, sus Abades la intervención en los asuntos interesantes de 

Roda, á cuyo Prelado estaba sujeto Alahón. 

1092. En este año se regularizó esta casa, pues aun cuando después de 
la reedificación se conservó el monasterio en observancia algunos años, 
decayó luego. 

El rey D. Pedro I de Aragón manifestóse también protector de Alahón, 
pues vemos que dio al Abad Arnaldo la iglesia de San Bartolomé, que aca- 
baba de construir en el castillo de Calasanz, para que le ayudasen á dar 
gracias á Dios por los beneficios recibidos de su mano, particularmente en 
la expugnación y toma de dicho lugar y castillo, el cual conquistó á25 Agos- 
to de 1102. 

La reina D.^ Berta, esposa del rey D. Pedro, dio también á este monas- 
terio y á Bernardo su Abad, \2ialmuMÍa que está entre Berbegal y Monte de 
Rog con todos los términos que tiene y pueda tener, siempre y cuando dicho 
monasterio guarde fidelidad al rey de Aragón. Dicha finca dice la reina 
que la había adquirido por donación de su marido (3). 

Por fin, y para no alargar más esta crónica, diremos que la iglesia pa- 
lece que se edificó en el siglo xir, y que en su recinto parecen enterrados los 
condes Unifredo y sui esposa Sancia, que como no tuvieron hijos, hicieron 
grandes donaciones á esta casa. 



MONASTERIO DE SAN PEDRO DEL BURGALL 

865 

No se sabe de cierto en 'qué año tuvo lugar la fundación de este impor- 
tante convento de nuestro condado, pero sí que hay noticias ya del año 865 y 

(1) España Sagrada, t. 46, p. 234. 

(2) Viaje liter;, t. 17, p. 296. 

El P. Pascual dice que en 1123,. el día 8 de Noviembre, San Raimundo consagró la iglesia de este 

''lonasterio; «Anno Incarnat. Domini MCXXHL VI Idus Novembris Raimundus Barbastrensis Episcopus 

^onsecravit hujus Sancti Monasterii Eccleslam in honorem Sanctae Mariae. Recordens in Altari ejusdem 

^•cratissima Virglnis reliquias Apostolorum Simonis et Juda et Sancti Cornelii Papae etMartyris.> — 

"oispado de PalJars, p. 117. 

(?') Viaj., liten, 17, p. 288. - 



- 140 — 

que ,en aquel tiempo sería de monjes, puesto que se encuentran memorias 
de su Abad Delicato en el año arriba expresado, y seria mucho más antiguo 
á buen seg"uro. También parece que tuvo alguna dependencia del de Gerri, 
empero el motivo lo ignoramos. 

El Padre Pascual (1) atribuye la fundación de este monasterio á nuestro 
conde Isarno, en el año 945, mas nos inclinamos á creer que existía ya antes 
de esa época, según lo que antes decimos, sólo que en 945 pasó á ser de 
religiosas. 

El citado conde, hijo de Ramón y Ermesinda, fundadores de la Catedral 
de Roda, dice que fundó este monasterio con autoridad y consentimiento de 
su. hermano Atón, primer Obispo de Roda, el cual constituyó Abadesa del 
Burgall á" su hermana Ermengarda, hija del conde y sobrina suya. Dice 
además que el Obispo Atón, con el consentimiento de los Canónigos y cléri- 
gos de su iglesia, dio á la nueva Abadesa y monasterio muchas iglesias en 
el valle de Aneo. No tiene fecha la escritura, y los historiadores del Langue- 
doc dicen ser del año 945, de cuyo hecho se han valido los partidarios del 
obispado de Pallars para creer que Atón continuó siendo Obispo de nuestro 
país, como lo había sido Adulfo, pero ya decimos en otro lugar que nuestro 
obispado terminó á la muerte de este Prelado. . ~ 

Que esta casa, había sido antes de religiosos, viene á confirmarlo el 
P. Villanueva (2). «Sospecho, dice, que esta casa había sido antiguamente 
de monjes, como hemos visto que sucedió en otras. Dígolo porque en el 
año xxví de Carlos el Calvo, 865 de Cristo, hay una escritura en que suena 
Delicato, Abad de este monasterio. La he visto original en el monasterio de 
Gerri, y aun cuando deba atrasarse la fecha del reinado de Carlos el Simple 
y el año 823 de Cristo, siempre es anterior á la introducción de las monjas. 
Cómo ó por qué título reconoció esta casa alguna sujeción á la de Gerri, no 
ha llegado á mi noticia. Sé que sobre ello hubo, varias demandas entre este 
monasterio y el de la Grassa (al que lo sujetó la Abadesa Ermengarda en 950), 
que al cabo pararon en una concordia hacia el año 1330, por la que el mo- 
nasterio francés se quedó con las rentas de este de San Pedro del Burgall, y 
Gerri con el derecho de conferir su priorato. Hoy es conocida esta iglesia 
con el nombre de Priorato de Escaló.» 

Se ha pretendido sacar partido del acta de esta fundación para demos- 
trar la existencia en aquella época del castillo de Valencia, empero por más 
que la heñios leído con detención y poseemos copia de dicho documento, no 
encontramos en ella nada que lo confirme. 

1100. Como decimos al ocuparnos del conde A rtal II, en este año tuvo 
lugar la donación del castillo de Bátala. 

1105, Los monjes de Gerri reclamaron á los de la Grassa, que ya ocu- 
paban el Burgall, el castillo de Gílaren, con sus diezmos y parroquias. Res- 
pecto la donación á la Grassa, dice el P^ Pascual: «En 1007 hay un instru- 
mento en el cual Suniarius, conde y marqués, confirma la donación hecha 
por Ramón su abuelo, y por Isarno y Atón, sus tíos paternos, del monaste- 
rio del Burgall á favor de la abadía de la Grase. Los escritores del Langue- 
doc producen entero este documento, y del conde Suñer: Quem admodun^ 
Avies mens, Raimundos comes ^ et patruus meus Isarnus, ac frater illii^^ 

(1) Obispado de Pallas, p. 62. , 

(2; Viajelit. t. 12, p. 41. 



- 141 — 

jlttonis Episcopus simüiter míht patruus, dederunt et firmaverunt a prae- 
dicto monasterium Sancti Petri primüus Raymundus prcefatus ad Sanctce 
MaricB cenobio quae nuncupatur Grassa ipsum archisteriolum cum alodiis 
siiis etc.t) y concluyen los citados historiadores: Suñer, pues, era conde de 
pallars y Ribagorza, y nieto del conde Ramón que en 957 restableció el 
obispado de Roda. La muerte de Raimundo sucedió en 970, y Wifredo su 
hijo, padre sin duda de Suñer, le sucedió en sus estados. Así que Odisendo 
sucedió á su hermano Atón en el obispado de Pallars (en el de Roda) y Wi- 
fredo ó Unif redo, conde, hermano de Atón Obispo, por otro nombre Ber- 
nardo, era hijo de Ramón conde.» 

ps de advertir, dice el P. Pascual, que se llamaban condes los hijos, 
antes de suceder á los padres. Por no tener presente esta costumbre, se con- 
funden las personas y las cosas en los historiadores. 

El conde Isarno dicen que fué muerto en el valle de Aran, aunque tal 
vez se confundg. con el conde Wifredo. 

El acta de la fundación del Burgall, cuándo pasó á ser de monjas, la 
publica el P. Pascual, como también la incorporación á la Grasa (1). 

Ocupándose de este mojiasterio el Sr. Morelló, dice lo siguiente: «Com 
en tot lo referent ais segles viii y ix, rhistoria resulta molt confosa; mes una 
copia d'un document existent en l'iglesia d'Escaló, que arriba á nostres mans 
{document que consta també en la historia 'de Languedoc), aclara del tot la 
historia de la primera meitat del segle ix, posant de manifest la existencia 
del comtat de Pallars ab carácter hereditari en l'esmentat período (jy» deci- 
mos en otro lugar que no fué en la forma que cree el Sr. Morelló) y per lo 
tant molt abans que'ls demés de Catalunya. 

»E1 document á que'ns referim es la fundació del monastir de Sant Pere' 
del Burgall ó Escaló, feta peí comte Isarn, instituint abadesa á sa filia Er- 
mengárda en lo que el Bisbe Atón (2) germá del cornte, dona al dit mo- 
nastir les iglesies de la Valí. Consta que abans de Isarn foren cómtes sos 
pares Ramón y Ermesindá, ais que succehí son ñll Vifret, casat ab D.^ San- 
xa, que morí sense successió, passant llavors el comtat al dit Isarn, germá 
de Vifret. El document de fundació no porta data, mes va acompanyat de 
un altre que precisa l'any, y es la donació que de dit níonastir fa l'abadesa 
Ermeng-arda, filia de Isarn y germana de Guillem, comte, á'la abadía dé la 
Grace, feta l'any 15 del regnat de Ludovich. Ara be, l'any 15 de Ludovich 
correspón al 29 del se'g-le ix; y fins admetent, como suposa la historia del 
Languedoc, que's refereixi á Ludovich de Ultramar, que sería l'any 59, 
queda ben demostrat que al comens del segle'l comtat era hereditari (era 
'Vitalicio) ja que son quatre'ls que ab aquet carácter succeeixen en 59 anys, 
<^onfirmant la opinió de alguns historiadors de que'l comtat de Pallars 
queda constituit molt abans d'acabar el segle viii, ó sigui prop de un segle 
íibans que'ls demés comtats de Catalunya.» 

1414. En este año hay todavía memoria del Prior de Escaló. 

(1) Obispado de PaUars, p. 52, 53 y 54. 

( ') «Atón— dice Morelló— fou el segón deis bisbes de la Seu de Pallars, quin bisbat dura fins l'any 1140 
*n que passá altra vegada al de Urgell. La residencia deis bisbes era á Roda de Ribagorza, mes se sab que 
"Urant xeixanta anys estigüé establerta en altre lloch, que no ha pogut esbrinarse quin, considerantse 
Poch probable que fos á Tremp, com alguns pretenen.»— (Véase nuestro artículo «Obispado de Pallars», que 
'"fierc bastante de la apreciación del Sr. Morelló.) 



- 142 - 



CONVENTO DE SANTA MARÍA DE DVARRA 

Siglo IX 

Pocas son las noticias dé este monasterio, que se supone era de la orden 
de San Benito. 

Fué edificado ó reconstruido en el siglo ix por nuestro conde Bernardo, 
que lo dedicó á Santa María^ y estaba situado en Ovarra, á cuatro leguas de 
Roda (Ribagorza). 

'Contribuyó tanlbién á esta fundación su mujer Tota, y la dotaron gene- 
rosamente. En una de las donaciones, dice el conde que había sacado los 
alodios, que señala al monasterio, de la potestad de las tinieblas y de la de 
los paganos, en el tiempo que éstos estaban en posesión de Riba,gorza, Pa- 
llars y Sobrarbe. Quce, ego, düe, prcEfatus Bernardus abstraxi de potes- 
tate tenebrarum et de gente paganorum in tempore tilo quo Ripacurcia et 
Pallares et Suprarbi erant in pos sesione Paganorum. 

Siguiendo el ejemplo de otros muchos fundadores, nuestros condes esco- 
gieron dicha mansión para su sepultura. 

Como decimos al tratar del Obispo Atón, Zurita atribuye la fundación 
de esta casa al conde Ramón, y que antes de la invasión sarracena existía 
ya bajo la regla de San Benito. 



MONASTERIO DE SAN PEDRO DE MALEZAS, SAN ANDRÉS Y SAN ESTEBAN 

860 

Algo confusas son las noticias de esta casa, Moner la coloca en el tér- 
mino de Peracals, pero parece cierto que estaba cerca de CoUegats. 

El Sr. Rocafort (1) ocupándose de este monasterio, dice: «Surtintdela 
Pobla per la ribera dreta del Pallaresa, ab una hora s'arriba á CoUegats, en 
quins penyals, alpeu del camí antich, hi han les ruñes del convent de Sant 
Pere de les Maleses, abandonat fa molt temps.» La fundación de esta casa 
se remonta al siglo ix y fué debida á los monjes de Rodés, pues así lo ase- 
gura el Abad A tilio, sobre los años 860, y llevaría de seguro muchos años 
de existencia. 

En el año 868 fué cedido al monasterio de Gerri, al cual creemos que 
estuvo sujeto hasta su destrucción. En 892 los condes Borrell y Ermen garda 
dieron á Malezas el lugar de Espluga de Bayarre y antes había hecho otra 
donación su padre Lupo. 

Con motivo de la segunda invasión del Pallars por Muza, parece que 
esta casa debió sufrir bastante, por lo que dice Llobet: «La segunda inva- 
sión del Pallars la hizo Muza á mediados del siglo ix, llevándose de allí mu- 
cho botín. Restablecida la paz, el conde Borelo hizo una donación á este 
monasterio.» 

973. En este año el conde Ramón dio á Malezas el pueblo de Sosís, 
junto con el castillo de Claverol, con todos sus hombres, mujeres y términos- 

(1) Excursió á la Pobla y sa Comarca, p. 21. 



— 143 - 

976. El citado conde le nestituy.ó — lo cual supone que le pertenecía ya 
antes,-— la parroquia de la Espluga de Teodora, desde la ría de Rivert hasta 
la entrada ide Malezas, y desde el castillo de ¡Odesa hasta la Espluga de 
Sensuy. Lo valioso de esta donación supone gran importancia de la casa 
de Malezas. 

998. El Obispo Aymerico de Ribagorza, en este año, á petición del con- 
de Ramón 11, del conde Suñer, del Abad Isamo y de los vecinos de Eróles, 
consagró la iglesia del monasterio de Malezas, en honor de San Pedro, y 
con tan fausto motivo los condes hicieron varias donaciones, las que hacen 
por el alma del conde Ramón su padre. 

1093. A 25 de Julio los condes Artal y Eslonza, hermanos de San Odón, 
vendieron á los consortes Ramón Bernardo y Guilla la recota ó recibimiento 
que tenían en el honor de San Pedro.de Malezas, á cambio de un caballo 
valuado en jlOO onzas de oro 

1094. Los condes Artal y Raymundo hicieron una donación referente á 
Malezas, como decimos en otro lugar. 

Las últimas noticias nos las proporciona el Sr. Rocafort: «A primers del 
seí>le XIX hi hávía encara una capella enla ques'hicelebravaungranaplech 
lo día primer d'Agost, festivitat de Sant Pere ad vincula^ y en aytal diada, 
segons diuen los vells, Cobrava'l rector de Monsó una dobla de cuátre^ un pa 
ytin palpts.» 

Hoy pertenece á la citada parroquia de Montsó. Allí se conserva una ima- 
gen del Santo Cristo, que por cierto,, según se nos asegura, está colocada en 
paraje muy poco decente. 

CONVENTO DE SAN VICENTE DE OVEZ Ú OVEIX (rODÉS) 

868 

Aunque ya hemos mencionado este convento al tratar de los padres de 
San Odón, ampliaremos un poco más los pocos- datos que de esta antigua 
casa han llegado á nuestras noticias. 

Fué conocido con los noníbres que encabezan estas líneas y era de mon- 
jes Benedictinos, situado cerca del Noguera Pallaresa— sw¿>/w5 caslrum quod 
vociuur Roder— como dicen las escrituras antiguas, hoy Rodés, sobre Rialp, 

La primera memoria que hay de este monasterio es del año 868, en que 
su Abad Atilio estableció la hermandad dé aquella casa con la de San Vi- 
cente de Gerri y á su Abad Elíseo, á quienes se dio las iglesias de San Andrés 
y San Pedro de Malezas, que él con sus monjes había edificado. Entrególes, 
además, un cómputo ó báculo, un manual, un antifonario y otras alhajas. 
Lo cual, dice el P. Villanueva, era reconocer superioridad al de Gerri, en 
cuyo archivo vi las escrituras, como también otra de 1010, en que hay me- 
n^oria de otro Abad de Rodés, llamado Barón. 

Ya nos ocupamos, en San Odón, de que los condes Artal y Lucía debie- 
ron apoderarse de algunos bienes de esta casa, perturbando además la juris- 
dicción que en ella tenía el Obispo de Urgel. Mas vueltos á buen acuerdo, lo 
restituyeron al Obispo Guillermo Guifredo, cuya carta de evacuación pu- 
^Hca Villanueva (1). 

(1) Viaje literario, 1. 12, p. 240. 



— 144 -s- 

En 1100 los condes Artal y Eslonza, de acuerdo con su hermano San 
Odón, incorporaron y sujetaron dicho monasterio al de Gerri y á su Abad 
Ponce, que era monje de Marsella. En la escritura original que existía en 
Gerri, decían -los condes que hacían esta mcorpora.ción—'Cupün/es liitare 
niondsterinm Sanctce Marice, quod vocant Gerri— sin alegar otra causa. 

1202. Ramón de Galliner y Elisenda, su mujer, juntamente con sus her- 
manos Arnaldo, Bertrando, Guillem, Sancha y Guillema,. dieron al monas- 
terio de Rodés el derecho que sobre las villas y términos de Surb y Rodés 
tenía Guillem Ramón, señor de Galliner, cuya escritura se hizo ante Pedro, 
canónigo de Tremp. ' 

En 1294 figura todavía Abad de O vez un tal Bartolomé. 

El P. Villanueva dice que cwando escribió su obra se hallaba ya este 
monasterio reducido á priorato de Gerri, y á dicha incorporación atribuye el 
que se encuentren en Gerri las escrituras tocantes al monasterio de Rodés, 
de lo que se sigue que existió hasta el siglo pasado. 



MONASTERIO DE VILANOVA 

876 

Aunque consta de un modo cierto la existencia de este monasterio, no 
obstante no se sabe el sitio en donde estuvo edificado, pues no mas se sabe 
que estaba junto al Noguera, que lo mismo puede ser el del Pallars que el 
de Ribagorza 

De esta casa, dice Villanueva (1) que halló un diploma original del 
conde Fredolo, en el que tomaba bajo su protección el monasterio que— -z^o- 
C'itur VülüMova, qut est situs super fltimen iVoc«r/«,— cuyo Abad Trasbado 
le había pedido la confirmación de todos sus bienes habidos y por haber. La 
fecha de la fundación de esta casa la ignoramos, aunque siendo del tiempo 
del conde Fredolo ha de ser de las más antiguas del Pallars. 

El P. Villanueva llama original á este diploma, aunque está sin fecha, 
(que él atribuye á 876) porque está sellado con el anillo del conde— rf^ anniilo 
nostro subter iusstmus sigülari. Lo firma también Longobardo, canciller 
del conde. Hace la concesión al monasterio in elemosina Senioris nostri- 
éxpresión que en la boca de quien se llama á sí mismo Comes et Marchio, 
sólo tiene lugar en ese siglo en que estos condados eran un beneficio amo- 
vible ó cuanto más vitalicio, concedido por los reyes de Francia. 

El citado autor trae la confirmación de la donación del conde, 1. 12, p. 234. 



MONASTERIO DE SAN PEDRO DE ESCALES 

i 

913 

Era de la orden de San Benito, y estaba edificado— m pago Lor dense- 
junto á Isona, ó sea en Llordá, cerca del castillo. 

(1) Viaje literario, 1. 12 p. 36. > 



— 145 — 

Parece que el añoxv — regnante Carulo reine filio Leuduvico,— ó sea en 
913, estaba ya edificado y había dotado su iglesia el presbítero Magnulf o. 

Fué servida por^ Canónigos liasta 960, en que á instancias del presbítero 
Francesmiro fué erigido monasterio de Benedictinos por el Obispo de Urgel 
Wisado II, siendo nombrado Abad un tal Bello, Canónigo de dicha iglesia. 
A este acto acudió el conde Borrell de Barcelona y muchos Canónigos y 
Abades de los monasterios vecinos, y tuvo lugar en 961. 

El citado conde hizo una donación á esta casa en 978. 



MONASTERIO DE SAN JUAN DE VÍU 

946 

Entre Sarrocá y Labaix, en lo alto del monte, junto al castillo que enton- 
ces se llamaba Vivitano, hoy Víu de Llebata, cerca del valle de Adóns, en 
nuestro condado, se encontraba esta casa déla orden de San Benito. 

La fundación es del año 946, xi del rey Luis Ultramarino, que es la fecha 
con que Atón, Obispo de Roda y el conde Guillermo, establecieron allí la 
vida monástica — qni est ecclesia (de San Juan) fundata in speluncha— suje- 
tándola, á la jurisdicción y gobierno del monasterio de Labaix. 

La carta de institución de este monasterio la publica el V. Villanueva (1)". 

Nada más se sabe de esta casa subalterna, en la cual es regular que 
hubiese antes vida monástica, cuando se introdujo la canonical en la matriz 
Labaix, á íines del sigloixi. 

En el lugar de Víu se conserva la iglesia parroquial, de harta antigüe- 
dad, y si no' miente su portada parece ser del siglo xii. Es muy notable, de 
estilo románico y parece haber pertenecido á los Templarios. 

MONASTERIO DE SAN PEDRO DE VALLANEGA 

965 

Que estaba edificado en nuestro condado es cosa cierta, aunque se ignora 
el sitio. Las escrituras antiguas llaman al lugar Vtllasm'ca y Villasmicha, 
que muchos creen ser en el vallé de Assua y cerca Rialp y río Noguera. 

Lo que sí es cierto que era de monjes Benitos, puesto que el conde Ra- 
món II hace dos donaciones, que luego mencionaremos, á fin de que los mon- 
jes viviesen según la regla de San Benito. 

La primera memoria es de 965, y es la queja que produjo el Abad de 
Vallan ega ante\Re gismundus Comes, et Marchio, et Domnus Borrellus 
Comes, et Domnus Suniarius, los cuales dicen de sí mismos: dum residere- 
wiis inregnum nosfrum Palliarensem. 

Saila, Abad de Vallanega, produjo una queja contra Durando sobre un 
hurto que había hecho de unas vacas del citado monasterio, en 970. El ladrón 
fué compelido á dar á la casa de Vallanega, como indemnización, la iglesia 
^e San Fructuoso in castro muro. Villanueva dice que esta escritura se 
encuentra original en el archivo de Urgel. 

(1) Viaje literario, t. 12, p. 240. 

1(1 



— 146 — 

En 978 los mencionados condes y Suñer dieron al mencionado monas- 
terio el de San Saturnino, con sus diezmos, primicias y oblaciones. Firma 
también Borrell, que lo hace con consentimiento de su hermano y señor, lo 
que prueba que Ramón era mayor. De la coexistencia dé los tres condes hay 
otras memorias, una de este mismo año y otra del 993, de la que se hace 
mención al tratar del monasterio deBellera. 

Durante los siglos x, xi y xii suenan siempre dos y más condes, como 
veremos al tratar de San Odón. Masdeu dio por apócrifos algunos docu- 
mentos nada, más que porque mencionan dos condes, y no estaba en lo cierto. 

Hay memoria también de otro Abad de Vallanega, llamado Pedro, aun- 
que se ignora en que época gobernó. 

1021. En el mes de Septiembre de este año era Abad Ponce, á quien el 
conde Suniario y sus hijos Raimundo y Guillermo hicieron cierta donación 
para sus iglesias de San Pedro, Santa María, San Juan y San Benito.. 

Suprimióse esta abadía en 1093, en que para restaurar la observancia 
que allí había decaído, fué incorporado al de Tabernoles, Urgel, del que 
antes era dependencia. Ordenóse que estuviesen bajo la dirección del Abad 
Pedro jT- sus sucesores, y que en adelante lo tuviesen como priorato suyo y 
casa ñlial. 

Sin duda, dice un autor, á consecuencia de esta incorporación, el pueblo 
de San Roma, situado dentro del priorato de Vallanega, fué llamado San 
Roma de Tabernoles, nombre aun subsistente para una aldea agregada al 
Ayuntamiento de Llaborsí, partido judicial de Sort. 

Después de esta época se pierden ya las memorias de Vallanega. 



SAN ESTEBAN DEL MALL 

971 

El conde de Pallars Unifredo y su mujer Tota, en 971, edificaron la igle- 
sia de San Esteban del Malí, junto á Roda, y la dotaron como á señores de 
la tierra. La ciudad de Roda había sido destruida en tiempo de Ludovico 
Pío, por Aizón.. Fué consagrada esta iglesia por el Obispo Odisendo. 



MONASTERIO DE SAN PEDRO DE TORCUY 

1061 

Ya indicamos, al tratar de San Odón, que su padre D. Artal había con- 
cedido tierras á los monjes de San Pedro de Roda, para que viniesen á fun- 
dar en el Pallars. Fué la casa de Torcuy. 

La semilla sembrada por aquel conde tuvo digna cooperación en los 
condes Raimundo y Valencia, á quien Pujades atribuye la fundación (í). 
Dos monjes, llamados Guillermo y Poncio, recibieron una porción de tierra 
yerma y despoblada de nuestro condado, en el campo llamado aiitiguamerite 
Puig de Torcuy, con la condición de edificar allí una iglesia bajo la advora- 

(1)' Crónica Universal, t. 7, p. 441. 



- 147 — 

ción de San Pedro. Tenía por términos, desde lo más alto del monte Hormi- 
ga, cerca de Montañana, de Castrosanto, Eróles y Areviñano. Hicieron esta 
donación en el día 4 de las nonas de Enero del aflo 1061 y primero del rey 
Felipe de Francia, según consta eií el archivo de Roda. 

Parece que esta casa al principio tuvo Abad propio, aunque con cierta 
dependencia del de Roda, y luego el Superior se llamó Prepósito ó Pavorde. 

Lá primera noticia de esta nueva denominación la encontrarnos en 1241, 
en el cual Róger de Eróles, Arsendis su madre y Dulcía su mujer vendie- 
ron á Arnaldo de Elna, prepósito de Torcuy, los alodios que tenían en Vi- 
leta con sus términos dentro del condado de Pallars, bajo los límites del cas- 
tillo de Eróles y del monte Lobar, Claramonte, Gastellsanto ó de Spills, con 
sus hombres, mujeres, derechos y pertinencias. La escritura está firmada 
por el conde de Pallars Analdo Mirón, y por Artal su hijo, que también se 
titula conde. 

Torcuy tuvo un importante castillo, del que nos ocupamos algunas veces. 
En 1280 el rey D. Pedro confirma á favor de San Pedro de Torcuy la dona- 
ción hecha á su favor por el conde de Pallars. En ella le concede el derecho 
del lugar de Torcuy y los mansos de Areny y Montañana y demás posesiones 
y franquezas. 



MONASTERIO DE SANTA MARÍA DE MUR 

1069 

Antes de ocuparnos de la fundación de esta casa, no será por de más 
que digamos cuatro palabras de los religiosos que seguían la regla de San 
Agustín. 

La orden de los Agustinos fué de las más antiguas que se establecieron 
en la parte occidental de la cristiandad. Tuvo principio en África, en el 
año 388. ' 

Después de haber recibido el Santo Bautismo, San Agustín renunció á 
todo cuanto pudiese lisonjearle sobre la tierra, para consagrarse entera- 
mente á la perfección evangélica. Vendió cuanto poseía para socorro de los 
pobres, y no se reservó para sí sino lo extrictamente necesario para la vida. 
Tuvo algunos compañeros que se le unieron con el mismo designio, y ya su 
anhelo fué encontrar un sitio á propósito para llevar á cabo su noble empre- 
sa. Aunque al poco tiempo fué nombrado Obispo de Hipona, estableció en 
aquella ciudad un monasterio, llamando á algunos clérigos á fin de que le 
^•yudasen en sus trabajos apostólicos. 

En el siglo v constituían ya un número considerable, cuando los Ván- 
clalos entraron en África y la desolaron, y como consecuencia de ello los 
clérigos y los monjes sé vieron obligados á abandonar el país, refugiándose 
6n diferentes partes de Europa. 

De éstos nacieron los Canónigos regulares, los que no sólo vivían en 
común y bajo una misma regla, sino que además se hallaban ligados ó por 
^n voto simple, ó por votos solemnes, siendo unos verdaderos religiosos. La 
^a^ror parte de estas congregaciones se establecieron á fines del siglo xi 
y en el xii. 



- 148 — 

De este tiempo es el monasterio que nos ocupa, del que el Dr. Mir diee 
lo siguiente: A la sombra de esta extraña fortaleza (la de Mur) y bajo su 
salvaguardia y protección, se ostenta un-,, severo cenobio, que no obstante 
sus huAiildes proporciones es un bello monumento románico-bizantino, fim- 
dado en 1069 por el conde de Pallars Raimundo y su esposa Valencia, entre 
otros piadosos fines pa> a desterrar la ii^norauda (1), lo que prueba la soli- 
citud de aquellos señores feudales en favor de la instrucción de sus vasallos 
y que no siempre los consideraban con el único objeto de explotarlos para 
sus aventuras guerreras. De esta ímproba tarea se encargarían, como es 
natural, los Canónigos de San Agustín que formaban la Colegiata del con- 
vento, cuya iglesia consagró el mismo año Guillermo, Obispo de Urgel.» 

El P. Villanueva (2) ocupándose de esta casa, dice: «Distante tres horas 
de Tremp, ~se halla en la cresta de un monte la iglesia de Santa María de 
Mur, antiguo monasterio de Canónigos Regulares de San Agustín, gober- 
nado, como mandaba aquella regla, por un Prepósito, electo primero por el 
capítulo de canónigos, á mitad del siglo xiv por el Papa, y comenzado á dar 
por encomienda hacia la mitad del siglo xv, que son las tres épocas y la 
muerte común de todas las abadías y monasterios de este principado. 

A Poco ó nada queda, sólo un montón de ruinas de aquel famoso monas- 
terio, lo propio del castillo árabe, que más tarde sirvió para fortaleza y mo- 
rada de la familia Mur. 

»Ei conde Pedro de Pallars, dice, Mir, hijo de los fundadores del monas- 
terio y hermano de San Odón (esto no es exacto, como ya veremos), aumentó 
en el año 1100 los donativos de sus padres y ofreció el patronato al Papa, 
pero si bien fué aceptado por el Pontífice, no tardó en volver al dominio del 
conde, su antiguo señor. 

» Desde esta fecha el archivo de la Colegiata de Mur, que por la riqueza 
de los documentos que atesora ofrece un contraste comparado con la caren- 
cia de noticias referentes al castillo inmediato, registra una porción de per- 
gaminos, don^e constan los privilegios y favores que los reyes de Aragón 
otorgaron á sus Pabordes y Canónigos, el señorío que éstos poseían sobre 
los pueblos de Puigcercós y otros, los litigios con los Obispos de Urgel en 
defensa de su autonomía como diócesis nuliius y sólo dependiente del Papa, 
con otras, curiosas noticias. , 

»Por lo demás, el edificio se halla dentro de un recinto fortificado, cual 
exigía la proximidad de los infieles en la época en que se erigió, conserván- 
dose incólume la gran parte de la fábrica, sobre todo el frontis donde se 
halla la puerta de entrada, que franqueaba el paso mediante un puente leva- 
dizo, y en la parte superior la buvarda en medio de sus airosas garitas. 

»Aunque deterioradas y en su mayor parte ocultas por un malhadado 
paredón recién construido, pueden admirarse todavía las graciosas coluni- 
nas con sus elegantes fustes y caprichosos capiteles, que sostienen los arcos 
bizantinos del hermoso claustro, verdadero anillo de tránsito entre la clau- 
sura y la iglesia.» 

El P Villanueva describe la iglesia del modo siguiente: «Lo único que 
se conserva es la iglesia, de construcción del siglo xi y de dos solas naves 
iguales, divididas por tres mechones, rareza á que les obligó la situación. 

(1) Archivo de la Colegiata de Mur. 

(2) Viaje literario, t. 12, p, 70. 



- 149 — 

La latitud de ambas es de 42 palmos poco más, su longitud de 100; á propor- 
ción la bóveda es baja, pero sencillísima. 

»Llama también la atención por su delicado corte la ventana ó ajimez 
que da luz ai coro. Es bastante alfeizada, gemela ó dividida verticalmente 
en dos partes por una esbelta columna que sostiene dos arcos, encima de los 
cuales hay una pequeña abertura circular y más arriba un semicírculo que 
deslinda de la fachada todo el conjunto, perfectamente armónico y de correc- 
tas líneas. Digna es también de fijar la atención la puerta principal de la 
iglesia y el ábside dispuesto en hemiciclo. 

» Ocultas por el retablo del altar mayor, de construcción reciente y de 
un barroco acentuado, se conservan unas pinturas murales que no se reco- 
miendan por su mérito artístico; son en cambio notabilísimas bajo otros con- 
ceptos y en especial por su antigüedad, pues las conceptuamos contemporá- 
neas de la fundación del templo. 

» Algunas tablas bizantinas de escaso valor, una imagen del Crucificado 
muy primitiva, objetos de gran devoción en toda la comarca y el gran nú- 
mero de reliquias custodiadas en unos elegantes armarios que ocupan gran 
parte del retablo del altar mayor ya nombrado, constituyen los objetos que 
más nos interesaron, después de los ya mencionados, durante nuestra excur- 
sión á Mur, dice el Dr. Mir. 

»Antes de abandonar el sagrado recinto nos empeñamos en averiguar 
si tenía fundamento lo que nos habían referido de que en él descansaban los 
restos del fundador del cenobio, pero sufrimos una desconsoladora decep- 
ción cuando al reconocer el sarcófago que se nos indicó hallamos que con- 
tenía los huesos de cuatro ó cinco esqueletos en confuso desorden, y que los 
blasones que campean en el frontispicio del sepulcro, ó mejor dicho osario, 
no eran los de la casa de Pallar s. 

»Por otra parte, la disciplina eclesiástica de aquella época no permitía 
las inhumaciones sino en la llamada galilea, fuera del templo, ó sea en el 
cementerio común. En su consecuencia, si el cadáver del conde Raimundo 
fué enterrado, como dice su hijo, en la iglesia de Mur, no se halla ni dentro 
de la iglesia, ni tampoco en el cementerio, pues no pudimos encontrar ves- 
tigios que indiquen el sitio de su sepultura.)^ 

De que los condes, en particular Raimundo, eligió Mur para lugar de su 
reposo, está fuera de duda, por cuanto su hijo Pedro en el año iv, al hacer 
una donación á aquella casa, dice: in cujiis cimeierio prcedicti patris niei 
Raimundi, Corpus sepultusest. 

Cuando el P. Villanueva hizo la excursión á Mur, se creía que el sepul- 
cro del conde Raimundo era uno de piedra común que había en la capilla 
áe San Paciano, donde por una abertura se veían varias calaveras, que bien 
podían ser las mismas que vio el Dr. Mir, aunque Villanueva no cree que 
sean los restos del conde,, sino sólo de la familia Mur. 

A este monasterio está sujeto, cómo á priorato, el de San Miguel de 
Cellés, sito cerca deis Tarradets, del que ya hacemos mención en otro lugar. 

1100. Pedro, conde de Pallars, concede á la iglesia de Mur la sujeción 
de toda la familia á la gleba, por transmitirle el predio, como era costumbre 
^n aquella época: illos homines qui stent vel steterint in illa Jrancheda 
Castelli Sancti cum omni censu quem nobis faciunt . Donamus... villam 
^iostram Podii Fidelis... cum ómnibus hominibus ibi stantibus vel stare in 



— 150 — 

futurum valentibus omwbusque census vel servü'iis et cum OMinibus us/'- 
bus (1). 

En la mencionada donación nombra también á dos hombres que tiene en 
el castillo de Mur, que los da á la iglesia: cum duobus homtm'bus in eodem 
castro, nominatis Berengarium Isartti et Potilium Bernardi, eum omni 
servitio que mihi faciunt vel faceré detent et cum omni decimi quod ad me 
pertinet de ipso mansuali {2). 

En un, el conde Pedro de Pallars dio á la iglesia de Mur los mansos de 
Cadalá y Ginebrillo, sitos en los términos de Mur y Talarn: «Sic dono pre 
dictos capmansos cum hominibus et f eminis qui ibi morantur vel moraturi 
erunt amplius et eorumdem honorem, simulque... cum divisionibus et ger- 
manitatibus, simulque cum lignis et pascuis et aquis qua ad.usum earum 
pertinent in termino Muro et Talarn (3).» 

En 1224 era Preboste de Mur y Arcediano de Urgel, 'Bernardo de Mur. 

1282. El rey manda á Jaime de Riaña que reciba testigos acerca de la 
dispensa de que pretendía estar en posesión el Paborde de Mur, de no con- 
tribuir en las quistias y otros servicios reales, por el privilegio de franqueza 
que había presentado del rey D. Pedro. Las razones alegadas por el Paborde 
y los documentos estarían en regla, por cuanto el día antes de las kalendas 
de Septiembre del mencionado año, estando el rey en Lérida confirma los 
privilegios y franquicias antes concedidos. , 

1304. En el día 6 de Junio aparece fechada una escritura de una venta 
hecha por Acardo de Mur, por la que cede á Alegreto, Prepósito de Mur, el 
castillo y villa de Puigcercós, con las confrontaciones que allí se fijaban, de 
modo que lo posea en libre y franco alodio, con hombres, mujeres, quistias, 
décimas, hostes y calvacadas, con todo el imperio y jurisdicción- Por dicha 
cesión Alegreto le dio 9.000 sueldos jaqueses. 

A propósito de la mencionada venta, encontramos una declaración de 
Acardo de Mur. Instado sin duda por él Paborde de la Colegiata de Mur, 
Alegreto declaró en 1306 que no tenía ni había usado jamás de los derecho^ 
de hueste y cavalcuda sobre los hombres de aquella iglesia habitantes en 
el castillo de Moror, de Oleína y Puigcercós, ni de los hombres francos de 
Santa María de Mur (4). 

(1) Martí. -Recopilación de documentos de Mur, p. 63. 

(2) Marca hispánica, 1216. 

(3) Para gozar de los aprovechamientos del terreno y la posesión y cultivo del predio, era condición 
indispensable que se expresase. Para ello, en algunas comarcas de Urgel y Pallars parece haber existido 
sorteos periódicos, probablemente anuales, en los campos comunes, los cuales sólo tenían derecho á dis- 
frutar los poseedores del predio. En el Pallar.s se expresa á veces para designar estos derechos comunes 
el nombi-e, bien adecuado á su carácter, de gerntanitate. Así lo vemos en una donación de este mismo año 
y otra deLlimianaen1206, como se dice al tratar de esta población: cum divissionibus et germanüatibtis. 
«Las frases ctim divissionibus et germanitatibtis et cum divissionibus et fraternitatibus, que se encuen- 
tran en documentos del condado de Pallars relativas á enajenaciones de predios, parecen tener el mismo 
sentido que la semejante cum divissis et non divissis, usadas en diplomas del Tirol alemán durante Ui 
Edad media y expresivas de división de tierras por sorteo. Hlnojosa.»— (Martí: Recopilación, p. 194 y 199.) 

(4) «Rogavlmus Ategretum... Murí prepositura et Capitulum eiusdem loci, quod amore nostri per- 
mittcrent... homincs de Moror, et de Olcina etPodii Cercosii, franquos sanctacMariaeMuri, habitantes ter- 
mino Muri. . pro co quod nos habebamu^ in obsidioni Castri de Casielnou. et puhlice dicebatur, quod mili- 
tes et homines exiranci inicndebant in.-.urgere contra nos... in quod .supradlcti homines dcfendercnt nos et 
omnes nostros... et s.ic quod ab^.it si forte nos vel succesores nostri vellcmus allegare vel proponere aliqu» 
tempore . quod supradicti homines fuerant iam nobiscum in castro Casteinou, quod nos possimus propte- 
rea allegare hoc. noc possit cis, nec Ecclesiae Sanctae Mariae Muri. nocere, nec nobis, neo nostris in a!i- 
quo adiuvarc, cum hoc sit factura precibusraedlantibus... nec possit eis, nec Ecclesiae Muri in aliquo in 
posterum preiuditium generare. Nos dominus Acardus de Muro... confltemur... quod nos, nec antecesores 



; - 151 - 

1316. En este año se reconoció por el rey, al Paborde de la iglesia Cole- 
giata de Mur, el derecho á tener Baile en la villa de Guardia, declarando al 
mismo tiempo que si éste ó el Paborde descuidaba el administrar justicia á 
los habitantes, supliera su falta el Bailío real, evocando así el conocimiento 
de. las causas {].). 

1395. La iglesia de Guardia estaba bajo la jurisdicción del Prepósito 
de Mur, según se desprende de la autorización concedida al Obispo de Urgel 
para consagrar algunos altares. 

1500. Por este tiempo se incoó un ruidoso proceso entre el Prepósito de 
Mur y el Baile de Talarn. El primero pretendía y defendía que estaba en su 
perfecto derecho al ejercer toda la jurisdicción en el término y castillo de 
Puigcercós, y que en su consecuencia no podía ni debía el citado Baile in- 
miscuirse ni perturbarle en el uso de sus funciones. Dicho Baile aseguraba 
que el lugar de Puigcercós y la prepositura de Mur estaban bajo la jurisdic- 
ción del rey, del que era representante, y en su consecuencia podía ejercer 
la jurisdicción criminal. 

El Prepósito por su parte presentó las escrituras de su derecho, ó sea: 
1.° La venta hecha á 14 kal. Noviembre de 1200 por R. de Puigcercós y Be- 
lengaria su madre y su hermana Sibilia, de todo aquello que tenían en el 
castillo de Puigcercós, en su villa y término, por el precio de 600 sueldos, á 
Acardo de Mur. 2.*^ En 1288 Ferrer Alaman vendió á Acardo de Mur, hijo 
de Acardo, el castillo de Puigcercós, con sus hombres, mujeres, décimas, 
fuerzas y costumbres, con todos sus réditos, derechos y jurisdicciones, del 
mismo modo que el citado Alaman lo había comprado á Guillem de Cas- 
tillosanto. El precio de esta venta fué de 1,000 morabitines, y en la cita- 
da escritura se fijan los términos y confrontaciones de dicho castillo; (In 
Baiulia generali implica processum n° 83.) Desconocemos como terminó la 
contienda. 

Graves cuestiones se promovieron también en el siglo xviii, pero de 
carácter religioso, entre el Obispo de Urgel y el Rector de Guardia Sr. Mira- 
lies, que pretendía la jurisdicción de Paborde de Mur, á la muerte del últi- 
mo poseedor Francisco Sallares, como Párroco antiquior. 

En la actualidad, la iglesia de Mur sirve de parroquia á varios caseríos 
y pequeños pueblos para cumplir con sus deberes religiosos, bajo la direc- 
ción de un sacerdote dependiente del Obispo de Urgel, quien en clase de de- 
legado ejerce la jurisdicción sobre lo que antes era Pabordato de Mur. 

De la antigua familia Mur y su castillo nos ocuparemos en nuestro 
artículo Familias antiguas del Fallar s, y quien quiera más noticias de 
esta casa puede verlas en el trabajo del Sr. de Cuenca «Historia de la Ba- 
ronía y Pabordato de Mur». 

nostri, non habemus, nec habere debemus, nec aliquis tempore usi fecimushabereihostem nec cavalcatam, 
nec guerram, pacem, nec firmam iuris, nec aliquam servitutem in homlnibus castri de Moror, nec de Oleí- 
na, nec de Podii-Cercocil, nec in hominibus f ranquis Sanctae Mariae Muri habitantes in eiusdem termino.» 
-(Martí, p. 97 y 98.) 

(1) Declaramus, dictum prsepositum et eorum succesores, deberé tenere baiulum sive locum tenentem 
suum in villa de Guardia, qui faciat complementum iustitiae querellantibus de liominibu^ suis pópulatis in 
villa Guardia, et si fuerit dictus prsepositus vel baiulus, seu eius locum tenens negllgens in reddenda iusti- 
''^1 ita quod faticha iure in eis inventa fuerit, quod ex tune baiulus Domini Regís seu saio eiusdem, del 
complementum iustitiae de hiominibus prsedictis tamquam de illis qua sunt Domini Regís. —(Martí, p. 122 ) 



152 



MONASTERIO DE SAN MIGUEL DE CELLÉS 

Siglo XII 

Era de Canónigos regulares Agustinos, y dependía, como ya hemos indi- 
cado, del monasterio de Mur. 

Se intituló de Cellés por la proximidad á esta villa, que está al confín 
de la Conca de Tremp. También le apellidaron del Congost, por haberlo 
construido en una estrecha garganta de rocas, por donde pasa el río No- 
guera-Pallar esa, en el paraje que llaman Tarradets, en donde principia 
nuestro condado. 

Sus primeras memorias son del siglo xii, cuando aparece ya unido como 
priorato del de Mur, en cuyo archivo existen algunas escrituras que le per- 
tenecen. Hoy está en ruinas. 

Cerca de este monasterio está el Montsech, llamado antiguamente serva 
de mont sec, según una escritura de 1167. En 1045 los condes Ramón y Er- 
mesinda hicieron una donación, y al hacer mención de este monte le llaman 
monté qui vpcant sicho. 



MONASTERIO DE SAN FRUCTUOSO DE BALASTAY 

Sólo sabemos de esta casa qíie estaba edificada en nuestro condado y 
no muy lejos del de Gerri, pero se ignora el sitio. Fué de Benedictinos y es- 
tuvo incorporado al de Gerri, según se desprende de las memorias de este 
monasterio. 



PRIORATO DE SANTA MARÍA DE CUSTOYA 

Estaba situado este nuevo priorato á una hora de Tremp y pertenecía á 
la orden de San Juan de Jerusalén. Tuvo también casa priorata en Vila- 
mitjana, cerca de Castellbó y Seo de Urgel. 

El Sr. Miret (1) nos proporciona varios datos referentes á esta impor- 
tante casa. 

El documento más antiguo se remonta al 1220, y en él aparece lo si- 
guiente: El caballero Bernat de Saga concedió en dicha fecha á fray Gui- 
llermo de Sant Martí, Comonodor de Custoya, la facultad de edificar una 
iglesia en el lugar llamado Hospital de Berga, que sus antecesores habían 
dado á la orden de San Juan. 

1229. Ermesindis, vizcondesa de Castellbó y esposa del conde de Foix, 
dispone en su testamento ser enterrada en el hospicio de Santa María de 
Custoya, otras veces llamado en latín Custodia, por descansar allí también 
los restos de su padre Arnau. 

1233. Celebróse en este año un convenio entre el Obispo de Urgel y H ugo 
Picalquer, maestre del Hospital, acordándose que la casa de Custoya q'i^' 

(1) Vizcondado de CasteUbó. 



- 153 — 

dase definitivamente por la Ofden, y en cambio la iglesia áe Castellbó fuera 
de la jurisdicción del Preladol Además el Obispo adquiriría la cuarta parte 
de los muebles y posesiones de los difuntos entregados á la orden Hospita- 
laria, excepto las armas y caballos (1). 

1235. Es interesante una noticia de este afí o, por la que se ve que fray 
Ramóri, Comonodor de Custoya, Isot y Berga, de voluntad de los frares y 
monjas de dichas casas cede á censo una pieza .de tierra en Collfret,- á una 
mujer llamada Gombalda. 

En dicha fecha, pues, el Comonodor de Custoya regía igualmente las 
dos ya mencionadas casas. 

El priorato de San Salvador de Isot estaba cerca del pueblo de Bellfort, 
en la baronía de Rialp, distrito de Solsona. Continuó gobernando el Como- 
nodor estas tres casas, pues de ello hay memorias hasta el 1239. 

1263. En este año aparece como Comonodor de Custoya é Isot, Fr. Ra- 
món de Torres, llamado Estarás. 

1343. Ya en este tiempo figura sólo como Comonodor de Custoya Fr. Ni- 
colau Alemany. En dicha fecha mandó el notario de Puigcerdá hacer el 
caphreu de toáoslos derechos y censos que aquella casa tenía en Cerdaña. 

1378. El gran Prior de Catalunya ordenó este año al Comonodor de 
Custoya entregara á Fr. Pere de Taló, Comonodor de Gaídeny, los docu- 
mentos de aquella casa, puesto que estaba comisionado para vender algunos 
bienes de Custoya. En este tiempo era Preceptor de ¡Custoya é Isot, Fr. Per;e 
de Montcenís. / 

Durante el siglo XV, en vista de la decadencia de aquella modesta co- 
manda, fué convertida, por disposición del gran Prior de Cataluña, en un 
simple priorato, dependiente del Comonodor de Susterris. 

1501. Ocupaba indebidamente y sin título dicho priorato de Custoya, 
Tomás Bonamich, y el Comonodor de Susterris confirió el puesto á Jaime 
Osset, originándose con tal motivo un conflicto en el que tuvo que interve- 
nir el gran Prior, quien ordenó al primero que abandonase su cargo. 

1544. El citado Bonamich logró por fin obtener de nuevo el priorato 
de Custoya, y lo vemos citado para asistir al Capítulo de la Orden que debía 
celebrarse en Barcelona, al que no pudo concurrir á causa' de lo avanzado 
de su edad. ' - t 

Desde 1560 al 68, aparece como Prior de Custoya Antonio Ferrer. 

1571. El Comonodor de Susterris nonibra para dicho cargo á Juan 
Beneit. 

A fines del siglo xvi dejaron los Comonodores de Susterris de nombrar 
fnores de Custoya, cuyo cargo quedó anejo al de Susterris, titulándose á la 
vez Priores, Preceptores ó Comendadores, colocando un simple ermitaño 
para el cuidado de Custoya. 

1599. Vemos que Onofre de Copóns, Comonodor de Susterris, se titula 
Prior de Custoya. 

i608. Juan de Alentorn ostenta iguales títulos, y por su mandato se 
hizo un caphreu de todos los derechos y censos de Custoya, ante el notario 
^e Castellbó Juan Pere Mestre. 

Comparecieron á capbrevar por dominios, de los lugares de Guils, Can- 

Arch. del gran Priorato de Cataluña, de la oi-den de San Juan. 



— 154 — 

turri, Tahús; Adrall, Solanell, CoUdenar^ó y. varias parroquias de Andorra, 
Encamp, Or diño, Canillo y la Masana. 

El capbreu de Cerdaña se hizo en 1613, que radicaba principalmente en 
Ventajóla y San Pedro de Ger. De modo que á principios del siglo xvii se 
conservaban bastantes rentas de Custoya, las que percibía íntegramente la 
casa de Susterris. . 

1690. Hasta este año los Comonodores de Susterris se titularon Priores 
de Custoya. 

En este año el Comonodor confirió al clérigo Gabriel Bossóris el citado 
priorato, con obligación de tomar el hábito del Hospital dentro del plazo de 
seis meses. 

1705. En este tiempo renunció el cargo Bossóns y se confirió á Juan Min- 
gual. No podemos afirmar si en lo sucesivo continuó esta nueva designación 
de Priores. 

1784. Al tomar posesión de la encomienda de Susterris y del priorato de 
Custoya Salvador Xatmat, se hace constar en el acta que la casa del prio- 
rato, Custoya, estaba derruida, pero la capilla continuaba en pie y dedicada 
al culto divino. Por falta de rentas había quedado extinguido el priorato, en 
virtud de resolución de la Asamblea de la Orden, y según el plan de extin- 
ción y aplicación de beneficios incongruos de 1769 y aprobada por R. O. 
de 1772. 

De este modo quedaron agregados á la encomienda de Susterris las ren- 
tas y bienes de Custoya, y estuvo la capilla de Santa María al cuidado de un 
Canónigo de la Colegiata de Castellbó, que celebraba en aquel pequeño tem- 
plo las rñisas de obligación, y recibía del Comonodor de Susterris once libras 
uriuales en concepto de gratificación. . . 

La última noticia es el acta de visita en la que aparece que el Comono- 
dor D. Ramón Copóns hizo reedificar el campanario, renovar el tejado y 
restaurar el retablo del altar, para el cual pintó trece cuadros Miguel Miedes 
de Barcelona, los cuales costaron 49 libras. Esta noticia es del año 1780. 

El Sr. Miret dice que era la única casa que tuvo la orden de San Juan 
€n nuestro país, y si es así, no serían tales los prioratos de Vilamur y Rialp. 



CONVEÍSTTO D.E SUSTERRIS (1) 

Esta casa se hallaba situada á una hora de Tremp y media de Talarn, 
hacia el E., entre unas rocas á orillas del río Noguera. 

Escasas son las noticias de los comienzos de esta casa, de la que nos 
hemos ocupado ya al tratar de Custoya. 

Vahemos visto era de la orden de San Juan, y según Madoz, érala 
encomienda de la cabeza de su nombre. Por la disposición del gran Prior de 
Cataluña, dada en el siglo xv, vemos la pujanza que adquirió Susterris, 
al propio tiempo que la decadencia de Custoya. 

El Di*. Mir ha publicado un trabajo arqueológico de Susterris, y al final 
del mismo expone en breves palabras lo que ha sido Susterris, desde que ha 
entrado en el dominio de la' historia. 

(1) En 1051 existía la villa de Subterris, según la permuta del conde Ramón y Miró. (Véase Guardi.i.) 



— 155 — . 

«La historia nos dice que antiguamente se llamaba Subíus terris: subtas, 
debajo j^errís; corrupción de tierra, nombre alusivo á las cavernas ó cuevas, 
por ella sabemos que pertenecía á la ínclita orden de San Juan de Jerusalen, 
y que la ermita dedicada á San Antonio Abad era visitada por los devotos 
de la comarca una vez al año, procesionalmente, por el clero y pueblo de 
palau, perteneciente también á los Hospitalarios, doblándose las sonoras 
campanas de Talarn mientras la devota comitiva caminaba á lo largo de la 
orilla del río, dentro su extenso término. , 

I Al principio de la guerra civil de los siete años, los ornamentos y las 
mismas campanas fueron trasladados á Palau, salvándose.así de las villanas 
profanaciones y de la destrucción. , 

En cuanto al Santuario, quedó abandonado á las aves de rapiña, el 
templo sirvió de cuadra á los irracionales, y vimos los huesos de su ilustre 
Comendador, que allí descansaban, esparcidos por el suelo. 

La iglesia románico-bizantina, aunque algo ruinosa, se conserva aún 
(1883) abandonada en aquel desierto lugar; mas ella, y las cuevas y los me- 
galitos, que han resistido á la acción del tiempo, están amenazados de des- 
aparecer bajo ía mano destructora del hombre. Por el pequeño y angosto valle 
dos veces sagrado, está trazada la línea férrea del Noguera-Pallar esa. Un 
perspicaz especulador lo ha adquirido del Estado, en cambio' de unos cuan- 
tos maravedises, con la esperanza de una pingüe indemnización; mas el sil- 
bido de la locomotora no conmoverá los huesos de los hombres prehistóricos 
que esperan la señal de la trompa del juicio postrero, para acudir á otro 
valle, donde se reunirán las generaciones sucesivas y allí les encontraremos, 
allí se harán patentes muchos errores que tiene por verdades la presun- 
tuosa ciencia moderna; en aquel día terrible, que será el último de las pasa- 
das edades, reducidas, pOr muchos miles de siglos que cuenten, á un punto 
imperceptible en el espacio, y en pos del cual se abrirán las puertas de una 
edad sin término, de la vida perdurable, de la aterradora eternidad.» 



NUESTRA SEÑORA DE CALDES DE BOHÍ 

En el término de Barruera y enclavado dentro de la antigua baronía de 
Erill, hacia la falda de los Pirineos que dividen nuestro condado del valle de 
Aran. y rodeado de montes escabrosos, se halla el magnífico santuario y 
y hospedería de Nuestra Señora de Caldes, famoso por la abundancia y va- 
liedad de aguas minerales que manan en sus contornos, muy adecuadas 
para la curación de diversas enfermedades. 

Hemos dicho santuario y hemos de rectificar la palabra, ya que hoy lo 
es sólo de nombre, y la bendita imagen que 'por espacio de varios siglos 
había elegido aquel pintoresco lugar para derramar sus gracias con liberal 
iTiano, gracias á la codicia de personas poco escrupulosas en materias de 
^"^hgión ha tenido que ser trasladada á la parroquial de Bohí y su iglesia 
^sirada al culto, como luego diremos. 

El santuario de Bohí es de sobras conocido en Cataluña, no sólo por su 
antigüedad, sí que también por los milagros obrados por mediación de la 
M'Virg-en. No falta algún autor que cree que data del siglo ii, y lo apoya en la 



^ - 156 - ' '. 

tradición. No lo negaremos, ríi tampoco lo afirmaremos, porque nada nos 
consta en pro ni en contra. 

Dicen, sí, que antiguamente la capilla era de reducidas dimensiones, 
contigua á la cual había una humilde casita habitada por el ermitaño que 
cuidaba del aseo y adorno de la veneranda imagen. 

Según piadosa tradición,, la imagen de María fué hallada en el bosque 
inmediato por un toro, y el pastor que lo apacentaba la recogió y la llevó al 
sitio donde recogían el ganado por la noche—pleia—y allí mismo le erigió 
una rústica capilla, haciéndole frecuente y fervorosa oración. 

La buena nueva de tan feliz hallazgo se esparció prontamente por todos 
aquellos contornos, y fueron muchos los que acudieron á visitarla, algunos 
movidos por curiosidad y ^convencerse de si era cierto lo que el pastor pu- 
blicaba, y otros por devoción. Convencidos de la realidad, la devoción hacia 
la santa imagen aumentó prodigiosamente, y el pueblo de Bohí resolvió 
trasladarla á su iglesia; pues sólo distaba hora y media del sitio en donde 
fué depositada por el pastor. Mas su deseo no fué posible llevarlo á cabo, 
pues á pesar de los esfuerzos que hicieron no pudieron sacarla del sitio en 
que estaba, comprendiendo que la Virgen había escogido aquel lugar para 
recibir el culto y adoración de sus devotos. L.evantóse una pequeña ermita 
que cuidaba el feliz pastor, y á este_ mismo se atribuye el hallazgo de la pri- 
mera fuente caliente, la que estaba junto á la capilla y cabana que habitaba. 
Allí arregló una pila ó bañera dé madera 3^^ comenzaron á recobrar la salud 
algunos cojos, y de un modo especial los que padecían humores herpéticos. 

Todo esto contribuyó á que cada día fuera mayor la afluencia á aquel 
pintoresco lugar, y en su consecuencia hubo necesidad de providenciar para 
hacer un hospedaje y un templo de más capacidad, para cuyo feliz término 
se nombró una Junta llamada de Sant Roch. La componían los dos Párrocos 
más antiguos del valle y los tres propietarios más acaudalados de la co- , 
marca. | 

Esta Junta impetró del Prelado de Urgel, y éste á su vez del Papa, la 
autorización para fundar allí un beneficio eclesiástico., aunque reservándose 
la junta el derecho de presentación. 

El beneficiado tenía el cuidado y administración de los bienes que el 
santuario adquiría del templo, limpieza y conducción de las aguas termales, 
facilitándolas gratuitamente á los concurrentes. 

Luego obtuvo la mencionada Junta autorización para fundar una Cofra- 
día, la que ofrece la particularidad siguiente:, sólo podían pertenecer á la 
misma Vamo y mestresa délas casas principales del valle de Bohí y Batllíu 
de Sas, si es que no tenían fama de irreligiosos ó viciosos, y se les concedió 
indulgencia plenaria, cumpliendo las condiciones expresadas en el Breve 
Pontificio. 

La Junta logró enriquecer la casa y el templo, asegurando-su sustent<a- 
ción á los que hacían voto de permanecer allí durante su vida, lo mismo 
hombres que mujeres, con la particularidad de que podían ingresar allí lo 
mismo si estaban enfermos ó sanos, con tal que trabajasen, en la medida de 
sus fuerzas, en beneficio de la casa. 

Todo cuanto producían los bienes y fincas adquiridas se invertía t^n 
limosnas, á propuesta de la Junta y aprobación del Prelado, constituyendo^ 
realmente una casa de Beneficencia eclesiástica. 



- 157 - 

Contribuyó también á la pujanza que adquirió el santuario las muchas 
donaciones y concesiones que hicieron los señores de Erill, consistentes en 
tierras y bosques, cediéndoles perpetúamete la leña necesaria, el pastoreo 
de los animales que fueran propiedad de la casa en todo el territorio priva- 
tivo de los mencionados barones. 

Aquello era verdaderamente una mina, y Viendo el filón que allí se podía 
explotar, algunos, poco escrupulosos por cierto, lograron que la Diputación 
provincial de Lérida reclamase la administración de dicho santuario como 
á casa de Beneficencia de la provincia, y ayudados por la Revolución de 
1868 arrebataron á la Iglesia y á la mencionada Junta lo que tan de justicia 
les pertenecía. ¿Qué se ha conseguido con ello? La decadencia y muerte de 
aquel balneario y casa santa, puesto que no solamente no ha reportado nin- 
giin beneficio á la provincia, sino que es una carga, cosa que antes no suce 
día. En" virtud de esto, por los años 1877 á 78 fué cedido al Estado, y éste lo 
vendió por cuatro miserables ochavos á uno de Barcelona. 

Era muy lógico y natural que lo mismo la incautación por parte de la 
provincia, que la venta ilícita hecha por el Estado, fueran protestadas por 
el Obispo de Urgel, como verdadera usurpación de la autoridad eclesiástica. 
Ello ha sido causa de que á raíz de este, atropello el templo quedara en entre- 
dicho, y que tal pena, canónica durara mientras no se enmendara el hecho. 

La veneranda imagen, que por espacio de muchos siglos había escu- 
chado benévola las súplicas de sus devotos en el mismo lugar por ella esco- 
gido, fué trasladada, por disposición del Prelado, á la iglesia parroquial de 
Bohí, á donde acuden de lejanas tierras á implorar su protección. 

Nos consta que por jparte dé los Prelados de Urgel se han hecho gestio- 
nes encaminadas á resolver de un modo decoroso esta cuestión y que pu- 
diera abrirse de nuevo al culto aquella iglesia, pero sus buenos deseos se 
han estrellado contra la avaricia de los actuales poseedores de Caldas; ojalá 
no suceda en adelante y den á Dios lo que es de Dios. 

Contiguo al ex santuario hay un espacioso edificio, con numerosos apo- 
sentos para hosjpedarse los enfermos que en busca de salud acuden á aque-, 
lias aguas, como antes servía también para los peregrinos. 

La colonia veraniega que por allí desfila es bastante numerosa, y lo 
sería mucho más, sin duda, si á la hermosura del paisaje y buena calidad de 
sus aguas acompañara la facilidad en las vías de comunicación, puesto que 
hay que recorrer en caballerías el camino que al balneario conduce, y aun 
puestos allí dicen que el confort de sus habitacio^nes deja bastante que 
desear, siendo una verdadera lástima que no se ponga en mejores condiciones 
un establecimiento que podría ser de primer orden, ya que la naturaleza le 
e>^ tan pródiga. : ■ 

Los pocos caminos que^ conducen á Caldas, lo mismo si desde Tremp se 
'diiigen hacia Areny y Sopéira, como si se pasanpor la Pobla de Segur hacia 
Sai roca y Víu, son casi iguales, puesto que se cuentan diez ú once horas 
liasta Pont de Suert y desde allí otras cinco. 

Por cierto que haet? poco leímos que había llegado á Lérida una comi- 
sión de ingenieros, cuyo 'objeto era proceder á la confrontación del proyecto 
de un ferrocarril eléctrico desde Lérida á la frontera francesa por el Riba- 
S^fJi za. Mucho nos alegrá^ríaínos que fuese verdad tanta belleza, pero tratán- 
dose de una mejora parala provincia de Lérida hay que esperarla sentado 



- 158 — 

Ya que hemos hablado del santuario, sin qué pretendamos hacer la apo- 
logía de sus manantiales, creemos de justicia mencionarlos, ya que pocos 
así españoles como extranjeros, reúnen mejores condiciones'. 

Y si no, ahí va la prueba. A la orilla opuesta del Santuario hay ur,a 
fuente tan abundante como pura y cristalina, no diferenciándose sensible- 
mente del agua destilada, y no obstante está probado que contiene una 
mezcla de oxígeno y de ázoe, en las mismas proporciones que él aire natural. 

En las inmediaciones del edificio hay baños de agua simplemente ter- 
mal, y á la corta distancia de 300 pasos se encuentran dos manantiales de 
agua sulfurosa, con varias fuentes riluy abundantes en sus alrededores, todas ^ 
de la misma clase; y aun entre los mismos baños se nota que lós~unos son 
de un grado de calor más elevado que los otros. 

La fuente simplemente termal tiene algún carbonato, sulfato, muriato y 
sales de base de cal, aunque en muy poca cantidad; las aguas sulfurosas 
dosáticas, así clasificadas oficialrhente, cuya temperatura varía desde los 56 
á los 36 centígrados, son claras, transparentes, con olor á huevos empollados 
ó podridos y de ún gusto amargo ingrato. Enfriadas al aiie libre y un poco 
agitadas, pierden su olor y mal gusto. Dichas aguas se hallan mineralizadas 
principalmente por el gas hidrógeno sulfurado; no tienen sulfato alguno y 
contienen los ácidos sulfúrico y muriático. 

Siendo tantos estos manantiales y tan diferentes en temperatura, no 
obstante arrojan un caudal de agua de unos 425 litros por minuto. ' 

Se usan las aguas termales simples en las afecciones cutáneas rebeldes, 
en algunas especies de herpes y en dolores reumáticos y artríticos. 

Las sulfuradas sódicas han producido los resultados más prodigiosos 
por medio del uso interno bien dirigido: se han curado toses convulsivas 
bien rebeldes, cuyos enfermos parecían estar en un período bien adelantado 
de verdadera tisis. Lo propio puede decirse respecto del asma, hígado, vías 
urinarias, etc. " 

Nada diremos de sus aguas ferruginosas, pues es sabido que las hay en 
Bohí muy eficaces para los enfermos del hígado, bazo, dispepsias, etc. etc. 



NUESTRA SEÑORA DE SOLÉ 

Distante media hora de Sort y perteneciente á la parroquia de Enviny 
se encuentra este santuario. Por haberse quemado el archivo de la citada 
iglesia de Enviny no podemos ofrecer á nuestros lectores ninguna noticia 
concreta. 

El Sr. Moner, en su monografía de Sort, dice que pertenecía á una anti- 
gua casa de Templarios. 

La Orden de estos caballeros fué creada á raíz de haber conquistado Je- ' 
rusalén los Cruzados, cuyo hecho tuvo lugar en 15 Junio de 1099. < 

Se llamaban Templarios porque la primera casa habitada por ellos 
estaba edificada en el solar en que fué edificado el Templo de Salomón. | 

Se llamaron también Hospitalarios, porque desde el principio tomaron á 
su cargo la defensa y amparo de los que en peregrinación iban á visitar ios 
Santos Lugares, para librarles de los peligros á que se hallaban expuestos < 
por las continuas correrías de los turcos. 



, - Í59 - 

Fueron caudillos ó fundadores de dichos Caballeros, Hugo de Payens y 
Godofredo de Saint-Omer. Estos dos nobles franceses fundaron en el año 
1118, _ en tiempo del rey Balduino II, la Orden de los Caballeros del Templo 
de Salomón. 

Profesaban la milicia y la religión, y á los tres votos monásticos de po- 
breza, castidad y obediencia añadían un cuarto voto, el áe guerra á los in~ 
%fiele!s y protección á los peregrinos, cristianos. 

Kstafué la primera Orden de religiosos militares, y fué confirmada el 
año 1 128 en el concilio de Treyes y sujeta á una regla que San Bernarda 
compuso para los Caballeros. 

Para propagar su Orden enviaron algunos Caballeros religiosos á Bar- 
celona, quienes se pusieron de acuerdo con el conde Ramón Berenguer III. 
El conde quiso ser compañero de ellos, y en 14 de Julio dé 1130 hizo profesión 
de religioso Templario en manos de Huch Rigalt, religioso de dicha Orden. 
Con asentimiento de su hijo y sucesor y aprobación de sus barones, dio á los 
Templarios el castillo de Grañena, situado cerca de Cervera, con los Caba- 
lleros que tenían dicho castillo por él, 

La época fija del establecimiento de la Orden en Cataluña no se sabe. 

En cambio, las muchas mandas y legados que á su favor hicieron 
muchos testadores son indicio de que tuvo gran importancia durante lá 
reconquista y fué desde un principio muy protegida y amparada; pero lo 
que influyó mucho fué el ingreso del conde Berenguer. 

Apenas habían transcurrido dos a^ños, Ármengol el de. Castilla, conde 
deUrgel, á 18 Septiembre, de 1132, en presencia de varios barones hizo dona- 
ción en manos de Robert Dapifeu y Huch Rigalt, del castillo de Barbará, 
situado en la frontera dejos sarracenos, y de los Caballeros que tenían dicho- 
castillo por él. Lo dio libremente á los Templarios y á los que estuviesen en 
armas en Grañena ó en la Marca ó frontera del conde, para la defensa de la 
cristiandad— «</ defensionem. chrisííanitátem,— según la institución de dicha 
Orden militar. . 

Pero el acto que contribuyó más á levantar el espíritu público á favor 
de los Templarios, fué el siguiente: 

El 15 Abril de 1134, una Junta formada por San Olaguer, Arzobispo de 
Tarragona, el conde Ramón Berenguer IV, Obispos, clérigos, condes y de- 
más magnates, pusieron en la tregua de Dios por todo tiempo á las personas 
1 y bienes de todos los caballeros que en esta tierra quisiesen servir á Dios 
según la mente y Orden dé aquellos que en Jerúsalén hicieron voto de expo- 
ner su vida por el átiflor deDios y de sus hermanos, y vivir en la pobreza — 
sine proprio.—Tottñ^ótí^SLJo su protección y defensa los castillos, villas y 
mansos y casas de ellos. Prohibieron que nadie se inmiscuyese en sus' nego- 
cios seculares, ni j^utÉ|steMisponer de sus posesiones y facultades, á excep- 
,^'^n.de los prepósit^s^'i^üesíres {[). 

En su virtud, el €óÉd8 'Berenguer prometió dejar después de su muerte 
•^odas sus a.rma.áura,s^(fkí^tia''mea íí arm'ment a— a,l templo de Jerúsalén, y á 
ios Templarios que allí -habitaban y militaban, y darles anualmente durante 
^^ vida veinte morabitines ó: dos libras de plata. 

Muchas otras fueron- las donaciones y ofrecimientos que se hicieron á 
i^s Templarios, merecieridó especial mención la que en 1153 les hizo Beren- 

CO Balari.-Origenes históricos, 329, 



: 



r — 160 — 

g^uer IV, consistente en el castillo de Mirabet en franco alodio y algunas he- 
redades en Mequinenza, Flix, Archón, Mora, etc. 

El rey D. Alfonso! de Cataluña y II de Aragón, queriendo seguir el 
ejemplo de su padre Berenguer, que les había dado la quinta parte de Tor- 
tosa y de España, en 1174 concedióles la quinta parte de toda la ciudad de 
TúYtosdi—quintam partem totius civilatis Tortosae {\)y 

Las órdenes militares establecidas en Cataluña influyeron poderosa' 
mente en el nuevo aspecto que por aquel entonces tomó la guerra, lo que fué 
causa del gran prestigio que alcanzaron. 

Esta Orden fué extinguida por el Concilio general dé Viena en el año 1311 

Fué también conocida por orden del Temple, y su destino era vigilai 
para seguridad de los caminantes y proteger á los peregrinos. 

Concretándonos ya á nuestro país, dice Moner que los Templarios fue^ 
ron un gran elemento auxiliar de nuestros condes para la civilización poli 
tica, científica y literaria de la Edad media. 

«Estos Caballeros, dice Moner, con miras más generales quisieron reali 
zar y realizaron efectivamente, edificando su casa en lo que hoy llamamos 
ermita de Ntra. Sra. del Soler, un soberbio edificio con todas sus dependen 
cias. Los Caballeros del Temple, unos eran sacerdotes, otros militares, otroí 
industriales, aquellos profesores, estos discípulos, cual convenía al remedie 
de todas las necesidades. Mientras los unos se ocupaban dentro de los edifi 
cios en sus respectivos quehaceres, era incumbencia de los militares estai 
siempre en más ó menos activo servicio, ora ayudando al conde en sus em 
presas bélicas, ora recorriendo toda la óomarca de Sort, ofreciendo seguri 
dad y consuelo á los viajeros que subían al valle de Aran, poniéndose ei 
comunicación con los Caballeros de casa Artigas, revelando de este mod( 
la permanencia y asalto de los criminales y de todo género de violencia 
Sobre esto los condes de Pallar s venían afirmando su poder, escuchan d( 
siempre los sanos consejos y recibiendo los desinteresados auxilios de todí 
especie que les proporcionaban. De esta manera el país se mantenía en pa¡ 
y profunda calma, sin los gastos cuantiosos que hoy cuesta su guardia ] 
custodia. 

Aun no lejos del monasterio de Templarios, como á dos kilómetros, s< 
halla la casa manso de Santa Creu, en aquel tiempo hospital de peregrinos 
dependencia del mismo Soler, con destino á los que habían de pasar de Ca 
talufla á Aragón y Francia, según se lee en una escritura que hemos visto 
testificada á 15 Diciembre de 1552 por el escribano de Sort Juan Montaner.» 

No sabemos el grado de certeza qué podrá tene:r la afirmación del señoi 
Moner, puesto que es cierto que dicha Orden fué extinguida muchos año: 
antes de la fecha que él nos refiere. 

Referente á tanta grandeza y pujanza de esta casa, no queda de ello n 
rastro siquiera, como no sea la humilde ermita, pobre y desvencijada parí 
proceder de los Templarios; pero como es muy conocida en nuestro país ] 
ninguna particularidad nos ofrece, terminaremos esta reseña. 

(1) Archivo de Aragón.— Alfonso I, n." 171. 



- 161 — 



SANTUARIO DE ARBOLÓ 

Elegí et sanctificavi locüm istum, ut sit nomen nieuin ibi in sempiter- 
tiuyn, et permaneant oculi niei et cor meum ibi cun'ctis diebus. ^ 

«Yo he escogido y santificado este lugar para que mi nombre sea invo- 
cado en él para siempre y estén fijos sobre él mis ojos y mi corazón en todo 
tiempo.» 

En nuestro condado de Pallars y frente al caserío del Compte (1), que 
está situado á media legua escasa de Gerri, subiendo hacia Sort, en la orilla 
opuesta del Noguera se ve medio suspendida de la peña viva una pinto- 
resca y hermosa capilla, de construcción románica. Por su antigüedad pare- 
ce hoy formar parte integrante déla montaña, á causa del color que ha ad- 
quirido aquella fábrica. 

La iglesia es de reducidas dimensiones, y aparte de su antigüedad, no 
ofrece nada de particular, si no son los capiteles que sostienen la pila del 
agua bendita, que son también románicos y serían. tallados al mismo tiempo 
en que se construyó el templo. 

Adosada al santuario se encuentra la casa del ermita ó santero, edifi- 
cada también sobre la misma peña, en cuyos picachos se encuentran gran- 
des partidas de manganeso , mineral muy abundante en aquellos contornos. 

Es la ermita dedicada á Nuestra Señora de Arboló, ó Erboló como dicen 
las escrituras antiguas, imagen de María muy venerada en la ribera Nogue- 
ra-Pallaresa. . 

Al santuario de Arboló tienen perfecta aplicación las palabras que nos 
sirven de epígrafe, ó sea que la Virgen eligió y santificó aquel lugar, puesto 
que el templo que, como el que nos ocupa, puede, demostrar con la historia 
en la mano que por espacio de ¡1124 años!— que es del tiempo que encontra- 
mos la primera noticia, — á pesar de los contratiempos, sacudidas y vicisitudes 
de que ha sido teatro nuestro país, ya por las varias invasiones de los árabes, 
como por los atropellos cometidos por los franceses y no menos por las 
demás guerras del Pallars, allí se levanta m^ajestuoso, diciendo: soy de los' 
primeros lemplos de que hay recuerdo en Cataluña dedicado á la Virgen; 
pues bien, con tan señalada circunstancia debe merecer respeto á todos los 
católicos y en particular á este cronista de la cuenca Pallaresa, y que se le 
dedique unas cuantas líneas, que no podrán ser muchas gracias á que la 
persona que había dé procurarnos datos no lo ha hecho, no sabemos por 
qué causa. •- ' - '■• i . . 

Por sabido tenemos que la historia de nuestra tierra se halla envuelta 
entre sombras, y en su coijsecuencia lo referente á este santuario no había 
de correr mejor suerte y. ser una excepción. 

España, desde los priirieros tiempos del cristianismo, se distinguió por 
su afecto particular á Ma.ríá, al que ella correspondió con indecible cariño. 
Según piadosas tradiciones, fueron en gran número las romerías de españo- 

(1) El nombre dW Co»i/>íe dlceki es debido á un percance que ocurrió á un conde de Pallars, cuando 

^6 hundió en el estanque de Montcórtés por pretender temerariamente atravesarlo á caballo por encima 

^6l hielo, poniendo su vida en inminente peligro y salvándose por la intercesión de Ntra. Sra. de Gerri. Al 

^S"."" al mencionado caserío hizoV cowpí^/ó sea la cuenta de la cantidad que había ofrecido á la Virgen 

por íiaberse salvado. '^ 



— 162 — V 

les que fueron á visitarla á Jerusalén y Éfeso durante los 21 años, cuatro me- 
ses y once días que vivió después de la muerte de Cristo. Cuan gratas le fue- 
ron las demostraciones de nuestros antepasados, lo demuestra su visita en 
carne mortal á Zaragoza y Granada. 

Todavía cubrían la atmósfera los densos vapores de la sangre del Re- 
dentor vertida sobre el Gólgota; aun resonaban en él-espacio los gritos de 
mofa y escarnio que contra Jesús lanzara el pueblo judaico; -no bien había 
llegado á nuestro suelo patrio, 'destinado por la Providencia á ser la porción 
preciosa de la Madre del Verbo, aquella voz augusta y solemne con que la 
constituye Madre de todos los hombres, y España ya la aclama su reina, su 
esperanza y su patrona. 

No será Sión quien primero preconice sus glorias, sino nuestra querida 
España, y con ella todos los corazones españoles están dispuestos á servirla 
de trono, y se lo demuestran levantando un suntuoso templo á orillas del 
Ebro, el Pilar de Zaragoza. ¡Página de gloria fué para los anales de España 
eLprimer siglo de la era cristiana! 

En elsigloii y III, cuando rodeada por todas parces de cadalsos que 
levantara el gentilismo, dominando en la cumbre del Capitolio ¡qué es- 
escenas tan tiernas de amor y veneración hacia María ofrece nuestra pátriat 

Roma,la:ciudad délos Césares, embriagada con la sangre que derra- 
maban los primeros mártires y confesores de Cristo en el circo, mientras 
quelaopulencia romana hormigueaba en soberbios edificios dedicados á los 
falsos dioses de la gentilidad, en tiempo que él nombre de los santos sólo 
resonaba con voz lánguida en las oscuridades de las catacumbas y no había 
más altares que los sepulcros de los que habían derramado su sangre en de- 
fensa de la fe y de la doctrina de Cristo, y el nombre de María parecía olvi- 
dado por el mundo, nuestra España, deposif aria fiel de aquél monumento 
que la legara María, levantaba su voz en medio de la idolatría, y sus hijos 
eran conducidos al anfiteatro y arrojados á las hogueras y al nombre de 
Jesús, 'por cuya causa padecían el martirio, juntaban siempre el de María^ 
colgando en sus altares los trofeos ganados en honrosa lid. 

Llegó la época eu que el gran Constantino hizo que la Religión CatóHca 
pudiera respirar libremente, y con tan plausible motivo el culto de María 
pudo ostentarse en público y desarrollarse sin rebozo bajo las formas más 
poéticas. No era sólo el oro y las incrustaciones de piedras preciosas las que 
formaban el ornato de los templos consagrados á María, ni las soberbias y 
pulimentadas columnas de mármol, ni los pavimentos de hermoso mosaico, 
ni los bien tallados altares. Viéronse también á pueblos ofrecerle un home- 
naje apropiado á las costumbres sencillas y benignos hábitos de aquella á 
quien se dirigía. Ora las ñores del campo hermoseaban vistosamente un 
altar humilde en el que se veneraba la devota imagen déla que se gloría en 
llamarse flor del campo y azucena de los valles. Ora una sencilla enramada 
de verde yedra formaba en las risueñas laderas de los ríos una^ gruta ó ca- 
pilla que servía de trono majestuoso á la que es comparada en los divinos 
libros aun río cuyas corrientes alegranvy fecundizan la ciudad de Dios. W 
siglo IV se presentará á nuestra vista formando una época gloriosa en los 
anales de la. devoción y culto de María. 

Si dirigimos nuestras miradas á Jerusalén, allí veremos á un ilustre 
español, Teodósid el Grande, ofreciendo á la Madre dé Dios un homenaje. 



— 163 — 

digno de su grandeza, levantando sobre el sepulcro de María un templo sun- 
tuoso, cuyas columnas de escogido mármol son la admiración de los orien- 
tales. . 

Pasad después á Zaragoza y hallaréis en el siglo v el inmortal Pruden- 
cio, cuyos versos, los más tiernos y afectuosos que jamás resonaron sobre 
las sagradas bóvedas, hallan eco todavía en el templo del Pilar, impri- 
miendo en los pechos más dUros é insensibles el amor á María. 

En el siglo vradmiramos ya la prodigiosa imagen de María de Guada- 
lupe, cuyo culto, célebre ya en aquella época, ha venido á ser hoy el objeto 
de piadosas romerías, concurriendo á ofrecer sus presentes y cumplir sus 
promesas un número casi infinito de nacionales y extranjeros. 

Allí el siglo vil os contará con orgullo que España fué la primera que 
levantó su voz para aclamar á María exenta del contagio original, pura y 
sin mancha desde el primer venturoso instante de su ser, celebrando esta 
festividad con pompa y magnificencia jamás hasta entonces conocidas. 

Es en vano que el siglo viii inaugure su paso en la historia con una 
época de terror, regando de sangre cristiana nuestro suelo con la feroz in- 
vasión de los sarracenos, y que intenten éstos abolir el culto de María, tan 
fuertemente encarnado en el corazón de los españoles; será tarea inútil 
A través de los incendios, atropellos y matanzas, se ostentará más pujante 
todavía, y los que supieron un día domeñar los corazones de aquellos feroces 
caudillos conocidos con el espantoso título de asotes de Dios, sabrán tam- 
biérí hacerse superiores á la- dominación altiva de los sectarios del impostor 
Mahomá, y la capitana será María y las banderas de los heroicos defensores 
del suelo español junto á María levantarán sus pendones, y de Covadonga sal- 
drá aquel puñado de valientes que á las órdenes del gran Pelayo reconquis- 
tarán un día la libertad, y nuestro suelo se verá libre de aquellíi vil canalla. 

¿No fué en el siglo ix cuando entre la^ negra humareda de las conflagra- 
ciones y el polvo de los campos de batalla erigían los condes de Barcelona 
el grandioso templo de Montserrat, á cuya cumbre suben nuestros monarcas 
á ofrecer ricos presentes, del mismo modo que antes iban á depositar sobre 
sus aras los laureles que ciñeron sus sienes en los ¿ampos de batalla? 

¿No es por ventura innumerable la multitud de augustos monumentos 
del culto y veneración á María que nos han legado los siglos x, xi y xii? 

Ello lo encontramos palpablemente demostrado en nuestro país: Gerri, 
Labaix, etc., etc. nos lo demuestran de un modo claro y evidente; pero de 
un modo particular el santuario que nos ocupa, pues si Arboló no puede 
competir con los .tenlptes suntuosos de Guadalupe, Montserrat y Cova- 
"^onga, sí que es, í contemporáneo de su antigüedad, y allí entre aquella 
escarpada peña recibe el culto y veneración de sus fieles hijos los palla- 
í'eses, no desde ayery no de fecha reciente, sino durante el transcurso 
de varios siglos; en tina palabra, durante la friolera de 1124 años por 
lo menos. ¿Se quiere.pijU'éba más evidente de que el culto y devoción á María 
6stú fuertemente arraigado en el, corazón español? 

Recorred sino nuestra patria, y veréisuna innumerable multitud de tem- 
plos consagrados á su.'íiQtnbre, y eso no sólo en las ciudades, villas y aldeas, 
^'^10 también en el fondós^rlos valles y sobre las empinadas cumbres de ele- 
'^í^clas montañas. Pregtintlait^^ qué motivo fueron levantados, y la res- 

Puesta que obtendréis será; son monumentos de gracias obtenidas de María. 



- 164 — 

Contad asimismo ese número prodigioso de festividades institm'das en 
su honor que llenan gran parte del curso del año, y en las que se invoca bu 
nombre dulcísimo bajo tantas y tan diversas denominaciones, y hallaréis 
que ellas son otros tantos testimonios de reconocimiento del pueblo católico 
á la protección de María, á quien se reconoce deudor de haber sido libertado 
en mil ocasiones, ya de la irrupción de los bárbaros, ya de la opresión de 
los musulmanes, ora de los cismas, ora de las guerras intestinas que la 
desolaban y de otras calamidades mil que la amenazaban de total exterminio. 

Pero ¿á qué citar hechos y aducir razones, cuando tenemos el santuario 
de Arboló que nos confirma hasta la evidencia esto mismo, al ver la con- 
fianza con que á él acuden los pallareses en todas sus necesidades? 

Porque ¿si no tuvieran esta confianza, acudirían ala Virgen en busca de 
la benéfica lluvia que riegue y fertilice sus campos? 

¿Porqué acuden á ella cuando la enfermedad y la muerte se cierne sobre 
sus casas y familias como fantasma aterrador, en busca de consuelo y pro- 
tección, desconfiando de los remedios humanos? ¿Por qué esto? ¡Ah! porque 
les inspira confianza, y ella quiere, sabe y puede ayudarles, porque es su 
Madre. Mirad sino como Arboló está llena de ex-votos y presentes de los 
desgraciados; allí se encuentran las muletas del lisiado, las esposas del pri- 
sionero, el manto y vestido nupcial de la dama, las trenzas de la doncella, 
el pecho de la parturienta, la espada del militar y el canuto y cinta del sol- 
dado religioso ¿Qué prueba todo esto sino la devoción de nuestro pueblo á 
María? 

Contra la burla de la impiedad y por afecto á Alaría, levántase orgu- 
llosa la basílica de Montserrat; la Virgen de las Mercedes, la redentora de 
cautivos, extiende su manto protector sobre la condal Barcelona; entre flori- 
dos jardines, entre el aroma de las flores y el arrullo de los pájaros, entre 
perfumes y luz reina y dispensa sus gracias la Virgen de la Bonanova, 
Nuestra Señora de París, la de Lourdes, la Madoña Napolitana á los pies 
del Vesubio. La Virgen de las Dunas protege á los pescadores de la Mancha, 
y la ciudad de las flores, Valencia, se orgullece con su Desamparados, los 
aragoneses con su Pilarica, los madrileños con su Almudena y Atocha, y los 
pallareses con la Virgen de Arboló. 



BREVES NOTICIAS DEL SANTUARIO 

La época fija de la fundación la ignoramos, aunque desde luego pode- 
mos asegurar que su antigüedad es mucha, como ya hemos indicado. Si no 
es anterior á la reconquista, cosa muy admisible, fué de seguro de los pri- 
meros que se levantaron en honor de María, una vez libre nuestro país de 
sarracenos. 

De Arboló, dice el P. Camós: «El santuario de Ntra. Sra. del Bolo, en el 
Llisé de Arcalís, de la cual se dice haber sido hallada^tiene mucha devoción 
y obra Dios por ella muchos milagros.» (;//-: 

El Sr. Moner también se ocupa de Arboló, porj?má$/ que anda un poco 
atrasado de noticias y las cuentas le salen un pidjCÓ desiguales, por cuanto 
pone la narración que sigue como hechos del sigl6'í;£^^^ son muy anteriores, 
como ya hemos indicado y luego probaremos. v^V 



— 165 — 

«Según cuenta la tradición, y algunas historias, por este tiempo se pro- 
puso el conde de Pallars recuperar á todo trance las posiciones de Gerri, por 
considerarlas como una base de la reconquista de la cuenca de Tremp, que 
era su desiderátum. Se dirigió, pues, contra los agarenos, que las ocupaban, 
y encontró una resistencia insuperable. Estaba acampado el ejército islamita 
en las alturas próximas y frontera al Gerri actual, altura de la derecha del 
Noguera y éste, y los ataques de los muslimes hacían imposible vadear el río 
y pasar al territorio mismo. En esta situación, el conde imploró la ayuda de 
Dios é intercesión déla Virgen Santísima, ofreciendo, si vencía á sus enemi- 
gos, construir un monasterio dedicado á la Virgen. Y logró lo que deseaba; 
pues viendo que flaqueaba el ejército árabe, lo atacó con más empuje, lo- 
grando pasar el río Noguera. Los islamitas huyeron, y el conde, después de 
haber dado gracias á Dios, junto al repetido Noguera, por la victoria alcan- 
zada, puso mano á la obra, y allí se construyó un monasterio de Benedicti- 
nos, con su iglesia dedicada á la Madre de Dios. Estaba entonces esta casa 
junto al mismo río, pero, andando el tiempo y profundizado él cauce, se 
halla á la distancia de menos de medio kilómetro. Fortificó el conde las. dos 
riberas de nuestro río con pequeños fuertes que fueron, durante algunos 
años, el valladar seguro contra los invasores.» Ya dijimos, al tratar del mo- 
nasterio de Gerri, cuando fué edificado: mucho antes que nos dice Moner. 

Y respecto de Arboló, dice: «El hallazgo de una bella imagen de la 
Virgen Sacrosanta, verificado por aquellos años á dos kilómetros de Gerri, 
en la misma ribera derecha del repetido Noguera, dio más importancia 
moral á la reconquista de dichas alturas de Gerri, y á pocos pasos del mismo 
río se erigió un templo conmemorativo del hallazgo, donde, aun en el día 
de hoy, se reverencia lá Sma. Madre de Dios con el título de Ntra. Sra. de 
Arboló; hallazgo, edificio y culto que motivó la apertura de un camino 
junto al río, de utilidad para los que se dedican á la navegación en almadías 
por él.» (,l) 

No obstante lo dicho, tenemos motivos para asegurar que Arboló es 
mucho más antiguo, por cuanto en aquella fecha estaba ya reconquistado 
todo el Pallars y las Concas, como lo demostramos en otro lugar, y sobre 
todo, por lo que á Arboló atañe, por las pruebas que á continuación aduci- 
remos, que no dejarán lugar. á dudas. 

El templo de Arboló fué sin disputa de los primeros que se levantaron 
en nuestro país en honor de María, por lo menos á raíz de la reconquista. 
Y la razón es clara, pues el templo que como éste tiene una existencia cono- 
cida desde el año 781 37 que ésta cabe en lo posible que contará muchos más 
que no hayan llegado á nuestra noticia, bien merece el calificativo que le 
hemos aplicado. :;•; ; 

Es cierto que ápái^de con el nombre actual inmediatamente de la recon- 
quista de nuestro país, y tal vez, repetimos, existiera antes, pero gracias á 
hallarse situado en aquella escarpada peña pudo preservarse de las garras 
destructoras de los sectarios de Mahoma. 

En comprobación de ;^tianto llevamos expuesto diremos, aunque ya lo 
hemos indicado al tratar- de Gerri, que en el año 781 hizo una donación al 
luonasterio mencionada,^;#- pariente de Carlomagno, Spanella. Entre sus 

■.V, \'i,.''.';' 
(1) Vía férrea Panaresa, pág. 7Qi 



- 166 - 

cláusulas figura la siguiente: ^^Et supra ipso castro qui dicitur Erbolone^ 
simul cum tilo oratorio Sanctae Mariae quod ibidem fundatus est, eí 
pervadit usque ad vadum anticum qui est trans ipso oratorio, Sanctae 
Mariae, vel trans ipso castro Er botone.» 

De modo qué queda plenamente demostrado que en dicha fecha nO' sólo 
había el castillo de Er bolo— casí?'0\^r6oiow^^— sino que estaba ya fundado 
el oratorio de Santa María allí mismo — oratorio Sanctae Mariae, — y para 
mayor seguridad de su donación no solamente la firma Spanella, sino 
también el conde Fredolo: — Ego Fredolus comes si s^tfo et confirmo. ~F\xt 
hecha esta escritura a XII kalendas julii regnante Karolo, como ya lo diji- 
mos en Gerri y asegura Villanueva (1). 

No es esta la única prueba que encontramos de la antigüedad de Arboló, 
puesto que én 969, en una donación que nuestro conde Raimundo hizo al 
monasterio de Gerri, hallamos también mencionado Arboló. Al demarcar los 
límites de los terrenos que cedía al monasterio, dice: «Hec omnia superius 
nominatum de Malesas usque in sancto Quirico et de Nocharia ad Erbolo- 
ne, usque ad stagno Aquila.>-> 

1105. En la restitución hecha á Gerri por San Odón figura, el oratorio 
de Ntra. Sra. de Erboló, én el castillo de Erboló. 

Desde aquella remota fecha es Madre cariñosa de los pallareses, y ha 
continuado derramando sus bendiciones y gracias sobre nuestra comarca. 
A Arboló tienen perfecta aplicación las palabras de Tobías (2): "Nationes 
ex longinquo venient; et munera deferentes, adorabunt in te Domimim, et 
terramtuamin sanctificationem habebunt.>yW&[\dLYim á ti las naciones de 
lejos, y trayendo dones, adorarán en ti ál Señor y tendrán tu tierra por san- 
tuario. ' 

María corresponde á este afecto, diciendo á sus fieles devotos por boca 
del Eclesiástico: «Venid, pues, á mí todos los que me amáis y deseáis ser 
consolados», ó bien con los Salmos: «No fundéis vuestra confianza erí los po- 
derosos de la tierra; ellos son hijos de hombres, y no está en su mano la 
salud.» 

Sabedores de esto los pallareses, acuden alas plantas de María de Ar- 
boló; no sienten dejar sus hogares, se separan de sus deudos.^y amig.os, dan 
treguas á sus perentorias ocupaciones, y, á pesar de las incomodidades y 
dificultades de las vías de comunicación, allí acuden á depositar sus cuitas y 
necesidades á los pies de María. No ignoran, cuan celebrada es de todos 
aquella Virgen santa, que por su mediación ha: obrado él Altísimo cosas ma- 
ravillosas con cuantos han llamado: confiados á las puertas der su misericor- 
dia. Saben que es la salud délos enfermos, el refugio y amparo de los nece- 
sitados, el consuelo de los añigidos y un manantial fecundo en todás; las ne- 
cesidades. ¿Qué extraño, pues, que en cirGunstaneias calamitosas^ acudan á 
las plantas de, María en busca de piedad? 

La razón, nos la da la misma. Virgen, porque; atis ojos y su corazón están 
fijos sobre Arboló para siempre. Allí, pues;jVaniiíiiestrGs- paisanos en busca 
de consuelo,, como el ciervo sediento acude pretóóso ás satisfacer su necesi- 
dad á la fuente de cristalinas aguas, ^'iljí! 

¡Virgen de Arboló, proteged la tierra pallarü^á! 

(1) viaje literario, 1. 12, p. 254. v' -, ^ 

(2) Tobías, c. 13, V, 14. :M:-'?r. 



167 - 



NUESTRA SEÑORAi DE BESAN 

EIP. Ca/inós,,en SU; jardín de MaTTíavnoS' da alguna noticia de. este san- 
tuario. «La Capilla de Ntra. Sra. de Besan, dice, es sufragánea de San Julián 
de Aynet de Vallfarrera, cuya, casa fué convento de Templarios: según la 
común tradición, y también como enseñan sus edificios, aunque muy de- 
rribados.» 

»En. esta iglesia» hay una cosa muy ponderable qjue no se; debe; pasar én 
silencio,, pues, hasta los muchachos la pregonan como- maravilla, y es que dSe 
muy largo tiempo envió, el cielo uri. enjambre de abejas y se pusieron, en el 
cerrojo y candado de su puerta, de donde las sacaron los vecinos, y ponién- 
dolas en sus- colmenas se han conservado hasta hoy, con queha tenido- cera 
esta iglesia y tiene para todo lo necesario que en ella se requiere. 

«Celébrase su fiesta mayor por la Purificación, y esto con mucha propie- 
dad, pues teniendo título- de Candelera,, la provee el cielo de cera con estos 
animalejos. Tiene concedidas algunas indulgencias todos los domingos y 
fiestas del año, por Juan, Obispo Othonense y Vicario en los oficios pontifica- 
les de G'aTcerán, Obispo de UrgelVcómo consta en un expreso privilegio con- 
cedido en el mismo lugar dé Besan á los 4 de Marzo de 1393.» 



IGLESIA DE TAHULL 

«En el lugar de TahuU, dice el P. Pascual, en el valle de Bohí, perseve- 
ran en el día (1) dos iglesias que pueden calificarse de magníficas, no muy 
distantes la una de la otra, consagradas por San Rlaimundo en los días 
9 y 10 de Diciembre de 1123; yo fui d'e propósito á ver esas dos. iglesias de 
Tahull algunos años hace, y en la una de ellas copié esta Inscripción, que 
persevera bien conservada cerca de la Capilla mayor, en letras grandes y 
pequeñas, de la manera que sigue: 

ANNO AB IMCARNATIOiSÍAE Dñl MCXXIIIin D' DEBR. VENIT Rai- 
mund? EPCS BARBATNSS El CONSECRAVIT hanc ecclesiam in honore 

e IS 

Sancti Clementis Martiris Et Pons E R. L^ qA ih altare Sci Cornelii Epi et 
M R. 

En la otra iglesia no se descubre inscripción; pero habiendo deshecho, 
algunos años hace, el altar mayor de- ella, se encontró una caxita de Reli- 
quias, y entre ellas un pequeño pergamino, el qual, después de los preceptos 
del Decálogo, y ios principios de los quatro Evangelios, contiene lo mismo 
que la Inscripción dé ía otra iglesia, á la reserva sola del Santo titular, y 
c^íi el día de la Consagraciórij que es III Idus Decembris.» 

(1) Téngase presente que está obra se escribió en 1785. 



)-r: 



- 168 — 



SAN MARTÍN DE CARDOS 

En el año 1145 tuvo lugar la consagración de esta iglesia, por el Obispo 
de Urgel Bernardo Sanz. ' < 

En su altar principal depositó la Reliquia de San Germerio y algunas 
partículas de la S. Cruz de Cristo y del Pan de la Cena. 

Es de notar la particularidad de que el citado Prelado concedió 20 días 
de indulgencia á los que acudiesen con luces á dicha dedicación, que tuvo 
lugar el jueves día 4 del citado slüo.: «Concedo ut quisquís indulgentiae 
causa ad dedicationem huius ecclesiae cum luminibus advenerit^ depeniten- 
tia inde digne XX di es Deo adore ei condonamus.» 

El P. Villanueva (Viaj. liter., t. U, p. 202) copia el acta de la dedicación. 



IGLESIA DE SAN ESTEBAN 

No sabemos á qué pueblo de nuestro país pertenece esta iglesia, pero 
sí que asegura Villanueva que estaba en el condado de Pallars. 

A 10 de Enero de 1169 dice que tuvo lugar la consagración de la iglesia 
de San Esteban de Eriganno, por el Obispo de Urgel Arnaldo de Perexens. 



IGLESIA DE GUARDIA 

Én 1395, el Obispo Othonense Juan consagró algunos altares en la villa 
de Guardia, lugar de la Conca deTremp, con licencia del Prepósito de Santa 
María de Mur. 



SAN MARTIN DE CANALS 

En 1394 fué consagrada esta iglesia por Juan, Obispo Othonense; que 
era Vicario del Abad de Gerri. 



■.■■.' » 



HISTORIA DE SAN ODÓN 

OBISPO DE LA SEO DE URGEL 



A SAN ODÓN 



Exultabunt labia mea, cutn cantavero tibi. 
Se regocijarán mis labios, cuando te cantaré á tí. 

Salmos, 70, 23. 



Glorioso Santo. 

Existe en la moderna sociedad una costumbre muy simpática y propia 
para estrechar los vínculos de una verdadera amistad, y consiste en formar 
un ramo de flores las más hermosas y fragantes, y presentárselo á la per- 
sona que se desea obsequiar. Formar un ramillete, tejer una guirnalda, no 
de flores materiales, sino de las prerrogativas y virtudes que adornan vues- 
tra alma y de los ejemplos y enseñanzas que brillan en vuestra frente glo- 
riosa y que nos legasteis para adornar la nuestra, en una palabra, recopilar 
cuanto de Vos hah dicho Ibs: cronistas antiguos,, que muy pocotes paralo 
que merecéis, y que ello os sirva no sólo para vuestra mayor gloria, sino 
también para estimulo y ediñcación de todos y haceros de él humilde y fer- 
vorosa ofrenda, son loa d'eseosvde vuestro indigno) admirador. 

Ya se que supone en mí mucho atrevimiento, tanto si miro la grandeza 
del asunto como mi pequenez; espero, no obstante, que Vos, que no despre- 
ciasteis la súplica ruda y humilde de nuestro paisano devolviéndole la len- 
gua y el uso del habla, tampoco rehusaréis este modesto obsequio. 

Recibidlo, pues ¡oh gran Santo! como un pequeño tributo de^veneración 
y gratitud de vuestro paisano 

El Autor. 



CAPÍTULO V 
Historia de San Odbn 



San Odón. —Culto de los Santos. —Santo y Santidad. —Protestantes. -Debemos hon- 
rar á los Santos. -Medios. - Fiestas.— Murat;— Fiestas de familia.— Antiguas y 
modernas.— Nuestro propósito. 



SAN ODÓN 



Reddité ergo ómnibus debita: Cuihonorem... honorem. 
Dad á cada uno lo que es debido: al que merezca honor... 
honor. 

Apost. ad Rom. XVIII, Vn. 



En este tiempo de incredulidad y de ignorancia religiosa, creemos que 
no será inoportuno poner como á prólogo á la vida de nuestro santo un 
breve compendio de la doctrina de la Iglesia Católica sobre el culto y vene- 
ración de los Santos. 

Dios, como acto purísimo, es necesariamente santísimo,. es el Dios tres 
veces santo, Sanctus, Sanctus, Sanctus. Pero sí Dios es santo por natura- 
leza, la criatura racionar y la espiritual puede ser santa por gracia; si Dios 
es la santidad infinita, imparticipada, el ángel y el hombre pueden poseer 
la santidiad finita participada, inf undida por el Espíritu Santo que se da á las 
almas santas: Dios es santo ye! hombre puede ser santo. Pero la palabra 
santo predicada de Dios y dfel hombre, como se dcEprende de lo dicho, no 
expresa un concepto univoco, sino analógico, pues el hombre no es: santo 
por la misma santidad infinita de Dios, sino por la santidad finita que le in- 
fundió el Espíritu Santo; esjWs/í?, santo, no por la justicia por la cual él es 
justo, sino por la justicia por la cual nos hace justos, según el' Tridentino. 

Mucho abuso se ha hecho de las palabras santo y santidad, y ^ores^o 
analizaremos su significación primitiva y gramatical'. 

Según Biergier, la palabra s^wc/ws (santo) derivada de sango, parece 
formada de una raíz que significa vínculo que une, de manera que santo, 
según su etimología, significa simplemente ligado, unido, destinado, d'edi- 
cado á alguna persona ó cosa, y este sentido tiene cuando Jeremías dice al 
pueblo de Israel: 'ianctifica d'iem sabati] dedica el sábado á mi servicio (1) 
y sanctifica eos in dieoccisionis , destinado aparte para el día de la mortan- 
dad, del sacrificio; jrSan Pkblo llama Santos á los fieles, porque están consa- 

(1) Jeremías, XII, 3. 



- 172 — 

grados á Dios por el bautismo, y nosotros llamamos á la iglesia el santo 
templo de Dios, porque está dedicado á Dios. 

Si llamamos santo á lo que está unido á Dios por serle consagrado, con 
más propiedad llamamos santo al que está unido á Dios, no sólo por estarle 
dedicado, sino por estar unido á él por medio de la gracia, llamada por eso 
santificante, Y así propiamente llamamos santo al que posee esta gracia; ó 
sea á aquel que está limpio de pecado, es amigo de Dios, heredero del cielo 
y participante de la naturaleza divina 

Y aun con mayor motivo llamamos Santos á los que poseen ya la here- 
dad del cielo, que gozan de su gloria y están unidos á Dios por medio de la 
visión intuitiva de la divina__esencia. 

En este sentido lo tomamos ordinaria.mente cuando hablamos de los 
Santos. Estos son los Santos que veneramos en los altares y á quienes damos 
culto público sancionado por la misma Iglesia. 

El protestantismo no admite este culto y veneración, porque no los 
tiene. ¿Cómo puede tener Santos una secta que no es santa? ¿Cómo puede 
dar culto á la virtud una secta cuya piedra fundamental fué un vicioso? ¿Qué 
Santos ha añadido al catálogo de los Santos? 

Si la verdadera Iglesia produjo hasta el siglo xvi multitud de Santos, 
¿cómo puede llamarse continuadora dé la verdadera Iglesia á una secta que 
no ha producido ningún Santo? iQné Santos, repetimos, ha añadido al catá- 
logo de los Santos de la Iglesia de Cristo? Si la verdadera Iglesia de Cristo 
veneró y dio culto á sus Santos hasta el siglo xvi, ¿cómo puede llamarse Igle- 
sia verdadera una secta que no honra y tiene por error y superstición hon- 
rar á los Santos? ¿Cómo puede ser la verdadera Iglesia de Jesucristo la 
Iglesia que no es Santa y que no produce ningún Santo? Según la verdadera 
Iglesia, ósea la Iglesia Católica, única verdadera, debemos honrar á los 
Santos y pedir su intercesión. 

Debemos honrar á los Santos. Nos lo enseña la Iglesia verdadera en el 
Concilio de Trento, y nos dice: Justo y saludable es honrar y venerar á los 
Santos. Y en las Sagradas Escrituras leemos que ya Abraham veneró á los 
ángeles del Señor (1), y Job y Josué nos enseñan lo mismo, y el Apóstol nos 
dice: honrad á Dios en sus Santos; los primitivos cristianos honraban á 
sus mártires, y no ha existido tiempo en la Iglesia de Dios que los fieles no 
honrasen á sus Santos y los Santos Padres no nos excitaran á este culto. 

Y efectivamente, justo es esta veneración como nos dice el Santo ,Conci- 
lio. ¿Hay nadie que tenga por injusto honrar á los hombres nobles y virtuo- 
sos? ¿El hijo no honra á su padre, el subdito no honra á su rey? Y estos mis- 
mos que critican esta veneración á los Santos, ¿no erigen estatuas á sus cori- 
feos, aunque no sea con el título de Santos? ¿No tienen sus monumentos los 
impíos Lutero, Voltaire, Garibaldi, Giordano Bruno, etc.? También ellos ve- 
neran á sus hombres, como la Iglesia venera á sus héroes, con la diferencia 
de que los héroes de la Iglesia son hombres virtuosos, bienhechores de la hu- 
manidad, santos; y los suyos son hombres viciosos, rebeldes á Dios y revo- 
lucionarios á la sociedad. Los nuestros veneran la virtud; ellos, como los 
paganos, el vicio. Ya lo dijo Lutero, su padre, el ex fraile amancebado con 
Catalina Bora ó Boheren, ex monja, hablando y burlándose de sus infelices 
secuaces: et adorabunt stercora nostra.^ 

(t) Génesis, XVIIT, 2. 



- 173 - 

El culto y veneración de los Santos es útil, porque así nos enamoramos 
de sus virtudes, nos animamos á la práctica del bien, viendo como ellos, 
hombres como nosotros, con las níismas pasiones, dificultades, etc. y con la 
misma gracia que se nos concede á nosotros, supieron luchar y vencer, y 
ahora triunfantes gozan de sus laureles. 

Y no es eso idolatría'ni quitar á Dios el honor debido, no; porque á Dios 
le honramos como á supremo Señor de todo, y á los Santos como amigos de 
Dios; á Dios le damos el .culto de latvia, á los Santos el de dulia; y el mismo 
honor que damos á los Santos se refiere á Dios, porque honramos las virtu- 
des con que Dios adornó á sus Santos, y como dijo: adórate Deo in sanc- 
tis suis. 

¿Cómo debemos honrarlos? Con el corazón, con las palabras y con las 
obras. Con el corazón, amándoles y gozándonos de su felicidad y sintiendo 
pena de que otros no les rindan culto, homenaje y amor, edificándoles tem- 
plos, dando culto á sus imágenes y celebrando las festividades en su honor. 

Obsequios con las palabras. De la abundancia del corazón habla la boca; 
alabándoles, refiriendo sus hechos gloriosos, su santidad, dignidad y méritos 
y excitando á otros á que les amen, imiten y veneren é invocándoleis en nues- 
tras necesidades. , 

Con las obras, imitando sus virtudes. «Imitad á la Virgen Madre y á 
todos los Santos que alabáis, dice San Ildefonso, .porque no tanto aprove- 
chan á ellos nuestras alabanzas como á nosotros su imitación. Más sin duda 
agrada á los Santos el imitador devoto que el alabador ocioso, y cierto la 
verdadera alabanza del corazón es la imitación de la obra.» 

Como uno de los medios de honrar á los Santos es establecer festivida- 
des en su honor, plácenos poner terminó á este capítulo con la siguiente 
descripción de las fiestas, hecha por el poético y cristiano vizconde de Cha-, 
teaubriand (1): 

«Los que nunca han -vuelto sus corazones hacia aquellos tiempos de fe 
en que un acto de religión era una fiesta de familia, y que desprecian los 
placeres que no tienen para ellos más que su inocencia, son dignos de lás- 
tima. Al privarnos de esas sencillas distracciohes ¿qué nos dan? La Conven- 
ción tuvo sus días sagrados: entonces la familia fué llamada santa, y el 
Hosanna se cambió por el grito ¡viva la muerte! ¡Cosa extraña! Hombres 
poderosos, al hablar en nombre de la libertad, de la igualdad y de las pasio- 
nes, no han podido fundar una fiesta, y el Santo más oscuro, que nunca ha- 
bía predicado más que la pobreza y la obediencia, renunciando á los bienes 
■de la tierra, tenía su solemnidad. Esto nos enseña que toda fiesta que se 
relaciona con la religión y con la, memoria de los bienhechores, es la única 
durable. Para que losliombres se regocijen, no basta decirles regocijaos; no 
se crean los días de placer como los de duelo, y no se obliga á reir tan fácil- 
mente como se hace correr el llanto. 

»Mientras la estatua de Murat (2) reemplazaba la de San Vicente de Paul, 

(1) Genio del Cristianismo, t. 2, p. 131. 

(2) Juan Pablo Murat fué médico y escritor francés, oriundo de una familia española y calvinista 
Ambicioso, orgulloso y envidioso, en 1789 comenzó á publicar el periódico «El amigo del pueblo» y en él 
preconizaba un sistema general de asesinatos y expoliaciones. Acusado y condenado por la Constituyente, 
^e ocultó en una bodega y luego preparó la matanza de Septiembre de 1792. Siendo diputado por Paris, por 

a Convención, votó la muerte de Luis XVI, pidió el suplicio para 27.000 individuos y calumnió sin cesar á 
os Girondinos; por fin fué asesinado por Carlota Corday, estando en el baño. 



— 174 - 

mientras se celebraban, esas pompas cuyos aniversarios se señalarán en 
nuestros fastos como días de eterno dolor, piadosas familias celebraban en 
secreto fiestas cristianas y la religión mezclaba alguna alegría á tantas tris- 
tezas. El abuelo, retirado siempre en su habitación, apaí-ece entonces como 
la divinidad del hogar. Sus nietos, que soñaban conla fiesta, le abrazan y 
rejuvenecen con su juventud. En los semblantes resplandece la .alegría y los 
corazones se dilatan. La sala del festín está decorada maravillosamente. 
^Resuenan los vasos al chocar, estalla la alegría y todos gozan. 

¿Estás escenas se repetían en toda la cristiandad; desde la choza al pala- 
cio no había quien no se regocijase, y no es posible dudar de que estas 
instituciones servían poderosamente para mantener las costumbres, soste- 
niendo la cordialidad y el amor entre los parientes. 

»Estas fiestas cristianas tenían tantos más encantos cuanto que eran 
más antiguas y se las encontraba más placer al remontarse á lo pasado y 
pensar que nuestros abuelos se habían regocijado como nosotros.» 

• Lo que hemos dicho referente á Navidad, puede aplicarse á las demás 
festividades déla iglesia, ó á las que celebramos con motivo de nuestros 
santos Patronos, y en el cumpleaños de nuestros deudos y amigos; de lo que 
se debe sacar eh consecuencia que todas estas fiestas y obsequios resultarían 
siempre tristes sino fueran acompañadas del encanto que á las mismas 
presta nuestra sacrosanta religión. 

Las fiestas de la Iglesia son unos devotos regocijos y unas religiosas 
solemnidades en honra de Dios y de los Santos, no sólo para celebrar sus 
virtudes y honrar su mérito por medio de un culto religioso, sino también 
para demostrar nuestro agradecimiento por los beneficios que hemos 
recibido, para excitar nuestra devoción á los santos, para vencer nuestra 
flojedad con la vista de sus ejemplos, para invocar su poderosa protección y 
avivar nuestra confianza. 

Las fiestas no soii de hoy. En su origen fueron un día de reunión para 
alabar á Dios, y no encontramos ningún pueblo, así en el antiguo como en el 
nuevo Testamento, que haya adorado al verdadero Dios, que no haya tenido 
sus fiestas. 

La primera fiesta que Dios instituyó fué el sábado, ó sea el primer día 
que acabó la obra de la creación. 

Vemos después que Jacob celebra una fiesta con motivo de un f avoi; que 
había recibido de Dios,xy para solemnizarle reúne, toda su familia, mandán- 
doles que se pongan sus mejores vestidos. El objeto pues, de las fiestas, ha 
sido el reunir á los hombres, acostumbrarlos á hermanarse y ayudarse los 
unos á los otros, al propio tiempo que dar el descanso necesario al cuerpo. 

Moisés en el establecimiento de las fiestas de los juBíos siguió el espíritu 
de los patriarcas, que es el de la institución divina. Entre éstos, el objeto de 
las fiestas era reunirse al pie del altar del Señor, cimentar entre ellos la paz, 
la unión y la verdadera fraternidad, recordarles la memoria de los hechos 
sobre que estaba fundada su religión, en una palabra, el reconocimiento ele 
los beneficios que de un modo tan palpable y evidente les había dispensado 
Dios. ' 

Después de la venida del Mesías y extinción del paganismo y de lá ido- 
latría, no ha sido necesario ya continuar celebrando la fiesta del sábado en 
memoria de la creación. La creencia de un solo Dios no podía ya perderse, 



— 175 - 

V desde 'entonces d domingo :ha sido ya celebrado 'por los Apóstoles, y luego 
¡la continuado la Iglesiar llamándolo el día del Señor, Luego se aumentó el 
número de los días .de ifiesta, empezando. por celebrarlas en honor de los már- 
//r^s^'ó sea de los «que derramaron su sangre en defensa de la doctrina ¡de* 
Cristo. Según ,el -modo de -pensar de los 'primeros 'fieles, la muerte del mártir 
era para él una osrictoria y un triunfo para la Religión. Consta que ya las 
celebraban en el siglo II. 

Los mismos motivos que hicieron establecer las fiestas de los mártires,, 
han impulsado ó movido al pueblo católico, en el transcurso de los siglos, á 
honrar también la memoria áQ\o% confesores, es decir, de los santos que sin 
haber padecido el martirio, han edificado á la Iglesia con sus virtudes. 

Hemos, pues, de celebrar sus fiestas y además invocarlos. Así nos lo 
enseña la Iglesia infalible en el Concilio de Trento, diciendo: «J^s justo y 
saludable venerar é invocar á los Santos para alcanzar de Dios beneficios 
por su hijo Jesucristo, el cual es nuestro único Redentor y Salvador, y recu- 
rrir á ellos y su intercesión y socorros.» Verdad atestiguada por las Sagra- 
das Escrituras y tradición, pues desde los primeros siglos acudió la Iglesia 
ala invocación de sus mártires y Santos. Y así lo dicta la razón; si fuera 
inútil invocar á los Santos, sería ó porque ellos no oyen nuestras súplicas, ó 
porque no quieren atender, ó porque Dios no quiere atender á su intercesión. 
Pero los Santos conocen nuestras necesidades y oyen nuestras súplicas, ya 
que nos dice Jesucristo «que en el cielo hay más alegría por un pecador que 
se convierta, que por cien justos que perseveran». 

¿Cómo pueden alegrarse si lo ignoran? Atienden nuestras súplicas, pues 
la muerte que rompe los vínculos terrenos no rompe el vínculo celestial que 
une á los miembros de la Iglesia de Cristo, ni los qué les unen entre sí. Por 
esto los Santos en el cielo continúan siendo nuestros amigos y hermanos, en 
el cielo continúan amándonos; almoxir no han perdido la caridad, sino que 
al ser glorificados la han perfeccionado. ¿Si nos amaban en este mundo, no 
nos aman én el cielo? ¿Si nos aman, no querrán hacernos el bien que puedan? 
¿No querrán interceder por nosotros? ¿En el mundo rogaban por sus herma- 
nos y no lo harán en el cielo? 

En este mundo rogamos unos por otros, y sabemos que Dios oye las 
oraciones que hacemos por los demás y que por ellas concede gracias y " 
beneficios. Si Dios oye las oraciones de los justos de esta tierra, ¿no oirá las 
de los Santos del cielo? ¿Serán éstos de peor condición al ser amados por 
Dios? ' 

¿Será tal vez indigna de Dios esta invocación? No. ¿No lo es servirnos de 
los amigos del mundo y lo será servirnos de nuestros amigos del cielo? 

¿Es contra la dignidad del rey servirnos de amigos para pedirle favores? 
Si nosotros nos reconocemos indignos de ser oídos por Dios por razón de 
nuestras ingratitudes, ¿es cosa indigna servirnos de amigos nuestros que lo 
son también, y muy grandes, de Dios (1)? 

Partiendo, pues, de esta base tan santa y tan buena, es muy natural y 
lógico que el pueblo cristiano honre á los Santos, y de un modo particular á 
los que vivieron en los mismos lugares que habita, cuyas acciones le son 
conocidas, cuyas cenizas están á su vista cuidadosamente guardadas en el 
^6'npio santo, y cuyo sepulcro puede visitar para. impetrar su protección, 

(1) Kempls, libr. III, cap. 58, 4. 



- • 176 - 

convencido de que no ha de negársele, avivando con ello más y más en la fe 
y práctica de la virtud. 

Esto es lo que nos proponemos, y ese es nuestro ideal al hilvanar una 
pequeña reseña de la vida de nuestro santo y paisano San Odón; ya que 
otros con mayores facultades no se toman este trabajo, lo hace el más igno- 
rante, al que se podrá tachar de atrevido, pero no de ingrato ni de mal 
compatriota. 



CAPITULO VI 
Patria de San Odón 



Se la disputan tres pueblos. — Tremp, Valencia de Aneo y Sort. — Opinión de los 
de Tremp. — ídem, de Valencia. — ídem, de Sort. — Cuál es la verdadera. — 
Pruebas. — Sort puede atribuirse la exclusiva. •— Tradición que es. — Sort la 
tiene antigua y moderna. 



PATRIA DE SAN ODÓN 

Nonfecit taliter ontni nationi. 
Con ningún otro pueblo hizo tal cosa. 
Salmos 147, V. 20. 

Incuria imperdonable y abandono manifiesto hemos venido observando, 
ya por parte de los historiadores antiguos, ya también por parte de los cro- 
nistas del obispado é iglesia de Urgel, al pretender nosotros indagar y poner 
en claro la tan debatida cuestión del lugar ó pueblo en que nació nuestro 
ilustre paisano San Odón, patrón de la Seo de Urgel. . 

Que nació en el Pallars (Lérida) y^obispado de Urgel, que en dicho terri- 
torio transcurrieron los felices años de su niñez, puntos son estos en que 
convienen todos los autores que de su vida se han ocupado, mereciendo es- 
pecial mención el P. Vicente Doménech, Croisset, P. Villanueva, BofaruU, 
Pujades, el Breviario de Urgel y otros. 

Pero ¿en qué pueblo del territorio antes, mencionado tuvo lugar tan 
fausto acontecimiento? Este es el problema. 

Tres pueblos hay en el Pallars que se disputan el honor de ser patria de 
San Odón, á saber: Tremp, Valencia de Aneo y Sort, creyendo nosotros que 
debe adjudicarse á este último. No se tache de egoísta ni de gratuito tal aser- 
to, atribuido á patriótico entusiasmo, lo que tal vez nos ocasione murmu- 
ración porque seamos parte interesada en este pleito; en una palabra, 
porque nos honramos con haber nacido en esta villa. 

¿De parte de quién está la verdad y en qué fundamen^to apoyan su tesis? 
¿Cuáles son las razones y antigüedad de estas opiniones? ¿Existe algún do- 
cumento! que aclare punto tan interesante? ¿Hay alguna tradición local, no 
contradicha por documentos auténticos? ¿Hay algún pueblo de los menciona- 
dos que pue(|a presentar la partida de bautismo? ¿Puede ser esto argumento 
^n contra de lá opinión de Sort? ¿Se conservan testimonios transmitidos de 
edad en edad, por graves y fidedignas personas, de que naciera en Sort 
San Odón? 

A todas estas preguntas procuraremos contestar con claridad y sencillez, 

12- 



- 178 - 



¿SAN ODÓN, NACIÓ EN TREMP? (1) 



Primera opinión 

Dice Mad.oz:«Tremp era residencia de los condes de Pallars» Si esta 
afirmación se toma como fundamento para sostener haber sido dicha ciudad 
cuna de San Odón, nos parece poca prueba en tan importante cuestión, apai- 
te de que el autor no goza de gran crédito en el campo de la ciencia histórica. 

Moner (2) dice también, hablando de los condes de Pallars: «Llevó sus 
armas victoriosas hasta Tremp, habiendo conquistado Sort y valles de la 
derecha é izquierda del Noguera, izquierda y derecha del Flamisell, en 
unión de sus magnates y tropas. Enamorado el conde de Pallars de Tremp, 
levantó allí su palacio y residió allí, y más adelántese trasladó á Sort, siendo 
Tremp un sitio de recreo en los inviernos.» / 

Si fuese cierto lo que dice Moner, resultaría que los cohdes de Pallars 
estuvieron ó vivieron allí alguna temporada, en cuya época el Santo habría 
podido nacer en Tremp. Pero como entonces dicha población estaba destrui- 
da por los sarracenos, según decimos en otro lugar, hay que creer que ofre- 
cería pocos atractivos para que los condes la eligieran por su capital. 

Dice el mismo autor que luego trasladaron la capitalidad á Sort, y que 
en 1005 hizo el conde un gran palacio y mejoró el castillo de nuestra villa, 
después de haber dejado de ser feudatario délos reyes Cario vingios. 

Ahora bien, es cierto que los condes catalanes, y por consiguiente los de 
Pallars, empezaron á ser hereditarios á fines del siglo ix, y en dicha época, 
ó pocos años después, según el níencionado autor, trasladaron su capital á 
Sort, de lo que se sigue que, dado caso que los condes residieran en Tremp 
(que lo dudamos), seria muy poco tiempo; y cuanto menor fuera éste, menos 
probabilidades quedan á su favor, ó sea acerca de su pretensión de que 
dicha ciudad fuera patria de San Odón. Como demostramos de un modo evi- 
dente, Tremp pertenecía desde muy antiguo al señorío del Obispo de Urgel, 
y en su consecuencia, rio hay que suponer que los condes residieran, ni tu- 
vieran por su capital una población que era de señorío del Prelado. 

Aun concediéndoles' que residieran los condes en Tremp, no fué en esa 
época, sino que el Dr. Mir cree que fué en el siglo xiv, y por lo mismo no 
probaría nada en su favor, puesto que demostraremos de un modo evidente 
que nuestro condado se dividió en las dos ramas de los condes Ramón y 
Guillermo, á principios del siglo xi. A éstos les sucedieron sus hijos Raimun- 
do y Artal, padre de San Odón. El primero se quedó con el Pallars inferior 
y el valle de Aneo, *y su residencia sería sin duda en Talarn, Llimiana ó 
Mur; mientras que el conde Artal poseía toda la comarca de Sort y valles' 
de Bohí. Por esto cabe perfectamente en lo posible que el conde Guillermo, 
abuelo de San Odón, edificase en el año 1005 su palacio en Sort y reedificase 
el castillo, trasladando allí su residencia, y luego, al sucederle en sus Estados 

(1) Véase la Monografía de Tremp.— (Poblaciones del Pallars.) 
, (2) Vía férrea Pallaresa, 207. 

í 



, _ 179 — . 

su hijo Artal, continuase residiendo en el mismo palacio, en la época del 
fausto acontecimiento del nacimiento de San Odón. 

Ningún dato positivo existe— al nienosno ha llegado á nuestra noticia,— 
que confirme la tradición de que el Santo nació en Tremp, y de haber existi- 
do alguno, á buen seguro que el gran propagandista dé las glorias de Tremp, 
el Padre Pascual, en su opúsculo Antiguo obispado de Pallar s, no lo hu- 
biera echado en saco roto, no sólo por favorecer á dicha población, preten- 
diendo que era la Sede episcopal, sino también por el motivo de que tanto 
juego dio la entereza de nuestro paisano San Odón en defensa de los justos 
derechos de la Sede de Urgel, que por un celo mal entendido quiso arreba- 
tarle el Obispo de Pallars Adulfo, y luego los que pretendieron ser sus suce- 
sores, los Obispos de Roda. 

Dé modo que los fundamentos en que apoyan su pretensión los de 
Tremp están edificados sobre terreno tan poco firme, que ellos mismos caen 
por su base. 

Aun cuando diga Madoz que Tremp era residencia de los condes de 
Pallars (aseveración bastante gratuita) y población de grande antigüedad y 
muy considerable en otro tiempo, es muy discutible el que los condes resi- 
dieran allí, y aun así sería sólo la dinastía de los Raimundos, pero nunca la 
de los Artales, de la que nació San Odón. 

Ni aun el cronista de Tremp, el Dr. Mir, se atreve á sostener categóri- 
camente que Tremp fuese la capital del condado: «Destruido Tremp, empero 
algunos años después de la fecha de la dedicación de la catedral de Urgel (819 
ú 840), no tardó en levantarse de sus ruinas y adquirir progresiva importancia 
bajo la sombra tutelar de aquel mismo templo restaurado y pródigamente do- 
tado por la piedad de los condes de Pallars, cuyo pendón seguían los hijos de 
Tremp en sus bélicas empresas dentro y fuera de sus dominios; y si no 
consta categóricamente que fuese entonces su capital, ¿cómo fué sede de su 
obispado? Sería porque atendibles motivos estratégicos obligarían á ocupar 
como á tal la antigua Paliars— (al tratar de Sort, decimos que no ha existido 
nunca esa población),— ó la célebre Petra-media, hoy Peramea» (1). 

Ya lo dice el Dr. Mir: las condiciones estratégicas de Tremp no favore- 
cen para qué los condes la eligieran por su capital, como tampoco las clima- 
tológicas, porque Madoz dice: «El clima es duro y húmedo por razón de las 
nieblas, que incomodan en inviernos lluviosos, pero el aire es puro y la at- 
mósfera anda siempre agitada en las montañas y sierras, pero más cargado 
en la población y conca.» 

Tenemos, pues, que ni por su estrategia, ni por las condiciones del país, 
ni por su importancia, bastante discutible en aquel entonces, eran á propósi- 
to para que los condes la eligieran por su capital y residencia. Está fuera de 
duda que el conde Raimundo gobernaba en el Pallars y/<ss¿í ó inferior, y de 
ahí las fundaciones de Mur y las donaciones á favor de la iglesia de Tremp, 
después de haber sido causa de su destrucción. 

Fundamento sólido á favor de que en Tremp naciera San Odón, ninguno. 

(1) De esta viUa nos ocupamos al tratar de las poblaciones del Pallars, demostrando de un modo irre- 
•ítalie que pertenecía al dominio del conde Artal, que dio su castillo en dote á D.'^ Lucia. 



180 - 



¿SAN ODÓN, NACIÓ EN VALENCIA DE ANEO? 



Segunda opinión 

Quien quiera enterarse de esta población, puede leerlo en nuestro capí- 
tulo del valle de Aneo. Para nuestro objeto repetiremos aquí lo que dice 
Madoz: «Hacia el E. de este pueblo }'• á cinCó minutos de distancia se 
encuentran restos de un castillo feudal, en el que el marqués de Pallars, 
señor jurisdiccional del valle, tenía su gobernador, según se sabe por 
tradición» (1). 

En este castillo de Valencia se pretende que nació San Odón. Veamos, 
pues, las razones en que se apoya esta creencia ó tradición. 

En primer lugar.áducen idéntica razón que los deTremp y con el mismo 
fundamento, pues si Iqs condes residían en Valencia en las épocas del ve- 
rano, es claro que en una de esas temporadas pudo haber nacido allí el 
Santo, puesto que ignoramos la fecha en que vino al mundo el pequeño Ot. 
Tiene además en su apoyo esta opinión, el que muchos creen que Valencia 
era la cipital del Condado yja residencia oficial.de los condes pallareses. 

Desde luego confesamos que— en apariencia,— tiene alguna mayor pro- 
babilidad que Tremp, y no está del todo destituida de fundamento su preten- 
sión, por cuanto ha habido escritores que han asegurado ser la capital del 
condado por razón de su formidable castillo, el que ocupaba una posición 
verdaderamente estratégica, aunque hoy todo él se halle convertido en un 
montón de ruinas. \ ■ 

En apoyo de esto viene el Arzobispo Marca (2) cuándo dice: Que al prin- 
cipio de la reconquista entró Otjer para arrojar á los sarracenos, en unión 
de los varones de la Fama de los cuales dice: <íQuos ferunt ex Aquitania, 
cui Karolo Martello praéfatus fuerat Otjerus, profectus juga Pyrenaei 
per Vallein Aranam cum copiis Gállicis superarse ad pellendos ex ea re- 
gione Sarracenos , sed in Pulliarensi tractu, castro Valentiae recepto, quod 
est in confinis agri Consoranorum, stattm per rupium abrupta in Cerita- 
niam vallemque Confluentinam delapsos, demum post longum decem anno- 
rum tempus Emporianium ohsidione aggresos, ubi morbo periit Otjerus. y> 
Luego, dicen, si en aquel tiempo estaba ya edificado el castillo de Valencia 
por los moros y lo tomó Otjer, es claro que siendo un sitio tan á propósito 
para hacer frente á las incursiones moriscas residirían allí los condes, con ^ 
preferencia á cualquier otro sitio, ya para su seguridad personal, como 
también para defender con más ventaja su territorio de los enemigos. Por 
lo tanto, pudo haber nacido allí el Santo. ^ . , 

Si lo anteriormente copiado y con tanta precisión narrado por Marca 
fuese verdad, su razonamiento no estaría destituido de fundamento, pero " 
como todo esto es falso, el edificio que se apoya en esta base ha de venir al 
suelo por su propio peso. 



(1) Esta tradición tiene el misino fundamento que otras varias de nuestro país. El gobernador del 
marquesado residía en Sort, como lo demostraremos en su lugar.— (Véase «Importancia de Sort>.) 

(2) Marca hispánica, 241. 






, ' - 181 - . 

Ni.es cierta la leyenda de Otjer, ni en dicha época estaba edificado el 
castillo de Valencia, ni aun que existiera Valencia con su castillo en los 
días de San Odón, no nació allí el Santo. Vamos á probar las partes de la 
proposición que acabamos de sentar. 

1.* No es cierta la leyenda de Otjer. 

Una de las versiones con que los historiadores y cronistas antiguos qui- 
sieron explicar la epopeya de la reconquista de Cataluña, y de la que se han 
hecho eco respetables autores como- Pujades, Balaguer, Monfar, Narciso 
Felíü, Moner y otros, es que se debió á un intrépido guerrero llamado Gtjer, 
secundado por los nueve Varones de la Fama,,de los cuales, dicen, descien- 
den las principales y más ilustres familias de Cataluña. A dichos caudillos 
acompañaba un ejército que hacen ascender al número de 20.000 hombres, 
los que entraron en Cataluña por las riberas del río Garona, por el valle de 
Aran y Piedras Blancas. Pasaron al condado de Pallars, donde se apodera- 
ron de algunos castillos fuertes, entre ellos el de Valencia de Aneo, como 
dice Marca y nuestro paisano Moner. Que algunos de aquellos guerreros se 
quedaron en el país, ya que,no dejaban nunca abandonada una región sin 
estar seguros de la tierra por donde habían de pasar. 

Unos sostienen que la entrada de Otjer fué el año 737, otros tienen 
por más probable que fué en 759, por cuanto los mismos eácritores árabes 
aseguran que hubo una gran batalla el 2 de Septiembre de 756 cerca de los 
Pirineos á esta parte, en la que fueron vencidos los moros y muerto su cau- 
dillo. Pujades pone la entrada de. Otjer en 754. . ; 

Pero esta leyenda tiene más de fábula que de verdad, y hoy no merece 
crédito á ningún escritof, yya en el siglo xvii fué refutada por Esteban 
Corbera en su «Cataluña ilustrada»; y entre otras razones que aduce, asegu- 
ra que en las historias de los reyes Francos no hay ni siquiera memoria de 
Otjer. Poco fundamento, pues, merece cuanto en ello pretenda cimentarse, 
y lo sentimos por nuestro paisano Moner, que la creía á pies juntillas, como 
lo prueba en su monografía de Sort y en su obrita « Vía férrea Noguera- 
Pallar esa», de las que nos ocupamos más de una vez, en la que asegura que 
el primer conde de Pallars era uno de los mencionados Varones, llamado 
Hugo» de Mataplana, siendo así que como demostraremos en la Cronología de 
los condes, dicho personaje no gobernó en Pallars hasta el año 1297, en que 
casó con la condesa Sibilia, adelantando su existencia nada menos que la 
friolera de /d" s/^/o57 • 

2.* No estaba edificado el' castillo de Valencia en la época de San 
Odón. 

No prueba la existencia del mencionado castillo en 750, el decir que lo 
tomó entonces Otjer, pues son tenidas por fábulas las conquistas de este 
héroe y aun su existencia. 

Se pretende que los condes, considerando aquel sitio á propósito para 
defenderse de las agresiones de los moros, se fortificaron allí considerando 
^Cjuel sitio poco menos que inexpugnable en aquellos tiempos. Más afirma- 
dnos nosotros que los condes no se fortificaron allí, porque en aquella época 
no estaba edificado, y en su consecuencia ni podían ni debían residir en 
Valencia, por lo mismo que aquellos calamitosos tiempos eran poco á pro- 
posito para permanecer en lugares que no estuvieran suficientemente forti- 
ficados y dispuestos para repeler cualquiera agresión. 



— 182 — 

Nuestra afirmación no es gratuita. Era este un punto muy importante 
para nuestro objeto, y á falta de documentos que traten directaníente esta 
cuestión procuraremos deducir la verdad de los datos que hemos adquirido. 
Al efecto consultamos con algunas personas conocedoras de la historia del 
Pallars y en particular con los señoi-es Miret y Carreras, que actualmente 
se ocupan en historiar nuestro condado, y son de opinión de que no estaba 
edificado el castillo en la época de San Odón, y la verdad es que no figura en 
ninguna de las escrituras referentes al valle de Aneo que más adelante 
copiamos, como tampoco en el acta de dedicación del monasterio del Burgall. 
Que más adelante los condes de Pallars edificaron allí la fortaleza, está' 
fuera de duda, y puede que la tomaran como residencia veraniega ;_ pero sí 
negamos que trasladaran allí la capitalidad del condado, que continuó en 
Sor t como demostramos. 

3.^ No exií<tia la población de Valencia. 

Creemos fundadamente que no solamente no existía el castillo, sino lo 
que es más, ni siquiera la población, la que fundó ó bien la condesa Valencia, 
esposa del conde Raimundo (siglo xi), ó bien una hija suya llamada también 
Valencia, que era condesa de Pallars sobre los años 1171, en recuerdo, de su 
madre, ó por otra que entró en posesión del condado en 1215, según se des- 
prende del testamento del conde Ramón, de que nos ocupamos al tratar de 
este personaje. ^ 

Sea de ello lo que quiera, lo cierto es que en las noticias que tenemos 
del valle de Aneo y algtmas de cuyas escrituras copiaremos á continuación, 
para nada figura este pueblo y castillo, omisión que no tendría explicación 
de tener la importancia que se pretende darle. 

El primer dato de Valencia aparece en 1281. En las Escrituras del Real 
Patrimonio (1) vemos una hecha en el día 7 de las kalendas de Septiembre del 
citado año, en la que el conde Roger hizo reconocimiento al rey D. Pedro 
de Aragón y á su primogénito D. Alfonso, por los daños que le había causado 
con motivo de la guerra, del dominio directo del condado de Pallars, valle 
de Aneo, Alós, Dorb, Esterri,- Estahís, Cerp, Castro Puigloréns, Isil, Dou, 
Isabarre, Usús, Unarre, Piguerola, Boren, F«/^/ía«, Escalarre, Gavás, 
castillo de Saguís, castillo de Portrany, de la valí de Espot, castillo de 
Leort, Ubach, Estarrat,- etc. No se eche en saco roto que, aunque figura 
Valencia, no se nombra su castillo, á pesar de hacer mención de otros, de lo 
que parece seguirse que aun en esta fecha no estaría edificado. 

La segunda memoria es de 1297. En el lugar de Mataplana, á 6 de las 
kalendas de Junio, la condesa Sibilia de Pallars, hija del noble Arnaldo Ro- 
ger y con consentimiento de su esposo Hugo de Mataplana y de D.* Lascara 
su madre, hizo cesión á favor del rey D. Jaime de Aragón del dominio di- 
recto de todo el condado de Pallars y de sus castillos y lugares, especial- 
mente de los castillos y villas de Valencia, Leort, Llaborsí, Escaló, Pera- 
mea, Montcortés, Santa Engracia, Sort y otros, á excepción del castillo de 
Salas, por el precio de 400.000 sueldos moneda barcelonesa de terno. 

Estos son los datos más antiguos que de Valencia hemos encontrado, y 
y por lo mismo no creemos en la gran antigüedad que nos refiere Madoz y 
que tuviera tanta importancia, desde el momento que carecía de un ele- 
mento tan indispensable como es el agua, según decimos al ocuparnos de la 

(.1) Escrituras de Feudos, n.° 11, Cl. 1, A. 10. 



- 183 — 

población. Si más adelante adquirió renombre, fué por los hechos desarro- 
llados á su alrededor al terminar la dominación de nuestros condes (1). En 
torno del castillo se edificaron algunas casas, y abandonado el castillo, las 
abandonaron á su vez los moradores; en el siglo xviiino existía ya ninguna. 

Viene también en nuestro apoyo el Sr. Morelló, aun cuando pretenda 
que el castillo existía muchos siglos antes, con poco fundamento á nuestro 
modo dé ver. 

«Aquest nom de Valencia no 's troba fins al sigle xii, lo que confirma la 
tradició de sa etimología, ó siguí que es degut á una comtesa que s'anome- 
na va Valencia, que efectivament existí á fináis del sigle xi. Probablement 
fins á tal época s'anomena va i/^rcaif (tampoco con ese nombre aparece en 
ninguna de las escrituras que luego copiaremos), per ser lo lloch aon se cele- 
braven els mercats y fires de la valí, confirmantho la esmentada donació 
d'iglesies feta peí bisbe Atón, en la ques'hi troba la de Nundiqualis—quent 
vulgarefjt vocantur Mercatum—diu la mentada scriptura que significa lloch 
de mercat ó firá.» 

No negaremos que pueda ser cierta la apreciación del Sr. Morelló, pero 
sí que se nos hace un poco sospechosa, pues ni el sitio parece á propósito por 
estar algo apartado de la mayor parte de los pueblos del valle, y aun la 
misma falta de agua que obligó á los antecesores de los habitantes de la 
actual Valencia á trasladarse al lugar que hoy ocupa, parece confirmar 
esta hipótesis, y por lo mismo nos atenemos á la opinión que teníamos for- 
mada antes de ver el trabajo del Sr. Morelló, ó sea de que Valencia no exis- 
tía, y por lo mismo queda desprovista de fundamento su antigüedad, lo pro- 
pio que la de su castillo, y en su consecuencia San Odón no pudo nacer en 
Valencia. , 

4.* Aun cuando existieran Valencia y su castillo en la época de San 
Odón y no nació allí el Santo. . 

Examinemos los fundamentos en que se apoya la leyenda de los que 
pretenden que allí nació San Odón. La tradición de que en el castillo de 
Valencia (2) nació San Odón parece creerla cierta el Sr. Morelló, y por lo 
mismo, como no nos duelen prendas y hemos de copiar cuanto pueda 
dar luz sobre este asunto, ahí va lo que dice el mencionado autor en su Valí 
d'Aneu: «A tramontana y dominant al pía, se troba'l célebre castell de Pa- 
Uars, que tant magistralment descríu Mosen Cinto. «Es un niu de aligues 
espatUat per un temporal d'hivern; d'aquell casal de nostres antigües glo- 
ries no'n quedan mes que pedrés escampades, entre les quals torna á sortir 
la roca viva que va esqueixant y llevantse aqueix vestit que li serví pera 
una estona. Un jessemí florit que trobí entafurantme entré les ruines, fou una 
gota de balsam del meu cor trist y dolorit, recordantme que no tot hi ha 
mort. En efecte, de la pléyade de guerrers, comtes y héroes que tingué per 
bressol lo castell de Pallars, no tot ha mort en els Ilibres y en la memoria 
d'aquells pobles. Eixos y aquells os parlarán ab gran entussiasme de San 
Dot, bisbe de la Seu, nascut deis comtes de Pallars en aquell memorable 
castell. Y la tradició que ha oblidat ais cavallers y dames, les guerres y 
torneigs, recorda que ana va cada dial Sant á apendre de lletra á Sant Esteve, 

(1) Véase «Fin del Condado de Pallars», 

(2) Morelló le llama castillo de Pallars, y no hemos encontrado ningún documento en que se le dé 
«¡Se nombre, que él cree desprenderse del acta de Burgall. 



: f :^' 184. — . 

convent que ha. desapar egut y que estava á l'altra banda del Noguera, aprop 
de Port Aran (1). No en totes les ruines trobarém eixa flor áej'essamí.» 

Del castell, continúa Morelló, no se'n conserven mes que dos trossos de 
una muralla de un gruix de deu á dotze pams, y un fosso que uns ne diühen 
presó y altres capella. El repeu que forma'l castell y en un punt mes avan- 
sat era la roca comtal hont devien jurar els comtes fidelitat á les lleys de 
la Ierra. 

En lo inateix repeu y lloch mes proper al castell era conegut per Serrat 
Simboy 6 de les forques, y es tradició que en aquell lloch eran penjats els 

condemnats á mort. 

i, 

En els camps de sota'l castell se troben encara algunes pedrés rodones 
de uns 25 á 30 centímetres de diámetre, bales primitives que deixarían anar 
pels matacans ó tiraríen ab els fenébols. S'en veu encara una en un forat 
del tros de la muralla que resta en peu. 

Constituía aquell castell l'inexpugnable centre de forts y torres que 
dominavan tota la valí. Per tramontana á la altra banda del riu y quasi á sa 
mateixa altura, 's troba'l serrat de la Torra y á sota mateix la torre de Port- 
Arán (2) que porta aquet nom segurament perqué prop seu atravessava'l riu 
l'antich camí de la Bonaigua y valí d'Arán. 

Molts anys, segles tal volta, s'ha mantigut la torre esberlada de Port- 
Arán, com si ho fos per un llamp, fins que fa dotze ó catorze anys s'enruná 
una meytat. Es tradició qué había existit un poblé en eix lloch y molt á la 
vora'l monastir de Sant Esteve, aon, segons tradició, á mitjans del sigle xi, 
feu sos primer s estudis Sant Dot, ñll deis comtes de Pallar s Artal y Llucia.> 

Aparte de que el hecho nafrado por la tradición de que nos hablan Ver- 
daguer y Morelló lo creemos destituido de fundamento, por lo que indicamos 
antes, y sólo puede pasar como piadosa tradición, desde luego la fecha no es 
cierta. El matrimonio de los condes tuvo lugar, como veremos luego, en 1057. 
San Odón no fué el primer hijo, y por lo mismo habían de transcurrir algu- 
nos años antes de que el pequeño Ot estuviera en disposición de ir á la es- 
cuela y por lo tanto sería ya después del tercer tercio del siglo. 

Muy bonita será la tradición de que fuera á estudiar San Odón al mo- 
nasterio de San Esteban, pero á primera vístase ve que no tiene ningún 
fundamento, tanto si miramos la distancia que mediaba desde el castillo al 
monasterio y tener que pasar la hondonada del río, como también la peque- 
ña edad del Santo. 

Además, ¿podemos creer que los condes no tuvieran maestros que le 
enseñaran las primeras letras en su propia casa? ¿El hijo de los poderosos 
condes de Pallars había de ir todos los días, en su pequeña edad, á estudio en 
un monasterio distante de su castillo ó palacio, y con la agravante de ser el 
camino tan accidentado y el clima ¡tan benigno!... como por allí hace la 
mayor parte del año? ¿Y el pequeño Odón, tenía que dar todos los días su 
paseíto hacia el monasterio con los libros debajo del brazo, y no dicen si 

(1) Este monasterio era el de San Esteban de Petra Apilia, del que dice Villanueva que no sabe en 
donde estaba edificado. Se encuentran noticias de él en 904. Parece que fué incorporado al de Gerri. Véase 
nuestro artículo Catolicismo en Pallars. 

(2) De este castillo encontramos noticia en 1213. Guillermo de Portarán- Portrán— prometió dar á 
Guillermo de Erlll, á su mujer y á los suyos el castillo de Portarán. Y en 1278, cuando el conde Arnaldo 
Roger se rebeló contra el rey D. Pedro III, le cedió el dominio de varios castillos, entre ellos el de Por- 
tarán— PoyíyrfM. 



- 185 — 

'» ■ . 

también con su zurroncit'o en donde llevaría la comida en días de calor y de 
frío, como si fuera un pobre seminarista que ha de buscar la comida en 
alguno de los pueblos cercanos á su seminario? 

Hemos visto cuan infundada es la tradiciión de que San Odón nació en 
Valencia y como resulta una de tantas tradiciones inventadas sin ninguna 
apariencia de verdad. 

Vamos ahora á añadir una razón convincente de que no nació en Valen- 
cia, aun en el supuesto, poco probable, de que entonces existiese. 

Es cierto, seguro, que S. Odón nació en su propia casa, es decir, en terri- 
torio propio de sus padres; y Valencia, si es que existía, no pertenecía en 
aquel entonces á los condes Artal y Lucía, sino al conde Raimundo su 
primo. , • 

A la vista tenemos algunas escrituras de la época, que nos vienen de 
molde para nuestro objeto. 

La primera es del año 1057, época precisamente del casamiento de los 
padres de San Odón, la que nos facilita el manuscrito dé Llobet, y por ella 
vemos que los vecinos del valle de Aneo prestaron pleito y homenaje á los 
condes Raimundo y Valencia por el castillo de Gilarent, prometiendo serles 
fieles y leales, conforme lo habían sido á sus abuelos. De modo que hasta esa 
fecha es cierto que el valle de Aneo no había pertenecido á los Artales. * 

Sólo una duda se nos ofrece para lo sucesivo, y es la siguiente; si el 
Santo nació antes del año 1063 á 1064, cosa que^creemos muy posible, puesto 
que no hay que olvidar que en 1092 era ya Arcediano de Urgel, que había 
tenido que estudiar la carrera y que una gran temporada ejerció la profe- 
sión de las armas antes de ordenarse, y con todo, en la época de su nombra- 
miento sólo hubiera contado la edad de 30 á 32 años y de 34 cuando su pro- 
moción al episcopado; si es así, como fundadamente puede admitirse, es 
cierto que no pudo nacer en el valle de Aneo, porque ya hemos visto que no 
era patrimonio de sus padres, ^ ^ 

Que después de esa fecha pasó el valle de Aneo á poder del conde Artal^ 
tampoco podemos negarlo, pues de ello dan fe las escrituras que á conti- 
nuación copiamos, aun cuando el dominio efectivo de todo ello parece que no 
fué hasta el año 1090 y á lo más en 1079, según se desprende de la donación 
al monasterio de Gerri del año 1080, hecha por el conde Artal. 

La primera escritura es del año tv del rey Felipe, 1064, én la que inter- 
vinieron los condes Ártal y Lucía y Raimundo y Valencia. Por ella vendieron 
y conmutaron los castillos de Rivert, Castellón, Adonz, Viu, Lavata, Enres,^ 
Vilva, el monasterio de Lavaix,. .castillo de Erill, villas de Durro, Tahull^ 
Cardet, Bohí, Erill y. Valí Orcera, con sus términos y pertenencias, propias 
del conde Artal, en propio alodio de los ¿ondes Raimundo y Valencia; en 
cambio recibieron de éstos la villa de Isil,' Son, Ordac, Isabarre y todo lo 
que tenían y debían tener en el valle de Aneo, con el honor del valle de 
Vallat, en el monasterio del Búrgall, en las parroquias de Arcalís y monas- 
terio de San Pedro de Malezas, castillos de Petrabruna y Reguart. (Apén- 
dice I.) ' 

En 1072 hicieron otro convenio los condes Artal y Raimundo, referente 
^1 valle de Aneo, de lo que se desprende que no habrían puesto en vigor la 
con vención, anterior, sino que el dominio del conde Artal en dicho valle pa- 
rece que no fué efectivo hasta el año 1090, en cuya fecha había muerto ya el 



— 186 — 

conde Artal I. De este año aparece otra escritura de los condes Artal y Es- 
lonza, hermano y cuñada de San Odón, por la que conceden al' monasterio 
de Gerri un escusado en cada villa de Aneo, de lo que parece desprenderse 
que en este tiempo tomarían posesión del territorio. (Apéndice II.) 

Además, y en conñrmación de lo anterior, encontramos otra escritura 
del año 1904 en la que venios otra convención hecha entre el conde Raimun- 
do y los condes Artal y Eslonza, por la que el primero recibe los castillos de 
Toralla, Erill, Adoz, Enxes, Vilva, el monasterio de Labaix y otros; cedien- 
do, en cambio, á Artal el valle de Aneo y las villas de Isil y Son. De esta 
escritura dice Llobet lo. siguiente: «A 9 de Agos,to de 1094 los condes Artal 
y Eslonza, hermanos de San Odón, hicieron un canje con los condes Rai- 
mundo y Valencia, por el que los primeros dieron á éstos los castillos de 
Toralla, Erill, Enres, Vilva, Bellera, Reguart, Tenriu y el monasterio de 
Labaix, con los pueblos de Bohí, Durro, Tahull, Vilanova, Candador, la villa 
de Erill, el término de Castellet, el río de Guardia hasta Talarn, y les defi- 
nieron cuantas querellas habían tenido con ellos por razón del valle de 
Assua (1) de Vallsegres y de todas las demás tierras que poseían los condes 
Raimundo y Valencia y su hijo Pedro, los cuales dieron á Artal y Eslonsa 
y á San Odón el valle de Aneo y los pueblos de Isil, Son, Estáhís (So vas), 
Alós, Isabarrcy Ardaha, el monasterio de San Pedro del Burgall, y su honor 
en el valle de Espot y Vallat, las parroquias de Arcalís, los castillos de 
Larván, Porves, Sarroca, Petrabruna, Claverol, Rivert. Castellón, Envasa, 
Gastellet y el monasterio de Malezas, y les definieron, por fin, las querellas 
que tenían por los castillos de Jou, Suert y Castronas, y por el monasterio 
de San Andrés.» (Apéndice III.) 

Después de la lectura de esta escritura no se tachará de gratuita 
la afirmación de que todo el valle de Aneo pertenecía al conde Raimun- 
do, y en el caso de que hubiera existido la población de Valencia, suya 
había de ser. - , 

Creemos, pues, que hasta esta época no pasaría á poder de los condes 
Artal, á pesar de la primera escritura que hemos copiado, por cuanto vemos 
que con fecha 8 de Junio de 1076 un tal Ficapal prestó pleito y homenaje al 
conde Raimundo por el castillo de Gilarent y Vallfarrera. En cambio, 
en 1105 lo vemos ya propiedad, del conde Artal, y con esa fecha lo restituye 
al monasterio de Gerri. 

Además, por otra escritura, de 1107 sabemos que los vecinos del valle 
de Aneo, ó los representantes de los pueblos de Aneu, á saber: Alós, Isil, 
Boren, Isabarre, Escart, Esterri. Son, Escalarre, Unarre, Gavás, Sorpe, 
Osas y Estahís (2), convinieron con los condes Artal y Eslonza en que 
darían poder sobre sí á éstos, y sobre los pueblos y villas que había en Fa- 
rrera hasta Isabarre, en que fuese suyo el conocimiento de las causas civiles 
y criminales de homicidio, adulterio é incendios, de asaltos de una villa á 
otra y demás quejas que se les diesen, y por su parte los subditos se compro- 
metían en prestarles un jamón ó muslo por cada hombre de los suyos que 
matase cerdo ó carnero. Los citados condes correspondieron á esto prome- 
tiéndoles no hacerles fuerza, ni obligarles á más de lo referido. 

(1) Al tratar de las poblaciones de Pallara, nos ocupamos de este valle y querellas de los condes. 

(2) No se eche en saco roto que, á pesar de nombrar aquí casi todas las poblaciones del valle de Aneo, 
para nada figura Valencia, lo que prueba que no estaba edificada todavía. 



— 187 - 

^ ' ■ '■■',:' 

1109. Los condes Artal y Eslonza dieron este año al monasterio de 
Gerri la sexta parte del teloneo del mercado del valle de Aneo. 

Para que no pueda achacársenos que las escrituras de que hemos hecho 
mención puedan resultar apócrifas desde el momento que hemos dicho que 
las tomábamos de un manuscrito particular, vamos á transcribirlas á conti- 
nuación sa-cadas del Archivo de la Corona de Aragón. 

. Con ello confirmaremos á nuestros lectores que nuestra región, ó conda- 
do, estaba gobernada por dos dinastías distintas, y además les recomenda- 
mos la lectura de lo siguiente, debido á la fecunda pluma del Sr. Miret (1): 

«Es el Pallars la niás importante de las comarcas del noroeste de Cata- 
luña, situada entre los Pirineos y el Montsech y formada por la cuenca del 
río Noguera- Pallar esa y sus afluentes. En los comienzos' de la reconquista 
constituyó un distrito ó condado especial, poco menos que independiente de 
todo superior señorío de los príncipes ó condes de Tolosa, Barcelona y Ara- 
gón. En virtud de la disposición testamentaria de uno de sus condes particu- 
lares, se dividió en dos Estados diferentes á fines del siglo x ó coniíienzos del 
xi: el condado del Pallars sí?6í>¿í/ ó superior, y el condado del ?2i\\2iYsjussá,ó 
inferior. Así subsistieron todo el siglo xii, cada uno con una familia señorial, 
hasta que, á; principios del siglo siguiente y por medio del matrimonio del 
conde Artal (IV) y dé la condesa Guillema, se unieron nuevamente ambos 
condados en manos de la hija de éstos, llamada, como su madre, Gtiillema 
(sobre el año 1149).» 

De esto nace la confusión y divergencia de muchos autores, al tratar de 
nuestros condes, y así se explica satisfactoriamente el que poseyeran diver- 
sos territorios dentro del misnio condado; que sus tropas, y aun los mismos 
condes, cometieran muchos atropellos, como luego veremos, dada la proxi- 
midad de sus señoríoS. 

Parece, pues, fuera de duda, que el conde Raimundo poseía la mayor 
parte del condado inferior, aunque con posesiones y territorios en el supe- 
rior, entre ellas el valle de Aneo; mientras que el conde Artal poseía el su- 
perior y valle de Bohí, aunque con posesiones en el inferior, entre ellas 
Salas y otras. - 

Es indudable que en la época del nacimiento de San Odón pertenecía el 
valle de Aneo al conde Raimundo. ¿Cómo, pues, había de nacer en Valen- 
cia, aun suponiendo que existiera este pueblo, si no dominaban allí sus 
padres? Sostener esta opinión, es el mayor de los absurdos. 

Pero si esto no fuera masque suficiente, no nos cansamos, y vimos si 
podríamos obtener algún dato positivo á favor de esta opinión. Al efecto, 
solicitamos la opinión de Ajearías ilustradas personas de nuestro país, que por 
su saber, carácter y cargos que desempeñan los creíamos llamados á escla- 
recer nuestras dudas. Varias son las cartas que con tal objeto hemos recibí-' 
do, 57- las más nos dicen no saber nada de esta cuestión; que en Valencia no 
hay ningún dato que confirme esta creencia y sólo algunos ^(?c/«;í que era 
hijo de dicha población. En conclusión, fundamento sólido á favor de Valen- 
cia, ninguno, y se encuentra en el mismo caso que Tremp. ¿En dónde nació, 
pues? Luego lo sabrán nuestros lectores, si no se cansan de leer la- opinión 
siguiente. . 

(1) La princesa griega Lascaris, condesa de Pallars. 



— 188 — 



APÉNDICE PRIMERO 

Conmutación hecha por Artal y Lucía con Raimundo y Valencia (1) 

1064 

In Nomine Domini Ego Artallus Comes et Cohjux mea Lucia Comitissa, vobis emptoribus nostiis 
Raymundus Comes et Conjux tua Valencia Comitissa: Per hanc script^ram vinditionis nostrae et Commu- 
tationis nostrae, vindimus vobís vel conmutamus ipso castro de Rivert, et ipSo Castro de Casieg:lon, ct 
Ipso Castro de Adonc, et ipso Castro de Vivo,'Adlavata, et ipso castro de Enrence, et ipso castro de Vil- 
ba, ét ipso Monasterio deLavalgos, et ipso castro de Eril, et ipsa "Villa de Durro, et ipsa Villa de Taul, et 
ipsa villa de Cardet, et ipsa villa de Bogin,et ipsa villa de fíril, et ipsa villa de Balorsera: Is.tos castres 
dictos et ipso Monasterio jam dicto et istas Vilas jam dictas, haéc omnia jam dicta cum illormn terminis et 
pertinentlas et directos sic vendimus vobis et conmutamus ego Artallo jam dicto et Conjux mea supras- 
cripta ad vos Raymundo suprascripto et conjux vestra jam dicta, ad vestrum plenissimum proprium alode 
affacere quodcumque volueritis; Et de vos accepimus pretlum et cohmütationem ipsa Villa de Esil, Villa 
de Son, et ipsa Villa de Ordac, et ipsa Villa de Issavarri cum' hoc totum que habetis ct habere debctlsin 
Anavi, cum ipso honpre quem habetis in ipso Vallat et habere debetis et ipso Monasterio de.Sancti Petri ad 
Burgal cum suohonore hoc quemibi habetis ct habere debetis et cumipsas Parrochias de Archalis etSancti 
Petri dé Malezas ipso Monasterio cum totp suo honore quod ibi habetis, et habere debetis et cum ipso cas- 
tro de Petrabrunaf et ipso castro de Reguart: Et advenit ad me Artallus dé Genitore meo vel qualicumque 
voces et ad me Lucia per meum decimum sive per qualecumque voces: Et est haec omnia in Comitatu Pa- 
Uárensis, et afrontat hec omnia de totas partes infra jamdicto Comitatum, et est manifestum, haec omnia. 
Et si nos yenditores et commutatores, autnullusquehomo, venerit de omnia. jam d'Cta adinrum-pendum non 
hoc valeat yendicare, sed componat aut componamus haec omnia jam dicta in duplo et cumomni sua melio- 
ratibne, ¿t in antea firma permanéat ista carta jáni dicta modo yel omnique temporeet non sit dis^-upta. 
Facta Istá Carta Vil idus Aprilis anno IV regnante Philippo Rege. Signum Artalli.— Signum Lucia, qui 
ista Carta fecimus, et testes firmare rogavimus.— Signum Bertrán Atonis. — Signum; Baroni Atonis.— Sig- 
num Gldo Atoni.— Signum Giglem ArnaL— Signum Pone Mir. - Signum Rodlant Ricolf.— Signum Petro Ra- 
dolf.— Signum Remon Giglem.— Signum Bei-nad Barón.— Signum Arnall Mir de Tost:— Signum Hug Mir.— 
Signum Alaman Altemir.— Martihus Presbyter rogatus scripsit et sub die et anno quo supra. 

APÉNDICE II 
•1094-1095 

«In libro 1.° feudorum, forma maioris folio 48, est charta qua Artallus comes pallariensis et eius uxor 
et Odo írater dicti C0Ta\tis vendtderunt et conmutaverunt Raimundo coxniii et uxori suae Valentiac et 
suis, casti-a et loca de Toralla,, Erill, Adonc, Enres, Vil va, monastcrium ^anctae Mariae Lavagi cum suo 
honore,, villas de Boin, Durro, Taul, Erlll, de Vallorcera, de Cardedat et castraBelera, de Reguart, de Ten- 
riu, et terminum de Casiello, de ipso rivo de jordia usque ad Talarn. Et difinivit illis querelas quas habe- 
bat eis factas de Assua et Vallseguis, et de alia térra que habebat. Et facta fuit ipsa venditio et conmuta- 
tio, per alodium. Et habuerunt venditores et conmutantes pro eorum pretio Vallem de Arnauij villam de 
Isil, villam Son, villam Oue, villam Alos, et villam Isuarre, villam de Ordao et Monasterium Sti. Petri de 
Burgal cum suo honore et vallem de ipso Vallat, parrochias de Archalis, castrum Lertuen, castrum Pe- 
ruas, casirum de ipsa rocha, castrum Petra-bruna, vallem dé Escos, monasterium Sti. Petri de Malezas, 
cum suo honore, castrum Claverol, castrum Rivert, castrum de Castello acups, castrum de Castellet. Et 
difinierunt illis querelam de castella atora, et monasterium Sanctae Andree, et castri Suert, et castri Cat- 
serras. Et ibi continetur quod* omnia praedictae de unáquaque parte sunt in comitatu paliarensi et quod 
afrontan! de ómnibus partibus infra dictum comitatum. Et fuit facta dicta charta 5 idus augusti, anno 35 
regis Philippl.» Enajenaciones del Real Patrimonio, t. 7, fol. 1136 y 37. 

APÉNDICE III 

«In dicto libro feudorum forma maioris fol. 49, est charta de fine et perdonamento, dono et difinitione 
factis Ínter Raimundum comitem et Artallum comitem, cum quae Raimundus comes dat et definivit Arta- 
lio comiti Vallem de Arnaiti, castrum de Leort, cum monasterio Sti. Petri de Burgal, et Valle Vallat, cas- 
tro Lertuen, de Archalis et Peruas, de ipsa rocha de Petrabruna, et Monasterium Sti. Petri de Malezas 
cum suo honore, castrum Revert, et castrum de Castello, qui est extra terminum de Beregary miro. Et 
difinivit illi castrum de Castello atoro, ét castrum de Catserras, et donat ad ipsum recetum de miniUes. 
Et similiter- Artallus comes, definivit et dat Raimundo comiti, ca.stra Eril, de Adoc, Enres et monasterium 
Sanctae Mariae de Lauags, cum suo honore, castra de Belera, Toralla, Claverol, Tenriu, recetum de Pe- 
tra, et recetum de Castellet. Et fuerunt etiam inter eos conventa alia ibi expressa et videnda. Et fuit fact!'- 
dicta charta 7 kalendas augusti in presentía et medamento regis Sanciy et aliorum ibi expressorum.» 

(1) In libro primo feudorum, fol. 48, col. 1.* 



■, , - 189 — 

, . ¿SAN ODÓN NACIÓ EN SORT? 

Tercera opinión 

Hemos demostrado claramente en los artículos precedentes que nuestro 
Santo no había podido nacer en Tremp, ni en Valencia de Aneo, por no ser 
aquellos territorios y poblaciones de la jurisdicción y señorío de sus padres. 

Veamos, jpues, si logramos puntualizar la región en que vivían los con- 
des Ai'tal y Lucía en aquel entonces, por más que accidentalmente podían 
hacer alguna excursión á cualquiera de los castillos que poseían, como en 
efecto los encontraremos en alguno de ellos. 

¿Los padres de San Odón dominaban en Sort y su comarca? Si. 

Pruebas convincentes de ello nos facilita él manuscrito de Llobet y otras 
fuentes que hemos podido consultar. 

Al tratar de la fundación de Sort (1) nos ocupamos del lugar de Vilam- 
flor. Pues bien, en 1057, época del casamiento de los condes Artál y Lucía, 
el castillo y lugar de Vilamflor, situado á unos 5 kilómetros de Sort, era pro- 
piedad del conde Artal. Como veremos más adelante, pertenecía también á 
nuestro conde Olp, Tbrena, todo el valle de Assua y Sort, y antes había 
sido también de su padre Guillermo, á quien se lo quitó el conde Raimundo, 
como veremos luego. 

A 20 de Enero de 1069 Pedro Roger prometió al conde Artál, hijo de 
Guillernio, hacerse hombre suyo fiel por los castillos de Caregue, Escás, > 
Rodés, Surp y Torena, y darle sú potestad siempre que se la requiriese; y el 
conde reservó para sí y sus sucesores- conocer en las causas de adulterio, 
homicidio é incendios y la quistia, y en Caregue el censo de las personas y 
una gallina,, como que este castillo había ya pertenecido á su padre Guiller- 
mo y á su hermano Bernardo', con los plácitos mayores, y en Escás lo que. 
solía cobrar: todo lo cual testimonió Bernardo, Presbítero. 

A los pocos meses de haber fallecido el padre del Santo encontramos 
otra escritura, fechada á 14 Abril de 1081 , en la que vemos que el conde 
Artal II, su hermano Odón y su madre D.^ Lucía dieron los alodios que 
poseía el monasterio de Gervi— desde el castillo de Erboló hasta Rialp y 
desde Llágiines hasta C«^2>-í/'awa—á los moradores del mismo territorio, 
para que plantasen en ellos viñas y árboles frutales , pagando á los referi- 
dos condes y al Abad de Gerri cierta parte de su producto, y disponiendo 
además qué quedase privativo del Abad de Gerri el derecho de castigar á 
los defraudadores, aunque fuesen •vasallos del conde. 

Sort, como es sabido, se encuentra dentro de la demarcación nonibrada. 
Luego, se sigue por consecuencia que nuestra villa y toda la comarca de 
Que ellos disponen, era propia y privativa de su señorío, piíesto que nemo dat 
quod nonhabet, y no otra cosa representa el que cedan al monasterio dichos 
alodios, que eran privativos de la autoridad feudal, y el que autoricen, á los 
lloradores para plantar viñas, reservándose ellos el derecho de percibir 
parte del fruto de sus vasallos, hechos que no hubieran podido ejecutar desde 

cí momento que no fueran sus señores. 

i ■ • ' 

(1) Origen etimológico de Sort, cap. 22. 



• - 190 - ; « 

Confirma, además, que los condes Anal y Lucía eran dueños de nuestra 
comarca, lo siguiente. En 1082 hicieron una concordia con Ponce, Abad de 
Gerri^ referente á la solana de Enviny, en cuya, escritura intervinieron los 
dos hermanos Artal y Odón y su madre D.^ Lucía. El citado pueblo se halla 
situado en la parte opuesta de Vilamflor y á igual distancia de Sort. 

, A esto se nos podrá presentar una objeción, apoyada precisa,mente en 
los mismos documentos qué nosotros aportamos al trata.r de Sort. En nues- 
tra colección diplornática de dicha villa copiamos la donación que hizo á la 
iglesia de Urgel la condesa Ermesindis, donación que en 1069 confirmaron los 
condes Raimundo y Valencia, de la villa de Sabort; de lo que parece dedu- 
cirse que Sort no sería del dominio de los padres de San Odón. 

En primer lugar, diremos que esa donación se hizo antiguamente por la 
condesa Ermesindis, anterior á la época del nacimiento del Santo, aunque 
luego fué confirmada por sus hijos. Habiéndose dividido el condado como ya 
hemos visto, no es admisible que tuvieran el dominio" directo de Sort, sino 
que lo más probable es que fuera de la iglesia de Urgel, á quien se había 
hecho la donación; pero aunque así no fuera, no sería tanipoco argumento 
convincente en contra de nuestra opinión, pues podían ser los condes Kai- 
mundo y Valencia, ó la iglesia de Urgel, los señores feudales de Sort, y no 
obstante podían ejercer la, jurisdicción en la coiharca, poseer su palacio, 
castillo, bienes y posesionesv en la misma localidad los condes Artal y Lucía, 
y por consiguiente vivir en Sort cuando nació San Odón. También es admi 
sible que se apoderara el conde Raimundo de Sort, como lo había hecho con 
otras posesiones del conde Artal. 

En el transcurso de los hechos que relatamos,, vemos la facilidad con 
que los, condes celebraban convenciones, cambios y permutas de los domi- 
nios de villas, castillos y territorios, y pudo muybien acontecer que, aunque 
antes hubiera pertenecido Sort á la jurisdicción del conde Raimundo, pasase 
luego al dominio directo y feudal de los padres de San Odón. 

En 1087 encontramos de nuevo á los condes de Enviny, cuando dan al 
monasterio de Gerri el, manso de Ramón Baro de Sos. 

En 1100 los condes Artal y Eslonza dieron al mencionado monasterio de 
Gerri la iglesia monasterial de Rodés, distante dos horas de vSort, lo que nos 
demuestra palpablemente que dominaban en nuestra comarca desde el 
momento que los vemos disponer de los bienes de todos los alrededores de 
Sort, y en su consecuencia de nuestra villa. 

No. es pues admisible, después de cuanto llevamos expuesto, la opinión 
de Moner y otros que aseguran que los condes residían en los tres puntos 
antes mencionados, sino que lógicamente hay que creer que cada familia- 
habitaría dentro de su propio señorío, aunque luego de la fusión de las dos 
familias podían residir algunas temporadas en Valencia, en Sort, y hasta, 
si se quiere, en Tremp. 

Permaneciendo dividido el condado, hemos visto á la familia de San 
Odón gobernando la comarca de Sort. La población más importante que hay 
en aquella demarcación era y es sin disputa Sort, y en él era natural que 
residieran los condes, no sólo por ser la capital de su condado, sino también 
porque las condiciones topográficas y climatológicas eraii mejores que las 
de ningún otro pueblo, lo que confirma Madoz: c^El clima de Sort es sano y 
templado», y lógicamente hay que suponer que allí pasarían la mayor par'u- 



- 191 -^ ' 

del año, aun cuando hicieran alguna excursión á Peramea, Salas, Envin}'- 
y otros pueblos, en los que veremos poseían fuertes castillos. 

Pero si se mira la época tan calamitosa, de tantas revueltas é invasiones 
de los sarracenos, y aun las continuas correrías que hacían los mismos con- 
des violando y saqueando las poblaciones, entre ellas el mismo Sort, es una 
razón suficiente para que los condes no prolongaran su estancia en regiones 
apartadas de la capital,. sino que lo natural era que habitasen con preferen- 
cia en él centro y lugar mejor defendido, no sólo para resistir cualquier 
inesperado ataque, sino también para acudir con más presteza á donde las 
necesidades de la guerra reclamasen su presencia. 

De todo esto se sigue que siendo Sort la capital del condado, allí ha- 
bían de residir más tiempo, en. particular las condesas, y la razón es clara 
Los condes saldrían con frecuencia acampana y sus esposas permanecerían 
grandes temporadas solas, y salta á la vista que no las dejarían sino en los 
lugares más fuertes y qué ofrecieran mayores garantíais de seguridad, á fin 
de que no fueran víctimas de las embestidas ó invasiones de los muslimes, 6 
de la codicia de otros señores feudales. De aquí que permanecieran más 
tiempo en la capital, punto más fortificado y con mayor defensa, y como en 
ningún lado la ofrecería mejor que en la capital, de todo ello se sigue una 
probabilidad muy fundada á favor de Sort. 

¿Hay algunas autoridades ó autores respetables que afirmen que Sari 
Odón nació en Sort? Sí. ' 

El P. Villanueva (1) dice lo siguiente: «Dícese que este Santo, Odón, Ha- 
dó en Sort, y aun señalan allí la casa de su nacimiento.» Hay que tener pre- 
sente que esta tradición de que nos hace referencia Villanueva, es de prin- 
cipios del siglo XIX, ya que él escribió su obra sobre el año 1807, aun cuando 
no salió á luz hasta el 1857. Tan fresca estaba entonces la tradición y creen- 
cia de que San Odón había nacido en Sort, que hasta puntualizaban el sitio 
ó casa én donde había venido al mundo; era creencia general en aquel en- 
tonces en Sort, como se dirá en el capítulo siguiente. 

Nuestro ilustre paisano Sr. Moner, señor de Sabarnéda, viene también 
en apoyo de la tradición y creencia de que San Odón nació en Sort. Véase,, 
sino lo que dice en la monografía de nuestra villa: «En este castillo de Sort 
nació en el siglo XI San Odón, hijo de D. Artal y D.* Lucía, condes de Pa- 
llars. Aquí pasó su juventud, militando al lado de su padre para seguirle en 
las guerras nacionales y extranjeras, y por haber recibido aquí una educa- 
ción cumplida mereció ser Arcediano de la catedral de Urgel y después su 
Obispo, hasta su fallecimiento ocurrido el7 Julio de 1122, siendo después 
colocado en el catálogo de los Santos.» La fuente de donde ha sacado esta 
noticia no la cita Moner, aunque hay qué suponer que algún fundamento 
sólido tendrá al hacer una afirmación tan categórica. 

Un periódico de Barcelona, nada clerical por cierto, ocupándose de la 
historia de Sort, dice lo que sigue: «En el castillo de Sort nació en el siglo xi 
San Odón, hijo de D. Artal y D.* Lucía, condes de Pallars, Én esta mansión 
pasó sus primeros años, militando después al lado de su padre, á quien sigui6 
en las guerras nacionales y extranjeras. Mas tarde fué nombrado Arcediano 
de Urgel y después su Obispo, hasta su fallecimiento que ocurrió dia 7 Julio 
de U22.» 

(1) viaje literario á las iglesias de España, 1. 11, p. 26. 



- 192 — 

La, Revista de la Sagrada Familia (1) dice textualmente lo siguiente: 
«En Sort, villa de Cataluña,' á orillas del Noguera-Pallar esa, no muy lejos 
de la Seo de Urgel, nació Odón, llamado Ot en catalán, á la mitad del sig;lo xi, 
hijo de los nobilísimos condes, de Pallars D. ArtalyD.^ Lucía, descendien- 
tes de los soberanos condes de Barcelona (2), de la Gascuña y Urgel.» Sigue 
á esto la vida del Santo, pero como de ella nos ocuparemos en artículos su- 
cesivos, para nuestro objeto basta lo transcrito. , . '" 

ha Guia de la provincia de Lérida, correspondiente al año 1904, dice 
también hablando de nuestra villa: «Consérvase aún algunos restos del his- 
tórico castillo de los condes de Pallars. En él nació en el siglo xi San Odón, 
hijo de los citados condes.)^ 

El Evangelio en práctica, ó resumen histórico de la vida de los Santos, 
por D. Pablo Parassols y Pi, dice: «En Sort, villa de Cataluña, no muy lejos 
de la Seo ide Urgel á orillas del Noguera- Pallaresa, nació Odón, llamado Ot 
en catalán, ala mitad del siglo xi, hijo de los nobilísimos condes de Pallars 
D. Anal y D.* Luciana, descendientes de los soberanos condes de Barcelona, 
y de los de Gascuña y Urgel, etc. etc.» 

De esta misma opinión de que nació en Sort son el citado Miret y el ac- 
tual párroco de Sort, como se verá más adelante, demostrando todo ello que 
la creencia de que nuestro Santo es hijo de nuestra villa, es opinión bastante 
general. 

Viene además confirmada esta creencia por la tradición (3), la que pue- 
de llegar hasta nosotros, bien de palabra ó por escrito, por haber corrido 
verbalmente (4). 

Es. una verdad innegable y admitida por todos, que la certeza moral, 
fundada en el testimonio humano, es la base de la^sociedad civil. ' 

Cuando un hecho sensible se comprueba por una multitud de testigos 
y que ningún interés material les obliga á decir lo mismo, se puede admitir 
su testimonio como verdadero (no sirve decir que cada testigo en particu- 
lar puede engañarse ó querer engañar, y que ninguno es infalible), y por 
consecuencia hay que admitir que la conformidad de su afirmación nos su- 

(1) Barcelona 1.» de Julio de 1902. ' 

(2) Ya veremos luego la descendencia de los padres de San Odón. 

(3) «La tradición, ha dicho un autor, es el elemento más antiguo de la historia; es según su efecto co- 
mún y en cuanto prescinde de sagrada ó profana, una doctrina ó noticia que comunicada por medio de la 
voz pasa sucesivamente deuno á otro, cuya propagación continuada por [el espacio de algunos siglos, mani- 
festando evidentemente el consenso universal, la constituye en sumo grado respetable. > Por esto San Agus- 
tín, lib. 33 «Contra Faustum», cap. 6, cuando los maniqueos alegaban que los escritos opuestos á los dogmas, 
aunque Comúnmente se creían del Apóstol, no constaba que lo fuesen, les arguye con el ejemplo de que el 
no dudarse que los libros de Platón, Aristóteles, Tulio, Varrón y otros sean de estos autores, no proviene 
sino del universal consenso invariablemente contestado por la sucesión de los tiempos; y si en los venideros 
se negase que la obra que entonces estaba escribiendo era suya, no podría convencerse sino por la tradi- 
ción de los coetáneos que lo sabían, propagada de unos á otros con uniforme creencia. 

. Se llama tradición oral el testimonio dado por viva voz, que se transmite de padres á hijos y de éstos 
á sus descendientes. Tradición escrita es el mismo testimonio consignado eñ la historia ú otros libros, do- 
cumentos y monumentos capaces de transmitir á la posteridad la memoria de hechos pasados. 

(4) A estos escritos no se debe más fe que la que merece la tradición, la cual en rigor, aunque trasla- 
dada á la pluma, conserva siempre el' nombre de tradición, como así la llama San Pablo, Epist. 2.°- «Ad 
Thesalon.^ 2: « Tenete traditiones, quas didicistis per\serinonem, sive per epistolatn nostratn, y lo entien- 
den generalmente los autores, no porque nunca haya sido escrita, sino porque no lo fué de su primer autor; 
y traen entre otros el ejemplo del Bautismo de los párvulos, que se denomina Tradición apostólica no 
escrita, porque no lo está en libro alguno de los Apóstoles, aunque apenas haya antiguo Padre que no la 
mencione en los suyos, pero perderá enteramente el nombre de tradición luego que se descubra un autor 
fidedigno ó instrumento coetáneo que antes se ignorase, y asevere la noticia que transfería la tradición, 
por la mutua exclusión que llevan tradición y escritura.> 



— 193 — 

ministra una certeza completa del hecho sobre que deponen ó atestiguan. 
Esta afirmación, desde luego merece más certeza y creencia cuando son 
hombres revestidos de carácter para atestiguar el hecho de que se trata, ya 
que hay que suponerles que están bien persuadidos de que no les es lícito 
disfrazarlo ni fingirlo, y que no podrían hacerlo sin exponerse al ridículo 
de ser contradichos y quedar cubiertos con el baldón del oprobio. 

La tradición, pues, viene en apoyo de nuestra tesis. 

Hace pocos años ha fallecido en nuestro país una persona respetable 
por su saber y virtud. Pues bien, quien nos merece entero crédito nos ha 
asegurado haberle oído decir varias veces que tenía no sólo la creencia, 
sino hasta la convicción de qué San Odón había nacido en Sort y en el lugar 
6 casa que más adelante se indicará. Falleció dicha persona de edad muy 
avanzada (como la tiene también quien nos ha facilitado este dato) y su tes- 
timonio se remonta al primer tercio del siglo xix. 

Ahora bien, tal vez habrá quien nos conceda que antiguamente pudo 
creerse esta tradición; pero hoy día, ¿se conserva en Sort? Sí. 

En nuestras investigaciones, hechas hace tres años, tuvimos ocasión de 
comprobar lo que habíamos oído en nuestra niñez: que esta tradición es 
constante. Al efecto consultamos con varias personas, y no hay para que 
•decir que éstas fueron las más ancianas de Sort, y todas nos aseguraron 
haber oído, en su infancia, que San Odón había nacido en Sort. En apoyo de, 
esto nos aseguraron que antiguamente el día de la fiesta del Santo se guar- 
daba como fiesta de precepto, añadiendo que los ancianos decían quepor 
ser San Odón hijo de Sort debían celebrar su día con igual solemnidad que 
si fuera la fiesta de Todos los Santos. 

A esto tal vez nos replique alguno: si eso es tan cierto, ¿por qué no se 
ha atestiguado con algún monumento ó dato positivo esta tradición? 

A esta objeción contestaremos que en el mismo caso se encuentran los 
otros pueblos que nos disputan esta honra. Además, respecto á Sort, si es 
que ha existido, que lo ignoramos, bien pudo desaparecer con motivo de las 
vicisitudes sin cuento que ha sufrido, ya que ni quedan archivos, ni siquiera 
se puede saber el lugar ó sitio en donde estuvo edificada la primitiva iglesia 
parroquial, en la que fué bautizado San Odón. 

Como diremos al tratar de Sort, de tantas revueltas participó lo mismo 
la población y habitantes, como los documentos. Tal vez si se hubiera tenido 
cuidado en conservar el leccionario de la catedral de Urgel, de que nos ha- 
bla Doménech al ocuparse de los milagros del Santo, en él quizás halláramos 
lo que con tanto interés buscamos; pero ya dice el mismo autor que los mo- 
naguillos iban arrancando las hojas, y si no es por su pronta intervención 
hubieran perecido hasta las pocas noticias que nos restan del Santo. 

A nuestro modo de ver, el poco cuidado de los cronistas antiguos en pre- 
cisar el lugar del nacimiento de San Odón fué debido á lo muy conocida que 
era la noble familia de Pallars, no sólo por sus vastos Estados, blasones y 
timbres de gloria conquistados en honrosa lid en cien combates, peleando 
contra las huestes agarenas, en las guerras (nacionales y extranjeras, sí que 
también por los parentescos que la unían con las casas más ilustres de Ca- 
taluña, en particular con la de Barcelona, Urgel y Carcasona (Francia). 

No eran menos conocidos por sus poderosos castillos, en particular el de 
Sort. capital del condado y su residencia oficial,, yá que jamás llegarían ni 

13 ' 



- 194 — ' 

siquiera á soñar nuestros antepasados que tanta grandeza, tanto valimiento 
y pujanza hubieran de desaparecer de tal modo, que andando el tiempo 
quedara sólo de ella unas cuantas líneas escritas en roídos y borrosos per- 
gaminos por los cronistas antiguos y conservados gracias á los tildados de 
hólgasanes y retrógrados que se albergaban en los conventos y monasterios, 
y unas desvencijadas y ruinosas murallas de sus fortalezas y moradas, triste 
y mudo recuerdo de su feudal señorío. 

No nos parece de menos peso otra razón que creemos encontrar en la 
canonización del Santo. De haberse hecho por la Silla Apostólica,- como hoy 
sucede, y que hubieran transcurrido muchos años después de la muerte del 
Santo, á buen seguro que para incoar el proceso de beatiftcación se hubiera 
pedido, como requisito indispensable, su partida de bautismo juntamente 
con los demás comprobantes relativos á su persona, familia, vida, virtud y 
santidad. , , . 

Hasta el siglo x los Arzobispos fueron los jueces que intervenían en las 
canonizaciones; y no obstante aun en eso encontramos una excepción hecha 
á nuestro Santo, puesto que no solamente no intervino la Santa Sede, ni 
siquiera el Metropolitano, sino que fué obra del Obispo y Cabildo de Urgel. 
No bien fué enterrado San Odón, mostró Dios de un modo claro y evidente 
cuan grata le había sido el alma de su siervo, demostrándolo por medio de 
varios y repetidos milagros. - 

A la vista de estos hechos tan extraordinarios, el Obispo sucesor Pedro 
. Bernardo, así como también el Cabildo y Dignidades de la iglesia de Urge!, 
y por decirlo, mejor, todos los que habían sido contemporáneos del Santo, 
acordaron por aclamación se rezase de él no sólo en la catedral, sí que tam- 
bién en todo. el obispado y que se guardase como festivo su día; en una pala- 
bra, se le canonizó, cuando sólo habían, transcurrido once años después de 
su fallecimiento. 

Este dato, á nuestro modo de ver, no debe echarse en saco roto para 
la cuestión que debatimos. Cuantos intervinieron en la canonización cono 
cían personalmente al Santo, como tampoco les era desconocida su ilustre 
familia, para que ni unos ni otros se preocuparan de hacer constar el pueblo 
en donde había nacido, con lo que nos hubieran evitado las dudas que hoy 
tratamos de esclarecer á causa de la omisión de aquellos tiempos y sabría- 
mos de un modo indubitable á qué atenernos respecto de esta incógnita. 

Para terminar, diremos: se tachará de mucha pretensión, pero sea como 
fuere pretendemos atribuirnos la exclusiva los de Sort respecto de ser patria 
de San Odón, como no se nos pruebe lo contrario, ya que, después de lo di- 
cho y algo más que guardamos para el artículo siguiente, hay que confesar 
ingenuamente que no hay población alguna del Pallars que reúna tantos 
datos á su favor, y ni tan siquiera las probabilidades que tiene Sort. Si no 
podemos demostrarlo por medio de una certeza absoluta, por no conservarse 
ningún documento dé aquel tiempo, sí que moralmente hay que creer que 
San Odón nació en la villa de Sort. 

Ningún dato positivo existe en apoyo de la pi'etensión de los de Tremp y 
Valencia; en cambio todo aboga en favor de Sort, corroborándolo algunos 

autores, la tradición y el testimonio de personas muy respetables. 

Es verdad que no podemos presentar ningún documento que diga que el 
Santo fué bautizado en Sort, puesto que, según confesión del párroco, las 



— 195 — 

partidas más antiguas que hay en nuestro arcliivo alcanzan sólo hasta el 
año 1586, en cuyo encabezamiento se hace referencia á otro libro que se ha 
extraviado. Así es que esto no puede ser argumento ninguno en contra de la 
opinión de Sort, desde él momento que los demás pueblos tampoco pueden 
presentar ninguna prueba. 

Otro tanto .podemos decir por no poder presentar ningún dato concreto 
de aquellos tiempos, pues los atropellos cometidos en nuestro paa's por los 
franceses en sus varias invasiones, en particular las de los años 1642 y 1808, 
no menos que la devastación que sufrió Sort y en general todo el país por 
las tropas del conde de Cardona cuando las guerras con las que se acabó la 
dominación de los condes de Pallars, se encargaron de destruir cuanto en- 
contraron á su paso, y era natural que sufrieran igual suerte los documentos. 

No faltará alguno que diga que esta tradición podría aparecer confii - 
mada por 'algún altar ó imagen en la iglesia de Sort ó bien en la casa seña- 
lada como lugar del nacimiento conservarse alguna inscripción que sirviera 
de recuerdo de esta veneranda tradición. 

En cuanto á lo primero, diremos lo que repetimos al tratar <^e la iglesia: 
¿cómo podemos afirmar si había algo en el siglo xi ó poco después, si la ac- 
tual, y eso que es de reciente construcción, en comparación de la antigua, y 
no obstante no hemos podido precisar el año en que fué construida; es más, 
ni siquiera el sitio de la antigua, cómo podemos asegurar si había ó no algún 
monumento ó recuerdo que diera fe de esta tradición? Referente á la casa, 
lo veremos en el artículo siguiente. 

Para terminar, haremos constar que es un hecho bien notorio que esta 
tradición no sólo existe, sino que tiene sólido fundamento, á pesar de no 
apoyarse en ningún documento auténtico. Cuanto hemos expuesto lo hici- 
mos sin atenuar ni aumentar su valor, sin exagerar su significado y expo- 
niendo los hechos con sencillez é ingenuamente, conforme aquellas palabras 
del Sagrado Texto: Auribus nostris audivimus: Paires nostri anuntiave- 
runt nobts. De graves y fidedignas personas lo hemos oído, eso hemos pro- 
curado narrar con prudencia; lo que nuestros, antepasados y padres creye- 
ron, y ellos oyeron de pasadas generaciones, eso hemos querido transmitir 
fielmente para que no perezcan del todo venerandas creencias. 

Ojalá que investigadores doctos ó más afortunados y la aparición de 
documentos ocultos ó hasta hoy desconocidos, aclaren las dudas en que 
hasta el presente ha estado envuelta esta cuestión. 

Pero mientras eso no suceda, mientras los hechos no demuestren que la 
tradición, tan piadosa como arraigada en Sort, se apoya en un fundamento 
falso, reclamamos para nuestra villa el honor y la gloria de ser patria de 
San Odón. 

Cui honor e.., honor e. A cada cual lo suyo: al que merezca honor.... 
honor. 



CAPÍTULO VII 
En qué lugar de Sort nació San Odón 



Memores erunt nominis tui in omni generatione 
et generatione. i 

Se acordarán de tu nombre por toda generación y 
generación. 

Salmo 44, v. 18. 



Opiniones.— Castillo.— Casa Gastó.— Residencia de los condes.— Palaus. — Carla- 
nes.— Ultima prueba. 

Hemos procurado demostrar, en el artículo anterior, que nuestro Santo 
Odón había nacido en Sort, y por si alguna duda de ello quedara, creemos 
que después de lo que aquí se dirá se desvanecerá, á la vez que puntualiza- 
remos el sitio en donde vio la primera luz el pequeño Ot. 

Es muy natural que hechos ocurridos hace diez siglos, y tan obscuros 
como el que nos ocupa, den lugar á opiniones al parecer encontradas. 

Aun entre los que convienen que San Odón nació en Sort hay alguna 
pequeña divergencia respecto del lugar concreto, ó sea del sitio de Sort en 
donde moraban los condes en aquel entonces; pues mientras hay autores que 
se inclinan á creer y sostienen que nació en el castillo, en cambio hay opi- 
niones muy fundadas, y de ella participamos, que no fué en la fortaleza, 
sino dentro del casco antiguo de la población. Esta divergencia, á nuestro 
modo de entender,, da mayor fundamento á la creencia de que efectivamente 
nació en Sort San Odón. 

Son de la primera opinión el Sr. Moner, como lo prueba lo que hemos 
copiado en el capítulo anterior, y también en el Cronicón escrito por el Reve- 
rendo Párroco de Sort leemos textualmente lo siguiente: «Es tradición ge- 
neralmente admitida— ya veremos que en esto no está enteramente en el 
fuerte— que en el castillo de los condes napió San Odón, hijo de Artal y Lu- 
cía, quien, después de cambiar la espada por el breviario, fiíé nombrado Ar- 
cediano de Urgel y elevado en mérito de sus virtudes á Prelado de la misma 
iglesia, muriendo en 1122, después de 28 años de obispado.» 

Si hemos de ser imparciales y hablar con la franqueza que nos caracte- 
riza, diferimos de las opiniones antes expuestas y aun el mismo Sr. Moner 
parece contradecirse en su obra (1). 

«En este tiempo ó siglo — parece referirse al siglo xi 5'- año 1005— hizo un 
gian palacio y mejoró el conde el castillo de Sort (2), y ya Valencia de Aneo 
tuvo un punto avanzado que lo amparaba. Iba el conde á Sort durante el 

(1) Vía férrea Pallaresa.p. 208. 

(2) Véase, castillo de Sort, lib. 2.°, cap. 26. 



- 198 ~ 

invierno y subía á Valencia con su familia en verano, y así el palacio del 
conde de Valencia— nunca fueron conocidos los condes con el título de Va- 
lencia, sino de Pallars,— se convirtió en sitio real, calidad que no perdió 
hasta más adelante. En fin, trasladó la capitalidad pallaresa á Sort, dejando 
de serlo Valencia de Aneo y Tremp, siendo esta última otro sitio de recreo 
del conde de Pallars en los inviernos. 

»De esta manera tuvo el conde tres palacios, -uno para su residencia y 
capital de sus Estados, Sort, y los demás para invierno y estío. Todavía 
quedan restos patentes de la existencia de las tres casas del príncipe de Pa- 
llars, si bien los que más rasgos conservan son los de Sort.» 

Dice Moner que el conde hizo un gran palacio, y de ello parece despren- 
derse que éste sería un edificio diferente del castillo, y en él nos inclinamos 
á creer que nació San Odón; en una palabra, fuera de la fortaleza y en la 
misma población, como hemos indicado antes. 

Nos mueve, en primer lugar, á hacer tal suposición, porque como dire- 
mos al tratar del castillo, no sabemos, aunque es lo más seguro, si en la época 
del nacimiento del Santo estaría ya nuestra fortaleza en disposición de 
ser habitada, puesto que á causa de su magnitud é importancia costaría mu- 
chos años de incesantes trabajos el terminarla. 

En segundo lugar, aun admitiendo como cierto que el castillo estuviera 
construido, nada supondría*, y esta opinión es muy digna de tenerse en cuen- 
ta. Los condes, en aquellos remotos tiempos, no residían en los castillos que 
edificaban sino que los daban en feudo y guarda á sus más fieles vasallos y 
carlanes. En confirmación de esto, dice Balari (1): 

«En la Marca hízose sentir, desde muy temprano, la necesidad imperiosa 
de levantar castillos y fortalezas para seguridad y defensa del territorio 
reconquistado. Esta urgencia se ve claramente expresada en un documento 
del año 1017 sobre la cesión de tierras yermas, en que se leen las siguientes 
palabras: Necesse este aedificare castella et munitiones faceré in mar chis 
eremis et in solitariis locís contra paganorum insidias (2). La Marca cambió 
con este motivo de su manera de ser. Esta región se vio pronto erizada de 
castillos. Hubo, pues, necesidad de crear una muchedumbre de castellanos 
(carlanes), que como vasallos los defendiesen y guardaran en nombre de sus 
señores. De este modo la sociedad fué organizándose bajo el régimen feudal.» 

Gomo ya diremos al tratar del castillo de Sort, el jefe superior de las 
fortalezas, ó como llamamos hoy el gobernador, era el Baile é intendente 
señorial, el cual de ordinario residía en la fortaleza; no así los condes, puesto 
que durante los siglos x, xi y xn, al construir un castillo lo cedían enfeudo, 
mientras que ellos habitaban en unos edificios conocidos por Palau (Palacio) 
que procede del latín Palatium, forma latina que es equivalente á la ger- 
mánica Sala, por cuyo motivo, ala par que ésta, significa mansión señorial. 

Concretándonos ya á nuestro asunto, ¿no pudo muy bien referirse Moner 
á este edificio cuando asegura que el conde hizo un gran palacio en Sort? 
Así parece, por más que él cree que el Santo no nació en. este palacio, sino 
en el castillo, como lo demuestra en la monografía de Sort. 

Estos palacios fueron también llamados Sala domenica, como lo atesti- 
guan los documentos del siglo xi que menciona Balari. 

(1) Orígenes históricos de Cataluña, p. 30. 

(2) Archivo de la Corona de Aragón, Cartulario de San Cugat, 317. 



- 199 — 

La antigüedad de los palaus se remonta por lo menos al siglo x (1). Con 
el nombre de palau se significaba el carácter de la morada ó mansión de 
los señores feudales, perteneciendo también á esta clase los edificios cono- 
cidos por sala, pálau, palol y palou. 

Hoy, por palacio se entiende el edificio en que los reyes tienen su resi- 
dencia (2). 

¿En qué consistían los antiguos palacios? En primer lugar hemos nom- 
brado la sala, que según Balari procede del antiguo alemán sal, y era la 
casa, habitación, edificio grande, que tenía solamente una sala, según Oskar 
Schade. Hallamos ya mencionada la ^ala en la Epístola del Papa Silves- 
tre II dirigida al Obispo Salla (1021), en la que, refiriéndose á los edificios 
que había de tener la iglesia de Urgeí, dice se' ha de componer de masos, 
sala, castella (3), de lo cual se desprende que las salas no eran mansos que 
habitaba el manent ó pagés, es decir el siervo de la gleba, ni tampocq forta- 
lezas ó castillos; habitados por los vasallos que los tenían encomendados, 
sino simplemente mansiones señoriales (4). 

Aunque no se conservan noticias, dice Balari, acerca de la construcción 
de las salas, sin embargo consta por una escritura del año 1129 la existen- 
cia de una sala con patio, salam unam cum curticulo, y en otra de 1 145 es 
mencionada la sala con patio y pórtiéo. 

Los antiguos documentos dan testimonio de la existencia de varias salas 
en distintos puntos del territorio catalán, con cuyo nombre son actualmente 
conocidos algunos lugares, y no sería extraño que á esto deba su origen la 
villa de Salas, antes Salas. 

Hemos indicado que los condes no habitaban los -castillos, y en confir- 
mación de esto vemos una escritura del año 1009, en que se lee lo siguiente: 
El conde retuvo para si su sala, que estaba á la puerta del castillo— (et reti- 
nuit comes sua sala qui est ad porta de castellum) (5). 

Ahora bien: lo que acabamos de copiar tiene perfecta aplicación á nues- 
tro objeto, y parece referirse á la sala de Sort, residencia de nuestros con- 
des Artal y Lucía, que no era otra que la que todos los ancianos de nuestra 
villa han conocido por casa de Gastó. 

Dicha casa es la que está situada en la calle Mayor, con su fachada 
lateral á la calle del Horno, y la posterior á la calle del Medio, la que fué 
adquirida por D. Agustín AguUó, construyendo la casa actual. 

(1) Por este tiempo encontramos ya el Palacio fracto, en el año 921, que se hallaba situado cerca de 
Tarrasa, el mismo que en 1024 es apellidado Palacio freto. En 966 el palacio Molino vetere, en el condado 
de Besalú(. Gerona). El Palatium Rodgarium estaba en [el distrito de Berga y se hallan memorias en 982; 
y por fin el Palax Frugello, en 993, al cual debe su nombre la villa de Pa:lafrugell (Gerona). En el siglo xi 
también se encuentran citados varias veces los Palaus. En 1019 el Rabanicum (Parlaba), Gerona; el de Pa- 
icindarias, cerca GranoUers, en 1098, que es nombrado Palacio de aries. 

En el siglo xii se habla del palacio Serpen (Vallfogona), palacio de Valle fecunda. Son también 
Conocidos en Cataluña el de i3eW ^'sgwa^í (Barcelona), el de los Concelleres, de Gralla, el de la Condesa , 
Valldaura y Peramea. 

(2) También se da el nombre do palacio á cualquier casa suntuosa destinada para vivienda de perso- 
"fts que poseen títulos nobiliarios, ó grandes personajes, ó para las juntas de corporaciones elevadas, como 
PaJacio del Congreso de Diputados, del Senado, del Obispo, etc., así como las casas infanzonas ó solariegas 
da los nobles. ' 

(3) Actualmente la sala es el local para reuniones de sociedad, pieza principal de una casa, desti- 
nada generalmente á los usos de la vida exterior y social, ó sea para recibir las visitas de personas de dis- 
tinción 

(4) Balari.-COrig.Mstór., 249.) 

(5) Archivo de la C. de Aragón.— (Vicariar Cataloniae, vol. IV, fol. 24 vuelto.) 



- 200 — 

La antigüedad de dicha casa era mucha', pues hay la creencia en Sort 
de que fué la primera que se construyó en la población, siguiéndole en anti- 
güedad la del Rey, cosa que podrá no ser del todo cierta, pues es difícil po- 
derlo averiguar; pero en lo que no cabe duda, es que dicha familia goza en 
nuestro- país de gran antigüedad, y la razón es la siguiente": 

En el año 1190 aparece ya el nombre de Gastó. La condesa Guillema 
dio á Guillem de Rocabruna y á su posteridad cuanto tenía Pedro de Mon- 
tardit en el castillo de Montardit y sus términos, y cuatro francos que tenía 
en el manso de Beneto Gastó. 

Teniendo en cuenta lo anteriormente expuesto y dada la proximidad de 
la mencionada casa Gastó del castillo, del que W lo más distará unos 40 ó "50 
metros, el estar situada dentro del recinto fortificado y casco antiguo de la 
población, ¿no es admisible que los padres de San Odón, siguiendo la costum- 
bre de la época, tuvieran su residencia ó habitasen en esa sala, que después 
de varios siglos hemos conocido por casa de Gastó, y que en |^la viniera al 
mundo el pequeño Ot, como antiguamente se llamaba San Odón? Lá tradi- 
ción así lo asegura, y aun hoy día lo confirma el testimonio de muy respeta- 
bles personas. 

No nos cabe la menor duda de que á dicha casa de Gastó se referiría el 
Padre Villanueva cuando dice: aun señalan la casa de su nacimiento , ya que 
en la época que el autor escribió esto se hallaba toda^n'a en pie la antigua 
casa dé Gastó, puesto que á lo más hará unos 50 años que fué reedificada. 

No queremos ni podemos suponer tan ignorante y olvidadizo al I'. Vi- 
llanueva, que de haberse referido al castillo de Sort no lo hubiera hecho 
notar tan ilustrado escritor, haciendo hincapié en este particular desde el 
momento que media una diferencia tan notable entre una vivienda particu- 
lar y una fortaleza, y con mayor motivo, que cuando escribió las anteriores 
palabras el castillo de Sort estaba ya poco menos que en ruinas. 

Así es que todo viene en apoyo de la tradición de que el Santo nació en 
el lugar que ocupaba la antigua casa de Gastó. 

Y por si lo dicho no bastara para llevar el convencimiento que desea- 
mos, aduciremos aquí una última prueba, que no creemos se tache de sospe- 
chosa, y que viene á confirmar claramente todo cuanto llevamos expuesto, 
lo que podrá ser explicado de un modo rudo, pero sí lealmente. 

Creíamos de buena fe que los descendientes de casa de Gastó se habían 
extinguido, de la misma manera que ha sucedido con otras de gloriosa 
renombre de Sort, y con la natural sorpresa y alegría supimos que en Bar- 
celona moraba una mujer nacida en dicha casa. Hicimos investigaciones 
para conocer su residencia y el mejor éxito coronó nuestros deseos, pudiendo 
tener una conferencia con ella, ó una interview/ como áiría, un moderno 
repórter. Allá encaminamos nuestros pasos; llámase María de la Asun- 
ción Casé y Castells, tiene en la actualidad 64 años, y vive en la calle del 
Carmen, 63, piso 3.°. Después de los saludos de rúbrica, abordamos la cues- 
tión que motivaba nuestra visita en los términos siguientes: 

—¿Recordáis haber oído alguna vez si en la ca§a que fué de vuestros pa- 
dres y habéis nacido, se cuenta alguna tradición de que en ella hubiera 
nacido algún Santo? 

— Sí, señor, nos contestó, recuerdo perfectamente habérselo oído contar 
á mis padres y abuelos, lo que ellos habían sabido por los suyos. 



- 201 - 

A. esto le replicamos:— Podrá ser verdad lo que V. manifiesta, pero esa 
creencia no debe tener ningún fundamento, y á buen seguro que su familia 
ó antepasados no podrían apoyarlo en ningún dato concreto; y si es verdad 
que ellos lo creyeron tal como V. dice, en cambio en Sort no habría quien 
creyera que ese Santo fuera nuestro paisano, ó sea que hubiera nacido en 
nuestra villa. 

— Yo, nos respondió, no puedo decirle si mis padres tendrían algún fun- 
damento serio en que apoyar la creencia y tradición de que el Santo hubiera 
nacido en nuestra casa, pues yo era muy pequeña para que se me ocurriera- 
hacer tal pregunta, ya que rne ausenté de Sort cuando sólo contaba 10 años 
dé edad; pero lo que sí puedo asegurar á V. es que durante la época de mi 
infancia estaba esta creencia tan arraigada en Sort y tan extendida la 
tradición de que el Santo había nacido en nuestra casa, que cuando yo iba 
por la calle había llegado infinidad de veces á mis oídos que la gente de- 
cía al verme pasar: «De casa d' aquesta nena ha nascut Sant Dot, que es 
pairó de la Seu.» 

Después de esta prueba tan concluyente, no cabe la menor duda 'de que 
San Odón fué nuestro paisano y que á la casa de Gastó se refería el P. Vi- 
llanueva y que fué el primitivo ^«/aw, confirmándolo la tradición y las pala- 
bras que encabezan este artículo: «Se acordarán de tu nombre por toda gene- 
ración y generación», y así se ha cumplido hasta hoy día. 

Terminaremos diciendo que por sabido tenemos, y creemos haberlo 
indicado alguna vez, que donde no hay un dato positivo en que apoyar una 
afirmación clara y categórica puede dar lugar á engaño ó equivocación y 
no resultar el hecho aparente con una certeza absoluta; pero en cambio sí 
que ingenuamente hemos de confesar, y con nosotros cualquiera que de im- 
parcial se precie, que todas las probabilidades están á favor de Sort, y que 
este hecho, envuelto hasta hoy en profundas tinieblas^ aparece con claridad 
y tuvo lugar en la forma que hemos indicado. 

Asi es que no vacilamos en afirmar que tenemos por muy fundado, es 
más, y ¿poi: qué no decirlo? tenemos una certeza moral, rayana en absoluta^ 
de que San Odón nació en Sort, no en el castillo, sino en la ex casa de Gastó^ 
residencia en aquel entonces de los condes Artal y Lucía. 

Todas las generaciones se han acordado de tan fausto acontecimiento; 
hoy día se cumple igualmente. ¡Ojalá que para lo sucesivo quede un monu- 
mento que perpetúe este recuerdo, á fin de que las generaciones venideras 
den gloria á San Odón y también á Sort, que se honra muy mucho en con- 
tarlo como su más preclaro hijo, y con mayor motivo que el pueblo de Be- 
tulia ante el arrojo de la valerosa Judit, exclama: Tu honorifícentia populi 
nostri .^-Odón es el honor de nuestro pueblo, Sort; El la alegría del Pallar s; 
El la gloria del obispado de Urgel! 



CAPÍTULO VIII 
Nobleza de San Odón 



Nobleza en general. —Antigüedad de la nobleza. — Nobleza española. - Condes ca- 
talanes. —Grados de la jerarquía feudal. —Historia délos apellidos.— Escudo 
de los condes de Pallars — San Odón noble.— Padres de San Odón.— Hechos 
de los condes Artal I y Lucia.— Artal II.— Monasterio de Guixá.— Condesa 
Liucia. —Hechos de Artal II. —Apéndices: Esponsales de los condes Artal y 
Lucia —Sacramental del castillo de Peramea.— Dote del conde Artal á D.*^ Lu- 
cia.— Evacxiación de Rodés.— Donación á Bollera.— Satisfacción del conde 
Artal á Cuixá.— Juicio en el castillo de Enviny por D.* Lucia y Artal II. 

Gloria et divitice in domo ejus. 

Verá su casa llena de honores y riquezas. 

Salmos, 111, V. 3. 

NOBLEZA EN GENERAL 

Antes de empezar la biografía de nuestro Santo, creemos muy perti- 
nente dar algunos antecedentes de su linajuda prosapia y familia, no sólo 
para mayor comprensión de cuanto á la misma se refiere, sí que también 
para que formando un vistoso marco alrededor del Santo, resplandezca 
más y más su hermosa silueta, y se vea que la práctica de la virtud y san- 
tidad no es ni puede ser patrimonio de nadie, sino que á ella deben aspirar 
nobles y plebeyos, ricos y pobres, sabios é ignorantes. 



NOBLEZA EN GENERAL 

Se llama noble á la persona que por su ilustre nacimiento, ó por gracia 
del Jefe del Estado, forma parte de una clase social distinta de la de los 
simples ciudadanos. 

Sé llama nobleza de sangre, la que viene de linaje, es decir, la que se 
hereda de aquellos á quienes se concedió por privilegio. 

Generalmente se entiende por nobleza la clase social compuesta de las 
personas de una misma nación, las que, según los países y según los tiem- 
pos, debido ya á sus hechos en la guerra y en la conquista, ya á su valor 
personal, ya á su linaje, ya al favor del Soberano, gozan ciertas distinciones, 
privilegios, honores ó ventajas que no poseen los demás ciudadanos. 

En la nobleza se conocen generalmente las jerarquías ó clases de prín- 
cipe, duque, marqués, conde, vizconde, barón y caballero, y se consideran 
raás ó menos nobles los altos dignatarios de la Iglesia y de la Milicia. 

Forman parte de la nobleza en primera línea los Soberanos y sus fami- 



- .204 - 

lias, cuyos individuos, además de los títulos de rey, emperador, archiduque, 
príncipe, infante, etc., usan también alguno de jerarquía inferior á la real. 



ANTIGÜEDAD DE LA NOBLEZA 

La distinción de castas en nobles y plebeyos existió ya entre los hebreos, 
entre los Persas y demás pueblos orientales, eligiéndose entre los primeros 
los jefes de la religión y los magistrados ó tribunos. 

Theseo introdujo la nobleza en Atenas. En la Lacedemonia hubo también 
grandes ó nobles y pequeños ó plebeyos, hasta que Licurgo desterró el lujo 
y toda diferencia de clases y abolió todas las distinciones. 

Solón, intentó hacer lo propio en Atenas; pero cediendo á los obstáculos, 
conservó el poder y las dignidades en manos de los nobles. 

En Roma la nobleza fué tan antigua como la misma ciudad, puesto que 
vemos á Rómulo que clasificó sus vasallos en paires, padres ó senadores; y 
enplebSj plebe. Instituyó 100 de los primeros y después Tarqáíno aumentó 
este número hasta 200, cuyos descendientes se llamaron patricios para dis- 
tinguirlos de los plebeyos. Estos llegaron después á ser admitidos en la ma- 
gistratura, reservada al principio á los primeros; y los que lograban alcan- 
zar ciertos empleos participaban de la nobleza anexa á los mismos, si bien 
se les conocía con el dictado de hombres nuevos. 

Dichos empleos daban al que los desempeñaba el Jus imaginum, ó sea 
el derecho de mandar hacer su retrato ó escultura. 

Los emperadores romanos fueron al parecer los primeros que dieron 
cartas de nobleza á gente plebeya, aunque no hubiesen desempeñado hi ma- 
gistratura correspondiente; y el gran Constantino I adoptó las jerarquías de 
nobilísimos, ilustres, respetables, egregios y perfectisimos , substituyendo 
al antiguo patriciado. 

La nobleza antigua de los diversos Estados de Europa es muy diferente 
de la de los pueblos remotos, y arranca del establecimiento de los feudos 
para premiar los servicios de los guerreros que contribuyeron á las expul- 
siones de los bárbaros en sus varias invasiones. 



NOBLEZA ESPAÑOLA 

El origen de nuestra nobleza parece datar de la reconquista, inicia- 
da por Pelayo en los riscos de Covadonga con aquel puñado de valientes 
y por nuestros condes catalanes, los cuales para estimular más ala pelea no 
escasearon las mercedes, privilegios, franquicias, blasones y honores á los 
que derramaron su sangre en defensa de la fe y de la patria, como también 
á los que emplearon su hacienda para arrojar á los moros del territorio 
español. 

Entre la nobleza antigua catalana figuran en primer lugar los condes, 
cuyo principal papel brilló durante la época de la reconquista de la Marca. 
. . La institución de los condes, comités, compañeros, parece remontarse á 
los tiempos del imperio romano, teniendo principalmente desarrollo esta 
jerarquía en la época de Constantino. 



-- 205 - 

Fué después adoptada por los pueblos del Norte, que se establecieron en 
varios puntos de aquel imperio, y entre ellos los visigodos que introdujeron 
esta misma institución, que fué después adoptada por los francos. 

El imperio visigodo abrazó desde el Ródano y el Garona hasta los ríos . 
EbroyTajo. Los habitantes de Tolosa y Narbona, de Barcelona y Toledo, 
obedecían todos á un mismo soberano, y si bien á principios del siglo vi los 
francos al mando de Clovis se apoderaron de la Aquitania, no dejando á los 
visigodos más que la Septimania, es decir, todo el territorio desde Carca- 
sona hasta el Ródano, aquella conquista tuvo escasa influencia sobre el es- 
píritu popular. 

Durante la dominación Carlovingia, el reino de los francos (1) estaba 
dividido en grandes circunscripciones, al frente de las cuales había un 
duque, y éstas en condados regidos por condes. 

Algunas veces los condes, en particular los de las fronteras, dependían 
directamente del emperador, y como estos territorios eran por lo general 
conocidos por el nombre de Marcas, llevaban sus condes la denominación 
de marqueses. 

Al principio del reinado de Carlomagno, cada diócesis tenía un sólo con- 
dado; después las grandes diócesis empezaron á subdividirse en varios 
condados. 

En las Marcas era más frecuente que en el interior que un mismo conde 
tuviera bajo su gobierno más de un condado, y que hubiera dos condes si- 
multáneos, como sucedió en varias ocasiones en Pallars. 

Los condes fueron, al principio, de nombramiento del emperador ó bene- 
ficiarios,Y por consiguiente amovibles, siendo escogidos entre los persona- 
jes de distinción, y tenían el título de ilustres. 

Aun cuando el cargo era amovible, no obstante parece que con mucha 
frecuencia eran respetados en sus empleos ó beneficios, no solamente du- 
rante su vida, sino que seguida su muerte se acostumbraba otorgarlos á 
sus hijos ó parientes más próximos, hasta que la Dieta de Quiersyi los hizo 
hereditarios, convirtiendo á los condes beneficiarios ó gobernadores depen- 
dientes del emperador én propietarios y hereditarios, cuyo cambio se -veri- 
ficó á fines del siglo ix. Y en prueba de que antes no lo eran, aparte de que 
es la opinión de todos los autores, vemos que fué depuesto nuestro conde 
de Pallars Manfredo (2). , 

Para conseguir hacerse hereditarios los condes', se aprovecharon de la 
debilidad de la autoridad real; con eso hicieron hereditarios en sus familias 
los títulos y empleos que hasta entonces habían poseído como vitalicios, 
apoderándose á la vez de las tierras de la jurisdicción. Ellos se aseguraron 
sus vasallos erigiéndose en soberanos, y así se introdujo en el Estado un 
nuevo género de • autoridad, al cual se dio el nombre de dominio ó señorio. 
Este señorío fué el origen de la aristocracia ó /ío&/^<s'<s!, porque la posesión 
de la tierra hizo los nobles. 

«Con los condes tuvo su origen el régimen feudal, dice Miret y Sans, y 

(1) Clodoveo en 481 fundó la primera monarquía franca, á la cabeza de los Salios, llamados después 
Neustrios. La segunda se debe á la casa Heristal ó de los Carlovinglos, que reemplazó á la dinastía Mero- 
■vingia. Después del tratado de Verdun, el nombre de francos ya no se aplica más que á los Galorromanos 
<5 Franceses. . 

(2) Morelló, en su opúsculo «La valí d'Aneu» cree que la primera mitad del siglo ix fué ya here- 
ditario. 



•— 206 — . 

se formaron las nuevas nacionalidades. Caudillos indígenas unas veces, 
condes gobernadores delegados del propio emperador otras, se aprovecha- 
ron de la tendencia á la autonomía, y apoyados por la transformación de los 
beneficios en dominio hereditario é irrevocable, ya por la tolerancia del 
Soberano, que iba cediendo al hijo el condado que había ocupado el padre, 
fueron paulatinamente separándose de la autoridad que los creó, convir- 
tiéndose en señores independientes.» 

Ya hemos indicado que al concluir el siglo ix existían ya condes heredi- 
tarios y entre ellps los de Pallars, apareciendo los territorios de la vertiente 
meridional de Cataluña poseídos y gobernados por tres familias ó dinastías 
distintas: Barcelona, Urgel, Cerdaña y Besalú por la de Guifre; Empurias 
y Peralada por la de Suñer, y Ribagorza y Pallars por la de Bernat, hijo 
de Ramón. 



ATRIBUCIONES DE LOS CONDES 

Sus principales atribuciones fueron: el mando de tropas, el cobro de las 
rentas reales, la administración de justicia tanto civil como criminal, y el 
cuidado de los intereses y asuntos particulares de las viudas, huérfanos, 
pobres é iglesias (1). 

Los condes catalanes fueron como atalayas en las fronteras de España, 
ó sea el país ocupado por los sarracenos, que, como es sabido, vinieron por 
primera vez el año 711, y no pudo verse completamente libre de tales enojo- 
sos huéspedes hasta el año 1609, gracias al celo y valor de nuestros valerosos 
y cristianos reyes Fernando é Isabel . 

Los condes, pues, tomaron á su cargo el dilatar las fronteras del terri- 
torio que se iba reconquistando, ó sea el terreno conocido por Marca hispá- 
nica. Aáo^t2iron por esta razón el título de Marqués (Marquio), que, según 
costumbre, se posponía á su apellido en el encabezamiento de las escrituras, 
como veremos en nuestro conde Raimundo y otros del Pallars. 

Cuando los condes salían á pelear contra los moros, si la suerte de las 
armas les era favorable conseguían como resultado de sus victorias no sólo 
dilatar sus dominios, sí que también hacer tributarios á sus enemigos. Los 
tributos que se les imponían por tal concepto y como reconocimiento de 
superioridad eran conocidos con el nombre áe parias, con los que los con- 
des pagaban sus deudas; esos tributos se cobraban por mensualidades ven- 
cidas, por medio de agentes nombrados al efecto. El conde era el título supe- 
rior de la jerarquía feudal, al cual seguía en grado inferior el de vizconde y 
otros. 



GRADOS INFERIORES DE LA JERARQUÍA FEUDAL 

Vizconde 

Los condes de la Marca, encargados de la defensa del territorio, no po- 
dían ejercer con la debida atención las funciones judiciales, porque la mayor 

(1) Cf., Histoire de Languedoc, 2.=^ edición, t. 1.», p. 356 y t. 2.", p. 215, 864 y 866, citado por Bote'; Y 
Sisó.— Condes Beneficiarlos. 



- 207 - 

parte del tiempo estaban ocupados en las operaciones militares. De ahí la 
necesidad de oficiales subalternos en quienes delegar las funciones adminis- 
trativas, y por eso se creó el título de Vizconde. 

Los vizcondes de cada condado, dice Villanueva, no tomaban el título 
de los fundos ó posesiones que tenían, sino que eran titulados con el nombre 
del condado en donde ejercían sus funciones. 

En nuestro condado de Pallars es tal vez la primera región de España 
donde se encuentra el nombre del Vizconde (Vice-comiti) , pues ya aparece 
en el año 792 en una donación hecha al monasterio de Gerri. 

Más adelante encontramos en nuestro país dos vizcondes con denomina- 
ción propia, á causa de haberse dividido el condado. El primero es el de 
Siarb y luego Vilamur, y el segundo que ignoramos su residencia, aun 
cuando parece que sería Talárn ó Mur. 

Eran los vizcondes los vice-domini , aunque hay quien crea que estos 
últimos eran representantes reales. 

En su origen fueron los Missus comitis enviados ó legados del conde 
para uno ó más asuntos especiales; así como los missus domini lo eran del 
rey ó emperador (1). 

Eran de nombramiento del conde y formaban parte de la jerarquía 
señorial. Ejercían toda la jurisdicción del conde en su representación. 

Del cargo de vizconde se habla ya en el Forum judtcum, diciendo que 
el vicarius era muy parecido al milenarius y al tiufath. 

El primero era un magistrado ó juez visigodo, con iguales atribuciones 
que el c^;/^^wflrm5 de los francos. 

El tiufath aparece en nuestro condado en 939, en la donación que el 
conde Guifre hizo á favor del monasterio de Labaix, la que publica el Padre 
Pascual. 

Del vizconde nos ocupamos al tratar de Vilamur (2f. 

Vicarius 

El Vicarius, más adelante llamado Veguer, fué en un principio agente 
del conde, y después vino á ser el representante de la autoridad real, y 
como á institución político-administrativa ha subsistido hasta los tiempos 
modernos. 

Seguían, según Balari, tres grados inferiores al vizconde, á saber: Co- 
Mitores, Valvasores y Vasallos. 

Los Comitores, dice Marquíllez, eran los compañeros de los vizcondes y 
tenían la dignidad intermedia entre los vizcondes y los valvasores. 

Los Valvasores teniSLiL feudo de los barones ó capitanes y cinco caballe- 
ros. Había también valvasores de.paratge. 

Los que tenían título inferior al de conde y superior al de los vasallos,, 
eran nobles^. ^ 

El cuerpo de la Nobleza, dice Masdeu, se componía de nobles graduados 
y nobles sin grado. 

(1) Missus. Missis proprie dicebantur qui e Palatio In civitatis et provintHs extra ordlnem initteban- 
tW!" a Principe cnrh. amplisima potestate ad justicias faclendas ét exequendas, ad recta judizia determinan- 
•38) ad opprisiones populorum revelandas, etc., etc.— Cfr. Ducange, Glossar. 

(2) Familias antiguas del Pallars. 



- 208 - 

Entre los nobles graduados se llamaban magnates ii optimates, ó proce- 
res ó primiores, los que ahora llamamos Grandes de España. El P. M.^ Ri- 
bera explica la significación de algunos de estos calificativos, diciendo que 
magnates son gvdiwáts Olí áigmá?iá\ primates, primeros en la precedencia, 
y optimates, mayores, más dignos y más principales. 

A los nobles reunidos en corte para administrar justicia se les daban 
varios calificativos comunes, que eran expresión de los títulos de su elevada 
áigmásiá, como primates palatii, optimates, potentes, nohilis, proceres j 
magnates. 

Estos calificativos vinieron á ser substituidos más adelante por el título 
de barones. 

A los miembros de un tribunal, si no eran nobles, se les llamaba j()ro- 
kombres (probi homines) ú hombres buenos (boni homines), que eran como 
asesores ó peritos, puesto que los fallos eran siempre de la competencia de 
los jueces (1). 

Se llamaba vasallo al que prestaba homenaje al señor por razón del 
feudo. '• 

Los ciudadanos y burgueses formaban una clase privilegiada, distinta 
de la sociedad feudal, dependiendo directamente del conde. 

Por su condición civil, las personas eran esclavas y no esclavas. A esta 
última pertenecían señores y vasallos, ciudadanos y burgueses. 



Esclavos 

Las continuas guerras éntrelos cristianos y los árabes daban lugar á 
que por ambas partes se redujera á esclavitud á los prisioneros de guerra. 

En Cataluña, er nombre de ^.sc/^í^í? da testimonio de su origen musul- 
mán, por más que no fueron los sarracenos los primeros en adoptarla: la 
esclavitud es tan antigua como la misma humanidad. Existió en todos los 
pueblos antiguos. Como la industria era casi nula entre ellos, no podían 
renovar la propiedad, que era exclusivamente territorial, y los pequeños 
propietarios, despojados por la fuerza bruta, bien por la guerra ó por la 
usura, cayeron bajo el yugo de los poderosos, del despojo pasaron á la mise- 
ria y de ésta á la esclavitud. 

El pueblo judío fué el que menos sufrió los efectos de la, esclavitud pro- 
piamente dicha, puesto que el dueño no poseía al esclavo toda la vida, sino 
que la sumisión duraba siete años. 

Durante el imperio de los reyes de Judea, la plaga de la esclavitud cre- 
ció mucho, como toda mala semilla, y cuando la venida del Mesías eran tan . 
desgraciados como los de las naciones paganas. 

Los Egipcios, Indios, Asirlos, Chinos, Medos y Persas, tenían numerosos 

(1) Los tribunales se reunían en los palacios, iglesias ó delante de las puertas de las mismas, y tam- 
bién alguna vez al aire libre. Cuando las audiencias se celebraban bajo la presidencia de los condes, solía 
reunirse el tribunal en el palacio. Había el juicio ordinario, que se tramitaba según la ley goda, el lautía- 
mentó ó arbitraje, y los llamados /«icios de Dios, á. los que se echaba mano cuando faltaban las pruebas 
ordinarias. Consistía el /micío flfe Dios, según Balari, en lo siguiente: cuando el acusador no probaba ple- 
namente el delito, ni el acusado la calumnia, decidía la dudji el llamado /mícío de Dios, por la firme con- 
vicción, entonces bastante común, dé que Dios antes haría un milagro que permitir que quedase confundifl'i 
la inocencia de los que ponían en él su confianza. 



— 209 - 

esclavos que les suministrabjan la guerra, la miseria, la piratería y la ley de 
nacimiento. 

En Grecia existía la esclavitud de un modo escandaloso, y no decimos 
nada del número de esclavos que tenía Roma en los felices tiempos del im- 
perio. 

Ya hemos dicho que en Cataluña los hubo en la Edad media, y uno, de 
ellos fué nuestro conde Artall II, hermano de San Odón. 

Los magnates y poderosos procuraron aliviar la suerte de estos infeli- 
ces, y aun en sus últimas disposiciones no se olvidaban de ellos. 

A los esclavos, unos los dedicaban á cultivar la tierra y daban á sus 
amos una parte más ó menos grande de sus cosechas, y éstos, relativamente, 
estaban en buena condición; pero los más, los propiamente esclavos, eran 
tratados con la mayor brutalidad y desprecio, ni más ni menos que si fueran 
animales. Se vendían en público mercado, y en tan poco precio se estima- 
ban, que Balari asegura haber visto una escritura de compra en 1146, por la 
que se pagó once morahitines por un esclavo y por otro catorce (1). 

Recibían por lo general tan mezquino alimento, que para no morirse de 
hambre se dedicaban al latrocinio. El esclavo culpable de 'una falta era 
colocado en una cruz y azotado, otras veces aplastado entre las piedras de 
un molino, ó suspendido en el aire por cuatro ganchos de hierro y abando- 
nado así hasta que lo devoraban las aves de rapiña. Si el esclavo mataba á 
su amo, todos los demás compañeros eran colocados con .él al tormento. Si 
alguno se escapaba y podían alcanzarlo, le enviaban á la,s minas, ó á un mo- 
lino, en. donde acababa sus días en medio de los más crueles tormentos. Gra- 
cias á nuestra sacrosanta religión, pudo ser desterrada tal afrenta. 

Por lo que á España atañe, los últimos vestigios de esclavitud quedaron 
solamente en aquella hermosa tierra que en otro tiempo fué Cuba española, 
pero por la ley de 22 Mayo de 1873 quedó abolida para siempre la esclavitud, 
y en'1888 no quedaba ni un sólo esclavo en los dominios españoles. 

HISTORIA DE LOS APELLIDOS 

Para terminar estos apuntes respecto de las clases sociales de la Edad 
media, creemos pertinente dar alguna idea del desenvolvimiento histórico 
de los nombres personales. 

En tiempo de los Godos hallábase establecida la costumbre de que cada 
individuo tenía uh nombi"e propio puramente personal. Este nombre le era 
impuesto en el acto de ser bautizado, sin perjuicio de que podía serle cam- 
biado por otro, como lo demuestra una escritura de 993, que se llamó Gui- 
, llermo un individuo al que por el bautismo se le puso Ostallo y firmaba de 
esta manera; Guillelmus , qui de haptismum accepi nomen Ostallo. 

Ese mismo cambio de nombre lo vemos en nuestro conde Artal, padre 
<ie San Odón. 

«La necesidad de distinguir á las personas por sus nombres, dice el 
Dr. Balari, del mejor modo posible, es el fundamento principal de los cam- 
bios que éstos han debido sufrir en el decurso del tiempo. Con arreglo á este 
ciiterio, puede establecerse para su estudio la división en cuatro períodos 
perfectamente deslindados. 

(1) El morabitín equivalía al valor de unos seis sueldos. 
14 



- 210 - 

»1.° Abarca desde el siglo ix hasta el xi. Este período se caracteriza por 
el uso de nombres personales individuales, latinos ó germanos independien- 
tes, es decir, libres de toda conexión, como Honestus, Adefonsus. 

»2.° Empieza en el siglo xi y termina á mediados del xiii. Este período 
se caracteriza por la conexión que se establece entre los nombres persona- 
les y las relaciones de familia, residencia y ejercicio de algún arte ú oficio, 
individualizando ya las personas. Así vemos nombrado en 1041 ¿l Bernardus 
Guülelmi de Bellera y el nombre de Artal vinculado en la casa de Pallars 

»También fueron aplicados á las personas los nombres del terreno que 
habitaban ó residían cerca de ellos, expresando esta relación por medio de 
la preposición de, como en el citado Bellera, en 1067 Juan de Pujalt, en 1131 
Guülem de Pujalt, en 1150 Ramón de Pujalt, Artal de Pallars y otros 
varios. 

. »3.° El tercer período empieza á mediados del siglo xin hasta el xv. Los 
apellidos no fueron conocidos antes del siglo xiii, originándose la mayor 
parte del hombre, de la naturalesa y del tiempo. En esta época adquieren 
estabilidad los nombi*es personales, convirtiéndose en apellidos que vienen 
á ser como una propiedad de familia. 

»4.° Este período empieza á mediados del siglo xv hasta la época pre- 
sente. En esta época se adoptan dos modos distintos para distinguir las per- 
sonas, que son: el empleo de dos nombres de pila, con el apellido y la intro- 
ducción del apellido materno unido por medio de la conjunción copulativa. 
Los nobles empezaron á emplear el apellido materno unido con el paterno, 
sobre los años 1513 á 1514. • 

«También mencionaremos que en el siglo xi se introdujo la costumbre de 
añadir al nombre personal de un individuo el de su padre, precedido de las 
palabras filius ó prolis, si éste vivía á la sazón en que se otorgaba la escri- 
tura en que se citaba dicho nombre, ó Jilius quondam, prolis quondam 6 
simplemente quondam si era ya difunto en la citada ocasión.» 

Motes 

La costumbre, muy común todavía en los pueblos, de distinguir las per- 
sonas no por su nombre, sino por los apodos, es muy antigua. Se entiende 
por apodos ó motes los. nombres odiosos ó ridículos que se aplican á una per- 
sona. Fueron introducidos por el pueblo del mismo modo que los sobrenom- 
bres, como lo prueban los siguientes ejemplos sacados de los documentos de 
los siglos X, XI y XII, según refiere el Dr. Balari (1). 

Siglo X. Teuderigo, que vocant cunillo. ..... año 992 

» XT. Petro, que vocatur kamallionem » 1088 

» XII. Petrvim, qui áicitm- tur dus » 1144 

» » Guillelmi de Negos, qui vocatur cahrid. 

(1) Orígenes histór., 552. 









211 



ESCUDO DE LOS CONDES DE PALLARS' 




i 



Se entiende por esctido de armas, el campo, superficie. ó espacio de dis- 
tintas figuras en que se pintan los blasones de cualquier reino, ciudad ó 
familia. 

Se ignora la fecha en que empezaron á usarse los escudos de armas, 
pero siempre los grandes guerreros solían distinguirse 
con algún signo en el escudo ó en la cimera del casco. 

Cuando las celadas ocultaron por completo el rostro 
del guerrero, casi llegó á ser una necesidad. Se dice, sin 
embargo, que fué el inventor Poncio, rey de los Samnitas, 
que al enviar sus caballeros contra los romanos, en señal 
de su nobleza y para que fuesen conocidos, les dio escu- 
dos pintados, llamándose compañía lincea. 

Otros autores lo originan de Jacob, que dio armas á 
sus hijos. Su uso fué más común en la época de las Cruzadas y de los tor- 
neos caballerescos. La variedad de los símbolos ó emblemas hizo del blasón 
una ciencia complicada; se instituyeron jueces y reyes de armas para justi- 
ficar las armas y evitar las usurpaciones. 

Las armas no fueron hereditarias sino á partir del siglo xii. Al principio 
estaban reservadas para la nobleza, y en caso de degradación las arrastra- 
ban atadas á la cola de su caballo. 

En el siglo xii los nobles cubrieron sus caballos con gualdrapas, con 
armas y los plebeyos ennoblecidos empezaron á tener armas. 

El escudo de armas se divide actualmente en tres partes, llamadas y<?/<? 
ó parte superior, centro 6 parte media y punta ó parte inferior. Ahora bien, 
en cuanto, al escudo de Pallars, los autores de heráldica afirman que su em- 
blema fué el águila de dos cahesas, según se puede ver por el grabado que 
publicamos. Así se desprende de una carta original del conde Arnau Roger, 
que gobernaba nuestro condado en la primera mitad del siglo xv, la que se 
hallaba cerrada con el anillo del conde y lleva grabada el águila. 

En la iglesia, de Orcau (Conca de Tremp), existe también un altar gótico 
del siglo XIV ó XV, y en una de sus pinturas, representando un guerrero que 
está de centinela en la prisión de San Juan, en medio del escudo lleva el 
emblema antes citado. 

También se encuentra en las monedas encontradas por Paño, en parti- 
cular en las del valle de Aneo. 

Pujadas, hablando del conde Hugo de Mataplana (que dice ser el primer 
conde de Pallars), dice que tiene pintado en su escudo de oro un águila de 
dos cabezas y con un escudo de plata sobre los pechos. 

Y por fin, dice el mismo autor que los marqueses de Pallars traen en 
su escudo una águila^ que tiene entre sus uñas contra el pecho un escudillo 
con tres pajas. 



- 212 — 



SAN ODÓN NOBLE 



Pocas páginas de gloria tiene la historia de Cata- 
luña sin figurar en ella con brillantez algún hijo de 
la casa de Pallars. 

Bufarull. 

Gobernaba á mediados del siglo xi los Estados del Pallars superior ó so- 
hirá el conde Artal Mirón I, hijo del conde Guillermo y de D.^ Estefanía. 

Hemos dicho Estados, puesto que tales eran, y para que se vea que nues- 
tra afirmación no es gratuita y que pretendemos dar al Pallars ,una impor- 
tancia que no tenía, aduciremos algunas pruebas. 

En el siglo x el monasterio de San Pedro de Vallanega se hallaba regido 
por el abad Saila (1). Este produjo una queja ante nuestros condes Regi- 
mundus Comes et Marchio, et domnus BorrelluSy Comes, et domnus Sonta- 
rius, los cuales dicen de sí mismos dum resideremus in regnum nostrum 
Palliarensem. «Raimundo conde y marqués, Borrell conde y Sumario conde, 
mientras habitaremos en nuestro reino de Pallars.» Y de esto se desprende 
además la coexistencia de tres condes simultáneos en 969, pues los hijos y 
hermanos del conde se titulaban también co'ndes, y de cuya particularidad 
hay además otras memorias en 993 al tratar del monasterio de Bellera. A 
firies del siglo x, xr y xir aparecen siempre dos condes, pero en esta época 
no es extraño, por hallarse dividido el condado, como ya se ha dicho. 

El citado conde Raimundo, en una donación hecha á Gerri (2) en 969, 
dice: Ego Raimundus divina Dei clementia, Comes et Marchio de Palarien- 
sis terris, quevn Pater coelestis m,ihi concessit, et fratres mei Borrellus et ) 
Suniarius, cum illorum consensum, etc., y lo firman los tres hermanos. De 
modo que no solamente hace mención de sus Estados, sino que los ha obte- 
nido por la gracia de Dios y se los ha concedido su Padre celestial. 

Lo propio vemos en el acta de la fundación del Burgall. 

Con lo dicho bastaría para demostrar el rango, prerrogativa y autori- 
dad que disfrutaban los condes de Pallars en la Edad media, y así continuó 
hasta la extinción del condado, pues de él dice Sampere y Miquel: «Que fue- 
ron estados de tan glorioso renombre y sus títulos llevados por familias de 
sangre real y grandes magnates», todo lo cual confirma Llobet: «La escla- 
recida famiUa de los condes de Pallars desde el siglo ix estuvo enlazada con 
los reyes de Pamplona, se enlaza en el siglo siguiente con las de León y 
Galicia y con los condes de Castilla y Pamplona, y luego con los emperado- 
res de Grecia y la de los reyes de Aragón.» | 

Así es, en efecto, puesto que encontramos á nuestros condes emparen- 
tados con las casas de Barcelona, Urgel, Cardona, Rocabertí y otras. 

Condesa de Pallars vemos en 1132 á Estefanía, hija del conde de Urgel 
Armengol VI, que estaba casada con el conde Guillem, bienhechor del mo- 
nasterio de Cuixá. 

En 1 198 aparece una escritura de D.*^ Dulcía de Só, hija del conde Ber- 



> 



i 



(1) Véase noticias de esta casa.— tCatoliclsmo en Pallars.» 

(2) Véase monasterio de Gerri.— c Catolicismo en Pallars.» 



- 213 — 

' nardo, parienta del rey D. Alfonso de Aragón, al que hace donación y con- 
firmación del condado de Pallars. Domino et consanguíneo meo. 

1282. El conde Arnau Roger está casado con una princesa de sangre 
real, la condesa griega Lascaris, hija del emperador de Nicea, Teodoro. 
Infantisse Lascharm filice quondamillustrissimi Lascherii Imperatorts 
¡rrecorum, la que por cierto, después de ceñir la corona condal de Pallars, 
vióse obligada, por las razones que aducimos en nuestra Crónica de Pallars, 
á entrar en religión y profesar en el monasterio de Junqueras, de Barcelona. 

1334 Encontramos condesa de Pallars á D. ^Urraca, infanta de España, 
cuñada del infante D. Alfonso conde de Urgel, é hijos del rey D. Jaime, 
casada con Arnaldo Roger, de los que también hacemos mención en nues- 
tra Crónica. 

Conde de Pallars fué también el infante D. Jaime, hijo del rey D. Pe- 
dro III. 

Y por último, pasaremos por alto reseñar los enlaces matrimoniales de 
nuestros condes con las casas de Barcelona, Urge!, Cardona, Moneada, Ro- 
cabertí, Vilamur, Edil, Bellera y otras varias 



PADRES DE SAN ODÓN 

Semen ejus in aeternum manabit. 
Su linaje permanecerá eternamente. 
'r Salmos, cap. 88, v. 37. 

Fueron los padres de nuestro Santo los condes de Pallars D. Artal I 
(antes llamado Sumario — Suniarius) y D.* Lucía de Carcasona. 

Artal era hijo del conde D, Guillermo Suñer y de D.^ Estefanía. 

La primera noticia qué encontramos de nuestro conde Artal es del año 
20 del rey Enrique (1050 de Cristo), en cuya época- estaba casado con doña 
Constanza, según nos refiere Llobet, los cuales dieron al monasterio de 
Gerri el castillo de Cuberes, con sus términos y pertinencias, lo que testimo- 
nió Barone. 

Por otra escritura (sin 'fecha) sabemos que Bertrando de Guillamány 
Bernardo dieron á los condes Artal y Constanza las potestades de los cas- 
tillos de Miralies j Castellvell y les prometieron darles entrada, albergue y 
salida en ellos, hacer hueste, cabalgada y guerra en su favor. 

En 28 de Enero de 1056 los citados condes dieron un manso al monaste- 
rio de la Grasa y Burgall. 

Al propio tiempo que gobernaba el Pallars superior el conde Artal, era 
I señor del Pallars inferior el conde Raimundo, y por causa de la proximidad 
de los dos señoríos tenían muy á menudo diferencias por la jurisdicción. 
Una de ellas fué en 1057, porque el padre del conde Raimundo, Ramón 
Suñer, había quitado á su hermano Guillem Suñer, padre del conde Artal, 
los castillos y pueblos de Galliner, Orcau, Resonada, Fraxana, Collina, 
Giiiiianor, Vallfarrera, Vilamflor y Olp, y porque habiendo convenido los 
*■ dos hermanos condes en que D. Ermengol, Obispo dé Urgel, fuese el media- 
'íero para ajusfar sus diferejjcias; faltando Ramón Suñer á su palabra, 
Continuó D. Ramón en usurparle el castillo de Torena y todo el valle de 



— 214 — 

Assua, y habiendo muerto durante estas desavenencias el conde Guillermo 
Suñer y su hijo D. Bernardo, como el conde Artal prosiguiese la querella, 
viendo que no podía recobrar por vía de justicia lo que su tío Ramón Suñer 
había usurpado, porque su hijo Ramón Ramón no quería estar á lo de 
derecho, avanzó contra él hasta el castillo de Coscastell. 

En este mismo año murió la condesa D.^ Constanza, y el conde Artal 
casó de nuevo con D.^ Lucía, hija de Bernardo ó Rogerio de Carcasona y 
de D.''- Amalia,, condes de la Marca del Lemousin y hermana de D.*^ Almo- 
dis, esposa tercera del conde de Barcelona Berenguer el Viejo (1) y de los 
condes de Beziers D.^ Rangardis y Tolosa. 

El matrimonio de los condes Artal y Lucía tuvo lugar el día 27 de Enero 
del año 1057. En los apéndices copiamos la escritura de esponsales y dote, 
en las que Artal le dio los seis castillos de Sta. Engracia, To'ralla, Salas, 
Peramea, Rivert y Bellvahí, con sus términos y pertinencias, y la facultad 
de poner á su gusto guarnición en los dos primeros, que debían poseer por 
indiviso los dos consortes. Prometió además que daría á su esposa los cuatro 
restantes, y que en caso de premorir el conde debían quedar por la condesa 
durante su vida y pasar después á sus hijos (2). Añadía que no la dejaría no 
teniendo lepra— w/s/ /é'^rosa/íí^r/í.— Que cumplió su promesa referente á 
darle posesión del castillo de Peramea, lo prueba el que encontramos luego 
el sacramental que hizo Poncio, hijo de Arsendis, castellano de Peramea, 
prestando pleito y homenaje á condes de Barcelona y á la nueva condesa 
de Pallars, D.''^ Lucía. — Sacraméntale quod fecit Pontius de Arsendis 
Domo. Raimundo et Almodi Barchinonae et Luciae Corntisse^super castro 
de Petra-media, quod est in Comitalu Paliar ensi.—{A.pénáice 11.) 

Pujades (3) dice que el enlace de estos condes se celebró en 1056, cuya 
fecha creemos anticipada y errónea, lo mismo cuando nos dice que D.^ Lucía 
era viuda, no siendo esto verdad, sino que la confundiría con su hermana 
D.'^ Almodis, que en efecto había contraído ya primeras nupcias cuando 
casó con el conde de Barcelona. 

Ocupándose de estos personajes dice: «Tuvo una hermana llamada Lucía 
que casó con el conde de Pallars Artal ó Arnaldo Mirón, con intervención 
de los condes de Barcelona, marido y mujer, Ramón Berenguer y D.^ Almo- 
dis. Dicho conde dotó á D.^ Lucía, entre otras muchas cosas, con seis muy 
buenos castillos en su condado de Pallars, como consta en el libro primero 
de los feudos, fol. 42. Y advierto que esta D.*' Lucía era viuda, cuando casó 
con el conde de Pallars, del conde de Besalú Guillermo. Trabajaron mucho 
los condes de Barcelona, marido y mujer, para efectuar este casamiento de 
D.^ Lucía con el de Pallars, y no pararon hasta hacerle prometer que con 
bendición sacerdotal, el domingo inmediato después de San Martín de aquel 
mismo año, concluiría su casamiento con D.^ Lucía. Prometiólo el conde, y 
para seguridad de su palabra obligó, todos sus bienes. Todo consta en el 
Archivo de Barcelona y se concluyó muy á gusto de todos.» 

Prueba de que Pujades no estaba en lo cierto, y en su consecuencia nues- 
tra condesa era doncella, copiaremos lo que respecto á este particular dice 
Montsalvatje, y de esta misma opinión es BufaruU (4). 

(1) Estos dos condes están enterrados en la catedral de Barcelona. 

(2) Apéndice I. 

(3) Crónica universal de Cataluña, t. 7 p. 402. • ■ 

(4) Condes vindicados, t. 2, pág. 74. 



— 215 - 

Dice Montsalvatje: (1) «El conde Guillermo de Besalú tuvo íntimas rela- 
ciones con la casa condal de Barcelona, pues celebró un convenio en el que 
prometió alde Barcelona casarse con la cuñada de éste D.* Lucía, ofre- 
ciendo darle en dote todas las tierras, abadías y castillos que poseía en el 
condado de Berga (que luego fué de la casa de Pallars) y de RipoU, y seña- 
larle en prenda de su palabra los castillos de Milany y .Portella con rehenes 
de diez caballeros por 1.000 sueldos ó 20 onzas de oro barcelonés cada uno; 
y aunque se extendieron inmediatamente las cartas de esponsales y dote á 
11 de Diciembre del año 1054, en que había firmado el conde de Barcelona el 
primer convenio, no tuvo con todo efecto el proyectado matrimonio , por 
más qué lo sienta el maestro Diago, porque en un requerimiento de quejas y 
agravios que dio el conde Ramón Berenguer de Barcelona contra el de 
Besalú, expresó éste que no solamente había quebrantado las paces hostili- 
zándole y no devolviéndole los castillos de Finestres y Colltort, con las 
décimas que prometió y juró en sus convenios, sí que también había faltado 
á la palabra de casarse con su cuñada D.^ Lucía, cuya señora en 27 de 
Enero de 1057 contrajo matrimonio con Artallo, conde de Pallars, que la 
dotó con las décimas de sus bienes y con los seis castillos de Sta. Engracia, 
Toralla, Salas, Petramedia, Rivert y Bellvidin.» 

En el Archivo de la Corona de Aragón hemos podido proporcionarnos 
copia de la escritura de, donación y dote de nuestros condes, cuyo docu- 
mento publicamos en el apéndice III. 

La Marca hispánica hace también mención de esta donación. A seis 
idus de Febrero del año 27 del rey Enrique, año 1057 de Cristo, el conde 
Artal, ante el escribano Pedro, Presbítero, hizo escritura de áondicióví propter 
nuptias^ti D.^ Lucía, de la décima parte de todos sus bienes, términos y 
pertinencias, disponiendo ademáis que en caso de que falleciera el conde y 
ella no tomase otro marido, le cedía todos sus honores mientras viviera, que 
no podría abandonarla por ningún motivo, excepto en el caso de que fuera 
leprosa (2): 

Non dimittat praedictam Luciam dum. viva fuerit per ullaní occasio- 
nem^ ni si leprosa fuerit. 

Al poco tiempo de ser casados nuestros condes hicieron una concordia 
con Miro y Rodulfo, hijos de Barconia, sobre el castillo de Coscastell, y les 
prometieron éstos que de esta concordia no les resultaría el menor daño ni 
al conde Artal, hijo de D.''' Estefanía, ni á la condesa D.*^ Lucía, hija de doña 
Amalia, ni á sus hijos, y que, en caso de resultarles alguno, lo repararían y 
les darían la potestad del referido castillo. 

El P. Villanueva nos hace también mención de estos condes, aunque 
anticipando la fecha. En 1030, dice, ambos esposos hicieron una donación al 
monasterio de San Ginés de Bellera, cuya escritura publica. En ella firman: 
Artal y Lucía, Boronat de Assua, Mironi filio servo Dei, Enardo filio Isarno 
y Arnaldo filio Guillermo, estableciendo que mientras vivan posea la mitad 

(1) Besalú, t. 1.°, pág-, 124. 

(2) La lepra fué una de las enfermedades más terribles de la antigüedad. Es enfermedad cutánea y 
contagiosa, consistente en unas pústulas hediondas arracimadas y escamosas, que van extendiéndose por 
todo el cuerpo. Los Persas, los Árabes y otros pueblos expulsaban á los leprosos de sus ciudades y lugares 
y los consideraban como muertos para el mundo. Gracias á nuestra sacrosanta Religión, en 1119 se fundó 
la orden militar de religiosos hospitalarios de San Lázaro, cuyo objeto era prestar socorro á esos desgra- 
ciados en hospitales especiales, llamados ladrerías, lazaretos, etc. 



— 216 — 

y después dé su muerte pase íntegra al monasterio. Este documento está 
firmado en el monasterio de Gerri. 

No sabemos de cierto cuantos hijos tuvieron los condes Artal y Lucía, 
aunque de una donación del año 1076 parece que fueron tres, Ilaínados Artal, 
Guillermo y Odón. Consistió la donación en la entrega de la villa de Lez, en 
el valle de Espluga, á la catedral de Ntra. Sra. del Puy de Francia, y en la 
escritura firman los tres hermanos. 

De Guillermo no hemos encontrado ninguna otra noticia, por lo que 
suponemos que fallecería al poco tiempo. 

De este matrimonio, pues, nació nuestro San Odón, y resulta de un 
modo evidente que su nobleza era verdadera nobleza de sangre. 

Antes de ocuparnos de su vida, daremos^ á conocer algunas noticias 
curiosas, muchas de ellas inéditas, de su familia y en particular de los condes 
Artal y Lucía y de su hijo Artal (1), por las que se verá el gran afecto que 
tenían á nuestra tierra y la particular estimación que profesaban al monas- 
terio de Gerri. 



CONDES ARTAL Y LUCÍA 

Si lo dicho anteriormente no fuera suficiente para demostrar la exis- 
tencia de estos ilustres personajes, podríamos añadir que es creencia general 
y admitida por todos los historiadores que de la vida del Santo se han 
ocupado. Pero como lo que abunda no daña, haremos una investigación y 
exposición de los hechos principales en que intervinieron, tal como los refie- 
ren los historiadores y cronistas antiguos, y veremos que si nuestro conde 
Artal era valiente y esforzado como el que más, no estaba exento de las 
fragilidades que son patrimonio de los que peregrinamos por este valle de 
dolor y de miseria; y que si un día, en alas de la fe y caridad cristiana em- 
prendemos las más arduas empresas en defensa de la fe y profesión de esas 
mismas virtudes, sea por debilidad, ó porque las circunstancias á ello nos 
arrastren, no siempre estamos seguros de poder obrar con igual celo y 
rectitud, sino que somos capaces de las más lamentables faltas. Algo de esta 
le ocurrió á nuestro conde Artal, como verá el lector paciente si, á pesar de 
estar aburrido con la lectura de tanta vulgaridad como aquí dejamos estam- 
pada, tiene la suficiente fuerza de voluntad para terminar este capítulo. 

Siguiendo el orden cronológico de los sucesos, diremos primero que en 
el año 1052 Arnau Mir de Tost celebra un convenio con nuestro conde, 
sobre los castillos de Mur y Llimiana, y queda aquél libre de darle la inves- 
tidura y potestad. 

1054. En este año nuestro conde celebra otro convenio con el mencio- 
nado Arnau sobre el castillo de Salas, y á los pocos meses es reformado en 
el sentido de que si el conde entregase dicho castillo á su hijo, Arnau de 
Tost y Arsendis su mujer adquirirían en compensación y franco alodio la 

(1) El nombre de Artal estuvo vinculado en la casa de Pallars, pues así se llamaron el padre del Santo 
y su hermano, el hijo de éste Artal III que empezó á gobernar en 1134, y luego figura su sucesor Artal IV, 
casado con Guillema. Cuando el rey de Mallorca quiso recobrar la Cerdaña figura otro Artal de Pallars 
que fué á atacar al rey en Llivia. Vemos luego otro Artal, hijo de Hugo de Mataplana y Sibilia. En 1350 apa- 
rece otro Artal hijo de Bernardo Rogar y Sibilia, nombrado testigo de la tutela del vizconde de Castellbó, 
á favor de su madre D."^ Constanza; y Artal, hijo de Hugo y Blanca de Foix, etc., etc. 



- 217 - 

mitad del castillo de Areny, en el Noguera-Ribagorzana. De es):e modo 
parece pasó á propiedad del conde Artal el castillo de Salas, el que luego 
dio á su esposa Lucía como se ha dicho. 

1059. A 22 de Junio los condes Artal y Lucía dieron al monasterio de 
Gerri la parroquia de Peracals, y cuanto habían tenido y debían tener Mir 
Borrell y Ramón Mir en el monte Parella, lo que testimonió Isarno, Presbí- 
tero. Otras varias donaciones encontramos de estos condes á la casa de 
Gerri, de las que nos ocupamos al tratar de este monasterio (1). 

En este mismo año encontramos que el conde Artal hizo una donación^ 
en el término de Montenartró, de la laguna de artes y de la de xt'sxo. . 

1064. El conde Artal otorgó— perdonament — perdón al conde Raimun- 
do, según consta por la escritura en que se hace mención de esta gracia. 
Dicho documento empieza con las siguientes palabras: «In Christi nomine, 
Haec est scriptura remunerationis de fine et perdonamentum quod fecit 
comes Artallus ad comitem Raimundum et ad suos homines.f> 

Cesaban los efectos de las querellas ó rancuras (2) desde el momento 
que el agraviado otorgaba el perdón al ofensor. Satisfechos sus intereses y 
, amor propio por el fallo favorable del tribunal, podía mostrarse generoso. 
De esta suerte se puso fin satisfactoriamente, á pesar de la decisión del 
tribunal, á las cuestiones pendientes entre ambos, aunque fué poco duradero 
según veremos luego. 

Las querellas ó rancuras eran juzgadas por un tribunal, si eran los que- 
rellantes de la misma categoría y solía pactarse el modo de ventilarlas. Así . 
lo vemos en el mencionado convenio por mutuas querellas, en el que se 
convino que desde mediados de Agosto en adelante y dentro del término 
de 30 días, á invitación de cualquiera de las dos partes, se reuniría el tribu- 
nal en Montañana para que las querellas fuesen juzgadas con arreglo á 
juicio de barones. Si hubiese unanimidad de pareceres entre los jueces, se 
cumpliría lo que ellos mandasen y ordenasen conforme á derecho. En el 
caso contrario, se decidiría por juramento y por batalla quien tuviese mejor 
derecho. El conde Artal dio en prenda el castillo de Salas, que puso en 
poder de Guillem Gottart, y el conde Ramón dio con el mismo objeto el 
castillo de Talarn, que puso en poder de Pere Ramón de Erill. 

El conde Raimundo, en su capítulo de cargos, dice: (3) «Primeramente 
durante la tregua del Señor, le quitó el castillo de Segrí y en otra ocasión 
hizo varias correrías saqueando á Assua durante la tregua y sacó de allí 
mucho botín... y por cuarta vez hizo correrías saqueando Tenriu y lleván- 
dose botín. Y por fin, durante otra tregua hizo correrías saqueando áEstiarb 
y violó los sagrarios ó bodegas.» . 

1067. El conde Ramón de Barcelona dio con fecha 20 Enero á su 

(1) Véase nuestro artículo «Catolicismo en Pallars», Gerri. 

(2) Se daba el nombre de rancuras y también de querellas y querimonias indistintamente, al 
capítulo de cargos que el Señor hacía por escrito á sus vasallos pidiéndoles enmienda de daños ó por comi- 
sión de otros delitos. El Señor no se hacía la justicia por su mano. Estas querellas eran juzgadas por un 
tribunal, como veremos en él citado caso de nuestros condes.— iíaec est scriptura remunerationis de 
yancuras, quas habebat Raitnundus cotnes paliarensis, dartalloj de treguam domini, quod ei fregit 
postquam concordarunt et firmaverunt ad castelione.—(Ba.la.ri, Órig. hist., 390.) 

(3) In pi-imis per treguam domini tulit ad illum ipso castro de Segrí, et alia vice cavalcavit (*) ad 
assoua per treguam domini et accepit ibi predam... Et in quarta vice, et multas alias caualca ad tenriu 
et accepit ibi predas máximas vices. Et per tregua domini cavalcavit stiarb et fregit sacrarios. (Balari., 
Orig. hist., 396.) 

(*) Hacer correrías y saqueando el país. 



- 218 - , 

cuñado D. Artal de Pallars, el castillo que iba á edificar en Amposta, con 
sus castellanos, salva su fidelidad y tres partes de cuanto le pertenecía en él, 
para que lo tuviese en feudo, y de las otras dos partes le dio una en dominio 
suyo, reservándose la otra para sí. Dióle también en encomienda, salva su 
fidelidad, el castillo ,de Grañena, con la mitad del dominio que le pertenecía 
en este, y su feudo. Ig-ualmente le dio en encomienda el castillo de Tárrega 
y sus castellanos, con su feudo y tres partes del dominio que en él tenía. Y 
en el caso de conquistar Tortosa, se la dio asimismo en encomienda, con el 
castillo de la Guida y todas las pertinencias de dicha ciudad, para que lo 
guardase y defendiese todo, con facultad de hacer paz y guerra desde 
dichos castillos, por los cuales debía ayudarle con hueste y cabalgada á 
reconquistar sus tierras, exigir ycobrar parias de todas y cualesquiera per- 
sonas, así moras como cristianas, y serle fiel y leal. 

A 30 Enero de este mismo año los condes Artal y Raimundo firmaron 
un convenio por el cual definió aquél que prometía á éste los castillos de 
Leort, Tornascart, Puigfornut, Raguart, Toralla, Puigmaveng, Tenruy, 
Erill, Adons, Estaron, Bohin, Vallat, Buttini, Hortana y Valinguacon todos 
sus términos y honores, y en hipoteca de todo lo referido dio otros castillos »■ 
que poseían algunos caballeros, que se hicieron garantes de este contrato. ^ 

1068. Los condes Artal y Lucía hacen una donación al monasterio de 
Bellera (1). (Apéndice IV.) 

1073. El conde Raimundo cede al conde Artal el castillo de Espluga- 
.rodona — Espelunca roUmda~[2) que se hallaba en el valle de Badaníu. En 
esta escritura, el conde Artal firma: Suniarius que vocant Artallo. 

1074. A primero de Agosto el conde Artal vendió á Ramón Arnaldo y 
Guillem Ramón el castillo de Bahen, por el precio de 60 onzas de oro. 

1075. En esté año el conde Artal hace una donación á Gerri, de la que 
nos ocupamos al tratar del monasterio. 

1078. El conde Artal vendió por 40 onzas barcelonesas á los consortes 
Ramón Bertranda y Guilla, los castillos que tenía en el honor de San Pedro 
de Malezas y su potestad, reservándose poder entrar y salir en dicho honor 
y que dicho Ramón y su hermano deberían seguirle con todas sus personas 
y además una recata anual de 3 cuarteras de trigo, y ciertos sextarios y ^ 
cerdos de cada uno de ellos, tres modios de avena y tres de cebada. 

1079. El conde Artal dio al conde Raimundo los castillos de Toralla, 
Claverol y Castellón en las partes de Talarn, conforme discurre el río hacia 
Guardia, y los castillos de Erill, Adonch, ,Tenríu, Godra y Tormeda, el 
monasterio de Sta María de Labaix, el valle de Bohí, con sus términos y 
pertinencias, salvos los castillos de Aulas y todos los castillos de Ribera. J 

Pujades (3) se ocupa también de nuestro conde Artal, y refiere un hecho 
ocurrido en este mismo año , q ue le honra muy mucho , y que contrasta no poco 
con los atropellos cometidos por nuestro conde, como luego se dirá. 

«En Agosto del año 19 del rey Felipe de Francia y 1079 del Salvador, 
viendo el conde de Pallars Artal que el monasterio de San Pedro de Roda 
(Gerona) era seminario de vir.tudes, y que donde quiera que se trasplantasen 

(1) Catolicismo en Pallars: S. Ginés de Bellera. 

(2) El adjetivo rotundus era muy frecuente en la Edad Media, aplicándolo como calificativo de colí- 
nas, montes, (guers) rocas,- campos, matas, cuevas y villas. 

(3) Historia de Cataluña, t. 8., p. 21. 



- 219 — 

las plantas de sus monjes daban grande fragancia las flores que descollaban 
y el fruto que daba muy provechoso para los fieles, y que juntamente que 
los pueblos ó lugares donde dichos fundaban ó moraban se poblaban de 
gentes, determinó y de hecho dio á dicho monasterio la iglesia que con la 
advocación de San Miguel Arcángel tenía por suya propia, la cual hoy en 
virtud de esta donación posee y goza el Prepósito ó Paborde de Torcuy (1), 
que es una dignidad de las de dicho monasterio' de Roda— hoy está en 
ruinas, — con todos sus diezmos y primicias, obligaciones y cementerios. Esta 
iglesia está situada en el condado de Pallars, dentro de los términos del 
castillo de Gurp, en el lugar llamado Ros ó Cos, asimismo con sus términos, 
tierras, selvas, prados,' montes, pastos, viñedos, huertos y otras muchas 
cosas que van señaladas y designadas en el auto ó escritura que de esta 
donación tengo á la vista, en el registro 223 del archivo de dicho monasterio 
de Roda; y además de esto dio también los hombres y vasallos que habitasen 
en aquel lugar y todos los juros y alodios que de los bienes de aquellos le 
pertenecían en el término de Gramenet y tanta tierra cuanta cinco hombres 
con sus yuntas de bueyes pudiesen arar en un día. Más adelante le dio una 
gran parte de tierra y cierto privilegio á todos los hombres que quisiesen ir 
á poblar y edificar casas junto á dicha iglesia, con licencia absoluta de cortar 
árboles y hacer maderas en todos los bosques y montes que el sobrenom- 
brado conde tenía en aquel territorio y término de dicho lugar de Gurp, lo 
que hubiesen de menester, así para los edificios como también para el uso 
ordinario de sus casas. Hízose la sobredicha donación el día 21 de Agosto 
de 1079.» 

1080. El conde Artal dio al monasterio de Gerri la iglesia de Sta. Eula- 
lia de Castellgermá y otros bienes sitos en Gurp, Sus, Gramenet,. Enviny y 
Espot, con el diezmo de todos los plácitos ó pleitos y parcelas de Aneo, desde 
el puente de Oris hasta el puerto de Gomaras, y desde. la iglesia de Santa 
Cruz de Estahís hasta Areu, lo que suscribió su hijo Artal II. 

A 25 de Noviembre de este mismo año, dio también al mencionado 
monasterio de Gerri el castillo de Escart y sus iglesias de San Martín y 
Ntra. Sra. déla Roca, con sus diezmos, primicias y oblaciones, declarando 
que el vizconde Arnaldo le había dado dichos castillos á cambio del castillo 
de San Justo, que era propiedad de la casa de Gerri; y por cuanto Nuestra 
Señora le había dado fuerzas para resistir á su enemigo D, Ermengol de 
Urgel que había intentado quitarle el castillo de San Justo, reconocía perte- 
necer éste de justicia á Ntra. Sra. y á San Vicente de Gurp, lo que suscribió 
también su hijo Artal. 

1081. El conde Artal, juntamente con Arnaldo Riculfo, Abad de Gerri, 
instituyó la sacristía de este monasterio,! dotándola con los lugares de San 
Pedro de Gavet y de San Martín del valle Vivitano. 



MUERTE DEL CONDE ARTAL I 

La fecha fija de su fallecimiento la ignoramos. Consta que en el día 18 
Enero de 1084 vivía aún, ya que vemos que en dicho día vendió y 'cedió 
al monasterio de Gerri, por el precio de 66 sueldos, la villa é iglesia de Santa 

(1) Téngase presente que esta obra fué escrita en el siglo xviii. 



-- 220 — . 

Eulalia de Cañáis, en Pía de Corts, con su parroquia, diezmos, primicias y 
oblaciones, dadas antes por el conde Ramón. 

Su muerte, pues, debió tener lugar desde esta fecha al 14 de Abril, en 
que figura otra donación de la condesa Lucía y sus hijos; y por cierto que 
sus últimos hechos no estarían muy en armonía con los hermosos rasgos 
que hemos apuntado, porque, como luego se verá, murió excomulgado. 



MONASTERIODE CUIXÁ 

Como los hechos referentes á nuestro conde tienen tan íntima relación 
con esta casa, no ha de extrañarse si le dedicamos unas cuantas líneas. 

Estaba situada en Conflent (Rosellón), diócesis de Elna, bajo la advoca- 
ción de San Miguel Arcángel, y fué consagrada en 974. 

Sea motivado por los desmanes que eran patrimonio de aquellos cala- 
mitosos tiempos, ya por las guerras, mala voluntad ó por otras causas que 
ignoramos, lo cierto es que, consciente ó inconscientemente, nuestro conde 
Artal cometió algunos atropellos en los bienes y villas dependientes del 
citado monasterio, y de un modo particular llevó sus huestes é hizo correrías 
en la villa de Casanoves, cerca de Arcalís, y se ap'oderó de algunos bienes. 

El hecho es tanto más extraño, por cuanto la casa de Cuixá había sido 
en diferentes ocasiones objeto de la predilección de nuestros condes y gen- 
tes de Pallars. 

En efecto, entre los bienhechores de Cuixá figuran en pñmer término 
los padres del conde Artal, Guillermo y Estefanía, como también sus Hijos 
Bernardo, Suñer ó Artal y Ramón, que le dieron ciertos alodios en el condado 
de Pallars y entre ellos la mencionada villa de Casanoves. Tuvo lugar el 
año 1029 á 1030, y de ella hace mención Marca (1), aunque poniéndola en el 
año 1015. 

1083. Amelio, barón de Asoy, dio licitado monasterio un alodio sito 
en el condado de Pallars. 

1088. Atto, barón de Pau, dio á Cuixá la tercera parte de la villa de 
Ameny, en el condado de Pallars. 

1147. El conde Arnaldo Mirón y su mujer Oria dieron á Cuixá una 
casa de labranza, sita en el castillo de Alascoar (2). 

Y como dato curioso de la casa de Cuixá, anotaremos que no sólo era 
de monjes, sino que tuvo también Sórores — monjas — ó Deodatas^ que vivían 
según la regla de San Benito, pues refiere Pujades que lo fué cierta mujer 

(1) «Eodem anno WiUelmus, Comes Palliarensis et uxor eius Stephania, el filii eorum Bernardus, 
Suniarius et Raimundus, monasterio Cuixaneasi dederunt aíodem Casanoves in Comitatu Palliarensi, situm 
haud dubie procul monte Siarbensi.»— (Marca hispánica, 435.) 

(2) El P. Marca dice lo siguiente: «Arnallus Miro Comes Palliarensis et eius uxor Oria dederunt mo- 
nasterium Cuixanensi, sive Guillelmo monac.o, mansum unum in castro Alasquarre, ea conditione ut mona- 
chi eiusdem monasterli eisdem Comiti et Comitisse donent partem et societatem in suis orationibus per 
ssecula cuneta et rogent Deum pro eis. Insignis est autem nota chronologica huic dono apposita, qute slc 
habet. Acta ista charta donationis mense novembris, regnante Raimundo Berengario Comes deBarchinona 
et Princeps in Aragón et in Suparbi, et in Ripacurcia, anno ab Incarnationis. Domini MCXLVII. Scilicet 
jam tura incipiebat omittere nomen Regum nostrorum quia surgebat claritas et magnitudo Comitum Bar- 
chinonehsium, per magnas affinitates. Porro, huius Arnaldi Mironis Comitis Pallariensis et Orise eius uxo- 
ris et Raimundi eorum fiHi mentio in hac Charta Urgellensis data anno 1158 kalendas julii quse eidem con- 
firmant donum quod Sebilia filia Gauserandi de Pinos dederat Ecclesiae Urgellensi in castro de Tot.»— 
(Marca hispánica, 499.) 



- 221 - • 

llamada Rosa, que sé dedicó y dio su cuerpo á Dios y á San Miguel de Cuixá 
in sanctimonialem, trayendo en dote una viña , sita en el condado de Pallars 
y villa de Ladros, en el año 1153. 

En este mismo año vemos otra mujer de nuestro condado, llamada San- 
cha, que hizo lo propio, trayendo también en dote otra viña, sita en nuestro 
país, ó sea en, la parroquia de S. Ramón de Auquet. 

Y por fin diremos que la casa de Cuixá era de gran importancia y con 
iguales privilegios que la de Santa María de Meya, cuyo Superior ó Abad 
dependía directamente del Romano Pontífice. 

Ocupándonos de nuevo de nuestro conde Artal, diremos que sea que la 
donación hecha por sus padres le pareciera fuera de razón, y que los religio- 
sos no hubiesen cumplido las condiciones de cesión, ó por otra causa igno- 
rada, lo cierto es que se apoderó de algunos de sus bienes, por más que lue- 
go dio satisfacción cumplida, ó sea la villa de Casanoves. 

En los apéndices de este capítulo publicamos la carta de satisfacción del 
conde en reparación de los daños causados, delante del Abad Gerberto, en 
el monasterio del Burgall, estando presente su hijo Artal, á 13 kalendas 
Noviembre de 1076. (Apéndice V.) 

Él P. Marca la explica en los siguientes términos: «Artallus Comes Pa- 
lliarensis et Artallus filius ejus, confessi sunt cor am Gerberto A bbati Cui- 
xanensi, se contra jus et fas iniquas molestoque fuisse eidem monasterio, et 
psenitentia ducti, ei restituerunt villam dictam Casanoves, quam invasserat. 
Tum pollicentür se futuros sancto Michaeli cavallarios et fámulos fideles in 
defensionem et garda ipsius villse» (1).— Por cuya causa evacuamos la villa 
de Casanoves, que injustamente hemos invadido, con sus términos. 

El arrepentimiento no sería muy sincero, por cuanto tenemos que dar 
cuenta de otro atropello parecido, cometido por nuestro conde y también 
cerca de Sort, á saber, en el monasterio de Rodés (2). 

Nuestro conde se apoderó también de algunos bienes de esta casa, per- 
turbando además la jurisdicción que sobre ella tenía el Obispo de Urgel. Co- 
nocidasu falta, restituyó cuanto había usurpado, según se vepor la carta de 
evacuación que publicamos en el apéndice VI, en la que interviene también 
D.''^ Lucía. 

«Ego Artallus Comes et Lucia Comitissa et Rogerio Bernardo, facimus 
charta elemosinaria propter remedium animas nostras, ut mercedem et glo- 
riam accipiamus» , y esta carta quieren que sea tan firme, que ninguno pueda 
reclamarlo de nuevo: «-et si hoc fecerit, fiat excomunicatus de Deo et de 
suis Sanctis», — y si tal cosa hiciese sea excomulgado de Dios y de sus San- 
tos.— Fué hecha esta carta al Obispo de Urgel (3). 

A pesar del arrepentimiento y buenos propósitos que ¡revelan las dos 
cartas copiadas fué reincidente tercera vez, atropellando la villa de Lese- 
í^^ifo— Isona,— y sea porque no tuviera tiempo de reparar el mal, ó porque no 
quiso, cosa que no hemos podido comprobar, lo .cierto es que murió exco- 
mulgado, según asegura el P. Villanueva. 

Su testimonio no podrá ser á nadie sospechoso, por cuanto el mencio- 
nado autor nos lo refiere del modo siguiente: (4) 

(l; Marca hispánica, 462, 

1.2) Véase noticias de esta casa.— «Catolicismo en Pallars.> 

(3) Archivo de Urgel.— (Viaje literario, t. 12, p. 240.) 

(4) Viaje literario, t. 11, p. 8 y 9. 



- 222 — 

«En el año 1087 el Obispo de Urgel Bernardo Guillermo aceptó la dona- 
ción que en 9 Abril de dicho año hizo Artal, conde de Pallars, con su madre 
Lucía y su hermano Atón, Obispo sucesor, á la iglesia de Llordá é Isona, 
de la villa de Lesereto, en indemnización de los daños que su padre Artal 
había causado á la misma, por cuya rasón había muerto excomulgado.» 

Ya dos años antes, á 31 de Mayo, el mismo Artal hijo había ajustado 
una concordia con el citado Obispo, haciéndole algunas donaciones por el 
alma de su fJadre, con tal que el Prelado le diese sepultura eclesiástica en 
el cementerio , cuyas escrituras dice Villanueva que había visto originales, 
y que se perdieron con motivo de las emigraciones y trastornos que sufrió 
en el año 1808 y siguientes. 



CONDESA D.^ LUCÍA 

Simpática é interesante es la figura de la madre de San Odón, y prueba 
de su bondadoso corazón y nobles sentimientos es qué las casas religiosas 
del Pallars, y en general todos sus subditos, recibieron de ella beneficios á 
granel. 

Nuestro aserto tiene plenamente confirmación en la escritura que hemos 
copiado para probar la patria de San Odón— 14 Abril 1081— concediendo 
autorización á todos los moradores, desde Erboló hasta Rialp^ y de Llagunes 
á Capistrana, para que plantasen viñas y árboles frutales. 

A 19 de Abril del mismo mes y año D.^ Lucía y San Odón dieron al 
monasterio de Gerri las iglesias de Bellvahí, esto es, las de- San Juan y San 
Vicente y otras varias. 

1082. Los citados personajes y el Abad Pon ce de Gerri hicieron una 
concordia referente á la solana de Enviny. Convinieron en que del tercio 
de los frutos pagasen dichos poseedores la cuarta parte y el diezmo al mo- 
nasterio, y aun que fuesen .de éste las tierras que se dejasen de cultivar, 
como también los alodios en caso de fraude, y que ninguno pudiese vendi- 
miar hasta que el Abad de Gerri lo ordenase. Lo cual se hizo siendo Obispo 
de Urgel Bernardo. 

1086. La religiosidad de nuestra condesa Lucía se pone de manifiesto 
en este año, ha-ciendo una valiosa donación á la catedral de la Seo. No hemos 
podido inquirir el motivo de ella, pero creemos sería ya por razón de haber 
fallecido el conde Artal. 

De otra donación hace referencia el P. Pascual, cuando dice que entre 
los documentos de Castellbó figura una donación ó concesión de franquicias 
á toda la tierra que dependía del monasterio de Santa Cecilia de Pallerols, 
otorgada á su Abadesa Ledgarda por la madre de San Odón en el año 1084. 

1087. Encontramos de nuevo á nuestra condesa Lucía en el castillo de 
Enviny, según nos refiere Llobet. A 5 idus de las kalendas de Mayo, Artal 
hijo, conde y marqués de Pallars, su hermano Odón y su madre D.^ Lucía, 
hallándose en el citado castillo, dieron al monasterio de Gerri el manso de 
Ramón Baro de Sos en Coscolla, con su alodio, desde la coma de Alins hasta 
el río Noguera y desde la iglesia de San Fructuoso hasta Pujol Mercatori. 

Residiendo todavía allí, ocurrió el siguiente hecho que copiamos íntegro 
en el apéndice VE: 



— 223 — 

' Presentóse á nuestros condes un monje y entabló querella contra los 
consortes Adaman Galín y Dróvida, por haber comprado dos viñas, que 
había vendido Compagnon, monje de Gerri y Galín, curado de Montardit, y 
Roart de San Pedro de Pallars, sin las solemnidades necesarias. Oídas sus 
quejas, resolvieron los sobredichos condes que los citados consortes conti- 
nuasen en poseerlas durante su vida, y que á su fallecimiento volviesen de 
nuevo á poder del monasterio de Gerri, por el motivo de que para dicha 
compra se había prescindido de solicitar licencia del Abad y del conde. 

Añade Llobet que es verosímil que mientras estaban los condes en En- 
viny, eran huéspedes de Adaman Galín y Oronda, y de D. Ramón Guiller- 
mo, tío del conde Artal y padre del conde Raimundo. 

La última noticia que encontramos de la virtuosa D.^ Lucía es de 29 de 
Abril de 1090, lo que nos induce á creer que por este tiempo debió fallecer. 
En la mencionada fecha otorgó testamento el conde de Urgel D. Ermengol 
de Gurp, y nombró tutores de su hijo Ermengol á los condes de Pallars 
D. Ramón y D. Artal, y á la madre de éste D.*^ Lucía. 



CONDE D. ARTAL II Y D.^ ESLONZA DE CASTILLA 

Aunque varias veces hemos nombrado al hermano de San Odón, cree- 
mos pertinente dedicarle unas cuantas líneas para terminar este ca,pítulo, 
por lo que se verá su valimiento y cuanto se le consideraba á causa de su 
prudencia, bondad y valor. 

Sucedió á su padre Artal I y casó con D.^ Eslonza, hija del conde de 
Castilla, de cuyo matrimonio nacieron dos hijos llamados también Artales. 

Ignoramos la fecha de su casamiento, pero es cierto que estaban ya 
casados en 1083, puesto que ambos esposos figuran ya en una donación que 
hicieron, al monasterio de Gerri de cierto monte junto al castillo de Rivert. 

1084. El Cardenal Ricardo, Abad de Marsella, recibe del conde Artal 
el monasterio de San Juan Bautista y San Vicente de Gausenfea ó Garransa, 
sito en la Diócesis de Urgel, el que unió al suyo de San Víctor. 

1088. A 19 de Agosto los condes Artal y Eslonza y su hermano Odón 
dieron en propio alodio á los consortes Ramón Folch y Guisla el castillo de 
Gurp, señalándole términos en los cuales pudiesen los moradores del casti- 
llo arar y gozar de la alora foral. 

1089. El conde Artal figura en una venta á San Pedro de Malezas (1). 

En este mismo año hicieron entrega á Ramón Folch y Guisla del casti- 
llo de Gurp, los que prestaron pleito y homenaje, como también por el de 
Santa Engracia. 

1090. Los condes Artal y Eslonza vendieron á Arnaldo y á sus herma- 
nos el castillo de Castellnou ó Vill y la Villa de Aransal, con sus diezmos, 
primicias y fundaciones, recibiendo por ello la cantidad de mil mancusos. 

1094. A 20 de Julio los condes Raimundo y Artal hicieron un convenio. 
El conde Raimundo dio á Artal los castillos de Cía ver ol y Castellet con los 
del valle de Escás, en propio alodio. En recompensa de todo el honor que 
Artal le cedió (que había sido de su padre) y poseía entonces Raimundo, dio 
éste en feudo á Artal el castillo de Llimiana con veinte modíos de grano ^ 

(1) Véase cCatolicismb en Pallars», Malezas. 



— 224 — 

una tercera parte de trigo, tres de cebada y otra de avena, dies reses, entre 
cerdos y carneros, y cinco metras de vino, y lo mismo le dio sobre el casti- 
llo de Mur, por lo que se constituyó Artal hombre de Raimundo y de su hijo 
Pedro, prometiendo darles la potestad de dichos castillos y valerlos y ayu- 
darlos con 20 caballeros que les sirviesen en sus guerras, salvo en el ejér- 
cito de España y contra el~ conde de Urgel. Ofrecióle que si Raimundo le 
encargase á su hijo Pedro, él le encargaría á su hermano Odón, el que tam- 
bién suscribió este contrato. 

Luego aparece la venta y cambio que hicieron ios mencionados condes, 
€n la que intervienen D.* Eslonza y San Odón, respecto al cambio del valle 
de Aneo, la que hemos copiado en el capítulo anterior. 

A 6 kalendas Febrero de este mismo año aparece otra convención hecha 
por los citados condes, en la que se comprometen á ayudarse mutuamente 
conti;;a todos los que les movieren guerra, excepto al rey de Aragón y á sus 
hombres sólidos. 

También celebraron otro convenio respecto de los castillos de Leort y 
otros del Pallars, en presencia del rey D. Sancho. 

En este mismo año el conde Berenguer de Barcelona dio al conde Artal 
€l castillo de Castellet (Manresa). 

1095. El conde Ramón dio á Artal y Eslonza el castillo de Llarvent. 

1097. Era conde de Barcelona Ramón Berenguer III el Grande, que 
había sucedido á Ramón Berenguer II, fratricida de Cap d'Estopa, ambos 
tíos suyos. 

Tan joven como esforzado, cuando sólo contaba 15 años concibió el 
proyecto de arrojar á los moros de Tortosa, en cuya ciudad -ondeaban 
todavía los estandartes de la media luna. Llamó á consejo á su pariente 
Artal, explicóle el plan que tenía formado para llevar á cabo su empresa, y 
después de maduro examen aprobóla el de Pallars, comprometiéndose por 
su parte á secundarle con todas sus fuerzas. 

Como primera providencia, dióle Berenguer el encargo de que constru- 
yese un castillo en Amposta, concediéndoselo después de fabricado, como 
también el Azud de Tortosa y aun la misma ciudad, si la recobraba, y para 
tenerle más obligado, por ser tan valeroso el de Pallars, le concedió los 
castillos de Grañena y Tárrega. Una vez todo prevenido, en 1098 empren- 
dieron la conquista estos valerosos guerreros, pero el resultado no corres- 
pondió á sus buenos deseos, puesto que aunque consiguió hacer tributarios 
á los reyes moros de Tortosa y Lérida, parece que Tortosa no se vio libre de 
la chusma africana hasta el año 1 148, en cuya fecha había ya muerto el conde 
Berenguer. 

A 12 de las, kalendas de Febrero de 1097, ante el escribano Raimundo, 
Pbro., el conde de Barcelona firmó la donación y concesión en feudo, á favor 
de nuestro conde Artal, del castillo que se disponía á construir en el lugar de 
Amposta, del de Grañena, del de Tárrega, de la Zuda y de los feudos de 
Tortosa, en la misma forma que el de Amposta, cuya concesión era bajo la 
condición de que le había de ayudar contra cualesquiei"a que declarase 
la guerra al conde de Barcelona. 

1100. El conde Artal dio al monasterio de Sta. María de la Grase, el de 
San Pedro del Burgall. Recibiólo el Abad Dalmacio, y á éste y á sus 
monjes dióles además el castillo de Bátala, el diezmo de desmontes que 



— 225 — 

pagaban los vecinos de San Pedro del Burgall en el término del Banco de la 
villa de Escart, por lo que Amelio, Prior del Burgall, dio á Bernardo un buey 
y una lechona. 

1108 En este año nuestro conde Artal fué á Aragón con objeto de 
hacer la guerra á los moros. La suerte no le sería muy propicia, por cuanto 
fué hecho prisionero y estuvo cautivo del rey moro de Zaragoza. Artallus 
erat in mnculis. 

1109. No sabemos la fecha fija de esta desgracia, pero sí que encontra- 
mos una escritura del 15 Abril de este año, en que la condesa Eslonza da á 
Sta. María de la Grase el diezmo de cuanto le pertenecía de los bienes de 
su padre D. Martín, conde de Castilla, para que Dios le restituyese á su 
esposo Artal, á quien tenia cautivo el rey moro de Zaragoza, lo que testi- 
monió Pedro, monje. 

Como no hallamos, dice Llobet de quien copiamos esta noticia, ningún 
conde Martín de Castilla, y consta que hubo un conde de Urgel á quien lla- 
maron Ermengol de. Castilla, creemos que hubo aquí equivocación del 
copiante, que en lugar de poner Ermengol, puso Martín, ó que el mismo 
Ermengol de Castilla se llamó también D. Martín. 

Llamáronle de Castilla por haberse criado allí, donde casó con D.^ María y 
era señor dé Valladolid. Este condetuvo una hija llamada Estefanía, que casó 
con Arnaldo MirdePallars, y Eslonza tuvo un hermano de este nombre» (1). 

1112. Ya en este año se hallaba libre del cautiverio el conde Artal, 
porque vemos que su esposa otorga testamento. En él deja mandas pías á la 
iglesia de Tremp, á San Pedro del Burgall y á Ntra. Sra. de Ribera, y deja 
una gran parte de sus bienes al monasterio de Gerri én acción de gracias, y 
encarga á su Abad reconociese por mujer franca y exenta á su hermana 
Estefanía, lo que suscribió el conde Artal su esposo. 

1113. A 15 de Mayo el conde Artal, á ñn de que Dios le librase de todo 
mal y de. las tribulaciones que calificó de presente, dio al monasterio de 
Gerri un monte en Curtícula y otro en Aquaputida, con el encargo de que 
en Adviento y Cuaresma ardiese una vela para alumbrar á la Virgen. 

11,25. En este, tiempo había habido algunas desavenencias entre los 
condes Bernardo y Artal. En 20 Septiembre hicieron paz y amistad, depo- 
niendo cuantos odios y rencores habían tenido y prometiéndose mutuamente 
que si los vasallos de uno hiciesen daño á lo del otro, los enmendarían ellos 
respectivamente, y se valdrían y ayudarían recíprocamente, y que ninguno 
de los dos haría daño ni agravio á los subditos del otro que hubiesen seguido 
su bando; y para seguridad de todo lo pactado el conde Artal puso en poder 
áe seis caballeros los castillos de Tenruy, Gurp, Codo, Viu, Lavata, Castell- 
germá y Rivert. El conde Bernardo murió al año siguiente. 

1130. El último acto que encontramos del conde Artal fué la, promesa 
que le hizo Amado Mir Carreta de ser hombre suyo fiel y sólido, y entre- 
garle la potestad de los castillos de Burch, Gilareny y Olp, siempre y cuan- 
tas veces se la requiriese, darle entrada y albergue en ellos y en los de 
Farrera y Bitua, valer le y ayudarle con su gente de á pie y á caballo. 

1133. En este año falleció el conde Artal II. 

(1) No podemos comprobar la opinión de Llobet, pues en efecto en 1130 encontramos á Arnaldo Mir, 
pero éste casó con Áurea, según decimos en la Crónica del Condado. Sí que es cierto que tuvo una hermana 
llamada Estefanía, según se ve en la donación de Gerri. 

1& • 



226 



APÉNDICE PRIMERO 
Esponsales de los condes Artal y Lucia 

{Archivo de la Corona de Aragón, núm. 417, antes Armario de Lérida, saco C, núm. 181.) 

Haec est conveniencia que facit Artallus Comes Palariensis ad Domnum Raimundum Comitem Bar- 
chinonensem, et ad Domnam Almodem Comitissam: Convenlt namque praedictus Artallus Comes ad prae- 
dictum Raimundum comitem et adjam dictam Almodem comitissam, ut donet sex Castros quod sunt in 
Palars cum eorum terminis et pertinenciis ómnibus Lucise Sóror que est jam dicte Almodis Comltisse, et 
praedictum donum faciat jam dictus Artallus ad jam dictam Luciam ad laudamentum de supradictum Co- 
mitem Raimundum, et de jam dicta Almodis Comitissa sicut ille melíus viderint ad bene et honore de Lucia 
jam dicte et ad illorum sine engan. ítem convenit praedictus Artallus Comes ad supradictus Comitem Rai- 
mundum et Almodem Comitissam, ut de supradictis sex castrls liberet et tradat dúo castros, scilicet Sanctee 
Engracia et Toralas cum íUorum terminis et pertinenciis in potestate Comité Raimundi et Comitisse Al- 
modi aut de lilis hominibus quibus praedictus Comes Raimundus et comitissa mandaverint recipere eos tali 
modo ut praedictus Comes Remundus et Comitissa Almodi, habeant licentiam stabelire praedictos dúos leas- 
tros secundum illorum voluntatem; et alus quatuor Castros quod remanent de supradictis sex, id sunt: Salas, 
et Petra-Media, et Reverf et Belvidin, convenit praedictus Artallus ad praedictus Comitem Raimundum 
et Comitissam Almodem ut faciant potestativam praedictam Luciam de praedictos quatuor castros cum illo- 
rum terminis et pertinenciis ómnibus sine engan, et faciat comendare ad iam dictam Luciam illos Castella- 
nos qui eos tenent vel tenuerlt, et accipiant praedictos quatuor castros per manum iam dictae Lucise; et 
faciant fidancias et Sacramentos tales ad praedictam Luciam quales homo debet faceré ad suum seniorem 
de cui tenent es suorum Castros. Et si illos Castellanos qui tenent vel tenuerínt praedictos quatuor kastros 
convenit praedictus Artallus ut sint homines de praedicto Remundo Comiti, et de iam dicta Almodi Comi- 
tissa, et intrent in pignora cum praedictos quatuor castrls et eorum terminis et pertinentiis ómnibus que 
pertinent ad predictos castros in potestatem praedicti Comitis Remundi et Almodi Comitisse, tali modo, ut 
praedictus Artallus Comes, teneat iam dictá'm Luciam dum vivus fuerit, sicut homo debet tenere suam uxo- 
rem quam legaliter accepit, et praedictus Artallus Comes non dimittat praedictam Luciam dum viva fuerit 
per ullam occasionem si leprosa non fuerit. Et supradictus Artallus Comes non faciat ullam calumniam 
ñeque imposibilitatem ad iam dictam Luciam ut ipsa eum dimitere debeat. Et iterum convenit praedictus 
Artallus Comes ad praedictum Comitem Raimundum et Comitissam Almodem et ad Luciam praedictam 
quod de supra dictos sex Castros ñeque de illorum terminis et pertinenciis non tollat eos adjam dictam 
Luciam, nec aliquid inde tollat éi nec ipse nec homo nec femina per suum consilium nec per suum inge- 
nium. Et si fuerit ullus homo vel femina qui tollant ei aut tulerint praedicta omnia, aut aliquid de praedictis 
ómnibus, praedictus Artallus tantum adjuvet ei ad rancurare et ad guerrejare per fidem sine engan usque- 
quo recuperatum habeat praedicta Lucia hoc totum quod perdiium habuerit. Et iterum convenit praedictus 
Artallus ad praedictum Remundum Comitem et ad Comitissam Almodem, ut comendent omnes suos honii- 
nes quomodo suum fevum et suum honorem per manum jam dicti ArtalH ad praedictam Luciam, ut faciant 
fidancias ad jam dictam Luciam ad laudamentum de Comité Remundo jam dicto et de Comitissa Almodi. 
Et iterum convenit praedictus Artallus Comes ad predictum Comitem Remundum et ad Almodem Comi- 
tissam, ut omnem aliam suam honorem donet ad praedictam Luciam, tali modo quod si praedictus Artallus 
obierit, praedicta Lucia teneat et habeat praedictum honorem dum viva fuerit, sine impedimento alicujus 
hominis vel femine, si maritum alterum non acceperit. Et post obitum praediciae Luciae remaneat praedic- 
tum honorem ad illum infantem quod abuerit de praedicto Artallo. 

Et iterum convenit praedictus Artallus Comes ad praedictum Comitem Remundum et ad Comitissam 
Almodem ut attendat et faciat omnes alias convenencias ad ' praedictos Comitem Remundtmi et ad Comi- 
tissam Adalmodem que habex eis conventas faceré. ítem etiam convenit praedictus Artallus Comes ad piaer 
dictum Remundum et ad comitissam Almodem, ut ipsos castellanos qui tenent vel tenuerint supradictos 
quatuor Castros; scilicet, Salas, et Petra media, et Revert et Belvidin, jurent fidelitatem ad comitem prae- 
dictum Remundum et ad Comitissam Almodem et insuper jurent ad illos, quod si praedictus Artallus comes 
non atenderit et non tenuerlt omnes illas conveniencias integriter que habet conventus ad Comitem prae- 
dictum Remundum et ad Almodem Comitissam, praedicti Castellani cum praedictis castriset illorum ter- 
minis et pertinenciis ómnibus incurrant in potestatem jam dictis Comitis Remundi et Comitisse Almodi: 
et si unus ex his defuerít similiter attendat et faciat predictus Artallus omiles suprascripte conveniencias 
ad illum que vivus fuerit ex Comité Remundo, vel ex Comitissa Almodis. ítem convenit praedictus Arta I ¡us 
Comes ad predictum Comitem Remundum et ad Comitissam Almodem', ut hoc quod superius empigno''''''' 
eis afidet per sacramentum ad integrltatem, et attendat sine engan de praedictis Comité Remundo et comi- 
tissa Almodi.»— (Escrituras del tiempo de Berengúer IV, tomo 9, fol, 302. A. de la Corona de Aragón. Feu- 
dos varios de Alfonso I, fol. 23.) 



227 



APÉNDICE II 
Castillo de Peramea 

Sacraméntale quod fecit Pontius Domino Raimundo Comiti Barcinonensi, Adalmodi et Lucise Comi- 
tíssis, super castro de Petramedia, quod est in comitatu Pallariensi. 

luro ego Pontius, lílius que fui Arsendis feminse, ad vos Raimundum Comitem de Barcheone, et ad 
Almodem Comltissam et Luciam Comitissam quod ab hac hora et deinceps fidelis ero vobis per directam 
fidem sine engan, sine fraude et malo ingenio, et sine ulla deceptione. Et ego preedictus Poncius ab hac 
llora et deinceps non vetabo vobis potestatem de ipso castro quod dicitur Petramedia per omnes illas vices 
quando vos prsedicti aut unum ex vobis requisieritis ad me potestatem de jam dicto castro per vos ipsos 
aut per vestros mlssos vel missum, et potestativos vos inde faciam sine vestro engan, et ipsos tomines de 
quibus vos mlhi mandaveritis. Et si esset uUus homo vel femina qui denegassent vobis potestatem de jam 
dicto castro, non habebo finem nec societatem cum illis vel eum illa qui hoc fecerit vel fecerint, aut uUum 
vestrum damnum usquequo recuperatum habeatis prsedictum castrum. Et si Artallus Comes Palearensis 
sénior meus non attenderit et non retinuerit integriier omnes illas convenientias quas habet convengudas 
ad vos, ego attendam ad vos et ad vestram potestatem cum jam dicto castro de Petramedia sine vestro 
engan, et si sicut superius scriptum est, sic ó tenrei et o atendrei ego Pontius praedictus ad vos prsedictus 
Raimundum Comitem et Almodem Comitissam et Luciam Comitissam sine vestro engan me sciente, excep- 
tus quantum vos absolverltis me vestro grato animo sine forcia, per Deum et hsec sancta. — (Marca hispá- 
nica, p. 1122.) 



APÉNDICE III 

* 

Dote y donación del conde Artal á D.^ Lucía 

In nomine Sanctae et individuae Trinitatis perpetui manentis: 

Hic est titulus Dotis et Donationis quam fecit Comes Paliarensis nomine Artallus, Dilectae sponsae 
et conjugi suae nomine Lucia. Eterno enim Deus archanoque concilio humanae fragilitati consulens primo 
homíne a se mirabiliter condicto parem et cohabitatricem ex propfia costa lateris inefabiliter confinxit 
atque concessit talemque sententiam ambo ab eodem Domino rerum omnium conditore meruerunt audire. 
Crescite et multiplicaminl et replete terram unde Propheta Spiritu Sancto repletus praedictae sententiae 
Domini amoriitionem sequtus exclamat dieens. Date filiis vestrisuxores: Apostolus vero Paulus vas elec- 
tionis a Christo ef f ectus scribit dieens: Voló juvenes nubere filios procreare, Patres familias esse. Idcii-co, ego 
praedictus Artallus nutuDei Paliarensis Comes praescriptis assersionibus animatus, expetii te praedictam 
Luciam habere in conjugem. Igitur ego praedictus Artallus Comes concedo tibi praescriptae conjugi meae 
Luciae propter amorem tuae pulcritudinis et nobilitatis, sive gratiae procreande filios ex me et te, donno 
ut leges edocent gothicae, decimam partem omnium rerum mearum mobilium sive inmovilium qüas hodie 
habeo vel ab inde adquisiturus sum ^nuente Deo. Et quidquid inde faceré volueris tu praescrlpta Lucia 

me Benignísima libera tibi maneat et inconvulsa facultas. Quod si ego preadictus Artallus Comes quod 

absit vel aliquis homo seu femina contra hunc titulum Dotis vel Donationis venero vel venerit ad irrum- 
pendum, non hoc valeam vel valeat vindicare quod requisiero vel requisierint aut componam aut compo- 

nant tibi mille libras auri optimi " perpetim habituras 

^t post scriptura Dotis vel Donationis firma et stabills permaneat omni tempore, Facta scrip- 

tura Dotis Donationis VI kalendas Februarii anno XXVII Regni Enrici Regís =Signum Artalli Comitis 
quihanc Dotem vel Donationem libenter fieri jussi firma vi et testes firmare rogavi,— Signum Baroni At.— 
Signum Compan Isarni.— Signum Remundi Mironis.— Signum Mir Dalmas.— Signum Remundi Gondeballi. 
~-Signum Isarni At.— Petrus Presbiter qui hanc dotem vel donationem rogatus scripsit die et anno quo 
supra.— (Archivo de la Corona de Aragón. Escrituras de Ramón Berenguer 1.°, tomo 3.°, n.° 217.) 






APÉNDICE IV 

Donación de los condes Artal y Lucía al monasterio de Bellera (1) 

Carta donationis Comitum Pallariensium ad monasterium San Genesil de Bellaria an. MXXX.~(Ex 
•^aitor. monast. Lavascensis, fol. 58, b.) 

(1) Villanueva.— (Viaje literario, p. 243, 1. 12.) 



- 228 — 

Domnis Sanctis atque gloriosis, et post Deuin. nobis fortissimis patronis venerandis illis martiribus, 
quorum reliqutae in Vaselica, qul f undata est super álveo numen Cello, que alio vocabulo nuncupatur As- 
traiiue, ubi sunt unlatae reliquiae Sancti Genesii, et Sanctí Stephani, et Sanctl Adrián!, et aliorum Sancto- 
rum plurimorum: Ego Artallus Del gratia Comes, et coniux mea Lucia servi vestri, o Sancti Dei, piaculo- 
rum nostrorum cupientes expiare, quae flagitia et peccatorum nostrorum honeris praegravationem, 
orationum vestrarum desiderantes adjutorio sublevar!, parva pro magnls offerrimus munuscula. Nullius 
quidem in saeculo hominum vos indigere censum scimus, quia jam pro sancti vocationem Dominus noster 
suo in regno proprio deitatos muñere cumulavit. Ego pro luminaria Ecclesiae vestrae cotidianis diebus 
deserviré atque stipendia pauperum, vel qui in aula beatitudinis vestrae vldentur, donamus gloriae ves- 
trae in territorio Sasso, in locum qui ab antiquls uominatur Subiligas, at nunc nominatur Sancti Tirsi, ad 
integrum secuti ad nobis nunc usque noscitur fuisse possesum, cum ómnibus hominibus, et uxores, et filiis^ 
qui sunt vel futurl erunt, similiter liedíficiis, vineis, silvis, pratis,' paschuis, padulibus, aquis aquarumque 
ductibus, vel omne jure loci Ipsius, ut díximus, gloriae vestrae deserviré, pro luminax-ia Ecclesiae vestrae 
atque stipendia pauperum vel substantia sua absque ullo impedimento post jure gloriae vestrae perpetuo 
tuis usibus debeant vindicare, et nec venderé, nec donare, nec modicum aliquis alienare praesumat sed 
integrum ut nostrae oblationis continet forma iu vestro jure perpetuo tempore maneat, Quod si quispíem 
culturas Ecclesiae vestrae ex hoc quod prona volúntate et sincera devotione obtulimus pro tepiditate neu- 
fragaverit, aut pro quolibet contractu vel modicum huius Sanctae Ecclesiae alienai-e pi-esumerit, nullate- 
nus valeat, sed ubi occursu sucessor eius repperit ut legis est exinde sententiam nullius expectato, judíelo 
sine alicuius controversia jure vestro faciat revocare, quod etiam juratione confirmo.=Sig© no Artallo 
Comité et Lucia uxore eius. qui hanc cartam rogaverunt scribere, et testes firmare ut suos signos face- 
rent.— Slg )JI| no Boronat de Assua.— Sig ^ no Mironc filio serve Dei.— Sig >J< no Enardo filio Isarno.— Signo 
Amallo filio Guillermo.=Facta ista carta X Kalendas Majii, luna XXVI, era MLXVIII.= Visores et audi- 
tores Remon Ponz, et Remon Isarn, et Guillen Isarn.=Hoc supra nominatum in vita mea illa medietate 
ego possideam, et post obitum meum ad Sanctum Genesíum remaneat ad integro. Et qui eam inde trahei'e 
voluerit anathema sit, et cum Juda traditore partem liabeat. Amen. — Ego Presbiter rogatus scripsit sub 
die et anno que supra per preces de Nicholao Presbitero.=Et ego Artallus Comes sic fació meum sigliJ(num 
in ista carta in ipsum monasterium de Gerri in praesentia de Roger Bernard, et de Bernard Sainlla, et de 
Bcrnard Guillem, et aliorum plurimorum bonorum liominum. 



APÉNDICE V 

Carta de satisfacción que hizo en 1076 al monasterio de Ouixá, por haberse 

apoderado de la villa de Gasanoves 

«Notura sit ómnibus hominibus praesentis et futuris qualiter ego Artallus Comes et filius meus Arta- 
llus f uimus in ribeira sancti Petri de Burgall, in praesentia domni Abbatis Gerbert et recognoscimus nos 
esse malefactores sancti Michaelis cenobii Coxianensis et iniquitates et ñagitias et direptiones, et recog- 
noscimus invasiones quod coram Deo et praefato archangelo commlssimus. Poenitet enim nos male egisse, 
et contra venerabilem locum praefati arcliangeli semper altercasse. Pro qua re timemus ne incidamus in 
laqueum diaboli et súbito mors obruat, et poenitere non liceat. Et ideo evacuamus nos de illa villa 
Casanovas quam injuste sancto archangelo invaseramus cura ipsis terminis que sunt a parte orientis 
in Lunganarda, et de meridie in monte Molet, et de occiduo in flumen Nogeira vel Archalis, et de septen- 
trione in monte Siarb. De ipsas compras quas homines qui sunt in ips^ villa Casanoves habent factas infra 
istos términos supradictos, vel de ipsos decimos evacuamus nos coram Deo et sancto archangelo Michaele 
in preasentia Abbatis Girberti vel omnium fratrum sancto Michaeli famulantium, ut ab hodierno die et 
deinceps nos faciamus ibi nulla forcia nec nos nec uUus homo vel sexus íeminei qualiscumque persona, sed 
simus sancto archangelo Michaeli cavallarii et famuli fideles in defensione et garda ipsius viliae jam dictae 
de praedia vel de alodia ejus. Si quis vero hanc evacuationem invaserit vel dirrúperit, ego aut aliquis 
homo per me vel femina nullius personae, primum iram Dei incurrat, et per beato Michaeli potestatem et 
Sancti Petri Apostoli vel omnium sanctorum exc'omunicatus existat, et particeps cum Juda traditore in 
inferno permaneat, et cum Datan et Abiron maledictus socletatem habeat. Acta haec notitia XIII Kalen- 
das Novembris XVII regnante Rege Philippo. S. Artaldi, S. Artaldi ñlii ejus, S. Petri Raimundi militis. 
In hoc pacto interf uerunt visores Fuícos monachus, et Arnaldus Petri monachus sancti Michaelis, Rairaun- 
dus Amalric monachus sanctae Mariae et Oliba Amalric et Amatus Gauzfredi.»— (Marca, p. 1167 y 68.) 



APÉNDICE VI 



Evacuación de Rodés 



gell) (1). 



Carta evacuationis Monasterii S. Vicentii de Ovez: ab anno MXL ad MLXXV.— (Ex arch. Epis. Lh- 

1). 

(1) Viaje literario.— (Villanueva, t. 12, p. 240.) 



— 229 — 

In nomine Domini ego Artalus gratía Dei Comes, et Lucia Comitissa, et Domnus Rotgero Bernardi 
facimus carta evaquationis de ipso Monasterio quod nominant Sancto Vincentlo de Ovez cum suis perti- 
nentiis per fidem sine enganno ad Deum et ad Sancta Maria Sedis Urgellitanae et ad Domno Episcopo Gui- 
llermo Guifredo, vel ad succesores suos in praesentia de Domno Amallo; Bernardo Vice-Comite, et Ber- 
nardo Judice et Baiulo de Episcopo, et Domno Guillermo Altemiro et Alamano. Et ego Artallus Comes et 
Lucia Comitissa et Rogerio Bernardi facimus carta elemosinaria propter remedium animas nostras, ut 
mercedem et gloriam accipiamus. Et carta ista firmis permaneat omnique tempore, et non disrumpat nu, 
llus homo nec tradat. Et nuUus Comes, nec nuUus de progenie nostra qui est, et qui advenerlt, neo vindet, 
nec inaliet, nec donet in nuUa alia parte. Et que hoc fecerit, fíat excomunicatus de Deum et de suos Sáne- 
los. Et Episcopus faciat staTíilimentum post obitum Mironi Gifrede cum nostro consilio. Sig lí( num Arta- 
llus Comes.— Sig © num Roger Bernard.— Sig ® num Guillen Giscafre.—Sig ^ num Pone Mir.— Testes 
sunt, Possedonius Presbyter scripsit. — Servo Dei 3< fuit rogatus. 

APÉNDICE VII 

1087 
I Juicio habido ante el conde Artal II én el castillo de Enviny 

(inédito) 



«In iuditio Artalli comiti seu ad Otoñe fratre eius et Regemundo Guillelrai avunculus eius seu et Lu- 
cia comitissa mater eius et aliorum bonorum hominum qui ibidem adorant in castro Envacinio in meum 
proprium tectum de mea mansione mallavit me Miro monachus michi ademir galin et uxore mea oravida, 
de vineas quas comparavimus in Ipsos campos de Coiscolla de campanio monacho de gerri et de galino 
presbítero de monte andino qui erat decanus de Sti. Petri ad Paliares quod non f ueret praesentaliter vendi- 
tus de comité aut de abbatus de Sancta Maria de Gerri cuias vineas íuerant que per furtum vendiderunt 
praefati isti et non praesentaliter et tantum quod tenuit ipsa vendimia unum die ad opus de praefata sancta 
Maria in ipsas vineas Miro monachus et viderunt et audierunt de hominibus de praedictum castrum tantum 
quod fuerint dati fideiussores ipso boro Isarn et ramón gati et alii qui erant ibi pgtro gali suniarius eri- 
maunus bonus guillelm arnall et mir arnall et alii multi videntes et audlentes hoc. Et propter hoc supra- 
scriptum ego Ademir et uxor meaOrovida in praesentia de praef ato comité et fratre suo Otoñe etmatresua 
Lucia et aliorum militum et rusticorum qui in prefatum castrum adorant rogavimus istum scriptum faceré 
ut teneanur tantum praescriptas vineas usquequo ego Adaman finiam. Et post discesum meum remaneant 
ad Sancta Maria de cujus fuerant ad propium quo ñeque uxor mea nec de infantibus meis nec nullus acla- 
mator qui hunc scriptum voluerit disrumpere in quadrüplum componat, et sacrilegium qdo actus composi- 
tione exsolvat.=Signum Odonis Mir. — Signum Orovida qui rogaverunt faceré memoriam Istam et rogaverunt 
testes firmare.— Signum Remon Guillem.— Signum Arnali Fulco de Gallinario.— Signum Guillem Guitardo 
de Lortvan; testes sunt Miro monachus scripsit in die et anno quo supra.» 



CAPÍTULO IX 
Nacimiento de San Odón 



Su nacimiento.— Santos de España.— Infancia del Santo.— Militar. — 

Arcediano. —Obispo. 



NACIMIENTO DE SAN ODÓN (1) 

In omnem terraní exivit sonus eorum: et in fines 
orbis terrae verba eorutn. 

El sonido de su voz se ha divulgado por la tierra: y 
sus palabras hasta el confín del mundo. 

■»" Psalm., c. XVIII, v. V. 

Si bien es verdad que no es la dorada cuna lo que ennoblece al hombre, 
si es cierto que la humildad de nacimiento jamás ha sido obstáculo para 
llegar á la cumbre del heroísmo, no es menos cierto que éste se manifiesta 
más y más cuando el hombre nacido en medio del fausto, de la g^randeza, 
de la opulencia y ostentación, todo lo desprecia, todo le hastía, renuncia á 
los halagos y honores, comodidades y riquezas con que le brinda el mundo, 
á sus pompas y vanidades, y solamente encuentra gusto en la observancia 
de la virtud, en servir y amar á su Criador, y funda la verdadera y sólida 
grandeza sobre las indestructibles bases de la virtud y caridad cristiana. 

Bien lo comprendió así Odón, ya que nacido de la ilustre familia de los 
condes de Pallars, emparentado con las no menos ilustres y poderosas casas 
de Barcelona, Gascuña, Urgel y otras varias, familias todas ellas que tan 
resplandeciente brillo dieron á su estirpe con los heroicos hechos con que 
aumentaron sus blasones y las mil y una proezas de valor de que está llena 
la historia de la Edad media de nuestra amada tierra catalana. 

Pero aunque estos hechos sean indubitables, no obstante, á todos ellos 
sobrepujó Odón, pues si las crónicas no nos refieren de él hechos heroicos en 
la guerra, sí que nos dicen todos los autores que fué un Santo, y por las vir- 
tudes que en tan alto grado profesó hoy le veneramos en los altares, mien- 
tras que de sus nobles antepasados sólo queda la memoria de su pasada 
existencia en unos cuantos carcomidos pergaminos, que si hoy se conservan 
algunos, debe darse las gracias á las perseguidas y criticadas Ordenes reli- 
giosas y á la Iglesia, que pudieron salvarlos de las garras destructoras de la 
i'evolución. 

Comúnmente se le llama San Ot ó Dot, y era hijo, como es sabido, de los 
condes de Pallars D. Artal I y D.^ Lucía. 

(1) El nombre de Odón era muy corriente en la Edad Media. En 879 nació San Odón Abad de Cluny, 
á fines del siglo ix vemos en Inglaterra otro San Odón. En el siglo x encontramos otro Odón, hijo de Her- 
luin d§ Conteville. En el xii, Odón de.DeulU; y por fin en 1113, aparece otro Odón, Obispo de Cambray. 



- 232 — 

El P. Villanueva (1) dice: «He visto una escritura en el Archivo de Urgeí, 
que supone á Odón hermano del conde de Urgel Ermengol V, apellidado el 
Mollerusa, cosa que no acabo de entender. Es la cesión que dicho conde hizo 
á la iglesia de Urgel del Castrum Car chovt te año xl del rey Felipe, 1100 de 
Cristo, la cual empieza así: «Notum sit... quia frater meus Odo Úrgellensis 
Episcopus venit, . . ante me Ermengaudum Comitem Urgellensem, et uxo- 
rem meain, nomine Mariam, et ibi in praesentia fratris mei et ejusdem 
Episcopi fratris, domni.Artalli PaLliarensium Comitis, ^íc.» ¿Cómo pudo 
Ermengol llamarse hermano de los que lo eran de Artal y Odón, sienda 
estos últimos hijos de distintos padres que el primero? De esto ya se hablará 
detenidamente en las Memorias de los condes de ürgel. En tanto no hallo 
otra solución más que dar á la palabra fratris un sentido lato, con el cual 
alguna vez se han llamado los parientes, en cualquier grado. Más adelante 
veremos también como el Obispo sucesor Bernardo Roger llama hermano 
suyo al conde Ermengol VIL» 

Creemos que efectivamente el nombre de fratris que le da el conde era 
por el parentesco que mediaba entre ellos, puesto que, como se ha dicho antes, 
la condesa Eslonza era hija del conde dé Urgel y lo propio puede decirse 
del Obispo Bernardo Roger, que era también hijo de los condes de Pallars. 

Por más que hemos registrado autores de reconocida competencia, como 
el P. Doménech, Croixet, Martirologio Romano y el Breviario antiguo de 
Urgel, las crónicas de Urgel y Barcelona, Bofarull, Pujades y Villanueva, 
no nos ha sido posible hallar la fecha del nacimiento del Santo, aunque 
creemos que debió ser sobre los años 1060 á 1063. 

Todos los autores convienen en que las virtudes de Odón, aun en su 
niñez, dieron tan resplandeciente brillo á su estirpe como los heroicos hechos 
con que éstos los enaltecieron. 

Recibió Odón desde niño una educación digna de su rango, haciendo en 
ella rápidos progresos, contribuyendo á ello los desvelos de su santa madre, 
que cada día descubría en él aquellas disposiciones tan bellas, que no sólo 
allanan, sino que facilitan el camino de la virtud; por eso sin duda costóles 
poco trabajo conseguir el efecto de una buena y sólida educación. «Busca- 
ron, dice Croixet, sus padres los más hábiles maestros para que le enseñasen 
á un mismo tiempo las letras y las virtudes, en las que hizo Odón rápidos 
progresos en breve tiempo, porque además de su aplicación se hallaba 
dotado de unos talentos extraordinarios, distinguiéndose por lo mismo en su 
infancia sobre todos sus contemporáneos.» 

Completada su educación y siguiendo la costumbre de la época, como 
buen hijo de guerrero, instruyóse en la carrera de las armas; arte que si 
bien repugnaba á sus sentimientos pacíficos, conoció que era el más conve- 
niente para sostener los fueros déla justicia, tan poco respetada en su tiempo, 
en el que dominaba sólo el derecho del más fuerte y el ser débil era en todas 
partes oprimido, por lo que conoció que era necesario saber gobernar el 
corcel y manejar la espada para defender el condado y señorío de sus 
padres y también para salir en defensa déla justicia, que perdía sus fuerzas, 
reinando por doquiera la injusticia (2). 

(1) Viaje literario, t. 11, pág. 26. • • 

(2) A consecuencia de las transformaciones que experimentó la organización militar en los siglos viii 
y IX, el servicio de las armas, que antes había sido derecho y deber de todos los hombres libres, quedó 



- 233 - 

Contribuyó taiñbién á que empuñara las armas el ver tanta maldad en 
los que no solamente perseguían la. Iglesia, atrepellando siis derechos, disi- 
pando las rentas y. bienes eclesiásticos del condado, sí que también la opre-. 
sión de sus hijos, los pobres; ya también apenado por las iniquidades que con 
motivo de la disipación de tan continuas guerras y corrupción de aquellos 
tiempos se habían introducido en Cataluña, sin perdonar los propios domi- 
nios de su casa. 

Constábale, además, que no contentos los poderosos feudales con haber 
invadido las posesiones de las iglesias, oprimían de un modo vergonzoso á 
los colonos que las tenían en feudo, y persuadido de que dedicándose á la 
corrección de tales excesos hacía á Dios un gran servicio, ciñó con este, 
objeto el cinto y empuñó la espada militar. 

Con. las armas, exhortaciones y más que todo con su virtud y buen 
ejemplo, contuvo parte de aquellos enormes atropellos; pero Dios le llamaba 
ámás alta perfección, y dócil á su voz cual otro Samuel, respondió: «Aquí 
estoy, Señor; habla, tu siervo te escucha.» Renunció generosamente á cuanto 
el mundo podía ofrecerle, se abrazó á la cruz de Cristo y se dedicó entera- 
mente al servicio de Dios, trocando la espada por la humilde sotana, las 
galas y honores por la mortificación y el cilicio; en una palabra, abrazó el 
estado eclesiástico, recordando el consejo de San Pablo (1). «Cada uno per- 
manezca en la 'voc^'ón ó estado á que ha sido llamado, señor ó esclavo; en 
el estado de virginidad ó en el de matrimonio , y que persevere en él según 
Dios.y) De esto se desprende claramente que se puede conseguir la salvación 
en todos los estados de la vida, y lo confirríia la historia eclesiástica, que nos 
presenta innumerables santos, esto es, muchos personajes eminentes en 
virtud, en todas las clases de la sociedad, así entre los pobres é ignorantes 
como entre los ricos y sabios, así en las chozas miserables como en los sun- 
tuosos palacios de los magnates y reyes, y esto aun en medio de los siglos 
más relajados y corrompidos y menos favorables á la práctica de las virtu- 
des. Todos los que veneramos en los altares se santificaron por el cumpli- 
miento de los deberes de su estado acompañado de una piedad ejemplar, aun- 
que hay que confesar que la profesión de las armas y la vida agitada de cam- 
paña son los caminos menos á propósito para la fiel observancia déla virtud 
y santidad de costumbres, y por eso nuestro Santo procuró abandonarlo y se- 
guir el más seguro, ei del retiro, aunque la historia nos demuestre evidente- 
mente que, aun en medio del estruendo de los combates, se puede servir á Dios 
y honrarle como se merece. Y prueba de ello, lo que nos dice un escritor (2) 
hablando de los Santos españoles: 

vinculado principalmente, como ocupación habitual, en los individuos que mediante la concesión de tierras 
se obligaban á prestarlo con caballo y armas, Form^an de este modo una clase distinta de las demás, qué 
por su profesión y género de vida constituyó frecuentemente un peligro para el- orden público y un 
azote para la gente del campo. Esta milicia, siempre en acción, no sujeta directamente al soberano, sino 
dependiente de los señores por el contrato feudal, se empleaba por cuenta propia unas veces, y otra por la 
de los señores, para oprimir á las otras clases, especialmente á los vasallos de iglesias y monasterios. En 
el corto número de vidas de Santos y crónicas locales de Cataluña en la Edad media que conocemos, hay 
algunos pasajes interesantes sobre el particular. La vida del Obispo de Urgel, San Odón, hijo de los condes 
de Pallars, redactada al parecer en el siglo xiii, pondera los esfuerzos de este Prelado para poner coto á 
las demasías de los nobles contra los bienes y los hombres de la iglesia. <íHac igitur fuit violentior cansa 
qtiae sancítis vir arma consultus irripuit etc.* —Tilino]ossL. (Véase capítulo XV, Vita Sti. Odonts, Ex 
lectionario Ecclesiae Urgellensis.J 

(1) Epist. ad.Corint., VII,20. 

(2) Viajero Universal, t. 5, p. 664. 



— 234 — 

«Los grandes Santos de España se diferencian hasta cierto punto de 
los demás de Europa, descollando siempre en aquéllos un carácter caballe- 
resco y valeroso á una suma rigidez ascética. En una mano llevan el Cristo 
y en la otra la espada; se visten la armadura sobre el cilicio, hacen al mismo 
tiempo oraciones y proclamas, predican tanto como combaten y combaten 
tanto como instruyen. Santiago de Compostela y San Fernando son otros 
tantos hábiles generales, cuya historia, sembrada de incidentes belicosos, 
erizada de fosos y ca,stillos, brillante como una armadura dé acero, resuena 
por doquiera como los sonidos del arcabuz y el chirrido de los estoques. San 
Isidro labrador, el modesto campesino, no permaneee tampoco indiferente á 
las grandes luchas de su época, y tan pronto guía las tropas por sendas difí- 
ciles y desconocidas, como combate á su cabeza bajo el disfraz de caballero. 
Ignacio de Loy ola, soldado y cortesano á un tiempo, organizó una milicia 
que lleva el sello de aquel doble y original carácter, pues que fué instituida 
para luchar moral é incesantemente contra sí misma y contra los elementos 
deletéreos diseminados por el mundo. Bajo la anchurosa capucha del domi- 
nico ocultaba San Vicente Ferrer la terrible mirada del guerrero, y el esca- 
pulario se cruza sobre su pecho con el cinturón de su espada. 

«Referente á Santiago, dice la crónica que montado sobre un caballo 
blanco combatió á la cabeza del ejército, llevando en la mano un estandarte 
con la misma cruz roja que llevan hoy en el hábito los caballeros de su orden; 
los cristianos se apoderaron de Alaveda, Clavijo y Calahorra, y desde esa 
época la voz de «Santiago y cierra España» ha Venido á ser el grito de 
guerra de la monarquía. 

»E1 santo rey D. Fernando III consagró, por decirlo así, su existencia 
al triunfo del cristianismo, combatiendo sin cesar á los musulmanes. j- 

Esta misma norma siguió San Odón, la que parecerá, no obstante, des- 
cabellada á los incrédulos, teniendo en cuenta la posición social tan distin- 
guida que ocupaban sus padres, los grandes bienes dé fortuna que hereda- 
ría, los que. le habían de proporcionar una yida regalada y la satisfacción 
de cuantos goces pudiera apetecer, y teniendo en perspectiva un enlace 
matrimonial muy ventajoso, todo lo cual hubiera hecho mella en cualquier 
otro que se encontrara en idénticas circunstancias que San Odón. 

Mas él conoce que para amar á Dios interesa aborrecer al mundo y á 
cuantos efímeros encantos él pueda proporcionarnos, y quiere sólo gloriarse 
en la cruz de Cristo. «¡Oh Dios mío, exclamaría, me probaste y me conociste! 
Me probaste haciendo que la naturaleza me adornara con las más bellas 
cualidades, empero yo las reputé como basura, ya que ellas no eran vuestra 
hermosura, y por lo tanto que podrían alejarme de Vos. Me probasteis fran- 
queándome riquezas, honores, una posición envidiable y superior á los de- 
más; pero yo conocí que el método y manera de serviros é imitaros es glo- 
riarme en la pobreza,- en la humillación y mortificación: por eso y por vues- 
tro amor renuncio generosamente á cuanto poseo y me brinda el mundo; 
todo lo desprecio, sólo á Vos quiero, sólo á Vos deseo agradaros eterna- 
mente. Renuncio á cuanto el mundo pueda lisonjearme, y abrazaré gustoso 
el estado religioso, convencido de que es el más perfecto y más adecuado 
para mi santificación.» 

Consecuente con sus creencias y convicciones, tal como lo resolvió así 
lo cumplió. 



- 235 - 

El afecto que así Odón como toda su familia profesó á la casa de Gerri, 
nos han hecho pensar si los primeros pasos de su vida espiritual y prime- 
ros años de su carrera sacerdotal los pasaría en aquel monasterio. 

Lo que sí es cierto que las virtudes de San Odón, no menos que su talen- 
to, permanecieron poco tiempo ocultas, ya que merced á las mismas le ve- 
mos nombrado Arcediano de la catedral de Urg^el en 1092, estando ordenado 
de Diácono, cuya vacante dejó Guillermo Arnaldo de Montferrer al ser ele- 
gido Obispo de la Seo, y al mismo sucedió también en el episcopado. 



ARCEDIANO 

Se dio antigfuamente esté nombre al Diácono más anciano, ó al que el 
Obispo elegía para presidirlos. Después fué un eclesiástico, el que se hallaba 
investido de una dignidad que llevaba aneja jurisdicción. De esta palabra se 
formaron las de Arcediano para designar el oficio y su dignidad y la parte 
del territorio que estaba sujeta á la visita del Arcediano, cuya extensión 
, designaba el Prelado. 

El origen de esta dignidad es del tiempo de los apóstoles, que eligieron 
entre los primeros cristianos aquellos más celosos y vigilantes para confiar- 
les el cuidado de los pobres y encargarles la distribución de las oblaciones 
de los fieles. Él primero que se honró con ese título fué San Esteban, á quien 
San Lucas llama el primero de los Diáconos. Sus funciones se reducían en- 
tonces á la distribución de las limosnas. Luego el Obispo dio el título de 
Arcediano al que consideraba más hábil y vigilante; después, al tiempo de 
conferirle este título, le encargaban una parte de su jurisdicción. Así es que 
entonces los Arcedianos venían á ser los Vicarios generales del Obispo, y 
ejercían en su nombre la jurisdicción episcopal en las iglesias de su territo- 
rio, los consideraban como sus ojos y sus manos; en la iglesia tenían el cui- 
dado de que en ella se conservase el orden y decencia en el servicio divino j"^ 
eran los maestros y superiores de los clérigos, los censores de las costum- 
bres, y ejercían casi las funciones de los promotores actuales para repa- 
rarlas. La extensión de su poder y de las funciones que ejercían los colocaba 
en la jerarquía eclesiástica inmediatamente después del Obispó. 

En el siglo vi les concedieron jurisdicción sobre los Presbíteros, y en el 
siglo XI eran ya como unos jueces ordinarios que tenían de oficio una juris- 
' dicción propia y potestad para delegarla, ejerciendo á nombre suyo el mismo 
derecho de que gozaban como delegados del Obispo (1). 

Prueba del gran valimiento de San Odón, es que le vemos desempeñando 
esta dignidad desde 1092 hasta su elevación á la Sede de Urgel. 

De que nuestro Santo ocupó este cargo, aparte de varios autores que lo 
mencionan, lo vemos también confirmado por la donación siguiente: 

A 3 de Noviembre de 1099.hizo cesión á Pedro Ponce y á su madre Geila 
de la casa que habitaba, dum archidiaconus eram (2). 

Si exacto y ejemplar había sido en el q'umplimiento de sus obligaciones 
anejas á su ordenación, no lo es menos en el desempeño de las funciones 
Rue le competen con motivo de su nueva dignidad, manifestándose en la 

(1) Bergier.— (Diccionario de Teología.) 

(2) Viaje literario, t. 9, p. 176. 



— 236 - 

* 

dispensación de los bienes eclesiásticos como padre, rector, tutor y defensor 
de los pobres, de las viudas y de los pupilos, en una palabra, de todos los 
necesitados, ya que era el cargo ú oficio principal del primer Diácono. 



SAN ODÓN OBISPO 

El Obispo es el pastor de una iglesia cristiana, que equivale á vigilante 
é inspector. Por eso dice San Pablo á Timoteo que aquel que aspira al epis- 
copado desea emprender un trabajo arduo y santo; en consecuencia exige 
de quien lo pretenda las más grandes virtudes. Y á los ancianos de Éfeso y 
de Mileto les decía: Vigilad sobre vosotros mismos, y sobre todo al, rebaño 
del cual el Espíritu Santo os ha establecido obispos ó vigilantes, para go- 
bernar la Iglesia de Dios que se adquirió con su sangre (1). 

Desde su origen fueron los Obispos \\?iVñB.áos, apóstoles , sucesores de los 
apóstoles, príncipes del pueblo, presidentes, príncipes de los sacerdotes, 
pontífices, sumos sacerdotes, patriarcas y vicarios de Jesucristo. 

Por institución de Jesucristo, los Obispos son los sucesores de los após- 
toles y los primeros pastores de la' Iglesia, que han heredado sus facultades, 
funciones y privilegios del cuerpo apostólico^ que poseen la plenitud del 
sacerdocio; que por derecho divino tienen un grado de autoridad y eminen- 
cia sobre los simples sacerdotes, como lo decretó él Santo Concilio de 
Trentoí2), 

Sabido lo que es un Obispo, volvamos al encuentro de nuestro Santo. 

Gobernaba la Sede de Urgel el Obispo Guillermo Arnal, que según pa- 
rece había obtenido dicho cargo contra lo que mandan los Sagrados Cáno- 
nes. Sobrevínole una grave enfermedad, y considerando el inminente peli- 
gro en que se hallaba su vida, jiizo comparecer á su presencia al clero y 
pueblo, é hizo pública manifestación de que había alcanzado tal dignidad 
por medios prohibidos por las leyes canónicas, y que, movido de un verda- 
dero arrepentimiento, dimitía dicho cargo, y que para enmendar su falta 
dejaba todos sus bienes á aquella santa iglesia. Pero de hecho no renunció 
en el citado acto, sino que continuó al frente del obispado hasta su muerte, 
según asegura Villanueva, que ocurrió el año 1095, de cuya opinión difieren 
otros autores como luego diremos. 

Una vez cumplidos los requisitos indispensables y dada sepultura al 
cadáver del mencionado Prelado, era necesario elegirle sucesor. 

Siguiendo la costumbre de la época, congregóse el Clero y el pueblo, los 
condes de Pallars y de Urgel, los nobles y magnates de ambos condados, 
con objeto de elegir el sucesor, animados todos del deseo de hallar persona 
que reuniera las circunstancias que exigían las necesidades de la Iglesia y 
la opresión de los pobres y desvalidos. Hechas las debidas deprecaciones á 
Dios, é invocado el auxilio é inspiración del Espíritu Santo para que la 
elección recayese en la persona que más grata fuera á su santo servicio y 
que más conviniera á los intereses religiosos y bien de la Iglesia, y á la vez 
que hiciese con ellos nosólo oficio de Prelado, sí que también de padre amo- 
roso, hicieron examen minucioso y muy escrupuloso sobre la vida é idonei- 

(1) Actas de los Apóstoles, cap. XX, 28. 

(2) Sesión 23, can. 6 y 7. 



- 237 — 

dad de los sacerdotes que consideraban dignos de ser investidos con la digni- 
dad episcopal; pero ninguno merecía sus simpatías como el ilustre Arcediano, 
no sólo por su buena fama y costumbres, sino también por su singular 
piedad y por su gran sabiduría, aunque no ocultándoseles que él resistiría tal 
dignidad á causa de su gran humildad. Añádase á esto que era de genio apa- 
cible, modesto en su porte, casto y puro en sus costumbres y de ánimo gene- 
roso; de ahí que todas las miradas se fijaron en Odón, y por unánime acuerdo 
fué elegido Obispo de Urgel al terminar el año 1095, según Villanueva, 
por más que en otro paraje hace mención dé- que en 1091 era ya Wi^c/ws/ al 
ocuparse de una donación que hizo su hermano el conde Artal y su esposa 
Eslonza, juntamente con su hermano Odón, dice que éste era elegido para la 
Sede de Urgel (1)'.. " 

La donación mencionada, en la que interviene también el conde Rai- 
mundo, fué hecha al monasterio de Labaix, ó sea la cesión del manso in cas- 
tro Sasso, y firma <.<Ego Odo gratia Dei Urgellensis Episcopus confirmo et 
latido hanc cari am et mami mea propria consigno.'^» Y en dicha carta 
dice su hermano: <íOdo frater meus, electus in episcopaHim, Urgelitanae 
Sede.» , - 

«Como quiera que esto sea, dice Villanueva, Odón suena ya electo el 
día 9 de Agosto del año xxxv del rey Felipe, cuando Artal, conde de Pa- 
llars, junto con su mujer Alonza y su hermano Otón, Obispo electo de Urgel, 
dieron al monasterio de Labaix la villa y honor de Ertá. Esta noticia tomé 
del índice del Archivo Real de Barcelona (2), donde no pude hallar la escri- 
tura que después vi copiada en el car toral de dicho monasterio, folio 11. 
Como los años del rey Felipe se contaron alguna vez excluyendo los pocos 
meses del año 1060 en que comenzó á reinar y poniéndole por primero el 
1061 , es fácil que su año 35 corresponda al 1095 en que murió el antecesor 
Guillermo por el Noviembre, y que luego pudo ser electo Odón en lo que 
restaba de año hasta el 25 de Marzo siguiente, que es cuando se acababa 
dicho año 1095. >> 

Tampoco puede sacarse la fecha exacta por su muerte, pues aunque 
todos los autores dicen , que gobernó la diócesis de Urgel 28 años, en cambio 
dicen que murió en 1122. Pujades pone su muerte al año siguiente; pero lo 
más probable es que fué su elección en 1095. 

Lo que sí es cierto, que al morir el Obispo Guillermo á 13 de Noviembre 
de 1095 fué llamado á sucederle San Odón por aclamación. 

«A 24 de Octubre de 1096, dice Llobet, Artal por la gracia' de Dios 
conde y su esposa D.^ Eslonza y su hermano Otio (Odón) Prelado electo de 
Urgel, vendieron en propio alodio por tin caballo y tres dineros manchones 
á su caballero Guillém Guitardo de Torena el castillo de Rocafort con sus 
villas de Busac y Ruina, en vez de Busen y Rubio, con sus pertinencias, alo- 
ras f orales, diezmos y servidumbre. >. 

Hablando de la elección, dice el citado autor: «Aunque San Odón vestía 
el hábito militar, se hallaba de Arcediano, lo que le repugnaba y por lo mis- 
mo se hallaba indigno; no obstante la mayor parte le ^arrebató y le eligió su 
Pastor, mandando escribir su elección, sin que se atreviese á oponerse una 

(1) Viaje literario, t. 17, p. 294. 

(2) Armario de Cataluña, saco B, núm. 464. 



- 238 - 

parte del clero á la que en algún modo daba celos su magnanimidad y no- 
bleza, pero hubo de ceder.» 

Según se desprende del Santoral de Barcelona que publicamos en el 
último capítulo relativo al Santo, al ser elegido para la Sede de Urgel no 
era todavía Presbítero.— (Apéndice I, cap. 15.) 

Su humildad y prudencia se alarmaron con tal promoción, y temiendo 
que esto se tomase por obra de los condes de Urgel y Pallars, resolvió partir 
á Clermont (Francia), en donde se hallaba el Papa Urbano II presidiendo el 
Concilio en que se acordó preparar la primera expedición de las Cruzadas. 
Allá se encaminó nuestro Santo, y una vez á presencia del R. Pontífice pre- 
sentóle la renuncia del cargo con que le había investido el acuerdo unánime 
del j^ueblo de Urgel. 

A vista de tanta humildad el Papa no sólo no quiso admitírsela, sino 
que le instó para que fuera con él á Roma, en cuya ciudad fué recibido con 
grandes muestras de complacencia por toda la Curia Romana. 

Hasta el mismo Romano Pontífice quiso distinguirle de un modo par- 
ticular, pues en la semana q,ue precedía á la Pascua /de 1096 le ordenó de 
Presbítero, y durante toadas las funciones de Semana Santa quiso que le sir- 
viera de Diácono en los Oficios propios de aquellos días, y por fin le consagró 
Obispo el día de la Pascua de Resurrección. 

Pasados algunos días y recibida la bendición del P.apa, regresó el nuevo 
Prelado á su Diócesis, produciendo su entrada un júbilo y satisfacción im- 
ponderables (1). 

(1) Los Romanos Pontífices empezaron á reservarse la provisión de los obispados de España á me- 
diados del siglo XIV, y uno de los primeros nombrados al tenor de la nueva disciplina fué el Obispo de Urgel 
Arnaldo Lordato, y luego trasladado á Tortosa, cuyo nombramiento se atribuye al Papa Benedicto XII, 
pero no parece cierto, pues cuando su elevación al Solio Pontificio era ya Obispo de Urgel Arnaldo. 



CAPÍTULO X 
Ministerio Pastoral de San Odón 



Su celo pastoral.— Frutos de su ministerio.— Cofradías fundadas por el Santo en 
Lillet, Seo y Gerri. —Varias donaciones.— Concordia entre San Odón y Ermen- 
gol de ínsula.— San Odón y el monasterio de Gerri.— Su afecto á esta casa.— 
—Apéndices: Consagración de la iglesia de Guisona.— Donación al Santo por 
Raimundo.— Donación de las parroquias de Pallars.— Conveniencia.— Restitu- 
ción al monasterio de Gerri.— Fundación de la Cofradía en Lillet.— ídem en 
Gerri. — Acensamiento de un alodio por San Odón —Decreto de Indulgencias. 



MINISTERIO PASTORAL DE SAN ODÓN 

Posui te in liicetn gentiufn. 

Yo te puse por lumbrera de las naciones. 

Hechos de los Apóstoles, c. 13, 47, 

A San Odón tienen perfecta aplicación las anteriores palabras del sa- 
grado texto. Lo puso Dios por lumbrera, y su siervo no defraudóla confianza 
que en él tenía puesta, porque le vemos en todas partes multiplicándose en 
hacer bien, ya atendiendo al esplendor del culto cristiano, ya. socorriendo al 
humilde y menesteroso, exhortando á todos á seguir el camino de la virtud, y 
siendo el consejero, el amigo y el padre, lo mismo á los nobles que á los pie 
beyos, ya que todos tenían en él una confianza ilimitada. 

En efecto. Puesto Odón en tan elevada dignidad, brilló como resplande- 
ciente antorcha sobre el candelabro de la Iglesia, alumbrando á todos sus 
diocesanos con saludable doctrina y raro ejemplo de santidad. 

Pastor vigilante é incansable, reformó con su afable trato y mesurada 
prudencia toda la diócesis, propagando y arraigando la fe, los sentimientos 
y máximas cristianas; renovó en cuanto estuvo en su mano las costumbres 
de su grey, por desgracia harto disipadas y pervertidas; combatió sin tregua 
ni descanso el vicio y el crimen, constituyéndose en padre de los huérfanos, 
defensor de la viudez, escudo del perseguido, báculo del desvalido y padre 
de todos. 

Los 28 años que duró su ministerio fué una serie de beneficios no inte- 
rrumpidos para lá diócesis de Urgel. 

Reformó muchas cosas y extirpó las malas costumbres que se habían 
introducido en aquella iglesia y obispado, por la flojedad y falta de carácter 
de algunos de sus antecesores, y como era natural, ésto le acarreó varios 
disgustos. Desarraigó las malas y envejecidas hierbas que la maldad había 
sembrado entre su grey, porque Odón trabajaba con fe y constancia, con- 



- 240 - 

vencido que con ello cumplía su obligación y era cargo anejo á. su ministerio 
episcopal. 

Puesta su confianza en Dios y seguro de que el Señor no le había de 
negar las fuerzas necesarias para salir airoso de su cometido, á ello se aplicó 
con todo su fervor. Surtió á su rebaño de abundantes y nutridos pastos espi- 
rituales, hizo con él oficio de pastor arnante y cariñoso, no omitiendo medio 
alguno. Su generosidad y caridad para con los pobres no tenía límites; era el 
socorro y consuelo de todos. 

«Las necesidades de su Iglesia, dice Croixet (1), exigían atacar los desór- 
denes que afeaban su hermosura; se dedicó con valor verdaderamente apos- 
tólico á reprimir los excesos que habían cometido los violentos invasores, 
que retenían por fuerza las posesiones eclesiásticas, compeliéndoles á la 
restitución con la formidablíí espada de la excomunión en 'caso de desaten- 
der sus paternales sumisiones, y con el mismo brío redimió á los pobres de 
las vejaciones injustas que les hacían los poderosos. Y como los vicios de los 
clérigos habían llegado á lo sumo por la torpe negligencia de sus predeceso- 
res, refrenólos con el freno de la más severa disciplina, áfin de que la san- 
tidad de su vida sirviese de ejemplo á los seglares. En suma, restableció su 
grey, hasta entonces afeada con tantos excesos, manchada con tantos delitos 
y gravada con tantos pecados, el culto de Dios y la pureza de las costum- 
bres, que con motivo de la frecuencia de las guerras se hallaban en una 
sensible relajación, de suerte que vino á ser su obispado el objeto de los más 
altos elogios, por la infatigable actividad de su celosísimo Prelado. 

»No es fácil explicar lo mucho que padeció San Odón en tan arduas em- 
presas, pero no por ello dejó de atender á su propia santificación. En efecto, 
su oración era, frecuente, sus mortificaciones continuas y su caridad sin 
límites; y considerando que el ejemplo persuade más, que los discursos por 
más elocuentes que sean, fijó todo su empeño en que no se notase en sus 
actos lo que reprendía en otros » 



FRUTOS DE su MINISTERIO ' 

1 

El conde Ermengol de Urgel hace una donación al monasterio de Ripoll, 
y én ella interviene San Odón y firma de este modo: Ego quamvis indi gnus 
Episcopus Oto hoc etiam firmo , salvo jure beatae Mariae sedis Urgellensts 
vel eius aesio (2). 

1094. Hace una donación á Labaix. 

1099. En este año tuvo lugar la solemne consagración de la iglesia de 
■Guisona, la que llevó á cabo nuestro Santo. Acudieron á tal solemnidad, en- 
tre otras personalidades, Fulcón, Obispo de Barcelona; Poncio, Obispo de 
Roda; los condes de Pallars y Urgel Artal y Ermengol, y la mayor parte de 
los Canónigos de Urgel. Tuvo lugar el día xviii de las kalendas de Octubre. 
En los apéndices I á VI copiamos lo que sobre esta consagración dice Mar- 
ea, cuyo autor publica además copia original del acta, qué no transcribimos 
por su mucha extensión (3). 

(1) Vida de San Odón, Año Cristiano. 

(2) La Marca hispánica pone esta donación en 1069, pero debe ser equivocación y será en 1099. 

(3) Marca hispánica, 475. 



— 241 - 

En este mismo año fué honrado San Odón con la Bula del Papa Urba- 
no 11, que en el apéndice II ofrecemos á nuestros lectores, artículo «San Odón 
y obispado de Pallars». 

A propósito de esta Bula confirmando las posesiones de la iglesia dé 
Urgel, dice el P. Villanueva (1): «Dicha Bula la publicó el cardenal Aguirre 
y Balucio en la Marca hispánica (de ahí la hemos copiado), aunque atrasando 
un año la fecha. 

»En 6 de Abril de 1099 ni corría la indicción sexta, ni el año xi, sino el xit 
del pontificado de Urbano, que comenzó á 12 Marzo de 1088.» 

, 1100. El conde Artal y su mujer Eslonza, de común acuerdo con su 
hermano Odón, incorporaron y sujetaron el monasterio de Rodés (Rialp), al 
de Gerrrdelque en aquella época era AbadPonce, que antes había sido mon- 
je de Marsella. 

1101. Cuando la reconquista de Balaguer por Armengol V de Urgel, 
apellidado el Mollerusa, según asegura Cuaresmar, le ayudó Odón, Obispo 
de Urgel, con sus subsidios para tal empresa, y su hermano Artal contribuyó 
personalmente al rescate de la ciudad. Que el conde Armengol agradeció la 
cooperación de nuestro Santo, lo prueba la donación que le hizo al año 
siguiente de uno de los castillos de Balaguer (2) y los castillos y villas de 
Sanahuja y Guisona, por más que tal donación, aunque hecha al Santo, de- 
bía ser propia de la iglesia de Urgel. 

En este mismo año el conde Guillem de Cerdaña otorga testamento y 
nombra albaceas á su hermano y á nuestro San Odón. 

1105. San Odón consagró en este año la iglesia de San Julián Mártir del 
monasterio de San Lorenzo de Cerdañola, á ruegos del Abad Guillermo. Se 
le impuso la obligación de satisfacer á la catedral un censo de tres pernas 
et modios II de blat , unum de for, (forment — trigo) et aliud de ord. (ordeo) 
et decem et VJII cannadas vini: et clerict ejus semper solvent synodales 
redditus. 

Del mismo año es la concordia que nuestro Santo celebró con Raimundo 
Ertnengol de Isla, el que se hizo vasallo del Prelado, recibiendo en feudo dos 
partes de la décima de Salagosa, Angastrina y Cortáis. (Apéndice II.) 

1107. El conde Pedro de Pallars da y restituye á San Odón todas las 
parroquias del condado, exceptuando aquellas que eran privativas de la 
diócesis de Barbastro (Ródá) ó sea las de Ribagorza. (Apéndice III,) 

La Sede de Roda, de la que hablaremos en el artículo siguiente, fué tras- 
ladada á Barbastro en tiempo del Obispo Ponce, que gobernó dicho obispado 
desde 1097 á 1103. Comúnmente se cree. que la conquista de Barbastro se 
verificó en 1101, 

El rey D. Pedro se conoce que tenía ardientes deseos de arrojar de ella á 
los moros, y tal confianza tenía en su empresa que en el año 1099 dio un pri- 
vilegio en el que fijaba los límites del nuevo obispado. Dice Villanueva que 
dio este privilegio en presencia de los señores de Barbastro, y de Ponce, 
Obispo de la misma ciudad. Añade la escritura de donde saca la noticia, 
•lüe hizo esto en el año que praefatus Episcopu? per re xit Romam ut impe- 
tycisset a Domino Papa Urbano, ut Barbastrum esset Sedes episcopatus sui 
^i cnput, etc., y que el Papa lo aprobó. 

(1) Viajeliter. t. 11, p. 26. 

(2) Véase Monografía de Balaguer, cap. 21. 

16 



— 242 — 

«Efectivamente, dice Villanueva, estaba resuelta de muchos años atr. 
la anexión de Barbastro á Roda, como consta de la efectiva traslación ." 
esta Silla á la nueva conquista y de la consagración de su iglesia de Saní 
María, hecha la dominica después de Pascua del año 1101, cuando se acab 
ron de fijar los límites del Obispado; y en 1103, en la última noticia que ha. 
s del Obispo Ponce, se firma ya: «Pow/ZMS Dei ^ratüi Burbastrensis Episco 
pus. Sti. Vincentii Rqtae servus» y con ese mismo dictado comienza suf 
memorias San Raimundo, Obispo de Barbastro y Roda.» 

De modo que, como demostraremos en el artículo próximo, los cargos 
que se han hecho á San Odón de que había tratado de usurpar las parro- 
quias del Pallars que tenía la Sede de Roda, resultan completamente gra- 
tuitos, pues basta leer el acta de la consagración de la catedral de Urgel y 
la Bula del Papa Urbano II para cortar de raíz todas las cuestiones, y si 
duda quedara, la restitución de nuestro conde Pedro bastaría á disiparla 
como demostraremos luego. 

1109. Una escritura de este año nos refiere el concierto celebrado entre 
San Odón y el conde Pedro Raimundo de Pallars y su hermano Arnau, 
sobre definición respecto á la iglesia de Areny de Santa Cruz— ecclesüi sanc- 
tae Crucis de areng (1). 

En este mismo año los condes Pedro Raimundo y Arnaldo, hermanos/ 
restituyeron á la iglesia de Tremp lo que ya le habían concedido sus padres 
Raimundo y Valencia, y prometieron al Santo Obispo Odón que todos los 
años saldrían para hacer guerra á los moros. (Apéndice IV.) 

1119 «Leudovico Rege regnante in iñense marcio xiii kal. aprilis», se 
presentó á nuestro ObJ.spo Odón y á su capítulo, Berenguer, Prior de la 
iglesia de Serrabona, pidiendo la posesión de la iglesia de San Martín de 
Urg. Concedií^sele, pero á condición de que pudiese disfrutarla durante su 
vida, pero siempre con la correspondiente dependencia del Prelado. 

El Sr. Carreras y Candi nos hace mención de una donación hecha por 
nuestro Santo, pero desde luego hemos de hacer constar que la fecha está 
equivocada, puesto que en dicha época el Santo había ya fallecido y se le 
veneraba ya en los altares. 

1164. «El Obispo de Urgel San Ot, hace donación de un .manso á Pons 
■^ Guerau: In Ceritania in villa Boir sub tale conditione tit bene edificetis 
praedictum mansum et ibi maneatis et lahoretis alodio vel vineas et de alo 
diis quod circa domos sunt et de ruptis el de aliis quae labórala sutit donetis 
teriiam partem. De ruptis quas feceritis in monte donetis tascham, de 
vineis vero medietatem, de columbariis quae modo ibi sunt donetis medieta 
tem. De aliis quod vos edtficaveritis tertiam partem» {2). 

COFRADÍAS INSTITUIDAS POR SAN ODÓN 

Tres han llegado á nuestra noticia, una fundada en la Pobla de Lillet y 
Otra en nuestro condado, ó sea en el monasterio de Gerri, y la de la Seo. 
De la primera dice Villanueva (3): «Desconocida es y curiosa la noticia 

(1) La palabra aremunt— areny— &qa.íva.le á rambla ó terreno que las corrientes de las aguas dejan 
cubierto de arena después de las avenidas. Luego ha perseverado como denominación de villas y lugares, 
como hay varios en Cataluña. V / 

(2) Boletin de la R. Acad. de Buenas Letras, Barcelona., 1902. 

(3) Viajeliter., t. 11, p. 26. 



— 243" — 

.'ii la Cofradía que instituyó este Santo Prelado Odón en el monasterio de 
sbnedictinos in valle Lüitense, donde según creo eslaPobladeLlUet, célula 
Btobediencia ó Priorato del de Ripoll y hoy iglesia secular gobernada por su 
Krepósito (Paborde), cuya consagración en 1397 tengo anotada. 
Y »Pues, digo, que en el año 1 110 instituyó allí una hermandad— /ra/r/í/w 
-cuyos individuos se reunieron una vez al año en la fiesta del Titular, y 
©ara celebrar la vigilia de su altar, cada individuo diese una candela, y para 
limosna y comida, que se llamaba ¿■ar/'rfflíjf fraternal la cual debían comer 
todos juntos, contribuyese cada uno con un se xt ario de trigo y otro de ce- 
hada y con una medida de vino que decían camiada, de donde aun en vulgar 
se llama cunad ellas los vasitos en que se sirve el vino y agua en el Santo Sa- 
crificio de la Misa. Mándales además que hagan cantar una misa por todos 
los fieles difuntos, y después de haber comido juntos vuelva cada uno á su 
casa, y que si algún cofrade muriese acudan todos á su sepultura y hagan 
cantar una misa por su alma y ofrezcan por él oblaciones. A los que se alis- 
taron á esta hermandad perdonaba la mitad de la penitencia que ya estu- 
viesen haciendo por sus culpas pequeñas, y aun de los vicios capitales, cuya 
penitencia no recibieron, les perdonaba la mitad. Este extracto te hará acu- 
dir volando á leer el documento que va copiado en el apéndice IV (nosotros 
lo copiamos apéndice V), en el cual notarás que el que instó al santo Obispo . 
á que fundase esta congregación era Guillermo Bernardo, Prior de aquel 
lugar, y el notario que lo escribió otro Guillermo, monje; motivos por los 
cuales dije que aquella iglesia era monasterio. Ya ves que esta es una reli- 
quia de los Ágapes primitivos, sin otra diferencia más, que aquí hacía la 
esperanza del perdón é, indulgencia canónica, lo que allá obraba el fervor 
de la caridad. , v 

»Hoy día hay parroquia en este país donde en las fiestas del titular, con- 
cluida la misa mayor, todavía se ponen algunas mesas delante de la puerta 
de la iglesia, en que se reparte á los concurrentes pan y vino, 5^ á esto se 
llama caritat. Y aun en las ciudades los panes que se reparten por las 
cofradjas á sus individuos en sus fiestas, se llama vulgarmente pa en cari- 
tat. Porque veas como duran los usos y como nos parecemos los nietos á los 
abuelos. La fecha de esta escritura es del día 9 de Febrero del año de Cristo 
1 i 10, era 1138, indicción VIII, epacta VII, concurrente V, épocas que cuadran 
entre sí; sólo al fin lo echa á perder el notario, poniendo el año xxx de 
Felipe en lugar de íXL. 

» Ya que hablamos de indulgencias y hermandades, allá va la copia de un 
decreto de ambas cosas, que por no tener fecha no sabemos á qué año per- 
tenece del obispado de San Odón. (Apéndice VI.) Mas yo creo que sea de 
los principios de él. Dice, pues, este santo Obispo, que para cumplir con su 
ministerio y librar las almas de sus ovejas de las garras del demonio, juntó 
sínodo de sus Arcedianos, Abades y los clérigos, más sabios de la Diócesis— 
purrochiae— con los cuales determinó perdona.r—diias partes poeniteníiae 
quam corporaliter facluri erant,—k los que habiendo confesado los pecados 
de su vida y recibido por ellos la penitencia y prometiendo confesar cada 
año sus culpas y abstenerse de las cosas prohibidas, contribuyan anualmen- 
te, según su posibilidad — ad instaurationem Beatac Mariae Sedalis ecclesiae 
giiae pene fracta videbatnr—á'dnáo aún los más pobres tinuní manchonem á 
lo menos. Esta moneda era sin duda la llamada mancusos. 



- !^44 — 

»Enseg-uía para instituir con el mismo objeto una hermandad, cuyos indi- 
viduos se congreg-asen en esta catedral al otro día de la fiesta de San Er- 
meng-ol para asistir á la misa que debía cantar el Obispo por la salud de 
todos ellos, vivos y difuntos, diciendo la suya cada sacerdote de la diócesis 
para el mismo fin, absolviendo, de tertia residua parte penitentiae corpora- 
lis á los alistados en esta hermandad que diesen para la restauración de la 
iglesia unum sextarium frumenti et aliam sigile et unam kannatamplenam 
puro vino.» 



cofradía fundada en GERRl 

1122 

Los últimos actos de la vida de San Odón fueron objeto de cariño á la 
casa de Gerri, instituyendo allí una Cofradía, de la que hasta hoy no se tenía 
.noticia, la que hemos podido proporcionarnos, gracias á la amabilidad del 
Sr. Sampere y Miquel al facilitarnos el manuscrito de Llobet. 

«El Necrologio de RipoU, que se guarda en el archivo de la antigua 
catedral de Roda, pone la muerte de este santo Obispo (Odón) en 26 de 
Mai'zo de 1122; mas como el acontecimiento que vamos á relatar convence 
de que vivía dos meses después (murió el 7 de Julio), debemos reconocer que 
el copiante distraído omitió, ó que el tiempo gastó alguna unidad en el año. 
Este santo, hermano del conde dePallars, erigió antes de morir, en obsequio 
deNtra. Señora, una hermandad en el monasterio de Gerri, estableciendo 
que el domingo antes de San Miguel y el lunes de la primera semana de 
. Cuaresma se congregasen sus hermanos con sus oblaciones para obsequiar á 
la Virgen, y que en todos los lunes del año cantasen los monjes una misa 
por los hermanos difuntos y por sus padres y hermanos, y otra en los mar- 
tes por los cohermanos vivos. Concedióles varias indulgencias, prometiendo 
pasar una vez cada año á dicho monasterio y cantar en él una misa por los 
vivos ó por los difuntos, y en caso de no poder hacerlo personalmente, en- 
viar otro Obispo que hiciese sus veces. 

»Dispuso, además, que siempre que se hallase en peligro algún coherma- 
no acudiesen á su casa los cohermanos más vecinos, y si el moribundo lo 
quisiese, lo llevasen al expresado monasterio con los legados que le hiciese, 
lo que suscribieron después San Ranión, Obispo de Barbastro, concediendo 
40 días de indulgencia al que diese un sueldo de limosna, y 20 al que diese 
medio. 

»Lo confirmaron también Pedro, Obispo de Burgante; Pedro, Obispo de 
Barbastro (Roda), sucesor de San Ramón, y San Olaguer, Arzobispo de Ta- 
rragona.» (Véase ebápéndice VIL) - 



SAN ODÓN Y EL MONASTERIO DE GERRI 

Predilección especial mereció á nuestro Santo la casa de Gerri, como \o 
demuestra la Cofradía que acabamos de relatar, y repetiremos aquí lo que ya 
antes indicamos, que creemos que los primeros años de su carrera los pasa- 



— 245 — 

ría en este monasterio, y por eso las crónicas de esta casa le llaman de nues- 
tra orden, ordinis nostri. 

Desde su juventud vemos á nuestro Santo que figura firmando las dona- 
ciones á este monasterio, como la mencionada de 1081, que en otro lugar 
referimos. 

De este mismo año vemos otra referente á las iglesias de Bellvahí. 

1082. También en este año firma en la concordia referente á la solana 
de Enviny. 

1083. Nuestro Santo' dio al citado monasterio cierto manso de su pro- 
piedad sito en el castillo de Rocabruna, cual castillo le había cedido su her- 
mano Artal II. . 

1087. Estando en Enviny firma también la donación á Gerri del manso 
de Ramón Baro de Sos en Coscolla. 

1089. Los condes Artal y Eslonza y su hermano San Odón y Pedro Ri- 
colfo; Abad de Gerri y su cabildo, dieron á Ramón Maestre el alodio de Ra- 
mio para que lo poseyese en feudo de la Virgen y en beneficio de la obra de 
la iglesia, todo lo cual fué hecho en presencia de Bernardo, lo que testimo- 
nió el monje Miró. Y después de la sobre-escripción del citado monje, se lee 
en esta escritura: 

«Haec est uam confirmatio supra scriptae cartae quae est facta in prae- 
s e ntia Do mni. Ot o nis epis copi 
uri^ellensis et Dmi. Ahbatis autógrafo 

nis ~SignumPontiiabbatis.y> Odón Obispo aunque indigno 

1090. A 25 de Marzo los ,^ • ^ ^ u . tt , . •,• . 

, 1 A , T-. , (De un pergamino del Aren, de Urgel, facilitado por 

citados condes Artal y Eslon- ios Dres. Palau y Rilova.) 

za y su hermano Odón, con 

consentimiento de su primo Teoballo, dieron á Pedro Roger, Abad de 
Gerri y á su cabildo^ la villa de A los de abajo, con sus iglesias de San Pe- 
dro y San Licorio, sus diezmos y oblaciones En cada villa del valle de Aneo 
Mw é?s 6 ííSfl ¿¿o y el diezmo de las presentallas, dado ya al mismo monasterio 
por su padre Artal I, con la décima de todos los pleitos del valle de Aneo, 
expresando los sujetos y familias que debían ser vasallos de Ntra. Señora de 
I Gerri, sin que ninguno, fuera del Abad ó su legado, pudiese juzgar sus 
causas. 

1105. A 27 de Febrero de este año, congregado San Odón con sus Arce- 
dianos en la Sala capitular de Seo de Urgel, á instancia de Ponce, Prior de 
Gerri, restituyó á aquel monasterio las iglesias de San Saturnino y Santa 
María de Cuberes, la de San Esteban de Enseu, la de Santa Columba, de 
San Andrés y San Martín de la Masana con los demás oratorios que había 
en el territorio del castillo de Selluy, la de San Martín del valle de Estarón, 
en el lugar llamado Bunamall, la de San Esteban de Pudra, Romango de 
Kocabruna, la de San Felipe de Montrorvido, la de San Esteban sobre la 
Selva, con las iglesias á ésta sujetas, y la de Santa María de Bernuy, todas 
con sus diezmos, primicias y oblaciones, cementerios y pertinencias, decla- 
i'ando que las había recobrado de sus injustos detentares y que continuaría 
en restituir las que en adelante pudiese recobrar de las de los términos 
^isurpados (lo que ocupaban los Obispos de Roda), lo que suscribieron con él 



— 246 — 

los Arcedianos Pedro y Berenguér Ramón, el Prepósito Ramón Bernardo y 
los demás Canónigos de Urgel. (Véase apéndice VIII.) 

En efecto quedaban en poder de los usurpadores del monasterio de Ge- 
rri varias otras iglesias y bienes, que en este mismo año reclamaron los 
monjes de Gerri á los de San Pedro del Burgall, ocupado por los monjes de 
la Grase, como eran el castillo de Gilaren cgn sus parroquias y diezmos que 
había usurpado el conde Ramón y su Lugarteniente, la iglesia de Nuestra 
Señora de Ribera en el valle de Cardos, dada por los condes Isarno y Gui- 
llermo, varios alodios en Vallfarrera, en Vüla furons—TormLÍort—j en el 
valle de Siarb, las parroquias del valle de Af calis, dadas por el conde Ber- 
nardo y por Ramón de Sos, el Oratorio de Ntra. Señora de Erboló en el cas- 
tillo de Erboló,- la iglesia de Santa Cruz de Enviny, el castillo de Sarroca, en 
Aransal, los diezmos é iglesias de Castells con sus parroquias, las iglesias y 
parroquias de Tahús dadas por el emperador Carlomagno y por el conde 
Fredolo, el monasterio de San Ginés en el valle de Bellera, la iglesia de San 
Esteban de Songa y algunas otras. 

1 1 10. Los condes Artal y Eslonza y San Odón dieron al monasterio de 
Gerri y á su Abad Fonce la iglesia monasterial de San Vicente de Ovez 
(Rodés), salva la reverencia debida ala Sede de Urgel. 

1113. Juan, Abad de Gerri, hizo una concordia con Pedro Mir de Mal- 
mercat, sobre el cattillo de Cuberes, la que suscribió el conde Artal y auto- 
rizó su hermano San Odón. 

1122. A 31 de Mayo, San Odón, haciendo las veces de Abad de Gerri, 
juntamente con el cabildo de monjes de este monasterio, hizo el reconoci- 
miento de un alodio de San Pedro de Gavet, el que había sido de Guillermo 
Ramón, á favor de Pedro Ermamiro y de Miro Ramón. Por razón de esto, 
dice Villanueva (1), en la fiesta de San Odón se le llama en Gerri— Ordinis 
Mosíri'—áe nuestra Orden, cuya escritura copiamos, apéndice IX. 

(1) Viaje llter., 1. 12, p. 63. 



- 247 



APÉNDICE PRIMERO 
Consagración de la iglesia de Gulsona por San Odón 

«Eodem anno (MXCIX) XVII Kal. Octobrís, dedicara est Ecciesía beatae Mariae vírginis apud Guisso- 
nam ab Otoñe Episcopo Urgellensi, ad cujus dioecesim pertinet locus ¡ste, Fulcone Barcinonensi, et Pontio 
Rotensi. Interfuerunt ei ceremoniae Comités Ermengaudus Urgcllensis et Artallus Palliarensis, et máxima 
pars Canonicorum Urgellensium, tum etiam primates regíonis. «Decreverunt autem Episcopi sub anathemate^ 
«ut Ínter spatium cimiterii nullus audeat inquietare vel sacraria id est coemeterium infringere vel aliquam vio- 
»lentiam faceré.» Magnates vero plura dona eidem Ecclesiae, ut tum solebant, fecerunt in eodem díe dedicatio- 
nis, dotem videlicet ejus constituentes. Eidem chartae postea subscripserunt Ollegarius Archiepiscopus Tarra- 
conensis, Petras, Bernardus, et Bernardus Rogerii Episcopi Urgellenses. Estos tres L bispos de Urgel, fueron' 
los que sucedieron á San Odón en el Obispado de Urgelj por el orden como van nombrados.»— (Marca hispá- 
nica, p. 475.) 



APÉNDICE II 

1105 

Coi^veuientia inter Odonem Episcopum Urgellensem et Raimundum 

Ermengaudi de ínsula (1) , 

«Haec es convenientia quae facta est inter domnum Odonem Episcopum et Raimundum Ermengaudi 
filium Ermengaudi Raimundi de Isla. Donat ei per fevum praedictus Episcopus duas partes de ipsa decima de 
Salagosa et de Angostrina et de Cortáis, similiter et tertiam partem de ipsa decima ceneja, in tali modo ut 
praedictus Raimundus propter hoc sit solidus de praedicto Episcopo, et habeat ei alios dúos cavallarios in 
hostes et cavalgadas quas Episcopus ei mandaverit per se aut per suum nuntium cum eorum conduit, excep-' 
tus in Hispania. Et si Episcopus dederit eis conduit in Hispania, praedictus Raimundus habeat ei eos in His- 
pania, ita ut cum istisfiant qtfetuor cavallarii. Et convenit praedictus Raimundus praedicto Episcopo ut hoc 
bene ei attendat et optime ei servet hoc quod supra scriptum est. Et si ante obierit praedictus Episcopus, simi- 
liter hoc faciat praedictus Raimundus et attendat sine engan suis successoribus. Acta est ista convenientia II. 
Nonas Novembris in anno ab incarnatione Domini MCV. S. Ermengaudi Raimundi, S. Raimundi Ermen- 
gaudi, S. Arnalli Raimundi de Pallars, S. Ermengaudi Poncii de Verned, S. Teiobaldi Guitardi, S. Bernardii 
Tediomari, S. Petri Mironí Archidiaconi, S. Berengarií Bernardi Archidiaconi, S. Petri Ecardi Archidiaconi. 
Isti sunt visores, auditores et testes, S. Odoni Episcopi. Petrug Subdiaconus scripsit in die et mense et prae- 
notato anno.» 



APÉNDICE III 

Donación á San Odón de las Parroquias del Pallars por el conde Pedro Raimundo, 

en el año 1107 

Dice el Padre Marca (2): «Circa ea témpora Pctrus Raimundi Comes Pallariensis concessit Ecclesiae Ur- 
gellensi omnes ecclesias comitatus sui, cum eorum decimis,exceptisillisecclesiis quaspropriasomnino Barbas- 
trensis sedes retinet sibi. Promissit praeterca Ottoni Episcopo Urgellensi, se per singulos annos in Aprili velin 
Madio, ubi melius Episcopus providerit, in Hispaniam adversus Sarracenos missurum exercitum illorum mili- 
turn qui decimas pro eo tenent, qui ibi per decem dies certent et servianí Domino sanctam protegendo Chris- 
tianitatem, ac etiam ad arbitrium Episcopi missui-um viginti bonos milites in parte Ilerdae, vel quo Episcopus 
existimaverit esse mittendos nimirum adversus eosdem sarracenos. Et si eidem Sarraceni irruerent in episco- 
patum Urgellensem, pollicitus est se auxilio futurum eidem Episcopo, ad eos expellendos. Postremo fidem 
facitse eis adversariorum palam fore quetrcugam Dei vel pacem infrigerint. Acta haec praese'ntibus Bernardo 
Guillelmi Comité Ceritaniaé et Arnaldo Raimundi Pallariensi.» 

(1) Ex Chartulario Ecclesiae Urgellensis.— (Marca, p. 1230.) 

(2) Marca hispánica, 478 y 79. 



_ '244 — 

»Enseguía para instituir con el mismo objeto una hermandad, cuyos indi- 
viduos se congregasen en esta catedral al otro día de la fiesta de San Er- 
mengol para asistir á la misa que debía cantar el Obispo por la salud de 
todos ellos, vivos y difuntos, diciendo la suya cada sacerdote de la diócesis 
para el mismo fin, absolviendo de lertia residua parte penitentiae cor pora- 
lis á los alistados en esta hermandad que diesen para la restauración de la 
iglesia unum sextarium friimenti et aliam sigile et unam kannatam plenam 
puro vino.»' 



COFRADÍA FUNDADA EN GERRl 
1122 

Los últimos actos de la vida de San Odón fueron objeto de cariño á la 
casa de Gerri, instituyendo allí una Cofradía, de la que hasta hoy no se tenía 
.noticia, la que hemos podido proporcionarnos, gracias á la amabilidad del 
Sr. Sampere y Miquel al facilitarnos el manuscrito de Llobet. , 

«El Necrologio de Ripoll, que se guarda en el archivo de la antigua 
catedral de Roda, pone la muerte de este santo Obispo (Odón) en 26 de 
Marzo de 1122; mas como el acontecimiento que vamos á relatar convence 
de que vivía dos meses después (murió el 7 de Julio), debemos reconocer que 
el copiante distraído omitió, ó que el tiempo gastó alguna unidad en el año. 
Este santo, hermanó del conde dePallars, erigió antes de morir, en obsequio 
de Ntra. Señora, una hermandad en el monasterio de Gerri, estableciendo 
que el domingo antes de San Miguel y el lunes de la primera seman^ de 
. Cuaresma se congregasen sus hermanos con sus oblaciones para Obsequiar á 
la Virgen, y que en todos los lunes del año cantasen los monjes una misa i 
por los hermanos difuntos y por sus padres y hermanos, y otra en los mar- \ 
tes por los cohermanos vivos. Concedióles varias indulgencias, prometiendo \ 
pasar una vez cada año á dicho monasterio y cantar en él una misa por los ' 
vivos ó por los difuntos, y en caso de no poder hacerlo personalmente, en- 
viar otro Obispo que hiciese sus veces. 

»Dispuso, además, que siempre que se hallase en peligro algún coherma- 
no acudiesen, á su casa los cohermanos más vecinos, y si el moribundo lo 
quisiese, lo llevrasen al expiesado monasterio con los legados que le hiciese, i 
lo que suscribieron después San Ranión, Obispo de Barbastro, concediendo 
40 días de indulgencia al que diese un sueldo de limosna, y 20 al que diese 
medio. 

»Lo confirmaron también Pedro, Obispo de Hurgante; Pedro, Obispo de i 
Barbastro (Roda), sucesor de San Ramón, y San Olaguer, Arzobispo de Ta- | 
rragona.» (Véase el /apéndice VIL} 



SAN ODÓN Y EL MONASTERIO DE GERRI 

Predilección especial mereció á nuestro Santo la casa de Gerri, como lo 
demuestra la Cofradía que acabamos de relatar, y repetiremos aquí lo que ya 
antes indicamos, que creemos que los primeros años de su carrera los pasa- 



— 245 - 

ría en este monasterio, y por eso las crónicas de esta casa le llaman de núes-, 
tra orden, ordinis noslri. 

Desde su juventud vemos á nuestro Santo que figura firmando las dona- 
ciones á este monasterio, como la mencionada de 1081, que en otro lugar 
referimos. 

De este mismo año vemos ptra referente á las iglesias de Bellvahí. 

1082. También en este año firma en la concordia referente á la solana 
de Enviny. 

1083. Nuestro Santo' dio al citado monasterio cierto manso de su pro- 
piedad sito en el castillo de Rocabruna, cual castillo le había cedido su her- 
mano Artal II. . 

1087. Estando en Enviny firma también la donación á Gerri del manso 
de Ramón Baro de Sos en CoscoUa. 

1089. Los condes Artal y Eslonza y su hermano San Odón y Pedro Ri- 
colfo; Abad de Gerri y su cabildo, dieron á Ramón Maestre el alodio de Ra- 
mio para que lo poseyese en feudo de la Virgen y en beneficio de la obra de 
laiglesia, todo lo cuál fué hecho en presencia de Bernfirdo, lo que testimo- 
nió eí monje Miró. Y después de la sobre-escripción del citado monje, se lee 
en esta escritura: 

«Haec est uam confírmatio supra scriptae cartae quae est factain prae- 
sentia Domni. Otonis episcopt " 

urgellensí's et Dmi. Ahbatis autógrafo 

nls —Signum Pontii abbatis .y> Odón Obispo aunque indigno 

1090. A 25 de Marzo los . _ ....,.,.. 

., j j . I T-. . (De un pergamino del Arch. de Urgel, facilitado por 

citados condes Artal y Eslon- *^ ^ ios Dres. Paiau y Rüova.) 

za y su hermano Odón, con 

consentimiento de su primo Teoballo , dieron á Pedro Roger, Abad de 
Gerri y á su cabildo^ la villa de A los de abajo, con sus iglesias de San Pe- 
dro y San Licorio, sus diezmos y oblaciones En cada villa del valle de Aneo 
un escusado y el diezmo de las presentallas, dado ya al mismo monasterio 
por su padre Artal I, con la décima de todos los pleitos del valle de Aneo, 
expresando los sujetos y familias que debían ser vasallos de Ntra. Señora de 
Gerri, sin que ninguno, fuera del Abad ó su legado, pudiese juzgar sus 
causas. 

1105. A 27 de Febrero de este año, congregado San Odón con sus Arce- 
dianos en la Sala capitular de Seo de Urgel, á instancia de Ponce, Prior de 
Gerri, restituyó á aquel monasterio las iglesias de San Saturnino y Santa 
María de Cuberes, la de San Esteban de Enseu, la de Santa Columba, de 
San Andrés y San Martín de la Masana con los demás oratorios que había 
en el territorio del castillo de Selluy, la de San Martín del valle de Estar ón, 
en el lugar llamado Bunamall, la de San Esteban de Pudra, Romango de 
Rocabruna, la de San Felipe de Montrorvido, la de San Esteban sobre la 
Selva, con las iglesias á ésta sujetas, y la de Santa María de Bernuy, todas 
con sus diezmos, primicias y oblaciones, cementerios y pertinencias, decla- 
rando que las había recobrado de sus injustos detentares y que continuaría 
en restituir las que en adelante pudiese recobrar de las de los términos 
usurpados (lo que ocupaban los Obispos de Roda), lo que suscribieron con él 



— 246 — 

los Arcedianos Pedro y Berenguisr Ramón, el Prepósito Ramón Bernardo y 
los demás Canónigos de Urgel. (Véase apéndice VIII.) 

En efecto quedaban en poder de los usurpadores del monasterio de Ge- 
rri varias otras iglesias y bienes, que en este mismo año reclamaron los 
monjes de Gerri á los de San Pedro del Burgall, ocupado por los monjes de 
la Grase, como eran el castillo de Gilaren cgn sus parroquias y diezmos que 
había usurpado el conde Ramón y su Lugarteniente, la iglesia de Nuestra 
Señora de Ribera en el valle de Cardos, dada por los condes Isarno y Gui- 
llermo, varios alodios en Vallfarrera, en Villafurons—Torna.tort—Y en el 
valle de Siarb, las parroquias del valle de Af calis, dadas por el conde Ber- 
nardo y por Ramón de Sos, el Oratorio de Ntra. Señora de Erboló en el cas- 
tilló de Erboló,- la iglesia de Santa Cruz de Enviny, el castillo de Sarroca, en 
Aransal, los diezmos é iglesias de Castells con sus parroquias, las iglesias y 
parroquias de Tahús dadas por el emperador Carlomagno y por el conde 
F redolo, el monasterio de San Ginés en el valle de Bellera, la iglesia de San 
Esteban de Songa y algunas otras. 

1 1 10. Los condes Artal y Eslonza y San Odón dieron al monasterio de 
Gerri y á su Abad Ponce la iglesia monasterial de San Vicente de Ovez 
(Rodés), salva la reverencia debida á la Sede de Urgel. 

1113. Juan, Abad de Gerri, hizo una concordia con Pedro Mir de Mal- 
mercat, sobre el cattillo de Cuberes, la que suscribió el conde Artal y auto- 
rizó su hermano San Odón. 

1122. A 31 de Mayo, San Odón, haciendo las veces de Abad de Gerri, 
juntamente con el cabildo de monjes de este monasterio, hizo el reconoci- 
miento de un alodio de San Pedro de Gavet, el que había sido de Guillermo 
Ramón, á favor de Pedro Ermamiro y de Miro Ramón. Por razón de esto, 
dice Villanueva (1), en la fiesta de San Odón se le llama en Gerri— OrUinis 
nostri—áe nuestra Orden, cuya escritura copiamos, apéndice IX. 

(1) Viaje liter., 1. 12, p. 63. 



247 - 



APÉNDICE PRIMERO 
Consagración de la iglesia de Guisona por San Odón 

«Eodem anno (MXCIX) XVII Kal. Octobris, dedicata est Ecclesia beatae Mariae virginis apud Guisso- 
nam ab Otoñe Epíscopo Urgellensí, ad cujus díoeccsim pertinet locus iste, Fulcone Barcinonensi, et Pontio 
Rotensi. Interfuerunt e¡ ceremoniae Comités Ermengaudus Urgellensis et Artallus Palliarensís, et máxima 
pars Canonicorum Urgeliensium, tum etiam primates regionfs. «Decreverunt autem Episcopi sub anathemate^ 
■«ut Ínter spatium cimiterii nuilus audeat inquietare vel sacraria id est coemeterium ínfringere vei aliquam vio- 
»lentiam faceré.» Magnates vero plura dona eidem Ecclesiae, ut tum solebant, fecerunt in eodem die dedicatio- 
nis, dotem videlicet ejus constituentes. Eidera chartae postea subscripserunt OlJegarius Archiepiscopus Tarra- 
conensis, Petrus, Bernardus, et Bernardas Rogerii Episcopi Urgellenses. Estos tres (. bispos de Urgel, fueron' 
los que sucedieron á San Odón en el Obispado de Urgelj por el orden como van nombrados.»— (Marca hispá- 
nica, p. 475.) 

' APÉNDICE II 

1105 

Goi^venieutia ínter Odonem Episcopum Urgelleusem et Raimundum 

Ermengaudi de ínsula (1) , 

«Haec es convenientia quae facta est ínter domnum Odonem Episcopum et Raimundum Ermengaudi 
filium Ermengaudi Raimpndi de Isla. Donat ei per fevum praedictus Episcopus duas partes de ipsa decima de 
Salagosa et de Angostrina et de Cortáis, similiter et tertiam partem de ipsa decima ceneja, in talí modo ut 
praedictus Raimundus propter hoc sit solidus de praedicto Epíscopo, et habeat ei alios dúos cavallarios in 
hostes et cavalgadas quas Episcopus ei mandaverít per se aut per suum nuntium cum eorum conduit, excep-' 
tus in Hispania. Et si Episcopus dederit eis conduit in Hispania, praedictus Raimundus liabeat ei eos in His- 
pania, ita ut cum istis fiant qtftituor cavallaríi. Et convenit praedictus Raimundus praedicto Episcopo ut iioc 
bene ei attendat et optime ei servet hoc quod supra scriptum est. Et si ante obierit praedictus Episcopus, simi- 
liter hoc faciat praedictus Raimundus et attendat sine engan suis successoribus. Acta est ista convenientia H. 
Nonas Novembris in anno ab incarnatione Domini MCV. S. Ermengaudi Raimundí, S. Raimundi Ermen- 
gaudi, S. Arnalli Raimundi de Pallars, S. Ermengaudi Poncii de Verned, S. Teíobaldi Guitardi, S. Bernardii 
Tediomarí, S. Petri Mironí Archidiaconi, S. Berengarii Bernardi Archidiaconi, S. Petri Ecardi Archídiaconí. 
Isti sunt visores, auditores et testes, S. Odoní Episcopi. Petrus Subdiaconus scrípsít in die et mense et prae- 
notato anno.» 



APÉNDICE III 

Donación á San Odón de las Parroquias del PaUars por el conde Pedro Raimundo, 

en el año 1107 

Dice el Padre Marca (2): «Circa ea témpora Petrus Raimundi Comes Pallariensis concessit Ecclesiae Ur- 
gellensí omnes ecclesias comitatus sui, cum eorum decimis, exceptísillisecclesíis quaspropríasomnino Barbas- 
trensis sedes retinet síbi. Promissit praeterca Ottoni Episcjpo Urgellensí, se per singulos annos in Aprili vel in 
Madio, ubi melius Episcopus províderit, in Hispaniam adversus Sarracenos missurum exercitum illorum miii- 
tum qui decimas pro eo tenent, qui ibi per decem dies certent et serviant Domino sanctam protegendo Chrís- 
tíanitatem, ac etiam ad arbitríum Episcopi missurum viginti bonos milites in parte Uerdae, vel quo Episcopus 
existímaverít esse míttendos nimírum adversus eosdem sarracenos. Et si eidem Sarraceni irruerent in episco- 
patum Urgellensem, pollicitus est se auxilio futurum eidem Episcopo, ad eos expellendos. Postremo fidertí 
facit se eis adversariorum palam fore que'treugam Dei vel pacem infrigerint. Acta haec praese'ntibus Bernardo 
Guíllelmí Comité Gerítaníaé et Arnaido Raimundí Pallariensi.» 



(1) Ex.ChartuIario Ecclesiae Urgellensis.— (¡VÍarca, p. 1230.) 

(2) Marca hispánica, 478 y 79. 



— 248 — 

Ya que hemos nombrado la ciudad de Lérida, diremos que en 1123 el conde Ramón Berenguer III y su 
esposa Dolsa hicieron donación al monasterio de Solsona de la mezquita mayor de Lérida, para cuando Dios 
les concediese dicha ciuóad—quatido Deus nobis peccaíaribus civiíatem Ilerdam concederé volueriti — según 
consta en el cartulario de Solsona, 

El conde Ramón Berenguer IV pudo poner fin á la empresa que no había podido llevar á cabo su ante- 
cesor. Puso sitio á Lérida á mediados del año 1149, estableciendo su cuartel general en una pequeña colina que 
se eleva á corta distancia del castillo llamado Puig de Gardeny, nombre que ya tenia entonces y que con esta 
ocasión se hizo famoso. 

Antes de terminar el año, pudo llevar á cabo la empresa y fué conquistada la ciudad. — (Balarí, Origeni 
hist.,p. 301.) ' 



APÉNDICE IV 
Donación á San Odón por el conde Pedro Raimundo 

«Haec est notitia qualiter Petrus Raymundus Pallarensis Comes dimisit et guirpivit spontanea volúntate 
omnes Ecclesias quae in comitatu suo sunt, cunetas quae decimas alodii carumdem Ecclesiarum qtiae juris Ur- 
gelitanae sedis esse videntur, sub tali tenore et convenientiá ut ita habeat et posideat praedicta sedis Ecclesia 
sicut melius Rotensis seu Barbastrensis Ecclesia videlur habere in honore Berengarii Gonballi ac Petri Gauz- 
perti, exceptis illis Ecclesiis quas proprias omnino Barbastrensis praefata sedes retinet sibi: Promisit etiam ut 
decimas omnium decimarum quas ipse Comes vel aliquis per illum tenet vel recepit, absquealiqua inquíetu- 
dine seu perturbatione quandiu vixcrit per unumquemque annum reddi jubeat ac solvi faciat Urgellitanae 
sedis exactoribus.'Iterum promisit praescriptus Comes in manu Urgellensis Epíscopi quotannis cum toto exer- 
citu illorum militum qui decimas pro co tenent in Aprili vel in Madio, ubi melius Episcopus providerit, in 
Hispania per decem dies certantes seu laborantes, uti res contigerit, serviant Domino sanctam protegendo 
Christianitatem. Praeterea promisit utalio in temporc, quod Episcopo placuerit eligcre, viginti bonos milites 
Ídem ipse Cónsul per se vel per suos fratres per decem dies similiter teneant in partibus llerdae vel ubi Episco- 
pus necesarium viderit esse. Si autem Moabitae vel Sarraceni in aliqum locum Urgellensis episcopatus ad obsí- 
dendum castrum vel devastandum terram nostrís exigcntibus peccatis, quod absit, venerint, eum quibus pote- 
rit ad expellendum eos de térra nuUam moram interponat. Rursum promisit ut si quis treugam Dei vel pacem 
infregitautinfregerit, toto posse, tota volúntate per se et per suos adjutorium Episcopo tamdiu impendat 
doñee per districtionem ad satisfactionem seu ad justam emendationemveniat, Haec omniasuprascripta pro- 
misit et vovit supra nominatus Comes in manu domní praesulis Urgellensis Otonis, videntibus Archidiaconi- 
bus supra denotatae sedis et Bernardo Guillelmi Cerdanb Consule, et Arnaldo Raimundi Paliarensi, atque Te- 
díebaldo et Amallo, et quampluribus alus.» — (Marca hispánica, p. 1228.) 



APÉNDICE V 

lustitutio confratiae in ecclesia Sanctae Mariae Lilitensis per S. Odonem 
Episcopum Urgellensém, anno MG. 

(Ex AUTOGR. IN ARCH. ECCLE. UrGELI..) 

«Anno millesimo centesimo trabeationis Christi, eral.C. XXXVII, Indictione VIII; epacta Vil, quintoque 
concurrente, die V idus februarii, conveniente Praosule nobilissimo venerabilique Domino Otoñe Sanctae sedis 
Urgelitanae, convenít etiam non mínima aggregatio fideiium in Christi nomine coadunata ad ecclesiam Sanc- 
tae Dei genitricis Mariae, quae videtur esse fúndala in valle Lilitense. Videns autem idem Pontifex multorum 
virorum diversi generis et etatis in praelibata ecclesia adesse presen tiam, saniori consilíi fultus, providensque in 
futurum eandem Ecclesiam altiori gradu et honore a Christo, ejusque genitrice subliman; placuit animo 
illius, ut ipsius Eccl^siae adiutor, et operator existéret: quatenus domum Dei supra petra firmiori fundatam 
turribus firmissimis premuniret, ut ab omnipotenti Deo retributionem in futuro exanime pro collato servitio 
inveniret. Igitur ego praelibatus Pontifex, Romanae ecclesiae exempla sequens, in Dei eternae nomine, rogatus 
proinde ab habitatoribus praefati locí, scilicet, Guillelmo Berriardi Priore, aliisque fratribus eodcm in loco 
degentibus, constituo ut ómnibus annis se omnes coadunantes in ecclesia praescripta, faciant, el peragatur 
Karitas, quae vulgo dicitur fraterna, et per quodque annum donei unusquisque fratum,in vigilia altaris agenda 
candelam unam. Demun vero ínter elemosinam et cíbum, quem Karitative simul comendent,'donent singuli 
sextarium frumenti, et sextarium ordii, et cannatam 1. de vino, missamque pro ómnibus íidelibus defunctis 
cantare faciant. ht postea simul comedentes, eum gaudio ad propriarevertantur. Si quid autem residuum 
fuerit in pane et vino, in constructione eíusdem loci remaneat. Et ego supradictus Pontifex ómnibus istis, qui 
in ac fraternitate fuerint, de minímis peccatis, unde poenitcntiam acceperint, mediatatem indulgeo; et promitto 
me pro ómnibus ipsis fratribus vivis ac defunctis per unumquodque annum missam unam celebraturum. 



— 249 - 

Unusquisque autem de fraternitate, quando aliquis defunctus fuerit, missam pro eo cantare taciat, omnesquc 

adsepulturam fratris Gonveniant.etoblatíonessuas pro eius anima Christiofferant. Qui vero nostris monitis 
L<j paruerint,et ad iam dictam fratriamse immitterestuduerint, sícut diximus,de min¡mispeccatis,undepoeniten- 
' tiam tenent, medíetatem indulgeo. De octo vero víciis criminalibus, si poeniíentiam ex nullo horum acceperit, 

similiter ex medietate sit a Oco absolutus. 

Oto acsi indignus Episcopus ^ Subsequuntur nomina confratrum. Datum per manus Guillelmi notarii 

monachi, proles quondam Arnalli, díe et anno i^Jl praefixo, scilícet XXX (sic: certe XL) regni Philippi Regís.» 



APÉNDICE VI 
Decretum indulgeutiarum a S. Odone Episcopo Urgelleuse editum 

(Ex ARCH. ECCLE. UrGEI,I>.) 

«Quoniam unicuique pastori super proprias oves, ne illiu« dilacercntur morsibus, qui secundum 
apostolum Petrum sicut leo, ubique circuir quaerens quem devorct, invigilandúm summopere atque stu- 
dendum est; idcirco Oddo divina operante ciernen tía Urgellitanorum Episcopus, videns pastoralem se adep- 
tum curam esse, sursumque cognoscens praelibatum inimicum suas undique multis modis praeripere at 
substraliere oves, facto conventu in sua Sede Archidiaconorum, omniumque Canonioorum, Abbatum,caetero- 
rumque fere suae parrochiae sapientiorum clericorum, excogita vit cualiter praedictae sul oves a diabuli laqueis 
suas liberare valerent animas, et ad aeternitatis lucem, quae Christus est, pervenire. Tándem iiaec placuit sen- 
tentia divino inspirante nutu sibi caeterisque secum in hoc persistentibus consilio, quatenusad illoru-n ani- 
marum ereptionem, ne ulterius inter inimicas remanerent manus, singuli quique omnium peccatorum suorum 
ab ipsa sua nativitate usque in praesentem diem commissorum veram facerentconfessionem, veramqueaccipe- 
rent poenitentiam. De iiinc pro acepta vera poenitentia, et pro illorum sústentalione fragilitatis, statuit ut 
unusquisque ex suis parrochianis secumdum sui possibilitatem ad instaurationcm Beatae Mariae Sedalis 
'Ecclesiae, quae pene fracta videbatur, darent de suis rebus in unoquoqué anno secundum quod fuerint; quae 
vero pauperiores sunt, saltim unum manchonem darent. Ipse autem Pontifex illis, qui ui supra diximus, veré 
de propriis culpis cpnfessi fuerint, vereque poenituerint, et ad Ecclesiam restaurandam ex suis bonis dedcrint, 
confisus Dei misericordia indulget duas partes iilius poenitentiae, quam corporaliter facturi erant, ex parte 
Dei omnipotentis et B. Mariae, Beatique Petri Apostolorum Principis, cuius vicem cuncti tenent sacerdotes in 
Ecclesia, praecipue tamen Pontifices. Sub hac vero conditione ut unusquisque in unoquoqué anno veram con- 
fessionem faceré, et ab illicitis, quantum potuerit Deo jubante, se studeat custodire. 

Hisigitúr ita de duabus partibus peractis, ne antiquus liostis humani generis invidus aliquem in prae- 
laxatis subjectis reperiret aditum, et omnimodc a suis excluderetuí' finibus, iterum statuit ad honorem Dei et 
ad illorum animarum salutem, et praedictae Ecclesiae restaurationem ut qui sub uno patre spirituali clege- 
bant, vinculo fraternitatis spiritualis necterentur, ac unusquisque praefatae Ecclesiae retormationem unum 
sextarium frumenti, et aliam sigile, et unam Kaniiatam plenam puro vino daret,et essentsoluti secundum 
praedictum modum de tertia residua parte poenitentiae corporalis; et simul omhes hii qui in hac fraiernitatis 
junctionejuncti fuerint, in festivitata Beati Ermengaudi apud Sedem convenirent, quatenus in sequante die 
praelibatos Antistes Missam pro salute vivorum atque defunctorum in hac societate commanentium caneret. 
Statuitque ut unusquisque Sacerdos sui episcopatus simili modo pro praedictorum animarum vivorum scilicet 
atque defunctorum salute Missam celebrarent» (1). 



\ APÉNDICE VII 

1105 

Fundación de una Cofradía de nuestra Señora establecida por San Odón 

en el Monasterio de Gerri 

(inédito) 

«Odo gratia Dei Urgellensis episcopus. Ómnibus fidelibus in comitatu Paliarensi constitutis fideles ora- 
tiones, Notum sit vobis ómnibus frater et filii mei in Domino quod ego considerans qualiter melius in Dei 
amere possetis proficere inveni non aliter melius quam si spirituales viri brarent Deum pro se et populo et sae- 
culares in quibus necesse esset praeberent spiritualibus de substantiis suis auxilium teste Paulo apostólo qui di- 
cit: alter alteríus onera pórtate et sic adimplebitis legem Christi. Et in alio loco vestra divitia videlicettempo- 

(1) Villanueva, Viaje literario. Tom. XI, p. 184. 



- 250 - 

rales illorum inopiam suppleant et illorum dívitiis videlicet spírítualibus vestra inopia suppleantur, qua de 
causa cum quadamtnodiscessam pud cenobium sanctae Mariae sempervirginis matrlsdomini nostriJesuChris- 
ti in loco qui dicitur Gerris constítututn ín Comitatu Paliarensi rogatu spiritualium vivorum et saeculorum 
tam, corum que ibi manebant quam qui causa mei convenerant constituí inter spirituales etsaeculares fraterni- 
tatem hoc modo. Ut omnes qui de traternitate yolunt esse conveniant, vel si non possunt venire suum mi-ssum 
' mittantapud praefatum monasterium cum sao conductu et cum pblationequam pro animabus suis et parentum 
suorum praedicto monasterio et pauperibus voluerint faceré semper in dominica die ante festivitatem sanctiMi- 
chaelis et in feria prima Iiebdomadae quadragesimae et in his diebus faciant curiam sanctae Mariae semper vir- 
ginis mater Domini nostri Jesu Christi et sint in pace ipsi et omnis substantia eorum etlionor a die quo exsie- 
rint a domibus suis ut veniant ad fraternitatem usque dum revertantur ad propria. Abbas autem vel prior 
praedicti monasterii cum suis monachis dcnt parem societatem ómnibus qui in fraternitate eorum se voluerint 
mittere in ómnibus beneíicüs quae ante Deum facerint tan in officiis divinisquam ineleemosinis, et in omni die ,« 
lunis, per totum annum sonent monachi clasicum signorem et in fraternitatem et fratribus et fidelibOs defunc- 
tis. Et in die martis praefatum annum caneni missam pro fratribus vivis qui in fraternitatem sanctae Mariae Ge- 
rensis se miserunt ut omnipotens DeuS a malis ómnibus eos liberet et ad veram poeniteniiam venire facial ct ad 
vitam perpetuam pcrducat. Ego autem Odo gratia I)ei Urgellensis episcopus ex parte Dei omnipotentis, Patnis, 
Filii et Spiritus Sancti unius in Deitate trinus in personis et tieatae Mariae semper virginis Dei Filii matris, et 
beatorum apostolorum Petri et Pauli et omnium sanctorum Dei et mei quantam michi divinitus concessum est 
absolvo eosab ómnibus peccatis tali modo, ut si quis peccatum crimínale fecerit et poenitentia ductussacerdo- 
tibus ecclesiae suae debuit confessus est et altera ab eodem peccato non vult revertí et judicium ac ecclesiasti- 
cuní intus acceperit si dati sint el dies tres jejunorum in hebdómada vel dúo vel unus: si tres absolvo eum ab 
uno die, si dúo ab uno, si unus absolvo cum a tribus in unoquoque meiase et ab ipso pecato pro quo data est 
ei poenitentia. Reliquos autem dies jejunorum teneat usque ad constitutum terminum. 

Si autem aliquis in leviora peccata tantum cecidit accipiat intus poenitentiam et caveat in quantum po- 
test ne alterius ne cadat et sit absolutus áb ómnibus peccatis. Ego autem semel in anno ad praedictum monaste- 
rium sanctae Mariae gerrensis veniam et missam pro vivis sivc defunctis eiusdem fraternitatis fratribus et pro 
parentibus eorum defunctis canam. Et pergens per cimeterium sepulcro defunctorum benedicam, et si ego 
non possum venire alium episcopum qui pro me faciat mittam. Fratres autem quantum voluerint dent pro 
ambabus suis vel parentum suorum in edificiura ecclesiae. Quando autem aliquis eorum obierit fratres qui de 
vecinitate ejus fuerint accurant ei; et si ipso indicaverit se dcferre ad monasterium deferent eum illuc cum ea ^^ 
part substantiae suae quam ipse Deo et sanctae Mariae daré indicaverit. Et unusquisque eorum semel in anno 
faciat canere missam pro defunctis fratribus ejusdem fraternitatis et ómnibus fidciibus defunctis. Odo Episco- 
pus. Et Ego Raimundús Dei gratia Barbastrensis Episcopus infrascripta absolutionem a domno Odóneepis- 
copo facta laudo", confirmo et Deo autoriíate ómnibus qui unum solidum vel quod valeant misserint in fabrica 
ecclesiae XL dies suae penitentiae absolvo et qui demidium dederit XX diesabsolvo Amen. Ego Pctrus Burgen- 
sis ecclesiae Episcopus supra dictara obsolutionem laudo et confirmo. Ego Petrus Urgellensis episcopus supra 
dictam obsolutionem laudo et confirmo, Ego Ollegarius archiepiscopus laudo et confirrho supradictam absolu- 
tionem. 

Dolze Romenga. — María de Montcortes.— Sibilla.— Ermesen Maria.» (1) 



•* 



APÉNDICE VIII 

1105 
Restitución hecha por San Odón al Monasterio de Gerri 

• (inédito) 

«In nomine Domini. Ego Odo gratia Dei Urgellensis apd.rcsidens in capitulo Stae. Mariae Urgellensis se- 
dis cum canonicis et archidiaconibus eiusdem Sedis, cum consilio et volúntate eorum reddo et concedo Sanctae 
Mariae Gerrensis cenobii ad petitionem Poncii príorís eiusdem loci ac fratrum suorum ecclesias olim praedicto 
monasterio datas in comitatu paliarensi .seu in episcopatu urgelicnsi. Et reddo eas quasrecuperavi vel recupe- 
raturus sum ab is qui eas usque modo tenuerunt contra jus praedicti monasterii. Ecclesiae autem qu:;s ad prae- 
sens reddere fació sunt istae. Ecclesia Sti. Saturnini et sanctae Mariae de Cuberas... sancti Stephani de Ense et 
eccfesiae Stae. Columbae et Sti. Andrea et Sti. Martini.de Massana. cum castris capillis quae sunt in territorio 
castri quod dicitur Sensuy, Et eclesia sancti Martini in valle statione in loco qui dicitur bova mella cum 
subíactis sibi collulis. Et in belvicino sanctam ecclesiam Sti. Johannis et sancti Vicentii et in petra romana que 
vulgo dicitur petra bruna ecclesiam sancti Stephani. Et in monte fromita ecclesiam sancti Felicis. In Bernuy 
ecclesia Sancta Maria cum suis alodiis, decimi§ et primitiis, ct oblationibus cimeteriis etalodiis sive pertinen- 
tiis praefixo monasterio ad suum alodium inperpetuum perabendum sicut inscriptispraenotatímonasteriis ha- 
betur. Actum et hoc Kal. marcii anno ab Incarnatíone Domini Jesu Christi CV post millessimum. Et in praesen- 

(1) Del manuscrito de Llobet. 



i 



- 251 - 

tía Petri Archidiaconí et Berengarü Raimundii Archidiaconi et Berengarii Bernardi Archidiaconi et Raimundi 
Bernardi Praepositi et Joannis Patri et baroni cahonic... etcacterorum canonichorum jam dictae sedis qui adé- 
rant. Signutn Oto Dei nutu Urgellensis episcopus. Poncius prior supra nominatus scripsit hoc sub die et anno 
praefixo.»(l) 



APÉNDICE IX 

1122 
Aceúsamiento de un alodio hecho por San Odón 

(inédito) 

«In Dei nomine: Ego Odo gratia Dei urgellensis Episcopus qui sum in loco Abbatis simul cum cuneta 
congregatione sanctae Mariae gerrensiscenobii.Facimus chartam Petro Esvarmino etmoroni raimiindi de ipso 
alodio de Gaveth quod fuit de Guillelmo raimundi qui fuit quonda.m. Videlicet donamus vobis supradictum 
alodium sanctae Mariae gerrenisis cenobii de sánete Petro de Gaveth et sitis nóstri solidi et faciatis ibi capman- 
so et servitium et ad fidelitatem sanctae Mariae supradictae. Et faciatis nobis illum censum etillum servitium 
quod solitus erat nobis faceré Guillelmus Raimundi que fuit quondam abbatis et monacfiis supradictae Sanctae 
Mariae. Et hoc est censum quod faciatis nobis per unum quenique annum. Dabitisabbati unum porcum valen- 
tem lili argénteos et VI fogazas tulas queque abundant inter duaes milites. Et... semel de civada ad sextarium 
venale mqdium ordeum et modium avenae et dúos sextarios de vino óptimo. Hoc totum donamus vobis et pos- 
teritatí vestrae ad fidelitatem et ad servitium supradictae sanctae Mariae sicut superius dictum est. Est iste alo- 
dius non sit divisus ñeque sortitus ñeque alienatus nisi aliisqui ibi steterint et solidi fuerint sanctae Mariae. 
Et propter hoc donamus vobis istud alodium ut bene serviatis nobis et non... alíum seniorem ñeque alium 
baiulum ñeque s... suis abbatum et monachisgerrensis cenobi propter supradictum aJodiujn quodfuitde Gui- 
llelmo Raimundo qui fuit quondam. Insuper donamus vobis ipsam tertiam partem de ipsa condamina que vo- 
catur valle de monachos ut bene serviatis... et bona laboretis eam etfaciat ei talem servitium qualem potueritís 
cum eo convenia. Et propter hoc alodium quod superius est scriptum non firmetis directum nec donetis fi- 
deiusores ad nuUum seniorem nisi ad abbatum gcrrensem etad monachos in eodem monasterio manen tes. Pacta 
ista charta mense madio die pridie Kalendas iunii anno ab inc.Dmi.CXXII post millessiumum.Signum Odonis 
Urgellensis Episcopi simul cum cuneta congregatione monasterii sanctae Mariae gerrensismonasteriiquae hanc 
chartam rogaverunt scrihere et teste firmare.— Signum Raimundi patri.— Signum Berengarii Patri de Gurticas- 
tello. — Signnm Guillermus Miles. — Signum Petrus monachus et sacrista.— Berengarius monachus rogatus 
scripsit sub die et anno que supra cum hoc íj signo. 

Signum Odonis urgellensis praepositi.» (2) 

(1) Del manuscrito de Llobet. 

(2) De la misma procedencia de Llobet. 



CAPÍTULO XI 

> San Odón y el obispado de Pallars 

Un poco de historia.— Adulfo, Obispo de Pallars.— Quejas y cargos á San Odón.— 
Heribaldo.— Apéndices: Urbano II á San Odón.— Bula de Urbano II ala Iglesia 
de Urgel.— Breves de Urbano II y Pascual II. 



UN POCO DE HISTORIA 

Pocas cuestiones líabrán levantado más polvareda y ocasionado tantas 

v^ polémicas en nuestra tierra como la existencia del obispado de Pallars. 

Después de lo mucho que sobre esto se ha escrito, huelga ya casi cuanto 

nosotros podamos decir, pero al ocuparnos dé San Odón no podemos pres- 

|i-,.cindir de ello. 

Que existió un Obispo que se tituló Pallar ense, llamado Adulfo, es cosa 
innegable, pues documentos irrefutables y autores de reconocida probidad 
dan fe de ello. 

A principios del siglo x, Tarragona estaba todavía en poder de los sarra- 
cenos, y con tal motivo el Arzobispo de Narbona (Francia), era el Metropo- 
litano (1) de Urgel, Cerdaña y Pallars. 

En el año 911, dan cuenta todos los historiadores que Arnusto, Metro- 
politano de Narbona, congregó un Concilio sinodal en la iglesia de San Julián 
de Fontcuberta, al que concurrieron entre otros Nantigiso, Obispo de Urgel, 
Teodorico de Barcelona, Wigo de Gerona y Adulfo de Pallars. 

Reunido el Concilio, el Obispo de Urgel formuló enérgica protesta con- 
tra el de Pallars, por haber invadido la, Diócesis de Urgel al ejercer su juris- 
dicción en el Pallars, cosa que no podía consentir, ya que jamás había figu- 
rado el obispado Pallar ense, antes al contrario, que dicho territorio había 
sido siempre privativo de la Sede de Urgel, y en confirmación de ello puso 
de manifiesto los preceptos de los ireyes francos; que el mencionado Adulfo 
hacía 23 años que ejercía allí el cargo de Pastor, y como esta intrusión 
no podía consentirla, suplicaba al Concilio que procediera conforme á 
derecho. 

En vista de las razones expuestas por el de Urgel, resolvió el Concilio 
que el Obispo Pallar ense, mientras viviera, fuese considerado como tal Pre- 
lado de aquel territorio, pero á su fallecimiento volviesen las cosas á su prís- 
tino estado, es á saber, siendo dependiente y privativo de la Diócesis de Ur- 
í>el. Con tal resolución, quedó de hecho suprimido el obispado de Pallars. 

Ocupándose de esta cuestión, dice Pujades (2j: «Siendo aquel tribunal (el 

(1) El Arzobispo es el Prelado superior á cuya jurisdicción está sometida toda una provincia ecle- 
-^iástica, y los Obispos son sus sufragáneos. 

(2) Crónica Universal, t. 7, p. 65. 



— 254 — 

Concilio) competente para esta causa, determinaron, oídas las partes que 
estaban presentes, dar el debido fin al cisma y por bien de paz acabarlo con 
la siguiente decisión: Que aunque en verdad la iglesia de Urgel, de muchos 
siglos atrás, estaba en posesión de ejercer el ministerio y oficio de Obispo en 
aquel territorio y condado; mas con todo, para evitar algún escándalo gran- 
dioso ó el mal suceso que podía nacer de la deposición ó remoción de Adulfo, 
que éste se titulase Obispo de Pallars y gozase de aquel título y territorio 
de por vida, pero que después de su muerte ó traslación á otra iglesia, nadie 
fuese osado ó atrevido ponerse en tal pretensión ni asomarse á ella,' orde- 
nando de presente y para lo venidero que toda aquella comarca, con sus 
iglesias y feligreses, desde el' punto en que cayese la vacante, se diesen 
por unidas y vueltas á la antigua obediencia y dominio de la diócesis de Ur- 
gel y de los Prelados de aquella iglesia. Y es de creer y entender que se 
puso este decreto del Concilio en ejecución en la forma dicha, pues yo no 
he visto ni jamás leí otra pretensión ó competencia sem'e jante á esta. Del 
tiempo que duró la vida de Adulfo en su presente Silla, no podré escribir 
cosa alguna qué cierta sea.» 

Es muy natural que á los condes de Pallars no les hiciera gracia la deci- 
sión del Concilio, suprimiendo la diócesis que llevaba el título de su territo- 
rio, y muerto Adulfo pudieron sacar algún partido del nuevo Obispo de 
Urgel Rodulf o, -hijo del conde Borrell de Barcelona, consintiendo éste en la ^ 
creación de la Sede de Roda, á condición de que le quedase sujeta la mitad 
occidental del condado de Pallars, que es lo que comprende ambos Noguer as ^ 
Pallaresa y Ribagorzana. 

La ciudad de Roda á mediados del siglo x y xi pertenecía aLcondado de 
Pallars, y á fines de este último siglo había entre el cabildo de Roda el título 
de Arcediano de Pallars, y los Obispos de Roda ejercían jurisdicción en 
alguna parte de nuestro condado; pero no es menos cierto que, muerto Adul- 
fo, ya no se titularon jamás Obispos Pallaren ses, sino de Roda. 

En el siglo xii se conserva la concordia que hicieron los dos Obispos de 
Urgel y Roda sobre ciertas parroquias de Pallars. 

En el acta de la dedicación de la catedral, en el precepto de Ludo vico 
Pío, no menos que en la consagración de la iglesia actual, consta claramen- 
te que el Pallars pertenecía á Urgel, pues de otro modo no se puede supo- 
ner que nuestro San Odón, por lo mismo que era tan Santo, hubiera recla- 
mado una cosa que fuera contraria á derecho y mucho más siendo él del país. 

Y prueba de que Atón, sucesor de Adulfo, no se creyó Obispo de Pallars, 
que el episcopologio Rotense lo cuenta como su primer Obispo, lo que no 
hubiera sido así si se tratara sólo del cambio de residencia. Hubiera conti- 
nuado titulándose Pallariense, y por tanto segundo Obispo de Pallars, ya 
que las traslaciones se cuentan siempre como continuación de la anterior. 

Y esto lo confirma el hecho siguiente: A principios del siglo xi se apode- 
raron por segunda vez los moros de la ciudad de Roda, y el Obispo se tras- 
ladó á Llesp, lugar más fuerte y seguro, y no obstante entonces y después 
de recuperada de nuevo Roda, continuó titulándose Obispo Rotense. 

La supuesta residencia de la Sede episcopal en Tremp, que con tanto 
calor y copia de datos se empeña?? en probar el P. Pascual, rio deja conven- 
cido á nadie, pues tantas probabilidades tiene Tremp como cualquier otra 
población del condado, y tal vez menos que ninguna, teniendo en' cuenta la 



1 



— 255 — 

devastación que sufrió esa ciudad (1). La verdad es que ningún documento 
ha presentado el mencionado autor que pruebe su tesis, y lógicamente hay 
que creer que el Obispo residiría en la misma población que los condes. 

Ocupándose de esta cuestión Pujades, dice que este Pastor no pudo tener 
residencia fija en tiempos tan calamitosos y tan turbulentos, en que los Pas- 
tores apenas podían conocer sus propias ovejas, ni los lugares, ni términos 
de sus diócesis. 

Para probar esto se vale el Sr. Marina de lo ocurrido en el Concilio de 
Fontcuberta, celebrado en 911, é infiere que Adulfo se tituló y fué Obispo de 
Pallars 24 años por lo menos antes de la fecha del Concilio, esto es desde 887, 
que una parte del condado era privativa de su jurisdicción (de Lérida) y otra 
controvertible y dudosa; que fué reconocido por tal Obispo por el Concilio 
y que le dispensaron el honor de que lo conservase durante su vida, y que 
así fué, como más adelante veremos, por mas que en 922 se firma ya Palla- 
rensi Episcopo se nominante, de lo que se sigue que él ya no se conside- 
raba como tal Obispo de Pallars sino por la gracia del Concilio, y después 
ya no figuran más Obispos con este título, por más que el P. Pascual se 
empeñe en colocar por sucesor de Adulfo á Atón, pero éste se debe conside- 
rar sola y exclusivamente como Obispo de Roda. 

Una prueba evidente de que nuestro país era ya antiguamente de la 
diócesis de Urgel es el acta de la consagración de la catedral, que la mayor 
parte de los autores pretenden fué en 819, pero los historiadores del Lan- 
guedoc en la nueva edición, y Botet y Sisó, se empeñan en que este acto 
tuvo lugar en el año 840, y sea en una ú otra fecha, siempre es anterior á la 
época en que figura el obispado de Pallars. 

En el mencionado documento de Ludovico Pío (2) se hace mención de 
38 pueblos pertenecientes al condado de Pallars y dos al de Ribagorza, 
qué fueron dados á. la iglesia de Urgel. Por él se ve que todo el Pallars en- 
tonces reconquistado, incluso Tremp, al que tanto cariño demuestra el 
P. Pascual, eran de la diócesis de Urgel. 

A 14kalendas Diciembre de 1012, los condes de Pallars Suniario y Er- 
mengaudo firman el decreto instituyendo la vida canónica en Urgel, junta- 
mente con el Obispo Salla y Aymerico, Obispo de Ribagorza. 

En 1030, el conde de Pallars fué á visitar la iglesia de Urgel— a<¿ diem 
nativitatis Domini nostri Christi cum optivnatibus sitis,id est, Raimundo 
Ermcni>audo, Comiti Pallariensi et Guillelmo Vice-comite et aliis. — Ex 
quo collegi fortasse poterit Comitem Palliarensem fuisse tum subjectuní 
Urgéllénsi (3). 

Y por fin, como decimos al .tratar de San Odón, hemos visto la restitu- 
ción de las parroquias del condado á la iglesia de Urgel. 

(1) Monografía de Tremp.— «Poblaciones de Pallars.» 

(2) Apéndice I de Urgel. 

(3) Marca hispánica, 436. 



— 256 — 



ADULFO 



887. Obispo Pallar ense. 922 

La existencia de este Prelado es indudable, como también está fuera de 
duda que ejerció su jurisdicción en el Pallars, pues aparte del mencionado 
Concilio hay otras memorias. 

Es una verdadera lástima que el P. Pascual (1), en su largo discurso so- 
bre este personaje y obispado, aio empiece por su fundamento, en que fué 
erigido canónicamente, cosa que debía ser la base en que apoyara su edificio. 

Se ve que estaba de ello tan ignorante, que lo confiesa claramente cuan- 
do dice: «¿Quién procuró tal erección? ¿qué causas la movieron? ¿ó por qué 
medios? No se sabe, porque hasta ahora no se ha descubierto documento 
alguno que trate de ello.» 

Según opinión de los PP. Villanueva y La Canal, parece ser que por los 
años 886 había en Urgel un Obispo intruso llamado Selva ó Sclua, que en 
dicha época pretendió ser metropolitano de Tarragona. A fin de multiplicar 
los Obispos sufragáneos y con ellos tener más votos y adeptos que le ayuda- 
sen á la consecución de sus ambiciosos proyectos, consagraría á Adulfo, 
aunque para ello tuviera por de pronto que desmembrar algo su territorio. 
De esta opinión son los PP. Maurinos en su historia de Languedoc, y aun el 
P. Pascual confiesa que no está destituida de fundamento esta conjetura. 

Confiesa además que tiene contra sí la instancia que se puede sacar 
del silencio del Conciíio de Fontcuberta sobre el obispado de Adulfo, y cier- 
tamente si el intruso Selva erigió el obispado de Pallars y consagró á Adulfo 
¿cómo era posible que tuviesen por válida la erección del obispado y la con^ 
sagración de su Obispo? ¿Permiten acaso los cánones que un intruso ordene 
válidamente? Sin embargo de esto, Adulfo es tenido por tal Obispo, y así 
firma en el Concilio, y antes lo había hecho en el de Barcelona y luego en el 
de Jaca. Lo más lógico y razonable es que antes de firmarse Adulfo Obispo 
Pallarense, estaba ya consagrado Obispo de Lérida, y como esta ciudad 
estaba todavía en poder de los sarracenos, establecióse en Pallars, como 
territorio más cercano á su Sede, y este terreno pertenecía parte á Lérida 
(Ribagorza) y parte á Urgel, y esto dio motivo á la queja del Obispo de Urgel. 

El Sr. Marina, en sus apuntaciones, dice: «Adulfo se tituló Obispo Palla- 
rense, no porque jamás hubiese existido una diócesis de este nombre, ni eri- 
gido canónicamente á la sazón en aquel condado, sino porque en el inme- 
diato de Ribagorza, cuyo territorio fué privativo de la Sede Ilerdense, ardía 
el fuego de la guerra, y los ilustres condes de las Marcas hacían heroicos 
esfuerzos para lanzar de las montañas á los mahometanos.» A pesar de esta 
opinión, parece que Ribagorza estaba reconquistado y fueron los condes 
Ramón y Vifredo, su hijo, quienes arrojaron á los mahometanos. Con este 
motivo se retiró Adulfo á la parte más oriental de su diócesis, buscando un 
asilo en Pallars, donde cuidó de ejercer su oficio pastoral, y por efecto de 
exceso de celo ó de ignorante sinceridad extendió la jurisdicción á los pue- 
blos de la confinante Sede Urgellense, que se reputaban privativos de este 

(1) Antiguo obispado de Pallars. 



,^í! 



^ — 257 — ■ 

gbispado, ó se dudaba á cual de las dos pertenecían, conducta acaso digna 
de tolerarse en tiempos tan turbulentos en que los Pastores apenas podían 
conocer sus propias ovejas, ni los lugares, ni términos de su diócesis. Para 
probar esto se vale el Sr. Marina de lo ocurrido en Fontcuberta y que se le 
respetase basta la muerte, como en efecto así sucedió, conservando dicho 
honor. 

En 914 asistió á una junta que tuvieron los próceras del condado de 
Urgel con el Obispo Nantigiso, con el fin de reformar los ocho monasterios 
déla orden de San Benito, que ni tenían Abades ni monjes, y resolvieron 
agregarlos al de San Saturnino de Tabernoles, encargando á su Abad -^Ide- 
ricó que restableciese la vida monástica. 

La última noticia que se tiene de Adulfo es del año 922, y es la confir- 
mación de los privilegios del monasterio de Álaón, que hizo Lupo Asinario, 
en la que Adulfo se firma del modo siguiente: «Pallarensi episcopo se 
nominante. y> 

Terminaremos con el P. La Canal. El apellidarse Adulfo Obispo Palla- 
rense, deaquí tomó motivo el P. Pascual para suponerle Obispo de «««a Sede 
que se empeña en colocar en Trenip, con mejor entusiasmo y buena fe, que 
no de cierto y en realidad». 



SAN ODON Y EL OBISPADO DE PALLARS 

" ' ■ ■ • i 

En atención al importantísimo papel que desempeñó San Odón en la tan 
debatida cuestión del obispado de Pallars, véase lo que á este propósito 
escribe el P. Pascual (1) acerca de las pretensiones de los de Tremp y recla- 
maciones de los Prelados de Urgel: 

«Los Obispos de Urgel tenían muy presente y casi dé continuo la memo- 
ria del Obispado antiguo de Pallas; supuesto que los Obispos de Roda nunca 
querían dexar á los de Urgel, en la pacífica posesión de las Parroquias 
que estos se atribuían y ocupaban dentro del condado de Pallas. No hablaré, 
en prueba de verdad, de las fuertes disputas que tuvo San Heribáldo, Obis- 
po de UrgelX2), con el de Roda, en el año 1040, y que terminaron, felizmente 
con la mediación de D. Ramiro, Rey de Aragón, porque nada se habla en el 
instrumento de las parroquias del condado de Pallas; pero si hablaré de las 
ruidosas que tuvieron á principios del siglo duodécimo, entre los dos santos 
Obispos San Ramón de Roda y Barbastro y Odón, Obispo de Urgel.* 

Aunque otra cosa diga el P. Pascual, es cierto, como asegura el P. Villa- 
nueva, que en 1040 Heribáldo presentó sus quejas ante el rey D. Ramiro I, 
lamentándose contra D. Sancho su padre, que había sacado de la sujeción y 
obediencia de la iglesia de Urgel los condados de Ribagorza y Géstao, los 
cuales el emperador Ludovico Pío había subordinado á ella, como territorio 
<ie su diócesis, en el año 819. Visto por Ramiro la justicia de esta petición, 
mandó que de nuevo volviesen á su diócesis y obediencia dichos dos conda- 
dos, expresando particularmente la ciudad de Roda, con todo lo que á su 
iglesia pertenecía ó correspondía. Esta escritura se hizo á xv de las kalen- 

(1) El antiguo obispado de Pallas, p. 43 y 44. ' 

(2) Este Prelado era vizconde de Cardona. Fué modelo de virtud y santidad, y el P. Doraénecíi lo 
' coloca en el catálogo de los Santos de Cataluña. 

17 



- 258 — " 

das de Octubre, dos ó tres meses antes de la muerte del mencionado Prelado., 
A continuación dice el P. Pascual: «Bal ucio, en el libro 4.** de la Marca 
Hispánica, pág. 440, hablando de esta queja del Obispo de Urgel Heribaldo 
y de la satisfacción que dio á ella el Rey de Aragón D. Ramiro, dice: Que se 
restituyeron al Obispo de Urgel la Ribagorza y Gistaba, con la"ciudad de 
Roda. Si esto fuese así, al Obispo de Roda Arnulfo, que vivía, entonces y 
pocos días después de la resolución de esaqueja, acompañó á Heribaldo en la 
consagración de su iglesia catedral de Urgel, no le hubiera quedado sino el 
Pallas. Pero por otro instrumento de San Odón, sucesor de Heribaldo (1 ) qué 
trae^el cardenal Aguirre en su colección de Concilios de España, t. 4.**, pági- 
na 135, sabemos que las pretensiones de Heribaldo sólo se entendían á la su- 
jeción de los Obispos de Roda á la Sede de Urgel:— ¿7/ sanctae memoriae 
Beatus Heribaldus Episcopus , olim obtulit , Christianisimo Domino Ramiro 
Regi super Ecclesiam Ripurcurliam ac Gistaviensem a nostra disjunc- 
tam. Quae ego Oto indi gnus orgellüanus Episcopus denuo renovare feci 
nec cum nova Barbastrensi Ecclesia erectione pereant et Sanctissimo Papae 
. Paschali misi.— Con esto se destruye lo que añade Balucio de aiitoridad de 
Zurita, esto es, que el año 1060 volvió á erigirse la Sede en la ciudad de 
Roda:— S^fl? rursum anno MLX illic continúala est Episropalis Cathedra ut 
Zurita ait. — Se ve, pues, que las pretensiones de San Odón eran las mismas 
que las de Heribaldo sobre la iglesia de Ribagorza, y quales fuesen las de 
San Odón lo declaran los Breves de los Papas que se producen. 

»En uno de los cartorales de Roda, igualmente que en dos- pergaminos, 
están copiados tres Breves, uno del Papa Urbano II y dos de Pasqual II diri- 
gidos á San Odón, á fin de terminar esas disputas (2). 

■ »E1 Papa Urbano (continúa el P. Pascual), manda á San Odón, en el pri- 
mero, desistir de sus pretensiones contra el de Roda hasta que por su lega- 
do Bernardo de Toledo y el juicio de los Obispos, presente el rey de Aragón 
D. Pedro, se finalice la causa. Parece que ó no se congregó el Concilio insi- 
nuado por el Papa Urbano, ó que no se terminaron en él las disputas entre 
los Obispos de Urgel y Roda, pues perseveraban ellas con vigor en tiempo 
del sucesor de Urbano, Pasqual II. A no ser que la traslación de la Sede de 
Roda á Barbastro diese motivo á San Odón, Obispo de Urgel, para reno- 
varlas. 

»En el año de 1101, conquistada de los moros la ciudad de Barbastro por 
el rey D. Pedro de Aragón, trató de trasladar á ella la Sede de Roda, y con 
efecto lo executó. Antes de esta traslación eran dos las pretensiones de los 
Obispos de Urgel contra los dé Roda: la sujeción, que aquéllos pensaban ser 
obligación de la iglesia de Roda prestar á la de Urgel, y sobre límites de los 
dos obispados, como se ve claro en el breve de Urbano II. Mas como este 
Papa reprehendió á San Odón por lo que toca á la primera, y dejó la se- 
gunda á resolución del Concilio, pensando tal vez San Odón que con el 
aumentó considerable, qué acababa de conseguir el Obispado de Roda, con la 
traslación de su Sede á Barbastro, podría más fácilmente adelantar su pre- 
tensión. Eri estas circunstancias favorables renovó las antiguas disputas. La 

(i) És incierta la afirmación del P. Pascual, puesto que San Odón no sucedió á Heribaldo, sino al 
, Obispo Guillermo Arnal. 

(2) Estos Breves los copiaremos al final. El primero vaíntcírro, los otros dos nó hemos podido encon- 
trarlos, y por lo tanto, daremos sólo la nota que publica el P Pascual, y que dicho autor dice que parecen 
ser del tiempo de San Ramón, aunque ninguna tiene fecha. 



/ 



— 259 - 

cláusula del segundo Breve de Pascual II se queja el Obispo de Barbastro: 
QiiOd llerdensium fines invadas^ supone que San Odón fué el que volvió á 
suscitarlas. 

»En el primer Breve del Papa dirigido á S. Odón, denota ser una sola la 
queja del Obispo de Barbastro contra el de Urgel; esto es, sobre los límites 
de la diócesis de Lérida, ocupados por el Obispo de IJrgel. — Querelam Fra- 
tris nostri Episcopi Barbastren>is accepimus quod Illerdensis Diócesis tér- 
minos contra privilegiorum Romanorum tenorem occupes á loco qui dicitur 
Fonsalsus (1) ver sus ad Ilerdam. Et á Villa Isona. — Mas en el segundo se ve 
claramente ser dos las quejas del Obispo de Barbastro y Roda contra el de 
Urgel: una sobre los límites Ilerdenses ocupados poco antes ó invadidos 
por San Odón. — Conqueriturinstiper quod [ley dae fines qui ei ex anliquo 
jure per Romani M'ivilegii auctoritatem debentur invadas^— y la otra pare- 
ce ser la principal, sobre una parte del Obispado de Roda.— Pro querela f^ar- 
rochiae qtiae Ínter te et fratremnostrumBarbastrensem agitur ^idemjrater 
noster ad Judicium vocatur^ expoliatum se nequáquam venire deberé res- 
ponda. —Vor eso niánda el Papa desistir á San Odón de la invasión de los H- 
^ mites Ilerdenses — praecipientes ut ab Ilerdersiumfinium invasione des istas. 
—Mas por lo que toca á la parte del Obispado en questión, que de muy antes 
era poseído por el de Urgel, le ordena restituirlo al de Roda:— ///«w vero 
Rarfochiae partem qua se mudatum conqueritur ^ ita ei restituas ut nulla et 
justa vel substractionis vel quaestionis occasio relinquatur. 

»Esta parte del Obispado de Roda en questión era sin duda el Condado 
de Pallas, como lo evidenciará la Concordia entre los dos Obispos de Urge] 
y Roda, de que hablaremos luego, y lo dexa inferir el primer Breve de Pas- 
qual II, pues si bien, como queda insinuado, ya no parecen dos, sino una sola, 
las quexas del Obispo de Roda, en aquel Breve, sobre pretensiones de exten- 
sión de Obispado, en realidad se ve que eran las dos mismas, que con 
mayor claridad se descubren en el segundo Breve, en aquellas palabras: 
qviod Ilérdensis Diócesis términos contra privilegiormn Romanorum teño 
rem occupes. He aquí los límites de la Diócesis de Lérida ocupados por el Obis- 
po de Urgel: A loco qui dicitur Fonsalsus^ versus ad Ilerdam. Mas desdi 
la Villa de Isona: Et d Villa Isona. Esto toca, á mi entender, á la parte de 
la Parroquia ó Diócesis de Roda, que es la segunda queja; pues los límites 
del Obispado de Lérida no podían llegar entonces, ni se ha pretendido nun^ 
ca que llegasen, hasta la villa de Isona, en la Conca de Tremp, ni sólo que lie 
gasen hasta el Segre, por la parte que mira á Isona, del qual río dista Isone 
una buena jornada. 

»Sería pues la Villa de Isona el lugar en donde pretendían los Obispos d( 
Roda constituir ó que realmente estaban constituidos y fixados los límites 
del Obispado de Roda, desde los tiempos antiguos; como que desde la Nogue 
*■ ra Ribagorzana, siguiendo todo el Condado de Pallas á espaldas de los Mon 
tes Secos que eran una especie de mojones del condado de Pallas, no sólo lie 
gaba el Obispado de Roda hasta encontrar con la Noguera Pallaresa, sinc 
que hasta la Villa de Isona que dista como dos leguas del Río; y está sita cas 
al pie de la última punta del Montsech: y así se quejaba el Obispo de Roda a 

(i) Cjjee el autor que el lugar de Fonsalsus tal vez sería el que decimos hoy Peralta de la Sal, en Ri 
bagorza, que actualmente es hoy el término del obispado de Urgel por aquella parte, y que corre desd 
Peralta hasta cerca de Lérida en los pueblos de Albesá, Menarguens, Liñola, Termens, etc. 



— 260 — 

Papa que el de Urgel le ocupaba una parte de su Obispado, desde Isona, á P/- 
lla Isona. No dice hasta donde llegaba el Obispo de Urgel, ocupando esapar- 
te del Condado de Pallas, como en la otra queja:- A locó qut dicitur Fonsal- 
sus, ver sus Ilerdam: por ser así preciso, hablando de la invasión de los fines 
ó límites llerdenses; y no precisamente de gran parte del Obispado. Al con- 
trario, por la parte del Condado de Pallas bastaba decir donde empezaba 
la ocupación del Obispado de Urgel, para que se entendiese que quanto ocu- 
paba desde la villa de Isona pertenecía á la pretensión del Obispo de Roda 
y era lo que el de Urgel debía restituir^ según la orden expresa del Papa, á 
fin de que incorporado otra vez el Obispo de Roda de lo que pretendía ser 
de su Obispado, pudiesen comparecer los dos Obispos ante el S. Pontífice, 
para ventilar allí la causa y esperar la pronunciación de la sentencia. 

»No parece llegó ese caso, en atención á que muchos años después de la 
muerte de Pascual II aún estaban en pie las disputas mismas entre los dos 
Obispos de Urgel y Roda; pues en el año 1140 se terminaron amigablemente. 

» Antes de hablar de esta transacción, no será impertinente acordar que 
la villa de Tremp, distante como cosa de tres leguas no más de la villa de 
Isona, resulta hallarse sita dentro del condado de Pallas en questión y esto 
confirma, por otra parte, las sospechas sobre la política ó conducta de los 
Obispos de Urgel, observada con la iglesia de Tremp, qué era muy regular 
siguiese el partido del Obispo de Roda (no vemos la regularidad que quiere 
el P. Pascual) y por otra parte quan fundados po.dían ser los temores de los 
Obispos de Urgel, de que con el tiempo la iglesia de Tremp quisiese hacer 
revivir sus antiguos derechos á la Sede de Pallas (!!!) especialmente 
dexando campo abierto para ese y otros proyectos de la Concordia insinua- 
da, y de que vamos á hablar. 

«Finalmente, en el año 1140 se discurrió un rhedio para hacer que cesa- 
sen las disputas y turbaciones entre los Obispos de Urgel y Roda ó Barbas- 
tro. EUegado Pontificio Guillen, Arzobispo de Arles, con los Abades de 
San Saturnino y de Labaix, los condes de Pallas Arnaldo y Artaldo y otras 
personas de distinción, fueron los mediadores y arbitradores amigables. El 
mismo legado Pontificio dice que dispuso la tal concordia entre Pedro, 
Obispo de Urgel y Gauf redo (Gaufrido)' sobre las iglesias del condado de 
Pallas y de Urgel, que el de Roda poseía, y pretendía por suyas el de Urgel. 
Según esto, tuvo su efecto lo ordenado por el Papa Pasqual II, y San Odón 
restituyó al Obispo de Roda las Parroquias desde Isona, ó del condado de 
Pallas, y las pertenecientes á los límites del Obispado de Lérida, ó del con- 
dado de Urgel; pues en tiempo de Pascual II el Obispo de Urgel era el 
poseedor de las Parroquias controvertidas y el de Roda el despojado de 
ellas; y en este «/ contrario. Muy bien podemos atribuir la falta de memorias 
de los antiguos Prelados de la iglesia de Tremp (si nunca ha habido Prela- 
dos en Tremp, ¿qué memorias quiere encontrar el P. Pascual?) á esos distur- 
bios y variedades que tuvo ella que padecer por tantos años.» 

Y en una nota, pág. 47, dice lo siguiente: «Podemos decir que de resultas 
de esta concordia quedó deshecho entonces el Obispado de Pallars.» (No 
quedó deshecho entonces, sino á la muerte de Adulfo, por la resolución del 
Concilio, y prueba de esto que ningún otro Obispo se tituló Pallarense.) 

«Hasta ese año de 1140 perseveró entero el Obispado de Pallars (esa afir- 
mación es completamente gratuita, como lo hemos demostrado; aunque otra 



— 261 — 

cosa nos diga el P. Pascual), ya teniendo su Sede en el condado (en Roda) de 
su nombre, ya en eí de Ribagorza, que era el mismo, bien que con nombre 
diferente (tampoco en eso está en lo firme, porque Ribagorza fué reconquis- 
tado por nuestros condes, y muchos años antes dominaban ya en Pallars), por 
sola la diversidad de la colocación dé Sede, como hemos visto; pero desde el 
año 1140 habiéndose dividido y como hecho trozos de las parroquias del 
Obispado de Pallars, confundiéndose unas con las del de Urgel y otras con 
las de Lérida, dentro del espacio de diez años quedó totalmente suprimido 
el Obispado de Pallars.» Quedó suprimido en 922, á la muerte de Adulfo. 

La concordia de que antes hemos hecho mención la explica el P. Pascual 
en estos términos: «Consistía la concordia ó transacción, en que se dividie- 
sen entre sí los dos Obispos las iglesias en disputa; esto es que poseyese la 
una mitad el Obispo.de Roda (como Obispo de Lérida) y la otra el de Urgel, 
pero solamente durante la vida de ambos, /« vita stia; de forma que si des- 
pués de la muerte de los dos alguno de sus sucesores no quisiese estar á la 
referida concordia, pudiese volver á suscitar los mismos pleitos ante el Papa 
ó su legado. Post'obüum vero üloruní utriusqtie, siiccessoribus libera sit 
potestas huic Concordiae stare, vel denuo in praesentia Domini Papae vel 
Legati ejus litem suscitare. Parece que las cosas se han quedado así desde 
entonces, supuesto que el condado de Pallars se halla en el día como divi- 
dido entre el Obispo de Urgel y el de Lérida (como decimos al tratar del 
condado, dicho territorio no ha pertenecido jamás á la jurisdicción del Obis- 
po de Lérida) quesucedió al de Roda, después de la traslación de esta Sede 
á la ciudad de Lérida, después de la conquista de los moros.» 

Y para remachar el clavo y á la vez dar un pOco áe jabón 'dios áe 
Tremp, termina el citado autor con estas palabras: n 

«De todo lo dicho hasta aquí, discurría yo que la pretensión que medi- 
tan V. Ss. entablar , es la más bien fundada, así porque no es ella una 
pura idea de nueva creación del obispado en la villa de Tremp, sino un ver- 
dadero (¡y tan verdadero!) restablecimiento del antiguo de Pallars; como 
porque este restabjecimiento pudiera hacerse sin injuria de las Sedes de 
Urgel y Lérida, que poseen quieta y pacíficamente las parroquias del con- 
dado de Pallars. y muchas del condado de Urgel, en fuerza de la condición 
expresa en la citada concprdia, de que en cualquier t-iempo que alguno de 
los dos Obispos de Urgel y Poda, Pedro y Gattfredo, no quisiese estar á 
lo dispuesto en ella, puede mtevamente suscitar el antiguo pleito contra el 
otro; y en fuerza de esta condición clara y expresa, ni con tantos centenares 
de años (esto lo escribía en 1785) han adquirido los Obispos de Urgel y Lé- 
rida, sucesores de Pedro y Gaufredo, ni pueden alegar, en las referidas 
parroquias, el derecho de prescripcióft.» 

Y por último hace notar que expone su parecer con sencillez y buena 
fe, que nosotros no le negaremos, pero la verdad es que estuvo poco afor- 
tunado al tratar un asunto de tanta importancia, pues debía haber prin- 
cipiado su edificio sobre una base sólida y no sobre arena, por su prurito de 
favorecer á Tremp con sus antiguos derechos á la Sede de Pallars, siendo 
así que nunca los tuvo. 

El precepto de Ludovico Pío no puede ser más claro ni terminante al 
asignar las parroquias de Pallars que daba á la iglesia de Urgel, y en el mis- 
mo dice: Inde vero Ecclesiam sanctae Mariaé qui dicunt ad Trimplo cum 



- 258 - ' 

das de Octubre, dos ó tres meses .antes de la muerte del mencionado Prelado. 

A continuación dice el P. Pascual: «Bal ucio, en el libro 4.® de la Marca 
Hispánica, pág. 440, hablando de esta queja del Obispo de Urgel Heribaldo 
y de la satisfacción que dio á ella el Rey de Aragón D. Ramiro, dice: Que se 
restituyeron al Obispo de Urgel la Ribagorza y Gistaba, con la'ciudad de 
Roda, Si esto fuese así, al Obispo de Roda Arnulfo, que vivía, entonces y 
pocos días después de la resolución de esaqueja, acompañó á Heribaldo en la 
consagración de su iglesia catedral de Urgel, no le hubiera quedado sino el 
Pallas. Pero por otro instrumento de San Odón, sucesor de Heribaldo ( 1 ) que 
tráe^^el cardenal Aguirre en su colección de Concilios de España, t. 4.°, pági- 
na 135, sabemos que las pretensiones de Heribaldo sólo se entendían á la su- 
jeción de los Obispos de Roda á la Sede de Urgel:— £/¡f sanctae memoriae 
Beatus Heribaldus Episcopüs , olim obtulit , Christiamsimo Domino Ramiro 
Regi super Ecclesiam Riparcurliam ac Gistaviensem a nostra disjunc- 
'tam. Quae ego Oto indignus orgellitanus Episcopüs denuo renovare feci 
nec cum nova Barbastrensi Ecclesia erectione pereant et Sanctissimo Papae 
, Paschali misi.— Con esto se destruye lo que añade Balucio de aiitoridad de 
Zurita, esto es, que el año 1060 volvió á erigirse la Sede en la ciudad de 
Roda:— S^í¿ rursum anno M LX illic continuara est Episcopalis Cathedra ut 
Zurita ait. — Se ve, pues, que las pretensiones de San Odón eran las mismas 
que las de Heribaldo sobre la iglesia de Ribagorza, y quales fuesen las de 
San Odón lo declaran los Breves de los Papas que se producen. 

»En uno de los cartorales de Roda, igualmente que en dos- pergaminos, 
están copiados tres Breves, uno del Papa Urba.no II y dos de Pasqual II diri- 
gidos a San Odón, á fin de terminar esas disputas (2). 

• »E1 Papa Urbano (continúa el P. Pascual), manda á San Odón, en el pri- 
mero, desistir de sus pretensiones contra el de Roda hasta que por su lega- 
do Bernardo de Toledo y el juicio de los Obispos, presente el rey de Aragón 
D. Pedro, se finalice la causa. Parece que ó no se congregó el Concilio insi- 
nuado por el Papa Urbano, ó que no se terminaron en él las disputas entre 
los Obispos de Urgel y Roda, pues perseveraban ellas con vigor en tiempo 
del sucesor de Urbano, Pasqual 11, A no ser que la traslación de la Sede de 
Roda á Barbastro diese motivo- á San Odón, Obispo de Urgel, para reno- 
varlas. 

>>En el año de 1101, conquistada de los moros la ciudad de Barbastro por 
el rey D. Pedro de Aragón, trató de trasladar á ella la Sede de Roda, y con 
efecto lo executó. Antes de esta traslación eran dos las pretensiones de los 
Obispos de Urgel contra los dé Roda: la sujeción, que aquéllos pensaban ser 
obligación de la iglesia de Roda prestar á la de Urgel, y sobre límites de los 
dos obispados, como se ve claro en el' breve de Urbano II, Mas como este 
Papa reprehendió á San Odón por lo que toca á la primera, y dejó la se- 
gunda á resolución del Concilio, pensando tal vez San Odón que con ei 
aumento considerable, qué acababa de conseguir el Obispado de Roda, con la 
traslación de su Sede á Barbastro, podría más fácilmente adelantar su pre- 
tensión. Eri estas circunstancias favorables renovó las antiguas disputas. L'd 

(1) Es Incierta la afirmación del P. Pascual, puesto que San Odón no sucedió á Heribaldo, .sino ni 
/Obispo Guillermo Arnal, 

(2) listos Breves los copiaremos al final. El primero vaínieírro, los otros dos nó hemos podido enoi-ü- 
irarlos, y por lo tanto, daremos sólo la nota que publica el P Pascual, y que dicho antor dice que parecen , 
ser del tiempo de Sun Ramón, aunque ninguna tiene fecha. 



— 259 - 

cláusula del segundo Breve de Pascual II se queja el Obi<po de Barbastro: 
Quod llerdensium fines invadas^ supone que San Odón fué el que volvió á 
suscitarlas. 

»En el primer Breve del Papa dirigido á S. Odón, denota ser una sola la 
queja del Obispo de Barbastro contra el de Urgel; esto es, sobre los límites 
de la diócesis de Lérida, ocupados por el Obispo de IJi-géS.. — Querelam Fra- 
tris nostri Episcopi Barbastren>is accepiwus quod Illerdensis Diócesis tér- 
minos contra primle giorum Romanorum tenor em occupes á loco qui dicitur 
Fonsalsus (1) versus ad Ilerdam. Rt á Villa Isona.— Mas en el segundo se ve 
claramente ser dos las quejas del Obispo de Barbastro y Roda contra el de 
Ürgel: una sobre los límites Ilerdenses ocupados poco antes ó invadidos 
por San Odón. — Conqueriturinsuper quod [lerdae fines qui ei ex anliquo 
jure per Romani privilegii auctoritatein debenttir invadas^ — y la otra pare- 
ce ser la principal, sobre una parte del Obispado de Roda. — Pro querela f-'ar- 
rochiae qtiae Ínter te et fratremnostrumBarbastrensem agilur ^idemjrater 
noster ad Judicium vocatur^ expoliatum se nequáquam venire deberé res- 
ponda. —^ox eso manda el Papa desistir á San Odón de la invasión de los lí- 
mites Ilerdenses — praecipientes ut ab Ilerdersiumfinium invasione desistas. 
—Mas por lo que toca á la parte del Obispado en questión, que de muy antes 
era poseído por el de Urgel, le ordena restituirlo al de Roda: — Illam vero 
Rarfochiae partem qua se mudatumconqueritur^ ita ei restituas ut nulla ei 
justa vel substractionis vel quaestiom's occasio relinquatur . 

»Esta parte del Obispado de Roda en questión era sin duda el Condado 
de Pallas, como lo evidenciará la Concordia entre los dos Obispos de Urgel 
y Roda, de que hablaremos luego, y lo dexa inferir el primer Breve de Pas- 
qual II, pues si bien, como queda insinuado, ya no parecen dos, sino una sola, 
lasquexas del Obispo de Roda, en aquel Breve, sobre pretensiones de exten- 
sión de Obispado, en realidad se ve que eran las dos mismas, que con 
mayor, claridad se descubren en el segundo Breve, en aquellas palabras: 
quod Ilérdensis Diócesis términos contra privile giorum -Romanorum teño- 
rem occupes. He aquí los límites de la Diócesis de Lérida ocupados por el Obis- 
po de Urgel: A loco qui dicitur Fonsalsus, versus ad Ilerdam. Mas desde 
la Villa de Isona: Et á Villa Isona. Esto toca, á mi entender, á la parte de 
la Parroquia ó Diócesis de Roda, que es la segunda queja; pues los límites 
del Obispado de Lérida no podían llegar entonces, ni se ha pretendido nun- 
ca que llegasen, hasta la villa de Isona, en la Conca de Tremp, ni sólo que lle- 
gasen hasta el Segre, por la parte que mira á Isona, del qual río dista Isona 
una buena jornada. 

»Sería pues la Villa de Isona el lugar en donde pretendían los Obispos de 
Roda constituir ó que realmente estaban constituidos y fixados los límites 
del Obispado de Roda, desde los tiempos antiguos; como que desde la Nogue- 
ra Ribagorzana, siguiendo todo el Condado de Pallas á espaldas de los Mon- 
tes Secos que eran una especie de mojones del condado de Pallas, no sólo lle- 
gaba el Obispado de Roda hasta encontrar con la Noguera Pallaresa, sino 
que hasta la Villa de Isona que dista como dos leguas del Río; y está sita casi 
al pie de la última punta del Montsech: y así se quejaba el Obispo de Roda al 

(l) Ci^ee el autor que el lugar de Fonsalsus tal vez seria el que decimos hoy Peralta de la Sal, en Ri- 
'^íigorza, que actualmente es hoy el término del obispado de Urgel por aquella parte, y que corre desde 
Peralta hasta cerca de Lérida en los pueblos de Albesá, Menarguens, Liftola, Termens, etc. 



— 260 — 

Papa que el de Urgel le ocupaba una parte de su Obispado, desde Isona, á Vi- 
lla Isona. No dice hasta donde llegaba el Obispo de Urgel, ocupando esapar- 
te del Condado de Pallas, como en la otra queja:- A locó qui dicitur Fonsal- 
sus, ver sus Ilerdam: por ser así preciso, hablando de la invasión de los fines 
ó límites llerdenses; y no precisamente de gran parte del Obispado. Al con- 
trario, por la parte del Condado de Pallas bastaba decir donde empezaba 
la ocupación del Obispado de Urgel, para que se entendiese que quanto ocu- 
paba desde la villa de Isona pertenecía á la pretensión del Obispo de Roda 
y era lo que el de Urgel debía restituir^ según la orden expresa del Papa, á 
fin de que incorporado otra vez el Obispo de Roda de lo que pretendía ser 
de su Obispado, pudiesen comparecer los dos Obispos ante el S. Pontífice, 
para ventilar allí la causa y esperar la pronunciación de la sentencia. 

»No parece llegó ese caso, en atención á que muchos años después de la 
muerte de Pascual II aún estaban en pie las disputas mismas entre los dos 
Obispos de Urgel y Roda; pues en el año 1140 se terminaron amigablemente. 

«Antes de hablar de esta transacción, no será impertinente acordar que 
la villa de Tremp, distante como cosa de tres leguas no más de la villa de 
Isona, resulta hallarse sita dentro del condado de Pallas en questión y esto 
confirma, por otra parte, las sospechas sobre la política ó conducta de los 
Obispos de Urgel, observada con la iglesia de Tremp, que era muy regular 
siguiese el partido del Obispo de Roda (no vemos la regularidad que quiere 
el P. Pascual) y por otra parte quan fundados podían ser los temores de los 
Obispos de Urgel, de que con el tiempo la iglesia de Tremp quisiese hacer 
revivir sus antiguos derechos á la Sede de Pallas (!!!) especialmente 
dexando campo abierto para ese y otros proyectos de la Concordia insinua- 
da, y de que vamos á hablar. 

«Finalmente, en el año 1140 se discurrió un medio para hacer que cesa- 
sen las disputas y turbaciones entre los Obispos de Urgel y Roda ó Barbas- 
tro. EUegado Pontificio Guillen, Arzobispo de Arles, con los Abades de 
San Saturnino y de Labaix, los condes de Pallas Arnaldo y Artaldo y otras 
personas de distinción, fueron los mediadores y arbitradores amigables. El 
mismo legado Pontificio dice que dispuso la tal concordia entre Pedro, 
Obispo de Urgel y Gauf redo (Gaufrido)' sobre las iglesias del condado de 
Pallas y de Urgel, que el de Roda poseía, y pretendía por suyas el de Urgel. 
Según esto, tuvo su efecto lo ordenado por el Papa Pasqual II, y San Odón 
restituyó al Obispo de Roda las Parroquias desde Isona, ó del condado de 
Pallas, y las pertenecientes á los límites del Obispado de Lérida, ó del con- 
dado de Urgel; pues en tiempo de Pascual II el Obispo de Urgel era el 
poseedor de las Parroquias controvertidas y el de Roda el despojado de 
ellas; y en este «/ contrario. Muy bien podemos atribuir la falta de memorias 
de los antiguos Prelados de la iglesia de Tremp (si nunca ha habido Prela- 
dos en Tremp, ¿qué memorias quiere encontrar el P. Pascual?) á esos distur- 
bios y variedades que tuvo ella que padecer por tantos años.» 

Y en una nota, pág. 47, dice lo siguiente: «Podemos decir que de resultas 
de esta concordia quedó deshecho entonces el Obispado de Pallars.» (No 
quedó deshecho entonces, sino á la muerte de Adulfo, por la resolución del 
Concilio, y prueba de esto que ningún otro Obispo se tituló Pállarense.) 

«Hasta ese año de 1140 perseveró entero el Obispado dePallars (esa afir- 
mación es completamente gratuita, como lo hemos demostrado; aunque otra 



— 261 — 

cosa nos diga el P. Pascual), ya teniendo su Sede en el condado (en Roda) de 
sunombre, ya en eí de Ribagorza, que era elmismo, bien que con nombre 
diferente (tampoco en eso está en lo firme, porque Ribagorza fué reconquis- 
tado por nuestros condes, y muchos años antes dominaban ya en Pallars), por 
sola la diversidad de la colocación dé Sede, como hemos visto; pero desde el 
año 1140 habiéndose dividido y como hecho trozos de las parroquias del 
Obispado de Pallars, confundiéndose unas con las del de Urgel y otras con 
las de Lérida, dentro del espacio de diez años quedó totalmente suprimido 
el Obispado de Pallars.» Quedó suprimido en 922, ala muerte de Adulfo. 

La concordia de que antes hemos hecho mención la explica el P. Pascual 
en estos términos: «Consistía la concordia ó transacción, en que se dividie- 
sen entre sí los dos Obispos las iglesias en disputa; esto es que poseyese la 
una mitad el Obispo.de Roda (como Obispo de Lérida) y la otra el de Urgel, 
pero solamente durante la vida de ambos,/// vita siia; de forma que si des- 
pués de la muerte de los dos alguno de sus sucesores no quisiese estar á la 
referida concordia, pudiese volver á suscitar los mismos pleitos ante el Papa 
ó su. legado. Post obüum vero illortwi utriusqiie, sticcessoríbus libera sit 
potestas huic Concordiae stare, vel deiiuo in praesentia Domini Fapae vel 
Legati ejiis litem suscitare. Parece que las cosas se han quedado así desde 
entonces, supuesto que el condado de Pallars se halla en el día como divi- 
dido entre el Obispo de Urgel y el de Lérida (como decimos al tratar del 
condado, dicho territorio no ha pertenecido jamás á la jurisdicción del Obis- 
po de Lérida) quesucedió al de Roda, después de la traslación de esta Sede 
á la ciudad de Lérida, después de la conquista de los moros.» 

Y para remachar el clavo y á la vez dar un poco de /«ftdw á los de 
Tremp, termina el citado autor con estas palabras: x 

«De todo lo dicho hasta aquí, discurría yo que la pretensión que medi- 
tan V. Ss. entablar, es la más bien fundada, así porque no es ella una 
pura idea de nueva creación del obispado en la villa de Tremp, sino un ver- 
dadero (¡y tan verdadero!) restablecimiento del antiguo de Pallars; como 
porque este restabjecimiento pudiera hacerse sin injuria de las Sedes de 
Urgel y Lérida, que poseen quieta y pacíficamente las parroquias del con- 
dado de Pallars. y muchas del condado de Urgel, en fuerza de la condición 
expresa en la citada concordia, de que en cualquier t-iempo que alguno de 
los dos Obispos de Urgel y Boda, Pedro y Gatifredo, no quisiese estar d 
lo dispuesto en ella, puede mtevamente suscitar el antiguo pleito contra el 
otro; y en fuerza de esta condición clara y expresa, ni con tantos centenares 
de años (esto lo escribía en 1785) han adquirido los Obispos de Urgel y Lé- 
rida, sucesores de Pedro y Gaufredo, ni pueden alegar, en las referidas 
V^vroqums, el derecho de prescripción.» 

Y por último hace notar que expone su parecer con sencillez y buena 
fe, que nosotros no le negaremos, pero la verdad es que estuvo poco afor- 
tunado al tratar un asunto de tanta importancia, pues debía haber prin- 
cipiado su edificio sobre una base sólida y no sobre arena, por su prurito de 
favorecer á Tremp con sus antiguos derechos á la Sede de Pallars, siendo 
así que nunca los tuvo. 

El precepto de Ludovico Pío no puede ser más claro ni terminante al 
asignar las parroquias de Pallars que daba á la iglesia de Urgel, y en el mis- 
mo dice: Inde vero Ecclesiam sanctae Mariaé qui dictint ad Trimplo cuní 



- 262 — 

omnia ibidem pertinentes. En la Bula de Urbano II á San Odón, le da todas 
las parroquias del pagus Palüirensis, Ribacurciensis, Gestabiensis, etc. 
El mismo P. Pascual confiesa que Tremp pertenecía al condado de Pallars, 
de consiguiente con muciiá razón defendía San Odón los derechos de la Sede 
de Urgel, y el Prelado de Roda pretendía una usurpación. 

En defensa de nuestro Santo dice el P. Villanueva: «Erigióse por estos 
tiempos, esto es, hacia el año llOl, la Sede Episcopal de Barbastro, trasla- 
dándose á ella la de Roda por la voluntad de los reyes de Aragón y con 
autoridad Pontificia. Hacíase esto para aproximarla más á Lérida, reputada 
por Sede originaria de aquella, y para aumentar en el pueblo la esperanza 
y deseo de sacar del poderío de los moros una ciudad tan insigne. Con este 
motivo los Obispos de Barbastro y Roda miraban como pertenecientes á su 
territorio los lugares cercanos á Lérida que hasta aquí habían sido de la 
jurisdicción del de Urgel. A esto se opuso San Odón, y renovó ia queja de 
su antecesor Eri vallo, viendo que los territorios que de tan antiguo estaban 
adjudicados á su iglesia, cuando no había otro que los gobernase j- tan fácil- 
mente se daban á otro Pastor. Que aunque este santo Prelado prefiriese el 
bien común de aquellas tierras al engrandecimiento de su Sede, sin embargo 
no era bien visto que callase en aquella ocasión, ni tampoco justo que de- 
jase de definir legítimamente el rebaño que á cada Pastor pertenecía. La 
reclamación que con este motivo hizo nuestro Santo dio ocasión á los tres 
Breves que le dirigieron los Papas Urbano II y Pascual II, en los cuales está 
reprendido nuestro Santo por haber pretendido la jurisdicción de Metro- 
politano sobre aquellas Sedes. Cosa que no acabo de entender, ni creo que 
nadie diga haber hecho ni pretendido nuestro Obispo, estando como estaba 
ya entonces restaurada la metrópoli de Tarragona, á la que pertenecían to- 
das las iglesias de Aragón.» 

De todo lo cual debe sacarse en consecuencia que San Odón pedía una 
cosa justa y propia de su Sede, como se demuestra evidentemente por la 
donación de Ludo vico Pío, que copiamos al tratar de la Seo, y los demás 
apéndices. 



263 — 



APÉNDICE PRIMERO 
Urbano II á San Odón 

«Anno MXCIX. VII kal, April. Urbanus II Papa ad Odonem Episcopum Urgellensem scribens, qui ab 
eo petiverat confirmationcm privilegiorum et jurium Ecclesiae suae, concessit ea quae postúlala fucrant. Plura 
aútem observanda sunt in his Urbani litteris. Primum enim áii se in excelsa Apostolariim principum Petrí et 
Pauli specula, positutn esse tamquam sf agnosceret se succesorem saneti Pauli aeque ac sancti Petri esse. Dein- 
de confirmans Ecclesiae Urgellensi Turrizallam et Castelletum subtus Minorissam, quae peftinetad Dioece- 
sim Ausonensem, id valere ait salvo parrochiale jure Ausonensis Episcopi. Tertio confirmat tertiam partem 
telonei síve mercati, quod respicii vetera privilegia a Regibus Francorum et principibus marcae Hispánicae 
concessa Ecclessis et monasteriis istarum regionum.»— (Marca hispánica, p. 475.) 



APÉNDICE II 
Bula Urbani II pro EcclesiaUrgellensi (]) 

Urbanus Episcopus servus servorum Dei dilecto fratri Odoni Urgellensi Episcopo cjusque succesoribus 
canonice promovendis in perpetuum. Justis votisassensum proebere justiquc petitionibus aures accomodare 
nos convenit, qui, licet indigne, justiciae custodes atque praecones in excelsa Apostolarum principum Petri 
«t Pauli specula positi Domino disponentc videmur existere. Tuisigitur, fraier in Christocarissime Oddo, justis 
petitionibus annuentes sanctam Urgellensem ucclesiam, cu! auctore Deo praesides, apostolicaesedis auctorítate 
munimus. Statuimus enim üt universa quae juste ad eandem Ecclesiam sive parroquiali sive propietario jure 
pertinere noscuntur, tibi tuisque succesoribus libere semper et illibata serventur, scilicet Cerdaniensis pagus, 
Libianensis, Bergitanensis, Paiiarensis, Ribacurcensis, Gestabiensis, Cardonensis, Anabiensis, Tirbiensis,et lo- 
cum sánete Deodatae cum.finibus suis, castrum de Gisona cum ómnibus terminis suis, castrumde Lanera cum 
finíbus suis, castrum Celsonae, cum ómnibus suis pertinentibus, castrum Aguda de Vallcaria cum finibus suis 
castrum FigeroJa et Fontaned cum ómnibus eorum pertinentis, castrum Perarua, Castrum Sallent, et villa Mon- 
taniocel et de Gulibar cum finibus earum, castrum Carmeliana cum terminis suis, et villa Tossen cum fininí- 
bus suis, castrum Turris, et villa Biscaran, et villa Archavel cum oarum periinentüs et vallera Andorra 
cum ómnibus finibus suis, castrum Rivi Matriti, castrum Colomers, castrum Sarred, castrum Arnall, cas- 
trum Archalis cum ómnibus eorum pertinentiis, et villa Saort et villa Laguanes, et villa Aguatrepida, Cal- 
biciniano et Teners, et Subsmonte et Alaff, Letón, Clopedera, Ges, Sardine, ambae Nocolonae, ambo Bo- 
xadera, villam Sti. Stephani, et villa ipsius scdis Urgellensis, eum ómnibus earum pertinentiis. In Auso- 
nensi parroquia castrum de Turrizella, castelleto subtus Manresa, salvo parrochíali jure Ausonensis Epis- 
copi. Confirmamus.etiam tibi tuisque successoribus tertiam partem telonei sive merchati in ómnibus locis ad 
vestrum episcopium pertinentibus, primicias quoqueac decimas secundum canónicas sanctionesdistribuendas. 
Quidquíd praetereain praesentiarumvestra Ecclesia juste possidet,siVeinfuturum juste atque canonice poterít 
adipisci, tibi tuisque succesoribus fi'rmum semper integrum que permaneat. Ad haec adjicientes statuimus ut 
parroquiae vestrae clerici nuUius saeculares potestati districtionibus addicantur, sed juxta sanctorum cano- 
num instituta episcopali semper sint subditi disciplinae. Si quis sane in crastinum Archiepiscopus, Imperator, 
aut Rex, Princeps, aut Dux, Mai"chis, Comes, Vice-comes, judex aut ecclesiastica quaelibct secularisve pe'rsor 
na hanc nostrae constitutionis paginam sciens, contra eam temeré venire tentaverít secundo tertiove commo- 
nita si non satisfactione congrua emendaverit,potestat¡s honorisquesuidignitatecareat reamquese divino judí- 
cic existere de perpétrala iniquitate cognoscat, et a sacratissimo corpore ac sanguine Dei et Domini redemptoris, 
nostri Jesu Christi aliena fia t, atque in extremo examine districtae uitioni subjaceat. Cunctis autem eidemí loco 
]ustaservantibus sit pax Domini nostri Jesu Christi, quatenus ethic fructum bonaeactionispercipiant, et apud 
districtum judicem praemia aeternae pacis inveniant. Scriptum por manum Joannis Sanctae Romanae Eclesiae 
-'•'Criniarius Constantini filius in mense et Indictione subscripta. Datum Laterani per manum Johaninis sanctae 
Romanae Ecclesiae Diaconi Cardinalis. VIII Idus Aprilis. Indictione VI, anno Dominice incarnationis.MXCIX 
pontificatus autem domini Urbani secundi Papa XI. (2) 

(1) Ex chartulario Eclesiae Urgellensis, 1099. 

(2) Marca hispánica, 1¿07. 



- 264 



APÉNDICE III 
Breves Pcntiñcios de Urbano II. y Pascual II 

Epístola Urbani Papae,m¡ssa O, Urgellensi Epo. «Urbanus Episcopusservusservorum Dei Dilecto Vene- 
rabili Fratrl O. Urgellensi Episcopo salutem et Apostolicam benedictionem. Juxta Sacrorum Canonum institu- 
ía magnis deberes redargutionibus subjacere, qui cum nullo Metropolitano jure fungaris, Vicini á nobis Epis- 
copi subjetionem vel obedientíam temeré requisisti.Nos autem fraternitatis tuae praesentium litterum autoritate 
pirecepimus. Ut eidem Rotensi videlicet Episcopo, quod fam XXX seu XL. annis ipse vel predecessores ejus te- 
nuisse noscuntur quiete tenere permitas, doñee causa vestra Vicarii nostri B. Toletani Archiepiscopi, et alio- 
rum Episcoporüm Judicio, praesente carissimo nostro filio Petro Rege Aragonentium, finiatuí.» — Del antiguo 
Obispado de Pallas.— P. Pascual pág. 61.— Arch de la Santa Igies. de Roda Cerca dol año 1099 y siguientes. 



APÉNDICE IV 
Epístola PaschalisPapaemissa o. Urgellen. Episcopo 

<<Pasclialis EpiscopuS Servus Servorum Dei: Venerabili Fratri O. Urgellensi Epo. salutem et Apostolicam 
benedictionem. Querelam Fratris nostri Episcopi Barbasirensis accepiraus, quod Ilerdensis Dioecesis términos 
contra Privilegiorum Romanorum tenórem occupes, á Loco qui discitur Fons-salsus versus ad Ilerdam; etá 
Villa Isona. Precepimus ergo, ut que a Barbastrensi Parrochia ROmanisPrivilegiis distincta sunt, quieta et in- 
concusa dimittas. Preterea questusest, quod Eccíesiae suae Canonicum pro transgresione posessionis, ab co ex- 
comunicatum, ipso contradicente susceperis, et Ecclesie tue praefecerís. Super quo, quid habeat auctoritas canó- 
nica te ignorare noncredimus. Praecipimus ergo, ut excomunicatum illam a tua prorsus Commupione repelaes, 
et Confratri tuo super hujusmodi excesu satisfacías aJioquin tenebris illius in excommunione socius,cujuscon- 
sortium asumpsisti. Nos enim datam ab Episcopo Canonice sententiam Ratam habemus.» 



/ APÉNDICE V 

Epístola Paschalís Papae missa O. Urgelen. Epo. 

«Paschalis Episcopus, Servus Servorum Dei. Venerabili Fratri O. Urgellensi Episcopo; salutem et apos- 
tolicam benedictionem. Pro querela Parrochiaequae inter te, et Fratrem nostrum Barbastrensem agitur, idem 
Fraternostcr ad judícium evocatus expoliatum se nequáquam venire deberé respondit; conqueritur insuper 
quod llerdae fines qui cí ex antiquo jure per Romani privilegii auctoritatem debentur invadas. Tuo igitur cha- 
risime fraternitate, per praesentia scripta mandamus praecipientes, ut*ad Ilerdentiumfiníuminvasione desistas, 
Illam vero Parroquiae partera qua se nudatum conqueritur, ita ei restituas, ut nulla ei justa vel subsiractionis 
vel quaestionis occasio reliquatur. Sic enim utrumque vestrum omnioccasione se posita usquead proximum 
Pascha ad discutionis nostrae juditium venire praecipimus.» 



CAPÍTULO XII 



Muerte de San Odón 



Muerte del Santo.— Según Marca.— Beatificación.— Canonización.— Acta de Cano- 
nización de San Odón por el Obispo de Urgel.— Sepulcro de San Odón.— Ins- 
cripción del mismo.— San Odón Patrón de la Seo. —Ceremonial para descubrir 
el Sepulcro del Santo. — Novena. 



MUERTE DE SAN ODÓN 

Estojidelis iisqtie adtnortem, et dabo tibi coronavivítae. 
, Se fiel hasta la muerte,' y te daré la corona de la vida. 

Apocalipsis, IIj 10. 

Corría el año 1122. Veintiocho años hacía que nuestro Obispo Odón go- 
bernaba con tanto celo como acierto la g"rey encomendada á su solicitud 
pastoral, y Dios dispuso, yaque le había sido fiel hasta la muerte, darle la 
corona de la vida, que en tan buena lid había merecido. 

Según Pujades, contrajo una grave enfermedad y fué su bienaventurada 
muerte el 7 de Julio (1), sirviéndose Su Divina Majestad librar á aquella 
santísima alma de la cárcel del cuerpo para llevarla á gozar de su gloria 
para siempre, gobernando la Nave Pontificia el Papa Inocencio II y era 
Conde de Barcelona Ramón Berenguer III, muy cercano pariente del Santo. 

Fué grande el sentimiento, dice el P. Doménech, y grandes los lloros de 
aquella tierra, doliéndose todos, así viejos como mozos, hombres y mujeres, 
por haber perdido tan buen Pastor, y como dice Píxjades, «no se puede decir el 
sentiiniento y lágrimas de los de aquella ciudad y diócesis toda, sabida su 
muerte, porque^no sólo perdían en él un Obispo, sino un padre y bienhechor 
de todos en común y de cada uno de ellos en particular. Los ricos y nobles 
perdieron todo su consuelo, y los plebeyos y en particular los pobres, su pa- 
trimonio y su amparo». 

Muerto y enterrado que fué San Odón,. mostró Dios cuan grata le había 
sido el alma de aquél, pues comenzó á hacer por su medio é intercesión 
muchos y niuy grandes milagros, algunos de, los cuales referiremos aquí, y 
si alguno quiere saber más, puede ver el Martirologio Romano, César Baro- 
nio, en el comento sobre el Martirologio Romano y las vidas que de nuestro 
santo copiamos en él último capítulo, sacadas de los archivos de Urgel y 
Barcelona. 

' <^Y por ventura, dice Doménech, si yo tardara más en sacar á luz esta 
í>bra, se perdería la memoria de tan grandes hechos del todo, aun hablando 
de los que hizo después de su muerte. Porque estaban en un leccionario del 

(1) El Necrologio de Roda dice que murió el 26 de Marzo. 



- 266 — 

coro antiguo, del cual han quitado los mochachos todo lo que hizo antes de 
morir, y lo mismo han hecho de la historia de San Armengol. Y como no se 
hallaba en otra parte la vida de este santo escrita, sino en aquel libro, él 
.perdido se había de perder del todo su memoria. Y por eso tengo que suplir 
lo que toca á su vida con el Breviario del Obispado, el cual es tan breve que 
apenas dice cosa alguna. Pero hállansé muchos de los que hizo después de 
su muerte, y los que he podido hallar y. han venido á mis manos, son los 
siguientes.» De estos milagros nos ocupamos en artículo aparte. 

En efecto, lo preciosa que fué á los ojos de Dios la muerte de su siervo 
Odón, mostrólo el Señor por medio de los varios portentos que obró por su 
intercesión, cuyos milagros, tal como los publica el P. Dpménech, tales y 
de tal magnitud serían, qu.e ¡cosa estupenda! á los once años de la muerte 
del Santo se le decretó culto público, se le veneró en los altares, instituyén- 
dole fiesta de guardar, como lo decretó el Obispo sucesor Pedro Bernardo, 
el cual, junto con su capítulo,' lo expidieron en 21 de Junio' de 1133, cuyo 
decreto copiaremos al final de este capítulo. 

«Salta á los ojos, dice elP. Villanueva, la singularidad de este decreto, 
hecho sin contar con la Sede Apostólica, ni aun con el sínodo diocesano, en 
un tiempo en que era ya común el recurso al Romano Pontífice para seme- 
jantes negocios, ó á lo menos no se resolvían sin el acuerdo y consejo de 
todo el clero de la diócesis, abades, etc. En este acto no se halla interviniese 
•otra persona de fuera del capítulo más que Benedicto, Abad de San Satur- 
nino de Tabernoles, cuyo monasterio distaba no más media legua de esta 
ciudad. 

»Desde esa época se ha celebrado sin interrupción en esta iglesia la" 
fiesta de San Odón, aunque fué trasladado su día — (cuya gloria se debe á 
nuestro paisano el Obispo Bernardo de Brill),—e\ cual ordenó que no se 
celebrase en su día, ó sea al otro día de San Pedro Apóstol, y que en adelan- 
te fuese el 7 de Julio, á fin de que no se confundiese su solemnidad con la 
de aquella octava.» Celébrase dicha fiesta también con octava. 

En lo antiguo tuvo oficio propio, conforme se ve en el único Breviario 
que dice Villanueva ha hallado de esta iglesia, impreso en Veneciael 
año 1487, del cual lo copió. 

De este autor lo tomaremos á nuestra vez, para recreo y satisfacción de 
nuestros compañeros en el ministerio sacerdotal, y según se verá en nues- 
tro último capítulo referente á San Odón. 



MUERTE DE SAN ODÓN, SEGÚN MARCA (í) 

«Anno MCXXII Non. Juliiin coelum sublatus est sanctus Odo Episcopus 
Urgellensis, quem tradunt eam cathedram tenuisse per annos octo et vigin- ^ 
ti. Cumque f ama sanctitatis ejus magna esset, anno M.C. XXXIII, XI Kal. J 
"Jul. Petrus Episcopus Urgellensis ejus succesor et universus Canonicorum 
coetus natalis ejus diem anuntiatim canonizar! et canonice ab ómnibus ins- 
tituí atque laudabiliter, confirmari, uno ore omnes sanciverunt, quatenus 
semper deinceps ínter caeteras praecipuas hujus anni festivitates haec 
procul dubioe digne et laudabiliter observetur. Quod miror decretum fuisse 

(i) Marca hispánica, pág. 488. 



- 267 - 

absque interventu auctoritatis Romani Pontificis, cum jam soler ent illi adiri 
pro canonizatione sanctorum, uti nuper observantum est ab eruditissirtio 
viro Joanne Mabillonio.» 



BEATIFICACIÓN 

' La Iglesia, nuestra cariñosa madre, obsierva hoy un procedimiento muy 
distinto del que se seguía en la antigüedad para elevar á los altares los 
siervos de Dios que han fallecido en olor de santidad, disposición sabia 
' como todas las suyas, y más en esto, que se ventila un asunto de tanta tras- 
cendencia para el cristianismo. Para ello precede antes la Beatificación. 

Se entiende por Beatificación la declaración que hace el Romano Pontí- 
fice de que un siervo de Dios, cuyas virtudes han sido previamente califi- 
, cadas, goza de eterna bienaventuranza y puede ser invocado públicamente 
y ser objeto de un culto particular. 

Se distingue déla Canonisación, ya que, como veremos luego, ésta es 
la declaración definitiva y solemne de que un personaje debe ser colocado 
' en el rango de los santos, y como tal honrado por toda la Iglesia. 

La beatificación es solamente concesión á una iglesia particular para 
que venere y dé culto á un siervo de Dios. La canonización és la declaración 
'" definitiva y solemne de que debe inscribirse en el catálogo de los santos y 
kMrecibir. culto público por toda la Iglesia universal. 

El culto, pues, que se da á un beato, es menor que el que se da á un 
santo, y es restringido á una parte déla Iglesia, á una diócesis, á una pro- 
vincia ó á una orden religiosa. 



CANONIZACIÓN 

K Las formas de la canonización eran muy sencillas en los primeros 
tiempos; los que habían derramado su sangre por la fe, ó sea los mártires, 
eran los únicos á quienes se honraba con el culto público, y las actas de su 
martirio eran los títulos que se necesitaban presentar. Comprobados estos 
por el Obispo, en presencia de todo el clero, se erigía un altar sobre la 

' tumba del nuevo santo, se celebraban en él los Santos Misterios, se escribía 
su nombre sobre los dípticos sagrados y se le invocaba en el Canon de la 

■ Misa, de lo cual viene la palabra canonisación. 

Después ya se canonizaron los confesores, los solitarios, las vírgenes, y 
en general todos aquellos que habían muerto en olor de santidad, siendo 
hasta el siglo x los Metropolitanos los jueces ordinarios de las causas ó ex- 

,. pedientes de canonización que se promovían, constituyendo, por lo tanto, 
lo ocurrido con nuestro santo Odón una verdadera excepción de lo estable- 

^ ciclo por la Iglesia, al ser declarado su culto por el Prelado y cabildo de 
Urgel, y que honra en gran manera á San Odón. 

Después los Pontífices empezaron á evocar á sí las causas de canoniza- 
ción que se promovían, y Alejandro III en 1159 reservó enteramente á la 
Santa Sede esta clase de juicios. 

Hoy día, para iniciar el proceso apostólico sobre la canonización, es ne- 

s 



- 268 — 

cesario que el Beato haya obrado otros milagros después de su beatificación. 
La canonización más antigua verificada por la Santa Sede, es la de San 
Udalrico, por Juan XV, que gobernó desde 985 á 996. 



CANONIZACIÓN DE SAN ODÓN 

Para dar noticia del modo que tuvo el Obispo de Urgel Bedro Bernardo, 
sucesor de San Odón, en canonizarle, ponemos aquí copia exacta de dicho 
documento: , 

«Anno ab incarnatione Domini MCXXXIIL, XI kalendas julii. Ego Pe- 
trus Urgellensis Ecclesiae Episcopus, et universas canonicorum caetus, 
magnam atque praeclaram beatae memoriae pontificis Odonis celebrantes 
venerandam solemnitaten natalis ejus diem anuatim canonizari et canonicé 
ab ómnibus instituí atque laudabiliter confirmare uno ore omnes collauda- > 
mus: quatenur semper deinceps inter caeteras praecipuas anni festivitates 
haec procul dubio digne et laudabiliter uti Domini et Patroni nostri Sancti^ 
Pontificis Ermengaudi Divinis veneranda mysteriis observetur, atque in. 
sumendis quoque canonicalibus cibis praedictam more solemnitatum tam 
in maximis, quam.in pueris firmiter teneatur et'habeatur et venerabiliter ho- 
norificetur. Ad hujus itaque venerabilis diei festum dimitió ego praelibatus 
dispensator, dono, atque confirmo unam vaccam de meo censu. Quod si quis 
sane successorum meorum vell ullos alius homo inquietare voluerit, sive hoc-i 
ad disrumpendum venerit, ex parte Dei omnipotentis et beati Petri Aposto- 
lorum Principis excomunicetur et anathematizetur, et in infernum demer- 
gatur. Et propterea haec charta firmé inconvul^a permaneat omni tempore. 
Si autem in die veneris festum illius evenerit, magnis piscibus honorifice 
clerici reficiantur. 

Sig^num Petri Urgellensis Ecclesiae Episcopus.— SigQ^ num Benedicti 
Sancti Saturnini abbatis.— Signum Garelli, archidiaconi — Signum Berenga- ' 
rii, archidiaconi.— Signum Gomballi, sacristae.— Signum Petri Guillelmi,' 
archidiaconi.— Signum Pontii, archidiaconi.— Signum Bernardi, prioris.— 
Arnallus levita rogatus scripsit et suo signo firmayit» (1). 



SEPULCRO DE SAN ODÓN 

Et erit septilchrnm ejtis gloriosum. 
Su sepulcro será glorioso. 

Isaías XI, 10. I 

El cuerpo de San Odón fué enterrado en la santa iglesia catedral de , 
Urgel, en una arca construida al efecto. Después de algún tiempo y deseando^ 
los fieles dar al Santo una nueva prueba de su devoción, construyeron una | 
nueva arca de plata, en cuyo recinto descansan actualmente las venerandas j 
reliquias de San Odón, estando colocada en su propio altar, el primero de la | 
catedral, al lado de la Epístola, junto al altar mayor. En dicha arca se ha- 1 
lian grabados primorosamente varios de los prodigios ó milagros que nos 
refiere Doménech. j 

(1) Del Archivo de la catedral de Urgel. i 



269 — 



EPITAFIO DEL SEPULCRO DE SAN ODÓN 

«Hac theca jacet almi sanctum corpus Odonis 

qui fuit Urgellae Praesul, et Urbis honor. 
Sanguine conspicuus clara de stirpe baronum, 

quorum progeniem decoravit ovans, 
Illum ecclesiae protectorem, prorsus ubique, 

advocat intrepidum quod sua jure fovet. 
Ingenio, sed clarus erat, quin moribus item, 

insignis cultor religionis erat. 
Pupillis pater et viduis quoque saepe maritus, 

aegrotisque salus, pauperibusque vita.» 



SAN ODÓN PATRÓN DE LA SEO DE URGEL 

Gran devoción y confianza tiene la Seo en sus santos Patronos San Ar- 
mengol y San Odón, cuya devoción y confianza quedan patentes en los di- 
ferentes cultos que se les tributan, y uno de los principales es el ceremonial 
que se observa para descubrir el sepulcro de San Odón, cuando una necesi- 
dad grave lo requiere, el cual no deja de ser sumamente curioso. 

La petición de esta gracia parte del M. Iltre. Ayuntamiento. Una vez la 
mencionada corporación ha acordado la necesidad de la misma, delega al, 
concejal Síndico para hacer lo que proceda. Este se dirige á la catedral, ál 
tiempo que el limo. Cabildo está en funciones de coro, y va á ocupar el banco 
destinado al Ayuntamiento. Entonces se acerca el sacristán y éste le pregunta 
que se le ofrece al M. Iltre. Ayuntamiento, á lo que contesta que desea ha- 
blar con el Cabildo. El sacristán transmite el ruego al Maestro de ceremo- 
nias, el que á su vez lo hace presente al Deán y éste á los Sres. Capitulares. 

Una vez concluidos los divinos oficios ó rezos canónicos, entra el Cabil- 
do en la sacristía, y llamado el Síndico, expone allí los deseos de la corpo- 
ración. Manifestado el objeto, retírase, y el Cabildo acuerda día y hora para 
la exposición del sepulcro de San Odón y de las rogativas. Particípase el 
acuerdo al Ayuntamiento, quien por medio de pregón lo hace publicar por 
toda la ciudad. 

Los ritos que desde lejanos tiempos se emplean en el solemne acto de 
descubrir el sepulcro del Santo, son como sigue: 

Previo un toque especial de campanas, se cierran las puertas de la ca- 
tedral y sale de la sacristía la procesión, en la que dos Sres. Capitulares están 
incensando. El curso de la misma sale por la nave de San Armengol, pasa 
luego á la de San Odón y al llegar á su altar se canta la oración propia del 
Santo. Durante la procesión se tocan las campanas de los Santos Patronos y 
^si que ésta concluye se abren las puertas de la catedral á fin de que pueda 
«titrar el pueblo, terminando el solemne acto con el canto de los Gozos de 
San Odón acompañado del órgano. 

Como se comprenderá fácilmente, esta ceremonia no tiene lugar si no es 
Motivada por una necesidad grave y pública, principalmente para pedir que 



- 270 - - 

« 

se serene el tiempo y luzca el sol, y para alcanzar el beneficio de la llu- 
via se acude á San Armengol. Se hacen rogativas por la mañana duran- 
te tres días consecutivos. No consiguiéndose en ese intervalo la gracia 
que se pide, continúan tres días más, en cuyo caso se rezan por la mañana y 
por la tarde. De no ser atendida la súplica, el Ayuntamiento hace nueva pe- 
tición á fin de sacar en pública procesión la urna del Santo, y*á dicho acto 
concurren todos los pueblos comarcanos, presididos por el clero respectivo, 
piadosa costumbre que todavía continúa, pues en la solemne procesión de 
rogativas que tuvo lugar en 1896 concurrieron 31 parroquias, muestra evi- 
dente de la gran confianza que á toda la comarca inspiran las venerandas 
reliquias de San Odón. 

No queremos terminar sin hacer mención del siguiente hecho, ocurrido 
á principios del siglo pasado con motivo de la invasión francesa. 

Un numeroso ejército de la vecina república, pasando la frontera por la 
parte de Andorra, amenazaba caer sóbrela Seo. A la vista de tal peligro, 
la ciudad en masa acudió en súplica á San Odón. Al efecto celebróse un so- 
lemne Triduo á fin de alcanzar del Santo que los libráta de la calamidad que 
se cernía sobre la ciudad. 

San Odón no se hizo sordo á las súplicas de sus devotos, puesto que an- 
tes que terminara el Triduo cayó una nevada tan. copiosa, que cortó el paso 
del ejército invasor y tuvo que retroceder y la Seo se vio libre de sus ene- , 
migos. 

Por fin, para terminar este capítulo, diremos que desde 1887 se celebra 
anualmente una solemne Novena en honor de San Odón, durante la octava 
de su festividad; cuya institución se debe al celoso párroco que aun actual- 
mente gobierna la parroquia de San Odón. 



CAPÍTULO XIII 

Milagros 

Qué son.— El milagro es posible. --Podemos distinguir un milagro de un hecho na- 
tural.— Pueden confirmar una doctrina.— Dios ha hecho efectivamente mila- 
gros. — En^ nuestros dias son raros los milagros. 

Non evit itnpossibile aptid Deum omne verbiivi. 
Para Dios nada es Imposible. 

Luc, 1, 37. 

Hoy que la moderna sociedad se cree con derecho para criticar y discu- 
tirlo todo, antes de ocuparnos de los milagros obrados por San Odón, según 
los refiere con suma sencillez Fr. Antonio Vicente Doménech en su historia 
general de los Santos y Varones ilustres en santidad de Cataluña, obra pu- 
blicada en 1630, vamos á dar una pequeña explicación de lo que son los mi- 
lagros. ' ^ 

¿Qué es el milagro? «Én sentido exacto y filosófico, dice Bergier (1), urí 
milagro es un acontecimiento contrario á las leyes de la naturaleza y que 
no puede ser efecto de una causa natural. Todas las definiciones de los mila- 
gros vienen á parar á esto, por mucho que varíen los filósofos y teólogos en 
sus palabras.» 

Los milagros no son obra ni invención de nuestros días. Son conocidos 
desde muy antiguo, y las Sagradas Escrituras, así en el antiguo como en el 
nuevo Testamento, refieren muchos y muy importantes obrados por Dios, 
principalmente durante la predicación de Jesucristo. 

Según Santo Tomás, para que un milagro pueda considerarse tal, debe 
reunir tres condiciones, á saber: lo difícil, lo exitraordinario y sobrenatural. 

Nunca se escribib tanto, respecto á esta importante cuestión, como en 
nuestros días, por lo mismo que hoy se impugna con más saña cuanto se re- 
fiere con nuestra sacrosanta religión. 

Deseosos por nuestra parte de esclarecer este punto, lo reduciremos co- 
mo lo hace el mencionado autor, á cinco puntos: 1.** El milagro ¿es posible? 
2.'^ Cuando Dios hace un milagro^ ¿podemos probarlo, asi como distinguirlo 
de un hecho natural? 3.° Los milagros, ¿pueden servir para confirmar una 
doctrina 6 religión? A.° ¿Dios hiso realmente milagros para que sirviesen 
de testimonio á la revelación? 5.® En nuestros dias ¿son raros los milagros? 

\y El milagro es posible. — Nadie puede dudarlo, admitiendo que Dios 
ps quien crió el mundo, y le hizo con plena libertad, en virtud de su poder 
infinito. Dios es quien arregla el orden del universo, él quien estableció la co- 
nexión que percibimos entre las causas físicas y sus efectos, y lo hace por su 
propia y omnímoda voluntad; todo lo que sucede es un efecto de esta v<i- 

(1) Diccionario de Teología, í.3.°'j,p. 426. 



— 272 - \ ^ ■ 

luntad suprema, y las cosas existirían de otro modo si él hubiese querido. El 
estableció este orden que llamamos leyes de la naturaleza, que son la ejecu- 
ción de la voluntad del Supremo arbitro del universo. Así es constante por 
la experiencia que cuando un hombre se muere, es para siempre. Tal es por 
consiguiente la ley de la naturaleza. Si acontece que un hombre resucita es 
un milagro, porque es un acontecimiento contrario al curso ordinario de la 
naturaleza, una derogación de la ley general establecida por Dios, y un efec- 
to superior á la fuerza de la naturaleza humana. También es constante que 
el fuego aplicado á la leña la consume: así cuando Moisés vio una zarza ar- 
diendo que no se consumía, tuvo razón para pensar que era úri milagro, y 
no el efecto de una causa natural. ' 

Pero Dios, cuando arregló desde la eternidad el orden de la naturaleza, 
y dispuso, según él, que el hombre muerto lo fuese para siempre y que 
el leño se consumiese con el fuego, no se quitó á sí mismo la potestad 
de derogar estas dos leyes, de restituir la vida á un hombre muerto, y de con- 
servar una zarza en medio del fuego, siempre que lo juzgase á propósito para 
llamar la atención de los hombres, para ilustrarlos y para intimarles pre- 
ceptos positivos. Si lo hizo en algunas épocas, claro está que esta excepción 
de la ley general fué prevista y resuelta por Dios desde la eternidad, igual- 
mente que la ley; que así la ley 3^^ la excepción de ella para este ó el otro caso, 
' son dos efectos de la sabiduría y de la bondad de Dios, porque antes de crear 
el mundo sabía Dios bien lo que quería hacer y lo que haría en toda la du- 
ración de los siglos. Hay quien pretende que los milagros se obran en virtud 
de una ley para nosotros desconocida. JPero San Agustín dice que los mila- 
gros no son contra la naturaleza, sino contra el conocimiento ó contra la ex- 
periencia que tenemos de la naturaleza, porque ésta no es otra cosa que la 
voluntad de Dios. Esto es fácil de concebir, pero para que nosotros podamos 
entendernos y no'contradecirnos, debemos distinguir la voluntad general de 
Dios de una volutad particular: la primera puede llamarse ley de" la natura- 
leza y curso de la naturaleza, porque es la que sucede ordinaria y constante 
mente; la segunda, que es una pura excepción, no se puede llamar ley sino en 
un sentido muy impropio y abusivo, y el abusó de las palabras en nada con- 
tribuye á ilustrar las cuestiones i 

Según Clarke, la única diferencia que hay entre un acontecimiento na- 
tural ó un hecho milagroso, consiste en que éste sucede mtiy rara vez y aquel 
se nota ordinaria y frecuentemente. Si los homj^res, dice, saliesen con fre- 
cuencia de los sepulcros, como el trigo de la semilla, nos parecería una cosa 
natural; y al contrario, el modo con que se procrean en el día le miraríamos 
como milagroso. Esta observación es justa respecto de las cosas que Dios 
hace inmediatamente por sí mismo y sin el concurso de los hombres. Leib- 
nitz sostiene que lo raro de un acontecimiento no basta para caracterizar un 
inilagno: que es preciso también que sea una cosa que supérela fuerza de 
las criaturas; esto también es cierto cuando se trata de las cosas que'Dios 
hace por el ministerio de los ^seres creados. Si estos dos filósofos hubieran 
hecho esta distinción, fácilmente se habrían convencido. De donde debe 
inferirse que aunque todos los días se verifique la transubstanciación siempre 
que celebra el sacerdote, sin embargo es un milagro, porque es un efecto 
iq^finitamente superior á las fuerzas naturales del hombre, de quien Dios se 
vale pl¥a producirlo. ^ . 



— 273 - 

2° ¿Podemos distinguir con seguridad un milagro de un hecho natur 
ral y probar esta diferencia? — Parecerá extraño que nos veamos en la pre- 
cisión de discutir dos cuestiones tan fáciles de resolver; pero como es mate- 
ria muy abonada para los incrédulos, hay que aclararlo. 

Para distinguir con seg^uridad, dicen, un milagro de un hecho natural, 
sería preciso conocer todas las leyes de la naturaleza y saber hasta donde 
llegan sus fuerzas; es así que nosotros no sabemos ni lo uno ni lo otro; luego 
no podemos decir si tal acontecimiento es efecto de una ley de la naturaleza, 
ó si es una excepción de sus leyes. 

La respuesta á esta objeción de nuestros contrarios no es difícil. Por una 
experiencia de seis milanos conocemos bastante la naturaleza para saber 
de cierto que un hombre que murió no puede resucitar en virtud de las leyes 
de la naturaleza, y por consiguiente que toda resurrección es una excepción 
de estas leyes, ó un milagro. Lo mismo sucede con otros hechos que nos 
presenta la Historia Sagrada como milagrosos. Los incrédulos sostienen, 
con una inconsecuencia grosera, por un lado que Dios no puede derogar 
una sola ley de la natura,leza, y por otro suponen que Dios estableció leyes 
contrarias, una por la que un muerto lo sea para siempre y otra por la que 
arregla que un muerto pueda sin milagro restituirse á la vida. 

Es verdad que los ateos no pueden poner límites á las fuerzas de la na- 
turaleza, y están precisados á suponerlas infinitas, porque no pueden asig- 
nar una causa de su limitación. En cuanto á nosotros, que admitimos un 
Criador inteligente y sabio, una Providencia bondadosa y benéfica, estamos 
bien seguros de que las fuerzas de la natui-aleza son limitadas, y sus leyes 
son constantes, porque Dios las estableció para el bien de unas criaturas 
sensibles é inteligentes. 

Además, es evidente que el orden moral estriba en la constancia del 
orden físico; porque si las leyes de la naturaleza pudiesen variar, de nada 
estaríamos seguro.s y no habría certidumbre en la regla de nuestros de- 
beres. Estamos, pues, absolutamente seguros de que Dios no estableció leyes 
físicas contrarias las unas á las otras; que no cambiará el orden de la natu- 
raleza, según lo conocemos, y que los milagros nunca llegarán á dar unos 
efectos naturales. Por consiguiente, estamos seguros de que Dios jamás dará 
á ningún agente natural la potestad de turbar y variar el orden físico del 
mundo y el curso ordinario de la naturaleza; que los espíritus buenos Ó 
malos no tienen esa potestad y mucho menos los mágicos é impostores; y 
probaremos que esto jamás ha sucedido. - 

Entre los'diferentes acontecimientos que refiere la Historia sagrada, los 
hay en que lo sobrenatural salta á vista de todo hombre de recto juicio y 
sobre los cuales no hay necesidad de exámenes ni de disertaciones. Que ún 
enfermo se vaya curando lentamente con algunos remedios y recuperando 
poco á poco sus fuerzas, está én el curso ordinario de la naturaleza; pero 
que cure repentinamente á la voz de un hombre sin conservar ningún resto 
iii reliquia de la enfermedad, esto es claramente un milagro. Que un tauma- 
turgo por su palabra, ó por un simple tacto, restituya la vida á los muertos, 
la- vista á los ciegos de nacimiento, el oído á los sordos, el habla á los mudos, 
tuerza y movimiento á los paralíticos, que ande sobre las aguas y alimente 
cinco mil hombres con cinco panes, etc., no son estas, sin duda, unas obras 
que pueden atribuirse á la naturaleza; para decidir en estos casos, no se ne- 
is 



- 274 - 

cesita ser médico, ni filósof o,, ni naturalista: basta tener una pequeña dosis 
de juicio y de discernimiento. 

Cuando las circunstancias puedan dejar alguna duda sobre lo natural de 
un hecho, entonces es el caso en que debemos suspender el juicio, y no ase- 
gurar temerariamente un milagro. 

Para terminar, expongamos un argumento al qué nunca respondieron 
ni responderán los incrédulos. Si es imposible distinguir con seguridad un 
milagro de un hecho natural, ¿por qué refutáis los acontecimientos de la 
Historia sagrada que os parecen milagrosos y admitís sin dificultad los que 
no pasan de naturales? ¿Vosotros no, queréis creer los primeros porque son 
milagrosos, y sostenéis al mismo tiempo que, si estos hechos sucedieron, no 
se pudo saber de cierto que eran milagros? ¿Puede darse contradicción más 
manifiesta? ' 

Se trata de saber, en segundo lugar, si un milagro puede ser justificado 
y si se puede probar su realidad. Nueva contradicción en este punto por 
parte de los deístas; lo es, en efecto, confesar por un lado que Dios puede 
hacer milagros, y sostener por otro que Dios no puede hacerlos visibles,, de 
modo que se reconozcan y que nadie pueda dudar de ellos razonablemente; 
en éste caso, ¿.de qué servirían los milagros? 

To(fa la dificultad está en saber si un milagro es un hecho visible, y si lo 
sobrenatural del hecho impide que la sustancia del mismo puede, efectiva- 
mente, caer bajo los sentidos, pues nosotros decimos que sería una locura el 
sostenerlo, ya que el milagro es susceptible de las mismas pruebas que un 
hecho natural cualquiera; que puede ser metafísicamente cierto para el que 
lo experimentó en sí mismo y físicamente cierto para el que fué testigo ocular; 
de consiguiente, que puede ser moralmente cierto para los demás por el tes- 
timonio irrecusable de los que lo vieron y del que lo experimentó en sí 
mismo. Además, que cuando un hecho sensible y palpable, natural ó mila- 
groso, se afirma y asegura por un gran número de testigos que no pudieron 
tener un interés común en engañar ni formar entre ellos una conclusión, 
que parecen, por otra parte, sensatos y virtuosos, es imposible que sea su 
testimonio falso. 

3° ¿Pueden los milagros coH/í'/mar una doctrina y probar la divini- 
dad de una religión? 

Antes que hubiese deístas, ó sea los hombres que reconocen un Dios y 
profesan la ley natural (1), nadie dudaba de esta verdad. 

Es una temeridad sostener que Dios no puede revelarse á los hombres, 

(1) La ley en general la definen los moralistas: Rationis ordinatio ad bonum commune ab eo, qut 
cu'ram comunitatis habet, protnulgata.—\..3. ley es la voluntad de Dios intimada á las criaturas inteligen- 
tes, por la cual les impone una obligación, es decir, los pone en la necesidad de hacer ó evitar tal acción, ó 
de ser castigados. 

La ley se divide en eterna, natural, divina, positiva y humana. La primera la define San Agustín, 
— Ratio et voluntas Dei eterna ordinetnpraescriptum conservari jubens, perturbari vetans.—'La razón 
y voluntad eterna de Dios que nos manda conservar el orden prescrito y nos prohibe perturbarlo. 

Se entiende por ley natural la. que impuso Dios á todos los hombres y que debía imponerles en conse- 
cuencia de su naturaleza, esto es, de sus necesidades, de sus inclinaciones y de sus cualidades buenas ó 
malas. Santo Tomás la define: Lex naturalis nihil aliud est, nisi lumen intellectus, infusum nobis a Deo 
per quod cognoscimus illud esse agendum quod est intrinsece bonum, illud fugiendum quod est intrin- 
secemalum. 

La ley divina positiva es la que ha dadóDios á los hombres por la revelación. 
.Ley humana, la que da ei legislador para todos y cada uno de sus subditos. 

El objeto de la ley son todos los actos que pueden ser mandados ó prohibidos lícitamente y oblig^^ 
todos los subditos que tengan uso de razón. 






- 275 — 

sea para instituirles, sea para manifestarles su voluntad, y el medio de com- 
probarlo es los milagros, y si éstos no se saliesen del orden natural, no se 
probaría la intervencióri del Señor de la naturaleza. 

Para mayor comprensión de esto, tomemos por ejemplo la resurrección 
de un muerto predicha y obrada en prueba de un dogma religioso; suponga- 
mos el hecho comprobado de manera que no deje duda alguna razonable en 
el ánimo de los espectadores. ¿Quién podrá negarse á creer una-doctrina 
acompañada y sostenida por un prodigio semejante? Es cierto que entre la 
verdad de esta doctrina y la resurrección de un muerto no existe una cone- 
xión natural, mas existe una conexión convencional en virtud de la cual el 
Autor de la naturaleza, tomado por testigo por el taumaturgo, se interpone 
visiblemente para garantir la doctrina anunciada en su nombre. Un milagro 
no prueba la verdad de un dogma, pero prueba la autoridad del que le 
enseña. «Que un hombre venga á hablarnos este lenguaje, dice el filósofo de 
Ginebra: Mortales, yo os anuncio la voluntad del Altísimo; reconoced en mi 
voz aquel que me envía: yo ordeno al sol el cambiar su curso, á las estrellas 
el tomar otra dirección, allanarse las montañas, elevarse á las olas, y á la 
tierra tomar un aspecto muy diferente. ¿Quién no reconocerá al instante en 
estas maravillas al Señor de la naturaleza? Esta no obedece á los impostores.» 

Estas sencillas nociones, tomadas del sentido común, bastan para el hom- 
bre de buena fe que quiere examinar los milagros del cristianismo, puesto 
que siendo Dios el que arregló el curso de la naturaleza, estableciendo este 
orden físico tan admirable que vemos, solamente él tiene potestad de sus- 
penderle, aunque sea por un instante. 

Cuando Moisés preguntó al Señor cómo podría convencer á los Hebreos 
de la verdad de su misión, Este le concede la potestad de hacer milagros, 
y le dice: Vé, yo estaré en tu boca y te enseñaré lo que debes decir (1). 

Obedece Moisés, y á vista de sus milagros creen. los Israelitas su misión 
y el rey de Egipto se ve por último precisado á ceder. 

También los discípulos de Jesucristo creyeron en él, cuando vieron el 
primero de sus milagros (2). 

Cuando San Juan Bautista envió dos de sus discípulos para qué hiciesen 
al Salvador la siguiente pregunta: ¿Eres tú él que debe venir ó esperamos á 
otro? Jesús hizo en su presencia muchos milagros y respondió: <íld á decir á 
Juan lo que habéis visto» [3). 

Muchas veces dijo Jesús á los judíos: «Las obras que yo hago en nombre 
de mi Padre, dan testimonio de mi. Si no queréis creerme á mi, creed á mis 
obrase, (,A). 

De lo dicho se infiere que los incrédulos no tienen razón cuando dicen 
que aunque los milagros probasen que un hombre es enviado de Dios, no 
probarían que este hombre es infalible, y mucho menos impecable. A lo que 
contestaremos, que cuando Dios envió á un hombre para que anunciase de 
su parte una doctrina y sus leyes, y le dio por credenciales la potestad de 
hacer milagros, sostenemos que la justicia, la sabiduría y la bondad divina 
están- interesadas en no permitir que este hombre se engañe ó quiera enga- 

(1) Éxodo, IV, 1 y 12. 

(2) San Juan II, 11. 

(3) San Lucas, VII, 19. 

(4) San Juan, X, 25 y 26. 



- 276 — 

ñar á los demás, enseñándoles una doctrina falsa ó prescribiéndoles leyes 
injustas. De lo contrario, tenderia Dios á las naciones un lazo de error inevi- 
table y las pondría en la necesidad de entregarse á un impostor, siendo así 
que El es enemigo de la iniquidad, incapaz de mentir, engañarse y engañar- 
nos. Y para terminar diremos que si los milagros nada probasen, desde 
luego que no se tomarían tanto trabajo los incrédulos para que se dudase de 
ellos. 

4." ¿Dios ha hecho efectivamente milagros? 

Si esto es indudable, están resueltas todas las demás cuestiones; se sigue 
que los milagros no son imposibles, inútiles ni indignos de Dios; que prueban 
algo y pueden ser probados; pues bien, todo el que no sea ateo ó materialis- 
ta, está en la necesidad de admitirlos. Los mismos ateos convienen en que la 
creación es el mayor de los milagros, y que todo el que admite esto, no puede 
dejar de admitir la posibilidad de lo demás; á no ser que se sostenga la eter- 
íiidad de, la raza de los hombres, es preciso confesar que el primer individuo 
del género humano no pudo principiar á existir sino por milagro. 

El diluvio umversal se prueba por la inspección del globo, y es, indu- 
dablemente, otro milagro. Todas las hipótesis inventadas por los ñlósofos 
para combatir su realidad, ó para explicarlo como una cosa natural, son tan 
frivolas como infundadas. 

Respecto á los milagros de Jesucristo, hay varias pruebas. La primera es 
el testimonio de los Apóstoles y Evangelistas. Dos de éstos han sido testigos 
oculares; los otros dos han escrito su historia, aprendida de los mismos 
testigos. 

San Pedro toma por testigos de estos milagros á los mismos judíos, reu- 
nidos en Jerusalén el día de Pentecostés. Fueron publicados en la misma 
Judea, ó sea en el mismo punto donde se habían obrado, y están confirmados 
por los testimonios de los historiadores Josefo, Celso, Juliano y otros. 

Estos milagros fueron vistos no sólo por todos los habitantes de la Judea, 
sino por todos los judíos del universo, que se hallaban en Jerusalén en las 
principales festividades del año. Y de que la mayor parte de estos testigos 
no hayan creído la misión y divinidad de Jesucristo, no se deduce de ello 
que no hayan creído los milagros que vieron; sólo se sigue que no sacaron las 
consecuencias que de ellos emanaban. 

Además, no solamente no los pusieron en duda los judíos, sino que los 
han confesado, aunque atribuyéndolos á magia ó á la intervención del ma- 
ligno espíritu; otros á la pronunciación del nombre de Dios, que Jesús, 
decían, había robado al templo. 

Los demás paganos tampoco se han atrevido á negarlos, sólo diciendo 
que los había hecho por arte de magia. ; 

Ha habido apóstatas en el siglo i, asegura San Juan, y no obstante nin- 
guno es acusado de haber publicado que era falsa la historia del Evangelio. 

La más fuerte prueba de la verdad de los milagros de Jesucristo es el 
gran número de paganos y judíos convertidos por los apóstoles y discípulos 
de Cristo. 

Estudiando las circunstancias, no vemos más que obstáculos y que sólo 
lá verdad podía triunfar. Era enemigo de Jesús todo el elemento más pode- 
roso é ilustrado de los judíos. Los sacerdotes y los escribas, los fariseos y It'í' 
saduceos, se reúnen todos contra un hombre, que les echa en cara sus 



- 277 — 

vicios. Ellos no ignoran los prodigios reales sobre que Jesús funda su auto' 
ridad. Muchas veces son ellos testigos de todo y ven la impresión que hacen 
sobre el pueblo, y no pueden menos que exclamar: «Todo el mundo le sigue 
— Ecce mundus totus post eiim abiitf>. No se les oculta el peligro que les 
arnenaza si su adversario, á favor de sus milagros, se hace reconocer Hijo 
de Dios. El odio, la envidia, sus intereses, todo les prescribe poner en evi- 
dencia la impostura de estos milagros. Tienen la fuerza pública, les es fácil 
probar el fraude por medio de informaciones, y no obstante no pueden ne- 
garlos, y sólo se constituyen en acusadores ante el Gobernador, denuncián- 
dole como rebelde y de haber seducido al pueblo con falsos prodigios, pero 
sin presentar testigos que depongan contra sus milagros Ni el hijo de la 
viuda de Naím, ni la hija de Jairo, ni Lázaro, ni el ciego de nacimiento, ni 
tantos otros que publicaban altamente sus beneficios y su poder, son puestos 
en juicio y perseguidos como cómplices de una superchería ridicula y sacri- 
lega. Todas las acusaciones se dirigen contra la doctrina y contra los discur- 
sos de Jesús; ¡tan constante é inexplicable era la verdad de sus milagros! 

En cuanto á nosotros, estamos ciertos de los milagros de Jesucristo por 
los testimonios que nos aduce la historia eclesiástica y profana, que por 
todas partes donde los apóstoles enseñaron, se formaron iglesias numerosas. 

La primera es la de Jerusalén, que comienza cincuenta y tres días 
después de la muerte de Jesucristo. Luego se establece la fe en Samaría, en 
Damasco, en Lidia, en Jopé, en Cesárea y en Antioquía, en donde los discí- 
pulos de la nueva religión enipiezan á ser designados con. el nombre de su 
Maestro. 

De la Palestina y de la Siria pasan los apóstoles *al Asia menor, á la 
Grecia y á la Macedonia; penetran en Italia y allí echan los fundamentos de 
esta Iglesia principal, como la llama San Ireneo, de la cual dependerán 
todas las demás, y la que hará de Roma la capital del mundo, aun después 
de la destrucción del imperio romano. 

En España vinieron á implantar la nueva religión el apóstol Santiago, 
y según el P. Lafuente, en Cataluña fué donde más pronto arraigaron las 
creencias religiosas sembradas por el mismo apóstol San l'ablo, que vino -en' 
persona, y también aseguran respetables autores que nuestra Cataluña fué 
la que más pronto se vio regada con la sangre de los mártires de la nueva 
idea, durante las persecuciones ordenadas por los emperadores romanos. 

Y debe tenerse en cuenta que los primeros fieles no abrazaron esta 
nueva doctrina sino bajo la autoridad de los milagros atribuidos á Jesucristo. 
Los apóstoles, á ejemplo de Jesucristo, su Maestro, no prometían más que 
cruces, persecuciones y aflicciones, y enseñaban á los que les seguían que 
no fundasen sus esperanzas en este mundo. 

¿Qué grado, pues, de convicción no era menester para determinar á los 
primeros fieles al sacrificio de todos sus intereses? ¿Qué atención no debieron 
poner en estos milagros que decidían de su suerte para la vida presente y 
la futura? No fué el amor á la novedad, ni un ciego entusiasmo, el que abra- 
zaran la nueva doctrina-, y que en defensa de la misma no vacilaran en desa- 
fiar los tormentos inventados por los tiranos. La causa fué la evidencia y la 
autoridad de los milagros obrados por Jesucristo. 

5. ¿En nuestros días son tan raros los milagros? 

El don de hacer milagros no está vinculado á personas ni á épocas de- 



- 278 - 

terminadas, sino que la promesa del Salvador es á aquellos que creyesen en 
El y excluye por sí misma todo límite de persona y de tiempo. Lo atestig-ua 
la historia antigua y moderna. San Pablo (1) supone que el don de los mila- 
gros era común entre los fieles, y los Santos Padres son testigos de que con- 
tinuó en la sociedad cristiana durante muchos años. 

San Ireneo dice que muchos fieles curan los enfermos con la imposición 
de las manos, y que algunos han resucitado á los muertos. 

En el siglo iii, atestigua Orígenes que vio muchos enfermos curados por 
la invocación del nombre de Jesucristo y por la señal de la Cruz (2). 

Hasta el siglo v hablan lo mismo San Cipriano, San Félix, Eusebio, 
Lactancio, San Jerónimo, San Gregorio Nacianceno y otros. 

No nos detendremos á referir lo que dicen otros autores tan graves 
como Tertuliano y Eusebio, San Basilio y San Jerónimo, San Jerónimo y 
San Agustín dicen haber visto con sus propios ojos las curaciones obradas 
por las reliquias de San Gervasio y Protasio. Y por fin, ¿qué cosa más ase- 
verada que los milagros de San Agustín de Cantorbery hatia el fin del 
siglo vn? 

La historia de la Edad media nos presenta una multitud de milagros 
igualmente ciertos, bastando para ello hojear la historia eclesiástica, las 
vidas de los santos, y especialmente las actas de su canonización, y llevarán 
la convicción al ánimo de cualquiera que de imparcial se precie. 

¿Y por qué hoy, tal vez dirá alguno, no son tan frecuentes y numerosos 
los milagros como antiguamente? 

A esto le contestaremos con San Agustín: (3) «Antes que el mundo creye- 
se, eran necesarios los milagros para atraer á los hombres á la fe.» 

El gran tránsito de los errores-.y de la licencia del paganismo á la moral 
del Evangelio no podía efectuarse sin pruebas evidentes de la divinidad del 
cristianismo; mas, ya publicado el Evangelio, establecida la fe y convertido 
el universo, estaba cumplido el objeto de los milagros y conseguido su fin. 

Con todo, el don de hacer milagros quedó en la Iglesia; Dios los obró 
aún después para propagar ó afirmar la fe; mas, decir que son aún necesa- 
rios en general, sería poner en problema la existencia ó el carácter sobrena- 
tural de los que sirvieron para el establecimiento del cristianismo. Mas la 
cosa está juzgada y es incontestable; este juicio es la obra de las naciones y 
de los siglos, y cada uno puede, en caso de necesidad, examinar aún los mo- 
tivos en qué se funda. Si la religión es atacada, le basta para defenderse 
mostrar sus primeros siglos de posesión. ¿Qué más puede exigir el incré- 
dulo? ¿Acaso ser él mismo testigo de los milagros sobre que descansan las 
bases de la fe cristiana? Pues si este derecho pertenece sólo á un hombre, 
pertenece del mismo modo á todos. 

¿Y qué vienen á ser, entonces, las leyes generales del universo? Los 
milagros ocuparán su lugar, pero, por lo mismo, pierden su carácter propio 
y dejan de ser milagros. 

Basta de doctrina y volvamos al encuentro de San Odón, y veremos 
como el Señor se dignó concederle el don de hacer milagros. 

(1) l.^adCorint., V..12, 13y 14. 

(2) Cont. Cels., libr. 2.°, n.° 24. 

(3) DeCiv. 1. 22, cap. 8, n.°l. 



CAPÍTULO XIV 
Milagros de San Odón 

Un mozo de Pallars.— Un caballero de Cerdaña.— Un mancebo francés.— Un mozo 

del castillo de Pons.— Varios prodigios. 



MILAGROS DE SAN ODÓN 

Bene omniafecit: et surdos fecit andircet imitos 
loqui. 

Bien lo ha hecho todo: á los sordos ha hecho oír y á 
los mudos hablar. 

Marcos, Vil, p. 37. 

«Los milagros que este bienaventurado ha hecho en vida y en muerte, 
dice Doménech, son muchos y muy grandes. Pero la memoria de los que 
hizo en vida se ha perdido en nuestros tiempos del todo, que es grande lás- 
tima. Y por ventura, si yo tardara más en sacar á luz esta obra, se perdiera 
la memoria de tan grandes hechos del todo, aun hablando de los, que hizo 
después de muerto. Porque estaban en un leccionario del coro antig^uo, del 
cual han quitado los mochachos todo lo que hizo antes de morir y lo mismo 
han hecho de la historia de San Ermengol. Y como no se hallará en otra 
parte escrita la vida de este Santo, sino en aquel libro, se había de perder 
del todo su memoria. Y por eso tengo'de suplir lo que toca á su vida, con el\ 
breviario del Obispado, el cual es tan breve, que á penas dice cosa alguna. 
Pero hállanse muchos de- los que hizo después de muerto, y los que he podido 
hallar y han venido á mis manos, son los siguientes: 

»Un mozo de Pallas, mudo y sin lengua de su nacimiento, fué ala iglesia 
de Nuestra Señora, que es la catedral de la Seo de Urgel, el cual estuvo toda 
la noche velando y haciendo oración mental delante del sepulcro de este glo- 
rioso Santo, por cuyos méritos fué Dios servido volverle la lengua, aunque 
no el uso de ella, pues teniéndola no podía hablar. El qual vuelto á su tierra 
causó grande admiración en sus deudos, y, en todos los otrps viendo que avia 
ídose sin lengua y bol vía con ella; y así le importunaron, que volviese otra 
vez al sepulcro del siervo de Dios nuestro Señor con fe, pues le había dado 
la lengua, le daría el habla. Volvió el buen hombre á la Seo dé Urgel, y 
cuando llegó cerca del Estanque del Águila (1) vio al bienaventurado San 
Odón, que con rostro resplandeciente, vestido de pontifical y con su mitra se 
le puso delante. Espantóse el mozo al verlo; porque le conocía muy bien de 
T^as veces que lo había visto en su vida. El santo le saludó benignamente y él 
hizo señas de como estaba mudo y que no le podía responder. Volvió el 
siervo de Dios á saludarlo, mandándole que hablase y con esto él se halló 

(1) Este estanque parece ser el hoy conocido por el «Estany de Montcortés». 



- 280 - 

sano enteramente. Y en habiendo cobrado el habla, le desapareció el glorioso' 
Odón. 

»Entonces el mancebo, viendo la gran merced que Dios le había hecho por 
los méritos deste bienaventurado Santo, vino á la Seo de Urgel, y delante de 
su sepulcro refirió fielmente, á los que allí se hallaron, de qué suerte el dicho 
Santo le había aparecido y curado. Los cuales viendo el suceso de la visión 
maravillosa dieron gracias á Dios, que tanto lo es en sus siervos. 

»Por fiestas de Navidad uii noble caballero de los más principales de 
Cerdaña, que tenía costumbre de ir hartas veces á la corte de San Odón, 
cuando vivía, y recibía muchos beneficios de su mano, fué con grande 
humildad, con un criado suyo mudo delante de su sepulcro para velar allí, y 
puestas las rodillas en tierra dijo estas palabras: «Padre mío y Señor santí- 
simo Odón: siempre que he venido á vuestra Curia he recibido muchas mer- 
cedes de vuestra liberalísima mano; yo criado y siervo vuestro os ruego, si 
estáis en el cielo, como creo, os sirváis volver el habla á este criado mío, á 
gloria de Dios, vuestra y de todos los Santos. Lo mismo rogaba interiormente 
el mudo; aunque cansado, se durmió con un sueño muy profundo, en el cual 
le apareció esta admirable visión: vio dos hombres de muy buen talle, níuy 
honestos y hermosos de rostro, entre Tos cuales había una doncella, tan linda 
dama y hermosa, que bien parecía ser cosa del cielo, á quien aquellos hom- 
bres tan venerandos acompañaban hacia el sepulcro de San Odón. Llegada 
que fué á él miró con amorosos ojos al mudo, diciendo á uno de aquellos: 
«Hijo, ¿este mancebo tiene necesidad de remedio?» Respondió el hombre vene- 
rando: 

»Señora, manda á nuestro hermano y siervo vuestro Odón, Obispo, 
que tome á su cargo procurársele.» Ella entonces (que sin duda debía ser la 
Emperatriz del Cielo) puso los ojos en San Odón, y como mandándole dijo: 
«Hijo, remediad á este mudo que está durmiendo delante de vuestro sepulcro, 
y con devoción pide vuestro favor.» El bienaventurado Santo, por obedecer 
á lo que le mandaba, acercóse al mudo, y con el dedo pulgar de la mano 
derecha tocóle la lengua y volvióle el habla. Despertóse el que era mudo, y 
viéndose milagrosamente curado, dijo en grito á voces como veía dos hom- 
bres de gran autoridad y resplandecientes como el sol, vestidos con vestidu- 
ras blancas, y con ellos una Señora hermosa sobremanera, á quien ellos 
llamaban madre de Dios. Los que de allí habían venido á velar y visitar su 
sepulcro, oyendo aquel mancebo que hablaba y ya remediado de su enferme- 
dad, dieron gracias á Dios, y los eclesiásticos, que estaban diciendo maitines, 
entonaron luego devotamente un himno de alabanza de este bienaventurado, 
y de Dios, que es tan maravilloso en sus Santos. De este prodigioso milagro 
se alegró no solamente todo el clero, sino también el pueblo oyendo al mozo 
que hablaba y contaba la visión, y la merced que había obrado Dios en él 
por la intercesión del siervo de su siervo. 

»Eran tantos los milagros que por este-bienaventurado obraba Dios, que 
no solamente la fama de ellos se derramó por todas las tierras de los Pií'i- 
neos, sino que sus maravillas tenían llena de espanto y asombro á toda Es- 
paña. Porque su sepulcro era un hospital de ciegos, cojos, mudos y otros 
enfermos de diversas enfermedades, que acudían á pedirle favor. 

«Aconteció una vez que, estando el Procurador y Portero de la iglesia 
para encender la lámpara del sepulcro de San Odón, que se había muerto, 



— 281 — 

en presencia dé todos los que estaban allí bajó una lumbre del cielo y la 
encendió, con grande espanto de los que lo vieron y 16 refirieron, 

»Un hijo de un pobre hombre estaba tullido de todos sus miembros, de 
tal suerte que no podía mover los pies, ni sentarse, ni hacer cosa alguna. 
Su padre teniéndole compasión, acompañado de algunos otros le llevó á la 
iglesia catedral de Ntra. Sra. de la Seo de Urgel, é hizo allí oración supli- 
cando al Santo que le alcanzase salud. Perseveró muchos días con su hijo 
delante del sepulcro velando y haciendo oración, pero viendo que no al- 
canzaba lo que pedía, movido con molestia y ya por haber, según su parecer, 
trabajado en vano, propuso volver á su casa, y realmente se fué, dejando al 
hijo delante de la puerta de la iglesia. Cosa maravillosa, que apenas se había 
ido el padre, cuando al punto fué el hijo curado, y levantándose por sí mis- 
mo se fué por sus pies al sepulcro del siervo de Dios; con que la tristeza de 
aquel pobre hombre se convirtió en contento y alegría, regocijándose con él 
los que le habían acompañado y con ellos todo el pueblo. 

»Un mancebo de origen francés, que residía en España, vino por volun- 
tad de Dios á baldarse, el qual sentía mucho su miseria, de tal suerte que 
siempre estaba llorando. Este, habiendo entendido las maravillas que Dios 
obraba por San Odón, determinó ir á visitar su santo cuerpo, y partiendo de 
su casa llegó á Seo de Urgel muy fatigado, así de los caminos ásperos que 
hay en los Pirineos, como también de su dolor. Veló delante del sepulcro del 
Santo con continuos gemidos y lágrimas, rogándole se apiadase de su mise- 
ria y fuese servido favorecerle en aquel trabajo. Y como hubiese velado 
muchas noches sin poder alcanzar salud, subió en su jumento y fuese muy 
triste, el cual llegando á una fuente llamada Plovins, aquejado de muchísima 
sed, quiso beber en ella y para eso bajó del asno como pudo. En. haberse 
apeado dio el jumento á huir, y como no le pudiese alcanzar comenzó á 
dolerse de su miseria con entrañables lágrimas y gemidos, pidiendo con 
gran devoción y de todo su corazón el favor de San Odón. ¡Oh cosa maravi- 
llosa! que á penas acababa de hacer dicha oración, cuando se sintió curado, 
y con tantas fuerzas, que pudo muy bien correr de tal manera, que aunque 
el asnillo huía, le alcanzó y tomándole volvió á Seo de Urgel haciendo • gra- 
cias á Dios de su salud, y á la Reina de los Angeles y á su Santo Confesor. 

»Un mozo natural del Castillo de Pons, en la noche de San Juan, después 
de haber jugado todo el día, estaba por baldón, delante de muchos, represen- 
tando un contrahecho, del cual ordenó la Divina Justicia que se quedase 
cual se fingía y sin esperanzas de recobrar la salud, porque tenía la mano y 
el brazo seco. Fué traído luego al sepulcro de San Odón, rogando á Dios con 
lágrimas que por méritos de su Santo le quisiese curar. Pero no mereció ser 
oído; antes se apoderó del la enfermedad con tal extremo, que no. podía apar- 
tar el dedo ni el brazo del costado sin quebrarlo, como lo probaron muchas 
veces. Lleváronlo á los médicos, y todos á una dijeron que humanamente 
era una enfermedad incurable. Volviéronlo otra vez, el día de San Pedro y 
San Pablo, al sepulcro de San Odón y San Ermengol, donde con humilde 
oración imploró los méritos de dichos Santos. Y como después de ella qui- 
siese volverse, parecióle ver á San Odón, y dos hombres con él vestidos con 
i"opas blanquísimas, el uno de los cuales por mandato de dicho Santo le hizo 
volver hacia atrás echándole en tierra, y puesto en el suelo no podía ver 
sino aquellos tres, y por eso cerró los ojos y atestigua que nunca perdió el 



— 282 - 

juicio en nada de esto. Viéndole caído los que estaban presentes, le llamaban 
por su nombre, diciendo: ¿Qué quieres? ¿Cómo has caído en tierra? Respon- 
dió el mancebo: Veo á San Odón y con él dos hombres vestidos con ropas 
muy resplandecientes, el uno de los' cuales me hubiera ya curado por inter- 
cesión del dicho Santo, si el pueblo y el cliero hubiese venido acá á hacer ora- 
ción-. Vino luego el pueblo á hacerla, implorando el favor de los santos con- 
fesores. Pero como el enfermo no recobrase salud, replicaba que si el clero 
viniese á hacer oración delante de Dios y su Madre Santísima, era cierto que 
curaría. Acudió, pues, todo el clero á hacerla, y después de haber rezado 
muchos Salinos con gran devoción pusiéronse todos en oración con lágrimas 
y cantaron después los Salmos penitenciales en la sepultura del Santo; y lle- 
gando' al verso deí Salmo que dice: Non est sanitas in carne mea, non est 
pax ossibus meis, el enfermo se echaba de una parte á otra, y luego vieron 
todos los presentes que la mano y el brazo secos se alargaron como si 
nunca lo estuvieran, y los dedos envueltos en uno y los nervios tan apreta- 
dos cobraban la salud antigua. Los eclesiásticos, espantados de tan gran 
milagro, cantaron Te Deum laudamus y le presentaron sano y salvo á Dios 
y á María Sacratísima y á su glorioso Confesor» (1). 

De otro milagro, en el que intervino San Odón, nos ocuparemos al tratar 
de la catedral de la Seo de Úrgel. 

(1) Vicente Doménech, «Santos y Varones ilustres de Cataluña». 



CAPÍTULO XV 
Apéndices 

Vita et miracula Sancti Odonis.— Vita Sancti Odonis Episcopi.— OMcium in festo 
S. Odonis.— Oozos del Santo.— Agradecimiento de Sort para con San Odón. 

APÉNDICE PRIMERO 
Vita et miracula Sancti Odonis Episcopi tJrgellénsis 

Ex Sanctorali eccles. Barcinonensi, folio 180. 

«Fuit vir itaque admirandae sanctitaiis sanctissimus Odo de claro genere Comitatum Palariensium, et 
glorioso sanguine Barchinonensiutn et magnanimorum Aquitaniae Comitum et Urgellensium prosapíam 
ducens. Ipse vero nobilitate generis, nobiütate vitae et morum ornamento virtute decorabat. Cum vero ado- 
escentulus esset a generosis parentibus Artallo, patre suo Pallariensium Comité, et matre sua Lucia ütteris ad 
erudiendum traditus est. lUich vero indicium futurae strenuitatis in eo apcruit. Quadam etenim honestitatis 
forma decoratus se virtutum amatorcm ád viriutum fastigia ascenderé ostendit. Decorem siquidem probitatis et 
bonorum morum ómnibus praesignabat. TalemquippeBeatus Odo se exhibebat ¡n cláritate morum et gencrosi- 
tate vitae ut quadam excellentia virtutum omnes praecederei. Cum vero viriie robur in se animi magnitudine 
ostenderet, et jam ad juvenilem perveniretaetatem, a parentibus suismilitarem habitum induens militiae cingu- 
lo accinctus est; quod vehementer respueret nisi ín cómitatu et honore parentum justitia quodam modo suas 
amittere vires, et in loco justitiae injustitiam regnare videret perversitas et etiam violatorum ecclesiae furen- 
tium in ecclesia et in filios ecclesiae regnum ecclesiae disipan tium et pauperes deprimentium ad justitiae excelen- 
tiam defendendam et ecclesiae libertatem tuendam, et decus ecclesiae retinendum et inimicos justitiae in virtu- 
te Dei impugnandos illum arma sumere coegit. Accidit autem eo tempere quod quidam qui Urgellensi 
Ecclesiae praerat Episcopus gravísimo languore deiinebatur, ipse vero considerans gravitatcm suae infirmi- 
tatis futurae mortis praenuntiam et suam in episcopatu consecrationem a canonibus deviam, advocato 
fratrum, et populi conventu, eorum ómnibus Episcopi officium et honorem et nomen deseruít. De honore vero 
pairimonii sui Ecclesiam Sedis Urgellensis raagnifice ditavit. Illo denique defuncto ad electionem Episcopi, 
clerus et populus et sumates viri et Gomes Pallariensium et Urgellensis el omne vulgus promiscui sexus convo- 
lant desiderantes habere lalem quae fungeretur cisdem oficio patris. Magnates autem viri et Comités et sénior 
et major et melior pars clerici consilium de electione Episcopi inter se habuerunt. Tándem providentes bonae 
indolis et magnae generositatis Odonem juvemen literatum, licet in militari conversaretur habitu eisdem 
Ecclesiae Archidiaconum in electionem eius bona intentione animi anhelantes, cum Urgellensi Sedi praeese et 
prodesse exoptabant, omnes in beatum Odonem honestum et laudabilem virum pió desiderio anhelabant reti- 
nentem et contradicentem ac se indignum proclamantem rapiunt, sibiquein pastorem eligunt, laudatur scri- 
bere eius electio, applaudit ei ut reverendísimo patri clerus et populus. Quodam autem pars cleri cui quodamo- 
do gravis erat sua magnanimitas, et eius semper eminens nobilitas suo timore seu misericordia satis favebant, 
nec contradicebant electioni eius. Quod sehtiens mirae provídentiae beatus Odo semper unitatis concordiam et 
<iilectionem semper diligens nec unquam a vera unitate devians nuUi unquam se onerosum esse volens ad 
^'vitatem Elverniae quae Claramontis vocatur, profectus est, ubi tune celebrabat concilium venerabilis 
et beatae mcmoriae Papa Jrbanus secundus in cuius manu electionem positam dimissit Odo. Audiens autem 
pater Urbanus tantae honcstatis virum Odonem, et laudabilem eius vitam, illum iré Romae praecepit, cui ille 
obtcmperans a Papa Urbano et ab omni romana curia honorifice susceptus est. In tota vero hebdómada quae 
«st ante solemnem Paschalem ad officium Missae quam beatus celebravit Urbanus diaconatus officium idem 
^anctus Odo adeo devote peregit, utab ómnibus laudaretur. Deinde vero in Sabbato Presbyter ordinatur. In 
<'ie vero Paschaein Episcopum consecratur; post aliquantos diies a beato Papa Urbano benedictione suscépta 
<^um omni romanae curiae gratia predarissimus Odo remeavit ad propria. Quanto aplausu. gaudio, animi lae- 
í'tia suscipitur Episcopus Odo, quanto studio, quanta devotione se totum devovit Deo et in virtute Spiritus 
Sancti proposuit sé et ecclesiam sibi comissam regere. Erat enim vir prudens. et simplex, aíFabilis alloquio, 
"labllis aspectu, temperantia claras, perpetuae castitatis custos et magister. Erat siq uidem templum delecta- 
"''i-' Spiritus Sancti , speciosus thalamus virtutum", mansio autem regís aeterní, armaríum verbi Dei generosi- 
'atein aeternam temporali generositati praeponens, totus in misericordia, totus in liberali largítate, nihil 



- 284 - V 

proprium síbi retínens totum se et sua ómnibus tam indigenis quam advenís exhibebat eteum quadam admi- 
rabili hilaritate praeclarí vultus coelestem laetitiam animí in dando suae largitatis dona praesignans sincere 
mentis liberalem intentioncm ostendebant. Cum vero beatissimus confessor Odo mentem suam radiis solis 
justitiae nítentem et fulgore virtutum fulgentem liabere delicias mundi et tenebras eius sprevit, recordans 
mente divina delicias coeli et in quadam spiritali visione coelestium gaudíorum spiritum suum quietem liabere 
proposuít. Jam fregebat in mente virginei floris odorem dulcedine cuius vivunt in coelo sancti, cuius dulcedinc 
refloruit genus humanum, sicut dicit Psalmista in persona veteris Adae jam renovata per florem qui exiit de 
útero Virginis Mariae que processitex radice Jesse jam florentis et dicentis; et refloruit caro mea. His et huius- 
modi virtutibus poUens beatissimus Odo opere, doctrina et forma virtutum informans populum Dei post 
multos labores post multa certamina ad recipiendüm cursus sui bravium, ad suscipiendam promissac suae 
gloriam et coronara insignis athaleta Christi migravit ad Dominum. O qutantus planctus omnium, omnis 
sexus dolens, omnis aetas plangcns, omnis ordo gemens, planxit suum patrem. Quia vero de vita et transita 
tanti patroni pro parvitate ingenii nostri quamtum potuimus Domino juvante diseruimus, nunc ad miracula 
eius duccSpiritu Sanctp transeamus. Mirabilis, enini Deus, in sanctis suis Sanctum Odonem mirabilem mira- 
cula pro eius amore faciendo ostendit. Jam multis languoribus oppresi ad sepulchrum patris Odonis veniunt, 
vigilant, noctitantur, exorant per meriía B. Odonis de coelo medicinara et suavitatem a Dep poscentem. Jam 
coeli a B. Odone illuminantur, jam muti loquuniur, jam claudi ambulant, jam alii varii languores detenti cu- 
rantur. Quidam juvenis PaJlarensis mutus linguae officio et etiam a nativitate Jingua carens ad ecclesiam 
B. Mariae venit, et per totam noctem cum luminari suo ante B. Odonis tumulum vigilando et orando perman- 
sit. O quam admiranda Sancti Odonis insignia; linguam sive officio reddidit rauto: quod donura admirabile 
gratíae Dei ac virtutis per meritum B. Odonis pluribus admirantibus innotuit. Ipse vero infacundus et rudis 
linguam cxpertem vocis taraen habens repadavit ad propria. Videntes autem párenles eius, amici et vicini rem 
admirandam linguae, inoficiose adraonent, ortantür, compellunt eum properanter ad sepulcrum B. Odonis 
rediré. Admonítus redíit et S. Odonis auxilium deprecan non desínit. Dum vero juxta stagnum ^quiiae tran- 
sireí, aspexit B. Odonem mediante die sibi obvientem. lllum vero quera multoties in hac temporali vita vidcrat 
viventem claro vuitu et pontiñcali Ínfula dccoratum agiiovit, quo viso, obstupuit, timuit.,Qui statim a S. Odo- 
ne pie salutatus animum assurapsit, et se mutum Sancto Patri innuendo asígnavit. Cura autem Beatissimus 
tído eurii tertio salutaset, eum loqui praecepit qui mox a B. Odone salutatus illum resalutavit, et hoc suae 
vocis primordiuni fuit; quo facto B. Odo, ex oculis eius evanuit. O nova res: nova lingua novara vocera protu- 
lit. Jara cantát Deo canticum novum qui per suum pontificem Odonem nova miracula fecit. Continuo juvenis - 
novae vocis gaudio gaudens ad referenda, novas gratias Deo et Genetrici suae, et sancto Ermengaudo ct Domi- 
no suo B. Odonis quomodo, qualiter, ct quando B. Odo ci appa'ruisset cunctis 'audíentibus exultanter a,c dili- 
genter intimavit. Audientes vero admirandam visionem laudes et gratlarum actiones referunt Deo que mirabi- 
lis est ín Sanctis suis et Sanctus in operibus suis. Quodara die dura procurator et janitor ecclesiae lampadem 
extinctam vellent accendere in conspectu omnium qui aderant ignis de coelo veniens, lampadem súbito suc- 
cendit. ídem vero janitor viso coelesti igne nimis atonitus expavit, mentem amissit, tandera vero in se rediens 
et animum sumeqs, rairaculura accensae'lampadis exposuit. 

Cuiusdam pauperis filius adeo membris suis contractis, dolebat quod nec pedes suos moveré ncc sedere 
poterat. Pater vero condolens compatiens superasinura quibusdam corrigiis ligatura eum quibusdam sociis 
ad Sanctae Mariae Sedis ecclesiam tulit, et ante sepulchrum B. Odonis cum lacrimis et orationibus posuit: 
praecator Pater postulat; orat pro filio. Cum per multos dies ad sepulchrum confessoris precante patre puer 
vigilasset, et jam pater de filii sanitatem desperasset, ad domum suara rediré proponens, ante portam ecclesiae 
filium suum positura dimissitetrecessit puer statim nullo sustinenti super pedes suos stetit ct ad S. Odonis se- 
pulchrum tendens pervenit. Jara tristitia patris vertitur in gaudiura exultat pater de sanitate filii, gaudent 
socii, exuliant homnes venientes ad puerura admirantes tanta insignia niiraculi. 

Quidám adolescens in partibus Hispaniae commorans membris suis contractus auditis B. Odonis mira- 
culis in assello suo per nimiam asperitatem viarum dolore confectus ad Sedera Urgellensem pervenit, ibique 
ante turaulura B. Odonis raultis noctibus invigilavit, cum lacrimis imploraos auxilium: Cu{n autem nihilim- 
petraset, in asello suo residens discessit; Cum vero sitiens de aqua fontis quae de rupe paulatira fluebat ín loco 
qui Pluvinius dicitur, potare desiderat: dum bibébat, assellum suum fugientem vidit, eumque eum sequí nullo 
modo valeret, dolet, gemit, lacrimatur B. Odonis sepulchrum, cum surama devotionne et toto cordis afectu, 
deposcit auxiliura. O res miranda etdigna relatu, ecce celestis medicina, celeste aupcilium ¡nvissibile etinefabi- 
le medícamine, jam adolescens divino Vigore extensus surgit, salit, exultat, gaudet, fugientem asinura prope- 
rantem insequitur, nec mora cepit asínum, et suae sanítatís Deo et B. Mariae et B. Confessori Odoni innúmeras 
gratias egit, et ómnibus qui ad eum videndum veniebant, vírtutera míraculi laetus recitavit.» 



APÉNDICE II 
Vita Sancti Odonis Episcopis (1) 

«Odo sive Otho Ecclesiae Urgellensis beatissimus Episcopus ex nobilísima Comitum Barchínonensium 
ortus linea et ilustrissíma Vasconiae ih Equitaniae, Urgellé ín Cathalonia Principum prosapia, progeniíus, 
patrem habuit Artalem Pallaríenscm Comitem et Lucianám matrera, clarissimara feminam. Hanc equidein 
stirpem et gentem, sanctissiraus vir illustravít praeclaríbus vitae fascinoribus et mirabílíum operatíone viiiu- 

(1) Ex lectionario Ecclesiae Urgellensis.— (Esta vida parece redactada en el siglo xiii.) 



- 285 — 

tum quas obsequio feliciten exegit. Cum ergo Odo ad aetatem adolescentiae pervenisset et ingenií felicitatem de 
iTionstrasset, pater Comes magistris doctrina claris puerum tradidit, a quibus scientia addisceret, quas sic est 
pcrcniter adeptus ut doctissimus inter condiscipulos evaderit, ita ut quid ¡D'posterum fuisset profuturus facile 
dcmostraret. Nameius vi tac candor, et virtutumexcellentiaintercaeteros condiscipulos enitebatvelut inter igncs 

, luminiores. Hinc virili toga praecinctus militiae agmina, ut illa fercbant témpora, insequidispossuit, etut injus- 
titiae vires deprimeret, Pt. equitatis jura, quae in dominio patriae bellorum contusione, et tempprum abomina- 
tione conspiciebanty: eversa defenderet et viribus protegcrct ausibus. Haec utique fuit vio. entior causa qua 
Sanctus vir arma consultas arripuit, máxime cognita malitia procerum qui non ecclesias solum in parentis co- 
mitu persequi studebant, ita ut ecclesiasticas diriperent possesiones, sed etiam earum filios, neriipue pauperes, 
quos faeda íncursíone pertinacíter comprimebant. Post haec evenitquod episcopus qui tum temporis Urge- 
llcnsis moderabatur ecclesiam gravissima infirmilate depresus, vitae periculum contuens, clerum et populum 
ad eius conspectum convocare praecipiens, et illis praesentibus qualiter se ecclesiam illam, et episcopatum 
contra j ures ordinem et sacrorum canonem regulara obtinuise, detexit. Tune episcopus ínfulas, nomen et 
honorem pontificalcm dimittens, omnia sua ecclesiae verae pocnitentiae contritione reliquit, et vítam ímpieyit. 
Quo defuncto, Pallaricnses et Urgellenses cum clero et populo ad novam praesulis electionem congregatitalem 
virum totis viribus eligere cupiebant qualem temporum angustia, ecclesiarum necessitas et paup.erum indigen- 
tia deposcerent. Quae postquam de aliquorum sacerdotum vita et moribus rigidum peragissent scrutinium 
Odonis celebrem indolem meditantes eiusque insignia tacta recensentes, necnon humanitatem mansuetudine 

'/ pienam et nobilem spiritum una cum doctrinae cumulis, et laudabilium plerumque morum statu demirantes, 
et denique quod relicto balteosaecularis militiae, coelestibus habitum induisset et ecclesiae Urgellensis Archi- 
diaconum agerat, omnium suíFragiis beatissimus Odo illius Sedis Episcopus est electus.Eo ¡gitur praesulatus 
habenas moderante, continuo ecclesiastica jura secundum sacrorum canonum sanctiones toto pectoris conatu 
rcstituit, sceleratorum hominum possesiones ecclesiarum vi captas, retinentium insolentias frenavit et ad resti- 
tutionem illai-um mucrone excomunicationis ecclesiastico compulit, pauperum deinde injurias a potentioribus 
injcctas flagranti solicitudine redemít, populi pravos mores bellorum ulcere, confractos et militum licentía in- 
ducios, rigurosa animadversione correxit, et cleri vitia praedecessoris indulgentia turpius emanata falce correc- 
tiones cxtinxit, et austeritatis falce resecuit. Sic plebem catenus sceierum multitudine maculatam etpeccatorum 
onere oppresam ad veri Dei cultum, et insignium facinorum pperationem reduxit, ita ut eo vívente tota dioece- 
sis vera Christi soBoles putaretur. Nec sibi in hisce sanctissimis exercitiis vir.bonus defuit, nam adeo animae 
et córporis componebat actiones, ut non videretur sibi in opere deficere, quod in alus verbo reprcndebat. Ora- 
tioni continuus et mortificationi erat, obnoxius famclicis pascua salubria pane et sermone praebebat, ómnibus 
<juae sua erant continuo justitiae lance condonabat, ita ud nec aliena appeteret, nec sua avarus retineret, sed 
manulargus propria discretione modestissima dispensabat, non vero prodiga dispersioné fundebat. Denique 
postquam per viginti annorum excursum Sedem regisset, a Domini cui servierat evocatus, sánct¡ssimam ani- 
mam córporis ergastulo liberam eidem tradidit coronandam nonas juliianno Domini MCXXIl. Sedem Aposto- 
lícam tenente Inocentio 11 Pontífice Máximo, et Barchinonensium comítatum Raimundo Berengario huius no- 
niinis III. Eíus mors procul dubio adeo totius regionis hominum corda commovit, ut de amisso pastore 
uníversi sine solaminu dolerent. Tándem corpus in Basílica Urgellensi tumulatum sarcophago hocce appendit , 
dísticon devotio.>; 



OFICIO DE SAN ODÓN 

«En lo antiguo, dice el P. Víllanueva (1) tuvo todo el oficio propio, conforme se ve en el único Breviario 
que hasta ahora he hallado de esta iglesia, impreso en Venecia año 1487, del cual lo he copiado. Con él están 
conformes uno ó dos que he visto en Gerri y Solsona. Cesó el uso de este rezo con motivo de la reforma de 
San Pío Y en 1568, sin que jamás haya podido recobrarle esta iglesia, á pesar de sus repetidas instancias, seña- 
ladamente en el pontificado del ilustrísimo Sr. Guida, hacia el año 1730. Ahora el oficio es del común de 
Conf. Pontífices (excepto las iectiones del segundo nocturno tomadas de su vida, las antífonas de laudes y del 
benedictus, el himno de vísperas y oremus). Las Iectiones antiguas eran tomadas de la leyenda, de su vida, cual 
se halla en el Santoral M. S. de la catedral de Barcelona.» 



OFFICIUM IN FESTO S. ODONIS 

Ex Breviar. Eccles. Urgellen. tip. ed. Venetiís 1487. 

Ad vesp. aña. Jussa Dei. Ps. de feria.— Gapit. Optaví et datus est mihi sensus et invocavi etc. Rf Ad tumu- 
lum Patris. 



Hymnus 



Pange lingua gloriosí 
Preasulís ol'ficíum 
Etpatroni virtuosí 

<1) Viaje literario, t. 11, p. 39. 



Decanta praeconíum • 
Ut implores eius prcce 
Christi patrocinium. 



- 286 



Hic virtute charitatis 
Fervens et sublimium 
Stirpe natus castitatis 
Exemplar hutnilium 
■Norma factus vanitatis 
Contenipsit vestigium. 

Urgellensis civitatis 
Praesul hic egregias 
Fit amatpr sajactitatis 
Et virtutem clarius 
Scribens dogma veritaiis 
Atque morum saepius. 

Fulget in lioc sanctitudo 
Cum clara scientia 
Et virtutum magnitudo 



Gum grandi clemeniia 
Quod signorum multitud» 
Mostrat in Ecclesia. 

Magne Deus pietatis 

Rex Christus regnantium 
Hunc locavit cum beatis 
In regno coelestium 
Quem roget ut nobis gratis 
Se donet in proemium. 

Almc laudes Trínitati 
Resonemus jugiter 
Hac eiusdem unitati 
Psallamus concorditer . 
Quac caelesti civitati 
Junxit liunc feliciter. Amén. 



^ Amavit in Evangelio aña. — Odo, Sánete Pater, cui plaudit regia mater, prolem natum dé sydere solem 
nobis consilia, media genetrice María. Ore. Omnipotens Deus, qui in regno gloríae tuae B. Odoncm confesso- 
rem tuum, atque pontificem glorificasti: concede nobis quaesumus per omnipotentiam maiestatis tuae, uteius 
meritis et precibus ad gloriara indeficientlsvitae pervenire valeamus. Per. — Ad completor. Cap. Optavi.— 
Aña. Ad patris tumulum. — Cap. Et laeíatus summ ómnibus quoniam omnium bonorum mater est. — Hym- 
nus. Magne Deus, binae ultimae strophae ex liymno Vesper. — ^ Sacerdos Dei.— Aña. Virginitas — Ore. Ui 
supra. I 

In die. Invitatorium. Laudemus regem lucemquc dierum: 



t 



Qüem venerandus Odo dilexit pectore toto. 



Hymnus 



; 



Odo confessor Domini beatus 
Prirnae professor miiítaris status 
Tándem possesor gradus praesulalus, 

Sit intercessor. 
Genere clarus, t'uit ma'nsuetus 
Lapsis ignarus, gratia repletus 
Populis charus, in affatu laetus 

Vita praeclarus. 
Signa testaniur titulum virtutis 
Morbi fugantur muñere salutis 



Cocci letantur, sermo mutis ut 

Claudi curantur. 
Odas Odoni dan tes gratulemur 
Musici tóni ut dono laetemur 
Superni boni laude gloriemur 

Tantí Patroni. 
Det genitori laudes hic canoras 
Jubilus chori pariterque sonoras 
Det redemptori itidem decoras 
Consolatori. Amen. 



In 1." Noctur.° aña. Florentem mundum pater Odo despiciebas: maurorum rabiem coeli virtute praeme- 
bas: Ecciesiam Christi sub libértate regebas. 

Ps de com. confessor. — Aña. Ne nos daemonum premat in dominíbus Babylonis, nos á conflictu, pater, 
infaustum Icgionis eripe regnum felicis conditionis. — Aña. Nil habuit propríum pater Odo despiciendo, divi- 
tias^fidei mundi sub luce vi vendo, delicias. coeli et eas mente colerido. — f Amavit. — f Justum. — Incipit vita 
S. Odonis confesoris Christi. Secuntur 9 lects. de vita eius, excepta 7 que tanium ést de Evang. Sint lumbi cum 
Omilia S. Gregorii Papae, omnes.ut Sanctorali Eccle. Barchinonen. — Rf 1." Hodierna solemnitas Odonis redita 
memoriam revocat. Quiasacri praesulis celebratur transitus omnis. ^ Luce solemni gratulemur laude perhenni. 
Quia. jBf 2." Ad tumulum Patris vpnit eger lipis subactis Pallaris pri.s Odonem clamat ómnibus horis. ^ Quem 
vita spspitem cognoverat sentit ad opem Pallaris. si 3. Militiae tándem sub.habitu refugit labem. Consolator 
curis fuit et defensio juris. f Jam fruitur toto voto, livore mentis remoto. Consolator. — In 2." Noct." aña. In 
coelo totus, a mundo mente remotus, pro patre justitiae justitiam coluit. — Aña. Non fuit in mundo, seu quem 
movet auster arundo; sprevit enim florera raiindi, populique favorem. — Aña. Mundi lucerna succensus luce: 
superna, lucis ad augmentura geminaverat Odo talentum; propter hos actus fuit ómnibus omnia factus. — 
i^ 4. Dura die quadam janitor accenderet palam. Praefuit amónitus coelestis igneus globus. '^ Involvens lumen 
luminosum reddens accumen. Praefuit. — p} 5. Montes Pirineos fama trascendit augustos Praesulis Odonis , 
huius occidiae regionis. ^ Jam prece nituntur claudi quoque muti loquuntur. Praesulis. kj 6. Extrema mensis- 
die dura Sol finem sititadíre. Superno throno sanctorum colitur Odo. f Urgelli praeses eccJesiae fíat almus 
superstes. Superno. — In 3.° Noct.° aña. De mirabilibus patris bona fama volando, jam mare, jam térras implet 
populis recitando. — Aña. Affectus mentis fuit in fidei tugumentis composuit mentis in deitate statuní-- 
aña. Pes claudis, oculis, coecis, civibus esurienti, nil tenuit proprium sic se dedit Oranipotenti. — iV 7. Qui 
mundo castus subraeseras Daeraonis factus. Alme pastor pie, fac nos sociare Mariae. Quos Adae culpa irruit 
morte perusta. Alme. — ^ 8. O quanta gloria, quanta virtute, reclina marmóreo condita; Rcfulget regio to'.a. 
f Cui lux erat, et cui luce praeerat. Refulget. — i^ 9. Flagrat virgultum sacro spiramine cultura. Terris absque 
patre praedives in coelo regnat cum matre. — Ps. Te Deum. — 

In laudibus aña. Jussa Del summi sanctus fuit Odo secutus; jamque psallit per eum claudus, loqui'ur 
quoque rautus. — Aña. Ad patris tumulura venit cger ab orbe remoto, orat opem votis, et .sanat cum pius Oao. 
— Aña. Nec raundo fallens,nec mundi gloria psallens: abstulit Odoni gaudia. vera boni. — Aña. Quem Deí^as 



- 287 - 

fovít, nec rnuodi gloria novit; in coelo mente fuit amando Deum. — Aña. Vírginitas mentís et carnis cum deco- 
rabat, et fidei penis illum super astra laudabat. — Cap. Optavi. 



Hymnus 



Jesu redemptor omnium 
Perpes corona praesulum 
Magniñcat egregium 
Odonem cleri speculum. 

Solis fruens obsequio 
Dum servil apostólico 
Pondus commendat radio. 
Evictori mirifico. 

O res stupenda coelitus 
Lingua nova perducitur 



Et erefacta paenitus 
Manus illcsa redditur. 

Gaudet huius insigniis 
Alma mater Ecclesia 
Guius pollens reliquiis 
Exultet hic eximia. 

Sit Triniti jugiter 

Laus, salus individua 
Quae nos locet finaiiter 
In requíe perpetua. Amen. 



«^ Sacerdos. — In- Evangelio aña. O lux pontificum, decus occíduae regionis: réspice defectus humanae 
conditionis: nos virtute Dei trahe de manibus gabulonis. Orro ut supra. — Ad Primam et per omnes horas, añae 
de Laudibus. — Gap. Et laetatus sum in ómnibus etc. — Gaetera de com. confessor. — f de Christi. Quem super 
astra modo, sociat sanctissimus Ódo. f Sacerdos. Oro. ut supra. — At Tertiam. Capii. Optavi et datus esi, 
etc. n! Bf et ii^ ür de com. confess. — Ad Sextam, Gapit. Super salutem et speciem diiexi illam et proposui etc. Ad 
Nonam. Gapit. Et laetatus sum in ómnibus. Gaetera de comm. conf. — Ad vesperas añae. de Laudibus. Ps. de 
comm. conf. — Gapit, Optavi. — Hymnus ut supra. f 9. In Evangelio aña. Odo pater super astra sedens in luce 
beata justis atque piis justa pietate parata: nos duc ad summi regni loca glorifi'cata. Ps. Magniñcat. Oro ut 
supra. — Ad completor, ut supra.» 



GOZOS DE SAN ODÓN 



Odón de Dios destinado 
Para nuestra protección: 
Sed nuestro fiel abogado 
Portentoso San Odón. 



De los Gondes de Pallas 
La nobleza esclarecida 
La ha dejado ennoblecida 
Vuestra virtud mucho más. 
Diamante en oro engastado, 
Fué de más estimación. 
Sed nuestro fiel abogado 
Portentoso San Odón. 



Viendo así lucir en Vos 
Con la nobleza la ciencia, 
Afabilidad, prudencia, . 
Zelo del honor de Dios, 
Os eligieron Prelado 
Por común aclamación. 
Sed nuestro etc. 



De pobres Padre amoroso 
Y de Prelados modelo. 
Con paciencia, con desvelo, 
Afablemente zeloso 
El pueblo habéis reformado 
Con vigilante tesón. 
Sed nuestro etc. 



De vuestro brazo el valor 
En el arte militar, 
Supo á pobres vindicar 
De la Iglesia el honor. 
Para empuñar el Cayado, 
Primero empuñasteis el Bastón. 
Sed nuestro etc. 



En Roma oficiando el Papa 
Del Sol un rayo impedia; 
Mas Odón, que le asistía, 
Con un guante el rayo tapó; 
Queda el guante al ayre echado- 
Suspenso en admiración. 
Sed nuestro etc. 



Mas mudando de exercicio, 
Siendo Arcediano de Urgel, 
Siguiendo á Christo con él 
Guerra hicisteis contra el vicio, 
De toda virtud dechado 
Exemplar de perfección. 
Sed nuestro etc. 



8." 

Assí el Sol exercía 
El dominio á su voz. 
Hoy obedece veloz 
Por natural .simpatía, 
Al punto que es invocado 
Sale el Sol sin detención. 
Sed nuestro etc. 



— 288 



9.'' 

Dando la serenidad 
Reprime el Segre orgulloso 
Por más que venga impetuoso 

Y ahuyenta la tempestad, 
El prodigio renovado 

Se ve con adiniración. 
Sed nuestro etc. 

10.» 

Vuestra lámpara apagada 
Encendió una luz del Cielo, 
Mostrando el lucido anhelo 
De vuestra gloria ¡lustrada, 
Los ciegos que habéis curado 
Testigos de vista son. / 

Sed nuestro etc. 

11.» 

Dando á muchos lengua y voces 
Pregona vuestro poder, 

Y saltando de placer 
Los cojos corren veloces; 
Van á vuestro altar sagrado 

Y todos claman Odón. 

Sed nuestro etc. 



12.» 

Vuestro nombre en catalán, 
Dot, en Hebreo es Amor, 
Que así os mostráis protector 
De corazones Imán, 
Padre amante. Padre amado 
Cautiváis nuestra afición. 
Sed nuestro etc. 



13.» 

Aunque se perdió la Historia 
En milagros exquisita 
Con rayos del Sol escrita 
Es bien clara su memoria, 
Siendo testigo abonado 
El Sol, de luces pregón. 
Sed nuestro etc. 



14.» 

Josué de Urge! Sagrado 

Y benéfico Patrón, 

Sed nuestro fiel abogado 
Portentoso San Odón. 



f. Ora pro nobis Beate Odo. 

Rf . Ut digni efficiamur promissionibus Christi. 

Oremus 

Da quaesemus Omnipotens Deus ut Beati Odonis Confesoris tui atque Pontificis veneranda solemnitas, 
<t devotionem nobis augeát et salutem. Per Dominum nostrum. af Amén (1). 

(1) Hemos copiado literalmente los antiguos gozos que se nos han facilitado de San Odón. ^;No habría ' 
medio de que para solemnizar la fiesta del Santo se abriera un concurso para sustituirlos por otros y éstos 
archivarlos? El Sr. Cura párroco de San Odón, el Excmo. Cabildo y la Seo, tienen la palabra. 

El «Evangelio en Práctica» publica otros gozos, que difieren muy poco de los copiados. 



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Proyecto de altar á San Odón, en Sort 



M. Dalmau, 



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— 288 



9." 

Dando la serenidad 
Reprime el Segre orgulloso 
Por más que venga impetuoso 
Y ahuyenta la tempestad, 
El prodigio renovado 
Se ve con adiniracióii. 
Sed nuestro etc. 



12.? 

Vuestro nombre en catalán, 
Dot, en Hebreo es Amorj 
Que así os mostráis protector 
De corazones Imán, 
Padre amante. Padre amado 
Gautiváis nuestra afición. 
Sed nuestro etc. , 



>'■ 10.» 

Vuestra lámpara apagada 
Encendió una luz del Cielo, 
Mostrando el lúcido anhelo 
De vuestra gloria ¡lustrada, 
Los ciegos que habéis curado 
Testigos de vista son. » 

Sed nuestro etc. 

' .' 11.a; • . / .^ 

Dando á muchos lengua y voces 
Pregona vuestro poder, 

Y saltando de placer - 
Los cojos corren veloces; 
Van á vuestro altar sagrado 

Y todos claman Odón. - 

Sed nuestro etc. 



13.» 

Aunque se perdió la Historia 
En milagiros exquisita 
Con rayos del Sol escrita 
Es bien clara su memoria. 
Siendo testigo abonado 
El Sol, de luces pregón. 
Sed nuestro etc. 



14.» 

-Josué de Urgel Sagrado 
Y benéfico Patrón, 

Sed nuestro fiel abogado 
Portentoso San Odón. 



f. Ora pro nobis Beate Odo. 

if. Ut'digni efficiamur promissionibus Christi, 

Oremus 



Da quaesemus Qmnipoténs Deus ut Beati Odonis Confesoris tui atque Pontificis veneranda solemnitas, 
«tdevotionem nobis augeát et salutém. Per Dominum nostrum. RfAmén(l). 

(1) Hemos copiado literalmente los antiguos gozos que se nos han facilitado de San Odón. ¿No habría 
medio de que para solemnizar la fiesta del Santo se abriera un concurso para sustituirlos por otros y éstos 
archivarlos? El Sr. Cura párroco de San Odón, el Excmo. Cabildo y la Seo, tienen la palabra. 

El «Evangelio en Práctica» publica otros gozos, que difieren muy poco de los copiados. 



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Proyecto de altar á San Odón, en Sort 



M. Dalmau. 



289 — 



AGRADECIMIENTO DE SORT PARA CON SAN ODÓN 

In memoria aeterna eritjustus. 
Se conservará perpetuamente su memoria entre 
los hombres. 

Salmos, CXI, 7. 

Es prueba de buena educación no faltar á los deberes de gratitud, y dejar 
de pa-gar un beneficio es una negra ingratitud. 

Sort no debe ser desagradecido para con su paisano San Odón, y como 
«obras son amores y no buenas razones», debe demostrar de algún modo 
que se gloría con ser patria de San Odón; y, á la vez que cumplirá una deuda 
de extricta justicia, enmendará el olvido en que han incurrido las genera- 
ciones que le han precedido. 

Para este objeto nos permitiremos hacer algunas indicaciones, las que 
exponemos á la consideración de nuestros paisanos, y ojalá no caigan en 
saco roto, sino que deseamos lleguen á feliz término, para cuyo logro desde 
luego ofrecemos nuestra modesta cooperación, si es que en algo se la consi- 
dera útil. 

I.*' Creemos que es de justicia el dejar una memoria perenne de la tra- 
dición que supone que San Odón nació en Sort, colocando al efecto una 
lápida de mármol en la que fué casa de Gastó, que diga: «En esta casa, 
según tradición constante, nació en el siglo xi San Odón» (1). 

2." Que el Ayuntamiento acuerde poner el nombre del Santo á la 
plaza de San Eloy. 

3.° Que por suscripción voluntaria, semanal ó mensual, se costee un 
altar en honor del Santo en la iglesia parroquial de Sort (el que se podría 
colocar en el altar del Remedio, en donde estuvo el Santo Cristo), para cuyo 
patriótico y devoto obsequio podrían contribuir todas las clases sociales, 
desde el humilde jornalero al acaudalado propietario, devotos de la Seo, co- 
lonias de Lérida y Barcelona, sacerdotes hijos de Sort, etc., etc., encargán- 
dose de la recaudación una Junta, compuesta del Rdo. Párroco, Alcalde, 
Juez municipal, dos contribuyentes y dos industriales, la que, á su vez, 
podría nombrar delegados para fomentar la suscripción fuera de Sort. 

Para facilitar este obsequio al Santo hemos solicitado el concurso del 
conocido escultor Miguel Dalmau (a) Sancristet, de quien es el proyecto de 
altar que publicamos (2). . 

Desde luego, que esta opinión es exclusivamente nuestra, y como á tal, 
la exponemos con la sencillez que nos caracteriza; si se toma en conside- 
ración, nos creeremos muy honrados con haberla iniciado. 

A los devotos de San Odón, á nuestros paisanos y autoridades de Sort 
I tíos dirigimos; que no sea nuestra voz la que clame en el desierto. Ojalá sea 
^n hecho nuestro proyecto de agradecimiento, para honra de Sort y gloria 
de San Odón. 

(1) El coste de esta lápida sería de unas 20 pesetas poco más ó menos, según proyecto del mar- 
molista de Barcelona Carlos Capdevila, Platería, 52. 

(2) El altar tiene de elevación unos 4 metros. Su corte, elegante y sevei'o como bizantino-románico, 
^i'eemos sería muy á propósito para el objeto indicado, con la adición de que á los dos lados se colocarían 

°s escudos de Sort y de la Seo. Su coste sería de unas 1.500 pesetas, con su pintura y dorados, y luego 
^b'ía que añadir el coste de la conducción á Sort y embalaje. Con un poco de buena voluntad, puede 
facerse. 

19 



CAPÍTULO XVI 
Cronología de los condes de Pallars y Crónica del condado 



Hay gran confusión en los tiempos y nombres, 
para poder bien distinguir la sucesión de aquellos 
primeros condes de Pallars. 

Zurita. 

CRONOLOGÍA 

Si este ilustrado historiador, Zurita, tropieza con grandes . dificultades 
para precisar la cronología de nuestros condes, ¿podemos nosotros tener la 
pretensión de acertar? No, puesto que encontramos ya divergencia al preci- 
sar el nombre del primer conde de Pallars. 

Zurita, el P. Ribera y otros autores pretenden que fué el conde Bernardo 
ó Ramón, mientras que Llobet y el Sr. Cuenca se inclinan á creer que el 
primero fué D. Lupo. 

Sea de ello lo que quiera, lo cierto es que las primeras noticias que 
encontramos son del conde Lupo, y por él principiaremos nuestra Crónica 
aun cuando difiera un poco de las notas dei padre Ribera, que serán las que 
principalmente seguiremos en la Cronología, como también de las que acaba 
de publicar D. Luis de Cuenca (1). 



CRONOLOGÍA DE LOS CONDES DE PALLARS 

9.° 

Bórrell II. — Mirón. 

10. 

Ramón lí. — Guillermo II. 

11. 

Ramón III. — Suñer ó Suniario 

12. 

Ramón IV. — Guillermo III. 

13. 

Ramón V. — Bernardo I. — Artal I. 

14. 

Ramón VI. — Artal II. 

7.° 15. 

Isarno. Pedro I. — Arnaído I. — Artal III. 

8.° 16. 

Guilleml. Ramón VII.— Artal IV. 

(1) Historia de la Baronía y Pabordato de Mur y Cronología de los condes de Pallars. 

3 







1>° 


Lupo I. 




2.0 


Fredolo. 




3.» 


Ramón I ó 


Bernardo. 






4." 


Matfrcdo. 




5.» 


Lupo II. 




6.» 


Borrell I ó 


Mirón 





- 292 — 

17. 24. . 

Arnaldo Roger I. — Bernardo III. Hugo Rbgcr 1, 

18. 26. 

Ramón Roger de Comenge. — Guillema. Árnaldo Roger IV. 

19. 26. 

Arnaldo Roger II. Hugo Roger II. 

20. 27, 

Ramón VÜI ó Ramón Roger II. Roger Bernardo V. 

21. '28. 
Hugo de Mataplana y Sibilia. Arnaldo Roger V. 

22- 29. 

Arnaldo Roger III, Hugo Roger III, último conde. 

23. 

Ramón IX ó Ramón Roger HI. - 

768. CONDE D. LUPO 1. 780 

El citado autor Llobet, en sus interesantes apuntes de nuestro condado, 
dice que el primer conde fué el que encabeza estas líneas. «El primer conde 
y marqués de Paliars y Ribag"orza de quien tenemos- noticia parece haber 
sido D. Lupo, duque 'de los Vascones (1), cuales eran entre otros los Pallare- 
ses y Ribagorzanos, pues según Plinio, tirando de oriente á poniente por la 
cordillera de los Pirineos— ^^r Pyreneum Cerritani dein F"«s¿:a;f es— descen- 
diente tal vez de otro Lupo de que habla el metropolitano de Tolosa, San 
Julián, en la expedición del rey Wamba contra el tirano Paulo, ó del duque 
de la Aquitania Austrasiana del mismo nombre, que en el año 674 autorizó 
y presenció en calidad de comisario del rey de Francia el concilio de Bur- 
deos, congregado por los Obispos de las tres provincias de Aquitania. 

»Fué conde de Paliars y Ribagorza, y parece lo era en el año 768 cuando 
Hunaldb, duque de Aquitania, renovó la guerra contra CarlDmagno, viéndose 
forzado á retirarse á Vasconia, de donde era conde y marqués D. Lupo, 
Envió Cario magno sus embajadores á éste, amenazándole con declararle la 
guerra si no le entregaba al prófugo duque de Aquitania. El conde Lupo no 
se encontraba con fuerzas suficientes para resistir á Carlomagno, y no sola- 
mente le entregó á dicho Hunaldo y á su mujer, sino que, confiado tal vez 
que con su protección y auxilio conservaría mejor sus Estados contra las 
tentativas de los sarracenos, se sujetó con toda la provincia á su dominio, 
sujeción que no duró mas que cosa de medio siglo, pero bastó para que las 
escrituras de sus condados, empezadas por los años de los reyes de Francia, 
continuasen algunos siglos en datarse del mismo modo.» 

Murió sobre los años 780 y, según Llobet, le sucedió su hijo D. Fredolo, 
que dice se llamaba Fredo-Illipo, y dejó también otro hijo, Ramón I, el que 
á su vez tuvo un hijo llamado Lupo como su abuelo, costumbre que dice 
existía en aquella época de poner á los nietos el nombre de los abuelos, 

(l; Comarca de la España tarraconense, sita al E. del país de los Vándalos, entre el Ebro ó la cor- 
dillera Ibérica y los Pirineos hasta el río Gallego. Sus habitantes se llamaron Vascones. 



293 — , 



778. D/ FREDOLO. 815 

Muy discutida es la personalidad de este conde. El P. Ribera no lo men- 
ciona en su cronología, y hay otros autores que pretenden que sólo fué conde 
de Cerdaña; otros lo hacen conde de Cerdaña, Urgel, Ribagorzay Pallars, y, 
para colmó del desbarajuste que se nota al tratar de las personalidades de 
esta época, unos le ponen gobernando en el año 776, otros desde 804 al 815 
y, no falta autor que lo coloca en 870. 

¿Cuándo y en qué época gobernó en Pallars? Creemos que fué desde el 
780 ó 781 á 815; no obstante,- ahí van las opiniones de los autores. 

Llobet cree que empezó su reinado el año 782 y continuó hasta el 815, 
gobernando en su consecuencia 33 años, y aduce como prueba que en el 
año anteriormente mencionado, 815, edificó en Pallars una ermita en honor 
de San Esteban y San Hilario, con consentimiento de Posidonio, Obispo de 
Urgél; dicho Prelado, efectivamente, gobernaba la Diócesis. 

Lo cierto es que D. Fredolo aparece en Pallars en 780, cuando interviene 
en la donación al monasterio de Gerri por Spanella, que copiamos al ocu- 
parnos dé dicha casa. 

La Marca hispánica le atribuye la restauraci,ón de Geirri hacia el año 
776, que Villanueva cree ser el 781, y en la donación mencionada firma: <s~Ego 
Fredolus Comes signo et confirmo ©.» 

De este conde, dice Marca (1) que reedificó el monasterio de Gerri en 870, 
fecha que á la verdad nos parece un poco exagerada y no hemos encontrado 
ningún hecho posterior al año 815; que estaba equivocado Marca, lo prue- 
ba lo siguiente: «Ea tempestate reperio, dice Marca, monasterio Gerrense in 
Comitatu Paliarensi quod destructum fuerat á Sarracenis, restauratum et 
locupletatum fuisse á Fredolo Comité haud dubie Pallariensi, eique tum prae- 
fuisse Guadamirum Abbatem. Totautem in deteribus monumentis ex quibus 
ista collegimus menda sunt ut certi statuerepossimus.» 

Ahora bien, el Abad Guadamiro gobernó la casa de Gerri desde 776 hasta 
813, y en su consecuencia resulta la fecha equivocada. 

De modo que puede tenerse por seguro, como afirma Sampere y Miquel, 
que Fredolo gobernó el Pallars desde 781 á 815. 

Además, el P.' Villanueva (2) publica un documento del año 815,. en el que 
menciona al Obispo Posidonio de Urgel y á un personaje llamado Fredolo, 
desempeñando las funciones de conde beneficiario de Cerdaña y Urgel, el 
cual hace una donación al monasterio de San Saturnino deTabernoles. El 
haber hecho la mencionada donación no le supone conde de Cerdaña, puesto 
que veremos que son varias las donaciones de este género que han hecho 
nuestros condes. 

El Sr. Botet y Sisó (3), ocupándose de este conde, dice: «Carlomagno 
'i'^bía dado posesiones en Urgel y Cerdaña (cuyos condados asegura que su 
i'econquista se remonta sin duda á la segunda mitad del siglo viii) al arago- 
nés Aznar Galindo, y se encuentra en estos mismos países un conde Fredolo, 

(1) Marca hispánica, p. 362. 

(2) Viaje literario, 1. 10, p. 5. 
(3)" Condes beneficiarios. 



- 294 — 

del que dice Sampere y Miquel que gobernó desde 800 á 815, y que fué sola- 
mente conde de Pallars.» 

Miret y Sans, hablando de este conde, dice: «En la donación que hizo al 
monasterio de Tabernoles en 815, hay palabras que indican que este conde 
era beneficiario ó que obtenía beneficios del monarca Franco, y por lo mismo 
que acusa un estado excepcional de aquel territorio ei^ tiempo de Carlomag- 
no. Y por esto sin duda dice que no es extraño que los historiadores fran- 
ceses hablen poco de los hechos de Ribagorza y Pallars, territorios que no 
se sabe tuvieran dependencia del emperador , como sucedió en Cerdaña y 
Urgel, 

El P. Pascual (1), al ocuparse del monasterio de Labaix, cita una dona- 
ción de este conde, lo que prueba también que fué conde de Pallars. 

El P. Villanueva (2) publica la concesión del conde Fredolo al monaste- 
rio dé Labaix: «Yo Fredolo, conde y marqués, concedo permiso al Abad 
Trasoaldo para edificar la iglesia de Santa María en el lugar llamado La- 
baix, cerca del río Noguera, cuya concesión hace por amor á Dios y á su 
santa Madre, en remisión de todos sus pecados y en espera de la salvación 
de su alma y de las de sus, padres, y además por los grandes méritos de Tra- 
soaldo, da y concede por él y por toda generación nacida y que pueda nacer. 
Y si alguno contradice esta concesión, que comparta en el infierno con Judas '; 
el traidor.» Hecha esta carta en el mes de Mayo de 808. 

Llobet dice que le sucedió su hermano Ramón I, pues se ignora si tuvo 
hijos, aunque ya antes parece gobernaba en Pallars. El Sr. Cuenca dice: 
«Muerto Fredolo sin dejar sucesión, entró á gobernar el condado de Pallars 
su hermano D. Ramón ó Regemundo, según así consta en el códice de 
Meyá.>> 

792. RAMÓN I. Y TOTA. 803 

Según Hinojosa, gobernaba en 792 los condados de Pallars y Ribagorza, 
que estaban unidos. Tenía como lugarteniente al vizconde Mauricio. Estaba 
casado con Tota, hija de Galindo Aznar, y no consta si tuvo sucesión; según 
Llobet era hermano de Matfredo, aunque otros autores dicen que le sucedió 
Lupón ó Lupe, II, hijo de los citados condes. 

Llobet se inclina á creer que gobernaba todavía en el año 833, y que dio , 
el privilegio déla demarcación de los términos del monasterio de San Julián 
de Labasa. 

El conde Ramón, en 796, hizo la donación de Bellera al monasterio de 
Gerri. 

Según eí P. Pascual, Ramón era hijo de Berna.v áo'.—Regimundus comes, , 
fuit filius eius (de Bernardo) temporibus Ludovici, filii Caroli. 



804. MATFREDO. 828 

-Este conde, según varios autores, fué hermano de Ramón y Fredolo. 
Mr. Bladé se empeña en probar qué sólo fué conde de Urgel, y aduce J 

(1) Obispado de Pallars, p. 7. 
(a) Viaje literario, t. 17, p. 290. 



! - 295- - 

como razón que en 823 intercede para con Ludovico Pío á fin de obtener un 
privilegio para el monasterio de Santa Grata (1). Esto justifica tan sólo, 
según Bptet y Sisó, que dicho conde lo era sólo de Pallárs, en cuyo condado 
radicaba el monasterio, ya que el año anterior había él mismo concedido au- 
torización al Obispo Posidonio para la fundación de esta casa, cosa que no 
se comprendería de haber sido conde de Urgel. 

Villanueva menciona también al conde Matfredo. «Por desgracia, dice 
Botet y Sisó, se ignora el paradero de la obra del P. Villanueva y no pode- 
mos hacernos cargo de lo que en ella exponga, en confirmación dé su aserto 
(de que fué conde de Urgel), ^^ro opinamos que debe considerarse á Matfredo 
como solamente conde de P aliar s.y> 

A pesar del buen concepto que merecía al emperador no pudo evitar el 
caer én desgracia, y fué depuesto en el año 828 juntamente con otros varios 
condes de la Marca. Decretóse en la dieta de Aquisgrán, y parece fué debi- 
do á quejas hechas por el conde Bernardo de Barcelona, las que había 
puesto ya de manifiesto en el año anterior en la reunión de Compiegne. El 
hecho que lo motivó tuvo lugar á raíz de la sublevación de Aizón, el cual 
había causado grandes daños en las comarcas de Cerdaña, Pallars, Urgel y 
Valles (Barcelona), muchos de cuyos moradores se pasaron á su bando, y 
los que no huían despavoridos y obligados á abandonar los castillos y forta- 
lezas que defendían. / 

Para. reprimir estos desmanes y al propio tiempo vigorizar el espíritu 
de los leales, envió el emperador al abate Elisacar y á los condes Hildebran- 
do y Donato, quienes reunieron un ejército compuesto de godos é hispanos, 
los que se anticiparon al ejército mandado por su hijo Pepino, rey de Aqui- 
tania, el cual iba acompañado de los condes Hugo y Matfredo. Pepino llegó 
más tarde de lo que convenía, pues ya no pudo impedir los estragos de Aizón, 
el cual volvió triunfante á Zaragoza, después de talar los campos dé Barce- 
lona y demás lugares que recorrió, incendiendo muchas villas y lugares. 
Tratado este asunto en la dieta de Aquisgrán, parece se hicieron cargos 
graves contra nuestro conde, y, sea por este motivo, como dice Mabille, sea 
por mostrarse demasiado apiigo de Pepino, el que no corría en muy buenas 
relaciones con su padre y mucho menos con su inadrastra Judith, lo cierto 
es que fué declarado culpable Matfredo y su compañero Hugo, y se les con- 
denó á la pérdida de sus bienes (2). 

830. XUPO II ó BERNARDO, Y MARÍA. 872 

El P. Ribera dice que gobernó en Pallars Lupo II por este tiempo. Pare- 
ce que fué hijo del conde Ramón y casó con María. A estos condes se atribu- 
ye la fundación del convento de Ovarra. 

(1) Marca dice, hablando de este Precepto: «Cujus auctenticum et origínale nos ipsi vidimus, quae 
Possidonius Urgellitanae Sedis l^piscopus in eremis locis monasteria contraeré cum in Aquitania confiten^ 
permissiset quod ab illo episcopo restauratum fuerat monasterium ad Bossegiam fluvium in pago Palla- 
J'iensi, ad suam tuitionem et dominicationem revocavit, anno décimo imperii sui, sicut caetera monasteria 
Septimaniae, idque rogante Matfredo comité, nomine ejusdem Episcopi. Et ita monachi, inquit, vel res ibi- 
dem pertinentes nostri proprii essent sicut caetera monasteria infra Septimaniam nostra esse constat.» Del 
mismo documento se desprende el buen concepto que el emperador tenía de Matfredo: «Igitur ad industriae 
^<^titiam fideliura nostrorum tam praesentium quam futurorum per totum esse volumus, qualiter Matfredus 
comes vir inluste* adiens serenítatem culmínis nostri gestans in manibus quosdam preceptiones, quas 
clwdum in Aquitania constitutus, etc.— (Marca hispánica, 348.) 

(2) Einhardi Anales.— (Balari, 276.) 



— -296 — . ^ 

Tuvieron á Borrell I, que les sucedió en el condado, y Suniario. Este casó 
con Theuda, hermana de Wifredo y prima suya. Parece que vivió poco, y la 
viuda envió á buscar á su sobrino Isarno, hijo natural de Isarno, y sucedióle 
en el^ondado de Ribag^orza. Isarno II sé.dice fué muerto por los del valle 
de Aran por haber pretendido suceder en los Estados de su padre y abuelo. 
Dejó un hijo, conocido por el conde Guillermo. 

El Sí. Cuenca dice que Lupo II tuvo tres hijos, Ramón, Borel ó Borrell 
y Nadilda. , 

Ramón fué conde de Ribagorza. También figura en este tiempo Eldef re- 
do, diácono, frater comitis, que hace una donación á Santa Cecilia, en 896. 

El conde Lupo debió fallecer sobré el año 871. A su esposa le dejó el alo- 
dio de San Juan. 

Sucedióle en el condado de Pallars su hijo Borrell I. 



873. BORRELL I ó MIRÓN Y ERMENGARDA Ó ERMENGOLA. 929 

Borrell, hijo de Lupo II, Je sucedió sóbrelos años 873 y contrajo matrimo- 
nio con Ermengarda. Tuvieron á Isarno, Mirón, Guillermo, Ermengol, Er- 
mengarda y Ana. 

Por la donación que hicieron á Malezas, en 892, se comprende que ya eran 
condes de Pallars. Ermengarda fué Abadesa del Burg"all. 

Borrell fué hecho prisionero por los moros en Tudela y lo libertó el rey 
Sancho. Murió en 929. 

Según algunos autores, le sucedió Suniefredo ó Wifredo,. que casó con 
Sancha. No tuvo sucesión. Están enterrados en Alaón. 

En 970 se apoderó de las montañas y tierras de Pallars y Ribagorza. 
Falleció en 97l (1). 



929. ISARNO Y CENAGONTE. 947 

Gobernaba en Pallars en 929, y á él se debela reorganización del monas- 
terio del Burgall. Parece casó con Cenagonte y tuvieron un hijo llamado 
Guillermo y otro natural. En 940 era ya conde de Pallars, y él juntamente 
con su hermano Guillem, titulándose los dos condes, firman la donación 
de Bresca al monasterio de Gerri. 

El conde Isarno parece fué muerto por los moro» junto á Monzón, y la 
viuda casó con su cufiado Guillem (2). 



945. GUILLEM I Y CENAGONTE. 964 

De este matrimonio tuvieron á Ramón II, Borrell II, Suñer ó Mirón y 
Ermengola. De los tres hermanos se hace mención en 965 al tratar de Valla- 

(1) El Sr. Cuenca dice que Borrell sucedió en el condado á su padre Lupo. «Le hallamos gobernando 
en el año 873 (códice de Meya), en cuyo año hizo una donación á San Pedro de Malezas.» Según el menciona- 
do Sr. Cuenca, le sucedió su hermano Ramón -II, cosa que no acabamos de comprender, pues parece que 
Ramón era mayor que Borrell, y además, que el P. Ribera dice que le sucedió su hijo Isarno, y el conde 
Ramón II es hijo del conde Guillem. ■> 

(2) El Sr. Cuenca dice que le sucedió Ramón II en Ribagorza, Pallars y Tolosa. 



^ 297 - 

nega, y los tres se titulan condes. Vivían en 978, según se desprende de la 
donación á San Saturnino. Ramón fué conde de Ribagorza y casó con 
Arsendis. 

Borrell parece que casó cotí su prima Beuda y figuran como bienhecho- 
res de Alaón; según algunos autores, fué conde de Pallars. 

Mirón casó con Gemo ó Ermengarda, y fueron vizcondes de Siarb,. de- 
jándole desde el río Noguera hasta in nochariolam. Este murió sin sucesión 
y se repartieron las tierras sus hermanos. Se le menciona como protector 
de Alaón. 

950. BORRELL II Y BEUDA. 990 

■^ Al ocuparnos de este conde, diferimos también del Sr. Cuenca, pues él 
asegura que sucedió á su padre Lupo, y pone como conde de Pallars á su 
hermano Ramón II, siendo así que dicho personaje parece que fué sólo conde 
de Ribagorza, como heñios indicado antes. 

Casó Borrell con su sobrina Beuda, hija del conde Wifredo, y con este 
motivo se unió de nuevo el condado de Ribagorza con el de Pallars, aunque 
no duró mucho, pues á su fallecimiento, en 990, lo dividieron de nuevo entre 
sus hijos Ramón II y Guillermo II. 

En 986, según Balaguer, cuando el conde Borrell de Barcelona quiso- 
arrojar á los moros de Manresa, ayudóle nuestro conde Borrell. 

Ramón II, conde de Ribagorza,. dice Zurita que gobernaba en 957 y 
casó con Arsendis ó Garsendis, francesa, y ellos erigieron la catedral de 
Roda. Se ha dicho que este conde se hizo religioso. 

De dicho matrimonio nacieron Wifredo ó Unifredo, Arnaldo, Isarno,. 
Odisendo y Atón ó Bernardo, y Theuda. 

Wifredo heredó Ribagorza y casó con Sancha, y tuvieron á Beuda. Lo 
mataron los del valle de Aran. 

Bernardo casó con Tota. Arnaldo en 966 concedió algunos privilegios al mo- 
nasterio de Labaix. Isarno vivía en 1034, según vemos por la donación de la 
laguna de Cixo (Llagunes). 

Odisendo y Atón fueron Obispos de Roda, y de ellos nos ocupamos en 
«Personalidades de Pallars». 

966. RAMÓN II Y'ERMESINDIS. 981 981. GUILLERMO II Y ADELA. 1029 

Fué hijo de Borrell y le sucedió en el condado. Según la tabla Meyanen- 
se, sucedió á su hermano Borrell. 

El P. Ribera dice que no se sabe con quién casó ni si tuvo hijos, por cuyo 
motivo le sucedió su hermano (1). 

En 966 el conde Ramón dio á Atón, Abad de Gerri, la parroquia de 
Anchs con sus diezmos. Según Cuenca, falleció en ,981 (2). 

(1) Según el Sr. de Cuenca,'' tuvieron los condes á Wifredo ó Unifredo, llamado también Bernardo 
Guillem, Isarno, Arnaldo, Atón y Odisendo, segundo y tercer Obispos de Pallars (primero y segundo de 
Roda) respectivamente. Según Pujades, dejó también una hija llamada Teuda, que casó con Suniario, primo 
hermano suyo.— (Crónica Universal, t. 7, cap. 20.) 

(2) El P. Pascual dice de este conde: «Fuerte Atlante de la Iglesia, defendida con ardor constante en 
estos últimos años. Tuvo varias batallas con los moros, que ocupaban parte de Ribagorza, siempre victorio- 
so; quitóles aquellos lugares y edificó muchos pueblos en aquelias montañas; pasó triunfante á Sobrarbe y 
echó los moros de aquel dísti'ito. Agradecido al cielo por tan soberanos favores, fundó el convento de 
Ovarra y la catedral de Roda.» 



- 298 — 

Guillem II. Este casó con Adela, y tuvieron á Ramón y Sumario ó 
Suñer, á los que dividieron el condado de Ribagorza y Pallars, y una hija 
llamada Ermengola. 

De estos condes encontramos mención en 998, cuando hicieron consagrar 
la iglesia de Malezas, en cuya carta dicen lo ofrecen por el alma de su 
padre el conde Ramón, 

Según Pujades, el conde Guillem falleció después de 1029. Al ocuparnos 
de Llagunes, mencionamos este conde 



966. RAMÓN iiT. 981 991. suniario ó suñer i y hermetrudis. 1012 

No consta con quien casó, aunque parece fué con Ermengola, ni tampo- 
co si tuvo hijos. Vivió poco. 

De este personaje dice el Sr. Cuenca: «El autor del manuscrito de Mur 
considera á este D. Ramón como hijo primogénito de D. Guillem y sucesor 
de éste en el condado de Pallars.» 

Suniario casó en primeras nupcias con Hermetrudis ó Ermengola, y en 
segundas con Teuda ó Toda, hija y heredera de Raimundo de Ribagorza, 
uniéndose de nuevo los dos condados. De este matrimonio nacieron Ramón, 
Guillermo, Ermengarda y, otro bastardo llamado Galindo. Al morir los 
condes dividieron el condado entre sus dos hijos, principiando las dos dinas- 
tías de los condados superior é inferior, de que liacemos mención al tratar 
de San Odón. 

Del conde Suñer, dice el Sr. Cuenca: «Sucedió á D. Borrell II ó á don 
Ramón III, en el gobierno del condado de Pallars, Suniario ó Sunyer I, á 
quien los autores de la historia del Languedoc reputan nieto del conde don 
Ramón II, lo cual ha de admitirse, toda vez que en un documento producido 
por los historiadores del Languedoc (t. II, pág. 265), confirmativo de la dona- 
ción hecha por el conde Ramón del monasterio del Burgall á favor de la 
abadía de la Grassa, dio el conde Sunyer al mentado D. Ramón el calificati- 
vo de abuelo suyo (avus meusj.» 

Ermengarda casó con el vizconde Guillermo, y en 1014 les dio su padre 
el alodio de Llagunes. ■ 

Los mismos historiadores consideran al conde de que nos ocupamos, 
hijo de D. Unifredo, separándose en esto de la opinión del autor del manus- 
crito de Mur, que reputa á D. Sunyer hijo de D. Guillem I. 

«Parece que este conde estuvo casado dos, veces: la primera con una 
D."' Hermetrudis y la segunda con D.* Teuda ó Toda, hija y heredera de don 
Raimundo, conde de Ribagorza, con cual motivo éste condado, que ya en 
tiempos de D. Isarno estuvo unido al de Pallars, del que se separó cerca del 
año 940, volvió á unirse á él por el citado matrimonio. 

«Gobernó este conde por los años 991 hasta 1007, en el cual hizo la dona- 
ción á la abadía de la Grassa.» Murió sobre el año 1010. 

X Fallecido Sunyer, quedó gobernadora del condado su esposa D.^ Teuda, 
quien llamó á un sobrino suyo llamado D. Isarno, hijo de su hermano Isarno 
y conde de Ribagorza, .para que sucediese en el condado de este nombre y en 
el de Pallars, ó en una parte del mismo (1). Conjetura Cuaresftiar que este 

(1) Manuscrito de Mür. 



— 299 — 

D. Isarno no sería conde dePalíars en propiedad y sí solamente tutor de 
don Guillém II, hijo de Sunyer I, que sucedió á éste en el gobierno de parte 
del condado de Pallars.» 

Este, conde Isarno, sería el hijo natural de que hemos hecho mención 
antes. No negaremos que por algún tiempo fuera tutor de Ramón y Guiller- 
mo, pero sí que fuera conde de Pallars, puesto que Suniario dividió el con- 
dado entre sus dos hijos. 

En 1012 el conde Suniario firma el decreto en el que se instituye la vida 
canónica en Urgel. 



1013. RAMÓN IV. 1017 997. GUILLÉM III Y ESTEFANÍA. 1036 

Al empezar la dinastía de estos condes, dividióse el condado de Pallars 
en Superior é Inferior. 

No consta con quien casó Ramón, y parece murió en Barcelona en 1017. 
En 1012 firma también el decreto en el que, como se ha dicho, se instituye la 
vida canónica en Urgel. 

Guülem III csisó con Estefanía y fueron los abuelos de San Odón. Tu- 
vieron á Bernardo I y Artal I, y, según Marca, á Ramón. 

En 1015 el conde Guillermo hizo la donación de Llagunes. También fue- 
ron bienhechores de Labaix, y en 1030 fué á visitar la catedral de Urgel el 
día de Navidad, acompañado de varios personajes de Pallars. 

La última noticia de estos personajes nos la da Marca: «Eodem anno, 
1030, Willelmus comes Palliarensis uxor ejus Stephania, et filii eorurn Ber- 
nardus, Suniarius= Artal, et Raimundus, monasterio Cuxanensi dederunt 
alüdem de Casanovas in Comitatu Pallariensi situm haud procul monte 
Siarbensi. Mortuus est autem idem Comes Willelmus anno saltem millesimo 
trigésimo sexto, ut patet ex charta Bernardi filii ejus data xiv kalendas Ja- 
nuari anno sexto regni Regís Hinrici»(l). 

Parece que falleció el conde Guillermo en 1036. 



1017. RAMÓN V Y ERMESINDA. 1060 1036. BERNARDO I Y ADALGARDIS. 1055 

1036. ARTAL I, CONSTANZA Y LUCÍA. 1084 

El coíide Ramón casó con Ermesinda ó Ermengarda, según Llobet. Tu- 
vieron á Ramón ó Bernardo, Guillem Terballo, Ramón Guitardo y Oliver 
Ficapal, y Ermengardis, vizcondesa. 

En 1043 hicieron estos condes' una donación á Bertrán Atho del alodio 
que poseían dentro del término del castillo de Mur, llamado Fabricada. 

En 1044 dieron á los consortes García Eso y Ricardis un alodio en Riba- 
gorza, cerca del valle Sengís. En este tiempo debió fallecer. La condesa vi- 
vía en 1060. 

Guillermo Terballo fué señor de Orcau, según la convención que hizo 
con su hermano Pedro en 1111. (Véase Figuerola.) 

íl) M^rca hispánica, 435. 



- 300 — 

Bernaf'do I y Artal I sucedieron en los Estados de su padre, una parte 
cada uno. Según el Sr, Cuenca, falleció enT036, cuya fecha no nos parece 
cierta por lo siguiente: 

Bernawio casó cpn Adalgardis y en 1054 hacen donación de Gallíners. 
Vivieron poco y heredó sus Estados Artal I, que casó en primeras nupcias 
con D.* Constanza y en segundas con D.** Lucía, Tuvieron de este matrimo- 
nio á Artal y Odón. " 



1045. RAMÓN VI Y VALENCIA. 1098 1084. ARTAL Y ESLONZA. 1133 

Muertos los padres de Ramón VI (á quien para diferenciar de los demás 
de su nombre se llamó Ramón Bernardo), sucedió en el condado y casó con 
Valencia, hija de Arnau de Tost. De este matrimonio tuvieron á Pedro, Ár- 
naldo y Loreta ó Valencia, la que casó con el vizconde Pedro. Arríaldo fué 
Tizconde del Pallars inferior, según se desprende de la donación de su padre 
á la iglesia de Tremp. 

Fueron los fundadores del monasterio de Mur. Tuvieron varias contien- 
das con el conde Artal, según hemos visto, como también al conde Ramón 
fué debida la destrucción de Tremp y su iglesia, aunque luego reparó el daño 
causado. 

Artal II sucedió á su padre y casó con Eslonza, de cuyo matrimonio tu- 
vieron dos hijos llamados Artales. El uno casó con Inés y el otrocon Cons- 
tanza, según decimos al tratar de San Odón. 

En 1130 Amado Mir Carreta prometió al conde Artal ser hombre suyo 
sólido y leal y entregarle la plotestad de los castillos de Burch, Gilareny y 
Olp siempre que se la requiriese, darle entrada y albergue en ellos, lo pro- 
pio que en los de Fardera y Bitua, valerle y ayudarle con su gente de á pie 
y á caballo. 

El conde falleció en 1133, sucediéndolesu hijo Artal III. 

1090. PEDRO I. 1120 1120. ARNALDO I Y ÁUREA. 1174 

1133. ARTAL III É INÉS. 1156 

El conde Pedro sucedió á su padre Ramón sobre el año 1090. Parece que 
vivió poco, y no se sabe si casó y le sucedió su hermano en 1 120. En lili hizo 
un convenio con Terballp de Orcau, sobre el feudo de Figuerola. 

Arnaldo I casó con Áurea, de cuyo matrimonio tuvieron un hijo que se 
llamó Ramón. En 1162 firma en el testamento del conde Berenguer de Bar- 
celona: Signum Arnalli Mironis Comitis Pallariensis. Figura también en 
1168 como testigo de la abdicación de D.^ Petronila, reina de Aragón y es- 
posa de Ramón Berenguer. Parece que este conde vivía en 1174. 

Su hermano Bernardo parece que casó con Tota, y fué padre de doña 
Dulcía de So. 

En 1126 hubo una sangrienta batalla con los moros en Corbíns, en la 
que perecieron muchos cristianos, y entre ellos, dicen los anales de RipoU, 
el conde de Pallars Bernardo: Hoc auno ante castrum Corbins in cursmn 
mohabüorum multi cristianortim perierunt . 



- 301 — 

Artal ///sucedió á su padre Artal II. Casó con Inés, los cuales dieron 
al monasterio de San Pedro de Malezas el alodio que había sido de Guillermo 
Fulc'ho, en los castillos de Peramea, Móncortés y Coscastell. Tuvieron á 
Artal IV y una hija llamada Inés, la que en 1167 casó con Ramón, barón de 
deErill. 

En 1135 el Obispo sucesor de San Odón tuvo algunas diferencias con el 
vizconde de Castellbó, y para solventarlas concertaron que el de Castellbó 
se obligaba á entregar el castillo de Castellciutat al conde Artal, sometiendo 
sus querellas al arbitraje del conde de Urgel, acerca de la posesión de la 
fortaleza. Este resolvió á favor del de Castellbó! 

1137. Guillermo Bernardo, Abad de Gerri, en presencia deSerraldo, 
Arcediano de Urgel, de Benito, Abad de S. Saturnino, y de varios caballeros, 
dio sus quejas al conde Artal en contra de Alegreto y hermanos, que usur- 
paron al monasterio el alodio de San Martín de Cañáis, una condámina que 
había en San Juan de Palau sobre el río de Malezas y otros alodios y la igle- 
sia de San Lorenzo. El resultado lo ignoramos. ^ 

1137. Los condes Artal é Inés restituyeron al monasterio de Gerri la 
parroquia de F^eramea y los pueblos de Vilanova, Barás y Bastuy, que su 
abuelo había usurpado al monasterio. 

En la carta que el conde Ramón Berenguer dio á Lérida, firma nuestro 
conde. , 

En este mismo año, 1149, tuvo lugar la consagración de la iglesia de Ge- 
rri, y asistieron y dotaron nuestros condes. 

En 1150 hace el con'de una ^convención con Montanor por el dominio de 
Espluga y Cía ver ol, y luego otra con Mir Bernardo acerca del castillo de 
Miralles. 

En este mismo año dieron al monasterio de Gerri las prendas pertene- 
cientes á la tabla de Peramea, reteniéndose 35 morabitines que había en la 
prenda de Vilanova, lo que suscribieron sus hijos Artal y su nuera Guillema. 

Por fin en 1156 el conde juró, en manos del Arzobispo de Tarragona, 
que ,en adelante no usurpaiia los bienes del monasterio de Gerri, antes al 
contrario, que restituiría los que él y su hijo hubiesen empeñado y dado á 
otros. Lo concertaron en presencia de varios nobles de Pallars, y manda el 
conde á su hijo que en llegando á edad competente observe lo estipulado. 



1167. RAMÓN VII Y ANGLESA. 1187 1156. ARTAL IV Y ESTEFANÍA 

Ó GUILLEMA. 1180 

A los Estados de Arnaldo y Bernardo sucedió Ramón VIL Casó con An- 
glesa, hija de Ramón Folch é Isabel de Cardona. Estaban ya casados en 1 167 
y vivían en 1187. Tuvieron á Arnaldo Roger, Guillem Bernardo y Valencia. 

Arnaldo sucedió en el condado y Bernardo en los Estados de Cardona, 
que eran de su madre. 

A Valencia, según una escritura de 1177, le dejaron cuanto tenían en 
'Jrgel, Cerdaña y Conflent. En 1172 el conde f ué á Montpeller, en .cuya ciu- 
dad firmó el auto de cesión del condado de Melgor, hecha por el conde Ber- 
nardo á favor, de D. Alonso, rey de Aragón. Este conde hizo la concordia de 



— 302 - 

Tremp (1) y eligió sepultura en dicha iglesia, aunque parece no fué allí 
enterrado. 

Artal /Fparece que casó con D.*'' Guiílema ó Estefanía, de cuyo mátii- 
monio tuvieron á Bernardo. Estefanía era hija del conde ArmengolVI.de 
Urgel. Casó segunda vez con Guiílema (2). 

, En 1167 el conde hizo una donación á los Templarios. «Concedo fratri- 
bus meis militiae Templi et eorum pecoribus pascua meae terrae... et prae- 
dicta pécora et alia omnia eórum mea térra existencia sub mea protectione 
fideliter et absque iniuria accipio»(3). , ' 

En 1174 los condes Ramón y Artal hicieron una convención de ayudarse 
recíprocamente. 

1180. Guiílema y su hijo Bernardo dieron á Guillem de Peraburnay y 
á los suyos lo que tenía Pedro de Montaj-dit en el castillo de Montardit. De 
esto parece seguirse que habría ya fallecido el conde. 



1188. ARNALDO ROGER I Y AÜREA Ú ORIA. 1219 1182. BEjRNÁRDO III. 1199 

Arnaldo sucedió á sus padres Ramón y Aiíglesa. Parece que casó con 
Oria, aunque algún autor dice que primero casó con Áurea. 

De esta última hallamos mención en 1 158, en la donación que hicieron los 
dos condes á Pedro Arnall y á María su mujer del alodio que poseían en el 
término del castillo de Montañana, nombrado Casella. 

En este mismo año encontramos también á la condesa Oria (que tal vez 
fué conocida por los dos nombres), la que junto con su esposo y su. hijo Ra- 
món concedieron á los pobladores de Villanueva de Pallars el derecho de 
emprivar; es á saber, pacer el ganado, hacer lena, pescar y cazar en terre- 
nos comunales de los castillos de Mur, Guardia, Llimiana y Talarn, prohi- 
biéndoles edificar en dichos terrenos. Este conde asistió á las conquistas de 
Vélez, Baeza, Úbeda y Navas de Tolosa. De dicho matrimonio tuvieron á 
Ramón Roger y á D.^ Juana, que casó con el conde de Cardona. La condesa 
Oria fundó el monasterio de Casués (4) en 1178. 

En 1148 el conde Arnaldo ayudó á Berenguer IV en la conquista de Tor- 
tosa. Estando Oria en el monasterio de Casués, hizo testamento en 1178 y 
dejó á su nieta Valencia varias poblaciones en Aragón. 

Bernardo III. No se sabe con quien casó y tuvo una hija llamada Gui- 
ílema y otra Dulcía, la que en 1198 hace donación del condado á favor de su 
pariente el rey Alfonso. 

, A principios del siglo xiii, sobre el año 1220, con motivo del casamiento 
de los hijos de estos condes, ó sea Ramón Roger y Guiílema, se unieron de 
nuevo los condados Superior é Inferior, y así continuó hasta su extinción. 

(1) Véase apéndice II de Tremp. 

(2) Monfar dice se Uamaba Estefanía y que, viuda del conde, casó con Bernai'do Roce, Cap. gral. de 
Asturias. • 

(3) Cartoral deis Templers, 13. 

(4) Este monasterio era de la orden de San Bernardo, al cual dotó muy magníficamente y escogió en 
él su sepultura, con autorización del Obispo de Jaca, D. Esteban. 



303 



1220. RAMÓN ROGER Y GUILLEMA. 1256 

Habiendo sucedido al conde Arnaldo su hijo Ramón y al conde Bernardo 
su hija, concertóse matrimonio entre ambos sobre el año 1220. A 5 de Enero 
de este año aparece ya casada la condesa, la que en 1231 hace una donación 
á los Hospitalarios de Jerusalén, en la que interviene su marido. 

El Goiide tomó parte muy activa en este mismo año á favor de Ponce de 
Cabrera, que se creía con derecho al condado de Urgel. 

Los mencionados condes no tuvieron sucesión, y la condesa cedió á su 
marido todo el condado en 1228 por el precio de 15.000 morabitines oro, de 
los que al año sig-uiente le firmó debitorio de 4.000. En 1231 hizo Guillema 
venta perpetua á su esposo y sucesores de todo el condado ante el escribano 
de Gerri, Guillermo, en cuyo acto intervinieron los condes de Foix. Al poco 
tiempo falleció la condesa. 

Casó de nuevo el conde con D.^ Sibilia de Saga. Tuvieron cuatro hijos: 
Arnaldo, del que ya hay mención en 1255, Ramón Roger, Geralda y Orgaix. 

Ramón hizo donación del condado á los hijos que nacieron de su segun- 
do matrimonio. Estipula la cláusula de que si nace hijo ha de ser conde, y, si 
no tuvieren sucesión volviese el condado á Ramón de Comenge, teniendo 
éste la obligación de dotar á las hijas que tuviera Sibilia de su matrimonio,, 
confesando que él había dado á su esposa 4.000 morabitines. 

D.* Geralda casó con Guillermo de Erill, hijo de Juan de Bellera (1252). 
D.^ Orgáix casó con Arnaldo, hijo de los vizcondes de Vilamur, Pedro y San- 
cha Pérez. Tuvo lugar esta capitulación en 1250, y á los dos años, en prenda 
y seguridad de esta capitulación, entregó al de Vilamur varios castillos. 

Ramón parece que fué eclesiástico, según se desprende de la donación 
que hizo el. conde en 1244 á favor de su hijo Arnaldo. A Ramón Roger (que 
había de ser eclesiástico) le lega 1.000 morabitines, á D.* Geralda 2.500, á 
D.*^ Orgaix 3.000, con la condición de que, si dicho Arnaldo muriese sin hijos, 
le sucediese Ramón Roger su hermano, y si éste tuviese orden sacro ó mu- 
riese sin sucesión, alcanzasen sus hijas mayor cantidad y D.^ Geralda pose- 
yese las villas de Corts, Peramea y otras y D.*^ Orgaix el condado, y faltan- 
do ésta sin hijos, pasase á Roger de Comenge y á los parientes más cercanos 
de la otra parte del puerto. 

El conde tuvo luego tratos ilícitos con la condesa de Sicilia, y de ello 
nació un hijo llamado Ramón Roger de Comenge.. Este tuvo luego otro hijo 
conocido por Arnaldo de España, el cual fué padre de Roger de Comenge. 

En 1256 hizo donación á su hijo Arnaldo y á los suyos de todo el condado 
de Pallars. Dispone 3'' ruega á los nobles del condado, á Valeriano de Spills, 
Alegrande de Eróles, Arsende de Tor, Ramón de Orcau, Ferrer Alemán, 
Ramón de Montserre, Guillem de Miralles, Arnaldo de Montpesat, E. de 
Porrués, Bernardo de Mur, Bertrando de Ayramunt, Bernardo de Toralla, 
Berenguer de Castellvell, Ramón de Bellera, Bernardo de Caregue, Bernar- 
do de Besan, Vilamflor, Arnaldo de Santa Creu, Artal de Surp, Sixto de 
Cardos, Berenguer de Cardos, Bernardo de Ayramunt, Arnaldo de Talarn, 
Guillem de Orcaü, Dalmacio de Eróles y otros, que obedeciesen y sirviesen 
'\ Arnaldo Roger, su hijo, con sus hombres, castillos y lugares y le fuesen 
fieles como buenos vasallos. 



304 



1256. ARNALDO ROGER II Y SANCHA DE VILAMUR Y DOÑA LASCARA. 1288 

El conde Arnaldo casó en 1250 con D.* Sancha, hija de los vizcondes de 
Vilamur Pedro y Sancha Pérez, de la que no tuvo sucesión, por más que hay- 
autores que dicen que tuvieron tres hijos, Arnaldo, Ramón y Pedro, y Ge- 
ralda, que ca;só con Bellera. 

En 1286 el rey de Aragón nombró á nuestro conde Arnaldo jpíV^^^/ de 
Cataluña, con tdiQ.\útdiú.áe. gobernar y administrar justicia desde el Cinca 
. hasta el collado de Panisars. 

De este personaje nos ocupamos con alguna extensión al tratar del sitio 
de Balaguer. 

Enviudó el conde y casó de nuevo con D.* Lascaris. La nueva condesa 
era princesa griega, por más que hay algún autor que dice se llamaba Irene. 
, Miret y Sans (1) dice que no ha encontrado ningún documento que jus- 
tifique este nombre, antes al contrario, que en todas las escrituras aparece 
el nombre de infanta Lascara. Al efecto cita un documento de 1288 en 'que 
se lee: Infantisse Laschariae filie quondam illustrisimi Lascherii Impera- 
ratoris grecorum, y en otro de 1289 se la llama dóvnne Alaschare filie illus- 
trisimi domini Alaschari veri Imperatoris Grecorum. 

Importantísimo fué el papel que desempeñó esta condesa, y no extrañará 
que de ella nos ocupemos con alguna detención. 

La infanta Lascaris vino á Cataluña en la segunda mitad del siglo xiii; 
cree el Sr. Miret que era hija de Teodoro II y nieta de Juan Ducas Vatatzo, 
y que cuando contrajo matrimonio con el conde -de Pallars era viuda del 
conde Vintimiglia, siendo muy probable que el motivo de su venida fué 
siguiendo á la madrastra de su padre, Constanza de Hohenstafeu. Zurita dice 
que esta señora vino al reino de Aragón en 1269. 

El año cierto del casamiento de nuestra condesa se ignora, y el docu- 
mento más antiguo que de ella se encuentra es del año 1282, en cuyo 
aparece ya madre de una niña, que no era la primogénita, y estaba próxima 
á contraer matrimonio con Guillem de Moneada; en apoyo de esto publica 
una escritura hecha en Valencia á 17 délas calendas de Mayo de este año. 
En virtud, pues, de esta escritura, consta que en 1282 tenía la infanta Las- 
cara por lo menos dos hijas de su enlace con el conde de Pallars, llamada la 
mayor Sibilia y la otra Beatriz. Cree, no obstante, Miret, que la fecha de 
esta escritura debe estar equivocada y debe ser del 1292, porque en un 
documento de 1286 la princesa griega figura como soltera, ó á lo menos no 
se hace mención alguna del marido ni de las hijas, y le hace el rey la merced 
de concederle habitación en el palacio real de Játiva. Copia luego Miret la es- 
critura, y á continuación dice: «El efecto que nos produce esta escritura es el 
de que en dicha fecha estaba la princesa griega sin hogar y familia por haber 
llegado hacía poco tiempo á nuestro país ó por haberse separado violentamen- 
te y por motivos desconocidos de su marido el conde de Pallars. Podría bien 
ser una cuestión conyugal, por cuanto veremos dos años después que, al 
otorgar el conde Arnau Roger su último testamento, no hace mención algu- 
na de su esposa y luego aparecen sus hijas en poder del tutor testa- 
mentario. 

(1) La condesa de Pallars Lascara. 



— 305 - 

»En 1288 estando en Jaca el conde otorgó el testamento antes mencio- 
nado, en el que instituyó albaceas á Pedro, Obispo de Urgel; Ramón de Urg;. 
Uch de Mataplana; Preboste de Marsella; Pons, Prepósito de Solsona; 
GuiUem de Castellvell; Bernat de Comenge y el Bort de Pallas, hijo ilegíti- 
mo del testador, dándoles facultad para distribuir libremente sus bienes, con 
la rara particularidad de no hacer mención alguna de D.*^ Lascaris ni de sus 
hijas, ni aun de su hermano y sucesor en el condado, Ramón Roger.» 

En otra escritura de 5 idus Marzo del año 1288 aparece ya viuda la prin- 
cesa griega, y consta que del matrimonio de estos condes nacieron tres 
hijas: Sibilia, Beatriz y Violante, todas menores de edad en este año. 

También aparece la condesa viuda hipotecando y cediendo á un banque- 
ro de Barcelona la pensión que le había concedido el rey durante su vida, y 
cinco años después, y á los dos días, otorgó dicha señora carta de pagó á 
favor del banquero de la cantidad de 6.000 sueldos, que éste la había en- 
tregado. 

Por otra escritura de 1289 declara al administrador de la princesa 
que el padre de su dueña era, ó mejor había sido, el verdadero emperador de 
los Griegos. 

No sabemos por qué motivo, al morir el conde Arnau Roger, no heredó 
el condado su hija primogénita Sibilia, sino el hermano Ramón Roger. Afor^ 
rimadamente para aquella señora su tío vivió poco, muriendo en 1294 sin 
dejar prole de su enlace con Blanca de Bellera. 

Entonces salen la madre y los tutores de Sibilia y reclaman para ésta el 
condado de Pallars. Por otra parte Arnaldo de España, hijo de Roger de 
Comenge, nieto del conde R^oger, que fué marido de la condesa Guilléma y 
en su consecuencia primo en segundo grado de la joven Sibilia, y ambos 
nietos- del esposo de dicha condesa Guillehia, manifestó pretensiones de 
mejor derecho á ía posesión del condado de Pallars, entró con tropas en 
nuestra tierra y ocupó varios castillos y villas; Jaime II de Aragón tomó 
bajo su protección á Sibilia, y después de largas contiendas quedó ésta en 
definitiva posesión de sus Estados. 

No acabaron con esto los disgustos de iamilia, pues luego tuvieron al- 
guna cuestión con su tutor Ramón de Urg, y á tal grado llegarían, que en 
1295 el rey decretó que este señor dejase la tutela y entregase las tres áon- 
<i<i\l?LS—puellas~á Guillem de Anglesola; la princesa interpuso también 
querella ante el monarca contra Ramón Urg. 

En 1207 la joven condesa Sibilia contrajo niatrimonio con Hugo de Mata- 
plana, hijo de Ramón de Urg, el ya mencionado tutor. Con este enlace volvió 
á establecerse en el Pallars una dinastía genuinamente catalana, acabando 
la gascona de la casa de Comenge. A 6 calendas de Junio «Sibi'h'a comitissa 
Pallariensis facimus, constituimus etordinamus vobis nohilem Ugonem de 
Mataplana, maritiini nostrum certuín et specialem procuratorem ad praes- 
tcindum sive facienduvn pro nobis et vice et nomine nostro homogium et 
fidelitatem illustrisimo domino Jacobo Dei gratia Regi... in recognitionem 
diyecti doHiinii comital us Pallariensis et omnium castrorum et villarum...» 

En cuanto á la infanta Lascara, la encontramos de nuevo en 1297 otor- 
gando emancipación de servidumbre á una tal Bonanada por el precio de 
18 sueldos de terno. En 1292 estaba en el palacio de Berga. 

Esta buena señora, aparte de algún otro defecto, tenía también el carác- 

20 . . 



- 306 — . 

ter altivo y batallador, pues no hacía gran caso de las órdenes del rey de 
Aragón, molestando y perjudicando á los vasallos del monarca en la comar- 
ca de Berga, donde quería mandar á su antojo. 

A 6 Junio de 1297, Lascara y su hija Sibilia firman un promesa al rey 
de que, en cuanto las dos hijas Beatriz^y Violante alcancen la edad de la pu- 
bertad, las obligarán á aceptar y confirmar la venta y cesión que había 
hecho la primogénita Sibilia del dominio directo del condado de Pallars á 
favor del monarca. La condesa lo firmó en el castillo de Mataplana y Lasca- 
ra en Barcelona. 

Beatriz fué luego esposa de Guillem de Moneada, y parece que murió 
en 1304, dejando heredera á su madre. 

Poco tiempo después la conducta de la princesa parece que dejó bastan- 
te que desear. Contrajo amistad y relaciones amorosas con el almirante 
Bernat de Sarria, uno de los principales personajes de la corte de Jaime II 
de Aragón. El escándalo se hizo demasiado manifiesto , y el rey procuró per- 
suadir á D.* Lascara que tomase el hábito religioso de la orden de Santiago, 
ó de Uclés, en el monasterio de Junqueras de Barcelona, y así lo hizo, según 
se desprende de la siguiente carta: «Al molt alt é molt poderos Senyor en 
Jacme per la gracia de Deu rey Daragó... En Ramón de Sales jut je de la 
vostra cort besan vostres mans é vostres peus me coman en vostra gracia. 
Sapia la vostre gran altea Senyor que la noble dona Liscara comtessa de 
Paillars dimartz IIII dies del mes de Juliol pres labit ducíeses (de, monjas de 
Uclés) el monastir de Jonqueres á Barcelona mol deuotament e assó ses axí 
esdevingut per gracia de Deu é per merce de vos Senyor qui ab vostres 
bons amonestamens que fees al noble en Bernat d# Sarria almirayl e consey- 
1er vostre sobre el feyt seu e de la dita dona ses molt trebaylat especialment 
per fer la vostre voluntat quel f ayt sia vengut en aquest bon estament e noy 
hi ha guardada messio en desembarguar la dita dona dalcuns deutes que 
devia que ell ha paguats del seu per ela per tal que la dita dona rehebut 
labit, que aquells deutes en nengun escandel non poschés venir é per so que 
poschés satisfer á la volentat e ais manamens vostres. Dat en Barcelona V 
dies del mes de jilioll.» El Sr. Míret cree que esta escritura es del año 1307 6 
del siguiente, que era almirante Bernat de Sarria. 

No se sabe de cierto si permaneció toda su vida y murió en el monas- 
terio nuestra condesa. Loque sí parece es que en 1309 el rey ordena á 
Bernat de Fonollar que reconociese y respetase la concesión que había 
otorgado á la — dilecte nostre dotnpne Laschare olim comitisse Pallarien- 
sis — de la casa de Palau Salatá del Valles con sus pertinencias, como in- 
demnización de los derechos que había perdido, al verificarse la permuta 
de bienes en Berga entre el propio monarca y la condesa Sibilia, hija 
de dicha infanta. 

Es cierto que en 1328 había ya fallecido, pues en una carta del rey al 
Subveguer de Berga recuerda que la difunta condesa Lascara había conce- 
dido en feudo el castillo de Caserres á Ramón de Palavers. 

De las hijas que sobrevivieron á D.^ Lascara, Sibilia fué condesa de 
Pallars hasta su muerte, ocurrida después de 1330, pasando el patrimonio á su 
hijo primogénito Arnau Roger 11, cuya línea masculina se prolongó hasta la 
extinción del condado y de la familia condal en las postrimerías del siglo xv. 

La otra, Yolanda ó Violante, contrajo matrimonio con un rico hombre 



- 307 — 

aragonés, Ximeno Gornel, señor de Aljafarín, según Zurita. Pero el señor 
Miret dice que tiene dos escrituras de 1312 y 1314 que la presentan casada á 
la sazón con Pedro, señor de Ayerbe, nieto del rey D. Jaime de Aragón, y 
de cuyo enlace nació, según D. Próspero Bofarull, D."- María Pérez, esposa 
que fué luego del noble D. Pedro Cornel. 

«Estos son los datos, dice Miret, en su mayoría inéditos, que hemos podi- 
do recoger de la accidentada vida de una princesa de la familia imperial de 
Nicea, que vino á Cataluña por. secretas combinaciones del destino y donde, 
después de ceñir la corona condal del Pallars, vióse obligada á hacer votos 
de religión y encerrarse en el aristocrático monasterio que la orden de San- 
tiago tenía en Barcelona.» 



1290. RAMÓN VIII ó RAMÓN ROGER II Y BLANCA. 1294 

Ignoramos elniotivo porque sucedió en el condado á su hermano y no 
las hijas de aquél. Parece que era señor de Mataplaná. Casó con Blanca de 
Bellera, y no tuvieron sucesión. 

Hizo testamento en 1295 nombrando albaceas á Ramón de Cardona, Ra- 
món de Anglesola, Bernardo Roger de Erill y otros. Reconoció el dote de su 
mujer é instituyó herederos á los pobres de Jesucristo. Eligió sepultura en el 
cementerio de la casa de San Juan de Jerusalén, de Barcelona. Murió estando 
en el castillo de Llers (Gerona). 

La condesa Blanca fué víctima de las mañas del vizconde de Castellbó. 

Sucedió ^en _el condado su sobrina Sibilia, que casó con Plugo de Mata- 
plana. 

No sabemos el motivo porque el conde Ramón no dejó á Blanca el con- 
dado en vez de Sibilia, pero no debemos pasar en silencio el hecho siguiente. 
Roger. Bernat, vizconde de Castellbó, en 1297 había prestado á Blanca 7. 000 
sueldos, recibiendo en garantía los castillos de Tirvia, Glorieta, Biure y 
Arestuy, los que más adelante fueron de propiedad del de Castellbó, forman- 
do parte de los cinco distritos ó quarters. Se estipuló que Blanca devolvería 
la cantidad antes del plazo fijado de dos años, y contra todo derecho negóse 
á ello el de Foix y se quedó con los citados pueblos. El rey apoyó, como era 
justo, la reclamación de nuestra condesa, víctima de tan escandaloso des- 
pojo. 

Para vengarse el de Foix, se coaligó con Arnau de España, que preten- 
día nuestro condado, y declararon la guerra. Suspendióse ésta mediante una 
tregua, mas aprovechándose que el rey D. Jaime se encontraba en la expe- 
dición de Sicilia, invadieron por segunda vez, el Pallars. Concertóse nueva 
tregua, que también quebrantó, por cuj^a razón fué excomulgado por el 
Obispo de Zaragoza, cuya censura le fué anulada por el Papa en 1300. No 
escarmentó por eso, sino que al año siguiente invadió de nuevo el Pallars, 
lo que obligó al rey á regresar, faltando poco para que la guerra se genera- 
lizase en todo el reino. Por ñn se nombraron jueces, entre ellos el conde 
A-rmengol de Urgel, y, no dando esto el resultado apetecido, el rey amparó 
resueltamente á la joven Sibilia y tomó posesión de nuestro condado. 

El resultado ñnal de la contienda entre Blanca y el de Foix lo ignora- 
iTios; sólo vemos un documento de 6 Diciembre de 1312, en que Blanca otorga 



- 308 - 

carta de pago á favor de Pere Martí, procurador del de Foix, de la cantidad 
de 2.000 sueldos, parte de los 7.000 que tenía sobre los bienes de su esposo (1). 



1295. HUGO DE MATAPLANA Y SIBILIA. 1330 

Muerto el conde Ramón Roger, le sucedió su sobrina Sibilia. De su ma- 
trimonio con Hug-o de Mataplana tuvieron varios hijos, entre ellos Arnaldo 
Roger,que sucedió en el condado á Ramón, que casó con Anglesa, Hugo con 
una de la casa de Cardona, Roger Bernardo, con. una de Erill, Artal Roger, 
Bertrando, y Beatriz que en 1311 casó con Arnaldo de Erill, á la que se Je 
asignó como dote 30.000 sueldos. 

En 1293 el rey D. Jaime prometió á Sibilia y Hugo que, si su tío Arnaldo 
de España y Roger de Comenge les moviesen guerra y disputasen la pose- 
sión del condado, él les defendería. También les hizo definición de todas las 
legítimas por razón de 100.000 sueldos, que él había pagado á los albaceas 
testamentarios del conde Ramón Roger su tío, y por razón de otros 50 000 
que el conde Arnaldo Roger había dejado en sufragio de su 'alma. 

En 1316 otorgaron poder á Arnaldo, su hijo, para recibir el homenaje de 
Roger de Comenge. 

El conde Hugo, en 1320 compró á Bernardo de Ayramunt el castillo de 
Moner, por el precio de 11.000 sueldos. 

En 1327 hizo testamento la condesa Sibilia. Reconoce todas las donacio- 
nes que habí% hecho á su esposo durante su matrimonio, y nombra albaceas 
á Jaime Alfonso, Prior del convento de Santo Domingo de la ?eo de Urgel, á 
Arnaldo de Galliner y Guirau de Clariana. Eligió sepultura en lá capilla de 
Santa Margarita, que ella habí^ construido á sus expensas en el convento de 
Predicadores de Barcelona, Santa Catalina (hoy mercado.) Dejó las legíti- 
mas á todos sus hijos, y confirmó las donaciones á su hijo y heredero Arnal- 
do. Falleció al año siguiente. , 



1320. ARNALDO ROGER III Y ALAMANDA, URRACA Y LEONOR. 1343 

Este conde de Pallars casó en primeras nupcias con Alamahda, hija del 
vizconde de Rocaberti. Esta señora parece que vivió poco, y. en 1321 el conde 
casó de nuevo con D.*^ Urraca de Entenza, hija de Gombaldo y hermana de 
la infanta D '"^ Teresa, esposa del infante D. Alfonso de Aragón. En este 
mismo año el conde otorga carta de pago á su esposa, confesando que había 
recibido por su dote la cantidad de 9.000 morabitines de oro, los que había 
hecho efectivos su cuñada D."' Teresa. El conde hace cesión de dicha canti- 
dad á su madre para que restituya el dote que había recibido de su primera 
esposa Alamanda. 

A los pocos años murió también la nueva condesa, y sobre el año 1340 
casó tercera vez con Leonor, hija del conde Pedro de Comenge. 

En 1343 hizo testamento el conde y elige para su sepultura la iglesia de 
Ribera. Nombra albaceas á Ferrer, Obispo de Urgel, al Abad de Ripoll, A 
Roger Bernardo, su hermano y á su primo Ramón de Anglesola. 

(1) Colección Doat, París, fol. 87, citado por Miret. 



- 309 - 

Dejó herederos á sus hijos por orden de primogenitura, y faltando éstos, 
á su hermano Roger Bernardo. En sufragio de su alma dispone se le destine 
la cantidad de 50.000 sueldos. Parece que no tuvo sucesión, y le sucedió 



1343. RAMÓN IX ó RAMÓN ROGER III Y SIBILIA. 1350 

Con motivo de no tener sucesión el conde Arnaldo hubo grandes tras- 
tornos en Pallars, disputándose el derecho Ramón Roger y Roger Bernardo. 
El primero alegaba ser nombrado por su hermano, y el segundo por la con- 
desa Sibilia, su madre. Nombráronse arbitros, que resolvieron á favor de Ra- 
món, cediendo al otro el honor de Mataplana. 

Parece q-üe entró en posesión del condado en 1343, por el motivo de fir- 
mar el inventario de todos los bienes del difunto. 

Casó con Sibilia de Berga, y tuvieron cuatro hijos y una .hija: Hugo 
Roger, Ramón, Arnaldo, Artal y Leonor. Esta casó con Ramón Roger, viz- 
conde de Broniquel. 

El conde, en 1343, prestó pleito y homenaje al rey D. Pedro por el casti- 
llo'y baronía de Cervelló con sus villas y castillos y por el feudo del con- 
dado, de los cuales le dio la investidura. En el mes de Marzo lo prestó por el 
condado de Pallars, cediéndole el rey al comiso y haciendo donación al 
conde délas cantidades que había recibido por el secreto. 

En 1345 hubo un ruidoso proceso entre nuestro conde y Berenguer de 
Entenza, heredero universal de D."' Urraca. 

El conde cedió á su sobrino Roí>er Bernardo, por su matrimonio con 
Geralda, el honor de Mataplana. Este era hijo de Artal. Dispuso éste que si 
moría sin hijos, dejaba heredero á Ramón de Anglesola, en su defecto á 
Hugo de Cardona, á Bernardo Roger de Erill, y de éste á Ramón Folch, hijo 
del de Cardona. 

Nuestro conde Ramón fué valeroso militar, y durante la guerra del Ro- 
sellón le vemos acompañando, al rey D. Pedro y mandando un cuerpo de 
Ejército. 

En 1350 el conde dio poder á Hugo de Pallars, su hijo emancipado, para 
regir y gobernar el condado. 

1356. En este año el conde Ramón Roger hace testamento y nombra á 
sus hijos. 

Ramón fué sefior de Mataplana y casó con Anglesola, Hugo con Cardo- 
na y Bernardo con una Erill y Arnaldo con Beatriz de Requeséns en 1356 



1350. HUGO ROGER I Y GERALDA. 1366 

Viviendo todavía su padre, sucedió en el condado en 1350. A los pocos 
años casó con D.^ Geralda de Cruilles, hija del Almirante de Aragón don 
Honofre. Parece que este enlace tuvo lugar en 1356 y tuvieron á Arnaldo 
l^oger, Roger Bernardo y Hugo. 

El conde falleció sobre los años 1366, y la condesa el año anterior. Les 
sucedió su hijo. 



— 310 — 



1366. ARNALDO ROGER IV. 1369 



Este conde murió muy joven sin haber tenido sucesión, y heredó el con- 
dado su hermano. 



1370. HUGO ROGER II Y BLANCA. 1416 

Sucedió á su hermano Arnaldo y casó con Blanca de F.oix, hija de Ber- 
nardo Rog-erio, vizconde de Castellbó. Siendo ésta doncella, casó con don 
Luis Cornel de Zaragoza, su pariente en tercero y cuarto grado. No solicita- 
ron dispensa más que de uno de dichos grados y se casaron, de cuya unión 
hubo descendencia. 

Separáronse los dos consortes, ignoramos el modo, y antes de declarar 
la nulidad del matrimonio casó de nuevo Blanca con nuestro conde Hugo. 

Entablóse entonces la demanda de divorcio y nulidad del primer matri- 
monio, para cuyo objeto el Papa Gregorio nombró comisario suyo al Obispo 
de Urgel, el cual en 1376 dictó sentencia, declarando nulo el primer matri- 
monio y válido el segundo y legítima su descendencia. 

De esta unión nacieron tres hijos, Roger Bernardo, Artal y Arnaldo 
Roger y tres hijas, Leonor Violante y Sibilia. 

El mayor sucedió en el condado. A Arnaldo, que fué Arcediano de Ge- 
rona y después Obispo de Urgel, le dejó todos los derechos que le pertenecían 
en Castellbó y castillo de Rosanes. 

Artal, en 1406, celebró capítulos matrimoniales con Margarita, hija de 
Gilabert, señor del castillo de Sapeyra, el cual le dio en dote la mitad del 
castillo y de las rentas del mismo. 

Las hijas parece que todas profesaron en el monasterio de Pedralbes 
(Barcelona), por lo menos Violante y Sibilia, como veremos más adelante. 

Enviudó el conde Hugo, y en 1406 estaba casado de nuevo con Volante 
de Orcau, de la cual tuvo una hija. Falleció el conde en 1416, puesto que Vo- 
lante, siendo viuda, en 1417 hace una certificación á su entenado Roger Ber- 
nardo, conde. 

1387. Los condes Hugo y Blanca pusieron en manos de los consiliarios 
de Barcelona todo el condado de abajo ó Jussá, en prenda de la deuda que 
tenían.' 

En este mismo año la reina viuda D.* Sibila, temerosa de la venganza del 
príncipe p. Juan, sucesor al trono, mientras su esposo D. Pedro se encontra- 
ba en el período de la agonía salió disfrazada de Barcelona, acompañada de 
su hermano, del conde de Pallars y de otros pocos fieles servidores. Notada 
que fué su huida, se reunió el consejo y acordó que fuesen perseguidos sin 
pérdida de tiempo, declarando también culpables á los que la aeompáñaban- 
El príncipe nombró al infante D. Martín para que persiguiese á la reina y 
proceder contra su séquito, porel delito de haber abandonado al. rey en tan 
extremo trance y por haber robado su ^^2X2^,010— invectiva injusta, dice N. Fe- 
liu, contra una afligida dama que huia de lo que no pudo evitar, — Con este 
pretexto hizo el príncipe donación á su mujer D.^ Violante de todos loa 



- 3U — 

bienes de su madrastra, afirmando que la reina y sus secuaces eran reos de 
lesa majestad, y culpando á la desventurada reina de que con maleficios 
había procurado la muerte del rey y del príncipe; no obstante, á pesar de 
tantos cargos, todos juzgaban imposible que D*.* Sibila hubiese quitado 
la vida al rey, cuando su felicidad dependía precisamente de que el rey 
viviera. 

Fueron pues delatados la reina, su hermano Ramón de Forciá, el conde 
de Pallars y demás acompañantes. Para apoderarse de los fugitivos, el nuevo 
rey ordenó á Arnaldo de Orcau, Berenguer Roger y Arnaldo de Erill, que 
con su gente guardasen los pasos, á fin de que la reina no entrase en Fran- 
cia; el príncipe salió en persecución y supo confidencialmente que la reina se 
hallaba encerrada con los suyos en el castillo de San Martín de Zaragoza, y 
aunque con presteza acudió allí, encontróse con que ya estaba sitiado el 
castillo. Enviaron parlamentarios al hermano de la reina á fin de que 
entregase á cuantos le defendían, á lo que él contestó que la reina quería 
conferenciar con el príncipe y que todos obedecerían lo que mandase. Du- 
rante este intervalo de tiempo murió el rey, y la reina y sus defensores se 
pusieron á disposición del príncipe. El conde de Pallars fué conducido pri- 
sionero al nuevo castillo de Barcelona. 

El nuevo rey encontrábase también enfermo, y no obstante quiso ir á 
Barcelona, El infante lo recibió en Granollers, y dióle el ducado de Mont- 
blanch. Sea por las molestias del viaje ó por otra causa, lo cierto es que no 
bien llegó á la condal ciudad agravóse en su enfermedad y algunos lo atribu- 
yeron á maleficio de su madrastra, y determinó el consejo de sus amigos 
que se diese tormento á todos los prisioneros, sin excluir á la misma reina, 
con el objeto de averiguar qué clase de maleficio habían proporcionado; 
hecho indigno y á todas luces reprobable. Ante una orden tan inhumana, 
resistiéronse los jueces de Cataluña á cumplimentarla, apoyándose en que 
no procedía aplicar el tormento hasta tanto que hubiera prestado declara- 
ción él reo, librando con esto de aquel rigor á aquellos desgraciados. 

Sabedora de esto la reina y temiendo por su vida y por la de los fieles ser- 
vidores que la acompañaron, renunció y devolvió cuanto le había dado el rey 
su esposo á los procuradores de D.^ Violante, aplacándose con esto el enojo 
del rey. Procedióse jurídicamente contra los culpables, siendo condenados á 
muerte Berenguer de A bella- y Bartolomé Limes; á la reina se la invitó á que 
nombrase abogado defensor, lo que no quiso admitir por el mero hecho de 
que su inocencia era manifiesta, pues la fuga había sido ordenada por su pro- 
pio marido, pero no obstante se sujetaba á lo que el rey fallare. Intervino en 
esta cuestión el Cardenal Legado en nombre del Pontífice, y el rey la perdo- 
nó, asignándola 25.000 sueldos de renta anual mientras viviera. 

Por este tiempo, disgustado el intrigante de Foix con el rey porque le 
había negado el condado de Urgel, entró C9n fuerzas en Cataluña y Aragón. 
Mas acosado por Arnau Guillem de Bellera, por el Obispo de Urgel, por 
Erill y Guimerá, que estaban en el Pallars capitaneados por nuestro conde, 
lograron hacer retroceder 2,200 hombres que venían de Francia para auxi- 
liar al de Foix. 

1392. No obstante de haberse opuesto al de Foix, harían luego las paces 
con nuestro conde, porque en este año hallamos al conde Hugo que asiste 
al matrimonio que celebraron en Barcelona D. Jaime, hijo de Juan I, con la 



-. 312 - '^ 

princesa D."^ Juana, y allí ostenta poderes de Mateo de Foix para represen- 
tarle en tal acto. ' 

1410. Hubo en este año gran marejada entre los magnates de Cataluña, 
motivada por si el Parlamento debía reunirse en Montblanch ó Barcelona. 
Rogerio de Pallars, hijo de Bernat, protestó, manifestando su disentimiento 
de que se hubiese trasladado la asamblea á Barcelona. Igual manifestación 
hizo su padre en la exposición que en unión de otros nobles y magnates diri- 
gieron al Parlamento, según se ve por la escritura que empieza de este 
modo: — Dissentint e contrastant e encara oposant-se a la novella mutació o 
variado de loch... etc. 

1411. En este año estalló la guerra entre nuestro conde 3^^ el Obispo de 
Urgel, Galcerán de Vilanova. A tal estado llegaron las cosas, que se vio 
obligado el Parlamento á tomar cartas en el asunto. Fueron requeridos por 
medio de embajadores, y después de muchos trabajos se concertó una tregua. 
Mas el Obispo de Urgel no la guardó ó no tuvo bastante entereza para que 
la guarda,ran los suyos, pues lo cierto es que su gente, atropellando por 
todo, entraron en el lugar de Eróles, robando y queniando cuanto les vino á 
manó. Ante tamaño ultraje nuestro conde quiso tomar la revancha, y no 
sólo preparó su gente de guerra, sino que en su auxilio vino de Francia el 
vizconde de Cosserans con numerosas tropas, y mal lo hubiera pasado el 
Obispo y los suyos si no hubiera sido por las enérgicas disposiciones que 
se ordenaron. En efecto, sabedor el Parlamento de este atropello, dio toda 
clase de satisfacciones al de Pallars, mandando al Obispo de Urgel que 
pusiera su persona y la villa de Tremp en poder del Arzobispo de Tarra- 
gona, y á los que habían cometido el atropello que quedasen á disposición 
del Gobernador de Cataluña. Al propio tiempo se ordenó al Veguer de Lé- 
rida y Pallars que fuesen á Tremp con el objeto de castigar á los malhecho- 
res, y si no se procedió de un modo ejemplar con el Prelado, fué debido á 
su dignidad. Con esta medida se dio por satisfecho el de Pallars y se apaci- 
guaron los dos bandos. 

1413. Cuando la destitución del conde de Urgel, de cuyo hecho nos ocu- 
pamos en la Crónica de Balaguer, nuestro conde fué el encargado de condu- 
cirlo preso al castillo de Urefia. 



1416. ROGER BERNARDO V Y BEATRIZ. 1424 

Sobre los años 1416 sucedió en el condado Roger Bernardo. Casó con 
Beatriz, hija de Hugo Ramón Folch, primer conde de Cardona, y de doña 
Beatriz de Luna. 

Tuvieron dos hijos, Arnaldo, que sucedió en el condado, y Blanca ó 
Margarita, que casó con Jaime de Bellera, y tal vez algún otro. 

El conde Roger prestó grandes servicios al rey D. Alfonso, y éste, en 
agradecimiento, le hace una valiosa donación enl4l9. 

En 1423 hizo testamento el conde, en el que dispone se pague el dote á su 
hija Blanca y nombra albaceas á su esposa é hijo. 

Se desprende que tendrían algún otro hijo, ó bien Blanca casó en segun- 
das nupcias, porque vemos en 1433 que la condesa Beatriz hace una donación 
á su yerno Ramón de Cabrera. 



- 313 - 

. El testamento anterior se conoce lo haría el conde por tener que ausen- 
tarse de sus estados, puesto que en el mencionado año el rey Alfonso orga- 
nizó una expedición catalana para Ñapóles. Formóse tres divisiones, las 
que estaban al mando del infante D. Pedro, del conde de Cardona y del 
conde Roger. Atacaron aquella ciudad por tres sitios, y después de pelear 
con bravura por espacio de dos días se apoderaron de- la plaza. ¡Poco podría 
figurarse nuestro conde que en aquella misma ciudad había de ser hecho pri- 
sionero su nieto y extinguirse para siempre la monarquía de Pallars, como 
así sucedió! 

1424. ARNALDO ROGER V Y JUANA DE CARDONA. 1451 

La primera noticia que de este conde encontramos es de 1421, año en que 
' el rey D. Alfonso le nombra Virrey de Sicilia. 

A la muerte de su padre sucedió en el condado de Pallars. 
Contrajo matrimonio con D.^ Juana de Cardona, hija de Juan Ramón 
Folch III y de Juana de Aragón, condesa de Prades, llamada por sobrenom- 
bre Gonzala Ximénez. Tuvieron á Hugo Roger, que sucedió en el condado, 
^ y á Juana y Margarita. Una de éstas casó con Ramón de Cabrera; la otra 
l parece con Juan Ramón Folch Erill. El matrimonio tuvo lugar en 1428, pues 

• de este año encontramos los Capítulos matrimoniales, por los que se asignó 
. á Juana, su mujer, la cantidad de 15.000 florines oro. 

' En este año el conde ostentaba el título de Condestable' de Aragón, 

* según se ve en un requerimiento que hizo á su madre. . 
En 1432 el conde, como remuneración á los servicios que le había pres- 
tado su tío Artal, con su cooperación y gente de guerra en las expediciones 
á Ñapóles, Castilla y Navarra, le hizo donación de 3.500 sueldos legados por 
D.* Leonor, Violante y Sibilia en favor de su sobrino Arnaldo, por las meñ- 

,, clonadas religiosas, con consentimiento de la Abadesa, María de Moneada. 

1435. En el mes de Noviembre se reunieron en Pamiers los Estados del 
país de Foix y concedieron al conde Juan 4,000 escudos para los gastos de la 
guerra que emprendían contra el- conde de Pallars. El día 17 del mismo 
mes, los Cónsules de Puigcerdá escribieron á los concelleres de Barcelona 
que las gentes de armas reunidas en Tarascó del Ariége sumaban unos 
100 hombres y de 900 á 1.000 ballesteros, que sus capitanes eran Moséñ 
Bernat de Graillii bastardo del conde de Foix, Arnau de España, senescal 
de Foix y otros! Añadían que los espías habían averiguado que este ejército 
subiría por Vía de Sos al Port de Baet y entrararía en el territorio de Tirvia- 

En virtud de estas noticias, los concelleres de Barcelona ordenaron á sus 
embajadores cerca de la reina, Francesch Desplá y Ronanat Pere, que enté- 
i'asen de todo á dicha señora. Contestaron á los embajadores de Montsó que 
ya habían notificado á D.*^ María la entrada de los gascones en Pallars y que 
había prometido tomar medida para rechazar la invasión, pero que hasta la 
íecha (12 Diciembre) nada había hecho, ans sentim que no si done gay re, pus 
^s en desfavor del Comte de Pallars, al qual ella no ha gens de voler, ne de 
^ffecció (,1). No sabemos cómo pararía este pleito, aunque á buen seguro no 
^uy bien para nuestro conde, puesto que tenía pocas simpatías, como se ha 
visto. El conde falleció en 10 de Agosto de 1451.- 

(1) Arch. Munic. de Barna.— (Cartas comunes.) 



— 314 — 



145 1 i HUGO ROGER IH Y CATALINA ALBERT. -1488 

La primera noticia que encontramos de nuestro intrépido conde Hug-o 
es la carta que escribe en el castillo de Sort, notificando la muerte de su 
padre en 1451. Su valentía y bravura son bien conocidas y confirmadas por 
todos y cada uno de sus actos. 

En 1461 se declara abiertamente en favor del príncipe de Viana y de la 
causa de las libertades públicas. 

Con fecha 28 de Abril de 1462 se le concede patente de Capitán general de 
la Armada y ejército de Cataluña y ciudad de Barcelona, con motivo de las 
turbaciones ocasionadas por la prisión del príncipe Carlos. 

En 12 Julio de 1468 le encontramos en el castillo de Mora firmando su 
capitulación y rescate con los condes de Cardona y de Prades, pues era pri- 
sionero de guerra. 

V En 1470 el conde de Prades se obliga á dar al de Pallars, pasados tres 
meses de su libertad, 100 florines oro. 

1472. A 24 de Febrero, Renato de Anjou, rey intruso de Cataluña, á la 
muerte del príncipe de Viana, concede á nuestro conde título de Gran Con- 
destable de Aragón. - . 

,1478. En este año el conde firma los capítulos matrimoniales con su es- 
posa D.* Catalina Albert, hija de Felipe y de Yolante de Cardona. El suegro 
estaba prisionero en Francia. y era señor de la baronía de Pons y de Erill. , 
Yolante dio en dote á D.^ Catalina 15.000 florines oro, equivalentes á 
12.375 libras, y por pago de dicha cantidad hizo donación, mediante carta de 
gracia, del castillo y baronía de Pons. 

En este mismo año el conde otorga carta de pago, á favor de su hermana 
Margarita, de la legítima de los bienes de su padre. 

1486. Como veremos al tratar del fin del condado, el conde se puso en 
abierta rebelión contra Juan II. 

1488. El conde de Cardona, poco escrupuloso por cierto y sin respetar 
el parentesco que le unía con la casa de Pallars, acepta el nombramiento de 
General en jefe para hacer la g:uerra á nuestro conde. 

1491 . De este año aparece el proceso y sentencia contra el conde Hugo, 
D.^ Catalina y Violante, su madre, siendo declarados rebeldes á la corona, 
reos de crimen de lesa majestad^ confiscados sus bienes, privados del título 
de conde y borrada su memoria entre los hombres, acabando en su conse- 
cuencia la gloriosa dinastía de Pallars, como se verá luego. 

Y por fin, con fecha 5 Abril dé 1491, por el rey D. Fernando fué erigido 
en marquesado el condado de Pallars y la casa de Cardona en ducado. 



CAPÍTULO XVII 
Familias antiguas del Pallars 

Vizoondado de Vilamur.— Baronía de Mur.— Baronía de Erill. — Baronía de Bolle- 
ra.— Baronía de Orcau. —Baronía de Eróles.— Familia Gálliners.— Familia de 
Palau.— Familia Tor,— Familia Sulla.— Baronía de Visa.— Familia Subirá. 

FAMILIAS ANTIGUAS Y PERSONALIDADES DE PALLARS 

Entusiastas de la honra de nuestro país y creyendo una deuda de justicia 

el pagar un tributo de admiración y recuerdo á las familias y personas que 

>, tanto honraron nuestro condado, es el objeto de este capítulo y del siguiente. 

Desde luego se notará que la mayor parte de las personas que figuran 
en el capítulo XVIII son religiosos, no porque nuestro país no haya sido 
fecundo en producir valerosos guerreros y hombres de letras, sino que la 
razón estriba en que se ha perdido sus memorias. Gracias á los holgasanes 
que en sentir de nuestros modernos restauradores albergaban los conventos, 
podemos ofrecer los datos de la mayoría que aquí figuran; 

Desde luego, que entre todos ellos debería ocupar lugar preeminente 
nuestro glorioso San Odón, pero ya de él nos ocupamos aparte, y damos la 
preferencia á San José, por tratarse de un Santo tan especial; 

Si el Pallars ha sido pródigo en dar ala patria valerosos guerreros, como 
lo demuestran los hechos que reseñamos, es también cierto que no lo ha sido 
menos en hombres de ciencia y virtud, y que debido á sus bellas prendas 
desempeñaron élevadísimos cargos en la Iglesia y gobierno del Principado, 
como nos refieren Villanueya, Torres Amat y por las noticias contemporá- 
neas que á fuerza de mucho trabajo hemos podido adquirir