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Full text of "Perspectiva de los camellones chontales de Tucta, Nacajuca Tabasco Mexico."

KUXULKAB* Revista de Divulgación, vol. IX, núm. 18, pp. 10-18, enero-junio de 2004 



Perspectiva actual de los Camellones Chontales 
de Tucta Nacajuca, Tabasco 

Jaime Javier Osorio Sánchez, Raúl López Pérez, 

Miriam del Socorro Bote Sánchez, Patricia Pedraza Arias, 

Leticia Brambilla Hernández, José Antonio Acosta Montejo 



División Académica de Ciencias Biológicas 

Universidad Juárez Autónoma de Tabasco 

Km. 0.5 carretera Villahermosa-Cárdenas 

Villahermosa, Tabasco 

ososanc@hotmail.com 



INTRODUCCIÓN 

La actual civilización occidental ha dado muestra 
de una crisis generalizada en las últimas décadas, entre 
cuya problemática destaca el aspecto ambiental, en el 
que han repercutido no sólo los factores económicos y 
políticos, sino también aquellos relacionados con la cien- 
cia, la tecnología, la educación y la sociedad, entre otros. 
Sin embargo, las preocupaciones se han extendido más 
pronunciadamente a diversos grupos sociales, entre los 
que destacan los académicos y entre ellos, los propios 
de las instituciones de educación superior. 

El proceso de globalización económica ha condu- 
cido, asimismo, a una crítica dialéctica que se ha em- 
prendido como búsqueda de alternativas a las clásicas 
opciones del desarrollo y del crecimiento económico, por 
lo cual las universidades se han tornado más participativas 
hacia el análisis integral de la problemática ambiental. 
Surgen de este modo los discursos académicos en los 
que se habla de desarrollo sustentable como modelo al- 
ternativo. 

Sin duda, la posición de un desarrollo armonizado 
con la conservación de los recursos naturales tiene hon- 
das raíces en los modelos de subsistencia tradicionales 
con los que diversas etnias autóctonas se han desen- 
vuelto en ambientes en los que los recursos naturales 
eran escasos o tan importantes como para que se procu- 
rara su preservación futura. Tal es el caso de varias etnias 
autóctonas mexicanas, que aprovecharon los recursos 
bióticos sin deteriorar drásticamente sus calidades ni sus 
cantidades. 

Desafortunadamente, las discontinuidades socia- 



les en el tiempo y el espacio, provocadas la mayor parte 
de las veces por intereses económicos y políticos 
hegemónicos, llevaron al estado de desequilibrio pronun- 
ciado en que hoy viven los conglomerados humanos y el 
ambiente natural. 

Durante el proceso histórico de desarrollo de las 
poblaciones indígenas mexicanas, se desarrollaron téc- 
nicas que usaban los recursos naturales de manera tal 
que era posible su recuperación conforme se aprovecha- 
ban los mismos. Surgen así, por ejemplo, las chinampas 
en el Valle de México, cuyo éxito productivo agrícola se 
extendió a varios territorios adyacentes, pero que con la 
conquista hispánica en el siglo XVI decreció su importan- 
cia hasta prácticamente desaparecer como alternativa 
agrícola local. No fue hasta recientemente, que los estu- 
dios históricos, antropológicos y etnobiológieos iniciaron 
la recuperación de la idea fundamental de tales técnicas 
de producción agrícola. 

Aunque en las zonas tropicales de México parece 
haber existido un sistema de producción similar a ias 
chinampas del centro de la república (Siemens, 1989), 
no ha subsistido en los estados del sureste mexicano 
ninguna tradición agrícola relacionada con esa técnica. 
No es sino hasta mediados de la década de los 70's que 
las chinampas surgen como una posibilidad para las zo- 
nas en las que la abundancia de agua era hasta enton- 
ces la principal característica fisiográfica. Así, en el esta- 
do de Tabasco se inicia un programa en la que se involucra 
a la etnla chontal con tales técnicas de producción agrí- 
cola, en parte mediante asesorías gubernamentales y de 
instituciones educativas y de investigación. 

En el presente trabajo se ha intentado analizar ¡as 



Perspectiva actual de tos Camellones Chontales 



11 



condiciones actuales en que se desenvuelven los 
camellones chontales en el poblado Tucta, del municipio 
de Nacajuca, Tabasco, así como las causas que llevaron 
a su fracaso económico en años recientes. Finalmente, 
se proponen algunas alternativas de índole ecológica para 
su reactivación a mediano plazo. 

El origen de este trabajo se encuentra en un pro- 
yecto de investigación iniciado durante el curso de 
Ecodesarrollo del último semestre de la Licenciatura en 
Ecología de la División Académica de Ciencias Biológi- 
cas de la Universidad Juárez Autónoma de Tabasco, el 
cual se prolongó por varios meses y que también tuvo 
sustento en un trabajo previo realizado por los autores 
en la zona chontal. 

ANTECEDENTES 

Los camellones chontales de Nacajuca son pro- 
yectos de reciente creación, cuyos antecedentes proce- 
den de las técnicas de chinampas usadas en el Valle de 
México desde tiempos prehispánlcos. 

Las chinampas (del náhuatl chinámltl, cerca o seto 
de cañas, y pan, sobre: "sobre reja o armazón de ca- 
ñas".) son los sistemas de producción agrícola en los que 
la construcción de suelo cultivable se realiza mediante el 
uso de sedimentos obtenidos en lagunas o pantanos. 
Dado que el uso del suelo es continuo, la forma de explo- 
tación es intensiva pues no se tiene periodo de barbecho 
o descanso y las técnicas de cultivo son fundamental- 
mente manuales. Las chinampas consisten de islotes 
construidos en pantanos y lagos de poca profundidad, 
mediante la acumulación de espesas capas de vegeta- 
ción acuática y de lodo extraído del fondo que se mantie- 
ne firme mediante la siembra de sauces (Salix spp.). Por 
lo general las chinampas son rectangulares y muy alar- 
gadas, circundadas por canales que proporcionan agua 
para riego y que sirven para el tránsito de canoas de fon- 
do plano que transportan personas y productos. Durante 
la época de la Conquista los españoles denominaron 
camellones a las chinampas (Álvarez, 2000). 

Los cronistas de la Conquista dejaron información 
sobre las chinampas, como Hernando Alvarado 
Tezozómoc, quien relata que en el siglo Xíll los mexicas 
construyeron chinampas en Tequixquiac, en el límite nor- 
te de la cuenca de México, donde aplicaron por primera 
vez la técnica que probablemente aprendieron de los 
antiguos habitantes de la reglón. Durante la fundación de 
Tenochtitlan y con el fin de agrandar el islote sobre el que 
habrían de asentarse los pobladores, hacia 1325 los 
mexicas aplicaron también la técnica de la construcción 
de chinampas (Cabello, 1 993). 

Armillas y West (1950), consideran que la zona más 
antigua de chinampas se extendía a lo largo de las orillas 
meridionales de los lagos de Chalco y Xochimilco, en 
épocas anteriores al sigío XI. Estos mismos autores, con 
fundamento en documentos de la época colonial, seña- 



lan que existieron chinampas en lo que actualmente es 
Popotla y Azcapotzalco, en el área comprendida entre la 
calle de Puente de Alvarado y el Monumento a la Revolu- 
ción, y en lo que hoy es Tacubaya y la colonia Condesa. 
En 1 938 aún las había desde el barrio de San Pablo, por 
el Canal de la Viga, Santa Anita e Iztacalco, hasta 
Culhuacán; y en 1940, en Iztapalapa, las cuales habían 
sido construidas al final de la época colonial o poco des- 
pués de la Independencia. Éstas debían inundarse perió- 
dicamente con agua dulce del Canal de la Viga, debido a 
lo salitroso del terreno por la proximidad del Lago de 
Texcoco. En el año 1 950 este sistema de cultivo se prac- 
ticaba en Natívitas, Acalpixcan, Xochimilco, Atlapulco, 
Tlaxialtemalco, Tulyehualco, Tetelco, Tezompa, Tláhuac 
y Mízquic, siendo ésta probablemente la más antigua zona 
chinampera de la cuenca. Hacia finales del siglo XIX se 
construyeron chinampas en el Valle de Toluca, en algu- 
nas áreas pantanosas del nacimiento del río Lerma, pero 
éstas eran de menor tamaño que las de la cuenca de 
México (Álvarez, 2000). 

En las chinampas del Valle de México se siembra 
maíz, calabaza, tomate, frijol, ejote, chile, chayóte, 
quelites, chllacayote, huanzontli, col, espinaca, alfalfa, 
coliflor, apio, lechuga, haba, zanahoria, nabo, rábano, 
cebolla, pepino, betabel, chícharo, perejil, cilantro y men- 
ta (Cabello, 1993). Para el cultivo en las chinampas se 
utilizan instrumentos como el tzoquimáitt, bolsa de tela 
amarrada al extremo de una vara de unos cinco metros 
de largo, que sirve para extraer el lodo del fondo panta- 
noso y también para sacar agua; la coa prehispánica, el 
huitzcotlio punzón de madera, y la batea o texpetlatt {gran 
cucharón de madera), para el riego (Peña, 1 980). La téc- 
nica específica y detallada de las chinampas elaboradas 
de manera original ha sido resumida por Armiñas ef a!. 
(1 950), Jiménez-Osornio y Gómez-Pompa (1 987), López- 
Ríos(1988), Maier(1979)y Romaníni (1981). 

METODOLOGÍA 

La primera parte de este proyecto se desarrolló 
medíante encuestas y entrevistas directas a los produc- 
tores agrícolas del poblado de Tucta, Nacajuca, quienes 
participaron desde 1978 y años siguientes en la cons- 
trucción de los camellones chontales de esa comunidad 
indígena. 

En el período Febrero-Octubre del 2002 se visitó 
la zona de los camellones chontales en seis ocasiones 
con la finalidad de caracterizar el área mediante informa- 
ción recopilada con los informantes, documentación fo- 
tográfica y colecta de material biológico. Durante el mis- 
mo período se visitaron las principales bibliotecas del 
estado para recopilar la literatura concerniente al tema, y 
se consultaron varias páginas de internet bajo las pala- 
bras claves de camellones, chontales y chinampas. Una 
vez que se contó con la información básica se procedió a 
elaborar un modelo descriptivo de la estructura y dlnámi- 



12 



J. J. O SOR I O ET AL 



ca actual de los camellones chontales, para luego em- 
plear esta información en la construcción de un proyecto 
que incorporó los conceptos de estructura y dinámica de 
ecosistemas, enfatizando los elementos primordiales para 
la producción agrícola y pesquera. 

RESULTADOS 

Mediante la recopilación de información de campo 
y de gabinete (bibliotecas públicas e internet) se pudo 
caracterizar el estado inicial y actual de los camellones 
chontales, lo cual se puede resumir en los siguientes 
apartados. 

Origen de los camellones chontales 

Los camellones chontales se iniciaron en 1976 
como parte experimental de las actividades de la escue- 
la técnica de IMacajuca, donde se comenzó a probar el 
cultivo de especies de hortalizas que ocupaban platafor- 
mas de 20 x 20 metros formadas con sedimentos extraí- 
dos de las áreas pantanosas cercanas, teniendo como 
modelo las chinampas de Xochimilco, del centro del país. 
Poco después, instituciones como el Instituto Nacional 
de Investigaciones sobre Recursos Bióticos (INIREB), el 
Gobierno del Estado, el Instituto Nacional Indigenista, el 
Colegio Superior de Agricultura Tropical (CSAT), la Uni- 
versidad Juárez Autónoma de Tabasco (UJAT) y la Uni- 
versidad Autónoma Chapingo (UACH), participaron en el 
proyecto, bajo el patrocinio de las tres instancias de go- 
bierno local. El primer año se trajeron agricultores exper- 
tos en el cultivo de chinampas que enseñaron a los pro- 
ductores locales las técnicas que se empleaban en el 
centro del país, y se invirtió en la compra de infraestruc- 
tura suficiente para la preparación del terreno. En 1977 
en el CSAT, ubicado en Cárdenas, Tabasco, se comen- 
zaron proyectos pilotos de explotación agrícola y pesquera 
que permitieron el estudio en campo de las condiciones 
que se presentaban en este tipo de sistemas de produc- 
ción, cuya experiencia fue también extendida a la zona 
de Nacajuca; Gliessman (1991) refiere este período de 
la siguiente forma: 

"/f was at this time that the Chontal community 
began to put pressure on the local government, especially 
through the Instituto Nacional Indigenista (INI), forgreater 
economic assistance to their región. Other parís of 
Tabasco were prospering from the regional oii-boom. Why 
not this región as well? Government officials eyed the 
fledgiing experiments in progress in different parís ofthe 
state, especially those at the school iocatedin the center 
of the Chonta! región. They made the decisión to ínitiate a 
large-scale program designed to build targe áreas ofraised 
fieids (camellones chontales) near several Chontal 
communities. Aíthough cautioned by both INIREB and 
CSAT researchers that more Information was needed 
before a large scale raised fieldproject should be initiated, 
the government useda large marine dredge to construct 



a system that eventuaily covered 60 ha near the town of 
Tucta, Tabasco. Additional systems of similar size and 
construction were instailed at two other communities in 
the nearby región within a fewyears."(Gliessman, p. cif). 

Caracterización actual 
Medio físico 

Los camellones chontales se encuentran localiza- 
dos en la zona centro-occidental del municipio de 
Nacajuca, Tabasco. A trescientos metros del centro del 
poblado de Tucta, en dirección norte, se ubican los pri- 
meros canales del sistema de producción. 

El tipo de clima del área corresponde al 
Am(f)w*'(i')g, de la clasificación de Kóppen modificada por 
García (1973), el cual se caracteriza por ser tropical cáli- 
do húmedo con lluvias en verano. La temperatura pro- 
medio anual es de 26.2° C, con una máxima de 44° C y 
una mínima de 12° C; mientras que la precipitación me- 
dia anual alcanza los 1 692 mm, siendo septiembre el 
mes más lluvioso y abril el de menor precipitación (Ca- 
brera, 1987). 

El área de estudio se encuentra enclavada en una 
de las zonas más bajas del estado de Tabasco, a la que 
se conoce como "hoya de la Chontalpa", donde predomi- 
nan los pantanos y lagunas, entre las que las más próxi- 
mas son la laguna La Ramada y la laguna Cantemual. E! 
primero de estos cuerpos de agua es el más cercano a 
los camellones y el que ha aportado el agua de los cana- 
les que forman este sistema agropiscícola. 

Medio biótico. 

Flora 

A pesar de que Nacajuca es uno de ios municipios 
que más se han visto alterados por las actividades hu- 
manas a lo largo del tiempo, la etnia chontal se ha carac- 
terizado por su apreciación y capacidad conservadora de 
los recursos naturales que a través de cientos de años 
han utilizado racionalmente. Es muy posible que de ma- 
nera contraria a como lo han hecho los más recientes 
inmigrantes, la etnia chontal sea relativamente respon- 
sable de la alta diversidad vegetal que se registra en la 
zona. En esta parte de la entidad existen poblados crea- 
dos en tiempos anteriores a la colonización española y 
todos ellos tienen una amplia tradición en la creación y 
mantenimiento de huertos familiares en los que la diver- 
sidad de plantas medicinales, artesanales y de uso orna- 
mental es considerablemente alta (Osorio ef ai, 2002). 
En este sentido, sería interesante investigar hasta qué 
grado puede cumplirse la hipótesis de Gómez-Pompa 
(1 971 }, quien supone que "la variabilidad inducida por el 
hombre en el medio ambiente en las zonas tropicales es 
un factor que ha favorecido y favorece notablemente la 
variabilidad de las especies y probablemente la 
especiación". Por otra parte, se considera que esta zona 
ha sido centro de semidomesticación de al menos una 
planta, la cañlta (Cyperus canus), que tiene un amplio 



Perspectiva actual de los Camellones Chontales 



13 



uso como materia prima para artículos artesanales. Las 
investigaciones de Castro (1991) referentes al uso de esta 
especie en el poblado Olcuatltán sugieren que en la épo- 
ca prehispánlca se inició el cultivo de esta planta proba- 
blemente introducida del centro o sur del país, pero que 
en la zona adquirió tal auge, que el proceso de aprove- 
chamiento constante dio por resultado una selección en 
el tiempo, que puede comprobarse por medio de estu- 
dios anatómicos comparativos entre plantas de la zona 
chontal y las de otras partes de México, apoyándose tal 
hipótesis en el hecho de sólo existir individuos 
estaminados en la zona chontal. 

En los camellones chontales y zonas adyacentes 
al poblado Tucta se encuentran las siguientes especies 
vegetales, de las cuales las principalmente utilizadas por 
ios chontales se han enlistado en la Tabla 1 . 

Fauna 

Una lista de las especies faunísticas que son em- 
pleadas por los chontales de Tucta se da en la Tabla 2. 

Por otra parte, algunos anímales silvestres que son 
abundantes pero no tienen ninguna utilidad entre los po- 
bladores, son: la pea (Psilorhinus mono), el zanate 
(Quiscalus mexicanus), el chombo (Coragyps atratrus), 
el zopilote cabeza roja (Cathartes aura), el toloque 
{Basiliscus vitiatus), el sapo común (Bufo marinus), la 
bejuquilla (Oxybelis sp.), la nauyaca (Bothrops asper), el 
camaleón {Rhinophrynus dorsaüs), la rana arborícola 
(Smilisca baudini), etc. 

Medio humano 

El último censo de Tucta {INEGI, 2001) registra 
una población de 1 ,709 habitantes, de los cuales 808 son 
hablantes de lengua chontal mayores de cinco años. La 
proporción de sexos se reparte de la siguiente manera: 
796 mujeres y 913 hombres. La estructura de edades 
según el censo antes citado, refiere las cifras que se pre- 
sentan en la Tabla 3. 

Actualmente, el sistema de camellones chontales 
de Tucta Nacajuca, sigue siendo un sistema de produc- 
ción de autosubsistencia, en el que trabajan 65 perso- 
nas, las cuales están divididas en ocho grupos de 7-10 
miembros. Cada miembro tiene asignado un lote de una 
hectárea, que deben atender por sí mismos y sólo de 
manera ocasional y voluntaria efectuar la labor agrícola y 
pesquera de manera grupal. Sin embargo, otra fuente 
(López García, 2002) sostiene que los camellones 
chontales ocupan 80 has. pertenecientes a 60 personas 
repartidas en cuatro cooperativas. 

Problemática 

Aspectos técnicos y científicos 

Como se dijo antes, los camellones chontales se 
basan en la experiencia chinampera, pero hay diferen- 



cias específicas entre ambos sistemas de producción, 
entre los que se encuentran los siguientes: 

a) las chinampas son sistemas de producción fun- 
damentalmente agrícolas, y en Xochimilco están espe- 
cialmente dedicadas a la floricultura y cultivo de hortali- 
zas; en cambio, el sistema de Tabasco se ha diversificado 
para la agricultura y la pesca; 

b) cada uno de estos sistemas utiliza recursos na- 
turales autóctonos en su mayor parte; 

c) las condiciones climáticas imprimen un límite 
para la producción agrícola, pues en la zona central del 
país en ocasiones también se requiere el riego; 

d) ¡as etnias han aportado experiencia ancestral 
propia, cada una con sus capacidades exclusivas; 

e) las chinampas se han practicado en la región 
central del país desde hace cientos de años, mientras 
que en la zona chontal se iniciaron los camellones desde 
mediados de los 70's. 

Desde sus inicios en Tabasco, la metodología de 
los camellones chontales ha incorporado el concepto de 
ecosistema, pero se ha propuesto la introducción de es- 
pecies exóticas, entre las que se deben mencionar las 
mojarras ti l api as {Oreochromis niloticus y otras) y los cul- 
tivos vegetales clásicos europeos y asiáticos (mango, 
tamarindo, caña de azúcar, etc.), lo cual representa un 
inconveniente para el diseño integral de un 
agroecosistema natural, pues algunas de las especies 
exóticas propuestas pueden representar un mayor o 
menor riesgo desde el punto de vista sanitario o ecológico. 
Por ejemplo, la tilapia, un pez cíclido de origen africano 
puede desarrollar parásitos también exóticos capaces de 
afectar las poblaciones de peces locales (Pineda et al, 
1 985), sin contar la extrema agresividad de esta especie 
hacia las poblaciones nativas. En el menor de los casos, 
algunas de las especies introducidas requieren ciertas 
condiciones ambientales para su desarrollo, ¡o cual im- 
plica un esfuerzo extra para su aprovechamiento. 

Por otra parte, la fauna nativa de la región ha sido 
utilizada de manera racional en la comunidad en la que 
se desarrolla el sistema de los camellones chontales, 
como puede apreciarse en la Tabla 2, en la que se enlistan 
algunos de los organismos empleados por los habitantes 
de la zona y que han sido detectados durante la investi- 
gación, como medianamente explotados en la zona de 
Tucta. 

Un énfasis especial merecen los suelos formados 
por los sedimentos palustres empleados en la construc- 
ción de los camellones chontales. Desde un principio, los 
investigadores notaron que los suelos inicialmente for- 
mados eran pobres en diferentes nutrientes, a consecuen- 
cia de que cuando se extraían los sedimentos, la capa de 
materia orgánica era depositada en la parte inferior, pues 
era la porción que se obtenía en principio. Con el tiempo 
la experiencia permitió que se emplearan nutrientes na- 
turales combinados con los sedimentos. Los más em- 
pleados fueron estiércol y bagazo de caña de azúcar 



14 



J. J. OSORIO ET AL 



Tabla 1 . Listado de las especies de plantas que se encuentran en los camellones chontales. 



NOMBRE COMÚN 


NOMBRE CIENTÍFICO 


FAMILIA 


USO 


Achiote 


Bixa orellana 


Bixaceae 


Comestible 


Aguacate 


Persea americana 


Lauraceae 


Comestible 


Almendra 


Terminalia catappa 


Combretaceae 


Comestible 


Anona 


Annona squamosa 


Annonaceae 


Comestible 


Cacao 


Theobroma cacao 


Sterculiaceae 


Comestible 


Calabaza 


Cucúrbita pepo 


Cucurbitaceae 


Comestible 


Camote 


¡pomoea batatas 


Convolvulaceae 


Comestible 


Caña de azúcar 


Saccharum officinarum 


Poaceae 


Comestible 


Cañita 


Cyperus canus 


Cyperaceae 


Artesanal 


Caoba 


Swetenia macrophylla 


Leguminosae 


Artesanai 


Capulín 


Muntingia calabura 


Elaeocarpaceae 


Comestible 


Cedro 


Cedreia odorata 


Meliaceae 


Artesanal 


Chaya 


Cnidoscolus chayamansa 


Euphorbiaceae 


Comestible 


Chayóte 


Sechium eduie 


Cucurbitaceae 


Comestible 


Chile amashlto 


Capsicum annuum 


Solanaceae 


Comestible 


Chile dulce 


Capsicum annuum 


Solanaceae 


Comestible 


Chinin 


Persea schiedeana 


Lauraceae 


Comestible 


Chintul 


Cyperus odoratus 


Cyperaceae 


Perfumería 


Chipilín 


Crotalaria maypurensis 


Leguminosae 


Comestible 


Coco 


Cocos nucífera 


Areacaeae 


Comestible 


Cocoite 


Gliricidia sepium 


Leguminosae 


Artesanal 


Cuijinicuil 


inga jinicuil 


Leguminosae 


Comestible 


Cundeamor 


Momordica charantia 


Cucurbitaceae 


Comestible 


Frijol 


Phaseolus vuigarís 


Leguminosae 


Comestible 


Guácimo 


Guazuma ulmifolia 


Sterculiaceae 


Artesanal 


Guanábana 


Annona muricata 


Annonaceae 


Comestible 


Guano redondo 


Sabal mexicana 


Arecaceae 


Artesanal 


Guarumo 


Cecropia obtusifolia 


Moraceae 


Artesanal 


Guatope 


Inga vera 


Leguminosae 


Artesanal 


Guayaba 


Psidium guaja va 


Myrtaceae 


Comestible 


Hoja blanca 


Catathea lútea 


Marantaceae 


Artesanai 


Lima 


Citrus aurantifolia 


Rutaceae 


Comestible 


Limón 


Citrus lemon 


Rutaceae 


Comestible 


Macuilís 


Tabebuia rosea 


Bignoniaceae 


Artesanal 


Madre del cacao 


Erythrina americana 


Leguminosae 


Artesanai 


Maíz 


Zea mays 


Poaceae 


Comestible 


Mango 


Mangifera indica 


Anacardiaceae 


Comestible 


Melón 


Cucumis meio 


Cucurbitaceae 


Comestible 


Momo 


Piper auritum 


Piperaceae 


Comestible 


Nance 


Byrsonima crassifoíia 


Malpighiaceae 


Comestible 


Naranja dulce 


Citrus sinensis 


Rutaceae 


Comestible 


Papaya 


Carica papaya 


Caricaceae 


Comestible 


Papaya oreja de mico 


Carica mexicana 


Caricaceae 


Comestible 


Pimienta de la tierra 


Pimenta dioica 


Myrtaceae 


Comestible 


Plátano 


Musa sapientum 


Musaceae 


Comestibie 


Sauce 


Salix chilensis 


Saücaceae 


Medicinal 


Tatúan 


Colubrina arborescens 


Rhamnaceae 


Artesanal 


Tomate 


Lycopersicom iycopersicum 


Solanaceae 


Comestible 


Yuca 


Manihot esculenta 


Euphorbiaceae 


Comestible 


Zapote de agua 


Pachira aquatica 


Bombacaceae 


Comestible 



Perspectiva actual de los Camellones Chontales 



15 



Tabla 2. Listado de la fauna que es aprovechada en los camellones chontales. 



NOMBRE COMÚN 


NOMBRE CIENTÍFICO 


FAMILIA 


USO 


Almeja chontal* 


Proptera alata 


Unionidae 


Comestible 


Azulejo 


Thraupls epíscopus 


Emberízidae 


Recreativo 


Chacha 


Amazona aíbifrons 


Psittacidae 


Recreativo 


Guao 


Staurotypus triporcatus 


Klnosternídae 


Comestible 


Hicotea 


Chrysemys scrípta 


Emydidae 


Comestible 


Iguana 


Iguana iguana 


Iguanidae 


Comestible 


Manatí 


Trichechus manatus 


Trichechidae 


Recreativo 


Mojarra castarrica 


Clchlasoma urophthalmus 


Cichlidae 


Comestible 


Mojarra paleta 


Clchlasoma synspllum 


Cichlidae 


Comestible 


Patíllo 


Anas cyanoptera 


Anatidae 


Comestible 


Pato f leridano 


Anas carollnensls 


Anatidae 


Comestible 


Pejelagarto 


Atractosteus troplcus 


Lepisosteidae 


Comestible 


Perro de agua 


Luirá longlcaudls 


Mustelidae 


Peletería 


Píjije 


Dendrocygna autumnalls 


Anatidae 


Comestible 


Poch toque 


Klnosternon leucostomum 


Klnosternídae 


Comestible 


Sardina 


Astyananx aeneus 


Characidae 


Comestible 


Sargento 


Agelalus phoenlcerus 


leteridae 


Recreativo 


Tenguayaca 


Pétenla splendida 


Cichlidae 


Comestible 


Tilapia 


Oreochromls $pp. 


Cichlidae 


Comestible 


* Originalmente introducida en los camellones chontales 


para su aprovechamiento alimentario, sin embargo en 


la actualidad no existe producción de este pelecípodo. 







(Gliessman, 1991). 

En un análisis de suelo efectuado en 1 979 por el CSAT, 
se obtuvieron los datos que se muestran en la Tabla 4. 

Aspectos sociales 

La etnia chontal, que ha sido la parte más impor- 
tante en el desarrollo de los sistemas de camellones 
chontales representa la fuerza social decisiva en la zona 
Chontalpa, pero a pesar de ello, el grado de marginacíón 
se encuentra entre los más pronunciados del estado. 
Fenómenos como el desempleo, el alcoholismo, la pros- 
titución, el caciquismo, la escasa preparación educativa 
y, en los últimos años el incremento en la drogadicción, 
han crecido como problema social local sin que se ponga 
atención especial por parte de las autoridades estatales. 
Un riesgo concomitante a esta serie de problemáticas lo 
representa el acelerado proceso de pérdida de tradicio- 



nes ancestrales, pues la penetración de la cultura occi- 
dental ha permeado gravemente las costumbres origina- 
les chontales, lo cual ha incrementa el riesgo de que las 
generaciones actuales sean incapaces de hablar la len- 
gua yocotán original y con ello se arriesgue el rico patri- 
monio cultural de esta milenaria etnia local. El peligro de 
desaparición de la lenguas autóctonas, tanto 
mesoamericanas como de otras partes del mundo es un 
serio problema sólo recientemente reconocido {Gíbbs, 
2002). 

Aunque la población humana de Tucta es predo- 
minantemente chontal, en los últimos años han ido asen- 
tándose individuos de otras latitudes, lo cual está comen- 
zando a ser motivo de conflictos internos, no sólo por la 
introducción de las nuevas costumbres que incorporan 
en la zona, sino también porque dichas inmigraciones 
representan desplazamiento laboral y problemáticas aso- 



Tabla 3. Estructura de edades de la población de Tucta, Nacajuca. 



INTERVALO DE EDADES 


NUM. DE HABITANTES 


a 4 años 


181 


6 a 14 


398 


15 a 24 


4:04 



FUENTE: INEG1, 2001 XÍ1 Censo General de Población y Vivienda 2000. Versión CD-ROM. 



16 



J. J. OSORIO ET AL 



Tabla 4. Resultado de los análisis de suelo realizados en los camellones chontales en 1979 por el CSAT. 



ANÁLISIS DE SUELO 



PROFUNDIDAD DEL SUELO (cm) 



0-15 



Materia orgá nica 

pOi; 

Nitrógeno total (%) 
Fósforo disponible (ppm) 

Cft+* fme/ 1 pp.g) 
Mg*+ime? J \Q0g) 

FUENTE: Gliessman, 1991: 220 



ciadas a alcoholismo, dragad ¡ce ¡ón y prostitución. Por otra 
parte, un sector productivo e innovador de los inmigrantes 
ha llevado beneficios sociales y económicos al propor- 
cionar asesoría y fuentes de empleo (¡ncháustegui, 1 997). 

Aspectos políticos 

Sin duda los aspectos políticos han sido el factor 
principal de la situación actual de los camellones 
chontales, pues estos sistemas productivos han tenido 
altibajos a consecuencia de las decisiones gubernamen- 
tales y de las diferencias partidistas internas. En sus orí- 
genes, el Instituto Nacional Indigenista, coordinador de 
las acciones federales, estatales y municipales respecto 
a los camellones chontales otorgó a los participantes un 
presupuesto considerable. Con la decisión de descentra- 
lizar ese Instituto y delegar las responsabilidades a dife- 
rentes instancias, no se logró más que duplicar funcio- 
nes y puntos de desacuerdos y conflictos entre las nue- 
vas dependencias. Sin embargo, en el fondo de esta de- 
cisión existe un motivo fuertemente político organizado a 
nivel federal y estatal. 

Cabe recordar aquí que el Instituto Nacional 
Indigenista creó el Centro Coordinador de Nacajuca en 
1973, el cual a semejanza de ia matriz estaba integrado 
por un consejo compuesto por un director y por seccio- 
nes de trabajo en las ramas de educación, salud pública, 
comunicaciones, ganadería, agricultura, antropología, 
biología, ciencias jurídicas y economía. Esta estructura 
hacía prácticamente independiente el desarrollo de acti- 
vidades de otras instancias gubernamentales, que con el 
tiempo recuperaron su participación, pero hicieron más 
lentas y deficientes las acciones emprendidas. En 1 987 
el INI tenía en el territorio nacional 109 unidades 
operativas, que eran: 11 coordinadoras estatales, 85 cen- 
tros coordinadores, 4 residencias, 1 campamento, 1 hos- 
pital de campo y 7 radiofusoras (una de las cuales era la 
de Nacajuca, que transmitía su programación en lengua 
chonta!, y que incorporaba mensajes técnicos y cultura- 
les para los productores locales) (Alvarez, 1 993). Por otra 
parte, desde el inicio del funcionamiento del Instituto, el 
nombramiento del director y la formación de los centros 



1,3 

m 

0,04 

35,12 
21,57 

10,1 



15-30 



1,131 



30-45 

1.56! 



im 



Q#4i 



M3L 



8,15; 



m 

21,84 
23¿)2¡ 

iqtl 



coordinadores era responsabilidad única del presidente 
de la República, lo cual creó no pocas restricciones en el 
aspecto político. 

En los últimos lustros, la efervescencia política ha 
estado centrada en pugnas entre los dos principales parti- 
dos políticos en Tabasco (el Partido Revolucionario 
Institucional y el Partido de la Revolución Democrática), bajo 
cuyas condiciones de inestabilidad social y política, los pro- 
gramas agrícolas, pesqueros y forestales se han tornado 
prácticamente imposibles de realizar; ello ha repercutido 
en e! escaso apoyo recibido por los miembros de los 
camellones chontales, que hoy permanecen prácticamen- 
te olvidados por las autoridades municipales y estatales. 

Aspectos económicos 

En enero de 1976 comienza el período guberna- 
mental de Leandro Rovirosa Wade, el cual en los siguien- 
tes años dedica un presupuesto importante a la zona 
chontal, aunado al presupuesto con que contaba el Cen- 
tro Coordinador del INI. 

Con el gobierno de Salvador Neme Castillo, el pre- 
supuesto estatal fue disminuido considerablemente a ins- 
tancias del gobierno federal, el cual también reestructuró 
al INI como medida de presión política en la zona indíge- 
na, que se había convertido en una fuerza opositora al 
régimen. 

Por razones principalmente políticas, el apoyo gu- 
bernamental dejó de otorgarse a la sociedad campesina 
encargada de los camellones chontales, que originalmen- 
te funcionaron como un sistema cooperativista. 

PROPUESTA 

Con base en la información anterior, se propone 
considerar la elaboración de un nuevo modelo estructu- 
ral y funcional de los camellones chontales, el cual debe- 
ría incluir las consideraciones siguientes: 

a) El nuevo modelo debe ser considerado desde 
una óptica ecológica, lo cual significa que debe tomarse 
como un sistema natural y antrópico en el que diferentes 
partes interactúan entre sí, pero en el que también se 



Perspectiva actual de los Camellones Cftontales 



17 



pretende explotar de manera racional y sustentable tos 
recursos del sistema; 

b) La incorporación de nuevos elementos natura- 
les, todos ellos autóctonos, pero con capacidad de utili- 
zación sustentable; 

c) En él se pretendería la máxima utilización de los 
recursos mediante novedosas técnicas biotecnologías 
adaptadas a las condiciones locales; 

d) Retomar la experiencia ancestral de la etnia 
chonta! respecto al conocimiento y utilización de los re- 
cursos bióticos y a ello se incorpora la experiencia mo- 
derna de carácter biotecnoiógico; 

e) El funcionamiento de un sistema productivo re- 
quiere de un continuo seguimiento si se pretende prolon- 
gar a largo plazo la viabilidad del proyecto, pero aún más 
necesario es plantear el proyecto de manera integral u 
holística, lo cual implica que en su concepción e 
implementación no deben dejarse fuera aspectos como 
son mercadeo, legislación, sociología de la etnla partici- 
pante, autonomía social y política de los participantes, 
idiosincrasia local, etc., además de los puramente bioló- 
gicos; 

f) Autofinanciamiento por parte de los productores 
estableciendo los camellones como centro turístico y cul- 
tural plenamente organizado, sustituyendo la dependen- 
cia gubernamental por un sistema de ingresos propios; 

En lo fundamental, el sistema de producción de 
los camellones chontales está constituido bajo un mode- 
lo ecológico, que es susceptible de ser mejorado si se 
incorporan elementos interactuantes autóctonos que has- 
ta la fecha no habían sido tomados en consideración. En 



este sentido, una innovación de importancia para el nue- 
vo modelo de los camellones chontales lo representan 
los conceptos de flujos de energía y reciclaje de materia- 
les (Figura 1), que a pesar de haber sido incorporados 
desde el inicio de la puesta en marcha de estos sistemas 
productivos, no han sido contemplados como ejes direc- 
trices de dichos proyectos. Bajo esta modalidad se pre- 
tende intensificar la utilización racional y el reciclaje de la 
materia utilizada por el hombre. Algunas de las técnicas 
que se proponen para ello son composteo, lumbhcultura 
y rediseño de las vías de aprovechamiento de los pro- 
ductos y residuos agrícolas, entre las que se cuenta el 
uso de celulosa de plátano, caña de azúcar, maíz, etc. 

CONCLUSIONES 

El diagnóstico efectuado durante los meses del 
estudio permitieron detectar la capacidad de los campe- 
sinos chontales para mantener vigentes las produccio- 
nes principales de los camellones chontales, sin ninguna 
ayuda gubernamental, excepto por la que representan 
proyectos aislados coordinados por el Centro Coordina- 
dor Indigenista, el cual trabaja con un presupuesto que 
no representa más del 12 % del total asignado en el año 
1980. Desafortunadamente, en ía actualidad la produc- 
ción agroplscícola es sólo de subsistencia y no se co- 
mercializa al exterior del área. Por ello, puede tenerse la 
seguridad que con el apoyo técnico adecuado, los 
camellones chontales pueden ser reactivados para la pro- 
ducción a gran escala. 

Sin embargo, consideramos que más promete- 
dor que una producción en el mercado agrícola, el 




CANAL 



Figura 1. Modelo esquemático de los principales componentes de los camellones chontales. P- precipitación; 
V- vientos; E- energía solar; MO- materia orgánica; D- aportación mineral exógena; Ev- evaporación; Ba- biota 
acuática, Vt- vegetación terrestre. 



18 



J. J. OSORIO ET AL 



aspecto del turismo ecológico, cultural y recreativo 
podría ser incorporado en el área de los camellones 
con gran eficiencia. 

Una de las preocupaciones primordiales de los 
autores es la dificultad de salvar los aspectos burocráti- 
cos y comerciales que implican siempre un proyecto del 
tipo y magnitud del propuesto aquí. Desafortunadamen- 
te, es una realidad muy común en México que los pro- 
yectos de desarrollo sustentable fracasen por razones 
burocráticas o por intenciones mercantil istas de perso- 
nas ajenas al proyecto inicial. Un riesgo no tan cercano a 
este proyecto, pero que ha sido palpable en el caso de la 
explotación de los recursos bióticos de áreas tropicales 
sudamericanas es el representado por la comercialización 
de los germoplasmas obtenidos por empresas norteame- 
ricanas y europeas que ven en dichos recursos una in- 
agotable fuente económica fácilmente explotable, la cual 
con variaciones obtenidas por ingeniería genética son 
captadas de manera hegemónica. Recientemente Del- 
gado-Ramos (2002) ha llamado la atención de este ries- 
go respecto a los recursos bióticos nacionales, y en es- 
pecial a los propios de los trópicos mexicanos, entre ¡os 
cuales sin duda se encuentran ios del estado de Tabasco. 
Aunque pueda parecer lejano el riesgo señalado por ese 
autor, los antecedentes de la explotación del barbasco, 
del pachulí y de bacterias sulfurosa tabasqueñas, por 
parte de empresas transnacionales, debe motivarnos a 
pensar en proteger los recursos bióticos locales, no sólo 
de la desaparición y bioerosión de los mismos, sino tam- 
bién del plagio biotecnológico a que podrían verse en- 
frentados varios de estos recursos en los próximos años. 



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