Lección 5
26 de enero al 2 de febrero
Género
y discipulado
.K
«Aquí tienes a la sierva del Señor —contestó María-
Que él haga conmigo como me has dicho».
Lucas 1:38
Discípulos femeninos:
¿tan solo en caso
de emergencia?
Sábado
26 de enero
jar
s talentos y la
n de que Dios la había llamado al
io su habili-
dad y capacidad basándose
en su sexo. El género no debía t
cuenta en lo que se refiere a un
a un discípulo. Lamentablemente, en mu-
chas ocasiones sucede así.
Algunos dicen que Dios utiliza a las
mujeres cuando no hay hombres disponi-
bles. Otros creen que las mujeres no fueron
creadas para el discipulado. Afortunadamen-
te gente con ese tipo de actitudes no formó
parte de una junta asesora para determinar
el nacimiento de Jesús, o los resultados ha-
brían sido algo así como:
«La Junta ha decidido que un hombre
está mejor capacitado para esta encomien-
da. Una mujer sencillamente no posee el co-
nocimiento teológico que se requiere. Es
cierto que María es virgen, pero ¿conoce ella
la Torah lo suficiente como para repetirla de
atrás hacia delante? No». Ya más en serio,
es algo que se define al discipulado como la
obra de alguien que sigue a Cristo.
El término discípulo nos trae a la mente
a doce hombres que deambulaban por el
campo en unión a Jesús, y que c
INTRODUCCIÓN
Jueces 4, 5; Romanos 16
Una de mis amigas estudiaba teología
en el colegio Avondale, la universidad ad-
ventista de Australia. Algunas de sus asigna-
turas requerían que predicara en diferentes
iglesias. En cierta ocasión, cuando concluyó
su prédica alguien le dijo que ella sería una
o de éxito, siempre y cuando traba-
con su obra después que él ascend:
ro es algo que abarca mucho más,
cluye a personas de todo género, raza, p
ción social y nivel educativo; que siguí
Esto incluyf
presentes en el
Dios posee motivos
para hacer de ti un discípulo.
abandonar la escena de la crucifixión y las
primeras en ver a Jesús luego que resucitara.
Jesús no hizo declaraciones específicas
respecto al diferente papel de hombres y
mujeres. El pasó mucho tiempo en unión a
mujeres. Las valoró, así como a su trabajo,
tratándolas igual que a los hombres en una
sociedad donde los fariseos le agradecían a
Dios no haber nacido de sexo femenino.*
Las mujeres han desempeñado diferen-
tes funciones y cargos, tanto en el antiguo
Israel como en la Asociación General.
Si tú sigues la dirección divina y te
sientes impulsado o impulsada, a hacer su
obra, no permitas que nadie te impida
hacerlo a causa de tu sexo. Dios posee
motivos para hacer de ti un discípulo.
Dichos motivos pueden implicar que reali-
ces alguna labor de poco brillo, sin embar-
go, no existe nada mejor que hacer su
voluntad
MjJewishLean
Domingo
27 de enero
.Mujeres en un mundo
cambiante
LOCOS
Marcos 5: 24-34; Lucas 1: 26-38;
Juan 4: 4-30
Si te mantienes sentado por un rato en los
bancos de la iglesia te darás cuenta de algo.
Hay más dirigentes que discípulos. Tomar la de-
Luego, se le aparece un
ángel de repente.
cisión de hacerse cristiano es más fácil que la
de parecerse a Cristo. La primera requiere
tan solo un instante, pero parecerse a Jesús
es la obra de toda una vida.
Bill Hull cree que las vidas transformadas
son las que impactan al mundo. «Se necesita
una vida transformada. Una vida de verda-
dero discipulado, vivir como Jesús vivió.
La razón por la cual la misión de la iglesia
languidece, radica en la aceptación de un
cristianismo divorciado del discipulado. Al-
go que engendra creyentes con vidas
cías que no impactan a sus vecinos».*
En nuestro mundo la posición, la injlv
da, el prestigio y el poder se valoran altamente.
Quizá por eso es que existen más dirigentes
que discípulos. Jesús jue un modelo de dos
lidades básicas: la humildad y la obediencia.
Ambas eran consideradas como debilidades,
en la cultura patriarcal o machista de la épo-
ca. Sin embargo, una parte del cambi
decisión para experimentar la
Humildad + Sumisión + Contrición = Po-
der para el cambio.
Como una prueba de que esta alocada
fórmula matemática funciona, escuchemos
las historias de algunas mujeres del Nuevo
Testamento. No es algo fortuito que estos
relatos tengan mujeres como protagonis-
tas, el grupo con un rango social muy bajo
en el mundo antiguo y en muchas culturas
contemporáneas. Probablemente no tenían
ilusiones de grandeza y estaban muy cons-
cientes de sus limitaciones. Pero esto no im-
pidió que Dios las utilizara como un poder
transformador.
Joven + Soltera =
Madre de Jesús, el Hijo de Dios
(Luc. 1:26-38)
Imagínate algo: estás comprometida pa-
ra casarte. Eres una joven seria provenien-
te de un hogar cristiano, no aceptas ni prac-
ticas la promiscuidad sexual. Un día,
peradamente, se te aparece un ángel y
ce que has sido escogida para que des a luz
a un niño que será el dirigente de un gobier-
no revolucionario. No será cualquier go-
bierno, ¡sino que será el reino de Dios!
¿Qué habrías dicho?
María hizo una pregunta: «"¿Cómo po-
drá suceder esto — le preguntó María al
ángel — , puesto que soy virgen?" "El Espí-
ritu Santo vendrá sobre ti, y el poder del
Altísimo te cubrirá con su sombra. Así que
al santo niño que va a nacer lo llamarán
Hijo de Dios"» (Luc. L 34, 35). No sabemos
cuánto duró aquella conversación. Pero,
¿cuánto te habría tomado contestarle al án-
gel? ¿Cuántas ideas te habrán pasado por
la mente? María contestó, sacrificando su
sdeu
testó María — . Que él haga conmigo como
me has dicho. Con esto, el ángel la dejó»
(Luc. 1: 38).
Consideremos nuestra fórmula una
vez más: Joven + Soltera = Madre de Je-
süs, el Hijo de Dios. La humildad y la
sumisión de María dieron origen a «la ma-
yor historia que jamás se haya contado».
h Mujer =
Enferma + Desvalida
Sanada y Restaurada
(Mar. 5: 24-34)
Imagínate que eres mujer y que has es-
tado sangrando durante doce años, lo que
te ha ocasionado una gran anemia. Sufres
constantemente de fatiga y cualquier mi-
crobio hace presa de ti. Has pasado innu-
merable horas en la sala de espera de los
médicos, y has gastado todo tu dinero es-
perando sanarte. Un día escuchas que hay
un caminante que obra milagros. Decides
que no tienes nada que perder, y sales en
busca de un toque de sanidad. Hay dema-
siada gente a su alrededor y te es muy tra-
bajoso acercarte a él. Casi en forma deses-
perada alargas tu brazo. «Si logro tocar si-
quiera su ropa, quedaré sana» (Mar. 5: 28).
De repente, el Maestro se dio vuelta y
preguntó que quién lo había tocado. Aque-
llo fue muy vergonzoso. Todos te mira-
ban. Se dieron cuenta que eras tú, la mujer
sangrante, la inmunda, y se alejaron. Pero
el Gran Médico te dijo: «¡Hija, tu fe te ha
sanado! Vete en paz y queda sana de tu
aflicción» (Mar. 5: 34).
Consideremos nuestra fórmula una vez
más: Enferma + Desvalida + Mujer = Sa-
nada y Restaurada. Aquella mujer fue lo
suficiente humüde como para admitir por
fe que un toque la sanaría. Muchos fueron
testigos del poder de ;
Sedienta + Promiscua + Mujer =
Instrumento del Mensaje
(Juan 4: 4-30)
Imagina que es la hora más calurosa
del día y que te diriges al pozo a buscar un
poco de agua. Confía que con este calor no
te encontrarás con nadie. Pero hay un hom-
bre sentado aUí. Al acercarte, él te pide un
trago de agua.
La samaritana se asombró de que un
judío le dirigiera la palabra. Los judíos en
aquellos tiempos no les hablaban a los sa-
maritanos bajo ningún concepto. Cuando
ella lo interrogó al respecto, el extraño le di-
jo algo enredado, respecto a un agua que
quita la sed para siempre. Luego le dijo ¡que
era el Mesías! El impacto de esta declara-
ción fue inmediato. EUa corrió de vuelta al
poblado para contarles a otros lo que había
encontrado.
Consideremos nuestra fórmula una
vez más: Sedienta + Promiscua + Mujer =
Instrumento del Mensaje (Juan 4: 4-30)
Sus problemas emocionales cesaron cuan-
do ella olvidó el rechazo del medio y Uevó
el mensaje del Mesías a sus compueblanos
Aun cuando estos relatos están enfoca-
dos en mujeres, una vida transformada es
un suceso único, sin importar tu género.
PARA COMENTAR
1 . ¿Aceptó Jesús de forma diferente a mu-
jeres como discípulas. Explícate.
2. ¿Por qué el género no debe ser un asun-
to a considerar con relación al discipu-
3. ¿Qué debüidades pueden convertirse en
tu fortaleza si te sometes al poder trans-
formador de Dios?
:es Disrípkship (
Ufe: Exploring a Fi
Kellie Hancodi, Raymond Island, Victi
-Jesús alcanza a las mujeres
TESTIMONIO
Lucas 8: 1-3; 10: 38-42
Durante su ministerio, Jesús deseó al-
canzar a las mujeres así como a los niños
que se le acercaban. Regresaban a sus hoga-
res fortalecidas y bendecidas por las palabras
de Cristo. Se sintieron animadas a llevar
sus cargas con renovadas fuerzas, y a traba-
jar por sus hijos con redoblados ánimos.
Las madres de hoy deben recibir sus pala-
bras con la misma fe. Cristo es un salvador
tan personal como lo fue cuando vivió en
medio de los hombres.
«Jesús conoce la preocupación del co-
razón de cada madre. El que tuvo una ma-
dre que luchó con la pobreza y la priva-
ción, simpatiza con cada madre en sus tra-
bajos. El que hizo un largo viaje para aliviar
tideu
hará otro tanto por las madres de hoy. El
que devolvió a la viuda de Naín su único
hijo, y en su agonía sobre la cruz se acordó
de su propia madre, se conmueve hoy por
la tristeza de una madre».'
Muchas mujeres se dirigieron a Jesús
en las formas más profundas y significati-
vas. «El don fragante que María había pen-
sado prodigar al cuerpo muerto del Salva-
dor, lo derramó sobre él en vida. En el en-
tierro, su dulzura sólo hubiera llenado la
tumba, pero ahora llenó su corazón con la
seguridad de su fe y amor [...].
»Pero María, al derramar su ofrenda
sobre el Salvador, :
te de su devoción, le u
ngió para la sepultu-
ra. Y cuando él penetr
ó en las tinieblas de
su gran prueba, llevó
consigo el recuerdo
de aquel acto, anticipo
del amor que le tri-
butarían para siempre
aquellos que redi-
Fueron las primer
as en declarar su re-
surrección, se apresur
aren a compartir las
Las mujeres repiten
las mismas palabras
vez tras vez.
buenas nuevas: «¡Ha resucitado, ha resuci-
tado! Las mujeres repiten las mismas pala-
bras vez tras vez. Ya no necesitan las espe-
cias para ungirle. El Salvador está vivo, y
no muerto. Recuerdan ahora que cuando
hablaba de su muerte, les dijo que resucita-
ría. ¡Qué día es éste para el mundo! Presta-
mente, las mujeres se apartaron del sepul-
PARA COMENTAR
1. ¿Por qué piensas que las mujeres y los
niños desempeñaron un papel tan im-
portante en el ministerio de Jesús?
2. ¿Qué nos dice acerca de Jesús su acerca-
miento a las mujeres, dentro del contex-
o local?
Juhne K. Duerksen-Kapao, Longburn, Nueva Zelanda
El discipulado
a través de la edades
Martes
29 de enero
Lucas 8: 1-3; 10: 38-42
Hubo numerosas ocasiones cuando las
1 dispuestas a escuchar
s del Maestro. La historia de
Marta y María (Luc. 10: 38-42) es un buen
ejemplo del amoroso reconocimiento de Je-
sús a la disposición de María para sentarse
y escuchar Cristo expresa su desagrado de
que Marta no esté tan interesada como Ma-
ría en adquirir los conocimientos que él im-
Cristo siempre estuvo rodeado de se-
guidores; entre ellos hubo un buen núme-
ro de mujeres (Luc. 8: 1-3). Él se compla-
cía de la presencia de ellas. Luego de su
ascensión, hubo asimismo un buen número
de mujeres en el aposento alto esperando el
derramamiento del Espíritu Santo (Hech.
1: 14).
Aquellas mujeres estuvieron dispuestas
a viajar y predicar al igual que los hombres.
Una jovencita abrió la puerta cuando Pedro
fue liberado por Dios de la prisión (Hech.
12: 13, 14). Una pareja de esposos, Ananías
y Safira, perdió la vida por no dar lo que
habían ofrecido al Señor (Hech. 5: 1-11).
Una bondadosa mujer llamada Tabita se
entregó a servir a los pobres. Al enterarse
de su muerte, Pedro acudió y la resucitó
(Hech. 9: 36-42).
Hay otras mujeres prominentes en el
surgimiento de nuestra iglesia, quienes mol-
dearon y cambiaron la forma en que adora-
mos. La más destacada es Elena G. de Whi-
te. Su ministerio y muchas de sus visiones
moldearon nuestras creencias y la forma en
que adoramos.
Hubo muchas discípulas a lo largo de
la historia, mujeres que se esforzaron p
Él estaba complacido
por la presencia de ellas.
desarrollar un carácter semejante al de Cris-
to, con la ayuda del Espíritu Santo. Como
parte de su quehacer les señalaron a otros
una nueva forma de vida. «Por tanto, vayan
y hagan discípulos de todas las naciones,
bautizándolos en el nombre del Padre y del
Hijo y del Espíritu Santo, enseñándoles a
obedecer todo lo que les he mandado a us-
tedes. Y les aseguro que estaré con ustedes
siempre, hasta el fin del mundo» (Mat. 28:
19, 20). Es un llamamiento que no conoce
géneros. Todos están invitados a participar.
PARA COMENTAR
1. ¿En qué diferentes maneras podemos ser
mejores discípulos en la iglesia?
2. ¿Puedes pensar en otros ejemplos en los
que Cristo interactuó con discípulos de
sexo femenino durante si
Chris Winzenried, Lilyáale,
Miércoles
30 de enero
Sentadas
a los pies de Jesús
COMO ACTUAR
Filipenses 4: 9
Marta trabaja fuerte durante el día y
parte de la noche, preparando comidas, lim-
piando, cosiendo, comprando alimentos,
haciendo visitas, y cuidando de su familia.
«No tengo tiempo para e
«No tengo tiempo
para estar conversando».
Hay mil cosas que necesito hacer. ¿Por qué
María no me ayuda? ¿No se da cuenta que
me es difícil hacerlo todo yo sola?
«Marta, Marta — le contestó Jesús — ,
estás inquieta y preocupada por muchas
cosas, pero sólo una es necesaria. María ha
escogido la mejor, y nadie se la quitará»
(Luc. 10: 41, 42).
María se sentía cautivada por lo que
Jesús tenía que decirle. Ella escogió poner-
lo en primer lugar y atesorar toda palabra
que pronunciara. María entendió la impor-
tancia de mantenerse cerca de él y de sus
enseñanzas. Su fe es notoria y es en gran
medida una muestra del discipulado.
Otras mujeres en la Biblia han demos-
trado también su fe y dedicación. María, la
madre de Jesús, puso de manifiesto su fe
cuando aceptó lo que Gabriel le dijo (Luc.
1: 26-31). La mujer que tocó el manto de
Jesús demostró gran fe y valor al decidir
o del Maestro (Mar 5:25-34),
así también la viuda que depositó sus últi-
mas monedas en la tesorería del templo
(Mar. 12: 41-44). La fe y la decisión pa-
ra actuar y compartirla, es lo que convierte
a una persona en discípulo de Cristo.
Luego, ¿Cómo podremos edificar y com-
partir nuestra fe, en medio de nuestra agi-
tada vida, para que seamos discípulos ge-
nuinos?
1. Integra la oración en tus actividades
diarias. Puedes orar cuando te levantes
y antes de irte a la cama; rumbo al traba-
jo; durante tus horas de asueto o activi-
dades deportivas.
2. Saca tiempo para el estudio de la
Biblia. Reserva un lugar tranquilo en tu
hogar y dedica al menos media hora,
dos veces a la semana para estudiar la
Palabra. Memoriza textos de la Biblia,
trata de repetir alguno al pasar de una
habitación a otra en tu hogar
3. Comunión. Dedica algún tiempo para
compartir con otros cristianos. Ora y es-
tudia con ellos. Anímense mutuamente.
4. Testifica. Comparte tu fe con otros cada
vez que surja una oportunidad; sé cor-
tés, practica la hospitalidad, trata a los
demás con dignidad y respeto.
PARA COMENTAR
1. ¿Qué puedes hacer para dedicar más
tiempo a la oración y al estudio?
2. ¿Cuál es el papel del Espíritu Santo en la
práctica del discipulado?
Monique Owen, Perth, /
Belleza inmarcesible -
Jueves
de enero
OPINIÓN
pulos y
discípulas habría? ¿Cuánto m
aspo-
dría el
amor de Dios limpiarnos de nuestro
y llenarnos de su amor ágapel
Proverbios 31: 30
egoísm
¿Has conocido a alguna mujer que no
Qu
é cosas maravillosas no podrá hacer
intente mostrar su tiermosura, sino reflejar
Dios a
través de una mujer de fe que no
una belleza santa que surge de su interior?
trata de auto justificarse, sino que se «irá
Esta belleza genuina solamente puede venir
de Dios, y me atrevo a decir que una mujer
así ha estado sentada a los pies de Jesús co-
• -f
mo su discípula.
La mujer debe ser humilde y dispuesta
a ser enseñada, antes que pueda instruir a
los demás. Pudiéramos decir que las muje-
res del tiempo de Jesús tenían una ventaja,
y que la misma consistía en haber sido ins-
truidas directamente por el Maestro. Pero
Jesús dijo: «Pero les digo la verdad: Les
conviene que me vaya porque, si no lo
hago, el Consolador no vendrá a ustedes;
en cambio, si me voy, se lo enviaré a uste-
des» Üuan 16: 7).
¿Significa esto que las mujeres de hoy
pueden considerarse tan seguidoras de
Cristo, o más que las mujeres de antaño?
Amar a Dios significa amar e instruir a
quienes nos rodean, llevándolos a Jesús.
Solamente podemos hacer esto si hemos
estado en su presencia en una relación inin-
terrumpida de una diaria entrega a su vo-
luntad. Esto nos permite que su amor sea lle-
vado a un mundo que anhela el amor ge-
nuino, hermoso, del cristianismo.
¿Qué sucedería si dedicáramos más
tiempo a la lectura de la Palabra y a escu-
driñar nuestros corazones a fin de identifi-
car aquellas cosas que no están en armonía
con el amor de Dios? ¿Cuántos más discí-
Amar a Dios significa amar e
instruir a quienes nos rodean,
llevándolos a Jesús.
perfeccionando hasta el día de Cristo Je-
sús» (FU. L 6). Por nosotros mismos nada
podemos ya que: «Toda buena dádiva y
todo don perfecto descienden de lo alto,
donde está el Padre que creó las lumbreras
celestes, y que no cambia como los astros
ni se mueve como las sombras» (Sant. 1:
17). Cuando comprendamos esto y confie-
mos enteramente en Dios seremos discípu-
los efectivos. Entonces él permitirá que su
gloria efectúe grandes cosas mediante
Según dijera Salomón: «Engañoso es el
encanto y pasajera la belleza; la mujer que
teme al Señor es digna de alabanza» (Prov
31: 30).
PARA COMENTAR
1. ¿Cómo puede alguien convertirse en un
hombre o una mujer «dignos de alaban-
2. ¿Difiere la espiritualidad femenina de la
masculina? De ser cierto, ¿en qué difiere?
Kate Hollingsworth, TownsviUe, í
Viernes
1° de febrero
¿Quiénes pueden
ser discípulos?
EXPLORACIÓN
Lucas 1:38
PARA CONCLUIR
Todo el que siga a Jesús es su discípu-
lo, sin importar el género, la edad, la raza,
o su posición social. Existe en nuestra
iglesia cierta controversia respecto al papel
que las mujeres deben desempeñar En la
Biblia, encontramos muchas historias de
mujeres que ayudaron a Jesús y a quienes
Jesús ayudó. Mujeres que le seguían, que
eran sus discípulas.
Una mujer de fe que pasa tiempo con
Dios y que en oración trata de hacer la
voluntad de él, encontrará un ministerio
que será útil a la comunidad donde vive y
glorificará a Dios. El logrará grandes cosas
mediante cualquier persona que desee ser-
CONSIDERA
• Formar un grupo que les conceda a las
dadd
n diferentes n
1 artículo acerca de alguien
que se haya integrado a determinado mi-
nisterio, a pesar de haber sido discrimi-
nada por su sexo.
' Preguntarte si hay algún motivo discri-
minatorio que te ha impedido cumplir el
plan de Dios para tu vida de servicio.
' Discutir en un grupo la respuesta que le
darías a alguien que no aprueba el mi-
nisterio de las mujeres.
' Releer el cántico de María en Lucas 1:
46-55 tratando de ponerle una música
' Discutir las
de las mujf
los demás.
PARA CONECTAR
/Morris L. Venden, How Jesús Treated Peo-
pie, [Cómo trató Jesús a las mujeres] pp.
72-77; C. Mervyn Maxw^ell, Tell It to the
World, (la versión en español se titula
Dilo al mundo) pp. 184-193.
y Yingling, Battle Creek, Michigan