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Full text of "Album de la flora médico-farmacéutica é industrial, indígena y exótica, ó sea, Coleccion de laminas iluminadas de las plantas de aplicacion en la medicina, farmacia industria y artes, copiadas en su mayor parte del natural ó de los mejores dibujos que de ellas existen: descripcion de las mismas con expresion de su duracion, localidad donde crecen y época en que florecen las de España; su sinonímia cientifica y vulgar, usos médicos, farmacéuticos é industriales, virtudes medicinales, etc. etc. ordenadas segun el método natural de Mr. De-Candolle"

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IWHKARYI 



ÁLBUM DE LA FLORA 

MÉDICO-FARMACÉUTICA 

É INDUSTRIAL, INDÍGENA Y EXÓTICA, 

(■) SEA 
COLECCIÓN DE LAIYIINAS ILUWIINADAS 

PARTE DEL NATLRAL ó I>E LOS MEJORES I-IBUJOS OUR l.L KLLAS EX.STE.. 

DESCRIPCIÓN DE LAS MISMAS 

o on de SU duraron localidad donde crecen y época en que florecen las de 
SL^JuronTrnUcl:;^:; vulgar, usos .éd.cos , farmacéuticos é Industriales v.rtu- 
' des mldTcnales . etc. etc. ordenadas según el método natural de Mr. Be-CandoUe. 

POR 

i> \ick:^te MARTir^ de aisíík^ta. 

.,C..C.A.O .. ...MAC.V . ^--- - ~ - .AaMAC..X.COS 



TOMO II. 



MAURID. 

In^Tenta de la GALriuA Literaria, a cargo de Castillo, 
calle de la Ctui Verde, núm. Ifi. 



1863. 



AlLum de la Flora 




G^-'^^//:^/^y/ 



IJIokmÓ -etv \11S ..-■^i-^.^t^.. IÍWiaAa.0 «^tv lo+l. 



DIVISION^IMERA. 

CLASE PRIMIÍHA. DICOTYLIÍDONES O EiXÓGKNAS. 

SUBCLASE 2.» CALICIFLOKAS. 
(continuación.) 



FAM. ROSACEAS. JUSS. 

Las Rosáceas, Becun lo indica su denominación, 
comprenden vegetales, cuva organización tiene i-ela- 
ciones deseniejiíuzacon la rosa, especies contallos<)tie 
oCrccen grados de fuerza y altura desde la débil ver- 
ba, cuyo tallo rastrero no puede apenas sostener sus 
tiernas ramificaciones, hasta el árbol tuerte y vigo- 
roso cuyas ramas se lanzan hasta las nubes; sus ho- 
jas son alternas, simples, masó menos profundamen- 
te divididas, ó bien compuestas, pinadas ó digitadas, 
y siempre estipuladas, llevando dos de estas en la V^a- 
sc del peciolo, las que algunas veces se sneMan con 
él, cual sucede en el género /?osa; flores generalmente 
blancas, algunas veces rosadas ó amarillas , v dis- 
puestas de varios modos; planta.s de las regiones tem- 
pladas y un poco frias del hemisferio boreal, abun- 
dantes en el antiguo continente. — Cáliz siempre ga- 
mosépalo, tubuloso ó extendido, con cinco divisiones, 
)' acompañado algunas veces de un cáliculo exterior, 
en parte soldado v confundido con aquel. Corola de 
cinco pétalos iguales regulares, insertos, así como los 
estambres á la entrada del tubo del cáliz 6 en la base de 
sus divisiones cuando es extendido. Estambres nume- 
rosos. Carpelos en número variable; así, cuando el cá- 
liz es tubuloso contiene uno, dos 6 gran número, en 
los dos primeros casos ocupando el fondo del c.íliz. 
en el último guarnecen las paredes del tubo, que mu- 
chas veces se cierra en su parte superior formando 
al parecer un ovario infero; algunas veces estos car- 
pelos son distintos los unos de los otros, otras se suel- 
dan íntimamente, dando origen á un solo fruto: cuan- 
do el cáliz es extendido, los carpelos se reúnen sobre 
un receptáculo central (gvnoforo), carnoso en algunos 
géneros, (liubus. Fraf/ana). Ovario de una sola celda, 
conteniendo uno. dos ó un corto número de hueveci- 
llos insertos en la sutura interna. Estilo lateral, al- 
guna vez basilar con el estigma sencillo. Frutos tan 
variados y diferentes por su lormaen sus diversos gé- 
neros, f|ue algunos autores atendiendo á estos los hin 
separado en grupos distintos, constituyendo con ellos 
otras tantas familias. Así, ya es una drupa, ya un 
melonide ó pomo, ya compuesto de gran número 
de pequeñas akenas ó drupas reunidas sobre nn re- 
ceptáculo común, v rode.adosdel cáliz extendido; en 
otras están encerrados en un cáliz orzí'olado, final- 
mente, los hay en forma de cápsula, formada por la 
reunión de muchos pistilos inoloculares, que están 
soldados. Semillas una ó dos en cada canelo, lara | 
vez en mayor número, derechas ó inversas, v sin al- 
bumen, con embrión recto, cotiledones foliáceos ó 
camOBos y rejo próximo al iiilo. 



PropMidrs. Las raices, cortezas, hojas v flores 
son por lo corana astringentes, además de tiabérse em- 
pleado también las de algunas como febrífugas y an- 
tihelmínticas; los frutos de varias son comesti^bles, 
existiendo en muchos azúcar <|ne los hace agrada- 
bles, y pudiéndose obtener con ellos mediante su fer- 
mentación, líquidos alcohólicos. En algunas especies 
sus almendras, hojiís y cortezas son narcóticas, debi- 
do al ácido cyanhídrico que contienen: siendo las de 
varias oleosas; dañosas las de otras y de sabor muy 
grato la carne que las cubre. 

Comprende en el Prndroinus 8 Iribus á 
saber: Crisobalaneas, Amigdaleas, lí.spireá- 
ceas, Neuradeas, Driadea.s, Sangiiisorbeas, 
Roseas y Pomáceas , coateniendo unos 62 
géneros con cerca de 1000 especies. A. Ri- 
chard las divide en seis tribus, de las que 
algunas son familias para otros, y cuya di- 
visión seguimos de preferencia por ser para 
nuestro intento la mas aceptable. 

TRIBU. I.— Fragari.\cea3. RICH. 

Cáliz extendido, persistente, de cinco divisiones, 
akunas veces acompañado de un calículo exterior 
soldado con él. Corola de cinco pétalos. Estambres 
numerosos. Carpelos agrupados en el centro de la 
flor sobre uugyuoforo ipie generalmente se hace car- 
noso. Frutos akenas ó pcqueñ.as drupas, monosper- 
mas, reunidas en cabezuel;vs.--Plantas herbáceas rara 
vez frutesceutes con hojas sieinprc corapuest.as. 

Gen. Potkntilla. Nestl. Cáliz con el tubo con 
cavo, el limbo l-.í-fido y con 4-,') bractcitas en forma 
de calículo. Pétalos 1-5, Estambres infinitos .\kenas 
reunidas en cabezuela sobre un receptáculo ipie no se 
vuelve carnoso. Semilla coleante. — Yerbas ó matas 
d(! las regiones templadius y frias del hemisferio bo- 
real con hojas compuestas. 

POTENTILLA ANSERLVA. L. 

Arqfínliwi. Dod. — Pnlenfilln. Raiili. /V/i- 
Iriplii/lioiiles (irffi'ntrum ahitiiin, si'u jtolPiihlla. 
Tourn. — Aif/cnlinn siic Anserina. off. — Ico- 
sand. Polvff. L. 



6 



ÁLBUM DE LA FLORA. 



Plateada, — ]Am de jiato. — yerba de loi piijnrnx. 
Es]». I'rayaria anserina, — an.ierina, — aryenliña. Port. 
Ari/enliiu' — polenlillc anaériw, — beo d'cie, — aijrimoinf 
xawaqr.—penlaphijHuides. Fniiio. SiliX'ri'uod. liig. 
Silbt'rkraul. Al. 

Dksc. Tallos lilifoniies que arraigan; hojas pari- 
pinailo-cort:i(lnsoii lóbulos nov.ido-omoiígos, nserr.i- 
nos mas ó iiiiMios profiindamonto, casi lampiñas por 
la cara Biipeñor, aedogas por l.i intV'rior; estipulas diil 
tallo inullífiílas; flores solitarias; pcfirimulos tan lar- 
gos como las hojas; lacinias dol cáliz lanceoladas, 
entonvs; braoteitas oomnnroente .l-.^-lobas; pétalos trasr 
ovados mas largos i\w el cáliz; re.-!('.ptáculo peludo. 
Fl. Mayo Junio. Se encuentra on terrenos lu'uncdos 
y al liordede los caminos v arroyos 4<' los Pirincüs, 
montes de .\ fila. Burgos, Asturias, Galicia, León, 
Logroño y Guadarrama. 

Panes usadas. La planta, la raiz. 

Propiedades y nociones químicas. Carece de olor 
y tiene sabor estíptico bastante pronunciado, debido 
á la gran cantidad de tanino ([uo contiene. Su raiz 
ennegrécelas disolueiones de sulfato férrico, y ol 
zumo enrojece ol papel azul; i)uedc ser utilizada pa- 
ra el curtido, líu algunos paises se la emplea en la 
fabricación de la cerveza; la raiz (|ue es farinácea, 
diceso es empleada como alimento en Escocia v Er- 
hard añade, que ha servido en años de carestía para 
elaborar pan. 

lista potonlila 2;nzó lar¡ío licmpo do gran 
ropulacioii como aslI•io,^ellto, usándola coti- 
Ira las hemorragias, disaiUeria, diarrea, flo- 
res hlfincas, et'3, i\Iatliiolo y Doilonro, la re 
corniendaa en (lidias iJolcncias y Tournefort 
oliliivo ventajas de su liso en la Inucorren. 
Dciíner parece empleó con éxito su coci- 
miento en leche, contra la disentería ^uo 
reinó en ll',\ñ, y dice, que un charlatán que 
se vanaí^loriaba de curarla en tresdias, em- 
pleaba por todo remedio un cocimiento de 
esta planta en leche aguada , á la que 
adicionaha un poco de ¡lor de trigo y nuez 
moscada , mezclándole después con yema 
de huevo, aceite comtm y azúcar. 

El Dr. Duhois de Tournai, dá cuenta de 
cinco observaciones en a()oyo de las virtu- 
des anlidiairéicas de ella, la ilolencia ce- 
dió en pocos días por el uso de sn coci- 
miento acuoso (un puiiado en un litro de 
agua). Ksle remedio empleado entre los 
campesinos, le ha visto Cazin corresponder 
bien, obrando según el misn)o como la cen- 
tinodia ó la bolsa de pastor. Las propieda- 
des febrifugas, anlitisicas, diuréticas y li- 
(ontiipicas atribuidas á la plateada por Wi- 
thcring, Rosen y Bergíus, son ilusorias ó 
exageradas; tampoco ha sido justificado co- 
mo febrifuga, .su titulo de potentila (de po- 
leulia, i)otler, virt-id), á pesar de lo que, el 
ilustre Boerhaave la consideraba como igual 
á la quina en el lratiiuji(!nU) de las iuter- 
milenles. 

Quunduijuí' bunus dormilal llumcrus (lloii. ) 



Esto no obstante, ha podido sor empleada 
en algunas inleniiineiitcs vernales contra las 
(jue obra á la manera (]ue el llantén y la 
cinco en rama [Poteiitilla replans. L.) de 
algún uso también en los mismos ca.sos que 
la es|)ecie en cuestión. « Confesado está [)or 
los h xnbres de ciencia, dice Lientaud, (|ue 
casi todas las partes de esta planta son fe- 
brífugas, á pesar de lüqi(c, es raro se emplee 
para curar la fiebre; los que la lomen como 
fcíbrífugo pueden beber su zumo á la dosis 
de tres hasta cuatro onzas. » 



Esplicarion da la lámina. Este dibujo es de tama- 
fio natural; o cáliz y calículo; 6 sépalo; c estambre; 
d pistilo. 

POTE.N'TILLA TORMENTILLA. NESTL. TOR- 
MENTILLA ERECTA. L. 



Tormenlilla s¡ih)eslris. C. Bauli. — Tourii. 
TonnenliUa «idgaris. Park. — Penlaplijillinu 
tonncntilla diduin. Moris. Cónsul i'la rubra. 
Tabern. — Heplaplujllon. Fuchs. — Turmaiiti- 
lla off. — Icosand. l'olyg. L. 



Torinmtila, — siele en rama. Esp. Tormentilla, — se- 
Ití ein rauía. Port. Tormcntille. — lurmcntillc droitn, — 
tarmenlílli: lubáreasc, — tourmentilíc, — btodrot. Franc. 
Sichen/inj/crlcraiU. .VI. Turinentil, — septfoil. Ing. Dan. 
llol. lioshmc.l ahnuir. ,\r. Tormentila It. líorzc zicls 
pepawij. Vol. Vzik, — zcvjaznik. lias. 

Depc. Multiforme, peluda, con raíz tul erosa, tallo 
ascendente ahorquill.ano; liojas ternado-])almado-cor- 
tadas, Las del tallo sentadas, con los lóbulos trasova- 
do-cuneiformes, mas ó menos profundapaente denta- 
dos; estípulas 3-dentadas ó ninguna; flores axilares 
solitarias sostenidas por pedúnculos largos; brácteas 
palmado-cortadas; laciuias del cáliz lanceolado-linea- 
res, tan largas como la corola; carpelos arrugados , 
receptáculo velloso. Fl. Mayo Junio. Se encuentra en 
los prados y bos(¡ues de .Asturias, regiou Cantábrica, 
Galicia, Aragón, Alcarria, Sicrní de Guadarrama, 
Escorial, Cantavieja, Orihucla etc. Presenta alguna 
variedad. 

Partes usadas. La raiz. 

Jicmlercion. Puedo emplcarso reciente todo el 
año; en primavera es cuando debe recogerse para de- 
secarla y reponerla, siendo preferible la recolectada 
en lós bosques y p.astos secos; debe de elegirse Li m,as 
gruesa y limpiarla de los tallos y raicillas. 

Propiedades, nociones químicas y económicas. Tan- 
to la raiz como toda la planta carecen de olor, el sa- 
bor de aquella es estíptico y un poco aromático. Se- 
gún Mcssner contiene cerca de una quinta parte de 
tanino, tres décimas próximamente de gom.a, myri- 
cina, cerina, rojo de tormentila, cstracto gomoso, 
cstractivo, trazas de aceite volátil, fibra leñosa y 
agua. 

Debemos á Daüsse un análisis comparativo de las 
raices de ratania y tormentila bajo el punto de vista 
do ser esta sucedáneo de aquella; interesantes son las 
nvestigacioncs de este químico distinguido, cuyo re- 
sumen merece consignarse en este lugar, y es como 
sigue: 1." El éter demuestra en la ratania y tormenti- 



FAMILIV HOSA.CE\S. 



1 a la existcncm de ann sustancia rcsinoídea, insoln- 
lile en agua y soluble en alcchol i'i 3('>"; li ella ([uc en 
ina\<Dr ó nicnov eantidad, es contenida en ol estracto; 
se dehc el enturbiamiento de su ilisolucion. 2." Tan- 
to la ratania escogida como la tornientila, suministran 
mayor cantidad de cstracto cuando se prepara este 
por el alcohol á 21'' ó el agua hirviendo. 3." Si se pre- 
para en í'rio por el agua , el 



stracto obtenido es 
íouipletamente soluble, mas por este medio so está 
lejos de obtener todo el principio ¡istrincfente. 4." El 
estracto hidro-alcoliólieo ó acuoso obtenido por 
ebullición de la tornicntila, contienen una (¡uinta 
parte ó menos do naino, (|ue los mismos preparados 
eon la ratania solocta. para rermplaznrla, es ]ireciso 
por tanto emplear ó de estracto de tormentila por 4 
de el de la primera. ">." El jarabe simple y el acohol 
son los mejores disolventes do estos estractos. 0." Cuan- 
do se quieren disolver en jarabe no iiay necesi- 
dad de emplear actúa, la solución so hace mucho 
mejor con el auxilio del calor en el jarabe solo. 7." 
Cuando se enturbien sus soluciones, basta la adiccion 
de un poco de alcohol para darlos tr.ansparcncia com- 
pleta. 8." Siendo escasa la raiz de ratania, no scper- 
donau medios de falsificar su estracto, corriendo en 
el comercio alguno de ellos que de todo es menos de 
esta raiz; el medio mas eficaz de concluir con tales so- 
listicaoiones es sustituirle con el de tonncntila, cuyo 
precio carece do aliciente para que se dediquen iv su 
adulteración, pties viene á ser una tercera parte me- 
nos que el de aiiue!, proporcionando al mismo tiempo 
alguna ventajaensu coste, á los enfermos poco acomo- 
dados sin ([ue deje de ser tan activo como el prime- 
ro. 9." Los preparados de tormentila exhalan olor li- 
gero á ros». 

El tanino abunda estraordinariaraente en la raiz 
de tormentila, de aquí ([ue se haya empleado en el 
curtido de píelos, particularmente en el norte de Eu- 
ropa y en especial en las islas Feroe, en las Oreadas, 
etc. Según se leo en las memorias de la academia de 
Berlin, libra y media en polvo equivale á 7 de corteza 
de roble, así que Hermsta'dt propone recolectarla con 
esmero para emplearla con este objeto. El color rojo 
que contiene en cantidad apreciable la hace útil en 
tintorería, empleándola con este fin los Lapones en 
la de pieles; también se prepara tinta con ella. 
La goma, de la que contiene mas de su cuarta parte 
entre sus principios constituyentes, nos dice que po- 
dríamos servirnos de esta raíz inodora, como alimento, 
préviimente eliminados .sus principios estípticos algo 
aromáticos. 

PREPAnACIONES FAnMACEUTlCA.S Y nÓSIS. 

A EL INTERIOR. Cocimiento, de l.í á .30 gram. por 
kil. de agua. 

Tintura, (I sobre Sde alcohol), de 5 á 10 gram. en 
poción . 

Polvo, de 2 á 12 gram. en bolos, pildoras ('> vino 
generoso. 

Estracto, (1 por 8 de agua), de 1 á 4 gram. y mas, 
en vino, pildoras, bolos etc. 

Vino. (1 por Ifi de vino) (iO á 100 gram. 

A EL ESTEiiion. Cocimiento, (3(i á (!'0 gram. por kil. 
de agua), para lociones, fomentos, etc. 

Polvo, C. S. para cataplasma. 

Pomada (I de polvo por 5 á 10 de mnnteca). 

La rair de tormentila es un astrin- 
gente enérgico y así como la bi.slorta, se 
cm[)lea en ios flujos, pérdidas mucosas ató- 
nicas, hetnorragins pasivas, fiebres iníermi- 
lentes etc. Haller la prefería á las (lemas 
plantas astringentes y Merat y de Lens, di- 



cen «es uno de los mejores astringentes in- 
dígenos conocidos, planta demasiado des- 
preciada, y su raiz, bajo el i)nnlo de vis- 
la económico , d(>l)ia ser recolectada con 
interés y emplearla mas de lo que se hace.» 
Tanto esta raíz como la de historia, pue- 
den reemplazar en la ¡iráclica rural 'i la ra- 
tania, y Cazin lia encontrado en ella la mis- 
ma eficacia ; como los demás astringen- 
tes no tlehe ser prescrita en la disentería, 
diarrea ele. sino después de liaher pasado 
su período de irrilacion. Loiseleur-Deslon- 
cliamps y Marquís dicen que es debido al 
uso intempestivo, el Inber perdido su re- 
putación contra las disenterías éinterniilenles 
ynoá su falta de energía y añaden, que si al- 
guna vez fué perjudicial, es probable que lo 
seria en manos poco hábiles. 

(lullen ha esperimenlado los buenos re- 
sultados de esta raiz en determinadas fiebres 
intermitentes , asocii'indola á la genciana, 
mezcla que á Cazin Icí ha correspondido en 
la leucorrea atónica; Gilib'Mt vio curar .'i un 
tísico con el solo uso de una dracma de tor- 
mentila en polvo, que administrada todas las 
mañanas durante un mes, fué aconsejada por 
un cani|)esino, tisis ocasionada [)0r frecuen- 
tes esputos de sangre con laiigiadez de es- 
tómago: lo probable es que no existiese en 
este enfermo mas que gran debilidad á con- 
cecuencia de a(|uellos y que los pulmones 
no hubieran ofrecido á la esploracion, lesión 
alguna semejante á las que se encuentran en 
los de los tísicos. 

En veterinaria se emplea el cocimiento 
de tormentila contra la hemaluria de los 
animales - 

A el exterior se utiliza su decocto en vino 
ó acua en casos de reblandecimiento de las 
encías, y como i'esolutivo, en las contusiones, 
equimosis; para escitar las úlceras atóni- 
cas, etc. Morin, de Rouen, recomendó el si- 
guiente remedio contra los panadizos, con 
el polvo déla raiz secada en un horno y la 
venia de huevo se hace una masa pastosa, 
se extiende en un trapo una capa de esta 
dii una ó dos líneas (!(■ grueso cubriendo 
con él la parte afecta; debe tenerse además 
la precaución de cidirirlo todo con una cata- 
plasma emoliente, á fin de retardar la dese- 
cación de la pasta [lor el calor: este remedio 
correspondo también contra el furúnculo. 
¿Cuál es en este caso su manera de obrar? 

Es]ilicacinn dfí la lámina. El dibujo tiene tamaiio 
natural: a cáliz; 6 sépalo; c estambro. 



ALBl'M DE LA FLÜHA. 



(iiN. OiuM. L. Cálii r>-fido, oon oiiico l>riicicitiki. 
Fi^taUvi r>. Kstanibred iiilinilos. CiirjxloH büou.s, con 
coln, dis|>iu>8l»H 011 calx'ZUi'lii ron loí ostilos ¡irtiuiil»- 
<lu« o luirlmiloH Ut'í'l'UiK >U' In llorittícüiiciii. Somillii 
OíiffiídriitL'. - YfrbiuniiTi'iini'S cu bu nmyor piule ilo 
liw regiones Icniplndiiü drl licniÍBfjrio boreal, con lio- 
¡118 rudicnlen inipiiri-jiinadns, y \¡i hojuvlii terminal 
ooniuiimunte mayor, \:\g del tallo esparcidas, catii 
Bieiiipru ternada,s y llores jolitarias en el ápice del 
tullo, ó por lo cuinun niucbas en corind)o. 

Sei. l'ariopht/llaslrwn. Ser. Flores ascendentes. 
Cálicfs rcvuellus. Kslilos duhladus hacia abajo, gcnicu- 
lattos. .A¡>endiccs comunmente mus corlo» (¡ue el es- 
tilo. 



GKUM URBAM'M. h. 

Ciíifii>i>li!ill(il(i rnlijnns. C. Baiili. — Canjo- 
lilii/lldlii ruliinii.s /luir parro lúteo.]. Hauli. 
— CarfiopijUtitíi iirliiiiKi. Scop. — Jlcrhit hetifí- 
(/íríí/.Hiiinf. — Curltisu. Dióscor. — Carijoplii/- 
lliild ('//.— Icosund. — Polyg. L. 

Cario/ilala, — yerba de San ¡Icnito. Esp. llerba ben- 
la, — sunaviunda , — ear\iO])h\illaúa. Porl. Henoile, — 
bennilc officinalc. — hcrhe di' Saini.-Ucuoil, — cartjc^h)/- 
Uie. — héroe benile,^ f/ariot — i/iiiíotc, — rccisc, — racinc, 
de iiiro/lée. — saniele de montagnc. Franc. Sarainaden- 
kraul , — nelkeuiiurzcl , — benedikicnn Wíiteinwurz. Al. 
Uerb bennel, — conimon avens. Ing. IJcllkiernd. Dan. 
Ac(/Wicor/W . Mol. Cario ñllata. It. Zarcijka. l'ol. Nc- 
ytikerot. Su. Karemyhil. T. 



Uk.sc. Tallo deroolio. ran-.o o, peludo; hojas radi- 
cales, iiuiuado-piuado-cortadas las del tallo teruado- 
palmauo-cortadas, con los lóbulos aovados, anchos. 
dentado-festonados, las de la parte superior con un 
solo lóbulo, aovadas; estípulas grandes casi redon- 
das; pétales tnisovados tan largos como el ciiliz; car- 
pelos numerosos en cabezuela esférica, peludos; esti- 
los lampiños con apéndices algo pelosos. Fl. Mayo, 
Junio. ii,n terrenos graníticos ó liiisicos; común en 
iVuria, Pirineos, Serranía de Cuenca, montes de Ca- 
ti. Cortes, Caatellfort y otros de Valencia, y cerca del 
Ferrol, etc. 
Partes usadas. La raiz. 

Recolección. Se recolecta en otoño para su reposi- 
ción; mas es mas conveniente usarla fresca, en cu- 
yo casóse puede coger en Junio, Julio y Agosto. Se 
"debe elegir la que crece en las montañas y en terre- 
nos secos, arenosos y de buena esposicion, siendo mas 
ó meiios enérgica según el suelo donde vegeta, íu 
esposicion y la estación en que se recolectó. Su olor 
desaparece poco á poco, y lo f)ierde por completo á 
el año de su reposición; esto no obstante desecada á 
la sombra y á una temperatura media, conserva en 
parte su aroma. 

Propiedades y nociones químicas. La raiz en cues- 
tión cuando reciente tiene un olor agradable á clavo 
de e.-ipeoia, de donde nace su nombre vulgar y espe- 
cífico; sabor análogo, unido á una astringencia par- 
ticular que concluye por ser austero y acre. Tanto 
el farmacéutico Danés Muehlenstedt, comoMelandrí, 
MorettI, Bouillon-L.igranpe, Chomct-Mars y Troms- 
dorlTla han analizado; según este último contiene: 
Tanino, 'IID, Ursina. 40; Aceite volátil,!), 30; Adra- 
gantina, ft2; Materia gomosa, ir)S; Leñoso, 3(10; Mo- 
retti y Melandrí, citan además entre las materias en- 
contradas en ella por su análisis, eslraclivo oxiqe- 
nable; estraetivo mucoso y diferentes sales. Sus prin- 
cipios activos abundan y eslan mas concentrados en 
la corteza do la raiz. 



Incoinpalildes. Sales de hierro, gelatina etc. 
Ksta 1 aiz es á ¡)roj)ósito ]>ara (d curtido; tiñe á la 
lana de un Ixdlo color muy lijo; la planta entera la 
eiinuinica una tinta muy lindado avellana. Puedesus- 
tituir ó usar.se luiida con el lúpulo en la fabricación 
de la cerveza, haciéndola mas grata é impide se agrie. 

Brugmans, profesor de Leydc, ha encontrado en 
Junio y Julio sobre las raices de cariolilata, el inscct.o 
que suministra la cochinilla de Polonia (Coccus palo- 
mea. L.) 



I'lU;i'AllA( lONKS hAnM.\i;KllTICAS V DOSIS. 

A liL iNTKliiou. Infusión ó cocimiento (raiz seca), 3Ü 
lid gram. por kil. de agua; (raiz verde), 60 á 100 gr. 
por kil. de agua. 

Tintura, (1 por 8 de alcohol á 30°), 15 á 30 gr. en 
poción. 

Vino, (1 sobre 12 de vino), 30 á 80 gram. 

Polvo, 1 á 4 gr. como tónico-astringente, 10 á 30 
gram. ó mas como fc^brífugo, en electuario, agua, vi 
no etc. 

Eslracto, 1 á 2 gr. como tónico; 4 á 8 gram, como- 
febrífugo. 

(lomo astringente, tónica y cscitante que 
es á la vez, se emplea la raiz de esta planta 
contra las diarreas crónicas, disenteria ató- 
nica, hemorragias pasivas, pérdidas seminales 
l)or debilidad, leucorrea, flujos mucosos de 
igual naturaleza, fiebres intermitentes y ca- 
quexia paludiaiía. 

De gran reputación lia gozado la raiz de- 
cariofilata , como febrífugo; Hulse la pre- 
conizó el primero contra las intermitentes y 
Leclerc, en una obra publicada en Liile en 
1685, dice iiaber curado muchas veces las 
tercianas con ella, á cuyo objeto hacia dige- 
rir por 24 horas 8 gram. en 125 de vino ó 
cerveza, administrando este digesto á el 
empezar el acceso; Chomel recomendó su 
infusión en vino al principio de aquel, para 
provocar el sudor y hacer abortar el perío- 
do álgido. 

Buchhave, médico Danés, fué el que la dio 
su celebridad; en una obra que publicó acer- 
ca de ella, cita mas de trescientas observa- 
ciones de intermitentes de verano y otoño, 
curadas con solo su uso; Weber yKock, sus 
discípulo,'? la emplearon con éxito en mas de 
doscientossugetos, atacados de aquellas, de 
lodos tipos y de todas estaciones y de las 
que algunas se habían resistido á la quina. 

Giliberl que tuvo diferentes ocasiones de 
usarla en el mismo sentido se espresa así; 
«la he empleado en la Lituanía, la he vuelto 
á prescribir enLyon y puedo afirmar que he 
alcanzado tantas curaciones con esta raiz 
como con la quina, no desconozco que mu- 
chos profesores alemanes .se han sublevado 
contra ios asertos de Buchhave, mas yo se 



F\MILIA ROSiCEAS 



9 



que se lian espenditlo por ella otras raices, ó 
la misma iiia! desecada, alterada etc., por 
lo deiuas, desde hace dos años he visto 
curar mas de ciento cincuenta enfermos que 
no han usado otros febrífugos que la cürio- 
lilata, ol cardo santo ó el escordio. > Común 
esta planta enlrc nosotros y olvidada por 
completo en nuestra terapéutica, justo es lla- 
mar hacia ella la atención de los prácticos, 
por el provecho que de su uso puede sacar- 
se en las localidades donde los medios son 
cortos; continuemos refirier-do lo espuesto 
por varios profesores de su virtud anti- 
periódica , y después daremos á conocer 
las opiniones contrarias, aceptando por últi- 
mo lo (]ue en realidad debe existir acerca 
de tan escelente virtud. Cuando el eiército 
francés del Rliin por los años IV y V de la 
República, carecía á consecuencia de las 
circunstancias especiales que le rodeaban 
de quina y sus preparados, el Dr. Gros-Jean 
y otros comprofesores, curaron gran núme- 
ro de soldados atacados de intermitentes por 
medio de dicha raiz. Frank tuvo ocasión de 
administrarla íi muchos tercianarios, y obtu- 
vo resultados tan satisfactorios, que afirmó 
que en todos los casos en que la quina está 
indicada, podia sustituirse ventajosamente 
por la cariofilata; empleaba el cocimiento 
de 30 gram. de raiz en 1500 de agua, que 



reducía por decocción á 1 
indicar que anadia á esta 4 
amónico y 30 



kil., preciso es 
gr. de cloruro 



de jarabe de corteza de na- 
ranja, para tomarlo á vasos en la apirexia. 

Leroy se la dio á 40 enfermos de inter- 
mitentes simples, de los que 27 curaron á 
los diez dias y los demás estuvieron buenos 
á las seis semanas; hacia administrar 30 
gram. de raiz á los que las padecían cuotidia- 
nas y 60 á los que cuartanas. De los prepa- 
rados de esta raiz, el polvo y la tintura al- 
cohólica, han dominado, según Roques, fie- 
bres de otoño muy rebeldes; «los principios 
constitutivos de ella, dice este médico, indi- 
can propiedades activas que la observación 
clínica ha confirmado, y sin embargo, |la 
cariofilata planta tan común por todas par- 
les en Europa, apenas es pedida; el sulfato 
de quinina reina despóticamente en nuestra 
farmacologia, La hecho decaer bellas re- 
putaciones, ha anonadado todos los febrífu- 
gos suministrados por los vegetales amar- 
gos, astringentes, tónicos y aromáticos, has- 
la el mismo arsénico, que se oso proponer 
durante nuestras guerras marítimas para sus- 
tituir á la quina; perdonó al sulfalo de qui 
Tonü 11. 



nina el haber lanzado de la terapéutica a 
arseniato potásico, que de buen grado aban- 
donó á manos mas hábiles, pero me encuen- 
tro muy bien con algunos amargos indíge- 
nos cual la genciana, corteza de sauce, ca- 
riofilata etc. » 

Otros prácticos como Laurents, Stoll, Bou- 
leil'.e y Ruchan, elogiaron esta misma virtud, 
y Nacquarl la considera como uno de los 
mejores sucedáneos de la quina; á el lado 
de estos Icstiujonios favorables á las propie- 
dades antiperiódicas de esta planta, es pre- 
ciso citar el de los práticos hábiles que la 
son contrarios. Los enfermos tratados por 
Lund, esperimentaron náuseas, vómitos, sin 
librarse de la fiebre (]ue la corteza del Perú 
disipó con prontitud; los resultados obteni- 
dos por Haller, Brandelíus, Chrislopherson, 
Barfoth, Acrel y Dalberg, no fueron mas sa- 
tisfactorios; Cullen, que siguiendo á Galeno, 
juzga á priori de las propiedades de las plan- 
tas por sus cualidades sápidas y odorantes, 
la mira como poco enérgica; Brussais nocon- 
siguió con ella sino ventajas inapreciables. 
Entre el entusiasmo de los unos y el desden 
de los otros solo cabe tomar un partido, el 
de la esperimentacion, así lo hizo Cazin, y 
en la primera edición de su obra «sobre oles 
ludio de las plantas indígenas, » asienta que 
lio habia obtenido ventaja alguna de su uso, 
mas después en 1848, en el tratamiento de< 
las intermitentes que reinaron epidémica- 
mente en la Liaue, la ensayó de nuevo, 
fresca ó recien recolectada, ensayo que fué 
mas satisfactorio, y advierte que en este ca- 
so la cantidad que usó fué mayorque la em- 
pleada antes, estando entonces seca. Muchas 
veces la asoció con ventaja á la corteza del 
sauce y al cloruro amónico en el tratamien- 
to de aquellas. 

La cariofilata ha sido usada con ventaja 
como tónico astringente á la terminación de 
la disenteria y eulas diarreas atónicas; Scopo- 
ii la prescribía en polvo y á la dosis 1 ,50 
gram. á 2 gram. al fin de ellas, mas siem- 
pre será preciso tener en cuenta que estas 
dolencias pueden ser ocasionadas si quier 
sea en su período crónico, por una irritación 
flegmásica persistente de la mucosa intestinal 
y agravarse por tanto, bajo la infiuencia de 
los astringentes; en circunstancias patológi- 
cas convenientes, y en virtud de los princi- 
pios inmediatos que la constituyen, ocupa 
un lugar dif tinguido en la medicación tóni- 
ca. Buchhave la pieconizóen las /iebree muco- 
■tas y pútridas, petequiales etc.; también ha 



íft 



ÁLBUM DE LA FLOBA. 



sulo eii)|)loatla con mas ó fiu^iios éxito con- 
tra U)s flujos lUHCosus y Vitol la pi(!ü|iinal)a 
i'ii iiiliisioii concoiilrada en la Iciirorrea l)u- 
iiiiíiia, y el cociiuiuntocoiicentradü también, 
aiuliilailü con ;ici(lo siiirúiico en las hemor- 
rutjMs uterinas pasivas, y en cuyos casos 
Wcher la iial)ia ya em|)leailo con muy buen 
resultado. .Muchos prácticos la iian dispues- 
to en diversas dolencias, tales como las 
yolusas, rcniíiá ticas crónicas, la gastralgia, la 
dispeiisia, iiigurgitaciuiies crónicas de las vis- 
ceras abdominales, ca<¡iicsias, catarro ¡mUno- 
nal crónico, coi¡neluclii ele. y Cazin (;mplea 
el vino preparado con ella, en la debilidad 
gástrica y sobre todo al linalizar las enl'er- 
medades agudas, para restablecer las fuer- 
zas digestivas. Cliaumeton la considera co- 
mo análoga á la angélica en su acción tera- 
péutica: Hoflmann y Vanderlinden la atribu- 
yen las mismas propiedades que al sasa- 
fras. 

I.a cariofilata acuática (Gcum vívale. L.) 
la montana [(jetimnioníanuin. L.), son teni- 
das por semejantes en su acción como medi- 
camento; siendosegun Kalme, enijileada por 
los auglo-americanos con preferencia á la 
(piiuina, por lo que se deduce, que muy á 
pcíar de su decantada ilustración, aun allí 
uo se libra de la exageración lo mas trivial, 
pues si bien Bergius dice, que con ella ha 
curado intermitentes de todos tipos, refrac- 
tarias á los otros remedios, ha sido gene- 
ralmente obtenido este efecto, á la salida del 
invierno, es decir, cuando aquellas termi- 
nan muchas veces sin medicación. Su polvo 
fué recomendado como tópico por Swediaur 
«obre las úlceras sórdidas y atónicas. 

Esplicaciun de la lámina. Las partcsrcpreseiitadas 
de este vegetal en la liímina, tienuu las dimeusioiius 
que generalineiite aloauzan, llegando á crecer próxi- 
mamente hasta la altura de pié a pié y medio; a péta- 
lo; 6 carpelo; c estambre. 

TKIBU II.— EspiRE.\cK.\s. DC. 

Carpelos muchos no adheridos ai cáliz, libros en- 
tre si, rarisimamente un poco unidos, vcrticilados al 
rededor del eje ideal de la llor, muchas voces 5 ó mc- 
II os por aborto con el estilo en el ápice. Frutitos en 
forma de capsula, casi 2-valves, dehisceutes. Semi- 
llas 2-4 rara vez 1-3 por aborto, sin arilo y sin albu- 
men. Embrión recto, mverso en el género de que nos 
vamos á ocupar, conloa cotiledones planos y un poco 
gruesos. — Arbustos ó yerbas. 

Gen. Spiiuea. L. Cáliz .j-fido persistente. Estam- 
bres 10-50, insertos con los pétalos en el torus adhe- 
rentc al cjUíz. Carpelos 1-infinitos, libres, rara vez 
unidos en la baso. Semillas 2-0, fijadas á la dutura 
interna y con embrión inverso. — Arbustos inermes ó 
yerbas perennes de las regiones templadas del hemis- 



ferio boreal, coa ramos alternos, lo mismo que laj 
hojas (|ue son sencillas, rara vez dcoompuestopina- 
do-cortudas y llores blancas ó rojiz,a8, nunca ama- 
ritlaü. 

SPIll^A ULMARIA. L. 

Barba capro' florihus compactis. C. Bauh. 
— Ulmaria. J. Bauh. Clus. — IJlmaria valga- 
vis. Fark. — Ikgina prali. Dod.Ger. — Ul- 
maria uff. — Icosand. Pentag. L. 

Reina de los iiradns, — ulmaria, — yerba délas abejas. 
Esp. Hierra ulmcirn. Port. Reine des jirés, — spirce or- 
ninrv , — spirve ulmaire, — vlmaire petite , — barbe de 
c/ievre.Vr:inc. ]\'u:>ii:mk(vniiiinn. W.Queen uf ihc rnca- 
doivs, — meadow i^wicl. — uv ¡uldir-trort. Ing. Miauíurit. 
Dan. Reinelle. Ibil. Kcyina deyii prali. It. Hoziabrod- 
Ica. Pol. Mioorl. Su. 

Dicsf. Hojas interrumpido-pinado-cortadas, to- 
mentoso-blamiuecinas por lacar.-i inferior, con el ló- 
bulo terminal mayor y 3-lobo; sépalos redoblados, 
estilos alargados; carpelos lampiños retorcidos. F!. 
en verano. Se encuentra en los prados montuosos y 
húmedos, orilla de las aguas; común en los Pirineos, 
S. Juan, RipoU, Aragón, Sierra de Guadarrama, Mi- 
rallores etc. 

Parles usadas. La raiz, hojas y sumidades flo- 
ridas. 

Ilccoleccion, Nada ofrece de particular. Las hojas 
por la desecación adquieren un verde gris, y sus llo- 
res blanco amarillento, olor muy débil que conser- 
van constantemente. 

Propiedades y nociones químicas. La riiz y las hojas 
son inodoras y tienen sabor ligeramente estíptico, de- 
bido á el tanino que contienen mas abundante en la 
primera; las flores lo tienen aromático agradable. 
Las sumidades floridas y los tallos suministran á la 
tintorería un color amarillo fijo, y la cerveza en la 
lilac han sido maceradas sus flores, adquiere gusto 
agradable, y según se dice comunican á los vinos el 
perfume de los nías apreciados en este concepto, lo 
eual algunos creen infundado, y que solo es debido 
al mal paladar de los que tal dicen. 

Las flores de la reina de los prados, han sido ob- 
jeto de un estudio detenido en su composición, \>ot 
ios ipiímicüs; Payenstechner, farmacéutico de Berna, 
estrajü de ellas una esencia, la que cuidadosamente 
estudiada por Lowig la cree un hidrácido formado 
según él, de un átomo de hidrógeno y de otro de 
un radical ternario que denomma Spiroilo; otros 
químicos la creen formada por dos esencias cuando 
menos, una de lasque es neutra y otra acida, notable 
esta última por lo análogo de su composición ató- 
mica, con la saüciuay el acido benzoico, denominada 
árido saliciloso, teniendo la misma exactamente del 
benzoico sublimado. Ilauuon y Lepiage, une han publi- 
cado interesentes trabajos acerca de ella, dicen que 
cuando se vierte agua hirviendo sobre las flores de ul- 
maria se Ibrman dos aceites volátiles, así como se for- 
man en idéntico caso, los de almendras amargas y 
mostaza. Mas lo notable de este aceite volátil acido, 
ó sea el ácido salicíloso, es que puede ser obtenido en 
nuestros laboratorios por reacción química, median- 
te la acción delbi-cromato potásico sobre la salicina. 
Consideran algunos esta esencia como un hidruro de 
salicilo, debido á la reacción que tiene lugar cutre el 
bi-crouiato y la salicina. 



rRKPAUACIONF.S rAnMACKUTlCAS Y PUS13. 

A EL iNTBRioii. infusión ó corimiento, 10 ¡\ 'M) gram. 
por kil. do agua, para tomar á vasos. 

Agua destilada Sumidades floridas y socas, bion 
conservadas 1,000 gram. a<;ua tria o. s. para cubrir 
la planta, déjese en macericion por algunas horas y 
destílese hasta obtener 2,000 gram. ; en poción como 
calmante antiespasmúdico. (Lepage ) 

Estrado. Ho)as, tallos y llores secas 1 part. alcohol 
á25''6 ó 7 partes, macérense por seis ú ocho dias A 
una temperatura lo menos de 30° .igitando de cuaiido 
en cuando, cuélese con espresicn y nitrese, el lííiuido 
así obtenido se destila para separar la parte cspiri- 
tuosay el residuo se evapora á consistencia de cstrao- 
to" (Lepage.) 

Jarahes. Hojas, tallos, flores y agua c. s. macé- 
rense por algunas horas, y destílese para obtener 
1000 gram. dohidrolato; por otra parte evapiSrcse el 
residuo del alambique, hasta reducirlo á 600 gram. 
de peso, iiltradoen caliente se lo añade el agua aro- 
mática, y en vaso cerrado sedisuelve en baño de ma- 
ría 2 kil. 600 gram. de azúcar. Este jarabe contiene los 
principios de la .sesta parte de su peso de ulmaria. 
Dando esta planta sit cuarta parte de estracto. puede 
también prepararse el jar.abe .según lasiguiente fór- 
mula; agua destilada de ulmaria 4 kil. estracto ;hi- 
dro-alcoliólico 130 gram., disuélvase el estraoto y añá- 
danse 1 kil. 900 gram. de azúcar que se disuelven en 
vaso cerrado, al baño de maria, (Lepage.) M. Pichou 

f)roponoe3taotra formula; flores secas lOOOgram.agua 
lirviendoñOO gvam después de 12 horas de infusión 
en vaso cciT.ado secuela v filtra ven el infuso al baño 
de maria se funde en él el doble de su peso de azúcar; 
jarabe que segiin el autor es aromático, de sabor agra- 
dable, y goza de todas las virtudes de la planta. 
■^Elerl'itario. Polvo de la reina de los prados 1 par- 
te', miel 2. jarabe de la misma c. s. (próximamen- 
te li2.) 

Tintura. Polvo grosero de ulmaria 4 p.artes, alco- 
hol á ■56''Cart, 4 partes; macérese por 15 dias, cuélese 
con espresion y fíltrese. 



Como una de sus mas bellas galas, lla- 
ma siempre la atención la ulmaria en las 
praderas. Caida en el olvido en terapéu- 
tica, fué revindicada después y hoy ape- 
nas fií?ura como medicamento en ningún 
tratado especial de esta parte de la ciencia. 

Las flores de la reina de los prados fue- 
ron consideradas como sudoríficas, anodinas 
y resolutivas, comparóselas á las de sauce 
en su acción médica, pero su aroma es mas 
agradable. Ha ler y Rockenstein, la prescri- 
bían en infusión caliente para facilitar el 
brotamiento de las viruelas y sarampión, 
cuando se presenta difícilmente. 

Toda la planta es astringente y tónica 
como la Filipéndula (Vide); Gilibert ensalza 
el cocimiento de su raiz en las fiebres malig- 
nas; su cocimiento en vino fué recomenda- 
do contra la iliarrea, disenteria y esputos de 
sangre; el (!s(racto era empleado como sudo- 
rífico á la dosis de 4 gram. tres veces por 
día, y asociándole en la última á 5 centi- 
gramos de estraglo de opio; el polvo de la 



FAMILIA ROSxVCEAS. H 

raií se administraba á la dosis de 4 gram. 
contra las hemorroides no confluentes, y pa- 
saba por haber hecho muchas curaciones 
después de un uso continuado; el cocimien- 
to de las mismas era em¡ leado como de- 
tersivo en \;\s lirridns y úlceras. 

Ilabia ya desaparecido de la malcría 
médica moderna, cuando Obriot, cura de 
Trémilly en el .Alto Marne, dio á conocer el 
éxito que había obtenido do. su uso en el 
tratamienlo d(? \íí hidropesía y Teissicr, médi- 
co del Hotel-l)i(>ude Lyon, que tuvo cono 
cimiento de aquel, so dedicó á ensayos suce- 
sivos que le demostraron la vírtucl diuréti- 
ca de la ulmaria que la hace íilil en las hi- 
dropesias, siendo al mismo tiempo Iónica y 
astringente, citando en comprobación diver- 
sos casos, y entre ellos uno, en el cpie los 
demás recursos habían fracasado y que el 
paciente debió su curación á el cocimiento 
de la reina de los prailos, que dio un resul- 
tado satisfactorio. Dedujo también de sus en- 
sayos que todas las partes de la planta go- 
zan lie la misma virtud, y que las llores son 
menos activas que la raiz, el tallo y las lio- 
jas, siendo el cocimiento y el infuso la forma 
de administrarla mas simple y mejor. 

Guitard obtuvo verdaderas ventajas del 
uso del cocimiento de la raíz en un caso de 
ascitis sintomática de un tumor pilóríco, en 
un hombre de 45 años, de temperamento 
bilioso; sí que es preciso tener en cuenta 
uso á la par el agua de Lugol. 

Cazin, dice haber leído en un manuscrito 
de un curso de materia médica redactado 
en París en 1772, que nada hay mas eficaz 
como el jugo ó la infusión de esta planta 
contra la caquexia que sigue á las cuartanas 
de otoño, y añade, que el cocimiento le ha 
correspondido completamente en un caso de 
anasarca seguido de metrorracjia abundan- 
te consecutiva al jiarlo y que había llevado 
á la paciente á un estado estremo de debili- 
dad; la diuresis que produjo fué tan estraor- 
dinaria, que toda apariencia de infiltración 
desapareció á los diez días. 



Esplicacion de la lámina. La parte dibujada de 
esta planta que crece hasta la altura de 2 á 3 pies, 
tiene el tamaño que generalmente alcanza; a forma- 
ción del fruto, í) cáliz y carpelos, c pétalos, d es- 
tambre. 

SPIIL-EA FILIPÉNDULA. L. 

Filipéndula vulijaris an molón Piini? C. 
Baiih. Tourii. — Saxifraya rubra. — Ger. — 
Filipéndula o/"/". — Icosa nd . Ponlag. L. 



12 



ÁLBUM DE LA FLORA. 



Filipéndula. Esp. Filipéndula. Purt. Filipéndule. 
Frano. Drojiworl spirma. Iiic;. Spii:r\iande, — /ilipcn- 
delwurt . — rnthr stcinbrtrhirurz. Al. h'andoul. Ar. 
Rwd sleitihnrk . Oiin. Iloodc slei'nhrrek. IIol. Filipén- 
dula. It. Kropiddco meiei/stc. l'ol. Itrudbrwd. Su. 

Dí8c. Tloj.'is intorrumpidamento pinarlo-cortadas 
en lóbulos oblorigo-limmrc.'), agudainciito flcntailiia; 
cstipnl;»8 casi .■irrifionadas, .ibrazadoras, dentnda.>i; 
oorimboa llojos; sópalos redoblados; (^arpólos numo- 
rosoí," paralelos, vulloso.s; estigmas gruesos; raíz tu- 
berosa. Kl. .Mayo, Junio. So encuentra en los bosques 
y prados liúmedos do la región b.aja y montana de 
terreno arcilloso; on España, real casa de Campo do 
Madrid (del Anuí), Sierra de fluadarrama, montos 
de Cataluña, Avila, Aragón, Andalucía y otras mu- 
chas partes. 

Partes usadas. La raiz. 

Recolección. Esta raiz so recolecta á fin de otoño. 
La <iue se encuentra en los herbolarios solo tiene el 
cuerpo do la r.iiz (jue da bigar al nacimiento de las 
fibras do donde penilen los tvibóreulos, los ([ue se 
rompen al arrancarla do la tierra. 

Propiedades ij nociones químicas. Cuando se reco- 
lecta en primavera la raiz, (en otoño según otros,) 
exhala un ligero olor de llor do naranjo, el cual des- 
aparece á medida que progresa la vegetación; eon- 
tienengran cantidad de almidón, y en algunos casos 
de care-stía se han usado como alimento. Luego que 
se deseca, pierde su olor y entonces tiene sabor 
ligeramente amargo y astringente. 

De la astringencia de que está dolada 
esta planta, se lia sacado almín partido cu 
medicina. Raspadas frescas las raices, comu- 
nican al agua color rosado, depositando 
fécnla de la que Hergius ohiuvo una cola es- 
célente. Giiihert lia estraidodeella harina de 
buena calidad, hirviéndola después de pul- 
verizada. 

Los prácticos saben ya á qué atenerse acer- 
ca de su pretendida virtud I iton triplica que 
la atribuyeron en otros tiempos , no obstan- 
te son diuréticas, así como las hojas por 
cuyo efecto se acerca á la reina de los pra- 
dos y pueden emplearse como aquella en la 
hidropesía. Su propiedad astringente ligera, 
se ha utilizado usándola en cocimiento (."O á 
60 gram. por kil. de agua) en las diarreas 
y disentería, pasaílo el período de irritación 
y antes de acudir á astringentes ma? enér- 
gicos; también ha sido empleada contra la 
leucorrea. 

Esplicacion de la lámina. Este dibujo tiene las 
dimensiones (lue corresponden á las partes represen- 
tadas; llegando alcanzar pii y medio de altura la 
especie dibujada; o cáliz, ¿ pétalo, c estambre, (t for- 
mación delifrnto, e carpelo y pistilo. 

TRIBU ni.— Agrimónieas. RICH. 

Cáliz tubuloso, i|uc contiene uno, dos ó niuclios 
«árpelos monospermos, y .sobre lóseme está aplicado. 
Corola nula niuch.as veces, estaniores numerosos, 
insertos sobre el tubo. Fruto compuesto de una ó 



muehaa aken.-vs encerradas en el interior del cáliz quis 
no se vuelve carnoso. Flores alguna vez unisexuales. 
— Arbolea, yerbas ¿ arbustos con hojas oomunmcuto 
eompuestas y estípulas laterales, pegadas 4 los pe- 
ciolos. 

Gen. AcniMONiA. T. Cáliz con el tubo en forma 
do peonza, y cubierto superiormente do cspinitas 
ganchudas, y su parte osterior 6 inferior de cerdas 
que simul;in un involucro; limbo .'i-lido. Pétalos 5. 
Estambres \'>. Carpelos 2 con c&tilo terminal. Alie- 
nas membranosas encerradas en el tubodel cáliz en- 
durcc.id.i, SI eiilla colgante. — Yerbas perennes de las 
regióles Iciiipladas del hemisferio boreal, con hojas 
alternas, imparipinad.as, estípulas pegadas al ponió- 
lo, y llores raeimpso-espigadas, terminales, amarillas 
con braoteas 3-fldas. 

ACxRI.MONlA EUPATORIA. h. 

Eupatorinm vcterum s. Af/r¡mn7iia. C. B- 
Pin. — Affrimonia officmarnm T. — Etipato 
riumveterurn off. — Dodec. Dig. L. 

Agrimonia,— yerba de San Gtnllermo. Esp. Agri- 
monia. Port. Aigremoine,~agrimoine, — ingremoine, — 
cupatoirc des Grccs. Franc. Agrimony , — livcrxoort. 
Ing. Oderme.nning. Al. Cafil. kx. Agermaanc. Dan. 
Leverkruid. IIol. Akermonja. Su. 

Dp.sr. Planta peluda, con hojas intermmpido-pi- 
nado-cortadas con lóbulos oblongo-aovados, t'e.stona- 
ilo-deutados; pótalos doble largos q>ie el cáliz; fru- 
tos distant es; tubo del cáliz acampanado, peludo, 
cerdoso, con las cerdas pátulas y fositas prolongadas 
hasta la baso. Fl. Junio, Agosto. Común en los bos- 
([ues délas provincias de España, en la región baja y 
montana, (del Amo). 

Partes usadas. Hojas y sumidades. 

Recolección. Durante ¿1 estío puede recolectarse 
para el uso diario; si se ha de reponer se recolecta 
on otoño, perdiendo por la desecación su sabory casi 
enteramente z\\ olor. 

Propiedades y nociones químicas. Cuando fresca 
tiene olor agrad.ible y ligeramente aromático, sabor 
amargo v astringente. Según parece contiene un acei- 
te esencial y tanino en gran cantidad; su infuso ao 
ennegrece por el sulfato de hierro. 

Danibourney, que ha tratado de sacar el mejor 
partido posible de las plant.as indígenas para el arte 
tintorial, ha visto que el cocimiento de agrimonia im- 
pregna do color efe oro muy solidólas telas de lana, 
empleando conio mordiente el bismuto. 

Sustancias incompatibles. Sulfato de hierro. 

PREPARACIONES FAnMACEUTICAS Y DOSIS. 

A El INTERIOR. Infusión (de las hojas) 5 á 15 gram. 
por 500 de agua. 

Estrado, (1 por 8 de agua), de 4 á8 gr. en bolos, 
pild. etc. 

Polvo, i I . 
A El. ESTERioR. En fomentos, cataplasmas, inyec- 
ciones; cocimiento (30 gram. por 300 de agua), para 
garg.arismos; adicionándole alguna vjz miel y vi- 
nagre. 

Entra en el agua vulneraria, y otras muchas pre- 
paraciones de las farmacopeas antiguas. 

Elogiada fué de los médicos de la anti- 
güedad esta planta, siendo mas especial- 
mente ensalzada para combatir las afeccione 
crónicas del hígado; otros muchos la reco 



FAMILI\ UOSiCEAS. 



15 



mendaban en las iHf/iirfjitaciones de las vis- 
ceras abdotninalcs, en la icterieia, ilerramc 
mucos», hemaluria, caque-i'ia, ele. Alibert la 
cree útil en los /hijos crónicos, hemorragias 
pasivas, ulceras de la garganta, [ngwgíiimo- 
nes ele las amigdalas; Becker asegura iiaber 
curado la sarna iincterada por el uso de su 
infusión teiforme, lo cual es poco i)robal)le. 
Pallas en sus viajes, dice haberla visto em- 
plear como antilielininlico para los animales 
domésticos, y Iluzar la preconiza como de- 
tersivo en las úlceras purulentas, en la tal¡)a- 
ria etc.; Forestas la aconseja á el interior 
en cocimiento en vino ó vinagre contra las 
inflamaciones del escroto y testículos: Hor- 
lius afirma que su cocimiento es un reme- 
dio muy eficaz contra la hidropesía; ¿obrará 
como diurético íi la manera que la reina de 
lo5 prados á la que se aproxima por sus 
principios químicos? A pesar de los elogios 
que se la han prodigado, apenas es emplea- 
da hoy en gargarismos contra los males de 
garganta? llegará á ser tan felizmente reha- 
bilitada como la ulmaria? No parece creible. 
La agrimonia en algunos puntos del nor- 
te, es usada á la manera que el lé, y á cu- 
yo destino se presta por su aroma si bien po- 
'co pronunciado; á este propósito diceDubois 
de Tournai la usa hace veinte años, sin que 
le haya disgustado una sola vez. En el Ca- 
nadá y en algunas partes mas, usan los in- 
dios la infusión de la raiz con buen resultado 
en las fiebres inflamatorias. 



Explicación de la lámina. La agrimnia crece lias- 
ta la altura de 1 ó 2 pies y la parte dibujada tieue 
tamaño natural; a carpelo, éfruto, c estambre, d pé- 
lalo, c raiz y hojas radicales. 

Gen. Brayera. Kunt. Cáliz persistente, con el tu- 
bo en forma de peonza, sedoso por fuera y el limbo 
doble, con los .5-lóbulos esteriores grandes, oblongos 
y los 5 inferiores espatulados, mas cortos , y la gar- 
ganta descubierta. Pétalos 5 escamiformes, pequeños 
lineares, caducos. P>stambres 15-20, casi iguales, pe- 
ro mas cortos que los pétalos. Carpelos 2, libres en 
el fondo del cáliz, 1-2-ovulados y con los estilos sa- 
lientes. Estig^mas casi en formado broquel, festonado- 
lobados. Semillas solitarias, colgantes. — Árbol de la 
Abísinia, de unos (K) pic-s, con ramitos tomentoso-ve- 
llosos que presentan anillos formados por l.as cica- 
trices de las hojas caídas; hojas alternas interrumpi- 
do-impari-pinadas, con las hojuelas obloniras, aser- 
radas, vellosas en la margen y en la cara interior jun- 
to á los nervios; estípulas pegadas al peciolo que es 
abrazador por la base y flores en cimas aliorquilladas 
desparramado-flexuosaa, con los pedicelos que en su 
base llevan una bráctea aovada. 



P>KA\1CRA ANTIIKLMINTICA. KUNT. 

linnhcsia ahi/ssinica. Hruc . — Uagenia ahys- 
sínica. Laink. 

h'uso, — Kouso, — ÍCousú, — ruso, — coi/sso.Esp. Agui- 
so, — Cousoo. Port. Cosso, — cou.íso (/' Atyssinie.VTauc. 

Desc. Hasta hace poco tiempo solo era conocida 
la descripción que dejamos anotada en el género, de- 
bida á Kunth. Posteriormente lia habido ocasión de 
observar detenidamente las llores, y de su examen 
han deducido algunos botánicos , y entre ellos A. Ri- 
chard que sus flores son unisexuales y dioicas, no ha- 
biendo descrito Kunth mas que las masculinas; dis- 
puestas casi de igual manera en los dos sexos, ofrecen 
en su estructura diferencias bien marcadas, l.ns fe- 
meninas diHeren de las masculinas descritas por Kunth 
(|ue pueden considerarse también como lierniafrodi- 
tas, en su perianto, por el gran desarrollo <jue ad- 
(¡uiere el caliculo, cuyas cinco divisiones en estrella, 
son cuatro ó cinco veces mas grandes que los lóbulos 
del cáliz y colocadas á cierta distancia por cima de 
aquellos; pétalos ninguno; el disco forma un tubo 
truncado en su vértice á través del que pasan la es- 
tremidad de dos estilos y dos estigmas; alrededor de 
la base del disco están colocados circularmente de 15 
h 20 estambres muy pequeños, casi en estado rudi- 
mentario y estériles; sus dos carpelos al parecer son 
iguales á los de la precedente. 

Se encuentra en las provincias de Semen, Lacta, 
Godscham y Golta en la Abisinia. 
Partes usadas. Las flores femeninas. 
Conservación. Deben reponerse en liasija bien ta- 
pada j al resguardo de la humedad, conservando por 
bastantes años sus propiedades. 

Propiedades y nociones químicas. Estas flores ó in- 
florescencias tal y conforme llegan á Europa, ticnA 
alguna semejanza con las flores de tilo algo deterio- 
radas y maltratadas. Tienen sabor en un principio 
desabrido y ligeramente mucilagineo, que después es 
algo acre, olor débil que recuerda el del saúco, y el 
cual se desenvuelve con mas intensidad, cuando se 
las infunde en agua caliente, cuya infusión enrojece 
el papel del tornasol. 

Entre sus principios inmediatos contiene una resi- 
na, la Kusina, Cusina ó Tenina, que aislo de ellas 
Paveri, por su digestión en alcohol con la adiccion 
de hidrato de cal, repitiéndola dos veces sobre la mis- 
ma porción de flores, y por último, otra dijrestion 
con agua, destilando los líi|UÍdos obtenidos después 
de filtrados, y tratando el residuo por el ácido acético, 
en cuyo caso se precipita aquella en copos; paro ob- 
tenerla mas pura, se disuelve en alcohol, se decolora 
por el carbón y destila nuevamente y precipita del 
residuo mediante el agua. 

Este principio inmediato es incristalizable, amor- 
fo, resinoso, de fractura vitrea; pulverizado presenta 
color amarillo intenso; s.abor ligeramente amargo, 
nauseabundo, mas perceptible si se mastica, y pare- 
cido al de las flores de Kousj; insoluble en agua fria, 
algo en la hirviendo, completamente soluble en el 
alcohol concentrado, menos en el dihiidn; también en 
las disoluciones de sosa y potasa hirviendo, no lo es en 
los ácidos sulfi'iríco, nítrico y clorhídrico ]>recipitán- 
dola en conos de su disolución en los solutos alcali- 
nos. Fusible sin descomponerse á 100", carbonizán- 
dose á un fuego fuerte. Como las domas ; eluciones 
de resinas en el alcohol, cuando se trata la de esta 
por el agua, se vuelve lechosa, y por último se pre- 
cipita en copos; 300 gr. de llores de Kuso dau 9 dg 
Kusina. 



14 



So orco el principio innicdinto terapéutico de cs- 
tM florea y que existe en el polen. 

PRKPAnACIOMes FAnMACEUTICAB Y DüSIS. 

A RL iMTEiunn Polvo, de 15 á 20 gram. iiuo so in- 
funden en 250 do ii!»un hirviendo, por niodia liorii 
para una dosis (|Uo se toma por la uiai'iana, después 
do una dicta de 12 horas (polvo y lii|nido). 

Emuhiim dr h'iiiina. (Slartiils), resina de brav- 
ra 0,11 ¡rr. alcohol 1,0; goma arábij;a S,0; aceite do 
ahueiidras S'O; a'Tua S.O; jarabe de frambuesas 21,0. 
H. S. A. emulsión. 

La lénia está tan e.'slpndida entre los ha- 
bitanto.s do Ahisinia, qiir; puedo asegurar- 
se son hien pocos los que se ven libres de 
ser acometidos de este entozoario y no so- 
lo acontece esto á los naturales de aquel 
pais sino que también los cstranjeros que 
permanecen en él por alp;un tiempo contraen 
tal enfermedad; así sucedió á los doctores 
Ant. Pelit y (Juartin-I)illon; mas la providen- 
cia siempresolícita.coiocóen el mismo pais el 
rc>mediomaseficaz para combatirla, el Kousso, 
Knmso, Conan, liahhiy y cahotz, con que de- 
signan los habitantes de aquellas comarcas, 
á las inflorescencias de la lirnyp.ra aniliel- 
mintica, y con cuyos nombres conocen tam- 
bién á la lénia. Empléanla en la forma y do- 
sis indicada en el lu.gar correspondiente, 
macerándola en agua fria. Su efecto no se 
deja esperar por mucho tiempo, al cabo de 
una hora ú hora y media produce las pri- 
meras deposiciones, y entre las que se en- 
cuentran pedazos déla lombriz, á la cuarta 
el entozoario es arrojado por completo en 
forma de bola; entonces toman un vaso de 
agua tibia con ayuda de la que se espelen 
las últimas porciones del medicamento. Pa- 
rece ser que á poco d? tomado producesed, 
pero á toda costa debe evitarse el beber 
agua y á lo mas permitirse tomar una boca- 
nada para enjuagarse la boca. 

En 182i el Dr. Brayer remitió á Kunth 
unas llores que le fueron enviadas de 
Constantinopia, y que dio á conocer en Eu- 
ropa, creando el nuevo género Brayera, al 
que designó con el nombre del (jue le pro- 
porcionó los medios de tener este honor; ca 
yó después en el olvido, hasta queel Dr. Au • 
bert-Roche volvió á llamar la atención sobre 
ellas y remitió una muestra á la Academia de 
Mcdici-ia de París. 

Richard en 1847, estudió detenidamente 
la constitución do las flores, dando mejor á 
conocer el género, para lo cual se valió de 
los materiales recogidos por Quarlin-Dilion 
y Anl-Petil; Merat hizo espcriiuoalos clínicos 



ÁLBUM DE L\ FLORA. 

oficiales con ellas. 



esullando ser superior 
el Kousso como tenífugo á la corteza de la 
raiz de granado tan eficaz en el mismo ca- 
so. W. Schimper, gobernador de Adoa, pu- 
blicó un escelcnte arlíciilo sobre él y Teófilo 
Lefebn», jefe de una espedicion científica á 
Abisinia, dice haberle visto emplear dia- 
riamente sin que su acción faltase nunca. 
Esto conocido por los prácticos, su reputa- 
ción quedó sentada , y su uso va generalizán- 
dose no tanto como fuera de desear, por su 
escesivo coste entre nosotros, sin que poda- 
mos atribuirle mas (pie haber sido y ser 
considerado por algunos como especííico ó 
mas bien remedio secreto, y dicho está 
con esto, teniendo en cuenta su eficacia, 
cuanto no se habrán permitido lucrar con él 
los que consideran el ejercicio de las profe- 
siones médicas como una mera especulación 
mercantil; conste que hoy, si bien noá un 
precio tan económico como conviene, pero 
sí muy distante del que le dan los que le 
anuncian periódicamente, se encuentra á 
disposición de los médicos en todas las ofi- 
cinas de España ó puede adquirirse fácil- 
mente, y en las condiciones necesarias para 
usarle con confianza. 



Esplicacion de la lámina. Dibujo de un ramo re- 
ducido á la sesta parte próximamente de su tamaño 
natural: a hojuela do las dimensiones qua general- 
mente alcanza; b flor aumentada. 

GiíN. Alchemilla. T. Cáliz tubuloso contraído en 
el ápice, con el limbo 8-partido v los lóbulos altor- 
nos menores, afectando a ve^es la forma de dientes 
muy pequeños. Pétalos ninguno. Estambres 1-4. Car- 
pelos 1-2 con estilo filiforme lateral, endurecidos y 
l-espermoson la madurez. Semilla inversa. ^Yerbas 
perennes, rara vez anuas, de las regiono ) templadas 
V alpinas de todo el globo, con hojas palmado-loV)a- 
das ó cortadas; estipulas pegadas al peciolo y llores 
pequeñas y corimbosas. 

Seo. Alohrmilla L. Cáliz H-fido con los Inbulox al- 
ternos poeo maitpeqiieños que tos demás. Estambres 2-4. 
-Especies perennes. 

ALCHEMILLA VULÜARIS. L. 

Alchiinüla viilgaris. C. Bauh. Tourn. — 
Alchimitln vulgaris major. Pes leonis sioe al- 
clnmüla. i. Bauh — Alchimilla off. — 'íe- 
traiid. Digyn. L. 

Alqiíimila, — vié de león. Esp. Pé de leao. Port. 
.Uchimillc, — piea de tion, — mantean dea dames, — La- 
dics miintlc de.'! Anqlais. Fi-anc. Frauenmentelsinau, 
—la^wmfuss. Al. Ladics mantle. lug. Oíiienurouwen 
manlle. llol. 

Desc. Hojas arriñonadas, plegado-concavas, con 
'I lóbulos aserrados; tallo y peciolos casi lampiños 



F\MIIJ\ ROS\CE\S. 



i8 



flores dicótomas, corimbosas. Fl. Junio. Se enoucntni 
en los prmlos y sitios de pastos de las regiones niim- 
taua y alpestre de los IMriueos de Aragón y Catalu- 
ña; montañas de .Vsturias, de León, Santander, Sier- 
ras de Guadarrama y Nevada ele. 

Partes usadas. La raiz, toda la planta. 

fíecolcccion. Puede recolectarse durante el estío, 
y si se lia de reponer conviene cogerla en su llora- 
cion. 

Propiedades y nociones químicas. El pié de íieon 
e» inodoro, sus hojas tienen sabor acerbo, con ellas 
pueden prepararse el estracto acuoso, que es algo es- 
típtico y el alcohólico que es balsámico y acerbo; sus 
principios son jolubles en agua, vino y alcohol. La 
raiz es gruesa, fibrosa, negra, de olor desagrudablu y 
sabor astringente. 

La alquímila es un ligero tónico-astrin- 
gente, recomendatio on las hemorraíjias pa- 
sivas, leucorrea, disenterias crónicas, úlceras 
atónicas, tisis ele. Hoífuiann y olios autores 
la atribuyen una propiedad, la masa pro- 
pósito para «jue se la rinda culto por cier- 
tas bellezas; tienen la pretensión lie que su 
cociiuienlo usado en baños ó fomentos goza 
de la virtud de reparar los ultrajes del tiem- 
po y dar á suscncantos la .'rescura y brillo de 
la primavera, volviendo á sus órganos se.Kua- 
les apariencias de virginidad; Cuilen al con- 
trario cree que deljiera ser desecliada de la 
materia médica á causa de su inercia; la 
verdad es, que ni merece los elogios exa- 
gerados de Hoflmann, ni la reprobación 
absoluta del profesor inglés, cuyo sistema 
reformista es sobrado rigoroso. 

Esta planta se administra en cocimiento 
(30 á 60 gram. por kil. de agua.) Entra en 
los vuhierari s ó tés suizos. 

Como pasto, es un alimento sano para 
las bestias, y ¡¡arece ser que aumenta la le- 
che á las cabras y vacas. 

Esplicacion de la lámina. Las partes dibujadas, 
tienen su tamaño natural: a flor aumentada. 

Gen. Sanguisouba. L. Flores hermaf'roditas. Cá- 
liz 4-fido con dos escamas en la base esterna. Nin- 
gún pétalo. Estambres 4. Carpelos 2 abrigados por 
el tubo del ailiz y coa el estilo terminado en pincel. 
Aquenios l-spermos indehiscentcs. Semilla inversa. — 
Yerbas perennes de las regiones templadas del he- 
misferio bore.al, con hojas alternas, inipari-pinadas, 
y flores en espigas muy densas, aovadas ó cilin- 
dricas. 

SANGUISORBA OFFICINALIS. L. 

Pimpinella .sy Ivés tris majur. C. B. P. — 
Pimpinella majur hispánica altera, conylu- 
merato flore. Tourn. — Tetrand, Monog. L. 

Sanf/uisorba, — pimpinela mayor. Esp. Pimmnela. 
Port. PimprcncUc. Franc. Ulutkraul. W. Urcal baruel. 
ing. llloed kruil. HA. 



Dksc. l'lores en cspig.as aovadas; estambres tan 
largos como el cáliz, que es lampiño como las brac- 
tivls y hojas; hojuelas aovado-acorazonadas al revés. 
Fl. Julio, .\güsto. Se encuentra en K8])aña en Gua- 
darraTua, Han Rafael, Nuria, Paular y Pirineos cata- 
lanes. 

Partes usadas. Toda la planta. 

I^ropicdadus y nociones ¡¡uimicas. Las hojas de 
pimpinela tienen sabor amargo un poco estíptico y 
picante. 



Ksta planta ha sido elogiada como diu- 
rética, astringente, vulneraria y propia pa- 
ra activar la secreción de la leche, aplica Ja 
en cataplasma .sobre los pechos, propiedad 
ensalzada por Tabcrnaímonlanus, y que no 
ha sido conlirmada por la observación. Pal- 
marius dice se usa en las hemorragias, di- 
senteria é liidrofobiá, 

VJ nombre de Sanguisorba dadoá este ve- 
getal á causa de su pretendida virtud contra 
las hemorragias y el de burnel con que se la 
conoce vulgarmente en Inglaterra, y que 
viene de su uso como tópico contra las que- 
maduras, no han sido justiíicados por la es- 
periencia. Usada (i la manera que el té, así 
como la agrimonia y otras, entre los habitan- 
tes délos campos del Norte, puede pasarse la 
medicina muy bien sin ella. 

La pimpinela menor. [Polerium sangui- 
sorba. L.) se ha empleado indiferentemente 
por la que hemos descrito, siendo utilizada 
también como pasto á la par que como con- 
dimento. 

Esplicacion de la, lámina. Dibujo de las dimensio- 
nes que alcanzan por lo común, las partes (jue repre- 
senta: a flor considerablemente aunientaüa de ta- 
maño* 

TRIBU IV. — Amigdalineas ó drupáceas. RICH. 

Carpelos generalmente solitarios por aborto, rara 
vez dos ó mas, con estilo filiforme casi terminal. Fru- 
to drupa con un solo hueso l-2-3pernio. Semilla col- 
gante de un cordón umbilical, que sale de la base del 
fru^.o; cotiledones gruesas. — Arboles ó arbustos con 
Lis líltimas aserraduras de las hojas, y los peciolos 
glandulososy estípulas libres. 

Gen. Ci;r.\sus. Jiss. Drupa globosa ó con ombli- 
go, carnosa, muy lampiña, no pruinosa; hueso casi 
globoso, liso. — Arboles ó arbustos con las hojas mas 
jóvenes conduplicadas y llores nna.s veces con pe- 
dicelos umlx lado-amanojados, 1-floros, y que se de- 
sarroñan antes que las hojas, y otras veces cim pe- 
dicelos ramosos terminales, y (jucse desarrollan des- 
pués de ellas. 

Si;c. Laihoceuasus. UC. Flores en racimos i¡ue na- 
cen de los ramos. 



té 



\LBUM ÓÉ La. fLoRA. 



CEUASUS LAURO-CEKASUS. LOIS. P. LAU- 
liO-CEUASUS. L. 

Líiiiro-rerasus. (]lus. — C. Uaiili. Tourn. 
Liinro-cerasiis. off. — Icosand. Monog. L. 

Luurd Tcai , — laurel cerezo, — laurel almendro. Ksp. 
Azereiro da Turijitia. l'ort. Laurier-rerise,~cerisier 
laurie1•-c^:risc, — laurier amnndicr, — laurier de Trebi- 
sondc, — laurier tarle, — laurier au lail. Fruiic. Kirs- 
chlorbeer. Al, Gur-karasi. Ar. Chsrrtj-laurcl. Ing. 
Lorber-kirsebwmtrae. Dan. Lauricrskers. Pol. Lauro 
réijio. It. Wawrzrjnu loisniowego. Pol. Lavrovishnevoe 
déreuzo. lias. Layerkirs. Su. 

Dksc. Racimos mas cortos aue l.os hoj.is qno son 
coriáceas, persistentes, aovado-lancooladrts, con asnr- 
railuras distantes y con ■2-l-giándiilas en <il envés; 
frutos aovado-agudos. Fl. Abril. Originario del Asia 
nu'üor junto á Trebisonda, y cultivado en algunos 
j.irdini's como adorno y para los usos médicos. 

Part4's usadas. Las noj as frescas. 

Ilcroleccion. En Julio ó Agosto, en cuya época son 
mas activas. 

Propiedades y nociones químicas. Las flores, hojas 
y frutos de este arbusto, tienen olor de ácido cyanlií- 
drico y sabor amargo, parecido al de las almendras 
amargas. Las luijas contienen ácido cyanhídrico y 
aceite esencial en corta cantidad, ya formados; ade- 
más, taniuo, clorolilo, estracrivoy un principio amar- 
go particular, v sobre el cual lia hecho interesantes 
observaciones Winckler, este cinimiuo no ha encon- 
trado amigdalina en ellas, pero el principio amargo 
parece gozar de propiedades análogas, mezclándole á 
la horchata de almendras dulces, su sabor, después 
dealaun;i3 huras, es el de la ami.gdalina, luego el de 
almendras amargas yacido cyanhídrico. Por destila 
cion dan un aceite esencial venenoso que contii^nc Aci- 
do prúsico, V cuyas propiedades son las del de almen- 
dras amargas, pudienao emplearse en los mismos 
usos que aijuel. La cantidad que suministran de él, no 
es igualen todas las estaciones, Brugnatelli, dice que 
es en primavera cuando dan mas, lo cual poJi-á .ser 
cierto para Italia ú otros paises meridionales, pero 
Garot ha observado que en este mes suministran por 
su ebullición en el agua, bajo el clima de París, gran 
cantidad de cera vegetal y nada de aceite, mientras 
que en .\gosto sucede lo contrario, la cantidad de áci- 
do cyanhídrico está en igual proporción, por esto 
se recolecta para la preparación de su agua des- 
tilada ó esencia, en dicho mes. Winckler y Lepage, 
farmacéutico en Gisors, opinan (jue el aceite volátil 
yel ácido preexisten en las hojas del laurel real, y 
Gobley sostiene en un escrito publicado en el Jour- 
nal de Pharmacie el de Chimié, que cual acontece en 
las almendras amargas, es producto de una fermen- 
tación. 

El hidrolato de laurel cerezo, es ligeramente lac- 
ticinoso, por la gran proporción que contiene de esen- 
cia; tiene además ácido cyanhídrico en cantidades 
variables; conservado en frascos de tape perfecta- 
mente esmerilado, según Hurant-Montillard, no pier- 
de su ácido. 

Sustancia.? incompatibles. Los colomelanos reac- 
cionando con el agua de laurel real, producen un ve- 
neno insoluble, habiéndose visto intoxicaciones pro- 
ducidas por él. 

PREPARACIONES FARMACÉUTICAS Y DÓSIS. 

A EL INTERIOR. Aijua destilada, (1 por 1 de agua), 
de 15 á lOOgram. y aun mas. I 



.\ceite volátil, fiá 10 ceutíg. en rauclias veces, óleo 
sacaruro, pociones. 

Conserva, de 1 á 30 gram. en muchas veces. 
A Ki. KXTKiiiou. Aceite esencial, 50 cent, á 1 gram., 
mez(-lado á 15 gram. de aceite común, de almendras 
ó de adormideras, para fricciones. 

_ Infusión de las hojas recientes en vaso tapado. 
12.") gram. pur kil de agua, con adiccion de 123 
gram. de miel para lociones. 

La presencia del Acido liidrocyánico en 
las hojas del laurel real, parece ser la hase 
de sus propiedades tóxicas y medicinales; 
el envenenamiento por las diversas partes 
de él, se maniliesta por una acción pronta 
y enérgica .sobre los diferentes centros ner- 
viosos; si la muerte no acaece inmediata- 
mente después de la ingestión del veneno, 
se observan en general, dolores en el epigas- 
trio y parte anterior de la cabeza, ganas de 
vomitar, cólico, cnttunecimiento, prurito, 
hormigueo por todo el cuer¡»o, una especie 
de embriaguez, aturdimiento, decaimiento, 
dificultad de respirar, paralización parcial 
del movimiento muscular, convulsiones igual- 
mente parciales, inmovilidad tetánica de las 
mandíbulas, vista fija etc. Cuando se ins- 
pecciona el cadáver no se encuentra alte- 
ración orgánica alguna, observándose sola- 
mente como en el envenenamiento por los 
narcóticos, los vasos del cerebro inyecta- 
dos de sangre fluidificada; Fodére, no obs- 
tante vio inflamado el estómago de un hom- 
bre y una mujer, muertos en medio de con- 
vulsiones producidas por el agua de laurel 
cerezo; aunque no con la prontitud del ácido 
cyanhídrico anhidro ó el hidratado obtenido 
por el método de Sebéele, á mayor dosis, 
vienen á obrar de idéntico modo aquella 
y el aceite esencial. 

En opinión de algunos prácticos, el agua 
destilada de las hojas de este arbusto, es 
tóxica hasta el punto de matar un animal de 
bastante alzada con la dosis de 4, 8 ó 15 
gram. Por el contrario, Richard, fundándo- 
se en hechos, parece asegurar su corta ac- 
ción y hasta su inocuidad; en este sentido, 
ha publicado en un periódico es[)erimentos 
numerosos, y otro en los Anales de Clínica 
de octubre de 1814, en el cual dice, haber 
tomado dos cucharadas de dicha agua muy 
olorosa sin haber sentido efecto' alguno; el 
aceite volátil hecho tomar á un perro, tam- 
poco le ocasionó daño alguno. Kouquier en 
ja clínica del hospital de la Caridad, ha en- 
sayado el agua destilada en los diferentes 
pasos en que está recomendada, administra- 
da á la dosis de algunas dracmas dilatada 



en 4 á G onzas de vehículo, y no obtuvo efec- 
to sensible, hi'zolo después á la de media, 
luego á la de una, hasta las dos onzas sola y 
asi alimentaba nipidamente; se le ha visto 
darla S la ile 12 y 10 onzas ea las 24 horas, 
sin que losentennos sintiesen oíros accidentes 
que algunos vómitos y alguna vez embarazo 
gástrico; resultado tan en oposición con el 
conseguido por otros profesores, debió lla- 
mar necesariamente como sucedió, la aten- 
ción de Fouquier; desde luego so fijó en 
que el medicamento de (jue hacia uso, es- 
tarla mal preparado ó desvirtuado y suplicó 
á Henri, jefe de la Farmacia central de \o3 
hospitales civiles de París, que le preparara 
un agua doble; usada esta dio idéntico re- 
sultado que la anterior. 

De cualquier modo que esto sea, el agua 
destilada puede ser mas ó menos enérgica, 
debido á su composición, que varía según 
la naturaleza de las hojas, su modus facieixli, 
su antigüedad y método de conservación; 
conviénese en que deben utilizárselas hojas 
recolectadas en Agosto; en primavera no 
han adquirido toda su fuerza, en otoño la 
han perdido ya. Üebe filtrarse por un filtro 
mojado, á fin de separar completamente el 
aceite esencial que puede quedar en sus- 
pensión, renovarse cada año y conservar- 
la en frascos cubiertos de papel azul, al 
abrigo del contacto del aire y de la luz. Te- 
niendo en cuenta su variabilidad de acción 
ocasiona el que se haya aconsejado cual lo 
hacen Merat y de Lens su preparación estem- 
poránea (una gota de aceite esencial por 
30 gram. de agua destilada, para cuatro 
dosis). 

El aceite esencial, dotado de escesiva 
acritud, determina prontamente la muerte 
aun á dosis refractas, no obstante se le em- 
plea como medicamento en los mismos ca- 
sos que el agua; la cantidad que se pres- 
cribe es la de una gola dividida y suspendida 
en una poción apropiada para tomarla á 
cucharadas en el dia, auméntase gradual- 
mente la dosis según su efecto, pero con 
circunspección, y á medida que su acción 
disminuye con el hábito. 

La conveniencia de la prescripción del 
laurel real en determinadas dolencias, no 
deja lugar á duda, particularmente es indi- 
cada en las que existe una irritabilidad 
exacerbada y cuyo tratamiento patente es 
disminuirla corrigiendo sus efectos; en tal 
caso su uso es seguido de un buen resul- 
tado; parece también que disminuye la 
Tomo 11. 



FAMILIA ROSACEAS. 

corazón y q-ie 



17 



favorece la acción de 
Los médicos Ita- 



(lei 

los vasos absorventes. 
limos le consideran como un escelenle con- 
tra-estimulante y le preconizan para comba- 
tir la liiperstpiíia, las /Icginasias nuui agudas, 
tales como la pneíanoiiin, plpiiresia, anr/i- 
líasele; los Franceses están distantes de 
convenir en este juicio que la esperiencia no 
ha justificado suficientemente. Se ha reco- 
mendado por Linneo y Bayllies, el uso del 
infuso de las hojas en la tisis pulmonal; por 
el segundo en la melancolía, asma, reiimatis- 
ino ¡I fiebre héctica; por Cameron, Ducelliery 
Thomaccn en las itigiirgitaciones del hígado 
y (lemas risceras del abdomen, por Thilenius 
en el histerismo é hipocondría. El agua 
destilada de las mismas en la sifi is y go- 
norrea por Mayer, en las palpitaciones del co- 
razón, pneumonía, angina y enteritis etc., por 
Cévasco; también se han inyectando con ella 
las venas en la rábiá, pero sin éxito, por Du- 
puytren. Háse comprobado su eficacia en 
inhalaciones, en las dolencias espasmódicas 
de los pulmones y de los músculos del pecho, 
de 4 á 15 gram. vertidos en un vaso calen- 
tado de manera que se evapore en diez ó 
doce minutos. (Krimer). 

Exteriormente el laurel real es también 
eficaz en las neuralgias, citando e un caso 
curado por el Dr. Brogtia, y el que fué 
refractario á los demás medicamentos indi- 
cados en esta dolencia. 

La infusión de las hojas ó su agua des- 
tilada es útil en las inflamaciones superficiales 
ó traumáticas de la piel, quemaduras, contu- 
siones dolorosas, cánceres ulcerados, afeccio- 
nes cutáneas crónicas con prurito ó dolor, 
ingurgitaciones lácteas de tas mamas. Cuan- 
do se aplican aquellas por su cara anterior 
sobre las llagas con dolor, calman este y fa- 
vorecen y hasta precipitan su cicatrización; 
si se quiere una acción mas pronunciada y 
continua, conviene renovarlas dos o mas 
veces en el dia, y basta en muchos casos co- 
locarlas entre un lienzo fino previamente 
humedecido en agua. Martin-Lauzer, Roux 
de Brignolles, han compuesto el cerato si- 
guiente para el tratamiento de las qncmadu- 
ras, llagas antiguas y dolorosas, y el cáncer, 
12 partes de agua de laurel cerezo, 10 de 
aceite de almendras dulces y 4 de cera 
blanca. James emplea contra el cáncer con 
el fin de calmar los dolores, la pomada con- 
feccionada con una parle de aceite esencial 
de laurel real y 8 de manteca; á las prepa- 
raciones citadas pueden suplir perfectamen- 



<M 



MWM DE L\ FLOn\. 



lo las hojas aplicadas en foracntoo ó una ca- 
laplasiiia do liiia/a mezclada á lus luisinas. 
I'-I Dr. Caroii-Diivillai(l, empleó ol ai;ua des- 
liiada con buen exilo en una señora (¡ue lia- 
hionilo suspendido repcnlinamenle el laclar, 
fuü acometida de síntomas inílamalorios á 
los sones; para ello dispuso embrocacio- 
nes soi)ro la parle, del agua mezclada con 
iü;ual eanlidad de aceite de almendras amar- 
íías, liagiéndola lomar de tienijio en tiempo 
ú la par cucharadas do las de cafó, del agua 
misma, el alivio fué inmediato; en esle caso 
puede hacerse solo uso del medicamento ex- 
terno. El mismo práctico la ha dispuesto con 
buen resultado, contra el [¡rurito de las i)ar- 
les genitales y del ano, y la violenta pica- 
zón que acompaña á la desecación do las 
pústulas variólicas, en cuyo caso jirescribc 
líanos compuestos dol cocimiento de manos 
de vaca, mezclado al agua de laurel real, 
pudicndo muy bien sustituirse por el coci- 
miento do aquellas y el de las hojas. 

Kl polvo do las hojas de esle arbusto 
puede darse como poderoso estornutatorio ;'i 
la dosis do 20 íi 4Ü centíg. 

La inconstancia en los efectos del agua 
destilada ha hecho decaer mucho su uso in- 
terno, habiéndole sustituido el del ácido 
cyanhidrico medicinal: no obstante al ex- 
terior sigue empleándose, lo mas general- 
menle, en diversos colirios para las afeccio- 
nes de los ojos, y así lo liacc un célebre of- 
talmólogo Español. 

Para concluir réstanos añadir que hoy 
el laurel cerezo está perfectamente aclima- 
tado entro nosotros y que merece bien los 
honores de su cultivo en cualquier jardín 
por la belleza de su follaje. IJelon fué el que 
lo descubrió en Trebisonda y Clusio el que 
recibió el primer pié que llegó á Europa en 
157G. 

Esplicacion de la lámiria. Dibujo de las dimensio- 
nes que pcneralnicnte alcanzan las partes representa- 
das: o cáliz y pistilo; Acoróla y estambres; c frutos; d 
fruto partidiD transversalmente de modo que puede 
verse la almendra. 

TRIBU V.— KosrAs. DC. 

Esta tribu que comprende solo el género Rosa, está 
perfectamente caracterizada por un cáliz orceolado 
que se vuelve carnoso , conteniendo en su interior 
muchos huevecillos parietales que son los verdaderos 
frutos. 

Gen. Rosa. L. Ciiliz con el tubo estrechado en el 
Ápice, persisteate, limbo de cinco divisiones caducas, 
con los lóbulos de estivacion empizarrada casi espi- 
ral y comunmente pinado-cortados. Pétalos 5. Estam- 
bres infinitos. Carpelos numerofíos insertos y encer- 



rados cu el tubo ealicino que ni fin toma el aspecto 
di! baya; estilos laterales, salientes al Iravéscie l.i 
cslrooha abertura ilcl tubo ealicino, librea 6 unido.''. 
.'VquoniüS lobulados, secos indchiscentes, un poco crus- 
táceos. Semillas solitarias inversas y sin albumen; 
embrión recto con cotiledones casi planos. — Arbus- 
tos ú arbolitos casi siempre con aguijones; hojas es- 
parcidas imparipinadas, con hojuelas aserradas; esti- 
pulas pegadas á lus peciolos y iiores terminales, soli- 
tarias ó mochas uasi corimbosas, que por el cultivo so 
hacen plenas. 

SEe. Cinnamomr/t:. Sep. Estilos libres incluidos,\rara 
vez salientes. Sépalos enterisimos, aUjuna vez casi pina- 
ílo-rortitdos, romxinmrntr ronrcr¡irntes después de la flo- 
rescencia. Estipulas niiKjuna en Uif hojas Ufolioladus, 
6 penadas al peciolo en las mnltifolioladas. Aiiuijoncs 
esli¡iularcs apareados, rara vez nituji'no ó irreijulares 
Frutos {¡lobosos ó iilnboso-deprimidos. 

ROSA GALLICA. h. b. OFFICINALIS. RED. 

Itnsa rubra multiplex. C. Bauh. — ¡{osa 
provincialis rubra. Ray. — llosa rubra off. — 
Ico.sand. Polyg. L. 

Rosal castellano ó de rosas rubias. Esp. Rosa fran - 
ccza dobrada. Port. Rosicr de provins, — roeicr ijalli 
ijue, — rosier de France. — rose rouge. — rose officinale. 
Frano. Essig-rose. Al. Red rose. Ing. Edikerose. Diu 
Fransche rosen. Uul. Hoza damazcenskie. Pol. Rcesike 
rorcr. Su. 

Desc. Aguijones dc.=iignale&; estípulas angostas, 
divergentes en el ápice; hojuelas .")-7, coriáceas, tie- 
sas, aovadas ú lanceoladas; dobladas; botón aovado- 
globoeo; sépalos extendidos en la florescencia; frutos 
casi globosos, muy coriáceos; cálices y pedúnculos 
mas o menos tenuisimamente glanduloso-peludos , y 
un poco viscosos. Fl. Julio. Indígena de Europa y 
cultivada en los jardines, encontrándose en los bos- 
ques y montes de la región baja. En Cataluña, Va- 
lencia. (Del Amo.) Comunísima en España. (Jimé- 
nez.) 

Partes usadas. Los capullos. 
Recolección. Esta rosa se recolecta en el mes de 
Junio, cuando el botón está á punto de abrirse, sien- 
do sus propiedades menos aotivns luego que se ha 
abierto; se separan los pétalos del cáliz desecándolos 
rápidamente á buen sol ó en paneras bien aireadas 6 
á la estufa , debiendo conservarse en cajas de made- 
ra que cierren bien y estén al abrigo de la humedad; 
si se desecan lentamente son menos aromáticas y 
.activas. Cuando bien preparadas tienen un bello co- 
lor rojo oscuro aumentando su olor por la desecación; 
envejeciendo pierden "un poco de colory su olor, de- 
biendo desecharse de las que corren en el comercio 
las de color poco rojo, poco olorosas y apenas amargas 
y astringentes, la uña que permanece .amarilla uo 
debe desecharse. 

Propiedades ij nociones quimicas. Los pétalos de la 
rosa rubia tienen olor débil agradable, sabor 
amargo j estíptico. 

Carfier que las analizó encontró en ellas una ma- 
teria grasa; aceite esencial, ácido agállico, materia 
colorante, albúmina , tanino, sales solubles á base 
de potasa, insolublcs á base de cal; sílice y óxido de 
hierro. Charlot deSn.-Agnan, parece haber observa- 
do en sus pétalos una especie do cristalización. El 
agua, alconol y vin.agre disuelven sus principios ac 
tivos. 

Sustancias incompatibles. Sales de hierro, de 2¡uc, 
gelatina, agua de cal etc. 



t'AMlLiA UÜSACtí.tó. 



11» 



rUGPAÍl.UIONKS FAnMACEUTirAS Y DOSIS. 

A El. iNTEmoH. Infusión, de 9 li 15 gnim. i>or kil. 
de agua. 
. Polvo, (lo 2 é 8 gram. en vehículo apropiado, 

Cunscira, de (iO á 120 gram. 

Jarabe, do 30 A lio gram. 

Micí rosada, de 30 a lito ^rani. 
.\ EL E.fTEi^ioR. infusión (le 15 á 30 gram. jjor kil. 
do agua, en lociones, colirios etc. 

Vino (I por U) de vino tinto) en iuyecciou, loo- 
clon etc. 

Miel rosada, en gargarismos, colutorios etc. 

]'inagre rosado. 

La rosa rubia entra eu el azúcar rosado, jarabe 
de ajenjos compuesto, jarabe de consuelda, confec- 
ción de Hamecli, diascordio, triaca, confección al 
kermes, opiata de Salomón etc. 

Nada mas encantador que el vosa], del 
que (anto el tipo como el origen son incier- 
tos: él ha producido numerosas variedades 
mas ó menos bellas y á cuya cabeza se en- 
cuentra la rosa de cien petalos, vuii;armen- 
te llamada de cien hojas con poca propiedad. 
Cantada por los poelus fué consagrada |)or 
los Griegos á la Aurora, á Venus, á las Gra- 
cias; en los libros sagrados es comparada 
la sabiduría eterna á las plantaciones de ro- 
sales que se veían al pié de Jericó; ella es 
la reina de las flores: 

Plebeii, ccdile, flores; 

JIorlorum rcyina sitos ostcndit honores. (U.vtin. Honi.) 

Embelesa esta hermosa flor por la per- 
fección de sus formas, la suavidad do su 
perfume y su color seductor; une lo útil á lo 
agradable, suministrando á la Medicina y 
perfumería recursos preciosos. 

Entre las diversas especies é infinitas 
variedades que lioy se conocen de la rosa, 
debe ocupar preferente lugar bajo el pun- 
to de vista de este tratado, la especie 
cuyo dibujo acompañamos, que si no enga- 
lanada con el lujo de sus compañeras, es la 
que mas interés ofrece como medicinal. 

Cuestionase aun la procedencia de este 
rosal: dicen fue traido á Francia de la Siria 
por un conde de Bric á su regreso de las 
cruzadas, mas Loiseleur-Dcslongchamps con- 
sidera sin prueba suficiente esta opinión 
atendiendo á que la rosa rubia era conocida 
en los tiempos mas remotos y es probable- 
mente de la que habla Homero en su Iliada 
ensalzando sus virtudes; GuibourL tiene por 
probable fuese trasladada por dicho conde, 
y que si existía era poco conocida y cree 
asimismo verosímil que sea la rosa deMíleto 
de que habla Plinio; desde CHtonccs su cul- 
tivo se cstendió y se hicieron célebres por ól 



Provius y mas larde Fonlenaif de las rosas, 
así como Lion y Metz en Francia, ('arocemos 
de dalos suficientes para historiar su proce- 
dencia y cultivo en España, mas nos inclina- 
mos ú creer que puede considerársela indíge- 
nade algunas de sus provincias. 

La rosa roja es astringente, tónica y con- 
veniente en los /lujos mucosos, crónicos, ca- 
tarros, ilinrrons crónicas, leucorreas, hemorra- 
gias pasivas, o ftalmias crónicas, etc. muchos 
autores atribuyen í\ la conserva de rosa 
gran elicacia contra la tisis ¡nümonal, entre 
ellos csti'm Avicena, Valerioia, Forestus, 
Rivierc, Murray, Ruchan, Kruger etc. y es- 
te último cita dos casos notables de esta do- 
lencia curados con el uso de aquella dada en 
grandes canli<lades, llegando á administrar 
hasta 20 ó 30 litros; idéntico resultado consi- 
guió en una tisis mcsenierica. Conveniente es 
y probado está noque debemos entregarnos á 
tan halagíieñas esperanzas tratándose de do- 
lencia tan terrible; cuando mas [)uede consi- 
derarse útil cual lo ha comprobado Cazín, en 
los sudores y diarreas de los tísicos. 

La infusión de esta rosa ligeramente dul- 
cificada y acidulada con el zumo de limón, 
modera las pérdidas uterinas de las mujeres 
delicadas y que no pueden tolerar una medi- 
cación mas enérgica, Voltelen ha conseguido 
con ella escelentes resultados y dice que Ic 
ha correspondido también en las fiebres pú- 
tridas y malignas complicadas con diarreas 
serosas ó sanguinolentas, recomiéndala asi- 
mismo con el azúcar de leche, en las afeccio- 
nes catarrales del pulmón (\ manera de diátesis 
héctica, y en las ulceraciones internas. Ro- 
ques recurrió para modificar las hemoptisis 
rebeldes, á la conserva de rosas mezclada 
con jarabe de diacodion y nitrato potásico. 
Su infusión en vino, miel y vinagre ro- 
sados se emplean en lociones, inyecciones, 
gargarismos y colirios, como astringentes, tó- 
nicos y resolutivos: usase frecuentemente 
contra las úlceras atónicas descoloridas, las 
rosas in fundidas por media hora en vino tin- 
to (1 parte por 10 de vino); aplícanse algu- 
nas veces fomentos, cataplasmas, saquetes 
de las mismas, sobro los tumores frios é 
indolentes y los infartos atónicos y edema- 
tosos. 

La liosa ccntifolia. L. que Linneo y Ha- 
ller creen derivada do la canina, se utiliza 
para la preparación del agua destilada. La 
liosa moschala. Wild, liosa damascena.Vh&íoi. 
es tenida con alguna otra especie , como 
purgante y con ella y otras muy idénticas 



20 



ÁLBUM DE L\ FLOU\. 



se piv[)ara el jarabe de rosas eoIuUvo de 
oucslra Farmacopea. 

La l{osit ranino. L. llamada asi por ha- 
ber sido eloi;iatla su raiz contra la rabia y 
cuya propiedad tuc revelada en sueños por 
los Diosos, s(>,i;uii Plinio, á una mujer cuyo 
hijo liabia sido mordido por un perro ataca- 
do de tan terrible dolencia, lia querido reha- 
bilitarse en 183ti en este concepto, sin re- 
sultado alguno; puede considerarse el polvo 
de sus pétalos como purgante, sa fruto 
(Cynorrhodon) como astringente, y el vello 
en que están envueltas sus semillas como 
febrífugo, sin que interiormente ocasione 
la irritación que el mismo causa aplicado 
sobre el culis. 

En los rosales silvestres y mas especial- 
mente sobre el conocido con el nombre vul- 
gar de rosa canina ó perruna, crece por la 
picadura de un insecto (Cinips roso;) una cs- 
cresccncia denominada Bedegar y á la cual 
seatribuyeron propiedades litontrí[)ticas, fun- 
dentes etc. crcíasele también apropiado pa- 
ra combatir las afecciones verminosas, escró- 
fulas, hidrofdbia, alopecia, picadura de la la- 
ránlnla etc. y dicese fué empleado con éxi- 
to en Sicilia, contra una epidemia de disen- 
teria; todo hace creer que cual las agallas, 
contenga tanino, teniendo en cuenta la ana- 
logía de origen. La esperiencia ha hecho 
justicia y después de lo exageradamente 
elogiado que fué, hoy está en desuso. 

Esplicacion de la lámina. La ])arte dibujada re- 
presenta una ñor con su capullo cuyas dimensiones, 
asi como las hojas son de tamaño natural. 

TRIBU VI,— Pomáceas. KICII. 

Cáliz con el tubo acampanado ó aorzado, carno- 
so en la madurez, adhercnte á los carpelos encerra- 
dos en él V con limbo 5-lobo. Pétalos ,) insertos en la 
garganta del ciUiz, caducos y de estivacion quincun- 
ciai. Estambres infinitos, doblados hacia adentro do 
la estivacion. Disco comunmente carnoso. Pistilos 
2-.Í, soldados entre sí y con el tubo del cáliz, i|uc si- 
mula un ovario infero; cada pistilo está compuesto 
de un ovario de una sola celda conteniendo 1-2 óvu- 
los, muchos en un solo genero (Cydonia), con el esti- 
lo y estigma simple. Fruto pomo ó mclonide, carno- 
so, corou.ado por el limbo del cáliz, 2-3 t5-valve car- 
tilaginoso ó huesoso. Semillas derechas, con el es- 
pcrmodermo cartilaginoso ó huesoso. — .\rbolcs 6 ar- 
bustos espinosos ó inermes con hojas sencillas, rara 
vez pinadas, estipuladas y flores en racimo, corimbo 
ó umbela. 

Gen. Pvnus. Lindl. Cáliz con el tubo aorzado y 
el limbo .5-lobo. Pétalos redondeados. Estilos comun- 
mente .ó, rara vez 2-3. Pomo cerrado, 5-locular, con 
el endonarpio cartila^iinoso. — Arboles ó arbustos con 
hoja» .alternas, sencillas ó pinad.as, aserradas, 2-csti- 
puladas y (loros en cim.as terminales patentes con 
bractoas alesnadas caedizas. 



Sec. .Sonni s. L. Pt'laíos crlcndidos )>íono.s. Estilos 
2-5. Pomo globoso ó rn peonza. Hojas impai i-pinadas 
ó pinadn-corladriS. Flores corimbosas y pedúnculos ra- 
mosos. 



PYUUS AUCUPAHIA. (í.EIiT. SORliUS AUCU- 
PARIA. L. 

Surlnis stjlcestris foliis domesticcv similis. 
C. IJauh. — Sorlius ornm, Park. — Icosund. 
Trig. L. 

Serval de cazadores; — fresno silvestre, Eso. Tra- 
mazeira, — corno¡iodinho. Vort. Sorbicr des oisclcurs, — 
cnchcne, — arftrc a f/rives, — sorbicr des oiscnux. Franc. 
Vorjclbr.erbaum. Al. Mountam ash, — 'jiiín kentrcc. 
Ing. Itmen. Su. 

Desi:. Hojas pinadas, casi lampiñas y las hojuc- 
his aserradas; yemas suavemente tomentosas; pomos 
globosos. Fl. Mayo. En los Pirineos y otros sitios 
montañosos (Colm.) Asturias, Burgos, valle de Dón- 
eos en Galicia, Miradores de la Sierra, Guadarra- 
ma, etc. (Del Amo.) 

Parles usadas. Los frutos y la corteza. 

Recolección. Ha recogen los frutos cuando están 
maduros, se desecan con esmero ó bien se emplean 
recientes. 

Propiedades, nociones químicas y económicas. Los 
frutos del serval de cazadores contienen se^un Las- 
saigne, ácido málico, bim.ii.lato de cal y glucosa; te- 
niendo en cuenta su acidez, permitido es creer no 
debe existir en ellos un azúcir idéntico á el de caña. 
Contundidos y e.xtraido su zumo entra muy pronto 
en fermentación y produce un liquido alcohólico, de 
s.abor ácido y poco grato, que reemplaza en varios 
puntos á la cidra, preparan también con él aguar- 
diente, siendo éste mas abundante cuanto mas ma- 
duros estén los frutos, obteniéndose asimismo mayor 
cantidad de alcohol de los que se han helado. 

Tratando de obtener del zumo do estos_ fru- 
tos, por la .acción del aire sobre él, el ácido sucínico, 
Pelouze, ha encontrado una materia azucarada que 
propuso se llamase Sorbina, materia interesante por 
su composición, belleza, regularidad de sus crista- 
les, acción sobre la luz i>olarizada, su grande analo- 
cia con los azúcares propiamente dichos y de los que 
no obstante difiere por no dar lugar á la fermenta- 
ción alcohólica. En determinadas comarcas se comen 
sus frutos bien maduros, y en Alemania se les ma- 
cera en agua y miel para que estén m.as delicados y 
saludables. Las simientes son emulsivas cuando 
frescas y se puedo extraer aceite de ellas cuando 
secas; la corteza sirve i)ara el curtido y tinturacion 
en negro, y la madera la emplean los torneros, gra- 
badores y ebanistas. 

Según Ray los frutos del Serbal de caza- 
dores son purgantes y hasta eméticos, opi- 
nión que no puede ponerse acorde con la de 
Bergius que asegura son astringentes 
cuando secos. Su zumo evaporado á consis- 
tencia de rob, alivia, dícese, hs lieniorroides 
y cstranuuria. Los Caulas le empleaban con- 
tra el c.9fio/-6(í/o y contra el que tiene una utili- 
dad cierta. 

Destinado este arbusto para vallados, 
desem|)eñaba anliguamente un pafiel impor- 
tante cu los misterios de la religión druida, 



FAMILIA COMBRETACEAS. 



21 



de la que se cnciicnlraii vestigios en Rsco- 
cia; en dicho país se hacen pasar los corde- 
ros el primor dia do Mayo por un círculo he- 
cho do osla niailera á lin do preservarlos de 
enfermedades y de accidentes; en algunos 
puntos do Suiza se esparcen sus frutos so- 
bre los sepulcros. 

Los frutos suministran al químico el áci- 
do málico. 

Del Sorbas domestica. L. especie muy afi- 
ne á la anterior, se han usado también los 
frutos como astringentes, remedio popular en 
algunos países para detener la diarrea del 
otoiío causada por el uso inmoderado de las 
uvas; siendo convenientes hacia el fin de 
las diarreas ¡j disenterias crónicas; deben 
usarse con prudencia y cuando estén bien 
indicados como los domas medicamentos de 
igual acción. 

Esplicacion de la lámina. Dibujo de uu ramo; 
tamaño natural: a petalo; 6 formación del fruto; d 
frutos; c fruto partido A tnives. 

FAM. COMBRETÁCEAS. DC. 



Arboles, arbolitos ó arbustos todos exóticos, de 
las regiones ictcrtro¡)icales con hojas alternas ú 
opuestas, sin estípulas y llores hermal'roditas, axila- 
res ó torminales, alguna vez I-sexuales por aborto. 
— Cáliz tubuloso, soldado con el ovario infero, de 
cuatro ó cinco divisiones, generalmente caedizas. 
rara vez persistentes sobre el fruto. Pétalos 1-5 in- 
sertos cu el tubo del cáliz ó sin ellos. Estambres en 
número doble de los pétalos, rara vez igual ó triple, 
con filamentos libres, salientes, filiformes ó ales- 
nados, y anteras 2-loculares, dehiscentes longitudi- 
nalmente. Ovario 1 locular, con 2-1 hucvecillos col- 
gantes; estilo 1-delgado y estigma oonciUo. Fruto 
drupáceo, abayado, amentáceo, l-spermo, indehis- 
cente, cubierto con el cáliz adherente y por lo co- 
mún alado. Semillas casi siempre solitarias, sin al- 
bumen; embrión recto, con cotiledones foliáceos y 
rejo supero. 

Propiedadc!:. Son en general resinosas y astrin- 
gentes, principalmente la corteza y los frutos que 
se emplean por lo común para el curtido y tintura- 
cion, habiendo sido usadas además como medici- 
nales. 

Comprende unos 20 géneros y cerca de 
20O especies, distribuidas por DC. en dos 
tribus; Tcrminalicus y Combrcleas. 

TRIBU.— TEaMiNAi.iE.v3. DC. 

Embrión cilindrico-elipsoidco; cotiledones arro- 
llados en espiral. Flores con cáliz .5-fido; sin pétalos 
por lo común. Estambres 10. 

Gen. Tkkmin.\li.\. L. Flores comunmente po- 
lígamas poraborto. Cáliz con el limbo caedizo, acam- 
panado, .í-fido con los lóbulo? agudos. Pétalos 0. Es- 
tambres 10, 2-seriales, mas largos que el cáliz. Ova- 
rio 2-ovulado; estilo filiforme casi agudo. Drupa no 
coronada por el cáliz, comuaxucutc seca, indchisccu- 



to. 1-sporma. Semilla como almendra. — Arbólese 
arbustos intertropicales, con hoj.is alternas, reuni- 
das frecuentemente en el ápice de los ramos y llores 
en espigas racimosas ó apanojadas, las hermafrodi- 
tas en la parte inferior, y las masculinas ca la supe- 
rior de la esi>iga. 

Sr.r. MvnonoLANUs. Goeiit. Drupa aovada ó un 
poco comprimida, seca ó abai/ada, con el hueso redon- 
do, anduloso-asurcudo. 

TEUMINALIA BELLEUICA. KOXB. 
IMYPvABOLANUS BELLEUICA. GyERT. 

Dccan.l. Moiiog. L. 



Miraholano bdcrico. Esp. Mijrabolanor,, — mi/roba- 
lanos. Port. Badamier belléric. Frano. Ilelliric my- 
rnbolan. Ing. Mobin baum. Al. Varkcnspruinboom. 
llol. Mirobolano. Ii. 

Desc. Hojas alternas, elípticas, cnterísimcs, agu- 
zadas por los dos extremos, lampiñas y con largos 
peciolos que cerca del ápice tienen 2 glándulas pe- 
([ucñas, opuestas ó casi alternas. Habita en la India 
oriental. 

Partes usadas. Los frutos. (Myrobalani bellcric 
off.) 

Elección. Estos frutos son ovales, globosos, del 
tamaño de una ciruela próximamente, sin costillas 
ó poco marcadas; terminando en la parte inferior 
por un pico corto; superficie exterior mate y como 
terrea, almendra redonda ó pentagonal. 

Propiedades y nociones químicas. La madera de 
esta especie asi como las otras del género Termina- 
lia es dura y muy compacta y ¡vi corteza astringen- 
te y á propósito para el curtido y los tintes; su fruto 
es astringente también y su almendra dulce y oleosa, 
de sabor semejante á el de avellana. Goofroy ha cs- 
traido de los iuirabolanos azufre, aunque lo.s me- 
dios que empicó para su análisis eran imperfectos, 
asi que hoy no podemos lisonjearnos de conocer su 
composición química; parece que su estipticidad y 
principios activos residen en la pulpa (pie coutieneu' 

La única parlo de este vegetal que ha 
tenido aplicación en Medicina ha sido el fru- 
to llamado miraholano, voz derivada de dos 
griegas que significan ungüento ó perfume, 
bellota ó fruto, y como quiera que los frutos 
que hoy conocemos con esta denominación 
carezcan do olor, creíble es que los anti- 
guos médicos y naturalistas com[)rendie3en 
bajo este nombre oíros diversos, como lo 
hace Plinio co i la nuez de beben; tal vez 
le llamaban así por emplearlos, como las 
bayas de mirlo, laurel, etc. para la confec- 
ción de [)omadas cosméticas. Sea de esto 
lo que quiera, considerábaselos como pur- 
gantes, lo que será cierto en su estado fres- 
co, en el que llegan hasta nosotros solo 
son astringentes; relegados al olvido en la 
terapéutica moderna y de algún uso como 
materia tintórea, solo figuran en la lisia de 
las sustancias que entran en la triaca, jara- 
be magislral astringente, confección de Ua- 



■2i 



\LJJUM ÜE L.V llüKA. 



mocil, pildoras sinc (inihiis y otras; liabién- 
(lülüs cm|iloatlo lambii'ii tosludos. 

Do las aiinoiulcas do oslo Iculo so ostrae 
un acoilc |)ro|)io para teñir los cahoílüs y 
c\ zuiuo do la corteza mitiga los cólicos. 
(.Moral). 

No solo fueron usados los do la especie 
quo hemos dibujado sino también los de la 
T. Clicbula. Uolz, llamados Qucbíilos, los do 
la T. Cetrina Roxb, 6 sea los Citrinos, y 
los /uilicos ó nP(jroi> que según opinión de 
algunos farmacólogos solo son los quebu- 
los cogidos en su juventud y desecados, 
si bien es de tener en cuenta que se ha opi- 
nado también que las tres clases de frutos 
citados, son producidos por una sola espe- 
cie vegetal y consideran á la par la ([ue pro- 
duce los beléricos como una simple varie- 
dad de aquella. Otros frutos corren también 
en el comercio con el nombre de Mirabola- 
tios cnibliros, que pertenecen á un vegetal 
de la familia de las Euforbiáceas, (Plnjllaa 
tus nniblica. L.) y que á pesar de esto han 
sido considerados en sus virtudes módicas 
y aplicaciones artísticas, como los produci- 
dos por el género Terminalia, y pueden em- 
plearse sin gran iaconveniente indistinta- 
mente. 

Introducidos en la materia módica por 
los médicos Árabes, han sido conservados 
hasta el dia en la lista de los medicamentos 
laxantes y astringentes, sin que llegaran á 
gozar gran crédito en el ánimo do los prác- 
ticos, de aquí que según hemos dicho de 
los beléricos en particular, todos ellos están 
en desuso. Su estipticidad es tan poco nota- 
ble, es tan débil, que so ha llegado á du- 
dar de ella. Ciertos prácticos los asociaban á 
los purgantes drásticos para moderar su 
efecto. 

Bajo el punto de vista de su estip- 
ticidad y acción laxante fueron recomenda- 
dos en las diarreas y disenteria contra las 
que muy rarayez son empleados. Su coci- 
miento se ha usado localmento en gar- 
garismos en la inllamacion de las encías y 
en colirios contra las enfermedades de los 
ojos. En polvo se administran á la dosis de 
4 gram. y en cocimiento de 52 á 64 gram. 

Lemery dice que los rairabolanos son 
purgantes ligeramente y'aslringentes próxi- 
mamente como el ruibarbo y añado que se 
usaron los citrinos para espeler particular- 
mente el humor bilioso, los índicos el me- 
lancólico y los demás la piluiía. Los profe- 
sores modernos saben bien á que atenerse 



en tal acción electiva y cuantas maravillas 
fueron atribuidas á ciertos medicamentos, 
quo en gonorai no so les puedo reconocer 
otro mérito que el venir de lejanos países, 
cuando tantas plantas indígenas gozan de 
virtudes comprobadas y quo pueden susti- 
tuirles con gran ventaja y economía. 

EspUcacion de la lámina. La parto dibujada del 
árbol, ticnu el turcio del tainauo que lo corrca- 
pnn<le; a almendra de su magnitud natural; b la 
misma partida. 

FAM. ONAGRARIÁCEAS. JUSS. 

Yerbas ó arbustos de las regiones templadas del 
hcmist'erio boreal principalmente del auovo mundo, 
con hojas sencillas, alternas ú opuestas, enteras ó 
dentadas y flores axilares ó terminales espigadas ó 
en racimo, algunas veces hermosas.— Cáliz ooq lim- 
bo l-S-ó fido, con el tubo soldado á el ovario, y 
sus lacinias de estivacion valvar. Pétalos en i'i'ual 
niimoro ijuc los lóbulos del cáliz, alternos coii ellos, 
por lo coiiuiu en íbrraa de corola regular, de estiva- 
cion retorcida ó empizarrada. Estanibrcs en número 
doblo, igual ó subduplo de los pétalos, con filamen- 
tos lil)rcs, filiformes y anteras oblong.as ú aovadas. 
Ovario do 4 ó do 2 celdas, casi siempre coronado por 
una glándula formada por la margen del torus, con 
cslilo liliformo y estij^nia acabozuelado ó lüííado. 
Fruto capsular, abnyado ó drupáceo, 2-1-locular. 
Semillas gcnoralmcntc muchas, sin albumen, em- 
brión recto y radícula homotropa. 

Propiedades. Comunmente son bastante mucila- 
ginosas y un poco astringentes y algunas están ade- 
más dotadas de cierta acritud. 

Comprende sobre 26 géneros y 430 es- 
pecies distribuidas por DC. en las seis tri- 
bus, Monlinicas, Fusieas, Onagreas, Ju. 
sieas, Circeas, é llidrocarieas. 

TKlBU.-CiucEAS, DC. 

Fruto capsular aovado-globoso. Cáliz con el tu- 
llo caduco, no prolongado mas arriba del ovario, ó 
inmediatamente partido. Estambres 2, uno do ellos 
convertido alguna vez en pétalo. — Yerbas ó matas 
con hojas opuestas, pccioladas, acorazonadas ó ao ■ 
vadas. 

GEN. Cmc.EA. L. Cáliz corto con el limbo 2-par- 
tido. Pétalos 2, acorazon.idos al revés. 2 estamores 
alternos con los pétalos. Estigma escotado. Caja ao- 
vada, rocubicrta de pelos tiesos y ganchudos, 2-lo- 
oular, 2-vaKo, 2-sperma. Semillas solitarias y dere- 
chas en cada celda.— Yerbas perennes de las regio- 
nes templadas y algo frías del hemisferio boreal, con 
hojas opuestas, pccioladas y flores en racimos espi- 
gados terminales y laterales, pediceladas, alternas y 
blancas. 

CIRC^A LÜTETIANA. L. 

Circa-a luteliana. Tourn. — Lob, — Sola- 
ni folia Circíva dicta majar. C. B. Ocimas- 
trum rcrrucariam. .1. B. — Lappa sijloestris. 
Traíi. — Diund. Mouog. L. 



FAMILI.V nALORAGK\S. 



25 



Circea luleciana.— yerba de las brujas, — circca de 
los bosaues. — ¡¡crba de hechiceros. F,sp. Circea. l'ort. 
Circée. Frano. Coinmon euchanlcr's. — nightshadc. Iiig. 

Df.sc. Tallo derecho, 'pnbescente; hojas .lovadas, 
agudas, con alg\m03 dicntncitos )• generalmente un 

fioco pubescentes. Fl. Junio, Julio. Se encuentra en 
09 montea entre matoiTales, en alprunas partes de Es- 
paña como Camprodon, Tordora, Castilla la Vie- 
ja, etc. 

Esla plañía que es inodora é insípida, 
ha sido considerada por algunos como sos- 
pechosa, sin duda por haber designado ios 
antiguos con el nombre de Circwa olra de 
fruto venenoso que se ha crcido serla Man- 
dragora ó el Solano negro; Lemery la in- 
dica como anodina, resolutiva y detersiva y 
útil en cataplasma ó fomentos contra las he- 
morroides, bajo cuya forma de aplicación 
asegura Quér haber obtenido excelentes re- 
sultados, & pesar de lo que hoy está en 
completo olvido. 

La raiz puede utilizarse para teñir de 
amarillo. 

El nombre genérico de Circiva aplicado 
(i esta especie primeramente, se deriva de 
la propiedad que tienen sus frutos de agar- 
rarse á los vestidos deteniendo por esto 
á los hombres, y se lácrela ejecutaba loque 
la Circe de los poetas atrayéndolos con 
sus encantos; asi que en los tiempos de su- 
perstición é ignorancia sirvió para los en- 
cantamientos. 

Fsplicac^on de la lámina. Dibujo de tamaño na- 
tural; o semilla; í; fruto; c flor; d estambre. 

FAM. HALORÁGEAS. R. RR. 

Plantas generalmente acuáticas de las regiones 
templadas y frias del hemisferio boreal, algunas in- 
tertropicales y de Nueva Holanda ó islas contiOTas, 
con hojas alternas, opuestas ó verliciladas 3' flores 
axilares ó espigado-terminales, alguna vez monoicas 
ó dioicas por aborto. — Cáliz si existe, adhercnte. Pé- 
talos insertos en su parte superior, iguales en núme- 
ro á los lóbulos calicinos y alternos con ellos ó in- 
sertos en la parte superior del tubo del cáliz, alguna 
vez ninguno. Estambres peryginos ó hypoginos en 
número igual, doble, cuádruple ó sus múltiplos. 
Ovario multilocular, adhcrentc al cáliz; sin estilo y 
con tantos estigmas como celdas, sentados, vilano- 
sos, ó terminaaos en jiincel. Fruto indehiscentc, 
membranoso ó nncamentoso y cou celdas 1-spernias 
y compuesto de muchos carpelos mas ó menos uni- 
dos dentio del cáliz. Semillas colgantes, albumino- 
.sas, embrión central recto con cotiledones cortos y 
rejo supero, rollizo, prolongado. 

Propiedades . Consideránías como ligeramente as- 
tringentes y de escasa importancia médica. 

Comprende 8 géneros y unas 70 espe- 
cies que ha repartido DC. en tres tribus, 
Cercodianas, Calitriqíiineas é Hipurideas. 



TRIBU. -iriruniPF.As DC. 



Cáliz con el limbo entero y muy pequeño. Pínta- 
los ninguno. Estambre I. Fruto nucamentáceo, l-lo- 
cular, I-spcrmo.— Yerbas acuáticas con hojas y llo- 
res verticiladas. 

Gém. ITiri'ums. L. Cáliz con tubo adherentn al 
ovario y limbo muy pequeño entero. iXingun pétalo. 
Estambre I, inserto en la margen del ciiliz. Estilo 
fililorme que toca al surco de la antera. Nuez 1-sper- 
ina, coronada por el limbo del cáliz. Eudopleura 
hinchada y carnosa. Embrión con rejo cilindrico y 
mas largo que los cotiledones.— Yerbas acuáticas do 
las regiones templadas y algo frias del hemisferio 
boreal, con hojas verticiladas, lineares, agudas, las 
inferiores mas largas, y llores axilares sentadas, al- 
gunas muy pequeñas y con frecuencia femeninas ó 
neutras por aborto. 

IIIPPUKIS VULGAIÍIS. L. 

Limnopeuce. Vaill. — E(¡uiseluin polns. 
tre, hrevioribm foliispoh/spermum. C. B. P. 
—Polygonmi ffmina. Camer. — Monand. 
Monog. L. 

Cola de caballo,— pinitlo de balsas, —hijiuride co- 
miin,—¡nno acuático. Esp. Hivpuris vulgar. Port. 
Pcssed'eau,—]}réle,~qucudfírheval. Franc. Mares- 
tail. Ing. 

Desc. Planta con 0-12 hojas verticil.idas. Se en- 
cuentra en los fosos y sitios pantanosos. 

Sin uso esta especie en medicina, fué 
reputada por los antiguos de astringente, 
vulneraria, consolidante y apropiada para 
corregir las hemorragias y diarrea tomada 
en cocimiento, mas hay motivo sobrado pa- 
ra creeria completamente inactiva é incflcaz 
y por tanto puede considerársela excluida 
de las plantas medicinales, mientras que 
hechos nuevos demuestran cosa en contra- 
rio; considerada por algunos botánicos co- 
mo un Equisctum, de cuyo nombre nace el 
vulgar de cola de caballo con que hoy aun 
se la conoce, da derecho á creer que por 
esta coincidencia de nombres la creyeran 
dolada de las virtudes de aquellos, que las 
tienen mas marcadas, y en particular cual 
las del Equiselum fluviatile !/ an-ense. L. cono- 
cido asimismo con el nombre vulgar de es- 
ta especie, tan diferente en su organización, 
como que la dibujada pertenece á las Oico- 
tiledoneas, mientras que los segundos á las 
Eteogamas. Por olra parte, el vivir gene- 
ralmente en los mismos sitios pudo tam- 
bién conducir á este error. 

I EsiiHcaclon de la lámina. Las partes qnc repre- 



24 



ÁLBUM DE L.\ FI.OKV 



«pntft el dibujo tienen l.is dimensiones quo alcanzan 
gcnornlmcntc. n pistilo y esuimbrc; 6 fruto; rraiz. 

FAM. LYriülARIIvVS. JIJSS. 

Yerbns r:ira vez arbaslos ó árboles, interlropira- 
les, algunos de las regiones tcinplad:is de ambos lio- 
misferios, con ramos rollizos ó l-gonos; liojas opues- 
tas, alguna vez alternas, no estipuladas ni glandu- 
losas y llores axilares ó sujicriores, espigadas ó raci- 
mosas'. — Cáliz libre, persistente con S-12 dientes en 
2 series, tubuloso ó acampanado, los lóbulos de es- 
tivacion valvar ó distantes. Pétalos la mitad en nú- 
mero uuc los dientes y alternos con los interiore s 
tiiltanau alguna vez, insertos en el tubo calícino. 
Estambres (U>blc, iguales ó en menor número (¡ue los 
pétalos, insertos en el tubo del CiUiz deb.ajo de estos, 
con las anteras ovales, 2-loculare3, insertas por el 
dorso. Ovario libre 2 ó multilocular, con infinitos 
óvulos, placentacion axil. Estilo 1; estigma único en 
cabezuela. Caja membranosa cubierta ú ceñida por 
el cáliz, compuesta de 2-1 carpelos, y por esto 2-4 lo- 
cular, y después 1-locular, deliisccnte logitudinal- 
mente, rara vez irregularmente circuncisa. ¡Semillas 
sin albumen infinitas, pequeñas: embrien recto con 
cotiledones planos, foliáceos y rejo hacia el hilo. 

Propiedades. Son muy variables, mientras algu- 
nas son astringentes, otras son resinosas, Acres, emé- 
ticas, purgantes y diuréticas. 

Comprende 2G géncfos con unas 300 
especies que DC. distribuye en las tribus, 
Salicarieas y Lagerstremiea?. 

TRIBU.— SAiicAniEAs. DC. 

Cáliz con los lóbulos mas 6 menos distantes y ca- 
si valvares en la estivacion. Pétalos numerosos, al- 
ternos con los lóbulos callcinos é inserto.") en el ápi- 
ce del tubo junto á sus divisiones, alguna vez ningu- 
no. Estambres insertos mas abajo en el tubo del cá- 
liz. Semillas no aladas. — Arliustos ó yerbas. 

GEN. LvTHnu.M. Ji'ss. Cáliz cilindrico con 8-12 
dientes, 4-C dientes rectos mas anchos que los otros 
4-C, alternos, alesnados, 6 eu forma de cuernos, al- 
guna vez ninguno ó muy pequeños. Pétalos 4-0, in- 
sertos en el cáliz y alternos con los dientes mas an 
chos. Estamlircs insertos en la mitad ó cerca de la 
base del tubo del cáliz en número igual doTile ó me- 
nor por aborto que el de los pétalos. Estilo filifor- 
me; estigma acnbezuelado. Caja oblonga, cubierta 
por el cáliz, 2-locular con infinitas semillas. — Yer- 
bas anuas ú perennes, alguna vez matas de lan regio- 
nes templadas y mas calientes de todo el globo, con 
hojas enteras y llores axilares purpúreas o rara vez 
blancas. 

Sec. SAiirARiA. DC. Estambres en número doble 
del de los pélalos. Flores numerosas vcrticiladas ó ra- 
cimoso-espiyadas en las axilas superiores. 



LYTHRUM SALICARIA. L. 

Lt/simachia spicata purpurea. C. Bauh. 
— Salicaria vulgaris purpurea. Tourn. — Lij- 
simacliia purpurea off. — Dodecand. Mo- 
noc. L, 



Salicaria, — lisimaquía roja. Esp. Jalgueirinha. 
Port. Salicaire,~lysimachie rouge, — salicaire com- 
mune, — salicaire á épis, — salicaire officinak. Franc. 



HfííífirífA. Al. Purple looscstrijc. Ing. Parciicc. IIol. 
Salicaria. It. 



Dksc. lloiiis lanceoladas, acorazonadas en la ba- 
se; (lores espigadas, casi sentadas. Fl. Junio, Julio. 
Se encuentra al borde de los arroynelos y de los es- 
tanques V sitios pantanosos, de las cercanías de Bar- 
celona, Caniprouon, San Juan, orillas del Manzana- 
res; en Logroño, .\ragon y otr.is muchas partes de 
España. Presenta alguna variedad. 

Parles usadas. La raiz, hoj.as y .sumidades flo- 
ridas. 

fíecoleccion. Debe recolectarse en Junio y Julie 
pero en tiempo seco y desecarse al sol ó en estufa. 

Propiedades y nociones químicas. Es inodora, de 
sabor herbáceo y mucilaginoso un poco astringente; 
las llores le tienen algo azucarado. 

Tanto sus propiedades quiuiicas como 
las físicas apenas manifiestan en la salicaria 
una ligera astringencia; esto no obstante se 
la ha aconsejado contra la diarrea atónica, 
disenteria crúnica, leucorrea, hematuria pa- 
siva, etc. Adminístrasela en cocimiento (30 
á 60 gr. por kil. de agua,) y en polvo (4 á 
8 gr. y mas). 

Dehaen la prescribía en polvo á la 
dosis de 4 gr. dos veces por día en la díar^ 
rea y disenteria, Blom en una epidemia de 
la segunda de estas dolencias que reinó en 
Suiza la utilizó con éx.ilo en cocimiento, y 
Vicat afirma haberla curado por medio do 
su infusión teiforme, después de haberse re- 
sistido ó infinidad de medios; Ilast y Stork 
obtuvieron buenos efectos en las enferme- 
dades citadas; Gardanne dice no obtuvo en 
una disenteria epidémica en Lion, resulta- 
do alguno. Sagar la empleó en la leucorrea 
y esputos de sangre; Quarin disponía en la 
disentería la mezcla de G gr. de polvo de es- 
ta planta, 500 gr. de agua de amapolas y 
30 gr. de jarabe de malvavisco; Hufeland 
la coloca en el rango de los medicamentos 
mejor esperimentados en su eficacia contra 
la diarrea habitual ó crónica. Fouquet en 
una memoria que escribió sobre la salica- 
ria en 1793, y publicada después por Des- 
genettes, la preconiza contra la diarrea, di- 
senteria y todo flujo inmoderado, y la admi- 
nistra en polvo á la dosis do 15 á 30 granos 
(0,75 á 1,C0 gr.) ó en cocimiento prepara- 
do con un puñado ó dos por libra y medía 
de agua (750 gr.) 

Otros prácticos la han recomendado en 
las ¡lemorragias pasivas y flujos mucosos; por 
tiltimo en la Gaceta de los Hospitales de 
1857, Pin, dice haberla usado con éxito en 
gran níimero de casos de diarrea en los po- 
bres, para conseguirle tomaban los enfer- 
mos ^ada día un litro del cocimiento 



FAMILIA LYTnn\RIE.\S. 



SS 



coücentrailo y preparado con 60 gr. de 
la planta soca, y IGO gr. de la misma 
fresca ; cuairo ú ocho días de esto trata- 
miento lian sido sulicienlcs ordinariamente 
según 61, en casos de diarreas antiguas pa- 
ra obtenerle. 

Los hechos primeramente espuestos hi- 
cieron á Cazin ensayarla en una epidemia 
de iliseiiteria que reinó en Boulogiie en 
1854 y de sus esperiencias resulta, que ob- 
tuvo ventajas apreciablcs hacia el fin de la 
enfermedad, cuando íi la debilidad se unia 
un estado de irritación persistente, que se 
manifestaba irregularmente y provocaba de- 
posiciones mas ó menos abundantes ; con- 
fiesa que desde entonces desechó la pre- 
vención que contra ella habia tenido siem- 
pre. 

Esplicacion de la lámina. La espiga dibujada de 
esta planta y hoja radical tienen las dimensiones á 
que llegan por lo general; a cáliz; 6 corola longitu- 
dinalmente desplegada con un pétalo y los estambres; 
c pistilo. 

GÉ.v. Lavtsosia. L. Cáliz partido en 4 lóbulos, 
patente, persistente. Pétalos alternos con los lóbulos 
calicinos, trasovados, ungiculados , patentes. Es- 
tambres 8, dispuestos por pares alternos y aproxima- 
dos á los pétalos. Ovario sentado. Caja casi indeliis- 
ccnte, ó baja membranoáa, 4 locular, globosa. Se- 
millas muoEas en cada celda y angulosas. — Arbusto 
del Asia tropical y del África boreal, lampiño con 
hojas opuestas, casi sentadas, aovado-lanceoladas, 
enterisimaa y flores terminales apanojadas ó corim- 
bosas, blancas. 

LAWSOMA ALBA. LAMK. L. LXEEJHS ET 
SPL\OSA. L. 

Ligtisirum JEriyptiaciim, latifoliuni.C.B. 
— Pontaletscc. Rheed. — ^/caHwa it'ra off. — 
Octand. Monog. L. 

Alheña de Oriente — henné, — lausonia de Oriente, 
— alcana, — licnea — raíz de afeite — alheña de Egip- 
to. Esp. Lawsonia branca. Por. Akanna, — henne,— 
mindi. Franc. Alhena. — broad-leavedeyyplianprivet. 
In^. Orientalische alkanne, — mondhok. Al. Oriental 
alKannc, — egyptis oh mandhgut. Hol. 

Desc. Hojas opuestas ovales-lanceoladas, cnterí- 
simas; flores apanojadas; ramos inermes cuando jó- 
venes y espinescentes cuando adultos. En la India 
Oriental, Oriente y África boreal cultivándose en 
algunos huertos y jardines, especialmente en Ingla- 
terra. 

Parles usadas. Las raices y las hojas. 

fíemlrcrion. Nada ofrece de particular. 

Propiedades y nociones químicas. Todas sus par- 
tes tienen sabor amargo, áspero y acidulo y contie- 
nen una materia colorante rojiza. SegTin BerthoUct 
no contiene tanino y si ácido agállico por lo que en- 
negrece las sales de hierro. 

Esta planta es aslringente y vulneraria 
Tomo II. 



asi que se usa contra las llagas de la boca é 
ictericia en al^íunos puntos de Oriente sogun 
lo aseiíura Forcroy. En la India donde la 
denominan Mail-Ausclii, emplean reciente 
el zumo de sus hojas contra la lepra y otras 
enfermedades de la picil, á la dosis de una 
cucharada ,de café, todos los dias, ó el es», 
tracto que so prepara con todas sus par- 
tes, y también dice Ainslie se aplican las 
hojas sobre la parle afecta de dichas dolen- 
cias. En el Malabar usan asimismo aquel 
contra la purulencia de las orinas. 

El uso mas frecuente de este vegetal en 
Oriente y en cuyo sentido goza gran fama 
es para teñir de amarillo anaranjado tan- 
to la barba como el pelo y las uñas; su tin- 
te es tan permanente que no desaparect 
sino con la epidermis, asi que se han en- 
contrado momias con algunas de sus partes 
teñidas con ella y por las que habian pa 
sado gran número de siglos; esto nos dice 
bien la antigüedad de tal uso, asi es en 
verdad, no solo era un objeto de agrado 
sino hasta de dignidad, pues se prohibía á 
los esclavos el usarla. Parece ser el Acopher 
de la escritura, y Plinio la llamaba Cjjpirus 
por crecer en Chipre. Para aqnel uso aun 
muy estendido en Egipto, Turquía, Persia, 
India y China, según Forskaol, se la seca, 
se pulveriza y mezcla un poco de arena 
para atenuar mas el polvo y hacen una pasta 
con zumo de limón, la cual usan después hu- 
medeciéndola con agua. En el Senegal los 
cabezas ó gefes de aldea liñen la crin y 
cola de sus caballos, las señales produci- 
das sobre el pelo de aquellos animales pue- 
de decirse son indelebles: para éste 6 idén- 
tico uso, basta, dice Desfonlaines, contun- 
dirlas hojas y aplicarlas á modo de'cataplas- 
ma sobre el sitio que se quiere pintar. 

Olivier indica que con sus flores muy 
aromáticas, de olor penetrante é hircino y 
que tienen las mujeres en sus aposentos, se 
prepara un agua destilada que usan co- 
mo cosmético. La raiz sirve de afeite ea 
Oriente y se la llama Orcaneta de Conslan- 
tinopla; el gran uso que se hace de toda 
esta planta, es causa de un cultivo espre- 
so, dice Belon, y forma una de las rentas 
del Bajá del pais, que carga hasta navios de 
ella, para Constantinopla. 

Empléase también para teñir lanas, cue- 
ros, etc. cual lo hacen en Persia mezclando 
las hojas molidas á un poco de agua de sal. 

Explicación de la lámina. La parte representada 



S6 



ALBIM DE L\ FLORA. 



de el vegetal estA disminuida li una cunrta parte 
próximamente <Íi'l tamaño que gciic-ralmento al- 
canza. 

FAM. T. MaRISCINEAS. A. ST. HIL. 

Arbustos, rara vez yerbas porcnnos algo leñosas 
de las rociones templadas mas calientes del hemisfe- 
rio boreal, oon ramos mimbreados, hojas pequeñas 
empizarradas y flores espigadas ó racimoso-espi^a- 
das. Flores hcrmafroditas regulares. Cáliz r)-lido ó 5- 
partido y los lóbulos de estivacion empizarrada. Pé- 
talos en número igual á los sépalo.', alternos concUos 
é insertos en la base de aquel. Estambres de igual 
número ó doble de los pétalos, con filamentos algo 
trabados en la base, iiypoginos ó insertos en el 
borde do un disco hypoglno. Ovario libre aovado- 
apiramidado, l-locular, multi-ovulado , placen- 
tacion parietal. Caja 'i valve. Semillas con pena- 
cho plumoso, sin albumen, embrión recto, radí- 
cula homotropa; 

Propiedades. Apenas gozan de virtud médica, al- 
gunos especies sin embargo son tenidas por aperiti- 
vas, tónicas y astringentes. 

Comprende solamente los géneros Ta- 
marix y Myricaria con unas 40 especies. 

Gis. Tamarix. Desv. Cáliz 1-5 partido. Pétíilos 
4-5. Estambres 4-5 alternos con los pétalos y casi del 
todo libres. Ovario adelgazado_iifl.cl ápice con .3 es- 
tigmas largos, divergentes y glaiululosos en la pun- 
ta. Semillas con penacho peloso. — Arbustos ó árbo - 
les de la re'];¡on mediterránea, Islas Canarias é In- 
dia oriental, con hojas alternas escamiformes, empi- 
zarradas, y flores pequeñas, solitarias, espigadas, 
frecuentemente apanojadas. 



TAMARIX GALLICA. L. 

Tamariscus, Narbonensis. Lob. 
tand. Digyn. L. 



— Pea- 



Taray, —taray común ó de Xarbona,— tamarisco, 
/a»jarÍ3. Esp. Tamargucira, — faniariz. -Fort. Tamaris- 
, i(p, — tamaris. Franc. French lamarisk. Ing. 

Dtsc. Arbusto lampiño, de color garzo, con hojas 
pequeñas, abrazadoras, apretadas contra el tallo y 
agudas; espigas laterales casi ananojadas, delgada,s, 
cinco veces mas largas que anclias, colocadas en la 
extremidad de los ramos. Fl. May. >;unio. Se en- 
cuentra en sitios arenosos de las cercanías de Bar- 
celona, hacia Gerona, orillas del ¡Manzanares y arro- 
yo de la casa de Campo cerca de Madrid y otras 
partes de España. La especie que crece en el Manza- 
nares y sotos del .lararaa á Aranjuez parece ser dife- 
rente de la Gallira descrita, por tener menos garzas 
sus hojas y otros caracteres diferenciales, y sin em- 
bargo lia sido tenida por aquella hasta que Webb 
formó su especie Anglica ú la que parece pertene- 
cer, no obstante, es cieiblc y asi lo opina Cutanda, 
que existan dos variedades do la primera. 

Partes usadas. Corteza y hojas. 

Recolección. La corteza en primavera, las hojas 
durante la buena estación. 

Propiedades, nociones quimicas y económicas. Su 
corteza que es delgada, pardo-cenicienta, tieno sa- 
bor amargo un poco aceroo. Las cenizas de este ar- 
busto contienen Dastante sulfato sódico, cual sucedo 
y observó De-CandoUe con todaa las plantas que vi- 



ven al pie del mar, mientras que las qne crecen en ol 
interior a¡>enas lo tienen. 

El coi'imiento de esta corteza precipita en negro 
las disoluciones de sulfato de hierro. 

Los Daneses sustituyen el lúpulo, con las ramas 
drl taray en la fabricación de la cerveza. La variedad 
(hicntalis ¡¡roduoo una especie de agalla qvie según 
C'lot-Bey, se empica para la tiuturacion en negro. 

La corteza del taray es tenida por tóni- 
ca, diurética, sudorífica y aperitiva: asi lo 
consignaron Fernel, Scnnert y Boerhaave, 
estando hoy completamente desterrada de 
la terapéutica. «Como quiera tpie sea, dice 
Roque?, su sabor amargo y ai'islero, la co- 
locan en el orden l^rapéutico, al lado de los 
sauces, de la carioíilada y lormentila; como 
estos vegetales tónicos y astringentes, es 
apropiada para entonar los órganos, repri- 
mir lus flujos crónicos de las membranas 
mucosas y las diarreas sostenidas por la 
atonía de los intestinos. El benedictino Ale- 
jandro la encontró las mismas propiedades 
qtie á la corteza de fresno;» lómase ordina- 
riamente, dice, 6 onzas de esta corteza de 
taray ó de la raiz de fresno ó de taray, que 
se cuecen en seis pintas de agua común has- 
ta que se reducen á la mitad, y éste coci- 
miento tomado solo ó con vino, es muy 
apreciado contra las afecciones catarrales, 
gota c liidropesia'. También se administra 
en polvo á la dosis de 2 á 4 gr. en vino 
ó caldo, y el cocimiento acuoso ó vinoso, 
(15 á oO gr. por kil. de agua). 

El leño de este vegetal se ha considera- 
do como capaz de sustituir al guayac© y 
antiguamente empleando el mismo lenguaje 
de entonces, se le creía contrario al bazo, 
bastando solo comer ó beber en vasijas de 
aquel para impedir el desarrollo de esta 
entraña. 



Esplicacion de la lámina. Espiga de sus dimensio- 
nes ordinarias: a flor considerablemente aumentada; 
cáliz aumentado también. 

FAM. MIRTÁCEAS. R. RR. 

Comprende árboles y arbustos por lo general aro- 
máticos, del Asia y África equinocial, América tro- 
pical y A'ue va-Holanda y una sola especie de Euro- 
pa meridional, de hojas opuestas ó alternas, enterí- 
simas. con frecuencia persistentes y marcadas con 
puntos traslucientes como las de las Auranciáceas. — 
Cáliz tubuloso, adherente al ovario con el limbo de 
4-5-() divisiones. Pétalos en número igual á las divi- 
siones del cáliz alternando oon ellas, insertos sobre un 
disco en la garganta de estos. Estambres por lo ge- 
neral nuichos, comunmente libres, otras veces reu- 
nidos de distint:is maneras por sus filamentos, encor- 
vados hacia .adentro antes de la florescencia, y con 
anteras aovadas, 2 loculares, pequeñas, dehiscentes 
longitudinalmente. Ovario, infero ó semi-íntero, uni- 



FAMILIA MIRTÁCEAS. 



2-i 



locvilar, pero con mas frocueiicia con 2-0 ccldillag 
ccu los óvulos tijncloaen el ángulo central y p(''nclu- 
los; estilos sencillos y entrcsoldacloj. l'ru' o varia- 
ble, pero ordinariamente es plnrilocular y polisper- 
no, coronado por el limbo del cáliz. Semillas sin 
endosperrao. embrión recto, ari[ueado, ó torcido en 
espiral, con cotiledones rara Tez foliáceos y rejo por 
lo común próximo al hilo. 

Propiedades. Unas que abundan en tanino y ca- 
recen de aceite volátil o es escaso el que contienen, 
son astringentes; las que apenas tienen entro sus 
principios al primero y sí mucha esencia son aromá- 
tico-estimulantes; siendo tónico-estimulantes las (p;e 
contienen los dos principios inmediatos en conside- 
rable cantidad, existiendo también algunas especies 
cuyos frutos son comestibles. 

Comprende sobre 60 géneros con unas 
140 especies, que DC. reparte en las cinco 
tribus, Cameiaucieas, Leptospermeas, Mir- 
teas, Bariingtonicas, Lecilideas. 

TRIBU.— MiRTEAs. DC. 

Cáliz con 4-5 sépalos. Pétalos en igual número. 
Estambres con filamentos libres. Fruto carnoso, mul- 
tilocular. — Arbustos ó árboles, la mayor parte in- 
tertropicales, muy pocos de Nueva-Holanda, con 
hojas opuestas llenas de puntos trasparentes ó sin 
ellos y pedúnculos axilares. 

GÉ-N. Myutls. L. Cáliz con tubo casi globoso jy 
limbo .5-partido, rarísima vez 4 partido. Pétalos-5, 
rara vez 4. Estambres libres. Baya 2-3 locular, casi 
globosa, coronada por el limbo del cáliz, casi siem- 

f>re con numei'osas semillas, y estas rarísima vezso- 
itarias, casi oseas, arriñonado-encorvadas; embrión 
curbo con cotiledones casi cilindricos muy cortos y 
rejo mas largo que estos. — Arbustos ó árboles de 
América tropical, rara vez do Asia equinooial, Eu- 
ropa austral y de otros paises, con hojas opuestas, 
llenas de puntos trasparentes, sin estípulas y con pe- 
dicelos asilares l-floros, 

MYRTUS COJLMÜNIS. L. 

Myrtus lalifolia. C. Bauh. — Myrlus off. 
Icosand. Monog. L. 

Mirlo,— arrayan, — murta. Esp. Murta. Port. Myr- 
te. IFranc. .l/i/rt/e. Ing. As,— alas. Ar. Mirlo. It. Mar- 
ta. Pol. 

Desc. Hojas aovadas 6 lanceoladas agudas; pedi- 
celos solitarios 1-tloros, casi tan largos como la hoja; 
hracteitas 2, lineares, caedizas debajo de la flor, rá- 
lices 5-fido3. Fl. Junio, Julio. En los montes de Va- 
lencia, Andalucía y otras partes de la región medi- 
terránea. Presenta algunas variedades de las que se 
suelen cultivar la Bmlica. Mili, y la Lusitanica. L. 

Partes usadas. Las hojas y frutos. (Murtiños). 

Recolección. Generalmente se traen secas del Me- 
diodía; las bayas deben elegirse recientes, bastante 
gmesas, bien desecadas, negras y de gusto astrin- 
gente. 

Propiedades y nociones químicas. El mirto sumi- 
nistra un aceite esencial que goza de propiedades es- 
citantes enérgicas. Con la planta se prepara un es- 
tracto y por destilación de las hojas y flores un 
agua, el anua de ángeles, tan en estima era tenida. 
Segan Dioscúrides se preparaba por destilación 
de los ramos cargados de frutos y liojas de es- 
te aibiisto una especie de vino llamado Myrtc- 



danum. — En algunas partes de Grecia, Italia y Pro- 
venza, so emplean las hojas del mirto para oí curti- 
do de las pieles. 

El mirlo originario de África y que hoy 
crece es[)Osláneamen(e en las comarcas del 
Mediodía, es en ellas un arbusto, llegando 
en algunas, tal como en Levante á ser un 
árbol. En la antigüedad era no menos céle- 
bre que el laurel y le destinaban para coro- 
nar los amantes dichosos; consagrado á Ve- 
nus no ofrece muy á pesar de Garidel, sino 
un recurso bien ilusorio para borrar las hue- 
llas indelebles del culto de esta diosa. 

Xulla suiícrabilis arte, 
LcBsa jnidicitia, dcpcrit illa semel. (Ovid. Epíet.) 

Todas las partes de esta planta son as- 
tringentes y aromáticas; elogiada sin límites 
por los antiguos, ha caido casi completamen- 
te en olvido; cuando mas, flgura en la me- 
dicina doméstica, y en verdad, que ni es 
digna de los desmedidos elogios de unos, ni 
del desden de los otros. «El aceite volátil 
aromático que contienen todas sus partea, 
el principio astringente que acusa en él el 
sulfato férrico cuando se trata por esta sal 
su infusión, anuncian, dice Loiseleur-Des- 
longchamps, estar dotado de propiedades 
escilantes y astringentes, de las que pudiera 
sacarse partido, si no tuviéramos tantos 
otros medios para llenar los mismas indica- 
ciones. I) Dioscórides y Plinio le recomenda- 
ban contra la debilidad de las vias digestivas, 
la diarrea, flujo blanco y hemorragias; y al 
exterior en la flojedad de las encías, descen- 
so del recto, etc. 

Garidel, citado mas arriba, da la com- 
posición de un líquido oleoso del cual exa* 
gera su virtud; tómese para prepararle, se- 
gún él, bayas de mirto bien maduras y al- 
go desecadas sobre el arbusto, uno ó dog 
puñados, contúndanse en un mortero, y 
después se ponen en un puchero nuevo de 
barro con un poco de aguardiente; pasados 
siete ú ocho dias se cuela con espresion, 
resultando un liquido oleoso muy propio 
para estrechar ciertos órganos relajados; 
dejamos ya espucsta nuestra opinión sobre 
tan original virtud. 

Esplicacion de la lámina. Dibujo de las dimen- 
siones que próximamente alcanza este arbusto , las 
cuales varían mucho entre nosotros, según el clima 
y otras circunstancias: a semilla aumentada; 6 fru- 
to partido á lo largo '(Ue permite ver la disposición 
do la semilla cu su interior; c fruto entero. 



28 



ÁLBUM DE LA FLORA. 



Gen. Caryopiivlh's. T. Ci'ilizcon tubo dn forma 
oilínilrira y limbo 4-i)artirlo. Pítalos 4, uuidos por 
Mil!» cspcOK' (lo voló y l'oimando como un onórculo 
convexo, membranoso, circunciso, caedizo, ICstam- 
bros libres, dispuestos en 4 órdenss, insertos en un 
disco de 4 ángulos junto A los dieates del cáliz. Ova- 
rio do 2 celdas, 2 OTuladas, baja madura 1-2 ¡ocu- 
lar, 1-2-sperma. Scmillaa cilindricas ó mudio novadas. 
Cotiledones gruesos, carnosos por fuera y variable- 
mente sinuüt'Ds por dentro, y rejo recto (|uc sale del 
centro de aquellos y (pie se oculta supí'riormente. 
— ArV.oles de las Mólueas, con hojas opuestas, coriá- 
ceas, llenas de punto? trasparentes, sin estípulas, y 
flores en cimas torminales, ó casi corimbosas en la 
dicotomía do los ramos. 

CAEYOPHYLLUS AROMATICUS. L. 

Carijoplifillus aromaticus friiclu oblongo. 
C. B. P.— Tourn. Gartjopbjllus. Clus. — Po> 
lyand. Monog. L. 

Árhol del clavo, — clavillero, — clavillo aromático. 
Esp. Cravo da India. Port. GirolUrr. Franc. Genmrz- 
nelken, — 'kreidcndkcn, — nagdcin. Al. Clüve-lrcc. Ing. 
Kemftil, — koronfel. Ar.i. Buwnh-lawang, — Iheniihio. 
Cliin. Warrala. Cy. h'eijde netlike. Dan. Laon. Duc. 
Ili. Kruidnaofl. l(o\. (larofano. It. Wohkayaliivawj. 
Ja. Mi/khí'l, Per. Givozdiki kramne. Pol. Givosdits- 
chka. Rus. Lavani/a. Lau. Kri/ddnef/iikcr. Su. 
Craumbu. Tam. Lawangum, Tcl. Caranjeb. Tur. 

De8C. Hojas aovado-oblongas, aguzadas por los 
dos extremos; cimas muUilInras. II:ihita en las Mo- 
lucas, y se cultiva también en la isla de Borbon , en 
Cayena y otras varias partes. 

Partes umdas. Las llores enteras antee de abrirse, 
(Cart/ophi/lti aromaliii off.) El fruto mas ó menos 
maduro (Madre del clavo). {Anthophylli frutas off.) 
Los pedúnculos de la ilor. (Uñas de claoo). 

Recolección y elección. El clavo so recolecta poco 
antes de Agosto; estos botones los sumergen desde 
luego en agua hirviendo, después de extendidos en 
iionzos los osponen algunos días al humo, según al- 
gunos, pues Guibourt niega empleen este medio, y 
mego terminan la desecación al sol. Tres suertes 
corren de él en el comercio; el de las Molucas, que es 
de color pardo claro y como ceniciento en su superfi- 
cie, grueso, bien nutrido, algo cuadrangular, obtuso 
y pesado; el de Borbon que diliere poco del anterior 
aunque algo mas pequeño; el de Cayena que es del- 
gado, agudo, seco, negruzco, menos aromático y no 
tan apreciado como los otros, á los que se da la 
preferencia y mas particularmente al primero, lla- 
mado también clavo ingles. 

Propiedades y nociones químicas. El c'avo tiene 
sabor acre y urente, olor aromático agradable. Por 
destilación da un aceite volátil mas pesado que el 
agua, de consistencia oleaginosa, sabor cáustico, in- 
coloro cuando recien obtenido, pero que adquiere 
color con el tiempo al contacto del aire y de la luz; 
el ácido nítrico lo enrojece instantáneamente; con 
los álcalis forniacombinaciones cristalizables. Troms- 
dorff ha estraido de 1,000 partes de clavo de especia; 
Aceite volátil. ISO; Materia estractiva y astringente, 
170; Goma, iW; Resina, 00; Fibra vegetal, 2S0; 
Agua, ISO. Contiene además el clavo de especia una 
resina brillante, satinada; cuya existencia sospechó 
Baget, que fué estudiada por P.oiiastre y que según 
el análisis do Dumas es isomérica con el alcanfor, 
y la denomina Cariofilina. La esencia de clavo de- 
ja algunas veces depositar una estearoptcna que Pcr- 
soz llama Éugcnina. 

La esencia dicha según Etling está formada \iox 



una mezcla de dos aceites, uno de los que es neutro 
y de la composición do los demás carburos de hidró- 
geno, y otro ácido y forma sales con los álcalis, 
lia recibido el nombre de á<ido curjcnico. 

És mas especialmente en el archipiéla- 
go (le las Molucas, donde el cultivo del ár- 
bol del clavo, está casi confinado y dicho 
queda con esto que son los Holandeses los- 
que monopolizan su comercio; si los Fran- 
ceses han introducido su cultivo en las islas 
de Francia y en Borbon, el alli recolectado 
no es tan estimable, no asi en la Cayena don- 
de vegeta con gran vigor y da productos 
muy apreciables. 

De este arbusto solo es usado en la ac- 
tualidad la flor, antes de abrirse, con el nom- 
bre de clavo aromático y de especia, 
es un escitante enérgico, usado muy rara 
vez á él interior: posee una energia y ac- 
tividad que pudieran muy bien ser un 
gran recurso en determinadas ocasiones. 
Su efecto se hace sensible por todos los fe- 
nómenos de los medicamentos mas escitan- 
tes y ha sido empleado con ventajas por 
algunos prácticos en cirgunstancias en 
s[ue la economía animal tenia necesidad 
de ser enérgicamente estimulada. Los pre- 
parados que reúnen toda su actividad son 
la tintura vinosa ó alcohólica que contienen 
sus principios activos; el polvo mez- 
clado al aziicar pulverizado es también muy 
idóneo. Cualquiera de ellos que sea elegido 
debe prescribirse siempre á dosis mode- 
radas, para evitar la producción de una 
flogosis viva y tal vez peligro.sa en los ór- 
ganos de la digestión, asi que 0,25 á 0,3 
gram. de polvo, 12 á 24 gotas de tintura 
alcohólica y una cucliarada pequeña de la 
vinosa, son las que deben emplearse. Mas 
el u,so frecuente de esta flor es, tanto en far- 
macia como en medicina es para la prepara- 
ciondc varios medicamentos magistrales de 
que forma parte, como el bálsamo de Fiora- 
banto, elíxir de Garus, láudano deSydenham 
etc., etc., y la esencia asi como la tin- 
tura alcohólica contra la caries y dolores de 
muelas. En perfumería se usa [)ara la con- 
fección de varios cosméticos: también se 
emplea como condimento eu cuyo uso so 
consume la mayor parte. 

Esplicacion de la lámina. Este dibujo tiene las dos 
terceras partes de su tamaño ordinario, a cáliz; 6 el 
mismo con parte de la corola y tal cual se recolecta 
para entregarle al comercio; c cáliz completamcutc 
acsarrollado; d ilor abierta. 



FAMILIA CUCIRRITACEAS. 



29 



FAM. CUCURBITÁCEAS. JUSS. 

Pliintas Anuas ó sulVucticosas, rara vez arbustos 
de las regiones tropicales y subtropicales de todo el 
globo, pocas especies de las templadas, con tallo 
flexuoso ó trepador y hojas sencillas, alternas; zar- 
cillos solitarios laterales y flores herniafroditas ó 
unisexuales axilares, solitarias, amanojadas, apano- 
jadas ó racimosas, blancas, amarillas ó de eolor ro- 
eado. — Cáliz de ."i sépalos mas ó menos unidos entre 
sí y con los carpelos mediante el receptáculo. Pétalos 
5, libres ó entresoldados, separados del cáliz ó casi 
continuos con él y que salen de la margen del recep- 
táculo. Estambres ."> libres, ó mas comunmente 3- 
••idcltbs, anteras 2-loeulares muy largas, llexuosas, 
rara vez cortas y aovadas. Ovario adlierente de :?-.">- 
carpelos y con 3-'i placentas parietales dobles; estilo 
terminal corto á veces sin él; estigmas S-.") gruesos, 
lobulados y alguna vez franjeados. Peponida carno- 
sa ó seca; 3-5^ocular y muchas veces 1-locular por 
conversión de los t.abiques en pulpa, con placentas 
parietales, casi siempre iudehisccnte ó dehiscente 
elásticamente. Semillas generalmente comprimidas, 
sostenidas por un cordoncillo corto, con anlo acuo- 
so, membranoso al íin por la desecación y tegumento 
también membranoso ó casi corneo, engrosado en la 
margen, sin albumen; embrión recto con cotiledones 
foliáceos , palminervios y rejo basilar dirigido al 
hilo. 

Propiedades. Tanto en su sabor como en virtu- 
des son muy vanables los frutos de los vegetales de 
esta familia; mientras unos son dulces y agradables, 
ó insípidos y sanos, otros son muy amargos y fuer- 
temente purgantes y hasta eméticos. Las semillas de 
todos son oleosas y la raiz do algunas es acre. 

Comprende 5o géneros y sobre 270 es- 
pecies que DC. distribuye en dos tribus 
Nandirobeas y Cacurbiteas. 

TRIBU.— CUCljRBITEAS. DC. 

Zarcillos laterales, estipulares. Flores herma fro- 
ditas, monoicas ó dioicas. 

Gbn. CucuMis. L. Cáüz tubuloso-acampanado 
con las lacinias alesnadas apenas tan largas como el 
tubo. Pétalos poco unidos entre sí y con el cáliz. — 
Flor masculina; estambres .">, triadelfos.Florfemonina; 
estigmas 3-gruesos, 2-partido3. Peponida 3-G-locular; 
con las semillas aovadas, comprimidas y sin borde 
grueso. — Yerbas anuas tendidas, del Asia tropical, 
cultivadas en muchas partes, con hojas alternas, pe- 
cioladas, enteras ó lobadas y pedúnculos axilares 1- 
floros con los masculinos reunidos y los femeninos 
solitarios. 

CUCÜiMIS COLOCYNTIIIS. L. 

Cohcynthii fructu rotundo majare. Bauh. 
Tourn. — Colocynthis. off. — Monoec. Syn- 
gen. L. 

Coloquintida, — tuera. Esp. Coloquintida. Port. Co- 
! ^quinte, — concombre,—chicolin. Franc. Colnquinthen, 
—kohquinte. Al. Bitler cucumber, — bitler appln or 
qourd. Ing. Alhandhal, — handal, — hunzil, Ar. Per. 
.'.'akrhal. Benp. índrawunlcaphul. Duk. Coloquin- 
der, Dan. Dahak.'E^. Coloquintida. It. fndriaini. Ind. 
Kolowinl. Hol. h'olowinlyda. Pol. Dolotsint. Rus. In- 
dravvarum, — risc/ia/a. .San. Peykurnutikay. Tam. Co- 
loqvvint. Su. Putsakaia. Tel. Atziclma. Tur. 



Dk.sc. Tallo tendido wn poco peludo; hojas aoora- 
zon.ado-aovad.as, multifido-lobadas, blanco-peludas 
por la cara inlerior, loa lóbulos obtusos; peciolos tau 
largos como el limbo; zarcillos cortos; frutos globo- 
sos, lampiños, amarillos cuando maduros; cpicarpio 
delgado y mesocarpio carnoso muy amargo. Origi- 
naria dül .lapon y de Syria, i.slas del Archipiélago _y 
hasta naturalizada en algunos puntos del Mediodía 
de España. 

Partes usadas. La pulpa del fruto. 

Itecolecr.ion. No ofrece nada de p.articular. La co- 
loquintida corre en el comercio despojada general- 
mente do su corteza, en masas blancas, esponjosas, 
secas y ligeras, en medio de las que so encuentran 
aloj.adas l.is semillas. 

Propiedades y nociones químicas. Las coloqulnti- 
das tienen s.ibor nauseabundo y escesivanientc amar- 
go; son muy difíciles de reducir á polvo. Según Vau- 
quelin contienen; una materia resinoídea mas solu- 
ble en alcohol que enagua, insoluble en éter y que 
propuso se llamara eotocintina, siendo su principio 
activo. El análisis de Meisner le dio. Aceite graso; 
Resina .amarga; un principio amargo particular; Es- 
traotivo; Goma; Acido pectico; Estracto gomoso y 
sales. El agua y alcohol disuelven bastante bien sus 
principios activos; aquella fria, estrae un l(i por 100 
ele materia, mientras que caliente esta cifra se eleva 
á un 45. 

Sustancias incompatibles. Álcalis fijos, sulfato de 
hierro, nitrato de plata, acetato de plomo, etc. 

PREPARACIONES FARMACÉUTICAS Y DOSIS. 

A EL INTERIOR. InfusioH Ó cocimienlo, de 1 á 3 gr 
por kil. de agua; rara vez empleado por su sabor 
tan insoportable. 

Pulpa bien pulverizada, de 10 á 60 centíg.sola ó 
asociada á la goma tragacanto, á el azúcar, ruibarbo 
ó magnesia. 

Tintura (1 sobre 12 de alcohol), de 20 cent, á 4 
gr. progresivamente y en vehículo apropiado. 

Vino (vino azucarado) (1 por 6 de vino blanco), de 
8 á 10 gram. 

Oíro T'ino (Bouchardat.) Coloquíntidas, 5 gram.; 
vino de Málaga, l.jO gram. (cuatro dias de macera- 
cion), una cucharada cada hora ó cada dos hasta 
conseguir efecto purgante. 

Estrado acuoso, (I de pulpa mondada por 7 do 
agua fria), de 5 á 40 centig., en bolos, pildoras, etc. 

Estracto alcohólico. (2 por 3 de alcohol y 9 de 
agua fria), de oá 00 cent, en bolos, pildoras, etc. 

A EL EXTERioii. Pulpa, aplicada sobre el ombligo 
como purgante y vermífuga. 

Pomada purqante, 4 gram. por 32 de mante«a. 

La coloquintida forma parte de muchas prepara- 
ciones farmacéuticas; asociada á la goma arábiga 
constituye los trociscos deAlhandal; entra enlaspíí- 
(Zoras coquins de Rhasis, catarticasde Charas, ex-Üuo- 
busáa la antigua farmacopea de Londres; en el es- 
trado catártico y panquimaqogo, confección de Uac- 
mcch,ungiicnlo de artanita etc. preparaciones todas 
casi caldas en olvido, dicen que entran en las pildoras 
antidartrosas deLartigue. 

La acción de la coloquintida sobre el 
organismo es de las mas violentas; á dosis 
tóxicas, produce dolores agudos en el epi- 
gastrio, vómitos, sed, sequedad en la gar- 
ganta, cólicos, deyecciones albinas abundan- 
tes y repetidas, calor vivo en el bajo vien- 
tre, sensibilidad al tacto en el abdomen, 
delirio, vértigos, retención de orina, retrae- 



o(l 



ALBPM DE L\ FLORA. 



cion dülorosa de los testículos y priapisiuo; 
fiiialnien(o palitlez, alteración del .siMiiljIaiite, 
concentración y pe(|ui'ñez do pulso, ansie- 
dad, calambres, respiración suspirosa, hi- 
po, enfriamiento de las eslremidudcs, la 
muerte. 

Una dosis menos elevada, pero repeli- 
da con frecuencia, lia p'-odiicido por la acu- 
mulación de sus efectos, disentería, diar- 
reas rebeldes seguidas de debilidad y de- 
macración. Si hemos de atenernos á los he- 
chos referidos por Fordycc, Tulpius, Chris- 
tison, Carón d'Annecy, Orlila, etc. pruel)an 
que si á granjcs dosis pueden producir la 
muerto, las mas veces no producen mas 
que vómitos violentos, dolorosos y evacua- 
ciones albinas abundantes; efectos determi- 
nados en el mas alto grado en un caso re- 
cogido por Wauters, felizmente combatido 
con clcocimiento de linaza. (Véase art. Li- 
7uim anslriacum). Las tisanas raucilagino- 
sas abundantes, lavativas repelidas y en se- 
guida baños generales prolongados, bebi- 
das feculentas y opio, son los medios á que 
debe recurrirse para disipar los dolores y 
la iaQamacioa causadas por su ingestión ¿i 
altas dosis. ■ 

Bajo el punto de vista terapéutico, la 
coloquíntida es tm purgante drástico hidra- 
gogo; á dosis purgante, su acción inmedia- 
ta asi como la guta-gamba, brionia, y co- 
hombrillo amargo, es producir cólicos, y 
diarrea, sea administrada al interior, sea en 
enemas; en mayor cantidad produce nau- 
seas, vómitos, cólico viólenlo, cámaras fre- 
cuentes y abundantes, que pueden ser san- 
guinolentas sin producir en el estado gene- 
ral del paciente efecto inmediato alarmante, 
síntoma que por lo demás desaparece con 
prontitud. 

Los antiguos miraban la coloquíntida 
como un purgante violento y peligroso; 
Murray proscribía su uso, proscripción de- 
masiado absoluta; manejada con prudencia 
y oportunidad, puede prestar grandes ser- 
vicios, ya como drástico, ya como catártico ó 
simplemente como laxante, asi como alte- 
rante, según las dosis á que se administre. 
Como drástico se han obtenido felfees efec- 
tos en las liidropesias ])Cisivas sin flegmasía 
ó irritación gastro-inteslinal, en las afeccio- 
nes soporosas, apoiAegia, congestiones cere- 
brales serosas, letárgia, manía, melancolías 
ciertas parálisis, ciálica, dolores ocasionados 
por el mercurio, cólica saturnino, constipa- 
cim pertinaz por iocrcia del intestiuo, her- 



nia csirani/ulada, en una palabra, en todos 
los casos en que es preciso producir una 
fuertü revulsión ó provocar evacuaciones 
(pie no se pueden conseguir por otros me- 
dios, lín la apoplegía ha sido empleada en 
enemas á la dosis de 2 á 8 gram. en coci- 
miento, muchas veces después de una eva- 
cuación sanguínea suficiente. A dosis lige- 
ramente laxante ó alterante, está conside- 
rada como tónica, emenagoga,desobstruen- 
te etc. Bocrhaave asegura producir los mas 
grandes resultados en las dolencias de lan- 
guidez que provienen del sistema nervioso, 
en la clorosis y las afecciones del estómago 
que se manifiestan por indigestiones. «Com- 
préndese bien, dice Lieutaud, que conviene 
en estos casos usarla largo tiempo y á pe- 
queñas dosis como la de una décima á una 
sesla parte de grano, que se debe lomar 
mas de una vez al dia ó de cuatro en cua- 
tro horas. » 

En Inglaterra se usa con bástanle fre- 
cuencia en las enfermedades del hígado, el 
estrado de esta planta mezclado á otros in- 
gredientes y especialmente á los calomela- 
nos; las famosas pildoras de Abernethy de 
que usan todos los Ingleses á causa de creer 
todos que tienen ol hígado enfermo, se 
componen de 40 cent, de estrado de coló- 
quintidas, otros 40 de calomelanos y 30 
cent, de eslracto de adormideras blancas, en 
C pildoras, de las que se toman 2 ó 3 por 
la tarde. Cazin, dice haber puesto en uso, 
para combatir la constipación habitual debi- 
da á la inercia del intestino grueso, una 
pildora de 5 á 15 centíg. de dicho estrado 
adicionándole cuando las prescribía á su- 
jetos irritables, 3 ó 4 cent, del de beleño; 
Rademacher en idéntico caso usó la tintura, 
10 á 30 gotas dos ó tres veces al dia di- 
luida en una tisana mucilaginosa. 

Según opina Redi, la coloquíntida no es 
antihelmíntica, sino por su acción purgante, 
lombrices sumergidas durante catorce ó 
quince horas en una infusión muy fuerte de 
ella, han sobrevivido á esta prueba. 

La acción que ejerce sobre el redo pro- 
duciendo en él congestión sanguínea, es tanta 
que á veces las deposiciones son sanguino- 
lentas, y puede por contigüidad influir en el 
aparato uterino, despertar su vitalidad, fa- 
vorecer el flujo menstrual y hasta adelan- 
tarlo; en este sentido la empleaba Granlz á 
la dosis de una octava parle de grano cada 
tres ó cuatro horas, y según Dioscórides, en 
lavativas provoca el Ilujo hemorroidal, me- 



FAMILI.V CUCURBITÁCEAS. 



31 



(lio sin duda preferible como emenagoco; 
su virtud abortiva es real y desgraciada- 
mente tan conocida como la do la ruda. 

También han sido preconizadas contra 
la gola, reimialisDio crónico, las )irural(jhis, 
inguríjil aciones atónicas de las visceras, en- 
fermedades de la piel y la si/ilis conslilucio- 
nal, y si se ha de creer á Shcrnoder, es en 
ella donde produce el mejor resultado, 
siendo el medicamento que contra tal do- 
lencia emplean los curanderos que adquie- 
ren cierta fama en su tratamiento, lo cual 
tampoco desconoce el vulgo, que por cier- 
to se espone i correr gran riesgo por su ca- 
rencia de conocimientos para apreciar la 
cantidad y forma de usarla, siendo en la 
curación de la blenorragia cuando la toman 
generalmente. Colombier, dice , que los 
soldados se curan la gonorrea aguda toman- 
do en una ó dos dosis ua fruto; Cazin lia 
visto á mas de uno de estos militares ataca- 
dos de entiritis, por haberla usado á altas 
dosis. Fabre, prescribe en la gonorrea la si 
guíente tintura; coioquíntida en polvo grue- 
so, 45 gram.; azafrán, 60 cent.; tierra fo- 
liada de tártaro. 50 gram., háganse dige- 
rir por un mes en COO gram. de alcohol; 
para tomar por tres dias consecutivos, en 
ayunas, GO ó 90 gram. en vino; se descan- 
sa el cuarto y se repite la misma cantidad, 
se descansa nuevamente y asi se continúa 
hasta tomar 20 ó 25 dosis. A la hora de 
administrado el medicamento, se beben dos 
ó tres vasos de tisana de cebada y si pro- 
duce cólicos, se prescriben lavativas emo 
lientos; medicación que á juicio de algún 
práctico merece ser sacada del olvido en 
que está, por su eficacia en las blenorragias 
algo antiguas. 

No solo por la via digestiva produce su 
efecto la coioquíntida; aplicada su infusión 
en el bajo vientre, ó bien la tintura alcohó- 
lica, la pulpa fresca ó el polvo interpuesto 
en el agua ó mezclado á la manteca, ocasio- 
na acción purgante, aun los mismos que la 
manejan ó muelen sienten sus efectos. Se- 
gún Lieutaud, la pulpa dii coioquíntida con 
hiél de toro, aplicada al vientre de los ni- 
ños, les hace mover aquel y espulsar lom- 
brices; para obtener este resultado Cazin 
les aplica una mezcla de 1 gram. de cslrac- 
to de coioquíntida; 2 gr. de aloes t-.n polvo 
y de eslractode ajenjosC.S.; mezcla que usa 
colocándola en un parche de emplasto aglu- 
tinante para sujetarlo al sitio que se desee y 
pur el tiempo convenieale; [)ara conseguir 



esta indicación con mas prontitud, puedo em- 
|)loarse por el método ondérmico , que ha 
producido los mejores resultados cuando no 
hay medio do hacer (]ue los niiíos tomen 
otros vermífugos ó su acción es lenta y los 
síntomas graves: citanse casos muy notables 
seguidos de éxito completo en comprobación 
déoste aserto, recogidos por prácticos distin- 
guidos y dignos de crédito. 

Chrestien de Montpellicr ha empleado 
también con buen resultado la coioquínti- 
da en fricciones sobre el abdomen y par- 
le inferior de los muslos en las afecciones 
mentales, para lo que usaba la tintura ó la 
pomada preparada con el polvo. 

La Colucintina es tan enérgica, que á la 
dosis de 1 á lOcenlíg. según el efecto que 
se desee producir, puede reemplazar al acei- 
te de Croíontiglio. 

Esplicaclon de la lámina. Tamaño natural: a fru- 
to entero uu poco mas peq neño que el qun de ordi- 
nario alcanza; 6 el mismo cortado horizoutalmente; 
c semilla. 

Gex. BRYo:^rA. L. Flores monoicas <j dioicas. Pí- 
talos apenas unidos en su base. — Flor masculina; cá- 
liz 5-dentado. Estambres 3-adelfos, con las anteras 
flexuosas — Flor femenina; Estilo 3-ñdo. Fruto aova- 
do ó tíloboso, liso, abajado, pequeño y oligospermo- 
Semillas aovadas apenas comprimidas, con reborde 
mas ó menos manifiesto. Zarcillos sencillos rara vez 
bifurcados. — Yerbas de las regiones templadas y ca- 
lientes de todo el globo con raiz tuberosa perenne, 
peludas, con hojas alternas, peoioladas, acorazonadas 
angulosas ú 3-ñttas y flores axilares racimosas o ama- 
nojadas, las femeninas comunmente solitarias. 

BRYONIA D lOICA. JACQ. 

Viíis alba, site hryonia, Dod. — fíryonia 
áspera, sive alba, huccis rubris. C. Bauh. 
Tourn. — Bryonia alba vulgaris.- Park — tírio- 
nia off. — Monoec. Syngén. L. 

Br'wnia— nueza blanca, — nueza. Esp. Acocea branca, 
— 6r;/onía. Fort. Bryone, — couleuvrée, — bri/onc offici- 
nalu, — bryone dioiquc, — navel dudiable, — navel (¡alant , 
vigne blanche, — vigne du diable,—racine vierge, — 
colubnne, — feu ardent, — ipccacuanha indiyéne, — ipe- 
cacuanlia européen. Franc. ]yhite-berried bryony. Ing. 
Guichtrube , — zaureve , — stickwurzcl, — hundskurhsen- 
wurzcly—weisser, — enziam, h\. Fescera. Áv.Galdebcer 
— hundebair. Dan. ]Vildc icingad. IIol. Brionia [es- 
cora, — rorastro. It. Przelan. Vo\. Hundsrofva.Sn. 

Drsf. Tallo trepador; hojas acorazonadas, palmea- 
das, 5-lobas, dentadas, calloso-punteadas, con el ló- 
bulo terminal mas largo y diferente de los otros; zar- 
zillos sencillos; ñores dioicas racimosas; filamentos 
peludos en la base; frutos globosos rojos. Fl. .Jun.-Jul. 
Común en los sotos y p-xredes de casi toda España. 

Partes usadas. La raiz y alguna vez los retonos. 

Recolección. La raiz de esta planta, siendo vivaz, 
puede empleársela fresca todoel año y para el caso 
conservarse por algún tiempo en este estado entre arena 



■32 



ÁLBUM DE L\ FLORA. 



Si se ha lio dcsívjar so recolecta en otoño , iiiviorno ó 
on la primavern cuando ompieco i'i brotar se lava 
y oorta en rodajas dulfjadas, (]uc so desecan bien 
al airo libre ensartadas en una cuerda ó on zarzos á 
la estufa ; después de la desecación conserva aun 
sa aspereza. Algunas veces ae ha vendido por mc- 
ohoaciin, 

Propiedades ;/ nociones químicas. La raíz de brio- 
nio 09 amarga y nauseabunda. Según Dulongd' As- 
tatbrt contiene; Bryonina; Fécula en gi-an cantidad; 
Acuite verde concreto en corta porción; liosina, Al- 
búmina voíjetal; Goma; Malalo 3e cal; Carbonato de 
la misma base indicios y Malato ácido de cal y de \'>o- 
tasa. Tanto el agua como el alcohol disuelven sus 
principios activos. 

Su f/'cula después de bien Lavada, tiene las buenas 
condiciones del maniot y de la de aro, pudicndo ser 
un gran rccur.so en años do carestia si tenemos en 
cuenta lo ijue abunda y el gran tamaño que adquiere. 

La Bnjonitta. su principio activo y venenoso es pul- 
verulenta con rudimentos de cristalización, soluble 
en agua y del sabor desagradable de la liryonia; .se- 
gún ^irandes es rojiza, de sabor muy amargo y solu- 
ble cu alcohol; á ella debe su acción diurética esta 
raiz. 

rRF.PARACIONES FAnMACEUTlCAS Y DOSIS. 

A F.i. iMrRioR. (Cocimiento) de 15 k 30 gram. por 
kilog. de agua. 

Jarabe (3 de zumo por 4 de aziioar), de 30 á hO gra- 
mos en poción ó solo. 

IVno (I de raiz fresca por 16 de vino blanco), de 30 
á loo gram. según el efecto que se quiera producir. 

Z«mo, de íá 12 gram. en caldo ú otro vehículo, 
muchas veces en aguacen miel. 

Estrado, de 2,") á 75 centíg. 

Polvo, de 50 cent, á 4 gram. cubólos, pildoras, se- 
gún el efecto ([uc se desee. 

A F.r. F.XTriuüii; Cocimiento c. s. para lociones, fo- 
mentos ú enemas. 

Pulpa y Zumo, solos ó con miga de pan, harina 
ect. para cataplasmas resolutivas vexicaates. 

El profesor de los pueblos, es doble- 
mente hombre de ciencia; á mas de la que 
se le exige para aspirar ú obtener su titulo, 
necesita por la carencia de recursos en los 
pimtos donde ejerce su noble profesión, por 
la de los desgraciados que demandan su 
auxilio, multiplicar tan exiguos medios, dar 
tortura á su imaginación y después de tan 
penoso trabajo, aprovechar estos para pro- 
curar la salud y tal vez la vida, de los que 
afligidos en el lecho del dolor le miran cual 
su segunda providencia. Ciencia y no esca- 
sa es menester, para cumplir con este de- 
ber que le imponen las circunstancias en 
que se encuentra. Por esto es por lo que en 
este estudio, que bien quisiéramos haber he- 
cho mas completo, nos detenemos mucho 
en aquellas plantas muy comunes en todas 
las localidades y de cuya aplicación puede 
sacar un gran partido el profesor en las po- 
blaciones rurales. Al ocuparme de la brio- 
nia he creido hacer esta declaración la cual 
vendrá en apoyo de las pruebas que tengo 



ya dadas, del deseo de que mi trabajo ten- 
ga verdadera utilidad y nunca mejor oca- 
sión que al ocu])arnos del vegetal en cues- 
tión; en efecto, la brionia es abundante por 
do quiera y dotada mas ó menos de activi- 
dad en todas sus parles; Holloíaer vio comer 
las bayas que son insípidas, sin que sobre- 
viniera efecto alguno notable; Dioscórides 
enseña que sus retoños pueden emplearse 
como alimento según lo h;i visto hacer en al- 
guna comarca de líspaña, pt^o añade que 
determinan la escrecion de los cscrementos 
y orina. La raiz es la party enérgica de 
este vegetal, tanto, que aplicada fresca y con- 
tundida sobre la epidermis, produce rube- 
facción y hasta vexicacion ; de igual modo 
obra sobre la mucosa gastro-intestinal, pu- 
diendo ser tóxica, emética, cmelo-catártica, 
duirética etc. según las dosis ingeridas, y 
sin embargo puede llegar á ser un alimen- 
to; estudiémosla bajo tan variadas fases. Co- 
mo veneno, tomada á altas dosis produce 
vómitos acompañados de sed, desfalleci- 
miento, dolores vivos, deyecciones albinas 
serosas abundantes y la muerte. Cita Bu- 
lliard un caso de una recien parida á la que 
con el fin de retirarla la leche, se la adminis- 
tró un cociiíiiento de esta raiz (.50 gram. por 
1 lit. de agua) y lavativas del mismo con- 
centrado, la cual obró hasta e.^pulsar la men- 
brana del recto, muriendo esta víctima de 
la ignorancia cuatro horas después de to- 
mar tan fatal brebage; él mismo vio violen- 
tos vómitos acompañados de desfallecimien- 
to, ser el resultado del uso de la brionia in- 
fundida en vino blanco. 

Los efectos deletéreos ocasionados por 
ella, dependen de la inflamación que desen- 
vuelve y de la irritación simpática del siste- 
ma nervioso, mas que de la absorción de su 
principio activo soluble; para combatir los 
que. se dispondrán desde luego al enfermo 
bebidas emolientes, dulcificantes, azucara- 
das, ó bien agua, tratando de producir el 
vómito introduciendo los dedos en la boca ó 
tocando la campanilla con las barbas de una 
pluma. El emético debe proscribirse. Cuan- 
do los cólicos no son muy violentos, y hay 
vómitos frecuentes, abatimiento, insensibili- 
dad, en una palabra hipostenia, precisa ad- 
ministrar al paciente muchas tazas de café y 
alternando 15 á 20 centíg. de alcanfor in- 
terpuesto en yema de huevo; si devuelve el 
café, se usa en lavativas. Cuando sobrevie- 
nen espasmos, calambres , sobrescitacioa 
nerviosa, se emplean con prudencia los se- 



I'\MILI\ CUCURDITÁCEaS. 



33 



dantos, baños (omplados, afusiones iVias ole. 
y en el caso de sül>rosoitaciun sanguínea ó, 
hiposlenía, sanguijuelas al epigastrio. 

Como medicamento ó sea á dosis tera- 
péulicas. es vomiliva, purgante, crneto- 
calártica, diurética, incisiva, espectoranto, 
vermífuga, resolutiva, rubcfacienlc etc. y 
puede emplearse en las li ¿drope sias, obstruc- 
ciones del bajo v'wnlre, epilepsia, parálisis 
alónicas, reumatismos crónicos, fiebres muco- 
sas y verminosas, intermitentes, afecciones 
catarrales agudas ij crónicas, coqueluche, 
pneumonía biliosa, disenteria, sarampión, 
viruelas ele. 

Su virtud purgante fué conocida de los 
antiguos; Hipócrates la menciona; Dioscóri- 
des la considera como tal y diurética; Hercu- 
les Saxonia la empleó con éxito en un caso 
de hidropesía bastante grave, á la dosis de 
4 gramos. Boerliaave mandaba macerar 15 
á 30 gram. de esta raiz seca en 500 á 1000 
gram. de vino, y añade: «Sise loman oO 
gramos de este vino, purga por arriba y por 
abajo y de esta manera se cura muchas ve- 
ces la hidropesía.» Burtin, la disponía á los 
hidrópicos á la dosis de 50 céntig. 1 , 50 y 
la encontraba exenta de daño y propia para 
reemplazar la jalapa; Gilibert, dice <está 
convencido por esperiencias continuadas, que 
esta planta en diversos tiempos, puede su- 
ministrar tOila clase de purgantes desde, el 
minorativo hasta el drástico.» Según Vitet, 
los campesinos purgan los bueyes que quie- 
ren engordar, dándoles la brionia á la dosis 
de dos ó tres onzas. Fourcroy coloca esta 
raiz al nivel de la jalapa y se admira de que 
no se use mas añadiendo «es un incisivo fun- 
dente, purgante y diurético precioso em- 
pleado á pequeñas dosis bien preparado. 
Cuando se la administra reciente y á dosis 
elevadas es un drástico poderoso é irritan- 
te enérgico; parece diferir de la jalapa en 
que pierde mas de sus virtudes por la dese- 
cación.» 

Según Poiret, en Alemania y Suiza los 
aldeanos agujerean la raiz de brionia fresca 
y vertiendo en la cavidad cerveza, se hace 
emética y purgante durante una noche; Wau- 
lers la sustituye á la jalapa, raechoacan y 
escamonea: Bodart, pretende que puede 
sustituir al sen y prescribe su zumo, siguien- 
do á Alston, á la dosis de 8 á i 2 gram. en 
caldo, yseca en polvo, desde I, 25 á i gra- 
mos; dispone igual cantidad de estrado. 

La brionia, á juicio deDesbois, de Roche- 
fort, es de los drásticos indígenos el que 

Tomo II. 



merece la preferencia. Si hornos do creer íi 
Barbicr, después de decir ([uo las aldeanas 
recurren á los enemasdc brionia para retirar- 
se la leche, añado, que es un purgante indí- 
geno digno de ocupar su lugar en la materia 
médica; una ó dos dracmas según él, infun- 
didas durante algún tiempo en baño de ina- 
ría suministran un agente [)uiganlc podero- 
so.» Merat y do Lens, se lamentan de (pie 
medio tan onérgigo, comi)arable á la jala- 
pa, esté tan desdeñado ])or los médicos. 

Reuss parece ha curado muchos niños 
e[)ilépticos, purgándoles dos veces (lor sema- 
na con el zumo de líi brionia, Arnaldo de 
Villanueva, cita también un caso de epilepsia 
curado en tres semanas, purgando al enfer- 
mo con esta raiz; estos hechos solamente 
prueban que en ciertas ocasiones los purgan- 
tes convienen para combatir la epilepsia, mas 
no demuestran virtud especial en ella contra 
esta dolencia; pero debe tenerse en cuenta 
que es vermífuga y que la epilepsia reco- 
noce algunas veces por causa la presencia de 
lombrices en los intestinos; sus buenos efec- 
tos en la hidropesía, epilepsia, manía, acce- 
sos histéricos, obstruciones de las visceras 
del abdomen, en las fiebres intermitentes, 
apoplegía, parálisis etc. no deben atribuirse 
mas que á su acción purgante. 

Quien á estudiado con mas detención y 
mejor los efectos de este medicamento ha 
sido Harmand de Montgarny, médico en 
Verdun; los que le proporcionó, lo con- 
dujeron á denominarla ipecacuana de Europa. 
Empleóla con éxito en la disenteria epidémi- 
ca y en todas las dolencias arriba menciona- 
das, particularmente en las afecciones calar- 
! rales, pneumonia biliosa, sdrampion, viruelas 
etc. en estos exantemas, habiendo producido 
el vómito con ella antes de aparecer la 
erupción, la administraba hasta el momento 
de la escamacion, en leche de vacas con 
parte igual de el cocimiento de esta 
raiz (2 gram. en 1 lib. de agua), be- 
bida que escita una diaforesis ligera y ac- 
tiva la escrecion de la orina. Cazin la pres- 
cribe con ventaja al fin de las artritis agudas 
cuando las articulaciones quedan ingurgita- 
das y poco dolorosas, usando también en este 
caso su polvo á dosis alterantes , algunas 
veces en pildoras con el ostracto de opio; cu 
esta forma le ha servido de Pairos de Doiver. 
El resultado obtenido por Harmand en la 
pneumonía es análogo al que consiguen los 
prácticos que emplean á alta dosis el tarlra- 
to anlimónico potásico y la ipecacuana. 



ÁLBUM DE L\ FLOIW. 



Cazin, tan nvonioiulalilc pnr el csliidio 
(Icteiiulo que lia lierlu) do las planta? iiidi- 
gena.s como recurso lerapéiilico, mas ospe- 
cialmcnle en las campiñas, lia empleado el 
vino do Brionia preparado con 50 ó GO i^ra- 
raos de raiz seca y un Idl. de vino blanco; 
vino (|iic á la dosis de 30 gram. á GO es 
diin-élico, alfío laxanle y convonionlo en la 
(iiKtsarca, liabienilo obtenido en idénticos ca- 
sos, del mismo mezclado al do ajenjos, y so- 
bre todo en las cm¡uexins que í-itítion (\ las 
inlennilonlos, íü^ mejores efoclos, siendo con- 
veniente también en las afecciones vermi- 
nosas á la dosis de GO á 100 grara. , es 
oineto-calárlico y aun drástico por lo que se 
recomienda en las hidropesias, contra las 
cuales han sido ineficaces los otros drásti- 
cos y diuréticos, y refiere un caso curioso en 
comprobación de este aserto. Su zumo le 
administra á la de 8 á 12 gram. en coci- 
miento de malvavisco y el polvo en cantidad 
do uno á dos gram. interpuesto en agua le 
considera un buen vomitivo para las per- 
sonas de constitución delicada y alas cuales 
le ha administrado diversas veces. Tiéiiese 
por tan eficaz como el kermes para facilitar la 
cspectoracion, en el nsmn, afecciones catarra- 
les y coquehiclie. En las crónicas del pecho, 
que los especlorantes están indicados, pres- 
cribe un oximiel, á la dosis de una ó dos cu 
charadas de dos en dos horas, que prepara 
según la siguiente fórmula: tómense, 45 gra- 
mosde brionia contundida, l\i kilog.de miel 
y 750 gram. de vinagre queso hacen hervir 
durante media hora, cuélese; para llenar la 
misma indicación, ha usado alguna vez, una 
mezcla de 4 gram. de brionia y 120 gramos 
de miel á cucharadas pequeñas. 

No menos apreciables son sus efectos al 
exterior, ella es resolutiva, rubefacientc y 
hasta vexicante. Félix Plater, curó en poco 
tiempo una hydarlrosis cstremadamenlc vo- 
luminosa que databa de años, en una niuger 
del campo, con una cataplasma de raiz de 
brionia, bulbo de azucena y de narciso 
de los prados, confeccionada con vino blan- 
co y aguardiente ; Vitet, i)rescribc en la 
hidropesía de las articulaciones, la pulpa 
de raiz fresca y la aconseja también en cata- 
plasma al principio de el liidrócele vaginal, 
preconiza asi mismo como resolutiva y lige- 
ramente rubefaciente la mezcla do la pulpa 
de esta raiz y jabón blanco con c. s. de 
agua. Con el lin de facilitar la resolución de 
las fuertes contusiones y grandes equimosis 
que puedeu ocasionar ingurgitación y morli- 



fii;acion do la parle herida, lléyin, prescribe 
como resolutivo-(!stinuilanto la raiz de brio- 
nia ó la de celidonia, raspadas y aplicadas 
solas ó bien cocidas en vino: Trampel reco- 
mienda contra las infiamaeiones articulares 
con rigidez el siguiente fomenlo; raiz de brio- 
nia 30 gram., agua 1 kil. hágase hervir, cué- 
lese y añádanse iguales parles de vinagre y en 
esta mezcla disuélvase sal conmn hasta sa- 
turarla. Barthcz, emplea contra los infartos 
glandulares del cuello la cataplasma de brio- 
nia y miga de pan, cataplasma que es eficaz 
como rubefaciente aplicada sobre el sitio del 
dolor, en la pleuresía, pleurodinia y neural- 
gias y también en el reumatismo articular 
crónico, nrlritis, arlrocrace, contusiones 
fuertes; equimosis; al hipogastrio en la ame- 
norrea, parálisis de la vejiga y en el epi- 
gastrio en los dolores gastrálgicos etc. en 
comprobación de las ventajas de estos'usns 
cita Cazin gasos en los que vio un resultado 
favorable; la dispone también él, en rajas se- 
milunares para aplicarla tras lus oreías de los 
niños, á lin de obtener una exudación ven- 
tajosa durante la dentición, habiéndola visto 
emplear á los aldeanos y usado él con éxito 
fresca, contundida y hervida en manteca 
contra la sarna, cuatro ó seis fricciones 
bastan para olítcner la curación. 

De todo lo que dejamos espuesto se de- 
duce el partido que los prácticos pueden sa- 
car del uso de esta raiz que crece en todas 
partes; apcsar do la multitud de usos que 
puede tener como el do sustituir á otros vo- 
mitivos, purgantes y diuréticos los mas enér- 
gicos, pero siempre n)ancjándola con pruden- 
cia y aplicándola juiciosamente, tenemos que 
lamentar con otros autores el olvido en que 
está, particularmente en España donde el vul- 
go solo suele emplearla y nuestra Farmaco- 
pea la destina por todo utilizarla , á la pre- 
paración del aceite de brionia compuesto; 
algunos la desdeñan como remedio sospe- 
choso y aun peligroso y Cliaumetoa dice, 
muy oraélica cuando fresca pierde por la 
desecación toda su cncrgia; á cuya opinión 
opondremos la desu compatriota Cazin, 
para no parecer prevenidos contra el. 
Esto aserto del cscélioo Chaumenlon, des- 
mentido por ía csperiencia, prueba sola- 
mente qnc uola ha empleado nunca, pronun- 
ciándose aqui como siempre que trata de 
plantas indígenas, gon ligereza y prevención. 
Teniendo en cuenta todas las circunstancias, 
añade, se verá (pie las objeciones que se 
sientan contra las propiedades terapéuticas 



FAMILLV CrCUUlilTiCEAS. 



(lo esta raiz por prácticos, por otra parte 
dislingniclos y do liueiia le, provionen dol 
poco cuidado tenido en su recoieecioa y con- 
servación, falla de apreciación del estado de 
los órganos digestivos relalivanieule á su 
acción primera, la inoportunidad de su üui- 
pleo etc. 

Esplicacion de la lámina. La parte dibujada tie- 
ne las iliraensioues (lUC alcanza generalmente y csuí 
copiada de la planta viva: a fruto; b, c , el mismo 
partido trausversalnicntc; d, semillas. 

Gen. Momorpica. L. Flores monoicas; pedúnculo 
lililbrnie con bractea. Fbr ninsculina; c.ui^ .ó-Iklp. 
Corola ."i-partida. Estambres 5-adclfos, rudimenta- 
rios. — Flor femenina; 5lilament03 estériles 3-adelfos. 
Estilo 3-1ido. Peponida que se rompe con elasticidad, 
semillas comprimidas. — \erbnR del Asia y de Améri- 
ca tropical m.a.s ó monos peludas, con hojas alternas, 
acorazonadas, palmado-3-5-lobas; zarcillos sencillos; 
alargados y pedánoulos axilares l-floroa. 

MOMÓRDIGA BALSAMINA. L. 

Momonlica vulgaris. Tourn. — Uahami- 
na rolundifolia repens sice más. C. Baidi. — 
Balsamina ciicumenica. J. Bauli. Uaii. — Mo- 
nocG. Syng. L. 

Balsamina, — balsamina macho. Esp. Balsamina 
cónica, — balsamina pequeña. Fort. Pomme de mcrvei- 
llé, — momordica. Franc. Caranza. It. Balsam- 
applc — applc of Ilierusalcm. lug. fíalsamapfcl. Al. 

Dksc. Hojas 5-lüLo-palmeadas, dentadas, lampi- 
ñas, lustrosas; frutos casi rcdondcados-aovados, adel- 
gazados en los dos extremos, angulosos, tuberculo- 
sos, amarillo-rojizos, que se abren lateral é irregu- 
larmcnte, con una bráctea acorazonada, dentada un 
poco mas abajo del medio del pedúnculo ; semillas 
con arito rojo. Fl. .Tul. Sct. Es originaria de la In- 
di!» oriental y se cultiva en Europ.á. 

Parles madas. Los frutos y las hojas. 

El bello color del fruto do esta planta, 
le ha valido el nombre vul.L-iir con (pie la 
designan los Franceses de Manzana de la Ma- 
ravilla; se le cree vulnerario, cuando despo- 
jado de sus semillas se infunde en aceite 
de almendras dulces; aceite conocido con el 
de Ualsamiita y que goza de bastante repu- 
tación entre el vulgo, especialmente contra 
las quemadm-as. La Balsamina denominada 
asi lambioíi en las obras antiguas, se pres- 
cribía como útil en las picadaras de los ten- 
dones, iieraorroides y prolapsiisútíl recto. La 
carne de este fruto fué indicada como refri- 
gerante y secante aplicada como tópico. Lc- 
mery la considera como refrescante, tam- 
bién desecante, vulnerario propio para cal- 
mar los dolores, suavizar las hemorroides, 



para las quemaduras, y las hernias apli- 
cada al exterior. 

Descoutilz, dice que su fralo en el 
país donde crece espontáneamente se llama 
Nexiíjiien, es muy venenoso; dosó tresdrac- 
raas hicieron perecer un perro en IG horas 
y asegura que puede administrarse su ex- 
tracto á la dosis de G á ló gram. contra la 
hidropesía. En las Filipinas, que se encuen- 
tra en las lindes de los caminos y se- 
tos, se le denomina Pavia, de Palla ó Ap- 
pallí y su cocimiento es tenido como vomiti- 
vo; sus hojas de sabor amargo y acre, so 
aplican sobre las llagas y á la cabeza en la 
cefalalgia. 

Compréndese que esta planta tiene bas- 
tante aclivitUul y que raerecc figurar en la 
terapéutica, sin que podamos darnos cuen- 
ta de la razón por la cual no se ha utilizado 
mas, cuando tantas otras muy á pesar de los 
pomposos anuncios que las precedieron, son 
inertes y no se reconoce otro mérito en ellas, 
que venir de los mismos puntos donde esta 
nace. 



EspUcacion de la lámina. Dibujo de parte de una 
rama, reducido á la mitail de sus dimensiones natu- 
rales: a fruto; b semilla con arilo; cía misma sin él. 

MOMOIÍDICA ELATERIUM. L." 

Cncumis sijlvcstris asininns dictus. C. 
Bauli. — Ecbalium elalerium. Rich — Cucumis 
ar/reslis vel asininus off. — Monoec. Mo- 
nad. L. 

Cohombrillo amargo. Esp. Pepino de S. Gregorio. 
Port. Momordique ou concombrc sauvage, — momordi- 
que claslique, — momordique pii¡ uanic, — momordique, 
purgative. — clatcrion, — concomhre d' ane, — golanle. 
Franc. EselskUrbis,—springgurkc. Al. \Hldousquir- 
ting cucumbcr. Ing. Strtkawa ancb plana tykwice.Jins. 
Ezclskomkorimers. Hol. Cocomcro asinino. It. 

Dksc Planta pclierizada, con tallo tendido y sin 
zarcillos; hojas acorazonadas, algo lobadas, festo- 
neado- dentadas, muy arrugadas, largamente pecio- 
ladas; frutos aovados obtusos y peludo-escabrosos, 
largamente pedunculados, semillas rojizas. Fl. Jun. 
Julio. Bastante común en paraos incultos y areno- 
so-ai'c;llosos de lamaj-or parte de España. 

Partes nsadas. El zumo de los frutos y de la raiz. 

Recolección. Los frutos se recolectan en otoño un 
poco antes de la madurez y la raiz en esta estación ó 
cu primavera, la cual es un tanto semejante á la de 
brionia, auncpie mcnoB gruesa. En el comercio suelen 
dar la una por la otra. 

Propiedades y nociones quimicas. Todas sus par- 
tes tienen sabor amargo desagradable. El jugo que 
se obtiene, do suí frutas, es csoesivamente amargo y 
acre, evaporado á consistencia do estracto se deno- 
mina Elaterio: contiene tin principio activo aislado 
por primera vez por Morus y que llamó Elalerina. 
Ademas de eote principio según Bracouaot y Paris 



oú 



ALIUIM DE L\ FLORA. 



contíoiie;m¡i(oiü;i amilácea, estractivo no purgante, 
albúmina vegetal y algunas sales.— La elatcriua es 
Manca, nmarpa y estíptica, insolublc en a¡jua, solu- 
ble en el alcohol y éter, fusible A poco mas de 
101). " Al parecer. Taris, obtuvo la misma al estado 
impuro bajo el nombre de Elathia, ipic sn presenta 
bajo la forma do una materia resinosa, blanda, ver- 
de, mny purgante. De lo espuesto se deduce .se j;un 
lo indica Soubeiran que cuanto se rclierc á la Elatc- 
riua es vafro y exige sea nuevamente estudiado. 

rr.Er.sR.^ciONEs FAnMACÉuiicAS Y dOsis. 

A Fi iNTF.nion. Estrado. (Elaterium.) Frutos ma- 
duros de elaterio c. v. contúndanse, so soparan las 
semillas y se esprime; el zumoso claritlca en calien- 
te y evapora ¡i consistencia do estracto), de 2 á 1.") 
centig. en pildoras dos ó tres veces por dia, ob.servan- 
do sus electos j)ara aumentar ó disminuir la cantidad 
según a<mellos. El sedimento (juc se forma j)or el 
reposo del zumo purga á muy i)equciia dosis; de él 
obtuvo Morus la ¿laterina; bajo este punto de vista 
el procedimiento do algunas farmacopeas que piden 
como elaterio este evaporado á, fuego lento, parece 
ser mas racional, pero es preciso no sustituir de mo- 
do alguno el uno por el otro; esto último se empleó 
algunas veces con el nombre de fécula de elaterio. 
Hay alguna divergencia acerca de la dosis en que 
debe emplearse el elaterio; Dioscórides le daba á la 
de 2,'> á 50 ecutig.; Fernel hasta 1 gramo; Boerhaa- 
vc se limitaba á 20 conti'g.. y Sydcnbam á 10 cen- 
tigramos; diferencias que no pueden esplicarsc sino 
por la de los preparados. 

Elaterina. 2 milíg. en dos á tres horas. 

A EL EXTERioa. Tulpa de la raiz en cataplasma. 
EsTaotodcl zumo del fruto en enemas etc. en fric- 
ciones al abdomen como la coloquíntida etc. El co- 
hombrillo amargo entra en muchas preparaciones an- 
tiguas, tales como el electuario panquimagorio, un- 
güento de Agripa y el de artanita, emplasto de Dia- 
botano etc. 



El cohombrillo amargo es un piirgaiUo 
drástico que dado á dosis elevadas (8 á 12 
gram.) llega á ser un veneno cuya acciones 
análoga á la de la brionia, coloquíntida, etc. 
acción que se dirige sobre el recto inílamáii- 
dole, sea que se introduzca en el estómago, 
sea que .se aplique sobre el tejido celular: 
por su absorción y lesión del sistema 
nervioso, es el causar la nuicrte; en caso 
de intoxicación debe rccurrirso al trata- 
miento indicado para el ocasionado por la 
Brionia. (Véase). 

A dosis terapéutica ha sido elogiado eu 
las hidropesías pasivas, ingurgitaciones atóni- 
cas de las visceras, afecciones comálosas, leu- 
correas, amenorrea, enfermedades cutáneas 
crónicas, verminosas, etc. En la antigüedad 
el elaterio tenia mucho uso piincipnlinentc 
en las hidropesías, Sydenham le miraba co- 
mo ol mas poderoso do los hidragogos; 
Lister, Ronliu.s, Ucurnius, Mcrcurialis, 
Schulzc y mullitutl de otres autores, preco- 
nizaron este medicamento en las colecciones 
serosas, contra la? que so le atribuía una 



virtud especial; Vaidy siente mucho no se 
haga mas u.'^o de 61 y está persuadido de 
que puede emplearse con ventaja en las 
hidropesías frias, á la dosis de 5 á 15 
centig. dos 6 tres veces por dia, asocián- 
dole á una sustancia aromática. 

En las hidropesías que acompañan á las 
enfermedades del corazón y en la nefritis 
albuminosa, la terapéutica no posee medica- 
mento tan eficaz como él, así que Bright ha 
curado con este medio, personas afectadas 
de albuminuria con hidropesía y Todd en un 
periódico inglés de IHiJi, cita un caso de 
ascilis y anasarca con signos evidentes de 
afección al corazón, en (juc el paciente tenia 
la orina fuertemente albuminosa, movimien- 
tos convulsivos en los miembros, accesos epi- 
loptiformes etc. Desde luego podemos consi- 
derarle como precioso en el tratamiento de 
las hidropesías, sin que exisla ni mas ni me- 
nos peligro en su administración que en la de 
la escamonea, guta, aceite de crotón etc. es- 
tando sus efectos subordinados á la precau- 
ción ó incuria que preceda á aquella; esu^a 
tontería despreciarle. Los Ingleses hacen gran 
uso deél; Thompson le tiene por el mejor de 
los hidragogos y Cazin le ha empleado á la 
dósisdc 15 cenlig.dos veces por dia (inspisa- 
mento) mezclado con algo de anís en polvo, 
y estracto de bayas de enebro; en un caso de 
anasarca exenta de irritación visceral, pro- 
dujo abundantes evacuaciones albinas, acom- 
pailadas de algunos vómitos los dos pritue- 
ros días, pocos cólicos, nada de sequedad en 
la garganta y por resultado la desaparición 
de la infiltración serosa y la curación á los 
diez. En otro, k con,secuenc¡a de intermi- 
tentes en las que el sulfato de quinina ha- 
bía producido su efecto, el elaterio hizo vol- 
viese la fiebre, resultado que por otra parte 
producen generalmete los purgantes; consi- 
gió cortarla con la corteza de sauce y vino 
de ajenjos, después de haber hecho desapa- 
recer el edema. 

Por su acción especial sobre el recto y 
su amargor se ha prescrito á pequeñas dosis 
en la amenorrea, y cordra los ascarides^ver- 
aniculares y toda clase de entozoarios; ha- 
biendo visto Gilibcrt expul.-ar la solitaria 
con 20 centig. de esta sustancia. Hipócrates 
aconsejaba se hiciese comer á una cabra la 
planta, para dar su leche á un niño que 
(¡uci ¡a purgar, lo cual demuestra que el tra- 
tamiento do las enfermedades por la leche 
hecha medicinal, es muy antiguo. Díce.se 
que los Árabes se sirven del cohombrillo 



amargo en la iciericia y Dioscóridcs le ad- 
minislraba principalmente en la dillcuiUul 
de respirar, sintonía dependiente muclias 
veces do la inliltracion pulmonar ocasiona- 
da por lesiones orgánicas del corazón. 

Morus, aconseja emplear preferente- 
mente la /iAi/crZ/írt en disolución (.') centig. 
en 30 gram. do alcoliol con la adición de 
cuatro gotas de ácido nítrico), que da á la 
dosis de 50 á 40 gotas en poción apropiada. 
Bird, asegura que la elaterína obra de una 
manera mas cierta y constante que el ela- 
terio sin causar cólicos ni vómitos; según 
él, puede usarse con ventaja en todos los 
casos en que los drásticos están recomen- 
dados, tales como las hidropesías esenciales, 
enfermedades cutáneas crónicas, etc. para cu- 
yo objeto prescribía 7> milig.cada tres horas, 
6 ú lo mas cada dos, de cualquier modo, su 
administraccion exige que el práctico sea 
circunspecto, porque Devergie asienta, si- 
guiendo á Duücan, que basta una sesta par- 
te de grano para conseguir en el hombre 
igual efecto que con el elaterio. La raiz de 
esta planta desecada, según Loiseleur-Des- 
loncliamps, purga suavemente y sin cóli- 
cos; su estrado es mas débil en su efecto, 
á juicio de los autores que se han ocupa- 
do de él, que el mismo del fruto. 

También á el exterior y en lavativas ha 
sido utilizado el elaterio en las afecciones 
escrofulosas, paraplegía, afectos vermino- 
sos, etc. Como la coloquíntida puede apli- 
carse sobre el abdomen ó bien por el méto- 
do endérmico, para provocar evacuaciones 
albinas, combatir la constipación etc. Como 
tópico, los antiguos le creian apropiado 
para resolver los tumores, asociándc>le en- 
tonces á la gomo-resina amoniaco ó bdelio 
para activar su acción. Celso aconseja el 
zu.Tio de sus hojas mezclado al vinagre é 
instilado en los oidos, contra la sordera etc. 
en las ingurgitaciones frias de los testículos 
dice este autor, si la dureza subsiste largo 
tiempo, no hay nada mejor que la raiz de 
cohombro cocida con hidromiel y reducida 
á consistencia deca'aplasma; em[)leaba tam- 
bién para provocar las reglas, un [¡osario 
hecho con la pulpa de la raiz desleída en le- 
che. Plinío, dice, que se a|)líca esta raiz co- 
cida en vinagre pera resolver los tumores 
gotosos. Kl ilustre Baglivi asienta con toda 
formalidad, que algunas gotas del zumo de 
cohombrillo amargo, mezcladas á la leche 
de mujer y aspirados por la nariz tienen una 
virtud incroiblc para disipar la ictericia. Se 



FAMILIA PASIFLORÁCEAS. ól 

lee en los fíemcdios fáciles y domésticos, de 
Fou(|uel, obra peligrosa como todos lo.s tra- 
tados de medicina popular, que el zumo ins- 
pirado por las narices es bueno contra la 
migraña. 

En el uso externo exige iguales precau- 
ciones que el interno, Dickson, habiendo co- 
gido un ramo en un jardín y metido dentro 
del sombrero que llevaba puesto, sintió viva 
cefalalgia media hora después, con constric- 
ción á las sienes y frente á la par que dolor 
al epigastrio, cólicos violentos seguidos de 
ilujo diarréico, vomitando materias biliosas 
con abundancia; e.-^tos accidentes que fueron 
acompañados de estado febril continuo, per- 
sistieron durante veinte y cuatro horas, de- 
jándole en un estado de debilidad que des- 
apareció bastante pronto, h. no dudarlo, la 
idiosincrasia de el sugeto influyó en mucho 
en este hecho aislado. 



Esplicaclon de la lámina. Este dibujo représen- 
la nn ramo ríe la planta casi con las dimensiones que 
alcanza generalmente; o semilla; 6 fruto disminuido 
á la mitad y partido á través; c el mismo entero y re- 
ducido como el anterior. 

FAM. PASIFLORÁCEAS. JUSS. 



Arbustos generalmente trepadores, rara vez ar- 
borescentes, yerbas algunas, en su mayor parte de las 
regiones tropicales del nuevo continente, otras espe- 
cies de las extropicales del mismo y también de- 
Asia, África, Nueva-Holanda y Nueva-Zelanda, con 
hojas alternas, estipuladas, multiformes, glandulo- 
sas en el peciolo ó en el limbo y flores axilares comu- 
mciiti; solitarias, encarnadas, moradas, azules ó blan- 
cas. — Cáliz de 5-1(1 sépalos libres en el ápice 1-2-sc- 
rialos, con lóbulos externos grandes foliáceos y los 
interiores mas petaloidcos cuando existen ; con la 
garganta desnuda ó guarnecida con apéndices fila- 
mentosos 6 membranosos, y el fondo generalmente 
operculado. Pétalos ninguno á veces 5, insertos en la 
trarganta del cáliz alrededor de las prolongaciones fi- 
lamentosas, alguna vez irregulares. Estambres 5, ra- 
ra vez indefinidos , opuestos á los lóbulos externos 
del cáliz, soldados en tubo que circuj'e el ginoforo 
con anteras cxtrorsas, dehiscentes longitudinalmente. 
Ovario libre, estilo corto ó ninguno, estigmas ^ grue- 
sos casi 2-lobos en el ápice, l'ruto 1-locular, .3-valvo 
ó indehisceuto cuando es carnoso. Semillas numero- 
sas, con arilo ca,si siempre pulposo , albumen car- 
noso; embrión recto en el centro de este, con cotile- 
dones pin nos foliáceos y radícula homotropa. 

Propiedades. Poco conocidas sus virtudes médi- 
cas, las tienen débiles, sin embargo, algunas pasan 
por narcóticas, vermífugas, diuréticas y febrífugas, 
llamando todas la atención por la forma particular 
de sus llores y por la signilicarion religiosa que so 
ha creido encontrar cu todas sus partes. 

Comprende 1 1 géneros y unas 200 es- 
pecies que DI], distribuye en 3 tribus, Pa- 
ropsicas, Pasiflóreas verdaderas yMaleshcr- 
bieas. 



58 



ÁLBUM DE L\ FLOKA, 



TRII>tT.— 1'asipliii\k\s viíni).vrEnAS. I)C. 

Pi'Ulos nulos, E-<t;imbi'03 commimeiiCo 5. Ova- 
rio pcilicclado. PeiluQcnlillos frecuaiitcmonto zarci- 
Uüsos. TuUos por lo común trepar]orc9. 

Gkn. PASsiKLonA. Juss. Tubo del oiliz muy corlo 
üuc llova en su garganta vi'ia corona do lilamentüs 
dispuestos en muchos órdenes. ISa)-» generalmente 
pulposa, alguna vez casi membranosa — Yerbas ó 
arbustos zarcillosos , trepadores , raro vez árboles 
también con zarcillos de Araérica tropical, un corto 
número dol Asia, con liojas alternas, enteras, loba- 
das ó divididas; estípulas apareadas, rar.a voz ningu- 
nn y podónoulos axilares solitarios aparcados ó mu- 
chos l-raulti-lloros. 



SEr, DEfALOiiA Rlrn. Cáliz \0-lobo, Sin involurro 
ó muy pequeño y distante de la flor. Pedúnrulon l-llo- 
ros !i zarcillos scncitlos, que salen dclas mismas axiíus. 

PASSIPLORA KUBPvA, L. 



Clci)ta/is Indica, flore clávalo, siiavo rn- 
bcnte, fntrln exhar/ono, cnccineo, folio bi- 
comí. Touin.— Rai. — Flus Pamonis folii 
mrdia lacinia (jiiasiahscissa, flore minore car- 
neo. Sloan. — Gynantl. Ponland, L. 

Pasionaria roja, Granadilla roja. Esp. Passiflora 
rubra. Fort. Passion-/lovocr red. Ing. Granadille rou(je. 
Franc. 

De3C. Hojas aterciopeladas, acorazonadas en la 
base, 2-loba8, aristadas, sin glándulas en la cara in- 
ferior y en los peciolos; pedicelos solitarios ; ovario 
f eludo casi gloooso. — Ilabita en las Antillas y Santo 
)omingo. 

Las pasionarias, cuya denominación se 
les dio por la semejanza que en algunas par- 
les de su flor se creyó ver con los símbolos 
de la pasión del Señor, no se han hecho lu- 
gar aun en nuestra terapéutica; su proximi- 
dad á las Ciicurhilácoas hacen sospechar en 
ellas principios activos, asi que la especie P. 
qnadrnngularis propia de las Barbadas, fué 
dada 'i conocer por Ricord-Madiane teniendo 
según 61 sus raices virtudes enérgicas, que 
obran como un veneno narcótico y de l.is 
que parece estrajo un principio particular in- 
mediato, la Passiflorina. A. Bourbon las con- 
sidera solo como eméticas, adicionándolas el 
Apocimum scandens, mas este produce poi sí 
solo tal efecto, según Merat y de Lens y aña- 
den que considerada la granadilla como muy 
perniciosa no debe soñarse en emplearla; úl- 
timamente, Hul>. que ha vivido oclio años en 
la Martinica, dice que apesar do todoloespues- 
lo, laraizen cuestión no es venenosa. Sus fru- 
tos con los de otras especies adquieren volíi- 
men regular y son comejlibles. La especie 
que hemos dibujado os también reputada co- 



mo narcótica allí donde crece espontánea- 
mente, y |>reparan con sus flores y frutos 
un jarabe y una tintura que emplean en sus- 
titución del opio. La P. incarnala la P. 
Círrtdca, etc. y alguna otra mas, propias 
del Brasil, son empleadas por los natu- 
rales como febrífugas. Creíble es, que las 
propiedades que luisla aqui se les ha atribui- 
do no sean exacla.s, y necesario que se com- 
prueben para considerarlas como medicina- 
les. 

Pero si en este sentido no merecen lla- 
mar la atención las Pasiflóreas, la llaman 
realmenteporsueleganteporle,piis tallos tre- 
padores y flores bastante bellas, asi que se ha 
procurado aclimatarlas, habiéndolo consegui- 
do con algunas de ellas talos como la P. 
car idea, L, Pasionaria azul, yerba de lapasion; 
que es la mas estendida en su cultive», y que 
todos conocen por emplearla para cubrir los 
cenadores, balcones, ect. La P. incarnala L 
la sigue en aquel destinándola al mismo objeto 
y como de curiosidad se cultiva la quadran- 
gidaris y algunas otras, cuyo cultivo porolra 
I)arte es bastante sencillo, exigiendo una 
tierra ligera, y buena csposicion. 



Esplicacion de la lámina. La parte que represen 
ta esta lámina, está reducida á la tercera parte de su 
tamaño natural: a íbrmacioa del fruto; 6 fruto; c se- 
milla cousiderablemcnlc aumentada. 



FAM. PARONYCHIEAS. ST. HIL. 



Plantas hcrb.iceas algo leñosas; ramosísimas, en 
su maj'or parte de las regiones templadas y mas par- 
ticularmente de la mediterránea, con hojas por lo 
general opuestas rara vez alternas ó falso- vertioila- 
das; estípulas eséarios.as ó sin ellas y llores peque- 
ñas por lo común blanco-verdosas , sentadas en las 
asilas ó cimosas, terminales y con bracteas pareci- 
das á las estípulas. — Cáliz de 5 y alguna vez de 3-4 
sópalos soldados en la base hasta la mitad ó mas ar- 
riba. Pétalos pequeños, escamiformes cu número 
igual al de los sépalos rara. \-cz ninguno. Estambres 
insertos eu el tubo del cáliz ó en el receptáculo de- 
lante de los lóbulos caliciuos y en número igual, 
menor ó doble, con filamentos libres y anteras 2-lo- 
culares. Ovario libre, estilos 2-3, libres desde la ba- 
se mas ó menos unidos. Fruto monospermo, men- 
branoso, indehi.ícentc ó polyspermo cou válvulas, 
encerrado en el cáliz. Semillas numerosas, fijadas á 
la placenta central, ó solit.arias casi colgantes con el 
cordón largo que nace del fondo de la celda; albu- 
men tarináeeo; embrión periférico, lateral, con coti- 
ledones pequeños y rejo dirigido al hilo. 

Propiedades. Son de poco interés bajo el punto de 
vista de sus aplicaciones médicas, eu general algo 
astringentes, habiendo sido algunas empleadas como 
diuréticas y atemperantes. 



Comprende sobre ^2 géneros gou 



lli 



rAMILf\ PARONYCniEAS. 



39 



especies repartidas por DC. en siete tril^us 
de las que solo daremos & conocer la 

Tliinu.— Ilecedreas. R. BR. 

Cáliz "i-partido. Pélalos ninguno ó 5. Estambres 
2-5 insi^rtos en el Ibndo dol cáliz. Estilos 2 , librea ó 
ala;o\iniilos. Caja indehiscente,ll-spernia. Cordón um- 
bilical largo, nacido del fondo con la semilla casi 
colgante dol ápice. — Yerbas, alguna vez matas, con 
hojas opuestas, agu.liis y estípulas epcariosas. 

Cten. Herniauia. Toürn. Cáliz casi ,5-partido nn 
poco coloreado interiormente. Pétalos 5-íilitbrmes: 
enterisimos alternando con los sépalos, á veces nin- 
giino ó muy pequeños, Estambres 5 ó por aborto 2-3, 
Estilos 2 cortos, distintos ó reunidos por su base. 
Caja t-sperraa, indehiscentc cubierta por el cáliz. — 
Ycrb.is, rara vez matas, con hojas opuestas agudas 
y estípulas. 

HERNIAUIA GLABRA. L. 

Polygonitm miiius s. Millef/mua major. 
C. B. P. — ¡lerba (urca. Hemiaria off\— 
Peni. Digyn. L. 

Hemiaria, — milengrana. Esp. Hemiaria, — hcrha 
turca. Port. llcrniairc, — licruiolc, — turqueilc, — licrhe 
ditture, — »ws<7oii. Franc. Suinol rtiplure-worl. Ing. 
liruchkraui. Al. A.7eín duizend h'noop, IIol. Sparij-z- 
trzcci. Pol, Brackwrt. Su. 

Desc. Planta herbácea^ lampiña, tendida; hojas 
aovado-agndas, lampiñas, algo pestañosas; estipulas 
muy pequeñas pestañosas; llores sentadas en prlome- 
rulos axilares, multlrioros , lampiños. F!. I\Iayo. Se 
encuentra en sitios arenosos de los alrededores de 
Madrid, Barcelona, Logroño, Córdoba y otros mu- 
chos puntos de Españ.a. 

Parles usadas. Toda la planta. 

Recolección. Puede recogerse durante el estío, pe- 
ro mas particularmente en Junio y Julio, es fácil de 
desecar y conservar, para lo que solo hay que pri- 
varla de la humedad. 

Propiedades y nociorus químicas. Es inodora y de 
sabor ligeramente amarpro. El sulfato ferroso colora 
en pai'do su infusión , lo cual indica contener un 

Srincipio activo , que los químicos no han aisla- 
aun. 

S3 ensalza esta ])laiila como astringente 
diurética y litontriptica y anlioftalinica, ha- 
biendo sido empleada contra el mal de pie- 
dra, leuco(lc(imasia, mucosidades de la vejiga, 
y debilidad de la mía y sobre todo en el tra- 
tamiento de las hernias de donde viene su 
nombre vulgar; se afirma, siguiendo á Ma- 
tliiolo, que contundida y aplicada sobre las 
hernias, las cura radicalmente tomando á la 
par su cocimiento ó polvo; 'i buen seguro 
que nadie se le ocurrirá hoy, reducir por es- 
te medio la hernia mas sencilla. Mas por 
esto ¿hemos de deducir según lo han hecho 
Spielmann, Bcrgius, Rlurray y Mérat y de 
Lens, que sea nula y que considerada como 
tal debe borrarse de la materia médica? 
Cazia creo que uo, fúndase para ello en lo 



(]uo vamos á osponer: Kl Dr. Ilerpain, de 
Mons, ha demostrado por medio de hechos 
en un periódico médico de 1855, que la 
hemiaria es uno de nuestros diuréticos mas 
poderosos y constantes y ape.sar de la apasio- 
nada crítica de Spielmann, Bergius y PcyriU 
he, añade este profesor, no dejarcí por esto 
(le ser un medicamento precioso, tanto por la 
fidelidad de sus resultados, como por la faci- 
lidad lie ad(¡u¡rirse. «Administrada á un hom- 
bre sano, dice Ucrpain, la hemiaria favorece 
sensiblemente la emisión de la orina, sin pro- 
ducir cambios apreciables en las funciones 
respiratorias y de la circulación y sin dar 
lugar tí fenómenos nerviosos sensibles; su 
efecto se manifiesta prontamente, 31)0 CO 
minutos próximamente después de su inges- 
tión y persiste muchas horas sin que ha- 
ya necesidad de i-ccm-rir á nuevas dosis del 
medicamento. En las esperiencias que he 
emprendido bajo la i^gida de Van Denbrouk, 
que la emplea desde hace veinte afios, la 
he prescrito en infusión (30 gram. por li- 
tro de agua), y cada vez ha producido la 
emisión de grande abundancia de orina cla- 
ra y límpida; la empleo en diferentes dolen- 
cias que parten de un tipo, que es la anasar- 
ca Los resultados que he obtenido son 

tansatisfactorios que me autorizan ó emplear 
esclusivamente este diurético á la dosis de 
30 á 60 gram. en las veinte y cuatro horas, 
contra las afecciones de la naturaleza de las 
que hablamos; algunas ascitis sobrevenidas 
á sugetos anémicos, han desaparecido en 
breve tiempo bajo la inlluencia de este me- 
dicamento. » He aqui que la ¡Hemiaria como 
tantas otras plantas indígenas que los anti- 
guos hablan ensalzado hasta las nubes y que 
los modernos con sobrada ligereza han es- 
cluido, viene á tomar plaza en la materia 
médica, con el rango debido á sus virludes 
reales, ¿Volverá á ser condenada al olvido 
por la indiferencia? 

La Hemiaria cinérea, L. tenida por algu- 
nos por li Hemiaria oficinal y que mas ge- 
neralmente se conoce con el nombre de 
Quebranta piedras, nombre también aplicado 
por oíros á la que hemos dibujado, diüeic 
muy poco en sus caracteres de la descrita, 
y aunque vive casi siempre con aquella, don- 
de -solo se encuentre esta, puede usarse muy 
bien por ella; siempre ha sido considerada 
como de iguales virtudes. 

Esplicacion de la lámina. Dibujo de toda la plan- 
ta ton sa luagültud natural; o llor antes de alirirso; 



40 



k\Mm DE L\ FLORA. 



b\a misma vista por detr/i?; c corola con los i'irK.inoa 
Bexnalos; ti ciUiz y ibnnaoion del fruto, todas estas 
partes aumentadas considerablommiti;. 

!• AM. CRASULÁCEAS. DC. 

PlanUis herb.'iccas inj;osas ú arbustos de todos los 
paises templados y calientes, del Cabo de Buena- 
Espp.ranza una mitad de ellas , viviendo en Europa 
y en la región mediterránea solo una sexta parte y 
el resto entre Oriente, Asia, islas Canarias, América 
boreal y tropical y Nueva-Holanda; con hojas sin es- 
tipulas y llores por lo común en corimbos ó cu cimas 
csoorpioideas y rara vez solitarias axilares. — Cáliz 
de 3 o de H-20 sépalos soldados mas ó menos entre sí, 
mas no con el ovario. Pétalos tantos como sépalos, 
libres y alguna vez adheridos hasta formar corola 

f.araopetala, insertos en la base de los sépalos. Estani- 
res en número igcial al de los pótalos y alternos é 
insertos como ellos y adheridos á su base , con fila- 
mentos libres, alesnados y anteras ovales, longitudi- 
nalmente dehiscentes. En la b.ase de los carpelos es- 
camas nectarlferas, solitarias. Fruto folicular forma- 
do de 5, de 3-20 carpelos secos, polyspermos con aber- 
tura interna; estilos libres, cortos y persistentes }■ 
estigma casi terminal. Semillas mimercsas ó rara 
vez en corto número, pequeñas con .albumen tenue, 
carnoso; embrión recto, oon cotiledones muy cortos 
y rcju dirigido al hilo. 

Propiedades. Están consideradas cu general como 
balsámicas, vulnerarias, refrigerantes, calmantes, 
antiescorbúticas y diuréticas; haliiendo algunas que 
se usan como alimento, mientras otras son bastante 
acidas. 

Comprende 19 géneros y 450 especies 
que lia leparlido DC. en dos tribus, Crasu- 
leas y Crasuiáceas anómalas. 

TRIBU.— Crasuleab. DC. 

Carpelos enteramente libres, dehiscentes por el 
ángulo interno. 

Gen. Sf.mpf.rvivum. L. Cáliz 6-20-parlido. Pétalos 
(j-20, oblongos, agudos. Estambres en número doble 
de los pétalos. Escamas junto á lab.ase de los carpe- 
los, dentadas ó laciniadas. Carpelos tantos como pé- 
talos. — Yerbas acaules ó caulescentcs, alguna vez 
matas un poco carnosas de Europa central y aus- 
tral, abundantes en las Canarias, con hojas comun- 
mente revueltas, ramos de la cima corimbosos 6 apa- 
nojados y pétalos amarillos, blanquecinos ó purpú- 
renles. 

SEMPERVIVUM TECTORUM. L. 

Sedtm majus mugare. C. Bauh. — Se- 
dum majus. Tourn. — Sempervivum majus. 
Gcr. — Sedum seu sempervivum off. — Dode- 
cand. Polig. L. 

Siempreviva mayor. Esp. Semprs viva. Port. Jou- 
barbe, — grande, joubarbe, — joubarbe des toits, — jom- 
barbe, — artirhaut sauvaf/e. Franc. Jlattslauch. Al. 
Ifotme-leek . Ing. Hunslísk. Dan. Su. — Siempre viva. 
It. Donderbaard.—huislook. llol. Rozchadnik,-wielk, 
Pol. Tchesnok dikoi. Rus. 

Desc. Hojas pestañosas, planas, sentadas, lanceo- 
ladas, las radicales aovadas; escamas cuneiformes, 



carunculadas; llores purpúreas oon 12 pistilos; mUa- 
loH .")•'.), patentes, l'l. lunio. Eu los Pirineos, Mon- 
serrat, Monseny, Aragón, .Mearria, Serranía de Cuen- 
ca etc. habiéndose hecho también espontánea en las 
paredes, tejados y muros viejos de muchas partes de 
España. 

Parles usadas. Toda la planta y especialmente las 
hojas. 

Recolección. Deben usarse las hojas mas gruesas; 
ordinariamente se emplean frescas. 

Propiedades y nociunei químicas. Las hojas de 
siempreviva tienen un gusto fresco y astringente. 
Contienen mucha albúmina y sobremalato de cal. 

La siempreviva es refrigerante, asli'in- 
gente, anliespasmódica, detersiva; habic.i- 
doso empleado otras veces su zumo contra 
las fiebres inllamalorias, biliosas é intermiten- 
tes, diseiileria, enfermedades convulsiv ¡s, corea 
epilepsia etc. siendo un remedio vulgar en 
las (juemaduras, inflamaciones superficiales, 
llagas gangrenosas, úlceras sórdidas, callos 
etc. Boerliaave recomendaba el zumo de 
esta planta en la disenteria; Roques la usó 
en una joven en idéntico caso, después de 
haber empleado en vano otros recursos y 
en breves días consiguió su curación, y 
luego que da cuenta detallada añade, «si 
se rae hubiera propuesto hace treinta años 
esto medio, le hubiera repulsado; preciso es 
no creer ciegamente todo cuanto se lee en 
los tratados antiguos de medicina, mas es 
también necesario alejar de si el escepticis- 
mo; en mi primera edición de las Plantas 
usuales, rendí culto al espíritu satírico de la 
época, lócame ahora reparar en algún rao- 
do mi injusticia tratando con mas conside- 
ración ;i rais predecesores. El Doctor Rei- 
chel, doBaviera, ha elogiado el mismo zumo 
como narcótico específico en las afecciones es- 
pasmódicas que suceden á perturbaciones de 
las funciones del útero y no ó una lesión or- 
gánica; en tanto, dice, que la valeriana y los 
castóreos están indicados en las que afec- 
tan el sistema nervioso, asi lo está la siera- 
previva cuando es el sistema vascular el 
afectado, lo que se conoce bien por existir 
dolores fijos con pulsaciones en la región 
hipogáslrica, pesadez en la ;)e/r/*', calor ani- 
mal aumentado y gran rapidez en la circula- 
ción. También corresponde en la amenorrea 
y dismenorrea, debiendo administrarse en 
estos casos el zumo recien espriraido á la 
dosis de raedia cucharada de las de café, 
tres ó cuatro veces por dia en un poco 
de agua azucarada. Si los espasmos uteri- 
nos añade Reichel, se dirigen mas sobre la 
sensibilidad que sobre la circulación, si las 
eslreraidades estaa frías, la oripa incolora, 



F\MILI\ CRASrUCEAS. 



Ai 



so «socia esto zumo á la linluia alcoliólica 
de valeriana on partos iguales, ó í\ su mitad 
do la do castóreos, admiiiislrándusc áO izó- 
las do esta mezcla en azocar, tres ó cuatro 
veces al dia, pudiéndose prescribir al mis- 
rao tiempo para bebida u>ual, una infusión 
de algunas hojas do la planta mezclada con 
las aromáticas, tales como la melisa etc. 

Tourncfort, decía, que nada hay mejor 
para los caballos enfocados, que hacerles to- 
mar media pinla do zumo do siempreviva. 
Su uso externo se lia prodigado á gran 
número do dolencias; parece da buen resul- 
tado en la sordera que reconoce por causa 
el enduiccimienlo del cerumen ó una exu- 
dación inllamaloria, venga ó no acompa- 
ñada do Ilujo do mal olor; en este caso se 
instilan en los oidos, muchas veces al dia, 
algunas gotas del zumo, sosteniendo den- 
tro de ellos una bolitas de algodón en ra- 
ma. Foreslus empleó en fricciones sobre las 
ulceraciones serpigiiiosas de la cara (Serpi- 
go) en los niños, una mezcla de siempreviva 
y creta pulverizada á consistencia do lini- 
mento, el que usa Cazin con ventaja en el ecze- 
ma arjudú con exudación sero-purulenla abun- 
dante. Leclerc, considera como remedio ex- 
celente, en las oftalmías incipientes, la plan- 
ta contundida con igual cantidad de hojas 
de hinojo aplicada sobre la parte; Boyer, 
usaba en las irritaciones déla piel, dermalo¡,es 
i-ivos, y ulceraciunes profundas ole. una po- 
mada compuesta con el zumo de este vegetal 
y manteca lavada, de cada uno 90 gram., 
aceite de almendras 120 gr. 

El zumo dicho mezclado á partes igua- 
les de tintura oleosa de liípericon, agua de 
cal y manteca, constituye una pomada em- 
pleada con éxito contra las afecciones pru- 
riginosas de las partes genitales. 

, Es bastante común el uso del mismo, 
dilatado en suficiente cantidad de agua adi- 
cionando miel, como gargarismo en la í/«- 
(/tna s»/!/)/e, en la que parece producir buen 
efecto, y en la que sin embargo los astrin- 
gentes como se sabe, corresponden mejor 
que los emolientes; es popular el usarle ba- 
tido con aceite común ó de nuectí, contra 
las quemaduras de primero y segundo gra- 
do; mitiga los dolores y precave la forma- 
ción de tlictenas, mas es preciso renovarle 
con frecuencia; también so le ha visto dar 
buen resultado en las inflamaciones traumá- 
ticas if hemorroides dolorosas, como refrige- 
rante: fundíindose en esta propiedad entra 
en el ungüento populeón y se aplica algu- 
' Tomo il. 



ñas veces conlundida en la í'rcnti;, [¡ara cal- 
mar la ccfalahjia rehiil; habiéndole corres- 
pondido nuiy bien ú Cazin, para lo que la 
reiuicva diversas veces, asi en las (fiema- 
duras, tópico que las gentes del campo 
conocen y emplean diariamente, como sus 
hojas que tienen en la boca para oponerse 
á quo se seque la lengua, en las fiebres bi- 
liosas, inflamatorias y tifoideas, en cuyo ca- 
so y en las aftas, proporciona alivio, gorga- 
rizándose con una mezcla del zumo, agua 
y miel; en el mvguet se puedo prescribir 
la siguiente fórmula: zumo de siempreviva 
y miel áá 00 gram. alumbre , 1 gram. 
que se aplica con un lechino muchas veces 
al dia. 

Las hemorragias nasales cesan instante, 
neamente por medio de una cataplasma de 
sus hojas contundidas con vinagre y a[)lica- 
da al scrolum: es también popular contra los 
callos, para cuyo uso se quila á las hojas su 
película poniéndolas después sobre ellos; 
disipan los dolores y destruyen poco á po- 
co las partes endurecidas; su zumo mez- 
clado á parle igual con el de hiedra y en el 
que se empapan hilas finas, colocadas so- 
bre los ojos de gallo y manteniéndolas me- 
dia hora, dícese es un tópico que los des- 
truye á las dos ó tres aplicaciones. 

Esplicacion di: la lámina. Dibujo de le planta 
cou las dimensiones que generalmente alcanzara 
escamita; b, c. pétalo cou un estambre. 

Gepí. SF.nuM. DC. Cáliz 5-partido, con los sé- 
palos aovados, generalmente hinchados y Ibliolados. 
Pétalos 5, por lo general patentes. Estambres en nú- 
mero doble de los pétalos, Escaraitas neetaríferas en- 
teras ó muy poco escotadas. Carpelos .'i.— Yerbas ó 
matas pequeñas de las reciones templadas de todo 
el globo, principalmente de Europa y Asia nentral, 
con tallos comunmente ramosos desde la kase; hojas 
alternas, alguna vez opuestas, carnosas, rollizas ó 
planas, cnterísimas, rara vez dentadas, y ílores en 
cima, Ijlanoas, purpúreas, azules ó amarillas. 

SEDUM AGÜE. L. 

Semperrioim niiniis vermicnlalumacre. C. 
Bauh. — Sediim parcnm acre flore lúteo. J. 
Bauh. — Tourn.— F<?í7)ííc';i/a/v.s sire illecebra 
minorjicris. Ger. — illecebra minor, sice sedum 
Dioscoridis. Park. — Dodecand. Doilccagin. L. 

Siempre i'ivapiamlc,— serlo a<-rc. Esp. Vcrmícuía- 
ria. Port. Joubarhe jieli'c, — vvrmirulaire, — vcrmicutai- 
rr bridante, — sedon ane, — joubarbn brulantc, — .'crfo/» 
brulante, — orpin bn¡lanle,~'poivrc des murailks, — iV'e- 
rrbra, — pain d-oifeau. Franc. fíHinr/ sloiie-crop. lup. 
Pinochiclla. It. Muncr ofcífcr. Al. Muur pcpcr. IIol. 
Fcllcnoppar. Su. Motoaiíe. líus. 



tí 



Al.nCM PE l\ FLOn.V. 



JDksc Tallo un poco rastrero en la baso; ramos 
iloruclios, liojaM aovadas, sentadas, ua ])cco soklailas 
al tallo, gibosas, derocliitas, alternas: (lores sentadas 
ün ciiuii 5-üda; lacinias del cáliz ovales obtusas; pé- 
talos lanceolados, aguzados. ¥1. Mayo, Junio. Peren- 
ne; es muy frecuento en sitios arenosos y pedregosos 
de muchas proviivcias. 

Parles usadas. Toda la planta. 

fíecokccion. Generalmente se emplea fresca, en- 
contrándola viva todo el año; por Setiembre y Octu- 
bre es cuando ad(|uiere toda su energía. Si se la 
«[uicrn reponer se seca con cuidado en la estufa. 

Propicaadí'í y nociones quimiías. Es inodora, de 
sabor cálido, picante y acre; &a acritud que parece 
reside en el zumo, la pierde casi por completo al do- 
secarla. El cocimiento no precipita por el sulfato 
ferroso. Su principio acre está acompañado de una 
materia grasa soluble en el éter, la cual se obtiene 
en disolución acuosa, tratando el residuo etéreo por 
el agua según Caventou, el cual seg\iu él mismo 
es acre y irritante y con alguna semejanza á la bilis 
cj'stica, de una acritud estreniada, (¡ue al masticar- 
le deja en la cámara posterior de la boca y que per- 
siste por bastante tiempo. 30 gram. y ll2 de scdum, 
le dieron 2 g-ara. próximamente de materia amari- 
lla, de manera que 10 centíg. equivalen á 2 gram de 
la planta. 



pREr\nACioxrs rAnM.\ci-.uTic.\s y dosis. 

A ri- iNTF.nion. Cocimiento, en agua ó cerveza ua 
puñado por Kil. 

Zumo depurado, de 4 á 15 gram. y hasta 30, se- 
gún el efecto (|ne se quiera producir. 

Polvo, de 25 centig. á 1 gram. en vehículo apro- 
piado. 

A F.L EXTERIOR. Zumo puro ó diluido en a^tm; co- 
cimiento cu cerveza ó enagua, para lociones, fomen- 
tos; en cataplasmas contundida. 

La siempreviva picante es un veneno 
acra, cuyo zumo lomado á la dosis de 50 
i^ram. produce evacuaciones abundantes é 
inflamación del tubo digestivo; las esperíen- 
cias de Orilla vienen á comprobar oslo mis- 
mo. Bajo el punto de vista terapéutico, es 
cmeto-catc'irtica, cuyo efecto produce con 
violencia, razón por la que conviene ser cir- 
cunspectos en su uso; en caso de intoxica 
cion se emplean para corregirla los medios 
de que se eclia mano en idéntico, por la 
que ocasiónala Briovia y Celidonia. A do- 
sis refractas, tiene una acción secundaria 
6 consecutiva sobre diversos aparatos del 
organismo, asi que ha sido considerada co- 
mo diurétira, aperitiva, febrífuga, funden- 
te, etc. y como tantas otras plantas de ac- 
tividad, fué empleada contra nniclias dolen- 
cias y mas especialmente en el escorbuto; 
fiebres iutermilPnles, hidropcsia, epilepsia, co- 
rea etc. 

Linnéo, dice, se administró en Suecia 
contra el escorbuto; Gunner y Rorricliius 
teñen la pretcnsión de haber curado muchos 
escorbúticos con ella, asi usó lielow, mé- 



dico sueco, el cocimiento en leche ó cerve- 
za, aiilicándola también sobre las lilceras y 
contracción de los miembros, que sigue á 
ciertos periodos de aquel. Langc la pros- 
cribía en leche do cabras. Linnéo njismo, 
añade, que en muchas parles de Suecia, 
era empleada contra \as imermilentcs, para 
lo cual tomaban una hora anlfs del acceso, 
el cocimientode un puñado de esta siempre- 
viva on I kil. de cerveza, reducido á la mitad 
por la decocion y dividido en varias dosis de 
una taza, lo cual era l)aslaiitc para cortarlas, 
advirlicndoque produce muclios vómitos. lín 
Brunswicii se las cura también provocando el 
vomito con una media cutiiarada del zumo 
mezclado al vino; Bocrhaave había ya dado 
á conocer que un charlatán usaba la infusión 
déosla planta para cortar Lis cuartanas y cu- 
rar otras afecciones crónicas. 

Cuando se administra íí la dosis de 4 A 
8 gr. el zumo del Sediim acre, solamente es- 
cita algunas náuseas y obra como un diuré- 
tico eficaz, bajo cuya forma le recomendaba 
Giliberl, cual escelente remedio en las obs- 
tracciones de Ids visceras abdominales, icteri- 
cia, Y clorosis. ParaBlegny, su agua destila- 
da á la dosis de liO gram. mezclada con ">0 
del zumo de limón, es íilil en clcólico nefrí- 
tico y para espulsar los Ctilculos; mas ténga- 
se en cuenta, que su uso del.ie subordinar- 
se al estado de los órganos y que sería pe- 
ligroso cuando existiera irritación ó flegma- 
sía crónica de las vías urinarias. 

Diversos hechos dados á conocer en Ale- 
mania y Francia, parecen anunciar que ha 
sido administrada con éxito en algunos casos 
do epilepsia, pero en 0[)inion de muchos 
[iriictícos se puede llegar á idénticos resul- 
tados, con los demás purgantes y eméticos 
si oslan bien indicados como revulsivos, ¿no 
podremos creer otro tanto de el alcanzado 
en las intermitentesl 

Apesar de lo que dejamos consignado, 
merece fijarse la atención en su uso contra 
la epilepsia; Laubendcr, la ha empleado on 
polvo mezclada al azúcar, por mañana y lar- 
de, empezando por la dosis do 50 cent, au- 
mentada sucesivamente basta 1 gram. 25 
cent, ó 1 gram. 50 centíg.; las primeras 
tomas determinan vómitos , cámaras abun- 
dantes y un malestar que fatiga á los pa- 
cientes; de dos casos de que dá cuenta 
on los Ann de méd. d' Altembourg. 1844, 
en el primero, cuyos accesos se repetían por 
semana, se retrasaron hasta un año; en el 
segundo después del uso íMSediim acre, du- * 



FAM1LI\ CR\SÜLÍCEAS. 



43 



raiito, tros racsos, dcsaparecitírou por coiu- 
plclo arladlos. Polors cita chico obscrva- 
ciuiios (le cpilfjisia y corea, en las que ad- 
niinislrado el polvo á la dosis do 40 á 50 
códl.pordia ydiiraiilo algiiii lioin[)0, curó la 
dolencia á uno y rclrasó y debililó los acce- 
so-; á los otros. Fauvcrge en una memoria 
sobro la epilepsia, dá cuenta de cuatro casos 
de los que tres curaron con el uso de esta 
siempreviva, que databa, en uno de ocho 
y en otro de once arios; prescribía desde 
luego el polvo ó la dosis 1,20 gr. mas oca- 
sionando cólicos violentos una hora después 
de liabcrlo lomado, se vio en la precisión 
á asociarle al almidón y á la goma arábiga; 
bajo cuya forma los pacientes cjnlinuaron 
lomándole por espacio de mucbos meses sin 
aquel inconveniente; á su uso anadia el de 
la sangría, baños frios y una alimentación 
vegetal. Godier poco tiempo después, publi- 
có tres observaciones sobre su uso en la 
misma enfermedad, consiguiendo alivio solo 
en dos; en su administración siguió á Fan- 
verge. Esquirol, según reGercn Meiat y de 
Lens, empleó esta planta sin resultado en 
una docena de epiléptico?, á la dosis de 6 
gr. diarios por dos ó tres meses; esta do- 
sis que no produjo mas que algunas náu- 
seas, hace sospechar á dichos prácticos que 
el medicamento no estarla bien preparado, 
lo cual según ellos acostumbra suceder en los 
hospitales, donde además las esperiencias no 
son continuadas; la falta de vómitos y por 
consiguiente de revulsión, parece causa su- 
ficiertte para que no correspondiese, y viene 
en apoyo de la opinión favorable emitida en 
su aplicación en la epilepsia, jiudiendo con- 
cluir con aquellos; 1.", que el SeJumacre es 
casi siempre útil contra dicha enfermedad; 
2." que generalmente aleja ó disminuye sus 
accesos; 3." que algunos enfermos han cu- 
rado completamente. 

No menos interesante es en sus aplica- 
ciones al estcrior; habíala empleado fresca 
con éxito como tópico en el cáncer Quesnay, 
cuando Manjuet, de Naucy, vino á llamar 
nuevamente la atención de los prácticos, pu- 
blicando gran número de casos favorables 
de su uso, en el tratamieutode las afecciones 
cancerosas, llar/as gaitrf roñosas, úlceras de mal 
carácter ij tina; para combatirlas que, la con- 
tundía en un mortero y reducida á pasta la 
añadía un poco do aceite, haciendo una cata- 
plasma, que aplicaba por mañana y tarde á 
la parle afecta; en las úlceras ¡istulusas, em- 
pleaba en inyección, bien el zumo ó su coci 



miento. Otros muchos profesores como Hart- 
man, Doron d' Arl)0Í3, Tourniíi, Uobert y 
I'icrrot,Tournon y Yerney, aplauden también 
aquel en los mismos casos en que Marquet la 
utilizó y Ilévin la prescribe contundida en el 
noli me langere: Lombard da cuenta de tres 
casos de cáncer, en que le usó y produjo la 
curación, y Pühes quedó satisfecho en dos de 
úlceras cancerosas que trató con ellas; Tur- 
bes vio curar de una úlcera cancerosa en el 
labio, empleando el mismo medio; Huniva, 
dice, que los Piamonleses la usan con fre- 
cuencia en el tratamiento de las mismas, sien- 
do numerosos los l)uenos resultados; Roycr, 
profi^sor veterinario, la lia empleado durante 
veinte años, y ha conseguido resultados satis- 
factorios en las úlceras cancerosas de los perros 
y en el tratamiento de las rebeldes que siguen 
á la sarna húmeda y pertinaz. 

Alibert tuvo ocasión de observar su efec- 
to en el cáncer ulcerado del seno y en una 
úlcera cancerosa de la nariz ; por el pronto 
su aplicación se toleraba difícilmente, mas 
poco á poco el paciente se habituó áella; en 
el primer caso, la supuración se hizo menos 
fétida, las hemorragias que se repetían con 
frecuencia, cesaron inmediatamente y la llaga 
lomó el mejor aspecto; este medio se conti- 
nuó por un mes, pero el enfermo estenuado 
por el padecimiento, sucumbió; en el segun- 
do habían sido usados sin resultado ios cáus- 
ticos y otros remedios , las cataplasmas 
lie este sedum detergieron prontamente la 
úlcera ; los bordes que estaban abulta- 
dos, se desintlamaron y tomó toda ella 
buen color ; el tratamiento se siguió por 
mes y medio, hasla que el enfermo no qui- 
so que se continuara: «El resultado que 
hemos obtenido, dice Alibert, parece pro- 
bar que la siempreviva acre, está dotada de 
virtudes detersivas muy enérgicas.» Bajo es- 
te punto de vista la considera Caziu y no co- 
mo un específico contra e! cáncer ulcerado, 
si bien no tuvo ocasión de emplearla contra 
las úlceras cancerosas eu las que paracc 
ejercer una acción especial. También , ha si- 
do usado como resolutivo en los tumores 
del seno que quedan estacionarios hasta la 
müno[)ausia, habiendo adquirido un progre- 
so notable en esta época, una enferma se in- 
quietó y consultó al Dr. Debout; empleados 
diversos remedios nada se alcanzó, enton- 
ces recurrió á una cataplasma compuesla, 
cuya parlo activa era la planta en cuestión; 
desde las primeras aplicaciones los dolores 
interniílenies, de los que el tumor era el 



4i 



\L«l M DE LA. 1LU«,V. 



asieiito, porilieron su l'i ecueiicia y aclividad; 
conliniiatloostii (ralainionlo por varios meses, 
su valúinori disminuyó poco ü poco, conclu- 
yondo por desaparecer. Cotilundida y apli- 
cada sol)re los luiaoros blancos iiidoleiUes, 
hidrarlrosis, inguri:;iUicioii('S linfálicasy f^laii- 
dulosas, lia [iroducido muchas veces buen 
efecto; en cuyos casos Cazin la mezcla á las 
hojas do acedera así como lo hace con las de 
aro cuya acción resoluliva es casi la misma. 
El éxito conseguido de su uso contra la 
lii'iu , por Marquet, os de tal naturaleza 
que merece llamar la atención de los prácti- 
cos; en 40 añosquediccla ha aplicado con- 
fundida sóbrela cabeza de los tinosos, jamás 
le ha faltado; es, añade, un cáustico suave 
que levanta y hace caer todas las costras, 
sin ocasionar dolor. Doron, parece curó 
tina, que se habia resistido á los demás me- 
dios empleados, usando la planta maphacada 
y mezclada á la manteca fundida. 

El uso de esta siempreviva, goza en algu- 
nos puntos de mucha voga popular para cu- 
rar los clavos y ojos de gallo; generalmente 
.se alterna con la siempreviva mayor, mas 
frecuentemente empleada, y se aplica en- 
tera después de despojarla de su película. 
La siempreviva acre tan común y tan 
abandonada, según dejamos espuesto es 
muy enérgica, debe fijar la atención de los 
profesores y principalmente, repetirse nuevos 
ensayos, puesto que se trata de combatir 
con ella enfermedades tan pertinaces y ter- 
ribles como la epilepsia, cáncer y tina. 

El Scduin alluun. L. muy atine á la des- 
crita goza de algunas propiedades médicas, 
si l)ien no es considerada coa la importan- 
cia de esta; suele usarse el acre por él lo 
que no debe ser así, una vez que la energía 
de aquella cslá reconocida, si bien su sustitu- 
ción tiene lugar en la preparación de al- 
gunos medicamentos magistrales dedicados 
en general al uso csterno, cual sucede con 
el ungüento populeón de la F. E. etc. 



Esplicacion de la lámina. Dibujo de toda la plan- 
ta de tamaño natural: a escama; b cubiertas flurales. 



FAM. SAXIFUAG.VCEAS. VENT. 

Arboles, arbustos ó yerbad de portu variado, 
atiues entre s! por sus caracteres mas importantes y 
propios d'! las montaña j mas elevadas de Europa y 
demás del írlobo, con liojas esparcidas, ú opuestas, 
ó vert.iciladas, sencillas, temadas, ó imparipinadas 
enterísimis, aserradas, ó lobadas, sin estípulas ó con 
ellas pero caducas, y flores dispuestas de diversas ma- 
neras. -Cáliz de 5. alguna vez do 3-7 sépalos masó me 



nos entrosoldados por la biisc cou tubo narcialmcnl^ 
adhcrentc al ovario ó libro y con limbo dentado ó lo- 
bado, las mas veces persistente. Pétalos tantos como 
sépalos y alternos con ellos; insertos en el tubo del 
cáliz, caedizos i'i persistentes, algunas voces sin ellos. 
Estambres insertos en el cáliz, en i^ual m'imero, ó 
doble cjue los ]>étalos, con filamentos alesnados y 
anteras aovadas 2-loeulare3. Ovario adherido al ion- 
do del cáliz, 2-locular y compuesto de 2-carpelo9 
unidos entre sí que llevan las semillas en la margen. 
Fruto capsular 2-valve, rara vez 3-.")-valve, con las 
márgenes de las valvas mas ó menos entrantes y en- 
tonces 2-locular ósemibilocular, 6 apenas entrantes y 
en este caso 1-looulur; las valvas (luo se abren do la 
base al ápice sin separarse los estilos, ó del ápice á 
la base con separación de aquellos. Semillas nume- 
rosas pequeñas, con albumen carnoso; embrión rolli- 
zo cou cotiledones cortos y rejo diriaido hacia el 
lilo. 

Propiedades. De escasa virtud medicinal, alguna 
ha gozado de osoesiva reputación entre el vuIm, 
acaso nacida do su nombre que solo indica su habi- 
tación mas frecuente, sobre las rocas de las monta- 
ñas. Algunas son algo aetringentes. 

Comprende ol géneros con unas 50S es- 
pecies que DC. ha repirtido en las siguien- 
tes tribus: Escalonicas, Cunonieas, Baue- 
reas, llidrangeas y Saxifrageas. 

TRIBU.— Saxifrageas. R. Ba. 

Flores en racimo ó panoja, rara vez solitarias, 
pero todas fértiles— Yerb.is con hojas alternas, algu- 
na vez opuestas y sin estípulas. 

GErt. bAXiFP.AijA. L. Cáliz ganiosépalo, mas ó me- 
nos cndido en 5 lóbulos, adherontes ó libres. Corola 
do .') ¡K'talos, rara vez irregular, pétalos enteros con 
uñas cortas. Estambre 10. Estilos 2. Caja 2-locular, 
2i-ostre, libre ó adherente al cáliz. Semillas inlini- 
tas, arrugadas ú lisas, dispuestas en muchas series. — 
Yerbas perennes ó anuas de las i-egioues témplalas y 
íi'ias del hemisferio boreal; principalmente alpinas, 
generalmente polimorfas, con hojas i-adicales por lo 
común cu rosetas, las del tallo alternas y alguna vex 
opuestas, con la base de los peciolos casi siempre en- 
sanchada y flores apauojadas corimbosas ó solitarias 
I>or .aborto. 

Si;i'. DAcrvLoiDES. Tavscii. Cáliz gamosépalo, que 
envuelve y adhiere al ovario, persistente y dcreaho. Sc- 
millasarruíjadas. — Hojas alternas verdes, herbáceas, 
planas, enteras ó lobadas, con la margen no cartilagi- 
nosa, ni tampoco punteadas. 

saxífraga GRANULATA. L. 

Saxífraga rotundi folia alba, C. Bauh. — 
Tourn.- — Sasifrafja alba, radico granulosa. 
J, Bauh. — Saxífraga alba off. — Decaud. 
Digyn. L. 

^aclfra¡)a, — íaxifrana blanca, — íarifraya gra- 
nujienta, — yerba contra la ¡litdra. |Esp. Saxifragia 
branca. 'Port. Saxifrage, — saxifrage Manche — saxifra- 
gc granulée. — sanicle de wtntagne. — casse-pierre, — 
pcTce-pierre. Franc. Tlic Saxifrage planl, — moi</»íaíí< 
saxifrage. lug. 

Desc. Planta glandnloso-viscosa; tallo solitario, 
recto, tieso; hojas ari-iñonadas, lobadas ó festonea- 
das, las superiores 3-fidas, llores apauojadas ó casi 



FAMILl.V IMUELAÜAS. 



43 



umbeladas: liSbnlos calicinos oblongo-Uucnres, obtu- 
sos, mwcho mas larpros que el tubo durante la tlurcs- 
ccnoia, después ca<:i iguales; pi'taloá trasovados-obloii- 
gos mucho mas largos que el cáliz; estilos muy lar- 
gos cspatulados caei paralelos; semillas aovado-obloii- 
gas un poco arrugadas. Fl. Abril, Juuio. So encuen- 
tra en España; en Monseiiy, los Pirinccis, Sierra Mo- 
rena. Escorial, Sierra de Mirallores. (Jinicn,) Pardt-, 
(Iscrn.) 

Partes usadas. Toda la planta, pero ospocialmeu- 
tc la raiz. 

Recolección. Si se quiere desecar, debe cogerse con 
la raiz que es la parte mas especialmente usada; por 
lo general se la emplea fresca. 

Propiedades y nociones químicas. Los tubércu- 
los que lleva la raiz tienen desde luego sabor herbá- 
ceo, después algo áspero y amargo; aspereza que 
existe en las llores, pero el resto del vegetal es insí- 
pido ó débilmente acerbo. Bcrglus, observó q\ie su 
cocimiento se ennegrece por el sulfato de hierro, lo 
que indica contener un principio astringente. 

Los antiguos alribuiaii á esta planta la 
virlutl de disolver los cálculos urinarios y de 
favcroccr su espulsion; bien puede creerse 
le fue atribuida tal virtud por la semejanza 
de sus tubérculos con aquellos, ó tal vez por 
crcc-3r, asi como otras especies del gé- 
ncro entre las rocas, las que hienden cuan- 
do se hinchan sus raices, y por analoítía se 
les creyó apropiados para romperlos. Murray 
cree no tiene acción alguna sobre las vias 
urinarias y que si la orina es acuosa mien- 
tras se usa, es debido al agua qua se emplea 
como vehículo. Asi como algunas plantas 
ligeramente amargas y astringentes, puede 
cuando no existe irritación, provocarla emi- 
sión de la orina, biijo cayo punto de vista 
es sin duda superior á otras de su misma 
' dad. Se administra en cocimiento (60 
giam. por kil. de agua), pudiendo darse 
también en mfusion en vino blanco, prepa- 
rado con la misma cantidad. 

Esplicacion de la lámina. Las partes dibujadas 
tienen las dimensiones que alcanzan generalmente: 
a cáliz; b pétalo; c órganos sexuales, 

lAM. LMBEL.\DAS. JUSS. 

Yerbas ó mata^ en su mayor parte de la región 
mediterránea y del .\sia central, algunas de las re- 
giones intertropicales, con tallo herbáceo, fistuloso, 
rara vez frutesccnte, hojas alternas, y alguna vez 
opuestas, sencilla*, generalmente mas ó menos divi- 
didas, con peciolos envainadores y flores pequeñas 
blancas ó amarillas en umbela simple en el género 
Hidrocotylc y compuesta en los demás, v algunas en 
cabezuela, con involucro ó involucrillo o sin él. — Cá- 
\' y, formado por 5 sépalos unidos en tubo adhereute al 
:. . .;no y limbo trancado, borrado, nulo ó .^-lobo, ca- 
duco ó persistente. Pétalos 5, insertos en la parte 
puperior del tubo del cáliz, alternos con sus lóbulos, 
Cu^-Tos, escotados ó 2-lobos, pl.inos en el ápice ó 

Í)roloiigados en una tirita replegada ó arrollada 
láoia-ífentro, de estivacion casi empizarrada, algún 



na vez valvar; los e.^cteriores de la umbela en oca- 
siones m.ayores, los demás iguales rarísima vez 
abortivos. Estambres 5, insertos con los pétalos y 
alternos con ellos, libres, replegados cu el botón, 
con anteras aovadas , 2-loculares , casi 'dídimaa, 
dcUiscentea longitudinalmente. Ovario 2-locular, 
rara vez 1-locular, adhcvonte al cáliz; estilos 2, sen- 
cillos mas ó menos divergentes y en general persis- 
tentes. Fruto diaqucnio llamado también cremocar- 
pios, Ibrmada de dus eari)clos pegados p la parte 
correspondiente del cáliz y llamados mcricarpios, 
colgantes dn la parto superior de un carpoforo 
ó eje central y que so separan comunmente en la 
madurez; 10 nervios primarios ó costillas en la 
parte exterior del fruto siendo .') caiñnales, (juga 
dorsalia) (jue corresponden á los nervios medios de 
los pétalos y ,5 suturales fjuga saturaliaj correpou- 
dientcs á los senos ó lineas de unión de csíos lla- 
mados comisuras, de donde resultan ó para cada 
carpelo y por tanto -1 ángulos entrantes entre ellos 
denominados vallccitos (vallocula;); á mas de los 
nervios primarios existen otros secundariss menos 
visibles, alternos con los primeros y correspondien- 
tes á los nervios de los sépalos; pajas ó conductos 
ciegox (vita') llenos de aceite volátil, colocadas á lo 
largo de los vallecitos y monos veces deb.ijo de los 
uen'ios primarios y secundarios, algunas borrados 
y otros nulos. Semilla solitaria en cada merioar- 
pio por lo común soldada intimamente al pericar- 
pio y cáliz, inversa, con albumen ¿randc, carnoso 
ó casi corneo, al exterior mas ó menos convexo c in- 
teriormente plano, (Orthospprmas't; reoorbado por 
los lados alrededor del eje (Campylcspermas), por 
último encorvado de la base al ápice (Celospermas): 
embrión colgante del ápice del carpoforo, recto, pe- 
queño, con cotiledones oblongos, un poco desigua- 
les y rejo superior. 

Propiedades. Varian según los principios predo- 
minantes que elaborados en su organización, con- 
tienen; nsí que muchas son aromático-estimulautes 
y carminativns, residiendo esta propiedad particu- 
larmente en sus frutos, en los que abunda un acei- 
te volátil; varias son narcótico-acres ó venenosas, 
mientras que otras son comestibles y proporcionan 
condimentos apreciados. Las raices de mucbas abun- 
dan en productos gomo-resinosos de virtudes me- 
dicinstles mas ó menos activas, siu que deje do 
haberlas mas ó menos jugosas y carnosas, abun- 
dantes en mueí lago, fécula y azúcar, constituyendo 
por esto alimentos sanos y agradables. 



Comprende esta familia; 157 géneros y 
1500 especies; es una do las mas natura- 
tes del reino vegetal y por tanto es diticil di- 
vidirla en grupos. Así que ha sido objeto de 
un estudio detenido [)ara muchos botánicos, 
éntrelos que citaremos íi Hotfmaun, Lagas- 
ca, Sprengel, Koch y De-Canilolle; este en 
el cuarto volumen del Prudroiiius regnivege- 
Kibilis y atendiendo á las modificaciones que 
presentan en su estructura el fruto y semilla, 
y colocación délas partes que los conslituyen 
las distribuye en tres subónlen'js; Orthos- 
permaS) Campylcspermas, Celospermas, y 
estos en 17 tribus á saber; Hidrocotilea, 
Mnlíneas,Saniculoas, Ammineas, Seselíneas, 
Angeliceas, Peucedaneas, Tordilíneas, Silerí- 
neas, Cuminíeas, Tapsieas, Daucineas, lileo- 
selineas, Caucalineas, Escandifíncas, Esmir- 



4r> 



\L»l'M di: L\ 1'L0U\. 



neas y Coriaiulioíis. lisia división iiiuy ics 
pelablc y atliuisil)Io hajo el punto do vista 
Ijotí'inico ó liija del estudio mas delicado y 
proiiiiHlo que desearse puede, no es muy 
coiivenienle euando como ;i nosotros toca es- 
tudiar de las umbeladas, sus esp^icies medi- 
cinales; en electo, sei^un olla se alt'jaii unas 
de o'ras y en iliversas tribus ó subórdenes 
géneros que parecen tener relaciones muy 
intimas, así pues, los géneros, Cicuta, .I'Jllin- 
su, y Cuninin (]ue tienen por tipo la Cicuta vi- 
rosa, la Cicuta pcqucria y la Cicuta ¡/raiide, 
están colocados, el primero en las Amini- 
neas, el segmido en lasSeselineas y el tercero 
en las lísmirneas, de los cuales los dos pri- 
meros pertenecen al suborden Orlliosper- 
meas y el último al Campylo.-.permas, lo cual 
á nuestro juicio y según Richard, tiene gra- 
ves inconvenientes; por esto el citado botá- 
nico y en lo cual le seguiremos cual lo lie- 
mos liccho en otras ocasiones, ado|)la la 
clasificación de Sprengel, si bien mas an- 
tigua, mas conforme con nuestro modo de 
ver, y en la que se agrupan los géneros en 
tribus, tomando solo ¡lor base, la forma ge- 
neral de los frutos, sin cuidarse de sus eos* 
tillas y vallecitos, de los que solo hecha ma- 
no para constituir aquellos. 

TRIBU I.— PlMPINELEAS. SpR. 

Frutes ovoideos ó alargados, ordinariamente es- 
triados ó con costillas longitudinales. — Plantas anuas 
ó vivaces. 

Gen. Pimpinella. L. J. Cáliz con limbo borrado. 
Pétalos casi iguales cordiformes. Frutos desnudos, 
ovoideos, oblongos, estriados. Mericarpios con 5 cos- 
tillas, liliformes iguales, las laterales situadas en la 
margen. Vallecitos con infinitas fajas. Carpoforo li- 
bre 2-lido. Semillas globoso-oonvexas casi planas por 
delante. — Yerbas comunmente de Eui'opa central y 
de la región mediterránea, con hojas radicales piua- 
do-cortadas y los sej^mcntos redondeados, dentados, 
rarísima vez indivisos, las del tallo mas moñuda- 
mente cortadas, umbelas y umbelillas inlinitamcule 
radiadas, sin involucro y flores blancas ó rosadas. 

Six. Tuaí;oski.inum, T. Frutos ia7npiños. /laicw pc- 
rennct. 

PIMPINELLA saxífraga . L. 

l^iiDpinell i ininor. C. IJauli. — Fracfose- 
tiiiam iniíius. Tourn. — Peland. Digyn. L. 

Saxifraya menor. Esp. Pimpinella branca. Port. 
Boucage,~pclií boucage. Fraac. Commonbtirnet sa.ri- 
früge. Ing. 

Desc. Hojaí radicales pinado-cortadas, con los 
segmentos dentados ó casi hendidos, redondeados en 
su ámbito; frutos lampiños. Fl. Julio. En sitios mon- 
tuosos de varias partes de España como Mousorrat, 
etc. Preeeuta alguna variedad. 



Parles usadas. Li raiz y las beniillas. 

llccoluccion. La raiz en otoño y las semillaa cu tu 
completa madurez. 

Propií'dadcs y nociones quimicas. Esta planta tie- 
ne olor l'icrtc y sabor cálido, estimulante y acre, es- 
tando su raiz particularmente impregnada de un 
aceito volátil nuiy activo. Tanto esta como las se 
millas son oloro.5:u y espitantes y las partes activas 
de este vi!s;ctal, disolviendo el agua, vino y alcohol 
sus principios inmediatos. 



PUEPAUACIONES EAiniACEUTICAS V DOSIS. 

.\ i'r. iNrEKiOK. Cocimiento v infusión, ii'i áfiOgram. 
por kil. de agua. 

Es'ranlo. (1 por .5 de alcohol ó (i de agua) 4 á (i gr. 
en ])(ldora3 ó poción. 

Tintura. (.5 sobre 25 de alcohol), 2 á 1(1 gram. en 
poción. 

A EL EXTERIOR. Cocimicnto ó infusión, c. 8. para 
lociones, inyecciones y gargarismos. 

La raiz do saxífraga blanca es cscilanle 
y se usa muy rara vez. Como béquica, se 
ein[ilca en los catarros pulmonales crónicos, 
inrjurgilacionc.s de las visceras abdominales, 
anginaatónica, y Stalil, Buchnery Cartiicuser 
la elogiaronmuclio.Susvirtudes litontrípticas 
fueron exageradas, hasta el punto de creer- 
la capaz de disolver los cálculos: sin duda 
por haber sido tan elogiada, el que hoy esté 
casi en olvido, y sin embargo, según Cazin, 
merece ser colocada entre los vegetales tó- 
nicos y febrífugos. Schrajder y Bossechius, 
la preconizaron como sudoriOca y apropiada 
para espulsar los restos del mercurio repar- 
tido en los humores, después de vn trala- 
míento anli venéreo, propiedad qv.i no ha 
sido suficientemente confirmada por laespe- 
riencia. Por otros ha sido considerado como 
diurético y escitante el cocimiento de la raiz, 
la que también se ha empleado como masti- 
catorio. La Saxífraga blanca mayor (P. mag- 
na L.) fué empleada de igual modo que la 
descrita y contiene un aceite esencial muy 
fuerte de color azul, asi como su agua des- 
tilada. 



£• ¡ilii'acinn de la lámina. Las partes dibujadas 
tienen las dimensiones que ordinariamente alcanzan 
y las que varían mucho; o flor; b fruto, 

Gen. OEiNANTiiE. Lamk. Cáliz con limbo 5-denta 
do, persistente, que abulta un poco después de la 
florescencia. Pétalos trasovados, escotados con una 
lacinia que se abre hacia dentro. Estilo cónico. Fru- 
to cilindrico-aovado. coronado por los estilos largos 
y erguidos. Mericarpios con 5 costillas un poco con- 
vexas, obtusas, las laterales situadas en la margen un 
poco mai anchas. Vallecitos 1-fajados. Carpoforo no 
separable. — Yerbas del hemisferio boreal del anti- 
guo continente, comunmente acuáticas , lampiñas; 
umbelas compuestas ; involucro variable, muulias 
voces sin él; iuvolucrillos iniinito-filos; flores blap- 



cíís con larsoa peiHcclos y m.iaculinfis por aborto ou 
el radio de la umliclita, sentadas ó con pediceloB cor- 
tos y^ermat'roditas en el disco do la misma. 

OEXANTIIE CKOCATA. L' 

(fíiiniillte clurreiilnilli fuliis: C. Bauli. — 
CIEnmxhe aiieco viroso, cictild' facic Lobeliu. 
—.1. Ratih.— Peliind. Di-. L. 

Enanto azafranado. Esp Ol'nanió acafroado. Port. 
OEnanlhc, — aenanthc safrancí'. — pensacre, — auanthn á 
fcuilh's de porsil. ITrano. W'alcr-dropioorl — wnanle so- 
ffronlikc. Ing. 

Desc. Uaiz con tubérculos alargados rnsiformes, 
pn hacecillo" tallo i-amoso, cilindrico, ¡rrueso, acana- 
lado, lleno de un jugo amarillento; hqias inferiores 
grandes, pecioladas tripinadas. hojuelas ovalos-cu- 
neiformcs, profundamento hendidas en su vértice; 
involucro-multitilo; frutos cilíndrico-oblongo estria- 
dos, mas largos (jue el pedúnculo propio de la llor. 
Fl. Julio, Agosto. Se encuentra en lAs praderas liú- 
medas del Escorial (Colmeiro) 3' otras partes de Es- 
paña. 

Parles usadas. Toda la planta. 

Recolección. Es de importancia no confundirla 
con el felandrio, á la que se asemeja mucho; seme- 
jante error podria ocasionar graves consecuencias; 
su zumo amarillouto bastará para distinguirla: las 
hojas so han confundido algunas veces con las del 
peregil y otrjs plantas á que se parecen bastante , y 
su raiz con las del nabo. 

Propiedades y jioci'oncs químicas. La raíz es olo- 
rosa y su sabor es dulzaino, lo que engaña á los que 
las gustan; el jugo latesconte que corre de sus diver- 
sas partes cuando se las hiendo, adquiere color ama- 
rillo oscuro cuando se le pone al aire; su presencia 
nos manifiesta desde luego sus propiedades deleté- 
reas. Comierais y Pihan-Dufailly han publicado el 
análisis de la raiz. Su zumo amarillo, aromático y 
viroso tiene olor semejante al de zanahoria; debe 
manejarse con precaución; un hombre encargado de 
rasurarla para sometarla al análiais se le irrita- 
ron las manos y los brazos, produciéndole dolores 
lancinantes, erupción urticosa, abultamiento de 
la cara, fieljre etc. qiio duraron quince dias y exi- 
gieron la aplicación de sanguijuelas , el uso de lo- 
emolientesetc. Entre sus principales elementos cons 
tiene; Resina abundante , Aceite volátil en abun- 
dancia también ; Aceite concreto ; Goma, Manita, 
mucha Fécula, Cora y Sales etc. Debe creerse que 
es la resina la que produce los accidentes que se ob- 
servan después de la ingestión de esta planta. 



Esto vegetal es uno de los venenos 
mas peligrosos para el lionibre y los anima- 
les; un pedazo de la raiz del taniailo de una 
avellana, puede ocasionar la muerte entina 
ó dos horas; sus hojas comidas en ensalada 
y cambiadas por las de peregil y apio, han 
causado también la muerte en poco tiem- 
po: 50 centigramos de resina obtenida en 
el análisis de Cormerais y Pilian-Dufailly, 
dados á un conejo le pusieron mal durante 
ált horas sin hacerle perecer; GO cenlíg. hi- 
cieron vomitar á un perro, produciéndolo 
deyecciones, ansiedad inespücable, pero 



FAMILIA UMREIAD.VS. ''' 

resistió Á tal prin'ba; 90 gram. de aíjua 
destilada de su rai/.,no ocasionaron acciden- 
te alí;uno á otro conejo: su linlura alcohóli- 
ca esplendida sobre el culis, pero qiiilada al 
cabo de media hora, produjo rabicundez, 
prurito incómodo, eruprion, etc. 

Los autores citan ntmicrosos c.tíos de 
envenenamientos causarlos por esta planta, 
en Francia, Córcega, Inglaterra, Holanda, 
Flandes etc. sus síntomas son los siguien- 
tes; dolor vivo en la garganta, estómago y 
epigastrio; n;'itiscas, csftierzos para vomitar, 
deyecciones abimdanles, bocanadas de ca- 
lor á la cabeza, dilatación de la pupila, vérti- 
gos, pulso fuerte, l'recuenle, regular, algu- 
nas veces poqueilo é irregular, desvaneci- 
mienlo, delirio, pérdida del conocimiento, 
somnolencia y convulsiones; constricción de 
las mandíbulas, manchas rosíiceas irregu- 
lares en el rostro , pecho y brazos; mu- 
chas veces sobreviene la muerte A la hora 
ó á las dos. (Rochard y Dtmal.) La reacción 
de este veneno, es análoga á la de las plan- 
tas narcólico-acrcs en general y en parti- 
cular á la de la cicuta, pero es mas ititensa 
y mas frecuentemente mortal. La inspección 
cadavérica ofrece rubicundez muchas ve- 
veces pardusca, manchas negras sobre la 
mucosa del estómago, los vasos arteriales 
y venosos llenos de sangre negra y flui- 
dificada, las partes genitales violadas. Ha- 
cer vomitar lo mas pronto posible el vene- 
no y por los medios menos irritantes, es la 
primera indicación que debe llenarse, con- 
cluyendo con el tratamiento del producido 
por la cicuta. 

Su aplicación al eslerior puedo producir 
también intoxicaciones, cítanse varios casos 
acontecidos á diversos sugetos que se fro- 
taron con ella para curarse la sarna; de 
cinco que tuvieron tan desgraciada ocur- 
rencia, murieron dos. 

Los antiguos usaban su (lEnanthe contra 
la los, relencion de orina y oirás afecciones 
de la vejiga y como propia para facilitar el 
parto y la espulsion de las secumlinas. Te- 
niendo esto en cuenta y no la espericn- 
cia, algunos modernos han considerado el 
OEnanlhe crocata como útil en determinadas 
dolencias, ¿más es el mismo qne el de aque- 
llos? según le describe Plinio, y á juicio de 
Loiseleur-Deslonchamps y Marquis parece 
que no; su actividad exige mucha circuns- 
pección en su uso.» Se lee en las Oliscrca. 
cioiii's sobre la Física, que un sugeto ataca- 
do de lepra y que le hablan recomendado 



48 



ALRl'.M ni: \A FLOIVV 



el ¿amo do berrazu {Sium lalifoliumL.) (ümó 
c\(\títJt!ii(iiil¡H; crocata, Siifriondo accidentes 
viólenlos, ;'i posar ilo los que persistió en su 
uso, curando por i'iilirao de la enterniedad, 
que so Labia resistido .'i los domas medios 
cn:pleadüs eonlra ella. Seria un tesoro sc- 
meianto descubrimieiilo si nuevas esperien- 
cias conllrmasen este hecho, pudiendo en- 
sayarse en las localidades donde aun exis- 
ten roslos do la que trajeron los cruzados y 
que se estendió casi por lotia Francia. Ten- 
paso en cuenta que no debe aduiinislrar.-o 
sino ci pc(|uerias dosis, ¡lorquo Vatson vio 
sucumbir á un individuo que lomó tan solo 
media cucharada de aquel; no debe pasarse 
en un principio de 20 ó 30 £,'olas por dia 
en muchas veces y en liijuido apropiado; 
fallan aun dalos acerca do los limites en que 
deben compri-.ndeisc sus dosis. Se lee en el 
Jimnial de Phdrmacic [Ahr'ú ác i8'¿2), una 
observación curiosa de envenenamienlo oca- 
sionado por la raiz de csla planta. Tres hom- 
Ijresdc mar en los alrededores do Lorienl, 
comieron las raices de esta pkmla, por 
confundirlas sinduda con \nsáe\ Buniumbiit- 
liocantanum L. que son muy gratas de comer; 
poco tiempo después sintieron en la boca y 
garganta inllamacion y dolor vivo al epigas- 
trio; bebieron agua en abundancia en una 
fuenle, lo cual aumentó todos los acciden- 
tes y facilitó la absorción de su zumo; uno 
do los (ros que habia comido mayor canti- 
dad, murió en agonía inesplicable, cuatro 
horas después de lan funesto refrigerio, á 
pesar del emético y de los anliespasmódicos 
que se le administraron inmediatamente; 
los otros dos se restablecieron pasado bás- 
tanle tiempo; Godefroy que recogió y dio 
á luz esta observación, aiíade, que en el 
Loire-biferior, usan la raiz raspada como re- 
medio vulgar contra las hemorroides,, re- 
medio que í\ no dudarlo es mas perjudicial 
que útil. 

El OEnanihe fistulosa, L. comparte con 
la precedente sus propiedades deletéreas y 
sin embargo en el genero se encuenlran es- 
pecies como el óiE*. pimpinelloides . L. y el 
ÜE. peuceilanifolia L. que tienen sus raices 
comestibles, do las que las prim.cras hasta 
se venden en Anger en la plaza pública; 
mas su semejanza con las déla planta dibu- 
jada y de la /istiilosa, debe hacer desistir á 
lodos de emplearla para lal uso. 

Esplicacion de la lámina. La p.irtc tlibujada tie- 
ne próximamente la niiUid de su famaüo ni»tural: a 



raiz casi del tamaño nuc alcanza por lo general; 6 
/lor; c t'ruli). 

OE.\.\NTHE l'IIKLLA.NDRir.M. DC. PHELAN- 
DIUUM AQUATICUM. L. 

acularía paliisliis leiniifolid. C. Bauli. 
— Millcfuliiiiii aquaikum. Mallh. — Plicllan- 
ilrinm doúovn' Tourn. — Cicnlaria palim- 
trix. Lob. — Ffvniciiliim a'juatium.off. — l'ent. 
Dig. L. 

I'dandrio aruálico, — hinojo ó cicuta acuáticos. 
E>p. Plicllandriü aqualico. Port. Pliellandrc. — feno- 
ttil d'rau, — fcnoiiil aqualique, — ci¡¡uc fhellandrc, — 
ciguc aqualique, — miUrfcuille aquatiquc, — millcfcuille 
(i fcuillcsdc coriandrc, — pcrsil des fotts,— (enanillo pke- 
llandie, l'rane. Vcetsaat. — pfcrdesaamcn, — Wasscf- 
jtni-hel. Al. Fine Icaved, — commun water hemlock. Ing. 
WiiidfennikeL Dan. ]\'alcikervcl. Ilol. Fclandro. It. 
l\o¡wr wodny, — krmzijkamicn zicle. Pol. Stmkra. Su. 

Df.sc. Fibras de la raiz delgadas, amanojado-vcr- 
ticiladns; tallo fistuloso, asurcado, conrnmos despar- 
ramados, liojas 2-;!-pinado-cortadascoa lóbulos aova- 
dos, desparramados, hendidos; umbelas opuestas á las 
liojas, oon pedúncvilos cortos y sin involucro; frutos 
olíliinc'os, estriados, un poco mas cortos que el pedi- 
celo. Fl. .lunio, .lulio. En sitios pantanosos, junto á 
lai'uente de la Teja en Madrid (Cut. y del Amo), la- 
gunas de Cxuadaira (.limencz.) 

Parles usadas. Lus frutos, raiz y la planta. 
Recolección. Se recolectan las hojas como las de 
cicuta, lao que son muy poco usadas asi como la raiz; 
los frutos en su madurez; á causa del aceite volátil 
que contienen deben reponerse en parage seco y en 
vasijas bien tapadas. 

Propiedades i/ nociones quimicas. Los frutos de fe- 
landrio tienen olor iüertc aromático, poco agradable 
y sabor acre, llutet. hijo, farmacéutico en Lyon, ha 
ejtraido de ellos un producto, que considera su prin- 
cipio activo y le denomina felandrina; para su obten- 
ción, siguió el procedimiento que se emplea para ob- 
tener la conicina; es oleaginoso, neutro, de olor 
fuerte, nauseabundo y ligeramente etíreo; mas lige- 
ro que el agua en la que es un poco soluble, por 
completo en el alcohol, éter y grasas, menos en los 
aceites fijos y volátiles. El felandrio es muy activo. 

rRF.rAnArioNKs farmacéuticas y dosis. 

Al inteiuor. Infusión, de 20 á GO gram. por kil. 
de agua hirviendo. 

Tintura (1 sobre G de alcohol á 2G.°), de 2 á ,') 
gram. en poción. 

Polvo de los frutos, de 1 á 8 gram. en pildoras ó 
electuario. 

Jarabe, t'iO gram. por 300 de agua hirviendo 
<lespues del enfriamiento filtrase y mézclase á 1,000 
gram. de jarabe de azúcar reducido por evaporación 
a 700 gram.; este jarabe contiene 2 gram. de parte 
activa por cada 1C gram. 

FELAXPPJ.XA. 

Al intehior. Pueden emplearse grajeas, que con- 
tenga cada una 1 miligr. del principio activo ó en 
jarabe para cada cucharada ó sea 20 gram. 1 cent'g. 
del mismo producto. 

Al É.^TF.nion. Pomada de felandrina. (Manteca re- 
ciente y lavada .lO gram. felandrina I gram.). cu 
unturas. (Devay.) 



FAMILI\ TMBELADAS. 



49 



El Felandriocs sospechoso por más que 
esté lejos do ■^cr kin léxico como la ci- 
cuta, á la (|uo so acerca mucho. Antes de 
introducir su uso en la medicina humana, 
habia ya sido empleado por los veterinarios 
contra la los de lus caballos, sin embargo de 
esegurarse, que cuando por casualidad se 
encuentra mezclado con el Ibrrage, les oca- 
siona paraplejía bastante peligrosa, efecto 
que indica ejerce acción deletórea sobre el 
sistema nervioío y mas especialmente sobre 
la medula espinal , cítanse por Bulliard, 
ejemplos de potros que se envenenaron co- 
miéndole por falta de instiuto; por otra par- 
te Linnéo asegura que seco, no es perjudi- 
cial á las bestias; créese que los frutos, co- 
mo sucede con los de otras Umbeladas se- 
mejantes, y que son mas ó menos aromáti- 
cos , no participan del principio viroso 
que hace á las demás partes peligrosas y 
que pueden ser utilizadas con mas confian- 
za. Los ensayos hechos con las hojas y raiz 
se han emprendido con reserva empezando 
por dosis refractas. La felandrina, á la de 50 
centíg. inyectada en las venas de un perro, 
ha producido á los pocos instantes anhelosi- 
daden la respiración, temblores nerviosos, 
ansiedad por algunas horas, sin que sucum- 
biera; á las aves, que se las ha introducido en 
el pico la misma dosis, murieron á los quin- 
ce ó veinte minutos. 

El felandrio ha sido considerado como 
narcótico, escitante, diurético y diaforético 
y aconsejado contra las escrófulas, catarros 
crónicos, hidropesía, asma, algunas afeccio- 
nes nerviosas, coqueluche, etc. pero mas es- 
pecialmente en las intermitentes y la tisis. 

En el tratamiento de tan desoladora do- 
lencia como la tisis, gozó á principios del si- 
glo actual de gran reputación: ¿hasta dónde 
puede el práctico confiar en el resultado de 
su uso para combatirla? Para fijar tan inte ■ 
resante cuestión, el medio mas acertado es 
tomar acta del que han conseguido profeso- 
res de raputacion y veracidad, empleándole 
con dicho objeto. 

Cuando fué conocido con tan estraordi- 
naria aceptación, muchos médicos ensaya- 
ron este medicamento, entre ellos citaremos 
á Thomson, Danés, el cual dice que sus 
frutos obran sobre el pulmón como calman- 
tes y espectorantes, habiendo el mismo re- 
conocido en los esputos de los que los usaron 
su olor; no curan según él la tisis confirma- 
da, pero detienen sus progresos y disminu- 
yen los síntomas, tales como la tus, espec- 
Tomo IL 



toracion etc. Franck obtuvo buenos efectos 
con él en la tisis ulcerosa; Schuurmanu le 
lunpleó con gran éxito en cinco casos de 
afecciones catarrales crónicas, poro no le cor- 
respondió en la (isis confirmada; coníra las 
primeras, considerando lus semillas con una 
acción tónica especial sobro el pulmón, se 
creen útiles también; el méilico Holandés 
Thucssing y Hanin consiguieron el mejor re- 
sultado de su ostracto, en una dolencia del 
mismo carácter, acompañada de tos, inape- 
tencia y demacración. 

Uufeland se espresa asi hablando de la 
tisis pulmonar. «Uno de los medios mas im- 
portantes y en el que la esperiencia ha re- 
conocido su eficacia en ciertos casos, es la 
simiente de felandvio acuático, y en laque yo 
mismo he visto virtudes especiales, pero ad- 
ministrándola á altas dosis, desde í gram. á 
8 pordia en polvo, ó 14 gram. en infusión.» 
Lange asienta que este medicamento hace ce- 
sarla hemoptisis; que detiene el desarrollo de 
tubérculos , que se opone á su reblandeci- 
miento y contribuye eu fin á la cicatrización 
de las cavernas. Bertini, refiere un caso de 
consunpcion pulmonar, llegado al último 
grado y que curó con el uso de estas semi- 
llas; la diarrea y los esputos disminuyeron 
sensiblemente al cabo de cinco dias, mejo- 
rando el estado general; fué aumentando la 
dosis gradualmente desde 1 á 2 decíg. has- 
ta 6 gramos en las veinte y cuatro horas; la 
fiebre asi como la tos se disiparon, se res- 
tablecieron las funciones y á los dos meses y 
medio, salió el enfermo del hospital con per- 
fecta salud. Chioppa, de Pavía, ha obtetlído 
felices efectos en la tisis pulmonar, siendo 
seguido su uso de disminución gradual de 
los síntomas principales; fueron prescritas 
desde luego á la dosis de 1 gram. á 4 y has- 
taS pordia, en papeles dadosde dos en dos 
horas. 

El doctor Rotho, de Guhran, después de 
una larga esperiencia con el felandrio, ase- 
gura que es un precioso medio en la tos cró- 
nica con aumento de irritabilidad de la mem- 
brana mucosa de las vias aéreas, complica- 
da con secreción de mucus mas ó menos 
abundante, habiendo conseguido ventajas 
notables en muchos casos de tos catarral 
sostenida por una predisposición peligrosa 
á la degeneración tuberculosa. «Es preciso 
reconocer, dice, que contiene principios 
narcóticos suaves, que calman como el opio, 
sin dar lugar á los efectos consecutivos que 
ocasiona este último. » Considérale indicado 



so 



ÁLBUM DE LA FLOR.V. 



particularmente en sngetos débiles y de sis- 
toma nervioso muy irritable; lo lia prescrito 
miicliasvecesconóxiloen mujeres liislcricas, 
|)ara detener r;'i|)¡damcnle la tos con irrita- 
ción, muy l'aliiíosa y alarmante, que habia 
durado meses enteros, resistiéndose tenaz- 
mente á los deniiis medios empleados. Si 
existe lesión orgí'micaen los pulmones, no de- 
be considerársele sino como un paliativo, asi 
como tantos otros aconsejados hasta hoy, y 
añade, que es uno de los medicamentos 
mas convenientes para los ¡¡obres por su 
económico coste, sin embargo del verdade- 
ro inconveniente en su uso, de su olor, que 
desagrada á muchos enfermos: Rotlie le or- 
dena á los indigentes íi la dosis de 50 á 75 
centíg. en polvo tres veces por día, solo ó 
asociado á 25 ó 50 centíg. de cloruro amó- 
nico, ó bien á partes iguales de j)olvos de 
regaliz compuestos [Form. de P rusia); íi los 
pudientes, les prescribe las siguientes pildo- 
ras; polvos de simiente de felandrio 12 gr.; 
estracto de cardo santo 8 gram.; cloruro 
amónico purificado, 4gr. M. y H. S. A. pil- 
doras de 10 centíg. Consérvense en frascos 
cerrados, para tomar de 6 á 8, cuatro veces 
pordia. 

Michea da guenta en el Bttll. de Therap. 
de tres casos notables de afecciones de pe- 
cho, en apoyo de la eQcacia de este medica- 
mento; habiendo observado que el jarabe, 
es la forma de administrarle que obra con 
mas prontitud. 

Cazin, le ha empleado repetides veces 
en los catarros ptUmonales crónicos, y en la 
tisis con resultado satisfactorio, por lo que 
le calilica de precioso, y en vista de él di- 
ce debe ser sacado del olvido, añadiendo 
« los médicos franceses le miran gomo 
taido en desuso después de haber sido pre- 
conizado otras veces , fórmula vacía adop- 
tada por los autores de materia médica, que 
succsivamenle se han copiado y que con ella 
desechan remedios indígenos que jamás en- 
sayaron.» En lodo caso su uso no exige se 
proscriban los demás medios apropiados y 
que se llenen las indicaciones que puedan 
presentarse, conviniendo á veces asociarle á 
los balsámicos, liquen, flores de árnica, hi- 
sopo, polígala, quina etc. Como reciente- 
mente empleado por Sandras, médico del 
hospital Bcaujon, en las afecciones pulmona- 
les tuberculosas y catarros bronquiales cróni- 
cos, merecen consignarse sus observaciones. 
Este profesor ha usado los frutos contundi- 
dos, mezclados con miel común ó depurada 



á la dosis de 1 gramo, todas las tardes ó 
tarde y mañana , según los casos, no ha- 
biendo llegado á mas de 2 gramos. Toma- 
do una hora ó dos después del alimento, no 
altera la digestión ni otra función y puede 
tolerarse sin gran trabajo durante meses, y 
añade, « teniendo en cuenta la oscuridad de 
los síntomas reales de la tisis incipiente, no 
puede asegurarse sea esta dolencia, laque 
se ha corregido, como médico, he sentido 
viva satisfacción por ver volver á la vida, 
usando el felandrio, enfermos que á mis 
ojos presentaban todas las probabilidades 
de una tisis incipiente; mas como hombre 
de ciencia, me abstendré de sostener que 
mi diagnóstico probable estuviera basado en 
una tuberculización real , en todos los ca- 
sos en que aquel me ha correspondido. Pe- 
ro apcsar de las dudas que la curación hi- 
cieron nacer en mí, sobre la naturaleza ver- 
dadera del mal, los resultados son tan im- 
portantes que los tendré muy presentes y 
me obligan á aconsejar vivamente su uso, 
aun á riesgo de no tener en cuenta la obser- 
vación, como dicen los anatomo-palologis- 
tas. 

En un estado avanzado de la enferme- 
dad, según Sandras, es un precioso palia- 
tivo, todos los síntomas parecen ceder, asi 
como las incomodidades sin cuento que mor- 
tiücan á los pacientes ; cuanto le han usado 
por ocho dias , dejan de sufrir sintiéndose 
mejor; la espcctoracion es menos abundante 
y fácil, la fiebre desaparece, la diarrea se 
contiene, vuelve el apetito y al mismo tiempo 
el sueño repara mejor las fuerzas. 

Sometidos los tísicos al tratamiento por 
el felandrio, ha visto Sandras prolongarse su 
existencia maravillosamente, durante meses; 
sin él hubieran sucumbido inmediatamente 
por consunción. 

Algunos autores Alemanes le dan gran 
importancia usado al interior en el trata- 
miento de los abcesos de la fosa iliaca. 

Si se ha de creer cuanto se ha dicho 
sobre el felandrio, es un febrífugo superior 
á la quina misma y ofrecería recursos eficaces 
contra el cáncer, ídccras, gangrena, hidro- 
pesías, escorbuto, asma, coqueluche, hipocon- 
dría y otra infinidad de dolencias que tie- 
nen poca analogía entre sí: sin negarle su 
energía, son sin duda exagerados tantos 
elogios. 

Ernsting, en un trabajo especial ha con- 
siderado al felandrio como un febrífugo 
superior ó la quina; administrábale á la dó- 



P\MILI\ ÜJIBELADAS. 



51 



sis de 4 ó bien de 8 í\ lügram. un poco 
antes del acceso; es preciso (ciier en cuen- 
ta que los accesos codian pradualuieute y 
que habla de otras dosis que administraba 
cu los dias deapírexia. ¿Quién nos dice ([ue 
la desa|)aricion de la liebre no era debida 
mas á los esfucr/os de la naturaleza ó ala 
niarcLa espontánea del mal , que á la in- 
fluencia del medicamento? 

El felandrio en los jóvenes linlaticos, 
corrige los constipados que les atormentan 
por muclio tiempo; es conveniente sobre todo 
en las bronquitis de los ancianos, que sobre- 
vienen durante el IVio húmedo y desa- 
parecen en el buen tiempo; pero en el enfi- 
sema pulmonal y en el asma, fuera de los ca- 
sos en que se complican con la bronquitis cró- 
nica, no ha correspondido según Sandras. 

Al esterior han sido recomendadas las 
hojas de felandrio en cocimiento y en cata- 
plasma, para el tratamiento de las úlceras 
antiguas, contra los tumores escrofulosos y el 
cáncer. 

Esplicacion de la lámina. La parto dibujada tie- 
ne las dimensiours (jue próximamente alcanza; a 
flor aumentada; 6 fruto aumentado también conside- 
rablemente. 

Gen. Carum. Koch. Cáliz con el limbo borrado. 
Pétalos regulares trasovados, escotados y con la la- 
cinia doblada hacia dentro. Estilopodio deprimido. 
Estilos deflexos. Fruto lateralmente contraído, aova- 
do ú oblongo. Mericarpios con .5 costillas filifor- 
mes iguales , las laterales situadas en la margen. 
Juntura plana, 2-fajada, Vallccitos 1-fajados. Car- 
poforo libre, ahoríiuillado en el ápice. Semilla rolli- 
zo-convexa, casi plana por delante. — Yerbas comun- 
mente perennes de Europa central y austral, Ame- 
rica é India superior, con raiz frecuentemente tu- 
berosa, coracstiole; hojas pinado-cortadas en lóbu- 
los multifidos; inyolucros variables y ñores blan- 
cas. 

CARÜM CARVl. L. 

Cuminum pratense, carvi of/icinaritm. 
Bauh. — Carvi cwsalpmi. Tourn. — Cuminum 
pratense seu caroi off. Farm. — Pentand. 
Dig. L. 

Alcaravea, — cominos de prado. Esp. Alcarovia. 
Port. Carvi, — cumin des pros, — carvi officinal. Franc. 
Kummel, — fetdkummel. Al. Common caraway. Ing.. 
Karaouih. Ar. Knmmen. Dan. Vc(dIcomijn,—karwei 
Hol. Carji. It. Skaroellc. Pol. Tmin. Rus. Brmdku- 
mmin. Su. 

Desc. Rail fusiforme: hojas 2-pjnado-cortadas y 
los seimentos inferiores de las rameales arpados, to- 
dos multilidos; sin involucro ni involucrillo. Fl. Ma- 
yo, Junio. Se encuentra en los prados de sitios mon- 
tañosos do Aragón, Cataluña etc. 

Partes usadaí. Las semillas y alguna vez la 
raiz. 



fíccoleccion. So recolecta después de la madurez, 
no siendo A propósito para cl uso hasta después del 
primor año. 

Propiedades y nocionci quimiras y económicas. Do- 
tadas do un olor análo'To al del hinojo, sabor cálido, 
puanto ipio so aproxima al del anís, estas semillas coa- 
tiouon hi veinteava parle do su poso do ac(!Ítc esen- 
cial y a<lom:is un cstraoto mucoso azucarado; cuan- 
do se destila aiiuol, cl agua so impregna de ácido 
fórmico y acético. En Sueciay Alemania las empican 
los campesinos como condimento de su sopa , pan, 
queso etc. sirvióndüso también f^ii cfite concepto para 
la confección de raidos l> de xawcy-rhraut, tan útil 
romo provisión do boca en los v'iajes marítimos. Los 
ingleses las usan en la pateteria, y conütura.s y hacen 
licores con ellas, como el llamado aceite de Venus etc. 
Recubiertos de azúuar, los confiteros hacen grajeas 
para los posírcs; los cocineros sazonan con ellas los 
alimentos quo producen flatuosidades. En cl Norte 
so come la raiz, convenientemente moditicada por el 
cultivo, asi como la de zanahoria. 

PBEPAKACIOSES FAnMACEUTlCAS V DOSIS. 

A EL iNTr.niou. Infusión (semillas) 4 gram. por kil. 
de agua. 

Agua destilada, (1 por 4 de agua) de 50 á 100 
gram. en poción, como vehículo etc. 

Aceite esencial, 5 á 15 gotas en poción. 

Tintura, (t por 12 de alcohol) de 2 á 15 gram. en 
poción. 

Polvo, SO cent, á 2 gram. en pildoras, bolos, ó en 
vehículo acuoso etc. 

A EL exterior: c. s. para embrocaciones, friccio- 
nes etc. 

Las simientes de alcaravea poseen poco 
mas ó menos las propiedades del anís. Em- 
pléaselas con ventaja en la debilidad de las 
vias digestivas, cardialfjía y cólicos ventosos, si 
son producidos por atonía, pues cuando lo 
son por irritación ílegmásica no hacen mas 
que aumentar el mal; también han sido em- 
pleadas como antihelmíntico y emenagogo; 
adminístrase en el último caso cl aceite esen- 
cial on poción y el que se mezcla al de al- 
mendras dulces» para embrocaciones al 
vientre, en losdolores nerviosos ú rentosos del 
intestino, mas especialmente en los niños; 
pero no se hará sin peligro, dice Bédor, el 
introducirle en los oidos , como Ío indica 
Vogel con el objeto de hacer que desapa- 
rezca la sordera. Administrada en lavativas 
se usa la raiz unida con la semilla. Wauters 
ha propuesto la alcaravea como idónea pa- 
ra sustituir los cominos, 

Esplicacion dría lámina. De esta planta que cre- 
ce hasta la altura de 30 A fiO cent, la raiz y el ramo 
con las (lores que representa la lámina tienen sus 
dimensiones ordinarias; a flor; 6 estambre; c fruto 
partido á través; dmericarpio aislado; e fruto madu- 
ro; todas estas partes estañ aumentadas. 

TRIBU II.— AMMiifiEAS. Spr. 

Involucro vario. *Fruto aovado-oblougo, com- 
primido. Costillas lUiformes, 



ss 



4LBÜM DE LA. FLORA. 



(tkn. Am.mi. L. Cilliziioii liiubu boiTiido. Pítalos 
trnsova(lo3, cscotado-bilol«>scoii una lacinita dobla- 
da liiíoia adentro y lus lóbulos desiguales, los exte- 
riores oomuiiniontc inajoros. Fruto lateralmente 
comprimido, aovado-oblongo. Mericarpios con .') cos- 
tilhi» filironnos iguales, las laterales situadas en la 
margen. Vallccitos l-lajados. Carpoforo libre, 2-par- 
lido, semilla rollizo-convexa casi "plana por delante. 
— Yerbas de Kuropa central y do la región mcditcr- 
Tánoa. con linjas pinado -cortadas 6 muUipartidas; 
umbelas compuestas, iiiulti-radiadas; involucros de 
muclm.'i hojuelas l-i-ñdas ó ipinatilidas ; involucrillos 
de muchas hojuelas indivisas. 

AMMI MAJÜS. L. 

Ámmi inajits. C. B. Pin. — Tourn. — Ain- 
mi vulgare. Dod. — Ammi vertnn vel Ammi 
vulgare, off. Peni. Dig. L. 

Aiiitos. Esp, Ammcos bastardo, — ammi, — ammio 
maior ou vulgar. Port. L' Ammi. Frauc. lioyal cum- 
min, — bishop s'wced. Ing. 

Desc. Tallo lampiño; hojas pinadu-cortadas en ló- 
bulos con la margen cartilaginosa y con aserraduras 
agudas, los de las inferiores lanceoladas y los de las 
superiores multifidos, lineares. Fl. Junio, Julio. Se 
encuentra ftn la inmediación de Barcelona, Aranjuez, 
liiv.as etc. 

Partes usadas. Los frutos. 

Recolección. En su madurez. 

Propiedades y nociones químicas. Estos frutos tie- 
nen sabor algo acre y aromático. 

Como los frutos de diversas plantas do 
las Umbeladas, los ámeos son tenidos como 
carminativos y estimulantes, y formaban 
parte de las cuatro simientes cálidas menores . 
Mas su principal uso fue para sustituir al 
Ammi de Candía, Ammi veícrum off. (Sisan 
ammi. L.), simientes amargas que eran re- 
putadas de estomáticas y carminativas y 
recomendadas por Mattliiolo y Freitagius 
contra la esterilidad de las mujeres; Si- 
món Pauli dice haber confirmado la opi- 
nión de lyiatthioio y asr'gura además , que 
son efigaccs contra \as flore.'í blancas; es ra- 
ro en el comercio, siendo e! mas comim el 
de la especie dibujada, aunque algunas ve- 
ces vienea mezclados. 



Esplicacion de la lámina. La parte dibujada de 
esta umbelada que crece á la altura de uno á dos 
pies, tiene aproximadamente su tamaño natural; a 
fruto aumentado; b el mismo aumentado también po- 
ro considerablemeule y partido á travís; c mcricar- 
pio; f! formación de este. 

Gen. Sium. Koc. Cí'iHü con limbo .j-dentado, al- 
guna vez borrado. P«'talos, trasovados, escotados, 
con uua lacinita doblada hacia adentro. Fruto latc- 
r.ilmcnte comprimido ú contraído, casi didimo, co- 
ronado por el cstilopodio y estilos. Mericarpios con 
costillas iguales; filiformes y un poco obtusas. Valle- 
citos y juntura multi-fajados. Carpoforo 2-partido y 



sus ramas ixigadas iV los mericarpios. Estilopodio en- 
tumecido o como almohadillado , deprimido en el 
borde. Semilla casi rolliza.— Yerlias do las regiones 
templadas del hemisfi'rio bor; al, comunmente acuá- 
ticas, con hojas pinado-oortadas; involucro infinito- 
fdo, rara vez casi 1-lilo ; involucrillos multifilos y 
flores blancas. 

Srr. Br.ni'LA. Koc. Costillas laterales situadas un 
poco antes de la márfien; semilla perfectamente rolliza 
en .vu sección transversal y con el pericarpio intima- 
mente unido á ella. 

SIÜM ANGUSTIFOLIUM. L. 

Sitim, sive apium palustre, foliis oblon- 
fjis. Bauli. — Tourn. — Bernia of/icinarum. 
Ch.— Pent. Dig. L. 

fíerrera,— terraza. Esp. Cenoura aquutica bran- 
ca. Port. Berlc,—ache d'eau. Franc. Narrow-kaved 
water-varsncp. lug. 

Desc Kaiz fibrosa con renuevos desde su cuello, 
tallo apenas estriado: hojas pinado-eortadas, con los 
iegmentos aovados desigual y gruesamente aserrados; 
umbelas pedunculadas opuestas á las hojas y termi- 
nales; involucro de muchas hojuelas foliáceas un 
poco piuatilidas, Fl. Junio y Julio. Común en los 
fosos, arroyuelos y sitios encharcados. 

Esta Berrera tiene casi las mismas vir- 
tudes que el apio, de aqui el que en Francia 
se la designe con el nombre de Apio de 
agua. 

Su zumo y cocimiento empleados en 
otros tiempos y hoy en olvido, fueron elo- 
giados como antiescorbíiticos, febiífugos, 
aperitivos, diuréticos, omenagagos etc. Sus 
semillas de olor aromático y .sabor picante, 
son mas activas que aquellos. 

Cazin manda comer las hojas cu ensala- 
da en el escorbuto, caquexia paludiana 
é infiltraciones serosas; y ha prescrito tam- 
bién su zumo, como el de berros y beca- 
bunga y con el de las que se puede mezclar; 
cual ellas es mas activa fresca, perdiendo 
por la decocción In mayor parte de sus pro- 
piedades; tiene según dicho práctico virtudes 
reales, como estimulante y diurética , prin- 
cipalmente en los sugotos debilitados por 
infjurgitaciones abdominales atónicas, á con- 
secuencia de intermitentes ; en este caso 
añade, la he asociado con ventaja los zumos 
de achicorias, perifollo, fumaria etc. 

(^011 el mismo nombre vulgar de Berrera, 
son conocidas también en España, otras dos 
especies que crecen generalmente en los 
mismos sitios que ello, á las que se asignan 
idénticas propiedades médicas; estas son el 
S. hiiifoliimi. L. Ilelosciadium nodiflorum. 
Koc. siendo esta última venenosa toda ella 



FAMILIA UMBELADAS. 



y muy fácil de confundir antes do la flores- 
cencia con los Rorros , cambio que ospoiie 
i\ fatales consecuencias y que debo procu- 
rar evitarse. La raíz de la primera y de la 
descrita son tenidas también como vene- 
nosas. 



Esplkacion de la lámina. De esta i>laiita fine 
crcco li la altura de cuatro ñ ocho déciiu. representa 
la lámina un ramo y hoja radical con las dimensio- 
nes que alcanzan ordinariamente: o llor; 6 formación 
del fruto; d fruto desarrollado y aumentado eu sus 
proporciones. 

Gen. Levisticum. Koc. Cáliz con limbo borrado. 
Petalos encorvados, casi redondos, enteros y con la 
lacinita corta. Fruto comprimido por el dorso, '2-ala- 
do por ambos lados y con mericarpios como entre- 
abiertos liácia la miirgcu. Mericarpios con 5-costillas 
aladas, siendo la de ías laterales doble mas ancha. 
Vallecitos l-fajados. Juntura de 2- l-fajas. Carpel'oro 
2-p.artido. Semilla convexa, casi plana por delante. — 
Yerba de las montañas de Europ.a, perenne, lampi- 
ña, lisa, con tallo rollizo; hoj.as ternado-deoompues- 
tas y los segmentos trasov.ado-cuneiforme?, liondido- 
dentados, un poco coriáceos; involucro 6 involucri- 
llos multi-üdos y flores amarillas. 



LEVISTICUM OFFICINALE. KOC. LIGUSTI- 
CUM LEVISTICUJM. L. 

Lígusticum mdrjare. Bauli. — Lemstkmn 
vulgare. Moriss, — Angdica leiñsticnm. All. 
— Hipposplinum. Matth. ■ — Apiíim monlannm 
vel liijuslicum el lemticum off. — Peni. 
Dig. L. 

Lcvistko, — ligúshco. Fsp. AíV/ús/íco. Port. Livcche, 
— livechc commune, — ackc de monlagne, — pcrsil de 
montaqnf, — angelii/ueáfcuillesd- achc, — seseli. Franc. 
Badcl^rnut, — liebstwckel. Al. Lovagc. Ing. Lovstilk, — 
/o6.'!íik. Dan. Lavashruit. Hol. LivisHco. It. Lakot- 
nego ziele. Pol. LibbsUiicc. Su. 

Desc. Los caracteres espres.ados eu el género. Fl, 
Julio y Agosto. Se encuentra en los Pirineos y otras 
montañas de España. 

Partes usadas. La raiz y los seminoides. 

Recolección. No e.^ige cuidado alguno particular. 
Según Guibourt y otros autores franceser!, es la que 
se vende eu Francia por la Raiz de apio. La de li- 
gústico es gruesa, negruzca por fuera, blanca inte- 
riormente; cuando seca es del grueso del pulgar pró- 
xiaomente, presentando muchas veces en su parte 
superior y á distancia de 3 á ."> centímetros, dilatacio- 
nes debidas á los nuevos cuellos radicales que se 
forman anualmente; en su interior es amarillenta y 
esponjosa. 

Propiedades y nociones químicas. Esta raiz tiene 
sabor acre aromático algo azucarado; olor fuerte y 
agradable parecido al de angélica. Contiene en 
abundaneia un zumo amarillo gomo-resinoso análo- 
go al opoponáco. 



PREI'.UiACI0NE3 FARMACIÍUTICAS Y DOSIS. 

_A EL iNTEniOR. infusión ó cocimiento de las raices, 
1.5 á 20 gram. por Kil. de agua. 



53 

Kil. de 



Infusión de las simientes. S li 1,5 gram. 
agua. 

Estrado, 2 á 4 gram. en poción. 
Tintura, 2 á t gram. en poción. 
Polvo de las simientes, I ii 2 gr. 



El ligústico se le considera y parece que 
posee las mismas propiedades que la angé- 
lica é imperatoria. Tanto la raiz como sus- 
frutos, escilan las vias digestivas y el apa- 
rato uterino, lo que explica los buenos efec- 
tos que obtuvo Gilibort en el histerismo con 
astenia, en la amenorrea y la clorosis. P. 
Forcsliis, le liabia ya indicado como un po- 
deroso omonagogo, apropiailo para hacer 
que reaparezca la regla, así como ¡¡ara es- 
pulsar el feto muerto y la placenta reteni- 
da eu la matriz; prcscribia el zumo en vino 
del Rhiii y en invierno usaba la simiente 
contundida y hervida moderadamente ea el 
mismo vino. 

La raiz administrada en polvo á peque- 
ñas cucharadas, inlcr[)uesta en vino ó cer- 
veza y por dos ó tres veces al dia, reanima, 
según Roques, las funciones uterinas y resta- 
blece el curso del menstruo. «El Levístico, 
dice Loiseleur-DesIoncham[)s, pasa por car- 
mieativo, estomálico y cmenagogo y era 
recomendado enotros tiempos, en las diges- 
tiones difíciles, siempre que el estómago ten- 
ga necesidad de ser entonado; se le creyó 
por bastante tiempo un especiiJco contra la 
hipocondría; sus hojas fueron elogiadas pres- 
critas al interior, como escelentes para resta 
.blecer la evacuación menstrual suprimida; 
mas hoy sin razón alguna, no se hace uso 
de esta planta... Se asegura que sus hojas 
mezcladas al forrage, curan hi los de los 
animales.» Horstius tenia por un buen re- 
medio contra los sabañones, las lociones con 
un cocimiento preparado con el ligústico y 
rábano. Verdaderamente no merece el li- 
gíistico el olvido en que está; Merat y de 
Lens se espresan en este sentido al ocupar- 
se do 61: «Es poco usado hoy auntjue una 
de las Umbeladas mas activas y fáciles de 
adquirir. » Puede muy bien sustituir á mu- 
chas sustancias aromáticas que vienen de 
países lejanos. 

Esplicacion d* la lámina. El ligústico crece á la 
altura de dos metros préj-^cimamente; en el dibujo es • 
tá reducido considerablomeute, siendo las hojas, llo- 
res y frutos de las dimcn.tionea que tienen ])or lo ge- 
neral: a frutos aumentados. 



ÁLBUM DE LA FLÜUA. 



TlílBr 111.— CicuTAKiAS. Uini. 

Frutos globulosos /> dtdlinos quo presentan costi- 
lliis simples ó acanaladas; pétalos blancos. 

Ge.n. Coxii'M. L. Cáliz con iiníbu l)orra'lo. IV-talos 
acorazonados al rcvcs, un poco escotados y la laci- 
nia muy corta doblada liáoia dentro. Fruto aovado, 
latcrnimouti' comprimido. Moricarpios con costillas 
un poco salientes, ondeado-i'cstonada.s , iguales , las 
laterales situadas en las márgenes. Vnlfccitos con 
muchas estrias y sin lajas. Carpoforo 2-fido en el ápi- 
ce. Semilla con un sui'oo profundo y estrecho en la 
cara anterior y por lo tanto como aoblada sobre sí 
misma. — Yorba virosa, bienal , de Europa y A,«ia 
templada, introducida en América, con tallo rollizo, 
ramoso, manchado, hojas decompuestas; involucro 6 
involucrillos 3-.")-lido3, y flores blancas todas fórtiles. 

GONIUM MACULATUM. L. 

Ckula major. Bauh. — Touru. — Cicula 
major vulgaris. Clus. — Cicuta uff. — Peni, 
Die. L. 



Cicuta, —cicuta maijor. Esp. Cegudc, — cicuta ordi- 
naria ou terrestre, — cicula maior, — ansarinliamalha- 
da. Port. Cigue, — grande rigiic. — cii/uc commune, — ci- 
ijuc tachcléc. — cigue officinate. Frane. Erschierling, — 
gellccklerschierling. Al. Hcmlock. Ing. Sucaruin, — scio- 
caram. Ar. Skaraii/dc. Dan. Apctnfi.^E^. DolMiervel,— 
seherling. llol. Cicuta muygiorc. It. Sminia welz. 
Pol. Boligolow pianistoi. Kus. Sproklig odort. Su. 

Desc. Planta con tallo rollizo, estriado; fistuloso 
y con manchas purpúreas en la base, muy ramoso en 
lo alto; hojas blandas y delgadas, oscu/b-relncientes, 
bipinado-divididas coa segmentos ovales, agudos, 
hendidos; umbel.as terminales, multiradiadas. Fl. 
Mayo, Junio. Comum'simo en parajes frescos. 

Partes usadas. Hojas y frutos. 

Recolección.. Se recolecta ordinariamente en Ma- 
yo y .Junio, ante de cjac pase su lloraciou. Los fru- 
tos en su completa madurez; siempre que es posible, 
la planta se emplea verde; si se ha de desecar bien, de- 
be hacerse en la estufa y al abrigo de la luz, peí'- 
diendo bastante de su peso, sin que pierda su olor. 
A medida que partimos del medio dia, su actividad 
es cada vez menor y llega á ser casi inerte en las co- 
marcas del Norte. Generalmente se confundo con 
otras muchas plantas como el perifollo, chirivia etc. 
fijando un poco la atención se distingue bien de to- 
das, aun después de seca. 

Los frutos deben renov.arse cada año y conser- 
varse después de bien desecados en vasos perfecta- 
mente cerrados. 

Proviedades y nociones auimicas. La cicuta, cuan- 
do se la frota entre los dedos exhala olor fétido mos- 
cado ó de cobre, que se ha comparado á la orina de 
gato por unos y por otros á el Je ratones. 

Según Brandes, contiene una sustancia particu- 
lar alcaloidea que denomina cicuHna, aceite oloroso, 
albúmina, resina, materia colorante y sales. El éter 
y alcohol disuelven sus principios activos. 

Geiger y Giesccke aislaron el principio alcalino, 
y le dieron el nombre de coneina <> conina que Ber- 
zelius cambió en el de conictna: después ha sido es 
tudi.ylo por Hcnry, Boutron y Christison. Licbig la 
considera compuesta de Corbono 65,01; Hidrógeno, 
12; Oxígeno, S,2S; Ázoe, 12,80. La coniciaa es nn lí- 
quido oleoso, amarillento; sabor acre y corrosivo, 
olor fuerte que recuerda el de cicuta y tabaco; poco 
soluble en agua, mucho en alcohol y éter, su alcali- 
nidad está muy desarrollada, neutraliza los ácidos y 



furnia sales cristalizables con ol sulfúrico, fosfórico 
tu'trico y aoótio), ijU'; se alteran con facilidad; al 
contacto del aire se transforma en amoniaco y sus- 
taaoia resinosa, ecmín Geiger. Este alcaloide es emi- 
nentemente voMiU 6 inestable; asi que de las espe- 
riencias de Geiger, Christison y Liebig, resulta que 
las hojas secas de cicuta y algunos estractos, no la 
contienen; y asi debe ser ea efecto, sometidos estos 
preparados á la acción del calor, la conicina debe 
motamorfosearse en amoniaco y materia resinosa, 
descomposición que se produce en el momento que el 
estracto adipiierc consistencia de jarabe esposo; aún 
los obtenidos con todas la.s precauciones posibles, co- 
mo la evaporación en el vacío ctc.j pierden, pasado 
.algún tiempo la conicina y por tanto sus propieda- 
des activas; asiSt^jtrck, 'lue fué el primero entre los 
médicos modernos, f|ue llamó la atención sobre las 
virtudes terapéuticas de la cicuta, los preparaba el 
mismo, evaporando á un calor suave y usándolos 
recientes, lo cual esplica las ventajas que alcanzó y 
que ordinarinmeute uo se con.siguen. 

Se obtiene este alcaloide, macerando los frutos 
contundidos uou 1 veces su peso de agua y ]{4 de po- 
tas:', cáustica; después de algún tiempo se flltra el lí- 
quido y se satura con ácido sulfúrico, entonces se 
evapora á consistencia siruposa y se trata por alco- 
hol de 34°ó mejor por una mezcla de dos partes de al- 
cohol y una de éter; pasadas 21 horas se destila y por 
residuo queda sullato de conina, el cual colo- 
oado en una cápsula de porcelana, se trata por la po- 
tasa cáustica disuelta en muy poca agua; se destila 
nuevamente el liquido y el alcaloide puesto en li- 
bertad por el álcali, como volátil que es, pasará al 
recipiente con algo de agua; «i se quiere obtener 
completamente privado de esta, se vuelve á desti- 
lar sobre cloruro calcico. 

Aunque todas las partes de la cicuta han sumi- 
suministrado conicina , son sin embargo los frutos 
cu los que se ha euíontrado mayor cantidad, per- 
fectamente caracterizada. 

Sustancias incompatibles, ClorOj yodo, yoduros y 
tanino. 



I'REPAU.\CI0NE3 FARÍIACEÜTICA3 Y DOSIS, 

A rx iNTEniOH. Infusión, (hojas), (cicula 8 gram. 
agua 2.50 gram); se la asocia con ventaja, 8 gram. de 
simiente de cilantro, — 30 á CU gram, des ó tres vficcs 
al dia. 

Estracto acuoso, 't centíg. á 2 gr. y más, progresi- 
vamente, (iufiel.) 

Estracto de sumo no depurado, igual dosis. 

Estracto de zumo depurado, idem. 

Estrado alcohólico, idem. 

Tintura alcohólica, 50 cent, á 1 gram. óOcentig. y 
más progresivamente en poción. 

Alcoholaturo, igual dosis. 

Tintura etérea, (poco usada), idem, 

Polvo, (hojas), 5 á 10 centig. y más progresiva- 
mente hasta -i gram. en poción, pildoras etc. 

Entro estos "preparados los preferibles son el es- 
tracto del zumo no depuradk), al cual St.xrk anadia el 
polvo y el alcolaluro. 

A EL EXTt uion: Cocimiento, 30 á 60 gram, por kil, 
de agua, para lociones, fomentos y aun para baños en 
las afecciones cancerosas. 

Polvo grosero, 10 á 15 graiu. por kil. de cataplas- 
ma ó preparada con él solo, se la mezcla también 
con l;i pulpa de zanahoria, para el cáncer de las 
mamas y algunas veces en el mismo caso con el pol- 
vo de carbón. 

Ungüento, (I parte de zumo por 4 de manteca) 
para unturas, etc. 

Tintura oleosa, (Cicut.i fresca 500, aceite común 
1000;) para cmbrocaciouea. 



FAMILIA llIBELADAS. 



5o 



Emplasto ie cicuUi, como fundente en loa tumo- 
res lio liifcrcnte natuvaleza etc. 

Cigarrillos de cicuta. 

Comcina; Coniciua 3 6 4 gotas, nlcoliol rectilioa- 
(lo 1 graai. ele agua destilada 20 craiu. m. y d. 15 ó 
2(> gotas en unataza de agua edulcorada, tres veces 
al aia. (Froimineltcr.) 

Merecen ser consignadas en este lugar las prepa- 
raciones de cicuta de Dcvayy Gillerraoud; fúndanse 
para su preferencia, en que la coniciua reside espe- 
cialmente en sus frutos; aquellas son: 

A EL iNtriuon; /'i/ííoríisfiftiíadas niim. 1. Frutos 
de cicuta rccicutemenlo pulverizados, 1 gram. con 
c. s. de azúcar v iarabe.Mgase una masa que se di- 
vide en IHO pildoras, que se recubren de azúcar co- 
mo las grajeas, hasta que pesen 10 centíg. cada una; 
2 pildoras el primer día, que se aumenta cada uno 
hastn 10, l,^, 20 y después conviene emplear las si- 
guientes: 

Pildoras cicutadas núm. 2. Frutos de cicuta re- 
cientemente pulverizados 5 gram. como anteriormen- 
te se preparan 10f> pildoras, que se recubren de azúcar 
hasta que cada una pese 2."} centíg. de los que 5 serán 
de polvos de cicuta 

Jarabe de cónicina. Por desalojamiento se apur.in 
10 gram. de frutos de cicuta por fi veces su peso de 
alcohol á 2S", esta tintura se mezcla con 3,000 ^ram. 
de jarabe aromatizado ad libitum. — 30 ^am. de ja- 
rabe representan 10 eentig. de frutos de cicuta A 1 
milig., deoonicina. 

Los preparados que acabamos de indicar contienen 
t gram. de polvo de cicuta (fruto) que di 1 centíg. 
conieina; 10 centícj. da 1 mili": 5 centíg. (peso de las 
pildoras núm. 2.)3,an lj2 milig. 

A F.L EXTEUioa. Bálsamo de conieina. Después de 
haber apurado los frutos de cicuta por el alcohol y 
de h.abcr aislado, hasta donde es posible de es^a tin- 
tura la conieina por la potasa y el éter, so toma, 
éter cicutado, que provenga del apur.amiento de 100 
gr. de frutos; manteca reciente y bien lavada 200 
gram. Se principia por evaporar el éter al aire libre 
hasta que aparezca la conieina en pequeñas gotitas; 
entonces se incorpora á la manteca agitando conti- 
nuamente, por cayo medio desaparece el resto del 
vehículo. De esta manera se obtiene una pomada se- 
mifluida, que es un medicamento muy activo y de 
uso cómodo, 

Lieor de conieina para inyecciones. Alcohol de 
cicuta 100 gram. agua de cal OOO g. Fíltrese á los po- 
cos instantes- 

En esta preparación debe preferirse el agua de 
cal á la común, porque Ir. conieina siendo desaloja- 
da de su combinación salina por la cal, queda en di- 
solución en el agaa. 

Modo de administrar muy scncillamenie los frutos de 
cicuta. 



Sauvan, para reemplazar las pildoras de Devay y 
Guillermont manda tomarlos en forma de gragea, 
recubriéndolos con un poco de azúcar para facilitar 
la deglución. Se empieza por 4 granos por dia y se 
aumenta progresivamente hasta 25, 30 ó 35. Este 
modo de administrar la cicuta es tan sencillo como 
racional. Rara el uso debe preferirse el fruto con su 
cubierta, no privado de ella, según Deschamp d'Ava- 
llon, impide que el oxígeno del aire obru sobre los 

firincipiós orgánicos que en ellos se forman durante 
a vegetación. 

La ninertc de Sócrales ha dado á la 
cicuta una gran celebridad histórica é 
hizo fuese mirada hasta últimos del si- 
glo XVIII como un tóxico terrible, y por coa 



siguiente con horror. La verdad es, que no lo 
es tanto como fue considerada y que si obra 
como los veneiioá narcótico-acres cuando se 
toma en cantidad sulicicnte, es necesario ha- 
ya crecido bajo las mejores condiciones de 
temperatura y suelo, para que aquella no 
llegue (i ser muy oonsiderable. 

Una vez que bajo este pnnlo de vista es 
como primeramente llama la atención gene- 
ral, creemos conveniente estudiarla también 
primero en este concepto. 

La observación ha demostrado que ejer- 
ce en los animales efectos muy diversos. 
Las cabras y carneros la comen impune- 
mente. Los estorninos se alimentan de sus 
semillas; los conejos que comen sin incon- 
veniente la belladona, se envenenan inme- 
diatamente con algnnos centigramos de 
eslracto de cicuta bien preparado. Los bue- 
yes, lobos, perros y en general ios car- 
nívoros, manifiestan síntomas de intoxica- 
ción grave y sucumben á su acción, si la 
cantidad que ingirieron en el estómago es 
suficiente para ocasionar la muerte; 50 6 60 
gram. bastan para producir este resultado, 
siempre que no vomiten el veneno, pues en 
e.ste caso se salvan. Refiere Mathiolo, 
que asnos que la habían comido, sufrieron 
estado letárgico del cual no salieron sino en 
el momento que se les iba á desollar: al 
caballo le molesta, mas no peligrosamente; 
Julia Foutcnclle refiere de uno que ataca- 
do de lamparones hacia próximamente 
quince dias, curó después do halierla comi- 
do con avidez. ¡Moiroud hizo comer á uno 
de tiro 1,730 gram. sin que sintiese mo- 
lestia alguna. 

Su polvo es poco enérgico, un perro que 
se le hizo tomar .30 gr. no murió hasta los 
tres dias; 500 gr. de zumo de la raiz mez- 
clado á 50 de la misma en polvo, no ocasio- 
nan la muerte; de lo que se deduce que es- 
ta parte de la planta es bien poco deletérea, 
esto no obstante, Vicat dio á conocer un caso 
de envenenamiento ocasionado por ella , á 
un matrimonio italiano, que la comieron an- 
tes de irse ó acostar; á media noche desper- 
taron los dos complelamente locos, empeza- 
ron á correr por la casa, en un acceso de 
furor se dieron contra las tapias hasta que- 
dar magullados y ensangrentados; debido al 
tratamiento conveniente, se restablecieron. 
Dcvergie, dice, que el zumo de las hojas es 
mas enérgico. 

Una gola de su principio activo la cicu- 
tina pura, mala un conejo de Indias; 50 



S6 ALBIIM DE L\ FLORA. 

ccntig. de estracto do «us frutos, Iiacen mo- 
rir r;i|)i(!ainpiUo un conejo, con la mitad do 
osla oaatidad , la conicina impura mata un 
perro. 

Los síntomas que presentan los anima- 
les envenenados con ella, recogidos por l)c- 
vay y Giiillormond, son los siguientes: co- 
mo inicial la parálisis do su parlo j)Ostcr¡or, 
á la cual sigue la emisión involuntaria do 
orina; ol animal parece llevar con sus pa- 
las delanteras como un poso incómodo á las 
()ostonores quo oslan casi inertes, á poco 
sobrevienen convulsiones, que se asemejan 
á las producidas |)or los venenos tetánicos; 
se pre.-onla opislliolonos y movimientos 
convulsivos do las mandíbulas; sus inspira- 
ciones son frecuentes, abren su boca y pa- 
rece quieren apoderarse del aire que falta á 
sus pulmones, en íin, sucumben asfixiados. 
Las lesiones orgánicas que se encuentran en 
todos .son idénticas; pulmones completa- 
mente limpios de sangre y blanquecinos, el 
corazón dilatado por voluminosos coágulos, 
el hígado y la red venosa intestinal inun- 
dados de sangre. 

El hombre envenenado con la cicuta, 
presenta el cuadro sintomático sigaiente: 
sequedad en la garganta, sed viva, dolores 
agudos en el epigasliio, eructos, vómitos, 
ansiedad precordial, dolor de cabeza, tur- 
bación de la vista, vértigos, marcha incier- 
ta, respiración entrecortada, desfallecimien- 
to, sopor, una especio de embriaguez ó 
exaltación nerviosa con delirio, temljlor de 
las estrcmidades, convulsiones, pero nunca 
ataques verdaderos do epilepsia; alguna vez 
pequenez y continuo estremecimiento del 
pulso, estupor, frío general , postración, 
pérdida del sentido, parálisis, síncopes, tin- 
te azulado en la cara, muerte. 

Según las observaciones de Agasson, 
Kircher,Christison y otros, este cuadro pre- 
senta algunas variaciones arregladas al tem- 
peramento y disposición individual , dando 
lugar algunas vecos á enfermedades del sis- 
lema nervioso como la locura , parálisis y 
principalmente paraplegia, que llegan á ser 
incurables. 

Los medios para combatir la intoxica- 
ción producida por esta planta y sus prepa- 
rados son, provocar el vómito lo mas inme- 
diatamente posible; como contraveneno, se 
ha empleado una disolución de tanino ó de 
yoduro ¡¡otásico yodurado y cocimiento do 
agallas. El tratamiento antillogístico, san- 
gría, sanguijuelas, agua gomada, ácidos etc. 



ha sido recomendado por Orfila, Devor- 

gió y oíros. Los antiguos empleaban el vi- 
no y siguiendo su ejemplo Giacomini |)res- 
cribe los estimulantes, opio, éter etc. 

Considerada medicamento ó sea á dosis 
terapéuticas, la cicuta y sus preparados, pro- 
ducen efectos ya fisiológicos ya patológicos 
que no están también caracteriaados como los 
del opio, belladona; beleño y estramonio, 
siendo muy varios: oausaprimeramcnlo vér- 
tigos, cefalalgia, turbación de la vista, náu- 
seas y ansiedad. La secreción cutánea y uri- 
naria aumentan rara vez á la par; á mayor 
cantidad los síntomas crecen en intorisidad, 
sobrevieneagilacion, zumbido de oidos, des- 
vanecimiento, contracción ó irritación ligera 
del sistAwa nervioso, abatimiento muy pro- 
nunciado , que tiende evidentemente á una 
acción sedante especial sobre la medula es- 
pinal: proporciona sueño, calmando la ir- 
ritación que ocasiona el insomnio; como 
todos los estupefacientes, debilitan las fun- 
ciones dijestivas, disminuyen el apetito y 
ocasionan algunas veces cólicos y diarrea. 

El uso terapéutico de la cicuta se re- 
monta á la antigüedad; Hipócrates la em- 
pleaba en ciertas afecciones del útero, 
Piinio la elogia contra las úlceras cacoéti- 
cas y los tumores; Areteo la considera, 
aplicada al exterior, propia para amorti- 
guar los deseos amorosos, opinión que se 
eslendió mucho; S. Gerónimo refiere en sus 
epístolas, que los sacerdotes egipcios se 
reducían á la impotencia, bebiendo diaria- 
mente zumo de cicuta ó una preparación 
en que sus virtudes deletéreas estaban ami- 
noradas. Avicena la recomendaba como 
tópico para resolver los tumores de los tes- 
tículos y las mamas y para evitar las ingur- 
gitaciones ladeas; después Ambrosio Pareo, 
Ettmuller, Lémery, etc. la emplearon de 
igual modo contra los tumores cscirrosos y 
obstrucciones de las visceras; Réneaulme fué 
el primero que se atrevió á usarla al inte- 
rior, contra los escirros del hígado, del ba- 
zo etc.; mas tarde otros prácticos la acon- 
sejaron en diversas épocas de estas enfer- 
medades y la consideraron como calmante 
resolutiva, desosbtrueute y apropiada para 
combatir el descenso del recto, dolores de los 
ojos, gota, reumatismo, erisipela , diversos 
exantemas etc. Pero estaba reservado á 
SttXMxk, el dar á conocer con exactitud las 
virtudes de la cicuta y su modo do usarla. 
Si se la ha elogiado exageradamente contra 
el cáncer, es preciso reconocer que sus de- 



FAMILIA UMBELAÜAS. 



S7 



tractoros las iian (losprociado demasiado; es 
muy a;eneral oii terapéutica tocar en los dos 
estreñios y raro el quedarse en los límites 
de una oliservacion rii!;orosa de los hechos. 
La escuela anatómica, dice, el cáncer es 
incurable por naturaleza , luego Stoorck no 
ha podido curar sino tumores que se ase- 
mejaran m^s ó menos á él ; sin embargo, 
Quarin, Locher, PaUícci, Líber, Collin y 
otros muchos prácticos, entre los cuales vse 
cuentan algunos Españoles muy distinguidos 
del último siglo, citados por nuestro com- 
profesor y distinguido botánico, Gómez Or- 
tega, en sil «Tratado acerca do la natura- 
leza y virtudes de la cicuta,» han venido á 
confirmar con esperiencias propias el éxito 
alcanzado por el ilustre médico de Viena. 
Gilibert vio en el hospital de Pazmann, mu- 
chos enfermos que hal)ian curado del cán- 
cer con la cicuta; y el mismo asegura ha- 
ber curado en Grodno, con el estrado de la 
de aquel país, un carcinoma en la lengua. 
Por otra parte Andry, en los ensayos que 
hizo con esta planta, dice ser insuficiente 
contra el cáncer; Dehaen no le encontró 
apropiado asi como Gesnero , Schmucker y 
Farr. Henry Lange refiere dos casos en que 
fué perjudicial ; Alibert en ciento le en. 
conlró poco eficaz. Otros observadores me- 
nos esclusivos ó prevenidos contra él , le 
conceden cierta eficacia ; Forlhergill, dice, 
que si nunca curó el cáncer, calmó los do- 
lores, contuvo sus progresos y mejoró no- 
tablemente la supuración, asi Cullen y Des- 
bois, deRochefort, el que añade que su efec- 
to es menos notable si el estrado es muy anti- 
guo; Gruelman confirma sus propiedades se- 
dantes en este caso. 

Hoffmann y Ilufeland emplearon con 
buen resultado los baños de cicuta en el 
cáncer de los pechos y del útero; Hallé usa- 
ba con éxito su cataplasma en el del seno, 
y Trousseau yPidoux han usado con venta- 
jas en igual caso la misma preparada con 
harina de linaza y recubierta coa los polvos 
de la planta en cuestión. 

Fresca, contundida y mezclada á la pulpa 
de zanahoria , dice Cazin, que le ha sido 
útil en los escirros ulcerados de los pechos, 
á la cual alguna vez anadia carbón en pol- 
vo, obteniendo de este modo efecto calman- 
te, resolutivo y anti.séptico á la par. 

Ilízose notar que los ensayos hechos en 
Viena correspondían mejor que los efectua- 
dos en otras partes, se creyó entonces quo 
el estragto preparado allí, debia correspon- 
TOMO 11. 



der igualmente en París; Antonio Pctit se le 

proporcionó y sin embargo no olkuvo ven- 
taja alguna. Los que estaban predi.spuestos 
en favor del medicamento, dijeron entonces 
que sin duda el estrado se alteraba después 
de cierto tiempo, mas la mayoría convino 
en que SttTcrck habia curado solo simples 
infartos glandulosos ó linfáticos, por tumo- 
res escirrosos ó cancerosos. «No debe ig- 
norarse, dice Pinel, los felices efectos obte- 
nidos por Slosrck del uso interno de la ci- 
cuta y aun suponiendo algo de parcialidad 
en favor de este remedio, los hechos se haa 
multiplicado tanto que no se puede sino re-» 
novar los ensayos de este género.» 

El descubrimiento de la cicutina ha veni- 
do felizmente á poner de acuerdo y esplicar 
opiniones tan diametralmente opuestas y de 
médicos cuya ciencia y buena fé están fue- 
ra de duda; en efecto, se sabe que este prin- 
cipio es muy volátil, se disipa por la ebulli- 
ción y que si era conservado en el estrac- 
to obtenido con tantas precauciones por 
St<Drck, m?l pueJe corresponder faltando 
en aquella preparación su pringipio activo, 
habiendo desaparecido por la vetusted ó 
mala reposición; hoy los preparados de De- 
vay y Guillermond, pueden con mas eficacia 
reemplazar los demás modos de administrar 
la cicuta; en la obra de estos autores se 
leen observaciones en que aquellos han cor- 
respondido, tratando en su mayor parte tu- 
mores con los caracteres asignados al cán- 
cer. . 

Los efectos que Devay ha observado en 
los enfermos sometidos al tratamiento con 
estos nuevos preparados son de tres clases: 
i .° cefalalgia, pesadez de cabeza ; 2." cóli- 
cos; 3.° temblor ligero do todo el cuerpo y 
mas particularmente de las estremidades su- 
periores; este último fenómeno no ha sido 
observado mas que dos veces y en enfer- 
mos que hablan llegado á lomar G ú 8 pil- 
doras del núm. 2, é indica indicios de in- 
toxicación, siendo prudente desde luego 
disminuir la dosis aunque se aumente mas 
tarde. La cefalalgia y los cólicos son los sín- 
tomas mas comunmente observados, sobre 
lodo con las primeras dosis; de cualquier 
modo, á Devay no le parecieron bastante 
graves para suspender el tratamiento y los 
pacientes concluyen por acostumbrarse á 
ellos. 

Por lo demás el tratamiento no exige un 
régimen particular; algunos aconsejan una 
dietética umbelifera , empleando para ali- 
8 



88 



ÁLBUM DE L\ FLOllA. 



monto las raices comestibles de las plantas 
do la familia; asi lo dispone TiinlViril, fun- 
dándose en que la raza mop;6lica según ól, 
que liaco i,'ran uso de las Uniboladas que 
producen el sa,2;apcno,opoponáco, galbanoy 
asafi'tida parliculariuente , desconocen tan 
cruel düioncia. 

Si aún puede quedar alguna duda acer- 
ca de la virtud especial de la cicuta y sus 
proparados en el cáncer, teniendo en cuen- 
ta las observaciones de Stoerck y demás 
autores que hemos citado, sus ventajas son 
incontestables en toda clase de ingnrr/ita- 
ciones tales como los ttimores Unfálkos ¡jlan- 
(¡ülares etc. que sin ser verdaderos cánceres 
pueden pasar á serlo; así lo lian consigna- 
do también, Récamier, Hanin, Cazin y el 
Dr. Gros y muy particularmente hace peco, 
Devay yGillermond, los que haciendo uso de 
sus preparados, citan diversos tumores de 
todas clases curados con ellos, no siendo 
raenos eficaz en los escrofulosos según Bau- 
deloque, Duval, Baylc y Seidel. lín la tisis 
pulmonar ha producido un éxito brillante 
según el caso citado por Quarin y mas 
especialmente el que dio á conocer Bau- 
mó; Aiibert aconseja la inspiración de los 
vapores en precitada dolencia y alaba su 
uso administrada al interior en la tisis escro- 
fulosa y nerviosa, habiendo satisfecho tal 
usoáCazín, por que se aliviaron los tísicos 
que trató con ella y curaron los que sufrian 
catarro pulmonar crónico; para conseguir lo 
que, empleaba el cocimiento hecho en vaso 
cerrado; Trousscau hace recubrir el pecho 
de emplasto de cicuta que renueva cada cua- 
tro ó cinco dias: «este medio tan simple, di- 
ce, calma la tos, facilita la especloracion 
templando los dolores del pecho tan comu- 
nes en los tísicos.» Parola cita otro caso en 
el que el polvo de los frutos, administrado 
primero á 5 centíg. y después de 1.5 á 20 
y sucesivamente hasta 30, produjo alivio 
notable de sus síntomas y sobre todo de la 
fiebre, tos y espector ación. El mismo cita 
otros de enfermedad del corazón muy avan- 
zada y uno de escitacion cardiaco-vascular en 
una clorótica, en los que la cicuta fué muy 
eficaz. 

Su uso en las afecciones nerviosas ha si- 
do también elogiado. Sauvage cita un caso 
notable de epilepsia y en la que produce un 
efeclosedanle análogo á la belladona pero en 
menor grado. Parece que Kluyskens ha po- 
dido corregir con el cstracto convulsiones y 
espasmos habituales no solo de la cara sino 



de otras diversas partes del cuerpo, y lo 
considera como un especifico en todas las 
afecciones musculares, simplemente espas- 
módicas, siempre que no presenten periodi- 
cidad, llartenkcil, en Alemania y Fother- 
guill en Inglaterra la cosideran muy útil cu 
las neuralgias, efecto que ha comprobado 
Chaussier y Dumeril; obra muy. bien según 
Guersant en la ciática pertinaz no complica- 
da con embarazos gástricos; Hufeland, pres- 
cribe cataplasmas de cicuta en la disfagia 
cspasmódica; i\loore Neligan no solo la pres- 
cribe en las neuralgias sino también en los 
reumatismos subvagos ó crónicos y en la gan- 
grena senil, en los que obtuvo buenos resul- 
tados; poro puede suceder, dice muy bien 
Martin Lauser, que hubieran correspondido 
mejor la belladona y el opio. 

Los antiguos considerábanla como plan- 
ta fría y aún se la prescribe en el priapis- 
mo, satiriasis y ninfomanía, si bien Slrorck 
observa que produce efecto contrario, Ber- 
gius habla de un caso de impotencia cura- 
do con ella; sea como quiera, es útil en las 
afecciones dolorosos de los órganos génito-uri- 
narios. 

Parece que á Schlesinger le produjo 
buen resultado el estrado, asociado al emé- 
tico en la coqueluche epidémica, contra la cual 
administraba una mistura de 5 centíg. de 
emético, lOcentíg. de estrado de cicuta y 60 
gram. de agua, con 13 de jarabe de fram- 
buesas, para tomarla eu 2 dias: aunque But- 
ter Armstrong, Hamilton y Odier, preten- 
den haber obtenido en el mismo caso feliz 
éxito, parece en esta dolencia preferible el 
opio, beleño y belladona. 

En las enfermedades cutcmeas ha sido 
también empleada la cicuta, siendo Juan 
Wier quien la utilizó primero en los dar- 
tres inveterados y la tina; Stoerck, Collin, 
Quarin, Hufeland confirmaron con nuevas 
espericncias su eficacia en estas dolencias. 
Murray, Lespme, Aiibert y Fontonetti, citan 
casos favorables en este concepto, pero dice 
muy bien Martin Laucer, es muy estraño se 
haya abandonado tan buen medicamento. 

El Dr. Valentín, refiere un caso de ca- 
tarro inveterado de la vejiga sostenido al 
parecer por un humor dartroso , el que cu- 
ró con solo el uso del estracto de cicuta. 

En las úlceras da muy buen resultado, 
según lo confirmó Bayle con repetidas ob- 
servaciones, en que el mayor número, ape- 
sar de ser inveteradas, curaron y los de- 
más consiguieron notable alivio. 



FAM1LI\ ÜIlIBELADAS. 



89 



No lia sido menos recomendada que en 
las diversas dolencias que hornos menciona- 
do, para el tratamiento de las reliquias do 
las enfcrnmladas venéreas: tales como úlce- 
ras, tumores y exóstosis, para las primeras la 
considera Zeller como escelente tópico; 
Ilunter, Quarin, Cullen.Swédiaur la han vis- 
to corresponder en casos en que el mercu- 
rio habia fracasado, contirmándolo asi otros 
prácticos, si bien algunos como Darrieu, 
CazeuaveyKluyskens la asocian al mercurio, 
ó bien sola, contra las úlceras mercuriales, 
aplicación que se estendió por Cooper á las 
cscrofulosí^s: IVarson llega ;'i considerarla co- 
mo un específico en las sifllíticas y Wilsou 
para las cancerosas; asi otros prácticos espa- 
ñoles del siglo pasado , citados por Gómez 
Ortega. 

Gioviani Pollegriní la empleó con gran 
éxito contra la sarna, para combatir la que 
hacia lavar la parte con su zumo por cinco 
ó seis veces. 

Sus aplicaciones no se limitan solo á las 
dolencias citadas, médicos españoles alcan- 
zaron buen resultado en el tratamiento de 
las enfermedades de la vista, como lo de- 
muestran los casos de que da cuenta Orte- 
ga. G. Roussel le obtuvo en el tratamiento 
de la disrnleria; asi como también so ha con- 
seguido en la ascilis y Trousseau recomien- 
da en todas las peritonitis, el uso esterno, 
ó bien el interno combinado con el de los ca- 
lomelanos á dosis pequeñas. La casua- 
lidad, que presta á veces grandes ser- 
vicios al médico, ha venido á descubrir en 
la cicuta propiedades tenífugas. Se ha visto 
á un sugeto que padecía una afección vermi- 
nosa y que tomaba hojas de valeriana coci- 
das con pan, que hubo de tomar las de cicu- 
ta por ella, lo cual le produjo un envene- 
namiento; calmados los accidentes de él con 
el vinagre y café, y pasadas algunas horas 
el paciente arrojó una tenia, curando des- 
pués. Matucci, testigo de este hecho, dio 
tres granos de cicuta por día con igual can- 
tidad de valeriana á un niño de cinco años 
atacado de la solitaria y contra la que toda 
medicación habia sido refractaria; al cabo 
de algunos dias, sintió dolores intestinales y 
le administró un pocode aceite de ricino, que 
provocó la espulsion de una tenia de la lon- 
gitud de diez palmos, en muchos fragmentos, 
entre los que se encontraba la cabeza. Este 
nuevo tcnífugoempleado con prudencia, me- 
rece fijar la atención de los prácticos, tanto 
mas cuanto Giacomini ya le liabia usado con 



notable vent<ija en la fwlmintiasis. 

La cicutina (jue representa la energía 
de la cicuta, ha sido propuesta para susti- 
tuir todos los proparados de aquella sin te- 
nor su inlidclidad. A Fronmucller le ha cor- 
respondido en la forma erética (monos contra 
la tórpida) de la escrófula y especialmente 
en la oftalmía escrofulosa con espasmo de 
las pupilas y fotofobia; recomendándola en 
la coqueluche yon gonoral en los sugotos do- 
tados de sensibilidad estrema y particular- 
mente en los niños; 15audoIoquc la ha usa- 
do con éxito en las afecciones escrofulosas; 
sin embargo por ser este alcaloide tan vo^ 
látil y susceptible do alteración, en estos y 
demás gasos, creemos preferible el de los 
preparados de Devay y Gillermond. 

Esplicacion de la lámina. Este dibujo, tomado 
del natural, representa un jamo do las áimensioncs 
cfue generaliuenlc tiene; c flor; b frnto; a el mismo 
partido trasversalmente; todas estas partes aumenta 
das en sus proporciones. 

TRIBU IV.— Caucalideas. Spreng. 

Frutos ovoideos ó un poco comprimidos armados 
de cerditas libres ó reunidas en una especie de ala 
en su base. 

GEN. Davcus. T. Involucro 6 involucrillos com- 
puestos de ^ran número de hojuelas enteras ó pina- 
tifidaa. Pétalos cordiformes y desiguales. Frutos ovoi- 
deos erizados de aguijoncitos particularmente en su 
base. — Yerbas de la región mediterránea, común.- 
mente bienales , con hojas 2-p¡nac!o-cortadaa; lloros 
blancas ó amarillas con la central por lo común car- 
nosa, estéril j_ purpúreo oscura , pedúnculos de las 
umbelas erguido.? y aproximados después do la ma- 
durez 

DAUCÜS CAEOTA. L. 

Pastinaca tenul folia sylvestris Dioscorides. 
C. Bauh. — Daticus sylvestris el sativus off. — 
Pent. Dig. L. 

Zanahoria Esp. Ccnoura brava Port. Carottc. 
Franc. Mohrc. Al. Wihl carrol. Ing. Gaszar. Ar. Caro- 
ta. It. 

Desc. Tallo peludo; hojas '2 -.í-pinado-cortadas y 
los segmentos pinatiíidcs en lacinias lanceoladas, 
aguzadas, casi tan largas como la umbela; aguijones 
iguales al diámetro del fruto que es oblongo-oval. 
Fl. Julio. Espontánea en varias partes do España, co- 
mo los alrededores de Madrid etc. y cultivada cu 
bastantes. Presenta alguna variedad. 

Parlen usadas. La raiz y la simiente. 

Recolección. Es bien conocida. 

Propiedades, nociones químicas y económicas Según 
Bouilíon Lagrange la zanahoria roja (raÍ2) dá por el 
análisis; azúcar liquido iuoristalizable , fécula, ma- 
latoácido de|cal, materia colorante amarilla que man- 
cha el papel, insolublc en agua, soluble en alcohol 
y aceites, que no ha sido encontrada mas que en 
la raiz y que la dá su color. 
Berzelius da cu ".ita, en su tra tado de química del 



60 



\LBOM DE LA FLORA.. 



nnAlisis siguiente, dobido A Vnuquoliu y Waokonro- 
dor; según estos ¡lutorcB oonticno ademiis de la libra 
vegotnlun zumo amarillo cu el cual so encncntr.i 
nzuoar decaúa cristalizablc, azúcar iucristalizablc, 
nliMidou eu corta cautidad, cstractivo, gluten, albú- 
mina, materia colorante cristalizablu (Carolina de 
Osauuc), aceite voliitil, ácido péctico, ácido málicoy 
cierto número do sales c|ue se encuentran en las rai- 
ces. Los siguientes datos tomades de Wackcnrodcr 
no dejan de ofrí cer interés. El zumo de las zanaho- 
rias es de un rojo de ladrillo turbio, de olor aiiAlo- 
go al de la raíz, sabor dulce y algo áspero; so 
coagula á menos de l'ln"; el coágulo es amarillo y 
después de desecado tiene de peso 't, 1)2!) de el del zu- 
mo; esti constituido por O, 1,3j do albúmina vegetal, 
0,10 de aceite graso, 0,031 do carotina y 0,00 dé fos- 
fatos tórreos; sometido á la destilación dá 1,8700 de 
8U peso de aceite volátil; aceite que es incoloro, de 
olor penetrante de canela, sabor fucrtu, persistente 
por bastante tiempo, de 0,SS05 do densidad á 12°; po- 
co soluble en agua, muy soluble en alcohol y éter. 
El azúcar que contiene es do caña y si so le hace fer- 
mentar deja un residuo de azúsar do maná; aseguran- 
do este autor asi como Vamiuolin que no han podi- 
do encontrarle antes de dicha fermentación. La sus- 
tancia análoga al gluten que contieno esta raiz, difie- 
re d;l glv.ten ordinario por su insolubilidad en alco- 
hol hirviendo. Marcgraff ha obtenido de la raiz sufi- 
ciente cantidad de adúcar par.a haícrla interesante 
bajo el punto de vista de esta sustancia. 

Forster, Huutcr, Horby etc.hanobtenido de esta 
raiz bastante cantidad de aguardiente . 

La simiente de zanahoria es aromática, contiene 
aceite volátil abundante. Es una de las cuatro si- 
mientes cálidas menores, su cooimiento tiene un 
principio .amargo y tanino; comunica á la cerveza un 
sabor picaute y uua calidad superior. 

PREPARACIONES FARMACÉUTICAS Y DOSIS. 

A El. iSTF.nion. Cocimiento de las raices, '¿O á 100 
gram. por kíl. de agua. 

Zumo do la raiz., 30 á 100 gram. puro ó diluido 
en agua. , 

Jarabe, (1 de zumo por 2 de agua y 4 de azúcar), 
de 30 á 100 gram. 
Infusiondetas semi'Was, como las de anís, hinojootc. 

Con su sustancia azucarada puede prepararse un 
jarabe, para ello se reduce á pasta, se estrae el zu- 
mo y evapora á fue^o lento; este jarabe que goza á 
la vez de las propiedades del azúcar y de la miel, se 
toma á cucharadas, pudiondo ser muy útil á los po- 
bres y en los pueblos. 

A EL EXTERIOR. Aí/jío , CE cataplasmas ; zumo en 
inyección etc. 

La raiz de zanahoria es emolienlc, reso- 
lutiva, diurética, vermífuga y antiscplica. 
A juicio de Barbier, de Aniieas, la zanaho- 
ria es solo emoliente y puede convenir en 
las irritaciones de las vías diriestivas, flogosis 
y ulceraciones que lleguen á formarse en la 
superGcie interna del estómago, y en el duo- 
deno, irritaciones del hígado etc. El coci- 
miento de la raiz amarilla, es un remedio 
popular en ciertas comarcas contra la icteri- 
cia, sin duda á causa de su analogía de co- 
lor; puede muy bien ser útil como simple 
emoliente 'guando existe irritación gastro- 
hepática. 



Contra la extinción de voz, tos pertinaz, 
tisis y asma, ha visto Cazin emplear con 
buen resultado, el zumo de la raiz después 
de cocida por un cuarto de hora y mezcla- 
do en la proporción de un vaso por dos de 
agua, dosis que se toma tibia de tres á seis 
veces en el día. El cocimiento do las mismas 
ha sido recomendado por Scholer coaira la 
tos y la tí.sis de los niños. 

En muchas parles de Alemania, según re- 
fiere Bremscr, hacen comer zanahorias cru- 
das á los niños que tienen lombrices. Dax, ' 
ensalza igualmente su virtud vermífuga, ya 
conocida bajo este concepto por Lachenal, 
Mellin, Rosen y Vaden Bosch; empleado es- 
te remedio en algunos pueblos, se le ha visto 
corresponder; üubois, deTournay, ha com- 
probado su virtud antihelmíntica, y algunos 
profesores las recomiendan en esle caso cru- 
das, antes de usar vermífugos mas enérgi- 
cos; téngase en cuenta que el efecto de estos 
es variable , tal que lo produce en unos 
no corresponde en oíros. 

Desbois, de Rochsfort, las elogia contra las 
ingtir y Ilaciones glandulares y escrófulas y las 
considera como un buen fundente en las 
obstrucciones de los niños. 

El uso de las zanahorias contra ciertas 
enfermedades del caballo es muy general 
en algunas comarcas, empléenlas contra las 
afecciones pulmonales crónicas, tos pertinaz, 
conslipado , dolencias del sistema linfáti- 
co etc. siempre con buen éxito. La terapéu- 
tica comparada ofrece al médico observador 
hechos interesantes de los que puede sacar 
partido. 

Las zanahorias han sido empleadas al 
exterior con mejor ó peor resultado contra 
las afecciones cancerosas; Sultzer indicó en 
1776, que su pulpa fresca, como tópico, le 
habia correspondido en el cáncer ulcerado, 
particularmente en el del seno; Bouvart la 
empleó también con éxito y después de osle 
Desbois, de Rochefort, la elogia por el que 
obtuvo en un caso de dicha dolencia, en un 
sugeto estenuado ¡lor los placeres venéreos. 
Desde dos años antes le padecía en el miem- 
bro ; perdido el carácter venéreo le ad- 
quirió canceroso y hasta tal punto era grave, 
que eslaba decidida la amputación de la 
parte; habiéndose ])ropuesto ensayar antes 
algún anticanceroso , di.spu.so sobre aquella 
la pulpa de la raiz en cuestión y al interior 
el estrado de cicuta y los zumos antiescor- 
búticos; ai cabo de seis semanas el enfermo 
sintió bastante alivio y á los tres meses es- 



FAMILU IIMBEL\ÜAS. 



61 



taba curado; Uouilloa-Laiírangc y Bridaull 
las elogian taiiibiLMi cu osle scntiilo, más do 
las ohsei'vacioiicá do Bayie y C-ayal resulla 
que es iiiolÍL'az contra tal dolencia, poro quo 
puede luojorar y aun curar luuclias dartro- 
sas, las escrofulosas y otras que ateclan á 
veces la forma de estas. 

Larroquo parece ha obtenido la resolu- 
ción de tumores cancerosos, apiicaiulo cada 
dos ó tres dias, tres ó cuatro sanguijuelas 
y otras tantas veces al dia cataplasmas de 
pulpa do zanahoria. Tardieu ha tratado con 
ventaja, úlceras é ingurgitaciones garcino- 
niatosas del cuello del útero, con las inyec- 
ciones del zumo, combinadas ccn un trata- 
miento antiflügí-tico, medio que habia ya si- 
do empleado por Clarion joven, en casos aná- 
ogos. «La zanahoria, dice Roques, calma los 
dolores lancinantes producidos por las úl- 
ceras cancerosas, y mas do un enfermo se 
alegró de haberse aplicado una cataplas- 
ma de esta raiz; es un remedio popular 
que un gran cirujano, el profesor Boyer, em- 
pleaba en su pri'ictica; Pouget , mi antiguo 
discípulo, se sirve igualmente de ella j)ara 
calmar las irritaciones escesivasde las úlce- 
ras incurables; cuando no es suficiente, ro- 
cía la cataplasma con un cocimiento ligero 
de hojas de belladona.» 

Ricord afirma, que ea casos rebeldes de 
cáncer fagedénioo, la cataplasma de zanaho- 
ria le ha correspondido alguna vez. 

Vaiker por la espericncia de diez años, 
asegura los buenos efectos do la pulpa de 
zanahoria fresca en las úlceras pútridas y 
escorbúticas, asimismo Ilufeland. Para miti- 
gar el prurito insufrible ocasionado por las 
herpes, su aplicación es muy útil, y Duboiá 
de Tournay, curó en pocos dias un niño 
atacado de czcma rubriim. 

Su pulpa fresca es un remedio vulgar 
en las quemaduras, correspondietido en las 
de primero y segundo grado; calma el do- 
lor y evita la formación de fliclen;is. 

Las semillas de esta planta consideradas 
coQ idénticas propiedades terapéuticas que 
las de hinojo y anís, aumentan según se di- 
ce, la secreción de la leche; las Ingleses be- 
ben su infusión teiforme como estimulaule, 
administrándose algunas veces como diuré- 
tico en los cólicos nefríticos para espulsar 
las arenillas. 

De la especie silvestre se ha usado co- 
mo diurética la raiz, en cuyo concepto la 
prescribe BucLan en cocimiento edulcorado 
con miel; la misma ha correspondido, en 



manos do Cazin, contra la anasarca, habien- 
do prescrito el mismo sus seminoides en 
infusión, cuyo efecto es muy pronuncia- 
do, siendo convenientes siempre que un 
estado inflamatorio no los contraindiquen. 

Esplicanion de la lámina. El dlbnjo de la parto 
rcproseutuda, es el do un rann i con proporcioucs na- 
turales do la especio silvestre: a raiz y tallo; 6 llor; 
c fruto. 



TRIBU V.— CEnoFiLEAs. Spreng. 

Frutos muy alargados aovados ó cilindricos, ordi- 
nariamente lisos, terminados en punta en su vórtice. 
GiÍN. ScANUix G.EUT. Cáliz oon limbo borrado ó 
casi 5-dentado. Pétalos trasovados, trvincados ó esco- 
tados, comunmente con la lacinia doblada hacia aden- 
tro. Fruto un poco comprimido y con pico muy lar- 
l;o. Mericarpios con ,'j costillas ODtusas iguales, las 
laterales situadas en la margen. Vallecitos sin fajao 
ó con estas borradas. Carpoforo indiviso 6 bil'arcado 
en el ápice. Semilla rollizo-convexa, y con un surco 
profundo en la cara inferior. — Yerbas anuas de Eu- 
ropa y del Oriente, con tallos rollizos un poco estria- 
dos, hojas pinado-cortadas y los segmentes hendidos 
en muchos lóbulos lineares; umbelas de pocos radios, 
sin involucro ú 1-lido; umbelillas de pocos radios; 
iuvolucrillo 5-7-fido y flores blancas. 



SCANDIX PECTEN-VENERIS. L. 

Scandix semine roslrato , vulgaris. C. 
Bauh.— Tourn. — Pectén veneris. Bauh. — 
Pentand. Dig. L. 

Aguja de pastor, — peine de Venus. Esp. Agultta de 
pastor ordinaria, — licrva agulheira ordinaria, Port. 
Pcigne de Venus. Frano. Needle cliervil. Ing. 

Desc. Hojuelas del involucrillo hendidas cu el 
ápice; frutos lampiños en la parte que contiene la 
semilla, pico un poco velloso, Fl. Mayo, Juuio, Co- 
mún en los campos. 

El género Scandix, como la mayor parte 
de los que constituyen la familia de las Um- 
belíferas, ofrece interés bajo cualquier pun- 
to de vista que sea considerado, para nues- 
tro objeto, suministra plantas de aplicación 
entre las que encontramos la Aguja de pas- 
tor que se ha usado como diurética, vulne- 
raria, digestiva, y resolutiva, considerando 
útil su cocimiento en las enfermedades de 
la vejiga, siendo ademas comestible. 

Pero el que debe fijar la atención es el 
5. cerifolimí L. espontáneo en algunas lo- 
calidades y cultivado como comestible con 
el nombre vulgar de Perifollo. Esta especie 
es estimulante, diurética y resolutiva y con- 
veniente en la ictericia, he¡,alitis crónica, ca- 
tarro crónico, ingurgitaciones linfáticas etc.; 



(i2 



ÁLBUM DE LA FLORA. 



y al exterior es do uso vulí^ar en las inijur- 
gilaciones de las viamas, prurito de las parles 
ycnilales, /Iciimas'ias erilematosas y erisipe- 
latosas ligeras, hemorroides etc. 

Con ó sia razón ha sido ademas recomen- 
dada en multitud de dolencias; las ob- 
servaciones de RaKasar Elirart, de Haller 
y Gilibert parecen querer probar su utilidad 
en las obslrnciones viscerales y en las afec- 
ciones de las vias urinarias. Pienck le reco- 
uiienda en las cutáneas crónicas; Rivicrc 
prescribe su zumo á la dosis de 60 grani. 
mezclado con igual cantidad de vino blan- 
co, tomado cada dia y elogia su eficacia en 
la liidropcsia; el mismo zumo reciente fué 
presicrito por Hufeland-en la tisis laríngea: 
ha sido también aconsejada contra ciertos 
síntomas de la siplis que so resisten al mer- 
curio, de cuya aplicación con buen resulta- 
do, cita un casoDesbois, de Rochefort.Biett, 
dice, las cualidades medicamentosas del 
perifollo, elogiadas con alguna exageración 
por Geoffroy y üesbois, de Rochefort, mere- 
cen no despreciarse; he visto alguna vez el 
zumo de esta planta producir buen efecto en 
las afecciones leves del hígado y especial- 
mente en la ictericia incipiente. Para Chau- 
melon, no merecen confianza sus virtudes 
anlitísicas y anticancerosas exaltadas por 
S. H. Lagne y Hermann, después observa 
que recientemente se ha aconsejado hacer 
entrar á las Umbeladas en el régimen alimen- 
ticio de los cancerosíf^. 

El Dr. Deval ha comprobado su eficacia 
como tópico en la oftalmía, y cita un caso 
curioso en el que su uso dio mejor resulta- 
do que los demás medios empleados para 
combatirla. Desde esta época la empleó en 
más de 60 enfermos con buen éxito ; resul- 
tado que ya habia sido obtenido por De- 
mours en 1762 y mas recientemente por 
Chabrely, deBurdeaux. Florent Cunier, se- 
gún Dubois, vio corresponder esta plan- 
ta en manos de un cura de aldea en la 
fotofobia escrofulosa de la que él no habia 
podido triunfar. Cazin, en vista del uso vul- 
gar le ha empleado también correspondién- 
dole siempre. 

El perifollo, dice Murray, contundido y 
aplicado á los pechos, es uno de los antilac- 
teos mas enérgicos, sobre todo si se le adi- 
cionan hojas de énula. Ha sido empleado en 
cataplasma por Cazin, en los infartos de los 
mismos aun cuando haya rubicundez; según 
él su cocimiento es eficaz en la erisipela, y 
á propósito, cocido en leche 6 contundido 



COQ la misma, para mitigar los dolores he- 
morroidales; Dubois, de Tournay, emplea 
en tal caso como eficacísimo, el vapor de 
su cociiuicnlo concentrado. Las semillas 
gozan, asi como las más de la familia, de ac- 
ción escitante y carminativa. Estas aplica- 
ciones interesantes á nuestro juicio, nos han 
hecho detenernos en el estudio de esta es- 
pecie que por ser tan conocida no hemos 
dibujado y sí la que acompaña al artículo, 
proporcionándonos la ocasión de dar á co- 
nocer á su congénere según Linneo, hoy 
trasladada al género Anthriscus. Hoff. 

EspUi ación de la lámina De esta planta que cre- 
ce hasta un pié, representa el dibujo un ramo de 
proporciones naturales: a flor considerablemente 
aumentada. 

TRIBU VI.— Selineas. Spreng. 

Frutos elipsoideos, comprimidos, membranosos, 
estriados ó realzados de costillas salientes. — Flores 
amarillas ó blancas. 

Gen. Peuceham.m. Koc. Cáliz 5-dentado. Pétalos 
trasovados, cstrecLiados en una pequeña lacinia do- 
blada hacia adentro, escotados v casi enteros. Fruto 
aplanado por el dorso ó lenticular, ceñido por una 
margen dilatada Mericarpios con costillas casi equi- 
distantes, tres intermedias íiliformcs, 2-lateralcs 
menos marcadas, contiguas á la margen ó que se 
confunden con ella. Vallocitos l-tajados, los latera- 
les li veces 2-fajados. Juntura comunmente 2-fa- 
jada. Carpoforo 2-partido. Semillas planas por dr- 
lante. — Yerbas de Europa principalmente austral, 
del Asia central c India oriental, comunmente pe- 
rennes, lampiñas; con hojas l-infinito-pinado-cor- 
tadas, ó 3-cortadag; umbelas compuestas terminales; 
involucro variable; involucrillos multi-lidos, y flo- 
res blancas, amarillas ó verdosas. 

PEÜCEDANUM OFFICINALE. L. 

Peucedamm germaniciim. C. Bauh. 
Tourn. — Peucedanum minus gennanicum. J. 
Bauh. — Peucedanum vulgaris. Park. — Cau- 
da porcina. Tab. — Pentand. Dig. L. 

Servato. — ervano; — crbato. Esp. Tuncho de porco, 
— hcrvatao porcino, — brinca. Port. Pcuccdan. — jieucé- 
dane. — fenouil de porc, — queue de pourceau. Franc. 
Saufenchel, — schwefelwurzeíhaarstrang. Al. Sulphur 
wort. Ing. SvinclicukeL Dau. Pcuccdan. It. Hair 
streng. Ilol. Wisprzniee. Pol. Svinfinkcl. bu. 

Desp. Tallo rollizo, ramoso, hojas 5 veces 3-par- 
tidas con las lacinias lineares, agud.is, descaecidas; 
i nvolucrode 3 hojuelas cerdosas, caedizas; pedicelos 
de las umbelas casi tres veces mas largos que el 
fruto; llores amarillas. Fl. Julio. En parages sombríos 
V liúmedos de Mouserrat, Pirineos y otros montes de 
tspaña. 

El inspisamcnto de esta planta fué usa- 
do contra la hipocondría, catarro, amenor- 
rea, frenesí, parálisis etc. á la dosis de 4 



FAMILIA UMBELADAS. 



gramos on miel: sus propiedades fueron in- 
dicadas por Dioscóridesy Plinio. También ha 
sido usada su raiz como resolutiva, jiectoral, 
diurética y emenagoga. Loisclour-Deslong- 
cliamps y Marquis, dicen, «su mal olor ha 
contril)uido probablemente á desterrarle do 
la terapóutica y aún es creible no se haya 
usado entre los modernos, porque lodo lo 
que sobre él se ha escrito por los autores des- 
de hace cien ó mas años hasta el día , pa- 
rece haber sido copiado de üioscórides y 
Plinio en tiempos de los que, el peiice- 
tlaiiuin ó peucédanos, era muy estmiado, 
sin que sepamos de una manera positiva 
si la planta de los antiguos es la mis- 
ma que la nuestra. A no dudarlo no de- 
be ser, puesto que toda su virtud se atri- 
buia á una gomo-resina obtenida de él 
y por la que le llamaban Pin, de donde na- 
ció su nombre moderno, siendo la que la 
produce hoy desconocida, una vez que el 
ervato no la contiene, al menos en nuestro 
chna. 

Esplicacion de la lámina. La parte dibujada tie- 
ne las dimensiones que alcanzí» generalmente, cre- 
ciendo por lo coman esta especie un metro ó mas: a 
raiz; b flor; c formación del fruto; (í fruío; e el mis- 
mo abierto. 



Gen. Fervia. L. Cáliz con limbo corto, 5-denta- 
do. Pétalos aovados, enteros, terminados en punta 
aguda, ascendente ó encorvada. Fruto plano, com- 
primido por el dorso, ceñido por una margen com- 
planada y ensanchada, Mericarpios con 3 costillas 
dorsales filiformes, las laterales borradas y confundi- 
das con el borde ensanchado. Vallecitos dorsales con 
3 ó mas fajas, juntura con 4 faj.as ó con muchas 
mas. Semilla complanada. Carpoforo 2-partido. — 
Yerbas del Mediterráneo ú Oriente, con raiz crasa; 
tallo alto; hojas sobre descompuest-is y los segmentos 
por lo general hendidos en lacinias lineares; umbelas 
multiradiadas, las laterales frecuentemente opuestas 
ó verticiladas; involucros variables y flores amari- 
llas. 

Sec. Ferul.vria. Koc, Vallecitos dorsales con 3- 
fajas; juntura con 4. Involucro universal nulo. Tallo 
rollizo. 



FÉRULA ASSA-FiETIDA. L. 

Assa f(vtida Disguucnsii umbelUfera, Li- 
gustico affinis. Kemf. — Pentand. Dig. L. 

Asafélida. Esp. Assafetida. Port. Fcrulc assafíflida. 
Franc, Teufeldsreck.^slinkender assand jW.Slinking 
assa. Ing. Andjudaan, — hallit, — hiltit. .Kr.fíi/vclsdrcch. 
Dan, ¡ling. Dnk. Ind. Duirclsdrcck. Uol. Á.isa-fctida. 
It. Ingu. Jav. L'nguseh. Per Czarcie layno, — o-sa- 
fcta. Pol. Durnopachutschnitt. Kus, llintja,—hingu. 
üan, Dyfulslraecn. Su. 

De3c, Tallo rollizo, sencillo; ramas afilas, hojas 
radicales pinado-cortadas con loa segmentos por am- 



bos lados 1-2 pinado-liendido-rcsinosos y las lacf» 
ni.as oblongas, obtusas: ningún involucro. Habita en 
IV'rsia. 

Partes usadas. La gomo-resina producida por 
ella, denominada assa-fétida. 

liccoleccion. Ka'mpfer, (¡uo fué el primero q>ie dio 
;i conocer la planta, es el (¡uc dice se recolecta la go- 
mo-resina en cuestión en el mes do Abril; para ello 
socavando, dejan en parte la raiz descubierta, quitan 
el tallo, hojas y ramillas que rodean el cuello y la 
rubrcn con una cama do hojas para evitar que pe- 
rezca por la acción del sol; 20 u 30 dias (lespucs la 
descubren, desprenden con una hoja de hierro Las 
lilgrimas que tiene adheridas y la cortan circularmen- 
tc por la parte superior y en su centro abren una 
cavidad para que en ella se reúna el zumo; cubrén- 
la do nuevo con hojas y á los dos dias vuelven á re- 
coger el zumo inspisado ó en lágrimas que se ha 
formado, volvit'ndole nuevamente á cortar, con el 
lin do abrir de nuevo los vasos, para que den mas zu- 
mo; esto lo repiten por tres veces y la dejan descan- 
sar por ocho o diez dias y asi sucesivamente hasta 
apurarla. 

Este zumo gomoresinoso se presenta en lágri- 
mas alguna vez, m.as generalmente en masas consi- 
derables, pardo-rojizas sembradas de lágrimas blan- 
quecinas semi-traspareutes; con frecuencia viene im- 
puro mezclado con piedrecitas, tierra etc., en cuyo 
caso debe desecharse. Cuando se rompe la asafétida 
buena, su fractura se presenta de color claro que se 
enrojece á poco pov la acción del aire. 

Propiedades, nociones químicas y económicas. La 
asafétida exhala olor aliáceo; tiene sabor amargo y 
repugnante; es mas soluble en alcohol que en agua: 
por destilación di aceite volátil de olor aliáceo tam- 
bién; es soluble además en vinagre y yema de hue- 
vo. Según Pellctier contiene en lOU partes; resina 
63; basoriua 11; goma 19, aceite volátil 3. Brandes 
la ha encontrado compuesta de resina 47,2 ; goma 
19,4; aceite volátil, 4,6, sustancia resinoidea, l.O; ba- 
sorina, 6,4; estractivol; diversas sales 7,6; impurida- 
des 4,6. La resina tiene la propiedad de enrojecerse 
al aire y está formada por dos resinas diferentes una 
amarillo oscura y otra pardo-verdosa; suaceiteesen- 
cial es incoloro y entre sus elementos contiene el azu- 
fre. 

PREPARACIONES FARMACÉUTICAS Y DOSIS. 

A EL INTERIOR. Polvo, de 0,5 gram. á 2 gram. en 

pildoras. 

Tintura alcohólica ó etérea; de 1,0 á 4,0 gram. en 
pociones. 

A EL exterior: Polvo de 2 á 4 gram. disueltos en 
yema do huevo y emulsionando con este soluto una 
infusión escitante, como la de ruda etc. 

Entra además en diversas preparaciones magis- 
trales como las pildoras de Fuller, emplasto niatri- 
cal de la F. E. poción antihistérica etc. 

La asafétida tiene bastante uso en la medicina 
veterinaria. 

Los Griegos y Romanos conocieron co- 
mo medicamento el zumo gomo-resinoso 
producido por la planta dibujada, denomi- 
nándola Silphion los primeros y Láserpilium 
los segundos. Es un antiespamódico muy 
apreciado, Boerhaavc le consideracomo el 
de mas poder; su acción primitiva se limita á 
los órganos de la digestión aumentando la 
secreción mucosa, no haciéndose esperar 
mucho su reacion sobre todo el organismo y 



64 



ALBÍIM DE L\ FLORA. 



particularmor.te sobre el sistema nervioso, 
así que ha sido muy recomendado sn uso, en 
el liislrrisinojiipccondria, asma etc. Miller la 
empleaba contra la coqueíuchv cuando los fe- 
nómenos nerviosos eran muy intensos y que 
la sofocación parecia inminente; en su pres- 
cripción la asociaba al acetato amónico y al 
agua do menta. 

Tambica so administra como antiliolmín- 
lico, si bien en este caso , solo obra con la 
eficacia de otras sustancias escitantcs y 
aromáticas, tales gomo el tanaceto, ajenjos, 
ajos ole. Se ha considerado asi mismo como 
carminativa ó ingisiva; en una palabra, esta 
sustancia puede ser ventajosamente em- 
pleada en todas las circunstancias en que la 
economía necesita de un fuerte estímulo. 

Su acción medicinal sería mas frecuen- 
temente utilizada á no ser tan insoportable 
su fetidez, por la que le dieron el nombre do 
stercus ilíaboH y cosa notable y que viene 
en apoyo del adagio vulgar de que «sobre 
gustos no hay nada escrito, » los Persas la 
esliman sobre manera como condimento, 
hasta tal punto que la denominan Manjar de 
los Dioses y los dias festivos frotan con ella 
el borda de sus copas para dar á las bebi- 
das mas gusto y pcrlumo. Para usarla al 
interior hay necesidad de prescribirla en pil- 
doras plateadas. En homeopatía tiene tam- 
bién uso, dando preferencia á la suerte en 
lágrimas para la preparación de sus dilu- 
ciones. Al exterior se emplea aplicada so- 
bre los tumores indolentes y es considera- 
da como un cscelente resolutivo. 



Esplicaeion de la lámina. La planta está reduci- 
da A la mitad de su tamaño natural; a raiz reducida 
ni tercio de su volumen; b flor entera aumentada; 
c fruto de tamaño natural. 



Gen. Pastinaca. L. Cáliz con limbo borrado ó con 
dientes muy pequeños. Pétalos casi redondos, cute- 
ros, doblados liAcifv dentro, con la lacinita ancha re- 
mellada. Fruto aplanado-comprimido por el dorso, 
ceñido por una márMn ancho-aplanada. Mericarpios 
con costillas muy delgados, 3 intermedias equidis- 
tantes y 2 laterales contiguas ú la margen. Fajas li- 
ncalc's agudas apenas mas cortas que las costillas, 
solitarias en ios vallecitos, 2 ó muchas mas en la jun- 
tura. Carpoforo 2-p.artido. Semilla aplanada. — Yer- 
bas perennes de Luropa central de la región mcdi- 
tcrnmca, del Cáucasoy del Asia, con raiz fusiforme 
com»nmcnte carnosa, hojas pinado-cortadas y los 
segmentos dentados hendidos ú lobados; umbela com- 
puesta; sin involucros ó de pocas hojuelas, y llores 
kuiarillas. 

PASTINACA SATIVA. L. 

Pastinaca sativa huifolia, C. Dauh.— 



Tourn. — Pastinaca sativa lati folia Gei'má- 
nica flore lúteo. J. Bauh. Pastinaca off. — 
Peni. Dig.L. 

Chirivia, Ksp. Parstinarja cMrivía Port. Pnnah,— 
panais cultive, — pastenciic,—pastcnaille ,—l)lanclic 
— grand chervi. i rano. Parsnep. Ing. 



Df.sc. Tallo asurcado; hojas pinado-oortadas y 
los segmentos aovado- oblongos, obtusos, fostunado- 
dcntadds, hendidos en la b:isc , el estremo 3-lobo; 
sin involucro; dientes del cáliz borrados; frutos .aova- 
dos; juntura 2-fajada Fl. Junio. En prados húmedos 
y orillas de los arroyos y rios como el Manzana- 
ros etc. y cultivada. Presenta dos variedades; Silvestris 
1)0. hojas pubescentes, raiz delgada y EdulisDC. 
hojas lampiñas, lustrosas por la "cara superior; raiz 
gruesa y carnosa. 

Parles usadas. La raiz y las semillas. 

Recolección. La raiz se emplea fresca. Las semi- 
llas se recolectan como las de las otras Umbeladas. 
Las raices .antiguas tienen á veces una acritud des- 
agradable y deben desecharse. 

Propiedades, nociones quimicas y económicas. La 
chirivia cultivada, mejora por el cultivo y tiene sa- 
bor y olor agradable, conteniendo un 12 por 100 do 
azúcar cristalizable y dicen que gran cantidad de fé- 
cula; su análisis que' ignoramos se haya hecho, seria 
de gran interés. 

Los Irlandeses la hierven y hacen fermentar con 
el lúpulo y obtienen así una bebida que reemplaza á 
lá cerveza. En Thuringe se cstrae de esta raiz una 
especie de jarabe que sustituye al azúcar, para lo 
que cuecen'las raices cortadas en pequeños trozos, 
hasta tanto que se deshagan entre los dedos, remo- 
viéndolas para impedir so quemen; se contunden y 
esprimen para obtener el zumo, el cual se hierve con 
nueva cantidad de raiz, después se evapora y despu- 
ma; la decocion se la sostiene durante quince horas y 
cuando el líipüdo tiene consistencia de jarabe se le 
separa del fuego; si se prolongase mas, se obtendría 
azúcar critalizado; este jarabe puede emplarse ep 
lugar de azúcar en las aldeas para ediilzorar coci- 
mientos etc. 

La chirivia es para el hombre un alimento sa- 
no y dulce y para las bestias un buen pienso; sus ho- 
jas y tallos un cscelente forrago. La semilla de esta 
planta es fuertemente aromática y amarga. 

Las vacas que se alimentan con este vegetal, tie- 
nen loche mas abundante y con mas crema, sin que 
contraiga gusto desacrradable. 



Eu otros tiempos la chirivia, era consi- 
derada como escitanle, diurótica, emcnago- 
ga, febrífuga etc. Cesalpino elogia un elec- 
tuario preparado con esta raiz y azúcar, 
para restablecerá los convalecientes y osci- 
larles su apetito. Cocida en leche es favora- 
ble á los tísicos y personas delicadas y dé- 
biles. La semilla es la que ha sido principal- 
mente preconizada como febrífuga, á la do- 
sis de 2 á 6 gram. Schwencke la empleó 
con éxito en las tercianas y Fouquet contra 
las cuartanas; Garnier, médico de Lyon, la 
prescribía hace cerca de ciento cuarenta 
años como buen febrífugo, ú la dosis de 2 
á 4 gram. comida cruda, y á la de 8 á 12 



FAMILIA LIBELADAS. 



GfJ 



gram. iofimtlida en vino: Malonet y Desbois 
do Roclielbrt, se felicitan do haberla usado 
en las intormilenles. Justo es, en vista de 
lo espuesto, que se ensaye en los casos pre- 
di:lios y quede sentado lo que haya de real 
acerca desús virtudes médicas. 



Esplicacion de la lámina. Representa wn rnrao do 
tamaño natural; a raÍ7. y hoja radical de las dimensio- 
nes (lue generalmente alcanzan; b ilor aumentada; 
c fruto aumentado también. 



Gen. Critiimvm. T. Cáliz con limbo borrado. 
Pétalos casi redondos, enteros, arrollados hacia don- 
tro con la lacinita trasovada. Fruto casi rollizo en 
su sección transversal. Merioarpios con 5 costillas 
elevadas, aguzadas, un poco aladas, las laterales algo 
mas anchas, situadas en la margen; pericarpio es- 
ponjoso y con grandes celdillas. Semillas semi-rolli- 
zas, constituyendo un núcleo librñ cubierto por todas 
partes de muchas fajas. — Yerba sufructicosa de las 
rocas marítimas de Europa mediterránea y atlánti- 
ca, lampiña, carnosa, con peciolos envainadores en 
la base ; hojas 2-pinado-cortadas y los segmentos 
oblongo-lineares; umbelas compuestas; involucro c 
involuorillos de muchas hojuelas y flores blancas. 



CRITIDIÜM MAR1TIMÜ5I. L. 

Fo'niculum manítmnm minits. — Bauh. 
-Pont. Dií. L. 



Hinojo marino, — crifmo, — crista marina, — sari- 
fraga, — quebranta piedras. Esp. Perrexil de mar, — 
tundió marinho. Port. Ciithme marilime, — passc- 
pierrc, — pcrcc-pierrc, — fencuil marin, — fcnouil de 
mer, — bacile, — herbé de Saint-Picrre, — criste marine. 
Franc. Sea sampirc. Ing. 



Df.sc. Los caracteres espresados en el género. 
Fl. Julio. Se encuentra en las rocas marítimas de 
las cosías del Mediterráneo. 

Cultivo. Esta planta puede multiplicarse en los 
jardines por medio de las semillas quo se siembran 
en Otoño ó en Marzo; exige un suelo ligero, calor 
y algo de riego; se la cubre de tierra y sobre ella so 
echa una capa de musgo que so humedece do tiem- 
po en tiempo. Durante el invierno se tapa con paja 
para librarla de las fuertes heladas. 

Propiedades, nociones químicas y económicas. Las 
hojas del hinojo marino son de sabor picante, aro- 
mático y agradable; según Lavini contienen; cloru- 
ros, sulfates y carbonates terrees y de potasa, ácido 
acético y un aceite esencial con olor del de petróleo 
y que tiene grande analogía con él. 

Los tallos y hojas se encurten en vinagre como 
las alcaparras y se mezcla con ellas; preparados de 
esta manera se emplean como condimento. 



Como condimento y encurtida en vina- 
gre esta planta, estimula el apetito y facili- 
ta la digestión , bajo cayo estado .se hace 
gran consumo en las comarcas marítimas. 

En medicina es tenida por diurética y 
Tomo II. 



antiescorbútica, si bien es poco conocida co- 
mo medicamento. Lavini considera A su acei- 
to esencial, un escelontc vermífugo, ha- 
biéndole parecido quo el zumo goza de la 
misma virtud, asimismo toda la planta apli- 
cada al abdomen en forma de cataplasmas. 



Fsplicacion da la lámina. Dibujo de un ramo ter- 
minal con las dimonsioncs quo le son propias: á un 
trozo do tallo r.adical; b Ilor aumentada; c estambre; 
d fruto, todas estas partes aumentadas también. 



Gf.n. AncHANfiFticA. IIoFF. Cáliz con limbo cor- 
to, 3-dcntado. Pótalos elípticos, enteros, aguzados y 
con la punta encorvada. Fruto un poco comprimi- 
do por el dorso, 2-alado por ambos lados y con el 
rafe casi central. Moricarpios con costillas un poco 
gruesas, aquilladas, las 3 dorsales clcv.adas, y las 
dos laterales ensanchadas en ala doble mas larga. 
Semilla no adherentc al tegumento, constituyendo un 
núcleo libro, cubierto por todas partes de muchas 
fajas. Carpoforo 2-partido. — Yerbas de Europa bo- 
real, Asia central y ártica, perennes, con hojas pi- 
nado-cortadas y los segmentos ancho-aovados, agu- 
dos, gruesainontc dentados, los terminales lobados; 
peciolos anrlios c[ue forman una especie de saco en 
su vaina; involucro universal casi nulo, involuori- 
llos demediados, infinito-íilos; y flores blancas ó un 
poco verdosas. 



AKCHANGELICA OFFICINALIS. HOFF. 
GELIGA ARCIIANGELICA. L. 



AN- 



Aiigelica sativa. Bauh. — Imperatoria sa» 
tica. Tourn. — Archanrjelica. Cius. — Penf. 
Dig, L. 

Angélica, Esp. Angélica dos jardins. Port. Angé- 
lique,—angclique officinalc, — angcliquc cultivée, — 
archangctíquc, — herbé duSl.-Esprit.FTn.r\c.Bruslwurt. 
— angelikwurzcl, — crzangclwurzcl, — heili^engcistwnr- 
zcl,Á\.Angclica. Ing. It. Angolik. — fadnopusk — ovan- 
ne, — slokc. Dan. Groóte. — lammo. — cngctwortel. lio!. 
D7.iegel aqrodni.VoX. Djagilnik. Rus. Angolik. Su. 
Meláik. tur. Malachie. Ar. 



Desc. Tallo lampiño, rollizo , estriado , hojas 2- 

fiinado-cortadas y los segmentos casi acorazonados, 
obados, finamente aserrados, el estrcmoS-lobo; vai- 
nas flojas en forma de saco, hojuelas del involucri- 
11o tan largas como la umbelita. Fl, Junio, Agosto. 
En parages montuosos, cultivándose en muchos jar- 
dines. 

Parles usadas, La raíz, tallos, simientes y .alguna 
vez las hojas. 

Cultivo y recolección. En algunas comarcas, espe- 
cialmente en Francia se cultiva la angélica; para 
ello se elige un terreno sustancial, húmedo y espues- 
to al sol; el que mas la conviene os el arenoso gra- 
so. Se siembra la semilla desde luego en plantel y en 
un suelo muy movible y se recubre ligeramente de 
tierra fina á fin de que no se la lleve el viento, pu- 
dicndo hacerse en Marzo ó bien en Setiembre des- 
pués de la madurez de aquella; si se efectúa en Mar- 
zo, se la trasplanta al fin del estío ó principio del oto- 
ño; si se sembró en otoño , en la primavera inine- 



66 



ÁLBUM DE LA. FLORA. 



diata: micntrrtfl estó en plantel exige poco cuida- 
do, basta escardarla. Para la trasplautacion so cli- 
gea los pies mojores y cuya raiz tenga el grueso de 
un dedo, dejftudo los mas débiles una estación más 
¿ fin do «[ue so i'ortitiiiuon; la trasplantación debe 
hacoi'sc en tiempo húincdo ó lluvioso, para evitar el 
riego y procurauíK) (|uc el terreno tenga una labor 
profunda y esté bien abonado: al plantarla so procura 
que cada p\6 disto de uno á dos metros de otro, asi la 
proximidad no la perjudica pero mas alejado.s no con- 
servan bastante frescura. Las i>lautacionc3 de otoño 
favorecidas por las lluvias prenden sin otro cuidado 
que escardarlas; lasdo primavera piden riegos siesta 
esBeca: bien agarrados todos los pies, se arraigan y 
pueden durar muclios años, con tal que el terreno 
80 abone abundantemente en cada año. Antes de 
que la planta empiece a retoñ.ar, se practican cua- 
tro labores ó renaas; la primera, que se hace á hor- 
quilla tiene lugar en primavera, lúe ío que empiecen 
lí aparecer las primeras hojas; las tres restantes se 
efectúan durante esta estación en intervalos y pue- 
den ser mas superficiales. 

El primer año, la recolccciou es poco considera- 
ble, al segundo los tallos adquieren suficiente desar- 
rollo, y en los siguientes es cn.indo aquella es toda- 
vía mas abundante ; recolectándose los tallos en el 
momento que empiezan d desflorecer las primeras um- 
belas, lo que tiene lugar en Junio ó Julio, y se cor- 
ta á raiz. Las raices se recolectan en Setiembre, se 
dividen en pedazos para desecarlas y después se las 
guarda en cajones de madera; siendo las mas estima- 
das las que tienen el olor mas aproximado h el de 
mosco, debiendo preferirse las que no tengan mas que 
uno de haber sido recolectadas. 

Las hojas pierden casi todas sus propiedades por 
la desecación; las semillas conservan su sabor aro- 
mático y su acritud, 

_ Propiedades y nociones químicas. La angélica 
tiene olor fuerte, aromático; sabor picante y algo 
amargo. Su análisis ha demostrado en la raiz la 
existencia de aceite volátil, ácido angélicico, anrjelici- 
na (resina cristalizada), resina amorfa, una materia 
amarga, tanino; malatos, ácido péctioo, goma y al- 
midón (Biichner.) El agua y alcohol disuelven sua 
principios activos. 

Cuando se incinden los tallos ó el cuello de la 
raiz al principio de la primavera, eshuda un jugo 
gomo-resinoso, que eshala olor fuertemente aromá- 
tico; zumo que en ciertos casos puede sustituir al ben- 
juí y al mosco, aunque menos enérgico. Forracntanda 
las raices y destilando el líquido asi obtenido, se pue- 
de preparar un aguardiente que so dice tiene el mis- 
mo olor de la planta. Los tallos secos é incinerados, 
son muy ricos en álcali, dan hasta el 10 por 100 de 
potasa. 



PnEPARACIONES FAniIACEUTICAS Y DOSIS. 

A EL iNTERion. Infusión de las raices ó de los ta- 
llos frescos y tiernos, de 10 á 30 gram. por kii. de 
agua hirviendo. 

Infusión de las semillas, 8 á 15 gram. por kil. de 
agua. 

Agua destilada de las raices, de 90 á 100 gram. en 
poción. 

Agua destilada tle las semillas, de 30 á 60 gram. 
en poción. 

Tintura (1 de raiz por 6 de alcohol), 2 á 10 gram. 
en poción. 

Vino (2 por 32 de vino), 50 á 100 gram. 

Conserva (1 por 2 de ajúcar^, 10 a 50 gram. 

Estrado. (1 por 5 de alcohol), 1 á 4 gram. en bo- 
los, pildoras etc. 

Polvo, 4 á 10 gram. en pildoras, bolos, en vino ú 
otro vehíoulo apropiado. 



A El. rxTiínion, Vinagre de angélica, en fomen- 
tos, lociones, fricciónesete. 

El bálsamo de angálica, de Brandes y Buoliols, 
que no es mas que una mezcla de ao3Íte volátil y 
angelicina, se prepara haciendo un estracto alcohó- 
lico de angélica V tratándole por el agua, esta aisla 
al bálsamo en forma semifluida, que posee un olor 
agradable. 

Los confiteros preparan con los retoños de angé- 
lica un dulce delicioso, que comido cuando reciente, 
puede sustituir en casi todos los casos, los demás pre- 
parados. La angélica entra además en el agua de 
melisa compuesta, en el licor llamado Vespetro, tria- 
ca, agua teriacal, espíritu carminativo de Silvio, bál- 
samo del Comendador, emplasto diabotano ete. 



El olor aromático, suave y moscado 
que exhala la angélica, le ha valido su nom- 
bre; es tónica, escitanle estomática, sudo- 
ríQca ycmenagoga. Considérasela muy útil 
en la atonía general, anorexia, vómitos es- 
pasmódicos, cólicos flalulmtos, en ciertas ce- 
falalgias nerviosas, temblor de las estremi— 
dades, histerismo , neuroses con debilidad, 
amenorrea por atonía, clorosis, leucorrea, 
escorbuto, escrófulas, raquitis, fiebres mu- 
cosas, tifoideas etc. Se administra también 
con ventaja como diaforética y espectoran- 
te, en el último periodo de las bronquitis 
agudas, en las crónicas con atonía, con el 
fin de facilitar la espectoracion y fortificar 
la mucosa pulmonar. 

Las propiedades de la angélica residen 
mas especialmente en la raiz que en el ta- 
llo, hojas y frutos. Cazin siguiendo á Hil- 
dcndrand y Waulers, la sustituye á la ser- 
pentaria de Virginia en el tratamiento de 
las fiebres tifoideas y adinámicas, ya en pol- 
vo, ya en infusión ó bien en tintura alco- 
hólica en pociones; como Chaumcton , ha 
comprobado los buenos efectos de una be- 
bida preparada, poniendo sobre óO gram. 
de raiz, un litro de agua hirviendo, aña- 
diendo después de colada la infusión, 4 cen- 
tilitros de aguardiente, 1 hectógram. de ja- 
rabe de vinagre y algunas gotas de esencia 
de limón; especie de ponche que los enfer- 
mos encuentran delicioso; Chaumeton, admi- 
nistraba también el polvo de la misma en 
idénticos casos. 

Trousseau y Pidoux se espresan asi al 
hablar de ella, «después de lo que dejamos 
dicho del anís, poco hay que añadir acerca 
de la angélica, sino que además tiene pro- 
piedades tónicas muy marcadas que la re- 
comiendan en las afecciones mucosas, fie- 
bres catarrales que dejan en pos de sí pro- 
funda languidez de estómago y una tenden- 
cia que no se la vé fin á aquella secrecioa 



FAMJLLV UMBEL.U)AS. 



67 



blanquecina y pultácea que tapiza entonces 
la mucosa do la boca y cuya presencia es 
á la vez la causa y efecto de uua inerciii 
desosperadora de las fuerzas digestivas, que 
conduce ú convalecencias ¡nterminabios, 
fuente que puede ser de multitud y ulterio- 
res males; la infusión de los retoños presta 
entonces servicios evidentes. » Estos en dul- 
ce son muy agradables al gusto, corrigen el 
mal olor de la boca y facilitan la digestión. 

Annibal Camoux, de Niza, que murió en 
Marsella en 1759 á los i2i aüos y tres me- 
ses de edad, atribuía su longevidad á la 
raiz de angóPca, que masticaba habitual- 
mente, pero es preciso decir también que 
este centenario habia sido soldado, labraba 
la tierra, se alimentaba coa alimentos grose- 
ros y bebia mucho vino. 

La angélica, según Roques, es sobre to- 
do un escelente remedio para los ancianos 
gotosos que digieren difícilmente y son ator- 
mentados por ílatuosidades; para los conva- 
lecientes cuyas fuerzas están agotadas, ya 
por la duración del mal, ya por el abuso de 
los medios enervantes. 

Los pueblos del Norte de Europa, parti- 
cularmente los Lapones, hacen gran uso de 
esta planta, como alimento, condimento ó 
remedio; la emplean para combatir las afec- 
ciones del pecho, la ronquera y los cólicos; 
maslicanla como el tabaco; con sus inflores- 
cencias hervidas en suero de reno, prepa- 
ran un escelente estomático. Los Norue- 
gos, dícese, hacen pan con su raiz. 

Cazín, añade que es una planta preciosa, 
demasiado desusada, y que haca en su prác- 
tica rural frecuente uso de ella; afirmando 
ser gran recurso no solo para reemplazar 
la serpentaria de Virginia sino también otras 
raices exóticas aromáticas, como la contia- 
yerba, el costo de Arabia etc. muchas veces 
la asocia á los amargos para aromatizarlos. 
Las simientes; las emplea como estimulantes 
y carminativas, y las hojas frescas al este- 
rior como resolutivas á la manera del hinojo 
y el peregil. »Si esta planta, dice Bodart, 
tuviera el mérito de ser extranjera seria tan 
preciosa para nosotros como el Ginseng lo es 
para los Chinos , y se vendería íi peso de 
oro.» Roques se espresa así: «Veo con sen- 
timiento que esta planta activa y rica en 
propiedades, es poco usada en nuestros 
dias, mientras que se adoptan con entusias- 
mo algunos remedios exóticos, cuyo mérito 
solo es debido A la novedad, á su rareza ó 
á su precio elevado. 



La angélica silvestre [Angélica sylves- 
tris. L.) planta común en los bosques, muy 
|)arecida á la oficinal aunque mas pequeña, 
ha sido también usada en Medicina; á pesar 
de que sus virtudes no son tan activas como 
la oficinal, se ha empleado en Suecia, la raiz 
como antihistérica y antiepiléctica á la dosis 
de 4 gramos del polvo, en un vaso de vino 
blanco, por la mañana en ayunas. Si hemos 
de creer á Willicli, su cultivo debe empren- 
derse. Los curtidores la han encontrado 
propiedades análogas á las de la cascara 
de roblo; las hojas según Dambourney, tiñen 
la lana de un bello color de oro, emplean- 
do como mordiente el bismuto. Los herbo- 
larios suelen sustituir esta raiz por la oüci- 
ual la cual es mucho mas olorosa. 



Esplicacion de la lámina. Dibujo de la planta re- 
ducido á una centésima de sus dimensiones natura- 
les: a hojuela de tamaño uatural; b flor; c fruto. 



Gen. Imperatoria. L. Los caracteres del gen. Pcit- 
cfdaniím pero el cáliz con limbo borrado. — Yerbas 
principalmaiite perennes, lampiñas, con tallo ro- 
llizo , estriado; liojas 2-3 ternado-oortadas , y los 
seiímontos aovados, ú oblongos aserrados,'; umbelas 
anchas compuestas; sin involucro; SUS iavoluctilloi 
con pocas hojuelas; llores blancas. 



IMPERATORIA OSTRUTHIÜM. L. 

Imperatoria. C. Baah.— Imperatoria al- 
pina máxima. Tourn. — Imperatoria major. 
Ger. — Ostrantia. Dod. — Selinum imperato- 
ria. Grantz. — Magislrantia. Cam. — Ostru- 
lliium. Diosc. — Pent. Dig. L. 



Imperatoria. Esp. Imperatoria maior. Port. Impera- 
toire, — impcratoire commune, — impératoirc des Alpes. 
— benjoin [raneáis, — ostruche, — csirule, — impératoirc 
des niontarjncs. Franc. Meistcrtourz ,^oslranz. Al. 
Mastertoort. luí. Mcslcrurt. Din. Imperatoria, It. 
Mccstcr ivortel. Hol. Mcsstcrrot. Su. 



Desc. Hojas dentado-cortadas, con los segmentos 
anchos, aovados, 3-loboB, hendido-aserrados, los la- 
terales desiguales en la base; vainas anchas. Fl. Ju- 
lio. Ilabita en parages montuosos como los Piri- 
neos. 

Partes usadas. La raiz. 

¡kcoleccion. Se coge en invierno; para reponerla, 
se la corta en pedazos y se seca. Por la vejez pierde 
la mitad desús propiedades, debiendo usarse la mas 
reciento, bien nutrida y olorosa, siendo mas activa 
la recolectada en sitios montañosos, cine la cjue crece 
en terrenos llanos ó es cultivada en los jardines. 

Propiedades y iwciones químicas. Tiene sabor acre 
y aromático, olor semejante á el de la angc'lica pero 
mas fuerte y menos grato. Cuando se corta fresca 
1 deja correr ua jugo amargo, blanoo-amarilleDto 



68 



ÁLBUM DE LA FLORA. 



Su actividad es debida á un aceite esencial y una 
sustancia estraotiva resinosa. — En Suiza la utilizan 
para aromatizar el queso de Glaris. 



PnEPAUACIONES FARMACÉUTICAS Y DOSIS. 



A El. INTEI^Ion^ Infusión ó coMnicnlo, l.'i á 20 
gram. por kil de agua. 

Polco, do 1 íi 2 gram. como escitante; 3 á 6 gram. 
como l'ebrít'ugo. 

Agua destilada, 30 á 1(10 gram. en poción. 

Tintura, (Polvo de la raiz, 30 gram. cortrza do 
naranja. 13 gr. simiente do anís; 8 gram. aloobol, 
5!tfl gr. di'.íiéransc per ocho días y fíltrese), á peque- 
ñas cucharadas en media taza de infusión de salvia 
ó manzanilla, (¡toques). 

A EL EXTERIOR. Eücataplasmao, polvo, poma- 
da; masticatorio, como sialagoga. Entra en el orvic- 
tano de Charas, triaca, vinagre teriacal, espíritu 
carminativo de Sylvio y otros preparados de las 
Farmacopeas antiguas. 



La raiz de imperatoria es considerada un 
tónico escitante y en este concepto se la em- 
plea contra la inapetencia, flalnosidádes , flujos, 
blancos, clorosis, catarro crónico, parálisis, 
embarazos atónicos de las visceras, asma hú- 
medo, mal de piedra sin irritación de los rí- 
ñones, etc. Sus propiededes se han compa- 
rado á las de la angélica. 

Sin uso hoy, ha tenido su época de ser 
mirada como muy útil por diversos autores, 
en varias dolencias; así que P. Forestus la 
elogia en el lratamiento]de!/iis/crÍAmo; Hors- 
lius la Qree conveniente en las hidropesías; 
Chomel en la retención de orina, nefritis y 
asma; Hoffmann, la diviniza como remedio en 
los cólicos flatulenlos; Langé la atribuye gran- 
de eficacia contra las intermitentes, habiendo 
obtenido, dice, resultados tan ventajosos en 
las cuartanas rebeldes, que la mira como 
superior á la quina; Baglívi la usaba en las 
fiebres adinámicas; Decker, administraba con 
éxito su polvo, en la parálisis de la lengua; 
Roques cree muy conveniente, hacia el fin 
de \as fiebres mucosas y adinámicas, su tintu- 
ra compuesta. Spitta, de Rostock, ha ob- 
tenido en 1831 muy buenos efectos de su 
uso (sola) en el delirium iremens, citando 
tres casos en que este medicamento admi- 
nistrado á fuertes dosis le ha corespondido. 
Roques, ya citado, di^e hablando de ella, 
« que es una de las mejores plantas indíge- 
nas, produce cscitacion viva, provoca el su- 
dor y la escrecion de la orina; puede ser 
emplea da con utilidad en la mayor parte de 
las fiebres intermitentes y demás afeijciones 
que exigen el uso de los tónicos; apesar de 
esto, está en el olvido y se dá la preferen- 



cia á otras herbáceas, inodoras ó insípi- 
das.» 

Si la imperatoria no es de uso frecuen- 
te, consiste sin duda en que tenemos gran 
número de vegetales que gozan de propie- 
dndes análogas. Su raiz no obra como los 
tónicos escitantes, sino en cuanto aumenta 
la acción de los órganos: como en las demás 
déla familia, aquella no es mas que relativa 
al estado de relajación ó atonía en que se 
supone á estos últimos. 

Deben considerarse como fábulas lo di- 
cho por los antiguos sobre sus virtudes ale- 
xífarmacasyalcxítereasy sobre su poder con- 
tra los tóxicos coagulantes, los venenos etc. 

A el exterior se han servido de ella co- 
mo detersivo en las úlceras de mal carácter 
y Qontra la sarna: El Dr, Millius, curó un 
cáncer ulcerado de la cara, con su polvo in- 
corporado á la manteca, casi á partes igua- 
les; CuUen la elogia como masticatorio úti- 
lísimo en la odontaUfia y fluxiones dentarias; 
igualmente la han empleado contra la pará- 
lisis de la lengua, mezclándola con anís, pa- 
ra cuyo uso se mastica esta mezcla que es- 
cita salivación abundante. 

La medicina veterinaria es la que en la 
actualidad, la prescribe mas generalmente. 

Esplicacion de la lámina. Dibujo de tamaño natu- 
ral: á flor considerablemente aumentada; 6 fruto. 



Gen. LASERPiTmM. T. Cáliz con 5 dientes. Pétalos 
trasovados, escotados con la lacinita doblada hacia 
dentro. Fruto comprimido por el dorso ó casi rollizo, 
con 8 alas procedentes de las costillas primarias ó 
secundarias. Mericarpios con "i costillas primarias fi- 
liíormes, í secundarias, todas aladas. ^ allecitos de- 
bajo de las costillas secundarias 1-fajados. Carpofo- 
ro libre 2-partido. — -Yerbas perennes principalmente 
de Europa central y de Oriente, con hojas 2-3-pina- 
do-oortados en lóbulos enteros dentados ó hendidos; 
umbelas con infinitos radios; involucros multi-fidos, 
y flores blancas, rara vez amarillas. 



LASERPITIÜM LATIFOLIÜM. L. 

Láser pit'ium foliis lalioribus lobatis. Mo- 
rís — Tourn. — Gentiana alba off. — Pent, 
Di-. L. 



Genciana blanca, — turhil falso. Esp. Turbilh bas- 
tardo. Port. Láser á largues feuilles, — gcntiane blan- 
chc. — turbilh des montaijnes, — lurhith bátard, Franc 
Ilirschwurzcl, — íceisser ensian. Ál. Broad leavcdlas- 
sericorl. Ing. 



Desc. Hojas 2-pinado-corta3, cubiertas de pelo 
áspero por debajo, como también los peciolos y los 



FAMILIA UMBELADAS. 



60 



segmentos íiovados, casi acorazonados, mucronado- 
dentados, los últimos oomunmonfe converRentes; ta- 
llo sólido estriado; involucro ó iuvolucrillo multi- 
filos; llores blancas; fruto oval alejo velloso, alas 
iguales catre si. Fl. Julio. lOii paragos montañosos- 
como los Pirineos, Guadarrama fGraella.) Cardóse. 
(Iscrn). 

Propiedades >/ nociones químicas La raíz, que 
es la parte usada de esta planta; exhala olor fuerte 
y penetrante: contieno unjusjo lechoso amargo y 
acre (|ue parece no ha llamado que yo sepa hasta 
hoy, la atenciou de los químioos. 

La raiz do csla planta, es aatihis- 
térica, carminativa, y un purgante muy 
enérgico; fundados cu esta propiedad la 
han dcnominatla Ttirbit de las moittañas. 
Peyrilhe, dice que olira con violencia y lier- 
gius se queja de que se mire con desprecio 
tan poderoso agente terapéutico. Los cam- 
pesinos de las montañas se valen de ella 
para purgarse y en algunos paises la em- 
plean en las bestias con idéntico objeto. 
Parece es el á'esÉ'?/ de Etiopía, la Panacea 
de Hércules de la antigüedad, y según Pau- 
let la genciana blanca de algunos formula- 
rios antiguos y para Merat es el mismo que 
el Láser chironium. L. 



Esplicacion de la lámina La parto representada 
de esta especie, está reducida á Ijl2 de su tamaño 
natural; la acompaña una hoja de las dimensiones 
que le son propias: a una parte de la raiz reducida 
cu sus dimensioaes. 



TRIBU VII.— Eringeas. Spreng. 

Flores en cabezuelas ó umbelas simples. 

Gen. Sanícula. T. Cáliz con tubo eriz.ado y lóbu- 
los á modo de hojillas persistentes. Pétalos erguidos, 
convergentes , trasovados, escotado-doblados hacia 
adentro en una lacinia de la longitud de cada péta- 
lo. Fruto casi globoso no bipartible por si. JMericar- 
pios sin nervios, pero con muchas fajas cubiertas de 
espinitas on anzuelo. C.nrpoforo distinto nulo. Se- 
millas medio globosas. — Yerbas perennes de Europa, 
América boreal y central extratropical, Ncpalia é 
isla de Java, con hojas radiralos peoiolades, palmati- 
lobas y los lóbulos cuneiformes, cortado-dcntailos; 
tallo desnudo ó un poco hojoso; umbela general de 
pocos radios; involucro de pocas hojuelas por lo co- 
mún divididas; umbelillas dr, nuichos radios; involu- 
crillo do muchas hojuelas enteras y ñores lierma- 
froditas mezcladas con las masculinas eu una misma 
umbelilla. 

sanícula EUROPEA. L. 



Sanícula officinarum. C. Bauh. — •Tourn. — 
Sanícula mas. Fuchs. — Sanícula mas Fuch- 
sii, sive diapensa. J. Bauh. — Sanícula seu 
diapensia c^//.— Pentad. Dig. L. 



Sanícula. Esp. Sanícula. Port. Sanicle ri' Ettrope, — 
sanicle communc. Franc. Saníckcl. Al.W'ood sanicle. 
Ing. Sanikcl. Dan. Ilol.Su.Sanico/a It. Zaukicl. Pol- 



Df.sc. Iloias ra<licale3 palmado-partidas on lóbu- 
los a-fidos, dentados; todas las llores polígamas casi 
dentadas en la umbelilla; lóbulos del cáliz con dien- 
tecitos. Fl. Mayo, Junio, En parajes montañosos, 
como el de S. Gerónimo y otros de las cercanías do 
Barcelona; cu iMonsorrat, Pirineos, Somosierra. Pue- 
bla; do la mujer muerta (Iscrn.), Aragón , Alcarria, 
Navarra etc. 

Partes usadas. Las hojas. 

Recolección. Durante la primavera y estío. 

Propiedades y nociones químicas. Tienen sabor 
amnrtro y estíptico ([uc doja en la cámara posterior 
de la' boca algo de acritud, sabor que es menos tuer- 
te cuando fresca qu-, después do desecada. Su coci- 
miento ó infusión se ennegrece por el sulfato de 
hierro. 



Considerada en otros tiempos como una 
panacea universal se le aplicó el nombre de 
sanícula, derivado del verbo sanare, curar: 
empleábase principalmente como vulnera- 
ria, habiendo quedado por esto cual una 
de las principales especies en los vulnera- 
rios suizos ó faltrank, fárrago cuya infusión 
es de uso vulgar en las caídas y en enfer- 
medades tan diferentes por su naturaleza 
como lo son las plantas que le componen por 
sus propiedades: asi que la confianza que 
el vulgo ha tenido en estos vulnerarios ha 
dado por resultado, como sucede con tan- 
tos remedios inocentes, el impedir se re- 
curriera á tiempo ú llenar racionalmente la 
indicación con los medios apropiados y efi- 
caces. 

Su ligera astringencia le ha valido el ser 
empleada también en las liemorragias pasi- 
vas, leucorrea, diarrea, discnieria, hematu- 
ria etc. etc. Administrábase el zumo á la 
dosis de 50 á 100 gram. ó el infuso (50 á 
60 gram, por kil. de agua). En algunos pun- 
tos ios campesinos cogen un puñado de sa- 
nícula, la infunden en frió durante una no- 
che en un vaso de vino blanco, lo cuelan 
con espresion y toman en una dosis en ayu- 
nas, contra las hemorrafíias y principalmen- 
te contra los esputos de sanare, diarrea y 
disenteria crónica. En algunas comarcas de 
Francia la emplean con el nombre de yer- 
lia del fíeffaut, para favorecer la espul- 
sion de las secundinas en las vacas recien 
paridas. 

Al esterior fué empleada como tónica y 
detersiva; muy á pesar de tantas aplicacio- 
nes como de olía se han hecho, está en de- 
suso, no obstante el dístico do ia Escuela 



70 



ÁLBUM DE L\ FLOR\. 



do Salcrno , citado generalmeuto y que 
dice: 

Qai á la buglc ct la sanicle 
Fait aax ohirurgicns la uiquc. 

Sin embargo no está desprovista enle- 
raineiile de propiedades, puede colocársela 
como astringente, en el rango de la agrimo- 
nia, coDlinodia y argentina. 

Esplicacion de la lámina. Tamaño natural tanto 
de la parte de ramo dibujada como de la raiz y ho- 
jas radicales: a escamas llórales; b llor; c estambre. 

Gen. EnYNGivM. T. Cáliz con el tubo áspero por 
las oscamitas y vesículas de que está cubierto y coa 
5-lóbulos foliáceos. Pétalos erguidos, convergentes, 
oblongo-trasovados, escotado-doblados hacia dentro 
en una lacinia de la longitud del pétalo. Fruto en la 
sección transversal casi rollizo trasovado, escamoso 
ú_ tuberculoso; mericarpios semiroUizos sin costillas 
ni fajas; carpoforo pegado á las semillas en toda su 
longitud. — Yerbas cosmopolitas, comunmente peren- 
nes y espinosas, con hojas radicales y las del tallo 
mas ó menos abrazadoras, y flores en cabezuelas re- 
dondeadas ú oblongas, con las bráctcas inferiores por 
lo general mayores formando involucro y las domas 
eutremezoladas con las hojas á manera ae pajas. 

ERYXGIUM CAMPESTRE. L. 

Eryngium vulqare campestre. T. — Enjn- 
gium vulgare. i. 13. etCamer. Eryngiumoff. — 
Pentand. Dig. L. 

Cardo corredor, — eringio. Esp. cardo corredor. 
Port. Chardon-roland, — panicaut, — chardon-rou— 
land. — chardon á cení tetes. Fr.ac. Braddistel, — feld- 
mannstren, — mannstrcuswurzel, — radcndistcl . A!. 
Field eryngo. Ing itar^ds^roc. Dan. Kruisdistcl. Uol. 
Eringio. It. Nicolaiek ziele. Pol. Krusteskel. Su. 

Desc. Hojas radicales casi S-cortadas, con los seg- 
mentos pinatifidos y los lóbulos aovados; los del tallo 
con orejillas; tallo apanojado; involucros lineares- 
lanceolados, cnteritos, mas largos que las cabezue- 
las casi redondas; pajas alesnadas. Fl. Mayo, Junio. 
En las tierras de labor y laderíis de los caminos de 
casi toda España. 
Partes usadas. La raiz. {Itadices eryngii off.) 
fíccoleccion. Se recolecta en cualquiera estación 
cuando se ha de usar fresca, en otoño y primavera, 
para reponerla; 



La raiz de cardo corredor que es blanca 
ó amarillenta interiormente, tiene sabor dul- 
zaino, análogo al de la zanaboria y un poco 
amargo, ligero olor no agradable que des- 
aparece por su decocción; fué empleada y 
aun lo es en algunas parles, como diurético 
en la hidropesía, mal de piedra, ictericia, in- 
gurgitaciones do las visceras abdominales etc. 
En varias comarcas se emplea como ali- 
mento, privándola antes de su sabor amar- 
go por la ebullición en agua. 



El E. mariiimum. L. especie muy afine á 
la dibujada y que crece en las playas ar<!no- 
sas de los mares, se ha empleado como ella, 
siendo mas activo. 

Uno y otro son notables porque perte- 
neciendo á las Umbeladas, tienen todas las 
trazas de un cardo. 



Esplicaríon de la lámina. Dibujo de tamaño na- 
tural, con el de una hoja radical: o escama floral; b 
flor; c estambre; d ovario con los estilos; c pistilo de 
tamaño natural y aumentado . 



FAM. CORNEAS. DC. 



Arboles, arbustos, rara vez yerbas, de las regio- 
nes templadas y un poco lirias del hemisferio boreal 
con hojas casi siempre opuestas, enteras ó dentadas; 
llores en cabezuelas, umbeladas ó corimbosas, rara 
vez unisexuales. — Cáliz tetrasépalo con el tubo ad- 
herente al ovario y el limbo supero cuadrilobo. Pé- 
talo, 4, oblongos, insertos en lo alto del tubo calicino, 
regulares, de cstivacion valvar. Estambres 4, inser- 
tos con los pétalos alternos con ellos, con filamentos 
Aliformes, libres y anteras aovado-oblongas, bilocu- 
lares dehiscentes longitudinalmente. Pistilo con ova- 
rio 2-3-locular, con estilo lilimorme y estigma senci- 
llo. Drupa en forma de baya, coronada con los restos 
del cáliz, con núcleo 2-3-looular. Semillas solitarias 
en cada celda, colgantes, con albumen carnoso; 
embrión recto, cotiledones oblongos, casi foliáceos; 
raicilla corta, supera. 

Propiedades. La corteza de algunas especies es 
astringente, amarga y febrífuga, mientras que los 
frutos" de otras son astringentes verdes, ácidos y 
azucarados cuando maduros, siendo comestibles; las 
semillas de algunas son oleosas. 

Comprende unos 8 géneros con 40 es- 
pecies. 

Gen. Cornus. T. Cáliz con limbo muy pequeño 
4-dcntado. Pétalos 4, oblongos, sentados. Estambres 
4. Estilo 1. Drupa abayada con el núcleo 2-locular. 
Semillas 1 encada celda. — Arboles ó arbustos por lo 
común de las regiones templadas del hemisferio bo- 
real, con hojas casi siempre opuestas palminer- 
vias cnterísimas y flores blancas ó amarillas, dis- 
puestas de varios modos. 

COKNUS SANGUÍNEA. L. 

Cornus fémina. C, B. Pin. — Tourn. — Virga 
sanguínea. Dod. — Telrand. Monog. L. 



Cornizo, — cornejo silvestre ó herribra, — sangüeño, — 
cerezo de monte, — cerezo silvestre. — cornejo encarnado. 
Esp. Sanguinho legítimo. Port. Cornouiller sanquine. 
— savcgnon. Franc. Wild corncl tree, orDog wooi. Ing. 

Desc. Kamos derechos, lisos, rojo-sanguíneos 
cuando jóvenes; hojas aovadas, con colores, un poco 
pubescentes por la cara inferior; flores blancas en 
colimbos deprimidos planos y sin involucro; fruto 



FAMILIA. LOR\NT\CEAS. 



71 



globoso negrusco. Fl. Junio, Julio. En los sotos, 
orillas de los rios de algunns partes de España. 

Propiedades y nociones químicas. Según Wurion 
los frutos del cornejo sanguíneo contienen nuieho 
aceite fijo, un principio rojo colorante .soluble .sola- 
tnontcen ag\ia, principio amargo estractivo, sales, y 
olorofilo. Su aceite fijo ya era cstraido en tiempo do 
Matliiolo por los campesinos del valle de Trento, eui- 
plaindolo como comestible. En 1S03 Margeron, far- 
macéutico, dio en los Anales de chimie, una nota sobre 
su estraccion sobre la (|ue ya liabian llamado la 
atención Casa Orando en Italia, Clianeyy Sarton en 
Francia. St.. Amans, dice que en elLot y G.aronnesc 
obtienouu aceite desús frutos (¡ue usan en diclm país 
y Granico presentó al Instituto en 28 de Noviembre 
ele 1823 una muestra de este aeeitc; diciendo era muy 
económico y apropósito para el alumbrado. 

De este arbusto cuya corteza y fruto son 
amargos y astringentes, apenas se ha liecho 
uso en Medicina: solo se dicede él en es- 
to concepto por Siton, que ha curado la ra- 
bia. Como fruto oleoso, las bayas de este 
cornejo ofrecen bastante interés, pues llegan 
á dar mas de un tercio de su peso de aquel. 
Asimismo le ofrecen como materia tintó- 
rea tanto el fruto como sus hojas, retoños 
y corteza. 

Entre las diversas especies indígenas, 
del género, el Cornusmas L. es la que mas 
aplicación ha tenido en medicina; sus frutos 
algo astringentes y después agridulces, fue- 
ron elogiados por Hipócrates, Dioscorides y 
Plinio, como apropiados para contener la 
diarrea; preparaban los ai:tiguos con ellos 
un rob y una conserva, siendo en Alemania 
tomados como alimento. La corteza era con- 
siderada como astrigente y mas como fe- 
brífuga, llegando alguuas á considerarla un 
sucedáneo de^la quina. La F. Holandesa con- 
signa la siguiente fórmula de Niemen; cor- 
teza de raiz de cornejo y sasafrás, aa. 180 
gram. agua 3 kil. h. s. a. cocimiento, para 
tomar 560 gram, en el dia como febrífugo. 
Según Cazin puede reemplazarse el sasafrás 
por el romero, la salvia ó la raiz de angéli- 
ca y merece ensayarse. 

Esplicacion de la lámina. Dibujo de un ramo 
con las dimensiones que por lo general alcanza: a 
flor; 6 formación del fruto; c un ramito con dos fru- 
tos. 



FAM. LORANTÁCEAS. DC. 

Matas casi siempre parásitas, intertropicales, ge- 
neralmente algunas do Europa, con hojas opuestas 
rara vez alteinas, enteras mas ú menos carnosas 6 
sin ellas; flores de aspecto ó inflorescencia variables 
alj»una vez unisexsuales. — Cáliz (espansion del pe- 
dúnculo mas bien) con tubo rodeado de un calícido 
en la base, adherente al ovario y limbo corto entero 



ó lobado. Corola (oiUiü m.ts bien) nula algunas vo- 
ces ó con 2-4 8-pétalos, de cstivacion valvar. libres 
ó entresoldados. Estambres en número igual A los 
pétalos y opuestos á ellos, con filamentos mas ó me- 
nos pegados A los mismos ó nulos; anteras oscilan- 
tes y derechas ó pegadas il los lóbulos de la corola. 
Pistilo con ovario aovado ó apeonzado, 1-lorular, 
adherente al cáliz; estilo filiforme ó nulo y estig- 
ma acabezuclado. Bay:i umbilicada ó coronada por 
el cáliz, l-locular, 1-sperma. Semillas solitarias, col- 
gantes, con tegumento membranáceo; albumen car- 
noso; embrión único y á veces multiplicc; cotiledones 
carnosos, algunas veces unidos; raicilla engrosada 
con frecuencia, saliente, supera. 

Propiedades. Tienen la corteza mas ó menos as- 
tringente, abundando los frutos do algunas en una 
materia viscosa y emoliente. 

Comprende 1 1 géneros y sobre 400 es 
pecies. 

Gen. Viscum. T. Flores dioicas ó monoicas. Cá- 
liz con limbo casi borrado, entero. Pétalos i (rara 
vez 3 ó 3), libres ó entresoldados. Flor raasculin* 
con estambres en número de 4, sin filamentos y coa 
anteras sentadas en el medio de los pétalos. Flor fe- 
menina, con la baya pequeña umbilicada, pulposa, 
1-sperma. Semilla inversa. — Matas de casi todas las 
regiones y que viven parásitas sobre diversos árbo- 
les dicotiledones; ahorquillado-ramosas, con ranos 
rollizos, tetrágonos ó comprimidos, frecuentemente, 
articulados; hojas opuestas rara vez alternas ¿ veces; 
nulas ó reducidas á escamas y florea amanojadas & 
espigadas. 

VISCUM ÁLBUM. L. 

Viscum baccis albis. C. Bauh,--Tour. — 
Viscus quercinus el cícterariiva arbomm. J. 
Bauh. — Viscum vulgare. Park. — Viscum 
quercinum off. — Dioec. Tetrand. L. 

Muérdago, — visco, — arfuego, — liga. Esp. Visgo. 
Port. Gui, — gui blanc, — ¡jui eommun, — gut farasite 
—yuillon. — vcrquet. Franc. Mistcl. Al. Misscltce. Ing. 
Daback, — helsch. Ar. Fugblum. Dan. Marcntahkcn, 
Hol. Vischio. It, Jemiel. Pol. 

Desc. Tallo ahorquillado y con muchos ramos ro- 
llizos; hojas lanceoladas, obtusas, enteras; flores ter- 
minales sentadas, reunidas casi de 5 en .'5. — Fl. Mar- 
zo. Vive parásita sobre el roble, encina y otros ár- 
boles. 

Parles usadas. La raiz y la corteza. 

fíccoleccion. El visco debe recogerse al fin del oto- 
ño, secarle con esmero, separar la corteza, pulveri- 
zarla y reponerla en fraseos opacos que cierren her- 
méticamente y colocarlos en lugar seco. El visco 
de encina, no goza á juicio de algunos, do las nota- 
bles propiedades de los demás, sin (jue el árbol sobre 
que na crecido, influya de modo alguno en su com- 
posición química. 

Propiedades y nociones químicas. El visco es ino- 
doro, de sabor viscoso y un poco austero cuando fres- 
co; olor y gusto acre y amargo cuando seco. Se en* 
cuentra en él gran cantidad de materia glutinosamuy 
análoga al cauchnt; insoluljlc en frió en agua y al- 
cohol; cstr.aeto resinoso, estracto mucoso v un prin- 
cipio astringente; siendo en la corteza donde mag 
principalmente residen la mayor parte de estos prin- 
cipios activos. Henry ha encontrado en los frutos 
del visco una pequeña cantidad de gluten, cera, go. 



7Í 



ALBÜM DE L.\ FLOBA. 



ma, materia viscosa insoluble, clorofilo, sales á base 
de potasa, de c.il, de magnesia y óxido de liierro. 

Todas las ])artcs del visco asi tallos como hojas, 
contienen muolia lipa; para cstraerla, se coloca la 
planta por ocho ó diez ilias en un sitio liiiiuedo,y 
cuando esti'i en putrefacción, se la contunde liasta 
reducirla lipapilla.socidocacn seguida en uu lebrillo 
con agua fria y se agita fuertemente hasta que se 
adhiera á la espátula; se lava después en otra vasija 
con nueva aguu y se conserva para el uso. Este glu- 
ten contiene un principio particular que ha sido dc- 
jioiiiiaado por Macairc, viscina. 



rnEPAn.\croNE8 rAnMACF.UTicAS y dosis 

A KL iNTEnion. Cocimiento, de 30 á GO gram. por 
kil. de agua. 

Polvo, de 2 A 12 gram. en bolos, pildoras ó eu un 
liquido; en las lí horas. 

Bfiracto acuoso ó vinoso, de 1 á 8 gram. en pildo- 
ras, pociones etc. 

A ELF.xrF.niou, en cataplasmas. 

El visco entra en el polvo auticpiléptico deGuttc- 
3e, mezcla hetcrogi'nea y en la que entre otras ma- 
terias, figuran los jacintos y el cráneo hvimano )■ que 
■se administró á la dosis de 10 cent, á 2 gram. 

La acción fisiológica del visco cslti bien 
poco estudiada; su corteza en polvo y á la 
dosis de 8 grana, por dia, produce sobre el 
tubo digestivo efecto cscitante y algunas 
veces deposiciones; su cocimiento y estrag- 
to alcohólico parece no producen el efecto 
Jaxante tan marcado del polvo. Las ba- 
yas se tienen como purgantes, no obstante, 
Cazin, dice tomó hasta quince sin el menor 
efecto. 

Los tallos del visco han sido alabados 
como antiespasmódicos en casi todas las 
dolencias convulsivas. Plinio, Theofrasto, Ma- 
thiolo y Paracelso, hablan de su eficacia cou- 
Iru la epilepsia; Dalechamp, Boyle, Ivoelde- 
rer, Colbatch, Cartheuser, y Van-Swieten 
aseguran haber conseguido grandes venta- 
jas contra tan pertinaz dolencia. Jacobi di- 
ce ha curado seis epilépticos con él; Boutei- 
lle en igual caso le adicionaba la raiz de 
valeriana; Henri Fraser refiere muchos he- 
chos en que este medicamento fué eficaz; 
en un epiléptico después de usarlo por al- 
gunos dias sin resultado apreciable, los ac- 
cesos fueron menos frecuentes y llegaron á 
desaparecer al cabo de seis meses. 

En otras neuroses se ensalza también el 
visco; Dehaen le coloca al lado de la vale- 
xiana y á Boerhaave le ha correspondido 
On la movilidad de los nervios y convulsio- 
nes; Koeldercr le ha empleado con éxito en 
el ashnaconculsivo y en el hipo; Colbatch, ade- 
mas de los buenos resultados que le dio con- 
tra la epilepsia, pretende haber obtenido 
grandes ventajas j^n diferentes afecciones 



nerviosas y principalmente en la corea ; ad- 
ministrábale en polvo {{ la dosis de 2 gram., 
cuatro veces en el dia. Bradley le elogia en 
el histerismo, vértigos y parálisis (sin duda 
la histérica); Franck, conoció en Wilna un 
médico italiano que consiguió feliz éxito en 
muchas toses rebeldes y él lo obtuvo com- 
pleto en casos semejantes; últimamente pa- 
rece le ha conseguido en algunas convul- 
sivas. El Dr. Dumont, de Oand, habién- 
dole esperimentado en muchos casos de co- 
queluche, asegura que su acción es tan 
pronta, que puede comprobársela en 24 ho- 
ras; dos hechos recogidos por Dubois , de 
Tournai, vienen en apoyo de este aserto. 
Cazin no ha sido tan dichoso como Dubois, 
recogida y preparada por él la corteza, da- 
da en polvo á la dosis de 2 gram. por ma- 
ñana y tarde, produjo después do cuatro ú 
cinco dias disminución sensible de la fre- 
cuencia é intensidad de los accesos; mas se- 
guidamente los síntomas reaparecieron á pe- 
sar del aumento progresivo de la cantidad del 
medicamento hasta 6 gram. dada tres ve- 
ces en el dia; la dolencia cedió al uso del 
acónito; peroaiíade, este hecho aislado que 
observé durante la coqueluche epidémica 
que reinó en Bolonia en 1855, complicada 
con catarro febril permanente, no puede dis- 
minuir en nada la importancia de los hechos 
citados, que militan en favor del visco en 
esta neuroso, pues ni aun los esperimenta- 
dos suficientemente y conocidos como bue- 
nos, tales como el acónito , belladona y los 
antiespasmódicos en general, no proporcio- 
naban en aquella epidemia sino un ligero 
alivio. 

El visco ha sido recomendado por di- 
versos autores en dolencias de todas for- 
mas y mas ó monos desemejantes, como la 
diarrea, disenteria, pérdidas uterinas , flu- 
jos hemorroidales, gota, apoplegia etc. sin 
dar tanta estension á sus virtudes, no se de- 
be desconocer en él, como lo hacen Tis- 
sot, Cullen, Desbois, de Rochefort y Pey- 
rilhe, sus propiedades sancionadas por la 
esperiencia. Entre tan opuestas opiniones de 
profesores respetables, se deduce la dificul- 
tad de la observación y la incertidumbre 
de la esperiencia en terapéutica, á veces la 
prevención es causa de que no se continúen 
los ensayos y por tanto, que no se sepa lo 
que existe de real en este y en casos idén- 
ticos; por otra parte, preciso será tener en 
cuenta que influye notablemente, según lo 
hace observar con juicio Guersent, su modo 



FAMILIA Caprifoliáceas. 



73 



de adminislraile oii ol efoclo iiimc<liato; rc- 
siilicndo sus priiic¡[)ios aclivos en la corlc/.a 
y liabiéndosc adiniíiislrado también la parlo 
leñosa, puede imiy bien consistir en esto tal 
divergencia, dando lugar á resultados con- 
conlradictorios y iasconlrarias opiniones que 
han sido su consecuencia. 

A el exterior se recomienda el viseo y 
sus seaiillas en cataplasmas para calmar los 
dolores de gota y como resolutivo en las 
ingurgitaciones linfóticas, edemas etc. 

Terminaremos lo que tenemos que decir 
acerca de esta planta, consignando como 
dalo histórico, que fué tenida por los Cau- 
las en un respeto supersticioso, sin duda 
por permanecer siempre verde. Los Drui- 
das la cogian con grandes ceremonias reli- 
giosas al principio del añ», bendecían con 
eila el agua que repartían al pueblo, al que 
procuraban convencer la purificaba, que 
daba focundidad, destruía el efecto de los 
sortilegios y curaba muchas dolencias. 

Esplicacion de la lámina Dibujo de tamaño natu- 
ral: a flor; 6 formación del fruto; c fruto. 

FAM. CAPRIFOLLÁCEAS. DC. 

Arbustos ó matas de las regiones templadas y al- 
eo fria? del hemisferio boreal, mas abundantes en 
América y en Asia que en Europa , algunas aunque 
pocas, de los trópicos, con hojns opuestas, sin estípulas 
ó con 2 muy pequeñas y llores terminales corimbo- 
sas ó axilares. — Cáliz de .j 4-sépalos entresoldados, 
con tubo adherente al ovario y limbo 5-lobc, supero 
y libre. Corola inserta en el cáliz, gamopétala ó 
formada de tantos pétalos como sépalos , alternos 
con estos, mas ó menos soldados en la base con el 
limbo, mas ó meiios lobado y á veces irregular. Es- 
tambres insertos en el cáliz, pegados al fondo de la 
corola, alternos con sus lóbulos y en número igual al 
de estos ó con uno abortado, con filamentos alesna- 
dos y anteras aovadas, 2-iocularcs. Ovario adheren- 
te al cáliz, primero 3-locular, con estilo saliente ó 
nulo y 3 estíVmas libros ó acabezuelados. Baya coro- 
nada por el limbo calicino, rara vez casi seca, por lo 
común pulposa, multi-locular, 1-locuLar por aborto 
de los tabiques ó de las celdas. Semillas I- 2, ó infini- 
tas en cada celda, inversas, con espermodermo crus- 
táceo; albumen carnoso; embron recto muy corto 
con cotiledones aovado.'-oblongos y rejo supero. 

Propiedades. Su corteza es generalmente astrin- 

fente y algo acre; los frutos con frecuencia agrada- 
Íes á la vista, son eméticos, purgantes y sudoríficos, 
mientras que las flores de algunas son e?citantes y 
sudoríficas. 

Comprende sobre 12 géneros con 220 
especies repartidas porDC. en las 2 tribus, 
Sambuceas y Lonicereas. 

TRIBU I.— Sambcceas. DC. 

Corola gamopétala regular enrodada ó compucí- 
TOMO II. 



ta de pétalo.? iguales unidos solo por la base, rara 
voz lubulosa. Estilo milo, estigmas 3 sentados. 

(ÍEN. ViBiiiMiM. L. Cáliz con limbo pequeño, 
"i-fido, persistente. Corola enrodada algo acampana- 
da i'i tubulosa , S-loba. Estambres li iguales. Estig- 
mas 3 sentados. Haya l-spcrma aovada, ó globosa 
coronada |)or los dientes del cáliz. SemiJIa eompri- 
niida.-— Arbustos de las regiones templadas del lie- 
mi.sforio boreal, mas abundantes en América y en lu 
India, con hojas opuestas pecioladas comunmente 
aserradas ó hendidas y corimbos terminales con las 
llores blancas ó un poco rosadas. 

Srr. Oi'ii.is. T. Corimbos radiantes, estoes, co7¡ 
las /lores exteriores del carimbo estcr iles xi mucho ma- 
yores que las demás. Semilla acorazonada al revés. 



VIBÜRNU:\I OPULUS. L. 

Opiilus. Tourn. — Smnbncii.^ aqualicajlor^ 
simplici. C. B. Pin— Snmbticiis aqualica, flor« 
globoso ■pleno. C. B.— Pent. Trig. L. 

Mundillos, — bolas de nievo, — (juelde, — sauquillo, — 
rodela. — rosa deGucLlres, — saúco rode/y.Esp. Rosa de 
tiurldrcs,^novellos, — sabugeiro da agua. Port. Obier. 
Franc. common gueUer-rose,—xvater eider. Ing. 

Desc. Planta casi lampiña con hojas de 3-I()bnlos 
aguzados, dentados y los peciolos glandulosos; co- 
rimbos terminales pedunculados, FI. Mayo, Espon- 
tánea en España. Presenta algunas variedades. La 
6. sterilis. DC. de corimbos globosos con todas ó ca- 
si todas las flores estériles os la que recibe vulgar- 
mente el nombre de Bola de nieve, Irosa de Gueldres. 
Se cultiva en algunos jardines. 



Este hermoso arbusto adorna los jardi- 
nes y los bosques, con sus hermosos co« 
rimbos de bellas flores blancas. Las bayas 
servían de alimento en Siberia, según Gme- 
lin, y contienen ácido focénico ó juicio de 
Chevreul y el valeriánico según otros. 

Sin uso en medicina, es considerado 
por algunos floristas como idéntico en pro 
piedades al Saúco, aunque en menor gra- 
do; siendo este tan común y conocido y 
de virtudes perfectamente estudiadas, no 
es de esperar venga á sustituirle y figura 
entre nuestra colección de dibujos en re- 
presentación de aquel, por lo que consig- 
naremos lo mas interesante de cuanto se 
refiere á las aplicaciones del primero. 

El saúco es drástico, diurético y sudo- 
rífico según las partes que se empleen. 

La segunda corteza es mas enérgi- 
ca ; cuando fresca, su acción sobre las vias 
digestivas se manifiesta en unos casos por 
vómitos, y lo mas general por deposiciones 
abundantes; se la ha visto producir acci- 
dentes y sobre todo un estado do debilidad 
y somnolencia que se atribuyeron á el 
narcotismo que produjo y que puede muy 
10 



74 



ALniJM DE 



1)1011 jnzsarsc cfoclo de la concentración do 
la viliiliilad en o! (uho diqeslivo. Su propio- 
dad puií-'aiilü es coiiucida desde la mas re- 
móla anliiíilodad: Traigo empleaba su coci- 
mioiilo en vino; Doíloiieo y P. Foreslus 
liablan de la virdid hidragoga de su zumo, 
ooii-;iiloraiido Hoerliaave el de la corteza 
meiüa y particularmente de la raiz, admi- 
nistrado íi la dosis de 4 á 15 gramos, co- 
mo el mejor de los hidragogos; Gambius, la 
preconizó contra los derrames serosos y 
Sydenliam daba el cocimiento en agua ó 
leciie, mas haciendo observar que producía 
l)ucu resultado en la liidrofiesía, purgando 
por ambas vias no en virtud especílica: 
Huellan, asi como Martin Solón , Reveillé- 
Parise, Borgé, Hospital y Mallet, la preco- 
nizan bajo diversas formas en la misma en- 
fermedad , ascitis y anasarca, 

Borguctti d'lvrce, según lo ha consig- 
nado en la Gaceta Medica Sarda, obtuvo con 
la corteza en cuestión muy buen resultado 
en la epilepsia, después de haber oido la re- 
lación del feliz éxito conseguido en varios 
casos por persona agena á la medicina. 

La segunda corteza del saúco ha sido 
empleada también al exterior en cataplas- 
ma ó cocimiento como resolutiva y deter- 
siva. Un religioso, dice Cazin, me ha ase- 
gurado trataba con éxito la tifia, emplean- 
do una pomada hecha con la corteza fresca 
y hervida en manteca; después de haber 
puesto á descubierto el cuero cabelludo á 
beneficio de cataplasmas emolientes, aplica- 
ba aquella todas las mañanas, cslendida en 
una hoja de bardana, y procuraba comocosa 
importante, evitar la acción del aire sobre la 
parte afecta. La misma corteza hervida en 
aceite y preparada coa esta tintura oleosa un 
cerato, es á propósito para sostener los 
cauterios ; calma con prontitud la irritación 
y el dolor, sostiene suavemente la supura- 
ción, siendo muy conveniente su uso en las 
personas irritables. 

Las hojas de saúco tienen idénticas pro- 
piedades que la corteza, son laxantes y 
diuréticas cuando frescas. Hipócrates las 
usaba en la hidropesia; Wauters, dice que 
los campesinos ilamencos emplean muchas 
veces, para purgarse, leche de burras en 
la que han macerado las hojas del saúco. 
Según Burlin, las comeo en ensalada para 
purgarse en los alrededores de Bruselas. 
Radcüff, siguiendo á Ilaller, las empleaba 
en cocimionlo [)ara combatir la hidropesia. 
Las hojas frescas y los retoños de esta jilanta 



LK F[.nR\. 

infundidos en manteca fresca ó mezclados 
con miel, son empleados vulgarmente como 
laxantes en la constipación; excelente me- 
dio que á (^azin lo ha correspondido en la de 
los ancianos, por inercia del intestino. Las 
mismas infundidas en suero, obran como 
diuréticas y son convenientes en las hidro- 
pesías, ciertas ictericias, iiir/urr/itaciones atóni- 
cas i\g las visceras abdominales, nefritiscró- 
iiicas etc. Kl polvo de las hojas desecadas ú 
la sombra y recolectadas al principiar la flo- 
ración , administrado á la dosis de 1 á 2 
gramos en 120 gram. de vino blanco y en 
el trascurso de doce á quince horas, se lian 
empleado con ventajas en las diarreas y di- 
senterias crónicas. Este remedio, que de- 
bo á una señora caritativa, dice Cazin, me 
ha correspondido en la diarrea crónica, 
que después de seis meses se resistía á los 
demás medios racionales indicados; ¿el pol - 
vo de las hojas de saúco á pequeñas dosis, 
obrará sobre la mucosa intestinal como la 
ipecacuana? 

Al exterior pasan como calmantes con- 
tra las hemorroides, citando Hudolphi un ca- 
so seguido de curación. Valloz, ha publicado 
una nota sobre la composición de un un- 
güento destinado á detener los ¡lujos de 
sangre muy abundantes, ocasionados por las 
venas hemorroidales, con el que ha cesado 
satisfactoriamente en muchos casos: hé aqui 
su fórmula; estiacto do hojas de saúco 4 gra- 
mo?; alumbre 2 gr. ungüento populeón 16; 
Las flores de saúco recientes tienen hasta 
cierto punto las virtudes de las hojas y cor- 
teza; secas son diaforéticas y su acción sobre 
los vasos exhalantes, es independiente de la 
temperatura del agua que les sirve de ve- 
hículo, si bien caliente favorece su acción; 
Cazin las empleaba con mucha frecuencia 
en el reumatismo, afecciones catarrales; en 
las viruelas y escarlata, cuando la erupción 
languidece por atonía y en caso de retroceso 
repentino. El mismo lia visto entre los cam- 
pesinos, hacer abortar la angina, bronquitis, 
pleuresías y hasta la pneumotiia por la tras- 
piración provocada por una infusión fuerte 
de estas flores, tomada en abundancia. 

Hevin emplea el vapor de vinagre de 
saúco, para favorecer la resolución de la 
amigdalitis, recomendándole Ilufeland cuan- 
do en la pulmonía, los esputos son muy 
viscosos y dificílos de espoler. 

Cazin ha empleado su infusión en la eri- 
sipela , cubriendo la parle de compresas 
empapadas en aquella libia; eucoulrándose 



FAMILIA CAPRIFOLIÁCEAS. 



75 



sati-feclio (lo su uso, porque calma los do- 
lores y ardor que la caracteriza y favorece 
gradualmente la resolución; la do las flo- 
res frescas es mas activa y puede au- 
mentar lainflamacion.pero la juzga mascon- 
venienle con la adición de una corta canti- 
dad de acet.lto (le plomo liquido, en las iwjur- 
gilaciones etleiiiatos(is,tHinotrs fríos ele. listas 
flores han sido consideradas como antisép- 
ticas, en cuyo concepto según Burlin, las 
empleaba Iloffmann; añadiendo que ha si- 
do eficaz este medio en sus manos, cu ca- 
sos de gangrena en que la quina y la cata - 
plasma de la F. de Vieaa, no la hablan po- 
dido corregir. 

Las Bayas de saúco son purgantes; Hi- 
pócrates las usaba como drásticas en la hi- 
dropesía y en algunos puntos las toman en 
tintura preparada con ginebra (GO á lüO 
gr. frescas, por litro), ó la dosis de 15 á 30 
gramos tres veces al dia como diuréticas y 
purgantes contra la misma dolencia. En 
medicina se prescribe el rob como sudorí- 
fico. Las semillas son tenidas por laxantes 
y según Ettiuuller el aceite que dan por os- 
prcsion es un emeto-catártico esceleute á 
la dosis de algunas gotas á 4 gram. 

Expliracion de la lámina. La parte dibujada de 
la variedad espontánea, tiene las dimensiones que al- 
canza, a pistilo; b corola; c fruto. 

TIÍIBÜ II.-LO.NICEREAS. DC. 

Corola gamopétala más ó menos tubulosa, co- 
munmente irrpgular. Estilo filitbriac. Estigmas 3 
libres ó reducidos á uno. 

Gen. Lo.NicERA. Desf. Cáliz .5-dentado, Corola 
tubulosa acampanada ó embudada, comuumeiUc ir- 
regular y S-fida. Estambres .5, Estilo tiliforrap; es- 
tigma, aoabozuelado. Baya carnosa 3-locular, o 1-2 
locular por aborto de los tabiijues y con poca semi- 
llas.— Arbustos á veces trepadores de las rej^iones 
Cítratropicales templadas y calientes del hemisferio 
boreal ; raros entro los trópicos del Asia y de Améri- 
ca, con hojas opuestas, á veces trabadas, enteras ó 
casirunciuadas en una misma especie, y flores axi- 
lares dispuestas de varios modos. 

Sf.c. Capuifolium. DC. Bayas solitarias corona- 
das por el tubo del cáliz persistente; corola tubulosa, lar- 
ga ó boquiabierta. 

LONICERA CAPlílFOLIUM. L. 

Pericbjinenum non ¡icrfolialum gcrmanicum. 
Bauh. — CAiprifulium gennnnicum. Tourn. — 
Caprifotiitmoff. — Pent. Monog. L. 

Madreselva. Esp. .Madre si/lva caprina. Port. Clievre- 
feuillc. Viain:. Hahniiifíissiein. Al. Palé peí folíate ho- 
neijfuckíe. Ing. Kampcrfmlic.lM. 

Desi;. Ramos volubles; hojas caedizas, oblong-as, 



.iguditas, lustrosas por la cara superior, lampiñas 
por la inferior, las de mas arriba anchas, trabado- 
pcrtoliadas; llores vertieilado--acabezueladas. Fl. 
.\bril, M.ayo. Común en los setos y tapias de vanas 
partes de España. 

Parles usadas. Hojas, flores yfrutos. 

Propiedades y noriom's químicas. L.is flores de 
madreselva exhalan olor muy grato. La raiz sumi- 
nistra según lieuss, uu color azul celeste y Suckow 
dice que sus ramas jóvenes pueden emplearse tam- 
bién en la tiatui-aoion. 



Este arbusto atrae hacia sí la atención 
en los bosques mas por la elegancia de sus 
flores, perfume suave y grato, que como me- 
dicinal; aunque poco empleado como me- 
dicamento, ha sido considerado como as- 
tringente, tónico y ligeramente diurético. 
Las flores fueron preconizadas por líondelet 
y Iloffmann como cordiales, cefálicas y an- 
tiasmáticas; se empleaban en infusión (4 á 8 
gram. por kil. de agua) en los calairos pul- 
monares, habiéndolas prescrito Cazin, como 
antiespasraódicas. El Codex indica aún, la 
preparación de un jarabe de Madreselva 
que se administra en la los, asma, hipo etc. 
La corteza de los tallos se recomendó como 
sudorífica en la ¡jota vaga y la si/ilis por 
Kocnig y Boecler; era considerada como su- 
cedáneo del guayaco y la zarzaparrilla: Bref 
ha preparado con esta planta, gargarismos 
y colirios astringentes, infusiones y coci- 
mientos diuréticos; pero los médicos, dice 
Roques, han dejado la madreselva en los 
matorrales y han hecho bien ; dicho- 
sos los enfermos que pueden en su con- 
valecencia, ir ú respirar su dulce perfume 
en algún bello paisage; la pureza del aire, 
las emanaciones balsámicas de las flores son 
también muy buenos remedios. 

Algunas otras especies del género, han 
tenido aplicación en medicina, tal como la 
L. symphoricarpos L. originaria de Améri- 
ca, de la que dice Wilinct quecisanlos ame- 
ricanos contra las intermitentes, reducien- 
do sus ramillos á polvo fino; febrífugo que 
ha sido también preconizado por Claylon, 
La L. xijlosteimi L. que crece en los bos- 
ques, tiene sus bayas amargas y fétidas, 
siendo eméticas y purgantes, y según Ro- 
ques, tomadas en cierta cantidad son vene- 
nosas. Los rusos extraen de este vegetal un 
aceite, que emplean para purificar la san- 
gre, Curar lüs viruelas, escorbuto y sarna. 



Esplicacion de la lámina. Ramo copiado del na- 
tural y de las dimensiones que le son i>ropias, a flor 
abierta con los estambres; 6 fruto partido; c semillas 
d frutos. 



7« 



\LBUMDEL\ FLORA. 



FAM. RUBIÁCEAS. JÜSS. Pahs. 

Lfts rubiÁcens constituyen una familia muy natu- 
ral y cxtromadamente numerosa en géneros exóticos, 
constituían por liiboles, arbustos ó yerbas abundan- 
tes en las regiones intertropicales y en las próxi- 
mas á ellas, algunas especies (Asperuleas) do las tem- 
pladas y un poco frias do todo el globo; tallo herbá- 
ceo ó leñoso , hojas opuestas ó siempre sinjples y en- 
teras, con estipulas intermediarias y flores hermo- 
sas, y á veces verticiladas y sin estípulas con flores 
pequeñas. — Cáliz adherente por su tubo con el ova- 
rio infero; limbo entero ó do cuatro ó cinco divisio- 
nes ordinariamente persistente con el fruto rara vez 
caduco. Corola gamopétala regular dolomía muy 
variable con 4-o lóbulos, epigyna, soldalos á ella 
los estambres en igual número que sus lóbulos, y al- 
ternos con ellos. Ovario infero y muy variable en el 
número de sus celdas y el de óvulos que contiene; 
con 2-¡l-i-.") ó infinito-locular conteniendo cada vina 1 
6 un número mayor determinado ó indeterminado; 
coronado por lui disco epigino amarillento, soste- 
nido por un estilo profundamente bilido con dos es- 
tigmas en cabezuela en los géneros europeos, ó sim- 
ple con estigmas alargados, soldados entre si por su 
base, glandnlosos por su cara interna y bordes. Fru- 
to muy variado, seco ó carnoso; ya es un aquenio 
doble separado en dos mericarpios ó cocas indehis- 
centes, ya es una nuececilla conteniendo jios ó mu- 
chos núculos monospermos; ó bien carnoso con dos 
ó muchas celdas polispermas ó una cápsula con dos 
ó muchas celdas monospermas ó polispermas, de- 
hiscente por un número di valvas igual al de las 
celdillas. Semillas solitarias 6 numerosas, lijadas á 
una placenta central con albumen corneo ó carno- 
so; embrión recto y algo encorvado, con cotiledo- 
nes estrechos semicilíndrioos ó anchos foliáceos y rejo 
rollizo, supero ó infero. 

Propiedades. Unas tienen las raices eméticas, pur- 
gantes, sudoríficas y diuréticas; otras las tieuen 
tintóreas; muchas suministran cortezas tónicas, fe- 
brífugas y antipútridas; mientras que algunas pro- 
ducen frutos apreciados para preparar bebidas de 
placer ó comestibles, teniendo algunas que son ve- 
nenosas. 

Comprende unos 250 géneros con 2820 
especies repartidas por DC. en dos subór- 
denes y 13 tribus, á saber; 1." Celdas del 
FRUTO MüLTiESPERMAS. Cinconáceas, Garde- 
niáccas, Hediotideas, Isortieas y Hamelieas; 
2." Celdas del fruto 1-rakisima vez 2- 
spERMAs: Cordiercas, Guelardaceas, Pcde- 
rieas, Cofeáceas, Espermacoceas , Anlos- 
permeas, Estrelladas y Opercularieas. 

Para el estudÍD de esta familia he aceptado la di- 
visión de A. Richard, que por su sencillez es la mas 
idónea ú mi p:-ói)osito. 

TRIBU I. AsPEniLF.AS. Ríen. 

Fruto indehiscente, 2-locular, monospermo, se- 
parándose en dos mericarpios cerrados. — Hojas ver- 
ticiladas sin estípulas. 

Gen. Galium Scor. Cáliz con el tubo aovado 
globoso ú oblongoy limbo casi nulo. Corola 4 par- 
tida, enrodada, rarísima vez .1 partida. Estambres 
4, rara tcí 3 cortos. Estilos 2 cortos. Fruto didimo 



casi redondo, alguna vez oblongo, seco, compuesto 
de 2 mericarpios ini'ehiscentes, 1-spormos. — Yerbas 
anuas ó perennes, rara vez sufruticosas en la base, 
cosmopolitas, algunas intertropicales, con hojas 
opuestas ca verticilo; estipulas liliformesy flores axi- 
lares y terminales casi apanojadas. 



GALIU.M VERÜM. L. G. LUTEUM. MQBNCH. 

Gallhim verum Dioscoridis el Galeni. — 
J. Bauh. 



Cuajalechc. Esp. Galio, — coalha-leite. Port. Caille- 
lait officinal, — caillílaü janné, — gaillet, — petit mug- 
uct. Franc. Meyerhraut, — gdbes labkraut. Al. Yellow 
ladics btislrow. Ing. Gaglio, — giallo. It. 



Desc. Tallo casi derecho, tetrágono, casi sencillo: 
hojas formandovín verticilo de S. lineares, asurcadas, 
un poco revueltas por la margen, ramitos floríferos 
apanojados, casi termínales: pedicelos amontonados 
hojosos casi tan largos como las flores. Fl. Mayo. Ju- 
nio. En los prados secos y lindos de los bosques de 
Monju!, Fuente de la Teja de Madrid etc. Presenta 
alguna variedad. 

Parles usadas. Hojas y sumidades floridas. 

Recolección. Debe recolectarse cuando está en flor 
y en buen tiempo; se seca rápidamente y repone en 
cajas al abrigo de la humedad. Las flores que se en- 
negrecen cuando tienen algún tiempo, pierden sus 
propiedades, poi lo que no deben conservarse mas de 
un año. 

Propiedades, nociones químicas y económicas. El 
cuajaleche exhala olor aromático semejante al de 
miel; su agua destilada es también olorosa. El aná- 
lisis ha demostrado en él, la existencia de acetato de 
potasa, ácido agállicoy tanino. Según las esperiencias 
de Parmentíer y Deyeux no tiene la propiedad de 
coagular la leche. Sin embargo, dice Roques, sus flo- 
res llevan nectarios con una especie de miel que_ se 
agria por la desecación lenta y se trasforma en ácido 
acético, lo cual dá derecho á creer en aquella; asi 
que los dos químicos citados pudieran no tener ra- 
zón. 

En muchas comarcas do Europa y particularmen- 
te en Inglaterra, condado de Chcster, de donde los 
quesos son tan estimados, tienen cuidado para dar al 
coágulo coloración y sabor particular, mezclarle las 
sumidades floridas de esta planta antes de prensarle, 
por lo que le dan nombre de prensa leche (cheese ren- 
nel) voz mas de acuerdo con su origen que el de cua- 
jaleche. 

La lana se colora en amarillo naranjado en el 
cocimiento de sus sumidades y alumbre. La raiz co- 
gida en primavera ú otoño y dispuesta en capas con 
Tana hilada y hervida está después con levadura de 
cerveza, la tiñe de rojo. 

PREPAnACIONES FAnMACEUTICAS Y DOSIS. 

A EL INTERIOR. lufusion de 15 é 30 gr. por kil. de 
agua. 

Zumo, de 100 á 200 gram. 

Agua destilada, de 50 á 100 gram. y mas. 

Polvo, 4 á S gram. 



Esta planta es antiespasnaódica, sudorífi- 
ca, algo diurética y astringente; ha sido en- 
salzada en la epilepsia y afecciones epileptifor- 



mes nerviosas en general, gastralgia, histe- 
rismo, etc. Anliguamcntc era empleada co- 
mo astrini^ente en la episla.ás. y se fomen- 
taban las partos que siifrian erupción ó infla- 
mación cttliinea; después fué preconizada en 
Cataluña y mas tarde en Francia, como an- 
liespasmódica en las enfermedades nervio- 
sas y particularmente en la epilepsia. Boua- 
fons, médico de Perpiñan, llamó particular- 
mente la atención de los profesores, sobre 
sus virtudes antiepilépticas; acerca de las es- 
perienciasdel citado profesor, se espresa así 
Guersent, *en los casos de (¡ue se ái\ cuen- 
ta, se ha empc:!ado por sangrar y purgar á 
los pacientes y después se les ha dispuesto 
el zumo de cuajaicche á la dosis de 4 onzRs 
por dia, durante tres, y por un mes una in- 
fusión teiforme de la planta; obligados á 
permanecer en cama han traspirado abun- 
dantemente aquellos que fueron curados; me 
guardaría bien, dice, de considerar este re- 
medio como específico, pues le he emplea- 
do en otros casos sin éxito. No puede me- 
nos de aprobarse la sabía reserva de Bona- 
fons, cuando se considera que la epilepsia 
reconoce por causas multitud de ellas, mu- 
chas veces ocultas y que la sangría y pur- 
ga han podido producir mas efecto qoe el 
cuajaleche, que era administrado después 
de estas. El método ie Jourdan, que se sir- 
vió del zumo del cuajaleche blanco (Galinm 
molliigo. L.) solo y sin otro medio, presenta 
algunas ventajas; mas parece que en la ma- 
yoría de casos los enfermos no consiguen 
sino un alivio momentáneo; puede concluirse 
de estas esperiencías, que tanto las sumida- 
des del cuajaleche amarillo como las del 
blanco, obran á la manera que otras mu- 
chas flores aromáticas, produciendo desde 
luego su efecto sedante y después algo es- 
citante, como lo indica la diaforesis resul- 
tado constante de este remedio; puede pues 
colocarse uno y otro entre los sedantes dia- 
foréticos que corresponden ordinariamente 
á la numerosísima clase de los aniiespasmó' 
dicos; aproximanse en este concepto á la 
flor de tilo, la que sin embargo contiene 
mas aceite volátil y cuya acción mas activa 
no desaparece por la desecación, como su- 
cede en estos. » 

Hufeland le prescribe en la epilepsia, 
pero sin citar ningún hecho que compruebe 
su efecto en csla dolencia. Cazín, le ha usa- 
do en las gaslralgiis é histerismo y en gene- 
ral en las afecciones nerviosas, como auxi- 
liar de otros medios mas enérgicos; y dice 



FAMILIA RUBIÁCEAS. 77 

calmó evidentemente los síntomas de la co • 
rea, en una joven de 13 años, de constitu- 
ción débil y sin menstruo. Ferramosa, le ha 
elogiado hace poco tiempo (1845) en el tra- 
tamiento de las escrófulas sin otra compli- 
cación; dándole la preferencia al iodo y de- 
mas anliescrofulosos empleados hasta el dia; 
prescribe el zumo al interior á dosis tan ele- 
vadas como puede tolerarlas el enfermo; la 
aplica ademas contundido sobro las ingur- 
gitaciones ó las úlceras escrofulosas. Los re- 
sultados prácticosque ha obtenido, losesplica 
este profesor por la presencia en él, del 
acetato potásico, ácido agálico y tanino. 



Esplicacion de la lámina La parto representada 
tiene las dimcnjiones que generalmente alcanza; a 
raíz; b corola de tamaño natural; c la misma aumen- 
tada; d fruto aumentado; e semilla. • 

Gen. Asperlla. L. Cáliz con el tubo aovado-di- 
dimo y liTiibo muy corto, 4-dentado, caedizo ó casi 
borrado. Corola embudada, rara vez acampanada, 
4-fida, alrana vez 3-tída. Estilos 2, apenas unidos en 
la base, o unidos basta el ápice. Fruto dídimo no co- 
ronado, seco ó algo carnoso, con los mericarpios que 
se separan ñicilmente , indehiscente , l-spermos. — 
Yerbas ó casi matas pequeñas del hemisferio boreal, 
mas especialmente de la región mediterránea, con 
hojas opuestas; 1-2-3-estípulas encada lado, (por eso 
se dice verticilo -1-S-filo), nulas en las hojas superio- 
res y flores terminales ó axilares amanojadas. 

Perennes con corolas acampanadas. 

ASPERULA ODORATA. L. 

Aparine latifolia humilior montana. Tourn. 
—Matnjsilva officinalis. Murr. — Hepática 
stellata. Taber. — Ulairysilvaoff. — Tetrand. 
Monog. L. 

Hepática estrellada, — asperilla olorosa, — rubilla. Esp. 
Asperula. Fort. it. Aspcrule odorante, — muguet des bois 
— pelil muguet, — hcpatiquc étoilce ondcs bois, — reine 
des bois. Frauc. Waldenieisteer, — sternteberkrant. Al. 
Swcelsented,—tcood droof. iDgjWelriekend rawliruid. 
llol. 

Desc. Planta lampiña, derecha, con hojas en 
verticilo de á 8, lanceoladas, un poco aserrado-es- 
cabrosas en la margen; corimbos terminales pedun- 
culados; frutos erizado-peludos. — Fl. Mayo. t?e en- 
cuentra en España en la Granja, Paular de Segovia, 
Bustarvicjo y otras varias partes. 

La Hepática estrellada cuando fresca no 
tiene olor, seca es olorosa teniendo aroma 
agradable, siendo ligeramente escitante, as- 
tringente y sobre todo diurética ; se la em- 
plea con ventajas en la dispepsia, ictericia, 
mal de piedra, hidropesia, etc.; «no es ine- 
ficaz, dice Chaumeton». Cazin ha compro- 
bado su virtud diurética en un caso de ede- 



78 



ÁLBUM DE L\ FLORA. 



ma do las estremidados inferiores, con in- 
giirgilacion esplénica, consecuencia do una 
inlermilenle abandonada en un joven do 
diez años, colocado por la miseria en con- 
dicione* higiénicas muy desfavorables, tan- 
to en lo que so refiere á habitación conoo á 
cuidados. La infusión do esle vegetal (45 
gramos por kil. de agua hirviendo), tomada 
á la dosis de tres á cuatro vasos grandes, 
produjo una diuresis tan abundante que 
disipó en pocos dias la infiltración serosa y 
disminuyó la ingurgitación del bazo: la cer- 
veza de ajenjos completó la curación en 
menos de quince dias. La ásperula , como 
diuréiico, se acerca al Amor de Hortelano. 
(Galium aparine. L.) El nombre do hepáti- 
ca, se le dio por el uso que do ella se hizo 
tanto en la ictericia como en las hepatitis. 

Como pasto, es comida con gusto por los 
caballos, cabras y vacas y dicen que hace 
la leche de estas mas abundante y sabrosa. 
A los líquidos alcohólicos les comunica gus- 
to y aroma agradables. En muchos puntos 
la ponen en lo3 sitios en que guardan el 
lienzo y ropas, para alejar los insectos des- 
tructores. Su raiz parece tiñe de rojo. 

Esplicai~ion de la lámina. Dibujo de tamaño na- 
tural; a corola; 6 fruto. 



Gen. Rubia. T. Cáliz con tubo aovado -globoso 
y limbo casi nulo Corola 3 partida, enrodada. Es- 
tambres 5 cortos. Estilos 2, cortos también. Fruto 
dídimo casi globoso en forma de baya jugosa. — Yer- 
bas perennes ú matas de las regiones extratropicales 
del antiguo continente, con tallos desparramados, 
muy ramosos y tetrágonos; hojas opuestas; 2 estípu- 
las, rara vez 3-4 intermedias y semejantes á las ho- 
jas , formando un verticilo 1-%-ñlo, flores axilares ó 
terminales, pequeñas, blanco-verdosas ó blanco ama- 
rillentas, dispuestas de diversos modos. 

RUBI.\. TINCTOKUM. L. 

Rubia tinctorum sativa. J. Bauh. — Rubia 
majar sativa sive horíensis. Par. — Rubia off. 
Telrand. Moaog. L. 

Rubia, — nranza. Esp. Granza, — rniva dos lintorei- 
ros. Port. Garanzc. Franc. Krapp, — fabérrothe. Al. 
Muddcr. Ing. Fuh- Ar. h'rai>. Dan. Hol. Munjilh 
ind. ñobbia. It. Marzana Pol. ¿Mariona Rus. Kraap. 
Su, lioia. Tur. 

Desc. Vegetal herbáceo, con hojas reunid.is en 
verticilosde4-6, lanceloadas.casi peoioladas, lisas por 
la cara superior , con aguijonuitos y ásperas en la 
miraren y costilla, así como en los ángulos del tallo. 
Fl. Jumo, .Julio. Se encuentra en las cercanías de 
Barcelona, Madrid y otros puntos de España, siendo 
cultivada en al^unaí de sus provincias, especialmente 
en la de Valladolid. 
Partes usadas. La raiz. 



Recolección. Es objeto do reeolecoion ca grande 
escala y no ofrece nada de particular. 

Propiedades y nociones químicas. El olor dala raiz 
do rubia es sui yeneris, su sabor es ligoiamente 
amargo, deiagradable y algo estíptico. lia sido obje- 
to du estudio para químicos notaMcs, y de los traba- 
jos de estos resulta (|ue está compuesta de leñoso, ácido 
vegetal , sustancia mucilagiuosa, otra vegeto-ani- 
mal, goma, azúcar, materia amarga, resina olorosa, 
diversas .sales y dos materias colorantes que Robi- 
quet y CoUin, designan con los nombres de pur/juríno 
y alizarina y GauUier de Claubry y Persoz con los 
de materia colorante roja y via'cria colorante amari- 
lla. Kulraann parece haber encontrado en ella otra 
materia colorante diversa de las dos citadas y es la 
que denomina xantina. Schnacki en uu trabajo im- 
portante sobre ella, ha demostrado que contiene uu 
principio inicial, la Rubiana, el que por la acción de 
tos álcalis y un fermento particular que existe en el 
vegetal, se metamorfoseaen alizarina. Schunet la en- 
contró compuesta de siete diferentes sustanaias á sa- 
ber; dos colorantes la alizarina y rubianina. un prin- 
cipio amargo, la rubiana; dos resinas , ácido péctico 
y una sustancia parda que es probablemente resulta- 
do de oxidación. 

Por lo espuesto acerca de la composición de esta 
raiz, se ve cuan distantes están deponerse acordes los 
químicos que la lian estudiado; mientras unos admi- 
ten diverszs materias colorantes, otros creen provie- 
nen estas déla modiñcaciondeuna sola. En apoyo de 
esta úhima opinión merece citarse un trabajo notable 
de Decaisjc sobre el desarrollo de la granza, en el 
que ha demostrado que cuando la raiz no ha sido se- 
parada del tallo, no contiene materia colorante roja 
y sí un líquido amarillento que es tanto mas oscuro 
y abundante cuanto mas avanzada es la edad de la 
planta; pero luego que se corta la raiz , el jugo en- 
contrándose bajo la influencia del aire, se enturbia, 
se hace granuloso y colora en rojo. 

La alizarina es el principio colorante de mas im- 

Eortancia; él suministra Las tintas mas bellas y finas, 
e presenta en largas agujas cristalinas, brillantes 
de un rojo naranjado; es volátil, casi insoluble en 
agua fria , algo soluble en agua hirviendo a la que 
comuniía una tinta rosada muy pura; se disuelve en 
alcohol y éter. Inatacable por los ácidos aun los mas 
enérgicos; soluble en los álcalis cuyos solutos toman 
uu bello color pensamiento. Se prepara carbonizan- 
do los principios solubles de la raiz, con el ácido 
sulfúrico, quedando esta intacta; se lava el carbón 
y el residuo se somete á la destilación en cuyo caso 
se sublima la alizarina. 

La rubia como materia tintórea, tiene una im- 
portancia incueationable, y hasta los líquidos que 
quedan después de aprovechar la materia colorante, 
sometidos á la fermentación, producen alcohol por su 
destilación en cantidad no despreciable, lo que la 
hace doblemente interesante. 



La rubia parece ser originaria de Orien- 
te. La raiz ápesar de su composición , no 
ha manifestado mas que una ligera tonici- 
dad y astringencia, por lo que se ha aconse- 
jado en la ictericia, los antigua, afeccioneslin' 
[áticas, raquitis, etc. «Algunas observacio- 
nes incontestables , dice Gilibert , prueban 
su utilidad en las eníermedades ciladfs y 
los dartres, contra los qie he prescrito su 
cocimiento.» En la antigüedad se recomen- 
daba contra la retención do orina, disenteria, 
ciática, flores blancas y caquexias. También 



FA.MILI\ RUBIÁCEAS. 



79 



ha sido aconsejad;! por al£;iinos prácticos, 
en el vómito crónico, hisierismo, iscuria, 
cálculos de la rcjitia, é hipocondría, sien- 
do además considerada como eraenaíío- 
ga. Büerliaave hacia aplicar sobre la epi- 
dermis, lienzos teñidos con ella, para aliviar 
los gotosos!... tal cúmulo de propiedades, 
tí juicio do Cazin, ¿no son suficientes para 
escilar la incredulidad y justificar el olvido 
en que está la granza? De cuanto se refiere 
¡i ella, lo perfectamente probado es el hecho, 
de colorarse en rojo los huesos de los ani- 
males que se alimentan de esta planta; sin- 
gular propiedad que condujo í\ Bergius, 
Boehmer y Duhamel á experiencias que hi- 
cieron progresar la osteogenia. 

La rubia se administra en cocimiento (15 
á 30 gram. por kil.), en polvo á la dosis 
de 1 á 4 gram., y el estrado alcohólico en 
pildoras ó vehículo apropiado á la de 1 A 2 
gram. Es una de las raices aperitivas me- 
nores y entra en el cocimiento de grama 
compuesto de nuestra farmacopea, ele. 

E'plicacion de la lámina. Dibujo de la planta re- 
ducido á la sesta parte de sn tamaño natural; a, b 
c.iliz; c, d, corola; e fruto de tamaño natural; f el 
mismo aumentado ; g coca aislada ; h. i, la mis- 
ma vista en diferente posición. 

TRIBU II.— CoFEACEAs. DC. 

Fruto carnoso, 2-locul3r oon 2-núculas monos- 
per mas, oseas ó crustáceas, planas por dentro y co- 
mún mente marcadas con un surco, rara vez con 
una nucula. Albumen corneo. — Arboles ó arbustos 
con hojas opuestas y estipulas intermediarias. 

Si'BTRiBU. — Copeas. DC. 

Flores pediceladas distintas, nunca reiinidas. 
Gen. Coffea. L. Cáliz con limbo 5-dentado. 
Corola tubulosa, embudada; limbo plano de 5 
divisiones. Estambres salientes. Drupa cerasiforme, 
u mbilicada conteniendo dos cocas membranosas, cu- 
y as semillas presentan un profundo surco en la cara 
interna que es plana. — Arbolitos ó arbustos intertro- 
picales con hojas opuestas, cortamente pecioladas, 
estípulas interpeciolares y flores ordinariamente axi- 
lares. 

COFFEA ARÁBICA. L. 

Cafe'ero común, — café común. Esp. Café. Port. 
Caféxer. Franc. Coffee. Al. Ind. Dan. Ar. Ara- 
bian-coffee-trce. Ing. Eliie. Eg. Koffy. Hol. To- 
chem kewek. Pers., Kaice. Pol." Copie cottay. Tam. 
Chaabe. Tel. Ghoaune. Tur. 

Desc. Hojas oblongo-aovadas, aguzadas, lampi- 
ñivs; pedúnculos a.xilares cortos reunidos; corola 5-fi- 
da; estambres salientes ; baya aovada. Originario de 
Abisinia y cultivado en los países tropicales princi- 
palmente de América. 

Partes usadas. Las semillas. 

Recolección y elección. Estas scaaillas tal coaiO 



llegan hasta nosotros, las preparan en los puntos 
donde se cultiva, cogiendo los frutos, rompiéndolos 
mecánicamente para separar la pulpa y enducarjjo, 
los lavan después y secan al sol. 

Diversas son las suertes que corren en el comer- 
cio de esta semilla, de entre ellas citamos las mas es- 
timadas, según el orden de su importancia y aprecio, 
y son á saber: 

Café de Moka. Viene de Arabia. Es pequeño, 
amarillento, casi redondo, por lo coman debido 
al aborto de una de las semillas, adquiriendo la 
que i(ueda la forma del fruto. Su olor y sabor 
es mas agradable qiie el de las demás suertes espe- 
cialmente dospues ue la testación. 

Cafe de Borbon. Procedente de esta isla, es mas 
grueso y rjdondo que el de Moka. No debe confun- 
dirse oon otra especie de cafó indígeno de este país, 
donde se le designa con el nombre de cajé marrón, y 
que es producido p ir el C. Mauriliana. Lamk, baya 
oblonga y puntiaguda por la base, con la semilla 
prolongada también en punta y un poco encorvada 
por una estremidad en forrna de asta; tiene sabor 
amargo y se le cree algo emético. 

Cafe de la .Martinica. Se presenta en granos vo- 
luminosos, prolongados, de color verdoso, cubiertos 
de un epispcrmo argentado, que se desprende de él 
por la toítacion; surco longitudinal inuy marcado y 
abierto; olor franco y sabor análogo al de trigo. 

Café de Haití. Es muy irngular, alguna vez con 
película, color verde claro ó blanquecino; olor y 
sabor menos grato que el anterior. 

Propiedades y nociones quimicas. Dejamos ya di- 
cho el sabor que ofrece el café erado, que no es sino 
herbáceo; su infusión, asi como snmacerato, tieneen 
este caso un bello color verde que Bizio ha pro- 
puesto tijar, precipitándole por la sosa pura. La 
testación es la que le hace adquirir el sabor suave 
y aroma delicioso que saboreamos con deleite; an- 
tes de esponer la modificación que sufre por esta 
operación es conveniente conocer su composición 
química, la cual es: 1.°, un ácido considerado ¡lor 
unos como agálioo y por otros como ácido parti- 
cular, que denominan cúfico. 2.° materia azoada y 
alcalina que Uobiquet y Pelletier obtuvieron pura, 
susceptible de cristalizar, llamada co/eína. 3.°, aceite 
empireumático, etc. Robiquet y Boutron han encon- 
trado en 500 gram. de café, de las diversas suertes, las 
guíenles cantidades de cafeína. Café Martinica 1,79 
gramos, de .Alejandría, 1,16; de Java, 1,26; de Moka, 
1,20; de Cayena, 1,06; de Santo Domingo, O, So. 

Debemos á Payen un trabajo estenso sobre la 
composición química del café y que publicó en 
1S4G. Según él está comprobada la existencia de un 
ácido orgánico combinado con la potasa y la cafeína 
y que denomina clorogínico, siendo una de sus prm- 
cipales propiedades mas notables, la de producir 
coloración verde muy intensa con el amoniaco. Si 
en una infusión de café se vierten algunas gotas de 
amoniaco, el líquido toma desde luego una tinta 
amai illa, poco a poco pasa á una coloración verde 
que termina por ser muy intensa. Reuniendo el ci- 
tado químico sus diversos resultados analíticos ha 
encontrado el café en su estado normal, compuesto 
aproximadamente de: 

Celulosa 34 

Agua liigroscópíca 12 

Sustancias grasas 13 

Glucosa, dextrina, ácido vegetal 

indeterminado 1J,.'> 

Legumina, caseína (glutína). . 10 
Cloroginatode potasa y cafeína. 3,5 á ó 

Orcanísmo azoado 3 

CaTeína libre 0,S 

Aceite esencial concreto ínso- 

luble O.OOI 

Esencia aromática fluida. . . 0,002 



80 



ALBOM DE IK FLOIW, 



SustAncias minerales, potasa, 
cal , niaa;ne8Ía , ácido fosfóri- 
co, Rulfúrico y silícico. . . fi.fiO? 
Conocidos ostos datos nos es dado esplicar los 
cambios ó modificaciones que sufre el cafó por la 
tostacion y la infusión. La testación (pío dehe. cfoc- 
tnarso con la mayor rapidez (• igualdad posible en to- 
da la masa, seefcctúa de modo que adquiera toda ella 
la temperatura de 2:j0" próximamente, si ha de pro- 
ducir el efecto útil (|ue se desea; bajo esta tempe- 
ratura y el vapor do agua que se desorendc mi- 
rante la operación, el cloroginato doble so entumece 
se colora en rojo, S3 hincha, se disgrcr;a el tejido del 
perispermo y queda en libertad parte de la cafeí- 
na que tenia en combinarion. La celulosa y sue con- 
tení res espcrimentan una ligera caramelizacion, 
dando lugar ñ que se formen productos pyrogcnados. 
El aceite graso se distribuye en la masa hecha po- 
rosa, arrastrando y reteniendo el esencial ligera- 
mente modilicado; se desenvuelve también algo de 
tanino por lo que adciuiere virtudes tónicas. Nada 
tenemos que añadir acercado la cafeína ó Tlieina 
á lo dicho en el luMr oportuno. (V. Thea chinensis). 
La infusión del café que es la que se usa como 
bebida agradable ó medicamento, se prepara con 
;íO gram. "de aquel recién pulverizado y li2 kil. de 
agua hirviendo, siendo ventajosa la preparación en 
vasos cerrados. 

Grandes recursos nos ha proporcionado 
la vegetación gigantesca, hermosa, infini- 
tamente variada y rica del Nuevo Mundo, y 
entre eüos, contamos con las cortezas que 
nos suministran diferentes especies de la 
familia que estamos estudiando; me refiero 
á las quinas ; pero el mundo antiguo merece 
también fijemos nuestra atención en la suya 
y los productos que nos suministra: siendo 
tal vez el mas interesante, el fruto del ca- 
fetero, pequeño arbusto originario de las 
comarcas cálidas de la Etiopia, Arabia y 
Yemen, de donde fué trasladado por los Ho- 
landeses á la ludia, después á Europa y 
posteriormente á la América meridional. 
¡Triste legado que hicieron nuestros ante- 
pasados á aquellos paises tan tranquilos an- 
tes de la conquista y que el cultivo del ca- 
fé llevó á ellos la esclavitud y con esta las 
miserias que son su accesorio! Muy apesar 
de los principios de humanidad y de libera- 
lismo, hoy pesa sobre parte de aquellos, 
habiendo sido el origen de la desoladora 
guerra que está destruyendo la mas gran- 
de de las naciones modernas, sin que sea 
dado en este momento presentir cual será 
su término. 

El cafetero fué conocido de los anti- 
guos, se cree lo fuese de Avicena y Pros- 
pero Alpino, asimismo de los Griegos y He- 
breos. El café usado desde tiempo inmemo- 
rial en Oriente, según consta por algunos 
manuscritos, se usaba en Persia en 875. 
Cuando el sultán Selim en 1517 conquistó 
el Egipto, lo llevó á su regreso á Conslanti- 



iiopla, no habiéndose abierto eslablecimien- 
tos pi'iblicos para tomar su infusión hasta 
1553. Hauwolfes el primer Europeo (jiie le 
mencionó y dibujó en 1583. Prospero Al- 
pino, quien le describió como botánico en 
KJiO. Los Italianos después, fueron los pri- 
meros que abrieron cafés públicos á los que 
siguieron los Ingleses y por último los Fran- 
ceses etc., siendo proporcionado por los 
Venecianos y Genoveses á los Europeos, 
que lo traían de Egipto en buques que 
aportaban directamente de Moka á Marse- 
lla. A. de Jussieu le describió en 1713 en 
las Memorias de la Academia de ciencias; 
y Luis XIV fué el primer francés que lo to- 
mó en bebida en 16i4. Poco á poco se es- 
tendió su uso muy á pesar del alto precio 
que tuvo en un principio y de creerse per- 
judicial por algunos médicos de aquella 
época, contra cuya opinión s^ puede oponer 
la de algunos filósofos, que le atribuyen 
en parle el desarrollo de el gran siglo y su 
infiuencia en el mérito de los poetas. 

Desde luego y á toda costa se procuró 
adquirir el vegetal de semilla tan preciosa, 
á fin de propagar su cultivo. Los Holande- 
ses trajeron el primer pié de Moka y tras- 
plantaron á sus colonias de Batavia y Suri- 
oam. M. de la Molte-Aigron le plantó en 
Cayena en 172á, y Declieux llevó á la Mar- 
tinica dos pies que se cultivaban en el jar- 
din de Plantas, regalo de los Holandeses á 
Luis XIV y á R'íss&n, originarios como los 
plantados en Cayena, de Batavia; uno de 
estos últimos es el propagador del cul- 
tivo del café en las Antillas y á donde no 
llegó sino después de haber perecido su 
compañero, pudiendo conseguirlo á fuerza 
de las privaciones del capitán que durante 
el viaje partió su ración de agua con el ca- 
fetero. En 1726 sogun el padre Labat, no 
habia mas que dos pies con fruto en la Mar- 
tinica, colonia que después de Santo Domin- 
go, es hoy la que mas produce y de ciase la 
mas estimada esceptuando el de Moka. 

La infusión de café, es en el dia de un 
uso general como desayuno, como bebi- 
da de placer, ó como medicamento, muy 
apesar de haber tenido sus detractores, si 
bien los apasionados han ido tan lejos en 
sus panegíricos, que la han denominado 
bebida intclcclual. La verdad es, no obstante 
la profusión con que hoy se usa, no haber 
graves motivos para pedir sea abandonado, 
solo si será preciso advertir, que conviene 
igualmente que con los alimentos de que 



FAMILIA RUBIÁCEAS. 



81 



usamos con mas frecuencia, huir del abuso. 
Su acción üsiülüiíioa puede servirnos de nor- 
ma al cuoítionar acerca de sus ventajas ú in- 
ronveniontes; esludiaila drlonidainente, está 
reducida ;i l'avorecer la digestión, ejerciendo 
una acción especial sobre el encélalo, esci- 
tando las funciones de este órgano, alejamlo 
el sueño y exaltando las facultades inlelec- 
loales y sensitivas; añadiéndose, que algunos 
sugelos dedicados al esluiiio y escritores, 
no pueden hacer nada sin la inHuencia de 
esta bebida, por loque la dieron el dictado 
de inlclectmil según dejamos diclio; añádese 
que apenas llega ai estómago causa un calor 
suave que lleva á todo el cuerpo el bien es- 
tar, que acelera la circulación, favorece la 
traspiración y las secreciones; proporciona 
alegría, impresiones placenteras, sentimien- 
tos bienliecliores; da fuerza, agilidad... en 
una palabra, merécela inmortalidad que le 
dio Delille en sus famosos versos: 

II est une liquer au poete plui chérc 



Tomado después de las comidas opípa- 
ras," á mas de favorecer la digestión impi- 
de, díc9se, la embriaguez y sus consecuen- 
cias. Tan feliz acción sobre la economía ha 
sido aplicada á todas las circunstancias y 
esplicavlo su origen del modo mas poético 
posible para acrecer su verdadero mérito; 
tal sucede eou el medio como fué descubierta 
su virtud contra el sueño, y la cita que se 
hace de diversos hombres célebres, como 
Voltaire, que lo tomaban varias veces en el 
dia para fecundar su memoria. Como quie- 
ra que sea, debe tenerse en cuenta que á 
ciertos temperamentos no les es provechoso 
su uso continuado y que conviene mas á la 
vejez que á la juventud, á los hombres que 
á las mujeres. 

El café en los puntos donde se recolec- 
ta, tiene una infinidad de aplicaciones como 
medicamento; entre nosotros apenas es con- 
siderado en este concepto y si se emplea co- 
mo tal, es casi siempre en los sugetos que 
no le toman habitualmenle. Sii infusión car- 
gada es tónica, cuyo uso ha sido úlil mu- 
chas veces en la amenorrea y diarrea crónica 
que dependen de causas debilitantes. Rudol- 
phi, siguiendo el consejo de Formey, le 
empleó con éxito feliz en la migraña ; tam- 
bién se aconseja en las cefalalgias pasageras. 
Por su acción escitante sobre el cerebro, se 
ha recomendado en las afecciones soporosas ^ 

TOM. II. 



administrada la infusión á dosis reiteradas; 
en el entorpccimicnlnde los scnlidos,s\\ collap' 
sus y debilidail; se lia prescrito asimismo á 
los sugetos tristes, melancólicos é hipocon- 
driacos fuera de las horas de alimentarse y 
con frecuente éxito; en las liebres conti- 
nuas como tónico pasagero, cuando son de 
naturaleza adinámica óatáxica. Grindel pa- 
rece administró 30iicl mejor resultado la in- 
fusión del café crudo, contra las intermiten- 
tes aun las mas rebeldes, ó ya en polvo á 
la dosis de un gramo repetida muchas veces 
en el dia, ó en cocimiento (30 gram. por 
500 de agua). Richelini, J. Thompson yBon- 
nardieru han conseguido con el mismo cura- 
ciones de aquellas, si bien el último le aso- 
ciaba á el opio. 

Los egipcios según refiere Próspero Alpi- 
no, tomaban el café como emenagogo. Lan- 
zoni, ha corregido diarreas pertmaces con él 
y Merat ha visto una mujer atacada de histe- 
rismo, aliviarse cuando lo lomaba, si bien los 
accesos se reproducían asi que dejaba de to- 
marle. A juicio de Musgrave en el asma 
esencial con ataques periódicos nocturnos, 
está mas indicado, en contra la quePringle 
le elogia mucho, por lo que Floyer escribió 
un tratado sobre esta dolencia que le ator- 
mentó por cincuenta años; empleábale coa 
frecuencia en sus últimos años, consiguien- 
do alivio. 

El Dr. Amati en una memoria publicada 
en Ñápeles en I8á3, dice, haber empleado 
con ventaja el cocimiento de café en el tra- 
tamiento de las oftalmías crónicas y preco- 
niza el vapor del cafe durante su tostacioa 
seguido de lociones de aquel y cita casos cu- 
rados de dicha enfermedad aún siendo re- 
belde. 

Teniendo en cuenta sus principios cons- 
tituyentes, muchos médicos y químicos han 
pensado seria útil en algunos envenenamien- 
tos. Su propiedad de hacer cesar los efec- 
tos de las bebidas alcohólicas, ha conducido 
á combatir con él la acción del opio, y se- 
gún Oriila, sin.) descompone sus principios, 
disminuye sus accidentes, haciéndolos cesar 
si son poco intensos: Déguin le aconseja en 
el del opio y hongos venenosos y otras be- 
bidas narcóticas; también lo fué en él prO' 
ducido por el ácido hidrocyánico y en el que 
no proporciona ventajas, según Orfila. 

Citáremos opiniones tan encontradas co- 
mo las de los que le creen perjudicial hasta 
producir la apoplegia y las de los que le 
considerau capaz de combatirla y no dare« 
11 



82 



ALBDM DE LA. FLORA. 



mos por admisible produzca la eslerilidad; 
o|)on¡óndoiios á que sea considerado osclu- 
sivaiijonlo como medicamento, según dice 
Chaumclon; la espcriencia y el tiempo tras- 
currido desde su uso, enseñan que es mas 
útil que perjudicial tomarlo como bebida de 
placer. 

Explicación de la lámina. La planta está reducida 
li la mitad de su tamaño natural; a corola abierta 
en la c(ue se ven los estambres y su inserción; 6 cií- 
liz y pistilo; r fruto de tamaño natural del cual se 
ha levantado paite del sarcocarpo para (jue so pue- 
dan ver las dos semillas ijue contiene; a simiente 
vista por su cara plana; e la misma cortada horizon- 
talmentc. 

GEN. PsTCHnTniA. L. Cáliz con cinco dientes con 
ol tubo aovado; corola tubulosa, corta 5-l¡da, con el 
limbo cstcndidoó cueca-vado y su garganta barbada 
ó lampiña. Estambres 5, con las anteras salicutes ó 
inclusas. Estigma 2-Hdo. JMucula coronada por el 
limbo del cáliz marcada ú no por estrías longitudi- 
nales cuando secas y con dos huesos papiracco-fo- 
liáccos 1 -spermos. Semilla recta con albumen carti- 
laginoso y embrión pc(iucño basilar. — Arbolillos, ar- 
bustos, rara vez yerbas perennes intertropicales, 
principalmente de Amíriea, con hojas opuestas, pe- 
cioladas, estípulas variablemente unidas; pedúnculos 
por lo común terminales y ilores apauojadas ó co- 
rimbosas. 

PSTCHOTRLV EMÉTICA. H. B. ET. K. RICH. 



Rombea emética. 
noff. L. 



A. Riph.— Pent. Mo- 



Ipecacuana csíriada dsl Perú Esp. Jpecacuanha 
estriada ou ordinaria, — Ipecacuana negra Por. Ipe- 
cacuanha strié. Franc. Breelmurzel. AL 

Desc, Planta derecha, sencilla, peludo-tomentosa, 
con hojas oblongas, aguzadas estrechadas en la base, 
membranosas, pestañosas, un poco peludas iufcrior- 
mente; estípulas aovadas, agiizadas, miay cortas y 
pedúnculos axilares de pocas Hores y casi racimo- 
saá. Habita en el Perú y Nueva-Granadc, etc. 

Partes usadas. La raiz. 

Elección. Tal y cual se presenta esta ipecacuana 
en el comercio, varia en su grueso de 2 A 7 niilim. y 
en su longitud do 3á 11 centím. Está foi'mada de 
meditulio leñoso y corteza mas ó menos gruesa con 
algunas estrecheces oirculnrcs muy distantes y arru- 
gada longitudinalmente; i^t^lor gris rojizo sucio por 
fuera, gris rojizo interior.iK.atc y adhereute al cuer- 
po leñoso; olor entre ipt-iacuana gris y bardana; 
sabor poco marcado. Meditulio amarillento y perfo- 
rado de multitud de agujeros visibles con el lente. 
Cuando vieja, su corteza se reblandece y corta fá- 
cilmente ó penetra con la uña y adquiere á la par en 
su interior un matiz negrusco y á veces completa- 
mente negro por lo que se ha denominado ipccacua' 
na n"gra, por los que la han visto solo alterada de 
esta manera. 

Estos caracteres que distinguen bastante bien la 
raiz en cuestión de las demás ipecacuanas, nos dicen 
desde luego no es la verdadera oficinal por mas que 
se creyera por algún tiempo fuera el Psychotria di- 
bujado, quien la producía. Conveniente es consig- 
nar por tanto los caracteres de aquella, la única que 
el Farmacéutico debe reponer en su olicina, que- 
dando esta pr.ra en caso de carecer de la oficinal 



vei'dadera. La ipecacuana anillada menor, que crece 
en el Brasil prescita diversas variedades convinien- 
do á tíjdaí los car.icteres siguientes: raiz alargada 
del grueso de una pluma; irregularmcnte torciaa y 
encorvada, simple o ramosa, proseataiido pe(|ueño3 
anillos salientes, desiguales, muy aproximados, de 2 
á '.i milímetros do gru(!80, separados por unas estre- 
checes mas cortas; est:! formada de dos partea, á sa- 
ber, del leñoso con mas ó menos asperidades llamado 
'.neditxdio y de la corteza, resinosa, gruesa, que es 
(juebradiza y pesada; fractura pardusca y resinosa; 
sabor herbáceo, algo amargo, bastante acre; olor dé- 
bil, sin embargo nauseabundo, particularmente el de 
su polvo. 

Propiedades y nociones quiminas. En el artículo 
precedente dejamos espuesto lo que se refiere á sus 
caracteres físicos. Analizada por Pelletier le ha dado 
en 100 i)arteB la composición siguiente: Materia vo- 
mitiva (Einctina), 9; Materia grasa, 12; Leñoso, goma 
y Almidón, 79. La anillada contiene hasta un 16 por 
100 de el principio .activo, la emetina, y consiguien- 
temente es doble mas enérgica. La emetina obtenida 
por Pelletier y algunos otros químicos en estado 
de pureza, es un polvo blanco, alguna vez algo ama- 
rillento, inalterable al airo, poco soluble en el agua 
fría, bastante en la caliente y mucho en el alcohol y 
éter; sabor amargo débil, devuelve el color azul al 
papel de tornasol enrojecido por los ácidos; soluble 
en estos, formando ?ales susceptibles de cristalizar. 
La infusión de agallas la precipita de sus combina- 
ciones. 

rRKPARACIONEa FARMACÉUTICAS Y DÓSIB. 

A EL intehior, Polvo, 0,6 á 0,5 gram. como emé- 
tico; 0,03 á 0,3 gram. como tónico, 0,01 como espeo- 
torante, 

infusión, 2 p, por 100 de agua. 

Extracto alcohólico, de 0,25 á 1,0 grana. 

Jarabe, de 10 á 50 gram. 

Panillas, de 2 á 10. 

A EL EXTERIOR, cl cocimiento que es oscuro y con- 
tiene mucho almidón, en encimas contra la disenteria; 
pomada como rubefabaciente en linimento. 

Incompatibles. Ácidos vegetales é infusiones astrin- 
gentes. La ipecacuana entra en algunas preparacio- 
nes oficinales tales como los polvos de Dower, etc. 

Las dosis indicadas so refieren á la ipecacuana 
anillada, cuando se hubiera de emplear la de la es- 
pecie dibujada, se tendrá en cuenta que debe dupli- 
carse la dosis por ser la mitad menos activa próxi- 
mamente. 

La raiz de ipecacuana es tónica, emética, 
sudorífica y especlorante. Sus efectos vo- 
mitivos eran conocidos de Jos Brasileños 
desde tiempo inmemorial, no habiéndolo 
sido en Europa hasta 1672, en cuya época 
el médico Legras la trajo de América y la 
hizo espender por un farmacéutico como 
secreto con el nombre de mina ó raiz de 
oro. Helvetius, célebre médico de aquel 
tiempo, se aseguró de sus propiedades por 
la esperimentacion en grande escala, siendo 
adoptada como un gran recurso en tera» 
pcutica y generalizándose desde entonces 
su uso. 

Marcgrave y Pisón dieron á conocer los 
primeros sus propiedades , en la Histori 
natural y médica del Brasil, refiriéndose e 



FAMILIA RDBliCEAS. 



83 



sus detalles á la del Cephcelis ipecacuanha 
que nos siiinini>lra la anillada. Pero lo va- 
go de su descripción y la iiuperfeccion del 
dibujo que dieron de la planta, fueron cau- 
sa de la incertidumbre que hubo por bas- 
tante tiempo, acerca del vegetal á que la 
referían; así que se crevó fuese la ra^z de 
un Paria, uua madreselva ó violeta, etc., 
basta que en 176 1 el célebre Mutis, profe- 
sor de Botánica en Sla. Fé de Bogotá, remi- 
tió á Linueo la descripción y Ggura de la 
planta que en el Perú y Nueva-Granada 
suministraban la ipecacuana; en 1781 Lin- 
neo hijo, los publicó bajo el nombre de 
Psycholria emética, considerándola la mis- 
ma que la observada por Marcgravc y Pisón 
en el Brasil , dando lugar á que so creyese 
deáde entonces, que toda la que circulaba 
en el comercio procedía de esta especie, 
hasta que en ISOO Brotero, de Coimbra, 
dio á conocer la que en el Brasil suminis- 
traba la remitida por la via del comercio 
de aquel piinto y la denominó Callicocca 
ipecacuanha, que no es otra que el Ceplue- 
lis ipecacuanha; resultando de sus trabajos 
que la del Perú y Nueva-Granada es produ- 
cida por otra especie distinta, aunque per- 
teneciendo las dos á la misma familia; que 
es doble mas activa que la de aquellas co- 
marcas, siendo mucho mas común en el co- 
mercio que aquella. 

La primera impresión que la ipecacuana" 
en polvo produce sobre la membrana mu- 
cosa del estómago, es una acción tónica, 
cuando la dosis no es mas que de algunos 
centig. á 1 decig. acción que se estiende á 
una gran parle de las vias digestivas; si es 
mas considerable, obra como irritante local 
y provoca el vómito; efecto que es el que 
generalmente se busca ó bien como eva- 
cuante y derivativo á la vez, el que produ- 
ce también á la par, en las saburras gástri- 
cas , cólera , anginas , pneumonía , oflahnias 
biliosas, etc. A dosis refractas no provoca 
el vómito, pero por las constricciones len- 
tas que produce en los órganos de la diges- 
tión determina, favorece y aumenta la 
traspiración cutánea y obra como diaforé- 
tico que se recomienda y usa en bastantes 
enfermedades. 

El parácler que distingue y hace tan 



apreciable ou multitud de casos la ipecacua- 
na, sobre los otros eméticos, es su acción 
tónica, habiéndosela dispensado por todos 
los prácticos la preferencia, en virtud de 
su mayor eficacia, en el tratamiento do 
\a iUarrca y disenletía crd/íiVas ; pero debe 
proscribirse su uso cuando esta última do- 
lencia está aún en su período agudo, en el 
que agravarla singularmente todos los sín- 
tomas. En el mismo sentido próximamente 
obra en los catarros crónicos y coqueluche, 
en cuyas dolencias se prescribe bajo la for- 
ma de pastillas y también en las fiebres re- 
mitentes, babiendodemostrado multiplicados 
hechos puede ser útil en las peritonitis que 
se desenvuelven después del parto. Reco- 
cocidas las ventajas que ofrece, solo resta- 
ba hacer su administración mas fácil, pues- 
to que su principio graso y aromático soq 
obstáculo en determinadas ocasiones para 
realizarla; según Malapert, se consigue eli- 
minando estos por su lixiviación en éter, que 
se apodera de ellos dejando en el polvo el 
principio emético y astringente. La emetina 
según las esperiencias de Magendie y Ri- 
chard es el principio activo de la ipecacua- 
na, gozando de todas las propiedades de 
este medicamento y puede sustituirse eo 
muchos casos, por carecer del olor y sabor 
de la raiz que como dejamos dicho es inso- 
portable para algunos; la dosis á que puede 
administrarse sise desea producir el vómito, 
en un adulto es la de 2 á 3 decig. que pue- 
de difminuirse ó aumentarse según las cir- 
cunstancias. 

A el exterior la ipecacuana ha sido em- 
pleada por algunos prácticos como rubefa- 
ciente y aún cáustica, á la manera del aceite 
de crotón, siendj la base del linimiento de 
Uannay, y su cocimiento que es oscuro y 
contiene mucho almidón, se recomienda so- 
lamente en lavativas contra la disenteria. 

Esjylicacion de la lámina. Este dibujo es el de un 
ramo de tamaño natural: a raiz descortezada;^ cá- 
liz y pistilo; c corola abierta; d fruto de tamaño 
natural abierto á través para poner á descubierto las 
semillas; e semilla aislada. 

TRIBU III.- Ci-xcosEAS. DC. 

Fruto capsular, dehiscente coa dos celdas poli- 
permas. 



84 



ALBOM DE LA, FLORA 



QUINAS. ^" 



§ I. Descripción botánica de las especies. 

Todas las cortezas que se admiten como 
verdaderas quinas son suministradas por un 
solo género, el Cinchona, que es á la vez ti- 
po de la tribu; y apesar del corto número de 
especies que comprende, no podemos li- 
songearnosde que estén rigorosamente de- 
terminadas; intluyen para ello el ser todas 
exóticas, siendo además muy raras en los 
herbarios. Ni las importantes investigaciones 
de Mutis, Zea, Tal'alla, y Uuiz y Pavón, ni 
las de Humboldt y Bonpland que última- 
mente estudiaron gran número de ellas so- 
bre el terreno donde crecen, ni las tan apre- 
ciables y útiles monografías de Yalil, de 
Lamber y Lauberl, etc. han podido esclara- 
cer por completo la oscuridad que existe, 
acerca de la procedencia de las numerosas 
cortezas que corren en el comercio, hacien- 
do lodo creer que lasque suministran estas, 
son mas numerosas que se ha supuesto; y 
para pensar así, basta examinar las varia- 
ciones tan considerables que presentan las 
suertes comerciales. ¿Más cómoresolvcr esla 
cuestión tan interesante? para ello son pre- 
pisos materiales que hoy nos faltan, son in- 
dispensables además de aquellos, ramos con 
sus flores y frutos del mayor número posible 
áfíCincIionas, asi como tambienejemplares de 
las cortezas correspondientes ó cada espe- 
cie, recolectadas en diversas épocas de la 
vida del vegetal y en diferentes localidades: 
dedúcese bian la dificultad de realizarlo en 
Europa, loque tal vez fuera mas asequible 
en América, donde á la par que la especie 
podria estudiarse la corteza que suministra 
y bajo todas las condiciones que . es de 
necesidad estudiarla, si es que algún di» 
ha de desaparecer el intricado laberinto 
que hoy existe; entre tanto llega esle 
dia, entretanto tenemos una monografía 
do! género en cuestión, bajo el punto de 
vista que hemos indicado, solo podemos 
aqui en Europa hacer conjeturas, y espe- 
rar que algunos viajeros botánicos y espe- 
cialmeQte Weddell, que ha visitado poco há, 



(O He creído indispensable al ocuparme de las quinas, fal- 
lar al orden eslablecido para dar la cstcnsion que requieic este 
Iratadn. Como muysupfriorá la par quo coiiciso, lie encontrado 
á Ricliard en esta materia, por lo que le he secuido en todo. 



la Bolivia y el Perú, esclarezcan tan impor- 
tante punto, limitándonos ya que posible 
no sea presentar un trabajo original razona- 
do, á dar en este lugar la descripción de 
las especies que la mayor parle de los far- 
macólogos consideran como productoras de 
las principales suertes medicinales, admi- 
tiendo con re?erva la sinonimia científica, 
que es probable sufra en su día cambios ó 
modificaciones profundas. 

Las especies del género Cinchona son 
originarias de la América meridional y parti- 
cularmente de las regiones montuosas del 
Perú y Nueva Granada ó República de Bo- 
livia; sin embargo, Augusto St. Ililaire, re- 
corriendo el Brasil, las ha encontrado perte- 
necientes á esle género, y con las que De 
Candolle ha creído debia hacer uno pcrti- 
cular que denominó Re.mijia, el cual por 
otra parte parece no difiere de e! Cinchona 
mas que por la dehiscencia de su cápsula y 
acerca de la que, esla tribu no ofrece gran 
fijeza . 

Tal cual estableció Linneo el género 
Cinchona comprendía especies, unas con la 
corola vellosa interiormente y los estambres 
inclusos, oirás con la misma lampiña y es-» 
tambres salientes; Persoon , llumboldt y 
Donpland han hecho de estas dos divisiones 
un género ¡¡articular, conservando á la pri- 
mera su nombre de Cinchona y á la segun- 
da !e dieron el de ¿'xos/em/Ha, división hoy 
aceptada y que seguiremos. 



Gen. Cinchona. Pers Rirn. , Ilub. Cáliz adherente; 
limbo con cinco dientes. Corola gaiiiopétala, inl'uudi- 
biliforme; do ciuco divisione?; tubo ciiíudricco y an- 
guloso. Estambres 5, inclusos eu el interior de! tubo* 
Cápsula ovoidea, alarpada , coronada por los dientes 
del cáliz, bilociilar-bivalve; celdas membranosas 
conteniendo sobre sus bordes simientes menbrauo- 
sas. — Arboles {rrandes con tallo leñoso y flores dis- 
puestas en panojas tirsiiormes. 

CINCHONA CONDAMINEA. HUMB. ET. BONP 
C, OFFICINALIS. L. 

Cascarillero, — quina gri^, — quina grii de luja, — qui- 
nn parda de loja, — quii\a ó cascarilla Jiña de loja. I'^sp. 
Quina condaminca . Port. Quinquina ¡¡ris. Franc. Chi- 
na. 1;. Peruvian bark.-tree. Ing. nfficineiler chinabaun 
Al. Kinaboom. Hol. Kinalree. Dan. Kinatraed. Su. 

Desc. Hojas oblongas, aguzadas per los dos es- 
tremos, lampiñas, lustrosns, rugosas en la cara in- 
ferior junto á los ángulos de los nervios; corola con 



FAMILIA UÜBLiCEAS. 



85 



el tubo pubescente al exterior y el limbo Innugino- 
8o; caja aovíiilo-obloQgíi , tres veces mas larga que 
ancha. Ea los Andes del Perú, se, l;i encuentra cerca 
de Leja y de Ayavaca en la Colombia. 

Esvlicaciot\ de la lámina. Dibujo reducido á la 
mitad do su tamaúo natural; a cáliz; 6 corola abierta 
de modo i|ue puede verse la inserción de los estam- 
bres; c pistilo; (i fruto; e fruto cortado transversal- 
mente; /^simieute aislada. 

CINCHONA LANCIFOLIA. MUTIS. 

C. mifjuslifoHa, Ruiz. — Suppl. Qiiin. p. 
1ÍHÚ»J. 17. t. \,f'.a. C. nítida, Ruiz et 
Pavón. Fl. per. II p. 50?. 191.— C. lanceo- 
lata.'^, ct. P.— F/. per. t. 2áo. C. roica. R. 
el.'^.Fl.perII,p. 54 í. 199. 

Quina naranjada Esp. Quina lancifolia. Port. Quin- 
quina orangé ,=quinquina naranjado de Santa fé, — 
quinquina pitaya de Boliiie. Franc. 

Desc. Hojas trasovadas-lánccoladas, lampiñas por 
ambas caras, sin glándulas; dores en panoja grande 
di-'ididas; corola sedosa por fuera; cajas oblongas 
casi lisas, 5 veces mas largas <mo anchas. En los alre- 
dedores de Pampamarcna, Chacahuassi, Chuchera 
ect. y en Solivia. 

Las especies figuradas y descritas por Ruiz y Pa- 
vón y cuya sinonimia hemos espuesto, no son ajuicio 
de muchos botánicos célebres, mas que variedades de 
laC. lancifolia. Mut. 

CINCHONA MAGNIFOLIA. R. ET P. 

Flor Per. 2 p. 53 t. 196. . non Bonpl. 
Cinchona oblongi folia. Mut. ex-Humb. — 
C. Lutescens. Rüiz. — apud Vitm, Suppl. I, 
f. 262 

Flor de azhar, — quina aihar hembra, — quina de 
flor de azhar. Esp. Quina maqnifolia. Port. Quin- 
quin arouge, — quinquin rouge. Frauc. 

Desc Hojas ancho-ovales, un poco aguzadas, lam- 
piñas, vellosas por la cara inferior junto á los ner- 
vios; panoja divida, con las corolas sedosas exterior- 
mente; cajas oblongo-rollizas, 6 veces mas largas 
que anchas, ligeramente estriadas. Común en el rei- 
no de Nueva -Granada, en los bosques de Sta. Fé de 
Bogotá y en muchas partes del Perú. 

CINCHONA CORDIFOLI A. MUT,ET HüMB. 

Lamb. Cinch. 21, ?. 2.C. pubescens Vahl. 
C. officinalis. L. Sysl. wy ed. liJ, 11. p. 
64. C. ovnta. R. el P. Fl. per. et chilens. 2 
t. 195 C. pallescens. l\v¿¿. Quinolugia. p. 
74. n.'l. 



Quina pálida,— gris pálida,— loia hembra,— 
verdadera de lima. Esp. Quina eor'difolia. Port. 
Quinquina ;««ne. Franc. 



Desc. Hojas aovadas, muy rara vez iin poco aco- 
razonadas, coriáceas , pubescentes A casi lampiBaa, 
por la cara sviperior, tomentosas por la inferior; pa- 
nojas divididas; corolas exteriornientc pubescentes 
con el limbo peludo en su interior; caja cilindrica, 
casi fusiforme, con nervios lou(',itudinale8 en la parte 
exterior, 3 veces mas largas <iue anchas. Crece en las 
provincias de Cuenca y Loia. En 1753 Santisteban 
la encontró en Popayan y Tafalla en 1797, ea Praya- 
Grande. 

CINCHONA MACROCARPA. VAHL. 

C. ovalifolia. Mutis. íluml). el Boopl. Pl. 
cquinox. 1. p. 65. t. 19. 

Quina blanca Esp. Cascarilha macrccarpa. Port.— 
Quinquina blanc. Franc. 

Desc. Hojas elípticas, coriáceas muy lampiñas 
por la cara superior, un poco peludo-pubescentes por 
la inferior; panoja tricótoma, con las corolas cxtenor- 
mentc cubiertas de vello apretado y los lóbulos do 
las mismas peludos interiormente; cajas cilindricas 
doblo mas largas que anchas. Originaria de los An- 
des del Perú y se la encuentra en los alrededores de 
Cuenca, en el reino de Nueva-Granada, en SantaFé 
de Bogotá. 

Los autores después de las especies descritas, se 
ocupan do otras muchas á las que refieren diversas 
suertes de quinas del comercio, pero temiendo san- 
cionar algún error, nos limitaremos á mencionar, si- 
quiera sea ligeramente, las descubiertas en el Brasil 
por A. St. Ililaire, pues auni|ue hoy no sean 
objeto de comercio para los Brasileño* pueden muy 
bien llegará reemplazar á las que llegan hasta noso- 
tros, en atención á la escasez que cada dia es mayor 
en el Perú y Chile. 

Las especies descubiertas por el célebre botánico 
esplorador del Brasil, son tres, y se encuentran dibu- 
jadas en su obra. Plantes usncltes des Brasitiens, con 
los nombres de Cinchona ferruginea, C. Vellozzi y 
C. Remijiana. De-Candollc , según hemos indicado 
ha formado con ellas un género que difiere muy po- 
co del Cinchona; su diferencia consiste que en el 
nuevo, cada carpelo es dehiscente en dos valvas por 
su vértice; carácter de poca importancia en esta tri- 
bu según hemos manifestado. 

Este pei|ueño número de especies que componen 
el género Rcmijia, crecen en la provincia de las Mi- 
nas á los al'-ededores de Villa-Rica cerca de Serra 
dos Piloches etc. entre los 21" 45° latitud &ud y los 
I?" aO«, á la altura de 600 á 1200 metros sobre el 
nivel del mar. Los habitantes las llaman Quina da 
Serva y Quina de Remijio, recordando el último 
nombre , el del médico Brasileño que la usó por pri- 
mera vez. 

Por su sabor fuertemente amargo y astringente 
estas cortezas se asemejan á las qviinas y loa habi- 
tantes del Brasil las emplean para los mismos usos 
y en idénticas circunstancias c|ue aquellas, gozando 
al parecer de gran eficacia; de desear es, sean ana- 
lizadas á fin de asegurarse si" contienen quinina y cin- 
conina spgun parece probable; pudiendo en tal caso 
ser introducidas en el comercio, siendo entonces un 
manantial de riqueza para el país donde crecen. 

Gkk. Exostemma Pers. Humb. et Bonp. Cáliz 
con tubo trasovado v lim'^o 5-dentado. Corola con 
tubo rollizo, lampiño interiormente ylimbo partido en 
'á láminas lineares. Estambres con los lilamentos 
unidos al tubo corolino hasta la garganta ó apenas 
unidos al mismo por la base; estilo y estigma salien- 
tes. Cápsula ovoidea, alargada, coronada por los 
dientes del cáliz. 2-locular, con dehiscencia septicida 



86 



A.LBUld DE Lk FLOR\. 



que empieza por el ápice. Merioarpios semi-rollizos ó 
seuij-aovados con la juntura papirácea. Placeuta lia- 
car t'n medio de cada celda. SemillaB iutinitas empi- 
zarradas hacia atrás, con la margen membranosa, 
alada, cosí orbicular; albiimen carnoso; cotilcdimes 
plano». — Arholns de las islas del (;olfo de Mé.xico y 
con'inent^ .¡kmerioano, comunmente lampiños con 
hoiafl opuest.v?, ovales ó lanoeoladu.s, curtamente pe- 
oióladas; estípulas solitarias en cada lado, pedúnou- 
oulos a.tilares ó terminales oon llores blancas ó ro- 
jizas. 

exostemma c.\rib.^um. per. cinchona 
carib.í:a. L. 

Quina caribea Esp. Exostemme des AntiUes. 
Frano. Quino da Samáica. Port. 

Desc. Hojas aovado-lnnceoladas, aguzadas, lam- 
piñas; pedicelos axilares 1 -lloros, un poco mas cor- 
tos que el peciolo; cáliz corto y un poco obtusamen- 
te 5-dentado; corola casi tan larga como la hoja. Eu 
las Antillas. 

EXOSTEMMA FLORIBUNDUM. PERS. 

Chichona floribunda. Swartz. C. Monta- 
na. Badier. 

Quina pitón. — Quina de Santa Lucia ó de la Mar- 
tinica. Esp. Quina de Martinique. Port. Exostemme 
multi/lore. Fraac. 

Desc. Hojas elípticas, aguzadas; ramos y flores 
lampiños; psdv'mculos terminales corimbosos; dientes 
del cáliz cortos, agudos; corolas 3 veces mas cortas 
que la hoja; cajas apeonzadas, lisas. Crece en Santo 
Domingo, Guadalupe y Santa Lucía. 

§ II, Descripción de las cortezas oficinales. 

Las quinas que corren en el comercio son nume- 
rosas; sería aumentar la confusión que reina hoy en 
este punto describirlas todas, razón que tenemos pa- 
ra comprender en un solo capítulo la de aquellas 
mejor determinadas y conocidas, prescindiendo de 
muchas que exigen comprobarse en el país mismo 
donde se recolectan cuanto de ellas se ha dicho; no 
obstante diremos algo de las cortezas llamadas qui- 
nas y que no pertenecen al género Cinchona y de las 
que encontradas en el Brasil dio á conocer A. St. 
Hilaire. 



1,0 Quinas verdaderas. 

Bajo esta denominación se ha convenido en com- 
prender, todas las cortezas que entre sus principios in- 
mediatos contienen la Quinina ó Cinconina ó los dos á la 
vez. Apesar de esta limitación las suertes comerciales 
son en gran número y sití embar<;o ;pnede asegurarse 
que todas las que llevan nombre diferente proceden de 
diferentes especies botánicas? Creíble es que no, tenieri- 
doencnenta quesegun serecolectandeunárbol en di- 
ferente terreno, esposicion, edad, época del año etc. 
pueden muy bien variar aquellas; de aquí la dificul- 
tad de hacer coincidir rigorosamente las denomina 
ciones vulgares que varían al infinito, con las botá- 
nicas. 

Los caracteres á que se ha atendido para distin- 
guir las diferentes clases de quina, están tomados 
principalmente de su textura, de su sabor y especial- 



mente de eu color; teniendo también presente 1» 
composición química que ofrece diferencias nota- 
bles; esto tenido en cuéntase han dividido en cua- 
tro grupos ó clases principales, á saber: Quinas yrisef, 
amarülas, rojas y blancas, y de las que nos ocupare- 
mos sucejivamente. 

1. Quinas GUISES. Las suertes comerciales de qui- 
nas que pertenecen á rete crupo se cree procedan de 
la Cinchona conduminca. H. e*.B. ó de alf^unns otras 
próximas á esta y (¡ue son tenid.as como simples va- 
riedades. Vienen principalmente de la provincia de 
Loja en la Colombia y algunas de otras partes del 
Perú. A juicio de Humboldt la especie en cuestión 
produce las cortezas mas estimadas y eficaces, siendo 
estas las que los Españoles designaron especialmente 
con el nombre de Cascarilla fina. 

Las quinas grises so presentan enrolladas en tu- 
bos delgados, generalmente poco fibrosos, de un mi- 
límetro de grueso pró.ximamentc y de longitud muy 
varia, superficie esterior rugosa, desigual, epider- 
mis grieteada transversal y longitudinalmente, de 
color cris blant|uccino y nlgun.as veces como naca- 
rado o pardusco y empañado, reoubierta de liqúe- 
nes foliáceos ó filamentosos, do los géneros Parmelia 
Imbricaría y Osnca. Superficie ^interior leonada, 
clara ó pardusca; fractura limpia en los cilindros 
delgados, fibrosa en los do algún grueso. Su olores 
débil, sabor al pronto casi nulo que muy luego se 
vuelve amargo y astringente, dejando en la boca, 
después de masticada, un gusto azucarado análogo al 
del cachunde; su polvo es de un bello color leonado. 
Las cortezas mas estimadas de esta clase, son las 
que se presentan delgadas y con fractura limpia y 
compacta; algunos buscan en este sentido, Jas que 
están racubiertas de liqúenes, lo que no indica segu- 
ramente sean de calidad superior, pues hay algunas 
con esta condición y que sin embargo no los tienen, 
siendo por lo demás embarazosos, porque al redu- 
cirlas á polvo hay que privarlas de ellos por ser 
completamente inertes. Las quinas grises presentan 
muchas variedades, á ellas deben referirse la quina 
parda de Loja, las diversas de Lima de las que al- 
gunas suertes están ya apuradas; la quina Huanitco, 
la Habana ó quina de Buamalies, la Ferruginea y 
otras varias comerciales. Es lo probable que mu- 
chas do ellas no pertenezcaná la C. condaminea, pero 
faltando datos exactos, no es posible por hoy prejuz- 
gar esta cuestión de un modo cierto sino en el 
lugar mismo donde se recolectan. 
11. Quinas amaiullas. Tres son las especies 
I principales de este grupo : Quina amarilla del 
Rey de España, Calisaya ó quina amarilla Real, 
Quina naranjada y la Pilaja de Bolivia. 

1." (Juina amarilla del Rey de España. Con 
este nombre se conoce una corteza muy rara hoy 
en el comercio y que en otro tiempo se reser- 
vaba para la oficina de Farmacia Real. Se la cul- 
tivaba, según se dice, en el Perú, en parques cir- 
cuidos por muros y vigilados por guardas. Su co- 
lor es amarillo naranjado, olor desagradable y muy 
semejante al del tabaco de España, tiene la mayor 
analogía con la Calisaya. 

2." Quina amarilla Real ó Calisaya. Nombre de 
una de las provincias donde so recolecta , es pro- 
ducida por la Cínc/iona forrfi/o/ia. Mas esta no solo 
viene do Calisaya en el Perú , sino de las provin- 
cias de Loja, Cuenca y de los alrededorís de Popa- 
yan y Rio-grande. So presenta bajo dos formas 
principales: 1." En tubos del grueso del pulgar, 
con epidermis gris , resquebrajada y algunas veces 
recubierta de liqúenes su superficie interior y de 
2 á 4 milímetros grueso ; 2.^ En planchas irregu- 
lares, sin epidermis, de 1 á 8 milimetros de grueso 
y textura esencialmente fibrosa y brillante. El ca- 
rácter mas culminante de esta buena especie, es su 
sabor amargo sin astringencia y sobre todo su tex- 



FAMILIA RUBIÁCEAS. 



87 



tura. El polvo es amarillo pAlido y su infusión 
amarillo-clara. Es espooie muy buscada y de lasque 
maa uso tíoncu. 

3." Quina anarilia naranjada. Es hoy muy rara 
eu el comercio y es producida por la Cltinchuiia 
lancifolia. Mut. especio que croco on el Perú sobre 
las pendientes cscarpadadas do las montañas y on 
Colombia; es muy semejante A la pi-ecedentc, sin 
embargo di6ere en algunos do sus caracteres. Se pre- 
senta compacta , pesada, en plancha 6 en tubos, 
con la epidermis pardusca, resquebrajada, supcr- 
licie exterior amarillo-pálida, fractura fibrosa. Su 
sabor es amarf;o y aromático , polvo ¿ infusión ama- 
rillo-leonada. Se la designa en el comercio con el 
nombre de Calisaya ii¡,era. 

4." Quina pilaja da Bolivia. 8u procedencia es 
la de la anterior; abunda en el comercio y se pre- 
senta en cortezas largas, medio arrolladas bastante 
gruesas , recubiertas de epidermis blanca y espon- 
josa, ofreciendo eu su interior una tinta feírugi- 
noa y ligeramente rosácca; textura fibrosa, sabor 
amargo. Es buena y da bastante cantidad de al- 
caloides. 

III. Qi'iRAS ROJAS. Corren de esta clase, bas- 
tantes suertes en el comercio , refiriéndose todas 
A la Cinchona oblomjifolta. Mut. G. maanifoim II. et 
P. especie bastante repartida en el Perú y Colom- 
bia. Estas quinas son las mas comunes en el co- 
mercio y que merecen ser más usadas por los prác- 
ticos. Vienen generalmente un pedazos planos ó arro- 
llados , pesados , compactos , algunas veces con sa 
epidermis como cretácea .blanquizca, resquebrajada 
rugosa ;pardo rojiza interiormente, de fractura com - 
pacta 3' como resinosa en su mitad exterior, fibrosa 
en la otra mitad. Los pedazos trruesos tomados del 
tronco ó ramos grucios tienen ^a fractura entera- 
mente fibrosa ; su sabor es amargo y sobre todo 
astringente, su polvo pardo rojizo. 

Los drogueros distinguen muchas especies de 
quinas rojas y las designan con los nombres de 
roja verrugosa, no verrugosa, por los pnntos irre- 
gulares y prominentes que orcsentan algunas ve- 
ces; uaina roja de scnta Fe, quina roja naranjada, ect. 

Iv. Quinas blancas. Son muy raras en el co- 
mercio y se las creé procedentes de la Cinchona 
Ofa/i/b/ia de Mutis , son delgadas, arrolladas, con 
epidermis gris verrugosa ; superficie interna blan- 
quecina, fractura fibrosa, sabor amargo algo as- 
tringente y desagradable. Esta especie es común 
en el Perú y Colombia , pero se emplea rara vez. 

2.° Quinas falsas. 

En este grupo se comprenden las cortezas qus 
se designan con el nombre de quina y no proce 
den del género Cinchona y carecen entre sus prin- 
cipios inmediatos de quinina y cinconina. Solo da- 
remos cuenta de las que pertenecen á especies de 
la familia de las Rubiáceas. 

1." Quina caraiba. Es la corteza del Exostemma 
cnribwvtn. Pers. muy común en las Antillas. Tiene 
epidermis amarillenta esponjosa, friable , con surcos 
profundos ; suporf cié interior verdosa y fibrosa ; sa- 
bor al principio soso , mucilagineo, ligeramente azu- 
carado y después amargo é ingrato. Guibovirt ha visto 
sobre muchos de sus fragmentos, puntos brillantes 
y cristalinos adheridos á la corteza. 

2.° Quina filón ó de Sania Lucia. Procede de la 
Exostemma ¡lóribumlum. Pers. fué mencionada por 
I primera vez en 1742 por Desportes y es común en 
^nto Domingo y en las otras Antillas. Se presen- 
ta en pedazos arrollados, de un gris oscuro á el ex- 
terior con grietas longitudinales ; su superficie inte- 
rior eo de un gris empañado ó negruzco; textura 
fibrosa, olor nauseabundo fy sabor amargo desa- 
gradable. 



3." Con ol nombre de Quina bicolor se conoce 
otra especie de procedencia ignorada , pero que se 
cree producida por un E.To>.tetnma. Esta corteza 
muy extendida on Italia y rara en Francia, se la 
encuentra en forma de tubos do 2 milímetros de 
grueso por 18 ó '20 centímetros de longitud; es dura 
compacta , no fibrosa, con la superficie exterior lisa 
y gris amarillenta , la interior de nn moreno os- 
curo; sin olor y desabor amargo y desagradable. 

4.° Qi'iNA NOVA, corteza del Portlandia grandi- 
flora, grande árbol de las Rubiáceas que crece en 
diversas comarcas de la América meridional. In- 
sípida, después mucilaginosa y amarga. 

?)." En el Brasil, se designan con el nombre de 
quinas muchas Rubiáceas, pero apesar de los tra- 
V.ajos recientos do Augusto. St. Hilaírc. Pohl y Mar- 
tius, reina bastante oscuridad sobre su determi- 
nación. Ya dejamos dicho que el primero ha des- 
crito tres especies nuevas dol género Cinchona que 
los naturales designan con el nombre rte Quina da 
serra ; también ha dado á conocer doB Exoilemma con 
el nombro do E, cuspidatum , y E. auslrale loa que 
Richard ha creido pertenecen mas bien al género 
A/arrocnemum. 

Martius y Pohl, han dado á conocer otras dos 
especies de quinas brasileñas ; la Quina Fiauhy 
que lleva el noi;;hre do la provincia donde la ob- 
servaron; fué ya remitida á Lisboa con este nombre 
hacia mediados del siglo último por el Goberna- 
dor Diego Sonsa. Martius ha reconocido ser un 
E.rostemma que llama E. souzanmn. Es una cor- 
teza delgada, arrollada en tubos , con epidermis es- 
ponjosa , gris pardusca, textura fibrosa, sabor mu- 
cilaginoso y amargo, mezclado de aroma agradable. 
La otra denominada Quina de Rio Janeiro, según 
el Dr. Pohl, es producida por el Buena hexandra 
ó Cosmibuena hexandra. Rich. Es una corteza de 
un pardo rojizo, teniendo, según Martius, la mayor 
analogía con la quina calisaj'a. De desear es, que el 
gobierno Brasileño tome gran interés y que con la 
mayor actividad investigue las quinas que se en- 
cuentran en los vastos Dosques de aquel imperio. 

0." Finalmente , otras Rubiáceas suministran tam- 
bién falsas quinas , tales son principalmente el Cou- 
tarea hexandra el Macrocncmum corymbosum v el 
Pinckneit pubens. etc. 

§ III. Análisis químicas. 

Parece lo mas conveniente y útil reunir en un 
mismo artículo los diversos trabajos químicos sobre 
las quinas á fin de evitar repeticiones para cada 
una de las especies sometidas á nuestro examen 
y así lo hemos bocho. Fourcroy, Seguin, Vauque- 
lin, Laubert, Reuss y Gómez, han dado á conocer 
hechos importantes acerca de la composición de 
estas cortezas, los cuales han sido complementados 
ventajosamente no ha mucho , por Poiletier y Ca- 
veatou, sobre los que nos fijaremos preferentemente, 

Fourcroy encontró en la quina una materia 
particular resinoídoa; Vauquelin indicó la existen- 
cia de un ácido al que denominó Quinico, é ii- 
dicó este hábil químico el modo de determinar la 
fuerza febrífuga délas quinas empleando los reac- 
tivos : la que fijaba, salvas algunas excepciones, 
por el precipitado uue se forma tratando el cooi- 
miento por una disolución de tanino. Reuss, pro- 
fesor de química en Moscou, estudiando detenida- 
mente la materia resinóidea aislada por Fourcroy 
y Vauquelin, sustancia oue consideraron complexa 
estos químicos , separó de ella dos principios lla- 
mando al uno rojo cincónico y al otro amargo cin- 
cónico- Pero el descubrimiento mas importante fué 
el de Gómez, de Lisboa , qne señaló en las cortezas 
del Perú un principio inmediato nuevo, el oinch». 



ÁLBUM HDE LA FLÜHA. 



niño ; para obtenerle, trataba el estracto alcoli(!>lico 
de quina por uua disolución de pot;is;i, que disol- 
via la parte cstractiva dejándole como residuo; le pu- 
nlicaba i-vnporando su iliaoluciou en el alcohol. Es 
blanco tiajparentc y cristnli.-ia en adujas delgadas. 
Tratando de obtenerle bien puro y de estudiar sus 
caracteres 3- naturaleza, fué cuando l'elletier y Ca- 
ventou Süñieticron las quinas á uu estudio profundo, 
resultando de sus investigaciones considerarle cerno 
un álcali orgánico al que llamaron rmconino , des- 
cubrimiento de la mayor importancia por liaber 
demostrado después la eiper-encin que el cinclionino 
os uno de loe principios activos de las cortezas del 
Perú, siendo en las quinas grises ó deLoja, donde 
le encontraron desde luego estudiando sus carac- 
teres. He aquí el análisis de esta clase de quinas: 

Quina»' grises. 

l.° Cinconina y quinina combinadas con el ácido 
Quinico. 2.° Materia grasa verde ; 3.° Uojo cincó- 
niro insoluble; 4.° Uojo cincónico soluble (tanino) 
5.° Materia colorante amarilla ; 6." Quiualo de cal; 
7." Goma ; S.° Almidón ; 9." Leñoso. 

Era importatite averiguar si la cinconina exis- 
tia en las otras clases de quinas y desde luego se 
ocuparon de la amarilla (C. cordifolia. Muí.), des- 
pués de la roja. El álcali aislado de la quina ama- 
rilla, encontraron ser diferente de la cinconina 
y le llamaron Quinina. Su análisis es el siguiente: 

Quina amarilla: 
1.° Quinato ácido de quinina y cinconina; 2.° Rojo 
cincónico; 3.° Materia colorante roja soluble, (ta- 
nino); 4.° Materia grasa; a.'^ Quinato de cal ; fi.° Al- 
midón 7." Materia colorante amarilla; 8.° Leñoso. 

La quina roja presenta reunidos los dos alcaloi- 
des aidlados en la quina gris y en la amarilla, 
resultado que le dio el siguiente análisis. 

Quina roja: 
1." Quinato ácido de cinconina; 2* Quinato ácido 
de quinina; 3." Quinato de cal, 4°. Rojo cincónico; 
5.° Materia colorante roja soluble (tanino.); (¡."Ma- 
teria colorante amarilla: 7." Almidón; S."^ Leñoso. 

Espericncias mas recientes han hecho reconocer 
á los mismos químicos la existencia de una pequeña 
cantidad de quinina en las quinas grises, y de cin- 
conina en las amarillas, resultando que existen si- 
multáneamente en las verdaderas quinas, mas en 
pioporeiones diferentes. 

Las espericncias de Chomel y Double, médicos 
distinguidos, han probado que los_aloalóides son los 
principios verdaderamente activos y febrífugos y asi 
es en efecto, sus sales y especialmente el sulfato han 
correspondido siempre en los casos en que los usa- 
ron. Pelletier y Caventou no pudieron llegar á fijar 
con rigorosa exactitud la (rcporcion entre los prin- 
cipios constituj-entes de las tres especies de quinas y 
solo si sentar que de 1 Kilóg . de quina gris se 
obtenían 2 gramos de cinconina, mientras obtuvie- 
ron 9 gram. de quinina, de igual cantidad de qui- 
na amarilla. En cuanto á la quina roja de buena 
calidad, suministra cantidades mas considerables de 
los dos, dando 1 kilog. 8 gram. de cinconina y 17 
gram. de quinina; deduciéndose de estos datos im- 
portantes que la quina roja arrollada y de buena 
calidad es la mas activa. 

Las quinas falsas han sido también analizadas; 
siendo muy notable que ninguna presente ni aun 
trazas de contener la mas pequeña cantidad de qui- 
nina y cinconina, carácter que como dejamos dicho 
las separa completamente de las verdaderas. 

Los resultados de sus análisis son como siguen: 

Quina pito» (Exostemma floribundum ) 
1." Principio gomoso de color pardo. 2." Princi- 
pio colorante de un bello color rojo. .S " Materia cris- 
talina amaiil lenta, poco soluble en agua dando 
amoniaco por la destilación. 4.° Materia en copos 
amarillenta, análoga al gluten. 5.' Materia parda 



•stractiva que contiene sales de potasa y de cal. 
(Fourcroy). 

Repetido este análisis por Pelletier y Caventou, 
no encontraron quinina ni cinctmiua. 

Quina novn (Portlandia grandiflora). 
1." Materia grasa; 2.° Acido particular llanado 
quinóvico; 3." Materia resinoídea roja; 4.° Materia 
curtiente; 5." Goma; 6." Almidón; 7." Materia ama- 
rilla; 8." Materia alcalina en pequeña cantidad; 
9." Leñoso; (Pelletier y Caventou.) 

Quina bicolor. 

1." Materia amarillo-verdosa; 2.* Clorofilo; 3." Es-- 
tractivo amargo; 4.° Materia resinosa; 5." Acido 
que parece ser el niálico. (Pelletier y Petroz). 

Ademas en algunas suertes de quina del comer- 
cio tales como la de Cuíco ó de Arica, Corriol y 
Pelletier han encontrado una base diferente de la 
quinina y cinconina que han llamado Aricina; en 
la Jaén, Manzini la Cincovalina que parece ser idén- 
tica á la Olanquecina de Mili, teniendo también las 
quinas blancas según Perelti un álcali particular la 
Piloxina, no amargo por si mismo, pero si sus com- 
binaciones con los ácidos. 

De la qtiina 7iO)a se aislado un ácido particular 
el Quinóviro, que tiene tanta analogía coa la ralsa- 
j)arina que Biccliuer y Winckier le confundieron 
con ella, habiéndole distinguido perfectamente Scü- 
nedcrmann. 

Los alcaloides de las quinas oficinales son: Qui- 
nina, Quinidin3(isomérica con la quinina) Quinioina? 
Cinconina Cinconídina (isomérica con la cinconina) 
Cinconicina? 

§ IV. Historia y descubrimiento de las diver- 
sas especies de quinas. 

Todo cuanto se refiere á la quina, me- 
dicamento superior á los demás que gozaa 
de sus propiedades, es tan ia^portanle que 
merece consignarse. No es del caso dete- 
nernos en el intrincado laberinto de histo- 
riar el origen de cada una de la multitud 
de variedades correspondientes á cada gru- 
po, peto si á grandes rasgos lo que se refie- 
ra á las mas principales en general. 

Las quinas que corren en el comercio 
son todas originarias del continente Ameri- 
cano, siendo en los alrededores de la ciudad 
de Loja donde se descubrieron los primeros 
pies; luego que estubieron mejor estudia- 
do? los caracteres de estos preciosos vegeta- 
les, se ¡60 encontró en otras partes de Amé- 
rica y particularmente en el Perú, Colom- 
bia, Boli'.ia y recientemente en el Brasil. 

Circalan algunas fábulas acerca del des- 
cubrimiento de las virtudes febrífugas de la 
quina, que han concluido por ser creídas. 
Unos dicen que las descubrió un Indio, que 
atormentado por la sed que producía en él 
la fiebre, fué á saciarla á unas aguas estan- 
cadas en las que sumergían sus ramas los 
árboles de la quina que crecían á su alre- 
dedor; curó de la calentura, descubriéndose 
de este modo taa maravillosa propiedad. 



FAMILIA RUBIÁCEAS. 



89 



Cuentan oíros que uu natural de aquel pais 
curó con su polvo á un Español alojado en 
sa casa; pcroHumboldt (¡no lia vivido lar^o 
tiempo on aquellas comarcas, asegura que 
los ludios ignoran completamcnle sus pro- 
piedades y como es consiguiente el uso, de 
lo que se deduce no han sido ellos los que 
liau rebelado á los Kuropcos la virtud pre- 
ciosa de este medicamento. Lo que de 
mas cierto se dice, es que la condesa de 
Cliinchon, esposa del Yirey del Perú, la 
tomó aconsejada por un corregidor de Loja 
hacia el año de lüiO, y curó de una fiebre 
intermitente rebelde que la atormentaba 
desde mucho tiempo; á su vuelta á España, 
la Condesa trajo quina y la distribuyó en- 
tre diferentes personas, de donde viene el 
nombre de Polvo de ¡a Cutnlesa que se la 
dio; sin embargo, hasta algunos años des- 
pués no se estendió su uso, particularmente 
en Italia, Francia y Alemania y sucesiva- 
mente en las demás partes de Europa y á lo 
que contribuyeron los Jesuitas que trajeron 
grandes cantidades. El célebre geómetra 
francés la Condamine fué el que primero 
describió con exactitud el árbol que la pro- 
duce y Mutis, Humboldt y Bonpland, Ruiz 
y Pavón, Tatalla y Zea, con otros infatigables 
viajeros, dieron á conocer las diferentes es- 
pecies que producen las cortezas del co- 
mercio. Su uso encontró al principio mu- 
chos obstáculos y detractores antes de ser 
aceptado generalmente por los prácticos, y 
en Francia fué un medicamento secreto has- 
ta 1676, época en que Luis XIV compró el 
secreto á un tal Talbot que habia curado 
con su polvo unas intermitentes al Delfín, 
hijo del Rey. Desde esta fecha se genera- 
lizó, no sin que algunos médicos dudaran 
de su eücacia, pero muchos comprobaron 
sus magníficos efectos con gran número de 
esperiencias. 

§ V. Historia médica ^ 

La quina está colocada á la cabeza de 
los medicameutos tónicos y en efecto no 
existe otro que- determine en la economis 
animal efectos mas marcados. Cuando un 
individuo sano tomado lá^decíg. de su 
polvo, no le ocasiona cambio notable, pero 
si esta dosis se aumenta hasta 4 ú 8 gram. 
reiteradas muchas veces, se desenvuelven 
fenómenos perfectamente visibles; la boca 
se presenta seca , se siente en el estómago 
sensación de pesadez y embarazo, la circu- 
T0.M0 II. 



lacion se activa, el calor animal aumenta, la 
piel se enrojece; en una palabra, hay exal- 
tación del principio vital y de las funciones 
que preside. 

En virtud del cambio que de'ermina 
en los órganos de los individuos que la 
usan, podremos darnos cuenta de su acción 
antiperiódica. Tanto en las fiebres, y en 
¡as demás enfermedades intermitentes, no 
obra cual se ha dicho en muchos libros aun 
modernos, como específico sobre la intermi- 
tencia. 

I .° Como tónico, la quina es útil en to- 
das las circunstancias en que la economía 
animal necesita ser excit?da. Así en la per- 
sistencia de las enfermedades lentas, que han 
debilitado la oscitación de los órganos y que 
las funciones se ejercen dificilmenle, su uso 
es de gran utilidad para que adquieran el 
estímulo que perdieron ; por esta razón se 
administra ccr éxito cuando la digestión es 
difioil y el estómago necesitado estímulo, asi 
como en las flegmasías mucosas que han lle- 
gado al estado crónico. Algunas veces en los 
catarros pulmonales crónicos y particular- 
mente en los sugetos debilitados por la edad 
ó la duración del mal , produce feliz resul- 
tado y con especialidad en las diarreas cró- 
nicas, cuando han desaparecido los síntomas 
de irritación; en algunos casos de hemor- 
ragias pasivas, ósea lasque no vienen acom- 
pañadas de fiebre ni dolor agudo y sí de 
debilidad y postración generales, dá muy 
buenos resultados. 

2." Como febrífuga se emplea en las 
fiebres continuas y en las periódidas. Lo mas 
frecuente es q'ie no sea necesaria en las 
continuas simples que por lo general ce- 
den á los medios higiénicos y á una dieté- 
lica bien ordenada, pero en las llamadas 
adinámicas y atáxicas está muy recomen- 
dada, siempre tomando en estas circuns- 
tancias la mayores precauciones; asi en 
su principio lu plenitud del pulso, la len- 
gua seca y encendida, indican por lo común 
un estado de irritación que es preciso cal- 
mar con los antiflogísticos; mientras que la 
postración general, debilidad del pulso, la 
flojedad del sistema muscular, fetidez de 
aliento y de las escreciones, son otros tantos 
signos que indican su uso. Más en las que 
produce un resultado pronto y seguro, hasta 
el punto de poderse considerar eota virtud 
como específica, es en las fiebres periódicas 
y en las demás enfermedades caracterizadas 
por periodos de intermitencia bien marcados 
12 



90 



ALBÜM DE L\ FLORA. 



cualquiera qiio sea sii naturaleza. Las sim- 
ples tanto intermitentes como rcmilentcs 
exigen pocas veces su uso, bastanilo lus me- 
dios massencillos, con un buen n^gimen [)ara 
corregirlas; sin embargo, cuando so alargan 
ó son iusulicientes aquellos, se echa mano 
de la quina. En las graves y sobre todo en 
las fiebres perniciosas, produce efectos ma- 
ravillosos: esla enfermedad es tan intensa 
en algunos casos, que su segundo acceso, 
si no se evita á tiempo, concluye con el en- 
fermo; ceden como por encanto con la cor- 
teza del Perú, cualquiera que sea la causa y 
la forma con que se presenten. 

Consideramos de oportunidad tratándo- 
se de medicamento de tan alto ínteres y por 
más que vayamos mas allá de nuestro pro- 
pósito, indicar las precauciones que exige su 
administración si ha de ser seguida de buen 
éxito y que pueden aplicarse á toda clase 
de intermitentes y las diversas enfermeda- 
des periódicas que reclamen su uso. 

dEs esencial combatirlas complicaciones 
que puedan oponerse á su éxito. 

«Si existe embarazo gástrico, es necesa- 
rio prescribir anticipadamente un vomitivo 
y usar los acídulos. 

«Si hay embarazo intestinal, debe em- 
plearse un purgante, eligiéndole entre los 
purgantes tónicos. 

«Finalmente, debe recurrirse á la sangría, 
si la fiebre intermitente viene acompañada 
de síntomas inllamatorios intensos.» 

No debe recurrirse á estos diversos me- 
dios, sino durante la apirexia y lo masantes 
posible del acceso que ha de desenvolverse 
después. Tomadas estas precauciones hay 
que atender á otras relativas á la época y 
dosis en que debe administrarse. 

1.° Nunca debe prescribirse la quina 
durante el acceso, porque aumenta su inten- 
sidad lejos de remediarla. 

2.° El tiempo mas conveniente es de siete 
á ocho horas antes del acceso, en cuyo caso 
tiene el suficiente de ejercer su efecto con 
anticipación á la de la reproducción de 
aquel. 

3." Si se trata de combatir una remitente, 
debe administrarse cuando empieza á decli- 
nar, previniéndose de esta manera la exa- 
cerbación del siguiente. 

Dosis del polvo de quina como antipe- 
riódico. Varia según la edad, constitución 
del enfermo, violencia y duración de la 
enfermedad. 1.° La dosis media para un 
adulto es la de 15 á 20 gram. siendo pie- 1 



ciso algunas veces aumentarla hasa oO ó 60 
gram. 2. "Para un niño, de 3 á 4 gram. bas- 
tan ordinariamente. 3." So debe aumentar 
en los ancianos, personas débiles ó según la 
gravedad de! mal. i.°Unn vez determinada, 
no hay precisión de administrarla en una 
sola dosis, sino en varias que debe lomar el 
[)acÍL'nte sucesivamente. 5." Sin embargo, 
si la fiebre es muy grave y el médico ha 
sido llamado poco antes del acceso, que 
croa debe evitar, la dará entonces en una 
sola vez. 6.° La conducta que seguirá 
después, es diferente según que se haya 
cortado el acceso ó solamente mitigado ó se 
reproduzca con la misma intensidad: en el 
primer caso, el mas favorable y general, es 
preciso emplear igual cantidad antes de la 
invasión que debe seguir á la primera fal- 
ta y después disminuirla sucesivamente an- 
tes de las siguientes; por no emplear estas 
precauciones el que se reproduzca la fiebre 
algunas veces. En el segundo, debe obrarse 
como dejamos dicho para el primero, pero 
aumentando si se creyese necesario. Por 
último, en el tercer caso en que no ha pro- 
ducido efecto sensible, es preciso examinar 
si se han omitido algunas de las precaucio- 
nes que deben preceder á su administración 
SI ha de tener éxito, en cuyo deben llenar- 
se sin dilación y de seguida administrar nue- 
va dosis de quina. 

De entre todas las preparaciones de qui- 
na, la esperiencia ha enseñado ser la mejor 
el polvo para combatir las intermitentes; sin 
embargo, hay individuos cuyo estómago no 
puede tolerar una dosis tan crecida como 
liay necesidad de administrar y la vo- 
mitan á poco de su ingestión; para prevenir 
esto es por lo que se mezcla con ella canela 
y hasta opio; 2 á 5 centíg. del último im- 
piden generalmente aquel. 

Las demás preparaciones que pueden 
reemplazarle son: el estrado alcohólico, sal 
esencial de Lagaraye, tintura y principalmen 
te las sales de quinina y cinconina. Luego 
que fueron aislados estos alcaloides por 
Pelletier y Caveutou, muchos médicos y 
entre ellos Chomel, Double, Magendie y 
Villermé estudiaron sus efectos sobre la eco- 
nomía animal, y publicaron sobre sus ensa- 
yos hechos muy interesantes, cu\as conclu- 
siones tienden á un mismo fin, á saber, que 
estos principios poseen enteramente las mis- 
mas propiedades que la quina de que se 
estrajeroo. 

Este importantísimo descubrimiento qui- 



FAMILIA RUBIÁCEAS. 



91 



mico adquiriócon tal motivo un interés gran- 
de, y en efecto ¿que de ventajas no ha saca- 
do la terapéutica on mulliiud de circunstan- 
cias de su acción idéntica con la de la quina? 
5 ó 6 dt'CÍgraraos de ellos producen igual 
efecto que 3ÍV ó ."íO gram. de quina sin con- 
tar con la se.^uridad de poder ser prescri- 
tos en lugar de aquella, cuya bondad puede 
ser dudosa y ser por lanío un medicaraenlo 
sin eGcacia, mieiilras ellos son invariables, 
así como sus preparados por procedimientos 
convenientes. 

Comprobada su accÑon por suficiente 
número de años puede concluirse que ha 
sido constante en la mayoría de casos, y 
que no hay medicamento mas eficaz que 
la quinina y cinconina. Mas siendo casi in- 
solubles, mientras lo son sus sales, se em^ 



bulas. Empleaba para ello 0, 15 gr. 6 0,2 gr. 
de dicha sal, cuidando que la fricción du- 
rase bastante tiein|)i) (de 10' á 15') á fio 
de que fuese absorvido todo el medicamen- 
to, y dono tragar la saliva, para que una 
parte del sulfato no estuviera on contacto de 
la mucosa del estómago. Esla fricción se 
practica con el dedo híimedo y á el que 
se aplica la sal. Concluye osle práctico di- 
ciendo que do sus observaciones resulta, 
que el sulfato de quinina tiene en este caso 
tanta eficacia como si se adtüinislrara inte- 
riormente , y sin determinar irritación; no 
obstante, algunas circunstancias pueden opo- 
nerse á que sea usado por este procedimien- 
to, tales como que las encías estén blandas 
ó fungosas y la !-epugnacia del enfermo 
á el escesivo amargo del medicamento. 



plean estas y especialmente el sulfato, dan- ; Otros han propuesto fricciones con su diso 
dose á una dosis variable de 2 decíg. á ua ' " 
gram; administrándose de diversos modos 
y con varios escipientes, ó disuelto; si bien 
ea este caso es algo dificil de tomar por su 
amargo intenso, que se ha pro[)uesto disfra- 
zar de diversas maneras, siendo una de ellas 
disolverle en una infusión de café. También 
se usan el nitrato, citrato, acetato, valeria- 
nato y fosfato, habiendo observado el Dr. 
Harlew de Bonn, que esta liUima es no solo 
menos desagradajjle sino que produce menor 
irritación en el estómigo, siendo convenien- 
te preferirla cuando los órganos digestivos 
están mas ó menos irritados. 

El Dr. Ceriolí propuso en 1832 el ferro- 
cianuro de quinina, para el tratamiento de 
las intermitentes, produciéndole el mas fe- 
liz éxito en veinte y cuatro casos en que el 
sulfato había fallado. Los enfermos eran 
ancianos ea su mayor parte y la dolencia 
duraba hacía meses y hasta algunos años. 

En las cuartanas, asi como en las de 
cualquiera otro tipo, es suficiente admi- 
nistrarle ó la dosis de 1, 2, o, 4 ú S decíg. 
y en pildoras confecionadas con el rob de 
saúco, debiendo empezar por la mas débil 
y continuar aumentando basta que desapa- 
rezcan. 

Se ha reprochado á el sulfato de qiíinina 
el producir inflamaciones mas ó menos in- 
tensas de las vías digestivas y alteraciones 
conocidas vulgarmente con el nombre de 
obsliucciones de las visceras abdominales. 
Para obviar este inconveniente el Dr. Pointe, 
de Lyon, concibió la idea de administrarle 
por absorción, para lo que mandaba friccio- 
nar las encías y parte interna de las mandí- 



lucion en alcohol á la columna vertebral, las 
axilas ect. y algunos usarle en enemas, dí- 
suelto en agua ó infusión de café, mas sí bien 
produce su efecto, nunca con la seguridad 
que interiormente, debiendo desecharse 
este método cuando el acceso pueda com- 
prometer la existencia del enfermo. 

Cuanto se ha dicho aplicado al trata- 
miento de las intermitentes y remitentes, 
debe entenderse igual para el de las afec- 
ciones anómalas y tan variadas que se de- 
sign .n impropiameate con el nombre de 
fiebres enmascaradas. 

La quina no solamente es empleada á 
el interior, en Cirujía se usa mucho en el 
tratamiento do ciertas llagas y úlceras, 
ya fomentándolas con el cocimiento á 
Lin de escitar una reacción útil á su cica- 
trización, ó ya espolvoreando las atónicas y 
gangrenosas en que no existe irritación lo- 
cal, como antiséptico. 

Para completar este compendioso tratado 
délas quinas, daremos cuenta lo mas brebe- 
mente posible dqlos diversos preparados 
farmacéuticos , sus usos y dosis. 

1.° Polvo. La dosis varia según las circunstan- 
cias en que se usa, así que como tónico se prescribe 
á la de 1 á 4 gram. interpuesto en vino 6 una taza 
de tisana ó betjida idónea, pudiéndose administrar 
también en jarabe, en electuario ó bien en pildoras 
ó bolos. 

.Si se desea el efecto febrífugo se dispone en la 
dosis y forma indicada en su lugar. En algunas oca- 
siones el polvo de la cascarilla aumcata su acción 
por lo que se mezcla al de aquella. En los sugetos 
tuertes y pletóricos se le .añade frecuentemente á 
cada dosis de (juina 4 gr. de crémor tártaro ó nitrato 
potiisioo; para los irritables y que toleran mal esta 
sustancia, se la asocia algún preparado de opio óá la 
leche, cu este caso conviene hacerlíi tomar ca el mo- 



02 



ÁLBUM DE LA. FLORA. 



mentó que se efectúa la mezcla á fin de que no comu- 
niquo al llijuido bu amargo y le haga ingrato. Con- 
vii'üo qno eu pulverización sea liccha con toilo es- 
mero y se atenúe lo mas posible conservándolo un 
vasijas bien tapadas. 

2.'° Cocimknlo. So prepara hirviendo por diez 
minutos 30 grani. de quina quebrantada en 1 kiiog. 
de agua, Ijltnindolo 6 colándolo ¡intes del enfria- 
miento. Se usa esta bebida en las fií'bres continuas, 
simples ó graves, rara vez en las periódicas. Tam- 
bién so utiliza eu inyecciones, fomentos etc. 

3.° Vmo de quina. Se obtiene por la maccracion 
de la quina eu vino blanco ó mejor cu M ilaga ó 
Cariñena, ó bien por el procedimiento de l'armentier, 
añadiendo 60 ó 7.i gram. de tintura de ([uina á 1 li- 
tro de vino. Su dosis es la de CO á 1'20 gram. emplea- 
do como tónico y i)rincipalmcnte como estomiitico. 

4." Estrados di quina Tres son los que se cono- 
ccnvque difieren porsu método de obtención: l.''por 
decocción en agua; 2." por inaceracion en akobol y 
3." por maccracion en el agua. Debo darse la prefe- 
rencia al alcohólico, por ser mas solubles los prir\ci- 
pios activos en este vehículo (jue en el agua. Su dosis 
valia scniu las circunstancias eu que se usa, como 
iónico es"la de 1 gram. como febrífugo se eleva esta 
¿la de 4 a 8 gram. 

Cuando se evapora al vapor lentamente el ma- 
ccrato de quina en agua, el cstraoto que se obtiene 
se denomina sal esencialde Lagaraye; prescribiéndose 
como tónica á la dosis de 1 gramo á 1, 5; poco eli- 
oaz Los estrados se prescriben en pildoras ó en po- 
ciones. 

b.° Jarabe de quina. Preparación nada enérgica y 
que solo debe disponerse en casos muy leves; se 
dá á la dosis de 30 gram. en pociones tónicas ge- 
neralmente. 

6." Tintura alcohólica de quina. Es muy activa y 
puede emplearse para coufecionar el vino de quina, 
adicoionandola también á pociones tónicas, á la dosis 
de 8 á 12 gram. 

"3.° Tintura acuosa. Se prepara macerando por 
12 horas, en 2 litros de agua 30 gram. de quina 
contundida, agitando de cuando en cuando, pasadas 
aquellas se filtra. Usada como tónico, 



FAM. VALERÍANEAS. DG. 



Yerbas anuas ó perennes, rara vez algo leñosas en 
la base; .abundantes en las montañas de las regiones 
templadas del antiguo y nuevo continente , con hojas 
opuestas, sin estípulas y flores encima ó corimbo co- 
munmente hermafroditas, rarísima vez unisexuales 
por aborto , blancas, rosadas ó azuladas. Cáliz adhe- 
rente, v limbo envuelto quo sedesarrolla con el tiem- 
po eu vilano, ó dentado coronando el fruto, ó bien por 
último borrado. Corola gamopétala sobre un disco 
en el ápice del tubo calicinal, limbo frecuentemente 
S-lobo, rara vez 4-5-fido desigual é irregular ; tubo 
comunmente giboso ó con espolón. Estambres 1-3 li- 
bres en el tubo de la corola y alternos con los lóbulos 
de la misma , con las anteras aovadas , bilocalares. 
Ovario infero trilocular con solo una celda fértil 
1-ovulada; estilo filiforme y estigmas 2-3 libres ó uni- 
dos eu uno. Fruto seco indehiscente 1-spermo , l-lo- 
cular, 3-locular con dos celdas vacías, coronado por 
el limbo del cáliz en forma de vilano ó de dientecitos. 
Semilla colgante, sin albumen ; radícula homotropa; 
embrión recto con cotiledones planos y rejo supero. 

Propiedades. Las anuales suelen cultivarse como 
ensaladas , produciendo las perennes raices y rizo- 
mas de olor penetrante y fétido que se emplean en 
medicina como antiespasmódicas, cefiilicas y antihel- 
mínticas, y las de algunas se usaron como febrífugas. 



Comprende li géneros con 185 espe- 
cies. 

Gen. Valeriana. Neck. Cáliz con el limbo ar- 
rollado hacia adentro pasando después á formar viu 
vilano. Corola con tubo cónico al revés ó cilindrica, 
igual en su base ú gibosa, sin espolón y limbo obtu- 
samente .5-lido, rara vez 3-li(lo. EstamVjres, 3. Fruto 
indehiscente, cuando maduro 1-locnlnr, 1-spermo-Yer- 
bas ó matas dn la América tropical y austral extra- 
tropical lein]>lada v de la Europa ceijtral, con hjjas 
radicales amontonadas, las del tallo opuestas ó verti- 
ciladas, entenas ó pinatifidas, frecuentemente -varia- 
blesen un mismo individuoy flores corimbosas, en ca- 
bezuela 6 panoja, por lo común blancas, alguna vez 
azuladas, rosadas o amarillas. 

VALERIANA OFFICINALIS. L. 

Valeriana sylvestrís (et palustris) niajor. C. 
Bauh. — Tourn. — Ger. — Valeriana sylveslris 
maijna aquatica. J . Bauh. — Valeriana syl- 
veslris. Dod. Valeriana sylvestrís prima. CAüs. 
— Prtu germaniatm. Fuschs. Phu parvum. 
Mallli. Valeriana sylveslris sbuminor off. — 
Triand. Monog. L. 

Valeriana menor, — valeriana de las boticas. Esp. 
Valeriana officinal. Tort. Valcriane, — valéricne offi- 
cinale, — vetcriane sauva¡^e, — lierbe-au chat. Fraiic. 
Baldrian. Al. Dan. Valcrian. Ing. llol. ücrr. y\ra- 
Valeriana. It. Baldejam Rus. Vwcndelrot. Su. Kicdi 
Otón. Tur. 

Desc. Planta con tallo asurcado, sencillo y fis- 
tuloso; hojas todas pinado-divididas con 11 á23 seg- 
mentos oblongos, por lo común dentados en el margen 
inferior; flores en corimbo terminal rojizas ó blancas, 
hermafroditas, cou bracteitas agudas, escariosas y 
pestañosas; frutos lampiños. Fl. Mayo, Junio. Se en- 
cuentra en parages montuosos, y en los sitios húme- 
dos de estos; en las cercanías de Barcelona, Chozas, 
valle de Lozoya, Miraflores, Guadalupe en Estrema- 
dura, Avila, Buitrago, Paular y otras partes de Es- 
paña. 

Partes usadas. Raices y rizomas. 
Recolección. Se recolecta en la primavera antes de 
entallecer, debiendo preferirse la que crece en luga- 
res secos y en las montañas, por ser mas pronuncia- 
dos su olor y sabor, y consecuentemente sus propie- 
dades. Debe elegirse gruesa, bien nutrida, y que tenga 
por lo menos tres años; después de mondada se dese- 
ca en la estufa, adquiriendo olor mas pronunciado 
por la desecación. 

Proviedadcs rj nociones quimicas. El olor delaraiz 
de valeriana es fuerte, nauseoso, desagradable y que 
agrada sobre manera á los gatos; su sabor es acre y 
amargo. Según Trommsdoff contiene : aceite volátil, 
resina, estractivo acuojo, materia particular, almidón 
y leñoso; y según Pentz, además ácido valeriánico. 
El ácido valeriánico ha sido objeto de estudio para 
varios químicos, tales como Trommsdoff, Pentz, Grotz 
Ettilng, Dumas, Stas, Cahours y Gerhardt. En opi- 
nión (te algunos de estos profesores, no preexiste for- 
mado en la raiz, y se forma por la acción del oxígeno 
del aire sobre el aceite esencial; para obtenerle se 
prepara este, el cual se agita con agua que contenga 
magnesia en suspensión, se destila el liquido resultan- 
te y el ácido combinado coa la magnesia queda como 
residuo de la destilación; para aislarle, se trata este 
residuo por un ácido, se destila nuevamente, y el 
ácido valeriáüioo se volatiliza eondenróndose en el 



FAMILIA VALERIANEAS. 



93 



recipiente; es muy semejante á los Ácidos grasos vo- 
látiles, liquido, ole.^jjinoso, de olor muy fuerte 6 idén- 
tico al (le la valeriana; hierve á 132*, es soluble en 
30 partes do agua y en todas proporciones en alcohol 
y éter. Alijunos químicos consideran la esencia do 
valeriana formada como otras, demuclios principios, 
entre los que, según ellos, existe el ¿cido dicho; lu.is 
todo hace creer que por mas que en aquella so encuen- 
tre algo do él, no es esencial á su composición, la 
cual, segnu Gerhart, no contiene esencia Acida, sino 
dos no acidas, una oxigenada, \'aícrul, y otra no oxi- 
genada Borneot idéntica á la del alcanfor do Brir- 
neo, fácilmente trasformable en alcanfor ordinario 
por el ácido nítrico. El valerol, por la acción del oxí- 
geno del aire se trasforma en ácido valeriáuioo. Esto 
tenido en cuenta, podemos darnos razón cumplida del 
por qué la raiz de valeriana á medida que se deseca, 
va adquiriendo olor mas fuerte. La resina do la va- 
leriana es casi negra, con olor á cuero bien caracte- 
rizado y sabor acre; el estrado acuoso conserva este 
olor, debido sin duda á algo de aquella que retiene. 
El principio particular de Trommsdorff, según Sou- 
beiran, uay necesidad de que se le estudie atenta- 
mente* 

El ácido valeriánico, que también se obtiene ar- 
tificialmente por la acciou del los álcalis sobre el al- 
cohol amílico, se combina con las bases formando 
con el óxido de amonio, óxido bismútico y zíncico, 
atropina y quinina, sales que ofrecen bastante in- 
terés por sus importantes aplicaciones en medicina, 
y ser asadas con bastante frecuencia. 

PREPARACIONES FARMACÉUTICAS Y DOSIS. 



Al INTERIOR. Cocimiento ó infusión prep.arada en 
vaso Cerrado, de 15 á GO grara. por kil. de agua. 

Polvo de 2 á 30 gram. y más en bolos, pildoras ó en 
vino. 

Tintura (1 por 4 de alcohol á 21" ó éter), de 2 á 3 
gramos en poción. 

Estrado alcohólico (2 por 7 de alcohol á 21°), de 1 á 
10 sram., en bolos, pildoras, etc. 

Estrado acuoso (por decocción, 1 por 8 de agua), de 
1 á 10 gram. en bolos, pildoras, etc. 

Jarabes, (1 por 8 de jarabe), de 30 á 60 gram. en 
poción. 

Aceite esencial, de 20 á 30 centíg. en pociones. 

Agua destilada (empleada rara vez), de 60 á 100 
gramos en poción. 

ValerianaiQ de atropina (Miehéa), por milig. en gra- 
nulos o pociones. 

Valcrianato de quinina, 1 decíg. por dia, en polvo, 
poción, y principalmente en pildoras. 

Valcrianaio de zinc, 10 á 30 centíg. por dia, en pol- 
vo, pociones ó pildoras. 

Al esterior. Coci.mento, de 30 á 100 gram. por 
kilogramo de agua, para baños, enemas y fomentos. 

Aceite y tintura, en fricciones. 

Polvo, tomado por la nariz. 

La raiz de valeriana silvestre á alta do- 
sis, es un escitante enérgico cuya acción se 
ejerce sobre el sistema nervioso, y particu- 
larmente sobre el cerebro ; acelera el pulso, 
produce agitación, desvanecimientos, con- 
gestiones cerebrales, movimientos convulsi- 
vos, dolores vagos y constricción al pecho; 
provoca el sudor, la orina, las reglas, mas 
nunca ocasiona vómitos ni purgación, por 
mas que su sabor y olor parezcan poderla 
alribuir estos efectos. 



Según lo han comprobado Tissot, Bergiusí 
Vaidy y después Trousseau y Pidoux, á pe- 
queña dosis aumenta la acción de los órga- 
nos digestivos, así como cuando aquellas son 
elevadas, lia!)iéiidolo esperimcntado los dos 
últimos por sí mismos; produce, sí, algo de 
cefalalgia, incertidiimhro y susceptibilidad en 
cloido, vista ymovilidad muscular, obrando 
i'inicayesclu^ivamente, según ellos, sobre el 
sistema ccrebio-espinal, por loque la colocan 
entre los antiespasmóilicos puros.. Giacomi- 
ni dice, produce hispostenia y no oscitación, 
observación que ya habia sido hecha por 
Tissot, refiriéndose á su uso á altas dosis, 
que según él, da lugar á un malestar gene- 
ral, debilidad de los miembros, fenómenos 
que pueden prevenirse asociándola á las ma- 
cias, sustancia biperstenizante. 

La valeriana es antiespasmódica, verm{-« 
fuga y febrífuga, administrándola en gene- 
ral y con ventaja en todas las neuroses, en 
el histerismo, corea, hipocondría, hemicránea, 
catalepsia, asma convulsiva, temblores, hipo 
pertinaz, vómitos nerviosos, gastralgia, he- 
miplejia, parálisis circunscritas unidas á neu- 
roses , palpitaciones nerviosas , flatuosidades, 
afonía nerviosa, convulsiones de los niños, y 
sobre todo en la epilepsia, contra la que ha 
sido considerada como un específico. Se la 
ha preconizado también contra las intermiten- 
tes, fiebres atóxicas y adinámicas y el tifus. 

Suficientemente demostrada su acción so- 
bre el sistema nervioso, ha sido en todos 
tiempos administrada en las afecciones ner- 
viosas. Desde que Fabio Columna la usó coa 
feliz éxito para curarse una epilepsia, mu- 
chos son los prácticos que la han empleado, 
comprobando su eficacia contra tan terrible 
dolencia, ya en los niños, ya en los adultos 
y mas especialmente si la afección era pu- 
ramente nerviosa y producida por el miedo, 
cólera, onanismo etc. Entre ellos se citan á 
Panaroli, médico de Roma, Scopoli, Rivie- 
re, Tissot, Haller. Gilibert, Sauvages, Ma- 
carían, Marchant, Bouteille etc. los que re- 
fieren casos de curación usándola, y que de 
buen grado trascribiría, sino temiera tras* 
pasar los límites de este tratado. Para Esqui- 
rol os uno de los medicamentos cuya virtud 
antiepiléptica ha sido comprobada mas ge- 
neralmente, en lo que convienen las obser- 
vaciones de Chauffard, Gibert, Gairdner, y 
Franck la coloca en el primer lugar en tal 
concepto. Dliiic en 1838 presentó á la Aca- 
demia de medicina de Paris siete observa- 
ciones, de las .que seis milataa en favor de 



94 



ALBÜM DE L\ KLOIU. 



la valeriana; otros muchos autores, tales 
como Hill, Otiaiin, Tliílñniíis, Soliiimann, 
Gruiíctiiis, Coin[)arelli, FolhtMi^ill, Ficlier, 
llijlflund, ele. elogian su uso eu la epi- 
lepsia. 

Por mas que puadan haberse confundi- 
do aldques epilepliformos, sobre todo en 
las mujeres histéricas, por verdaderas epi- 
lepsias, los buenos observadores no pueden 
haberse engañado y pod.Mnos creer con Ca- 
zíd, que la cura en delermmados casos por 
su acción etninenteraente antiespasmódica, 
habiéndola visloél, corresponder en la pura- 
mente nerviosa, citando dos observaciones 
notables en apoyo de su opinión. 

El mismo la ha empleado muchas veces 
en la corea; desde luego ha calmado siem- 
pre los síntomas, precediendo los medios 
generales antiflogísticos, baños, etc. Pero 
de sus ensayos comparativos resulta, que 
cualquiera que fuere el tratamiento y sin este, 
dicha neuroso tiene próximamente la mis- 
ma duración, desapareciendo por sí misma 
particularmente cuando llega el tránsito á la 
pubertad, y añade que no ha tenido muchas 
ocasiones de emplearla en la práctica rural, 
gracias á el atraso de la civilización en las 
aldeas y por lo que allí las afecciones ner- 
viosas son raras, pero ea la práctica urba- 
na la ha empleado con éxito en multitud 
de padecimientos nerviosos y que se refie- 
ren mas ó menos áel histerismo ó hipocon- 
dría, designándolos vagamente en las mu- 
jeres en particular, con el nombre de ua- 
pores, espasmos, vértigos, males de nervios 
cefalalgia nerviosa, migraña, susceptibilidad, 
irritabilidad escesiva del sistema nervioso, 
crispaciones, dentera, flatuosidades , ansieda- 
des , ansiedad precordial , terrores páni- 
cos, etc.» La valeriana, dicen Trousseau y Pi- 
doux, corresponde bien para calmar estos 
numerosos fenómenos, y cosa admirable, 
corresponde tanto mejor, cuanto mas se ale- 
jan por su forma é intensidad del verdadero 
histerismo, en el que puede retrasar la re- 
incidencia, disminuir la intensidad; produ- 
ciendo efecto mas ventajoso cuanto mas 
incompletas y eslrañas son sus formas.» 

Aoociándola á ¡as hojas de naranjo, 
unas y otras en polvo, ha quedado Cazin sa- 
tisfecho de su uso en la mayor parle de las 
afecciones nerviosas. 

En el asma, catalepsia y convulsiones, ha 
sido también recomendada la valerianH; el 
estrato de su raiz (I gram.) ó el polvo {i2 á 8 
gram. eu 100 gr. de agua), empleado en 



lavativas ha dado buen resultado en las 
convulsiones esenciales de los niíws; los baños 
con su infusión han sido ellcaces en las de 
los recién nacidos, siendo en este caso el ca- 
lor un auxiliar indispensable. 

A el gran número de enfermedades de 
que hemos hecho mención como curadas por 
la valeriana, Guibert añade otras en las que 
fué úlil y eficaz, tales son la contracción es- 
pasmódica de los músculos, dolores torácicos 
anómalos, disnea nerviosa, debilidad de los 
sentidos, temblor de los nervios, hipo rebelde, 
■vómito nervioso, gastralgia, vesania etc., al- 
gunos autores añaden la amaurosis en la que 
FordyceyStrandborg la llaman soberana, y 
hasta la hidrofobia de la que Bouleille cita 
uno ó dos casos en que le fué útil. 

Cuanto á su virtud vermífuga no existe 
el menor género de duda; Marchant la em- 
pleó con éxito, siendo además la base de 
un remedio contra la tenia cuyo secreto 
compró el gobierno prusiano; Wendt usaba 
el aceite volátil con este objeto; administra 
Cazin la raiz en casos de afeccioues nervio- 
sas simpáticas producidas por la presencia 
de lumbrícoides llenando á la par dos indi- 
caciones. «Me ha sucedido mas de una vez, 
dice este práctico, prescribirla con la sola 
intención de tratar ima neurose que creia 
idiopálica y descubrir por la espulsion de 
lumbricoides con lo que terminaba la do- 
lencia, su verdadera causa: resultado tan 
inesperado me ha decidido en circunstancias 
difíciles y después de emplear la medicación 
racionalmente indicada, á recurrirá los anti- 
helmínticos para asegurarme bajo el punto 
de vista eliológico de la existencia ó ausen- 
cia de entozoarios; piedra de toque que me 
ha rebelado como causa única, la irritación 
simpática provocada por ellos en tres caeos 
de corea y dos de epilepsia: A juvantivus et 
la'dentivus indicalio. La incerlidumbre de 
nuestros conocimientos y la pequenez de 
mis luces me han obligado mas de una vez 
en mi larga práctica á aplicar este principio 
con prudencia, mirado como una fuente de 
indicaciones y del que los antiguos haciaa 
grande uso,» 

Siguiendo á Pringle, Junker, Pinel, 
Franck, Vaidy, y la mayor parte de los mé- 
dicos mililare^ del grande imperio, Cazin 
emplea la valeriana en las liebres adinámi-' 
cas ó pútrídas, en las fiebres ataxicas y ver- 
minosas, es dice, su serpentaria de Virginia. 
En determinados casos la asocia á el árnica 
y á la raiz de angélica. Leausure elogia mu- 



FAMILIA VALERIANEAS, 



98 



cho el uso del aceite esencial en el tifus, y 
le considera como gozando de nna acción 
eminentemente regulalriz, reanima segiin 
él las fuerzas, aumenta el calor animal y el 
apetito, calma los vómitos y diarrea, escita 
sudor abundante de olor deíaí;railal)le, mo- 
difica sensiblemente los síntomas cerebrales; 
jamas produce delirio, lejos de eslo, calma 
en algunos casos el delirinm trcmens. La 
dosis es una gota cada hora en los casos 
graves, cada dos ó tres en los que lo son 
menos. 

Pero donde parece ser mas eficaz es en 
el tratamiento de las fiebres intermiteníes; 
Grunwald, Coste y Wilmet, fueron los pri- 
meros que la aconsejaron en estas afeccio- 
nes que consideraban como esencialmente 
nerviosas; Desparanches,deBlois, según sus 
observaciones, la considera como el mejor 
sucedáneo de la quina; Corvisart cita otras 
en que apreció su mérito en las mismas de 
todos tipos, resultando que individuos debi- 
litados, raquíticos y bastí con infiltraciones, 
curaron á la vez de la liebre y de sus con- 
secuencias. Estos hechos no dejan d'.ida 
acerca de la posibilidad de poder sustituir 
en ciertos casos la valeriana por la quina, 
habiéndola administrado en algunoscon ven- 
taja, Cazin, asociada á la genciana y corte- 
za de sauce. 

En tan singular dolencia, como la polidip- 
sia con poliuria, P.ayer ha conseguido del 
uso de la valeriana buenos resultados; em- 
pleada en el liisierimo que afecta á veces la 
poliuria, Trousseau y Pidoux, los han alan- 
zado idénticos. Trous^eau, trató en 1854 en 
el Hotel-Dieu un enfermo de 50 años de 
edad atacado hacia bastante tiempo de la 
primera dolencia; bebía cada dia cerca de 
32 litros de agua y orinaba en consonan- 
cia; su orina analizada por Boucliardat, no 
ofreció el menor vestigio de glucosa; la piel 
de la cara, cosa notable, era á veces el 
asiento de un eritema estremadamente inten- 
so sin movimiento febril, y que coincidía con 
el aumento de la sed y de la secreción uri- 
naria, desapareciendo á los dos ó ties días 
para reaparecer después; por lo demás la 
salud eia bastante buena. El estracto de la 
valeriana, llevado gradualmente d la enor- 
me dosis de 50 gram. por dia, hizo dismi- 
nuir y por último cesar al mismo tiempo, 
pasados cuatro meses de tratamiento, la 
sed, la secreción urinaria y el eritema; la 
curación fué completa. Cilánse otros casos 
semejantes ¿este remedio obra haciendo ce- 1 



sar el espasmo vexical, causa presunta do 
la afección?... Entregado C;izin á investiga- 
ciones sobre esla propiedad de la valeriana, 
enconlr^i el siguiente pasage en Greg. Hors- 
tius: Piilvis Dulerivufí contra stranguriatn 
vtiliter bibltiir. Dccoctum valeriana; in vino 
epoliun ídem facit. 

Aspirado el polvo de valeriana como el 
tabaco, ha sido preconizado contra la de- 
bilidad amaurótica de la vista, y fué usa- 
do en este caso con ventaja por Cazin: 
obra como estornutatorio, quedando satisfe- 
cho de su prescripción asociada á la tlor de 
árnica, en una religiosa de 65 años de edad 
atacada de ambliopia; pero cree que cual- 
quier otro errino hubiera corespondido. Las 
hojas de la planta son detersivas; Dodoneo 
empleaba su cocimiento en gargarismos 
contra las úlceras inflamadas de la boca; 
[)ubois, deTournai. dice, haber oído referir 
á un práctico que dichas hojas contundidas 
y aplicadas á una úlcera de las piernas que 
duraba hacia muclins años y que se resistió 
á multitud de remedios locales, curó con la 
aplicación de las mismas; una pomada con- 
fecionada con manteca y polvo sutil de la 
raíz le correspondió ó dicho profesor, en 
dos individuos atacados de úlceras atónicas 
en las piernas y que existían hacía largo 
tiempo. 

Los valerianatos hoy casi reemplazan la 
raíz de valeriana en todos los casos en que 
está indicada y entre los que casi en el 
mayor número, parece merecer la preferen- 
cia el de atropina, dado á conocer por Mi- 
cliéa, el cual en sus esperiencias empleó el 
ácido preparado por él bajo la dirección 
de Pelouze, con el auxilio de su aventajado 
discípulo Reinóse. 

La Valeriana Phu. L. cultivada en los 
jardinos, goza de las propiedades de la ofi- 
cinal, pero en menor grado, razón por la 
que no pueden ni deben sustituirse indife- 
rentemente una por otra. 

Esplicacion de la lámina. Dibujo copiado del na- 
tural, de un ramo y una hoja radical: a flor aumen- 
tada; 6 fruto; c piatilo, estfs dos partes aumentadas 
también. 

VALERIANA CÉLTICA. L. 
Nardus céltica Dioscorides. C. Baub.— 
Tourn. — Naidua alj/ina. Clus. — Triand. Mo- 
nog. L. 

Valeriana céltica, — espiga céltica, — nardo céltico 
Esp. I\'ardo céltico. Port. Nard ccitique, Franc. Ye- 
loto or Román valerian. Ing. 



96 



ÁLBUM DE L\ FLORA. 



ÜF.sc. l'lantft lumpiüft, con r.iiz muy olorosa; hojas 
onterlsiinas, obtusas, las nidicalcs trasovadas, lasdcl 
tnllo lineares; tallo sencillo do 8 á 10 céntini. de alto; 
llores reunidas en número de íi ó G en umbelius; 
frutos peludos. Se encuentra en los Alpes especial- 
mente en la región denominada céltica de la Suiza 
y el Tirol. 

Partes usadas. La raiz. (Spicw cellicce seu Nardi- 
cellicw raJix off.) 

tkccion. Debe darse la preferencia al que se pre- 
senta en forma de paquetes redondos y planas, forma- 
dos de cepas delgadas de 3 á 5 ocnlinutros de largas, 
cubiertas enteramente de escamas blanquecinas, con 
algunas raicillas pardas. 

Propiedades y nociones químicas. El nardo céltico 
tiene sabor muy amargo y olor fuerte que recuerda 
el de valeriana, si bien mas grato. Su infusión es de 
olor suave y sabor iilgo parecido al del azafrán; se 
oscurece por el sulfato ferroso. 



La valeriana céltica es anlicspasmódica, 
diurí^lica, verruífiíga y e.>tomacal, en cuyo 
concepto se usó antiguamente; más hoy es- 
tá comp'etamente olvidada como medica- 
mento, reservándose solo para la prepara- 
ción de la triaca, entre cuyos ingredientes se 
encuentra consignada; y no se comprende 
este olvido, pues todo hace creer sea muy 
activa. Parece que Dioscórides atribuye á 
la V. salicinea. All. esta raiz y aunque Virgi- 
lio la cita, según Paulet, se refiere á él La- 
vanJula stceclias. L. Los orientales la usan 
aún por sus virtudes alexitereas, sudoiífi- 
casetc, asegurando Biwald, que anualmen- 
te manda el Austria gran cantidad á Egipto 
de donde pasa á Abyssinia, á Etiopía y des- 
pués á Hasselquist, en cuyos puntos, dice 
Haller, la emplean principalmente como ".of- 
mélico, para suavizar la piel, perfumar los 
baños etc. 

A juicio de Carminati que ha compara- 
do el nardo céltico y la valeriana oíicinal, 
encuentra al primero preferible para el uso 
médico, por su sabor menos acre y olor mas 
aromático. 

Réstanos añadir por conclusión, que sin 
duda por anteponer al célebre Espicanardo 
un producto mas económico que llenara la 
falta de aquel, adquirió la importancia de 
que gozó el nardo céltico, y con cuyo nom- 
bre genérico, guiados por la misma causa, 
designaron los antiguos otras plantas que 
no se c)proxin)an á aquel, tales como el Es- 
quenantn, nardo del Delfinado, raiz de ása- 
ro y la Lavandula .spica etc. 

Esplicacion de la lámina. Dibujo de la planta ente- 
ra, alcanzando esta las dimensiones de 8 á 20 cent, 
de altura; a, b, c, corola aumentada vista en dife- 
rentes posiciones; c d, pistilo de tamaño natural y 
aumentado; f, g, h, fruto aumentado y natural. 



FAM. DIPSÁCEAS. DC. 



Plantas herbáceas ó ra.atas de las regiones tem- 
pladas y calientes e.ictra-lropicales del hemisferio bo- 
real del antiguo continente y del Cabo de Buena Es- 
peranza, con iiojas opuestas, sin estípulas, alguna 
vez verticihidas de forma muy vari:ida aun en un 
mismo individuo; llores en cabezuela, rarísima vez 
vertioiladas y notables por el involucrillo de cida 
una compuesto de base, tubo y corona. — Ciiliz gamo- 
sépalo y adherentc, angostado sobre el ovaiio y ter- 
minado en limbo persistente, entero, lobulado ó aris- 
tado, corola gamopétala inserta en el ápice del tubo 
calicino, alguna vez bDc|uiabierta, casi siempre des- 
igual con el limbo 4-,")-lido. Estambres 4 libres inser- 
tos en el tubo de la corola y alternos con sus lóbu- 
los. Ovario adherente. monostiloy uniovulado. Fru- 
to soco indehiscentc. encerrado en el involucrillo. con 
una semilla colgante, con embrión recto, albumen 
carnoso y radícula homotropa. 

Propieiadcs. Poca es la virtud médica, de las plan- 
las de esta familia, sin embargo algunas se usan co- 
mo sudoríficas y astringentes leves contra varios 
dartrcs. 

Comprende 6 géneros con i .50 especies 
que DC. distribuye en dos tribus Morineas 
y Escabioseas. 

TRIBU.— ESCABIOBEAS. DC. 

Corola 4-5 fida no boquiabierta. Estambres 4-5 li- 
bres casi iguales. Flores reunidas sobre un receptá- 
culo, rodead.is de un involucro general en la base 
de la cabezuela, con pajas comunmente libres, situa- 
das en el lado inferior de las llores, ceñidas de un 
involucrillo propio caliciforme. 

Gen. Knautia. Coult. Involucro de la cabezuela 
infinito-tilo. Kecoptáculo peludo, no pajoso. Involu- 
crillo comprimido, con 4 hoyitos, denticulado en el 
.ápice, con 2 dientes mayoi-es que los demás y pro- 
visto de un pedicelo corto. Cáliz con limbo en forma 
dfi v.aso y sin vilano ni aristas en el ápice. Corola 4- 
5-fida. Estambres 4. — Yerbas anuas ó perennes, de- 
rechas, ramosas, frecuentemente vellosas, de la Euro- 
pa oriental principalmente y del estremo deAsia, con 
hojas opuestas, todas entensimas ó mas comunmente 
las inferiores pinatifidas y c.ibezuelas terminales con 
frecuencia radiantes y las flores rojas ó purpúreas. 

KNAUTtA ARVENSIS. COULT. SCABIOSA 
ARVENSIS. L. 

Scabiosa pratensis hirsuta quce officina" 
riim. C. Bauh. — Tourn. — Scabiosa major 
vulgaris. Ger. — Scabiosa major communior 
hirsuta laciniata, et non laciniata.J. Bauh. — 
Scabiosa off. — Telrand. Monog. L. 

Eícabiosa. Esp. Scabiosa dos campos. Port. Scabieu- 
se, — scabieuse des prés, — scabieuse des champs. Franc. 
Arkcrscabiwíc. Al. Ficld scabious. Ing. Scahur. Dan. 
ScUurftkruid. IIol. Scabiosa. It. üryakiew. polne. 
Pol. Ákerwoei. Su. 

Df.sc. Planta con el tallo cubierto de pelos tiesos; 
hojas velloso-peludas, las radicales desigualmente 
pinado-partidas en lóbulos lanceolados, las del tallo 
pinatifidas en lóbulos lineares, las de mas arriba li- 



FAMILIA DIPSÁCEAS. 



97 



nearcs Innccolailas; liojiu-las del iiiTolucro un poco oL- 
tuias. Fl. Junio, Jiili). Se eiicuenlra imi varios rnuiitcs 
y prados de k^spaña como Monsenal, la Cabrera, valle 
de Lozoya, (lUadiirramj. Presenta al»<una variedad. 

Parles usadas. La raiz, yerba y llores. 

Ri'colixcion. Se debe rocolcctar en Junio ó Julio. 

Propiedades y nociones químicas. Todas sus parles 
son inodoras con algo de estipticidail y aslrinRencia; 
por lo demás nada ofrece de nolable bajo esle punto 
de vista. 



En olios liempos la escabiosa era teni- 
da como siiclorifica , depurativa etc. y em- 
pleada en las enfermedades cutáneas, lo cual 
recuerda su nombre y la propiedad antisó- 
rica: Urbaiius per se nescit pretium scabiosw, 
dice la escuela de Saleriio; era también re- 
comendada en la lisis pulmonar, á la termi- 
nación de las pleuresicis, pneuiiionias, empic- 
ma, catarros crónicos, flores blancas, fiebres 
malignas, vértigos, sífilis y otras dolencias 
tan diferentes por su asiento como por su 
naturaleza. iMuy á pesar de la autoridad de 
Boerbaave, que concede mucbas ventajas al 
cocimiento de escabiosa dulcificado con miel 
en el tratamiento de las pleuresias y pneumo- 
nias, cuando están en su tíllimo periodo, 
Cazin no ba podido distinguir en ella virtu- 
des diferentes á las de otros vegetales aná- 
logos, y cuya acción es tan débil, su efecto 
tan poco apreciable, que puede empleárseles 
en enfermedades las mas opuestas con igual 
apariencia de éxito. 

Los baños preparados con ella no ban sido 
mas elieaccs que lo es en su uso inlerno; 
sin embargo, puede considerársela como un 
Iónico débil y es prescrito aiín por algunos 
médicos, usándola mas principalmente en 
las enfermedades crónicas de la piel, como las 
herpes, liña, lepra, etc. Biett prescribe con- 
tra estas una tisana compuesta de 500 
gram. de infusión de escabiosa, 2 gram. 
de ácido sulfúrico y 100 giam. de jarabe 
de malvavisco; tisana que be visto usar á 
UD curandero que gozaba de popularidad en 
el tratamiento de las mismas, de las úlce- 
ras cancerosas y hasta en el cáncer. Geoffroy 
elogia la virtud anlidarlrosa del jarabe pre- 
parado con su zumo. En algunas de nuestras 
provincias st emplea con entusiasmo un 
emplasto cuya base es el mismo zumo, y 
que dicen produce efectos maravillosos en 
el tratamiento de toda clase de tílceías. 

Esplicacion de ¡a lámina. Dibujo de un ramo con 
flor, de las dimensiones que alcanza ordinariamente; 
a hojas caulinas; b corola; c la misma abierta de modo 
(|uc pueda \erse la inserción de los estambres; d fur- 
luaciun del fruto. 

Tomo H. 



GicN. ScABiosA. RiKM. F.T Scnin.T. luvolucro de la 
cabezuela inulllfil" HiTi-plilculo pnjnso. Iiivolucrilln 
con 8 lioyilos y por lo comuii casi cilindrico. Cáliz con 
limbo adelgazado en la base y t-rniinado superiormente 
en S cerdas aristadas, rara vez 1-4 por aborto. Corola 
4 5 fida. Estambres t. — Yerbas perennes ó matas de la 
re;;ion mediterránea, con hojas enteras ó pinatifuias, y 
cabezuelas terminales deprimidas. 

Shx. Sltijsa. Couller. Base del involucrillo nula 
ó no di.itinta del tubo, esto es, con los hot/itos escava- 
dos desde la base hasta la corona, que es corta y mem- 
branosa. Limbo del cáliz sentado, con tres cerdas, de 
las cuales abortan algunas, á veces todas. 

SCABIOSA SUCCISA. L. 

Morsas áiaboli. Ger. — Morsus diaholi vul- 
gar i s flore purpureo. Park. — Succisa glabra. 
C. 13auh. — Scabiosn folio integro liirsuln. 
Toavn. —Succisa diaboli off. — Tetrand. Mo- 
nog. L. 

Mordisco del diablo, — escabiosa mordida. Esp. Es- 
cabiosa succisa, — morso diabólico. Porl. Sc.abicuse stic- 
cise, — succise, — seabieusc tronquee, — mors du diabte, 
~ remors du diable. Vranc. Devib'sbit scabious. Ing. 

Desc. Raiz como mordida; hojas radicales aovado- 
lanceoladas, aguzadas por los dos estremos, enterísi- 
mas, las del tallo trabadas, casi i'nleras; cabezuelas pe- 
dunculadas; hojuelas del involucro 2-3-serialtís; corolas 
iguales 4-fidas; tubo del iuvuluerillo letraédrico; coro- 
na cortísima ondeada; cerdas corlas casi salientes, con- 
vergentes. Fl. Julio, Agosto. En varios montes de Espa- 
ña como los próximos a Monlbuy, en los de Aragón, 
ambas Castillas, etc. 

Partes usadas. La planta. 

fíecoloccion. Nada ofrece de particular. 

Propiedades y nociones químicas. Podemnsaplicar- 
la lo dicho acerca de la escabiosa oücinal, si bien su sa- 
bor es mas fuerte. Rhumb, pretende que la raíz de esta 
escabiosa y las demás contienen antes de la madurez 
del tallo, un ácido combinado con el amoniaco que las 
colora en azul. 

Esta escabiosa es considerada como as- 
tringente y sudorífica, y para algunos, cual 
sucede á Guibourt, como la verdadera ofici- 
nal, á lo que le dan derecho sus propieda- 
des mas marcadas que en la S. arven- 
sis L. habiendo sido usada contra las flores 
blancas, esquinancia, ó para tópico en las 
llagas. El tener el eslremo de su raiz co- 
mo roido hizo se dijese que el diablo la ha- 
bla mordido para privarnos de sus notables 
virtudes, de aquí su nombre especifico y el 
vulí^ar. En l'crsia donde crece á gran- 
de altura, los naturales la creen muy bue- 
na contra Ks cólicos, sopor, vértigos, ele. 
Los suecos estraen de ella una fécula ver- 
de siguiendo el método de obtención del 
pastel. 

Desde luego como á su compañera des- 
crita y la S. syla'itica L., podemos colocar- 
las entre los vegetales de acción débil y du- 
13 



ALBüM DE LA FLOIIA. 



(losa, y mientras que nuevos hechos no de- 
muestren cosa c!i contrario, cleslinarlas, la 
primera para pasto cual lo hacen en las Ga- 
vennes, por ser apropiada ])ara engordar y 
refrescar ios ganados, particularineiile los 
carneros que la cí-men con gusto, ó bien con 
ella las demás, para adorno de los jardines 
donde se cultivan algunas. 

Esplicacion de la lámina. Dibujo de las dimensio- 
nes que alcanza la planta ordinariamente: a rain y ho- 
jas radicales; 6 flor con los estambres; c cáliz; (i el mis- 
mo sin la corola; e involucro general. 

FAM. COMPUESTAS. ADANS. SYNAN- 
TEREAS. RIGH. 

Plantas de todas dur.iciones, herbáceas ó sufruticosas 
de todos los paises, abundantes en América, con hojas 
sumamente variad.is en la forma y posición, inserción, 
apéndices, etc., sin estipulas; flores de coloración va- 
nada é informe en una cab'zuela ó discolora en ella; 
receptáculo del todo desnudo ó mas ó menos acompa- 
ñado de pajitas, bracteitas mal desarrollada*, etc. — Flo- 
res en cabezuelas llamadas compuestas y colocadas so- 
bre un receptáculo común, ó bien provista cada una de 
un involucrillo y reunidas asi á la cabezuela común. 
Cáliz adherente al ovario, con limbo borrado ó biende- 
Rencrado en vilano do varias formas. Corola gamopé- 
lala inserta en lo alto del tubo caiicinal con limbo re- 
gular 2-3-i-5-rido, ó irregular y prolongado en lengüeta, 
recibiendo los nombres de flósculo 6 semiflósculo. 
Kstambres 5, á veces i sobre el tubo de la corola; tila- 
inentos libres, articulados cerca de su ápice ; anteras 
biloculares enlresoldadas formando un tubo (stnge^e- 
si.e, stnantherf./e), con dehicescencia longiludinal- 
mente interna , con el estilo prolongado en apéndice 
terminal y muchas veces en otros dos basilares. Estilo 
uno, hinchado, y como nudoso en su parle superior, 
bifido con papilas estigmáticas en la parte interna de 
las ramas, acompañadas de pelos llamados coíeclores. 
Ovario 1-ovulado, óvulo recto. Fruto aquenio indehis- 
cenle, albumen nulo, embrión recto y radícula infera 
bomutropa. — Las flores de cada cabezuela pueden sor 
todas bermafroditas ú mi^zcladas con femenin^is ó neu- 
tras, y polígamas casi dioicas, ó por último dioicas. 

Propiedades. Según el grupo á que pertenecen 
as! sus pTopiedades dilioren ; mientras unas son amar- 
gas , astringentes , tónicas y estimulantes (Tublli- 
FLORAs), otras apenas tienen importancia medicinal 
(LiBiATiFLORAs), y por fin varias son lechosas, amar- 
gas, astringentes y alguna vez narcóticas (Liguliplüras); 
modificando el cultivo de tal manera á muchas que lle- 
gan á ser comestibles de uso diario. 

Comprende esta familia, la mas numerosa 
del reino vegetal, la décima parle de las es- 
pecies conocidas, á pesar de lo que y por 
ser muy natural, es difícil su agrupamieuto 
en grupos secundarios. 

Cassini, Lessing, De-Candolle y Lagasca, 
han dado á conocer del modo mas completo 
su organización. No permitiendo la índole 
de este trabajo seguir á cualquiera de los 
citados botánicos para el estudio de las es- 
pecies que han de figurar en él, adopto la 
marcha seguida por A. Richard en su His- 



toria natural médica, al estudiar las que ofre- 
cen mas interés por sus virtudes medicina- 
les. Divídese la familia de las compuestas en 
tres grandes tribu:-, familias para otros, sub- 
familias para algunos, subórdenes para Üe- 
Candolle, á saber: 1." Cxuuv \cv..\>^. Floscu- 
losas. Tourn. Tubili floras. DC. 2." Ciii- 
C0Ri.uE.\.s, Semi-flüsculosas, Tourn. Liguli- 
floras. DC. ó." CoRYMuifER^s, Radiadas, 
Tourn. Labiali floras. DC. 

TRIBU I.— CARDUÁCEAS. RICH. 

Todas las flores son flosculosas, con los 
üósculos ya hermafroditos, ya unisexuales ó 
neutros; receptáculo guarnecido de pajas 
muy numerosas (muchas para cada flor) ó 
de alveolos en los que están implantado^^ los 
flósculos; estilo guarnecido de un vilano 
circular de pelos por cima de la bifurcación 
del estigma. 

Gen. Carthamus. L. J. Cabezuelas homógamas cora- 
puestas de muchas flores iguales. Involucro con las 
escamas esteriores foliáceas eslendidas , las del me- 
dio derechas , ovales , dilatadas en ;■» ápice en un 
apéndice aovado , un poco espinoso por la mar- 
gen , y las interiores oblongas, enteras, puntiagude- 
punzantes. Receptáculo rimbrililero. Corolas 5-lidas 
casi regulares, lampiñas. Filamentos de los estambres 
casi lampiños. Anteras con un apéndice terminal obtu- 
so. Estigmas apenas distintos. Fruto aovado 4-gono, 
lampiño y muy liso.— Yerbas de Oriente, anuas, ra- 
mosas, con hojas lampiñas lanceoladas, aserrado-pes- 
íaño.sas ó espinosas; corolas de color amarillo de azafrán 
y frutos blanquecinos. 

CARTHAMUS TINCTORIUS. L. 

Carlhamus officinarum, flore croceo. Tourn. 
■ — Cnicus sativtis, sive carthamus officina- 
rum. Bauh. — Carthamus off. — Syngcn. 
Polig. Igual. L 

Alazor, — azafrán romi,— cártamo Esp. Acafroa. 
Port. Carthame, — safran batard, — safran d'Allc- 
maqne, — safranum. Franc. Bastará saff ron, — dyers' 
safllovvcr. Ing. 

Desc. Ramos lampiños; hojas del tallo aovado- 
lanceoladas, aserrado-espinositas, y las espinas mas 
cortas que la mitad de la anchura de la hoja; frulo casi 
tetrágono. Fl. Junio, Julio. Originario de Oriente y cul- 
tivado en algunas de nuestras provincias. 

Partes usadas. Flores y semillas. 

Su recolección y cultivo son objeto especial de la 
agricultura. 

Propiedades, nociones quimicas c industriales. Las 
(lores de color de azafrán, cuando socas, han sido ana- 
lizadas por el farmacéutico Dufour; según él contienen: 
albúmina vegetal colorada de amarillo-verdoso; mate- 
ria colorante amarilla acida mezclada con algo de sul- 
fato calcico y potásico; estractivo mezclado con otro 
principio colorante amarillo ; cloruro potásico y acetato 
de la misma base; resina, cera particular, materia co- 
lorante amarilla, otra roja {cartamina, ácido cartámi 



FAMILIA COMPUESTAS. 



99 



co), lignina, alúininn, magnesia, óxido férrico, arena y 
pardilla. De los principios que contiene, ^olo se utiliza 
el coloraptc rojo míe es soluble en los álcalis, corr.uni- 
cando á la sedii lüdos los matices, desde el rosa hasta el 
rojo-cereza, lo cual compensa su poca lijeza; el amarillo 
que se disuelve en el ?gua no tiene aplicación. Para 
obtener el primero, se tratan las flores de cártamo p«r 
una disolución alcalin?, la cual se tiñe de amarillo por 
la materia colorante en cuestión, de la que se precipita 
por un ácido vegetal con el color que le es propio, color 
que es la base del rojo vcr/elnl, rojo de tocador, verme- 
Uon de España (en Francia), y que es bastante cono- 
cida entre los cosméticos. La cartamina toma por la 
desecación asnéelo de cobre, bajo cuyo estado se con- 
serva indefinidamente, constituyendo cuando se estien- 
de y dcsi'ca en papeles, los conocidos con el nombre de 
paiH'lcs tic arrebol: una pequeña cantidad interpuesta 
en el agua la comunica un color rojo subido; es insolu- 
ble en este vehículo, en los ácidos, aceites lijos y esen- 
ciales, algo solubl'/ en el alcohol y éter, completamente 
en los álcalis y sus carbonatos. Él rojo vegetal se pre- 
para triturando exactamente dichas flores con talco 
reducido á polvo sutil , añadiendo un poco de agua 
para facilitar y hacer mas íntima la mezcla, estendiendo 
/a parte resultante en vasijas de porcelana para desecar- 
la. Este rojo es el cosmético mas inocente, lo que debe 
tenerse en cuenta para desechar las preparaciones mi- 
nerales de este género siempre perjudiciales. 

Las simientes de :ártamo, que & pesar de ser acer- 
bas, comen algunas aves, dan por espresion un aceite 
que, según .\inslie, usan en la India como medicamento 
esterno en los dolores reumáticos, parálisis, úlceras de 
mal carácter, etc., y que según I)e-Candolle, no es 
aprovechable para alimento por sus propiedades pur- 
gantes. En Egipto con el residuo de su obtención ela- 
boran una especie de chocolate ; en Europa no se ha 
empleado este aceite; en medicina solamente la semilla. 

Las hojas de cártamo desecadas y reducidas A polvo, 
coagulan la leche, empleándolas los egipcios para la fa- 
bricación del queso. 

PREPARACIONES FARMACÉUTICAS T DOSIS. 

\ EL i:«TERioR. Cocimiento de la semilla, 1 2 á 30 gr. 
por kil. de agua. 

Emulsión, 8 gram. de semilla por i24gram. de agua. 

Estracto alcohólico de semillas, 2 á í gram. 

Estas semillas entran en el polvo arlrilico purgante, 
electuario dlacártaino, tabletas diacártamo, tomadas 
en otros tiempos á la dosis de i.i á 30 gram., y caídas 
hoy en olvido; siendo solo pedido, aunque rara vez, el 
jarabe de las mismas. 

Hipócrates cita ya las simientes de cár- 
tamo como dotadas de la propiedad de laxar 
el vientre, conviniendo con esta opinión 
Galeno y Dioscórides; Schcroedcr las consi- 
dera como eméticas, aconsejándolas .\'ésué 
contra la pituita, anasarca, enfermedades 
del pulmón, etc. Aunque las simientes del 
cártamo de Europa son trenos purgantes 
que las del de Alejandría, dice Camerarius, 
purgan suficientemente, adininistrando su 
emulsión á la dosis de 8 gram., lo cual 
comprobó Burtin, así como Wauters que 
propone sustituir con ellas el sen. Scnnert 
daba su cocimiento á la dosis de I2á24gr., 
vEltmiillerañadia á este los frutos de hinojo 
yanis.Heurnius le corregía con la galanga, 
á la que puede reemplazar muy bien la an- 



gélica. (Cazin). El estracto alcohólico de 
cártamo purga con bastante actividad á la 
de i á 4 gram. 

Esplicacion de la láiniita. El dibujo es el de una 
cabezuela de tamaño natural; a pistilo con los pélalos; 
b sépalo; c escama foliácea; estos tres partes, así como 
la semilla d, son de las dimensiones que alcanzan por 
lo común. 

Gen. Centaurea. Less. Corolas del rádioensanchadas 
casi en todas las especies, estériles, mas largas que el 
disco, rara vez iguales á él ó liermafroditas. Aquenio 
comprimido con el ombliguillo lateral, anterior. Vilano 
compuesto de cerdas casi filiformes, ásperas, comun- 
mente en infinitas series, con la fila interior menor, 
casi convergente, rara vez igual ó mas larga que las 
esleriores. — Yerbas del hemisferio boreal del antiguo 
continente, raras en América, nmy varias en bus 
formas. 



1. SIN VILANO. 

Escamas del involucro terminadas 



por 



una espina ramosa en sus lados. fCalcitra- 
pa. iass.J 

GE.NTAL'REA CALCITRAPA. L. 

Carduus slellatus. bou . — Carduus stella- 
(US, foliis papaveris erratiri. Bauh.— Car- 
duus muriaticus. C\us. —fífiaponticum calci- 
trapa . Scop . —Sjiina stdla alba . Tabern . — 
Carduus slellatus sen Calcitrapa. Tourn. — 
Syngen. Polyg. Frustránea. L. 

Cardo estrellado, — trepacaballos encarnado. Esp. 
—Cardo estrellado,— calcalripa. Port. — Chausse-tra- 
pc,—ctnlaurcc-chauscc-lrapc , — centaurce etoilée, — 
chardon ctoilc,—pignerolle. Franc. Sterndistel. Al. 
Starthistle. Ing. Sterredislel. Hol. 

Desc. Tallo derecho , desparramado-ramosísimo, 
peludo; hojas .sentadas, pinado-lobadas y los lóbulos 
lineares, agudos, denlailos; cabezuelas aovadas, senta- 
das entre las hojas de mas arriba que casi son indivi- 
sas; escamas del involucro prolongadas en una espina 
larga, fuerte, horizontal, acanalada y provista de dos ó 
tres espinitasen cada lado de su base; las escamas in- 
teriores escariosas y obtusas. Fl. Junio y Agosto. Bas- 
tante común al pié de los caminos en la'mayor parte de 
España. 

Parles usadas. La raiz, hojas y flores. 

Recolección. Debe efectuarse antes de secarse com- 
pletamente las flores. 

Propiedades y nociones químicas. Las raices y flo- 
res aunque inodoras, son m'.iy amargas, la raiz y semi- 
llas son dulces. Según Figuier, esta planta contiene 
leñoso, sustancia gomosa, otra resiniforine, materia 
azoada; acetato, cloruro y sulfato potásicos ; cloruro 
y sulfato calcicos; materia colorante verde, sílice y una 
corla cantidad de ácido acético. 

Colignon, farmacéutico en Apt, se aseguró de que 
esta planta no tiene ningún alcaloide, y que su sabor 
amargo es debido á una sustancia que denominó ácido 
calcitrápicü, que tiene las propiedades siguientes; 
amargor intenso y estíptico, color de ámbar, transpa- 
rente, de consistencia siruposa; no volátil, descompo- 
nible por el calor; enrojece fuertemente el papel de 
tornasol; incristalizable, muy soluble en alcohol y éter, 



iOO 



ÁLBUM DE L\ FLOKX. 



poco en el aRua tiún liirvieiulo; forma ron la potasa 
sosa y amoniaco sales solubles, pero incrisUilizables 
El alcohol en i|iie eslá disucllo es dilicil de dcstll.ir aún 
á fue^o desnudo; una corta cantlilud dísucita en un 
vehículo hasta para comunicarle un amiirgor intenso. 

PBErAR\CI0:iKS FARMACÉl'nC.VS T UÓSIS. 

A F.LiNTKRiOB. Cocimtcnto, IS á 60 gram. por kil. 
de npua. 
Zumo de las hojas, de 120 á i 60 g'-am. como fcbrí- 

flltfO. 

Hoja!, en polvo, de 1 á 4 gram. en vino ó elec- 
tuario. 

Estrado acuoso, de lo á 60 gram. 

Estrado alcohólico, 60 cenlig. á 2 gram. 

Flores enzolvo, 4 á 12 gram. (liuchner.) 

Simientes, 4 j^ram., maceradas en vino blanco, como 
poderoso diurético. 

Yino, 30 á 60 gram. por kil. (de 60 á 100 gram.) 

Las hojas y flores de calcilrapa están con- 
sideradas como tónicas y febrífugas; la raiz 
y siinienles son diui éticas. 

La acción sobre nuestra economía de las 
sumidades floridas, es análoga á la de la 
centaura menor y genciana; sus virtudes 
febrífugas fueron comprobadas por G. Bau- 
hino, Tournefort, Séguier, Gcoffroy, Buch- 
ner, Linnéo, Gilibert, Crestien de Mompe- 
llicr y Valentín; Vitet las reconocía las mis- 
mas y ordenaba á dosis elevadas un coci- 
miento concentrado de las hojas ó su zumo; 
á juicio de Roques, es uno de los febrífugos 
indígenos y puede reemplazar la quina en 
las poblaciones rurales , habiendo curado, 
dice, muchos enfermos atacados de intermi- 
tentes de todos tipos. Pero quien demostró 
con hechos los mas concluyenles su virlud 
antiperiódica fué elDr. Clouet, que en 1787 
la administró con éxito á mas de dos mil sol- 
dados acometidos de intermitentes , pero á 
pesar de ellos y de los resultados obteni- 
dos ulteriormente por otros médicos, la cal- 
cilrapa está en olvido. «No eslimamos lo 
que se cria entre nosotros, sino lo que com- 
pramos y viene de lejos,» diceCharron. 

En til estado se encontraba la opinión, 
acerca d'l uso de esta planta, cuando Ber- 
lín, médico y profesor agregado de la facul- 
tad de Monlpeliier, leyó á la Academia de 
Ciencias y Letras de la misma ciudad, una 
memoria interesante acerca de las propieda- 
des fehríbugas de la calcitrapa; trascribiré 
para que sean conocidos, algunos detalles lo- 
mados de un periódico médico de 1853. 
I'ara obtener un producto bien determinado, 
Bertin recolecta la planta en la época en 
que el ovario empieza á desarrollarse y 
convertirse en fruto, la corta en pedazos y 
la infunde en agua; con esta infusión pre- 



para un estrado, trata este por cl alcohol y 
la disolución alcohólica la evapora igual- 
mente á consistencia de estrado; con este 
verificó sus esperiincntos dicho facultativo. 
Antes de emplearle, combatía cualquiera 
complicación, y por tíltimo, le usaba á las 
mismas dosis y forma con que se emplea el 
sulfato de quinina, es decir, usándole lomas 
distante posible del acceso. Ll éxito fué in- 
mediato y duradero; numerosas fiebres cuo- 
tidianas, tercianas y cuartanas desaparecie- 
ron con este medicamento ; resultado que 
también produjo en las fiebres larvadas y 
enfermedades que se complican con elemen- 
tos intermitentes; en las perniciosas no creyó 
deber aventurar su uso, cuyo peligro reclama 
imperiosamente el antiperiódico por escelen- 
cia. Hechos tan numerosos como bien com- 
probados, prueban incontestablemente la 
eficacia del estrado alcohólico de calcitrapa 
en las fiebres inlermilenles , y le han pareci- 
do tan constantes que en la prisión celular, 
de .Montpellier de que él es médico , le pre- 
tiere por economía al sulfato de quinina 
sin que los enfermos recayesen, sin embar- 
go de proceder muchos de comarcas enchar 
cadas y pantanosas. Aunque puede adminis 
trarse este estracto á altas dosis, sin embar 
go, Bertin nunca pasa de la de 1 gram., 
20 centigramos, que prescribe en pildoras 
do 20 centigramos. 

¿Tal éxito convencerá á los médicos que 
niegan á nuestrus febrífugos indígenos, la 
facultad de combatir las fiebres intermiten- 
tes de origen paludiano? La verdad se abre 
difícilmente paso á través de la prevención, 
dice Cazin, y añade que considera al cardo 
estrellado como uno de los mejores febrífu- 
gos, habiéndole empleado en zumo con el 
mejor resultado en las intermitenles, prepa- 
rado que le ha correspondido cuando había 
fallado el cocimiento en las inlermitcntcs ca- 
qw'ticas de oloño y la acacia, el sauce y ajen- 
jos. En todos los casos en que los tónicos 
fijos están indicados, la calcitrapa puede 
remplazar á los amargos exóticos, él la sus- 
tituye ó la cuasia, habiéndole correspondido 
también en la leucorrea atonía, ya en cocimien- 
to, ya infundida en vinoblanco con laadicion 
de lina corla cantidad de raiz de angélica. 

La simiente de calcitrapa es muy diuré- 
tica, pero no tanto que llegue ha.sta produ- 
cir la emisión de sangre, como dice Dodo- 
neo, aserto que creo exagerado. Cazin la 
prescribe en polvo suspendido en vino blan- 



FAMILIA COMPUESTAS. 



101 



co, y la usó en ríos casos de hidropesía en 
los que produjo grande emisión de orina. Su 
raíz no le lia parecido tener una acción tan 
marcada sobre el aparato urinario. Según 
Desbois, de llociiefort, hacia parte del re- 
medio de Bavilie, que se tenia como eficací- 
simo contra la nefritis calculosa. 



EsMcaciondc la lá-nini. Dibujo (iü un ramo de 
tamaño natur.il; o escama del involucro; 6 escama in- 
terior; c corola del radio; d la misma del centro. 

I[. FHLTO CON VILANO. 



Vilano doble, hojas superiores formando 
un segundo involucro. fCnicus. DG. tion L.J 

CENTAUREA BENEDICTA. L. 

Cnicus sylveslris hirsutior, seu cnrduus 
bcnedklus. C. Bauh. — Tourn. — Cnicus be- 
nedictas. Goertn. — Carduus benedictus. 
Malh. — Atrnctylis hirsutior. Fuchs. — Car- 
duus benedictus off. — Syng. Polyg. Frus- 
tránea. L. 

Cardo santo, —centaura bendita. Esp. — Cardo san- 
to. Port. — Chardon hénit, — centaurce bénite,— cnicus 
béitit, — ccntattréc sudorifique. Franc. — Bíessed tliistle, 
— centaunj, — hobi-tfiislle. Iiis- — Benedilcltn /lurken- 
blume, — spinnendistcl. Al. — Corbcncdikt. Dan.— Cardo 
santo. It. — Kardcbenedíct. Hol. Su. — Ziele bonadynskie 
— turectú czubeck. Pol. — Voltsclielskadravoi. Rus, 

Desc. Planta ramosa, vellosa, casi lanuginnsa, con 
hojas abrazadoras, casi escurridas y semipinatifidas, y 
cabezuelas terminales involucrado-bracteadas, con co- 
rolas amarillas. Fl. Mayo, Junio. Cnmun en los alrede- 
dores de Madrid y otras muchas partes de España, en 
las lindes de las tierras y aun en los mismos sembrados. 

I'artcs usadas. Las hojas, (lores, y alguna vez las 
semillas. 

Recolección. Se recolecta antes de desurrollarso 
completamente los frutos. 

Propiedades y nociones químicas. El cardo santo 
tiene sabor amargo no persistente: ana'izado por Morin 
le encontró compuesto de: malato acido de cal; materia 
gra.sa verde, constituida por un aceite fijo y cloriifila; 
aceite volátil ; principio amargo particular; sustamia 
resinosa; nitrato potásico; azúcar liijuido; goma, albú- 
mina, mucins sales minerales, algunos óxidos é indi- 
cios de azufre. Llevado del deseo general de su época, 
Nativelle emprendió trabajos especiales con el cardo 
santo, á fin do aislar, si contenia, el alcaloide que pu- 
diera dar origen á su sabor y virtudes, y efectivamente 
llegó á obtener una sustancia particular, que llamó 
rnisina, principio fácil de obtener, crislalizable en be- 
llas agujas blancas, escesivamente amargo, poco soluble 
en agua y ácidos diluidos, bastante soluble en agua al- 
calinizadá , perdiendo en este caso su sabor, Iiitcnló 
desde luego aplicarle á los misinos casos en que la te- 
rapéutica recomienda la planta, mas tuvo que desistir 
por obrar como un emético. 

Las hojas de este cardo se prestan muy bien para 
reemplazar el lúpulo en la fabricación de la cerveza. 



PllEr,VR,\rlO>ES FABMACliUTICAS T DÓbIS. 

.{ El. iNTEiiion, infusión ó cocimiento, 1 o á 60 grain. 
por kil. do agua. 

/unto, 30 á 100 grani. 

Infusión vinosa, .'30 á 50 gram. por kil. de vino (I ü á 
lOOgram.). 

Agua destilada, 00 á 120 gram. en poción. 

Simientes en emulsión, 2 á t gram. 

Estracto, 2 á i gram. en pildoras, bolos, ó disuello 
en vino, cerveza, etc. 

A EL ESTKRion. ínfusion ó cocimiento de las hojas, 
en tomentos, lociones, etc. 

Polvo, como tópico. 

El estracto de cardo santo entra en las pildoras de 
Sthalil y en las de Hécher. 

Opinase que el cardo santo fué traído de 
la India y presentado á Federico III como 
preservativo escelente de la migraña, ha- 
biéndole empleado los médicos de este em- 
perador con tanto éxito, que le valió el 
nombre de bendito que aun con.serva. Ig- 
noramos el fundamento de esta opinión, 
pero todo hace creer haya sido siempre espon- 
táneo, particulartnente en España. Después 
ha sido considerado como tónico, febrífugo, 
sudorífico y vermífugo, siendo emético á 
dosis elevadas. Su prescricion en la debili- 
dad de las vias digestivas, anorexia, dispepsia, 
atonía general, fiebres intermitentes , erupti- 
vas, etc., se ha creido conveniente. Apenas 
conocido antes de Gesalpino, elogiado des- 
pués con esceso, hoy apenas es usado ; así 
que Ghaumeton solo le consagra algunas 
líneas en su Flora médica al hablar de la 
centaura mayor; sin embargo, sus propie- 
dades le colocan al lado de la centaura me- 
nor, gencianaycalcitrapa. Hoffmann le com 
para y prefiere al ajenjo, recomendándole 
en multitud de dolencias aparentemente 
desemejantes y que se refieren á un estado 
esencialmente hiposténico. Para juzgar con 
acierto en lo espuesto y cuanto se refiere á 
épocas mas ó menos remotas, es indispen- 
sable tener en cuenta el lenguaje que en la 
ciencia se empleaba entonces, interpretarle 
sin prevención, linico medio de juzgar á 
nuestros predecesores, y entonces es fácil 
ver que si hay desacuerdo entre las pala- 
bras , suele haber conformidad en cuanto á 
jas cosas. Prosigamos: Pontedcra, recomien- 
da el cardo santo en los cólicos producidos 
por la demasiada distensión del colon oca- 
sionada por los gases, en las intermitentes, 
y particularmente en las q"!e no abandonan 
un momento al paciente; Uuland, siguiendo 
á Ettmuller, después de prescribir un emé- 
tico, administraba su cocimiento y el de cen- 



\<Á 



ÁLBUM DE LA FLORA. 



taura menor para oscilar cl sudor. Bauhino 
refiere que un médico alemán curalja las 
fiebres inliriniUiiles con cl polvo de las pe- 
queñas hojas del centro de la planta, el que 
ordenaba su vino caliente por tres noches 
consecutivas, polvo que, según Ellmuller, 
es un remedio popular contra las tercianas, 
siendo su cocimiento cuando se bebe ca- 
liente ajuicio del mismo, un buen sudorí- 
fico que corta las intermitentes benignas, 
cura la ¡tleuresia y purifica la sangre, lo que 
le liace útil, según él, en las afecciones es- 
corbúticas; Michaelis anadia á este coci- 
miento 4 ú 8 gram. de espíritu de nitro 
dulce, obteniendo, dice, efectos admirables 
de esta mezcla en hs pleuresias con gran di- 
ficultad de respirar. Gesnero usaba como 
antihelmíntico un polvo preparado con las 
hojas de cardo santo, canela, hinojo y azú- 
car, que hacia tomarpor la mañanaen ayunas 
con una rebanada de pan mojada en vino. 

Como atemperante, alexifármaca, anti- 
cancerosa, antipestilencial, etc., fué esta 
planta escesivamente elogiada por J. Bau- 
hino y Lange, y sobre todo por G. C. Pelri, 
Van Hartenfels y Otto. Simón Pauli la seña- 
la como el mejor remedio contra las fiebres 
malignas, y llega hasta decir que puede 
preservar de la peste, fiebres petequiales, sa- 
rampión y viruelas. Tales asertos no con- 
ducen mas que á considerarla dotada de 
actividad, y que merece la atención de los 
prácticos. Aussi , Linneo y Gilibert han 
comprobado su efecto satisfactorio en la 
debilidad de estómago, dispepsia y anorexia 
atónicas, fiebres intermitentes é ictericia, de- 
biendo asegurarse en esta última de que no 
existe flegmasía, en cuyo caso su acción, 
como la de todos los tónicos, seria mas per- 
judicial que útil. Le be visto en una epide- 
mia de tifus, asociado á la flor de manzanilla 
y achicorias, producir en cocimiento esce- 
lentes resultados en el período de dicha en- 
fermedad en que los tónicos llenin la indi- 
cación ; con él se sustituía para los pobres 
cl cocimiento antiséptico de nuestra Farma- 
copea, que es el que generalmente se emplea 
en tal caso. 

Hufeland cree ejerce acción curativa en 
el catarro crónico bronquial fijo, y para cuyo 
tratamiento prescribía la siguiente fórmula : 
Estracto de cardo santo I gram., del de 
dulcamara 15 deeíg., agua de hinojo 30 gr., 
de la de laurel real 4 gram. Dosis 60 gotas 
cuatro veces al dia. 



Las simientes de este cardo pasan por 
gozar de las mismas virtudes que el resto del 
vegetal, y eran empleadas en otros tiempos 
contra las obstrucciones del h'ujado y las fla- 
tuosidades, prescribíase también su emulsión 
confeccionada con el agua de amapolas en 
la pleuresía. Schrocder consideraba como 
remedio admirable en las enfermedades pü- 
tridas el estracto de cardo santo preparado 
con vinagre destilado, remedio que dice 
Ettmuller produce abundante traspiración á 
la dosis de üO centíg. á 1 gram. ."O cent, 
su agua destilada servia otras veces de ve- 
hículo á pociones escitanles y sudoríficas; 
su sal esencial se empleaba también en 
muchos casos, mas hoy una.s y otras están 
olvidadas. 

El cocimiento de las hojas, que es deter- 
sivo y tónico, puede emplearse con ventaja 
en las itlceras atónicas, (jangrenosas y aun 
cancerosas, así puede utilizarse el polvo, re- 
comendando Simón Pauli en las últimas 
lavarlas con su agua destilada ó cocimiento, 
cubriéndolas después con su polvo, por 
cuyo medio vio ,\rnaldo de Villanueva curar 
un hombre de una úlcera en una pierna que 
profundizaba hasta el hueso. 

Esplicacion de la lámina. Dibujo tomado del natu- 
ral, y con las d¡inensioii(>s que alcanza generalmente la 
paité dibujada; a simiente con su vilano y ei-te aislad*. 

Escamas del involucro escariosas y cilia- 
das en los bordes. {Cyamts. DC.) 

CENT.AÜREA CYANUS. L 

Cyanus. J Bauli. Cyanus segetum. C, 
Bauh. — Cyanus offi. Syng. Polyg. Fruslríx- 
nea. L. 

Aciano, — azulejo, — escobilla, — liebrecilla menor. 
Esp. Vidatguinhos, — loios dos jardines, i'urt. Bluet, — 
aubifoin, — barbean, — casse-íunetles, — bliiul des mois- 
sons, — blavéole. Franc. tílauc Icornblume. Al. lilue 
botlle. Ing. h'adun. Ar. Knorobloem. Hol. Ctano, — /o- 
ralia. It. 

Des. Tallo derecho, ramoso, velloso-tomentoso 
asi como las liojas; estas son liniarcs, sentadas, enteri- 
simas, las inferiores mas anchas, adel(,'a/.adas en su 
base á manera de peciolo, dentadas ó pinatííidas; aquc- 
nio con ombligo desnudo; (lores comunmente azu- 
les. Fl. Mayo. En los sembrados y entre las mieses. 

Partes usadas. La Qor. 

Esta planta, bastante abundante, llama 
la atención por el bello color azul de sus 
flores, el cual se modifica por el cultivo. En 
otros tiempos eran recomendadas contra 



FAMILIA COMPUESTAS. 



ios 



multitud (le dolencias mas 6 menos graves, 
y parlioularmeiile contra la línlropesia. Sus 
hojas hervidas en cerveza la hacen apcii- 
tiva, según se dice, siendo casi inerte ha 
caido en el olvido y cuando mas, ligura su 
agua destilada entre los medicamentos. la 
quo se tenia por astringente y emplea- 
ha en los males de ojos y contra los que 
tan huen resultado la atrihuian , que mere- 
ció el nombre vulgar francés de rompí; an- 
teojo.^. Sus flores suministran á la industria 
y artes un color azul natural muy bonito. 

Esplicacion de la lámina. Dibujo de Jimensiünes 
naturales; a raiz y hojas radicales; 6 llor del radio; c 
Ídem del cenlro. 

Escamas del involucro cscariosas y enteras 
en sus bordes. {Ceulaurium. ÜG.) 

CENTAUREA CENTAUI\IUM. L. 

Centaurium majus, foliis in piares lacinias 
divisis. G. Bauh. — Syng. Polyg. Frustrá- 
nea. L. 

Centaura mayor. Esp. Centaurea maior. Port. Cen- 
raurcc (grandi'), — centaurée commune. Franc. Great 
cenlaury. Ing. 

Desc. Planta p.nn tallo dereclio, ramoso: hojas pina- 
do-partidas pn lóbulos escurridos, lanceolados, fina y 
desigualmente aserrados y el terminal lanceolado. 
Fl. Julio. So encuentra en los montes de San Juan, 
Olot y lie otras muchas partes de España. 

Parles ufadas. La raiz. 

Recolección. Puede recolectarse todo el ano para 
usarse fresca ; cuando se la quiere conservar debe re- 
colectarse en primavera ú otoño; para desecarla se la 
divide en pedazos. 

Propiedades y nociones químicas. Dotada la raiz de 
la centaura mayor de un amargo intenso, indica conte- 
ner principios activos, sobre los que no se han hecho 
que sepamos investigaciones. 

PREPARACIO.NES FARMACÉUTICAS T DÓSIS. 

A EL INTERIOR. Cocimiento, 60 gr. por kii. de agua 
para tomar á tazas. 

Vino, (60 gr. por kii. de vino), BOálOOgram. y mas. 

Polvo, -i á 8 gram. en pídoras, electuario ó en vino. 

Esta raiz forma parle del polvo antí-artn'tico de la 
Mirándola, que en otros tiempos gozó de gran repu- 
tación. 

El sabor de la raiz de esta planta indica 
desde luego su tonicidad , y efectivamente 
se la ha colocado entre los tónicos, si bien 
hoy é inmerecidamente está olvidada, ha- 
biendo autor que la concede el primer lugar 
entre los amargos indígenos. En las afeccio- 
nes tenías del Iiigudo, en el catarro pulmonar 
crónico y en las hemorroides ¡lasivas. se la ha 
recüDocido útil, y Gamerarius la prescribía 



en las afecciones fa7M<'//6'rt^. Cuando se admi- 
nistra su polvo ó cocimiento á dosis elevada, 
dícesc, obra podero.samenlc sobre el sistema 
cutáneo hasta llegar á producir sudor. 

Esplicacion de la lámina. La parle dibujada tiene 
las dimensiones que ordinariainenle alcanza; a vilano; 
b el mismo aislado de la semilla; c semilla. 

111.— Vilano plumoso. 

GkN. Carlina. T. Cabezuela liomógama, multifloni , 
con todas las flores iguales. Involucro doble, el esterior 
formado de escamas espinosas separadas superiormente; 
el interior con las mismas prolongadas, escariosas, co- 
loreadas y radiantes. Receptáculo plano, fimbrijífero, 
alveolar. (Corola lampiña, S-Qda. Anteras con apéndi- 
ces lar¿os en el ápice y cios colas plumosas en la base, 
filamentos lampiños. Fruto oblongo-cilíndrico, cubierto 
de pelos sedosos apretados. Vilano formado de lamini- 
tas en una serie y unidas tres á tres ó cuatro á cuatro 
por la base, plumosas en el ápice. — Yerbas espinosas, 
duras, de Europa central y de Inda la región mediter- 
ránea, con involucro, cuyas escamas interiores parecen 
lormar el radio de la cabezuela. 

C.\RLINA SUB-ACAULIS. DC. C. ACAULIS. L. 

Carlina acaulas, magno flore. Dauh.- 
Tourn. — Cliamivleon albus. Glus. et off. — 
Syng Polyg. Igual. L. 

Carlina oficinal, — angélica carlina, — camelcon. Esp. 
Cameleao branca. Port. Carline,—chardonnelte,~char- 
dousse, — loque. Franc. Stemless carlina thistte. lr\g. 

Dksc. Tallo casi nulo, con una sola cabezuela; ho- 
jas pecioladas, lampiñas, pinatífidas y las lacinias hen- 
dido-dentadas, espinosas. Fl. Junio, Julio. Se encuen- 
tra en los sitios montañosos como los Pirineos, etc. 

Partes usadas. La raiz. 

Recolección. Se recoge en otoño, exigiendo la dese- 
cación aisun cuidado para evitar se enmohezca. 

Propiedades, nociones químicas y económicas. Esta 
raíz tiene sabor picante no desagradable y olor aromáti- 
co, por contener un aceite volátil bastante pesado, com- 
binado con una GUstancia resinosa. Con sus hojas seca» 
cuajan en algunas partes la leche, y en otras comen 
sus receptáculos carnosos como el de los cardos y alca- 
chofas ; liácese también una especie de dulce con miel 
y azúcar que se sirve en las mesas mas delicadas. 

PRLPARACIONES FAUUACÉUTICAS T DÚSIS. 

A EL INTERIOR. Infusion, 1 5 á Í2ü por ¡kii. de agua. 

Vino, (loa 30 gr. por 1 kii de vino blanco ó tinto) 
30 á too gram. 

Polvo, i á 8 grara. en suspensión en un vehículo, en 
bolos, pildoras, etc. 

Entra esta raiz en la triaca, orviétano, esencia alexi- 
fárrnaca de Stlial y otras preparaciones anticuadas. 

La raiz de carlina es considerada como 
tónica, sudorífica y diurética. Sin suficien- 
tes datos para asegurarlo, se dice recibió 
el nombre genérico, por haber revelado los 
ángeles á Gario-Magno su virtud alexilarma- 



401 



ÁLBUM DE LA FLORA. 



ca, valiéndose de lo que preservó y curó de 
la pesie f^ran parle de una armada. Lcincry 
y CIusío la llamaron camekon blanco creyen- 
do era uno de los cameleoncs de los anli- 
puos: mas Belon encontró después en Greta 
la planta que producía uno de estos, ó sea el 
verdadero cameleon blanco de aquellos. 
Chaumeton, al ocuparse de ella, se espresa 
asi: • Administrada por manos profanas y 
vulgares, la carlina apenas merece ocupar 
uno de los últimos puestos entre las plantas 
medicinales.» En oposición á este modo de 
ver, citaremos á Gilibert, que la elogia cs- 
traordinariamente; su infusión vinosa, dice 
le ha sido útil en el retiniatismo, duríroses, 
sarna, anorexia. flaluusidades, y amenorrea, 
además , según él, conforta los enfermos 
y acelera la crisis de las intermitentes 
atónicas. Desde luego se comprende bien 
que una y otra opinión son contradictorias 
y exageradas, siendo la verdad que no es 
inerte y que puede prestar buenos servicios 
en todos los casos en que está indicada una 
acción tónica y escilanle á la par; esto es 
lo que la razón dicta, y conforme con la opi- 
nión que emite Cazin al ocup:irse de esta 
planta. l*or algunos médicos se ha j)relen- 
dido hacer constar que la raiz de carlina es 
purgante cuando se administra en polvo 
á dosis elevadas, tal vez sea asi, una vez 
que sus principios químicos parecen indicar 
cierta energía. 

Esjplicaciou de la lámina. Dihujo de toda la planta 
con el tamaño que le es propio; a vilano y pistilo; 6 vi- 
lano y simiente. 

TRIBU II.— CORYMBIFERAS. RICH. 

Flores todas flosculosas, hermafroditas ó 
unisexuales, ó ya radiadas, que es lomas 
general, en cuyo caso las cabezuelas están 
formadas en su centro por flósculos y su 
circunferencia por semiflósculos ordinaria- 
mente femeninos ó neutros: receptáculo des- 
nudo y guarnecido de pelos y de pajas en 
igual número que el de las flores; estilo 
desprovisto del ramillete de pelos que carac- 
teriza el grupo anterior. 

1. Receptáculo guabmecido ds escamas t pelos 

Gk."^. Amthemis. DC. Cabezuela mullillora lieteróga- 
ma, con las flores del radio 1-seriales, lignhidas, fe- 
meninas, rara vez nulas é casi tubulosas; las del disco 
tubulosa?, 5-denladas, licrmafroditas. Roceptáculo con- 
vexo, oblongo ó cónico y con pajas membranosas entre 
lús flo.KS. Involucro empizarrado, ramas del estilo sin 
apéndices en el ápice. Aquenio rollicilo ó muy obtusa- 



nienlc i-guno, estriado ó liso. Vilano nulo ó formado 
por una nieinbranila muy corla, "litera é reducida A la 
milad, ó formando como una orcjilla liácia el lado in- 
terior. Verbas, rara vez sufrulescentes, ramosas, de 
Europa y Asia templada, abundantes en la región me- 
diterránea oriental, olorosas, coh hojas 1-¿-pina(lo-nar- 
tidas en lóbulos hendidos de varios modo?; ramos áfilos 
en el ápice, l-c6falos y cabezuelas sin bracleas y con 
corolas generalmente blancas. 

Sec. Chanueindam Cas. Aquenios enteramente 
calvos. Cabezuelas radiadas. 

ANTHEMIS NOBILIS. L. 

Chamcemelum oiloratum. Dod. — Chama;- 
melum noliile , seu leucanlhemum odurathis. 
BaLuh. — Chamomilla off. — Sing. Polig. Su- 
pérflua. L. 

Manzanilla romana,— manzanilla com.un ó verda- 
dera. Esp. Mdcclla romana. Port. Camomillc romaine, 
— camomille noble, — camomille odorante. Franc. h'a- 
millcn, — romische kamillen. Al. Camomille, — román 
camo7nille. Ing. Ehdahimirzis, — babounifih. Ar. Ilo- 
merlce, — rameelblonsler. Din. Boonsche kainill. Ilul. 
Camomille odorata. It. fíabuneh graw. Pers. Rumian 
iiioski. Pol. ñomashka rimskaia. Rus. Itomerska ca- 
millen blummer. Sa. Schamaindu pu. Tam. Capa- 
lia. Tur. 

Desc. Tallo derecho, sencillo, ramoso, un poco pu- 
bescente, velloso; hojas pubescentes sentadas, pinado- 
cortadas en infinidad de segmentos y estos en lacinias 
lineares cerdosas; escamas riel involucro obtusas, hia- 
linas en la margen; receptáculo con pajas lanceoladas, 
mochas, pero mas ttirlas que el flósculo y algo roldas 
por los lados. Fl. Abril, Mayo. Se encuentra en los 
alrededores de Madrid y otras muchas partes de España 
entre los sembrados, cultivándo.5e también. 

Parles usadas. Las cabezuelas ó flores, y alguna 
vez la yerba. 

Recolección y cultivo. La manzanilla se multiplica 
por acodo en la primavera ; escardándola hasta que 
hayan desaparecido las plantas parásitas; es el único 
cuiíiado que exige, reuniendo la ventaja de no nuererla 
las bestias como pasto. Plantada en principios de Mar- 
zo, en los primeros días de Abril ofrece una recolec- 
ción abundante que puede continuarse en todo Mayo; 
sus primeras flores son semi-dobles, piTo á medida que 
va acercándose el tiempo de su recolección se hacen 
dobles, y entonces son muy buscadas por el comercio 
á causa de su blancura, la que adquieren con perjuicio 
de sus virtudes, debiendo elegirse en un tórmino me- 
dio de desarrollo; influye sin duda sobre su blancura el 
estado de desarrollo de" las flores; pero en general con- 
viene cogerlas cuando están abiertas en sus tres cuar- 
tas partes, y tanto mas si se teme una tormenta. Su 
desecación exige algún cuidado, la cual debe efectuar- 
se en el menor tiempo posible y en un lugar seco, 
fresco y oscuro. Debe darse la preferencia á la manza- 
nilla silvestre por estar comprobada su mayor actividad 
por mas que no ofrezca tan buena vista. Suele mez- 
clarse con la flor de otra planta de la misma familia y 
aun del mismo género; la sola inspección de las flores 
dudosas, teniendo presente los caracteres botánicos que 
la liemos asignado, bastará para conocer el fraude. 

Propiedades y nocioties químicas. Las flores de 
manzanilla, tal como se encuentran en las oficinas de 
farmacia cuando han sido bien recolectadas y conser- 
vadas, son blancas, de olor aromático bastante agrada- 
ble, sabor amargo, cálido y balsámico. Contienen un 
aceite volátil de color azul de Prusia, un principio po- 
mo-ri'siiioso, alcanfor y un poco de tanino. El agua y 
alculiol disuelven sus principios activos. 



FAMILIA COMPUESTAS. 



408 



Suslanciat incompatibles. Disoluciones degelatinn, 
infusión de quina, sulTato ferroso, cloruro mercúrico 
y «ales de plomo. 

I'IIEPARACIO^ES FARMACÉUTICAS T DOSIS. 

A EL INTERIOR, [nfusioii ícapiíulos y cabezas ó flo- 
res) núm. 10 i 12 por kil. de nguu; 2 í 4 gram. para 
facilitar el vómito; 8 á 13 grain. como febrífuga. 

Polvo, 50 centíg. como estoinítico, Iónico y carmi- 
nativo; 4 á 8 gram. ó mas en agua ó vino, en pildo- 
ras, ele, como febrífugo. 

Agua destilada, 30 á (00 gram. como voliiculo de 
misturas escitanles. 

Jarabe, (I parte de flor fresca sobre 2 d« agua y 3 
de azúcar), lo á 00 gram. 

Tintura, (I sobre 8 de alcohol á IS"), 4 á 10 gr. en 
poción. 

Vino (I sobre 30 de vino), 25 á 30 gram. 

Estracto{{ sobre 9 de agua), 50 cenlíg. á I gram. 
como tónico; 3 á 4 gram. como febrífugo en pildoras, 
bolos, etc. 

Conserva {i por 3 de azúcar), 1 á 4 gram. 

Aceite esencial, i á 5 gotas en los calambres del es- 
tómago. 

Tintura oleosa (1 por 8 de aceite, preparado al fuego 
en baño de M;iria), 10 á 20 gram. como vermífugo. 

A EL ESTF.RiOR Infusion mas ó menos concentra- 
da, en lociones, fomentos, cataplasmas y enemas. 

Aceite esencial, C. V. en friciones resolutivas y anti- 
sépticas. 

Tintura oleosa, en linimento, fricciones y embroca- 
ciones. 

La manzanilla entra en varias preparaciones magis- 
trales como el elixir de vitriolo de Mynsicht, esencia 
carminativa de Wedeluis, etc. Obsérvese que los pre- 
parados de manzanilla varían en las propiedades según 
su forma; así el cocimiento, estrado, conserva y tintu- 
ra, son particularmente tónicos, mientras que el agua 
distilada, jarabe, infusion son mas escitantes y anti- 
espasmódicos, debido al aceite volátil que contienen. 

Las flores de manzanilla romana son tóni- 
cas, febrífugas, antihelminlicas, emenago- 
gas y anliespasmódicas; á sus cualidades tó- 
nicas fijas reúnen las de ser escitantes difu- 
sibles; por su acción sobre el sistema ner- 
vioso, entonan los órganos sin producir 
eretismo. Están recomendadas en la langui- 
dez de estómago, digestiones difíciles, cólicos 
ventosos, dispepsia, hipocondría, diarrea ató- 
nica, fiebres mucosas, pútridas, continuas ó 
intermitentes, amenorrea, histerismo, clorosis 
y afecciones verminales. Su infusión favorece 
la acción de los eméticos y hasta llega á 
ser por sí sola vomitiva cuando se toma á 
grandes dosis, bajo cuya forma y manera la 
usan con este objeto los ingleses y suecos. 

La importancia que tienen estas flores 
como febrífugas, data de los tiempos mas 
remotos; asi que Galeno dice que los sabios 
de Egipto la dedicaron al sol por su eficacia 
contra las fiebres, y Merat y de Lens, refi- 
riéndose á los tiempos de Grecia, añaden 
que con el nombre de parthenion eran ein- 
ToMO U. 



picadas contra las inlermilcnlcs, siendo la 
quina de aquella época. Dioscórides reco- 
mienda su polvo para quitar los accesos de 
de las fiebres; Próspero Alpino las elogia 
como febrífugas, y Ray recomendaba una 
mezcla de ellas y otros medicamentos para 
prevenir los accesos de las mismas. Iloff- 
mann las prefiere á la quina en las intermi- 
tentes rebeldes; Cullcn administraba su pol- 
vo á la dosis de 2 á 4 gram. en la intermi- 
sión, habiendo observado que cuando causan 
efecto purgante, no tienen acción contra la 
fiebre ; Schulz refiere una observación en 
que una cuartana que se habia resistido por 
cuatro años á multitud de medios poderosos 
empleados contra ella, cedió con el uso de 
la flor de manzanilla en polvo; Morlón , que 
la usó con frecuepcia en el colegio de Coyth, 
se vanagloria de haberla empleado contra 
las intermitentes y la considera como igual 
á la quina; la asocioba muchas veces el an- 
timonio diaforético y sal de ajenjos. 

Bodart coloca la manzanilla romana en el 
primer lugar entre los febrífugos indígenos, 
citando en apoyo de esta opinión muchas 
observaciones de intermitentes curadas con 
ella, y que se habían resistido á la quina. El 
olvido en que está la planta en cuestión, es 
debido á dos causas: 1,*, por darse la pre- 
ferencia á la flor doble de la planta cultiva- 
da; y S.'', por despacharse muchas veces 
por ella la flor de matricaria doble, que se 
laasemeja mucho.» Hasta el escéplico Chau- 
meton, según le califica Cazin, a.segura que 
la infusion simple ó vinosa es el tínico re- 
medio para combatir las pirexias periódicas 
de primavera, añadiendo que ha tenido mil 
veces ocasión de comprobar su eficacia. Los 
hechos recogidos y observados por Wau- 
ters,Masius, Vernhe, Maréchal y Dubois, de 
Tournai, corroboran esta virtud anli-periódi- 
ca, y Cazin, de tres casos en que la empleó 
para conocer su efecto, en dos correspondió 
perfectamente, y en el tercero cedió la fiebre 
inmediatamente después de haber usado la 
corteza de sauce blanco. Generalmente la 
asocia á otros febrífugos indígenos tales 
como la calcitrapa, centaura menor, ajen- 
jos, corteza de sauce, etc., mezclas que cor- 
responden mejor, dice, que los febrífugos 
tomados aisladamente, sobre todo, í-i se tie- 
ne el cuidado de combinar los principios 
amargos y astringentes con los aromáticos, 
y añade al ocupar.sc de esta cuestión: cSe 
han preocupado mucho buscando un suce- 
U 



lOfi 



ALBÜM DE LA FLORA. 



(láneo (le la quina, sucedáneo que posea él 
solo todas las cualidades de la corteza del 
Perú, que produzca sus efectos en las mis- 
mas dosis y con igual prontitud; es preciso 
si se quiere obtener un buen resultado, no 
detenerse en la comparación, tomar los fe- 
brífugos indígenos por lo que son, adminis- 
trarlos á dosis elevadas, arreglar las fór- 
mulas á las circunstancias mórbidas, apli- 
carlas oportunamente y continuar su uso 
por bastante tiempo.» Lo que es singular 
en el estudio de algunos febrífugos indíge- 
nos y de la manzanilla en particular, dicen 
Trousseau y Pidoux, es que son eficaces en 
el caso en que el anliperiódico por escelen- 
cia, la quina, lia fracasado por completo, 
por lo que pudiera deducirse sin gran es- 
fuerzo de estos hecbosescepcionales, que la 
manzanilla y sus análogos combaten con 
mas energía las fiebres periódicas que la 
qnina y sus preparados, y por tanto, que 
debieran preferirse; mas lo que verdadera- 
mente puede confesarse, es que en ciertos 
organismos ó en determinadas fiebres no se 
modifican por aquel agente terapéutico y no 
se resisten á tal ó á cual, la manzanilla 
por ejemplo, sin que esta sea mas heroica. 
La inercia aparente de la quina no es aquí 
sino relativa á la idiosincrasia, así como la 
actividad de la manzanilla es relativa tam- 
bién á la misma; por esto mismo sucede 
que un cambio de habitación, una ligera 
emoción, hacen desaparecer un hábito fe- 
bril, lo cual no habian conseguido las mas 
fuertes dosis de quina ó quinina. 

En las fiebres mucosas y pútridas usa 
Cazin la infusión de manzanilla á la que 
adiciona vino blanco ó aguardiente, agua 
de azahar, y unas gotas de éter, según la 
indicación que se presenta. Roques emplea 
como vermífugo la mistura siguiente: man- 
zanilla romana, un puñadito, hágase hervir 
ligeramente en 125 gram. de agua y déjese 
en infusión por una hora; cuélese después 
con espresion, y añádase unos terrones de 
azúcar, una cucharada pequeña de zumo de 
limón y una grande de aceite común, para 
dar en dos veces á los niños. La infusión de 
manzanilla se emplea vulgarmente en el có- 
lico ventoso ó cspasmódico; ligeramente azu- 
carada y tomada caliente á pequeñas tazas, 
calma los accesos de histerismo, desvane- 
ce las flatuosidades y bostezos y espasmos 
que los acompañan, provocando un dul- 
ce calor, casi siempre saludable; es útil 



también en la guta vaga, sobre todo cuando 
se fija en el estómago, habiendo conseguido 
el doctor Budig con el uso del aceite esen- 
cial de manzanilla, á la dosis de una gota 
por mañana y tarde en azúcar de leche, cu- 
rar un enfermo que padecía hacia muchos 
años dolores periódicos ó calambres. 

Últimamente, el doctor Lecointe ha usa- 
sado con éxito notable en ciertos casos de 
neuralgias faciales de tipo periódico ó no, la 
manzanilla en polvo ó en infusión concen- 
trada, después de haber ensayado infructuo- 
samente otras medicaciones preconizadas, en 
comprobación de lo que da cuenta de varias 
observaciones notables. 

Sabido es el uso tan general que se hace 
de la tintura oleosa de manzanilla, siendo 
útil en el meteorismo, particularmente el de 
lasTiebres graves, si se teme el uso interno 
de los escitantes y en fricciones sobre lases- 
tremidades debilitadas por la gota y reuma- 
tismo. Se usa muy á menudo como vehícu- 
lo en los linimentos calmantes, antiespas- 
módicos, alcanforados, laudanizados, etc., y 
Cazin la ha puesto en uso con ventaja al in- 
terior como vermífugo, á la dosis de una 
cucharada sola ó mezclada al zumo de limón 
ó agua de menta. 

Esplicacion de la lámina. Dibujo de tamaño natu- 
ral, presentándose por lo cemun la planta con las la- 
cinias de las hojas mas ténuss; a escama ó paja del re- 
ceptáculo; li semiflósculo; c estambre; d receptáculo 
común. 



GÉfí. Anactclus. Pers. Cabczufla con infinitas (lo- 
res, heterógama, con las del radio liguladas, femeninas 
ó medio liguladas, rarisimí vuz tubulosas y las del dis- 
co hermafroditas, calloso S-dent^idas. Receptáculo có- 
nico ó convexo, pajoso. Involucro pauci-serial, casi 
acampanado, mas corto que el disco. Todas las corolas 
con el tubo complanado, 2-alado y sin apéndices. Aque- 
nio plano-comprimido, rodeado de alas anchas, ente- 
ras y coronado por un vilano corto, irregular, denticu- 
lado y casi continuo con las alas. — Yerbas mediterrá- 
neas con hojas alternas, pinado-lo*iadas; pedúnculos 
l-céfalosrara vez corimbosos y ligúlas blancas ó casi 
nulas. 

ANACYCLUS PYRETHRUM. DC.-ANTHEMIS PIRE- 
THRU.M. L. 

Pyrcthrum flore bellides. C. Bauh. — 
Pyrethrum officinale. Mer. — Syng. Polyg. 
Superflua. L. 

Pelitre, — piretro. Esp. Pyrettiro. Port. Pyreltire. 
Franc. Pellitory of Spain. Ing. Speilchelwurlz, — ber- 
Iram, Al. Dan. Su. Akur, — udcark, — Jcarba. Ar. Spes- 
tteurt. Dan. Tandworlel. Hol. Piretro. It. Zebue siete. 
Pol. AlilcaraJcarum. Tam. 



FAMILIA COMPUESTAS. 



107 



Desc. Tallos muciios tendidos, un poco ramosos y 
pubescentes, Iiujas radicales cstendiifas, pecioladas, 
casi latnpiñas, pinailo-oorladas en sefjinenlos pinailo- 
parlidos en lóbulos lineares alesnadus, las del tallo 
sentailas; ramos Icéfjl.is; escarnís del involucro lan- 
ceoladas, puntiagudas, parduscas en la miirfjcn; rjcep- 
táculo convexo con pajas (d)lonaotrasovadas, obtusas. 
Fl. Juniíi, Julio. En Arabia, Berueriá, Siria; en Monl- 
peller (Cazin). cultivándose en algunos jardines. 

Partes usadas. La raiz. 

Recolección. Nada ofrece de particular, sino que 
debe cogerse la raiz del primer año. Por fraude suelo 
darse la de la térmica denominada en algunas obras Pe- 
litre umbelado y quo tal vez sea el pelitre de Diosco- 
rides. 

Propiedades y nociones químicas. Esta raiz es de 
sabor ardiente y que provoca una salivación abundan- 
te; según Dcsfontaines, cuando se la tiene recien coji- 
da en la mano, produce sensicion de frió muy notable. 
Del análisis de Gautier resulta contener: primero, un 
aceite fijo, el cual parece producir su sabor acre y pi- 
cante; segundo, principio colorante amarillo; tercero, 
goma; citarlo, inulina, leñoso y algunas sales. Koene 
la encontró compuesta de una sustancia parda muy 
acre, de aspecto resinoso, insoluble en una disolución 
de potasa cáustica; aceite fijo de color pardo-oscuro, 
acre y soluble en la potasa; aceite amarillo, ácro, igual- 
mente soluble en la potasa; tanino (trazas), goma, inu- 
lina, sulfato, cloruro y carbonato calcicos, alúmina, 
sílice, óxidos de hierro y manganeso, leñoso y pérdida, 
2,60. Los tres primeros principios constituyen la pire- 
trina, según Koene, que es parda, blandusca y pegajo- 
sa, de olor fastidioso y nauseabundo, sabor urente, 
ocasiona rubefacción en la piel; es insoluble en agua, 
soluble en alcohol, éter, ácido acético, aceites volátiles 
y fijos, existiendo en mayor cantidad en la corteza que 
en la parte leñosa. Los ácidos nítrico y clorohídrico no 
tienen acción sensible sobre ellas, el sullúrico la disuel- 
ve y destruye el principio acre. 

PHEPAR.ACIO.NES FARM.\CÉUTIC.4S T DOSIS. 

Á EL INTERIOR. Polvo, 23 á 30 centígramos, y mas 
progresivamente en pildoras. 

Tintura alcohólica, (1 por 4 de alcohol á 30 grados), 
2 á 4 gramos en poción. 

A EL ESTERioR. Cocimicnlo, (30 gramos por 2o0de 
agua) ,escitante en gargarismos y sobre la piel. 

Vinaqrc; colulorio odonláUjico de Fox, (raiz 1 gram., 
opio i cenlígram., vinagre 12 gram; macérese por al- 
gunos días y fíltrese) , para calmar los dolores de 
muelas. 

Tintura etérea, (raiz de pelitre, i; éter sulfúrico, i; 
prepárese por desalojamiento), odonlálgico estreinada- 
mente acre. 

Tintura oleosa, (raíz de pelitre, 1; aceite, 2; digié- 
rase pur algunos días, colándose con espresion), rube- 
facie-ite. 

Potro, como estornutatorio. 

Raiz en pequeños pedazos, como siálagogo , masti- 
cándolos. 

Entra en varios elixires ondontálgicos como el de 
nuestra Farmacopea, etc. 

Entre los siálagogos indígenos es la raiz 
de pelitre uno de los mas poderosos por su 
actividad; cuando se la mastica produce sa- 
livación abundante y viva irritación con 
calor abrasador en la boca ; se la aconseja 
en las ingurgitaciones de las glándulas sali- 
vares, inflamaciones fluxionares indolentes de 
las amígdalas j fluxiones mucosas de la farin- 



ge, dolores reumáticos dentarios y parálisis 
de la lengua, contra cuya afección la em- 
picaba Galeno en fricciones sobre la colum- 
na vertebral. lil mismo combalia las liebres 
inteni)ilentes, aplicando sobre el cuerpo du- 
rante los calofríos y después de dar unas 
friegas, compresas empapadas en su coci- 
miento, medio notable y análogo al uso de 
los pediluvios sinapizados propuestos para 
evitar el acceso. El mismo cocimiento se ha 
usado en fricciones para friccii-nar las es- 
tremidades en la par;ílisis y para provocar 
la traspiración cutánea. En polvo, aspirada 
por la nariz, produce estornudos violentos. 

El pelitre no se usa ¡nterioriTientepor mas 
que sea un violento escitante; Nacquarl, ha- 
biendo aconsejado su uso en una hemiple- 
gia, ocasionó durante dos dias un flujo de 
saliva que comparó á la orina viscosa que 
se presenta en ciertos casos de catarro de la 
vejiga; el pedazo que tomó el paciente, 
descendió al estómago, y al cabo de al- 
gún tiempo cesaron los accidentes. En la 
India, lus Wytiens, prescriben su infusión 
con la de gengibre, como estimulante y cor- 
dial, contra la letargía y parálisis y en cier- 
tos períodos del lifits. Edward Oxley elogia 
esta raiz en \as parálisis reumáticas , prescri- 
ta al interior á la dosis de 50 á 75 centi- 
gramos dos ó tres veces al dia, entera ó en 
polvo interpuesto en mucílago ó miel ; sin 
embargo, su uso debe ser vigilado. También 
se la ha propuesto como incisivo en las afec- 
ciones pituitosas del pulmón; «creemos, di- 
cen Merat y de Lens que es un desacierto 
despreciar el uso interno de esta raiz. » 

Esplicacion de la lámina. Dibujo de un ramo de la 
magnitud que alcanza generalmente cuando se cultiva 
la planta. 



Gé.n. AchilLíBa. Neck. Cabezuela con infinitas flores, 
lieterógama, con 4 ó 6 en el radio, femeninas, liguladas, 
acortadas, comunmente deformes, rara vez nulas; las 
del disco hermafroíiitas, tubulosas, 5-dentadas. Involu- 
cro aovado oblongo con escamas empizarradas, rarísima 
vez pardas en la margen. Kijceptáculo cslrecho, casi 
plano o comunmente alargado en forma de raquis (en 
una misma especie), con pajas oblongas hialinas entre las 
llores. Tubo de la corola complanado. Aquenio oblon- 
go, lampiña, complanado, calvo, sin alas, pero con 
márgenes casi en forma de nervios. — Yerbas perennes, 
las mas de Europa, con hojas alternas variables y cabe- 
zuelas corimbosas ron el radio blanco, purpúreo, amarillo 
ó blanco-amarillento. 

ACHILL.EA MILLEFOLIUM. L. 

Millefolium vulgare álbum. C. Bauh. — 
Tourn. — Millefollium str alióles pennatum 



108 



ÁLBUM DE LA FLOKA. 



terrestre . J. Hauli. — Slratiolea millefulia. 
Fuclis. — Adiilltva. Üiosc. — Millefolium off. 
— Syng. Polyg. Frustránea. L. 

Milenrama, — mile folio, — flor do la pluma. Ksp. — 
Mitlefolio. Porl. — Millcfcuille, — millcfcuitle commune, 
— millcfeuiUe des pharmacies, — herbé aux charpen- 
tiers, — herbé atix coupures, — herbé au.r roituricrs, — 
herbé aux militaires, — saurcilde Venus. Kraiic. — Com- 
mon milfoil or yarrow. Ing. — Schaafnarbe. Al. — Oin 
alfouarak, — ra-lUfle, — harhwns,~iorakumble. Din. — 
Duizeiidblad. Huí. — lUilU'foyíio. It. Tysiacznik. l*ul. — 
Dcclika. Su. 

Desc. Tallo derecho algo vclUso, asurcado superior- 
mente, sencillo ó ramoso en el ápice; hojas radicales 
pecioladas, las del tallo casi sentadas, todas casi lampi- 
ñas, pinado-cortadas en segmentos pinado-partidos en 
lóbulos lineares, 3-5-lidüs; corimbo compuesto como 
amanojadc; involucro trasovado-oblongo, casi lampiño; 
lígulas 4-o-lrasovadas; receptáculo con pajas oblongas, 
agudas, hialinas. Fl. Junio, Julio. Común en los prados 
y cerca de lus caminos de casi toda España. Presenta 
alguna variedad. 

Partes usadas. Las hojas, sumidades floridas y raiz. 

fíe colección. Debe venQcarse la de Ins hojas y sumi- 
dades durante la floración, la raiz como la de las demás 
plantas vivaces. 

Propiedades y nociones quimicas. Esta planta tiene 
olor aromático débil, su tallo y hojas sabor astringente, 
amargo; y sus flores amargo y ligeramente aromático; 
la raiz fresca exhala olor alcanforado, diferencia que 
es debida á contener estas últimas un aceite volátil de 
olor muy penetrante, sabor cálido y que se obtiene lá- 
cilinenle por destilación; mientras que las hojas y flores 
iudican contener un principio resinoso, amargo, estíp- 
tico, unido á un mucílago. La infusión de la milenrama 
se ennegrece por el sulfato ferroso; Gmelin y Dubois, de 
Tournai, han intentado por varias veces comprobarlo, y 
solo ha producido eu sus ensayos coloración verde. El 
agua, vino y alcohol disuelven sus principios activos. 
Zanon, químico italiano, analizándola lia encontrado un 
principio nuevo, la achileina. En Dalecarlie se reemplaza 
con ella al lúpulo en la fabricación de la cerveza, loque 
la hace, según se dice, una bebida muy escitante. 

PREPARACIONES FARMACÉUTICAS T DOSIS. 

Aelinterior. Infusión, 10á20gram.por500grani. 
de agua hirviendo; esta infusian se altera con pronti- 
tud, razón por la que no debe prepararse masque la 
cantidad que pueda tomarse en dos ó tres veces. 

Zumo, 'óO á 100 gram. en poción. 

Agua destilada (1 por 12 de agua), oO á 100 gram. 
en poción- 

Aceite esencial, oO centíg. á 1 gram. en poción. 

Estrarto, 4 á 10 gram. en poción. 

Jarabe (i de planta fresca por O de agua hirviendo y 
12 de azúcar), 30 á 60 gram. 

Áelesterior. Cocímíenío, de30 á 60gram. porkil. 
de agua, para lociones, fomentos, baños y enemas. 

Polvo, como astringente y cicatrizante en las heridas 
recientes. 

El milefolio entra en algunas preparaciones oficinales, 
como el agua tulneraria, etc. 

La reputación de esta Achillira es muy 
antigua; su nombre, según Plinio, le debe á 
haberse valido de ella el primero Aquiles 
para curar las heridas de sus compañeros 
de armas. £s considerada como tónica, 



estimulante, anliespasmódica, emenagoga, 
febrífuga etc. y estaba en otros tiempos des- 
tinada á llenar multitud de indicaciones. La 
innumerable lista do las enfermedades que 
se creyó podiu curar, llegó á inspirar des- 
confianza y se concluyó por abandonarla, 
hasta el punto de no mencionarse siquiera 
en las obras modernas de terapóutica. 

Esto no obstante, se la usa con 6.x.ito en 
las afecciones nerviosas atónicas, hemorragias 
pasivas, flujos mucosos, supresión de las re- 
glas, afecciones catarrales crónicas. Taber- 
nícmontanus la elogia contra la epilepsia. 
V. Hoffmann, Sthal y Gruuer preconizan sus 
sumidades floridas en el histerisma , hipo- 
condría, cardialgia , cólicos ventosos ó espas- 
módicos, e¡)ile[)sia, hemorragias pasivas, afec- 
ciones reumáticas, calculosas, etc. Ferrein la 
tiene por i'ilil en las hemorragias, fiebres in- 
lermitenles y aborto; ¡Vlaumery considera su 
infusión como muy eficaz en las enfermeda- 
des nerviosas, habiéndole correspondido en 
las convulsiones de los niños variolosos y mu- 
jeres histéricas; ha precavido fiebres puerpe- 
rales en las recien paridas , restableciendo 
los loquios; curó una epilepsia precedida de 
la supresión menstrual restableciendo las 
reglas; hizo cesar un espasmo general con 
rigidez tetánica, consecuencia de una ca- 
lentura maligna, produciendo ptistulas en la 
piel que fueron criticas; si hemos de creer 
al médico que copiamos, las mujeres preña- 
das pueden evitar las consecuencias del par- 
to y la fiebre puerperal, usando su infusión 
antes de aquel; bebida durante un mes, 
añade este práctico, tiene la propiedad de 
calmar los dolores de las hemorroides y de- 
tener \os flujos blancos escesivos. «No dudo, 
dice Maumery, que se me creerá un entu- 
siasta ó visionario; no soy ni uno ni otro, 
sino un profesor que me propuse por ley 
desde el principio de mi práctica, no pre- 
juzgar en pro ó en contra de un remedio, al 
contrario conformarme con los sabios pre- 
ceptos que pudiera encontrar en los mas cé- 
lebres prácticos , alejándome de todo siste- 
ma... se podrá criticar mi candor.» Se 
gun Joerdens, una infusión fuerte de mil- 
enrama disminuye la leucorrea inveterada, 
y puede llegarse, asociándola al carbonato 
potásico, á curar la leucorrea reciente; Me- 
yer la emplea felizmente en las mismas afec- 
ciones, y Dubois, de Tournai, observó sus 
buenos efectos en dos casos de aquella. 

Buchwald, Losecke, Riviere, Boerbaave, 



FAMILIA COMPUESTAS. 



409 



Alberli, Lobcl y otros muchos autores la 
consideran como muy eficaz enlasliomorra- 
ragias. Prácticos que no escriben, pero que 
observan atentamente el efecto de los medi- 
camentos, dice Roques , me han dicho ha- 
ber empleado con éxito el zumo para dete- 
ner las hemoptisis rebeldes á la sangría 
y bebidas atemperantes; cuando la infu- 
sión ó cocimiento no basten, se diluyen en 
agua aluminosa.» Hufeland prescribe la in- 
fusión de las sumidades contra el flujo celia- 
co y hepático, para forlilicar los intestinos 
después de la mwlena y como tratamiento 
consecutivo, la misma en lavativas para 
precaver las recidivas; Burnet la habia re- 
comendado ya en la misma forma céntralos 
flujos hemorroidales escesivos, siendo en esta 
dolencia sobre todas, asi como en las he- 
morragias del recto, donde se muestra eficaz. 
Trunk, recojió gran número de observacio- 
nes referidas por diversos autores y mas re- 
cientemente Teissier en 1857 ha publicado 
un trabajo, en el cual prueba con hechos ir- 
recusables, que esta planta tan injusta- 
mente desdeñada hoy, tiene una acción real 
y especial contra los flujos hemorroidales 
muy abundantes; en la imposibilidad de po- 
der trascribir su memoria muy interesante 
por cierto, remitimos al lector i\ la Gacela 
médica de Lijon, 31 de enero y 15 de febre- 
ro de 1847, donde esta se publicó, y nos 
limitaremos á esponer sus conclusiones que 
son las siguientes: l.^Que la milenrama 
administrada á el interior bajo la forma de 
infusión ó zumo, tiene una acción poderosa 
sobre los tumores hemorroidales : 2." Que 
tiene la propiedad de moderar y aun de 
suprimir los flujos hemorroidales escesivos, 
propiedad preciosa en el caso de ser estos 
considerables para poder ocasionar, como se 
ha visto muchas veces, la pérdida de las 
fuerzas y hasta la anemia. 3.* Que tiene 
también la propiedad de detener las secre- 
ciones mucosas y puriformes del recto, que 
tienden á ingurgitaciones hemorroidales y 
no á degeneraciones cancerosas. 4." Que su 
acción anlihemorrágica no es esclusivaraen 
te el resultado de una simple astricción que 
pueda ser repercusiva, sino que obra de una 
manera especial y directa sobre los vasos y 
nervios del recto, y que esta acción, según 
lo manifiestan algunos autores, es en efec- 
to á la vez, astringente, tónica y sedante. 
5." Que el uso de este medicamento debe 
reservarse sobre todo para los flujos hemor- 



roidales pasivos, con un estado varicoso y 
atonía del recto y para los mismos, si bien 
activos, que puedan ocasionar por su abun- 
dancia una debilidad profunda y desórdenes 
en la salud general. 

Gazin ha tenido ocasión de comprobar lo 
consignado en las conclusiones que prece- 
den, y cita dos observaciones en que consi- 
guió feliz resultado con el milefolio, sin que 
los medios empleados anteriormente produ- 
jeran ni aún alivio. 

En cuanto á su virtud emenagoga, Rou- 
zier-Joly, de Glermont, la ha demostrado sin 
género de duda. Cuando la supresión es 
producida por una causa pasagera, como el 
frió ó una emoción moral p. e., la infusión 
cargada de esta planta, dada por la mañana 
en ayunas y repetida por tres ó cuatro dias, 
hace aparecer el flujo menstrual, algunas 
veces una media hora tan solo después de 
tomarla primera dosis; debe atenderse para 
su prescripción á que la época de la reapa- 
rición de aquel apenas haya pasado, y que 
se presenten síntomas que anuncien una 
tendencia fluxionaria al útero. Su uso con- 
tinuado cuando no reaparece la regla, no 
produce perjuicio á la salud, ni ha ocasiona- 
do nunca accidente alguno al principio de 
un embarazo ignorado. Los hechos consig- 
nados por este autor tienden á probar que 
la milenrama no solo es eficaz en las su- 
presiones por causas accidentales, sino que 
puede asimismo emplearse ventajosamente: 
primero, para favorecer el aumento del 
menstruo cuando es insuficiente; segundo, 
para provocar la regla que ha desaparecido 
por la influencia de una diátesis, de un es- 
tado fluxionar hacia las partes superiores, 
del empobrecimiento de sangre; tercero, en 
fin, para hacer reaparecer los loquios su- 
primidos bruscamente. Parece no ejerce este 
medicamento efecto alguno en las jóvenes 
en que el menstruo se establece dificilmente 
ú ofrece irregularidades en las primeras ma- 
nifestaciones. 

El uso de este vegetal como antihe- 
morrágico y emenagogo es vulgar en 
las campiñas, no tan solo en la medicina 
humana, sino también en la veterinaria 
tradicional, los labradores emplean el coci- 
miento concentrado en la hematuria y flujos 
de sangre de las bestias y la retención de 
las secundinas de las vacas, etc. 

En algunas comarcas, los campesinos 
usan el citado cocimiento contra las Ínter- 



lio 



ALRUM DE L\ FLOU\. 



initeatcs. Pupiti lia hecho en si mismo y con 
algunos enfermos ensayos que prueban que 
la Acliilenia á la dosis de 50 centig. á 1 gra- 
mo por (lia. ilisuella en agua, es un icbriiu- 
go eficaz. Ciinvenienlc es verificar la pro- 
piedad de csle principio activo, si no tam- 
bién el asegurarse de su acción en los casos 
patológicos en que la planta es empleada. 
La milenrama ha sido preconizada además 
en otras diversas dolencias, tales como las 
afecciones catarrales crónicas, disenteria, ti- 
sis, asma húmeda, etc. Hufeland la encuen- 
tra muy útil en la tos gástrica; después de 
administrado un vomitivo, hacia lomar al 
enfermo su infusión que bebia friíi por ma- 
ñana y tarde. — Según Ilanin, sus sumida- 
des pueden en multitud de circunstancias 
reemplazar la manzanilla. — Ricliart , de 
Nancy, la ha empleado en muchas epide- 
mias eruptivas y en diversas enfermedades 
que ofrecían determinado grado de eretis- 
mo nervioso, y cada vez obtenía resultados 
mas satisfactorios. La primera vez que la 
empleó fué en una epidemia de sarampión, 
que bajo la influencia de un cambio repen- 
tino de temperatura, adquirió en poco tiem- 
po carácter perniciosa, manifestándose con 
todos los síntomas que le son propíos en este 
caso, recurrió á la infusión bebida y en ene- 
mas, y hasta algunos de los pequeños en- 
fermos los mandó envolver en un lienzo em- 
papado de esta infusión; desde luego cesa- 
ron los accidentes propios á tal estado de 
la dolencia, marchando esta prontamente á 
su fin á pesar de la persistencia de las mis- 
mas condiciones atmosféricas, l^a segunda 
vez la ensayó en una epidemia de escarlati- 
na, con angina grave, fiebre intensa, erup- 
ción difícil que se manifestó lentamente, 
acompañada de delirio, etc. Los medios or- 
dinarios habían fracasado y sucumbido mu- 
clios enfermos cuando Richart usó el mile- 
folio, que dio completo resultado. El mismo 
tratamiento hizo cesar rápidamente las con- 
vulsiones que acometen á los niños durante 
la dentición. Prescribe además este práctico 
la infusión dicha, en bebida, en enemas ó co- 
mo tópico al vientre, en las jóvenes donce- 
llas cuya menstruación es difícil y doloro- 
sa, y en las recien paridas y atormenta- 
das por cólicos, habiéndole correspondido 
siempre. 

La planta en cuestión era empleada en 
otros tiempos á el estcrior como vulnerario; 
de aquí el nombre vulgar francés de yerba 



de los carpinteros, derivado de su virtud su- 
puesta de curar las llagas recientes; el vul- 
go retrasa aiilieáiidoln, la curación de sus cor- 
taduras mal unidas; pero como curan por los 
esfuerzos de la naturaleza á pesar de esta 
ai)liüacion, ellos la atribuyen el milagroso 
trabajo de la cicatrización: no sucede lo 
mismo respecto á las úlceras sórdidas y ató- 
nicas; &U zumo, su infusión acuosa ó vinosa 
las reaniman, obran como detersivo y las 
disponen á la cicatrización. .Aplicada des- 
pués de contundida sobre el pezoné , au- 
menta la tonicidad de la piel de esta par- 
le y cicatriza prontamente las grietas que 
ocasiona el andar: «un militar, dice Ha- 
nin, me enseñó este remedio en Italia. » Du- 
bois ha observado que su cocimiento en 
cerveza cura de una manera pronta las 
mismas que sobrevienen en la piel de las di- 
versas partes del cuerpo, principalmente las 
délos pezones en las que amamantan, para 
lo que se aplican sobre la parte compresas 
empapadas en aquel. El zumo, cocimiento 
ó infusión fueron mirados por Stlial como 
un remedio específico contra las hemorroi- 
des. En inyección, sus preparados convienen 
en la leucorrea, flujo mucoso ó mucoso puru- 
lento del reetum. Hanin recomienda contra 
la leucorrea inyecciones confeccionadas con 
milenrama , trébol acuático y meliloto y 
añade cuando el flujo es muy abundante y 
al terminar el tratamiento, rosas de Pro- 
vins y vino, preparando con esta planta fu- 
migaciones y baños aromáticos y sedantes. 
Dícesc es un escelente remedio contra la 
sarna de los carneros. 

Esplicacion de la lámina. La purte dibujada tiene 
las dimensiones que alcanza genoralniente; a raíz y lio- 
jas radicales; b semiilúsculo cun los estambres; c flóscu- 
lo y pistilo. 



GiÍN. Heliajíthus. L. Cabezuela multíilora heleró- 
gama, con las flores del ráilio liguladas, neutras, 1 -se- 
riales y las del disco tubulosas y lierniafroditas. Invo- 
lucro con escamas ¡rregularmente ' mpizarradas, las 
esleriores foliáceas, agudas, ap'indiculadas, las interio- 
res menores y en forma de pajas. f\eceptáculo plano 
ó convexo, pajoso. Corola con el tubo corto, la gargan- 
ta mas anclia, cilindrácea y limbo S-dentado. Aquenios 
comprimidos lateralmente ó casi tetrágonos, velLsitos 
ó lampiños. Vilano formado do dos cscamitas como 
aristas que están situadas en ángulos opuestos, rara 
vez acompañadas de otras seme|antes situadas en los 
ángulos laterales intermedios. — Yerbas anuas ó peren- 
nes, alguna vezsufrutescciitos de América boreal, raras 
entre los trópicos, con hojas opuestas, las superiores 
alguna vez alternas, enterísimas ó dentadas, Irecucn- 
lemente triplinervias y cabezuelas anclias comunmente 
solitarias con las flores del radio amarillas ó casi ama- 
nojadas y las del disco amarillas ó pardas. 



FAMILIA COMPUESTAS. 



Ui 



HELIANTHUS TUBEROSUS. L. 

Chri/sanlhcmum latifolium, brasilianutn. 
Bauli. — Corona nolis ¡uirvo flore, tuberosa 
radia'. Tourn.— Sing. Polig. Frustrauea. L. 

Topinambar. — p,ilata de caña, — patacas. Esp. Gyra- 
sol batateiro,— batatas topiíiambas ou do Brazil. Port. 
Helianthe lubércur, — topinambour, — poire de terre. 
Fraile. Jcrusalem artichoke. Ing. 

Desc. Raíz rastrera que lleva tubérculos nhlongos; 
tallo dereclie, ramoso, áspero ; hojas alternas, pecio- 
ladas, triplinervias, ásperas aserradas, las inferiores 
acorazonado-aoTadas, las superiores aovado-puntiagu- 
tlas; peciolos pestaüosos en su hase; escamas <lel invo- 
lucro lineares lanceoladas, pestañosas. Fl. .lanio, Julio. 
Es originario del Brasil y cultivado en España. Presenta 
dos variedades. 

Partes usadas. La raiz. 

Recolección. Es objeto de la agricultura y jardinería. 

Propiedades , nociones químicas y económicas. Los 
tubérculos ramosos ile esta planta son un alimento sano 
y agradable, tanto para el hombre como para los ani- 
males, así que las vacas, bueyes y carneros son muy 
voraces de ellos en el invierno. Cuando cocidos, tienen 
sabor dulce muy semejante al de la alcachofa. Su cnltivo 
es sencillo por "darse hien aun en los terrenos mas em- 
pobrecidos, y sin embargo no es cultivada tanto como 
la patata por" aventajarla esta en materia nutritiva. Se- 
gún el análisis de Payen y Braconnot contiene en 100 
partes; agua 79,20; azúcar incristalizable 14, 80; inu- 
lina (dahiina de Payen) 3,00; esqueleto vegetal 1,¿2; 
goma 1,08; glutina 0,90; aceite muy soluble tn alco- 
hol 6,06; cerina 0,03; citrato de potasa 1,07; sulfato 
de la misma base 0,12; cloruro potásico 0,08; fosfato 
potásico 0,06; malato de id. 0,03; fosfato calcico O, lí; 
citrato de id. 0,08; tartralo ile id. 0,02; silice 0,02. Por 
este análisis se deduce contienen poca fécula; sin em- 
bargo, según Guibourt, es cantidad tal, que se puede 
descubrir por el microscopio y la tintura de yodo. 
Aunque su jugo contiene bastante cantidad de azúcar, 
entra difícilmente en fermentación por convertirse la 
glutina en mucosa, cual sucede con el de remolacha; 
pero si se le añade levadura de cerveza lo verifica lá- 
eilmente, produciendo entonces, según Payen, el 9 por 
100 del peso de los tubérculos frescos, de alcohol anlii- 
dro, y por tanto puede prepararse con ellos una be- 
bida fermentada análoga á la cerveza. También con- 
tienen osmazomo y una materia grasa. 

Mas que medicinal es esta plañía iilil 
como alimento, sin embargo de prestar- 
se á llenar algunas indicaciones sus tu- 
bérculos amiláceos, cual los de énula. Su 
congénere el H. annuus. L (girasol), ha te- 
nido algún uso en tera|)éulica. Esta especie 
notable por la gran dimensión que a'canzan 
sus cabezuelas, produce frutos en gran 
cantidad, que en algunas comarcas después 
de tostados destinan á los mismos usos que 
el café; su almendra contiene un aceite 
graso que puede estraer.se con ventaja. En 
algunos puntos hacen con ellos una especie 
de caldo para alimentar los niños. Su tallo 
tiene mucha médula, la que emplean en al- 



gunas artes de Rusia para hacer moxas, 
que fueron recomendadas por Percy. 

Esplicacion de la lámina. De esta planta, que crece 
á la altura de 1 "' 1"' ,üO , se lia copiado un ramo con 
ñores, las que tienen 7 á 8 centlin. de diámetro, estan- 
do par tanto reducidas, asi como el tallo y hojas, con- 
siderablemente; o raiz tuberculosa (batata), reducida 
también en sus dimensiones ordmarias. 

II. FnOR\NT0 SIN PAJAS Y DESNUDO. 

A.— Sin vilano. 

Gen. Artemisia. L. Cabezuela discoidea homógama 
ó helerógama con las llores díd radio 1-soriales, gene- 
ralmente femeninas, 3-dentadas, y el estilo profunda- 
mente hendido en 2-ramas salientes; llores del disco 
5-dentadas, hermafroditas, ó por aborto del ovario es- 
tériles ó masculinas. Involucro compuesto de escamas 
empizarradas, secas, escariosas en la margen. Rew'p- 
táculo no pajoso, pianito ó conve.vo, desnudo ó peludo- 
fimbrilífero. Aquenios trasovados calvos, terminados 
por un pequeño disco epigino. — Yerban 6 matas abun- 
dantes en las regiones tenqiladas del hemisferio boreal, 
célebres por sus cualidades aromálico-amargas, con 
hojas alternas, variablemente pinado-lobadas y cabe- 
zuelas casi siempre pequeñas, poco vistosas, espigadas 
ó racimosas, con las corolas amarillas 6 purpúreas. 

Seo. Abrolanum. fiess. Receptáculo desnudo. Ca- 
bezuelas hclerór/amas con las ¡lores del radio femeninas 
y las del disco hermafroditas, todas fértiles. 

ARTEMISIA VULGARIS. L. 

Artemisia vulgaris, major. Bauh . — Tourn . 
— Artemisia latifoJia. Fusch. — Hcrha regia. 
Brunf. — Artemisia off. — Singen. Polig. Su- 
perflua. L. 

Aríertiisa, — yerba de San Juan. Esp. — .Memisla 
verdadeira. Porl. — .írmoise,— arnioise vulgaíre, — ar- 
moise commune, — herbé de la Saint-lean,— couronnc 
de Saint-Jean, — ceinture de la Saint-Jean. Franc. — 
Mug~wort. Ing. — Gemciner beyfuss. Al. — Souela. Ar. — 
Motjigusu. Chin. — Gcmeene byvoel. Hol. — Misk. T. 



Hesc. Planta herbácea, derecha, con hojas blanco- 
tomentosas por la cara inferior, las del tallo pinatiíidas 
en lóbulos laciniado-hondidus, gruesamente aserrados 
ó enteros, las superiores casi lineares, entorísimas; ca- 
bezuelas espigado-apanojadas, aovadas, primero caviz- 
bajas y después derechas; panoja foliácea estendida, 
escamas esleriores del involucro blanquecino-tomento- 
sas, las inferiores escariosas, corolas desnudas. Fl. Ju- 
nio, Julio. Se encuentra en Castilla la Vieja, Plasencia, 
San Juan, Camprodon y otras muchas partes de España. 

Partes usadas. La raiz, hojas y sumidades. 

Recolección. Se hace durante la floración , desecán- 
dola en secadores. La raiz exige algún cuidado en esta 
para evitarse enmohezca. La planta <)ue se recolecta en 
ios jardines y en terrenos grasos y húmedos es menos 
activa qua la que se encuentra en sitios áridos ó en las 
niieses. 

Propiedades y nociones químicas. Su olor es aro- 
mático, el sabor de las hojas y tallos un poco amargo, 
el de la raiz dulce. La infusión de la planta reciente es 
rojiza y se ennegrece por el sulfato de hierro; su zumo 
enrojece el papel azul. Según líraconnot contiene h 



4ii 



\LBÜM DE LA FLORA. 



artemisa una materia azoada amarga y aceite volátil. 
El agua y alcohol disuelven sus principios activos. 
Sustancias incompatibles. Sulfatos ferroso y zíncico. 

PREPARACIOMES FARHACbl'TICAS T bÓSIS. 

A EL INTERIOR. Infusiotí, de 10 á 30 gram. por kil. 
de agua hirviendo. 

Infusión vinosa, la misma dosis en vino blanco. 

Agua destilada, de 50 á 100 gr. como vehiculo en 
poción. 

Aceite esencial, 1 á 2 gram. en poción. 

Jarabe simple ó compuesto, 30 á 60 gram. en poción. 

Estrado, 2 á 4 gr. en bolos, pildoras ó poción. 

/'o/i>o (yerba seca), 2 á 8 gr. solo ó en bolos, pildoras 
ó poción. 

yo/i'o (raiz), 2 á 4 gr. en cerveza caliente (epilepsia). 

Zumo, 15 á SO gram. 

A EL ESTERiOR. 60 á 100 gram. por kil. de agua 
hirviendo, para fumigaciones, enemas, etc. 

La artemisa entra en la composición del agua histé- 
rica; su zumo en los trociscos ae mirra. 

El nombre de esta planta dicen unos que 
viene de Artemisia, que en griego significa 
Diana, palrona délas vírgenes, á causa del 
uso de esta planta ; otros sostienen se origi- 
na de Artemisia, mujer de Mausoleo, que se 
dice la empleaba. Sea de esto lo que quie- 
ra, esta especie es tónica, estimulante, 
emenagoga, antiespasmódica.yse la emplea 
en el histerismo, clorosis, amenorrea, corea, 
vómitos espasmódicos, convulsiones de los ñi- 
vos, neuralgias, epilepsia, etc. Como emena- 
goga fué ya objeto de aplicación para los 
médicos de la antigüedad, cuyo efecto fa- 
vorable ha sido después comprobado por to- 
dos los prácticos. Hipócrates la consideraba 
como idónea para hacer espulsar las secun- 
dinas; Dioscórides la prescribia para provo- 
car las reglas y acelerar el parto , y Zacatus 
Lusitanus restableció un flujo menstrual 
detenido hacia diez años, éxito obtenido tam- 
bién por Demésa. 

Con el fin de hacer que reaparezca la re- 
glay favorecer la emisión de los loquios, las 
campesinas preparan el cocimiento de arte- 
misa á la que asocian algunas veces el 
ajenjo, matricaria, caléndula y perifollo , y 
dirigen el vapor á la vulva , ó bien le em- 
plean en lavativas , ó ya aplican sobre el 
bajo vientre cataplasmas mas particular- 
mente á las primerizas para que espulsen 
los coágulos sanguíneos y las secundinas. 

Los antiguos que empleaban con fre- 
cuencia los pesarlos, á la par y con ventaja 
usaban como emenágogo el confeccionado 
con artemisa y mirra, el cual aconsejaba 
Fernel. 

Cazin emplea con buen resultado su zumo 
en la amenorrea, en cuyo tratamiento manda 



lomar 30 á 80 gr. en ayunas por diez 
dias que preceden á los críticos de las re- 
glas; si las enfermas repugnan el zumo, usa 
un cocimiento fuerte, libio, que prescribe 
por las mañanas y por el mismo tiempo; si 
existe clorosis, asocia á dicho zumo la tintura 
de Marte tartarizada, mezcla que hace be- 
ber en un vaso de vino blanco, medio que le 
ha correspondido cuando la clorosis viene 
acompañada de inercia de la matriz, lo que 
sucede ordinariamente; mas dice seria per- 
judicial su uso si se encontrase esta sobre- 
escilada. Cuando los loquios disminuyen 
prescribe la infusión caliente, y en particular, 
cuando las mujeres no amamantan; habiendo 
observado que el flujo mucoso uterino es 
mas abundante con el uso de ella, y que esta 
derivación disminuye el aflujo de leche á las 
mamas. Esto que le ha enseñado su larga 
práctica como comadrón, se esplica perfec- 
tamente por las relaciones simpáticas entre 
estos dos aparatos que concurren á un mis- 
mo fin, fundándose en lo mismo y por un 
efecto inverso, las ventosas aplicadas á aque- 
llas hacen que cese la hemorragia uterina 
y que los loquios se suspendan momentá- 
neamente durante la fiebre láctea. El mismo 
práctico consiguió hacer que volviese á 
presentarse una leucorrea habitual, y cuya 
desaparición habia producido una los alar- 
mante, haciendo tomar á la paciente du- 
rante diez dias el zumo de artemisa. Los 
hechos consignados son suficientes para no 
dudar acerca de la acción directa de esta 
planta sobre el útero. 

En el histerismo, Home y Biermann de 
Perne, yen las convulsiones que atacan á los 
niños durante la dentición han conseguido 
resultados ventajosos; el primero adminis- 
traba el polvo de las hojas ala dosis de 4 gr., 
repetidos cuatro veces al dia ; el segundo el 
de la raiz y á la de 2 centig. y medio mez- 
clados con 25 centig. de azúcar pulverizada, 
dosis que era dada de hora en hora y que 
aumentaba gradualmente hasta 10 centig. 
También ha sido empleada en la corea, neu- 
ralgias y vómitos nerviosos crónicos , sin em- 
bargo de que su polvo en cierta cantidad 
puede provocarle; si se prescribe como al- 
terante , se empezará prescribiendo una 
corta dosis que se aumentará poco á poco. 

Entre las propiedades de que goza esta 
planta, debemos consignar la que los ale- 
manes parece han encontrado en su raiz, ó 
sea su virtud antiepiléptica; Burdach cita 



Pamilia compuestas. 



w 



cinco casos en que consiguió feliz resultiido 
con este metlicainenlo en la cjiilcjjaia, obser- 
vando qutí aquel es tanto mejor cuando la 
enfermedad acomete mas de larde en larde. 
Para combatirla la prescribía en polvo á la 
dosis de 4 gram. interpuesta en cerveza y 
tomada un poco antes del acceso. Schocn- 
beck siguiendo á Burdach, Graofe, Brocx y 
Loevenhoeck, consiguieron resultados idénti- 
cos en el tratamiento de la misma. Ilufeland 
la considera á la dosis de 4 gr. tomada por 
la tarde en cerveza y estando el paciente 
en cama pira provocar el sudor, como un 
medio cuya utilidad puede comprobarse para 
prevenir ó disminuir los accesos cuando se 
administra un poco antes de estos. Breslcr 
ordena una cucharada del mismo polvo mez- 
clado con azúcar en la proporción de 15 del 
primero por 30 de! segundo, y por cuatro 
veces al dia, en la e¡iilepsia, corea y Itelmin- 
tiasis. Delwart obtuvo resultados satisfacto- 
rios contra la epilepsia de los animales do- 
mésticos ; Wurizer los ha conseguido en la 
epilepsia, fiebres intermitentes y afecciones 
cspasmódicas de los niños, á cuyos hechos 
concluyentes se pueden agregarlos referidos 
por Van-Maanen, Lowenhard,Wagner, Bird, 
Kahlerly Helwig. Por lo demás, el uso de la 
raiz de artemisa contra esta enfermedad no 
es nuevo; Mathiolo, Tragus, Feruel, Simón 
Paulli, Joel, Schroeder, Ettmuller, etc., la 
recomendaron contra la misma como muy 
eficaz, y en las obras de Joel y Ettmuller 
pueden leerse períodos en que así lo dejari.in 
consignado. 

En China y el Japón emplean las sumi- 
dades y hojas desecadas, contundidas y car- 
dadas, para hacer moxas, las que el profesor 
Ánsiaux, de Lieja, usa algunas veces. 

Esplicacion de la lámina. De esta planta que crece 
á la íllura de l'u á l'",o, representa la lámina una es- 
pi(;a'de sus flores, á la que acompaña una hoja caulina; 
a liúsculo del radio; b flósculo del centro. 

ARTEMISIA SANTONICA. L. 

Absinthium santonicum galliciun.-C Bauh. 
Cara. — Tourn. — Sing. Polyg. Superflua. L. 

Artemisa nanlónica. E>p. Artemisia santonica. Purt. 
Semen-contra — semcntinc, — bnrbotinc. Franc. Zill- 
uiersaame, — irurmsaame. \\. f\'orm seed. Ins. Kercs- 
sani. Ar. Seme santo, ll. Cylivarouenasiene. Pol. 

Drsc. Tallo en panoja, algo blanquecino; linjas in- 
feriores entre pecioladas y hundidas en muchas parles, 
lineares y blanquecinas, las rameales, lineares é indi- 
Tono 11. 



visas; llores on racimos ó espigas alternas, ladeadas, 
encorvadas hacia atr.is, con los piecccilos salpicados de 
hojas lineares encorvadas hacia alnís y algo obtusas; 
llores solitarias y cilindricas; recciiláculo ilcsnudo. 

/'«r/cs usadas. Loslrulos y cabezuelas. 

Elección. No crt'o bien determinada la especie á 
que corresponde el sanlónico ó semen-contra, semen- 
Une y barboline de los fianceses. Tal y cual se presen- 
ta til el convircio está constituido por las cabezuelas 
rotas, llores, frutos y rainitos lodos mezclados forman- 
do un conjunto; más, puesto fuera de duda el que per- 
tenecen al género Artemisia, y dejando la determina- 
ción de la especie para el médico ó botánico que llegue 
á encontrarse en las comarcas donde se recolecta, po- 
demos fijar con toda seguridad existen dos variedades 
de él; el santónico de Levante i/ el de Berberia: el pri- 
mero denominado también semencontra de Atcpo ó 
de Alejandría que es el mas eslimado, es verdoso y 
compuesto de cabezuelas enteras ó rolas de pequeños 
fiulüs ovoideos, alargados y pedúnculos sin vellosniades; 
su olor es bastante grato, su sabor aromático, cálido y 
que recuerda algo el del anis. El segundo, o sea el de 
Berbería, el mas común en el comercio, es pubescente, 
está compuesto de pequeños bolones blancos no desar- 
rollados, de fragmentos de hojas y pedúnculos; su olor 
es mas fuerte, menos agradable y el sabor mas iícre. 

Propiedades y nociones químicas. El estudio de la 
composición de este material medicamentoso impropia- 
rneiile llamado semilla, ha sido objeto de las investiga- 
ciones (¡e diversos químicos. Bouillon-Lagrange eslrajo 
de él un aceite esencial de color ligeramente citri- 
no, de sabor acre y amargo, olor de menta, y en el 
cual creyó Cristian las propiedades de esta sustancia. 
Trommsdorff le encontró compuesto de aceite esencial, 
principio amargo con malato decaí, materia e.stractiva 
gomosa y fibra vegetal. Herwy halló materia estractiva 
con ácido málico, la misma con algo de magnesia, ce- 
rium, eslractivo gomoso, resina parda amarga, alumi- 
na, leñoso y materias terreas; Wackenroder, en su exa- 
men químico, señala además de los principios aislados 
por Herwy, principio amargo, resina balsámica verde, 
aromática, acre, alumina y sílice. Kablcr, evaporando 
su tintura etérea, obtuvo una materia cristalina, laque 
observada después por Alms la coloca entre los alca- 
loides y denomina sarüonina. Este principio inmediato 
que se obtiene por el procedimienlo que siguió Kaliler 
para su descubrimiento, se presenta en cristales blan- 
cos, insípidos, inodoros, voláliles, insolubles en agua. 
Hoy se le atribuyen las virtudes esenciales del semen- 
contra , que Bouillon-Lagrange atribuye al aceite 
esencial. 

Ullimamente se ha visto que la sanlonina, en vez de 
ser una base, se combina con eslas; cuando se calienta 
con un álcali, el líquido se pone rojo, y la sal sedosa que 
se produce adquiere espontáneamente color blanco: 
por algunos de los caracteres es análoga á los ácidos 
grasos, por no tener reacción acida y el combinarse con 
las bases. Por esto ha propuesto Pavesi combinarla con 
la quinina y cinconina para llenar ciertas iudicaciones. 

PREPARACIOnES FARMACÉUTICAS V UÓSlS. 



A EL INTERIOR. Infusion (10 por 1000), 

Polvo, i i 2 gram. 

Aceite esencial, 4 á 6 gotas. 

Santonina, de 5 á 10 centíg. 

También se ailminislra el santónico en pildoras, clec- 
tuarios, grajeas, infusiones, etc., y asociado á otros 
vermífugos y purgantes para aumentar su acción. 



El sanlónico es un escelenle vermífugo y 
ha sido además propuesto como estomático, 
resolutivo y anliespasmódico, y en este 

15 



m 



ALBÜM DE LA FLORA. 



concepto considerado útil en las ingurgita- 
ciones de las visceras, disiiepsia. diversas neu- 
rosis, etc., para cuyo ol)jelo está en desuso 
en el dia, pudiéndose creer le asignaron es- 
las propiedades por su amargor y fragancia. 

Su reputación de anliüelmintico está bien 
indicada por el nombre de semen sanclum 
con que se le designa en algunas obras an- 
tiguas de materia médica, contracción de 
semen santonicuvi , y con la cual querían 
algunos escritores espresar sus grandes vir- 
tudes; mas exacto seria, como lo dicen Me- 
rat y de Lens, denominarlo flores contra ¡os 
vermes, puesto que está constituido por lloros 
y 00 simientes. Prescríbesele generalmente 
contra las lombrices, tan frecuentes en los 
niños y alguna vez en los adultos, y que van 
acompañadas en ciertas localidades como 
efecto, de una especie de calentura llamada 
verminosa, y de la que no son la causa como 
generalmente se cree. La forma de adminis- 
trarle es por lo común el polvo, bien en la 
sopa, bolos, pildoras ú opiatas, etc. Esie 
medicamento, que es activo, tiene la ven- 
taja además de hacer espulsar los lumbri- 
coides, la de corregir la debilidad intestinal 
y la superabundancia mucosa que provoca 
su desarrollo, pudiendo creerse es vermífugo 
por ser tónico. 

Parece ser que algunas de nuestras es- 
pecies de artemisas gozan de sus propieda- 
des, así lo asegura Linuéo de la A. campes- 
tris. L. Jacquin dice otro tanto de la A. aus- 
tríaca, y otros autores de la .4. vulgar is y la 
A. absinthium. L. Bauliino llamó á la ^. 
pálmala, santonicum gallicum, lo cual hace 
creer la suponía con idénticas virtudes que 
el santónico de Oriente. í'or último, se le 
reemplaza con ventaja con las sumida- 
des del tanaceto, Abrótano y del Santolina 
chamoecgparissus . L. , ó se le mezcla al- 
gunas veces, y entonces recibe el nombre 
especial de barbotina. 

Esplicacion de la lámina. Espiga de flores de las 
dimensiones que generalmente alcanza; a tallo y lioja 
caulina; b flósculo y semillas. La planta creced la altura 
de 30 á 60 centím. 



Gé:^. TA^^ArETLM. Less. Cabezucla homógama ó lie- 
terógama con las llores del radio femeninas, 1 seriales, 
comunmente 3-4-iientadas. Receptáculo desnudo con- 
vexa. InYolucro acampanado, empizarrado. Corolas del 
disco 4-ü-dentadas. Aquenio sentado, anguloso, lam- 
piño, terminado por un disco epigino grande. Vilano 
nulo ó membranoso, en lorma de corona pequeña, en- 
tero ó Igualmente dentado, ó un poco desigual y solo 
manifiesto por el lado estírior. — Yerbas ó matas de 
todo el globo, abundantes en Europa y Asía central con 



liojas alternas variablemente cortadas y cabezuelas so- 
litarias ó corimbosas, casi globosas, amarillas. 

T,VNACETUM VL'LGARE. 1. 

Tanacefum vulgare luteum. C. Bauh. — 
Tourn. Tanacetum flore lúteo, i. Hauh. — 
Tanacetum seu Athanasia off. — Syng. Po- 
lyg. Superfina. L. 

Tanarelo, — yerba lombriijuera común, — yerba lom- 
briccra. Esp. funacclo, — atlianasia das boticas. Port. 
Tanaisie , — tanaisie rommunc , — licrbc-aux-ren:^ — 
herbc Saint-Marc, — barboline indigcnc. Kranc. Tansy. 
Ing. flheinfarn. Al. íleinfan. Dan. Tanaceli. It. Ze~ 
kerlcruid, — reinevarem. Hol. Wrotycz. Pol. Pisclima, 
— rjabinka. Rus. Rcnfana. Su. 

Desc. Tallo lierbácco, derecho, lampiño; hojas casi 
lampiñas, 2-pinado-partidas en lóbulos hendido-aser- 
rados, como el raquis de la hoja; corimbo infmito-cé- 
falo; escamas interiores del involucro, escuriosas y ob- 
tusas en el ápice; vilano corto, igual, S-lobo. Fl. Junio, 
Julio. Se encuentra en el valle de Aram, Monserrat, 
Pirineos, Castilla la Vieja, Mancha y otras muchas par- 
tes de España. 

Parles usadas. Las hojas, flores y simientes. 

Recolección. Las flores en Agosto, las simientes en 
Setiembre y Octubre. Se acostumbra desecar las flores 
sin la raíz y tallo, sin que las haga perder nada la de- 
secación. 

Propiedades y nociones químicas. Toda la planta 
e.xhala olor fuerte penelranle; su sabor es aromático y 
amargo nauseoso. La infusión de sus hojas se ennegre- 
ce por el sulfato ferroso. Debemos á Peschier el análi- 
sis de las flores y hojas reunidas, el cual ha encontrado 
en ellas aceite volátil, aceite graso, resina, una mate- 
ria semejante á la cera y estearina, clorofilo. goma, 
principio colorante amarillo y estractivo. Las hojas 
aisladas conlienen además ácido agáilico y tanino; las 
flores un principio alcalino, un ácido particular (ácido 
taiiacético) y fosfato calcico. El agna, vino y alcohol 
disuelven los principios activos de esta planta. En Ale- 
mania y algunos otros puntos sustituyen al lúpulo con 
el tanaceto en la preparación de la cerveza, y los habi- 
tantps del Norte emplean sus semillas como condimen- 
to, eslrayendo, según se dice, una materia de color 
verde. 

PREPARACION'ES FARMACÉUTICAS T DOSIS. 

A EL iKTERiOR. Infusion de 18 á 30 gram. por kil. 
de agua hirviendo. 

Agua destilada, {i por 4 de agua) de 30 d 100 gra- 
mos en poción. 

Vitio, (1 por 16 devino blanco), 60 d 100 gram. 

Jarabe, de 15 á 60 gram. en poción. 

Polvo, de 2 á 8 gram. en bolos , pildoras ó en sus- 
pensión en un líquido. 

Estracto acuoso, (1 por 6 de agua), de 30 centigra- 
mos i 1 gram. en bolos, pildoras, etc. 

Estracto alcohólico, (1 por i de alcohol y 1 de agua) 
de 30 centíg. á 1 gram. en bolos, pildoras, etc. 

Aceite esencial, de 20 á 50 centíg. en poción, oleo- 
sacaruro, etc. 

A EL ESTERioR. Cocimiento '>en lavativas (0,50 á 1 
gramo, por kil. de agua), fomentos, lociones, etc. 

Tintura oleosa, para linimentos, embrocaciones, etc. 

Tintura alcohólica, en fricciones. 

El tanaceto es tónico, escitanle, antihel- 



FAMIUA COMPUESTAS. 



Hit 



míntico, enienagofío y conveniente en la 
(itonia de Ins vins digestivas, /irhres intermi- 
tentes, clorosis, amenorrea con astenia, leu- 
correa, histerismo y afecciones verminosas. 

E\ lanaccto es considerado con iguales 
virludes que el ajenjo, y por tanto puede 
empicarse en los mismos casos que este, 
como en las enfermedades caracterizadas 
por la atonía de los órganos; pero su uso 
principal es como vermífugo en cuyo con- 
cepto es popular en la medicina doméstica, 
prescribiéndole también los profesores, ya al 
interior, ya en lavativas contra las lombrices 
y ascárides vermiculares. Para Cazin sus si- 
mientes son tan preciosas como las de san- 
tónico, produciendo tan buen efecto como él 
en cocimiento y polvo mezclado con jara- 
be, miel ó diluido en un poco de vino. Si 
hemos de creer á Dubois, de Tournai, un an- 
ciano espulsó la tenia comiendo una espe- 
cie de ensalada hecha con cogollos tiernos 
de esta planta , recogidos al principiar la 
primavera y aderezada con aceite de adormi- 
deras, remedio que le aconsejó una campe- 
sina que sostenía haberle usado con éxito 
ella misma y para otras dos personas. Así 
no nos estraña y creemos muy bien á Coste 
y Wiiniet, que aseguran se dispensa en las 
Glicinas de farmacia de la Lorena cerno se- 
men contra; á la par ensalzan sus propieda- 
des antihelmínticas; Wauters las prefiere al 
último por encontrarse por lo general fal- 
silicadü con diversas sustancias, y en par- 
ticular con la simiente del Tanacetum balsa- 
mita. L. 

No es raro verle emplear en los pueblos 
infundid© en vino, cerveza ó cidra para com- 
batir las intermitentes, y contra las que tie- 
ne igual eficacia que los ajenjos, manzani- 
lla, centaura menor, etc. Cesalpino preco- 
nizó su vino como febrífugo y particular- 
mente como emenagogo, administrándole 
Cazin por cucharadas á los niños linfáticos, 
que están atormentados por lumbricóides, á 
las cloróticas, y en casos de disménorrea ató- 
nica ó nerviosa ó de menstruación irre- 
gular. 

Teniendo en cuenta su olor penetrante, 
hizo se la empleara en las afecciones ner- 
viosas, histerismo, vértigos, ijastrodinia. có- 
licos espasmódicos. epilepsia, corea, etc. Si- 
món Paulli, dice, son muy útiles sus flores 
en el histerismo. En cuanto á la virtud anti- 
gotosa que le atribuyen Clerk y Bradley, 
racionalmente no puede sostenerse , sino 



fundándola en su virtud tónica, y en este 
concepto producirla algún resultado satis- 
factorio, si aquella afección viene acompa- 
ñada de debilidad. En la hidropesía también 
ha sido empleado, y Payer refiere el caso de 
un soldado atacado de esta, que habiendo 
lomado el coeimienlo de tanacclo por el de 
ajenjos, emitió tan grande cantidad de ori- 
na que la hinchazón desapareció. 

Al esterior, dispuesto en cataplasmas al 
bajo vientre, como vermífugo, le vio Geo- 
ffroy, médico del Hotel- Dieu, habiéndosele 
aplicado á un enfermo grave, producir la 
cspulsion de treinta y dos gusanos intesti- 
nales. Esta cataplasma corresponde muy 
bien en los niños, á la que se la puede aña- 
dir ajos, ajenjos, yedra, graciola, etc. 

En fomentos ó cataplasmas preparados 
con vino ó agua, es resolutivo, detersivo y 
antiséptico, y útil en los esquinces, contusio- 
nes, reumatismo crónico, ingurgitaciones lin- 
fáticas, úlceras atónicas, sórdidas, vermino- 
sas ó gangrenosas, teniendo como antisépti- 
co la misma energía que el ajenjo. Tourne- 
fort empleaba contra el reumatismo un espí- 
ritu preparado con él y el alcohol; Hércules 
Saxonia te servia de su jugo para curar las 
grietas de las manos. «Conozco una señora, 
dice Dubois, de Tournai, que pretende ha- 
berse curado una caries muy antigua del 
cubito, usando baños locales del cocimiento 
de tanaceto, remedio que le aconsejó el ci- 
rujano de Tournai, Marchand.» 

Esplicacion de la lámina. Dibujo de un ramo de !a 
planta con las dimensiunes que le son propias, llegan- 
do á alcanzar toda ella 63 centímetros próximamente 
o raiz; b llosculo del radio; c Üó^culo del centro; d ca- 
bezuela dispuesla de modo que puede verse su involu- 
cro general; e llüsculu aumentado; /'estambre, 

Gln. Pyretiirlm. G.ce\t. Cabezuela multíflora Iiele- 
rógaina, con las flores del radio liguladas, 1-serialcs 
femeninas, rarisimamente nulas; las del disco lubulo- 
so-liermafroditas, S-dentadas, con el tubo complanado, 
2-alado, rara vez casi cilindrico. Involucro empizarra- 
do, acampanado, con escamas escariosas en la margen. 
Ueceptáculo plano ó convexo , desnudo ó alguna vez 
con pajilas en las cabezuelas planas. Ramas del estilo 
de las flores del disco sin apándices. Aquenios no alados, 
angulosos, iguales, terminados por un vilano en forma 
de corona, comunmente dentado , alguna vez en for- 
ma de orejilla é igual al diámetro del aquenio, — Yer- 
bas generalmente perennes, de las regiones templadas 
del antiguo continente, mas abundantes en Europa, 
con liojas alternas, dentarias ó variablemente lobadas 
y cabezuelas solitarias ó corimbosas con el disco ama- 
rillo ó rarísima vez blanquecino y el radio amarillo, rara 
vez blaaco. 



H6 



ÁLBUM DE LA FLORA. 



PYRETHRUM PARTHENIl'M. SMITIl. MATRICARIA 
PARTHENIUM. L. 



Matricaria vulgaris seu savifa. C. Bauh. 
— Tourn. Matricaria vulgo, minus partlie- 
nium. i. Bauh. — Matricaria seu Parthe- 
iiium off. — Syng. Polyg. Superflua. L. 

Uatriraria, — Santa María blanca, — j/erba de Santa 
Mana, — amagarza, — magarza, — arrugas , — camomi- 
\a de Aragón, — botón de plata común cuando doble. 
Ksp. Matricaria, — artemisia dos herbolarios. Purt. 
Malricaire, — matricaire officinale, — matricaire vul- 
gare , — matricaire odorante , — espargouttc. Franc. 
Common feverfeu . Iiig. Mu'serkrau. Al. Acliaouau. Ar. 
Matricaria. It. Maruma siete. Pol. Malraml. Su Mcp- 
derkruit. Hol. 

Desc. Planta lampiña con el tallo derecho , ramoso; 
estriado; hojas pecioladas, piíiado-cortadas en spg- 
mentos pinatiñdos Jenladosylos últimos confluentes, 
cabezuelas corimbosas; involucro con escamas oblongas 
blanco-membrannsas en la margen y como raido- 
pestañosas en el ápice, lígulas doble mas largas que el 
involucro ; vilano corlo dentado. Fl. Mayo. Se encuen- 
tra en parajes incultos , sobre las tapias etc., cultiván- 
dose en algunos jardines por la facilidad con que su flor 
se hace doble. 

Partes usadas. Toda la planta y las sumidades flo- 
ridas. 

Recolección. Cuando entera se coge fresca para el 
nso. Lhs flores se recolectan como las de manzanilla. 
Las simples son preferibles á las dobles, si bien en el 
coraercio solo se encuentran las primeras , que suelen 
destinar para sofisticar la manzanilla (Bodarl). Merat y 
de Lens, aconsejan para usarlas, las dobles, por tener se- 
gún ellos mas aroma y por consecuencia mas virtud. 

Propiedades y noriones quimicas. La matricaria 
tiene olor fuerte , resinoso y desagradable , sabor cáli- 
do, amargo y algo acre. Contiene una resina unida á 
UD niucílago amargo y aceite volátil de color azu!. El 
agua y alcohol disuelven sus principios activos. 

PREPARACIO.NES FARMACÉLTICAS Y DÓSIS. 

A EL i.vTERiOR. Infusion , 4 á 12 gram. por kll. de 
agua. 

Zumo, 45 á 60 grara. 

Polvo, i á 5 gram. en poción , pildoras ó en un lí- 
quido. 

Aceite volátil, 20 á 30centig. en pildoras, poción ó 
sacaruro. 

Agua destilada (1 de hojas por 4 de agua) , oO á 100 
gramos en poción. 

A EL ESTERioR. Cocimiento ó infu.^ion, (13 á 30 gra- 
mos por til., de agua para enemas, 30 á 60 gram. yara 
lociones , fomentos inyecciones etc. hojas en cata- 
plasmas. 

Esta planta entra en el jarabe de artemisa com- 
puesto. 

La matricaria recibió su nombre del lati- 
no inatris por el uso á que la destinan las 
mujeres, y el especifico parthenium por el 
que tiene entre las doncellas. Es conside- 
rada como ligeramente tónica, estimulante, 
emenagoga y antiespasmódica, y líti! en la 
amenorrea, leucorrea, histerismo, en las mu- 



jeres cacoquimas y lánguidas, siempre que 
no exista ni plétora local muy pronunciada, 
ni irritación ilcgmásica ; empléasela también 
en lavativas, en \os cólicos nerviosos y meteo- 
rismo de las mujeres ventosas; su agua 
destilada, asi como la de artemisa, sirve de 
vehículo en pociones antihisléricas, etc. 

Cazin cita un caso de dismenorrea, que á 
veces presentaba todos los síntomas de bis- 
teralgia, en el que los antiespasmódicos, 
como el éter, láudano, assa fétida y acetato 
amónico apenas hablan proporcionado ali- 
vio, cuando una mujer aconsejó ala paciente, 
de veintiún años de edad, el uso del coci- 
miento de matricaria (un puilado de la 
planta en kil y medio de agua reducido 
por la cocción en vaso cerrado á dos tercios), 
tres ó cuatro mañanas seguidas hacia la 
época de las reglas, cuyo medicamento cor- 
respondió perfectamente; los sufrimientos 
disminuyeron considerablemente desde la 
primera vez; el segundo mes fueron mas 
soportables y al tercero los reemplazó solo 
un malestar. Habiendo hecho uso la enfer- 
ma de este medicamento por cuatro meses 
á cada vuelta de la menstruación, al fin 
de ellos curó completamente. 

Con la matricaria sucede lo propioque con 
otras plantas que no figuran en las prescrip- 
ciones médicas; seguramente no merece el 
olvido á que la ha condenado el lujo y la 
moda, que hasta ha invadido la terapéutica 
y farmacología. Aunque solo el hecho referi- 
do conduce á creer que este vegetal tiene 
una acción marcada sobre el útero, y que 
hace cesar el estado espasmódico de este 
órgano, compréndese bien que si es títil en 
las afecciones uterinas propiamente nervio- 
.sas ó atónicas, seria perjudicial en la disme- 
norrea, amenorrea, etc., que son el resultado 
de un esceso de acción muscular, de un 
estado pictórico general ó local. 

Se recomienda también en otras dolen- 
cias; como antihelmíntico; Ray y Lange la 
encontraron apropiada contra la tenia; F. 
Hoffmann,. Morlón, Heister, Schulsius y Prin- 
gle, la administraron para combatir las in- 
termitentes, lo cual hacian también los egip- 
cios, según Próspero Alpino; Miller daba 
también su zumo á la dosis de 2 onzas, co- 
mo febrífugo, dos horas antes del acceso. 
Esta virtud puede sin duda haber dado orí- 
gen á su nombre vulgar inglés feverfew, 
pudiendo aplicarse en ciertos casos de ^eftrcí 
con accesos simples, y contra las que la quina 



FAMILIA COMPUESTAS. 



117 



lomada diversas veces, produjo un alivio 
momentáneo seguido de recidivas; ó bien en 
las que exentas de irritación local, pueden 
ser consideradas como resultado particu- 
larmente de un estado nervioso que subsiste 
por un hábito mórbido, después de haber 
desaparecido la causa primitiva de la enfer- 
medad. Parece obra como la manzanilla 
fétida, que Peyrilhe dice haber empleado 
con éxito como febrífugo. 

Si hubiéramos de creer á Chomel, que 
según Cazin, prodiga á las plantas epilelos 
medicinales sin precisar la aplicación prác- 
tica, la malricaria en cataplasma ha calmado 
ó hecho desaparecer la cefalalgia, migraña, 
hasta los dolores de gota, cuya desaparición 
repentina no está exenta de peligro. 

Simón PauU pretende que basta proveerse 
de un ramillete de matricaria para preser- 
varse de las picaduras de las avejas, por 
hacerlas huir el olor de esta planta. 

Esplicacion de la lámina. Dibujo copiado del natu- 
ral cuando la planta empieza á desarrollarse; a cabe- 
zuela; b flósculo; c el mismo aumentado; d fruto consi- 
derablemente aumentado Generalmente crece la ma- 
Uicaria desde 0i",60 á I"». 

B. Fruto coronado de un vilano. 



Gé^. Árnica, L. Cabezuela multinora, iielerógama, 
con las flores del radio 1-seriales femeninas, liguladas, 
las del disco hermafroditas , tubulosas, R-dentadas. 
Involucro acarapanailo, 2-serial; con escamas lineares- 
lanceoladas, iguales. Receptáculo fimbrilífero y con al- 
gunos pelos. Tubo de la corola pelado; en las lígulas 
suelen encontrarse rudimentos de estambras estériles. 
Estilo de las flores del disco con ramas largas, cubier- 
tas üe Tello ecbado hacia abajo, truncadas, ó termina- 
das por un apéndice cónico curto. Aquenios casi cilin- 
dricos, adelgazados por los dos estremos, casi con 
costillas y vellusitos. Vilano compuesto de pelos amon- 
tonados, ticsecilos y ásperos, 1-seriales.— Yerbas pe- 
rennes de las regiones frescas del hemisferio boreal, un 
poco peludas, con hojas opuestas , enterísimas y cabe- 
zuelas solitarias, grandes y amarillas. 

ÁRNICA MONTANA. L. 



Doronicum plantaginis folio alterum. Bauh. 
— Tourn. Doronicum árnica Desf. — Ptarmi- 
ca montana CsiTlh . — Árnica. Schr. — Árni- 
ca, doronicum germanicum. Murr. — Alisma 
Matth. — Árnica seu doronicum germanicum. 
off. — Syng. Polyg. Frustránea. L. 

Árnica, — tabaro de montaña. Esp. Árnica. Port. 
Ámique ou Árnica, — arnique de montagne, — bctoine 
de montagne ,— betoiue des Vosgues, — herbe-aur pre- 
cheurs, — doronic d'Alkmagne, — planlain des Alpes, — 
labac des Savoyards. — tabac des vosge^, — tabac des 
montagtKt. Franc. ^yolUverleih,—fallraut,—luzians- 



kraut, — engelkraut, K\. Ltopard s' bañe, Ing. Volver 
leí/, — galdbtommc, — hest-soloie, — slockiiolne, —olkou- 
ge. Han. Volkruid. Hol. Arnira.h. Pormonakow, — 
trankn,—gomego. Po!. fíarannik gornoi Rus. líest/i- 

blcr. Su. 



De.sc. Hojas radicales trasovadas , casi enterísimas, 
5-nervias, las del tallo 2 6 4 opuestas; tallo con pocas 
cabezuelas (1-3); involucro glanduloso áspero. Fl. Ju- 
lio, Agosto. Se encuentra en los países montañosos, 
cuyos lugares mas elevados habita, como en los Piri- 
neos, Castilla, Eslremadura, Aragón, Galicia, Asturias, 
Santander, Navarra, etc. 

Partes usadas. La raiz, hojas y flores y lo mal 
general estas últimas. 

Recolección. Se recolectan las flores en Julio 6 
Agosto, la raiz en Setiembre. 

Propiedades y nociones químicas. Las flores del 
árnica cuando están secas, no exhalan olor, cuando re- 
cientes, particuíarmentc si se las frota entre los dedos, 
le tienen aromático particular y bastante fuerte para 
producir el estornudo; su .sabor es cálido y amargo. 
Según el análisis de Las.^aigne y Clmvallier, contienen 
una resina olorosa; materia amarga nauseabunda j 
vomitiva (cili.íina); ácido agállico ; materia colorante 
amarilla; albúmina: goma y sales á base de potasa y 
de cal. Weber encontró en ellas un aceite azul y Bu- 
cholz, Saponina, y por último, William Bastik, siguien- 
do el procedimiento para obtener la lubelina, encontró 
una sustancia alcaloiilea, la ylrnirina, que forma sales con 
los ácidos, siendo su clorohidrato después de decolora- 
do por el carbón, cristalizable. No es volátil y se des- 
compone á una temperatura elevada; es amarga sin 
acritud , sin haberla podido obtener cristalizada; olor 
como el de castóreo; la tintura de agallas precipita la 
disolución acuosa de sus sales; es ligeramente soluble 
en agua, mucho mas en el alcohol y éter; los álcalis 
la descomponen. 

Sustancias incompatibles. Sulfates ferroso y zínci- 
co, acetato plúmbico y ácidos minerales. 

PREPAHACIONES FARMACÉUTICAS T DOSIS. 

A EL INTERIOR. Infusion Ó cocimiento (flores), 8 i 
30 gr. por kil. de agua hirviendo. 

Infusión de las hojas, lo 4 30 gr. por kil. de agua. 

Cocimiento de las raices, 4 í 15 gr. por kil. de 
agua. 

Raiz en polvo, 60 centig. á 4 gram. progresivamen- 
te, en bolos, pild. etc. 

Flores en polvo, 30 cenlíg. á 2 gr. en electuario, 
bolos y pildoras. 

Agua destilada, 50 á 100 gram. en poción (medio de 
administrarse preferible en algunos casos como la pa- 
rálisis), dosis que puede aumentarse progresivamente 
hasta 12 y 16 gram. 

Tintura alcohólica (1 de raiz por 8 de alcohol), 1 i 
20 «ram. Entre nosotros se empica la de las flores. 

Tintura etérea (1 de flores por 4 de éter), 1 í 10 
gram. en poción. 

Estrado acuoso (1 por 5 de agua) , 50 centíg. i 4 
gram. en poción, pild. etc. 

Estracto alcohólico (1 de flores por 8 de alcohol y 1 
de agua), .lO cent, á 4 gr,im. en poción. 

A EL ESTERiOR. Tintura alcohólica, como cicatri- 
zante, sola V diluida en agua como repercusiva. 

Unjas y flores, en cataplasmas, polvo como estornu- 
tatorio. 

Cuando se administra el árnica á fuertes 
dosis produce en la economía un efecto 
primitivo en las vías digestivas irritáa- 



(18 



ÁLBUM DE L\ FLORA. 



dolas mas ó menos, y otro secundario que 
se manifiesla por una cscilacion sobre el 
cerebro y sistema nervioso. El primero se 
deja sentir inmediatamente, poniéndose en 
evidencia por pesadez, ansiedad en la re- 
gión epigástrica, cardialgía, prurito en la 
piel, náuseas, vómitos, cólicos, evacuacio- 
nes albinas, supersecreccion salivar y sudo- 
res frios. El segundo por atontamiento, tem- 
blores, movimientos convulsivos, dificultad 
en la locomoción, sentimiento de constric- 
ción al diafragma, despepsia mas ó menos 
intensa, delirio, etc. El número 6 intensi- 
dad de estos síntomas son proporcionales á 
la dosis ingerida; cuando esta es muy cre- 
cida produce accidentes, hemorragias, de- 
yecciones sanguinolentas, alteración estre- 
ñía en la inervación, sudores frios y hasta la 
muerte. 

Los que aceptan el contra-eslimulo la 
consideran como un poderoso hiposteni- 
zante; los que le admiten con reserva, la 
miran, por el contrario, como un estimu- 
lante enérgico. Por su acción inmediata so- 
bre el estómago se aproxima á la ipecacua- 
na, ásaro, polígala, betónica, euforbio, etc., 
ofreciendo sus efectos secundarios sobre los 
centros nerviosos, analogía con la nuez vó- 
mica. 

Considerada como medicamento, ha sido 
objeto de ensayos multiplicados y cuyos re- 
sultados dejan mucho que desear. Para Gi- 
libert es un tónico y aperitivo dado á dosis 
pequeñas, y un emético purgante, diuréti- 
co, sudorífico y emenagogo, cuando aque- 
llas son considerables. 

El uso mas general de esta planta, es 
contra los accicíentcj que resultan de las 
caidas, conwKiones, contusiones, derrames 
sanguíneos, etc., y además contra las pe- 
bres mucosas y pútridas, fiebres intermitentes, 
disenteria, catarros crónicos, asma húmeda, 
edema, ciertas parálisis, amaurosis, corea, 
reumatismo y tantas otras que causa admi- 
ración encontrarlas en la misma linca, tan 
desemejantes son bajo el punto de vista del 
plan curativo que exigen. «Los autores mas 
dignos de fé, dice Bietl, emiten muchas ve- 
ces opiniones opuestas sobre una misma sus- 
tancia, alabada por unos con exageración, 
es rechazada ó desdeñada por otros; esto es 
lo que acontece con el árnica. Introducida y 
preconizada desde hace un siglo por Fehr, 
no tardó en adquirir una gran reputación 
en Alemania, pero bien pronto se le nega- 



ron las maravillosas propiedades que se le 
asignaran.» Celebrada sin reserva en otros 
tiempos, hoy rehabilitada en su uso esterno, 
fué abandonada sin un examen detenido, 
según lo acredita la razón y la espericncia. 
Procuremos, atendiendo á los hechos , colo- 
carla en el verdadero lugar que la corres- 
ponde, sin dejarnos llevar de pretensiones 
exageradas. 

Es indudable que tiene virtudes reales, 
que convenientemente aplicadas, pueden 
ser útiles, así como en caso contrario , pue- 
den ser muy perjudiciales. El empirismo y 
la aplicación irracional no han contribuido 
poco al descrédito en que en diversas épo- 
cas ha caido, y que tal vez no está lejos de 
caer en la nuestra por iguales causas. Para 
su aplicación, es preciso tener en cuenta, y 
particularmente cuando se trata de su uso 
interno, multitud de orígenes de indicacio- 
nes diversas y muchas veces opuestas; lo 
complexo de los elementos mórbidos resul- 
tantes del temperamento del enfermo; el 
predominio de tal ó cual aparato de órga- 
nos, período de la enfermedad, accidentes 
que la modifican, influencia del clima, el de 
las epidemias y endemias, etc., causas to- 
das á las que está subordinada la terapéu- 
tica , esplican como el árnica puede ser 
útil y nociva en la misma dolencia, según 
las circunstancias, oportunidad ó inoportu- 
nidad de su administración; de esta manera, 
opiniones contrarias emitidas por prácticos 
de buena fé acerca de ella, pueden conci- 
liarse á los ojos esploradores del profesor 
juicioso y ejercitado. 

Las propiedades vulnerarias fueron obje- 
to de entusiasmo. Meisner la recomendaba 
como tal en las caidas, contusiones, equimo- 
sis, colecciones de sangre coagulada, etc. y la 
llamaba panacea lapsorum, de donde vino el 
nombre de yerba de las caidas que se la dio 
en algunos países; en este concepto la usaba 
al esterior, y sobre todo al interior. ¿Cómo 
comprobar su efecto en las caidas, contu- 
siones, etc., cuando se sabe que la natura- 
leza por si sola disipa sus consecuencias sin 
los recursos del arte? ¿Y en este caso no es 
mas prudente recurrir ala sangría y antiflo- 
gísticos que á sus pretendidas virtudes vulne- 
rarias, cuya acción principal es la que ejer- 
cen sobre la imaginación del enfermo las 
recomendaciones oficiosas ó los decantados 
anuncios de los farsantes de la ciencia? 
¿Cuántas desgracias no hubieran podido evi- 



FAMILIA COMPUESTAS. 



M 



tarse, acudiendo en tiempo oportuno con la 
medicación nicionai? Esto no obstante , con- 
liesoque en ciertos casos que es preciso dis- 
tinguir, el árnica puedo ser útil. Oigamos á 
Desbois, de Rocheforl: t Cuando á consecuen- 
cia de una caida ó gol|)e en la cabeza es de 
temer una congestión de sangre ó serosidad, 
se puede emplear este remedio con confianza, 
después de una ó dos sangrías si son nece- 
sarias; conviene también cuando existen ya 
depósitos serosos ó purulentos, y se ha he- 
cho mucho uso en el Hotel-Dieu, casi siem- 
pre con éxito, cuando no existia fractura, 
sin necesidad de la trepanación.» Es lo pro- 
bable que en este caso, según Cazin, se em- 
please á dosis tales que produjera náuseas ó 
purgase , en el que obra como revulsi- 
vo, á la manera que el emético en lociones 
que Desault usaba con mas ventajas en ca- 
sos parecidos, y cuya eficacia se ha recono- 
cido mas larde. 

Si después de una caida se encuentra el 
paciente por efecto de la conmoción en un 
estado de anonadamiento que se aproxima 
al estupor, con palidez, pequenez de pul- 
so, etc., el árnica, no á título de vulnera- 
rio, sino como escítn.nte, es ventajosa. Con- 
seguida la reacción, debe rccurrirse á la 
medicación opuesta), o sea á los antiflogís- 
ticos y principalmente á la sangría. En 
comprobación de este aserto, se cita el si- 
guiente caso de que dio cuenta This á la so- 
ciedad de iledicina de Boom. Un hombre 
encontrado en la calle, perdiendo sangre 
por la nariz, boca y oidos; después de ocho 
dias de cuidados (sangría de 20 onzas, si- 
napismos bajos, aí'uxiones frias, sanguijue- 
las á las apófisis mastoideas , calomelanos y 
ventosas á la nuca), el enfermo continuaba 
en somnolencia, su pulso era lento 6 inter- 
mitente; entonces Thys le administró á cu- 
charadas de hora en hora la infusión de ár- 
nica, preparada con H gram. de flores y 480 
gramos de agua hirviendo: al cabo de algu- 
nas horas estaba en pié y se declaró curado. 
Puede creerse que resultado tan pronto co- 
mo feliz, fué debido á la acción estimulante 
del árnica sobre el sistema cerebro-espinal. 

Roseinsten aconseja sabiamente en las 
caldas graves, hacer que preceda al uso del 
árnica el de la sangría. Si se la adminis- 
tra inconsideradamente á alias dosis, por 
encontrar su acción inmediata , puede 
ocurrir como ha sucedido y cila Alibert, 
casos de envenenamientos graves; usada 



como tópico, deja pasar la oportunidad de 
acudir á otros medios apropiados é indis» 
pensable.'í, por tanto contribuye á agravar 
el mal. 

En las^eiireí mucosas, (Klinúmicasy pülri- 
das parece fué aplicada con buen resultado 
por Stoll; este hábil observador afirma con 
la buena fé que le caracteriza, que sus efec- 
tos sorprendieron su atención y que ningún 
otro medio le produjo tan buen resultado en 
estas enfermedades, en razón á la cseitacion 
pronta y durable que imprime á los órga- 
nos. La usaba cuando toda inllamacion vis- 
ceral habia desaparecido, el pulso era casi 
normal y las fuerzas e?taban abatidas. Golin, 
Berdot y Gilibert la usaron en igual caso y 
Mercier, de Kochefort, en las mucosas y adi- 
námicas con suspensión de la secreción uri- 
naria, dando muy buen resultado siempre 
en su último período. En la fiebre tifoidea. 
caracterizada por la capa fuliginosa de la 
lengua, postración de fuerzas, delirio os- 
curo, pulso débil, pequeilo. acelerado ó en 
estado normal, es en la que parece muy 
conveniente, y Cazin la vio usar con éxi- 
to en los hospitales militares en la cam- 
paña de Alemania de 1808, contra la pútri- 
da que invadió al ejército de una manera ge- 
neral; desde entonces la ha usado en los mis- 
mos casos, asociándola á la valeriana ó an- 
gélica, edulcorando la infusión con jarabe de 
corteza de naranja, bajo cuya forma no 
escita el vómito; habiendo observado que la 
escitacion que produce es mas duradera, 
cuanto mas paulatinamente .se ha consegui- 
do y sin dolor. Y opina porque la infusión 
concentrada es mas útil que la ligera, en 
contraposición de Pinel, cuya práctica cree 
perjudicial. 

Murray la recomendaba asociada al al- 
canfor, cuando á los demás accidentes tifoi- 
deos se une la gangrena. 

Debe proscribirse para los temperamentos 
nerviosos y abstenerse de su uso en las ca- 
lenturas caracterizadas por escitacion cere- 
bral y ataxia, mas puede ser útil en el esta- 
do soporoso que resulta de una congestión 
pasiva hacia el cerebro; en este caso se la 
ha visto corresponder en el estupor que si- 
gue al cólera epidémico; estado que se es- 
plica muy bien por una reacción incompleta 
por un lado, la insuficiente enervación por 
otro y la coagulación y estancación de la 
sangre privada de su parte serosa. Se com- 
prende perfectamente que en este caso una 



120 



AIBÜM DE LA FLOUV. 



impresión brusca sobre los órganos cuyas 
funciones se aniquilan por una especie de 
morlilicacion, puede trasmitirse á los centros 
nerviosos, les hace reaccionar y vence asi 
el obstáculo mecánico que se opone al resta- 
blecimiento déla circulación. Worms empleó 
con éxito en el periodo calamitoso del cólera, 
lociones compuestas de infusión de árnica, 
100 gram.; alcohol alcanforado 150 gram.; 
amoniaco, 15 ó 20 gram.; cloruro amónico, 
45 gram. Solo nos resta averiguar el papel 
que juega en esta fórmula el árnica. 

Están notable un caso recogido por Nagel, 
que merece ser consignado; se trata de un 
niño de nueve años acometido de anasarca, 
á consecuencia de la escarlatina, la que fuó 
seguida á poco de un hidrocele agudo; ha- 
bía caído en un estado comatoso; las pupi- 
las estaban dilatadas, insensibles á la luz, y 
los ojos vueltos; boca rara , estremida- 
des frías, pulso insensible; padecía además 
vómitos tan pertinaces, que no le pirmílían 
tolerar medicamento alguno, una respiración 
estertórea se unía á todos estos accidentes; 
Nagel le hizo rasurar la cabeza y mandó fo- 
mentarla de medía en media hora con una 
infusión fría de O gram. de flores de árnica 
por kíl. de agua hirviendo; al cabo de dos 
horas, el enfermo empezó á respirar profun- 
damente y abrió sus ojos como sí saliera de 
un sueño normal; la dilatación de la pupila 
cedió poco á poco, volvió el conocimiento y 
el pulso se reanimó. Mas tarde se manifes- 
taron muchos fenómenos críticos; desde lue- 
go sudor, cámaras copiosas después, por 
último, diuresis abundante, de modo que la 
desaparición de los síntomas cerebrales fué 
felizmente seguida de la desaparición de la 
anasarca. 

Si Stoll, que la llama la quina de los po- 
bres, pudo curar las cuartanas, empleando 
su elecluario confeccionado con el polvo de 
las llores de árnica y jarabe de corteza de 
naranja, del que cuatro veces al día man- 
daba tomar por dosis una cantidad cuyo 
volumen era el de una nuez moscada, y cor- 
rigiendo la revulsión que ocasionaba .sobre 
las vias digestivas como dolor al estómago, 
sudor frío, etc., que él consideraba nece- 
saria; si Colín, J. F'ranck, Baibierd'Amiens, 
Double, Deíman, Voltelen y Kerekoff, ele, 
han conseguido con la infusión saturada 
idéntico resultado en las intermitentes de di- 
versos tipos, y por mas que los campesinos 
daneses, según refiere Murray se curen tam- 



bién aquellas usando de la infusión carga- 
da antes del acceso; las tentativas de Do- 
nald-Monro, de Bergius y Wauters, no han 
corresponilido, y cuando mas, lo único que 
Cazin ha podido conseguir, ha sido la ami- 
noración en su intensidad, cuando no existe 
irritación gástrica y si edema, infarto del 
bazo y debilidad. 

Como escítante que es de la acción del 
sistema cerebro-espinal, el árnica ha sido 
preconizada en las parálisis. Cuando son 
susceptibles de curación, obra á la manera 
que los preparados de nuez vómica; los en- 
fermos sienten dolores en los ojos, hormi- 
gueo en las estremidades, retortijones y ca- 
lor vivo, efectos que son casi siempre pre- 
cursores de un feliz resultado. Franck la 
considera sobre todo útil sí la enfermedad 
es antigua y el resultado de un segundo 
ataque apoplético ; si el enfermo está este- 
nuado el pulso es blando y tiene el semblante 
pálido. Colín dice que para emplearla es ne- 
necesarío esperar que no exista fiebre ó esté 
muy disminuida, y entonces asociarla al ni- 
tro. El Dr. Rogery díó cuenta de un caso 
de curación de dicha dolencia, en una joven 
que la padecía á consecuencia de una fie- 
bre, y Korubeck ensalza el uso del árnica en 
las parálisis de origen mercurial, .pudíendo 
concluirse, añade con razón Martín Lauzer, 
que esta planta no convendrá mas que en 
las parálisis nerviosas, de naturaleza autén- 
tica cualquiera que sea su asiento. Thiel- 
mann ha usado con éxito en el temblor de 
los doradores la infusión de árnica; 12 gra- 
mos por 200 de agua para tomar una cu- 
charada cada hora. 

La retención de orina por atonía de la ve- 
jiga en los ancianos, ha sido combatida efi- 
cazmente por el árnica. Kluyskens y Remer 
han conseguido de su uso^contra esta dolen- 
cia felices resultados. 

Colín pretende haber curado muchas 
amaurosis con sus flores, y Murray cita 
ejemplos de amaurosis atónicas combatidas 
con ella; Scarpa obtuvo buen éxito con la 
tintura en las ligeras y nerviosas, y según 
Schmucker fracasó constantemente cuando 
ha llegado poco á poco á su mas alto grado 
de intensidad. 

Escolar díó cuenta en el Boletin de Medi- 
cina, C ¡rujia y Farmacia de 1852, de tres he- 
chos con los que parece querer probar sus 
propiedades contra la hemeralopia, mas co- 



FAMILIA COMPUESTAS. 



4d4 



mo usase á la par otros medios tales cómelas 
fricciones mercuriales alcanforadas y con be- 
lladona, la valeriana, óxido de zinc, etc., no 
es posible entrever su efecto. 

Para Murray, el árnica ha curado el tem- 
blor délas eslreinidales ó de la lengua, el ojñs- 
lliotonos, convulsiones de cabeza, espasmo cínico 
y los saltos de los músculos. Vitct aconsejaba 
en la corea un Iralamiento especial cuya 
base era el uso de las flores de este vege- 
tal, dándole la preferencia sobre los demás 
medios empleados basta entonces para com- 
batirla. elCsie juicio es demasiado absoluto, 
dice Gazin ; en medicina todo es relativo; si 
á los desórdenes nerviosos que caracterizan 
esta afección se une la astenia de los órga- 
nos, el árnica podrá corresponder; pero si 
bay predominio del sistema sanguíneo, con- 
gestión cerebral, angiotenia general ó irri- 
tación llegmásicn, cuyo asiento es un órga- 
no ó aparato importante, este medicamento 
será evidentemente perjudicial. 

Seria enojoso referir las diversas enfer- 
medades del pecbo en que Murray elogia la 
virtud incisiva y resolutiva de esta planta; 
piTo debemos consignar que Roques la ba 
visto triunfar mucbas veces de catarros per- 
tinaces. En este caso se mezclan con ventaja 
las flores á las pectorales en suficiente can- 
tidad para producir náuseas, debiendo usarse 
este medio con perseverancia; asimismo la 
juzgó útil, en cuya opinión conviene Gazin, 
en algunos casos de pneumonía, en que las 
fuerzas vitales estando abatidas es de temer 
que la crisis no sea importante, como en la 
¡meumonia atávica; entonces, dice Roques, 
debe emplearse la infusión ó cocimiento con 
el estrado de quina, composición que escita 
el sistema general de las fuerzas, reanima 
la acción pulmonar y fivorece la espectora- 
cion. Hufeland en el catarro sofocante, des- 
pués de la sangría y el vomitivo, emplea con 
óxito el cocimiento de la raiz ; Gazin curó 
uno crónico en una anciana, con la adminis- 
tración simultánea del polvo de sus flores y 
el felándrio acuático, á dosis aumentadas gra- 
dualmente basta la de 2 gr. de cada sustancia 
por dia. Por lo demás en este caso el árnica 
no obra .<ino como los eméticos administra- 
dos á altas dosis en los mismos ; solo resta 
saber si esta da mas ó menos tono á los ca- 
pilares brónquicos para desembarazarse de 
las mucosidades. 

El Dr. Gentil, de Amorbacb, refiere que 
en una epidemia de coouelucbe, y contra la 
Tumo 11. 



que lodos los medios fueron infructuosos, 
correspondió la raiz de árnica montana, 
prescrita á la dosis de 2 gram. á 4 en coci- 
miento reducido por la cocción á 4 onzas, can- 
tidad que dcbia tomarse durante el dia. 

Stoll no titubea en concederla el titulo de 
especifico contra la disenteria, se apoya en 
hecbos incontestables , y designa con saga- 
cidad los casos en que dio buen resultado. 
En la disentería, dice Ilufeland, siempre 
que toma un carácter pútrido , lo que se 
conoce en la debilidad cslrema y el olor ca- 
davérico de las deyecciones, el mejor medio 
que debe emplearse es la raiz de árnica y el 
vino. Debe combatirse sobre todo con ella, 
según Roques, las (íiarreas enervantes ú los 
flujos disentéricos pertinaces que se presentan 
en el tercer período del tifus amenazando 
concluir por completo con las fuerzas y la 
vida, en cuyas circunstancias Gazin ha 
comprobado sus buenos efectos. 

Gontra la gota ha sido recomendada por 
Barthez, mas según Roques no debe em- 
plearse en esta afección sino para favorecer 
los sudores críticos, cuando la naturaleza 
parece elegir esta solución. 

Para completar en parte la multitud de 
dolencias en que ha sido preconizada , sin 
esplicar racionalmente su acción especial, 
citaremos las siguientes: ictericia con con- 
tusión, inflamación del hígado con petequias, 
supresión de las reglas y loquios, menorragin 
con retención de coágulos, ingurgitaciones 
del bazo, nefritis calculosa, atrofia, etc. 

Parece que Liedbeck, de Upsal, la ha 
prescrito con ventaja contra las varices de 
las mujeres embarazadas , para lo cual em- 
pleaba interiormente la infusión de 1 gram, 
de flores en 250 de agua, añadiéndola algu- 
nos gram. de alcohol, para tomar una cu- 
charada cuatro veces al dia. Su efecto ordi- 
nario es la disminución del dolor que ocasio- 
nan y la desaparición gradual; convengamos 
en que es una propiedad tan maravillosa 
como inesplicable. 

En cuanto á su uso esterno, es bien co- 
nocido como resolutivo; también se emplea 
como estimulante, antiséptico, estornutato- 
rio, etc. El fomento resolutivo de Rosas 
contra las equimosis de los párpados, está 
compuesto de una infusión de flores de ár- 
nica y sumidades de romero en vino tinto. 
Ilufeland ordena en las induraciones del teji- 
do celular de los reciennncidos , fomentos de 
infusión de árnica; Szeilccki elogia la tin- 
to 



AÜ 



ÁLBUM DE L\ FLORA. 



tura nlcoli('tlica dilatada en cuatro veces su 
peso de agua, aplicada subre ios tumores 
hemorroidiilcs dolorosus , tintura que reco- 
mienda se prepare con el zumo reciente de 
la |)lanta. Cazin aplica con ventaja á las úl- 
ceras sórdidas y gangrenosas la mezcla de 
partes iguales del polvo de raiz de árnica y 
alcanfor. 

En algunos puntos se sirven de las hojas 
y (lores secas de esta planta á guisa de ta- 
baco cual sucede en los Vosgos. 

Para terminar; la eslension de este articu- 
lo está justificada por el deseo de darla á 
conocer en sus aplicaciones, tal cual debe 
ser considerada ; alejándose del escesivo 
entusiasmo de algunos profesores y el del 
vulgo, conviene huir también del desden 
que otros la manifiestan; entre los alemanes 
que exageran aquellas, los franceses que 
la desprecian demasiado y nosotros que la 
miramos cun poca atención, dejándola en 
manos del vulgo, están los hechos citados 
para saber á qué atenerse con certeza y 
utilizarla en los casos que pueda prestar 
verdaderos servicios. 

Esfilkacion déla lámina. Dibujo de la planta ente- 
ra reducida considerablemenle en sus diraenflones n;i- 
lurales, que es frecuentemente en altura Iadc0,n'35; 
a raiz y hoja radical do tamaño natural. 

Gen. Isn.*. G«iit. Cabezuela mulliflora, lieteri^ga- 
ma con las llores del radio 1-seriales femeninas, algu- 
na vez casi estériles por aborto y generalmente lígula- 
das, rara vez casi tubulcsas, 3-fidas; las del disco htr- 
raafrodilas, tubulosas, 5 dentadas. Involucro empizar- 
rado, con infinitas series. Receptáculo plano ó convexo 
aunque poco, desnudo. Anteras con dos cerditas en su 
base. Aquenio sin pico, rollicilo (tetrágono en la es- 
pecie de que vamos á ocuparnos). Vilano conforme, 
1-serial, con cerdas capilares un poco ísperas.— Yerbas 
perennes, rara vez Dienali'S ó anuas de Europa y Asia 
central, con las hojas del tallo alternas, comunmente 
abrazadoras, indivisas, enterisimas ó aserradas y cabe- 
zuelas solitarias, frecuentemente corimbosas, ama- 
rillas. 

Seo. Corvisartia. Merat. Escamas esteriores del 
involucro anchas, aovadas , foliáceas, las interiores 
trasovado- espatuladas , obtusas. Aquenio muy lam- 
piño. 

ÍNULA HELENIUM. L. 

Helenium migare. Bauh.— //e/e«iw»í. Dod. 
— Ader hcíeninm. Scop. — Áster oinnium ma- 
ximus, Helenium diclus Touvn. —Helenium 
site Enula campana, i. Bauh. Off. — Syng. 
Polyg. Superflua. L. 

Enula campana Esp. Pori. Aunrcou Aulnée,—aunée 
officinale, — aunec commune, — énule camj>afine, — inu- 
Icaunee, — inule lirltniaire, — heleninc , — lionne, — (vil- 



de-cltevul, — láser de chiron. Franc Eleeanwancinula>. 
Ing. .Maní, — ¡jrosser alanl, — alanlirurz,- liruslaluud, 
hclí'nnikraut. Al. Er<jh H nhcnoh.—uiíululraiiiim. Ar. 
OUind sanct, — ellesuron. Dan. Gewoonealant,-itlanls- 
iiortel llol. Enula campana,^etenio ll. Uv.khisaiija- 
bilisiliumi. Pers. Omanoiri/. l'ol. Dcviasil,—alauds- 
rot. Hus. 

Desc. Tallo derecho, hojas dentadas , aterciopeladas 
tomentosas por l.i cara inferior , agudas; las radicales 
aovadas, adelg.izadas hacia el peciolo, las del talle me- 
dio abrazadoras; pedúnrulo's en corto número y l-cé- 
falos, corimbosos en el ápice. Fl. Julio y A:{iislo. En el 
monte de (labrera. (Colm.) y otros de España. 

Partes usadas. La raiz. 

Heroleccion. üeb • recolectarse en el segundo 6 V'T- 
cer año. Si esilemasiado gruesa se la corta bjugitudi- 
nalmente con el fin de desecarla impidiendo se pu.lra; 
su color y olor se modifican por la desecación, volvi/'i:- 
dose gris y adquiriendo aroma de violeta ó iris, cam- 
bios que en nada alteran sus propiedades. , 

Propiedades y nociones qnimicas. La raiz de anu- 
la exhala olor fuerte y penetrante y tiene sabor muy 
singular, al pronto es austero, mas si se la mastica se 
convierte en aro.nático y picante. Por su análisis la 
asignan la composición siguiente: Resina acre ; Aceite 
volátil, una estearnptena ([leli'nina, alcanfor de énula); 
Fécula particular que no forma engrudo con el agua 
hirviendo y no se colora en azul por el yodo (Inulina, 
alantina, daliscina, dalhina), y cerca de un 37 por 100 
de estraclivo amargo; goma, albúmina y sales á base de 
potasa, cal y magnesia. El agua y alcohol disuelven sus 
principios activos. 

Según Willech, el arte tintorial puede utilizarla para 
teñir la telas de azul. 

rUKrARAClOXcS FAllMACÉUTICAS T DOSIS. 

A EL i.NTERlOR. Cocimicnlo ó infusión, de lo á 30 
gram. por kil. de agua; la decocción que disuelve la re- 
sina es muy acre; la infusi(m es muy aromática, loque 
hace al primero mas apropiado para el esterior y la se- 
gunda para el interior. 

Jarabe, de 30 á K.O gram. en poción. 

Tintura, de o á lo gr.im. en poción ó en vino. 

T'ino (I de raiz por 20 de vino blanco), de 60 á 100 
gram. 

Estrado, de 1 á 10 gram. en bolos, pildoras etc. 

Conserva, de b á 10 gram. en bolos, pildoras etc. 

Polvo, de 2 á 10 gram. en bolos, pildoras (I en vino. 

A El. ESTERIOR. Cocimiento concentrado, para locio- 
nes y fomentos. 

Polvo, i por o de manteca, para ungii''nto ó po- 
mada en fricciones. 

Por mas que los antiguos la hicieran hija 
de las lágrimas de Helena, la énula (raiz) 
goza de escasas virtudes medicinales y por 
tanto es muy poco usada. Es tenida por tó- 
nica , escitante, espectoranle , emenagoga, 
diurética y vermífuga. Por algunos aun es 
considerada útil en la atonía de los órganos 
digestivos, catarros de la vejiga y pulmona- 
res crónicos, asma húmeda, diarrea serosa, 
amenorrea, leucorrea, etc. y al esterior en la 
sarna y dartroses. 

Desde la mas remóla antigüedad ha sido 
usada es'a raiz; Hipóorales, Galeno y Dios- 
córidcs la asignan buenos efectos sobre el 



r\MILI\ COMPUESTAS. 



útero, vias urinarias y apáralo rospiralorio. 
Casi siempre ocupó un hipar ciislinguido en 
las farmacopeas y tralatlos de lerapcúlica; 
Aübcrl la usaba iVccuealeniLMile en \¡no, y 
sin embarj,'i)Trousseaii y l'idoux no la men- 
cionan en las cinco primeras ediciones de su 
Tratado de Terapcnlica ij Materia médica; 
ignoro si en la sesla edición se han ocupado 
de ella seguu los deseos que Cazin manilies- 
ta acerca de esto, por considerarlo olvido 
involuntario. 

Como la mayor parle de las sustancias 
amargas y aromáticas, ia énula remedia la 
atonía del estómago é intestinos, propiedad 
que dicen se estiende á otros aparatos se- 
gún su disposición, pudiendo provocar el 
flujo menstrual, la secreción de la orina, 
el sudor, la especloracion, etc., observán- 
dose constantemente su acción sobre las 
vias respiratorias cuando la tos es húmeda y 
la espectoracion abundante, y para combatir 
la que empleaba Troucbin su infusión, con 
anís estrellado y edulcorada con miel. 

De Lens leyó á la sociedad di medicina 
práctica de París, una nota sobre la eficacia 
de la énula contra la leucorrea y enfermeda- 
des escrofulosas , apoyándose en varios he- 
chos cuyos detalles acompañaba. Luego que 
estos fueron conocidos en 1856, Cazin tuvo 
ocasión de emplearla contra la primera do- 
lencia y siempre alcanzó ventajas. Vilcl la 
había aconsejado ya contra las flores blan- 
sas atónicas; De Lens creyó haber descu- 
bierto su virtud antiU'UCórreica , niltil no- 
vi sub sale. Bodart prescribía diariamente 
con éxito su estracto en las afecciones clo- 
rólicas , asociándulc al jarabe de ranino, 
bajo cuya forma dice él, llena pcrfeclamenle 
la indicación del aloes. Cazin la emplea en 
las calenturas exanlcmáticas, cuando la erup 
cion languide^'e p'T astenia y .se la cree útil 
tauíbien en las fiebres tifoideas y en la mis- 
ma peste. Hermann pretende que corrige 
los temblores de las estremidades producidas 
por el mercurio. 

Mas : Cazin no duda calificarla de pre- 
ciosa y la emplea frecuentemente en su prác- 
tica; admi^i^t^a la infusión contra la debi- 
lidad general; la manda infundir algunas 
veces en \ino ó cerveza, particularmente en 
el primero si es querido de los pobres, á los 
que se le administra. En la clorosis usa la in- 
fusión acuosa mezclada á parte» iguales con 
agua de hierro, correspomlíéndole perfecta- 
meotc; la lubma iufusion á lu que uoadc 



."() gram. de zumo de cebolla por I8() ó 'i'}i) 
de la primera y con suficiente cantidad de 
miel forma una poción espcctorantc y diu- 
rética muy eficaz en el catarro pulmonar, 
en su periodo de alonía , en la hroncarren 
que cede prontamente, en c\ hidrolorax y 
en la anasarca; visto lo que no es enojoso 
aconsejar se ensaye para comprobar lo cs- 
pueslo. 

Knakslesdt , publicó en las Memorias del 
Instituto de San Pelersburgo, una nota en 
la que asienta que el uso de esta raíz tanto 
al interior como al esterior, será provechosí- 
simo contra los dartroses, sarna y otras afec- 
ciones cutáneas. 

A. Lusitanus,dice, usó con el mejor resul- 
tado contra la sarna el siguiente ungüento; 
raiz fresca 2;)0 gram., I.jO de manteca, con 
él mandaba friccionar lodo el cuerpo. Est 
enim admirandcr virtutis unguentum hoc, ut 
incantamento ejus opus simile videalur , dice 
este autor. Contra la misma en los niños, 
según Hufeland, la pomada de énula, es 
escelente, incapaz de dañar y que muchas 
veces supera en eficacia á las demás. Su 
fórmula es la siguiente: OOgram. de raíz her- 
vidos en cantidad suficiente de agua de 
fuente, añadiendo en seguirla cierta cantidad 
de manteca. Bruckmann, Wolf y P»ayer , la 
ensalzan también contra esta dolencia, usada 
bajo la foima que ia empleó Hufeland. Su 
cocimiento usado en lociones es asimis- 
mo antisórico y Bodart hizo uso de la raiz 
fresca y contundida, reduciéndola á pasta 
como detersivo en las úlceras indolentes, 
ocasionadas por la diátesis escrofulosa, con- 
siguiendo buen efecto. 

La virtud anlisórica del cocimiento ha 
sido comprobada por Cazin. 



Efplicacion de la lámina. De esta plaiila que crece 
hasta la altura de 13 á 16 decím''trOR , representa el 
(liljujo una cabezuela de tamaño natural; a parte de la 
cabezuela cortada de inauera que puede verse su inte- 
rior, h semiflósculo, c formación del fruto, d llósculo. 



Gé^. Eti>ATúRitM. T. Cabezuelas mullífleras. Re- 
ceptáculo plano-desnudo. Escamas del involucro en 
-t-2 ó inQiiitas series, iguales ó desiguales, mas ó me- 
nos apretado-empizarradas. Garganta de la corola ape- 
nas ensanchada. Anteras inclusas. Aquenio anguloso 6 
estriado. Vilauo 1-serial, peloso, escabroso. — Verbas 6 
matas abunilanlísimas en América, muy raras en los 
trópicos , raras en las regiones eitratropicaics del an- 
tiguo continente, con íiujas comunmente opuestas, 
rara vez alternas ó vcrliriladas y cabezuelas comuii- 
menle corimbosas ó apanojidas con las corolas azu- 
ladas. >jq 



lU 



ÁLBUM DE LA FLORA. 



.,1, I EÜPATORIUM CANNABINLlM. L. 

uiU 

Eupatoritim adullerinum. Bauli. Eii¡iato- 
riuiii Aviceunw. Fusch. — Eu¡i(iluriti)ii uff. — 
Sing. Pülig. Igual. L. 

Eupatorio, — eupatorio de Aviccuna <> de los árabes, 
— orégano acuático n de los pantanos.— Esp. Trebo 
ccrrino. il'ort. Eupatoire, — cupatoire d' Aiicenne, 
— cupatoire commune, — eupatoire ú fcuilles de chan- 
rrc, — cupatoire des Árabes, — herbé de Sainle Ciine- 
gonde. Fraiic. Ifemp-agrimony eupatorium. Ing. Was- 
serhanf. Al. h'uninyinnclcruit. Hol. h'unigundsurt. Dan. 
Sandricli. Pul. Fluks. Su. 



Desc. Planta con tallo herbáceo, derecho, estriado, 
áspjro; hojas en su mayor número .l-iiartiilas en seg- 
moHtos lanceolados, puntiagudos, adelgazados en la base 
regularmente aserrados, pubescentes; corinibo apira- 
iniílado, cabezuelas S-é-floras; involucro cilínoricn, 
lampiño, con unas tO escamas , de las cuales las fí-cx- 
teriores son obtusas y muy cortas. Fl. Junio, Julio. Pre- 
senta dos variedades de las cuales una tiene todas ó casi 
todas sus liojas indivisas. Se encuentra en parnges hú- 
medos de las cercanías de Barcelona, Córdoba, en Tri- 
llo, Castilla, Ualicia, etc. 

Parles usadas. Las raices y los hojas. 

Recolección. Esta planta debe recolectarse un poco 
antes de la floración y la raiz en primavera, raíz que 
no se encuentra en las oficnias de Farmacia general- 
mente por ser puco usada , siendo mas activa fresca ó 
recien desecada. 

Propiedades y nociones químicas. Todas sus partes 
tienen olor débilmente aromático y picante. Según 
Büudet la raiz contiene; fécula, materia animal , aceite 
volátil , resina , principio amargo-acre, nitrato potá- 
sico , malato y fosfato calcicos, y algunos átomos de 
sílice y hierro. Bighini ha encontrado en sus hojas y 
flores un álcali que llama Eupatorina. El agua y klco- 
liol disuelven sus principios activos. 

PHEPARAClOfiES FARMACÉUTICAS T DOSIS. 

A EL INTERIOR. Infusion Ó cocimiento de las hojas, 
de 30 á 60 gram. por kil. de agua. 

Cocimiento de la raiz en agua ó infusion en vino 
ó cerveza, de. 30 á 60 grain. por kil. de agua. 

Zumo de las hojas, de 30 á 120 gram. 

A EL ESTERiOR. //o/as , BU Cataplasmas ; cocimiento 
para fomentos, lociones etc. 



La eupaloria es purgante, aperitiva, es- 
timulante y tónica según las dosis á que se 
administra y la disposición de los aparatos 
que han de recibir su acción. Se la empica 
en las hidropesías, catarros crónicos, clorosis, 
escorbuto, ictericia, ingurgitaciones del hígado 
y del bazo, afecciones cutáneas crónicas, ame- 
norrea, etc., y al esterior como resolutiva, 
detersiva, tónica, etc. 

Distan mucho los autores de convenir 
acerca de las propiedades del eupatorio, asi 
que la virtud purgante de su raiz compro- 
bada por unos, ha sido negada por otros y 
puesta en duda por algunos. Ghomel la ad- 



ministró en las hidropesías hasta 30 gram., 
infundida en 250 gram. de vino, sin que 
consiguiese evacuaciones albinas; pero Gucr- 
seiit lo atribuye juiciosamente á que con 
probabilidad en las diversas espericncias la 
raiz habla sido recolectada en épocas dife- 
rentes, y tal puede ser la causa, |)ues es sa- 
bido que las raices desde la floración hasta 
la completa madurez del fruto, van sucesi- 
vamente perdiendo sus propiedades activas 
hasta casi Hogar h ser inertes. ICstá demos- 
trado hoy por los ensayos de (lesner, con- 
firmados por los de Boudet, Chambón de 
Montaux. y las espericncias particulares de 
Cazin, todas fundadas en hechos, que la 
raiz de esta planta recolectada reciente- 
mente y en la estación á propósito, es pur- 
gante, y que las hojas obran á la manera de 
los tónicos amargos. Cazin ha visto á los 
campesinos emplear las raices y hojas de 
eupatorio infundidas en cerveza , con el fin 
de producir á la vez efecto purgante, tónico, 
y sobre todo vermífugo. Infundidas de igual 
manera en vino blanco, pueden ser útiles 
en la hidropesía, edema, ingurgitaciones vis- 
cerales consecuencia de calenturas intermi- 
tentes, caqucvias, etc. Fuera de estos casos 
nada ha venido á justificar las propieda- 
des maravillosas que se han atribuido al 
eupatorio por diversos autores, lo cual es- 
plica el admirable é injustificado olvido 
en que ha caido, puesto que en materia 
médica la exageración es causa del descré- 
dito. En el siglo XVI era prescrito con frc' 
cuencia como desobstruente , y Tournefort, 
Boerhaave y otros muchos autores le em- 
pleaban como purgante ó alterante, según 
la dosis , en las ingurgitaciones de las visce- 
ras abdominales, supresión de las reglas, clo- 
rosis, en algunas enfermedades de la piel y 
en las hidropesías. 

Roques dice: «los campesinos que hablan 
observado la acción purgante y diurética 
de la eupatoria, preparaban con ella tisanas 
para curar la hidropesía. Es necesario no 
desdeñar todos los remedios populares, los 
hiiy escelenles y algunas veces la observa- 
ción de un hombre riistico es tan justa como 

la del hombre de ciencia No hay planta 

mas común que el eupatorio, se encuentra á 
cada paso en las praderas un poco hiimedas, 
al borde de los fosos, lagos, estanques y 
arroyos. La recomendamos á los médicos de 
los pebres y de la clase obrera de las pobla- 
ciones rurales; puede reemplazar en muchas 



FAMILIA COMPUESTAS. 



1-2Í) 



circunslancias la jalapa, escamonea, sea y 
oíros purgaulcs exóticos.» El eupato-io tie- 
ne aecioM análoga á la del ruibarbo; como 
Ijiir^iaiile y tónico, parece apropiado para 
susliluirá este en la prAclica rural. 

El Dr. Lejeune, de Vervicrs, reliriéndose 
á Mr. Dubois, de Tournai, alirma le ha sido 
con frecuencia un recurso elicaz en las fosca 
¡icrúiHiccs que siguen á la yripe mal tratada 
ó descuidada. 

Cazin le ha encontrado útil solo ó asocia- 
do al taráxacon, achicoria amarga ó la fu- 
maria, en las iiigiiryitacioiies espléiiicas ó 
ItejHiticiis, en el edema, hiJiopesia, y parti- 
cularmente en la caquexia paludiaua; á 
ejemplo de Gilibert, emplea las hojas frescas 
ó recien desecadas; cuando ha pasado bas- 
tante tiempo de su recolección obran dé- 
bilmente, cuya diferencia en su efecto puede 
esplicar la diversidad de opiniones emitidas 
por los autores sobre sus virtudes. 

Sus propiedades resolutivas han sidotam- 
hien elogiadas ; se dice ha producido buen 
efecto en el edema de las piernas y del es- 
croto; el Dr. Lejeune, ya citado, considera 
los fomentos acuosos de esta planta (un pu- 
ñado de sumidades tluridas infundidas en 1 
litro de agua) como muy eficaces en la hi- 
drojtesía del escroto. Gazin ha ensayado el 
uso de la cataplasma de sus hojas sin obte- 
ner ventajas apreciables; la raiz contundida 
le ha parecido mas activa, siu producir sin 
embargo una acción que la haga merecer la 
preferencia sobre otros agentes de igual 
naturaleza, abandonados hace ya mucho 
tiempo. Lo que se dice del jugo de esta 
planta asociado al vinagre ó la sal co- 
mún para la curación de la sarna, parece 
mas conforme con lo que la observación 
nos enseña todos !os dias, si se reflexiona 
([ue las lociones con el cocimiento de todas 
las plantas acres y aromáticas bastan mu- 
chas veces para curar esta afección. 



Esplicacion de la lámina. Dibujo de un ramo con 
lus dimensiones quo le suM propias; a flósculu ; 6 fur- 
macion del frulu; c el mismo de ttiiiañu natural; d se- 

(DÍIIÓSCUlü. 



Gém. Tlssilaco. L. Cabozutias lielerógamas ó casi 
dioicas, corola de las florrts femeninas raultiseriadas y 
en lengüeta filiforme, todas fértiles; las hermaCrodilas 
estériles, tubulosas en el centro. Vilano peloso apenas 
denticulado. Receptáculo plano alveolado. — Yerba pe- 
renne de parajes arcillosos ftiúmedos de Europa, Si- 
beria, Pkirsiaé ladia Superior.; H' t 1,11 <jí/ ¡.i <>■ 

■ Il.ij ilU'i lloivi'. j;i ,<ii ... 



TÜSSILAGO FAIU'AnA. L. 



Tussilago vulgaris. C. Bauh. — Tourn — 
Tussilar/o. Clus. — Fárfara. — Cccsalp . — 
Hechium sivc fárfara. Dad .— Úngula caba- 
llina. Trag. — Bechion. Dioso. — Tussilago 
seu Fárfara off. — Syng. Polvg. Super- 
nua. L. 

Tussilajjo, — uña de caballo. Esp. Tusfilagem, , — 
uuha de rarallo oti de asno. I'orl. TiisitiUlijnc, — lussi- 
lage rommun, — ¡>as d' ane, — pas-derheval, — hcrhc de 
Saint-Giéériii, — taionnet, — proi heton. Kranc. Colts- 
foot. liig, lluflallich. Al. Fanijahiun. Ar. Ilcstehov, — 
liovblad. Dan. Ilvefblad. Ilol. Tu.<!xilaginc, — fárfara. 
II. Podbial. Pul. Ilwsthof. Su. Belokopilnick. Rus. :. 

-1,1 

Desc. Escapo t-lloro, con escamas coloridas; radi- 
cales, grandes, reniformes, angulosas y denticuladas, 
tomentosas por el envés , posteriores á la llor {Filius 
ante patrcm), involucro cilindrico y colorido; llor ama- 
rilla radiada. VI. Slarzo. Ecorial , (ísern) Montañas de 
Santander y líúrgos, Mirallores, Paular, Alcarria, Ara- 
gen, Cataluña , etc. (Jimen). 

Partes usadas. Lasliojas, llores y rara vez la rai/.. 

Recolección. Se recolectan las llores en Marzo ó 
Abril; las hojas en el Estío; la raiz en Otoño ó Primavera 
antes de la floración. Cuándo se secan las floras en lu 
estufa, debe cuidarse de ver si están perfectamenle se- 
cas, pues suelen conservar en el fondo algo de humedad, 
que las destruye con prontitud. 

Propiedades y nociones químicas. Las flores tienen 
olor fuerte y agradable y sabor dulce y aromático; las 
hojas son amargas y mucilaginosas. Su infusión se en- 
negrece por el sulfato ferroso, loque indica en ella 
la existencia de laniíio; contiene además un principio 
eslniclivo. 

PKEP.VRACIONF.S FAR.MACÉITICAS T DOSIS. 

A EL interior; infusión teiforme de tas flores , 20 á 
30 gram. por kil. de agua hirviendo. 

Jarabe de tas ¡lores, () por ¿ en agua hirviendo y o 
de azúcar), 30 ó 100 gram. 

Zumo de tas hojas y /lores, S á 10 gram. y más. 

Estrado de hojas y ¡lores, 8 á 10 gram. y más. 

Loor de fárfara. (Farmacnp.]do Wurtemberp); raiz 
de tusílago cocida en agua, pulpada y pasada por un 
cedazo, y hervida después á consistencia de engrudo con 
doble canliiladde su pe^o de miel. 

A ELESTERiOR. Cocimiento de las hojas, 50 i 100 
gram. y mas por kil. de agua, para fomentos, lociones, 
inyecciones y fumigaciones.— Hojas contundidas en ca- 
taplasma.— Hojas secas fumadas como el tabaco. Las 
lloras entran en las Especies pcctoralet. 

En general las llores de! tusílago se co- 
locan entre los pectorales y al lado de la 
malva, gordolobo, violeta, etc.; las hojas 
que usaron los antiguos, fueron abandona- 
das después hasta que Fuller las recomendó 
como medicamento precioso contra las afec- 
ciones escrofulosas. jLa raiz de esta planta 
asociada á la leche y miel, fué usada [lor 
lliljóerates en las ulceraciones del pulmón; 
Dioscórides, Galeno y Pliuio hablan del humo 



126 



ÁLBUM DE LA FLOIIA. 



de las hojas para combatir la tos y el astna, 
medio que Liiineo enconlró puesto cii prác- 
tica en Suecia con el mismo lin. Uoyle ha- 
cia mas activo su humo asociando k las ho- 
jas flor de azulVc y sucino, y bajo la forma 
de fumigaciones las usaba en la tisis: Herba 
aun flore su¡iihuris el succino iti pulverem 
cuntnimttu viistac fumus ore hauslus instar 
nicoliíDiu' ¡jlilliisiin aliíjiKindo curavil. (Bay); 
pretendiendo llillcr haber curado muchos tí- 
sicos con esta planta. 

Como quiera que para alg^unos prácticos 
las hojas del tusílago tienen una acción di- 
recta y ventajosa contra las escrófulas y las 
diversas dolencias que se complican con es- 
las, lomaré acta de los herhos y opiniones 
en que se fundan para pensar así, por mas 
que á juicio de Richard esta virtud sea ilu- 
soria. Fuller consideraba el cocimiento de 
las hojas capaz de curar por sí solo la tisis 
escrofulosa; Peyrilhe ensalza el mismo con- 
centrado ó su zumo en dicha enfermedad, 
y Cullen, á pesar de su escepticismo, di- 
ce empicó estas preparaciones en las úlce- 
ras escrofulosas, produciéndole buen efecto, 
mas confiesa que no siempre correspondían 
á sus esperanzas. Meyer da cuenta de. tres 
casos de escrófulas curadas con este vege- 
tal; el primero referente al asma con to?, el 
segundo á una úlcera escrofulosa, y el ter- 
cero á un exantema escrofuloso también con 
psoroflalmía , empleando á la par para la- 
bar el ojo un cocimiento de las mismas. Para 
el doctor Alien, el tusílago está sobre todos 
los demás medios para curar los lamparo- 
nes Entre los hechos que se citan para acre- 
ditar esta virtud, es notable el recogido por 
Bodarl en el Hospital de Santa Clara de Pisa; 
Prueba sin réplica de su eficacia en la ato- 
nía del s¡^tema capilar sanguíneo y linfático 
que constituye esencialmente la diathesis 
llamada escrofulosa y el que está consig - 
nado en la obra de Cazin, ya citada. El mis- 
mo, á su regieso á Francia, se entregó á 
nuevas esperiencias, que han confirmado los 
relices efectos de la planta en las afecciones 
escrofulosas; los numerosos casos que le 
corresponden y los que le comunicaron es- 
pecialmente Gaultierde Claubry y Mcnurel, 
están consignados en su Ensayo subre las 
propiedades del tusilago. Según este autor, 
posee en alto grado las propiedades tónica, 
incisiva, resolutiva y ligeramente purgante, 
según sea administrado. 

Hufeland se espresa así hablando de las 



propiedades del tusílago contra las afeccio- 
nes linfáticas y escrofulosas: «Aunque dicen 
los médicos modernos que es indudable que 
el tusílago está desprovisto de toda propie- 
dad, e.>ta opinión no me sorprende por par- 
te de los que quieren juzgar de las virtudes 
de los medicamentos por su sabor y olor y 
la especie de reacción que provocan en la 
economía; convengo en que no tiene ningu- 
no de estos caracteres, pero á mi juicio es 
una mala manera de raciocinar, y en cuan- 
to á mí, solo escucho á la esperiencia para 
pronunciarme en pro ó en contra de las vir- 
tudes medicinales de las sustancias; mas 
esta me ha en^ícñado que la planta en cues- 
tión produce muy buenos resultados en las 
ingurgilacioncs de las glándulas, erupcio- 
nes cutáneas, liña y principalmente en la 
tos y afecciones pulmonares que dependen 
del vicio escrofuloso. Como no es irrritan- 
te, conviene en especial á los sugelos dota- 
dos de gran sensibilidad, á los niños delica- 
dos, en la tos por irritación y sobre todo á 
aquellos cuyos pulmones son naturalmente 
muy irritables. En cuanlo á la manera de 
adiniíiislrarle, puede darse el jugo reciente 
á 1.1 dosis de dos ó tres onzas muchas veces 
al dia, ó preparar su cocimiento con una 
onza de la planta para beber en el dia. He 
visto muchas veces ingurgitaciones escrofu- 
losas pertinaces, erupciones cutáneas, etc., 
desaparecer en poco tiempo bajo la influen- 
cia de este medicamento administrado se- 
gún acabamos de indicar. Los fomentos de 
tusílago producen asimismo muy buen efec- 
ro en la inllamacion de los ojos, úlceras y 
liña. Las hojas frescas aplicadas sobre las 
erupciones co-trosas he visto lian hecho 
desprenderse costras y deterger la parle.» 
En las mismas dolencias ensalza su uso 
Tourtelle, alcalinizando su cocimiento con 
la potasa ó sosa; Baumes le encuentra muy 
bueno contra las obstrucciones de las glán- 
dulas, erupciones cutáneas, y sobre lodo 
contra la tos escrofiúosa y las afecciones del 
pulmón, correspondiendo muy bien, según 
él, en los niños que tienen los pulmones dé- 
biles aunque la fiebre haya empezado á fijar- 
se. Prescribía el zumo reciente á la dosis de 
30 á 120gram. en el dia ó el cocimiento de 
las hojas secas cuando no se pueden pro- 
porcionar frescas. Alibert, bajo cuya direc- 
ción se administró en diversas afecciones, 
no la vio dar resultado alguno; Merat y de 
Leos la crcian útil para facilitar la especlora- 



FAMiLl\ COMPUESTAS. 



m 



cion al fin do los catarros agudos; Tioiis- 
seau y Pidoiiv no le inoncionan mas que 
como cinoliente y le colocan al lado del mal- 
vavisco, malva y borraja. lEsto es no hacer 
caso alguno, dice Gazin, de las observacio- 
nes é investigaciones de nuestros anteceso- 
res sobre esta plañía. Confieso que los nu- 
merosos hechos referidos por autores dignos 
de fé, y sobre todo los asertos del célebre 
práctico Hufeland, quebrantaron mi incre- 
dulidad; á pesar de ensayos infructuosos, le 
he empleado después y me lia ido muy 
bien y he podido convencerme de la efica- 
cia de ella en muchas afecciones escrofulo- 
sas y en las que el tratamiento general- 
mente conocido habia fracasado. « Para con- 
firmar esta opinión cita tres casos dignos 
de ser conocidos, pero que el limite de este 
trabajo me impide trascribir. 

A el csterior se Inn servido de las hojas 
frescas del tusílago en cataplasmas ligera- 
mente resolutivas y madurativas; Hipócra- 
tes recomendaba su cocimiento en vino so- 
bre las llagas que tienden á Irasformarse en 
úlceras. El humo de la misma ha sido reco- 
mendado en la odonlahjia. Bodart empleaba 
la tintura alcohólica en fricciones; el polvo 
de las hojas, como el del tabaco, en la cori- 
za y para desecar las úlceras. El cocimiento 
vinoso ó acuoso ó su zumo, en fomentos so- 
bre las ingurgilaciones y úlceras escrofulosas; 
las hojas crudas ó cocidas confeccionando 
con miel cataplasmas, á la manera que lo 
hacian los antiguos; la solución del estracto 
en aceite, para linimento. Estos tópicos pa- 
recen sobrado insignificantes y pueden ser 
reemplazados por otros mas enérgicos. 

Esplicacion de la lámina. Dibujo de las dimensio- 
nes que alcanza e=la planta cuniunmente, acompañado 
de una hoja radical, de un fli5scu!o y semidósculo. 

TRIBU III.-CIIICORIÁCEAS. JUSS. 

Difiere completamente esta tribu de las 
anteriores por tener sus cabezuelas for- 
madas solo de semiflósculos. Generalmente 
son todas lactescentes. 

1." l'HORANTO DESM'DO. 

A. — Vilano peloso. 

Gü"c. í.\rTLCA. T. Cabezuela pluri 6 pauci-flora. In- 
volucro cilindricu, ialiculado-einpiz.irrado, 2-l-.sc- 
rial, con las filas eslerioros cortas. Aquonios plano- 
comprimidos, sin alas y terminados repcntinanienle 



en pico filiforme. — Yerbas de Europa , de la región 
meiliterr.lnea, Asia central y América boreal, con hojas 
inferiores ruiicinado 6 sinuoso-piíLTlifiíIns , las superio- 
res comunmente enterísimas, muchas veces allaclia- 
dasen la base y con aguijones eii el nervio piincipal y 
en la m;lrgen , y cabezuelas amarillas ó alguna vez 
azules. 

LACTUCA VIROSA. L. 

Lactuca sijlvestris adore viroso. C. Bauli. 
— Lactuca sulvestris lato folio , sueco viroso, 
J. Biuh. — Lactuca sylvestris odore opii. Ger* 
— Syng. Polyg. Igual. L. 

Lechuga virosa ó poyizoñosa. Esp. Alface brava 
maior. Port. Latine vírense, [«"ranc. (¡ifliíjer lattirh, 
— üinlietidcrlailich. Al. Ilemlolclerlluce, — stroní/scen- 
ted lettuce Ing. Stirikende laklulc. Uan. Stickende 
laluw. Hol. Sálala jadowita, — loeyga dzika. Pol. 

Desc. Tallo derecho, rollizo, lampiño por la base 6 
cerdoso-pinchudo, apaiiojado en el ápice; hojas hori- 
zontales con aguijones en la costilla, agudamente den- 
ticuladas, obtusas, aflecliailas por la base, las de mas 
abajo sinuosas; lloros amarillas; aquenios estriados 
casi mas cortos que su pico. Fl. Julio. Se encuentra en 
los campos y parajes cultivados de España. 

Parles usadas. I.a planta. 

Recokrcion. Un puco antes de la floración. 

Propiedades y nociones químicas. Toda la planta 
exhala olor viroso des.igradable, de sabor amargo y 
acre , conteniendo en todas sus partes un jugo lactes- 
cente muy abundante el (¡ue analizado por Walz resul- 
ta contener; lactucina; materia grasa fusible á (25°, 
con el olor de la lechuga; otra grasa fusible á 75°; 
resina insípida ; otra resina acre; materia bruta aná- 
loga á la ulmina; otra que parece gozar de alguna pro- 
piedad alcalina; ácido oxálico. La lactucina es criílnli- 
zable, de sabor aniargo, soluble en 00 á 80 partes de 
agua fria, más en la caliente; soluble en alcohol y éter. 
Debe ser probablemente la misma que Aul'.ergier ha 
encontrado en la lechuga cultivada. 

PREl>AnAC10NES FARMACÉUTICAS Y DÓSI3. 

A EL INTERIOR. Zumo, dc 20centíg. á 60 grara. pro- 
gresivamente. 

Tintura. (I de hojas frescas ó de jugo por 2. de alco- 
hol á 38°), deoOcentíg. á 5 gram. en poción. 

Estrado acuoso, de 10 cenlig. á 5 gram. en pildoras, 
pociones, etc. 

A EL ESTERTOR. Cocimiento en fomentos ; hojas en 
cataplasmas, Tintura en fricciones, etc. 



Esta lechuga ha sido siempre tenida co- 
mo narcótica y en mayor grado que la cul- 
tivada. Parece que los antiguos, según 
Dioscórides, desecaban su jugo al sol, es- 
Irayéndole al efecto por incisiones ó con- 
tundiéndola cuando alcanzaba todo i\x des- 
arrollo, y que le mezclaban al opio, ya para 
modificar su acción ó para sofisticarle. Con- 
siderada venenosa , las esperiencias de Or- 
fila prueban que son necesarias grandes 
cantidades de su cslracio para causar inlo- 



m 



ÁLBUM DE L\ FLORA. 



xicacion. aun á los perros pcquefios ; Trous- 
seau y Pidoux dicen que lo son 4 á 8 gra- 
mos para conseguir efecto estupefacienle 
análogo á el que producen 2 1(2 á 5 ccn- 
ligramos de opio. 

El inspisamenlo de esla planta propara- 
do el mas activo, es menos escitante que el 
opio, y no tiene como este el inconveniente 
de producir constipación; es calmante, diu- 
rético, diaforético y ligeramente laxante. 
Ingerido á dosis elevadas, produce náuseas, 
evacuaciones albinas, y muchas veces, so- 
bre todo en los casos de edema é hidropesía, 
aumento notuble de la secreción urinaria. Se 
le lia administrado con ventaja en la asc'üis, 
anasarca, ingurgitaciones de las visceras ab- 
dominales, ictericia, flegmasías crónicas de hs 
órganos digestivos, fiebres intermitentes, cóli- 
cos hepáticos, angina de pecho, asma, irrita- 
ciones del pecho, l<)s. catarro pulmonar, ti- 
sis, etc., y como sucedáneo del opio en las 
neurosis. 

Estaba casi en completo olvido la lechuga 
virosa, cuando Durand vino á proponerla 
como un medicamento eficaz contra multi- 
tud de dolencias crónicas, entre las que se 
fijaba particularmente en el cólico hepático, 
hidropesía é intermitentes; por otra parte 
Colin asegura haberse servido con ventaja 
de ella contra las obstrucciones viscerales, ic- 
tericia, y sobre todo en la hidropesía, esci- 
tando según él la orina, muchas veces el 
sudor, facilitando las deyecciones albinas. 
Quarinpor el contrario no obtuvo éxito eu la 
hidropesía, y atribuye el conseguido por sus 
predecesores á los medicamentos enérgicos 
á que la asociaban. Sclie!inger,de Francfort, 
preconizó su zumo inspisado en la angina de 
pecho, refiriendo seis observaciones en com- 
probación del buen efecto en dicha afección; 
administró desde luego 10 centíg. muchas 
veces por dia y aumentó gradualmente 
la dosis. 

Asociado este zumo á la digital, dio en 
manos del Dr. Toel buen resultado en el 
tratamiento del hidrolorax sintomático de 
una afección del pulmón, y Roques le em- 
pleaba en las irritaciones del pecho, asma, en 
ciertos casos de tisis y catarro pulmonar cró- 
nico, no reconoce en él sino una acción se- 
dante, pero inferior á la del opio y al de las 
sustancias virosas de las Solanáceas, tales 
como el beleño, belladona, etc. Vaydi se 
encontró muy bien con el uso de este es- 
trado ú la dosis de 20 á 50 cenlig. en los 



dolores violentos del estómago, manifestán- 
dose según él sedanle, sin tener con)o el 
opio el inconveniente de detenerlas evacua- 
ciones albinas. 

Cazin no pudo obtener resultado alguno 
bien comprobado de su uso en la hidropesía , 
si bien no le asoció á otros medicamentos 
diuréticos, y á los que se deben atribuir los 
resultados felices que se han podido obte- 
ner; según él no es lo mismo en las afeccio- 
nes nerviosas, contra las que puede em- 
plearse con éxito; si está lejos de tener la 
actividad del opio, no tiene sus inconve- 
nientes, y debe ser preferido en ciertos casos 
y para determinadas personas; puede admi- 
nistrarse á una dosis mas elevada que ge- 
neralmente se cree; este práctico empieza 
por la de 20 centíg., y llega en breve á la 
de 60 y hasta la de 80 gram., cual le su- 
cedió en el tratamiento de una mujer aco- 
metida de dolores gastrálgicos, y en la que la 
mas ligera dosis de opio provocaba el vómi- 
to; siempre que el último está indicado, 
pero no es tolerado por los enfermos, encon- 
tró muy apropiado el inspisamento de esta 
planta, y le encuentra mas conveniente que 
el opio en las inflamaciones crónicas doloro- 
sas, tales como las del hígado, intestino, y 
en especial las del peritoneo; obra á la vez 
como calmante y ligero purgante, cualida- 
des que no siempre se encuentran en una 
misma sustancia; le asocia con ventaja á la 
digital en las ascitis ocasionadas por una 
ílegmasia crónica del peritoneo , en las con- 
gestiones pleurilicas , y siempre que en las 
hidropesías existe ingurgitación dolorosa de 
una ó de muchas visceras, lesión de los ri- 
mnes, ó nefritis albuminosa, irritación gastro- 
intestinal, etc. En prueba de las grandes 
ventajas que consigue de su uso en las le- 
siones orgánicas del estómago, cita un caso 
curiosísimo, en el que le empleó como pa- 
liativo mas bien, y que siendo una úlcera 
simple terminó por su desaparición. 

También ha sido usado en las afecciines 
cancerosas, particularmente del útero, con 
preferencia al eslracto de beleño, acónito y 
estramonio, por tener inconvenientes bas- 
tante conocidos el uso prolongado de estos 
últimos, pues además de aniquilar las fun- 
ciones del estómago, le irritan é inflaman, y 
hasta producen una verdadera intoxicación, 
cuando obligados por la necesidad le admi- 
nistran á dosis elevadas, que aunque lenta, 
se manifiesta por dolores en el tubo digestí- 



FAMILIA COMPUESTAS. 



m 



vo, vómitos, temblores, vértigos, alucina- 
ciones, estupor, congestión cerebral, etc. 

Esplicacioii de la lámina. Dibujo i\e un ramo de 
l¡iin;ino natural; o parlft del tallo con una liuja caulina; 
6 pico con tfue terminan los aquenios, consiJerable- 
nienle aumentado; c semillósculo; d aquenio con su 
vilano. 



Gkm. Taraxacüm. Hall. Cabezutfla multínora. Invo- 
lucro doble con escamas esleriores pequeñas, apretadas, 
estendidns ó revueltas, las infuriores 1-seriales, dere- 
chas, todas por lo común calioso-corniculadas en el 
ápice. A(|uenios oblongos, estriados, con pincliitos '!n 
las costillas o un poco espinosos en el ápice y termina- 
dos en pico largo. Vilano multiserial, blanquísimo. — 
Yerbas perennes, comunes en Europa y Asia templa- 
da, con lo las sus hojas radicales polimorfas, eiiterisi- 
mas ó runeinado-pinatiliilas, y escapos 1-céfalos, fis- 
tulosos, con las cabezuelas amarillas. 

TARAX.VCLM DENS-T.EONIS. DESF. LEONTODÓN 
T.VRAXACUM. L. 



Deiis leonis latiore folio. C. Bauh —Ta- 
raxacvm officinale. Vaill. — Taraxacum mi- 
nus. Lonic. Taraxacum vd dcns leonis offi. 
— Syng. Poiyg. Igual. L. 

Diente de Lcon. — taraxaron , — amargón. Esp. Ta- 
raxaco, — denle de ¡cao. Purt. Pissenlit, — pissenlit 
officinal, — deiit de ¡ion, — liondent, — pichaulit, — /Zo- 
rion d' or. Frao. DitndcUon or lion's tooth Iiig. Lo- 
wenzahn, — pappcnicraut. — pfaffenrcehrkin. Al- Lu- 
icetand. Dan. Papcnki uid. Ilul. Diente de lione. It. 
Wolovce orzíj, — scuini mieez Pol. Lejonstand, — mas- 
krosoor. Su. Kara hindiba. Tur. 



Desc. Planta muy lampiña con luqas desigual y 
agudamente runcinadas, con los lóbulos triangulares, 
dentados por la parle anterior; escamas del involucro 
sin cuernecillo, las esleriores revueltas, ásperas; aque- 
nios un poco pinchudos en su ápice. Fl. en Prima- 
vera y Otoño. Comunísimo en España en las praderas, 
pasto", orilla.^ de los caminos, etc. 

¡'artes usadas. La raíz y las hojas. 

Recolección. Se recolecta esta planta en cualquiera 
estación, esceplo cuanúoes muy nueva. Se la emplea 
siempre fresca ; su raíz puede conservarse como la de 
achicoria. 

Propied'ules y nociones químicas. Ei diente de 
León es inodoro , sabor amargo no desagradable. En 
su jugo lechoso se ha enconlrado gran proporción de 
principio eslractivo, una resina verde, fécula, materia 
azucarada, nitrato de potasa y cal, acetato de cal, etc. 
Iiigenhold ha observado que la materia amarga en el 
estío, abunda en la raíz, por mas que en primavera y 
otoño sea mas rica de jugo lechoso. 

PREPARACIONES FARMACÉUriC\S V DOSIS. 

A EL INTERIOR. Coctmiento é infusión (raices ú ho- 
jas), 30 á 60 gram. por kil. de agua. 

Zum3 de las hojas , 50 á liiO grain. 

Estrado por decocción de las hojas (I por 10 de 
agua), ) á 10 gr. y más en pildoras. 

Estrado de las raices (preparación muy pedida y 
cuidadosamente preparada en Inglaterra) , las mismas 
dosis. 

TUMU 11. 



Las hojas tiernas y retoños se comen en ensalada y se 
preparan caldos con ellas , etc. 



Esta planta es tónica , diurética , anties- 
corbiílica y depurativa, y se emplea con al- 
guna frecuencia en la debilidad de las vías 
digestivas, afecciones crónicas de las visceras, 
ictericia, hepatitis crónica, ingurgitaciones del 
bazo, etc., en la hidropesia, afecciones cróni' 
cas de la piel, escorbuto, caquexias, etc. 

Aunque muy usada otras veces , eslá 
hoy casi en el olvido, siendo la medicina 
doméstica la que la utiliza aun frecucnle- 
mcnte. Así como la paciencia, el taraxacon 
figura en todas las tisanas que se emplean 
gf neralmente. 

Donde goza gran celebridad es en Ingla- 
terra; se usa en la.s enfermedades del hígado. 
Pemperton le administraba con éxito en la 
hepatitis crónica , cuya práctica siguen la 
mayor parte de los médicos ingleses, consi- 
derándole con una acción especial. Van- 
Swieten le usaba frecuentemente para re- 
solver las ingurgitaciones abdominales, ori- 
ginadas por las fiebres intirmitentcs ó las 
afecciones hi}iocondriacas inveteradas; muchas 
veces mezclaba su jugo con el de perifo- 
llo, fumaria y berros. Bonafos le empleó 
con buen resultado en dos militares ataca- 
dos de hidropesia; Sloll con frecuencia pres- 
cribía esta planta y daba su infusión nitrada 
en las calenturas biliosas, entrando además 
en la mayor parte de sus tisanas; Zimmer- 
mann, llamado para tratar una hidropesía de 
pecho que padecía Federico el Grande, pres- 
cribió el uso del zumo del diente de león, 
que le alivió niuclio, escitamlo la secreción 
do la orina. Ilard vio disiparse con él una 
anasarca considerable á la.-> tres semanas de 
su uso, y Ilanin tuvo frecuentes ocasiones 
de observar su buen efecto en las hidrope- 
sías. Para Roques, su jugo mezclado con el 
de saponaria y trébol acuático, es un pode- 
roso remedio en las dartroses inveteradas y 
sobre todo en las cuartanas so.-tenidas por 
la ingurgitación de las glándulas. 

Gazin le administra en los vicios de la se- 
creción de la bilis, en la ictericia esencial ó 
sintomática, y especialmente en las ingur- 
gitaciones hepáticas y esplénicas que siguen 
á las intermitentes; en \i caquexia palwtiana 
liidropesías. asociándole, según la indicación 
de Hoques, á la saponaria y trébol acuático; 
en la convalecencia de las liebres mucosas 
y adinámicas, le ¡¡rescribe solo para recu- 

17 



430 



ÁLBUM DE LA FLORA. 



pcrar las fuerzas digestivas y restablecer las 
secreciones. 

El zumo (leí Jicntc do Icón, es detersivo 
dilatado en agua de hinojo, y fué empleado 
en otros tiempos en la jtalpebrilis cninira. 

Esplicacion de la lámina, a dibujo de la raiz y ho- 
jas radicales, acoiniiañado de una cabezuela y otra con 
su vilano; b semiflósculo; c pislilo; d aqueiiio de lama- 
ño natural ; e el mismo considerablemente aumen- 
tado. 

D. — Vilano plumoso. 

Gen. Scorzonera. DC. Cabezuela mnltinora. Invo- 
lucro empizarrado. Aqiipiiio sin pedicelo ni pico, rara 
vez con el, y con una cicatriz lateral. Vilano pluri-se- 
rial uniforme. — Yerbas perennes principalmente en 
Europa austral y del Asia central, con raiz fusiforme ó 
tuberosa, hojas meilio abrazadoras, lanceoladar, ente- 
risimas, y cabezuelas terminales, solitarias, amarillas 
ó purpurescentes. 

SCORZONERA HISPÁNICA. L. 

Scorzonera lalifolia, siwtala. C. Bauli. 
— Tourn. — Scorzonera majitr , Hispánica. 
Clus. — Syng. Polyg. Igual. L. 

Escorzonera, — salsifí ncyra. Esp. Esrorcioneira. 
Port. Scorsonere d'Espagnc, — salsi/is noir ou d'Espag- 
ne. Franc. Vipcr-root — garden viper-grass. Ing. 

Drsc. Raiz cilindrica; tallo con ramos desnudos, 
l-céfalos en el ápice, hojas abrazadoras, lanceolailas, 
ondeadas ó un poco deníiculnilas , lampiñas ó pubes- 
centes en alalinos piiiitii>; involucro oblongo con esca- 
mas casi lampinas puntiagudas ; corolas amarilics. Fl. 
Mayo. Junio. Habita en el llano de Urgel, (Colm.) , en 
la casa ile campo cerca de Madrid (Cut. ct. Am.) en 
ambiis Castillas, ele. 

Partes usadas. La raiz {Scorzonerce sive Viperince 
radices off. 



La raiz de escorzonera gozó por algún 
tiempo de una reputación grande contra el 
veneno de la vivora, scorzó délos catalanes, 
de donde viene sin duda su nombre genéri- 
co; hoy ha perdido esta reputación, y solo 
es tenida por ligeramente diurética y sudo- 
rífica. Apenas figura en los tratados de te- 
rapéutica y si en nuestra Farmacopea, en- 
trando en la composición de varios coci- 
mientos como el antiséptico. Algunos auto- 
res antiguos la aconsejaron como alcxifár- 
maca, estomática y emenagoga, sin poder- 
nos esplicar lo fuese seriamente, teniendo 
en cuenta su poca actividad; también la 
usaban como a[uopiada para calmar los ar- 
dore.ide la urina, contra el constipado, catar- 
ro y perineumunia. Sus propicilades mas 
marcadas son las emolientes, en cuva línea 



tenemos otras plantas indígenas que las tie- 
nen mas notables, como el malvavisco, 
simiente de lino, etc. En la medicina popu- 
lar se emplea cuotidianamente para favore- 
cer el curso de los Juquios, sin que podamos 
darnos cuenta de la razón de esta práctica. 
Usadas sus hojas en Italia para alimentar 
gu.sanos de seda, se intentó realizarlo por 
Loisclcur-Deslongchamps en Francia, mas 
sus ensayos fracasaron. Hoy es cultivada pa- 
ra emplear la raiz como alimento, á lo que se 
presta por su sabor grato, ser tierna y de fá- 
cil digestión; sus retoños se comen alguna 
vez en ensalada; siendo esta [llanta un buen 
pasto para el ganado. 

Esplicacion de la lámina. La parle dibujada está 
copiada del natural y con las dimensiones que alcanza 
por lo coman ; a nquenio con su vilano; b cabezuela 
abierta loiiífituJinalNienle , antes de desprenderse los 
frutes cuando estos están ya formados. 

2." PllORASTO CARGADO DE ESCAMAS Ó ALVÉOLOS. 

GiÍN. CiciiORiLM. T. Cabezuela multiflora ó pauci- 
ílora. Involucro doble, el eslerior corto, casi S-filo, el 
interior largo formado por S-IO hojuelas. Aquenios 
trasovados, un poco coniprimidos, estriados ó lampi- 
ños. Vilano formado de muchas cscamitas 2-seriales, 
obtusitas y muy cortas. — Yerbas de Europa central y 
de la región mediterránea , amargas , con hojas denti- 
culadas ú runcinadas, y cabezuelas axilares aglomera- 
das, sentadas ó pedunculadas con las corolas azules, 
amarillas ó blancas. 

CICHÜRIU.M iNTYDL'S. L. 

Cicliorium sylvestre. seuofficinarum. Bauh. 
Tourn. Inlibum sylcestre. Lob. Cicliorium 
o/A— Syng. Polyg. Igual. L. 

Achicoria amarga. Esp. Almcirao. Port. Chirorce 
sauvage. Franc. Succory, wild endivc. Iiig. Felwcg- 
warU,—wcgxcariwurzcl. K\. Agón. — scicoria. Ar. Vce- 
grarlrod. Dan. Ambugia. — cicorca. It. Korzen podroz- 
nikowij. Pol. Chioulipa. T. Chicorel. Mol. 

Desc. Planta con las liojas inferiores runcinadas, 
algo peludo-ásperis en el nervio principal , las superio- 
res oblongas caíi enteras , y 2-5 cabezuelas mnllílloras, 
con las flcircs generalmente azules, alguna vez rosadas 
ó blancas Fl. Julio , Agosto. Bastante conuin en las 
márgenes de los campos y los prados. Presenta dos va- 
riedades. 

Partes usadas. La raiz y las hojas. 

Recolección. Siendo la raiz vivaz se recolecta en todo 
tiem[)0 para emplearla freFca y en Setiembre para con- 
servarla. Las hojas frescas se usan con preferencia; 
cuando se quieren reponer se deben coger en todo su 
desarrollo; si son demasiado jóvenes son menos amar- 
gas y enérgicas. 

Propiedades nociones químicas y económicas. La 
raiz contiene un jugo lactescente y amargo muy inten- 
so. Las hojas, estractivo , clorofilo, materia azucarada, 
albúmina, varias sales y entre ellas nitrato potásico. La 
raiz tiene una composición análoga, encontrándose 



F\M1LI\ LOURMVCEAS. 



131 



adomtis en nlln scgmi Wall, inulina. Sus virtudes son 
debidas á la maloria amarga. 

Parecí! que M'ilcalp lia oblenido una nueva maloria 
linlórea azul y de oíros colores , sometiendo las hojas 
á idénticas pn-paracioncs que las. del pastel. 

La achicoria csohjcto de un cullivu en grande esoala 
en Bélgica y Holamla , y su raiz lo es de un comercio 
considerable. Perfectamente jabada , cortada en peila- 
zos, secada en hornos, tostada y lustrada con la aili- 
cion de dos décimas parles de inanleca , sa emplea 
como el mejor sucedáneo del café, nara cuyo uso la 
destinaríiii los primeros en 1776, ios Doctores Brunoay 
y de Harveng, de Sessines (Bélgica). También se solis- 
tica con ella aquel. 

Se reconoce U presencia de la achicoria en el café, 
proyectando la mezcla sobre el agua , el café permanece 
en la superficie, mientras que el polvo de achicoria, 
que se le adorna con el nombre de moka del Norte, 
gana rápidameulc el fondo. 

PREPARACIONES FARMACÉUTICAS T DOSIS. 

A EL i:(TEiiioR. Infvsion ó cocimiento de las hojas, 
(Salo gram. por kil. de agua) las hojas frescas en co- 
cimienlo, las secas en infusión. 

Infusión ó corimiento de las raices, 13 á GO gram. 
por kil. de agua. 

Zumo de las hojas, 30 á 120 gram., solo ó mezclado 
al suero, ó al de plantas amargas, cruciferas, ele. 

Jarabe simple, de 30 á ICO gram. 

Jarabe compuesto , de 4 á 12 gram. para los nÍM03. 

Estracto, de 4 á 12 gram. en pildoras, bolos, etc. 

Entra la achicoria silvestre en el catolicón doble, pil- 
doras angélicas , jarabe de erisiuiO. La simiente forma 
parte de las cuatro frias menores. 

Tanto la raiz como las hojas de la achi- 
coria, son tónicas, aperitivas, laxantes y fe- 
brífugas, y se líis administra en la atonía dr 
las vias digestivas, ictericia, ingurgitaciones 
délas visceras, fiebres intermitentes áe, in\ier- 
no, en la declinación de las calenturas mu 
cosas y en algunas afecciones cutáneas cró- 
nicas, ele. «Los antiguos, dice Roques, tra- 
taban la mayor parte de las enfermedades 
del abdomen con la achicoria amarga, que 
es amiga del hígado, según la espre^ion de 
Galeno, y no contraria al estómago.» 

Los modernos no estimamos menos esta 
planta, y hace algún tiempo que por mu- 
chos se administra á manos llenas en la m- 
gurgitacion de las visceras, para combatir la 
ictericia, reanimar las funciones del higa- 
do, etc.; este tratamiento un poco empíri- 
co, será alguna vez saludable, pero h;ice 
despreciar otros mas racií^nales; así la que 
viene acompañada de irritación viva ó dolo- 
rosa de aquel, pide oíros medios que el uso 
de los amargos y lactescentes, sobrado cono- 
cidos y que de hecho dan mejor resultado.» 
Sin emb.irgo, puede ser muy titil en las in- 
gurgitaciones lentas y atónicas de las visceras 
abdominales y aun en las flegmasías crónicas, 
cuando es necesario cierto grado de esti- 



mulo, para combatir una irritación sorda, 
continua, poco desarrollada y resultante de 
iiigurgilaciones, de una especie de éxtasis, 
mas que de un acrecentamiento primitivo por 
aeliviilad orgánica. Dcsbois de I{ochpf(<rt, 
Vicat, Van-SwiétiMí, Lcwis y otros muchos 
práclicos, han visto curar ictericias y cólicos 
hepáticos que .se habian resistido á otra 
mullilud de remedios. 

Geoffroy dice haber presenciado la cura- 
ción de las fiebres intermitentes ,refraclarias á 
otro tratamiento , comiendo ensalada de 
achicorias, y Gazin ha conseguido igual re- 
sultado en las mismas inveteradas, con in- 
gurgitación del bazo, edema de las estremi- 
dades inferiores, después del uso mal diri- 
gido de los preparados de quina, empleando 
para el objeto la infusión y zumo de achico- 
rias y diente de león. 

«Se ven todos los dias enfermedades de 
la piel, tales como los darlroses, erupciones 
pustulosas, etc,, resistir á las prescripciones 
farmacológicas y corregirse después por los 
medios mas sua\es y sencillos suministrados 
por las chicoriáceas. La achicoria amarga, el 
diente de león, la lechuga, son á la vez re- 
medios y alimentos, pero una medicación 
muy simple, ¿mas como renunciar á las sal- 
sas, al refinamiento de la cocina, y sobre 
todo al buen vino y á los licores suaves? Se 
estiinan mas los buenos métodos vegetales 
impregnados de mercurio , celebrados por 
los periódicos; con e-tos no hay necesidad 
de un régimen , curan pronto y con seguri- 
dad; lector, no lo creas, se os engaña.» 
(Roques.) 

Esplicacion de la lámina. Representa la parte di- 
bujaila la estrernidad del tallo con sus flores y estas de 
magnitud algo mayor que generalmente tiene. la planta 
(fue crece esponláneamenle; a raiz; b cabezuelas antes 
de abrirse las flores; r cáliz; lí semillósculo. 

FAM. LOBELLÍCEAS. DC. 



Yerbas ó matas con jugo lechoso, rara vez arbustos, 
abundantes en las regiones tropicales y subtropicales 
de todo el globo, escasas en Europa y en el Norte de 
Asia, encontrándose algunas en América, y aumen- 
tando su número hacia el ücuador; con hojas alternas 
no estipuladas y flores comunmente axilares, solitarias, 
racimosas, muchas veces azuladas. — Cáliz ¿-lobo mas 
ú menos adlierente al ovario, con los lóbulos iguales ó 
algo desiguales y por lo común persisleulcs. Corola 
permanente, mas ó menos gamopétala comunmente 
irregular ó casi regular, con el tubo entero ó licndido 
longitudinalmente en la parte inferior antes de la ílo- 
raciun y por lo general por la parte superior después 
de aquella á consecuencia de la inversión de la flor, 
estambres 5-allernos con los lóbulos de la corola, 



13S 



ÁLBUM ÜE L\ FLORA. 



aillieriilos al tubo ú libres ; filamenlos mas ó menos 
uiiiilus ó birn libres; anteras entresoliladas, biluciilares, 
introrsas, ileliiscenlcs lonf,-itii(linalmcii(«s hs dos infe- 
riores frecuentemente menores, tcrminaiias en el ¡ipi- 
cc por cerdas f> liiicecillos de pe|i>s y las superiores 
desuuilas ó con barbas. Pistilo con ovario Infero ó se- 
misúpero, bilocul;ir ó alguna vez seniilocular; estilo 
único; estigma rodeado de un anillo de pelos, cubierto 
largo tiempo por lasanteras, comunmente bilobo ó rara 
vez indiviso. Fruto con frecuencia bivalvo, con l.is 
Talvas seplíferas, raras veces dehiscente superiormente 
por un opérculo ó lateralmente por 3-valvas, otras in- 
deliisceiitc, seco casi siempre. Semillas niñnitas; al- 
bumen carnoso, embrión recto; cotilodunes obtusos, 
rai/.illa próxima al lulo. 

I'ropicdadcs. E\ jugo que contienen muchas es nar- 
cótico Y muy acre, susceptible de corroer la piel y de 
causar interiormenie una viva iiidamaciün con vómito 
y diarrea ocasionando á veces hasta la muerte ; esto no 
obstante, algunas se emplean como medicinales, espe- 
cialmente en .\merica. 

Comprende 20 géneros y ."75 especies 
que DG. distribuye en las 4 tribus, Deliseá- 
ceas, Clintónieas, Lisipomeas y Lobelieas. 

TRIBU.— LOBELIEAS. DC. 

Caja 2-locular , deliiscente en el ápice por 2 valvas 
que llevan los tabiques en su medio, ó rara ve?, por 2 
poros. 

Gen. Lobelia. L. Cáliz S-lobo con el tubo cónico al 
revés, ovoideo ó hemisférico. Corola longiiuilinalmente 
hendida en la parte superior en o lóbulos desirjuales, 
2-labiada con el tubo recto, cilindráceo ó embudado, 
siendo el labio superior comunmente menor y derecho 
y el inferior con frecuencia estendido, mas ancho, 
a-fiJo ó rara vez 3-deiilailo. Las dos anteras inferiores 
ó rara vez todas barbadas en el ápice y trabadas en 
forma de tubo. Osario infero ó semisúpero ó (en algu- 
nas especies muy semejantes) casi libre. Caja coronada 
por el cáliz, 2-3-locular. Semillas muchas, muy tenues. 
— Yerbas perennes rara vez anuas, de las regiones 
tropicales y subtropicales de todo el globo, abundantes 
en la América equinocial, muy raras en liuropa central, 
con hojas alternas y llores por lo eomuii rariinoso-es- 
pigadas, con los pedicelos axilares y las corolas de va- 
rios colores. 

LOBELI.\ SVPHILLITICA. L. 

Rapuntium americanum. Tourn. — Syng. 
Monogam. L. 

Cardenal azul. Esp. Lobelia si/phililira. Port. Lobé- 
lie, — lebrlie arUisyphilüique, — cardtnalc bleue. Franc. 
Virginian nightingale, — cardinal grosbcak. Ing. 

Desc. Planta peludita , con tallo derecho, sencillo; 
hojas aovadas, agudas por los dos estremos, iregular- 
mente denticuladas; flores racimoso-espigadas; pedice- 
los axilares mitad mas cortos que las hujas; cáliz pe- 
ludo con el tubo hemisférico y ios lóbulos lanceolados 
puntiagudos, mitad mas cortos que la corola y con ore- 
jillas obtusas redobladas por la base una mitad mas 
cortas que el tubo. Habita en la América boreal y se 
cultiva en algunos janlines. 

Partes usadas. La raiz. 

fíecolecrion. Nada ofrece de particular. 

Propiedades y nociones quimicas. Esta raiz que 
desde luego tiene un sabor azucarado y después un 



poco acre y nauseoso, deja en la boca sensación dura- 
di'ra; su olor es viroso Boissel (|ue la ha analizado, 
encuntró en ella una materia grasa de cunsistencia 
butirosa, otra azucarada, mucilago, nialalo de potasa, 
trazas de una materia amarga muy fugaz, algunas sales 
inertes y leñoso. 

Esta planta encontrada en la América 
Sepleiitridnal por Kalin, di.scipulo de Lin- 
néo, recibió .su non)i)re genérico por haber 
sido dedicada al botánico flamenco .M. Lo- 
belio, médico de Jorge 1, rey de Inglaterra. 
Sobre la economía animal obra como diuré- 
tica, sudorífica, etc., administrada á dosis 
refractas; á altas dosis es emeto-calárlica. 
Desde tiempo inmemorial parece la usaban 
los salvagcs del Canadá contra las enferme- 
dades venéreas; Johnson les arrancó el se- 
creto á precio de oro y se lo comunicó á 
Kalm. Según él y algunos otros autores, los 
síntomas mas graves de la sífilis ceden con 
su uso, siendo seguido este de una curación 
complfta, y muciios viajeros están acordes 
en decir que pocos medicamentos producen 
efectos tan prontos como felices. El trata- 
miento de dicha enfermedad con ella es muy 
sencillo, está reducido según los canadien- 
ses, á hervir las raices de cuatro ó seis pies 
de este vegetal, según la gravedad ó anti- 
güedad del mal, y á beber el enfermo lo 
mas posible de este cocimiento, el que tam- 
bién se emplea al estcrior como detersivo de 
las lilceras; el tratamiento dura quince 
dias. Cuando la sífilis es pertinaz, los del 
Canadá asocian á esta raiz otras diversas 
plantas , y entre ellas el lianunculus abor- 
tivus. L., que es mucho mas acre. 

Dupau, dice haberla visto curar muchas 
enfermedades, habiéndola empleado sola; 
cita además muchos casos en que usaba 
á la par el mercurio, y por tanto quedan 
oscurecidas sus virtudes, dejando de ser 
una pueba en su favor. Ensayada hará pró- 
ximamente GO ailos en .Montpellier, según 
Dubois, de Rochefort , dejó defraudadas las 
esperanzas que habia hecho concebir. «No se 
puede dudar, dice Loiseleur-Deslongchamps, 
que esta lobelia, muy acre, muy estimulan- 
te, no puede dejar de tener como otras mu- 
chas especies congéneres, propiedades enér- 
gicas, y de las que será posible sacar partido 
en ciertos casos, mas estas no han sido me- 
tódicamente probulas. De desear es que al- 
gún médico observador emprenda esta tarea 
fácil, puesto que la planta se cultiva sin 
muchos cuidados en nuestros jardines.» 

Algunas otras especies exóticas como la 



F.VMILl.V CAMPANULÁCEAS. 



135 



Lübelia infldUi. L. se usa también en la 
América del Norte como especloranlc y su- 
dorilica, y entre nosotros tenemos el L. 
urens. L. . que crece en los siiios húmedos; 
planta muy activa, acre y cáustica, que al- 
gunos colocan por su acción al nivel del 
euforbio y que está en completo olvido, pu- 
diendo tal vez ser útil en determinados 
casos. 

Esplicacion de la lámina. La parle dihujada tiene 
las (liiiiensiones que próiiniaineiile alcanza ; a cslam- 
bros; 6 formación del fruto; c pistilo; d fruto partido á 
través; c semilla. Todas estas partes considerablemente 
aumentadas, 

FAM. CAMPANULÁCEAS DC. 

Yerbas ó malas con jugo lechoso de Europa , Asia y 
América boreal, algunas del hemisferio austral y muy 
pocas de las regiones intertropicales, con hojas alternas 
ú opuestas, sin estipulas y llores solitarias ó aglomera- 
das, comunmente pediceladas, pocas veces involucra- 
da?, azules, amarillas ó purpúreas. — Cáliz casi siempre 
o-Ioho ó 0-6-8-lobo, con los lóbulos iguales, adheren- 
16 al ovarlo, rarísima vez sin limbo. Corola gamupétala 
regular ó muy pocas veces un poco irregular, con tan- 
tas lacinias como lóbulos calicinos, alternas con ellos y 
de estivacion valvar. Estambres, 3-S-6-8-10 alternos 
con las lacinias déla corola, libres ó unidos por üla- 
mentos por lo común ensancliadusen la base y anteras 
generalmente libres, 2-loculares y longitudinalmente 
dehiscentes antes de la florescencia. Ovario infero 2-3- 
5-6-8-10 locular, solo en un género 1-locular {Mcr- 
ciera), por ser incompleto el tabique; estilo cubierto 
mas ó menos de pelos colectores caducos: estigma des- 
nudo rara vez en cabezuela y por lo general ramoso cíju 
tantas ramas como celdas. Caja dehiscente por el vérti- 
ce ó por valvas laterales, muL-bas veces sepiiferas en el 
medio y algunas por hendiduras ó poros sin valvas. 
Semillas inünilas (.>,n número definido en el gen. Mer- 
ciera), pequeñas, con albumen carnoso; embrión recto 
con cotiledones cortísimos, obtusos y rejo próximo al 
hilo. 

Propiedades. Aunque contienen un jugo lechoso 
acre como las lobeliíceas, su acritud parece estar 
modificada por el mucílago que contienen, siendo por 
esta razón bastante inocentes y cuineslibles algunas, 
otras están reputadas de medicinales. 

Comprende 24 géneros y cerca de 500 
especies repartidas por DG. en 3 tribus; 
Wahlenbergieas , Campanuleas y Mercie- 
reas. 

TRIBU. — CAMPANULEAS. DC. 

Iluovccillos infinitos. Caja dehiscente por el vértice 
dentro de los lóbulos calicinos. 

GÉy. Cahpamcla. L. Cáliz 5-fido. Corola 5-loba ó 
5-fida, por lo común acampanada. Estambres 5 libres, 
con filamentos anchos y membranosos por la base. Es- 
tilo cubierto de pelos colectores ciurante la estivacion, 
menos en la base; estigmas 3-o-filiforriies. Caja3-,H- 
locular y con 3-5 valvas laterales. Semillas aovadas, 
aplanadas Ij ovoideas. — Yerbas casi todas perennes ile 
las regiones templadas y un poco frias del hemisferio 
boreal, con hojas radicales frecuentemente mayores, las 



del tallo alternas, do varias formas, y Horcs general- 
mente pedunculadas, racimosas, rara vez espigadas ó 
aglomeradas, azules, alguna vez blancas en una misma 
especie. 

CA.\IPANUI,A RAl'UNCl lAS. L. 

¡{iiptiiiciilits esculcnttts. C. Bauli; — Cam^ 
panulít radice esculenta, flure cruruleo. Tourn. 
— l'ent. Monog. L. 

nniinncliigo,—ruiponrc.~rc]ionce.—nahillo redan- 
do silvestre. Esp. /tapuriciu,—ranonrio. Port. Campa- 
nulc raiponce. Franc. Esctdcnt hcU/lotctr,— rampiun. 
Ing. 

Desc. Raiz ahusada, tallo casi sencillo, derecho, 
asurcado; hojas inferiores trasovadas, cortamente ne- 
cinladas, un poco festonadas, las del tallo seiitadas, 
lineares-lanccoladas, enteras; llores espigado-racimo- 
sas; tubo del cáliZ cónico al revés y los lóbulos dere- 
chos, largamente alesnados , estrechos, lampiños, un 
poco mas cortos que laceróla embudada. Fl. Junio. Se 
encuentra en varios montes de España , en las cerca- 
nías de Madrid, etc. 

El rapónchigo apenas iuvo uso en medi- 
cina como resolutivo ; hoy con razón está 
completamente abandonado en este concep- 
to, y solo se le considera como alimenticio, 
por cuyo motivo suele cultivarse para este 
fin, adquiriendo la raiz por el cultivo condi- 
ciones escelentes, y por tanto, á pesar de 
su jugo lechoso, es un alimento que no ofre- 
ce incotiveniente alguno. Sus congéneres el 
C.trachelium, L. (Guantcdc Nuestra Señora) , 
y el C. cervicana. L , fueron empleados con 
mas frecuencia en medicina como astringen- 
tes, vulnerarias y antiflogísticas y recomen- 
dadas contra las anginas y demás males de 
garganta, de donde se derivan sus nombres 
específicos. El C. glomerala. L se le atribuye 
en Rusia la virtud de combatir la rabia, bien 
puede creerse que esta opinión popular es 
infundadísima. 



Esplicacion de la lámina. Dibujo de una espiga de 
llores, con el tallo y parle de la raiz, una y otra de ta- 
maño natural; a cáliz con los estambres; b estilo. 



FAM. VACCINIEAS. DC. 



Arbustos ramosos casi lodos de América , unos pocos 
de Europa , Asia y Madagascar, con hojas sencillas es- 
parcidas, cortamente peciuladas. perennes y flores so- 
litarias ó racimosas. — Cáliz adherente al ovario con 
limbo epigino 4-5 6-partido, caedizo ó persistente. Co- 
rola epigina, gamopétala, 4-5-6-dividida, caediza, con 
las lacinias del limbo aliernas con lns lóbulos calicinos 
y estivacion empizarrada. Estambres en número doble 
de las lacinias lie la corola, epiginos , I-seriales, con 
filamentos libres ó 1-adelfos y .enteras terminales fija- 
das por el dorso cerca de la baso , verticales y de dos 
celdillas paralela.s, comunmente separadas por el ápice 



íM 



ÁLBUM DE LA FI.OUA. 



y cada una prolonpatla en un tulio estrecho, per- 
forado por el ápice. Ovario infero 4-5-6- iO-lncular; 
con un estilo y estigma ile onlinario ac»l)c!zuelailü. 
flaya 'coronada por e¡ limbo del cáliz, jugosa, de 
4-":;-fi-10 celdillas l-ó con inlinilos luievecillos. Se- 
millas Hiuy peiiuofias con albumen carnoso , embrión 
recio con culiledoni's muy curtos y rejo largo infero. 
I'ropifdadis. Por lo común tienen la corteza y las 
hojas amargas y astringentes y suavemente tónico-es- 
limulanles, mientras que los frutos son agri-dulces y 
algo astringentes también. 

Comprende próximamente, unos 13 gé- 
neros con 200 especies. 

r.K^i. Vaccimim. L. Cáliz adliercnte al ovario con 
el limbo libre y partido en 4-5-lóbulos dentiformes, rara 
vez enterísimu. Corola acampanada, aovada ó cilindrica 
con limbo 4-3-ndo comunmente redoblado. Estam- 
bres en número doble de los lóbulos corolinos, l're- 
cuenlemenle inclusos, alguna vez salientes , con ante- 
ras por lo común 2-ridas en el ápice ó con dos aristas 
en el dorso ó bien moclias. Estilo derecho mas largo 
que los estambres y estigma obtuso. Baya cubierta por 
el cáliz, globosa y ile -t-o celdas, multi-sperraas rarísi- 
ma vez de 10 celdas 1-spermas.— Arbustos ó matas 
rara vez arbolilos distribuidos en gran número por las 
regiones de la América boreal , algunos aunque pocos 
de Europa y otras parles, con hojas allcrnas y pedún- 
culos axilares solitarios, apareados, temados y raci- 
mosos , bracteados, con las corolas blanquecinas ó de 
color de roia. 

VACClNlüM MYRTILLUS. L. 



Vitis Idcea. Bauh.- 
nog. L. 



-Tourn. — Octand. Mo- 



Arándano común. Esp. Arando. Porl. Airelle,— 
myrtille, — raisin des bois,—gueule de lian noir,—mo- 
ret,—brembollier, — brembelte, — cousin¡er,—aradeih. 
Franc. BiWcrry .—cranberry . Ing. Heidelbeere , K\. 
Blaebar. Dan. Blautci: bessen. Hol. Myrtyllo. It. Borow- 
kie zarna. Po\. Biabar. Su. 

Desc. Ramos angulosos, verdes, hojas aovadas, aser 
radas, muy lampiñas, caducas; pedúnculos 1-floros, 
solitarios, "anteras con 2-aristas; corola rojiza. Fl. 
Abril. Habita en varios montes elevados de España. 

Partes usadas. El fruto. 

Recolección. Conviene no confundirlos con los do 
belladona, equivocación (|ue espondria á graves conse- 
cuencias; los del arándano son de sabor agradable, 
carácter fisico que los distingue al momento. 

Propiedades y nociones químicas. Cuando se some- 
ten á la fermentación con alguna cantidad de azúcar, 
resulla un liquido vinoso agradable. Se han empleado 
para colorar el vino y aun para preparar con otros in- 
gredientes , vinos artificiales que se han espendido por 
naturales. Con ellos se preparan también conGUiras. Su 
materia colorante ha sido útil al arte tinlorial y aun á 
la pintura. 

PREPARACIONES FARMACÉUTICAS T DOSIS. 

A EL INTERIOR. Infusión, coct'mienío (bayas), 30 á 
60 gram. por kil. de agua. 

Polio, 4 gram. cada dos ó tres iioras. 
Estrado, i á 3 gramos en pildoras por dia. 
Zumo, para limonada, jarabe, poción, etc. 



l>os l'riitos del arándano, ácidos y li;.,'ora- 
mente estípticos, son atemperantes y as- 
tringentes; convienen en las inflamaciones, 
calenturas inflamatorias y li i liosas , diarrea, 
disenteria, afecciones escorbúticas, etc. Los 
antiguos liacian gran uso de ellos; Dioscó- 
rides los considera apropiados para tupir los 
tejidds; Üodonco lus prescribía en la diar- 
rea, disenteria y cólera; Foreslus los empleó 
en la tos con hemojitisis; IMasse ensalza el 
buen efecto del cocimiento de estas bayas 
con la adiccion de agua de canela, en la 
diarrea de los niños; cuando existe acidez 
en las primeras vias, añade carbonato potá- 
sico. Hicliter las administraba en el escor- 
buto y diarrea; al efecto mandaba preparar 
con 45 gram. de estos frutos secos y dos 
litros do agua un cocimiento, al que anadia 
4 gram. de cuerno de ciervo 6 igual canti- 
dad de goma arábiga. Seidl los lia empleado 
con éxito en una epidemia de disentería, 
contra la que usaba el cocimiento de 00 
gramos de bayas secas en suficiente canti- 
dad de agua que mandaba hervir por media 
hora; el enfermo tomaba media laza cada 
Lora; alguna \ez empleó el polvo de las mis- 
mas á la dosis de 4 gram. cada dos ó tres 
horas. 

Para el Dr. Reiss, los frutos de aránda- 
no son un recurso precioso en la diarrea 
crónica, pues mientras que otros medios 
empleados contra ella, no dan resultado, 
estos procuran al menos un alivio, siquiera 
momentáneo, en los trances mas apurados, 
sin que sean perjudiciales y bastan á veces 
[lara conseguir una curación inesperada. 
.\dministra el estracto en pildoras de 20 
cenlig. que manda tomar en niimero de 
cuatro ó seis por dia. UllimamenleBergasse 
refiere una observación de diarrea crónica 
eslremadamenle grave, curada con la ad- 
ministi ación de 30 gram. de bayas de arán- 
dano. 

Entre nosotros, su uso médico es apenas 
practicado, ni aun se emplean como en otros 
puntos para preparar bebidas accidulas agra- 
dables, á lo que se prestan, como las grose- 
llas, etc., uso conocido desde tiempos muy 
remotos, cual parece indicarlo el siguiente 
verso de las Églogas de Virgilio : 

Alba li'gustra cadunt, vaccinia nigra ieguntur. 

Sus hojas y corteza, que son astringentes, 

se utilizan también para el curtido de pieles. 

DeW. vitis idcea. L. y el V. oxycoccos. L. 



FANULI\ ERIC\CEAS. 



43B 



han Icniílo lambion sus frutos algún uso, 
como los del wi/rtillns y además los del pri- 
mero, contundidos y aplicados en forma de 
cataplasmas sobre las mamas para resolver 
las ingurgitaciones lácteas. 

Es^plicacion de la lámina. Dibujo de iin ramo de 
las dimensiones que alcanza gcneralnit>iue; a cáliz y 
órganos sexuales; li corola; c parte de la corola;íí fruto- 
e el mismo abierto á través 



c parte de la 
;; /semillas. 



FAM. ERICÁCEAS. DC. 

Arbustos ó matas, rara vez arbolitos, en su mayor 
parle del Cabo de Buena-Esperanzii, los demás dislri- 
Duidos por todo el globo con eseeiicioii de Nueva-Ho- 
landa, con hojas alternas, rara vez casi opuestas ó verti- 
ciladas, sin estipulas, y llores dispuestas de diversos 
modos.— Cáliz 4-opartido, casi igual, libreyporsistenle. 
Curóla perigina ó casi liipoí;iua, gamopélala -t-S-parti- 
da, ó l-o-pétala, regular y alguna vez irregular, y de 
cstivacion empizarrada. Estambres en número igual ó 
doble de los pétabis poro ó nada soKbuUs á la corola, 
con filamentos libres ó rara vez unidos y anteras de 
dos celdillas duras, secas, separadas on el ápice ó en la 
base niuclias veci^s apendiculadas y dehiscentes por un 
poro terminal. Ovario libre, alguna vez rodeado en la 
base de un disco neclaiífero, con un estilo rigido y es- 
tigma indiviso, dentado, ó 3-lobo. Caja polisperma, plu- 
rilocular y dehiscente con variedad. Semillas infinitas, 
pequeñas, insertas en placentas centrales, con testa 
muy adliercnte al núcleo y con albumen carnoso , em- 
brión rollizo, con cotiledones cortos y rejo próximo 
al hilo. 

Propiedades. Muchas son amargas y astringentes; 
algunas balsámico-resinosas; otras estimulantes; exis- 
tiendo algunas masó menos narcóticas. Los frutos aba- 
jados de ciertas especies inocentes, son comestibles. 

Comprende 52 géneros con 850 especies, 
que DC. distribuyó en las cuatro tribus si- 
guientes : Arbuteas, Andromedeas, Ericeas 
y Rodoreas. 

TRIBU— ERICEAS. DC. 

Flores tetrámeras.rara vez pentámeras. Corola mar- 
cesccnte; estainbr s bipoginos; anteras comunmente 
trabadas antes de la florescencia, ovario libre, \-i rara 
vez, 0-8 locular, con celdas de uno 6 iiilinilos óvulos. 
Fruto capsular con dehiscencia loculicida , ó rara vez 
septicido-valvar, y alguna casi induhiscente. — Arbustos 
ó matas siempre verd-s con yemas escamosas. 

Gen. Callu.na. Salisb. Cáliz í-partido, con los sé- 
palos opuestos dos á dos, cscariosos y colorados; corola 
acampanada, casi 4-partida, mas corta que el cábz. 
Estambres 8, libres, con filamentos aplanados y anteras 
aristadas. Estilo recto; estigma acabezuelado 4-lobo. 
Ovario de 4 celdillas, 2-ovuradas y los huevccillos col- 
gantes del ápice de la columiiita. Caja 4-locular septi- 
c¡d,)-4-valve. Semillas no aladas, ovoideas. — Arbusto 
de Europa central y boreal, parecido á las especies del 
género £rica, con hojas opucsias, empizarr.idas en 4 
ordene ■ y ílur^'s axilares, ó lerniinando en raiiiitos axi- 
lares muy curtos y provisto de 6 bracleas apretadas 
contra el cáliz, ó puestas por pares, las 4 esteriores fo- 
liáceas y las 2 inleriures un poco escariosas. 



CALLUNA VllLGARIS. SALISU. ERICA VULGARIS. 
L. C. ERICA. DC. 

Eri/ca vulgaris glabra. C. Bauh.— Tourn. 
— Eryca vulgaris humilis semjicr virens flore 
pur/j«rt'OfíflÍ¿;ü.J.Bauh.— Ocland.Monog.L. 

Brezo. Esp. Urze, - forga ordinaria. Port. Bruyére, 
— bruyére commune. Franc. — lleath, healher, ling. Ing. 

Desc. Los caracteres espuestos en el género. Fl. 
Agosto. Bastante común en diversas provincias de Es- 
paña, como Cataluña, Estremadiira, etc. 

Partes usadas. Las hojas, las llores, y algunas veces 
toda la plañía. 

Propiedades, nociones químicas y económicas. El 
brezo liciie sabor astringente un poco amargo, contiene 
bastante cantidad ile tanino, aproximándose por sus 
principios activos á algunas plaiilas de esta tamilia, y 
mas particularmente á la Cai/iiba. Se emplea para el 
curtido, y en Dliiainarca entra en la preparación de una 
cerveza que no es desagradable. Las abejas recojen en 
sus flores materiales para la miel amarilla, que tiene un 
sabor casi como el de la planta. En algunas comarcas 
del Norte le ernplesn para rellenar los colchones, que 
sin duda son menos blandos que los de pluma, y en los 
que descansan mas Iranqiiilamonto que nosotros. 



En la antigüedad se le atribuyó al brezo 
la propiedad de romper ó disolver los cál- 
culos de la vejiga, según lo indica su nom- 
bre Eryca, derivado de una voz griega que 
significa romper. «Conozco á muchos, dice 
Malthiolo, que viviendo sobriamente, han 
sido curados de la piedra ó la han espelido 
por el miembro en pequeilos trozos, usando 
solo del cocimiento de brezo.» Si hemos do 
creer al sabio benedictino Alejandro, el agua 
en que se ha cocido esta planta , tomada ti- 
bia por mailana y tarde en cantidad de cin- 
co onzas y tres horas después de la comida, 
por treinta dias, rompe la piedra de la veji- 
ga, y la hace salir fuera; pero además de 
esto, es preciso que el enfermo se bañe en 
dicho cocimiento, y mientras esto en el ba- 
t"ío es necesario este echado sobre dicha 
yerba, repitiéndolo muchas veces. 

Las opiniones emitidas por los antiguos 
sobre las virtudes del brezo , han sido muy 
poco consideradas; no viendo mas que are- 
nillas en los pedazos dfí piedra rotos de que 
hab!a Malthiolo, se comprenderá lo verdade- 
ro. En vez de menospreciar como absurdas 
las exageraciones de los antiguos sobre, las 
propiedades de los vegetales, deben exami- 
narse y reducirse á su justo valor; el des- 
den de la ciencia moderna para todo lo que 
la observación había adquirido, ha hecho se 
carezca de recursos terapéuticos reales. tEl 



1S6 



ÁLBUM DE L\ FLORA. 



brezo, por sus propiedades químicas, dice 
Roques, se acerca muclio á algunas plantas 
de la niistna familia, parlicclarmenlc á la 
Gayuba, á la que no puede negársela una 
acción especial sobre el aparato urinario; 
esta analogía, nos dice, no debe confundír- 
sele con los vegetales inertes y se la reco- 
mendamos á los especialistas que estudian 
las enfermedades de la vejiga. A esto añade 
Cazin: «Sin ocuparme particularmente de 
diclias dolencias, be tenido en cuenta esta 
recomendación y sustituyo con mas razón el 
brezo á la gayuba, cuanto que esla no se en- 
cuentra en las comarcas septentrionales de 
Francia, donde procuro encontrar sucedá- 
neos á las producciones del mediodía. Me lia 
ido muy bicu con el uso del brezo en coci- 
miento (.jOgram. por 1 kilóg. de agua), en 
el catarro crónico de la vejiga , en las areiii- 
lias, anasarca, y sobre todo, en un caso de 
albuminuria con infíllracion serosa de las es- 
tremidades abdominales de una mujer emba- 
razada , de treinta y siete años de edad , tem- 
peramento linfático y debilitada por la fre 
cuencia de los partos. 

Con esla planta pueden prepararse baños 
y fomentos apropiados para dar tono al sis- 
lema muscular; le aconsejan á los paralíti- 
cos y gotosos. Un enfermo que llegó á la 
impotencia, á causa de un reumatismo que 
le habia atormentado durante un año, curo 
enteramente, dice Roques, con baños pre- 
parados con el brezo. 

Esplicacion de la lámina. Planta con las dimensio- 
nes que comunmente alcanza; a flur; b cáliz; c el mis- 
mo aumentado; d, e estambres; f pistilo; g semillas; h 
estambre aumentado considerablemente. 

TRIBU.— RonoREAS. DC. 

Corola caediza. Disco hipogino, glanduloso, frecuen- 
temente no escamoso. Caja con las valvas dubladas ha- 
cia dentro por la margen y por t:into con tabiques 2-la- 
niinosos y ron dehiscencia seplicida. 

Gen. Rhododendro.n. L. Cáliz 5-parlidú. Corola em- 
budada, rara vez acampanada ó enrodada , regular ó 
mas ó menos irregular, siempre 5 loba. Estambres 10 
(rara vez 6-9 por aborto) , no ¡¡egados í la corola, si- 
tuados en frente y entre los lóbulos de la misma, por lo 
común declinados y salientes; anteras que se abren por 
poros terminales. Caja 5-locular, .'í-valve ó lO-locular, 
10-valve, septicido-dehiscenle. Semillas prendidas al 
eje central anguloso, comprimidas, alesnadas y pareci- 
das á serrin. — Arbustos ó árboles de las regiones alpi- 
nas de Europa y Asia central, como también de Améri- 
ca boreal y ile la India, con hojas alternas enterisimas, 
siempre verdes ó caedizas, y flores corimbosas, visto- 
sas, amarillas, rosadas, purpúreas ó blancas. 



RHODODENDRON CHRYSANTHUM. PALL. 
Decand. nionog. L. 

fíododendro amarillo. Esp. íthododendro amarillo. 
Port. Ro.icii/e t'hr;/s(inthe. — ruí,e de Siberic, — rose de 
nciije de Siberie. Franc. 

Desc. Hojas oblongas aguditas, adelgazadas por el 
estremo inferior, muy venosas por la cara superior y 
al lin lampiñas, pálidas por la cara inferior; llores um- 
belado-corimbosas; escamas mas jóvenes del botón ve- 
llosas por fuera, al fin las persistentes lampiñas; lóbu- 
los calicillos muy cortos. Habita en la Siberia, Davouric, 
Kamtschatka , etc., y se cultiva en algunos jardines. 

Parles usadas. Las hojas. 

Cultivo y recolección. Asi como las demás especies 
del género, la rosa ríe Siberia se multiplica por semi- 
lla que se siembra clara en tierra de abrojos, en cuadros 
ó surcos y á la sombra, comprimiendo la tierra y lami- 
zanilo una pocii antes de sembrarla, se rii>ga muy ame- 
nudo, con una regadera lina para sostener la frescura, 
pero poco cada vez. Cuando la planta tiene de oO á 80 
centím. se la trasplanta al jardín, teniendo cuidado de 
buscar la sombra y mantillo de malezas; .se rodean de 
musgo los nuevos tallos y se riega. Se multiplica también, 
encnrvandd poco á poco las ramas, de manera que lleguen 
á pequeños fosos, que se llenan de seguiíla con la mis- 
ma tierra, á la que se mezcla un tercio de mantillo y se 
lija el mugrón con un gancho. A medida que arrai- 
gan las ramas, se corlan á un pié de el suelo para que 
queden derechas. — Las hojas pueden recolectarse du- 
rante el buen tiempo, prefiriendo sea un poco antes 
que desaparezcan las flores. 

Propiedades y nociones químicas. Estas hojas son 
de un sabor amargo, austero, acre, aun estando secas; 
su olor se asemeja algo á el de ruibarbo. Parecen ron- 
lener un principio cstimulanle y narcótico, qse basta 
hoy que yo sepa, no lia siiio deicrminado por el análi- 
sis, y por el que pueden los rodundendros ser conside- 
rados como venenos acres. 

S. G. Gmelin fué el primero que dio á 
conocer esta especie con el nombre de ^4»- 
drómeda; y Murray refiere que un cabriti- 
11o después de haber comido algunas hojas 
de él. Zozobró, dio con la cabeza contra el 
su'elo, y cayó por tíltimo sobre sus rodillas; 
esle efecto desapareció á las cuatro horas. 
La infusión concentrada en el hombre , así 
como el cocimiento, produce ligera embria- 
guez, calor vivo, paralización de las funcio- 
nes intestinales y una infinidad de efectos 
nerviosos, tales como el oscureciniiento de la 
vista, constricción del esófago, disnea y un 
estado de estupidez, y aun convulsiones. 
Algunas veces vómitos, otras evacuaciones 
albinas, en otros casos abundante escrecion 
de orina, de sudor, prurito de la visla, nariz 
y de algunas parles del cuerpo, dolores en 
las estremidades, hormigueo, impresión de 
quemadura ó picadura en diferentes regio- 
nes, exantemas, etc. Se ha observado tam- 
bién disminución de la frecticncia del pulso, 



FAMILIA PIROL.VCEAS. 



fál 



que se liace inlermilcnte á veces. Orilla con- 
sidera su cocimÍLMito tomado á dosis eleva- 
das , capaz de inflamar los tejidos y por 
consecuencia como muy venenoso. 

Según lie tenido ocasión de indicar , la 
actividad de este arbusto varia con el suelo, 
(l'poca de su recolección y el grado de sus- 
ceptibilidad del que le íia de usar. En la 
parte Norte de Rusia los habitantes se 
sirven de la infusión teiforme para reparar 
las fuerzas y combatir los dolores reumáticos 
y golosos. Koelpin da cuenta de muchos ca- 
sos de gota tratados con éxito con la infusión 
dicha lomada á la dosis de 8 á 15 gram. en 
300 de agua , calentada una noche , y 
que se loma toda en ayunas; administrada 
de esta manera, produce muchas veces nu- 
merosas evacuaciones albinas, vértigos, de- 
lirio, etc., accidentes que son por lo general 
de ecrta duración, y para evitar los que se 
recomienda no beber después de ingerido el 
medicamento. Pallas tuvo acasion de obser- 
var su buen efecto en nueve casos de artri- 
tis, pero pretiero las liDJas en polvo, que 
prescribe á la dosis desde 50 centíg. hasta 
2 gram. dos ó tres veces por dia, continuada 
por una semana y aun por un mes si nece- 
sario fuese, ofreciendo de esta manera me- 
nores inconvenientes. Ha observado que el 
sudor de los que le usan tiene un olor aro- 
mático particular. Melhernich prescribió este 
rododendro con buen resultado en el reuma- 
tismo crónico ; Cliarpenlier, residente en San 
Petersburgo, le obtuvo en la ciática. Tam- 
bién le emplean en las afecciones sifililicas y 
en las enfermedades crónicas de la piel, como 
sucedáneo de la zarzaparrilla, á la dosis de 4 
á 8 gram. ya en infusión ó cocimiento en 
1 kil. de agua. 

En el Mediodía de Europa se ha ensayado 
su reemplazo por el ñ. ferrugineum. 1^. y 
según resulta de los ensayos de Villars, pa- 
rece obrar de igual manera que la especie 
de Siberia, y determina sudor abundante 
cuando se administra á la dosis de 5 á7gr. 
en infusión ó cocimiento en 1 litro de agua. 



Esplkacion de la lámina. Dibujo de un ramo re- 
daciüú en sus dimensiones; a pistilo y eslainhres con- 
siderablemente aumentados. 



Fm. PIROL.VCEAS. DC. 

Yerbas perennes ó algo leñosas de las regiones tem- 
pladas y un poca frias del liemisferio boreal y especial- 
mente de América, con Imjas sencillas, enteras 6 den- 

ToMO .11 



tadas y llores racimosas casi umbeladas, rara vez soli- 
tarias , blancas i'i rosadas. —Cáliz libre, 4 ó mas gene- 
ralmente 5-partido, persisten'e. Corola de 3 péla/os li- 
bres ó mas ó menos unidus y de estivacion empizarra- 
da, estambres en número doble de los pótalos y no ad- 
beridos á ellos, con filamentos libres ó unidos y anteras 
2-locu!ürcs, deliiscentes pnr 2 poros. Ovario 3-5-10- 
cular, sentado sobre un disco liipogino, con estilo úni- 
co y estigma casi redondo ó lobado , alguna vez casi 
vestido. Caja 3-5-locuIar, 3-.') valve , loculicido-debis- 
cente con las valvas sepliferas. Semillas inñnitas, pe- 
queñas, revestidas de una película ó aladas, con albu- 
men carnoso , embrión peqneño junto á la base del al- 
bumen, con cotiledones poco distintos. 

Propiedades. Por lo general son astringentes, amar- 
gas y resinosas, babiendo además algunas narcótico- 
acres. 

Comprende 4 géneros y 20 especies que 
DC. reparte en las dos tribus Piroleas y Ca- 
laceas, 

TRIBU.- Pinoi.E.*s. DC. 



Estambres con los filamentos libres ó un poco unidoi 
por la base, todos fértiles. 

Cén. Ptrola. Salisb. Cáliz 5-partido. IVA' los .'5. Es- 
tambres 10 colocados por pares enfrente de los pétalos 
con filamentos desnudos, no ensancliados en el medio 
y anteras con dos cuernecitos en la base y dos poros 
invertidos después de la tlorescencia. lístilo un poco 
engrosado ; estigma con 5 lubéreuKis y 3 radios. Caja 
casi redonda, umbilicada en los 2 estremos, 5-!ocular, 
5-valve, loculícido-debiscente desde la base y con las 
suturas tomentosas. Semillas muy pequeñas como ser- 
rín. — Yerbas bienales ó perennes de Europa, Asia y 
América boreal, siempre verdes, lampiñas , con bo- 
jas radicales pecioladas , coriáceas casi enteras ó aser- 
radas ; eseapos dereclms , frecuentemente angulosos 
y fliires pediceladas, cabizbajas , blancas, teiHdas de 
color de rosa ó amarillo-verdosas. 



PVROLA ROTUNDIFOLIA. L. 

Pi/rola rotundi folia major. C. Bauh. — 
Tourn. — Pyrola riostras vulgnris. Park. — 
Octand. Monog. L. 

Piróla de hoja redonda. Esp. Pyrola rótundifolia. 
Port. Pyrote. Franc. Round-leawed fVinter-green. log. 

Desc. Hojas redondeadas casi enterfsimas, mas cortas 
que el peciolo; escapo anguloso; lóbulos calicinos lan- 
ce>dados , agudos, eslendido-redoblados; corola esten- 
dida : estigma con b-dientes obtusos. Fl.jJulio. En pa- 
rages húmedos de \o¿ Pirineos y de otros montes de 
Esnaña. 

Esta planta que tiene sabor amargo y 
acerbo, ha sido considerada como astringente 
y vulneraria y empleada en las hemorragias 
pasicas, y especialmente en la íHenorra^w, he- 
moptisis, leucorrea atónica y diarreas crónicas 
sin irritación viva. Puede administrarse en 
cocimiento ó infusión (.30á (>0 gram. por kil. 
de agua), en polvo (2 á 4 gr ), en eslraclo 

Í8 



138 \LBUM DE 

acuoso ó alcohólico ( I á 3 gr.). Forma parle 
tle U mezcla conocida con oí nombre de vul- 
tterario suizo. 

Según algunos periódicos médicos de i 855, 
en el gobierno de Kalonga, en Rusia, las 
personas afectadas de mal de piedra hacen 
uso de un té de raiz de P. ruluiuli folia. 



LA FLORA. 

Empleadas asimismo sus hojas en los ca- 
tarros crónicos y en la diarrea, y prodigadas 
también como vulnerario en los golpes y caí- 
das, goza un descrédito casi completo. 

Esplinacion de la lámina. Espi{;a de flores lie ta- 
inafio natural ; a raiz y hojas radicales; h rubierlas flo- 
rales vistas por la parle posterior; c pistilo; d jslambre. 



SUBCLASE 3.* COROLIFLORAS. 



Cáliz gamosépalo. esto es, con los sépalos mas ó menos cntresoldados. Pélalos por lo 
común cntresoldados, formando una corola libre del cáliz y casi siempre hipogina. Estam- 
bres comunmente pegados á la corola. Ovario generalmente libre, rara vez adherenle al 
cáliz, con los huevecillos incluidos en verdaderos pericarpios. 



FAM. PRIMULÁCEAS. VENT. 

Yerbas en su mayor parle de la regiones templadas 
del hemisferio boreal, principalmente de Europa y 
.\sia, algunas de las regiones alpinas y elevadas inter- 
tropicales Y extrairopicales , con rizoma leñoso ó tu- 
beroso; hojas sencillas, no estipuladas y flores axilares 
ó terminales en racimo, espiga ó solitarias en el estre- 
mo de un escapo y con Irecuencia umbeladas.— Cáliz 
gamosépalo, persistente, 4-5-lobo. Corola gamopélala 
regular, rarísima vez 5-pélala, hipogina, estaminífera 
con su limbo mas ó menos profundamente dividido en 
janlos lóbulos como los del cáliz y alternos con ellos, 
muy rara vez nulo. Estambres insertos en la corola y 
en número igual al de los lóbulos de esta y opuestos á 
lüs mismos, todos fértiles ú otros tantos convertidos en 
escamas, con anteras in'rorsus y de 2 celdillas parale- 
las dehiscentes longitudinalmente. Ovario libre ó rara 
vez (gen. Samolus) a<llierido en la base, l-locular, con 
infinitos óvulos prendidos á una placenta central, libre 
y basilar, estilo íinico , mas órnenos persistente, y es- 
tigma sencillo. Caja l-locular, con 2 ó infinitas semi- 
llas, aovada ó globos:i,'ilehisccnle longitudinalmente ó 
por'dienles en il ápice,' rara vez ú través. Semillas sen- 
tadas en los hoyilos de la placenta , por lo común com- 
planadas por el dorso, convexo-umbilicadas en el vien- 
tre, rara vez con hilo ú ombligo basilar y rafe longitu- 
dinal, con albumen carnoso; embrión recto con cotile- 
dones elípticos, semi-cilíndricos y rejo vago. 

Propiedades. Las raices de muchas son amargas, 
resinosas y mas ó menos acres; al paso que las partes 
herbáceas de algunas se repulan astringentes. 

Comprende 20 géneros y 215 especies 
repartidas por ÜC. en 4 tribus á saber: 
Hutónieas, Primuleas, Anagalideas y Sa- 
moleas. 

TRIBU.— PBisiuLKAs. DC 

Caja supera con dehiscencia valvar. Semillas anatro- 
pas con hilo ventral. Embrión transverso 6 sea paralelo 
al hilo. , , , , 

Gtx. Prixila. L. Cáliz acampanado ó tubuloso, 
o-dentado ó 5-fido. Corola en forma de salvilla o embu- 
do con limbo 5-Cdo y los lóbulos comunmente escola- 



dos, la garganta dilatada hacia el limbo y el tubo ro- 
llizo tanto ó mas largo que el cáliz. Estambres no 
salientes cou los filamentos muy cortos y anteras por lo 
común aguzadas. Ovario globoso ó aovado-globoso. 
Caja aovada, compuesta de 5 valvas enteras, 2-fidas 
dehiscentes tan solo por el ápice. Semillas infinitas, 
muy pequeñas. — Yerbas de Europa y Asia, rara vez de 
América boreal, con hojas radicales; escapo sencilln y 
flores en umbela, involucradas, casi siempre her- 
nosas. 

PRÍMULA OFFICINALIS. JACQ. P. VERIS, v. o. L. 

Priniula veris adórala flore lúteo simplici, 
J. Bauh. — Verbasculum pratense odoratum. 
C. Bauli. — Paralijscos herha. Murr. — Herba 
ailhritica. Paralíseos seu Primula. off. — 
Peni. Monog. L. 

PTimavera, — yerba de la parálisis. Esp. Primavera. 
It. Poit. Primevere, — hervedelaparalysie, — coucou,— 
oreille d' ours. Franc. Primrose. Ing. Srhlusselblume. 
Al. Oxedrif. Dan. Slentelbtoem. Hol. Bakwiza. Pol. 
O.velaqge. Su. 

Desc. Hojas arrugadas, aovado -oblongas, un poco 
estrechadas hacia el peciolo, ondeado-íestónadas, obtu- 
sas, tomentosas por la cara superior, vellosa por la in- 
ferior; e.scapo con muchas flores, velloso; involucro con 
hojuelas lineares, agudas, tomentosas, 3-6 veces mas 
cortas que los pedicelos; flores colgantes ladeadas; cáliz 
acampanado mas ó menos ensanchado, con o costillas, 
casi tan largo como el tubo de la corola y con 5 dientes 
lanceolado-aovados, enteros, agudos; corola embudada 
con lóbulos acorazonados al revés, obtusos y un poco 
escotados; flores comunmente amarillas. Fl. Marzo, 
Abril. Se encuentra en varios montes de España, en 
Monserrat, Monseny, Béjar, etc. 

Partes usadas. La planta, raíz y sobre lodo las 
flores. 

Recolección. La planta se seca con las flores, con- 
servando su furma y color. 

Propied'ides y nociones químicas. La flor tiene 
olor grato y suave. La raiz cuando fresca exhala oler 
fragante como anisado, teniendo sabor astringente 
un poco amargo. Las hojas son casi insípidas é inodo- 
ras. La raíz conlii ne un aceite ensencial y Artanilina. 
sustancia acre á la que podemos atribuir sus propieda- 



FAMILIA rUIMULAGEAS. 



439 



des activas, si la coiUuviera on mas abundinicia. El arn- 
ma de las llores se comunica á el agua y aiculiol, car- 
gándose la primera por destilación di^ sus principios 
aromáticos, pudiéndose emplear de vehiculo en po- 
ciones calmantes, lo mismo qui! las do lila y lechuga. 
Se emplea la raiz para enderezar la ccrve7.11. Kn 
muchas partes di- Inglaterr.1 se comen las hojas cocidas 
con las de otras plantas polageras , ó hiea crudas 6 en 
ensalada. En Suecia se prepara por lermentacioii una 
bebida con sus flores, limón, azúcar ó miel. 

Si hemos de dejarnos llevar del olor que 
exhalan las llores tJe esta plañía, concluire- 
mos por creer que anuncian una acción so- 
bre el sistema nervioso análoga á las de lila, 
moscalelina y cuaja-leche amarillo. Paia 
Malthiolo , Ray, Barlholin , Chomel , Lieu- 
laud , ele la primavera eslá dolada de 
grandes virtudes y la elogian contra la pa- 
rálisis, apoplcgia, afecciones históricas, vér- 
tigos, males de cabeza nerviosos , gasir algia, 
insomnio , etc. Boerhaave y Linnéo , la mi- 
raron como apropiada para calmar los do- 
lores, provocar el sueño y producir además 
diferentes efectos sedantes. Según Bergius, 
la infusión de sus flores seria útil en los 
dolores reumáticos; otros las han recomen- 
dado como béquicas y anlicatarrales. El co- 
cimiento de su raiz, es empleado en algunas 
comarcas por los campesinos contra el mal 
de piedra y su infusión en vino ó cerveza, 
como vermífugo. 

Boerhaave, dice que su infusión en vina- 
gre, aspirada por la nariz, ha curado el dolor 
de muelas La planta entera ha sido aplica- 
da sobre las articulaciones atacadas de gota. 
por lo (¡ue Gesnero la dio el nombre de 
arthritica. 

La verdad es, que si no podemos tenerla 
por completamente inerte, es del número 
de las que sin inconveniente se debe pres- 
cindir, á pesar de los elogios que se la lian 
prodigado. Admitiendo con Callen, Peyrilhe 
y Cazin , que la primavera sin gran per- 
juicio puede desaparecer de la materia 
médica; pedimos gracia al menos, dice 
Mariin Lauzer, para la infusión de sus flo- 
res, que es de un color bello de oro, olor 
suave, sabor grato y puede con ventaja to- 
mar plaza en el pequeño circulo tan poco 
Nariadü de tisanas, para combatirlas afec- 
ciones inflamatorias. 

i-'splicacion de la lámina. Dibujo de un escapo 
con llores, de las dimensiones que alcanzan por lo co- 
mún uno y otras; a raiz y hojas radicales; 6 corola vista 
por la pane anterior. 

Gkn Ctclahem. L. Cáliz acampanado, S-partido. 



Corola con tubo aovado, corlo y ensanchado hacia el 
limbo que es 5-partido y redoblado. Estambres a, in- 
sertos en el fondo del tuDO, no saliente y con anteras 
sentadas, aguzadas. Ciija coriácea ó un poco carnosa, 
globosa, con S valvas dentiformes que al fíii se abren 
hasta la basu y con infinitas semillas. — Verbas de tu- 
ropa central yanslral, cmi tubérculo carnoso, casi glo- 
buso-discoideo; hojas radicales pecioludas, acorazonado- 
arnñonadas , anguloso-sinuosas y escapes desnudos, 
l-floros con las (lores rosadas ó blancas. 

CVCLAMEN EUROPCEUM. L. 

Cyclamen. C. Bauh. — Cyclame orbicula' 
to folio. Tourn. — .irthanita vcl pañis por- 
cinus, vel rapitm terne off. Pentand. Mo- 
nog. L. 

Pan de purrco, — artanita. Esp. Arlanhita, I'orl. 
Cyclame, — pain de puurceau,— cyclame d'Europe, — 
cyclamine d'Europe. Fraiic. Soiv-bread. Ing. Schwein- 
brod, — saubrod,~erdschelbwurz. Al. Varkensbrood. 
Hol. Artanita. It. 

Desc. Hojas arriñonadas casi orbiculares, obtusas, 
festoneadas, largamente pecioladas, profundament* 
acorazonadas en la base, mas ú menos zonadas; esca- 
mas caiicin')» aovadas , agudas; tubo corolino aovado 
con la garganta pentágona, no dentada, y los lóbulos 
lanceolado-aovaaos, obtusos; estambres sentados; esti- 
lo algo saliente. Fl. en otoño. En Mallorca, Alcarria y 
otras puntos de España. 

Partes usadas. La raiz. 

Recolección. Se recolecta la raiz de artanita en oto- 
ño. Para desecarla se corta en pedazos, que se esponen 
al sol ó en la estufa. Es mas activa cuando fresca, disi- 
pándose en parte su principio arre por la desecación. 

Propiedades y nociones químicas. Esta raiz es ino- 
dora, de sabor acre, ardiente y amargo. La tostacioo la 
hace perder todas sus propiedades. El agua disuelve 
sus principios activos. Según el análisis de Saladin, 
contiene: Arlanitina combinada con el ácido málico; 
fécula, albúmin', materia grasa verdosa; otra colorante 
morena que se oscurece si se la trata por los álcalis; 
ácido péctico; submalato de cal, cloruro potásico y 
magnésico, leñoso; silice y óxido de hierro. En sus ho- 
jas no existe la artanitina. 

PREPARACIONES FARMACÉUTICAS T DÓSIS. 

,\ EL INTERIOR. Roiz reciente en cocimiento, 4 á i2 

gram. en 500 de agua. 

Pclvo, 25 cenlíg. á ) gram. o mas, según el grado de 
desecación ó el efecto que se desee conseguir. 

Zumo, la misma dosis. 

A EL ESTEHion. Raiz contundida en cataplasmas. 

Esta raiz es la base del ungüento de artártita com- 
puesto, que se emplea en fricciones al rienlre como 
purgante, vermífugo, etc. Entra en el emplasto diabo- 
tano empleado otras veces como fundente. 

Si esta raiz es mas ó menos peligrosa para 
el hombre, en cambio es un alimento que no 
ofrece inconveniente alguno para los cerdos, 
de donde nace su nombre vulgar. Se dice 
que en otros tiempos se vallan de su zumo 
para envenenar las flechas. 

Sus propiedades varían según se emplea 
verde ó seca; en el primer caso es purgan- 



440 



ÁLBUM DE L\ FLOBA. 



le, vermífuga, emenagoga y resolutiva, 
bulliarcl, que se ocupa de ella en su Histo- 
ria de las plantas venenosas, dice: «que fres- 
ca y á la dosis de 2 dracmas en cocimienlo, 
puede purgar por arriba y ¡lor abajo á un 
hurnbre de constitución robusta; que en las 
provincias sctentrionalcs de F'rancia, donde 
es común, se la emplea con frecuencia para 
purgarse; pero muchas veces á los grandes 
vómitos que produce, se vó seguir sudores 
frios, acompañados de zumbido de oidos, mo- 
vimientos convulsivos, aturdimiento, lle- 
gando el paciente á arrojar sangre en el 
vómito y las deposiciones , continuándose 
estos accidentes por una superpurgacion 
que le conduce al sepulcro.» Dioscórides 
señaló su temible propiedad de provocar el 
aborto; Geoffroy, Murny y otros autores 
refieren que ha producido muchas veces in- 
flamaciones de garganta, de estómago y del 
intestino. El mayor número de los médicos 
modernos se abstienen de su uso que con- 
sideran peligroso, aunque ha sido preconi- 
zada contra las obstrucciones atónicas de las 
visceras, ingurgitaciones de ¡as glándulas 
mesenléricas y afecciones escrofulosas de los 
niftos. Gilibert, al contrario, la coloca en lu- 
gar distinguido en la materia médica; es, 
dice él, uno de esos medicamentos precio- 
sos que la práctica de los médicos tímidos ha 
cspulsado de las oficinas de farmacia, sin 
embargo de ofrecer grandes recursos en las 
enfermedades crónicas. Para Rodart, conser- 
vada durante un año en lugar seco, pulve- 
rizada y á la dosis de 50 centíg. triturados 
con goma, purga muy bien y sin náuseas; 
se puede elevar esta hasta 1 gram. y mas, 
según el efecto que se desee producir; á los 
niños se les dan !25óoO centíg.; pero se debe 
en lodos los casos vigilar su administra- 
ción. La pulpa de esta raiz aplicada al \icn- 
tre, obra como purgante mas ó menos enér- 
gico según la cantidad; pero la composición 
mas usada de ella es el ungüento de artani- 
ta compuesto, que emplean en friccione.-* al 
abdomen de los niños como purgante y ver- 
mífugo; fricciones queá veces provocan vó- 
mitos, purgan, espulsan los lumbricoides, 
escitan, dícese, la secreción de la orina, se- 
gún que se aplican al epigastrio, región um- 
bilical, hipogastrio ó la región renal. Rielan 
le empleaba en fricciones al vientre para 
hacer evacuar el agua de los hidrópicos. Ca- 
zin, que le ha empleado, se lamenta de que 
los profesores no le usen hoy mas, porque 



dice le ha correspondido en los niños como 
vermífugo y purgante, pudifndolc emplear 
también pero en pequeñas cantidades para 
combatir la constipación. La pulpa de la 
raiz de artinita es un buen resolutivo, y se 
aplica en los tumores escrofulosos, ingurgi 
taciones indolentes, edemas, etc. 

Espliracion de la lámina. Dibujo de toila la planta 
de tamaño natural; a corola cortada lon^ítudinalmpu- 
le; b cáliz; e semilla, d fruto partido á través; e fruto 
entero. 

Gkn. LTsiMACni*. L. Cáliz .i-partido. Corola o par- 
tida , casi enrodada ó acampanada , mas larga que 
el cáliz y con tubo píqueño. Estambres 5, insertos en 
la base de la corola , alternando á veces con otros esté- 
riles; anteras oblongas. Caja globosa, 5-10 valve por el 
ápice y con iníinilas semillas.— Yerbas perennes de las 
regiones templadas dol iifmisferio boreal , con liojas al- 
ternas, opuestas ó verliciladas, enterísimas y flores axi- 
lares ramosas, espigadas ó amanojadas. 

LYSIMACHIA VLLGARIS. I,. 

Lysimachia lútea sive majar, i¡u(e Diosco- 
ridis. C Bauh. — Lysimachia lútea, i. Bauh 
— Lysimachia lútea major oulgaris. Park. — 
Lysimachia lútea off. — Penland. Monog. L. 

Lisimaquia. Esp. Lyiimachia. Piirt'. Lysimaque vul- 
gaire, — corneille, — cfiasse-bosse, — lysimachie, — chasse- 
querelte des Anglais. Franc. Loose-strife. Ing. Gelbe 
weiderich. Al. tíaatar ducatt. Dan. JVeiaerich. Su. 

Desc. Hojas oblongo-lanceoladas , opuestas ó terna- 
das; (lores en racimos terminales-compuestos, amari- 
llas; pedúnculos mas cortos que las bracteas , que son 
lanceoladas, puntiagudas; rodeadas de una margen ne- 
gra pestañosa. Fl. Junio. En la pradera de S. Isidro de 
Madrid y orillas del Manzanares; en las lagunas de Casa 
Tunis , y al borde de otros muciios arrojueios de 
España. 

Propiedades y nociones químicas. La flor tifie la 
lana de amarillo. Las liojas tienen sabor mueilaginoso 
y un poco aslringente, las semillas son acres. 

Las flores amarillas de la lisimaquia, las 
purpiireas de la salicaria y las blancas de 
la reina de los prados, forman en primave- 
ra un bello esmalte que adorna las praderas 
y alegra el ánimo del que fija en ellas sus 
miradas. Pretenden que esta planta recibió 
su nombre de Lysimachus , hijo del rey de 
Sicilia que se dice la dio su nombre. Sea 
de esto lo que quiera, lo cierto és, que los 
antiguos la atribulan virtudes maravillosas, 
como la de hacer morir los reptiles y mos- 
cas. Plinio asegura que colocada en las cua 
dras impide que los caballos se acometan. 
«¡Preciosa y mil veces preciosa, dice Loi- 
seleur-Deslongchamps, si de los animales 
se eslendiera su virtud conciliadora hasta 



FAMILIA PU1MUL\CEAS. 



Ui 



los hombres, sosleniendo enlre ellos una 
dulce paz y la mejor ¡nteli<ícncia!« 

Esla planta hoy en olvido fué empleiida 
en oíros lieinpos como vulnernria y astrin- 
pcnle y se la consideró útil en las lionurru- 
ijins. ¡lores blancas , diarrea ij disenleria. Se 
empleó contra la aflas ó pequeñas úlceras 
que se presentan en la boca , el cocimiento 
de sus hojas duleilicado con miel adicio- 
nándole algunas gotas de vinagre ó ácido 
sulfúrico. También se las creyó útiles para 
consolidar las heridas. 

Ksplicacion de la lámina. Rpprcsenla un ramo con 
llores, de Ins ilimensiones que genenilmoiite alciin/.a la 
planta ; a cáliz ; b corola abierta de modo ijue puede 
vérsela inserción de los estambres; c pistilo. 

C>t^. Anac.^llis. T. Cáliz S-parlido. Corola enro- 
dada, caediza , mas largí que el cáliz sin tubo y pro- 
fundamente 5-partiila en lóbulos anchos, obtusos. Es- 
tambres 3 insertos en el fondo de la cor da , libres ó 
rara vez mas ó menos unidos por la base, con filamen- 
tos barbudos y anteras introrsas mas ó menos colgan- 
tes, l'sidiü membranoso , globoso , con muchas semi- 
llas prendidas á la placenta central.— Yerbas perennes 
de Europa y Asia central no menos que del África me- 
diterránea, con hojas opuestas, enterisimas ó pedún- 
culos axilares , solitarios, opuestos l-lloros, sin brae- 
toas y con las corolas rosadas, rojas ó azules , rara vez 
blancas. 

ANAGALLIS ARVENSIS. I,. 

Anagallis pliamiceo flore. C. Bauh. — ^lirt- 
gallis phanicea mas J. Bauli. — Corchurits 
CraleiL'(B. Teof. et Nicaud. -Penland. Mo- 
nos. L. 



.\furage roja, — anagalUlc roja. Esp. Pimpindla vcr- 
melha. Porl. Mouron rouge, — mouron male,—mouron 
rouge des champs Franc. Gaucheil. Al. Red pimper ■ 
ncl. ins. 



Desc. Tallos medio tendidos; ramos acortados, 4- 
angulosos, cortamente alados; hojas opuestas ó en ver- 
ticdos de tres, aovadas, sentadas, aguaitas, estcndidas; 
pedúnculos mas largos que las hojas ; lacinias del cáliz 
lanceolado-lincari's, puntiagudas y casi tan largas como 
la corola; esta casi doble mas larga que los estambres 
V con lóbulos trasovailos , obtusos , pestañoso-ib-nlicu- 
íados; psiiliii casi tan largo como el cáliz, Fl. en Mayo 
Setiembre. Muy común en los :ampos. Presenta dos 
variedades la a. L A. aerulea. Schr. con flores azules 
y la b. L. .i.phcenicea. Lamk. con las llores rojizas. 

Parles usadas. Toda la planta. 

I^a murage roja tiene desde luego sabor 
dulce, dejando después en la boca sensación 
de acritud y austeridad. Siguiendo á {'linio 
y Dioscórides, muchos autores la han enga- 
lanado con virtudes mas ó menos maravillo- 
sas. No solo se la administró como fundente 
y aperitiva en la obslrur^ion de las visceras 



y en la hidropesía , sino también como un 
remedio infalible contra el cáncer de las ma- 
mas y aun contra la raliiu , bien como pre- 
servativo ó bien como medio curativo, pro- 
pieilnd (pie nncc sin duda de la que la 
atribuyó iJioscórides contra el veneno de la 
vivora. Por el testimonio de este autor se 
ha elogiado su zumo mezclado con miel, 
para curar las úlceras de la córnea, debili- 
dad de la vista y la planta en la epilepsia, 
odontalgia , gota , pesie , tisis , hemorra- 
gias, etc. Chiimel reliere con su candor ha- 
bitual, que calma á los maniacos, epilépti- 
cos y frenéticos. En la Alsaeia es aun un 
remedio popular contra la rubia, hidropesía, 
mal de piedra y como detersivo en las úlce- 
ras de mal carácter. Miller la recomienda en 
la tisis pulmonar. Unos han prescrito el jugo 
ó el estracto, otros el polvo ó c</CÍmiento 
en vino ; el zumo se ha mezclado con igual 
cantidad de leche. 

El alivio que de la aplicación de esta ana 
galide se ha obtenido en el cáncer de las 
mamas, según Murray, no fué de larga du 
ración; habiendo adquirido después la dolen 
cia mayor incremento, llevando bien pron 
to á la tumba á la paciente. Cazin, dice 
haber visto á los campesinos emplear con 
apariencia de éxito , el cocimiento ó zumo 
de esta planta para calmar los dolores de 
las llagas y úlceras. Simón Paulli la reco- 
mienda hervida en la orina como escelente 
cataplasma contra la gota. 

Hartmann,para combatir la manía, empe- 
zaba administrando un emético antimonial 
y después el cocimiento de este vejetal du- 
rante algunos dias; á no dudarlo, si corres- 
pondía, es lo mas probable se hubiera con- 
seguido idéntico resultado, sustituyéndole 
con el agua destilada ó unas pildoras de 
miga de pan. Enlre los prácticos que la Iumi 
preconizado contra la mordedura de los per- 
ros rabiosos ó picadura de la vivora, algu- 
nos empleaban á la par el álcali volátil con 
preparaciones mercuriales; con justa razón 
podemos atribuir á este último medicamento 
y particularmente á el amoniaco, en lo que 
se refiere al veneno de la vivora, el resulla- 
do favorable que se haya podido obtener y 
no á la planta, que si bien no carece de 
propiedades, está lejos de poseer las que los 
antiguos y modernos la han atribuido gra- 
tuitamente; admitamos que tales elogios 
tengan algo de verdadero; que no conviene 
despreciar de una manera absoluta todas 



441 



ÁLBUM 1)E LA FLOIU. 



las virtudes que los antiguos la concedieron, 
pues bien . nuevos lieclios observados con 
csmiíro podrán reducir eslos á su justo valor. 

Hoy, que yo sepa, no se emplea la |)lanla 
de que nos ocupamos, para el uso interno; 
si se quiere someter á csperiencias terapóu- 
licas nuevas, es preciso tener en cuenta que 
sedebeprer^cribircon mucba circunspección. 
Cuando se la da á ciertas dosis , su acción 
sobre la economía animal puede producir la 
muerte en la forma que los venenos narco- 
tico-ácres. Üe los esperimenlos de Orüla re- 
sulla, que 12 gram. de estracto preparado 
por la evaporación del zumo , disueltos en 
if) gram. de agua y dado á un perro, le 
hicieron morir en 24 horas, y 8 del mismo 
estracto en igual cantidad de agua aplicado 
sobre el tejido celular de la parle interna de 
los muslos de un perro pequeño pero robus- 
to, le produjo la muerte en once horas. 

Grogner, profesor veterinario, ha estudia- 
do su acción sobre los caballos ; cíta planta 
les mata inflamando la mucosa del estóma- 
go y por su efecto estupefaciente sobre el 
sistema nervioso; los principales síntomas 
que se presentau son flujo abundante de 
orina y movimientos convulsivos de los 
músculos del cuello y de los cuartos poste- 
riores. Angelot, de (Irenoble, la vio produ- 
cir una superpurgacion cstraordinaria á la 
dosis de 2r)0 gram. del jugo. 

En vista de estos hechos, no puede uno 
menos de sorprenderse al ver que los anti- 
guos no conocieran sus propiedades dele- 
téreas y que Lientaud prescribiera su coci- 
miento en la [iropoicion de un puñado por 
libra de agua y su zumo á la dosis de dos 
ó tres onzas. Tal vez influyese para ello, el 
que los herbolarios ignorantes la sustituyen 
con la yerba pajarera, planta inerte y cuyo 
uso al interior no ofrece acción alguna sen- 
sible. 

EspUcacion de la lámina. Dibujo de toda la planta 
ron las dimensiones que generalmente alcanza; a cá- 
liz y pistilo; b corola y estambres; r estambre ; d fruto 
partido Iransversalmente; e sencilla. 

FAM. OLEÁCEAS. DC. 

Arboles ó arbustos, en su mayor parte de las reglo- 
nes templadas del hemisferio boreal , alcunos pocos de 
los trópicos (le Asia y de América, con nojas opuestas, 
sencillas 6 imparipinadas y flores alguna vez l-seiua- 
les racimosas ó apanojadas en el ápice ó en las axilas y 
los pedicelos opuestos, 1-bracteados. — Cáliz gamofilo, 
persistente, libre, 4-lobo ó -t-dentado, muy rara voz 
casi nulo. Corola iiipogina, con pétalos iguales, caedi- 
zos , por lo común todos unidos formando una corola 



^nmopétala , alguna vez de dos en dos, rara voz libres 
rt niiiguiiu y de eslivacion casi siempre valvar. Estam- 
bres 2 , pegados á la corola y alternos con sus lóbulos 
en las (¿iiino-pélalas, con anteras 2-locularos, incuni- 
bi'iilcs por i'l dorso, libres, lüHgitmlinalmente debis- 
fenlt's y con el conectivo apenas manilieslo. Ovario 
sencillo con disco liipógino, ile 2 celdülas ¡illernas con 
los estambres y 2-ovuladas; estilo sencillo ó nulo y es- 
tigma 2-fido ó indiviso. Fruto drupáceo, abayado, cap- 
sular ó samaróideo, 2-locular, alguna vez t-locular por 
aborto y muchas vecss t-spermo. Semillas colgantes, 
por lo general con albumen carnoso, denso, abumlan- 
te ; embiion recto con cotiledones foliáceos y rejo 
supero. 

I'ropiedaíks . Los frutos de algunas son oleosos; 
otras suministran una sustancia dulce y laxante; varias 
tienen las cortezas amargas y febrífugas ; y algunas se 
cubren abundantemente ue flores olorosas y agradables 
á la vista. 

Comprende 21 géneros y 130 especies, 
distribuidas por DC. en las tribus: Fraxi- 
neas, Siringeas, Oleineas, Quionanteas. 

TRIBU.— 0LEI!<EAS. DC. 

Fruto carnoso, drupáceo 6 abayado. Semillas con 
albumen. 

Gen. LicusTRiM. L. Cáliz cortamente tubuloso, 
-t-denlado, caedizo. Corola embudada con el tubo mas 
largo que el cáliz y limbo 4-partido. Estambres 2 , in- 
sertos en el tubo de la corola, no sállenles. Ovario 2-lo- 
cular, ron 2-huevecillos en cada celda, estilo muy 
cort i; estigma 2-fido, obtuso. Baya globosa, de 2-cel- 
das, 2-spernias ó 1-spermas por aborto. Semillas inver- 
sas, aovadas ó angulosas. — .\rbustos ó arbolitos de Eu- 
ropa central y boreal no menos que del Asia oriental 
templada, con hojas opuestas, pecioladas, aovado-oblon- 
gas ó lanceolada'!, enlerísimas y flores terminales apa- 
nojadas ó en tirso, blancas. 

LIGL'STRUM VULGARE. L. 

Liyustrum germanicum. C. Bauh. — Li- 
gustrum. i. Bauh. — Diand. Monog. L. 

Aligustre, — alheña, — cornipuz. Esp. Alfenheiro. 
I'ort. Troene. Franc. Liguster. Al. Dan.Hol. Su. Privel 
pTimprint. Ing. Ligustro. It. loba. Pol. 

Desc. Ramos apenas pubescentes en el ápice; hojas 
lanceoladas , lampiñas ; tirsos terminales compuestos, 
apretados, rara vez axilares. Fl. Mayo, Junio. Crece en 
los bosques y lindes de varias partes de España como 
S. Juan, Ripoll, etc. 

Partes usadas. Las hojas, flores y frutos. 

Recolección. Las hojas y flores se recolectan en el 
estío; los frutos en otoño, los cuales por fraude se sue- 
len mezclar á los de Rhamno catártico. 

Propiedades, nociones químicas y económicas. Las 
flores son olorosas; las hojas tienen sabor acerbo y li- 
geramente picante, su cocimiento se ennegrece por el 
sulfato ferroso. — Las bayas suministran un color negro 
y un azul turquí que se emplea por los iluminadores y 
para colorar el vino, sirviendo también para hacer tin- 
ta los sombrereros. Tanto las ramas jóvenes, coiuo la 
madera , se utilizan para varios usos siendo la segunda 
inatacable por los insectos. 

Las hojas y flores del aligustre, son teni- 



FAMILIA APOCINACEAS. 



U3 



(las por astringentes, detersivas y vulnera- 
rias. Su cooimionlü se empicó en los males 
de garganta, aftas, estomatitis, úlceras escor- 
búticas de la boca , é ingurgitaciones crónicas 
(le las amígdalas. El cocimiento de las hojas 
acidulado con ácido sulfúrico ó cloroliídiico 
y suliciente cantidad de miel rosada, le ha 
corespondido á Cazin como gargarismo en 
las dolencias citadas: él mismo ha visto á 
los campesinos curarse diarreas crónicas, 
por medio del zumo de las hojas y de las 
flores de este arbusto, tomado á la dosis de 
medie/ vaso cada mañana, y á una mujer 
dfi 45 años de edad , de temperamento lin- 
fático, debilitada por pérdidas mensuales 
abundantes, desembarazarse de ellas con el 
mismo remedio administrado cada dia du- 
rante veinte. 

El aligustre está en desuso hoy, y sin 
embargo, debe unirse á los numerosos re- 
cursos de que el médico de las poblaciones 
rurales puede disponer en obsequio de los 
enfermos indigentes. 



Espüracion de la lámina. Représenla un ramo de 
sui dimensiones mas frecuentes; a corola y estambres; 
b estambre; c ciiliz y pistilo d frutos; e fruto partido á 
través; f pétalo. 



FAM. APOGIN.VGEAS. DC. 

Arboles arbustos tímalas, rarísima vez yerbas pe- 
rennes de las regiones tropicales, algunas especies de 
las rej^iones templadas del hemisferio boreal con jugo 
lechoso; hojas opuestas ó verliciladas, rara vez alternas 
sencillas, enteras, rarísima vez estipuladas ó mas co- 
munnjente con glándulas en lugar de estípulas, ó ama- 
nojadas en lis axilas y llores en cim:is ó racimos regu- 
lares, hermosas por lo común — Cáliz de K, rarísima vez 
de -i-sépalos, lilire.» en la base ó rara vez un poco sol- 
dados, generalmente persistentes, de estivacion quin- 
quncial y por dentro muchus veces glandulosos en la 
base 6 escainiferos. Corola gamopélala , embudada ó 
asalvillada, rara vez acampanada ó enrodada con el tubo 
comunmente hinchado o peloso hacia el origen de los 
estambres, la garganta desnuda, laciniada ó coronada y 
o-lóbulos, rara vez 4, arrollado-empizarrados en la es- 
tivacion y con frecuencia oblicuamente trasovados. Es- 
tambres 5 , rarísima vez 4 , inserios en el lubo de la 
corola y alternos con los lóbulos de esta, con filameiUos 
las mas veces muy cortos ó nulos , libres o rara vez un 
poco unidos; anteras derechas , inlrorsas casi siempre 
asaetadas, libres ó firmemente unidas al estigma. .Nec- 
tario (ó discí') carnoso que rodea al ovario por la base, 
compuesto de un número variable de glándulas ó nulo. 
Ovarios 2, soperos, libres ó soldados en uno, •2-I-Iücu- 
lar, con placentas en el ángulo interno de caJa ovarlo 
ó celdilla, ó marginales; estilos unidos desde los ova- 
rios ó por encima de ellos; estigma por lo común es- 
tendido en la base en un anillo ó membrana acampa- 
nada, medio glanduloso, 2-Gdo en el ápice ó sencillo. 
Krulo folicular, rara vez capsular, alguna vez folicular- 
carnoso, drupáceo ú abay.iiio. Sennllas por lo común 
colganles, rara vez ascendentes, calvas ó variablemente 
penachudas y alguna aladas, casi siempre con albu- 



men; embrión recto , con cotiledones planos, rarísima 
vez arrollados y rejo por lo común supero. 

I'ropíedadcs. Kn general .son eméticas y purgantes. 
E\ jugo que contienen por lo común lechoso , suele te- 
ner cierta cantidad de cauchu y es orilinariamenle acre 
y amargo, el de algunas especies es venenoso con espe- 
cialidad el de las exóticas, al paso que las hay comple- 
tamente inocentes y tjmbien alimenticias. La corteza 
de varias especies es amarga y aslriiigenle ; los frutos 
abayados de muchas, comestibles; las semillas de algu- 
nas oleosas é inocentes y las raices de unas cuantai 
son eméticas. 

Comprende sobre 96 géneros y 566 es- 
pecies que DG. distribuye en 7 tribus; Wi- 
Ilughbeias , Cariseas, Plumerieas, Parson- 
sieas, Wrighlieas , Alstonieas y Equiteas. 

rlUBU.— I^LLMERIEAS. DC. 

Ovarios 2, distintos, los huevecillos prendidos al án- 
gulo interno y quizá siempre anfítropos. Semillas cal- 
vas. Fruto aljayado ó drupáceo y á veces folicular uu 
poco carnoso. Se dividen en dos subtribus. 

SUBTRIBU.— Tabeiinemontaneas. !)C. 

Albumen carnoso (¿ó nulo?) no ruroinado. Rejo su- 
pero. 

Gen. Vinca. L. Cáliz partido en 5-Ióbulos puntia- 
gudos. Corola 5-fida ó 5-loba en el ápice, con tubo es- 
trechamente embudado ó cilindráceo , interiormente 
peludo, la garganta callosa angular ó con o ángulos uno 
en fronte de cada lóbulo corolino y los lóbulos de esti- 
vacion convolutiva hacia la derecha. Estambres 5, ron 
filamentos cortos y anteras dobladas hacia el centro de 
la flor y mucho mas largas que los filamentos, t'oleii 
glutinoso, elipsoideo y con .3 surcos. Glándulas 2, al- 
ternas con los ovarios, oblongas , lampiñas, marcadas 
por la parte inferior con coslillas luiigiludinales y co- 
munmente mas corlas que los ovarios. Eslos son 2 con 
infinitos husvecillos anfítropos , estilo frecuentemente 
terminado por una membrana revuelta y á modo de 
cúpula y estigma sobre una membrana glanduloso-vis- 
cosa, cónico ó cilindrico, pelitieso en el ápice, cabezudo 
y oscuramente 1-lobo. Folículos 2, derechos ó diver- 
gentes, estrechamente cilindráceos, estriados. Semillas 
iníinilas oblongo-cilindricas , truncadas, negruzcas, 
glandulosd-luberculosas y con el hilo asurcado y la- 
teral.— Arbuslilos ó yerbas tendidas, sarmentosas de 
Europa central y austral , con hojas opuestas y pedún- 
culos axilares solitarios, l-lloros, con las flores comun- 
mente azules. 

Sec. Pervinca. DC. Corola rtiu/ ó blanca con la 
garganta callosa y '.'t-angular. ¡J)bulos calicinos glan- 
duloso -dentados. Estambres insertos en la mitad del 
tubo con los filamentos complanados y el conectivo an- 
chü terminado por uua meml>rana peluda por el dorso 
— Yerbas perennes por lo coman acostadas. 

VINCA MINOR. I.. 

Clematis daphnoides minor. C. Bauli.— 
J, Bauh. — Pervinca vulgaris anguslifolía. 
Tourn. Vinca vulgaris. Park. — Vinca per - 
vinca off. — Pentand. Monog. L. 

Yerba doncella,— vinca pervinca. Esn. Pervinca me- 
nor. Pgrl. Pervenclie, — petite pervencM, — viotette de) 



444 



ÁLBUM DE LA FLORA. 



sorcieri. Fraiic. Periwinkie. Ing. Sinngiin. Al. Vin- 
graen. lian. I'ervinca. It. yinkoúrde. Ilol. Üurwineh. 
fol. 



Dísc. Tallos estériles rcciinailos, los nuriferos de- 
recliilos; liujas cliplicu-laiiceulaHns , lum|>iria.<, con el 
iieciolo mu)' corlo y con S-glánduJas en el ápice; lól)U- 
fos Ciilicinús lanceolniios obtusilon , lampiñus; los de la 
corola cuneiformes, obtusamente truncados. Fl. Marzo, 
Mayo. Se encuentra en Moniui , Béjar, en Andalucía, 
Meilina-Sidonia, etc. y se cultiva en ios jardines. 

Partes usadas. Las hojas. 

Recolección. Se recolectan un poco antes de la flo- 
ración', sin embargo, pueden recolectarse en todo 
tiempo; la desecación no cambia su forma. 

Propiedades y nociones quimicas. Esta planta es 
inodora; su sabor amargo cuando fresca, se vuelve as- 
tringente cuando seca. Su principio amargo es soluble 
en el agua, á la que comunica una gran austeridad, y 
tratada por el sulfato fi^rroso dá un precipitado negro. 
I.as hojas, según I)e-Candolle, han sido empleadas en 
el curtido; y también para enderezar los vinos que se 
vuelven grasos. 

La yerba doncella que ha recibido el 
nombre francés de violelte des soreiers por 
algunos usOs misteriosos á que se la desti- 
nara, que en Italia se empleaba para hacer 
coronas que se colgaban de! atahud de los 
jóvenes de ambos sexos, que en Bélgica, 
según Simón Pauli, destinaban sus flores 
para alfombrar el paso de los que gozaban 
de una reputación sin mancha, y de aquí su 
nombre belga madedgen-palm, y que por úl- 
timo, encantaba á J. J. Rousseau recordán- 
dole las dulces emociones de su juventud, y 
que fué dada á conocer por Mad. deWarens 
á los hechiceros, gozó de gran reputación co- 
mo vulneraria y astringente. Juan Agrícola 
tiene la pretensión de hacer se crea uno de 
los remedios mas importintes que pueden 
emplearse en la inflainncion de las amigdalas 
y de la campatiilla. Si está inflamada y pro- 
longada, dice este autor, y amenaza ahogar 
al enfermo, haciéndose hervir la pervinca en 
agua para gargarizar el tumor, este garga- 
rismo hace espeler una cantidad considerable 
de pituita viscosa, y por este medio des-^ 
ahoga la parle y deja paso libre al aire. Se 
la ha recomendado en las afecciones pulmo- 
nares, y Mad. de Sevigné disponía á su hija 
contra los dolores de pecho de que se que- 
jaba, la 6t/e«rt perütnca menor. También se la 
ha administrado contra las hemorragias que 
pueden contenerse sin otro remedio que la 
quietud y un buen régimen. ¡Cuántas veces 
la reputación de un medicamento, dice Ga- 
zin, se funda en los resultados felices de la 
naturaleza! Sea de esto lo que quiera, debe- 
mos consignar que en algunos puntos el 
vulgo emplea la yerba doncella sola ó aso- 



ciada á otras plantas para preparar un coci- 
miento (plañía verde .">() gram. por 500 de 
agua; planta seca 45 gram. para la misma 
cantidad de agua), que usa en las enferme- 
dades ladeas, espulos de sangre, hemaluria. 
tisis, disenteria crónica con ulceración inlesíi- 
na/ (en lavativa.s), diarrea, flores blancas, 
fiebres intermitentes ; y en tópico en las in- 
gurgitaciones de las mamas, llagas, equimosis, 
eu gargarismo en la escjuinancia, ele. Formn 
también parte del faltrank. 

Conteniendo como contiene un principio 
amargo y astringente, no carece de propie- 
dades, pero está distante de gozar de las 
virtudes que se le atribuyen contra las he- 
morragias, hasta creerla capaz de detener la 
epistaxis teniendo en la lengua dos ó tres de 
sus hojas! 

Esplicacion de la lámina. Dibujo de toda la planta 
reducido próximamente á la tercera parte de sus di- 
mensiones ordmarias; o pistilo y formación del fruto; b 
cáliz; c corola; d frutos; e corola abierta de manera 
que puede verse la inserción de los estambres; /'lóbulo 
ue la corola; g fruto aislado. 

Gen. Nerilm. L. Cáliz S -partido con los lóbulos 
lanceolados y muchas glánilulas en su base interna. Co- 
rola S-fida,"con el tubo eslrecliamente embudado y la 
garganta coronada por 5 escamas laciniadas y opuestas 
á los lóbulos, que son aovados y de estivacion convolu- 
tiva hacia la izquierda. Estambres insertos en la mitad 
del tubo con filamentos ligulados , anteras mas largas 
q'je estos y con dos apéndices en la base y una prolon- 
gación cerdosa torcida en espiral en su ápice. I'olon 
elipsoideo y con 3 poros. .Nectario nulo. Ovarios 2, ob- 
tusos, un poco adherentes, con infinitos óvulos ; estil* 
filiforme, ensanchado en el ápice , revestido de una 
membrana redoblada y estigma corto rodeado por 5 
glándulas en su base. Folículos 2, prolongado.^, rectos 
y con dehiscencia ventral. Semillas infinita*, oblongas, 
pubescentes y con penacho abundante. — .\rbuslos de la 
india oriental, derechos, lampiños, con hojas teinadas, 
alargadas, coriáceas y con venas numerosas paralelas y 
llores Iiermosas ea cürimbos lerminaics. 

NERIUM OLEANDER. L. 

Neriitm floribus rubesceutibus. C. Bauh. — 
Tourn. — Oleander lauras rosa. Loh. — Rodo- 
daphne sive Nerium off. — Pentand . I\Ionog . L . 

Adelfa. — baladre,— laurel ro«a. Esp. Loendro,—st- 
vadilha. Port. Laurier rose, — nerion,~nérion laur ¡er- 
róse, — laurose,—rhododeudron dePline. Franc. liose- 
bay. Ing. Roseniurbccr. Al. 

Desc. Hojas opuestas ó en verticilos de tres, lanceo- 
lailas, agudas por los dos eslremos; apéndices de la co- 
rola con 3-4-diente5 desiguales, lanceolado-nguz&dos; 
corditas de los estambres peludas, casi doble mas largas 
que las anteras también peludas por el dorso, lineares 
espatuladas, apenas mas largas que la garganta. Fl. Ju- 
nii), Noviembre. Espontáneo junto á los rios en la re- 
gión mediterránea, y cultivado con profusión como 
planta de adorno. 



l"\MILI\ \P0CIX\CE.\S. 



448 



Partes usadas. Las hojas. 

Recolercion. S« efeclíui antes lio la floración, siendo 
masaclivas las del Mcdiutiia que las del Norte. 

Propiedades y noi- iones químicas. Tanto la corteza 
co'no las hojas tienen olor desagradable y sabor acre y 
amargo. Según un ensayo de análisiü hecho por un far- 
macéutico deRouen, indica obtuvo ácido agallico libre, 
cloruro calcico, una pequeña cantidad de sulfato lie la 
misma base, materia mucosa animal , otra nue precipi- 
taba por el acetato de plomo, materia blanca feculiforme, 
resina verde y un principio volátil. De desear es que 
este análisis so repitiese. Su infuso, cocimiento y ajiua 
destilada, contienen los principios activos de esta planta. 

La moda que lodo lo invade, ha Iieclio 
que hoy la adelfa sea cullivada por cual- 
quier parle, y especialmente en Madrid, 
donde es raro el apasionado á las flores que 
no posea un pié de este arhuslo; si la belle- 
za de sus flores le hacen acreedor á tal hon- 
ra, es preciso tener en cuenta que es muy 
deletéreo y puede ocasionar perjuicios ines- 
perados, aunque no le considero tan estre- 
madainenle venenoso como se ha querido lo 
sea. Mas que como medicamento, merece en 
este concepto fijemos en él la atención. 
Cuando se toma en pcquei'ia cantidad, oca- 
siona en la boca y garganta sensación de 
picor y acritud muy notables y al poco 
tiempo escita el vómito. El principio vene- 
noso que contiene este arbusto es tan sutil, 
que en opinión de algunos, sus emanaciones 
por si solas pueden producir accidentes 
graves y basta la muerte, pero añaden se 
modifica por e! cultivo; esto no obstante, 
Orfila demostró que el cultivado en París, 
era un veneno violento, de acción análoga 
á los estupefacientes, y que dirige su acción 
sobre el sistema nervioso y especialmente 
sobre el cerebro. Libantius refiere que un 
sugeto sucumbió á consecuencia de haber 
dejado en su dormitorio flores de adelfa, y 
(¡ue otro pereció también por haber comido 
con una cuchara hecha de la madera de 
este arbusto. Morgagni da cuenta de una 
mujer que murió á las nueve horas de ha- 
ber tomado el zumo de las hojas mezclado 
al vino; antes fué acometida de vómitos es- 
pantosos, seguidos de síncope y afonía, su 
pulso era pcqueilo, débil y tenue, sus labios 
negros. La autopsia no presentó mas que 
ligeras ulceraciones intestinales, ¡o que ha- 
ce creer obra como las plantas narcótico- 
ácrcs. Es digno de consignarse los ensayos 
que sobre sí mismo hizo Loisoleur-Deslon- 
champs. Habiendo visto un enferiuo que ha- 
bla lomado en una vez 00 centíg. del polvo 
de adelfa en lugar de 15 que le prescribie- 
ron, que le ocasionaron vómitos violentos. 
Tomo U. 



desfallecimiento y sudores frios, nació enton- 
ces en él deseo de espcrimenlar sus efectos 
para conocerlos mejor y saber á ciencia 
cierla la tolerancia del hombre para este 
veneno. El 15 de abril de 1811 empezó ;i 
lomar cuatro \eces al dia tres gotas de la 
disolución del estrado de sus hojas, conti- 
nuando hasta 25; cada vez aumentaba á la 
dosis una gota, de manera que en esta épo- 
ca lomó 4H golas desde las seis de la ma- 
ilana á las nueve de la noche; entonces sin- 
tió disminución del apetito y laxitud espon- 
tánea. Continuó después el uso de la misma 
disolución por espacio de tres dias, elevan- 
do á 15 gotas cada una de las dosis que to- 
mó igualmente cuatro veces al dia (1|2 
gram. de estrado cada uno); faltóle el valor 
para ir mas adelante en sus ensayos y á 
consecuencia de ellos sufrió inapetencia, una 
crispatura dolorosa de las eslremidades, de- 
bilidad muscular muy pronunciada y mal- 
estar general, síntomas que le demostraron 
que el principio venenoso de la adelfa es 
destructdr de la irritabilidad, es decir, hi- 
postenizante. 

En caso de envenenamiento, la primera 
indicación que debe llenarse es provocar el 
vómito; seguidamente se prescriben lavati- 
vas purgantes, los laxantes como el aceite 
de ricino, sulfato de magnesia, etc. Cuando 
el veneno es absorbido y existe adinamia, 
se usan los estimulantes, éter, agua de 
menta, vino y alcohólicos. 

A pesar de las propiedades peligrosas de 
la adelfa, los campesinos del Mediodía así 
de España como de Francia, la emplean 
contra las eni'ermedades de la piel, y aun 
algunos prácticos la han administrado inte- 
riormente en las n)ismas enfermedades y en 
la sifilis; pero como se ha reconocido por 
Loiseleur-Deslonciíamps y Marquis .ser casi 
intilil y muy peligrosa, opinión en que con- 
vienen lodos los autores, se liará muy bien 
en no emplearla mas que al eslerior, en 
cuyo caso ha resultado ser eficaz contra la 
sarna, tina y c'ierlos darlrosps . Para este fin 
se usa la tintura oleosa de las hojas ó una 
poinada preparada con el polvo de lis mis- 
mas y manteca, para fricciones. Puede em- 
plearse también la disolución del estrado 
en agua para labar las pústuLas psóricas; 
esta disolución se prepara con 4 gram. ó 
mas de estrado y 125 gram. de agua para 
cuatro dias de tratamiento, el que puesto en 
práctica en una sala de sarnosos en 18H 

19 



146 



ÁLBUM 1)K l.\ ILOftA. 



V 1812 produjo un éxilo señalado, (¡lay 
prescribe ((tii ifíiial ventaja la lintura oleosa 
para conihalir la sarna; pero curándose hoy 
csla enfermedad t.in prontamente y con gran 
economía por otros medios, es casi innecesa- 
rio recurrir á este. 

Sus hojas pulverizadas son estornutalo- 
rias; por el pronto su acción sobre la pitui- 
ta es poco pronunciada, pero después hace 
estornudar violentamente; mas en razón al 
peligro de su uso, debe proscribirse tam- 
bién esle medio. 



E$plicadou de la lámina. La parte dibujada está 
reducida próximamente á la tercera parle de su tania- 
üo natural; a cáliz; 6 formación del fruto; c fruto. 



FAM. ASCLEPIADEAS. DC. 



Plantas herbáceas generalmente lactescentes y acres; 
arbustos derechos ó trcpadorej y sarmentosos y aun 
árboles <Ie la América boreal y del África austral, abun- 
dantes las carnosas en el cabo de Buena-Espcranza y 
escasas unas y otras en Europa, con hojas opuestas "ó 
verliciladas, sin estipulas, enteras, y tfores muchas 
veces grandes, oloro.eas, dispuestas en cima ó en co- 
rimbo. Cáliz de cinco sépalos unidos por la base, igua- 
les é imbricados lateralmente en la prelloracion. Curó- 
la gamopélala, regular, de forma variailu, de cinco ló- 
hulus retorcidos ordinariamente en espiral , nuiclias 
veces que lleva en su garganta apéndices pelalóideos, 
planos ó cóiicaTos, muy variados en su forma y alter- 
nando con los lóbulos corolinus y adbereiites á los es- 
tambres. Estambres en igual número que los pélalos, 
rara vez distintos, los mas soldados por los filamentos ó 
va por las anteras, y formando uu tubo que recubre 
los carpelos y adherido algunas veces á la parle supe- 
rior de los mismos. Polen contenido en cada celda de las 
anteras formando una masa sólida, terminada superior- 
mente por una prolongación oaudiculada ó estrechada 
que va á insertarse en dus masas polínicas que corres- 
ponden á dos anteras próximas. Carpelos dos, distintos 
ó rara vez soldados en parteó por completo, ofreciendo 
rada uno una sola celda que contiene un número consi- 
derable de óvulos analropos pegadus á un trofospermo 
longitudinal y sutural; estilos desde luego distintos en 
su base, que se sueldan superiornienle muy inmediatos 
y terminan por un estigma simple ó bilobo. Fruto for- 
mado por un folículo doble dehiscente cada parte por 
su cara interna y por una hendidura longitudinal que 
pone en libertad el trofospermo, rara vez drupifonne 
é indeliiscenle. Semillas generalmente comprimidas ó 
ascendentes y coronadas por un penacho de pelos ó 
vilano sedoso, embrión piir lo común recto, inserto en 
un nndospermo carnoso ó córneo. 

Propiedades. El jugo de las asclepiadeas es por lo 
general acre y amargo, á lo cual se debe que unas sean 
eméticas y otras purgantes, vermifagas, estimulantes, 
sudoríficas y diuréticas. Algunas hay poco ó nada acres 
usadas como alimento. 



Comprende 133 géneros y 910 especies 
repartidas por Decaisne en 5 tribus. Peri- 
ploceas, Secamóneas, Asclepiadeas verdade- 
ras, Gonolobeas y Estapelieas. 



TRIBU. — ASCI.KPUDEAS. (ÍKH* BC ) 

Filamentos enlresoldailos; anteras 2-locular('s. Masas 
polinicas tO, (ijadas por pares á los apéndices del estig- 
mas 2-parlidas por un surco longitudinal y colgantes. 

CiÉN. VncETOXiCLM MnocH. Cáliz 3 partido. Coro- 
la enrodada 5-partida. (borona cstaininal en forma de 
escudito, carnosa, 3-tO-loba y los lóbulos redoiideadds 
ó con puntita apenas perceptible. Anteras terminadas 
por un apéndice membranoso. Masas polinicas ventru- 
das, fijadas por debajo de su ápice adelgazado y colgan- 
tes. Estigma entero terminado en puntita muy corta. 
Folículos ventrudos, lisos, eslendidos. Semillas infinitas, 
penachudas. — Yerbas de Europa austral y boreal, cim 
tallo derecho ó superiormente voluble; hojas opuestas 
y umbelas iiiterpeciclares. 



VINCETO.XICUM OFFICINALE. MOE.NCH.- 
PIAS VINCETO.XICUM. L. 



-ASCLEr 



Asclepias albo flore. Bauh. — Tourn. Ili- 
rundinaria seu vincetoxicmn off. Penland. 
Digin. L. 

Vencctóxigo. Esp. Herva ronlraveneno. Port. Asrlé- 
riiade Manche, — dompte-venin. Frano. Su/allow-rrort. 
Ing. Schivalbenwurzel. Al. Scalcrod. Dan. Tegcngifti- 
ge zydevrugt, Hol. y^incetossico. It. Jaskoteze ziole. 
Pol. rukert. Su. 

Df.sc. Planta herbácei derecha; tallos ó ramos con 
dos líneas de pelos; hojas acorazonadas ó aiuliu-aova- 
das ó aov:ido-lanceol.idas, agudas, membranosas, pes- 
tañosas en el nervio medio y en la margen; flores blan- 
quecinas en umbelas densas ó en cimas laxas mas 
cortas que las hojas; lacinias de la corola lampiñas, 
blanquecinas; corona estaniinal con lóbulos aova- 
dos, obtusitos poco mas largos que el tubo ginostegio 
estigma deprimido; folículos aovados ó un poco ven- 
trudos, adelgazados y lampiños. Fl. Junio, Julio. Habi- 
ta en los montes de Gamprodon, Monserrat, Monse- 
ny, etc. 

Parles usadas. La raiz y las hojas. 

Rerolcrrion. I,a raiz desile el otoño á la primavera. 
La desecación la hace ¡lerder gran parte de sus propie- 
dades. 

Propiedades y nociones quimicas Cuando reciente 
la raiz exhala olor nauseabundo análogo al de la vale- 
riana silvestre, olorquese debilita por la desecación has- 
ta llegar á desaparecer: su sabor dulzaino al principio 
es después acre y amargo. Según Feneulle, contiene: 
una materia vomitiva diferente de la emelina, una es- 
pecie de resina, mucus, fécula, aceite graso y consis- 
tente, casi viroso; aceite volátil, ácido péclico, leñoso; 
malalos de potasa y cal, y muchas sales minerales. 

PREPARACIONES FARMACÉUTICAS T DÓslS. 

Á EL INTERIOR. Cocimietito (raiz), tS á -30 grana.' 
por kil. de agua. ! 

Polvo (raiz), 2 ¿ 4 gram. en bolos, pildoras, electua-., 
rio ó en vino (como vomitivo). 

Polvo (hojas), i gram. 50 centíg. á 2 gram. (como 
vomitivo). 

Estrado (1 por 6 de agua), 1 á i gram. en pocio- 
nes, bolos, elecluario, ele. 

Tintura (t por 5 de alcohol), 2 á 6 gram. en po- 
ciones. 

Á EL ESTERioR. Hojas en cataplasmas, cocimiento 
acuoso ó vinoso. 

Sobre nuestra economía ejerce esta plan- 



FAMILIA LOllANlACEAS. 



iil 



la efcclos variados según á la dosis á que 
se admiiiislie; cuando osla es crecida, obra 
como purgante y einélica; si es refracta, di- 
rige su acción es|je( ¡alíñenle sobie las vias 
urinarias y el sistema cutáneo. Ha sido 
aconsejada en las afecciones escrüfulosas y si- 
/H'iticas, en la ¡lidropesia. iinjurgilacioitcs he- 
páticas, ictericia, ele. Sus hojas las emplea 
el vulgo como resolutivas en las ingurgitacio- 
nes linfáticas y glántlulas, abcesos frios, ele. 

Coste y Wilmct refieren que los habitan- 
tes de la comarca de Lieja loman con fre- 
cuencia y en el concepto de vomitivo 1 
grain. 57 cenlig. á 2 gram. de las hojas de 
esta asclepiadea, infuudidas en un vaso de 
agua, y llegan dichos autores á aconsejarla 
para sustituir á la ipecacuana, con cuya 
opinión eslá conforme Waulers. 

«Algunos prácticos, dice Gilibert, conde- 
nan el uso de esla raiz; sin embargo, el 
cocimiento que he ordenado á altas dosis no 
ha causado jamás el menor accidente , ha- 
biéndole encontrado útil en los dartroses, 
anasarca, púslulas, clorosis y supresión del 
menstruo; aumenta sensiblemente la escre- 
cion de la orina . y al esterior obra como 
detersivo de las h/cítíís y detiene el progreso 
del vicio escrofuloso. » 

Slahl, Duerr, Bergiu.s y oíros muchos 
profesores, han comprobado su propiedad 
iiidragoga ; no así el lílulo de vencetóxigo 
con que se le adornó, pudiendo según eslos, 
dado á altas dosis, llegar á ser un veneno. 

Como emética, Cazin ha empleado dos 
veces la raiz y le ha parecido produce un 
efeclo análogo al de la ipecacuana; sin em- 
bargo, preüere como sucedáneo de esla la 
úeAsaro, cuya acción es á la vez mas activa 
y constante como tendremos ocasión de ver 
al estudiarla en el lugar correspondiente. A 
pequeña dosis , añade el mismo, le ha sido 
úlil por su efecto á la par diurético y diafo- 
rético, en ires casos de anasarca sobreveni- 
dos á consecuencia de la escarlatina. 

Kiplicacion de la lámina. De esla planta, f)ue cre- 
ce á la altura de O,"' 30 á O.m i5 de altura , representa 
el dibujo un ramo de flores; o pélalo; h flor; r apéndice 
pelalóicleo; d ¿esliloslegio? 

FA.M. LOGANI.VCEAS. DC. 

Arbustos ó arbolilos , muy rara vez yerbas de las re- 
giones tropicales de Asia, África y América, algunas 
especies de Nucvailolunda extratropical con hojas upues- 
las enteras ú enlerisimas, penniíicrvias . pcciulüdas; 
estipulas ínter ó inlrapcciolares, por lo común entre 
soldadas formando una vaina v flores racimosas ó co- 



rimbosas y coii menos Trccucncia solitarias, termi- 
nales ó axilares.— Cali/, libre, ¡i rara vi'/, 4-lobo. Co- 
rola regular, menos veces irreguliir, bipogiiia, o-rara 
vez 4-lobii ó plurilolia, de cstivacion valvar, retorcida ó 
empizarrada. Eslainbres insertos en el tubo do la co- 
rola en in'iinero de 5, aliemos con sus 1iM)u1(ií , con 
menos frecuencia ) ó 10-12 opuestos á los lóbulos do 
la corola ó tres alternos con estos y 2 opueslns á loij 
mismos, con anteras 2-lucular«s, y longitudinalmente 
dclilscentes. Ovario libre, 2 rarísima vez 3-locular ó 
1-10 locular con liuevccillos anfitropos ó alguna voz 
analropos; estilo sencillo, asi como el estigma ú bien 
2-loba. Fruto capsular con valvas encorvadas liácia 
dentro por la margen y placentiferas ó drupáceo-aba- 
yado. Semillas comunmente abroqueladas, rara vez de- 
rechas desde la base , alguna vez aladas , con albumen 
carnoso ó carlilagiiico, embrión recto con cotiledones 
foliáceos y rejo dirigido al hilo. 

I'ropiedades. Muchas son venenosas, cual sucede 
con las eslrigiieas , cuyas cortezas, raices y semillas 
obran con terrible actividad sobre el sistema nervioso 
por razón de los alcaloides que contienen; esto no obs- 
tante usadas en determinados casos con circunspec- 
ción, son medicamentos de grande utilidad. 

Comprende 26 géneros y 162 especies 
que de DC. reparte en 3 subórdenes Espi- 

GEUEAS, ESTRICNE.\S y LoGAME.VS, y H 

tribus á saber : Espigelieas, Euslricneas, 
Gardnerieas, Anlónieas, Labordieas , Usle- 
rieas, Lacnopileas, Gelsemieas, Euloga- 
nicas, Fagreaceas y Gertnercas. 

SIBÓRDEN.-ESTRICNEAS. DC. 

Flores isómeras. Estivacion de la corola valvar. 
Embrión no muy pequeño. — Arboles o arbustos. 

TRIBU.— EUSTRICNEAS DC. 

Baya ó drupa 2-locular , polipperma , alguna v°z 1- 
locular y l-sperma por aborto. Semillas abroqueladas 
sin alas. 

Gkn. Strtchnos. L. Cáliz 5-lobo, corola tubulosa 
asalvillada ó embudada con el tubo corto, la garganta 
desiiiula ó barbada y el limbo o-parlido en lúhulosdees- 
tivacioii valvar, casi estendidos durante la florescencia. 
Estambres o, insertos en la garganta, con iilanieotos 
cortísimos y anteras casi salientes. Ovario 2-locular; 
estilo filiforme; estigma cabezudo , indiviso ú oscura- 
mente casi 2-lubo. Huevecillos infinitos péndulos á tla- 
cenlas carno.sas pegadas por ambos lados al tabique, 
anfitropos y con el micropilo infero. Baya cortezuda, 
1-locular, polisperma ó l-sperma por aborto. Semillas 
envueltas en una pulpa , discoídeo-compriinidas, y con 
hilo ventral.— Arbole,' 6 arbustos trepacfores del Asia y 
América tropical con hojas opuestas, corlamenlo pecio- 
ladas , enterísimas, nerviosas y los peciolos trabados 
por la base, frecuonlemente uno de los dos abortados, 
presentándose en forma de zarcillo que sale de la axila, 
y llores clmoso-c<irimliosa.s rara vez apanojadas, axilares 
y terminales, verdoso-blanquecinas , casi siempre olo- 
rosas. 

STBYCHNOS NUX VO.MICA. L. 

Nux vómica officinariun. — Coluhrini tign 
tertium grnus in Malabar. C. líauh. — Ca- 
uiram. Kliced. — i'enland. Monog. L. 



t48 



ÁLBUM DE LA FLORA. 



Árbol de la nuez vómica, — mata perros. Esp. Soz 
romiVa. 'Porl. Vomiqnier, — slrycnos noix vov^ijue. 
Franc. Nux vómica or poison-nut slnjchnos, \»g. 



Desc. Tallo nrboreo"sin espinas tii zarcillos; hojas ao- 
Tadas, pecioladas 3 ó 4-ncrves, muy lampiñas; conm- 
bos terminales; cáliz corto, S-denlado. Curóla inferior- 
nipntfi laiiipiña; baya globosa, polispi-rma. 

Partes usadas. El leño {leño cotitbriiio), la corlfi- 
za (falsa anguslura) y la simiente (Nuez vómica off.) 

Elección. Las semillas que son las (|U(! tienen uso 
peneralmente , pues las cortezas y leños que con este 
nombre se usaron pertenecen á otras especies , se pre- 
sentan orbiculares, deprimidas, umbilicadas por una 
de sus caras, de U á 18 milímetros de largas, de 7 á 
9 mil de ltucso, de color gris un poco vellosas. 

Propiedades y nociones químicas. El sabor de la 
nuez vómica es amargo y desagradable, se reduce difí- 
cilmente á polvo, teniéndose que valer generalmente 
de la escofina para conseguirlo. 

Pelletier y Caventou dieron á conocer su composición 
química, habiendo descubierto en ella la Estrignina 
que se encuentra combinada con un ácido particular 
e\ ácido igasúrico, observado antes por estos hábiles 
quiínicos en el haba de Saa Ignacio. Más tarde se encon- 
tró en ella otro alcaloide Brucina , si bien en pequeña 
cantidad , hallándose en mayor en la corteza de falsa 
anguslura ; su acción sobre la economía es próxima- 
mente igual á la de la eslrignina. Contiene además una 
materia colorante amarilla, aceite concreto, goma, al- 
midón, basorina y algo de cara. 

La eslrignina , cuando bien pura, se presenta en for- 
ma de polvd blanco fino, formado do cristales peque- 
ñus de cuatro caras; es cisi iiisohible en el agua y éter, 
fácilmente soluble en alcohol. Su sabor es escesiva- 
mente amargo. Se obtiene por el procedimiento gene- 
ral de obtención de los alcaloides insolubles. 



rtiEPAn\rioM!s fabm^céuticas y dosis. 



A KL INTERIOR. Polvo , de 0,02o á 0,2 gramos en 
pildoras. 

Kstracto alcohólico, de 0,02 á 0,1 gram. en pildoras. 

Tintura, 0,5 á 2,0 gram. en pociones. 

A EL ESTERiOR. Tintura 'alcohólica, en fricciones. 

EsTRiGMíiA, inleriorniente desde 3 liasfa 25 milíg. 
por día. 

Si se emplean el sulfato ó cloroliidrato, se disminu- 
ye esta dosis por ser mas activas, como solubles, estas 
sales. 

A iL EXTERIOR. Estrignina disuclta en el alcohol 
para fricciones. 



Entre los venenos mas violentos que se 
conocen, se cuenta la nuez vómica y sus 
preparados, siéndolo en mas alto grado la 
eslrignina. 

Eran ya conocidas las semillas hacia bas- 
tante tiempo, cuando Rliéede dio á conocer 
el árbol que las produce. J. Bauliino fué el 
primero que publicó algunos hechos sobre 
la acción deletérea de aquellas, limitándose 
en su uso al principio solo á matar á algu- 
nos animales dañosos, asegurando el veteri- 
nario Barthelémi que bastan 7 ú 8 granos 
de su estrado para matar un lobo, uso para 



el que, por su reducido precio, aun la des- 
tinan en algunos punto». 

Por medio de esperiencias sobre los ani- 
males, gran número de médicos tales como 
Hoffmann, Wepler, Conrado, Gesnero, Lin- 
néo, ele, se convencieron de su acción de- 
letérea y de que no podian emplearse como 
medicamento sino con mucha reserva. En 
nuestros dias su efecto fisiológico ha sido 
completamente cf)nocido por los numerosos 
ensayos de Desportes, Delile, Magendie, Or- 
fila, Ségalas, etc., que" variando y repitiendo 
los de sus predecesores, llegaron al siguien- 
te resultado indicado ya por .Murray; que la 
nuez vómica mala produciendo convulsiones 
tetánicas ó un tétanos general, dando lugar 
á una verdadera asfixia por imposibilitar el 
movimiento de las costillas y por tanto la 
respiración, sin que se aperciban trazas de 
inflamación en el estómago é intestinos. Se 
quiso hacer creer que no tenian acción sobre 
los rumiantes, pero Pelletier y Caventou, 
Dufresne y Dunal, vieron lo contrario, y es- 
tos como los demás mamíferos, aves y aun 
los anfibios, son victimas de ella, no solo 
ingiriéndola en polvo, sino bebiendo su co- 
cimiento ó infusión, con su eslracto y hasta 
introducida en el recto, bajo la piel, cavidad 
de las pleuras, etc. Parece ser inmediata- 
mente absorvida dirigiendo su acción irri- 
tante sobre el sistema nervioso y particu- 
larmente sobre la médula espinar. En com- 
probación de esto se cita lo que hizo Dupuy 
para convencerse; al efecto cortó ios nervios 
pneumo-gástricos á un caballo, y le dio 
cantidades que no le ocasionaron la muerte 
y que en otro caso le hubieran hecho morir 
bien pronto. El envenenamiento por la nuez 
vómica se trata, procurando escilar lo mas 
inmediatamente el vómito con el emético; 
sino se llega bastante á tiempo y el veneno 
ha pasado á los intestinos, es difícil corregir 
su acción por lo pronta que es, entonces se 
recomiendan los ácidos vegetales y los es- 
pirituosos como antídoto. Wiel ha propuesto 
con este objeto el sulfato de zinc, y Foucry, 
farmacéutico en Salomine, fundándose en 
que el carbón destruye la acción deletérea 
de esta semilla, le ha propuesto también; 
Donné lo hizo con e! iodo, de cuya propie- 
dad creyó participaba el cloro en disolución 
débil. Lo cierto es, que no existe verda- 
dero antídoto de este tóxico, y que solo su 
espulsion inmediata con el emético ó la titi- 
laciou, la insuflación y el uso de una poción 



elórea pueden salvar al desgraciado que se 
envenene con ella ó sus preparados. 

Teniendo en cuenta la actividad de esta 
semilla, no nos sorprenderá procurase la 
terapéutica sacar partido de ella; asi sucedió 
en efecto y ya Serapiou la administró como 
medicamento, siendo los árabes los que es- 
tendieron mas su uso. particularmente con- 
tra las mordeduras de los reptiles venenosos. 
En los siglos XVI y XVII fué también acon- 
sejada, aunque con timidez, contra algunas 
dolencias. Falopio y Gesnero la atribulan la 
virtud de curar la peste, contra la que fué 
asimismo indicada por Ludovico , Wcdel, 
Buchner y Hartmann. 

Schuiz la administro como antihelmíntica, 
y en el pais de Owergssel es aun prescrita 
contra la tenia, asociándola á ios drásticos. 
Lejeune añade que se la ha formulado en la 
munia, hipocondría, epilepsiu, hemicránea y 
corea. Antiguamente se hizo famoso un eiec- 
tuario con el nombre de oro, que se prescri- 
bía contra la rabia. Siguiendo á Murray, 
reliere Spielmann que los lapones la utilizan 
contra el cólico nervioso. Hagslron la admi- 
nistraba á la dosis de un escrúpulo por dia 
en la disenteria, contra la que parece mos- 
trarse eficaz según las observaciones de 
Hufeland, Hademacher y Muller; Recamier 
la dio con éxito en una diarrea rebelde en 
la forma de estracto, la que se habla resis- 
tido á los demás medios empleados hasta 
entonces. Sus aplicaciones no se han limita 
do solo en las precitadas dolencias; si liemo.s 
de creer á Wicl, ha sido empleada con buen 
resultado en la /íif/ro/)eí¿a ; Hartmann la elo- 
gia en las úlceras darlrosas , escorbúticas, y 
asegura el mismo haber aliviado con este 
medio sugetos acometidos de catarro , reu 
mutismo y gota. 

Fijándose en las esperiencias de Magendie 
y Delile, se le ocurrió á Fouquier pensar, 
que si la nuez vómica produce espasmos te- 
tánicos en los músculos, podria, dirigiendo 
su acción cuando estos han perdido el mo- 
vimiento, volvérselo parcial ó completa- 
mente; feliz pensamiento que puesto en 
práctica con perseverancia desde 1 8i 1 siem - 
pre con método y prudencia, fué seguido 
de buen éxito, sino en general, lo suíieien- 
temente señalado para hacer época en el 
tratamiento de la parálisis. En la memoria 
que dicho autor escribió y publicó sobre la 
administración de la nuez vóniica, se con- 
sigua detalladamente su modo de obrar, y 



FAMILIA LOr.\Nl\CEAS. .*4P 

cuanto respecto á su uso en esle caso puede 
desearse saber. 

Además de su acción específica observó 
el mismo, que la nuez vómica , ejerce otra 
primitiva sobre el conducto alimenticio, ó 
(jue rc'íulta secundariamente de la impresión 
que recibe el sistema nervioso. El apetito 
aumenta casi siempre durante su adminis- 
tración, se hacen mas raras las evacuacio- 
nes albinas, ocasionando cierta embriaguez 
á algunos paralíticos aunque la lomen á 
pequeñas dosis. Es indispensable tener en 
cuenta que si se prescribe sin método y sin 
medida, puede producir un tetemos general 
y como consecuencia la dificultad de hablar, 
de respirar, de orinar, etc., causa la mas 
penosa ansiedad, el enfermo se a^ita, se 
atormenta, se asusta, su corazón palpita y 
el cuerpo se baña de sudor ; aparato itnpo- 
nente que no ocasiona peligro, bien pronto 
se restablece la calma, el espasmo se disipa 
por grados, no quedando al enfermo mas 
que i-eusacion dolorosa de fatiga. Cualquie- 
ra que sean sus efectos pueden ser provo- 
cados á voluntad con nueva cantidad del 
medicamento, habiendo sugetos en los que 
una ligera dosis reproduce cada vez todos 
los fenómenos que de su acción resultan, 
mientras que en otros no se perciben sino 
después de muchas sucesivas. Un vomitivo, 
un purgante, una afección moral, etc., ha- 
cen mas sensible su acción. Sucediendo, 
cosa estraña, que los enfermos son mas 
susceptibles al espasmo artificial cuanto mas 
le han esperimentado, siendo sus efectos mas 
enérgicos cuando se reitera en su uso des- 
pués de haberlo suspendido. Su acción con- 
tra la enfermedad en cuestión es mas ó me- 
nos eficaz ó hasta nula, según la causa que 
la ha provocado; es de mas valor contra la 
que reconoce el reumatismo, escorbuto, la 
fiebre, la atonía ó fatiga cerebral, la mas- 
turbación, los líquidos alcohólicos, influen- 
cia de los metales , sobre todo la de las 
estrcmidades superiores ; menor ó alguna 
vez nulo en las que dependen de lesión ó 
compresión del cerebro, aunque se citan 
algunos ejemplos de su eficacia en este caso. 
Conveniente es señalemos otra vez la do- 
sis á que debe administrarse; esta es en 
polvo de cuatro granos y dos de su estracto 
hidro-alcühólico repetido tres, cuatro ó cinco 
veces por dia en los adultos. I'ara evitar el 
peligro de su acción, debe empeza''se por 
una ó dos tomas solamente y juzgar por su 



l.W 



ÁLBUM DK LA F\A)\\\. 



resultado si se han de aumcnlar. No será 
siilicienle la dosis sino dclcnnina alguno de 
los fenómeoos á que la nuez vómica da lu- 
gar, y spiá cscosiva si ocasiona un tétanos 
general. Ks muy lilil suspender su adminis- 
traciun durante el tratamiento para recono- 
cer los cambios (|ue ha podido ocasionar en 
el enfermo. De entre los dos medios de pres- 
cribirla indicados, el mejor es el eslracto;si 
bien el doctor Aí-seliu la ha dado cu sustan- 
cia en lavativas, á la dosis de media dracma, 
y después una en cocimiento. 

Luego que fuó conocida la acción tera- 
péutica de la nuez vómica en la parciHsis, 
muchos autores y entre ellos Dumóril, llus- 
son, Hébriard, Lescur, Deslandes, IJriche- 
leau, Lafagc y Rose la administraron, y en 
especial su estrado, contra las diferentes 
variedades y formas de esta enfermedad, 
consiguiendo en general buen éxito ; sin 
embargo, en algunos casos no correspondió 
y hasta se la atribuyeron algunas victimas. 
Sin lijar si es debido á estos malos resulta- 
dos ó menos felices, ha caido casi en des- 
uso ó al menos en la indiferencia en que 
hoy está, después de haber hecho furor du- 
rante una docena de años, en que los dio 
bastante buenos en una enfermedad tan 
rebelde y refractaria á todos los medios, no 
mereciéndolo por cierto tenido esto en cuen- 
ta. Muchos ejemplos prueban haber sido 
útil en la diarrea rebelde por debilidad ó 
inercia del intestino, y aunque sin resultado 
es verdad, fué dada por Foy en Polonia con- 
tra el cólera, habiendo sido también indicada 
según Junigliauss, contra los sudores muy 
abundantes. Creemos, dicen Merat y de 
Lens, que muchas neurosis musculares re- 
claman su uso, pero debiendo darse á corta 
dosis, evitando su empleo en caso de infla- 
mación ó de plétora, según Lejeuoe; y aña- 
den que no solo se han notado las ventajas 
en las parálisis musculares, sino también en 
algunas otras dolencias que parten de esta 
afección, como la retención de orina por pa- 
rálisis de la vejiga, incontinencia cot)génita ó 
morbífica , amaurosis , etc. Últimamente 
Schmidtmann la ha propuesto en las neuro- 
sis del estómago, í-iguiendo á Linnéoy Cullen, 
este sin haberla es[)erimentiiilo. 

Se lee en los viajes de l'ailas, que los os- 
tiakos, pueblo de la Siberia,usan en las en- 
fermedades graves, de la nuez vómica, que 
obra como vomitivo y purgante. Los médi- 
cos mdios la dan como Iónico, astringente v 



repercusivo, y la prescriben en el reumatismo 
crónico (Ainslie). Ku Cochinchina, asegura 
i.,aureiro, la empican tostada hasta carboni- 
zarla en parte, contra las fl(jres blancas. 

La estrignina es un medicamento tan 
enérgico, que pocos son los prácticos que 
se han atrevido á usarla al interior. Magen- 
(lie propuso darla en pildoras confeccionadas 
con la conserva de rosas , conteniendo cada 
una 5 ó ü milig. de estrignina, ó bien pre- 
parar con 50 gram. de alcohol á 5ü" y 
15 centig. de estrignina una tintura, para 
darla á la dosis de seis á veinte y cuatro 
gotas en una poción ó tisana apropiada. 
Lherminier y .\ndral han empleado este po- 
deroso medio en diferentes casos de paráli- 
sis, habiendo conseguido felices efectos de 
su uso, sobre lodo en las que no vienen 
acompañadas de un estado inflamatorio ó 
una hemorragia cerebral. Hesumiendo, la 
nuez vómica y la estrignina son un escitante 
violento del sistema cerebro-espinal, cuyo 
uso es conveniente en particular contra las 
paraplegias y parálisis parciales; en cuanto 
á las hemiplegias que dependen de una al- 
teración maso menos profunda de diferentes 
puntos del cerebro, su eficacia es casi nula. 



Esplicacion de la lámina. E\ dibujo representa un 
ramitüde dirDen.siones casi naturales; a eslípulas inter- 
peciulares; 6 corola cortada á través y considerable- 
moiite auinentada ; c pistilo ; d fruto reducido á la ter- 
cera parte de su tamañs natural; e semilla partida lon- 
gitudinalmente; f la misma entera, disminuida una y 
otra en tamaño. 



FAM. GENCIANAGEAS. DC. 



Yerbas rara vez un poco leñosas, generalmente lam- 
piñas y amargas de todas las regiones, principalmente 
de las altas montañas, con bojas opuestas, rara vez al- 
ternas, envainadoras , sencillas, enteras (3 cortadas en 
un solo género), sin estipulas y flores terminales ó axi- 
lares, solitarias ó amanojadas, corimbosas, racimosas ó 
cimosas. — Cáliz libre persistente 4-5 monos frecueiite- 
inenle 6-12 sépalo, reducido alguna vez á una espala 
hendida, nula en una sola especie y los sépalos mas ó 
menos eiitresoldados y de cstivacion valvar. Corola 
gamopétala, liyp&gina, alguna vez 2-labiada y los lóbu- 
los alternos con las lacinias calicinas, y de estivacion 
retorcida hacia la derecha (induplicada en el gen. J/en- 
yanlhcf). Estambres insertos en el tubo de la corola, 
alternos con los lóbulos de la misma, rara vez en me- 
nor número, con Dlamentos generalmente libres, y an- 
teras 2-loculares, dehiscentes por una sutura á veces 
corta, pocas veces entresoldadas, derechas ó luego re- 
costadas y al iin inmutables, torcidas ó encorvadas. 
Ovario i, compuesto dedos liojas carpelares, entero, 
multiovulado, 1-locular ó semi-2-locular por estar las 
valvas dobladas hacia dentro; estilo i y estigmas 2 ó t . 
Ca|a muy rara vez abayada, i semi 2-t-locular, septi- 
ciila,coii placentas parietales. Semilla.s casi siempre 
finitas con albumen carnoso; embrión pequeño, cilin- 



FAMILI.V GENCIANiCKAS. 



iSi 



drico, recto, axil c«ii cotiledones muy cortos, carnosos, 
y rejo RfUi'si'cito dirigiilo al hilo. 

Propiedades. Por lo conuin son nmarí^as, túnicas y 
febrífugas. 

Comprende unos 57 géneros y 4")0 espe- 
cies, reparlidas por DC. en las dos tribus 
Gencianeas y Menianleas 

TRIBU I.— Gencianeas. DC. 

Estivacion de la corola retorcida liácia la derecha. 
Semillas con la testa membranosa. — Yerbas terrestres 
ó rara vez arbustos y alguna plantas par.isilas, con ho- 
jas casi siempre opuestas cnleras ó enterísimas. 

SUBTRIBÜ.— CLOREAS. DC. 

Anteras provistas de conectivo. Estilo distinto, cae- 
dizo. 

GÉr». Ertthr.€\. Renealm. Cáliz S-4-partido en ló- 
bulos casi planos y no alados. Corola embudada, des- 
nuda, torcido marcescenle sobre el fruto, con tubo ci- 
lindrico y limbo ü-4-partido. Estambres 5-4, insertos 
en la parte posterior del tubo corolino, con anteras de- 
rechas, torcidas en espiral y salientns. Ovario t-iocu- 
lar ó casi 2-loeular por ser las valvas un poco reentran- 
tes, con los huevecillos insertos junto á la sutura; es- 
tilo distinto, caedizo y estigma 2-laininoso ñ indiviso 
6 acabezuelado. Caja 2-valve, septicida t-semi 2-locu- 
lar, con placentas esponjosas, suturales. .Semillas hun- 
didas en la plácenla, casi globosas, lisas y pe(|neñas. — 
Yerbas cosmopolitas, sencillas ó ramosas, con hojas 
opuestas y flores en corimbo ó panoja. 

ERYTIIB E.\ CENTAURIIIM. PERS. GENTIAN\ CEN- 
T.\UR1U.\. I..-C1I1RÜNÍA CENTAUP.IUM. S.MITII. 

Cenlaurittm minus. Dod. — Bauli. — Herba 
febrífuga. Trill. — Penland. — Monog. L. 

Centaura menor, — lüel de la tiera. Esp. Fcl da Ierra, 
— centaurea menor. Port. Cenlnurée petile, — herbé aii 
centaiire ,—genliane rentaurée , — centaurelle, — chiro- 
née, — herbé á chiron, — fiel de Ierre, — herba á la hcvre. 
Franc. Rolher aureien.—tausendguldenkrant. Al. Les- 
ser. — centaitrij. I:ií;. ( antario. Ar. Zemme zíuc menssij. 
Boíl. Agarum, — lusindiUtcn. Dun. Centurzíje mnieysza, 
— tysiacznick. Pol. Tusscngyilen. Su. 

Desc. Tallo dí-recho, alargado, ramoso en la parle 
superior; hojas eliptico-oblonga?, un poco desigualmen- 
te águilas por los dos estremos, las de la base arrosela- 
das, llores en glomerulos laxos, las laterales con dos 
bracteas; tubo de la corola mas del iloble mas largo que 
el cáliz antes de la florescencia; lóbulos de la misma 
ovales, obtusos; cuja masque semi 2-locular por ser 
las valvas muy reentrantes. Fl. Junio, Setiembre. Muy 
común en los bosques, praderas y sitios arenosos de 
toda España. 

Partes uaadas. Las sumidades floridas. 

Recolección. Se recolecta en el verano y en la época 
de su m lyor vigor floral , debiemlo efecluiírse la dese- 
cación con rapidez y envolverla en cucuruchos de papel 
á fin de conservar su color y las propiedades de sus 
flores. 

Henry ha observado que entre los amargos indi;;enos 
la centaura menor es tanto mas activa cuanto su flora- 
ción está mus avanzadu. 



Propiedades y nociones química.':. Las sumidades 
floridas de esta planta gozan de una austeridad muy 
intensa y contienen sejíun Morelli , un ácido libre, 
materia inucosa , principio estractivo aniargo y algunas 
sali's. Dulorg D'Astafort ha enconlraiio en ellas un 
principio que llama Centaurium y que seria , si ha de 
creérsele el activo de ella. 



PnF.PAnAClONBS FARMACtUTlC\S Y nÓSIS. 

.\. EL INTERIOR. Infusion, iO i 30 gram. por kil. de 
agua. 

Agua destilada (< por 3 de agua), 30 á <00 gram. en 
poción. 

Jarabe (J por 30de agua y 60 de azúcar), 30 á 100 gr. 

Zumo, 30 á 100 gram. en poción, etc. 

Tintura (I sobre 4 de alcohol), fi á lo gram. en 
poción. 

Vino (60 gram. por 1 litro de vino blanco), 100 á 
200 gram. 

Estrado (I por 6 de agua), I á o gram. y mas en 
pildoras, vino, etc. 

Polvo, 2 á 10 gram. y en eleeluario, en vino, etc. 

A EL ESTERioR. Cocimienlo en lociones, fomentos, 
enemas, etc. 

Esla planta es tónica, estomática, febrí- 
fuga y vermífuga , y goza en el mas alto 
grado de todas las propiedades de la gencia- 
na á la que puede sustituir. Escita algunas 
veces la mucosa gaslro-intestinal, sobretodo 
al terminar su uso, hasta tal punto que pro- 
duce evacuaciones albinas y atín vómitos; 
cuando persiste este efecto, lo cualesdebido 
á la irritación de las vias digestivas, debe 
suspenderse su uso ó hacerle soportable por 
la adición de una ligera cantidad de opio. 
La centaura es un febrífugo popular en las 
campií'ias como la mayor parle de las plan- 
tas amargas indígenas, y corresponde en las 
fiebres intermitentes ordinarias. Basta casi 
siempre, dice Bielt, para precaver el acceso 
de las calenturas cuotidianas , y en muchas 
ocasiones se la administra con igual éxito 
en algunas cuartanas.» Roques adtninistra- 
ba en las intermitentes su infusion concen- 
trada con parles iguales de manzanilla y á 
la que ailadía 20'i- gr. de éter, mandando 
lomar un vaso de cuatro en cuatro horas en 
la apirexia: esta poción le basto para conn- 
batir gran número de tercianas rebeldes en 
el hospital militar de Perpignan en 1793, 
época en que las oficinas estaban despro- 
vistas de buena quina. 

Frank con igual objelo empleaba su mis- 
tura febrífuga compuesta con almendras 
amargas y la infusion de centaura; Gesnero 
dice haber curado con pronlitud y seguri- 
dad con la centaura menor tercianas, y 
VVauters mira esla planta como un buen su- 
cedáneo de la quina. 



IM 



ÁLBUM Di: LA FLOUA. 



También es conveniente en la convale- 
cencia de lis raleiUunn mucosax y tifoideas, 
casi siempre acompañadas de languidez del 
canal digestivo; en la gota atónica , diarreas 
rebeldes, y ufecciuiies verminosas. A Gazin 
parece ,le ha correspondido el cocimiento 
concentrado, dispuesto en lavativas, contra 
los ascárides verminosos . y su cerveza en 
casos de convalecencia de las calenturas mu- 
cosas é intermitentes, en la clorosis, afeccio- 
nes atónicas y flatulentas del estómago, la 
leucorrea y en las hidropesías, después de la 
evacuación de la serosidad, á fin de fortifi- 
car el organismo. Otras veces y en idénticos 
casos, usa con ventaja el vino, al cual, al- 
gunas, añade las bayas de enebro lo que le 
hace á la vez tónico y diurético y mas con- 
veniente en las ingurgitaciones viscerales, 
edema, hidropesía, caquexia paludiana, etc. 

No es creíble sea la centaura en cuestión, 
capaz de curar las úlceras fistulosas, rebel- 
des á todos los medios curativos, sogun lo 
indica Wedelius, pero si que lo visto por 
Gazin, da derecho á considerarla, en cata- 
plasma, apropiada para obtener ventajas 
aprcciablcs en las úlceras atónicas , escro- 
fulosas y escorbúticas. 

Esplicacion de la lámina. Dibujo de un tallo con 
flores (le la mitad pró.\i mámente de laalluraque alcan- 
za por lo común; a corola abierta de modo que puede 
versá la inserción de los estambres; 6 la misma con su 
tubo; c cáliz; d pistilo. 

SUBTRIBL.— EsvERTiEAS. DC. 

Anteras provistas de conectivos é inmutables. Estig- 
mas persistentes sentados sobre el ovario ó sobre el es- 
tilo persistente conliuuo con las ramas que llevan los 
estigmas. — Plantas herbáceas, la mayor parte alpinas 
6 boreales. 

Gen. Géntia.ia. T. Cíliz 4-10-rido ó partido, muy 
rara vez de mediailo-espaláceo. Corola marcescente, 
embudada, asalvillada, enrodada, mjzuda ó acampana- 
da, rara vez glandulosa, desnuda ó con una corona, 6 
con los pliegues generalmínte salientes, y el limbo por 
lo común o-4-partido. Estambres 5-4 , inserios en el 
tubo corolmo, con 6lamentos iguales en su base y 
anteras recortadas ó dereclias, unidas formanilo un tubo 
y dehiscentes por la parle exterior. Ovario cimun- 
mente rodeado en su base por un disco espúreo inter- 
rumpido, l-lücular, con los liuevecillos prendidos junto 
á la sutura; estilo cortísimo ó nulo y estigma 2-partido, 
obtuso. Caja )-lncular, 2 valve. Semillas infinitas, muy 
pequeñas, comprimidas, y por lo común ceñidas por 
una margen membranosa. — Yerbas comunmente pe- 
rennes, abundantes en Europa y Asia alpinas , de for- 
mas variables, con hojas opuestas y llores en cima raci- 
mosa ó terminales. 

Sec. Asterias. Re^iealm. Cáliz obliterado, espatácco- 
dcmaliado. Corola enrodada, desnuda, sin pliegues y 
^-d-parlida. Anteras derechas, libres. Estilo nulo; es- 
tigmas 2, distintos. Caja .<!entada. Testa de la semilla 
alada, fíaiz perenne. 



liEMlANA LÚTEA. L. 



Gentiana major lútea, 
off. Peni. Dig. L. 



Bauh. — Gentiana 



Genciana amarilla. Esp. Genciana das boticas, — ar- 
¡/encana dos pastores. I'ort. Gcntiane, — gcntiane j au- 
ne, — grande gcntiane, — jan.<ionna. Franc. Yetlou) gen- 
tian. Iiig. Enzian, — bilteruurzeí, — bergfieberwurze! 
Al. Sode, — sodrod, — sliiersoda. Dan. Gentiaan. Ilol. 
Genziana It. Korzen, ■ goryezy. Pol. Gintsiana, — go- 
retsctiavlca gelmaya. Ras. üaggsccta. Su. 

Desc. Tallo alto; hojas ovales , lisas por la margen; 
flores densas dispuestas en cimas umbeladas, axilares y 
terminales, pedunculadas; corola am^irilla con segmen- 
tos oblongo-lincares, aguzados. Fl. Junio. En sitios 
montuosos de diversas partes de España com j Sel-casas 
Monseny, montañas de León, sierra de Greos, etc. 

Parles usadas. Li raiz. 

Recolección. Debe recolectarse en su segundo año 6 
mas tarde cuando desaparezcan las hojas. Después de 
limpia (síq lavarla) se la corta en pedazos y se seca en 
la esluia. 

Acostumbran mezclar esta raiz con la de la 6'. Pur- 
purea, punctata, pannonea y amarella. L. que crecen en 
las mismas localidades que ella, fraude de poca impor- 
tancia; no asi el que proviene de la negligencia ó mala 
fé de los recolectores, cuando la mezclan la de acónito, 
belladona, y eléboro blanco, que según algunos han 
encontrado eiUre ella. Estas son reconocibles á simple 
vista y por no tener el amargo intenso y franco de la 
genciana y si la del eléboro blanco es amarga también, 
su amargT es acre y nauseoso. 

La raiz de genciana debe elegirse para el uso bien 
conservada, de mediano grueso, esponjosa, amarilla por 
dentro, muy amarga y sin muchas raicillas. Se dese- 
charán las raices careadas , negruzcas y enmohecidas 
inleriormenle. 

Propiedades y nociones quimicas. La genciana 
(raiz) tiene sabor muy amargo. Las investigaciones de 
Planche, Henry, Cavcntou y Leconte , han reconocido 
en ella un principio oloroso fugaz. Gcncianino, liga, ma- 
teria oleisa verde, azúcar incristalizable, goma, ácido 
péetico, materia colorante amarilla yacido orgánico. — 
Planche ha encontrado un principio nauseabundo volá- 
til, que dá al agua destilada de esta raiz fresca la pro- 
piedad de producir náuseas y una especie de embria- 
guez. Si no se manifiesta la existencia de este principio 
en la mayor parte de los preparados de genciana , es 
debido á la pequeña cantidad que de él existe en la 
raiz seca. 

Henr/ y Caventou denominan Gencianino al prin- 
cipio á que creen debe su amargo la genciana, sustan- 
cia amarilla, muy amarga , cristalizable en penachos y 
que no obtuvieron sino en estado impuro. Leconte y 
Trommsdorf, demostraron después, que esta materia 
crislalina no es mas que un principio colorante, des- 
provisto de austeridad , que está mezclado al genciani- 
no en proporciones variables y con una materia grasa. 

Se deduce bien, que el principio amargo de la gen- 
ciana no está aun bien conocido. Leconte le obtuvo en 
forma de materia estractiva, incristalizable, muy solu- 
ble en agua y alcohol. — El Doctor Dulk , que después 
se ha ocupado en su estudio no pudo obtenerle puro, 
Sustancias incompatibles. Acetato plúmbico , sulfato 
ferroso, etc. 



PREPARACIONES FARMACÉUTICAS T DOSIS. 

A EL INTERIOR. Maceralo y cocimiento, de 10 á 20 
grara. porkil. de agua. 



FAMILI.V (.EXCIAN\CEAS. 



4SS 



Jarabe, (I por 10 da agua y 10 de azúcar) , de 30 á 
100 gran), en poción. 

Estrado ípor infusión, i por 8 do agua), de 3 á 10 
grnin. en plliloras. pociones, bolos, etc. 

Polco, di' "iO cíntig á ( grain., como Iónico, y de 10 
á 20 ^r:iin. como febrífugo. 

Vino (1 por la de vino), de 30 á 100 grnm. 

Tintura, de 2 á 8 gnim. en poción ú en Tino. 

.\ F.L F.xTtRion. Polvo, cocimiento, vino; entera para 
dilatar las fístulas 6 para abrir fuentes. 

CiENCiAMNo , 10 á 20 centiy. en (líldoras ó liquido 
apropiado. 

Tintura, (1 por 100 de alcohol á ii"), 2 á 8 gram. 
en poción. 

Jarabe íl por 500 de jarabe simple), de 30 á 60 gra- 
mos solo o en poción. 

1.0 genciana entra en la preparación de muchos me- 
dicamentos magistrales, tales como agua general, dias- 
cordio; opiata de Salomón, triaca, mitridalo , orviéta- 
no, tintura de Witt, elixir de Stoughton , etc. 



Haller celebró esta hermosa planta qu^ 
debe su nombre á Genlius, rey de lUiria, el 
que, según Dioscórides, la empleó primero. 

Su raíz es amarga, Iónica, febrífuga, an- 
tisóplica y vermífuga, y se administra en 
las dispepsias, flatuosidades , diarretis y en 
todos ios flujos sostenidos por la debilidad 
del aparato digestivo; en las escrófulas, ra- 
quilismo, ictericia sin irritación de las vias 
biliares escorbuto, clorosis, ciertas hidrope- 
sías atónicas sin inflamación visceral, ede- 
ma que sigue ó acompaiía á las enfermeda- 
des crónicas, calenturas inlcrmitentes, etc. 

El efecto de esta raiz en las dolencias ci- 
tadas es debido á la acción de su principio 
amargo sobre el organismo, y no á propie- 
dades especiales; en eAc concepto ó sea re- 
animando las funciones digestivas mas ó 
menos relajadas, os útil en la gota atónica 
según lo observan juiciosamenlc Trousseau 
y Pidoux, sin ser por esto como lo pretendió 
Haller, el mejor anligotoso. 

La virtud febrífuga de la genciana fué 
conocida de los antiguos; Matlíiiolo alaba la 
infusión en las calenturas, tercianas y cuar- 
tanas, y era antes del descubrimiento de la 
quina, e! remedio mas usado contra las in- 
lermilcntes: Cortice peruviano nundum in- 
vento, sola gentiaiía fiebres quar tanas expúg- 
nalas essc, dice Boerbaave. Algunas veces 
se la asocia á la corteza del Perú, cuando 
aquellas son rebeldes, se presenta ingurgi- 
tación del bazo y un estado caquético. Mas 
amarga que astringente, modilica ventajo- 
samente en este caso la acción de la quina. 
Riolan administraba el jugo de la raiz en 
vino libio, una hora antes del acceso; en el 
estado fresco según dejamos indicado, con- 
tiene lodos sus principios. Boerhaave, ya ci- 
Tomo II. 



lado, dice que su cocimiento conviene enlo- 
das las intermitentes. Rn Polonia se la da 
en polvo interpuesto en vino una hora antes 
de la invasión, asegurando Vicat que esto re- 
medio corresponde á la primera loma y aun- 
que no baya sido precedida de otro medica- 
mento preparatorio el enfermo jamás sufre 
malas consecuencias. Willis, Eller y Ali« 
bert la han elogiado, y el doctor Julia de 
Fontonelle, siendo médico en gefe del hos- 
pital de convalecientes del ejército de Cata- 
luila, cuando V.i quina tenia aun un precio 
exhorbitante, trató todas las fiebres con buen 
éxito por la raiz de genciana en polvo, y 
redactó una Memoria para la sociedad real 
de medicina de Marsella, que le distinguió 
con una medalla de mérito, en la que hizo 
constar las ventajas del uso de las plantas 
indígenas. 

Por otra parte, Trousseau y Pidoux se es- 
presan así al ocuparse de ella: «Kn cuanto ;i 
sus propiedades febrífugas son ciertamente 
nulas, á pesar de lo dicho por varios autores 
que la han esperimentado en fiebres intermi- 
tentes vernales ó remitentes que ceden sin el 
auxilio de la medicina.» Cazin no conviene 
con esta opinión, y dice; tEs cierto que la 
genciana no goza, como la quina, do una 
propiedad autiperiódica especial, pero su 
acción como la de todos los amargos, no es 
menos eficaz en ciertos casos de fiebres in- 
termitentes prolongadas: es un febrífugo rela- 
tivo, que tiene su oportunidad como el ajen- 
jo, calcitrapa. etc. 

Mezclada la raiz en cuestión á la bistorta, 
corteza de roble ó á la de sauee á partes 
iguales, ora en polvo, ora en cocimiento, es 
mas activa como febrífuga, que cuando se 
emplea sola, observación hecha por Gullen 
y comprobada después por algunos profeso- 
res. Cazin la asocia á la de sauce, en el tra- 
tamiento de las intermitentes acompailadas 
de un estado caquético. 

Este autor ha conseguido ventajas incon- 
testables en el de las afecciones escrofulosas. 
en las que Plcnck y otros autores la vieron 
producir buenos resultados. El elixir amar- 
go de Peyrilhe, ensalzado por tanto tiempo 
como antiescrofuloso, cuenta entre sus com- 
ponentes esta raiz. «.\sí, dice A. Richard, 
en los niños descoloridos, de aspecto infla- 
do, labios y nariz abultados, en una pala- 
bra, que presentan los síntomas de una 
constitución escrofulosa, el uso de la tintu- 
ra genciana, auxiliado con buenos alimen- 
to 



m 



ALUIIM Dli L\ KI.()U\. 



los, vestidos de abrigo, t'jcicicio y liabiUi- 
cion en lugar seco, aireado y espueslo á los 
rayi'S solares, obrando lenlanicnle soiire sn 
economía, precaven el desarrollo de la en ■ 
ferniedad. Es cierto que en este caso el ré- 
gimen contribuye en gran parle para alcan- 
zar tan buen resultado, pero la genciana con- 
tribuye también poderosamente. Su uso es 
asimismo ventajoso, según gran número de 
autores, cuando la dolencia se ba declarado, 
cuando bay infartos glandulares y aun su 
puracion de las glándulis linfáticas del cue- 
llo ó de otra cualquier parle. Pero debe sus- 
penderse su uso cuando exisla irritación de 
las vias digestivas ó que las glándulas del 
mesenlerio estén inflamadas ó muy dolori- 
das. Háse observado que los niños que la 
usan se desembarazan de lombrices, por lo 
que este medicamento puede considerársele 
como vermífugo.» En lavativas ha sido 
prescrita con buen resultado contra los fo- 
cos verminosos. 

'' Cuando se loma á alta dosis, produce mal 
estar; sensación de pesadez en el epigastrio 
y basta vómitos , lo que deja fuera de duda 
su inconveniencia en las liebres, si existe el 
mas leve carácter inflamatorio ó que vienen 
acompañadas de irritaciones gástricas mas 
ó menos intensas. Es conveniente en las en- 
fermedades largas, suspender de tiempo en 
tiempo su uso, porque por una influencia que 
Cullen atribuye al principio viroso que 
existe en todos los amargos, siendo aquel 
continuado, llega á producir gastritis cróni- 
cas que destruyen la facultad digestiva y exi 
gen un tratamiento antiflogístico. 

En cirujía, se utiliza la raiz de genciana 
para dilatar ciertas aberturas , particular- 
mente el canal de la uretra de las mujeres 
atacadas de la piedra. Empléasela también 
en polvo ó cocimiento, para lavar las úlce- 
ras gangrenosas, atónicas, escorbúticas, etc. 
Se preparan con ella guisantes de cauterio, 
que se emplean de preferencia á los de li- 
rio, etc., cuando se quiere abrir mas el fon- 
lículo cerrado por el tiempo. 

Ni la predisposición general á aceptar todas 
las plantas exóticas , siguiendo mas de una 
vez el capricbo ó la moda , ba podido hacer 
olvidar la genciana. cEI rango que ocupa 
entre los tónicos, dice Alibert, le ha adqui- 
rido por el gran éxito conseguido con ella, 
y nada tiene de coíuun con otras reputacio- 
nes efimerüs, que sostiene momenláneaincn- 



le la ignorancia , el interesó el cliarlata 
nismo. 

El (iKM lAMNO, conviene en los mismos 
casos que la genciana. Cazin administra su 
jarabe contra la Itelinintiiisis de los niños y 
como tónico en los sugetos linfáticos para 
combatir la tendencia escrofulosa. 



Esplicacion (le la lámina. De esta planta (|ue crece 
á l.rade altura, rcpr(>senta la láiiiina una espiga de 
flores y hoja radical; a llor; b formación del fiulo; c fru- 
to; d el mismo partido á través; e semilla. 



TRIBU.— MENUNTEA8. DC. 

Estivacion de la corola induplicatÍTa. Semilla con la 
epidermis de la testa leñosa. — Yerbas acuáticas rt lagu- 
nosas con las vainas de las hojas alternas. 

Gen. Mentanthes. T. et L. Cáliz b-partido. Corola 
embudada, S-Gda en lacinias longitudinalmente bar- 
badas en el disco y con las márgenes induplicadas, 
sencillas. Estambres 5- insertos en el tuba de la corola, 
con filamentos iguales y anteras 2-lobas en la base. 
Ovario 1-locular con los huevecillos 1-seriales junto al 
nervio medio délas valvas; estilo filiforme, y estigma 
2-lobo. Caja l-lo;ular que se rompe junto á la sutura 
de las valvas seminíferas en e! medio. Semillas infinitas 
muy pequeñas. — Yerba de Kuropa central y de América 
boreal, lagunosa , con tallo rastrero, hojas alternas lar- 
gamente pecioladas provistas de una valva nuriculada 
en la base y las hojuelas ovalas; escapo axilar sencillo y 
racimo corlo bracteado con flores blancas. 



MENVANTHES TRIFOLIATA. L. 

Trifoliuin palustre. C. Bauh. — Dod. — 
Trifolium fehrinam yennaiiicuin. Hay. — 
Menyanthes paluslrls. Tourn. Trifolium fe- 
hrinum off. — Pentand. Monog. L. 



Trebolacuático,— trifolio fibrina. Esp. Trifolio pa- 
ludeso. Porl. Menyanthe, — tréfle aqualique, — trcfle 
d'eau,— menyanthe,~trifoliée, — ménynnlhe á feuilti's 
ternies. Franc. Marsh trifoil, — boq-hean. Ins. Fie- 
berklce, — vvaxscrlvke. Al. BokkeUaile, — beskcklawen; 
—gedeklov. Dan. Dricbtad. Hol. Trifogho. It. Troylist. 
Pol. Trilistnik. Rus. iVatlenk Icefwer. Su. 



Desc. Los caracteres espresados en el género. Fl. 
Abril. Mayo. Se encuentra en los prados húmedos y 
parajes pantanosos de varias partes de España, Set-ca- 
sas (Colm.) Pirineos, Galicia, etc. 

['artes usadas. La planta entera. 

Recolección. Generalmente se emplea fresca duran- 
te la primavera, y en otoño se recolectan las hojas para 
reponerlas. Desecadas con cuidado conservan su forma 
y amargor. 

Propied.jdes y nociones químicas. El trébol de agua 
tiene olor débil, .'■abor nauseoso y muy amargo. Según 
Trommsdorf, Címiiene: fécula verde, eslractivo amargo, 
goma parda, albúmina , materia animal no coagulible 
por la acción del calor, inulina. Nativelle ha aislado el 
principio amargí) en esiaVo puro, bajo la forma de lar- 
gas agujas blancas , de brillo nacarado y al que deno- 
minó A/eni/aníína. Es digno de observarse que no con- 



FAMiLI\ (lENCIANiCKAS. 



iSb 



teniendo tHiniio, puedo asuriarso á liis sales de hierro. 
AI{:;unos rnlirinintes de cerveza, suelen emplearle en 
lugar del lúpulo. 



freparáciones farmacéuticas t dosis. 



\ El. I.MEHIUR. Coiimienlo ó infusión, (o á 30 gr. 
por kil. de agua, para tüniar á peijueñas laxas. 

/limo, 30 á 100 gran). 

Tino, (30 grano, por I kilóg. de vino ó de cerveza), 
00 á JOOgram. 

Jarabe, (I de zumo por 3 de jarabe), 30 á 100 gram. 

Tintura, (I por 6 de alcoliol), 2 á I gram. en poción. 

Estrado alcohólico (I iior 1 de aluofiol y 8 de agua), 
i á i gram. en pilduras, bulos, etc. 

Estracto acuoso , por infuso-decoclo {{ por 8 ile 
agua), la misma dosis- 

Inspisamcnto, idein. Es preferible. 

Polvo (empleado rara vez) , 1 á I gram en pildoras 
bolos ó interpuesto en un liquido. 

\ KL ESTEKiOR. Cocimicnto, para lociones.'fomentos; 
li<ij;is en cataplasmas; ju^jo como tópico. 

ül trébol acuático entra en las pildoras balsámicas de 
Slalh. 



Esta planta es amarga y por tanto fe- 
brífuga, y además antiescorbútica, emena- 
goga y vermífuga; á altas dosis es vomitiva 
y purgante. Se la empla en las afecciones 
atónicas del tubo lügeslico , escrófulas , escor- 
buto, gota, reumatismo crónico, enfermedades 
cutáneas antiguas, fiebres intermitentes, ame- 
norrea por atonía, etc. 

Sus propiedades son en general las de los 
amargos en alto grado, pero aproximándose 
sobre lodo á las de la genciana; esto no 
obstante , contiene principios particulares 
ijue esplican en ciertos casos á mas de su 
acción tónica, el efecto especial por el cual 
es considerada como antiescorbútica , fun- 
dente y depurativa; no parece sino que ba- 
biéndola colocado la Providencia en los lu- 
gares pantanosos, la destinó para combatir 
el escorbuto, fiebres intermitentes, caquexia 
paludiana, ingurgitaciones ú obsli ucciones de 
las visceras abdominales , escrófulas, etc.; 
enfermedades frecuentes en sitios tan mal 
sanos. Hoerbaave observó en si mismo sus 
felices efectos en la gota, y Bergius com- 
probó mas y mas su eficacia en esta do- 
lencia: Simón Schullius da cuenta de mu- 
chos casos de curación de reumati.smos ar- 
ticulares, empleando para alcanzar dicho 
resultado el cocimiento de las hojas de tré- 
bol acuático, preparado con cerveza; habién- 
dolos también conseguido Doublé muy bue- 
nos al tin del reumatismo agudo para com- 
batir la disposición de los enfermos á las 
recidivas. 



Villius refiere haber curado en quince dias 
una liidropesia-ítscitis muy considerable, 
prescribiendo tres vasos de suero por dia, en 
los que hablan sido infundidos tres puñados 
de este trébol, otro de raiz de énula, rábano 
rusticano, hojas de vencelóxigo y llores de 
buglosa... difícil es apreciar en e.sla mezcla 
la parte que en el resultado tocarla al tréboi 
acuático. 

A no dudarlo, es un tónico poderoso, del 
que Cazin ha sacado muy buen partido, 
siendo el escorbuto principalmente donde por 
lo general le usa, asociándole los berros ó 
coclearia. Es un remedio popular en Ingla- 
terra para combatir las erupciones escorbú- 
ticas, que reinan habitualmente en aquel 
país durante la primavera. Con el cocimien- 
to de rábano rusticano, acedera y trébol 
acuático, Bluhm ha conseguido los resulta- 
dos mas felices en el tratamiento del escor- 
buto, y Cazin dice lo ha usado cuando lo en- 
cuentra cerca de los enfermos, contra las 
calenturas intermitentes, caquexias, escrófu- 
las, hidropesía, clorosis y en la alonía á con- 
secuencia de la miseria; siempre consiguió 
buen efecto, .si bien confiesa que como fe- 
brífugo no le ha ofrecido tanta seguridad 
como la genciana, calcitrapa, ajenjo y cen- 
taura menor. 

WiUis administraba á los niños con lom- 
brices ()0 centigramos á 1 gramo , GO 
centíg. del polvo de esta planta por la ma- 
ilana en ayunas durante quince dias segui- 
dos, consiguiendo al cabo de este tiempo la 
evacuación abundante de gusanos intestina- 
les. G'illen comprobó su eficacia en algunas 
afecciones herpéticas y aun en las de carác- 
ter eanceroíbO, y Roques la empleó con gran- 
de t'-xito en muchas afecciones darlrosas (¡ue 
se habían resistido á las preparaciones anti- 
moniales, ai azufre y dulcamara. 

A el eslerior aplica Cazin el cocimiento 
sobre las úlceras atónicas, escorbúticas y es- 
crofulosas sin que haya observado una ac- 
ción específica, y solo sí la que producen las 
sustancias do idéntica naturaleza; el mismo 
ha conocido un labrador asmático que se 
aliviaba fumando las hojas secas del trébol 
acuático. 

Esplicacion de la lámina. Dibujo de una espiga de 
flores y iiojas caulinas de tamaño natural; a cáliz; 6 la- 
cinia y estambre; c barba de la lacinia; d formación 
del fruto. 



i86 



ÁLBUM DE LA FLORA. 



KAM. CONVOLVULÁCEAS. DC. 

Yerbus, mutas, urLuslüs y rara vez árboles, de las 
regiones teinpludiis y cálidas del ^'lobo, escasas en las 
frescas y faltando del todo en las frias, y por lo común 
que liabitun no k'j<is del mar; con los tallos derechos ó 
rastreros , la mayor parla volubles, alj,'unas veces pará- 
filos y aillos, coniuimienle con liojas alternas, simples, 
enteras yS lobadas, y (lores axilares y cimosas, racimo- 
sas, umbeladas, cíirimbusas ó en cabezuela, de color 
blanco, azul, amarillo y con mas frecuencia puipúreo. — 
Cáliz de 5 Fépalos , y por escepcion gamosépalo de S 
dientes {(icn. Wibonia), con los sípalos iguales ó des- 
iguales, dispuestos en una, dos ó Ircs séfies, comun- 
mente acreceiitados alredeildr del fruto. Corola gamu- 
pétala, Itipogina, regular, tubulosa, campanulada ó cui- 
Imdada, con el limbo 5-plegado ó a-lobo, de eslivacion 
retorcida. Estambres 5 , alternos con los lóbulos de la 
corola ó insertos en ella ; filar.ientos comunmente des- 
iguales, di'atadns en la base y algunas veces vellosos, 
desnudos ó provistos de escamas, inclusos ó salientes, 
anteras largas, por lo común asaetadas y pegadas por la 
base, torcidas de ordinario después de la florescencia, 
biloculares. Disco anular en la mayor parle de las es- 
pecies. Pistilo ctn ovario único sitnple, 2-i-locular, 
raras veces l-locular ó casi tal, doble ó cuadruplo con 
1-2 óvulos en cada celdilla; eslilo 1 frecuentemnnle, 
entero 6 bilido, raras veces doble; estigma agudo com- 
planado ó globoío en el estremo de cada división del 
estilo y en el úitico 2-lobo. Fruto capsular, dehiscente 
ó secü-abayado, indehiscente, 1-4-locular, con las cel- 
das l-2-cspcrmas y la dehiscencia de la cuja valvar. 
Si'millas redondas ó planas, lampiñas ó vellosas, con la 
testa comunmente dura y negra; albumen mucilagino- 
so; cotiledones foliáceos, arrugados, algunas veces cra- 
sos y rectos, otras nulos ; radícula curva, infera. 

Propiedades. Mucli s tienen las raices lechosas y 
fuerti'mento purgantes, cuando abundan en ellas los 
principios resinosos que les son propios, mientras que 
son inertes y basta alimenticias, cuando predominan en 
las mismas el azúcar y fécula ; de varias, sus hojas son 
emolientes, y las semillas de algunas purgantes. 

Comprende 37 géneros y 710 especies, 
(lue Ghoisy reparte en las siguieales tribus: 
Argireieas, Convolvuleas, bicondreas y Cus- 
cuieas. 

TRIBU.— CONVOLVLLEAS. CHOIS. 

Embrión cotiledóneo. Carpelos unidos en un solo 
ovario. Pericarpio coriáceo, indehiscente, generalmente 
rojizo. 

(itN. ExocoMi'M. Ciiois. Corola infundibiliforme. 
Esta'.nbres salientes. Cápsulas do dos celdas dispermas. 

E.XOGONIL'M Pl!RG.^. BENTH. 

Concolvulus officinalis. Pcllct. — [¡lomwa 
purga. Wender. — Peni. Monog. L. 

Jalapa oficinal ,— purga de Méjico. Esp. íponnea 
jalapa. Port. Liseron officinal. Franc. Convukulus ja- 
lapa. Ing. 

IlEsc. Tallos herbáceos , redondos, volubles y per- 
fectamente lisos como toda la planta; hojas acorazona- 



das, enteras, largamente pvintiagudas, profundamente 
escotadas por la base; pedúnculus I -duros, rara vez 
2-n(iros; tubo de la coiula bastante mas largo que 
el cáliz; con la margen de la misma asalvillado, con 
limbo sinuoso y como 5-loba. Crece en Méjico en los 
alrededores de Drizaba. 

Parles usadas. La raiz. 

Recolección y elección. Su recolección nada ofrece 
de particular. La jalapaque produce la especie descrita 
que es la verdadera, se presenta en pedazos hemisféri- 
cos ó en rodajas de 6 á 9 cenlimetros de diámetro pró- 
ximamente, 6 bien en tubérculos redondeados del 
gruesor del puño; su superficie esterna es rugosa, de 
color gris con venas negra.s; su interior gris SHcio mar- 
cado do zonas ó lineas concéniricas; su fractura mani- 
fiesta algunos puntos brillantes. Los inseclus atacan la 
parte amilácea de esta raiz, en cuyo caso para u.sarla, 
es preciso tener en cuenta su mayor actividad ó reser- 
varla para obtener la resina. 

Propiedades ?/ nociones químicas. El olor de esta 
raiz es nauseabundo, su sabor acre y muy irritante. 
Según Cadet-Oassicourl contiene: Agua i, 8; Resina 
10; Estracto gomoso 4i; Fécula 2. o; Albúmina 2, .'>; 
Leñoso 29; Fosfato calcico 8; Cloruro potásico i, 6, 
Carbonato do potasa 0,4; de cal 0,t; de hierro 0,01; 
Sílice 0,3; Perdida 3,5. Coniiene además azúcar y ma- 
teria colorante conforme el análisis de Gerber, á saber: 
Resina dura, resina blanda; estractivo un poco acre; 
eslractivo gomoso; materia colorante; azúcar incrislali- 
zable; goma; mucílago vegetal; albúmina vegetal y al- 
midón. La resina blanda Qalapina), forma las 3|iO del 
peso de la resina de jalapa, de la que se aisla tratándola 
por el éter, que la disuelve y deja por residuo otra seca 
insoluble (Convolvulina). El ácido nítrico á 32° disuel- 
ve la resina de jalapa sin desprender gases, mientras 
que las de otras plantas de la familia con que puíde 
mezclarse, lo verilica imperfectamente y desprendién- 
dolos nitrosos. 

La parte activa de la jilspa, es á no dudarlo, la resi- 
na que forma aproximadamente la décima parle de su 
peso. 

PREPARACIONES F n"AClilJTICAS T DOSIS. 

A EL INTERIOR. Pulvo, dc I á 2 gram. en tres dósi-; 
para un adulto; 60 cenlig. á I gram, para los niños. 

fícsina, de 2 á 4 decígr. suspendidos en un veliicuio 
ó en pildoras. 

I,a jalapa entra en muchos preparados purgantes cé- 
lebres, como los de Leroy , aguardiente Alemán , etc. 
Siendo el siguiente cuya fórmula transcribimos, el mas 
njir(i|iiado para los niños: Polvos de jalapa 2; Crémor de 
tárl;i;o pulverizado <; Azúcar pulverizada 10; Aceite 
volátil dj corteza de naranjas, C. S. me. Para tomará la 
dosis de 4 gramos. 



El uso de la jalapa, cuyo nombre viene de 
la ciudad dc Jalapa en Méjico de donde es 
importada á Europa, fué introducido entre 
nosotros á principios del siglo XIII según 
algunos, y si bemos de creer á Gaspar Hau- 
bino, en 1G09. Por mucbo tiempo se em- 
picó sin que se conociera la planta que la 
producía, asi que se creyó fuera el D. Diego 
dc noche, que Linnéo denominó Mirabilia ja- 
Itipa; mas después Hay, Pluckeruet y últi- 
inamenle el mismo Linnéo, reconocieron 
provenia de un convólvulo, al que asignó el 
nombre de Convulvulus jalapa, lo cual se ha 



FAMILIA CONVOLYULilCEAS. 



1f)7 



querido demostrar en mieslios dias no era 
cierto. Desfonlaines en ISO." le pareció ver 
en esta especie la Ijiomíra macrorhiza de 
Michaux, encontrada por este en la Florida, 
y se dijo que no solo venia la Jalapa de Mé- 
jico, sino también do los Estados-Uiiido>', 
opinión que admitida generalmente subsis- 
tió, basta que en 18." I Daniel Smitb hizo 
ver la diferencia que existe entre los lubór- 
culos de esta planta, que llegan á pesar 
hasta 50 kilóg., y los de la especie mejica- 
na que da la verdadera jalapa , que no ex- 
ceden del grueso de un puño. Por último, 
Mr. Le Danois, farmacL^utico, trajo la planta 
y sus tuberculosa Europa, llamó la atención 
sobre la diferencia de una y otros, entre los 
del C. Jalapa L y el I/iomcpa macrorhiza. 
Mich. y los suyos, admitiéndola por el 
mayor número como cpecie nueva , la que 
Fellelan describió y dibujó con el nombre de 
Convolüulus officinalis , planta que según 
Nees de Esenbeck y Manquardl, puede ser 
cultivada al aire libre con éxito en Europa, 
habiéndola visto ellos sufrir los rigores del 
invierno de 1853 á 185i en el jardín botá- 
nico de Bonn. 

Para Meral y ce Lens es cuestionable que 
esta especie sea nueva, y si la misma de 
Linnéo, que no dibujó y solo describió sin 
tenerla á la vista y por datos mas ó menos 
probables; en apoyo de su opinión, añaden, 
que nadie ha visto dar raiz de jalapa á una 
y otra, por exigir muchos años el que ad- 
quieran tamaño como las del comercio. 

Las propiedades médicas de la jalapa se 
limitan á las de su acción purgante, que es 
muy marcada, siendo un dríistico de los mas 
enérgicos y seguros que puede desear el 
arte, siempre que sea de buena calidad ; de 
otra manera su efecto es débil ó nulo, por lo 
que muchos la han repudiado, teniendo por 
fundamento la desigualdad en los resultados. 

Administrada desconsideradamente puede 
ocasionar violenta inflamación en el intesti- 
no y otros accidentes graves. 

Su uso conviene sobre lodo á los sugelos 
en que predomina el sistema linfático y en 
los que la susceptibilidad nerviosa es casi 
nula, por esto algunos no se han limitado á 
creerla solamente |)urg,inte, sino también 
como apropiada para producir la evacua- 
ción de mucosidades ; habiéndola por tanto 
recomendado en la hidropesía, ascilis esen- 
cial y en las pscn'ifulas. Dásela asimismo 
como aaliverminosa y contra la létiiu según 



Van-Swielcn ; y si hemos de creer á Paulli- 
ni, que le proporcionó recursos para escribir 
un libro de 417 páginas, será una especie de 
Panacea. Mas téngase en cuenta debe pros- 
cribirse cuando exista fiebre ó irritación 
violenta de algún órgano. 

Hoy. por su económico coste, está casi 
circunscrito su uso á las personas poco aco- 
modadas, y que sin mas que la costumbre ó 
el capricho se medicinan por si. Pero puedo 
ser de interés, por la facilidad de adminis- 
trarla á dosis pequeñas, para purgar á los 
niños ú otras personas opuestas á todo medi- 
camento, y con los que el práctico se ve á 
veces comprometido para llenarla indicación 
de los purgantes. 

EspUracion de la lámina. Dibujo de la plañía rc- 
(iuciJa á la milail de su tamaño natural; a raiz de ta- 
inafio natural; b corola abierta longiluJinalmcnle nara 
poderse ver la inserción de los estambres; c eslarabrc; 
d pistilo; e semilla. 

Gkn. Convolvulus. i,. Sépalos 5. Corola acampana- 
da. Estilo 1, estigma 2, linearcs-cilindricos , comun- 
mente revueltos. Ovario 2-locular, 4-ovulado. Caja 
2-|i'Cular. — Yerbas ó matas de las regiones templadas 
y calientes de lodo el globo, volubles, rara vez dcre- 
clias, con linjas altenus, casi siempre acorazonadas ó 
asacladas, enteras ó lobadas y llores comunmente acam- 
panadas. 

Tallo voluble. 

CONVOLVULUS SCAMMOMA. L. C. SYRIACUS. 
MORÍS. 

C. Syriacus , seu Scammonia. 'íourn. — 
Scammonia Syriaca. C. Bauh. — Penland 
Monog. L. 

Escamonea. Esp. Escamonea. Port. Liseron scam- 
moncc. Franc. Scammijny. Ing. 

Desc. Tallo lampiño, bojas asaetadas, truncadas y 
con orejillas enteras ó alargadas, laciniadas; pedúncu- 
los muy largos, mullilloros, lodos los sépalo» colorados, 
aovados, obtusamente truncados, arrejonadilos, los es- 
teriores poco menores, de 2 ó3 líneas de largo, corola 
acampanada y de una pulgada de largo. Habita en 
Oriente. 

Partes usadas. Su jugo gomo-resinoso ó sea la Es- 
camonea de Alepo. 

íierolerrion y elección. La escamonea se obtiene ó 
por incisiones bccbas en la raiz ó inspisando el jngo 
obtenido de la misma contundiéndola y aun haciendo 
lo mismo con las liojas; en el primer caso la rccojen 
en conchas en las que la dejan evaporar esponlánea- 
mcnte hasta consistencia de resina , dando origen á la 
mejor suerte, que no llega hasta nosotros por reservar- 
la para el us,i ae los potentados del país; en el Sügundo 
caso da lugar á diversas suertes, según la delicadeza 
con que »e procede ó según se la mezclan ó no sustan- 
cias heler.igéneas como arena, yeso , almidón, ele. An- 
tiguamente se esiiidiaban dos suertes de esle produelo 
gomo-resineso , denominando la mejor Escamonea de 



m 



ÁLBUM di: I,\ flora. 



Alfpo y lii mas íiirorior ilu Esmirna, lioy los farmaci'i- 
lopos lian roiiveiiiiii) oii ilisliiifíiiir rtos especies priiici- 
(lales, fiiniliíiKlosc para esta división , no en su mejor ó 

ficor calidad, sino en la procedencia, así se conviene en 
lámar de Alepu á la que procede del Convólvulos scam- 
monia y de Esmirna á la (lue se ohliene del ('. hirsu- 
tus. Stev. ya conocido lo Dioscórides y Tournefort, 
productos que difieren nolablemenle por sus caracteres 
risicos y propiedades, asi como por su coaiposicion. Es- 
tas dos suertes pueden dividirse en oirás partiendo do 
Id obtenida en conchas, hanta la mas inferior y soñsti- 
cada con sustancias estrañ^is, asi que la de Esmirna 
puede muy bien presentarse en conchas como la de 
Alepo, lo cual antes no se creía así. 

A mas de estas dos suertes principales, de las que la 
seyund.i esatribuida por algunos á una apocinácja, Pe- 
riphra sceamone, corre en el comercio una tercera esca- 
monea (l'aJsa) que se obtiene del Cynanchum monspc- 
liaiHin. Ni de esta, ni de la de Esmirna creo deba oeu- 
parme porque ni una ni otra deben ser consideradas 
como medicamento, solo describiré la de Alepo que 
debe elegirse para el uso. La escamonea de Alepo me- 
jor (liedla abstracción de la obtenida en conchas que 
según dejo dicho no llega hasta nosotros), y que debe 
elegirse, es la que se presenta en pedazos voluminosos, 
muy irregulares, cavernosos, grises por fuera y de 
fractura negra, brillante y opaca, quebradiza y que 
cuando se la moja con agua ó saliva, blanquea; olor 
parecido al de tortas calientes de harina , sabor débil 
al principio algo análogo al de manteca, termina por 
ser un poco acre. Su polvo es blanco-agrisado. 

Nociones quimicas. Bouillon-Lagraiige, y Vogel, 
analizaron esta sustancia encontrando en ella: Resina; 
60; goma 3; estractivo 2; restos vegetales y sustancias 
terreas, 33. Estas c ntidades varian mucho según la 
calidad y elección de la sometida al análisis y según 
también las raices de que se obtuvo. A continuación 
damos elre.ultado analítico obtenido por C. Marquardl 
de la escamonea, cuyos caracteres físicos dejamos consi- 
gnados para una buena elección: Resina 78,5; cera 1,5, 
estractivo 3,5; sales con estractivo 2; goma con sa- 
les 2; almidón 1,3; albúmina y fibrina 3,5; Alúmina, 
óxido de hierro, carlionato calcico y magnésico 2,75; 
arena 3,50. 



PRi;i'.\RACIONl¡S F.\RMACi:UTlCAS Y DOSIS. 



A EL INTERIOR. Emulsionada en agua ó mejor en 
leche, de 1 á 2 decigramos para los niños; de 2 á 8 de- 
cigramos para los adultos. 

La escamonea lorma parte de gran número de pre- 
paraciones oficinales y entra en diversas pildoras lii- 
dragogas, confección áe Hamech , pildoras mercuriales 
de Belloste, etc Para atenuar su acción ó facilitar su 
administración se la preparaba antiguamente hirvién- 
dola con zumo de membrillos, de regaliz ó la esponian 
al vapor del azufre, llamando á los productos Diagridio 
cidouiado ( Diacryáium cydoniatum ) , Giicirrizado 
(Diacrydium glyzyrrhizatum) ó sulfurado {sulphu- 
ratum). 



Desde la mas remota antigüedad fué co- 
nocida y empleada la oscamonea como me- 
dicamento; en los escritos de Hipócrates y 
Galeno ya se lee que empleaban la raiz en 
sustancia ó su cocimiento, aplicándolas co- 
mo tópico en los dolores reumáticos, go- 
ta, etc. , pero hacían mas uso de la gomo- 
resiua, que consideraban como un producto 



indígeno. Los médicos árabes la prescribían 
mucho, y Mosué, dice (leoffroy, la conside- 
raba como un purgante tan escclcnle que le 
dio el nombre de d sukmiinia, es decir, el 
|)urgante por escelencia; Oribaze la tenia 
también en tan buena opinión. Los anti- 
guos, según se lee en Fernel , creian en la 
propiedad de evacuar la bilis tenue, cetrina, 
los liquidiis pituitosos y serosos. Hoy es te- 
nida por un purgante activo que no debe 
emplearse en las afecciones agudas en las 
que la energía vital recibe una superescita- 
cion morbífica, tales como las flegmasías, 
fiebres, enfermedades eruptivas, etc., pero 
puede ser prescrita á pequeñas dosis, cuan- 
no existe escitacion particular, sobre todo 
del tubo intestinal y del estómago. Cuando 
hay disminución de la sensibilidad del teji- 
do ó la enervación está disminuida, cíe. es 
cuando se aconseja en cantidad notable, co- 
mo en la apoplegía, asma, parálisis, hidro- 
pesía, etc., y en algunas neuroses, tales co- 
mo ciertas epilepsias, manía, cólico metáli- 
co, catalepsia, histerismo, cefalea crónica, 
en la vejez, etc. etc. 

La acción de la escamonea á dosis ele- 
vadas, se dirige mas especialmente sobre la 
mucosa gastro-inteslíiial y la inflamación 
que produce se señala en la región piloro- 
duodenal y del recto, análoga á la del ma- 
yor número de venenos irritantes, denomi- 
nándola Hoffman veneno de los co/ícoa'; por es- 
to debe proscribirse cuando exista irritación 
ó calor en dicho tubo. Es de notar la obser- 
vación que de su efecto en los perros hizo 
Orfila, habiéndoles hecho tomar hasta cua- 
tro dracmas, no les produjo mas que deyec- 
ciones abundantes, esto debe hacernos re- 
formar la opinión de su pretendida violen- 
cia en el hombre. 

Se ha motejado á la escamonea de ser un 
purgante infiel, lo que puede haber proveni- 
do de haber hecho uso de suertes inferiores 
ó sofisticadas, ó bien de la idiosincrasia de 
los sujetos ó del estado morbífico en que se 
administró. La verdad es, que se ha exage- 
rado esta desigualdad en su acción, reem- 
plazando perfectamente en gran niimero de 
ca^os á las medicinas negras, según Merat 
y de Lens. A alta dosis, la escamonea es 
un poderoso hidragogo, hoy demasiado 
abandonado, cuyo abandono priva á la Ic- 
rapetítica de uno de sus agentes mas pode- 
rosos, y que en caso dado puede ser reem- 
plazado por oíros indígenos de igual acción 



1'\M1LI\ CONVOLVULÁCEAS. 



isd 



que se han indicado ea el conveniente lu^ar. 

Kspliracioii de ¡a lámitui. De esta plaiila qiif cr«- 
ce á la altura ile l,n'30 á l,>"60 ri'iirweiila la lámina 
parle de su tallü con llores, reducidos á una tercera 
parlo próiimainenle desús diinensioiios; a corola abier- 
ta de modo que puede verse In inserción de sus oslain- 
bres; b cáliz; c pistilo; d semillas. 



Gkn. Calystegia. R. Br. Dos bracleas opuestas que 
envuelTen la flor , Sópalos 5, iguales. Corola acaiii|ia- 
nada. Estilo 1; estigma con dos lóbulos linearos ú 
oblongü-cilindricos, lambii'n complanados. Ovurio 21o- 
cular y en el ápice l-locular por ser incompleto el ta- 
bique. — Yerbas lechosas lampiñas, volubles ó ecliadas, 
de las regiones e.xlratropicales do todo el globo, con 
hojas asaetadas ó arriñonadas, y pedúnculos axilares 1 
flores. 



CALYSTEGIA SOLOANELLA. BR. CONVOLVULUS 
SOLDANELLA. L. 

Soldanella marítima minor. C. Bauli. — 
Soldiinella . Dod . — Con voloulus maritimus nos- 
tras rotumlifolius. Tourn. — Soldanella seu 
firassica marina off. — Pentand. Monog. L. 

Berza marítima,— soldanela o/iVina/. Esp. Soldane- 
lla, — cotice marina. Porl. Soldanelle, — liseron solda- 
nelle, — chou nwrin. Franc. Sea Bind-iceed. Ing. 

Desc. Tallo lampiño, tendido; iiojas arriñonadas, 
muy obtusas; pedúnculos 1 -(loros, tanto ó mas largos 
que* las hojas; bracteas aovado-redondeadas, de media 
pulgada de largo, lampiñas, ó con líneas; sépalos lineares 
aovados, obtusos iguales; corola purpurea. Fl. Abiil, 
Mayo. Se encuentra en los arenales marítimos de Bar- 
celona, Valencia, Galicia, etc. 

Partes usadas. Las hojas , raíz y la resina que de 
esta se estrae. 

Recolección. Debe desecarse con esmero la raiz. 

Propiedades >/ nociones químicas. Las parles her- 
báceas de esta plañía contienen un juco lacti'scente algo 
acre, amargo y salado. La raiz según Planche , contie- 
ne : resina, estrado gomoso, almidón, sales, sílice, etc. 

PREPARACIONES FARMACÉITIC.VS V UÓSIS. 

A El INTERIOR. Cocimiento de las hojas secas, de 
10 á i'á grani. por 300 ¡le agua. 

Iiojas en polvo, de 1 á 4 gram. en bolos, pildo- 
ras, etc. 

Raíz en polvo, de 2 á 4 gram. en bolos, pildoras, 
suspensión en un líquido, etc. 

Resina, de I á 2 gram. disuelta en alcohol. 



En Otros tiempos la berza marina fué em- 
pleada como purgante drástico contra las 
hidropesías pasivas, ingurgitaciones de las 
visceras abdominales, constipación por inercia 
del intestino, etc. Para .Miillliiolo su coci- 
miento con ruibarbo, era un remedio cst-e- 
lentc en la hidrope^hi; Forestus, Gabriei 
Falopio y Fernel la consideraban también 



como un buen hidragogo. En tiempo de 
Rocrbaave se empleaba muclio en Holanda; 
A¡tud JJalavos mitritimos habetur pro divino 
medicamento, dice este ilustre médico. Lieu- 
taud , habla de ella como de un purgante 
poco usado ; asi pues no es debido á Loise- 
leur-Deslongchamps, como asientan Trous- 
seau y Pidoux , su introducción en la ma- 
teria médica. 

El cocimiento de las hojas es de un efec- 
to infiel . debe emplearse el polvo de la 
raiz ó mejor aun la resina , que es un pur- 
gante insípido y que en todos casos puede 
reemplazar la jalapa y escamonea. Los ha- 
bitantes de las costas se purgan con su jugo, 
que toman á la dosis de una cucharada de 
café ó bien de las de comer, según la edad, 
diluido en caldo ó agua dulcificada con miel. 
En Provenza, dice Buchoz, se purgan con 
un caldo preparado con carnero y puñado 
y medio de hojas de soldanella. Ferrein la 
considera como un buen antihelmíntico. 

Lo cierto es que no merece el olvido en 
que está , una vez puesta fuera de duda su 
])ropiedad purgante por Loiseleur-Deslong- 
champs. De cuatro enfermos á los que ad- 
ministró el cocimiento de las hojas secas, 
dos purgaron muy bien, los otros dos no 
sintieron su efecto; prescrita la raiz en pol- 
vo, por el mismo práctico (50 á hO centi- 
gramos) á veinte y cuatro enfermos, les pro- 
dujo de una hasta doce evacuaciones albi- 
nas; trece tomaron la tintura (24 á ."O gr.) 
y diez la resina (75 cenlig. á 1 gram. 20 
centigramos) y todos sintieron efectos se- 
mejantes á los que producen las mejores 
purgas. 

Cazin, dice, que usa frecuentemente para 
purgar, la tintura de este vegetal, corres- 
pondiéndole también como el aguardiente 
alemán o tintura de jalapa compuesta del 
Godex. 



EsplicacioH de la lámina. Dibujo de la planta de 
tamaño natural; a estambre; epistilo; c fruto. 



CALIdTEGIA SEPIL'M. BR. CONVOLVULUS 
SEPIUM. L. 



Convolvulus major albus. C Dauh. — Con- 
volvulus major. J. Bauli. — Smilax Icecis 
major. Dod. — VolubUis major. Tabern. 
Pcntand. Dig. L. 

Correhuela ¡/randeómaijor, — campanilla grande, — 



160 



ÁLBUM DK L\ FLOHA. 



yedra cam¡iana. Esp. Trepadcira. Porl. Liscron des 
haies,—grand liscron, — lisel. — manrhelle déla Vierge, 
I elochette. Ftauc. Great Bind-tveed. Ing. 



Dssr. Tallo voluble, lampiño, anguluso; hojas an- 
cliaj, asaetailo-ígiizailas muy lampiñas, pecioladas; pc- 
ilúnculos angulosos (-lloros; corola hermosa, acami)a- 
nada y por lo común blanco-nivea. Fl. Junio, Agoslo. 
Común en los sslos, Venta del Espíritu Santo y Casa de 
Campo de Madrid, etc. 

Partes usadas. La raiz y las hojas. 

Recolección. Se recolecta en Julio, ya para desecar 
6 para estraer su zumo. 

Propiedades y nociones químicas. Esta correhuela 
es inodora, sus hojas y sobre todo sus flores, son 
amargas y su raiz un poco acre. Chevallier, que la ha 
analizado, encontró en ella mns de la vigésima parte 
de resina análoga á la de jalapa y escamonea; contiene 
además materia grasa, albúmina, azúcar, sales, sílice, 
hierro y azufre. 



Esta planta, empleada ya como purgante 
en tiempo de Dioscórides, injuslamenle aban- 
donada desde hace mucho tiempo, es tal vez 
preferible á la escamonea, y á la que Haller 
propuso sustituir con ella. Coste y Wilmet 
lian emplrado con éxito notable su jugo le • 
choso inspisado, á la dosis de 1 á 20 cenlíg. 
cu cuatro hidrópicos y dos mujeres estro- 
peadas y caquélicas. Bodart ha empleado 
mucho su zumo, y asegura que este pur- 
gante tiene sobre la escamonea la ventaja 
de no producir en los intestinos irritación 
tan fuerte, aunque su efecto no sea tan se- 
guro. De las esperiencias hechas por Che- 
vallier sobre si mismo, resulta (¡ue la resina 
purga de una manera análoga á la escamo- 
nea y jalapa. «Esta pknla, dicen Merat y 
de Lens, ha caido en un olvido que no me- 
rece, es uno de nuestros mejores purgantes 
indígenos.» Cazin que le ha ensayado, ase- 
gura que es mas suave que la escamonea sin 
ser menos seguro. Dado á la dosis de i gr. 
25 cent, á un labrador de 23 ai*KS de edad, 
atacado de intermitentes cuotidianas desde 
hacia un mes, teniendo los pies edematosos, 
la cara pálida é inyectada, las facciones lán- 
guidas, le ocasionó ocho cámaras cojiiosas y 
sin grandes dolores de vientre ; el acceso 
que debia sobrevenir la tarde del dia que 
tomó el purgante no reapareció; • por esto, 
ailade, no deduzco que el zumo inspisado de 
esta planta sea febrífugo, asi como se ha 
hecho con otras que usurpan esta fama por 
la revulsión que provocan y que trastorna 
el mo\imiento periódico de la fiebre. 

Sus hojas contundidas , infundidas en 
cantidad de 6 á 12 gramos en suficiente 
de agua, firman una poción purgante que 



he visto emplear con confianza. Cazin la 
añade cierta cantidad de miel , y para los 
sugetos irritables un poco de muciiat?o d(! 
malvavisco ó de simiente de lino; infiindesc 
las flores con las hojas; las raices gozan de 
igual virtud. 

Los niños toman sin repugnancia la emul- 
sión edulcorada del zumo inspisado, y el 
mismo autor se lo administra después de 
haber usado por algunos dias de un vermí- 
fugo apropiado á la indicación , habiéndole 
correspondido para conseguir la espulsion 
de las lombrices intestinales. 

Las hojas desecadas á la sombra, pulve- 
rizadas y mezcladas con mielo vino cocido, 
conservan por bastante tiempo su acción 
purgante, ó por lo menos gran parte de ella. 

Pueden emplearse indiferentemente las 
raices ó las hojas. Parece que las semillas 
deben gozar de iguales propiedades que el 
resto de la planta. 

Las comadres pretenden que para hacer 
desaparecer en veinte y cuatro horas los 
clavos, basta quebrantar entre los dedos 
algunas hoja's de esta planta y aplicarlas so- 
bre ellos. 



Esplicacion de la lámina. La parle dibujada tiene 
las dimensiones que generalmente alcanza; a cáliz con 
lis hractoas que envuelven 1h flor; b estambre; epistilo. 



TRIBU.- CuscuTEAS. CHOISY. 



Embrión no cotiledun'>o. Plantas parásitas. 

Gen. Cuscuta. T. Cáliz 3, rara vez 4-fi(lo. Estam- 
bres D, rara 4, pegados al tubo corolino, y por lo co- 
mún con otras tantas escamilas en su bas interna. 
Ovario libre, 2-locular, 4-ovuiailo, estilos 2, rara vez 
unidos en uno; estigmas agudos, mazudos ó ac-ibezue- 
lados. Fruto comunmente capsular con el pericarpio 
membranoso. Embrión Bufarme, mas ó menos arrolla- 
do en espiral sobre el albumen carnoso. — Yerbas ci^s- 
mopolitas, parásitas, volubles, sin hojas, con esi'au'.itas 
en lugar de ellas, y flores reunidas casi acabezuelad^is 
espigadas, 1-bracteadas. 

CUSCUTA MAJOR. C. BAUH. C. EUROP.EA, a L. 



Cuscuta mayor, — cabellos,— barbas de capuchino. 
Esp. Cuscuta mainr. Port. Grande cusrute,—cremai- 

Uií're. — lin maudit. — rache,— teigne, — cheveux du 
diable, — epithime. Franc. Fiaschsseide. Al. fíeelweed, 
— doder. Ing. Varkmid. Hol. 



Dcsc. Tallo muy delgado; cabezuelas de las flores 
sentadas, densas, aproximadas; cáliz o-parlido en lóbu- 
los de 3|4 de línea de largo, obtusitos, corola aorzada, 
mas larga que el cáliz, el cual se marchita en el ápice 
du la caja; estambres salientes y con escaraitas en la 
bate de los (ilameiilos; estilos divergentes en forma d^ 



FAMILIA CONVOLVULÁCEAS. 



dGl 



arco desde la base. Vive parásita sobre diversas plantas 
en muchas parles de Kspaña. Cuando vive sobre el lino 
se llama ('. Epilinum, cuando sobre el serpol ('. mínor. 
Estos singulares vegetales parAsilos, asesinos de la 
planta que les alimenta, tienen una existencia muy cu- 
riosa. Su semilla germina en la tierra; mas apenas cre- 
ce que muere si no encuentra otra planta que la sos- 
tenga y alimente; el lino, el serpol, el brezo y la orti- 
ga, son las plantas (¡ue prefiere. Se arrolla i la de que 
se apodera, la abraza con sus largos filamentos desnu- 
dos, ramosos, capilares, un poco rojizos, desprovistos 
de liojas , pero de tn-clio en treelio con pequeñas cs- 
pongiolas que se introducen en la corteza de la planta 
de que se alimenta, la eslraen su jugo, la aniquilan, la 
desecan y hasta la hacen morir. Así que causa muchos 
tlaños en los sembrados de varias especies como el 
lino, etc., sin aue haya medio de destruirla mas que 
arrancando á la ae que se adhieren. 

Murray observó que la cuscuta varia de 
sabor según la planta sobre que se arraiga, 
habiéndose llegado á creer que goza de las 
mismas propiedades que ella; por esto fué 
considerada la que vive sobre la genisla y 
ortiga como diurética, la del lino como mu- 
cilaginosa , la que se arraiga sobre los eu- 
forbios, como purgante, etc. Seria curioso 
comprobar esta observación que al parecer 
no está destituida de fundamento. La tera- 
péutica moderna la tiene completamente ol- 
vidada, después de haber gozado de grande 



reputación entre los anliguos. Hipócrates, 
(¡alono, Aetius y Oribaso la empleaban con- 
tra la tisis y todas las eiifi-rinedades del pe-- 
cho designadas con vaguedad bajo el nom- 
bre de di/icultml tlr ri'sjurnr. En época mas 
cercana se la recdinendó contra las iiiijnryi- 
laciones viscümlcs, que sigui-n á las iulcrmi- 
tenles. Paulli, lílmullery Wedel la conside- 
raron aperitiva y laxante ; Font, la ensalza 
para el tratamiento de todas las obstruccio- 
nes, habiéndosela preconizado también con- 
tra la gota, reumatismo, liidropesia, etc. Por 
lo general se la prescribe en infusión en 
agua ó vino (i á 15 gr.) , y en sustancia á 
dosis mas débil. Pallas dice que administra- 
da en esta forma se emplea en Rusia contra 
la rabia. 

La cuscuta entra en multitud de prepara- 
ciones antiguas, tales como las pildoras lar- 
tarizadas de Quercitan , polvo de alegría, 
electuarios de zaragatona y sen , confec- 
ción de llamech , jarabe aperitivo de Cha- 
ras, etc. 



Explicación déla lámina. 
mayor; c corola; d pistilo. 



a cuscuta menor; 1/ id. 



FIN DEL TOMO SEGUNDO. 



Tumo II. 



21 



.(ni 



índice. 



DIVISIÓN PRIMERA. 

PLANTAS VASCULARES, COTILEDÓNEAS Ó FANERÓGAMAS. 
CLASE 1.* DICOTILEDONES O EXÓÜENAS. 

SUBCLASE 2 CALICIFLORAS. 

(continuación.) 



ROSÁCEAS. Paginas. 

i06 Potenlilla anserina 5 

107 — tormentilla 6 

108 Geum urbanum 8 

100 Spirjca ulmaria 10 

110 — filipéndula 11 

111 Agrimonia eupatoria 12 

112 Bravera aiiliielmiiiUca 13 

113 Alcliemilia vul^aris U 

114 Sanguisorlia ofhcinali? i'ó 

115 Cerasus lauro-cerasus lij 

116 Rosa gallica ... 18 

1 17 Pyrus aucuparia 20 

COMBRETÁCEAS. 

118 Termiiialia bellerica 21 

ONAGRARlACEAS. 

119 Circaea iuletiana 22 

IIALORÁGEAS. 

120 Hippuris vulgaris 23 

LYTHRARIEAS. 

121 Lyliirum salicaria. 24 

122 Lawsunia alba 2í> 

TAMARISCINEAS. 

123 Tamarix gallica 26 

MIRTÁCEAS. 

124 Myrius communis 27 

12b Car/opliyilus aromalicus 28 

CUCURBITÁCEAS. 

126 Cucumis colocynlhis 29 

127 Bryonia dioica 31 

128 Momordica balsamina 35 

12» — elalerium id. 



PASIFLORÁCEAS. 

130 Passillora rubra 3S 

PARONYCHIEAS. 

131 Hemiaria glabra 39 

CRASULÁCEAS. 

132 Sempervivum tectorum 40 

133 Sedum acre 41 

SAXIFRAGÁCEAS. 

134 Saxífraga granúlala 44 

UMBELADAS. 

13o Pimpinella saxífraga 46 

136 OEnanthe crocala 47 

137 — phellandrium 48 

138 Carum carvi íil 

139 Ammi majus :i2 

140 Siuiii angustil'olium id. 

141 Levisticuin officinale 53 

142 Conium maculatum S* 

143 Uauciis carota ííO 

144 Scandix pecleii-veneris 01 

145 Peucedanum officinale 62 

146 Férula assa-l(Ptida 63 

147 Pastinaca sativa 64 

148 Critlimum maritimum 65 

149 Archangelica officinalis id. 

150 Imperatoria ostruthium 67 

151 Laserpitium latifoliura 68 

152 Sanícula europea 69 

153 Eryngium campestre 70 

CORNEAS. 

154 Cornus sanguínea id. 

LORANTÁCEAS. 

155 Viscum álbum 71 



CAPRIFOLIÁCEAS. 



1Ü7 



1;í8 
159 
if,0 
Uil 

163 



164 

16o 



166 
167 



168 
169 
170 
171 
172 
173 
174 
175 
176 



Viburniini opulus.. . 
Luiiifora caprifoliuni. 



RUBIÁCEAS. 



XÍUl 



Galium verum 7p 

Asperula odorata 77 

Ruliia linclorum 78 

Coffea arábica 79 

I'sycboiria cinética > «f'H'P'' 

Ciiiciiona condamiiiea / íJIl'I!: 84. 

VALERl ANEAS. < ^ . i ií A o -i f 

7A(V|A.!' .1 'r;n O aAiHOQHJ 

Valeriana officinalis 92 

- céltica., v/y.yin)/:-!- a <'.¥/.()( 

ÜIPS.ÁCEAS. 

Kiiaulia arvensis. . !)6 , ■ 

Scabiosa succisa. . . .<^hílQJjtíDi^iWi 



COMPUESTAS. 



Carlbamus tinctorius. 
Cciitaurea.calcitrapa.. 

— benedicta. . 

— cyauu|s.,,|,, 

— centaurium. 
Carlina sub-acauiis. . 
Aiitliemis nobilis.. . 
Anacjcluspyvellif'um. 
Acliilla^a ujillcfuiium. 



•Ii»/.'l- 



:ilui st'Híh^i 



.YW. 
98 
99 
101 
102 
103 
lid. 
104 
10(1 
i 07 



177 Heliantlius luberosus in 

178 Arlemisia vulgaris id. 

170 — sanlouica U3 

170 Tanacctum vulfiare IM 

181 Pyretlirum parlbeniuní 110 

182 Árnica montana 117 

18S ' ínula holeniuní 122 

181 Eiipatorium cannabinum 124 

l'8."i Tussilago fárfara iVj 

180 I-acluca virosa. ........ 127 

187 Taraxacum dcns-lconis 129 

188 gcorzonera liispanica 130 

189 '■ Cíchoriom inlybus id.- 

TOD .Z3MjÍ'?'^'^''^hu.Vl 

190 Lobelia syphillitica 132 

:i.llT(>:il>' 'caiiípán'üí.áceas. 

191 Campánula rapunculus 133 

.£ Lí^.A.-IIÍííTriCCINIEAS. 

192 Vaccinium myitillus 134 

ERICÁCEAS. 

193 Calluna vulgaris 13;i 

IQi Rliodüdcndron clirypaptliwn 13(1 



IOS Pyrola roluntliíulia 



PIROLÁGBftSl"!'' 'lliiH '1 •! ;mi 
• :i':''iin.!i — :oi 
.MUincdiii !iii';>''iíifl' 
.*i:rii;nirii i.V.Ti'q? <'.0\ 

'■ ' !l) 



190 
197 
198 
199 



SUBCLASE 

ri.il'j-,! iiitiy. 



PRIMULÁCEAS. 



I'rinuila ofíiciiialis. . 
Cyclainen curopícum-. 
Lysimacbia vulgaris. . 
Anagaiii.s pliaínicea. . 



.i^li.lii.ni.'ii 



:.;i1ií 



3. COROLIFLORAS. 

I ;;; ; 

loganlVceás. 

204 Slryclinos nux vómica. . . 
GE.NCIANÁCEAS. 



138 
139 
140 
141 



oleáceas. 

200 Liguslrum vulgarc. . . . 

APOCINÁCEAS. 

201 Vinca ininnr. . . ... 

202 Nerium oleander. .... 



ASCLEPIADEAS. 
203 Vinceloxicum officinalc.. . . 



142 



i 43 
14i 



146 



.^lAaOATirAfl' 



¡i.'iiOli, mujüiV 



147 

•T 'ílt 



20:í 
206 
207 



20S 
20!) 
210 
211 
212 



Erytlira'a centaurium ....... 151 



(ieiitiaua lulca. 
Menvanthcs trifoliala. . . 

/ !;i/ M'I.IAII 



IJMVI 



CONVOLVULÁCEA?. 



iiüa^i 

1S4 



ill (Kf 
156 



Exogonium purga. .... . 

Convolvulus scammoniáJ ' '.' . . . . 157 

Calystegia soldanella. . . ^ . . . ,159 

— sepium. ; ;'''^.'''";".' . . id. 

Cuscuta major; ; ; : ;•'' . . . . I(i0 



r-,/.l/íl.j81llAKAT 



.fisillii?. /¡iüiiibT iri 



■/JMIñW. 

. . .íi(iiiniiiiN-) >,uriyl' 

UailiidliiTi; üüll(ll'p)\1S.'> 



i/.Tmn"daü:i 



.. . ,, ; ,111 

l.llll'lilfliolí >''.l 



CORRECCIONES. 



litontripicas. . . . 

Soléelas 

Piólos 

Provius 

está no que. . , . 

rosinosas 

dolada 

T. MARISCINEAS. 
R. RR 

polisperno.: ■ 

esta flor es. . . , . 

á brotar se 

purpúrenles 

Sediim parcum.. . . 
Hidroc'otilea, . . ■ 
Sutco viroso 

d'cau, 

rap litación 

pateleria 

heiligengeistwnrzel. . . . 

denominada. . . • 
algunas 

da Samaica 

milatan 

Tubili floras 

Scheroeder 

pezoné 

reetum 

Paull. 

producidas 

negársele 

Periwinkle 

Suingün 

glándulas 

lign 

9 rail de 

sorosidad 

tintura genciana . 

paludeso 

Pentand. Dig. . • 



179 



Página. 


Columna. 


Linea. 


IVhc «k.ir. 


G 

7 


1.' 53 

id. 14 
id. 37 

2.' 1 

id. 20 

1.» 42 

2.- 43 
1.' 4 
2.' 43 

1.» 5 

2.' 40 

1.» 2 
id. 48 

2.' 46 
id. 64 
1.* 6 

2» 12 

1/ 45 

2.» IS 
id. 36 
1.- 16 
id. 38 

id. 15 

2.' lUtima. 
id. 7 
1.' 54 
2.' 12 
id. 28 
1/ 18 
id. 44 
id. 4 
ii. 1 

id. id. 

id. 10 
2." 60 

1.» 15 

id. 13 
2.' última. 

id. 36 

id. 50 
LAS LAMINAS. 


litontripticas. 

selectas 


id. 

10 

id. 

21 


Provins 
está que no 

resinosas. 


23 


dotada 

TAMARISCINEAS. 
R. BR. 


20 
id. 


27 

28 

32 


polispermo 

esta flor 

á brotar, se 
purpurescentcs 


40 


41 
45 
47 

48 


Sedum parvuíii 
Hidrocotileas. 
Sueco viroso 

d'eau, 

reputación 

pastelería 
heiliqengciswxirzel. 

denominado 
algunos 

da Jamaica. 


49 

51 


66 
69 

71 

86 


93 

98 
99 
110 


militan. 
Tubuiifloras 
Scheroeder 
peroné 


id. 

117 


reetum. 
PauUi 


123 
136 

144 


producidos 
negarse 

Pcrwinlde. 
Sinngrün. 

glandulares 

ligni 

9 mil. de 

serosidad 

tintura de genciana. 

paludoso. 

Pentand. Monog. 
, . Artemisia. 


id. 
147 

id. 


148 


152 
153 

154 


159 
EN 

Artemicia. . 



?a|:)ii( 



.Aü/.rj>ililAl//T .1 '.iii/.i¿ .1 

•AH .51 M . . 'Mr •[ 

niiltiipiliiij ( 

•loít r,t<'t I' 

■lí ,i,;lin,l i; '.:. .... ■• 



,¡'.(>ylito-)0'ibiH M< 



.in;ijiini 


.t;iifiluj 


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lobüO'i'Jil'jrí 




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hi.l )U\ 



.uu.l-C .J)i i.'O! 

.?íax:ji/:aj ^a.i /.:i 

.Wí-imyti/ );i-;iirfrf)í-íA CTI 



lHimi de k riorí 




LK Lcmercia. 



M Alcalde, fl." 



Pi'>W«l» 



JoUiititux atuvüUita. X. 



llkmde la Flora. 




LitComferciíil 



7/?. /Ücaiclft d:' 



Puebla Ifr 



SijteíAtttux/ U»Vituiitti.LluL. c'bé.^^ti. 



l]l)mi\dela.riora.. 






ütComercial 



MÁicáiae a: 



P-aellaM. 



UClt^A^^ /tlVlnXA>UAA4A . X. 



Álbum de IciFluraL 




Lil Comercial 



KAIcalifí (ir Tuellal4 



ubihüüü liub«uüuia. h. 



llluiadelaíloraL. 




<á 



LitComercial 



Mllcaldfi.i" 



PaeT)]al4 



/í/UoAAAA/\m^UAX4^xtecdcVuL. X. 



AlinmcLekFlnra. 




Lit.Somercial 



MAicdíl.; V 



<Ji)liU|cla autrnliu^itiltcat «lii tii. 



illuinde kñüra.. 






■:k: 







Lit. Comercial 



MAlcalde i" 



Ptie])la..l4' 



Cül^WvvuxLo. lvuiai^Ltt^. X. 



^ 



íltainde laLÜora.. 




Lit. Comercial 



"NLUcaiae. a.° 



Puel>liLl4. 



ffvLVLViVUi^iXHX CWyCttUxUí). X- 



AUduir de la Flnra, 




£¿l-¿t¿a.Jiwa>.¿Í9rta¿aLúu,26. 



v4uia¿A£. c¿iv. 



Ce/uxÁAA/i UxáaAad-c^uxMaó.JLoxó. 



ilimiiíe kHür, 




lit Comercial 



MAlcalOe i' 



Pueila H 



üvAí^iX ÁioXh^o/ L. ü. ijntciualu. Jhw. 



ITbiindelaHoraL. 



V i'-^'H'^'^ - '"'"^ '"í ■•í**^'^' 










litüomerciál 



MAlcaldR-d." 



JyuUv* AXKKAí\^)^>^xk\^X/. XmsXX/. 



TueKa.'<;. 



■■^- ■ tytiwn^^-ri'r 



.rrvMrrr 




íiQ[¿p|ap iiinc[{Y 



Aliumdekílora 




LüCoiiLsrcial 



MAloalde i? 



Paella \i 



búJMLO/ íixiÚXiXAAAX. Jb. 



Allum de k TloraL 




lit.CoTOerc'.i 



M. Alcalde i". 



Puebla 11 



¿feA.|yj>aUyi AHiW' 



lmxlt^. cb. 



üiiinidelarioraL 




l:t Comercial 



MllcaldB i" 



Puellal4 



JjuiVcU/lVt /MUtCOUAl/ JíJ. 



AliuindekrioroL 




Lit Comercial 



iVÍ Kicaide d" 



TueWaíi 



i 



aiüHnua a 



w\x. Iau^k'. 



ATimii de krioroi 




lit Comercial 



MAlcaWe i' 



FTieWii 14 



Aíku/iA/alix mtlaca. J 



Aliumde laflora. 




Lit Comercial 



Jlí}/uUu^ 



M. Alcalde d' pTieWaíí. 

AXfUMAAXXAAAJi). Jb. 



AlkmdelaílorsL 




b>ocliu™^MiU/í yoUnM/cUiau. Iv 




<^f^^^U¿¿^¿¿^^!aí^ 



AlLum de i a floTa. 




isLí-hvz KiÁriz K. .'-,-? i.i£ 



ÁurbAei'd L 6 



0?i/U<nti».v (jjA<r\/Cú. S 



cvi^a 



Álbum de laFlorcí 




LiLCDmercial 



MAIcalde d! 



J'ueiiia'lí' 



JlÓ^Hiiolüíav ÍHU^au/Uiiiv. jb. 



AlLum ¿B la Flora 







MarlalBia "iSMaÍTií. 



Alkín de ia í'lura 




áuí>^^laux lubtiv. 1\ 



llliiiii lie la Flür^ 




Li- Joraárjíal pirei'la 14 



( h í'U 1 1 aVva íá { a u ui ^ A> 



lltum de laFlora 



c 



( 



^V^ V 




'a 6 ^ 



..wM:*Ji;>aii-^ií)lai4 



Ouvivfc^\H^mvtt Udi>luiu.cb. 



Alium iekHori 




_^ 



Iit Comercial 



SedLitfia OLC/ce^, Jbi, 



PtieLii-li 



Alljiíiíldelañora 










..:i..,¡víri;iiiil''i''rr,. >♦ 



ua.x!tiUvaa qUviiulata. &. 



Albiim de k Flora 




LitComíraal PireWa.14 



J^ub^tiuluv AoocVFÍaüvi. Jb. 



Álljiíni de k Flora 




lii Comerclil 



M.JIc»l(ir.d.' 



Puebla I* 



A\ viivi/ítt/rK/ xliHíAX/Ux. 1\ 



AIIuth ie la IL 



ora. 




LitXBmercial 



yOíruxMXA^ ^íveitoL rvdbú/M/m/ SjOamÍ. 



Albiim de la Flora 




Li' '^onional PiroH» 14 



6aUuu aún. Xd. 



AltuiTL le k TI ora.. 




lit. Comercial 



luBtla.!* 



Jtrvtfwi' f 1 1 OLi ud . jj . 



AltmiL de la flora. 



.:^J- 




Lit Comarciai 



V.Aiíalu?. i° 



O AAUíi x\ 1 uiii ^ t liü luii 1 1 . h 



Álbum déla Flora 




IitComerciil 



M Alcalde.d" 



Puebla 14' 



Icut^tteu/t^l oftvciuale. IW. 



Altuní Q8 la Flora. 




ni de la fiíva. 



M. Alcalcíe. D' 



UoTta\aia t.6 Walni 



i-CVi4A4n/i/i /vvux<aaX4x)uww % 



Ulum le k ñora. 




Iit Comercial 



PuolU,14! 



Ú)oLyivcu^^ /<^aL/(U^ti^Ly. J2» 



AlLuiTL de kllora. 



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lit.CoTnercia'i 










Tueila-li 



%a:axaa^^^ ^^^AAAr\j'\)^¿\\^LX^ . ü. 



Álbum delaTlora. 




(J AlUxAyC^VUAAAA/ /CTplciAa^OlXe^, Áf. 



Mbum déla Floral 



-fv^ 




bl Comercisl 



M Alcalde d° 



fuéllala 



f^^uxla. /a;y>€t-|íetu>^. h. 



Álbum de la Flora 




J i\ ^t H i a ca mx t v i>\v. ío. 



HiiM de k llora. 




Lit Comercial 



MAicilde.d' 



riip'aJaW 






llkiu Je k flora.. 









'"■" ■JT^" 


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Lit.Cinnírcial. 



íneblí It 



._.>lii aiíi.c^Xy/ixAcri/CtivíTeti^c<v . A^. 



Alkm ác la flor a. 







Lumercial. 



Lirli^a It 



c) I u p c 't a I QrXvo<j .c-^Xx^iXrii u ni . 1j . 



Álbum déla Flora 




Comercia: 



MAicaiü 



lxVÍyit\joÍAAAAAAyi ÍclÍi\áA.IV\AAA, <L. 



AlLumlelaFlora 




Eittamtrcial 



íueWaW, 



5€C1^vcwí^x^ eiVU^poeo^. ji 



lltum déla Flora 




9 ' í (P 



Wbuiii de la Y I oía 






•.1^ tr"^ 




M.Míaldicí/' 



Id-Httenfitñe-/^- 



CocllUd /)»Xt K^LUUeCL.A.. 



Aliumdekriora 

















lúComernal M.Alcalde.d" Fuetkl4 

y^icveivuv allnuii. do. 



Álbum de k Flora.. 







T 



AILqüi Jg la Flora 




Hc^nceliX \'a|tu|^t>( muí ^1 



Alkmiek Flora, 




^' .,<ÍMli*>-. <W 



J.tl.Vt.mn^tMñoí'i 



ujoJmmm/ 



yayuwi/. 



1. 



Alhum de la Tlora. 




X.AludifÁ^ 



lu I¡eftn}iiiú-/i. 



C\/?vbet u b<x colegí <x lo». . A- 



AlkmdelaFlora 







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lu ComernidJ Fuebia 1* 



llkiíide kFlorcL 




LiC Comercial 



M. Alcalde, i° 



Puella 14- 



6/tn4íHí/ /O/kivveüi. Jb 



Allam de la Flora 




Lit Comercial 



M Alcalde d 



?ue})]al4 



(J^i|cl?i>í Uoc lírweÁAJiCL. vb.ud ^ ílí 



iltufii i]ej.^. Flora 




Cl41cl>imíX^ yOOlViHXAAAAAAJU^. ¿b./Cl (J5. 



Alhum. de la Fiara. 




\A. Ít"W \VHL. 



K AlCALDI á" 



}{nr t^h 



S2¿vCí "I Kviaív ¿j+rio^aa^xUó . 7> 



AlbmiidG la Flora 







4^ 



' 'k a \ 



} I 



U.Comei'ciá 






Alkmiek Flora, 




^■K. MixUcU Mbt 



íil- DASenxi^^ lir 



tJivuXMiuo xyJi'vtwiió . ^o\AXKe\^ 



Alhiim delfl Flor.! 




6 ccx t V a^ i\ /^vvcca.^ c\ . Jb. 



Álbum de kRora. 




Lil. Coiuerc.;. 



Ca^tKaiiiiu" liUctoxiii> V 



AlkindelaFlora 




lu L.onierciai 



jM Alcalde, d' 



•uebU !4 



b Cl ttaiilC CV eOA/CiiUX JKV . ob . 



AltuTTi de la ílora. 




lie. Íb la Riv a 



M «"iC alele í 



.""Drl-alBz-j ?A 



h-a/ikcuA/Uya/ vxAA^oXuÁxx^. t 



Álbum de la Flora 




Lk Comer 



V: Alciide. f" 



"uebh 14. 



uettiaxtteo/ /C\Aa/t^U/^. Jb. 



AltiaiidGkTlora. 




.,'£ CoTiieíC\al 



lüalcfido ¿ib" 



tetla 14- 



CcA^li 



OO^teiV c 



evuXouoúuiv. !v 



Alkindela. ílora. 




l'iafiUa li. 



CclxÍvvvüu /ixiV~^u:^x^iiíi'i. ü- C 



¿Iiiím déla Flora 




i.t. uOmercí»^ 



S-jiceao diT; 



Pueib 14 



íXiUnet-i/Míí yn^i^^íió. i/. 



Álbum de k Flora. 




Lii. ComerciaL 



h'aicedíi dxül 



heblaU. 



CCiiaci]iM.u.^ pvj'ietntiivii OX. 



AltmmdeLaLi'lora 




lif. Comercia ¡Salcedo uit' 

uLcíwiuWL U4.il leu^UiU/U. A. 



P^J?BllU 



Mkm i laFlora. 




I ¿¿cedo dib!' i''ut;ü.c. 14. 



Álbum de la Flora. 




Í.K ^oTusrciii 



diceio iiL 



;¿]aU. 



tiiUiíiidiiX onícíCt'Lu. 1/. 



Álbum delañora.. 




litf. f/jmercial 



I, .'ialcedfi á\b° 



Puebla 14'. 



xXxt^Auicux dapvtcrM^co/. X. 



Altura dfi la Flora. 




LiL. Comerá d 



I.Oakedo ¿.¿? 



Paebla lí. . 



ÍP/Cuuxx^úuam/ .<nxíqxiL'U. K. 



AlLum de la Fí 



ora. 




^ Hf. íe ía Rv/ 



M. Alcaltíe, d" A'orlaleza >6 



Jya.x{Á-e 



vuu^vi . 



Álbum ie la Flora. 




Lif. Comercial. 



I.SauLédo ib'í' 



FaeblaU. 



Cvt V lÁccv V lie utc^ivc^: k . 



AlLum dfi kílora. 




Üf Comgr 



uebial4'. 



SmaáÍou kÁctiiuuA^. V. 



Alhnm le la Flora 




ttvpatci^vit/nv c CLVUuxvxfvuin. X . 



Altum k laíloTE 




Llf. Comemal 



i-Salcedo ib - 



iXi^^iictoo \^ÚCL\.0^. V. 



NbimdelaíW. 




Lit Comercial 



hfibk 1^ • 



f^^xxiiuw vvtc^>^. V. 



Altum de k "Flora. 




bÜ '.C-r 



Ol 



\^A 14. 



V^o^\^xou^M^^-^iW''i¡ itavvi^ iSivÁ. 



AlDiim Je la ílora. 




1í<\ Í6\i3avi M. AlcaUe . ¿'. Acrlaleza 28 Mudad 

Kj^cc-lx^n u ua , niyjp^a. tu ca >£. 



Álbum de la Flora.. 




„iU. lo- 



Cv(>rtcvv/vi/uv /vvvtii-vu^. A/. 



MbffiíidelaFlora. 



V, I ''''^Bl j j^^jft í 


r. 




^1 




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i.i-i 


i^. 



MU. Coi-oí: :.a.. 



i oalceiü aiD." 



ru?bid l'í. 



KCfXiAAiX, /dU4?fvÍivtÍC{V. V^ 



AMmde la. Flora. 




\Aí lüTrieiuial. 



M. Alcalde ib° 



Puebia. 14 



íaiiipavuita xapuiicuui.v V 



Álbum de k Flora. 




_>iL[. CüUiei'Cial, 



M, Alcalde dib" 



Puelik 14 



vaccuvHUvv i4vu^Utuví». \ 



AininiL de la FIotcL, 




LilF. Comeraal 



M Alcalde W 



Puebla 14 



Latluiva vHi^atií. «^oil^j 






Álbum de la Flora. 




hV. ..'jiaernai 



M. Alcalde üib 



íh.ívotV'^t'^Ui^xcvw tlvtu.^aiitfvuiii. Jtxlt. 



Álbum de k flora, 




Lil Comernal 



v^ a<? uxy ao^^UA víXfe vicc . 



Puebla 14. 



AltamdeleLÍlora. 




Lit. Comercial 



M. Alcalde áh". 



PueVla 14 



5tuiiula o(^|lcui<vUí. JcLca 



Uknn le La Flnra. 




^l\u\kW, 



'\A!^^"i^\^\m\H 



Cl1fClúAlVi¿W tU'\.0\>CX.HVll <£ 



AJbuTR de k Flora. 




Litf. Comercial. l/i Alcalde dib° 



Puebla 14. 



Mi^miixmia Pivioátií V. 






Álbum de la. Flora. 




LiL. Comercial 



M Alcalde dib" 



Pue>)k \i. 



(Xt wtoctUv^ |\Kiíi tiic^a VaitvH 



Álbum de la Ron 




9 .t'.tí' # 



/ 



Lit Comer cid 



M. Alcalde dib" 



Puel)la 14. 
3 



^^vaii^l't^iu^ vnitaaxc \. 



AiLum. ¿E k n 



ora. 




/// líe /a MiYí 



U. ALCAIDE. 5» Morl^Uii 2íJ^jíír:c 



Albinu de k Florai. 




Lü. CcTOerciál I. Salceáo áo° FuelDlaU. 



Álbum de kHora. 




l'.'.. Comern 



1/ Alcalde diV 



Puel)lal4. 



vvii^ctoxiavMV ^jviciinxU. Jlvaivm 



Alkmdsl'iílorcL. 




t^t"tv\c(\vio^ lAuac^-íPüivika. \. 



iJLiiíii le k flora 




bt. '.omrri. 



ivitUvoco UíU<\»i iuin »>.- 



ilimdekPlorí 




i:t Comercial 



U^vUiVM^v íuictx . X 



Alkui de la Flora. 



L- 




Lú. Umerciai 



1. SácEdD ib' 



ilieok 14-. 



Jlbn/vuoAvtnc^ i^i|ovicvtcc. V. 



Alhum ie la Flora. 




Ucoaouittirt ptiUitx ^Mi?n In 




.y:^^(c€3^/^¿4p:^^é^ír' 



AlbumdelaFlora. 




Lil. CcTTiercial 



1. Salcedo áib^ 



PueVia. i4. 



tal 



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uxy /^o 



\d-cuuV(xv J^v. 



Álbum de laílora. 




Lit C&merüiii 



1. iaicedo dib° 



Y':^.?. % 



CcxAvj/íítmi/Ct/ /íí<jrivuv\A/. v^x. 



Álbum de k Flora 




Lil. Comercial I Salcedo áV Puetila 14-. 















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