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Full text of "Anales de la Sociedad Española de Historia Natural"

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HISTORIA NATURAL 



Articulo 27 del Reglamento. Las opiiiiones emitidas en las Memorias publica- 
das en los Anales son de la exclusiva responsabilidad de sus autores. 



IMP. DE FORTANKT, LIBEKTAU, 29 



MEMORIAS 



DE 



HISTORIA ^^ATURAL 



ENSAYO 



LOS MALAQUIDOS DE ESPANA, 

POR 

DON SERAFIN DE UHAGON. 



(Conclusion) (1). 



(Sesion del 9 de Febrero de 1898.) 



Gen. Sphinginus Key. V^siculiferes, 1867, p. 180. 

Cuerpo oblong-o. 

Cabeza inclinada, ligeramente transversa. Epistoma corto, 
asi como el labro. Palpos maxilares subfiliformes, con el ultimo 
artejo el doble mas larg'o que el anterior, obconico y lig'era- 
mente truncado en su extremidad. Palpos labiales de la misma 
forma, pero con el ultimo artejo m^s anchamente truncado en 
el dpice. Ojos bastante salientes. Antenas bastante cortas, de 
11 artejos mas 6 menos obc6nicos, insertas junto al borde an- 
terior de la frente, y por lo tanto, delante de una linea ideal 
tang-ente al borde anterior de los ojos. 

Prot6rax. mas larg'o que ancho, notablemente estrechado 
hacia atr^s, con la base levantada, truncada y prolongada so- 
bre la base de los 61itros; sus ^ng-ulos anteriores anchamente 
redondeados; los posteriores obtusos. 

(1) Veanse las pdginas 5 y 291 del tomo xxix. 



6 ANALES DE HISTORIA NATURAL. (134) 

Escudete transverse, trapeziforme. 

Elitros oblong-os, un poco ensanchados hacia la extremidad 
y sencillos en 6sta en ambos sexos; sin pubescencia fina y ten- 
dida_, ni pelos largos y erguidos, y vestidos tan s61o de pelitos 
muy cortos, separados, como en los Troglops. 

Patas bastante larg-as y delg-adas. Tarsos anteriores con el 
2.° artejo prolong-ado sobre el 3.° en los cf . Unas no mas larg-as 
que su correspondiente membrana. 

Insectos de tamailo pequeno que viven como los Attains y 
han sido separados de 6stos, en atenci6n k la forma de su pro- 
t6rax, primero por el Sr. Rey en calidad de subgt^nero y luego 
en la de g^nero por el Sr. Abeille de Perrin, Adem^s de esta 
particularidad, la que ofrece la vestidura general del cuerpo es 
tambi^n motivo para que acepte las ideas de dicho ultimo y 
distinguido autor. 

He dudado algo respecto de su colocaci6n, pues ambos carac- 
teres le aproximan al g^nero Troglops, pero por otra parte, la 
prolongaci6n del 2.° artejo de los tarsos anteriores en los cf 
es raz6n, a mi entender, suficiente para no alejarlo de los 
A ttaJus. 

Sphinginus lobatus Olivier. 

Malachiiis Jodatiis 01. Entom., 1790, ii, n."27, p. 12. 15, lami- 
na 2, f. 3. 

AntJiocomus loiatus^v., Entomog., i, p. 103.— Redtenb. Faun. 
Austr., 2.** ed., p. 359. 

Attains lobatus Kiesw., Nat. Deuts., iv, p. 604. — Duv. Gen. 
Coleopt., Ill, l^m. 42, f. 210.— Peyron, Etude sur lesMalach., 

p. 142^ 

Antholinus lohatiis Rey, V6siculif., p. 180. 

Troglops liwibatus Mink,, Stett. ent. Zeit., 1853, p. 59. 

Syhinghms lohatus Abeille, Malach., p. 147. 

(/ Oblongo, muy brillante, con pelitos muy cortos, muy 
finos, espaciados, poco visibles, que no constituyen verdadera 
pubescencia. 

Cabeza, con inclusion de los ojosj un poco m^s ancha que el 
prot6rax, de color negro bronceado, amarillo test&cea debajo 
de los ojos desde la inserci6n de las antenas y tambi^n, aunque 
estrechamente, en el borde anterior de la frente; el color negro 
se extiende hasta muy cerca de dicho borde en forma de 4n- 



(135) Uhagon.— MALAQUIDOS DE ESPANA. 7 

.g'ulo, en g'eneral. Frente con una impresi6n long-itudinal k cada 
lado bastante marcada, y adem^s con un lig-ero surco en el 
medio del v^rtice. Epistoma amarillo blanquecino. Labro par- 
duzco, m^s claro hacia los bordes. Mandibulas amarillentas, 
obscuras en la extremidad. Palpos amarillento obscuros 6 par- 
duzcos. Antenas relativamente cortas, alcanzando dirig-idas 
liacia atrds, al primer cuarto de la longitud de los 61itros; poco 
robustas: 1."' artejo oblong-o, m6s grueso hacia la extremidad; 
2." subuodiforme, tan larg-o como la mitad del 1.", 3.°y 4.", ob- 
c6nicos, un poco mks larg-os y casi ig-uales entre si; 5." y si- 
g'uientes, hasta el 10 inclusive, aim mc\s alarg-ados; 11 un poco 
mas larg-o que el anterior, fusiforme y terminado en punta; 
amarillo testaceas; los cuatro 6 cinco liltimos artejos obscuros 
y, en general, los anteriores m^s 6 menos mancliados tambi6n 
de obscuro por enciraa. 

Proturax oblong'o, negro bronceado, amarillo en la base y a 
lo largo de los bordes laterales, en la parte de estos que es 
recta; cerca de un tercio mas largo que anclio; bastante convexo 
anteriormente y con un ligero surco longitudinal en el medio 
del disco; muy ancliamente redondeado en el borde anterior, 
bastante redondeado en los ^ngulos anteriores, lados redon- 
deados tambien en su primera mitad, luego notablemente es- 
trechados en linea recta hasta los ^ngulos posteriores, que son 
obtusos; con una fuerte impresion transversa en su tercio pos- 
terior, por lo cual la base resulta levantada en forma de rodete, 
constituyendo un 16bulo truncado que se adelanta sobre la base 
de los ^litros. 

Escudete transverso, obtusamente redondeado 6 subtruncado 
por detras. 

Elitros oblongos, negro bronceados, con el borde marginal 
externo estrechamente amarillento y una mancha amarilla, 
escotada por delaute, en la extremidad; notablemente mas an- 
chos en la base que el protorax en su mayor anchura, un poco 
mas de tres veces tan largos como t^ste; poco convexos; ligera- 
mente deprimidos k lo largo de la sutura detras del escudete; 
hiimeros redondeados pero un poco salientes; lados gradual y 
d^bilmente ensanchados hacia atr^s; redondeados en la extre- 
midad y con los angulos suturales tambien redondeados. Pun- 
tuacion indefinida, de aspecto finamente rugoso. 

Patas bastante largas y delgadas; pardo negruzcas, musics. 



H ANALES DE HLSTORIA NATURAL. (136). 

tibias y tarsos anteriores m^s 6 menos amarillo test^ceos; los 
primeros con el borde superior g*eneralmente obscuro; muslos 
intermedios amarillentos en la base y sus tibias g-eneralmente 
en su liltima mitad. 

9 Cabeza completamente negra, con el epistoma amarillo 
blanquecino y el labro y las mandibulas mks obscuros que en 
el cf, en g-eneral. Antenas un poco mas cortas. 

Long*. 2 Va ^ 3 mm. 

Aranjuez! (P6rez Areas!); Villaviciosa de Od6n (Martinez Es- 
calera!); Ciudad Rodrig-o (P. C. de Uhag6n!); Escorial (Laguna! 
col. Martinez y Saez). 



Gen. Anthocomus Ericbson. Entomog"., i, 1840, p. 97. 

Cuerpo oblong-o, mks 6 menos alargado. 

Cabeza inclinada, transversa. Frente mas 6 menos deprimi- 
da. Epistoma y labro mks 6 menos transversos, siempre bien 
desarrollados y visibles. Mandibulas con dos dientes en la ex- 
tremidad. Palpos maxilares filiforraes, con el ultimo artejo 
oblongo. estrechamente truncado en el apice. Palpos labiales 
con el ultimo artejo ag'uzado y truncado tambi^n en la extre- 
midad. Antenas bastante largas, bastante robustas, insertas 
siempre delante de una linea ideal tang-ente al borde anterior 
de los ojos, en g-eneral dentadas {k veces pectinadas y aun 
ramiformes, aunque este caso no ocurre con las especies de 
Espana hasta ahora conocidas). 

Protorax transverso, con los lados m^s 6 menos rectos y los 
iing-ulos todos redondeados, siendo un poco levantados los pos- 
teriores; subtruncado en el medio de la base. 

Escudete transverso, subtruncado 6 subredondeado poste- 
riormente. 

Elitros oblong'os, paralelos 6 casi paralelos, vestidos de una 
pubescencia blanquecina muy corta, muy fina y sedosa, pero 
completamente desprovistos de pelos larg-os y erg-uidos; unas 
veces rojos, otras veces rojos con manchas 6 fajas neg-ras 6- 
negro met^licas, otras met&licos con fajas 6 manchas rojas 
blancas por excepci6n; en g-eneral plegados 6 incisos en los (f 
con ap^ndices en la extremidad. 

Patas largas y delgadas, las posteriores m^s desarrolladas 



(137) Uhagon.— MALAQUIDOS de espana. & 

que las intermedias y 6stas mas que las anteriores. Tibias 
posteriores m^s 6 menos arqueadas y k veces comprimidas^ 
dilatadas6escotadasen los rf- Tarsos sencillos; unas iguales 6 
apenas m^s larg*as que su correspondiente membrana. 

Las especies de este g-^nero tienen las mismas costumbres 
(Jue los Malachiusy son de tamafio mas reducido. Se disting-uen 
de estos por la inserciun de las antenas, y de los Axinotarsus 
por el mismo caracter, y adem^s por teiier el 2," artejo de los 
tarsos anteriores sencillo en ambos sexos. 

Varias son las divisiones que se ban propuesto para facilitar 
su estudio, utilizando sea la coloracion, sea la forma de las 
tibias posteriores en los (^, sea los caracteres que ofrece la ter- 
minaci6n de los elitros, y ya el Sr. Key separu con el nombre 
de Celidus las especies con el prot6rax metalico y con fajas 
transversas obscuras en los Elitros. El Sr. Abeille de Perrin con- 
sidera cbmo tipo del g-enero el A . rufus Herbst == sanguinolen- 
tus Fab., en el cual las tibias posteriores son muy comprimidas 
y muy dilatadas en los rf; llama Neotrotus k las especies cu- 
yos (^ tienen las tibias poco comprimidas, pero bruscamente 
desviadas y angulosas, con una sinuosidad en el primer tercio, 
y por fin designa con el nombre de Paremballus k aquellas que 
tienen dichas tibias construldas al igual de los Malachius, 6 
sea poco comprimidas y m^s 6 menos encorvadas, pero ni mar- 
cadamente ang'ulosas, ni escotadas en ning'uno de los dos 
sexos. 

No he de analizar el valor de estas divisiones dado el corto 
numero de especies, hasta ahora conocidas, de nuestra fauna, 
las cuales reuno en un solo g"6nero, y que pueden distingiiirse 
ses'un el sifi'uiente 



CUADRO SINOPTICJ DE LOS « A^'THOCOMUS » cf Y Q. 

A. Protorax metAlico con los lados anchamente rojos 

rnfiis Herbst. 

AA. Prot6rax completamente metalico. 

B. Elitros rojos con una mancha escutelar y una faja trans- 

" versa posterior negras Mpunctatus Har. 

BB. Elitros azules con una mancha blanca en el medio y 
con la extremidad roja fenestratus Lind. 



JO ANALES DE HISTORIA NATUBAL. (138) 

1. Anlhocomus rufus Herbst. 

Malachiiis nifus Herbst. Fiissl., Arch, v, 1784, p. 108. 
MaJachius coccineus Scliall., Act. Hal., i, p. 303. 
MalacM'US erythromelas Grael., Ed. Lin. i, 4, p. 1899. 
Malachms sanguinolentus Fab., Mant. Ins., 1787, i, 
p. 169.— 01. Ent, II, 27, p. 7, lam. 3, f. 13.— lUig-. 
Kaf. Preuss., i, p. 304, 3. — Ross. Faun. Etrusc, i, 
p. 196, 426.— Gyll., Ins. Suec, i, p. 359. 
Anthoconms saiiguinohntus Er., Entomog-., i, p. 97. — 
Duv. Gen. Col., iii, lam. 42, f, 209. — Kiesw. Ins. 
Deuts., IV, p. 596. — Redtenb. Faun. Austr., 2.'' ed., 
p. 539. — Rey, Vesiculif., p. 132, lam. 4, f. 14.— 
Peyron, Etude sur les Malach., p. 114. — Abeille, 
Malach., p. 360. 
Var. grossicornis Abeille, Malach., p. 360. 
of Oblong'o, con pubescencia muy fina 3- muy corta, blan- 
quecina, sedosa. 

Cabeza, con inclusi6n de los ojos, tan ancha 6 apenas m^s 
estrecha que el protorax, verde obscura 6 azul obscura, mate. 
Frente con dos ligeros surcos long-itudinales, anchos y oblicuos, 
uno a cada lado. entre los ojos, y una impresi6n, tambi^n li- 
gera y ang-ulosa hacia atr^s, en el medio. Epistoma amarillen- 
to. Labro parduzco. Mandibulas neg-ro parduzcas, rojizas en la 
extremidad. Palpos pardo negruzcos, con la extremidad del 
ultimo artejo amarillenta. Antenas moderadamente largas, al- 
canzando dirig-idas hacia atras a la parte posterior de la con- 
vexidad humeral; bastante robustas; l.«'" artejo en forma de 
raaza oblonga; 2 " pequeno, g-lobuloso; 3." al 10. ** subtriangu- 
lares y cada vez mas paralelos; el ultimo subeliptico^ un poco 
mas largo que el anterior y terrainado en punta; completa- 
mente negras 6 negras con lig-ero tinte met^lico. 

Prot6rax verde obscuro 6 azul obscuro, mate, con los lados 
anchamente rojos, disminuyendo la anchura de este borde 
hacia los angulos posteriores; transverso, una cuarta parte 
pr6ximamente mas ancho que largo; poco convexo; ligera 3' 
oblicuamente deprimido junto k los Angulos posteriores; a 
menudo con una fosita delante del escudete; redondeado en el 
borde anterior; redondeado tambi^n en todos sus dngulos; casi 
recto en los lados; la base rebordeada, muy ligeramente levan- 
tada y casi recta en su parte media. 



-(139) Uhagon. — malaquidos de lspana. ii 

EscLidete verde obscuro 6 bronceado, transverso, subtruncado 
posteriormente. 

Elitros completameiite rojos en g-eueral, otras veces con una 
mancha verde obsciira triangular en la reg-i6n del escudete, con 
la punta dirig'ida hacia atras; mates; un poco mks anchos en 
la base qu6 el prot6rax en su mayor anchura; tres veces y me- 
dia pr6ximamente tan larg-os como este; poco convexos; lig^e- 
ramente deprimidos -k lo larg'o de la sutura detras del escude- 
te; hiimeros redondeados pero bastante salientes; lados para- 
lelos; pleg-ados al traves cada uno en la extremidad y provis- 
tos, antes del ang-ulo sutural, de un apendice neg-ro 6 rojo 
obscuro, flexuoso y erg-uido verticalmente; el ang-ulo sutural 
poco saliente, subredondeado y estrechamente bordeado de 
neg-ro. Puntuaci6n inapreciable , superficie muy finamente 
rug-osa. 

Patas larg-as, delg-adas, negTO metalicas; tibias posteriores 
notablemente (;omprimidas, paulatinamente mas g-ruesas hacia 
el medio y marcadamente arqueadas. 

Q Epistoma obscuro con los bordes amarillentos. Antenas 
apenas mas cortas, menos robustas. Elitros un poco mas ensan- 
chados hacia atr^s, sencillos en la extremidad. Tibias poste- 
riores simplemente arqueadas. 

Long-. 4,50 a 5 mm. 

Solo he visto dos ejemplares de E.spaiia, comunicados por el 
Sr. Antig-a, de Barcelona, el uno de la desembocadura del Llo- 
breg-at y el otro de Vallosdrera. 

La variedad grossicornis Abeille, de Persia, se halla estable- 
oida sobre una Q cuyas antenas son mas robustas, con el S.'^'' ar- 
tejo un poco alarg-ado, el 4.° y el 5.° tan larg'os como anchos y 
el 6." apenas m^s larg'o que 6stos. 

La especie, seg-iin el Sr. Abeille de Perrin , ha sfdo dada a 
conocer por otros autores antes que por Fabricius. Si se admite 
el g-enero Anthocomiis como distinto de los Malachius, y si se 
atiende a la ley de prioridad, la cual, a pesar de sus muchos 
inconvenientes, que soy el primero en reconocer, va adqui- 
riendo cada dia m^ayor niimero de adeptos, precisa darla el 
nombre con que la describi6 Herbst, poniendo en sinonimia el 
de sangvAnolentus Fab., sin embarg-o de ser con este mucho mc\s 
conocida. 



12 ANALES DK HISTORIA NATURAL. (140> 

2. Anthocomus bipunctatus Harrer. 

Malachius Mpjinctaitis U'dr. Besch., Ins. Schaff., 1784, 

p. 83.— Herbst., Fussl. Arch., v, p. 108. * . 
Malachius Herbs ii Gmel., Ed., Lin. i, p. 1899. 
Malachius fasciatus var. Illig*., Kaf. Preuss., p. 304. 
Malachius qiiadripustulatus Illig;"., Kaf. Preuss., p. 306. 
Malachius equeslris Fab., Mant. Ins., i, n." 9, p. 169. — 
Idem, Ent. Syst., i, n." U, p. 224. — Idem., Syst. 
Eleut., I, p. 308. — Panz., Faun. Germ., p. 10. 
Anthocomus equeslris Ev., Entomog-., i, p. 98.— Redtenb.,. 
Faun. Austr., 2." ed., p. 539.— Fisch., Bull. Mosc, i,. 
p. 37. — Kiist., Kaf. Eur., vi, p. 41.— Seidl., Faun. 
Bait., 2." ed., p. 485.— Kiesw., Nat. Deuts., iv, p. 597. 
— Rey, V6siculif., p. 135, lam. iv, fol. 15.— Peyron, 
Etude sur les Malacli., p. 118. 
Anthocomus Mpunciatus Abeille, Malach., p. 363. 
Var. Anthocomus humeralis Mor., Bull. Mosc, 1861,. 
Ill, p. 314.— L'Abeille, i, p. 57. 
c/ Obloug-o, con pubescencia muy fina, rauy corta, blan- 
quecina, sedosa. 

Cabeza^ con inclusi6n de los ojos, tan ancha 6 apenas m^s- 
estrecha que el protorax; verde azulada 6 azul obscura; poco 
brillante. Frente apenas deprimida, con dos surcos longitudi- 
nales y oblicuos, anclios, vagamente marcados, uno a cada 
lado entre los ojos, y una fosita tambi6n sulciforme, poca 
marcada, en el medio. Epistoma amarillento. Labro neg-ro par- 
duzco, k menudo amarillento en su borde anterior. Mandibula.s^ 
neg-ro parduzcas, alg-o rojizas en la extremidad. Palpos de color 
amarillento sucio, con el ultimo artejo 6n g-eueral mas obscuro. 
Antenas moderadamente larg-as, alcanzando, dirig-idas liacia 
atras, al primer cuarto de la long'itud de los elitros; bastante 
robustas: l.«'' artejo en forma de maza oblong-a; 2." pequeuo, 
g-lobuloso; 3." y siguientes, hasta el 10." inclusive, triangula- 
res, prolong-ados en t'lng'ulo ag-udo en la parte inferior del api- 
ce; el ultimo subeliptico, un poco mt'is largo que el anterior y 
terminado en punta; negruzcas, con los 4 6 5 primeros artejos 
amarillentos por debajo. 

Protorax azul verdoso 6 azul obseuro, poco brillante; trans- 
verso; una cuarta parte proximamente m^s anclio que largo; 
poco convexo; ligeray oblicuamente deprimido junto k los ^n- 



(141) Uhagon. — imalaquidos dk hspana. 13 

g-nlosposteriores; A voces con una lig-eraiinpresion mas6menos 
foveiforme delante del escudete; redondeado en el borde ante- 
rior; redondeado tambi^n en todos sus ang'ulos; casi recto en el 
medio de los lados; la base rebordeada, muy lig-eramente levan- 
tada y casi recta 6 vag-amente subsinuosa en su parte media. 

Escudete negro 6 negro azulado, transverso, subtruncado 
posteriormente. 

Elitros rojos 6 rojo amarillentos; bastante brillantes; con una 
mancha triangular negra en la base que, sin Uegar a los lui- 
meros, rodea el escudete y cuya punta se prolonga m^s 6 menos 
k lo largo de la sutura, resultando unas veces aislada y otras 
reunida h una faja del mismo color, ancha y transversa, situada 
hacia los dos tercios de la longitud, arqueada liacia atvhs y que 
llega desde la sutura hasta el borde lateral; un poco m^s an- 
chos en la base que el prot6rax en su mayor anchura; tres 
veces y media pr6ximamente tan largos como 6ste; moderada- 
mente convexos; ligeramente deprimidos k lo largo de la su- 
tura, detras del escudete; hiimeros redondeados pero bastante 
salientes: lados casi paralelos; plegados cada uno oblicuamente 
I) mas bien con una excavaci6n oblicuo longitudinal en el 4pice, 
en cuyo fondo hay un ap^ndice bastante grande, negruzco, 
erguido y terminado por una especie de pincel de cerdas roji- 
zas reunidas y formando una punta encorvada hacia adentro. 
Puntuaci6n sumamente fina, casi inapreciable. 

Patas largas y delgadas, amarillas 6 amarillentas; la base de 
los muslos anteriores 6 intermedios negra 6 negro metdlica en 
mayor 6 raenor extensi6n, asi como la totalidad de los muslos 
posteriores y las tibias del mismo par; tarsos de color amari- 
llento m'is 6 menos obscuro; k veces estas ultimas son rojizas 
en la extremidad. Dichas tibias ligeramente escotadas por en- 
•cima y como desviadas al final del primer tercio. 

Q Antenas menos fuertemente dentadas. Elitros sencillos 
^n la extremidad. Tibias posteriores normales. 

Long. 3 k 3,50 mm. 

El Sr. Abeille de Perrin cita la especie de Espana, pero yo no 
he visto ejemplar alguno de diclia procedencia. 

En la varied ad humeralis Mor., ajena, al parecer, k nuestra 
fauna, la faja negra posterior de los Elitros se extiende hacia 
atras hasta llegar al 4pice y hacia adelante hasta unirse k la 
mancha escutelar. 



14 ANALES DE HISTORIA NATURAL. (142) 

Se (listingHie en seg-uida de la especie anterior por su colo- 
raci6n. 

3. Anthocomus fenestratus Linder. 

Anthocomus fenestratus Lind., Ann. Soc. ent. France, 
1864, p. 250. - L'Abeille, xii, p. 12.— Kiesw., Berl. 
Zeit., 1866, p. 268.— Peyron, Etnde sur les Malach , 
p. 122.— Abeille, Malach., p. 366. 
Anthocomns regalis Abeille (nee Charp.), An. Soc. ent. 
France, 1874, Bull., ccxxiv. 

(^ Oblong-o, con pubescencia muy fina, muy corta, blan- 
quecina, sedosa. 

Cabeza, con inclusi6n de los ojos, apenas m4s estrecha que 
el prot6rax; azul obscura, mate 6 casi mate.Frente apenas de- 
primida, con dos lig-eras impresiones long-itudinales alg-o obli- 
cuas, vag-amente marcadas, una a cada lado entre los ojos y 
una fosita sulciforme en el medio del v6rtice. Epistoma ama- 
rillo blanquecino. Labro neg-ro parduzco. Mandibulas del mis- 
mo color, un poco rojizas en la extremidad. Palpos negTuzcos. 
Antenas moderadamente larg-as, alcanzando dirigidas hacia 
atr^s al primer cuarto de la long'itud de los 61itros; bastante 
robustas: 1.*^'" artejo en forma de maza oblong-a; 2.° corto, casi 
globuloso; 3." y 4." obc6nic£)S, con el ^ng-ulo inferior del apice 
lig-eramente marcado; los siguientes, hasta el 10.° inclusive, 
cada vez m&s paralelos; el ultimo subeliptico, un tercio m4& 
largo que el anterior y terminado en punta; negruzcas, con el 
l.*^"" artejo rojizo amarillento inferiormente en el apice y los 
tres siguientes del misrao color, pero generalmente algo mas 
obscuros por encima. 

Prot6rax azul obscuro, muy poco brillante; transverso; cerca 
de un tercio m^s ancho que largo; moderadamente convexo; 
oblicuamente deprimido junto k los 4ngulos posteriores; a 
veces con una ligera impresi6n m^s 6 menos foveiforme de- 
lante del escudete; rodondeado en el borde anterior: redon- 
deado tambi^n en todos sus ^ngulos y en los lados; la base 
rebordeada, apenas perceptiblemente levantada y casi recta 
en su parte media. 

Escudete negro, transverso, subredondeado posteriormente. 

Elitros azul obscuros 6 negro azulados, casi mates; con una 
mancha blanca 6 blanco-amarillenta, redoudeada 6 casi cua- 



(143) Uhag6n. — malaquidos de espaxa. 15 

drada 6 lig-eramente transversa hacia el medio, que no llega 
a tocar ni a la sutura, ni al borde lateral y cuyo contorno es,. 
en g-eneral, mc\s 6 menos irreg-ular 6 dentado: ademas ancha- 
mente rojos en la extremidad; apenas 6 no mas anchos en la 
base que el prot6rax en su mayor ancliura; cerca de tres veces 
m^s larg'os que 6ste; poco convexos; mas 6 menos deprimidos 
a lo larg-o de la sutura detr&s del escudete; humeros redondea- 
dos pero bastante salientes; lados casi paralelos, cada uno con 
una incision 6 plieg-ue oblicuo en el apice, por lo cual en su 
conjunto forman un ^ng-ulo entrante del lado de la sutura ; la 
extremidad externa es negTuzca y esta provista de cerdillas 
neg-ras bastante numerosas y en el fondo del plieg-ue hay un 
ap^ndice ancho, transverso oval y tambien neg-ro. Puntuaci6n 
casi inapreciable, superficie muy finamente rug-osa. 

Patas larg-as y delg-adas, neg-ruzcas; las rodillas, la extremi- 
dad de las tibias anteriores e intermedias y sus tarsos, sobre 
todo los del primer par, de color amarillento m^s 6 menos obs- 
curo. Tibias posteriores ligeramente encorvadas hacia dentro 
en su seg-unda mitad. 

Q Frente un poco menos deprimida. Antenas alg-o mas Cla- 
ras en la base. Elitros mas ensanchados hacia atras, redon- 
deados y sencillos en la extremidad y con la mancha roja api- 
cal menos extendida. Tibias posteriores normales. 

Long". 3 k 3,50 mm, 

Madrid! (Perez Areas!, Martinez y Saez!, Martinez Escalera!): 
Badajoz!, Almodovar del Campo (Paz!, col. Perez Areas); Las 
Hurdes (Sanz de Dieg-o!). 

Distinta de la anterior a primera vista por el dibujo de los 
elitros. 



Gen. Axinotarsus Motschulsky. Etud. entom. ii. 1853, p. 55. 

Cuerpo oblongo. 

Cabeza inclinada, transversa. Epistoma corto, asi como el 
labro. Palpos maxilares con el ultimo artejo mas corto que los 
dos que le preceden reunidos, pero doble que el anterior, 
oblong-o y estrechamente truncado en la extremidad. Palpos 
labiales con el ultimo artejo tambien oblong-o, mas larg'o que 
el anterior, atenuado y truncado asimismo en el apice. Ojos 



16 ANALES DE HISTOIJIA NATURAL. (144) 

bastante salientes. Antenas bastante largas, en g-eneral, y a 
veces miiy largas, sencillas, de 11 artejos, insertas en la parte 
anterior de la frente y muy cercade la base del epistoma, pero 
«ntre los ojos y sobre una linea ideal tang-ente al borde ante- 
rior de estos. 

Prot6rax transverso, con los lados redondeados y los ang-ulos 
posteriores mas 6 menos levantados; subtruncado en la base. 

Escudete transverse, ^ubredondeado posteriormente. 

Elitros oblong-os; poco ensanchados hacia la extremidad; con 
vestidura doble en g-eneral, 6 sea pnbescencia fina, blanque- 
€ina, tendida, h veces fug-az, y pelos negros, poco numerosos, 
largos y erg-uidos, rara vez sin 6stos ultimos, siempre pleg^a- 
dos en la extremidad y con apendices en los cf, sencillos 
en las 9- 

Patas larg-as, bastante delg-adas. Tarsos anteriores con el 
2° artejo prolong-ado en los (f sobre el 3.° Unas no mas largas 
que su membrana correspondiente. 

G^nero compuesto de especies de tamano relativamente pe- 
queno, que por su facies se asemejan muclio a los Malachms, 
y que en nuestra fauna resulta, hasta-ahora, representado por 
las sig-uientes: 

CUADRO SIN6pTIC0 DE LOS «AX1N0TARSUS» (f . 

A. Protorax completamente rojo. 

B. Mayor (4 4 4 Va mm.). Plieg'ue apical de cada 61itro for- 
mando, con su companero, un ^ng-ulo entrante 

ag-udo i)eninsidans Ab. 

BB. Menor (2 ^/j k 3 mm.). Plieg-ue apical de cada 61itro for- 
mando , con su companero , un 4ng"ulo entrante an- 

cho y obtuso nigritarsis Ab, 

AA. Prot6rax neg-ro metalico, con los lados rojos 6 amarillen- 
tos, en parte al menos. 
C. Lados del protorax mds 6 menos rojos 6 amarillentos 
en toda su extensi6n. 
D. Elitros neg-ros, no met-Alicos, sin brillo y sin pelos 

larg-os y erg-uidos dremcornis Kr. 

DD. Elitros brillantes, neg-ro met^licos, azulados 6 ver- 
dosos, con pelos larg-os y erg-uidos. 
, E. Los tres primeros artejos de las antenas tan solo 



(145) Uhagon. — malaquidos de kspana. n 

rojizos 6 amarillentos por debajo 

tristis Perris. 

EE. Mayor numei'o de artejos de las antenas rojizos 
6 amarillentos por debajo. 
F. Antenas mas cortas. Color metalico del fondo 
de los 61itros cortado m^s 6 menos oblicua- 
mente, por detras, de dentro k afuera. Plie- 
g-ue apical lig-eramente escotado , un poco 
prolong-ado del lado de la sutura. Tibias 
anteriores 6 intermedias m4s 6 menos rojizas 

6 amarillentas margmalis Cast. 

FF. Antenas mas larg-as. Color metalico del fondo 
de los 61itros prolong*ado eu forma de 4n- 
gfulo sobre la mancha de la extremidad, de 
tal suerte que 6sta, por delante, resulta evi- 
dentemente escotada. Plieg'ue apical forman- 
do un lubulo subtriang-ular obtuso 6 redon- 
deado. Tibias anteriores 6 intermedias obs- 
curas, pero en g*eneral con un lig-ero tinte 

parduzco varms mihi. 

FFF. Antenas ra^s larg-as aiin. Color metalico del 
fondo de los elitros cortado oblicuamente 
por detras de dentro k afuera. Plieg'ue api- 
cal marcadamente oblicuo de dentro a afue- 
ra (1). Tibias anteriores e intermedias obscu- 

ras pulicarius Fab. 

CC. Los ang-ulos posteriores del prot6rax tan s61o amari- 
llentos trisiiculiis Kr. 

CUADRO SINOPTICO DE LOS «AXIN0TARSUS~'^ 9. 

A. Prot6rax completamente rojo. 
B. Mayor (4a4V2 mm.), azul, menos brillante. Mancha 
apical de los Elitros mas extendida. peninsidaris Ab. 



(1) Con los terminos <(Oblicuo de dentro a afuera>>, entiendo decir, que por efecto 
del pliegue, cada elitro resulta mas corto del lado interno, mas largo del lado externo, 
produciendose, por lo tanto, la obliculdad d expensas del borde sutural. Aplicados al 
modo en que el color metalico del fondo esta cortado por detrds, tienen la misma sig- 
nificacion. 

ANALES DE HIST. NAT.— XXX. 9 



18 ANALES DK HISTORIA NATURAL. (146) 

BB. Meiior {2^1^ a 3 mm.), neg-ro verdo.so. ma.s brillante. 

Manclia apical de los elitros menos extendida 

nigritarsis Ab. 

AA. Proturax negro metalico, con los lados rojos 6 amarillen- 
tos, en parte al menos. 

C. Lados del prot6rax rojos 6 amarillentos en toda su 
extension. 
D. Elitros neg-ros, no met^licos, sin brillo y sin pelos 

larg'os y erg-uidos hrevicornis Kr. 

DD. Elitros brillantes, negro metalicos, verdosos u azu- 
lados, con pelos larg'os y erg-uidos. 
E. Elitros negro metalicos. Los tres primeros arte- 
jos de las antenas tan solo rojizos 6 amarillen- 
tos por debajo '. trisiis Ferris. 

EE. Elitros verdosos 6 azulados. Mayor niimero de 

artejos de las antenas rojizos 6 amarillentos 

por debajo. 

E. Antenas mas cortas, alcanzando a lo snmo al 

primer tercio de la long-itud de los Elitros; 

sus artejos del 7." al 10." dos veces proxima- 

mente tan larg-os como anchos. Tibias ante- 

riores e intermedias amarillentas en mayor 

6 menor extension marginalis Cast. 

FF. Antenas mas larg-as, alcanzando a la mitad 6 ti 
cerca de la mitad de la long-itud de los eli- 
tros; sus artejos del 7.° al 10." de dos veces y 
media ci tres tan larg'os como anchos. Tibias 
anteriores e intermedias obscuras 6 con muy 
lig-ero tinte parduzco. 
(i. Antenas un poco mas cortas, con los ciuco 
ultimos artejos., cuando menos, completa- 
mente obscuros. Elitros m^s pubescentes, 
con la mancha apical de color amarillo p^- 
lido 6 de paja. Tamano en general ligera- 

mente menor varins milii. 

GG. Antenas un poco mas cortas, en general con 
todos 6 casi todos sus artejos rojos 6 roji- 
zos por debajo, rara vez con los cuatro 6 
cinco iiltimos completamente obscuros. 
Elitros menos pubescentes, con la mancha 



(145) Uhagon.— MALAQUIDOS DF. ESPANA. 19 

apical cle color amarillo anaranjado 6 ro- 
jizo. Tamafio g-eneralmente iin poco ma- 
yor jmlicarius Fab. 

CC. ^.Los ang'ulos posteriores del protorax tan s^lo amari- 
llentos? Iristiculns Kr. (desconocida). 

1. Axinotarsus peninsularis Abeille de Perrin. 

Aximtarsus peniusularis Ab. Ann. Soc. ent. France, 
p. 112.— Malach., p. 213. 

(V" Oblong-o; poco brillante; con pubescencia muy fina, 
blanquecina, bastante densa y pelos neg-ros poco numerosos, 
larg-os y erg-uidos. 

Cabeza, con inclusion de los ojos, un poco mas ancha que el 
protorax; neg'ro azulada, amarillo testacea debajo de los ojos 
desde la insercion de las anteu'ds. Frente en su parte anterior 
con una impresion long-itudinal a cada lado , bastante mar- 
cada. Epistoma amarillo blanquecino, con una llnea obscura, 
fina y transversa junto al borde anterior. Labro amarillo tes- 
taceo, mas obscuro hacia el centro. Mandibulas amarillentas 
<jbscuras en la extremidad. Palpos parduzcos, amarillentos en 
■el extremo de cada artejo. Antenas larg-as, alcanzando diri- 
gidas hacia atr^s a casi la mitad de la long-itud de los elitros; 
robustas: l.^*" artejo oblong'O, notablemente mas g-rueso hacia 
la extremidad; 2." subnodiforme, apenas tan larg'O como la 
mitad del 1."; 3." y 4." casi ig-uales, oblong-o c6nicos y el 
doble tan larg-os como el 2,"; los sig-uienteshasta el 10." inclu- 
sive aim mas cilindricos; el ultimo cillndrico fusiforme, ape- 
■nas 6 no mas larg-o que el anterior y terminado en punta; ne- 
g-ruzcas, con el l.*^"" artejo amarillo rojizo en el apice per 
tlebajo y los 4 6 5 sig-uientes del mismo color, mas 6 menos 
manchados de obscuro por encima. 

Protorax rojo; transverso; cerca de un tercio mas ancho que 
larg-o; moderadamente convexo; anchamente redondeado en 
el borde anterior; redondeado tambien en todos sus ang-ulos y 
en los lados ; la base con un fino reborde y recta en su parte 
media; los ang-ulos posteriores un poco levantados y de color 
'lig-eramente m*As claro que el resto del seg-mento. 

Escudete negro, transverso, finamente punteado y subtrun- 
"scado posteriormente. 
• Elitros de color azul obscuro, rojos en el quinto posterior; 



20 ANALES DE HISTORIA NATURAL. (148)- 

apenas Yni\& anchos en la base que el prot6rax en su mayor 
anchura; poco mks de tres veces tan larg-os como este, mode- 
radamente convexos, si^ndolo mAs junto k la base; ligeraraen- 
te deprimidos a lo larg-o de la sutura detrsis del escudete; hii- 
meros redondeados pero bastante salientes; lados paralelos al 
principio y lueg'O lig-era y niuy g^radualmente ensanchados 
hacia atr^s; oblicuamente pleg-ados de dentro k afuera en la 
extremidad de modo k formar el conjunto de ambos plieg-ues 
un dng-ulo entrante ag-udo, y provistos cada uno, detr^s del 
plieg-ue, de un apendice negTuzco en forma de orejuela redon- 
deada exteriormente y en cuyo lado interno nace otro apen- 
dice mucho mas largo, tambien obscuro. alg-o sinuoso y espi- 
niforme. Puntuaci6n indefinida, de aspecto finamente rugoso. 

Patas largas y delgadas; neg-ras; los tarsos anteriores un 
poco amarillentos. 

Seg"mentos del abdomen anchamente marg-inados de rojo. 

9 Antenas relativam^nte un poco mas cortas. Extremidad 
de los elitros sencilla. 

Long'. 4 a 4>5 mm. 

Barcelona, en donde fu6 descubierta por M. F61ix Ancey. 
Mis colegas de dicha localidad no me ban remitido esta espe- 
cie en sus envios y debo un cf" y una Q que poseo a la g'enero- 
sidad del Sr, Abeille de Perrin. 

2. Axinotarsus riigritarsis Abeille de Perrin. 

Axinotarsus nigritarsis Abeille. Rev. d'entom. 1885,. 
p. 10.— Malach., p. 215. 
— TuficoUhS in von Heyden. Reis. Span. 

Reisebeschr., p. 38. 
cf Oblong-o; poco brillante; con pubescencia muy fina, blan- 
quecina, fugaz y pelos neg-ros, poco abundantes, largos y 
erguidos. 

Cabeza, con inclusion de los ojos, apenas mas ancha que el 
prot6rax; negra, amarillo testdcea liacia adelante desde la 
inserci6n de las antenas. Frente m^s 6 menos fuertemente 
deprimida en su parte anterior. Epistoma amarillo testaceo. 
Labro del mismo color, a veces obscuro en la base. Mandibulas 
y palpos negruzcos. Antenas largas, alcanzando, dirigidas 
hacia atr^s, k muy cerca de la mitad de la longitud de los 
61itros; bastante robustas: 1." artejo oblongo, mas grueso 



.(149) Uhagon. — malaquidos de espana. 21 

hacia la extremidad; 2." subuodiforme, tan larg'o como la mitad 
del 1.°; 3.° y 4." obloDg-o c6nicos, casi ig-uales y cada cual el 
doble tan larg-o como el 2.°; los sig-uientes hasta el 10." inclu- 
sive aun ni^s cilindricos; el ultimo muy poco mks larg-o que 
el anterior y terminado en punta; negTUzcas, con el 1.^'' artejo 
amarillento en el ^pice por debajo y los tres 6 cuatro sig-uien- 
tes inferiormente del mismo color. 

Prot6rax rojo, transverso; una tercera parte pruximameute 
m^s ancho que larg-o; moderadamente convexo; ancliamente 
redondeado en el borde anterior; redondeadotambien en todos 
sus ilng-ulos y en los lados; la base provista de un fino reborde 
y ancliamente redondeada; los ang-ulos posteriores un poco 
levantados, pero en corta extensi6n y de color lig^eramente 
mAs claro que el resto. 

Escudete neg-ro, transverso, subredondeado posteriormente. 

Elitros neg-ro verdosos 6 azulados, manchados de amarillo 
rojizo en la extremidad; apenas 6 no mas anchos en la base 
que el protorax en su mayor anchura; cerca de tres veces tan 
larg-os como 6ste; moderadamente convexos; m^s 6 menos de- 
priraidos a lo larg-o de la sutura detrtis del escudete; hiimeros 
redondeados pero un poco salientes; lados paralelos en toda 6 
casi toda su extension; oblicuaraente pleg-ados cada uno de 
dentro k afuera en la extremidad de modo a formar el conjunto 
•de ambos plieg'ues un Ang-ulo entrante muy obtuso; el borde 
apical subtruncado, un poco. levantado y ofreciendo, hacia el 
ang'ulo sutural, un ap6ndice neg-ruzco, redondeado exterior- 
mente y provisto en su lado interno de una k modo de espina 
erg-uida y formada al parecer por variascerdillas ag-lutinadas. 
Puntuaci6n indefinida, subrug-osa, apenas perceptible hacia la 
extremidad, en donde pueden observarse, no sin trabajo, alg-u- 
nos puntos finos y espaciados. 

Patas larg-as, bastante delg-adas , completamente neg-ras, 
excepto los tarsos anteriores que son lig-eramenteamarillentos. 

Q Antenas m^s cortas, con solo los tres primeros artejos 
mas 6 menos amarillentos por debajo. Elitros menos paralelos, 
m-As ensanchados hacia atr^s, sencillos en el ^pice. Tarsos 
anteriores neg-ros. 

Long-. 2% k 3>i mm. 

Descubierto por el Sr. Paulino d'Oliveira en Val d'Azares 
<Portug-al). El Sr. von Heyden lo ha encontrado tambi^n en 



22 ANALES DE HISTORIA NATURAL. (150) 

Guarda, en el mismo reino. He visto un c/, de La Granja, 
cazado por el Sr. Martinez y Saez, dos Q de Las Hurdes en la 
colecci6n de dicho sefior, y tres en la mia de la misma locali- 
dad, todas recog'idas por el Sr. Sanz de Dieg-o y otra Q de Na- 
vacerrada hallada por el Sr. Lauffer, 

No doy g-ran importancia a la foseta frontal de que habia el 
Sr. Abeille de Perrin, pues en el c' de La Granja h que he 
heclio referenda, este caracter es relativamente poco aprecia- 
ble, no existiendo mas que una impresion ordinaria y resul- 
tando asi la frente menos hundida que en cualquiera de los cf 
del A. ru^collis 01., procedentes de Trieste, que teng-o en mi 
coleccion. 

Se parece muchisimo al precitado A . ruficollis 01., extrano a 
nuestra fauna. Los (j" de este se separan por el color de las 
antenas, la mayor long'itud de estos org-anos y la mayor lon- 
g-itud tambien, relativa, de sus artejos. La terminaci6n de los 
elitros y la forma del apendice son casi identicos. En cuanto a 
las 9, aparte del color mas claro de los tarsos anteriores con- 
fieso que su distincion es bastante dificil. 

La especie se diferencia del A. peninsularis Ab. por su me- 
nor tamaiio, su coloraci6n, su pubescencia mAs fug-az y por la 
terminaciun de los Elitros en los cf. 

3. Axinotarsus brevicornis Kraatz. 

Malach'ms hrevlcoruis Kr. Berl. Zeit., 1862, p. 270. 
Axinotarsus hrevicornis Peyron, Etude sur les Malach., 
p. 134.— Abeille, Malach., p. 221. 

of Oblong-o; mate; con pubescencia muy fina, muy corta, 
blanquecina, pero densa, que dad los elitros cierto tinte negro 
de pizarra; sin pelos larg-os y erguidos. 

Cabeza, con inclusion de los ojos, muy lig-eramente mas 
ancha que el prot6rax; neg-ra, amarillo test^cea debajo de los 
ojos desde la inserci6n de las antenas. Frente bastante depri- 
mida en su parte anterior. Epistoma amarillo test^lceo. Labro 
del mismo color, mas obscuro en la base. Mandibulas pardo 
neg-ruzcas, rojizas en la extremidad. Palpos neg-ruzcos. Ante- 
nas moderadamente larg-as, alcanzando, dirig-idas h,acia atr^s, 
k poco m^s del primer tercio de la long'itud de los Elitros; 
robustas: l.'^'' artejo oblong-o, mis gTueso hacia la extremidad; 
2.° subnodiforme, tan larg-o como la mitad del 1.°; 3." y sig-uien- 



(151) Uhagon. — malaqijidos de kspana. as 

tes hasta el 9.° inclusive subtriang-ulares; 10.° lig-erameiite mas 
cilindrico; 11." fusiforme, muy poco m^s larg-o que el anterior 
y terminado en piinta; neg-ras, con el l.^'artejoamarillento en 
el j'lpice por debajo v Iop dos sig-uientes inferiormente del 
misrao color. 

Prot6rax rojo amarillento, lig-eramente brillante, con una 
faja neg-ra longitudinal en el medio que ocupa pr6ximamente 
el tercio de su anchura; transverso; una tercera parte mis 
ancho que larg^o; moderadamente convexo; anchamente redon- 
deado en el borde anterior; redondeado tambien en todos sus 
ang'ulos, en los lados y en la base; esta provista de un fino 
reborde; los ang-ulos posteriores levantados, pero en corta ex- 
tension y en g-eneral un poco mas claros que el resto de los 
bordes laterales. 

Escudete negTO, un poco transverso, subtruncado posterior- 
mente. 

Elitros mates, de color neg-ro lig-eramente azulado 6 de piza- 
rra, anchamente manchados de amarillo en la extremidad; 
lig-eramente mis anchos en la base que el protorax en su 
mayor anchura: dos veces y media pr6ximamente tan larg-os 
como este ; poco convexos; mis 6 menos deprimidos a lo larg-o 
de la sutura detras del escudete; hiimeros redondeados pero 
lig-eramente salientes; lados paralelos en toda 6 casi toda su 
extensi6n ; pleg-ados al traves cada uno en la extremidad , con 
el borde apical un poco saliente y provistos entre este borde y 
el plieg-ue, junto k la sutura, de un ap6ndice neg-ro en forma 
de orejuela concava, erg-uida, subtruncada exteriormente, 
ang-ulosa en la parte superior y llevando en dicho ing-ulo 
varias cerdillas mis 6 menos ag-lutinadas. Puntuaci6n in- 
apreciable, de aspecto subrug-oso. 

Patas larg-as, bastante delg-adas, completamente neg-ras. 

9 Antenas alg-o mis cortas y menos robustas. Elitros rela- 
tivamente mis larg-os, menos paralelos y mis ensancliados 
hacia atris; sencillos en la extremidad. 

Long-. 2 i 3 mm. 

Lanjaron, Granada (Martinet y Saez!), 1 (/ y 4 g en todo 
ig-uales i los ejemplares de diferentes puntos de Arg-elia de 
mi colecci6n. 

Se disting-ue ficilmente por su aspecto mate, sus antenas 
relativamente cortas y sus elitros sin pelos larg-os y erg-uidos. 



24 ANALES DE HISTORIA NATURAL. (152) 

4. Axinotarsus tristis Perris. 

Malachius tristis Perris, Ann. Soc. ent. France, p. 287. 
L'Abeille, xii, p. 7. 

(f Oblong-o, brillante, con pubescencia blanquecina, muy 
fina, corta y bastante densa y pelos neg-ros, bastante abun- 
dantes, larg-os y erg-uidos. 

Cabeza, con inclusion de los ojos, muy lig-eramente mA^s 
ancha que el protorax; neg-ra, amarillo testacea debajo de los 
ojos desde la inserci6n de las antenas. Frente por delante con 
dos impresiones longitudinales, una a cada lado, bastante 
marcadas. Eplstomp. amarillo testaceo. Labro del mismo color, 
obscuro hacia la base. Mandlbulas y palpos neg-ruzcos 6 neg-ro 
parduzcos. Antenas relativamente cortas alcanzando, dirig-idas 
hacia atrj'is, al primer tercio proximamente de la long-itud de 
los elitros; bastante robustas: l.«'' artejo oblong-o, m^s g:rueso 
hacia la extremidad; 2.° subnodiforme, tan larg-o pr6ximamente 
como la mitad del 1.°; 3.° y 4." obc6nicos, tan larg-os cada cual 
como el 1." y casi ig-uales entre si; los sig'uientes hasta el 10." 
inclusive cada vez mas paralelos ; el ultimo fusiforme, apenas 
m^s larg'o que el anterior y terminado en punta; negruzcas 6 
neg-ras con la parte inferior del apice del 1.-'' artejo y los dos 
siguientes por debajo 6 casi en totalidad amarillento rojizos. 

Prot6rax negTO, brillante, con los bordes laterales estreclia- 
mente rojizo amarillentos en su primera mitad y en g-eneral 
mas blanquecinos en la segunda, corri^ndose este color por 
toda la base; la parte mi'is estrecha de los bordes est4 ii la altu- 
ra del medio por la mayor extensi6n alii del color negro del 
■disco; a veces el color neg-ro invade el protorax, dejando tan 
s61o amarillos los j^ng-ulos posteriores y un filete a lo largo de 
los bordes. Diclio segmento es transverso, un tercio proxima- 
mente mas ancho que largo; moderadamente convexo; ancha- 
mente redondeado en el borde anterior; redondeado tambi^n 
en todos sus ^ngulos, casi recto en la parte media de los lados; 
la base con un fino reborde y casi recta en su parte media; los 
dngulos posteriores levantados en bastante extension. 

Escudete negro, transverso, subredondeado posteriormente. 

Elitros negro met^licos; manchados de amarillo en la extre- 
midad; apenas 6 muy poco m^s anchos en la base que el pro- 
t6rax en su mayor anchura; tres veces proximamente tan lar- 
gos como 6ste; poco convexos; ligeramente deprimidos k lo 



(153) Uhagon.— MALAQUIDOS DE ESPANA. 25 

larg'O de la sutura detrds del escudete: humeros redondeados 
poro uri poco salientes; lados casi paralelos, apenas 6 muy lig-e- 
ramente ensanchados hacia el ultimo tercio: pleg-ados al trav6s 
cada uno en la extremidad con la parte superior del plieg'ue 
formando uu 16bulo unas veces redondeado yotras como esco- 
tado. y el borde apical levantado y negruzco; enciraa de este 
borde y del lado de la sutura hay un apendice, tambien ne- 
gruzco, a modo de orejuela mas 6 menos erg-uida, y debajo del 
plieg'ue otro pequeiio apendice espiuiforme, constituido por 
una 6 mas cerdillas obscuras. Puntuacion muy fina y densa, 
pero apreciable, aunque con alg-una dificultad, en casi toda la 
extensi6n del elitro. 

Patas bastantes larg-as y delg-adas, neg-ras; los tarsos ante- 
riores un poco amarillentos y tambien alg-unas veces, aunque 
en menor gTado, los intermedios. 

Q Antenas muy poco mas cortas. Lados amarillentos del 
proturax, a veces un poco m^s anchos y peor limitados, exten- 
diendose mas 6 menos dicho tinte por el borde anterior. Eli- 
tros un poco mas ensanchados hacia atras; sencillos en el ^pi- 
<'e. Tibias y tarsos anteriores ^ intermedios parduzcos. 

Long'. 2 V2 ^ 3 mm. 

Escorial, Navafria (Martinez y Saez! 2 cf)', La Granja! (2 9); 
Pinares de Balsain (Bolivar! c/2); Galera, La Sag-ra, Granada 
(Martinez Escalera! -y Q). 

El cf del Escorial parece tipico. En el de Navafria el color 
rojizo amarillento de los lados del protorax se extiende m^s y 
de una manera mas vag-a hacia los ang-ulos y a lo largo de la 
base, sin tomar hacia atrtis el tono blanquecino de que antes 
se ha hecho mencion. Lo propio sucede con un cf recog-ido en 
Balsain por el Sr. Bolivar, quien ha encontrado la especie sobre 
una retama (Sarothamnus vulgaris Wimm.) en dicha loca- 
lidad. 

No he citado k los Sres. Peyron y Abeille de Perrin entre los 
autores que se han ocupado de esta especie , porque ni uno ni 
otro en sns Monog-rafias me parecen haberse hecho bien carg-o 
de ella. Perris ha descrito la 9 tan solo y la descripci6n del cf' 
la ha establecido el Sr. Peyron sobre un ejemplar arg"elino que, 
a mi entender, pertenece a una especie distinta y m^s proxima 
del A. indicarius Fab., seg*un lo indican la longitud y colora- 
ci6n de las antenas y la termiuaci6n de los 6litros. El Sr. Abeille 



26 ANALES DE HISTORIA NATURAL. (154) 

de Perrin, influido sin duda por su antecesor, sig-ue su ejem" 
plo y hace mencion adem^s de un A. risor, tambi^n arg-elino, 
con los lados del proturax anchamente rojos, y que considera 
ser una variedad del A. tristis Perris, pero mAs tarde (Ann. 
Soc. ent. France, 1896, Bull. p. 391), en vista de mis observa- 
ciones y de ejemplares por mi remitidos, ha modificado su pri- 
mera opini6n, estableciendo los caracteres verdaderos de esta 
especie. 

Se diferencia de la anterior por tener los bordes laterales 
rojizos del protorax estrechos y ademas estrechados hacia el 
medio del seg-raento, y por sus elitros brillantes y provistos de 
pelos neg-ros, largos y erguidos. 

5. Axitiotarsus marginalis Castelnau. 

Malac/ims marginalis Cast., Hist. nat. des anim. art. 
1840, I, p. 279.— Kiist. Kiif. Eur., ix, p. 39.— Er., En- 
tomog'. ,1, p. 84.— Redtenb., Faun. Austr. 2." ed.,. 
p. 537. 
Axinotarsns marginalis Kiesw., Nat. Deut , iv, p. 594. — 
Seidl., Faun. Bait. 2.^ ed., p. 484.— Rey, Vesiculif., 
p. 123. — Peyron, Etude sur les Malach., p. 133. — 
Abeille, Malach., p. 219. 
Var. infuscatus Abeille, Malach., 220. 
cf Oblongo, brillante, con pubescencia blanquecina, muy 
lina, muy corta, fugaz y pelos negros, poco abundante^, lar- 
gos y erguidos. 

Cabeza, con inclusi6n de los ojos, un poco mas ancha que el 
protorax, negra 6 negro azulada 6 bronceada, amarillenta 
debajo de los ojos desde la insercion de las antenas. Frente 
ligeramente deprimida h cada lado en su parte anterior, y en 
general, con un surco longitudinal mds 6 menos marcado en 
el medio del v^rtice. Epistoma amarillo test^ceo. Labro ama- 
rillento. generalraente obscuro en la base. Mandibulas rojizo 
obscuras, negruzcas en la base y en la extremidad. Palpos 
negruzcos con la extremidad de cada artejo algo amarillenta, 
otras veces ama'rillentos mAs 6 menos obscuros con el ultimo 
artejo negruzco. Antenas bastante largas, alcanzando, dirigidas 
hacia atras, a la mitad pr6ximamente de la lougitud de los eli- 
tros; moderadamente robustas: 1.^'" artejo oblongo, m^s grueso 
hacia la extremidad; 2." subnodiforme, tan largo pr6xima- 



(155) Uhagon. — malaqijidos dk espana. 27 

mente como la mitad del 1.°; 3." obloiig-o c6nico, el doble del 
anterior; 4." de forma identica, casi ig'ual 6 muy lig'eramente 
mt\s corto que el 3.°; los demns liasta el 10.° inclusive cada vez 
mas paralelos; el ultimo subfusiforme, ligeramente m^s largo 
que el anterior y terminado en punta; amarillentas, con el 
1.*^'' artejo negTO excepto en la parte inferior del apice y los 
siguientes mas 6 menos manchados de obscuro por encima, 6 
completamente amarillentos; el ultimo casi siempre obscuro 
en la extremidad. 

Prot6rax rojo 6 rojo amarillento, brillante, con una faja me- 
dia longitudinal, negra 6 negro metalica, que ocupa cuando 
menos el tercio de su anchura; transverso; una tercera parte 
pr6ximamente mas ancho que largo; moderadamente convexo: 
anchamente redondeado en el borde anterior; redondeado 
tambien en todos sus angulos y en los lados ; casi recto en la 
parte media de la base, ^sta provista de un fino reborde; los 
angulos posteriores evidentemente levantados en bastante ex- 
tensi6n y en general un poco mas claros que el resto de los 
bordes laterales. 

Escudete negro, transverso, subredondeado posteriormente. 

Elitros bronceado verdosos 6 azulados, brillantes, con la 
extremidad anchamente manchada de amarillo 6 amarillo 
rojizo; el color metalico del fondo cortado mas 6 menos obli- 
cuamente de dentro a afuera; apenas 6 no mas anchos en la 
base que el protorax en su mayor anchura; de dos veces y 
media a tres veces tan largos como este; poco convexos; mas 
6 menos deprimidos a lo largo de la sutura detras del escudete; 
humeros redondeados pero bastante salientes; lados paralelos 
en toda 6 casi toda su extensi6n ; plegados al trav^s cada uno 
en la extremidad, con la parte superior del pliegue ligera- 
mente escotada y formando, del lado de la sutura, un angulo 
obtuso un poco saliente debajo del cual se observa una espi- 
nita negra; el borde apical un poco levantado y provisto en el 
Angulo sutural, que en general es obscuro, de un apendice 
negro 6 negruzco en forma de orejuela irregular, m6s 6 menos 
erguida, algunas veces plegada en dos y otras sencillamente 
concava. Puntuaci6n muy fina y muy densa, generalmente 
subrugosa y poco apreciable. 

Patas largas y delgadas, negras 6 negn'o metalicas, con las 
tibias anteriores 6 intermedias amarillentas, excepto en la 



28 ANALliS DK HISTOKIA NATURAL. (156) 

fcase, asi como lo.s tarsos correspondientes, si bien 6.stos son 
Dbscuros en la extremidad, 

9 Antenas mka cortas, menos robustas y en general m^.s 
obscuras, alcanzando h lo sumo al primer tercio de la long-itud 
<le los 61itros; los artejos 7." al 10.**, dos veces pr6ximamente 
tan largos como anchos. Elitros menos paralelos, m^s ensan- 
chados hacia atr^s y sencilios en el apice con la mancha api- 
cal de color amarillo anaranjado 6 rojizo. Tibias y tarsos ante- 
riores (^ intermedios tambi^n con frecuencia m^s obscuros. 

Long. 2 a 3 mm. 

MadridI (Perez Areas!; Lauffer!); Aranjuez! (P6rez Areas!; 
Martinez y SaezI); Escorial, Pefia de Francia (P6rez Areas!); 
Badajoz!, Olivenzal, La Palma (Martinez y Saez!); Villavicio.sa 
de Od6n, Alcaic de Henares, Monasterio de Piedra, Zumaya, 
Bacares (Martinez Escalera!); Arganda (Lauffer!); Zumarraga!, 
Bilbao!, Caralps (Antiga!); Almod^var del Campo, Pastrana 
<Paz!, col. Perez Areas); Las Hurdes (Sanz de Diego!;; Sierra 
Nevada (col. Rosenhauerj. 

Tambi^n en Oranja! (Portugal). 

La variedad infuscaius Ab. se distingue jjor tener la faja 
longitudinal negra del prot6rax muy extendida, de modo 'a 
•dejar tan s61o amarillos los bordes del segmento. A esta varie- 
dad mo parecen pertenecer dos de los tres ejemplares 9 ^e la 
colecci6n Rosenhauer que me ban sido comunicados por el 
Sr. Obertbiir. El otro es un marginalis normal. 

Distinta del A. trisda Perris por el color general m^s ver- 
doso 6 azulado de los 61itros, los lados del prot6rax rojo ama- 
rillentos en mayor extension, i)or sus antenas con mayor nu- 
inero de artejos amarillos y por el color generalmente tambi6ri 
amarillento de las tibias y tarsos anteriores 6 intermedios. 

E.stos mismos caracteres de coloraci6n de las antenas y de 
las patas separan de aquella especie la variedad A. infusca- 
ius Ab. 

6. Axinotarsus varius sp. nov. 

r/ OhloiKjiiH, cija/neo rAridis, nilidus , snhliliter griseo pu- 
bescens, nigra pilosellus. Caput infra oculos Ham maculalum. 
Antennce medio elylrorwin pawlo siiperantes: arliculo i." nigro, 
apice in/erne flavo, 2." flavo, supra obscure maculato, 'J." et 4.* 
flams, Iribus sequentihiis flavis sed supra obscure maculatis, qua- 



(157) Uhagon. — mai,aqi;id<>s ok i:siv\na. 20 

tuor uUimis obsciiris. Prothorax hei'ikr /ra/isversiis, rufus, cifttr 
longiliidlnaVi (pque lata nigra vel medio plus minusvc dUatala 
ornatus. Elytra subparallela , macula fiava terminali antice 
emarginata: singuli ad apicem transverse pUcata, lobo subtrian- 
gidari obtnso vel subrotundato formantia; angulo apicali auri- 
cula erecta laciniata instructo. Pedes nigri. Tibim antic<p l(p,uter 
fiiscescentes. Tarsi infuscati. 

Q Antenntp breviores, medio ehjtrorum subnttingentes, obscu- 
riores; articulis i*.°-/.° supra nigro maculatis. Elytra minus pa- 
rallela, apicem versus magis ampliata; inacnla apicali antice 
hand vel I (niter emarginata; apice intcgra. 

cf Ab marj^inale Cast, et piilicario Fab. clytris macula flaxa 
antice distinctc emarginata, nee non apice diverse modo con/'or- 
?natis, dxlfert. 

Q Ab niar<^"inale Cast, antennis longioribus , articulis 7. "-JO." 
elongatioribus: ab piilicai-io Fab. iintennis brcrioribus, articulis 
T.^-JO." minus elongatis; ab ambobus elytrorum macula apicale 
colore stramineo distincta. 

(/ Oblong-o, brillantc;, con pubesccncia inuy fiiia, blanqiie- 
cina, inuy corta, fug-az y pelos negros, poco abundantes, lar- 
gos y erguidos. 

Cabeza, con inclnsion de los ojos, apcnas o no mas ancha 
que el proturax, negro azulada, aniarilla debajo de los ojos y 
en la inserci6n de las anlenas. Frente en general bastante 
fuertemente deprimida k cada lado en sentido longitudinal en 
su parte anterior, las dos impresiones ;'i nienudo reunidas por 
detrj'is circunscribiendo asi un espacio mi\s 6 menos cordi for- 
me; con vestig'ios de un surco longitudinal en el medio del 
v^rtice. Epistoma amarillo testaceo. Labro amarillento, obs- 
curo en la base. Mandibulas negruzcas, rojizas hacia la extre- 
midad. Palpos neg-ruzcos con la extremidad de los artejos 
amarillenta, excepto el ultimo (jue os totalmcnto obsc'uro. An- 
tenas bastante largas, alcanzando, dirigidas hacia atrAs, cerca 
de los dos tercios de la longitud de los 61itros; bastante robus- 
tas: l.*"" artejo oblongo, mi^s grueso hacia la extremidad; 
2.°obc6nico, tan largo proximamente como la mitad del 1."; 
3." subtriangular, casi el doble del anterior; 4." de la forma y 
de las proporciones del 3.°; los denu'is, hasta el 10." inclusive, 
cada vcz mas paralelos; el ultimo fu.^iforme, ligcramente mj'is 
largo que el anterior y terminadoen punta; el 1/'' artejo negro 



m ANALK.S in-. HISTOIUA NATURAL. (158) 

6 neg-ruzco, amarillo en la parte inferior de su extremidad; el 
2." amnrillo, con una mancha obscura por encima; el 3." total- 
mente amarillo, asi como el 4.", si bien 6st6 tiende k veces k 
obscurecerse lig-eramente por encima en el kpice; los tres 
sig-uientes tambien amarillos, pero obscuros por encima cada 
vez en mayor extension ; los cuatro ultimos en g-eneral total- 
mente obscuros. 

Protorax rojo anaranjado 6 amarillento, brillante, con una 
faja media long-itudinal que hacia el medio, 6 inmediatamente 
despu6s, se dilata a cada lado en forma mas 6 menos ang-ulosa, 
aunque sin lleg'ar al margen lateral; k veces, sin embarg*o, no 
existe tal dilatacion y los bordes de la faja son rectos 6 casi 
rectos; transverse; un tercio proxiraamente m^s ancbo que 
larg'O; moderadamente convexo; anchamente redondeado en el 
borde anterior; redondeado tambien en todos sus ang'ulos y en 
los lados; recto 6 casi recto en la parte media de la base; 6sta 
provista de un fino reborde; los^ngulos posteriores levantados 
en bastante extension y de color un poco m^s claro que el 
resto de los bordes. 

Escudete negro 6 negro azulado, transverso, subredondeado 
posteriormente. 

Elitros azulados 6 azulado verdosos; bastante brillantes; con 
la extremidad de cada uno anchamente manchada de amari- 
llo: el color azulado del fondo no esta sin embargo cortado por 
detras en linea recta ni oblicua, sino que avanza en forma de 
ang'ulo sobre la mauclia amarilla, de tal suerte que ^staresulta 
por delante evidentemente escotada, subiendo alg'O mns hacia 
la sutura que hacia el borde lateral; apenas 6 muy poco mas 
anchos en la base que el protorax en su mayor anchura; poco 
m^s de dos veces tan largos como este; poco convexos; nic'is 6 
menos deprimidos a lo largo de la sutura detras del escudete; 
hiimeros redondeados pero bastante salientes; lados paralelos 
6 casi paralelos; plegados al trav6s cada uno en la extremidad, 
con la parte superior del pliegue formando un lobulo subtri- 
angular mas 6 menos obtusamente redondeado y el borde 
apical doblado hacia arriba, constituyendo una k modo de 
orejuela que, al microscopio, parece, en la mayor parte de los 
casos, formada por dos laminillas verticales, siendo el borde 
superior de la externa estrechamento neg*ro; encima de este 
borde hay un apendice laciniforme negruzco, mas ancho en la 



'(159) Uhagon.— vMALAQUIDOS DE ESPANA. 31 

base, sinuoso, arqueado y con frecuencia doblado en forma de 
gancho; en la base de diclio ap6ndice se observa una cerdilla 
tambi6n neg-ruzca dirig-ida bacia adentro. Puntuacion in- 
apreciable, de aspecto finamente subrug"oso. 

Patas larg-as y delg*adas, negras 6 negro met^vlicas; las tibias 
anteriores con un lig'ero tinte parduzco; las articulaciones 
femoro tibiales muy estrecbamente amarillentas; los tarsos 
anteriores de color amarillento, excepto la extremidad de la 
prolong-aci(')n del 2." artejo y el artejo terminal que es obscuro 
en el apice; los intermedios y posteriores de coloracion ana- 
log'a pero mas obscuros. 

Q Antenas mas cortas, alcanzando, dirig-idas bacia atr^s k 
€erca de la mitad de la long-itud de los 61itros; con mayor nii- 
mero de artejos obscuros y el 3," y 4." tambi^n manchados de 
•obscuro por encima; los artejos del 7.° al 10." dos veces y me- 
dia pr6ximamente tan larg-os como anchos. Elitros menos 
paralelos y mas ensancliados bacia atras, en general de color 
nvks verdoso, con la mancba de la extremidad apenas 6 no 
escotada anteriormente y de color amarillo de paja; sencillos 
■en el apice. 

Long-. 2>i a 3 mm. 

Quero (provincia de Toledo). Cuatro Q encontradas por el 
Sr. Martinez de la Escalera. D. jorg-e Lauffer ha recog'ido ulte- 
riormeute varios ejemplares de ambos sexos en la mismaloca- 
lidad, en Mayo, sobre una especie de junco, en sitios impreg"- 
nados de salitre. Dicbo senor me ba comunicado tambi^n 
un cf como procedente de las cercanias de Avila. 

Los cT" se separan de los del A . marginaUs Cast, por la forma 
del plieg'ue de la extremidad de los elitros y por tener la man- 
cba amarilla apical evidentemente escotada por delante. Los 
ap6ndices laciniformes del apice son ademas distintos. 

Haciendocaso omiso del dibujo del prot6rax, poco utilizable 
en razon a su variabilidad, las 9 se diferencian por sus antenas 
m&s larg-as que en las de aquella especie, siendo tambi^n m&s 
larg-os los artejos intermedios, por el color amarillo de paja de 
la mancba apical de los Elitros y por las tibias anteriores e 
intermedias m^s obscuras. 

7. Axinotarsus pulicarius Fabricius. 

Ma^acMuspulicarinsYab., Gen. Ins. 1877, p. 234.— Idem, 



32 ANALES DE HISTORIA NATURAL. (160> 

Syst. EL, I, p. 308.-Oliv., Ent., ii, 27, p. 8, lam. 1. 

f. V, a-b. — Panz., Faun. Germ., x, p. 4.— Gyll. Ins. 

Suec, I, p. 361.— Schonh., Syn. Ins., ii, p. 81.— Er.. 

Entomog"., i, p. 84.— Redtenb., Faun. Austr. 2." ed... 

p. 537.— Kiist. Kaf. Eur., viii, p. 60. 
Axinotarsiis puUcarius Kiesw., Nat. Deut., iv, p. 593. — 

Rey, Vesiculif., p. 120.— Seidl., Faun. Bait. 2.'' ed., 

p. 484. — Peyron, Etude sur les Malach., p. 131. — 

Abeille, Malach., p. 217. 
c/" Oblong-o, brillante, con pubescencia blanquecina, muy 
tina, muy corta, fug'az y pelos negros, poco abundantes, lar- 
g-os y erg-uidos. 

Cabeza, con inclusi6n de los ojos, de la anchura del prot6rax; 
negra, amarilla debajo de los ojos, desde la inserci6n de las 
antenas. Frente mas 6 menos depriniida long-itudinalmente k 
cada lado en su parte anterior, formando a veces ambas impre- 
siones una a modo de fosita subtriang-ular. Epistoma amarillo 
testaceo. Labro del mismo color, h veces mas obscuro en la 
base. Mandibulas neg-ruzcas, rojizas h.acla la extremidad. Pal- 
pos amarillentos con el ultimo artejo obscuro. Antenas bastan- 
te largas, alcanzando, dirig-idas hacia atris, k los dos tercios, 
cuando menos, de la longitud de los61itros; bastante robustas: 
1."' artejo oblong-o, mas gTueso hacia la extremidad; 2.° sub- 
nodiforme, tan larg'o como la mitad del 1.°; 3.° y 4." oblong-o 
conicos, cada cual el doble mas larg-o que el anterior y casi 
ig-uales entre si; los sig-uientes, hasta el 10.° inclusive, cada 
vez m^s paralelos; el ultimo cilindrico fusiforme, apenas 6 no 
m^s larg-o que el anterior y terminado en punta; amarillas, 
con los cuatro primeros artejos manchados de obscuro por en- 
cima, asi como tambi6n el extreme superior de los sig-uientes 
y el apice del ultimo. 

Prot6rax rojo 6 amarillento, bastante brillante, con una faja 
media longitudinal neg-ra que ocupa, en g-eneral, cuando me- 
nos el tercio de su anchura; transverse; una tercera parte pr6- 
ximamente mas ancho que larg-o; raoderadamente convexo; 
anchamente redondeado en el borde anterior; redondeado tam- 
bi6n en todos sus angulos y en los lados; recto 6 casi recto en 
la parte media de la base; ^staprovista de un finoreborde; los 
ilng-ulos posteriores levantados en bastante extension y de co- 
lor un poco m&s claro que el resto de los hordes laterales. 



(161) Uhagon.— MALAQUIDOS DE ESPANA. 38 

Escudete ne^-ro, transverso, subtruncado posteriormente. 

Elitros bronceado verdosos, alg-unas veces alg-o azulados, 
brillantes, con la extremidad anchamente manchada de ama- 
rillo 6 de amarillo anaranjado; el color metMico del fondo cor- 
tado oblicuaraente por detras de dentro a afuera; apenas 6 
muy poco mas anchos en la base que el protorax en su mayor 
anchura; tres veces proximamente tan larg-os como 6ste; poco 
convexos; mas 6 menos deprimidos k lo larg-o de la sutura de- 
tras del escudete; hiimeros redondeados pero bastante salien- 
tes; lados paralelos; pleg-ados cada uno oblicuamente en la 
extremidad. constituyendo en su conjunto ambos plieg'ues un 
^ng'ulo entrante m^s 6 menos obtuso; el borde apical forma 
del lado de la sutura un pequeno 16bulo subredondeado sobre 
el cual hay una especie de orejuela negra 6 negruzca casi 6, 
modo de espAtula erg-uida, redondeada hacia afuera y provista 
en su extremidad superior de un ap6ndice formado por varias 
cerdillas ag-lutinadas; debajo del plieg'ue, junto k la sutura, se 
observa otro pequeno ap^ndice neg-ro, tambi6n erg'uido y seti- 
forme. Puntuacion muy fina y muy densa, en g-eneral aprecia- 
ble, aunque de aspecto subrugoso. 

Patas larg-as y delg-adas, neg-ras 6 neg-ro met^licas; los tar- 
sos anteriores amarillentos con el ultimo artejo en g*eneral obs- 
curo en el apice; los intermedios amarillentos, pero g-eneral- 
mente manchados de obscuro en la extremidad de cada artejo; 
los posteriores neg-ro parduzcos 6 neg-ros. 

9 Antenas mas cortas, alcanzando a la mitad de la long-i- 
tud de los 61itros; en g-eneral con los 5, 6 6 7 primeros artejos 
amarillentos por debajo; con menos frecuencia todos los arte- 
jos son amarillentos, mas 6 menos manchados de obscuro por 
encima en la extremidad; los artejos 7." al 10." tres veces tan lar- 
g-os como anchos. Elitros menos paralelos y mas ensanchados 
hacia atras, con la mancha apical de color amarillo anaranja- 
do 6 rojizo; sencillos en el apice. Tarsos ih^s obscuros. 

Long-. 2 V2 a 3 Va nim. 

Madrid! (Perez Areas!, Martinez y Saez!, Lauffer!); Escorial! 
(P^rez Areas!, Martinez y Saez!); Navacerrada!, La Granjal, 
Aranjuez (Perez Areas!, Martinez y Saez!); Alcaic de Henares 
(P6rez Areas!); Villaviciosa de Od6n, Monasterio de Piedra, Ti- 
jola, La Sag-ra, Castril (Martinez Escalera!); Arg-anda (Lauf- 
fer!); Quero (Bolivar!, Martinez Escalera!); Avila (Silvela!); Pie- 

ANALKS DE HIST. NAT. —XXX. 3 



•Si ANALl'.S 1>K HISTORIA NATURAL. (162) 

drahita!, Salamanca (R. de llhag-on!); Ciudad Rodrig-o (P. C. de 
Uhag-on!); Alberca de Salamanca (Perez Areas!); Pastrana 
(Paz!); Sierra de Gredosl, Olivenza!, Granada, Lanjaron (Mar- 
tinez y S;\ez!); Alsasua!, Zumaya (Martinez Escalera!); Cervera 
de Pisuerg-al, Carracedo!, Las Hurdes, Monsag-ro (Sanz de Dle- 
g-o!); Puig'cerda (Cuni!); Sierra Nevada (Cul. Rosenhauer). 

Tambi^n en Portugal: Granja!, Coimbra (Paulino!, Col. P6- 
rez Areas); Cea, Brag-a, Guarda, Cintra (Von Heyden!), 

Un c' (^6 Cervera de Pisuerga, por mi recogido. tiene las 
antenas obscuras con el l.'^'" artejoamarillento en la parte infe- 
rior del ^pice y solo los 6 sig-uientes amarillentos por debajo; 
ademas la faja.long-itudinal negn-a del prot6rax ofrece una dila- 
taci6n a cada lado hacia el medio, pero sin Ueg'ar a los bordes 
y los tarsos son mas obscuros. Esto no obstante, laterminacion 
de los 61itros y todos sus demi'is caracteres son id6nticos h los 
de los cT normales que, mezcladoscon el ejemplar en cuestion, 
he encontrado en dicha localidad. Creo, pues, que se trata de 
una variedad del mismo valor relativo que el que puede darse 
al A. infuscatiis Ab., con respecto al A . mftrginalis. 

Los cr" se disting-uen bien de los del A. varhis milii, por el 
pliegue apical de los ^litros marcadamente oblicuo de dentro 
h afuera y por la mancha de la extremidad no escotada, sino 
cortada por delante en el mismo sentido. Las antenas son tam- 
bi6n notablemente m.is larg-as que en aqueHa especie. 

La separaci^n de las Q ofrece muclia mayor dificultad, pues 
la diferencia en la long"itud de las antenas y e-n la proporcion de 
sus artejos intermedios es poco sensible y precisa tener ejem- 
plares de ambas especies k la vista para su comparaci6n. 
Observo, sin embarg-o, que en la mayoria de las 9 del A.]mH- 
carhis Fab., todos, 6 casi todos los artejos son mas 6 menos 
rojizos por debajo, siendo raros los ejemplares que tienen los 
cuatro 6 cinco liltimos artejos completamente obscuros, mien- 
tras que en las del A. varhis milii, esto ultimo es lo que, al 
parecer, siempre ocnrre. Los elitros de las del A. lyulica- 
Hus Fab., son menos pubescentes, con la mancha apical de 
color amarillo anaranjado 6 rojizoy alg-o inas reducida. En ge- 
neral tambi6n el tamano es un poco mayor. 

8. Axinotarsus tristiculus Kraatz. 

Axinotarsns tristiculus Kr. , Berl. Zeit., i86G, p. 267, 



(1C3) Uhagon. — malaquidos de espana. S5 

— L'Abeille, xii, p. 10. — Abeille, Malacli., p. 222. 
Axinotarsus dreTicornis var. Peyron, Etude sur les Ma- 
lach., p. 134. ' 

c/ Oblong'O, muy poco brillante, con pubescencia blanque- 
cina, muy coi'ta, muy fiiia, bastante densay pelos neg'rospoco 
abundantes, larg-os y erg-uidos. 

Cabeza, con inclusion de los ojos, un poco mas anclia que el 
prot6rax, neg'ra, amarillenta debajo de los ojos desde la inser- 
cion de las antenas. Frente bastante depriraida a cada lado en 
sentido longitudinal, reunit^ndose por detras ambas impresio- 
nes y ademas con un surco fino, tambit^n long-itudinal, en el 
medio del vertice. Epistoma amarillo blanquecino. Labro par- 
duzco. Mandibulas negTuzcas, rojizas hacia la extremidad. 
Palpos negro parduzcos. 

Antenas bastante larg^as, alcanzando, dirigidas hacia atras, 
cuando menos a la mitad de la longitud de los elitros; robus- 
tas: 1.^'' artejo oblongo, mc\s grueso hacia la extremidad; 
2." subnodiforme, tan larg'O como la mitad del 1."; 3." y 4.° 
oblongo conicos, cerca del doble mas largos que el 2." y casi 
iguales entre si; los sig-uientes, hasta el 10." inclusive, cada 
vez mas paralelos; el ultimo fusiforme, una cuarta parte pr6xi- 
mamente mas largo que el anterior y termiuado en punta; 
parduzcas; el 1.^'" artejo amarillento en la parte inferior del 
^pice y los tres sig'uientes tambi^n amarillentos por debajo.' 

Protorax neg*ro bronceado; poco brillante; con solo la parte 
levantada de los angulos posteriores amarilla; transverso; una 
tercera parte proximamente mas ancho que largo; moderada- 
mente convexo; anchamente redondeado en el borde anterior; 
redondeado tambien en todos sus ang-ulos y en los lados; casi 
recto en la parte media de la base; esta provista de un fino re- 
borde, con los ang-ulos posteriores levantados pero en corta 
extensi6n. 

Escudete negro, transverso, subredondeado posteriormente. 

Elitros negTO verdosos, lig-eramente metj\licos; anchamente 
■manchados de amarilb en la extremidad; lig-eramente m^s an- 
chos en la base que el protorax en su mayor anchura; cerca de 
tres voces tan larg-os como este; moderadamente couvexos; un 
poco deprimidos a lo largo de la sutura detrjis del escudete; 
humeros redondeados pero un poco salientes; lados paralelos; 
pleg-ados cada uno en forma oblicua y ^ la vez curviliri.ea en 



36 AKALES DE HISTOIHA NATURAL. (164) 

la extremidad, constituyendo en su conjunto ambos plieg-ues 
un ^ngulo entrante agudo con los lados curves; el borde api- 
cal es un poco saliente, redondeado y negruzco en su extreme, 
y llevji, del lado de la sutura, un apendice tambi^n neg-ruzco 
en forma de orejuela erg-uida, redondeada exteriormente y 
provista en su lado interne de una especie de penacho de va- 
rias cerdillas ag'lutinadas, dirigido hacia arriba. Puntuaci6n 
muy fina y densa, poco apreciable y de aspecto subrug-oso. 

Patas largfas, bastante delg-adas; negras; con los tarsos, sobre 
tode los anteriores, lig-eramente mas claros. 

Q Desconocida. 

Long". 2 \/2 ram. 

El Sr. Abeille de Perrin ha tenide la amabilidad de comuni- 
carme el cr^ tipico, iinico liasta ahora conocido de esta especie, 
el cual fue encontrado por el Sr. Kraatz en Sierra Nevada. 

Se separa facilmente del r/ del A. pulicarius Fab., aparte de 
otres caracteres, por la coloraci6n del prot6rax y la termina- 
ci6n de los 61itros. El A. brevicoruis Kr., con la que alg-unos 
autores la ban querido reunir, es una especie cempletamente 
distinta, seg'un lo ha demostrado ya el Sr. Abeille de Perrin y 
seg"iin tambien podra verse por el cuadro y la descripci^n 
correspondiente. 



Gen. Malachius Fabricius. Syst., Ent., 1775, p. 207. 

Cuerpo en g-eneral obleng-e, m4s 6 menos alarg-ado. 

Cabeza inclinada, transversa. Frente m^s 6 menos deprimi- 
da, k veces con un surco transverse debajo de las antenas, 
otras tuberculosa. Epistoma y labre mas 6 menos transversos, 
k veces alg-o variables en su forma , pero en g-eneral bien des- 
arrollades y muy visibles. Mandibulas con des dientes en su 
extremidad. Palpos maxilares filiformes, su 3.^'" artejo m^s 
corto que el 2." y que el 4.°, 6ste mas 6 menos ag-uzado, pero 
ligreramente truncado en su extreme. Palpos labiales con el 
Ultimo artejo tambien ag'uzade y lig-eramente truncado en el 
^pice. Antenas larg*as 6 bastante larg-as en g-eneral, alcanzando 
k veces, dirigidas hacia atras, k mks de la extremidad de los 
^litres, de forma muy variable, filiformes, dentadas, pectina- 
das y aun ramiformes, con sus primeres artejos k veces dis- 



(165) Uhagon. — malaquidos de espana. 37 

formes en los (/; insertas eii la parte anterior de la frente, 
entre los ojos, antes 6 k lo sumo sobre una linea ideal tan- 
g-ente al borde anterior de 6stos. 

Prot6rax en g-eneral transverso, no m^s estrecho hacia atr^s, 
k veces (subg-en. Cyrtosus) tan larg-o como anclio u oblong-o y 
m^s 6 menos estrechado hacia la base; sus ^ng-ulos todos redon- 
deados y los posteriores en g-eneral mjis 6 menos levantados; 
la base subtriincada y a veces (subgen. Cyrtosus) prolongada 
sobre la base de los 61itros. 

Escudete transverso, subtruncado 6 subredondeado poste- 
riormente. 

Elitros oblong"OS li oblong-o ovales, paralelos 6 casi paralelos; 
en general con vestidura doble 6 sea pubescencia blanque- 
cina, corta, fina y tendida y pelos neg-ros, larg-os y erguidos, 
siendo 6stos blancos s61o por excepci6n; de color variable, 
rojos mancliados de verde obscuro 6 azul metalico 6 verdes, 
azulados 6 bronceados, adornados con una mancha apical 
rojiza 6 amarilla 6 sin esta mancha; su extreraidad mas 6 me- 
nos plegada y con apendices diversos en ciertos cf, 6 sencilla 
en ambos sexos; en g-eneral con alas inferiores, si bien alg-u- 
nas veces 6stas se atrofian 6 faltan por completo. 

Patas larg-as y delg-adas en g-eneral, con las tibias posterio- 
res m-as 6 menos encorvadas hacia adentro. Tarsos sencillos. 
Unas apenas m^s larg-as que su correspondiente membrana. 

Forraan los Malachms el g-enero principal y tipico de la tribu 
y sus especies son las de tamaho mayor. Yiven en g-eneral 
sobre las hierbas, las flores y los arbustos. 

Los Cyrtosus Er.. que algunos autores ban separado for- 
mando con ellos un g-6nero aparte, no son en realidad, como 
el mismo Sr. Abeille de Perrin lo indica, masque una divisi6n 
artificial destinada k hacer mas facil el estudio de los Mala- 
chius reduciendo el niimero de sus especies. El unico caracter 
que los distingue est^ en la forma del prot6rax, transverso y 
no estrechado hacia la base en los Malachius, oblong-o y estre- 
chado hacia atr^s en los Cyrtosus; pero si bien esta particula- 
ridad contribuye g-randemente a diferenciar a primera vista 
los C. ovalis Cast., cyanipennis Er., meridionalis Ab. y fi^avitar- 
Ms Waltl. de las especies del g-6nero MaJachms, el C. Lethier- 
ryi Peyr. nos ofrece un prot6rax tan largo como ancho , poco 
y g-radualmente estrechado hacia atras y el- C. Bmidii Ab. nos 



88 ANALES DE HLSTORIA NATURAL. (166) 

lo presenta transverse, asi es que, dado el niimero relativa- 
mente corto de especies de que he de ocuparme, he preferido 
reunir unos y otros en nn solo genero. 

luO^ Anthoclytes Kiesw. corresponden k los Cyrtosus Er. Los 
Homogynes Ab. i\ los Cyrlosiis cuyas Q son identicas k los q-' por 
su forma, y los Oogynes Rey k aquellos cuyas Q son ventrudas 
y desprovistas de alas; ambos subg-^neros tienen el 2.° artejo 
de las antenas pequeno y normal en los dos sexos. El Sr. Abeille 
de Perrin reserva el nombre de Cyrtosiis verdaderos k las es- 
pecies cuyas Q son ventrudas y sin alas, con el 2.° artejo de 
las antenas alarg-ado, mientras que en los cf este mismo artejo 
se presenta dilatado y disforme. 



CUADRO SIN(3pT1C0 DE LOS «MALACHIUS» of. 

A. Prot6rax transverso. no estrechado hacia la base 

(Malachhis Fab.) 

B. Elitros rojos, con una mancha escutelar verde mas 6 

raenos prolongada a lo larg-o de la sutura. aeneiis L. 
BB. Elitros met^licos, verdosos, azulados 6 bronceados. 

C. Pelos larg'os y erg-uidos de color bianco. 

D. Bordes laterales del protorax estrechamente rojos 6 

amarillentos ahdomhialis Fab. 

var. limbifer Kiesw. 

DD. Ang-ulos anteriores del prot6rax tan s61o amarillentos. 

ahdominalis Fab.. 

var. Uidpus Chev. 

DDD. Angulos posteriores del prot6rax tan s61o amarillentos. 

ahdommalis Fab. 

var. ccenUeus Er. 

CC. Pelos larg-os y erg'uidos siempre neg-ros, 

E. Bordes laterales del protorax rojos 6 amarillentos, 

F. Bordes laterales del protorax estrechamente amarillen- 

tos. Extremidad de los elitros sencilla 

Oherthiiri Uhag". 

FF. Bordes laterales del prot6rax anchamente rojos. Extre- 
midad de los 61itros pleg-ada y con ap^ndices, 

margineUus 01. 

EE. Angulos anteriores del prot6rax tan s61o amarillentos. 



(i()7) Uhagon. — imalaquidos dm espana. 39 

G. Primer artejo de las antenas cilindrico, seg-undo securi- 
forme lusUmimis Er. 

GG. Primer artejo de las antenas c6nico, seg-iiudo no securi- 

forme Mpustitlahis L. 

KEE. Prot6rax completamente metdlico. 

H. Palpos obscuros 6 neg'ros. 

I. P'xtremidad de los (^litres roja 6 amarilla. 

J. Cabeza con un surco profundo y transverso debajo de 

las antenas Mpiistulalus L. 

var. immacidatus Rey. 

JJ. Cabeza sin surco debajo de las antenas. 

K. Antenas con los primeros artejos amarillos por debajo. 

Cuerpo brillante. spinipenms Germ. 

KK. Antenas completamente neg-ras. Cuerpo opaco 

spinosiis Er. 

II. Extremidad de los elitros del color g-eneral 

dimorplius Ab. 

HH. Palpos amarillos por lo menos en parte. 
L. Extremidad de los elitros del color g-eneral. 

M. Antenas ramiformes hispcmus Perris. 

MM. Antenas no ramiformes. 

N. Antenas con el ang'ulo apical inferior de los artejos 4-° 

al 7.° muy pronunciado; dichos artejos casi escotados 

por debajo. Elitros con un pequeno plieg'ue oblicuo 

bien visible en la extremidad — Barnemllei Puton. 

NN. Antenas con los artejos 4." al 7." casi obc6nicos. Elitros 

sencillos en la extremidad curticornis Kiesw. 

LL. Extremidad de los elitros roja 6 amarilla. 

N. Extremidad de los Elitros sencilla mridis Fab. 

NN. Extremidad de los Elitros pleg-ada y con apendices. 
0. Primer artejo de las antenas cuadrado 6 cilindrico. 
P. Ang'ulo sutural apical de los elitros amarillo, aucha- 

mente manchado de neg-ro. 
Q. Primer artejo de las antenas vez y media tan larg-o como 
ancho. Cabeza amarilla debajo de los ojos. elegans 01. 
QQ. Primer artejo de las antenas apenas mas larg-o que an- 
cho. Cabeza neg-ra debajo de los ojos. . . ajinis Men. 
PP. Ang'ulo sutural apical de los Elitros. rojo, estrechamente 

mancliado de neg-ro geniculatus Germ. 

00. Primer artejo de las antenas obc6nico parilis Er. 



40 ANALES DE HISTORIA NATUUAL. (168) 

AA. Prot6rax transverse, 6 tan larg-o como ancho, li oblongo; 
en los tres casos siempre m&s 6 menos estrechado ha- 

cia la base . . (Cyrlosus Er.) 

R. Seg'undo artejo de las antenas corto y delg-ado. 

S. Prot6rax met^lico con los hordes laterales estrechamen- 

te rojos Lethierryi Peyr. 

SS. Prot6rax metilico con los hordes laterales anchamente 
rojos, 6 rojo con una mancha long-itudinal negra en 

el medio ovalis Cast. 

SSS. Protorax completamente rojo ovalis Cast. 

var. armifrons Kr. 

RR. Seg'undo artejo de las antenas muy g-rueso. 
T. Prot6rax con los hordes laterales rojos. 
U. Bordes laterales del prot6rax en g-eneral anchamente 
rojos. Tercer artejo de las antenas lig-eramente mas 
corto que el seg'undo. Tihias anteriores normales. 

V. Caheza neg-ra debajo de los ojos cyani2)e7irns Er. 

VV. Caheza roja dehajo de los ojos cyanipennis Er. 

var. bifrons Ah. 

UU. Bordes laterales del protorax estrechamente rojos. Ter- 
cer artejo de las antenas un poco mc\s larg-o que el 
seg'undo. Tihias anteriores ensancliadas en su seg'unda 
mitad en forma de maza alarg-ada , meiidionalis Ah. 

TT. Protorax del color de los 61itros /liwicolUs Waltl, 

of desconocidos: Bmidi Ah., Uhayoni Ah. 

CUADRO SIN()PTICO DE LOS «MALACHIUS» Q. 

A. Protorax transverso, no estrechado liacia la base 

Malachius Fab. 

B. Elitros rojos con una mancha escutelar verde m6s 6 me- 

nos prolong-ada k lo larg'o de la sutura aeneus L. 

BB. Elitros meti'ilicos, verdosos, azulados 6 bronceados. 

C. Pelos larg-os y erg-uidos de color bianco. 

D. Bordes laterales del protorax estrechamente rojos 6 ama- 

rillentos abdominalis Fah. 

var. ImiMfer Kiesw. 

DD. Ang-ulos anteriores del prot6rax tan solo amarillentos. 

ahdominalis Fab . 

var. Uppus Chevr. 



<169) Uhagou. — malAquidos dk espana. 41 

DDD. Ang'iilos posteriores del prot6rax tan s61o amarillentos. 

ahdominalis Fab. 

var . cosnileus Er. 

CC. Pelos larg-os y erguidos siempre negros. 

E. Bordes laterales del prot6rax, rojos 6 amarillentos, 

F. Artejos 3-6 de las antenas no escotados por debajo. Pal- 

pos negros 6 parduzcos. Bordes laterales del prot6rax 

estrechamente amarillentos Oderthnri Uhag". 

FF. Artejos 3-6 de las [antenas lig-eramente escotados por 

debajo. Palpos amarillos con el ultimo artejo obscuro. 

Bordes laterales del protorax anchamente rojos 

margineUus 01 . 

EE. Ang-Lilos anteriores del prot6rax tan s61o amarillentos. 

G. Espacio interantenal mas estrecho que la distancia en- 

tre cada uno de sus bordes externos y el borde interno 

de los ojos lusitanicus Er. 

GG. Espacio interantenal tan nncho 6 m^s ancho que la dis- 
tancia entre cada uno de sus bordes externos y el bor- 
de interno de los ojos Mimstidatus L. 

EEE. Protorax completamente met41ico. 

H. Palpos obscuros 6 neg-ros. 

I. Extremidad de los elitros roja 6 amarilla, 

J. Antenas con los primeros artejos amarillos por debajo. 
Cuerpo brillante. 

K. Artejos 3." y 4." de las antenas un poco dilatados y re- 
don deados por debajo biinistulcUus L . 

var. immaculatiis Rey. 

KK. Artejos 3." y 4." de las antenas normales y casi cilin- 
dricos spinipeunis Germ . 

JJ. Antenas completamente neg'ras. Cuerpo opaco 

spinosus Er. 

II. Extremidad de los (Elitros del color g-eneral. dimoipMis Kb. 
HH. Palpos amarillos por lo menos en parte. 

L. Extremidad de los elitros del color g-eneral. 

M. Color neg-ro 6 neg'ro metalico. x\rtejos 2." y 3.° de las 

antenas totalmente amarillos Mspanus Perris. 

MM. Color verde 6 azul metalico. Artejos 2." y 3.° de las ante- 
nas amarillos tan s61o por debajo. 

N. Artejos 4." al 6." de las antenas no escotadas por debajo. 
Cabeza amarilla debajo de los ojos. 



42 ANALES DE HISTORIA NATURAL. (HOr 

N. Artejos 4." al 6.° de las antenas mas paralelos, dos veces 
tan larg-os como anchos Barnevillei Puton. 

NN. Artejos 4." al 6.° de las antenas mks obc6nicos, mas 

cortos, vez y media tan largos como anchos 

curticomis Kiesw. 

NN. Artejos 4.° al 6.° de las antenas muy lig-eramente esco- 
tados por debajo. Cabeza obscura debajo de los ojos. 
affinis Men . 

LL. Extremidad de los elitros roja 6 amarilla. 

0. Color amarillo de la parte anterior de la cabeza, apenas 
prolong-ado hacia arriba k lo larg-o del borde interno 
de los ojos : mridis Fab. 

00. Color amarillo de la parte anterior de la cabeza, prolon- 
g-ado hacia arriba k lo larg-o del borde interno de los 
ojos hasta el nivel superior de la insercion de las an- 
tenas. 
P. Prot6rax menos transverso, una cuarta parte proxima- 
mente mas ancho que larg-o. Color metdlico de la ca- 
beza redondeado en su parte anterior, pocas veces 
recto elegans 01. 

PP. Protorax mas transverso, cuando menos un tercio mas 
ancho que larg-o. Color metalico de la cabeza cortado 
en linea recta en su parte anterior. 

Q. Artejo 6.° de las antenas un poco prolongado en punta 
en su angulo apical inferior; los artejos 8.", 9.° y 10,° 
m^s larg-os y mas cilindricos. Mancha de' la extremi- 
dad de los elitros amarilla parilis Er. 

QQ. Artejo 6." de las antenas no prolong-ado, completamente 
conico; los artejos 8.°, 9.° y 10." mas cortos y menos 
cilindricos. Mancha de la extremidad de los Elitros 
roja 6 rojo anaranjada genicidatus Germ. 

AA. Prot6rax transverso, 6 tan larg-o como ancho \\ oblong-o: 
en los tres casos m^s 6 menos estrechado hacia la 

base (Cyrtosus Er.) 

R. Extremidad de los Elitros roja 6 amarilla. 

S. Protorax transverso , completamente metalico 

Baudii Ab, 

SS. Protorax casi tan larg-o como ancho; sus hordes latera- 

les estrechamente rojos. 
T. Antenas un poco m^s larg-as. Elitros en g-eneral verde 



<i7i) Uhagon. — mala^uidos de espana. 43 

azulados 6 azules, m^s brillantes. Alas bien de'^arro- 

lladas Lethierryi Peyr. 

TT. Anteaas un poco mds cortas. Elitros verdosos, poco bri- 
llantes. Alas poco desarrolladas Uhagoni Ab. 

RR. Extremidad de los elitros del color g-eneral. 
U. Protorax con los lados anchamente rojos 6 completa- 

mente rojo. 
V. Tibias intermedias rojas en parte. 
X. Protorax con los lados anchamente rojos, 6 rojo con una 

mancha longitudinal neg'ra en el medio, ovalis Cast. 
XX. Prot6rax completamente rojo ovalis Cast. 

var. armifrons Kr. 

VV. Tibias intermedias obscuras. 

Y. Cabeza neg'ra debajo de los ojos cyanipennis Er. 

YY. Cabeza roja debajo de los ojos cyanipennis Er. 

var. Mfrons Ab. 

UU. Prot6rax con los lados estrecliamente rojos. 
Z. Antenas m^s cortas; el tercer artejo apenas 6 muy poco 

mas larg-o que el seg'undo cyanipennis Er. 

var. angustimargo Mihi. 

ZZ. Antenas m^s larg^as; el tercer artejo vez y media cuando 

menos tan larg-o como el seg-undo. meridionalis Ab. 
UUU. Protorax del color de los elitros jiaiilahvis Waltl. 

1.^' grupo: Malachius sen. stric. 

1. Malachius aeneus Lin. 

Cantharis aeuea Lin., Syst. nat. ed. x, 1758, i, p. 402. — 
Id. ed. XII, I, p. 648. 

Telephoms aenens De Geer, Ins. iv, p. 73, 6, l^m. 2, 
f. 16-18. 

Malachius aeneus Yq}^., Syst. El. i, p. 306, 3.— Oliv. Ent., ii, 
27', p. 4, 2, I4m. 2, f. 6.— Panz. Faun. Germ., p. 10, 2. 
— Gyll. Ins. Suec, i, p. 356, 1.— Zetterst. Ins. Lapp., 
p. 86, 1.— Kiist., Kaf. Eur., 6, p. 32.-Redtenb., Faun. 
Aust. 2.' ed., p. 537.-Cast. Ins. Col. i, p. 278, \km. 18, 
f. 2.— Er., Entomog-. i, p. 66. — Kiesw., Ins. Deut. iv, 
p. 580.— Seidl., Faun. BalL. 2^ ed., p. 483.— Rey, V6si- 
culif., p. 76. — Peyron, Etude sur les Malach., p. 82. — 
Abeille, Malach., p. 252.. 

Var. meclius Abeille, Malach,, 253. 



U ANALES DE HISTORIA NATURAL. (IT2) 

Var. aerioides Abeille, Malach., 253, 

of Oblong"0, con pubescencia blanquecina, vawy fina y muy 
coi'ta y pelos negros, abundantes, larg-os y erg-uidos. 

Cabeza, con inclusion de los ojos, en g*eneral un poco mas 
^strecha que elprotorax; verde metalica 6 azulada, amarilla 
anteriormente desde el nivel superior de la inserci6n de las 
antenas. Frente transversalmente levantada encima de dicha 
insercion, lueg"0 deprimida liacia atras y con una fosita pun- 
tiforme en el medio de la depresi6n; separada por delante del 
epistoma por un surco profundo y transv^erso interrumpido en 
el medio por una pequena quilla long'itudinal. Epistoma ama- 
rillo 6 amarillo testaceo, levantado posteriormente k modo de 
gruesa quilla transversa, provista en el medio y hacia arriba 
de una especie de penacho formado de pelos rubios, finos y 
diverg-entes. Labro amarillo testaceo. Mandibulas amarillen- 
tas, obscuras en la extremidad. Palpos parduzcos, amarillen- 
tos en el apice de cada artejo. Antenas bastante larg-as, alcan- 
zando, dirigidas hacia atrtis, a poco m^s del primer tercio de 
la long'itud de los elitros; bastante robustas: l.«'' artejo cilin- 
drico c6nico; 2.° casi tan larg-o como el 1.", prolong-ado y pun- 
tiag"udo inferiormente con la punta lig-eramente inclinada 
hacia afuera; 3.° un poco mas larg-o que ei anterior, escotado 
por debajo y provisto en el ^pice inferiormente de un ap6ndice 
encorvado hacia arriba en forma de g-ancho; 4." y sig'uientes 
hasta el 10.° inclusive un poco triangulares y cada vez mas 
cilindricos; el ultimo subfusiforme, muy poco m^s largo que 
el anterior y terminado en punta; pardo negruzcas con los 
primeros artejos metalico verdosos, los tres de la base amari- 
Uos por debajo y con frecuencia tambien el 4.° en el extremo 
inferior del ^pice. 

Protorax verde metalico 6 azulado con los ^ngulos anteriores 
anchamente rojos; transverso; un tercio proximamente m&s 
ancho que largo; moderadamente convexo, ligeramente depri- 
mido en el medio junto k la base y fuertemente y en sentido 
oblicuo junto k los 4ngulos posteriores; anchamente redon- 
deado en el borde anterior; redondeado tambien en todos sus 
^ngulos; casi recto en la parte media de los lados y asimismo 
en la parte media de la base; provisto en esta de un fino 
reborde, con los angulos posteriores levantados en bastante 
extensi6n. 



(1-3) Uhagon. — malaquidos dk espana. 45 

Escudete verdoso 6 azulado, transverse, subredondeado pos- 
teriormente. 

Elitros rojos, adornados con una faja comiui verde o verde 
azulada, transversa, que ocupa toda la base y se prolong-a ^ 
lo larg'o de la sutura en forma triang-ular hasta los dos tercios 
proximamente de la long-itud; mates 6 casi mates; tan anchos 
6 apenas mks anchos en la base que el protorax en su mayor 
anchura; tres veces pr6ximamente tan largos como este; poco 
convexos; lig-eramente deprimidos long'itudinalmente detr^s 
del escudete; liumeros redondeados pero un poco salientes; 
lados casi paralelos 6 muy lig'eramente ensancliados hacia 
atr^s; redondeados en la extremidad con los ^ng-ulos suturales 
tambien redondeados. 

Patas bastante larg*as y delg'adas, metalico verdosas 6 azu- 
ladas, las tibias y tarsos parduzcos 6 pardo neg-ruzcos. los pos- 
teriores en g-eneral m^s obscuros. 

9 Color verde de la cabeza prolong-ado eutre las antenas 
hasta muy cerca del nivel inferior de su inserci6n. Frente se- 
parada del epistoma por una impresion transversa sulciforme 
interrumpida en el medio por un pequeno levantamiento sub- 
triang-ular lampino. Labro obscuro excepto en sus hordes. An- 
tenas un poco mas cortas, sencillas, el 2.° artejo marcada- 
mente m^s corto que el 1.° y el 3,°; este un poco escotado 
por debajo. 

Long-. 6 a 7 ram. 

Barcelona (A.ntig'a!, Cunl!); Puig'cerd4 (Cum!). 

Parece esta especie limitada k la zona NE. de nuestra penin- 
sula, pues no he tenido ejemplares de otras reg'iones. Kiesen- 
wetter sin embarg-o (Berl. Zeit., 1866, p. 264) la cita de Madrid 
(Brisout). 

En la var. onedins Ab., la mancha verde de los elitros se 
extiende de modo k dejar tan s61o estrechamente rojos los bor- 
des laterales y la extremidad. Se encuentra en el Monte Cenis 
y en el Caucaso. 

En la var. aenoides Ab., los elitros son completamente ver- 
des, salvo la mancha roja apical. Procede del Caucaso, de las 
montanas del Turkestan y de Persia. 

2. Malachius abdominalis P'abricius. 

Malachius aMominaUs Fab., Suppl. Ent. Syst., 1798, 



46 A.NALES DE HISTORIA NATUKAL. (Hi) 

p. 71.-1(1., Syst. El.. I, p. 308.— Abeille, Malach., 
p. 261. 
Malachius marginicollis Luc, Exp. Alg". Ins., p. 191, la- 
mina 18, f. 8.— Peyron, Etude sur les Malach., p. 92. 
Var. limbifer Kiesw., Stett. Zeit., 1850, p. 224.— Idem, 
An. Soc. ent. France, 1851, p. 617.— Abeille, Malach., 
p. 261. 
Malachius hilaris Rosenh., Thiere Andal., p. 150. 
Malachius semilimbatus Fairm., An. Soc. ent. France, 
1862, p. 550. — Rey, Vesiculif, , p. 47, lamina 2,fig'u- 
ras 5 y 6. 
Var. coernhus Er,, Entomog-, i, p. 82. — Kiesw., Berl. 
Zeit., 1866, p. 266.— Peyron, Etude sur les Malach., 
p. 97.-Abeille, Malacli., p. 261. 
Malachius illnsus Abeille, Revue d'Entoni., 1890, p. 41. 
Var, Hppits Chev,, Revue ZooL, 1866, p. 102. — L'Abeille, 
xir, p. 6. — Abeille, Malach., 261, 
rf Oblong-o, con pubescenciablanquecina, muy fina y muy 
corta, y pelos, no neg-ros, sino tambi^n blanquecinos, poco 
abundantes, larg-os y erg-uidos, 

Cabeza, con inclusion de los ojos, tan ancha y k veces muy 
lig"eraraente mc\s ancha que el prot6rax, de color azul obscuro 
metalico, alg-unas veces un poco verdoso. Frente con una impre- 
sion long-itudinal bastante ancha k cada lado en su parte an- 
terior y k menudo con un lig-ero surcOj tambi^n longitudinal, 
en el medio del vertice, Epistoma rojo. Labro pardo negTuzco, 
amarillento en los hordes. Mandibulas amarillas, obscuras en 
la extremidad. Palpos tambi^n amarillos con el ultimo artejo 
obscuro, cuando menos en su seg-unda mitad. Antenas bas- 
tante larg-as, alcanzando, dirig'idas hacia atras, k muy cerca 
de la mitad de la long-itud de los ^litros; alg-o variables en 
robustez, pero en g-eneral bastante robustas: l.'^'" artejo cilin- 
drico c6nico: 2.° casi de ig*ual forma pero muy cerca de una 
mitad m&s corto que el 1.°; 3.° y sigfuientes m^s 6 menos pro- 
long-ados inferiormente k modo de dientes de sierra, siendo en 
g-eneral esta disposici6n m6s marcada en los artejos del 4.° al 
8.°; el ultimo cilindrico fusiforme, poco m6s larg"0 que el ante- 
ripr y terminado en punta; neg-ruzcas 6 neg-ras con el I,*''" artejo 
y k menudo tambi^n el 2.°, amarillos inferiormente en el ^pice, 
Prot6rax azul obscuro metalico, k veces verdoso, con los 



175) Uhagon. — malaquidos dk espana. 47 

hordes laterales anchamente rojos y unas veces escotaclos 
Imcia el medio por el color del fondo fahdommaJis Fab.), otra.s 
los hordes laterales son estrechamenteamarillentosy en g'ene- 
ral mas estrechos aiin hacia el medio del segmento que en los 
AngMilos anteriores y posteriores /'/'mi?'?/(?r Kiesw.); otras s61o 
los ^ing"ulos posteriores son estrechamente amarillentos (coeru- 
hus Er.); otras, por fin, solo los anteriores (lipjms Chev.). Dicho 
seg-mento es transverse; mas de un tercio mas ancho que lar- 
go; moderadamente convexo; bastante fuertemente deprimido 
en sentido oblicuo hacia los ^ngulos posteriores; anchamente 
redondeado en el horde anterior; redondeado tambi6n en los 
lados y en todos sus ^ngulos; los posteriores levantados en 
bastante extensi6n; la base rebordeada y recta 6 casi recta en 
su parte media. 

Escudete negro 6 negro azulado, transverso, subredondeado 
posteriormente. 

Elitros de color azul obscuro metalico 6 azul ligeramente 
verdoso; anchamente mancliados de rojo en la extremidad; 
mas 6 menos brillantes, sob're todo hacia la base; apenas 6 no 
mas anchos en (^sta que el protorax en su mayor anchura; tres 
veces pr6ximamente tan largos como 6ste; poco convexos; 
ligeramente deprimidos a lo largo de la sutura detras del 
escudete; hiimeros redondeados pero un poco salientes; lados 
paralelos 6 casi paralelos; plegados al traves cada uno en la 
extremidad con la parte superior del pliegue, escotada en el 
medio de modo k formar un angulo saliente del lado de la 
.sutura y un lobulo, mas 6 menos redondeado, del lado exter- 
no; el angulo estii provisto, en general, en el apice de una 
cerdilla palida; debajo de este angulo, junto al horde sutural, 
hay un ap^ndice negruzco, sublinear, puntiagudo y erguido; 
debajo de la escotadura del pliegue se observa una mancha 
negra; por fin, el horde apical presenta hacia el medio un 
pequeno Angulo, tambien saliente, provisto asimismo en el 
Apice de su correspondiente cerdilla. Puntuaci6n borrosa, 
superficie de aspecto finamente rugoso, a veces con vestigios 
de arrugas en sentido transversal, 

Patas largas, delgadas, verde met^licas; la base de los mns- 
los anteriores, las tibias del mismo par hacia la extremidad y 
sus tarsos en general amarillentos; los tarsos intermedios y 
posteriores pardo negruzcos. 



48 ANALKS DE HISTORIA NATURAL. (Hfr; 

Abdomen con la parte media de los cuatro primeros seg- 
mentos roja 6 rojo amarillenta. 

9 Antenas m^is cortas, alcanzando apenas al primer cuarto 
de la long-itud de los 61itros, menos robustas; siis artejos inter- 
medios rauy lig-eramente en forma de dientes de sierra infe- 
riormente, la extreraidad del 1.*^'' artejo rojiza por debajo y los 
dos 6 tres sig-uientes del mismo color pero mancliados de negro 
por encima. Elitros completamente azulados 6 azul verdosos, 
sin mancha apical, sencillos en la extremidad. 

Long. 4,50 k 5,50 mm. 

No he visto ejeraplares de Espaiia del verdadero M. aMomi- 
nalis Fab., con los lados del protorax anchamente rojos. 

De la variedad limdifer Kiesw. he tenido ejeraplares de 
Torrelodones!, Escorial (Lauffer! ^; Badajoz!, Olivenza!, Valle 
de Morata! , Pozuelo de Calatrava, Chiclana (Lafuente!); Cata- 
luila (Cuni!); Gav^ (Antiga!); Castell de Fels (Cabrera!); C6r- 
doba (Mora!, col. P6rez Areas); Venta de Cardenas (von Hey- 
denl); Valencia (Bosca!, col. Perez Areas); La Palma (Martinez 
y S^ez!); Mallorca (Moragues!, col. Martinez y Stiez); Algeciras 
(col. Rosenhauer, con el nombre de M. hilaris). 

De la variedad caemleiis Er. he visto un c/ y una Q de Moli- 
nicos, Sierra de Segura, encontrados por el Sr. Martinez de la 
Escalera y que debo a su generosidad. El Sr. von Heyden lo 
tiene tambi^n de las Islas Baleares (Will!). 

La variedad lippus Chevr., que no conozco, ha sido descrita 
de Valladolid. 

La especie se distingue en seguida de la anterior por su 
vestidura especial, su coloraci6n, la forma de sus antenas y 
por tener los c/ los 61itros plegados y con ap^ndices en la 
extremidad. 

3. Malachius Oberthiirii Uhagon. 

Malachius Oherthurii Uhag., An. Soc. esp. Hist. Nat., viii, 
1879, p. 209.— Abeille, Malach., p. 266. 
qT Oblongo, prolongado, con pubescencia gris blanquecina, 
corta, fina, bastante abundante y pelos negros, bastante nu- 
merosos, largos y erguidos. 

Cabeza, con inclusi6n de los ojos, apenas 6 muy ligeramente 
m^s estrecha que el prot6rax, de color bronceado obscuro, 
test^ceo amarillenta en su parte anterior, corri^ndose este 



(in) Uhagon.— MALAQuiDOS de kspana. 4'j 

color lateralraeiite per debajo de los ojos, rodeando la inser- 
ci6n.de las antenas y tinendo tambi6n k veces el borde ante- 
rior de la IVente. Esta alg-o hundida, con una fosita puntifor- 
me mas 6 menos inarcada en el centro y una depresi6n long-i- 
tudinal a cada lado entre las antenas, con el espacio interme- 
dio lig-eramente convexo. Epistoma testc\ceo amarillento. La- 
bro parduzco 6 neg-ro parduzco, amarillento en sus bordes. 
Mandlbulas tambien amarillentas, obscuras en la extremidad. 
Palpos pardo negi-uzcos, k veces test^ceos amarillentos en el 
^pice de cada artejo. Antenas bastante larg-as, alcanzando, 
dirig'idas hacia atras, k un poco m^s de la mitad de la longi- 
tud del cuerpo, moderadamente robustas: 1.^'' artejo obc6nico; 
2.^ una mitad mas corto, lig-eramente prolong'ado y redondea- 
do per debajo hacia el dpice ; 3." tan larg'o 6 apenas m^s corto 
que el 1.°, mas larg-o que anclio, evidentemente prolong-ado 
por debajo en el ^pice en forma de diente de sierra; el 4.° casi 
ig-ual al 3.": los sig-uientes liasta el 10." inclusive, m^s larg-os, 
seg-un se acercan a la extremidad y prolong-ados por debajo 
en la misma forma, salvo el 8.", 9." y 10.°, que son alg-o mas 
cilindricos; el ultimo, subfusiforme , apenas m^s larg-o que el 
penultimo y acuminado en el 4pice. Dichos 6rg-anos son ne- 
g-ruzcos 6 neg-ro parduzcos, con los tres primeros artejos ama- 
rillentos en su parte inferior. 

Prot6rax bronceado 6 verdoso obscuro; alg-o brillante; con 
los bordes laterales estrechamente amarillo rojizos, estrechan- 
dose este color a la altura del medio del seg-mento; transverso; 
un poco mas ancho que largo; moderadamente convexo en la 
parte media long-itudinal del disco; declive hacia los lados; 
con una lig-era depresi6n hacia los ^ng-ulos anteriores y otra 
m^s fuerte, mayor y oblicua hacia los posteriores, por lo cual 
resultan estos levantados en bastante extensi6n; anchamente 
redondeado en el borde anterior, lig-eramente en los bordes 
laterales y bastante ancha y fuertemente en todos sus ang-ulos; 
casi recto, lig-eramente levantado y rebordeado en la base, 

Escudete bronceado obscuro, transverso, subredondeado 
posteriormente. 

Elitros oblong'os ; bronceado obscuros 6 negro bronceados; 
poco brillantes; manchados de amarillo 6 amarillo anaranjado 
en la extremidad ; un poco mks anchos que el prot6rax en la 
base; uuas tres veces y media tan largos como 6ste; poco con- 

ANALBS DB HIST. NAT.— XXX, 4 



50 ANALES DK HISTOUIA NATURAL. (HS) 

vexos; mas 6 menos deprimidos k lo larg-o de la sutura detMs 
del escudete; hi'imeros redondeados pero alg"o salientes; lados 
casi paralelos hasta la mitad proximamente de su long-itud, 
lig"era y g-radualmente ensancliados des^pues en el ultimo ter- 
cio y estrechados por fin en linea m^s 6 menos curva hacia 
la extremidad, la cual, en el unico ejeraplar observado, apare- 
ce triang'ular y como pleg'ada lig-eramente por efecto del corte 
oblicuo de la ultima parte del borde sutural. resultando asi 
ambos elitros dehiscentes en el apice, Puntuacion fina, con- 
fusa, de aspecto alg-o rug-oso. 

Patas larg-a.s, delg-adas; neg-ro parduzcas 6 neg'ras; la extre- 
midad de las tibias anteriores 6 intermedias y sus tarsos, m^s 
6 menos amarillentos; los tarsos posteriores mas obscuros. 

Q Frente menos deprimida. Antenas mas cortas, alcan- 
zando al primer tercio de la long-itud de los 61itros; sus artejos 
muy poco prolongados inferiormente en forma de dientes de 
sierra, casi obc6nicos. 

Long-. 3,50 -k 4 mm. 

Dehesa de la Vina de los Matos, cerca de Olivenza!, (/ Q; Es- 
corial (Lautferl, Q); Las Batuecas (Perez Areas!, Q); Avila 
(Seidlitz!, 9). 

Destruidos por los Anthremis los dos ejemplares of Q, de Ba- 
dajoz, sobre los que liice mi descripci6n primitiva, carezco al 
presente de medios para comprobar nuevamente todos los 
caracteres que entonces asig-n^ a esta curiosa especie, especial- 
mente el color general que yo decia ser aeneo viridis ml coeru- 
leus, mientras que el Sr. Abeille de Perrin lo anota como ods- 
ciire aeneus, y las proporciones del 5.° artejo de las antenas en 
ambos sexos. Hoy s61o teng'o k la vista una Q de Las Batuecas, 
recog-ldapor el Sr. Perez Areas, y otra 9 del Escorial, encon- 
trada por el Sr, Lauffer y que debo a la g-enerosidad de este 
amig-o. 

Ambas son de color bronceado obscuro, casi neg*ro broncea- 
do;.en la de Las Batuecas el artejo 5.° de las antenas es apenas 
perceptiblemente m^s larg-o que el 4.° 6 el 6.°; en la del Esco- 
rial, la diferencia es inapreciable. En la de Las Batuecas las 
antenas son de color amarillento obscuro 6 parduzco, con los 
tres primeros artejos m^s claros por debajo, sobre todo el 2.°y 
el 3.°; la extremidad de las tibias anteriores 6 intermedias mar- 
cadamente amarillenta, asi como sus tarsos, excepto el liltimo 



(179) Uhagon.— MALAQUIDOS DE ESPANA. 51 

artejo; los tarsos posteriores, aunque en tono alg-o menos claro, 
participan de esta coloracioii. En la del Escorial las antenas 
son negTuzcas, con s61o los dos primeros artejos marcada- 
mente amarillentos por debajo }• de una manera mhs vaga el 
3.°; las patas son tambi^n negruzcas, notandose iinicamente 
cierto tinte araarillento en las rodillas y en la base de los pri- 
meros artejos de los tarsos anteriores t^ intermedios. 

De todas suertes la especie se disting-ue en .seg'uida del 
M. abdominalis Fab., aparte de su tamano menor y de su colo- 
raci6n m^s obscura, por los pelos larg'os y erg-uidos negros, no 
blancos, de que se halla vestida, y por tener los d" los elitros 
sencillos en el c\pice. 

Como dice muj'bien el Sr. Abeille de Perrin, s61o se parece 
al Cyriosus Lethierryi Peyron, del cual le separan su color ge- 
neral, la forma del protorax y la de las antenas, cuyos artejos 
resultan mas 6 menos dentados, sobre todo en el (f, y no sub- 
paralelos. 

4. Malachius marginellus Olivier. 

MalacMus marginellus Oliv. , Entom. ii, 1790, p. 6, la- 
mina 3, b. 18.— Fab., Syst. EL, i, p. 307.— Er., Ento- 
mog-., I, p. 77. — Kiist. Kaf. Eur., vi, p. 40. — Kiesw. 
Ins. Deut., iv, p. 587.— Redtenb., Faun. Austr., '2^ ed., 
p. 537.— Seidl., Faun. Bait. 2.' ed., p. 483.— Rey, 
V^siculif., p. 43, lam. 2, f. 3 y 4. — Peyron, Etude sur 
les Malach., p. 88. — Abeille, Malach., p. 274. 
Perris, An. Soc. ent. France, 1862, p. 201, l^m. 6, 

f. 564 (larva). 
Malachius Msprnosns Curt., Brit, ent., ii, lam. 167. 
MalacMus deniipennis Cast., Silb. Rev., iv, p. 28. 
Malachius oxys Abeille, Rev. d'ent., 1890, p. 40. 
Var. atriceps Abeille, Malach., p. 274. 
cf Oblong-o, con pubescencia blanquecina muy fina y muy 
corta; bastante densa, y pelos negros, bastante abundantes, 
largos y erguidos. 

Cabeza, con inclusi6n de los ojos, apenas 6 no mds estrecha 
que el prot6rax; verde bronceada 6 azulada hasta el nivel 
superior de la inserci6n de las antenas, amarilla desde alii 
hacia adelante. Frente con una impresion transversa m^s 6 
menos marcada encima de dicha insercion y una fosita puuc- 



52 AKALES I)K HLSTOlilA NATURAL. (180>- 

tiforme en el medio. Epistoma, labro y mandibulas amarillos,. 
6stas ultimas negruzcas en la extremidad. Palpos tambien 
amarillos 6 amarillo rojizos, con el ultimo artejo negro, por lo> 
menos, en su seg-unda mitad. Antenas moderadamente larg-as 
alcanzando, dirig'idas hacia atras, al primer cuarto de la lon- 
gitud de los 61itros; bastante robustas: l.'^'" artejo cilindrico- 
cuadrado, con los 4ngulos romos, muy g-rueso: 2.° pequeno,^ 
subc6nico, escotado por debajo y un poco prolongado en el 
^pice, despues de la escotadura, en forma de 16bulo redon- 
deado; 3." cerca de tres veces tan largo como el anterior, esco- 
tado y prolongado inferiormente de igual manera, asi como los 
siguientes hasta el 7." inclusive, si bien 6stos m-ks exagerada- 
mente; los artejos 8.°, 9." y 10.° cada vez mas cilindricos; el 
ultimo subfusiforme. muy poco mas largo que el anterior y 
terminado en punta; parduzcas, con losdos 6 tres artejos de la 
base verde metiilicos; los seis 6 siete primeros amarillos por 
debajo. 

Protorax verde 6 verde azulado metalico, bastante brillante, 
con los bordes laterales anchamente rojos 6 rojo amarillentos, 
4 veces ligeramente m^s estrechos un poco despu6s del medio 
por ensancharse alii en tal caso la faja metalica longitudinal; 
transverso; una cuarta parte pr6ximamente mas ancho que 
largo; moderadamente convexo; marcadamente deprimido en 
sentido oblicuo hacia los angulos posteriores; anchamente 
redondeado en el borde anterior; redondeado tambien en los 
lados y en todos sus angulos, los posteriores levantados en 
bastante extensi6n ; la base rebordeada y recta 6 casi recta en 
su parte media. 

Escudete verde bronceado 6 azulado,. transverso, redondeado 
posteriormente. 

Elitros verde azulados 6 azul verdosos 6 casi azules, metAli- 
cos; casi mates; con una mancha roja 6 anaranjada en su 
extremidad; apenas 6 no mas anchos en la base que el prot6- 
rax en su mayor anchura, dos veces y media pr6ximamente 
tan largos como 6ste; poco convexos; ligeramente deprimidos 
k lo largo de la sutura detr^s del escudete; humeros redon- 
deados pero un poco salientes; lados casi paralelos; plegados 
al trav^s cada uno en la extremidad, con la parte superior del 
pliegue formando un ^ngulo agudo y saliente provisto en el 
dpice de dos 6 tres cerdillas reunidas, largas y negras; debajo 



■(J81) Uhagon. — malAquidos dr espana, 53 

de este pliegue, junto al bonle sutural, hay un apeiidice ne- 
gTO, sublinear, recto, setifero en su extremo, dirig"ido hacia 
abajo y un poco inclinado liacia dentro; el borde apical pre- 
senta g-eneralraente, del lado de la sutura, un ang-ulo obtuse 
6 redondeado bordeado de neg-ro. Puntuacion inapreciable; 
superficie de aspecto subrug'oso. 

Patas larg-as, pero alg-o robustas; g-eneralraente verde met4- 
licas; las rodillas amarillas asi como las tibias anteriores en 
mayor 6 menor parte de su cara interna; las intermedias y k 
veces tambi^n las posteriores amarillas hacia la extremidad; 
los tarsos asimismo amarillos u amarillentos, siendo en g-ene- 
ral m^s obscuros los intermedios y nicis aun los posteriores. 

Q Color verde de la cabeza prolong-ado entre las antenas 
hasta el borde anterior de la frente. Antenas mas cortas: su 
1.^'" artejo oblong'o c6nico: los sig-uientes, desde el 3.° al 6.°, 
mas 6 menos, a veces apenas perceptiblemente escotados por 
debajo. Elitros sencillos en la extremidad. 

Long'. 5 a 6,50 mm. 

Madrid! (P6rez Areas!, Martinez y S^ez!, Lauflter! , Sknz de 
Dieg'o!); Escorial (P6rez Areas!); Aranjuez, Alcala de Henares 
(Cazurroi): Villaviciosa de Od6n, Monasterio de Piedra, Valen- 
cia, Huescar, Galera, Granada, Tijola, La Sag-ra (Martinez Es- 
calera!); Ciudad Rodrig'o (P. C. de Uhag'on!); Piedrahita!, Ba- 
<dajoz!, Olivenza!, Pozuelo de Calatrava (Lafuente!); Ucles (Pan- 
tel!, col. Martinez y Saez); Zumarrag-a! , Zumaya (Martinez 
Escalera!); Barbastro (Esplug-a!, col. Martinez y Saez); Cuenca 
(Korb! , col. von Heyden); Barcelona (Cuni!); Bes6s (Antig-a!); 
Lorca (Canovas!, col. P^rez Areas); V^lez Rubio (Sanchez G6- 
mez!); Lanjar6n, Sevilla (Martinez y Saez!); Ronda, Malag-a 
(col. Rosenhauer). 

Un ejemplar Q de Lorca (col. Perez Areas),, tiene los elitros 
■de color azul violeta. 

La variedad oxi/s Abeille, constituye una forma mas ancha 
y mas corta procedente de Adalia y del Afg-anistan. 

La variedad atriceps del mismo autor, descrita sobre un (f 
unico de Dig-ne (Bajois Alpes), es muy notable, pues difiere de 
los cf tipicos porque el color met^ilico de la cabeza se prolong a 
entre las antenas hasta el epistoma, en donde est4 cortado en 
linea recta; por los lados del prot6rax muy estrechamente bor- 
deados de amarillo; por sus tibias del color g-eneral; el ang-ulo 



54 AKALES DE HISTORIA NATURAL. (182) 

apical de los elitros ancliamente negro y la manclia de la extre- 
midad que es amarilla y no roja. 8e preg-unta el Sr. Abeille de 
Perrin si ser^ esta variedad un producto hibrido del M. mar- 
gineUns con el M. 'parilis. 

Se separa facilmente de la especie anterior por su tamaiio 
mayor; el color de los palpos 3^ el protorax con los lados ancha- 
mente rojos. La forma de los artejos de las antenas y el tener 
los Elitros pleg-ados y con ap^ndices en la extremidad distin- 
guen, por otra parte, los c/ de esta especie de los del ;]/. Oher- 
tilrii mihi a primera vista. 

5. Malachius lusitanicus Erichson. 

Malacknis lusiianicus Er., Entomog-., i, 1840, p. 72. — 
Kiesw, Berl. Zeit., 1866, p. 265, lam. 1, f. 6.— Idem,. 
Ins. Dent., iv, p. 583. — Peyron, Etude sur les Ma- 
lach., p. 77.— iVbeille, Malach., p. 282. 
Var. austraUs Rey, Vesiculif., p. 93, 14m. 3, f. 7 y 8.— 
Peyron, Etude sur les Malach., p. 77. — Abeille, 
An. Soc. ent. France, 1881_, p. 107. 
Var. Amasiae Abeille, Malach., p. 283. 
c/ Oblong-o, con pubescencia blanquecina muy fina y muy 
corta, poco densa y pelos neg-ros, bastante abundantes, larg-os 
y erg-uidos. 

Cabeza, con inclusion de los ojos, apenas6 muy lig"eramente 
m^s estrecha que el protorax, verde bronceada, 6 azulada, 6 
cobriza hasta el nivel superior de las antenas, amarilla desde 
alii hacia adelante. Frente con una impresi6n transversa enci- 
ma de dicha insercion y una fosita puntiforme en el medio; 
separada del epistoraa por un surco transverso interrumpido 
en el centro por una pequeila quilla longitudinal. Epistoma 
amarillo 6 amarillo test&ceo, levantado posteriormente en for- 
ma de quilla transversa nic'is elevada en el medio que en los 
lados y simulando, por lo tanto, a modo de un parentesis^ 
provisto en su parte m4s alta y por delante de una especie de 
penacho de pelos rubios. Labro amarillo testAceo. Mandibulas 
del mismo color, obscuras en la extremidad. Palposamarillen- 
tos con los artejos manchados de neg-ro en la base y el ultimo 
artejo negro, 6 parduzcos con la extremidad de cada artejo 
amarillenta. Antenas muy proximas unade otrarelativamente 
en su insercion, bastante largas, alcanzando, dirigidas hacia 



(183) Uhagon. — malaquidos de espana. 55 

ati'^s, k un poco mas del primer tercio de la long-itud de los 
elitros, bastante robustas: 1.^' artejo g-rueso, cilindrico, alar- 
g-ado; 2." corto, pero dilatado inferiormente en forma de hacha; 
3." un poco mas largo, dilatado tambien inferiormente a modo 
de diente obtuso, ligeramente escotado en su cara anterior y 
por tanto un poco encorvado liacia adelante; 4." doble tan 
largo comq el 3/', recto 6 casi recto en su cara anterior, oblicuo 
en la inferior que es bastante mc\s larg-a que aquella, fnerte- 
raente escotado en la posterior y simulando asi una especie de 
gTan una 6 g-ancho agudo y dirigido hacia atras; 5.° cortado 
un poco oblicuamente por debajo desde la base hasta el medio 
6 cerca del medio y luego casi recto hasta la extremidad, pero 
sin formar angulo alg-uno marcado; los sig-uientes hasta el 
10.° inclusive moderadamente prolong-ados por debajo en el 
4pice a modo de dientes de sierra; el ultimo subfusiforme, muy 
poco mas largo que el anterior y terminado en punta; parduz- 
cas, con los seis 6 siete primeros artejos amarillos por debajo. 
A menudo el 1.° y aun lostres primeros artejos son por encima 
de color mas 6 menos verde metalico. 

Protorax verde metalico, a veces mas 6 menos azulado, otras 
cobrizo; bastante brillante; con una manclia roja 6 anaran- 
jada en los angulos anteriores; transverse; un tercio proxima- 
mente m^s ancho que larg*o; moderadamente convexo; lig-era- 
mente deprimido en sentido transversal cerca del borde ante- 
rior y a menudo con una fosita puntiforme mks, 6 meno& 
marcada junto a la primera parte del borde interno de la 
mancha de los 4ng*ulos anteriores; m^s fuerte y oblicuamente 
deprimido hacia los ^ng-ulos posteriores; anchamente redon- 
deado en el borde anterior; redondeado tambien en los lados 
y en todos sus Angulos; los posteriores levantados en alg-una 
extensi6n ; la base redondeada y casi recta en su parte media. 

Escudete verde metalico 6 bronceado, transverso, sub- 
redondeado posteriormente. 

Elitros verdes 6 verde azulados 6 cobrizos, anchamente man- 
chados de rojo 6 de color de naranja en la extremidad; alg-a 
brillantes; tan anchos 6 apenas mas anchos en la base que el 
protorax en su mayor anchura; tres veces proximamente mjis 
larg-os que este; poco convexos; ligeramente deprimidos k la 
larg'o de la sutura detras del escudete; humeros redondeados 
pero un poco salientes; lados paralelos 6 casi paralelos; redon- 



•'x; ANALES DK HISTORIA NATURAL. (\8'l} 

ileados en la extremidad, con los ^ng-ulos suturales tambi6n 
redondeados pero en g-eneral en forma m&s 6 menos obtusa. 
Puntuaci6n inapreciable, de aspecto subrugoso. 

Patas larg-as, pero alg-o robustas; en g-eneral verde metali- 
cas, k veces neg-ruzcas; las rodlllas amarillentas, asi como las 
tibias anteriores mks 6 menos hacia la extremidad y los tarsos 
del mismo par, si bien el ultimo 6 los dos ultimos artejos, 
suelen ser mas obscuros. A veces tambien las tibias interme- 
dias son amarillentas en el dpice. 

Q Frente con una lig'era impresi6n transversa debajo de las 
antenas; estas mas cortas; el artejo 2." pequeiio, transverso; los 
artejos 3.° y 4.°, 6ste ultimo sobre todo, un poco dilatados y 
redondeados por debajo. 

Long-. 5,50 a 6 mm. 

Madrid! (P<§rez Areas!, Martinez y S^ez!, Sanz de Diego!, 
Laufferl); Escorial! (P6rez Areas!, Martinez y S^ez!); Villalba 
(Lauffer!); Villaviciosa de Od6n, Alcala de Henares, Quero, 
Huescar, Bacares, La Sagra (Martinez Escalera!); Salamanca 
(R. de Uhag'on!); Cuenca (Castro!, col. Martinez y Saez!, Korb!, 
col. von Heyden); Bilbao (Schramm!): Zumaya (Martinez E3ca- 
lera!); Lanjaron (Martinez y S6,ez!); Ronda (Von Heyden!): Es- 
paua occidental (Schaufuss!, con el nombre de JM. bipusfula- 
lus, col. P^rez Areas). 

Col. Rosenhauer: 2 9 -^^iii etiqueta de localidad, con el nom- 
bre de bipustulatus. 

En la variedad aiistralis Rey, los angulos anteriores del pro- 
torax son del color g-eneral y carecen de mancha. Se encuen- 
tran en el Mediodia de Francia, pero no he visto ejemplares 
espaholes. 

En la variedad amasiae Ab., procedente del Asia menor. el 
3.''" artejo de las antenas es muy ag'udo en los -'. 

Se diferencia del M. marginellus 01., por tener tan s61o los 
angulos anteriores del prot6rax manchados de rojo 6 de rojo 
amarillento en ambos sexos, asi como por la forma de las an- 
tenas. 

6. Malachius bipustulatus L. 

Canlharis lipuslnlaia L., Syst. Nat. Ed., x, 1758, p. 401. 
Telephorus MpustuJatiis Deg-eer, Ins., iv, p. 75. 
MalacJdus Mpusiulatus Fab., Syst. El., p. 306.— Olivier, 



(185) Uhagon. — malaquidos de espana. r-n 

Ent., 11, p. 5, l^m. 1, f. 1.— Paiiz., Faun. Germ. 10. 3. 
— Gyllenh., Ins. Suec, i, p. 357.— Schonh., Syn. Ins., 
II, p. 77. — Zetters., Ins. Lapp., p. 85. — Er., Ento- 
mog-r., I, p. 71.— Fischer, Bull. Mosc, 1844, p. 37.— 
Kiist, Kaf. Eur., vi, p. 35. — Kedtenb., Fauna Aust., 
2." ed., p. 537.— Kiesw., Ins. Deut., iv, p. 584.— Idem, 
Berl. Zeit., 1866, p. 264, lam. 1, f. 5.— Heeg-er, Sitzung-b. 
Wien. Acad., 1857, p. 320.— Seidl., Faun. Bait., 2/ ed., 
p. 483.— Rey, V6siculif., p. 88, lam. 3, f . 5 y 6.— Pey- 
ron, Etude sur les Malach., p. 79. — Abeille, Malach., 
p. 283. 
MalacMus laticeps Steph., 111. Brit. Ent., v, p. 416. 
Var. immaculatus Rey, Y6siculif., p. 93. 
Yar. aelolmis Kiesw., Berl. Zeit., 1866, p. 264, lam. 1, f. 4. 
rf Oblong-o, con pubescencia blanquecina, muy fina, corta, 
bastante densa y pelos negTos, numerosos, larg"OS y erg'uidos. 
Cabeza, con inclusion de los ojos, apenas 6 muy poco mas 
estrecha que el protorax; verde bronceada hastael nivel supe- 
rior de la inserci6n de las antenas, amarilla desde alii hacia 
adelante. Frente con una impresion transversa encima de 
dicha insercion y una fosita puntiformeen el medio; separada 
del epistoma por un surco profundo y transverso. Eplstoma 
amarillo 6 amarillo testaceo, concavo por delante y levantado 
por detras en forma de quilla transversa m.ks elevada en el 
medio que en los lados y simulando a modo de un parente- 
sis, provisto en su parte mas alta de un penacho de pelos 
rubios dispuestos en forma de abanico. Labro amarillo testa- 
ceo. ilandibulas del mismo color, obscuras en la extremidad. 
Palpos neg-ros, amarillentos tan solo en el apice de cada artejo. 
Antenas relativamente muy separadas en su insercion; bas- 
tante larg-as, alcanzando, dirig'idas hacia atras, a cerca del 
primer tercio de la long"itud de los elitros; bastante robustas: 
1.^'' artejo obconico, un poco encorvado; 2.° corto, prolong'ado 
por debajo en un g-ran lobulo de anchura ig-ual redoudeado en 
su extremo y un poco inclinado hacia afuera; 3." tambi^n pro- 
longado, pero en lobulo mucho mas corto que el del artejo 
anterior, y dentiforme; 4." mas largo que cualquiera de los dos 
precedentes, prolong-ado asimismo por debajo en forma de 
g'ran una dirigida hacia atr^s, casi tan larg-a como la prolon- 
g'acion del 2." artejo; 5." m6s larg'O que el 4.°, un poco dilatado 



58 ANALES DE HISTORIA NATURAL. (186> 

inferiormente, casi paraleloy lig-eramente escotado por debajo 
en sus dos liltimos tercios; los sig-uientes hasta el 10,° inclusive 
nn poco en forma de dientes de sierra cada vez menos marca- 
dos; el I'lltimo fusiforme, poco mas larg-o que el anterior y ter- 
minado en puiita; neg'ruzcas con los dos 6 tres primeros arte- 
jos h menudo verde met^licos por encima, los cinco 6 seis pri- 
meros amarillos por debajo y el 7.° con frecuencia tambi^n 
amarillo 6 amarillento en la extremidad. 

Prot6rax verde metalico, bronceado 6 azulado; brillante; con 
los ^ng-ulos anteriores estrechamente bordeados de rojo 6 
amarillo; transverso; un tercio pr6ximamente m^s ancho que 
larg-o; moderadamente convexo; lig-eramente deprimido en 
sentido transversal cerca del borde anterior, mks fuerte y 
oblicuamente liacia los angulos posteriores, anchamente re- 
dondeado por delante ; redondeado tambien en los lados y en 
todos sus ^ng-ulos; los posteriores levantados en bastante ex- 
tension; la base rebordeada y casi recta en su parte media. 

Escudete verde 6 verde bronceado, transverso, subredon- 
deado posteriormente. 

Elitros verde bronceados 6 azulados; poco brillantes como 
no sea hacia la base; con una g-ran manclia roja 6 anaranjada 
en la extremidad; apenas mas anchos en la base que el proto- 
rax en su mayor anchura; tres veces pr6ximamente mas larg-os 
que este; moderadamente convexos; en general ligeramente 
deprimidos a lo larg-o de la sutura detrtis del escudete; hiirae- 
ros redondeados pero bastante salientes; lados casi paralelos 6 
muy d6bilmente ensancliados hacia atras; redondeados en la 
extremidad con los 4ng-ulos suturales tambien redondeados. 
Puntuacion inapreciable, de aspecto finamente rug-oso. 

Patas larg-as y delg-adas, en g-eneral verdes6 azul metalicas; 
tibias anteriores mas 6 menos amarillentas hacia la extremi- 
dad, asi como sus tarsos; los tarsos posteriores neg-ros 6 ne- 
gruzcos. 

9 Color metalico de la cabeza prolong-ado entre las antenas 
hasta el borde anterior de la frente. Esta separada del epistoma 
por una lig-era impresi6n transversa. Labro m-As 6 menos obs- 
curo hacia la base. Antenas un poco mas cortas; el 3.^'" artejo 
un poco mas larg-o que el 2.°, y, asi como este, un poco pro- 
long-ado por debajo en forma de diente de sierra obtuso; el 4.** 
ligeramente mas larg-o que el 3." y un poco prolong-ado tam- 



(187) Uhagon. — malaquidos de espaSa. s» 

bien por debajo en forma de lobulo redondeado. Los cuatro 
primeros artejos manchados de amarillo inferiormente. 

Long'. 5,50 k 6 mm. 

Poco frecuente al parecer en nuestra Peninsula, pues solo 
he visto ejemplares tipicos de Puig-cerd^ (Cunil) y un cf en- 
contrado en Madrid por el Sr. Lauffer, 

La variedad immaculahis Rey se disting-ue por su protorax 
completamente raetalico y sin mancha en los Ang'ulos anterio- 
res. De ella teng-o cuatro 9 por mi halladas en Alsasua. 

La variedad aetolicus Kiesw, notable por el 2." artejo de las 
antenas, un poco dilatado por debajo en el c" y el 3." muy 
larg'o y encorvado hacia adelante, procede de Grecia. 

Los cT de esta especie se distinguen bien de los del M. lusi- 
tamcus Er. por la forma de los primeros artejos de las antenas 
y tambi^n por no tener el surco transverso ante-epistomal in- 
terrumpido en el medio. La separaci6n de las Q es algo mAs- 
dificil; sin embarg-o, si se observa cuidadosamente la cabeza 
por encima y de atr^s hacia adelante, se podr^ apreciar que el 
pequeno reborde saliente interno de la cavidad en donde se 
inserta cada antena, esta, en las Q del M. Mjnistulatus , tan 
separado 6 mas de su compaiiero del otro lado , que la distan- 
cia que media entre dicho punto y el borde interno del ojo,^ 
mientras que en las 9 del M. lusitanicus sucede precisamente 
lo inverse por estar las antenas insertas, en esta ultima espe- 
cie, m^s cerca una de otra que en aquella y ser por lo tanto el 
espacio interantenal mas estrecho. 

7. Malachius spinipennis Germar. 

Malac/iiiis spmipemiis Germ., Ins. Sp., 1824, p. 75. — Er. 
Entomog-., i, p. 280. — Kust:, Kaf. Eur., xxiv, p. 79. — 
Redtenb., Faun. Aust., 2.* ed., p. 528. — Kiesw., Ins. 
Deuf. IV, p. 589.— Rey, Vesiculif., p. 63, 1dm. 2, f. 13 
y 14, — Peyron, Etude sur lesMalach., p. 100. — Abeille, 
Malach., p. 316. 

Malachius spmosus cf, BruUe, Exp. Mor., p. 149. 

Malachius cruenlatus Q, Mots., Et. ent., ii, p. 31. 

Malachius hrevispina Kiesw., Berl. Zeit., 1871, p. 81. — 
Kiist., Kaf. Eur., xxix, p. 23. — Id., L'Abeille, xii, p. 8. 

Malachius mtUicus Baudi, Berl. Zeit., 1871, p. 123. 

Clanophihis antennatus Mots., Et. ent., ii, p. 32. 



•(;n ANALKS UK HISTOUIA NATURAL. (188) 

of Oblong'o, con pubescencia blanquecina muy fina, muy 
corta, y pelos negTos, bastante numerosos, larg-os y erg-uidos. 

Cabeza, con inclusi6n de los ojos, muy lig-eramente m&s 
•estreclia que el proturax, azul 6 azul verdosa met^lica hasta 
eA epistoma en donde dicho color se halla cortado en linea 
recta. Frente lig-eramente deprimida entre las antenas y con 
una fosita puntiforrae en el medio. Epistoma amarillo testaceo. 
Labro del mismo color. Mandibular amarillentas, obscuras en 
la extremidad. Palpos negTuzcos, tan s61o amarillentos, a 
veces, en el apice de cada artejo. Antenas bastante larg-as, 
alcanzando, dirig-idas hacia atras, al primer tercio pr6xima- 
raente de la longitud de los elitros; moderadamente robustas: 
1,®' artejo gTueso, cuadrado, vez y media tan larg"o como an- 
■clio; 2,° pequeno, casi obconico; 3." de ig'ual forma pero mas 
del doble mas larg-o; 4.% 5.''y 6." marcadaraente escotados por 
■debajoy un poco prolong-ados inferiormente en el apice a modo 
de dientes de sierra; los siguientes hasta el 10." inclusive no 
escotados y cada vez menos dentiformes; el ultimo fusiforme, 
un poco mt\s larg-o que el anterior y terminado en punta; ne- 
g-ruzcas con los tres primeros artejos mas 6 menos metalicos 
por encima, amarillos por debajo y los cuatro sig*uientes tam- 
bien amarillos pero solo inferiormente en la extremidad. 

Protorax azul 6 azul verdoso metalico; bastante brillante; 
transverso; un tercio a lo sumo mas ancho que larg-o; mode- 
radamente convexo; marcadamente deprimido en sentido obli- 
cuojuntoa los ang-ulos posteriores; ancliamente redondeado 
en el borde anterior; redondeado tambi^n en todos sus ing-u- 
los; casi recto en el medio de los lados; los ang'ulos posteriores 
levantados en bastante extension; la base rebordeada y casi 
recta en su parte media. 

Escudete neg-ro azulado. transverso, subredondeudo poste- 
riormente. 

Elitros de color azul 6 azul verdoso metalico; poco brillantes, 
con una g-ran mancha roja en la extremidad; apenas 6 muy 
lig-eramente m^s anchos en la base que el protorax en su ma- 
yor ancliura; cerca de tres veces m^s larg'os que 6ste; modera- 
damente convexos; lig-eramente deprimidos a lo larg-o de la 
sutura detrAs del escudete ; liumeros redondeados pero un poco 
salientes; lados casi paralelos; plegfados al trav6s cada uno en 
la extremidad con la parte superior del plieg-ue formando un 



(199) Uhagon.— malAquidos dk espana. 6I 

^ii^'ulo obtuso m^is 6 menos saliente, debajo del cual, junto a 
la sutura, nace un apendice linear, negTO, dirig-ido hacia aba- 
jo, y el ang'ulo sutural apical estrechamente bordeado de ne- 
gTO. Puntuacion inapreciable; superficie de aspecto finaraente 

I'UgOSO. 

Patas larg-as y delg-adas; azuladas 6 verdosas; los tarsos 
anteriores y k veces los intermedios m^s 6 raenos rojizos 6 ro- 
jizo obscuros. 

Q Antenas un poco mas cortas, con el 1.^'" artejo eng-rosado 
hacia el apice; el 2.° muy corto; el 3." obconico; el 4.°y S.^casi 
paralelos y los sig"uientes, hasta el 10." inclusive, de nuevo 
un poco mas obconicos que los ya citados 4." y 5.° Elitros sen- 
cillos en la extremidad. 

Long". 4,50 a 5 mm. 

El apendice linear neg-ro de los Elitros varia, segnin parece, 
de long-itud y en ciertos ejemplares lleg'a k desaparecer por 
completo. En este caso el ang'ulo sutural apical es de color roja 
uni forme. 

El Sr. Abeille de Perrin cita esta especie de Espana, pero yo 
no he visto ejemplares de nuestra Peninsula y para ladescrip- 
ci(3n que precede me he servido de los que, procedentes de 
Austria merdional, teng-o en mi colecci6n. 

LoS(y se disting'uen de los del 31. bijmstnlatns L. y var. imma- 
culatus Key, por no tener la frente surcada transversalmente, 
ni el epistoma levantado a modo de quilla, asi como por la 
forma de los primeros artejos de las antenas. Las Q de aquella 
esDecie tienen los artejos 3." y 4." de dichos org-anos un poco 
dilatados y redondeados por debajo, mientras que en las de- 
6sta son mucho mt'is paralelos. 

I 
8. Malachius spinosus Erichson. 

MalacMus spinosus Er,, Entomog-,, i, 1840, p. 81. — 

Kiesw., Ins. Deut., iv, p. 599. — Rev, Vesiculif., p. 68, 

lam. 2, f. 15 y 16. — Peyron, Etude sur les Malach., 

p. 108.— Abeille, Malach., p. 317. 

Malachms angustatus Men., Cat. rais, p. 163.— Fald., 

Faun. Transc, i, p. 200. 

^ Oblongo, con pubescencia blauquecina, muy corta y 

muy fina y pelos neg-ros, numerosos, relativamente cortos y 

un poco inclinados hacia atr^s. 



(32 ANALES DE HISTORIA NATURAL. (190) 

Cabeza, con inclusi6n de los ojos, lig-eramente mas estrecha 
que el protorax, verde, azul verdosa 6 azul hasta el epistoma; 
amarilla 6 rojizo amarillenta debajode los ojos. Frente lig-era- 
mente deprimida entre los ojos en sentido transversal, 6 con 
dos impresiones mas 6 menos marcadas, una k cada lado, 
■oblicuas, convergentes, y el espacio intermedio un poco con- 
vexo; a veces tambit^n con una libera fosita puntiforme en el 
medio, detrc\s de esta convexidad. Epistoma amarillo 6 rojizo 
amarillento. Labro, en general parduzco, 4 veces bronceado, 
timarillento liacia el borde anterior. Mandibulas amarillentas, 
obscuras en la extremidad. Palpos neg-ruzcos. Antenas bastan- 
tes larg"as, alcanzando, dirig-idas liacia atr^s, k cerca del pri- 
mer tercio de la longitud de los 61itros; bastante robustas: 
1,^'' artejo en forma de raaza suboval; 2.° corto, un poco dila- 
tado y redondeado por debajo; 3." obc6nico, el doble mas larg'O 
que el 2.°; 4." apenas perceptiblemente m^s corto que el 3." y de 
su misma forma; los sig-uientes, hasta el 10.° inclusive, subci- 
lindricos; el ultimo fusiforme, un poco mks larg-o que el ante- 
rior yterminado en puiita; completamente iieg-ruzcasd neg-ras. 

Protorax verde azulado 6 azul metalico, k veces bronceado; 
poco brillante; un poco transverso; una cuarta parte pr6xima- 
mente mas ancho que larg-o; moderadamente convexo; marca- 
damente deprimido en sentido oblicuo junto h los ang"ulos 
posteriores; anchamente redondeado en el borde anterior; 
redondeado tambi6n en todos sus ang'ulos; casi recto en la 
parte media de los lados; los ^ng-ulos posteriores levantados 
en bastante extension; la base rebordeada y recta 6 k veces 
lig-eramente sinuosa en el medio. 

Escudete verde bronceado 6 azulado, transverso, subredon- 
deado posteriormente. 

Elitros verde azulados, azules 6 bronceados, met^licos; muy 
poco brillantes; k veces casi opacos; con una g-ran mancha roja 
€11 la extremidad; apenas 6 no m^s anchos en la base que el 
prot6rax en su mayor anchura; cerca de tres veces mas larg-os 
que 6ste; moderadamente convexos; lig-eramente deprimidos k 
\o larg-o de la sutura detras del escudete: humeros redondea- 
dos pero un poco salientes; lados casi paralelos; pleg-ados al 
trav6s cada uno en la extremidad con la parte superior del 
pliegue formando del lado de la sutura un {ing-ulo obtuso, sa- 
liente, en g-eneral deprimido por encima, debajo del cual se 



<i9i) Uhagon. — malaquidos de espana. 63 

observa un ap6ndice negruzco, estrechado hacia su extreme; 
«spiniforrae y termiiiado por una especie de cerda ra^s clara, 
un poco encorvada hacia abajo; en el ^ng-ulo sutural apical 
hay otro ap^ndice un poco m^s corto que el anterior, tambi^n 
negruzco, en forma de espina, provistaen g-eneral en su extre- 
me de tres 6 cuatro cerdillas miis claras, y entre ambos ap^n- 
dices una expansion menos saliente, k modo de 16bulo en ^n- 
g-ulo m^s 6 menos ag-udo, pero no setifero, y asimismo de color 
obscuro 6 negro. Puntuaci6n inapreciable; superficie de aspec- 
to finamente rug-oso. 

Patas larg-as, delg-adas, verde 6 azul metalicas; alg-unas 
veces los tarsos anteriores vag-amente amarillentos. 

Q Antenas un poco mas cortas; sus artejos subcilindricos. 
Elitros en g-eneral un poco m^s ensanchados hacia atras; sen- 
■cillos en la extremidad. 

Long-, 4,50 a 5,50 mm. 

Madrid! (P6rez Areas!, Lauffer!, Sanz de Dieg-o!); La Granja! 
(Perez Areas!, Martinez y S^ez!); Escorial! (Perez Areas!, Mar- 
tinez Escalera!); Aranjuez!, Avila, Salamanca (R. de Uhag'6n!); 
Ciudad Rodrig'O (P. C. de Uhag'6n!); Piedrahita!, Pozuelo de 
Calatrava (Lafuente!); Villahermosa, Ruidera, Galera, La Sa- 
^ra (Martinez Escalera!); Chiclana (Korb! , col. von Heyden); 
Rosas, Calella, Puig"cerd4 (Cuni!); Almod6vardel Campo(Paz!, 
col. P6rez Areas); Cascante (P6rez Areas!); Coruna (Bolivar!); 
Las Hurdes (S^nz de Dieg-o!); Cartag-ena (Sanchez Gomez!). 

Col. Rosenhauer: una Q sin localidad especial. Este autor la 
-cita de Alg-eciras. 

Se disting-ue f^cilmente del M. spinipemiis Germ, por su 
aspecto opaco, sus antenas completamenteneg-rasy laestruc- 
tura diferente de la extremidad de los elitros en los rf. 

9. Malachius dimorphus Abeille de Perrin. 

Malacldns dimorphus Abeille., Ann. Soc. ent. France, 
1881, p. 105.— Idem, Rev. d'Ent., 1885, p. 18.— Idem, 
Malach., p. 324. 
Malachius inornattis var. Peyron, Etude sur les Ma- 
lach., p. 42. 
cf Oblong-o, con pubescencia blanquecina; muy corta; muy 
fina y pelos neg-ros; relativamente cortos, inclinados, semiri- 
g-idos. 



64 ANALES DE HISTORIA NATURAL. (192) 

Cabeza, con inclu.si6n de los ojos, tan ancha como el proto- 
rax; azul metalica hasta el borde anterior de la frente, amari- 
11a debajo de las cavidades de inserci6n de las antenas y en el 
borde anterior de las mejillas. Frente con dos impresiones un 
poco oblicuas, una k cada lado, a veces reunidas por detras 
por otra impresi6n transversa y el espacio intermedio convexo 
y prolong-ado entre las antenas k modo de tuberculo. Epistoma 
neg-ro 6 aznlado en su primera mitad, amarillo en la segunda. 
Labro parduzco 6 neg-ruzco, amarillento en el borde anterior. 
Mandibulas amarillentas, obscuras en la extremidad. Palpos 
negruzcos. Antenas cortas, alcanzando, dirig-idas hacia atr^s, 
al primer cuarto de la longitud de los 61itros; robustas: l.'^'ar- 
tejo g-rueso, globuloso por encima, prolong-ado por debajo, con 
esta prolong'acion comprimida y en forma de ang-ulo redon- 
deado en el apice; 2." apenas raas corto que el 1.°, tambien 
g'lobuloso, dilatado por debajo k modo de 16bulo redondeado,' 
mas corto que el del artejo anterior; los sig-uientes, basta el 
10.° inclusive, obc6nicos, apenas perceptiblemente en forma de 
dientes de sierra muy obtusos y cada vez menos marcados; 
el ultimo subfusiforme, poco mas larg-o que el que le precede 
y terminado en punta; completamerite negTas 6 neg-ro metMi- 
cas, 6 tan solo con la parte prolong-ada del 1.^'' artejo obscura- 
mente amarillenta. 

Prot6rax azul 6 azul verdoso met^lico; poco brillante; trans- 
verso; un tercio proximamente raks ancho que larg'o; modera- 
damente convexo; m4s 6 menos deprimido en sentido oblicuo 
hacia los ^ng-ulos posteriores, por lo cual estos resultan bas- 
tante levantados; anchamente redondeado en el borde ante- 
rior; redondeado tambien en todos sus ^ng-ulos; casi recto en 
la parte media de los lados; rebordeado y casi recto tambien 
en el medio de la base. 

Escudete negro azulado, transverso, subredondeado poste- 
riormente, 

Elitros azules 6 azul verdosos met^licos; muy poco brillan- 
tes; ligeramente m^s anchos en la base que el prot6rax en su 
mayor anchura; tres veces pr6ximamente tan largos como 
6ste; moderadamente convexos; ligeramente deprimidos 4 lo 
largo de la sutura detras del escudete; humeros redondeados 
pero un poco salientes; lados apenas 6 d^bilmente ensaucha- 
dos hacia la extremidad y redondeados en 6sta, con los 4ngu- 



(l'J3) Uhagon.— MALAQUIDOS DE ESPANA. 65 

los suturales tambit^n redondeados. Puntuaci6n inapreciable, 
de aspecto finamente rug'oso. 

Patas azal 6 verde obscuro raetdlicas, con los tarsos neg-ruz- 
cos 6 negro parduzcos. 

(/ Antenas m^s cortas, bastante menos robustas, sus arte- 
jos normales, obconicos. Elitros un poco mas eusanchados ha- 
cia atras. y 

Long-. 3 k 3,50 mm. 

Caralps, Cataluna (Antig'a!). 

De dicha procedencia he visto una Q tan solo y para la des- 
ci'ipci6n del </ me he servido de ejemplares de Vernet les 
Bains (Pirineos orientales). 

Se separa facilmente del 3J. spinosns Er., por su tamaiio 
raenor, la forma de las antenas y los elitros sin mancha roja 
apical en ambos sexos. 

10. Malachius hispanus Perris. 

MalacMus Mspcmns Perris, cf. Ann. Soc. ent. France, 
1864, p. 286.— Peyron, Etude sur les Malach., p. 42. 
g Abeille, Nat. Sicil., 1882, p. 176.— q- 9 id. Malach., 
p^g-ina 303. 

(/ Oblong'o, con pubescencia blanquecina, muy corta, rauy 
fina y pelos neg'ros, bastante numerosos en los ejemplares 
bien conservados, larg'os y erg"uidos. 

Cabeza, con inclusi6n de los ojos, lig-eramente mas ancha 
que el protorax, de color ueg'ro 6 negro bronceado hasta el 
epistoma, amarilla debajo de los ojos y en la insercion de las 
antenas. Frente con dos impresiones alg'o oblicuas, una k cada 
lado, entre los ojos, reunidas por detras por otra impresi6n 
transversa que k veces no existe, not^ndose tan solo en su 
lug-ar en el medio una fosita puntiforme. Epistoma amarillo 
testaceo, asi como el labro. Mandibulas del mismo color, obs- 
curas en la extremidad. Palpos amarillos con el ultimo artejo 
negTuzco. Antenas larga.s, alcanzando dirig-idas hacia atras k 
mds de la mitad de la long'itud de los elitros; delgadas; l.er ar- 
tejo obc6nico; 2.° corto, un poco dilatado y redondeado infe- 
riormente; 3.° mucho m^s larg-o, prolong-ado por debajo en su 
extremidad en forma de diente ag"udo un poco vuelto hacia ade- 
lante, siendo esta prolong"aci6n tan larga como el artejo mis- 
mo; 4." prolong-ado de id^ntica manera , con la prolongacion 

ANALES DE HIST. NAT.— XXX. 5 



66 ANALES DK HISTORIA NATURAL. (194> 

mas larg-a, si bien un pocom^s delg-ada que la del artejo ante- 
rior; 5." y sigfuientes hasta el 10." inclusive larg-amente rami- 
formes por debajo en su extremidad con el apice de la rami- 
ficaci6n obtuso; el 5." recto, losdemas lig-eramente encorvados; 
el liltimo subcilindrico, lig-eramente encorvado al principio, 
enderezdndose despu^s; un poco mas grueso hacia el ^pice y 
terminado en punta; neg-ras, con el l.^"" artejo amarillo por de- 
bajo en la extremidad; el 2." en toda su cara inferior; el 3." ama- 
rillo, con su prolong'aci6n uegra y adem^s una maucha negra 
por encima y los dos siguientes -k veces mks 6 menos amari- 
Uentos hacia el apice. 

Prot6rax negro bronceado 6 verdoso obscuro bronceado; bri- 
Uante; transverso; un tercio pr6ximamente mds ancbo que 
largo; moderadamente convexo; ligeramente deprimido en 
sentido transversal cerca del borde anterior, m^s fuertemente 
y en sentido oblicuo junto k los angulos posteriores; ancha- 
mente redondeado en el borde anterior, redondeado tambi^n 
en todos sus agulos con los posteriores bastante levantados; 
casi recto en la parte media de los lados; rebordeado en la 
base y casi recto tambi6n en su parte media. 

Escudete negro 6 negro bronceado, transverso, subredon- 
deado posteriormente. 

Elitros negro bronceados; bastante brillantes, sobre todo 
hacia la base; muy ligeramente mas anchos en ella que el 
protorax en su mayor anchura ; tres veces proximamente 
tan largos como 6ste; moderadamente convexos; mks 6 me- 
nos deprimidos a lo largo de la sutura detr&s del escudete; 
humeros redondeados pero un poco salientes; lados paralelos 
6 casi paralelos; unas veces redondeados, en la extremidad, 
otras cada uno mas 6 menos en punta pero sencillos. Puntua- 
cion inapreciable, finamente rugosa 3^ con pequenas arrugas 
transversas. 

Patas largas y delgadas, negro metalicas; las tibias anterio- 
res por debajo hacia la extremidad y sus tarsos amarillentos, y 
& veces tambi^n, aunque con tono mks obscuro, los tarsos in- 
termedios. 

Q Tamano ligeramente mayor. Protorax un poco inks an- 
cho. Antenas mucho m^s cortas, con sus artejos desde el S.'' al 
10." inclusive prolongados inferiormente en el Apice en forma 
de dientes de sierra; los cuatro 6 cinco primeros amarillentos 



(195) Uhagdn.— MALAQUIDOS DE ESPANA. 67 

y k veces la extremidad de los dos sigfuientes; el primero man- 
chado de iiegTo por encima. 

Long-. 5 4 5 X mm. 

Madrid, Casa de Campo (Perris!, Bolivar!); Lag-imas de Rui- 
dera (Martinez Escalera!). 

Especie muy facil de disting-uir por la forma de los artejos 
de las antenas en el cT y por su color neg-ro metalico, sin man- 
cha en la extremidad de los elitros. 

El Sr. Abeille de Perrin la coloca entre las que tienen los 
palpos obscuros. Los pocos ejemplares que he visto, entre ellos 
tres de Teniet el Haad (Arg-elia), los tienen amarillos con el 
ultimo artejo neg^ruzco. 

11. Malachius Barnevillei Puton. 

Mala^hms Barnevillei Puton, Ann. Soc. ent. France, 

1865, p. 131.— L'Abeille, xii, p. 4.— Rey, V^siculif., 

p. 72, 14m. 3, fig-. 1 y 2. — Peyron, Etude sur les Ma- 

lacb., p. 55. — Abeille, Malach, p. 320. 

of Oblong-o, con pubescencia blanquecina, muy corta, muy 

fina y pelos negros, bastante numerosos, larg-os y erg-uidos. 

Cabeza, con inclusion de los ojos, tan ancha como el proto- 
rax, verde bronceada 6 verde dorada hasta la inserci6n de las 
antenas, prolong*4ndose dicho color entre 6stas de una mane- 
ra vag-a hasta cerca del epistoma; amarilla por delante y 4 lo 
larg-o del borde interno de los ojos hasta el nivel superior de 
aquella inserci6n. Frente con una impresi6n transversa m^s 
6 menos marcada entre los ojos y una fosita puntiforme en 
el medio de dicha impresi6n. Epistoma amarillo. Labro del 
mismo color, asi como las mandibulas, pero 6stas obscuras en 
la extremidad. Palpos amarillos con el ultimo artejo pardo ne- 
gTuzco. Antenas bastante larg-as, alcauzando dirig-idas hacia 
atrJ^s al primer tercio de la long-itud de los Elitros; bastante 
robustas; l.er artejo gTueso, vez y media pr6ximamente tan 
largo como ancho, cilindrico subcuadrado, casi oblicuo al 
principio inferiormente, lueg-o subrecto y por fin redondeado 
en. el 4pice; 2." pequeno, casi piriforme; 3.° mucho mds larg-o, 
oblong-o c6nico; 4." a 1° con el ang-ulo apical inferior visible- 
mente prolong-ado en forma de diente de sierra, por lo cual 
parecen lig-eramente escotados por debajo; 8.°, 9.° y 10.° tam- 
bi6n un poco prolong-ados en su ^ng'ulo apical inferior, pero 



68 ANALKS DK HISTORIA NATURAL. (196) 

cada vez mns paralelos; el ultimo fusiforrae, apenas m^s larg'O 
que el anterior yterminado en punta; parcluzcas; los dos 6 tres 
primeros artejos verde bronceados por encima y amarillos por 
debajo, los sig'uientes liasta el 10.° u 8." inclusive amarillos 
tambien por debajo liacia el apice, cada vez en menor ex- 
tension. 

Prot6rax verde 6 verde azulado; brillante; ligeramente trans- 
verso; muy poco mas anclio que larg'o; moderadamente conve- 
xo; lig'eramente deprimido en sentido transversal antes de la 
base y en sentido oblicuo junto a los ^ng'ulos posteriores, por 
lo cual 6stos resultan bastante levantados; anchamente redon- 
deado en el borde anterior; redondeado tambi6n en todos sus 
ang'ulos; casi recto en la parte media de los lados; rebordeado 
en la base y casi recto asimismo en su parte media. 

Escudete verde 6 neg'ro mettilico, transverso, subredondeado 
posteriormente. 

Elitros verde bronceados , verde azulados 6 azules; poco bri- 
Uantes como no sea hacia la base; muy lig-eramente m^s an- 
chos en 6sta que el protorax en su mayor anchura; cerca de 
tres veces tan larg-os como 6ste; moderadamente convexos; 
lig-eramente deprimidos a lo larg-o de la sutura detras del es- 
.cudete; hiimeros redondeados pero alg'o salientes; lados casi 
paralelos; cada uno con un pequeQo plieg'ue transverso obli- 
cuo en la extremidad; brillantes en la cavidad bastante pro- 
funda que se observa h continuacion de dicho plieg-ue y con 
el ^ng-ulo sutural apical muy poco saliente y redondeado. 
Puntuacion inapreciable; superficie finamente rug-osa. 

Patas larg-as, delg-adas, neg-ro metalicas; las rodillas del pri- 
mer par, la extremidad de sus tibias y sus tarsos amari- 
llentos. 

Q Antenas m6s cortas, neg-ruzcas: 1.®^ artejo ensanchado 
hacia el 4pice en forma de maza oblong-a, amarillo 6 amari- 
llento por debajo en la extremidad, asi como los tres 6 cuatro 
sig'uientes; los artejos desde el 3." al 7.° subparalelos. Prot6rax 
m&s transverso, un tercio pr6ximamente m^s ancho que larg-o. 
Elitros m^s ensanchados hacia atr^s y sencillos en el &pice. 

Long". 4 d 5 mm. 

Cuenca (Korb!, col. von Heyden). 

Nuestro consocio el Sr. D. Lucas von Heyden, de Franc- 
fort, me ha escrito que posee la especie de dicha localidad, 



197) Dhagon. — malaquidos de espaka. 69 

habiendo sido examinados sus ejeinplares por el Sr. Abeille de 
Perrin. 

Se disting"ue f^cilmente del M. hispamis Perris, por sus an- 
tenas miicho m^s cortas, no raraiformes'en los of, no aserra- 
das en las 9 y por el color g-eneral. Los ^f tienen ademas los 
61itros plegados en la extremidad. 

12. Malachius curticornis Kiesenwetter. 

MaJachhis curticornis Kiesw.. Berl. Zeit., 1865, p. 388, 
nota. — Id. loc. cit. , 1866, p. 266. — L'Abeille, xii, 
p. 3.— Abeille, Rev. d'Ent. , 1885, p. 20.— Id. Ma- 
lach, p. 322. 
Malachius affinis var. Peyron, Etude sur les Malach., 
p. 99. 

(V Oblong-o, con pubescenciablanquecina, muy corta, muy 
fina y pelos negros, numerosos, larg-os y erguidos. 

Cabeza, con inclusion de los ojos, tan ancha como el prot6- 
rax, azul 6 azul verdosa hasta la inserci6n de las antenas, 
amarilla desde alii hacia adelante; el color met^lico se pro- 
long-a entre dichos org-anos en forma de punta vag-amente 
limitada hasta cerca del borde anterior de la frente. Frente 
con dos irapresiones un poco oblicuas, una k cada lado, reuni- 
das por detras por otra impresi6n mt'is ancha, transversa, y 
con una fosita puntiforme m^s 6 menos marcada en el medio. 
Eplstoma amarillo test^ceo. Labro del mismo color 6 lig-era- 
mente mas obscuro en la base, otras veces neg'ruzco con el 
borde anterior amarillento. Mandibulas amarillentas, obscu- 
ras en la extremidad. Palpos amarillos con la base de cada 
artejo neg-ruzca en mayor 6 menor extension y el ultimo artejo 
neg-ruzco. Antenas cortas, alcanzando, dirig-idas hacia atras, 
al primer cuarto proximamente de la long-itud de los 61itros: 
robustas: l.^r artejo g-rueso, cilindrico cuadrado, vez y media 
pr6ximamente tan ancho como larg"0, casi oblicuo por debajo 
en la base, despu^s subrecto y por fin redondeado en la extre- 
midad; 2." pequeno, obconico, un poco dilatado y redondeado 
inferiormente; lossig'uientes hasta el 10.° inclusive oblong-o c6- 
nicos, apenas perceptiblemente prolong-ados por debajo en su 
extremidad en forma de dientes de sierra obtusos, pero no es- 
cotados inferiormente; el ultimo fusiforme, muy poco m^s lar- 
g-Q que el anterior y terminado en punta; el 1.^^ artejo metali- 



70 ANALKS DE HISTORIA NATl RAL. (198) 

CO, amarillo pero muy estrechamente y solo en la extremidad; 
el 2.°, 3.° y 4.°, pardo negruzcos por encima y amarillos por 
debajo; los sig'uientes hasta el 8.° 6 9." inclusive neg-ruzcos, 
amarillos por debajo cada vez en menor extension hacia el ^pi- 
ce; los dos iiltimos neg-ruzcos en totalidad. 

Prot6rax azul 6 azul verdoso met^lico; brillante; transverso; 
un tercio proximamente m^s ancho que larg'o; moderadamen- 
te convexo; marcadamente deprimido en sentido oblicuo junto 
k los &ng-ulos posteriores, por lo cual estos resultan levantados 
en bastante extensi6n; ancliamente redondeado en elborde an- 
terior; redondeado tambien en los lados y en todos sus ing'u- 
los; la base rebordeada y recta 6 casi recta en su parte media. 

Escudete verdoso 6 azulado, transverso, subredondeado pos- 
teriormente. 

Elitros verdes, verde azulados 6 azul metalicos; bastante bri- 
Uantes; apenas 6 no mas anchos en la base que el protorax en 
su mayor anchura; de dos veces y media a tres veces tan larg"Os 
como este; moderadamente convexos; ligeramente deprimidos 
k lo largo de la sutura detras del escudete; humeros redondea- 
dos pero un poco salientes; lados casi paralelos; redondeados 
en la extremidad y con los ^ngulos suturales tambien redon- 
deados, observ4ndose a veces encima de estos una lig-era de- 
presi6n. Puntuacion inapreciable; superficie finamente rug"o- 
sa y ^ veces con vestig-ios de pequenas arrug-as transversas. 

Patas larg-as y delg-adas, neg-ro metalicas; la extremidad de 
las tibias anteriores y sus tarsos amarillentos; los tarsos inter- 
medios tambien amarillentos, a veces alg'o mas obscuros; los 
tarsos posteriores en g-eneral neg*ro parduzcos, lig-eramente 
mas claros hacia la base de cada artejo. 

Q Color metalico de la cabeza prolong-ado hasta muy cerca 
del borde anterior de la frente, y alii cortado unas veces en 
linea recta, otras en arco de circulo. Antenas mas delgadas; 
el l.er artejo sencillamente ensanchado hacia el apice; neg"ruz- 
cas, con la extremidad de dicho l.^r artejo y los dos 6 tres si- 
g-uientes mas 6 menos amarillos por debajo. 

Long". 4 k 4,25 mm. 

Granada (Kiesenwetter); Sierra de Alfacar (R. Oberthiir!; 
Seidlitz!, col. von Heyden); Ronda(von He^'den!); Quero (Boli- 
var! jMartinez Escalera!); Avila (Lautfer!). 

Dice el Sr. Abeille de Perrin que en las Q las antenas y los 



(199) Uhagon. — malaquidos de espana. 71 

palpos son negros. En una 9 de Sierra de Alfacar (Granada), 
comunicada por el Sr. Oberthiir, en otra, de Avila, reg'alada 
por el Sr. Lauffer, y en varias, hasta 14, recog-idas en Quero 
por el Sr. Martinez de la'Escalera, dichos org-anos son de 
acuerdo con la descripci6n que precede. 

Los of se distinguen de los del M. Barnemllei Puton, por te- 
ner los artejos intermedios de las antenas casi obc6nicos, sien- 
do, por Ic tanto, mucho raenos marcado su angulo apical in- 
ferior^ y por la falta de plieg'ue en la extremidad de los 61itros. 
En las 9> los artejos 4.°, 5.° y 6." de las antenas, son evidente- 
mente mas cortos, mas obc6nicos y menos paralelos que en las 
de aquella. 

13. Malachius viridis Fabricius. 

Malachius viridis Fab., Mant. Ins., 1787, i, p. 169. — 
Idem, Syst. El , i, p. 307. — Oliv., Ent., 11, 27, p. 7, 
l^m. 3, f. 14, a-b. — Gyll., Ins. Suec, i, p. 358.— 
Schon., Syn. Ins., 11, p. 78, 6. — Er. Entomog*., i, 
p. 75. — Kiist., Kaf. Eur. ix, p. 38. — Redtenb., Faun. 
Austr., 2.^ ed., p. 537. — Kiesw., Nat. Deuts., iv, 
p. 585. — Seidl., Faun. Bait., 2^ ed., p. 483. — Rey, 
Vesiculif., p. 98, lam. 3, f. 9 y 10. — Peyron, Etude 
sur les Malach., p. 54.— Abeille, Malach., p. 319. 
Malachius apicalis Villa, Col. Eur. dupl., 1833, p. 33. 
MaJacMns elegans Fab., Syst. EL, i, p. 307, 7.— Er. En- 

tomog-., I, p. 76. 

Malachius laticollis Rosenh., Thier. And., p. 149. 

of Oblong-o, con pubescencia blanquecina, muy fina, rauy 

corta y pelos neg-ros, bastante numerosos, larg-os y erg'uidos. 

Cabeza, con inclusi6n de los ojos, tan ancha 6 muy lig-era- 

mente m^s ancha que el prot6rax, verde bronceada 6 verde 

azulada hasta el epistoma, amarilla debajo de la insercion de 

las antenas y tambi^n debajo de los ojos en mayor 6 menor 

€xtensi6n. Frente con dos lig-eros surcos longitudinales, un 

poco oblicuos, uno a cada lado, entre las antenas; levantada 

transversalmente encima de la inserci6n de 6stas, y con una 

impresi6n tambien transversa detras de dicha elevaci6n; mar- 

cada en el medio con una fosita puntiforme. Epistoma amari- 

llo testaceo, saliente, declive hacia adelante, y formando con 

el borde anterior de la frente una especie de rodete pronuncia- 



72 ANALES DE HISTORIA NATURAL. (200) 

do y transverse. Labro amarillo test&ceo. Mandibulas amari- 
llentas, obscuras en la extremidad. Palpos amarillo test&ceos, 
mSs 6 menos manchados de obscuro en la base de cada artejo, 
y con el ultimo de estos neg-ruzco. Antenas bastantes largas. 
alcanzando, dirig-idas hacia atr^s, el primer tercio pr6xima- 
mente de la long-itud de los 61itros; bastante robustas: l.«'' ar- 
tejo cilindrico cuadrado, anchamente redondeado por deba- 
jo; 2.", pequeuo, obc6nico, lig-eramente dilatado y redondeado 
inferiormente; los sig-uientes, hasta el 10." inclusive, oblong-o 
c6nicos, y cada vez mas paralelos; el ultimo subfusiforme, un 
poco m^s larg-o que el anterior, yterminado en punta; uegTuz- 
cas 6 pardo neg-ruzcas; el 1.^'' artejo verde bronceado 6 azula- 
do, el 2,° y 3.°, y a veces tambien la extremidad del 4." y 5.", 
m^s 6 menos amarillentos por debajo. 

Prot6rax verde bronceado 6 azulado; bastante brillante; li- 
g-eramente transverso; poco m^s ancho que larg-o: moderada- 
mente convexo; bastante fuertemente deprimido al trav^s cer- 
ca de la base y en sentido oblicuo junto a los Ang-ulos poste- 
riores, por lo cual 6stos resultan levantados; redondeado en el 
borde anterior: redondeado tambi6n en todos sus ang-ulos; casi 
recto en los lados; la base rebordeada, y casi recta asimismo 
en su parte media. 

Escudete verde bronceado 6 azulado, transverso, subredon- 
deado posteriormente. 

Elitros verde bronceados 6 azulados, k veces color de viole- 
ta, bastante brillantes, con una mancha relativamente peque- 
na amarilla 6 rojo amarillenta en la extremidad; apenas6 muy 
lig-eramente mas anchos en la base que el prot6rax en su ma- 
yor ancliura; dos veces y media pr6ximaraente tan larg-o como 
(^ste; moderadamente convexos; lig-eramente deprimidos k lo 
larg-o de la sutura, detras del escudete; humeros redondeados, 
pero un poco salientes; lados casi paralelos al principio, y lue- 
go, en g-eneral, lig-eramente ensanchados hacia la extremidad; 
redondeados en esta, y con los ^ng-ulos suturales tambien re- 
dondeados; casi siempre se observa sobre cada uno de (^stos 
angfulos una lig-era depresi6n. 

Puntuacion inapreciable, superficie finamente rug-osa. 

Patas larg-as y delg-adas, m^s 6 menos verde 6 azul met^li- 
cas; tarsos neg-ruzcos, los anteriores k veces vag-amente ama- 
rillentos. 



(201) Uhagon. — malaquidos de espana, 73 

Q Epistoma menos saliente. Antenas un poco mas cortas: 
el 1.^'' artejo sencillamente oblong-o y m^sgrueso hacia la ex- 
tremidad; el 3.° y sig-uientes m^s paralelos. 

Long-. 4 a 5 mm. 

Las Hiirdes (Sanz de Diego!); Sierra Nevada (Rosenhauer). 

Especie poco frecuente en nuestra Peninsula, y que se dis- 
tingue en seguida del M. curiicornis Kiesw. , k parte de otros 
caracteres, por la mancha apical de los 61itros. 

El M. laticollis Rosenh., si he de juzgar por las dos 9 tipicas 
que me han sido comunicadas por el Sr. Oberthiir, pertenece 
k esta especie y no al M. affinis Men., al cual lo refiere el senor 
Abeille de Perrin, intiuido, sin duda, por el Sr. Kiesenwetter. 
En ambos ejemplares los elitros presentan la mancha apical 
rojo anaranjada de que carecen las Q del M. affinis. Uno de 
ellos lleva una etiqueta con el nombre de M. viridis, al pare- 
cer de letra del mismo Sr. Abeille de Perrin, y ambos tienen 
otra que dice: «A. de Perrin vidit», de lo cual se puede inferir 
desde luego que mi ilustre colega no los ha examinado sino 
despu6s de la publicacion de su excelente monografia. 

14. Malachius elegans Olivier. 

MalacMus elegans Oliv., Entom., n, 1790, 27, p. (5^ 
lam. 3, f. 12, a-b.— Er., Entomog., i, p. 79.— Kiist. 
Kaf. eur , xxii, p. 56. — Redtenb. , Faun. x\ustr., 
2.* ed., p. 538. — Kiesw., Nat. Deut , iv, p. 588.— 
Seidl., Faun. Bait., 2.°ed., p. 484.— Rey, V6siculif., 
p. 55, lam. 2, f. 9 y 10. — Peyron, Etude sur les Ma- 
lach., p. 105.— Abeille, Malach., p. 313. 
MalacMus annulatus Gebl. (ex parte). Ledeb. Reis, 11, 

Ap., p. 86. 
Malachius tincicornis Solsk}-. , Soc. ent, Russ., xii^ 
p. 245. 
cf Oblongo, con pubescenciablanquecina, muy finay muy 
corta, y pelos neg-ros, bastante numerosos, largos y erguidos. 
Cabeza, con inclusion de los ojos, tan ancha como el prot6- 
rax; verde hasta la mitad pr6xiraamente del borde interno de 
aquellos, prolongandose este color hacia adelante entre las an- 
tenas de modo algo variable, pero sin llegar enteramente has- 
ta el borde anterior de la frente, que es amarillo, asi como la 
parte situada debajo de los ojos. Frente con una impresi6n 



74 ANALES DE HISTORIA NATURAL. (202) 

transversa bastante raarcada. Epistoma amarillo. Labro del 
misrao color. Mandibulas tambiea amarillas, obscuras en la 
extremidad. Palpos amarillos, con el ultimo artejo pardo ne- 
g-ruzco. Antenas bastante larg-as, alcanzando, dirigidas hacia 
atr^s, al primer tercio de la long-itud de los 61itros; bastante 
robustas: I.*''" artejo. g-rueso, en forma de maza cuadrado ci- 
lindrica, vez y media proximamente mas larg'o que ancho; 
2.°, corto, un poco dilatado y redondeado inferiormente; 3." mu- 
cho m&s larg-o, c6nico; los cuatro sig-uientes un poco mks cor- 
tos, marcadamente eijcotados por debajo. con el apice en for- 
ma de c\ng'ulo redondeado; los restantes, hasta el 10.° inclusive, 
oblongo c6nicos, y cada vez mas paralelos; el ultimo, fusifor- 
me, un poco mas larg-o que el anterior y terminado en punta; 
pardo neg-ruzcas, los primeros artejos, g-eneralmente verde 
metalicos por encima, los cuatro 6 cinco de la base amarillos 
por debajo, y los dos 6 tres sig'uientes tambien amarillos en su 
prolongacion apical inferior. 

Prot6rax verde, verde azulado 6 azul metalico; bastante bri- 
llante; un poco transverso, una cuarta parte proximamente 
m^s ancho que larg-o; moderadamente convexo; marcadamen- 
te deprimido en sentido oblicuo junto k los ^ng'ulos posterio- 
res, por lo cual 6stos resultan bastante levantados; anchamen- 
te redondeado en el borde anterior; redondeado tambien en 
todos sus Ang-ulos; casi recto en el medio de los lados; la base 
rebordeada y casi recta tambien en su parte media. 

Escudete verde bronceado 6 azulado, transverso, subredon- 
deado posteriormente. 

Elitros verdes 6 verde azulados 6 casi azules; bastante bri- 
ilantes; con una mancha bastante g-rande, amarilla, en la ex- 
tremidad; apenas 6 lig-eramente mas anchos en la base que el 
prot6rax en su mayor anchura; poco mas de tres vecestan lar- 
g-os como este; moderadamente convexos; lig-eramente depri- 
midos a lo larg-o de la sutura, detras del escudete; hiimeros 
redondeados, poco salientes; lados casi paralelos, a veces muy 
poco y muy g-radualmente ensauchados liacia atras en su se- 
g-unda mitad; pleg-ados al trav6s, cada uno, en la extremidad 
con la parte superior del plieg-ue formando un ^ng-ulo ag-udo 
provisto en el 4pice de tres 6 m^s cerdas reunidas y neg-ras; 
en la parte inferior del plieg'ue, junto al borde sutural, hay un 
ap^ndice negro, estrecho, espiniforme, mds6 menosinclinado, 



C203) Uhagon. — malaquidos de espana. 75 

y el ang'ulo sutural apical es pronunciado, saliente y ancha- 
mente manchado de negTO. Puntuaci6n inapreciable; superfi- 
cie finamente rug-osa. 

Patas larg-as, delg-adas, verdoso 6 negro metalicas; las rodi- 
llas, la extremidad de las tibias anteriores en mayor 6 menor 
grado y los tarsos del mismo par amarillentos; los tarsos pos- 
teriores pardo neg-ruzcos 6 neg^ros. 

2 Color metalico de la cabeza, prolong'ado entre los ante- 
uas hasta el borde anterior de la frente y terminado alii, en 
g-eueral, en arco de circulo. Antenas, mas cortas, sus artejos 
mas delg'ados; el 1.", oblong-c conico; el 4.", 5.° y 6." may lig'e- 
ramente escotados por debajo; en g-eneral, solo los cinco pri- 
meros manchados de amarillo inferiorraente. Elitros algo mas 
ensanchados hacia atras, sencillos en la extremidad, y con los 
ang'ulos suturales redondeados. 

Escorial (Perez Areas!, Martinez y S^ez!); Navacerrada!, Cer- 
vera de Pisuerg-a!, Alsasua!, Zumaya (Martinez Escalera!); Ver- 
g-ara (Larrini'ia!); Bilbao (Larriniia!, Schramm!); Moncayo (P6- 
rez Areas!); Tibidabo, Montserrat, La Garrig-a, Rivas (Antig-a!), 
Alberca de Salamanca, Las Batuecas (P6rez Areas!); Malaga 
(Arag-oncillo!, col. Perez Areas); Lanjaron (Martinez y Saez!); 
Santiag-o de Galicia (M. de Velado!, col. Perez Areas); LasHur- 
des (Sanz de Dieg'o). 

Se disting'ue de la especie anterior por tener los (/ los 61i- 
tros pleg-ados y con apendices en la extremidad, y porque en 
las Q el color amarillo de la parte anterior de la cabeza esta 
mucho mas prolong-ado hacia arriba k lo larg-o del borde in- 
terne de los ojos, por las antenas mas amarillas en la base, 
por las rodillas y los tarsos anteriores tambit§n amarillentos, y 
por la mancha apical de los elitros, g'eneralmente mayor. 

15. Malachius affinis Menetries. 

MalacMv.s affiiiis Men., Cat. rais., 1832, p. 164. — Er. 

Entomog-., i, p. 82. -Kiesw., Nat. Deut. , iv, p. 590. 

— Rey, Vesiculif., p. 67. — Peyron, Etude sus les Ma- 

lach., p. 99.— Abeille, Malach., p. 321. 
Malachius gracilis Mill., Wien. ent. Mon., i, p. 138. — 

Redtenb., Faun. Austr., 2.* ed., p. 1.001. 
Malachius annulatus Gebl., (ex parte). Ledeb., Reis., 

11, Ap., p. 68. 



76 ANALES DE HISTORIA KATURAL. (204> 

MalacM'US oMusicoomis Solsky. , Trudy. Soc. ent. 
Ross., XII, p. 248. 

of Oblong-o, con pubescencia blanquecina, muy corta y muy 
fina, y pelos negros, numerosos, larg-os y erg-uidos. 

Cabeza, con inclusi6n de los ojos, un poco mas estrecha que 
el prot6rax; azul 6 violeta liasta el epistoma en donde este co- 
lor esta cortado en linea recta; obscui'a 6 neg-ra debajo de los 
ojos. Frente con una iuipresi6n transversa bastante marcada 
entre los ojos, y, en g-eneral, una fosita puutiforme en el me- 
dio de dicha impresiun. Epistoma amarillo. Labro in veces del 
mismo color, pero m^s g-eneralmente obscure, parduzco. Man- 
dibulas amarillentas, obscuras en la extremidad. Palpos tam- 
bi^n amarillentos, con el ultimo artejo parduzco, y los dem^s 
artejos a menudo manchados de obscure por encima. Antenas 
relativamente cortas, alcanzando apenas, dirig-idas hacia atr6,s, 
al primer quinto de la longitud de los ^litres; bastante robus- 
tas: l.""'' artejo, g-rueso, subcuadrado, apenas m^s larg-o que 
ancho; 2.°, corto, un poco dilatado y redondeado por deba- 
jo; 3." lig-eramente; 4.°, 5." y 6.°, mucho mds marcadamente 
escotados por debajo y con el ^pice inferior en forma de ^ng"u- 
lo redondeado; los sig'uientes, hasta el 10." inclusive, oblong-o 
c6nicos y cada vez mas paralelos; el ultimo fusiforme, alg"o 
m4s larg-o que el anterior y terminado en punta; pardo ne- 
g-ruzcas, los primeros artejos g'eneralmente verde 6 azul meta- 
licos por encima, los tres de la base amarillos por debajo y los 
dos 6 tres sig-uientes en su extremidad apical inferior. 

Protorax azul verdoso 6 azul metalico; bastante brillante; 
transverse, un tercio proximamente mas ancho que larg-o; 
moderadamente convexo; marcadamente deprimido en senti- 
do oblicuo junto a los ang-ulos posteriores, por lo cual 6stos re- 
sultan bastante levantados; anchamente redondeado en el 
borde anterior; redondeado tambi^n en todos sus ang-ulos; casi 
recto en el medio de los lados; la base rebordeada y muy an- 
chamente redondeada 6 casi recta en su parte media. 

Escudete verde azulado 6 azul obscuro, subredondeado pos- 
teriormente. 

Elitros azul verdosos 6 azules; bastante brillantes; con una 
mancha roja 6 anaranjada en la extremidad; apenas mas an- 
chos en la base que el prot6rax en su mayor anchura; dos ve- 
ces y media pr6ximamente tan larg-os como 6ste; moderada- 



•20o) Uhagon. — malaquidos de espana. T7 

mente convexos, lig-eramente deprimidos ^lo larg-o de la sutii- 
ra detr^s del escudete; hiimeros redondeados, pero un poco 
salientes; lados casi paralelos 6 muy poco y muy gradual men- 
te ensanchados hacia atras; pleg-ados al trav6s cada uno en la 
extremidad, con la parte superior del plieg'ue forniando uii 
ang'ulo ag'udo provisto en el apice de dos 6 tres cerdas reuni- 
das y neg-ras; en la parte inferior del plieg'ue, junto al borde 
sutural, hay un ap6ndice negTo, estrecho, espiuiforme, alg'O 
inclinado hacia abajo y frecuentemente partido en su extremo; 
el aug'ulo sutural apical es algo pronunciado, saliente y bas- 
tante anchamente bordeado de negro. Puntuacion inaprecia- 
ble, superficie finamente rug-osa. 

Patas larg-as y delg'adas, azul metalicas; las tibias anteriores 
por debajo hacia la extremidad y sus tarsos amarillentos; las 
tibias intermedias y sus tarsos tambi^n amarillentos, pero 
laks obscures; los tarsos posteriores pardo neg-ruzcos. 

Q Antenas un poco m4s cortas, sus artejos subcilindricos, 
el 4.", 5." y 6.° apenas perceptiblemente escotados por debajo; 
los tres primeros amarillos inferiormente, asi como el 6pice de 
los dos 6 tres siguientes. Elitros un poco mas ensanchados ha- 
cia atras, sin mancha y sencillos en la extremidad. 

Long". 4,50 k 5 mm. 

Granada, un ejemplar cf de la coleccion del Sr. Perez Areas 
enviado k nuestro difunto amigo por D. C. MuUer con el nom- 
bre de M. laticoUis. 

Los y se distinguen de los de la especie anterior por el pri- 
mer artejo de las antenas m^s corto, apenas mcis larg'o que 
ancho y por tener la cabeza obscura debajo de los ojos. Las 
Q por este ultimo caracter y adem^s por carecer de man(jha 
€n la extremidad de los elitros. 

16. Malachius geniculatus Germar. 

Malachms genicuhttus Germ., Ins. Sp. nov. 1824, pa- 

gina 73. — Er. Entomog. i, p. 78.— Redtenb., Faun. 

Austr., 2.^ ed., p. 538. — Kiesw. Nat. Deut, iv, p. 5S7. 

— Rev, Y^siculif. , p. 59. — Peyron, Etude sur les 

Malach., p. 104.— Abeille, Malach. p. 309. 
Var. amligmis Peyron. Etude sur les Malach., p. 102.— 
Malachms armeniacus Men. Cat. rais. p. 163. — Fald. 

Faun., Transc, i., p. 199. 



78 ANALES DE HISTORTA NATURAL. (206) 

Malachiiis geniculatus var. Abeille, Rev. d'Ent., 1883. 
p. 52.— Id. Ma., p. lachSlO. 

Var. haemorrhoidalis Abeille, Malach., p. 310. 

Var. ohconicits Abeille, Malach. p. 311. 
of Oblong-o, con pubescencia blanquecina, muy corta, rauy 
fina, y pelos neg-ros, niimerosos, larg-os y erg'uidos. 

Cabeza, con inclusion de los ojos, apenas mas estrecha que 
el prot6rax; verde bronceada 6 azulada ha.sta el epistoma, al 
acercarse al cual este color adquiere h, menudo un tono ne- 
gTuzco y se halla cortado unas veces en linea recta, otras en 
arco de clrculo; amarilla debajo de los ojos. Frente con una 
impresi6n transversa bastante marcada entre los ojos y una 
fosita puntiforme en el medio de dicha impresi6n. Epistoma 
amarillo, k veces casi rojo. Labro del mismo color. Mandlbu- 
las tambi^n amarillas, obscuras en la extreraidad. Palpos 
amarillos, con el ultimo artejo parduzco y los dem^s arte- 
jos a menudo m4s 6 menos manchados de obscuro en la 
base. Antenas bastante larg-as, alcanzando, dirig-idas hacia 
atrds, al primer tercio pr6ximamente de la long'itud de los 41i- 
tros; poco robustas: 1.®^ artejo g-rueso, subcuadrado, un poco 
m^s largo que ancho, lig-eramente mas estrecho hacia el apice; 
2." corto, un poco dilatado y redondeado por debajo; 3.° mucho 
m^s larg"o, apenas escotado inferiormente y muy lig'eramente 
prolong-ado en el 4pice por debajo en forma de diente de sierra 
obtuso; el 4.", 5.° y 6." marcadamente escotados en su borde 
inferior y prolong-ados en el Apice de id^ntica manera; el 7.° de 
un modo'alg-o menos marcado; los tres sig'uientes cilindro- 
c6nicos, cada vez m^s paralelos; el ultimo subfusiforme, un 
poco m^s larg-o que el anterior y terminado en punta; neg-ruz- 
cas 6 parduzcas, los dos primeros artejos a menudo broncea- 
dos por encima, los cinco, seis 6 siete primeros mas 6 menos 
amarillos por debajo, sobre todo en la extremidad. 

Protorax verde bronceado, verde azulado 6 azul; brillante; 
transverso; un tercio por lo menos mas ancho que larg'o; mo- 
deradamente convexo; marcadamente deprimido en sentido 
oblicuo junto k los ang'ulos posteriores, por lo cual 6stos 
resultan bastante levantados ; anchamente redondeado en 
el borde anterior; redondeado tambien en todos sus 'Ang'ulos 
y en los lados; la base rebordeada y casi recta en su parte 
media. 



(207) Uhagon. — malaquidos de espana. 79 

Escudete verde bronceado 6 azulado,. transverso, subredon- 
deado posteriormente. 

Elitros verde bronceados 6 azulados; poco brillantes k no 
ser hacia la base; con una mancha bastante grande roja, rara 
vez anaranjada, en la extremidad; apenas 6 muy lig-eraraente 
mas anchos en la base que el protorax en su mayor anchura; 
tres veces pr6ximamente tan larg-os como 6ste; moderada- 
mente convexos; en general lig-eramente deprimidos a lo largo 
de la sutura detras del escudete; hiimeros redondeados pero 
bastante salientes; lados casi paralelos al principio y luego 
mas 6 menos aunque siempre ligeramente ensanchados hacia 
atr^s; pleg-ados al traves cada uno en la extremidad, con la 
parte superior del pliegue en forma de 16bulo subtruncado 6 
de ^ngulo muy obtuso, provisto a veces de una 6 mas cerdas 
negras; debajo de este 16bulo, junto k la sutura, hay un apen- 
dice linear negro, dirigido hacia abajo, ligeramente encor- 
vado y en general partido en su extremo; el angulo sutural 
apical es bastante pronunciado y estrechamente bordeado de 
negro. Puntuacion inapreciable; superficie finamente rugosa. 

Patas largas, delgadas, negruzcas 6 negro metalicas; las 
rodillas en general amarillentas, asi como la extremidad de 
las tibias anteriores y los tarsos correspondientes; los tarsos 
intermedios y posteriores negruzcos. Otras veces las patas son 
completamente negruzcas 6 negras. 

9 Antenas mas cortas: l.er artejo un poco ensanchado hacia 
el 4pice en forma de maza oblonga; 4.° y 5.° apenas percepti- 
blemente escotados por debajo; en general los cinco primeros 
m^s 6 menos amarillos inferiormente. Elitros un poco mas 
ensanchados hacia atr^s. 

Long. 4,50 a 6,50 mm. 

Puerto de Malagon. Escorial, q^ 9 (Lauffer!): Valladolid 
9 (Martinez Escalera!); Lanjaron 9 (Martinez y Sdez!). 

Segiin el Sr. Abeille de Perrin esta especie es muy variable 
en cuanto k la mayor 6 menor escotadura de los artejos de las 
antenas en los cf, asi como respecto del color de la parte ante- 
rior de la frente y el de los palpos. Con el corto niiraero de 
ejemplares de Espana (1 cf y 4 9) que he tenido k la vista, no 
puedo juzgar de las variaciones que en nuestra Peninsula 
ofrece y me limitary a decir que en la 9 de Valladolid la man- 
cha apical de los Elitros es de un rojo subido y que en las del 



80 ANALKS DE HISTORIA NATURAL. (203) 

Escorial y Laiijaron es de un rojo anaranjado. En todos ellos 
las antenas me parecen un poco m^s cortas que las de los 
ejemplares austriacos de mi coleccl6n y de las de mis amig-os 
que he tenido ocasion de examinar. 

La variedad amMgmls Peyron, tiene los artejos de las ante- 
nas raenos escotados por debajo en los of- Las Q presentan un 
prot6rax. niLs estrecho y con frecuencia los 61itros son decolor 
cobi'izo de purpura. Se encuentra en Austria, Hung-ria, Italia, 
el C^ucaso y toda el Asia occidental, seg-iin el Sr. Abeille de 
Perrin. 

En la variedad liaemorrkoidaUs Abeille, de la Armenia rusa, 
el color amarillo de la parte anterior de la cabeza se extiende, 
entre las antenas, hasta el medio en el c/" y el ang-ulo sutural 
apical de los (^litros no est^ bordeado de neg-ro. En las 9 las 
antenas son m^s robustas y de color mt'is encarnado. 

Cita ademas el Sr. Abeille otra variedad (odconicus Abeille), 
procedente de Lenkoran, puerto ruso del mar Caspio, de la 
cual lia estudiado dos a" notables por tener las rodillas del color 
g*eneral, el l.^^" artejo de las antenas obconico y no cilindrico 
y ser dichos 6rg-anos neg-ros con excepci6n de los tres prime- 
ros artejos en parte amarillos por debajo, caracteres, princi- 
palmente los dos liltimos, de relativa importancia y que qui- 
zas pudieran considerarse como especificos, 

Los c/ del M. geniculakis Germ, son muy proximos k los del 
M. affinis Men., pero se disting'uen por tener la cabeza amari- 
11a 6 amarillenta debajo de los ojos, por ser el prot6rax m^s 
ancho, m^s redondeado en los lados y por el ing'ulo sutural 
apical estrecliamente bordeado de negTo. 

Las 9 se separan en seg'uida de las de dicha especie por la 
mancha de la extremidad de los elitros. 

17. Malachius parilis Erichson. 

MalacMus parilis Er. Entomog-. i, 1840, p. 80.— Kiesw. 
Nat. Dent, iv, p. 589.— Key, V^siculif., p. 57, l^ni. 2, 
f. 7 y 8. — Peyron, Etude sur les Malach., p. 107. — 
Abeille, Malach., p. 311. 
Var. commisstis Abeille, Malach., p. 311. 
(f Oblong'o, con pubescencia blanquecina, muy corta, muy 
fina y pelos negTos, numerosos, larg*os y erg-uidos. 

Cabeza, con inclusi6n de los ojos, lig-eramente mds estrecha 



(209) Uhagon. — malaquiuos uk espana. hi 

que el protorax, verde 6 verde azulada hasta el epistoma en 
donde este color se halla cortado en linea recta; amarilla de- 
bajo de las antenas, debajo de los ojos y 4 lo largo del borde 
interne de 6stos hasta el nivel superior de la inserci(jn de 
aquellas. Frente con una impresi6n transversa entre los ojos, 
en g-eneral bastante marcada, y una fosita puntiforme en el 
medio de dicha impresi6n. Epistoma amariilo. Labro del 
mismo color. Mandibulas tambien amarillas, obscuras en la 
extremidad. Palpos amarillos con el ultimo artejo pardo ne- 
gTuzco y a veces los dem^s artejos manchados de obscuro 
hacia la base. Antenas bastante larg-as, alcanzando dirig-idas 
hacia atr^s al primer tercio proximamente de la longitud de 
los ^litros: bastante robustas: l.^^ artejo ensanchado hacia el 
^pice en forma de maza subc6nica; 2." corto, un poco dilatado 
y redondeado^por debajo; 3." al 6.° mucho m^s larg-os, ligera- 
mente escotados por debajo, con el ang-ulo apical inferior un 
poco prolongado en forma de diente de sierra; los sig-uientes 
un poco prolong-ados tambien inferiormente en el apice, pero 
cada vez m^s paralelos; el ultimo cilindrico fusiforme, apenas 
mas larg-o que el anterior y terminado en punta; pardo ne- 
g-ruzcas, los dos 6 tres primeros artejos verde bronceados por 
encima, dichos tres artejos amarillos por debajo asi como el 
Ang-ulo apical inferior de los cuatro 6 cinco sig-uientes. 

Protorax verde bronceado, brillante, transverse; una tercei-a 
parte pr6ximamente m^s ancho que larg-o; moderadamente 
convexo; marcadamente deprimido en sentido oblicuo junto 
h los ^ng-ulos posteriores, por lo cual 6stos resultan bastante 
levantados; anchamente redondeado en el borde anterior; 
redondeado tambien en todos sus ang-ulos y en los lados; la 
base rebordeada y casi recta en su parte media. 

Escudete verde obscuro 6 neg-ro bronceado, transverso, sub- 
redondeado posteriorraente. 

Elitros verdes 6 verde azulados, poco brillantes a no ser 
hacia la base; con una g-ran mancha amarilla, k veces algo 
anaranjada en la extremidad; apenas mas anchos en la base 
que el prot6rax en su mayor anchura; cerca de tres veces tan 
larg*os como 6.ste; moderadamente convexos; lig-eramente de- 
primidos c'l lo larg-o de la sutura detr^s del escudete; humeros 
redondeados pero algo salientes; lados casi paralelos al princi- 
pio, luego ligera y gradualmente ensanchados hacia la extre- 

ANALES DE HIST. NAT.— XXX. 6 



82 ANALES DE HISTORIA NATURAL. (210) 

midad; pleg*ados al trav6s cada uno en esta, con la parte sup"^- 
rior del pliey-ue formando un ang-iilo mas 6 menos ag-udo y 
provisto en el apice de dos 6 tres cerdas reunidas y negras; 
en la parte inferior del plieg-ue, junto k la sutura, nace un 
ap6ndice negro, casi recto, filiforrae, y en general lig'eramente 
mks delgado en su parte media que en la base y en el apice; 
el ang-ulo sutural apical presenta per encima una fosita bas- 
tante profunda y es saliente, ag-udo y estrechamente bor- 
deado de neg-ro. Puntuaciun inapreciable; superficiefinamente 
rug-osa. 

Patas larg-as, bastante delg-adas, verde met^licas; la extre- 
midad de las tibias anteriores por debajo y sus tarsos m^s 6 
menos amarillentos; los tarsos intermedios un poco m^s obs- 
curos; los posteriores negruzcos. 

9 Antenas un poco mas cortas: l.^r artejo menos ensan- 
cliado hacia el apice, los artejos 4." al 6.o apenas perceptible- 
mente escotados por debajo y el 6.° muy ligeramente prolon- 
g-ado en punta obtusa en el ang-ulo apical inferior; los tres 
primeros amarillos por debajo, los tres 6 cuatro siguientes 
s61o en su extremidad. Elitros sencillos en el apice. 

Long. 5,50 k 6,50 mm. 

Monserrat (Martinez Escalera!); Tarrasa, La Garriga, Rivas, 
Caralps, San Esteban Palautordera (Antiga!). 

La variedad commissus Ab., de Persia, es m^s pequena (4 mi- 
limetros) y de color verde dorado, con los artejos de las ante- 
nas mas cortos, principalmente el 4.'', que es casi tan ancho 
como largo. 

La especie parece propia de la zona NE. de nuestra Penin- 
sula. 

Los o' se diferencian de los del M. geniculahis Germ, 
por el l.^r artejo de las antenas c6nico y no subcuadrado; 
las Q son muy semejante? y fticiles de confundir, distingui^n- 
dose apenas las del M. iMriUs Er. por el protorax un poco 
menos transverso, la ligera prolongaci6n del ^pice inferior 
del 6.° artejo de las antenas, la mayor longitud relativa de 
los artejos 8.", 9.° y 10.°,.cuya forma es tambi^n m^s cilin- 
drica y la mancha m^s amarilla de la extremidad de los 
elitros. 



(211) Uhagon. — >[ALAQinDOs dm espana. aa 

2." grupo: Cyrtosus Er. 

18. Malachius Baudii Abeille de Perrin. 

Cyrtosus Baudii Abeille, Malach., 1891, p. 399. 
9 Alarg-ada, con alas, verde bronceada, bastante brillarite. 
Oabeza con una fosita profunda en el vertice y el extremo de 
ia parte anterior rojo; palpos parduzcos. 

Antenas alcanzando al primer cuarto de los 61itros, bastante 
delg-adas, con sus artejos obconicos, obtusos en el 6pice; met^- 
licas, rojizas en la parte inferior de los 6 6 7 primeros artejos; 
el 2.** de 6stos ig-ual en tamailo k los dos tercios de la diraen- 
si6n de los dos mas pruximos. 

Protorax transverso, visiblemente estrechado desde el apice 
hacia la base, completamente cubierto de pequenas lineas 
muy finas, onduladas, entrelazadas^omo labor de torno (guillo- 
che) y vestido de pubescencia blanca. 

Elitros cuatro veces tan larg-os como el protorax, poco en- 
sanchados desde el primer tercio hacia la extremidad, que es 
redondeada; vestidos de pubescencia blanca y erizados de pe- 
los negTOS bastante raros; verde bronceados, bastante estre- 
chamente manchados de rojo en el fipice. 

Patas obscuMs, el ultimo tercio de las cuatro tibias anterio- 
res rojizo; tibias posteriores muy encorvadas. 

Long-. 3 mm. 

C" Desconocido. 

Sierra Nevada (Baudi!). 

No he visto ejemplar alguno de esta especie de la cual se 
<.'onoce hasta ahora la Q tan solo. 

La descripclon que precede es una mera traduccion de la 
del Sr. Abeille de Perrin. el cual anadeque dicha especie cons- 
tituye un paso intermedio mas eutre los g-6neros Malachius y 
Cyrtosus. Por su prot6rax transverso parece pertenecer al pri- 
mero, y sin embarg-o, el estrechamiento hacia la base de ese 
mismo seg'mento, el tamano reducido del insecto y su seme- 
janza evidente con el C. Lethierryi, le impiden dejarlo entre 
los Malachius. 

19. Malachius Lethierryi Peyron. 

Cyrtosus Lethierryi a" Peyron, Etude sur les Malach., 



84 ANALKS DK HISTORIA NATURAL. (212>- 

1877, p. 11. — a' Q, Abeille, Rev. d'Ent., 1885, phgi-^ 
na 19.-1(1. Malach., p. 131. 

Malachius limMcolUs 9, Abeille, Nat. Sicil., 1882, pa- 
g-ina 112. 

AfalacMus pncinos2is Kiefiv^., in litt., in Heyden, Reis., 
Span., Reisebeschr., p. 38. 
c/ Oblong-o , con pubescencia blanquecina , muy corta,- 
muy fina y pelos negros, no muy numerosos, largos y er- 
guidos. 

. Cabeza, con inclusion de los ojos, tan ancha como el proto- 
rax; azul 6 azul verdosa, hasta la inserci6n de las antenas, 
hall^ndose alll este color cortado en linea recta, amarilla en 
el borde anterior de la frente, debajo de los ojos y a lo larg-o- 
del borde interno de 6stos hasta el nivel superior de dicba in- 
serci6n. Frente con una fosita puntiforme en el medio y dos 
impresiones long-itudinales un poco oblicuas, una a cada lado,. 
entre las antenas. Eplstoma amarillo. Labro del mismo color. 
k veces mas 6 menos obscuro en el medio. Mandibulas amari- 
llentas, obscuras en la extremidad. Palpos amarillos con el 
ultimo artejo neg-ruzco. Antenas larg-as, alcanzando dirig-idas 
hacia atras, a un poco m^s de la mitad de la longitud de lo.«; 
(^litros; bastante robustas: l.^r artejo oblong-o, muy lig-era- 
mente mas grueso hacia el apice; 2." corto, obQonico; 3.° y 4.° 
de igual forma, cerca del doble m^s larg"os, 6ste muy poco- 
m^s corto que aquel; los sig-uientes hasta el 10.° inclusive 
alarg-adqs, mas paralelos; el ultimo fusiforme, apenas m^s 
largfo que el anterior y terminado en punta; parduzcas, m^s 6 
menos obscuras, con los 6 4 9 primeros artejos m^s 6 menos 
amarillentos por debajo. 

Prot6rax verde azulado, azul 6 neg-ro bronceado, brillante, 
estrechamente bordeado de amarillo 6 rojo anaranjado en los 
lados, extendi^ndose m^s este borde hacia los ang'ulos ante- 
riores y posteriores y reduci^ndose hacia el medio; casi tan. 
larg-o como ancho; moderadamente corivexo: lig-eramente de- 
primido en sentido transversal cerca del borde anterior y masr 
fuertemente junto k la base y hacia los ^ng-ulos posteriores, 
por lo cual 6stos resultan bastante levantados; redondeado en 
el borde anterior y en todos sus Ang'ulos; los lados casi rectos, 
lig-eramente estrechados hacia atr^s: la base rebordeada y casi 
recta en su parte media. 



<-2i3) Uhag6n. — malaquidos de espana. 85 

Escudete azul 6 neg-ro azulado, transverso , siibredoudeado 
posteriormente. 

Elitros verde bronceados, verde azulados, ^ veces casi azu- 
ies; algo brillantes, sobre todo hacia la base; con una mancha 
timarilla, 6 amarilla anaranjada, k veces casi roja, bastante 
g-rande, en la extremidad; un poco mks anchos en la base que 
el prot6rax en su mayor anclmra; tres veces proximamente 
tan larg'os como este; moderadamente convexos; lig*eramente 
deprimidos en la primera parte de la reg'i6n sutural; hiimeros 
i-edondeados pero bastante salientes; lados paralelos 6 casi pa- 
ralelos; redondeados en la extremidad y con los ^ngulos sutu- 
rales tambi^n redondeados. Puntaacion inapreciable, superfi- 
cie finamente rug-osa. 

Patas largas y delg-adas, negro met^licas, los tarsos rnixs 6- 
menos rojizo amarillentos, pero a veces tambi^n bastante obs- 
curos, sobre todo los posteriores. 

Q Color met^lico de la cabeza en general prolongado hasta 
«1 eplstoma. Autenas mas cortas, alcanzando, dirigidas hacia 
atr^s, al cuarto proximamente de la longitud de los 61itros, sus 
artejos mas delgados. Elitros un poco m^s ensanchados hacia 
litres. 

Long. 3,50 a 4,25 mm. 

Escorial (P6rez Areas! ; Martinez S^ez!); Avila (Lautfer!); Sie- 
rra de Gredos!; Pena de Francia, Las Batuecas (Perez Arca.s!), 
Las Hurdes (Sanz de Diego!). 

Tambie-n en Portugal; Guarda (von Heydenl). 

Distinta de la anterior por su prot6rax menos transverso 
con los lados de color amarillo 6 rojo anaranjado. 

20. Malachius TJhagoni Abeille de Perrin. 

Cyrtosus Uhagoni Abeille, An, Soc. esp. Hist, nat., 
xxiii, 1894, p. 92. 

9 Oblonga, con pubescencia blanquecina, muy corta, muy 
Una y pelos negros, poco numerosos, largos y erguidos. 

Cabeza, con inclusi6n de los ojos, tan ancha como el proto- 
rax; verde bronceada hasta el epistoma en donde este color 
-est^ cortado en linea recta; amarilla debajo de los ojos y a lo 
"largo del borde interne de estos hasta el nivel superior de la 
insercion de las antenas y tambi6n en la parte inferior del re- 
. borde de dicha insercion. Frente con una fosita puntiforme en 



86 ANALES DE HISTORIA NATURAL. (214}' 

el medio y dos impresiones long-itudinales poco marcadas, una 
^i cada lado, entre las antenas. Eplstoma amarillo rojizo. Labro 
del mismo color. Mandibulas rojizo amarillentas, obscuras en 
la extremidad. Palpos tambi^n amarillentos con el ultimo ar- 
tejo neg-ruzco. Antenas bastante cortas, alcanzando, dirigidas 
hacia atr^s, al primer sexto k lo sumo de la long-itud de los 
61itros; delgadas: l.^r artejo ligeramente m^s g-ru'eso hacia la 
extremidad; 2.° corto, obc6nico; 3.° y 4.° casi ig-uales, de la 
misma forma, pero el doble m^s larg-os que el 2.°; los sig-uien- 
tes hasta el 10.° inclusive alarg-ados y cada vez mas paralelos; 
el ultimo fusiforme, un poco mas larg-o que el anterior y ter- 
minado en punta; pardo neg-ruzcas con los 4 6 5 primeros ar- 
tejos amarillentos por debajo, asi como el Apice inferior de los 
2 6 3 sig-uientes. 

Prot6rax verdoso bronceado, bastante brillante, estrecha- 
mente bordeado de color de naranja en los lados, extendi^n- 
dose alg-o mas este borde hacia los ^ng-ulos anteriores y pos- 
teriores y reduci^ndose hacia el medio del seg-mento; apenas 
m^s ancho que largo; moderadamente convexo; ligeramente 
deprimido en sentido transversal junto a la base y mas fuerte 
y oblicuamente junto a los angulos posteriores, por lo cual 
6stos resultan levantados en bastante extension; redondeado 
en el borde anterior y en todos sus Angulos; los lados casi rec- 
tos y muy lig'eramente estrechados hacia atr^s; la base rebor- 
deada y casi recta en su parte media. 

Escudete negro bronceado, transverso, subredondeado pos- 
teriormente. 

Elitros verde bronceados, poco brillantes como no sea hacia 
la base, con una mancha no muy grande, amarilla anaranjada 
en la extremidad; uh poco m^s anchos en la base que el prot6- 
rax en su mayor anchura; muy cerca de tres veces tan largos 
como este; moderadamente convexos; apenas deprimidos en la 
primera parte de la regi6n sutural; hi'imeros redondeados pero 
bastante salientes; lados casi paralelos al principio, ensanch^n- 
dose poco despu^s de un modo gradual pero bastante marcado 
hacia la extremidad; redondeados en esta y con los Angulos 
suturales tambi^n redondeados. Puntuaci6fi inapreciable, su- 
perficie finamente rugosa. Alas obscuras, casi tan largas como 
los 61itros, pero al parecer atrofiadas y no dobladas al trav^s. 
Patas negro met^licas, los tarsos anteriores e intermedios> 



(215) Uhagon.— MALAQUIDOS DE ESPANA. 87 

rojizo obscuros; los primeros lig-erainente m4s claros que los 
seg-undos. 

Cuerpo por debajo verde bronceado; epiraeros mesotor6,cicos 
amai'illentos, asl como la intei'secci6n de los segrneutos abdo- 
minales. 

Long". 4 mm. 

cf Desconocido. 

Especie encontrada por el Sr. P6rez Areas en la Pena de 
Francia, en el mes de Julio, de la cual solo existe una 9 en su 
coleccion, que hemos utilizado, tanto el Sr. Abeille de Perrin, 
como yo, para nuestras descripciones respectivas. 

Es tan sumamente parecida al C. Lethierryi, a juzg*ar por 
dicha 9 unica, que surg'e la idea, al examinarla, de si se tra- 
tar4 de una mera variedad 6 quiza tambi^n de un ejemplar 
anormal de aquella, pero la autoridad del Sr. Abeille de Perrin 
hace que me decida por su conservacion. 

Como caracteres distintivos, s61o puedo dar importancia al 
hecho de que en la Q del C. Uhagoni Ab., las antenas son algo 
m^s cortas y sus artejos quiz4 un poco m4s robustos que en 
la Q que he visto del C. Lethierryi Peyron , pues el mayor 6 
menor brillo de los tegumentos y la coloracion m^s 6 menos 
obscura de las antenas y de los tarsos son tan sumamente va- 
riables, excepto en determinadasespecies, que no estandocon- 
firmados por el estudio de ejemplares en numero suficiente^ 
constituyen, k mi juicio, caracteres de escaso valor. 

21. Malachius ovalis Castelnau. 

Malachius ovaJis Cast., Silb. Rev., iv, 1836, p. 28. 
Anthodytes ovalis Kraatz y Kiesw., Berl. Zeit., 1864,. 

p. 309, l^m. V, f. 3. 
j¥alac/iiics cyannipennis Redtenb., Faun., Austr., pa- 

g-ina 537. 
Cyrtostis ovalis Peyron, Etude sur les Malach., p. 28. 
Yar. armifrons Kraatz., Berl., Zeit., 1862, p. 269. — 

Id., id., 1864, p. 310. 
Cyrtosiis armifrons Peyron, Etude sur les Malach. ^ 

p. 27.— Abeille, Malach., p. 334. 
Anthodytes longicollis Kiesw., Nat., Deut., iv, p. 592^ 

nota. — Rey ,• V6siculif. , p. 32. — Abeille, Malach., 

p. 334. 



88 ANALKS 1)E HISTOKIA NATURAL. (216) 

AntJwcomns paraVelus Kiist., Kaf., Eur., xiii, p. 14. 

Var. varncollis Abeille, An. Soc. esp. Hist, nat, xxiii, 
1894, p. 91. 

Var. macuUcolUs Abeille, An. Soc. esp. Hist, nat., 
XXIII, 1894, p. 91. 

Var. cymieicolUs Abeille, An. Soc. esp. Hist, nat., 
XXIII, 1894, p. 91. 
rf Oblongo, con pubescencia blanquecina, muy corta, muy 
fina y pelos negTos, poco numerosos, larg'os y erg-uidos. 

Cabeza, con inclusion de los ojos, un poco mas ancha que el 
prot6rax, verde, verde azulada 6 azul, amarilla por delante, 
subiendo este color k lo larg-o del borde interno de los ojos 
hasta un poco mas arriba del nivel superior de la insercion de 
las antenas. y escotando entre 6stas en arco de circnlo el tono 
metalico de la parte posterior. Frente con un lig-ero surco lon- 
gitudinal k lo larg"o del medio y provista junto al borde ante- 
rior, entre las antenas, de un tuberculo subtriang'ular cubierto 
de pelos amarillos dirigidos hacia adelante. Epistoma amari- 
Uo. Labro del misrao color. Mandibulas^'palpos tambien ama- 
rillos, aqu611as obscuras en la extremidad. Antenas bastante 
larg-as., alcanzando, dirig-idas hacia atrc\s, al primer cuarto 
pr6ximamente de la long-itud de los elitros; robustas: 1.^^ ar- 
tejo gTueso, ensancliado hacia el apice a modo de maza sub- 
oval; 2.° pequeno, obconico; 3.°y4.° un poco m^s larg'os y nic'is 
anchos que el 2.°, subtriang'ulares; 5." mas triang-ular aiin, con 
el borde inferior en forma de punta hacia el medio; 6.° fuerte- 
mente escotado por debajo y muy prolong-ado inferiormente 
en el ^pice, siendo esta prolong-aciun casi recta y estrecha; los 
.sig-uientes hasta el 10.° inclusive alarg-ados, oblong-o conicos; 
el ultimo subfasiforme, poco mas larg-o que el anterior y terrai- 
nado en punta; parduzcas, los dos primeros artejos amarillos 
en totalidad, los tres sig-uientes mas 6 menos amarillos por 
debajo, los restantes unas veces casi totalmente amarillos, 
otras m^s 6 menos obscuros por encima. 

Protorax rojo anaranjado uniforme (armifrons Kr.), 6 con 
una mancha long-itudinal neg-ro metililica 6 neg-ruzca m^)s 6 
menos marcada en el medio (ovalis Cast.), 6 neg-ro metalico 
con los hordes estrechamente rojo amarillentos fvariicollis Ah.), 
6 con s6lo los 4ng-ulos anteriores rojo amarillentos (maaiUcol- 
lis Ab.), 6 "completamente metj^lico azulado (cyaneicollis Ab.); 



;2n) Uhagon. — malaquidos de kspana. h9 

muy poco brillante; un poco mas larg-o que anclio; moderada- 
mente convexo; un poco deprimido transversalmente antes 
de la base y k veces con una fosita delante del escudete; de- 
primido tambi6n oblicuamente junto a los ^ng'ulus posterio- 
res; redondeado en el borde anterior y en todos sus ^ng-ulos 
pero mas anchamente en los anteriores que en los posteriores; 
los lados lig-era, pero marcada y subsinuosamente estrechados 
hacia atras; la base rebordeada, lig-eramente levantada y casi 
recta en su parte media. 

Escudete negTo 6 neg-ro azulado, transverse, subredondeado 
posteriormente. 

Elitros verde azulados 6 azules, sin brillo, con una mancha 
anaranjada en la extremidad; un poco mas anchos en la base 
que el prot6rax en su mayor anchura; dos veces proxima- 
mente tan larg-os como este; moderadamente convexos; lig*era- 
mente deprimidos a lo larg-o de la sutura detras del escudete; 
hiimeros redoudeados pero un poco salientes; lados casi para- 
lelos; pleg'ados al trav6s 6 mas bien excavados cada uno en la 
extremidad con la parte superior del plieg'ue formando un 
ang-ulo bastante marcado, debajo del cual, junto a la sutura, 
hay un apendice neg"ruzco, erguido, setiforme y terminado 
en punta; el ang-ulo sutural apical ahuecado por encima, muy 
marcado, agudo y provisto en su extreme de alg'unas cerdi- 
llas muy finas. 

Patas larg-as y delgadas, neg-ro metalicas; los dos ultimos 
tercios de las tibias anteriores 6 intermedias, asi como la extre- 
midad de las posteriores y todos los tarsos, amarillos 6 ama- 
rillentos. 

rf Frente sencilla, con el color met^lico prolongado hasta 
el eplstoma y cortado alii en linea recta. Antenas tambien 
sencillas, el l.^^ artejo un poco eng-rosado hacia el apice 
y los dem^s subparalelos. Elitros ensanchados hacia atr^s 
en forma de arapolla, sin manclia y sencillos en la extre- 
midad. 

Long-. 3 a 4 mm. 

La variedad anmfrons Kr. se disting-ue por tener los rf las 
antenas completamente amarillas, excepto el artejo 5.° y el 
prot6rax sin mancha; en las 9 las antenas son tambi6n ama- 
rillas pero mas obscuras hacia la extremidad. Esta variedad 
es la unica que se encuentra en Espana, seg-un el Sr. Abeille 



90 AN ALES DE HISTORIA NATURAL. (218> 

de Perrin, si bieii yo no he tenido ocasi6n de ver ejemplar 
alg-uno de nuestra Peninsula. 

Las dem^s variedades proceden de Italia. 

La especie se separa en seg-uida del C. Lethierryi Peyron 
por la forma de las antenas en el cr" y por tener este sexo los 
61itros pleg-adosy con apendices en la extremidad. Las 9 care- 
cen de mancha en el apice de dichos org-anos, que son aderads- 
mncho m^s ensanchados hacia atr^s. 

22. Malachius cyanipennis Erichson. 

Malachms cyanipennis Er. Entomog-. 1840, i, p. 86. — 
Kiist. Kaf. Eur. xviii, p. 17. — Duv,, Gen. Col., iii^ 
l^m. 42., f. 208. — Redtenb., Faun. Austr., 2.'' ed.,. 
p. 537. 
Anthodytes cyanipennis Kiesw. Ins. Deut. iv, p. 591. 
Kraatz y Kiesw., Berl., Zeit., 1864, p. 306, lam. v,. 
f- 2.— Rey, Vesiculif., p. 28. 
Cyrtosus cyanipennis V^y von. Etude sur les Malach.,. 

p. 13. 
Cyrtosus cyaneipennis Abeille, Malach., p. 342. 
Var. Uffons Abeille, Malach., p. 342, 
Var. angustimargo mihi. 
of Oblong'o, con pubescencia blanquecina, muy corta y muy 
tina y pelos neg-ros, poco numerosos, larg'os y erg'uidos. 

Cabeza, con inclusi6n de los ojos, un poco mas ancha que 
el protorax, verde azulada, azul 6 neg'ro azuladahasta elnivel 
inferior de la insercion de las antenas en donde este color se 
halla cortado en forma m^s 6 menos vag-a y g-eneralmente en 
linea recta; amarilla en el borde anterior de la frente y tam- 
bien debajo de los ojos en mayor 6 menor extensi6n. Frente 
con dos lig-eras irapresiones alg'O oblicuas, una a cada lado, 
entre los ojos y otra foveiforrae en el medio; provista entre las 
antenas de un tuberculo obtuso, subconico si se le mira por 
encima, oblong'o si se le observa por delante. Epistoraa ama- 
rillo. Labro del mismo color, asi como los palpos y las mandl- 
bulas, estas ultimas obscuras en la extremidad. Antenas bas- 
tante larg'as, alcanzando dirig-idas hacia atrAs cuando menos 
al primer tercio de la longltud de los ^litros; bastante robus- 
tas: l.er artejo en forma de maza oval oblong-a; 2.<» un poco 
m^s larg'O y notablemente m4s g-rueso que el 1.°, cortado un 



('219) Uhagon. — malaquidos de espana. 91- 

poco obliciiamente en la base, la cual presenta un Ang-ulo un. 
poco ag-udo y bien marcado; provisto en su cara inferior de 
una protuberancia subtriang-ular visible cuando se le exa- 
mina por debajo, sin ^mgulos, estrechado y redondeado en la 
extremidad; 3.° un poco mas corto que el 2.°, lig-eramente pro- 
long-ado en la parte inferior del 4pice en forma de diente de 
sierra redondeado; 4.° un poco m6s larg-o que el 3,°, fuerte- 
mente escotado por debajo, alg-o eucorvado hacia el ^pice y 
prolong*ado en la parte inferior de 6ste en una especie de 
diente bastante ag-udo y un poco dirigido hacia atr^s; los 
siguientes hasta el 10.° inclusive, alargados, oblong-o c6nicos 
y cada vez m^s paralelos; el ultimo subfusiforrae, algo mas 
largo que el anterior y terminado en punta; amarillas, con 
los dos primeros artejos mas 6 menos manchados de negro 
por encima y los ultimos un poco m^s obscuros que el resto. 

Prot6rax rojo 6 rojo anaranjado, en general bastante bri- 
Uante, con una faja ancha longitudinal que llega hasta los 
hordes anterior y posterior, y a veces se extiende de modo a 
dejar tan solo un horde estrecho rojo amarillento hacia el 
medio del segmento, 6 en toda laprimera mitad de los lados, y 
mks, ancho en la segunda mitad ((mgustimargo mihi); alg-una 
vez tambi^n la faja longitudinal no alcanza k los hordes ante- 
rior ni posterior y se convierte en mancha alargada discoidal; 
dicho seg^mento es oblongo, una cuarta parte m^s largo que 
ancho; moderadamente convexo; marcadamente deprimido 
en sentido transversal antes de la base y en sentido oblicuo 
junto k los 4ngulos posteriores; k menudo con una fosita de- 
lante del escudete; redondeado en el horde anterior y en todos- 
sus 4ngulos, pero mas anchamente en los anteriores que en 
lo(s posteriores; los lados lig^era y subsinuosamente estrechados 
hacia atr^s; la base rebordeada, levantada y casi recta en su 
parte media. 

Escudete neg-ro 6 negTO azulado, transverso, subredondeadO' 
posteriormente. 

Elitros verde azulados 6 azules, en general hrillantes, con 
una mancha rojo amarillenta 6 amarilla en la extremidad; un 
poco m^s anchos en la base que el protorax en su mayor 
anchura; dos veces y media pr6ximamente tan largos como 
^ste; moderadamente convexos; ligeramente deprimidos k la 
largo de la sutura detr^s del escudete; humeros redondeados 



92 ANALKS DE HISTOKIA NATURAL. (220) 

pero bastante salientes; lados casi paralelos, a veces uu poco 
ensanchados en su seg"unda mitad, redondeados en el 4pice 
y con los ang"ulos suturales tambi^n redondeados. Puntua- 
ci6n inapreciable; superficie finamente rug-osa. 

Patas larg"as y delg-adas, neg-ro metalicas; los tarsos, prin- 
cipalinente los anteriores, m-As 6 menos amarillentos. 

$ Color raet^lico de la cabeza extendido entre las antenas 
hasta el epistoma y alii cortado en linea recta. Antenas senci- 
llas, el 2." artejo un poco mas corto que el 1.", el 3." y el 4." 
ig'uales. Elitros mas ensanchados hacia atras, en forma de 
ampolla y sin m.ancha en la extremidad. 

Long. 3,50 k 4 mm. 

Madrid! (P6rez Areas!; Martinez y Saez!); Aranjuez! (P6rez 
Areas!; Martinez y Saez!); Badajoz!; Villaviciosa de Od6n, Mo- 
nasterio de Piedra, Villanueva de los Infantes, Navalmoral de 
la Mata, Bacares, La Sag-ra, Monserrat (Martinez Escalera!); 
Santa Cruz de Mudela (Lag-una!); Pozuelo de Calatrava (La- 
fuente!): Huejar (von Heyden!); Lanjar6n, Granada (Martinez 
y Saez!, von Heyden!); Escorial, Cadiz (Martinez y Saez!); 
C6rdoba, Alberca de Salamanca, Las Batuecas (Perez Areas!); 
Cartagena (von Heyden!; Cabrera!); Sevilla (Cabrera!); Santas 
Creus, Tarrag-ona (Cuni!); Pastrana, Almodovar del Campo 
(Paz!, col. P6rez Areas); Carpio de Cordoba (Barazona!, col. P6- 
rez Areas); Las Hurdes (Sanz de Dieg-o!). Malag-a, Granada, 
Sierra Nevada, Yunquera (eol. Rosenhauer). 

Tambi^n en Portug-al: Coimbra (Paulino d'Oliveira!); Evora 
(Paiva! eol. P6rez Areas); Guarda, Cea (von Heyden!). 

La variedad Mfrons Abeille tiene, seg-un su autor, la frente 
amarilla en el d' aun encima del tub^rculo, y debajo de los 
ojos en la 9- Aun euando el Sr. Abeille de Perrin anada que 
diclia variedad es propia de Espafia y de ciertas localidades 
de Arg-elia, har6 >observar por mi parte que en todos los (/ es- 
paiioles que he visto el tuberculo frontal es obscuro, y que en 
todas 6 casi todas las Q hay, debajo del borde inferior de los 
ojos, un filete m4s 6 menos estrecho del mismo color. 

La variedad angustimargo mihi, ha sido encontrada en La 
Sag-ra (Granada) por el Sr. Martinez de la Escalera. 

Se separa facilmente de la especie anterior por el 2.° artejo 
de las antenas muy g-rueso y disforme en los cT y las tibias 
obscuras en las 9. 



(221) Uhagon.— MALAQiiDiis dk kspana. m 

23. Malachius meridionalis Abeille de Perriii. 

Cyrlosvs meridionaVis Abeille, Rev. d'Ent., 1885, p. 140. 

— Idem, Malach., p. 344. 
CyrtosMS flavilabvis v9ly. Peyron, Etude sm- les Ma- 
lach,, p. 16. 

of Oblong-o, con pubescencia blanquecina, muy corta y 
muy fina, y pelos neg'ros, poco nuraerosos, larg-os y erg-uidos. 

Cabeza, con inclusi6n de los ojos. un poco mas anchaque el 
prot6rax, azul 6 azul obscura hasta el nivel superior de la in- 
serci6n de las antenas en donde este color esta cortado en li- 
nea casi recta 6 lig-eramente escotada, amarilla pordelante, en 
el rodete que circunda la cavidad de dicha inserci6n y hacia 
arriba, a lo larg-o del borde interno de los ojos, hasta la mitad 
proximamente de estos. Frente con dos lig-eras impresiones 
alg-o oblicuas, una k cada lado, entre los ojos, y g-eneralmente 
con otra foveiforrae en el medio; provista entre las antenas de 
un tub^rculo obtuso, subc6nico si se le mira por encima, 
oblong-o si se leobservapor delante. Eplstomaamarillo. Labro 
y mandlbulas araarillas, 6stas obscuras en la extremidad. Pal- 
pos tambi^n amarillos. Antenas muylargrns alcanzaiido, diri- 
g-idas hacia atras, k cerca de la extremidad de los 61itros; bas- 
tante robustas: l.^'' artejo, casi g-lobuloso, muy poco mk?> larg-o 
que ancho; 2.° apenas mas larg'o, pero mas g-rueso que el 1.", 
lig'eramente escotado en la base, la cual presenta un ^ng-ulo 
ag-udo un poco dirig-ido hacia adentro, estrechado lueg-o hacia 
la extremidad y redondeado en t^sta, sin protuberancia en su 
cara inferior; 3.°, oblong-o triangular, cerca de un tercio mds 
larg-o que el anterior; 4.", de la long-itud del 3.", fuertemente 
escotado por debajo, algo encorvado hacia el 4pice, y prolon- 
g-ado en la parte inferior de 6ste en una especie de diente 6 
g-ancho bastante ag-udo y un poco dirig-ido hacia atras; los si- 
guientes, hasta el 10.° inclusive, oblong-o c6nicos y cada vez 
mds paralelos; el ultimo subfusiforme, un poco mas larg-o que 
el anterior y terminado en punta; negruzcas, con los cuatro 
primeros artejos am.arillos por debajo, asi como el ^pice infe- 
rior de los dos 6 tres sig-uientes. 

Prot6rax azul 6 azul obscuro. bastante brillante, estrecha- 
mente bordeado de rojo amarillento en los lados, siendo este 
borde un poco mas ancho hacia los ang-ulos anteriores, y mds 
aA\n hacia los posteriores; oblong-o, cerca de un tercio mas lar- 



■94 ANALES DR HISTORIA NATURAL. (2ii2> 

g'O que ancho; moderadamente convexo; marcadaraente depri- 
mido en sentido transversal antes de la base y en sentido obli- 
•cuo junto a los tlng-ulos posteriores, a menudo con una fosita 
delante del escudete; redondeado en el borde anterior y en to- 
dos sus angfulos, pero m^s anchamente en los anteriores que 
en los posteriores; los lados lig-era y subsinuosamente estre- 
chados hacia atr^s; la base rebordeada, un poco levantada, y 
casi recta en su parte media. 

Escudete neg^ro 6 neg-ro azulado, transverso, subredondeado 
posteriormente. 

Elitros de color azul obscuro 6 azul violeta, brillantes, con 
una mancha amarilla en la extremidad; lig-eramente mas an- 
•chos en la base que el prot6rax en su mayor anchura; dos ve- 
ces y media pr6ximamente tan larg'os como 6ste; moderada- 
mente convexos; en g-eneral lig-eramente depriraidos k lo larg'o 
■de la sutura, detr^s del escudete; hiimeros redondeados, pero 
bastante salientes; lados casi paralelos, a menudo un poco en- 
sanchados en su seg-unda mitad; redondeados en el apice, y 
con los ang'ulos suturales tambi6n redondeados. Puntuacion 
inapreciable; superficie finamente rug-osa. 

Patas larg-as y delg-adas, negro met^licas; los tarsos, princi- 
palmente los anteriores, m^s 6 menos amarillentos. Tibias an- 
teriores comprimidas y ensanchadas en su seg'unda mitad en 
forma de maza alarg-ada. 

9 Color metf\lico de la cabeza extendido hasta el epistoma 
y cortado alii en linea recta. Labro con frecuencia mas obs- 
curo hacia el medio. Antenas mucho m^s cortas, sencillas; 
el 2." artejo un poco mas corto que el 1.°, oblong-o conico, asi 
como los sig'uientes. Elitros m^s ensanchados hacia atras, en 
forma de ampoUa y sin mancha en la extremidad. 

Long". 3,50 mm. 

Malaga (ex Abeille); Ronda, Sierra Nevada: Mina Explora- 
dora; Sierra Morena: Venta de Cardenas (von Heyden!) 

Distinta de la especie anterior por tener los hordes laterales 
■del prot6rax estrechamente rojos. Adem^s, en el c', las antenas 
son notablemente mas largas, el 2." artejo carece de la protu- 
berancia que se observa en su cara inferior en el del C. cyani- 
pennis Er., el 3.° es un poco mks largo que el 2.", y las tibias 
anteriores est^n ensanchadas en la extremidad. En las 9< 
■el 3.^'" artejo de las antenas es, cuando menos, vez y media tan 



<223) Uhagon. — malaquidos de espana. 95 

iarg-o como el 2.°, mientras que eu las del C. cyanipennis^ 6ste 
«s apenas, 6 may poco, mas corto que aquel. 

24. Malachius f lavilabris AValtl. 

Malachhis flavilahris Waltl., Reise Span., 1835, 11, 

p. 60. — Er., Entomog-., i, p 87. 
Anthodyles flamlabris Kraatz y Kiesw.. Berl. Zeit., 

1864, p. 307. 
Cyrtosus flmilahris Peyron, Etude sur les M^lacli., 

p. 16 (var. excl.) 
Malachius tristis Peyron (nee Lucas), Etude s^r les 

Malach., p. 16. 
c/ Oblong'O, con pubescencia blanquecina, muy corta y muy 
Una, y pelos negros, bastante numerosos, larg'os y erguldos. 
Cabeza, con inclusi6n de los ojos, un poco mas ancha que el 
protorax; azul obscura hasta el nivel superior de la insercion 
de las antenas, en donde este color esta cortado en linea recta; 
amarilla por delante, asi como debajo de los ojos y h lo larg-o del 
borde interno de 6stos hasta la mitad de su long'itud. Frente 
•con dos lig-eras impresione^ alg-o oblicuas, una k cada leido, 
entre los ojos, y otra foveiforme en el medio; provista entre 
las antenas de un tuberculo obtuso, subconico si se le njira 
por encima, oval oblongo si se le observa por delante. Eplsto- 
ma y labro amarillos. Mandibulas del raismo color, obscuras 
•en la extremidad. Palpos tambien amarillentos con el ultimo 
artejo un poco mas obscuro. Antenas larg-as, alcanzando, di- 
rig'idas hacia atras, a la mitad pr6ximamente de la long-itud 
de los ^litres; robustas: 1.^' artejo, g-lobuloso, tan ancho 6 qasi 
tan ancho como larg-o; 2.", un poco m^s largo que el 1.", mas 
ancho que larg-o, subtruncado, 6 m^s bien casi escotado en la 
base, la cual presenta hacia adelante un ^ng-ulo ag-udo bieu 
marcado y un poco dirig-ido hacia abajo, estrechado lueg'o ha- 
cia la extremidad y redondeado en esta; 3.", subtriang-ular, 
apenas mas largo que el anterior; 4.°, un poco m^s largo que 
el 3.°, fuertemente escotado por debajo, prolong-ado en la parte 
inferior del apice en una especie de diente 6 gancho bastante 
agudo y dirigido hacia atras; los siguientes, hasta el 10.° in- 
clusive, oblongo c6nicos y cada vez m^s paralelos; el ultimo 
subfusiforme, un poco mas largo que el anterior y terminado 
en punta; parduzcas 6 negro parduzcas, con los cuatro prime- 



«,e ANALKS DE HISTORIA NATURAL. (224) 

ros artejos amarillos i)or debajo, asi corao el apice de los dos 
6 tres sig"uientes. 

Prot6rax azul obscuro 6 azul violeta, bastante brillante. 
oblong-o, una cuarta parte proximamente rn^s larg-o que an- 
cho, moderadamente convexo, ligeramente deprimido hacia 
los angulos anteriores, deprimido tambi^n en sentido trans- 
versal antes de la base, y mas fuertemente y en sentido obli- 
ciio junto a los ang-ulos posteriores, con una fosita delante del 
escudete, redondeado en el borde anterior y en todos sus ^n- 
g-ulos, pero m^s anchamente en los anteriores que en los pos- 
teriores; los lados lig-era y subsinuosamente estrechados bacia 
atr^s; la base rebordeada, un poco levantada y muy lig-era y 
anchamente escotada en el medio. 

Escudete neg-ro 6 neg-ro azulado, transverso, subredondeado 
posteriormente. 

Elitros de color azul obscuro 6 azul violeta, poco brillantes, 
k no ser hacia la base, con una mancha amarilla en la extre- 
midad, apenas mks anohos en la base que el prot6rax en su 
mayor anchura; dos veces y media proximamente tan larg-os 
como 6ste; moderadamente convexos; apenas deprimidos h lo 
larg"o de la sutura detrds del escudete; humeros redondeados, 
pero un poco salientes; lados casi paralelos, muy poco ensan- 
chados en su seg-unda mitad, redondeados en el apice y con 
los ^ngulos suturales tambi^n redondeados. Puntuacion ina- 
preciable; superficie finamente rug-osa. 

Patas larg-as y delg-adas, neg-ro metalicas 6 azuladas; los tar- 
.sos tan s61o de color amarillento obscuro. 

Q Color metalico de la cabeza extendido hasta el epistomay 
alll cortado en llnea recta. Antenas sencillas, alg-o m^s cor- 
tas: 2," artejo, un poco mas corto y un poco mks delg-ado que 
el 1.", oblong-o c6nico, asi como los sig'uientes. Elitros mas en- 
sanchados hacia atrAs, en forma de ampolla y sin manchn en 
la extremidad. 

Long'. 3,25 mm. 

La especie ha sido dada k conocer como de Espana por Waltl, 
y el Sr. von Heyden la posee de Chiclana (Korb!), pero mi des- 
cripcion esta hecha sobre ejemplares de Tanger. 

Se distingue de la anterior por su prot6rax azul obscuro uni- 
forme en ambos sexos. 



;^25). Uhagon. — mal.u^uidos de espana. 97 



•Gen. Apalochrus Ei-ichson, Entomo^-., i, 1S40, p. 50. 

Cuei'po oblong-o, alarg-ado. 

Cabeza oblong-a. Eplstoma y labro muy transver.sos, delg-a- 
■dos, pero visibles. Mandlbulas con dos dientes en la extremi- 
dad. Palpos maxilares, con el anteultimo artejo corto, y el ul- 
timo (en la especie espanola) rauy grande, triang-ular y obli- 
cuamente truncado en la extremidad. Palpos labiales peque- 
nos, con el ultimo artejo truncado en el apice. iVntenas mode- 
radamente largas, bastantes robustas, sencillas, de 10 artejos 
•aparentes, insertas delante de los ojos, k los lados de la cabeza. 

Prot6rax casi tan larg'o como ancho, estrecbado hacia la base. 

E.scudete transverso. 

Elitros oblong'O alargados, mas 6 menos rug-osos y mas 6 me- 
nos ensancbados liacia la extremidad, redondeados y sencillos 
on 6sta en ambos sexos. 

Patas largas, delgadas. Tarsos de cinco artejos; los anterio- 
res con el 2.° artejo notablemente prolongado en lose/ en for- 
ma de g-ancho sobre el 3." Unas muclio mAs largas que su co- 
rrespondiente membrana; 6sta apenas visible. 

La linica especie e.spanola de este g-enero vive en los panta- 
nos y el Sr. Abeille de Perrin ha encontrado su larva en el 
interior de una cana pequena, con frecuencia sumerg-ida en 
Ja epoca de invierno. 

Apalochrus flavolimbatus Mulsant. 
Apaloc/u'tfs /iarolimbatus Muls., Opusc. ent. , 1853, 
p. 8.— Kiesw., Xat. Ueut., iv, p. 578.— Rey, Y^sicu- 
lif., p. 21, lam. 1. f. 1.— Peyron, Etude sur les Ma- 
lach., p. 275. 
Apalochrus tricolor Kiesw., Berl. Zeit., 1859, p. 30, 
lam. 3, f. 8.— Duv. Gen., Col. iii, lam. 42, f. 206.— 
Kiesw., Xat. Deut., iv, p. 578. 
Bapalochrus /tavolimbatus kheillQ, Malach., p. 389. 
(larva) R. P. Mulsant. Bull., Soc. Linn, de Lyon, 1882, 
num. 10. 
c/ Alarg-ado, subparalelo, con pubescencia blanquecina muy 
fina y muy corta, fug-az, y alg-unos pelos neg-ros, larg-os y er- 
g-uidos. 

ANALES DE HIST. NAT.— XXX. T 



1)8 ANALES DK HISTORIA NATURAL. (226) 

Cabeza, con inclusion de los ojos, ligcramente mas estreclia 
que el protorax, fuerte y densamente punteada 6 rug-osa, de 
color neg'i'O metalico, poco brillante. Frente lig-eramente de- 
primida. Eplstoma rojizo, nu'is 6 menos obscuro. Labro rojizo 
claro. Mandibulas rojizas, rnks obscuras en la extremidad. Pal- 
pos tambien rojizos. Antenas cortas, muy poco mas larg-asque 
la cabeza y el prot6rax reiinidos; bastante robustas: 1.^' artejo 
en forma de maza oblong-a; 2.°, muy corto, apenas visible, 
oculto en la extremidad del 1."; 3.°, oblong-o alarg-ado, tan lar- 
go, pero mas estrecho que el 1.°; 4.", un poco mas corto que 
el 3." y de su misraa forma; los siguientes, basta el 10.° inclu- 
sive, casi iguales, lig-eramente mas cortos que el 4.", apenas 
prolongados inferiormente en el apice k modo de dientes de 
sierra; el ultimo subellptico, un poco mas largo que el ante- 
rior y terminado en punta; parduzcas 6 negruzcas, con los 
cuatro primeros artejos rojizos 6 rojo amarillentos. 

Protorax rojo 6 rojo amarillento, brillante, k menudo con una 
manclia negra, k veces algo confusa, en el medio, la cual nace 
del borde anterior y no pasa hacia atras de los tres cu irtos de 
la longitud; oblongo, muy poco mas largo que ancbo; casi liso 
en el disco, y subrugosamente punteado en los lados; bastante 
convexo; con una depresi6n transversa bastante marcada antes 
de la base; redondeado en el borde anterior; redondeado tam- 
bien en todos sus Angulos, pero mas ancliamente en los ante- 
riores que en los posteriores; lados casi rectos al principio, 
lueg'o ligera y subsinuosamente estrecliados hacia atras; la 
base rebordeada, levantada en forma de rodete, y casi recta en 
su parte media, 

Escudete negro 6 negro metalico, transverse, subredondeado 
posteriormente. 

Elitros de color verde metalico m^s 6 menos claro; bastante 
brillantes; con una mancha estreclia amarilla, mas 6 menos 
marcada, a lo largo del borde lateral, mas reducida en sus dos 
extremidades, y que ocupa ordinariamente desde el primer 
quinto hasta los tres cuartos de la longitud; un poco mas an- 
chos en la base que el prot6rax en su mayor ancliura; cerca de 
tres veces tan largos como 6ste; poco convexos; a menudo li- 
geramente deprimidos en la primera parte de la region sutu- 
ral; hiimeros redondeados, pero bastante salientes; lados casi 
paralelos, 6 ligera y paulatinamente ensanchados hacia atras: 



('227) 



Uhagon. — malaquidos de espana. 



Ji9 



provistos de un lig-ero reborde 6 costilla estrecha submar^nnal 
poco marcada, que desaparece al final de la mancha lateral; 
siibtrimcados m^s bien que redondeados en la extremidad, y 
con los ang-ulos sutiirales obtusamente redondeados. Puntua- 
cion gTuesa y bastante densa, mas confusa generalmente en la 
base que en el ^pice; los intervalos finamente rug'osos. 

Patas larg-as, bastante delg-adas, rojizo amarillentas. con la 
extremidad de los rauslos mas 6 menos neg-ruzcas. Borde api- 
cal de la prolon^aci6n del 2." artejo de los tarsos anteriores 
negTO. 

2 Antenas con sus artejos mas paralelos. Elitros un poco 
mas ensanchados hacia atras. Tarsos anteriores sencillos. 

Long". 4^5 mm. 

Menorca (Cardona!, col. Martinez y Saez); Cartag-ena (Ca- 
rrasco!, Sanchez Gomez!), 



CATALOGO DE LOS MALAQUIDOS DE ESPANA. 






Gen. Atelestus Er. 

A telesius brevipennis Cast. 

Gen. Troglops Er. 

TrogJops furcatus Ab. 

— capitatus Er. 

— — var. verticalis Er. 

— basico!I?s F-dirm. 

— — var. rnficollis var. nov. 

— marginatus Valtl. 

— hrevis Er. 

— punctatulus Ab. 

Gen, Colotes Er. 






Colotes Javeti Duv. 
— — var. Tufithorax Duv. 



100 ANALES 1)E HISTORIA NATl KAL. (228 

Colotes 2)0 lie tail's Er. 

— Uhagoiii Ab. 

— Msinmus sp. no v. 

— olsoletus Er. 

— macvlatus Past. 

Gen. Pelochrus Key. 

Peloclirus i)aUuliihis Er. 

— — \-<\Y. j)allidi(s k\). 

Gen. Charopus Er. 

C//aro'pvs fladpes Payk. 

— 2)aUipes 01. 

— docilis Kiesw. 

— concolor Fab. 

— Totvndatus Er. 

— — var. w?7?V/y^6- Kiist. 

— — var. macToderns Ab. 

Gen. Hypebaeus Kiesw. 

Hypehaem alhifrons Fab. 

— — var. hypocrUa Ab. 

— A Mcianus Buy. 

— pins Kiesw. 

— Brisouti Rev. 

— fhmcoJUs Er. 

— flnvipes Fab., \s.i'. pos/iciis Kiesw. 

Gen. Ebaeus Er. 

Bbaeus ruhroniyer Goze == (horacious Fourc. 

— — var. gl aim colli s Key. 

— Iiumilis Er. 

— coUaris Er. 

— mendax Kiesw. 

— pedknlarius L. 

— , rujipes Mor. 

— mediterranexis Ab. 



(229) Uhagon. — MALu^riDOS de kspana. loi 

(iKN. Attains Er. 

AtlalHS liiiibalus Fab. 

— — vai". nlicis Er. 

— parietariae Er. 

— amictus Er. 

— pictvs Kiesw. 

— — var. flarlcollix vai'. iiov. 

— colorahis Ab. 

— — var. Moray nesl var. iiov. 

— (rist'is Luc, var. cyanav^ Roseiili. 

— atrocyaneas sp. iiov. 

— Lauferi sp. nov. 

— anlicHS Kiesw. 

— s'tcmins Er., var. dalmatmus Baudi. 

— Imitamcus Er. 

— yracUis Kiesw. 

— Karitarsis Kr. 

— AbeiUei iiom. nov. =Jocosus auctoriira. nee Er. 

— lateral is Er. 

— — var. jocosns Er. 

— peciinatus Kiesw. 

— peucedani Ab. 

(iKN. Sphing-inus Rev. 

Sph'nif/inns lolatiis oliv. 

(ten. Anthocomus ]^r. 

AitthoroiiiHs rafus Herbst. 

— Mpunctatus Har. 

— fenestrattis Lind. 

Gen. Axinotarsus Mots. 



Axiaoiai'sHa peniihsularis Ab. 

— iiiyrUarsis Ab. 

— Irrevicornis Kr. 



102 ANALES DE HISTORIA NATIRAL. (23i)) 

Axinotarsus tristis Perris. 

— onarginalis Cast. 

— varius sp. nov. 

— piilicarms Fab. 

— tristiciilus Kr. 

Gen. Malachius Fab. 

MaJacMus aeneus L. 

— aMominalis Fob., var. Mmbifer Kiesw . 

— — — var. H2)ims Chev. 

— — — var. caernhus Er. 

— Oberthilri Uhag". 

— margmeUus 01. 

— hisitanicus Er. 

— hiimstulaUis L. 

— — — var. inmaculatiis Key. 

— S2)inipennis Germ. 

— sjnnosus Er. 

— dimorpMis Ab. 

— hispanus Perris. 

— BarneviUei Puton. 

— ciirticornis Kiesw. 

— viridis Fab. 

— eJegans 01. 

— a finis Men. 

— geniculates Germ. 

— 2)(irilis Er. 

— Bandii Ab. 

— Lcthierryi Peyron . 

— Uhagoni Ab. 

— ovalis Cast., var. armi trans Kr. 

— cyani2)ennis Er. ^ 

— — — var. Mfrons Ab. 

— — — var. angustimargo var. nov. 

— meridionalis Ab. 

— flavilahris Waltl. 

Gen. Apalochrus Er. 

A2)alochrns flavolimbatus Muls. 



IL CASTAGNO DAL MIOCENE 



A NOI 



E LE SUE PRESENTI VARIETA GOLTURALI 



D. Ly IS P IGGIO LI 



(Sesion del 4 de Abril de 1900.) 



Taliini scrittori di opere botaniche e forestall pong-ono ancora 
in dubblo che 11 castag-no sla planta Indlg-ena dell' Europa e 
deir Italia , pure aramettendo che la sua coltivazione dati da 
tempo assai remoto. Di essa infatti trovasi ricordo, secondo lo 
Sprengel, g'ia in Isaia, e poi in Omero, che ne parla in piu 
luog-hi (1); ed Eustathio nel suo commento dell'Odissea cita 
diversi nomi di castag-ne, come quello di maraon, dal quale, 
secondo 11 parere del Muratori e del Menagio, sarebbe derivato 
il volgare marrone. Plinio lo crede orig'inario di Sardi nella 
Lidia (2) e rammenta pure le principali variety di castag-ne 
allora coltivate nel mezzog-iorno d' Italia. Lo Zambaldi (3) dice 
che il norae deriva del g-reco Kdstanon, e g"li antichi ricordano 
il nome di Kastanls , citta del Ponto, e quello di Kastania, 
villag-g-io della Tessag-lia. Ma certamente, nota il De Can- 
DOLLE (4), non e il paese della Tessag-lia che ha determinato 11 
nome greco e in seg'Uito quello latino del castag-no, como lo 
pretendono da secoli i commentatori e g-li eruditi, ma e piut- 
tosto da ritenere il contrario , che cioe il nome del villag-g-io di 
Kastanla derivi dall' albero che si trovava intorno ad esso. 
E di tale opinione e pure il Pictet (5) il quale rileva 1' accordo 
rimarcabile che offrono i nomi del castag-no e della caslag-na 
nelle principali ling-ue d' Europa. Cosi T antico tedesco diceva 
Aestina, chestinna, 1' ang-lo-sassone cisten, lo scandinavo kasta- 
iiia e castanie , il russo kashtanu, il polacco hasitan, I'illirico 



104 ANALKS DF, HISTORIA NATURAL. (^ 

kostagn, il lituano kaszianas, lo spag-nuolo castario, il francese 
c/mtaigne , \\ cimrico eastern o satae/i o satain, T armoricano 
kistin. E' probabile clie tutti questi termini deiivino pii\ o ineno 
direttamente dal latino castanea, che esso stesso e identico al 
greco kaslanon. Gridiomi europei sono dunque impotenti a 
formii'ci una soddisfacente etimolog-ia, e siamo costretti a 
ricorrere verso 1' Oriente per cercare di scoprirla. La parola 
araba gastal, hastal o kastanat non e evidentemente semitica;. 
perche il castag"no e sconosciuto all' Arabia; essa e d' importa- 
zione irana. Ora in persiano hashtah sig-nifica frutto secco, 
seme; ckristaJi, chaston, noce, e questi termini si rattaceano al 
sanscrito kdsJita, leg-no, e kashtlin, leg-noso. E' dunque molto 
probabile che la castagna abbia ricevuto il suo nome per V in- 
volucro, e che questo nome risalga alia primitiva epoca ariana. 
Tl De Candolle non dubita die il castag-no fosse indig-eno 
della Grecia, e 1' Evelyn (6) giunge a crederlo nella sua patria 
anche nella Gran Bretagna; certo eche presso Tortworth. nella 
contea di Gloucester, esisteva un castagno ch' era citato fino 
dal 1135 per la sua grossezza. 

Sopra I'antichita della coltura di questa pianta non cade 
quindi alcun dubbio; ma cio che appare interessante a deter- 
minare, e se il castagno debba considerarsi veramente indige- 
no da noi. 

E' assi curato che la distribuzione presente del genere Casta- 
nea deriva da quella che aveva nell' epoca cenozoica (7), come 
pure puo dedursi, dalla forma delle diverse foglie trovate, che 
la specie attuale viene direttamente da quelle allora esistenti. 
Si sono raccolti a dir vero anche i frutti, ma non sono disgra- 
ziatamente abbastanza ben conservati. 

La Castanea KuUnyi Kov. e la 6'. Ungerl Heer, sono state 
trovate nei terreni terziari della Francia meridionale, in Croa- 
zia, nella Stiria, in Ungheria, in Transilvania ed altrove. In 
Italia si hanno entrambe le specie nel terziario del Piemonte e- 
in altri luoghi dell' Alta Italia, in Val Magra nel Golfo di Spe- 
zia (8), in Toscana a Casino (fra Siena e Poggibonsi — localita 
classica per il paleontologo, di cui tutta 1' importanza fu posta 
in evidenza dal senatore Capellini durante il congresso del 
naturalist! italiani del 1872—). 

II Procaccini ha pure notato impronte di castagno nel Seni- 
galliese (prov. di Ancona) (9), ed ivi il Massalongo (10) rin— 



(3) PiCCioli. — II. CASTAGNO. \(C^ 

venne un'impronta conservatissirna die ha classificato per 
Castanea palaeopumila Anclr. (11); vi ha pure trovato la C. ata- 
ria Uiig-., la C. Tornabeuii Massal., la C. ForiUvii Massal., la 
C. Knhimji Kov., la C. Omhonii Massal., e la C. Zienliomc:ia - 
na Massal., die forse sono tutte forme di una stessa specie, 
poiche daU'esame da me fatto delle fig'ure del citato Autore, 
di quelle dell' Ettingshausen («F1. Tokay», p. 22 e 23 fig-. 1 e 2 
della prima tavola; «Fossile Pflanzen aus trach. von Heil.», 
pag'. 6, tavola i, fig*. 12), del Gaudin e Strozzt (((Contributions 
a la flore fossile italienne», planche vi, fig-. 1), dell' Ungek 
(«F1. V. Sotz», tav. X, fig'. 6) e dello Zittel (((Traits de palt^on- 
tolog-ie», tome iv, tradotto da Ch. Barrois, fig*. 266, numero 3 
a pag-. 418), come pure daU'esame deg-li esemplari da me rac- 
colti nel Senese, appare lag-rande somig-lianza con la C. Knhi- 
nyi, risultandomi pure che i cambiamenti nella forma piu o 
meno allung-ata delle fog-lie e dei denti rientrano nei limiti 
delle variazioni, che in eg'uale misura presenta il castag-no 
selvatico ora vivente in Europa. 

Confrontando queste notizie con V odierna distribuzione del 
castag-no si vede come si avvicini in modo abbastanza parti - 
colareg'g-iato a quella che avevano i suoi prog-enitori nell' era 
terziaria. Sembra infatti che verso la fine del miocene tutta 
r Europa, salvo 1' estremo nord, abbia avuto un clima sensi- 
bilmente eg-uale e mite, tale da spieg-are la presenza abbon- 
dante non solo del castag-no ma di molte altre specie, come la 
querela, 1' acero, 1' olmo, la vitalba ecc. press' a poco alia me- 
desima latitudine boreale alia quale si trovano adesso. Pare 
altresi che al principiu del miocene la flora europea non siasi 
modificata in modo rilevante, ma che poi, col g-raduale dift'e- 
renziamento e raffreddamento del clima terrestre e con la 
straordinaria produzione delle nevi e dei g-hiacci in tutte le 
catene montuose, siano scomparse le forme pii\ meridionals 
Le specie dominanti nelle foreste sono pero ancora le querci,. 
il fag-g-io, il larice, F acero, i pioppi ed il castag-no, la cui pre- 
senza e dimostrata anclie dai fieri trovati nella reg-ione bal- 
tica (12). Anzi talune delle specie rammentate, come V Af^cr 
Ualum Lth., crescono ancora nei medesimi luoghi. 

I tufi calcarei dell' epoca quaternaria, e specialmente quelli 
della Toscana, di Parig'i, di Cannstadt presso Stug-g-arda, danno 
il mezzo di determinare bene i fossili che vi sono deposti, ed 



\m ANALi;S DE HISTOUIA MATURAL. (4) 

ill qualclie luog'O. nonostante i rimarcabili mutamenti clima- 
terici avvenati in seguito al periodo g-laciale , il castag-no 
seg'uita a mostrarsi nell' Europa occidentale edal mezzog-iorno 
delle Alpi. Da tale distribuzione e derivatadirettamente quella 
presente, se non clie qualclie liiog-o perduto allora fu riacquis- 
tato in seg'uito. 

La coltivazione poi ebbe luog'o nell' epoca storica, e le variety 
coltivate per i frutti restrinsero la naturale zona di vegeta- 
zione del castag-no selvatico, sostituendosi ad esso e sping-en- 
dosi pill verso il nord; cosicche mentre attualmente lanaturale 
distribuzione del castag'iio si considera limitata da una linea, 
che partendo dal Portogallo e dalla Spag-na traversi il mez- 
zog-iorno del Belg'io, T Alsazia, il Palatinato renano, le Alpi, la 
Stiria ed il Caucaso, la distribuzione per opera della coltura 
ne ha spinto il limite assai piii verso settentrione, e secondo il 
Grisebach (13) esso sarebbe seg-nato da una liviea, che par- 
tendo dair Ingdiilterra passi sopra l' Harz (Blankenburg-) e la 
iSassonia (Dresda) verso V Ung"heria (Pesth) andando parallel?i 
alia linea del fag-g-io, quantunque lung'o questa linea i frutti 
lion diventino ordinariamente maturi, anzi g-ia nella Germa- 
iiia centrale g'iung*ano a maturita solo eccezionalmente. Se- 
condo M. WiLLKOMM (14) il castag-no coltivato a Braunschweig-, 
a Blankenburg" e nell' Harz, se posto in condizioni favorevoli, 
porterebbe a inaturazione i frutti, ed il Parlatore (15) scrive 
di averlo notato qua e la anche a Berg-hen in Noverg-ia. Lo 
ScHUBELER (1(3) iufatti conferma ch' esso si trova lung-o la costa 
da Cristiania a Cristiansund (63", 7 di latitudine boreale), pero 
cespug'lioso e senza fiorire, laddove nelle estati calde produce 
ancora qualclie frutto a Christiania. 11 piii g-ran castag-uo della 
Norveg'ia si troverebbe a Cristiansund (58", 8') e nel settembre 
1871 aveva un' altezza di m. 6,60 ed una circonferenza di 44 
centimetri. Anche nella Svezia meridionale si trovano sing-oli 
esemplari di castag-no, che nelle estati calde danno frutti ma- 
turi, ma presso Stocolma (59°, 20) crescono solo cespug-liosi e 
g-elano talora interamente. lo sono disposto ad asseg-nare come 
limite settentrionale al castag-no, che porti normalmente i 
frutti a maturazione, una linea, fra i 48" ed i 50° di latitudine 
boreale, che partendo da Cherbourg- passi per Rouen, Reims, 
Francoforte sul Meno, Prag-a, Cracovia, Leopoli, Chiev, Char- 
cov e Camiscin. 



/.; Piccioli. — IL CASTAGNO. 107 

II luog'O di orig-ine dei prog-euitori del castagnio noii e anconi 
accertato; pur nondimeno 6 lecito trarre dai fatti acquisiti alia 
scienza alcune rag-ionevoli induzioni. 

Siccome e assai probabile che le piante siano monofiletiche, 
cioe discese da un solo stipide sopra iin solo punto del g-lobo, 
si puo ritenere che la presente area di distribuzione naturale 
<lel castag'iio, occupaute reg'ioni tanto diverse e piii o meno 
separate, come 1' Europa meridionale e centrale, 1' America 
settentrionale, il Giappone e la China, rappresenti solo i fram- 
raenti della primitiva sua esistenza, la quale certo nell'epoca 
terziaria era incomparabilmente piii estesa. 

Si ammette in g-enerale che le reg-ioni dell' attuale occupa- 
zione delle specie siano derivato partendodal centro primitivo 
semplice della loro vegetazione, e per spieg'are le cag-ioni di 
tali aree sono state ideate due ipotesi principali. La prima 
f/eologica spieg-a le lacune g-eog-rafiche coi mutamenti della 
crosta terrestre (abbassamenti della terra ferma, ammassa- 
menti di g-hiaccio, ecc), ed il Forbes (17) sostenitore di questa 
(lottrina, chiarisce per tal modo 1' origine della flora britanni- 
ca, concludendo che la mag'g'ior i)arte delle piante ingiesi sono 
dovute al passato contatto dell'Ing'hilterra con la Germania e 
poche a quello con la Francia. A conclusioni analog-he e pure 
pervenuto il Martins (18) per le isole britanniche e per 1' arci- 
pelag"o nordatlantico. 

La seconda spieg-azione, che diremo storica, si sforza di ren- 
dere conto della presente distribuzione considerando come 
cause efficienti quelle stesse forze che ag'iscono anche ora per 
produrre le lacune e le mig-razioni delle specie. Queste seconda 
dottrina spieg-a bene molti fatti relativi alia flora europea, ma 
non mi sembra che possa olfrire plausibile spieg-azione per il 
castag-no. 

Eutrambi i criteri da cui partono le accennate dottrine, non 
permettono, date le presenti cog-nizioni paleofitog-rafichej di 
fissare e di seg-uire tutto 1" incatenamento dal luog-o di orig-ine 
del castag-no sino a noi, quantunque sia lecito intuire la dire- 
zione delle avvenute mig-razioni di esso. 

Non e forse fuori luog-o supporre che i g-eneri affini al cas- 
tag-no (19) abbiarao vissuto primieramente nelT x\sia, perche, 
mentre i castag-ni abitano ora la zona temperata boreale del- 
r uno e deir altro continente e sembra che fossero sparsi fin 



lOS ANALES BK HISTORIA NATURAL. ffi> 

verso al polo nel mezzo del <^'i'uppo terziario (20), certe specie 
asiaticlie operano uii leg-ame g-raduale, tanto per 1' aspetta 
delle fog'lie quauto per la disposizione dell' apparecchio ma- 
schile verso i g-eueri Caslanoijsis, Don. e CaUaeocarpus Mtq. le 
cui specie possono considerarsi come castag-ni propri delle 
regioni calde, le quali potrebbero molto opportunamente riu- 
nirsi coi castagni formandone un unico g-enere iiaturalissimo. 

Varieta colturaU. Si comprende come il castagno, essendo 
conosciuto e coltivato fino dalla piii remota anticliita, abbia 
dato luog'o ad un g-ran iiumero di varieta e forme spesso dif- 
licili a caratterizzarsi scientificamente, che si distinguono di 
solito per la forme delle foglie, ora col tomento grigio e per- 
sistente di sotto— specialmente negl' individui cespugliosi cre- 
sciuti in luoglii asciutti ed esposti al sole— per 1' aspetto del- 
r albero, per il tempo della maturazione dei frutti, per la forma, 
il colore ed il sapore del seme, di pasta pii'i o meno morbida e 
dipendente dall' azione della selezione operata con 1' innesto. 

Volendo sottilizzare e tener conto delle minime differenze 
che presentano tali forme,, si potrebbero indicarne press' a poco 
tante quante sono le diverse localita nelle quali si coltivano. 
anche prescindendo da quelle tenute per scopo ornamentale, 
quali i ca.&tnQ-m jjiramidali , iortuosi, a foglie di qiiercia, a 
foglie IncrespcUe, a foglie di Asj^Ienium, screziate, ecc. Ho gia 
accenuato come anche gii antichi distinguessero parecchie 
varieta preferite —per la bonta e la grossezza del frutto — alle 
forme selvatiche, la cui piccolezza dei semi a sapore stitico li 
rende disadatti come cibo. 

II definire con caratteri validi le diversissime forme di cas- 
tagni esistenti in Italia e compito arduo, di cui si compren- 
dono le difficolta quando ci si occupa a studiarle sul posto 
nelle varie regioni. 

Nelle diverse parti della penisola italiana e delle isole si 
assegnano a tali forme nomi diversi, che mutano spesso nella 
medesima provincia e nelle vallate limitrofe. 

Accenneru solo alle forme principali e piu generalmen'tt^ 
note, che ho esaminato, e che con diverso nome si presentano 
in Italia: 

MaTTone detto anche sativo o di nesto perche non viene se non 
per mezzo dell' innesto (quantunque tale propriety sia 



O) Piccioli. — IL CASTAGNO. 10 t 

comune a molte altre varieta). E' assai ricercato e preferito 
per il seme g-rosso, rotondato, di sajjore delicato, spesso 
unico nel riccio, con la cicatrice dell' ilo, detta occhio, pic- 
cola; la pellicola interna si stacca facilraente dai cotiledoni. 
E pianta di teraperamento delicato die non da molti frutti 
nei luog-hi assai elevati. 

Carpinese o carrarese, di facile innesto , coi frutti saporiti. 
abbondanti ad intervalli, a buccia rossastra, dura, lucente 
e interamente liscia; la farina emolto dolce e buona, ma si 
o-uasta facilm^nte. Dalle ricerche comparative eseg-uite 
parrebbe che queste castag-ne, quando sono seccate, fossero 
pill pesanti delle altre. Vive bene anche nei luog'lii freddi 
e da ottimo leg-name da lavoro. 

Pastinese o hwntaniite, di facile innesto, a semi piccoli, abbon- 
danti, nerastri, con buccia g-entile epeluria bianca; si mon- 
dano bene, sono salde neH'interno e sfarinano benissimo; 
danno buono farina, meno dolce della varieta precedente, 
che resiste pero piii a lung'O. Vive nelle esposizioni fresche 
e nelle terre forti e produce frutti quasi og'iii anno. 

P'istolese, che fruttifica abbondantemente e resiste bene al 
freddo. E prec ce e da buona farina. 

Tiyolese, coi frutti poco stimati e i semi cosparsi di finissima 
peluria. Resiste bene al freddo. 

l^ossolo rossoUno, con le castag-ne piii piccole dei marroni 
ma dello stesso aspetto e sapore, quantunque siano talvolta 
vane; vive bene nei luog'hi freddi. 

liaggioJano, che produce molti frutti tardivi, rotondi, con densa 
peluria all' apice. 

Pomagnolo o grappohito , coi ricci disposti a g-rappolo , che 
cadono spontaneaniente a maturita, ma si aprono male; le . 
castag'ne sono piccole, nerastre e saporite; la farina e bu(jna. 
Vive molto bene nei climi freddi. 

i'ragonese, col frutto quasi tanto grosso e buono quanto quello 
del maiTone; la pianta e piii robusta e piii resistente al 
freddo. 

Brdndigliano, che da moltissime castag-ne di grandezza medio- 
cre, screziate di bianco e scuro, cosicche alT apparenza non 
sembrano mature. 

Juicelto, che produce i frutti presto; la farina e mediocre. Vive 
bene nei climi freddi. 



110 ANALES DE HISTORIA NATURAL. Hi 

Bragazzmo, die non vive nei climi freddi e da farira mediocre. 
BaJIotto, con poche castag-ne nerastre simili iiell' a.spetto alle 

ballotte. Vive nei terreni alti e freddi dell' Appennino. 
Brescianini, coi frutti spesso vani. 
Marznolo, che fornisce ottimo legname da lavoro. 
Selratico, con le castag-ne piccole a pellicola araara: h mig-liore 

di og-ni altro per la travature. 
Troia, di natura selvatica, col frutto compresso e armato di 

aculei lunghi e sottili; semi da una parte quasi piani e 

dair altra esattamente piramidali. 
Frombola, con le fog-lie strette, i ricci lunghi e rostrati, i frutti 

mediocri, bislunghi e rostrati. 
Rastellini, coi frutti piii o meno vani. 
Sanonartine , perclie maturano verso la meta di novembre 

(a S. Martino); i frutti sono piccoli e il leg-no di tessitura 

fine, preg-iato specialmente per farme doghe da barili e 

botti. Le piante crescono alte. 
Mogliane o miigliane; le piante crescono prestcJ e formano 

g-rossi rami che recano ogni anno frutti copiosi e alquanto 

pelosi atti a dare farina eccellente; vive nelle colline basse 

ed esposte a levante ed a mezzog-iorno. 
Come ho gia detto, ogni reg-ione d' Italia ha nomi speciali e 
forme proprie. 

Cosi a Torino si ha la neiranda o neirana a frutto scuro con 
r ilo g-rosso, il leg-no pesante, compatto, mig-liore di quello del 
marrone quantunque sia pii'i grossolano; le castagne sono 
stimate due terzi meno deimarroni perchehanno poco sapore. 
Si hanno le hoccias , coi denti delle fog-lie rotondati e brevi, le 
costole secondarie arcuate e rade, il leg-no mig-liore di og-ni 
altra per compattezza e durezza, le castag-ne di variabili 
dimension! e poco stimate. Lepe?oi!se, con le castag-ne sparse 
di lungo pelo, di poco valore e di media g-rossezza: il leg-no e 
fine ma facilmente marcisce in piedi e le castag-ne non cre- 
scono molto alte. Le a'tie di montagna col leg-name fino di pic- 
cole dimension!, che invecchia presto e marcisce facilmente in 
piedi; le castag-ne sono molte ma piccolissime, da 3 a 7 in og-ni 
riccio, pill saporite della neiranda e meno del marrone. Le 
piante sono piuttosto g-rosse ma non alte. 

In provincia di Cuneo, oltre al marrone, si ha \2ifratima, la 
gnlMana rossa e scura, \q gaggie, le/asere, la temperia, le l)ot- 



(9) PiCCioli. — IL CASTAGNO. Ill 

ioline, la sjnna lunga , \q yentili, le rveue, le sehaliche, le cia- 
pestre, ecc. ecc. 

A Savona e celebre la ciria. 

Nei preappennini che sorg-ono presso Viterbo si disting-uono 
i luciani, i marroni primaticci , i fiorent'nii , i Innacci ed i pelo- 
selU. 

Andrei molto per le lunghe se volessi rammentare le centi- 
naia di nomi da me raccolti nelle varie parti d' Italia. 



IsrOT.A_S 



(1) «Nuova enciclopedia popolare» alia parola castayno^ 
tomo in, pag". 575. Torino, 1843. 

(2) Plinij Secundi «Historiae mundi», vol. ii, libro xv, 
cap. XXIII, pag-. 262. Basilea, 1549, Egli dice: «Sardibus eae 
provenere primum. Ideo apud Graecos Sardianos balanos ap- 
pellant. Nunc plura earum g-enera. Tarentinae faciles, nee 
operoso sunt cibo, planae fig-ura. Eotundior quae balanitis 
vocatur, purg-abilis maxime, et sponte tractabilis. Laudatior 
Corelliana, et ex ea facta quo dicemus in infinitis modo, me- 
terana, quam rubens cortex praeferttriang'ulis, etpopularibu.s 
nig-ris, quae coctinae vocantur. Patria laudatissimis Taren- 
tum, et in Campania Neapolis.» 

(3) Fr. Zambaldi «Vocabolario etimologico italiano», Citta 
di Castello, 1889, colonna 260. 

(4) Alph. De Candolle «Geog'raphie botanique raisonn6e», 
vol. II, pag-. 688. Parig-i, 1855. 

(5) Alph. Pictet «Les origines indo-europeennes ou les 
aryas primitifs», i vol., pag. 249. Parigi, 1859. 

(6) Evelyn «Sylva Brit», ii edizione, vol. i, p. 161. 

(7) K. Keilhack «tJber ein interg-laciales Torflager im Di- 
luvium von Lauenburg- an der Elbe>->. Berlin, 1885. 

W. CoNWENTZ «Die Ang-iospermen des Bernsteins». Danzig-, 
1886. 
K. A. ZiTTEL «Traite de paleoutolog'ie», tome ix. Paris, 1891. 

(8) G. Capellini «Descrizione geologica dei dintorni del 
g-olfo di Spezia e di Yal Magra lnferiore». Bologma, 1864. 



112 ANALKS DK HISTORIA NATUHAL. (10) 

(9) pROCACCiNi '.<Osservazioiii siille Gessaje del territorio 
,Senig-alliese, sui filliti e g-r ittioliti>.. Roma, 1828. 

Idem neg-li Annali delle Scienze natural!, vol. i e ii con la 
tavola secouda, fi<^ura terza. Bolog-na, 1838. 

(10 j A. jJa.ssaloxgo e G. Scarabelli c<Studi sulla flora fossile 
e g-eolog-ia stratig-rafica del Seiiigalliese». Parte ii. Imola, 1859, 
l)ag-ine 195-201, con le tavole 10, 24, 32, 33, 38 e 42. 

(11) L' Ettingshausen die 1' lia esaminata la riferisce alia 
C. Kubinyi. Del resto queste due specie fossili sono vicinissime 
e mostrano ditferenze appena apprezzabili. 

(12) D. Pantanelli «Sug-li strati miocenici del Casino e 
considerazioni sul miocene superiore», neg'li Atti della R.^ Ac- 
cademia dei Lincei, vol. iii, p. 309-320. 1879. Ivi I'Autore 
scrive: «Ch' io sappia la Castanea Kubinyi non e stata ancora 
trovata in strati superior! al miocene. 11 carattere quindi di 
questa fiora e prevalentemente miocenico.» Quantunque io 
abbia dimostrato come siansi dipoi rinvenute le vestigia del 
castag'no anche nel pliocene, purnondimeno la dimostrazione 
del detto Autore relativa al carattere miocenico di queg-li strati 
presso Siena resta esatta per altre considerazioni che qui non 
e il caso di riferire. 

(13) A. Grisebach «Die Veg-etation der Erde nach ilirer 
klimatischen Anordnung-», ii Auflage, vol. i, p. 96. Lipsia, 
1884. 

(14) M. WiLLKoMM "Forstliclie Flora von Deutschland und 
()esterreicb», pag". 365. Leipzig", 1875. 

(15) F. Parlatore «Flora italiana», vol. iv, pag-. 172. Fi- 
renze, 1867. 

(16) F. C. ScHiiBELER ^d)ie Pflanzenwelt Nor\veg-ens», p. 214. 
(■ristiania, 1873-75. 

(17) Forbes «Report of the meeting- of the British associa- 
tion of Cambridge)), negli Ann. nat. hist, xvi, pag. 126. 

(18) Martins «Essai sur la v6g'6tation des Far-(3eer», nella 
(ieographie physique)), vol. ii, pag-. 353. 

(19) Riunendo come sezioni del g-enere Castanea i g-eneri 
Castanopsis Don. ed i CalJaeocarpns Miq. si comprenderebbero 
17 18 specie dell' emisfero boreale e delle region! calde del- 
TAsia. Le stesse proprieta del castagno si riscontrano, nelle 
linee general!, essere comuni ad altre specie di Giava e del- 
r India, quali la C.javanica Bl., la C. argentea BL, la C. mdica 



ai) 



PiCCioli. — IL CASTAGNO. 



113 



Roxb. Anche la C. c/irysophylla Hook, della California ha 
eg-ualmente i frutti commestibili. 

(20) L. Ckik «Recherches sur la veg'etation tie Toue.st de la 
France a Tepoqiie tertiaire» neg-li Annales des sciences g"eo- 
log-iques. Vol. ix. Paris, 1877. 

Saporta et Marion «Essai sur I'^tat de la veg-etation a Tepo- 
que des marnes heersiennes de Gelinden^>. 




ANALBS DE HIST NAT.— XXX. 



LOS CRISTALES DE US CELULAS CRISTAIIFERAS 



EN LOS PECIOLOS DE LAS HOJAS DE LAS BEGONIAS 



D. EDUARDO REYES PR6sPER. 



(Sesi6n del 3 do Julio de 1901.) 



Al (lesci'ibir la estvuctura del peciolo de las liojas, se men- 
cionan los notables cristales que en c^lulas ad hoc se observan 
en los peciolos de las hojas de la Begonia Manicata Ad. Brong-n. 

Disponiendo en las estufas delJardin Botanico de una colec- 
cion de 21 especies del g-enero Begonia y alg-unas variedade.'^ 
de dichas especies, comence por ver los cristales que se cita- 
ban en la^. Manicata Ad. Brong-n., y despues extendi la inda- 
g'aci6n k las sig'uientes especies y variedades: 



Beyonia Nelumbifolia Schleich. 

— HydrocotylifoUa Hook. 

— Imperialis Hort. 

— Ricinifolia Hort. 

— Ricinifolia vetriegafa A. Dietr. 

— Sanguinea Raddi. 

— Rex J. Ptz. 

— Rex J. Ptz. variefas. 

— Formosa Hort. 

— Alho-picta Hort. 

— Hyhrida Hort. 



Begonia Nigrescens Hort. 

— Semperflorens Link et Otto. 

— Gogoensis Hort. 

— Karwinskyana A. D. C. 

— Peltata Otto. 

— Olhia Hort. 

— Incana Liudl. 

— Fuchsioides Hook. 

— Fischeri Schrank. 

— Smaragdina Lem. 

— metnlicn Hort. 



Las variaciones de aspecto que en cuanto a forma, \-ohimen 
y estado de ag-reg'acion presentan los cristales en las hojas 
j(')venes comparandolas con las adultas. lian motivado que la.< 
observaciones las haya lieclio en las dos clases de liojas. 

Rn todo peciolo de hoja de Fegonia ha}- una epidermis, des- 
pues una zona colenquimatosa . a continuar'it'm una zona 



IIG ANALES DE HISTORIA NATURAL. (2) 

parenquimatosa sin haces libero-lefiosos, e interior a esta ul- 
tima otra zona, parenquimatosa tambi^n, en la cual se en- 
cuentran esparcidos los haces libero-lenosos, de modo que 
dejan una region central de parenquima desprovista de haces. 
Los tejidos de sosten del peciolo estan constituidos por la 
zona colenquimatosa hipodermica y las fibras fuertemente 
esclerificadas de los haces, pero a veces he visto que celulas 
del colenquima tambien se presentaban esclerificadas, caso de 
doble reforzamiento sumamente notable que he observado 
principalmente en la Begonia Rex J. Ptz. y en la B. Gogoensis 
Hort. En esta ultima especie, el peciolo es curioso, aun consi- 
derado macroscopicamente, porque presenta seccion cuadran- 
g'ular, caso I'mico entre todas las especies a que hag-o refe- 
renda. 

DISTRIBUCION DE LAS CELULAS CRISTALIFERAS. 

Ahmdcincia 6 escase:. — Son poco abundantes relativamente 
estas c61ulas en los peciolos de la Begonia Formosa Hort., la 
B. Fischeri Schrank, la B. NehimM/olia Schleich (sobre todo 
en sus hojas jovenes), la B. Ricimfolia Hort., la B. Ricinifolia 
mriegata A. Dietr. y la B. Rex J. Ptz. Pocas celulas cristalife- 
ras se ven asimismo en las hojas jovenes de la B. Mamcata 
Ad. Bj'ong-., y en las hojas ya sean j6venes, ya sean adultas de 
la B. Ilyhri^a Hort. 

Entre las especies de Begonia tjue he estudiado, las que pre- 
sentan profusion de celulas cristaliferas son, en primer lug-ar, 
los peciolos de las preciosas hojas de la Begonia Smaragdina 
Lem., la B. Imi)erialis Hort., la B. Fiichsioides Hook, la B. Ily- 
dfocotyli folia Hook y la B. Karmnskyana A. D. C. 

Entre estos casos de m^ixima y minima cantidad de riqueza 
relativa en c61ulas cristaliferas, las demas, especies presentan 
gradacioues intermedias de abundancia 6 escasez. 

Posiciones (jue ocupau I'especto a las disiiuias regiones del 
peciolo las celulas cristaliferas. — Desde lueg-o podemos clasifi- 
car los peciolos bajo este conceptoen tres categ'orias: 1." Pecio- 
los que acumulan preferentemente sus celulas cristaliferas en 
la reg-ion central desprovista de haces libero-lenosos. 2." Pecio- 
los cuyas celulas portadoras de cristales se manifiestan en " 
mayor nVimero en las zonas de la periferia; y 3.*, peciolos que 



(3) Reyes Prosper. — ckli las cbistalifkhas. in 

con m^s 6 menos uniformidad manifiestan las inclusiones 
cristalinas en todas sus reg'iones. ^ 

A la primera categ"oi'ia corresponden los peciolos de la Be(jo- 
nia Nigrescens Hort., la B. Kannuskyana A. D. C, la B. Hy- 
(Irocotylifolia Hook y la B. Ricimfolia Hort. Pero en la B. Ri- 
cini folia variegata A. Dietr. y en la B. Peltata Otto puede 
decirse que casi por completo todas sus celulas cristallferas 
estan en la reg-ion central del peciolo. 

vSon menos frecuentes los peciolos de la seg-unda categ'oria. 
En los de las hojas de la B. Formosa Hort., hasta en las celu- 
las epidermicas, se presentan cristales (lam. ii, fig-. 15); los hay 
tambien en el colenquima hipodermico y en las zonas de 
parenquima, correspondiendo muy pocos 4 la reg-ion central. 

En la Begonia FiscJieri Schrank casi todas las celulas cris- 
tallferas se encuentran en el colenquima y capas inmediatas 
subyacentes. En la B. Impevialis Hort., se presenta debajo de 
la ultima capa del colenquima, una zona cuyas celulas todas 
son cristallferas. 

A los peciolos de la terceracateg-oriacorresponden los de las 
especies no mencionadas anteriormente. 

No presentan celulas en el colenquima aunque si en la zona 
de parenquima subyacente, la B. Gogoe/isis Hovt., la B. Incaua 
Lindl., B. NelmnUfolia Schleich., B. Rex J. Ptz., B. Ollna Hort, 
B. Hydrocotylifolia Hook., B. Albo-picta Hort., B. Ricinifolia 
Hort. y B. Ricinifolia variegata A. Dietr. 

El colenquima lleva celulas cristallferas en la Begonia san- 
guinea Raddi., B. Peltata Otto y B. Nigrescens Hort., aunque 
en esta muy escasas. La B. Fischeri Schrank y B. Manicata 
Ad. Brong-., llevan los cristales en la ultima 6 dos ultimas filas 
del colenquima. Otro tanto sucede en la B. Hybrida Hort.. 
cuyas celulas colenquimatosas. que por cierto se caracterizan 
por estar muy reforzadas, abundan poco en celulas cristallfe- 
ras y estas se encuentran en la fila masseparada de la epider- 
mis. Llevan abundantes celulas cristalifero-colenquimatosas 
la B. Sniamgdina Lem. y la B. Imperialis Hort. 

Donde, como reg-la g-eneral. puede decirse que se presentan 
de ordinario celulas provistas de cristales, es en la zona de 
parenquima, en la cual se encuentran distribuidos los haces 
libero-lenosos, y en la reg-ion central, sobre todo en esta ulti- 
ma, donde es excepcional quo .alten. 



IH AXALKS DJi HISTUUIA NATLKAL. (1) 

AffRUl'ACIONE.s Y I'DKMA DE LOS CRISTALES. 

Los ci'istales de las hojas de las be^-oiiias corresponden al 
sistema cuadratico, tetrag-onal 6 prlsmatico recto de base cua- 
drada. El oxalato de cal que los constituye, Ueva 6 equivalen- 
tes de ag'ua. 

En la Begonia lucauahmdl. , tan notable por el enorme g-ro- 
sor de la epidermis de sus hojas y por el tomento borroso que 
las recubre. que por cierto depende de la cnticula, los cristales 
se presentan en el peciolo reunidos en masas esfericas y elip- 
soideas (lam. i, fig-. 3). Se enlazan unos cristales con otros, de 
tal modo. que sus elementos no se perciben bien y estan como 
adosados entre si casi por conipleto. 

Otro tanto se ve en la Begonia NelumM folia Schleicli. Los 
peciolos de las hojas j6venes de esta especie, y en g-eneral los 
peciolos de las hojas jovenes de todas las demas especies, pre- 
sentan los cristales ag-rupados en pequenas masas esfericas, 
y lo diminuto del tamaho llega al minimum en la B. Nelum- 
M folia Schleich (lam. i, fig-. 4). 

Predominan tambi^n las ag-rupaciones de superficies redon- 
deadas con ang-ulos s61idos y aristas poco salientes en la Be- 
(/onia Metalica Hort., en la B. Albo-picta Hort., B. Smaragdina 
Lem. (h\m. i. fig-. 2), B. ImperiaVis Hort. y B. Fuchsioides. 

Las c61ulas cristalinas se manifiestan en las secciones verti- 
cales de los peciolos en larg-as filas, en las que cada c^lula lle- 
va su correspondiente masa redondeada. Otro tanto acontece 
cuando las ct^lulas contienen cristales aislados, maclas de es- 
caso niimero de g-ruesos cristales 6 radiadas. Todas las celu- 
las de cada fila Uevan frecuentemente an^log-as ag-rupaciones, 
y no es raro percibir en la Begonia Gogoensis Hort. (lam. i, 
fig-. 1). B. Karn'inshjana A. D. C, Manicata Ad. Brong-., B. Ni- 
grescens Hort. y B. Semperflorens Link et Otto; filas de celulas, 
todas provistas de hermosos cristales que a lo mas llevan al- 
g'unos pequehos cristalitos adosados a ellos. 

Comunmente se observa tambie^n que los cristales g-ruesos 
y los cristales aislados alternan con maclas de reducido nii- 
mero de g-ruesos cristales (h'lm. i. fig-. 5). Estas maclas de 
cristales de g-ran mag-nitud, alternan a su vez en otras filas, 
con masas esfericas de superficie apenas erizada de ang-ulos 
salientes. 



(5) Reyes Prosper.— celul.vs ckistalu'khas. iij 

Son notabilisimas las iriaclas radiadas que se encuentran en 
casi todas las c61ulas cristaliferas de una variedad de la Bego- 
nia Rex J, Ptz. (Kim, i, fig-. 6), variedad muy apreciada en los 
jai'dines por los colores de sus hojas, que parecen de raso ne 
gTO , orladas de nimbos rosados y arg-entinos. En los peciolos 
de tan bellas hojas, las ag-rupaciones de larg-os cristales pun- 
tiag'udos toman el aspecto de eleg-antes estrellas de muchos 
radios. 

Cristales de g-ran tamano y de una nitidez incomparable, 
correspondientes k piramides tetrag-onales, pueden verse f^cil- 
mente ; los de mayor mag*nitud relativa en la Begonia Sangui- 
nea Raddi. (l^m. ii, fig\ 1), y los mds pequenos en la Begonia 
Bicini folia variegata A, Dietr. y en la B. Smaragdina Lem., 
aunque en esta ultima sean muy escasos. 

Las piramides tetrag-onales se manifiestan tambi6n en es- 
pl^ndidos y abuntantes cristales aislados en la B. Nigrescens 
Hort, y en la B. Grogoensis Hort, en la cual puede decirse que 
abundan mas que las ag-rupaciones; en las hojas muy adultas 
de la B. NelumM folia Schleich y en la B. Manicatci, Ad. Brong-., 
y aunque con m^s rareza se hallen, est^n completamente ais- 
ladas sin la menor adicion del m^s pequeno cristalito en la 
B. Karminskyana A. D. C. 

Las piramides ditetrag-onales las he encontrado tambien en 
la Begonia Nigrescens Hort. (lam. ii, fig-. 3), aunque son poco 
frecuentes, pero es tan admirable su aspecto al microscopio, 
que cuando se las encuentra se ve compensado el penoso ejer- 
cicio de investig-acion que supone el hallarlas. 

En las maclas de g-ruesos cristales de la Begonia Ricinifolia 
Hort. he visto con frecuencia piramides que aparecian con 
sus aristas polares truncadas (lam. ii, fig-. 4), por la corabina- 
cion con otras piramides, y en alg'unas otras especies, como la 
B. Karwynskiana A. D. C. y la B. SemperHorens Link et Otto, 
he observado tambien, aunque mas raras veces, combinacio- 
nes de piramides tetrag-onales. 

La uni6n de un hermoso prisma ditetrag-onal y el pinacoide, 
aunque no aislada, he tenido la fortuna de sorprenderla en 
una macla encontrada en el peciolo de la hoja de la Begonia 
Formosa Hort y en la epidermis del mismo peciolo, he podido 
ver prismas tetrag-onales mas pequenos con el pinacoide, pero 
completamente libres. 



120 ANALES DK HISTORIA NATURAL. (6) 

Maclaf! de g-randes cdstales de la forma prism atico-tetrag-o- 
nal, combiiiada con el pinacoide, se perciben con facilidad en 
la Begonia Olhia Hort, en la B. Fischeri Schrank (l^m. ii, 
fig-. 6) y en la B. Rex J. Ptz. 

La Begonia Fischeri Schrank presenta aderaas la combina- 
ci6n de un prisma tetrag-onal muy alarg-ado con unapiramide 
tetrag'onal acortada, a veces en union con el pinacoide (la- 
mina II, fig". 5). Pero donde pueden verse gradaciones insensi- 
bles del desarroUo de las caras prismaticas de esta combina- 
ci6n, es en la B. Semperjiorens Link etOtto, y es frecuentisimo 
encontrar cristales mag'nificos de estas formas. Ya es el prisma 
casi tan alarg-ado como los que se encuentran en la B. Fischeri 
Schrank, ya es casi tubular, y estoFi hermosos cristales ocupan 
cada uno una sola celula, cosa que tambi6n ocurre con los 
cristales aislados correspondientes k las piramides. (lam. ii, 
fig'uras 8, 9, 10 y 11). 

En la misma Begonia Semper/lorens Link et Otto, es donde 
he encontrado, auiique muy raras veces, en las maclas de 
g'ruesos cristales contenidos en algunas celulas cristaliferas, 
la combinacion de una piraipide tetragonal con un prisma y 
el pinacoide (lam. ii, fig-. 12). Tambi^n suele hallarse en la 
B. Rex J. Ptz.. la combinacion disefiada en la lam. ii, fig-. 7. 

Debo manifestar que las fig-uras que acompahan a esta mo- 
destay breve noticia de los cristales contenidos en los peciolos 
de las hojas de las beg'onias, est^n vistos todos con un mi- 
croscopio Zeiss, Oc. 3, Obj. D., y se han dibujado con auxilio 
de la camara clara, para dar fidelidad a su representaci6n. 

Explicacidn de las laminas. 

(Lamina i.) 

Figara I. — Fragmento de una fila de celulas cristaliferas en 
una seccion vertical del peciolo de la hoja de la Begonia Gogoen- 
sis Hort. 

Fig. J. — Identica observacion en la Begonia Smaragdina Lem 

Fig. 'i. — Idem id. en la B. Incana Lindl. 

Fig. I. — Idem id. en la B. NelumMfolia Schleich. 

Fig. 5. — Idem id. en la B. Karnnnshyana A. D. C. 

Fig. a. — Idem id. en la B. Rex J. Ptz . var. 



O) Reyes Prosper.— ceh;l\s cristaliferas. 121 

(Lamina ii.) 

Figuras J y i\ — Pirc'imides tetrag-oiiales contenidas en c61u- 
las cristaliferas de los peciolos de la Begonia Smigninea Raddi. 

Fig. 3. — Piramide tetrag'onal encontrada en la B. Nigres- 
cens Hort. 

Fig. 4.— Piramide ciiyas cuatro aristas polares aparecen trun- 
cadas por la combinacion con otra piramide. B. Ricinifo- 
lici Hort. 

Fig. 5 y 0. — Prisma tetrag'onal alarg-ado, unido a la pirdmide 
y macla de prismas en la B. Fischeri Schrank. 

Fig. 7.— Combinaci6n del prisma tetrag*onal con la pirami- 
de y el pinacoide, en la Begonia Rex J. Ptz. 

Figuras 8, 9, Ki y 11. — Combinaciones de la piramide con el 
prisma, en la Begonia Semjierflorens Link et Otto. 

Fig. 12. — Uni6n de la piramide tetrag'onal con el prisma y 
el pinacoide en la B. Semperflorens Link et Otto. 

Fig. Vi. — Celula cristalifero-colenquimatosa del peciolo de la 
Begonia Hyh'ida Hort. 

Fig. i^.— Celula colenquimatosa esclerificada de la Begonia 
Gogoensis Hort. 

Fig. 7.5.— Secci6n transversal del peciolo de la Begonia For- 
mosa Hort. para que se vean las c^lulas epidermicas que con- 
tienen prismas tetrag'onales y el g'rupo de cristales contenidos 
en una c61ula cristalifero-colenquimatosa. 



An. de i.a Soc. Esp. dh Hist. Nat. 



ToMO XXX. — Lam. I. 




€". t^eyes del. 



Lamina A. 



Lit. J Pilacios Madrid. 



Ai-J. DE LA Soc. Esp. DE Hist. Nat. 



ToMO XXX:— Um. II. 




c^' 







\ J 





\€. P^eyes del. 



Lit. J Pulieiot Madrid 



Lamina B. 



ENSAYO 

DE HISTORIA EVOLUTIVA 

DE LA 

PENINSULA IBERIGA 

POR 

IDOlSr cross ZMZ^CFUE^RSOliT 



(Sesion del 3 de Julio de 1901 



I. 



Ha sido hace ya bastantes anos preocupacion constaute de 
mi pensamiento la razon de ser de la forma actual de la Penin- 
sula ib^rica, ese macizo cuadrang-ular que es, puede decirse, 
el centinela avanzado del continente europeo, y que se halla 
precisamente en el cruce de sus mas g-randes dislocacioues. 

Ya en el ocaso de la vida, creo de interns el resumir la im- 
presion que numerosas observaciones puedan xliaber ejercido 
en mi animo, y aunque sin pretender liacer un estudio com- 
plete del asunto, exponer en forma sucinta el como entiendo 
yo la razon de ser de la Peninsula iberica. 

Cuando fijamos la atencion en las diversas formaciones g"eo- 
log-icas que constituyen la Peninsula, lo que hallamos m^s 
profundamente situado y que sirve de basam6nto k toda la 
serie sedimentaria son las rocas estrato-cristalinas. ^.Qu6 son 
y que representan estas rocas en la historia evolutiva del 
planeta y de la reg"i6n que nos ocupa? Con solo conjeturas 
puede contestarse a esta preg'unta. Numerosas lian sido las 
liipotesis que acerca de su g-enesis se han emitido. Para alg-u- 
nos g-eologos es la serie cristalina un resto de la primitiva 
costra del planeta, al paso que otros creen ver eu ella una no 



)24 ANALES DE HISTORIA NATURAL. (2) 

iiiterrumpida serie de materiales sedimentarios semejantes a 
los actiiales, pero k cuyos materiales han dado nueva vida 
tenomenos din^\micos posteriores, orig'inandose nuevas formas 
entre los elementos en presencia, cuyo resultado son los ma- 
teriales cristalinos que hoy observamos. 

En contraposici6n k esta teoria hay otros g"e61og'os que solo 
ven en dichas rocas una serie de materias eruptivas a las que 
fenomenos din^micos han dado la forma estratiforme que hoy 
poseen. Para otros, por ultimo, son aquellas el resultado de 
uh estado anterior de la vida del planeta, en que m^s pr6ximo 
este al estado astral, representa el momento tal vez de muy 
larg'a duraci6n en que la masa acuosa, reducida en un tiempo 
al estado de vapor, se precipita sobre la aun ctilida tierra, y 
como resultado de este embate primitive se produjo dicho com- 
plejo de rocas. 

Los recientes trabajos de Moissan con el horno electrico, 
dan quizas viva luz sobre este asunto. Sabido es que a las 
temperaturas de 3.000° que se obtienen en este horno, todas 
las combinaciones que en nuestra quimica conocemos sufren 
los efectos de la disociacion; y que las iinicas combinaciones 
posibles entonces son las del carbono y el silicio con los diver- 
sos metales. Como todo indica que nuestro planeta ha atrave- 
sado por una fase estelar, es deducci(')n 16g*ica el suponer que 
piiede haber pasado por temperaturas ig'uales 6 superiores a 
los 3.000°, en cuyo caso es probable que de las combinaciones 
que en la Tierra conocemos ning'una fuera posible, y todos los 
cuerpos estuvieran disociados, salvo los carburos y siliciuros 
de los diversos metales, que quizas fueron los que formaron 
la primera costra solida del g'lobo. 

Andando el tiempo el enfriamiento sig'ue su curso en el 
planeta, y conforme el tiempo avanza la temperatura dismi- 
nuye y nuevas afinidades van a g-enerarse. 

Lleg-a el momento en que el hidrog-eno y el oxig-eno y los 
alog-enos entran en combinacion en la densisima atm6sfera, y 
dan por resulUi^do la formacion del ag-ua y de los hidrc\cidos. 

Prog-resando el enfriamiento, el ag-na y los hidr^cidos se 
precipitan sobre la uun calida tierra. Sabida es la accion de 
estos compuestos sobre los carburos y siliciuros mettMicos, y 
asiraismo que se forman 6xidos mettHlicos 6 hidrocarburos. 
Excuso insistir sobre la serie de reacciones que podrian pro- 



(3j Macpherson. — hvoli cion de la. peninsula iBiiRicA. 125 

ducirse en la superficie terrestre en aquel entonces entre los 
carburos met^licos preexistentes y el ag'ua y los hidr^cidos. 
y como ciertos 6xidos pueden haber pasado en disoluci6n a 
las ag"uas de los primeros incipientes mares y los insolubles 
en suspensi6n dar lug-ar a una sedimentacion en la que do- 
minaba una actividad quimica extraordinaria, mientras que 
los hidrocarbui'os pasaban ^i la atmosfera a ser quizas el g-er- 
men de donde la vida iba ^ nacer y desarroUarse. 

Dadas esas condiciones es muy posible que resultara una 
sedimentacion particular, distinta en cierta raanera de la 
actual, pero que andando el tiempo lleg'a -k confundirse con 
ella, y de condiciones tales, sobre todo en un principio, que 
la cristalizaci6n de los 6xidos metalicos fuera su nota carac- 
teristica. 

Razones poderosas hay sin duda en que fundar las citadas 
teorlas, pues partidarios tienen todas ellas entre los g-eolog-os: 
pero la ultima es la que nos parece que da mas perfecta 
cuenta de los hechos observados y la m^s de acuerdo con el 
proceso evolutivo que por todas partes observamos. 



II. 



Las rocas estrato-cristalinas 6 arcaicas de la Peninsula for- 
nian un complejo de un alto interns, y en otra ocasi6n hube 
de ocuparme de sus principales caracteres en las diversas 
reg-iones de dicho territorio. 

A g-randes rasg-os puede este sistema considerarse como 
constituido por tres tramos principales. 

Forma la base un inmenso espesor de rocas g-neisicas, de 
gran liomog-eneidad y de compacidad extrema en todo el tra- 
moy de una monotonia de constituci6n verdaderamente extra- 
ordinaria. 

En g-eneral son gneises de g-rano g-rueso, en los que el fel- 
despato forma g-ruesas g"14ndulas6 masas lenticulares, aveces 
de g'ran tamano, y que prestan a la roca un car^cter muy 
especial. Me parece reconocer este tramo inferior en su parte 
mas profunda al pie de la Penalara en la Cordillera Carpeto- 
Yet6nica, donde aflora un granito g-neisico muy curioso y 
cuyo espesor es en extremo considerable. Superpuesto a este 



126 ANALlvS |)K HISTOHIA NATLKAL. (4) 

horizonte se encuentra el medio, que es tambit^n de un espe- 
sor notable. Kste horizonte est^ ig*ualmente constituido per 
rocas g-neisicas, pero que se disting-uen de las inferiores, no 
s61o por el mayor predorainio de la mica, sino por lo muda- 
ble de su facies. 

Con frecuencia entre estos g'neises mic4ceos se intercalan 
lechosy lentejones de calizas cristalinas, ricas en mica 6 cipo- 
linos, pizarras anfib61icas y piroxenicas; masas estratiforme.s 
de g-ranulitas y otra diversidad de rocas que dan un caracter 
rauy especial a este complejo de rocas; siendo de notar la fre- 
cuencia con que diversos minerales, tales como el g-ranate, la 
cordierita, la wernerita, etc., vienen asociados tan to k los 
gneises como k las otras rocas. 

A su vez estas rocas se funden por su parte superior con el 
horizonte superior formado por un enorme espesor de mica- 
citas, ricas tambi^n en minerales, que pasan a su vez a las 
pizarras micaceas y cloriticas, las cuales se funden en muchos 
sitios con verdaderas filitas, serie de rocas que componen la 
plataforma sobre que se ha depositado toda la enorme masa 
sediraentaria que forma hoy dia la parte niAs considerable de 
la Peninsula. 

Alia, de los albores del remoto periodo cambriano, perlodo 
de gran antiguedad, pero en el cual la Tierra se hallaba ya 
en un estado semejante al actual y en el que la vida hacia su 
aparici6n, se revelan hechos de inraensa importancia y que 
vierten radiante luz sobre los primeros origenes de lo que seria 
m^s tarde Peninsula iberica. 

Tan to en el NW. como en el SW.. y aun en el centro del 
pais, puede comprobarse un hecho que reviste verdadera im- 
portancia. Alrededor y en la proximidad de alg-unos de los 
macizos arcaicos que afioran tanto en la regi6n g-alaica como 
en Extremadura, se observa que, cubriendo k estas directa- 
mente, existe un g-ran espesor de pizarras que forman la base 
de las bien conocidas cuarcitas de bilobites, serie de piza- 
rras que son la base de la formaci6n cambriana de la Penin- 
sula. 

Rn estas pizarras se observa con frecuencia suma que el 
grano fino del sedimento aumenta de tamafio, y en algunos 
sitios est4n Uenas de trocitos de filadios y otras rocas, y pasan 
a constituir verdaderas o-pauwackas. 



(5) Macpherson.— KYOLUCioN ue la peninsula iberica. 12t 

Aumenta el g-rano del sedimento en tamano, y siempre en 
las cercanlas de los macizos cristalinos, lleg-an k constituirse 
verdaderos cong'lomerados, a veces de muy gruesos ele- 
mentos. 

No creo sea necesario recordar que la presencia de cong'lo- 
merados en una formacion proclama con clara evidencia la 
existencia en la proximidad de tierras eraerg-idas, de donde. 
bien por el batir de las olas 6 por la labor de ag-uas meteori- 
cas y arrastrados por arroyos y torrentes, iban esos gruesos 
elementos h depositarse a cierta distancia de la necesaria 
costa. 

Obs6rvase, ademas, que en estos cong-lomerados se encuen- 
tran los destrozos de las id^nticas rocas cristalinas sobre que 
reposan estos lechos cambrianos, indicando todo ello que al 
iuiciarse el remoto periodo cambriano en nuestra Peninsula, 
existian ya en ella tierras emerg-idas formadas por las iden- 
ticas rocas cristalinas que hoy observamos y que pueden con- 
siderarse como los verdaderos nucleolos de lo que iba k ser Pe- 
ninsula Iberica. De la extension que esas tierras ocupaban en 
aquella epoca es dificil el poder juzg-ar hoy dia; sin erabarg-o^ 
liechos hay que permiten en cierta manera reconstituir el pri- 
mitivo estado. 



III. 



Tres g-randes macizos arcaicos existen en la Peninsula, 

Uno ocupa la reg'inn del NW. en Galicia y parte de Portug-al: 
otro en la reg-ion central forma hoy dia en parte la cordillera 
Carpetana, y el otro ocupa la reg'i6n costera meridional 6 me- 
diterranea. 

Cuando se estudian estos macizos y se les compara los unos 
con los otros. el hecho mas constante que presentan es la fre— 
cuencia con que se descubren en ellos retazosde grandes plie- 
g-ues orientados constantemente de SW. a NE, 

Por ejemplo, en Andalucia se observa hoy dia en la cadena 
literal 6 Penibetica una serie de macizos arcaicos independien- 
tes, y en todos ellos se ve la identica tendencia; basta mencio- 
nar el g-ran plieg'ue que constituye la Sierra Blanca, al N. 
de Marbella, en la Serrania de Eonda; el inmenso plieg'ue que 
en el Puerto de Sedella se pone de manifiesto. formando una 



128 ANALE.S DK HLSTOKIA NATUHAL. (6) 

de las ramas del plieg-ue las calizas cristalinas de la Sierra Te- 
Jea, y del otro las mismas calizas de la Sierra Almijara. 

En la Sierra Nevada parecen tambi^n revelarse indicios de 
un g-ran plieg'ue tumbado liacia el N. en ese monolito de 
pizarra, como g-r^ficamente lo describe M. Barrois. Si de alii 
pasamos ^ Galicia, el mismo fen6meno volvera a repetirse, a 
saber: buzamiento de estratos de NW. y de SE. en todos aque- 
llos sitios que se encuentran libres de erupciones g-raniticas 
posteriores. Cuando se Ueg-a h la ria de Foz desde Rivadeo, y 
se abandona el cambriano para penetrar en laspizarras arcai- 
cas, vense a todas ellas con buzamientos al SE.; pasanse las 
asperezas de la Sierra Faladoira, y al llegar k la Sierra Cape- 
lada, vuelven k manifestarse los mismos plieg-ues; buzan las 
pizarras serpentinicas de las cercanias de Santa Marta de Orti- 
g'ueira al SE., y k poco los farallones de la costa en Carino lo 
hacen al NW. Ig-ual fenomeno se repite en todo el arcaico de 
Galicia cuando se le considera k g-randes rasg'os, y todo induce 
a creer que, k semejanza de lo observado en la cadena litoral, 
g-randes plieg-ues orientados deSW. aNE. fueron la caracteris- 
tica en esta reg-i6n de las dislocaciones del arcaico. 

Si de la reg-ion del NW. pasamos k la central, vemos el id^n- 
tico fen6meno; por ejemplo, en la parte inks elevada de la 
Sierra de Guadarrama llama la atencion el que, salvo en al- 
gunos sitios especiales, de que tendre ocasi6n de hablar, los 
estratos buzan con g*ran constancia liacia el SE. Al pronto da 
lug-ar esta disposici6n de los estratos a todo genero de suposi- 
clones; pero en el sitio llamado Cerro de la Cruz, en el valle 
del Lozoya, se encuentra la soluci6n del enigma. 

Estc cerro, que puesto al descubierto en el sitio por donde el 
Lozoya corta el valle llamado la Angostura, se ve que est^ 
constituldo por un agudisimo plieguey acostado hacia el NW. 
(lam. in), hecho que da la clave de ese constante buzamiento 
hacia el SE. de todo el sistema. 

Se ve, pues, que los nucleos arcaicos que hoy observamos, 
tanto en Galicia como en la regi6n" central, como en la cadena 
litoral, parecen ser el remanente de tres grandeszonasde ple- 
gamiento que existian ya como tales al comenzar el periodo 
cambriano, el fundamento de lo que iba k ser Peninsula Ib6- 
rica. Resulta. pues, que con anterioridad al periodo cambria- 
no, el terreno ocupado hoy por esta Peninsula experimento 



O) Macpherson. — evolucion de la petsiinsula iberica. 129 

una sei'ie de presiones tang-enciales, que dieron por resultado 
la formacioii de tres g-randes zonas de pleg"amiento, orienta- 
das de SW. a NE. , y cuyas partes culminantes parecen lia- 
ber coiiicidido con las tres zonas mencionadas. 

Quizes desde aquella remota epoca quedaron iniciadas las 
dos g-randes areas de liundimiento que tan importante papel 
desempefian en la economia de la actual Peninsula, cuales 
son la llamada depresi6n hispano-lusitana y la del valle del 
Guadalquivir y valle del Segre en Cataluna. 

Asi como los sedimentos del comienzo del cambriano indi- 
can que en aquel entonces existian tierras emerg-idas de im- 
portancia, los sedimentos que le siguen revelan, por el contra- 
rio, un movimiento inverso en el terreno, y que al iniciarse la 
epoca paleozoica, la Peninsula formo un g-ran g-eosinclinal. 

Ascendiendo en la formaci6n'cambriana a cierta altura, los 
cong-lomerados se pierden, y aun a las grauwackas suceden 
pizarras satinadas. 

En alg'unos sitios, tanto en la proximidad de los cong"lome- 
rados, como entre las pizarras, se intercalan lechos de diaba- 
sas,4 1as que acompaiian rocas muy curiosas, que parecen 
corresponder por su coraposicion y estructura a verdaderas 
tobas volcanicas, todo lo cual induce a creer que durante ese 
perlodo de liundimiento , estuvo parte de la actual Peninsula 
sometida a una actividad eruptiva de bastante intensidad. 

Sucede k estos lechos pizarreilos un g-ran espesor de calizas 
y cuarcitas, que forman la mayoria, sobre todo las ultimas, de 
nuestras ag-rias sierras silurianas. A estas rocasVsig'ue otro con- 
siderable espesor de pizarras ricas en f6siles de la seg-unda 
fauna. 

Esta serie de sedimentos hace ver que asl como los cong'lo- 
merados del cambriano revelan la existencia de tierras emer- 
gidas y mares de poca profundidad, esta serie de dep6sitos 
manifiesta, por el contrario, que el fondo del mar ha ido pau- 
latinamente hundi^ndose para permitir la enorme cantidad 
de dep6sitos que hoy observamos, y todo lleva k suponer que 
durante las 6pocas cambriana y siluriana, la Peninsula expe- 
rimento un prolong-ado perlodo de descenso, durante el cual 
las tierras huronianas 6 ante-cambrianas lleg-aron tal vez -k 
desaparecer por completo, y eL mar ocup6 quizas todo el dm- 
bito de la actual Peninsula. ' 

ANALES DE HIST. NAT.— XXX. 9 



130 ANALES I)E HISTORIA NATURAL. (8) 

Hacia el final del periodo siluriano, el movimiento de des- 
censo en el terreno parece haber disminuido, cuando menos, 
en la parte central de la Peninsula, pues los depositos siluria- 
nos de la tercera fauna se hacen escasosy de pequeno espesor, 
y los del devoniano, no s61o son de exig-uo espesor, sino que 
las erosiones posteriores los dejan reducidos a retazos de poea 
importancia 6 irreg-ularmente repartidos portodo el ^mbito de 
la actual raeseta. 

Por el contrario, en el N. de la Peninsula, en la reg46ii 
cantabro-pirenaica, adquieren tanto los depositos del siluriano 
superior, como los devonianos un espesor muy considerable. 

Pasado el periodo devoniano se lleg-a quizas al momento 
mas importante de la liistoria evolutiva de la Peninsula. 

Durante el espacio que media entre el final del devoniano 
y los albores de la 6poca secundaria , se produce en la Penin- 
sula una serie de dislocacionesy trastornos de inmensa trans- 
cendencia y mag-nitud, y que sum^ndose con los antig'uos de 
fecha precambriana, prestan, puede decirse, un caracter fun- 
damental a la actual estructura de la Peninsula. 

El g'eosinclinal iniciado en el comienzo del cambriano, ex- 
perimenta una parada en su descenso, y mientras sig-ue 6ste 
en el N., por el SW. tambi^n se nota que el mar carboni- 
fero cubre transversalmente parte de Portug-al y de la actual 
provincia de Huelva, y penetrando por lo que en la actualidad 
es el valle del Guadalquivir rellena con sus dep6sitos de caliza 
de montana y pizarras, sitios tan pr6ximos a la actual meseta 
central, como son las Sierras de Espiel y de Palacios, y los pe- 
quenos islotes de las cercanias de Fuente Ovejuna; indicando 
esta serie de fenomenos, que ya en aquella remota 6poca el 
valle del Guadalquivir jug-aba un papel analog-o al que le ve- 
remos desempenar desde la 6poca secundaria al plioceno. 

En los bordes del mar carbonifero se formaban la serie de 
cuencas huUeras que hoy dia se encuentran denudadas y que 
en un tiempo deben quizas de haber estado m^s 6 menos uni- 
das por todo el ambito de la actual Sierra Morena. 

Relacionada sin duda con este trastorno del g-ran g-eosin- 
clinal de la (^poca paleozoica, se inicia una serie de compre- 
siones en los estratos paleozoicos de colosal importancia, y que 
fueron acompafiados de erupciones de ing'entes masas grani- 
tosasy porfidicas; masas que en la actualidad prestan un carac- 



(9) Macpherson.— EVOLucioN de la peninsula iberica. 131 

ter muy especial c'l toda la reg'i6n occidental de la Peninsula. 

Asi como en la compresi6n precarabiana estuvo el pais so- 
metido k presiones tang-enciales que arrollaron los estrato^^ 
de SW. k NE. viniendo las presiones bien del NW. 6 del SE., 
en este perlodo las presiones se ban ejercido rectang-ularmen- 
te, 6 sea proximamente desde el SW. al NE. 

Como consecuencia de estas presiones. toda la Peninsula 
parece haber sido afectada; pero donde se ejerci6 su acci6n 
principalmente, fu6 en la mitad occidental. El resultado in- 
rnediato para esta parte de dicho estrujamiento tang-encial, 
fue la produccion de una serie de plieg-ues en todos los estra- 
tos paleozoicos arrumbados de NW. a SE. 

Estos plieg'ues en sedimentos blandos, como las pizarras, 
son a veces de pequeiiisimo radio, pero en los duros, como las 
cuarcitas y las calizas, le tienen muy amplio, y pueden seg"uir- 
se sin interrupcion desde el extremo NW. de la Peninsula en 
Galicia hasta el valle del Guadalquivir. 

Coincidiendo con este estrujamiento tang-encial y tal vez 
como su consecuencia, hicieron erupcion masas ing-entes de 
g-ranitos. Estos no solo penetraron y rompieron todos los es- 
tratos paleozoicos, sino que lo hicieron a trav^s de los ar- 
caicos: los subieron en retazos a la superficie y aun los disol- 
vieron en su masa. Veremos de qu6 manera estos granitos y 
los fenomenos que los acompafian, ban impreso su sello k 
mucbos de los principales accidentes topog-raficos del pais. 

IV. 

Uno de los ten6menos mas curiosos que las dislocaciones 
presentan en la Peninsula, es lo que puede llamarse la recu- 
rrencia en ciertos puntos criticos de las direcciones de las an- 
tig-uas dislocaciones precambianas. 

En efecto, se observa que en los limites de Asturias y Gali- 
cia y en el antig-uo reino de Le6n, las rocas silurianas y cam- 
brianas al aproximarse k los macizos arcaicos de Galicia, 
toman una direccion de aquellos, y por ejemplo las cuarcitas 
de la Sierra Ranadoiro se orientan de SW. a NE. k semejanza 
del arcaico contra el que se apoyan. 

Desde aqui describen una amplia curva cuya convexidad 
mira k Poniente y lueg-o, ya lejos del macizo arcaico de Galicia, 



132 ANALES DK IIISTORIA NATURAL. (10) 

vuelven los estratos k tomar su propia direccion de NW. k NE_ 

Sig"uen desde Galicia hacia el S. y SE. las masas graniticas 
cada vez mks pujantes y rodeando niimerosas masas de rocas 
cristalinas, mientras que a Levante se va desarroUando ei> 
numerosos plieg-ues toda la serie paleozoica en las actualef^ 
sierras Seg-undeira, de Pena Negra y de la Culebra. 

Al lleg-ar k la depresion liispano-lusitana, la acciuii diiiami- 
ca parece en cierta manera debilitarse, hasta el pimto de que 
las erupciones granlticas casi desaparecen de la superficie en 
todo el ambito de esta depresi6n. 

Simult^neamente se nota un fenomento semejante al obser- 
vado en los limites de Asturias y Galicia, y en el que vamos a 
parar alg-iin tanto la atenciun, pues da razon de detalles im- 
portantes del relieve actual de la Peninsula. Vuelven aqui otra 
vez en las cercanias de la reg-i6n de pleg-amiento del centre 
de la Peninsula k hacerse predominantes las direcciones deri- 
vadas. En efecto, una rama de pleg-amiento en el terreno pa- 
leozoico y de erupciones graniticas, continua por todo Portu- 
g-al hasta las orillas del rio Guadalquivir. 

Pero, del otro lado de la depresi6n hispano-lusitana, surg-e 
el g-ranito en inmensa masa desde las provincias de Salamanca 
y C^ceres, forma la ing-ente masa de la Sierra de Gredos y 
viene a concluir en la Sierra de Guadarrama entre las provin- 
cias de Madrid y Seg'ovia. Esta masa g-ranitica, orientada de 
WSW. a ENE., en vez de estarlo de NW. a SE. como las res- 
tantes, empasta en su seno g'randes retazos de rocas arcaicas; 
una de las mks importantes se extiende desde las cercanias de 
B6jar hasta el S. de La Serrota en la provincia de Avila. 

Sigfue la masa g-ranitica k Levante con considerable anchu- 
ra, y despues de formar la Paramera de Avila, al lleg-ar a las 
cercanias de San Martin de Valdeig^lesias y Cebreros. parQce 
que va a desaparecer, a juzg'ar por las dimensiones de los re- 
tazos de rocas arcaicas que empasta, pero por corto trecho, 
pues pasados los montes del Escorial hace el g'ranito un ulti- 
mo esfuerzo, se bifurca en dos ramas ante el macizo arcaico 
de la Sierra de Guadarrama, y k poco viene a concluir. 

El modo que tiene de terminar la erupci6n g-ranitica presen- 
ta fen6menos de interns din^mico, pues no s61o pone de ma- 
nifiesto importantes problemas de orogenia, sino que da su 
relieve k una de las principales partes de la Peninsula. 



<ii) Macpherson.— KvoLL'ciON dk la peninsula, ibkrica. 133 

El granito, pasados los inontes del Escorial, vuelve a quedar 
libre de retazos de rocas arcaicas y con grande anchura, pero 
-de altura escasa, salvo en el costillar de la divisoria entre la 
Pefia de la Cierva y el Puerto de Guadarrama y alcanza k los 
liraites del macizo arcaico que constituye la parte in^s alta en 
la actualidad de la Sierra de Guadarrama. Al lleg-ar aqui el g-ra- 
nito en su indicada bifurcaci6n forma una especie de reborde 
<?levado que levanta al g'neis k la espalda en toda su extensi6n. 

En efecto, si nos fijamos en la orogfrafla de la Sierra de Gua- 
-darrama de las limitrofes provincias, notaremos una serie de 
protuberancias graniticas apoyadas sobre otra de protuberan- 
<;ias g*neisicas. Vemos, por ejemplo, en la provincia de Seg-ovia 
la serie de macizos g'raniticos Ham ados los Picos de Pasap'An 
apoyados sobre el macizo g-neisico de la Sierra de Pena del 
Oso, y k estos montes enlazar con la airosa protuberancia g^ra- 
nitica de Tres Picos, que a su vez se apoya contra la g'allarda 
masa g-neisica de Monton de Trigo y Cerro Minguete. 

Continiia despues el reborde g-ranitico k la hermosa mon- 
tana de los Siete Picos, punto, como veremos, de la bifurca- 
cion del g-ranito; y a las asperezas de la Maliciosa, masa agria 
de g'ranito que se apoya a su vez contra el g-neis de las Gua- 
rromillas. 

Desde aqui sig'ue el reborde g-ranltico por la Sierra de Ma- 
talpino y las Pedrizas, apoyado contra la masa g-neisica de las 
Guarramas y las Cabezas de Hierro. hacia la Najarra, antes 
de lleg'ar a la cual, el g'ranito desaparece, para volver a liacer 
otra salida en las cercanias de Bustarviejo y la Sierra de la 
Cabrera, siempre con su reborde g-neisico a la espalda, y ya 
desde alii cesar definitivamente. 

El g-ranito, como he diclio, se bifurca al Ueg-ar al macizo 
g-neisico. En efecto, desde los Siete Picos avanza una rama 
al N. en una extension de unos 20 km. por 5 de ancho, mien- 
tras que el contacto al E. se ajusta k la linea W. k E. 

El raraal que penetra al N. presenta particularidades muy 
curiosas; mientras su borde occidental, 6 sea el contacto con 
el g-neis, ocupa casi el fondo del valle, el contacto oriental se 
■eleva en Peiia Citores ^ mks de 2.000 m. sobre el mar; desde 
alii el contacto desciende hasta las cercanias del Chorro y la 
Atalaya, donde el g-ranito concluye. 

Antes de terminar se observe uu fenomeno por todo extre- 



134 



ANALES DE HISTORIA NATURAL. 



(12). 



mo notable. Ya he indicado que los buzamientos en el gneis 
en estos montes es al SE. Que estos plieg-ues en el terreno ar- 
caico son anteriores a la erupci6n g-ranitica, queda en estos 
montes plenamente demostrado. 

Cuando se corta la cordillera en este sitio, por ejemplo, des- 
de el monte llamado la Atalaya en los alrededores de San llde- 
fonso a la Penalara, punto culminante de la Sierra de Guada- 
rrama, se ve que el terreno forma pr6ximamente los restos de 
cinco gTandes plieg-ues puestos de manitiesto como el adjunto 
corte indica (fig-. 1), por el afloraniiento repetido de las rocas 
g-neisicas inferiores. 

Fig. 1. 




CORTE A TRAVES DE LA SIERRA DE GUADARRAMA. 

I. Atalaya. — II. Penas Buitreras. — IK. Rebenton. — IV. Penalara. — V. Cabezas 

de Hierro. 



Desde Pena Citores, en que el granito corta el plieg'ue de 
Penalara, se hallan los otros plieg-ues, liasta la Atalaya, corta- 
dos como pueden estarlo las hojas de un libro, poniendo de 
manifiesto esta disposicion del contacto entre ambas rocas el 
que ya el arcaico estaba pleg-ado y ha sido seccionado como 
con una hoz (fig-. 2) cuando la erufjcion g-ranitica tuvo lugar. 



Fig. 2. 




OORTE QUE MUESTflA LA MANERA c6mO EL GRANITO CORTA LOS PLIEGUES DEL 
AROAICO EN LAS CERCANIAS DE SAN ILDEFONSO. 

I. Pliegue de la Pedrosa.— II. Pliegue de Penas Buitreras. — III. Pliegue del 

Rebenton.— IV. Pliegue de Quebranta Herraduras.— V. Pliegue de Penalara. 

VI. Pena Citores. 



(13) Macpherson.— EvoLUCioN de la peninsula iberica. 135 

En las cercanias del sitio donde el gTanito concluye, se ob- 
serva uii fen6meno muy curioso, por ejemplo, en la misma 
Atalaya y en los montes pr6ximos, donde se ve que los buza- 
mientos se hacen hacia el E., ENE, y aun NE., en todo el 
limite del contacto septentrional. 

Al lleg-ar al Chorro, lug-ar bien conocido de todos los vi- 
sitantes del Real Sitio de San Ildefonso, por su aspereza y 
salvaje g-randeza, se advierte un interesante fen6meno. El 
granlto Ueg-a al limite de su anchura, y desde aqul corre su 
contacto de N. a S., en vez de W. -k E. como venia sucediendo. 
En este punto se observa lo sig-uiente: el g-ranito que ha veni- 
do en contacto con los g-neises inferiores 6 g-landulares con 
buzaraientos al NE. , de repente desaparece en su direcci6n 
al E. y con el los g-neises inferiores, y corriendo entonces de N. 
k S., se pone en contacto con el g-neis mic^ceo superior. Pero 
lo m^s notable es que el buzamiento de los estratos que iba 
al NE. , de repente cambia al SE., produciendose una curva- 
tura en ellos que da raz6n, a mi juicio, de las asperezas del 
Chorro. En su conjunto la curva que los estratos describen, 
afecta proximamente forma de bayoneta. El croquis sig'uiente 
(fig-. 3) podra dar una idea del fen6meno que al terminar la 
erupcion g-rauitica se produjo. No es s61o aqui donde se obser- 
van manifestaciones de esta naturaleza, testimonies de la mag-- 
nitud de los trabajos orog'6nicos que se ban operado en el te- 
rritorio del suelo espanol: si trasponemos la divisoria del 
Duero y lleg-amos al valle del Lozoya, veremos una serie de 
fen6menos analog-os k este, pero que se suceden en sentido 
in verso. 

Situandose en cualquier punto de la cumbre divisoria, en 
donde se desarroUa el total del valle del Lozoya, n6tase que 
raientras en la Penalara, por ejemplo, los buzamientos de los 
estratos sonde SE., en las Cabezas de Hierro, en las Guarra- 
mas y en todas las cumbres del reborde g-neisico del g'ranito, 
los buzamientos son de S. y SW. La Penalara es una montana 
de un alto interns. Forma esta masa con su prolong'aci6n de 
las Dos Hermanas una verdadera cufia comprendida entre el 
granito de Pena Citores por un lado, y el valle del Lozoya por 
otro, componiendo una masa de g-neis independiente y com- 
pletamente acribillado de diques de g-ranito y microg-ranito. 
Desde el puerto del Paular la rodea la banda de g-neis del 



m 



AXALF.S DE HISTORIA NATURAL. 



(14) 







Fifr. ;i-Esquema del contacto entre el granito y el gneis en su blfurcacion en la Sierra de Guadarrama. 



<i.")) Macpherson.— KvoLLCioN de la peninsula ibkuica. 137 

valle del Lozoya, y entre arabas se forma este ancho y ameno 
yalle, el linico que merezca el calificativo de longfitudinal en 
toda la Sierra de Guadarrama. 

Ks la Penalara, como se vera por lo que sig-ue, el punto que 
mas principalmente ha resistido los embates de la erupci6n 
g-ranftica, y desempefia un verdadero papel de liorst en estas 
montanas. 

Kl esquema de la fig-. 3 puede dar una idea de la disposici6n 
del terreno en su derredor, pues el valle del Lozoya est^ cons- 
tituido, en mi juicio, por el macizo de g-neis resistente de la 
Penalara, verdadero liorst de la Sierra de Guadarrama, y otro 
macizo g-neisico arrollado h impulso de la erupci6n g-ranitica 
sobre este, form^ndose entre ambos la parte superior del refe- 
rido valle. 

Para explicarse esta serie de fenomenos hay que tener en 
cuenta lo sig'uiente. El estrujamiento tang-encial que tuvo lu- 
g-ar en la epoca carbonifera, sin duda alg-una, ha procedido 
del SW. Si consideramos, al mismo tiempo, que la direcci6n 
que el g-ranito trae en todo la zona carpetana, es en cierta ma- 
uera una direccion derivada de las antig-uas dislocaciones pre- 
cambianas. 

Si ademas tenemos en cuenta que el g-ranito en este sitio 
encuentra una resistencia superior a la fuerza eruptiva que 
le queda en el macizo arcaico, y que al concluir se bifurca en 
dos ramales, uno orientado de E. a W., y otro de N. a S., cuyas 
dos direcciones pueden considerarse como las dos componentes 
en la vertical, y que estas estaran acompanadas de otras dos 
tang'enciales, una de S. k N. para la rama E. k W., y otra de 
W. a E. para la rama S. a N. Estas condiciones explican el por 
qu6 los estratos en la extremidad del contacto se inflexionan 
al E. y al KE. en los terrenos de San Ildefonso, y c6mo el ma- 
cizo desprendido del valle del Lozoya se arrolla sobre el de 
Penalara, cambiando su buzamiento a la inversa del primero 
al SW., cual corresponde a estratos orientados de SW. k NE., 
que se les haga g-irar bajo la accion de una fuerza tang-encial 
que viniera de S. a ^^ 

De analog-a manera quedan explicadas las anomalias que se 
observan con frecuenciaen los retazos cristalinos aprisionados 
en el granito. Los monies del Escorial, por ejemplo, estan forma- 
dospor un retazo g-nelsico, por complete banado en el g'ranito. 



138 ANALES DE HISTORIA NATLRAL. (16> 

Estudiando en sus detalles este trozo de g-ueis, lo primero 
que salta k la vista es el que los buzamientos que en los lug-a- 
res pr6ximos de la Sierra de Guadarrama son al SE., en estos 
montes son al S. y al SW. Cuando se tienen rocas al descubier- 
to que sean faciles de seg-uir, tales como alg-unos de los lechos 
de calizas y de rocas verdes, se ve que se arrumban de WNW. 
k ESE., 6 sea, casi rectang'ulares a su posici6n primitiva. 

La disposicion descrita de los isleos de rocas arcaicas en el 
g'ranito, parece ser un caso g-eneral de lo observado en la par- 
te mAs elevada de Guadarrama, y parece como sienvueltos es- 
tos trozos en la masa g-ranitica bubieran. experimentado un 
cierto movimiento de rotacion, y desprendidos del macizo 
principal, hubieran tenido la tendencia a orientarse en cierta 
manera normalmente al sentido en que el estrujamiento tan- 
g-encial se verificaba. 

Resumiendo, pues, lo expuesto, puede decirse que la Sierra 
de Guadarrama en su parte culminante, es el resultado de lo 
siguiente. 

Estratos arcaicos previamente plegados, desde la epoca pre- 
cambriana, en una serie de ag'udisimos plieg-ues, como el 
cerro de la Cruz pone de manifiesto, y confirma plenamente 
un lig-erisimo examen de las rocas de la vertiente del Duero. 

Estos plieg-ues del arcaico se hallan todos ellos acostados, 
quizas desde su orig'en, en la 6poca precambriana. y hacia el 
fondo de la depresi6n hispano-lusitana. 

Con posterioridad viene la compresi6n carbonifera con sus 
ing*entes erupciones g-raniticas, las cuales toman una direc- 
cion derivada de los antig-uos plegamientos; y arroUandolo 
todo en un principio, forma las potentes masas de la Sierra de 
Gredos y la Paramera de Avila; pero al lleg-ar al macizo g-nei- 
sico de la Sierra de Guadarrama, esta resiste su empuje, el 
granito se bifurca y concluye; penetra un ramal liacia el N. 
de los Siete Picos, rompiendo la masa gneisica; otro mas con- 
siderable continua hacia Levante, y dejando a medio destacar 
otro gran trozo de rocas cristalinas, lo arroUa y lo retuerce 
contra la masa de Peiialara, verdadero horst, como he dicho, 
de la Sierra de Guadarrama, y forman entre ambos macizos 
g-neisicos el valle del Lozoya, que tan interesante papel vere- 
mos desempefia en lo que sigue. 



(H) MaCpherSOD.— EVOLUCION DE la peninsula IBERICA. 13» 

V. 

Heclio el lig-ei'o resumen que precede tie la g-ran desviaci6n 
de la compresi6n carbonifera que hoy dia tan importante 
papel desempena en la estructura de la cordillera Carpeto- 
vetonica, debemos proseg-uir con el relato de lo que se observa 
en la prolong-acion al SE. de las grandes dislocaciones del W. 
de la Peninsula. » 

En efecto, en todo el resto de Portugal al S. del Tajo y en 
la zona espanola entera que comprende las provincias de Ba- 
dajoz, C^ceres, Cordoba, Ciudad-Real, Sevilla y Huelva, se 
traza toda la niisraa serie de plieg^ues y de erupciones g-i'ani- 
ticas que hemos observado en la reg'ion de Portugal, al N. del 
Tajo, en las provincias g-alleg-as y en las castellanas de Leon, 
Zamora y Salamanca. Se advierte, sin embarg-o, que el liraite 
oriental de las erupciones g-raniticas aparece trasladado alg'un 
tanto hacia el W., viniendo k estar situada por consig'uiente 
toda la ancha faja de plieg'ues y erupciones mas al Occidente 
de lo que se encuentra en la parte NW. del pais. En esta otra 
mitad las erupciones g-rauiticas, aunque muy considerables, 
no ocupan la extensi6n superficial qiie en el N W. 

Los trozos de rocas arcaicas que salen a luz, sobre todo en 
la zona del pleg-amiento central, son considerables, en parti- 
cular la de Portug-al, de que Evora forma el centro. 

Esta banda de pleg-amiento se halla de repente cortada por 
los depositos mas recientes del valle del Guadalquivir; y aqui 
ya entramos en la epoca secundaria. Si estudiamos la dispo- 
sici6n de los dep6sitos secundarios, veremos lo sig'uiente. 

La linea de costa durante la 6poca secundaria, tanto en el 
tri^sico con sus lag'unas litorales y aun en los depositos mas 
profundos del jurAsico, no debe haberse apartado en g-ran 
manera de una linea mas 6 menos sinuosa que, partiendo del 
actual Cabo de Peiias, en Asturias, penetrara por Castilla la 
Vieja y lleg-ara a los actuales paramos de Medinaceli; desde 
alii se dirig-ia la linea de costa casi de X. a S., cubria parte de 
la actual Mancha y se incorporaba al g-ran geosinclinal que a 
la sazon ocupaba el valle del Guadalquivir. 

Seg-uia desde alii la costa en direccion casi de E. a \\'., por 
los limites del actual valle y los Algarves, para desde las cer- 



140 ANALES DE HISTORIA NATL'UAL. (18) 

canias del Cabo de San Vicente torcer otra vez bruscamente 
al N., y no a gran distaneia dela costa actual, como lo prueba 
la linea tan seguida de depositos secundarios en Portugal, 
desde el Cabo de Sines y Setubal al S. del Estuario del Tajo, 
hasta m^s all^ del Amondejo, en Aveiro. 

Esta linea de costa parece haber rodeado precisamente la 
zona de maxirao pleg-amiento y dislocacion del gran g-eosin- 
clinal paleozoico que hemos seg'uido en sus varios detalles. 

Resulta, pues, que al comenzar la 6poca secundaria, aque- 
11a masa de terrenos dislocados form6 una protuberancia, 
quizes de altura considerable sobre el nivel de los mares se- 
cundarios; protuberancia de rocas g-raniticas, arcaicasy paleo- 
zoicas orientada de N\V. k SE., que se extendia desde Gali- 
cia 6 mas all^ hasta el valle del Guadalquivir, y de cuya ver- 
tiente oriental se avanzaba hacia el E. un considerable pro- 
montorio, que hoy dia compone la parte mas importante, la 
Cordillera Carpetana. 

Dicha protuberancia formo durante aquel periodo una isla, 
6 tal vez una peninsula unida a tierras mas extensas al NW. 
En confirmaci6n de esto existe un hecho que no deja de tener 
importancia. A ambos lados del macizo en cuesti6n perte- 
neciente al periodo jurasico superior, existe una serie de 
dep6sitos de estuario sumamente notables. En la vertiente 
oriental desde la provincial de Santander, se extiende dicho 
dep6sito por las provincias de Burg-os y Log-rono, como si 
fueran el desag-iie de alg'un g-ran rlo que hubiera venido h 
verterse en el mar que 4 la sazun ocupaba el valle del Ebro y 
la Espaha oriental, mientras que en la vertiente occidental 
de la protuberancia se hallan una serie de dep6sitos an^log-os 
que indican tambi6n los desag'iies de un g-ran rio que des- 
ag'uaba en el mar jurasico al N. del Tajo. No creo que es de- 
masiado aventurado el suponer que tal vez existian tierras 
de importancia al NW. de donde procedian los desag'iies de 
estos rios. Sea de ello lo que fuere, el resultado positivo es 
que esta protuberancia form6 en la 6poca secundaria un g-ran 
macizo 6 cordillera que, dados sus caracteres y el sincronismo 
que en sus trastornos parece haber tenido con otros an^log-os 
del resto de Europa, creo que se debe disting-uir con el nombre 
de cordillera herciniana. 

Durante todo el periodo tri^sico y jurasico sin duda ha 



(19) Macpherson>— KvOLUcioN ue la peninsula ibkrica. mi 

permanecido el promontorio lierciniano en la forma ya indi- 
cada, con lig-eras oscilaciones en la direcci6n y fouma de sus 
costas; pero en la epoca creU\cea el mar avanza por Oriente y 
menos por Occidente, al paso que por el S. parece el mar 
sufrir un retroceso. 

Por las vertientes orientales de la cordillera herein iana pe- 
netra el mar por la depresi6n casteliana hasta el punto de 
dejar sus sedimentos todo k lo larg-o de la actual cordillera 
Cant^brica en el reino de Leon, extendi^ndose por toda la 
meseta central hasta formar g-olfos que penetraron tan aden- 
tro de las anfractuosidades de lo que hoy es cordillera Carpe- 
tana, como para dejar sus sedimentos en la vertiente meridio- 
nal en el actual valle de Lozoya y otros sitios de la provincia 
de Madrid, y por la vertiente N. hacia dentro del actual valle 
del Moros en El Espinar. En la parte occidental del g-eosin- 
clinal del Guadalquivir los dep6sitos cretaceos posteriores al 
neocomiano parecen faltar y solo en la extremidad occidental 
de la provincia de Cadiz y del Alg-arve existen alg-unos depu- 
sitos que pueden referirse, no a la creta superior, sino k la que 
inmediatamente sigue al neocomiense. 

Relacionando esta falta de los depositos cretaceos superiores 
en cierta parte del valle con la g'ran discordancia que existe 
entre el jurasico y el nummulitico, se infiere que mientras se 
efectuaba el avance del mar cretaceo por la meseta, quedo 
parte de atjuel valle en seco y estuvo sometido a erosiones de 
gran importancia. 

Concluye la 6poca secundaria, tan poco fecunda en tras- 
tornos para lo que iba a ser Peninsula, y al iniciarse el tercia- 
rio comienzan en ella trastornos de capital importancia y que 
durante dicha epoca van a cambiar por completo la faz de esta 
parte del continente europeo. 

Retirase definitivamente el mar de la actual meseta. Acen- 
tuanse las dislocaciones de la cordillera Cantabrica y de la 
Tb^rica y queda el mar nummulitico limitado por el N., solo 
a parte del valle del Ebro; el mar aqui es de pequena profun- 
didad como lo atestiguan los enormes conglomerados que re- 
llenan gran parte de este valle. Ya en el periodo de que tra- 
tamos parece haberse acentuado sobre manera el relieve del 
Pirineo, que antes del mioceno va k tomar casi su carater de- 
finitivo. 



112 anall:s 1)L-; historia natural. (20) 

El pequeno iiiar eoceiio que invade parte del valle del Ebro, 
parece haber estado liraitado hacia Levante por la cadena lito- 
ral de Cataliifia, mientras que la meseta cerraba el resto de su 
perimetro, y s61o comunicaba por el N. a trav6s del Pirineo 
<2on el mar, que a la sazon cubria la otra vertiente de estas 
montanas. La cadeiia literal de Cataluna presenta, a mi jui- 
cio, una estructura sumamente curiosa. 

Visitando la cumbre del Monserrat no pueden menos de 11a- 
mar la atencion las sig-uientes circunstancias: que estando 
esta h mhs de 1.200 m. de altura sobre el mar y sus estratos 
casi en la horizontal, y formada la montaiia por detritus 6 can- 
tos semejantes a las rocas que constituyen la cadena literal; 
el que esta aim en sus mayores alturas se halla siempre muy 
debajo de las conf;"loraeradas del Monserrat; y que los sedimen- 
tos nummuliticos por completo desaparecen desde alii al Medi- 
terr^neo. 

Parece, pues. cual si la cadena litoral fuera una zona de 
hundimiento, y en aquel entonces los niveles estaban troca- 
dos, sirviendo dicha cadena de limite al mar nummulitico, 
y que en los trastornos que precedieron al mioceno el terreno 
de la costa descendio por una serie de escalones como el 
llano del valle parece indicar, siendo lo que hoy queda de 
cadena litoral de Cataluna los restos de una antig'ua b6veda 
rota y hundida y restos de cuya otra rama esta representada 
por los dep6sitos secundario y nummulitico de las islas Balea- 
res. Dada la profundidad del abismo que separa a ambas 
ramas de la supuesta boveda, no deja de inducir h sospechar 
esa misma "In'ofundidad que violentos trastornos han tenido 
lug"ar en aquella zona. La direcci6n que los cong-lomerados 
del Monserrat sig'uen ])aralelamente a la linea de la cadena 
litoral viene k robustecer la opini6n de que dicha cadena, con 
mucho mayor desarrollo que en la actualidad, servia de limi- 
tes al mar eoceno del valle del Ebro, cuyo cordon litoral re- 
presentan los cong'louierados del Monserrat. Question es 6sta 
que s61o apunto aqui y que nuevas investig-aciones podran 
tal vez esclarecer. 

Por el S. el g-ran g-eosinclinal del valle del Guadalquivir 
vuelve otra vez a descender bajo el nivel del mar. Desde el N. 
de la protuberancia formada por los cabos de la Nao y San 
Antonio, el mar cubri6 casi todo el ambito meridional de la 



(•21) Macpherson. — evoluciun de la peninsu-la ibehica. 143 

Peninsula y probablemente solo alg-unas islas emer^^-ian sobre 
el nivel del mar, como testig-os de los macizos arcaicos de la 
cadena literal. 

Por Occideute los dep6sitos eocenos tienen escasa representa- 
cion, cual si la costa de entonces hubiera estado fuera de las 
tierras actuales, pues s61o en el estuario del Tajo, 6 sea en la 
extremidad de la depresi6n hispano-lusitana, se encuentran 
depositos de ese periodo. 

Avanza la 6poca terciaria, entre el final del eoceno y el co- 
mienzo del mioceno y vuelven a experimentarse en la Penin- 
sula trastornos de cuantia. 

Inicianse, 6 mas bien acentiian en esta transici6n las zonas 
de liundimiento del valle del Ebro y de las mesetas castella- 
nas, que tan importante papel desempenan en la elaboracion 
de la Cordillera Iberica y el Pirineo, y quedan echados los ci- 
mientospara la formaci6n de los g-randes lag'os de ag-uadulce, 
sobre todo en la vertiente oriental de la Cordillera berciniana 
-que tan especial caracter prestaron k la Peninsula durante la 
epoca terciaria. 

Por el S. los trastornos son de notable cuantia: la Cordillera 
Betica adquiere ya g-ran parte de su relieve actual. Iniciase un 
estrujamiento tang'encial en el S. de la Peninsula; el mar 
mioceno que ocupa el valle del Guadalquivir queda reducido 
a un estrecho que avanza sobremanera hacia el N. y cubre 
parajes que nunca parece haber tocado el mar nummulitico; 
penetra por las anfractuosidades de la Sierra Morena hasta 
bien cerca de la meseta central y sus sedimentos cubren hoy 
dia no solo los depositos secundarios, sino los paleozoicos y 
cristalinos; mientras que por Levante penetra el mar en la ac- 
tual provincia de Albacete, y a juzg-ar por sus sedimentos debe 
de haber costeado el actual litoral Mediterraneo y hecho'alg-u- 
nas entradas a trav^s de la cadena litoral de Cataluna en Ta- 
rrag-onay Barcelona; cual si ya la mencionada cadena hubiera 
tenido una forma analog-a a la actual. 

^ Por el S. acentiiase la Cordillera Betica y forma esta la costa 
del estrecho mioceno del valle del Guadalquivir, compouiendo 
€ste estrecho alg-unas entradas ^ trav6s de las anfractuosida- 
des de dicha cordill^^ra. como parece indicar la serie de de- 
p6sitos miocenos escalonados en las vertientes malaguena y 
^ranadina, siendo probable que en aquella epoca la parte de 



U4 ANALKS UK HISTORIA NATURAL. ('22) 

I'ocas arcaicas que lioy forinan lo mas importante de la Cordi- 
llera literal, se extendieran considerablemeiite hacia el 8. y 
estuvieran quizes unidas al continente africano. 

La suposici6n de que durante la epoca cretacea estuvo el 
valle del Guadalquivir fuera del ag-ua y que las calizas jurasi- 
cas sufrieron ya grandes denudaciones, se confirma estudian- 
do la constituci6n de los sedimentos nummullticos. Son esto^ 
en el llano de dosclases: unode ellos raarg-oso, de color bianco 
y que en ciertos parajes podia tomarse por una verdadera creta, 
y llenos de foraminiferos; el otro sedimento es de marg'as y 
arcillas de varios colores con lechos intercalados, de calizas 
muy cristalinas y a veces Uenas de Nummulites. Pues bien. 
en la reg-i^n de la sierra, sobre todo en las cumbres de las ca- 
lizas jurasicas, estos sedimentos de mares relativamente pro- 
fundos desaparecen y son reemplazados por lechos de arenisca^i 
en g*eneral de no muy gran espesor. Parece indicar esto que 
en el hundimiento que acompano k la deposicion de los sedi- 
mentos nummullticos hubieran las tierras jur4sicas permaue- 
cido fuera del mar, y s61o hacia el final lleg-aron k formar 
bajos fondos en que se depositaban las arenas que hoy obser- 
vamos, como depositos de mares de poco fondo. 

Como resultado de semejantes trastornos y del relative 
avance del mar mioceno, podemos representarnos k la Penin- 
sula al comenzar el mioceno como de forma analog-a k la que 
ha tenido en la 6poca secundaria, pero con la diferencia de 
que toda la meseta central y el valle del Ebro esttl emerg-ido. 
Constituye entonces la cordillera cantabro-pirenaica acciden- 
tes de importancia y la Iberica queda ya g-randemente acen- 
tuada; mientras que por el S. se dibuja la Cordillera B6tica 
aun destacada de la Peninsula y formando parte tal vez del 
continente africano. 

El interior de la meseta se encuentra aun dividido en dos 
partes por la g-ran cordillera herciniana. A ambos lados de 
esta ultima se forman dilatados lag-os de ag-ua dulce: los de la 
vertiente oriental son mucho m^s importantes que los de la 
occidental; componen los primeros dos g-rupos considerables 
separados por la g-ran protuberancia que de la cordillera herci- 
niana se avanzaba y que hoy dia forma parte de la Carpetana, 
la cual separaba el grupo de Castilla la Vieja y valle del Ebro 
de los que ocupaban Castilla la Nueva. 



■ ;'43) Macpherson. — evolucion de la pkni'nsula iukkica. i45 

Ensanch^base el mar desde el estrecho del valle del Guadal- 
quivir, y abri6ndose en ancho g^olfo, cubria las provincias de 
Cadiz y de Huelva. 

Torcia la costa al W. de los Alg-arves, y bordeando a cierta 
distancia las actuales costas de Portug-al, penetraba alg-unas 
veces tierra adentro y dejaba sus sediraentos en el estuario 
del Tajo. 

Llega a su termino el mioceno y comienza pai-a la Penin- 
sula el periodo de mayores trastornos que esta parte de la cor- 
teza terrestre ha experimentado desde el final del paleozoico: 
la faz de la Peninsula va a cambiar de una manera radical, y 
tenia ya, desde lueg-o, un relieve pr6xiraamente analog-o al 
que tiene en la actualidad. 

La Cordillera herciniana, que ha formado el eje de la Penin- 
sula durante toda la epoca secundaria y la parte m^s impor- 
ttinte de la terciaria, va a desaparecer como tal eje, y el papel 
•de verdadero horstque portan larg-o periodo ha desempenado, 
va k trasladarse mas k Levante. 

Como he tenido ya ocasion de indicar, el nivel de los lag'os 
miocenos sobre el mar de aquella epoca no debe de liaber 
'pasado de 200 m., a juzg-ar por la diferencia de altitud que 
existe entre los estratos horizontales de la formacion lacustre 
y marina que a mayor altura se encuentran. 

Son estos niveles de 1.400 m. para los estratos lacustres y 
1.200 para los marinos. Para formarse una idea de la mag-ni- 
tud de los trastornos que ha experimentado la Peninsula al 
terminar el terciario, hay que tener en cuenta que durante el 
mioceno estaba aquella constituida por la g-ran cordillera her- 
einiana, cuyos desag-iies se vertian en los dilatados lagos de 
ag-ua dulce que en ambas vertientes existlan; sobre todo los 
de la oriental componian una extensa llanura cuyo nivel, 
como he dicho, escasamente sobresaldria 200 m. sobre el mar 
mioceno. 

Los trastornos en la meseta en aquella 6poca se pusieron de 
manifiesto por un descenso de toda la masa de la Peninsula, 
A ambos lados de una linea mas 6 menos sinuosa que viene 
desde la cordillera Cantabrica a las provincias de Murcia y 
Albacete, 

La cordillera herciniana descendiu con el resto tlel pais y 
4ued6 atravesada, formando en vez de la g-ran divisoria de 

ANALES DE HIST. NAT. — XXX. 10 



14C ANALKS DE HISTORIA ISATUKAL. (24) 

ag-uas, un obstAculo para ser rot© y deshecho por estas. El te- 
rreno a ambos lados del nuevo horst, baja por r^pidos escalo- 
nes al Mediterr^neo, y de una manera suave y paulatina al 
Atlantico. 

Mientras esta serie de trastornos se verifica. 6 quiz-as con 
anterioridad, tienen lug'ar en la Peninsula una serie de ma- 
nifestaciones volc^nicas de cierta importancia. Surg'en erup- 
ciones en el Occidente de Portug-al, donde una serie de basal- 
tos feldespaticos rompe los estratos y ocupan sus afloramien- 
tos una extensa zona que se extiende desde el S. del Mondegc 
k Setubal. 

Otra serie de afloramientos de importancia ocupa las cos- 
tas del Alg-arve. Desaparecen estos en el valle del Guadalqui- 
vir, y s61o en el cabo de Gata vuelven h asomar rocas volc^- 
nicas. 

Si las manifestaciones volc4nicas cesan en el valle del Gua- 
dalquivir, vuelven a reproducirse en La Mancha, y sobre todc 
en la provincia de Ciudad-ReaJ, en un niicleo de relativa im- 
portancia. Desde alll hasta Cataluna s61o esporadicamente se 
producen fenomenos volcanicos, pero en Olot y sus cercania? 
vuelve k presentarse otro niicleo considerable. Se ve, pues, 
que mientras la Peninsula sufria la serie de trastornos men- 
cionados, se formaba una verdadera cintura de manifestacio- 
nes volc4nicas en todo su perimetro. 

El horst que separa' ambos descensos, parte, como queda 
dicho, de la cordillera Cantabrica, sigue por un buen trecho 
a la cordillera Iberica, deja esta para entrar en los paramos 
de Medinaceli, continua otro corto trayecto por la cordillera 
Iberica para abandonarla definitivamente y formar la diviso- 
ria Mediterranea en los llanos de Albacete; va, como he dicho. 
el descenso r^pidamente hacia el Mediterrdneo, pero hacia el 
Atlantico parece haber sido en extremo gradual. Testig-os qui- 
zes de este descenso sean los numerosos fijords de Galicia,. 
restos, sin duda, de los valles y escabrosidades de la antig"ua 
cordillera herciniana. 

Al producirse dicho descenso k ambos lados del nuevo horst 
la antigua cordillera desciende, y queda atravesada para ser 
horadada y demolida por los desag-iies a que ahora estorba el 
paso, mientras que la cordillera Carpetana queda en cierta 
manera como soldada al nuevo horst, y aprovechando parte 



(•25) Macpherson. — evolucion de la peninsula iberica. 147 

de la antig'ua herciniana, forma hoy dia la extensa Cordillera 
que, sef^im se dice en los libros de Geografia, se extieude des- 
de el cabo de Roca en Portug-al a los paramos de Medinaceli. 
Los lag-OS de agua dulce desaparecen de la meseta y esta toma 
ya una forma muy analog-a a la actual. 

Mientras toda esta serie de trastornos se desarroUaba en dicha 
meseta, el estrecho del valle del Guadalquivir desaparecia y 
quedaba soldada a la Peninsula la cordillera Betica. Vuelven las 
presiones tang-enciales a comprimir el valle del Guadalquivir. 
Pli^ganse los terrenes miocenos en la parte baja del valle, 
mientras que los que se hallan ocupando la porci6n central de 
la cordillera permanecen k g-rande altura, como son los depo- 
sitos de las cercanias de Baza y de Guadix y de la mesa de 
Ronda, en donde permanecen los bancos miocenos horizon- 
tales h 1.200 m. de elevaci6n, 

Desde alii bajan por una serie de escalones sin perder su 
horizontalidad como acontece en los terrenos de Ronda (800), 
Mesas de Villaverde (600),, Hacho de Alora (300) y Hacho de la 
Pizarra (164), cual si la vertiente mediterr^nea hubiera sufrido 
un acentuado descenso mientras el resto del valle se pleg-aba, 
y descendiendo, parte por debajo del nivel del actual Medite- 
rrdneo, hubiera tomado ya la cadena litoral de Andalucia la 
forma que afecta en la actualidad. 

Al comenzar el plioceno, la forma de la Peninsula no debe 
de haber diferido en g-ran manera de la que en la actualidad 
posee, pues el mar ya ocupaba escasa parte de su perimetro, 
asi es que , salvo el g"olfo que aun penetraba por la depresi6n 
del Guadalquivir, ultimo resto de ese g-ran g-eosinclinal y que 
cubria una parte importante de las provincias de Cddiz y de 
Huelva y que lleg"aba quizes hasta cerca de la actual C6rdoba, 
estaba limitado k alg-unos senos mas 6 menos extensos y pro- 
fundos, los cuales entraban por entre las asperezas de la 
cadena litoral mediterr^nea, cuya forma debia ya irse aproxi- 
mando en g-ran jnanera a su relieve actual. Concluye el plio- 
ceno, y con el los ultimos trastornos de importancia que han 
afectado k la Peninsula. 

Adquiere sus perfiles definitivos la cordillera B6tica en An- 
dalucia, coincidiendo con los ultimos trastornos alpinos. 

Plieg-anse los estratos pliocenos de la provincia de Cadiz de 
manera bastante en^rg-ica, aunque sin Uegar a la violenta 



118 ANALKS DK HISTOKIA NATl'KAl,. (26) 

compresi6n de los eocenos y aim miocenos, y se entra ya en 1(» 
que se llama perlodo cuaternario. 

Durante este tiempo persisten en la mesetaalg'unas lag-unas 
de importancia, sobre todo al pie de las Cordilleras Cant^brica 
y Carpetana; d6bil recuerdo de los grandes lag-os de agua dulce 
de la epoca anterior, lag-unas en muy g-ran parte alimentada.s 
por los desag-iies g-laciares de estas montanas. 

Numerosas son las pruebas que pueden aducirse de que 
han existido g-laciares en estas montanas. Basta una rapida 
excursi6n por las cumbres del Guadarrama para encontrar las 
senales por todos sitios del pulimento de las paredes de los 
valles y de acumulaciones de cantos, de g-uijos, arenas y de 
arcillas. Lo que en cierta manera falta son lo que se llaman 
las morrenas terminales, lo cual no debe extraiiar considerando 
que el deshielo de los g-laciares se efectuaba en lag-unas, y 
claro esth que la enorme acumulaci6n de cantos que en los 
limites de las lagunas con la sierra se encuentran , deben de 
representar la serie de detritus que los g-laciares cuaternarios 
vertian en esas lag-unas. 

Alg'o semejante a esto se observa en la Sierra Nevada, donde 
los cong'lomerados de los montes de la Alliambra son tal vez 
los detritus g-laciares que se vertian en la inmensa lag-una de 
la Yeg-a durante la epoca cuaternaria. 

Los restos g-laciares del barranco de Lanjaron confirman 
tambi^n este mismo supuesto, pues no es verosimil que un 
fen6meno de tal naturaleza fiiera a estar limitado t'l un punto 
solo de la sierra. 

Mientras se desarroUaba y concluia el perlodo cuaternario, 
iban los ag-entes atmosf6ricos dando cima k la escultura de 
sus montanas en funci6n de su estructura interna, abriendo 
los valles 6 imprimiendo su car^cter definitivo k este extremo 
meridional del continente europeo. 

Tales son, en r^pido resumen, las varias vicisitudes por que 
la parte del globo que iba k ser Peninsula Iberica ha pasado 
en la sucesion del tiempo, y ^ la luz de estos hechos vamos a 
estudiar alg-unos de sus principales rasg*os actuales y ver de 
qu(^ manera se relacionan con la serie de fen6raenos que queda 
bosquejada. 



v27) Macpherson. — kvolucion de la peninsula iberica. i4i> 

VI. 

Hasta la saciedad se ha repetido que la Peninsula es de 
Ibrma trapezoidal y que se halla atravesada por la cuenca de 
cinco g'randes rios, sin contar los de menor cuautia, que como 
las cuencas del Mino, del Jiicar y el Seg-ura, son de relativa 
importancia. Dichos cinco gTandes rios se hallan separados 
entre si por seis principales sistemas de montanas; cinco que 
se desaiTollan aproximadamente con cierto paralelismo, y el 
resto que las corta todas transversal mente. 

Son estos sistemas de montanas el C-Antabro Pirenaico en 
el N., que por el S. vierte sus ag-uas al Ebro, limitado por las 
asperezas de la cordillera Iberica al S. 

Entre la parte de la Cantabrica y la Carpeto Vetonica corre el 
Duero, al paso que el Tajo tiene su orig-en en parte de lo quese 
considera cordillera Iberica y desapareciendo junto a Lisboa, 
se halla limitado entre la cadena Carpetanay lallamada Oreto- 
herminiana. 

De los otros rios, el Guadiana y el Guadalquivir tienen, por 
ejemplo, el ultimo, un amplio valle, adosado por un lado con- 
tra las escabrosidades de la cordillera Marianica y que en suave 
pendiente se extiende hacia el S. hasta incorporarse k la divi- 
soria de la cordillera B6tica, mientras que el Guadiana se forma 
en un an6malo e irreg'ular valle entre la inconexa cordillera 
Herminiana y los derrames aun mas inconexos que vienen de 
la Maridnica. 

Vamos, pues, h parar brevemente la atencion sobre estos 
elementos del relieve de la Peninsula 6 indag-ar qu6 relacion 
tienen con la serie de sucesos que hemos visto desarrollarse en 
los tiempos pasados en la parte de corteza terrestre que iba a 
ser Peninsula Iberica. Empezaremos con la cordillera Canta- 
brica, que es, sin duda, uno de los elementos mas curiosos e 
interesantes en toda la Peninsula. La cordillera Cantabrica, a 
primera vista, parece una prolong-aciun delPirineo, y, sin em- 
barg-o, por sus elementos casi puede decirse que no tiene con 
el conexion alg-una. Arranca la cordillera en el raismo Pirineo 
en el g-ran nudo inconexo de las Provincias Vascong-adas. 

Si se fija el observador en lo que precede \erk que esa parte 
del pais es precisamente el foudo del g-ran g-eosinclinal que 



15() ANALES DK HISTORIA NATURAL. (28) 

ocup6 la Peninsula durante toda la epoca secundaria y preci- 
samente en su cruce con la depresi6n lijspano-lusitana. En 
este sitio la creta adquiere un espesor extraordinario, como 
acontece, por ejemplo, en el pozo artesiano de Yitoria; espesor 
que es probable teng-an tambi(^,n los demas terrenos secunda- 
rios. Ya indique que al acabar el perlodo cretaceo la Penin- 
sula experimento un estrujamiento tang-encial en su ter- 
cio NE., y este trozo de las Provincias Yascongadas es el efecto 
de dichas presiones en el fondo del g-eosinclinal. 

Este sig-ui6 por alg'un tiempo k nivel relativamente bajo, 
hastael punto de ocupar todo el fondo del valle actual del Ebro 
un mar de bajo fondo, pero de considerable extensi6n durante 
el periodo nummulitico. Porconsiguiente, esta zona montanosa 
de las Provincias Yascong-adas representa, en mi juicio, el 
punto donde se encontraba en la 6poca secundaria el maximo 
de depresi6n del antig-uo g-eosinclinal de aquella ^poca, y que, 
al verificarse el estrujamiento tangencial del final del cretaceo 
6 comienzos del terciario, se pleg-6 simuMneamente con las 
dislocaciones que acentuaron el Pirineo, cuyos jalones princi- 
pales existian ya desde remota epoca por un lado y las dislo- 
caciones en cierta manera paralelas de la cordillera Ib^rica. 

Este nudo montailoso, lazo de uni6n entre el Pirineo que 
acaba, puede decirse, en la provincia de Guipuzcoa, y la ver- 
dadera cordillera Cantabrica, constituye una serie de montes 
inconexos que no pasan de 1.500 m. en su mayor altura y de 
una complejidad extraordinaria y que dificilmente pueden 
someterse ^i un orden determinado. Conforme se sale de la 
provincia de Yizcaya, donde ya aflora en g-randes zonas la 
creta inferior arrumbandose de N\Y. 4 SE., y se penetra en la 
de Santander, van aflorando cada vez terrenos m6s antig-uos 
de la serie secundaria; mientras mas k Poniente se camina, 
toma la cordillera un caracter mas y m^s determinado. 

Cortando la cordillera, por ejemplo, desde San Yicente de la 
Barquera a la divisoria de ag-uas en el Puerto de Palombera, 
aparece formada en ese sitio por tres segmentos diferentes 
separados entre si por tres g-randes fallas. Constituye el pri- 
mero el terreno cretaceo con un resto de nummulitico en el 
Cabo Oriambre y otrossitios y afloramientosjurasicos y triasi- 
cos en toda la zona de Cabez6n de la Sal y Treceno; liacia el S. 
aflora el seg-undo miembro constituido por los dep6sitos weal- 



(•2i)) Macpherson. — evolicion de la. peninsula ibkrica. iji 

denses y los afloramientos liasicos de la base del Escudo de 
Cabu6rnig-a. Esta hermosa montana est^ formada por arenis- 
cas tri-Asicas, las que en rApido talud descienden al S. y en cuya 
base asoman ya rocas aparentemente carboniferas en alg"unos 
sitios. Vuelven estos dep6sitos a estar en anormal contacto con 
las rocas juri^sicas superiores, las cuales componen una serie 
de rapidos y violentos plieg-ues en todo el valle del Saja ya 
cerca de la divisoria. y volviendo a salir a luz las marg-as y are- 
niscas triasicas en gran potenciaque forman la divisoria entre 
las ag'uas del Cantabrico y las del Ebro en el Puerto de Palom- 
bera; pasado el Puerto, p6nense nuevamente en an6malo con- 
tacto las rocas triasicas superiores y liasicas con las areniscas 
triasicas inferiores; forma el terreno otra serie de plieg'ues 
analog-os a los anteriores y k clerta distancia , ya en la cuenca 
del Ebro y abordando la del Duero, se levanta la Sierra de 
Hijar, repitiejido otro de los escalones que desde San Vicente 
de la Barquera hemos visto desarrollarse liasta lo alto de la 
divisoria; pero ya en este siendo ei comienzo de la Cordillera 
Iberica uniendose con la Cant^brica pr6ximaniente en el sitio 
ilamado Pena Labra. Desde aqui la cordillera Cantabrica no 
s61o adquiere altura, sino que g-ana en la profundidad de los 
terrenos que salen a luz. Los secundarios desde el E. de la 
Pena Labra describiendo una amplia curva cuya concavidad 
mira aPoniente, y bordeando el g-ran promontorio de caliza 
carbonifera abandonan las costas espanolas por el Cabo de 
Penas. 

Adquiere en este sitio de la Cantabrica g-ran desarrollo el 
carbonifero inferior, alcanzando su mayor altura de 2.600 m. en 
los famosos Picos de Europa, constituidos por caliza de mon- 
tana, y desde alii, conforme penetraraos en la provincia de 
Oviedo, van saliendo cada vez terrenos mas antig-uos que 
descubren otra amplia curva, pero cuya concavidad mira k 
Levante. Son estos: primero el terreno devoniano; sig-ue k este 
el siluriano y el cambriano con las g"rau\vackas y cong-lome- 
rados de su base, y por ultimo, se lleg'a a la reg"i6n g-alleg'a 
con sus rocas arcaicas y graniticas. Eutramos ahora de lleno, 
no s61o en la antig-ua cordillera lierciniana, sino en las aun 
mas antig-uas dislocaciones precambrianas. 

Resulta, pues, que la cordillera Cantabrica es el resultado 
de una serie de trastornos que, como hemos visto, se han 



152 A>;ALES UE HLSTORIA KATIKAL. (8(V 

sucedido desde remota antig-iiedad, y puede dividirse en cuatro 
elementos principales. En primer lug-ar, ballamos el maciza 
g*alleg-o, con sus dislocaciones precambrianas que arrumbaron- 
sus estratos de SW. 4 NE. Viene elestrujamiento hercinianoy 
los terrenos paleozoicos se arrumban en g-randes plieg-ues- 
orientados de NW. k SE.; pero en la proximidad del maciza 
arcaico toman una direcci6n derivada y se orientan sus plie- 
g'ues de SW. a NE. y de N. a S.; mas luego a cierta distancia 
del macizo arcaico recobran su pleg-amiento natural, produ- 
ciendose por tanto una curva muy marcada que se observa 
en el terreno y cuya convexidad mira k Poniente, form^ndose 
precisamente en el eje de esta curva la divisoria de aguas. 
Transcurre la epoca secundaria, y la cordillera Cantabrica 
forma parte de la antig-ua herciniana; pero al terrainar el: 
secundario se inicia la formacion de las Cordilleras Pirenaica. 
6 Ib^rica, y los plieg-ues y trastornos de esta ultima vienen u 
sumarse a los ya existentes de esa parte de la herciniana; el 
Pirineo adquiere su ultimo relieve y queda la cordillera Can- 
t^brica como soldada a estas montanas por el comprimido 
fondo del g-ran g-eosinclinal del valle del Ebro. 

Viene, adem^s, a complicar y k indeterminar la cordillera 
Cantabrica el que desde que se incorpora al macizo galleg-o,. 
sig-ue las vicisitudes de este macizo, y desde alii y por el 
Vierzo y las provincias de Zamora y Portug-al, forma una serie- 
de alturas y escabrosas sierras, que orientadas de NW. k SE., 
son los restos que aun quedan subsistentes de la antig-ua cor- 
dillera herciniana. 

Estas alturas, que desde la Pena Trevinca, en Galicia, se 
extiende en ancha zona con diversos nombres, tales como las 
Sierras de Lerez, de Marao, de la Culebra y Pena Neg-ra, hasta/ 
encontrarse bruscamente cortados por el Duero. 

Se ve, pues, que la cordillera Cantabrica puede considerarse- 
como obra de la influencia que los terrenos arcaicos de Galicia 
previamente pleg-ados en la epoca precambriana, ejercieron 
sobre el pleg-amiento herciniano; terrenos arrug-ados, que fue- 
ron en parte cubiertos por la serie secundaria y con posteriori- 
dad nuevamente arrollados y dislocados por la serie de presio- 
nes tang-enciales que ban dado por resultado la formaci6n de- 
la cordillera Ib^rica. 

Como he indicado, desde la Pena Labra se desprende lo que 



(:«) Macpherson. — evolucion uk la peninsula iberica. is:^ 

ya tiene la suticiente independencia para ser considerada 
como Cordillera Iberica. Constituye la cordillera en este sitio 
iin frag-mento semejante a los que se ha dicho forraan la 
cordillera Cant^brica en la provincia de Santander. 

Ocupa el tri^sico con retazos de li^sico el fondo del valle 
del Ebro en su parte superior; surg-en otra vez las areniscas 
tri^sicas en la Sierra de Hijar y en la vertiente opuesta; ya en 
la cuenca del Duero allora el carbonifero y, por ultimo, el 
devoniano. Desaparece en anormal contacto bajo el triasico 
toda esta serie de rocas y conforme marchamos al SE. la cor- 
dillera Iberica no va s61o bajaudo en altitud sino tambien en 
la profundidad de los terrenos que salen a luz. El triasico des- 
aparece bajo el jur^sico, y 6ste, a su vez, bajo el cret^ceo, y. 
por ultimo, estas rocas bajo espeso manto de dep6sitos mioce- 
nos lacustres. 

Hemos llegado ti la depresi6n hispano-lusitana; pierdese 
aparentemente la cordillera Iberica; pero al E. de Burg-os 
vuelve -k emerg'ir, y a elevarse a considerable altura en las 
sierras de La Demanda y San Lorenzo, a semejanza de lo que 
sucede al Pirineo en la provincia de Guipuzcoa. 

Sig'ue desde aqui la cordillera Iberica k g-ran altura, for- 
mada por terrenos cretaceos, en vez de los silurianos y carbo- 
niferos con sus intercalaciones de li^sico y jurasico, que dis- 
ting"uen a la Sierra de La Demanda. Pasados los Picos de Ur- 
bion vuelven otra vez a aflorar los terrenos profundos en El 
Moncayo y la Sierra de Tablada, y aqui se produce uno de 
los fenomenos mas curiosos que tan anumala cordillera pre- 
senta. 

Deja esta de ser la divisoria de ag-uas de Duero y Tajo; y 
mientras la verdadera cordillera se dirig-e al SE, k traves de 
las sierras de la Virgen, de Vicer y de Alg-aren cortadas por 
el Jal6n y continuando por la Sierra de Cucal6n y la de Sant- 
Just hasta incorporarse en la provincia de Castellon a las 
altas mesetas cret^ceas que disting-uen a esa reg-ion de la cor- 
dillera litoral, la divisoria entre el Duero y el Ebro toraa una 
direcci6n per extremo an6mala. 

Desde El Moncayo, en vez de seg"uir la divisoria por la Sierra 
de la Virg-en, tuerce aquella al SW. por los paramos terciarios 
elevados a mas de 1.100 m. sobre el mar; sig*ue por ellos hasta 
incorporarse a las rocas tri^sicas y jur^sicas de los altos de 



151 ANALES DK HISTORIA NATURAL. (32> 

Barahona y la Sierra Ministra; rocas yaceiites en la horizontal 
y elevadas a 1.200 6 1.300 m. sobre el mar. 

A poco que la atenci6n se fije sobre e.^ta (iisposici6n del 
terreno, no podr^ raenos de verse un efecto de las dislocacio- 
nes que acompanan a la nueva disposici6n de la Peninsula 
cuando la cordillera herciniana cambi6 su posicion relativa. 
Desde la Sierra Ministra por las parameras en Molina y la Sie- 
rra de Albarracin continiia la divisoria de NW. a SE. pero por 
terrenos levemente desviados de la horizontal hasta losMontes 
Universales, mas este trozo de divisoria parte ya las ag'uas 
del Tajo, tanto de las del Ebro como del Guadalaviar. 

Desde aqui a la verdadera cordillera Ib^rica, va acentuan- 
dose cada vez m^s el pleg-amiento en el terreno. A partir de los 
Montes Universales, vuelve otra vez la divisoria a abandonar 
la direccion de NW. a SE. y marcha nuevaraente al SW. hasta 
los Altos de Cabrejas por terrenos terciarios. Desde aqul la 
divisoria mediterr^nea y oce^nica puede decirse que no tiene 
relacion alg-una con la cordillera Ib6rica; sigue por los llanos 
de la Mancha hasta incorporarse k los terrenos tri^sicos de la 
Sierra de Alcaraz y ya se une, en realidad, al sistema betico. 
En el entretanto todas las cadenas montanosas y sierras de las 
provincias de Cuenca, Teruel y Valencia, se han ido incorpo- 
rando y fundiendo con las alturas de la cadena litoral. En 
resumen, en la dislocaciun terciaria el liorst que existia en el 
eje de la g-ran cordillera herciniana, se traslada k la Iberica, 
su paralela; pero por razones alg-un tanto obscuras, al Ueg-ar 
al Moncayo el horst, abandona ^i 6sta y se dirig-e al SW., que- 
dando la cordillera seg'mentada en dos partes: una que forma 
el borde de la meseta castellana, y otra, en Arag-(jn, que es 
cortada y destrozada por los derrames de los hordes de esta 
misma meseta, cuyo borde desciende con suraa rapidez al 
Mediterr^neo y con mucha mayor lentitud al Oceano. 

En la Sierra Ministra y en los Altos de Barahona se forma 
la divisoria entre el Duero y el Tajo. En este sitio, k los 1.300 m. 
sobre el mar, con sus estratos tri^sicos horizontales, dificil- 
mente se sospecharia que se le pudiera tomar como orig'en de 
la cordillera Carpetana. Forma aqul^sta una serie de p-iramos 
y alturas inconexas, constituidos por rocas tri^sicas y alg-unos 
retazos jurasicos escasamente desviados de la horizontal, salvo 
en accidentes que tendr6 ocasion de senalar, pero elevados k 



(33) MacphersoD.— KvoLucidN de la peninsula iberica. 155 

m^s de 1.300 m. sobre el mar. Contim'ia la divisoria ondulante 
y estas rocas desaparecen bajo las cretaceas de la masa de 
Sierra Pela. Esta montana, formada por rocas cretaceas de 
escasos trastornos en su cumbre y cubierta por uii congiome- 
rado, que el Sr. Palacios refiere k la base del mioceno, puede 
considerarse como el punto mds eminente que subsiste del 
nuevo liorst formado en la Peninsula despu^s de la epoca 
miocena. 

En la Sierra Pela, a los 1.469 m. de altura sobre el mar, 
puede considerarse radica el orig-en de la cordillera Carpeto- 
Vet6nica. 

Desde alii surg-en de la divisoria los terrenos silurianos que 
lorman en la Sierra de Ayllon la divisoria de ag-uas entre el 
Duero y^ el Tajo; desaparecen k poco en la vertiente N. por 
debajo de los dep6sitos cretaceos y el manto cuaternario de 
Castilla la Vieja; pero en la vertiente S., en las provincias de 
Guadalajara y Madrid, adquiere un gTan desarrollo y compo- 
nen una serie de asperas y elevadas cumbres, de las que las 
mas importantes son el Pico Ocejun, el Altorrey y las sierras 
de la Miijer Muerta. Pasada esta g-ran zona de terreno paleo- 
zoico, surg-en, formando la divisoria los terrenos arcaicos, pri- 
mero, las micacitas, y despues, los g'neis, y aqui se lleg-a k la 
erupcion g-ranitica de que tan extensamente nos hemos ocu- 
pado. La divisoria, desde la Sierra Pela, cambia de rumbo y 
se dirig-e al SW., ajustandose a la direccion de los plieg-ues 
arcaicos y por ella Ueg'a k la Somosierra, punto en que ya 
los trastornos que ac jmpanaron k la erupcion granitica se 
acentiian en terminos de influir en la constitucion de la cor- 
dillera. En este sitio toma 6sta ya el nombre de Sierra de 
Guadarrama, y es de tal interes, que vamos k parar breve- 
mente la atencion en alg-unos de sus rasg"OS distintivos. 

Desde la Somosierra a Penalara, la divisoria de ag-uas entre 
el Duero y el Tajo, sig-ue pr6ximamente al SW., como por lo que 
antecede se compreitde debe suceder, pues salvo en su extre- 
midad, 6 sea, desde el Puerto del Mai Ag-osto a Peiialara, se 
inclina la linea divisoria pr6ximamente de N. a S. Aqui hemos 
visto que el g-ranito se bifurca ante la masa arcaica que le 
resiste; uno de los ramales corre de N. k S., y el otro, el prin- 
cipal, de W. k E., y arroUa el g-ran trozo de g-neis de Cabezas 
de Hierro y la Najarra sobre el macizo de Penalara, formando 



156 ANALES DK HISTOUIA NATURAL. V-H) 

entre ambos el valle del Lozoya. Presentase aqui uii fen6meno 
de un alto interns, pues pone de manifiesto la manera c6mo la 
pendiente se verifica de un raodo suave desde el horst de la 
►Sierra Pela hacia el Oc6ano. Seg-un ya he indicado, est^ for- 
raado el valle del Lozoya por la masa de g-neis que constituye 
la divisoria entre el Duero y el Tajo, de la que Peualara y las 
Dos Hermanas, componen el extremo de la cuna y el macizo 
gneisico de las Cabezas de Hierro y la Najarra, que he hecho 
ver c6mb la erupci6n g-ranitica ha arroUado sobre el macizo 
de Peualara. 

Entre estas dos crestas g"neisicas se forma el valle del Lozoya. 
Constituyo este en la epoca cretacea un g-olfo 6 s^no que ha 
dejado sus dep6sitos en todo el fondo del valle y que comuni- 
caba con el mar cretaceo, el cual ocupaba el g-eosinclinal del 
Ebro y actual reino de Valencia. Como en la actualidad los 
sediraentos cretaceos en estratos horizontales que llenan el 
fondo de este valle se encuentran a un nivel inferior, no s61a 
al de los estratos de Sierra Pela, sino al de los mas pr6ximos 
de la misma banda que dentro del valle pasan al N. del Cerro 
de la Cruz, todo lo cual hace ver que con posterioridad k la 
6poca cretacea se form6 el piano inclinado que he dicho existe 
desde el nuevo horst hacia las costas del Oc6ano. 

Si, para fijar los hechos, observamos que en la Sierra Pela 
se halla el cretaceo cubierto por los conglomerados terciarios 
4 cerca de 1.500 m., mientras que en el valle del Lozoya los 
estratos cretaceos escasamente alcanzan 1.200 m. en las cer- 
canlas de Rascafria, y que la distancia que los separa es de 
unos 100 km., se ver^ que esth pr6ximamente es la pendiente 
que existe en toda la raeseta desde las costas de Portugal k la 
Sierra Pela, 6 sea un descenso aproximado de 1.500 m. en 
500 km. Desde la Sierra de Guadarrama la cordillera Carpeto- 
Vetonica, pasados los afloramientos de rocas gneisicas de los 
montes de El Escorial y Cebreros por la Paramera de Avila, se 
incorpora a la Sierra de Gredos. Esta ingente masa g'ranitica, 
despu^s de alcahzar la mayor altura de toda la cordillera en 
la Plaza de Almanzor k 2.628 m , concluye con el Cerro Cal- 
vitero de 2.400 m., y desde alii la divisoria sufre una profunda 
modificaciun. Alzase de repente al N. la masa g-ranitica de la 
Sierra de Gredos, y bajando puede decirse desde alii al llano, 
sigue por t^l hasta que se incorpora a la Pena Gudina, en la 



<35) Macpherson. — evolucion de la peninsula iberica. 157 

pi'ovincia de Salamanca. Aqui precisamente lacordillera entra 
en la depresi6n hispano-lusitana. El granito desaparece y for- 
man el subsuelo las rocas cambrianas y silurianas. 

Desde la Pena Gudina vuelve otra vez la divisoria a diri- 
^•irse al S\^\ porlas sierras de Pena de Franciay de Gata, sien- 
do de notar que mientras la linea de ag-uas vertientes de estas 
-sierras corre de S^^'. a NE., al modo corao la depresion hispa- 
no-lusitana, sus estratos se hallan arrumbados de preferencia 
de NW. k SE., como todos los de la zona que corresponde a la 
antig-ua Cordillera herciniana. 

Desde la extremidad SW. de la Sierra de Gata, tuerceladivi- 
.soria al ^Y. por las sierras de las Mesas, e incorporandose a las 
masas g-raniticas de Portugal, e inclinandose alN., Ueg-a hasta 
las cercanias de Guarda. Desde aqui se une la divisoria a la 
^Sierra de Estrella; alcanza otra vez alturas de cerca de 2.000 m., 
y sigue entonces la divisoria por g-ranito y cambriano al SW.. 
hasta que se incorpora a los terrenos secundarios al X. del es- 
tuario del Tajo paralelamente, al cual sigue la divisoria y ter- 
mina en el Cabo Roca, ultima estribacion de la bella serrezuela 
de Cintra. Vese, pues, cuan compleja es la cordillera Carpeto- 
Vetonica. 

En la meseta castellana toma su arranque en la parte mas 
jelevada del horst en Sierra Pela, incorporase alii h la parte 
que hemos estudiado. como un apendice de la antigua cordi- 
llera herciniana, y al Uegar a la depresion hispano-lusitana, 
vemos que la divisoria oscila, ypor ultimo, se une a una parte 
de dicha antig-ua cordillera por la cual sig-ue. e intluida siem- 
pre por la direccion de la depresion hi.spano-lusitana conti- 
nua la divisoria paralelamente al curso del Tajo, hasta con- 
cluir en el Oc6ano al X. de Lisboa. Se ve, pues, que la cordi- 
llera Carpetana es funcion de tres g-randes trastornos: primero 
el importante plegamiento precambriano, las erupciones g'ra- 
niticas que acompanaron al poderoso estrujamiento hercinia- 
no y, finalmente, los trastornos que cambiaron la faz en la 
Peninsula antes de concluir el terciario. 

El primer trastorno se g-rabo de una manera tan indeleble, 
que a pesar de la enorme importancia de los otros, este ha 
impreso su sello k todos los accidentes de la cordillera. En 
efecto, vemos que su divisoria es con frecuencia oscilaute; 
Unas veces corre al SW., otras al W. . y otras al N., mientras que. 



158 AN ALES UE HISTOKIA NATURAL. (3(5> 

sus accidentes topograficos y g'eol6g-icos varian en sus direc- 
ciones; pero el hecho fLindumeiital es que la cordillera, consi- 
derada en su conjunto desde la Sierra Pela al Cabo Roca en 
Portug-al, se orienta p'r6ximamente de WSW. a ENE, 

Queda dicho que desde los Montes Universales, la divisoria 
raediterranea dejaba toda conexion aparente con la cordillera 
Ib^rica y se dirig-ia a los altos de Cabrejas, divisoria del Tajo y 
del Jucar por un lado, y del Guadiana por otro. Esta divisoria 
entre Tajo y Guadiana es en extremo an6mala, y vale la pena 
de parar brevemente la atenciun sobre ella. Desde los altos de 
Cabrejas, la divisoria sig*iie incierta por los llanos terciarios de 
la Mancha, y despu^s de varias infiexiones, se incorpora k la 
Calderina, primer asomo de cuarcitas silurianas de los llama- 
dos Montes de Toledo. 

Constituyen estos Montes uno de los enigrnas de mas dificil 
soluci6n, en mi juicio, de cuantos ofrece el estudio de la Pe- 
ninsula. Forman los alrededores de la ciudad de Toledo, una 
masa de g-neis muy semejante al de la vecina cordillera Car- 
petana, atravesados por g-randes afloramientos de g-ranito. 

Al S. de estas masas g-raniticas y gneisicas, y orientadas de 
E. k W., sale k luzel siluriano, mientrasque alN. sehallatodo 
cubierto por el espeso manto terciario y diluvial del valle del 
Tajo. Los buzamientos m^s frecuentes que he podido observar 
son al SE. y S., para haceraiin mayor el parecido conJos mon- 
tes del otro lado del Tajo. Los filadios y cuarcitas carabrianas 
y silurianas, arrumban de WNW. a ESE., seg-un el Sr. Cort&zar. 
y pasada la estrecha faja de cuarcita que forman la divisoria 
al S. del granito y del g-neis de Toledo, se penetra en el labe- 
rinto de los Montes de Toledo, masa siluriana de una aspereza 
extraordinaria. ^Es la masa g-neisica y g-ranitica situada al S. 
de Toledo una derivaci6n en pequeiio, semejante a la obser- 
vada en la cordillera Carpetana, 6 ha estado en alg"una 6poca 
conexionada con 6sta, siendo el valle del Tajo en este sitio una 
b6veda hundida y rellena por los sedimentos terciarios? Cues- 
ti6n es 6sta dificil de resolver; y s61o existe un dato que puede 
verter alg-una luz no sobre la esencia del fen6meno, sino para 
demostrar que la topog-rafia ha sido muy distinta, por ejemplo, 
en la 6poca secundaria. 

Obs6rvase que el Tajo viene por un ancho y dilatado valle 
carrienda^Gcar relativa mansedumbre, k la hist6rica ciudad de 



(37) Macpherson. — evolucion de l\ peninsula ibkrica. isa 

Toledo, y en 6sta se iiota que el terciario, blandoy de facil ero- 
si6n, sig'ue por el N.; y el rio, en vez de continuar por el, Gam- 
bia de repente de curso para penetrar en el agrio y escabroso 
valle que rodea a dicha ciudad, y despues de describir esa 
inexplicable curva, y de realizar tan colosal trabajo de des- 
g-aste, vuelve otra vez al llano terciario para continuar su curso 
como antes de entrar en este an6malo torno. Basta fijarse un 
momento en las circunstancias del rio, para reconocer que no 
es el Tajo actual quien ha.labrado aquel extraordinario cauce, 
sino que ha aprovechado los restos de alg'uno antig'uo cuando 
las condiciones topogT^ficas eran otras, y que recubierto por 
los dep6sitos terciarios, fu6 defendido de las erosiones; de esta 
suerte, el rio lo que ha hecho ha sido, sencillamente, limpiar- 
lo y utilizar el trabajo que ya estaba previamente realizado. 

Desde los Montes de Toledo la divisoria entre Tajo y Gua- 
dianasig'ue al W. y aun al NW., hasta incorporarse k la Sierra 
de Guadalupe y las Villuercas, y desde alii, unas veces de S\V. 
k NE. y otras de SE. a NW. y aun de N. k S., se forma la divi- 
soria primeramente con elTajoy lueg*o con el Sado y otros rios 
costeros de Portug-al, a traves de las escabrosidades de la anti- 
g-ua Cordillera herciniana. El rio Guadiana es de una anoma- 
lia extremada. Formase en su primera parte por los derrames 
de las mesetas y estepas terciarias de la Mancha, uniendose 
con los derrames que vienen de la Sierra de Alcaraz y hordes 
de la meseta, hacia el valle del Guadalquivir. 

Todos estos derrames se juntan en las cercanias de Ciudad- 
Real, y a poco vuelve sobre si misrao el rio y pierde el curso 
de SW. a NE., que sus principales afluentes traian, y se dirig'e 
al NW. hasta las cercanias de la Sierra de Guadalupe, pare- 
ciendo todo indicar que el rio se va a verier en el Tajo. Esta 
direcci6n de SE. a NW. del Guadiana, indica ser el resultado 
de la ancha y ag-reste faja de cuarcitassilurianas que desde la 
Pefia de Francia en la provincia de Salamanca, se extiende por 
la Sierra de Guadalupe y las ag-rias sierras de la Alcudia y 
Madrona se dilata hasta Despenaperros. Por demas intere- 
santes son estas cumbres silurianas, las cuales, durante la 
6poca secundaria y terciaria, deben de haber constituido uno 
de los accidentes orog'raficos mas notables de la zona exterior 
de la antigua cordillera herciniana. 

Antes de penetrar en la Sierra de Guadalupe el Guadiana 



KJU ANALES DK HISTORIA NATURAL. (38) 

recobra su antig-ua direcci6n y oscilante curso, mientras corta 
toda la serie de terrenes que formaban el eje de la primitiva 
Cordillera. Pero antes de Ileg-ar al macizo arcaico de Evora, el 
rio tuerce hacia el SW. y al SSW. , otras veces francamente 
al S., al paso que en la ultima parte de su curso,. se inclina 
al SE. y SSE. para verter en el mar, en el g'olfo de Cadiz, junto 
A Ayamonte. 

^Es la resistencia del antig-uo macizo arcaico comprendido 
entre la depresi6n hispano-lusitana por un lado y el valle del 
Guadalquivir por otro, el que hace al Cfuadiana seg-uir tan 
an6malo curso? Cuesti6n es esta que no me atrevo ni siquiera 
a contestar en hip6tesis; trabajos posteriores quizes aclaren el 
asunto; pero lo cierto es que queda el Guadiana comprendido 
entre los enig'maticos Montes de Toledo y esta extraordinaria 
curva. 

Lleg-amos al valle del Guadalquivir, que como ya he indi- 
cado, queda entre la extremidad de la antig-ua cordillera her- 
ciniana y la parte de la actual meseta que ha hecho el papel 
de horst en la adaptaci6n terciaria por un lado y la cadena li- 
teral de Andalucia por otro. 

La linea de ag-uas vertientes entre este rio y el Guadiana, 
como puede suponerse, es en extremo irreg-ular, y unas veces 
la cuenca del Guadiana penetra dentro de lo que parece ser el 
valle del Guadalquivir, y otras, por el contrario, son las que 
afluyen a este rio las que parecen pertenecer al Guadiana. 

Durante la mayor parte de su curso, viene este rio como ado- 
sado k las vertientes de Sierra Morena, que no es otra cosa que 
la terminacion de la cordillera herciniana en el ^ran g-eosin- 
clinal del valle del Guadalquivir. 

El rio recibe por la derecha los afluentes ma8 6 menos torren- 
ciales que proceden de aquella sierra, los cuales son relativa- 
mente de curso corto, mientras que por la izquierda desembo- 
can dos g-randes arterias que vienen de la cadena litoral: uno 
es el Guadiana Menor y el otro el Genii; juntas ya sus ag-uas 
mAs allA de Cordoba, recibe antes afluentes por ambas marg-e- 
Ties, y pasando por Sevilla, se vierte en el Oc6ano AtlAntico 
por Sanliicar de Barrameda. 

Como se ha visto, desde remota epoca ha estado el valle de 
que trataraos separado del resto de la actual meseta, por'una 
serie de fallas mks 6 menos continuas y orientadas aparente- 



(39) Macpherson. — evoluciun de la peninsula iberica. m 

mente de SW k NE., 6 sea paralelas, al gran pleg-amiento pre- 
cambriano. Siis dislocaciones predominantes se ban manifes- 
tado con desviaci6n escasa de esta direccion por una serie de 
violentos plieg"ues de distinta 6poca, que han afectado k todas 
las fonnaciones secundarias y terciarias. 

Pero uno de los hechos ra^s curiosos en la constituci6n del 
Talle, es la raanera como han repercutido en su estructura los 
trastornos que dieron por resultado la formaci6n de la Cordi- 
llera herciniana. 

Considerando el complejo de raontes que forman la Cordillera 
Betica en conjunto, se ve que esta constituido por los sig-uien- 
tes elementos. Bordea la costa mediterr^nea una serie de ma- 
■cizos cristalinos que, sin apal'ente conexion iinos con otros, 
surg-en todo k lo larg'o del litoral entre el Estreclio de Gibraltar 
J el Cabo de Palos, El primero que aflora en la proximidad del 
Estrecho es el macizo cristalino de la Serrania de Ronda. De la 
misma manera como este macizo aparece en las cercanias del 
■Guadiaro, se oculta bajo el raanto paleozoico y secundario de 
los montes de Malag-a. 

Vuelve a salir k luz otro macizo cristalino en las sierras Tejea 
y Almijara, que a su vez desaparece tambi^n bajo el g*ran es- 
pesor de rocas secundarias y terciarias de las Guajaras. En la 
Sierra Nevada , y a corta distancia, se alzan con g-ran espesor 
los terrenos cristalinos. 

C6rtase nuevameute la continuidad en la provineia de Al- 
meria; pero cada vez v^siendo la interrupci6n por menor es- 
])acio, hasta que los terrenos cristalinos desaparecen de una 
vez en el Cabo de Palos. 

A la espalda de esta inconexa serie de macizos cristalinos, 
^e levanta la cadena secundaria de Andalucia. Si se fija en ella 
el observador, percibira que a cada eslab6n de la cadena lito- 
ral corresponde una verdadera protuberancia de terrenos se- 
cundarios. Por ejemplo, como sostenido por el macizo de la 
Serrania de Ronda, esta el g"rupo de mantos de las provincias 
de Cadiz y Malag-a; contra el g-rupo cristalino de las sierras 
Tejea y Almijara, se halla el considerable de las montanas de 
Loja, y por ultimo, contra el macizo de la Sierra Nevada, uno 
(le los mas importantes de Andalucia, las montanas de Jaen, 
donde descuellan las cumbres de la Sierra Mag-ina, a mas de 
■^.100 m. sobre el mar. 

ANALi:S DE niST. NAT.— XXX. 11 



162 ANALES DE HISTORIA NATURAL. (40)^ 

En la lluea de uni6n de estos varios macizos secundarios se- 
observa tambi^u una cierta correspondencia con lo dicho res- 
pecto a la cadena literal. 

A semejanza de lo que acontece en esta cadena, vuelve- 
otra vez aqul k inteiTumpirse la continuidad del macizo, si 
bien de una manera mucho menos marcada y reraedando eii 
cierto modo las interrupciones de los eslabones crislalinos, 
pero por donde el Guadiana menor aprovecha para abrir su 
cauce de N. y NW. en el Guadalquivir. 

Vemos per ejemplo, que entre el macizo de la Serrania de- 
Ronda y el de las raontaiias de Loja, las formaciones secun- 
darias ban sido en g-ran parte denudadas 6 ban bajado de 
nivel, observandose a las terciarias dominar la cumbre; y 
mientras las montanas liasicas alcanzan alturas de 1.700 m., 
los raontes del Torcal que las separan, apenas si lleg-an a los 
1.300 m. en las calizas jurasicas. Entre los montes de Loja y 
las sierras de la provincia de Jaen, vuelven las capas tercia- 
rias h ocupar la parte m^s elevada del espacio que los sepa- 
ra, y asi sucesivaraente, baciendo ver como si esistiera en los 
plieg-ues secundarios que estan orientados de WSW. a ENE. 
una cierta ondulacion normalmente a sus crestas. Si de la 
orilla izquierda del Guadalquivir pasamos k su marg-en dere- 
clia y observamos el car^cter de las dislocaciones de la Sierra 
Morena, que en ultimo resultado son los que dieron su relieve 
a la antig'ua cordillera herciniana, veremos una estructura 
que en cierta manera se refleja en lo que acontece en la parte- 
meridional del valle de este rio. 

Si cortamos el terreno desde la g-ran protuberancia de cuar- 
citas silurianas que bemos visto extenderse desde la Sierra de 
Peiia de Francia, en la provincia de Salamanca, liasta Despe- 
iiaperros, comprobaremos que desde alii k las costas del Oceano 
existen tres grandes zonas de dislocacion. La primera se ma- 
nifiesta por poderosas masas g-raniticas con sus retazos empa.s- 
tados de rocas cristalinas, que desde la Sierra de Montancbez,. 
en la provincia de Ciceres, se extienden por Los Pedroches 
hasta las orillas del Guadalquivir en la de Ja^n. 

Viene otra liilada de cuarcitas silurianas desde la Sierra de 
San Pedro, en la provincia de Caceres, k la de Hornacbos, en 
la de Badajoz, y por los montes de Belmez y Espiel, en la de 
Cordoba, llega a concluir tambien a orillas del Guadalquivir. 



(41) Macpherson. — evoluci(')N de la peninsula iberica. ioj 

A semejanza de lo observado en la otra gran hilada de cuar- 
citas silurianas, vuelve h salir a luz otra zona de afloramientos 
gTaniticos y cristalinos desde el \V. de la Sierra de PortalegM-e, 
en Portug-al, por toda Extremadura k la Sierra de los Santos, 
en la provincia de Cordoba, y concluir ig"ualmente k orillas 
del Guadalquivir. Desde aqui hacia el W. desaparecen las 
cuarcitas, y en su lug-ar forman el terreno la serie de calizas 
de ArclKBOcyaUiUS que constituyen otra especie de sinclinal 
entre los afloramientos graniticos y cristalinos de la Sierra de 
Los Santos, y el otro g-ran afloramiento granltico y cristalino 
que desde las cercanias de Evora, en Portugal, se extiende 
mas 6 menos irreg'ularmente por las provincias de Huelva y 
Sevilla, hasta desaparecer tambien como los anteriores k ori- 
llas del Guadalquivir. 

En estas tres zonas de dislocacion de la parte SW. de la 
raeseta, los tres eslabones cristalinos en que est^'seg^mentada 
la cadena litoral de Andalucia, se hallan precisamente en su 
prolongacion al SE., y si consideramos a estas zonas como tres 
g'randes anticlinales del plegamiento carbonifero de la Penin- 
sula, no podremos menos de reconocer que existe una gran 
probabilidad de que el fen6meno que se observa en toda la 
extensi6n de la Cordillera Betica sea el resultado de un cierto 
plegamiento transversal que experiment6 el enorme g-eosin- 
clinal del valle del Guadalquivir a impulso de las presiones 
tang-enciales que en aquel entonces de manera tan indeleble 
se g-rabaron en todos los detalles de la actual Peninsula 
Iberica. 

Dadas estas condiciones, los tres macizos cristalinos de la Se- 
rrania de Ronda, de la Sierra Tejeay Almijaray el de la Sierra 
Nevada, pueden corresponder a otros tantos anticlinales que 
en la meseta se observan, y las tres depresiones de los montes 
de Malaga, de la zona entre las alturas de Loja y las sierras 
de Ja^n y el espacio formado por depositos cretaceos superio- 
res, por donde corre el Guadiana menor a los tres sinclinales 
que en la meseta representan las tres hiladas de rocas siluria- 
nas que prestan caracter especialisimo k la actual Peninsula. 
Se ve, pues, que las dislocaciones transversas que tan impor- 
tante papel d6sempenan en la cordillera Betica, parecen estar 
en intima dependencia con el plegamiento que durante la 
epoca carbonifera afect6 k esta parte del g-lobo, y que el que- 



164 ANALES DE HISTORIA NATURAL. (42) 

brautaraiento que entonces tavo hig-ar en la estructura de este 
valle, aun presta una cierta inestabilidad a la comarca, y se 
manifiesta todavia por los fen6menos seismicos que en distin- 
tas 6poeas.han ag-itado esa porci6n de la Peninsula. 

Estas reg'iones, como es sabido, son tres, que vibraron unas 
veces al unisono y otras independientemente. Comprende una 
de ellas la reg'ion de Murcia y Almeria, otra parece tener su 
foco entre la Sierra Nevada y los monies de Malag-a, famosa 
por la intensidad de sus manifestaciones sismicas en 6poca 
relativamente reciente. Por ultimo^ la reg-i6n m^s debil, se en- 
cuentra entre los montes de Malaga y la Serrania de Ronda. 



VII. 



Restame solo hablar de la influencia que los diversos tras- 
tornos por que la Peninsula ha pasado en la sucesion del tiempo, 
puedan haber tenido sobre la estructura actual de la cordillera 
litoral mediterr^nea. v 

A lolarg-o de toda la costa mediterranea de la Peninsula, se 
eleva una serie de alturas que comenzando por las montanas 
de la Serrania de Ronda, terminan en el Cabo de Creus, en Ca- 
taluna. 

Cuando se estudian estas alturas, se ve que mientras en la 
reg'ion costera del S.. comprendida entre el Estrecho de Gi- 
braltar y el Cabo de Palos, afloran las rocas mas profunda- 
mente situadas en la escala geolog-ica, como son las cristali- 
nas; desde el Cabo de Palos a Cataluiia, son estas rocas reem- 
plazadas por los depositos secundarios y aun terciarios. 

Al N. del promontorio formado por los cabos de la Nao y 
San Antonio, la cadena litoral parece interrumpirse y confun- 
dirse los montes costeros de la reg'i6n valenciana con las es- 
tribaciones tanto de la meseta, como de la cordillera Tberica. 
Sin embargo, en algunos parajes del litoral valenciano. como 
son la Sierra de Espuna y de la Espina, afloran rocas paleozoi- 
cas en las escabrosidades de sus valles, cual si a cierta profun- 
didad se encontraran las rocas antiguas en la zona litoral. 

Desde la provincia de Tarragona afloran ya en masas consi- 
derables las rocas paleozoicas y atravesadas a veces por las gra- 
niticas. Aun se acentua esto rnks en la provincia de Barcelona, 



(43) Macphersou. — evolucion de la peninsula ibkrica. io5 

y aqui las moiitanas litorales adquieren una cierta importancia, 
por ejemplo, en el Mont Seny, pero sin salir k luz las rocas cris- 
talinas como sucede en Andalucia; s61o en la provincla de Ge- 
rona, en el Cabo de Creus, afloran raateriales correspondientes 
k ese horizonte. Ya he tenido ocasion de extendermeacerca de 
la estructura de esta parte de la cadenadel lifcoral, y de c6mo 
tal vez lo que constituye la buveda de estas montanas se en- 
cuentra roto y hundido en el fondo del Mediterraneo, entre las 
Islas Baleares y el literal espanol. Cuando se considera que 
durante la 6poca secundaria estuvo una considerable porcion 
de la Peninsula formando parte de un vasto g-eosinclinal que 
se extendia por un lado desdeAsturias y el Pirineo al Medite- 
rraneo, y por otro por el g-ran g-eosinclinal del valle del Gua- 
dalquivir, no puede menos de verse en esta aparente seg-men- 
taci6n de la cadena litoral de la costaMediterranea, las conse- 
cuencias de semejante hundimiento, que en la parte central 
casi ha lleg*ado a borrar la influencia del antig-uo pleg-amiento 
precambriano, el cual parece, sin embarg'o, haber prestado a las 
costas mediterraneas de la Peninsula, la direcci6n SW. a NE. 
que hoy dia ofrecen. 

Aunque ciertamente los datos son todavia insuficientes para 
poder abordar no pocos detalles, parecenos, sin embarg'o, que 
cuando se considera a la Peninsula en su conjunto del modo 
que lo hemos hecho en este ensayo, g-ran numero de sus acci- 
dentes actuales quedan explicados como consecuencia de las 
vicisitudes anteriores que esta parte de la corteza terrestre ha 
experimentado durante la sucesi6n de los tiempos g-eolug-icos. 

Explicacion de la lamina. 

LAMINA III. 

Plieg'ue inuy inclinadu en el g-neis del Cerro de la Cruz en 
el valle del Lozoya. 

El plieg'ue cerca de su cabeza se halla roto, y la parte supe- 
rior ha deslizado alg'o sobre la inferior. 



a 

M 
X 
X 

o 
g 
o 




GONTRIBUCION 



A LA 

IFLOI^J^ IDE C3-JLI_.IGIJL 
SUPLEWENTO III 

^ POR 

EL, P. BALTASAR MERINO. 



(Sesion del 3 de Noviembre de 1899.) 



Los puntos recorridos en las excursiones de lierborizacioii 
llevadas a cabo el verano pasado de 1899, fueron en la provin- 
c-ia de Pontevedra, la isla de Ons, que se levanta en el Atl^n- 
■tico frente k la ria de Marin. 

Embarcados en un vapor pesquero que su dueno, D. Marce- 
lino Barreras, nos ofreciu g"enerosamente para nuestra con- 
ilucciun, saltamos en ella despues de unas dos horas de nave- 
4^-aci6n (5 de Julio). En la isla nos estabapreparado alojamiento, 
cuanto los medios alii disponibles lo permitian, gracias a los 
buenos servicios del Excmo. Sr. D. Manuel de Cadaval. La isla 
cuenta de extension proximamente 4 km. de long-itud por me- 
dio de anchura, y esta habitada por unas 30 familias que se 
eraplean casi en su totalidad en las faenas agTicolas, princi- 
palmente en el cultivo del maiz. Siendo el temple y terreno los 
de nuestra costa, la veg-etaci^n tambien liabia de parec6rsele. 
Vimos, sin embarg-o, alg-unas especies, que en vano hemos 
buscado en otros sitios de Galicia, como consta en la enume- 
itaci6n que sig-ue. 

En la ultima quincena de Julio nos Irasladamos a la pro- 
vincia de Lug"0, una de las m^s ricas en plantas y al propio 
tiempo de las mc'is ig-noradas bajo este aspecto. Recorrimos los 
campos de Ber y el In'cio y las riberas de sus rios el Cave y el 



168 ANALES DE HISTORIA NATURAL. (2> 

Mao, y atravesando despu^s las primeras estribaciones de la 
Cordillera de Courel, visitamos los de Santalla de Lozara, por 
cuyo valle corre el do del mismo nombre. De reg'reso uos de- 
tuvimos alg-uiios dias en Monforte, revisando mas en particu- 
lar la campina de Tor, accediendo gustosos a las in&tancias 
de sus ilustres duefios los senores de Tor. p]ncontramos la 
veg'etaci6n de los alrededores de Monforte ya bastante ag-os- 
tada a causa de lo avanzado de la estacion. Parecido aspecto 
ufrecia la de Ber, a excepci6n de lasinmediaciones del Cave, 
en donde se ostentaba en toda su frondosidad. Los valles y 
colinas del Incio, como mas elevados, y al pie de las monta- 
nas que encierran los g-randes criaderos de hierro, ofreclanse 
mas lozanos, aunque indicando la muy variada producciun 
primaveral ya pasada y muerta. Por fin, cruzando los prime- 
ros montes, nos internamos algo en la sierra que con razon 
puede llamarse misteriosa por los muchos secretos y noveda- 
des que con toda seg'uridad atesora en sus empinadas cum- 
bres, en las faldas y plieg'ues de sus valles y barrancos (1). 
S61o dia y medio tuvimos para herborizar en las cercanias de 
Santalla, punto c\ donde nos diriglamos, sirviendonos de g"uia, 
entre otros vecinos del pueblo, el ilustrado senor parroco don 
Antonio Garza. No es posible expresar con palabras la lionda 
impresion que en mi animo produjo la presencia de aquella 
naturaleza, vestida entonces con sus mas esplendidos adornos. 
Crelame transportado como por arte mag-ico 4 una reg"i6n des- 
conocida; k cada paso un hallazg-o, una g-rata sorpresa; descu- 
briase delante de mis ojos un mundo nuevo. En solo doce 6 ca- 
torce horas de herborizaci6n pude recoger mas de 60 especies 
por mi nunca vistas. Probablemente nos hall^bamos en la linea 
divisoria de la region botanica septentrional 6 de los bosques 
boreales y la central (2). Yarias de las especies alii vistas lo 
demuestran. Acababamos de levantar una punta del extenso 
velo que oculta tantas riquezas en aquella region inexplorada, 
y en tan corto espacio como el recorrido (4 km. proximamente) 



(1) Me acompanaron en esta expedicion el senor cura de Frascastro, quien cono- 
cedor de la extrana vegetacion de aquellos parajes montuosos, nos animo con \er- 
dadero entusiasmo i emprenderla, y ademas D. Jose Maseda, cuya farailia me did ca- 
rinosa hospitalidad en el Incio; hospitalidad y carino que janxas olvidare. 

^ V. Regiones botdnicas de la Peninsula ib&ica, por D. Bias Lazaro e Ibiza, pag. 16. 



(3) Merino. — flora, de galicia, u;9 

apai'eci6 una g-ran porci6n de especies no mencionadas en 
Galicia, y un magnifico AraMs completamente nuevo para la 
ciencia botanica, el cual, estudiado por el Sr. Pau, se publicara 
pronto en uno de los ni'imeros de las Actas. 

Finalmente, debo aqui consig"nar que al referido botanico 
Sr. Pau le cabe la g-loria de liaber encontrado, en mis envios 
de plantas, varias especies cuya existencia era ig-norada en 
nuestra patria, si bien conocida en otras naciones, y la de 
haber resuelto las dificultades que alg-unas especies dudosas 
ofrecian. 

Helechos. 

Polipodiaceas Endl. 

Pohjpodiiim vulgare, L. v. p) serratum W. 

Los segmentos de la fronde son ya ag-udos, ya obtusos y aun 
obtusisimos en forma espatulada. Hemos visto varios ejempla- 
res en que los segmentos inferiores son lobulados y sus lobu- 
los semicirculares. 

— y. y) (/randi/ronsLge, 

Abunda en las paredes sombrias de Camposancos. Los seg- 
mentos miden 2-3 cm. de longitud, fimbrado-aserrados, gene- 
ralmente aguditos, ya opuestos, ya alternos, el estipite con 
dos alas opuestas. 

Adiantum CajnUus Veneris L. 

Crece entre las rocas salpicadas por el agua del mar en la 
isla 0ns, I'lnica localidad de Galicia en que la he visto. 

Pteris pahistrisVoiY. 

Crece copiosa en los terrenos pantanosos del cuarto kilome- 
tro, a contar desde la desembocadura del Mino. 

'Asjyhnium Janceolatum Huds, v. ^() grandifrons (v. n.) 

«Fronde 25-30 cm. long-, stipite limbum sequante v. su- 

perante». 

Producese al pie de algunos cercados en el kilometro terceru. 

Aspknium /ilix femina Brnhd. 

Obs. Esta especie, sumamente propagada por Galicia, lleva 
siempre 6 casi siempre algunas escamaspajosas en el estipite. 



no ANALES DE HISTORIA NATURAL. (4; 

en especial hacia la base. Seg-iin los muchos ejemplares exa- 
minados, la especie ofrece las sig-uientes variedades: 

As2)lenmm fiJix femina v. a) angxislisectnm (f orma (/entwiaj. 

'<Seg'mentis ultimis ang-ustis, ambitu late linearibus, soris 
ang"ulatis.» 

— V. p) (ri^dimi Lge. 

«Seg*mentis ultimis latioribus profunde pinnatifidis, laciniis 
linearibus v. linear-lanceolatis: soris ang-ulatis.» 

— V. y) latisectum. 

«Stipite longiore mag-isque squamoso: seg'mentis ultimis 
oblong-is; soris plerisque oblong-is, raro ang-ulatis.» 

La primera y tercera variedad abundan en estos contornos; 
la seg-unda, de frondes mas desarrolladas, es aqui mas escasa; 
pero abundante en las marg-enes del rio Mao en el Incio, don- 
de alcanza 6-8 dm. de alt. Los dichos ejemplares formarian un 
mag-nifico ornato, tanto en los jardines corao en los salones, 
no faltandoles rieg"0 en abundancia. Todas estas variedades 
hallanse ligadas por innumerables ejemplares intermedios 
que propenden ya h una forma, ya a otra. 

Por fin vese en los arroyuelos de la aldea llamada de Villa- 
desuso cerca dq la carretera de La Guardia k Vig"o, una forma 
extrana y verdaderamente anormal (for. divisura. V. Contr. a 
la FL de Gal., p. 152), en que la fronde se divide en dos por- 
ciones, cada una con sus seg-mentos reg-ulares. 

Gystopieris fragilis Bernh. 
La especie presenta las dos form as sig-uientes: 

— a) lobulato-dentata Koch. 

— P) Anthrisiicifolia Koch. 

La seg'unda es mucho mas comun, sobre todo en el interior 
(le Galicia, que la primera, de la cual s61o hemes visto conta- 
dos ejemplares; los seg^mentos de 6sta son simplemente lobu-. 
lados, excepto los inferiores que tienen los lobulos de la base 
separados: en todo caso, los lobulos son aovados, apenas den- 
tados; planta mucho mas pequeha y g-racil que la de la forma 
seg'unda. 

Polystichnm Oreopteris DC. 

Escasa en el valle del Incio, crece copiosisima en el m^s ele- 



(0) Merino.— FLORA de galicia. 



171 



radu de Santalla, bafiado por el rio Lozara y por las cascadas 
que se precipitan de los montes. Plaiita nueva para la flora 
g-alleg-a. 

PolysiicJmm sinmilosum v. a) xidgare Gr. Godr. 

Yese en el cuarto kilometro sobre el cesped que rodea el pie 
de alg-unos sauces, pero mas escasa que la v. [B) dilatalum 
Gren. Godr. 

Potamogetoneas Kth. 

Potamogeion gramineiis L. (P. JieterophyJhim DC.) 

Visto en el rio Tea poco antes de unirse al Mino, cerca de 
Salvatierra. Tambien parece escaso, al menos en los sitios re- 
corridos de Pontevedra. 

Potamogeion crisjjus L. 
Flota en el Mino junto a la isla Bolieg-a. 

— V. Imvis (v. n.) 

<Limbo marg-ine tenuiter denticulato. baud undulato.» 
Los ejemplares de la especie tipic i tienen la marg-en de las 
hojas rizado-ondulada ademas de denticulada; las hojas de esta 
forma son totalmente planas. Es muy abuudante en el rio 
Cave cerca de Rivas Pequenas y Ber. 

Gramineas Juss. y/K\>'^-j''c / 

Phlemn iwatense L. v. a) genninum Gordr. Jc-~^ •^'' ^S4^«-^ "" 

En 1-os prados proximos a Ber. [, _^ i_ ; 3 !1 A R 

A (/roslis alda ^chi-ad. VV:, 

— V. S) densiflora Pari. (A scabriglumis Bss. et. Reut.) \^u, ^ "^ 
Vive en los terrenos de Caldelas y de Salvatierra. '"•<^_' 

Agrosiis casteUana Bss. et Reut. 

— V. 3) mixta Hack. 

En las tierras aridas de Caldelas y Salvatierra y en la 
isla 0ns. 



— v. y) hispanica Bss. et Reut. 
Crece con la precedente en Caldelas. 



na ANALES DE HISTORIA NATURAL. (6) 

Agrostis casteUana v. S) mutica Hack, 
for. a) pJanifoUa (A. tricuspidata Hack), 
for. b) hetero2)hyUa (A . olivetorum Gr. Godr.) 

Viveii, asimismo, asociadas k la anterior, en Caldelas. 

Obs. Cuanto a la v. 8) mixta Hack., acerca de la cual dice 
el autor que «In Hispania nondum observata esse videtiir» 
debese notar que no solamente contiene en su panoja espig-ui- 
llas aristadasy mochas, sino tambi^n que lasrespectivaspajas 
ofrecen diferente conformaci6n; pues mientras las pajas aris- 
tadas terminan en las dos caracteristicas cerdillas laterales 
bastante larg-as y la arista nace muy cerca de la base, aseme- 
j'Andose en todo esto a la v. a) genuina Hack, las mochas re- 
matan en cerdillas diminutas desnudas 6 con hacecillo peloso 
basilar, pareci(^ndose 6sto ^ la v. 8) mutica Hack en su for. J).) 
puesto que las hojas inferiores de la planta son planas y las 
superiores patente-erg-uidas, arroUadas. 

Debese, ademas, advertir que en la v. c) MsiKinica, la paja, 
inferior a veces, termina en dos cerdillas tan larg'as como en 
la V. a) genuina Hack., quedando s61o como caracter bien defi- 
nido de la v. c) la arista inserta al medio del dorso, siendo 
asimismo la long-itud de dicha arista por extremo variable. 

Deschampsia media R. S. 

En las riberas del pequeho rio Famuje, ultimo atluente del 
Miho por la frontera espahola, mas abundante aim en las 
montanas de Santalla. 

Deschamima flexuosa Griseb. 

En los terrenos aridos y rocosos de Santalla. 

Koeleria albescens DC. 

Veg-eta con profusi6n en la isla Ons, unico sitio en que la 
heraos visto. 

Especie no citada en Galicia. 

Grlyceria loliacea Godr. 

En parajes encharcados de los alrededores de Caldelas. 
Nueva para la Flora g-alleg-a. 

Poa nemoralis L. v. a) vulgaris Godr. 

Copiosisiraa tanto en la proximidad del rio Cave cerca de 
Ber. como en Santalla. 



0) ' Merino. — flora de galicia. 173 

Pna 2>r(itensis L. v. [3) angnsiifoUa Sm. 
En los prados del primer kilometro, rara. 

Melica miiftora Retz. 

Abunda en los ribazos frescos, en Santalla. Nueva para la 
Flora g-alleg-a. 

Schropoa rigida Gris. v. jB) glaucescens Guss. (Pau!). 
Entre las piedras y paredes en el valle de Santalla. 

Cynosurus 'polyhracteatus Poir. 
En los prados de Santalla. Nueva para la Flora de Galicia. 

Loretia delicatula fVuIpia deUcatula Lk.) 

En las laderas del monte Torroso cerca de La Guardia; parece 
bastante rara, al menos en esta cuenca del Mino. 

Vnlina Broteri Bss. et Rent. 

Abunda en los campos cultivados del Rosal, cerca del 
Tamuje y en varies otros parajes del valle del Mino. 

Vnlpia memhranacea Lk. v. poJyantliea (v. n.) 

«Culmis ramosis, spiculis 6 9 floris.» 

A i^esar de los mencionados caracteres mas bien propios de 
la V. AJoyecurus Lk., predominan con mucho los de la V. mem- 
hranacea Lk. en los ejemplares estudiados y k la cual los re- 
ferimos. 

Vive en los arenales de la desembocadura del Mino. 

Vuljna Alopecurus Lk. v. a) vulgaris Bss. 

Obs. No es caracter esencial de esta variedad el que las 
pajas inferiores sean pestanosas; en un mismo pie se encuen- 
tran unas pajas enteramente lampinas (por punto g*eneral las 
de la base de las espigniillas), y otras con pestanas. 

— V. s) h'omoides (v. n.) 

--^Palea inferior apice, unde arista prodit, obtusa, biloba 
V. bifida. » 

Esta planta enlaza la secc. Eumilpia ^Yk. con la secc. Koele- 
rioides Wk. 

Las canas son g-raesecitas, ramosas; las espig-uillas de 6-9 flo- 
res, g-eneralmente lampiiias. 

Veg-eta en los arenales de la desembocadura del Mino. 



Ill ANALES UE HISTOHIA NATURAL. (8) 

Vulpia I on (J i set a Hack. 

En la ribera del Mifio cerca de Caldelas. Xueva para la 
Flora de Galicia. 

Feshica arenaria Osb. 

Pi'odi'icese entre las rocas de nuestra costa (Camposancos). 

Festtica arundinacea Schreb. v. [j) glaucescens Bss. 
En la isla Boheg-a, escasa. 

Festuca giganteaNiW. 
Vive en el valle de Santalla a la ribera del Lozara. 

Bfomus tectorvm L. 
En los terrenes arenosos de Camposancos y m^s en los de Ber. 

Bromus asper L. 
En las riberas del Lozara, Santalla. 

Serrafalais mollis Pari. v. -f) polyanthus (v. n.) 
'< Spiculis 12-18 Jloris . h 
Dase en la isla Boheg-a, del Mifio. 

Bradiy podium silvalicuiit R. S. 

Abundante en las inmediaciones del rio Tamega cerca de 
Verin (Orense), y en los de Lozara, Santalla. 

Nardurus Lachenalii Godr. 

En los terrenos aridos del valle de Verin (Orense), abun- 
dante. 

Ciperaceas Juss. 

Uarex divisa Huds. v. [j) longiculmis Wk. 
La heraos recog-ido en la isla 0ns. 

Cnrex muricala L. v. a) gemiina Godr. 

En los prados pantanosos del cuarto kilometro. 

Ohs. Las escatnas de estav. son ferriigineas, pero las espi- 
g'uillas, con frecuencia, no ibrman espiga compacta, sino inte- 
rrurapida o laxa, encontrandose las inferioresseparadas mas 6 
menos de las restantes. 

Carex dlxalsa (iood.=C. Pairaif Scliiiltz. 
Ya\ los prados de este valle. 



(9) Merino.— FLORA de galicia. ns 

Obs. En la C. divuha Good, tal como se desprende de la 
descripci6n, d^se verdadera importancia taxonomica k la dis- 
posicion de las espigniillas; pero siendo siis odrecillas senic- 
jantes k las del C. Pairm J. Schnltz (subespecie en opinion 
del Sr. Pan), quizes ambas deban constituir una sola especie. 
por m^'is que la seg-unda prodnzca siempre espig-a compacta y 
el nuraei'o de espig-uillas sea raenor. 

Carex glauca Scop. v. a) genuina Godr, 
En las marg-enes del Cave, en Ber, escasa. 

Carex flava L. v. a) gemiina Godr. 
Vive en los prados del Mosende, Pontevedra. 

Scirpus triqiteter L. (fie. Seoanei Mer.) 

Abundante en el Mino cerca del pueblo de Goyan. Nueva 
para la Flora de Galicia. 

Scirptis mariiimns L. v. v) oUgosiachyiis. 

«Spicula una terrainalis (v. monostachys Wbb.) vel dua^ aul 
tres spiculse cong-estae. 

Obs. Esta variedad quizes deba desaparecer pdr cuanto en 
los mismos parajes (en el quinto kilometro) se encuentran 
canas con una, con dos y con tres espig'uillas, y en este cast) 
todas sentadas y reunidas, viniendo asi ^i juntarse k la v. [0 
compaclus Rchb. 

Cyjierm fusciis L. v. ^) muUiradialus (v. n.) 
«Anthela composita 7-12 radiata.» 
En la isleta llamada Americana, Mino. 

Irideas Jas^i. 

Iris fcetidissima L. 

En los. campos liiimedos que rodean el pueblo de Noalla 
(Pontevedra). 

Alismeas EndL 

Alisma alpestre Coss. v. p) graiidi/lorum (v. n.) (Pan!). 
«Flores 0-8 mm. limbo albo plurinervio, un-;ue flavescentc. v 
Fiota en los charcos y arroyuelos, tanto en estos alrededores 

como en los de Caldelas. 



IT') ANALES DE HISTORIA NATURAL. (10) 

Obs. La longitud de las hojas basilares es muy variable, 
dependieute de la profundidad del ag-ua a cuya superficie tien- 
den k llegar: asi es que unas veces alcanzan 5-6 cm. de long-, 
y otras 15-20, y por m^s empeno que he puesto en averig-uar 
si todas 6 alg'unas de estas hojas quedaban reducidas ^sim- 
ples filamentos, no me ha sido posible descubriiio, por el con- 
trario, puedese aseg'urar que los ejemplares de aqui producen 
todos hojas con limbo eliptico, trinervio y redondeado por am- 
bas extremidades. Las hojas caulinas son siempre mas cortas, 
y los tallos arqueados. 

Orquideas Juss. 

ih'cJiis mascula L. 
Abundante en los campoft del Incio. 

Juncaceas BartUng. 

./uncus si)liaerocarims Nees. 

Crece, auhque no abunda, en la isleta Americmia del Mifio. 
Nueva para la Flora g-alleg-a. 

Luzula inJosa Wild. (Paul) 

En alg-unas hondonadas vecinas k la aldea de Sanjuan (Pon- 
tevedra) y m^s aun en el Incio y Santalla. Nueva para la Flora 
de Galicia. 

Liliaceas Jvss. 

AUiuni Ampelopmsmn L. 

La hemos visto en los terrenos pr6ximos a la playa. Nueva 
para Galicia. 

ODiithogalmji pi/renaiciim L. 

Hemos notado alg-unos ejemplares en los monies de San- 
talla. 

Salicineas L. C. Rich. 

Salix lalyJomca L. 

Vive en los alrededores de Mon forte y en las riberas del 
Cave. Ber. 



(11) Merino.— FLORA de galicia. 177 

Stilix amygdaUna L. v. p) concolcr (S. iriandra L.) 

Veg^eta, aunque escasa, en la marg-en del Miilo frente u 
Goy^n y en la isleta Americana. Nueva para la Flora g-alleg-a, 

Salix Caprea L. 

Crece asoclada a la precedente y ademas en el Incio. 

PopuliLS canescens Sm. 

Hemos visto este arbol en los prados inmediatosal rio Luzara 
en Santalla. Nueva para la Flora de Galicia, 

Populus alba L. 
Junto con el anterior. 

Betulaceas Endl. 

Betula xerrucosa Ehrh. 

Rara en esta provincia de Pontevedra; existen alg-unos ejem- 
plares a corta distancia de la via ft^rrea entre Guillarey y Po- 
rriiio; es mas abundante en los parajes bajos de Santalla. 
Cast. AbeduL 

Cupuliferas Rich. 

Corylus Avellanah. 

Bastante comun en el Incio y Santalla. Cast. Avellano, Gall. 
Avellaneiro. 

Quenopodiaceas Linde. 

Atriplex rosea L. v. [5) aJba Moqu. 

En los arrabales -de .Verin (Orense). Nueva para la Flora 
g-alleg'a. 

C/ienopodinm jjolyspermum L. v. p) cymosnm Cheval. 

En las tierras f^rtiles de Tor cerca de Monforte, y en San- 
talla. 

Amarantaceas R. Br. 

Amarantus chhrostacJiys W. 

Dase en las tierras cultivadas de Santalla. 

Obs. Con frecuencia el tallo, hojas y espig-as se visten de 
un color rosaceo 6 sang-ulneo. Nueva para la Flora g-alleg^a. 

ANALES DE HIST. NAT. — XXX. 12 



178 A^"ALES DE HISTORIA NATURAL. (12). 



Poligonaceas Juss. 

Riimex oMusifoUtis L. 

Crece en la isleta Boheg-a, Mino: rara. 

Rumex pratensis Mert et Koch. 
En parajes medio inundados del pueblo de Salcidos. 

Rumex thyrsoides, Desf. for. tremfoUus Pan. 

«Folia omnia breviora, panicula contracta, pauciflora. 
A planta langeana differt ochreis long-ioribus. valvis ovato- 
subrotundis». (Pau in litt.) Vive en el barrio de Salcidos lla- 
mado La G4ndara. 

Polygonum ampMMmn L. v. [B) terrestre Mnch. 

En las riberas del MiiJo entre Caldelas y Salvatierra, abun— 
dante. 

Santalaceas R. Br. 

Thesmm pratense Ehrh. v. a) vnlgare A. DC. 

En los prados de los montes de Santalla. Nueva para la Flo- 
ra galleg"a. 

Dafneas Vent. 

Daphne Laureola L. 
Comiin en los alrededores de Santalla. 

Valerianeas DC. 

Valeriana pyrenaica L. 

Comiin al pie de los arroyos y cascadas en Santalla. Especie 
no citada en Galicia. 

Caliceraceas, familia americana. 

Caract. de la Fam. Estilo indiviso; ovulo inclinado;flores en 
capitulo; anteras mas 6 menos coherentes; semillas con albu- 
men. Hierbas de la America del Sur. (Clave de las familias 
por Franz Thoner.) 



(13; Merino. — flora de galicia. mq 

SoUva sessilis R. et P. 

Esta planta americana vive ya de asiento en varies sitios de 
la provincia de Pontevedra, como son aqui en el pasaje de 
Camposancos, en San Sebastian de Boudino; y sobre todo en 
los alredores de Caldelas, inundando los prados inmediatosal 
balneario. 

Siendome de todo piinto imposible descifrar la planta, remiti 
varias muestras al Sr. Pan, quien desde lueg'o las reconoci6 
como advenedizas y pertenecientes casi con seg-uridad k espe- 
cie americana. Consultada con el Sr. Kunt, de C6rdoba (Repu- 
blica Arg-entina), este se sirvi6 comunicar lo siguiente: «La 
planta que usted tuvo la amabilidad de mandarme es la Soliva 
sessilis R. et P., especie completamente diversa de la SoUva 
nasturtiifolia, I)C.=soIiva lusitanica (Brot.) Less., ya conocida 
desde Brotero en Lusitania y probablemente tambien de las 
partes limitrofes de Espaiia. La soliva sessilis R. et P. (tipo del 
g6nero) se conoce de Oreg-on fS. daucifolia Null.), California, 
Chile, Arg-entina y Brasil. De Europa, donde se halla induda- 
blemente introducida, como la S. narturtiifolia DC, no se ha 
indicado hasta ahora, seg"un los datos que teng-o a mi disposi- 
ci6n.» (Pau, Actas de la See. Esp. de Hist. nat. Diciembre, 
1899, p^g-. 244.) 

Dipsaceas Vaill. 

Scaliosa columbaria L. 

Obs. Ademas de la forma tipica y de la v. p) vestita Gren. 
Godr., pu(^dense disting-uir otras dos en los Montesde Santalla, 
donde en g-ran manera abundan. 

— V. y) integrijolia — v. S) nudicaulis. 

La primera tiene enteras las hojas y los tallos de ordinario 
sencillos, la segunda muestra los tallos desnudos de hojas, las 
cuales ocupan unicamente la base. 

Compuestas L. 

Inula salicina L. 

Entre piedras cerca del Miiio en Caldelas; escasa. Nueva para 
la Flora "-alleg-a. 



180 ANALES DE HISTOKIA NATURAL. (14) 

Inula salicina L. v. mnbrosa (v. n.) Pan. 

«PlantagTacilior. vix ramosa, folia nitidiora etiam exsiccata 
viridia.» 

Vive en la isla del Mino llamada FiUahoa, eiitre Caldelas y 
Salvatierra. 

Respecto a las muestras de esta planta, diceme el Sr. Pan: 
«Se parece 4 la /. cordaia Bss.; pero como se trata de una espe- 
cie oriental y mis muestras no las creo bien determinadas 6 al 
menos dudo del autor que las determino, me inclino a creer que 
estfimos en presencia de una forma wmLrosa de la /. salicina L.» 

Helichryson StoecJias DC. v, 8) incanum Wk. 
A orillas de los caminos, en el Incio; escaso. 

— V. s) macrocephahim (v. n.) 

«Caule fiorifero ssepe apice ramoso, folioso; corymbis olig"0- 
cephalis, laxis, calatliiis 5 mm. latis.» 

Adem^s de los capitulos mas g-randes que presenta esta va- 
riedad tiene la sing-ularidad de ser muchos de los tallos ramo- 
SOS en la parte superior con las liojas de los ramos semejantes 
a las del tallo. Califico de sing-ular k este caracter por cuanto 
en la especie y sus variedades los tallos son sencillos y los 
pediinculos ramosos, que componen el corimbo, no Uevan m^s 
que bracteas. 

Planta muy comun en los montes que rodean el valle de 
Verin (Orense). 

Achillea setacea Lose, et Pard. 

Bastante comun en los linderos de los campos en Ber. Nueva 
para Galicia. 

Achillea Millefolium L. v. p) macrocephala Lg-e. 

Al pie de los reg-atos en el cuarto kil6metro; tambi^n la 
hemos visto en Ber asociada a la precedente. 

Anthemis tuherculata Bss. 
En los campos cultivados de Noalla (Pontevedra). 

Leucanihemum imllens DC. 
Abundantisimo en la isla 0ns. 

Senecio hydrophilns Vahl. (Pau!). 

Muestras de esta especie que yo habia tomado como del Se- 
necio aquaticus Huds, fueron remitidas alSr. Pau, k quien des- 



(15) Merino. — flora dr galicia. 181 

de lueg'o llamaron la atencion. Estudiadas por dicho botanico 
resulta que pertenecen a la especie arriba expresada y desco- 
nocida en Espana. El Sr. Pau opina ser plaiita hibrida del 
S. aquaiicus Huds. y del S. (/alliens Chaix.; pero debese adver- 
tir que el primero no se cria en este valle, y solo le hemos en- 
contrado posteriormente en los montes de Muras (Lug-o), y del 
seg-undo un ejemplar solamente ha aparecido en estos alrede- 
dores, y eso a la distancia por lo menos de leg-ua y media de 
los parajes donde crece abundante el S. hydrophihis Vahl. 
Como tendre, Dios mediante, ocasi6n de estudiarle vivo y des- 
cribirle mas por menor que lo puedo hacer al presente con 
plantas secas, desnudas de hojas inferiores, debo concretarme 
k indicar los sig-uientes caracteres. 

«Differt a S. aquatico Huds. caule albido a medio v. a basi 
ramoso, ramis erectis: foliis raediis et superioribus integris, 
linear-lanceolatis v. linearibus in petiolem basi lata amplexl- 
caulem attenuatis; pedunculis partius bracteatis.» 

Veg'eta en los declives fang-osos de la isleta Bohega bafiados 
en las altas mareas por las ag-uas del Mino. 

Calendula Lusitanica Bss. v. microcephala Lg-e. 
Habita en la playa Norte de la isla 0ns. 
Nueva para la flora espanola. ^ 

Centaurea Cyamis L. 

Recibida de D. Marcelo Rivas Mateos, quien la reco^i6 no 
lejos de Santiag-o. 

Centaurea nigra L. v. pallida Lg-e. 

Crece en los prados de Tor, cerca de Monforte. 

Planta polimorfa: las hojas medias ysuperiores son ya linea- 
res ya lanceoladas; los ap6ndices de las escamas exteriores 
Unas veces son liiieares y blanquecinos como los cilios. otras 
lanceoladas de color castaho como sus cilios. 

Galactites tomentosa Much. v. p) integrifolia Bss. 

Hay ejemplares, aunque escasos, en el tercer kiI6metro^ 
Mino. 

Lactuca muralis Gartn. 

Abundante en las hendiduras de las paredes y penas de 
Santalla. 

Nueva para la Flora g-allega. 



182 ANALES DE HISTORIA NATURAL. (16) 

Lactuca Dubia Jord. 

Obs. Muchos aiitores no admiten esta especie como distinta 
de la L. Scariola L., por consistir la principal diferencia entre 
una y otra en la forma de las hojas; pues mientras en la L. sca- 
riola L. son las inferiores sinuoso-pinado-partidas y las superio- 
res runcinadas y sinuoso-dentadas, en la L. duMa Jord. se pre- 
sentan enteras 6 lig-eraraente sinuoso-dentadas. Debemos sin 
embarg"0 notar que, habiendoencontrado, y abundante, en va- 
rios puntos de Galicia como en Verin, Santalla, etc., la Lactuca 
con los caracteres de la duMa, no hemos da,do nunca con la 
especie lineana. Vive aquella, lldmese especie 6 variedad, con 
independencia de la L. Scariola L. 

Hieracium mnronmi L. 
En los montes pedreg-osos entre el Incio y Santalla. 

Hiei^acium vulgatmu Fr. 
En los campos y paredes de Tor cerca de Monforte. 

Campanulaceas Juss. 

Jasione sessilifolia Bss. et Reut. v. eriantha Bss. et Rent. 
(Jas. humilis Lois. v. tomentosa DC, ]u^in Prod. Fl. Hisp., 
vol. II, p. 283.) 
Abunda en los montes de Verin, principalmente cerca de la 
carretera de Castilla. 

Obs. En opinion del Sr. Pau debe separarse la /. sessili- 
folia Bss. et Reut. de la ./. humilis Lois, por constituir especies 
enteramente distintas. (Pau in litt.) 

Campamila Frinus L. 
Frecuente en las paredes del pueblo de Santalla. 

Campanula adsurgens Lev. et Ler. (Paul). 

Aparecen g-rupos numerosos de esta especie rara en los hue- 
cos de las penas pr6ximas al pueblo antes mencionado. Es el 
seg-undo hallazg-o de esta especie. Los Sres. Levier y Leresche 
en su viaje botanico por el Norte de EspaQa y Portugal, la 
encontraron por vez primera en el extremo oriental de la pro- 
vincia de Orense entre el lugar denominado El Puente (Puente 
de Domingo Florez) y el Barco de Valdeorras no lejos del 
curso del Sil. 



(17) Merino. — flora de galicia. 183 

Campanula patiila L, v. p) Calydna Wk. 
Crece k la vera de los senderos en el Incio. 



Rubiaceas Juss. 

-Galium Cruciata Scop. 

Al pie de las paredes entre matorrales sombrios en el Ineio; 

Vaccineas DC. 

Vaccinmm Myrtillns L. 

Abundante en los montes que dominan el barrio del Incio 
4enominado Herreria. 

Ericaceas Lindl. 

DalxBcia polifoUa Don, f. alM flora. 

Junto a la carrete'a que conduce desde Ber k la Cruz del 
Incio. 

Calluna tulgaris Salisb. v. ^) pubescens Koch. 

En un monte vecino a la aldea Uamada Tor (Monforte) crece 
abundante esta variedad que parece escasea en Espaiia. La 
vestidura m4s 6 menos lanosa que cubre las plantas varia aun 
en pies contig-uos. 

Plumbag-ineas Ji'ntU. 

Armeria elongata Hoffm. (Pan! ). 

Las hojuelas del involucro dispuestas en 2-3 series, casi 
totalraente hialino-escabiosas, teniendo s61o la faja central 
rerdosa, la forma y long^itud de las exteriores eliptico-trian- 
g-ulares, ag-udas con mucron en la punta, mas larg-as que las 
centrales y aun que todo el capitulo floral, cuando joven, dis- 
ling-uen k primera vista la especie de otras afines. 

Obs. Dudosa parece haber sido la existeucia de esta especie 
en Espana con referenda a las citas consig-nadas en el Prod. 
Fl. Hisp., V. II, p. 367. Del mismo parecer es el Sr. Pau, quien 
me dice: «Ha de encontrarse ahi por precision la A. elongata 
Hlfg-. nueva para la flora espanola ; porque la citada hasta 
ahora (Castilla la Nueva) no lo es.» 




184 AN ALES DE HI8T0RIA NATURAL. (18). 

Armeria Diiricei Bss. (Pau!). 

Es bastante escasa, solo en los inontes de Santalla la hemes 
visto. Planta nueva para la Flora g-alleg-a. 

Armeria Langeima Henriques (Pau!). 

Esta planta, no encontrada liasta ahora en Espana, vive 
entre las rocas de la costa que se extiende desde La Guardia 
al pueblo de Oya en uni6n con la A . imliigera Bss, 

«C9espitosa et tota pubescens; caudicis rami plures, follati; 
folia plana, mollia, uninervia, obtusiuscula, inferiora linear- 
lanceolata, superiora ang-ustiora: scapi foliis ang-ustiores 
V2-2 dm. alti, vag'ina rufa 1-1 V2 cm. long-a, capitulum hemi- 
sphspricum sequans; involucri phylla ssepius biseriata, exte- 
riora ovata, acuta; interiora majora, obtusa, brevissime et 
abrupte mucronata v. mutica, albo-marg-inata, omnia rufula 
et villosa: pedicellus calycem ad costas ang-ustas pubescentem 
subsequans; calcar calyce brevior; limbi undulati tubo parum 
brevioris lobi parvi subrotundati seta tenui terminati: corolla; 
pallide rosea?, petala obovata, emarginata.» 

Armeria puMgercB Bss. primo intuitu valde similis, sed fo- 
liis long-ioribus, latioribus, raollioribus ; involucri phyllis di— 
versis; demum calcare calycino bene distinguitur. 

Aunque su autor el Sr. Henriques aseg'ura ser todas las 
liojas de esta especie uniformes, nosotros liemos observado 
ejemplares en que las inferiores son bastante mas anchas que 
las medias y superiores. 

Armeria pnngens R. S. 

Encontrada hace ya tres anos en los arenales de las islas- 
Cies. 

Nueva para la flora g-alleg-a. 

Labiadas Juss. 

Mentha sihestris L. v. a) moUissima Benth. (M. cinerea Mer). 

Planta rara de la cual s61o hemos visto contados ejemplares- 
en la ribera del Mifio, asi en Goyf'in como en Caldelas. 

Mentha sihestris v. e) nemorosa Benth. 

En la isla llamada Americana cerca de Goyan, escasa. 



(19; Merino.— FLORA de galicia. i85 

Thy7mis Chameedrys Fries, v. a) glabratus Lg-e. 

Comun en los raontes que rodean k Santalla. Tambien le 
hemos visto en los que median entre Verin y Quirog-anes^ 
(Orense). 

Calamintha alpina Bth. 

En los prados y castanares del barrio llamado Hospital 
(Incio). 

Calamintha cUnopodmm Bth. v. gracilis Lg-e. 
Abundante acompanando al anterior. 

Salvia Verbenaca L. v. a) vulgaris Lg-e. 
Recibida de Santiag-o, crece en sus alrededores. 

Galeopsis Tetrahit L. 
En las inmediaciones del rio ,T^meg-a (Verin). 

Stachys alpina L. 

Abundante en las canadas de Ber junto al rio Cave y mas 
aiin en el valle de Santalla. 



Asperifoliaceas Endl. 

Lycopsis arvensis L. 
En las afueras de Verin, rara. 

Myosotis palustris With. v. [3 strigulosa Mart. Kech. (Pau!). 
Vive en terrenos hiimedos del cuarto kil6metro, escasa. 

Myosotis lingulata Lehm. v. p) stolonifera DC. (Pau!) 

Crece con la anterior, pero alg-o m^s abundante, ademas la 
hemos visto en mayor niimero al borde de los reg-atos en 
Caldelas. 

Myosotis maritima Hochst. et Seub. (Paul). 

En las m&rg-enes del rio Cave (Incio): rara. Hasta elpresente 
solo se ha encontrado en las playas salitrosas de Alg-eciras. 

Cerinthe major L. 

Planta copiosa en la region meridional de la Peninsula y 
m^s escasa en la oriental. En Galicia, por m^s que Willkomm 
no la mencione, la vio Planellas cerca de Noalla y nosotros la 
recogimos en la isla 0ns que dista poco de dicho pueblo. 



186 ANALES DE HISTORIA NATURAL. (20) 

Escrofulariaceas Lindl. 

Scrophularia Scorodonia L. v. y) hrevifolia (v. n.) 

«Foliis iis specie! dimidio brevioribus, mediis curdato-rotuii- 

datis, superioribus minoribus, late ovatis.» 

Prodi'icese en los prados de Mosende (Pontevedra). 

AnarrJiimtm lellidifolium (L.) Desf. f. alhiflora. 

Anarrhinum Mrsutum Lk. et Hffg-. f. lilacina. 

A pesar del color constante que presentan las flores de estas 
dos especies, el de la primera azulado 6 lila y el de la seg"iinda 
bianco (jamas hemos notado estrias lilacinas); en varios ejem- 
plares recog-idos en los contornos de Caldelas (Pontevedra), 
aparecen los colores de las flores invertidas. 

Linaria delphinioides J. Gay. 

Abunda en los ribazos de los terrenos cultivados del Incio. 

— V. albiflora Bss. 

Solo dos ejemplares a orillas del Mino en Caldelas. 

Linaria Tournefortii (Poir.) Lg-e. v. a) inquinans Lg-e. 
Comun en los campos de Verin (Orense). 

Linaria Lopezii? Gay. 

Planta muy controvertida senalada con nombres varios: 
^pero se refieren todos a la raisma? Por de pronto la L. vulga- 
ris Mill, que indica Planellas con hojas aproximadas y flores 
amontonadas, parece diferir de L. Tournefortii Lg'e. v. p) gla- 
hrescens Lge. que tiene las liojas remotas, si bien los racimos 
floriferos estcVn amontonados en forma de capitulos. En los 
ejemplares recogidos en la falda de los montes de Oya (Ponte- 
vedra) los racimos fructiferos son muy laxos, distando unas 
cajas de otras, al menos en la parte inferior, 1 cm. y m^s. 
La planta lampina en la porcion inferior foliosa, y viscosa en 
la florifera, tiene raiz lenosita y los ramos delg-ados y muy 
difusos. El Sr. Pan, examinada la planta, me escribe a este 
prop6silo: «No hay duda de que se trata de una subespecie 
cuando menos de la L. Tournefortii (Poir.) Lg-e. y pudiera ser 
la L. Perezii Gay, de alg-iin autor que la trae como especie 
buena y diferente en primer g-rado de la L. Tournefortii; otros 



(•21) Merino.— FLORA de galicia.. 187 

autores opinan lo contrario y esto me demuestra que hay con- 
l"iisi6n acerca de L. Perezii Gay. A pesar de Lang-e yo me in- 
clino a creerla m^s bien especie di versa que variedad.» 

Linaria supina (L.) Desf. v. d) mantima Duby, Chav. 
En las playas arenosas de la isla Oiis y en las de la Toja. 

Eriniis alpinus L. v. 8) gJabratm Lg-e. 

Abundantisimo k orilla de los sendei'os en Santalla. Nueva 
para la Flora g-alleg'a. 

Veronica hedercefoUa L. 
Rara en este ultimo valle del Mifio. 

Veronica Chammdrys L. 
Abunda en las hondonadas del Incio. 

Veronica americana Schweinitz (V. Minniana Mer.) 

H^ aqui otra planta aventurera aclimatada y extensamente 
propag-ada por la cuenca del Mino, principalmente a contar 
desde el pueblo de Goy^n hasta Caldelas. Poseyendo caracte- 
res que la acercan ya la V. AnagalUs L., ya la V. Beccahun- 
ga L., hubimos de considerarla como especie nueva, puesto 
que nuestras Floras ni por asomo la aluden. Posteriormente, 
sospechando el Sr. Pau no fuese planta americana, me remi- 
tio la sig-uiente descripcion que del todo le conviene: «F. Ame- 
*ricana Schweinitz, Glabra, basi decumbens, superne erecta; 
foliis plerisque petiolatis ovatis oblong-isve, acutis v. obtu- 
siusculis, serratis, crassiusculis basi truncato-subcordatis; 
capsula subrotunda, turg-ida, emarg-inata.» Intermedia entre 
la V. AiiagaUis L. y la V. Beccabimga L. EI aspecto g-eneral es 
de la primera, pero las hojas pecioladas, las capsulas y semi- 
lias, de la seg-unda. 

Melampyriim pratense L. 
Crece en los montes entre el Incio y Santalla. 

Eufragia latifoUa (L.) Griseb. 

En la primavera del ano pasado 1899 hemos visto g-ran mul- 
titud de esta especie, bastante rara en Espana, en una isla del 
Mino cerca de Caldelas. 



188 ANALES DE HISTORIA MATURAL. (22) 



Orobancaceas Lindl. 

Orobanche riibens Wallr. (Paul). 
Numerosa en los prados del Incio cerca del Hospital. 

Gencianaceas Lindl. 

Erylhrcea chloodes Gr. Godr. 
En los prados proximos a Noalla (Pontevedra). 

Umbeliferas .hiss. 

Dauciis Carota L. f. phyllophoros . 

«Diff. a sp. involucri phyllis pinnatisectis, laciniis inte- 
gTis V. trifidis, umbelloi radiis long-issirais unum v, duo folia 
caulinis superioribus similia ad medium ferentibus.» Forma 
insig"niter abnormalis. Hemos visto esta forma rara y extrava- 
g-ante en un paraje sombrio de Caldelas. 

Comparando los caracteres que el Sr. Planellas (Ensayo de 
una Fl. faner. Gall., p. 237) senala al que 61 denomina Peiice- 
danum montanum Koch, con los que presenta un Peucedamim 
aqui no raro, pareceme poder afirmar como probable que la 
planta de Planellas y la de estos contornos es la misma; no lo 
aseguramos, porque la descripcion que liace es bastante in- 
completa. En lo que no cabe dudar es en que los caracteres 
por 61 indicados no corresponden al P. montanum Koch., por 
lo cual lo rechaza el Sr. Lang-e (Prod. v. in, p. 43) inclin^ndose 
dicho autor a que quiz-as sea el P. lancifolmm Lg-e. Esto desde 
luego me parecio absolutamente imposible, ya porque en la 
planta de Planellas las cumbres de los frutos son /iliformes y 
las vendoletes comisurales dos bien visibles, ya porque la 
aplica como sinonimo al Selinum pahisire L. En esto remit! la 
planta al Sr. Pau quien me manifesto ser el Peucedaiium'pari- 
siense DC. nueva para la Flora espanola, enviandome la des- 
cripcion que se ajusta a la siguiente que tenia compuesta en 
presencia de la planta. 

Peucedmmm parisieiiSG DC. (P. galliciim Latour.) (Pau!) 

«Multicaulis, glaberrimus: caulibus veteribus basi fibrillis 



(23) Merino. — flora de galicia, iso 

foliorum emortuorum vestitis; caulibus vivis, solidis, tereti- 
bus, striatis; foliis utrinque viridibus, nitidis, inferioribus me- 
diisque long-e petiolatis bi-tripinnatisectis, seg-mentis divari- 
catis, linear-lanceolatis, apiculatis, integ^errimis, superioribus 
in vag'ina sessilibus pinnesectis v. simpliciter laciniatis: um- 
])ella long'e pedunculata 10-16 radiata, radiis striatis, latere 
interno pubenilis, exterioribus parum long-ioribus; involucri 
et involucelli phyllis 6-8 linear-subulatis, acuminato-setaceis, 
tandem reflexis; calycis laciniis obsoletis; petalorum alborum 
V, rarius rubellorum apice inflexo; fructu elliptico pedicellum 
subsequante; jug-is filiformibus; stylis depressis stylopodio 
brevissimo conico long-ioribus; vittis commissuralibus 2, pa- 

tentibus, curvis.» 

/ 
(Enanthe ainifolia Brot.^(^. crocata? L. 

Tambi^n andan discordes los autores en si las dos plantas 
asig-nadas con los dos nombres expresados constituyen una 6 
dos especies. A juzg-ar por la conformaci6n de las hojas y su 
porte, la planta broteriana parece bien diversa de la Oe. cro- 
cata L., al raenos tal como aqui de ordinario se presenta; los 
frutos, sin embarg"o, son id^nticos, raz6n, si no I'lnica, princi- 
pal para considerarlas como una misma especie. El Sr. Lang-e, 
fij^ndose en el caracter que Brotero senala a su especie de que 
el jug'o de las raices no es azafranado como el de la Oe. cro- 
cata, sino acuoso, invita k que de nuevo se observe esta pro- 
piedad. Siendo aqui abundante la planta que Brotero repre- 
senta en la lamina 33 de su Phyt. Liisit., hemos examinado 
dicho jug'O repetidas veces resultando siempre incoloro. ^Es 
este caracter de tal importancia que decida la controversia? 

Smyrniv.m Olusatrum L. 
Vive abundante en la isla 0ns (Pontevedra). 

Ch(BrophyUum hirsutnm L. 

Comun a la vera de los arroyos en el Incio y Santalla. 

Apinm repens Rchb. 

Hay alg-unos ejemplares, escasos, en la isla Americana, 
Mino. Especie nueva para la Flora g-alleg-a. 

Ajnum immdatum Rchb. 
En alg-unos charcos de las inmediaciones de Ber, raro. 



/ 



190 ANALES DE HISTORIA MATURAL. (24) 

Sium angiistifoUiim L. 

Abundante al pie de los reg-atos en estos contornos. Nueva 
para la Flora de Ghlicia. 

Pimpinella magna L. 
Prodiicese entre los matorrales en Ber y el Incio. 

Saxifragaceas DC. 

Saxifraga Clusii Gou. v. p) propaginea Lg-e. 

La hemes visto revistiendo los taludes hiimedos en Santalla. 

Saxifraga Geiim L.=^S. Mrsuta? L. 

Vive en las pendientes frescas del valle de Santalla. 

Obs. El Sr. Willkomm en el Prod. Fl. Hisp. v. in, p. 125, 
junta en una las plantas desig-nadas con los dos nombres 
apuntados. Otros botanicos, entre ellos el Sr. Pan, opinan que 
se trata de dos especies bien definidas: la S. Mrsiita L. con 
hojas eliptico-redondeadas y la S. Geum L. con hojas orbicu- 
lares. (Pau in litt.) 

/ Crasulaceas DC 

Sempervimim iectorum, L. 
Entre piedras en Santalla, escaso. 

Seclum pruinosum Brot. v. p) mresceus Gren. 

Criase en los lindes de los carapos en Caldelas y en mayor 
abundancia al pie de los muros del castillo de Salvatierra. 
Nueva para la Flora espanola. 

Paroniquiaceas Si. Hil. 

Spergnlana rupestris Lebel. 
Abundante entre las rocas de estas costas. 

Halorageas B. Br. 

MyriopJiyllum alternijlonim DC. 
Flotante en las ag-uas del rio Cave en Ber. 



(25) Merino. — FLORA de galicia. 19i 

Onagrarieas Bth. ei Hook. 

EpiloMwm alpmum L. (Paul). 

Tambien vive en la parte montanosa del Incio y Santalla. 
Nueva para la Flora g-allega. 

EinJoMum montannm L. 
Abundante en los declives de los montes, en el Incio. 

EpiloMum carpetanum Wk. (Paul). 

En la reg'i6n montanosa de Santalla. 

Obs. a juicio del Sr. Pan se trata probablemente de un 
hibrido del E. montatmm. 

Pomaceas Bartl. 

Sorhis Aucuparia L. 

Bastante comiin en los montes de Santalla. Cast. Serial de 
cazadores. 

Rosaceas DC. 

Ruhis mtidits Wh. forma (Pan!). 
En las m^rg-enes del rio Cave, Ber. 

Riibus erythrimis, Genev, (Paul). 
Junto al rio Mao, Incio. 

Rubus pruinosiis Arrh. forma (Pan!). 

Tambien en las inmediaciones del rio Cave, Ber. 

Los autores suecos dan esta forma como subespecie del 
R. CorylifoUus Sm. (Pan in litt.) 

Leguminosas Juss. 

Vicia saliva L. 
En alg'Linos setos de Camposancos, Mino; rara, 
Existe en los juucales del cuarto kilometro, y a lo que 
hemos podido observar, exclusivamente en diclio sitio, relati- 
vamente corto, una Vicia cuyos caracteres en parte la aseme- 
jan k la Vicia debilis P6rez Lara; en otros, sin embarg-o, se 



192 ANALES DK HISTORIA NATURAL. (26) 

aleja bastante, como el ser la iiuestra lampina, sus hojas infe- 
riores de un solo par de hojuelas, las raedias de dos pares, y 
las restantes de 3-5, siendo las superiores sumaraente ang-os- 
tas. Ademas las flores muchas veces son cuatro diferente- 
meute dispuestas. 

Vicia angustifolia All. v. uUginosa v. n. 

«Gracilis, g"labra, multicaulis, annua: caulibus ad angulos 
subalatis, alte scandentibus: foliiii infimis unijug-is cirrhosis, 
foliolis obovatis emarg'inatis: intermediis dijug'is cirrhiolo sim- 
pli munitis, foliolis lanceolatis, rarius oblong'is, obtusis; reli- 
quis 3-5 jug'is cirro long-o simplici v. furcato, foliolis linear- 
lanceolatis, summis setaceis 1 ram. latis: stipulis parvis, seini- 
sag'ittatis, inciso-dentatis, maculatis: floribus parvis cteru- 
lescentibus, inferioribus 2 breviter pedunculatis, superioribiis 
2-4, quarum 1 frequentius breviter peSunculatus et 2-3 in 
stipite communi racemose dispositis; calycis puberuli denti- 
bus tubo campanulato brevioribus, linear-tubulatis: leg'umine 
lineari, g-labro. toruloso, 4 cm. long-o; seminibus g^obosis, 
l?evibus, nig'ris.» 

Lathy Tiis sphcerocarpns Retz. 
Tan solo un ejemplar en los campos labrados de Salvatierra. 

Dorycnopsis Gernrdi Bss. 

Solo habiamos visto contadas plantas de esta especie en los 
montes de Verin (Orense); el ano pasado, 1899, la hemos 
encontrado abundante en los linderos de la via ferrea entre 
Caldelas y Salvatierra. 

Trifolium pralense L. v. y) coUhmm Gib. Belli. 
Crece en los alrededores de Monforte. 

Cfenista leptoclada Gay. (Paul). 
Abunda en los campos de Ber. 

Sarothamnns enocar^ms:' Bss. et Rent. 

Encontrado en Verin (Orense), pero ya sin flores y bastante 
deshojado; sin embarg-o, las ramas cilindricas, estriadas; los 
pedunculos g-eneralmente solitarios, rig-idos, derechos, de 
doble long-itud que el c^liz, asi como este pubescente; las vai- 
nas ancho-elipticas de 2 cm. de long-itud muy lanosas, nos 
parecen caracteres propios de la especie indicada. 



(27) Merino. — klora de gaucia. i<»» 

Liipinus Hispanictcs Bss, et Rent. (Pau!). 

Abundante en alg-unas pequenas islas del Mino, en Caldelas. 
Nueva para la Flora de Galicia. 

Junglandeas DC. 

Jiiglans regia L. 

Muy escaso en Mosende (Pontevedra); m^s copiosa en Tor, 
cerca de Monforte. Cast. Nogal. 

Ilicineas Brongn. 

Ilex A qui folium L. 

En los montes del Incio y Santalla. Cast. Acebo. 

Euforbiaceas R. Br. 

Muphordia puhescens Vahl. v. h) crispa Bss. (Pau!). 

Bastante comim en la playa de Boiizas, en la bahiade Vig-o. 

Euphorbia sulcata L. v. J3) ruhra (Eu ruhra Cav.) f. vernalisy^'^k. 

Abundante en los sembrados de Ber. Nueva para la Flora 
•g-alleg-a. 

Los tallos son ya sencillos y derechos con hojas mas 6 me- 
nos aproximadas, ya ramosos casi exclusivamente en la base 
y los' ramos arqueado-ascendentes, las seraillas tetrag-onas 
presentan cuatro surcos transversales en cada faceta. 

Euphorbia terracina L. v. y) angiistifolia Lg-e. 
Abundante en los arenales de la isla 0ns. 

Rutaceas Jnss. 

Buta Chalepensis L. 

La hemos visto cerca de la Cruz del Incio; escasa. 

Oxalideas DC. 

O.ralis acetosella L. 

Muy copiosa en los parajes liumedos y sonibrios del Incio y 
Santalla, formando c6sped compacto con la MarchanUa poly- 
morfa L. y otras hep^ticas. 

ANALES DE HIST. NAT.— XXX. 13 



191 ANALES DE HISTORIA NATURAL- (28> 

Oxalis xiolacea L. 

No ajustjindose enteramente la planta de aqui a la descrip- 
ci6n del Sr. Lang-e (Prod. Fl. Hisp. v. iii, p. 521), envi6 mues- 
tras al Sr. Pau, quien a su vez las comunic6 en consulta k un 
especialista extranjero. Este aseg"ur6 pertenecer los ejempla- 
res k la 0. molacea L. He aqui lo que el Sr. Pau escribe k este 
proposito: «Dice Lang-e de ella: glabra... loMs (foliolorum) 
aciUiuscuUs... sepalis ovali-JanceoJatis, cuando la planta de La 
Guarda es ziUosnIa, lobulos de las hojuelas muy redondeados 
en el marg'en y sepalos oblongo-lineares, al menos en los 
ejemplares observados. Si Lang-e describio su planta teniendo 
k la vista los ejemplares de Santander, resulta existir dos for- 
mas diversas dadas bajo un mismo uombre especifico, sino es 
que los caracteres apuntados no tienen valor taxonomico.)^ 
(Adas de la Soc. esp. de Hist, nat., Die. 1899.) 

Lineas DC. 

Zimim catharticum L. 
Muy copioso en las cercanias de Santalla. 

Poligalaceas Juss. 

Pohjgala depressa Wend. 

Abundante en los prados y castanares del Incio. 

Pohjgala angnsiifoUa Lge. 

Criase en los canipos de Tor cerca de Monforte y en los 
de Ber. 

Acerineas DC. 

Acer Pseiidoplatamis L. 
Vive en las margenes del Mao. Incio y en Santalla. 

Fraxineas BartL 

Fraxinus excelsior L. 
Bastante comun en los prados de Ber. 



(29) Merino. — flora de galicia. 195 

Alsineas Barth 

Stellaria nemorum L. 

S6I0 he visto pocos ejemplares en una pared del pueblo de 
Mosende (Pontevedra), 

Sileneas DC 

Melandriumpratense Kohl. v. p) coloraUcm Rostr. 

Hay numerosos g-pupos de esta planta en las umbrias de 
Santalla. 

Eudia7ithe lata Rchb. v. sulcata (v. n.) 

«Calyce inter nervos prominentes sulcato, nervis transverse 
rug"0sis; floribus roseis v. albis.» 

El caracter indicado asemeja en cierto modo esta variedad 
a la E^(,. Cadi rosa Rchb.; pero la forma de las hojas y la inflo- 
rescencia nos fuerzau a referirla k la especie dicha. 

Silene galUca L. v. z) postrata (v. n.) 

«Terr9e procumbens, pilosa; folia infima rosulata, oblong-o- 
spathulata, in petiolum attenuata, superioralanceolata, omnia 
apiculata; pedunculi fructiferi long-iores ; petalorum limbus 
albus, linearis apice rotundatus; capsula oblong-a.* 

Abundante en los prados de la costa frente al pueblo de 
Sanjian (Pontevedra). 

Silene Mrsuta Lag-. 

De la especie hemos visto pocos ejemplares junto al pueblo 
de las Eiras (Mino). 

Sile7ie Airsuta v. p) sahuletontm Lk. 

Abundante asi en la orilla espaiiola del Mino en el cuarto 
kilometro, como en la portuguesa a la salida de Caminha en 
dir6cci6n k Ancora. 

Silene inaperta L. 

Criase en las tierras de Noalla frente k la Lan?ada (Pon- 
tevedra). 



196 AN ALES DE HISTOUIA NATURAL. (30; 

Dianthus Monsjjessulanvs L. 

Habita en los montes del Incio y mas abundaiite en el valle 
de Santalla. En todos los ejemplares vistos, que han sido mu- 
chos, los p6talos son blaiicos, pero al desecarse se visten de 
un tinte roseo debil. 

Dianthus graniticus .lord. (Paul). 

Abundaiitisimo en los terrenos p^dreg-osos de la ribera del 
Mifio desde Tuy k Salvatierra y probablemeute mas arriba. 
Nueva para la Flora espanola. 

«Glaber, obscure virens: rbizomate suffruticoso, ramose, 
turiones exiles CcEspitosos et caules plures erectos, teretes, ad 
nodos vix incrassatos. superne parum ramosos, edente: foliis 
aiig"uste linear-rsabulatis. carinatis uninervis integris; turio- 
num erecto-patulis V. falcato-flexuosis, caalinisfere adpressis, 
a basi albo marg-inata, striata sen&im acuminatis, internodiis 
brevioribus, summis parvis, bracteiformibus flores stipanti- 
bus: floribus solitariis v. g-eminis caules ramosque terminan- 
tibus ob ramos et pedunculos abbreviates subsessilibus, con- 
g-estis:' squamis calycinis 4, varius 6, calyci applicatis eoque 
3-4 plo brevioribus, rotundato obatis circiter 4 mm. long-is 
(excepto acumine), scariosis in acumen viride striolatum 
V2-2 mm. long'um subito contractis: calyce cylindrico-lan- 
ceolato a medio distincte striate, dentibus lanceolatis, acutis, 
apice scabioso-marg-inatis; peta:lorum ung-ue sublineari, albi- 
do, exerto; limbo imberbi, rubre, obovato-oblong"o, apice irre- 
g-ulariter dentate; capsula calycem aequante eeve breviore: 
serninibus oblong'is, primum planis tandem cymbfBformibus, 
nig"ris, nitidis, reg'ulariter exaratis.» 

Trabajosa lia sido la determinacion de esta especie, tomada 
por mi en un principle per el D. Planellm Wk. a causa de la 
raucha semejanza que, k primera vista, con el guarda; uidu- 
cide adem<is, en parte, per la cita del Sr. Lang*e, quien aseg-ura 
haber encontrado el D. Planellce en las cercanias de Tuy, uno 
de los sitios donde vi la especie descrita, y en parte por la 
difig-nosis que Planellas hace de su Dianthus; pues el autor 
espanol parece haberse fijade peco, juzg-ando por su descrip- 
ci6n, en la forma y long-jtud de la punta en que rematan las 
escamas calicinales, que es precisamente el caracter principal 
tenido en cueuta para la determinaci6n de las especies de este 



(31) Merino. — flora dk galicia. i^i 

{j-enero, de suyo bastante complicado. El Sr. Willkomm, que 
describio el J). Planellce en presencia de ejemplares secos, es 
mas explicito; pues si bien dicha especie tiene la forma de las 
hojas y el niimero de flores en la extremidad del tallo y ramos, 
como el D. graniticus Jord., aqu61 se diferencia de este por 
sus hojas trinerves y denticuladas y ademas por las escamas 
calicinales terminadas en punta larg-a, estando, por lo tanto, 
incluido en la secci6n macrolepides. Por fin, debemos a la bon- 
dad del.profesor Sr. Henriques de Coirabra dos muestras del 
D. graniticus Jord. entresacadas del clasico Herbario de 
Willkomijj, la una recog-ida en el Loira por St. Just, cuya eti- 
queta lleva la firma del propio Jordan, la otra procedente de 
los campos pedreg-osos pr6ximos a Umeyx (R6dano). Compa- 
radas con ellas nuestras muestras discrepan en meros acci- 
dentes, como en ser m^s robustas, alg-o m^s ramosas y las 
puntas de las escamas del caliz alg-o m4s anchas. 

Obs. a la vista tenemos muchisimos ejemplares de estas 
dos llamadas especies; los del D. graniticus Jord. ban sido 
cotejados con los del mismo Jordan, los del D. PlanelJa Wk., 
comparados tambi^n por el Sr. Henriques con los de la espe- 
cie Willkommiana, y aparecen tantos los puntos de semejanza 
entre unos y otros, que nos resistimos a creerlos especifica- 
mente distintos. La denticulacion de las hojas en el D. Pla- 
nellm Wk., es en la mayoria de los casos tan imperceptible, 
que s61o el microscopio de bastante auraento los revela; tam- 
bien los nervios laterales de las mismas hojas desaparece con 
frecuencia quedando solo el nervio central con estrlas k uno 
y otro lado. El ser mas raraoso el D. Planelle Wk., tampoco 
nos parece car^cter de tal importancia que deba decidir las 
dudas, fuera de que en muchos ejemplares no se manifiesta 
tal expansi6n lateral. Finalmente, la long-itud de la punta de 
la-s escamas calicinales es tan varia y pasa por g-rados tan 
insensibles en las innumerables muestras examinadas, que 
muchas veces queda uno indeciso, a cual de las dos, tenidas 
por especies, deban aplicarse. Estos ejemplares intermedios, 
son, a nuestro juicio, los que quizas resuelvan la cuesti6n, 
para no considerar k uno de los Diant/ms mas que como varie- 
dad del otro. 



r.)8 AN ALES DE HISTORIA NATURAL. (32) 



Cruciferas L. 

Ra2)hmms maritimiis Sm. 

Dase en la isla 0ns, raro. Nueva para la Flora g-alleg-a. 

Chjpcola Jonthlaspi L. 

Copiosa en una isleta del Miuo frente a Caldelas. Nueva 
para la Flora g-alleg-a. 

BiscuieUa Icemgata L. v. a) integraia Gr. Godr. 

Abunda entre piedras en Santalla. Forma nueva para la 
Flora g-alleg-a. 

Nocccea Auerswaldi Wk. 
Escasa; vive entre el c6sped en Santalla. 

Cheiranthm Cheiri L. 
Al pie de los inuros del Castillo de Monterey, Verin (Orense). 

EropMla verna DC. 

Parece por aqui planta rara; solo en Caldelas vimos alg-unos 
ejemplares. 

Brassica Cheiranthus Till. 

Vive entre las piedras del puente sobre el rio Tea poco antes 
de Caldelas. 

Fumariaceas DC. 

Fumaria media Lois. v. c) Boraei Jord. (Pan!). 

Crece en los prados artificiales de primavera, abundante. 

Ninfeaceas DC. 

NinipJicea aiha L. 

Vive en un espacioso remanso que forman las ag-uas del 
Miuo no lejos de Salvatierra. De dicho punto ha tenido la bon- 
dad de remitirnos mag-niticos ejemplares el Excmc . Sr. D. Ale- 
jandro Mon, quien ha log-rado aclimatar la planta en su pre- 
ciosa quinta de Teanes. 



(33) Merino. — flora de galicia. 199 

Ranunculaceas Juss. 

Ranuncuhis Flmiula L. v, y) angustifoUus Wallr. 

En pasajes encharcados de los montes vecinos a Tor (Moii- 
forte). 

BanuncuJus Amansii Jord. 
Abundante eu todos los prados de estos contoruos. 

Ranunculus arvensis L. 
Dase en alg"unas huertas de Camposancos. 

Thalictrum glaucum Desf. 

Aparecen aca y alia alg-unos pies en el cuarto kilometro a 
la orilla de los aiToyos. 

Helhhorus foetidus L. 
Abundante en los campos del Incio y Santalla. 

Aquilegia vulgaris L, \. hisi)anica AVk. 
Cerca de Salvatierra y Caldelas, escasa. 




EXGMO. SR. D. MIGUEL COLMEIRO Y PENIDO 



NOTICIA NECROLOGICA 



DE 



DON MIGUEL COLMEIRO Y PENIDO 



X). BXi^S XiAZ^A^iaO E IBIZ^. 



(Sesion del 2 de Octubre de 1901.) 



Honrosa es para mi la comisi6n, que la Sociedad Espanola 
DE HiSTORiA Natural me ha confiado en la sesiun ultima, de 
redactar una noticia necrolog'ica del que fue nuestro primer 
presidente, al constituirse la Asociaci6n, del Excmo. Sr. D. Mi- 
g-uel Colmeiro y Penido, boti^uico de g-rande y justificado 
renombre y sabio maestro de cuantos hemos cursado las cien- 
cias naturales en el ultimo tercio del pasado sigio. 

Fu6 el Sr, Colmeiro una de las personalidades cientificas que 
m^s se destacaron en aquella epoca, y cuya reputaci6n de 
sabio traspaso los muros de su c^tedra, difundiendose entre 
todos los elementos cultos del pais, en la medida en que, tra- 
tandose de un liombre cientifico, son posibles tales difusiones 
en la atm6sfera limitada de nuestro mundo intelectual. Mas, A 
pesar de lo conocido de su nombre, acaso su fig'ura n^ se des- 
taca con el merecido relieve entre los no consag-rados especial- 
mente al cultivo de las ciencias, y esta consideracion bastara 
para justificar las breves noticias con que pretendemos rendir 
tributo k su memoria. 

D. Mig'uel Colmeiro y Penido nacio en Santiag-o de Compos- 
tela el 22 de Octubre de 1816, y ha vivido, por tanto, cerca de 
ochenta y cinco aiios. Sus priraeros estudios fueron los de 
Medicina, carrera que curso integ-ramente en Madrid, obte- 
niendo la borla doctoral antes de cumplir los 27 anos; pero sin- 
tiendose con menor vocacion para el ejercicio profesional de 



•i02 ANALES DE HISTOIUA NATURAL. (2) 

•esta facultad que para el estudio de las ciencias naturales, se 
dedic6 preferentemente a 6stas. Ya antes de doctorarse habia 
obteiiido por oposici6n la catedra de Botanica y Agricultura 
-de Barcelona, enseiianza que entonces existia aneja al Jardin 
piiblico de aquella capital, y de la cual torao posesi6n justa- 
mente al cumplir los 26 anos (22 de Octubre de 1842). Desem- 
pen6 esta catedra hasta el 28 de Septiembre de 1845, fecha en 
la cual fu6 declarado profesor de la Universidad barcelonesa. 

Por este tiempo, y habiendose creado la Facultad de Ciencias, 
D. Mig'uel Colmeiro se g-raduo de doctor en ella (1846), y con- 
<;urri6 k las oposiciones a la catedra de Org-anog-rafia y Fisio- 
log-ia vegetal del Jardin Botanico de Madrid, obteniendo del 
tribunal correspondiente la declaraci6n de aptitud para la 
ensenanza de esta asig-natura. 

Poco despu6s, en 8 de Enero de 1847, desde Barcelona se 
traslad6 -k la catedra de Historia natural de la Universidad de 
Sevilla, al frente de cuya ensenanza permanecio poco m^s de 
diez anos. Durante estos sus iniciativas y esfuerzos log'raron 
que se estableciese en dicha capital un Jardin Bot^nico, que 
prest6, desde entonces, utiles servicios a la ensenanza y ^ la 
propag-acion de este g-^nero de conocimientos. 

En virtud de un concurso paso, en 18 de Junio de 1857, k la 
Facultad de Ciencias de la Universidad Central, encarg^ndose 
<le una de las c^tedras que se daban en el Jardin Botanico. 
Desde esta fecha ya no cambi6 de carg'o, desempenando du- 
rante varios cursos las dos eusenanzas que se dan en diclio esta- 
blecimiento, de cuya direcciun se liizo carg-o eil Julio de 1868, 
•conserv^ndola hasta 1900. 

Su funci6n de profesor alcanz6 una duraci6n de muy cerca 
de cincuenta y ocho anos, siendo una de las mas prolong-adas 
que se han conocido en el profesorado universitario del sig"lo 
pasado, si bien en los ultimos anos que antecedieron k su jubi- 
laci6n su salud le oblig-6 k vivir recluido y sin poderateuder al 
desempeho de su catedra. Cuando sus energ-ias comenzaron a 
■decaer, g-astadas por una larg-a y laboriosa vida, sus facultades 
intelectuales tardaron rauclio en afectarse de esta decadencia, 
que apenas resultaba apreciable para los que le habian tratado 
en tiempos mejores, y s61o alg-unos meses antes de su muerte 
se acus6 alg-una debilidad en su memoria y menor claridad en 
sus juicios. 



<3) Lazaro e Ibiza.— noticia necholugica. 203 

En tan larg-a carrera obtuvo nmy merecidos honores. Cate- 
o-oria de ascenso en 1854 y de termino desde 1877, en el esca- 
laton de Catedraticos de Universidad, Decano de la Facultad 
de Ciencias, Rector de la Universidad Central; la Real Acade- 
mia de Ciencias y Artes de Barcelona, la Sevillana de Buenas 
Letras, la de Ciencias Exactas, FisicasyNaturales, ladeMedi- 
cina, y finalmente, la Real Academia Espanola, le llamaron a 
su seno y tanibi6n le disting'uieron con su nombramiento alg'u- 
nas academias extranjeras. Fue Consejero de Ag-ricultura, In- 
dustria y Comercio, Director del Jardin Bot^nico de Madrid y 
del Miiseo de Ciencias Naturales, y al constituirse nuestra Socie- 
dad, de la que fue uno de los fundadores, 6stos le desig-naron 
unAnimemente como su primer presidente, Obtuvo tambien 
condecoraciones, nacionales y extranjeras, muy estimadas. 

Tal cumulo de distinciones no recaen sobre un hombre que, 
como saben cuantos le conocieron, nunca pretendi6 ni ambi- 
cion6 honor alg-uno, sino cuando se impone por excepcionales 
condiciones y m6ritos relevantes. 

Contados serkn los que, ejerciendo en Madrid alg'una de las 
profesiones cientificas 6 formando parte de los elementos inte- 
lectuales de la capital de Espana, no hayau conocido personal- 
mente k D. Mig-uel Colmeiro. Su fig-ura, de rasg-os acentuados 
y bien caracteristicos; suexpresion reveladora de unapersona- 
lidad intelig-ente y bien equilibrada; su cabeza venerable, que 
tanto recordaba la de otras ilustres fig-uras intelectuales de los 
tiempos pasados, no le permitieron pasar inadvertido. Quien 
quiera que le viese notaba en el alg-o que se salia de lo vulg-ar 
y corriente y que solicitaba la atencion. Modesto en su porte 
como en su conducta, conserve inalterable casi hasta sus ulti- 
mos afios los rasg'os distintivos de su personalidad, tales como 
debieron ser en los primeros tiempos de su edad viril. Tempe- 
ramento creado para el trabajo intelectual, hizo de 6ste el fin 
linico de su existencia , con tal exclusivismo, que para el 
hubiesen sido desconocidos los g-oces de la familia a no haber 
vivido con la de su disting-uido hermano D. Manuel, el exiraio 
profesor que fu6 de la Facultad de Dereclio de esta Uni- 
versidad. 

Ambiente propio de la personalidad del Sr. Colmeiro era su 
g-abinete, alhajado con la mas austera sencillez aunque su 
posicion le autorizaba para otra cosa, situado en condiciones 



204 ANALES DE HISTOPJA NATURAL. (4> 

especialmente eleg-idas, y nada frecuentes en el centro de Ma- 
drid, para que los ruidos del exterior no distrajesen la atencion 
del trabajador infatigable, con g'randes armarios atestados de 
libros, con su herbario al descubierto y al alcance de la mano 
y la mesa carg-ada de altas pilas de memorias y folletos. 

Aunque dotado de g-randes energ-ias pocas veces se traducian 
6stas en ordenes terminantes ni en conceptos duros, siendo 
raras las ocasiones en que, durante los anos que a su lado es- 
tuve, vi alterarse su eariicter, y en estas solo por breves mo- 
mentos. Su trato llano y afectuoso, sin ser expansivo en ex- 
ceso, asequible siempre a sus discipulos; su actividad , corres- 
pondiendo k lo nervioso de su temperamento, como desde lue- 
go se revela en lo extenso de su labor; tales eran los rasg'os 
distintivos de su personalidad. 

Sus ideas, dentro y fuera de las ciencias naturales, fueron 
siempre mas conservadoras que revolucionarias, pero templa- 
das, y mucho erraria quien le supusiese refractario a las cir- 
cunstancias de su 6poca y animado de encono u hostilidad ha- 
cia los nuevos rumbos que transformaron el carActer de las 
ciencias naturales durante su larg-a vida; eran sus creencias 
cat61icas sinceras, pero desprovistas de todo rasg-o de intole- 
rancia, y su espiritu, animado de una rectitud que nunca fue 
discutida, demostro hallaise dotado de un amplio criterio para 
hacer justicia aim a aquellos que no siempre le correspondie- 
ron con la equidad debida. 

Como catedratico, desempeno constantemente ensefianzas 
de Botanica, especialidad k la que se consag-ro desde sus pri- 
meros anos; y puedo aseg-urar que, al menos desde los tiempos 
en que me fue dado conocerle, perteneciabien mas k los profe- 
sores que ejercen sus funciones con arreg'lo al patr6n dictado 
por su experiencia que a los que se pasan la vida entera ensa- 
yando nuevos programas y modificando sus procedimientos 
instructivos, 

Como todos saben, en nuestra viciosa organizacion universi- 
taria unas cdtedras cuentan con reducidisimo ni'imero de alum- 
nos, al paso que otras son verdaderos batallones de deposito del 
ej6rcito escolar. Ciertamente no correspondia k estas ultimas 
la desempenada por el Sr. Colmeiro, en la que , como pertene- 
ciente k la licenciatura de Ciencias naturales, carrera que no 
cuenta con muchos adeptos, la asistencia era escasa, no obs- 



(5) Lazaro e Ibiza. — noticia necrolugica. 205 

tante coiitar todos los cursos con alg-unos asiduosconcurrentes 
ajenos a los estudios de la facultad y a quienes llevaba alii su 
aficion a la ciencia de Flora. Esta limitaci6n en el numero de 
sus oyentes explica, en parte, el reducido numero de sushere- 
deros cientificos, circunstancia de la cual no pocas veces se 
dolia el maestro, lamentandose de que habiendo tenido en su 
larg'o mag-isterio un numero relativai:^ente considerable de 
alumnos habia visto formarse pocos botdnicos. 

De lo que ciertamente no podia lamentarse era de los resul- 
tados de su labor personal, que fue abundante por la cantidad 
y selecta por la calidadT Sus publicaciones, como puede verse 
por la adjunta lista, son numerosas y muy apreciadas dentro y 
fuera de Espana, habiendo obtenido por ellas una reputaciun 
€uropea. La seg-uridad de los innumerables datos que en ellas 
consig'uio reunir, el jiisto y recto sentido con que siempre apre- 
cio las cosas y las personas, el espiritu de orden metodico que 
no le abandono jamas y que tan necesario es a los naturalis- 
tas, son condiciones que pocas veces se ven reunidas y cuya 
existencia bastaria para explicar la aureola de autoridad que 
se constituyo en torno de su nombre. 

La cultura literaria de D. Migniel Colmeiro se revela en lo 
castizo y puro del leng-uaje que en sus obras emplea y en la 
exactitud del tecnicismo, condiciones reveladas ya en sus pri- 
meros trabajos y merced ci las cuales fue llamado, aunque con 
o-rande y evidente retraso, a formar parte de la Real Academia 
Espanola. En g-ran parte de sus obras demuestra sus. aptitudes 
literarias y su afici6n y g'usto por este g-enero de trabajos, que 
le impulsaron a emprender el estudio de los autores antiguos, 
en cuyo conocimiento profundi26 liasta el punto de que puede 
afirmarse que consig-uio fijar en su Enumeracion y Revision 
cuantos datos de interes, respecto de nuestra flora, pueden 
encerrarse en las obras anteriores y en las de sus contempora- 
neos, hastael punto de haber ag-otado el campo de la bibliog-ra- 
ria botanica espanola. 

No se crea por eso que en la personalidad que estudiamos, 
el bibli^grafo, el bistoriador y el escritor predominasea sobre 
el naturalista, pues a no ser esto ultimo en g-rado eminente, 
sin poseer un g-ran dominio de la fitog-rafia, no hubiese podido 
interpretar los datos existentes en tantas obras prelinneanas y 
aun en alg"unas romanasy ^rabes, reconociendo las especiesen 



206 ANALES DE HISTORIA NATURAL. (6> 

ella mencionadas y traduciendo los nombres de entonces por los 
que hoy pueden ser sus equivalentes. Cierto es que en los tiem- 
pos en que los actuales le hemos conocido, su labor era m^s de 
g-abinete que de campo, cosa muy natural dada su edad; pero 
nada nos autoriza para pensar que cuando los anos no pesaban 
sobre el de un modo abrumador se hubiese abstenido de liacer 
sus campaiias. Pruebas de ello se encuentran en el herbario 
leg-ado al Jardin Botanico de Madrid, 

Cu^il haya de ser la significaci6n que en la historia de los 
naturalistas espanoles haya de asignarse al Sr, Colmeiro, es 
cosa dificil de apreciar aiin hoy, y acaso rectificable en lo por- 
venir; pero par^cenos indudable que es uno de los pocos que 
ban descollado despu6s de la serie de bot^nicos de primer or- 
den con que contabamos al finalizar la xviii centuria. Despues 
de Quer, G6mez Ortega, Asso, Mutis, el gran Cavanilles, Ruiz, 
Pav6n, el laborioso y perseguido Lagasca y Rojas Clemente, 
todos los cuales colaboraron activamente en los progresos de 
la ciencia de su tiempo, Graells, Colmeiro, Cutanda, Del Ama 
y Laguna fueron los fitografos que durante el ultimo siglo han 
honrado mas a Espaiia y de los cuales, desgraciadamente, solo 
nos queda ya el ultimo. Con la muerte de Colmeiro hemos per. 
dido, pues, uno de los grandesbotanicos del pasado siglo y uno 
de los hombres mas cultos que en el florecieron. 

Colmeiro introdujo en Espafia doctrinas que eran nuevas al 
comenzar su magisterio y bajo cuyo influjo se transformaba la 
fitografia en toda Europa, personifico las tendencias desu 6po- 
ca, las diu forma en Espafia, y bajo sn respetable autoridad, se 
constituyeron como un canon nuevo que han aceptado todos 
los botf\nicos nacionales de la segunda mitad del siglo ante- 
rior. No olvidemos que antes de el el metodo natural no se ha. 
bia aclimatado en nuestro pais. Quer ni siquiera habia acep- 
tado las reformas linneanas; los demas autores espanoles que 
precedieron a Lagasca habian seguido el sistema de Linneo; 
Cavanilles, de tan glorioso renombre, hasta habia pretendido 
reformar este constituyendo otra clave sistem;Uica, con evi- 
dente inoportunidad, quince anos despu6s de darse k conocer 
la priniera clasificaci6n raetodica. Lagasca, huido de Espana 
bajo la amenaza de una sentencia de muerte, viviendo emigra- 
do en Inglaterra hasta el fallecimiento de Fernando YII, vol- 
vi6 imbuido de las nuevas ideas que tan bien se armonizaban 



(7) Lazaro e Ibiza. — noticta necrologica. 207 

con sus ideales prog-resivos; pero lleg"6 viejo. maltrecho de cuer- 
po y de espiritu, y aquel Animo valiente rindi6 su alma h los 
pocos afios de su repatriacion. Los mejores de su vidafueronle 
neg'ados k Espafia por las violencias politicas de la epoca; el frii- 
to de su experiencia y de sus iniciativas no pudo cosecharse- 
por completo por su tardio reg-reso. Por tales causas los pro- 
g'resos log-rados en el exterior no habian cundido ni arraig-ado 
en el suelo removido de nuestro pais por los afios en que 
comenz6 a disting'uirseD. Mig-uel Colmeiro, y este, al propagar 
aqui las nuevas ideas, prest6 un servicio eminente h la cultura 
patria. La influencia candoliana ha sido beneficiosa a la fito- 
g-rafia en Espana, y aunque yo sea de los que creen que hoy 
deben seg'uirse otros caminos, nunca desconocere que su influ- 
jo ha sido y es aun poderoso. 

De sus obras alg-unas resistir^n larg-amente los embates del 
tiempo, muy especialmente su monumental Emnneracion, La 
Botdnica y Jos Botdnicos y otros trabajos bibliog-raficos, que se 
pueden poner al lado de los mejores hechos en Alemania y 
que alg-un autorde este pais ha calificado de «verdaderamente 
eg-reg-ios)). Ellos bastar^ii para aseg^urar la memoria del gran 
compilador y eximio historiador de la Botanica y de sus culti- 
vadores en Espaha. 



PUBLICACIONES DE D, MIGUEL COLMEIRO. 



Ensayo historieo sobre los progresos de la Botaniea, desde su ori- 
gen liasta el di'a, considerados mas especialmente con relacion ^ Espafia. 
— Barcelona, 1842. (Folleto en 4.° menor.) 

Memoria sobre el estado actual de la Botaniea y la Agricultura. 
—Barcelona, 1842. 

Prineipi ehe devono regolare una Flora, applicati partieolarmente 
alia formazi one de la spagnuola. — Lucca, 1843. (Folleto en 8.°) Existe 
tambi^n este folleto impreso en espanol. 

Catalogus plantarum in Horto Botanico Bareinonensi annis 
MDCCCXLIII et MDCCCXLIV eultarum.— Barcelona, 1844. (Folle- 
to en 8."} 

Lettera del Dottore Mieheli Colmeiro intorno agli orti botanice in 
Ispagna.— M6Jena, 1844. (Folleto en 8.°) 



■208 ANALK.S DK HISTORIA NATURAL. (8) 

Catalogo metodico de plantas observadas en Catalufia con sus 
nombres botdnicos mds usuales, los vulgares catalanes de muchas, y la 
indicaci6n de localidades y 6pocas en que florecen.'seguido de la nomen- 
clatura catalana de las plantas, interpretada en el idioina castellano y en 
el de la Botdnica.— Madrid, 1846. (Un tomo en 8.°) 

TJniversidad de Sevilla. Ampliacion de la Botaniea. Programa es- 
peeificado 6 resumen de las lecciones. — Sevilla, 1847. (Folleto en 4.") 

Programa de Noeiones de Botaniea (unido al de los demas ramos 
de Historia Natural por el respectivo profesor).— Sevilla, 1847. (Fo- 
lleto en 4") 

Memoria sobre el modo de haeer las herborizaciones y los berba- 
rios.— Madrid, 1847 y 1848. (Folleto en 8.o) 

Apuntes para la Flora de las dos Castillas. — Madrid, 1849. (Un to- 
mo en 8.") 

Recuerdos botanicos de Galicia. — Santiago, 1850. (Un tomo en 4.°) 
Reimpreso despu^s en la Revista de los progresos de las Ciencias. Madrid, 
1850, y en el Botanische Zeitung, Julio, 1853. 

Investigaeiones sobre la antiquisima madera eonoeida en Sevilla 
con el nombre de alerce. — Sevilla, 1852. (Folleto en 4.°) 

Wuevas investigaeiones sobre los alerces que por tradicion se supo- 
ne haber existido antiguamente en los alrededores de Sevilla y Cordoba. 
—Sevilla, 1852. (Folleto en 8.o) 

Examen de las encinas y denias arboles de la Peninsula que pro- 
ducen bellotas, con la designacion de los que se llaman mestos. — Sevi- 
lla, 1854. (Folleto en 4.") Trabajo hecho en uni6n de D. Esteban Botelou. 

Curso de Botaniea 6 Elementos de Organogralia, Fisiologia, Metodo- 
logia y Geografia de las plantas, con la clasificaci6n y caracteres de sus 
familias y la indicacion de propiedades y usos, tantb medicos como eco- 
nomicos.— Madrid, 1854 1857. Tres tomos. Segunda edici6n en 2 tomos en 
1871. 

La Botaniea y los Botanicos de la Peninsula bispano-lusitana. Es- 
tudios bibliograficos y biograficos. — Madrid, 1858. Excelentre trabajo bi- 
bliogrdfico, muy estimado por los eruditos. (Un tomo en 8.° mayor.) 

IToticias acerca de un manuserito perteneciente al liceuciado Anto- 
nio Robles Cornejo, naturalista del siglo xvi, y conservado en el Jardin 
Botdnico de Madrid.— ^Madrid, 1859. 

Manual eompleto de Jardinei-ia. — Madrid, 1859, Tres tomos ea 8.^ 
inenor. 

Observaeiones y reflexiones iieclias sobre los movimientos de las 
hoi as y floras de algunas plantas con motivo del eclipse de sol del 
18 de Julio de I860.— Madrid, 1860. (Folleto en 8.°) 

Discurso leido ante la Real Academia ie Ciencias en la recepcion 
publica de D. Miguel Colmeiro.— Madrid, 1860. (Folleto en 4.") 



(9) Lazaro e Ibiza.— noticia necrologica, 209 

,Tentativa sobre la Liquenologia geografica de Andalucia, por don 
Sim6n de Eojas Cleinente; trabajo ordenado conforme d los manuscritos 
del autor. — Madrid, 1863. (FoUeto en 8.0) 

Plantas que viven espontaneamente en el termino de Titaguas, 
pueblo de Valencia, ennmeradas en forma de indice alfab6tico, por don 
Simon Rojas Clemente, natural del mismo Titaguas. — Madrid^ 1864. (Fo- 
Ueto en 8.°) 

El Jardin Botanico de Madrid y el Gabinete de Historia Natural. 
(Su origen 6 importancia). — Madrid, 1867. (FoUeto en 8.°) 

Enumeracion de las eriptogamas de Espaila y Portugal. — Madrid, 
1867-1868. (Un tomo en 8.°) 

El catalogo de las semillas del Jardin Botanico de Madrid como 
lazo de sus relaciones.— Madrid, 1868. (Folleto en 8.") 

Importancia eientifica del Jardin Botanico de Madrid. — Madrid, 
1869. (Folleto en 8.") 

Exanien historieo-critico de los trabaios concernientes a la Flora 
hispano-lusitana. Fragmento que alcanza basta fines del siglo xvi. — Ma- 
drid, 1870. (Folleto en 8." mayor.) 

Programas de las asignaturas de Botanica explicadas y demos- 
tradas por el Director del Jardin Botanico de Madrid. — Madrid, 
1870. 

Diccionario de los diversos nombres vulgares de muchas plan- 
tas usuales 6 notables del antiguo y nuevo mundo, con la correspou- 
dencia eientifica y la indicaci6n abreviada de los usos 6 igualmente de 
la familia A que pertenece cada planta. — Madrid, 1871. (Un tomo en 8.") 

Discurso pronunciado en la Real Academia de Medicina para la 
reeepcion publica de D. Miguel Colmeiro. — Madrid, 1872. 

Fumariaeeas de Espana y Portugal. — Madrid, 1872. (Folleto en 8.° 
mayor.) 

G-enisteas y Antilideas de Espana y Portugal. — Madrid, 1872. (Fo- 
lleto en 8." mayor.) 

Rosaceas de Espana y Portugal. — Madrid, 1874. (Folleto en 8.° mayor.) 

Bosquejo Mstorieo y estadistico del Jardin Botanico de Madrid, 
con dos facsimiles, dos pianos y tres Idminas. — Madrid, 1875. (Un tomo 
en 8." mayor.) 

Discurso leido ante el Congreso de Americanistas el dia 26 de 
Septiembre de 1881 en la Catedra del Jardin Botanico de Madrid 
para celebrar el centenario de su instalacion en el Prado. — Madrid, 
1881. (Folleto en 8.°) 

Discurso pronunciado en la inauguracicn de las sesiones de la 
Real Academia de Medicina en el ano 1884-85. — Madrid, 1885. 

Enumeracion y revision de las plantas de la Peninsula hispano- 
lusitana e Islas Baleares con la distribucion geografica de las especies 

ANALES de hist, NAT.— XXX. 14 



210 ANALES DE HISTORIA NATURAL. (10) 

y SU8 nombres vulgares tanto nacionales como provinciales. — Madrid, 
18851889. (6 grandes tomos en 4.° mayor.) 

Resumen de los datos estadisticos eoncernientes a la vegetacion 
espontanea de la Peninsula hispano-lusitana e Islas Baleares. — 
Madrid, 1890. (P'olleto en 8.o mayor.) 

Notieia de los trabajos botanicos del Abate Pourret en Franeia 
y Espana.— Madrid, 1891. (Folleto en 8.°) 

Indicacioces sobre los nombres vulgares de las plantas.— Madrid, 

1891. (Folleto en 8.°) 

Primeras notieias acerca de la vegetacion americana, suministra- 
das por el almirante Colon y los inmediatos continuadores de las investi 
gaciones dirigidas al conocimiento de las plantas, con resumen de las ex- 
pediciones botanicas de los espanoles. — Madrid, 1892. (Folleto en 8.°) 

Arboles y arbustos, particularmente los de origen americano, 
existentes al aire libre en el Jardin Botanico de Madrid. — Madrid, 

1892. (Folleto en 8.°) 

Iios jardines botanicos, su mimero, organizacion e importaneia en 
las naciones mas cultas e ilustradas. — Madrid, 1894. (Folleto en 8.°) 



APENDICE 

AL 

CiTALOGO DE PLANTAS DE TORRECILIA DE ALCANIZ. 

DATOS QUE PODRAN SERVIR PARA ESCRIBIR 

EL CATALOGO DE PLANTAS DE VALDEALGORFA , 

POK 

3D. jTosiE :jE'j^:Ebizo sj^srniEicbisr. 



(Sesion del 31 de Mayo de 1899.) 



Torrecilla y Valdealg-orfa son dos pueblos colindantes que 
estan situados k igual distancia de AlcaQiz en direcci6n a Mo- 
rella (Valencia); estos dos pueblos, a vista de p^jaro, apenas 
distar^n entre si 4 km. De ahi resulta que hay casi completa 
uniformidad en el cliraa, en la veg-etaciun y en los cultivos. 
Apenas habra una veintena de plantas en Yaldealg-orfa que 
falten en Torrecilla. Faltan, si, en Valdealg-orfa, muchas plan- 
tas de huerta, espontaneas en Torrecilla, porque en Valdeal- 
gorfa no hay ag-ua para reg-ar. Habr4 seg'uramente alg-unas 
plantas que, por falta de tiempo, no he podido ver en Valdeal- 
g-orfa, y tampoco he aprendido aim los noinbres de muchas 
localidades del termino de esta poblaci6n. 

Vamos, pues, a hacer una lista muy incompleta de las plan- 
tas de Valdealg-orfa, y, si Dios quiere darnos tiempo para eso 
(que lo dudamos mucho), mas adelante acaso ofrezcamos alg-iin 
iSupIemento que hag-a aquella lista menos incompleta. 

En esta lista, calcada estrictamente toda ella sobre el Cata- 
log-o de Torrecilla, nos limitaremos k citar el nombre de la 
planta y el numero que en el Catalog-o de Torrecilla Ueva, ano- 
tando solamente alg-una peculiar observacion relativa a la 
planta recog-ida en Valdealg-orfa, y anotando la localidad si la 
especie es escasa, etc. Cuando los numeros no se citan, quiere 
eso decir que la planta correspondiente k aquel numero del 



212 ANALES DE HISTORIA. NATURAL. (2) 

CatMog-o de Torrecilla, no se ha visto en Valdealg'orfa. De las 
plantas de Valdealg-orfa que faltan en Torrecilla se hace men- 
ci6n especial. 

1. Adonis autumnalis Z. 

2. A. aestivalis L. 

3. A. microcarpa D. C. 

4. Ranunculus Baudotii Godr. 

5. R. gramineus Z.— En el Fancado, Cueva Daniel, etc. 

6. R. repens L. 

7. R. bulbosus L. 

8. R. arvensis L. 

9. Garidella Nig-ellastrum Z.— Escasa. Ribazos de fuente 

Rueda. 

10. Nig-ella Damascena Z. 

11. N. divaricata Beaiqn'e. 

12. Aquileg-ia vulgaris Z. 

13. Delphinium pubescens DC. 

14. D. peregrinum Z. 

M"**' D. Ajacis Z.— Cultivado. Variedad. 

16. Papaver somniferum Z. — Cultivada y espont^nea de in- 

memorial en huerto de nuestros abuelos. 

17. P. Rhoeas Z. 

18. P. dubium Z. 

19. P. Arg-emone Z. 

20. P. hybridum L. 

21. Rtpmeria hybrida DC . 

22. Glaucium corniculatum Curt. 

23. Chelidonium majus Z. — Plantada por curiosidad en un 

jardin se da muy bien. 

24. Hypecoum grandiflorum Bentli. 

25. H. pendulum Benth. 

26. Fumaria capreolata Z. 

27. F. officinalis Z. 

28. F. parviflora Z. 

29. F. spicata Z. 

30. Raphanus sativus L. 

32. Eruca vesicaria Cav. 

33. Brassica oleracea Z. 

34. B. Napus L. 

35. B. nigra Koch. — La cultiv6 por ensayo. 



(3) Pardo. — PLANTAS DE TORRECILLA DE ALCANIZ. 213 

36. Diplotaxis viminea Z>C.? 

37. D. Erucoides DC. 

■ 38. D. Erucastrum Cir. Goclr. 

39. Malcolmia Africana R. Er. 

41. Mathiola tristis R. Br. 

42. M. incana R. Br. 

43. Cheiranthus Cheiri L. — Cultivase y se hace espontdnea. 

44. Erysimum repandum Z.— En Covatillas. 

45. E. perfoliatum Crtz. 

46. Sisymbrium hirsutum L. 

47. S. Columnse Jacg. 

49. S. Irio L. 

50. S. Sophia L. 

52. Arabis hirsuta Scop. 

.54. A. sag"ittata DC. — Val Ferriz pequena. 

.56. Lunaria biennis Moericli. — Cultivada. 

57. Alysum calycinum L. 

58. A. Granatense Boiss. A. hispidum Loscos. 

59. A. campestre L. 

60. Meniocus linifolius Dev. 

61. Clypeola Jontlilaspi L. 

62. Draba verna L. 

63. Camelina sylvestris WaUr. 

64. Xeslia paniculata Desv. 

65. Isatis tinctoria L. — Kara vez cultivada. 

66. Biscutella auriculata L. 

68. Iberis Welwitischii Boiss. 

69. 1. amara L. — Camino de Alcaniz, debajo de la capilla. 

70. 1. linifolia L. — Rara vez cultivada. 

71. Thlaspi perfoliatum L. — Yal de la Requera. 

72. T. Bursa pastoris L. 

73. Hutchinsia petraea R. Br. 

75. Lepidium sativum Z.— Rara ve;z cultivada. 

77. L. graminifolium L. — Alg'unos pies cerca del convento, 

a la derecha de la carretera, y no mas alia. 

78. L. latifolium L. — Se da espontanea en el huerto. 

79. L. Draba L. — Abunda. Cerrado de Puch, etc. 

81. Rapistrum rugosum All. 

82. Cistus albidus L. — En pocos sitios; pero abunda en al- 

g'unos rodales de los Hordiales y Covatillas. 



214 ANALES DE HISTORIA NATURAL. (4) 

83. Cistus Clussii Dim. — Abimdante en montes. 

84. Heliantemum intermedium Thib. — S6Io en la octava 

estacion, cerca de la Capilla. 

85. H. pilosum DC. 

86. H. pulverulentum Willk. 

87. H. liirtum Pers. 

88. H. lavandulsefolium DC 

89. H. orig-anifolium Pers. 

90. Fumana viscida Spac/i. 

91. F. procumbens Gr. Godr. 

92. F. Spachii Gr. Godr. 

93. Viola odorata L. 

93*''' V. alba Boiss. — Abunda en rincones umbrosos. 

94. V. canina L. 

95. V. tricolor L. — Abundante. 

96. Reseda Arag'onensis Loscos-P. 

97. R. lutea L. 

98. R. suffruticulosa L. 

99. R. luteola Z.— Abundante y muy desarrollada en los 

campos y terrenos detr^s de la huerta del Convento. 

100. Polig-ala rupestris Pourr. 

lOP'' Monspeliaca L. — No vista en Torrecilla. Vi 20 6 30 pies 

en ribazo cerca y m4s all^ de la balsa del CoUado. 

Esto fu6 hace cerca de sesenta alios. Hoy no la he 

podido ver. 

102. Trankenia pulverulenta L. — Abunda en la carretera 

del convento, no se ha visto en otra parte. 

103. Silene inflata L. 

104. S. conica L. 

105. S. conoidea L. 

106. S. nocturna L. 

107. S. tridentata Desf. 

109. S. muscipula L. 

110. S. seg-etalis Duf. 

111. S. Otites /S'^?^. 

112. Melandrium macrocarpum Willk. 

113. Lychnis Chalcedonica L. — Cultivada. 

115. Ag-rostemma Githag-o L. 

116. Saponaria officinalis L. — Como espontanea. 

117. S. ocymoides Z.—Cueva Daniel. Covatillas. 



(5) Pardo. — PLANTAS DE TORRECILLA DE ALCANIZ. 215 

118. Gypsophila Vaccaria Sihth. 

US'"'' G. Hispanica ]]'k. G. Struthium Asso et Echeand. Vulga 
Albada.—khxxnCiVt.'^iQ en Alcaniz y en los limites de 
este t6rmino que linda con aquel y usada en lug-ar 
de jab6n para laVar las telas. 1) Julio-Septiembre. 

119. Dianthiis prolifer Z. 

120. D. Hispanicus Asso. — Probablemente. 

121. D. Caryophyllus L. 

123. Broteri Boiss. Kent. 

124. D. barbatiis Z. 

125. D. ag-reg-atus Poir. 

126. D. Chinensis L. 

127. Butfonia tenuifolia L. 

128. Alsine tenuifolia Criz. 

129. Arenaria serpyllifolia L. 

130. A. modesta Dufv. 

131. Stellaria media Vill. 

132. Holosteum umbellatum L. 
134. Cerastium g'lutinosum Tr. 

136. Sperg-ulai'ia salsug-inea Frl. 

137. Linum strictum L. 

139. L. suffruticosum L. 

140. L. Narbonense L. 
142. L. usitatissimura L. 

144. Malva trifida Cav. 

145. M. sylvestris L. 

146. M. rotundifolia L. 

147. M. Nicseensis A Ilf 

148. M. parviflora Z. — Abundantisima. 
148'''' Lavatera triloba Z.— Val blanca. 

149. Lavatera trimestris Z. 

150. L. arboreaZ,— Se hace espontanea donde se siembra. 

151. Althaea officinalis Z. — Cultivada; escasa. 

152. A. hirsuta Z. 

153. A. rosea Cav.—Se hace espontanea en los huertos. 
154'"'' Gossypium herbaceum Z. — En el jardin Ueg^o a g'ranar 

la semilla. 

155. Geranium disectum Z. 

156. G. moUe. Z. .-^C 

157. G. Robertianum Z. 



216 ANALES DE HISTOKIA NATUKAL. (G) 

158. Erodium malacoides Willd. 

159. E. Ciconium Willd. 

160. E. Cicutarium Herit. 

160""' Pelarg-onium peltatum Ait. — Cultivado. 

161. Hypericum perforatum L. 
165. Vitis vinifera L. 

167. Tropceolum majus Z.— Cultivada. Rara. 

168. Balsamina hortensis Desj). — Cultivada. 

169. Trlbulus terrestris L. — Muy comiin. 

170. Ruta ang-ustifolia i^^r.?.— Abunda en la Gralla y otros 

sitios pr6ximos a la poblacion. La infusi6n acuosa 
muy caliente resuelve sabaiiones y hasta mejora los 
ulcerados. Se liace aqui popular el use de esa medi- 
cacion. 

170*"' Aplophyllum Hispanicum Spack.— 'No la hay en Torre- 
cilia. Aqui, en Valdealg-orfa, he visto pocos pies en 
lo alto del monte que separa Val de Maella de Val de 
Fardachos. Vales llaman k los valles. 

170'" Peg-anum Harmala Z. — 2f. Mayo. No la hay en Torreci- 
11a, a pesar de abundar mucho en los alrededores de 
la poblacion, proxima a Castelseras, y especialmente 
alrededor de los corrales de ganado. En Yaldealg-orfa 
abunda; pero solamente cerca del corral de la Mano. 

171. Dictamnus albus L. — Abundante en umbrias de la cueva 

de Daniel, Tancado, etc., etc. 

174. Rhamnus lycioides Z.— Frecuente. 

175. R. Alaternus Z. 

176. Pistacia Lentiscus Z. 

177. Ailanthus glandulosa Besf. — Alg'un pie cultivado. 

178. Ulex recurvatus IVillk. — Algun pie sembrado en el 

monte con semilla de Torrecilla. 
178"'' Spartium junceum Z.— "5 Junio. No la hay en Torreci- 
lla. Alg'unos pies en el monte de la llamada huerta 
de las monjas de Valdealg-orfa. ^Espontanea? 

179. Genista Scorpius DC. 

180. G. Hispanica Z. 

180'"'' Cytisus Fontanesii ^T^^.— En Val de Maella. t> Mayo. 

181. Retama spha^rocarpa Boiss. 

182. Arg-yrolobium Linneanum Walp. 

183. Ononis fruticosa L. 



(7) PardO. — PLANTAS DE TOllRECILLA DE ALCANIZ. 217 

186. Ononis procurrens Wallr. 

187. 0. Columnae AU.—k\ Mai de Traga. 
IS?*"'' 0. minutissima Z.— 2^ Junio. 

189. Medicag'o lupulina L. — En nuestro campo de la carre- 
tera Val de Ag-ustin. 

191. M. sativa Z. — Cultivada. Rara. 

192. M. prostrata Jacqu. 

193. M. marg-inata Willd. — En la cuesta roya camino de 

Santa Barbara. 

195. M. minima Lam. 

196. M. Gerardi Willclf 

197. M. tribuloides Lam. 

198. Trig'onella Foenum graBCum L. — Rara. La vi en campo 

sembrado de trig-o, lindante por abajo con la fuente 
vieja, el aiio 1850. 

199. T. Monspeliaca Z.— Rara. Entre las piedras de la plaza 

de la ig-lesia. 

200. T. polycerata Z. 

201. Melitotus infesta Giiss. — Covatillas. 

202. M. parviflora Desf. 

203. M. officinalis Lam.—Nd.\ Terriz. 

206. Trifolium repens Z. — En las Covatillas, terrenes en- 

cliarcados en tiempo de Uuvias. 

207. Dorycnium g-racile /orr/.— Abnndante. 

210. Lotus hirsutus L.- Covatillas. 

211. L. corniculatus Z. 

213. Astrag-alus sesameus Z.— Comi'in. 

214. A. hamosus Z.— Rara. 

216. Colutea arborescens Z. — Un pie vi har^ m^s de cin- 
cuenta anos en Val de la Requera. Hoy no lo veo. 

218. Robinia Pseudo-acacia Z.— Plantados alg-unos pies en 

el calvario se desarroUan bien. 

219. Phaseolus vulg-aris Z.— Cultivada en tierra de secano 

alg-una vez. 

220. Vicia sativa Z. 

221. V. pereg"rina Z. — Abundantisima. 

223. V. Faba Z.— Cultivada, Rara. 

224. Cracca tenuifolia. God. Gren.—'Ro.v^; en liondos de las 

Covatillas y Val de la Reguera. 
225 C. Calcarata Godr. Gr. — Abunda. 



218 ANALES DE HISTORIA NATURAL. (8) 

226. Lens esculenta McBiich. — Rara. Cultivada. 

227. Cicer arietinum L. — Cultivada y a veces espant^nea. 

228. Pisum sativum Z. — Cultivada. 

229. Lathyrus Apliaca Z.? 

230. L. cicera Z. — Sembrados del cerrado que fu6 de las 

monjas. 

231. L. sativus Z.— Cultivada. 

232. L. tuberosus Z. En una sola vina de Val del Olivar lo 

vi y no se si el cultivo habra acabado con ella. 

233. L. odoratus Z. — Cultivada. 

234. Coronilla minima Z. — Abunda. 

235. C. g-lauca Z. — Casi espontanea. 

236. C. scorpioides Koch. 

237. Hippocrepis g-lauca Ten. 

238. H. ciliata Willd. 

239. Hedysarum humile Z. 

242. Onobrychis saxatilis /iZ/.— Covatillas. 

243. Abrus precatorius Z.— Cultivada. 

244. Aracliis hypog^ea Z. 

246. Amyg-dalus communis Z.— Cultivada abundantemente 

en otro tiempo. Se dej6 el cultivo por los hielos. Que- 
dan restos del antig-uo cultivo. 

247. A. Persica Z. — Cultivada abundantemente y casi espon- 

tanea. 

248. Prunus domestica.— Rara. Cultivada. 

249. P. Cerassus Z. — Alg-iin pie cultivado. 

250. Armeniaca vulg-aris Lamk. — Alg-un pie cultivado. Se 

da muy bien. 

251. Potentilla verna Z. — Covatillas. 

252. P. reptans Z. — Mas de Trag-a, etc. 

253. Frag-aria vesca Z.— Cultivada. Rara. 

254. Rubus cfesius Z.— Cerca de la ermita de Santa Barbara 

k la parte del pueblo. 

255. R. discolor Vesh.—M.\iy coraun. 

256. Rosa Gallica Z.— Cultivada. 
258. R. canina Z. — Comiin. 

260. R. alba Z.— Cultivada se da bien. 

261. R. multiflora T/wm^.— Cultivada. 

262. R. Indica Z. — Cultivada. Rara. 

263. R. centifolia. Z.— Cultivada. 



(9) PardO. — PLANTAS DE TORRECILLA DE ALCANIZ. 219 

264. Rosa Damascena Mill. — Cultivada. 
264"" R. sulphllrea^^^.— Cultivada. 

265. Agrimonia Eupatoria L. — En lug-ares humedos de las 

Covatillas. 

266. Poterium dictyocarpum Spach. 

269. Cydonia vulg-aris Pers. — Cultivada vulgarmente y se 

da muy bien. 

270. Pyrus communis Z'.— Pocos pies cultivados. 

271. P. Malus Z.— Pocos pies cultivados. 

272. Sorbus domestica L. — Alg-unos i)ies cultivados. 

273. Punica Granatum L. — Cultivados pocos pies y alg-unos 

pies espont^neos, 6 bordes como dicen aqul, nacidos 
de semilla y de frutos que apenas se pueden comer 
por ser muy acidos. 

274. Epilobium parviflorum Schreh. — En alg-unas charcas 

accidentales de Val de Ag-ustin. 
281. Bryonia dioica Jacg. — M4s abundante de lo que pudie- 

ra presumirse en terreno secano. 
283. Lag-enaria vulg-aris Ser. — Rara. Cultivada. 
287. Cucurbita Pepo L. — Cultivada. 

291. Passiflora coerulea L. — Cultivada subespontanea. 

292. Portulaca oleracea L. — No es comnn; pero abunda cer- 

ca de la fuente vieja y en otros puntos. 

293. Telephium Imperati L. — Entre las penas, detr^s de la 

liuerta de las monjas, terreno que abunda en especies 
de plantas. 

294. Paronychia arg-entea Lam. 

295. P. nivea BC. 

296. Herniaria annua Lag. 

297. H. fruticosa Z.— Hacia la balsa nova, en el camino, y 

en algun otro sitio. 

298. Minuartia campestris Loef.. — Con la planta del niim . 283. 

299. Sedum Telephium Z. — Cultivada. 

300. S. album Z. 

301. S. altissimura Poir. 

302. Sempervirum tectorum Z. 

304. Saxifraga Tridactylites Z.— Abunda en Val de la Regue- 

ra, k la parte de la umbria. 

305. Daucus Carota L. 

306. Caucalis daucoides Z. 



1i20 ANALES DE HISTORIA NATURAL. (10) 

306*"' Turg-enia latifolia Hofm. 

307. Torilis infesta Hofm. 

808. T. nodosa Gaertn. 

309. Bifora testiculata DC. 

310. Tliapsia villosa L. — Diserainada en todo 6 casi todo el 

t^rmino; pero no abundante. Doude mas abunda es 
en las peiias y campos, h, espaldas de lo que llaman 
la liuerta del convento, 

311. Peucedanum stenocarpum Boiss. Rent. — Diseminada, 

pero no abundante, en todo el t^rmino. Abunda en 
ribazos cerca de Santa Barbara, en umbria de Val 
del Moro. 

312. Anethum g-raveolens L. 

314. Foeniculum vulgare Gaertn. 

315. Bupleurum rotundifolium L. 

316. B. frusticesceus L. 

317. B. semicompositum L. — M&s de Fraga. 

318. B. Odontites Z. 

319. B. rig-idum L. 

320. Pimpinella Anisum Z.— Cultivado. Raro. 

323. Petroselinum sativum ZTo/'m.— Espontaneo en huertos 
secanos. 

325. Scandix Pecten-Veneris Z. 

326. Anthriscus vulg-aris Z>^r^.— Abundantisimo en huertos 

y campos alrededor del pueblo. No la he visto m§,s 
all^. 

327. Conium maculatum L. — Espont^nea en el huerto. 

328. Eryng-ium campestre Z. 

329. Coriandrum sativum Z.— Cultivada rara vez. 

330. Hedera Helix Z. 

333. Sambucus nig-ra L.— Alg-unos pies en terreno cultivado. 

335. Lonicera implexa Ait. 

336. Rubia pereg-rina Z. 

337. R. tinctorum Z. — Es una mala hierba. 

338. Galium verum Z. 

339. G. erectum Huds. 

340. G. Parissiense Z.— M^s de Fraga, etc. 

341. G. Aparine Z. 

342. G. tricorne With. 

343. Asperula aristata Z. fil. 



11) Pardo.— PLANTAS DE TORRECILLA DE ALCANIZ. 221 

344. Asperula arvensis L. 

345. Sherardia arvensis L. 

346. Crucianella ang'ustifolia L. 

347. C. patula L. — Val de Ferriz, pequena. 

349. Centranthus Calcitrapa i>e,9/.— Abundante. 

350. Valeriana officinalis L. — Se hace espont^nea donde se 

planta. 

351. Valerianella olitoria Poll. 

353. ^ . rimosa Bast. — En los sembrados. 

354. V. echinata Z)C.— Idem. 

354his Y microcarpa Lois. — Valletas de Francisco Piieyo, alii 
abunda. 

356. V. discoidea Lois. — Sembrados. 

357. Dipsacus sylvestris Mill. 

358. Cephalaria leucantha Schrad. 

359. Scabiosa stellata L. 

361. Phag-nalon rupestre Z>C. — En la Val del Olivar. Entre 

las penas de la puerta de la masia de Doming-o Ruiz 
en Val de las Arribas. 

362. Erigeron Canadensis L. — En los lanamases. 

363. E. acris L. — Val de Ferriz, pequena, abiindantisima en 

umbrlas de Val de Maella y lanamases. 

364. Aster Willkommii SchiUtz. — Covatillas, cerca del campo 

San Jose. 

365. A. acris L. — Covatillas 6 Val del Royo. 

366. A. salig-nus W. — Cultivada y espont^uea. 

367. Bellis perennis L. 

368. Senecio vulgaris L. 

369. S. Gallicus Chaix. 

371. Callisteplius Chinensis Nees. — Cultivado. 

372. Artemisia Absinthium L. — Cultivada y casi esponttinea. 
372'"'' A. vulg-aris L. — En la huerta del convento vive, pero 

sin cultivo. 

373. A. g-lutinosa Cray. — Comun. 
375. A. Herba- alba .4,9^0. — Comun. 

377. Tanacetum Balsamita Z. — Vive en cualquier secano 
del huerto como espontAnea. 

379. Pyrethrum corymbosum W. 

380. P. Partlienium Sin. — Ya espontanea en los liuertos. 

381. P. Sinense SaMn. — Cultivadas alg'unas variedades. 



222 ANALES DE HISTORIA NATURAL. (12) 

382. Chrysanthemum coronarium C— Cultivadas alg-unas 

variedades. 
385. Anthemis arvensis L. 

387. Aiiacyclus clavatus Pers. 

388. Santolina Chamgecyparissus Z.— Muy abundante en 

montes, etc. 

389. Achillea odorata Z. 

390. A. Millefolium Z. — Plantada una vez, se sostiene sin 

cultivo. 

392. Asteriscus aquaticus McencJi. 

393. A. spinosus Godr. Greu. 

395. Inula salicina Z. — S61o en las Covatillas hacia Val del 

Royo. 

396. I. montana Z. — Arnica. 

397. I. helenioides Z. — Idem. 

397''" I. Helenium Z. Corvisatia Helenium Merat. — Plantada 
en el huerto se conserva muy bien. 

398. Pulicaria dysenterica Gaertii. — Covatillas, 6 sea Val 

del Royo. 

399. Cupularia viscosa Gren. Godr. — Escasa. Covatillas. Ca- 

iiamares. 

400. Jasonia glutinosa DC. Fe. — No abunda; porque la bus- 

can mucho y la arrancan de raiz. 

401. J. tuberosa ZC— Abundante. 

402. Helichrysum Stcpchas. DC. 

403. H. serotinum Boiss. — Abunda. A orillas de la carretera 

cerca de Las Ventas. 

404. Gnaphalium luteo-album Z. — Barranco que va de la 

tejeria a la escribana. 
406. Filag'o spathulata Prest. 

408. Kleinia ficoides Hauv. 

409. Micropus erectus. Z. 

410. M. bombicinus Lag. 

413. Helianthus annuus. Z. — Cultivada. 

414. H. tuberosus L. 

415. Tag-etes patula Z. — Cultivada. 

416. T. erecta Z. — Cultivada. 

417. Dahlia variabilis Ze.?/.— Cultivada. 

418. Calendula officinalis Z.— Casi espont^nea, y en nuestro 

■jardin frecuentemente prolifera. 



(13) PardO.— PLANTAS DE TORRECILLA DE ALCANIZ. 223 

419. Calendula arvensis L. 

420. Echinops Ritro L. 

421. Silybura Marianum Gaert. — Abunda. Paradas de Puch. 

422. Onopordon Acanthium L. 

424. 0. acaule L. — Junto k la balsa del Collado, etc. 

425. Cynara Scolymus L. — Cultivada profusamente en nues- 

ti'os huertos de secano. 

426. C. Cardunculus L. — Como la anterior. 

427. Plcnomon Acarna Cass. 

428. Cirsium lanceolatum Scop. 

432. C. arvense /Sco^.— Cardo. 

433. Carduus tenuiflorus Curtz. 

434. C. nig-rescens Willcl. 

435. Centaurea nig-ra L. — En vinas. 

436. C. linifolia VaJd.—XoX de Terriz, etc. 

437. C. ornata IJlIId.—Yal de la Carrasca. MasdeFrag-a. No 

es comiin. 

438. C. aspera Z. 

439. C. Calcitrapo-aspera Godr. Gren. 

440. C. Calcitrapa L. 

441. C. Melitensis L. 

442. Microlonchus Clusii Spach. 

443. Kentrophyllum lanatum DC. 

444. Carthamus tinctorius Z.— Cultivado. 

445. Crupina vulgaris Cass. — En Val de Ferriz. 

447. Serratula nudicaulis Z>C.— En Yal de Terriz. 

448. Leucea conifera DC. . 

449. Stffilielina dubia L. — En Val de la Carrasca, etc. 

450. Atractilis hurailis L. 

451. Lappa minor DC. — Poco abundante. 

452. Xerantliemum inapertuin Willd. 

453. Cychorium Intybus L. 

454. C. Endivia Z.? 

455. Hedypnois polymorplia DC. 

456. Rhag-adiolus stellatus ZC— En el huerto, alrededo- 

res, etc. 

457. Hypochaeris radicata Z. — En las Covatillas hacia Val 

del Royo. 

458. Thrincia liispida Roth. — Hacia Val de Maella. 

459. Leontodon Hispanicus Merat. 



224 ANALES DE HISTORIA NATURAL. (14) 

461. Scorzonera Hispanica L. — Poco comiiu. 
461''*' Sc. gTaminifolia Z. — Covatillas. 

464. Podospermum laciniatum i?C.— Abunda en los ribazos 

de los campos y las comen los chiquillos con el nom- 
bre de Manallas. 

465. P. decumbens Gr. Goclr. 

466. Trag-opog-on pratensis L. — Poco frecuente. Val de la 

Requera. 

467. T. dubius jr///.— Kara. 

468. Chondrilla juncea Z. 

469. Taraxacum officinale Wigg. 

470. T. taraxacoides Willk. 

471. T. tomentosum Lange. 

472. Lactuca vimlnea ZZ.— Abunda en la plazuela de la 

Capilla y en otras partes. 

473. L. salig-na Z. 

474. L. Scariola Z. 

475. L. sativa Z. — Cultivada. Escasa. 

476. L. tenerrima Z. 

477. Sonchus oleraceus Z. 

477*"' S. asper Vill.—Q Mayo. A orilla dela carretera, debajo 
de lo que fue molino del convento. 

479. Zollikoferia resedaefolia Coss. 

480. Z. pumila Z^C— Escasa. Covatillas. 

481. Crepis taraxicifolia Thiiil. 

482. C. foetida Z. 

483. C. albida r?7?.— Covatillas, hacia Val del Royo. 

484. C. pulchra L. — Val de Ferriz. 

485. Hieracium Pilosella Z. 

486. H. echioides Z«?/«i^.— Kara. Solo en Val del Olivar, cerca 

de la cueva de Daniel. 

488. H. murorum Z. 

489. Andryala Ragusina Z. — Abunda. 

492. Xanthium strumarium Z.— En las Covatillas, hacia Val 

del Royo. En la alcantarilla de la carretera de Cala- 
ceite, al kilometro 264 al 265 abundante. 

493. X. spinosum Z. 

494. Specularia Speculum .i/;p/^. Z?C.— Cultivada. 

495. Sp. bybrida A Iph. DC. 

496. Campanula Erinus Z. 



<15; Pardo. — plantas de torrecilla de alcaniz. 2-25 

497. Arbutus Uiiedo Z. — En el raonte alg-unos pocos pies, a 

no ser liacia Fornoles; alg-un pie en huerto, que difi- 
cilmente raedra ni arraig-a. 

498. Arctostaphylos officinalis Wimm. — Un pie liara cerca de 

sesenta anos; hoy no lo encuentro. 
498""' Erica multiflora Z. — En los limites del termino de este 
pueblo confinantes con el de Maella. 

499. Androsace maxima L. — Abunila en los ribazos del 

Garden. 
oOO. Asterolinuiu stellatum H. LK. — Con la anterior. 
r)02. Coris Monspeliensis. L. — Muy abundante en los montes. 

503. Anag'allis arvensis L. var. plipenicea et var. crerulea: 

Abundantes. 

504. Samolus Valerandi L. — En lug-ares acuosos de las 

Covatillas. 

506. Lilac vulg-aris Lam. — En huertos casi espontaneo. 

507. Olea Europsea L. 

508. Phyllirea ang'ustifolia L. 

510. Jasminum fruticans L. — Un g-rande peloton en un ri- 

bazo poco mas alia de la Gralla. No en otra parte. 

511. J. officinale L. — Peuas tras la huerta de las monjas. De 

alii se trajo k nuestro jardin y a otros, y prevalece 
bien. 
514. Cynanehum acutum L. — En las Covatillas, campo que 
Uamamos de San Jose, abunda, asi como tambien en 
un campo antes de Ueg-ar a las ventas por la carre- 
tera del Valjunquera; en la orilla izquierda de la 
misma carretera, poco antes de llegar a las ventas; 
entre las zarzas de la fuente nueva. No en otra 
parte. 

516. Vincetoxicum nig-rum Moench. — En barranco de Val- 

de Fardachos, poco mas all^ de los limites de este 
termino hacia el de Alcaniz. No en otra parte. Escasa. 

517. Erythrfea pulchella 5^om. — Planta impropia de seca- 

rrales. Hoy abunda en muchos resentideros de ag-ua 
que se lian formado k consecuencia de las no acos- 
tumbradas Uuvias de los anos 1898 y anterior 1897. 

518. E. Centaurium P^;*.?.— Covatillas. 

519. E. spicata /'er^.— Covatillas. 

520. Chlora perfoliata L. — Valletas. 

ANALES DE HIST. NAT. —XXX. 15 



226 ANALES DE HISTORIA >;ATURAL. . -16) 

523. Convolvulus arvensis Z.— Abundantisima. Vulg*. Gv- 

rriolas. 

524. C. lineatus L. 

526. Pharbitis hispida Chois. 

527. Cuscuta Europaea L. 

528. C. Epithymum L. 

530. Borrag-Q officinalis L. — Se ha hecho espontAnea en huer- 
tos de secano y sus cercanias. 

532. Anchusa Italica Rek. 

533. Lycopsis arvensis L. 

534. Nonnea micrantha Boiss et Reul. 

535. N. alba DC. 

536. Lithospermum fruticosum L. 

538. L. arvense L. 

539. L. apulum VcM. — Covatillas. 

540. Echium Italicum L. — Un solo pie en Val de Olivar. 

541. E. vulg-are Z. — Abundantisimo. 

542. Myosotis intermedia Z^. 

543. Echinospermum Lappula Leiim. 

544. Cynogiosum clieirifolium Z. 

546. Asperug'o procumbens Z. 

547. Hcliotropium Europseum Z. 

548. Nicotiana Tabacum Z.— Cultivada. Rara. 

549. Lycium Europseum Z. 

550. Solanum villosum Lam. 

551. S. nigTum Z. 

552. S. Melong-ena Z. — Rara vez cultivada. 

553. S. tuberosum Z.— Cultivada. 

555. Lycopersicum esculentum Mill. — Cultivada. 

556. Capsicum annuum Z. — Rara vez cultivada. 

557. C. long-um DC. — Rara vez cultivada. 

559. Atropa Belladona Z. — Cultivada con tanto 6xito en 

secano que lia venido a hacerse espont^nea y vive 
hasta en paredes de silleria. 

560. Datura Stramonium Z. — Se hace espont^nea en cual- 

quier campo donde se siembra. 
560"'*' Hyosciamus nig-er Z. — Vi pocos pifes en un solo campo 
del cual, al parecer, lo ha desterrado el ciiltivo. 

561. H. albus Z. — Bastante abundante; cerca de las casas y 

dentro de los corrales. Anos atr^s escaseaba. 



(H; Pardo. — PLANTAS di<: torrecilla de alcani/. 2-27 

562. VerbascLim Thapsus L. — Escasa. Algn'in pie en los cam- 

pos de lo mAs alto de Val de Ferriz; campo del abejar 
del llamado Obispo, camino de la ermita de Santa 
B^rbai-a. 

563. V. sinuatam L. — Abunda. 

568. Antirrhinum majus L. 

569. Linaria spuria Mill. 

570. L. elatine Desf. — Abunda. 

571. L. arvensis Desf. — Huebras, haoia Yal de Ferriz. 

572. L. simplex DC. 

573. L. hirta Moench. 

574. L. filifolia Lag. 

575. L. minor Desf. 

575'''' L. rubrifolia DC. — O Mayo. Rara. Al entrar por lo alto 
en Val de Fardaclios de Valdealg'orfa. 

577. Veronica Assoana Vk. — Escasa, En los ribazos. a iz- 
quierda de la carretera, cerca del convento. 

579. Y. Anag-allis L. — Abundante en Covatillas y Val de 

Ag-ustin, en tiempos lluviosos. 

580. V. arvensis L. — En lo hondo de la fuente nueva y cerca 

de la balsa del Collado. 

581. V. polita Fr.—En todas partes. 

582. V. hederaefolia L. — En todas partes. 

583. Dig-italis obscura L. — Esparcida en montes y ribazos; 

pero no abunda. Valletas, Tancado, etc. 

584. Odontites viscosa Rchb.—¥A\ CovatilMs. cerca de Val 

del Royo. 

585. 0. long-iflora fFe^.— Abundantisima en los ribazos de 

nuestro campo al Mas de Fraga. 

587. Phelipsea coerulea CA . Meyer. 

588. Ph. arenaria Walp. 

589. Ph. Muteli F. Sc/iz. 

590. Orobanche cruenta Bertol. 

591. 0. Santolina^ Loscos. 

592. 0. amethystea ThniU. 
593.' 0. cernua Loefl. 

594. Ceratocalix macrolepis Coss. 

595. Lavandula Spica L. 

596. Mentha rotundifolia Z.— Escasa. Hacia Val del Royo, 

Covatillas y lug'ares encharcados. 



2-28 ANALES 1)E HISTOUIA Is'ATlRAL. {\>^) 

598. Mentha viridis L. — Cultivada y lieclia espont^nea eii 

huertos, etc. 
600. M. g-entilis Z.— Cultivada y ya espont^nea en los 

huertos. 
003. Ocyraum Basilicum Z. 
604. Orig-anum vulg-are Z.— Cultivada. 
()05. Thymus vulg-aris Z. 
606. T. Loscosii JF/t. 
608. Satureja hortensis Z. — Cultivada. Kara. 

612. Calamintha Acinos Clairv. — En Val de Ferriz. 

613. C. rotundifolia Willh. 

614. Melissa officinalis Z. — Hecha muy espont^nea en donde 

se planta hasta ser dificil de extirpar. 

615. Rosmarinus Officinalis Z. 

616. Salvia officinalis Z.— Abundantisima en Canamares, 

val de Ferriz, Fancado, etc. 

618. S. Sclarea Z.— Se hace espont-Anea. 

619. S. iEthiopis Z.— Pocos pies en las Covatillas, Canama- 

res, etc. 

620. S. Verbenaca Z. — Tarrag-o. Usanla los fumadores, 

621. Nepeta Arag"onensis Lam. — En las Covatillas, valle a la 

derecha de val del Royo. 
()22. N. Cataria Z.— En la val de la Carrasca. 

623. Glechoraa hederaceum Z. — Se hace espont^nea alli don- 

de se planta. 

624. Lamium amplexicaule Z. 

625. L. purpureum Z. 

627. Galeopsis Ladanum Z. 

628. Ballota fcetida Lam. 

629. Phlomis Lychnitis Z. 

630. Ph. Herba-venti L.\ 

632. Sideritis hirsuta Z. — Al M^s de Frag-a, Covatillas, etc. 

633. S. scordioides Z. 

634. S. spinosa Lam. 

636, S. montana Z.— En la Plana de las Covatillas. 

637. Marrubium vulg-are Z. — Abundantisima. 

640. Ajug-a Cham^epitys Screb. 

641. Teucrium Pseudochamaepitys Z.— En val Blanca, termi- 

no de Alcaniz; pero tierra de Valdealg'orfa. 

642. T. Botrys Z.— En la Escribana. 



(19) PardO. — PLANTAS DE TORRKCILLA DM ALCANIZ. •>.'<» 

643. Teiicrium ChamfBclrys L.— Abundantisima. 
643'''' T. Arag'onense Loscos. 

644. T. capitatum L. 

544bis T^ lanig-erum La(j. — En los limites del tf^nnino de 
Alcaniz. 

645. Verbena officinalis Z.— En las Covatillas, en las fuen- 

tes, etc. 

647. Plantag'o major L. — En val de Reg'uera y otras vales; 

en la fuente Nueva. 

648. P. Coronopns L. — Abunda alrededor de la fuente Nue- 

va, etc. 

649. P. lanceolata L. 

650. P. albicans L. 

651. P. Loefling'ii L. 

652. P. Psyllium L. — Abunda en los campos de junto al 

convento, a la izquierda del camino de Torrecilla. 
Cerca de un corral proximo a la tejeria. 
G53. P. Cynops L. — Abundantisima. 

654. Statice echioides L. — En el camino, cerca de las aguas 

del Abarquillo. 

655. Plurabag'o Europsea Z.— Sobre y alrededor de una g-ran 

pefia que hay en las tierras de la masa de la Escri- 
bana; alii abunda; pero no la he visto en otra parte. 

656. Globularia spinosa Mill. 

657. G. Alypum L. — Muy abundante. 

658. Mirabilis Jalappa Z. — Cultivada. 

660. Amarantus deflexus L. 

661. A. sylvestris Desf. 

662. A. retroflexus Z.— Mas de cincuenta anos ha que no 

pude ver mas que un solo pie, hoy es una mala hierba 
que, con mucho trabajo, se puede desterrar de huer- 
tos y campos. 

663. A. albus Z. — Abundantisima. 

664. A. hypocondriacus Z. — Cultivada. 

665. A. caudatus Z. — Cultivada. 

666. A. tricolor Z.— Cultivada. 

667. Celosia cristata Z. — Cultivada. 

670. Atriplex hortensis Z. — Cultivada y casi espontanea. 

672. A. rosea Z.— En el molino de aceite que fu6 de Propios. 

673. A. patula Z. — Entre las piedras que forman los fnlles 



■2m ANALES DE HISTOKIA NATURAL. 020) 

del moliiio de aceite que fae del pueblo: En val de 
Ag-ustin, enchai'cada (ano 1899). Yvaldela Reg"uera. 

()73'''' Koclila scoparia ScAi'ad.^—M.onte\evde. — 0. Septiembre 
y fin de Ag-osto. Espontanea ya de alg'unos anos aca 
en nuestros jardines de secano. 

675. Spinacia oleracea L. — Cultivada. 

(i76. Beta vulg-aris Z. — Cultivase y espontaneamente se re- 
produce. 

680. Chenopodiuin Vulvaria Z. 

681. Ch. album Z. 
()82. Ch. murale Z. 

683. Salsola Soda Z.— Kara vez cultivada, y alg-un pie que 

procede seg-uramente de la que se cultiva. 

684. S. vermiculata Z. 

685. Humex pulcher Z.— Coraim. 

686. R. cong-lomeratus Murr. 

687. R. pratensis Mertz et Koch. 

687'"'' R. Patientia Z.— 4 Abril. Sembrada en el luierto pot- 
mis abiielos se sostieue sin cultivo lo menos desde el 
sig'lo XVIII. 

688. U. Acetosa Z.— Se hace espoiit6,nea en los huertos doii- 

de se planta. 
()90. Polygonum aviculare Z.— Comiin hasta en el empedra- 

do de la plaza de la Iglesia. 
692. P. Convolvulus Z. — Garden. Val de Ag-ustin, enchar- 

cada. 
<)94. Thymelsea Passerina Z.— Coraiin. 

695. T. tinctoria End. ? 

696. Thesium divaricatum AJ2)h. DC. 

697. Osyris alba Z. 

698. Elseag-nus ang-ustifolia L.— Cultivada. Alg-unos pies por 

adorno. 

699. Cytinus Hypocistis Z. — Tetetas. 

700. Aristolochia Pistolochia L. 

702. Euphorbia Chamaesyce L.— Abundante al otono en 

huebras y rastrojos. 
704. E. verrucosa Lmth.—En la val de Olivar y otras vales a 

la puerta de la umbria. 
707. E. Helioscopia Z. 
711. E. falcata Z. — Varias formas. En la Gralla. 



(21) PardO. — PLANTAS DE TORRECILLA DE ALCANI'/. 2HI 

714. Euphorbia serrata L. 

715. E. Nicseensis tI/^. 

716. Mercurialis annua Z.— Escasa. En el corralun que hay 

antes de entrar en el molino aceitero que fu6 del 
pueblo. Canamares. 

717. M. tomentosa L. — En las Covatillas, hacia la val del 

Royo. 

718. Crozophora tinctoria Jiiss. — Huebras. 

719. Ricinus communis L. — Alg"un pie cultivado. 

722. Ficus Carica Z. — Cultivada y espont^nea hasta en las 

penas. 

723. Celtis australis Z. — Espontanea. 

724. Ulmus carapestris /S'^weY/i. 

725. Urtica urens L. 

726. U. dioica Z. — Abunda en una cueva de val de Ferriz, 

que esta en el campo de D. Eusebio Albera. En esa 
cueva encierran g-anado, e! cual parece que la res- 
peta. No en otra parte. 

727. Parietaria diffusa M. K. 

728. Cannabis sativa Z. — Se cultiva en pequeno. 

730. Jug-lans reg-ia Z. — Alg'unos pies sembrados en campos 

donde no se les da cultivo alg-uno especial. 

731. Quercus Lusitanica Lam. 

732. Q. Ilex Z. 

733. Q. coccifera Z. 

735. Salix fragilis Z. — Pocos pies en campos cultivados. 

741. Populus alba Z. — Idem. 

744. Pinus sylvestris Z. — En los montes. 

745. P. Pinea Z.— Alg-iin pie. Convento. 

746. Juniperus Oxycedrus Z. — Abunda en los montes. 

747. J. phcenicea L. — Idem. 

748. Cupressus sempervirens Z. — Plantado en los montes se 

desarroUa bien y prevalece. 

751. Ephedra vulg-aris CA. Mey. — Muy abundante en los al- 
rededores del pueblo, especialmente cerca de las fuen- 
tes. En la fuente Rueda. 

752'"' Tulipa australis Lh. ? montana Willk. — 'h. Abril y 
Mayo. En la cuneta de la carretera (mano derecha) 
que va de Valdealg'orfa k Morella, muy cerca del 
punto donde se bifurca con la de Valjunquera. Alii 



232 ANALES DE HISTORIA NATURAL. (22) 

vimos 20 ejemplares en una extension de 100 pasos. 
ning'uno may lejos de la cuneta. Afio 1898. 

753. Fritillaria Hispanica Boiss. Rent. — Frecuente en ribazos 

sombrios. '^ 

754. Lilium candidum Z.— Cultivada. 

755. Uropetalum serotinum Gcertn. — Frecuente. Ribazos de 

val de Ferriz. 

756. Urg-inea Scilla Sleinch. — Bulbos traidos de la costa; se 

sostienen y ^ veces florecen. 

757. Ornithog-alum Narbonense L. 

758. Allium sativum L. — Cultivase muy en pequeno. 

759. A. vineale L. 

760. A. Porrum L. 

762. A. sphceroceplialum L. 

763. A. Cepa Z.— Cultivada. 

764. A. roseum Z. 

766. Muscari racemosum DC. 

767. M. comosum Mill. 

768. Phalang-ium Liliag-o Screh.—Y,n val del Olivar 6 cueva 

de Daniel, hay varies pies. No en otra parte. 

769. Asphodelus fistulosus Z.— Abunda en las penas del ce- 

rrado que fu6 de las monjas. No mas alia. 

770. A. cerasiferus Gay. — Abunda. 

771. Aphyllanthes Monspeliensis L. 

775, Asparag-us acutifolius Z. — Frecuente en carapos y 
montes. 

778. Crocus sativus Z. — Cultivado muy en pequeno. 

779. Iris Germanica Z.— Comun en alg-unos ribazos. Con sus 

raices suplen al malvavisco para cataplasraas, 

780. Gladiolus seg-etum GavoJ. 

781. Narcisus juncifolius L.— Multiflora, 

783. Ag-ave Americana Z.— Pocos pies plantados en el jardln 
se desarrollan mucho. 

786. Aceras pyramidalis Lindl.— En las Covatillas y cueva 

de Daniel. 

787. Ophrys aranifera Rud.—BnYSi. En ribazos sombrios. 

Val del Olivar. 

788. 0. apifera Huds .—Escasa y muy diseminada como la 

anterior. En el campo de Evaristo Miro, de la val de 
Olivar. 



(23) Pardo. — PLANTAS DE TOURECILLA DK ALCANIZ. ^Sli 

792. Potamog'eton densusZ. — Abunda hasta cubrir el ag-iia 
de balsa del Collado y otras balsas. 

795. Aram maculatiim L. — Plantada por mis abuelos en el 

huerto, prevalece v medra; auuque abandonada, sin 
rieg-o y sin ciiltivo. 

796. Typha ang-ustifolia L. — En balsas del Collado y otros 

es comiin; pero como los anos anteriores Uovio extra- 
ordinariamente, abunda en muchos caminos enchar- 
cados y perdidos para el cultivo. 
798. Juncus g-laucus ChrJi. — Abunda en balsa del CoUa- 
dOj etc. 

805. J. buffonius L. — Abunda extraordinaria, pero acciden- 

talmente en muchos campos encharcadospor las llu- 
vias de pasados anos, como sucede con la Typha, y 
con 6ste otros j uncos que no hemos podido exa- 
minar por falta de tiempo. Y tambien otra planta 
acuatica. 

806. Phcenix dactylifera L. — Cultivada. 
812. Scirpus Holoschsenus Z.— Rara. 

821. Carex distans L. — En el monte, cerca de la fuente de 

la Gota. 

822. Zea Mays L. — Cultivado en secano. Escaso. 

823. Lygeum Spartum L. 

829. Alopecurus ag-restis L. 

830. Echinaria capitata Desf. 

831. Trag-us racemosus Ball. — En el llano del pair6n de 

Santa Ana y en otras partes. 

832. Setaria g-lauca P^.— Huerto. Vinas. Vulgo Vinarnela. 
835. S. verticillata PB. 

839. Panicum Miliaceum L. — Cultivada. 

840. Cynodon Dactylon Pers. — Demasiado abundante. 

841. Andropog-on Ischaemum L. 

842. Sorg-hura Halepense Per.v. —Demasiado abundante. 

Yin as. 

843. S. vulgare Pers. — Cultivada. 

843'"'' Saccharum oflScinarum L.—T^. Julio. Cultivada en el 
jardin al aire libre, procedente de antig-ua semilla, 
cli6 semilla que germino al ano siguiente. 

844. Arundo Donax Z.— Alg-unos pies que, plantados en se- 

cano, veg-etan pobremente. 



•231 ANALKS DE HISTORIA NATURAL. (24) 

S45. Phra^-mites communis Trin. — Abundantisima. Hay 
campos enteros perdidos para el cultivo cubiertos 
por esta planta. 

847. Polypog-on Monspeliensis Des/. — 'EiH reseutideros de 
ag'ua en la val de la Requera, etc. 

849. Stipa parviflora Desf. 

850. St. juncea L. 

851. St. barbata Desfont. 

852. St. pennata L. 

853. Piptatherum multiflorum jP5. 

854. Avena sativa Z.— Cultivada y espontanea. 
856. A fatua L. 

860. Koeleria setacea Pers. 

861. K. phleoides Pers. 

862. Schismus marg'inatus PE. 

863. Poa annua L. — P]n todaspartes. 

864. P. bulbosa L. 

865. P. compressa L. 

868. EragTostis Poeoides PB. — Abunda en huebras y rastro- 
jos, a la espalda de la Capilla y en otras partes. 

871. Melica Nebrodensis P«r^, 

872. Scleropoa rlg'ida Gris. 

873. Wang-enheimia Lima Trin. 

874. Dactylis g-lomerata Lin. 
876. Vulpia ciliata LK. 

880. Bromus rubens L. — Abundantisima. 

882. Serrafalcus mollis Pari. 

883. S. Squarrosus Bah. 

884. Hordeum vulg-are L. — Cultivada. 
884'"'' H. hexastichum Z..— Cultivada. 

886. H. murinum L. — Vulg-o espig-adilla. 

887. Secale cereale L. 

888. Triticum vulg-are JF?7/.— Cultivada. 

889. T. turg-idum L. — Cultivada. Escasa. 

890. T. durum Desf. — Cultivada. Escasa. 

891. iEg-ilops ovata Z.— Abundantisima. 

892. Agropyrum pung-ens. — Abundantisima. 

893. Brachypodium mucronatum PB. 

896. Lolium strictum Prest. 

897. L. temulentum L. — No abunda. 



(%) PardO. — PLANTAS DK TOKRECILLA 1)K ALCANIZ. 2;i5 

900. Ceterach officinarum WiUd. — Rara. 

902. Asplenium Trichomanes L. — Rara. 

903. A. Riita-muraria L. — Val de la Reg*aera. 

904. Adiautlmm Capillus-Veneris L. — Kara. 

909. Chara capillacea T. — Abuiidante. Balsa del CoUa- 

do, etc. 

912. Tortula cliloi-ouotos Br. 

916. Encalypta vulg-aris H. 

928. Riccia Duforei iV^. ah E. 

930. Cladonia eiidiviaefolia D. — Comun. 

931. C. pixidata K. 

938. Parmelia pai'ietina .4. 

942. Urceolaria calcarea L. 

943. CoUema plicatile J.. 
949. Sphaeria punctata S. 

953. Peziza Lycoperdoides D. . 

953'"'^ P. stercorea P. 

956. Morchella esculenta P. 

959. Boletus luteus L. 

962. Polyporus ig-uiarius Fr. 

964. P. rliombiporus P. 

971. Coprinus ephemsroides Bull. 

978. Pleurotus olearius DC. — Al pie de iin olivo, yendo k los 

Canamares y en pocos olivos mas. En la Solaneta al 

pie de Rhavmus Aragonensis. 

982. P. Eryngii D. 

986. Tulostoma brumale P. — En el jardin. 

988. Tuber cibarium L. 

992. Oidium Tuckeri Berk. 

993. Torula Oleaj Cas. 

994. Eurotium herbariorum LK. 

995. ^cidium cancellatum L. 

996. M. Euphorbiarum P. 

997. M. Cichoracearum D. 

999. Puccinia Malvacearum Mont. 

1000. Ustilago seg-etum Ditm. 

1001. U. CarboZ?. 

1002. U. Maydis D. 

1003. U. Caries 2? F. 

1004. Uromyces phaeosporea i^rtJ/r 



236 ANALES DE HISTORIA >JATURAL. (2t5) 

1007. Puccinia graminis Pers. 

1020. Conferva dvularis L. 

1022. Nostoc commune V. 



Plantas de Valdealgorfa no vistas en Torrecilla. 

Niimeros del Catalogo general de Valdealgorfa. 

77. Lepidiiim g-raminifolium /.. 

93"'^ Viola alba Boiss. 

101"'' Polig-ala Monspeliacea L. 

US'"' Gysophila Hispanica Wk. 

148"" Lavatera triloba L. 

154"'' Gossypium herbaceum L. 

160"'' Pelarg'onium peltatum. 

170"" Aplophyllum Hispanicum Art. 

nO'"" Peg-anum Harmala L. 

178"'' 'Spartium junceiim L- 

180"'' Cytissus Fontanesii Web. 

187"'' Ononis minutissima L. 

354"'' Valerianella microcarpa Loiss. 

372"'' Artemisia vulgaris L. 

497"'' Arctostaphyllos officinalis Winm. 

A^T' Erica multiflora L. 

560"'' Hyosciamus niger L. 

575"'' Linaria rubrifolia DC. 

642"" Teucrium Botrys L. 

644"" T. lanigerum Lag. 

673"'' Kocliia scoparia Schrad. 

687"'' Rumex Patientia L. 

752"" Tulipa australis Lk. 



HERBORIZACIONES 

EFECTUAD4S EN EL PARTIDO DE CARRION DE LOS CONDES (PALENCIA). 



DATOS PAHA LA FLORULA DE CASTILLA LA VIEJA 



D. FIBIGIO niERRO. 



(Sesion del 6 de Septiembre de 1899.) 



CATALOGO DE PLANTAS ESPONTANEAS. 

Dicotileas. — Talamifloras. 

Fam. Ranunculaceas. 

Adonis astivalis L. 

A . autnmnalis h.y A. microcarpa DC. 

Rammcuhts arvensis L.— Con porte vario, segiin los terreno.s 
donde veg-eta. 

R. acris L. — Elevase con alg'una frecuencia su tallo hasta 
7 dm. 

R. sceleratus L. 

R. lamiginosus L. 

R. yeltatus Schrank. 

Ceratocephalus fahatus Pers. — Con mas frecuencia en terre- 
nes cultivados de cereales y leg-uminosas, prefiriendo los arci- 
Uosos y pedreg-Qsos. Resulta en esta especie, por lo observado 
en esta comarca, que mientras unos individuos tienen los fru- 
tos maduros, en otros se esta verificando la florescencia; este 
hecho tieue lug'ar con frecuencia en un mismo pie de planta. 

Delphinmm Consolida L. 

Estas plantas se ven con frecuencia en su propia estaci6n. 
Los adonis mencionados, especialmente el adonis de otono, son 
menos frecuentes. El D. Consolida no abunda en esta comarca. 



•2:i8 ANALKS DK IIISTOUIA NATURAL. (2) 

Fam. Papaveraceas. 

Paj)aTer BJiosas L. 

P. diiMum L. 

Rogmeria hybrida DC— Los petalos de color violado. llevnn 
una mancha obscura en la base. No la citan por esta comarca. 

Chelidonium majns L. 

Ilypeconm grcmdiflorum Benth.— Plantas comunes, especial- 
mente las dos primeras, 

Fam. Fumariaceas. 

Fumaria officinalis L. 

F. agraria Lag-.?— Bastante comunes, sobre todo la ])rimera, 
que vai'ia alg-o en su porte. 

Fam. Cruciferas. 

Cheirantus Cheiri L. — Espontanea en alg-unas paredes <j 
cercas. 

AUiaria officinalis An dr. 

Erysimum repandum L. 

Sisymljrium SopMa L. 

S. officinaJe Scop. 

S. Irio L. 

S. Coliimnm Jac. 

S. corniculatum Cav. 

Alyssum campestre L. 

Capsella Bursa-pastoris Moench. 

Thlaspi arvense L.— Planta cuya rtoraci6n es muy temprn nn 
en esta comarca. 

Cardamine pratensis L. 

C. hirsuta L. 
Nastnrlinm officinale Br. 
Lepidium laiifolium L. 
Draha verna L. 

Iberis amara L. 
Diplotaxis mrgala DC. 

D. muralis DC. 



(3) HierrO.— HERBORIZACIONES EN PALENCIA. 23?> 

SeneUera Coronopiis Poir. 

Biscutella auriculata L. — Plantas que, excepto la primera, se 
eucuentran por la comarca con mtis 6 menos abundancia. 

Fam. Resedaceas. 

Reseda Inlea L. — Poco frecuente en el partido, aunque si 
repartida: dase en suelo pobre, pero varia bastante la altura y 
porte a cuando se da en tierras cultivadas; en el primer caso 
he visto especies que apenas alcanzaban a 3 dm., y en el 
seg'undo con frecuencia se elevaban a 8 y 10. 

Fam. Cariofileas. 

Safonaria Vaccaria L. 

S. ojicinalis L. 

Agrostemma Githago L. 

Silene infiata L. 

Gyp sop hy I a miiralis L. 

G. Hispanica Willk. 

G. perfoliata L., v. tomentosa. — Plantas bastante frecuentes. 

Fam. Malvaceas. 

Maha sylvestris L. — Muy comiin. 

M. vulgaris Fr. — No tanto como la anterior. 

M. Alcea L.— Lo mismo que la anterior. 

Fam. Geraniaceas. 

Erodium Ciconium Wild. — Tallo que alcanza a 8 dm. No ci- 
tada por estos puntos. 

E. cicutarimn I/Herit. 

Geramum rotiindifolium L. — No le he visto citado en e.sta 
provincia. 

Se encuentran las dos primeras especies con alg-una fre- 
cuencia; la seg-unda es m-is comiin. El G. rotundi folium, aun- 
que alg"o repartido, escasea; vese alg"un que otro ejemplar en 
ciertos sitios hiimedos y herbosos (marg-eues inclinadas de 
arroyos. etc.) 



•210 ANALES DE HISTOKIA NATUUAL. (4) 

Fam. Hipericaceas. 

HypericuvL perforatum L. — Sin ser abundante, vesela con 
alg-una frecuencia. El B. quadrangulum L., no he tenido oca- 
siun de observarle en esta comarca, pero existe en alg'un 
punto de la provincia, como por ejemplo, en la parte E. y N. 
de este partido y bastante fuera de el, en lug'ares humedos, y 
110 es abundante. 

Calicifloras. 

Fam. Leguminosas. 

Melilot'us officinalis Lara.— Esta especie vese con alg-una fre- 
cuencia diseminada en raultitud de sembrados; tambien se 
nota en alg'un lindero y orillas de varios caminos, en estos 
ultimos puntos se eleva poco su tallo. Seca la planta aumenta 
el olor balsamico que posee. 

Medicago saliva L. — Espontanea y cultivada. 

M. falcata L.— il/. muricata kW.—M. hcpulina L.— Abun- 
dantes. 

Tri folium 2)Ta tense l^.y T. incarnatum L, 

TrifoUum rejjens L. y T. arvense L.— Espont^neas en esta co- 
marca y abundantes, como las dos arriba citadas. 

Lathynis tuherosiis L.— Algn'in tanto frecuente en tierras 
marg-osas y permeables. Llc\manse loncejas. 

Ononis procurrens Wallr.— Bastante comun. Adepi^s de los 
nombres vulg-ares que se la asig-nan, Uamanla ahre-pufto. 

Reiama spharocarpa Boiss.— Abundante en alg-iin punto de 
la comarca. 

Ge7iista sagittalis L.— Vesela con alg-una frecuencia, aunque 
no en toda la comarca. 

G. Scorpius DC— Con mas frecuencia en la parte N. del 
partido. 

iSarothamnus scoparius Koch.— Comim en sitios 4ridos, orillas 
de alg-unos caminos, etc., en la parte N. 

Vicia Cracca L.— Frecuente en sembrados, orillas de 6stos y 
de varios caminos. 

y. 07wdrycMoides L.— Comun en sembrados, etc. 



<5) Hierro. — herborizaciones en palencia. 241 



Fam. Amig-dalaceas. 

Primus spinosa L. — Repartido en la comarca y frecuente, 
sobre todo en la parte N., en linderos de villas, laderas de 
varies caminos, orillas de ciertos arro^^os, etc. 

Fam. Rosaceas. 

Rosa canina L —En varios puntos del partido, sin ser muy 
frecuente; laderas de caminos, vallados, setos vivos, etc. 

R. inrnpinellmfolia L.— Bastante repartida, sin abundar, en 
alg'unos caminos, vallados, linderos, etc. 

PotentiUa reptans L. — Bastante comiin en barbechos, m^r- 
g-enes de arroyos, linderos, etc. 

P. argentea L. — Dista mucho de abundar cual su cong'^nere; 
repartida en la comarca, no se ven muchos Individ uos. 

Geiim urianmn L.— Algun tanto frecuente. 

Agrimonia Ettpatoria L. — No es abundaute. En varios sitios 
herbosos, linderos de vinas, marg-enes de arroyos y orillas de 
varios caminos. En terrenos duros y no permeables, veg'eta 
raquiticamente. 

Fam. Pomaceas. 

Cratagns Oxyacantha L.— Vese con alguna frecuencia , en 
especial en la parte N. del partido. 

C. monogyna Jac. — Aunque repartida, no es frecuente esta 
especie por la comarca: vese mas en la parte N. 

Fam. Hippuricaceas. /sb .v- o 

(Haloragidaeeas, de otros). • , { j 3 p 

\"/^ '•■'-«■• 

Hippuns miJgaris L.— Bastante frecuente en varios sitiosK-C/ 

Fam. Cucurbitaceas. 

Bryonia dioica Jacq.— Notase en alg-unas localidades y en 
reducido numero. 

ANALKS DE HIST, NAT.— XXX. 16 



242 ANALES DK HISTORIA NATURAL. (6) 

EclaUkiin Elaterhion Rich. — Eii pocos sitios del partido he 
visto veg-etar esta espe.cie. 

Fam. Crasulaceas. 

Sechim acre L. — Frecuente. 

S. album L. — Ademas de en los tejados y tapias, suele verse 
por otros puntos en el suelo, en las cunetas de la carreteia, 
lados de varios caminos, etc., cerca de poblado. 

Fam. Umbeliferas. 

Coninm maculatum L. — No abunda en el partido. 

Anethum graveolens L. — x\lg-un tanto frecuente. 

Eryngium campestre L. — Muy comi'm. 

Thapsia villosa L. — Repartida en la comarca, no en abun- 
dancia; mas en la parte N. 

Scandis Pecten-Veneris L. — Bastante comim, sobre todo en 
sembrados. 

Scandix australis L. — No abunda en la comarca; solo la he 
visto en sitios herb^ceos. 

Sium lat'ifoJium L. y S. angustifoUum L.— Alg*un tanto fre- 
cuentes. 

Caiicalis daucoides L. y C. latifolia L.— Vense con alg'una 
frecuencia en campos cultivados. 

FosniculuM milgare Gsert. — EspontAnea en algunos sitios. 

Fam. Caprifoliaceas. 

Samhimis Ehihis L. — Se ve repartida por la comarca, mas 
no abunda. 

Fam. Rubiaceas. 

RuMa tinctorum L.— Comun en muchos punlos. 

Galium Aparine L.— Bastante frecuente en campos cultiva- 
dos, orillas de caminos y linderos de fincas, etc. 

G. Mollugo L. y G.pahistre L.— Frecuentes. 

Aspernla arvensis L.— Se ve, aunque no con g-ran frecuen- 
cia, en campos cultivados. 



(7) Hierro. — hrrborizaciones en palencia. 243 

Fam. Dipsaceas. 

Dipsacus sylrestris Mill.— Bastante comun. 
ScaMosa Succisa L. — Frecuente en sotos, pradera>;, orillas de 
camiiios, linderos, etc. 
S. siellata L. — Menos frecuente. 
S avTensis L. — Menos frecuente que las dos anteriores. 

Fam. Compuestas. 

Centanrea CaJciirajKi L.— Mu}' comun. 

Ceniaurea benedicta L. — Idem. 

Centanrea Gyaims L.—Ab Andante la de flores azules; las de 
blancas 6 rosadas escasa. 

Ceniaurea CasieUana Boiss. et Rent. — Menos comun que sus 
cong-eneres, buscan estos campesinos su ralz, para hacer con 
ella cocimientos para lavar ulceras y heridas, sobre todo las 
supurativas que modifican favorablemente. 

Centanrea asj)era L. 

C. Ragiisina L. 

C. nigra L. — Bastante frecuentes. 

Cidiormm Intybus L. — Comun. 

AchUlea MiUefolium L. — Comun; la que obstenta flores pur- 
purinas no es tan frecuente (1). 

A. Ageratmn L. — Aunque repetida, no es abundante. 
Bellis perennis L.— Con extraordinaria abundancia. Por esta 

com area recibe el nombre de liras. 

B. annua L.— Menos abundante que su cong-6nere. 
Taraxacum Dens-Jeonis Desf. — Alg-un tanto frecuente y muy 

repartida. 
T. obovatum DC. y T. Imugatnm DC. — Alg-o mas comunes. 
Senecio milgaris L. — Bastante comun. 
S. Jacobma L. — Tan comiin como la anterior. 
8. Doria L. — Idem. 
Bidens cernna Will.— Frecuente. 
B. tripartita L. — Menos frecuente. 



(1) V. pv.j'pui-ea de Tourn. Lleva las hojas doblemente laciniadas. 



244 ANALES DE HISTORIA NATURAL. (8) 

TussiJngo Farfara L.— Repartida en varios puntos; no se ve 
con frecuencia. Terrenos liumedos g-rasos. 

Lamw mayor Ga:^rt.— Alg-o frecuente, mas no tan coraun por 
esta comarca como creen alg-unos. 

L. minor DC. — Menos frecuente. 

Ilelichrysum Stmchas DC— Coraun en varios sitios aridos y 
pedreg-osos. 

Lcucanihemmji tidgare Lam. — Bastante comun. 

Scohjmvs Hispanicus L.— Comun. no s61o en campos cultiva- 
dos sino tambit^n en barbeclios y sitios aridos que forman pra- 
deras naturales mc\s 6 menos herbaceas. 

Anlkemis arvensis L.— Bastante frecuente. 

A. 7wMHs L. — Espontanea; la he visto en pocos y determi- 
nados sitios. ' 

A. cotuJa L. y Anacyclus cJavatus Pers. — Abundantes. 

Linosyris vulgaris DC. 

Inula Coniza DC. — No es muy abundante en esta comarca. 
Generalmente en lindes de tineas y praderas pedregosas. 

Inula helenioides DC. — Repartida en varios puntos del par- 
tido, mas no en gran abundancia. En orillas de alg-unos arro- 
yos con las margenes en declive, caminos, lindes y alguna 
pradera natural. Llamanla arnica los campesinos en esta 
comarca. 

Calendula arvensis L. — No es comun por la comarca; mas 
que en campos cultivados la he visto en barbeclios y orillas de 
caminos. 

C. officinalis L. — Es rara en la comarca. Escapada al cultivo, 
existe cerca de los poblados. 

Cirsium arvense Scop., C. pratense DC, Car duns Bourgea- 
mis Boiss., Sonchus oleraceus L., ;S'. arvensis L. y iSUyhum Ma- 
rianum Gjprtn.— Se ven con alg-una frecuencia. 



Fam. Ambrosiaceas. 

(Compuestas DC.) 



Xanthinm spinosuni L. 

X Strumarinni L.— Bastante frecuentes. 



(9) Hierro. — herborizaciones en palencia. 245 

Fam. Lobeliaceas. 

Lobelia urens L. — Vese con frecuencia. 

Fam. Ericaceas. 

Calluua iwIffaHs L.—Escaaea en el partido; solo en la parte N. 
se ve en alg-una abundancia. 

GoroLfloras. 

Fam. Lentibulariaceas Rk/i. 

(Pinguieulaceas de Gillet.) 

Pinguicuht vulgaris L. — Frecuente en ciertas praderas liu- 
medas. 

Fam. Primulaceas. 

Lysiviachia vulgaris L.— Bastante comi'in. Llamanla por estoe 
t^vminos panecill OS, por la forma de los frutos. 

Samohis Valerandi L. — Vese con alg-una frecuencia en ori- 
llas de arroyos y sitios humedos. 

Fam. Oleaceas. 

Ligustrum vulgare L. — p]n muy pocos sitios he visto esta 
especie formando setos 6 cercos, y plantada desde tiempo 
inmemorial, seg-iin noticias que he adquirido, por lo que la 
incluyo como esponti'inea. 

Fam. Gencianaceas. 

Erythraa Centaimiim L. — En deterininados puntos del par- 
tido y escaso. 



•^6 ANALES DE HISTORIA NATURAL. (10) 

Fam. Convolvulaceas. 

Convohulus arvensis L. — Con flor blanca y rosada. Bastante 
frecuente. 

Cuscuta eurojMci L.— En esta comarca es parasita sobre alg'u- 
nas leg-uminosas; frecuente en orillas de algninos caminos y 
linderos. 

C. EirUhyrimm L. — Parasita de varios veg-etales. Aunque 
alg-un autor indica que «vive sobre el cafiarao,» no es que sea 
asi en absolute seg-un teng-o observado, y su cong-^nere no es 
exclusivamente parasita de la alfalfa y otras leg-uminosas, 
pues tambi^n vive sobre los mil en rama, ononis, etc. 

Fam. Borragineas. 

Borrago officinalis L.— Frecuente en sembradosy barbechos. 

Anchusa italica Retz. — Bastante frecuente y en sitios analo- 
g-os a la anterior. . 

A. undulata L. — Frecuente. 

Lycopsis arvensis L.— Como la anterior. 

Syniphitmn officinale L.— Tso tan abundante. 

S. tuberosum L.— Se nota con corta diferencia, como su con- 
g-enere en esta comarca. 

Lithospermum arvense L.— Bastante frecuente, 

L. officinale L. — No se ve con la frecuencia que el anterior. 

Ecltium mtlgare L.— En sitios aridos y con frecuencia en 
campos cultivados. 

E . 'plantagineum L. — En sitios an^log-os. No es tan comun. 

As'perugo procumbens L.— Se nota, aunque no con g-ran fre- 
cuencia, en sitios herbosos. 

Myosotis palustris With. — Frecuente en sitios humedos y 
alg'un tanto herbosos. 

M. intermedia Link. — En sitios amUog-os y frecuente. 

CynogJosum ])ictnm Ait. — Frecuente. 

C. Cheirifolium L.— No tan frecuente y g-eneralraente en 
terrenos calizos. 

HeUotropium Europcewni L.— No es comiin en la comarca, 
g-eneralmente en tierras pedregosas. 



(11) Hierro. — herborizaciones en palencia, 2n 

Fam. Solanaceas. 

Solanum nigrum L. — Repartida por otros puntos, si bien 
escasa. 

Hyoscyamus niger L. — Yese con alg-una frecuencia, sin ser 
muy comun. La especie H. albus L., es menos comi'in. 

Solanum Dulcamara L.— En determinados puntos, y no en 
abundancia. 

Datura Stramonium L. — Espont^nea, cerca de poblado. 

Fam. Verbascaceas. 

Verdascum Thapsus L. — Repartida, mas no muy frecuente. 
V. Blattaria L. — En determinados sitios; tampoco es abun- 
dante. 

V. pulvemlentum Will.— En A'arios sitios, sin abundar. 

Fam. Escrofulariaceas. 

ScropMUaria aquatica L.— Y6se con alg-una frecuencia. 
S. canina L. — No es tan frecuente. 

Linaria spartea Sk. et Hoffm. — A poca distancia. al N., ve- 
g'etan la Digitalis puipurea y la D. parvi/lora. 

Fam. Veronicaceas. 

Veronica Becabnnga L.— Frecuente. 

V. Anagallis L.— Tan comun como la anterior. Son tambi^n 
frecuentes la V. tripJnjUos L , la ['. hedercefolia L. y la V. ar- 
rensis L, 

Fam. Orobancaceas. 

Sin afirmar en absolute que no existan otras especies que 
no haya tenido ocasi6n de observar aim, he visto en la comar- 
ca el Orodanche cruenta Bertol. y el 0. Eryngii Duby. 



248 ANALES BE HISTORTA NATURAL. (12) 



Fam. Labiadas. 

Thymus vulgaris L. — En varies sitios aridos del partido; m^s 
abundante al N., terreno montuoso. 

T. Mastichina L., T. ^evpyllwrn L. y T. Jiirtus Willd. — Los 
mismos sitios, mas no tan abundantes. 

Mentha rotitndifolia L. — Coraun en determinados arroyos y 
sitios humedos. 

M. sylvestris L. — En sitios an^log-os y mas comiin, 

M. Piihyium L. — En sitios liiimedos. No es abundante, 

Phlomis Herba-venti L.— Se ve en varios sitios Aridos, y no 
en abundancia. 

HyssojJHS ojficinalis L. — Escasa y no vista en varios sitios de 
la comarca; en la parte N. mas frecuente. 

Teticri'um Scorodonia L. — En la parte N. y alg-o del E. del 
partido la he notado, aunque no en abundancia. Lo mismo 
podemos decir del T. Chamoedrys L., menos abundante. 

Sc'iUeUaria yalericulata L.— Se ve con frecuencia en varios 
sitios encliarcados y arroyos. 

Marrnbium miJgare L. — Frecuente, mAs cerca de poblado, 
en sitios incultos. 

Preslia cervina Fres. — Se ve, aunque no en abundancia. 

Ballola fcelida Lam. — Bastante comi'm. 

Lamiam album L. — Frecuente. Lo mismo que el L. am^^lexi- 
caiUe L. 

Fam. Verbenaceas. 

Verbena officinalis L.— V^sela en varios puntos y dista bas- 
tante de ser comun. En sitios no corapletamente secos y algi'm 
tanto herbosos, es donde la he visto con mas frecuencia. 



Fam. Plantagineas. 

Plantago lanceolata L.— Bastante abundante como sus con- 
g^neres P. major L. y P. media L. 



(13) Hierro. — herborizaciones en palencia. 249 



Monoclamideas. 

Fam. Quenopodiaceas. 

Chenopodium album L.— Frecuente; v6sela tambien en ester- 
coleros y varios montones tie tierra depositados alg"iin tiempo. 

Ch. urUcxim L. y Cli. VuJvana L.— Tambi6n frecuentes. 

Atriplex HaUmus L.— Vese con alg-una frecuencia, g-eneral- 
niente cerca de poblado. 

Fam. Poligonaceas. 

Polygonum Persicaria L. — Alg-o frecuente. 

P. amculare L. y su v. erecium Sed. — Mas frecuentes que la 
anterior. 

Rnmex Acetosa L.— Bastante frecuente; se la ve en varios 
terrenos, mas prefiere los lig-eros y ricos en estiercol viejo que 
sean hiimedos. Son frecuentes tambien el R. acutus L., el 
R. crispus L., el R. bncephalophorus L. y el R. nemorosus Sch., 
con su variedad sangumeus L. 

Fam. Euforbiaceas. 

EuphorMa Helioscopia L., E. PepJiis L. y E, serrala L. — Son 
plantas que se encuentran con alg-una frecuencia. 

La especie E. Lathyris no es tan comiin en Castilla como 
dicen alg-unos; en esta comarca la he observado en tres puntos 
en numero reducido y proximo k poblado. 

Fam. Urticaceas. 

Urtica dioica L. — Bastante comi'in. Como la U. nrens L. 
Parietaria difusa Merk. — Vese, aunque no en abundancia, 
en varios puntos del partido. 

Fam. Cupuliferas. 

Q.uercus 2)edunciilata Ehrb., Q. sessiliflora Salisb. y Q,. Cerris L. 
En la parte NE. con especialidad en la N. de esta comarca, 



250 AKALES DE HISTOHIA NATURAL. (14) 

existeii estas tres especies de robles; la ultima menos abuu- 
dante. Disminuyen debido a las corta.s que practican con poca 
6 nin^-una intelig-encia los vecinos de los pueblos limitrofes. 

Fam. Salicineas. 

Salix vwiinalis L.— V6se con alg-una frecuencia en todas las 
viiias de esta comarca y otros sitios. 



Monocotiledoneas 6 Endbgenas. 

Fam. Alismaceas. 

Alisma Plantarjo L.— No es planta mu}' frecuente en la 
comarca. 

Fam. Colchicaceas. 

Merendera Bulbocodium Ram.— Bastante frecuente en prade- 
ras, marg-enes de arroyos, etc. Necesita menos liumedad que 
el sig'uiente para desarrollarse. 

CoIcMcum autumnale L. — i^o es tan frecuente como el ante- 
rior y se ve en menos puntos. 

Fam. Liliaceas. 

OrnUhogalhim imiiellatum L.— No es demasiado frecuente. 
En campos cultivados y praderas naturales. 

Mnscari cuniosum Mill, — Muy comun en prados, tierras cul- 
tivadas, etc. Llamanla por esta comarca ajo de cigiiena j 
ajo jy'io. 

M. racemosnm DC. 

Asphodel us aJbiis Mill et Wild. — En la parte N, de la comar- 
ca, punto montuoso, vese con frecuencia. 

Fam. Irideas. 

Iris frntidissima L.—Iris Pseudo-acorus L.— Se ven con poca 
frecuencia estas dos especies en el partido. 



(15) Hierro. — herborizacidnes en palencta, 251 



Fam. Lemnaceas. 

Lemna minor L,, L. irisulca L. y L: gihla L. — Muy abundan- 
tes en muchos puiitos, en su habitat adecnado. 

Fam. Juncaceas. 

Juncus efusus L. y /. conglomerahis L. — Muy comunes. Tam- 
bien lo son el /. filiformis L. y el /. acutus L. ^ 

Fam. Ciperaceas. 

Cy perns longus L., C. hadius Desf. y C. oikaris Tar.— Se ven 
con mas u meuos frecuencia en determinados puntos de la 
com area. 

Fam. Gramineas. 

Phragniites communis Trin.^Bastante frecuente. 

Cyiiodon Dactylon Pers. — Mas comun que la anterior. 

Triticum repem L. — Vese con frecuencia. 

HoJcus mollis L., H. Janatus L., Festuca Mspanica Kth., 
F. ovina L , F. elatior L., Lolium jjerenne L., L. temnUn- 
tum L., Agrostis canina L., A. mtlgaris With., Poa praien- 
sis h., Poa annua L. j Poa hulhosa L.— Todas estas especies 
hallanse tambien en el partido. 



Griptbgamas 6 Acotiledbneas Eteogamas 
6 Semivasculares. 

Fam. Helechos. 

Adianthum Capilhcs- Veneris L. — Alg-o frecuente; v6se en 
unos puntos de la comarca mi\s que en otros. 

Asplenium Adianthmn-nigrum L,— Menos frecuente que el 
anterior por estos terminos, le he notado en la barbacana de 
alg-un puente de piedra, paredes de noria revestidas de pie 
dra, etc. 



•252 ANALES DE HISTORIA NATURAL. (16) 

Asplenium Ruta-muraria L. — Frecuente en varies puntos, 
donde tiene su habitat, 

Ceierach officinarmn Will. — En determinados puntos y no 
en abundancia. 

Polypodium mtlgare L. — Alg-un tanto frecuente 



Fam. Equisetaceas. 

Equisekim arvense h., E. hiemale L. y E. jHilustre L. 



REVISION Y ESTUDIO 



DEL GRUPO CALOPTBNI, 



D. ANTONIO MARTINEZ Y FERNANDEZ-CASTILLO. / 



(Sesion del 8 de Enero de 1896.) 




. Linn6, en su Sysiema Naturce , fu6 el que describi6 la pri- 
mera especie perteneciente al g-rupo Caloptenus con el nombre 
g'enerico de Grylhis. Con este mismo nombre fueron cono- 
cidas por otros autores , como Fabricius , Rossi , Charpen- 
tier, etc., etc., varias especies del mismo gTupo; pero poste- 
riormente el nombre g-enerico de GryUus se cambio por el de 
Acrydiiim 6 Acridium, como se escribio despues, y a expensas 
del cual se establecieron m-As tarde varios otros, y entre ellos 
uno llamado Calliptamus por Serville en su Revue metJiodicpie 
des Orthopteres (Ann. des Sc. nat. , t, xxii, 1839), y Caloptemis 
por Burmeister en su Handbuch der Enlomologie , 1839, que lia 
dado orig-en al g*rupo que vamos a estudiar. 

Audinet Serville describi6 en su obra Histoire natiireJle des 
Insecks Orthopteres , 1839, diversas especies, alg'unas de las 
ciiales ban pasado a sinonimia del Caloptenus italicus L., por 
no ser entonces bien conocida esta especie, pero tambi6n des- 
cribio otras, con las cuales se han formado posteriormente 
nuevos g-eneros. 

Por alg'un tiempo este gTupo permaneci6 estacionario, pero 
el constante afan de estudiar la diversidad de formas de los 
seres naturales produjo bien prunto su aumento y con el la 
confusion consig'uiente. 

Stul, cuarenta y cuatro anos despues, en su Recensio Orthop- 
terorum dividi6 el g*6nero Caloptenus, que denomin6 Calliptte- 
nns, en tres subg^neros, que llam6: Sphodromerus , Euryphy- 



254 AN ALES DE HISTORIA NATURAL. (2) 

mus y CaJIiptenus. El primero lo formo con la especie Serapis 
Serville; el seg'undo, con his especies fernujinosns Stal, heeriia- 
topiis Linn6 y eryt/iropus Stal, y el tercero con el hottenitotus 
Stal y el italims Linne, fundandose para la distincidn de estos 
subg"enei'0S en caracteres de fdcil apreciacion como son: la 
forma del pronoto, del tuberculo prosternal y de los femures 
posteriores. 

A partir de esta 6poca se han dado k conocer tantas especies, 
que las distinciones de Stal perdieron su valor practico, a causa 
del pequeno ni'imero de aquellas a que se refieren. 

En 1877 Krauss, en su obra Orihopteren von Senegal, crea un 
g-^nero nuevo con una especie traida del Senegal por el doctor 
Steindachner, g-enero que denomino Acorypha y la especie 
A . picta. 

Por esta misma epoca el Sr. Bolivar constitu3''6 con la espe- 
cie Caloptenns Brunneri otro g-^nero que denomino Paraca- 
loptemis, y en el ano 1889, al publicar los Ortopteros de Africa 
del Miiseo de Lisboa, separo un grupo de Calopiemis formando 
con ellos el subg-enero Caloptenopsis que posteriormente ha 
sido considerado como g6nero. 

En 1895, C. Brunner, con motivo del estudio de las especies 
traidas de Birmania por Leonardo Fea, publica una obra titu- 
lada Revision du Systeme des Oi'thopteres, en la cual establece 
una nueva dispo3ici6n para los generos que en dicho aho se 
consideraban, siendo de notar que en esta obra no se hace 
menci6n de los ^qwqvo^ Acorypha Krauss ni Caloptenopsis Bol. 
Los g-eneros que este autor considera son: el Sphodromenis, 
Eiiryphymus , Caloptenns y Paracaloptenus. 

En 1898, al estudiar unas especies del grupo Calopteni per- 
tenecientes al Museo de Ginebra y remitidas por M. H. Saus- 
sure al Sr. Bolivar, tuve ocasion de ver ejemplares de las 
especies Euryphymus ferrruginosiis Stal y del Caloptenns peda- 
rius Stal , especies que s61o conocia por las descripciones de 
su autor, y corapar^ndolas respectivamente con las de los ge- 
neros Euryphymus y Caloptenns, not6 diferencias de tanta ini- 
portancia, que juzgue- necesario constituir dos nuevos g-ene- 
ros Plegmaterus y Peripolus, cuyas breves descripciones se 
publicaron en las ^c^. de la See. esp. de Hlst. Nat. corres- 
pondientes al mes de Febrero de 1898. 

Tal es, pues, el estado en que el grupo Calopteni se halla en 



(3) Martinez (A.) — estudio del GRUPp «calopteni». -255 

la actiialidad, y mi prop6sito, al emprender este trabajo, ha 
sido reimir las descripciones de todaKS las especies que hoy 
dia pertenecen al gTupo indicado, y presentar cuadros si- 
nopticos que puedan encaminar de un modo breve y sencillo 
al conocimiento de los g-eneros y especies. Mas no por ^sto se 
crea teng'o la pretension de liaber log-rado mi intento, piies si 
bien es verdad que acometi y he continuado esta empresa con 
la fe que dan el entusiasmo y la constancia del trabajo, hay 
que tener en cuenta la multitud de dificultades con que se 
lucha al hacer un trabajo de esta indole, nacidas por un lado 
de la escasez de medios, y por otro, de mi poca costumbre por 
ser este mi primer ensayo. 

S61o me resta hacer publico mi agradecimiento k mi queri- 
do maestro D. Ig-nacio Bolivar, que, no s61o me ha facilitado 
todos los medios de que he dispuesto, sino tambien sus sabios 
consejos, por lo que he de estarle eternamente agradecido. 



OBRAS CONSULTADAS. 

Bolivar (I.) — Sinopsis de los Ortopteros de Espaha y Portu- 
g-al, 1876. 

— Ortopteros de Africa del Museo de Lisboa. (Extracto do 

Jornal de Sciencias mathematicas, physicas e natu- 
raes, 2." serie, n.° iii. Lisboa, 1889.) 

— Diag-nosis de Ortopteros nuevos. (Anales de la Soc. esp. 

DE Hist, nat., torao xix, 1890.) 

— Liste des Orthopteres recueillis en Syrie par le D'" Th. 

Barrois, 1893. (Extrait de la Revue biolog'ique du Nord 
de la France, tome v, 1892-1893.) v 

— Ort6pteros de las islas Canarias. (Actas de la Soc. esp. 

DE Hist, nat., tomo xxii, 1893.) 

Bonnet et Finot (A.) — Catalog'ue raisonn^ des Orthopteres de 
la Reg-ence de Tunis. Mission scientifique de Tunisie, 
1883-84 (1885). 

Brancsik (C.)~Orthoptera nova africana XV Jahrbuche der 
naturwissenschaftlichen Vereines des Trencsiner Co- 
mitates, 1892. 

Brunner de Wattenwyl (C.) — Orthopterolog'ische Studien 
(Aus den Yerhandlung-en der k. k. zoolog-isch-bota- 



256 ANALKS UE HISTORIA NATURAL. (4j 

nisclieii Gesellschaft in Wien [Jahrg-ang- (1861) beson- 
ders abg"edruckt], I. 
Brunner de Wattenwyl (C.) — Prodromus der Europaischen 
orthopteren, 1882. 

— Revision du systeme des Orthopteres et description de.s 

especes rapportees par M. Leonardo Fea de Birraa- 

nie (1893). 
BuRMEisTER (H.) — Handbuch der Entomolog-ie , 1839. 2.° tomo, 

2^ parte. 
De Haan. — Insecta Indica, 1842. Verhandeling-en over de na- 

tiiurlijke Geschiedenis der Nederlandsche overseesche 

Bezittingen. 
FiNOT (A.) — Les Orthopteres de la France. Paris, 1883. (Anna- 

les de la Soci6te entomolog-ique de France, 1895, troi- 

sieme trimestre.) _ 

FiEBER (F. J.)— Synopsis der Europaischen Orthopteren (1854), 

Tirada aparte del tercer ano del peri6dico Lotos. 
GiGLio-Tos (E.)— Ortotteri. Viag-g-io del Dr. E. Festa in Pales- 

tina, nel Libano e reg'ioni vicine. Bollettino dei ]\Insei 

di Zoologia ed Anatomia oomparata della R. Univer- 

sita di Torino, n'^ 164, publicato il 10 Dicembre 1893, 

vol. viii; n° 191, publicato il 10 Dicembre 1894, vol. ix. 
Gerstaecker. — Gliederthier Fauna des Sansibar-Gebietes 1873. 
Karsch iF.) — Die Insecten der Berg-landschaft Adeli im Hin- 

terlande von Togo (Westafrika), 1893. 

— Nup Orthopteren aus deni tropischen Afrika, 1896. 
Kralss (H.)— Orthopteren vom Seneg-al Aus dem lxxvi Bande 

der Sitzb. der K. Akad. der Wissensch. i, Abth. Juni. 
Heft. Jahrg-. , 1877. 

— Die Orthopteren. Fauna Istriens Aus dem lxxviii Bande 

der Sitzb. der K. Akad. der Wissench i Abth. Oct.- 
Heft. 1878. 

— Erklarung- der Orthopteren Tafehi J. C. Savig^ny's in 

der «Description de I'Eg-ypte.)) Wien, 1890. 

— Systematisches Verzeichnis der canarischen Dermapte- 

ren und Orthopteren mit Diagnosen der neuen Gat- 
tung-en und Arten. (Separat-Abdruk aus dem •:<Zoolo- 
gischeu Anzeig'er», n° 390, 1892.) 
ScHAUM H. in Peters W.)~Reise nach Mossambique. Zoolo- 
g'ie, V. Insecten und Myriopodeii, 1862. 



?)) Martinez (A)— ESTUDio dkl gr'JPo ''<calopteni». 257 

Serville (A.) — Hi.stoire iiaturelle des insectes. Orth., 1839. 
Stal (C.)— Fi-eg-. Eug-. resa, Ins. Ortli., 1860. 

— Receusio orthupterorum. Revue critique des Orthopteres 

desci'its par Liiiiie, De Geer et Thuuberg-. 1873, i. 

— Observations orthopterolog'iques, 2, 1876. Bihang- till k. 

Svenska Vet. Akad. Handling-ar. Band. 4, n" 5. 

— Bidrag' till sudra Afrikas Orthopter-fauna, 1876. Ofversig't 

af Kongd. Vetenskaps Akademiens Forhandling-ar, 
1876, n°3. Stockholm. 

— Systema Acridiodeorum. Bihang- till K. Sv. Yet. — Akad. 

Handl. Band. 5, n." 4. Stockholm, 1878. 



CARACTEHISTICA DEL GRUPO «CALOPTENI». 

El g-rupo Calopteni pertenece a la familia de los Acrididos, 
tribu Acridinos y constituye un g-rupo muy natural caracteri- 
zado por tener: el fastig'io del vertex muy inclinado, continua- 
<lo en arco con la frente que es perpendicular; el pronoto 
truncado, redondeado 6 en ang-ulo obtuso anteriormente y 
nng'uloso, redondeado, truncado 6 escotado por detras; g'ene- 
ralmente con tres quillas long-itudinales, pues a veces faltan 
todas: cuando existen, la del medio es siempre mas saliente 
que las otras; los org'anos del vuelo g-eneralmeute estan bien 
•desarroUados; solo en raros casos son rudimeutarios 6 cortos; 
los f6mures posteriores aserrados 6 dentados por su borde su- 
perior; las tibias posteriores cilindricas, sin espina apical en 
la marg-en externa, con 7 a 10 espinas en dicha marg-en, rara 
vez con solo 6, y los cercos de los machos, encorvados. Espe- 
•fues todas del Antig"uo continente. 



DISTRIBUCION DE LOS QENEROS. 

A. Pronoto desprovisto de quilla media, y con las laterales ligeramente 

indicadas 6 nulas Plegmapterus M. Fern. 

AA. Pronoto provisto de quil!a media; las laterales mds 6 menos mani- 
fiestas. 
£. Cercos de los machos muy cortos, menos salientes que la placa su- 
pranal, con una profunda y grande escotadura en el borde supe- 
rior, que los divide en dos ramas, de las que la posterior es mayor. 
Placa supranal de los machos transversa, trapezoidal. Ultimo 

ANALES DE HIST. NAT.— XXX. 17 



258 ANALES DE HISTOHIA NATURAL. i6> 

segmento dorsal del macho muy corto. Pronoto mils 6 menos 

rugoso Euryphymus Stal. 

BB. Cercos de los machos muy grandes, mas salientes que la placa su- 
pranal, comprimidos, enteros superiormente en la base. Ultimo 
segmeuto dorsal del macho muy grande. Placa supranal de los 
machos triangular, muy prolongada. 

C. Pronoto estrechado antes del medio, con las quillas laterales encor- 

vadas hacia dentro. Tub^rculo prosternal corto, transverse y 

obtuso . Acorypha Krauss. 

CC. Pronoto no estrechado antes del medio, con las quiilas laterales 
rectas 6 encorvadas hacia fiiera. Tuberculo prosternal alto, cih'n- 
drico, c6nico 6 ligeramente compiimido de delaute a atr^s. 

D. Metazona del pronoto tanto 6 m^s larga que la prozona. Elitros y 

alas bien desarroUados. 

E. Quillas latei-ales del pronoto no continuadas sobre la metazona. 

Borde inferior de los f^mures pcsteriores muy dilatado despnes 

del medio y aseirado Sphodromerus Stal. 

EE. Quillas laterales del pronoto continuadas sobre la metazona. f 6mn- 
res posteriores muy prolongadcs, con el borde inferior no dilaf a<lo- 
ni agerrado. 

F. Calcaneo segundo interno mucho mas largo que el primero. Meta- 

zona notablemente mds larga que la prozona. Caloptenopsis Bol. 
FF. Calc^neos pr6ximamente iguales. Metazona de igual longitud prc')- 

ximamente que la prozona Caloptenus Burni. 

DD. Metazona notablemente mas corta que la prozona. Elitroa lobifor- 

mes, laterales, mds cortos que el pronoto. Alas abortivas. 

G. Borde posterior del pronoto truncado 6 escotado, dejando al doscu- 

bierto el mesonoto. Lobulos mesosternales fuertemente trauver- 
sos. Tibias posteriores con 9 d 11 espinas en el lado externo. Fc- 
mures posteriores comprimidos, con el borde superior indistijita- 

mente aserrado Paracalopfenus Bol. 

GG . Borde posterior del pronoto en {ingulo obtuso cubriendo el meso- 
noto. Lobulos mesosternales trapezoidales, casi tan largos como 
anchos. F^mures robustos, con el borde supeiior fuertemente 
aserrado. Borde externo de las tibias posteriores con solo 8 es- 
pinas Peripolus M. Fern. 



Oen. Plegmapterus J/. Fern. 

Cuerpo corto yancho, uada esbelto. Cabeza con el vertiee 
piano, muy inclinado y mAs de dos veces tan ancho entre los 
ojos como la quilla frontal. Pronoto deprimido, desprovisto 



(7) Martinez (4.) — estldio del grupo «CALOPrENi». 250 

(le quilla media y con las laterales poco 6 nada perceptiblea; 
metazona vez y media tan larg-a como la prozona. Elitros den- 
sa 6 iiTeg-Lilarmente reticulados hasta el apice. Femures pos- 
teriores cortos, muy comprimidos, con la quilla inferior muy 
dilatada antes de la rodilla. 

P. ferrugiuosus Stal. — Color ferrug-inoso, cuerpo y patas muy 
pelosos. Yertice con el fastig-io piano, muy inclinado y rugose. 
Quilla frontal punteada, no asurcada y de bordes casi parale- 
los. Pronoto bastante rug-oso, con el dorso piano, truncado 
anteriormente, y con el borde posterior alg-o festoneado y en 
ang'ulo recto; surcos transversos debilmente manifiestos; lobu- 
les laterales con el ang-ulo posterior obtuso. Elitros poco mas 
larg'os que los femures posteriores, redondeados en su apice, 
ferrug'inosos, mas obscures en la base, con alg'unas peqnenas 
manchas neg'ras esparcidas y areoladas. Alas con el apice y 
parte de los bordes anterior y posterior aliumados, el resto 
rosaceo intense, Femures posteriores comprimidos, anchos, 
cortos, con los bordes superior 6 inferior densay larg-amente 
pelosos; este ultimo borde bastante dilatado cerca de la rodilla; 
cara interna ocupada casi en su totalidad por una manclia 
neg-ra que apenas deja ver estrechas marg-enes amarillas; con 
un anillo antes de la rodilla y el 16bulo genicular interne de 
un amarillo muy vivo; cara externa ferruginosa. Tibias poste- 
riores de color azafr^n. Tubercule prosternal transverse, estre- 
chado liacia el apice y redondeado en el. 

Lengitud del cuerpo 9, 27; del pronoto, 8; de los elitros, 22; 
de los femures posteriores, 15,5 mm. 

Callvptenus (Ei'vypkymus) ferrnghiosus; Stal, Rec, Orthopt. 
1. p. 72, (1873). 

Localidad.~C'&\)0 de Buena Esperanza. Mus. Holm, segiin 
Stal. Mus. de Ginebra. 

Gen. Euryphymus Stah 

Fastigie del vertice plane 6 algi'in tanto concave. Quilla 
frontal recta y surcada. Pronoto con el dorse en angule muy 
obtuso por delante y en dngulo obtuse, recto, y aun algo ag-udo 
por detras, ruguleso sobre tedo lateralmente; con las qui- 
llas laterales generalmente dislocadas en los puntos de inter- 



260 ANALES DE HISTOKIA NATURAL. (8; 

.seccion con los surcos transversos; rara vez rectas y a veces 
manifestdndose linicaraente por una serie de pequefios tuber- 
culitos; quilla media bien perceptible y m^s 6 menos inte- 
rrumpida por los tres surcos transversos, rara vez borrosa; 
surcos transversos rectos 6 poco flexuosos. Elitros mas cortos, 
tan larg-os, 6 mas larg'os que los ft^mures posteriores, redon- 
deados en el apice. Alas hialinas 6 coloreadas. Femures pos- 
teriores anchos pero adelg'azando rapidamente liacia la rodilla, 
con las quillas pelosas y la superior aserrada pero no la infe- 
rior que es entera. Tuberculo prosternal transverso y lig*era- 
mente truncado 6 redondeado en el ^pice. Espacio interlobular 
del mesosternon mas ancho en las Q que en los c/. L6bulos 
metasternales mucho mas distantes en las Q que en los (/. La- 
mina supranal en los c/, corta y trapezoidal, prolong-ada en el 
medio del borde posterior en un pequeno 16bulo triang-ular, con 
un surco medio m^s ancho en la base y que no se continua 
liasta el apice y con dos tuberculos neg'ros sobre el disco; en 
las Q corta, triang-ular, con un surco transverso hacia el me- 
dio. Cercos de los of pequenos, anchos en la base, truncados 
posteriormente, con el ang-ulo inferior prolong-ado en un ap6n- 
dice delg-ado, encorvado y dirig-ido hacia arriba, los de las Q cor- 
tos, pianos y triang-ulares. 

DISTKIBUCION DE LAS ESPECIES. 

a Pronoto posteriormente en ang-ulo ag-udo, recto 6 casi 

recto; quillas laterales dislocadas, curvas 6 fuertemente 

diverg-entes hacia detr^s. 
I) Quillas laterales del pronoto dislocadas, curvas 6 poco 

manifiestas. 
c Tibias posteriores con la cara interna de un neg-ro azulado. 
d Quilla media del pronoto distintamente elevada y trilo- 

bada en la prozona; (Elitros m^s larg-uj; que el abdomen 

en la Q E. eremoMoides Bol. 

dd Quilla media del pronoto normal; Elitros apenas de la 

long'itud del abdomen en la Q E. saphiripes Stal. 

cc Tibias posteriores rojizas 6 amarillentas. 
e Elitros pasando apenas de la mitad del abdomen. 
/ Quilla media del pronoto saliente, pero no comprimida; 

tibias posteriores sang-uineas E. sigmoidalis Bol. 



(9) Martinez (A.)— estudio del grupo "CaloptenI'>. 261 

ff Quilla media del pronoto saliente y comprimida; tibias 
post, amarillas 6 rojo-p^lidas. . . E. brachypteriis Bol. 

ee Elitros tan larg-os conio el abdomen 6 ma'^ larg-os. 

g Tibias posteriores rojizas 6 sang-uineas. 

h Especies pequenas con los elitros apenas tan larg-os 6 poco 
mjis larg-os que el abdomen , . E. adspersus Bol. 

hh Especies mayores con los elitros mas larg-os que el abdo- 
men en ambos sexos. 
'/ Quilla media del pronoto casi entera, lig-eramente cor- 
tada por los surcos transversos. 

j Quillas del pronoto poco pronnnciadas; surcos transver- 
sos obliterados E. irisiis Serv. 

;■/ Quillas del pronoto bieu pronnnciadas, asi como los sur- 
cos transversos. 

k Quilla frontal ensancliada liacia el epistoma; pronoto con 
pequenos tuberculos E. tiiberculatus M. Fern. 

kk Quilla frontal no ensanchando hacia el epistoma; dorso 
del pronoto liso E. capensis M. Fern. 

n Quilla media del pronoto profundamente cortada por 
los surcos transversos. principalmente por el pos-- 
terior. 
/ Frente y l6bulos del pronoto casi lisos; quillas laterales 
apenas encorvadas hacia afuera. E. erylhropiis Thunb. 

U Frente y lobulos laterales del pronoto rug-osos; quillas 
laterales fuertemente dislocadas y encorvadas hacia 
afuera E. hcematopiis L, 

gg Tibias posteriores amarillas. 

m Tibias de color amarillo sucio. 

% Alas hialinas. 

Quilla frontal con los hordes paralelos, no estrechada al 
unirse al v^rtice E. cxit'mpes Stai . 

00 Quilla frontal distintamente estrechada al unirse al v6r- 
tice E. stoUdns Bol. 

nn Alas lavadas de rosa en la base; quilla media del pronoto 

biloba E. cristuUfer Serv. 

mm Tibias de color amarillo de azufre, 

p Alas obscuramente hialinas E. Vylderi Stal. 

pp Alas de color rosa fuerte E. sinuosus M. Fern. 

bb Quillas laterales del pronoto muy diverg-entes hacia de- 
tras y casi continuas F. tricosiatus Bol. 



262 ANALES DE HISTOPwA NATURAL. (lOj 

aa Pronoto en 4ng-ulo may obtuso por detr^s; qiiillas late- 
rales bien manifiestas, rectas y apenas divergentes; 
quilla frontal plana no asurcada. E. semiroseus Serv. 



B. xanihocnemh Brancs. 
E. sqiiamiimLnis Brancs. 

E. eremobioides Bol.— Color g-ris parduzco que en muclios 
sitios aparece como bianco de cal. Vertice con una lig-era 
quilla long-itudinal que lleg-a hasta el fastig-io, este concavo 
y declive; quilla frontal asurcada, con los bordes engrosa- 
dos; mejillas con rug'osidades blancas. Pronoto rug-oso con el 
dorso redondeado anteriormente y en ang"ulo recto por detras, 
con una g-ibosidad antes del surco transverso posterior y dos 
fositas en la base de la metazona; quilla media formando una 
cresta triloba, arqueada en la prozona y cortada profunda- 
mente por el surco transverso posterior; las laterales rectas y 
diverg-entes hacia detras, formadas por pequenos tuberculitos 
blancos; lobulos laterales con el ang-ulo posterior recto y re- 
dondeado en el vertice. Elitros mj\s larg-os que los femures 
posteriores, redondeados en el apice; vena mediastina blanca; 
campo discoidal con manchas blanquecinas; tercera parte 
apical liialina con manchas pardas. Alas hialinas y en la base 
lig-eramente azuladas? Femures posteriores con el borde supe- 
rior pardo y el inferior muy peloso; cara externa g*ris con 
manchas blancas, la interna neg-ra. Tibias posteriores muy 
pelosas, palidas, con la cara interna neg-ro-azulada y con una 
mancha roja cerca de la rodilla; margen interna con ocho es- 
pinas neg-ras por su cara externa y solo enneg-recidas en el 
apice por su cara interna; marg-en externa con seis espinas 
enneg-recidas en su apice; calcaneos amarillo-roji/os con las 
puntas neg-ras; los internos poco desig-uales. Tub^rculo del 
prosternon comprimido, transverso y truncado en el ^pice. 
Espacio entre los lobulos mesosternales en '-^ levemente trans- 
verso, en Q fuertemente transverso, casi ig-ual a un lobulo. 
L6bulos metasternales en c/ posteriormente casi contig-uos, y 
en 9 poco separados. Placa supranal de c^ transversa, poste- 
riormente redondeada a cada lado; el lobulo del medio alg-o 
ancho, en el dpice encorvado hacia arriba, como g-anchudo. 



(H) Martinez (A.) — estudio del grupo «calopteniv. 2Q-i 

Cercos anclios en la base cou el lubulo ag'udo. Placa infVanal 
en <? con el 16bulo medio en ang-ulo obtnso y no asurcado. 
Long-, del cuerpo rf 18; i)ron.5,5; elitr. 19; fern. post. 13 mm. 

_ _ ^ 20; — 7 ; — 27; — 18,5 

Euryphymxis eremoMoides; Bol., Jornal das Sc. de Lisboa, 

2." serie, num. iii, p. 168 (1889). 
Zora//^/rt'f/.— Mossamedes (Anchieta), Col. Bol. 

E. saphiripes Sei'v.— Cabeza de un rojo palido con dos tra- 
gus oblicuos y neg-ros en su parte sapero-posterior. Protorax 
I'ojizo; el disco un poco desig'ual con alg'unos lunares negros y 
i)equenos tub6rculos; quilla dorsal bien distinta; las laterales 
]>oco reg'ulares \ discontinuas. Elitros apenas de la long'itud 
del abdomen, transparentes, redondeados en su extremo, cu- 
biertos de manchas desig'uales obscuras formadas de un con- 
junto de nerviaciones neg-ras sobre un fondo claro. Alas de la 
long-itud de los Elitros, transparentes, enteramente incoloras: 
nervios del disco interno finos, poco marcados, los otros ne- 
g'ruzcos y bien pronunciados. Abdomen de un rojo claro, asi 
como la parte inferior de todo el cuerpo; primeros semi-anillos 
dorsales, neg-ros en g-ran parte, los iiltimos con pequeilos pun- 
tos laterales de este color; semi-anillos ventrales neg-ros en el 
medio y en su mayor parte. Los dos primeros pares de patas 
amarillos punteados de neg-ro; f^mures posteriores amariilen- 
tos; cara externa mancliada de neg-ro, la interna casi entera- 
mente cubierta por una mancha neg-ra y brillante; parte infe- 
rior de los f^mures neg-ra en g-ran parte; lado externo del 
surco franjeado de pelos finos blanquecinos; tibias posterio- 
res de un azul vivo con las espinas de este misrao matiz, un 
anclio anillo por debajo de la base, toda la cara externa y los 
tarsos amarillenta. Antenas bastante cortas, de un amarillo 
obscuro $. 

El (/ es bastante mas pequeno; la cabeza y el protorax ofre- 
cen matices neg*ruzcos en varios sitios; el color azul de las 
tibias posteriores es menos intense y un poco mezclado de 
amarillo. Los iiltimos semi-anillos dorsales del abdomen son 
de un neg-ro azulado y los cercos contorneados de un amarillo 
puro, 

Long-itud del (f 8 lineas; idem de la 2 1 pulg-ada, seg-iui 
Serville. No conozco esta especie. 



r64 ANALES DE HISTORIA NATURAL. (1"?>- 

CaUiptamns sapliiripes; Serv., Hist. Nat. des Ortliopt., p. 690^ 

pi. 14, fig-. 13, abd. du c/ (1839). 
Enryphymns saphiripes; ^ihX., Bidr. till. sodr. Afrik. Ortbopt^ 

faun., p. 41 (1876). 
Caloptenus melanopxisf : Burm., Handbucb, der Ent., t. ii^ 

p. 640 (1839). 
Localidad.—C'dho de Buena Esperanza (Serv.) 

E. sigmoiclalis Bol. — Especie afine al Ijrac/iypterus Bob, de la 
que se diferencia por los caracteres sig'uientes: pronoto mas 
deprimido no rug-uloso: quilla media menos elevada, de nin- 
g-im modo comprimida; 61iti-os mas cortos; area escapular 
antes del medio muy ensancbada, y desde aqui fuertemente 
sinuada; f^mures posteriores por dentro, asi como las tibias^ 
rojo-sang'uineos; tuberculo prosternal pequeno con el apice 
casi anguloso; intervalo entre los lobulos mesosternales muy 
ancbo 9. 

Long-itud del cuerpo Q 23: pron. 7; elitr. 7; f^m.-post. 13,S 
milimetros. 

Euryphymus signioidalis; Bob, Jornal das Sc. de Lisboa.. 
2." serie, num. iii, p. 168 (1889). 

Localidad.—l^nmhe (Ancbieta). 

E. brachypterus Bob — Color pardo alg-o rojizo u ocraceo. 
Fastig-io del vertice concavo y alg-o ensancbado por delante 
de los ojos. Quilla frontal asurcada, alg-o comprimida cerca 
del vertice y ensancbando bacia el epistoma. Pronoto rug"0- 
so, sobre todo en la metazona, con la quilla media saliente 
y alg'O encorvada y comprimida en la prozona; quillas late- 
rales bien manifiestas, paralelas antes del surco primero. en- 
corvadas bacia afuera entre los dos surcos y borradas poste- 
riormente poco antes de llegar al borde; este, en ang'ulo ob- 
tuso 6 redondeado; borde posterior de los lobulos laterales 
muy oblicuo y el ang-ulo inferior casi recto. Elitros cortos^. 
lanceolados, neg-ros en la base del ^irea anal y m^s claro el 
resto, que e&ik salpicado de mancbitas neg-ras. Alas suma- 
mente cortas, poco transparentes. Femures posteriores ancbos 
muy comprimidos, cubiertos de puntitos pardos, con cuatro 
mancbas obscuras en el borde superior, una junto k la rodilla; 
bordes inferior y superior pelosos; cara interna amarilla y con 



(13) Martinez (A.) — estudio dkl guupo <'Calopteni». itr> 

Unas manchitas neg-ras haciael kplce en el area media. Tibias 
posteriores ainarillentas 6 de un rojo palido, con el i\pice de 
las espinas negro; estas en niimero de ocho en el borde exter- 
no y ocho 6 nueve en el interno. Tub^rculo del prosternon 
transverso, escotado en el ^pice. Pecho liso, salpicado de pun- 
tos pardos muy obscuros; espacio entre los I6bulos mesoster- 
nales cuadrado en los (f 6 ig-ual que uno de sus lobulos, rec- 
tang-ular y transverso en las 9, y una mitad m^is ancho que 
uno de sus lobulos. Cercos de los cr' con el lobulo posterior 
terminado en punta negra. Placa supranal del a" transversa 
con los ang-ulos posteriores un poco redondeados, a los lados 
lig-eramente sinuada; borde posterior en el medio con un pe- 
queno lobulo de forma romboidal; por encimadicha placa esta 
aquillada long-itudinalmente, y en la base esta quilla se abre 
en dos ramas dejando en medio una depresi6n triang-ular; 
hacia la parte media hay a cada lado de la quilla un tubercu- 
lito neg-ro, que con otros muy pequenos que hay a los lados, 
viene a formar como una linea oblicua que termina k cada 
lado en el pequeno seno del borde lateral. Cercos de las Q com- 
primidos, muy anchos en la base, subulados en la punta. Placa 
supranal 9 triangnilar con una fosita plana en la base; la in- 
franal presenta en el borde posterior dos g-randes escotaduras 
separadas por un lobulo triangular surcado longitudinal- 
mente. 

Long, del cuerpo q-' 20; pron. 5 ; elitr. 6; f^m. post. 13 mm. 
- - 9 27; - 7,5; - 9; - 14,5 

Observacioiies. — Esta especie varia; en los ejemplares mejor 
coloreados, toda la parte lateral de la cabeza, detrtis de los 
ojos y lados del torax hasta la base de los femures posteriores, 
son negros, destacandose una pequena mancha amarilla en la 
mitad de los lobulos laterales del pronoto. 

Otra variaci6n mas importante presentan alg'unos ejempla- 
res que son de un color ocraceo casi uniforme y tienen las 
quillas laterales del pronoto rectas, k pesar de lo cual consi- 
dero estos ejemplares de la misma especie, porque se observan 
transitos que reunen ambas form as. 

EurypJiymus brachypterus; Bol. , Jornal das Sc. de Lisboa,. 
2.* serie, num. Ill, p. 167 (1889). 

LocaJidad. — Caconda (Anchieta), Col. Bol. 



•266 ANALES DK HISTORIA NATURAL. (14) 

E. adspersus BoL— Gris bianco lleno de manchas. V^rtice 
muy declive, entre los ojos no es dos veces tan anclio como 
la quilla frontal en sn base. Quiila frontal subparalela, por 
delante del estema central snbobliterada en el ^f, y poco 
6 nada estrechada hacia el fastig'io. Pronoto rug-nloso con 
el borde posterior recto 6 alg'o agendo; qnilla media poco 
elevada, las laterales solo indicadas por arrug-as 6 por una 
faja blanca; lobulos laterales senalados de neg-ro en su medio, 
con el ang-ulo posterior estrechamente redondeado. Elitros 
cortos, diversamente manchados de pardo en su area post- 
radial, con una vena intercalar poco manifiesta. Alas liialinas, 
venas anteriores eng'rosadas y obscuras. Femures posteriores 
con larg-os pelos blancos; cara interna e inferior sang-uinea. 
Tibias rojas, con el lado externo de la base salpicado de man- 
chas. Tub^rculo prosternal ancharaente triang-ular. Intervalo 
entre los lobulos mesosternales del (/ apenas transverso, .en 
la Q completamente transverso. Lc\mina supranal del cf hacia 
delante estrechada, lateralmente poco sinuada, posteriormen- 
te con un pequeno lobulo en el medio tan larg-o como anclio; 
aquillada long'itudinalmente en su parte superior, y la base 
de esta quilla dic6toma; con cuatro tuberculoscolocados trans 
versalmente, los externos alarg-ados. Cercos en los (/ con el 
•Apice comprimido, dilatados, alg'o excavados por fuera. Lami- 
na supranal en las 9 trig-ona, sinuada por ambos lados. 

Long", del cuerpo c/ 15; pron. 4 ; elitr. 9,5; fem. post. 10 mm. 
_ _ Q 24; — 5,5; — 13 ; — 14 

Euryyhymns adsj)ersns; BoL, Diag-n. de Ort. nuev., An'Ales 

DK LA SOC. ESP. DE HlST. NAT., t. XIX, p. 320 (1890). 

Localidad. —hovuQm-o Marquez (Col. BoL) 

E. irisus Serv. — Cabeza g"ris salpicada de bianco. Protorax 
g-ranuloso, rojizo sobre el disco; sus tres quillas poco pronun- 
ciadas; surcos tranversos obliterados; lobulos laterales salpi- 
cados de bianco. ELitros de la long-itud del abdomen, muy 
lig-eramente opacos, de una tinta g-risacea sembrada de man- 
chas desig'uales obscuras. Alas tan g-randes como los elitros, 
transparentes, nebulosas sobre todo en la extremidad; el disco 
interno de un violeta rosa cambiante. Parte inferior del cuerpo 
y abdomen de un color amarillo brillante. Patas de un amari- 
Uo sucio; las tibias anteriores y medias un poco anilladas de 



(15) Martinez (A.) — estudio del grupo '<Calopteni». 267 

neg-i'o; f^mures posteriores con una g-ran manclia neg-ra en su 
<_'ara interna que ocupa casi toda la extension de ella; tibias 
posteriores de color rosa, asi como sus espinas; tarsos amari- 
llentos; femures y tibias franjeados de bianco. (Las antenas 
faltan) 9. Long-itud 9 9 A 10 lineas. 

CaUipUiiuus irisKs: Serv., Hist. nat. des Ort., p. 691. 1839. 

No conozco esta especie. 

Localidad. — Cabo de Buena Esperanza. 

E. tuberculatus M. Fern. — Color parduzco. Fastig-io del ver- 
tice concavo. Quilla frontal asurcada, mas estrecha en la 
base Y ensanchando g-radualmente hacia el epistoma. Pro- 
noto con el dorso anguloso en su borde anterior y en ang-ulo 
obtuso en el posterior, cubierto irreg-ularmente de peque- 
nos taberculos; quilla media recta, bastante saliente, lig-era- 
mente interrumpida por los tres surcos transversos; quillas 
laterales bien maniliestas, ig'ualraente interrumpidas, y en su 
medio alg-o encorvadas hacia fuera; 16bulos laterales bastante 
rug-osos, con el ang-ulo posterior obtuso, redondeado en el ver- 
tice. Flitros apenas tan larg-os como los femures posteriore.s, 
redondeados en el apice, con fajas pardas transversas, y en 
g'eneral de color pardo claro, saljjicado de manchas formadas 
por anastomosis de nerviaciones obscuras. Alas hialinas con 
irisaciones obscuras y muy lig-eramente amarillentas en la 
base? Femures posteriores comprimidos con la cara interna 
rojiza y el 'area media ocupada por una manclia neg-ra que se 
extiende hasta un anillo amarillento que hay antes de las 
rodillas, estas obscuras con el lobulo-g-enicular amariilo; cara 
interna de dichos femures g-ris con manchas pardas a lo larg'o 
de las quillas. Tibias posteriores sang-uineas, con un anillo 
amarillento cerca de la base. Tub^rculo prosternal transverso 
y truncado en el apice. 

Long-, del cuerpo 2 23; pron. 6,5; elitr. 20; fem. post. 15,5 
milimetros. 

Ein'i/phi/mus inlercidatus; M. Fern., Adas de la Soc. esp. 
de Hist, nat., Febrero de 1898, p. 35. 

Localidad. — Cabo de Buena Esperanza. Col. del Mus. de 
Ginebra. 

E. capensis M; Fern. — Color pardo-rojizo por encima, ama- 



t 

'268 ANALES DE HISTORIA NATURAL. (16) 

rillento por debajo. Vertice sin quilla long-itudinal; fasti- 
g'io concavo; frente perpendicular; quilla frontal recta, lig'e- 
ramente encorvada cerca del fastig-io, que es su parte mas 
estreclia, asurcada en toda su long-itud, con los bordes ama- 
rillos. Pronoto con el dorso ligeramente redondeado por de- 
lante y en ^ng"ulo recto por detras, con unas manchas amari- 
llas junto k las quillas laterales en la prozona; quilla media 
muy lig'eramente arqueada, apenas interrumpida por los tres 
surcos transversos; quillas laterales arqueadas hacia fuera, 
dislocadas entre los surcos transversos y nicis fuertemente in- 
terrumpidas por el surco anterior que por los otros; surco 
transverso posterior recto, el anterior y medio flexuosos a los 
lados; 16bulos laterales con el ^ng-ulo posterior obtuso. Elitros 
m^s larg-os que los femures posteriores. Alas muy ligeramente 
amarillas en la base. F6mures posteriores gruesos, estrechan- 
do g'radualmente hacia la rodilla; borde superior e inferior 
pelosos, el primero con tres fajas pardas, la anterior pequena 
y cerca de la base, y las otras dos g-randes y proximas entre 
si; cara externa salpicada de manchitas pardas, la interna 
con una g-ran mancha negra longitudinal. Tibias posterio- 
res rojizas, con ocho espinas en la marg-en externa y ocho o 
nueve en la interna; calcaneos amarillo-rojizos con las puntas 
neg-ras. Tub^rculo prosternal muy ancho, transverso y trun- 
cado-redondeado en su apice. Espacio interlobular del mesos- 
ternon en la 9 transverso. Placa infranal en la p grande, neg*ra 
y bisinuada en su extremo, con el lobulo medio obtuso, casi 
redondeado y no surcado. Valvas inferiores con un pequeuo 
diente. • 

Long-, del cuerpo Q, 29; pron. 6,8: elitr. 20; ft^m. post. 16 mi- 
limetros. 

Eiiryfhymns capensis: M. Fern., Adas de la Soc, esp. de Hist, 
nat., serie ii, t. v, p. 11 (1898). 

Localidad. — Cabo de Buena Esperanza. Col. Bol. 

E. erythropus Thunb.— Color pardo-ferrug'inoso. Vertice con 
el fastigio concavo. Quilla frontal mas estrecha y rellena 
en la base y solo asurcada desde el estema central liasta 
el epistoma. Pronoto rug'oso, sobre todo en el dorso; 6ste lig'e- 
ramente ang-uloso en su borde anterior y en ang-ulo obtu- 
.so casi recto en su borde posterior con la quilla media fina, 



(H Martinez (A.)— kstudio del grupo 'CalopticnI'>. 269 

saliente y claramente internimpida por los tres siircos trans- 
versos; quillas laterales formadas por series de arrug"uitas en 
lineas rectas diverg-entes hacia detr^s; 16bulos laterales con 
el ang'ulo posterior casi recto, lig-eramente redondeado en su 
v^rtice y con una mancha neg'ra brillante en el medio de 
dichos lobulos. Elitros poco mas larg'os que los femures poste- 
riores, redondeados en el j^pice; area marginal ferruginosa en 
su mitad basilar y neg-ruzca en la apical; con una franja ocra- 
cea que recorre el elitro long-itudinalmente ocupando casi toda 
el J^rea anal y gran parte de la discoidal; el resto del elitro es 
casi transparente y estA casi todo salpicado de manchas for- 
madas por anastomosis de nerviaciones neg-ras. Alas transpa- 
rentes con nerviaciones neg-ras. Femures posteriores anchos, 
cortos, con la cara interna neg^ra y una faja transversa san- 
g'uinea cerca de la rodilla; cara externa g-risacea punteada de 
pardo sobre las quillas; borde superior con tres manchas obs- 
curas. Tibias posteriores sang-uineas con la cara externa ama- 
rilla junto a la rodilla y el c6ndilo en su parte interna negro. 
Tuberculo prosternal transverse, alg'O estrechado hacia el jipi- 
ce 3' truncado-redondeado en este. Espacio interlobular mesos- 
ternal transverso y tan audio como un 16bulo en las 9; lobulos 
metasternales con el borde interno fuertemente arqueado; pla- 
ca supranal en las 9 triang-ular. 

Long-, del cuerpo 9 36; pron. 7,5; elitr. 30; fem. post. 29 mi- 
limetros. 

Gryllus eri/thropiis; Thunb., Mem. Ac. Pet., 5, p. 248 (1815); 
ibd. 9, p. 426 (1824). 

CalUptemis (Enryphyrnvs) eryihropus; Stal, Rec. Orth. i, p. 73 
(1873). 

Localidad. — Patria ig-nota (Coll. Thunb.); Caffraria (Mus. 
Ulm.) seg-. Stal. Cabo de Buena Esperanza. Col. del Mus. de 
Ginebra. 

E. hsematopus L. — Color parduzco. V^rtice con el fastig-io 
c6ncavo. Quilla frontal estrecha en la base, ensanchando 
hacia el estema central y desde aqui con los hordes paralelos 
hasta el eplstoma; asurcada en toda su long'itud. Pronoto 
bastante rug-oso; dorso lig-eramente redondeado en su borde 
anterior y con el posterior en t'lng-ulo obtuso; quilla media 
bastante saliente ^ interrumpida por los tres surcos transver- 



no ANALES DE HISTORIA NATURAL. (18) 

sos; las laterales formadas por una serie de ai-rug-uitas puestas 
en linea curva convexa hacia fuera; lubulos laterales con el 
borde posterior e inferior en t'lngulo obtuso redondeado en su 
vertice. Elitros un poco mas larg-os que los femures posterio- 
res, redondeados en el ^pice, con una lig-era tinta ocracea y 
con manclias irreg'ulares formadas por anastomosis de nervia- 
ciones neg-ras. Alas Inalinas con nerviaciones neg-ras. Femures 
posteriores anchos con las quillas bastante pelosas; cara inter- 
na neg'ra con una faja transversa sang-uinea junto a la rodilla; 
cara externa g-risacea con alg'unos puntos neg'ros a lo larg'o de 
las quillas; borde superior con tres fajas obscuras mas 6 menos 
visibles. Tibias posteriores sang'uineas, negTas en el condilo, 
pelosas y lig-eramente araarillentas en su cara externa junto & 
la base. Tuberculo prosternal transverso, un poco estrechado 
hacia el apice y truncado 6 redondeado en este. Espacio entre 
los lobulos mesosternales transverso en la Qy tan g-rande corao 
uno de los lobulos; en el c/ cuadrado y mas pequefio que uno 
de los lobulos. Lobulos metasternales casi contig'uos en el cf y 
en la 9 con el borde interno fuertemente arqueado y solo uni- 
dos en su parte inferior; placa supraual de la Q trig'ona; en 
el cf trapezoidal con un diente prolong-ado en su borde poste- 
rior. Cercos de los cf pequefios, comprimidos y encorvados 
hacia arriba, con el borde superior neg-ro 

Long", del cuerpo o^ 21; pron. 4,5; elitr. 16, o; fem. post. 18 mm. 
— — Q33; — 8; — 29; — - 21 

• Gryllns hmnatopus; Linn., S. N. ed. x, 1. p. 4.32 (17.j8); M. L. 
U. R., 143 (1764); Fab., Ent. syst , t. 11, p. 52. 
Acrydium rubripes: De Geer, Mem. 3, p. 490,, pi. 40, f. 10, 

(1773). 
Gryllns pihmts; Thunb., Mem. Acad. Pet. 5, p. 248 (1815); ibid 

9, p. 425 (1824). 
CaUiptamus hcematopus; Serv., Hist. nat. des Orth., p. 688 

(1839). 
Calopdcnus hcematopus; Burm., Handbuch der Ent., t. 11, par- 
te 2.% p. 639 (1839). 
CaUipknus ( Eur ypliymus) hivmatopus: Stal, Rec, orth. i, p. 73 

(1873). 
Localidad. — Cabo de Buena Esperanza; Xamacoes, col. del 
Mus. de Ginebra. 



(19) Martinez (A.) — estudio del gkupo ^<calopteni». stp 

E. ciirvipes Stfil. — Color pardu;jco-ainarilleiito. Fastig-io del 
vertice lig-eramente c6iicavo. Quilla frontal alg'o mas ancha 
en la base y surcada por delante del estema central. Pro- 
noto faertemente rug^oso con el borde anterior del dorso li- 
g'eramente ang'uloso y el posterior en <kng-ulo obtuso, casi 
recto; quilla media fiua y bien distinta e interrumpida por los 
tres surcos transversos; quillas laterales formadas })or series 
de arrug-uitas en lineas alg-o encorvadas hacia fuera; lobulo.s 
laterales con una mancha parda y brillante en el centro y con 
el ang'ulo posterior obtuso y redondeado en su vertice. Elitros 
un poco mas larg-os que los femures posteriores? de color pardo 
claro con manclias formadas por anastomosis de nerviaciones 
pardo-rojizas. Alas hialinas con las nerviaciones de la mitad 
anterior neg'ras; femures posteriores cortos con el borde infe- 
rior alg-o dilatado y el superior con tres mancbas pardas; cara 
interna rosada, amarillenta bacia la rodilla. Tibias posteriores 
amarillentas con la cara externa g-ris. Tuberculo prosternal 
transverso, alg-o estrecbado bacia el Apice y redondeado en 
este. Espacio entre los lobulos mesosternales transverso y mas 
ancho que un lubulo. Lobulos metasternales bastante separa- 
dos. Placa supranal en los rf triangular y asurcada transver- 
salmente. 

Long-, del cuerpo 9 28; pron. 7; elitr. ?; fern. post. 14 mm. 

Eiiryphymus curmpes; Stal, Bidr. till sodra Afrik. Orth. faun. 
N. 3, p. 41 (1876). 

Localidad. — Damara; Cabo de Buena Esperanza. Col. del 
Mus. de Ginebra. 

E. stolidus Eol. — Color pardo-ferrug'inoso, obscuro por en- 
cima. amarillento por debajo. Vertice sin quilla longitudi- 
nal; fastig'io g-rande, concavo, poco declive; frente perpen- 
dicular en la 9; alg-o oblicua en el a; quilla frontal ensan- 
cbando g-radualmente hacia el epistoma, punteada y lig-era- 
mente asurcada. Pronoto con el dorso en ang-ulo obtuso por 
delante y en ang-ulo recto por detr^s, con dos mancbas trian- 
gulares de color mas claro, una a eada lado a lo larg'o de las 
quillas laterales; 6stas estan como dislocadas en los puntos en 
que las cortan los surcos transversos; quilla media bastante 
saliente, aguda, lig-eramente interrumpida por los surcos trans- 
versos; lobulos laterales con el Ang-ulo posterior recto. Elitros^ 



-2-> ANALES DK HI.STORIA NATURAL. (20) 

mas cortos que los femures posteriores, de color obscure ferru- 
^inoso en la base y mas claros y translucientes hacia el apice, 
con alg-unas manchas pardas mas claras en el centro. Alas 
mas cortas que los 61}tros, lig-eramente obscuras y en la parte 
anterior subopacas y con las nerviaciones pardo-obscuras. 
Femures posteriores con cuatro manchas neg-ras sobre el bor- 
<le superior; quilla del borJe inferior dilatada y pelosa; 6sta y 
la infero externa punteadas de negro; cara interna de color 
amarillento con una manclia negra long-itudinal cerca de la 
rodilla, la cual esta dividida por tres 6 cuatro rayitas ama- 
rillas. Tibias posteriores amarillento-rojizas con siete espinas 
neg-ras en la marg-en interna y sels en la externa, enneg-reci- 
das en su apice; calcaneos rojizos con las puntas neg-ras. Tu- 
berculo del prosternon comprimido de delante k atras, ancho, 
transverso, alg'o triang-ular y redondeado en su extremo, Es- 
pacio entre los lobulos mesosternales casi cuadrado en los cf J 
un poco mhs pequeno que un lobulo, y en las 9 transverso y 
poco mayor que un 16bulo. Lobulos metasternales en el cf 
casi contig'uos, en la Q distantes. Placa supranal del cf pare- 
cida a la del Ijrachypterus BoL, con el lubulo terminal un poco 
mayor; el borde posterior k cada lado de dicho lobulo oblicuo 
3' por encima con una fosita triang-ular en la base de la quilla 
y con cuatro tuberculos neg-ros, dos pr6ximos k la quilla y 
los otros dos a igual distancia de estay de los bordes laterales. 
Cercos de los of con el 16bulo posterior conico, delgado y diri- 
g-ido hacia arriba; en las 9 comprimidos hacia fuera formando 
una especie de diente laminar redondeado. 

Long-, del cuerpo ^f 17; pron. 4,5; ^litr. 17; fem. post. 11 mm. 
— — g24; — 6,5; — 14; — — 14 

Eiiryphymus stolidus: BoL, Jornal das Sc. de Lisb., 2." Serie, 
n,° III, p. 169 (1889). 

Localidad. — Duque de Brag-anea (Bayao); Cabinda (Anchie- 
ta) Col. BoL 

E. cristulifer Serv.— Cabeza gris neg-ruzca; quillas mediana- 
mente aproximadas la una k la otra hacia abajo. Prot6rax de 
un gris rojizo, un poco mas estrechado anteriorraente; 16bulos 
laterales con una depresi6n lateral rojizay una coma amarilla; 
disco granuloso; quilla dorsal elevada, su parte anterior com- 
primida en cresta muy profundaraente partida en dos lobulos 



-M) Martinez (A.) — esti dig del grupo '^caloi'Teni». 273 

•obtiisos; borde posterior en aiig-ulo medianamente ag'udo. 
Elitros que pasan poco del abdomen, trasparentes, carg-ados 
de manclias obscuras, y en parte con nebulosidades. Alas tan 
g-randes como los Elitros, transparentes, neg'i'uzcas excepto el 
apice y la base interna que es ligeramente rojiza. x\bdomen, 
parte inferior del cuerpo y patas de un amaiillo sucio. Cara 
inferior de los feraures posteriores, neg-ra; cara interna en g-ran 
parte de este color. Tibias posteriores por encima, en su raitad 
posterior, con una mancha neg'ra; sus espinas bastante larg-as 
y ne^^ras en el apice Q. 

Calliptamus cristulifer: Serv., Hist. nat. des ins. Ortliop., pa- 
g'ina 692 (1839). 

Long'itud 9 lineas. 

Localidad. — Cabo de Buena Esperanza (Serv.) 

E. Vylderi 8tal. — Ceniciento, probablemente variable de co- 
lor; lados de la cabeza, t6rax y parte inferior de la cara externa 
<le los femures posteriores blanquecinos; cara, faja del vertice, 
lados del dorso del pronoto, patas anteriores y los femures pos- 
teriores con manchas parduzcas. Elitros traslucientes, salpica- 
dos de manclias subannlares, venas oerAceas, alg-unas veces 
obscuras. Alas obscuramente hialinas; venas exteriores de su 
parte media obscuras. Cara interna de los femures posteriores, 
tibias y tarsos sulfi'ireos; disco interior de los femures posterio- 
res y apice de las espinas de las tibias neg-ros. L6bulos mesos- 
ternales, en el cf casi tan anchos como larg-os; espacio interlo- 
bular casi m4s anclio que uno de 6stos; en la Q lig-eramente 
transversos y el espacio interlobular mitad mas ancho que estos 
lobulos. Lubulos metasternales distantes en el rf y muclio mas 
en la 9. Placa supranal del rf transversa, distintamente es- 
trecliada liacia detras, con el apice obtuso, redondeado 6 trun- 
cado-redondeado; surco medio ensanchado liacia delante y con 
una prolong-acion pequeiia, obtusa y transversa en medio del 
apice; ^ng-ulos posteriores obtusamente redondeados, con dos 
tuberculos discoidales neg-ros y una manclia pequena neg-ra 
•en la marg-en lateral; en la Q triang-ular subrectang-ular. Cer- 
■cos de los c sensiblemente puntiag-udos con el Apice neg-ro; 
los de la 9 cortos, comprimidos, triang-ulares. sensiblemente 
•estrechados y m^s larg-os que anchos. 

Long-itud del cuerpo: of 22; Q 28 mm. 

ANALUS DE HIST. NAT.— XXX. 18 



274 ANALES DE HISTORIA NATURAL. (22) 

Euryphymus Vylderi; Stal, Bidr. till. sudr. Afrik. Orthop. 
faun. N. 3, p. 42 (1876). 
Localidad. — Damara (Stal.) 

E. sinuosus M. Fern. — Color pardo-obscuro. Fastigio del ver- 
tice cuncavo. Quilla frontal estrechada en la base, m^s ancha 
al nivel de las antenas, y desde aqui hasta el apice con los 
bordes casi paralelos; solo alg'o excavada en la region del este- 
ma central. Pronoto con el borde anterior del dorso redondeado 
yel posterior en ang-ulo recto, con loslados algosinuosos; quilla 
media rac'iselevada entre el borde anterior y el surco trans-verso 
anterior; quillas lateraleslig'eramente encorvadas liacia detras 
y divergentes; lobulos laterales con los bordes inferior y poste- 
rior en j'lngulo obtuso redondeado en su vertice. Elitros mas lar- 
gos que los f^mures posteriores, redondeados en el apice, de co- 
lor pardo obscuro casi uniforme, notableraente estrechados lia- 
cia la base y con manchas grises a lo largo del ^rea-discoidaL 
Alas con el borde anterior y el apice ahumados y el resto de co- 
lor rosa fuerte; f6mures posteriores cortos con la cara interna 
negray con unafa;a amarilla junto a la rodilla, que es negra, 
excepto el 16bulo genicular que es tambien amarillento; cara 
externa gris^cea s^lpicada de pardo. Tibias amarillas. Tub6r- 
culo prosternal transverso, un poco estrechado hacia el apice 
y redondeado en el. Espacio interlobular mesosternal cuadrada 
en el zf y mas pequeno que uno de los 16bulos. Lobulos me- 
tasternales casi contiguos. Cercos de los c formando como un 
gancho algo comprimido, con la ])orci6n terminal erecta, espa- 
tulada y negra en el apice. Placa supranal del a' trai)ezoidaI 
terminada en un lobulo triang'ular, surcadalongitudinalmen- 
te en el medio y con un tub^rculo a cada lado de dicho surco 
en la mitad basilar. Abdomen y parte inferior del cuerpo ama- 
rillo. 

Longitud del cuerpo cf, 24; pron.. 6; elitr., 23; fem. post., 13 
milimetros. 

Euryphymus shmosiis; Mart., Act. de la .Soc. esp. de Hist, 
nat., Febrero, 1898, p. 35. 

Localidad. — Namacoes, col. del Museo de (liuebra. 

E. tricostatiis Bol. — Color pardo algo rojizo por encima, pardo- 
amarillento pordebajo. V6rtice sin quilla longitudinal; fastigio 



(•23) Martinez (A.)— estidio dhl grupo <caloptkniv. 275 

del mismo lig'erameute cuncavo y poco ileclive; frente incliiia- 
da con la quilla ensanchada g-radualmente hacia el epistoraa 
y surcada desde el fastig-io liasta cerca de aquel, compri- 
raida y arqueada entre las antenas. Pronoto casi liso con el 
doi'so lig-eramente redondeado anteriormente y en angnilo 
casi recto,, con el vertice redondeado por detras; quilla media 
recta, bien visible en toda la long-itud del pronoto e interrum- 
pida lig-eramente por los surcos transversos que son rectos 
y paralelos; quillas laterales bien salientes y rauy lig-eramen- 
te flexuosas y conipletas; metazona mas larg-a que la pro- 
zona; lobulos laterales con el ang-ulo posterior recto, lig-era- 
mente redondeado en el vertice y con una mancha neg-ra 
que lleva en su centro un punto calloso bianco. Elitros mas 
iarg-os que los femures posteriores, redondeados en el apice, 
con manchas pardas opacas en la base. Alas mas cortas que 
los elitros; hialinas, alg-o mas obscuras en la mitad anterior, con 
las nerviaciones pardo-negruzcas. Femures posteriores estre- 
chos con las quillas superior e inferior pelosas; obscuros por 
encima; cara interna amarillenta; borde superior con tresfajas 
neg'ras, una sobre las rodillas y otras dos hacia la mitad del 
femur. Tibias posteriores rojo-amarillentas con ocho espinas 
en la marg-en interna y siete en la externa, todas ellas neg-ras 
por su cara externa y solo enneg-recidas en el ^pice por su 
cara interna; .calcaneos pardo-rojizos con las puutas neg-ras. 
Tuberculo pcosternal transverso, estrecho y truncado en el 
apice. Espacio interlobular mesostermal casi cuadrado en 
el rf y notablemente m^s estrecho que un lobulo. Lobulos me- 
tasternales pruximos. Lamina supranal en los cf" g-rande, tran- 
versa, con el lobulo del borde posterior separado por un ang-ulo 
ag"udo a cada lado; por encima la placa tiene una linea trans- 
versa que une los dos tuberculitos que hay como en otras es- 
pecies a los lados de la quilla m^edia con los senos de los hor- 
des laterales; la fosita que lleva la quilla media en la base es 
estrecha. Placa infranal de la 9 con el 16bulo medio trian- 
g-ular. 

Long'itud del cuerpo -j, 17; pron., 5; elitr., 17; fem. poste- 
riores, 11 mm. 

Eurj/plnjmus tvkostatns: Bol. , Jornal das Sc. de Lisboa, 
2."serie, num. 3, p. 169 (1889). 

Localidad. —Dnqne de Brag-anca (Bayao). 



27fi ANALKS DK HISTOUIA NATURAL. (24) 

E. semiroseus Serv. — Color parduzco salpicado de manclias 
iiegras y blancas. Yertice con el fastig-io lig-erainente concavo 
y bastante declive. Quilla frontal bastante inclinada, plana, 
solo un poco liundida en la reg-ion del esteraa central y con 
sus bordes casi paralelos, un poco mas estrechada al unir- 
se con el fastig-io del v6rtice. Pronoto liso con el dorso trun- 
cado anteriormente y en ang-ulo rauy obtuso, redondeado en 
su vertice, por detras; quilla media recta, fina, bien manifies- 
ta en toda la longitud del pronoto e interrumpida jjor los tres 
surcos transversos; quillas laterales rectas y paralelas en la 
reg-ioncomprendida entre el borde anterior y elsurco transver- 
so anterior, y desde aqui liasta el borde posterior rectas y lig'e- 
ramente divergentes; lobulos laterales levemente impreso-pun- 
teados, con el angalo posterior ligeraraente obtnso y^redon- 
deado en su vertice y con una mancha pardo obscura, casi 
neg'ra, de forma rectangular, pr6xima a las quillas laterales. 
Elitros mas cortos que los femures posteriores, estreclios, re- 
dondeados en el apice y con manclias de color pardo-obscuro 
en el area discoidal. Alas con un lig-ero tinte rosa en la base del 
disco interno; el resto hialino con las nerviaciones del campo 
anterior obscuras. Patas anteriores 6 intermedias claras. Fe- 
mures posteriores estrechos, con todas las quillas cubiertas de 
puntos negros; la cara interna rojiza y el canal amarillo. Ti- 
bias posteriores rojizas con las espinas neg'ras, solo algo roji- 
zas en. su base; calctineos con el apice negro. Tuberculo pros- 
ternal un poco comprimido de delante a atrt^s, truncado-redon- 
deado en su extremo. Espacio mesosternal mas estrecho que 
un lobulo en los c^. Cercos c/ pequefios, comprimidos y esco- 
tados en el apice. 

Caloplenus semiroseus; Serv., Hist. n. des Ins. Ortli., p. 692 
(1839). 

Acridium (Callrptamus) hottentottmn: Stal. Freg-. Eug. Resa 
(Mil., 337 (1860). 

Bury phijmvs hottentof Iks: Stal. Ofv. af. K. V. Akad. Forhand., 
1876, 43. 

Long-, del cuerpo, 19; pron., 3,8; 61itr., 12; fem. post. 10 mm. 

Zom//^rtf/.— Namacoes, Cabo de Buena Esperanza. 

Con posterioridad a la entrega del manuscrito de mi trabajo 
■a la SociKDAD se ban pnhlicado dos especies del g'(^nero Eiiry- 



do) Martinez (A.) — esttdio del giupo 'fALoPTENi'. 277 

'pliymus por el Dr. C. Brancsik en su opi'isculo Series Orthopte- 
rorum novontm, publicado por la Soc. de Hist. nat. de Trenc- 
sin, Die. 1897, vol. 19-20. No he podido incluir ning-una de 
ellas en el cuadro que ya tenia establecido por la insuficien- 
cia de las descripciones, y porque tampoco se indica en ellas 
la relacion que puedan tener con las ya conocidas; las descrip- 
ciones son las sig'uientes: 

E. xanthocnerais Brancsik. I.e. p. 78. 

9 Pardo-rojiza, pelosa; quilla frontal no surcada; tuberculo 
del vertex estreehado en el ^pice, tiig-ono, truncado; pronoto 
rug-oso, aquillado en el medio, la quilla anteiior y posterior- 
mente alg'o elevada en cresta; quillas laterales perceptibles: 
metazona en ^ng*ulo obtuso por detras; tuberculo prosternal 
ancho, redondeado en el apice; elitros poco mas larg-os que el 
euerpo, manchadosde pardo; alas sonrosadasy obscuras en su 
parte anterior; patas pelosas; femures posteriores eon el borde 
inferior no serrado, aneliamente redondeado, el lado interno 
neg-ro y con un anillo amarillo antes del apice; tibias y tarsos 
posteriores amarillos; las primeras con 8 espinas en el borde 
externoy 9 en el interno; el apice de las espinas neg'ro. 

Long", del euerpo, 35-37; pron., 8-9; elitr., 25-30; f6m. post.. 
17-18 mm. 

Localidad. — Territorio del Cabo de Buena Esperanza. 

Esta espeeie parece tener alg-una semejanza eon el E. irisi's 
Serv. y eon el simiosus mihi, si bien por otros earaeteres parece 
distinta de ellas; de ser ig-ual a la ultima espeeie citada, el 
nombre propuesto por Brancsik tendria prioridad sobre el mio, 
pues aunque yo present^ mi estudio en la Sociedad en 1896, 
las diagnosis no se publicaron hasta Febrero de 1898, y el 
opusculo citado lleva fecha de Diciembre de 1897. 

E squamipennis Brancsik, 1. c. p. 79, tab. iii, fig-. 20 a J) c. 

Palido 6 pardo-rojizo, pelo.so; quilla frontal apenas surcada, 
y vertex con manchas pardas esparcidas; pronoto con la quilla 
media perceptible pero no elevada, y las quillas laterales ape- 
uas distintas; el dorso haeia los lobulos laterales rugoso, pun- 
teadoy el marg-en posterior anchamente redondeado; elitros es- 
cuamiformes, oblicuamente sinuado-truncados en el apice, no 
lleg-ando al extremo del metanoto y eon una faja media Ion- 



278 ANALKS DK HISTOUIA NATUHAL. (2V,) 

g'itudinal amarillenta; alas ruclimentarias; patas poco pelosas; 
f6mure.s posteriores eng^'osados, rauy ensanchados antes del 
medio con el marg-en inferior anchamente redondeado, el lado 
interno de ig'ual coloraciou que el resto, y el externo con man- 
chas pardas indetenninadas \' con las rodillas pardas; las ti- 
bias posteriores con 7 y 8 espinas respectivaniente en los hor- 
des externo e interno. 

cT Placa supranal escotada anclia y profundaniente; cercos 
ensancliados en la base y cerca de ella, por encima, escotados 
casi circularmente, encorvados y oblicuamente trnncados en 
el apice; placa subg"enital inflada. trig-ona y terminada en 
punta. 

Long", del cuerpoQ-', I'.); pron., (5.5; elitr.. 4; ft^m. post., ISmm. 
— — 9, 26-30; — 9; — 5 5; — - 17 

Localidad. — Reg-ion del rio Zambesi en Africa. 

Los caracteres de estaespecie son tan extraordinarios dentro 
de este g-enero, que me inclino a sospechar no deba incluirse 
en el Euryphymus tal conio lo ban considerado los Sres. Brun- 
ner y liollvar. 

Gen. Acorypha Krav.ss. 

Cabeza g-rande, subascendente. V6rtice entre los ojos, que 
son muy giobosos, muy estrecho, profundamente surcado, 
biquillado , descendiendo en arco hacia la quilla frontal. 
Pronoto muy comprimido antes del medio, poco prolong-a- 
do anteriormente: lobulo posterior recto u obtuso, posterior- 
mente elevado; quilla media distinta, niAs elevada entre los 
surcos transversos y despues de ellos; las laterales sub- 
flexuGsas, aproximadas en su mitad anterior y distintamente 
diverg'entes en la posterior, profundamente cortadas por los 
surcos. Tub^rculo prosternal breve, transversoy obtuso. Ulti- 
mo seg-mento abdominal del ^ no abultado superiormente. 
F(^mures posteriores muy anchos, cortos y con el borde supe- 
rior distintamente aserrado-dentado. 

A. picta Krauss. — Ferrug'inosa, adornada de negTO y carneo- 
blauquecino: antenas p^lidas; cara punteada; quillas corneas; 
labroy mejillas anchas, punteadas de negTo: tres bandas occi- 
pitales neg'ruzcas, una mediana anteriormente estrecha y otra 



(57) Martinez (A) — estldio del grupo ''CaloptenD'. iZQ 

•detras de cada ojo; pronoto con el dorso eiuieg-recido, con dos 
bandas palidas marg-inales y arqueadas, desvanecidas poste- 
riurmente; lubulo lateral carneo, adornado de ueg-ro y bianco 
y por debajo de las quillas laterales estrechamente ennegre- 
cido. Elitros ferrug-inosos, manchados de obscuro, liacia el apice 
tran.sparentes, mas larg'os que el cuerpo. Alas hialinas, con las 
venas anteriores obscuras. Femui'es posteriores con tres man- 
■chas neg-ras alg'o desvanecidas en el borde superior, por fuera 
may brillantes, lacteos, rociados de negTo, interiormente araa- 
rillos, con una g'ran mancha sang'uinea bien manifiesta; lobu- 
ios g-eniculares externos c^rneos. Tibias posteriores amarillas 
4-on una mancha lactea externa debajo de la rodilla, dorada 
liacia el apice; el de las espinas neg-ro; calcaneos ciliados. 
Lamina supranal alarg-ada, puntiag'uda; cercos foliaceos, re- 
■dondeados posteriormente; marg-en inferior interna con espina 
breve, curva y neg'ra; lamina subg'enital brevisima, conica y 
•obtusa en los o'- 

Acorypha lyicta: Krauss, Orth. vom. Seneg-. aus den lxxvi, 
Bande der Sitzb. der K. Akad. der Wiss. I, Abth. 1877, p. 11, 
X. I. F. 4, 4 A-C. 

Long", del cuerpo cf 18; pron. 4; elitr. 17; fem. post. 12 mm. 

Localid(id.—'t>?i\\ Luis del Seneg-al. 



(ten. Sphodromerus SliiL 

Fastig'o del vertice concavo, declive, formando con la quilla 
frontal un ang-ulo muy obtuso; dicUa quilla no surcada. Pro 
noto con el dorso convexo, casi truncado anteriormente y en 
:ang"ulo obtuso redondeado por detras; quilla media lig-eramen- 
te manifiesta; las laterales casi nulas, solo aparentes ante el 
■surco transverso posterior. Flitros proximamente de la longi- 
tud del abdomen y bastante anchos en su tercio apical. Alas 
lig'eramente coloreadas en la base. Femures posteriores cortos, 
,^ruesos, muy anchos, con la quilla inferior muy dilatada y 
mas ancha y aserrada despu^s del medio; todas las quillas 
•<iserradasy pelosas. Tibias posteriores fuertes. Tuberculopros- 
ternal conico. Espacio entre los lobulos metasternales lig-era- 
mente transverso. Lobulos metasternales bastante distantes en 
ias 9. Valvas inferiores con un pequeno diente externo. 



280 ANALES DE HISTORIA NATURAL. (28; 

S. Serapis Serv.— Color palido. Quilla frontal plana y oblite- 
rada antes del epistoma. mas ancha al nivel de las antends. 
Pronoto punteado con el borde inferior de los 16bulos laterales 
sinuado anteriormente y redondeado en el medio. p]litros mas 
cortos que el abdomen y ensanchados en su apice, con man- 
chas obscuras, sobre todo cerca de la extremidad donde forman 
por su reunion k modo de fajas oblicuas y transversas. F^mures 
posteriores mas cortos que el abdomen, muy anchos, con el 
borde superior muy peloso y el inferior muy dilatado, alg-o ase- 
rrado y la parte anterior como vuelta hacia fuera. Tibias pos- 
teriores cortas, g-ruesas, palidas, con seis espinas en el borde 
externo, con las espinas enneg-recidas en su apice y los calca- 
neos pequenos y poco desig-uales. Placa supranal en las 9 trian- 
g-ular, surcada en su medio en la base. 

Long-, del cuerpoQ, 40; pron.8,5; elitr. 22; fem. post. 18,5 mm. 

Odservacio)ies.~-'E\ ejemplar que he tenido a la vista para 
hacer la descripcion esta alg'o deteriorado a causa de liaberla 
conservado en alcohol, perdiendo, por tanto, alg'uno de los 
caracteres que a continuacion expreso, tomados de la descrip- 
cion de Serville: «E1 epistoma ofrece una ancha faja de un ne- 
g"ro brillante; las alas son en g*ran parte incoloras con la base 
interna de un color rosado viol^ceomuy claro; cara interna de 
los fem ures posteriores de un rojo muy vivo; cara interna de 
las tibias de un bello color rojo que se extiende a las espinas 
del mismo lado. 

CaUiptamns Serapis; Serv,, Hist. nat. des Ins. Orthopt., p. 68l> 
(1839). 

Callipiemis ( SpJiodromenis) Serapis; Stal, Rec. Orth. i, p. 72 
(1873). Observ. orthopte^rol 2, p. 12 (1876). 

Sphodromerus Serapis; Bol., Orthopt. de Syrie. Revue Biolog-. 
du nord de la France, p. 13 (1893). 

CaloptenHS sacer: Gigd-Tos., Viag-. del Dr. Festa in Pal. Boll, 
dei Mus. de Zool. ed Anat. comp. della R. Univ. di Tor., n. 164. 
p. 10 (1893), fig-. 1. 

SphodroTiierus Serapis; Gig-1-Tos., Ibd; n. 191 (1894). 

LocaUdad. -— XY?i\}\Ti, Petr?ea (Mus. Holm.) seg-. Stal. Jeric6; 
una sola Q seg-, Gigd-Tos.; Eg-ipto, seg". Bov6. Orillas del Mar 
Muerto, recog-ido por el Dr. Barrois. Col. Bol. 

S. decoloratiis Fiuot. — Esta especie, que segun su autor es muy 



(29) Martinez (A.) — estudio del grupo acalopteni,. 28t 

afine al Sph. Serapis Serv., no la conozco, i)or lo que me liinito 
k indicar los caracteres mj^s notables que el autor senala para 
diferenciarla de la dicha especie Serapis. Dice el Sr. Finot: «se 
disting'ue por la prOzona que es abombada, los ^litros m^s an- 
chos, no mancliados de obscuro, blanquecinos en el apice. con 
el campo marg-inal ensanchado en la base, teniendo casi todos 
los campos provistos de nerviaciones adventicias y por las alas- 
mas g-randes y hialinas». 

Long', del cuerpo cf, 24: pron.. 6; elitr. , 17 mm. 
— — Q,39; — 9; — 27 

Observaciones. — El Sr. Finot anade que, como no conoce el 
Caloptenus sacer Gig-l.-Tos. sino por la descripcion, ig-nora si 
puede reunirse al decoloratiis , y declara que si esta reuni6n 
debiera hacerse, el nombre especifico sacer deberia preva- 
lecer. 

SphodromerusdecoJoratus: Finot, An. Soc. ent. Fr., 1894 et 96.. 
p. 548. 

LocaUdad. — Arg-elia (Brunner y Finot), Biskra (Olivier). 
Arg"elia sin indicacion de localidad, probablemente Saida. 

Gen. Caloptenopsis Boh 

Fastig'io del vertice concavo, asurcado, y alg-unas vece& 
piano. Quilla frontal convexa y punteada, ensanchada g-ra- 
dualmente liacia el epistoma y continuada en arco con el ver- 
tice. Pronoto con el dorso truncado 6 ligeramente redondeada 
anteriormente y en ang'iilo recto por detr^s; quilla media recta,^ 
bien manifiesta en toda su longitud; quillas laterales, en al- 
g-unas especies casi rectas, pero g-eneralmente no lo son m^& 
que en su mitad anterior, un poco encorvada; surco transver- 
se posterior recto; el anterior, muchas veces, ang-uloso i> 
fiexuoso, y el medio casi siempre ang'uloso 6 flexuoso; prozo- 
na notablemente m^s corta que la metazona. Elitros que pasan 
casi siempre de la extremidad de los f^muresposteriores, man- 
cliados irreg'ularmente y con su apice truncado-redondeado. 
Alas hialinas. F^mures posteriores g-ruesos, adelg'azando m^s- 
6 menos rc\pidamente hacia la rodilla. Tibias posteriores con 
los calcaneos interuos de distinta forma que los externos; el 
segfundo interno muy larg-o y robusto, peloso, terminado en 
un mechoncito de pelos mi'is larg-os; marg-en interna con ocho,. 



•iS2 ANALK^ DE HISTORIA NATLRAL. (30) 

rara vez niieve espiuas, y la externa con siete, rara vez oclio. 
Tuberculo prosternal lig'eramente transverse; en alg-unos casos 
es 'conico 6 cilindrico, pero alg'o aplanado anterior 6 posterior- 
mente. Espacio entre Ids lobulos mesosternales ig-ual en los c^ 
que en las Q. Cercos de los cf comprimidos con un pequeno dien- 
te por debajo, cerca del apice. Placa infranal en las Q. redon- 
deada. Placa supranal de los cf triang-ular, prolong-ada y ag-uda 
on el apice. 

DISTKIBLCION DE LAS ESPECIES. 

a Tibias posteriores con el calcaneo seg"undo interno no 

])rolong'ado mas alia de la una. 
^ Tub6rculo prosternal transverso 6 aplanado anterior- 

mente. 
c Espacio interlobular niesosternal transverso en las Q. 

d Area media de la cara externa de los femures posteriores 
con una banda 6 faja long"itudinal obscura, estatura 
mayor C. tiikilus Bol. 

dd Area media de la cara externa de los femures posteriores, 

sin banda longitudinal obscura: estatura menor. 

e Alas incoloras . C. angusticeps Bol. 

ee Alas sonrosadas en la base C. crassiusculifs M. Fern. 

cc Espacio interlobular mesosternal mas estreclio, cuadrado 
en las Q C. palUdicurnis Stal. 

hb Tuberculo prosternal cilindrico C. caharattis Stal. 

aa Tibias posteriores con el calcaneo segnindo interno pro- 
long-ado mcis alia de la una en forma de tuberculo. 

h Tuberculo prosternal comprimido de delante atrAs. 

i Metazona vez y media mas larg-a que la prozona: femu- 
res posteriores de coloracion uniforme. 

/ Tuberculo del calcAneo seg'undo interno, tan largo 6 mas 
larg-o que la una.. C. macr acanthus M. Fern. 

// Tuberculo del calcAneo seg-undo interno, mas corto que 
la una C . wossambicus Brancs. 

/'/ Metazona apenas mas larg-a que la prozona; femures pos- 
teriores de coloraci6n variada. C. mgro-tariegatus Bol. 

//// Tuberculo prosternal cilindrico con el ^pice mas estrecho: 
f6m. post, con la cara int. neg'ra. C. Saussi(rei M. Fern. 



C. haliensis Branc. 

C. august icosla Karsch. 

C. I a ti cost a Karsch. 

C. orientalls Schulth. 



(:n) Martinez (A.)- kstudio dkl ghupo '<calopteni». -283 

C. vittatus Bol.— Rojo palido, al^-o brillante. Vertice entre los 
ojos brevemente asiircado. Quilla frontal convexa, sensible- 
meiite ensancliada hacia el eplstoma; miVrg-enes redondeadas 
con series de puntos entre las antenas, cerca del estema cen- 
tral no surcada; espacio entre los ojos tan ancho como la base 
lie la quilla frontal. Pronoto con el borde posterior en ting"ulo 
recto; dorso con tres quillas, las laterales hacia el borde ante- 
rior subconverg-entes, posteriormente obliteradas y inu^'' pun- 
teadas; prozona mas corta que la metazona, con una banda 
grande dorsal ensanchada hacia detras y una banda obscura, 
extensa y oblicua entre la marg-en y el surco posterior en los 
lobulos laterales; estos muy punteados despues del surco. Eli- 
tros mas larg'os que los femures posteriores; base obscura; 
venas obscuras; area axilar anterior palida; area discoidal con 
series de mauchas neg-ras. Alas hialinas. Femures posterio- 
res con una banda neg'ra cortada anteriormente en el area 
media; la rodilla por de-ntro y por fuera senalada de neg-ro. 
Tibiae, posteriores rojo-palidas con siete li ocho espinas neg-ras 
en su ^pice; calcaneo seg-undo interno, g-rande y comprimido. 
Tuberculo prosternal pequeno, estrecho, aplanado anterior- 
mente con el apice obtuso. Espacio interlobular del mesoster- 
non transverso; lobulos metasternales medianamente sepa • 
rados en su parte posterior. 

Long-itud del cuerpo 9. 37; pron.,6,5; elitr., 30, fem. post., 
19,5 mm. 

Caloptenus vitfa/i's': BoL, Jornal das Sc. de Lisboa, 2." serie. 
num. Ill, p. 171 (1889). 

LocaHdad. — Caconda (Anchieta). 

C. angusticeps Bol. — Color pardo-amarillento con manchas 
obscuras. Fastig-io del vertice surcado }• muy estrecho, alg-o mas 
que la quilla frontal, con la cual se une en cing'ulo muy obtuso. 
Quilla frontal muy poco saliente en la base, convexa, punteada 
y ensanchada g-radualmente hacia el ei^istoma. Antenas ama- 
rillentas. Pronoto con el dorso truncado anteriormente y en an- 
g-ulo obtuso, casi recto por detras, con una faja amarilla a cada 
lado y amarillo tambien el borde posterior; quilla media sa- 
liente en toda su extension, asi como las laterales, que son 
rectas y converg-entes hacia la cabeza hasta el surco transverso 
posterior, desde dicho surco alg-o encorvadas; surco transverso 



281 ANALES DE HISTORIA NATURAL. (32; 

posterior recto, el anterior y medio flexuosos e interrumpidos 
por diclia quilla; 16bulos laterales con los bordes anterior y pos- 
terior casi paralelos, el :\ng'ulo posterior redondeado, parte in- 
terior de la prozona blanquecina y con alg-unos pnntos neg'ros 
seriados k lo larg'o del borde. Elitros mas larg-os que los f^mures 
posteriores, truncado-redondeados en su extremo, hialinos en 
el apice, en el cual existen unas manchas neg-ras en forma de 
H constituidas por enneg-recimiento en alg-unas partes de las 
nerviaciones transversales y longitudinales; con los dos tercios 
basilares de color ocraceo claro, que en el area postradial esta 
interrumpido por numerosas manchas triangulares amarillas.. 
y poco despues del medio por una linea oblicua del mismo 
color. Alas incoloras con las nerviaciones del borde anterior 
negras; k lo largo de este borde hay una estrecha banda ama- 
rilla, y del mismo color son las nerviaciones del area anal. 
F^mures posteriores anchos, con tres bandas obscuras, negras 
en el borde superior; borde inferior blanque(;ino; cara interna 
de color negro con una faja blanca transversa cerca de la rodi- 
11a; cara externa sobre las quillas salpicada de puntos negro- 
rojizos, y en los 16bulos g'eniculares se ven manchitas aisladas 
del mismo color. Tibias palidas, espinas del color de las tibias 
con el ^pice negro; calc^neos internes desiguales y pelosos. 
Tuberculo prosternal comprimido y transverso. Espacio entre 
los lobulos mesosternales transverso y poco menos estreclio 
que un l(jbulo en las Q. 

Longitud del cuerpo Q, 23; pron., 5; elitr., 20; fern, post., 
15 mm. 

Obsertaciones. — En la descripcion original se lee (sin duda por 
error de imprenta), que la parte posterior de las quillas latera- 
les es nula, cosa que no ocurre en el ejemplar que tengo k la 
vista, que es uno de los que sirvieron para hacer la descrip- 
cion. 

CaJoptemis an(/usficeps: Bol., Jornal das Sc. de Lisboa, 2.^ se- 
rie, n. iii, p. 172 (1889). 

Zocali dad.— Caconda. Biballa (Anchieta). 

C. crassiusculus M. Fern. — Color amarillento palido. Vertice li- 
geramente aquilladoy el fastigio concavo, penetrando la quilla 
del v6rtice en esta concavidad y terminando en una peque- 
fia mancha oval de color bianco. Quilla frontal convexa, pun- 



<33i Martinez (A.) — estudio dkl grupo <caloi'Trn1'. 285 

teada y ensanchando g-radualmente hacia el epistoma, con dos 
lineas laterales de puntos hundidos neg-ros; sienes y raejillas 
blancas. Pronoto con el dorso tnincado anteriormente y en 
ang'iilo recto por detras; quilla media recta y bien manifiesta; 
las laterales divergentes hasta el seg-undo surco transverse, y 
desde este surco casi paralelas; surco trausverso anterior si- 
niloso, el posterior recto y el medio f!exuoso, muy aproximado 
en el medio al surco posterior; metazona bastante mas larg-a 
que la prozona; lobulos laterales con el borde posterior un poco 
oblicuo; borde inferior en ang'ulo obtuso redondeado en elv(^r- 
tice, con una quilla oblicua amarilla en la parte antero-supe- 
rior que se destaca sobre el fondo obscuro que tienen dichos 
16bulos. Elitros poco mas largos que los femures posteriores, 
redondeados en su extremo, con el area discoidal blanquecina 
y sobre ella dispuestas algunas manchas pardas redondeadas. 
Alas hialinas con las venas'proximas al borde anterior obscu- 
ras y el campo anal sonrosado. Femures posteriores cortos, 
muy anchos, g*ruesos, estrechando rapidamente hacia la rodi- 
11a; borde superior con tres manchas pardas, la mas anterior 
poco marcada y las dos posteriores bien manifiestasj'poco dis- 
tantes entre si; cara externa cubierta de mancliitas pardas; 
area infero-externa blanca, muy ensanchada, sobre todo des- 
pu6s del medio; lobulos g'euiculares blancos con una mancha 
neg-ra en el borde inferior cerca de la base; cara interna ama- 
rillenta con una faja obscura interrumpida antes de la base y 
a veces completamente amarillenta. Tibias posteriores palidas 
con nueve espinas en la marg-en interna y ocho en la externa; 
calcaneo seg'undo interno grande con un mechoncito de pelos 
en su extremidad. Tubt^rculo del prosternun comprimido de 
delante atrc\s, redondeado en el apice y con una pequena an- 
g'ostura cerca de la base. Espacio interlobular mesosternal 
transverse y casi tan ancho como uno de los lobulos en ambos 
sexos. Placa supranal en los c/* g'rande, triang-ular y aquilla- 
da longitudinalmente; la infranal c6nica y muy pelosa. Cer- 
cos en los o^ grandes, encorvados y concavos en su cara in- 
terna, por debajo, }' cerca del apice con un pequeno diente 
negro. Valvas en las Q con un pequeno diente las inferiores, }' 
Unas y otras ennegrecidas en su apice. 
Long', del cuerpo -% ~0; pron., 4; cMitr., 14,5; fem. post., 12 mm. 
_ _ g, 26; — 6: — 19; — — 15 



286 ANALES DE HISTORIA NATURAL. (34) 

Caloplenopsis crassiuscuhis; M. Fern., Act. de la .Soc. esp. de 
Hist, nat., serie ii, t. v., p. 11 (1898), 
Localidad.— India oriental. (Col. Bol.) 

C. pallidicornis Stal. — Color pardo-obscnro ocraceo 6 rojizo. 
Fasti^'io del vertice brevemente surcado. (,)uilla frontal con 
vexa, punteada, lig-eramente estrechada en la base, formando 
una ancha curva al unirse con el fa.stig-io del vertice. Ojos 
separados por encima por un espacio tan ancho 6 lig-eramente 
mas estrecho que la base de la quilla frontal. Antenas pali 
das. Pronoto con el dorso truncado anteriormente y en angulo 
obtuso, casi recto por detras; en muchos ejemplares con uua 
manclia pardo-rojiza que precede del vertice y se prolong-a 
sobre el cU'ea anal de los elitros; quilla media de igual altura en 
toda su long'itud y solo interrumpida por el surco transverso 
posterior; las laterales algo encorvadas y convergentes hacia 
la cabeza, g-ruesas y brillantes; 16bulos laterales con tres 6 
cuatro puntus obscuros junto al borde posterior y con fajas obli- 
cuas alternadas blancas }' pardas sobre la prozona; metazona 
densamente punteada. Elitros mas largos que los femurespos- 
teriores, redondeados en el apice y subhialinos en su extremi- 
dad; i^irea postradial densamente reticulada por series de man- 
cliitas blanquecinas. Alas incoloras con las venas anteriores 
obscuras. Femures posteriores con tres manchas obscuras por 
encima; cara interna ocupada por una L;ran manclia negra y 
la interna con un anillo incompleto ante-genicular. Tibias pos- 
teriores de color amarillento sucio, pelosas; ufias de los calca- 
neos medios naciendo en la^extrernidad de estos. Tuberculo 
del prostern6n comprimido de delante atras. Espacio interlobu- 
lar mesosternal casi cuadrado, mucho mas estrecho que uno 
de los 16bulos; 16bulos metasternales contiguos en el cf, sub- 
contiguos en la 9. Placa supranal en el c^, triangular, prolon- 
gada, muy estrecha en el apice que se prolonga en una especie 
de diente agudo; aquillada en el centro y con los bordes en- 
grosados. Cercos de los (f grandes, comprimidos, encorvados y 
dirigidos hacia detras, con una escotadura por debajodel apice 
precedidade un dientecito negro. Placa infranal del q^, c6nica 
y breve. Valvas en la Q, dentadas. 

Long-, del cuerpo a, 22; pron., 4,5; elitr., 19; fem., post. 20; 
calcaneos, 3 mm. 



(35) Martinez (A.) — estudio del (jrupo 'CaloptenP'. 2'i7 

Long', del cuerpo 9, -"^O; pron., 7; tMit., 24: fern., post. 20; 
ralcaneos, 3 mm. 

CaUiptenuspalJidicorni.<;: Stal, Bidr. till. .«)dr. Afrik. Orthopt. 
fauna n. 3; p. 43 (1876). 

Zoc^^^/c/^/r?.— Damara, Obambo, seg-. Stal. 

C. calcaratus Stal.— Muy atln al 'paUidicornis Stal, del que se 
di.stiug'ue, seg-un su autor, por los caracteres siguientes: ^<mHY n* 
estatura 3' robustez; quilla frontal y espacio interocular del ver- 
tice mas anchos; area postradial de los elitros, con areolas ma- 
yores, menos numerosas y dispuestas confusamente en series 
de tres 6 cuatro; alas hialinas con la base de color rosa palido: 
cara interna de los femures posteriores, todapfilida; tuberculo 
prosternal, cilindrico, subconico; antenas mas delgadas. 

Q long-itud del cuerpo, 34 min.» 

CaJliptenus calcMratns; Stal, Observ. orthopterolog-., 2, p. 13 
(1876). 

Localidad. — Massaua, seg-. Stal. 

Observacidn. — Esta especie no me es conocida sino por la des- 
cripci6n. 

C. macracanthus M. Fern.— Muy afin al vittatus BoL, pero con 
el vertice entre los ojos brevemente aquillado y por tjelante de 
ellos aplanado y punteado; intervalo entre los ojos distinta- 
mente mas estreclio que la base de la quilla frontal: prozona 
mucho mas eorta que la metazona; tuberculo prosternal, piano 
anteriormeute: en el apice, eng-rosado, casi cuadrado; espacio 
interlobular del mesosternon no transverso, tan largo como 
ancho, y hacia detu4salg-o mas ancho; calcaneoseg"undo inter- 
no de las tibias posteriores g'rande y el apice despues de la una 
muy prolongado y pelo.so. 

Long-itud del cuerpo ^^, 33; pron., 6,r):elitr., 2^; fern. ])oste- 
rior, 20; calcan. post., 3.8 mm. 

OJjserTaciones. — Segun el Sr. Bolivar, la metazona en esta es- 
pecie es vez y media tan larg-a como la prozona; el calcaneo 
seg'undo interno de las tibias posteriores es mas robu^to que en 
el vittatus Bol. y nigro-variegatus Bol , y la una encorvada en 
que termina dicho calcaneo no est-A situada en el mismo apice, 
6 muy cerca de 61, como en aquellas especies, sino mucho 
antes, de modoque el calcaneo parece prolongarse mucho mh^ 



->88 ANALES DE HTSTUHIA NATURAL. (36) 

■aUk de la una, formando como un tub^rculo tanto 6 m^s larg'o 
que aqnella. La coloracion de los f^inures posteriores es uni- 
forme, salvo la mancha arqueada de las rodillas; pero diclio 
caracter es de escasa importancia en estos insectos. Dicho senor 
Bolivar, al dar nombre especifico h esta especie, no recordo 
indudablemente que ya Stal, en sus Observ. orthopterolog., ii, 
p. 13, describiu una especie con el nombre cakaralus, causa 
por la cual me vi precisado a variar el nombre especifico con 
que el Sr. Bolivar desig-no esta especie por el de macr acanthus. 

CaJoptenns calcaratus: BoL, Jornal das Sc. de Lisb. Serie 2.% 
num. 3, p. 172(1889). 

Local i da d.— Qxva.\u[o (Anchieta). 

G. mcssambicus Brancs.— Color pardo rojizo. Vertice entre los 
ojos, que son bastante g-randes, estrecho, fastigio del mismo 
cuncavo y continuado en arco con la quilla frontal, que es plana, 
m4s estrecha en la base y ensanchando insensiblemente hacia 
■el epistoma; dicha quilla esta salpicada de puntos hundidos. 
Pronoto con el borde anterior del dorso truncado 6 nuiy ligera- 
mente redondeado y el posterior en ang-ulo poco obtuso; quilla 
media bien manifiesta en toda la longitud del pronoto, tina, 
poco elevada 6 interrumpida ligeramente por los tres surcos 
transversos; quillas laterales encorvadas hacia fuera, conver- 
ji^-entes hacia el borde anterior y tambien hacia detras y niucho 
mas distantes posterior que anteriormente; metazona vez y 
media mas larg-a que la prozona: lubulos laterales con el borde 
inferior en angulo muy obtuso, casi redondeado, escotado ante- 
riormente, densamente punteados detras del surcoen la mitad 
posterior, con manchitas rojizas junto al borde posterior que 
€sta recorrido por una marg-en fina, estrecha y callosa. Elitros 
poco mas largos que los femures posteriores, redondeados en el 
apice, casi transparentes, salpicados de manchas irreg-ulares 
pardo-neg'ruzcas, sobre todo en el jirea discoidal y mai'g'inal. Alas 
hialinas, un poco amarillas en la base, con nerviaciones par- 
do-neg-ruzcas. F6mures posteriores cortos, anchos, estrechando 
rapidamente hacia la rodilla, con el borde inferior alg'o dila- 
tado y el superior con tres fajas pardas; cara interna, sucia; la 
externa, del color general. Tibias posteriores amarillentas, con 
siete espinas en la margen externa y ocho en la interna, con- 
tando la espina apical; calcaneo seg'undo interno ligeramente 



.:37) Martinez (A.) — estudio del grupo «calopteni». 2ti9 

prolong-ado en forma de tub^rculo peloso m^s alia de la una, 
pero no tan larg'o como 6sta. Tub^rculo prosternal alto, aplana- 
do de (lelante atras y truncado redondeado en el 6pice. Espacio 
entre los lubulos mesosternales cuadrado, mas estrecho que 
un Ipbulo. Lobulos metasternales subcontignios. Placasupranal 
de los d" triang'ular, prolong'ada. con tres surcos long-itudina- 
les paralelos, uno de ellos en la linea media y los otros dos muy 
obtusos, proximos a el y que determinan en los dos bordes la- 
terales de la placa como dos dientecitos. Cercos de los c/ gfi'an- 
des, compi'imidos, encorvados, redondeados en el apice y con 
un pequefio diente negTO situado en el borde inferior cercadei 
apice. Placa infranal del c^ conica y pelosa. 

Long-, del cuerpo ^, 25; pron., 5; elitr. 24; f^m.post. 16mm. 
— — Q, 33,30; — 7; — 30-32; — 16 

CaJojdenns mossambicus; Brancs. , Orthoptera nova africa- 
na, XV, p. 194 (1892). 

Zom/«V/«f/.— Mozambique. 

Esta especie me es conocida g'racias k los ejemplares comu- 
nicados por el Sr. Brancsik al Sr. Bolivar. 

C. nigro-variegatus Bol. — Color pardo obscuro por encima, 
amarillo por debajo. Vertice, entre los ojos, con una lig-era 
fosita, y el fastig-io del mismo con una manclia neg"ra; qui- 
lla frontal bastante convexa, ancha, continuada en arco in- 
sensible con el v6rtice, punteada y c'l veces recorrida por una 
faja long'itudinal neg-ruzca, cuyo color snele estar tambien ti- 
nendo los bordes de diclia quilla y el surco infra-ocular de 
las mejillas. Pronoto con el dorso ang-uloso-redondeado en el 
vertice por detras y redondeado anteriormente; quilla media, 
recta, delg-ada, neg-ra y bien visible en toda la longitud del 
pronoto; quillas laterales curvas con la convexidad hacia fuera, 
callosas y con g-ruesos puntos hundidos en la metazona; los 
tres surcos transversos, rectos y paralelos; l6bulos laterales con 
los bordes anterior y posterior casi paralelos, amarillentos en 
la parte inferior y de un neg-ro brillante en la superior; la 
parte anterior de estos lobulos cerca de la quilla lateral del 
dorso ofrece dos manchas amarillas, separadas de la parte in- 
ferior amarilla que hemos mencionado por una faja neg'ra 
oblicua, que en los ejemplares bien conservados es muy bri- 
llante; la parte de estos lobulos posterior al surco tipico esta 

ANALES DE HIST. NAT. — XSX. .^ 19 



200 ANALES DE HISTORIA NATURAL. (38^ 

cubierta de muclios y gruesos pimtos hundido^^. Elitros apenas 
mas larg-os que los femures posteriores, de color pardo iieg-ruz- 
co en la base y amarillentos y traslucientes en la mitad apical:, 
la coloraci6n obscura de la base se extiende sobre la mitad 
apical formando fajas transversas oblicuas alg-o reg-ulares at 
principio y reducidas k manchitas aisladasdespues; del mismo 
modo la mitad basilar ofrece, sobre todo a lo largo del area 
postradial, manchitas claras en serie long-itudinal. Alas casi 
liialinas con las nerviaciones de los campos anteriores neg-ras. 
Femures posteriores adelg*azados g-radualmente liacia la ro- 
dilla, algfo prolong-ados, con el borde superior enneg-recido }'• 
tres manchas amarillas, una de ellas cerca de la rodilla; 
el borde inferior amarillento y la cara externa, asi como la in- 
terna con lineas negras pinnadas; la externa tiene ademas 
una raya neg*ra en sentido long-itudinal en el area media. 
Tibias posteriores rojizas, asi como sus espinas, que tienen el 
apice neg-ro; segundo calc^neo interno grande, comprimido, 
ensanchando gradualmente hacia el apice y prolongado per 
detras de la una formando un tuberculo tantou mas grande 
que aqu611a; el calcaneo segundo externo una mitad mas pe- 
queno y no prolong-ado mas allA de la una. Tuberculo proster- 
ual paralelo, grueso y redondeado en el apice. Espacio entre 
los 16bulos mesosternales casi cuadrado, bastante mas estre- 
cho que uno de los lobulos. Yalvas inferiores en las Q no den- 
tad as. 

Long-itud del cuerpo Q, 29; pron., 6,5; elitr.. 23; fem. post., 20; 
calcan. seg\, 3,5 mm. 

Caloptemis mgro-variegains:Jio\., Jornal das Sc. de Lisboa,. 
2.'' serie, n. in, p. 171 (1889). 

LocaJidad. — Duque de Braganca (Bayao). 

C. Saussurei M. Fern.— Color pardo-rojizo. Fastigio del v6rtice 
c6ncavo y aquillado posteriormente. Quilla frontal convexa y 
ensanchando gradualmente hacia el epistoma, insensiblemen- 
te estrechada al unirse con el v6rtice, haciendolo en arco su- 
mamente obtuso. Pronoto con el dorso redondeado anterior- 
mente y en .'ingulo obtuso por detn'is; quilla media recta, bien 
manifiesta, asi como las laterales que son algo encorvadas has- 
ta el surco transverse posterior, y desde aqui hasta el borde 
posterior rectas y divergentes; prozona y parte de la metazona. 



(39) Martinez (A.)— estudio del ghupo «caloptkni». 291 

de color pardo-obscuro, lo restante ra^s claro; metazona nota- 
blemente mas larga que la prozona y punteado-subrug-osa. mas 
menudamente en el dorso que en los 16bulos laterales; parte 
anterior de 6stos pardo rojiza, brillante superiormente y bian- 
co de cal en ia mitad inferior; surcos transversos anterior y 
posterior rectos y paralelos. Elitros m^s larg'os que los femures 
posteriores, redondeados en su ^pice, con la tercera parte pos- 
terior hialina con manchas pardas que forman fajas transver- 
sas irregulares y numerosas; porci6n basilar opaca y obscura 
por confluencia de las manclias pardo-rojizas que la cubren y 
que solo dejan visibles serie de manchitas blanquecinas k lo 
larg'o del area discoidal. Alas hialinas hasta el apice (1). Femu- 
res posteriores g-ruesos con cuatro fajas pardas en el borde su- 
perior^ una de ellas sobrc las rodillas; cara interna de dichos 
femures con una mancha neg-ra, y cara externa del borde in- 
ferior blanca, el resto del ^rea externa con manchitas negras, 
sobre todo a lo larg-o de las quillas long-itudinales, y con un 
anillo incompleto anteg-enicular del mismo color. Tibias poste- 
riores rojizo-amarillentas; calcaneo seg'undo interno g-rande, 
en este lo mismo que en el seg'undo externo la una no nace 
de la extremidad por prolong-arse el cuerpo del calcaneo en 
forma de tuberculo. Tuberculo del prostern6n cilindrico y 
romo en el apice. Espacio entre los 16bulos mesosternales casi 
cuadrado y muclio mas estreclio que uno de dichos lobulos. 
Lobulos metasternales en la 2 casi contig'uos. 

Long', del cuerpo Q, 35; pron., 7; elitr., 30; fem post., 21 mm. 

Caloptenopsis Saiissiirei; M. Fern., Act. de la Soc. esp. de Hist, 
nat., ser. 11, tomo v, p. 11 (1898). 

Calopienus femoralus; Sauss. in litt. 

LocaUdad. — India Oriental (Col. Bol.). 

Con posterioridad k la terminacion y entreg'a a la Sociedad de 
este trabajo, que tuvo lug-ar en 8 de Enero de 1896, se han pu- 
blicado otras tres especies que desconozco, cuya posicion en el 
g^nero, asi como la del C. haJiensis Brancs., no he podido de- 
terminar por carecer de elementos para hacerlo en la localidad 
en que ahora resido: las descripciones son las siguientes: 



(1) Este caracter lo expongo con alguna duda por temor a que esten decoloradas 
por el alcohol. 



292 ANALES DE HISTORIA NATURAL. (40) 

C. balieiisis Brancsik. 

Coloptenns MHensis; Brancsik, Xaturwissensch. Vereines des 
Trencsiner Comitates 1892. p. 195, tab. xii, fig". 5. 

- Coloraci6n rojiza; quilla frontal vista de lado apenas arquea- 
da, poco 6 irreg-ularmente punteada, estrechada por enoima de 
las antenas, ^stas palidas, obscurecidas en el apice. Pronoto su- 
tilmente punteado, rojizo, con los 16bulos laterales mas claros, 
las quillas laterales, diverg-entes y alg-o arqueadas, paralelas 
desde el surco tlpico, el marg-en posterior triang-ular con el 
apice obtuso y lig-eramente sinuado a cada lado. Elitros poco 
m^s largos que el abdomen, rojizos, la mitad apical, y las areas 
mediastina, scapular y axilar casi hialinas, con las venas y ve- 
nillas de la mitad basilar pardas; area discoidal y la base de la 
mitad apical, con 5 6 6 manchas palidas poco distintas. Alas 
hialinas con el disco amarillento. F^mures posteriores robus- 
tos, con el lado externo pinnado inmaculado; el lado interno 
negro, pero antes del ^pice palido; las rodillas pardo-negruz- 
cas y los 16bulosgeniculares palidos. Tibias posteriores palidas 
no manchadas, con 8 espinas en el marg-en externo y 9 en el 
interno, todas con el apice pardo. Cercos comprimidos, obtusos, 
encorvados por debajo, con uu diente negro casi en el Apice y 
densa y rudamente punteados. 

of Long-itud del cuerpo, 22; pron., 4; t'ditr., 19; alas, 17; f6m. 
post., 13; tib. post., 10 mm. 

Anchura del pronoto, 4; Elitros, 3,5; alas, 9 mm. 

El autor no indica la patria ni manifiesta las diferencias que 
pueda presentar esta especie con el paUulicornis Stal I'l otras 
especies afines, suponiendo correspondera al genero CaJopte- 
nopsis, aun cuando tampoco declara el autor la forma de los 
espolones de las tibias posteriores. 

C. orientalis Scliulth. 

Calopienus orientalis; Schulthess, Orthopteres des Somalis. 
Ann. Mus. civ. di St. Nat. di Genova, serie 2.% vol. xix (xxxix), 
Ag-osto, 1898, pag. 194. 

Proximo al C. mossmibictts Brancs.— Leonado rojizo, quilla 
frontal muy arqueada, surcada, densamente punteada, estre- 
chada sobre las antenas; v6rtice obtuso, recorrido en el medio 
por una quilla. Antenas del color g-eneral. Pronoto con el surco 
tlpico situado mucho antes del medio, el margen anterior re- 



(41) Martinez (A)— estudio del gkupo «calopteni». 293 

dondeado y el posterior en triang'iilo ajJi'udo; las quillas latera- 
les rectas, prolong-adas hasta el marg-en posterior del pronoto 
y rauy divergentes por detras. Elitros inucho m6s larg'os que 
el abdomen y que los femures, variados de pardo y amarillo, 
con la mitad apical hialina y rara vez manchada de pardo. 
Alas hialinas (decoloradas por el alcohol'?); femuresposteriores 
muy engTosados, exteriormente pinnados, del color g-eneral, 
con la quilla superior con g-ruesos puntos, indistintamente 
pardo bifasciados por encima, y el area interno-media neg-ra 
casi liasta las rodillas. Rodillas adornadas por ambos lados con 
unalinea neg'ra arqueaday lobulos g-eniculares palidos. Tibias 
palidas, sus espinas con el ^pice neg-ro, llevando7en el borde 
interno y 8 en el externo. 

Long'itud del cuerpo 9, 28; pron., 7; elitr., 29; f6m. post., 18,3 
milimetros. 

Localidad. — Obbia, Mayo 1891. 

El autor compara la especie con el Calojitenus italicus L. 3^ el 
mossamMciis Brancs. (Calopienopsis), de los que dice se disting'ue 
por su quilla facial surcada y densamente punteada, por las 
quillas laterales del pronoto, que son rectas, diverg-entes y muy 
asurcadas hasta el extremo, por la forma puntiag'uda del borde 
posterior del pronoto y por la coloracion de la cara interna de 
los femures posteriores. 

C. angusticosta Karscli, Stett. ent. Zeit. 1896, p. 321. 

De color rojizo palido, con el dorso del pronoto recorrido por 
una faja parda que se ensancha hacia atras, limitada a cada 
lado por otra faja amarilla; el marg-en basilar, calloso y estre- 
chamente amarillo; los lobulos laterales con una anclia faja 
neg-ra, pr6xima al dorso, que se extiende desde el borde ante- 
rior al surco medio, oblicua por debajo, opaca superiormente, 
muy brillante por debajo; elitros casi vitreos, pardos, neg-ros 
en el tercio basilar, con el area axilar amarilla interiormente; 
alas hialinas; patas del color g-eneral; femures posteriores con 
las areas dorsales salpicadas de puntos neg-ros; el ^rea exter- 
no-media junto a la quilla superior estrechamente neg-ra, man- 
chada de neg-ro hacia el angulo posterior, siendo de este color 
los arcos de las rodillas; tibias posteriores, hecha excepcion de 
la misma base que es neg-ra, de un rojo p^lido y las espinas 
neg-ras en el apice a' •?• 



294 ANALES DE HISTOUIA NATURAL. (42i 

Vertex estrechado entre los ojos, el fastig'io muy saliente 
por delante de ellos, con los marg-enes callosos, elevados, ro- 
deando una impresi6n mas ancha por delante. Quilla frontal 
punteada, menos ancha, por encima de las antenas distinta- 
niente estrechada y el vi^rtice entre los ojos mas estrecho. Pro- 
t6rax nvks largo proporcionalmente con la quilla media dorsal 
muy perceptible y las marg-enes laterales del dorso casi rugoso- 
punteadas, sin quillas; los lobulos laterales anteriormente for- 
mando angulo con el dorso, y despues del surco tipico conti- 
nuados con el dorso sin ang-ulos, lisos y con puntos g-ruesos, 
densos. Tuberculo prosternal deprimido, anclio, escotado en el 
apice. El intervalo mesosternal casi cuadrado en el c/" y trans- 
versal en la 9; l6bulos metasternales de esta bastante distan- 
tes, en el (f casi contig-uos. Tibias posteriores por encima, con 
6 6 7 espinas en el marg-en externo. y con otras tantas en el 
interno ademas de la apical. 

Long", del cuerpo (f, 25; pron., 5;elitr., 23; fern, post., 15,.") mm. 
— — 9, 3G; — 7,2; — 31; — 21 

LocaJidad. Africa oriental, territorio del Nyassa, Milanji 
(Brown.) 

C. laticosta Karsch, 1. c, p. 322. 

De color rojizo palido, con numerosos puntos neg-ros y va- 
riado de pardo; cara de rojizo claro con lineas pardas long-itudi- 
nales; dorso del pronoto unicolor, a veces a cada lado con estre- 
cha faja mas palida, continuada anteriormente por los lados 
del vertice hasta los ojos \' posteriorinente por g'ran parte del 
lado interno del areaaxilar (var. margmaUs); lobulos laterales 
del pronoto sobriamente manchados de neg-ro, anteriormente 
con una mancha irreg'ular de un neg-ro brillante que no alcanza 
al marg-en anterior pero que se extiende bastante sobre el surco 
medio; elitros casi vitreos manchados y estriados de pardo, con 
el tercio basilar pardo; el area discoidal con cerca de cuatro 
manchas vitreas; la parte interior del ^rea axilar amarilla; las 
alas hialinas; las pleuras y patas punteadas y manchadas de 
neg-ro; los f^mures posteriores variados de pardo en las ^reas 
dorsales, con la quilla media con manchas neg-ras; las quillas 
superior e inferior del ^rea externo-media con manchitas ne- 
g-ras y con otras puntiformes, situadas sobre los surcos trans- 
versos, neg-ras y seriadas; los arcos g-eniculares por completo 



.43) Martinez (A.) — estudio del grupo '^calopteni». 295 

asi con la base de los lobulos neg'i'os; las tibias de uu rojizo 
€laro J el apice de las espinas iiegTO. 

Vertex entre los ojos con tres lineas lisas, entre las que re- 
siilta deprimido, pero no impresionado ante los ojcs. Quilla 
frontal nvks ancha por debajo de las antenas; en la Q anchi- 
sima, sobre las antenas apenas estrechaday con puntos espar- 
cidos. Pronoto proporcionalmente mas corto con la quilla 
media longitudinal muy aparente; las marg'enes laterales con 
puntos g'l'uesos y su quilla lisa; los lobulos laterales doblados 
en ^ng-ulo, lisos enteramente, cubiertos de puntuacion densa 
y g'ruesa. Tuberculo prosternal menos depriraido, menos trans- 
verso y obtusamente redondeado en el apice. Intervalo mesos- 
ternal casi cuadrado en ambos sexos, no transverso en la 9; 
lobulos mesosternales muy converg-entes por detras en la Q, se- 
parados por estrecha distancia 3- casi contig'uos en'el ^^. Tibias 
posteriores por encima con 6 6 7 espinas en el borde externo 
y otras tantas, ademas de la apical, en el interno. 
Long", del cuerpo cf, 22; pron., 4,5; elitr., 19; fem. post., 15 mm. 
— — 9, 28,5-31,5; — 6,5; — 26,5; — 21 

Localidad. — Africa oriental, territorio del Nyassa, Milanji 
(Brown.) 

Gen. Caloptenus Burm. 

Fastig'io del vertice concavo 6 planiiisculoy otras veces como 
asurcado. Quilla frontal, convexa, ensanchada g-radualmente 
hacia el epistoma y a veces obliterada poco antes de lleg-ar a 
el, punteada en unos y lig-eramente asurcada en otros. Pronoto 
-con el dorso truncado 6 redondeado anteriormente y en^ng-ulo 
obtuso en su borde posterior. Metazona tan larg-a 6 un poquito 
mas larg-a que la prozona; quillas laterales diverg-entes hacia 
detras, rectas 6 lig-eramente encorvadas con la convexidad de 
la curva hacia fuera; quilla media mas elevada que las quillas 
laterales e interrumpida a veces solamente por el surco trans- 
verso posterior; los surcos transversos primero y tercero, rec- 
tos; el seg-undo, en g-eneral, encorvado. Elitros redondeados en 
el apice y alcanzando, cuando menos, el apice de los femures 
posteriores 6 alg-o mas cort:>s. Alas bien desarroUadas 3^ varia- 
bles de color. Femures posteriores adelg-azados g-radualmente 
hacia la rodilla. Tibia con los calcaneos bien desarroUa- 



296 ANALES DE HISTORIA NATURAL. (44) 

dos, larapifios, los dos externos igual^s entre si, asi como Iok- 
internos. Tub6rculo prosternal cilindrico 6 c6nico. Espacio in- 
terlobular mesosternal apenas transverse, lo mismo en el d" 
que en la 9- Lobulos metasternales casi contig-uos en los c/, 
un poco m^s separados en las Q. L&mina supranal en los (f 
triang'ular, a veces trig-ona; cercos g'randes, comprimidos y 
encorvados, con un pequeno lobulo negro en el borde inferior 
cerca del ^pice 6 bidentado. Lamina infranal conica. Valvas- 
con diente externo. 

DISTRIBUCION DE LAS ESPECIES 

a Tibias posteriores neg-ruzcas con un pequeno anillo rojizo- 

en la base; espinas neg-ras C- coehsyriensis Gig"l-Tos. 

aa Tibias posteriores rojizas 6 amarillentas, por lo menos su- 
periormente; espinas solo neg-ras en su apice. 

h Quillas laterales rectas C. viiJcanius Krauss. 

hh Quillas encorvadas liacia afuera y dislocadas.C italicns L.. 

C. coelesiriensis Gig-1-Tos.— Color pardo obscuro 6 pardo ama- 
rillento. Vertice lig-eramente aquillado con el fastig-io g-rande,. 
lig"eramente cuncavo y penetrando en esta concavidad la qui- 
11a del v6rtice. Qujlla frontal convexa, punteada, mas ancha 
entre las antenas; apartir de este punto hacia arriba se notan 
dos pequenas filas de puntos laterales hundidos. Pronoto con e! 
dorso redondeado anteriormente y en ^mg-ulo obtusopordetras;. 
quilla media recta y fina e interrumpida por el surco transver- 
se posterior; las laterales alg'o encorvadas y punteadas, no dis- 
locadas; metazona tan larg-a como la prozona; surco transver- 
se posterior casi siempre recto, el anterior y medio flexuosos, 
y este en el medio, casi k igual distancia del anterior y poste- 
rior, Elitros no alcanzando 6 pasando muy poco del I'lpice de los 
femures posteriores, redondeados en su extreme, de coleraci6n 
ocr^cea obscura y come aliumados en el extreme. Alas inceleras- 
6 rest\ceas ? Femures posteriores anchos, exteriormente de 
un ocr^cee negTUzco, especialmente a lo larg-o de la quilla; 
^irea interna de un pardo casi negTO y la cara infero-interna 
m^s clara. Tibias posteriores obscuras, con un anillo muy estre- 
cho, p^lido, cerca de la rodilla; las espinas tedas neg-ras. Tu- 
b6rcule prosternal c6nice, remo en el apice, Valvas inferieres- 
en las 9 dentadas. 



(45) Martinez (A.)— estudio del grupo '<cal(3I'teniv, 297 

Long", delcuerpo c/j2r); pron., 7; elitr.,21; fem. post., 10,5 mm. 

— — Q, 30: — 7; — 17,5; — 16,5 
Cahrptenus cmlesyriensis; Gigi-Tos., Ortott. Yiag-g\ del Dr. E. 

Festa in Palest, nel Lib. e, reg*. vie, Boll, dei Mus. di Zoolog-. ed 

Anatom. comp. della R. Univers. di Torino. N. 164, p. 10 (1893). 

LocaUdad. — (Coelesiria, Q: Jerico, larvas), seg-. Gig"lio-Tos. 

C. vulcanius Krauss. — Color araarillento 6 parduzco. Fastig-io 
del v^rtice, planiuscalo. Quilla frontal convexa y punteada, 
ensanchando notablemente hacia el epistoma. Pronoto con el 
dorso obtuso 6 redondeado anteriormente y en angulo obtu- 
so por detr^s; quilla media y laterales rectas, y estas ultimas 
diverg'entes hacia detras; surco anterior fiexuoso; el medio, 
flexuoso, encorvado, y el posterior recto; metazona apenas mas 
larg-a que la prozona; lobulos laterales con el borde posterior 
un poco oblicuo, Elitros mas larg'os que los femures posterio- 
res, redondeados en el apice, salpicados de manchitas pardas 
a lo larg'o del campo discoidal. Alas hialinas con tod as las ve- 
nas de la parte anterior obscurecidas. Femuresposteriores del- 
gados, comprimidos, con el borde superior amarillento, obser- 
vandose en alg'unos ejemplares dos manchas obscuras; cara 
externa palida, la interna rojiza 6 roja, con una manchanegra 
longitudinal interrumpida junto a la rodilla. Tlbias posteriores 
rojizas con el ^pice de las espinas negro; calc^neos rojos con el ^ 
6.pice negro. Tub^rculo prosternal cilindrico. Espacio interlo- 
bular casi cuadrado, algo mas estrecho que uno de los lobulos. 
Placasupranalen los -^ triangular; la infranal, trigona. Cercos 
en el c/ grandes, curvos y comprimidos; en el apice, por deba- 
jo con un diente negro, que a su vez lleva otro diente en la 
parte externa. Valvas inferiores en la Q, dentadas. 

Long*, del cuerpo ^'', 19; pron., 3; 6litr., 15; fem. post., 10 mm. 

— — Q, 27: — 4,5; — 24,5; — 16 
Var. bifasciaia Krauss.— Con dos bandas longitudinales que 

recorren los lados del pronoto y el area anal de los 61itros. De 
esta variedad puede decirse lo que de XKmarghialis del C. itali- 
cus L., es en mi sentir una variacion que se reproduce en mu- 
chas especies de este grupo. 

Caloptemis vulcanius Krauss., Syst. Verz. der Canar. Der- 
mapt. und Orthopt. mit. Diagn. der neuen Gatt. und Arten 
(Sep.— Abdr. aus d. «Zoolog. Anz. N." 390, 1892, p. 5). 



298 ANALES DE HISTORIA NATURAL. (46) 

Calopterius vulcanius: Bol., Ort. de las isl'. Catiai-., Act. de la 
Soc. esp. de Hist, nat., t. xxii, p. 6 (1893). 
Zocalidad. —Vico de Teyde, Canarias, Palma, Hierro. 

C. italicus L. — Color amarillento, rojizo, parduzco 6 g-ris, va- 
riaiulo estos colores por las mauchas parduzcas y auii negras 
que a veces tiene. Fastigio del vertice g-eneralinente con- 
cavo. Quilla frontal convexa, punteada, uii poco ensanclia- 
da entre las antenas. Pronoto con el dorso lig-eramente redon- 
deado anteriormente y en ^ng-ulo bastante obtuso por detr^s; 
quillas laterales finas, curvas, cuya convexidad raira hacia 
fuera y como dislocadas; quilla media manifiesta en toda la 
extension del pronoto, mas elevada que las quillas laterales 
e interrumpida solo por el surco trans^-erso posterior; metazo- 
na tan to 6 poco mas larg-a que la prozona: lobulos laterales con 
€l borde inferior en angnilo redondeado. Elitros de long'itud 
variable, pues unas veces no lleg-an a la rodilla y otras pasau 
de 6sta, de color g-ris 6 amarillentos, con el area anal obscura y 
el resto con nuraerosas manchas pardas mas 6 menos confu- 
sas en muclios ejemplares. Alas transparentes en el apice y 
borde anterior; el resto de color rosa. Femures posteriores an- 
chos en la base, g*ruesos, con tres fajas neg'ras en el borde su- 
perior, las cuales se extienden a veces por las caras exter- 
na e interna; esta ultima con frecuencia es rojiza 6 de color 
rosa. Tibias posteriores rojas 6 amarillentas con el apice de 
las espinas neg-ro. Placa supranal del c" triangular y prolon- 
g-ada. Cercos ,;;;;' grandes, curvos y algo comprimidos, mas en- 
sanchados en el apice, y cerca de este, por debajo, con un 
diente negro sinuado inferiormente. Placa infranal de lose/ co- 
nica. Valvas en las Q pequenas, encorvadas y puntiag'udas, 
las inferiores con un pequeno diente externo. 

Long-, del cuerpo cf, 14-25; pron., 2,8-5,5; 61itr., 9-17; fern, 
post., 8-14 mm. 

Long-, del cuerpo Q, 23 35; pron., 5-8,5; elitr., 17-24; fem. 
post., 14-20 mm. 

Var. JJ7ittenn-//Iiana'Piint.—'Di^ei'e marcadamente de la forma 
tipica por los caracteres sig-uientes: tamano g-rande; pronoto 
lateralraente menos g-iboso y posteriormente redondeado; qui- 
llas laterales ordinariamente irreg-ulares y muy distintamente 
convexas hacia fuera; 61itros siempre m^s' cortos que el abdo- 



(47) Martinez (A.) — estudio del grupo <<caloptrni». 290 

men, inuchas veces notablemente cortos, adelgazados liacia el 
apice; femures posteriores muy aiichos. 

GrijUusitaUcus; Linn. Syst. nat., ed. x, p. 432 (1758): ibd. xii, 
p. 701 (17(36); Fab., Ent., Syst. 11, p. 57; Scop., Ent. carniol, p^- 
^•ina 110; Schrank, Fauna Boica 11, p. 36; Rossi, Fauna Etr. i, 
p. 270 (Ed. Illig-er, p. 332); Germar, ReiseDalm., p. 253; Thunb., 
Mem. Ac. Petersb. v, p. 227 (1815); ix, p. 407 (1824j; Charp., 
Horae ent., p. 135. 

Gryllvs af/ims; Thunb., Mem. Ac. Pet. v, p. 228(1815); ibd. 9, 
p. 406 (1824). 

Grylhis germanicus: Fab., Ent. Syst. 11, p. 57; Ahrens-Ger- 
mar. Fauna, Ins. Eur. Fasc 1, tab. 14. 

Acrf/dinmitaUcnm; Oliv., Encyclop. method., t. vi, p. 224; 
Latr., Hist. nat. des. Crust, et. des Ins. tom. xii, p. 156. 

Acrijdinm germanicum; Oliv., Enc^^clop. method., t. vi, 
p. 224. 

Acndhmi Ualicmn; BruUe, Hist. nat. des ins., t. ix, p. 226; 
Costa, Fauna Regm. Nap., p. 15, tab, 11, fig\ 1. A d, fig-. 2, A-d. 

Acridium fasciatum; Halin, Icon. Orth. i, tab. B., fig-. 6. 

Acridium barbarum: Costa, Faun Reg-. Nap., p. 13, tab. 11, 
fig-. 1, A-d, 

CaUi2)tamus iialmis: Sew. , Revue method., p. 94; Orth., 
p. 693, pi. 14, fig-. 14, abdom, du male, (1839); Fischer de W., 
Orth. Ross,, p, 237, tab, 13, fig-, 3; BruUs^, Exp. scientif, Mor6e, 
p, 92; Lucas, Expl. sc. Alg-erie, Zool, 3, p. 30; Kittar^', Bull. 
Soc, Imp, Nat, Moscou, 22, p, 466, 

CaUiptamiis margineUns: Serv,, Orth., p. 694 (1839). 

CalUptamus ickricus; Serv., ibdm,, p 689, 

CaUiptamiis carisanns: Serv., ibdm., p. 695. 

CaUiptenus italicus: Stal., Rec. Orth. I, p. 73 (1873); Observ. 
orthopt. 2, p. 13 (1876). 

Caloptemis ictericus; Fisch., Orth. europ., p. 380: BoL, Sin., 
p. 92. 

Calujji^nns margineUiis; Charp., Germ. Zeit. f. Ent. iii, p. 312. 

Caloptemis cerasinus; Fisch., Orth. europ., p. 379. 

Calopttmis siciihis: Burm., Handb. 11, p. 639 (^1839); Fisch., 
Ortli. Europ., p. 379. 

Caloptenus italicus: Burm.. Handb. 11, p. 639; Fieb , Syn., 
p. 19; Fisch., Orth. europ., p. 377, tab. xv, fig-. 25, 25-^;, 26, 
26*, 26**; Brunn., Orthopterolg-. Stud., p. 6; Charp., Germar, 



300 ANALES DE HISTORIA NATURAL. (48> 

Zeitschr. in, p. 312; Meyer-Dur; Schweiz. Orth. Faun., p. 19; 
Tiirk., Wiener, Ent. Monatsschr, ii, p. 377; Frivaldsky, Mon. 
Orth. Hun^., p. 175; Eversra., Bull. Soc. Imp., Moscou, 32, 
p. 138; Lomnicki, Materyjaly Szarancz. Galic, p. 12; Kawall, 
Corresp.-Bl. Naturf. Yer. Rig-a. 14, p. 61; Sing-er, Orth. Keg-ensb.,. 
p. 32; Rudow, Zeitschr. f. g-es. Xaturw. 42, p. 304; Eol , Ort. 
de Esp., p. 90, tab. ii, fig-. 9, 9 a; Krauss, Orth. Fauna Istriens, 
p. 24; Brunn., Prodr., p. 217; Finot, Les Orth. de la France,, 
p. 79; Bonet et Finot, Catal. rais. des Orth. de la Reg-, de Tun.; 
Krauss, Syst. Verz. der Canar. Derm. und. Orth. mit Diag'. 
der neuen Gatt. und Art. (Sep.-Abd. aus dem. «Zool. Anz»,. 
num. 390, p. 5, 1892); Gig-1-Tos, Viag-. del Dr. Fest. in Palest. 
Boll, del Mus. de Zool. ed Anat. comp. della R. Univ. di Tor.,, 
n. 164, p. 8; Brunn., Revis. du Syst. des Orth., p. 163. 

^*^ Rosel, Ins. Belust. ii, tab. xxi, fig-. 6. 

*** Schaffer, Icon. Ins. Ratisb. i, tab. 27, fig-. 8 y 9, iii, tab. 
267, fig-. 1 y 2. 

^% Stoll., Representation, tab. xii, b., fig-. 43. 

*** Savigny, Descr. de l\I^ig'yte, Orth., tab. vii, fig-. 4. 

Gen. Paracaloptenus BoJ. 

Fastig-io del vertice concavo; quilla frontal convexa, conti- 
nuada insensiblemente con el fastig-io del vertice. Pronoto con 
el dorso convexo, redondeado por delante, lig-eramente es- 
cotado 6 truncado por detras; quilla media bien manifiesta; 
quillas laterales lig-eramente encorvadas, rectas 6 flexuosas, 
borradas antes del borde posterior y k veces poco manificstas; 
metazona mucho m^s corta que la prozona. Elitros pequehos 
no pasando del primer anillo abdominal. Alas rudimentarias. 
Femures posteriores larg-os, no muy g-ruesos, y adelg-azando 
gradualmente hacia la rodilla, con el borde superior casi in- 
distintamente dentado. Tibias posteriores con los calcaneos 
casi ig-uales, normales y los dos internos ig-uales. Tuberculo 
prosternal cilindrt'iceo, lig-eramente aplanado por detras, con 
el dpice romo. Lobulos mesosternales distantes entre si, lo 
mismo en los y que en las Q, dejando un espacio lig-eramente 
transverso. L6bulos metasternales subcontiguos c/ 6 Q m^s 
distantes. Abdomen comprimido por encima; porcion dorsal 
del ultimo anillo abdominal en el cf, g-rande. Placa supranal 



(49) Martinez (A.) — estudio del grupo ^caloptendv. hoi 

en -J triangnilar; ceroos muy grandes. encorvados y compri- 
midos, y en el ^pice por debajo con un diente; placa infraiial 
c6nica, breve, pelosa en el h' y g-rande. ancha y en punta ob- 
tusa en el medio en la 9- Valvas inferiores en la Q dentndas. 

DISTRIBUCIUN 1)2 LAS ESPECIES. 

a Tuberculo prosternal triang"nlar. ancho en la base y punti- 
ag-udo en el Apice P. ohesus Bol. 

aa Tuberculo prosternal cilindraceo. lig-eramente aplanado 

por detras, con el ^pice romo P. caJoptenoides Br. 

et var. Brunneri Stal. 

P. obesus Bol.— Obeso, obscuro, por debajo ferrug-inoso, g-ris 
peloso. Quilla frontal plana con puntos impresos; m^rg-enes 
brillantes. Yertice debilmente aquillado, entre los ojos leve- 
mente concavo. Pronoto en su parte po.sterior truncado- 
redondeado; quilla media del dorso integ-ra, subcomprimida; 
quillas laterales muy debiles. posteriormente mu}' distantes 
entre si, en medio de la prozona fuertemente sinuosas; lobu- 
los brillantes con puntos corroidosy raras manchas bianco de 
cal. Elitros muy breves, no pasando de la margen posterior 
del primer seg'mento abdominal; venas bastante manifiestas, 
palidas, salpicadas de obscuro. Femures posteriores anchos, 
pfMidos. con nebnlosidades obscuras, pordentro cdrneos; qui- 
llas con pelos larg-os. Tibias posteriores adornadas de obscuro. 
Tuberculo prosternal triang-ular, transverse, con la base an- 
cha y el apice puntiag'udo. Abdomen superiormente aquillado 
en su medio. 9- 

Long-itud del cuerpo Q, 29; pron.. 7,8: ^litr., 4; fern, post., 
16 mm. 

Caloptenns obesus; Bol., Jornal das Sc. de Lisboa, 2." serie. 
n. Ill, p. 180 (1889). 

LocaVtdad. — Humbe (Anchieta). 

• P. caloptenoides Br. — Color pardo-amarillento u ocraceo. Fas- 
tig'io del vertice c6ncavo, formando como una fosita atra- 
vesada long-itudinalmente por una pequena quilla que est4 de 
manifiesto en todo el vertice (en alg-unos ejemplares apenas 
se nota); quilla frontal convexa, punteada y de bordes parale- 



b02 ANALES DE HISTORIA NATURAL. (50) 

los. Pronoto con el dorso redondeado; quillas laterales casi 
reotas, diverg-entes hacia detras, a veces poco maiiifiesta?: 
quilla media recta y bien manifief^ta en toda la h^ngitiid del 
pronoto, cortada solo por el surco tipico; lobulo.s laterales con 
la marg-en posterior oblicua, muy pnnteado.sdespii^s del surco 
tipico. Elitros pequefios, lanceolados, bastante ag-udos, nolle- 
g-ando al borde posterior del primer anillo abdominal, 6 sea 
no pasando del tercio basilar de los femures posteriores. Alas 
miiy pequenas 6 incoloras. Femures posteriores anclios en su 
base, adelg'azando hacia las rodillas y alg-o comprimidos. 
Tibias posteriores rojizas. Tuberculo prosternal conico y U- 
g-eramente comprimido. Espacio entre los lobulosmesosterna- 
les un poco transverso. Parte dorsal del ultimo anillo abdomi- 
nal en los cf g'rande. Placa supranal en los -j" con los lados 
rectos y paralelos en su mitad basilar, triang-ular en la mitad 
apical, agMula en el apice, con una elevaci6n long'itudinal a k> 
larg'O de la liriea media, recorrida por un surco fino e inte- 
rrumpida por o^ro transversal en ei medio; los bordes de la 
parte triang'ular un poco eng-rosados ylevantados; placa in- 
franal conica. Cercos grandes, encorvados, comprimidos, c6n- 
cavos en su cara interna, ensancbados hacia el apice. en el 
que superiormente seprolong-an en un lobulo comprimido pre- 
cedido en su base de un dientecito neg'ro, y por debajocon un 
tuberculo tambien negro que avjinza menos que el 16bulo su- 
perior. Yalvas inferiores en la Q dentadas. 

Long-, del cuerpo rS, 18; pron., 3.5; elitr . 3: fem.post., 12mm. 
— — 9, 29; — e.G: — 0: — 19 

Ohservaciones. — En unos ejemplares cog-idos en Colsaeabrn 
por el Sr. Masferrer, los elitros son m^s puntiag'udos por pre- 
sentar una escotadura en el borde inferior cerca de la punta. 

Varia la coloracion de esta especie con dos fajas amarillas 
que recorren las quillas laterales del pronoto y seinternan en 
los t^litros liasta el extremo de los misinos; esta variacion corres- 
ponde a lo que en el Caloytenus italicns constituia la antig-ua 
variedad llamada C. marginellns por Serville. 

Var. Iru7meri Stal.---De mayor tamaiio que el tipo y con 
los Elitros ovalados; redondeados en el apice. 

PJatypliyma caloptenoides; Brunn., Verb. Zool-botan. Ges. 
Wien. XI, 1861, p. 226, p. 307, tab. xvi, fig-. 24, A, B; Fri- 
valdsky, Mon. Ortb. Hung-., p. 174., tab. vii, tig-. 4. 



(51) Martinez (A.)— es^tudio del grupo «cal()pteni». so? 

CaUiptenus Brunntri: 8tal. 187(j. Observ. Ortlio})., p. 14. 

Paracalo2)temis typus; Bol., ()rt. de Esp.; p. •i'JG. 

Caloptenus caloptenoides; Kraus?;., Ortli. Faun. Istrien.s, p. 24, 
tab. I, fig-. 2, 2 A (1878). 

Caloptenus Brunneri: Bruiin., Prodr. der europ. Ortli., p. 219^ 
fig-. 51 (1882). 

Paracaloptcmis Brunneri; Brunn., Rev. du S3'st. dcs Ortli. ^ 
1893, p. 150, nota. 

Localidad. — Constantino])la, Barcelona; Brusa, Istria. 

Gen. Peripolus M. Fern. 

Fastig'io del v^rtice declive formando con la quilla frontal 
im cing-ulo obtuso redondeado. xVntenas filiformes. Pronoto 
con el borde anterior y el posterior en ang-nlo obtuso: qui- 
lla media bien nianifiesta; las laterales rectas. divergentes lia- 
cia detrt'is 6 paralelas; prozona m^Vs larg-a que la metazona. Eli- 
tros cortos, laterales, rudimentarios, con el area mediastina y 
la anal muy anclias, sobre todo la primera, en su mitad apical; 
area discoidal estrecha. Alas abortivas. Femures posteriores 
largos, bastante fuertes, con el borde superior aserrado. Tibias 
posteriores con oclio espinas externas y nueve internas,, con- 
tando la espina apical y sin espina apical en el borde oxterno. 
Tub^rculo prosternal cilindro-conico. Lobulos mesosternales 
tan anclios como el espacio interlobular, con el borde interna 
ang-uloso-redondeado: espacio interlobular mas ancho por de- 
tr^s. Lobulos metasternales bastante separados entre si, un 
poco menos que losmesosternales. Parte superior del ultimoani- 
llo abdominal del cf n^^iy desarrollada. Cercos de los r{ g-ran- 
des, comprimidos, con una escotadura profunda en el apice. 
Placa supranal del ^' con tres finos surcos long'itudinales, los 
laterales converg-entes hacia atrAs, terminando todos ellos en 
el medio de la placa en un surco transverso. Placa infranal en 
los (f en tri;\ngulo obtuso, no prolongada y pelosa. Placa su- 
pranal de las Q triang-ular, dividida por un surco transverso y 
con otro longitudinal en la base. Valvas inferiores sinuadas. 

P. pedariiis Stal. — Color amarillento-parduzco con una man - 
clia negra longitudinal, que seextiende desde el v6rtice hasta 
el borde posterior del pronoto. Vertice con una fina linea 



•304 ANALES DE HISTORIA NATURAL. (52; 

elevada long'itudinal, que lleg-a cerca del fastig-io que es 
c6ncavo. Quilla frontal, un poco m^s estrecha al unirse al fas- 
tig'io Y muy lig-eraraente asurcada desde el estema central. 
Pronoto con el borde anterior del dorso ang-uloso, el ])osterior 
en angnilo obtuso, cubriendo el mesonoto; todo el dorso tecti- 
forme, casi liso, con la quilla media lisa, brillante v rojiza; 
quillas laterales alg-o obliteradas cerca del borde po^^terior; 16-« 
bulos laterales cubiertos de g-ruesos puntos hundidos, con el 
borde posterior muy oblicuo, formando con el inferior un an- 
g"ulo obtuso. Elitros con reticulaciones gTuesas y una faja ne- 
g-ra Iong"itudinal a lo larg-o del campo discoidal; el borde in- 
terno reg-ularmente redondeado y el externo oblicuo liasta el 
medio, donde el 61itro presenta su mayor anchura y redondea- 
do hasta unirse con el interno, formando una punta muy ob- 
tusa que pa.sa un poco del seg-mento mediano, lleg-ando liasta 
la mitad del segmiento abdominal sig-uiente. Femures poste- 
riores de color amarillento, casi uniforme, lo mismo en su cara 
externa que en la interna, con un anillo mas claro antes de la 
rodilla; esta con una faja neg'ra arqueada que rodea la base y 
parte superior del lobulo g-enicular, el cual es amarillo. Tibias 
alg-o sinuosas, con la base neg'ra y el resto de color pardo-fe- 
rrug'inoso, con un anillo claro en la base; espinas amarillas 
con el apice neg-ro. Abdomen amarillento, con una faja neg'ra 
longitudinal a cada lado, ancha en la base y que va estreclian- 
do hacia el apice, dejando una linea dorsal amarilla. 

Long-, del cuerpo cf, 30; pron., 8, elitr., 6; fem. post., 19 mm. 
_ — 9, 50; — 14; — 8 5; — 29 

Calliptemis 2^edarms: Stal, System. Acridiod. p. 75 (1878). 

Localidad. — India; Col. del Museo de Ginebra; Kurseog-n en 
el Himalaya (P. Decoly), col. Bol. 



,53) Martinez (A.)— pjstudio del guupo «caloi'teni». aon 



Las publiraciones no citadasen la eiiuraeraci6n que precede 
a este estudio, pero que se liau tenido en cuenta en 61 y com- 
l)letan la lista de las publicadas al principio, son: 

Bransick (C), Series Orfhu2)lerorum nororum , Soc. Hist. nat. 
Trencsen, Dec. 1897, vol. 19-20. 

Schulthess (A. v.), Oriho2)teres du pays de Somalis, recueillis 
par L. Robecchi-Brichetti en 1891 et par le prince Ruspoli en 
1892-93. Ann. del Mus. Civ. di Stor. Nat. di Genova. Serie 2.% 
vol. XIX (xxxix), Ag-osto 1898. 

Schulthess (A. v.). Die von Filrsl Ruspoli und Prof. Dr. C. Ke- 
ller in SomaliJande erheuteten Orthopteren, in Speng-els Zool. 
Jahrb. Abth. Syst., 1893. Achter Band, p. 67-84. 

En la ultima de las obras citadas se describe un Sphodrome- 
rus que no tuve en cuenta en lug-ar oportuno por no haber 
podido procurarme hasta ahora la obra en que se halla descrito. 

Sphoclromerus inconspicuus Schulth. — Speng-els Zool. Jahr. Abth. 
Syst., 1893, 8 Band, p. 78. 

Obeso, liso, amarillento y salpicado de manchas amarillas 
y pardas. Cabeza estrechada, cara sutilmente punteada. Quilla 
frontal por encima estrechada poco a poco. Fastig-io del vertex 
casi piano; occipucio ligeramente aquillado. Pronoto apenas 
estrechado hacia delante, truncado; por detras saliente en an- 
^•ulo obtuso; quillas laterales poco perceptibles indicadas por 
una linea brillante y punteada. Tuberculo prosternal obtuso y 
comprimido de delante i\ atras. Elitros estrechos, puntiag-udos, 
cortos, no pasando del decimo segmento del abdomen y con 
manchitas negras cuadradas. Alas poco mas cortas que los Eli- 
tros, hialinas (azuladas en vivo?). Femures posteriores muy 
engTOsados, aserrados superiormente, enteros por debajo, va- 
riados exteriormente de amarillo y rojizo, y con puntos neg-ros 
esparcidos; su cara interna con dos fajas neg-ras. Tibias con 
una faja negra en el tercio basilar y con nueve espinas en el 
borde externo Q. 

Long, del cuerpo Q, 26,5; 6litr., 11,3; fern, post., 15,3 ram. 

Localidad. — Webithal. 

ANALES 1>E HIST NAT.— XXX. 20 



306 ANALES DE HISTORIA NATURAL. (54> 

Distinto del ^. Serapis Serv., principalmente por su menor 
tamano, por la quilla inferior de los f^mures posteriores, que 
es entera, y por el niimero de las espinas de las tibias del 
mismo par. 

El Dr. Karscli ha descrito en una publicaciun que enumere 
en la lista primera 'iDie Insecten der Berglandschaft Adeli hn 
Hinterlande von Togo ( Wesiafri ka)^> 1803, dos especies del o-rupo 
CaIo2)tenidce, que he dejado para este sitio en la duda del que 
deba cDrresponderles. 

El autor las describe como Euryphymus, si bien manifiesta 
cierta duda por no conocer sino las hembras y vadicar los ca- 
racteres del g'^nero en los machos; pero como al mismo tiempo- 
hacemenci6n de la forma particular que ofrecen los espolones 
de las tibias posteriores, de los que dice que solo estan torcidos 
en su terminaci6n, presentando una disposicion parecida !^ la 
de una azada, con la parte convexa cubierta de pelos rig-idos 
que se prolong-an formando como un pincel a la manera como 
se ve en e\ femora (us (Sanssnreimihi), y como este sea un carac- 
ter que no he observado sino en el g-enero CaJoptenopsis, creo 
que k Ǥste mejor que al Euri/phynms deban llevarse las dos es- 
pecies en cuestion; pero falto de razones mas concluyentes, y 
como por otra parte las descripciones, fundadas principalmente 
en la coloracion, no permiten mayor segairidad en la colocaci6ii 
de estas especies, me ha parecido lo mas prudente transcribir 
las descripciones de ambas, conservando los nombros propues- 
tos por el Dr. Karsch, uno de los cuales habria que variar si se 
tratara de un CaJoptenopsis, pues el nombro de calcaralus ha 
sido ya dado por Stal a otra especie, y tambien por Bolivar, 
coincidencia sing-ular que pruebac6moha llamado la atenci6n 
de los que han estudiado estas especies, la forma y desarrollo 
de los calc^neos tibiales. 

El Dr. Karsch senala como caracteres comunes k las dos es- 
pecies. entre otras particularidades menos importantes, la 
forma del borde posterior del pronoto que es angniloso-redon- 
deado, el tener aserrada fuertemente la quilla superior de los 
femures posteriores, y las tibias posteriores con siete espinas 
en el borde externo y otras tantas en el interne, ademas de la 
espina terminal. 



(55) Martinez (A.) — kstudio del hkupo "Caloptknd;. -.m 

Euryphymus calcaratus Karscli, 1. c, p^g\ 103. 

Amarillo anaraiijado claro, mas obscuro por eiicima, con la 
cabeza, el pronoto, las patas y la parte posterior del ciierpo 
salpicado de pardo, y una g-ran mancha brillante en la parte 
superior de los 16bulos laterales del pronoto. Elitros palidos. 
transparentes, con una faja anal de un amarillo pardo que .se 
extiende casi hasta la extremidad, y el resto con manchitas 
pardas formadas por confluencia de pequeflas nerviacionesde 
dicho color, mas pequenas en la mitad basilar, donde estan 
alineadas longitadinalmente, }• mayores y mas separadas en 
la apical. Alas transparentes, alg'o amarillentas y turbias y 
como veladas de blanquecino hacia el borde anal. F(^raures 
posteriores con la superficie interna recorrida por alg'unas li- 
neas neg-ruzcas. Quillas del pronoto salientes, lisas y brillantes. 

Long", del cuerpo 9 35; pron. 7: elitr. 2*7; fem. post. 21; ti- 
bias post. 16 mm. 

Localidad. — Bismarckburg-. Enero de 1891. 

Pol' si esta especie resultara distinta de las ya conocidas y 
debiera incluirse en el g-enero Caloptedoijsis, propong-o para 
ella el norabre de Karschi. 

Euryphymus marginipennis Karscli. I.e., pag-. 104. 

Color dominante pardo negTuzco; por debajo, asi como el 
abdomen posteriormente y la mitad basilar de los f^mures 
posteriores amarillo anaranjado obscuro. Tibias posteriores de 
color amarillo claro, con manchas neg-rasj de tal modo espar- 
cidas, que solo dejan un anillo amarillo incompleto cerca de 
la base. Elitros pardo neg-ruzcos con una faja posterior hialina 
y con manchas transparentes aisladas, chicas y g"randes; tiene 
ademas una faja anal pardo negTUZca que solo se ve en el ter- 
cio basilar. Alas posteriores hialinas sobre todo en el borde 
anterior y con una faja parduzca hacia la mitad apical. Cara 
interna de los f^mures posteriores, negTa. Quillas laterales del 
pronoto, punteadas, interrumpidas frecuentemente y por lo 
tanto confusas y borrosas, especialmente en la base. 

Long', del cuerpo Q 30; pron. 6; elitr. 22; fem. post. 17; ti- 
bias post. 13 ram. 

Localidad. — Bismarckburg*. Enero de 1891. 



ANALKS l)K HTSTOUIA NATl KM. 



(.■■;«< 



catAlogo de las especies 



Plegmapterus M. Fern. 
1. ferruginosus (Stal.) 

Etn'yphymus Stal. 

1. eremobioides Bol. 

2. saphiripes (Serv.) 
■?. sigmoidalis Bol. 

i. brachypterus Bol. 

'j. adspersus Bol. 

6. irisus (Serv.) 

7. tuberculatus M. Fern. 

8. Capensis M. Fern. 

9. erythropiis (Thnnb.) 

10. ha^matopus /'Zi.y 

1 1 . curvipes Stal. 

12. stolidus Bol. 

13. cristulifer j'iS'ej'v.j 

14. A^ylderi <S^aZ. 

15. sinuosus M. Fern. 
1C>. tricostatns .BoZ. 

17. semiroseus (Serv.) 

18. xanthocnemis Brancs. 

19. squamipennis Brancs. 

Acorypha Krauss. 
1 . picta Krauss. 

Sphodromerus Stal. 

1. Serapis (Serv.) 

2. decoloratus Finot. 

3. inconspicuus chulth. 



Caloptenopsis Bol. 

1. vittatus Bol. 

2. angusticeps .BoZ. 

3. crassiusculus M. Fern. 

4. pallidicornis (Stal.) 

5. calcaratus (Stal.) 

6. macracanthus iJ/. -Fer«. 

7. mossambicus Brancs. 

8. nigro-variegatus (Bol. J 

9. Saussnrei ilf. jPer?;. 



10. baliensis (Brancs.) 

11. orientalis fSc/mM.^ 

12. angusticosta Karsch. 

13. laticosta -Karsc/j. 
?14. ca.lcara,tus (Karsch.) 
?15. marginipennis ('/tarsc/i.j 

Caloptenus Burm. 

1. Cajlessyriensis Gi^?. Tos. 

2. vulcanius Krauss. 

3. italicus (^L.^l 

var. Wattenwyliana Pantel. 

Paraealoptenus Bol. 

1. obesus (Bol.) 

2. caloptenoides (Brunn.) 
var. Brunneri Stal. 

Peripolus M. Fern. 
1. pedarius (Stal.) 



(5'/) Martinez (A.)— KSTUDio dkl grupo (Caloi'tkni' . 



INDICE ALFABETIGO DE LOS GENEROS Y ESPECIES ('■ 



Acorypha, 258, 278. 

Acridium, 276, 299. 

Acrydium, 270, 299. 

adspersus, 261. 266. 

affinis, 299. 

angusticeps, 282, 283. 

angusticosta, 282, 293. 

baliensis, 282, 292. 

harharum, 299. 

bifasciata, 297. 

brachypterus, 260, 264. 

Brunneri, 301, 302. 

cjelessyriensis, 296. 

calcaratus, 282, 287. 

calcaratus, 288, 307. 

Calliptamus, 264, 267, 270, 273, 276, 

279, 299. 
Calliptenus, 259, 269, 270, 280, 287, 

299, 302, 303. 
Caloptenoides, 301. 
Caloptenus, 258, 295. 
Caloptenus. 264, 276, 280, 283, 2.84. 

288, 289, 290, 292, 301, 303. 
Caloptenopsis, 258, 281. 
capensis, 261, 267. 
cerasinus, 299. 
cerisanus, 299. 
crassiusculus, 282, 284. 
cristnlifer, 261, 272. 
cnrvipes, 261, 271. 
decoloratus, 280. 
eremobioides, 260, 262. 
erytbropus, 261, 2 JS. 
Euryphymus, 258, 259, 306. 
fasciaium, 299. 
femoratus, 306. 
ferruginosns, 259. 
yermaniaim, 299. 
gef'manicus, 299. 
Gryllus, 269, 270, 299. 
bsematopus, 261, 269. 
hottentottus, 276. 



icfericus, 299. 
iuconspicuus, 305. 
irisus, 261, 266. 
italicum, 299. 
italicus, 296, 298. 
Karschi, 307. 
laticosta, 282, 294. 
macracanthus, 282, 287. 
marginelltis, 299. 
marginipennis, 307. 
melanopus, 264. 
mossambicus, 282, 288. 
nigro-variegatns, 282, 289. 
obesus, 301. 
orientalis, 282, 292. 
pallidicornis, 282, 286. 
Paraealoptenus, 258, 300 
pedarius, 303. 
Peripolus, 258, 303. 
picta, 278. 
pilosus, 270. 
Flatyphyma, 302. 
rubi-ipes, 270. 
sacer, 280. 
saphiripes, 260, 263. 
Saussurei, 282, 290. 
semiroseus, 262, 276. 
Serapis, 279. 
Sicidus, 299. 
sigiDOidalis, 260, 264. 
sinuosus, 261, 274. 
Sphodromerus, 258, 279. 
squamipenuis, 262, 277. 
stolidus, 261, 271. 
tricostatus, 262, 274. 
tuberciilatus, 261, 267. 
typtis, 302. 
vittatus, 282, 283. 
viilcanius, 296, 297. 
Vylderi, 261, 273. 
Wattenwyliana, 298. 
xantbocnemis, 262, 277. 




(1) Los nombres que flguran en sinonimia van en letra cursiva 




ExcMO. Sr. D. MAXIMO LAGUNA 



NOTICIA NECROLOGICA 



DE 



DON MAXIMO LAGUNA Y VILLANUEVA 



DON PEIMITIVO ARTIGAS Y TEIXIDOR 



(Sesion del 5 de Febrero de 1902.) 



El aceiidrado efecto que nos nierecia el amig'o y maestro, y 
la alta consideracion que debemos a la Sociedad espanola de 
HiSTORiA NATURAL, DOS oblig'aron a aceptar el lionrosisimo eii- 
cai"g"o, superior k nuestras fuerzas, de consag'rar unas cuantas 
llneas a la memoria del que fu6 esclarecido consocio nuestro 
y dig-nlsirao Presidente de aqu611a en los anos de 1882 y 1893, 
»Sr. D. Maximo Lag'una y Yillanueva, perdido para la ciencia 
y para la patria, el dia 3 del pr6ximo pasado Enero. Confiamos 
en que para cumplir el compromiso de dar k conocer siquiera 
de una manera palida, pues a m^s no alcanza nuestra pobre 
intelig-encia, la g-ran fig-ura del eminente botanico cuya p6rdida 
llora esta Sociedad, ha de facilitarnos tan ardua empresa el 
buen deseo de que estamos poseidos y la bondad de la obra 
que, con la presente necrolog'ia, intentamos realizar. 

El Sr. Lag'una nacio en Santa Cruz de Mudela, provincia de 
Ciudad-Real, el 2 de Diciembre de 1826, cursando las primeras 
letras en este su pueblo natal, y los estudios de la seg'unda 
ensenanza en el coleg-io de los Padres escolapios de Jetafe, 
disting'uiendose como alumno aplicado y de irreprochable 
conducta. Previo el correspondiente examen, ing'reso en la 
Escuela especial de Ing-enieyos de Monies, sita por aquel tiempo 
en Villaviciosa de Od6n, en Octubre de 1847, principiando el 
primer curso, con los deni'As alumnos de la primera promoci6n, 



312 ANALES DE HISTORIA NATURAL. {iy 

el 3 de Enero de 1N48, y g'an6 este afio con la nota de sobresa- 
lieiite. Por Ag^osto del niismo afio obtuvo, en union de otros 
tres companeros, la honrosa comision de cooperar al apeo y 
levantamiento del piano de la Real Casa de Campo; premio 
concedido per S. M. la ReinaDona Isabel II a los alumnos que 
ocupaban los cuatro primeros lug-ares de la promocion. En los 
restantes tres anos obtuvo ig-ualmente en los examenes g'ene- 
rales la nota de sobresaliente, y con la inisma calificaci6n le 
fueron aprobados, el 19 de Diciembre de 1851, los trabajos y 
ejercicios de final de carrera. 

El »Sr. Lag-una fu6 nombrado ingeniero de montes en 22 de 
Abril de 1852; y por Real orden de 18 de Mayo de 1853 fueron 
nombrados en comision de estudios, para ampliar sus conoci- 
mientos^en las Escuelas de Aleraania, especialmente en la de 
Tharand, dicho senor y su companero D. Joaquin Maria de 
Madariaga, reg*resando aiubos k Espana k mediados de 1856. 
Por Real orden de 30 de Mayo de 1862 fue nombrado Profesor 
de la Escuela especial de Ingenieros de Montes, encarg-andole 
delasasig-naturas deBotinica,Economia politicay Derecho ad- 
ministrativo; y tambien explic6 poralg-un tiempo Selvicultura 
y Zoologia. Dicho ing-eniero demostro en el ejercicio del carg'o 
de Profesor, no solo sus vastos conocimientos botanicos, sina 
tambien sus excepcionales dotes para la ensenanza, dando 
grande importancia a la parte pr^ctica de la misma, haciendo 
que los alumnos clasificaran las plantas tanto en el campo 6 
reci6n recolectadas comosecas en los herbarios. Todos cuantos 
fueron sus alumnos se admiraban de la claridady g-ran m^to- 
do con que explicaba las asig'naturas de que estaba encarg-ado. 
y especialmente la Botc'inica. 

Con fecha 10 de Febrero de 1861 presentaron los Sres. Lagu- 
na y I). Luis Satorras un notable trabajo a la Superioridad^ 
con motivo de su excursi6n al Norte de Marruecos, intitulado 
Memoria de reconocmiento de los montes de Sierra Bulhnes. 
perienecientes a Esimna, en el cual se dan importantes datos^ 
relativos k los alcornocales de esta region y se enumeran va- 
rias de las muchas aplicaciones del corclio, aconsejando al 
Gobierno que conserve y aproveche debidamente los alcorno- 
cales de Sierra BuUones. 

En 31 de Octubre de 1862 elev6 dicho senor k la Direccion 
general de Agricultura, Industria y Comercio, el trabajo que,. 



(3) Aitigas y Teixidor. — noticia nccrologica. :{i:{ 

por Real ordeii de 30 de Junio del mismo aiio, se le habia eii- 
carg-ado, titulado Memoria de reconodmiento de la Sierra de Crua- 
darrama. Esta Memoria, -k la cual acompafia un croquis de las 
princ'ipales masas de pinar que en dicha sierra existen, fut'' pu- 
blicada de Real orden en 18(34, y es notable por la verdad. 
brevedady claridad con que se da a conocer el estado de lo?> 
pinares de la sierra de Guadarrama y del hayedo de Riofrlo 
de Riaza, asi como los medios de restaurar los destrozados 
montes y repoblar los graudes rasos que existian en aqu^lla. 
Han transcurrido raas de treinta y siete anos desde la publi- 
cacion de la expresada Memoria, y casi estan los montes k que 
la misma se refiere en igual estado que por aquella epoca. 
jCujin lenta es la labor forestal en el terreno de la pr^ctica en 
esta desventurada naci6n! 

El Sr. Lag'una hizo, en virtud de orden superior, un viaje 
por el verano de 1864 a Austria y Rusia. habiendo escrito como 
resultado del mismo un trabajo, que se publico de Real ordeu. 
intitulado Excursion forestal j^or los rmperios de Austria y Ru- 
sia. En esta Memoria se da a conocer la org'anizaci6n y des- 
arroUo que se da k la ensenanza en las Escuelas forestales aus- 
triacas y rusas, y la organizacion del personal de montes en 
estos imperios. 

A mediados de 1865 fue destinado dicho ingeniero, como 
vocal, a la Junta Consultiva de Montes. 

Por Real orden de 7 de Enero de 1867 fue creada la Conilsion 
de la Flora Forestal Espanola, habiendo sido nombrado jefe de 
la misma el Sr. Laguna, el cual tuvo por auxiliares en tan 
delicada y penosa labor k los distinguidos ing-enieros don 
Pedro de iVvila y al malog-rado D. Justo Salinas; este ultimo, 
antor de las laminas cromolitografiadas que acompanan al 
texto de la Flora Forestal Espanola, y que tan encomiadas han 
sido, como toda esta excelente obra, de propios y extranos. 
Como nil avance de la Flora se publicaron, redactidos por 
dicho senor. en 1870 y 1872, dos libroso resumenes, con varias 
y buenas himinas litog'rafiadas, de los trabajos veriticados por 
dicha Comision en los anos de 1867 y 1868, de que se ocupaba 
uno de aquellos, y en los de 1869 y 1870, de que se ocupaba el 
otro. 

Por Real orden de22 deFebrero de 1871 fu6 nombrado dicho 
ingeniero Director de la Escuela especial de Ing-enieros de 



314 ANALES DE HISTOHIA NATURAL. (4) 

Montes, sita ya en esta 6poca en El Escorial, y ejerci6 este 
carg-o hasta mediados del verano de 1872; y por Real orden de 
14 de Marzo de 1877 se le nombru de nuevo Director de la ex- 
presada Escuela, y se le relevo de este carg-o, accediendo &sus 
deseos, por Real orden de 12 de Noviembre sig-uiente. 

En 1883 se public6 por el Ministerio de Fomento la primera 
parte de la Floi^a Forestal Es})anola, y en 1890 la seg-unda y ul- 
tima, Consta esta exce.lente obra de dos tomos de texto y otros 
tantos atlas de laminas cromolitog-rafiadas. En la misma no solo 
se describen con precisi6n y claridad, cual sabia bacerlo con 
su reconocida competencia el Sr. Lag-una, las especies de 
plantas lenosas y semilenosas que pueblan nuestros montes, 
sino que se tra'ta del cultivo y aprovechamiento de las mismas, 
especialmente de aquellas arboreas de mas importantes apli- 
caciones para la construcciun tanto civil como naval y para la 
industria. Esta obra es uno de los mejores trabajos de este g"6- 
nero que existen y que honra sobremanera a la Comision, en 
primer lug-ar, de la Flora Forestal Espanola, y lueg-o a nuestra 
naci6n y al Cuerpo de Ing-enieros de Montes. He aqui una de 
las Comisiones de exito inmejorable, y cuyo buen resultado 
deben tener muy presente aquellos que ban perdido por com- 
pleto la fe y quieren hacer tabla rasa con todas las Comi- 
siones. 

Son muy notables, como todos sus trabajos cientiticos, las 
conferencias dadas por tan ilustre ing-eniero y distinguido bo- 
tanico en el Ateneo de Madrid sobre los teraas /Q,m sou las 
ji/anlasf, Caracteres de la Flora esimStola y La vida vegetal en las 
dimrsas edades geoUgicas. Nolo son menos los discursos que 
leyo el mismo en el de su recepci6n como individuo de la Real 
Academia de Ciencias exactas, fisicas y naturales, en 1877, y 
en el que desarroUo, por modo mag'istral, el tema relativo k 
\oQ -progresos teriflcados en el conocimiento de la reproduccidn de 
los vege tales, y en especial en el de la fecmidacidn de las plantas 
J'anerogamas, y el de contestaci6n al de recepci6n en la men- 
cionada Academia, el 11 de Junio de 1899, de nuestro consocio 
D. Carlos Castel y Clemente, en que se ocupu brillantemente, 
como de costurabre, de la Flora marina, ya que el Sr. Castel 
liabia tratado, con acierto y kicidez, de la Flora terrestre. Es 
tambien muy notable el discurso de contestacion, en la misma 
Academia, al leido por el distinguido botc'uiico y consocio 



(5) Artigas y Teixidor.— noticia necrologica. 315 

iiuestro D. Bias Lazaro 6 Ibiza, en la sesi6n de 9 de Diciembre 
de 1900, en que este senor de.sarroll6 brillantemente el tema 
Armas defensivas empleadas i)or los mgetales en la lucha por la 
vida. 

Varios y excelentes trabajos de dicho senor vieron la luz 
en la Revista Forestal, Economica y Agricola, entre ellos los si- 
g-uientes: El pimaimr de Ronda (1868); Un i)edazo de Sierra Mo- 
rena (1868) y A'puntes sobre un nuevo rohle {Q. Jordanm), de la 
Flora de Filijnnas. Tambi^n publico en la Revista de Monies al- 
g'unos articulos importantes, entre ellos el intitulado El valle 
de Iruelas (1879); pero formara 6poca en los anales del ramo 
forestal, y bien pudi^ramos anadir en los de la liter^atura 
patria, el precioso articulo en que, corao himno a la madre 
Xaturaleza, afirma, como amante de los montes, la grande im- 
portancia de los mismos por lo que toca a la ag-ricultura, y 
describe el placer que lialla el ing-eniero, en compania de los 
arboles, all^ en los riscos y encrucijadas de las montanas. Pa- 
rece como que nuestro llorado amig-o y companero presentia 
ya su pr6ximo fin, al.escribir el articulo a que aludiraos, pu- 
blicado en la Revista de Montes de 1.° de Enero iiltimo; pues 
habla de «la ya fria y desmayada sangre de mis venas», que 
nada la animaba y reavivaba tanto «como al ver, decia, con 
liarta envidia por cierto, k los que, juvenes todavia, dejando 
sin pesar los placeres y atractivos que las ciudades les ofre- 
ren, saben combatir y arrostran con g'usto las molestias, las 
fatig-as inevitables en sus excursiones por bosques y monta- 
nas». Hablando lueg'o de la utilidad de los libros para el estu- 
dio, se dice en el articulo de que nos ocupamos: «Y no quiere 
esto decir que yo desdene los libros; ^.como he de desdenarlos, 
si con ellos he vivido las mejores horas de mi vida? ^.C6mo 
he de desdenarlos, si ab"sorto sobre sus pagMnas he g'ozado 
tantas veces el ultimo placer 

cde escuchar con mis ojos 4 los muertos» 

como ing-eniosamente ha dicho el sierapre ing-enioso D. Fran- 
cisco de Quevedo?» A proposito de la belleza del bosque se dice 
lueg'o: «Despues del mar quizas no haya en este planeta que 
habitamos un centro de vida tan variado, tan rico, tan pinto- 
resco, como el que nos ofrece un g-ran bosque; desde el verde 



316 ANALES DE HISTORIA NATURAL. (6) 

y sedoso musgo que tapiza las capas de los arboles, desde los 
llquenes amarillos y pardos que manchan de colores sus cor- 
tezas, hasta los iusectos que visitaii sus flores, liasta las ave- 
cillas que anidan en sus copas, ique hermosa diversidad de 
seres! iqu6 asombrosa variedad de formas! ;que plenitud de 
vida!», y luego, recordando aquellas boras de dulce tranquili- 
dad pasadas k la sombra de frondosos arboles, se expresaba el 
que fu6 nuestro consocio, en estas sentidisimas y poeticas fra- 
ses: «En mis boras de soledad y de tristeza senil, veo pasar y 
reposar, como en fautastico cinematug-rafo, las variadas esce ■ 
nas de mi vida. y ning-unas excitan y fijan tanto mi atenciun, 
ning'unas despiertan tan vivaraente los ya adormecidos re- 
cuerdos, como las pasadas en los sombrios abetares de la Suiza 
sajona, entre los anosos y copudos robles de la Liebana 6 en 
las colinas y barrancos de la sierra de Alg'eciras, vestidos y 
y adornados de esplendida veg-etacion africana». En el penul- 
timo parrafo del articulo de que nos ocupamos, aconseja el 
Sr. Lag'una a los jovenes forestales que lean los libros de los 
g-randes maestros; pero no olviden, les dice «que los mejores 
y los mas utiles para ellos seran siempre los que se hayan es- 
crito como resultado de la observaci6n, del contacto, dig-amoslo 
asi, del intimo coloquio de sus autores con la madre Natura- 
leza». Y por si alg'uien viera en estas ultimas lineas cierto sa- 
bor materialista panteista, cita el Sr. Laguna los siguientes 
versos de Calderou: 

Bien al ^rbol con el hombre 
Comparas, que ambas uiaterias, 
Si tienen por padre 4 Dios, 
Tienen por madre 4 la tierra». 

V6ase por los pocos fragraentos que del expresado articulo 
hemos copiado, con cuanta razon deciamos que este trabajo, 
ultimo que vio la luz en la prensa, del Sr. Laguua, formara 
6poca en los anales del ramo de montes y en los de la literatu- 
ra patria. 

Igitalmente en los Anales de la Sociedad espanola de His- 
TORL\ NATURAL, de la cual fu6, como hemos dicho, dignlsimo 
Presidente, demostro dicho seuor sus vastos conocimientos en 
las materias objeto de tan importante Asociacion, apareciendo 



u) Artigas y Teixidor.— noticia nkcuologica. 317 

en ellos los articulos cuyos epigTafes son: Cieu hehchos de Fili- 
pinas (1878) y A^allas de los robhs (1880). En la Revisla de cien- 
cias exactas,fisicas y naturahs colabor6 ig-ualmente diclio ing-e- 
niero con notable acierto, y en ella pueden leerse, entre otros, 
los sig^uientes trabajos, cuyos epig-rafes son: Oinnion de Linneo 
fobre el origen de las especies vege tales (1886) y Los sargazos 
{i^argassmn haccifenivi Ag.) como medio de emigracimjKira varios 
a nim a les mar in os ( 1 888) . 

Varios otros trabajos dio a la estampa dicho sefior, pero 
creemos bastan los indicados para dar a conocer cuanto bueno 
y de g'ran provecho para la ciencia hizo quien fue tan buen 
amig-o nuestro. 

Dicho ing-eniero ing-reso en la Real Academia de Ciencias 
Kxactas, Fisicas y Naturales el 17 de Junio de 1877, de la cual 
era Presidente de la Secci6n de Oiencias Naturales, y ocupaba, 
seg-iin creemos, cuando falleei6, el niimero 7 en el orden de 
antigiiedad y el 4 en el de asistencia k la sesiones. En esta 
Corporacion era muy querido de sus companeros, y se dis- 
ting-nia por su laboriosidad y lo bien razonados y g-ran clari- 
dad con que redactaba todos sus escritos. 

Dicho seuor fu6 jubilado, a peticion suya, por Real decreto 
de 26 de Ag-osto de 1889. 

El Sr. Lag-una estaba condecorado con la Gran Cruz de la 
Real y disting'uida orden de Isabel la Cat61ica; mas con ser 
muy honrosa, ])ara persona tan merecedora de ello, tal distin- 
ci6n y la de pertenecer a la expresada Real Academia de Cien- 
cias, creemos que, si node mas estimaci6n, sig-nificaba mucho 
m^s para el interesado, e ig'ualmente para la publica y cientlfi- 
ca opini6n, el obsequio que le tributo un^nimementeelCuerpo 
de Ing-enieros de Montes en 1891, h raiz de su jubilacion, co- 
leccionando en un libro, primorosamente editado, varios de 
los trabajos de dicho senor, como homenaje ^/al antig-uo com- 
l)anero de los unos, seg'un se dice en el Proposito 6 Prolog"o de 
aquel libro, disting-uido profesor de los otros, jefe de todos y 
es aim, por fortuna amig"o querido y consejero respetado, no 
ya solo de los ing'enieros, siuo de cuantos se dedicaban al es- 
tudio de las ciencias naturales en Espana.» 

Por Real orden de 20 de Marzo de 1901 se dieron las g-racias 
a dicho ing-eniero jubilado, por el donativo que hizo de su va- 
lioso herbario a la Escuela especial de Ing-enieros de Mantes. 



318 ANALKfv DK HlSTOKIA NATURAL. (8) 

Nuesti'o respetable y bueii amig:oposeiaclarisimaintelig'en- 
cia J era por todo extreme laborioso, teiiiendo gran aficion al 
estudio de las Ciencias Naturales, muy especialmente a la Bota- 
nica, en el campo, lo cual, uiiido a su inexting'uible aficion a los 
libros y k conocer varias leng-uas extranjeras, conio son el ale- 
man, frances, ingles, latin, y creemos que alg-o de la leng'ua 
g'riega, hizo que pudiera escribir una obra tan acabada y de 
tanto mt^rito como la Flora Forestal Espafiola. Dicho senor era 
hombre de g-ran cultura, que adem;is de ser un eminente bota- 
nico, creemos debia de haber ocupado distinguido sitial entre 
los literatos; y si por tal no se le pudiera considerar, quizas 
atendido el rigorismo de la significacion vulgar y concreta de 
esta palabra, por no haber escrito, que sepamos, uovelas ni 
dramas, si se puede afirmar que era uno de nuestros mejores 
prosistasy uno de los que commas correccion, propiedad y ga- 
lanura manejaban la rica lengua de Cervantes. Su conversa- 
ci6n era amena e instructiva, y tenia gran couiplacencia en 
solventar las dudas que tuviera algun amigo acerca de asun- 
tos cientificos, y proporcionar k todos los datos que necesitaran 
para sus trabajos 6 estudios relatives a cualquier ramo del 
saber. 

El ing-eniero de que nos ocupamos fue unu de los que rn^s 
influyeron en el progreso del ramo forestal en Espana, ya por 
el acierto con que ejerci6 el profesorado en la Escuela especial 
del ramo, ya tambien por las obras y articulos a su talentode- 
bidos, y ya igualmente por sus notables trabajos como vocal 
de la Junta Consultiva de Montes. 

Tal fue D. Maximo Laguna, y A quien por su gran saber y 
enemigo de ostentacion y alabanza se le pudo calificar. como 
ya lo dijimos en otra ocasi6n, con la frase de el ho mh re de cien- 
cia u onodesiia, y ante cuya, veneranda memoria y liaciendo jus- 
ticia i\ las relevantes dotes que le adornaban, rinde homenaje 
de su mayor consideraci6n y respeto la Sociedad espanola de 
HiSTORiA NATURAL, cousagrAudoIe estas breves y desalinadas 
llneas, avaloradas tan solo por el sincero y gran carifio a I 
amigo y maestro, y conservando vivo para siempre en los co- 
razones de todos los individuos de esta nuestra querida Socie- 
DAD, para ejemplo e imitacion, el amor k las Ciencias Natura- 
les, el afan por los trabajos cientificos y la gran bondad y mo- 
destia de quien al pasar al mundo de los que fueron, deja en 



i9) Artigas y Teixidor.— noticia nkcrologica. :!ii> 

el de los que ai'in viven, imperecedero recuerdo de una g-loi'ia 
nacional, tanto en el campo de las letras patrias como, y muy 
principalmente, en el de las Ciencias Naturales, k cuyas I'llti- 
mas consag'i'u la mayor parte de su vida, dedicandose a ellas 
con tan verdadera y fructuosa vocaciun, que le conquistaron 
ya en vida y le honrar^n, eon justicia las g*eneraciones por 
venir, la aureola del verdadero sabio. 



PUBLICACIONES DE D. MAXIMO LAGUNA Y VILLANUEVA. 

«Memoria de reconocimiento de los montes de Sierra Bullo- 
nes pertenecientes al Estado".— Madrid, 18()1. En colaboraci6u 
con el ing-eniero D. Luis Satorras. Publicada de Real orden. 

«Memoria de reconocimiento de la Sierra de Guadarramn. 
bajo el punto de vista de la repoblacion de sus montes». — Ma - 
drid, 1864. Publicada de Real orden. 

«Exciirsi6n forestal por los imperios de Austria y Rusia». — 
Madrid, 186<5. Publicada de Real orden. 

«Resumen de los trabajos veriflcados por la Comisi6n de la 
Flora Forestal 'Espanola^y.— Dos tomos. Madrid, 1870 y 1872. 
Publicados de Real orden. 

«Apuntes sobre un nuevo roble (Q. Jordance) de la Flora de 
Filipinas». — Madrid, 1875. 

Discurso leido el dia de su recepcion en la Real Academia de 
Ciencias Exactas, Fisicas y Naturales acerca del tema: «Pro- 
g'resos verificados en el conocimiento de la reproducciun en los 
veg-etales, y en especial en el de la fecundacion de las plantas 
faner6g-amas». — Madrid, 1877. 

Otro discurso en la expresada Real Academia, contestando 
al de D. Carlos Castel y Clemente, acerca del tema: «La Flora 
marina».— Madrid, 1899. 

Otro discurso en la mencionada Real Academia en contesta- 
ci6n al de D. Bias L^zaro e Ibiza.— Madrid, 1900. 

«Coniferas y amenti\ceas espafiolas). — Madrid, 1878. 

«Cien helechos de Filipinasv. — Madrid, 1878. 

«Plantascript6g-amas». — Su importancia en la ag-ricultura. — 
Madrid, 1880. Conferencia dada en el Conservatorio de Artes. 

'<Un mesto italiano y vai'ios mestos espanoles». — Madrid, 
1881. 



;joo ANALKS DK HISTOKIA NATURAL. . (10; 

«^.Quo son las ijlantas?):-— Madrid, 1882. Confereucia dada en 
el Ateneo de Madrid. 

«Caracteres de la Flora espafiola)). — Madrid, 1884. Confereu- 
cia dada en el Ateneo de Madrid. 

■La vida A'eg-etal en las diversas edades g-eolog-icas)^. — Ma- 
drid, 1890. Conferencia dada en el Ateneo de Madrid. 

^<Flora forestal espafiola^ . — Madrid, 1883 y 1890. Do.s tomos 
<) partes con .sus correspondientes atlas. 



BREVE ESTUDIO ANTROPOLOGICO 



ACERCA. 



DEL PUEBLO MARAGATO 



D. FEDERICO ARAGON Y ESCACENA 



Pai'tiendo de Astorg-a en direcciun al Oeste, se eiicuentra el 
viajero coii una reg-iun que, lejos de presentarsele como una 
Uanura 6 valle fertil y bien cultivado, se ofrece ante sus ojos 
como una serie de colinas que, alzandose g-radualmente, pre- 
paran la elevacion de las sierra de la Pobladnra, Foncebadun 
y Manzanal, derivaciones en ultimo termino del sistema g-alai- 
co-asturico, y accidentadas con picos, como el Teleno, de una 
altura considerable (2.188) (1). Dicha region afecta casi exac- 
tamente la forma de un sector circular, cuyo arco corresponde 
a las citadas sierras de la Pobladura, Foncebadon y ^Manzanal, 
y cuyos radios forman un angulo de unos 50", determinado 
uno de ellos aproximadamente por la direccion de la carretera 
de Madrid a La Coruna. 

Esta i-eg'ion es la conocida en toda Espanacon el nombre de 
Maragateria. El sing-ular caracter antropolog-ico ^tnico de sus 
babitantes me ha estimulado ix emprender el presente estudio, 
rsig'iiiendo los consejos de mi sabio maestro el Sr. Anton; tra- 
bajo modesto y no tan completo cual hubiese sido mi deseo, y 
que solo cousidero como una piedra insig'nificante aportada a 
la obra de los 8res. Anton, Oloriz, Aranzadi, Hoyos y otros. 



(I) Segun el Instituto Geografico. 

4NALES DE HIST. NAT.— S.VX. 



322 ANALES DE HISTORIA NATURAL. (2>- 

La extension superficial de \2,Maragateria no pasa de 350 k-., 
el terreno es sumamente pobre y accidentado, se asienta en la 
parte oriental sobre el siliirico inferior y en la occidental sobre 
el carbonifero superior, y esta surcado por dos 6 tres arroyue- 
los; sus cultivos se liraitan a alg-unos cereales, especialraente 
el centeno, arboles frutales y plantas de huerta, poco exig'entes 
en condiciones veg-etativas. 

Si la ag-ricultura no es la base.de la prosperidad de sus ha- 
bitantes, ciertamente que tampoco lo es la industria, bastante 
liraitada por cierto, la cual no ha constituido nunca una reg^u- 
lar fuente de riqueza de este pueblo, tan prospero en algun 
tiempo, cuando el maragato con su carro recorria todo el inte- 
rior de Espana dedicado exclusivamente k la arrieria, 6 sea al 
transporte de mercancias, oficio que, a consecuencia del des- 
arrollo de las distintas vias de comunicaci6n, ha tenido que 
abandonar y constituirse en emig'rante, habiendo dado nn im- 
pulso notable al comercio en los puntos aquellos en donde se 
ha establecido, corao Madrid, Galicia y America. Pero el rnara- 
g"ato, por regla g-eneral, emig'ra solo temporal e individual- 
mente; Uegada la epoca de la recoleccion, vuelve a su pais a 
dirig'ir t^sta y no se establece de un modo definitivo en el mis- 
mo hasta que no Ueg-a k reunir un pingiie capital. La mayor 
parte de los que lo hacen en America reg-resan a su pais para 
contraer matrimonio. 

El clima de esta reg-ion es frio-seco, viendose en invierno 
casi constantemente cubierto de nieves, y no lleg-ando a des- 
aparecer del todo (^stas durante el verano en el pico del Teleno, 
distante de Astorga .30 km. Sus siete Ayuntamientos de Bra- 
zuelo, Castrillo de los Polvazares, Lucillo, Rabanal, Santa Co- 
lomba de Somoza, Santiag'omillas y Yal de San Loren/.o, de- 
penden del partido de Astorga. 

Sus confines son: al Norte con el Bierzo }' la Cepeda; al Sur 
con la Valduerna y la Cabrera; al Este con la Cepeda y la Se- 
queda, y al Oeste con el Bierzo }' la Cabrera. 

El numero de sus habitantes sera proximaniente de unos 
12.000. 

La especial circunstancia de este pueblo, perfectamente de- 
limitado de los circundantes en todos sentidos, al parecer has- 
ta en el antropol6gico, ha sido causa de que en todas ocasio- 
nes haya preocupado su orig-en etnico, como asimismo el de 



(3) Aragon y Escacena.— estudio antropol()Gico, 323 

la palabra que le da nombre, y claro es que no caminando por 
el campo de la Antropolog-ia, las opinioiies sustentadas por 
todos aquellos que ban tratado de dilucidar el orig-en del ma- 
rag'ato, no pueden pasar de ser meras liipotesis; quien, como 
el P. Sarmiento, afirma que la palabra maragato procede del 
Q.o\ov fusco del terreno habitado por diclio pueblo; otros la ha- 
cen derivar de las dos palabras maiiri (moro) y capitis (aprisio- 
nado), 6 bien por su analogia con el nombre g-eog-r^fico Mara- 
ghah, hasta suponen pudieran ser descendientes de los antig-uos 
habitantes de esta reg"i6n (1). 

Seg'un la Acaderaia Espanola, en la 13/ edicion de su Dic- 
cionario (1899), maragato proviene del c61tico marc'hekaat ca- 
balg-ar; de marc'h, caballo. Natural de la Marag-ateria || . Perte- 
neciente a esta comarca del reino de Le6n, al Sur de Astorg-a, 
cuyos habitantes tienen la arrieria por principal ejercicio. 

Roque Barcia, en su libro «Sin6niraos castellanos», edici6n 
p6stuma, 1890, dice lo sig-uiente: «Marca en castellano antig-uo 
— dice el Dr. Rosal— era raya de reino, y rejar y marcar era lo 
mismo que ragar y seualar; de donde las dem^s medidas se 
llamaron marcas de marg*s, marg-en 6 raya. De aqui margatos 
(marag-atos), los de la marca frontera 6 raya, que llaman tam- 
bi^n rafmos, aunque hoy solo se dice de los de la raya de As- 
torg-a, co-marca, contorno; marqueses, los que tenian cuidado 
de las rayas, marcas y mojones del reino, por consig-uiente del 
dominio real. 

Marca equivale a senal. Marca de Astorg-a sig-nifica que hay 
un lindero, una piedra, una raya, un indicio que denota en 
donde comieni'ja y en donde terraina aquel territorio. 

Seg'un mi opinion bien pudiera derivarse el nombre de que 
se trata de Mahg'reb, dado ya desde muy antig'uo a los impe- 
rios de ^larruecos y Arg-el; 6 bien, y desde lueg'o me inclino 
mas k esta nueva opinion, la palabra marag-ato fu^ aplicada 
ya por los romanos, que denominarian a la g-ente del pais 
Maskracata, de il/c?,?- macho, varonil y bracala el que va vestido 



(1) Mi estiraado amigo el Sr. D. Matias Rodriguez se inclina a esta liipotesis: «Ma- 
raghab, situarta no lejos de la orilla oriental del lago Urmiah, en donde Nacired-Din 
hizo edificar un observatorioy reunio los elementos de sus tablas astronomicas y de 
lasposiciones geografieas que abraza todo el mundo conocido desde el Mahgreb hasta 
la China*;. {Oeograjia nnh-ersal, por Vivian de Saint-Martin, Maury, Beaudain, etc., 
1878). 



S24 ANALES DE HISTOHIA KATURAL. (4) 

con brag-as, aludiendo indudableraente al caracteristico traje 
que desde antig-uo vieiien usando(l). Esta hipotesis concuerda 
con el probable orig-en que asig-no k dicho pueblo. 



* 

* * 



Los 80 individuos sometidos a observacion son naturales de 
distlntos puntos de la comarca; las edades de estos individuo.^ 
estan comprendidas entre veintidos y sesenta y seis afios, la 
iiiayoria dedicados a trabajos comerciales 6 ag'ricolas. 

No pudiendo disponer de tiempo suficiente, y por lo dificil 
que me liubiese sido el someterlos h una detallada observaci6n, 
he tenido que limitarrae ^i las principales medidas, aun cuando 
las creo suficientes para poder establecer relaciones con otras 
razas; he aqui el sentido tecnico que he seg'uido en alg-unas: 

Latitud bimalar; en la parte anterior y lateral mas promi- 
iiente de las arcadas zig-om^ticas. 

Latitud interovMtaria: entre los dos ang-ulos internos en la 
porcioii terminal. 

Nasal; tang-ente a las alas de la nariz en su porcion mas 
anclia. 

Longilud de la nari^: desde la parte mas profunda de la do- 
presion del nasio a la base del lobulo. 

Estatura: en la posicion natural del cuerpo. 

El color de la piel es referido al de las sienes, y por cierto 
bastante caracteristico. pues en las mejillas se preseuta de un 
moreno-colorado, bastante pronunciado, con tendeucia en la 
mayor parte- a una rubicundez exag-erada. El del cuerpo suele 
ser moreno claro, y la piel vellnda. 

El del pelo, referido tambi^n -A la misma reg'ion que el de la 
])icl, es liso, fuerte, reg-ularmeute abundante, de color castano 
obscuro. y solo en dos individuos alg-o ondulado. 

Comparados con el resto de la provincia, en cuanto al color, 
son los marag-atos nincho mas morenos. 

He aqui el numero de individuos examinados en cuanto al 
color del pelo: 



(1) La Galia Rracata 6 Narbonense. Asi la llamaban los romanos para disting-uirla 
(le la provincia de Comata y de la Togata. 



(S) 



Aragon y Escacena.— estudio axtropolugico. 



325 



Negro puro 15 = 23,7 por 100. 

Castano obscuro 29 = 46 — 

— claro 18 = 28 — 

Rubio 1 = 1,5 — 

Ag-i'upados seg-iin los numeros de Broca dan: 
I 27-34 





1 
27-35 








1 
34 








4 








34-35 


36 






1 


1 






41 


42-43 

1 






41-48 


42-50 






1 


1 






41-49 


50 






1 


5 






48 


49 






15 


7 




48 


48-41 


49-50 


54 


15 


1 3 


1 




47-48 








8 







15 29 



18 



Numero de individuos 



Los ojos, adoptando las denominaciones de obscuros, inter- 
medios, claros y muy claros, para las cuatro coluranas de la 
escala de Broca correspoiiden: 

Obscuros 25 por 100. 

Intermedios 43,3 — 

Claros 23,3 — 

Muy claros 8,3 — 



No abundan pues los ojos claros. 



326 ANALES DE HISTORIA NATURAL. ifi) 

He aqul su distribuci6n segiin la clasificacion de Bmca: 



Pardos . JL 



Verdes 



Azules. 



Grises. 



1-2 

1 


2 

10 


2-3 
3 


8 

18 


3-4 
2 


4 
6 










■7 




8 




9 




10 




4 




5 




4 




4 








13 




14 




15 








'2 




4 




T 




n 




18 








1 




1 











Numeros de la escala. 
Numerosdeindividuos. 



Ahora bien, si los clasificamos por filasliorizontales, he aqui 
su distribucion: 

Grises con lig-era mezcla de alg-un otro 

color 2 = 2,5 por 100. 

Azules con la zona interna de pardo 2 = 2,5 — 

Verdes la mayor parte, alg-unos con lig-era 

mezcla 17 = 21,2 — 

Azules, alg-uno con lig-era mezcla 7= 8,7 — 

Verdes con mezcla ya uniforme, ya la zona 

interna de otro color 10 = 12,5 — 

Pardos casi exclusivamente 40 == 50 — 

Azules con mezcla de gris uniforme 2 = 2,5 — 



Cuadro de distribucion de las diferentes medidas, con la media 
aritmetica, maxima y minima corresimidiente. 

CrdneO. Maxima. Media. Minima 

Diametro antero-posterior m;'i- 

ximo 209 190,1 177 

— transverso, idem 161 146,9 135 

Indice ceMico 86,4 77,3 72,8 

Di&metro frontal minimo 117 105 90 

Indice frontal 79,9 71,4 61,6 



O) Aragon y Escacena.— estudio antropologico. 327 

C(lV(l. Maxima. Media. Minima. 

Latitud interorbitaria .......... 57 34,3 27 

— palpebral 38 32,3 26 

— bioi-bitaria 110 98,9 91 

Long'itud de la nariz 64 53,8 45 

Latitud, idem 46 37,5 25 

ludice nasal 92,8 69,9 54,6 

Latitud bucal 71 57,9 48 

Long-itud ofi'io-alveolar 115 93,1 80 

Latitud bizigom^tica 151 137,6 120 

Indice facial 79,8 67,5 57,7 

Latitud big-oniaca Ik7 105,1 92 

Relacion de la big'oniaca a la bi- 

zig-omatica 90 75,4 63,4 

Latitud bimalar . 147 122,9 104 

Talla 183 164,9 152 



Nariz g-eniculada en 2; ag-uilena en 5; alg"o ag-uilena en 9; 
<ilg-o ag-uilena y un poco ondulada en 1; recta en 20; recta y 
alg-o ondulada en 1; alg'o ondulada en 3; un poco remang-ada 
y alg'O ondulada en 10; un poco remang-ada en 17 y remang-a- 
-da en 9. 

Labios finos en 6 individuos; 1 superior fino e inferior un 
poco g-rueso; 1 superior fino 6 inferior g-rueso. De estos 8, 
rectos 6, bien rectos 2. Alg'o finos 13. De estos 9 rectos, 1 supe- 
rior recto 6 inferior alg"0 vuelto, 3 bien rectos. Alg-o fino el su- 
perior y un poco fino el inferior 2, los 2 rectos. Alg'O fino el su- 
perior y un poquito g"rueso el inferior 1. Alg"o fino el superior 
y alg"o grueso el inferior 1, Alg'o fino el superior y grueso el 
inferior 1. Un poco finos 11. De estos 8 rectos, y en 3 algo 
vuelto el inferior. Un poco fino el superior y algo grueso el 
inferior 1. Medianos 7; de estos en 5 rectos, en 1, el superior 
recto y el inferior algo vuelto. 1 mediano el superior y un poco 
^Tueso el inferior; en 2 mediano el superiory grueso el infe- 
rior. Un poquito grueso 9; de estos 9, en 1 bien recto los dos 
labios, 4 recto los 2; 4 recto el superior y algo vuelto el infe- 
rior. Un poco grueso 4; de estos 3 rectos, 1 el superior recto y 
el inferior algo vuelto; algo grueso el superior y grueso el infe- 
rior 1. Gruesos 14; y de estos 14 los 2 rectos 3, recto el superior 



328 ■ ANALES DE HISTORIA NATURAL. (8v,. 

y alf^'o vuelto el inferior 5; recto el superior y vuelto el infe- 
rior 2; alg-o vueltos en 3 y vuelto los dos en 1. 

Orejas aplicadas en 13 individuos; poco vueltas en 27; algo 
sueltas en 21; sueltas en 14; muy sueltas en 4. Lobulo suelto 
en 56; poco suelto en 16; adherente en 8, Helice completa en 38: 
poco completa en 27; incompleta en 15. 



» 

* * 



Ann cuando el pueblo Marag*ato no presenta una g-ran liomo- 
g'eneidad en punto k algunos caracteres, se encuentra en 61, 
sin embargo, unidad fison6mica suficiente para reconocer que 
constituye un tipo bastante caracteristico. La cabeza es algo 
abultada en el occipucio; glavela menos prominente que los 
arcos superciliares, los cuales no son exagerados; frente estre- 
cha y alta, correspondiendo el ofrio generalmente k una de- 
presion frontal transversal; cejas regularmente pobladas y for- 
mando como una especie de visera a los ojos, que se presentan 
por consiguiente algo hundidos; estos de un color pardo-obscuro 
con poco bianco visible, parpados no abultados: distancia entre 
ambos ojos grande, asi corao la latitud biorbitaria; mejillas 
muy separadas de la nariz y bastante desarroUadas hacia fue- 
'ra; nariz corta y ancha, carnosa, su raiz profunda y alas muy 
separadas del lobulo, no descendiendo tanto como 6ste; de perfil 
concavo 6 recto; distancia de la nariz k la boca grande; 6sta 
con labios algo gruesos, un poco vuelto el inferior, el cual suele 
sobreponerse algo al superior, pareciendo como que lo contrae 
y dando por resultado que las comisuras laterales aparezcan 
muy pronunciadas; abertura bucal grande; barbilla corta, re- 
dondeada y no prominente; orejas algo separadas, con li^lice 
no bien completa y pulpejo no adherente; pelo liso, recto, no 
muy abundante y de color sumamente obscuro; cuello corto y 
no recto, pareciendo la cabeza como algo inclinaila, de espal- 
das muy anclias, absolutamente y en relacion a las caderas; 
el dorso escurrido, de espaldas algo cargadas: brazos largos, 
manos y pies medianos. 

La cabeza del raaragato de frente estrecha es ovalada, aun 
cuando no tanto como en el vasco, debido al menor desarro- 
llo del diametro transversal; la cara es cuadrada, si bien la 



(9) Aragon y Escacena. — estudio antropolugico. c-2;i 

forma oval pveJomina k consecuencia del excesivo desarrollo 
de las ai'cadas zig-om^ticas. Ciertos caracteres, sobre todo los 
que hemes resenado respecto de la cara, les prestan aspecto 
severo y de tenacidad; sus facciones en conjunto resultan bas- 
tante pronunciadas y alg-o toscas. No sucede asi en la mujer, 
cuya cara afecta la forma oval, aim mas caracteristica y de 
expresion mas fria y severa que en el hombre, pero sin la ru- 
deza caracteristica de 6ste; son de g-ran belleza con relacion a 
los pueblos circundantes, y aun me atreverla k aseg-urar que 
en relaci6n tambi^n con el resto de Espafia. 



« * 



Descritos los caracteres principales del tipo marag-ato, con- 
veniente es que estudiemos, aun cuando no sea mas que bre- 
vemente, las relaciones de semejanza que pueda presentar 
con alg-uua otra raza ya bien conocida. Desde lueg-o se nota en 
el citado tipo un parentesco muy inmediato con el bereber; a 
este proposito presento a contituaci6n algunos caracteres por 
los cuales puede apreciarse el grado de afinidad que hallo en- 
tre ambos, 

Bereber. Maragato. 

Di^metro antero-posterlor maximo 190 190 

— transverse, idem 147 146,9 

Indice cefalico de latitud 77,3 77,3 

— frontal 74,8 74,4 

Longitud de la nariz 56 53,8 

Intervalo ocular 32 34,3 

Abertura palpebral 30 32,3 

Aun cuando las medidas no son suticientes por si solas, res- 
pecto de los dos diametros cef^licos 6 indice, no cabe mayor 
identidad. La nariz bien marcadaeu ambos en su uni6n con la 
frente es un poco mas larg-a y estrecha en el kabila, resultan- 
do que el indice nasal es mas bajo en este (M'Zabitas 60,4) 
(Maragato 70); pero su conformaci6n es casi identica. y ademas 
CoUignon y Bertholon (1) encontraron en la isla de Gerba (Ti'i- 



(1) Blnogrofia de las mzas negras, amarillas y blancas. Aranzadi. 




330 ANALES DE HISTORIA NATURAL. (lOj 

nez) im iiulice nasal de 69,8, muy proximo al del tipo objeto 
de luiestro estudio. Los demas caracteres referentes a latitud 
de la boca, intervalo ocular y abertura palpebral aparecen un 
poco mas exag'eradas en el marag'ato. 

Concuerdan adem^s, ambos tipos, en tener los cabellos ne- 
gi'os y rectos, los ojos castanos obscuros y enser anclia la cara 
y come aplastada, excepci6n hecha de la nariz, ortog-natos de 
dientes pequenos, labios alg'o g'ruesos, gTuesos en los M'Zabi- 
tas; espaldas mas anchas que las caderas, extreraidades supe- 
riores larg-as, manos y pies medianos, rechonchaslasprimeras 
en el maragato a causa de la tendencia k la obesidad. 

La expresi6n del rostro es fria y severa en los dos tipos que 
comparamos, tan industriosos como trabajadores, economicos 
y dotados de verdadero espiritu mercantil para acreceutar sus 
riquezas, k pesar de lo cual tienden siempre k su terrufio. Los 
hombres se ban dedicado constanteraente a la arrieria, siendo 
en extreme hospitalarios; asi es que cuando uno es invitado a 
l)enetrar en su casa, es inutil neg'arse k compartir con ellos 
todo cuanto os ofrezca, pastas, vinos, etc. Son poco relig-iosos, 
verdaderos amantes de su independencia personal y apasiona- 
dos, no solamente por sus parientes j convecinos, sino que 
unos y otros se dispensan una protecciun g-randisima. Son va- 
lientes, de pocas palabras y suspicaces en extremo. De conti- 
nente serio, pero natural, no desenvueltos, bien dispuestos k 
entrar en conversaci6n; pero no son lisonjeros ni de semblante 
abierto y vivo como el bereber. Los hombres visten boniba- 
chos. Lamujer llevaba suspendida por los hombros y colgan- 
tes por el pecho unos adornos de metal llamados arracadas, es- 
pecie de g-ran rosario, cuyas sartas eran relicarios con fig-uras 
alusivas k misterios de nuestra relig-ion. 

Grandes son, pues, las analog'ias que existen entre el mara- 
g-ato y el bereber, tanto en sus caracteres fisicos como en los 
8ociol6g-icos, seg-Lin acabamos de ver, analog'ia que nos llevacV 
unificar ambas razas casi por completo. 



» 



Haciendo una desmembraci6n de los individuos de los dife- 
rentes colores del iris con relaci6n a los indices cefalico de 



<ii) Aragon y Escacena. — estudio antrupologico. 33. 

latitud facial, nasal y talla, observaremos dos ra^ximos. iino 
en los dolicocefalos y otro en los braquic^falos, lo cual prueba 
indudablemente que la serie no es homog'enea. Ig-ual resulta- 
do se obtiene en punto a la long-itud y latitud de la nariz, asi 
como en la relacion de la big-oniaca k la bizig-oraatica; los de- 
mas elementos examinados de por si solos no indican de una 
manera clara la heterog'eneidad de la raza. 

Respecto del indice cefAlico, los pardos, pardo-verdes y azu- 
les tienen su maximum en el correspondiente al indice cefali- 
co; mientras que el elemento de ojos verdes es decididamente 
braquicefalo, y tambi6n es notable que los pardo-verdes resul- 
tantes, como es natural suponer, de la mezcla de ambos colo- 
res, y cuyo indice cefalico, por consig"uiente, debiera ser in- 
termedio enti'e ambos son dolicocefalos, sin tendencia a la 
braquicefalia, pues hacia los indices mayores la liuea se hace 
concava. 

Respecto del indice nasal se comportan los pardos como de- 
cididamente mesorrinos, teniendo dos maximos hacia los indi- 
ces elevados y alej^ndose bastante de la leptorrinia, por ser la 
linea c6ncava, inversamente a lo que sucede en el elemento 
de ojos verdes, perfectamente marcado el caracter de la lepto- 
rrinia, casi con exclusi6n de los indices elevados; el de ojos 
azules ofrece ig-ual tendencia que los pardos y son intermedios 
entre los leptorrinos y mesorrinos los pardos verdes. 

Los pardo-verdes no tienen tendencia en el indice facial ha- 
cia un caracter determinado, observandose linicamente que 
son inverses respecto de los verdes. En los azules, si se percibe 
claramente que se inclinan hacia los indices elevados. 

En el indice frontal los pardos alcanzan su maximo en los 
indices medios, con tendencia a la cara estrecha, asi como los 
verdes y pardo-verdes ofrecen dos maximos, uno en los bajos 
y otro en los valores pr6ximos 4 la media; esto confirma la su- 
posicion de que los verdes y pardo-verdes son de frente estre- 
cha, sobre todo los primeros, y los azules de frente ancha. 

Respecto del indice bigoniaco los pardos y los verdes ofrecen 
dos maximos, pero descendiendo rapidamente la curva des- 
pu6s del seg'undo y por presentar la linea en Tbs pardos una 
convexidad hacia los indices menores y tener uno de sus ma- 
ximos los verdes en estos, no hallo inconveniente en consi- 
derar a ambos de cara ovalada. Los pardo-verdes ofrecen su 



332 ANALKS DK HISTORIA NATURAL. (\2) 

inaxirao juntamente con los azules, en donde los verdes tienen 
su minimum. 

En hi talla los verdes, pardo-verdes y azules, no tienen ca- 
rdcter deterrainado, Los pardos presentan dos maximos: uno 
en las tallas bajas y otro en las medias con tendencia hacia las 
altas por hacerse la linea convexa, lo cual prueba indudable- 
mente que el elemento de ojos pardos es heterog'^neo. 



* 
* * 



Es inneg'able la existencia de un cierto tipo puro en la parte 
Sur y caracterizado principalmente por su dolicocefalia (75,7), 
indice frontal elevado, cara ovalada, larga y ancha al raismo 
tiempo, mesorrinos (77,5), de narices abultadas y 16bulos muy 
separados, con un perfil g-enerahnente algo c6ncavo,boca casi 
media con relacion al tipo, en general de latitud g-rande si se 
la compara con la de los vascos, por ejemplo (58,8 en aqu^llos, 
47,5 en estos) y de labios g-ruesos y rectos, orejas alg'O sueltas, 
16bulo tambien suelto, ojos obscuros, asi como tambien el pelo 
y la piel, enjutos, de g'ran estatura. 

He aqui la talla de los oclio individuos pertenecientes a 
este tipo: 

Numero 6 1,830 

Niimero 7 1,685 

Numero 8 1 ,759 

Numero 37 1,722 

Numero 49 1,700 

Numero 60 1,680 

Numero 61 1,801 

Numero 62 1,703 

Media aritmetica. . . 1,735 

Este tipo se presenta puro en los pueblos pr6ximos al Teleno, 
como Quintanilla de Somoza, Lag'una, Boisan, etc. 

Ya no es tan puro hacia Santa Colomba de Somoza, Castrillo, 
en donde la mezcla con otros elementos atenua un poco los 
caracteres anteriores; este elemento que se mezcla al anterior, 
tambien de ojos pardos y que llega a presentarse casi puro en 



<13) Aragon y Escacena.— estudio anthopologico. 333 

el Val dc San Lorenzo, se caracteriza por las caderas tan 
ang-ostas en relaciun con las espaldas, que son anchas, tenden- 
cia a la obesidad, cuello corto y extremidades superiores lar- 
<>"as, labios gTuesos v de estatnra baja. 

Asimilo esta ultima variedad desde lueg-o a los Beni-M'zab, 
con los cuales concuerda en casi todos los caracteres, tanto 
en los metricos como en los descriptivos que acabo de enu- 
merar. 

La presencia del eleraento de ojos verdes y en la proporcion 
de 21,2 por 100 y comprobada por el Sr. Aranzadi en los vascos 
(17,6 por 100 en estos iiltimos), se presenta casi con id^nticos 
caracteres; asi vemos que son dolicoc^falos, pero con tenden- 
cia hacia la braquicefalia; estrechos de frente, con un espacio 
interorbitario pequeno, narices estrechas, asi como la latitud 
bucal tambi6n pequena; cara estreclia y de pomulos no abul- 
tados y de estatura media. 

En cuanto al elemento de ojos azules son de notar los si- 
yuientes caracteres que le asigmo: dolicoc^falos, pero no con 
la dolicocefalia tan marcada de los pardos, mesoc6fnlos; frente 
ancha y de indice frontal por consig'uiente elevado, no tanto 
como los pardos, de espacio interorbitario g-rande, asi como la 
latitud biorbitaria; narices algo remang-adas, cortas y anchas, 
dando por resultado un indice nasal elevado 73.9, latitud bucal 
g-rande, asi como la altura de la cara y la latitud bizig-omatica, 
de cara ancha y mandibula tambien ancha; pomulos muy 
abultados lateralmente. Alg-unos individuos presentan una 11 
g-era tendencia hacia la oblicuidad de los ojos, y en las muje 
res, en las cuales abundan mas los ojos de este color, el carac- 
ter de la oblicuidad se manitiesta mejor. 

En presencia de estos resultados, creemos forzoso admitir 
que este elomento de ojos azules es debido h la intrusion de un 
nuevo elemento que muy bien pudiera estar hoy representado 
por alg'una raza secundaria de la denominada por Deniker 
OriciitaL tal como la Vis ltd /an a por el admitida. 

Pero es indudable tambien que aun cuando en muy pequena 
proporcion existe el elemento Nordico del mismo autor, de ca- 
bellos rubios, dolicocefalo, de g-ran estatura, y mezclado muy 
posteriormente al anterior, de ojos azules, pues en aqu611os el 
color azul del iris no se presenta puro, como acontece en 
6stos. 



:W4 ANALES DE HISTOKIA NATURAL. (11) 

Es notable la contrapo.sicion tnn manifiesta entre el elemen- 
to cle ojos verdes y lo« pardo-verdes, como he visto comprobado 
respecto de la mayoria de los caracteres. 

* 
* * 

En vista de los resultados y analisis anteriores, creo desde 
lueg"o may probable la suposiciun de que el pueblo Maragato 
sea un representante casi puro de la raza denominada por mi 
maestro el Sr. Anton UMo-iherica (1). Encajan de llenu, en 
efecto, {1 este tipo tan frecuente, aunque menos puro en el resto 
de Espaiia como -k nuestro tipo marag-ato los caracteres sig-uien- 
tes por aqu^l asig-nados: buena estatura, dolicocefalia mode- 
rada, cara de 6valo, con los pomulos acentuados, nariz recta y 
un tanto prolong-ada, ojos pardos, bien puesta de hombros, 
alg'o ang'osta de caderas y de g-enio franco y resuelto. Pero 
es que seg'i'in esto ^.debenios considerar al marag-ato como ver- 
dadero continuador de los autoctonos en esta j^arte de nues- 
tra Peninsula? Nada mas lejos a mi juicio de la verdad que 
esta suposici6n. Yo mas bien me inclino k ver en ellos los des- 
cendientes de los berberiscos que pueblan las kabilas en el 
Norte de Africa, desde el Eg-ipto hasta el Atlantico, siendo la 
poblaci6n actual an resto de inmig-racion verificad.i en tiem- 
pos lejanos, y de creer es que esta inmig-racion haya tenido 
lug-ar en la epoca de la invasion arabe, y que procedan los 
marag-atos de alg-una tribu berberisca liecha prisionera y 
oblig'ada a vivir-en esta casi esteril tierra. 

Claro es que mientras los trabajos histuricos no veng-an en 
ayuda nuestra, nada podemos afirmar sobre la lejana epoca 
en que tomaron aquellos posesion de esta limitadisima area del 
distrito de Astorg-a. Acaso fuese un reducido ni'imero de fami- 
lias. 

Una nueva hiputesis me ha sug*erido ciertas particularidades 
que expong'o i\ la consideracion de todos aquellosque se sien- 
tan bastante animosos para dedicarse a reallzar un verdadero 
estudio historico de la reg-ion leonesa en cuestiun. 

La historia nos ensefia que cuando los romanos dominaban 



(1) Rttzns y naciones de Eirropa. Discurso leido en la Universida'l Central en la so- 
lemne inauguracion del cur.so academico de l!:*9.j-li-9>. 



<i5) Aragon y Escacena. — estudio antropolugico. 3:5 

nuestra Peninsula, Astorg-a era uno de los centres mas impor 
tantes y capital del pais de los Aslures, extendiendose su capi - 
talidad desde el Ebro al Cant^brico, y en cuya 6poca se explo- 
taban en g'ran escala las'minas de oro e.xlistentes en esta reg-ion 
inontafiosa liasta el Vierzo. Grande admiracion causan en 
nuesti'os dias los trabajos llevados k cabo con dicho objeto por 
los roraanos en esta parte. Un ej6rcito de miles de hombre>i 
era necesario para realizar dichas obras; Astorg-a seria el cen- 
tre de abastecimientos de la parte explotada. Este extraordina- 
rio numero de hombres necesario para los trabajos debia pro- 
ceder sin duda de esclavos aportados de btros pueblos. Los ro- 
manos dominaban eutonces tambien el Norte de Africa, y por 
la proximidad k Espana de este continente importarian el 
elemento bereber h esta reg-iun, el cual, y despues de termina- 
dos los trabajos, se estableceria de una manera permanente en 
el mismo terreno en que habia habitado; y como la tierra de 
por si sola con sus producciones no podia satisfacer sus nece 
sidades, hubieron quizas de recurrir c\. costumbres desus ante- 
pasados, como la arrieria y la pequena industria, oficios que 
ha sabido el marag-ato desarrollar como ningnin otro pueblo de 
Espana. 

Lo que al parecer no admite duda es la perfeeta limitacion 
de este pueblo con relacion a los circundantes. Xo afirrao esto 
sin embarg-o de una manera absoluta, pues para hacerlo asi 
seria necesario un verdadero estudio antropolog-ico de los pue- 
blos limitrofes. En cuanto a ciertos caracteresde uses, costum- 
bres, etc., es evidente la limitacion de esta reg-ion, y otro tanto 
acontece respecto de los caracteres fisouomicos, teniendo un 
sello tan particular el marag-ato, quese diferencia notablemen- 
te de los habitantes del resto del partido de Astorg-a. Con lo.s 
que tal vez pueda presentar alg-una afinidad es con los conti- 
nuadores de la sierra de Manzanal, liasta la reg'i6n montanosa 
del Vierzo, que fue la parte explotada por los romanos. Pero a 
juzg-ar iinicamente por el examen impresionista me inclino a 
creer la perfeeta limitacion de este pueblo. 

* * 

Las costumbres observadas hoy dia en este pueblo, y tan cu - 
riosas por cierto^ no subsisten identicas a los preceptos cere- 



:i!fi ANALES DK HISTORIA ^•ATURAL. (16; 

inoniales implantados antig-uamente, y que en ultimo resulta- 
<lo venian a constituir el sello tan caracteri^tico del modo de 
ser del niarag'ato. Lo que si es un hecho desde lueg-o es que 
sus costumbres se diferencian notablemente de lasde todos los 
demas. 

Tan to el var6n corao la mujer pasan los primeros afios de su 
vida en la escuela, y por reg'la general no la abandonan hasta 
no poseer los conocimientos iudispensables de lectura y escri- 
tura, y en el horabre ademas de contabilidad elemental. Nin- 
g'lin padre desconoce esta oblig-acion que le impone la educa- 
cion 6 instruccion de sus liijos. 

El varon, una vez que ha adquirido cierto desarrollo org^ni- 
co, dedicase al comercio, bien sea de ambulante. en cuyo case 
verifica el aprendizaje bajo la direccion de su jiadre 6 liermano 
mayor, 6 bien de dependiente en las tiendas y comercios de 
las capitales g-alleg-as y Madrid, no desdenandose en empezar 
este aprendizaje por los servicios mas humildes, aun cuando 
proceda de familia acomodada. Cuando su edad y sus conoci- 
mientos practicos se lo permiten, el marag'ato, previo consen- 
timiento paterno, se emancipa, ya traficando por su cuenta de 
un punto para otro con toda clase de mercancias que puedan 
producir utilidad. ya estableciendo una tienda 6 comercio. En 
osta 6poca rara vez deja de contraer matrimonio. 

La mujer aprende los quehaceres demesticos durante su 
adolescencia, alternando con los de la escuela. En la pubertad 
suele dedicarse altrabajo del campo, yescomunque aun con- 
tinue durante toda su vida ocupada en las faenas ag-ricolas, 
(|ue merced a la poca extension del terreno, asi comotambien 
;'i su mala calidad, pues son de muy escaso fondo, hace que 
las molestias que ocasione sean pocas y que la mujer las afron- 
te con g-allardia. De los diez y seis a los vointe anos cambia de 
estado. 

Cuando la situacion econumica del marag-ato se lo permite, 
procura contraer matrimonio, para lo cual, en vez de hacer la 
eleccion de esposa por cuenta propia, consulta con sus padres, 
6 en defecto de estos con sus parientes nu'is proximos, y una 
vez de acuerdo acerca de la conveniencia del cambio de estado, 
el padre es el encarg-ado de designarle esposa, mostrandose 
casi siempre conforme el liijo en la eleccion, aun cuando jam^s 
liaya visto a la que va I'l ser su companera. El padre es tarn- 



(17) Aragon y Escacena.— estudio antuopulogico. :«7 

bien el encarg-ado de pedir la iiiano a los de aquella, los ciiales 
se toman un tiempo prudencial para dar contestaci6n, y una 
vez pasado este y concedida la peticion pasa el novio a salu- 
dar y hablar con la novia, comenzando entonces las relaciones, 
cuyo termino es la consag-racion can6nica de ellas. 

Como preparatives de la ceremonia los padres dan la vispera 
de ella las dotes -k sus hijos, siendo condicion precisa que el 
novio aporte al matrimonio la casa y los uteusilios de su pro- 
fesion, asi como la novia concurracon el ajuarsin que falte el 
mas lig-ero mueble, incluso el arcon indispensable en todas las 
casas (1). 

Aparte de la familia, son invitados por ambos novios los j6- 
venes mas amigos, y de estos los varones concurren con esco- 
petas y trabucos para hacer salvas de p61vora durante los dos 
dias que suelen durar tales tiestas. Llevan estos el nombre de 
mozos del caldo y estan encarg-ados de trasladar el ajuar de la 
novia a la casa en donde vaya a residir el nuevo matrimonio: 
de recorrer la manana del dia senalado todas las casas de los 
invitados en uni6n del tamborilero; de presenciar la bendicion 
paterna del novio y acompanar a 6ste, padrino y familia k casa 
de la novia; de correr el iollo en competencia con otros jove- 
nes; de servir las comidas k las personas invitadas y dar el re- 
fresco a los vecinos del pueblo; de llevar dos g-allinas asadas a 
la liabitacion nupcial a las doce de la noclie del dia primero 
de boda. 

La joven m&s proxima pariente de la novia es llamada 'iuo':a 
del caldo, y se disting-ue de las demas en que viste mandil ver- 
de y es la que inicia el baile, llevando un bollo de pan cog-ido 
con el brazo izquierdo y una castafiuela en la mano derecha. 

La novia, k mas del traje propio del pais, Ueva a la ig-lesia 
manto de pano color cafe, que la cubre de la cabeza a los pies, 
y no se desprende de el hasta la hora de la comida. 

Con el manto se instala en una de las eng-alanadas sillas co- 
locada a la puerta de entrada de su casa, y alii recibe las felici- 
taciones, juntamente con la madrina, y reparte un paneciUo a 
cada raujer del pueblo que se acerca^ saludarla; este panecillo 
se llama j^^ca, y mientras dura el reparto se entretienen los 



(l) Igualmente acontece entre las kabilas de Ar<rel y Marruecos. 

ANAt.l'.S DK HIST. NAT.— XXX. 22 



;W ANALES I)K HISTOKTA NATURAL. (18) 

liombres en corrcr el hollo. Es este iin trozo de pan bianco aza- 
franado, representando la fig-ura de un nino, y en cuya cabeza 
coloca el padrino una moueda de plata li oro, vi6ndose con 
frecuencia coronada la efig-ie con una yehicona. Envuelto el 
boUo en pane bordado es conducido en brazos del padrino al 
campo 6 pradera mas pr6xiraa, 3^ constituido el tribunal por el 
padrino, que ejerce de presidente, el novio y dos 6 tres invita- 
dos con igual niimero de hombres que no lo hayan sido, co- 
mienza el pug"ilato; colocase uno de los mozos del caldo a una 
distancia conveniente del tribunal, y desprovisto de todas 
las prendasque puedan impedir en alg"o su carrera. espera que 
otro joven no invitado quiera competir con 61, y dada la sefial 
conveniente arrancan a la carrera en direcci6n al padrino. El 
vencedor en dos carreras sig-ue en su puesto y el vencido se 
retira, y como el aliciente es mag-nifico, contienden 6stos cierto 
tiempo hasta haber corrido casi todos. Al vencedor en la ultima 
carrera se le hace entreg-a por el padrino de la cabeza del boUo 
y de la moneda, la cual se invierte en un convite para todos los 
mozos. El resto del bollo es repartido en trozos pequenos entre 
todos los espectadores, siendo esta la f6rmula que convierte 
en vecino al recien casado, haci^ndolo asi constar el Alcalde 
ped^neo. 

La comida por reg-la g-eneral en los marag"atos, y mas aim 
ese dla, es abundantisima y predominando las substancias ni- 
trog'enadas; tienen dos platos caracteristicos, la bncochada, que 
es una sopa de bizcocho empapado en vino bianco, y la clasica 
pepitoria de gallina. 

El baile es curiosisimo y por extremo notable por ser pecu- 
liar de este pueblo; al s6n de la g-aita y del tamboril se dispo- 
nen hombres y mujeres en dos filas unos enfrente de otros eje- 
cutando una serie de movimientos, contorsiones y saltos aun 
mas exag-erados en el varon, pues la mujer lleva su honesti- 
dad hasta el punto de no levantar la mirada, y sus movimien- 
tos son muclio m6s acompasados y tranquilos que en el hom- 
bre; ejecutan varias fig-uras que no nos detendremos en resefiar. 

Como deciamos anteriormente, la mujer es el prototipo de la 
honestidad y de la fidelidad, no obstante las condiciones en 
que se verifican los casamientos y el permanecer ausente el 
marido casi todo el afio, dedicado al trafico en ambulancia. 
Son por dera^s respetuosas para con sus maridos, asi como 



(19) Aragon y Escacena. — kstudio antropologico, 339 

estos a su vez lo son para sus padres. La mujer da tratamiento 
de senor a su marido. 

El marag-ato, una vez que sus ahorros le permiten presein- 
dir del trabajo, retirase a su casa administrando los bienes 6 
fincas que haya adquirido. Poseen casas g-randes con buenos 
corrales y huertas, orientados casi siempre al Mediodia, excep- 
to la cocina. 

Su complexion sang'uinea, el abuso de los alimentosazoados, 
su g-enero de vida y el dim a que liabitan liacen que sus en- 
fermedades mas frecuentes sean las fluxiones del aparato 
respiratorio y cerebral, asi como las cardiopatias hijas del 
reumatismo que con tanta frecuencia les ataca. En cambio son 
raras entre ellos las epidemias y todas las afecciones ane- 
micas. 

Corresponden a esta Memoria las laminas iv, v, vi y vii que 
representan tipos naturales del pais, tornados entre los ra^s 
caracterlsticos. 



\L. DEI.ASOC. ESP. DE HIST. NAT. 



vK,— LAM. IV 







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'OTIPIA OE HAUSER » l»f 



-TiD/^o nri niiiroi n N4AC>Ar;ATr> 



ANAL. DELA SOC. ESP. DE HIST. NAT. 



TOMO XXX —LAM. V. 









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TIPOS DEL PUEBLO MARAGATO 





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CRISIDIDOS DE ESPANA 



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D. MANUEL MEDINA Y RAMOS 



( Seccion de Sevilla. — Sesion del 4 de Septiembce de 1898. 



^'o es tarea facil realizar iin estudio complete de la brillante 
familia de los Crisididos, esos bellisimos insectos que en pri- 
mavera y verano se observan en las flores de varias plantas, y 
que desde lueg'o llaman poderosamente la atencion, aim del 
menos aficionado a los estudios ent.omol6g'icos, por la riqueza 
y variedad en los matices y colores vivisimos que h estos lii- 
men6pteros adornan. 

Despu6s de la monogn-afia de mi distinguido amig-o don 
Jos6 Gog-orza acerca de los Crisididos de los aired edores de 
Madrid, publicada en el tomo xvi de estos Anales, se ban rea- 
lizado varios ^. importantes descubrimientos en esta familia; 
numerosos datos se ban aportado a la fauna de nuestra patria. 
y alg'unas especies ban cambiado su sinonimia, merced, sobre 
todo, a los trabajos de los distinguidos especialistas extranje- 
ros M. Abeille de Perrin, M. Robert du Buysson, que acaba de 
dar a luz una completa y esmeradisima labor de esta familia en 
la cl^sica obra de Andre (1), y, por ultimo, del Sr, Dalla-Torre 
en su Cat^log"0 g-eneral de los Crisididos de todo el mundo. 

No lia dejado de influir en mi animo para emprender este 
modesto trabajo la lectura del publicado recientemente en 
nuestros Anales por un joven y entusiasta cultivador de la en- 
tomolog'ia, mi querido aniig-o D. Jos6 Maria Dusmet, acerca de 



(1) Species des Hi/ menoptrres d'Enrope e( d'A Ig^rie, tomo vi. 



342 ANALES DK HISTOKIA NATURAL. (2> 

los Tentredinidos de Espana. Este escrito me aliorra el hablar 
del orden de los himen6pteros en g-eiieral, y a el remito a 
cuantos quieran conocer dicho asunto. 

No se me oculta que para el que se propong-a consagrarse 
con fruto al estudio de los Crisldidos en Espana le ha de resul- 
tar muy deficiente mi pobre trabajo, y en cambio se le ofrecen 
buenas y numerosas obras, folletos, catalog-os, etc., de que po- 
der echar mano, con las que conseg'uiri ponerse al tanto de 
los caracteres mas indispensables para la determinacion de 
dichos insectos; pero como aquellas obras, escritas en leng'uas 
extraujeras, se hallan dispersas, y son, en su mayoria, costo- 
sas, y como, por otra parte, hay en Espana tan poco entusias- 
mo por los estudios entomol6g-icos, excepci6n hecha de algu- 
nas ilustres personalidades, me ha parecido que no seria tra- 
bajo superfluo intentar una pequefia sinopsis de los Crisldidos 
de Espaha, con lo cual, si seconsiguiera que algunas personas 
se aficionasen al estudio y clasificacion de ellos, se habria pres- 
tado k nuestra cultura un servicio real y positivo. Al menos 
tales son nuestros deseos desde que nos dedicamos k los estu- 
dios entomol6g'icos, gracias k la iniciativay estimulos de nues" 
tros queridos maestros D. Salvador Calder6n y D. Ig'nacio Bo- 
livar. 

.Seame permitido expresar desde aqui mi mas profundo re- 
conocimiento, en primer termino ami ilustre amig-o M. Eobert 
du Buysson, que siempre se ha prestado con g-usto a estudiar 
los ejemplares de mi colecci6n, y que al par ha tenido la bon- 
dad de dedicarme una especie descrita en su interesante y ya 
citada monog-rafia. Tambien debo dar g-racias a cuantos han 
tenido la amabilidad de cazar insectos de esta familia para mi 
colecci6n, especialmente a mis buenos amig'os y consocios los 
Sres. Calder6n, Bolivar, Paul, Barras, Garcia Nunez, Cabrera, 
S^nchez-Navarro, y La Fuente, los cuales me han enviado, en 
diversas ocasiones, ejemplares de Crisldidos de varias localida- 
des que tendr6 ocasion de citar oportunamente. 

Las obras y trabajos que he tenido k la vista para confeccio- 
nar la presents sinopsis son los sig'uientes: 

AnEiLLE. — Synopsis critique et syuonymique des Chrysides de France. 
(Ann. de la Soc. Linn, de Lyon, xxvi, 1879.) 

— Diagnoses des Chrysides nouvelles, Marseille, 1878. 

— Une battue aux chrysides. (Fetdlle des Jetmes Naturalistes, 1886. 



(3) Medina y Ramos.— crisididos dh kspana. 3-13 

BoLivAR. — Sobre un crisidido de Navacerrada. (Anales de la Soc Esr. dk 

Hist, nat., tomo ix, Adas, pdg. 83.) 
BiuLLE. — Histoire naturelle des Insectes, suites a Buffon. — Hym^noptferes, 

par le comte Am^d^e Lepeletier de SaintFargeau, tomo iv, 1846, 
BuYssoN (R. Du). — Species des Hym^uopt^res d'Europe et d'Alg^rie, 

tomo VI, Cbrysides, 1891 & 1896. 

— Descriptions de Cbrysides nouvelles. (Rev. d'Entomologie, tomo vvi, 

1888.) 

— Contributions aux Cbrysides du globe. [Rev. d Ent., 3" s6rie, Mai, 

1898.) 
Chevhieu. — Descriptions des Cbrysides du bassin du L6raau, Geneve, 1862. 
Chicote (C.) — Aigunos crisididos de Madrid. (Anales de la See. esp. de 

Hist, nat., tomo vii, Adas, pdg. 20.) 
CuNf Y Mabtorell (M.) — Excursi6n entomologica y botanical San Miguel 

del Fay, Arbucias y cumbres de Monseny. (Anales de la Socie- 

DAD ESP. DK Hist. NAT., tomo IX, Memorias, pdg. 205.) 

— Excursidn entomologica y botdnica d la Cerdafia espaiiola (Catalu- 

fia). (AxALES DE LA Soc. ESP. DE HisT. NAT., tomo X, pag. 367, Me- 
morias.) 

— Excursion entomol6gica d varias localidades de la provincia de Ge- 

rona. (Anales de la Soc. e.sp. de Hist, nat., tomo xiv, pdg. 51, 
Memorias.) 

— Insectos observados en los alrededores de Barcelona. (Axales de la 

Soc. ESP. de Hist, nat., tomo xvii, pag. 133, Memorias.) 

— Insectos encontrados en Santas Creus, (Axales de la Soc, esp. df. 

Hist, nat., tomo xvui, pdg. 5, Memorias.) 

— Misceliineas eutoraol6gicas. (Anales de la Soc. ksp, de Hist, nat., 

tomo xviii, pdg. 295, Memorias.) 
Dahlbom. — Hymenoptera Europte prsecipue borealia, etc., 1854, 

— Monograpbia Cbrysidum Sueciae, 1829. 

Dalla-Torrb. — Catalogus hymenop. hucusque descrip. system, et synon,, 

vol. VI, Chrysidid(e (Tubulifera), 1892. 
DouRs.— Catalogue synon. des bym^nop de France. 1874, pag, 117, 
Fabricius. — Entomologise systematicse supplementum, 1798. 

— Systema Piezatorura, etc., 1804. 

GoGOKZA (J.) — Nota sobre Crisididos de Madrid. (Analksdk la Soc. esp. he 
Hist, nat , tomo vii, Adas, pdg. 52.) 

— Datos para el conocimiento de los himenopteros de Espana. (Ana- 

les DE LA Soc. ESP. de Hist, nat., tomo ix, Adas, pdg. 31. 

— Lista de varies bimen6pteros de Espana. (Anales dk la Soc, esi'. de 

Hist, nat., tomo xi, Adas, pag. 5.) 

— Crisididos de los alrededores de Madrid. (Anales dk la Soc, esp. de 

Hist, nat., tomo, xvi, pag. 17-88, Memorias.) 



341 ANALES DK HISTOUIA NATURAL. (i) 

GoKi'.i/ (R ) -Crisi'didos de Carinena. (Anales dk la Soc. ksp. he Hist, xat., 

tomo VII, pag. 73, Actas.) 
Latreii.le. — Genera Crustaceorum et Insectorum, ete., 1806-1809. 
Martinez t Saez (F. de P.) — J^ista de himen6pteros hallados en Espana y 

determinados por L. Diifour. (Axales de la Soc. esp. de Hist. 

NAT., tomo III, Actas, pag. 29.) 
Medina (M.) — Excursiones al Guadalquivir, etc. (Anales dk la Soc. esp. de 

Hist, nat., tomo xvii, Adas, pdg. 25.) 

— Excursi6n d Tomares, etc. (Anales de la Soc. esp. de Hist, nat., 

tomo XVII, Actas, p^g. 121.) 

— Indicacion de varios Crisididos de los alrededores de Sevilla. (Ana- 

les de la Soc. esp. de Hist, nat., tomo xviii, Actas, pAg. 61.) 

— Crisididos de Hornachuelos recogidos por D. Manuel Garcia Nunez. 

(Anales de la Soc. esp, de Hist, nat., tomo xix, Actas, pdg. 114.) 

— Datos para el conocimiento de la fauna himenopterologica de Es- 

paiia. (Anales de la Soc. esp. de Hist, nat., tomo xxiii, Actas, 
pdginas 112 y 259.) 
Rosenhauer. — Die Thiere Andalusiens. 

A pesar de que todas esta.s obras me ban servido de g'uia 
en mis observaciones, debo declarar francamente que el pre- 
sente trabajo est& basado sobre la obra del Sr. du Buysson, de 
donde tomo los caracteres de los grupos asi como los cuadros 
dicot6micos y la descripcion de las especies, estas iiltimas con- 
sei'vadas en toda su integ'ridad para facilitai" las determinacio- 
nes, correspondi6ndome solo la acoraodaci6n h la fauna espa- 
fiola de tan importante obra, con lo que creo prestar un servi- 
cio a los principiantes espanoles. 



Fam. Chrysididae. 

Insectos himenopteros. de existencia solitaria y cuya larva 
vive par4sita. Cuerpo de tamano pequeno 6 mediano, solo por 
excepci6n g'rande, cubierto de una coraza de consistencia c6r- 
nea, casi siempre adornado de colores metalicos de los mas 
brillantes. El animal se arrolla A veces sobre si mismo para 
proteg'er las partes inferiores, especialmeute sus miembros. 
Antenas acodadas, insertas cerca de la bocay compuestas de 13 
artejos en ambos sexos: ojos convexos y enteros; metat6rax 
siempre provisto, k cada lado. de un kngnlo posiico- lateral 



(5) Medina y Ramos.— ciusiDiDos de kspaxa. :n-j 

en forma de diente. Patas nonnales, como en los demas liime- 
n6pteros; tibias con dos espolones; trocanteres uniarticulados. 
Estig-mas metatoracicos visibles linicamente sobre los epime- 
ros del metat6rax. Alas en ni'imero de cuatro, membranosas, 
planas; las superiores con un estig-ma distinto y dos k seis cel- 
das completas, pero sin celda lanceolada ni cubitales cei'radas; 
las inferiores pobres en nervios y sin ning'una celda completa. 
Abdomen sentado, unido al t6rax por una articulaci6n m6vil, 
compuesto de tres a seis seg-mentos visibles; el tercero a me- 
nudo provisto transversalmente de una serie anteapical de 
fositas; el marg-en apical del tercero 6 del cuarto seg-mento, 
entero, ondulado, escotado, incindido, ang-uloso, dentado 6 en 
forma de sierra. En la 9 li^s liltimos seg-mentos abdominales, 
muy reducidos en anchura, son protractiles y ofrecen el as- 
pecto de un tubo formado de varias piezas que se deslizan las 
Unas bajo las otras durante el reposo. Vientre concavo, en 
forma de b6veda, excepcionalmente convexo. 



CARACTKRICS GENERALES (D. 

1. Cabeza. — Vertical y mas ancha, ig-ual 6 mas pequena que 
el t6rax. El vertex es la parte mas voluminosa, de superficie 
convexa y provisto de estemas u ojos sencillos. La cara es 
triang-ular, cuadrada 6 redondeada y plana 6 excavada entre 
los ojos: se nota en ella, casi siempre, un surco medio longitu- 
dinal. Los ojos (ojos compuestos)son g'randes, convexos, jamas 
escotados, de color muy obscuro y a veces con pubescencia. 

Las antenas son acodadasy estan cubiertas de pelos cortos; 
el primer artejo 6 escape, mas g-rueso, un poco arqueado y con 
reflejos metalicosg-eneralmente; los otros 12 artejos forman un 
funiculo filiforme 6 setaceo, cuyo primer artejo es siempre mas 
pequeiio que los restantes. 

El epistoma esta muy desarroUado; las mejillas, es decir, el 
espacio comprendido entre los ojos y la base de las mandibu- 
las, tienen forma y direccion variables. El clipeo es piano, con- 
vexo 6 g-iboso. Las mandihtJas cortas y fuertes, son simples 6 



(1) Para el estudio de cada una de las partes que se describeu en este capitulo, 
vease un tratado de Entomologia general. 



ai') ANALliS 1)K HISTOUIA NATURAL. (6> 

dentadas y su base ordinariamente de color metAlico. El lahro 
es redondeado, siempre oculto bajo el clipeo. Las maxilas tie- 
iien el tallo c6rneo, la extremidad del lobulo simple y redoii- 
deada 6 bilobiilada, ordinariamente corta; k veces el lobulo se 
alarg-a y se hace visible al exterior. Los palpos siibmaxtlares, 
situados en la base del 16bulo de las maxilas, estan compues- 
tos de 2 a 5 artejos cilindricos, de longitud variable, los dos 
liltimos frecuentemente mas largos. Lospalpos laMales son muy 
pequefios y compuestos de 2 ^ 3 artejos. La lengua es corta, re- 
dondeada, simple 6 bilobada. 

2. Torax. — El pronoio es constantemente transversal, muy 
visible, de long-itud variable, a veces con un surco longitudi- 
nal medio; sus ^ng-ulos posteriores situados cerca de las esca- 
ouiUas (squamulas). El prosternon oculto bajo la cabeza, y el 
pronoto no tiene visible mas que sus eplmeros, y esto no 
siempre. 

YAonesonoio esta dividido longitudinalmente en tres zonas; las 
laterales suelen tambi^n estar k su vez subdivididas cada una 
de ellas en dos. Los episternones del mesolorax, cuando existen, 
son pequefios, poco visibles, colocados por delante de las me- 
sophuras 6 epimeros del mesoslernon. Estos son siempre muy des- 
arrollados, ocupando una g-ran parte del perfil del t6rax: for- 
man junto k las alas superiores un replieg-ue bastante peque- 
no, pero siempre visible. El escudeie 6 smiteUum del mesolorax 
est4 bien desarrollado, y en cada lado, cerca de las alas supe- 
riores, lleva una incisi6n infundibuliforme. Por delante deesta 
incision, en forma de bocina 6 trompeta, es donde se encuen- 
tran k cada lado los pardpsklos, a veces nulos 6 mal limitados; 
forman frecuentemente un pequeno diente obtuso, oblicuo, 
junto a las alas superiores. El posescudek 6 scutum del meta- 
turax es de forma y mag-nitud variables; algunas veces la su- 
tura posterior se borra en la parte media. El escndete del me- 
tatorax, de dimensiones muy variables, algunas veces muy re- 
ducido y poco distinto, presenta un surco esculpido en 61 y se 
continua hasta la articulacion del abdomen 6 al menos cerca 
de ella. Las suturas laterales son siempre ancbas y esculpidas 
m^s 6 menos profundamente. Los epimeros del metatorax 6 me- 
tapleuras forman constantemente en su centro un fuerte c'lngu- 
lo dentiforme, mk& 6 menos largo, de punta aguda, obtusa 6 
truncada (de forma curva 6 recta) y aun ligeramente concava. 



(7) Medina y Ramos.— crisididos de espana. 'mi 

Estkn siempre muy desarrollados y separan los epislernones del 
medisternon: forman k veces un replieg'ue muy sensible cerca 
de las caderas. Los estigmas, de forma muy alarg-ada, subli- 
near 6 redondeada, abiertos 6 cerrados, estan situados cerca 
de la base de los ang'ulos postico-laterales, ya por debajo, ya 
por encima, y entonces no lejos de la articulaci6n de las alas 
inferiores. 

Los episternones del metatorax, casi triang-ulares y mds 6 me- 
nos distintamente limitados por debajo, forman frecuentemen- 
te cada uno un Ang"ulo dentiforme, situado casi en el mismo 
piano que el de la metapleura, y hacia la articulacion de las 
alas inferiores; Uevan cada uno un pequenoreplieg"ue, 4 veces 
poco distinto. Ell medisternon del metatorax no es visible de per- 
fil; no se disting-ue en estaposici6n mas que la arista de las su- 
turas laterales; esta enteramente escondido por debajo. 

Esta manera de considerar las piezas del metat6rax es un 
poco diferente de la que fig-ura en la mayor parte de las obras 
que se ocupan del estudio de los himenopterosy aun de la con- 
sig'nada en el tomo i de la obra de Ed. Andre, ya citada; y se 
debe al eminente especialista frances M. Robert du Buysson, 
autor de la Monog'rafia de esta familia en la dicha obra de An- 
dr6, la cual, como he advertido ya, me ha servido para reali- 
zar este trabajo. 

3. Patas y «/«^.— Las paias son bastante fuertes y larg-as: 
robustas m4s bien que delg-adas, y cubiertas de pelos finos. 
Las caderas y lo^fhnures son gruesos y mas 6 menos dilatados; 
las primeras estan provistas raras veces de ap6fisis dentifor- 
mes; los f^mures no llevan nunca dientes; las patas anteriores 
pueden tener excepcionalmente su parte posterior dilatada en 
forma de codo. Las tibias son delg'adas: rara vez las de las 
patas posteriores son ensanchadas, aplanadas y subc6ncavas 
por dentro: estan terminadas por dos espolones, de los cuales 
uno es siempre fuerte. En las patas anteriores, este ultimo 
est^ adelg-azado en forma de placa y es sinuoso por el lado 
que mira k los tarsos, cuyo primer artejo se encuentra confor- 
mado por el que mira k la tibia de un modo id^ntico, de tal 
manera que entre los dos forman como las liojas de unas tije- 
ras. Estas laminas, llamadas ^d^^A' 6 almohazas, porque sir- 
ven para la toileile del insecto, est^n siempre provistas de pe- 
los de longitud y espesor variables. Los tarsos son mediana- 



348 ANALES DE HISTORIA NATURAL. (8) 

mente larg-os; todos los artejos de base mas 6 menos cuneifor- 
me, con pelos espiniformes en la extremidad; el lado interno 
esta provisto de pelos mas finos y mas densos; el primer artejo 
mide proximamente la longitud de los tres sig-uientes reuni- 
dos. Las Unas son simples 6 con 1-6 ^«wc^f/o^de dimension va- 
riable y diversamente insertos. 

Las escamiUas son siempre relativamente g-randes. Las alas 
su2)eriores, poco ricas en celdas, tienen sus nervios g-ruesos; 
las celdas braqiiial, costal, media y anal son siempre com- 
pletas; las celdas radial, primera y tevcera discoidales, son nu- 
las 6 incompletas 6 simuladas por un falso nervio que tiene el 
aspecto de una linea obscura. El estigma es siempre bien dis- 
tinto y opaco y k veces se prolong-a sobre el borde del ala. Las 
alas inferiores, siempre mucho mAs pequenas y estrechas, no 
tienen ning-una celda completa. 

4. Abdomen. — El abdomen es sentado, unido al torax por 
una articulaciun movil; oval, redondeado 6 subhemisferico; g-e- 
neralmente convexo por encima, pocas veces comprimido y 
muy excepcionalmente deprimido. La parte inferior 6 vientre 
es plana; despu^s de la muerte del insecto se hace mas 6 me- 
nos c6ncava: excepcionalmente es convexa. Tanto la parte su- 
perior como la inferior tienen cada unaocho seg'mentos, de los 
cuales son visibles 3-5 y estan normalmente desarrollados, 
mientras que los otros son protrtlctiles y entran los unos den- 
tro de los otros como los tubos de un anteojo. El ultimo seg*- 
mento dorsal visible, bien«ea el tercero 6 el cuarto, es entero, 
redondeado '6 truncado, subacurainado y frecuentemente on- 
dulado, escotado, incindido 6 dentado. 

En la Q los seg'mentos prctractiles son bastante larg-os y 
forman, en su estado de extension, como un largo estuche al 
oviscapio. El quinto seg-mento ventral se termiua a veces en 
cada lado por un fuerte g-ancho c6rneo: otras veces el sexto 
segmento ventral lleva lateralmente un ap^ndice alargado 6 
presenta una forma particular eng-rosada. El s6ptimo seg- 
mento ventral es rudimentario las mas veces y forma como 
un medio tubo hialino. En cuanto al octavo seg-mento ventral, 
se termina siempre por dos varillas 6 apendices lineales y se- 
micilindricos. Generalmente el octavo seg"mento dorsal no es 
m^s que un medio tubo hialino. 

En el cf" los seg'mentos protr^ctiles son mucho m^s cortos y 



(9) Medina y Ramos. — crisididos de espana. 34i> 

mas anchos, los ultimos los mas pequefios. Por enciraa se 
cuentan siete seg-mentos de forma normal, que van disminu- 
yendo de dimensi6n; el octavo dorsal forma parte del aparata 
g-enital y se le ha dado el nombre de rama del f creeps. Por de- 
bajo no hay m^s que seis seg-mentos de forma normal; el s6p- 
timo, llamado opirculo genital, es muy pequeno; el octavo 
forma parte de las piezas que rodean ^i los organos g*enitales; 
se denomina volsela; lleva en cada lado una division que se 
les llama tenacillas. 

5. Armaduras geniiales. — En la Q la extremidad del ovi- 
ducto aboca k la base del oviscapto, la cual est^ pleg-ada en 
forma de canal. El oviscapto, verdadero ag-uij6n, es corneo, 
amarillento, termina en una punta ag-uda; compuesto de las 
mismas piezas que el aguijon de las avispas y abejas, no po- 
see giandulas de veneno, asi es que aunque sea facil a este 
6rg-ano atravesar una piel muy delgada, la picadura resulta 
perfectamente inofensiva. La base del oviscapto presenta 
dos estiletes. En el reposo, estas tres piezas, oviscapto y es- 
tiletes, se aplican unas a otras y se hallan rodeadas por las 
varillas. 

En el cf existen dos placas constituyendo el estnche, entre 
las cuales se insiniia el pene. Estas piezas se encuentran 
rodeadas por las demas partes accesorias ya descritas en el 
abdomen, rama del forceps, opercitlo genital, volsela y tenaci- 
llas, las cuales son dependientes de los ultimos seg-mentos 
dorsales y ventrales. 

6. Distincion de los sexos. — Adem^s de los caracteres dife- 
renciales que presentan los seg-mentos abdominales y los 6r- 
g-anos genitales, hay relativamente pocos caracteres que per- 
mitan distinguir la 9 del rf. Generalmente se observa en la Q 
que los ultimos seg-mentos abdominales componen un tubo 
saliente, y en el c/ el tercer seg-mento abdominal es m^s corto 
y mas transverse, porque su borde apical tiende a aproxi- 
marse a la linea recta. 

Los (/ de los Cleptes tieneu el quinto seg-mento dorsal del 
abdomen corneo como los primeros, al paso que la 2 no tiene 
mas que cuatro de esta consistencia. Lose/ de Notozus y Ellam- 
ims presentan el tercer segmento abdominal mas corto y la 
incision apical un poco menos profunda; el abdomen menos 
comprimido. la puntuacion m4s fuerte, las antenas menos 



;ir.(J ANALES DE HISTORIA NATURAL. (10) 

delg-adas, con el tercer artejo mks corto; los femures anteriores 
dilatados y los tarsos de color mas claro. 

En los Philoctetes , los of se disting-uen por teiier las tibias 
de las patas posteriores mucho mas dilatadas y acanaladas 
por dentro. 

Los cf de Ilolo^ri/ga y Iledychridhim ofreceii el tercer seg-- 
mento abdominal redondeado y mas corto. En los Iledychrum, 
las 9 tienen a veces el tercer seg-mento ventral provisto de un 
diente situado en medio del borde apical. 

En los EuchrysididcB los (^ son k veces de color diferente, 
los artejos de las antenas son mas cortos y de distinta colora- 
ci6n; la cara est'A cubierta de pelos sedosos, las mejillas son 
m^s cortas, los tarsos de color m^s claro, el tercer seg'mento 
mas corto, mas transversal, con los dientes apicales menos 
fuertes y mas reunidos en el 4pice. 

El r^" de los Parno2)es tiene cuatro seg"mentos visibles en el 
abdomen, en tanto que la 9 no posee mas que tres. 

7. Especie, variedad, ra2a. — Es muy dificil, sobre todo en 
las especies polimorfas, el saber con certeza d6nde concluye 
la especie en esa serie de individuos que se encadenan los 
unos con los otros para terminar a veces en un ultimo t6rmi- 
no muy diferente del primero. Merced a este polimorfismo, 
muclios individuos de dicha cadena ban sido, y aun son, con- 
siderados como especies distintas, basta que se ban encontra- 
do los termihos de transicion entre unos y otros. No se puede 
conceder un valor esencial a los caracteres basados en la colo- 
racion y en la puntuacion ; linicamente un estudio perseve- 
rante y comparativo es el unico que podria suministrar el cri- 
terio concienzudo de clasificaci6n , en vista de un g-ran ni'une- 
ro de ejemplares. En la mayoria de los casos no es dado indi- 
car donde concluye la especie y d6nde comienza la variedad; 
pero en las descripciones de las variedades deben tenerse pre- 
sente las formas extremas; las transitorias se encuentran des- 
critas por si, puesto que participan del tipo y de la variedad. 

Se ha observado que alg'unas variedades constituyen verda- 
deras razas locales; en efecto, no se las eucuentra m^s que en 
ciertas reg'iones donde presentan siempre identicos caracteres, 
en cuyo caso nos vemos oblig-ados ii admitir, con los partida- 
rios del transformismo, que son variedades en vias de pasar a 
especies, lo cual no quiore decirque falten en absoluto en esta 



(11) Medina y Ramos.— crisididos de espana. 351 

familia caracteres para poder establecer las especies, los cua- 
les radical! en la long-itud de las mejillas, de los artejos de las 
antenas y maiidibulas, en la forma del pronoto, de los kn- 
gulos p6stico-laterales del metatorax y de las mesopleuras, asi 
como en la conformaci6n del tercer seg-mento abdominal, etc. 
8. Rufinismo y melanismo. — Los insectos de colores met&li- 
cos y de consistencia c6rnea est^ii sujetos k nuraerosas va- 
riaciones de coloraci6n, dos de las cuales, sobre todo, son muy 
notables: el melanismo y el ruflnismo, que consisten en la 
ausencia parcial 6 total de reflejos metalicos. En el caso del 
melanismo el insecto es enteramente 6 en parte de color negTo 
mate; en el rufinismo es rojizo mas 6 menos vivo. Entre estas 
coloraciones suelen hallarse tonos intermedios y aun ambas 
€n un mismo insecto. Alg-unos individuos afectos de estas al- 
teraciones ban sido descritos como especies distintas, cuando 
en realidad deben considerarse como simples variedades. 



VXD A EVOLUTIVA. 

1. Primeros estados. — El huevo es pequeno, proporcional- 
mente al insecto, alarg-ado, oval, eliptico, etc., es blanque- 
cino, semitransparente, de paredes delicadas y poco g-rue- 
sas. La larva sale a los tres 6 cinco dias de la puesta y es 
delg-ada, excesivamente delicada, pero muy viva y dotada de 
movimientos muy perceptibles. Esta formada de 13 anillos, 
representados por plieg-ues; tiene una forma elipsoidea pro- 
long-ada, terminada en un lado por la cabeza y en el otro por 
el 13,° anillo que se termina k su vez por dos pequenos dientes, 
los cuales ayudan a la locomocion. La cabeza es menos gruesa, 
con un liocico retractil. Las mandibulas no se dibujan aim, 
pues no se presentan hasta el sexto dia, y entonces con un 
color moreno y lo bastante fuertes para morder y aun para 
cortar la piel de las larvas que les sirven de alimento. A los 
diez y oclio dias de existencia presenta la larva del Crisidido 
el tamafio que debe tener, adquirido a expensas del alimento 
proporcionado por la larva que ha servido de alimento al Cri- 
sidido parasito. Entonces se dispone aqu^Ua a hilar su ca- 
puUo, tal como lo hacen los otros himenopteros; capuUo que 
presenta una forma oval 6 cilindrica con las extremidades re- 



■.m ANALES DE HISTOIUA NATURAL. (12 

(londeadas y una coloraci6n bhinquecina, amarillenta 6 mo- 
reiiuzca y de consistencia apei'g-aminada. 

En este estado permanece la larva encerrada durante los 
meses de invierno, hasta que en los dias de la priraavera se 
verifica la transformacion en ninfa. Esta es blanca y de una 
extremada delicadeza; en ocho 6 quince dias se opera la trans- 
formaci6n, al cabo de los cuales la ninfa se va desprendiendo 
de esa cubierta sutil que la aprisiona, y al fin el insecto per- 
fecto se muestra con sus liermosos colores met^licos para con- 
tinuar su efimera vida, mostrando sus esplendores en los 
campos cuajados ya de esplendida veg'etaci6n y en los que 
la vida del g-lobo resurg-e k los vivificantes rayos del astro 
del dia. 

2. A Mmenlaci on. — Los Crisididos adiiltos se alimentan ex- 
clusivamente de materias azucaradas; chupan el nectar de la:< 
flores de corola poco profunda, puesto que su lengnia es muy 
corta en la mayoria de ellos. Las flores preferidas son las um- 
beliferas: Daiicus, Achillea, Laserpiiimn, Peucedanum, Petrose- 
linum, Heracleum, Pimjnnella, Erynglmn, etc., las Thapsia, 
las euforbias, las potentilas, los Thesium, las mentas, etc. Tam- 
bien se les observa recog-iendo el jug'o azucarado en las hojas 
y yemas de ciertos arboles, como los tilos, las lilas, los fresnos, 
los cerezos, etc. A semejanza de las liormig-as les g-ustan mu- 
cho las deyecciones de los pulg'ones que viven en los sauces y 
saucos. Muclios Crisididos v^en del merodeo; en efecto, du- 
rante la ausencia de los liimen6pteros meliferos, visitan la 
celdilla recientemente aprovisionada, y en ella se aprovechan 
de un alimento ya preparado. Jamas se les ha visto tocar a 
los frutos ni devorar ning-un insecto. 

3. Medios de defensa. — Como ya lo hemos indicado al tratar 
de los caracteres g-enerales, los liimenopteros de que tratamos 
no tienen ag-uijon, propiamente diclio; asi es que en cuanto se 
ven atacados huyen sirviendose de su vuelo que es vivo y ra- 
pido. Siempre est^n alerta, moviendo la cabeza y las antenas 
constantemente, y en cuanto presienten el meuor pelig-ro, hu- 
yen a corta distancia, se paran, y si nuevamente el pelig-ro 
avanza, se alejan a g-ran distancia, lo que dificulta su captura. 

Cuando la liuida es imposible, el insecto se arrolla sobre si 
mismo y simula la muerte, dejando unicamente al descubierto 
su fuerte coraza quitinosa. 



{vs, Medina y Ramos.— chisididos de ksi>ana. :i5H 

Alg-uuas especies esparceii un olor desag-radable cuando se 
las toca, olor que recuerda, seg-un M. J. Perez, al de los viejos 
hong-OS secos. Este olor proviene de un liquido seg-regado por 
la boca y que quizas podr4 per un medio de defensa segun el 
mismo autor. 

4. Copula.— E&ia se verifica en el aire 6 en reposo. General-- 
mente el c/ cae bruscamente sobre la 9 y la abraza con sus 
patus, estableci^ndose una pequena lucha que termina con el 
triunfo del cT, lo cual ocurre en un tiempo inin^ corto; despn^s 
se separan para no volverse quizas a encontrar durante su efi- 
mera vida. 

5. Dnradon de la vida. — Como todos los himenupteros que 
no nidifican, los Crisididos viven poco tiempo en estado de in- 
secto perfecto. Dos meses es la duraci(jn media de la vida en 
las Q y algo menos en los (/;. las especies precoces que ban 
efectuado su transformacion completa en Septiembre tienen 
una existencia muclio m^s larg*a; pero como permanecen ale- 
targ"adas hasta el verano sig'uiente, se puede considerar esta 
fase como una modilicacion de la vida larvaria 6 ninfal. 

6. Cosinmlres. — Los Crisididos buscan el sol durante toda 
su existencia, porque su calories es indispensable, por lo cual 
son tan escasos en los paises septentrionales como abundantes 
en las comarcas templadas del Mediterr^neo. Se les encuentra 
durante toda la estacion calurosa, desde el mes de Abril hasta 
Septiembre, en la regi6n central de Europa; en Espana, desde 
Febrero hasta Noviembre. A partir de las ocho 6 las nueve de 
la manana hasta las cuatro 6 las cinco de la tarde, estos pe- 
quehos meteoros alados recorren los campos, sobre todo alii 
donde el sol calienta con mas intensidad. Los muros, las ma- 
deras viejas, los arboles secos, los taludes, los puntos elevados 
de los caminos y zanjas, las canteras de arena, los montones de 
piedras, los tejados viejos, las orillas de los rios, he aqui los 
sitios mas frecuentados por estos insectos. Su vivacidad parece 
aumentar en raz6n directa del calor. Por, la noche, en los dlas 
nublados, durante la lluvia y los vientos frios, se esconden en 
algun agujero 6 nido abandonado, ayunan y permanecen in- 
moviles. 

Los Crisididos son, ante todo, parasitos de otros liimen6pte- 
ros, los Eum^nidos, Esfeg'idos, Pompilidos, Apidos; por esta ra- 
zon no se apartan mucho de los parajes frecuentados por ellos. 

ANALES DE HIST, NAT.— XXX. 23 



Sot ANALES DK HISTOIUA NATURAL. . (14) 

El (/, enteramente abandonado a lasdulzuras del farniente, 
110 se ocupa para iiada de la alimentaci6n de su prog-enie. 
La Q se encarga de este cuidado y sobre el la recaen todos los 
cuidados de la prole. Dotada de una sag-acidad sorprendente, 
va escudrifiando por todas partes, esi)iaiido los movimientos, 
las idas y venidas de los himen6pteros nidificadores, y no tarda 
en ver sus pesquisas coronadas por el 6xito. Si descubre un 
iiido de Odynerus en viasde aprovisionamiento, procura varias 
veces la entrada en t^l, y Ineg'O, con las antenas hacia ade- 
lante y con su sentido olfatorio en funcion, se aseg-ura de la 
ausencia de la obrera. Penetra entonces en la celda con rapi- 
(lez; un g-rueso huevo estu en el fondo suspendido por un hilo 
y larvas grasas anestesiadas y confundidas las unas con las 
otras rellenan la celda; no falta mas que una 6 dos larvas 
para cerrarla. Nuestro Crisidido pone entonces en ella, no sin 
alg-unos esfuerzos, un huevo pequeno, casi imperceptible, que 
queda bien colocado y disimulado por alg-una larva. Heclia la 
operacion, la vig-ilante madre sale, k veces con el tiempo preci- 
se para no ser apercibida por el Odyuerus, que vuelve haciendo 
an sordo ruido que advierte k la intrusa do su presencia, y 
que se posa fatig-ado .con su carg-a. Almacenada 6sta, el Odyne- 
rus termina de fabricar su celda; un poco de tierra mojada con 
saliva y en breve ya est^ cerrada. La Chrysis ha llenado su 
papel; busca entonces otro nido donde espera la confeccion de 
otra celda 6 espia los trabajos en el nido anterior, para buscar 
otro oportuno momento de realizar nueva puesta. 

Este ejemplo puede servir para todos los Crisididos que po- 
nen sus huevos en los nidos de otros himen6pteros que apro- 
visionan sus celdas con larvas, arafias 6 pulg-ones. 

Est& fuera de duda, seg-iin las observacionesdel Sr. du Buys- 
son, que la larva del Crisidido no come mas que la larva del 
himen6ptero nidificador, con exclusion de las demas provi- 
siones. 

Bien quisiera trasladar aqui las numerosas y pacientes ob- 
servaciones recogidas acerca de las .curiosas costumbres de los 
Crisididos por el ahora citado especialista y consig-nadas en su 
bella Monog-rafia; pero entiendo que esto rebasaria los limites 
(]ue me he propuesto dar al presente trabajo, y remito k dicha 
Monografia k los entom61og'os que deseen conocer este asunto 
en todos sus detalles. 



<i5) Medina y Ramos. — crisi'didos de espaxa. 



DISTRIBUCIUN GEOGRAfICA. 

La farailia de los Crisididos tiene representaiites en todaa 
las regiones del mundo, excepto quizes en las tierras pola- 
res. Seg-iin du Buysson, puede dividirse en cinco faunas es- 
l)eciales en lo que concierne a la distribuci6n de esta familia, 
que son: fauna europea, asiatica, australiana, africana y ame- 
ficana. 

Es claro que en Espafia, adem&s de encontrarse las especies 
<;osmopolitas, se observan tambi6n alg'unas formas africanas, 
sobre todo aquellas que habitan el alto Eg-ipto, Tunez, Arg-elia 
y Marruecos. 



CAZA Y PREPARACi6n. 

1. Caza. — Para capturar los Crisididos es indispensable 
servirse de la mang-a de mariposas, porque no es f^cil poderse 
acercar k ellos lo bastante para cog'erlos de otro modo. Alg'u- 
nas veces, durante el verano, se lleg-a, sin embarg'o, k poder- 
los cog'er con la mano sobre las umbeliferas cuando tienen la 
cabeza hundida en la corola de las flores. Es necesario que la 
mang"a sea pequeiia y lig-era: 12 cm. de di^metro bastan, por- 
<iue hay paredes dificiles de cubrir, y sobre las puales una 
mang-a mayor dejaria huecos por donde se escaparian los cau- 
tivos. Un mang'o corto. de 30 a 40 cm., permite g'olpear con 
mAs seg-uridad, y si se puede doblar el mang-o, tiene la venta- 
ja de poderse alojar en el bolsillo del cazador. La mang-a debe 
ser de un tejido lig-ero, pero s61ido, y de un color poco visi- 
ble, porque, de lo contrario, estos insectos liuyen al aproxi- 
marla. 

El frasco de caza ser^ como para los otros liimenopteros, de 
cuello larg-o, para evitar que se salg-a el insecto mientras pone- 
mos el tap6n; puede usarse el cianuro de potasio 6 la bencina; 
du Buysson da la preferencia k esta i^iltima. 

2. Preparacion. — Cuando los Crisididos est^n todavfa fres- 
cos y flexibles se debe, despu6s de clavarlos, colocarles por 
debajo del cuerpo un pequeno trozo de cartulina, para mante- 



3o6 ANALES DK HISTORIA NATIHAL. (16) 

ner el abdomen en posici6n horizontal. Una vez secos, se quita 
la cartnlina y el insecto queda bien colocado, de un aspecto 
espl^ndido y tarabi^n muy comodamente dispuesto para su 
examen con la lente. 

Si las alas son rebeldes a tomar una posicion convenientc, 
se hunde el alfiler hasta cerca del cuerpo del insecto en una 
materia blanda, como la pita I'l otra medula, y con ayuda de 
otros alfileres que se fijan a los lados del insecto, se fuerza a 
las alas a que se coloquen en la posicion (jue conveni^'a. 



ADVERTENCIA SOBRE LA TERMINOLOCilA. 

Vor IsLi^BA'dhYa. pndescenci a se entiende la de la parte superior 
de la cabeza y del pronoto; cuando se retiera a otra parte del 
cuerpo se especificar^ en cada caso particular. Cuando dds 
epitetos se hallan reunidos por un g-uion, el primero de estos; 
tiene mas valor que el otro. Las onefiUas son el espacio corapren- 
dido entre los ojos y la base de las mandibulas. Por aMomen 
se entiende la reunion de los seg-mentos dorsales visibles, es 
decir, no protr&ctiles. Los lados del tercer seg-mento abdomi- 
nal son el espacio comprendido, en cada lado, entre la base 
del segmento y el comienzo del borde apical. Por escotadiira se 
entiende la incision en totalidad, y por seno, el fondo de esta 
incision. El vientre es la reunion de los seg-mentos ventrales no 
protrcictiles-. Llamase oviscapto a la reunion de los segfmentos 
dorsales y ventrales protr^ctiles de la hembra; el termino es 
impropio, pero evita una serie de palabras. 



NoTA. Las descripciones de las especies estan tomadas de la 
citada Monog-rafla del Sr. du Buysson, la mejor publicada has- 
ta el dia, de esta familia, seg-i'in mi liumilde parecer, y son 
bastante extensas; pero no he creido conveniente acortarlas, 
porque teniendo muchos caracteres ti la vista es como iinica- 
mente pneden evitarse confusiones bien faciles de ocurrir 
cuando las descripciones son demasiado breves. 



.17) Medina y Ramos. — ckisididos de espana. 357 



TAULA DE LAS TRIBUS. 

1. Abdomen convexo por debajo; estig-mas metatoracicos si- 
tuados por encima de los ^ngulos pusticolaterales, cer- 

ca de la insercion de las alas inferiores 

I. CleptincB Aaron. 

— Abdomen concavo por debajo 2 

"2. Unas de los tarsos con muchos g'anchitos; estig-mas meta- 
toracicos sitnados por encima de los ^ng-ulos p6stico-la- 

terales, cerca de la insercion de las alas inferiores 

II. Ellamphw Buyss. 

— Unas de los tarsos simples 3 

:>. Estig-mas metatoracicos situados por debajo de los Ang'ulos 
p6stico-laterales; maxilas y leng"ua cortas y retraidas en 
el reposo; palpos labiales de 3 artejos; palpos submaxi- 

lares de 5 artejos III. Euchrysidinw Buyss. 

— Estig-mas metatoracicos situados por encima de los ^ng-u- 
los postico-laterales; maxilas y leng'ua mny alarg-adas, 
lineares, en forma de trompa, repleg-ada por debajo del 
t6i'ax en el reposo; palpos labiales y submaxilares com- 
puestos de 2 artejos solamente. . IV. Parnoinnm Aaron. 



1.* TiiiBL. Cleptinae Aaron. 

Los caracteres de esta tribu son los concernientes al g-enero 
f'hptes, linico que la forma. 

Gen. Cleptes Latreille. 

Cabeza con el vertex g-rueso; ojos grandes; cara provista de 
un surco medio longitudinal mas 6 menos largo que parte de 
las antenas; clipeo constantemente sin quilla; mandibulas 
g'cuesas, su extreraidad anclia, truncaday pluridentada; maxi- 
las cortas, bilobadas, redondeadas; lengua muy corta, pleg-ada 
en dos, subbilubada. Antenas insertas en una pequena cavi- 
dad, g-ruesas y bastante largas. 

Prouoto con un surco cerca del borde anterior, alej-Andose 



358 A^^\LES DE HISTORIA NATURAL. (18> 

en cada lado para abocar 4 los lados del pronoto, por debajo. 
Mesonoto con las dreas laterales divididas en dos. Alas gran- 
des; las superiores ofrecen las celdas primera y tercera discoi- 
dales, braquial, costal y mediana completas; las celdas anales, 
seg-unda posterior y radial incompletas. Escudo del metat6rax 
siempre visible. Caderas cortasy g:ruesas; las posteriores siem- 
pre con una ap6fisis ang-ulosa en el lado posterior; las anterio- 
res k veces con otra ap6fisis mks 6 menos aparente. 

Abdomen con cuatro seg-mentos visibles en la Q y cinco en 
el (f. Ultimos seg-mentos abdominales de la Q enteros, translii- 
cidos, normales. 

Gl&ndula venenifica desarrollada, lo cual favorece la puesta, 
que se verifica directamente en las larvas de los Tentredi- 
nidos. 

Las costumbres de los Cleptes son poco conocidas; viven so- 
bre las hojas y las hierbas expuestas al sol; muchos se cog'en 
en las umbellferas. Son habitualmente muy salvajesy dificiles 
de capturar. 



Abdomen de color de fueg-o en los ultimos seg-mentos. 



I.e. afra Luc. 

Abdomen de color negro en los I'lltimos segmentos 

2. C. semiaurata L. 

1. C. afra Lucas. 

Sin. C. Perezii Gogorza. 

Cuerpo de talla media, robusta; puntuaci6n del pronoto a 
intervalos m&s 6 menos rugulosa; antenas negras. Cuerpo en- 
teramente cubierto de largos pelos grises rigidos. Cabeza grue- 
sa con una ligera mancha verde hacia los extremos; cara de 
un tinte indigo, surco mediano profundo; puntuaci6n bastante 
fuerte, profunda y apretada; cllpeo anchameute truncado y 
redondeado. Antenas fuertes, con una vellosidad gris 6 gris- 
rojiza: primero y segundo artejos con reflejos un poco 71010*1- 
ceos, segundo artejo cilindrico, tercero dos veces tan largo 
como el cuarto, los cinco 6 seis iiltimos rojizos por debajo. 
Pronoto dorado-fuego, sin linea de puntos en la base, puii- 
tuaci6n fuerte, apretada, k veces subcoriAcea, otras veces es- 
paciada, pero los intervalos siempre un poco abollados-rugu- 
losos. Mesonoto y escamillas negro-pardo, con puntuaci6n 
casi rugulosa; mesopleuras azul verdosas, con una pequena 



(19) Medina y Ramos. — crisi'didos dh espana. -.m 

mancha testacea por debajo de la inseiriun de las alas supe- 
I'iores, puntuacion profunda y confluente transversalmente. 
Esciidete y posescudete negros, con reflejos violeta, puntua- 
ci6n menos fuerte y mds espaciada. Metat6rax azul , 4ng"ulos 
p6stico laterales muy obtusos y cortos, con unapequena punta 
arremang-ada y dividida. Patas negTO-parduzcas, mas 6 menos 
bermejas, con alg-unos lig-eros reflejos azulados 6 violados so- 
bre los femures, articulaciones rojizas; tibias y tarsos anterio- 
res bermejos. Alas fuertemente ahumadas, con la celda ra- 
dial alargada. Abdomen oval, deprimido, rojo-testaceo; el ter- 
cio posterior del tercer seg-mento neg-ro, un lig-ero reflejo fue- 
g-o-dorado esparcido por casi todo el segmento, pero sobre todo 
en los lados y posteriormente; cuarto seg-mento enteramente 
fueg"0-dorado muy vivo y resplandeciente; puntuaci6n fina, 
apretada y profunda, espaciada sobre el primer segmento. 
Vientre rojo-test4ceo, ligeramente parduzco, los dos ultimos 
seg-mentos negros. Oviscapto negro brillante Q. 

El (f difiere de la Q por su cuerpo un poco m^s alargado, la 
puntuacion de la parte anterior del cuerpo mas fina y menos 
profunda, la de la cara m^s apretada; primero y seg-undo arte- 
jos de las antenas verdes; cabeza de un verde mas 6 menos 
azulado; pronoto alg'unas veces verde claro, g-eneralmente. 
de un tinte mas verde que el resto; escamillas verdes 6 azul- 
verdosas. Esternon, escudete, posescudete y mesonoto azules: 
femures azul-verdosos; tibias intermedias y posteriores con re- 
flejos verdes. Abdomen con puntuacion mas fuerte; borde api- 
cal del segundo seg-mento algunas veces neg'ro, tercero y cuar- 
to seg-mentos dorado-fueg-o resplandecientes; a veces una linea 
media long'itudinal neg-ra obscurece el tercer seg-mento, 6 este 
ultimo es neg'ro con una mancha fueg-o en cadalado; los lados 
posteriores del seg'undo seg-mento con algunos lig-eros reflejos 
dorados; quinto seg-mento neg-ro -vivo con alg-unos ligeros r-e- 
flejos azules 6 verdes. Vientre negro con manchas doradas 6 
dorado-verdosas sobre los seg-mentos negros, el primero rojo- 
testaceo. La pubescencia obscura sobre la parte superior del 
cuerpo Q. 

Long-. 8-9 mm. 

Patria: Espana (du Buysson, Species des hymenop, d' Europe 
et d'AIgerie, par E. Andr6, tomo vi.); d' Madrid (Gogorza!); 
Hornachuelos (C6rdoba) (Garcia Nuiiez!). Mi coleccion. 



»iO ANALES DK HISTORIA NATURAL. (20) 

Var. Medinai Buysson. Q Difiere del tipo por la puntiiaci6n 
toracica m{\s espaciada, la cabeza negra apenas bronceada, el 
pronoto verde uii poco dorado, el disco y los ang-ulos posterio- 
res negro bronceados; las mesopleuras anteriormente de este 
ultimo color y sin maucha test^cea por debajo de las alas. 

Patria: Hornachuelos (C6rdoba) (Garcia Nunez!). Mi co- 
lecci6n. 

S6ame permitido expresar en este sitio mi profundo recono- 
cimiento al reputado especialista Sr. Robert du Buysson porsu 
amabilidad al dedicarme esta nueva variedad. 

'2 C. semiaurata Linn6. 

Cuerpo de talla pequena, raediana, subparalelo, cubierto de 
pelos neg'ruzcos por encima, grisaceos por debajo, mediana- 
inente larg-os, espaciados, rig-idos. Antenas con vellosidad gri- 
sacea: primer artejo neg-ro brillante, cobrizo 6 bronceado; se- 
g-undo y tercer artejos rojizos, alg-unas veces lig^eraraente par- 
duzcos, los otros neg-ro-pardos, lig'eramente rojizos por debajo; 
seg-undo artejo cilindrico, tercero ignial a los dos sig-uientes 
reunidos. Cabeza pequena; surco facial muy sensible; clipeo 
ordinariaraente escotado; cabeza, pronoto, mesonoto, escudete 
y po.sescudete de un cobrizo resplandeciente mas 6 menos do- 
rado 6 fueg'O, con una puntuaci6n poco profunda y poco apre- 
tada. Pronoto estrecho, con una linea transversal de puntos en 
la base; puntuacion del mesonoto y del escudete sensiblemente 
m^s espaciada y m^s borrada. Mesopleuras azul vivo 6 azul- 
verdoso, dorado-cobrizo por delante, con puntuaci6n transver- 
sal; metat6rax azul-vivo, azul-verdoso, azul obscuro 6 azul- 
neg'ruzco; angnilos p6stico-laterales con la punta subagnida, li- 
g-eramente dividida. Escamillas neg-ro-parduzcas; alas bastante 
ahumadas, sobre todo en sii mitad apical, con una faja hialina 
transversal hacia la primera celda discoidal, Caderas anterio- 
res con apufisis fuertemente salientes, dentiformes; femures 
anteriores neg-ros mas 6 menos cobrizos 6 bronceados y fre- 
cuentemente con un lig-ero tinte violaceo; los otros neg-ros con 
alg-unos reflejos bronceados. Tibias anteriores y tarsos testa- 
ceos; las otras tibias neg-ras con reflejos bronceados, sus arti- 
culacioMes con frecuencia bermejas. Abdomen oboval, bastante 
deprimido, mas 6 menos alarg-ado, con la puntuacion muy 
tina, espaciada, poco profunda: primero y seg-undo seg-mento, 



(21) Medina y Ramos. — chisididos de espana. 361 

asi como la base del tercero, rojo-testaceo; la parte posterior del 
tercero y el cuarto negros sin reflejos metalicos. Vientre rojo- 
test^ceo con los dos liltimos seg-mentos negTos, el borde apical 
del peniiltimo seg-meuto decolorado. Oviscapto rojizo 9. 

El cf' difiere de la Q por su forma un poco m^s rechonclia, 
por toda la parte anterior del cuerpo azul 6 azul-verdoso, excep- 
cionalmenle con nn poco de verde-dorado en el borde anterior 
del mesonoto; escamillas y ft^raures azul 6 azul-verdosos; las 
tibias intermedias y posteriores neg'rascon reflejos bronceados 
con sus tarsos pardos y las alas reg-ularmente ahumadas sin 
fajas hialinas (/. 

Long-, 4-6 Va ™iii- 

Patria: Cerdaiia espaiaola (Cataluna) (Cuni!); Espana: Barce- 
lona (Cabrera) (1). 

Yar. nigriventris Buyss. Difiere del tipo por el abdomen ne- 
g-ro, excepto la base del primer seg-mento y los An'^-ulos ante- 
riores laterales del seg'undo segmento 9- 

I'atria: Espana, Barcelona (Cabrera). 



2^ TiuBL). Ellampinae Buysson. 

Caracteres. — Cne^vi^o de pequeno tamano 6 mediano, rara- 
mente alarg-ado, mas bien corto, convexo, grueso y ancho. 
Vertex g-rueso: los lados de la cabeza por detras de los ojos or- 
dinariamente mis 6 menos dilatados, a veces ang-nlosos: meji- 
llas siempre muy cortas; ojos lampifios; maxilas cortas mis 6 
menos redondeadas; palpos labiales deSartejos, submaxilares 
de 5; cara siempre excavada; pronoto rara vez alarg-ado, 
siempre ancho, mis 6 menos convexo, sin surco transversal. 
Uilas de los tarsos nunca simples, siempre con dos 6 muchos 
(lientes; caderas sin apotisisdentiformes. Alas superioressiem- 
l)re con las celdas braquial, costal y mediana completas; las 
celdas anal y radial siempre incompletas; las celdas primera 
y tercera discoidales y seg'unda posterior enteras 6 parcialmen- 
te fig'uradas por un ligero trazo parduzco, 6 indistintas. Las 
nlas inferiores sin ninguna celda completa, simplemente con 



(1) '&. A\xB\iys,%on. — Contribvtion aux Chrysidides du Globe i^o« serie). Revited'En- 
lomologie, Mai, 169S. 



362 ANALES DE HISTORIA NATURAL. (22) 

el nervio costal m^s 6 menos larg-o y un frag-mento de nervio 
anal; a veces se disting'uen trazas de los nervios radial y me- 
diano fiyurados por una linea vag-a obscura. Con parapsidos 6 
sin ellos; los episternones del mesot6rax son visibles 6 indis- 
tintos vistos de perfil; las mesopleuras forman siempre un 
^ng'ulo mds 6 menos acentuado. El escudo del metatorax es 
constantemente muy visible; el escudete del raetaturax esta 
pocas veces reducido: los estig-mas estan siempre por eucima 
de los ang'ulos postico-laterales, colocados en el fondo de una 
cavidad redondeada 6 siraplemente dispuestos transversalmen- 
te, en cuyo caso son mas g-randes y alarg-ados; los episternones 
del metat6rux alg-unas veces mal limitados. Abdomen siempre 
con tres seg-mentus visibles; el vientre constantemente c6nca- 
vo. El op6rculo g-enital de los machos siempre aucho en la base. 



TABLA DE LOS GEN EROS, 

1. Unas de los tarsos armadas de mas de dos dientes 2 

— Unas de los tarsos con solo dos dientes 5 

2. Primera y tercera celdas discoidales indistintas 6 incom- 

pletamente senaladas 3 

— Primera y tercera celdas discoidales completamente sena- 
ladas por una llnea oscura G. 4. Holopyga Dahlb. 

3. Posescudete prolong-ado en lamina horizontal 

G. 1. Notoziis Foerst. 
— Posescudete no prolong-ado en placa 4 

4. Pronoto casi regularmente convexo; tibias posteriores nor- 

raales; tercer segmento abdominal escotado en el dpice. 

G. 2. EUampus Spin. 

— Pronoto inclinado hacia delante; tibias posteriores dilata- 

das, sobre todo en el macho, que las tiene ademds aca- 

naladas hacia dentro; tercer seg-mento abdominal muy 

ligeramente sinuoso en el apice 

G. 3. Philoctetes Ab.-Buyss. 

5. Unas de los tarsos terminadas por un solo diente, pero 

ofreciendo en el centro otro mas pequeno colocado casi 
en i\ng'ulo recto; tercer seg'mento abdominal sin ang-ulo 

en los lados G. 5. BedycJiridium Ab. 

— Unas de los tarsos terminadas por dos dientes reunidos- 



(23) Medina y Ramos. — cuisididos de espana. 303 

en la base; tercer seg'mento abdominal presentando en 
cada lado un pequeilo ^ng-ulo saliente dirig-ido hacia 
atr^s G. 6. Hedychrum Latr. 

1." G6x. Notozus Foerster. 

Cuerpo rads 6 menos nlarg'ado. Vertex grueso; lados de la 
cabeza por detMs de los ojos mas 6 menos dilatados, subang-u- 
losamente redondeados, k veces sinuosos por delante de las 
mejillas, y en alg-unos con pelos blancos; mandibulas alarg-a- 
das, casi falciformes, pluridenticuladas. 

Pronoto larg'o; posescudete siempre prolongado en forma do 
placa horizontal; episternones del mesot6rax ordinariamente 
visibles de perfil; mesopleuras con el disco casi piano, la por- 
cion anterior mucho m^^s larg-a que la posterior; estigmas del 
metatorax poco distintos, en el fondo de una cavidad redon- 
deada; episternones del metat6rax mal limitados. 

Femures anteriores siempre mas 6 menos dilatado-ang-ulo- 
sos posteriormente; caderas posteriores k veces un poco dila- 
tadas angulosamente por detras. Unas de los tarsos armadas 
de 3-4 dientes, que van disminuyendo de long-itud desde la 
extremidad de la una a su base. Alas superiores sin celda dis- 
coidal visible. 

Abdomen alarg-ado, frecuentemente un poco comprimido 
sobre los lados, el tercer seg-raento casi siempre terminado por 
una plataforma apical, en la cual se encuentra una incisi6n; 
los lados del tercer seg-mento son sinuosos una 6 dos veces, 
m4s 6 menos profundamente, a veces incindidos, excepcional- 
mente enteros, redondeados, 

Los iiltimos seg-mentos abdominales de las 9 (protr^ctiles) 
enteros, delgadps, normales y m^s 6 menos translucidos. 

El macho tiene los g-arfios anchos, hialinos, anchamente 
lanceolados, no conjug-ados, k veces con una dilatacion lateral 
anteriormente; las volselas subcorneas, mc\s 6 menos estrechas, 
finamente lanceoladas; las tenacillas estrechas, lineares, mas 
cortas que las volselas; las ramas del forceps anchas en la base; 
alargadas en su parte superior. 

Los Notozus se encuentran durante toda la estaci6n calurosa 
sobre las umbeliferas, las hojas melosas 6 sobre las gramlneas. 
Hay poca« especies comunes. 



WU ANALKS 1)K HISTOIUA NATURAL. ('24) 

(yuerpo rechonclio; abdomen corto, convexo 

1, A^. prodiictus Dalilb. 

Cuerj)0 alarg-ado; abdomen alarg-ado, lig-eramente com- 

primido 2. i\''. Pameri Fabr. 

J. N. productus Dahlbom. 

Sin. A^. Sanzii Gog"orza. 

Ciierpo rechoncho, de talhi mediana 6 pequena, bastante 
corto, robusto; parte anterior del cuerpo azul 6 azul-verdosa, 
abdomen de un liermoso fueg-o-dorado, raramente con alg-unos 
reflejos verdes. Antenas larg-as, neg-ruzcas, con una fina vello- 
sidad rojiza: primer artejo azul, seg'undo cilindrico, alarg-ado, 
frecuentemente un poco bronceado 6 verde, el tercero en la 
hombra casi ig'ual a los dos sig'uientes reunidos, en el macho 
]»r6ximamente una cuarta parte mas larg-o que el sig-uiente. 
('abeza bastante g-ruesa, un poco mas anclia que el pronoto; 
puntuacion mediana, subreticulada, subrugulosa sobre la 
frente, fina y espaciada sobre el occipucio; cavidad facial an- 
cha, de abertura ensanchada, subcanaliculada, perfectamente 
lisa y brillante 6 ra^s 6 menos estriada semicircularmente. 
l*ronoto bastante larg-o, cilindrico, con puntuacion semejante 
t'l la del mesonoto, formada de puntos medianos, poco apreta- 
dos, muy visibles, y profundos: mesopleuras g-ruesa y profun- 
damente reticuladas como el escudete y el metatorax. Escudete 
nn poco abombado, no punteado en la base; posescudete sub- 
riig-uloso, m^s 6 menos triang-ular, la placa redondeada en la 
extremidad, rara vez siibtruncada; ang"ulos postico-laterales 
<lel metat6rax con una punta subag-uda 6 agnida lig-eramente 
divaricada. Escamillas neg-ras 6 de un pardo-neg'riizco, fre- 
cuentemente bronceadas; alas fuertemente ahumadas, hia- 
linas en la base, muy lig-eramente claras en las extremida- 
<les. T6rax azul; patas azules 6 azul-verdosas; feraures ante- 
riores dilatados, redondeados por debajo, subang-ulosamen- 
te en la 9; tarsos bermejos; uiias de los tarsos armadas de 
ciiatro dientes que van disrainuyendo de tamano; frecuente- 
mente un quinto diente muy pequeno sig-ue al cuarto. Abdo- 
men corto, convexo, un poco deprimido sobre el disco en el r^; 
lados del tercer seg-mento abdominal mediana mente bisinuo- 
sos; plataforma apical semilunar, la incisi6n poco profunda, 
(ton el seno obtuso; puntunci(')n poco apretada, con puntos re- 



.25) Medina y Ramos.— ckisidido.s de kspana. 365 

lativamente g-ruesos y profiuidos; primer segrhento sin surco 
profundo en la parte anterior: el tercero corto, acuminado- 
truncado; puntuaci6n un poco mas g-ruesa; una quilla bien 
visible parte del centre del apice y se contini'ia longutudinal- 
mente subre el disco; lados del seg-mento con dos anclios senos 
casi ig'uales; nn marg-en subcarioso parte del anterior hasta la 
truncadura; a todo lo larg'o de este marg-en el borde es canali- 
culado y mas profundamente punteado; la plataforma apical 
es neg'ra, rug'osa, frecuentemente brillante, siempre anclia; 
vientre azul 6 aznl-verdoso 6 dorado-verdoso, cubierto de pun- 
tos muy finos y apretados mezclados con pelos neg-rnzcos. 
of Q Long". 6-8 mm. 

Patria: Espana (Buysson, Species ties hym., etc., torao vi): 
Madrid (Gog-orza!, Sanz de Diegol, Chicote!); Escorial (Gog*or- 
za!); Villalba (Gog-orza!); Navacerrada (Gog-orza!, Sanz de Die- 
g'o!); Aranjuez (Gog-orza!, Perez Areas!); Poznelo de Calatrava 
(Ciudad Real) (La Fuente!). Mi coieccion. 

Var. xi(l(jalus Buysson. Mucho mas esparcida que el tipo en 
Europa; en Espana muy rara. Se la disting-ae por sn lalla 
siempre pequena y por la puntuacion de la frente, qne es es- 
paciada, y la del abdomen g-eneralmente mas fina, sobre todo 
en la $. El (/ tiene k veces el abdomen un poco verdoso por 
encima, el disco m^s deprimido, la plataforma apical m^s pe- 
quena, con laincisi6n muy poco profunda, c/" 9 Long-. 5-9 mm. 

Patria: Espana (Buysson. Species des lujui., etc., tomo vi); 
Pozuelo de Calatrava (La Fuente!). Mi colecci6n. 

2. N. Panzeri Fabricius. 

Cuerpo alarg-ado, de talla pequeiia 6 mediana, con la parte 
anterior de color verde-vivo, alg-unas veces un poco azulado; 
abdomen dorado, resplandeciente, casi siempre con reflejos ver- 
des; pubescencia blanca. Cabeza g-ruesa, un poco m^s anclia 
que el pronoto, con la puntuacion muy apretada, subrug-ulosa, 
subreticulada, sobre todo en la frente, muy espaciada y mas 
fina en el occipucio. Cavidad facial de abertura ensancliada, 
subcanaliculada, sobre todo junto k la frente, brillante, un 
poco dorada, estriada semicircularmente, estriada-punteada 
en los lados; clipeo verde-dorado; antenas larg-as, pardo-ne- 
g-ruzcas, con vellosidad rojiza; primero y seg-undo artejos ver- 
des, seg-undo cilindrico, tercero mas corto que los dos sig'uien- 



:wn ANALF.S DK HISTORIA TsATURAL. (26) 

tes reunidos. Pronoto largo, cilindrico, subrug-uloso, con pun- 
tiiaci6n poco apretada; bastante gruesa, irregular, de abertura 
ensanchada; mesopleuras gruesamente reticiiladas; mesonoto 
con puntos menos gruesos y mas espaciados; escudete reticu- 
lado, con un margen posterior liso, sin puntuacion y un espa- 
cio anterior ig-ualmente liso y sin puntos; placa del posescu- 
dete subtruncada y negra en la extreraidad, mny profunda- 
mente punteada-reticulada, subrugulosa; metatorax cubierto 
de una gruesa reticulaci6n, sus angulos postico-laterales con 
punta bastante larga, subaguda. Escamillas verdes 6 broncea- 
das; alas bastante ahumadas, claras en la extremidad, hiali- 
nas en la base. Patas verdes, tibias frecuentemente un poco 
doradas; tarsos bermejos mc'is 6 menos testaceos, ufias de los 
tarsos armadas de tres (lientes que van disminuyendo de lon- 
gitud; en los individuos mas grandes hay un cuarto diente 
pequeno que se lialla k continuaci6n del tercero. Abdomen 
rilargado, snbcilindrico, subcomprimido; puntuacion fina, poco 
apretada, excepto sobre los lados, donde es m^s gruesa; algu- 
nas veces se observa una linea sin puntos extendida longitu- 
dinalmente en el centro del segundo segmento; primer seg- 
mento con un fuerte surco longitudinal en la parte anterior; 
el tercero m^s comprimido que los otros, bastante alargado, 
acuminado-truncado; puntuacion mas gruesa, sobre todo en 
los lados, de un color generalmente mas encendido, con una 
cresta longitudinal en el disco; lados del segmento con un 
ancho seno hacia el centro, una ancha margen transliicida 
que parte del borde posterior de este seno y se continiia hasta 
la incisi6n apical formando antes de ella una incision profun- 
da con el seno estrecho, pero redondeado; plataforma apical 
subtriangular, incisi6n muy profunda con el seno agudo, de 
color rojo-testdceo 6 pardo-negruzco, 6 pardo nic^s 6 menos 
oscuro y aun casi negTO, Vientre verde, frecuentemente un 
poco dorado, con puntos finos y apretados. 9 Long. 5-7 mm. 

El macho difiere de la hembra por su puntuacion un poco 
mks profunda, su abdomen menos comprimido, con puntos 
mas profundos, subruguloso, el tercer segmento mas corto, el 
seno m^s aproximado de la truncadura, la plataforma casi 
siempre rojo-test4cea con la incisi6n un poco menos profunda; 
las tibias anteriores menos fuertemente dilatadas por de- 
bajo. cf'. 



(•27) Medina y Ramos.— riiisinnx^s de espana. 3(57 

Patria: Madi-ri (Perez Areas!); KlhriupnH spina Wesm,; Madrid 
(Martinez y Saez!). 



2." Gen. Ellampus Spinola-Mocsary. 

Sin. Omalus Panzer. 

Ciierpo rechonclio, eonvexo, de talla casi siempre rauy pe- 
quena; vertex gTueso, los lados de la cabeza por detras de los 
ojos dilatados y redondeados 6 subang'ulosos; mandibulas cor- 
tas, anclias, jiluridenticuladas. 

Pronoto corto; episternones del mesot6rax poco distintos y 
pequenos; mesopleiiras con el disco m^s 6 menos eonvexo, la 
parte anterior mucho m^s larg-a que la posterior; posescudete 
g"iboso 6 subliemisf^rico, c6nico, obtuso 6 ag-udo 6 subacumi- 
nado; episternones del metat6rax mal limitados; estig'inas 
metator4cicos poco visibles, colocados en una cavidad redon- 
deada, 

F^mures anteriores dilatados, pero no ang*ulosamente; cade- 
ras posteriores a veces un poco dilatadas ang-ulosamente por 
detras; tibias posteriores normales en los dos sexos; unas de 
los tarsos con 3-6 dientes que van disminuyendo de long-itud. 

Alas superiores con la primera celda discoidal nula y no 
siendo jamais fig-urada por completo; alas inferiores simple- 
mente con los nervios costal y anal. 

Abdomen ordinariamente corto, muy eonvexo; el tercer seg-- 
raento siempre m^s 6 menos provisto de marg-en 6 incindido, 
la incision casi siempre profunda y por excepci6n tallada en 
una platafornia; los lados del tercer seg-mento enteros, redon- 
deados 6 con uno 6 dos senos m^s 6 menos profundos. 

Los liltimos seg-mentos abdominales de la hembra enteros, 
translucidos, normales, las varillas bastante anclias. 

Los g*arfios del maclio son anchos, hialinos, ancliamente 
lanceolados, alg-unas veces con una lig'era dilatacion lateral 
exteriormente; las volselas de long-itud variables, anchas, re- 
dondeadas, a veces muy cortas; las tenacillas estrechas, linea- 
res; las ramas del forceps anchas, alarg-adas. 

Como los Notozus, los EUamiyns se observan sobre las hojas 
y plantas bajas; les g-ustan mucho las exudaciones azucaradas 
de las hojas y las deyecciones de los pulg-ones. .Se cazan sobre 
las umbeliferas, las euforbias, las mentas, los Thesium, etc. 



368 ANALES DE HISTORIA NATURAL. (28) 

Ponen en los iiidos de los Esfeg^idos, Eumenidos y Pompilidos, 
que anidaii en los tallos secos de los arbustos y las plantas, en 
los /irt)oles secos y en los ag'ujeros hechos por los coleopteros 
en las maderas muertasy aun en los liong'os que se ban becbo 
lenosos. 

Ocbo especies se ban encontrado basta abora en Espaiia de 
las 27 que se conocen de Europa. 

1. Posescudete conico 6 g'iboso c6nico 2 

— Posescudete mas u menos g'iboso-redondeado 6 subbemis- 

f6rico (i 

2. Posescudete conico-ag-udo 6 subacuminado 3 

— Posescudete conico-obtuso 6 g'iboso-c6nico .... 4 

'A. Cuerpo enteramente bronceado-cobrizo un poco verdoso. . . 

1. F. HoTwathi Mocs. 

— Cuei'po no enteramente bronceado-cobrizo 

2. E. Wesmadi Cbevr. 

4. Cuerpo enteramente verde, azulverdoso 6 azul 

3. E. ptisilhis Fabr. 
— Parte anterior del cuerpo azul 6 azul verdoso, abdomen 

dorado 5 

T). Alas hialinas 4:. F. parmtlus Dahlb. 

— Alas mas 6 menos abumadas. . . 5. E. 'pinirivAatus Dablb. 

6. Abdomen proximamente del mismo color que la parte an- 

terior del cuerpo 7 

— Abdomen de color muy diferenle del de la parte anterior 
del cuerpo 8 

7. Pronoto perfectamente liso y brillante sobre el disco 

(i. E. (Piiens Fabr. 

— Pronoto cubierto de puntos mas 6 menos g-ruesos sobre el 

disco I.E. puncticoUis Mocs. 

8. Parte anterior del cuerpo (cabeza y torax) neg-ra 6 negra 

azulada; abdomen azul 6 azul-verdoso 6 verde 6 dorado 

eon el disco neg^ro d,. E. Maccmtus Buyss. 

— Parte anterior del cuerpo verde 6 azul; abdomen dorado 
con 6 sin manclia negra en el disco. . 9. E. anraius L. 

1. E. Horwathi Mocsary. 

Cuerpo bronceado-cobrizo un poco verdoso; incision apical 
del tercer segmento abdominal simple, triangular, estrecha, con 



(29) Medina y Ramos. — ckisididos de ksi>ana. 369 

el borde lig-eramente engrosado. Talla pequena; cuerpo re- 
choncho, con pubescencia fina, blanquecina. Cabeza pequena, 
con puntos g-ruesos, reticulados, con fondo piano, bastante apre- 
tados en la frente; cavidad facial de abertura ensanchada, bas- 
tante profunda, lisa; autenas pardo negruzcas, con fina vello- 
sidad rojiza, primer artejo verde-bronceado, seg-undo bastante 
g-rueso en la extremidad, el tercero apenas mks larg-o que el 
sig-uiente. Pronoto bastante convexo y corto, cubierto de pun- 
tos un poco g-ruesos, pero con espacios impuntuados perfecta- 
mente lisos sobre el disco. Mesopleurascon puntLtaci6n g-ruesa 
y reticuladas; mesonoto bastante convexo, con alg-unos puntos 
medianos muy diseminados, dejando espacios lisos en medio 
de cada area. Escudete convexo con puntos densos y g-ruesos 
reticulado, asi como el posescudete y el metatorax; posescu- 
dete c6nico-subag'udo con reticulaci6n mas profunda y subru- 
g-ulosa; dng-ulos p6stico-laterales del metat6raxcon punta corta 
subag'uda y lig-eramente inclinada. Escamillas neg-ras; alas 
lig-eramente aliumadas. Pecho azul-verdoso bronceado; patas 
verde-bronceadas; tibias un poco cobrizas; tarsos bermejos; unas 
de los tarsos con tres g-arfios que van disminuyendo de longi- 
tud. Abdomen oval, muy convexo; primero y seg-undo seg-- 
mentos con puntuacion muy fina, bastante apretada, todo el 
disco cubierto de una extensa mancha azul-neg-ruzca-broncea- 
da, los lados de estos dos seg-mentos bronceado-cobrizos; tercer 
seg-mento subtriang'ular, de un color mucho mi'is cobrizo, con 
puntos mucho mks g-ruesos y mas espaciados; los lados del 
seg'mento vagamente sinuosos; una marg-en cariosa parte del 
centro de los lados y va hasta la incision; incisi6n apical poco 
profunda con seno subag-udo, borde eng-rosado, neg-ruzco y 
lig-eramente arqueado hacia dentro. Vientre neg-ro, con alg-u- 
nas manchas cobrizo- bronceadas. cf 5. Long*. 4 mm. 

Patria: Espana (Buyss., Species des hym., etc., tomo vi). (^f Po- 
zuelo de Calatrava (La Fuente!). Mi colecci6n. 

2. E. Wesmaeli Chevrier. 

Cuerpo rechoncho; abdomen no comprimido sobre los lados, 
dorado resplandeciente. Cuerpo de pequena talla, pubescencia 
rara, corta, blanquecina. Cabeza mediana, punteada-reticulada 
sobre la frente, con puntos pequenos y esparcidos en el occipu- 
cio; cavidad facial anclia, profunda, subcanaliculada, sin pun- 

ANALES DB HIST. NAT.— XXX, 24 



a70 ANALES DE HISTORIA NATURAL. (30) 

to, brillante, vag-amente estriada. Antenas negruzcas, con fina 
vellosidad rojiza; primer artejo azul, seg"undo con reflejosazn- 
lados, tercero apenas mas larg-o que el sig'uiente. Pronoto li- 
g'eramente convexo. punteado-reticulado en los lados, el resto 
cubierto de puntos medianos, diseminados. sobre todo en el 
disco; mesonoto con puntuaci^n muy espaciada; mesopleuras 
con gruesa puntuaci6n, reticuladas; escudete ligeramente con- 
vexo, punteado-reticulado, como las mesopleuras, con un pe- 
ri ueiio espacio liso en la base; posescudete c6nico-ag'udo, pun- 
teado-reticulado. Metaturax con reticulaci6n raenos profunda, 
los ^ng-ulos postico-laterales con punta bastante larg-a, sub- 
ag-uda. Pecho y patas azules 6 azul-verdosas, tarsos bermejos, 
primer artejo ordinariamente verde por encima, unas armadas 
de tres fuertes garfios que van disminuyendo de long-itud, se- 
g"uidos de un cuarto muy pequeno. Escamillas negro-broncea- 
do con reflejos azuleS; alas bastante ahumadas, claras en la 
1)ase. Abdomen corto, ancho, muy convexo, oval, con puntos 
muy finos, profundos, poco apretados; primer segmento ofre- 
ciendo en la truncadura anterior un anclio surco; tercer seg*- 
mento de color vivo con puntuaci6n muclio menos iBna, bas- 
tante g-ruesa cerca de los bordes, triang-ular, subacuminado, 
frecuentemente con una corta y debil quilla en el centro del 
disco que parte del v6rtice de la incision apical, los lados an- 
chamente bisinuosos, el borde ejJtremo frecuentemente subca- 
rioso h. partir del seno anterior, extremidad apical parduzca, 
con la incisi6n triangular del seno subag'udo, los dos ^ngulos 
formados por la incisi6n un poco prolong-ados en forma de dien- 
te obtuso en la extremidad. Vientre azul, verde-azulado 6 verde 
ligeraraente dorado; los segmentos h veces con los bordes ne- 
gros, con puntuaci6n muy fina y bastante apretada. rf $. Lon- 
gitud 4-5 V2 ^^'^' 
Patria: Espana (Buysson, Species des Jiyni., etc., tomo vi). 

3. E. pusillus Fabricius. 

Cuerpo enteramente verde, azul verdoso 6 azul. Talla peque- 
fia, cuerpo m^s 6 menos reclioncho, frecuentemente verde 
claro 6 un poco cobrizo, k veces un poco dorado sobre el abdo- 
men, pubescencia larga, cenicienta, mas clara sobre el abdo- 
men. Cabeza bastante gruesa, un poco mas anclia que el pro- 
noto, con puntuaci6n casi nula sobre el occipucio; la frente 



<3i) Medina y Ramos.— crisididos de espana. 371 

ciibierta de una reticiilacion lig*era; cavidad facial profunda, 
muy brillante, sin estvias ni puntos; antenas robustas, ne- 
gruzcas, pardas 6 pardo-rojizas, con fin a vellosidad rojiza; pri- 
mero y seg-undo ai'tejos azules, verde-azulados 6 verdes, el 
tercero apenas mas larg-o que el segundo, muy corto. Pronoto 
poco convexo, poco punteado en el disco, subreticulado-pun- 
teado k los lados; mesonoto con alg-unos puntos g-ruesos es- 
paciados, de fondo piano; mesopleuras con g-ruesa puntuaci6n 
y reticuladas, los intervalos un poco anclios, imperceptible- 
mente estriados al traves; estas estrias se observan tambien a 
veces sobre el mesonoto; escudete lig-eramente convexo, en 
g-eneral alg-o dorado, reticulado, con un espacio liso en la 
base; poseiBCudete conico-obtuso, con fuerte reticulaci6n, fre- 
cuentemente de color bronceado. Metat6rax con reticulacion 
gTuesa, pero poco profunda; angailos postico-laterales con 
punta g-ruesa, subag-uda, medianamente larg-a. Escamillas 
negTO-bronceadas; alas aliumadas en la extremidad y en la 
base, subliialinas en el centro, a veces poco aliumadas. Pecho 
y patas del mismo color del cuerpo; tarsos pardos 6 bermejos; 
primer artejo a veces con reflejos verdes por encima; mias 
de los tarsos armadas de 4-5 fuertes garfios, que van dismi- 
nu3-endo de long-itud; el 5.° k veces muy pequeno. Abdomen 
corto y rechonclio en el c{, oval-acuminado en la 9, muy con- 
vexo, variable de color, con puntos muy finos, poco apretados 
y poco profundos; tercer seg"mento redondeado en el (f, trian- 
gular en la Q con puntos menos finos, mas apretados; lados 
del tercer segmento con un ligero seno antes de la incision 
apical; 6sta triangular, k veces redondeada, el seno agudo li 
obtuso, los lados de la incision ennegrecidos, a veces engrosa- 
dos con una corta quilla mas 6 menos manifiesta, pocas veces 
nula, que parte del fondo del seno de la incisi6n y dirigida 
longitudinalmente sobre el centro del disco. Vientre de color 
variable como el abdomen, frecuentemente con los segmentos 
bordeados de negro, y el tercero de color dorado; puntuacion 
fina, espaciada, apretada en la base de cada segmento c" 9. 
Long. 3-5 mm. 

Observaciou. — Parasito de los Tryiyoxylum ftgidxis\.., clavia- 
rum Lep. y aUenuatum Gm. Tiene por parasito el Diomorus 
Kollari, Foerst. Calcidido. 

Patria: Espana (Buysson, Species des liym., etc., torao vi); . 



:-n2 ANALES DE HISTORTA NATIHAL. (32) 

Madrid (Perez Areas!); Pozuelo de Calatrava (La Fuente). Mi 
colecci6n. 

Variedad.—Schmiedeknechti Mocsary. Difiere del tipo unica- 
mente por su color enteramente verde-dorado sobre los lados 
del abdomen y el posescudete. Long-. 4-5 mm. 

Patria: Espafia (Buysson, Species des hym., etc., tomo vi): Se- 
villa!; Villalba del Alcor (Tenorio!); Pozuelo de Calatrava (La 
Fuente!). Mi colecciun. 

4. E. parvulus Dalilbom. 

Alas hialinas. Cuerpo de muy pequefia talla, alarg-ado, cu- 
bierto de pelos rlg-idos, blanquecinos, muy finos, poco apreta- 
dos. Toda la parte anterior de color azul indigo m^s 6 menos 
oscuro 6 con refiejos azul-verdosos sobre el pronoto 3^ el meso- 
noto. Cabeza bastante ancha; cavidad facial profunda, brillan- 
te; antenas neg-ruzcas, primero y seg'undo artejos azul-verdo- 
sos 6 indig'o-bronceados; frente punteado-reticulada; vertex 
con puntos menos gTuesos y esparcidos. Pronoto con puntua- 
ci6n gruesa, espaciada, con anchos intervalos lisos transver- 
salmente en el centro. Mesonoto con puntos muy espaciados 
y con un ancho espacio liso long-itudinal en el centro de cada 
area. Mesopleuras punteado-reticuladas; escudete convexo con 
ig'ual puntuaci6n; posescudete variable, fuertemente g-iboso, 
mas 6 menos cOnico-obtuso, mas profundamente punteado- 
reticulado-subrug-uloso; ang-ulos p6stico-laterales del metato- 
rax con punta finamente ag-uda, lig-eramente encorvada hacia 
atras. Escamillas pardo-neg-ruzco-bronceadas; alas perfecta- 
mente hialinas, con los nervios de un pardo claro. m^s claro 
en los individuos pequenos, excepcionalmente un poco ahu- 
madas hacia la celda radial. Patas azulverdosas, tarsos berme- 
jos; Unas de los tarsos con cuatro g-arfios que van disminuyen- 
do de long-itud; el ultimo muy pequeho. Abdomen oboval, poco 
convexo, resplandeciente de fueg-o-dorado 6 k veces un poco ver- 
doso, lo m^s a menudo con una gran mancha 6 una linea me- 
dia sobre el disco de los dos primeros seg-mentos de un negro- 
bronceado 6 negro-azul; primer segmento con puntuaci6n casi 
nula en el centro, simplemente con algunos puntos muy finos 
y muy espaciados sobre los lados y el borde apical; el segundo 
con puntos muy finos pero muy espaciados; el tercero con 
puntos un poco mt\s gruesos y mAs apretados, oval-redondea- 



■ (3:o Medina y Ramos.— crisididos de espana. TiS 

do, simpleinente escotado en el ^pice, con los lados lig-eramente 
bisinuosos, marg-en apical casi siempre cariosa sobre el borde. 
Vientre neg-ruzco con reflejos azules 6 azulado-verdosos en el 
centre de cada seg-mento. (f Q. Long. 3-3 S mm. 

Esta especie se ha confundido con el B. punclulatus Dahlb., 
del cual diliere por su talla ordinariamente m^s pequena, sii 
forma alarg-ada, menos rechonclia, el posescudete m^s fuerte- 
mente g-iboso, mas 6 menos cunico-obtuso, el abdomen de co- 
loraci6n mas brillante k causa de la puntuacion, que es m^s 
fina, menos profunda y m^s espaciada, las manchas broncea- 
das del disco de los dos primeros seg-mentos, la forma oval- 
redondeada del tercero, y finalmente por las alas eompleta- 
mente liialinas. 

Ohservacion.—Vd.v'A^iio del Trypoxylon fignhis Lep., seg-iin 
Abeille de Perrin. 

Patria: Espana (Buysson, Species des hym., etc., tomo vi); 
Madrid (Gog-orza!, Cardiel! y Sanz de Dieg-o!); Sevilla!; Pozuelo 
de Calatrava (La Fuente!). Mi coleccion. 

5. E. pimctulatus Dahlbom. 

Ala.-A ahumadas. Cuerpo rechoncho, de pequena talla, pero 
que llega por excepcion hasta 6 mm., corto. con pubescencia 
g-risacen; abdomen de fueg'O-dorado 6 dorado-\ er.loso, Ji menudo 
con una inancha neg-ruzca 6 azul-negTuzca sobre los segmen- 
tos 1 y -i Cabeza mediana, un poco mas ancha que el pronoto, 
con puutos muy apretados, m^s g-ruesos, subreticulados y con 
fondo piano sobre la frente; cavidad facial bastante profunda, 
perfectainente lisa, brillante 6 un poco rugulosa por vagas es- 
trias. Autenas neg-ruzcas, con vellosidad g'ris^cea; prirnero y 
seg'undo artejos verdes, azules 6 bronceados, mAs 6 menos 
oscuros, con alg-unos reflejos met^licos; tercer artejo un poco 
mAs larg'o que el sig-uiente. Pronoto bastante corto, cou puntos 
mediano«5, irreg-ulares, poco profundos y po( o apretados; me- 
sonoto punteado del mismo modo, pero los puntos un poco m&s 
espaciados; mesopleuras densamente punteadoreticuladas con 
puntos l)astante g-ruesos, asi como sobre el escudete, el pos- 
escudete y el metat6rax; escudete lig-eramente convexo; pos- 
escudete fuertemente g-iboso-conico-obtuso; ang-ulos postico- 
laterales del metatorax con punta mediana, obtusa, un poco 
diverg-ente. Escamillas pardo-neg-ruzco-bronceadas, k menudo 



374 ANALES DE HISTORIA >JATURAL. m) 

con reflejos verdes 6 azules; alas bastante ahumadas. Pecho y 
patas azules 6 azul-verdosas; tibias alg-unas veces verde-dora- 
das; tarsos pardos 6 pardo-bermejos; unas de los tarsos fuertes, 
con 3-4 g-arfios que van disminuyendo de long-itud, el cuarto 
k veces tan pequefio que solo e&th, representado por un simple 
tub^rculo. Abdomen corto, un poco acuminado, muy convexo^ 
mate, cubierto de una puntuaci6n fina, apretada, profunda, a 
veces un poco rug"ulosa, mucho mas g'ruesa en los lados, y so- 
bre todo en el tercer seg'mento, que es triang-ular, acuminado, 
subtruncado, con el borde extremo de los lados frecuentemente 
mks oscuro, la incisi6n apical bastante anclia, muy poco pro- 
funda y obtusa. Vientre negro, con una mancha sobre cada 
segmento, de un color verde-dorado 6 de fuego; puntuacion 
borrosa. ^ Q. Long. 4-6 mm. 

Patria: Esjjana [Buyason, Species des hym., etc., tomo vi); 
Sevilla!. Mi colecci6n. 

6. E. seneus Fabric! us. 

Cuerpo relativamente alargado, de talla muy variable, ge- 
neralmente poco menos que mediana, de color enteramente 
azul indigo, casi siempre con algunos reflejos verdes, verde- 
azulado, negro-azulado 6 completamente negro, muy brillan- 
te, con pubescencia cenicienta, a veces un poco rojiza. Cabeza 
mediana, poco mns nucha que el pronoto; occipucio ligera- 
mente punteadu y a tin sin puntos; frente cubierta de una pun- 
tuacion mediana subreticulada, poco profunda; cavidad facial 
medianament.e profunda, lisa, impunteada, resplandeciente, h 
veces con un color dorado sobre el clipeo. Antenas negruzcas, 
con fina vellosidad rojiza; primer artejo azul, verde 6 ligera- 
mente dorado, el segundo azul 6 verde-dorado por encima, 
bastante largo; el tercero apenas mas largo que el segundo. 
Pronoto bastante convexo, perfectamente liso, sin puntos y 
brillante en el disco, los lados con algunos puntos subreticu- 
lados, poco })rofundos; mesopleuras con gruesos puntos espar- 
cidos y los intervalos tinamente estriados longitudinalmente. 
Mesonoto liso, sin puntos, ofreciendo junto k las alas una linea 
de puntos medianos poco apretados. Escudete piano, cubierto 
de gruesos puntos poco apretados, mas espaciados en el cen- 
tro; posescudete convexo-giboso, punteado-reticulado; angulos 
p6stico-laterales del metatorax con punta corta, subaguda, li- 



(35) Medina y Ramos. — crisididos de espana. 375 

g'eramente iiiclinada. Escamillas aznles 6 negro-bronceadas. 
Alas muy oscuramente ahumadas en la extremidad, claras en 
la base, nervios de un rojo-oscuro. Pecho y patas azules 6 azul- 
verdosas; tarsos bermejos; unas con cuatro 6 cinco g-arfios. 
Abdomen muy convexo, oval, muy brillante, azul, azul-ver- 
doso, verde un poco dorado 6 negro-azulado y aun completa- 
mente negro; el tercer segmento casi siempre dorado; el pri- 
mero subimpunteado; el segundo con puntos muy finos, poco 
profundos y espaciados, frecuentemente con una mancha 
grande negra sobre el disco; el tercero triangular, pocas veces 
redondeado, con puntuacion menos fina, los lados sin seno, 
el borde apical a veces un poco carioso, incisi6n apical siem- 
pre visible, triangular, mas 6 menos profunda, con el seno 
obtuso. Vientre azul-verdoso 6 verde-dorado, con puntos muy 
finos. Q-' 9. Long. 2-7 mtji. 

El macho difiere de la hembra por el tercer segmento abdo- 
minal que es mas redondeado, con la incision apical poco apa- 
rente. 

Patria: Espana (Buysson, Sj^ecies, etc., tomo vi), 

7. E. puncticoUis Mocsary. 

Cuerpo de talla poco menos que mediana, bastante estrecho, 
subparalelo, alargado, de ccjlor azul-indig'o m^s 6 menos oscu- 
ro, algunas veces casi negro sobre el occipucio, el dorso del 
torax y el disco de los dos priraeros segmentos abdominales, 
pero con alg'unos reflejos verdosos 6 de un verde-dorado sobre 
el abdomen y las patas. Pubescencia grisacea, poco abundante. 
Cabeza un poco mas ancha que el pronoto, con puntuaci6n 
mediana, bastante apretada, reticulada sobre la frente; occi- 
pucio con puntos finos, borrosos, espaciados; los lados de la 
cabeza por detr6s de los ojos, sin puntos, finamente estriados 
traiis\ ersalmeute; cavidad facial pequena, medianamente pro- 
fu idii, sin puntos, brillante, pero imperceptiblemente rugu- 
los.i. Antenas negruzcas; primero y seg'undo artejos de un 
verde-claro un poco d rado; el tercero apenas mas larg-o que 
el segundo. Pronoto bastante corto y bastante convexo, con 
gruesos puntos espaciados sobre el disco, que se hacen apre- 
tados y subreticulados en los lados. Mesopleuras con reticula- 
cicon bastante gruesa y rugulosa, con algunas estrias transver- 
sales, poco visibles cuando los intervalos son un poco aplana- 



376 ANALES DE HISTOUIA NATURAL. (3G. 

dos. Mesonoto con puntos muy e.spaciados, finos, borrosos en 
la mitad anterior, lueg-o haciendoi^e g-ruesos con fondo piano 
y poco profundos en la parte posterior; escudete piano, con 
griiesa reticulaci6n y con un espacio impunteado anterior- 
mente; posescudete giboso horizontalmente, con puntos pro- 
fundos y g-ruesos, reticulados, de fondo piano; metat6rax con 
los ang-ulos postico-laterales, subagudos, medianamente lar- 
g'os. Escamillas neg-ras 6 con alg-unos reflejos azules 6 verdes; 
alas larg-as, bastante fiiertemente ahnmadas, claras en la base. 
Patas de un verde lig-eramente dorado; tarsos de un pardo m^s 
6 menos oscuro; el primer artejo con alg-unos reflejos de un 
verde-claro; uiias armadas de cuatro g-arfios. Abdomen oval, 
bastante convexo, con puntuaci6n muy fina, poco profunda, 
e.spaciada; tercer seg^mento de color un poco dorado, algo alar- 
g"ado, redondeado, con puntos menos finos, los lados bastante 
Iarg"os, sin senos, el borde extremo cariuso, subhialino; la in- 
cisi6n apical muy pequena, triangular, de seno subagudo. 
Yientre verde-dorado, un poco bronceado, con manchas lig'e- 
ramente de color de fueg-o; la puntuacion rara y fina. ^ Q. 
Long*. 5-6 mm. 
Patria: Espana (Buysson, loc. cit.). 

8. E. biaccintus Buyss. 

Cuerpo de pequena talla, un poco subparalelo, bastante con- 
vexo, azul oscuro, con el occipucio, el dorso y el disco de los 
priraeros segmentos abdominales negro 6 casi negro; el tercer 
.•^eg-mento y el resto del abdomen dorado, A veces un poco l)ron- 
ceado. Cavidad facial grande, excavada, profunda, brillaute; 
lados de la cabeza por detr^s de los ojos estriados long-itudi- 
nalmente; antenas neg-ruzcas, artejos 1." y 2.° azulados, 3." un 
poco m^s larg-o que dos veces el 2° Pronoto corto, convexo, 
sin puntos en el disco. Mesopleuras con gruesos i»untos y los 
intervalos estriados; mesonoto sin puntos, .on estrias longi- 
tudinales; escudete ligeramente convexo, con puntos de fondo 
piano, la ba.se sin puntos; posescudete g-iboso-redondeado; an- 
gulos postico-laterales con punta corta subobtusa. Escamillas 
negruzcas; alas ahumadas en la extremidad. Pecho y patas 
azules, tar.sos pardo-oscuro, ufias con tres grandes garfios 6 
dientes. Abdomen corto en el of, un poco menos en la Q, con- 
vexo, puntuaci6n fina, espaciada y borrosa; tercer segmento 



(37) Medina y Ramos.— ciusididos de kspaxa. an 

abdominal corto, subredoiuleado; lados sin seno, incision api- 
cal pequena, triang'ular. Vientre azul-verdoso, con puntuacion 
fiua. Long-. 3-4 '/^ mm. (f 9. 
Patria: Barcelona (Cabrera) (1). 

9. E. auratus Linne. 

Cuerpo reclioncho, convexo, de talla variable, pequeiia 6 
menos que mediana: parte anterior del cuerpo azul, azul-ver- 
(losa, verde 6 verde-dorada; abdomen de un hermoso color de 
fueg'o-dorado mas 6 menos resplandeciente, a veces con refle- 
jos verdes y frecuentemente con una mancha discoidal ne- 
g'ruzca; pubescencia larg'a, g'risacea. Cabeza g'rnesa, un poco 
mas ancha que el pronoto; occipucio con puntuaci6n mediana, 
espaciada, m6s 6 menos borrosa, a veces casi nula, liaci^ndose 
sobre la frente y por detr^s de los ojos bastante apretada y 
profunda; cavidad facial profunda^ subcanaliculada, lisa, im- 
puntuada. Antenas neg-ruzcas, los dos })rimeros artejos azules 
6 verdes, el tercero verde por encima en los individuos m^s 
g'randes, dos veces m^ls larg'o que el sig-uiente. Pronoto sub- 
rectang-ular, poco convexo, subimpuntuado en medio del disco, 
6 con alg-unos raros puntos borrosos que .-^e liacen mas g-ruesos 
y apretados en los lados y en la parte anterior. Mesopleuras con 
g'ruesa reticulacion, los intervalos con alg'unas finas estrias 
irreg-ulares; es6udete punteado-reticulado como el posescude- 
te, esteconvexo-g-iboso; los ^ng-ulos p6stico-laterales del meta- 
t6rax con punta bastante g-ruesa y obtusa 6 subag-uda. Alas 
hialinas en la base, pero fuertemente ahumadas en la extre- 
midad. Escamillas, pecho y patas azules, azul-verdo.^^os 6 ver- 
de-dorados; tarsos pardos con el primer artejo frecuentemente 
verde por encima; unascon -l-Sg-arfios. Abdomen corto, rechon- 
cho, muy convexo, sub-acuminado en la liem])ia, con jtuntua- 
ci6n muy fina, espaciada, k veces nula sobre »1 disrd; tercer 
seg'mento triang-ular, mas 6 menos subacumiuado en la hem- 
bra, mAs 6 menos redondeado en el macho, con i)untuaci6n 
un poco menos fina, los lados sin senos, la incisiun apical pro- 
funda, triang-ular 6 subsemicircular, el seno ag-udo, suijobtuso, 
obtuso y aun completamente redondeado. Vientre azul, azul- 



(l) R. du Buysson; Contrib. aiix Chrysid. du globe (3e seric. Rev. d'Eiil., mai, 1898. 



:r78 ANALES DE HISTORIA NATURAL. (38) 

verdoso 6 verde- dorado con puntos linos y apretados, cf Q. Lon- 
g-it ud 3-6 Va i^ii''- 

OhsevToadon.—V'A'ik'&WQi de los Try'poxylon fignliis L. y atienua- 
imii Sm. del Pemphredon Inguhris Fabr. y del Cemonus wiico- 
lorF. Tiene por parasito el Diomonis igneivenlris Costa. Cal- 
cidido. 

Patria: Muy comiin en toda Europa (Buysson, luc. cil.); Sevi- 
11a!. Mi colecci6n; Carifiena (Gorriz!); Arbucias, Monserrat, 
Barcelona y Calella (Cunl!). Par^isito del Cemonus unicolor, se- 
g-iin Ciini. Toledo (Martinez y Saez!). 

S.'"^ G6n. Philoetetes Abeille-Buysson. 

Cuerpo siempre de pequena talla, corto, rechoncho, con- 
vexo; vertex grueso, lados de la cabeza por detras de los ojos 
dilatados, redondeados; mandibulas cortas, bastante gruesas, 
pluridentadas. 

Posescudete conico ag'udo 6 subacuminado, raras veces con- 
vexo, subgiboso; pronoto corto, sensiblemente declive por de- 
lante; episternones del mesot6rax indistintos; mesopleuras con 
el disco m^s 6 menos convexo, parte anterior casi igual a la 
posterior, episternones del metatorax bien distintos; esiig'- 
mas metator&cicos grandes, bien visibles, alarg-ados, colocado.«i 
transversalmente en una cavidad redondeada. 

Femures anteriores dilatados posteriormente, pero no ang-u- 
losameute; caderas posteriores un poco dilatadas posterior- 
mente; tibias posteriores, sobre todo en el macho, dilatadas, 
aplanadas y lig'eramente excavadas por dentro; unas de los 
tarsos armadas de tres g-arfios que van disminuyendo de lon- 
g"itud 6 con los dos de la base casi iguales. 

Alas superiores con las celdas bvaquial, costal y mediana 
completas, la radial incompleta; una apariencia de nervio pos- 
terior. Alas inferiores con la base de los nervios costal y anal. 

Abdomen convexo, el tercer segmento mas 6 menus depri- 
mido en la extremidad, que es k veces un poco prolongada y 
ligeramente vuelta hacia arriba; el 4pice con un lig-ero seno, 
poco perceptible en el macho, por excepci6n casinulo, marg-en 
apical a menudo cariosa. 

Los ultimos segmentos abdominales de la liembra enteros, 
translucidos; las varillas bastante estrechas. 



(39) Medina y Ramos.— ckisididos de espana. - ts 

Los g'arfios del macho hialinos, anchamente laiiceolados, k 
veces con una lig-era dilatacion lateral exteriormente; volse- 
las bastante anchas, redondeadas, m^s larg-as que las tenaci- 
llas 6 casi ig-uales; las tenaoillas alargadas, sublineares, ordi- 
nariamente ra^s cortas que las volselas; ramas del forceps an- 
chas en la base, aiarg-adas en su parte superior. 

Este g"6nero no tiene representantes mas que en la Europa 
meridional: Espana, Islas Baleares, costas de Africa y Siria. 
No se conocen las costumhres de estos pequenos y g-raciosos 
insectos. Se cazan en las Uiiibellferas, las Euforbias y las hier- 
bas de los terrenos incultos. 

1. Cabeza y parte inferior del t6rax, comprendiendolas meso- 

pleuras de coloi- azul 2 

— Cabeza azul; parte inferior del t6rax, comprendiendo las 
mesopleuras de color verde-claro 6 mc\s 6 menos dorada 
6 cobriza 3 

2. Puntuaci6n abdominal profunda, relativamente g^ruesa, 

subrugulosa; cuerpo alarg-ado, deprimido 

1. P/i. Aheillei Buysson. 

— Puntuacion abdominal muy fina, apretada, no rug'ulosa; 

cuerpo rechoncho, convexo 2. Ph. micans King*. 

3. Puntuaci6n abdc-miiuil fina. espaciada; tercer segmento 

abdominal con pnntos espaciados, no ruguloso, con el 
reborde apical cng-rusado, neg*ro y replegado por debajo 

en el ^pice S. Pk. caudaius AheiWe. 

— Puntnaci6n abddininal mas fuerte, profunda, apretada; ter- 
cer seg-m en to Jilxlominal con puntos relativamente gTue- 
so^; y apretados, rugulos' , borde apical muy estrecha- 

mente repleg-ado liacia abajo en el ^pice 

, 4. Ph. Friesd .\.ocs. 

1. Ph. Abeillei R. de Buysson. 

Cuerpo de pequeua talla, con pnbescencia blanqnrcina. 
Cabeza azul-indigo, asi como la })Mrte inferior del torax las 
mesopleuras y las patas con alguncs rcfiejos azules muy lige- 
ramente verdosos en la parte media de las mesopleuras y las 
tibias. Epistoma verde; cavidad facial profunda, lisa y brillan- 
te; freute subreticulada; vertex con puntos finos, espaciados; 
antenas negruzcas, primer artt jo azul-indigo, segundo bron- 



a-0 ANALE« DE HISTOKIA NATURAL. (40) 

ceado-azuhido. Pronoto y mesonoto dorado-verdosos cubiertos 
de puntos irreg-ulares 6 irreg'ularmente espaciados. Mesopleu- 
ras punteado-reticuladas. Escudete casi piano, posescudete 
conico; uno y otro rug'ulosamente punteado-reticulados, do- 
rado-verdosos, banados de fueg-o; ang-ulos p6stico-laterales del 
metatorax con punta mediana, ag-uda, ligeramente encorva- 
da. Escamillas pardas; alas lig-eramente aliumadas; tarsosber- 
mejos; unas con tres g-arfios escalonados, de los que los dos ul- 
timos son casi ig-uales. Abdomen verde-dorado, baiiado de un 
poco de fueg-o sobre el tercer seg-mento y sobre los lados, oval, 
depi-imido, cubierto de puntos reg'ulares. ig-uales, mas gi'uesos 
que en las otras especies del g-6nero, lo que le da un aspecto 
mate; tercer seg-mento punteado como los otros, redondeado 
bastante regularmente, muylig-eramente levantado en eldpice 
que ofrece un seno muy vag-o; los lados son vag-amente sinuo- 
sos en el nacimiento de una pequeiia marg-en apical cariosa. 
Vientre de un azul muy lig-eramente verdoso; todos los seg-- 
mentos bonleados de neg-ro. c/ 9. Long-. 3 Vr^ mm. 

Odservacion. — El P/i. Abeillei Buyss. es muy afine el Ph. mi- 
cans Kl f cicatrix Ab.), pero se disting-ue en seg-uida por su for- 
ma depriinida y alarg-ada; por la puntuacion fuerte, profunda y 
reg-ular del abdomen que es mate; por el color dorado-verdoso 
del pronoto, del mesonoto y d-el disco del abdomen, sin man- 
cha neg-rn; por la puntuacion del pronoto y del mesonoto irre- 
g-ulaniiente espaciada, formada de puntos irreg-ulares en g-ro- 
sor y profundos. 

Patria: I'lspjina; Madrid, Arag6n (Buysson, loc. cit.); HoJopyga 
cicatrix Ab.; Madi-id (Gog-orza! y Sanz de Dieg-o!); Andalucia 
(Kirdner.), cit. por Gog-orza; Gibraltar (Morice) (1). 

2. Ph. micans Klug-. 

Cuerpu (le pequeiia talla, rechoncho, convexo; cabeza azul- 
indig-o con puntos gruesos, de fondo piano, distantes los unos 
de los otros; cavidad facial g-rande, bastante profunda, lisa en 
el centro, con alg-unos puntos imperceptibles en los lados. An- 
tenas pardo-neg-ruzcas; primer artejo azul; seg-undo pardo, 
iig-eramente bronceado. Patas, parte inferior del cuerpo y rae- 



(1) R. du Buyss. Contr. aux Clirys. du globe. Rev. d'EnL, msi'x, 1898. 



(41) Medina y Ramos. — crisididos de espana, 38i 

tatorax de im azul bastante vivo. Pronoto de fueg'o-dorado, un 
poco cobrizo, asi como el me.sonoto, el escudete y el posescu- 
dete. Puntuacion del dorso subreticulada y formada de puntos 
reg-ulares, gTueso.s, de fondo piano; la de las mesopleiira.s, es- 
cudete y posesciidete mas g-ruesa, profunda, subreticulada, los 
puntos del posescudete de fondo concavo. Posescudete conico- 
obtuso; parte media de la base del escudete impunteada, lisa: 
^ng-ulos postico-laterales del metatorax largos, de punta ag-u- 
da y ligeramente encorvada. Escamillas negras, un poco bron- 
ceadas; alas regular y lig-eramente ahumadas. Tarsos parduz- 
cos; Unas de los tarsos con tres garfios, de los que los dos de la 
base son casi iguales. Abdomen convexo, de fueg-o-dorado, con 
una mancha neg-ro-bronceada sobre el disco, bordeada de azul 
6 de verde; tercer segmento mas encendido, con puntos menos 
finos y menos apretados, con la marg'en cariosa, h veces hiali- 
na, los lados lig-eramerite bisinuosos, el seg-mento alg-o depri- 
mido en el apice y acuminado-alarg'ado; la extremidad del 
apice lig-eramente escotada. Yientre negTO, con una mancha 
verde 6 azul en medio de los seg'mentos. Q Long-. 4-5 mm. 

Patria: Espana; Madrid, Sevilla (Buysson, loc. cit.); Sevilla!; 
Pozuelo de Calatrava (La Fuente!); mi coleccion; Holopjga 
cicatrix Ab.; Madrid (Gog-orza! 3- Sanz de Dieg-o!); Andalucia 
(Kirdner.), cit. por Gogorza; ElIam2msmicansK\\xg.; Andalucia, 
Malaga (Rosenhauer); Barcelona (Cabrera); seg-un Buysson 
(Contr. mix Chrys. dii glode, etc.) 

3. Ph. caudatus Abeille. 

Cuerpo de pequena talla, alarg'ado, con pubescencia ceni- 
cienta. Cabeza azul-indigo, con puntuacion fina, espaciada y 
borrosa sobre el vertex; la frente cubierta de gruesos puntos, 
de fondo piano, poco profundos, subreticulados; cavidad facial 
g-rande, profunda, muy lisa en el centro. Antenas neg-ruzcas; 
primer artejo azul; seg-undo bronceado. Toda la parte superior 
del t6rax y del abdomen de color de fueg-o-dorado, alg-unas ve- 
ces un poco cobrizo. Pronoto y mesonoto con puntuacion muy 
espaciada 3' poco profunda sobre el dorso; los lados, asi como los 
bordes anteriores y posteriores, con puntos mas aproximados, 
como sobre la frente, Mesopleuras doradas 6 de un verde-do- 
rado, alg'unas veces un poco azuladas, pero nunca de color 
azul vivo; la puntuacidn gruesa, poco profunda, subreticulada. 



S82 ANALES BE HISTORIA NATURAL. (42) 

Escudete impunteado en el centro de la base, el resto cubierto 
de g-rnesos puntos, de fondo piano, subreticulados; posescudete 
c6nico-ag*udo, subacuminado, muy fuertemente punteado- 
reticulado, los puntos de fondo concavo. Metatorax verde azu- 
lado, los ^ng-ulos p6stico-laterales con punta ag-uda dirig'ida 
hacia atrAs, Patas verdes 6 verde-doradas; tarsos parduzcos; 
Unas con tres g*arfios, los dos de la base casi igiiales. Alas bas- 
tante ahumadas, sobre todo en la extremidad. Abdomen bas- 
tante bombeado, de color de fueg-o-dorado, mas resplandecien- 
te, con puntos espaciados, poco profundos; tercer seg'mento 
triang'ular-acuminado bastante deprimido ante el apice; pun- 
tuaci6n un poco mks gruesa y espaciada, no rugulosa; lados 
del seg'mento muy lig-eramente bisinuosos, con un impercep- 
tible seno en el apice; el borde extremo de todo el segmento 
neg-ro-bronceado, lig-eramente levantado; el apice engTosado, 
con un reborde repleg^ado liacia abajo, negro. Vientre con los 
segmentos dorados 6 de un verde mas 6 menos dorado, bor- 
deados de negro, cf 9. Long. 4-6 mm. 
Patria: Espana (Buysson, loc. cit.J. 

4. Pli. Friesei Mocsary. 

Semejante al P/i. caudatus, del cual diliere por la frente y 
las mesopleuras de un color verde-azul. el clipeo dorado, la 
puntuaci6n del pronoto y del mesonoto mas aproximada; el 
posescudete fuertemente c6nico, a voces no agudo; el abdomen 
con puntos finos, pero m^s gruesos que en el caudatus, pro- 
fundos y mucho m^s aproximados; tercer segmento abdominal 
menos deprimido en la extremidad y un poco mc\s corto, el 
apice muy ligeramente sinuoso. Vientre de azul-verde, man- 
chado de fuego en el tercer segmento. El segundo segmento 
abdominal es k voces coloreado de azul-verde sobre el disco. 
(/ Q. Long. 3X-4 mm. 

Patria: Islas Baleares; Barcelona (A. Cabrera!) (Buysson, 
loc. ciL). 

4." Gen. Holopyga Dahlbom. 

Cuerpo rechoncho, convexo, robusto, de pequefia 6 mediana 
talla; vertex muy grueso; lados de la cabeza por detr4s de los 
ojos dilatados y redondeados; cavidad facial corta; mandibulas 



(43) Medina y Ramos.— ciiisiDiDOS de espana. 883 

cortas, g'ruesas, obtusamente pluridentadas: maxilas cortas, 
bilobado-redondeadas; el lobulo mks anclio, ordinariamente 
escotado; leng'ua muy corta. 

Pronoto con el borde anterior arqueado-redondeado per de- 
lante. el disco inclinado hacia adelante; parapsidos visibles. 

Alas superiores anchas, con las celdas braquial, costal y 
niediana completas, las radial y anal incompletas, primera y 
tercera discoidales m^s 6 raenos simuladas por una linea os- 
cura. Alas inferiores tambi6n anchas, relativamente h los otros 
g6neros, con nervio costal y un fragmento del anal y alg-unos 
trazos de los nervios radial y raediano. 

Los episternones del metat6rax visibles solamente por deba- 
jo: las mesopleuras anchas,. con el disco casi piano, formando 
un ang'ulo bien marcado, la parte anterior casi igual a la pos- 
terior; los episternones del metat6rax g-randes, bien limitados; 
estigmas mesotor^cicos transversales, lineares, g'randes. 

Caderas anchas, f^mures anteriores dilatado-redondeados 
por detras; uiias de los tarsos grandes, armadas de 3-5 g*arfios 
que van disminuyendo de longitud del v^rtice k la base, el 
ultimo 6 el penultimo de la base a menudo muy pequeno. 

Abdomen corto, ancho, convexo; tercer seg'mento vag-amen- 
te sinuoso en el apice, el borde extremo apical adelg-azado, k 
veces un poco carioso y saliente. 

El sexto seg-raento ventral de la hembra en forma de'espa- 
tula, eng-rosado, los lados de la base hialinos y repleg-ados; el 
septimo segmento dorsal, en forma de lanza, con una punta 
cornea, los lados adelg-azados, hialinos y repleg-ados; los otros 
seg-mentos protrc\ctiles enteros, simples, mas 6 menos translu- 
cidos; las varillas larg'as y delg'adas. 

Los garfios del macho conjugados, c6rneos; las volselas cor- 
tas, anchas; las tenacillas lineares; ramas del forceps largas; 
op^rculo genital ancho, ordinariamente escotado. 

Algunas especies de HoJopyga son especiales de las regiones 
meridionales de Europa, por lo cual se encuentran bien repre- 
sentadas en Espana; se observan sobre todo sobre las umbeli- 
feras, donde acuden a veces en numero considerable. Nada se 
sabe todavia de positive acerca de la manera de realizar la 
puesta; es probable que coloquen sus huevos en los nidos de 
los himenopteros cavadores 6 en los que anidan en el suelo, 
porque las hembras estan manchadas frecuentemente de tie- 



3P4 ANALES BK HISTORIA NATURAL. (44) 

rra, y sns robustas patas no son impropias para cavar, al nie- 
nos en la arena, M. Buysson ha sorprendido k una hembra en 
un nido casi terminado de un Anlhidium punclatum. 

1. Cabeza dorada de fueg-o, al menos sobre el vertex 2 

— Cabeza verde 6 azul, a veces de un verde-claro sub- 
dorado 3 

2. Posescudete azul 1 . //. ferxida Fabr. 

— Posescudete dorado de fue<i-o '2. II. miranda Ab. 

3. Puntuacion del pronoto mediana, poco profunda, los m^s 

gruesos puntos reg'ulares; un ancho espacio finamente 
punteado en la base del escudete; unas de los tarsos 
con dos fuertes g^arfios seg-uidos de uno 6 dos muy pe- 
quenos, obtusos 'i. B. chloroidea Dahlb. 

— Puntuacion del pronoto muclio mas fuerte, rug-ulosa, pro- 
funda, los puntos mas g-ruesos irreg-ulares, sin espacio 
punteado en la base del escudete; unas de los tarsos 

siempre con mas de dos garfios fuertes 

4. //. gloriosa Fabr. 

Especie desconocida h. H. Hispanica Tourn. 

1. H. fervida Fabricius. 

Cuerpo de talla menos que mediana, rechoncho, brillante, 
cubierto de una fina pubescencia muy corta, berraeja en la 
parte anterior del cuerpo, blanquecina en el adomen; puntua- 
cion formada de pequenos puntos hundidos, espaciados, los 
intervalos lisos; coloracion de fueg'O mas 6 menos cobriza, so- 
bre todo el cuerpo, excepto en el posescudete, el metat6rax y 
la parte inferior del t6rax, que son de un azul indig'o i\ veces 
un'poco verdoso. Cabeza tan ancha como el pronoto, cavidad 
facial azul-indig-o, verdosaen losbordes, lig-eramente c6ncava, 
brillante, impuntuada, con estrias transversales muy finas; 
clipeo y epistoma neg-ros, parte posterior de los ojos azul-indi- 
go. Antenas neg-ras, primer artejo bronceado, ordinariamente 
verde-dorado por encima. Pronoto bastante convexo; mesopleu- 
ras de azul-indig-o k veces un poco verdosas, punteado-reticu- 
ladas con alg-unos pequeiios puntos muy finos junto a las dos. 
Escamillas de color neg-ro de pez, rara vez bronceadas; alas 
fuertemente aliumadas en la mitad posterior. Mesonoto con la 
puntuacion frecuentemente un poco niAs g-ruesa, m;is espacia- 



(45) Medina y Ramos. — crisididos de espana. 385 

da, sobre todo en el area media; escudete con la puntuaci6n m^s 
gruesa y mks profunda sobre losbordes, la parte media anterior 
lisa, impuntuada; mesonoto y escudete k menudo con una colo- 
raci6n viol&cea, Posescudete azul-indig-o, con puntuaci^n muy 
g-ruesa y reticulado, los puntos de fondo piano. Femures de 
color neg-ro-bronceado por debajo, azules, con retlejos verdes 
por encima; tibias azules generalmente m^s6 menos verdosas 
6 viol^ceas; tarsos pardos; uilas de los tarsos armadas de tres 
g-arfios, dos g-randes desig-uales y el tercero muy pequeiio. 
Abdomen raras veces con un lig'ero tinte verdoso, con puntua- 
cion fina, profunda y apretada; primer seg-mento corto, el se- 
g'undo mas convexo en su parte posterior; el tercero subtrian- 
gular, rectilineo en los lados junto a la base, lig-eramente 
comprimido en la extremidad, donde es reg-ularmente entero y 
redondeado; el borde apical con un tinte violaceo; el borde ex- 
trerao adelg-azado, neg-ruzco, k veces subcarioso. Vientre de un 
color neg-ro de pez, brillante, sin puntos y con alg-unos pelos 
raros, neg-ros. Oviscapto neg-ro de pez, brillante. cf 9. Long-i- 
gitud 5-7 mm. 

El cf difiere de la Q por el tercer seg-mento abdominal no 
comprimido, menos alargado, mas redondeado. Este sexo es 
muy raro. 

Observacion. — Esta especie se encuentra a veces en g*ran nii- 
mero sobre las Umbeliferas, sobre todo en los Daucus carota L. 
cultivados. 

Patria: Espana (Buy sson, loc. citr); Alcala de Guadaira (Sevi- 
11a!). Mi coleccion. Madrid (Gogorza!, Chicote!. Mieg'!); Cari- 
nena (Gorriz!). 

2. H. miranda Abeille. 

Cuerpo de pequena talla, un poco alarg'ado, con pubescen- 
cia muy corta, muy fina, g-risacea; enteramente de fuego-do- 
rado 6 de fueg-o violaceo. Cabeza con puntos finos y apretados 
en el vertex, mds g-ruesos y m^s espaciados sobre la frente; 
cavidad facial de fuego-dorada, de fondo concavo, estriada 
transversalmente, clipeo neg-ro en el vertice, el resto del epis- 
toma de fueg*o, con alg-unos ligeros reflejos verdes en los lados. 
Pronoto a veces con un ligero tinte violaceo, estrecho, larg-o. 
con una ligera fosita hacia adelante, cubierto de puntos me- 
dianos, profundos, mezclados con otros mucho mas pequenos 

ANALES DE HIST. NAT.— XXX. 25 



•Mr, ANALKS DE HISTORIA NATURAL. (46) 

y lig-eros; mesopleuras muy fuertes y rugfulosamente punteado- 
reticuladas, con uu marg-en elevado en los bordes; escamillas 
ueg-ro-bronceadas, doradas en la base; alas fuertes y uniforrae- 
raente ahumadas; mesonoto poco convexo, con puntos mks 
^Tuesos, los intei'valos con puntos finos poco hundidos; escu- 
dete cubierto de gruesos puntos hundidos, los intervalos con 
ulg-unos otros mucho mas pequeuos; posescudete muy fuerte- 
mente punteado-reticulado, los puntos con fondo piano; meta- 
t6rax con gruesa reticulaci6n. Parte inferior del cuerpo dora- 
da, patas de fueg-o-doradas, tarsos pardo-bermejos, ufias de los 
tarsos con tres g'arfios escalonados de la extremidad de la una 
a la base. Abdomen poco convexo, con puntuaci6n formada de 
pequefios puntos reg'ularmente espaciados, algunas veces con 
un lig-ero tinte vioMceo; tercer segmento un poco comprimido, 
oval-redondeado, un vag-o seno en el 6pice, marg-en apical 
neg-ruzca, lig-eramente viol4cea. Vientre negTO-pardo, brillan- 
te, con- escasos puntos, pequeuos, poco profundos, mezclados 
con alg'unos pelos larg-os. cf 9. Long-. 5-5 X TCim. 

El (f difiere de la Q por el tercer segmento abdominal ra^s 
redondeado. 

Patria: Espafia (Buysson, loc. cit.}; Escorial (Abeille); colec- 
ci6n Puton, cit. por Gog-orza. 

''\. H. chloroidea Dahlbom. 

Cuerpo de talla menos que raediana, bastante corto, bastante 
convexo, muy variable de color; g-eneralmente verde en la 
I)arte anterior del cuerpo y verde-dorado en el abdomen, pero 
que puede cambiar y ser enteramente verde 6 enteramente 
azul, asi como la parte anterior azul y al abdomen verde-cobri- 
zo; y aun la parte anterior verde m^s 6 menos cobriza con el 
abdomen de fueg'o-cobrizo. Cabeza de la ancliura del pronoto, 
siempre del mismo color que 6ste, cubierta de puntos finos y 
bastante apretados sobre el vertex, un poco m^s gTuesos en la 
frente, que presenta k menudo un color dorado; cavidad facial 
azul-indig-o, estriada tansversalmente; clipeo neg-ro-bronceado 
con alg'unos reflejos met-^licos. Antenas negruzcas, primer 
artejo verde 6 azul; la parte posterior de los ojos siempre con 
reflejos azules. Pronoto estrechado ligeramente por delante, 
cubierto de puntos irreg-ulares, medianos, mezclados con otros 
m^s finos, bastante apretados, con los intervalos lisos, borde 



:ii) Medina y Ramos.— crisididos de espana. mi 

posterior frecuentemente dorado; mesopleuras punteado-reti- 
culadas; escamillas de un neg'ro m^s 6 menos bronceado; alas 
aliumadas en toda su extension; pecho y patas de azul oscuro; 
tibias verdes con reflejos azules 6 cobrizos; tarsos pardo-oscuros. 
^[esonoto bastante convexo, con puntos un poco m^s fuertes 
que sobre el pronoto, sobre todo en la parte posterior; posescu- 
ilete casi siempre de color azul, punteado reticulado; ^ng-ulos 
postico-laterales del metat6rax, siempre de color m^s 6 menos 
azul. Abdomen corto, bastante convexo, con puntos reg-ulares, 
profundos, finos, medianamente apretados, excepto en los la- 
\ios, donde son un poco m^s g-ruesos y rugulosos; tercer seg*- 
mento reg'ularmente redondeado, bastante convexo; la pun- 
tuaci6n un poco mas g-ruesa y subrug-ulosa, marg-en cariosa, 
negrra 6 peliicida. Vientre neg'ro, brillante, tercer seg*mento 
cubierto de puntos bastante apretados, muy finos. c' '?. Lon- 
g'itud 4-6 mm. 

La Q, que es muy rara, tiene el tercer seg-mento abdominal 
un poco menos brevemente redondeado. 

Ohervacidn. — Se halla esta especie, en union de la R./ervi- 
da, en numero considerable sobre las zanahorias cultivadas, 

Patria: Espaiia (Buysson, loc. cit.J; Alcaic de Guadaira (Se- 
villa!). Mi coleccion. H. SicheH Chevr., Madrid (Gog-orza!); 
//. SicheH Chevr., Calella (Cuni!). 

4. H. gloriosa Fabricius. 

Cuerpo de talla menos que mediana, rechoncho, bastante 
convexo, con pubescencia corta, fina, g'ris^cea, azul mas 6 
menos verdoso, con el pronoto, mesonoto, escudete, posescudete 
y abdomen de fueg'o-dorado, muy rara vez con ligeros reflejos 
cobrizos sobre el abdomen y el posescudete. Cabeza tan an- 
cha como el pronoto, siempre de un azul m^s 6 menos verdoso, 
cubierta de puntos medianos, mezclados con otros mas peque- 
fios y menos profundos; cavidad facial de azul-indigo, subca- 
naliculada, estriada transversa] mente; clipeo azul mas 6 menos 
verdoso. Antenas negras, con el primer artejo azul m4s 6 me- 
nos verdoso y el seg'undo neg-ro-bronceado, a veces con refle- 
jos verdes 6 azulados. Mesopleuras punteado-reticuladas, fre- 
cuentemente con pequenos puntos borrosos sobre las rug-osi- 
dades; escamillas neg-ro-bronceadas; alas fuertemente aliuma- 
das; mesonoto punteado como el pronoto; escudete y posescu- 



388 ANALES DE HT8T0R1A NATURAL. (4*^) 

(lete puiiteado-reticulados. Tibias sin reflejos dorados; tarso.s 
pardos; unas de los tarsos muy variables, g-eneralmente arma- 
das de cinco g-arfios escalonados. Abdomen con puntos finos. 
profundos, reg-ulares, medianamente apretados, a veces un 
poco m^s fuertes y espaciados; tercer seg-mento bastante con- 
vexo, reg-ularmente redondeado, brevemente en el (f, un poco 
comprimido con un vag-o seno en el ^pice en la 9. Vientre 
negTO, brillante, frecuentemente con una mancha azul sobre 
el primer seg-mento; el tercero cubierto de puntos finos y apre- 
tados; pubescencia g-ris^cea, larg-a y fina. c/" '?• Long-. 5-7 mm. 

Patria: Espaiia (Buysson, Joe. cit.J; Madrid (Gog-orza!, Sanz 
de Dieg-o!, Chicote!, Cardiel!); Escorial (Gog-orza!, Perez Areas!); 
Alcarria, Las Hurdes (Sanz de Dieg-o!); Navacerrada (Gog-orza!): 
Villalba (Gog-orza!); H. gloriosa F. var. hicida Lep.; Madrid 
(Sanz de Diego!). 

La mayor parte de los ejemplares citados, como H. gloriosa^ 
de la colecci6n Gog-orza, pertenecen a las var. oxxita y ammnv.la. 

Var. iguicoUis Dahlbom. Pronoto, mesonoto y abdomen de 
fueg-o-dorado, rara vez un poco cobrizos; escudete y posescu- 
dete de un azul m^s 6 menos verdoso. Puntuacion abdominal, 
k veces un poco m^s fuerte sobre el tercio posterior de los seg-- 
mentos, otras veces un poco mas fina y menos profunda. Una^ 
de los tarsos con cuatro g-arfios, el ultimo muy pequeno, redu- 
cido k veces h \\\\ simple tub^rculo. of Q. 

Patria: Madrid (Gog-orzal, Sanz de Dieg-o!); Espana (Mieg-!); 
colecci6n del Museo de Madrid; Huelva (Cardiel!); Elamjms cri- 
hratus King-.; Andalucia (Rosenhauer). 

Var. aureomaculata Abeille. Talla, forma y puntuaci6n de la 
variedad precedente. Abdomen de fueg-o-dorado; torax verde- 
claro; pronoto y mesonoto con manchas de fueg'o-dorado. Una.s 
de los tarsos con tres fuertes g-arfios seg-uidos de uno 6 dos mh^ 
pequenos y obtusos. c/*. 

Patria: Espana (Buysson, Joe. eit.). 

Var. amoenuJa Dahlbom. Talla frecuentemente mt'is fuerti^ 
que en las variedades precede ntes. Cabeza verde 6 azul; turax 
verde claro 6 lig-eramente azulado; 4rea media del mesonoto 
frecuentemente de color m^s oscuro; abdomen de fueg-o-dora- 
do; unas de los tarsos muy irreg-ulares, aun en la misma pata, 
armadas de 4-5 g-arfios, el ultimo muy pequeno y obtuso. <f Q. 
Long. 6-7 mm. 



<i9) Medina y Ramos. — crisidtdos de espaxa. 389 

Patria: Espana (Buysson, loc. cit.): Hornachuelos (C6rdoba) 
{Garcia Nunez!); Chiclaiia (C^diz) (Lopez Cepero!); Pozuelo de 
Calatrava (Ciudad-Real) (La Fuente!). Mi colecci6n. Madrid 
<fiog"orza!). 

Var. ovata Dahlbom. Talla, forma y piintuaci6n como en la 
precedente; cabeza azul 6 verde; t6rax azul con el ^rea media 
<lel mesonoto frecueutemente mas oscura; abdomen de fueg-o- 
dorado; unas de los tarsos armadas de cinco g-arfios, el ultimo 
muy pequeno 3' g-eneralmente obtuso, a veces los dos ultimos 
aproximados, casi ig-uales, muy pequenos y tambi^n obtusos. 
cr^ Q. Long-. 6-7 mm. 

Patria: Espaiia (Buysson, loc. cit.); Hornachuelos (C6rdoba) 
(Garcia Nunez!); Pozuelo de Calatrava (Ciudad-Real) (La Fuen- 
te!). Mi colecci6n. Madrid (Chicote!); Escorial (Gog-orza!) 

Las var. ignicoUis, ovata y amwnula se hallan 4 veces afectas 
de rudnismo en las patas, las antenas. las escamillas y los ner- 
vios de las patas. 

Especie desconocida. 

5. H. Hispanica Tournier. 

Cabeza y t6rax de un azul puro y profundo; abdomen dorado 
o rojo-dorado. Seg'mentos del vientre brillantes, pero bien vi- 
sible y densamente punteados; puntuaci6n m'As fuerte y mds 
densa que en la amoenula Dahlb., raezclada con alg-unos pun- 
tos espaciados mas fuertes que los otros, sobre todo en el ter- 
cer seg-mento. Puntuaci6n de la parte superior del abdomen 
fuerte, gruesa, apretada, recordando la que se observa sobre 
los mismos seg-mentos de la H. inuictaUssima Dahlb., pero 
nniforme sobre el disco; alg-unos puntos mas g-ruesos se mues- 
tran hacia los hordes laterales de los segmentos. Puntuaci6n 
del protorax fuerte, poco apretada, dejando espacios pianos 
finamente punteados. c/ *?. Long-. 7-8 mm. 

Patria: Espana meridional (Buysson, loc. cit.). 

5.° GE^f. Hedyehridium Abeille. 

Cuerpo rechoncho, ligeramente deprimido, de talla muy pe- 
quena, pequena 6 menos que mediana; vertex g-rueso; lados 
•de la cabeza por detr^s de los ojos redondeados. apenas dila- 



390 ANALES DE HISTORIA NATURAL. (50> 

tados; cavidad facial poco profunda; mandibulas cortas, aii- 
chas, pluridentadas, con la extremidad ag-uda, falciforme: 
maxilas un poco menos cortas que en los Iledychrum, bilobu- 
lado-redondeadas; la leng-ua ig'ualmente un poco m-As larg-a,. 
plegada en dos. 

Pronoto mas convexo, el borde anterior larg'o, deprimido, en 
forma de cuello; existen par^psidos distintos. 

Las alas superiores con las celdas braquial, costal y mediana 
completa, la radial k veces casi cerrada por una lig-era linea 
oscura, la anal y tercera discoidal incompletas, primera dis- 
coidal simulada por una linea oscura c^ veces poco aparente.. 
las alas inferiores con nervios anal y costal. 

Los episternones del mesot6rax relativamente grandes, visi- 
bles, las mesopleuras anchas, con el disco piano 6 casi piano, 
la parte anterior casi ig-ual k la posterior; los episternones del 
metat6rax bien limitados; estigmas metator^cicos transversa- 
les y lineares. 

Caderas cortas y anchas; f6mures anteriores dilatado-redon- 
deados por detr^s; tibias posteriores a veces un poco dilatadas 
en la extremidad y k veces tambi(^n con una pequena fosita 
oval en la parte interna, mas sensible en la hembra; ufias de 
los tarsos terminadas por un solo g-arfio, pero presentando- 
hacia el centre un diente m^s pequefio, colocado casi en ^n- 
g-ulo recto. 

Abdomen deprimido por encima, con el tercer seg-menta 
entero, redondeado, rara vez sinuoso en el apice, y frecuente- 
mente con el borde extremo subcarioso. 

Los ultimos seg'mentos abdominales de la 9 simples, ente- 
ros, normales, translucidos; las varillas anchas; la parte cornea 
del oviscapto larg-a y finamente aguda. 

Garfios del macho anchos, conjug-ados, finamente punteados; 
las volselas estrechas, lineares, las tenacillas lineares, k veces- 
mas anchas que las volselas; las ramas del forceps anchas. 

Los Bedychridinm son par^sitos de los Esf^g-idosy probable- 
mente de los Melif6ridos, como son los Halictus, la Osmiajxi- 
paveris, etc. 

En estado perfecto vuelan sobre las Umbeliferas, las poten- 
tilas y otras flores de corola poco profunda. Tambi6n se obser- 
van sobre las piedras y las maderas muertas, asi como sobre 
los muros frecuentados por los hiraendpteros nidificadores. 



(51) Medina y Ramos. — crisidtdos dk kspana. mi 

1. T6rax del mismo color del abdomen 2 

— T6rax de diferente color del abdomen, 6ste rojo test^ceo.. 

5. R. roseum Rossi. 

2. Tercer segmento abdominal ensanchado en forma de rode- 

te en su tercio apical, con una impresi6n transversal.. . 

1. II. anale Dahlb. 
— Tercer segmento abdominal normal 3 

3. Pronoto dorado de fueg-o 4 

— Pronoto m^s 6 menos bronceadocobrizo, un poco dorado 

de fueg-o 2. II. mimitmn Lep. 

4. Primer artejo de las antenas neg-ro. . . 3. II. Buyssoni Ab. 
— Primer artejo de las antenas verde 

4. //. H'ispaniciim Buyss. 

1. H. anale Dahlbora. 

Tercer seg-mento abdominal verde 6 azul mas 6 menos ver- 
doso. Cuerpo de pequena talla, bastante rechoncho, entera- 
niente de un color dorado de fuego cobrizo 6 verde-cobrizo, 
excepto el tercer segmento abdominal; pubescencia muy fina, 
corta, blanquecina. Cabeza un poco m^s ancha que el pronoto. 
cubierta de puntos medianos, bastante apretados, subrug-ulo- 
sos, profundos; frente verde, con puntuacion m^s g-ruesa, sub- 
reticulada; cavidad facial ancha, casi cuadrada, azul 6 azul- 
verdosa, subcanaliculada en el centro, fina y densamente 
punteada en los lados, casi lisa 6 finamente estriada transver- 
salmente en medio, con una pubescencia corta, poco abuu- 
dante, blanca. Antenas de un pardo-bermejo 6 de nn pardo 
m^s 6 menos oscuro; primer artejo verde. Pronoto un poco 
larg-o, de lados casi paralelos, deprimido en medio por delante, 
donde se distingue un pequeflo surco longitudinal; puntuaci6n 
bastante gruesa, profunda, casi regular, subreticulada; meso- 
noto con puntuacion casi igual; mesopleuras y escudete pun- 
teado-reticulados; posescudete profundamente punteado-reti- 
culado; metat6rax verde, un poco cobrizo. Escamillas pardas: 
alas ligeramente ahumadas; primera celda discoidal apenas 
distinta; nervios pardo-bermejos. Parte inferior del cuerpo azul. 
a veces un poco verdosa; patas bermejas 6 test^ceas, con la 
parte superior de las caderas, trocanteres y f^mures azules 6 
azul-verdosos; tibias manchadas por encima de verde un poco 
dorado 6 de azul-verdoso; otras veces los femures, los troc^n- 



392 ANALES DE HISTORIA NATURAL. (52) 

teres y las caderas son azules, lig-eramente berraejos en las 
articulaciones y por debajo de los f^mures. Abdomefr-ancho. 
corto, un poco deprimido, con puntuacion bastante apretada, 
mediana, profunda; primer seg-mento muy corto, el seg'undo 
grande, un poco hiuchado en su tercio posterior; borde apical 
azul 6 azul-verdoso, k veces carioso en el extremo del borde; 
tercer seg-raento casi redondeado, a veces vagamente subun- 
dulado, lig-eramente hinchado en forma de rodete transversal 
cerca del borde; margen apical refleja, frecuentemente cariosa 
y testacea. Vientre uniformemente azul mas 6 meiios oscuro 6 
neg-ro-azulado, brillante, con puntuaci6u muy fina y muy es- 
paciada; pelos raros, muy finos, cortos, grisaceos, rf $. Longi- 
tud 4-6 mm. 
Patria: Espaiia (Buysson, loc. cit. i; Madrid (Gog'orza!). 

2. H. minutum Lepeletier. 

Cuerpo de pequena talla, con pubescencia g-ris^cea. Cabeza 
bronceado-cobriza, finamente punteada, rug'ulosa sobre ei 
vertex, pero reticulada sobre la frente, que es verde; cavidad 
facial verde 6 verde-azulada, casi plana, ancha, finamente 
punteada en los lados, estriado-punteada en el medio. Antenas 
de un negro-pardo; primero y seg-undo artejos verdes. Pronoto 
cubierto de una puntuaci6n formada de gruesos puntos reti- 
culados, espaciados, de fondo piano, mezclados con puntos 
finos; la parte anterior verde-bronceada 6 verde clara, el resto 
de fueg'O-bronceado-cobrizo; mesonoto de este mismo color, 
punteado como el pronoto, pero menos densamente; escudete 
de fueg'O-cobrizo, brillante, con g-ruesos puntos e.spaciados, re- 
ticulados, log intervalos lisos 6 con muy pequenos puntos; pos- 
escudete rug-uloso y con g-ruesa reticulacion, verde-cobrizo, 
azul 6 azul-verdoso, el resto del metat6rax verde, un poco do- 
rado, azul 6 azul-verdoso; mesopleuras azul-verdosas, reticu- 
ladas. Escamillas de un pardo-bermejo, ligeramente broncea- 
das; alas medianamente ahumadas. Parte inferior del cuerpo 
y patas de un azul-verdoso 6 verde, k veces un poco dorado 
sobre las tibias; tarsos pardo-bermejos 6 test^ceos. Abdomen 
convexo, de un hermoso color de fueg'o-dorado cobrizo, con pun- 
tos finos, medianamente apretados; seg'undo seg'mento a veces 
con una mancha discoidal bronceada (var. coriaceum Ab. nee 
Dahlb.); tercer segmento reg-ularmente redondeado, con una 



(53) Medina y Ramos.— chisididos de espana. 393 

estrecha banda apical cariosa. La Q tiene el tercer seg-mento 
un poco iiic'is alarg-ado. Vientre negTO-bi'illante, con reflejos 
verdes 6 verde-dorados, principalmente en medio del seg-undo 
seg"mento; pimtuaci6n muy fina, medianamente apretada, so- 
bre todo en el tercer seg-mento. Se distingue en la Q una pe- 
quefia quilla mediana longitudinal cerca del borde apical del 
tercer segmento ventral. (/ 9- Long. 3 Vr^ mm. 

Observacion. — La larva es probablemente par^isita de dife- 
rentes especies de pequenos Ilalicfus, especialmente del H. vi- 
Uosus K., y segiin Abeille de Perrin del H. curtus Perez. Se 
caza el insecto perfecto muy frecuentemente sobre las flores 
de Achillea, del Sedum album L. y del acre L. y otras pequenas 
crasul^ceas de los parajes ^ridos; las pequenas flores amarillas 
de la Potentilla reptans L. atraen un gran niimero. 

Patria: muy comi'm en toda Europa (Buysson, loc. cit.); Ma- 
drid (Gogorza!). 

Var. y?iC2m(5?wm Mocsary. Difiere del tipo linicamente por el 
color violaceo-bronceado del vertex y del borde posterior del 
pronoto, por el posescudete y el resto del metatorax azules, 
por el abdomen un poco menos encendido de fuego. Esta va- 
riedad puede tener una manclia bronceada sobre el disco del 
abdomen. :f Q. Long. 4 mm. 

Patria: Espana (Buysson, loc. cit.). 

Yar. infans khQiWe. Difiere del tipo por su talla m^s pequena, 
su color general verde, apenas cobrizo sobre el vertex, el dorso 
del toraxy del abdomen. El metat6rax es azul; la parte inferior 
del cuerpo, las patas y las mesopleuras de un azul-verdoso; el 
vientre presenta grandes manchas verdes en el segundo y ter- 
cer segMuentos; los tarsos son testaceos. La puntuaci6n tor^cica 
■es mas profunda, rugulosa; sobre el abdomen, igualraente, los 
puntos son m^s profundos. Frecuentemente existe una man- 
cha bronceada sobre el disco del abdomen, cf 9. Longitud 
4 mm. 

ObservacioR. — Probablemente parasito de los Halictus Smeath- 
'manelliis K. y curtus Perez. 

Patria: Espana (Buysson, loc. cit.). 

Var. liommopatMcum Abeille. Semejante a la var. mfans, 
pero de talla mucho mas pequena y con la puntuaci6n sensi- 
blemente mas fuerte, sobre todo en el abdomen, (f Q. Longi- 
tud 2 mm. 



391 ANALES DE HISTOHIA NATURAL. (54) 

Observaci(M.—S:egAn Abeille de Perrin es parasito del Halic- 
Im curtus P^rez. 

Patria: Espana (Buysson, loc. cil.J. 

Var. reticiilatum Abeille. Antenas negTuzcas oparduzcas, con 
el primer artejo bronceado-verdoso; cavidad facial de un her- 
moso color azul; parte superior de la cabeza, pronoto, meso- 
noto, escudete y abdomen de un hermoso color de fuego-dora- 
do. Pronoto ra^s larg-o que en el tipo, rectang-ular, apenas de- 
primido por delante en medio del borde anterior; puntua-cion 
subrug'ulosa, apretada, formada de puntos profundos, media- 
nos, mezclados con numerosos puntos m^s g-ruesos, reticula- 
dos, de fondo piano. Abdomen con puntuaci6n igualmente ma.< 
fuerte y mi'is profunda. JVlesopleuras de un azul-verdoso, fre- 
cuentemente con una mancha de fueg'o-dorado en el medio. 
Vientre con una mancha verde-azulada sobre el seg-undo seg'- 
mento. El resto como en el tipo. ^ Q. Long-. 3-5 mm. 

Esta variedad forma una raza tan distinta del tipo de Lepe- 
letier, que constituye quizas una especie propia. Debe dejarse, 
sin embarg-o, como variedad, porque se observan ejemplares 
que la hacen aproximar k la in/ans. Por otra parte, las va- 
riedades /lommopatAiciCM^infans parecen derivarde esta raza, 
aunque se encuentran ejemplares que se parecen mucho al 
tipo. 

Patria: Espana (Buysson, loc. cit.j. 

3. H. Buyssoni Abeille. 

Cuerpo rechoncho, ancho, de talla menos que mediana, de 
color mate, cubierto de una pubescencia bastante larga y blan- 
quecina. Cabeza azul, cubierta de puntos finos, apretados, co- 
riaceos, rugulosos y profundos; frente verde con puntos mas 
gTuesos, subreticulados; cavidad facial de un azul-vivo, ancha, 
profunda, finamente punteadaen los lados, canaliculada y es- 
triada transversalmente en el centro, con pelos finos blancos 
en los lados. Primer artejo de las antenas negro-brillante, los 
otros neg-ros un poco parduzcos, los I'lltimos pardos. Pronoto de 
fueg-o-bronceado mate, los bordes lig-eramente reflejos por de- 
lante*, parte truncada anterior verde, puntuaci6n muy apre- 
tada, irreg-ular, subcori^cea, con puntos g-ruesos, reticulados, 
de fondo bianco; mesonoto del mismo color que el pronoto, 
pero con puntuaci6n m6s fina, de puntos apretados, profundos. 



(55) Medina y Ramos. — cuikididos de kspana. 39& 

subrug-ulosos. Mesopleuras con g-ruesa reticulaci6n, azul-ver- 
dosas. Escamillas de un pardo-bermejo, un poco brouceadas; 
alas d^biles, pero reg"ularmente ahumadas; escudete de fueg-o 
cobrizo, reticulado; metatorax azul-indig-o oscuro, el posescu- 
dete rugnilosamente reticulado, los ^ng-ulos p6stico-laterale.s 
con punta fuerte, diverg-ente, subag-uda. Pecho y patas de un 
azul-'verdoso, tarsos y extremidad de las tibias bermejos. 
Abdomen'ancho, lig-eramente deprimido, de color fueg^o-bron- 
ceado, d^bilmente brillante. con puntuacion reg-ular. bastante 
gTuesa, profunda y apretada; seg-undo seg-mento con una li- 
g*era mancha mhs bronceada sobre el disco; tercer seg-mento 
reg"ularmente redondeado con un estrecho borde apical bron- 
ceado. Vientre neg-ro brillante, sin ning-iin reflejo met&lico, con 
puntuacion muy fina y muy espaciada, casi nula; pelos bas- 
tante larg-os, negruzcos, muy espaciados; tercero y cuarto seg*- 
mentos sin quillas. 9. Long-. 6 mm. 
Patria: Espana (Buysson, loc. cit.). 

4. H. Hispanicum R. du Buysson. 

Cuerpo de talla menos que raediana, robusto, ancho, con pu- 
bescencia blanquecina escasa. Colorido mu}^ poco brillante. 
Cabeza azul; cavidad facial poco profunda, cubierta de punto.'i 
apretados, rug-ulosos, subcori^ceos, con pelos blancos en los 
lados, el centro finamente estriado transversalmente; frente 
verde, con puntos raAs g-ruesos, subreticulados; vertex azul. 
cubierto de puntos pequenos, reg-ulares, muy apretados, rugn- 
losos, cori^ceos. Antenas neg-ruzcas con el primer artejo verde. 
Pronoto de fueg'o-dorado-bronceado, de color verde por de- 
lante, rectang-ular, larg-o, con puntuacion reg'ular, reticulada, 
con puntos pequenos, apretados, cori^ceos y sin otros puntos 
m^s g"ruesos, Mesonoto punteado y coloreado como el pronoto: 
escudete dorado-cobrizo, con puntos un poctf m4s g*ruesos pero 
muy apretados, rug-ulosos; posescudete azul-indig-o, con g-rue- 
sa puntuaci6n y reticulaci6n; 4ng-ulos p6stico-laterales del me- 
tat6rax con punta fuerte, anchamente obtusa, diverg-ente. Es- 
camillas pardas, alas bastante ahumadas. Mesopleuras de un 
azul-verdoso, punteado-reticuladas, rug-ulosas. Pecho y patas 
de color azul- verdoso, extremidad de las tibias y tarsos berme- 
jos. Abdomen de fueg-o -dorado-bronceado- cobrizo , cubierto 
de puntos muy apretados, medianos, muy profundos, subcon- 



396 ANALES DE HIST01{1A NATURAL. (56) 

fluentes, subcoridceos; seg-undo seg-mento con una mancha 
uias encendida y bronceada sobre el disco. Vientre pardo-ne- 
gTuzco con reflejos verdes en el seg'undo seg'mento; el ter- 
cero cubierto de puntos muy finos y apretados. d" • Longitud 
<) mm. 

Patria: Espana (Buysson, loc. cit.). 

o. H. roseum Rossi. 

Ciierpo de talla mediana, bastante rechoncho, cubierto de 
una fina pubescencia ceniciento-blanquecina. Antenas larg-as, 
neg-ruzcas 6 de un negro-pardo; primero y seg'undo artejos 
verdes, a veces un poco dorados, azul-verdosos, azules 6 neg-ro- 
bronceados. Toda la parte anterior del cuerpo azul, azul-verdo- 
sa, verde-oscura, verde claro 6 verde-cobriza sobre el vertex, 
el pronoto, las areas laterales del mesonoto y el escudete; a 
veces el pronoto ofrece tintas violaceas. Cabeza g-raesa, mds 
ancha que aquel, con puntuacion apretada, mediana, rug-u- 
losa, coriacea, que se convierte en regular y reticulada en la 
frente; cavidad facial azul 6 azul-verdosa, estrecha, estriada 
transversalraente; epistoma verdoso, a veces cobrizo 6 dorado, 
Pronoto larg-o, de lados paralelos, rectang-ular, con un surco 
long'itudinal en medio del borde anterior; puntuaci6n bastante 
g-ruesa, profunda, rug-ulosa, apretada, coriacea. Mesonoto pun- 
teado como el pronoto; el Area media frecuentemente de color 
oscuro; escudete k menudo de color m^s claro, con g'ruesa re- 
ticulaci6n; mesopleuras punteadas como el escudete; posescu- 
dete fuertemente punteado-reticulado. Escamiilas pardas, a 
veces un poco bronceadas, fuertemente punteadas. Alas bas- 
tante ahumadas, sobre todo en la extremidad. Patas verdes^ 
«zuladas 6 verde-doradas; tibias con frecuencia cobrizas por 
t^ncima, rara vez test^ceas por debajo, con reflejos de un verde 
cobrizo por encima; extremidad de las tibias y tarsos berme- 
jos. Abdomen bermejo m^s 6 menos testaceo, mate 6 mas rara- 
mente con ligeros tonos verdes, azules 6 vioh\ceos, principal- 
mente en la extremidad apical de los seg-mentos segundo y 
tercero y en los lados; la forma del abdomen es redondeada, un 
poco deprimida por encima; la puntuaci6n mediana, poco 
apretada; tercer segmento regularmente redondeado, con el 
extremo del borde apical un poco levantado. Vientre bermejo- 
te.staceo, seg-undo y tercer seg'mento k veces parduzcos; pun- 



(57) Medina y Ramos.— crisididos de espaxa. 397 

tuaciun mediana, muy espaciada, con pelos larg-os miiy poco 
numerosos. cT 9. Long-. 4*/2-6 V2 mm- 

La 9 se disting'ue por el tercer seg-mento abdominal menos 
redondeado, ligeramente alargado en el apice; los seg-mentos 
3 y 4 del vientre con una pequefia incision de seno ag-udo en 
medio de su borde apical. 

Observacion. —'Pai-hMto de la Osmia papaveris L., segun Buys- 
son, y del HaJktKS fulvocinctus, seg-un Abeille. 

Se encuentran individuos afectos de rufinismo en las patas, 
antenas, escamillas y nervios de las alas. 

Patria: Espana (Buysson, Joe. cit.). 

6.0 Gen. Hedyehrum Latreille. 

Cuerpo rechoncho, ancho. deprimido, robusto, de talla pe- 
queiia, mediana y raras veces gTande. Lados de la cabeza, por 
detvas de los ojos, no dilatados; cavidad facial honda; mandi- 
bulas fuertes, un poco alai'gadas, pluridentadas, extremidad 
mediana; maxilas alarg-adas,. lobulo alarg-ado, casi tan larg'o 
corao el palpo submaxilar; leng-ua alarg-ada, partida en dos. 

Pronoto poco convexo, borde anterior corto, no deprimido, en 
forma de cuello, con parapsidos. Alas superiores muy semejan- 
tes a las de los Hedycliridinru. Episternones del mesotorax vi- 
sibles, relativamente bastante g'randes; mesopleuras formando 
un ang'ulo muy saliente, con el disco casi piano y las ramas 
anterior y posterior casi ig-uales; los episternones del metato- 
rax bien limitados. Estig'mas metatoracicostransversales, gran- 
des, lineales. 

Caderas bastante anchas; femures anterioresun poco dilata- 
dos posteriormente; tibias, sobre todo las posteriores, ligera- 
mente dilatadas en la extremidad, con una fosita oval, honda, 
de bordes redondeados, profunda en las 9? nienos fuertes en 
los (/; nnas de los tarsos terrainadas por dos garfios reunidos 
en la base. 

Abdomen deprimido por eucima; tercer segmento redon- 
deado, ligeramente sinuoso en el apice, con un pequeno ang'ulo 
deutiforme en cada lado dirigido hacia atras; el borde apical i\ 
veces un poco adelgazado, submarginado. 

Tercer segmento ventral de la Q presentando a veces, en 
medio del borde posterior, un garfio puntiagudo mas 6 menos 



:}98 ANALES DE HISTORIA NATURAL. (58) 

acentuado; el sexto seg-mento ventral terminado en cada lado 
por una punta lineal en forma de varilla; los otros seg-men- 
tos protmctiles simples, normales; lasvarillaslarg-as, estrechas. 

Garfios de los machos auchos, conjug-ados; volselas cortas, 
poco anchas, sublineales; tenacillas lineales, larg-as, a veces 
mis larg-as que la volsela; ramas del forceps anchas, con la 
extremidad redondeada, dilatada. 

Se encuentran estos insectos sobre las Umbeliferas y sobre 
los taludes y las arenas. Depositan sus huevos sobre todo en 
los nidos de los Esfeg-idos. 

1 . Torax con partes de color de fueg-o 6 cobrizo 2 

— Torax sin partes de color de fueg-o 6 cobrizo 3 

5. Escudete dorado 6 cobrizo '\. H. ruiilans Dahlb. 

— Escudete ni dorado ni cobrizo 2. //. hicidulmn Fabr. 

3. Cuerpo de talla g-rande (8-10 mm.).. . ^ . H . vh^ens T>'dh\\) . 

— Cuerpo de talla menos que mediana 6 pequena (4>i-7 

milimetros) 4. //. longicolle Ab. 

1. H. rutilans Dahlbom. 

Cuerpo de talla grande 6 mediana; vertex y dorso, menos el 
metat6rax, de fueg-o-cobrizo-verdosos; pronoto de lados sensible- 
mente conv«rg"entes hacia adelante, sin surco 6 simplemente 
con una depresi6n en medio de la truncadura anterior. Pubes- 
cencia corta, g-risAcea, rig-ida, bastante apretada. Cabeza un 
poco mis ancha que la parte anterior del pronoto, con puntos 
medianos, bastante profundos, apretados; cavidad facial azul 6 
azul-verde, bastante profunda, estriada transversalmente. An- 
tenas neg-ruzcas, primer artejo verde 6 azul verdoso. Pronoto 
larg-o, con puntuacion mediana, apretada, bastante profunda. 
Mesopleuras verdes 6 azules, fuertemente punteado-reticula- 
das. Escaraillas de un neg-ro-bronceado con reflejos verdes por 
delante; alas g-randes, fuertemente ahumada.s. Mesonoto d6bil- 
mente convexo, punteado como el pronoto, excepto en el area 
media, en la cual los puntos son mis finos; escudete verde- 
azulado, en medio cobrizo, deprimido, con puntos poco pro- 
fundos, mis gTuesos que sobre el pronoto, pero con los inter- 
valos espaciados y lig-eramente punteados, excepto en el disco, 
donde son lisos y brillantes. Posescudete azul-verdoso, a.si como 
el resto del metatorax, fuertemente punteado-reticulado. Parte 



(59) Medina y Ramos. — crisi'didos de espana. 



399 



inferior del cuerpo de un azul vivo; patas de un azulverdoso; 
tibias k veces un poco cobrizas por encima; tarsos y extremi- 
dad de las tibias bermejos. Abdomen resplandeciente, cobrizo, 
<le fueg-o-cobrizo 6 fueg-o-dorado. k menudo con reflejos verdes; 
puntuaci6n fina, medianaraente apretada, poco profunda; 
segundo seg-mento presentando a veces una mancha pequena 
(liscoidal brouceada; tercer seg-mento redondeado, bastante 
convexo, con una ligera depresi6n transversal en cada lado por 
encima de los ^ng-ulos laterales, ^stos espiniformes. Vientre 
negro de pez, brillante, a veces con alg-unos ligeros reflejos 
verdosos sobre el seg-undo segmento; pelos largos, rectos, ne- 
gruzcos, muy espaciados;puntuaci6n fina, muy espaciada.c'Q. 
Long. 6-9 mm. 

La Q tiene el tercer seg'mento ventral con una pequena qui- 
11a media long-itudinal, mAs aparente hacia el borde apical. 

El r/ difiere de la Q por su colorido, generalmente menos co- 
])rizo, y aun por el color verde claro de la parte anterior del 
cuerpo; el abdomen verde-dorado, los lados del t6rax y el me- 
t iturax azules; por la puntuaci6n de la parte anterior del cuer- 
po mks fuerte, subrugulosa y por el segundo artejo de las an- 
tenas ordinariamente con reflejos verdes. 

Observacion. — Parasito de los PhUanihus coronatiis F. y apivo- 
rus Latr., y segun Abeille de Perrin, del IlaUcius zebrtis Nyl. 

Patria: Espana (Buysson, he. cit.). 

\'diV. 2)€rfidnm Buysson. Generalmente confundido con el 
Jf. virens Dalilb. difiere del tipo por el color verde, azul 6 azul- 
verde de la parte anterior del cuerpo y por el abdomen verde- 
dorado. cf Q. 

Patria: Espana (Buysson, loc. cit.) H. virens Dahlb.; Madrid 
(P6rez Areas!). Colecci6n Crogorza. 

'2. H. lucldulum Fabricius. 

Pronoto y mesonoto de fuego-dorado. Cuerpo redondo, de 
talla menos que mediana, con pubescencia corta, gruesa, bas- 
tante densa, negruzca por encima de la parte anterior del 
cuerpo; mas larga, menos densa y blanquecina por debajo. 
Torax bastante convexo, Cabeza tan ancha como la parte an- 
terior del pronoto, verde, azul-verde 6 azul, rara vez con una 
manchita de fueg'O hacia los estemas; puntuaci6n apretada, 
mediana, reticulada; occipucio con puntos muy apretados, mas 



400 ANALES DE HISTORIA :SATURAL. (60) 

finos, subrug'ulosos; cavidad facial brillaiite, estriada transver- 
salmente. Antenas de un negro pardo oscuro 6 negruzcas; los 
dos primeros artejos verdes 6 azul-verdosos. Pronoto bastante 
larg'O, con los lados lig-eramente convergentes por delante, de 
un hermoso color de fueg"o-dorado por encima, con la trunca- 
dura anterior verde, y con un pequeno surco en medio del borde 
anterior; puntuacion bastante g-ruesa, apretada, subrugulosa, 
reticulada. Mesonoto de un hermoso fueg'o-dorado, punteado 
como el pronoto, excepto hacia la parte posterior del area me- 
dia, donde los puntos son muclio m^s g-ruesos. Mesopleuras 
verdes 6 de un azul-verdoso con reticulaci6n bastante g-ruesa. 
Escamillas de un pardo-bermejo 6 negTuzcas, ordinariamente 
con reflejos metAlicos por delante; alas fuertemente ahumadas. 
Escudete azul, verde u verde-azulado, y punteado-reticulado 
como el posescudete. Metatorax, parte inferior del cuerpo y 
patas azules 6 azul-verdosos; tarsos pardo-bermejos. Abdomen 
ancho, de fueg-o dorado resplandeciente, raras veces con al- 
gfunos reflejos verdosos; puntuacion bastante fina, espaciada; 
tercer seg*mento regularmente redondeado, el borde extremo 
apical lig-eramente levantado en toda su extension, y sobre 
todo en el 6,pice; ang-ulos laterales, subespiniformes u obtusos. 
Vientre neg-ro de pez, brillante, con puntos finos, mezclados 
con otros medianos; pelos larg'os, neg-ruzcos 6 parduzcos; tercer 
segmento con un fuerte g-arfio pnntiag-udo en medio del borde 
apical; cuarto seg-mento con una fnerte quilla en el centro. Q. 
Long-. 4 >s-9 mm. 

El Of' tiene la misma forma que la Q, pero difiere de ella por 
la coloraci6n del pronoto y del mesonoto, que es azul 6 azul- 
verdosa, verde 6 verde-dorada, a veces un poco de fueg-o, mas 
rara vez azul oscura; por el pronoto m^s corto; el tercer seg- 
mento ventral k veces con una gran mancha discoidal verde- 
dorada 6 fuego, pero sin garfio puntiagudo y por lapubescen- 
cia de la parte anterior del cuerpo mucho mas larga. 

Observaciones. — Se encuentran individuos afectos de rufinis- 
nio en las patas, escamillas, antenas y nervios de las alas. 

Patria: comun en toda Europa (Buysson, loc. cit.j; Horna- 
chuelos (Cordoba) (Garcia Niiiiez!); Pozuelo de Calatrava (Ciu- 
dad-Real) (La Fuente!); Madrid (Sanchez-Navarro!). — Mi colec- 
ci6n; Madrid (Gogorza!, Mieg!, Sanz de Diego!); Aranjuez (Go- 
gorza!, Cardiel'); Torrelodones (Gogorza!); El Escorial (Gogor- 



(61) Medina y Ramos.— crisididos de espana. 401 

za!); San Marsal, Monseny, Cerdana espanola, Caldas de Mala- 
vella, Baralona y Calella (Cuni!). Parasito del Chalichodoma 
muraria, seg*un Cuni. 

Var. micans Lucas. Semejante al tipo (f, pero con el pronoto 
un poco deprimido por encima; la puntuaci6n tor^cica m^s 
profunda; la abdominal igualmente mas profunda y un poco 
m^s gruesa. Existen en la coleccion Buysson todos los t^rmi- 
110s entre esta variedad y el tipo. La parte anterior del cuerpo 
tiene k menudo un tinte dorado, (f. 

Patria: Espana (Buysson, loc. cit.). 

Var. Antigai Buysson. Melanismo. Parte anterior del cuerpo 
verde-cobriza; abdomen neg-ro-violaceo. d". Long*. 6 mm. 

Patria: Barcelona (P. Antig-a) (Buysson, loc. cit.). 

•'1 H. virens Dahlbom, 

Cuerpo de talla grande, robusto, ancho, con pubescencia 
corta, densa, blanquecina, rig-ida; toda la parte anterior del 
cuerpo azul, azul-verde, verde 6 verde-clara. Cabeza relativa- 
mente pequefia, con puntos irregulares, medianos, poco pro- 
fundos sobre el vertex, mas apretados y subreticulados sobre 
la frente; cavidad facial bastante profunda, estriada transver- 
salmente, h. veces de un azul indigo; clipeo negro-pardo ante- 
riormente, en cuyo punto esta bruscamente deprimido-levan- 
tado. Antenas pardas 6 de un pardo marr6n; el primer artejo 
verde 6 bronceado, el segundo bronceado, el tercero casi ig'ual 
k los dos siguientes reunidos. Pronoto largo, convexo, muy 
manifiestamente inclinado hacia adelante; los lados fuerte- 
mente convergentes hacia adelante; puutuaci6n gruesa, regu- 
lar, profunda, medianamente apretada, no reticulada; meso- 
noto con la puntuaci6n gruesa, irregular, rugulosa; escudete 
y raesopleuras punteado-reticulados; posescudete con reticu- 
laci6n muy gruesa; angulos postico-laterales con lapunta lar- 
^■a, fina y divergente. Escamillas pardas con algunos retiejos 
metAlicos en la base; alas fuertemente ahumadas; patas azules, 
azul-verdosas 6 verdes; tibias frecuentemente de color verde- 
claro 6 verde un poco dorado; su extremidad y los tarsos ber- 
mejos. Abdomen de un hermoso fuego-granate 6 fuego-dorado, 
4 veces con reflejos verdes; primer segmento corto, con puntua- 
ci6n gruesa, medianamente apretada, profunda, menos grue- 
sa y m^s apretada sobre el disco; la truncadura anterior con 

ANALliS DB HIST. NAT.— XXX. 26 



402 ANALES DE HISTORIA NATURAL. {Qil 

un ancho surco en el centre, lisa, impuntuada y generalmen- 
te de color un poco va-ks bronceado; segundo segmento con 
puntos mhs gruesos y m^s profundos; tercer seg-mento, reg-ii- 
larmente oval-redondeado, un poco deprimido, transversal- 
mente junto al horde apical, este estrecho pero bruscamente 
levantado, canaliculado y con la parte extrema del borde de 
un color pardo claro, subcariosa; elapice lig-eramente emarg-i- 
nado; los ang"ulos laterales m^s 6 menos espiniformes. Vientre 
negro 6 pardo oscuro, pocas veces con un vag-o reflejo verde 
en el centro; puntuaci6n gruesa, raezclada con puntos mas 
finos y con pelos pardos; borde apical del tercer seg-mento mas 
claro, subcarioso. cf. Long-, 8-10 mm. 

La 9 difiere del cf por el tercer artejo de las antenas mas 
corto que los dos sig-uientes reunidos; por la puntuacidn del 
pronoto y de la parte anterior del mesonoto mucho mas fina, 
menos apretada, poco profunda; el resto del mesonoto se va ha- 
ciendo prog-resivamente punteado-reticulado; por la puntua- 
ci6n abdominal menos fuerte y menos profunda; el tercer seg"- 
mento abdominal cubierto de largos pelos blancos, sobre todo 
en el borde; el vientre marr6n a menudo, sin reflejos met^licos, 
con puntos finos pero profundos, mezclados con otros mas finos; 
el tercer segmento con una quilla longitudinal y media y con 
un fuerte garfio puntiagudo en su borde apical. 

Patria: ? Madrid (Perez Areas!). Colecci6n Gogorza. 

Con el nombre de II. virens Dahlb. figura en la Monografia 
de los Crisididos de los alrededores de Madrid, del Sr. Gogorza^ 
un ejemplar, recogido por el Sr. Perez Areas. Dice, sin em- 
bargo, el Sr. Buysson (loc. cit.) en su Cat^logo, que esta espe- 
cie se ha confundido con el H. riitilans Dahlb. var. perfidum, 
Buyss.; ignoro si el Sr. Buysson se refiere en este asunto al 
ejemplar antes indicado. Por si asi no fuese, he dado la des- 
cripci6n del virens. 

4. H. longicolle Abeille. 

Cuerpo de talla mediana 6 pequena; pubescencia fina, blan- 
quecina; parte anterior del cuerpo deprimida, de lados parale- 
los, de color azul-verdoso, raras veces verde-claro y con el abdo- 
men de fuego- dorado, raras veces con reflejos verdes. Cabeza 
tan ancha como el pronoto, con puntos medianos, apretados, 
subrugulosos, profundos, generalmente subreticulados; cavidad 



(63) Medina y Ramos. — crisididos de espana. 403 

facial de abertura anclia, estriada transversalraente; epistoma 
azul-verdoso. Antenas parduzcas 6 de un pardo-negruzco, el 
primer artejo verdoso. Pronoto deprimido, larg-o, paralelo, con 
puntuaci6n muy regular, apretada, mediana, subrug'ulosa, 
frecuentemente con los intervalos de la puntuaci6n imper- 
ceptiblemente estriados al trav6s y con un lig"ero surco medio 
en el borde anterior. Mesonoto punteado como el pronoto; el 
^rea media casi siempre de color m^soscuro; mesopleuras con 
gruesa reticulacion; los puntos con el fondo piano; escamillas 
pardas, cariosas, con algunos reflejos met^licos; alas fuerte- 
mente ahuraadas; escudete k veces verde claro, con puntua- 
cion un poco menos densa que el mesonoto; posescudete ordi- 
nariamente azulado, con gruesa reticulaci6n; los puntos con el 
fondo piano; ^ngulospostico-laterales delmetatorax con punta 
larga, fina, aguda y diverg'ente. Parte inferior del t6rax y pa- 
tas de un verde-azulado; tibias un poco bermejas en los extre- 
mes, asi como los tarsos. Abdomen de fuego-dorado, poco con- 
vexo, m^sbien deprimido, cubiertode puntos finos, profundos, 
bastante apretados; el borde posterior del segundo segmento 
y el tercero en totalidad con puntos menos finos y menos apre- 
tados; tercer segmento regularmente redondeado , con una 
ligera depresion transversal cerca del borde apical; los angu- 
los laterales cariosos, fuertes, pero semi-obtusos. Vientre ne- 
gro-brillante, con puntos finos bastante apretados y pelos gri- 
s^ceos y largos; tercer segmento de la Q con una quilla lon- 
gitudinal y media; en el (f se distinguen algunos reflejos ver- 
des poco aparentes, sobre todo en el tercer segmento. 9 c/- 
Long. 4X7 mm. 

Observacion. — Se encuentran individuos afectosderufinismo 
en las patas, antenas, escamillas y nervios alares. 

Patria: Espana (Buysson, loc. cit.J. Madrid (Gogorza!). 



3.* Tribu. Euchrysididse Buysson. 

Caracteres. — Cuerpo de talla pequena, mediana 6 grande, 
de forma muy variable. Vertex siempre m^s 6 menos grueso: 
lados de la cabeza por detr^s de los ojos nunca dilatados; me- 
jillas de longitud variable, paralelas 6 convergentes por de- 
lante, 4 veces formando una especie de pico; ojos mds 6 menos 



101 ANALES DE HISTOItIA NATURAL. (64) 

desarrollados , siempre grandes, k veces ocupando mks de los 
dos tercios de la anchura de la cara. Mandibulas falciformes, 
simples 6 con un pequefio diente m^s 6 menos fuerte; maxilas 
de tamafio muy variable, k veces bastante alarg-adas, biloba- 
das, lo mhs a meniido redondeadas; palpos labiales de tres 
artejos; los maxilares de cinco artejos. Pronoto transversal, 
ordinariamente con un pequefio surco m^s 6 menos corto en 
medio del borde anterior; mesonoto dividido long-itudinalmen- 
te en tres &reas mas distintas que en las otras tribus; posescu- 
dete convexo, giboso 6 conico m^s 6 menos ag-udo , k veces 
terminado en placa con un surco por encima 6 con una quilla; 
los episternones del mesotorax siempre visibles; las mesopleu- 
ras de forma y escultura muy variables , convexas 6 con qui- 
Uas 6 dientes; el disco ordinariamente con un surco medio 
longitudinal que parte de las alas, y otro transversal situado 
un poco por debajo. Los episternones del metat6rax conforma- 
dos bastante regularmente, siempre formaudo cada uno un 
angulo mas 6 menos fuerte que precede k los de las metapleu- 
ras, y en el mismo piano que ellos; generalmente la sutura 
posterior no aboca completamente k la de las metapleuras. Los 
angulos p6stico-laterales del metat6rax constantemente m^s 
6 menos desarrollados y de forma variable; estigmas metato- 
racicos grandes, transversales, siempre situados por debajo 
de los angnilos postico-laterales. Caderas y femures medianos; 
Unas de los tarsos siempre simples. Alas estrechas, alargadas; 
las superiores con las celdas braquial, costal y mediana com- 
pletas; la anal y tercera discoidal casi completas; la radial 
completa 6 incompleta; las inferiores con nervios costal y anal 
y a veces tambi6n trazas de los nervios radial, mediano y cu- 
bital. Abdomen con tres segmentos visibles; vientre siempre 
c6ncavo. 

Esta tribu es muy homog^nea y la que encierra mayor nii- 
mero de especies. 



TABLA DE LOS GENEROS. 

1. Primera celda discoidal de las alas superiores incompletas. 

G. I. Chrysogoncb Foerster. 
— Primera celda discoidal de las alas superiores completa. 2 



(65) Medina y Ramos.— crisididos de espana. t05 

2. Cuerpo sieinpre de talla grande; ojos ocupando m^s de los 

dos tercios de la anchura de la cara; epistoma proloii- 

gado en forma de pico, de lados subparalelos 

G. 5. Stilbum Spinola. 

— Cuerpo de talla variable; los ojos no ocupan nunca rans 

de los dos tercios de la anchura de la cara; epistoma no 

prolong-ado en forma de pico, de lados subparalelos. 3 

3. Celda radial de las alas superiores muy incompleta, abier- 

ta al menos en un tercio de su long-itud presumible; 
marg-en apical del tercer seg-mento abdominal entera 6 

bordeada de finas asperezas salientes 

G. 2. Spinolia Dahlbom-Buysson. 
— Celda radial de las alas superiores completa 6 no siendo 
nunca abierta en mas de un cuarto de su long-itud; mar- 
g-en apical del tercer seg-mento abdominal nunca bor- 
deada de finas asperezas salientes 4 

4. Tercer seg-mento abdominal entero, ondulado 6 provisto 

de dngulos 6 dientes, siendo estos liltimos en niimero 

de 1 4 6 G, 4. Chrysis Linne. 

— Tercer seg-mento abdominal dentado en forma de sierra. 

G. 3. Eiichrodus Latreille. 

1." Gen. Chrysogona Foerster. 

Cuerpo de talla pequena, alarg-ado; alas superiores con la 
primera celda discoidal apenas simulada, pero sin nervio dis- 
tinto; la radial no cerrada completamente 6 completa, nunca 
abierta en un tercio de su long-itud. Abdomen alargado; mar- 
gen apical del tercer seg-mento c6rnea, como el resto del seg-- 
mento, y con una serie ante-apical de fositas. 

Ultimos seg'mentos abdominales de la Q normales; varillas 
alarg-adas; g-arfios de los machos anchos, conjug-ados; tenaci- 
llas lineales, tan larg-as como las volselas, 6stas anchas; ra- 
mas del forceps anchas y cortas. 

De este g-^nero no hay en Europa m&s que una sola especie 
bien conocida, la cual se halla en Espana con relativa abun- 
dancia. 

1. C. assimilis Spinola. 
Cuerpo de pequena talla, alarg-ado, subparalelo, enteramen- 



40G ANALES DE HISTORIA NATURAL. (66) 

te de color azul-verdoso 6 verde azulado, de tinte mate; pubes- 
cencia ceniciento-blanquecina, escasa y fina; a veces se obser- 
van reflejos de iin verde-dorado en el pronoto; 4reas laterales 
del raesonoto, lados de los seg-raentos uno y dos del abdomen; 
marg"en apical del tercer segmento, asi como en las patas y 
vientre. Cabeza mas ancha que el pronoto, cubierta de puntos 
rug'ulosos; cavidad facial casi cuadrada con puntos cori^ceos en 
los lados y estrias transversales en el centro y terminada arri- 
ba por una quilla transversal dorada a veces; mejillas cortas; 
mandibulas sencillas. Antenas cortas y negruzcas; primero y 
segundo artejos verdes. Pronoto corto, transversal, convexo, 
con una impresi6n long-itudiual y media; puntuaci6n mediana, 
subreticulada, subrug-ulosa, asi como el mesonoto; posescu- 
dete convexo y con puntuaci6n mas g-ruesa; ^ng-ulos p6stico- 
iaterales con punta fuerte, subag-uda y encorvada hacia atr^s. 
Mesopleuras sin diente ni quilla. Escamillas azules; alas casi 
hialinas. Patas de un verde azulado; extremidad de las tibias 
y tarsos bermejos; primer artejo de 6stos m^s claro. Abdomen 
oval, poco convexo; primer segmento con una quilla longitu- 
dinal neg'ruzca; el segundo frecuentemente con una mancha 
discoidal negro-azulada; el tercero deprimido transversalmente 
en el centro con la serie ante-apical de un azul vivo ordina- 
riamente, profunda, con 16 fositas redondeadas, confluen- 
tes k veces y abiertas, y la margen apical redondeada en el 
centro, con el apice ligeramente sinuoso y con un pequeno 
diente dirigido hacia atr^s en cada lado, cerca del origen de 
la margen apical; lados del segmento largos, rectilineos. 
Vientre verde-azulado 6 verde-claro, con una mancha negra 
en cada lado de la base del segundo segmento. 0^9- Longi- 
tud 3 >a-6 mm. 

El (f difiere de la 9 por su color mks verde, menos mate; el 
tercer segmento abdominal menos deprimido en el disco; el 
apice mka vagamente sinuoso, con los dientes laterales m6s 
obtusos y los tarsos siempre claros. 

Of'servaci6?i.—Qe encuentran individuos afectos de rufinismo 
especialmente en las patas, antenas, escamillas y nerviacion 
de las alas. 

Patria: Espana (Buysson, loc. cit.); Sevilla!, Pozuelo de Cala- 
trava (Ciudad-Real) (La Fuente!). Mi colecci6n. Chrysis assi- 
milis Spin. Madrid y Escorial (Gogorza!). 



<67) Medina y Ramos. — crisididos de espana. 407 



2." Gen. Spinolia Dahlbom-Buysson. 

Cuerpo de talla menos que mediana 6 grande, anclio, ro- 
busto, convexo. Cabeza mucho mas ancha que el pronoto; 
ojos muy convexos; frente deprimida mds 6 menos punteado- 
estriada long-itudinalmente ; leng-ua m^s larg-a que en las 
Chrysis ; escudete elevado en los bordes y deprimido en el 
disco. 

Alas superiores con la celda radial abierta al menos en un 
tercio de su long-itud presumible; primera discoidal completa. 

Abdomen ancho; tercer seg'mento con una serie ante-apical 
de fositas; marg-en apical entera 6 con asperezas salientes; 
iados del seg'mento siempre provistos de un ^ngulo 6 pequeno 
diente. 

Cuarto segmento ventral de la Q engrosado en medio del 
borde apical y con pelos fuertes y densos; quinto segmento 
ventral terminado en cada lado por un g-arfio c6rneo y encor- 
vado; quinto segnnento dorsal con un surco long^itudinal y k 
cada lado en el borde con una serie de fuertes asperezas c6r- 
neas; sexto seg'mento dorsal acuminado y con un surco central; 
varillas muy anclias. 

Ultimos seg'mentos abdomiuales del (/ normales. 

En Espanano se conoce hasta hoy mas que una sola especie 
de este g^enero, y los ejemplares que se hallan son siempre 
raros. 

Se capturan durante el verano en las Umbeliferas. 

1. S. magnifica Dahlbom. 

Cuerpo de talla g-rande, ancho, robusto, de color azul, verde- 
bronceado 6 verde-neg-ruzco-bronceado-cobrizo, con la frente, 
el pronoto, dos lineas sobre el mesonoto, el escudete y el abdo- 
men de fueg-o-dorado mas 6 menos cobrizo; pubescencia larga y 
cenicienta. Cabeza m^s ancha que el pronoto, con puntuaci6n 
pequena y rugulosa; cavidad facial de un azul vivo, casi plana, 
con estrias converg'entes y dos botones negros junto k los ojos; 
mandibulas bidentadas, Antenas pardo-bermejas; con los dos 
primeros artejos y la base del tercero verdes. Pronoto largo, de 
Iados paralelos con el borde anterior verde-azulado y con un 
surco ancho del mismo color; ^ngulos anteriores dentiformes; 



408 AN ALES DE HISTORIA NATURAL. (G8> 

puntuaci6n gruesa y profunda; escudete elevado y con la sn- 
tura anterior abierta en el centro; posescudete pequeno y con- 
vexo; ^ngulos p6stico-laterales del metat6rax, anchos. diver- 
gentes, triangulares y obtusos; mesopleuras con el disco azul- 
verde. Patas azul-verdosas; tarsos bermejos; escamillas verdes; 
alas muy ahumadas^con un espacio discoidal hialino. Abdomen 
mas largo que el resto del cuerpo, convexo, con una quilla 
media en toda su longitud y con puntos finos, rugulosos, coria- 
ceos; primer segmento largo: segundo con los angulos postico- 
laterales redondeados; tercero largo, redondeado-truncado, con- 
vexo en el disco; lados largos y casi rectos; serie ante-apical 
poco profunda, con 16-18 fositas pequeflas, redondeadas; mar- 
gen apical del segmento estrecha, bronceada y guarnecida de 
pequenas asperezas dentiformes; un diente a cada lado del 
origen del margen apical. Vientre de fuego-dorado, verdoso 
en la base; segundo segmento con dos manchas negras. q-'. 
Long. 10-11 mm. 

La Q difiere del c/ por su color azul m^s vivo en la cabeza j 
t6rax; cavidad ^facial mas ancha; antenas pardo-negruzcas; 
primer artejo de los tarsos un poco bronceado; segundo seg- 
mento abdominal m^s convexo en su parte posterior; el ter- 
cero en forma de ojiva; oviscapto pardo. Q. 

Patria: Espaiia (Buysson, loc. cit.J. 
t 

%." G^N. Euehroeus Latreille. 

Cuerpo de talla mediana, robusto, subparalelo; clipeo largo; 
maxilas y lengua alargadas. Alas largas; las superiores con la 
celda radial siempre anchamente abiea'ta, pero nunca en un 
tercio de su longitud. Los Angulos p6stico-laterales del segundo 
segmento abdominal ordinariamente espiniformes, a menuclo 
hialinos; tercer segmento abdominal en general mas 6 menos 
deprimido transversalmente en el disco y luego levantado en 
forma de rodete por delante de la serie ante-apical de fositas: 
margen apical dentada irregularmente en forma de sierra, i\ 
veces hialina en los lados. 

Los liltimos segmentos abdominales de la Q normales; octa- 
vo segmento dorsal m4s alargado; varilias largas y estreclias. 

Garfios del c/ anchos, conjugados; volsela ancha en la base^ 
con la extremidad bruscamente estrechada; tenacillas estre- 



(69) Medina y Ramos. — crisididos de espana. w^ 

chas, ag-udas; ramas del forceps redondeadas y puntiagfudas 
en el v6rtice. Op6rculo g-enital corto, mas 6 menos sinuoso en 
su extremidad. 

Los Fuckrmus son raros en todas partes, couoci^ndose linica- 
mente dos especies de Espafia. Son probablemente par^sitos de 
los Esf^g-idos y se cazan sobre las Umbeliferas y las mentas 
en flor. 

1. Cuerpo con partes mas 6 menos cobrizo-doradas 

1. F. Umhatus Dahlbom. 

— Cuerpo azul, azul y verde, sin partes cobrizas, y a veces 

con partes violetas 2. E. piirimratiis Fabricius. 

1. E. limbatus Dahlbom. 

Cuerpo bastante rechoncho, g-rueso, con pubescencia blan- 
quecina. Cabeza azul, con puntuaci6n pequeiia y reticulada: 
cavidad facial estrecha, poco profunda, con puntos coriaceos y 
pelos blancos, terminada por arriba en una quilla transversal 
que emite dos ramos que encierran un espacio semicircular; 
clipeo dorado; extremidad neg-ro-bronceada; antenas oscuras; 
los dos primeros artejos verdes; frente y vertex de color cobri- 
zo-dorado. Pronoto casi piano en el disco, con un surco en 
medio del borde anterior, parte truncada, azul-irisada, parte 
superior de color verde-dorado-cobrizo y de fueg"o; puntuacidn 
g-ruesa y profunda. Mesonoto con el ^rea media de fue^o-do- 
rado-cobriza y las laterales azules 6 irisadas; escudete y posef^ 
cudete verde-dorados y de fueg-o; mesopleuras azul-verdosas. 
con una mancha de fueg'o en medio del disco y dos dientes, uno 
en la extremidad inferior y otro en el lado posterior; metatorax 
azul-indig"o, irisado en los lados. Escamillas pardo-bermejas, 
con refiejos bronceados. Alas ahumadas, claras en la extremi- 
dad; celda radial anchamente abierta. Patas verde-azuladas; 
extremidad de las tibias y tarsos bermejo-test^ceos con los 
iiltimos artejos oscuros. Abdomen con puntuacidn profunda y 
densa; primer artejo corto, de fueg-o-dorado-cobrizo, parte trun- 
cada azul; seg^undo segmento del mismo color del primero. 
mas encendido en el disco, con la base azul y una quilla media 
long-itudinal, lisay bronceada; tercer seg-mento de un hermoso 
azul, m4s oscuro en la base, redondeado-acuminadq en el 4pice 
y con una depresi6n transversal antes de la serie ante-apical. 



410 ANALES DE HISTORIA NATURAL. (10) 

formada de 22-24 fositas irreg-ulares y redondeadas; borde api- 
cal con dientes cortos, ag-udos, que decrecen en longitud del 
apice al orig-en del borde; en el apice hay dos dientes m&s 
g-randes, separados por un seno ag-udo. Vientre azul-indig-o, 
con reflejos verdes en el medio; el segundo seg'mento con dos 
manchas neg-ras en la base y su porci6n apical fuertemente 
escotada. Oviscapto pardo-oscuro. Q. Long-. 9 mm. 

El cf tiene la c&beza azul; cavidad facial verde-azul; el clipeo 
verde-dorado, extremidad menos bronceada; antenas man'6n, 
con los dos pi'imeros artejos verde-cobrizo-dorados; vertex 
con dos manchas cobrizas de fueg'o; pronoto, escudete y disco 
de las mesopleuras azul-verdosos, ligeramente dorados; seg- 
mentos uno y dos abdominales de fuego-dorado; parte truncada 
del primero azul-verde, con un limbo verde-dorado; base del 
segundo azul, con limbo verde-dorado; la quilla poco distinta; 
tercero azul verdoso. Vientre de bronce-oscuro. Escamillas hia- 
linas, base verde; patas de un azul-verde, con las articulacio- 
nes de las tibias bermejas, como los tarsos. 

Patria: Espafia (Buysson, loc. cit.J. 

'2. E. purpuratus Fabricius. 

Cuerpo de talla mediana 6 grande, robusto, ancho, entera- 
mente verde-claro 6 verde-azul, manchado de azul-vivo 6 azul- 
indigo en el occipucio; el mesonoto, la base del segundo seg- 
mento abdominal y el tercero en totalidad 6 todo el cuerpo 
enteramente azules 6 de un azul un poco verde, con manchas 
azules. Pubescencia larga, rigida, blanquecina. Cabeza mks 
ancha que el pronoto, con puntuaci6n gruesa, reticulada; cara 
triangular; cavidad facial profunda, con puntuaci6n y pelos 
como en la especie anterior; mejillas de la longitud de los 
artejos 4-5 de las antenas reunidos; clipeo grande, convexo; 
mandibulas bidentadas; antenas con los dos primeros artejos 
verdes. Pronoto largo, declive hacia adelante con los angulos 
anteriores rectos y con surco medio; puntuacion tor^cica, grue- 
f!a y rugulosa; sutura anterior del escudete abierta; mesopleu- 
ras con el surco medio longitudinal corto y el transversal com- 
i)leto; ^rea inferior con una quilla terminada en dos dientes. 
Escamillas azules; alas ligeramente ahumadas, hialinas en la 
extremidad. Patas de un azul-verde; tarsos bermejos. Abdomen 
rauy convexo, con puntos gruesos, profundos y espaciados; pri- 



(71) Medina y Ramos.— crisididos dk espana. 4ii 

mer sey-mento m^s corto en el medio que en los lados, con la 
parte truncada, anterior, abrupta y estriada long'itudinalmen- 
te; seg'undo con una quilla media, mas largo en medio que 
en los lados; tercero corto, muy deprimido en el disco; serie 
ante-apical con 14 fositas; marg-en apical con 12-16 dientes es- 
pinosos. separados por escotaduras profundas, de seno redon- 
deado: orig-en del borde apical no dentado. Yientre verde-azul 
6 azul-verde; seg-undo seg"mento con dos manchas neg-ras en 
la base. c:". Long*. 6>2-10 mm. 

La Q difiere del of por su cuerpo un poco mas alarg-ado, su 
color dorado de fueg-o-cobrizo con el occipucio, el cuello, el 
centro de las ^reas del mesonoto, parte media del metatorax, 
base del primer seg-mento abdominal, dos manchas triangula- 
res, una en la base y otra en la parte apical, que se unen en 
el centro del segundo segmento y todo el tei'cero de un herraoso 
violeta; los dos primeros artejos de las antenas dorados de 
fueg'o-cobrizo; tibias y tarsos test^ceos; escamillas dorado-co- 
brizas; vientre de un hermoso cobre-dorado verdoso, cubierto 
de pelos blancos y sedosos; oviscapto pardo. 

Patria: E. purpureus Latr.; Madrid (Gogorza!, Sanz de Die- 
go!); Escorial (Gogorza!); Alcarria (Sanz de Diego!); E. qua- 
dratus Dahlb.; Madrid (Gogorza!, Sanz de Diego!). 



4." Gt^. Chrysis Linu6. 

Cuerpo de talla pequena, mediana 6 grande, de forma muy 
variable, m^s 6 menos alargada, rechoncha y robusta 6 delga- 
(la, y cilindrica 6 paralela. 

Cavidad facial concava 6 plana, terminada arriba, en ocasio- 
nes, por una quilla transversal. Antenas con el tercer artejo 
mc\s largo que el cuarto, igual 6 m^s corto. Mandibulas sim- 
ples 6 con un diente m^s 6 menos fuerte; maxilas m^s 6 menos 
cortas, bilobadas, redondeadas; lengua corta, redondeada, k 
veces plegada en dos. 

Pronoto corto 6 m^s 6 menos largo, de lados paralelos 6 con- 
vergentes por delante, con par^psidos. 

Alas largas, las superiores con la celda radial cerrada 6 
abierta, pero nunca en un tercio de su longitud; primera celda 
discoidal cerrada y bien constituida. anal y tercera discoidal 



412 ANALES DE HISTORIA NATURAL. (72) 

no completas. En las especies grandes se disting-uen alg-unos 
trazos del nervio transversocubital, quebrado en el centro, y 
de este punto parte un pequeno nervio paralelo al nervio 
radial. 

Posesciidete convexo 6 g-iboso 6 conico mas 6 menos agndo, 
terminado k veces por una punta 6 una placa horizontal aqui- 
llada 6 excavada por encima. Mesopleuras convexas 6 g-ibosas 
6 diversamente esculpidas, acanaladas, aquilladas 6 con ^n- 
gulos 6 dientes. Tercer seg-mento abdominal entero, undulado 
6 diversamente sinuoso 6 puntiag-udo 6 con dos, tres, cua- 
tro, cinco 6 seis dientes de tamano, forma y disposici6n va- 
riables. 

Ultimos seg-mentos abdominales de la Q simples, normales, 
m{\s 6 menos traslucidos, varillas lineales, mas 6 menos estre- 
chas y de long-itud variable. 

Garfios del (f conjugados, ag-udos ii obtusos, m^s 6 nienos 
aiichos; volselas de anchura variable, redondeadas; tenacillas 
mas 6 menos estrechas y ag-udas, ig"uales a las volselas 6 m^s 
cortas que ellas; vainas del forceps de forma variable en la 
extremidad; op6rculo g-enital de forma tambi^n variable. 

El g-6nero Chrysis es el mas numeroso de la familia, y k el 
pertenecen las especies mj^s diseminadas y las mas comunes. 
Las Chrysis ponen siis huevos en los nidos de los Eum^nidos, 
Esft^gidos, Pompilidos y Apidos. 

Siendo el g-enero Chrysis tan considerable, es necesario, para 
poder lleg-ar k una determinaci6n facil, dividirlo en varias sec- 
ciones naturales. Dahlbom, atendiendo a las variaciones del 
ano, lo dividio en ocho falang'es, que son: 

1, integerrimm; 2, himquales; 3, uni-dentala; 4, M-dentatce: 
5, tri-dentatce; 6, quadri- dentatm; 7, qiiinqiie-dentatae ; 8, sex- 
dentatm. 

Esta divisi6n es la mAs racional, y ser4 la que adoptemos, 
como lo liace Mr. Buysson. 

M. Abeille de Perrin ha hecho del g'6nero Chrysis cuatro 
secciones basadas en la coloraci6n: 1.% Virides; 2.", Zonatce: 
3.% Bicolores; 4.*, Aurata. 

Mr. Buysson acepta ambas divisiones, y aiiade a la de 
M. Abeille una nueva secci6n que denomina Ohscuratce, para 
los individuos afectos de melanismo y de rutinismo, que no 
podrian comprenderse en las otras secciones. 



(73) Medina y Ramos. - cuisi'didos de espana. 413 



CUADRO DE LAS FALANGES. 

Margeii apical del tercer seg-mento abdominal entero 6 sub- 
trancado, pudiendo ser m^s 6 menos emarg-iuada en el cen- 
tre, pero nunca undulada y sin 4ng"ulo en los lados ni en el 
orig'en de la serie anteapical Falang-e I. Integerrww. 

Marg-en apical del tercer seg-mento abdominal distintamente 
trisinuoso u undulado, y pudiendo formar un 4ngulo en cada 
lado, antes 6 despues del orig-en de la serie ante-apical. . . . 

Fal. II. Jncequales. 

Marg-en apical del tercer seg'mento abdominal m&s 6 menos 
francamente acuminado en el Apice. Fal. III. Unidentatce. 

Tercer seg'mento abdominal con un diente 6 un ang-ulo dis- 
tinto en cada lado antes 6 de.spu6s del origen del marg-en 
apical Fal. IV. Bidentatce. 

Margen apical del tercer segmento abdominal con tres dien- 

tes distintos, de los cuales uno est4 en el apice 

Fal. V. Tridentatm. 

Tercer seg-raento abdominal provisto de cuatro dientes 6 4ng'u- 
los distintos Fal. VI. Quadndentata. 

Tercer segmento abdominal con cinco dientes 

Fal. VII. Q,Minquede7itat(g. 

Tercer segmento abdominal provisto de seis dientes 6 ^ng-ulos. 

Fal. VIII. SexdentatdB. 

1 .* Falang-e . — Integefrimm. 

Marg*en apical del tercer seg-mento abdominal entero 6 m^s 
6 menos truncado, pudiendo ser a veces m6s 6 menos escotado 
en el apice, pero no undulado y sin angulos en los lados ni en 
el orig-en de la serie ante-apical de fositas. 

CUADRO DE LAS SECCIONES. 

1. Cuerpo por completo 6 la mitad neg-ro-bronceado, mate, 
m&s 6 menos viol^ceo-oscuro 6 con alg-unos reflejos me- 

t^licos I . Ohscurat(B. 

— Cuerpo ni por completo ni en g-ran parte negro 2 



414 ANALES DE HISTORIA NATURAL. (TU 

2. Cuerpo enteramente verde 6 azul 6 con estos colores mez- 

clados 6 verde-claro II. Vi rides. 

— Cuerpo con partes doradas 3 

3. Abdomen con un seg-mento al menos completamente verde 

6 azul III. Zonatce. 

— Abdomen mas 6 menos completamente dorado, sin nin^un 
seg-mento enteramente verde ni azul 4 

4. Parte anterior del cuerpo (cabeza y t6rax) sin partes de 

color de fueg*o ni doradas IV. Bicolores. 

— Parte anterior del cuerpo enteramente 6 en parte de color 
de fueg-o, dorado-verdosa 6 dorado cobriza. V. Auratff. 

De las secciones 0.hscnrat(E y Virides no hay representantes 
en Espaiia. 

Secci6n III.— Zonatce. 

1, Primer seg-mento abdominal verde-azul 

1. C. calpensis Buysson. 
— Primer segmento abdominal de color de fueg-o 

2. C. incrassata Spinola. 

1. C. calpensis Buysson. 

Cuerpo ancho, robusto, con la parte anterior y el primer 
segmento abdominal verde-azul mate; el vertex, parte poste- 
rior del pronoto y ^rea media del mesonoto, de un azul vivo; 
los segmentos abdominales segundo y tercero de color de fue- 
go. Cabeza redondeada, de la anchura del pronoto; frente con 
trazas de quilla; antenas cortas, los tres primeros artejos ver- 
des, el primero un poco dorado, el tercero igual k los dos si- 
guientes reunidos. Puntuacion tor^cica apretada, coriacea, 
regular, uniforme. Pronoto de lados subparalelos; truncadura 
anterior elevada, abrupta; dugulos p6stico-laterales del meta- 
t6rax rectos, agudos; alas un poco ahumadas; patas verdes; 
tarsos test^ceo-bermejos, oscuros en la extremidad. Abdomen 
convexo, con una ligera quilla en toda su longitud, con pun- 
tos medianos, apretados, coridceos y profundos; segundo y ter- 
cer segmentos de fuego-dorado, de tinte opaco, con los bordes 
laterales y el margen apical del tercero azul-verde; tercer seg- 
mento convexo, con los lados largos, convergentes por detn^s; 



05) Medina y Ramos. — crisididos de espana. 415 

la serie ante-apical poco profunda, azul-verde; diez y oclio fo- 
sitas pr6xiraamente, irreg-ulares, abiertas, separadas, redon- 
deadas; margfen apical corto, entero, regular, excepto en el 
^pice, doude es un poco sinuoso. Vientre verde-azul manchada 
de negro, (f. Long. 6 X mm. 
Patria: Gibraltar (Buysson, loc. cit.'). 

2. C. incrassata Spinola. 

Cuerpo robusto, subparalelo, con pubescencia cenicienta por 
encima y blanca por debajo; la parte anterior de un azul-vivo 
6 azul-verde, con reflejos verde-dorados 6 verde-cobrizos en 
la frente, vertex, pronoto, mesopleuras, ^reas laterales del 
mesonoto y escudete. Cabeza tan ancha como el pronoto, con 
puntuaci6n mediana, densa y rugulosa; frente con el 4rea reni- 
forme que rodea al primer estema, mal limitada, vaga, rugu- 
losa; cavidad facial estrecha y profunda; lados en el of con 
pelos blancos; clipeo truncado, giboso en medio; mandibular 
unidentadas; antenas bermejas; los tres priraeros artejos ver- 
des, los medios mis oscuros que los terminales. Pronoto cilin- 
drico, con un surco en medio del borde anterior; puntuaci6n 
del pronoto, mesonoto y escudete rugulosa, coriicea, de pun- 
tos medianos, apretados; k veces en el c/ se ven intervalos con 
puntos muy finos; el resto del torax con puntuaci6n menos 
fuerte; posescudete convexo-redondeado; ingulos postico-late- 
rales del metatorax muy anchos, formando un garfio de punta 
obtusa. Escamillas azules 6 azul-verdes; alas debilmente ahu- 
madas; mesopleuras rugulosas, los dos surcos visibles; irea 
inferior aquillada. Patas verde-azuladas, de un verde-claro 6 
verde un poco dorado en las tibias y extremidades; tarsos de 
un bermejo testiceo. Abdomen convexo, cillndrico, de lados 
paralelos; primer segmento de color de fuego ligeramente ver- 
doso; truncadura anterior azul-verdosa en los bordes; segundo 
segmento de fuego-dorado con una quilla media bastante sa- 
liente; tercer segmento azul-vivo 6 azul-verde, profundamente 
deprimido transversalmente; serie ante-apical con diez y ocho 
fositas; margen apical regularmente redondeado. k veces de 
un color verde-dorado. Vientre azul ligeramente verdoso. 9- 
Long. 7-9 mm. 

El (/ tiene el tercer segmento abdominal subtruncado-redon- 
deado, poco deprimido transversalmente en el disco; la margen 



116 ANALES DE HISTORIA NATURAL. CiG) 

apjcal forma un ang'ulo muy vago en cada lado junto a su 
orig-en. 

ObserTacion. — Se encuentran individuos afectos de rufinismo 
en las patas, antenas, escamillas y nerviaci6n alar. 

Patria: Espafia (Buysson, loc. cit); Madrid (Gog-orza!, P(^rez 
Areas!); Escorial (Gog'orza!, Sanz de Dieg-o!, Chicote!); Torrelo- 
dones (Gogorza!). 

Var. (jrailosa Mocsary.— Difiere del tipo por su color verde- 
cobrizo, un poco de fueg-o en ia parte superior de la cabeza, del 
t6rax, una parte de las i\reas laterales del mesonoto, el escu- 
dete, el posescudete, el metanoto, el disco de las mesopleuras 
y las escamillas. Long-itud 5 Va-^ n^'^* 

Patria: Espana (Buysson, loc. cit.). 

Secci6n IV. — Bicolores. 

1. Posescudete distintaraente conico 6 c6nico agudo 2 

— Posescudete gibuloso mas 6 menos subconico 6 simple- 

mente convexo 5 

2. Vientre de color de fuego 3 

— Vientre azul 6 azul-verde %. C. varicornis Spin. 

3. Puntuacion abdominal fina; la del escudete espaciada, no 

rugulosa, muy irregular, poco profunda 

3. C. (Bvata Dahlb. 

— Puntuaci6n abdominal gruesa 6 mediana; la del escudete 

apretada, reticulada, rugulosa, regular, 'profunda. . . 4 

4. Margen apical del tercer segmento abdominal, aquillado 

transversalmente en toda su anchura, con un borde in- 

clinado hacia abajo 4. C. Mulsanti Ab. 

— Margen apical del tercer seg*mento abdominal piano, sin 
quilla transversal 5. C. refiilgcns Spin. 

5. Posescudete gibuloso m^s 6 menos subconico 

7. C. pustulosa Ab. 

—Posescudete simplemente convexo 6 

{') . Vientre de color fuego 8 

— Vientre verde 6 azul-negro manchado de verde 6 azul. 7 
7. Tercer segmento abdominal sensiblemente hinchado sobre 

el disco 8. C. hydropica Ab. 

— Tercer segmento abdominal simplemente convexo sobre 
el disco 9. C Jmmilis Buyss. 



(77) Medina y Ramos.— crisIdidos dk kspana. i\i 

8. Mejillas inuy lar^-as y paralelas.. . . 10. C. simplex Dalilb. 
— Mejillas no paralelas 9 

9. Apice deltercer seg-niento abdominal, distintamente emar- 

g-jnado ...'.... W. C.emar(/inatala'^\nn. 

— Apice del tercei'seg'inento abdominal entero 6 vag-amente 
sinuoso . 10 

10. Puntuaci6n del seg-undo seg-mento abdominal reg-ular, 

muy fina, den.sa, coi'ii\cea . . 12. C. negUcta Shuck. 

— Puntuaci6n del seg'undo segMnento abdominal nunca muy 
fina, ni coriacea, ni reg-ular 11 

11. Tercer seg-mento abdominal truncado transversalmente; 

puntuacion abdominal muy espaciada; mandibulas uni- 

dentadas Yi. C. A nstriaca Fabr. 

— Tercer seg-mento abdominal redondeado-subtruncado; 
puntuacion del seg'undo seg-mento mas densa anterior- 
mente; mandibulas bidentadas 12 

12. Abdomen deprimido: seg-undo seg-mento mucho mas ancho 

en su tercio posterior que en su base; pubescencia del 

tercer seg-mento neg-ra, g-ruesa, erizada 

14. C. hirsuta Gerst, 

— Abdomen no deprimido; seg-undo seg-mento de lados para- 

lelos; pubescencia del tercer seg-mento mas fina, casi 

rig-ida, blanca , 13 

13. Pelos de la cara neg-ros; cabeza, vista de perfil, triang-ular. 

15. C. osmim Thorns. 
— Pelos de la cara blancos; cabeza, vista de perfil, cuadrada. 

10. C. simplex Dahlb. d" - 

3. C. Eerata Dahlbom. 

Cuerpo de talla casi g-rande, alarg-ado, deprimido; pubescen- 
cia muy larg-a, rig*ida, neg-ruzca por encima, cenicienta por 
debajo; cabeza y t6rax verdes 6 verde azulados, de tinte bron- 
ceado un poco oscuro. Cabeza con la puntuacion mediana, 
densa, rugulosa, subcori^cea, subreticulada en la frente; cavi- 
dad facial pequeha, menos ancha que la cara, poco profunda, 
sin quilla; mejillas larg-as, converg-entes hacia adelante, tan 
larg-as como dos veces el seg-undo artejo de las antenas; epis- 
toma con larg-os pelos cenicientos; clipeo pequeno, truncado. 
trisinuoso; antenas neg-ruzcas, con los cuatro primeros artejos 
verdes por encima; el tercero tan larg-o como los dossig-uientes 

ANALES DE HIST. NAT.— XXX. 27 



US ANALES DE HISTOKIA NATURAL. (78) 

reunidos; artejos ciiarto y >;exto un pocohinchados por debajo. 
Pronoto ppqueno, c rto, ciliiidrico. con un surco en medio del 
horde anterior; puntuaci6n irreg-iilar, asi comoladel mesonoto 
y escudete; posescudete conico-obtuso con una cavidad en 
medio del borde anterior; ang'ulos postico-laterales del meta- 
t(')rax con punta corta, obtusa; mesopleuras con los dos surcos 
aiichos y bien visibles. Escamillas de un azul verde; alas muy 
ahumadas con una g-ran manclia en la celda radial y el nervio 
marg"inodiscoidal eng-rosado. Patas verdes 6 azul-verdes por 
encima, neg^ruzcas por debajo; tibias negro-pardo oscuras. 
Abilomen de fueg-o dorado poco brillante, oval alarg-ado, de- 
primido, con una quilla media longitudinal; puntuacion fina, 
regular; primer segmento con el borde apical brillante, sin pun- 
to>;; el segundo con el borde apical ligeramente hinchado y 
brillante; el tercero redondeado-subtruncado transversalmente 
en el apice, regularmente convexo en el disco, deprimido trans- 
versalmente junto k la serie ante-apical; lados relativamente 
largos; serie ante-apical con fositas pequenas indistintas; mar- 
gen apical corto, un poco levantado, vagamente sinuoso en el 
apice; borde extremo negro. Vientre de un hermoso color de 
fuego-dorado brillante; los segmentos manchados de neg*ro. 
(f. Long. 9-10 mm. 

La Q difiere d^el cf por los artejos antenarios no liinchados 
por debajo; el tercer segmento abdominal tan largo como el 
segundo, en forma de ojiva, y el oviscapto pardo testaceo. 

Observacion. — Esta especie es parftsita de la Osmia Mco- 
lor Schr. 

Patria: Escorial (Gogorza!). 

4. C. Mulsanti A be i lie. 

Cuerpo de talla raenosquemediana 6 casi grande, alargado; 
pubescencialarga,abundante, negrnzca por encima, cenicienta 
por debajo; parte anterior del cuerpo azul 6 azul-verdosa, mate. 
Cabeza gruesa, m^s ancha que el pronoto, con puntos media- 
nos, rugulosos: cavidad facial poco profunda, sin quilla en la 
parte superior; mejillas largas, convergentes liacia adelante, 
tan largas como dos veces el segundo artejo de las antenas; 
clipeo truncado trasversahnente; antenas negruzcas; loscuatro 
primeros artejos azulados por encima; el tercero un poco mas 
larg-o que los dos siguientes reunidos; artejos cuarto y sexto 



(•79) Medina y Ramos. — crisididos de espana. 419 

coino en la C. mrata. Pronoto con la truncadura anterior de- 
clive y un surco en su borde anterior; puntuaci6n del pronoto, 
mesonotoy escudete, g-riiesa, profunda, reticulada; mesonotoa 
veces con alg"unos reflejos mas verdes 6,verde-claros; posescii- 
dete brevemente conico, subag-udo: ^ng-ulos p6stico-laterales 
encorvados hacia atras, con la punta obtusa; escamillas azules 6 
azul-verdosas; alas d6bilmente ahumadas; tarsos negTo-pardo- 
oscuros. Abdomen de fueg-o-dorado poco brillante. aqiiillado 
iong'itadinalmente; piintuacion fuerte, densa, coriacea; seg-un- 
do seg'mento con la parte apical lig-eramente inclinada; tercer 
seg'mento redondeado; disco de perfil rectilineo; serie ante- 
apical con diez y seis fositas; marg-en apical lig*eraraente si- 
nuoso en el ^pice y aquillado transversalmente entoda sii 
anchura: borde extremo negTO 6 inclinado hacia abajo. Vien- 
tre de fueg-o-dorado resplandeciente: seg-mentos manchados 
de neg'ro en la base y bordeados de negTO posteriormente. 
o . Long-. 7-10 mm. 

La 9 difiere del -/ por los artejos antenarios, que son como 
en el cT de la arata; por el tercer seg-mento abdominal un poco 
deprimido en el disco, con el marg-en apical no sinuoso en el 
apice. Oviscapto pardo. 

ObsevT acton. — ^egiin Abeille, esta especie es parasita de la 
Osmia aurvJenta Panz. 

Patria: Espana (Buysson, Joe. cit.): ? rufirenirisJ)'A\i\h. rf. Ca- 
rinena (Gorriz!). 

-■). C. refulgens Spinola. 

Ciierpo de talla g*rande, alarg-ado, robusto, subparalelo; pu- 
bescencia larg-a y g*ris-parda en la frente, corta en el dorso, 
blanquecina por debcijo; parte anterior del cuerpo azul-verde 
o verde-azulada, con el /irea media del mesonoto mas azul; 
tintas mas verdes en el pronoto y areas laterales del mesonoto, 
•A veces por complete de un hermoso azul. Cabeza mas ancha 
que cl pronoto con puntos medianos, profundos; cavidad facial 
ancha, poco profunda; mejillas largas, subparalelas, mas lar- 
o-as que el cuarto artejo antenario; clipeo rug'uloso. Antenas 
larg-as, de un color neg-ro-pardo-oscuro; los dos primeros arte- 
jos y la base del tercero azules 6 azul-verdes; artejos siete y doce 
manchados de bermejo por debajo; el tercero mAs larg'o que los 
dos sig'uientes reunidos. Pronoto cilindrico. con un surco en 



420 AN ALES DE HlSTuRIA NATURAL. 80) 

el borde anterior; trimcadura auterior abrupta; escudete grau- 
de. deprimido sobre el disco; posescudete tuberculoso, cunico- 
obtuso, eon una cavidad en medio del borde anterior; ang-ulos 
p6stico-laterales con punta recta' y obtiisa. Escamillas y patas 
verdes, azales 6 azul-verdes; alas bastante ahuniadas, claras 
en la extreraidad; borde exterior de la celda radial osciiro: tar- 
sos y extremidad de las tibias bermejos. Abdomen convexo, 
subcilindrico, de un hermoso color de fuego-dorado u dorado- 
verdoso. alargado y aquillado longitudinalmente, con puntua- 
cion gruesa, irregular, poco apretada, doble; primer segmento 
un poco verdoso; el tercero largo, anchainente truncado-redon- 
deado, tan audio eu medio como en la base, debilmente con- 
vexo en el disco, con una ligera elevaciuu antes de la serie 
ante-apical: ^sta parece mas declive por la elevaciuu anterior: 
diez y seis k diez y oclio fositas: raargen apical ligeramente 
anguloso en cada lado. Vientre resplandeciente de fuego-do- 
rado con reflejos verdes; segundo segmento mancliado de ne- 
gro en la base; el tercero con un borde posterior negro; primer 
segmento frecuentemente azul-verde, con el margen posterior 
negro, c'- Long. 10-13 mm. 

La Q difiere del (f por el tercer segmento abdominal oval- 
alargado, redoudeado, un poco deprimido en el disco, mas ele- 
vado ante la serie anteapical, con el margen apical no angu- 
loso y el borde extremo negro; oviscapto marron. 

Obserracio/i. — Segiin el capitan Xambeu. esta especie es pa- 
rasita del Anthidium dentatum Latr., el cual construye sus 
nidos en las conchas vacias del Helix pisana y otros. 

Patria: Espana (Buj'sson, loc. cit.J; Cariaena (Gorriz!); Chi- 
clana (Cadiz) (Sanchez Xavarrol). Mi coleccion. 

6. C. varicornis Spinola. 

Cuerpo de tall a menos que mediana, bastante robusto. cu- 
bierto por encima de largos pelos de un color gris-pardo y blan- 
quecinos por debajo: toda la parte anterior del cuerpo verde, 
verde-azul 6 azul con tintas verde-doradas sobre el vertex, pro- 
noto, areas laterales del mesonoto, escamillas y escudete. 
Cabeza mas ancha que el pronoto, con puntos medianos y apre- 
tados; cavidad facial poco profunda, convexa por arriba y sin 
quilla; mejillas cortas, casi iguales al cuarto artejo delas ante- 
nas. Antenas largas, de un color bermejo mas 6 menos oscuro. 



(81) Medina y Ramos.— crisididos de espaxa. m 

con los tres primeros artejos verdes: el tercero un poco mas larg-o 
que los tres siguieutes reunidos. Pronoto lig-eramente sinuoso 
en los lados; un surco medio en el borde anterior; truncadura 
anterior abrupta; puntuacion subrug'ulosa; mesonotocon pun- 
tuacion irreg^ular, apretada: escudete punteado como el pro- 
noto: posescudete conico-agudo, subacuminado, punteado-reti- 
culado-rug'uloso: ang'ulos postico-laterales del metatorax trian- 
gulares, con la punta recta, obtusa. Mesopleuras con el surco 
long-itudinal medio corto. visible bajo el ala; el transversal 
complete; escamillas verdes, azules 6 un poco doradas; alas 
poco abumadas, con una mancha en la celda radial. Pecho y 
patas azules, azul-verdosos 6 verdes; tarsos pardo-neg-ruzcos 6 
pardo-bermejos. Abdomen de un hermoso fueg"o-dorado, oval, 
redondeado, con una lig-era quilla long-itudinal; primer seg-- 
mento a veces un poco verdoso; tercero reg"ularmente redon- 
deado, con el disco vag-amente deprimido, no binchado ante la 
serie ante-apical, y los lados cortos; serie ante-apical con catorce 
fositas pequenas, poco profundas; marg-en apical larg-o; su 
borde extremo inclinado hacia abajo. Yientre verde-azul, verde- 
claro mancbado de azul, azul-vivo mancbado de neg^ro 6 verde 
manchado de neg-ro. cf Long-, 8-10 mm. 

La 9 difiere del rf por las escamillas frecuentemente de color 
de fueg'o; el tercer f^eg-mento abdominal mas deprimido en el 
disco, binchado antes de la serie ante-apical; esta ultima con 
las fositas mas g'randes: el marg-en apical un poco sinuoso 
junto a su orig-en, en cada lado, con el borde extremo negrro y 
el oviscapto pardo-bermejo. 

Patria: Espana (Buysson, loc. cit.J: Madrid (Gog-orza!, Perez 
Areas!): Yillalba (Gog-orza! , Sanz de Diego!); Escorial (Gogorza!). 

7. C. pustulosa Abeille. 

Cuerpo de talla mediana 6 casi grande, robusto; pubescen- 
cia larga, negruzca por encima, blanquecina por abajo; toda 
la parte anterior del cuerpo azul 6 azul-verdosa 6 de verde-claro; 
a veces ligeramente dorado en la cara y dorso. Cabeza bastante 
ancba: puntuacion mediana, subreticulada, profunda, fina y 
coriacea en la frente: cavidad facial debilmente excavada, sin 
quilla por encima; mejillas largas, arqueado-convergentes 
por delante, de la longitud del tercer artejo de las antenas. 
Estas de color negro-pardo-oscuro: los cuatro 6 cinco primeros 



H2 ANALES DE HISTORIA NATURAL. (82> 

artejos verdes 6 de azul-verde; el tercero casi tan larg-o como los 
tres sig'uientes reiinidos; artejos cuartoy sexto eng-rosados por 
debajo. Pronoto corto; puntuaci6n gruesa, profunda; tnmca- 
dufa anterior abrupta; un larg-o surco en medio del borde an- 
terior; mesonoto punteadocomo el pronoto; escudete aplanado 
en el disco; la base sin puntos; posescudete g"ibuloso-subc6nico, 
obtuso, con una cavidad eri el borde anterior; ang-ulos postico- 
laterales estrechos, largos, con la punta obtusa; mesopleuras 
rugulosas; los dos surcos anchos y profundos; escamillas azu- 
les, verdes 6 de un verde un poco dorado; alas g-randes, aliu- 
madas, radial g-rande y alarg-ada. Patas azules 6 azul-verdosas: 
tarsos negro-pardo-oscuros. Abdomen de un bermoso fueg-o- 
dorado, bastante convexo en el disco, con una quilla longitu- 
dinal y los lados inclinados hacia abajo; puntuacion gruesa, 
profunda, espaciada; segundo segmento con el borde apical 
inclinado en forma de vaina; tercer segmento truncado trans- 
versalmente, convexo en el disco; lados larg-os, subrectilineos; 
serie ante-apical a veces de color algo verdoso, un poco exca- 
vada; catorce fositas pequenas irregulares, separadas; margen 
apical ancho, truncado transversalmente y formando un angu- 
lo redondeado en su origen. Vientre de fuego dorado; primer 
segmento a veces verde-dorado; segundo segmento manchado 
de negro en la base, cf Long. 7V2-II mi^"i- 

La Q difiere del cf por su talla frecuentemente mas grande; 
artejos antenarios no engrosados por debajo; tercer segmento 
abdominal un poco comprimido, poco 6 nada convexo, menos 
.ancho en la extremidad y menos francamente truncado, un po- 
co engrosado antes de la serie ante-apical, esta ultima con las 
fositas mas marcadas; tercer segmento ventral de un tinte vio- 
laceo, manchado de negro en la base; oviscapto negro-pardo. 

Observacion. — El Dr. Chobaut ha encontrado un ejemplar 
muerto en un capullo de Osmia Solskyi Evers. Segun el capi- 
t^n Ferton es parasito de la Osmia melanogastra var. aterrmuij 
que vive en las conchas del Helix adspersa. 

Patria: Espana: (Buysson, loc. cit.}; Madrid (Sanz de Diego!). 
Colecci6n del Museo. Pozuelo de Calatrava (Ciudad-Real) (La 
Fuente!). Mi coleccion. 

8. C. hydropica Abeille. 
Cuerpo rechoncho, corto, subparalelo, de talla menos que 



(83) Medina y Ramos. — crisididos de espana. 123 

mediana y color mate; pubesceiicia corta, grisacea; toda la 
parte anterior del cuerpo de azul-oscuro, a veces neg'ruzco. 
bronceado, con reflejos de fueg-o-dorado-cobrizo en los interva- 
los de la puntuaci6n de la frente, del pronoto, areas laterales 
del raesonoto, escudete y mesopleuras. Cabeza gruesa; puntua- 
cion reticulada mediana; cavidad facial de azul-vivo, ancha, 
poco profunda, punteada en los lados, estriada transve^sal- 
mente en el centro y terminada por arriba en una quilla trans- 
versal, recta en el centro y arqueada en los lados y k veces 
con dos pequenas ramas que se dirigen hacia el primer este- 
ma; mejillas largas y convergentes por delante; clipeo trunca- 
do-incindido, giboso; antenas negruzcas, con el primer artejo 
negro -azulado-bronceado, las articulaciones del segundo ber-. 
mejas; el tercero tan largo como vez y media el cuarto; este re- 
lativamente largo;|los ultimos bermejos. Pronoto corto; puntua- 
ciun mediana, subreticulada, con dos intervalos salientes y con 
puntos finos, asi coino la del mesonoto, escudete y mesopleu- 
ras; posescudete azul-vivo, convexo; angulos postico-laterales 
del metat6rax con punta corta. ancha y obtusa. Escamillas 
pardas, bronceado-cobrizo-verdosas (en la 9), de un hermoso 
fuego-dorado (en el c'); alas hialinas: pecho y patas de azul- 
vivo; tibias un poco verdosas por encima; tarsos bermejo-ne- 
gruzcos. Abdomen corto, grueso; lados inclinados hacia abajo, 
muy convexo, con una vaga quilla media de color de fuego- 
dorado mate; primer segmento con un surco vago en la trun- 
cadura anterior; puntuacion gruesa; segundo con el borde 
apical bruscamente inclinado y a manera de vaina; tercero 
corto, grueso, convexo- hinchado, bruscamente deprimido 
transversalmente antes de la serie ante-apical; lados del seg- 
mento muy cortos; serie ante-apical profunda, ancha, un poco 
elevada en el apice; catorce fositas anchas, longitudinales, 
abiertas, separadas; la serie alcanza casi la base del seg-mento 
por los lados; margen apical largo, de color azulverdoso-bron- 
ceado, un poco saliente por los lados, ligeramente sinuoso en 
el ^pice. Vientre negruzco con algunas manchas verdes 6 de 
un violeta-bronceado 6 con bandas transversales de azul-verde. 
(/. Long. 6-8 mm. 

La Q difiere del r/ por el tercer segmento abdominal, ligera- 
mente deprimido transversalmente en su base, con el marg-en 
apical mas largo, de fuego-bronceado, ligeramente aquillado 



yn ANALES DK HISTORIA NATURAL. (HI) 

en medio; el seno del Apice poco visible; el vieutre casi todo 
ne^ro y el oviscapto iiegTuzco; k veces el tercer seg-raeiito ab- 
dominal es de fueg"o-broiiceado. 

Pati'ia: Islas Baleares, Espana (Buy.<?on, loc. cit.}. 

\). C. humilis Buysson. 

C'Li^rpo de pequefia talla, subparalelo, mate, con pubescencia 
g'ris bermeja; parte anterior del cuerpo azul, con un tinte ver- 
de en la cara, frentfe, pronoto y areas laterales del mesonoto. 
Cabeza gruesa, con puntos medianos. apretados, subcoriaceos, 
que se convierten en subreticulados hacia la frente; cavidad 
facial profunda, abrupta en su parte superior y sin quilla, 
finamente punteada y con pelos blancos y largos; mejillas cor- 
tas; antenas pardas, con los tres primeros artejoj^de uu verde- 
claro; tercer artejo corto, menos larg'O que los dos sig"uientes 
reunidos; el cuarto muy corto, menos larg-o que el seg-undo. 
Pronoto corto, cilindrico, subcuadrang'ular, cubierto de pun- 
tos gTuesos, apretados, subreticulados, subrug'ulosos; un surco 
medio por delante; mesonoto con la puntuaci6n un poco me- 
nos g-ruesa; escudete con puntos gruesos, menos apretados, 
con algunos otros m4s pequenos en los intervalos; posescudete 
convexo, puntea^o-reticulado; mesopleuras inermes; puntua- 
ci6n como la del mesonoto; angulos p6stico-laterales del meta- 
t6rax con la punta subag'uda, lig-eramente encorvada hacia 
atras; escamillas de color marr6n; alas subhialinas; nervios 
marr6n; patas marron-bermejas por debajo; tarsos bermejos. 
Abdomen mate, oval, con puntuacion mediana, reg'ular, apre- 
tada, subcori^cea; primer segmento azul-verdoso, con un tinte 
verde-dorado en los lados de la parte posterior; truncadura 
anterior con tres surcos; segundo y tercero de fuego-dorado, 
con una quilla media longitudinal; el tercero regularmente 
redondeado, convexo; lados siguiendo la curva general; serie 
ante-apical no excavada; diez y seis fositas pequenas, redondea- 
das, separadas, abiertas, irregulares; margen apical finamente 
punteado. (/• Long. 6 mm. 

Patria: Espana; Madrid (Abeille) (Buysson, loc. cit.}. 

10. C. simplex Dalilbom. 

Cuerpo de talla mediana 6 grande, robusto, con pubescencia 
larga, gris-bermeja en la frente, gris-negruzca en el dorso, 
blanquecina por debajo; parte anterior del cuerpo azul, azul- 



(1-5) Medina y Ramos.— ciusididos dk kspana. 425 

verdosa 6 verde azuhida, jioco brillaiite. a veces con tintas m^s 
Claras, verde-claro 6 lig-eramente dorado en el vertex, pronoto, 
areas laterales del niesonoto y escudete. Cabeza ancha, con 
puulos medianos, profiuidos, i)oco apretados, in;is pequenos 
en la frente; cavidad facial anchamente excavada. poco pro- 
funda, subdeclive por arriba y sin ciuilla y densamente pun- 
teado-coriticea; mejillas tan larg-as como el tercer artejo ante- 
nario; antenas iiegTuzcas; los tres 6 cuatro primeros artejos 
verdes, azul-verdosos 6 verde-cobrizo-dorados; el tercero raas 
larg-o que los dos signiientes reunidos. Pronoto corto; trunca- 
dura anterior abrupta, un fuerte surco medio en el borde an- 
terior; puntuacion g-ruesa, rug^ulosa, irreg-ular, con algunos 
pantos mas pequenos; mesonoto con puntuaci6n ig-ual a la del 
pronoto; escudete con puntos mds espaciados en el disco; pos- 
escudete convexo, punteado-reticulado, excavado anterior- 
mente; ang-nlos postico-laterales del metat6rax, con punta en- 
corvada, obtusa; mesopleu^ras con los surcos visibles. Patas 
verde-azuladas; tibias a veces de un verde-claro 6 verde-dorado; 
tarsos pardo-bermejos; escamillas azules 6 verdes:' alas d6bil- 
mente ahumadas, subliialinas en los bordes. Abdomen de fue- 
g*o-dorado, A veces un poco verdoso, aquillado long-itudinal- 
mente, subparalelo, convexo; primer segmiento con puntos 
g:ruesos, profundos, rug-ulosos, mezclados con otros pequenos; 
el seg'undo con puntos menos g-ruesos y mas profundos; porci6n 
apical lig-eramente hinchada y a manera de vaina; el tercero 
subtruncado-redondeado , mas ancho en la base que en el 
centro; lados larg-os; serie ante-apical debilmente excavada; 
catorce fositas pequenas, irreg"ulares ; marg-en apical larg-o, 
lig-eramente saliente y ang-uloso en cada lado, con un ancho 
seno poco acentuado en el ^pice. Yientre de fueg-o-dorado 6 
dorado un poco verdoso; seg-mentos bordeados de neg-ro. cf- 
Long-. 7-11 mm. 

La 9 difiere del rf por los artejos tercero y cuarto de las an- 
tenas, de tinte poco brillante, con el cuarto frecuentemente 
neg-ro; por el tercer seg-raento abdominal redondeado, no trun- 
cado. un poco comprimido en la extremidad, ya debilmente 
puntiag-udo 6 flanqueado en cada lado por un vag-o seno y no 
ang-uloso en sii nacimiento; en el vientre es mas vivo el color 
de fueg-o; ordinariamente los iiltimos seg-mentos estan bordea- 
dos de violeta; oviscapto marron. 



m ANALES DE HI.STOKJA NATURAL. v8ij) 

Pati'ia:- Espafia (Buysson, loc-. cit.J; Carinena ((iorriz!): para- 
sita de ChaUcodoma bmiica, seg-i'in el Sr. Gorriz; Hornachuelos 
(C6rdoba) (Garcia Niinez!). Mi colecci6u. 

11. C. emarginatula Spinola. 

Cuerpo de talla casi g'rande, alarg'ado, cilindrico, paralelo, 
con pubescencia abundante, g-risacea; parte anterior del cuerpo 
azul, azul-negruzca, verde 6 azul-verdosa, y con frecuencia, 
sobre todo en la Q, con reflejos de fiieg-o-cobrizo en la frente, 
pronoto, mesopleurasy escudete. Cabezapequena, redondeada, 
convexa, cubierta de piintos inediano.s, poco apretados, bas- 
tante profundos, mas apretados y reticulado-rug'ulo.sos en la 
frente; cavidad facial excavada, punteado-coriacea, vag-amente 
marg-inada por arriba, sin quilla completa; mejillas medianas, 
subparalelas; cllpeo larg'o, subtruncado-redondeado. Antenas 
pardo-bermejas 6 neg-ro-pardas, cortas en la Q; bermejas sobre 
todo por debajo y sobre los artejos tercero y cuarto, y largas 
en el of; artejos p^mero y seg'undo y base del tercero verdo- 
sos; el tercero corto, menos larg'o qtie los dos siguientes re- 
unidos. Pronoto bastante larg-o, con un lig-ero surco long-itudi- 
nal; puntuacion muy apretada, irregular, rug'ulosa; mesonoto 
punteado del mismo modo; escudete punteado-subreticulado 
con puntos finos en la base; posescudete convexo, g-rosera- 
mente punteado-reticulado; ang-ulos p6stico-laterales del rae- 
tat6rax con punta corta y obtusa; rnesopleuras convexas, pun- 
teado-subreticuladas, con los dos surcos visibles. Escamillas 
pardo-bronceadas; alas lig-eramente ahumadas en el centro. 
Patas azules 6 verdes 6 de un azul-verdoso 6 verde-claro-sub- 
dorado; tarsos bermejos en la 9, bermejo-testaceos en el cf. Ab- 
domen cilindrico, bastante inclinado hacia abajo en los lados, 
de un hermoso fuego-dorado 6 dorado un poco verdoso, tinta 
poco brillante, una vaga quilla longitudinal; segmentos prime- 
ro y segundo con puntos densos, medianos, subrugulosos: el 
tercero regularmente convexo en el disco; puntuacion un poco 
mas fina y menos regular; lados del segmento cortos, subrec- 
tilineos; serie ante-apical excavada, negro-bronceada, sepa- 
rada en el centro por una pequena quilla; catorce fositas 
abiertas, bastante grandes, poco profundas, separadas; mar- 
gen apical bastante largo, un poco hinchado, en forma de ba- 
rrilete, emarginado en el apice y vagamente sinuoso en cada 



(87) Medina y Ramos.— CRisiDiuos dk i;spana. 4-2t 

lado; borde extremo negro-bronceado. Vientre de fueg-o con la 
base de los dos primeros seg-mentos negTa. c^. Long-. 9-11 mm. 

La 9 ditiere del (f por el color de la parte anterior del cuer- 
po, g-eneralmente mas oscuro; el tercer seg-mento ventral 
neg-ro-violaceo; el abdominal lig-eramente comprimido, muy 
reg-ularmente redondeado, lig-eramente deprimido en la base, 
lueg-o un poco binchado antes de la serie ante-apical, esta 
bruscamente excavada, mny ancha, muy profunda; las fositas 
mas ancbas, confluentes. long'itudinales; marg-en apical ne- 
g-ro-azulado-bronceado 6 verdoso, rara vez de fueg-o, lig-era- 
mente hincbado en forma de barrilete; borde extremo neg-ro. 
Oviscapto pardo-rojizo. 

Se observan macbos con la base de las antenas, la cara y la 
parte superior de las patas dorado-cobrizas. 

Patria: Espafia (Buysson, loc. cit.); Sevilla!; Hornachuelos 
(C6rdoba) (Garcia Nunez!) ; Villaharta (Cordoba) (Paul!). Mi 
colecci6n. Escorial (Gogorza!, Sanz de Dieg-o!); Madrid (Gog-or- 
za!, Sanz de Dieg-oi, Chicote!, Cardiel!); Villalba (Gog-orza!); 
A''illaverde (Gog-orza!); Las Hurdes (Sanz de Dieg-o!); Q crassi- 
margo Spin.; Cerdana espailola (Cunil). 

12. C. neglecta Sbuckard. 

Cuerpo de talla mediana 6 casi pequena, rechoncbo; pubes- 
cencia fina, g-ris-rojiza por encima, blanquecina por debajo; 
parte anterior del cuerpo azul con tintas de un azul-verde, 
verdes 6 verde-doradas; frecuentemente con un poco de fueg-o 
sobre el epistoraa (raras veces toda la cara), el pronoto, las me- 
sopleuras y el escudete. Cabeza con puntos medianos, espacia- 
dos, separados por intervalos rug-ulosos; frente subreticulada; 
cavidad facial poco profunda, limites redondeados, estriada 
transversalmente en el centro, declive por arriba y lig-era- 
mente marg-inada transversalmente por una pequena quilla 
undulada, irreg-ular; mejillas muy cortas, paralelas; clipeo 
truncado-acanalado, k veces anchamente escotado, fuertemen- 
te deprimido transversalmente por delante; autenas neg*ruz- 
cas; los dos primeros artejos y el tercero, por completo 6 en 
parte, verdes; el tercero mas corto que los dos siguientes re- 
unidos; k veces los tres 6 cuatro ultimos bermejos por debajo. 
Pronoto corto, lados converg-entes por delante; truncadura an- 
terior muy abrupta, un surco en medio del borde anterior 



428 ANALES 1)E HISTORIA NATURAL. ^88) 

anclio y profundo que We^-a hasta tocar otro surco transversal 
j)aralelo al borde posterior y mas profundo por los lados; pun- 
tuacion mediana, subreticulada con intervalos rug"ulosos. Me- 
.sonoto menos g-roseramente punteado; escudete convexo, con 
puntos g-ruesos de fondo piano; posescudete convexo, profun- 
damente punteado y rug-uloso; mesopleuras punteado-reticu- 
ladas; ang-ulos p6stico-laterales del metatorax un poco encor- 
vados, con punta anchay obtusa, Escamillas de un azul-verde, 
frecuentemente verde-dorado; alas bastante ahumadas en el 
centro; celda radial muy abierta. Patas de un azul-verde, ver- 
des 6 verde-doradas, sobre todo en las caderas; tarsos pardo- 
berraejos, mas claros en la extremidad. Abdomen de un her- 
moso fueg-o-dorado, cubierto de una pubescencia corta, densa, 
neg-ruzca; es ancho, corto, subcilindrico; primer segmento a 
veces de un tinte verde 6 azulado; puntuacion mediana, irre- 
^i'ular, mezclada con puntos finos muy numerosos; segundo 
seg-mento lig-eramente aquillado; parte posterior un poco hin- 
€liacla y a manera de vaina: puntuacion regular, muy fina, 
densa, coriacea; tercer segmento subtruncado-redondeado, 
negro en la base, con puntos muy espaciados; disco ligera- 
mente deprimido, luego hinchado, forraando un estrecho ba- 
rrilete hasta la serie ante-apical y formando una linea ang'U- 
losa en el ^pice; lados del segmento muy cortos; serie ante- 
apical profunda, formando una linea angulosa en el ^pice; 
<liez y ocho a veinte fositas regulares, abiertas, medianas, se- 
paradas, de fondo a veces un poco verdoso; margen apical 
liastante largo, finamente punteado, regularmente redondeado 
•en los lados; borde extremo negro. Vientre de un hermoso 
fuego-dorado; primer segmento a veces verde-dorado; el se- 
gundo mancliado de negro en la base. (f. Long. 5>5-8>4 ram. 

La Q difiere del rf por el tercer segmento abdominal menos 
truncado, k veces muy vagamente acuminado en el ^pice. 
Oviscapto pardo-oscuro. 

Observacion. — Pone sus luievos en los nidos de Odynerus 
sjnnipes L. y lavipes Shuck. 

Patria: Espaha (Buysson, he, ciLJ; Q intefjreUa Dhlb.; Cari- 
iiena (Gorriz!). 

13. C. Austriaca Fabricius. 
Cuerpo de talla mediana 6 casi grande, subparalelo, robusto. 



(89) Medina y Ramos. — crisididos de espana. 4>i> 

con pubesceiicia g-ris-parda por eiicima, g'ris-bermeja en la 
frente, blanquecina por debajo: parte anterior del cnerpo aznl 
6 azul-verde con tintas un ])oco doradas en el vertex, borde 
anterior del pronoto, ^reas laterales del mesonoto y escudete. 
Cabeza con puntos medianos, profundos, apretados, rug'ulo- 
sos; cavidad facial ancha, poco excavada, sin quilla por arriba; 
mejillas larg'as, paralelas, tan larg-as como el tercer artejo de 
las antenas; clipeo ancho, truncadosubredondeado; niandibii- 
las unidentadas. Antenas de un pardo-oscuro; losdos primeros 
artejos verdes 6 azul-verdosos; el tercero un poco inenos larg'o 
que los dos sig'uientes reunidos, metalico en sus dos tercios* 
inferiores. Pronoto corto: truncadura anterior abrupta; uit 
surco en medio del borde anterior; puntuacion irreg'ular, ])r(»- 
funda, apretada y rug'ulosa; mesonoto con puntos mas finos y 
poco apretados en las areas laterales; escudete con g-ruesos 
puntos mezclados con otros mas pequenos; posescudete con- 
vexo, sub-g'iboso; ang-ulos postico-laterales del metat6rax con 
punta un poco diverg-ente, subag"uda; mesopleuras punteado- 
subcoriticeas, con los dos surcos visibles. Escaraillas de azul- 
verde 6 verdes: alas medianamente ahumadas; patas de verde- 
azul 6 verdes; tarsos pardo-rojizos. Abdomen de un hermoso 
fueg'O-dorado, brillante; subparalelo, cilindrico; puntuacion 
fina, espaciada, poco profunda, raezclada con puntos mas finos; 
primer seg'mento con puntos mucho mas g-ruesos en los lados;. 
seg'undo seg-mento con el borde apical inclinado y envolvente 
a manera de vaina; puntuacion borrosa; tercer seg-mento bas- 
tante larg'o, truncado transversalmente, reg'ularmente con- 
vexo en el disco; lados bastante larg'os, subrectilineos; serie 
ante-apical d6bilmente excavada; doce k diez y ocho fositas 
pequenas, irreg-ulares, abiertas, separadas; marg-en apical 
d^bilmente convexo, finamente punteado, bruscamente ang'u- 
loso en su orig-en a cada lado. Vientre de fueg-o-dorado; seg-un- 
do seg-mento manchado de neg'ro en la base; tercer seg-menta 
negro con reflejos violaceo bronceados. c^. Long-. 9-11 mm. 

La 9 difiere del ^^ por el tercer seg-niento abdominal menos 
anchamente truncado, mas larg-o, mas cilindrico; la serie 
ante-apical con fositas poco profundas, el marg-en apical mas 
larg-Q y un poco encorvado hacia arriba y el oviscapto pardo. 

Patria: rara en la reg'i6n meridional de Europa (Buysson^ 
loc. citj; 9 cf. Escorial (Gog-orzal, P6rez Areas!, Lag'una!, Sanz 



430 ANALES 1)1'; HISTORIA NATURAL. (90) 

de Dieg-ol, Chicotel); Madrid ((rog-orza!, Saiiz de Dieg-o!, Car- 
diel!); Villalba (Gog-orza!); Toi-relodones (Gog'orza!); Xavace- 
crada (Gog'orza!, Cardiel!). 

14, C. hirsuta Gei-staecker. 

Cuei'po de talla mediana u casi g-rande, alargado, deprimi- 
do; pubescencia muy larg'a, espesa, erecta, iiegruzca por en- 
cima, parduzca en la frente, blanquecina en la cara y partes 
inferiores; parte anterior del cuerpo azul-verdosa con alg'unas 
tintas de un verde dorado en los intervalos de la piintaaci6n, 
repartidas en todas i)artes. Cabeza mas ancha que el pronoto, 
con puntos reg'ulares, medianos, profundos; cavidad facial 
aplanada, uniformemente punteado-coriacea, convexa y no es- 
cotada por arriba; mejillas larg-as, converg-entes, un poco ar- 
queadas, de la long'itud del artejo de las antenas; mandibulas 
bidentadas; antenas fuertes, neg-ruzcas: primer artejo verde; 
artejos seg'undo y tercero verdes por encima; tercero casi ig-ual 
a los dos sig'uientes reunidos; artejos cuarto y septimo hincha- 
dos por debajo. Pronoto corto, con un ancho surco en medio 
del borde anterior; puntuacion del pronoto y mesonoto g-ruesa, 
profunda, espaciada; puntos de fondo azul; escudete con pun- 
tos g-ruesos, mezclados con otros pequefios, frecuentemente con 
un espacio liso anteriormente; posescudete brevemente g-iboso, 
a veces un poco subconico; una cavidad en el borde anterior; 
puntuacion densa, rng"ulosa; ang-ulos p6stico-laterales con 
puntadivergente, obtusa (varias veces ag'uda cf)', mesopleuras 
densamente punteado-reticuladas; los dos surcos visibles. Esca- 
millasverde-azules. a veces con alg-unos refiejos dorados, fina- 
mente punteadas e imperceptiblemente estriadas conc6ntrica- 
mente; alas grandes, bastante ahumadas (rara vez subhiali- 
nas cf); nervios gruesos y una gran manclia en el borde ante- 
rior de la celda radial. Patas verde-azules 6 azul-verdes, k veces 
de verde-claro un poco dorado por encima; f^mures y tibias 
mas 6 menos negruzcas por debajo; tarsos negruzcos 6 negro- 
pardos. Abdomen de nn hermoso fuego-dorado, deprimido; 
primer segmento generalmente de un tinte mate; truncadura 
anterior abrupta, verdosa; puntuacion apretada, irregular; una 
ligera quilla media finamente punteada se continua sobre el se- 
gundo segmento que tiene la puntuacion menos apretada, y la 
parte apical binchada y envainante. con puntos espaciados y 



(91) Medina y Ramos.— crisi'didos de espana. 43i 

poco profundos que la liaceii brillante; todo el seg-mento mas 
aiiclio en su tercio posterior que en su base; tercer seg-mento 
redondeado-subtruncado, brillante, reg"ularmente convexo en 
el disco; puntuacion espaciada, poco profunda, un poco mas 
fina y densa en la base; pubescencia neg*ra, g-ruesa y erizada: 
serie ante-apical tig-urada por una ancha depresion, sin fositas 
aparentes, simplemente con alg'unos pequenos puntos borro- 
sos; marg-en apical larg'o, lig-eramente aquillado en el centro 
long-itudinalmente; borde extrerao neg-ro-bronceado. Vientre 
de fuego-dorado; cada seg-mento manchado y bordeado de ne- 
gTO. cr'. Long-. 8 WIO '/2 mm. 

La Q difiere del ^f por las antenas sin ning-iin artejo hincha- 
do por debajo: la pubescencia de la cabeza un poco menos lar- 
g-a y menos densa; por el tercer seg-mento abdominal lig-era- 
mente aquillado en el centro; la serie ante-apical visible, for- 
mada de diez y seis fositas peqilenas, abiertas, separadas, 
reg'ulares; oviscapto pardo-marron. 

Ohservad6n.—^^xk?\\2L de la Osmia Tulpecula Gerst., segi'in 
M. Xanbeu. 

Patria: Espana (Buysson, loc. cit.). 

15. C. osmia Thomson. 

Semejante a la C. Mrsiita Gerst., de la cual ditiere por los ca- 
racteres sig'uientes: cuerpo de talla mas pequeila y mas estre- 
cho. no deprimido; pelos de la cara neg-ros, poco densos; 
cabeza vista de frente triang-ular; cavidad facial, a vecescon el 
centro liso, brillante 6 debilmente estriado con alg-unos pun- 
tos espaciados; mandibulas bidentadas; parte anterior del 
cuerpo de azul-lndig'o u azul-verdosa con reflejos verde-dora- 
dos 6 un poco de fueg'O en alg'unos sitios, en los intervalos de la 
puntuaci6n; alas subhialinas con una ligera mancha aliumada 
en el borde anterior de la celda radial; tarsos pardo-negrruzcos 
6 lig*eramente bermejos. Abdomen subcilindrico, nunca mate, 
de fueg-o-dorado; puntuaci6n un poco mas fina y menos densa; 
seg'undo seg'mento con el borde apical envainante; tercer seg-- 
mento truncado transversalmente y redondeado; lados del seg- 
mento m^s largos, rectos; serie ante-apical menos profunda, per- 
fectamente visible; catorce fositas pequenas, reg'u lares, abier- 
tas, redondeadas: marg-en apical finamente puuteado; borde 
extreme neg-ruzco 6 violaceo-bronceado. cf- Long. 8-8 '/•» mm. 



432 ANALES I)K HISTORIA NATURAL. 92> 

La 9 no tiene los artejos antenarios hinchados por debajo, y 
el tercer seg-mento abdominal es lig-eramente comprimido en 
los lados, reg-ularmente oval-redondeado; oviscapto pardo. 

Patria: Escorial (Coleccion Puton). Citada por Gog-orza. 



Seccion V. — Anralce. 

1. T6rax enteramente de fuego-dorado 6 cobrizo-fuego-dorado 

6 verde cobrizo 6 cobrizo-verdoso por encima 2 

— Torax no enteramente de fueg'o-dorado 6 cobrizo-fueg"o-do- 
rado i) verde-cobrizo 6 cobrizo-verdoso por encima. . 3 

2. Vientre de fuego-cobrizo 16. C hybrida Lepeletier. 

— Vientre no de fuego-cobrizo.. . . 17. C. cuprata Dahlbom. 

3. Posescudete conico 6 acuminado 4 

— Posescudete g-iboso 6 convexo 6 

4. Mesonoto azul 19. C. nniformis Dahlbom. 

— Mesonoto de color de fuego 5 

5. Angulos p6stico-laterales del metatorax con punta sub- 

aguda 18. C. 'purpureifrons Ab. 

— Angulos postico-laterales del metatorax anchos y obtusos. 

20. C. coenihipes Fab. 

6. Base del prim.er segmento abdominal de color azul-vivo. . 

21. C. cmruJeiventris Ab. 

— Primer segmento abdominal enteramente de fuego-do- 

rado 7 

7. Margen apical del tercer segmento abdominal azul 6 bron- 

ceado 22. C. Phryne Ab. 

— Margen apical del tercer segmento abdominal de fuego. 8 

8. Mesonoto enteramente azul.. . 23 C aureicoUis Ab. 

—Mesonoto ai menos en parte de fuego 9 

9. Vientre con el primer segmento azul-verde manchado de 

negro 24. 6'. angustifrons Ab. 

— Vientre enteramente de fuego dorado. 25. C. clichroa Dhlb. 

16. C. hybrida Lepeletier. 

Cuerpo de talla menos que mediana, bastante robusto; pu- 
bescencia larga, blanquecina 6 bermeja, enteramente de color 
cobrizo-fuego-dorado, m^s 6 menos verdoso, con el occipucio^ 
truncadura anterior y ang"ulos posteriores del pronoto, ^rea me- 



(93> Medina y Ramos.— crisididos de espana. 433 

dia del mesonoto, escamillas, todo el metatorax, mesopleuras y 
parte inferior del torax azules. Vertex con puntos finos y ru- 
gulosos; cara y epistoma de un hermoso color cobrizo de fuego 
resplandeciente; cavidad facial apenas excavada, convexa por 
arriba j sin escotadura; mejillas larg-as, converg-entes, de la 
long-itud del tercer artejo antenario; mandibulas unidenta- 
das; antenas de un pardo-negruzco oscuro, con el primer artejo 
verde 6 verde-azul; seg'undo y tercero cobrizo-dorados; tercero 
un poco mils largo que los dos sig'uientes reunidos. Pronoto 
coi'to; truncadura anterior muy abrupta; un surco azul en me- 
dio del borde anterior; puntuacion mediana, densay rugulosa. 
Mesonoto punteado como el pronoto; areas laterales con pun- 
tos poco profundos y mas finos; escudete generalme^nte azul- 
verdoso con puntos poco profundos, mezclados con otros mas 
grandes de fondo piano; posescudete convexo, punteado- 
reticulado, con una cavidad en el borde anterior; mesopleuras 
finamente punteadas, subcoriaceas, rugulosas; los dos surcos 
visibles; angulos postico-lateralesdel metat6raxpequenos, con 
punta fina, aguda u subobtusa. Alas subhialinas 6 ligeramente 
ahumadas; patas verde-doradas, cobrizas generalmente en las 
tibias; tarsos pardo-bermejos con vellosidad densa y blanque- 
cina. Abdomen un poco cilindrico, generalmente mas de fue- 
g'O, raras veces sin trazas de color cobrizo, con una vag'a quilla 
mediana en toda la longitud de los dos primeros segmentos; 
primer segmento con puntos medianos y espaciados, los inter- 
valos con puntos pequefios; segundo segmento con puntuacion 
simple, mis apretada; borde apical iuclinado, en forma de vai- 
na; tercer segmento corto, truncado transversalmente, muy 
convexo en el disco; serie ante-apical debilmente excavada; ca- 
torce fositas pequenas, redondas, abiertas, separadas; margen 
apical d(^bilmente convexo, ligeramente redondeado y saliente 
en su origen, vagamente sinuoso en el apice; borde extremo 
hialino. Vientre de fuego-cobrizo mas 6 menos verdoso; cada 
segmento anchamente bordeado de negro, c/. Long. 6-8 mm. 
La 9 difiere del cf por las tintas cobrizas mas 6 menos ver- 
dosas del vertex, pronoto, mesonoto, escudete, posescudete y 
disco de las mesopleuras; por el tercer segmento abdominal 
mis redondeado, serie ante-apical mas excavada, margen api- 
cal un poco vuelto hacia arriba, borde extremo bronceado y 
seno apical casi nulo. Oviscapto marron. 

ANALES DE HIST NAT. — XXX. 28 



-131 ANALE&> DE HISTORIA NATURAL. (94) 

Observacion.—^lMy probablemente parAsita de las Osmia ver- 
si color Latr., Morawitd Gerst , xiridana Mor. y cyanea F., que 
anidan en los ag-ujeros de las piedras calizas. 

Patria: Espana (Buvsson, loc. c?7 J; Alcala de (riiadaira (Sevi- 
11a!). Mi colecci6n; Madrid (Chicotel, Gog"orza!, Sanz de Dieg-o!, 
Cardiel!); Aranjiiez; El Escorial; Yillaviciosa (Gog-orzal). 

17. C. cuprata Dahlbom. 

Cuerpo de talla menos que raediana, alargado; con toda la 
jiarte anterior verde mas 6 menos cobriza; abdomen cobrizo, a 
veces lig-eramente vioKiceo; pubescencia larg-a, fina, erecta, 
blanquecina. Cabeza mas ancha que el pronoto, con puntos pe- 
quenos y apretados; cara estrecha; cavidad facial poco profun- 
da, terminada liacia arriba en piano declive, sin quilla; mejillas 
cortas, de la long-itud del seg-undo artejo antenario, no parale- 
las; antenas de color marr6n-bermejo 6 pardo-marron, con los 
dos 6 tres primeros artejos verdes; el tercero tan larg-o como 
los dos sig'uientes reunidos; y el cuarto a veces subtest^ceo. 
Pronoto subcilindrico; truncadura anterior fuertemente decli- 
ve; un surco en medio del borde anterior; puntuaci6n tor^cica 
formada de puntos irregulares, medianos, mezclados con otros 
mas pequenos; escudete k veces con un espacio liso anterior- 
mente; posescudete muy corto, subconvexo. punteado-reticu- 
lado, con una pequena cavidad en el borde anterior; t\ng'ulos 
postico-laterales del metatorax larg'os. estrechos, con la punta 
lig-eramente encorvada liacia atras y subag-uda; mesopleuras 
con dos surcos; ^rea inferior un poco aquillada en los bordes; 
patas verdes, un poco cobrizas las del par anterior; tarsos blan- 
quecinos, subtestaceos en la extremidad; escamillas y a veces 
las suturas del mesonoto de un azul-vivo; alas hialinas; celda 
radial un poco abierta. Abdomen oval, poco convexo, lig-era- 
mente aquillado, con puntos pequenos; primer seg'mento con la 
truncadura anterior abrupta, azul-verde y sin surcos; el tercero 
oval-truncado, subredondeado, bastante convexo en el disco; 
lados medianos, rectos, converg-entes por detr(\s; serie ante- 
apical no excavada; doce fositas irreg"ulares, pequenas, redon- 
das; marg-en apical del color de todo el seg-mento, k veces con 
un pequeno angnilo en su orig-en k cada lado. Yientre verde- 
azulado rnanchado de neg-ro. a'. Long-. 5-5 '/a i^^™- 

La 9 difiere del (f por su color g-eneralmente m^s cobrizo, 



<95) Medina y Ramos. — crisididos de espana. 435 

la cara nic'is ancha, la cavidad m^s profunda, las antenas m^s 
bermejas, el tercei* seg-mento abdominal oval-redondeado sin 
seno en el apice y los tarsos pardo-bermejos. 

Patria: Espana (Buysson, Joe. cit.): Alcala de Guadaira (Sevi- 
11a) (Cabrera!). Mi coleccion. 

18. G. purpureifrons Abeille. 

Cuerpo de talla mediana, bastante robusto^ de un hermoso 
fueg-o-dorado, excepto la cara, el posescudete, el raetat6rax, la 
parte inferior del t6rax y las patas, que son azules 6 azul-ver- 
dosos; pubescencia larg-a, espesa, parduzca por encima, blanca 
por debajo. Cabeza apenas mas ancha que el pronoto; frente y 
parte superior de la cabeza de fueg'o-dorado; truncadura occi- 
pital y el resto de azul-verde; puntuaci6n del vertex mediana, 
profunda, poco densa, la de la frente densa, subreticulada; 
cavidad facial corta, casi plana, punteado-coriacea con pelos 
blancos y sin quilla arriba; mandibulas bidentadas; mejillas 
larg-as, un poco converg-entes, mas cortas que el tercer artejo 
antenario; antenas neg'ro-parduzcas, con los tres primeros ar- 
tejos y la parte superior del cuarto verdes; el tercero tan larg-o 
como los dos sig-uientes reunidos; artejos cuarto y sexto fuerte- 
mente hinchados por debajo. Pronoto con un surco verdoso en 
medio del borde anterior; truncadura anterior abrupta, azul- 
verde; puntuaci6n del pronoto y del mesonoto mediana, pro- 
funda, densa y rug'ulosa; mesonoto de fueg-o; escudete a veces 
dorado-verdoso; posescudete c6nico-obtuso con una pequena 
-cavidad anterior; metatorax azul, ang'ulos p6stico-laterales con 
la punta dirig"ida hacia atras, g-rande, subag-uda; mesopleuras 
de color verde-dorado en el disco; surco longitudinal corto, 
debajo de las alas, transversal, ancho y profundo; escamillas 
verde-dorado-cobrizas; alas bastante ahumadas, hialinas en el 
borde posterior; tibias casi de verde-claro alg"0 de fueg-o-dorado 
por encima; tarsos pardo-bermejos. Abdomen oval, con 6 sin 
quilla mediana, debil cuando existe: primer seg-mento con la 
truncadura verde-dorada; puntuaci6n mediana; borde apical 
envainante; seg'undo seg-mento con el borde apical tambien 
envainante; el tercero lig-eramente subtruncado, reg"ularmente 
redondeado; disco de perfil subrectilineo; lados casi nulos; se- 
rie ante-apical un poco excavada; doce 6 catorce fositas media- 
nas, poco abiertas, redondeadas, separadas 6 subconfluentes; 



436 AKALES DE HISTORIA NATURAL. (96> 

marg-en apical disminuyendo insensiblemenle liacia la base 
del seg-mento: borde extreme un poco bronceado. Yientre de 
fueg'o -dorado resplandeciente manchado de negro. (V. Long'i- 
tud 9-10 mm. 

La 9 difiere del cf" por no tener niiigun artejo antenario hin- 
chado; tercer seg-mento abdominal mas alarg-ado, subredon- 
deado, deprimido en el disco; lig-eramente hinchado junto a 
la serie ante-apical y tibias azul-verdosas; oviscapto pardo. 

Observacion. — Parasita de la Eucera velutina Sm., seg-dn 
Abeille. 

Patria: Espana (Buysson, loc. cii.}; Hornachuelos (C6rdoba) 
(Garcia Nuilez!). Mi coleccion; Villalba y Navacerrada (Go- 
g-orza!). 

19. C. uniformls Dahlbora. 

Cuerpo de talla menos que mediana; azul, con el pronoto, 
escudete, posescudete y abdomen de fueg'o-dorado 3^ opacos; pu- 
bescencia g-ris-bermeja por encima, blanquecina por debajo. 
Cabeza con puntuacion fina; frente generalrnente con tres man- 
chas verde-doradas; cavidad facial profunda, estriada transver- 
salmente, azul-verdosa en el centro, abrupta por arriba y con 
una pequena quilla transversal; mejillas casi nulas; clipeo 
verde-claro; antenas negTo-pardas, con vellosidad blanca; los 
tres primeros artejos de bronce-dorado; el tercero m6s corto que 
los dos sig'uientes reunidos; los cuatro 6 cinco liltimos berme- 
jos. Pronoto corto, con truncadura anterior muy abrupta, ver- 
de-bronceado, con un fuerte surco en medio del borde anterior 
que alcanza 4. una depresi6n transversal paralela al borde 
posterior; puntuacion del pronoto y mesonoto fina; raesonoto 
azul; escudete con puntos g-ruesos; posescudete subc6nico- 
obtuso; angMilospostico-laterales del metatorax cortos, subobtu- 
sos; mesopleuras con un corto surco long-itudinal y sin surco 
transversal por debajo. Escamillas doradas, un poco verdosas; 
alas bastante ahumadas; celda radial muy abierta; peclio azul; 
patas azul-verdes; tibias ligeramente doradas; tarsos bermejos; 
primer artejo un poco bronceado verdoso por encima. Abdomen 
oval; puntuaci6n fina; primer segmento con la truncadura 
anterior verdosa; borde apical estrecho y sin puntos; tercer 
segmento corto, anchamente truncado-redondeado, algo acu- 
minado en el apice; lados muy cortos; disco transversalmente 



<^7) Medina y Ramos.— crisi'didos de espana. 4:n 

deprimido, sensiblemente hinchado junto k la serie ante-api- 
cal 3- formando como una qiiilla en el centro, de tal niodo que 
separa la serie ante-apical; 6sta excavada; nueve fositas en 
cada lado, pequenas, espaciadas, a veces confluentes, abiertas^ 
ii'reg'ulares; raarg-en apical corto, un poco saliente por los 
lados; horde extremo neg'ro-bronceado. Vientre de fuego-dora 
do, un poco verdoso en el noveno seg-mento; primero y segun- 
do manchados de neg-ro. q^ Long*. 7-8 mm. 

La 9 diPiere del y por el tercer seg-mento abdominal mds 
acuminado en el apice, lados m^is larg'os, disco m^s deprimido, 
qui 11a mediana mas acentuada; primer seg-mento abdominal 
k veces provisto de una lig-era quilla; disco m^s convexo y tar- 
sos a veces mas oscuros; oviscapto pardo. 

Patria: Espana (Buysson, loc. cU.J; Madrid (P6rez Areas!, 
Gog-orza!); Navacerrada (Chicotel). 

20. C. coeruleipes Fabricius. 

Cuerpo de talla media 6 casi g-rande, alarg-ado, bastante 
robusto, subparalelo, enteramento de fueg-o-dorado 6 de fueg-o- 
g-ranate, con el posescudete, el metatorax, las patas y la parte 
inferior del cuerpo de azul-vivo 6 de azul un poco verde; pu- 
bescencia parduzca, bastante espesa, blanca por debajo. Cabeza 
con puntos medianos y profundos; cavidad facial poco excava- 
da, estrecha, sin quilla por arriba, subcoriacea en los lados, 
lisa en la parte superior y central y estriada transversalmente 
liacia las antenas; mejillas larg-as, casi ig'uales al tercer artejo 
antenario; mandibulas verdes en la base, bidentadas; antenas 
de marr6n-neg'ruzco m-As 6 menos oscuro, con los cuatro pri- 
meros artejos verdes 6 de un azul-verde, y el tercero casi ig"ual 
a los dos sig-uientes reunidos. Pronoto larg-o; truncadura ante- 
rior abrupta, con un lig-ero surco en medio del borde anterior; 
puntuacion fuerte, profunda; mesonoto con puntos menos pro- 
fundos; escudete finamente reticulado con un espacio finamen- 
te punteado en medio del borde anterior; posescudete c6nico, 
subag'udo, horizontal; fisura anterior abierta; metat6rax con la 
truncadura posterior abrupta, rectilinea; ang'ulos p6stico-late- 
rales anchos, triangulares, obtusos; mesopleuras con el surco 
longitudinal corto cerca de las alas; el transversal completo; 
escamillas de un azul-indigo; alas ligeramente ahumadas, con 
una mancha oscura en la celda radial que es abierta; tarsos 



438 AN ALES DE HISTORIA NATURAL. [QS) 

negro-bermejos un poco menos oscuros en la extremidad. Ab- 
domen eliptico-alarg'ado, uu poco comprido en los lados, mas 
larg-o que la parte anterior del cuerpo (cabeza y torax), con 
una lig-era quilla media; primer seg-mento con puntos media- 
nos mezclados con otros mas pequenos; truncadura anterior 
verde-dorada, ligeramente convexa; segundo segmento largo, 
con puntuacion mas pequena; el tercero eliptico-alargado; 
puntuaci6n como la del segundo; disco poco convexo; lados 
largos, rectilineos; serie ante-apical separada en medio por 
una quilla, un poco excavada; diez y seis fositas alargadas, 
medianas, abiertas, que van disminuyendo de longitud hacia 
los lados; margen apical con puntos finos, disminuyendo in- 
sensiblemente hacia los lados; un tercio del borde extremo 
tiene en el apice el color negro brillante y esta replegado 
bruscamente y aun canaliculado algunas veces en su anchura. 
Vientre de fuego-dorado 6 de fuego-granate, resplandeciente; 
primer segmento negro manchado de fuego en el medio; los 
otros bordeados de negro, (f. Long. 7-11 mm. 

La 9> mucho m^s comun que el cf, difiere de el por las an- 
tenas negruzcas; el tercer segmento abdominal m^s comprimi- 
do, mucho m^s alargado, ojival; la serie ante-apical frecuen- 
temente de color verde, mfis profunda; las fositas m^s grandes 
y 4 veces un poco confluentes; el margen apical mas largo y 
m^s comprimido y el vientre a veces con reflejos verdes; ovis- 
capto marron. 

Odservacidn. — Esta especie deposita sus huevos en el nido de 
las Osmias helicicolas, tales como la 0. nifo-MHa Latr,, an- 
clrenoides Spin, y versicolor Latr. 

Patria: Espana (Buysson, loc. cit.J; Madrid (Martinez y Saez!^ 
Sanz de Diego!). 

21. C. coeruleiventris Abeille. 

Cuerpo de talla mediana, robusto, con pubescencia fina, es- 
pesa, gris^cea por encima, blanca por debajo; cabeza, parte 
inferior del cuerpo, posescudete y base del primer seg*mento 
abdominal azules 6 de azul-verde; el resto de fuego-dorado. Ca- 
beza pequena, redondeada; vertex negro-bronceado, con refle- 
jos viol^ceos a veces y con puntos finos, profundos, densos y 
rugulosos; estema anterior rodeado de una mancha verde-do- 
rada 6 un poco de fuego; cara verde-azulada 6 de verde-claro; 



(99) Medina y Ramos. — crisididos de espaxa. 430 

cavidad facial estrecha, poco profunda, lisa en medio, pun- 
teada en los lados y con larg-os pelos blancos tendidos; mejillas 
larg-as, converg-entes, de la long-itud del tercer artejo antena- 
rio; clipeo larg-o; antenas gTuesas, negTuzcas; los dos primeros 
artejos de azul-verde; el tercero corto, un poco menos larg-o 
que los dos siguientes reunidos. Pronoto con la truncadura 
anterior azul-verdosa, un anclio surco en medio del borde an- 
terior; puntuacion del torax en su parte superior subrug"u- 
losa, apretada, irreg'ular; posescudete convexo, de un hermoso 
color azul, asi como el resto del metatorax; angulos p6stico- 
laterales larg-os, subag'udos; mesopleuras verde-azuladas, los 
dos surcos visibles. Escamillas neg'ro-bronceadas, con reflejos 
metalicos en la base; alas hialinas, lig-eramente ahumadas en 
la celda radial; tarsos neg-ro-pardos. Abdomen lig-eramen.te 
aquillado en el centro en los dos primeros seg-mentos; puntua- 
cion g-ruesa, poco profunda; primer seg-mento con toda la base 
de color azul-vivo, ofreciendo una lig*era linea azulada que 
sig-ue la quilla media y Ueg-a hasta el borde apical, y conti- 
nuandose a veces en la quilla del seg'undo seg"mento; se per- 
ciben reflejos g-ranates en cada lado, en el borde apical, en la 
parte de fueg-o; seg-undo seg-mento con la parte envainada ne- 
g"ra; borde apical un poco g-ranate; el tercero convexo en el 
disco, la parte envainada de la base negra; lados cortos; serie 
ante-apical poco excavada; doce a catorce fositas; marg-en api- 
cal del color del seg-mento, sensiblemente escotado en el apice 
y lig-eramente sinuoso en cada lado. Vientre azul-vivo, man- 
chado de neg-ro y de verde y con pelos blancos tendidos. c". 
Long-. 7 X-8 mm. 

La Q difiere del </ por su cuerpo mas estrecho, por la cara, 
patas y parte inferior del cuerpo de un hermoso azul-vivo; par- 
te apical del primer seg-mento abdominal azul 6 violacea; la 
del seg'undo seg-mento g-ranate-bronceada 6 g-ran^te-violdcea; 
tercer seg-mento m^s estrecho, menos convexo, un poco hin- 
chado junto k la serie ante-apical, con el tercio posterior g-ra- 
nate-viol^ceo; marg-en apical casi sin escotadura en el apice e 
insensiblemente bisinuoso en los lados, por lo que esta especie 
pertenece a la 1.* Falang-e 6 Intefferrmw j vientve 'dzul-\i\o 
manchado de neg-ro; oviscapto marron. 

Observacion. —Vrohahlemente par^sita de la MegacMJe argen- 
tata F. 



UO ANALES D1-: HISTORIA NATURAL. (100) 

Patria: Carinena (G6rrizl); Madrid (Gog"orza!); Aranjuez 
(Cardiel!). 

22. C. Phryne Abeille. 

Ciierpo de pequena talla, alarg-ado, subparalelo, azul-oscuro 
6 azul-vivo, con el pronoto, kveas laterales del mesonoto y el 
abdomen de fueg"o-dorado; pubescencia fina, gris^cea. Cabeza 
pequena, verde-azulada; frente no dorada; puntuacion media- 
na; cavidad facial punteada, el centro estriado transversal- 
mente, con larg-a pubescencia blanca; ojos grandes; mejillas 
largas, un poco converg'entes por delante, m^s larg-as que el 
tercer artejo antenario; mandibulas sub-bidentadas; antenas 
neg'ruzcas con reflejos verdes en los tres primeros artejos; ar- 
tejos tercero y cuarto lig-eramente hinchados por debajo; el 
tercero m^s corto que los dos sig'uientes reunidos. Pronoto 
larg-o, cilindrico; truncadura anterior abrupta, azul, un surco 
mediano en el borde anterior; puntuaci6n del pronoto, meso- 
noto y mesopleuras apretada, mediana, subcoriacea; escudete 
azul con reflejos verdes; posescudete convexo; ang-ulos postico- 
laterales del metat6rax triang-ulares, subag-udos, con punta 
lig"eramente diverg-ente; mesopleuras con los dos surcos visi- 
bles; escamillas azules; alas bastaute ahumadas; patas verde- 
azuladas; tarsos de color bianco sucio, subtestaceos; lig-era- 
mente oscurecidos en la extremidad. Abdomen subparalelo; 
puntuaci6n fina, coriacea; primer seg'mento con la truncadura 
anterior verde-dorada, parte envainada del seg'undo y del ter- 
cero neg*ra; tercer seg'mento convexo reg'ularmente, truncado- 
redondeado transversalmente; lados cortos; serie ante-apical 
ancha y hundida, separada en medio; doce fositas g-randes, 
abiertas y profundas; marg*en apical azul, con alg'unos puntos 
transparentes, un poco saliente en cada lado junto k su ori- 
g'en. Vientre neg-ro, con los seg-mentos bordeados de verde. cf- 
Long". 5-6 mm. 

La Q difiere del (f por la cara y el epistoma azul-verdosos; 
las mejillas mas largas; ning"un artejo antenario hinchado por 
debajo; tarsos parduzcos, los posteriores mas claros; abdomen 
m^s alarg-ado; tercer segmento lig-eramente deprimido en el 
disco, subacuminado y margen apical ojival, subacuminado 
en el apice; oviscapto pardo. 

Patria: Madrid (Gogorza!). 



(101) Medina y Ramos. — crisididos de espana. 441 

23. C. aureicollis Abeille. 

Semejante k la C. neglecta Shuck, (v^ase niira. 12), de la 
ciial difiere por el pronoto francamente de fiieg'O-dorado aiite- 
riormente, con el surco y toda la parte posterior azul; la pun- 
tiiacion toracica fina y coriacea; disting'ui6ndose sin embargo 
h. veces alg"unos pantos un poco mas gruesos esparcidos en el 
pronoto. Q. Long-. 6-8 mm. 

El ^ difiere de la Q por el tercer segmento abdominal rauy 
ancliamente truncado-redondeado, con el marg-en apical corto 
y casi enteramente azul-bronceado. 

Patria: Espana (Buysson, loc. cit.); Madrid (Gogorza!, Chico- 
tel, Sanz de Diego!); El Pardo (Gogorza!). 

24. C. angustifrons Abeille. 

Cuerpo de talla mediana, alargado, de un hermoso fueg'o- 
dorado, con la cabeza, las patas, la parte inferior del t6rax y el 
metatorax azules 6 verde-azulados; pubescencia cenicienta por 
encima, blanquecina por debajo. Cabeza de un azul-vivo, re- 
dondeada, g-ruesa; vertex negro-azul; cavidad facial de un 
verde-claro un poco dorado; mejillas cortas, mucho m6s cortas 
que el tercer artejo autenario; antenas neg-ro-pardas; los dos 
primeros artejos de fueg'o-bronceado 6 verde-bronceados; pro- 
noto con los ^ng'ulos anteriores avanzando un poco; puntua- 
cion del pronoto y mesonoto irreg-ular; area media del meso- 
noto negro-bronceada en los dos tercios anteriores 6 casi por 
conipleto; posescudete muy convexo; angulos postico-Iaterales 
del metatorax subag'udos; mesopleuras con los dos sarcos vi- 
sibles. Alas ligeramente ahumadas; tarsos bermejos; primer 
artejo blanco-sucio, oscurecido por encima. Abdomen oboval 
de fuego-dorado , rara vez con algunos reflejos verdosos, va- 
g-araente aquillado en medio longitudinalmente; primer seg"- 
mento con una impresi6n k cada lado de la truncadura anterior; 
el tercero con los lados cortos, con lig-eros pelos poco percep- 
tibles; serie ante-apical con diez y seis 6 diez y ocho fositas 
separadas 6 confluentes, abiertas; marg-en apical del color del 
seg-mento, un poco saliente en sii orig-en en ambos lados, Vien- 
tre con el primer segmento azul-verde manchado de negro y 
el seg*undo dorado, un poco verdoso 6 de fueg"o-dorado con el 
marg-en neg-ro-bronceado. (/• Long-. 7-8 mm. 

La Q difiere del of por los dos primeros artejos antenarios 



442 ANALES DE HISTORIA NATURAL. (102) 

iiegTobronceados; la cara azul; los tarsos pardo-bermejo-oscu- 
ros; las patas m^s pelosas; el tercer segmento abdominal con 
los lados subrectilineos y la serie ante-apical lig-eraraente exca- 
vada; niargen apical formando en cada lado un ^ng"ulo junto 
k su orig-en. ^ 

Patria: Espafta (Buysson, loc. cit.J; Hornachuelos (Cordoba) 
(Garcia Nunez!). Mi colecci6n; Escorial (Gog-orza!, Sanz de Die- 
g-o!); Villalba, San Fernando, El Pardo (Gog-orza!). 

Var. castiUana Buysson. Difiere del tipo por su cuerpo un 
poco mas estrecho; cavidad facial finaraente estriada trans- 
versalmente; puntuacion tor^cica menos g-ruesa y meuos pro- 
funda; abdomen m^s cilindrico y marg'en apical del tercer seg- 
mento abdominal azul-violacea of 9- 

Patria: Espana (Buysson, Joe. cit.); Hornachuelos (Cordoba) 
(Garcia Nunez!). Mi coleccion. 

25. G. dichroa Dahlbom. 

Cuerpo de talla media 6 menos que mediana, de un hermoso 
fueg'o- dorado, con la cabeza, el metat6rax y la parte inferior 
del cuerpo azul-verdosos 6 verdeazulados; pubescencia larg-a, 
neg-ruzca por encima, blanquecinapor debajo. Cabeza un poco 
m^s anchaqueel pronoto, con puntosraedianos, subcoriaceos; 
cavidad facial casi plana, convexa, sin quilla por arriba; meji- 
llas casi tan larg-as como el tercer artejo de las antenas, fuerte- 
mente converg-entes por delante; mandibulas bidentadas; 
antenas neg-ro-pardas; los tres primeros artejosy la parte supe- 
rior del cuarto verdes; el tercero tan largo como los dos siguien- 
tes reunidos; artejos cuarto y sexto hinchados por debajo.. Pro- 
noto corto con un surco en medio del borde anterior; puntuacion 
del pronoto, mesonotoy escudete gruesa, rugulosay profunda; 
escudete con un espacio en su base cubierto de puntos finos, 
apretados y rugulosos; posescudete giboso-subc6nico-obtuso 
con un ancho surco longitudinal extendido desde el v6rtice al 
borde anterior; ^ngulos postico-laterales del metat6rax con 
punta larga, ligeramente divaricada, subaguda; mesopleuras 
a menudo un poco verde-doradas en el disco; surco longitudi- 
nal corto; el transversal completo. Escamillas azules 6 azul- 
verdosas; alas d^bilraente ahumadas; celda radial casi cerrada; 
tarsos negruzcos. Abdomen oval, con 6 sin quilla media, bas- 
tante convexo, a veces un poco verdoso; primer segmento con 



(103) Medina y Ramos. -cuisididos de espaxa. 44» 

puntos raedianos, profundos y espaciados; ol seg-iindo con pun- 
tos m^s finos, apretados, coriaceos; el tercero reg'iilar y ancha- 
mente redondeado-subtruncado, poco convexo; puntuaci6n re- 
g-ular, un poco menos apretada; lados larg-os, subrectilinecs; 
serie ante-apical d6bilmente excavada, a veces con una quilla 
media; diez v seis 6 diez y oclio fositas variables, ya pequenas^ 
redondeadas y separadas, ya grandes y subconfluentes; mar- 
g-en apical del color del seg-mento, corto, un poco saliente en 
en su orig'en, ancho pero vag-amente emarg-inado en el 4pice; 
borde extremo negruzco. Yientre de fueg'o-dorado, con reflejos 
verdosos a veces, raarg-inado y manchado de negTO. of. Lon- 
g-itud 6-8 '/a mm. 

La 9 difiere del a porque en ella las partes que no tienen 
color de fuego-dorado son mas azules; puntuaci6n abdominal 
mas densa y mas fina; tercer seg'mento abdominal mas alar- 
g-ado, oval-redondeado, no truncado, frecuentemente un poco 
deprimido transversalmente sobre el disco y raras veces un 
poco liinchado junto k la serie ante-apical; 6sta mas profunda 
y el marg-en apical sin seno visible en el apice; vientre casi 
siempre de un liermoso color de fuego; ningiin artejo antena- 
rio hinchado por debajo; oviscapto pardo. 

Observadon. ^—Esta especie pone sus huevos en los nidos de 
la Osmia rufokiria Latv., en las conchas vacias de pequeflos 
Relix y Bulimiis. El ;f es muy raro. Se eucuentran ejemplares 
afectos de rufinismo en las antenas, patas, escamillas y ner- 
viaci6n de las alas. 

Patria: Espaiia (Buysson, loc. cit.); Sevilla! Mi coleccion; Ca- 
riuena (Gorriz!); Madrid (Gogorza!). 



2." Falang-e. — Inmquales. 

Marg-en apical del tercer seg-mento abdominal distintamente 
trisinuoso u ondeado y pudiendo formar un ^ng-ulo en cada 
lado antes 6 despues del comienzo de la serie ante-apical. 

(Para la tabla de las Secciones vease la pag". 413-73). 

De las Secciones Ohscnratce, Virides y Zonatce, no hay repre- 
sentantes en Espana. 



4« ANALES DE HISTORIA NATURAL. (104) 



Secci6n IV. — Bicolores. 

1. Tercel' artejo de las antenas metalico por entero 6 al raenos 

en parte 26. C. Scmssurei Chevr. 

— Tercer artejo de las antenas no metalico 

27. C. mediocris Dahlb. 

26. C. Saussurei Chevrier. 

Cuerpo de pequeila talla, delg-ado, alarg-ado, estrecbo, pa- 
ralelo, subcilindrico; pubescencia g-risacea; parte anterior del 
cuerpo azul, azul-verde 6 verde con reflejos cobrizos 6 verde- 
dorados; abdomen de fueg'O-dorado. Cabeza de azul-vivo 6 azul- 
indig'o oscuro, con puntos medianos; frente de verde- claro, 
verde-dorado 6 cobrizo; cavidad facial de verde-claro 6 verde- 
dorado, profunda, terminada por arriba en declive y con una 
quilla transversal ondeada; el centro de la cavidad brillante; 
mejillas larg-as, de la long-itud del tercer artejo de las antenas; 
mandibulas bidentadas; antenas negruzcas; los tres primeros 
artejos verdes, verde-dorados 6 dorado-cobrizos; el tercero un 
poco menos larg-o que los dos siguientes reunidos; artejos cuar- 
to y sexto lig-eramente eng-rosados en su extremidad. Pronoto 
cilindrico, larg-o, con un surco mediano anteriormente, a veces 
con reflejos verdes, verde-dorados 6 cobrizos en la parte ante- 
rior del pronoto; areas laterales del mesonoto y disco del escu- 
(lete; puntuacion torAcica mediana, la del escudete m^s gruesa; 
posescudete convexo, con una cavidad en su parte anterior; 
ang-ulos pustico-laterales del metat6rax frecuentemente verde- 
dorados 6 cobrizos, pequenos, dirig-idos hacia atr^s, de punta 
corta, subobtusa, muy lig-eramente divergentes; mesopleuras 
con los dos surcos visibles; escaraillas azules 6 verdes; alas d6- 
bilraente ahumadas; celda radial cerrada 6 casi cerrada. Patas 
azules, verdes 6 verde-doradas, un poco cobrizas en las tibias; 
tarsos pardo-negruzcos. Abdomen estrecho, subcilindrico, a 
veces con una pequena linea media de color mas oscuro, simu- 
lando una quilla; primer seg-mento con puntos medianos en el 
centro y m^s g-ruesos en los lados; truncadura anterior verdosa 
6 verde-dorada; segundo seg-mento, con puntos m-As finos; ter- 
cer segmento subtruncado-redondeado, convexo en el disco, 



(105) Medina y Ramos.— crisididos dk espana. 44r, 

lig'eramente aquillado long-itudinalmonte en el ^pice; puntua- 
ci6n como la del seg'undo seg'mento; serie ante-apical un poco 
excavada, con una quilla en el centro y compuesta de diez 6 
doce fositas negro-verdoso-bronceadas 6 azul-verdosas, g'l'an- 
des, redondas, abiertas, separadas; marg-en apical del mismo 
color del segmento 6 un poco verdoso 6 ligeramente broncea- 
do, tri- 6 bi-undulado; con un ang*ulo en el centro, que es sub- 
redondeado 6 sinuoso en el ^pice; en cada lado un ^ngulo mas 
saliente, separado del ang'ulo central por un seno poco pro- 
fundo. Vientre verde-claro, verde-dorado 6 verde-azulado, man- 
chado de neg-ro; tercer segmento k veces manchado de fuego 
en el disco, c^. Long. 4-7 mm. 

La 9 difiere del (/ por no tener ningnin artejo de las antenas 
engrosado; tercer segmento abdominal oval 6 eliptico, subtrun- 
cado, con largos pelos blanquecinos, deprimido transversal- 
mente en el disco; lados mas largos; serie ante-apical m^s an- 
cha, menos profunda, con la quilla mediana de fuego-dorado; 
margen apical mas largo, azulado-bronceado, azul-verdoso 6 
negro-bronceado , menos profundamente sinuoso-ondeado; 
oviscapto pardo. 

Patria: coraiin en toda Europa. Espana (Bu^'sson, loc. cit.): 
9 o"'- Hornachuelos (C6rdoba) (Garcia Nunez!). Mi coleccion; 
Madrid (Gogorza!). 

27. C. mediocris Dahlbom. 

Cuerpo estrecho, cillndrico, de talla mediana, alargado, pa- 
ralelo, azul con tintas verdes; pubescencia parduzca; abdomen 
de fuego-dorado. Cabeza con puntuacion mediana, profunda 3- 
poco densa; frente azul-verde 6 verde; cara azul, verde-claro 6 
ligeramente dorada; cavidad facial debilmente excavada, an- 
cha, el centro brillante; parte superior convexa, raras veces 
con una vaga quilla ondeada; mejillas largas, converg-entes 
por delante, un poco mas largas que el tercer artejo de las an- 
tenas; mandlbulas bidentadas: clipeo truncado-emarginado en 
el Apice Y atravesado en su base por una pequena quilla; ante- 
nas negropardas;'los dos primeros artejosy la base del tercero 
verdes; el tercero corto, un poco mas largo que el cuarto. Pro- 
noto largo, subcilindrico; lados fuertemente emarginados; an- 
gulos anteriores salientes; una ancha depresion en medio del 
borde anterior; puntuacion toracica gruesa; posescudete con- 



im ANALKS DE HISTORIA NATURAL. (106) 

vexo, con una pequefia cavidad en el borde anterior; c\ng'ulos 
postico-laterales del metat6rax cortos, triang-ulares, subagu- 
dos u obtusos, dirig'idos hacia atr^s; mesopleuras con los dos 
surcos visibles; el 6rea inferior excavada, con un i)unto elevado 
en el centro; patas verdes 6 azul-verdosas; tibias con frecuencia 
<.le verde-claro 6 lig-eraraente doradas; tarsos pardo-castanos; es- 
camillas verdes 6 verde-doradas, con la base azul; alas lig'era- 
mente ahumadas; celda radial un poco abierta. Abdomen cilin- 
drico, alarg-ado; primer segmento con los ang-ulos anteriores 
fuertemente excavados por encima en el lado interno; trunca- 
<lura y ^ng-ulos anteriores azules 6 azul-verdosos; seg'undo seg- 
mento con una pequefia quilla mediana en la base; el tercero 
largo, m^s cncho en la base que en el centro, truncado, bas- 
tante convexo en el disco, con una vaga quilla longitudinal; 
serie ante-apical un poco excavada, con quilla central; catorce 
fositas verdes, irregulares, redondeadas, separadas 6 subcon- 
fluentes; margen apical del color general del abdomen, trisi- 
auoso; vientre de fuego-dorado 6 fuego-granate; segundo seg- 
mento con dos manchas neg-ras. c--\ Long-. 6-9 mm. 

La 9 difiere del o' por su talla ordinariamente mas grande; 
bordes de los segmentos abdominales frecuentemente granate- 
violaceos, con el tercer segmento muy alargado; disco depri- 
mido; serie ante-apical violacea y vientre negro manchado de 
granate-fuego 6 de fuego-violaceo; oviscapto pardo-bermejo. 

Patria: Espana (Buysson, loc. cit.); Horjiachuelos (C6rdoba) 
(Garcia Nunez!). Mi colecci6n. 



Secci6n V. — AuraUe. 

De esta secciun solo existe en Espana una especie. 

*28. C. elegans Lepeletier. 

Cuerpo de talla grande 6 mediana, alargado, paralelo, robus- 
to; pubescencia blanquecina, poco abundante; parte anterior 
del cuerpo verde-azulada; abdomen de fuego-dorado. Cabeza 
redondeada, de azul-oscuro; cara de verde-claro 6 verde-dorado; 
cavidad facial poco profunda, m^s dorada; mejillas muy cor- 
tas; mandibulas bidentadas; antenas negro-pardas; los dos pri- 
meros artejos verde-dorados 6 verde-claros; el tercero corto, un 



(107) Medina y Ramos.— crisididos dk espana. 447 

poco mtis lar^-o que el cuarto. Pronoto verJe-claro, un poco 
dorado en cada lado, larg-o, cilindrico; trancadura anterior 
azul, abrupta; mesonoto verde claro 6 verde-azul; ^rea media 
azul-oscura; escudete verde-claro, verde-azulado 6 azul; pos- 
escudete convexo, azul 6 verde-iizulado; metanoto azul-verde 
6 verdoso; ang-ulos postico-laterales subobtusos; mesopleuras 
verde-claras; escamillas pardas; alas un poco ahumadas, m^s 
Claras en la extremidad; pecho y patas verdes, verde-azulados 
6 de verde-claro, un poco dorado en las caderas y tibias; tarsos 
testaceos mas 6 menos bermejos. parduzcos en la extremidad. 
Abdomen con el primer seg-mento h veces un poco verde; trun- 
cadura anterior convexa, verde- dorada 6 verde-azulada; el se- 
gundo seg'mento con una vag-a quilla media long'itudinal; la 
parte envainada de la base neg-ra; el tercer seg'mento convexo 
en el disco; lados larg'os y converg-entes hacia atras; serie ante- 
apical poco profunda; diez 6 doce fositas g'randes, neg'ruzcas, 
abiertas y separadas; marg-en apical neg-ro-bronceado, ang-u- 
loso en cada lado; cada uno de estos pequeiios ang-ulos seg'ui- 
dos de un pequeno seno. Vientre dorado de fueg'o; los seg-raen- 
tos marg-inados y manchados de neg'ro. cf- Long\ 8-10 mm. 

La Q difiere del of por su colorido; occipucio y area media 
del mesonoto neg-ro-azules; antenas negruzcas; los dos prime- 
ros artejos negro-bronceados con reflejos dorados; pronoto y 
areas laterales del mesonoto de un liermoso dorado de fuego; 
escudete y mesopleuras de azul-vivo, con el disco verde-dorado; 
metat6rax azul-vivo; patas azul-bronceadas; tarsos parduzcos; 
vientre neg'ro mancliado de granate-fuego-violaceo; el tercer 
segmento casi negro; oviscapto pardo. 

Observaciun. — Par^sita de la Osmia cristata Boyer de Fonsc. 
(C. Ferton.). 

Se observan k veces individuos afectos de rufinismo en las 
patas y astenas. 

Patria: Espana (Buyssou, loc. cit.j: Madrid (Gogorza!, Chi- 
cote!, Cardiel!); Villalba, Escorial, Aranjuez (Gogorza!, Sanz 
de Diego!): cT C. sitmosiveniris Ab.; Madrid (Sanz de Diego!). 

^^ Falange. — Unidentatce. (Vease pag. 41:^73.) 

Margen apical del tercer segmento abdominal mas u menos 
claramente acuminado en el ^pice. 



448 ANALES 1)K HISTORIA NATURAL. (108) 

En esta falange no hay mas que especies de la 

Seccion V. — Aurata. 

1. Escudete de color de fueg'O-dorado. 29. C. LeacMi Shuck. 
— Escudete no de fueg'O-dorado 2 

2. Toda la cara de fueg-o. ... 30. 0. peninsiilaris Ab.-Buyss. 
— Cara nunca de fueg-o 31.6'. succinla L. 

29. C. LeacMi Shuckard. 

Cuerpo de talla pequena 6 rauy pequefia, oval, con pubes- 
cencia fina, corta y blanquecina. Cabeza de azul-vivo; una pe- 
quena mancha de fueg-o a veces en el vertex; frente dorada un 
poco verdosa 6 un poco de fueg-o; cavidad facial corta, pro- 
funda, estriada transversalmente, terminada bruscamente por 
arriba; mejillas redondeadas; mandibulas unidentadas; ante- 
nas pardo-castanas mas 6 menos oscuras; los tres primeros 
artejos verde-dorado-bronceados, a veces un poco de fueg-o; el 
tercero casi tan larg-o corao los dos sig-uientes reunidos. Pro- 
noto de fueg-o-dorado; truncadura anterior abrupta, azul 6 azul- 
verdosa; un surco verde-dorado en medio del borde anterior; 
todo el borde posterior azul-vivo, un poco deprimido-adelg-a- 
zado; mesonoto de fuego-dorado; escudete dorado un poco ver- 
doso; posescudete azul-vivo, convexo; el resto del metatdrax 
azul 6 azul-verdoso; ^ng-ulos p6stico-laterales un poco dorados, 
con punta larg-a, ag-uda, encorvada hacia atr^s; mesopleuras 
azules, un poco doradas en el disco; los dos surcos visibles. Es- 
camillas doradas 6 dorado-verdosas; alas hialinas, muy d6bil- 
mente ahumadas; celda radial g-rande, casi cerrada. Patas de 
azul-verde-claro, un poco dorado de fueg-o en las tibias y mus- 
los anteriores; tarsos pardo-bermejos; el primer artejo de los 
posterioreslig-eraraente testaceo en la base. Abdomen de fueg-o- 
dorado, oval, con puntos g-ruesos y con una d6bil quilla media 
long-itudinal azul-bronceada 6 neg-ro verdosa; primer seg-mento 
con el borde apical azul-verdoso; truncadura anterior azul-ver- 
dosa, con tres surcos; a veces el azul invade todo el seg-mento 
y no deja mas que dos manchas de fueg-o; el seg-uudo seg-men- 
to con la base lig-eramente neg-ro-bronceada-verdosa ; borde 
apical azul vivo 6 azul-verdoso; a veces el disco es completa- 



(109) Medina y Ramos. — crisididos de espana. 449 

mente verdoso 6 bronceado-verdoso; tercer seg*mento oval-re- 
dondeado, subtruncado, convexo en el disco; los lados uii poco 
comprimidos y larg-os; serie ante-apical poco excavada, con 
quilla media; doce 6 diez y seis fositas irregulares, abiertas, 
separadas por lo comi'in, redondeadas; marg'eu apical de azul- 
vivo; borde extremo neg-ro-brouceado. Vientre negro manclia- 
do de verde-dorado, de fueg'o, de azul-vivo 6 de verde-broncea- 
do-negruzco. .:f. Long*. 3-5 V4 mm. 

La 9 difiere del (f por el color aziil mas vivo; el tercer artejo 
de las antenas neg-ruzco, el segundo a veces bronceado; lo? 
tarsos pardos; las escamillas con frecuencia viol4ceas; el ter- 
cer segmento abdominal con pelos largos y blanquecinos, oval- 
acuminado, uu poco deprimido en el disco y margen apical 
azul-oscuro 6 azul-negruzco; oviscapto pardo-bermejo. 

Patria: Espana (Buysson, loc. cii.): 9 c Sevilla! Mi coleccion. 

30. C. peninsularis Abeille-Buysson. 

Cuerpo de talla mediana, robusto, azul-verdoso, con la frente, 
la cara, el pronoto, el mesonoto y el abdomen de fuego-dorado; 
pubescencia pardo-bermeja. Cabeza bastante ancha; eloccipu- 
cio y los lados negro-violaced-oscuros; cavidad facial profunda, 
lisa en medio, terminada por arriba en una quilla arqueada; 
mejillas larg-as, de la long'itud del tercer artejo antenario; clipeo 
negTO-bronceado con una quilla long'itudinal; antenas gTuesas, 
negruzcas; los dos primeros artejos neg-ro-bronceados; el ter- 
cero corto, un poco menos larg-o que los dos sig-uientes reuni- 
dos. Pronoto subcilindrico; truncadura anterior abrupta, azul- 
verdosa; un surco verde-dorado en medio dsl borde anterior; 
escudete verde claro, azul junto al posescudete, que es con- 
vexo; 6,ngulos postico-laterales del metatorax estrechos, con 
punta larga, subag-uda; mesopleuras con reflejos verde-claros 
en .el disco; los dos surcos visibles; escamillas negras; alas 
poco ahumadas, hialinas en la extremidad; patas negro-bron- 
ceadas con reflejos irisados; tarsos pardo-rojizos. Abdomen 
ancho, ligeramente deprimido; primer seg*raento de fuego-do- 
rado; una pequeiia linea media dorado-verdosa en el disco, 
longitudinal, y en cada lado una manclia granate; truncadura 
anterior azul, con uu limbo verde dorado 6 toda de.este color; 
segundo segmento de fuego-dorado-granate un poco violdceo 
6 de fuego-dbrado; tercer segmento oval-acuminado, granate- 

ANALES DB HIST. NAT.— XXX. 29 



450 ANALES DE HISTORIA NATURAL. (110) 

violaceo u de fueg'o-dorado, con una quilla long-itudinal, un 
poco depriraido en el disco y vuelto hacia abajo antes de la 
sei'ie ante-apical; esta profunda, con quilla media, doce fositas 
anchas, abiertas; marg-en apical viol^ceo-verdoso 6 de fueg-o- 
dorado. Vientre neg-ro-bronceado; seg-undo seg-mento mancha- 
do de fueg-o-viol^ceo en medio; el tercero con refiejos verdes y 
viol^ceos; oviscapto parduzco. 9. Long-. 6 Vo mm. 
Patria: Espafia (Buysson, loc. cit.). 

31. E. succinta Linne. 

Cuerpo de talla pequeiia, mediocre 6 mediana, oval, alarga- 
do: pubescencia ceniciento-blanquecina, azul m^s 6 menos 
oscura 6 azul verde, con el borde anterior del pronoto. el me- 
sonoto y el abdomen de fueg'o dorado. Cabeza g'ruesa, redon- 
deada; cavidad facial profunda, lisa en el centro, abruptamente 
terminada por arriba y con una pequena quilla irreg'ular; me- 
jillas de la longitud del tercer artejo de las antenas; clipeo 
corto; mandibulas unidentadas; antenas neg-ro-pardas; los tres 
primeros artejos y la base del cuarto verdes, azul-verdosos 6 
verde-dorados; el tercero mfts corto que los dos sig'uientes re- 
unidos. Pronoto cilindrico; el color de fueg'o de su borde ante- 
rior pasando a veces al verde 6 al azul-verde; truncadura ante- 
rior declive; posescudete convexo, con una pequena cavidad en 
el borde anterior; ^ngulos postico-laterales del metatorax lar- 
g'os, con punta fina; escamillas negro-pardo-bronceadas; alas 
subhialinas; celda radial ligeramente ahumada; patas azules 6 
azul-verdosas; iibias generalmente verde-doradas; tarsos ber- 
mejos, ligeramente parduzcos en la extremidad. Abdomen fre- 
cuentemente verdoso, oval; primer segmento frecuentemente 
de color verdoso; truncadura anterior con tres surcos, azul- 
verde 6 verde-dorada; el segundo segmento con una quilla 
longitudinal y 4 veces manchado de pardo-bronceado; tercer 
segmento oval-redondeado, ligeramente aquillado, parte me- 
dia convexa y un poco inclinada hacia abajo antes de la serie 
ante-apical; lados convergentes en el ^pice; serie ante-apical 
ancha, poca profunda, con quilla media y doce fositas longi- 
tudinales; margen apical del color del seg-mento 6 verde-bron- 
ceado y aun dorado-bronceado, Vientre verde-dorado. d"- Lon- 
gitud 4-7 >i mm. 

La 9 es ordinariamente mas grande, el color de fuego m4s 



(Ill) Medina y Ramos. — crisididos de espana. 451 

vivo, las alas ligeramente ahumadas; cavidad facial casi lisa; 
primeros artejos antenarios g-eneralmente bronceados, apenas 
met^licos; tibias fuertemente pelosas; el tercer seg-mento ab- 
dominal oval-acuminado, con larg'os pelos blancos; serie an- 
te-apical mas profunda; fositas m^s g-randes; marg-en apical 
siempre ueg-ro 6 violAceo 6 azul-bronceado, fuertemente acu- 
minado en el apice; vientre de fueg'o-violaceo 6 de fupg-o-dora- 
do; ovLscapto pardo. 

Pati'ia: Espana (Buj'sson, loc. cit.J; Madrid (Gog-orza!); ?Suc- 
cintula. Spin. 9. Cerdana espaiiola (Cuni!). 

Yar. Grihodoi Abeille. Cuerpo de talla mas g-rande, robusto, 
ancho, tintas de fueg-o-dorado vivas y puras; clipeo, y los tres 
primeros artejos antenarios de un dorado de fuego 6 verde-do- 
rados: el tercer artejo tan larg-o como los dos sig-uientes reuni- 
dos; alas lig-eramente ahumadas; patas verde-doradas; tibias 
frecuentemente un poco de fueg-o; seg"undo seg-mento abdo- 
minal manchado de negTO-bronceado en el disco; tercer seg-- 
raento con la serie ante-apical con fositas m^s g-randes, abier- 
tas; el marg-en apical del mismo color del seg-mento 6 lig-era- 
mente bronceado, con tres senos, lo que le hace cuadriundu- 
lado, con dientes obtusos. of. 

La Q difiere del r{ por el tercer seg-mento abdominal m^s 
acuminado; los dos dientes del ^pice situados en la extremi- 
dad de un acumen. 

Ol^servacidn. — ^e encuentran individuos afectos de rufinismo 
en las patas y las alas. 

Patria: Chiclana (L6pez Cepero!). Mr colecci6n; Madrid (Go- 
g-orzal). 

Yar. German ^Yesm. Cavidad facial con frecuencia entera- 
mente punteado-coriacea, k veces sin quilla por arriba; prono- 
to casi enteramente de fueg-o dorado, simplemente con elborde 
posterior azul y un poco deprimido transversalmente; escudete 
de fueg-o-dorado 6 un poco verdoso; marg*en apical del tercer 
seg-mento del color g-eneral del seg-mento 6 violeta-bronceado 
6 verde-bronceado, entero 6 vag-amente ondeado; patas ante- 
riores y tibias frecuentemente de color dorado de fueg-o, (/. 

La 9 tiene el marg-en apical del tercer seg-mento abdominal 
como en el tipo, un poco acuminado; el acumen subtruncado- 
redondeado 6 vag-amente sinuoso, acerc&ndose a la var. Gri- 
hodoi. 



452 ANALES DE HISTORIA NATURAL. (112) 

Patria: Espana (Buysson, Joe. cil.j; 9. S. March y CerJana 
espaiiola (Cuni!); Mcolor Dhlb., var. Gribodoi Ab.; Madrid (Go- 
gorza!); Granada (Chicote!). 



4." Falang-e. — Bidentatm (Yease pag\ 413-73). 

Tercer segmento abdominal con un diente 6 un ang-ulo en 
cada lado, antes 6 despu^s del orig-en del marg-en apical. 
No hay representantes en Espana de las Secciones I, II 

Secci6n IV. — Bicolores. 

Esta Seccion est& representada en Espana por una sola es- 
pecie. 

32. C. diacantha Mocsary. 

Cuerpo de pequeiia talla, alarg-ado, subparalelo, con la par- 
te anterior azul-verde; abdomen de fueg-o-dorado un poco 
verdoso; pubescencia g'ris-rojiza; cabeza mediana con puntos 
pequenos; cavidad facial poco profunda, estriada en el centro; 
mejillas muy converg-entes por delante, de la long'itud del ter- 
cer artejo antenario; antenas neg'ruzcas; los tres primeros ar- 
tejos y parte superior del cuarto verdes; eltercero menos largo 
que los dos sig"uientes reunidos. Pronoto convexo; truncadura 
anterior abrupta; un pequeno surco en medio del borde ante- 
rior; puntuaci6n del pronoto y mesonoto gruesa, espaciada; 
^ng-ulos postico-laterales pequenos, cortos, subag-udos; meso- 
pleuras con el surco longitudinal borrado; escamillas verdo- 
azuladas; alas subhialinas; celda radial cerrada; patas azul- 
verdosas; tarsos parduzcos. Abdomen alargado, subcilindrico, 
vagamente aquillado; puntuacion fina; primer segmento con 
la truncadura anterior pequefia, azul-verde y con tres impre- 
siones; tercer segmento larg-o, deprimido en el disco; serie 
ante-apical poco profunda, con diez y ocho fositas pequenas, 
azules; margen apical subredondeado en el apice, que es va- 
gamente sinuoso en medio; en cada lado un pequeno diente 
obtuso, tan alejado del &pice como del origen del margen. 



113) Medina y Ramos. — crisididos de espana. 453 

Vientre azul-verdoso, manchado de negro en el seg-undo seg"- 
mento; oviscapto negro-pardo. Q. Long, 6 mm. 
Patria: Espaiia (Buysson, loc. cit.). 



5/ Falang-e. — Tridentatm. 

Marg-en apical del tercer segmento abdominal con tres dien- 
tes, de los cuales uno est^ situado en el ilpice. 

Esta falang-e est4 representada en Espaiia por una sola es- 
pecie. 

Secci6n II. — Virides. 

33. C. cyanea Linne. 

Cuerpo de talla pequefia, alarg-ado, subparalelo, ligeramente 
deprimido, con pubescencia negruzca por encima, blanquecina 
por debajo; enteramente azul msis 6 menos oscuro, azul-verdo- 
.so 6 verde-azulado. Cabeza un poco mt'is ancha que el pronoto; 
cavidad facial profunda; mejillas converg'entes ; niandibulas 
unidentadas; antenas pardo-neg-ruzcas; los dos 6 tres primeros 
artejos verdes; el tercero menos largo que los dos sig-uientes 
reunidos. Puntuacion toracica reticulada, g-ruesa; pronoto 
convexo: truncadura antarior declive; tres depresiones en el 
horde anterior; posescudete convexo, mas g-roseramente reti- 
culado; angulos postico-laterales del metat6rax fuertes, punta 
subobtusa; mesopleuras con los dos surcos visibles. Patas lar- 
g-as, delg-adas, verde-azuladas; tarsos bermejos; el primero pos- 
terior bronceado-verdoso; escamillas pardo-neg-ro-bronceadas; 
alas subhialinas; celda radial casi cerrada. Abdomen subpara- 
lelo.. deprimido, alargado, aquillado en toda su longitud; primer 
seg-mento con puntos medianos; truncadura anterior ancha, 
con un surco en medio y una depresi6n a cada lado; seg'undo 
segmento larg-o, con puntos finos; disco k veces manchado de 
azul m^s oscuro; el tercero suboval, subtruncado; serie ante- 
apical ancha y profunda, con una quilla en el centro y doce 
fositas confluentes, neg-ruzcas; margen apical larg-o, tridenta- 
do; un diente apical aquillado y triangular; los externos an- 
g-ulosos, niAs cortos y obtusos. Vientre azul-verdoso 6 verde 
mas 6 menos azulado, manchado y marginado de negro, of. 
Lon"-. 3-8 mm. 



454 ANALES DE HISTORIA NATURAL. (114) 

La 9 difiere del of por el tercer segraento abdominal mas 
larg-o y ligeramente deprimido en el disco a los laHos de la 
quilla media; oviscapto pardo-oscuro. 

Ohserxacion.—^e encuentran individuos afectos de rufinismo 
en las patas, antenas, escamillas y nervios de las alas. 

Esta especie es par^sita de los TrypoxyJony Ceononus, y tiene 
por parasito el Eurytoma tiMalis Boh. 

Patria: toda Eiiropa (Buysson, loc. cil.J; Santander (Gogor- 
za!); Arbucias (Cunl!). 

6." Falang-e. — Q,uadridentat(B . 

Marg-en apical del tercer seg*mento abdominal, provisto de 
cuatro dientes 6 ^ngulos distintos. 

De la Seccion I (ObscuratcB) no hay representantes en Es- 
paha. 

Secci6n ll. — Virides. 

Una sola especie espanola, que es la 

34. C. abbreviaticornis Buysson. 

Enteramente verde-c!aro con alg-unos reflejos verde-dorados 
y el 4rea media del mesonoto, asi como una mancha en el ver- 
tex; la base del seg-undo segmento abdominal y todo eltercero 
de azul-vivo claro, 6 mas 6 menos verde-claro, con el margen 
del tercer segmento abdominal azul-claro, 6 tambi^n verde- 
claro diversamente manchado de azul. Cabeza mas ancha que 
el pronoto; antenas marron por debajo, negruzcas por encima; 
los dos primeros artejos verdes; artejos tercero y cuarto muy 
cortos, iguales y reuuidos, de una longitud igual a la del 
quinto; la quilla de la parte superior de la cara emite dos li- 
neas vagas que rodean el estema; mejillas muy cortas. Tarsos 
bermejo-test^cen-claros; primer artejo casi blanquecino; se- 
gundo segmento abdominal vagamente aquillado; el tercero 
corto, truncado transversalmente, convexo en el disco, sin 
quilla, hinchado antes de la serie ante-apical por los lados; 
esta continua, con dos fositas alargadas y separadas; margeu 
apical corto; dientes dispuestos en una linea casi recta; los ex- 



(115) Medina y Ramos.— crisididos de espana. 455 

ternos espinoideos; los internos triang-ulares, subag-udos, cor- 
tos. o^. Long". 5>^-6>i mm. 

Patria: Espana meridional (A. Cabrera y Diaz); (Buysson, 
loc. cit.). 

Seccion III, — Zonatce. 

1. Primer seg-mento abdominal azul-verde. 3.5. C. fnlgida L. 
- Primer seg'mento abdominal de fueg'o-dorado 2 

2. Pronoto francamente de fueg-o-dorado .3 

— Pronoto aziil, verde, verde-claro 6 con alg-unos reflejos 

dorados 5 

3. Seg'undo seg-mento abdominal raanchado de azul en la 

base 36. C. semicincta Lep. 

— Seg'Lindo seg-mento abdominal sin mancha azul 4 

4. Tercer seg'mento abdominal azul, con una mancha de fue- 

g-o en cada lado 37. C. chrysostigma Mocs. 

— Tercer segmento abdominal sin manchas de fueg'o en cada 

lado 38. C. Udentata L. 

.5. Tercer seg-mento abdominal verde-dorado 

39. C. rutilans Dahlb. 
—Tercer segmento abdominal azul, verde 6 verde-azul. . 6 

6. Tercer seg-mento abdominal azul con una mancha de fue- 

g'o en cada lado 40. (7. Ramhiri Dahlb. 

— Tercer seg-mento abdominal azul sin mancha de fueg'o en 
cada lado 7 

7. Cuerpo rechoncho, muy convexo; abdomen con la base 

tan ancha como el t6rax, los lados paralelos y una 

quilla media longitudinal saliente 

41. C. cyanopyga Dahlb. 
— Cuerpo estrecho, cilindrico; abdomen con la base menos 
ancha que el torax, sin quilla media 6 con ella poco vi- 
sible 42, C. spJendidida Dahlb. 

3.5. C. fulgida Linn6. 

Cuerpo de talla g-rande 6 mediana, alarg-ado, robusto, ente- 
ramente azul 6 azul-verdoso, diversaraente manchado de azul- 
indig'o, con el tercer seg'mento abdominal por complete y el 
seg-undo, excepto la base del disco, de fueg"o-dorado resplande- 
ciente; pubescencia espesa, neg^ra. Cabeza ancha, manchada 



J56 ANALES DE HISTORIA NATURAL. (116) 

de azul-indig"o en los estemas; cavidad facial casi plana; raeji- 
llas cortas, de la long-itud del seg"undo artejo antenario; man- 
dibulas unideutadas; antenas negruzcas; los tres primeros ar- 
tejos azules 6 azul-verdosos; el tercero menos larg"o que los dos 
sig'uieiitesreunido.s. Pronoto corto; truncadura anterior y surco 
medio azul-indigo; ang-ulos p6stico-laterales triang'ulares, cor- 
tos, obtusos; mesopleuras reg-ulares; los dos surcos visibles; 
area inferior con una quilla alrededor; escamillas azul-indig'o; 
alas muy ahumadas; venas gruesas; celda radial casi cerrada, 
con el borde anterior fuertemente ahumado; peclio y patas 
verde-azules 6 de verde-claro, k veces un poco dorados; tarsos 
pardo-neg-ruzcos. Abdomen subparalelo, mas 6 menos aquilla- 
do; primer seg-mento azul-verdoso, manchado de azul-indig*o 
transversalmente en el disco, rara vez dorado-verdoso en los 
lados; seg-undo seg'mento anchamente manchado de azul-indig-o 
en la base, la mancha azul con un limbo verdedorado; tercer 
seg-mento anchamente subtruncado-redondeado, reg-ularmente 
convexo; serie ante-apical poco profunda, separada en el cen- 
tro, con doce 6 veinte fositas de fondo dorado-verdoso, anchas, 
confluentes en el centro, pequenas y separadas en los lados; 
marg-en apical bastante larg'o, cuadridentado; dientesalejados 
de los lados, casi iguales, subequidistantes, triang-ular-ag-u- 
dos, dispuestos en una linea casi recta; los externos un poco 
m4s larg-os y mas ag'udos. Vientre verde-azulado 6 verde-claro 
un poco dorado, manchado y marg-inado de neg-ro. (/. Long-i- 
tud 7-11 mm. 

La 9 difiere del (f por el cuarto artejo de las antenas, azul 
por encima; seg'undo seg-mento abdominal enteramente de 
fueg-o-dorado; el tercero larg-o, oval-alarg-ado; fositas mas pe- 
quenas; marg-en apical mas larg-o; dientes mas separados; 
oviscapto pardo. 

OdseriYicion.—'Pa.YksitSi del Trypoxylon figidus L., y proba- 
blemente del Crahro cephalotes F. 

Patria: comun en toda Europa (Buysson, loc. cit.); Q cf- Ma • 
drid (Chicote!). Colecci6n del Museo; Burg-os (Sanz de Dieg-o!). 

36. C. semicincta Lepeletier. 

Cuerpo de talla menos que mediana, subparalelo, subcilin- 
drico, azul-indig-o 6 azul un poco verde, con el pronoto, escu- 
dete, posescudete y la mitad posterior de los seg-mentos pri- 



(in) Medina y Ramos. — crisididos de espana. 457 

mero y seg'uudo del abdomen de fueg-o-dorado; pubescencia 
grisAcea, corta. Cabeza con puntos subreticulados; frente con 
una mancha verde lig-eramente dorada, -k veces un poco de 
fueg-o; cavidad facial profunda, sin quilla; mejillas cortas, de 
la long-itud del quinto artejo antenario; mandibiilas bidenta- 
das; antenas neg-ruzcas; primer artejo azul, los dos siguientes 
verdes; el tercero menos larg-o que los dos sig-uientes reuuidos. 
Pronoto largo; truncadura azul; mesonoto a veces con un poco 
de azul-verde lig-eramente dorado en el centro de cada area; 
mesonoto en algunos sitios un poco dorado; ang-ulos p6stico- 
laterales pequenos, triaug-ulares , subagudos ; mesopleuras 
verde-doradas por delaute; escaraillas azul-lndig"o; alas poco 
aliumadas, radial abierta; patas azul-vivo 6 un poco verdes en 
las tibias; tarsos pardo-bermejo-oscuros; primer segmento del 
abdomen con la truncadura anterior iiiipresionada, el color 
azul con un limbo verde-dorado junto a la parte de fueg-o; el 
seg-undo seg-mento presenta una mancha azul con un limbo 
verde-dorado; el tercero largo, oval-truncado, poco deprimido 
en el disco; serie ante-apical ancha, con doce fositas irreg'u- 
lares de fondo oscuro; margen apical subcuadridentado; los 
(lientes internos no son mas que dos pequenos angulos obtu- 
sos separados por un pequeno seno; dientes externos cortos, 
subagudos. Yientre neg-ro, manchado Ke azul-verde; oviscapto 
pardo-rojizo. Q. Long*. 6-8 mm. 

El c^ no deberia entrar en esta Seccion, porque no tiene nin- 
g-un seg-mento abdominal enteramente azul. Difiere de la 9 por 
las partes de fueg-o del t6rax, a veces un poco verdosas; la 
cara verde-azul adornada de pelos blancos espesos; las antenas 
marron un poco rojizas por debajo; escamillas marron con tin- 
tas.azules; el tercer segmento abdominal corto, subredondea- 
do, transversal, convexo, con una mancha transversal en el 
disco de fuego-dorado y un limbo verde-dorado. Yientre azul; 
segundo seg-mento manchado de neg-ro. 

Patria: Europa meridional (Buysson, loc. cit.); Madrid (Go- 
gorza!); Aranjuez; San Fernando (Gogorza!); Escorial (Gogor- 
za! y Chicote!); Pozuelo de Calatrava (Ciudad-Real) (La Fuen- 
tel). Mi colecci6n. 

37. C. chrysostigma Mocsary. 

Semejante a la C. Ramhxiri Spin, (v6ase num. 40), de la cual 



458 ANALES DE HISTORIA NATURAL. (U8) 

ditiere por el cuerpo un poco mas robusto; pronoto, mesonoto 
y escudete de un hermoso fueg-o-dorado; puntuaci6n tor^cica 
un poco mas gTuesa; ang-ulos p6stico-laterales menos anchos; 
tercer seg-mento abdominal azul, con una mancha de fueg"o- 
dorado en cada lado; la serie ante-apical m^s profunda, con fo- 
sitas un poco mas grandes. Pubescencia del vertex parduzca; 
la de la cara blanca; mandibulas bidentadas; mejillas cortas; 
primer artejo antenario verde; dientes internos del tercer seg- 
mento abdominal redondeados, externos un poco mas largos, 
triangulares, obtusos. Vientre azul, manchado y marginado 
de neg-ro. cf. Long. 8-8 V2 mdi. 

La Q ditiere del cf por su forma m^s alargada; segundo ar- 
tejo antenario neg-ro-pardo; frente con reflejos de fuego; serie 
ante-apical m^s profunda; borde extremo del margen negro; 
dientes apicales mas largos, triangulares, subagudos; tarsos 
parduzcos; oviscapto pardo. A veces las manchas de fuego del 
tercer segmento abdominal invaden todo el segmento hasta la 
serie ante-apical, pero el centro del disco permanece siempre 
azul con un limbo verde-dorado. 

Patria: Espana (Buysson, loc. cit.). 

38. C. bidentata Linn(^, 

Cuerpo de talla media, subparalelo, subcilindrico, entera- 
mente de fuego-dorado con la cabeza, parte inferior del cuerpo 
y tercer segmento abdominal azul, azul-verde 6 verde-azules; 
pubescencia gris-rojiza, blanca por debajo. Cabeza redondeada, 
gruesa, un poco negruzca en el occipucio; frente de verde-claro 
6 verde-dorado; cavidad facial corta, muy profunda, con una 
quilla transversal por arriba, estriada transversalmente en el 
centro; mejillas cortas, convergentes por delante; mandibulas 
unidentadas; antenas pardo-bermejas; la base de los artejos 
testacea; artejos primero y segundo verdes 6 verde-dorados; 
el tercero negro con reflejos verdes 6 verde-dorados; el cuarto 
negruzco; el tercero mds corto que los dos siguientes reunidos. 
Pronoto con frecuencia un poco verdoso; truncadura anterior 
declive, azul-verdosa en el fondo y con un surco medio ante- 
riormente; borde anterior del mesonoto mas u menos verdoso; 
suturas negras; posescudete convexo, con una pequena cavi- 
dad en medio del borde anterior; mesonoto azul, un poco verde 
en el centro; ^ngulos p6stico-laterales del metat6rax peque- 



(119) Medina y Ramos. — crisididos de espaxa. 459 

DOS, triangulares, ag-udos; mesopleuras con los dos surcos 
visibles; area inferior aquillada todo alrededor; escamillas 
negro de pez 6 azules; alas subhialinas 6 ligeramente ahuma- 
das, radial incompleta; patas un poco verde-doradas en las ti- 
bias; patas posteriores negras por debajo; tarsos pardos 6 ber- 
mejos. Abdomen con una quilla poco visible; primer segmento 
con la base azul 6 azul-verde; el tercero azul 6 azul-verde, 
manchado de verde en el disco, subredondeado, subtruncado, 
regularmente convexo; lados cortos y d^bilmente convergen- 
tes hacia atras; serie ante-apical ancha, no excavada, con diez 
6 doce fositas irregulares y con caracteres variables; margen 
apical subcuadridentado; los dientes internos reducidos k dos 
pequenos angulos redondeados 6 a dos ondulaciones separa- 
das por un seno de fondo agudo, obtuso 6 redondeado; dientes 
externos cortos, separados de los internos por un seno oblicuo 
poco profundo. Vientre verde azulado; segundo segmento man- 
chado de negro; el tercero con el borde apical ancho y decolo- 
rado. c/. Long*. 7-9 mm. 

La Q difiere del c/ pur sus colores m^s vivos; las antenas 
negruzcas; vertex negro; borde apical del segundo segmento 
abdominal brillante; el tercero mas azul, comprimido en los 
lados, mas largo, mas estreclio en la estremidad, un poco de- 
primido en el disco; fositas grandes, largas, separadas; dien- 
tes y seno mas pronunciado; oviscapto pardo. 

Observacidn. — La C. Mdentata L. es muy polimorfa, y sus 
variedades estan tan mezcladas entre si, que es muy dificil 
saber a cu^l de ellas pertenece el ejemplar que tenemos a la 
vista. 

Se encuentran individuos (f y 9 afectos de rufinismo en las 
antenas, patas, escamillas y uerviaci6n de las alas. 

Esta especie es ^arasita de los Odynerus spinijjes L., Joeiipes 
Sliuck y j^arietuQU L. 

Patria: Coraun en toda Europa (Buysson, Joe. cit.); 9 a'- flor- 
uachuelos (C6rdoba) (G. Nunez!). Mi colecci6n. Madrid (Gogor- 
za!, Chicote!, Cardiel!, Sanz de Diego!); Aranjuez, Villaverdey 
Villalba (Gogorza!); Navacerrada (Gogorza!, Sanz de Diego!); 
Escorial (Gogorza!, Chicote!, Sanz de Diego!); Caldas de Mala- 
vella (Gerona) (Cuni!). 

Yar. CinfjuUcoimis Forst. Semejante al tipo pero mas peque- 
na, mas estrecha. cf 9. Long. 5-7 mm. 



400 ANALES 015 HISTORIA NATURAL. (120) 

Patria: Espana (Buysson, loc. cit.); Hornachuelos (Cordoba) 
(G. Niiiiez!). Mi coleccion. 

Var. Gemma Ab. Semejante al tipo, del cual difiere por el 
^;eg•undo seg-mento abdominal ensanchado posteriormente; el 
tercero m^s ancho en la base, anchamente truncado en la 
extremidad; dientes dispuestos en linea recta, of. Long-i- 
tud 8-10 mm. 

Patria: Espana (Buysson, loc. cit.). 

Var. maciilifrons Buysson. Semejante al tipo pero mas cilin- 
drica; la frente y el disco del tercer seg-mento abdominal 
manchados de fuego. ^f Q. Long". 7-9 mm. 

Patria: Espana (Buysson, loc. cit.); Hornachuelos (G. ^N'uiiez!). 
Mi coleccion; Pozuelo de Calatrava (Ciudad-Real) (La Fuen- 
te!). Mi colecci6n. 

Var. consmujuinea Mocs. Semejante al tipo, y difiere de la 
variedad precedente por la frente no dorada; abdomen mas 
alarg-ado y disco un poco hinchado antes de la serie ante api- 
cal, c 9- Long". 7 mm. 

Patria: Espana (Buysson, loc. «7.j; Hornachuelos (G. Nunez!). 
Mi coleccion. 

Yar. fenestra ta Ab. Semejante al tipo pero con el area media 
del mesonoto azul-oscura. q-\ Long. 7 mm. 

Patria: Espana (Buysson, /oc. cit.): Hornachuelos (G. Nunez!). 
Mi colecci6n. 

\'eiv. pyrrhina Dahlb. Semejante al tipo, del cual difiere por 
su talla mtis pequena, con el t6rax verde-azul y el area media 
del mesonoto azul-indigo. of. Long. 6-7 mm. 

Patria: Espana (Buysson, loc. cit); of. Sevilla! Mi coleccion. 
Madrid (Gogorza!, Sanz de Diego!); San Fernando, Villalba y 
Escorial (Gogorza!). 

Var. iiitegra Fabr. Difiere del tipo por su cuerpo mc\sgTande, 
paralelo, alargado, cilindrico; cabeza mas redonda y mas pe- 
quena; cavidad facial con la parte superior eliptica y sin qui- 
11a visible; parte anterior del cuerpo verde 6 verde-claro con 
el vertex y el area media del mesonoto de color azul-oscuro; 
inetanoto azul-verdoso; primer segmento abdominal verde-do- 
rado, verde anteriormente; el segundo segmento dorado-ver- 
doso. cT- Long. 8-11 mm. 

Patria: Espana (Buysson, loc. cit.); Calauas (Huelva) (Calde- 
run!). Mi colecci6n; Gonochrysis Goyorice Licht.: C. iasa- 



(121) Medina y Ramos.— crisididos de espana. 46i 

lis Dahlb.; Madrid (Gog-orza!, Cardiel!); Escorial (Gog-orza!, 
Sanz de Dieg-o!); Villalba (Gog-orza!). 

Var. Madi'idensis Biiysson. Semejante a la variedad prece- 
dente, de la ciial difiere por el color dorado-cobrizo de la I'reii- 
te, del mesonoto (principalmente en las areas laterales); el 
primer segmento abdominal de fueg'o-dorado, con la trunca- 
dura anterior y la base verde-azulado. cf. Long*. 12 mm. 

Patria: Espana; Madrid (col. del Museo de Madrid) Buysson 
loc. ciL); C. cyamira Klug\ Madrid (Gog-orza!). 

39. C. rutilans Dahlbom. 

Cuerpo de talla media 6 g-rande, robusto, enteramente ver- 
de-claro 6 verde-azul mas 6 menos verde-dorado y azul en 
ciertos sitios, con los seg^mentos primero y seg-undo del abdo- 
men de fueg-o-dorado-verdoso; pubescencia escasa y gris por 
encima, m^s larg-a y blanca por debajo. Cabeza al menos tan 
ancha como el pronoto; cavidad facial muy excavada, con 
espesos pelos blanpos y terminada por arriba bruscamente y 
sin quilla; mejillas larg-as, casi tan larg-as como el tercer 
artejo antenario; mandibnlas bidentadas; antenas neg-ro-par- 
das; primer artejo solo verde; el tercero menos largo que los 
dos sig-uientes reunidos. Pronoto larg-o, cilindrico, con una 
depresi6n transversal en cada lado, paralela al borde poste- 
rior; truncadura anterior abrupta, azul; uii surco en medio 
del borde anterior; area media del mesonoto azul; ^ng-ulos 
p6stico-laterales del metatorax larg-os, estrechos, encorvado.^ 
liacia atrcis, punta subag-uda; peclio azul-verdoso; patas verdes, 
neg-ruzcas por debajo; tarsos pardo-berraejos; escaraillas azul- 
verdosas; alas ahumadas fuertemente, hialinas en la extremi- 
dad; celda radial abierta. Abdomen un poco cilindrico, bas- 
tante convexo, con quilla media en toda su long-itud; primer 
seg-mento con la truncadura anterior negro-verdosa, g-rande: 
el segundo con una linea verde-azulada en la base; tercero 
verde-claro un poco dorado, a veces un poco de fuego, con una 
linea azul-verdosa en la base, oval-subredondeado, regular- 
mente convexo en el disco; lados largos, rectos; serie ante- 
apical excavada, con. una quilla media; diez 6 doce fositaspro- 
fundas, irregulares, confluentes, de fondo azul-vivo; margen 
apical azul-verdoso, corto, convexo, cuadridentado; dientes 
reunidos en el apice, alejados de los lados, cortos, triangu- 



462 ANALES DE HISTORIA NATURAL. (122) 

lares, lo.s internos un poco mas larg-os. Vientre azul-verdoso; 
seg'undo seg-mento con una mancha negra. rf. Long-. 8-11 mm. 

La Q difiere del c/" por la cavidad facial sin pelos espesos; 
tarsos bermejos }• tercer seg-mento abdominal mas larg-o, menos 
ancho en la extremidad; oviscapto pardo. 

Patria: Espana (Buysson, loc. cii.J. 

40. C. Ramburi Dahlbom. 

Cuerpo de talla mediana, bastante convexo, bastante robus- 
to, enteramente azul-verdoso 6 azul-vivo, con algimas partes 
azul-indig-o; los seg-mentos primero y seg-undo del abdomen y 
una mancha en cada lado del tercero junto a la base, de un 
hermoso dorado de fueg-o; pubescencialarg-a, gris-rojiza. Cabeza 
redondeada de azul-vivo 6 azul-indig'o; frente azul-verdosa; ca- 
vidad facial pequefia, con pelos blancos, terminada por arriba 
en declive, sin quilla; mejillas muy cortas; antenas neg-ruz- 
cas; primer artejo verde-azulado; el seg-undo neg-ro-bronceado, 
un poco verdoso; el tercero mas corto que los dos sig-uientes 
reunidos; pronoto larg-o, azul 6 azul-verdoso; lados paralelos 
manchados k veces de verde-dorado; truncadura azul-indig-o, 
abrupta, con un surco en medio del borde anterior; mesonoto 
con el ^rea media azul-indig-o; posescudete del mismo color; 
ang-ulos p6stico-laterales del metat6rax medianos, triang-ula- 
res, con punta obtusa; patas azules 6 azul-verdes, neg*ruzcas 
por debajo; tarsos bermejos; escamillas pardas; alas ahuma- 
das; celda radial incompletamente cerrada. Abdomen conve- 
xo; primer seg-mento con alg-unos retlejos verdes; truncadura 
anterior verde-dorada 6 azul-oscura, con un limbo verde, tri- 
impresionada; seg-undo seg-mento con una lig-era quilla; el 
tercero subtruncado-redondeado, reg-ularmente convexo, azul- 
vivo en el disco y marg-en apical; las manchas de fueg-o latera- 
les con un limbo verde-dorado y limitadas por la base del seg- 
mento y la serie ante-apical; la parte envainada del seg-mento 
neg-ra; serie ante-apical poco excavada; diez fositas transver- 
sales abiertas, separadas; marg-en apical cuadridentado; dien- 
tes cortos, en forma de pequeiios 4ng-ulos obtusos, equidistan- 
tes y dispuestos en una linea casi recta.. Vientre negro; seg- 
mentos primero y segundo de color azul vivo en la parte pos- 
terior; el tercero verde-azulado, con un ancho borde apical 
hialino. (f. Long. 7 }4 mm. 



(123) Medina y Ramos.— crisididos de espana. 463 

Patria: Espana (Buysson, loc. cit.J: Espana (Spinola, Dahl- 
bom, Abeille). 

41. C. cyanopyga Dahlbom. 

Cuerpo rechonclio, may convexo, de talla mediocre, corto, 
enteramente azul 6 azul-verde con los seg*mentos priraero y se- 
gundo del abdomen de fueg'o-dorado; pubescencia corta, densa, 
gris-rojiza. Cabeza casi tan ancha como el pronoto; occipucio 
azul-indigo; cavidad facial estriada transversalmente; meji- 
llas de la longitud del tercer artejo antenario; antenas ne- 
gruzcas; los tres primeros artejos verdes; el tercero poco m^s 
largo que el cuarto; mandibulas bidentadas. Pronoto ancho, 
k veces un poco verde- dorado; truncadura de azul-indigo; un 
surco medio anterior; area media del mesonoto azul-indigo; 
escudete a veces un poco verde-dorado; ^ngulos postico-latera- 
les anclios, triangulares; patas ordinariamente verdes 6 verde- 
azuladas, k veces un poco verde doradas; tarsos pardo-rojizos; 
escamillas azul-indigo; alas subhialinas 6 ligeramente ahu- 
madas, radial incompletamente cerrada. Abdomen convexo 
con una quilla saliente y lisa en toda su longitud; primer seg- 
mento, k veces un poco verde-dorado en la base; truncadura 
con un surco medio; el segundo con lados continuos con Icrs 
otros segmentos; el tercero corto, truncado ancliamente, azul- 
indig'o, casi siempre con una mancha azul-verdosa, verde-clara 
6 de un verde un poco dorado en el disco; lados del segmento 
convergentes hacia atr^s; serie ante-apical excavada, separada 
en medio por la quilla, con diez 6 doce fositas anchas, profun- 
das; margen apical cuadridentado; dientes cortos, triangula- 
res, agudos. Vientre negro mancliado de azul 6 de azul-verde; 
segundo segmento verde mas 6 menos dorado en medio y aun 
azul, rauy anchamente raanchado y marginado de negro, (f. 
Long. 6-8 X mm. 

La 9 difiere del of por sus tintas mas azules; tercer artejo 
antenario mas largo y base del primer segmento abdominal sin 
color, verde-dorado; oviscapto pardo. 

Odservaci6n. — VQ.Yk&\\.?i del Eumenes liomiformis Rossi. Se 
encuentran individuos afectos de rufinismo en las patas, ante- 
nas y venas alares. 

Patria: Espaiia (Buysson, loc. cit.); Pozuelo de Calatrava 
(Ciudad-Real) (LaFuente!). Mi colecci6n; Madrid (Gogorza!). 



464 ANALES DE H1ST0R5A NATURAL. 021) 

42. C. splendidula Dahlbora. 

Semejante a la especie precedente, de la cual difiere por su 
cuerpo de talla pequena 6 mediocre, estreclio, delg-ado, cilin- 
drico, mucbo menos convexo; pubescencia mas larg-a, parda 
por encima; parte superior del cuarto artejo anteuario, a veces 
verde 6 verde-dorada; pronoto m^s larg-o, cilindrico; toda la 
parte anterior del cuerpo frecuentemente de un verde- claro 
con tintas doradas 6 dorado de fueg'o en la cara, base de las 
antenas, pronoto, kreas laterales del mesonoto, escudete }• pa- 
tas; 4ng-ulos postico-laterales mas pequefios. rectos, con punta 
ag-uda; abdomen estrecho, cilindrico, un poco deprimido por 
encima, mt\s larg-o; primer seg-mento con los lados curvos, so- 
bre todo hacia su parte posterior; tercer seg-mento m4s larg-o; 
disco lig-eramente deprimido, color azul m^s oscuro, h veces 
verde-azul-neg-ro; serie ante-apical ini\s ancha; fositas m^s 
confluentes; marg-en apical m^s largo; los dientes un poco mas 
fuertes; los internos mas aproxiraados entre si; dientes exter- 
nos mucho m^s g-randes; vientre de fueg-o-Jorado 6 de fuego- 
dorado-verdoso 6 verde-azul, marginadoy mancliado de negro. 
c{. Long. 4 }4-8 mm. 

La Q difiere del rf por el color mds azul de la parte anterior 
del cuerpo y del tercer segmento abdominal; este mhs largo, 
m^s deprimido; dientes internos mucho mas largos y agudos, 
equidistantes con los externos; vientre negro-manchado de 
fuego- dorado en medio de los segmentos primero y segundo, 
y el tercero enteramente negro, ademas mancliado de azul en 
el centro; oviscapto pardo 6 pardo-bermejo. 

Ol^servacion.—J^-dYaiiiita, de los Trypoxilon figv.lus L. y scuia- 
tiim Chevr, y de la Osmia andrenoides Spin. 

Patria: Espafia (Buysson, loc. cit.); Madrid (Gogorza!); ? rnii- 
lans Oliv.; Madrid (Gogorza!, Sanz de Diego!). 

Var. auTotecla Abeille. Ditiere del tipo por el abdomen lige- 
ramente abombado en el disco, mc'is cilindrico, con lados del 
seg-undo segmento casi rectos y formando una linea continua 
con las de los otros; el (/ tiene generalmente el pronoto y el 
escudete verde-dorados, dorados 6 de fuegodorado. El vientre 
esazul-vivo 6 azul ligeramente verde en el centro del seg-undo 
seg-mento, el cual esta mancliado de negro a ambos lados de 
la base. 

Patria: Espaiia (Buysson, loc. cit.). 



(125) Medina y Ramos. — crisididos de espana. 4«5 



Secci6n W.—Bi col ores. 

1. Marg-en apical del tercer seg-mento abdominal del mismo 

color que el resto del seg-mento 4 

— Marg'en apical del tercer seg-mento abdominal de distinto 
color que el resto del seg-mento 2 

2. Marg-en apical del tercer seg-mento abdominal azul vivo 6 

azul oscuro 3 

— Marg-en apical del tercer seg-mento abdominal verde, 6 

azul- verde 6 vioh'iceo-verdoso 

43. C. Taczanowszkyi Rad. 

3. Quilla frontal no distinta; tercer artejo de las antenas m^s 

larg-o que el cuarto 44. (7. analis Spin . 

— Quilla frontal distinta; tercer artejo de las antenas ig-ual 
al cuarto 45. C. Chevrieri Ab. 

4. Base de los seg-mentos abdominales sin mancha distinta 6 

del color mismo de los seg-mentos .5 

— Base del primer seg-mento abdominal manchada de ver- 
de-azulado 46. C. insoluta Ab. 

5. Mesopleuras provistas por debajo de dos dientes ag-udos. . 

47. C. polytima Buyss. 
— Mesopleuras sin dientes ag-udos 6 

6. Dientes internos del tercer seg-mento abdominal visibles; 

los externos muy pequefios bajo la forma de 4ng-ulos.. . 

48. C. (Bstiva Dahlb. 

— Todos los dientes del tercer seg-mento abdominal bien dis- 

tintos 6 unicamente los externos bien visibles 7 

7. Dientes del tercer seg-mento abdominal reunidos en el 

i^pice, es decir, que los dientes externos est^n mas apro- 
ximados a los internos que al orig-en de la margen api- 
cal 49. C. comparata Lep. 

— Dientes del tercer seg-mento abdominal dispuestos nor- 
malmente 8 

8. Tercer seg-mento abdominal con una depresi6n en el disco 

k cada lado de una quilla media. 50. C. incBqualis Dlilb. 

— Tercer seg-mento abdominal sin fuerte depresi6n k cada 

lado de la quilla media 9 

9. Ang-ulos p6stico-laterales del metatorax encorvados hacia 

ANALES DB HIST. NAT.— XXX. 30 



466 AN ALES DE HISTORIA NATURAL. (126) 

atras, en forma de g-arfios, con punta ag-uda 

51. C. cerastes Ab. 
— Ang-ulos p6stico-laterales del metat6rax no encorvados ha- 

cia atrds 10 

10. Puntuaci6n del tercer segmento abdominal nunca subco- 

riacea; patas nunca de fuego-dorado.. 52. C. ignita L. 

— Puntuacion del tercer seg-mento abdominal subcori^cea; 

patas casi siempre de fueg-o 6 doradas 

53. C. auripes Wesm. 

43. C. Taczanowszkyi Radoszkowsky. 

Sinonimia. — C. mridimargo M. — C. Maria Buyss. 

Cuerpo de talla mediana 6 casi grande, robusto, convexo, 
verde-claro 6 azul-verdoso en la parte anterior; abdomen 
con el primer seg'mento verde-dorado; el seg-undo de fuego- 
dorado; el tercero de fuego-dorado-verdoso; pubescencia ceni- 
cienta-blanquecina. Cabeza con puntuacion gruesa; cavidad 
facial estriada transversalmente en medio, con pelos blancos, 
terminada superiormente por una quilla transversal que for- 
ma dos pequeilos ^ngulos entrantes del lado de los estemas; k 
veces cada uno de estos pequenos ^ngulos emite una prolon- 
gaci6n y reunidas estas rodean al primer estema; mejillas de 
la longitud del cuarto artejo antenario, paralelas; mandibulas 
unidentadas; antenas negro-pardas; los dos primeros artejos 
verdes; el tercero muy corto, un poco menos largo que el 
cuartOj apenas mas largo que el segundo y mas largo que el 
quinto. Pronoto convexo; truncadura de azul-vivo; un ancho 
surco en medio del borde anterior; 4rea media del mesonoto 
de ordinario de azul-vivo; escudete y posescudete convexos; 
angulos p6stico-laterales anclios, triangulares, con punta agu- 
da y recta; patas de verde-claro 6 de azul-verde; tarsos pardo- 
rojizos; primer artejo de los posteriores con algunos reflejos 
met^licos verdes; escamillas verde-azuladas; alas ligeramente 
ahumadas; celda radial no cerrada. Abdomen brillante, con- 
vexo; parte oculta de los seg"mentos azul; primer segmento con 
la truncadura azul-verdosa y un surco medio; segundo con 
una quilla media brillante; 4ngulos p6stico-laterales espinoi- 
deos, agudos; tercero corto, subredondeado, ligeramente hin- 
chado antes de la serie ante-apical; lados del segmento y de su 
margen rectos 6 ancliamente sinuosos; serie ante-apical poco 



<i27) Medina y Ramos.— crisididos de espana. 467 

excavada; doce fositas redondas, pequenas, abiertas, separa- 
das, dispuestas en una linea que forma un ^ng-ulo que alcanza 
al centro del disco; marg*en apical verde-dorado, corto, cuadri- 
dentado; dientes casi ig-uales, casi equidistantes, triangulares, 
ag'udos, dispuestos en una linea muy poco curva. Vientre 
verde-dorado, a veces con alg-unos reflejos de fueg-o; seg-undo 
seg-mento con dos pequeiias manchas neg-ras en la base. c/". 
Long'. 7-10 mm. 

La Q difiere del cf por los tres primeros artejos antenarios 
verdes; el tercero tan larg-o como dos veces el seg-undo y mu- 
cho mas larg-o que el cuarto; quilla de la frente mas visible; 
alas mas ahumadas; abdomen de un hermoso fueg-o-dorado 
resplandeciente; primer seg-mento un poco verde en la base; 
€l tercero mas larg-o, 4 veces un poco verde-dorado en medio, 
visiblemente aquillado, deprimido en el disco; fositas mks 
g-randes; marg-en apical verde 6 verde-azulada; dientes fuertes, 
m^s g-randes, en linea arqueada; oviscapto pardo-rojizo. Lon- 
g-itud 8-11 mm. 

Patria: Espana (Buysson, he. cit.); 9. Ciwasina Dhlb. — Museo 
de Madrid (Gog-orza); Pozuelo de Calatrava (Ciudad-Real) (La 
Fuente!); Mor6n (Sevilla) (Calder6n!); Fuente-Piedra (Mc\lag'a) 
<Calder6n!). Mi colecci6n, 

44. C. analis Spinola. 

Cuerpo de talla media 6 mediocre, anclio, robusto, entera- 
mente azul, con alg-unos puntos azul-verdosos; abdomen de 
fueg-o dorado con el marg-en apical del tercer seg-mento azul; 
pubescencia densa, blanquecina. Cabeza ancha; cavidad facial 
estrecha, brillante en el centro, con pelos blancos; mejillas con- 
verg-entes, de la long-itud del cuarto artejo antenario; mandi- 
bulas bidentadas; antenas pardo-oscuras; los dos primeros ar- 
tejos verdes; el tercero mas larg-o que el cuarto y m^s corto 
que los dos sig-uientes reunidos. Pronoto larg-o, rectang-ular; 
area media del mesonoto de azul-oscuro 6 de azul-neg-ro; ang-u- 
los postico-late rales ordinariamente verde-claros 6 subdorados, 
pequeiios, triang-ulares, con punta subag-uda; patas verdes; 
tarsos pardo-rojizos; escamillas azules; alas lig-erameute ahu- 
madas; celda radial casi cerrada. Abdomen ancho, convexo, 
aquillado; primer seg-mento sin quilla, bien visible; trunca- 
dura azul-verde-dorada; el tercero corto, convexo en el disco; 



468 AN ALES DE HISTORIA NATURAL. (128) 

lados larg-os; serie ante-apical brevemente separada en medio, 
poco excavada, con doce 6 catorce fositas abiertas, profundas, 
irreg-ulares, separadas; marg-en apical cuadridentado; dientes 
pequenos, dispuestos en linea arqueada; los internos un poco 
ra^s separados entre si que los externos; estos pequenos, ag-u- 
dos; aqu(^llos anchos, triangulares, obtusos ; emarg-inatura 
media anchamente redondeada; el marg-en forma en cada lado 
un d(^bil 4ng-ulo redondeado. Vientre verde-dorado 6 verde-cla- 
ro, un poco de fueg'o en la base del tercer seg-mento 6 en los dos 
liltimos; el seg"undo manchado de neg-ro. rf. Long-. 7-10 mm. 

La 9 difiere del of por su coloraci6n m^s azul; antenas ne- 
gruzcas; primer artejo solo azul-negro; patas azules; tarsos 
oscuros, vientre azul 6 azul-verde. 

Observacidn. — Par^sita del Odynerus simplex Fabr. y de la 
Osmia andrenoides Spin. 

Patria: Espaiia (Buysson, loc. cit.); Pozuelo de Calatrava (La 
Fuente!). Mi colecci6n; Madrid (Gog-orza!); Villalba (Gog-orza!); 
Navacerrada (Gog"orza!, Chicote!); Las Hurdes (Sanz de Dieg-o!). 

45. C. Chevrieri. Abeille. 

Cuerpo de talla media 6 casi grande, rara vez pequena; difie- 
re de la C. emails Spin. (num. 45) por su cuerpo mas alarg-ado, 
subparalelo, menos rechoncho, k veces con tintas verdes, 6 
verde-dorado y aun dorado de fueg-o en el v^rtice de los interva- 
les de la puntuaci6n de la frente, pronoto y ^reas iaterales del 
mesonoto. Cabeza redondeada; cavidad facial estriado-pun- 
teada transversalmente en medio, terminada superiormente 
por una quilla que emite a veces de una k tres prolong-aciones 
hacia los estemas; mejillas mu}^ cortas, apenas tan larg-as 
como el seg-undo artejo de las antenas; mandibulas unidenta- 
das; antenas neg-ruzcas; primer artejo verde; el segundo verde 
6 neg-ro-bronceado; el tercero corto, casi igual que el cuarto; 
^ngulos p6stico-laterales del metat6rax anchos, con punta ob- 
tusa; escaraillas pardas con reflejos verdes; celda radial abier- 
ta; abdomen m^s alargado; tercer seg-mento mas largo; lados 
largos y rectos; disco ligeramente deprimido y luego un poco 
hinchado antes de la serie ante-apical; 6sta excavada, con diez 
y seis fositas abiertas, separadas; margen apical negro-azula- 
do; dientes cortos, iguales, equidistantes. cf • Long. 6-10 mm. 

La 9 difiere del <S por el tercer segmento abdominal un poco 



(129) Medina y Ramos. — crisididos de espana. 469 

m§,s larg'o; serie ante-apical m4s profunda; marg-en apical azul; 
dientes en llnea curva y vientre azul mks oscuro; oviscapto parr 
do. Se encuetran individuos afectos de rufinismo en las patas, 
antenas y nerviaci6n de las alas. 

Patria: Espana (Buysson, Zoc. cii);9(f. Hornachuelos (C6rdo- 
ba) (G. Nunez!). Mi colecci6n; 9 c/. Madrid (Gog-orza!, Chicote!, 
Perez Areas!). 

\a.r. 2MCsilla Buy sson. Difiere del tipo por su pequeiia talla 
y la puntuacion abdominal g-ruesa y espaciada. 9- Long-i- 
tud 6 mm. 

Patria: Moron (Calder6n!). Mi colecci6n. Ejemplar afecto de 
rufinismo. 

46. C. insoluta Abeille. 

Cuerpo de talla mediocre 6 mediana, bastante robusto; colo- 
raci6n mate; toda la parte anterior del cuerpo azul mas 6 me- 
nos oscura, ordinariamente azul-verdoso en el pi*onoto y las 
^reas laterales del mesonoto; abdomen de fueg-o-dorado 6 fue- 
g'0-g"ranate, con la base del primer segmento verde-azulada; 
pubescencia blanca, poco espesa. Cabeza de la anchura del pro- 
noto, neg"ro-azulada en el occipucio; cavidad facial cuadrada, 
sin quilla por arriba; mejillas de la longitud del cuarto artejo 
aiitenario; mandibulas unidentadas; antenas neg-ro-pardas; los 
tres primeros artejos verde-dorados, un poco de fuego; el terce- 
ro m^s corto que los dos sig-uientes reunidos. Pronoto convexo; 
truncadura declive, con un surco medio en el borde anterior; 
escudete y posescudete de azul franco; ^ngulos p6stico-latera- 
les estrechos, larg-os, con punta ag-uda; patas verde-azuladas; 
tibias verde-claras, 4 veces doradas 6 un poco de fueg"o por 
debajo; tarsos rojizos; escamillas pardas; alas aliumadas, hia- 
linas en el borde apical; celda radial abierta. Abdomen ancho 
en la base, suboval, lig-eramente aquillado en toda su long-i- 
tud; primer seg'mento corto; base con una ancha faja azul-ver- 
dosa que pasa insensiblemente al verde-dorado y lueg-o al do- 
rado de fueg-o; el tercero corto; serie ante-apical excavada; diez 
«') doce fositas g-randes, abiertas; marg"en cuadridentado; dien- 
tes no reunidos en el ^pice, dispuestos en linea curva. Vientre 
de fuego-dorado, primer seg-mento casi todo neg-ro; segundo 
con dos manchas neg-ras en la base; borde apical de los seg*- 
mentos segundo y tercero neg-ro. cf. Long". 7-9 mm. 



470 ANALES DE HISTORIA NATURAL. (130> 

La Q difiere del cT por eltercer seg-meuto abdominal un poco 
mks larg-o; dientes internos un poco mks fuertes. 

Patria: Espana (Buysson, loc. cit.J; Chiclana (C^diz) (Lopez 
Cepei'o!). Mi coleccion; Hornachuelos (Cordoba) (G. Ni'mez!). 
Mi colecci6u; Navacerrada y Villalba(Gog'orza!); Madrid (Perez 
Areas!). 

47. C. polytima Buysson. 

Cuerpo de g-ran talla, robusto, alargado, paralelo, poco bri- 
llante por una pubescencia blanca que cubre todo el cuerpo; 
parte anterior del cuerpo de un hermoso azul-indig-o, con la 
cara, parte superior del pronoto, areas laterales del mesonoto, 
escudete y disco de las mesopleuras verdes 6 azul-verdosos con 
alg'unos reflejos dorados; abdomen enteramente de fueg'o-dora- 
do con una lig-era tinta verde, cubierto de una fina pubescencia 
blanquecina. Cabeza normal; cavidad facial profunda, canali- 
culada en el centro y estriada transversalmente en los lados, 
terminada por arriba en una quilla biang-ulosa; mejillas lar- 
g-as, de la long-itud del tercer artejo antenario; clipeo ancho, 
trancado; mandibulas unidentadas; autenas delg-adas, larg-as, 
con los treg primeros artejos verdes. Pronoto larg-o, con una de- 
presion junto al borde posterior, cerca de los ang"ulos posterio- 
res. Mesonoto normal; escudete g-rande; posescudete convexo, 
con una cavidad en el borde anterior; ^ng-ulos postico-laterales 
anclios, fuertes, encorvados hacia atras; mesopleuras con una 
depresion media longitudinal en el disco; un surco transver- 
sal por debajo; area inferior con dos dientes agfudos; patas 
azul-indig-o; tibias azul-verdosas; tarsos rojizos; escamillas azul- 
indig-o; alas poco ahumadas, radial abierta. Abdomen larg-o, 
aquillado; primer seg-mento con la truncadura abrupta, azul- 
indig-o; el segundo con la parte envuelta de azul-vivo; el ter- 
cero larg-o, deprimido en el disco a cada lado de la quilla, muy 
binchado junto a la serie ante-apical; esta poco excavada, con 
diez y seis fositas pequenas; marg-en apical corto, cuadriden- 
tado; dientes reunidos en el apice, en linea curva; internos 
cortos, obtusos; externos ag'udos; emarg'inatura media profun- 
da. Vientre de un hermoso azul-indig-o; seg-undo seg-mento 
con dos manchas neg-ras en la base. cf. Long-. 11 mm. 

Patria: Espaila (Buysson, loc. cit.J. 



(131) Medina y Ramos. — crisididos de espana. hi 

48. C. sestiva Dahlbora. 

Cuerpo de talla pequena, mediocre 6 mediana, un poco an- 
cho, robusto, cilindrico, enteramente azul-verdoso 6 vei'de-azu- 
lado, ^ veces lig-eramente verde-dorado 6 de fuego en los inter- 
valos de la puntuaci6n del pronoto, areas laterales del meso- 
noto y escudete; abdomen de fueg'o-dorado; pubescencia rojiza 
per encima, blanquecina por debajo. Cabeza de la anchura del 
pronoto; cavidad facial profunda, frecuentemente de un verde- 
claro; mejillas larg-as, de la long-itud del tercer artejo antena- 
rio; mandibulas bidentadas; antenas marron, con los dos pri- 
meros artejos y la base del tercero verdes; el tercero un poco 
mas larg'o que el cuarto. Pronoto rectang-ular; truncadura azul- 
oscura; area media del mesonoto ordinariamente azul-oscura; 
ang-ulos p6stico-laterales pequenos; puuta subag-uda; patas 
azul-verdosas; tarsos rojizos; escamillas de azul-oscuro, un poco 
neg-ro; alas hialinas; celda radial casi cerrada. Abdomen ancho, 
corto, poco brillante, de fuego-dorado 6 fueg-o-granate; primer 
segmento con la truncadura azul-yerdosa, extendiendose a 
veces esta coloracion a la base del segmento, con un surco 
medio; el segundo ligeramente aquillado; el tercero corto, un 
poco transversal, convexo en el disco; lados cortos; serie ante- 
apical ligeramente excavada; doce 6 diez y seis fositas peque- 
fias, separadas; margen apical del color del segmento, 6 a 
veces azul-violaceo 6 verdoso, corto, subcuadridentado; dien- 
tes internos pequenos, cortos; externos poco visibles 6 forman- 
do un pequeno angulo redondeado. Yientre negro, manchado 
de fuego-dorado. c/". Long, b^/.^-'iy^ mm. 

La Q difiere del ^f por su forma alargada, cilindrica, gene- 
ralmente azul por debajo; antenas m^s oscuras; tercer artejo 
met^lico casi igual a los dos siguientes reunidos; tercer seg- 
mento abdominal ligeramente deprimido en el disco, hinchado 
junto a la serie ante-apical; fositas mks grandes; margen api- 
cal un poco trapeziforme; dientes externos mas visibles. Yien- 
tre m^s negro, manchado de verde-azul 6 de fuego. 

O^servacion. — Se encuentran individuos afectos de rufinis- 
mo en las antenas y patas. Parasita del Odynerus gallicus 
Sauss. 

Patria: Espaiia (Buysson, loc. cit.); Pozuelo de Calatrava 
(La Fuente!). Mi colecci6n; Yillaharta (Cordoba) (Paul!). Mi 
colecci6n. 



472 AN ALES DE HISTORIA NATURAL. (132) 

49. C. comparata Lepeletier. 

Cuerpo (le talla raediana 6 grande, robusto, anclio, con la 
parte anterior azul, azul-verde, verde, azul-oscura 6 verde- 
clara, y el area media del mesonoto siempre de un azul-os- 
curo; el abomen de fuego-dorado, ordinariamente con un li- 
g-ero tinte verde; primer seg-mento casi siempre verde-dorado 
en la base y aun con tintas azules; el abdomen a veces es en- 
teramente verde-dorado, un poco de fueg"o en los lados. Pubes- 
cencia g-ris-rojiza y corta por encima, m^s larg-a y blanquecina 
por debajo. Cabeza tan ancha como el pronoto; cavidad facial 
muy profunda, rara vez un poco dorada, punteada, con pelos 
blancos y terminada superiormente por una quilla transver- 
sal arqueada junto a los ojos; mejillas medianas, convergen- 
tes, tan larg-as como el cuarto artejo antenario; mandibulas 
bidentadas; antenas negTO-pardas; los dos primeros artejosy la 
base del tercero verdes; el tercero m^s corto que los dos si- 
g'uientes reunidos; el cuarto un poco estrang-ulado en la base. 
Pronoto larg-o; lados converg-entes hacia adelante; truncadara 
declive; un surco en el medio; ^ngulos p6stico-laterales media- 
nos, triang-ulares, subag-udos; mesopleuras con los dos surcos 
visibles; area inferior marg'inado-aquillada por detras; patas 
verdes, rara vez un poco doradas; escamillas azules; alas bas- 
tante ahumadas, radial grande, poco abierta. Abdomen anclio, 
convexo, vag-amente aquillado en toda su longitud; primer seg*- 
mento con la truncadura subconvexa, m^s verde 6 azul-verde, 
tri-impresionada; el tercero corto, redondeado, convexo en el 
disco; lados cortos; serie ante-apical poco profunda; catorce 6 
diez y seis fositas medianas, abiertas, separadas; marg-en api- 
cal corto, redondeado hasta el Apice, cuadridentado; dientes 
dispuestos en linea arqueada, cortos, triangulares, Vientre 
azul, verde 6 azul-verde, k veces un poco dorado en la base de 
las partes verdes; seg-mentos manchados y bordeados de ne- 
g-ro. cf. Long". 7-10 mm. 

La 9 difiere del (f por el color de la cabeza y torax, general- 
mente mas azul; el del abdomen rnks encendido; primer seg-- 
mento menos verde-dorado, pero permaneciendo azul la trun- 
cadura; mejillas m^s larg-as; tercer artejo de las antenas m^s 
largo, azul por encima, igual 4 los dos siguientes reunidos; el 
cuarto mks corto y cilindrico; tercer segmento abdominal m^s 
largo, un poco deprimido en el disco; margen apical mds largo 



U33j Mediiija y Ramos. — crisididos de espaxa. 473 

y dientes inks ag-udos. Vientre mas k menudo y en mks exten- 
si6n coloreado de negTo; oviscapto pardo. 

Obserdaciun. — Se encuentran individuos afectosde rufinismo 
en las antenas y patas. 

Patria: en toda Europa (Biiysson, loc. cit.); Pozuelo de Cala- 
trava (La Fuente!). Mi coleccion; Madrid (Perez Areas!); Esco- 
rial (Gog'orza); Cerdana espanola (Cuni!). 

7^0. C. insequalis Dahlbom. 

Cuerpo de talla mediocre, oval, robusto; cabeza y t6rax de 
im bermoso azul, rara vez con veflejos verdes; abdomen de un 
hermoso fueg'o-dorado, rara vez tambi^n con tintas verdes; 
pubescencia larg-a, fina, blanca. Cabeza g-ruesa; cavidad facial 
muy profunda, ancha, ordinariamente verde, terminada brus- 
camente por arriba en una quilla transversal arqueada; meji- 
llas larg-as, converg-entes, de la longitud del cuarto artejo an- 
tenario; mandibulas bidentadas; antenas neg-ro-pardas; los tres 
primeros artejos verdes; el tercero de la long-itud de los dos 
sig'uientes reunidos. Pronoto corto, de lados paralelos; trunca- 
dura abrupta; surco medio; puntuacion toracica g-ruesa; ^ng-u- 
los postico-laterales anchos, encorvados hacia atras: punta 
.agfuda; mesopleuras con el 4rea inferior dividida transversal- 
mente por una quilla un poco acanalada en medio, como for- 
mando dos dientes obtusos. Patas azul-verdosas; tarsos pardo- 
rojizos; primer artejo de los posteriores verde; escamillas azul- 
indig-o; alas subhialinas. Abdomen oval, aquillado en toda su 
long'itud; primer seg-mento k veces un poco dorado-verdoso; 
truncadura anterior azul-verdosa; el tercero oval, un poco hin- 
chado todo alrededor junto k la serie ante-apical; lados cortos 
y rectos; una depresion en ^1 disco k cada lado de la quilla; 
serie ante apical profunda; catorce 6 diez y seis fositas g'ran- 
des, redondas, aproximadas; marg-en apical corto, cuadriden- 
tado; dientes reunidos en el apice, ig-uales, triang-ulares, ag-u- 
dos, dispuestos en linea arqueada. Vientre de un azul-verde 
respfandeciente, sin mancha neg-ra. rf. Long. 5-9 ram. 

La 9 difiere del of por el tercer seg-mento abdominal m^s 
larg"0, mis deprimido en el disco, m&s hinchado junto k la 
serie ante-apical y dientes internes m^s larg'os ; oviscapto 
pardo. 

Observacion. — Se encuentran QQ con la cabeza y t6rax azul- 



474 ANALES DE HISTORIA NATURAL. (131) 

indig'o casi negro y la extremidad del abdomen de fuego-gra- 
nate violdceo. 

Patria: en toda Europa (Buysson, loc cil.J; Pozuelo de Cala- 
trava (LaFuente!). Mi coleccion; Madrid (Gogorza!, P6rez Ar- 
eas!); Escorial (Gogorza!, Sanz de Diego!). 

51. C. cerastes Abeille. 

Cuerpo de talla mediana 6 menos que mediana, paralelo, 
cilindrico; cabeza y t6rax azul 6 de un azul-verde; ^rea media 
del mesonoto de azul-indigo oscuro; abdomen de un hermoso 
fuego-dorado, rara vez con algunos ligeros reflejos verdosos, 
Pubescencia corta, rojiza en el vertex. Cabeza redondeada, de 
la anchura del pronoto; cavidad facial profunda, encajada 
entre los ojos, con una quilla horizontal por arriba; mejillas 
cortas, convergentes, de la longitud del quinto artejo antena- 
rio; mandibulas bidentadas; antenas pardo-negruzcas; los dos 
primeros artejos y la base del tercero verdes 6 verde-dorados; 
artejos segundo, tercero y cuarto muy cortos, casi iguales. 
Pronoto corto, cilindrico; lados paralelos; truncadura abrupta; 
surco medio; puntuaci6n tor^cica profunda, rugulosa; ^ng'ulos 
p6stico-laterales estrechos, encorvados hacia atras; punta lar- 
ga, subaguda; patas verdes 6 de un azul-verde; tarsos rojizos;. 
escamillas azules; alas ligeramente ahumadas, radial casi ce- 
rrada. Abdomen cilindrico, aquillado en toda su longitud; pun- 
tuaci6n mediana, poco densa; primer segmento con la trun- 
cadura k veces un poco verdosa; el segundo con los ^ngulos 
p6stico-laterales espinoideos; el tercero corto, ancho, deprimido 
en el disco, ligeramente hinchado junto k la serie ante-apical; 
lados convergentes y arqueados; serie ante-apical poco excava- 
da, separada por la quilla; doce fositas irregulares, espaciadas, 
abiertas; margen apical del color del segmento, corto, cuadri- 
dentado; dientes dispuestos en linea ligeramente arqueada, 
cortos, triangulares, desiguales. Vientre de fuego-dorado 6 
dorado muy ligeramente verdoso 6 verde-dorado, con reflejos 
de fuego; segundo seg-mento mancliado de negTo. cf. Ldng'i- 
tud5V2-9V2 mm. 

La 9 difiere del c/ por las mejillas m^s largas, casi parale- 
las, de la longitud del tercer artejo de las antenas; 6stas con 
el tercer artejo m^s largo que el cuarto, el que k su vez es m^s 
largo que el segundo; tercer segmento abdominal m^s larg-o, 



(135) Medina y Ramos. — crisididos de espana, 4"5 

menos ancho, mas deprimido en el disco, mas liinchado junto 
a la serie ante-apical y dientes mas larg'os. Vientre siempre 
de uu hermoso fueg'O-dorado; oviscapto pardo. 

Observacim.—Se encuentran individuosafectosde rufinismo 
•^n las antenas y las patas. 

Patria: Espana (Buysson, loc. ciLJ; Sevilla!; Moron (Calde- 
r6n!). Mi coleccion. 

52. C. ignita Linne. 

Cuerpo de talla y formas variables, robusto; cabeza y t6rax 
verde-azulados, verdes, de un azul-oscuro 6 azul-indig-o, ordi- 
nariamente con reflejos de un verde mas claro 6 verde-dorados 
en el pronoto, cara, areas laterales del mesonoto y escudete; 
abdomen de un hermoso fueg'O-dorado 6 un poco g'ranate-vio- 
\kceo 6 muy lig-eramente verdoso; pubescencia larg-a, blan- 
quecina 6 g-ris-rojiza. Cabeza mas ancha que el pronoto con 
puntos gTuesos; cavidad facial ancha, poco profunda, punteada, 
terminada por una quilla transversal superiormente; mejillas 
cortas, converg-entes, de la long"itud del cuarto artejo antena- 
rio; mandibulas unidentadas; antenas negro-pardas; los dos 
primeros artejos verdes; el tercero un poco mks, larg-o que el 
cuarto. Pronoto corto; lados converg-entes por delante; trunca- 
dura declive; surco medio; puntuaci6n del torax gruesa; ^n- 
g'ulos p6stico-laterales anchos, triangulares, obtusos 6 sub- 
agudos; patas verdes 6 mas 6 ipenos azules 6 verde-doradas; 
tarsos pardo-rojizos; escamillas azules 6 verdes; alas subhiali- 
nas 6 m^s 6 menos ahumadas. Abdomen oval, convexo; pun- 
tuaci6n disminuyendo de grosor del primer segmento al ter- 
cero, aquillado en toda su longitud; primer segmento con la 
truncadura anterior poco elevada, con tres surcos, dorada 6 
un poco verdosa; el segundo con los 4ngulos postico-laterales 
rectos, obtusos 6 agudos; tercero oval-truncado, convexo en el 
disco 6 d^bilmente deprimido, m^s 6 menos hinchado junto k 
la serie ante-apical; lados del segmento cortos y rectos; serie 
ante-apical m^s 6 menos excavada, recta 6 arqueada, 6 for- 
mando un dngulo entrante en medio; diez y seis 6 diez y ocho 
fositas redondas, medianas 6 grandes, confluentes 6 separadas: 
margen apical corto, cuadridentado; dientes variables dispues- 
tos en llnea recta 6 arqueada, agudos, espinoideos u obtusos: 
internes aproximados, rectos 6 divaricados; externos k vece.>< 



4-G AN ALES 1)E HISTORIA NATURAL. (136) 

inenos agudos, rectos 6 divaricados y aun mirando a los inter- 
iios; lados del marg-en rectos 6 sinuosos; emarg-inatura central 
tVecuentemente triang-ular, las otras redondeadas. Vientre 
verde-azul 6 verde-claro. a veces un poco dorado; seg'undo seg*- 
mento manchado de negro. </. Long*. 5-10 mm. 

La 9 difiere del cf por el tercer artejo de las antenas ordina- 
riamente azul 6 verde, mas larg-o; tercer segrnento abdominal 
mas larg-o, mas depriraido en el disco y m^s hinchado en los 
lados; margen apical mks largo y dientes mks fuertes; ovis- 
capto pardo. 

Ohservacion. — Par^sita de los Odynerus parietmn L. y Jmvipes 
v'^chuck, del Eumenes pomiformis L., del Tryyoxyloii figu- 
Jiis F., etc. 

Patria: muy comiin en toda Europa (Buysson, loc. cil.J; Q cf. 
Cazalla (Rio!); Almensilla (Rio!); Hornachuelos (S. Niniez!); 
Mor6n (Calder6n!); Pozuelo de Calatrava (La Fiiente!); Hu6var 
(Paiil!); Coruna (Bolivar!). Mi coleccion; Madrid (Chicote!, Go- 
g'orza!, Cardiel!, Sanz de Dieg-o!, Martinez Saez!); Villaverde 
(Gog-orza!); Aranjuez (Gog-orza!, Chicote!); Villalba (Gogorza!, 
Sanz de Diego!, Cardiel!); Escorial (Gogorza!, Chicote!, P6rez 
Areas!, Laguna!); Las Hurdes (Sanz de Dieg-o!); Santander 
(Gogorza!). 

Var. infnscata Mocs. Difiere del tipo por sus alas mas ahu- 
madas; puntuaci6n gruesa; t6rax ordinariamente azul-oscuro; 
disco del abdomen m^s fuertemente aquillado, con reflejos 
azules 6 viol^ceos y con el primer segmento mt'is ancho y mas 
corto. 9- Long. 8 mm. 

Patria: Islas Canarias (Buysson, loc. cit.); Laguna (Canarias) 
(Cabrera!). Mi coleccion. 

Var. bretidens Tourn. Difiere del tipo por su cuerpo alarga- 
do, paralelo, con tintas verde-doradas en la cara, pronoto, me- 
sopleuras y patas; dientes del tercer segmento abdominal 
cortos y vientre verde-dorado, anchamente manchado de negro. 
9 (/• Long. 5V2-7 mm. 

Patria: Espana septentrional (Buysson, loc. cit.). 

Var. ruHlive^iiris Ab. Difiere del tipo por su talla pequena 
y rechoncha; abdomen oval; pronoto y escudete enteramente 
verde-dorados con reflejos un poco de fuego; patas verde-dora- 
das 6 doradas con reflejos un poco de fuego; vientre de fuego- 
dorado; cara y mesopleuras verde-doradas. of Q. Long. 6-7 mm. 



(137) Medina y Ramos.— crisididos de espana. 477 

Patria: Espana (Buyssoii, loc. cil.J. 

Var. xincifera Ab. Difiere del tipo por el primer seg-mento 
abdominal de fueg-o-dorado un poco verdoso, teniendo a cada 
lado, en el disco, una mancha mds encendida; este seg-mento 
es mas corto; seg"undo segmento con los jing'ulos postico-late- 
rales espinoideos; el tercero con la quilla media de aspecto de 
chagrin; vientre verde-dorado 6 verde-claro. 9- Long-. 7-10 mm. 

Patria: Espana (Buysson, loc. cit.); Sevill£^ Mor6n (Calde- 
r6n!). Mi colecci6n. 

53. C. auripes Wesm. 

Semejante k la C. ignita L., de talla media, de la ciial difiere 
per su forma un poco deprimida; el abdomen un poco m^s 
ensanchado posteriormente, poco convexo; pubescencia mas 
densa; puntuacion toracica mds densa; ^ng-ulos p6stico-latera- 
les encorvados hacia atr^s y a veces subagudos; puntuaci6n 
abdominal mas densa; la de los seg-mentos seg-undo y tercero 
m^s fina, subcoriacea; patas casi siempre de fueg-o 6 doradas; 
por lo comiin el pronoto, escudete, escamillas, mesopleuras, y 
rara vez las areas laterales del mesonoto, con tintas de fuego; 
g-eneralmente los dientes apicales cortos y menos ag-udos; a 
veces los externos un poco mas cortos que los internos; vien- 
tre siempre de fueg-o. Q. Long-. 6-9 mm. 

EI cf se disting-ue de la Q por el tercer seg-mento abdominal 
ra^s corto, m^s ancho; los dientes apicales mas cortos y un 
poco alejados de los lados. El vientre y las patas de ordinario 
neg-ros, manchados de fueg-o-dorado, y el torax de un azul miis 
oscuro. 

Patria: Espana (Buysson, loc. cit.). 



Secci6n V. — Auratce. 

1. Parte anterior del cuerpo (cabeza y torax) por encima en- 

teramente dorada, 6 cobriza, 6 verde-clara con reflejos 

cobrizos 2 

— Parte anterior del cuerpo parcialmente dorada 6 co- 
briza, 3 

2. Mejillas largas, de la long'itud del tercer artejo de las an- 

tenas ."54. C varidens Ab. 



4-8 ANALES DE HISTORIA NATURAL. (138) 

— Mejillas mas cortas que el tercer artejo de las antenas.. . . 

55. C. incisa Ab. Buyss, 

3. Pronoto enteramente de fuego 6 cobrizo 

56. pyroj)hana Dhlb. 
— Pronoto no enteramente de fueg-o nl enteramente co- 
brizo 4 

4. Escudete azul 6 rerde 57. C. GroJimanni Dhlb. 

— Escudete cobrizo-bronceado 6 de fueg-o-dorado 

58. C. smtellaris Fabr. 

54. C. varidens Abeille. 

Cuerpo de talla pequena, estrecho, subparalelo, enteramente 
verdoso-cobrizo y un poco de fuego por encima; por debajo azul- 
vivo 6 azul-verde; pubescencia corta, cenicienta. Cabeza con 
pantos pequenos; cavidad facial verde, un poco azulada, poco 
profunda, estriada transversalmente en el centro, coriacea en 
los lados, con pelos blancos y terminada superiormente en 
una d^bil quilla; mejillas larg-as, converg-entes, de la long-itud 
del tercer artejo antenario; mandibulas bidentadas; antenas 
ueg-ruzcas; los tres primeros artejos verdes, el tercero casi 
igual k los dos siguientes reunidos. Pronoto cilindrico; trun- 
cadura abrupta, de azul-vivo; una depresi6n en el centro del 
borde anterior; puntuaci6n tor^cica rugulosa; posescudete 
pequeno; sutura anterior de azul-vivo; metanoto verde-azul; 
angulos postico-laterales rectos, triangulares, agudos; meso- 
pleuras verde-cobrizas en el disco; tibias azul-verdosas; tarsos 
pardos; escamillas azules; alas hialinas, radial anclia, corta, 
casi cerrada. Abdomen subcilindrico, vagamente aquillado; 
base de los segmentos segundo y tercero del mismo color del 
disco; el primero con la truncadura azul-verde; el tercero corto, 
truncado, trapeziforme, convexo; lados largos, convergentes; 
serie ante-apical verde, separada en el medio; diez a catorce fo- 
sitas; margen apical corto, cuadridentado; dientes cortos, sub- 
obtusos. Vientre azul 6 azul-verdoso; segundo segmento con 
una mancha negra. ^f. Long. 4-6. mm. 

La 9 difiere del cT por la parte superior del cuerpo m^s 
de fuego; mejillas m^s largas; tercer artejo antenario verde 
en la base; tercer segmento abdominal largo, deprimido en 
el disco; margen verde-bronceado-cobrizo. Obiscapto subtes- 
t&ceo. 



(139) Medina y Ramos. — crisi'didos de espana. 4-9 

Patria: Espana, islas Baleares (Buysson loc. cict.); Alcala de 
Guadaira (Sevilla!). Mi coleccion. 

55. C. incisa Ab. Buysson. 

Cuerpo de talla raenos que mediana, alargado, cilindrico, 
fueg-o-dorado-cobrizo por encima, azul-vivo y azul-verde por 
debajo; pubescencia fina, cenicienta, poco abundante. Cabeza 
redondeada; cavidad facial verde-subdorada, profunda, sin 
quilla; mejillas cortas, no paralelas; maudibulas bidentadas; 
antenas rojizas, con el primer artejo verde; primero y seg-un- 
do bronceado-verdosos, con las articulaciones testaceas; tercero 
mas corto que los dos siguientes reunidos; por detr^s de los 
ojos verde un poco cobrizo; pronoto medianamente largo, de 
lados paralelos; truncadura verde-azul, abrupta, con un surco 
medio; metanoto verde-azul; angulos p6stico-laterales peque- 
nos, agudos, de punta algo alargada; mesopleuras verdes con 
el disco cobrizo; patas verde-azuladas, cobrizas por encima; 
tarsos test^ceo-rojizos; primer artejo blanquecino; escamillas 
bronceado-cobrizas; alas debilmente ahumadas. Abdomen alar- 
gado, subcilindrico, vagamente aquillado; primer segmento 
con la truncadura anterior verde 6 verde-azul; el tercero trun- 
cado en la extremidad, convexo en el disco; lados cortos; serie 
ante-apical no excavada; catorce fositas pequeiias; margen 
apical cortado transversalmente en llnea casi recta. Yientre 
azul 6 azul-verdoso, segundo segmento manchado de negro en 
la base; el tercero a veces un poco dorado. cT. Long. 7-8 mm. 

La 9 difiere del cf por la cara mas azul, el tercer artejo an- 
tenario verde en la base; escamillas azul-verdes; parte inferior 
del cuerpo de azul-vivo y el tercer segmento abdominal mas 
largo; oviscapto pardo. 

Patria: Espana (Buysson, Joe. cit.J; Hornachuelos (G. Niinez!). 
Mi colecci6n; C. strangulata Dhlb.; Madrid (Gogorza!); C. l>iha- 
mata Spin.; Madrid y Villalba (Gogorzal); C. anguhita Dhlb.; 
Navacerrada y Villalba (Gogorza!); Guadarrama (Gogorzal, 
Cardiel!); Escorial (Gogorza!, Sanz de Diego!, Chicotel). 

56. C. pyrophana Dahlbom. 

Cuerpo de talla media, robusto, oval-oblongo, deprimido, 
azul, con la cara, pronoto y mesonoto, asi como el abdomen, 
de fuego-dorado; pubescencia gris-rojiza, larga. Cabeza deazul- 



480 ANALES DK HISTORIA NATURAL. (140) 

indig"o-oscuro, a veces negTuzca en el vertex; frente verde-do- 
rada de fiieg-o; cavidad facial corta, m^s ancha que alta, lisa, 
terminada por arriba en cuadrado y sin quilla; mejillas cortas, 
de la long-itud del seg-undo artejo antenario; mandibnias uni- 
dentadas; clipeo negro-bronceado, fuertemente aquillado lon- 
gitudinalmente; antenas negro-pardas; primer artejo neg-ro- 
brillante, ligeramente bronceado; el segundo y base del tercero 
verdes; el tercero de la long'itud del cuarto y quinto reunidos. 
Pronoto de lados paralelos; truncadura verde, abrupta; un surco 
medio; borde posterior delgado, verdoso; escudete azul-verde 
6 azul; posescudete convexo, azul; mesonoto azul-verde; ^ngu- 
los p6stico-laterales g-randes; punta subaguda, lig-eramente 
encorvada hacia atras; mesopleuras azules; patas cortas, ro- 
bustas, bronceado-verdoso-violaceas, con pelos blancos, larg-os; 
tarsos negruzcos; escamillas marr6n; alas muy ahumadas, ra- 
dial abierta. Abdomen ancho, oval, poco convexo; primer seg"- 
mento ordinariamente un poco verdoso en el disco; truncadura 
verdosa; seg'undo seg-mento largo, vagamente aquillado; el 
tercero oval-alarg-ado, subacuminado, frecuentemente un poco 
de fueg-o-viol^ceo 6 fuego-g-ranate, aquillado; disco alg-o de- 
primido, hinchado junto k la serie ante-apical; lados larg'os^ 
converg-entes; serie ante-apical muy excavada; catorce fositas; 
marg-en apical negro-bronceado en el ^pice, cuadridentado: 
dientes internes reunidos en el 4pice, cortos, triang-ulares, 
obtusos; externos cortos, redondeados, separados de los otros 
por una escotadura ancha. Vientre neg-ro, manchado de fue- 
go-dorado 6 de fuego-viol^ceo; oviscapto pardo. 9- Longi- 
tud 7 V2 mm.; cf desconocido. 

Patria: Espafia (Buysson, loc. cit.); Hornachuelos (Garcia 
Nunez!). Mi coleccion; Navacerrada y Villalba (Gogorza!); El 
Escorial (Laguna!, Gogorza!); C. varidens Ab. El Escorial (Sanz 
de Diego!). 

57. C. Grohmanni Dahlbom . 

Cuerpo de talla pequena 6 menos que mediana, robusto. 
deprimido; cabeza y t6rax azules con el borde anterior del 
pronoto y el mesonoto de fuego-dorado 6 verde-azul-sub- 
dorado, k veces el ^rea media del mesonoto azul-verde; la 
parte posterior casi siempre azul 6 azul-negra; abdomen de 
fuego dorado, k veces con una mancha alargada en el disco^ 



(inj Medina y Ramos. — cinsiuiDos de espana. 48i 

verde 6 neg-ro-bronceado-verdoso; pubescencia g-ris-rojiza. Ca- 
beza con la cavidad facial corta, mas ancha que alta, poco ex- 
<!avada, lisa en el centre, terrainada abruptamente por arriba: 
clipeo cuadrado, verde-dorado; raejillas medianas, de la lon- 
4^itiid del tercer artejo antenario; mandibulas unidentadas; 
antenas neg'ro-pardas; los dos primeros artejos y la base del 
tercero verdes; el tercero m^s larg-o que el cuarto. Pronoto 
corto; lados converg'entes por delante; truncadura azul, poco 
abrupta; surco medio; Ang"ulos p6stico-laterales medianos, con 
punta subag'uda y encorvada hacia atras; mesopleuras azules; 
escamillas marrun-bronceadas; alas subliialinas 6 debilmente 
ahumadas; patas verdes 6 verde-azuladas; tibias un poco sub- 
doradas; tarsos pardos. Abdomen corto, anclio, deprimido, 
fuertemente aquillado, oboval; primer seg'mento a veces con 
un tinte verde; truncadura verde y con tres impresioncs; tercer 
seg'mento corto, oval-subtruncado, deprimido en el disco; lados 
cortos; serie ante-apical poco excavada; diez 6 doce fositas; 
marg'en apical con tinte verde, corto, cuadridentado; dientes 
reunidos en el i\pice, triangulares, ag-udos, dispuestos en linea 
arqueada; internos mas larg-os. Vientre de fueg'o-dorado; pri- 
mer seg'mento verde; el segundo manchado de neg-ro en la 
base, todos raarg-inados de neg-ro. c/"- Long-. 6-8- mm. 

La Q difiere del c/ por el tercer artejo antenario mas larg-o. 
ig-ual a los dos sig-uientes reunidos; patas con pelos larg-os y 
fuertes; tercer seg-mento abdominal m^s larg-o, subacuminado; 
marg-en apical verde 6 azul-bronceado. 

Observacion. — Parc'isita del Crabro dives Dalilb. Se encuentran 
individuos afectos de rufinismo en las antenas, patas, escami- 
llas y venas de las alas. 

Patria: Espana (Buysson, loc. cii.); Pozuelo de Calatrava 
(La Fuente!). Mi colecci6n. 

58. C. scutellaris Fabricius. 

Cuerpo de talla mediana 6 menos que mediana, robusto, 
subparalelo, convexo; cabeza y torax azules y verdes; mesono- 
to azul 6 verde; escudete y abdomen de fueg-o-dorado; marg-en 
apical del tercer seg-mento abdominal azul; pubescencia g-ri- 
t5^cea, espesa. Cabeza mas ancha que el pronoto; cara de un 
verde-claro 6 un poco dorada; frente a veces con una mancha 
pequena dorada; cavidad poco profunda; mejillas medianas, 

ANALES »E HIST NAT.— XXX. 31 



482 ANALES DE HISTORIA NATURAL. Hm 

convergentes, de la long-itud del cuarto artejo antenario; maii- 
dibulas bidentadas; antenas negro-pardas; los dos primeros ar- 
tejos y la base del tercero verdes 6 verde-subdoradas, k veces 
con reflejos de color de fueg'o; tercer artejo un poco m^s largo 
que el cuarto. Prouoto larg-o; lados paralelcs; truncadura 
abrupta; surco medio; parte anterior ordinariamente verde- 
azulada, a veces con reflejos verde-claros 6 subdorados; pos- 
escudete verde-azulado un poco dorado, rara vez de fueg-o- 
dorado; angulos postico-laterales frecuentemente verdes, pe- 
queiios, estrechos, ligeramente encorvados hacia atras, con 
punta ag-uda; mesopleuras verde azuladas, un poco doradas en 
el disco; patas verdes 6 de un verde claro 6 un poco doradas; 
tibias mas 6 menos de fueg'o-dorado; tarsos rojizos; escamilla.^ 
azules; alas d^bilmente ahumadas, radial corta y no cerrada. 
Abdomen ancho, a veces con reflejos verdosos, convexo, sin 
quilla; primer seg"mento con la truncadura verde-azulada; el 
segundo con los angulos posteriores redondeados; el tercero 
corto, subtruncado, convexo en el disco, lig-eramente hinchado 
junto 4 la serie ante-apical; lados larg-os y rectilineos; serie 
ante-apical excavada, con una d^bil quilla media; catorce 6 
diez y seis fositas; marg-en apical azul 6 verde-azulado, corto^ 
cuadridentado-undulado; dientes internos en forma de aiig-u- 
los redondeados; externos mas estrechos. Vientre verde- azu- 
lado; seg'undo seg'mento manchado de negro en la base; el 
tercero marg-inado de neg-ro. c^. Long". 7-9 mm. 

La Q difiere del (f por su cuerpo m^s alarg-ado; tercer artejo 
antenario casi enteramente verde por encima; posescudete 
casi siempre de fueg-o-dorado; seg'undo seg-mento abdominal 
aquillado; tercero mAs largo, comprimido en los lados y depri- 
mido en el disco; tarsos pardo-rojizos; oviscapto pardo. 

Observacid7b.—Se encuentran individuos afectos de rufinismo 
en las patas, antenas, escamillas y venas alares. 

Patria: Espaiia (Buyssou, loc. ciL); El Escorial (Gogorza!/ 
Sanz de Dieg'o!). Cerdaiia espailola (Cuni!). 



7.' Fal^iuge.— Qtiinqvedenlato'. 

Margen apical del tercer segmento abdominal provisto de 
cinco dientes. 



(143) Medina y Ramos. — crisididos de espana, 483 

De esta falang"e no hay representantes en Espana mas que 
de la 

Secci6n IV. — Bicolores. 

De esta Seccion hay unicaraente la siguiente especie en 
Espana: 

59. C. Goliath Abeille. 

Grande y robusta; pubescencia blanca, densa. Cabeza verde, 
azul en el vertex; cavidad facial profunda y limitadasuperior- 
mente por una quilla transversal; mejillas de lados larg-os, 
rectas y poco 6 nada converg-entes; mandibulas oscuras; ante- 
nas neg'ras; los dos primeros artejos verdes. Pronoto corto, 
verde-brillante, con la base y el ve^rtice azules; surco medio 
anclio y prolong-ado hasta la base; mesonuto con cada una de 
las 4reas verdes, bordeadas de azul; escudete verde, brillante 
y dorado, bordeado de azul; posescudete y metatorax azul-os- 
curos; 4ng-ulos postico-laterales larg-os y anchos, punta ag-uda; 
mesopleuras verdes, bordeadas de azul; patas azules; tibias 
verdes; tarsos casi neg-ros; alas ahumadas, radial corta; esca- 
millas de un azul-neg-ro. Abdomen dorado, ancho, de lados 
subparalelos,"aquillado fuertemente en los dos ultimos seg-- 
mentos; tercer seg-mento de lados redondeados, poco deprimido 
en el disco; serie ante-apical profundamente excavada; diez y 
seis 6 diez y ocho fositas; marg-en apical cuadridentado; dien- 
tes equidistantes. Vientre azul. (f. Long-, 12 mm. 

Patria: Espana (Coleccion Dufour). 



8.'\ YoX^kVigQ.—Sexdeiitata. 

Tercer seg-mento abdominal con el marg-en apical provisto 
de seis dientes 6 i'mg'ulos. 

Seccion ll. — Virides. 
Representa esta Secci6n una sola especie. 

60. C. violacea Panzer. 
Cuerpo de talla mediocre 6 mediana, alarg-ado, subparalelo, 



181 ANALES DE HISTORIA NATURAL. (144) 

enteraniente azul, azul-verde 6 azul-indig-o; abdomen azul-in- 
dig'O con fajas azul-verdosas 6 verdes, a veces subdorado, sobre 
todo en los lados; pubescencia larg-a, cenicienta. Cabeza inks 
ancha que el pronoto; cavidad facial poco profunda, ordina- 
riamente verde; mejillas cortas, de la long-itud del cuarto arte- 
jo antenario, converg-entes; mandibulas unidentadas; antenas 
negTuzcas; los tres primeros artejos verdes 6 azules, el tercera 
mhs corto que los dos sig-uientes reunidos. Pronoto corto; trun- 
cadura abrupta; surco medio; ang'ulos p6stico-laterales trian- 
g'ulares; punta corta y obtusa; patas verde-azuladas 6 de un 
verde un poco dorado; tarsos pardo-rojizos; escamillas azules; 
alas aliumadas, radial grande, abierta. Abdomen de lados 
paralelos, poco convexo; primer seg'mento con la truncadura 
convexa, abrupta, con tres surcos; el seg'undo con los ang-ulos 
posteriores espinoideos; el tercero subrectang'ular, poco con- 
vexo; lados larg'os, converg-entes por detras; serie ante-apical 
profunda, con quilla media; diez y ocho fositas; marg-en apical 
subconvexo, sexdentado; los cuatro internos en linea recta, 
ig'uales, encorvados hacia abajo; trif\ng-ulos subag-udos, los dos 
externos cortos, obtusos. Vientre verde-azulado 6 de un verde- 
claro, k veces un poco dorado en el seg'undo seg-mento que 
tiene una g-ran manclia neg-ra en la base; los bordes apicales 
de todos los seg-mentos neg'ros. q^. Long-. 6'/2-9V2 i^^on. 

La 9 difiere del (f por el tercer seg'mento abdominal mas 
largo, un poco deprimido en el disco; serie ante-apical ancha; 
fositas alarg-adas en sentido de la long-itud del abdomen y vien- 
tre con todos los seg-mentos manchados de neg-ro; oviscapto 
par do. 

Ol/servacidn.—Se encuentran individuos afectos de rufinismo 
en las antenas, patas, escamillas y venas alares. 

Par^sita de la Osmia tridentata Duf. et Per. 

Patria: E,spafia (Buysson, loc. cit.). 

Secci6n l\ .—Bicolores. 

Esta Seccion se halla representada por una sola especie es- 
panola. 

61. G. micans Rossi. 
Cuerpo de talla media 6 casi g-rande, ancho, robusto, pa- 



{145) Medina y Ramos. — crisi'didos de espana. 485 

ralelo, convexo; cabeza y torax de azul-indigo, k veces un poco 
viol^ceo, con reflejos verde-azulados; abdomen verde-dorado- 
cobrizo m^s 6 raenos de color de faeg-o; pubescencia larg-a, 
blanquecina. Cabeza mediana; cavidad facial verde-azulada, 
con quilla superiormente; mejillas cortas, de la long-itud del 
cuarto artejo antenario; raandibulas unidentadas; antenas ne- 
griizcas con los dos primeros artejos verdes 6 aziiles; el tercero 
un poco nvks larg-o que el cuarto. Pronoto corto; truncadura 
abrupta; surco medio; jing-ulos postico-laterales del metatorax 
anchos, triangulares, con punta ag'uda y borde posterior on- 
deado y biescotado; eTscamillas de azul-Indig-o, manchadas de 
verde-azulado; alas alg-o ahumadas; patas azul-verdosas; tarsos 
negTuzcos. Abdomen ancho, paralelo; primer seg'mento con la 
truncadura azul-verdosa, con un surco medio; el seg'undo va- 
g-amente aquillado; ang-ulos postico-laterales espinoideos; el 
tercero corto, transversal, convexo en el disco; lados cortos; 
serie ante-apical profunda; diez y ocho 6 veinte fositas irreg-u- 
lares; marg-en apical con seis dientes dispuestof? en linea recta; 
los cuatro centrales ig'uales, equidistantes, triang'ulares, ag'u- 
dos; los dos externos mas cortos. Vientre neg-ro manchado de 
verde, con un ancho limbo azul-indig-o. cf. Long. 7-10 V2 mm. 

La Q difiere del cf" por tener tintas verde-doradas en el t6rax; 
tercer artejo antenario con frecuencia verde por encimay m^s 
larg-o; mejillas mcis larg-as; abdomen k menudo aquillado en 
toda su long-itud; el tercer seg-mento larg-o, oval, redondeado, 
lig-eramente deprimido en el disco; oviscapto pardo. 

Observacioii. — Parasita del Cerceris arenaria L. 

Se encuentran individuos afectos de rufinismo en las ante- 
nas y patas. 

Patria: Espana (Buysson, loc. cit.); Q. Hornacliuelos (Garcia 
Nunez!). Mi colecci6n; Navacerrada (Gog-orza!, Cardiel!); Vi- 
llalba (Gog-orza!); El Escorial (Gog-orza!, Chicote!, Sauz de 
Dieg-ol). 

Seccion V. — Aurata. 

Esta Secci6n est4 representada en Espana por una sola 
especie. 

62. C. pulchella Spinola. 
Cuerpo de talla raenos que mediana, azul, con el pronoto, 



486 ANALES DE HISTORIA NATURAL. (146) 

mesonoto y abdomen de fueg'o-dorado-cobrizo; pubescencia 
ceniciento-blanquecina. Cabeza mas anclia que el pronoto; 
frente verde, k veces un poco dorada; cavidad facial estriada 
oblicuamente, con quilla superior, formando dos ang-ulos, de 
los cuales cada uno emite un pequeno ramo dirig'ido hacia los 
estemas; mejillas cortas, mjis larg-as que el cuarto artejo ante- 
nario; clipeo aquillado; mandibulas unidentadas; antenas ne- 
gruzcas; los dos primeros artejos y la base del tercero verdes, 
^ste tan largo como los dos siguientes reunidos. Pronoto corto; 
lados sinuosos; una debil depresion longitudinal en cada lado 
sobre el disco, cerca del borde posterior; 'surco azul en el borde 
anterior; truncadura azul; escudete y posescudete con reflejos 
verdes; ^ngulos p6stico-laterales largos, subagudos, encorva- 
dos liacia atrAs; raesopleuras azules 6 azul-verdosas; patas azu- 
les 6 azul-verdosas; tarsos pardos; escamillas azules manchadas 
de verde; alas ligeramente aliumadas. Abdomen corto, fuerte- 
mente aquillado long-itudinalmente; primer segmento con la 
truncadura verdosa; el segundo hincliado junto al borde 
apical; el tercero oval, un poco hinchado junto k la serie ante- 
apical, 6sta profunda; doce 6 catorce fositas profundas, abier- 
tas; margen apical subcuadrianguloso en el centro y con dos 
dientes en su origen. Vientre azul manchado de verde en la 
base de cada segmento; el segundo manchado de negro en la 
base; el tercero con un margen negro, c^. Long'. 7-8 mm. 

La 9 difiere del cf por el escudete de fuego-dorado-cobrizo; 
posescudete k veces un poco verde-dorado en el disco; tercer 
segmento abdominal deprimido en el disco y vientre casi todo 
negro manchado de verde-azul. 

Patria: El Escorial (Laguna!, Gogorza!). 

Yar. dives Lucas (ex parte, nee Dahlbom). 

Difiere del tipo por el posescudete verde-cobrizo un poco 
dorado; los cuatro angulos centrales del tercer segmento abdo- 
minal poco visibles; los dientes laterales mks agudos; a veces 
las partes azules son verdes; las mesopleuras un poco m^s 
verdes; el margen un poco bronceado. La misma talla. No se 
conoce m^s que la Q. 

Patria: Espana (Buysson, loc. cit.J. 



(147) Medina y Ramos. — crisididos de espana. 487 



5." Gen. Stilbum Spinola. 

Cuerpo de lalla g*rande, muy convexo, estrechado en sus dos 
extreraos. Cabeza sierapre iiic'is pequenaque elpronoto; el pri- 
mer estema hundido en una depresi6n circunscrita. Ojos ocu- 
pando m^s de los dos tercios de la anchura de la cara; mejillas 
y epistoma prolongados en forma de un larg-o pico, de lados 
paralelos; mandibulas larg-as, falciforraes, simple.s; maxilas k 
veces c6rneas, alargadas, redondeadas; leng-ua larg-a, pleg-ada 
en dos; lados del cuerpo diversamente esculpidos, aquillados, 
dentados. Con parapsidos. Alas corao en el g-enero Chrysis, or- 
dinariamente las superiores con una vena transverso-cubital 
poco visible, quebrada, emitiendp en el punto de la rotura una 
pequena vena paralela a la vena radial. La sutura anterior del 
escudete excavada y abierta; posescudete prolong-ado horizon- 
talmente hacia atras y excavado profundamente por encima. 
El tercer seg"mento abdominal fuertemente liinchado junto k 
la serie ante-apical y el marg-en apical cuadridentado. 

El g'enero Stilbum no posee en Europa mas que una sola 
especie. Estos espl6ndidos insectos revolotean en las flores de 
Eryngiitm, Mentha, etc. Las Q depositan sus huevos en las cel- 
das de los g-randes Eum6nidos, como las del g-enero Chrysis. 

1. S. splendidum Fabricius. 

Cuerpo de talla grande, rara vez mediana, robusto, muy 
convexo, resplandeciente, cubierto de larg-os pelos blancos 6 
g'risaceos, enteramente verdoso, azul-verde 6 verde-azulado, 
rara vez verde claro un poco azulado y aun verde-claro un poco 
dorado, sobre todo en los seg^mentos primero y seg-undo del 
abdomen, ^reas laterales del mesonoto, vertex y pronoto; ter- 
cer seg-mento abdominal siempre azul, k veces un poco ver- 
doso, teniendo en la base tintas del color del seg-undo seg"mento. 
Cabeza mucho menos anclia que el pronoto; cavidad facial 
larg"a, estrecha, profunda; antenas negro-parduzcas, con los 
tres primeros artejos azul-verdosos 6 verdes, k veces tambien el 
cuarto; el tercero mas larg-o que el cuarto. Pronoto corto en el 
centro, ancho en su parte posterior; borde anterior escotado; 
truncadura abrupta; un surco medio. Mesopleuras formadas de 
dos pianos, el m^s g-rande aquillado y el otro con cuatro dien- 



488 AN ALES DE HISTORIA NATURAL. (148) 

tes dispuestos en triang"ulo. Mesonotb convexo, brillante; escu- 
dete groseramente punteado y con una cavidad en la base; 
posescudete punteado fuerteraente en los lados, liso y brillante 
en la parte excavada. Escamillas del color del mesonoto; alas 
muy ahumadas. Parte inferior del cuerpo y patas azul-verdo- 
sos, verde-azftilados 6 verde-dorados; tibias y tarsos rojizos per 
debajo, ^stos verdosos por encima. Abdomen resplandeciente^ 
muy convexo, un poco comprimido en los lados, con puntos 
gruesos y espaciados; los intervalos lisos y brillantes; primer 
segmento corto, m-ks ancho que los otros; truncadura lisa^ 
abrupta; i\ng'ulos p6stico-laterales redondeados; el seg-undo 
larg'o por encima; lados cortos y ^ng-ulos p6stico-laterales espi- 
noideos; el tercero comprimido, alarg-ado, deprimido en la base- 
y fuertemente hinchado junto a la serie ante-apical; 6sta exca- 
vada; veinte fositas separadas, que disminuyen de tamaiio del 
centro a los lados; margen apical largo, liso, cuadridentado. 
Vientre azul-verdoso, mas azul en la extremidad de los seg- 
mentos y m^s verde 6 verde- dorado en la base de ellos; se- 
gundo segmento con dos manchas negras en la base. Q. Lon- 
gitud 10-15 mm. 

El ^'Z difiere de la Q por el tercer artejo antenario mas corto,. 
casi igual al cuarto; artejos cuarto h s^ptimo en totalidad 6 en 
parte verdes 6 verde-azulados por encima; cavidad facial m^& 
estrecha; tercer segmento abdominal nii^s corto, menos com- 
primido. 

Patria: Espana (Buysson, loc. cU.J; Alcal4 de Guadaira (Sevi- 
11a); Pozuelo de Calatrava (La Fuente!); Puerto-Real (Paiil!). 
Mi colecci6n; Caldas de Malavella; Barcelona (Cuni!). 

Var. sicuhmi Tournier. — Cuerpo de talla variable, dorado 6 
dorado de faego, coa reflejos verde-claros sobre el t6rax y aun 
sobre los segmentos primero y segundo del abdomen; k veces 
el color es enteramente verde-derado. cf 9. Long. 10-15 mm. 

Patria: Espana (Buysson, loc. cit.J. 

Observacion.—Se encuentran individuos afectos de rutinismo 
en las patas, antenas, escamillas y venas alares. 

Var. cale)is F.— Cuerpo de talla variable; cabeza y torax azu- 
les con un tinte verde 6 verde-dorado en el pronotoy mesonoto; 
segmentos primero y segundo del abdomen dorado de fuego 6 
fuego-dorado-eobrizo. .^f Q. Long. 11-13 mm. 

Patria: Espana (Buysson, loc. ciL); Madrid (Gogorza!, Car- 



(149) Medina y Ramos.— crisididos de espana. 489 

diel!, Mieg-!); Villalba (Gog-orza!, Sanz de Dieg-o!); Aranjuez 
(Gog"orza!); Villaverde (Gog-orza); Valencia (Bosc^!). 

Observaciun. — Parasito de los Pelopmus iKcloralis Dhlb. y dis- 
iillatoriiis Latr. 

Se encuentran individuos afectos de rufinismo en las ante- 
nas, patas, escamillas y venas de las alas. 



4* Tribu. Parnopidae. 

Caracteres.—CwQv^o de talla g-rande 6 mediana, ancho, ro- 
busto, deprimido por encima. Maxilas y leng-ua alarg-adas, 
lineares, en forma de trompa, repleg'ada por debajo del cuerpo 
durante el reposo; palpos labiales de lino 6 dos artejos; palpos 
submaxilares de uno 6 dos artejos; mandibulas alarg-adas, con 
un pequefio diente en el lado interno; ojos g-randes, Pronoto 
transversal; mesonoto con las suturas long-itudinales, a veces 
poco visibles; parapsidos distintos. Alas larg-as, estrechas, su- 
periores, con las celdas braquial, costal y mediana completas; 
anal casi cerrada; radial incompleta; primera y tercera discoi- 
dales fig-uradas por un trazo oscuro; inferiores con las venas 
costal y anal. Mesopleuras anchas; disco casi piano; episternon 
del metat6rax pequeuo, formando un ^ng*ulo dentiforme, como 
en los Eiichrysidida; estig-mas del metat6rax situados por en- 
cima de los ^ngfulos p6stico-laterales. Abdomen compuesto de 
tres seg-mentos visibles en la Q y de cuatro en el -/. Tarsos con 
fuertes espinas, sobre todo en la 9; uiias simples. Vientre 
c6ncavo. 

Gen. Parnopes Latreille. 

Cllpeo convexo; vertex un poco escotado; posescudete pro- 
longado en lamina horizontal; caderas dilatadas; muslos an- 
teriores dilatados posteriormente. Borde apical de los primeros 
segmentos abdominales, adelg-azado y con losangulos p6stico- 
laterales espiniformes; ultimo seg-mento abdominal visible, 
muy convexo en el disco y con dos depresiones transversales 
separadas por una quilla; borde apical de este seg-mento hin- 
chado con el borde extremo inclinado hacia abajo y con nume- 
rosos dientes en forma de sierra, irreg-ulares. 



490 ANALES DE HISTORIA NATURAL. (150) 

Los Parnopes estan representados en Espafia por una sola 
especie, el P. cariiea Rossi. Estos insectos se alimentan del 
n6ctar de las flores ( Eryngiiim,, Thymus ser^njllnm L., etc.). 
Ponen sus hiievos en las celdas de los Benihex (Esf^gidos). 

1. P. carnea Rossi. 

Cuerpo de talla g-rande, robusto, ancho; cabeza y t6rax y 
primer seg-mento abdominal verde-cobrizos, verde un poco do* 
rados 6 verde-bronceados; el resto del abdomen rojo-test^ceo; 
pubesceucia blanca. Cabeza de la long"itud del pronoto; cavidad 
facial poco excavada, sin quilla superior; mejillas casi nulas; 
mandibulas bidentadas; antenas negTO-rojizas; primer artejo 
neg'ro bronceado, arqueado y un poco dilatado en el apice. 
Pronoto corto, sinuoso en los lados; ^ng'ulos anteriores ag'udos; 
truncadura abrupta; surco medio; c^ng'ulos p6stico-laterales 
fueftes, anchos; mesopleuras convexas; escamillas g-randes, 
pardorojizas; marg-en hialina; alas ahumadas, hialinas en la 
base; patas del color del t6rax con las rodillas, tibias y tarsos 
rojo-test^ceos. Abdomen de lados paralelos, con los caracteres 
expuestos en la descripci6n del g-^nero. Vientre rojo-test^ceo. 
P. Long-. 9-12 mm. 

El cf" tiene