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^jíipEWyORKBOTpCALGAlÜ)^ 




lU r;z^ - ■ ^ p^^ 1) 



ANALES 



DE LA 



SOCIEDAD científica 



ARGENTINA 



Director : Doctor EDCARDO CARETTE 
Secrktario de REDACCt<''N : Ingkniero CARLOS LIZER 



ENERO-JUNIO 1919. — ENTREGAS I-VI. TOMO LXXXVII 



índice 

MlGUist, CuoMO, Coiitnl>iicirtu al estudio do la fabiicacióu de materiales de cous 
tiuceión cu lu República Argeutina. Bieve reseña de la Fábrica cerámica de, 

Alberdi (Rosario de Santa Fe) •"> 

Ingeniero \'icetite Castro, ex presidente de la Sociedad 2>f 

F. Santschi, Nouveaux formicides de la République Argentine 37 

Atilio A. Bado y Alberto J. Zanetta. Algunas experiencias sobre la elimi- 
nación del arsénico y del vanadio de las aguas 58 

Juan W. Gez. Las salinas de Bebedero (proviucia de San Luis) fiS 

Ana Manganaro, Leguminosas bonaerenses 77 

Memoria anual del presidente de la Sociedad Científica Argentina 2(!5 

Publicaciones recibidas ■_■ ■ ■ 278 

BlBLIOCilí AFÍ A 284 

índica general de las materias contenidas cu el tomo LXXXVII 288 



BUENOS AIRES 

IMPRKNTA Y CASA EDITQKA «CONI» 

6Si, PERÚ, 681 
1919 



JUNTA DIRECTIVA 

I1919-1920) 



Prttidtnie . . 
Vietpresidtn U 
Vieeprtsidente 
Secretario de 
Secretario de 
Tesorero ... 
Protesorero . 
"Tiiblioteearin 



lo 

acla>' 
eorretpoHdtiiciu . 



fit rrrtl' 



lujieniero Santiago E. Barabino. 
General iuireniero Arturo M. Lugones. 
Doctor Juan B. González. 
Profesor José T. Ojeda. 
Ingeuierii Anecto J. Bosisio. 
Doctor Eduardo Carette. 
luyeuier" H. NI. Levylier. 
lugeniero Miguel B. Lorenzetti 
Ingeniero Nicolás Besio Moreno. 
Ingeniera Ferpuccio A. Soldano. 
Ingeniero Julián Romero. 
Doctor Jorge Magnin. 
Ingeniera Enrique Marcó del Pont. 
Ingeniero Arturo Hoyo. 
Ingeniero Sebastián Ghigliazza. 
Ingeniero Rómulo Bianchedi. 
Señor Juan Botto 



ADVERTENCIA. — Loe colaboraclore» de loe Anait* rpenonatmeiite retporuabtet de la tesii <jue $rn- 
tentan en nis eterit09) qne detseen tirada aparte de áO ejemplares de sae articulo)* deben solicitarlo 
por escrito. Por mayor número de tgemplareii deberán entenderse con la t;af<a etlitora •* CoNi ». 
Tienen, ademán, derecho a la eorrecciún de dos prueba.». Los manuscrito», oorreepondencia. etc.. se 
enriaran a la Dirección. Cevalloi, 269. — La DiREcnúN. 



PUNTOS Y PRECIOS DE LA SUBSCRIPCIÓN ADELANTADA 
Locsl de la Sociedad. Cevalloi 269 (abierto de 3 a 7 y de 8 a ti p. m.), y principaleí librerlai 



« ni ri 

Por mes 1 .00 

Por afiu 12.00 



$ m D 

NúiiiiTu atra.'-:><l<i % . . . 2.00 

Niiiiiero atrasado para los socios. . 1.00 



ANALES 



sofiEiiiii citnífici mmm 



fj^y^ YORK 

ANALES '"^^ 



DE LA 



SOCIEDAD CIENTÍFICA 



ARGENTINA 



DiKKCToií : DocToií KDUAKDO CAKETTE 



TOMO LXXXVII 

Primer semestre de 1919 



BUENOS AIKES 

IMPKENTA Y CASA EDITORA «CONI » 
684, PERÚ, 684 

1919 



CONTRI l!i:CION AL EiSTUDIl) 

DK LA 

FAHHICACKKX DE IIATKKJALES DE (mSTKlCClÓIV 

!■: .\ L A li K I' r I! I. 1 (' A A \< ( i !■; X T I X A 

liKKVK líi;.SENA 1)K LA FÁLUÍIC-A < KIÍÁMICA I>K ALBKIÍIM (lídsAKln IIK SAN'IA FE) 



l'.ii; MKilEL CLOMU 
Ingeniero civil 



UBICACIÓN 

Al norte de la ciudad dt- líosaiiu ile Santa Fe, de la (jiie está sepa- 
rada por un límite natural — el arroyo Luduefia, más conocido en la 
localidad con el nombre de Arroyito, — existe la población de vera- 
neo qne se llama Alberdi. 

En los límites de esta población, y desde el año 1893, empezó a fun- 
cionar la fábrica cuya descripción nos proj)onemos hacer (ver tig. 1 ). 

El sitio elegido para la misma eoncilia sabiamente la proximidad 
tlel lugar de extracción de la arcilla con la comodidad de expedir los 
productos fabricados, por medio de tres líneas ferroviarias importan- 
tes en el país. Puede decirse que está ubicada en el centro de grave- 
ilad del triángulo formado por las estaciones iáarratea (F. C. C. A.), 
trocha ancha; Alberdi (F. V. C C), trocha angosta; Sorrento 
(F. C. P. kS. F.), trocha angosta. 

Esta acertada ubicación ha sido factor importante para la vida y 
prosperidad de la industria, y contrasta con el fracaso de una fábrica 
<le ladrillos silico-calcáreos que, elaborando sus productos con la arena 
del lecho del río Paraná y la (!al del mismo nombre, fué instalada, en 
una isla, frente a Alberdi. Esta industria tuvo (pie luchar, desde su 



6 ANALKS tíV. I.A SOCIKUAU CIKNTÍFICA AKGEKTINA 

iniciación, con los inconvenientes de tan iiiainoiiiada ubicación, iniii 
cipalineutc ])ara la exi>e(lici(')n de los productos elaborados, y sin eni- 
Itai'fío. los ladrillos silico-calcáreos, obtenidos con arena limsinia. (pie 
abunda jirodi-jiosaniente en este tramo del Paraná, y la cal ¡trecitada. 
han resultado, sepruranK-nli', superiores a los faljiicados jior la Socie- 
dad anc'uiiina l,a riati-nse. en Tíñenos Aires. 

A la bondad de la arena, i)or su pureza y tiuura, cualidades impor- 
tantísimas, ddic al ril)uirse ¡«jualmente los excelentes resultados en 
la fabricación de piedras artificiales «le IJortrlii. localidad próxima a 
San Lorenzo. 

Sejíún un ensayo ejeculado con arena extraída del iio l'arana des- 
linada a las construcriones de Uosaiio. tenia i'sta arena la siuiiicnle 
coni]»osi(ioii ;;ranuloiiu-ti¡ca : 

Tilluafiii (It- lili* ;;miiii>h (trnilOH 

Menor di- 0..t iiiiliim-trus 8IS ;ii(u:i muy liiiii 

— 1,0 — 116 aren;! lina 

— 1,.") — 18 anua mediana i) normal 

— 2,8 — -i arena ^rnesa 

— 5,0 — 14 arena mnv íi'i'esa 

Mayor «le ."i.O — l."> ;;ran/a 

l'uede decirse, en verdad, (pie está comiJiiesta de un Si' \<i<v ciento 
de arena muy fina y lU |)or ciento de arena tina. 



MAI'KKIA I'KIMA 

De los estudios del suelo crectiiados durante los prcliiiiiliarcs (li- 
las obras del )iiierlo del Rosario, tanto en la parte no at'eetada por la 
corriente, eomoeii ('-sta, resultó : 

a) l'ixo del Rosario. — La existencia de una siicesiíin uniforme de 
(!ai)as concin'dantes y liorizmitales. l^a siipi rior. de arcilla rojiza, es 
.senuíjante al loess pampeano .\ muestia. en la bairama. las concre- 
ciíUies caracleiísticas de la iiiai^a o tosca (calcáreo ruerleiiielile arci 
lioso). 

lia arena ipie le si;ílle, es a sil \v/.. ;;ciieralliielll e pura, eliar/.osa, 
con poca iiia;;netita y mica potásica, de ^;iano lino i cdniídcado. 



FABRICACIÓN DE MATERIALES DE CONSTRUCCIÓN 



J'irJH <ie(iló(ihii (Ir hi hiirrnvca del rio Paraná 
+ 22 



+ i 



32 



Arcilla rojiza concreciduada, 
C'ou nodulos calcáreos (loess) 



Arena terciaria fina 



Arcilla rosada 



h) Lecho del río. — Salta a primera vista la acción de las aguas, 
cuya poderosa corriente ha arrastrado por completo la capa superior 
de arcilla rojiza, atacando luego la de la arena. 




y^rena /erc/az-ia ^nac 

Perfil íHMilú<;ico fii v\ cauce ilcl río 

Entre tanto, la capa sui)crpucsta de arcilla y discordante con la 
arena, es evidentemente posterior y depositada por el río. 

Esto comprueba que el leclio antiguo, o límite de erosión, está en 
el límite entre las arenas interiores y la capa superpuesta de arcilla 
aluvional. 

Esta capa de arcilla, hállase formada por una serie de mantos al- 
ternados de arcilla y de arena, entre los que predomina fuertemente 
la primera. Las repetidas transiciones de sus materiales, tan frecuen- 
tes en esta clase de terrenos, obedecen, como es sabido, a las altera- 
iñones entre las éi)ocas de mayores o menores avenidas, y a la varia- 
ción consecuente de la fuerza de transporte. 

Sobre la arcilla existe otra capa inferior en potencia, de arena, que 
por su completo parecido se confunde con la arena inferior, antes 
citada. 

Existen también, al pie de la barranca, lugares en que se observan 
inclusiones de arcilla de mayor grado de pureza, pero que no pueden 
ser explotadas, a causa del elevado costo de extracción. 



ANALES 1>E LA SOCIBDAU CIENTÍFICA ARGENTINA 



2 

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^^•^sííHíi»» 


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hig. 1. — \ i-íi;i li. lii tiiliiiin < 1 raiiiim ilt- Alittiili 




\\¿. :t. i'aiiti-rn «Ir tfiN4-H (i'ii In fAbrlrn) 



FABRICACIÓN UE MATElilALES DE CONSTRUCCIÓN 9 

De todos modos, la arcilla explotada, basta la actualidad, procede 
de la playa {ñg. 2), aunque últimamente se lia extraído arcilla de las 
islas, frente a Alberdi, y su origen es igualmente aluvial. 

Los yacimientos de arcilla presentan diversas coloraciones, desde 
el sepia al azul. Esta arcilla es transportada en carros hasta la fábri- 
ca, depositándose luego en pilas para su pudri(;ión, que se hace durar 
dos años, por lo menos. 

Además de la arcilla de la ribera, se utiliza también la tierra greda 
que se extrae de los terrenos adyacentes a la fábrica y que se encuen- 
tra inmediatamente deliajo de la capa superior de arcilla negra que a 
su vez se utiliza para la fabricación del ladrillo de mano. 




Fig. 



l'hiNii lid ni) ríiiiiii 



ixtiai' ]¡\ anilla 



la acción del pico, y 



La tierra greda se fracciona en terrones, 1i;i 
tiene un aspecto sid ¡leiicrix. 

También se emplea, en la fálirica cerámica Alberdi, la arcilla rojiza 
concrecionada (loess), para cuya extracción se explota una cantera 
en los terrenos pertenecientes a la fábrica (fig. .">). 

Este último material ofrece, para su empleo en cerámica, el incon- 
veniente de la presencia de nodulos durísimos, no practicándose la 
eliminación porque encarecería el costo de los productos elaborados. 



Proporción de arcilhí.s 1/ propiedades de lax mezclas 

Llamemos : 

<(, Arcilla obscura o azulada, de la playa. 

6, Arcilla parda clara o sepia, de la playa. 

Q, Arcilla rojiza cou nodulos o loess. 

d, Tierra greda en terroui's. 

c. Arcilla de iuelusiiiu al pie de la barranca. 



10 



AN'ALES DE LA SOCIEDAD CIENTÍFICA ARGENTINA 




i. — Vista ilf liw liu"liiil" 




Fig. A — IMHiHfiiniiii i1i*l tnalaxfur n itriiiii't' tiii-xrlitilor 



FAIililCAClÓS DE .MATElilAI.ES DE CONSTULCCIÓN 11 

Se emplea : 

Par<a IjaUlosas, liaUlosiues, huliillos huecos 

y dovelas de bovedillas i de a ó 6 y i de ri 

Para ladrillos prensados coimines, di- chi- 

meneas, especiales y pancitos de vereda 

(es decir piezas macizas y prensadas) i de « ó íi y i de c 

L;i fiiiicióii (le c y d es áismiimir la contracción de a y h durante el 
seeadi) v la cocción. 



DESCRIPCIÓN DE LA FABRICACIÓN 

En ficneral, la marcha de la indiistiia no presenta novedades sobre 
el proceso conocido con el nombre de «hiimedo», porque la aglutina- 
ción de las arcillas se obtiene más por la agregación del agua que por 
influencia de la presi<'m. 

Las diversas arcillas se disponen en uua cancha, por capas super- 
puestas de un espesor de 20 centímetros y nna altura total de un 
metro, practicándose sinniltáneaiiieiite el riego necesario para dar a 
la mezcla el grado conveniente de humedad (no ha de ser ésta ex- 
cesiva). 

La arcilla extraída mediante cortes verticales, de suerte de afectar 
a las diversas capas, es transportada por medio de vagonetas hasta 
un tablado (tig. 4) próximo al primer iiu'zdador (malaxeur), y median- 
te una hélice de eje vertical, que gira dentro de un cilindro de palas- 
tro de hierro y se carga por su parte superior, es llevada de dicho 
tablado al mismo niahtxeur (fig. .">). 

De allí pasa la arcilla amasada a dos sistenuis sucesivos de cilin- 
dros laminadores, en el primero de los cuales son los cilindros de su- 
perficie lisa y de igual diámetro; y en el segundo, de distinto diáme- 
tro y rayados. En el jnimer laminador, o par de cilindros, se produce 
el desmenuzamiento de las partículas más blandas y en el segundo, 
por arrastre y desgarramiento, el de las luás duras y granulosas. 

A la salida del último par de cilindros, la pasta tiene consistencia 
y compacidad muy grandes. La dimensión de la hilera que seguida- 
mente la moldea es de 20 centímetros de altura por 30 centímetros 
de ancho. Un operario se ocupa en fraccionar el prisma de barro que 
escurre de esa hilera, en panes de 2,") centímetros de largo, que en 
seguida son apilados en el sótano, siendo transportados hasta él 
])or una cadena de canjilones, y donde ](ermauecen de 10 a 30 días. 



12 



ANAI.KS DE LA SOCIEDAD CIENTIKKA AUÜENTINA 




Kig. C. — Uilt-ra iiioMfnixlit baliloA»» y i'slaiitf.s siiltrc los (Mialt>H se apilan 















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Flu. T. Vl«ln c-«lpriol <lrl li. 



lABRKACIÓN HE M ATKKIAI.ES DE CONSTRUCCIÓN 1:^ 

Dt'he Haiiiaisi' la ateiicii'ni solne la <u)uveiiieneia de prolongar el esta- 
ciouauíieuto de la arcilla, tanto en la [lila a la intemperie, como en 
forma de panes en el sótano. 

Cuando lia llegado la oportunidad de utilizar los i>anes de arcilla, 
se les eleva nuevamente a la boca o tragante de los mismos cilindros, 
ya descritos, pero en lugar de pasar por la hilera de panes, se hila 
la masa en las hileras correspondientes al material o piezas qire se 
desea fal)ricar. 

Para (pie la íahricacion pueda ser continua, se dispone de un par 
de máquinas completas, amasadoras y trituradoras, de las cuales una 
puede preparar los panes y la otra las piezas. 

Una vez cortadas las piezas, a la salida de la hilera, mediante 
alambres lijados a los bastidores ada])tados a la mesa de rodillos 
sobre la cual se desliza la vena de arcilla — cuya sección es la de la 
hilera empleada — aquéllas son bien ajiiladas definitivamente (ladri- 
llos huecos o dovelas para bovedillas), o bien estacionados diversa- 
mente en los galpones secaderos, hasta que se encuentren en condi- 
ciones de ser prensados (ladrillos macizos, comunes, de formas espe- 
ciales, de acera, etc.); o bien, si se trata de baldosas, baldosines o 
chapitas de revestimiento, batidas sobre mesas de mármol, aceitadas, 
cilindradas (-on máquinas a inano para asignarles un espesor cons- 
tante, y recortadas a la medida exacta, mediante pequeñas prensas 
de tornillo y \olante, que tienen en sus cuatro bordes cuchillas sus- 
ceptibles de ser substituidas o desplazadas. 

Debe llamarse la atención sobre el hecho de que durante la coc- 
ción, la contracci(')n de las baldosas es distinta según se considere el 
sentido longitudinal de la hilera (contracción máxima) o el sentido 
transversal de la misma (contracción mínima), a cuyo efecto se recor- 
ta cada pieza unos 7 milímetros más larga en el sentido de la mayor 
contracción, con el propósito de neutralizar la diferencia; liara este 
objeto, bastará que el operario i^econozca el borde del corte afilado que 
difiere del borde ligeramente achafianado por el costado de la hilera. 
Según que las baldosas sean sin baño o con baño, puédeselas api- 
lar en seguida, en número de 50, colocando en la parte superior un 
par de ladrillos macizos pava dejarlas así unos 60 días; o bien, pre- 
viamente, se i)racticará el proceso del baño, que requiere la deseca- 
ción de las piezas en estanterías, antes de someterlas al mismo api- 
lado <iue las baldosas sin baño(fig. G). 

El apilamiento tiene por objeto inq)edir el alabeo en la última faz 
del secamiento. 



u 



ANALKS DE I. A SOCIEDAD CIENTÍFICA ARGENTINA 




l'i'A- '^- — Ví\rXf MiiK-rinr «Ivl li»»rno llotK 




Ffg. 0. — CouRtmccidii <1i'l linnio. coniliirlon iiifcrfnrvii 



fabhi<;aciun de materiales de construcción 15 

Los };iili)(tnes siícadeíos son de ;ill)ariileríii de ladrillos de uiauo 
sentados en baño, revocada groseramente con mezcla de cal y arena, 
con armaduras de madera y cubierta de tejas. Son algunos de un solo 
piso, para depositar las piezas durante las diferentes fases de la ela- 
boración y otros de dos pisos, uno bajo y otro alto. En el piso supe- 
rior de estos últimos, de preferencia, se estacionan los productos ter- 
minados que a su ticm]>o habrán de ser llevados al horno. Los galpo- 
nes tienen sus ¡lisos de altura reducida y están provistos de muchas 
aberturas para graduar la marcha de la desecación. EsiJecialmente el 
primer piso es de menor altura para facilitar el acceso al superior con 
carretillas por medio de planchadas. 



BAÑO 

La operación del bario tiene por objeto dar tersura y dureza, así 
como color uniforme, a la cara vista de la baldosa de piso. Para ésto, so 
sumerge, a mano, tanto la cara superior como algunos milímetros de los 
bordes laterales, en cubas que contienen una solución acuosa de arci- 
lla roja, finamente ])ulverizada e íntimamente incorporada al líquido. 

Por comodidad, la cuba es trasladada sucesivamente delante de 
los estantes de lialdosas. 

Hasta el año l!tl4, el bañóse preparaba con una arcilla extranjera, 
que llegaba lista para ser empleada,y cuya composición es la siguiente : 

I'or ciento 

Sílice 82,26 

Alúmina 7,24 

Oxido (le hierro 2,32 

Pérdidas por ciilcinacióu 4,99 

Agua, eal, magnesia y álcalis 0,80 

Posteriormente al aüo precitado, fué utilizada una arcilla prove- 
niente de la provincia de Córdoba, (jue se prepara sometiéndola a 
una grosera pulverización; luego se decanta el polvo de arcilla sepa- 
rándolo de los fragmentos mayores. El polvo remanente se termina 
de pulverizar en un cilindro rotatorio, con piedras muy duras. 



COCCIÓN DE LOS JIATEUIALES 

Antes de pasar más adelante, debo agradecer los datos reunidos, al 
señor ingeniero don Albino Sclineider, asesor técnico de la filbrica 



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ANALES DE LA SOCIEDAU CIENTÍFICA ARGENTINA 









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B CAVMTnikncAS . 



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ilel liornu Sirhmaii \ Kots 



fLAS TA C^.Vf/ÍA/. TiKJ. HOHNt* fO.S Tt.'< JO SH^ TE:MA BOTH ■ 
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I S&'^n^^' 







Fie- 11. - 1'laiita (lil homo ÍUtri. 



iabiíicackín de materiales de construcción 17 

por largos años y vinculado dt^sde el año 1S86 a mucLas obras de 
Jotran aliento desarrolladas en esta ciudad. 

JJurivnte los (|uince ¡¡rimeros años de su funcionamiento, la fábrica 
utilizó tres hornos que poco se diferencian de los comunes empleados 
para quemar el ladrillo de mano, salvo nna construcción más cuida- 
dosa y una marcha de la operación más uniforme. 

Posteriormente, se construyó un horno continuo sistema Bock, y 
su elección fué decidida después de haber mantenido el ingeniero 
Schneider una correspondencia interesante con los principales in- 
ventores de hornos, y entre ellos, (-on Federico Eduardo Hoftmann, 
creadíir del horno continuo. 

Por los esquemas acompañados, de los hornos de Hoffmann y Licht, 
patentado en 18.")8, y de Siehmon y Kost patentado en 1880 (flg. 10), 
se verá que en el primero, fué reconocido como un serio inconveniente, 
el excesivo enfriamiento de los gases, que arrastraban hacíala chime- 
nea el vapor de agua, procedente de las últimas cámaras, suficiente- 
mente caldeadas, al pasar por las subsiguientes, cargadas con mate- 
rial más fresc(». 

De allí proviene la Acntajosa reforma de Siehmon y Eost, quetien- 
<le a evitar este mal, produciendo dos corrientes de aire, convergen- 
tes hacia una cámara que está en comunicación por su parte supe- 
rior, mediante varios conductos amovibles, con la chimenea. 

Las leyendas explicativas de los esquemas, son suficientemente 
claras, para comprender la marcha de la cocción, en los dos casos. 

Es de notar que el horno continuo de Siehmon y Rost presenta 
ventajas tan a]neciables sobre el que le precedió, que cuesta trabajo 
explicarse sir escasa divulgación. 

El horno continuo Bock, cuyas sucesivas patentes complementa- 
rias obtuviéronse desde 1888 hasta 1900, realiza mayor perfección y 
uniformidad en la cocción, resolviendo la eliminación directa de la 
mayor parte de la humedad de que se hallan iminegnadas las piezas 
o labores aún frescas, en una forma más racional, porque la dirección 
de los gases procedentes de la combustión y la del aire destinado al 
secamiento, signen la misma dirección. 

El horno Bock está formado, en planta, por catorce cámaras coloca- 
das siete a cada lado de dos conductos situados uno encima del otro, 
S y W, sin comunicación entre ellos (fig. 11). 

El conducto inferior W termina por su extremo en la chimenea, y 
en él desembocan los conductos o canales transversales más inferio- 
res. T,„ T, ... T,,, correspondientes a cada cámara, pudiendo cada uno 

A>'. SOC. ('!KNT. ARG. — T. I.XXXVIl 2 



Horno continuo sistema Bock de la fábrica cerámica de Alberdi 




WM--' 



Fík. 1-. — I'lnlilii lie lii ciillKtllKiióli n lii nllulu ilil liliiln. (1 
(ilivi'l lili pimí ili' lux línimniK) 







Flft- 13- ~ PUiiU i1f> la f'oiiittriUM'U^n b U HlliirH (l«t iiUiio A A 



Horno continuo sistema Bock de la fábrica cerámica de Alberdi 




Fig. 14. — 7'lniita cU' In construcción a la altura ild plano NN 
(nivel del piso de maniobras) 




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Fig. 15. 



Planta de la construcción a la altura del plano BB (nirel de los conductos 
de acceso de los ga.ses a las cámaras) 



•20 



ANAI.K?* DK I.A SOCIEDAD CIENTÍFICA AI!(;KXTINA 



*le éstos coiininioarsp vmi el cimíluc-to ci-ntral ^\'. c iiulcpeiidizarsi- do 
i'l por iiu'dií» (le sus respectivas Viilviilas ile iiitereeptaei(jii, V,,.,,. \, 
... V,j. maniobradas desde la parte sii)ierior. i)()r los vastagos ^'„ ,,. 
V, ... V,j, que terminan en iiii ojo en el cual ¡uiede actuar un mecanis- 
mo de tornillos para levantar la válvula. La ¡¡osición normal es la de 
iiH-omunicación entre los conductos trans\-ersales T,,,,,, T, ...T,j. .v el 
lon^íitiwiinal infeiior de tiraje. W. 

ICn cuanto a las cámaras, tienen una |iiieita o :i1>ei t uia al cxtciior 
(pie se cierra, cada ve/., después <le teiiuiíiada la caraa. c(Ui un muro. 
I'ormado ))or dos tabiipies de ladrillo separados, rellenándose el espa- 
cio vacio con arena. Se destruye este mmo para efectuar la de.scarga. 



Z<^/^ 




Scí'ciún triiiiMvn-Kul t\v Iii níiniii-ii : I. AlHrlimi>« |mn> iutriHlm-ir 
CKiiitniHlililc : 'J, I*nrnlliiH fiirniniias cmi liHlrillim : :¡. l'n]ii'l pn- 
rii iiM'iiiiititiiriU' liiH cáMinrnH. Se ujutitu C4tu ladrillos y liiirnt. 



P(U- SU parle ¡iiteiiin- y a los costados, sobre el ¡liso, se encuentran 
cuatro (piemad(U('s (<(). por donde lle;;an los ¡jases ile la cámara )U-i'- 
cedentc lic ¡ibajo Iiaeia arriba, rcunieiidosr las dos corrientes imi la 
bóveda y descendiemlo basta introducirse por las aberturas h. exis- 
tentes en el meílio del piso de la ciimara — |>ara sejíiiir — <• bien al 
conducto T adyacente, en el caso de ipie la \ al\ ula \' correspondiente 
estuviera levantada — paia piimitir la acci<pn del tiraje — o bien, si 
la váhiila pertinente permaneciera cerrada — los <íases. si-juiendo la 
continuación del conducto longitudinal h. a través del transversal T 
iiileiceplado. Ile;;anaii hasta los dos ramali's ile ;icceso :i los ipieiiia- 
dores (rr) de la cámara siguiente. 

Taia iniciar la marclia del horno debe conieiizaise ii;iiieiido tiiego 
en el hogar aiixiliai A. luantciiiemlo abierta la \;dvula detirají- más 
jiróxima, V^,_ ,,. Una vez sulieieiilcMiniilc' c;il(le;id:i esa paite del hoi 



Í'ABRICACKIX DE MATIililALUS I)K CONSTIÍUCCIÓN 21 

no, se procederá a bajar la válvula V„_,i y se levantará la válvula V, 
— pasándolos s'ases desde /( basta W por: b„, «,, b¡ y T, — al mis- 
mo tiempo que desde los oritieios </, se podrá, por la parte superior del 
horno, introducir combustible sobre los hogares o quemadores «,. 

De un modo análogo será posible recorrer todas las cámaras hasta 
la última, l-t, y de allí, interrumpieudo el tiraje directo a la chimenea, 
pasar a la cámara 1 mediante la apertura de la válvula V,. 

Para explicar la utilidad del conducto suj)erior S, nos referiremos 
al idano general. La cámara 10 está cargándose, la cámai-a 11 descar- 
gándose y la cámara 12 enfriándose. Las cámaras 8 y 9 han quedado 
recientemente cargadas, y los tabiques de papel, interceptores actua- 
les de las corrientes de aire, están colocados sobre los quemadores a^ 
y ((„, de suerte que se hallan incomunicadas la cámara 7 de la 8, la 
cámara !) de la 10, así como las 8 y 9 entre sí. 

Observando el plano general se verá que sobre el conducto supe- 
rior S existen siete al)erturas : I-XIV, ... VII-VIII, mediante las 
cuales siempre será posible comunicar la i)arte superior de cualquier 
cámara: A, B, ... A,,B,,,con el conducto central superior S, colocando 
un tubo adicional que, partiendo de S, ligue una sola o las dos aber- 
turas practicadas en la parte superior de cada cámara. 

En el estado de la marcha del horno que se demuestra en el plano 
general, supongamos de comunicar, ]h)v nuMÜo de tubos amovibles, la 
abertura B,,, de la cámara a enfriaise, con la III-XII del conductos, 
y las VlIX y VII-VIII, de este último, con las A„, B,, y A, y B„ de 
la parte superior de las cámaras respectivas 8 y 9. (Estos tubos se ven 
en la fotografía de la parte superior del horno.) 

En tal caso, si las válvulas V„ y V; i)ermanecen levantadas, la 
corriente principal de aire, que se introduce por las puertas de las 
cámaras 10 y 11, alimentará la combustión en las cámaras 2, 3, 4, 5 
y 6, previo calentamiento al circular al través de las cámaras 12, 13, 
1-1 y 1, i)asando a la chimenea por las ya indicadas válvulas. 

A su vez, por la apertura de las válvulas V» y V,, de las cámaras a se- 
car, se establecerá un tiraje adicional (jue liani derivar déla con-iente 
principal de aire, una cierta parte que, introduciéndose por el orificio 
de la parte superior de la cámara a enfriarse B,,, pasará al conducto S, 
y habiendo estado en contacto de los materiales ya cocidos de la cámara 
12, llegará en condiciones de evaporar y arrastrar parte de la humedad 
deque se hallan impregnados los materiales frescos de las cámaras 8 y 9. 

Como se comprenderá, la faz descrita se repite cíclicamente durante 
la marcha del horno. 



22 



ANA1.es UE I,A sociedad científica AK(5ENT1NA 



Horno continuo sistema Bock de la fábrica cerámica de Alberdi 



T?_:-=:.-U¿ 




* FÍK- 10. — Secnóii iMiiíritiiilinnl A II 




Fij¡. 17. — SiMí'iíni liiiiuiliiiliiiiil <'X 




niSjNiaa 



Ki|[. 18. — Sf'ci'iiíii liiiiultiiilliinl KV 



FABRICACIÓN DE MATEKIAI.KS DK CONSTRÜCCIÓN 



23 



Horno continuo sistema Bock de la fábrica cerámica de Alberdi 




^sg^ 



iiüi 



Fi^'. in. — Seriiiiii tniM>v,Ts:il V IC 




Fig. ^(l. — Secriúii traiisvi-r»al I.M 



S '. '... T . T. T- 




Fig. L'I. — Scfcióii tiaiisvfisal ()X 



■-+ ANALES DE LA SOCIEDAD CrEXTÍFICA ARGENTINA 

lín los jilaiios (le (U'ti)lles (nic (U'iinR'strau las secfioiU'S I<)n<ritiuli- 
iial y trausveisal do uua caniaia (tigs. 10, 17. 18, l!t. lid y 21), i)odrá 
observarse la disposición conipleiiicutaria de los (ineinadores forma- 
dos con ladrillos refractarios. De este ilo. las llamas deben ele- 
varse necesariamente basta solire])asar. ]»ir lo menos, la altnra de 
las i)aredes laterales de los (incinadurcs y rccicn entonces tenderán 
a acercarse, liara tinaliiiciilc rc]ilc,L;ars(' liacia el cciilni del piso, don- 
de se encuentran las aberturas del tiraje. 

El lioino Hoek resultaría coiniilicado y costoso en su construc- 
ción, nada económico en la explotación, si fuera empleado, para la 
fabricación de ladrillos macizos y huecos, exclusivamente. Para este 
caso, el horno llottiuann y similares son de buen resultado eji la 
cochura y más económicos ]ior el combustible reiiuerido. 

Mas, para la cocción ile piezas de <lcbil esiiesor. como ser tejas y 
baldosas, que deben colocarse verticalmente, de canto, con el objeto 
lie evitar tisuras, alabeos y fracturas, es )irei-iso (pie la llama pase 
verticalmente, como imi los hornos comunes, con la ¡lilerencia (pie 
aquí el sentido es inverso. 

Además, como a los costados de las cámaras, al lado de los (pienia 
dores, se apilan los ladrillos a cocer, reservándose la zona dd centro 
para el niateiial lino, existe un obstáculo, entre las zonas de comlius- 
tiiin y las ]iiezas tinas, (pie aseuura la obicncion de una coloración 
más pura. \i\a y uniforme, detalle de suma importancia en la fabri 
<!acion de la baldosa de ¡liso (con baño). 

l'ara terminar, debo afjjrefíar dos observaciones s(d)re el luncioua 
miento y una indicación referente a la construcción del horno. 

La primera ol>servación se refiere a que el inventor preconizaba la 
(tonstriiccioii de diez y odio c;iiiiaias. en liiuar de las catorce (pie jior 
economía fueron eonstriiidas. Imi la actualidad se est;i |ialpando el 
lienelieio (|iie habría traído, para la liiarclia m:is ;^radiial del horno, la 
existencia de las cámaras siipiiniiclas. 

l-a siguiente consiste en llamar la ateiiei(')n sobre el (''xito obtenido 
con el eiii]ileo de la leña dura, en sulisl itiiei(ín del eoke, (]ue se us('> 
desde su instalación hasta tines ¡le l'.il I. v cuyo consumo luieile cal- 
cularse en .'iliOO k¡lo};raiiios poi cámara, mientras el dt- leña \ana de 
100(1 a (iOOd kilofíraiiios. se;:iín dase, deliieiidosda preparai' |ire\ ia 
mente en )ieipieños trozos. Ka circiilistaiida imprexisla del alto pre- 
cio de la hulla, alentó un ensayo insospediailn aiil es y (pie representa 
hoy economía en d costo de la cocción y mejor calidad del producto 
iddenido. 



FABRICACKJN DK MATERIALES DE CONSTRUCCIÓN Z:> 

Lii capacidíul de cada celda o cámara del horno es, aproxiuiada- 
mente, de 25.000 jtiezas surtidas, de las cuales las mayores se colo- 
can cerca de los bogares y las finas en el centro, verticalmente. 

Teniendo presente que se puede calcular en un mes el intervalo 
desde la carf^a a la descarga de una cániaia, se tendrá la producción 
<le la fabrica, o sea .'550.000 piezas mensuales. 

La chimenea está prevista para situar simétricamente otro horno y 
duplicar la ))roducción. 

Respecto de la lefia, la mejor proviene de Tobas y Garabatos (F. C. 
C. N.); la inferior de La Banda y Beltrán (F. C. C. A.). Puesta en la 
fábrica, cuesta ¡lesos :V2 los 1000 kilogramos, y la operación de frac- 
cionarla a mano rc])rt'seiita un gasto de ¡(esos H por 1000 kilogramos. 
La conducción de este horno hállase a cargo di' un pei'sonal que 
adiestró el montador, Inuie dic^z afios. 

Como se ha visto, en la marcha del horno IJock, la llama hace 
en él un recorrido más tortuoso que en otro, y en conseciiencia se 
obtiene una cocción más aniforme; como también se notará que la 
dimiiiuciim de altura ilc la pila de materiales ])rimitivamente crudos, 
no afecta, como cu el horno llott'maun, la marcha de los gases, que 
buscan en este hoiim el recorrido más libre o sea la parte superior. 
El horno Bock se denomina « de doble llama reidegada al centro ». 
En cuanto a la construcción del horno, en los planos generales, pre- 
l)arados para esta memoria, se puede observar que está formado por 
un revestimiento o estructura interior, separado de otro exterior por 
un relleno de arena, (pie obra como aislador del calor y permite las 
ililataciones y ct)ntracciones de los dos revestimientos, en particular 
del interior. 

La albañilería de las bóvedas, quema(h)res, paredes perimetrales 
délas cámaras y revestimientos de todos los conductos de circulación 
de los gases, está ejecutada con materiales refractarios. 

La cubierta exterior ha sido ejecutada con albañilería de ladrillos 
prensados y mezcla de cal y arena, convenientemente asegurada me- 
diante llaves, pilares y oti'os refuerzos metálicos. Las armaduras y 
pilares del techo son independientes, por completo, del macizo del 
iiorno. 

RESUMEN 

Considerando el conjunto de la fabricación, veremos que el moldeo 
preliminar sólo exige las diferentes clases de hileras. Para el pren- 

AN. SOG. CIENT. AUU. — T. LXXXVII ^ 



•¿tí ANAI.KS 1>K I. A SOCIEDAD CIENTÍFICA ARGENTINA 

sado (li- las jiiczas iiiaciy.as so utiliza la misma liiiiriniíia ilr lialaiicín. 
<'(»u ililVieiitt's niiildrs o matiii't's. 

.Solcí la haldosa cxifíc uii;i iiianí|iiila<-i(iii csiifcia]. l'"ii cuaiitd a la 
calidad (k'l iH'Ddncto. la baldosa ili' Allicitli es de rnrma aliío iiri'j:u- 
lar y de siiiK'itiL'ie no piTli-i-taincnto i)laiia. 

Kespecto a la porosidad y pcriueabilidail di* la misma baldosa, cii 
el año 1913 se hicieron, en la Oficina qtiimica miniiei])al, ensayos 
(•om])arativos con las extranjeras Fierre Mainel y Matliieii Pichón, 
<|nc ilemostraron la siii)erii>ridad de la producida en la tahriea de 
Alberdi. 

Descril>irciii(is los ciisaxos de porosidad y pcriiH idiilidail sumaria- 
mente. 

Porosidad. — ,Siiiiicrf;idas durante l' J horas cu el a;;ua (iumcrsitin) 
se oblu\o el siguiente aunieulo |iorcculual del ]ieso: 

l'or iii-iit4i 
lialilosii Pierrc Maiiri-1 13. !U 

— AllxTili 10,11 

— .MlllllilM I'iclioii II. .'.I 

Pcrme<tbiUd<id. — Se coloca sobre la caía superior (del lado del 
baño) un t-ilindro de \idrio de .'5"'",") de diámetro interior y 11 centí- 
metros de altura, sellado con cemento I'ortland, lleno de n>¿nii hasta 
10 centímetros de allura inieloilo de Luwiu;:). 

A Irh 24 iKimH .V InH 4H ImniK 
(irnini»» (irniiioH 

HiiMoHii ri.iiv Mami'l 4,35 4,5!) 

_ AlliiT.li 1,90 -j.in 

- M:ill)i.'ii richiiii 4.."i2 5.0S 

(.Siendo las canl iilailes indieailas el ]iesii de a.;:ua rei-o^ida debajo 
de la baldosa en los pla/.os indicados.) 

Habiendo comen/ado la expi'riencia el ;>(• de junio a las l! i>. in.. la 
pi'imera ;;ola cayo : 

liiilcliiHa l'iriiT .\liiiiril 7,20 p. ni. 'MI ilc .junio 

— AU.iTili 8.00 11. ni. 1" ili- julio 

— Miilliiiii riilioii S.30 |i. III. :<0 <!(' jiiniíi 

l-'li cuanto a la resislcneia de los ladrillos macizos )ircnsailos. liemos 
i'iisayado un cubo tbiniado 4011 dos mitades de un ladrillo de ."('"'"."i de 
espesor, reuiiiilos con una junta de cemento •■ l'.strella •• |)iiro. 

Se dejíi necar el cubo un dia al aire. 7 días suincij^ido en el ajim» 
dulce y 'JO ilías expuesto al airi-. 



FABRICACIÓN DE MATEIilALES DE CONSTRDCCI(')N 27 

Resistió a l;i rotura 21.500 kilogramos para una sección de ll"""» 
por ll'™r>, o sea l(i3 Ivilogramos por centímetro cuadrado. 

Los ensayos de composicióu granulométrica de la arena y de resis- 
tencia del ladrillo, se efectuaron en el laboratorio de ensayos de ma- 
teriales de construcción de la Escuela industrial de la Nación de 
Rosario. 

Se agrega, una tabla de pesos y precios, así como datos de fletes 

actuales. 



Pi-odiiclvs ik l<( fábrica cerámica de Jlherdi. pcntm n prvci'iK por 1000 piezas 
puestas sobre vuijón 

Dfsiguaiióii y rtimcn.sioliea en ri.<iitiim-trcps Kilogrniiii.s Pesos ni/ii 

1. Mosaico de vereda (sin liaño), eiiatrn pancitos : 15 X 1^^ 

Y^ 4^5 2000 58 

2. Baldosa de patio (con baño) : 20 X ^0 X l.ó 1000 70 

3. Baldosa de azotea (sin baño) : 20 X 20 X 1,^^ 1000 64 

4. Baldosín de revestimiento (con baño) : 15 X 13 X li-''- • • '^'^'^' ^"^ 

5. Chapitas decorativ.as (con baño) : 15 X 7,5 Xil^ 270 34 

6. Ladrillos linéeos de tres agnjeros : 20 X 10 X 5 1000 44 

7. Ladrillos huecos de seis agujeros : 20 X 12 X ^ 2250 o4 

8. Arranque bovedilla plana, largo de las piezas : 20 ; es- 

pesor de las piezas : 12 3000 b4 

0. Dovela intermedia, bovedilla plana, altura mínima de la 

vigueta: 14 3000 64 

10. Clave bovedilla plana, distancia entre viguetas : 62 .. . 2700 64 

11. Ladrillo prensado : 23 X H X ■* "^"^''0 '^'' 

12. — 23X11X5 2.500 58 

13. - para ohiuieuea: 23X^X7 3100 67 

14. — para .liiiuenea : 23 X ir X ■< 2900 65 

8 

15. — canto chanfleado, espesor 7 » 67 

16. — cauto redondeado, espesor 5 » i>8 

17. — punta a bisel, espesor 7 » •'7 

FMe por lox lOOO lilogramos 

l'fsüs 111 /n 

F. C. C. A. De Sarratea a Colegiales o Retiro 7,22 



F. C. C. C. De Alberdi a Dique 4. 



Rosario de Santa Fe, septieuilirc de 1918. 



22 



I.NCK.MKIK) VICIvNTK CASTUO 



KX I'ÜKSIDKNTE 1)K LA SoriEllAI) 



Con motivo de lialirr MJdo colocaila una )ilaca de fruncí' en una tic las 
aulas (If la Kscni'la supciioi de liiili:'iiili( a de la Fainllad ilc iii.i;t'nifna de I.a 
Plata, eu lionienajc a la iiiinMnia del ¡liistiado inolVsoí- de la uiisnia, inge- 
niero Vicente Caslio, el direclor de a(|uella escuela, infieniero F. A. Solilano. 
trazó los sifjuientes ras-ios l)io<;i¡ilicos. puMicadosen los A miles de dicha Fa- 
cultad, los i|ue creeuios n{iiiiiiinci rc'|iiodMcii. rindiendii así un iiii<'\(> tiDiuto 
en reí neldo del uialo;riado consocin. i|iiien durante tres |)eno<l(>s desempeño 
la presidi'Ucia d<' nuestra sociedad. 

Un cei'eliro vijíorosn y disciplinailo: iili es])íiitil li(>t)li' y (icspici'to, 
siein)if(' l('ij;ico coiisifío niisiiiu en su pro^^iicsioii ascendente liaeia lo 
bello y lo \ «Tilaileio: un caiaclei incdio y nindeslo, (nie no supo ja- 
niiis (le tcinentidas dobleces ni de alniibaiadas liipoeiesias: un ciile- 
lio tolerante, a ¡lesai' tic cierto aparente escept icisiiio o de esa brusca 
se(|iiiilad con c|iie, a Veces, solía a))iii'tar de su lado lo necio y lo \ iil 
;;ai'; lina lionestidail profesional intacliable, ipie brillo ciiloilo nio- 
mentó con vivos destellos: lina comprensión cabal ile la misión del 
profesoí', a la <pie completaba una iiiei{iii\ oca apt il lid |iara la eiise- 
fian/a: tales t'iieroii las dotes básicas, las liermosas caracterist leas del 
nialo;.r|'¡,d<i iii;r(.||jfi'o X'iceiite ( 'astro, a cuyo amparo formáronse y ere- 
ciiMoii los prestifiios tiel maestro, del técnico, del hombre de ciencia. 
condenKi'UKlose, a la jiar. la estimación y lo.s afectos íiitiiiios ipie dtdiian 
rodearlo a través de su existencia, mdde \ aiisleraiiiente vivida. 

Maestro de deseidlaiite a<-tliacion en la eiiseñali/.a universitaria, 
deja en la I'"aciiltad de ciencias físicas, matemat icas y astronómicas 
lie I, a Plata Mil \acio difícil de llenar, un rcciienlo avivado y afíraii- 
dado por c\ t ieliipo. 



INGENIERO VICENTE CASTRO 29 

Su i)iilabr;i era íiicil, sobrio y eficaz el concepto, la expresión siem- 
pre clara, ordenaila y metódica, el gesto oportuno y comunicativo; 
todo ello ¡iiHuía poderosamente para despertar el interés de sus oyen- 
tes y cautivar la recogida atención con que eran seguidas sus confe- 
rencias : el profundo dominio del teína, jior otra parte, daba a su pala- 
l)ra, un inconfundiljlc sello de autoridad. 

Esas dotes intelectuales y las especiales condiciones de su carác- 
ter le conquistaron la simpatía y el respeto de todos sus alumnos y 
el afecto de cuantos pudieron tratarle de cerca. Los estutliautes en- 
contraban en él, más que un profesor, un amigo y, muchas veces, un 
protector (|ue nunca midió el tiempo cuando pudo bacer el bien, ni 
volvi('> la (•al)eza para salter si se lo agradecían. 

Llegado a una i)osici(')n destacada, debido a sus projMos méritos, 
no abandonó sus costumbres apacibles ni su jiroverbial modestia; 
bailó en su hogar, feliz y digno, afectuosos sentimientos noblemente 
correspondidos y en el núcleo de amigos líeles que agrupábanse a su 
derredor, muchos de ellos antiguos discípulos, las expresiones since- 
ras de un afectuoso acatamiento, de una amistad leal y sin límites. 

Desapareció muy ])ronto, en la |)lenitud de su labor, cuando la 
propia madurez de juicio, unida a una vasta y sólida cultura cientí- 
tica, lo hacían más necesario (pie nunca a la l^niversidad argentina, 
a la Ciencia y a la Técnica nacionales. 

Vicente Castro liabia nacido en üuenos Aires, el 5 de abril del.St34. 

Estudiante distinguido en el antiguo C(degio, y luego de la Facul- 
tad de ciencias fisicomatemáticas de la Capital, abandonaba a los 
25 años los claustros de la vieja casa de la calle Peni, a la que bien 
pnmto debía de volver, febrero de ISDli, en calidad de director de 
aula. I turante dos años deseinjieñó ese cargo, siendo luego, en 1894, de- 
signado profesor interino de arquitectura y, finalmente, en reconoci- 
miento de sus aptitudes y nutrida preparación, llamado, en marzo de 
189(5, a dictar la importante cátedra de « Construcci<mes de mam- 
Itostería ». 

Bien puede decirse que en el desempeño de esa cátedra puso Cas- 
tro todo sn entusiasmo, toda su dedicación, dictándola durante más 
de 20 años, hasta su muerte, con verdadero inteUetto (Vamore, con 
profunda erudición y sin igual eficacia; de manera que al crearse en 
1912 una cátedra similar en la Facultad de La Plata, el nombre de 
Castro se impuso como el de su más digno y eficiente fundador; la 
enseñanza dada desde entonces en nuestra Escuc^la superior de hi- 



^^ ANALKS DE LA SOCIKOAn CIENTÍFICA ARGENTINA 

«Iráiiliía II.. <lesim'reuió. por cierti.. .U- la qm- con taiii.. Iiiillo <li,iaia 
i'ii la Faiultad de la iiietrói»oli. 

TéciiicíMle reconocida rcpiitacitui. el ¡iiueniero Castro tenia l,i vi- 
sión clara de que sn enseñanza estal.a destinada <1l' inmediato no a 
formar profesores sino profesionales, ingenieros en el cabal sentido 
d<-l término y «le acuerdo con esto diíi a su curso una «.riciit ación te.- 
nico jiráctica perlectamentc d.-linida. 

Kstudioso infatigable, siciiipic proiiio para cni i,|uc.-cr su luenle 
con las altas especulaciones científicas «pie lunuan la base de las nio 
dernas teorías <lel cálculo de las construcciones, supo Castro lieniia- 
liar admirablemente a una vasta y solida cullura teórica, un claro 
criterio práctico, aliñado y vigorizado por lar-os afios de ejercicio 
profesional, en ipie pudo, diariamente, someter a la exiierimentación. 
a la sanción ¡.raclica de las obras .pie .'I i.roy.-.-tara y dirigiera, los 
postula. ios. a veces encontrados, «le la leona. Il.-rm.isa y feliz fusión 
.pie permitió al ingeniero Castro ser mi ma.-stro insu|i.Tahli> .n .'sa 

«•ate.lia. cuyas sabias lecciones eorrcsp.ui.licr.ni en t.ul luii.'iito a 

la iiiip.irtancia suma .pie el curso de C.uist iiicciones de manipostería 
reviste (liMilro «le los pioMpainas .!.■ la l'aculiail. 

Profundo .(bs..| \ailor .!.■ sus j.. venes alumnos, el ingeniero Castro 
irabajaba «■onjunlamente .-oii ellos, guiánd.dos en forma tan elicaz 
.oiiio para ]irovocar el máximo de esfuerzo original en el estinlianle. 

estimulan. lo en to.la f.>rma su iniciativa p.Tsoiial, d railoi niiis 

eficiente en la consideración de los cas.is coiicrel.is .pie cnt regaba a 
su estudio: es así cómo obtenía, a la par. el máximo il.- elicieiicia en la 
enseñanza. Los varios .■intcnans .|.. aluiuiios .pu- .li'slilanuí por su 
clase, en La l'lata y en Bu. 'líos .Vires, hablan hoy con afectiios.i re. -o 
nociiiiii'lito .le esas conferencias y de |.)s I labajos piiiclicos «pie las 
complelabaii. en los ipi.-, a veces, cieila iiola ilcliiia .ausí i.'i.la.l en el 

profesor, iirecisa y aguda .MI su obj.iivd. coMsiiinia 'si imulaiile 

<le positiva eficacia para .■! alumno. 

I.a intensa labor .l.iceiil.' «le lautos añ.is. le ||.\o jioi naiuial iiicli 
naci.in a la claii.lad y pn-.'isi.ui il.' conc.-plos \ |mii .1 do.,, .l.- lacili. 
lar a sus alumnos el estu.li.) .!.■ tan vasta materia, a condensar sus 
.•«inferencias en el liotabl.' Ciiisn il, i'diixlnivvionis de iiKimposhriii 
«i'ya pi'i 1 .■ili.-ion sali.i a luz .n 1;mi|. en i|.).s tom.is y un atlas. Al- 
guien ha lachailo .-s.- libr.» de ser una mera recopilación o 1 railiic«ioii. 
I.iman.lo |)i'.ibabl(Miienle |ior tiindamenfo «léese juicio .lespi-clivo la 
seii«-illa frase «pie la innata moil.'st ia y pr.ibi.Iad .1.' Casli.il.' hizo 
estampar .•!! .1 pi.fa.-i.i .b- la obra : « listos apunl.'s n.i son sin.» ira- 



INGENIERO VICENTE CASTRO ál 

(Incción... » Oonveiijíamos, reconozcamos, desde luego, que esta fran- 
ca manifestación del autor, tan propia de su carácter, tolerante para 
(ton los demás pero en extremo severo y exigente para consigo mismo, 
hace resaltar aún más el mérito incnestionable del libro; porque es- 
tudiar a fondo, exponer, comentar y comparar las teorías de Planat, 
de Flaiimnt, de Crugnola, de Guillemain y tantos otros; someter a 
agudo análisis las obras de Chaix, Morandiére, Gobin, Croizette-Des- 
imyers, Wanderley, Bellet, etc., dando en cada caso, en forma llana 
y metódica, con admirable claridad y con dicción propia, el juicio 
personal y fundado o el resumen comparativo que facilita el estudio 
y tija el concepto, es lia(;er realmente obra original, obra altamente 
meritoria y de gran relieve, útil no tan sólo para simples estudiantes, 
sino aun para experimentados profesionales. 

Trata el tomo I de ese libro de todo lo concerniente a « muros », en 
sus diversas categorías de muros de contención, de estanques, de 
atraque y de embalse. El capítulo relativo a estos últimos, uno de los 
más importantes de la obra y que abarca más de cien páginas, cons- 
tituye un eruditísimo análisis de todas las teorías y métodos de cálcu- 
lo para muros de embalse y fué, sin duda, en esas páginas, donde por 
l)rimera vez y mucho antes de la aparición del Barrages de Bellet, 
vimos condensadas en un solo cuerpo de doctrina esas teorías, tan 
encontradas aveces, para cuyo estudio debíamos antes recurrir frag- 
mentariamente a los Anuales des Ponts et Vhíoissées. Castro pasa en 
revista desde las primitivas teorías de Sazilly hasta las más moder- 
nas, llevando al alumno, por grados, desde las sencillas reglas de la 
ley ilel trapecio hasta los rigurosos métodos de Levy y de Cadart, 
en un desarrollo grailual y armónico, por medio de una síntesis bri- 
llante, completando la exposición de ese vasto e interesante tema 
con ejemplos prácticos que dan al lector toda seguridad y precisión 
en la aplicación de a<iuellos métodos. 

El tomo II trata de «bóvedas» y en él se ocupa de todos los 
casos posibles para esas construcciones, desde el método de Mery 
para bóvedas simples hasta los cálculos de bóvedas disimétricas y 
articuladas, terminando ese tomo con un importante estudio sobre 
puentes de manipostería, ampliamente tratado con acopio de datos, 
especialmente en todo lo relacionado con la determinación de la des- 
embocadura. 

Entre los ejemplos prácticos que el ingeniero Castro ofrece al es- 
tudio, desfilan en el libro, y es éste uno de sus tantos méritos, la ma- 
yor parte de nuestras grandes obras públicas, cuyas disposiciones y 



32 AKAt.KS DK LA SOCIBDAÜ CIENTÍFICA AIIGBNTINA 

tliiiiensioiies fijíuran en d atlas oorrespondiciitc. L;i sección y imiycc- 
«iiiiics (le los niums de atraiim- del jineito de üiieiios Aires, delosdd 
Dock Sur, Pncrtu Militar. Jiinros de cuntcncioii. el de ciiihalse de San 
lidfjue y iniiclios otros, est;iii •■xinicslds <-ii . •! ciirsd dr l;i ohra con 
elicacia descriptiva, contrilniyendoasí a darle csu'ácl.i propio y local. 

IMlvidaniente ajíotada la ]>riinera edición de ese lilini. salió a luz. 
til r.il". una sejrnnda. ampliada, «iitre otros puntos nía exposi- 
ción de la teoría matemática dd cniíiujc de las tierras d.' cpic es autor 
lícsal. en sulistitucióu de la anticuada hipótesis del )uisma de máxi- 
luo i-niinije. de Coulonili. Coiupleta esta secunda e(lieioii un iniíxir- 
taiilc capitulo solu-e <. I'uiulaciones », en ipie el iiiucuiero Castro es- 
tudia con anii)litud de datos prácticos, aluinios de los cuales deliido 
a la ex])eriencia i>ro|>ia. todo lo relativo a esta parte del curso. 

La autoridad y presfi<;io ipu- derivaban de su amplio douiinio de 
la materia niotivaioii en liiiii; Ja desi<ínac.i(Ui del iii-cnici-o Castro en 
<-alidad de miembro de la i'omisiiin iKuubrada por el gobierno micio 
nal para realizar el estudio de las condiciones de estabilidad del di- 
«pie de San Kocpie y aconsejar las medidas necesarias i)ara su mejor 
conservación. Tratábase de una cuestión a la cual esl:i inl iniaiueiilc 
vinculada la ri(|ueza de la zona de los Altos de C.ndoba y la se;;uri 
dad misma de esa ciudad: vieja y debatida cuestión, iniciada, ccnuo es 
.sabido, al día sijíiiiente di- inau^iurada la mafziia obra y exacerliada 
en ÜMK; piu- la violencia de publicaciones y cont'ereiicias lendieiites 
a demostrar las dos tesis ojuicstas l'ormuladas respecto de la estabili- 
<lad y resistencia de ese muro de embalse. Alto era el lionor discer- 
nido a los tri's iiiiend)ros de la comisión, pero mayor ai'in la resjujn.sa- 
bilidad de los ndsmos ai t'allai- endelinitiva el proceso ipie. desde ha- 
<"ía 20 ai'ios, venía sosteniendo cierta masa de la opinión contra esta 
importanle obra de la iii};enieria nacional. 

(lastro fin- el alma de esa comisiíui: la aclis a laboi- (pie cles)(leí;(» — 
y ípie en raz<ui de nuestra residencia en Cord(d)a. en acpiel entonces. 
pndimos seguir muy de cerca — lin- de la mayor im|Mu taiicia y su 
opiíMon tuvo inlluencia decisiva para lormar el con<'epto preciso e 
intert;i\crsable en (pie se Cundo el didamen respectivo. Los (pie co- 
nocen todos los alegatos, inl'oiiues anteriores y demás incidencias de 
este prolongado e interesante debate cienlitico. saben bien ipie a(piel 
diclamen, con sus coneliisioiics t'undadas en un sa;;az y severo estn 
dio de lieclios perlectaiuente coiu|)robados y aindizados a fav(U' de 
las modernas leonas de L('vy, representó el fallo deliiiil i\ o e ile\aii 
lablei|ue puso punto tilial a ese tan discutido asunto. Merece citarse 



INGENIERO VICENTE CASTRO 38 

euti'e esas (•oiiclusioiies la que aconsejó la adopción de uu mamparo o 
muro de guardia adosado al paramento de aguas arriba del dique, 
con el objeto de evitar las subpresiones, idea auspiciada por nuestro 
malogrado colega, quien personalmente estudió los detalles de cous- 
trucciíin de ese dispositivo. 

Paralelamente con esta actuación científica y docente fué produ- 
ciendo el ingeniero Castro, desde muy joven, una activa labor técni- 
co-profesional, puesta de relieve en el desempeño de cargos de im- 
portancia y de responsabilidad. 

Secretario, en 1894, del extinguido Departamento de ingenieros ci- 
viles, aportó al puesto sus reconocidas dotes de laboriosidad, energía 
y escrupulosa lionestidad. 

En 1890 se trasladó a la provincia de La Eioja, enviado allí para 
dirigir la construcción de la línea férrea de Patquia a La Eioja y Clii- 
k'cito. Suprimido en 1898 el Departamento de ingenieros y creado el 
ministerio de Obras públicas, pasa el ingeniero Castro a desempeñar, 
al año siguiente, el cargo de ingeniero jefe de las obras del Puerto 
Militar, a la dependencia del ingeniero Luis Luiggi, autor del pro- 
yecto y director general de aquella importantísima obra. Castro tuvo 
a su cargo la inspección inmediata y directa de los trabajos del dique, 
teniendo a sus órdenes un núcleo de jóvenes técnicos nacionales, algu- 
nos de los cuales son hoy honra de nuestra ingeniería. Entregóse 
desde el primer momento por entero al desempeño del delicado cargo, 
con la asidua dedicación y laboriosidad de que siempre hizo gala en 
todos los trabajos que emprendió, dejando hasta en los últimos por- 
menores de esa tarea la prueba cabal de su vasta preparación, crite- 
rio preciso y talento organizador; fué sensible que un desacuerdo con 
la dirección de la obra, durante el cual Castro debió adoptar actitu- 
<les conformes con su carácter íntegro, de una sola pieza, motivara su 
renuncia, alejándose de esos trabajos antes de verlos terminados. 

En agosto de 1901 vuelve a la administración, prestando eficientes 
.servicios conuí ingeniero principal en la sección Ferrocarriles del mi- 
nisterio de (luerra. Eran los momentos graves de la cuestión de lími- 
tes con Chile, en que día a día iban agriándose nuestras relaciones con 
la vecina república; se quería, se necesitábala prolongación del ferro- 
carril que llegaba entonces hasta La Contlueucia, estudiando y cons- 
truyendo rápidamente una línea estratégica hacia la Cordillera, desde 
Neuquén hasta el Paso de Pino Hachado. Fué una tarea meritoria la 
<le efectuar los reconocimientos, relevamientos y estudios de gabinete 
respectivos en plazo muy breve, trabajos en que el ingeniero Castro 

A 

AS. sor. CIENT. ARtí. — T. LXXXVH 



■H ANALKS DE LA SOCIEDAD CIENTÍFICA ARGENTINA 

tuvo i>aiti' pi'iiK'iipalísiina. t1cS])l<'í;aii(lo la mayor actividad, de iiiaiR'ia 
(jue a los jioi-os iiicscs jiiidu st-r pii-scntado t-l j)ro,vecto r<inii>l('to al 
Ministerio. Felizmente, en 1902 el horizonte interuational se desi)ejó, 
desaparecieron los objetivos de ese ferrocarril militar y la idea de su 
construcción fue abandonada. Pero el trazado de esa línea liabia sido 
estudiado tan cuidadosamente que cuando, muclio después, el Ferro- 
c^irril del Sur quizo prolonjíar su red liasta el corazón del territorio 
del NeiKiuen. sifTuió en un todo la traza del proyecto militar de 1!I(>1. 
Ingeniero jcl'c, en l'.MIl.de la oficina de proyectos en la Dirección 
ííeneral de puentes y caiiiiiíds. inspector };ciicr:il "'ii Iitoii. vicedirec- 
tor y luego director fíciicral de ¡mentes y caminos, durante el ¡leríodo 
I!H(>-]flll, por ausencia del titular, llego t'astro a estos altos cargos 
con el mismo espíritu de ):ilior, de sana energía y de caballerosidad 
que tan a menudo liabía demostrado en su actuación anterior. Bajo su 
dirección inmediata y estimulando la coojieración de un ])ersonal que 
conocía y apreciaba sus altas dotes, se estudiaion y llevaion a la pr;ic 
ticatiposde obras nuevos «■ interesantes, como los ¡mentes colgantes 
rígidos de Choya y Uío Segumlo, que re])resentaii estructuras nove- 
do.sas y originales, muy económicas |)ara luces i)arciales ])C(incrias. 

Las instituciones cientítti'as y ¡¡rofesionales, (¡ue lo contaron siem 
))re entre sus miembros unís entusiastas, pudieron a su vez ai)reciar 
sus ajititudes ])ara las funciones directivas y su ])ersisfencia en el 
esfuerzo, ilesdc los distintos cargos <]ue se le conliaron. Presidente de 
la Sociedad Científica Argentina durante tres periodos, debense al 
ingeniero Castro niu<'lias de las inicialixas (pie se tradujeron en pro- 
gresos de positiva imjiortancia ¡tara esa institución. 

En es])eeial debemos recordar su acerlada acluaeion en el perioilo 
lüKI-ÜUl. en «pie le cupo la meritoria y ¡latriotica labor de la «u'ga- 
ni/.aci<in del Congreso cientílico internacional americano, celelirado 
en c<inmemoraci<')ii del ¡uimer centenario de nuestra MnlepciHlencia. 
torneo cientítieo (|ne alcan/.o extraordinario reliex e. <leliiilo ;i la ¡ire- 
sencia de técnicos y sabios degian icputacion. como \'olleira. I.niggi. 
Torres (,luevedo. etc. VA considelable tacto, la labor incesante, el 
encomiablc de>prciiiliiiiicnl o del lnL:eniero ('a>I ro durante el pcnoiio 
de preparación del Congreso son bien conocidos por todos los que le 
vieron en la brecha en esos días difíciles, en ipie las impaciencias d<' 
unos y las desmesuradas ambiciones de otros ameiia/.aban con hacer 
frac^asar la iniciat i\ a lomaila por la Si ici cdail ( 'ienl ilica. Castro t ri nulo 
de lodo y de todos y es jnst icieio en esta ocasión leeonocer cuiillto se 
le debe poi' el ('■xilo y la resonancia (jue alcan/.o aipiel certamen. 



INGENIERO VICENTE CASTRO 35 

Débese también a esa última presidencia de Castro la organización, 
bajo el patrocinio de la Sociedad Científica, de una expedición explo- 
radora de la laguna Ibera, la que no dio, en realidad, todo el resultado 
• pie era de esperarse de la cuidadosa y previsora preparación aten- 
dida personalmente por el ingeniero Castro, debiéndose ello princi- 
lialmeiite a algunas deficiencias del personal de la comisión, que, sin 
embargo, llegó a conclusiones interesantes, oportunamente publica- 
das en los Anales de la Sociedad. 

Durante ese mismo período prodújose el lamentado fallecimiento 
del insigne Ameghino, de (pii(^n era Castro ferviente admirador, e 
iumediatamente convocó, en la Sociedad Científica, a una solemne 
reunión de representantes de las universidades, instituciones técni- 
cas y científicas, museos, bibliotecas, etc., con el fin de constituir una 
comisión nacional encargada de tributar honores a la memoria del 
eminente sabio. Se resolvió, entre otros liomenajes. auspiciar la erec- 
(•¿1)11 de un monumento, y decidido Castro a no escatimar medios para 
asegurar el éxito de esa iniciativa, emprendió al año siguiente una 
gira de propaganda i>or Santa Fe, Córdoba y otras ciudades del inte- 
rior, acompañatlo por algunos miembros de la Sociedad Científica, 
dando conferencias, fundando subcomisiones y activando en todas 
partes los trabajos de organización. 

Y era tal su vehemente deseo por ver el resultado de esa labor 
absorbente a (jue se había, entregado de lleno, era tan grande el anhelo 
por alcanzar a ver la realización material de esa estatua que debía 
perpetuar en el tiempo el nombre y el gesto meditativo del gran sabio, 
que parecíale siempre escaso el interés con que el público respondía 
a esa iniciativa y desproporcionado con los grandes méritos de Ame- 
ghino, confiándonos varias veces, en los últimos tiempos, su decepción 
ante la extrema lentitud con que marchaljan los trabajos ])or la desi- 
dia de muchos y la indiferencia de los más. 

Desde 1914 pertenecía Castro al Consejo académico de nuestra Fa- 
cultad, como delegado de la Escuela superior de hidráulica, represen- 
tación que desempeñó asiduamente, escuchándose siempre con inte- 
rés su voz autorizada, conservando ese cargo hasta sus últimos días 
a pesar de sentirse ya atacado del mal (]ue venía minando su orga- 
nismo. 

Su enfermedad fué un derrumbamiento rápido, incontenible; no lo 
abandonaban, sin embargo, esa bonhomía y ese fino aticismo que 
siempre lo habían caracterizado. Convencido de la gravedad de su 
mal, poseía, sin embargo, sobrada fuerza moral como para sobrepo- 



36 ANAI.KS DE I.A SOCIKUAD CIKNTÍFICA ARGENTINA 

nerse a ella, y así le vimos liasto en sus últinuts días ocuparse trau- 
i|iiil:inifiit(' cu reunir material científico dcstinailo a aini>liar y c<>ini>le- 
tar la parte referente a « l'"nn(laci(ines » de su Curso de coiistniccioni'x 
de mampoHtería. A mediados de julin de ÜUd aiiravóserepcniiníimcnte. 
sobreviniendo su fallecimiento en la noche del L*.'5 de ese mes. 

La df)lorosa imi)resi(')n |)rovocada jtor tan inesperado deceso cu 
nuestros círculos universitarios y ])rofesionales: d desconsuelo de sus 
aliiifiniis. la consternación de sus amigos y colegas tuvieron elocuente 
desaliogo en las sentidas frases vertidas durante la iulniínación de sus 
restos, acto en el «pie representantes de nuestras facultades de inge- 
niería, sociedades científicas y técnicas, centros estudiantiles, etc.. 
adhiriéronse al duelo en términos tales que importaban una verila- 
dera y ph^na consagración <le los grandes méritos del ingeniero Cas- 
tro y correspondían dignamente a los sentimientos que supo desper 
tar en su paso entre nosotros. 

Hxistencias noblemente \i\idas comiu la de Castro, coiim tudas 
aquellas i|Ui-. im esti'rili/.adas por el cgoísiiid ni inal(i;;iadas por indo- 
lencia mental o cobardías morales, fueron sieiiiiire activa bondad, al 
tivez y ])robada abnegación, se inolongan mas allii de la muerte \nn 
el reguero de las obras (¡ue dejan: ixni nimiia mnriar. Quede su reciU'ido 
en nnestias aulas para estiniulo, jiara ejiíiiplii. 



Agosto 6 «U- 1918. 



NOLVEAUX FORMICIDES DE LA REPEBLIÜUE AKGENTINE 



Par i,i'. micinfu F. SANT8CHI 



Les foriuicides (iiie je deínis ci apiés, saiif quelques exeuiplaires 
• lile j'ai reeus diiecteuient, ui'ont été tiivoyé.s par j\r. C. Bnicli qni les 
a reciieillis luiíiiéme daus ses deiuiéres excursious entouiolugiques. 
D'autres, qui me sout parveinis également par son iutermédiaire, 
sont dus k l'obligeance de Mine. v. Steiger, Mlle. M. 1. Scott et MM. 
Miguel Fernández, j\r. Biraben, Rev. Zurtlüli, L. Witte, P. Joergen- 
sen, C. Lizer et L. Delétang, .1. Debenedetti et A. Merkle. 

Holcoponeni curtula Ein. st. VullenircideH ¥o\. 
Córdoba : Alta Graeia (Brncli; Fernández) $. 

Holcoponcra striatula Mayr var. (oujnstiloba For. 
Córdoba: IJnquillo, Cabana (Biraben; Scott) ?. 

EctatoiitiiKi qiKidridens F. 
Forniosa : Laisbi (Rev. Zurflüb) §. 



Ectatomma opaciventre Rog. var. concolor n. v. 

5. Diflfére du type par la eoulenr des pattes et du gastre, qui sont 
roussAtres comnie le reste (brnn cbez le type). Les dents de l'épinotuui 
sont légerenient ))lus saillaiites, la sculpture du gastre est plus frau- 
ehement réticulée (cliez le type 11 y a des strioles surajoutées et plus 
ou nioins aboudantes, surtout á la base). 



38 ANAI.KS l»K I.A SOCIKIIAK lIKXTÍKIC'A AIKiKNTlNA 

Chaco Austral : Las Palmas (.I(ier}reiiscn) 2 ^. 

Neoponera creuata M.tyr. 
Formosa f.Toi'i'geiisen) ^. 




Fie- I. — Ikiatomwa opaeireiilrf lioa. \-ni, courolor n. vnr. 



Neoponera unidentata M:i\r. st. sulcatula n. st. 



$. Umíx. S lililí. Voisinc de la var. nii/atidd ICiii. (hurintxUs Andrc) 
iiiais la s(ul|)liirc (le la ti-tccst n-t i<Milfc]ioii<tU(M' el siihinalc (loiijíi- 
tiidiiiali-iiKiit ridcc-K'ticiiliM- clic/. ruíjatiiUi). Le <los dn tliiirax plus 

sii|icilicifllciiiciit ivti 
<'nl(--|i<iiictii('M|iicla tí'fc 
ct |ircsi|iic aiissi hiisaiit 
<|iic l'alidonu'ii. 

M:ilidiliuli', ('iiislii- 
iiif, scapc (I iiallfs 
roiissálrcs. riiiiiciilc ct 
(arst's ii'iiiliniiiis. 

Ti'-tc aiissi lar;;(' <|iic 
l<iii;rnr. Ir liiird |M>stt''- 
riiin dniil. les cotes 
asKt'i'. «■(invf'xos, avor Ii's yrii\ livs hondirs nn penen avaiii dii iiiilieii. 
Les nía lid i I MI les. railili'liieiit reí ieiili'es si liulf-es el su I una I es. un I 1 I ■ 1 L' 
dciits. L'épisfiiine. nn pcn inoins rinlenienl denté, iirésciite nn sillón 
median hien inanple. I,e seape di'passe le liord postélienr de la lele 




'''í' 'i- — firiijionrra uiiiiUnUiln MiiM »1 . ¡.olrnhita ll. nt 



NOÜV^EAUX FOUMIGIDKS DE LA RÉPÜBLIQUK ARfiEXTINE 39 

<le pri's (le deux fois son épaisseur. Les articles rtu funicale, sauf le 
(leriiier, soiit un peu plus loiigs qu'épais, les moyens aussi épais que 
lougs. Pronotuin bordé et á peine plus large devant que. derriere; les 
deux faces de l'épinotum subégales, leur angle s'arrondit surleprofll, 
la declive bordee. Écaille subcubique, le sominet forme une face un 
peu coiivexe, pas distincteinent plus haute devant que derriere: elle 
passe a la face postérieure par une forte convexité. La face antérieure 
faiblement convexe de liaut en bas, tres convexe de droite a gauche. 
La face postérieure plañe tronquee et b(n(lée latéralement, mais les 
bords s'effacent en passant a la face supérieure. Vue de dessus, l'é- 
cailJe parait transversale derriere, tres arrondie devant et presque 
aussi large que lougue. Face antérieure du gastre tronquee, non con- 
cave. Striature mediocre. 

Córdoba : Cruz Grande (v. Steiger). 

Pachycondijla ntriata Bm. 
Formosa : Ijaishi (Rev. ZurHüli) "$. 

Eciton (Lnbidus) ihilcls For. yin: jiijinie>i.si.s For. 
Córdoba: Alta (iracia (Brucli) 5. 

Eciton (Labidus) praedator Em. 

Chaco Austral : Las Palmas (Joergensen). 

Varíete plus foncée et plus grande que le type. 

Eciton (Acamatus) Silvestrü Em. 
Córdoba : Alta Gracia (Bruch) ^. 

Eciton (Acítmnfiis) stilcntiini Mayr. 
Córdoba: Alta (hacia (Bruch) cf. 

Eciton (Acamatus) Spegazzinii Em. 
Pampa : Rio Coloi-ado (Witte) $. 

Eciton (Acamatus) Bohl.si Em. 
Formosa (Joergensen) ^. 

Pheidole JiaveiiH Rog. st. nidigenis Em. 
tlórdoba: Alta Gracia (Bruch) ^ 9 cT- 



Pheidole flavens Rog. st. breviseta n. st. 

^. Long. 4G mm. Jaune rougeatre, appcndices et gastre plus clairs, 
massue antennaire un peu rembrunie. Pilosité dressée, assez courte 



'^^ ANALES IJK 1,A Sl»01K.l>Al> CIKNTIKICA AIi<;KNriNA 

et tioiifjm^i' fomiiie eliez Lcpiothotax et cliez ]'li. obliiKopihmt Mayr. 
Sciili»tme lili peii iiioiiis foitoincnt ]toiutU(''e ((iie clicz fliirtiiK iii sp. 
Épistoinc lisse. 'IV-tc un lu-ii plus loiijíui' (|uc l:ir;;c. Le scaiic m- dr- 
jiasse pas ou ■\ ¡(cinc l"(i(<¡pnl. iCiiiucs cpiMniMlcs (■ninii> ci lino, plus 
foiiitos (|u.- ihv/. fia iriix t\\»-. Li- ncrud du |iimíÍ(uIc cst plus flauí-f el 
plus laific (pie rhv/.f(iVíHK, uii i)eu luoiiis qnv clii-z I'hinií l-'or. 

('«inloha : Aira Gracia (Briicli) 3 Q. Mélaiig»' avec .So/cho/m/.v //,(/,( 
í/onica Eui., avec lí^sijuels ils ont été captures. 

Par sa i)ilosité, cette houvcIIc forme st- rapimxdic ilc ¡'li. ohtiisopi- 
lona Mayr. Mais cdle-ci cst plus grande, hii-u plus foitcinfut sculplrc. 
sa lülosite jilus int-iuliciv est géiifialcnicni |ihis limiiuc: la cdulfur. 
l)ii'n ]ilns -(iiiil)i<'. 



Pheidole triconstricta F<>r. \ai. nubila V.\u. 

9 (uon décritp). Lmia. r>.r> nun. Occipnt. dcssus du uiósouotuní cl 
du scutflluni. m('s<>i)k'urc ct ga-stie, lisses etiuisants; le reste sculpfé 
i-oiuc iliez le :jí. rubescence ad.jacentc esi)acéc, iiilosité rare. 

Tete plus large derriére (pu- longue: le hord postcrieur droit. les 
cótés jien coiive.xes. Les yeux (i(ru]Hni un Ixui tiers des cotes et soni 
sitúes au tiers anféiieur. Le scaiK- alteiut le hord i>ostérieur de la léte 
et est Itiusipicinenl anpit- vers sa base. Le luésonoluní forme un dis- 
<|Uean8si lari;((|nc la tete, l/epinotum est armé (ré])ines im de doiits 
aussi longues «pie lai ¡jes á leiir ba.se, et aussi loiigues (pie le bord basal 
du .segmeiil. l'ostpétiole le triple ¡dus larfre (pie long. Le «jastre de 
la 9 vierge est loiig eomiiic la tete et le tliorax reiinis. Les ailes .soiil 
un i>eu Jaiinátres avec les nervnres jaiinc roussatie. 
«"ordiiba: rn.|nillu fS(íOtt) 5? 9 '^. 



Pheidole triconstricta i'"r. var. ambuians Imh. 

9 (non (lécrite). Difiere dr la pi.c.dcnic par ses seapes ¡dns («.iiris. 
ifatteignant pas le bord postérieiir. l.a tile plus, lai^e. biiiiiáiic. I^es 
paites jaiuies; mandibilles el devanl dr la lite, jauíie laiive. Les 
anteiines.iaune bruiiátic. pour le reste iinniiii' <lie/ niihilu lOm. 

''ntiliih.i : .\lla ( liacia ( Ürucli) 5? '?í 9- 

l'liiidiilr CordicijiK Mayr. varj('-le inlii imilianc a l.iliniidt Vttv. 
La l'lata. I!..sipie (liiiielí) ^ $. 



XOUVEAUX KORMICIDHS UE LA UEPUHLIQUE AKGENTINE 



il 



Plantóle Silcestri Eiu. var. pullulu tíants. 
Córdoba : Alta Gracia (Brucli) § :^ cf. 

riuidolv iiitidnld Em. 

Córdoba: Alta (irada (Briicli) $ ^. 

Crematoyaster (Orthocrema) hrevispinofia Mayr. st. h'orlitd For. 
Formosa (Joergensen) ^. 



Crematogaster (Orthocrema) brevispinosa Mayr. st. malevolensn. st. 




'^. Loiig. 3 á 5 imii. Jaiiut; roussátre, gastre et souveiit rocciinit 
brun jauuátre, extréinité de l'abdoiueu brun foncó. Mandibirles d'un 
brun roiigeatre. Les individu.s depetite taille 
sout plus foncés, luisants et lisses. Les cótés 
(le la tete, en avant des yeiix, et les iiiandi- 
bules striées; qiielqiies fines stries au devant 
de la tete. Les cótés du mésonotiiiii et de l'é- 
piuotiiui et la tace básale de ce dernier i)lus 
ou nioins striés-réticulés, parfois seulenient 
réticnlés. Qnelques fines rides transversales 
sur le pronotinn. Pilosité dressée et pubes- 
cence jaiine, un peu luoindre (pie cliez le type 
de l'espece. 

Tete rectaugulaire plus longue (|ue large. 
les cótés paralléles, á peine arques, le bord 
postérienr bien écliancré. Les yeux allongés 
et places un ¡icu en avaut du milicii des có- 
tés. Le srape atteiut a peine le quart posté- 
rienr. Massue distincte, de deux artieles. 

Mandibules de 4 á 5 dents. Suture promésonotale distincte; face de- 
clive du niésonotuní, obli(pu' et légérenient convexe. Sillón épinotal 
peu protond, nioins que cbez le type, la face básale varié selou la 
taille, généralement peu ou pres que convexe, chez les petits elle l'est 
un peu plus que chez les grands individus, mais moins qne chez le 
type. Les dents épinotales. plusl arges et plus courtes qne chez le type, 
et relativement moins pronoucées cliez les grands individus. Le pétiole 
est légérement plus long que large, les cótés distinctement arques, 
avec les angles postérieurs dentés chez les "$ "^. 

Pétiole tres faiblement iinpressionné derriére. 



P'ig. 3. — Crematogaí'teil^ (Ortho- 
crema) brevispinona Mayr, st. 
iíialrv(tlf>is n. st. */,. 



42 ANAI.KS DK I, A SOCIEDAD CIENTÍFICA ARGKNTINA 

Voisiii (le la var. Tlialia For. siirtout i)ar les jietites oiivrii'i'os: mais 
la téti' alloiigt'e en distinyftu' lU'ttciiiPiit la race iiKilcrolnis. 
Charo: Nueva P<mii)e\a (.Joer;íeiiseii) ^. 
Entre Kios: Estación Sosa (Mac l)<iii;iulii. 
Ces (lerniers un i)cii ))Iiis pctits. 



Solenopsis Joergenseni n. s|i. 

$'. Loii^. l-'-l'..'! mili, .laiiiic coiiciildi . Luisaiite et lisse, iiiic liuc |m)|ic- 
tiiation sur la tete (liicn ¡iliis line que diez ■>'. Wesiicoodi For.). Pilo- 
sité (Iressée tres fine, loiinnc ct aliondaiite sur le corps et les ai>i)en- 
dices. 

Tete rectangulaire, de '/:■ '* '/. 1''"^ lniiyuc (|iic l;irf;e. les cóics 
parallcles, faiblenient ar<|U»'S, et le Ixtrd occiiiital droit. Les . ven x. un 
peu ovales, out S l'aeettes, au (juart aiitérieur des cotes. I/<'|(istoni(' a 
deux deiits niédianes éeartées et sans aiigles saillants «m |kii indi- 
ques en deliors. Le scape atteint le i'*'""' i)ostérieur de la tete. Lesarti- 
cles .■{-5 dn funiciile sont d'environ un quart plus épais cpie loiijís, le 
fleriiier de la massue 1' ' .. l'ois aiissi Ion;: ipie le prt-ccdent. Le iiroine- 
sonotuin est sur le nienie jilau ipic repino! uní, assez reetilifíiie <lan> 
son inilieu, avec une incisure niesocpinotale aiissi prol'onde ipie lar;;c 
a la Itase. La lace básale de repinotuní est (Tun tiers environ plu> 
longue que la declive et elles forinent ensend)le un anj;le ohtus plus 
ou nioins arroinli. Le pétiole, faihleiiicnt denté des.sous, a un ¡¡('diculc 
antérieur long eoinine un peu inoius «pie les ' j de la base dii nieud. 
("elui-ei est bien ])liis liaut (pie lonjea la base. La tac»- anti-rieiire. plus 
loilfíue que la postélielll c : le sollllllcl le ddiiiilc phl'^ hil^C iple loilg. 
l'ostpétiole aiissi lonfí (pie lar;;(' el un (piarl ¡iliis lonu (pie le pet iulc. 
(iasti'e allonge, troiupié á la base. 

V<»isin de S. < 'I t/tem neutra Eiii., soiiridiii de la \ar. Iriln l'av., mais 
e.elle-ci al'écliancnire épinotale jdus prolondc le ilimaN plus sinmiix. 
la |)il()sité eourte, et la tele iiioins l(Mij;ue. 

l-'oriiio.sa (.loerfíí-n.seii i. 



Solenopsis basalis I m. \;n. raptor n. \ai. 

5. Liiii;;. 1 .."1 I .!• mm. .lamic (rambrc. bord dciil c (les maudibubs. el 
(•«tés el e\ll<'iuilc dil ;;aslre. un peu bruna I res. Lis>c el luisa ule. a\cc 



NOUVKAÜX FORMICIUES DE LA RÉl'UBLIQUE ARGENTINE 43 

11 lie faible ponctuiition tres claii^semée. Pilosité dressée, iiassablenieut 
¡ihoiulaute, meine snr les appeiulices. 

Tete rectangulaire, (nomine chez le type, les cótés á peine convexes, 
les aiigies postériems tri^s anondis, bien plnslarges que cliez les var. 
citUUa et Ulrichi For. Yeux ovales, de (i a 7 tiicettes, entre le quart et 
le tiers antérieur des cotes. íípistoine inerme, tont au plus anguleux, 
les carenes divergentes et le bord antérieur éeliancré au niilieu. Man- 
<libules lisses, de 5 á 4 dents. Le seape atteint environ le quari posté- 
lieiir de la tete. Articles 2 á 7 du funicule un tiers plus épais que 
longs, le 8""'" distincteuient plus long qit'épais; le dernier de la mas- 
sue est aussi épais que la longueiir du 8'""' et environ trois ibis aussi 
long. Pédiciile aussi large <iue eliez le type de l'espéce. 

Mar del Plata (v. Kteigei). 

SolenopHix saevissivKi íSm. var. Wagncri Saiits. 
Chaco, Foiniosa (Joergenseu) $. 



Wasmannia Bruchi n. sp. 

^. Long. l,ü-2,ií inm. líoux ferrnglneux, jiédicule plus elair, tete 
plus foncée, gastre brunátre, appendices jauuátres. 

Des soies tronquees, de longneur nioyenne, sont assez ahondantes 
sur le corps, rares sur les appendices. Pubescence presque nulle. 

Mat. Deusément rétiíuilé-ponctué. Dessous du gastre tres luiaant, 
le dessus un peu moius. faiblement réticiilé, sauf la base qui l'est plus 
fortement, et snbmat. ües rides longitudinales assez grosses snr la 
tete et le dessus du promésonotum. Celles de la tete et de Tépistome 
i'onvergent légérement en avant et se soudent parfois entre elles; on 
l»eiit en coiupter 12 ñ 14 entre les aretes frontales. Celles du thorax 
sont un peu plus (tndulées et plus paralléles; elles manquent sur le 
cou et la face declive de répinotum. Le serobe réticulé n'a qn'une 
ride médiane dans le milieu du ([uart antérieur. 

Tete plus longue que large, le bord postérieur transversal, les cótés 
convexes, surtout en arriére des yeux. Cenx-ci, tres convexes, reni- 
formes, occupent le deuxiéme quart antérieur des cótés. Lesarétes 
frontales, arquees au milieu, divergent faiblement au cinquiéme pos- 
térieur (moins que cliez ir. ((uropiinctatii). A\vt frontale bien impri- 
niée. Épistome fortement convexe, son bord antérieur s'avance au 
milieu en lobe triangulaire. Mandibules tinement rugueuses, de .'> 
dents. Le scape n'atteint pas tont á fait le bord postérieur. Articles 



44 ANALES DE I.A SOCIEDAD CIENTÍFICA AKliEKTINA 

• i a 7 (lu fiiiiicule plus i-pais «jiu- loiijís. Tliorax í'ouvexe. l'nmiésono- 
tiuii hord»'- (Icvaiit t-t de ríitv avec It's épaiilcs en aiiiilp aiy:ii. Siituri* 
)>r(iiiiL's<)iiiital(' á ¡(filie iinli(iin'-t\ la iiiésdépiíiohilc ¡iliis dist iiicte. La 
face Ijasale de 1'('']iÍM(iiuiii plu^ lniiunc i|iii- hir.uc liiinicc, ciiiumvc, et 
f'oitenicnt iibliipic eiltle les ciiiiics. Ci-ilesfi kiiiiI ai;;ili's. aiissi liill- 
;;iics (iiif la t'aec l>asal('. ave»' une larj;e base roiiiiant lioidnri' á réj)!- 
ii'iiiiin. Pétiole aiiiriiiMii- du pédioule i>lus coiui ipif le iKi-iid. avec 
míe deiit projett-c en avaiil. eii dessous. Le nu-iid est a\issi liaut (pie 
loiifí au niveaii ile la laee supérieure du pétiole; sa face autérieure 
verticale. sa tace supi-rieure cduvexe se eontbiiil avee la postérienre. 
IjC pétiole vu de di-ssus esl I ia]ic/.iiíd;il : la lacr :iiili rienre |ilus lar^je 
iple la ¡(ostiTÍenre et i|ne le ]ireniier liu-ud. (¡asi re hielí plus laij;e ipie 
la tete. Distiuel de U'. xiihiitictfK \',u\. jiai' son ('-pistonie et le tliorax 
bordé. 

La Plata ((". línidí): iiid á )"( iilree cruiir liiuniiilierc de SuJciiojisis 
xaerissinxi Sin. 

l'iifioiiDiiii/nnf.i- nislnilus Mayr. 

Teiriloriii de los Andes: cerro A/.iilVe. I.'idd m. iWjite) $. 

]'<i¡l(niijni¡/niii.r iiicrmis Forel. 
Kio Colorado (Witte) $. 

l'tKjonomiirttic.i irnniíiiliins ICni. \ar. riirlahilix Sanls. 
líin ( 'iijiirado I W'illii "'. I.a trie de la xarii'lc /(((■/((/nV/.v Sants. esl 
liien plus lai';;c iple (■«•lie dii 1,\ |ie i\v ri-ipi-ee. 

l'iKliiHiniiiiniic.v liisiiiiiiisiis Spin. 
i'oirnosa i.loer;íensfn ) Y- 

Ccjlliillotis i¡li(lilriil()lx De (leer. 

I'aratíuav : Santa Trinidad (Ziirelier). 

Al'Kt'Ul ilic : l.aislii l'orniosa (Zurlliili d .I(irri;(ll»en). 

Ciuyane lrani;ajse: Le Muult. 

('elle empece dilleif de C.alitihi 1,. pal' l'aliselU'e d'i'pilu-s lui'dia- 
lies sur l'epinoliirn. elle resseiiilile heaueoup a ('. Alínioi I'Jii.. uiais 
est. j)liis ;rraiidi' el a le jíaRtre iimiiis liiisanl. I'lllr a f\r suuxent con- 
loiidue aveí' atrittii. 

Dans les Fiiriiiicidfs y<'i>iro]tii¡uci< {Mnn. Soc. I'.nl. Ililiiiíjiic. t. .\IX, 
p. Ill'.t. l'.M'J). l-'ori-l rapporli' «pi'á t'ariaeo. Venezuela. 1«' professeiir 
r>Mi;liiiiM lriin\a iiiic ;:raiiilr runniiilii ri- ilc ('f¡i¡tti>vci'UH alrithi V. en 
lutle a\ec des Hriliiii riiisKiroi iii laii. < >r 11 -^"a;;il rli rt'alilc de Cijiliii- 



NOUVKAfX FOUMICIDES DE LA UÉI'ri'.LKjrK AlíGEXTINE 45 

lotes quadiidens. J'accompaouais uioi-iuí-me le inofesseur Bugnion 
dans ce voyage et fus présent a ce coinbat. Je iii'eii soiiviens encoré 
par fai temen t. Le nirt des Gejihalotex ¡se troiivait dans le tronc d'un 
arbre vivant d'enviiou 40 centimetres de diauíétre, et Torifice d'envi- 
ion un centimetre de tour .s'ouvrait á peu pies a 20 centimétres du 
sol. Les Gephalotes en fenuaient Uermétlquement l'entrée par leurs 
tetes, placees cote á cote couiine autaut de Itoucliers, et que ne pon- 
vait francliir l'arniée des assaillants. tíeuls quelques Cephalotes qui 
erraient antour du nid étalent aux prises, corps a corps, avec les Ec¡- 
ton et j'en possede encoi'e dans ma collection un couple restant aux 
prises dei»uis lors (ií4 janvier 1S90), et c'cst le VcphnJnteH qui tient 
VEciton par la patte antérieure. 



Cryptocerus (Paracryptocerus) Bohisi i'.m. \;n. medusa u. var. 

if. Long. 7 iiini. Coulcur coinine diez le type, iiiais cu outre une 
tache ferrugiiieuse, de elia(|ue cóté du hord i)Ostérieur du premier 
segment du gastre. C'elui-ci est un peu strié a la base, pour le reste 
comme cbez le type. 

Brésil: Matto Grosso (Le Moult) I if. 



Cryptocerus (Paracryptocerus) guttifer n. s|). 

Voisin de C quadratua Mayr et ('. Tan/iouü Eiu. 

■^. Long. 4,8 nim. (tete fléchie 4,4 mm.). Xoir; angles antérieursde 
la tete, du thorax, d'un rouge ferrugineux avec le centre jaune. Deux 
taches de cliaqne cóté du premier segment du gastre, l'une a l'angle 
autérieur et l'autre pres du bord postérieur: genoux, tibias et extré- 
mité des tarses d'un rouge ferrugineux. 

Mat. Tete et thorax couverts de grosses fossettes profondes et con- 
tinentes, á bords lisses et luisants. Sur les bords du luésonotum et de 
l'épinotum, la contluence n'est pas partout complete et les intervalles 
sont alors deusément pimctués. Pédicule plus ponctué, avec des fos- 
settes plus irréguliéres. Grastre (dessous compris) deusément et flne- 
ment ponctué-réticulé, avec des points piligéres espacés et, vers la 
base, quebiues rides irréguliéres. 

Des squames étroites, jaune clair ; dans les fossettes, une ijilosité 
assez coarte, dressée et un peu claviforme est clairsemée sur la tete 



^^ ANALES DE LA SOCIEDAD CIENTÍFICA ARGENTINA 

et h' tliorax. Plus conrte. i>lus fine vi ad.jait'iitf smli' <rastie. U's]ial 
tes oiit tU's jiiiils cotiits asscz inpiiiln-t-iix. 

Lii tete esi |iliis .l<-i)riiiK'c d mi pcii moins loii-iir ,,ii,. ,liez Tanfio- 
iiii Km. Les Ijonls cn-neU-s soiit contimis. convcxes dans la nioitié 
aiitérieure des cotes, ct un peu eoueavcsdans Fautre nioitic. Le Ixuil 
po.stérieur ariondi. La carene trausverse dii i>r<.n(.tnni i-st a jieiiie in- 
teiToinpue au niilien. Les anglesantéri.nii s .lu proiKiiuní dent.'s. niais 
iK.n sailJants. Mésonotuní trian<iulaire avee les aii-les aiiimdis. Épi- 

notuin anguleux avec une denl usse. un |ieu plus Icui^ne que laifíe. 

á Taiifile postérieur. Les deiix iki uds du pedicule se termineiit en 
pninle lecouibée en airÜTe. Le -astre est enviion la inoitié plus Ion- 
»iue laifíe, non eiitierenient recouvert par le i>reiiiier se.irment, lei|uel 
est jirolondéineiit éeliancré devaut avec deii\ Ii.Ims anf^uleux luTdes. 
alors que le reste des eótés du jíastre iie Test pas. 

9- Loug:. 7 mni. Couleur eimime eliez le :^. mais les taelies sont 
plus daires, surtout sur le ^'astre. oíi elles sont crun blaiic jaunatre, 
ledniílilr plus lon^;ues que hu-es: Irur ilitei\ alie lal('ral bieii plus 
eourt que leiir l<in;;ueur. 

l.:i l«-te i-sl |ilus elioitf ipir cjledii ¿r. Les aretes laterales sont un 
ptii iniiins coucaxes el iiioins dist inctes dans le tiers jiostérieur. Les 
bords de r('i)iiiotuni bien nuiins anjính-ux. Les pio]nn.i;eiueiils laté- 
raiix des iiuMids pédi<-ulaires sont plus conrls. Le j;astre, Ion-; de .i.,"» 
niiii.. lai-fíe de l,(iinni.. a les ei'.fés jiaralleles el recliaiierure ]dus larye 

cpic clii'z le ¿r. Scid]iluri' (■ me clic/, le :^. 

< 'ordolia : All;i < ¡laii:! Üi iicli). 



Cryptocerus (Paracryptocerus) lanuginosus u. sp. 

$. Tres voisiii de liiKjdslir Saiils.. inais plus peiii (loii};. .'«.TI luiii.). 
Tete et tli(.i;(\ de iiicnic siulplure. niais ini piu plus luisants, landis 
que le ^iislie est uii peu plus lorteiiieiH ifti<Mil«', surtout au uiilieu, 
qlli est IIMilUS luisant (pie le leste du seniiient. leipicl est ailssi Inisaiit 
que liof/atitci: Tildas luisant .-. p<u iii^Mieux. 

Les t'ossettes olit des poils sipianiilomu^. I'ailoiil. imps el appeii- 
dices, uneabondante lulositt- blaiieliatie tres liiie. tres lon;iue et ondú- 
li-e. I'arnii eetle liiie piboitr, des jioils enuils. cjiais. blaiicliát res et 
eiairseinr-s roniiiie ehe/. liiiijiiKlir. 

La tele est plus relreeie devailt. ].n dellt de l'epaule proiiolale. un 
peu plus aiyui-, et suivie d'iin ilentieule assez marque, l'a^ (ranirle 



NOUVEAUX FOEMIOIDES DE LA líÉl'UBLIQUE AKÍiENTINE 47 

siiilliiut sur les cóté.s dii inésonotum, qui soiit subrectiligues et légé- 
leineut condes a l'angle postérieur. La deut latérale de l'épinotum n'a 
])as (le denti('ule devaut. Le gastre est bien plus court que ebez lio- 
(¡antcr et rccliaucrui'e de sa base un pcn ])his large et luoins profonde. 

Córdoba : Alta Gracia (Brucli). 

Bien que de la méme localité que le '¡f de l'espéce precedente (C. 
(juttifer), je n'ose identifier ees deux formes, en raison surtout de la 
grande ditterence de sculpture et de pilosité. 



Cryptocerus (Paracryptocerus) lobigaster n. sp. 



$. Long. 4, (i nim. Voisin de piloxus Em. et de Fiehri¡ji For. Noir; 
niaudihules, scai)e, geuoux (-t deruier.s tarses, roussátres. Aretes fron- 
tales jaunatres, ou jaune roussátre vers les bords. 

Submat. La base et l'extrémitc' ilu gastre, 
1 uisants. Les fossettes de la tete et du tliorax 
assez coiiHuentes, avec leurs intervalleslui- 
sants et peu sculptés. Tibias rugueux sur la 
face externe. Cíastre réticiilé-iionctué, avec 
de nonibreuses fossettes lisses et assez 
allougées, mais faiblement inipriiuées. 

Squaiues des fossettes de la tete et du 
tliorax tres étroites, plutot setiformes. Une 
tin(! pilosité blancbe abonde partout. 

Tete comme chez pilosus Em. II n'y a pas 
trace de dent entre le con et l'épine scai)ulai- 
re (Ui pronotnm. Promésonotum aussi large 
que ch&z pilosKS. Les cótés du mésonotuní lé- 
gérement arrondis, pas du toutanguleux. Les 
deux nwuils du pédicule plus étroits que chez 
^>í7o.sít.s', plutót comme chez Fichrigi. Abdomen ovale comme chez j>í7o- 
.vits, mais le devant estfortementóchancré comme cliez Fiebrigi, avec 
des lobes épais, sans bords translucides, aussi longs (pie larges á leur 
base, comme chez liogaster Sants. Pour le reste, comme iihezjiilosus Em. 

Voisin aussi de l'espéce precedente et de liogaster. Ce dernier a le 
gastre plus allongé et moins sciüpté, et la tete plus longue. 

Córdoba : Cabana (Scott) 1 $. 

Cri/ptocerus (Cytocephains) ¡/randinotius Sm. ^. 
Formosa : Laishi (Rev. Zurliüh). 




l''íg. 4. — L'ii/ptuwius (Faia- 
cryptocenis) lobigaster u. sp. */■ 



48 ASAI.KS DE I.A SOCIKIIAK < IKNTIKIOA AK<;K\TI\A 



Strumigenys infidelis ii. s],. 

y. LoU};'. l'-'J.l! mili, .laiilif iniissálrc: mic t;iclic Imhiic li;i\ c. |i1iis mi 
iiKiiiis iiftti'. sur li" ;;aslr('. Mal. I >i'iisiMiu'nl ¡MHictuc aluloiiicii iilii> 
liiH'ineiit imiictné iivec, en oiitri', <U'S stries sur l.i lunitié básale <lii 
pivinier scjíincnt du fíastrc. Des iioils cochléairos sur la tt'-ti', k- tlio- 
rax, ]«' scajic ct les ¡lattcs: des ]ioils clavifoniies jiliis loiiírs, non vv- 
llccliis <•! |iliis cspac-fs. sur raliildincii : ih's pnils >iiii|i|cs sur les iiiaii- 
«lihillcs. 

T('ti' conliloriiic, plus loii^iu- i|uc lar;;c. un pcu plus courlc (jiic clir/ 
<S. Jmuíhíkiuic líog. (= <S. uiiÍK2)iiiul<)xa Eiii. xidc Uní. ,Sor. A'h/. I tu I.. 
XII. 1 . \' 1 1. ñff. 5), avpc un i;i)istnnio anssi largí-. Le.s nian<UI>uk-s ont la 
iiK-iiii' tiuiiic qni' clii'z Lnuisiíinac, k'fíércnipnf plus lardes, t't les dents 
¡(k-ntiipies. iiiais riníV-rieiire est fantot bitide. tantot tritiile. ••'est ;'i 
diré ipl'il peul y a\ii¡i diii\ ¡ictites deiits dist ¡líeles eiilre la liase des 
denls teniiinales (cas ]ilus iVeipientl. Le sea|(e atti-iiil le iiiilieii entre 
r<i'il et ran<>le postc'lii'ur de la tete et se eoiide ei)llline elie/. I.tiiiisin- 
iiíit. Ail ieles 3 i'i 4 dn riiiiiciile plus Imius ipie lai'ufs. Deriiiei arlieb- 
anssi lon;f que le reste du t'iinieule. 

l'roiiH'.sonotnin sans sutures, di-prinié et bordt'. snrtoiil sur les eotés 
du nn-sonntiim. Sillón nn-scx-pinotal assez protond, t'aiblement eelian- 
(Te sur li- piiilil. I'acc liasale de l'epiíuil mil pres(|ue un ipiail |p1us luii 
yue «pie larfie. el un ipiarl plus lai'^if deiiiere tpn- devant. I^|iines un 
peii plus eouites (pie Tiiil ei\ alie de leiir base, avee un bord intV'iieiir 
liieiiilu alleiix ipli SI' eiiiilinue le liilli;' di's liords de la l'aee declive. I'é- 
tiole sans ilents dessous, avee nii imud arrondi, nioins i'pais <|ue son 
pédieille antí'l'ieur. \a- soiniiiel en ovale t rail versal, le double plus 
large (pie loii^. tineinent b()r(l(' derriere diiii proeessiis spon;rieu\. 
POKt]télÍ<ile picsipie le doiililc plus lar;;c (pie le petiole. le;;erellielll 
('■elianei'e aii iiiilieii du liord |i(islerieiir. (pii a une |iliis lar;;e bande de 
tissii spoli;;iellx (pie le petiole. < 'e lissii Iblliie des luasses, soiis le 
pos! pe) ¡ole, s'élelldiilil Jil^ipie Milis je lievaill du ;;aslic 

l'roelie pareiil de .S. lintrhi h'or., mais eelle-ei est inerme «■lltr<' les 
deiix deiits apicales, n'a ¡las de jiroeessiis spon(;ieiix sur répinotiiin, 
el le nasti'e est innins seiilple. ('hez N. ¡joiiixiaiitif Ifo;;. il li"y a «pl'iin 
delilieiile elillc les dciil s apicales el repiíuil mu ii'a pa> de bordiire 
spon;;Íellse. 

La IMata iliiiielí). 



XOUVEAUX FORMICIDES DE LA líÉPDBLIQUE ARGENTINE 



49 



Une petite colonie tlans iiii iiid a domi abandonné de Solenopsis 
>iaevhHÍma Sin. 



Apterostjgma Bruchi n. sp. 



^. Lfms. 4,.j-5,2 inm. Brnn noirátie. Scape et abdomen d'uu brun 
]>lns ou moins lougeátre. Appendice.s brnn longeátre on brnn janná- 
tre. Mate, avec nu fond nni snr leqnel sont parsemés de nombrenx 
petits tubercnles piliferes j)his 
allongés snr le gastre et parfois 
lénniis par des faibles rides, niais 
généralement isolés et bien phis 
distincts qne ehez A. Wttxmanni 
For. Pilosité dressée plns abondan- 
te, plns contonrnée et moins obli- 
qne qne cbez Wasmanni. Cela est 
snrtont tres ajipréeiable snr les 
pattes. Pnbescenee rare, sanfsnr le 
t'anicnle. 

Tete (sans les inandiljnles) plns 
de la nioitié plns longne qne larg(!, 
les cótés presqne paralléles, á peine 
arqnés, le bord postérienr plns 
arromli d'nn ceil á l'antre (jne 
ebez Wasmanni. Vn de deniére, les 
bords latéranx convergent presqne 
direetement des yenx a l'artienla- 

tiou cervicale et se prolongent nn pen plus qne ehez Wasmanni. Col 
eonrt, á peine plns long qne chez Wasmanni, á bords non réfléchis. 
Yenx convexes en arriére du milieu des cótés de la tete. Lobes fron- 
tanx larges, plns conrts qne les aretes frontales, qni divergeutd'abord 
vers les yenx, puis convergent en s'efta(;ant vers le vértex. Epistome 
convexe, á bord antérienr arqné, sonventdeux rides dessinent une don- 
ble carene plus ou moins distincte. Mandibules tres tinement striolées, 
armées de 8 a 10 dents snbégales. Le scape dépasse d'environ un 
quart de sa longnenr le bord postérienr de la tete. Premier article dn 
funicnle moins long qne les trois suivants réunis. Articles 2 a 9 plus 
larges qne longs. Thorax moins fortement étranglé qne chez Was- 
manni. Col dn pronotnni plns étroit que celni de la tete et á bord 

AX. SOC. CIENT. ARG. 




Apterostirjnin Jlntchi u. sp. */i 



T. LXXXVll 



50 ANALES DE Í.A SOCIEDAD CIENTÍFICA ARGENTINA 

ítiitérieur ir-frÍTeinciit rclcv»'. I'iif doublc cn'to i)arallcli'. hieii inarquót- 
siiit li' «losdu mcsuiiotiiiii. Piíifil (If rcpiíiotiim ii'íiiilit-rciiu'iit ariomli 
<ra\aiii i'ii anicrc. Stijíiiialcs itroémiuents. rclinlc 2 ' , tuis aiis^i 
loiifí (lUe larf;e en arrií-rc. honlc ilcssus. Vil de iirolil il i-st airoiidi 
(lessus ct enviion le donble ¡ilus louj; (jue liaut, relativemeiit plus 
Iiaut que eliez ^Va^<manni. Postpétiole un peu plus large que long, 
piriforme, un ii(rs]ilus liaiit (píele pétiole. Gastre bordé latéialenient 
coinnie eliez W'iixiiiinnii . iiiais ]iarf<)is eette borrliire sTmiioussc ))1us 
ou nioiiis. 

Voisiii lili W'asmuniii, niais bien plus robuste : eliez pilnxnm Mayr 
le col est plus loiif;-. la seuliituie ]iliis f'aible. 

Ar^entine : La Plata (Hruuh leí,'.], 20 $. 



Atta Vollenweideri l'ov. vai. piriventris n. var. 

5. Long. :i,l¡-9 iiiin. liouge sombre, gastre bruuátre, eliez les ^ uiedia 
et $ luajor. Mat. Le gastre tantót luisant, surtout eliez les $ uiiuor. 
tantót mat. surtout a la basi'. eliez les grandes ^. Pilosité dressée. 

IKUge. Iiingne el almnihllll i'. liicIMC ]illis I|1U' (hez ,1. srxdflis var. ni- 
hropiliisii F(U'., variete avec hupielle elle a ete eonloiidue. Mais piriaii- 
Irix il la tete plus allongée eliez 9 me(lia. les ciStes moins ((nivexes. 
et le gastre est nettement eoni<|uc on pirilonne (gastre ovale. ¡1 eótés 
jilus arques, moins luisant eliez nihntpilosu). Le ]U-emier segnieiit dii 
gastre est bien plus long (pie sa ¡ibis grande largeur au (piart jMiste 
rieiir. Du reste eomme eliez \'iill(>iini(ler¡ For.. donl cUc ii"est qu" une 
sini|dc varíele I rés pilcuse (comparte a vee nii lypc 9 de nihropihsa 
re<;u de M. l'"orel). 

Cliaeo austral : La> l'ahiia> l-loergeiiseii). 

Misiones: San Ignacio (C. Lizer). 

Afta Vollfíiiireidd-i l'oi. var. saltcmis For. 

("liaco de Santa Fe: Hords dn \U<< Las (iarzas, 1 $. 

(•|i;i((. de Santiago ilel Ksleid: lüd Dulce. 1 ^' (F. VVagner). 



Atta Vollenweideri Icr. var. trlstis n. \ar. 

5. I lili I le de la \ ai . iihsciinilíi ( iallaidn. (pn (■■~l luisant c colii me sul- 

Itnxiii. par la malile < iplele de loiil le corps, excepte le gastre. les 

mandibules. les éjiineB et un peu l'angle anterieur des lobes oeeipi- 



NOUVEAIX FORMICIDES DE LA RKPDBLIQUE ARGENTINE 51 

taux. Cüuleur fbucée de la var. obscio-afa, le gastre noir. Plus petite 
et plus élancée ipie le type. 

Santa Fe (Mme. von Steigei). 

( 'haco, Formosa (Joergenseu). 

Arromyrmex Lundi Guer. 

^. Dans ses notes critiques sur mes ForraicidessudaméricainefP/íy- 
.s(.s. lítlT), M. Ánfjel Gallardo soutient que la variété presque uoire 
lie la i)rovince de Buenos Aires est la furnie type. Or, comme Lund 
n'a décrit que le c? et la 9; dont les caracteres s'adaptent á plusieurs 
varietés, je crois (ju'il faut s'en rapporter á la preuiiére description de 
V^ tlonuée par lío<;er (Berlín. Ent. Zeitscli., p. 200, 1803) et qui dit : 
«dunki'l braunroth, Ilintirleih Kcliirarz». C'est ce que j'avais fait et 
je conserve le noin de vai'. honariensis a la forme uoire décrite par 
Emery. Si une variété peut étre fondue avec le type, c'est plutót la 
var. Bis i For. 

Acromyrmex J^nndiGner. At. jjubetscen.'slim. \;\r. parullclti Sants. 
Córdoba: Alta Gracia (Brucli). Exactenient comuie le type. 
Unquillo (Biraben). Un peu plus sombre. 
(Miaco : Nueva Pompeya (Joei'gensen). 

Acromi/nnex Lundi Guer. st. pubescen-s var. chacoennis Sants. 
Tucuinán (Carette). Variété d'un rouge sombre a gastre noir. 

Gallardo (loe. cit.) íait de chucoemis une variété de boliviensis Em., 
j'iiccepte cette fagon de voir á condition de taire de cette derniére 
forme une race de Lundi, chacoensis étant un intermédiaire entre int- 
hesrcns Bni. et boliriensis Eiu. 



Acromyrmex Lundi Guer. st. decolor Km. var. corallina u. var. 

üiftere de decolor par sa <íouleur rouge vif, le gastre étant brun 
ferrugineux. Un peu plus robuste; pour le reste, comme decolor. 
Salta: Quebrada del Toro, 2500 ui. (Witte). 

Acromyrme.r áspera Sm. ^. 

Cba(;o : Nueva Pompeya. (Joergeusen). 

Acromyrmex subterránea For. $. 
Formosa : Laisbi (Rev. Zurtlüb). 



."l2 ANAI.es 1»E t.A SOCIEDAD CIENTÍFICA AKGENTINA 



Acromyrmex Moellerius) pulvereus n. sp. 

5. Loiii;. .'i-(i mil). Voisiii de .1. Itiíhaiii Eiii.. (rmi nniüc ¡anii:'itr<- 
plus ou iiHiiiis viiilüci' t't t'ariufiix, el iiiat. Lrs iiiaiuliliiilcs cf le Imnl 
(le répistoiiic liiiiii iioirátre L't hiisants. Sciil|itiirc (iiiuiiic che/, fíal- 
zani, inais le loiul ]iarait parseiué de tuut i)etits tubeieules blaiieliá- 
tres qiii iie soiit f|iie des poils squaineii.x tres courts et qiii doniient a 
Pinsecte un asyx-ct ¡loiidreiix. La ¡tilosité dressée, recoiirbée. liniiiátre. 
est ])liis aldiiidaiile inie diez ¡¡<(I:<nii. 

Tete lili peii ]iliis large, yeiix 1111 peii plus eoinexes (pie eliez /)*((/■ 
zani. Le scapeest brisé vers sa l)ase tbiniaiit 1111 aiij;le doiit lesoiiiiiiel 
porte un petit lobe transversal plus du iimiiis (lc\(liipp(\ Les mamli- 
bules soiitstriées, a biird terminal eoiicaveet traiieliant. Kpistoine lar- 
genient coneave. Pédieiile et tiiberciiles dii fíastre disiK)sés e<iiiiiiie 
cliez Balzani. 

Se rapproebe de A.fraciiconiis I''(ir. pai' ses aiiteiiiies et sa lorme 
íiéiiéiale. niais bien dislinct |)arsa coiilenr claire et siiitont sa (nibes- 
eeiiee s(|naiiieuse (|iii raiijielle celle de Tniclii/miiniK-r /<ii'iii<»«i Km. 

Argeiltinr ; l'mx . de Córdolia ; I ' iii|iiillo. ( 'al)aiia ilÜiabeii). 



Irldomyrmex humilis >Li.\r >i. Scotti n. si. 

^. Lonji'. -.I-'-, 4 iiim. Noir: euisses et base (bi gastre un pen plus 
bruuátres. Mainlibules roiissáti'es. (JeiKinx, tibias et tarses d'iin brun 
assez clair. rncins line pulteseeiice masi|nc 111 parlie LiMlat de la 
sciilptuie ipii parail peu luisaiile et est (res lineuielit re( ienlee-poiK'- 
tll('-e. Si-ideliielll (pielques piiiis tilis Vers la bcmclie el rextli'lllitc de 
l'alidiiiiK'ii. 

Tele un peu plus l()ii{>;ue que larjíe (¡diis cDurte que eliez la rae»' 
¡iIíiIchkíh F(ir.); le bnrd piistiTÍeur transversal el ]ilus larfre que raiift-- 
rieiir. ses eólés aripK-s. Les yeux peu convcxes neciipeiil le deiixiéliie 
qnail :illl 11 ¡ein. Le si'ape dep:isse le liitrd (ie('ipll;il dii dmilili' ilc snii 
epaisseur. Le 10'"" altielede raiiteline est bien plus Imi;.; (pie lar,i;c 
(aiissi <-(»nil rhfv. pltittHHix). I'rolil dii pmniesoniit uiii plus emivexe que 
rliez liiiiiillis Ivpe, le sllbui ipiiiiiliil lili peu plus eiifniíeé. ííeaille lian- 
ehaiile aii somiiiel el assez liaille. 

«'iu<l<iba : ("abana (Seott) 9- 



NOUVEACX FORMICIUHS DI'. I.A REPrBLIQlK AKGENTINE Oá 

Cliez /. humilis Mayr et la var. tnoisieníi la tt-te cst plus longue. 

Forelius rufus Gall. var. pilipen iii litt. 
Formosa: Laishi (Rev. Ziirtliili). 

(Jette loriiie, leciie épilciiiciit du ^Iiisé^im de Paris. doit paraitrc 
<lans les Annalen de la Soc. Knt. de Fromr. 



Forelius chalybaeus lan. st. Debenedettii u. st. 

$. Long. 2,8-3,3 uiiu. Entierenient d'uu lieaii lileii foiicé métalliqíie ; 
le bord des inaiidihides briiu loussátie, les timi(niles, les tibias et les 
tarses uoiis. Pilosité dressée, i)ies(iiie uulle, sauf devant la tete. Pu- 
bescenee fine, tres courte et espaeée. Finement porutué-ebagriné. 
avec un reflet métalliqne siibiiiat. 

La tete est comine cliez le type, mi peu plus lougue que large, 
juoins loiigue que chez grandis For. Le scape dépasse d'un quart de 
sa longueur le bord occipital. Tliorax plus svelte que diez (¡randis. Le 
tliorax moius resserré, le proinésotuiii ¡leu convexe; l'écaille courte 
et épaisse. 

Jujuy: Alfarcito (Debeiiedetti). 



Dorymyrmex (Conomyrma) breviscapis For. var. elongatula u. var. 

9. Long. 2,3-2.7 iniu. Xoir ou uoir brunátre. Devant de la tete, 
extréuiité du scape, funicule, uiilieu des cuisses, plus ou uioins bruuá- 
tres. Bord de Tépistome, base du scape et reste des pattes, jaunes ou 
jauue roussatre. Luisant, luais nioins luisant que le type. Tres flne- 
luent ponctuéréticulé, avec une pubescence assez dense sur la tete, 
<iui lui doune un as^iect subinat. 

La tete est plus longue que large, plus longue que cbez breviscajns 
type; le scape plus long, dépasse de deux fois son épaissenr le bord 
occipital. I'rouiésonotuní assez régulicreiuent convexe, sans escalier. 
Oóne pctit et aigu, couime cliez le type. Du reste seinblable. 

Buenos Aires: Sierra de la Ventana §§, La Plata 9. (Bruch). 

Córdoba : Alta Gracia (Brucli). 

Ces deruiers ont la tete et le tliorax bruu roussatre et le gastre 
uoir. et vessemblent a de jtetits 1>. pi/raniiois líog. viw. platemls Ga- 
llardo. 



54 AXAI.KS 1)K I.A SOCli;i)\I> CIKNTÍKICA AHGENTINA 



Dorymyrmex (Conomyrma) exsanguis \'<>v. si. sórdida n. st. 

^. Loiij?. 2,;3-l',rj mili. Dtissus de la tt-tc tliorax et ga.stic (fiiii bniii 
.jainiAfrc pfilo. Tmif le ri'stf. npiiciidircs conipris. tl'iiii IiImiic J;iiiii;'itri' 
teriH'. 

l.ia tete (■.•<t un |iiii |iliis (•iniilc i|\ic clic/. l;i \:ir. rnihiiiuiriii. Les 
.vcíux. clicoiv ¡lilis jiíaiíds. uccii])fiit |iliis du ticis des ciités. La tete 
est ])liis liiisaiitr que i-liez ciirlxinurlii. \Hmv le reste seniblalile, iiiais 
|ilus elaiif i't |>liis iM'tifc. 

<^ataiiian-a : .\iidal}ral;i (Mcrklo: )>liisiciiis ^ ?^. 

¡><irymyrme.t (Conomi/ntuí) cvsanyuix Fov. 5- 
Cliaeo: Nueva I\iiii)ieya Í.Toer^eiiseii). 



Dorymyrmex (Conomyrma) bittiber Sauís \. laticeps n. v. 

^. Loii;^. .'!.."> iiiiij. rulicM-ciicc du llioiax liirii iiiii¡ii> a|iiiarcnle (|iie 
eliez le type. Tete jdiis luitíL' (aiissi largc (jue iDii^iie) et á eotés jilns 
eimve.XS. Le s<'a|)e nc dt'')iasse Jias de plus de 1 .") á 1 ti le liiird ¡¡os- 
térienr. 

I'lus ^lalld el plus imIiusIc ipir le l\ |ii'. Le itsle idclil ii|Uc. 

( 'i>rd<dia : ( 'aliaiia iScoit). 

/>(//■(///) i/í//íc.r iititrnuKitiis Vj]\\. st ciiniffr Vdv. var. huvKjaiu (iallar- 
do. ( 'ciiiiiiie li- dit ]\L ("laliardii. la var. tiii'iiiiitn i'si idciitiipie a /«cr/- 
¡lato. Le lra\ail <}<■ faiiiciii in'esi parvriiu iiii]i lard puur evitercette 
sviliiiiyuíif. 

I hni/iiii/niii .c (('iiiiDitiiiiiiiiij lililí i .\iidri'. ^, 

'l'ci lililí iii de lii> .Viidi's: ('i'iKi .\/.iirn-. l."i(lo m. W itte). 

("est uiii- cspi'ce alpiíir. Lr type est du Laia. 10(111 m.. daus la pro- 
vince voisiiie de Tiiriiiuaii. .!<• Tai reru dircrleiuciil ile M. lOr. Aiidrt'. 
II correspoiul exaeteiiuiil au\ ixcinplaires du cerní Azufre. Par con- 
tre, ICK cxeilll>laires dcei ¡Is et li;;iirés par ( ¡allanlii (Ati. MuK. Nav. H. 
.V. HunioH Airrs, W'Ill. p. L'.'iS, lüllij el ipii pnivieiiiieut de Santa 
Cruz, l'alafíiiiiic, ii'a|ipart iciiiieilt jias á eettr csiiece. Cliez /'. liitrri. 
il existe un p^a III lili i| iImm r lililí ilc'\ ilii|ipr ruiiiiiic rlicz tnic)' ^Llyl•, les 
aiiiiiMH'lirti's pll^tl•l iciirs al tri;;iiaiil la Imm' ilis iiiainliliiilcs. 'i'aiidis 



NOÜVEAUX I'OUJIK lÜES DE LA REPLBI-I<iLE AUGENTINK 55 

que dansla forme deGallaidf), les aimiiocbí'te.s iwstérieurs sout aussi 
courts que les antéiieurs. 

Le mésonotuiu ne foriiit' pas uno deséente obliciue devant l'épino- 




tiim coinine diez Hacri. Le eone épinotal est iiu peii plus uiarqu)'. 
quoique faible, et récaille i)arait moins liante. 

Les exemplaires de (xallardo représejitent une toiine (lui se lap- 
¡iioelie de I). Borri ct />. t<iu-r, niais distinete et que je nomme : 
Dorymyrmex (Conomyrma) GaiJardoi n.sp. 



Brachymyrmex oculatus n. s|). 

$. Long. 1,8l',2 muí. líiiiu. le sastre un pea plus elair. Bord de l'é- 
pistome et appendices jaunátres, saufle fimicule, le milieu des tibias 
et des cuisses, qui .sout rembrunis. Laúsant. lissc, avec nue fine ponc- 
tuation pilifére espacée. Pubescence espaeée. rilosité dressée, medio- 
cre, aussi longue sur le tlioras que sur le gastre, absenté sur les 
appendices. 

Tete aussi large ou un peu plus large que longue. Le bord posté- 
rieur, un peu convexe, avee les angles tres arrondis et les cótés 
arques. Les yeux, assez eonvexes, un ]»eu rtaiiformes, occupent plus 
dn tiersdn juilieu des cótés. La distaucequi les separe déla base des 
iiiaudibules est bien plus courte que leur longueur (de la moitié aux 
<leux tiers environ). Épistome tres convexe au milieu. Mandibules lis- 
ses, de .5 dents. Le scape dépasse Tocciput d'un bon quart de leur 
longueur. Les articles du funicule, plus longs que larges; le 2°™'' dis- 
tinctement plus court que le suivant. Le thorax est plns convexe en 



•"'•i AXAI.KS DK LA SOCIEDAD CIENTÍFICA AUGKNTINA 

iivanr. L\i)iniitniii, privé de face básale distiiicte, s'abaisse en loi- 
iiiaiif une léjuere couvexité. Le ni<'s<iiiotiiin est l)ien limité i)ar ses 
sutures imprimées et légéreiiKni cdin cxc: il est aussi loiij; <|iic le pro- 
iiotnin sans le col. L'écaiJle iiicliiicc. á Ixird sui)érieni- transversal el 
rrancliant. se loj'e sous le yastre. Celiii-eiest aiissi lonj;' que le reste 
iln ciiiiis. 

Distinet de p<it(i(ionic\iK, par ses ycux, sa taille i)lns grande, les sca- 
l>es un i)eu jilus lougs; de loiigincapis For., par ses antennes un i)eu 
plus courtcs, ses yeux, et l'absenee de niétanottini. ("hez />'. Uruvhi 
les yeux sont uioins grands: du i-este aussi nil)usli': je les avais 
d'abord eonfondus. 

Huellos Aires: .Sierra de la Ventana (Uruelí). 

Camponotus (Myrmoturba) Bruchi lor. si. Lysistrata u. st. 

^". Cotes el dt'ssus de la tete lisses et liiisants. Le bord ocei|>ital 
plus eoncave, le i)rolil ile r('])inoluni beaiu'ou|i i)his angiileux que 
chez Jíntc/íi, la face básale plus Imi'.iue et la ile<li\ r plus abrupic 
I'our le reste, sculi)ture. i)ilosit(', etc.. eonime cliez Jiriiclii. 

La 9 !i lo* ailes légérenient Jaunátres. les nervures bruñes. La lace 
liasale est Ijeaueou]) ¡ilus rourle ipie la dt-clive. et Ibriui' un angle I ri-s 
arronili. 

Terriloriii <lc los Andes: Cerro AzulVe. l.'iOd m. A\'ilte). 

('iinijxinitlus { Miirnuititiíiii] ninriihitiis I-". st. snlist lliil lis ]•]]]). ^. \:ir. 
lolonita l''or. 

Chaco: Nueva rmiipeya (Joei'trenseTi). 

('iiiii¡>i>iiiitiis (Mifnnotlin'.v) .silriinlii l-'or. 
Salla: Taiiiazuii (Lizeret DeliMaug). 

('amponittUK (Mjirmocumrlux) lihiiidiin Sin. st. itininlutiis V.\\\. 
Cliaeo: Nueva l'oiiipeya (.loergensenl. 

('iiiiipaiiiiliiK (M¡iíiiiiil>>(irliiisl ('iiiiirnniiii Muí. 
l'orMKisa (.loergeiiselí). 



Camponotus (Myrmobrachys) brasiliensis Maví \;n. chacoensis u. \. 

l'lus giaml «pie le lyiie de Tespece. aussi graud ipie ('. rniKsiis ; 
nuiis legastre et les api)endices luisants corinueeliez linisiliiiixix. \,'v- 



NOUVEAÜX FORMICIDES DE LA RÉPUBLIQDE ARGENTINE 57 

pistóme est en oiitrenn pen carené chez"?J, etson bord íintérienr non 
échancré, comme cliez crasHUH. Mandibules, tiers antérieurde la tete, 
cretas frontales, antennes, rouge ferrugineux; tibias et tarses, brini 
rouge sombre. Pilosité blanc jaunAtre abondante, de longueur tres 
irréguliere, nómbrense sur les joues et les cútés de la tete. Pubes- 
cence adjacente, rare, clairsemée sur les appendices, qui n'ont pas de 
poils dressés. Le scape dépasse le bord postérieur de la tete d'un bou 
quart de sa longueur. Écaille plus minee que cliez crasHus. 

"$. La tete large de 2,5, longue de 2,8 mm. Scape 2,3 mm. Tibias 
postérieurs 2,4 mm. 

$". Tete á peine rougeAtre devant. Les scapes ont une pilosité obli- 
(pie réguliére (irréguliere cliez C. Iheringi For.); pour le reste, sculp- 
ture, pilosité, couleur comme chez "$. Ressemble a C. Iheringi par sa 
sculpture, mais celui-ci est i)lus petit, le thorax relativement plus 
large et la pilosité moins abondante, l'écaille un peu plus minee. 

Chaco de Santa Fe : Las Garzas, bords du Eio Las Garzas, á 20 
km. d'Ocampo (E. Waguer, 1903) I $ ", 1 $ '. 

Chaco Formosa : Laislii, 2 "^ (Rev. Zurflüli). 

Voisiu aussi de C. Cümemnoi Em., mais la pilosité dressée est plus 
abondante, et le gastre plus luisant chez chacnensis. 



AN. SOC. CIENT. ABG. 



AJJUNAS KXl'KUl ENCÍAS 



\ i;i.i\ii\Ariü\ Diii, \\\m'i\ \ m \\\\m iii; i,.\s kíims 

Pon i;i. IK ATlI.Ki A. HAI»0 Y ALMERTO .1. ZAXKTTA 



En una cointinicación solnc Pirxcncin dd ai-Kt'nico 1/ lítnadio tn las 
iKjuas <¡< Hill Villc {prorinriti dv (Virdoha) (1) presentalla por nosotros 
a la Sociedad Química ar}reutiua. en tedia Iti ile ocliilire de líMT. 
iiianitest;ilianios nuestro ¡iropiisilu de (leuparnos t-ii la lnisca de un 
proceiliMiiento a la ve/ econiuiiii o y sencillo para la eliminación del 
vanailio y arsénico, cuyos inconx «•nientes señalalianios en i'sa opoim 
nidad. Nuestra intención era contribuir a la solución de un prohlema 
de importancia, dailo rpie las a<:uas de nnicluis re;íiones de la provin 
cia de Cordolta contienen diclios elementos y ocasionan una serie de 
disturliios en las polilaciones ipie se ven obligadas a <'onsumirlas. 

Nuestras e.\i>ericncias no se han limitado a la re^Miin c(Mdobesa : 
en altí"'ii"^ ajíinis de jiozos semisur-cnles de la ciudad de Buenos Ai- 
res (zonas de lícl-ií y I'xicm) se lia «MtmpMibado i}:ualiiH ule la pre- 
sencia de vanadio y arsénico. Esta circunstancia vemlria a aumentar 
la imi'ortancia ilel problema y aiioyaria la liipótesis de que las a;;uas 
de la ciiidatl de Jiuenos Aires provendrían de inliltraciones de las 
a;;uas de las dunas «pie tbrman el cordón entre Itra^ado y .lunin. pues 
de ser ella probable, las a^nas subterráneas de la rcfíion compren- 
dida entre su orifíen y la captada en la ciudad de Buenos Aires 
acusarían análo>ra composición (piíniiea. 

(1) .-IhíiÍ'" '!• I" .N"'!"'"'' \>iiimir,i ,11 ¡11 nliiiti, Imiiii V. piíciiia ■i'^^' y nimi'wuivu. 



ELIMINACIÓN DEL ARSÉNICO Y DEL VANADIO DE LAS AGDAS 59 

En otras regiones de la provincia de Córdoba se ha comprobado 
también la existencia de ambos elementos (Conceiición del Tío, San 
Francisco, etc.). No es raro de que el vanadio se haya encontrado en 
las aguas de Buenos Aires y Córdoba, pues está difundido en el país 
;i tal punto que se encuentra en abundancia en minerales de la 
provincia de Córdoba y hasta en el petróleo de Comodoro Rivadavia, 
según trabajos de Longobardi y Camus, etc. 

En agosto de li»l.S iniciamos nuestras experiencias, las que por 
causas fortuitas debimos interrumpir hasta junio de 1919; en esa fe- 
cha recomenzamos las investigaciones, cuyos resultados exponemos 
en el presente trabajo. 

Después de haber ensayado, para la eliminación de los elementos 
de que nos ocupamos, el alíimino-férrico preparado en la fábrica de 
las Obras sanitarias de la Nación, el sulfato-férrico y el sulfato de alu- 
minio, pudimos comprobar queGautier (1), ya en 190.3, aürniaba que 
« se puede reconocer, por un nuevo método, millonésimos de miligra- 
mo de arsénico». Este método está fundado (2), en principio, en la 
observación muy conocida, de que cuando el arsénico en un agua po- 
table o mineral existe, aun en pequeña cantidad, conjuntamente con 
el hierro, este iiltimo, oxidándose y precipitándose lo arrastra siem- 
pre en todo o en parte. Según Gautier esta, propiedad que presentad 
hierro es absoluta y el arsénico es completamente arrastrado por las 
sales férricas en las condiciones de experiencia. 

En septiembre 13 de 1918 y en abril de 1919, los doctores F. Eei- 
chert y R. Weruicke (3) publicaron en los Anales de la Sociedad (¿ui- 
mica argentina, dos trabajos al respecto, titulados : Eliminación del ar- 
nénico de las aguas de la región de Bell- Ville y Eliminación del vanadio 
de las aguas arsinicales de la región de Bt7/- Fi7íe, en los que se men- 
ciona el hidrosol (Fe{OU),) y el sulfato ferroso (FeSO.H.O) como pu- 
riflcadores de esas aguas. En cuanto al primero de estos cuerpos, los 
autores manifiestan que es más ventajoso porque no se introduce en 
el agua ningún elemento en solución, pero en cambio, es menos 
económico. En ¡os ensayos practicados con sulfato ferroso se indica 
haber obtenido los mejores resultados prácticos, precipitándose 0,16 

(1) Bull., 1903 [3], tomo XXIX, página 859-863, y eu Guareschi, Enciclopedia 
de chimica sup., página 186, 1904-1905. 

(2) C. M., tomo LXXXI, página 239 en ihid. 

(3) Anales de la Sociedad Química argentina, año 1918, página 451 y año 1919, 
página 110. 



60 



AK'ALES DE LA SOCIEDAU CIENTÍFICA ARGENTINA 



a ü'"^20 lie Ff por litro de agua que contenía 0"001 As disiielto. y 
resultiulos miiv aceittables cou sólo O'^^OS a O-'^Oit de Fe. Aeoiiseian 
el sulfato ferroso, emi»leaiido 500 gramos de esa sal por metro cúbi- 
co de agua, jiara la (■liiiiiiia<'ii'>ii del ar.sénico y el inisnio iirodncto 
o cloruro férrico i>ara la ilcl vanadio. 

Los resultados obtenidos jtor nosotros y ipic expondremos míis ade- 
lante, nos jiermiten añrmar qne las dosis de productos coagulantes 
usadas por los autores mencionados son exageradas, y que no es ne- 
cesario introducir en el agua aniones cloro, ni la j)r()porcióu de anio- 
nes sulfúrico que se manifiesta, máxime si se tiene en cuenta que el 
hierro jiuede pasar al agua en i»c(|nena ))r(iiM)rción. lo qui' jiodría oca- 
sionar ios iiic()n\(Miienres (-(mocidos. ajiartc déla desoxigenación tiel 
agua por el agregado di' las sales Icrrosas. 

l'.u nuestros ensayos de eliiiiinacion del arsí'uico y vanadio en las 
aguas naturales, liemos tratado de resolver el problema, jiartiendo dr 
soluciones valoradas <|iic coiilcnían diclios clcincntos en lii|M¡dos de 
alcalinidad ccuiocida. 

Pensamos (jne el com]niesto ind\is|rial que se coiiocf con el nom- 
bre df « a 1 11 mi no-férrico» podría resolver el |irolilcma (pie nos propone 
mos solucionar. Al efecto, se lia efectuado experiencias )iartiendo de 
soluciones alcalinas de metavanadato de amonio y arseniato .sódico 
en las cpie la piíqiorción de esas sales, como la ib-l carbonato .sódico, 
liermanecían constantes y se hacia variar la de alúniiuo-férri<-o (1 1. 
de acuerdo con lo (pie se e\])resa en los cuadros siguientes : 



(TADUO I 



V,f), 


Alrnlliihlad 

.1. 11 so. 


Alltlllilio- 

fririr» 


V,0, qiu< iH'i'inn- 

IM-i'i* i'Il sulurii'ni 


VjO, n'tcmido 

Iinl i'l rnii);nlii 


li.-u. .l.-.ii 


O.ÜOlJSt 


«.2940 


0.U."> 


. 00286 


0.0014.S 


Alcalina 


O.OOf.'íl 


0.2910 


0.10 


0.00214.-. 


0.00214.-. 


— 


0.001 -MI 


0.2'.IU» 


0.1.-. 


O.OOMH 


0.002Kr. 


— 


ü.üdlL'ü 


(I.2!tl0 


0.20 


1 0.00071.5 


0.00H.-.7.-. 


— 


Ü.OÍMlüt 


0.21140 


0.2.'-. 


lid. VCstitfioR 


0.0O42ÍI 


— 



(ll i;i aliiitiiiiii'f'i'rrii'o iihikIi. riiiil Iiih' II |.iir rii'iiln i\v Al,'l^ y I pm' liciiti 
.!.• l'.-.O,. 



EUMIN'ACIÓN DEL ARSÉNICO V DEL VANADIO DE LAS AGUAS 



61 







<JU.\I>IÍO 


II 




As 


Alcalinidad 


Ali'liniDu- 
f^niro 


Ah retenido 

fU fl ro.-íouln 


lifatiión 


0.0016 
0.0016 
0.0016 


. 2940 
0.2940 

0.2940 


. 0,"> 
0.10 
(1.1. "i 


0.0014 
0.0014 
0.001.5 


Alcalina 



La segunda experiencia se lia efectuado partiendo de líquidos que 
contenían cantidades constantes de luetavanadato de amonio, hacien- 
do variar la alcalinidad y manteniendo constante la proporción de alví- 
mino-íerrico. Los datos obtenidos son los siguientes : 



CTADItO III 



v,o, 


Alcalinidad 

oii H,S0. 


Alúmiuo- 

ft'rriro 


VjO._ que imnna- 

niTi- i-n solución 


VjOj retenido 

en el coájínlo 


Reacción 


0.00129 


1.470 


0.(li"> 


(1.002S() 


0.0014.S 


Alcalina 


. 00429 


1.1760 


0.05 


. 00286 


0.00148 


— 


0.00429 


0.8820 


. 05 


(1.00286 


0.00143 


— 


0.00429 


. .")S80 


U . 05 


(1.00280 


0.00143 


— 


0.00429 


0.2940 


0.05 


0.00286 


0.00143 


— 


0.00429 


0.1470 


0.05 


(1.0028(1 


0.00143 


— 


0.00429 


. 0980 


0.05 


0.001718 


0.002572 


— 


0.00429 


. 0653 


0.05 


0.001072 


0.003218 


— 


0.00429 


. 0:-!27 


0.05 


. 000858 


. 003432 


— 


. 001 29 


(i.024."> 


0.05 


vestií^ios 


0.00429 


lig. alcalina 



Para completar el estudio que nos luihiaiiios señalado, efectuamos 
experiencias con líquidos de distinta concentración en metavanadato 
<le amonio, dejando constantes la alcalinidad y el alúmino-férrico. Los 
resultados los señalamos en el cuadro siiiuiente : 



CUADIÍO IV 



v,o, 


Alcalinidad 
en H,S0. 


Alúniino- 
térrico 


V^.O. <jue jienna- 
neee en soluciún 


VjOj retenido 
por el cüá;;iílo 


Reacción 


0.00429 


0.2940 


0.05 


0.00286 


0.00143 


Alcaliua 


0.00858 


0.2940 


0.05 


0.00715 


0.00143 


— 


0.01287 


0.2940 


0.05 


0.01144 


0.00143 


— 


0.01716 


. 2940 


0.05 


0.01.573 


0.00143 


— 


0.02145 


0.2940 


0.05 


0.02002 


0.00143 


— 



62 



ANALES 1)K LA SOCIEDAD CIENTÍFICA ARGENTINA 



Aluminoférricf 



Vg Oj nttnido 

- por ri ccifulo 



At retenido 

' ' ■ ' I ' ' por el co^lo 



<M ^ <£ 



•4n 






Cuadro I 



V2 O5 relenido 
por el colgulo 



0.49? 



0.143 



('liailin II 



J L 



V2 O5 in 

. solución 



Cuadro ITl 



Cimillo IV 






i : - 



(.'iiadro V 



V} Oi riiintfl* 



5 r 

3 : 



ELIMINACIÓN DEI, ARSÉNICO Y DEL VANADIO DE LAS AGUAS 



63 



Con el objeto de estudiar la influencia individual del sulfato de 
aluminio por un lado, y del sulfato férrico por el otro, en la elimina- 
ción del vanadio y del arsénico, se realizaron experiencias empleando 
ambas sales por separado, obteniendo para el sulfato de aluminio los 
siguientes resultados : 



CUADRO V 



v,o, 


Alcalinidad 
,11 H,S0, 


Sulfato de 
itlitiuinio 


V^O, que perma- 
nece en soliKión 


V,0j retenido 
por el co;ígiilo 


Reacción 


0.0042Í) 


0.2940 


. 0.5 


0.003861 


0.000429 


Alcalina 


0.00429 


0.2940 


0.10 


0.003432 


0.000858 


— 


0.00429 


0.2940 


0.15 


. 003003 


0.001287 


— 


0.00429 


0.2940 


0.20 


0. 002.359 


0.001931 


— 


0.00429 


0.2940 


0.2.5 


0.001501 


0.002789 


— 


0.00429 


0.2940 


0.30 


0.000215 


0.004075 


— 


0.00429 


0.2940 


0.35 


vestigios 


0.00429 


lig. alcalina 



Para el c^aso de la eliminación del arsénico, se ha empleado una 
solución alcalina que contenía O-TtO.'íí de arsénico metálico ; se le 
trató con O'^'Oü de sulfato de almuiíiio y se comprobó que el coágulo 
retuvo 0=''0013 de arsénico. 

Las mismas experiencias se repitieron empleando sulfato férrico, 
obteniendo los resultados que consionamos : 

CUADliO VI 



yfi. 


Alcalinidad 
en H,S0, 


Sulfato 
férrico 


V,Oj que perma- 
nece en solución 


VjO, retenido 
por el coágulo 


Reacción 


. 00429 


0.2940 


0.05 


0.0U0429 


0.003861 


Alcalina 


0.00429 


0.2940 


0.10 


vestigios 


0.00429 


— 


0.00429 


0.2940 


0.15 





0.00429 


— 


0.00429 


0.2940 


0.20 





0.00429 


— 


0.00429 


0.2940 


0.25 





0.00429 


— 



El ensayo, en el caso del arsénico, se verificó cou una solución alca- 
lina que contenía 0"'0032 de arsénico metálico, a la que se trató 
con 0-''0r) de sulfato férrico, comprobándose que el coágulo había 
retenido 0S"0025. 

Nuestros resultados están en un todo de acuerdo con los obtenidos 



Bi ANALES DE LA SOCIEDAD CIENTÍFICA ARGENTINA 

por Gautier(]) i)ara la luecipitai-ióii del arsénií-o en las afruas. Diclio 
autor trata 1' litros <lc ajíua iirivada <k' arsénico; a¡;ri>ya 0''0()2 
de As bajo forma di- arséuici) lic sodio; desjjués. con 5 centímetros 
cúbicos de lí(|uid<i ItMiico. lleva a la ebullición, alcaliniza lijíCVaineii- 
te y recoge el jnriiiiiíado (pie disuelve eu un lij;ero exceso de acido 
snlfíirico; el snltato ('orinado, ediado directamente en el aparato de 
Maisli. da exactaiiii'nir la cantidad de As agi'egada al líquido. 



CONCLUSIONES 

De los datos obtenidos se dechice : 

1° Que el aliunino-lérrico, snlfald de aluminio y sulfato férrico eli- 
minan totalmente el arsénico y vanadio disueltos en las aguas ])ota- 
bles, emi)leados en peipieñas dosis ipie iki modifican mayormente la 
composicié)n del agua tratada: 

2° La eliminación del vanadio, permaneciendo constante la alcalini- 
dad, es proporcional a la cantidad de alúiniuoféirieo. sulfato de alu- 
minio y sulfato ftTrico añadido: 

.'3° La eliminación del \ aiiailiii por inccljo del airiiniíiofiMiico está 
en razí'ni inversa de la ali-alinidad del liipiido. siempre ipic esta no 
jiase de un limite dado \>;\i-a cada liipiido; 

4° Para una cantidad c(nistante de alúmiuo-férrico se elimina una 
misma cantidad de anliidiido vanádico; 

5" La ca]>acidad de a(lsorcié)n ])ara el arsénico y \anadio de los coa- 
gulantes empleados, sigue este orden : sulfato férrico, alúmino-férri- 
co y sulfato de abiminio: 

(>" En el caso de la eliminación del arsé-nico, es menester emiilear 
menor cantidad de coagidante que ¡¡ara la del vanadio. 

Nuestras investigaciones se proseguirán en el sentido de Imcer las 
e.\j»eriencias direi^tas, y en gran escala, en lus mismas aguas (pie con- 
tienen los elementos en cuestií'in. 

Lalioridiiiiii di- Olira» NanitariiiH de la Nación, 30 dv jiiiii" <l<' l'.U!). 
(I) Tral>a,¡u vitado. |iá;:i(ia IXT. 



LAS SALLNAS 1)1^ BEBEDEHO 

(IMiOVIlSÍCIA DE SAN LUIS) 

Pon JUAN W. GEZ 



Acabamos de visitar la vasta región de las salinas pnntanas. 

Las leyendas del lago se lian disii)ad(). Aqnellos relatos de la fan- 
tasía primitiva pasaron eon la rai)ida evaporación de las agnas. Ya 
nadie se acuerda de la sirena de rnbia cabellera peinándose en el 
espejo de la onda salina y atrayendo al incauto transeúnte con hi 
mágica seducción de su voz ; ya no se oyen las diabólicas carcajadas 
de las brujas, ni los mugidos de la monstruosa vaca blanca ; no apa- 
recen las sombras fantásticas que se inoyectaban en las i)layas de- 
siertas, ni se ven emerger, duranti^ la noche, las «luces malas » y 
eriabundas. Todo el misterio de lo sobrenatural y el encanto de la 
tradición legendaria son creencias que han desaparecido y se han 
esfumado en las brumas de remotas lejanías. 

La famosa laguna de aguas profundas y de oleaje bravu), ha sido 
absorbida por el sol, la tierra y el viento. Quede» aislada en su cuen- 
ca i)or la interposición de un gran médano que impide la entrada de 
su i)rincipal tiibutario, el río Bebedero, el cual desde épocas remotas 
le traía el caudal de los grandes desagües de Guanacaclie y aun de 
los tori-entes cordilleranos. El clima es seco, y las escasas lluvias loca- 
les o las crecientes que bajan de la sierra pantana, cuando alcanzan 
a su cuenca, llegan muy aminoradas por la absorción de los terrenos 
sedientos y arenosos : es así cómo ha ido consumiéndose en su fatal 
aislamiento. 

Hace más de 40 años conocí la laguna en todo su esplendor, con su 
magníflco y extenso « estuario », sus tempestades imponentes y su 
soberbio oleaje de mar. Ahora ya no produce esa sensación de las co- 



AK. SOC. CIENT. ARG. — T. LXXXVII 



H6 ANAI.KS DE LA SOCIEUAll CIENTÍFICA AKUENTIMA 

sas y;niinlcs ni jior su aspecto gi-iu-ial ni jior la masa de sus a};iias 
azuladas. 

La sirena luitológiea se ha convertido en una cstatna de sal: sus 
rubios cabellos yat^en transformados en las alj;as de los cliareos es- 
tancados y los girones de su alba vestidura los lia disjierso el viento, 
formando las « canchas » dilatadas y blanquecinas. 

Donde antes fl(ir(!<'ía la verbena de variados y lierniosos colores 
hoy solo aparece la flor de sal con sus purísimas cristalizaciones. ¿Se 
lia ganado con tan extraordinario cambio ? La especulación unilateral 
de las cosas La de celebrarlo, jiero no así el espíritu de conjunto y 
refinado que salje armonizai' lo i)ositivo con lo i<leal. Y además falta- 
ría averiguar si la cristalización del lago no intlnyc iicijudicialmentc 
en la rcgiilaiidail o ausencia de las lluvias y en la liqucza o vigor de 
la tiora regional. l-',n este caso, d remedio estaiia en restituir las co- 
sas a su estado )irimitivo y normal, abriendo el antiguo cauce del río 
Bebedero en la jiarle ijue lo interrumpió el médano estéril, para que 
volviesen los desagües de remotas regiones a reunirse en el esjiléndi- 
do (kqiósito desa])arecido. Siem])re jiodria hacerse la explotación de 
la sal, ))ero ])or ))idcedimientos más ingeniosos y científicos. Se gana- 
ría i<in elhi |iiiri|Ue asi se ixidria conservar ai|nel heniniso lago qite. 
como un es])ejo aziilailo. se veía desde la e;i|iiial |inntana. alhi en e! 
fondo grisáceo de la honda y iirida ('añada. 

La célebre laguna que el indígena llaino /vcf/«t?, en una exclama- 
ción de asombro, y cuyo nombre fué reemplazadn ¡loi el de « Bebede- 
ro y>, lie las bebidas o jagüeles que existían en su no tributario, ocu- 
pa una inmensa cuenca hondonada y sin desagüe. La limita ])or el 
norte el gran bordo que scjiara ambos barreales, poi' el oeste la luo- 
longaciiMi teiniinal del azulado cordón del l'encoso. |)or el sur el 
barranco del no üehedeio y una cadena baja de medaños movibles. 
y ])0r el este la <eja del iiniiile de la inclinada |ilaliicie que desciende 
del circuito iiionlañoso formado pur las sierras d<í la runla. Acasai)e 
y el Tala. 

DentKi de l;ili Naslo Miare" la laguna ii(ii|iii una extensión de I'IIO 
Uiloiiiet ros siipeiliiiales. Sdhreella se extienden ahora las dilatadas 
¡ilayas salitiosas. apenas ciiliiertas por las densas aguas saliirailas 
que el viento empuja, oi'a sobre la costa sur o sobre la orilla del nor- 
deste, según que las entile el tibio soplo del norte o el fresco y hura- 
canado ])amiiero. 

Knlre el suave oleaje y en loila la cMi'nsion de la laguna ajiare- 
cen, como sembrados, unos hoyos profundos. llaina<los vulgarmente 



LAS SALINAS DE BEBEDEKO 



67 




Fig. 1. — Vjstn sMit'iiil di' la» aiiliiias ili-sik- la vía de 




tí^^i,^iliy[\^"r^—7 



Fig- ■-• — Ciiailrillas (le peoni-s recogiendo la sal 



68 ANALKS DB LA SOCIEDAD CIENTÍFICA A KG ENTINA 

« voli-ant's » (]). ;ils(> así conioeliimonpíis por dondi' csca]):!!! los «-asi-s 
y quizá fiiiaiiacioin's ladiuactivas ol)icii vasos <-oiiiiiiiiiaiit('s cotí las 
vertientes del subsuelo. (|uc iiaicccn destinados a aliinciitai y a man 
tener el bajo nivel de las ajinas superlicialcs. Notase a siiniile vista 
c|ue el agua emergida de los hoyos es más elara y menos densa que 
la del resto de la laguna. 

Esta circunstancia lia lieclio suponer que se trata de manantiales 
de agua dnlee. ])rovenieutes de las ]>rofuiulas napas de la gran caña- 
da. I'^n las eereanias liay un ¡mizo (pie a los 14S nu'tros no lia dado 
agua jiotable. |mto ella se lia eiieontiailo en el r>alcle. ainupie rara- 
mente, desde los l'd metros, y siirgente a los 70(1. 

l-'alta el análisis del agua y una deteniíla investigaeion eieiititiea 
)iara cleterniinar sus cualidades y el origen de los peligrosos lioyos 
submarinos. 

Como dato curioso, relacionado con el declive de la <nenca salina, 
se atiniia (pie la jiarte central de la laguna es más alia i|iie las ribe- 
ras, viéndosela algunas veces como una inmensa caparazón blaiupie- 
cina rodeada |(or el anillo azulado de las aguas. V se ex)>lica el lieclio 
por los estratos salinos (pie lian ido aciimuhiiidose en la parte media, 
donde la honda es menos lialiila iior el \ ii iilo. lo cual lia peiiiiilido 
se formara un banc() alargado y bastante extendido. Delaipiietiid 
de los lí(pii(los de])ende la tormacií'in de los cristales. 

l'oi- mi pai'te, he podido oliservar una notoria dei»resioii de la cuen- 
ca hacia el sudoeste, doinle el agua se reciiesla formando un brazo 
de mar. Sea ello debido al \ lento o al dragado natural del no Hebe 
dero, (pie siempre lle\a los desagües cercanos, lo cierto es rpic la 
laguna es en esa m illa mas profunda. Sal\ n la parle fofa >■ ]iantanosa 
del limo acumulado. e>a profundidad no pasa de iiielid y medio en su 
mayor hondura. 

Los caracteres generales no muí ya los de las lagunas c(Ui su agi- 
tado oleaje. >iiio siiii|ileiiieiile el de las salinas con sus blancas y e\ 
tensas plavas. 



(I) Kl Mriiiirii (le lo» ¡ir.'inrniiOK. l»iriv:iclo ilr niinii. Mclnitrn. liK.j". y <<>. «íiiia : 
«•H llalla cii el liiijo HUcld. 



LAS SALINAS DE BEBEDERO 



69 




.4,*! 




Fig. 3. — l'iiivji id- siil i-ii r\ ¡ntfiior di* la lacinia 







Vi^- 4. — Pal-va (le -sal y Iinlsas pimitas para la i-\-]te<l¡i-iün 



70 AXAI.KS I)H I.A SOCIKI>Al> CIKXTÍFICA AKUENTINA 



KI. ^ A(IMI1;NKi \ Sf KXri.dl'ACli'iN 

Lii v:istii cncnc-a salitrosa es de funnarion aluvial, constituida pol- 
los iiiati'riales que en niitido declive lian desceiiilido de la siena puii- 
tana, de los srupos aislados del sudeste y aun del Pencoso. 

No liay ]ieifiles naturales, fuera de las hanancas del rio Bebedero. 
i|ue tienen hasta cinco metros. Su corte longitudinal nos muestra 
una capa tina de arena, le sipne la arcilla y, en la base, aparece la 
tosca. Por lo demás, nu liay allmaciones de rocas ni se ve cantos ro- 
<lados. 

El terreno se nuiestra muy dcnuiladn. pduiendo en descubierto la 
arcilla pardusca de jos áridos barreales. I, a característica ueiieíai del 
suelo es la llanura arenosa y poh (uiciila. sin mas relieve «iiie id mi'- 
«laño movible. 

Los depósitos salíferos se lian acninulailn con el yeso en esta cueii 
ca sin desagüe y bajo la intlueucia del clima. Según autorizadas opi- 
niones, el clima de la región lia permanecido más o menos igual 
desde los tieinjios terciarios. Las tiuct naciones climatr'i'icas de la éi)oea 
cuaternaria lian sido pasajeras y no jo Ii;ui nioditicado mavoriiieiite. 
Esta circunstancia lia tinorecid" 1a aciimnlaciiin del rico yacimiento 
de cloruro de sodio. 

Las salinas se eiiciieiii tan sometidas al régiineii pciuidicu de las 
estaciones. Durante el xeiano las lluvias disuelven la sal. pero en el 
tiein]io .seco el viento coopera a la rá]iida evaiioracii'in, cubrii-ndose el 
suelo de una eflorescencia blan<M como una nevada. listo es debido al 
sulfato de cal liidratado (yeso), al snllaln de iiiagiiesia y a otros pro- 
ilui'tos fie los minerales salinos. 

.M penetrar en la laguna nos liaceiims la ilusión de ii-iici a la \ista 
el es|>ecl acillii ilc iiiia Ihinilla polai : la iiiinclisa cnelica lihiiica en cu 
yas erislali/aciunes se (piiidn'an los rayos de sol, el liori/.onle con su 
tinte blani|iiecino y allá, en su limite sensible, sobi'e el lejano cordim 
d(d l'eiicftso. las nubes como montanas de nieves, ecnitrastando con 
el )Miiii a/iil di-l c¡e|(i. L;i vista se tatiga cdu los ifllejos y obliga al 
uso di- V idi'ios aliumados |iaia atenuar sus electos ilesliimlirantcs. 

La explotación ele las salinas la liace la ('ompaiiia I ni iinluctora de 
liiK-nos .\ires. lía <-onsli iiidn un lenucanil de tniclia aii;:osta desde 
la estación lialde a las salinas, en una extensión de L'4 kilómetros: 
lia iiit rodiicidd un excelente material rodante, establecido amplios 



LAS SALINAS DE BEBEDERO 



71 




Fig. 5. — Feíiooaiiil lU- tiucliíi anjíOrttii. utilizado para la ex|tlotacióii 




Fiií. li. — Transporte dv la sal en va*r<'netas 



l'l AXAI-ES DE LA SOCIEDAD CIENTÍFICA AUGENTINA 

talleres, un molino y deinás elementos para una vasta exiilotaciiui 
industrial. La vía jienetra unos 4(»(M1 metros en la la{;iina ¡loi- un 
terraplén calzado con bolsas de arena. 

lín la orilla norte se van liaeiemlo ¡írandi's dei)ósitos de sal y en 
las playas secas o cuya i-ai)a de a¡;uii no pasa de 10 centímetros, se 
levantan enormes parvas, nua de las cuales tenía, cuando visitamos 
la lajíuna, ."¡(MX» toneladas, liahiendii iMiiclias distribiiíclas en la zona 
explotada, de tidí», 1(10 y liasta (!<■ 10. . 

Se re<'o}íe la sal con el procedimiento del <■ lasiiado ». (pie ejecuta 
un rastrillo iii<i\'ido rápidamente pm un pcipicrm iiiniiii a natía. A 
medida ipie pasa el rastrillo y se van formando los <■• bordos» de sal, 
cuadrillas de ¡«'ones los i'eco<;en a ])ala, en carretillas, y los transjjor- 
tau a las parvas. 

La capa de sal. como se lia diclio. \aria con el estado atmosférico. 
l)es])ués de una lln\ia liay ipie es]>e)ar oclio o diez días para ipie se 
formen las nuevas cristalizaciones salinas. Mnclio contribuye a ello 
el viento seco del sur. siempre (pie la capa de auna no pase di' ."> cen- 
tímetros de espesor y se extii'uda sobre las )ilayas en lijferas ]iincc- 
ladas. 

(.'naiiilii la sal esta bastante seca i'li las parvas. cniiiicn/,a el cmase 
en bolsas de 40 kilog:ramos, (pie se car;;an en vajíonetas |iaia transpor- 
tarlas al dep(>sito de la ribera. 

("ada tren lleva L'OO a .ÍOU toneladas, ¡pie es la coscclia del día. 
cuando el tiempo es faxorable. 

Acl iialmcnte trabajan 150 peones en las salinas, ])ero suele alimen- 
tar el iniíiiero sejiún las necesidades de la ex|ilotacion. Trabajan pol- 
illa o por un tanto, oscilando sus jornales entre o y .") pesos. La em- 
l»resa les ¡trovee de liabilaciones, a^na dulce y leña : los obreros pue- 
den ad(piirir las |>rovisiones a ]irecio de costo o recibir la comida al 
módico precio de un |)cso diario. 

I'.n la ailiiiinisl ración liav un aliiiaciii bien Mirtillo, carnicería y 
panadería, l'^l peisonal de I labajadorcs en total pasa de .¡OO ]M'ones, 
sin contar maiplinislas. mecánicos, capataces y empleados de la ad- 
iniuiHtracióii. 

Los talleres si- bastan a si mismos, existiendo una fundiei(')n de 
bronce para el rejnieslo de jiiezas: allí se conslriiyen también cliatas 
de transporte. I'na labor inteli;;eiit c y niia L'ran actividad se nota en 
todo el t ra.NCcIo de la linca ; a clin cmit i ibiiyeii las ciiaili illas recorre- 
donis, el trabajo de los lallelfs, el paso frecuente de los t renes caríra- 
dds y la ruda larca de los (pie extraen la sal. 



r,AS SALINAS DE BEBEDERO 73 

El «saliiR'io » (le ])rofesión es un hombre de la coiiiaiea, eiulureci- 
<lo 1)01- todos los rigores del clima y del trabajo. Delgado, musculoso, 
con la piel curtida por el sol y la sal. Debe permanecer varias horas 
seguidas dentro del agua, |)rotegerse de la enceguecedora refracción 
de la luz en la. blanca llanura, y defender sus pies de las cortantes 
aristas de los cristales de sal. Al salir de la laguna debe tener tam- 
bién buen cuidado de lavarse los i)iés C(m agua dulce para evitarlas 
escoriaciones y llagas que le i)roduciría la saturación salada al eva- 
porarse. Su tarea es trabajo de condenado. Refiere la tradición que 
los conquistadores incanos destinaban sus prisioneros a estas duras 
faenas. Do esta práctica se derivaría (nitoiices la palabra Huanacachi 
que en la lengua (piichua quieic decir « el presidio de la sal », y se 
sabe a ciencia cierta que los Hijos del S(d explotaban las ricas sali- 
nas de esta región. 

La explotación actual es de unas .jítOÜ toneladas por mes, pero 
puede llegar a mucho más con facilidad, si así lo exigiera la deman- 
da o lo permitiera el transporte del ferrocarril Buenos Aires al Pa- 
cífico, porque la empresa tiene los elementos necesarios para esa pro- 
ducci(jn. 

La sal jiuesta en la estación del Balde vale .")() pesos la tonelada, y 
el tiete hasta Buenos Aires es de 14 pesos. Fuera del consumo que 
se hace en el país, se exportan grandes cantidades a la República 
Oriental y al Brasil, que son mercados seguros y permanentes. 



CUALIDADES DE LA SAL 

La sal del Bebedero tiene las mejores cualidades, porque su pureza 
alcanza a la tan apreciada de Cádiz, a la cual se le atribuye un 96,5 
por ciento. Solamente la superarían, en este concepto, la sal de Wie- 
liezka, Austria, cuya pureza es de 100 por ciento y la de Baviera con 
un !)'.», S.'i por ciento. 

La sal de cocina contiene de 2 a 5 por ciento de humedad ; a veces 
un .") por ciento de cloruro y sulfato de magnesia, sulfato de calcio y 
algunas materias insolubles que en nada alteran la bondad de sus 
excelentes cualidades ñi de su pureza. 

Hemos obtenido de la administración diez muestras de sal más o 
menos blanca y más o menos pura. Dos de ellas son algo grises por 
el i)olvo (pie arrastra el fuerte viento después de estar el agua embaí- 



"li ANAI.KS IJK I.A SOCIKDAI) CIKNTÍFICA AKGENTINA 

sada. Se encuentra en iiii;i capa (!<• un centímetro de espesor sobre 
las playas. 

Dos muestras representan la sal coinún o llaniaila ilc \cran<i. « re- 
cogida y amontonada a rastios ». (|Ue se extrae desde los nuses de 
afrosto. sei>tiend>re y («tnhrc en adelante sieni]ire (pie no caigan 
fuertes lluvias en la estación. Ks la que se despadia de ordinario. 

lla.\ la laspaija ilcs|iucs de los i)riiiicros vientos de la priiua\"era. 
y la recoffida a i)ala desjmés de lialierse eiiturhiadi) el ajiiia i>or el 
jiolvo o el arrastre de las lluvias. Además tenemns muestras de la 
.sal «de invierno» : de una .sal tina esitecial y de la (pu- queda en la 
parte interior de los envases. 

La sal extrafina se ))re]>ara en un molino y en envases de un kilo- 
firamo; tiene la licrmosa l)lancnra de la nieve. 

En cnanto a la i>roduceión universal de la sal. tomo de la V""'"- 
ca tipJiciidti (I hi iiiihis-lrid. di'l clocior Molinari. estos interesantes 
<latos : 

Inglaterra e Irlanda piodncen L'.IIS.IMIO toneladas, y el «im.snmo 
j)ara uso alimenticio es <ie kilos i !.•.."> por lialnlante. 

Estados I'iiidos )>roduci' I .L'iil .iMKt loneladas. con un consnnio de 
1 ."• kilos [>or lialtitante. 

l'"iaiicia 642.00(1 kilos, con un consiuiio de 7."_' kilo> poi lialiitaiile. 

Alemania 1 .(».">(». (too toneladas y un consumo de 7.7 kilos poi' lialti- 
tante. 

Italia 4.j(l toneladas y un con sumo de (I. I kilo> |ior lialiilaní c. 

Es])aina .'520. 0(10 toneladas, pero no se da el i'onsumo por lialiitante. 

Llama Justamente la atención c] consumo de la sal en Italia, que 
es insuticieiite liara las lu-cesidailes mas |iremiosas de la vida, y a cu- 
ya deficiencia se alrilniye en gran i)arte la miseria (isiologica que 
produce la enferinedad de la pelagra. 

i^egún lo aliririan los liigieiiistas y los médicos, el oiganisino liuma- 
no. en condiciones mu-males, necesita un pr(unedio de S kilogramos 
de sal, por año. 

l"iii nuestro país, segiin el lUilcttn de ln istudislica minera de hi líe- 
púbHvii corrcs|(omliente al ai'io lOlO. la explotación de sal. tomando 
mo base los Iranspoites l'crioviarios. es como sigue: 



co 



t'friiiiiiriil itiii'iiii!. AircH al l'iiritiiMi S.T lii.'.i.'il kj{ 

— (;i>nlriil (^'linloliii ... (i.:i.">L'. ISO 

— ilcl Siiil ti . litis . s.%0 

l'oliil ll>.764.smt 



LAS SALINAS DE BEBEDERO 7o 

Pero el eonsumo en todo el país, según el Censo de las industrias 
argentinas, era en 1912 de 34.8;j(l.lí»(t kilogramos, debiendo advertir 
qne en luuclias regiones de la República, no se llevan estadísticas de 
la explotación de las salinas ni del consumo. Además, la importación 
de sal representa un valor de 1.(170.000 pesos, y sobre la exportación 
se tienen informes muy deficientes. Por estos breves datos se puede 
calcular la importancia que representan la jtroducción y consumo de 
la sal, en la economía nacional. 

Las salinas de Bebedero podrían [)roducir 100.000 toneladas por 
año. Esto demuestra la riqueza enorme que representa nuestro gran 
yacimiento salino, sin contar lo que jiodria significar una explotación 
científica, que fuese más allá de lo (pie esptmtáneauu'iite produce la 
naturaleza y nos brinda con tanta iirodigalidad. 

Y la industria de la sal está llamada a tener cada día mayores 
íiplicacioues, fuera del consumo en la alimentación del hombre y de 
los animales : en la fabricación de carbonato e liidrato sódico, del 
vidrio, en la jabonería, en la tintorería y en la agricultura. A todo 
esto hay ([ue agregar todos los \ariados productos (pie pueden ex- 
traerse de los deri\a(los y conq)U('stos (piimicos (pu- tienen por base 
los metales salinos, unidos al cloruro de sodio. 

La sal tiene, pues, un rol importantísimo, (;onu) ya lo he dicho, en 
las funciones vitales del hombre y de los animales ; favorece el traba- 
jo íntimo de la nutrición de los tejidos, la formación de la bilis y de 
los jugos gástrico y pancreático. 

(Combinada con el carbonato de cal produce otras substancias quí- 
micas, elementos valiosos para la nitrificacion del suelo, tan uecesariaa 
su fecundidad. La típica vegetación que crece en las salinas, la forman 
llantas (pie requieren para su desarrollo los compuestos solubles de 
sosa y de potasa; incineradas estas plantas, devuelven en sus ceni- 
zas los i)reciosos elementos que t(nuarou al suelo, produciendo con 
abundancia sales de potasa, cloruro sódico, cierta proporción de car- 
bonato sódico y otros productos de aplicación industrial. 

Los yaciiiiieutos de sal son una fuente poderosa de electricidad te- 
rrestre. También ocasionan fenómenos de radioactix idad. Se ha com- 
probado que la tierrai, el aire y el mar son radioactivos y según el 
doctor Corti, esta propiedad aparece c<mio manifestación de las trans- 
formaciones de los llamados elementos. 

Siendo la gran salina de Bebedero, un inmenso y activo laborato- 
rio de la naturaleza, es lógico suponer que tenga tainbi(>n sus ema- 
naciones radioactivas. Hay vestigios de radio, torio y actinio en to- 



"ti AXAI.HS l)K I.A SOCIKKAl) CIKSTÍFICA AKGKNTISA 

lilis las fiicuti's iiiinoiilcs y cu los fiases inic se eseajiaii del snlisneld. 
ai)ii(|iie sea muy dilicil evifleiieiarli» y nhservailii. 

I'or últiiiii). el iiieiieidiiailo doi-tor ('mli. <-ii iiii reciente estudio 
sobre la radioacti\idad ile las ajinas llejia a esta eoiiclusióu : << Dada 
la ilil'nsióu (le las substancias radioactivas en la í-orteza terrestre, 
todas las fuentes encontradas lian sido más o menos radioactivas. 
Asi. en la práctica,- sería necesario no considerar conio tah's sino las 
iliie lo son notableniente más (|iie el aire >• 1-1 aíiua <'orriente. » 

Tan autorizada opinión viene a robustecer nuestra creencia en 
la ]iosibilidad de ipie existan las eniauaciones ladioactixas en las 
fuentes salinas de IJebirilero. Constatai' este lieclio tendría una ¡iian- 
dísiina trascendencia <-ieiitílica y práctica i)ara las múltiples aplica- 
ciones a que darían biliar las pro|)iedades maravillosas de la radio- 
actividad. 

Despnt's de liaber liccbo recordar la utilidad de la sal en la econo- 
mía de la vida iini\ei'sal. su intineiicia en los t'enomenos telúricos a 
causa de su soliibiliilad y las \ariadas leaccioues iiniiincas a (pie se 
presta en contacto cmi los eleiiicntos naturales, debo concluir mani- 
festando «un- los yacimientos salinos de líebedero constituyen una 
filan fuente de ii(|iicza. cuyo (-reciente reiidiiiiieiito deber;i intliiir 
favorablemente en el bienestar de este jiueblo. ya ¡mr los capitales 
ipie atraiyra. ciiaiitn por las industrias derivadas a ipie piiedi' dar vi- 
da y ai)licacii')n. 

Denl Id de nuestros propios eleiiieiitos y recursos, tendremos «pie 
resoUcr sii|iiieia parte de los |U'obleiiias ipie estimulen la acti\idad 
fecunda del trabajo, y funden, con nuestra iiide)iendencia económica, 
la futura pi'os])erÍdad de la l'ioxincia. 

San l.iiis, ilii'iciiiliri' ili- lüls. 



LEí.l MIÑOSAS l5()N\l<:i;iv\SES 



I' o i: A\A MANCANAKO 



CAIMTI'LO 1 
Generalidades y afinidades 

Las Leguiiiiiiosiis (hcijiiminome Ad. 170.'>) cdiistitnyen una de las 
ñimilias más ricas del icirui vegetal, contando casi tOO géneros y 
cerca de 7000 especies. Son árboles, arbnstos, hierbas anuales o pe- 
rennes, enderezados o trepadores, a veces lianas de tallo largo y más o 
menos delgado. Sus liojas en la mayoría <le los casos son compuestas, 
por lo general alternas, rara vez oimestas o verticiladas; las simples, 
normales o transformadas en Iliodios, las comimestas digitadas o i)i- 
nadas y, en este último caso, pari o imparipinadas; automáticas (ade- 
más de los tropismos comunes a todas las ilemás plantas) y sensibles, 
provistas de estípulas y estipelas, las que pueden ser más o menos 
visibles y transformarse con frecuencia en órganos accesorios. Las 
inflorescencias axilares o terminales, casi siempre en racimo, espiga 
o capítulo y íiun en umbela, pero rai'a vez ciuiosas (VVarming lo nie- 
ga), de desarrollo centrípeto, a menudo con brácteas y bractéolas con 
frecuencia caducas. Las flores zigomorfas. cou plano de simetría per- 
pendicular, rara vez actinomorfas, son ^', generalmente algo perigi- 
nas y con pocas excepciones pentámeras. 

La flor típica responde por lo general a la siguiente fórmula tioral : 

Fl. ?? = S 5 + P5 + E 5 + 5 + Gl 
El cáliz en general gamosépalo, con 'i sépalos, el impar anterior 



78 AXALKS DK I.A SOCIKUAD CIK.VTÍFICA AliliESTINA 

lara vez con 4 sépalos. La corola (rara w/. no existí') irre¿;ular o im. 
«•011 los cuatro pétalos anteriores más o menos conereseentes IjacÍM 
arriba. Los estambres rara vez enteraiiitinf lilms. ton tVeciu-ncia sol- 
ilados. ])or lo menos en la base, niouadelt'os o diadelfos. Kl ovario imi- 
noiari)elado (salvo jun-as exeei>ciones !) eon sutura ventral diri.yida 
hacia atrás, sésil o más o menos adel-iazado haeia abajo en ])edicelo 
y en jíeneral Mlfio anuiisido. cini nim, dds n jiniiieinsds óvulos cuatro- 
pos o eampilótropos. 





N.\ f y ^o ''„^ o°\.\ 






'■'ií!' '• — I>ifl«r"m«« lliiriilijn imitii-iuiitirun ili' loa priiiiiiijili'» lipiis ik- Li'uiiiiiiliosiiH : 
T. l'ii)iiliiinMÍ(lea8: g. (.'i'ttalpiíiioiilenA 



l'(i. MÍin<IKI)Ílll>AH 



101 IVuto <-s siciii]iie uii:i Ic.uunibn- — de allí (1 nomine de la lauíi 
lia, — ¡tero este órgano suele nioditícarse extraordinariauíeui e. pudien- 
do serdehiscíMite o indeliiseenle. carnoso o seco, y a \cces iraMstmiuar 
seenlomento (Mimosa), en sainaia (Ti¡)iiii,i<( . I'l, nitit/nu) y liasla lie 
;far a sinnilar una dni](a ( (linirliinl. Las seniillas son ordiuariaiMciile 
reiiiformes.coM una envoltura .glabra, ilura y lustrosa, con o sin albn- 
(ueii. de enibriiui recto o encentado. 

Todas las ra|iiliouoideas poseen I uliiuc n los i'ii las raices. |Modiici 
líos por bacterios especilicos <pie se bailan en el suelo. 

Las Leguminosas coiistiluyeu una familia di- las mas naturales y 
bien constituidas, entrevista jioi iuu<lio> liolanicos del siglo xviii 



LEGUMINOSAS BONAERENSES 79 

(Cesalpino, Linueo, Jussieu), pero que, sólo llegó a limitar con cierta 
claridad Adanson, en 1763. 

Van Tiegbem (1902) las clasifica entre sus Dicotileas ovuludas, en el 
orden de las Ranunc.uUneun y alianza de las Geranialen. 

Engler y Prantl (1892) (Die natürliehe Pftanzenf amulen) las consi- 
deran como Bicotiledonem . Archichtmiáeas corÍ2)étalaii, de la serie de 
las Roisaleií y subserie de las Kosineaü. 

Tienen mucha afinidad con la familia de las üonnaraceas, especial- 
mente sus géneros policarpelados (Hansmannia, Archidendron, Affon- 
■so(() ; sin embargo, se distinguen de aquella familia por la presencia de 
las estípulas ; anormalmente i)uede producirse igual cosa en algunas 
Leguminosas. Pero el parentesco mayor debemos encontrarlo en las 
Nomceac y sobre todo en las tribus de Chn/.tobaJaneae y Amygdaleae 
iinicarpeladas, las que se asemejan más a las Mimosoideae que sonde 
flores regulares y con numerosos estambres. 



CAPITULO II 
Desarrollo y morfología de las Leguminosas 

1. DE8A1ÍUOLLO. — Las semillas de las Leguminosas llegadas a su 
completa evolución y bailando condiciones hidrológicas, térmicas y 
edáficas oportunas, inician la (/erminaeión. El grado de desarrollo que 
])ermite el principio de esta./V/íc/d/í llámase madurez; se ha obser- 
vado que. en las Leguminosas la germinación es más pronta cuando 
las semillas aparentemente son aún no del todo maduras y se mantie- 
nen aún tiernas; además se ha comprobado que las Leguminosas sue- 
len producir dos clases de semillas, las nnanhlandas, las otras duras; 
estas últimas sólo inician la germinación después de un lapso de tiem- 
po más o menos largo, a veces recién después de un aQo. 

Gomo en todas las demás plantas, las Leguminosas también tienen 
un líniite para la conservación de su poder germinativo, que parece 
ser bastante largo, por lo menos para las especies cuyas reservas ali- 
menticias son mayormente amiláceas. 

Para que se inicie la germinación se necesita que las condiciones 
hidrtdógicas, térmicas y edáficas en que se halla la semilla, sean favo- 
rables; para acelerar la germinación de las Leguminosas los agriculto- 



so ANALES UK LA SOCIEDAD CIENTÍFICA ARGENTINA 

res siifk'ii líblandarlaK, es decir, tenerlas en íijíuíí a una teniiteratura 
eonstante, tanto uiás elevada (24° a 50° C.) cuanto nuis dura y vieja 
es la semilla, hasta que se liinchan, ablandan y desgarran el testa. 

Durante la geriuinacióu. las Le<ruiniiiosas a veces ofrecen su mayor 
desarrollo en la parte hipocoiUni del tallo (Acdria, ('(tcmlpiíiiti. Ci'r 
cix. Medicado, Miinoxa, Pliancolitx, Prosopix. Parkinxouia, Trifoliiim). 
resultando los cotiledones cpificox ; a veces ofrecen may(U' desarrollo 
en la i)arte cpicotilcu del tallo (Vicer, Lnihyrux. Pixum, Vida, etc.) y 
entonces los cotiledones resultan hipogcox. En la niayoria délos casos 
la f;('niula produce directamente el tallo ajiical (Caexalpinia, Ertithri- 
lili. Mililotiix. h'nhinia, etc.). ]»ero otras veces esta {réinnla ai>ical muere 
cii «rraii )iartc y el tallo priuripal se ]Moduc(' entonces de una yema 
axihii- lie la I o II lioja iiiliiiia f Viciii); a \eci's Io<lo el tallo e|)ieotile- 
donal muere y solo se desarrollan dos tallos secundarios, de dos yemas, 
(pie aparecen en la ¡ixila de los cotiledones fScurjiiiinix). 

Las plantas son a veces moimntocárjiieas anuales (Aracliix, ('i- 
ver, Phaxeolnx, Pixum. Lctix, ciertas Vicia, Medicayn y Latlii/nixl 
o bisanuales (Melilotiix iilhit. M. ojfirinalix) ; a veces poliantocáriiicas 
vivaces ( Lutlii/nix. <laleii<t. Axtragaliix, Giilaclia. Adcxmiii. Poiniin. 
Hoffmuuxiii<iia. Trifolinm . Viiimi. Xoniin. etc.) o perennes arliusti\as 
( Dixiiiituliiiix. ('iiexnlpi)iiii. tlli/ri/rliizii. Indiiiofcrn. Adismiii ciniixciiis. 
Styloxunthvx, l'lexj o arbóreas (,lc((('/(( lútea, Jiauiíiuia, Cerridiiiui. 
Eri/tlirina, (iourliea, Poecilanthe, Proxopix, etc.). 

1'. líAÍZ. — Las Lefíuminosas ofrcceti la inayoi' variedad de tipos, 
contándose entre ellas raices anuales, bisanuales, vivaces y )iereniies. 
Lasraíees, en general jiivotantesipoi' lo menos las primitivas). |iuedeii 
ser delj^ailas y liliformes. ])i'imaiias o adveiitii-ias. como en la ma.\ona 
(lelas formas humildes, )(ero con el aumento déla masa eiti^ca piupor 
eionalniente .se acrecienta el tamaño > robustez del aparato radical 
jiara proporcionar la fuerza y resistencia necesarias a los troncos so- 
berbios que levantan al cielo suscojias más o menos colosales; nos(Ui 
raros los casos en (pie las raíces se transibnniii en órganos accesorios. 

ya sea para acii lar cu ellos substancias nutritivas (cm ii los Pa- 

ehiivhiziix. cultivados por sus IuIm'm'cuIos ciuuestibles cu la AiiM'rii'a. 
desde el l'araguax hasta Méjico), ya sea \v.\\-.\ almaceii.ir agua (pu- 
las ]>rotcge en los periodos (le se(piia Ihidroforos o raices iiapiloiliies 
liidroforas), como sucede especialmente en muchas especies de la \v- 
gelilina ( Aexrlii/uometie, Colliiia. Dfxmaiilliux, Ihxmodium. (lalaetia, 
Jlojliuaiixeíifiid. I)idi¡iofeia, l'liaxiolux, Tepliroxia , Tri/oliuiii, ^'tc.). 



LEGUMINOSAS BONAKRENSES 81 

Las raíces eu las plantas anuales son filiformes y superficiales (Tm- 
fhi/rus stiimlaris, Vicia graminea, V. linear ifolin, Y. setifolia, V. monte- 
mdeensis); también en las bisanuales se mantiene este carácter (Meli- 
lotuH alba y M. opicinalis); en las perennes se nota bastante variabili- 
dad: así, mientras tenemos en la alfalfa (Medicago sativa) un admirable 
ejemplo de raíz penetrante, pues puede perforar directa y vertical- 
mente el suelo (si lo lialla [¡erforable) hasta la profundidad de 20 
metros, en otras ])lantas ésta se mantiene su])erflcial y apenas pene- 
tra unos pocos centímetros (Vigna, Rhynchosia). (Jomo lie indicado 
ya, esta raíz principal pivotante muchas veces se hincha por una 
hipertrofia del tejido medular, del periciclo y más especialmente 
de los radios medulares, transformándose en órgano hidróforo. Las 
raíces son siempre más o menos ramificadas y sus elementos secun- 
darios, terciarios, etc. conservan los caracteres del eje principal; 
todas se hallan cubiertas por una corteza a veces carnosa (Aeschy- 
nomene, Sesbania, Erythrina), a veces coloreada por principios pecu- 
liares (Oalactia), a veces revestidas en todas sus partes por un fleoma 
que se separa bajo forma de placas o escamas delgadas y casi papi- 
ráceas. Las raíces adventicias no son frecuentes; se observan cons- 
tantemente en varias Adesmiaíi rastreras (Adesmia bicolor, A. (jri- 
.sea. A. incanu. A. laf i/olla) y en TrifoUum (Trifolium argentiiieme, T. 
polymorphum), donde suelen también transformar su eje principal en 
aparato hidróforo. Agregaré que todas las Papilionoideae desarro- 
llan en primavera tubérculos bacteríferos de tamaño y forma variable 
según el género y la especie, habiéndolos yo observado hasta ahora en 
Adesmia, Aescliynomene, Aracliis, Astragalus, Desmodium, Erythrina, 
Oalactia, Galega, Lathyrus, Leus, Ltqmius, Medicago, Melilotm, Pita- 
si'olns. Pisum. Poiretia. Psoritlea, Rhynchosia, Robinia, Sesbania, Spar- 
tinm, Tephrosia, Trifolium, Vicia y Vignit. 

;>. Tallo. — Los tallos son muy variados : mientras algunos son 
herbáceos enderezados o rastreros, otros son arbustivos, polsterifor- 
mes, erectos, trei)adores o volubles y, por fin, otros representan los 
gigantes de las Horestas, constituyendo, eji parte, los grandiosos bos- 
ques vírgenes de las regiones trojíicales. 

Los herbáceos son a menudo filiformes, rastreros, trepadores, volu- 
bles o enderezados, lampiños o más o menos vellosos, a veces con 
pelos, cerdas retrorsas o con aguijones corvos que les ayudan a 
•encaramarse sobre los objetos cii-cundantes. Los tallos leñosos rara 
vez son rastreros, pero muchos de ellos, y a menu(h) de notable 

AN. SOC. CIENT. ARO. — T. LXXXVII g 



82 ANALES DE LA SOCIEDAD CIENTÍFICA ARGENTINA 

iliáincrin. so ramifican bajo tierra donde forman nn sólido enrejado, 
mostrando sobre el suelo sólo la extremidad de las ramas, cubiertas 
de una copa arbiistiforme ; fácilmente tales troncos subterráneos, 
|iroi)ios de regiones áriilas y secas (Pronnpis alpafaco, 1'. campes- 
triSf etc.), deben considerarse también como (U'ganos hiilróforos: 
en ciertos tipos oreófilos y xerófilos (Adcnmid subterránea, A. aegice- 
rax, etc.), los troncos leñosos, a veces enormes, se ramifican entera- 
mente también debajo del suelo, del cual sobresale tan sólo la copa 
Itolsterifornie <-()mi)acta, ('on frecuencia defendida por múltiples y 
l)oderosas ramitas espiniformcs. Los tallus leñosos epigeos ofrecen 
formas múltiples; en aljíunos casos son arbustivos enderezados, 
en otros trepadores, de tronco cilindrico ( Wixlaria, Va)iip1onim<i , 
Canavalia), achatado o en furnuí de cinta (liauhinia trepadora), en 
otros casos se lanzan ini])onentes al esi)a(Mo para dominar con su 
copa las florestas circundantes, i)udiendo ser más o menos cilindricos 
(Tipuutm, Pteroín/na, Gcoffroya), o estar reforzados jxh' grandí-s costi- 
llas verticales (Holocaly.r , Glcditxvhia, Apuleia. etc.): los montaraces 
llaman a estos i'iltimos tijjos de tallos, troncos jiencosos. 

La duración de los tallos perennes i)uede decirse ipie esta en re- 
lación directa con la icinsistencia y dureza de sus ])arles, asi i)or 
ejemplo: en Aenchi/nnmctie y iSriíhaiiifi no siiiieran los diez afios, alcan- 
zando como máximum un diámetro de :.' a .") centímetros; en Erythriun 
sn diámetro jmede llcfíar hasta casi cerca de un metro. ]>ero como 
ptisee un crecimiento ia])idisiiiio y iirodiu c una madera muy espon- 
josa, no creo (pie sn lon>;evidad sea muy jiiaiidc: en la isla Santiago 
conté en un tronco deiiiba<lo de (il! ceiitimelros de diámetro. L'll.* 
«•apas leñosas concéntricas. |iero iludo imiclio i|iir tiiviese tal edad y 
sujionfio ipie la planta pueda jaodiicir varias capas leñosas en un 
mismo año; me inclino, jior lo (-.(Uitrario, a considerar como verdade- 
ros longevos los Pronopiíi, las Gourliea, los Vercidium, las Tipnana. 
aunrjue no tengo datos fehacientes al respecto. 

Ivn la mayfiría de las es](ecies. el talloma en su juventud (ramas 
nuevas) es mas o menos pubescente : absoluta mente lamiiifio d lira lite 
toda su vida, se observa solo i'ií la AcíkÍíi npliiilln . v]i la Cniiíinilia huun- 
rienn¡H, Hiilirolchiiiui. ¡'oin lia y en el ¡.nthi/nix tiirriiKU.s ; con el I iem|Mt 
en muchos casos pierde la itnbescencia y se vuehc lam])iño (Acschj/ 
iiomenr, liauhinia, Camptoncma, Ptcroijiina . 'I'ipiiaua, etc.); en hi i)ri- 
niera edad es siempre inerme y sólo c-on el tiempo desarrolla sus 
órganos defensivof; bajo forma ile aguij<nii's (MirnuKa, Eriithrina). de 
esiiinas pleurogeiías (.irada. (Ih-dilscliia, ¡'arhinunnia, l'fosoiii» aljia- 



I. KGÜ MIÑOSAS BONAEIIHNSES 83 

taco, F. ctímpestriis, P. .siromJmlifera, Bohinia), o acrógenas (Gourliea, 
ProHopis humilis, P. sfríata). 

Las ninias de, los troncos euderezados eu la mayoría de los casos 
sou normalmente geotrópicas, más o menos negativas y sólo jior excep- 
ción se observan especies más o menos geotrópicas positivas (Sophora 
Japónica, PronopLs sp.), que vulgarmente se indican con el nombre de 
lloronas. En todas las especies bonaerenses las ramas son siempre 
geotrópicas negativas y por lo tanto no existen formas lloronas, ni 
herbáceas, ni arbóreas. Las ramas de las especies volubles son siem- 
pre deziodromas o dextrógiras. Las rauuis epinásticas son comunes 
a muchos árboles (Bauhinia, Pcltophorum, Berfjeronia, etc.) ; la super- 
ficie de los troncos oft-ece un revestimiento de poderosas espinas en las 
(Hediischia (O. amorphoidex), es arrugada y enteramente agrietada en 
los algarrobos (Prosopis alba, P. nigra, etc.), es lisa y se separa en 
(^apas papiráceas en el roble (Torresea), eu escamas coriáceas rígidas 
e irregulares en la brea y en el chañar (Cercidium pruecox, Gourliea 
decorticam), es de un espesor notable y casi corchosa en el cascarón 
(Gascaronia antragalina); en el roble de -lujuy, separando las capas 
papiráceas de la corteza, cae un polvo amarillo abundante, formado 
por una enorme acumulación de células esclerosas poligonales de 
origen liberiano. Entre los órganos accesorios del tallo constituidos 
eu defensa de las ramas, ya sea de origen epidérmico o de origen en- 
dógeno, son muy frecuentes los aguijones rectos (Mimosa) o encorva- 
dos (Acacia), las espinas rameales (Prosopis barbu-tigridia, P. humi- 
lis), las espinas estipulares (Robinia, Parkinsonia), las espinas o 
aguijones infraestipulares (Prosopis striata) y las peciolares (Parkin- 
sonia), etc. 

4. Aparato fdliak. — VA Hloma de las Leguminosas, como hemos 
dicho, empieza su desarrollo con los cotiledones; éstos por lo gene- 
ral son carnosos gruesos (Cicer, Phaseolus, Vicia, Lathyrus), raras 
veces delgados y casi membranosos (Parkinsonia, Sophora, Tipuana), 
de forma más o menos discoidal, elíptica u ovalada, con base en la 
mayoría de los casos (menos en Medicago, Melilotus. Trí/olium, etc.) 
profundamente escotada o casi acorazonada, con aurículas obtusas 
(Pisum) o agudas (Parkinsonia), y que en la germinación, como he- 
mos dicho, pueden permanecer enterrados o salir sobre la superfi- 
cie del suelo; desde el principio verdes, son totalmente lampiños. 
Las primeras hojuelas que se desarrollan de la plúmula embrional 
eu todas las plantas, que yo he podido observar, son solitarias y 



.S4 AXAl.KS 1>K l,A foCIEDAD CIENTÍFICA AIÍOENTINA 

(litit'i'en iiiiu-liisiiiui il<* las (lui' temlrá la i)laiita adulta : asi stiii sim- 
ples (l-folioladas) «mi ¡h'Kmodiiim , Indifjo/eni. Malicago. Melilotiis. 
Trifoliiim : siui liitnlicihiihi> en Cinr. /.(itlii/nis. Lenn y Vicia: son 
1 Itiiiadas. con pocos pares de hojuelas, en Acacia, Cacsatpiítia. 
I>(smaittliiis. etc.: en las Acacia liloidinas son coni))iiestas y pinadas, 
etc.. etc.: con el a\ance de la eilad van auni<Milaudo |iaulatiuaniente 
las ]>iezas rtloniáticas, liasta (pie más o menos, sejiún la rapidez, del 
creciiniento. al liii del primer año las hojas adquieren su lornia defi- 
nitiva, y <ligo definitiva iniproi)iainente, pues sabemos ((ue existe un 
verdaileio metuholiumo foliar (bienaparente, sin embarjío. casi tan sólo 
í'ii las especies anuales y bisanuales), corresixindiendo a cada eilad 
una fiu-ma foliar determinada, cuyas difereiu-ias van disminuyendo 
cada \'e/, más a medida «pie a\anza la \ida de la planta, y <-uyos téi- 
minos extremos .se pueilen bailar en las liipsotilas. bracteasy bractéo- 
las florales: el can)l)io foliar no se observa tan s(do en cuanto a su 
foniia sino (]nc atañe también a la consistencia, al color, a la vellosi- 
«iad. etc.: además en muchos casos aparecen dimorfisnu)s foliares más 
o menos in-onunciados entre el tiloma de las ramas (pie i)ermaiiecen 
est(''riles y el de las ramas fi'-rliles. 

Las liojas pueden ciinsidcrarse como los oi;íanos (pie nos Inindaii 
el ma\'or número de Ibrmas: un ])olimoríismo marcado es su carac 
terísticaya veces [lueden constatarse en ellas verdaderos casos de 
metabolismo sincrónico. La afilia absoluta se observa en muchas 
especies xerólilas (Proxopis barha-tigridix, 1'. xcricantha) ; la afilia rela- 
tiva es tambitMi frecuente (I'ronopis InimUix. P. xtriafa) : ¡lero casi en 
su totalidad las Lej;uminosas son fihdbras. observándose (pie cii la ma- 
yoría de las esin'cies las hojas son alternas, menos raras excepciones 
(Tipuaiia tipil, hojas superiores de ciertos 'l'riíiiliiim) ; vu muchísimos 
«•asos son distribuidas a lo laifio del tallo en orden dístico (Trifoliuiii. 
Tipuana, Medicatio), otras veces en orden tetrástico aparente (Acacia. 
Robinia, etc.) o no {¡'husiitliis. (lulurtin. donde a]iai('ccn disricas |iot 
tíucednras del tallo). 

Las hojas enarénela! son ciiinplcl a?- > ciniipnestas, pelo leiicinos 

III talile liilliieiii de excepciones, por ejemplo : se liinitail A simples 

«■.K«-aiiias en Ciixsiii iipliiilln : se reducen a una nervadura espinitorme en 
rii\r: se Iranstorman en lilodios muy cariados en su forma eii miilti 
liid i\{- .liiiiiiii australianas: se (picihili al est ado de lio,|a> .si iiiplo. 
angostas y caducas, sin esfiiuilas. en Spaitiiim : en hojas est ipuladas. 
de lámina normal en ('neis y l'oisKiinia. 

Las estipulas rara ve/, falfan fotalmeiile {Sparliiim). en miidios 



LEGUMINOSAS BONAERENSES 



83 



casos sou muy (-■¡ulucas y desaparecen tan teiuinano que podría 
dudarse de su existencia ((iourlieu, Tipuana, Pterofiyna) ; sin em- 
bai'go, en la j;ran mayoría son normales y bastante desarrolladas 
(TrifoUiim, Medicago. Arnchis) : en ciertos <;éneros y especies pue- 
den adípiirir un desarrollo descomunal, como ocurre en Pisum, en 
mnclios Latlii/nis y especialmente en Zor- 
nia; en otros casos las estípulas se trans- 
tbrnmn en espinas o aguijones (MimoHa, 
Acacia f Robinia^ etc.). Las estípulas norma- 
les, angostas o anchas, membranosas o co- 
riáceas pueden ser enteramente libres (Pha- 
■seolHK, Vicia, etc.) o pueden ser más o menos 
entresoldadas en la base peciolar (Tri/o- 
llitm, ^[clilofK.s. Adcmnia, Medicaf/o) : en ^Is- 
trayalu.s con frecuencia los bordes externos 
de las estípulas se sueldan más o menos 
en oposición a las hojas, simulando una 
bráctea opositifolia entera o bífida, y a \'e 
ees, manteniendo cierta adlierencia con el 
pecíolo, siniuhiii casi una ocrea; el borde 
externo d(^ las (ístíi)ulas puede ser entero 
{Aúcxmia), dentado (Mclilotun messancnxiK, 
Medicago minima) o partido en muchas la- 
cinias delgadas (Amida, Medicado hiria), 
terminailas o no ¡lor i;'landnlillas ((luido- 
cali/.r). 

Los })ecíolos más o menos desarrollados 
ostentan en su base un notable eugrosa- 
miento (pie lleva el nombre de ñlopodio y 
que es el asiento de parte del mecanismo 
automático de las hojas ; en las plantas de 
hojas simples se prolongan en el limbo foliar 

(tSpartium) : siendo las hojas cumpuestas, se observan diferentes dis- 
posiciones : si son unifolioladas, una articulación bien visible limita 
el ápice del pecíolo de la base de la hojuela apical {(ialactia margina- 
lis); si las hojas son plurifolioladas podemos considerar los siguientes 
casos : 1" con foliólos digitados; 2° con foliólos pinados. En el primer 
caso las hojuelas son siempre simples, de bordes enteros o más rara- 
mente con algunos dientecillos, se insertan en el ápice mismo del pe- 
cíolo, y su número pueile variar desde tres (TrifoUum) hasta más de 




!. — Estípulas espinifonues 
r-(U' Park'insonia 'I, 



86 ANALKS UE I,A SOCIEDAD CIENTÍFICA ARGENTINA 

'JO (Lu/iiiiux). st'iitadas o ])efi()Inla(las. laminares (Crofalarid). <> altv,- 
liadas (Anartliropln/lliiiii). Kii el sc;;iiiiilo casii las lidjuclas st- insultan 
en dos hileras a los costados del ix-cíolii. (juc ciiiDiices se in<lica c-on 
i-l iKimhre de ])fcí()l(i o raquis ]iriiiiari(): sn número puede ser de 2 a 
100, sentadas o pecioluladas. alternas (Vicia xeii/oliii) u opuestas y 
apareadas, indicándose entonces cada par con la jialabra i/uf/n : v] 
])ecíolo jtriniario i)odrá en alízuiios tipos ti-rminarse por una hojuela. 
y entonces la hoja se llamará im]iari|(inada { Mrtlitiuin. Wistdiiit. Ti- 
pudna), vn otros casos rematara en un par de hojuelas, llamándose 
entonces jiaripinada f^j/wicHt-n. Minioxa) : en las hojas de hojuelas 
alternas las par¡])iiiadas ])ue<len simidar ser imiiaiiiiinadas por ter- 
minar el raquis en una hojuela aislada (A^tniíiiilus Hcriiii} ; en este 
último caso la extremidad apical del raquis j>rinuirio podrá quedar 
hinchado a la altura «leí último par de hojuelas (Scsheniia), o pndon- 
{rarse en una cerdilla (llohn-aliix Unlinixdi), o (Solucionar en zarcillos 
más o menos lar^ios. simi)les ( Lutlii/rus scricriis) o com]>nestos ( í'isiim). 

Con mucha frecuencia, sin emltarj^'o. las linjueias se iiallan siibsti- 
tuiílas por un peciolillo o raquis secundario que sostiene un número 
más o menos t;rande de hojuelas secundarias y constituyen una iiiiiu. 
a|ilicandose entonces a esta clase de luijas el término freneral de liijii- 
nacías. |iudiendo ser 1)i])ari])inadas, si la pina termina por un ])ar de 
hojuelas secundarias, y bi-ini]>arii)inadas si termina en una hojuela 
sola aislada; tanto las ¡¡inas conuí las hojuelas |)ue(len ser «qaiestas 
o alternas, (íonstituyendo yuj;os iqiuestos o ;dternos. 

Las hojuelas de las hojas ]iinadasson casi todas de hcu'des enteros 
<;on muy raras excepciones (Circr arietiniim. Adcsmin muritata}. 

Pasaremos a considerar los órganos accesorios de las hojas de las 
Leffuminosas, los (pie a \c<-es propori-ionan dalos iiii|iiirianlcs ]iara su 
clasilicaciini. 

V'Á ajiarato Irieomatico a veces pueile fallar in absoluto {Trifolium 
urgentinenxc . Lnllninis ¡urrusiis, ('¡usulpiíiin nirltniíx'iirjin ) ; atVAs m-- 
ees |)Uede ser mas o menos aliundailte ( Liillii/riis i¡iihiscniK, Viciti 
monli'ri(liíiisis) o muy aliiiudaute ( l.npliiiis niiilti/lorus. licr<jvroni(i 
HCrinea), al;;o(lonoso o sedoso; los pelos eji j.;eueral solí hicelulares. «•oii 
una célula basa! (torta y otra superior muy lar^ra, rectos, tlexuosos o 
encorvados en y:anclio ( l'liiisiuilux) lisos o asjteros. cilindricos o lami- 
nares, raras veces son miilt icelulares (Mciliriiiin nitinilítlii) <> unicelula- 
res ^í> re iV//')í/h iinifco.cl : estos pelos iMieileii ser cu al;;iiiios casos com- 
puestos y en Ibriiia de cerda (Miiiiimn iis¡ii iitta) ; en muchas especies 
upareccll a;{UÍj<uies rectos ( Mimosii lamliliiisisi o ;;aiicliiidos ¡ Hri/lliri- 



I,E(;UMINOSAS BONAERENSES 87 

na crístagalli) , lej^ular o irregularmente distribuidos sobre el raquis 
primario de las hojas. 

Las estipulillas o estipelas son pequeDas estípulas que nacen sobre 
el fllopodio de las hojuelas, en su parte superior ventral, teniendo 
por lo común fornuí de cerdillas (Wistoria, riutseolufij o de pequeños 
aguijones (Mimosa asperata, M. cinérea). 

Los pecíolos de muchos géneros en su línea mediana ventral sue- 
len ofrecer nectarios extranupciales o glándulas, de forma variable, 
a veces sésiles y más o menos injertados en los tejidos del raquis 
(Piptadenia rígida), a veces en forma de disco saliente (Inga), otras 
veces en forma de corneta (Acacia bonaricnms), y por fin a veces eu 
forma de pequeño cuerno pedicelado (Cassia hicapnidaris, G. corymbo- 
sa) ; su número varía también: se reducen a uno solo en la parte 
basal desnuda (Acacia praecox) o entre el primer yugo inferior de 
hojuelas, o dos, uno en la parte basal desnuda y otro en el ápice entre 
el último yugo de hojuelas (Acacia platensiK) o bien entre cada yugo 
de hojas (Acacia albesccnn) ; un hecho notable es la transformación 
en gruesas glándulas de las estipelas foliolares que se observa en 
Erythrina. Hablando de glándulas, agregaremos que esos aparatos 
secretores son frecuentes en las Leguminosas, pudiendo ser las 
glándulas externas pcdiceladas (Aeschunomene, Gaemlpinia GiUiesü) 
o sésiles (Rlii/ncltoiiia) y las internas superficiales (Puoralea, Poi- 
retia) o profundas (Ac.schi/nomene, Zornia), etc. 

5. MuLTiPLiOACiúN AGÁMicA. — Entre las Legujninosas esta forma 
de mirltiplicación parece muy escasa, pues no me consta que alguna de 
las especies que me son conocidas pueda originar nuevos individuos 
por estacas; las únicas ipie pueden multiplicarse de tal modo son las 
especies rastreras radicantes epigeas (Adesniia bicolor, A. punctata, 
A. incana) y los Trifolium argentinense y Tr. polymorplmm, y ciertas 
especies estolonantes hipogeas (Lathi/rKS, Hofmanseggia. Ghicyrhiza, 
etc.); sin embargo, por vía radical puede suceder una multiplicación 
también hipogea notable como se observa en Acacia bonariensis, Aes- 
chynomene, Erythrina, Robinia, Prosopis, Rliynchosia y Stylosanthes. 

6. Aparato floral. — La reproducciiui se efectúa normalmente, 
como en las demás familias, por ñores que aparecen hacia el fin del 
primer período vegetativo en las anuales (Arachis, Gicer, Lem, Lupi- 
nuH, Medicago, Vicia, Phaseoliis, etc.) y especies perennes herbáceas 
(Trifolium, Medicago, Vigna, Astragahts, Rliynchosia, Tephronia) ; 



SS ANAl-KS IJK 1,A SOCIEDAD CIKNTÍKICA AU<;KNT1NA 

hacia lints (k-i st-fiuiido eu las bisanuales (Mdilotits alba. M. ollivina- 
lis) y. en las perennes arbustivas leñosas (Caenalpinia Gilliemi, Cani- 
ptoncma, CanarnVia, Caiísia . Desmanthuit, Galacüa, Galega, Poirctia, 
i^cxhania, tSpartinm, Stf/loKanthex. Mimosa). En las Leguminosas arbó- 
reas la tloi'ación se et'eetúa (lesj)uésilel tercer i)eríodo vejíetativo sola- 
mente (Tipuana iipu, Erythrina, líohiiiia, Parkiiixoniítj y vu imulias 
(segiín las condiciones edáticas y cliniatcricas) innclios años dcsimcs 
(Caesalpiíiiít incliuiocurjHi, Enterolobium a>ni(>rti.sili<iin¡m. JSiiiiliinia 
candicanx, Gourliea, GlcdiUchia, Piptadctiia, Sopliora): en estas últi- 
mas, además, la floración no se efectúa cada año, sino de tiempo 
en tienii»), cuando las condiciones del ambiente se vuelven comple 
tamente ])roiiicias: esta última es la causa ])or la cual las flores de 
niuclias ¡llantas de esta laiiiilia <|uc acluriian nncstios bosques o son 
aún mal conocidas o aún del todo lúnulas. 

Las flores aparecen cu una c])oca dclinida para cada cs]iccic. jm- 
diéudose efectuar fácilnicnlc ln (|iic llaiiiaiims nn Ctih mlurid ilc Fliir((. 
Florecen en : 
.Inlio: ,-lcí(c'í(( varfiiiii: 
Agosto : Acacia dcalhatu : 
Septiembre: Medicaijo, Latlii/nts .s/í/xi/íjc/x ; 

Octubre: }yÍKttiri<i. Spiíríiinti. llcv. Trifoliitni rtiitns. Proxopis. Vi- 
cia firaiiiiucii, Itohiniít : 

Nc(\icnil)rc : Mcliltitiís. l'niirtia. Tipuana. i'tilHnuilni : 
Diciembre: l'soralcu (¡Uindulosa, Scshaiiia ¡luniccu, Aenclii/uomene 
montvr.. Canaralia, Vampioncma ; 

Enero: Eriithrina, Enterolobinm . ¡'¡¡tludí nía, Miii¡i»«i. ¡'nrkinstmia : 
l'clircio : Viiinti, Cax.siii. ¡Itiiiliiuiíi ; 
Mar/.ii: ¡'IiílicoIks cuniriillii. 

l-ai las «jnc |iMsccn diantnnioilisiiin se obscíN a que las llores lii]io- 
geas se desarrollan cspeeialnieiiie en la época de í:i;mi sequía que obs- 
taculiza el desarrollo de las ej)igeas; esta regla IM) es absoluta y se 
constata con frecuencia la coexistencia de ambas clases de llores. 

Las llores son bastante persistentes: así duran tic ."> a (> días en 
Aca<ia, Robinia, Ertitlirina, Canaralia, Spartinm, Srxbania ; dv '.i a I 
en Mrdlcaiio. Trifoliinii . Mimoxa. Cacxalpiniíi, ¡'lia.si iihix ; di- 'J a .» 
en At xcliiiiiiiiiiciic, Ctuiijiloximii. \dixmia. Viiiiiii, y ]ior lin un día solo 
en (litldiliii mil r¡iiiitilix. 

Las inlloresceiicias en las Lc^iiiiiinosas son también muy variadas 
yante todo recordaremos ipie en ciertas «'specics aparecen tipos hipo- 
geos cleisfogamos (Ttifoliiim anjvntincmc, T. poliimoipliuiii, Cracca 



LEGUMINOSAS BONAERENSES 8Í) 

KuHtzcij; eutii' las epígeiis se observan llores solitarias (Vicia magcJ- 
lanica), espigas (Prompia), capítulos (Trífolium), racimos (Rohinia, 
ir/.sí((rirt.j, panojas (Tipnana, Sophora) ; las llores pueden ser sésiles 
{Mimosa) o más o menos largamente pediceladas (Calliandra, Vicia, 
CrtftS((/7>/H/«), generalmente con brácteas grandes (Centronema) o i^e- 
queñas (Cologania), persistentes o caducas; las bractéolas a veces fal- 
tan {Erytliriiia), a veces son bastante visibles y persistentes {Phaseo- 
lus^ Vi(/)ia). 

Las flores ei)ígeas generalmente cbasmógamas y hermafroditas, 
pero a veces polígamas ($ -j- cf) (Acacia, Mimosa, Prosopis, Gledits- 
chia), son entomóíilas o anemófilas y su tanuifio sumamente variable, 
desde 5 centímetros (Batihinia, Efythrina, Vampfosema, etc.) basta 
pocos milímetros ( ¡'tirom/na, Gleditschia, Medicago, MeUlotus). La 
mayoría de las Hores son iientámeras, pero a veces pueden ser tetrá- 
uieras (Mimosa), mas raramente Lexámeras o trímeras (Mimosa). 

El cáliz, siempre mediocre o pequeño, ofrece más a menudo el sé- 
palo impar o mediano inferior o dorsal (Trífolium, Tipnana, Vicia, 
Lathijras, etc.), pero a veces está normalmente orientado, es decir, con 
el sépalo mediano o impar superior o ventral (Acacia, Inga, Mimosa). 
Kn las Mimosoideae y Papilionoideae es sinsépalo, en las Caesalpinioi- 
dcac generalmente eleuteíosépalo; a veces suele reducirse a tamaño 
tan pequeño que casi desaparece o iiuede ser substituulo por una co- 
rona de cerdas o escamas ipie semejan el vilano de ciertas Sinanté- 
reas (Mimosa) ; su estivación puede ser abierta (Acacia), valvar (Ger- 
cidium) o empizarrada (Cassia). En mucbas especies los sépalos son 
más o menos de igual tamaño, muy pequeños (^csbania) o grandes 
(Astragalus), pero otras veces son muy desiguales : a menudo suéldan- 
se más órnenos coui]il('tamente los dos superiores o ventrales (Pha- 
seolus carucaUa) para formar un cáliz tetramero (Vollaca) o un cáliz 
más o menos claramente bilabiado (Canavalia). El cáliz puede ser 
lami)iño (Eri/thriua), velloso (Lupinus), con pelos uudpigliiáceos (As- 
tragalus), glanduloso (Mojf'm(mseggia), \i&o(Tipuana), o nervado (Trí- 
folinm), de color verde (Vicia), rosado (Wistariu), morado (Robinia), 
o amarillento (Cassia). 

La corola de las Leguminosas, eleuterojiétala o rara vez simpétala, 
típicamente es pentámera, i)ero a veces, por abortamiento, reduce sus 
partes por comjdeto (Ceratonia, Copaifera) o a un número menor, 
siendo entonces monómera (Mimosa), pudiendo ser isómera o no con 
su cáliz; en casos raros la corola es bexámera (Mimosa hexandra). 
La forma de la corola es bastante variable : en el grupo de las Mi- 



90 ANALES DE LA SOCIEDAD CIENTÍFICA ARGENTINA 

moxoideae e.s ¡iftiiiiunoifa, más o im-iios tubulosa : i'ii el üini») (!<■ las 
r<i¡iilionoidc(tr es claianiciitc z i ye mu irla y del tipo especial llamado 
amariposado: ]i(ii liii en el uinjio de las Caettalpinioideae es inodeíaila- 
mente zigouioit'a, sin forma l)ien delinida. La estivaítión de las eorolas 
es imiiortante, pues es el fundamento de los tres grupos (jue acabamos 
lie mentar: en las Mimosoideoe los ]>étalos libi'es o más o menos entre- 
soldados, iguales en tamaño > tornia. son valvares; en las l'apilioiioi- 
í/mc son emjtizarrados con el petalo sH|)erior o ventral (estandarte) 
<lel Iodo exterior que eubre los laterales (altin) medio cubiertos y me- 
dio cubrientes los dos pétalos infciioreso dorsales fíyinV/rt) totalmente 
internos y más o meiuis entresoldados pm- su margen dorsal ; en las 
Vuexalpinioidene los pétalos no ol'recen formas distintas constantes 
aunque pueden variar en tamaño y forma. i)ero el superior o ventral 
es siempre interno y <oii ambos boidcs iccnliierlos por los de los veci- 
nos laterales. 

El tamaño ib' la «'(trola está sujeto a las mayores variaciones, a 
\eces alcanza solo ¡loios niiliinetros (Mininsii. Ih íoiutiitltiis. Mclilotux), 
otras veces puede llegara tamaños notables ( Kriilliiinn. ('(iiiaralia. 
J'haseoltis caruculla). El color es tambic'ii muy diferente, según las 
esjiecies : blanco (Robinia, Coursrtia). amarillo (Vigiia, tSpnrtiiim. 
Acacia, Tipuana), rojo (Eri/thriiin. tScsIxtiiid), morado f Cinniilosmia). 
azul (Lalhi/nm) etc. 

VA andntceo está foiiiiado |ior estambres cnyo número \aria segiin 
las secciones: tijiicaincnte es dipenta-mero {Adcsniinl peio puede 
re(lueirse a 2 ( I>i(iiii(m),:i '.i (T(imuriiidiis). a 4- .">- (i- S (Mimosa, A/iii- 
Ida) o ])uede también multii)licaise hasta KM» estambres (Araciu). 
Los filamentos de estos estaiid)res jtueden ser todos de la misma 
forma y tamaño, o bien ."> nnis coitos y ó más largos; x pueden ser 
eom]detamente libres desde su base (Cacsiilpitiia), o m¡is o menos en 
Iresoldados en tubo (('(illitiiidnt . Sti/lnsínillirs, ¡'oiritin] : ))ero algunas 
veces esli' l uliu es incoiriplcl o, ya sea poi(|ne se baila licndido en su 
lado superior ventral (Amida) o ¡lor su lado inferi(M- dorsal (Acs- 
rlii/iiomcuc), yi\ sea por ambos lados ( halhcríiia) : sin embargo, con 
más frecuencia esta iiii en npcioii ele continuidad del tubo estaini- 
nal se ilebe al cb'ciino cslaniliri' xcniralo vcxilar (pie permanece li 
bre !■ illde]ien(lielile (le I odos los demás ,',Ij</ív|(/((//í.v. lili/tiiiliitd . (iiili- 
¡/a, etc.); los lilamenlos. cuando libres. ]meden ofrecer eti la base unas 
<'sti|iulillas C/'/ii/K(»/(^/í////«j o vellosidad peenliar fZi(rcfl_/;H/(/j ; en algu- 
nas llores los filamentos, en el moiiieiito de la aiitesis. se liiiiclian en la 
jtai'le superior terminando bruscamente en una corta y delgada piin- 



LKGLMINOSAS BONAERENSES 91 

tita (jiic sostiene la antera (Mimosa cinérea) ; los filamentos estamina- 
les pueden ser rectos siempre, aun en el botón (ZoUernia), o ensorti- 
tijados en el botón (Acacia, Mimosa, Inga), o rectos en la parte infe- 
rior (entresoldados), doblándose bruscamente hacia la parte ventral o 
superior libre (Zornia, l'innm, ritamohiH, Winiaria, etc.); en algunas 
especies estos filamentos puedejí alcanzar un tamaño notable y sobre- 
salir muellísimo de la corola (Acacia, Mimom, CaJIiandra, Caesalpi- 
nia). ofreciendo entonces coloraciones muy intensas y vivaces; a veces 
los filamentos en su parte apical son achatados y dilatados (Lathyrus). 

Las anteras, en la mayoría de los casos, son uniformes, pero 
existen numerosos ejemplos de dimorfismo, siendo 5 basifljas, alter- 
nadas con las otras ."> versátiles, o ])ieu ."> fértiles y 5 más o menos 
abortivas: en Tamaríndus, Caxsia y otros géneros; el polimorfismo de 
las anteras es muy notable y sirve de base a sus secciones taxonómi- 
cas. Las anteras ofrecen siempre cuatro sacos polínicos colaterales 
longitudinales de dehiscencia en la mayoría de los casos rimosa (Bau- 
hinia, Sophora, Oeoffroia, Arachi»),^evo no faltan ejemplos de dehis- 
cencia poriciila apical o basilar (Cassia) ; los sacos polínicos se hallan 
trabados por un conectivo dorsal aljio carnoso e hinchado, que a ve- 
ces puede ser bastante grande y tomar forma casi de herradura de 
caballo (Tk'nmauthuK. Fulerolohium), jiero solo ofrece alto interés en 
Acacia, Indigofent, ri2)tadenia, ]'roiíop¡s y ^'cpttinia (entre los géneros 
argentinos), porque se prolonga superiormente en un pedicelo cilindrico 
más o menos largo, rematado por una glandulita más o menos globo- 
sa, incolora o coloreada, granulosa, generalmente caduca poco des- 
pués de la autesis. El polen liso eu la mayoría de las especies es pul- 
verulento (üaemlpinia, Tephroma, Medicaíjo), pero algunas veces es 
más o menos viscoso (Eri/thiina, T7(/íií(jy en algunos casos permane- 
ce con todos sus granos trabados, pero no entresoldados, simulando 
una especie de polinodio (Wistaria); sin embargo, en algunos géneros, 
esta adherencia es total y completa, en grupos de 4 a 1'2 (Mimosa) 
hasta 2J: (Acacia) granos. 

El gineceo tijticamente es l-carpelado observándose por excepción ."> 
carpelos normales en A^b)íso« y J.rc/íi(?ejirfroH. 2 en PuUeneya oborata 
y Sirartzia dirarpa, y en casos teratológicos, a veces eu Pliascohis ; 
este gineceo es mediano y siempre anterior o inferior, sésil o pedicehi- 
do, unilocular, 1 — (Psoralea) x> — (Lupinus) ovulado y terminado por 
un estilo maso menos largo. El estilo, generalmente cilindrico, puede 
ofrecer vellosidades distribuidas en maneras más o menos caracterís- 
ticas y rematar en un estigma pequeño, que sin embargo puede os- 



¡•2 ANALES DE I-A SOCIEDAD CIENTÍFICA AKüKNTINA 

tentar cu alf^uiios ti])os caiaoteres bastante iiotalilcs di' valor taxo- 
in'miico (I'ixinii). 

Los livnlos del i-arpflo ili-l .uiueceo están <lis|iiicsi()s alleriia<laiiii'iilc 
ni (los liileras : una i)ara raila uno «le los mariicnes inti-i nos de la sn- 
tnra carjidar ventral, sostenidos jior un tiinienlo mas (J'iptdihnio) o 
menos (¡'isniíi) lar.ud. 

7. l-'iU'To. — I*;i fruto, que siyue a la llor. se desarrolla con nuiyor 
o menor rajiidez y lle>;a a la madurez en lapsos de i ¡eiu)») muy va- 
riables según las especies: así en Axtraiinlits. Citrr. Ikamodium, La- 
tlii/rttn. Ijupinvn, Midict«io. Triítiliinii. C/cr. I7i/(í. Viniui y Zoniin 
un mes después de la antesis de la flor hallamos tintas maduras : en 
Aaicifi cíirenia, en 'l'ijuí, en Eviithriua. en l'nihiiisitn'ui. en Wisíítria. 
en Ixohiniít. en riptíitlniid debemos esperar de 4 a ti meses según 
los años. 

General mente la e\ olmion del fruto se efectúa en el aire (epígeo); 
sin embargo, en innclios casos, por lo contrario, su maduración se 
llevii a cabo bajo el suelo: no nos i-efeiimos a los tintos lii|)(igeos de 
tlores cleistiigamas (|ue liemos ya indicado ( yV//'o//)nH. < 'rucea ). sino 
a frutos deri\ados de lloies cliasmouamas y ei)ígeas ( Vintudzcjn y 
Aiavhis). en las cuales el carjielo ovárieo tiene un corto |)eduncu- 
lillo «pie desi)nés de la ]>olinizacion sufre un engrosamiento y alar- 
gamiento notables, experimentando, ademas, la acciiin de un \io 
lento geotroi)ismo jtositivo. ¡¡oi- lo eual el oxario que lle\a se va ente- 
iraiido en el suelo más o iii< ims |irol'undaiueMte y allí euniple su 
t ransformaciiin en fruto. 

101 fruto es I ipicMiiieul e una e;ipsula mas o mellos recta, alargada. 
1-loeular. deliiscente y bivaha que se suele indicar con el nombre de 
legumbre ( ¡'IkihíoIuk, litibinia). pero sus características ])iieden variar 
al intinito y ofrecer, jior lo tanto, variaciones notables : eii eieitos 
l'roKopis y .1/«/h7(í/(> es es])iralado; es iiuleliiseeiile y miiloeular »!ar- 
noso, dru|)iforme en (Itnirlicfi ; es indeliiseente sul>leiioso en Acacia 
rarcnia, Cacsalpinia mclaiiocarjia : es indidiiseente samariforme en 77- 
¡iKiiini. l'hriifii/iKi. Xissiilia: es indeliiscenle y sc fragmeiil a en iiii gran 
número de trocilos monospermos en Miiinma, Pnisoiiis, Acsclifininnenc, 
etc.); es deliiscente y toma forma de una vejiga membranosa cii ('o- 
lútea, Antruijahm; es indeliiseente y aípu'iiiforme en Mcdicaijo liipnU- 
>Mí, etc. Como liemos dicho, hi legumbre li]iieamenli' es llo<-nlar. 
pero liay múltiples exee](cioiM's, foriiiandose en su interior tabi(pies 
iiiiis o menos completos y st'ilidos que la vuelviMi L.'i)luricclular; en 





Fig. 3. — EnterolobiiiDi c(intoitÍ>:ÍlÍiiuiiiii ' \ 



Fig. 4 — Tipnana tipu ',', 





Fig. ó. — Gleditschia amorphoides ';, Fig. C. — Jf/mo.m asperata 'I, 

Diversos tipos de frutos de Leguminosas 



•'* AXAI.KS UK I.A SOCIKDAD CIENTÍFICA AU{}ENTINA 

<}.i!ltroj)is t'stá dividido loii}jin;diiialiiu'nte jMir un tabiijue indducido 
|><n la liiiiertrofia de la sutura dorsal: cu Cannia Jistula y otras los ta- 
hitjiu's son uunierosos y transversales; y en Vroíinpiíi y Muellcra el 
endoearpo se frafiiuenta coino cu un lomeuto iulcruo. cuyes artículos 
coriáceos u óseos luas <i uicuos cuadiados, son iiionosj)crnios. 





liti- ' y 8. — Ti|niit ili' Iniliin ili- I.i';,MiiMÍiiiiM>i< ; Cantia (ii'cnjxulnrú '/, y Uauliiiiia riinilie 



H. Semilla. — Las scinillas i-ouscr\au la iiiÍMn;i (iispnsiiidii de 
los (ivulos, aun<|ue con frcciiciicia alnutau rcduciciidosc a mu nriiiicrn 
muidlo iiiciior: d l'miículo recto o a veces tortuoso (Aiavia ¡ilaUíiKin) 
se desarrolla coii rrecneiieia en un arilo (|Ue casi eii\iiel\c la semilla 
(Acucia dcaUminj, o sido se dilata en un cst ruiidjn mas ii inciins ;írande 
sobre el liilo [l'liusiiilus. Viiiu fuliu, etc.); el testa varía niuclnsiiuo. 
a veces es d«d;;ado (Lcim, J'/iancoluii), íttras veces se vuelve coriáceo u 
óseo (GlcditHchia, VitnacaUa) ; el albumen en la mayoría <le las espe- 



LEGUMINOSAS BONAERENSES 95 

fies fiíltii O es reducido a una membrana, pero también para este caso 
se observan excepciones, existiendo especies de albumen desarrolla- 
do abnndajitemente (Ceratonia, Swaiizia). El embrión tiene siempre 
dos cotiledones planos, encrespados sólo en ciertas Cassia y ücor'phi- 
ruH, foliáceos en Acacia, Parkinsonia, etc. o gruesos y carnosos en Pho- 
xeoluH, Lena, Cicero los cuales en algunos casos encierran completa- 
mente la raicilla y la i)lúniu]a ambas rectas, pero por lo general, sólo 
aprisionan la ])iriniiilii, pues la raicilla queda externa, a veces recta 
(ParMíiHonia) , otias doblada a un lado en 
la ranura (jue separa los dos cotiledones 
(raicilla accumbem). 

En el momento de la germinación los co- 
tiledones en ciertos casos quedan hipogeos 
(Tíc/rtj, en otros y es la mayoría, son epí- 
geos (Pliancolus, Cassia, Parkinsonia) como 
ya lo liemos dicho más arriba. 

!). Ai'AUAT()« SECRETORES. — Jinchísi- 
mas Leguminosas tienen la propiedad de se- 
gregar substancias especiales de aspecto 
y función variada; los órganos encargados 
de estas secreciones llevan en general el 
jioiiibrc de glándulas y constituyen el apa- 
rato conocido con el nombre de adenoma. 

Fig. 9. — Fruto de Acacia 

Los órganos que constituyen este aparato cavenia v, 

pueden ser internos (endadenomas) o exter- 
nos sobre la superficie del vegetal (ectadenomas) ; los unos y los otros 
varían miu-hísimo en tamaño y forma ; en este capítulo iremos revi- 
sando ambas formas considerándolas según sus funciones : 

a) Nectarios nupciales, situados en las flores ; suelen tener forma 
más o menos globosa y a Aceces separados unos de otros e isómeros 
con los demás verticilos llórales, a veces refundidos en un anillo que 
circunda la base del ovario (Spartium, Tipuana, Ulex) o reviste las 
paredes inferiores internas del cáliz (Urythrina crista-galli, Caesal- 
pinia Gilliesii) y tienen por función la secreción de un líqiudo azuca- 
rado (néctar) que sirve para atraer los jirónubos ; en muchos casos los 
nectarios nupciales tienen forma difusa y se extienden más o menos 
sobre la sui)erftcie de los demás órganos florales (filamentos estamina- 
les de Acacia, Mimosa, Piptadenia y uñas de los pétalos de ^Vistal•ia). 

h) Nectarios extranupciales, situados en las estipulillas (Erythrina) ,. 




!t6 



ANALES DE I.A SOCIEDAD CIENTÍFICA ARGENTINA 



(■stí]inlas (Vicinfaba)n i)ecíolos (U> las liojiís (Acacia. Cassia. Pip- 
tadcnia. Pronopis) : estos últimos adtjuieivii tainañcis a veces notables 
(Ca^Ktrtj, formas especítícas constantes ((Umsia. Anuia. I'iptadcniu) 
y se hallan en número (leterniinado para cada esjiecie {Acacia deai 
bata, vi. /w«rtív't'H.'>'/.v^, proporcionando excelentes caracteres taxonómi- 
cos. El objeto de estos órg'anos es muy dis<-utido. pues mientras algn- 





Ki^. 1U. — liliiiiiliila tlfl rii<|iitrt 
tlf Acacia dralbata *i. 



Vlfi. 11. — <aiiiitliiltiH ilfl nii|iiÍK 
lU» C'nnifííi hicaiisularii' ' , 



nos ailliiies los c(iiisidcr;iii cciiiin Mihsiiliarins a los lieclaiios iiii|icia- 
les, otros creen (jiu- sii\an de amaiiNadcn'es délos eiiemipis (liornii^as 
eorta-liojas), las cuales ntili/.arían las secreciones y res]ietarian en 
tonees el vejíetal; <pie sii secreción sea dulce, lo he vcrilicado varias 
\ cees en ,lc((r/í( ilxillniln . Cassia hiraitxiilaris y Hriitlirina . pero .sos- 
peclio Ipil' más bien sean válvulas de se;;Mri<lad (casi como los esto- 
mas acnil'eros) pues los \i re<'iibierlos de uiiiesas <;otas cristalinas en 



Í.EíiLMIXOSAS nOXAEKENSKS 97 

los (luis cidiirosos iiiiiy liúinedos y en las mañanas serenas y frías, 
filando la Maiisiiiiaeión foliar no puede efectuarse con la amplitud 
total y la tensiiin liidrostática intei-na es muy grande ; 

<■) (ílándnlas di'fen.sicas, a veces tricoadenomas o pelos terminados 
por una cal)ezuela <;hiiiiliiliii' (('icer arietinum) , a veces adenotricomas o 
glándulas terminadas en un tubo más o menos largo secretor y pili- 
foiiru'. ([ue segregan principios \ís(h)sí>íí (Atlcuiiiid piinetafa, A.fiUpca, 
A. inciiiKt) o tóxi(-os (Avíichynomenr), que tienen por objeto ahuyentar 
o destruir sus enemigos (hormigas, pulgones, etc.); 

(I) (iláudiilax ciipturadoi-udkjentoniH, tricoadenomas que segregan 
antes principios azucarados viscosos ])ara atraer y fijar lasvíctinms, 
<lesi)ués vémonos (saponinas) y jugos digestivos (pepsinas) i)araniatar 
y digerir la presa (Caesalpinia Gilliesii); 

e) (UándiilanluhiiJicantcK. que son genei-aliru-nt»^ l)e(iuerios tricoade- 
jiomas que revisten los órganos rudimentarios encerrados en las ye- 
mas y segregan cuerpos mucosos (pu' tienen por objeto permitir el 
resbalamiento d(! las piezas tiernas y delicadas unas sobre otras: son 
midticelulares, casi sésiles y macizas, en las MimoHeuey Caesalpiniear 
son i»aucicel alares, más o menos pedicelaihis en las Trifolieae, Vicieae, 
l'liitscolcíw, etc. ; en la mayoría de los casos desaparecen al salir el 
órgano (zarcillo, hojas, pecíolos, estijtulas) de las envolturas yenuiles, 
jiero en algunos casos iiuedeii persistir por c(uto (Pliaseolitis) o largo 
( Viciaíuh(i) tiem])o; se observa ipit^ su cantiilail está en relación in- 
versa de la existencia de tricomas; así, en las jjlantas completamente 
lampiñas (TrifoUum uryentinense) son sumamente abundantes y esca- 
sos en las plantas vellosas (Medicuíjo minima, Mcdicayo arbórea etc.). 
Me Kee Roland cree que la presencia de estas glándulas esté en 
relación con las condiciones higrométricas de l.i atmósfei'a ; 

f) (Ihiiidiilds l)((niiz<(ntc>¡, las cuales son cuerpos ca¡)sulares, i)eculia- 
res de los vegetales xerófllos, que contienen principios resinoideos, 
que con la muy alta tempei-atura o sequía ]>rolougada se abren des- 
parramándose la substancia contenida en ellos sobre la superficie fo- 
liar iiara moderar la transpiración (Glcdituchia, JíJii/uchosia, Psoralea, 
Poirctia) ; 

(f) Endadenoman, que son cuerpos capsulares donde se acumulan 
principios de naturaleza variada y cuyas funciones aún son descono- 
•cidas (Acnchynomene, Zornio). 



AN. -SOC. CIKST. AKG. — T. LXXXVII 



98 ANAI.KS DE l.A SOCIKIJAD CIENTÍFICA AlíGENTINA 

CAPITULO III 
Generalidades histológicas sobre las Leguminosas bonaerenses 

El (Ifsariollo cinhiioinil de estii fiiiiiiliM lia sido estudiado ])()r (ini- 
íinard, observándose la mayor variabilidad: en las Miinosidc y en va- 
rias Papilionoideae falta el suspensor propiamente dielio: sin embaí 
jío, en la mayoría ile las demás existe, otreeiendo entonces iniiy dit'e- 
rontes formas y estructuras: a veces se lialla constituido ¡lor una sola 
serie lie células su))eri)uestas ciuiiii un rosario ((talego), olías veces 
consta de una masa iiiullicclular corta y espesa (Medhago, Phmcoliin) ; 
i'ii todos los casos el siis))cnsor contiene jirinciiiios nutritivos fjue for- 
man una reserva jiara el ulterior dcsarnijlo del ciuImíom. 

La radícula toma oriui'U del lado de la iincroiiiJa ven el inierior de 
nn tejido: su parte mediana es, por lo tanto, de ori<;en profundo, en- 
dójreno y no aparece en la suix'rlicie sino desi)ués de haber exfoliado 
los (dementos que la ciüuian : estos elementos exfoliados pertenecen 
liiiiicipalmeiitc a los ori^nnados ])or la (•(■lula suspensorial, aunque a 
veces lateralmente iiuedeii tambi(>n iierteneccr en ¡laitea la (•(■lula 
embrional propiaiuenlc dicha: la raí/, terminal originada jior la radi- 

culaes siempre más o menos de oii^cn eiido.ufiio. c > todas las de- 

nuís raíces en general, l-^n la mayoría de los casos estudiados, al 11c 
<;ar la semilla a la nnidnrez. el embrión ]tnede alcanzar un desarrollo 
comiileto. ofreciendo no tan s(')lo la raíz ai)ical ya bien constituida, 
sino tambii-ii l:i I''"'""''' ''"'"'*' >'=' <|ii"''''"' diferenciadas \arias lio 
jas con sus ner\aduras f l'liuxiohiK). Vlu cuanto al albumen, las I>c<iu 
miñosas ofrecen todos los casos intei'iucdiarios entre la semilla rica 
en albumen y con cmbricui reducido (Ccnitonin. (llíditschiti . Sn^iliurd), 
hasta la semilla sin albumen y con embrión muy desarridlado (Cicrr. 
Iahk, l'lMsctilitK. etc.). El albumen de las Ley;nmiiMisas. cuando existe, 
está formado i»or rclulona ¡i<lijic<id<t : en las Le}íuminosas (pie carecen 
de albumen las substancias de reserva se acumulan en los cotiledo- 
nes (pie adipiierelí Uli tamaño enorme y cuyas (•(■lulas se iiallan rc|de- 
tas de aleiirona \ almidón. 

Kl talloma de las Leguminosas ofrece una estructura primaria mu- 
nuil, donde tienen representación las formaciones libero leíiosas. I"^l 
líber primario de la raíz e.stá con •frecuencia aciuiipaiiado jior tibias 



LEGUMINOSAS BOKAEUENSES 99 

(PhdHt'oluK), lo (|uc iiniy liii'ii vez se observa en otras familias; el nú- 
mero (le los liaces líbero-k-ñosos primarios de las raíces de las Legu- 
minosas varía bastante : se observan 2 (Lupimis), ?> (Vicia, Lens, 
Pinum), 4 y a veces 5 (Phaseolus) y ii ( Vicia faba) ; la raíz con frecuen- 
<;iii está ])rovista en su base de lenticelas. 

La tuberiíicación de la parte apical de la raíz principal ])ara formar 
los liidrófiíiDs se debe a la hipertrofia del tejido pericíclico, del medu- 
lar, y a. la niii¡t¡j)Hr(icióii aiioi'iiial délos ladion mediihircs, ))ero bisto- 
lógicamente no hay cambios timilamentales ni se nótala intervención 
fie otros elementos. 

El pasaje de la estructura de la raíz a la estructura del tallo se 
efectúa i)or ])artición de los haces lefiosos y haces liberianos, soldán- 
dose cada mitad de los ]>rimerosen la parte interna de cada mitad del 
haz liberiano, coino lo demostraron sol)re Lupinus Bonnier y Sablón, 
itecordari', ademas, (pie en ciertas Leguminosas la transieiíui entre 
el tallo y la raíz se efectúa en los interiiodios inferiores del tallo, arri- 
ba d(í los cotiledones (L<itlii/inx. Iaux. Medica rjo). 

El desarrollo histol()}:ico del tallo es igual al de la mayoría de las 
I)icotiled(')neas y sus elementos no difieren de los que se hallan en teji- 
do similar de vegetales de otras familias; lo único (|ue merece ser seña- 
lado, como característico, de un modo especial, son las perforaciones 
simples de los vasos leñosos, las luintiiaciones de las fibras, las células 
productoras de taniuo y el gran deposito de oxalato de cal (pie se 
observa en el periciclo. en las fibras liberianas, en las fibras leñosas 
y en el pan-nquima medular; en las Papilioiioideae estos depósitos se 
efectúan bajo forma de cristales aislados y solitarios en cada célula, 
mientras que en Mimoita y Piptadenia se observan solamente cristales 
agrupados o maclas ; las Caesalpinioideae forman transición entre las 
otras dos subfamilias y ent(mces hallamos al lado cb> (n-istales soli- 
tarios, también maclas. En cuanto a la estructura de dichos tallos 
]K)(lemos deíjír (pie la capa cortical engendradora del corcho ofrece 
una i)osición muy variable, desde inmediatamente debajo de la epi- 
dermis hasta la parte interna del periciclo en contacto c(m los haces 
libero-Iefiosos externos; el tejido leñoso está siempre estratificado, 
ofreciendo albura y cerne, a veces jioco diferentes (Gourliea, Tipua- 
lui, tSophoríc y otras), a veces muy dititintos (Caesalpinia melanocarpa, 
¡'roHopix julijlora, Banhiiiia, Acucia hotmi-ientíis)'; por fin, en ciertos 
tipos de plantas trepadoras (o lianas) se forman capas supernumera- 
rias de madera que pueden disponerse ya sea en una sola hilera, dando 
lugar a tallos laminares (Baultinia Langiidorjjiana} o bien irregular- 



H'll ANAI.KS l)K I.A SOCIKDAÜ CrKNTÍFICA A ItCKNTINA 

mente radiales ( Wistíiriit), ai)ai('ntaii<l(t entonces tallos ((iiiiimestos. 
ennio si varios se entresoldaran en ano solo. 

Las célnlas de tanino, solas o afrailadas en liileras. se observan en 
las liojas. raíces y tallos; en estos dos iiltiiims oréanos imcdrn hallar- 
se ya sea en el pan-nqninia nu-ilidar como en el lu-ricicjo. tanto en el 
líl)er secnndario como en la corteza : su cantidad y dist riliucion vanan 
muellísimo sejíún los j;cneids y las especies. Los elementos liistoló<;i- 
cos del tallo iiiiedeii. adeimis, ya sea en el ]iar('ininima medular como 
en los tejidos corticales, ofiecer cavidades limitadas )ior células (|U4- 
eliminan ciertos iirinei])iosy «iiie lle\an il nomine de canales secre- 
tores, pues con frecuencia se anastomosan loriuaudo una especie de 
vasta canalicnlación de todo el ve,i;<'tal (Tnluifird iMlxamum). A.i;re,<:a- 
remos, por fin. ijue los tricomas «pw ie\isten a \eces mas o menos las 
Lejíiuninosas, son unicelulares en las M ¡moxotácav y Cuehapinioiácaf 
(¡Uiuliiniíi exce])tini(la!). siempre |iluricelulares en las l'iipUionoidme. 
La estrnctnra del liloma lia sido est ndiada aliiindanteiuente, y L. 
l''lot demostró sn origen comi'in con el talloma. El estudio de estos 
órganos se hizo por lo general i)ersi}>uiendo fines prácticos para jiei 
mitir la determinación de ciertas ¡lartes utilizadas para diferentes olí 
jetos (liojas de sen, harina de «¡ailianzo. ile porotos. et<-.): su est rué- 
t lira es común con la de hi mayor ]iaite de las demás plantas, v se ha- 
llan revestidos de una epidermis (pie eiixuche el parempiima cloro- 
filígero. en empalizada del lado ventral. es|)onjoso en el dorsal ; a veces 
existe un liipoderma. pero (ormatlo de l (('anaralia, ('ampioKPnia) y 
rara vez de 2 capas de célnlas; contienen numerosas raniificacioues lia- 
<lroináticas, a veces más o menos adhercnies (Kriillirina. Uhiinchoxia. 
/'li(tsn)lux) ¡i la eiiideiiiiis. a veces (•oiiipletameiile se|iaradase iiide 
pendientes, con rreeiieiieia atestadas de cristales de <p\alal o de cal 
( l'lifiscoliiK mitltillonix. Wixldiia, Liithfintx}. Mezcladas al parempiima 
cloroliligero se hallan las (r/»/í(.v /((/(//'(•/•(«, a veces >:láinlnlas, otras, 
bolsas secretoras de sulistancias variadas; llamaré ]irincipalmente la 
atención solire los endoademonas de las hojas de ArHchiinomvuc i\\u' 
según )iarece hasta ahora iiiinrún aiiloi liahia mein-ionado u obser- 
vado. 

La epideiniis mas o menos es)iesa. iniinaila siempre de una sola 
<-apa de células incoloras (\erdes en l'ni.siijtis shuiiiliiiUíi-ni y I', humi- 
//«j, de tamaño mediano (L'(l-,'t() ;;. de diamet ro en las isodiamctricas), 
ofrece eiiM'll lira moderadamenfe esjiesa. i-oii paredes laterales re»-- 
tas, ilent iiailadas. onduladas, sinuoso-lobiiladas. según las especies: 
alguna presenta I iiberciilos cxleiiios f Ihsniodiiim) : otras, arrugas 



I,E(5UMIN0SAS BONAERENSES 101 

supeiñcialfs más o iiieuos extendidas (TrifoUum, Aílenmia), otras, 
callosidades internas más o menos grandes (Acacia dealbata, Trifo- 
Uum repens, Tephroxia, Prosopis), otras, por tin, ijuntuaciones finas y 
numerosas (Aenchi/Homenc inontccideensis, Vicia, Lathynis) ; recordaré 
también que otras (í(''lulas, generalmente homogéneas en su interior 
(Sti/losanthes), contienen cristales geminados o idioblastos, los que a 
veces ocurren tamltién en el Lathi/rus (/ladiatits. Los estomas son 
casi siempre superficiales, más o menos anchamente elípticos, a veces 
irregularmeute esparcidos (Acacia, Cassia, Galega, Gourliea, Lena, 
Ademnia, Zornia), a veces agrupados en colonias más o menos nume- 
rosas (Ei'j/thrina, (lalacfiaJussieuaita, Poccilanthe, Gli/cyrhiza, Camp- 
iOKCDia) : nunca l'altan »'n ambas caras a. la vez, pero a veces no existen 
en la cara superior (Gleditschia, Bauhinia, Cercidium, Pterogyna y Cer- 
cis),-d veces en la inferior (/'//«(((««J ; sus células constitutivas con fre- 
cuencia contienen granulos de almidón (Gli/ci/rliiza, Tipuana, Vicia 
Jaba). Las células anexas de los estomas son bien aparentes en las 
MimoKoideae, en Parkiiisonia, en Acacia, en Pronopix, en Stylomnthe-s 
y en Zornia : por lo contrario no existen o son casi iguales a las de- 
más en Cercidium, Cercin, Entcrolohium, Galaja, Medicago, Melilotux. 
,So2)hora, etc.; en algunas especies las c('liilas (pie limitan con los es- 
tomas ofre(!en numerosas jiuntuacioues o píMiueFias arruguitas inter- 
nas que las hacen ai)areci'r niuclio menos transjiarentes (Glycyrhiza, 
Mimosa Bonplandii, HoffmaHueggia, Adesmia latifoHa, Zornia). 

La vellosidad foliar falta en absoluto en Acacia hoiiariensis, Cae- 
xalpinia melanocarpa. Canaralia. Cerci-s. Lathyrti.s nerrosuíí, Pisum, 
Poiretia, Robinia, Scxbania : en las demás Leguminosas bonaerenses 
está más o menos desarrollada, siendo notable en Lupinux multijiorus 
y TrifoJium poJymorphum : Ihuuan la atención los ))elos que se notan 
a veces sobre las ramas adultas de Castiia aphylla, planta totalmente 
áfila y lampiña, los cuales son ralos, erectos, bastante rígidos, casi 
cerdosos, unicelulares, lisos, con luz interna muy grande y pueden 
medir de 1 a ."> milímetros de largo por 20 a 40 y. de diámetro. 

El ajjarato glandular o secretor es bastante frecuente en las Le- 
guminosas; interno lo observamos en Aexchynomene, Poiretia, Pfto- 
ralea ya veces en Zornia: son células aisladas (Acxcliynomene) o agru- 
paciones de varias en forma capsular (tilycyrli iza ),hifn descriptas por 
los autores; el externo, y que puede ser visible a simple vista (macroa- 
denoma), es común sobre los pecíolos de Acrtc/rt, de Cassia, de Piptade- 
nia y muy bien estudiado, como también el de las esti])ulillas de Ery- 
thrina que ilustro l'irotta: los externos y pequeños, que no se ven o 



102 AXAI.KS DE I. A SOCIKUAI) (I KSTÍKICA AliliKXTlXA 

son (lifífili's (le vera sim])le vista, son alnindantes en casi todas las l'a- 
¡liUanoiiivae. esiiecialniente en el periodo yenial. i>ersistiendo escasas 
veces en la edad adnlta (Ciccr. ¡Mthynis y \'ic¡ii). Debiendo trataren 
modo particnlar este tó|Mco en otra ])arte no me <ieiciidrc mayornien- 
le: aparte me limitaré a recordar las curiosas uiaiidnlas niit^ntlix de 
Indigofcro. Piptadeni» y ProMjtis. cuyas funciones son ai'in del tod(» 
desconocidas; éstas son nmll icclnlarcs. niaci/.as. y sus células a ve- 
ces rellenas de un piünicnto ¡lurpúreo ( I iiditid/cni I. 

Tand)i('ii recordare las iiianclias neuras de la cara cxicrna di' cier- 
tas Vicias (Vicia /nlxij. (|uc aluiinos consideran como nectarios ex- 
Iranujiciales: ]ior mi parte, no pucijo aceptar tal modo de ver: están 
formadas por un ^ran iiúniero de Iricoadenomas traso\ados o elípticos 
(<i(t \j. de largo por lió y, de diámetro), dividiilos en tres células i)or un 
tabique transversal mcdiaiid y uno xcrlica! supcri<ii-. y sostenidos i)or 
niia célula ]iedicelar bien visible aunipie corta iiio sésiles como los 
liiíura Solereder). relleiuis de un piyniento li(|UÍdo. morado, muy obs- 
curo; son lisos y no otrtccn \iscosidad. siendo por lo demás, muy i>a- 
recidosa los demás Iricoadenomas (pero incoloros), de la nusina ¡danta. 
i|ue abundan en sus partes yemaies y se liallan esparcidos en andias 
caras de las liojuelas: estos tri(M)adciHiinas cobu'eados son muy tulli- 
dos, i'll contacto unos con otros, pero mezclados con pelos en mucllíi 
meniu- cantidad, inc(doros. formados de una celida ajíical lancifoiiuc 
ai;uda (<i(>-7.") ;j. de laryo por '_'() j.de diámetro), sosicniíla pordosmuy 
cortas y anj;iist;Ls (|uc forman una especie de pedicel<j. 

V i)ara lerniinar este peipiefio caiululo de liistolo>;ia. dii'é algiiUiís 
]ialabras sobrí' lo ipic lie observado con respecto a los «¡ranos de )»o- 
leu de las Le}r""''iiosas bonaerenses. 

Los fíránulos de ¡míen (le his I ,eL;n lu i luisas son genera I liielll e l;Io1io- 
SOS. lisos y aislados unos de oíros, bastante secos, Ibrmando un ¡miíx <> 
blanco, o blaiM'o anuirillento, o amarillo: su I amai'io xana dentro de 
est reehos biuiles sef;iili los ditéreules j;('neros. I';il Afiifiíi ¡iliihilsis 
estos ;iránulos. en Vez de ser ciuiiplelamente ;;lobosos, son tetraedri- 
co-sub)iiranMdales ,\' permanecen agrupados al salir de la antera, en 
nn conjunto ;,'],, boso de II' a '_' I <-i''lidas por medio de una \ iscosidad 
jiarticidar. separándose siihimeiil e cuando son sometidos a compic 
sion fuerle o a la fricciéui. lOn Minmsii iisjitiiilii y M. ciiiiriit. (pie lie 
podidoestudiai- frescas y vivas, he liallado siempic (pie los "zi-anulos 
de piden son eiimplieslds de ;; ;| | eehllasipie se liallail intimamente 
ent resoldadas para Ibrmai iiii cuerpo iinico. 



LEGUMINOSAS BONAERENSES 103 

CAPÍTULO IV 
Fisiología y ecología 



1. MOVIMIENTO Y (SENSIBILIDAD DE LOS ÓRGANOS 
DE LAS LEGUMINOSAS 

Las Lt'jíiiminosas estíin sujetas, como las demás plantas, ala acción 
<le las fuerzas físicas c^ue actúan sobie ellas, y leaccionau con mayor 
o menor intensidad; las reacciones relativamente lentas dan lugar a 
ciertos dcsidazaniientos ¡)arciales y totales de sus ór,i>anos que sole- 
mos indicar con el nombre de trnj>ixmoK (ver el capítulo sobre Morfo- 
logía de plantas, 2° tomo, de Pfeitfei'). 

El geotropismo es negativo en las partes aéreas y positivo en las 
subterráneas; como excepciones a esta regla general, mencionaré el 
geotropismo ^>().ví7/í7> de las ramas déla Sopliont japónica, mMixaád 
con frecuencia en el país como ;ul)ol oriiMiiiental, el de los frutos de 
la Jndigo/era añil y del Astni¡ialu.s Hergü, c()mo tanil)i(''ü el aiuirente 
(no real) dv los pelos caulinos de muchas Galactia, l'liaseolus, Vigna 
y Canavalia. 

El hidrotropismo también tiene un imperio poderoso, pero varía en 
los diferentes géneros y especies : es negativo en la mayoría de las 
esi>ecies xerolilas (Ca.ssia aplti/lla, Prosopis hnmilÍK, P. striaia, Medi- 
cago minima, Gourliea), positivo en las bigrótilas (Acschi/nomene, Cal- 
tiandra. Mimosa incana, M. Boniilandii. M. nxptrata. M. cinérea, Tri- 
folium argentinense, T. repens, Adesniia lati/olia, Medicago macidata). 

'EA fototropismo es negativo absoluto en los órganos hipogeos, más 
o menos jíositivo en los órganos aéreos (Rhynchosia, Sttflosanthes, Zor- 
nia, DcsmnntliKs). algunas especies más o menos esciadólilas (Mimosa 
cinérea, ¡hsmodiitm nnciuatum, Adesmia latifolia. Phaseohis caracalla. 
Medicago liispida, Medicago lupiilina); bajo la influencia de la luz 
intensa, los órganos vegetales efectúan mov imientos y desplazamien- 
tos curiosos. 

El termotropismo actúa variadamente según los géneros y especies: 
así, por ejemplo, son intensamente termotrópicas positivas las espe- 
cies litófilas (Mimosa Rocae, M. tandilen.sis) y psamótílas (Adesniia 
canescens. A. incana, A.flijJes, (ilyci/rhiza). 



104 ANALES I)K t.A SOCIEDAD CIEXTÍKICA AIÍÍiEXTINA 

Aclciiiíis (le cstiis iiioviniit'iitos lt'iiti>s y jxx'o xisiblcs (csiiccialiiiclitc 
liara las peisoiias no «Icdicaiias a i-stos estudios), iinicliisimas Lc;;iiini- 
nosas tienen la projiiedad de reaccionar ((iii cierta rajjidez al contacto 
lie los agientes externos, y cautivan especialmente los (pie resjxmden a 
la acción de los niecáiiicos, pues .siendo los más r;ii)idoK. son taml)ién 
losque atraen mayormente la atención, en ¡¡articular délos ¡¡roíanos; 
esta sejíunda dase de iiiov imientos se comi)rende c(in el iionilire de- 
xciixibilifhííl. y ]iareee (|ue está es))ecialniente Idealizada en los lilo))o- 
dios de las liojas y liojuelas, en la mayoría de los casos, blandos. Iiin- 
i-liados y carnosos. 

J>os leiKimenos \iili;ai'iiiente llamados suefio de las ¡llantas, están 
comiirendidos en este f;iui)o y son debidos a /ola y tvimofnrtiUddil 
suuiadas : los tréboles, las Acncia.s. his Mi moxac, al desajtarcccr el 
sol, mueven sus liojuelas y adoptan una posición que permite la menor 
irradiación caloríf'eía y la pioteeción mutua de los diversos orj;anos 
asociados; en al;:iinas, esta disposiciini es menos aparente, ¡lero no 
menos mai'avillosa. cniiio se obser\'a en la liiiiiiiiiii tij)ti ipie de iioclic 
pone sus hojuelas en líiií^a \ertical. lista sensibilidad tót(» y termo- 
táctica esa veces manifiesta tambi(''n durante todo el día. y es suli- 
(■lente lijarse en el ft'\\)t> f h'riitliriiin rristniidllil para \cr como su 
Ibllaje se llalla en moviiniciilo constante para a|ii'o\ echar mejor la lil/, 
>■ el calor, como se puede comproliar emplazando deliajo t\t' una de 
sus lamas una iinKjuina lótoj;ralica lija y tomando loloj;ratias cada 10 
minutos. 

l'or lin, miiclMsimas ¡llantas del };ru¡>o de las Ley;nniin(>sas (y 
aiyunas tambii'u de otras familias), al contado de un ciici|)o extrai'io. 
con una ia|(ide/. notable contraen el orjíano alectado: este tcnoniciio 
entre las |p|aiitas lionaerenses. solo se oliseixa en las es]tecies del uc- 
ñero Mimosa . siendo entre ellas la mas sensible la Mimosa ciñen (t. 

Si las causas (pie ¡irodueen los leiiomenos de tro¡iismos son mas o 
menos conocidas o e.\¡dicables ¡tara nosotros, las (pie se cMeiioi i/.an 
con los téliomenos de scnsiliilidiid, son aún casi com¡delamelile deseo 
nocidas, jiues las iiirilti¡iles ex¡ilicaciones y teorías emitidas i'elereiiles 
a ellos, a ¡lesar de ser iii'feniosas a veces, nada ¡niieban hasta alioi'a: 
no <!ahc iluda (¡ue ciertos (ir^janos foliares (tilo¡>odios) deben poseer 
lina es¡)ecie de (■('■lulas nerviosoinotoras rudimentarias. es¡iecie de 
elementos iieuromiisculares como lo^ i|iic se observan en ciertos ani- 
males inferiores (¡>rolo/.oarios. celenterados). 



LEGUMINOSAS BONA KKENSES 105 



::. sniluosis de las leguminosas 

Las Papilionoideae eu geiienil llevan sobre sus raíces pequeños tu- 
bérculos (|ue se observan especialmente en primavera y verano; des- 
pués suelen (lesaiiare(!er. En aljiunas especies alcanzan tamaño muy 
jíran(le(en L^ipimix \ centímetro, en Vigna y JiJrytlirina <h' i a 7 milíme- 
tros lie diámetro): generalmente irrej;ulares, a veces j;lobosos, en Tri- 
foliiíiii, Mi'lilotiíií y Medicado son i)or lo general comprimidos lateral- 
mente, lobulo-cristiformes. (Véase a este propósito los trabajos de los 
señoi-es J. Barril! y K. Hansen, (pie resultan del más alto interés.) 

Son debidos a bacterios jxiliinorfos, lenticulares, ])equeño8 como los 
micrococcHs, o alargados, buidos en forma de Y, hdcteritliif orines; sin 
embargo, algunos autores (entre ellos Buscalioni, quien se ocupó uni- 
dlo de la liistologíii de las Leguminosas) negaron terminantemente la 
intervención de tales bacterioides. 

El tubérculo a veces está formado por l;i liipertiotia de un lado de 
la raíz; en otros casos cada tubérculo está formado por un tejido i^a- 
renquimático ipie simula una corteza en la periferia y que circunda 
un anillo de cordones líberoleñosos (no existen en Aeschynomene), 
cada uno iiiii\ist() de endodcriiia y con liaccs lilierianos y leñosos dis- 
tribuidos como los del cilindro central de una raíz. 

En el centro del tubérculo hay un tejido i)arcn<piimatico cuyo con- 
tenido albuminoideo es muy espeso. Por muclio tieiiq») no se supo a 
(pié atribuir diclias formaciones ; boy se sostiene (pie síui debidas a 
bacterios del suelo (Pseudomonax radicirohi o Rhizobium legiimino- 
saniDi Prnk) que se alojan en el ])arénquima central y tienen la pro- 
piedad de asimilar el ázoe atmostérico. 

La simbiosis de los bacterioides y de las J'<q)iI¡(>)ioideae sería pro- 
vechosa para tales |)laiitas y, segiin algunos autores, se podría más 
bien considerar coiiio un ¡¡arasitismo recíproco, según el cual los bac- 
terios extraen los hidrocarburos de las Pitpilionoidedc y éstas a su vez 
sacan provecho de los compuestos nitrogenados de aquéllos, resul- 
tando así un parasitismo mutuo alternativo. 



.J. POLINIZACIÓN 

La polinizaciíñi de las Leguminosas ha sido largamente ilustrada, 
especialmente en Europa, por infinidad de autores, entre los cuales 



106 ANALES DE LA SOCIEDAD CIENTÍFICA ARGENTINA 

int' liinitiur- ;i citíH' como iniíu-ipalcs a Darwin. Dclpiíio. Ililtlcluaiid. 
H. Liuiu-. Mucllcr. S|H('ii<;cI. etc. Kii Siul AiniMica estos estudios 
liasta ahora iici lian sido nltjero de mayor ateucióii ,\ |iim- Ih tanto la 
literatura sobre este tópico es sumamente pobre : recordaré para el 
Ecuador a La};erlieim. para Cbile a .loliow, jiaia el Brasil a Liiidman 
y por fin, para la Ar<íentina, al sueco doctor Roberto Fries, que en 
190.'i publicó un folleto, Heitriige zur Kínnlnin der Ornithophilii iii ihr 
>iüd (imerikanisclien Flom. con observaciones hechas en .lujnv y limi 
tadascasi exclusivamente a casos de ornitotilia: las Lej;nminosas cita- 
das en ese trabajo son : Aidcia cavenin Ilk. y A., Ca.sHÍ(i biciipsiilarix 
L.. i'acsdJjtinin cnii Itcrioidcs Grish.. lu-i/tliriii<i crista (/aU i L.. (iourlivn 
decofticans Gilí., Mcdicano .lalirtí L.. ('rotaluria inania L.. en total 
siete especies que indica cnmo visitadas por los colibríes; en 1!>(I4. 
además, ])ublir(i algunas (iliservacioiH's sulnc la ('racen Kiiiitzci 
(Hrms.) OK. 

Por mi parte pocn piicdn a.i;i('j;ar a este ca|iiiiilii: ujcncionare las 
llores hipojieas deistógamas del Triídliimi iirijiíiti iwiisc y 7'. ¡inliiMor- 
/iltiiiii ; \ns Mores cleist(');;amas e])ii;('as (pie aiiareceii a xcces en las 
inflorescencias de los Itcxtinidiioii . /.ailii/nix y Vicia: las llores unise- 
xuales masculinas (pie se observan en (lledilfichia . en l'/cnaii/iia. en 
l'iptadciiia, en Praxíipix. en Dexmanthux y en Mimosa, resnltaiidd la 
mayoría de las veces <jue estas ]ilantas sean ivolíjíamas. 

Todos estos vefretales, ademiis. olrecen (•(instanteiiieiitc una ¡trate- 
rofíiiiia liicii marcada: poi' lo tanto, a pc^ar de tener colores \i\os, 
olores intensos y néctar abundante, y poi- consiunienle de ser cdii l're- 
cuencia visitados |)or colibríes. |)(>i liimeiiopleros. dijiteros y lepido]!- 
teros, sin enibai;;o. me he ((Hiv ciicidd (pie dclien ((iiisideiarse mas 
bien como anemolilos. Lasileuias Ijcfíiiminosas bonaeren.ses son cierta- 
mente todas cntoinótilas, y sido p(H' excepción (Uiiitotilas (Eriilhrinn. 
Cacxalpiíiia (lillicxii): la ornitolilia obsei\ada en especies micrantas 
(Tri/oliiini. Mrdica¡i<i. Mililtiliis, l'arLiiisaiiia) es indirecta, jnies no 
hay duda (pie las avecillas, al visitar esas llores, lo hacen para captii 
raí' pei|iieñ()S insectos (Tliripx.vtc.) (pie abundan deiil ro y sobre ellas. 
Llamare por Un la atención sobre la curiosa polini/.acioli de Wis/aria. 
cuyo )iolen al salir de las cámaras jtojinicas Corma masas <'ompactas 
casi ciliiidri<'as, (pie simulan ]iolinodiosy (pie se adhieren a la super- 
ficie estifim ática donde permanecen inlenias: también la Acacia pía- 
liiisls «d'rece. no ;;r;iniilos de polen pl iii icelular. >ino masas «flobosa.s 
de r_' a 1! I j;ranos, casi cntresoldados. y i|'ue asi cuteras se lijan y 
mantienen .sobre las ramas esti^inat icas. 



LEGUMINOSAS BONAERENSES 107 



i. DISEMINACIÓN 



Sobre los medios iiaturales de que se valen las plantas para ampliar 
su área de dis])ersion y desparramar su8 frutos y semillas a mayor o 
menor distancia, múlti])les trabajos han sido lieclios en Europa, en 
Norte América, en Australia y en !áud África por numerosos autores 
(Beccari, Sprensel, Haberlandt, Delpino, H. Mueller); en Sud Amé- 
rica no se tienen noticias al respecto, sino algunas pocas debidas al 
ilustre H. Mueller de Bhimenau (Brasil). Los datos que poseo referen- 
tes a. tal sujeto en la liepi'iblica Argentina son sumameute limitados, y 
más limitados ai'ui al restringirlos a las Leguminosas bonaei'enses; 
aquí presento lo poco que puedo decir al respecto. 

Midion anti-opóJiloH. — Las Leguminosas cuya diseminación se efec- 
tiia por la roluntad del hombre, son todas las cultivadas y cuya área 
de dispersión se halla en relación directa con las condiciones agroló- 
gicas, hidrológicas y climatéricas de la región, con el estado de cul- 
tura de los habitantes de una comarca y con la importancia de los 
beneficios (|uc proporcionan: pueden dividirse, según sus productos, 
en : a) Alimenticias: Lvns. Ciccr, l'lKistoliis, Vicia faha, Anichis. Pi- 
.sum. Medicado .sátira, Trifoliuni. Mclihituti; h) Terapéuticas : P.vocrtíea 
(jlandulom, MvUlotuíi alba, M. «fficitialix ; c) Industriales: índigo/era 
añil (tintórea). Robinia, iS'ojj //«/•«, Tqnmna, Ccrcix, Enterolobimn (car- 
pintería), etc.; d) Defensivas : Parkinsonia acnleata, Acacia bonarien- 
•sí'.s, fíaititinia ca)i<lic<i>ix. ¡toJiinia p.sciido-acaciu, Plcv ; rj Ornamenta- 
les : Wistídia. Acacia itcuWata, Ccrcis. Enterolobiiim. Jnt/a. ,So2)hora. 
Tipuana, Spartium, PtcnHjtiua. etc. 

Medios zoójilon. — Muchas plantas son diliiudiíhis por los animales 
involuntaria y automáticainente, por diferentes medios y cansas : 

tí) Por resistencia a la digestión : así debía suceder antiguamente con 
la- (iourliea dccorticaiis y los varios Prosopis, siendo sus vehículos las 
diferentes especies de avestruces indígenas (i>'/u?«j; hoy en muchas 
partes los vclneulos de diseminación de los algarrobos son los cerdos, 
cabras, vacas y ganado caballar: estos animales ingieren las frutas 
auiduras, digieren la parte externa pulposa y eliminan con sus deyec- 
ciones los carozos no digeridos sobre una área más o menos amplia. 
Está bien probado que las Leguminosas luicrocarpas (Tvifolium, 
Medicago. Mclilotus. etc.) producen en la misma planta dos clases de 
semillas, las unas llamadas tiernas, blandas, digestibles y de rápida 



lll>^ ASAI.KS I)K I.A SUCIKUAl) CIKNTIKICA ARGENTINA 

•ieriniíKiciiin : las otras llamadas ihinis, tiseas, iiiiliei'stihles. di- fícriiii- 
iiaciiiii laiilia: las avi's fni-iiviiras (]iat()s. i;allan'Ias. ))t'iilirt's. iiiaili- 
iiftas. cDiiirDs! IOS. etc.) infieren uraiidc^ laniidadcs de diclias sciiii- 
Has; son d¡j;eiidas las hlinuhis y dcs|)t'di<las con l<)s excrcniíMitos las 
durux (|iu' ii'sultan heiicíi ciadas, aiiincntáudose su <ícrniiual»ilidad: 

b) Por adherencia 1/ traiiHportc mecánico : los frutos pueden scjírcyar 
sub.stancias viscosas (Puoralea (ihuiílitluxii. r<>¡ retín psoraleoidex, Aden- 
mia murieata, A. punctata. etc.). |nicdcii jiosccr aparatos aillicsivos 
(ganchos de las carretillas de Medieii<io. <;anciio estilar de Sli/losnn- 
liles. ])elos iianclindcis de I lr.siiiiiilii(ni iiiieinaUíni) . <> d¡s|iii>¡<ioii esjpe- 
cial del fruto (tintos retrorsos de Asiniiialnn lienjii y <le ludi<i<ifern 
iinil), (jue les jiernuten i)renderse de la indumentaria o dtd cuerint de 
animales y ser así transportados a distancias más << menos grandes. 

.Vedius liidrófilos. — Ciertas plaiil :is. principa limii le liidrolilas. | pro- 
ducen a veces frutos livianos, jiruesos, lesislenles. ipie les permiten la 
llotacion. Iludiendo ser t raiisp()rIa<los asi a grandes distancias por las 
corrientes di' los nos o l¡i ax'cnida <!(• los lonenlcs lAcneia etirinin. 
Enterololiiuui einiti)rtisii¡iiiiin. (iliilHsrliia iiinorplioides. i'iiexaípiuin ii)i - 
lanitearpa. Imja iirníjiiensix) : a \eces s(Ui las semillas las (¡ue |iuedeii 
llolarlarfío tiem|io sin ediarsea perder { Kriitliriiui erixtn-niiHi . \'i¡iiiii 
tuteóla). Tales frutos y semillas, después di- viajes más o menos lar- 
<;os, end)arrancan en al<:'nna ))laya o ipiedaii ajirisionados en alunn 
estero y allí forman una nueva colonia especitica. 

Miilins iiniiiiiililos. — ( )iras |ilanlas. es]M(ialnicnle ile los Injiares 
<lominados ]ior el \ ieuto. llevan frutos o semillas con oréanos y for- 
mas adapta<lasa utilizar la fiier/,a jtropulsora de las corrientes aéreas: 
así tenemos frutos con \illauos plumosos f.4r/e«»M'(( canvHcenK. Xornia 
dij)hi/ll(i), fitn alas ^/Vcí'íií/i/Híí nitenx, Tipnanu tiiiii, Cereidium priieco.v). 
o con formas de ruedas ( l'oeeilitnHie ¡nirriflora. Medicado oriiiciiinrix). 
Tuetlen lamhii-n apro\-ecliar el vieiiio. hasta cierto punió, las semillas 
i^lohosas ( hdllninis, Viein} y las muy menudas ( Trlluli mu . Mi lilotiix. 
Ihsiiiiilillilis. etc.). 

Mrtitdox iiieeiiiiiriis. — llii ola clase di' VCficlales. los frutos lle;;a(lo> 
a niailnrc/. otrcccn una cicliiscciiiia explosiva y sus \al\as <'lastieas. 
al a))arLarse con ener;iia, sirven de impulso inicial a las semillas, 
como se oliserva en \'ir¡ii. I.iitliiinis. Viíjiui y especialmente en ('ni- 
liiiiiilrii l/icolor. 



LEGUMINOSAS BONAEUENSES 109 



3. RELACIONES CON LAS CONDICIONES DEL SVELO Y EL CLIMA 

Sabemos (jue la ñora de una localidad está deterniinada por múlti- 
]ile.s factores, constituidos jior las coudiciones climatéricas y las me- 
cánicas, físicas y edáflcas del suelo de la localidad. 

Así, si el suelo es salado, liuiiiífero, arcilloso, arenoso o petroso, 
será esa naturalezar denunciada por la vegetación que lo recubre; si 
una localidad car(H!e de anua, o la tiene en cantidad más o menos 
abundante, faml)i(Mi (piedará revelada por las plantas (pie crían en 
ella, y t'stas hasta pueden denunciarnos si los períodos húmedos son 
alternados con largos iieríodos de sequía. Para ciertas localidades los 
vegetales demuestran las temperaturas extremas que pueden dominar 
en la región; pero para la provincia de Buenos Aires no existen tales 
extremos, ponpie se halla" toda comprendida en una zona templada y 
y casi uniforme. 

Daremos entonces una ráiiida ojeaíhi a la tiora de Buenos Aires, 
considerándola bajo hi influencia de cada uno de esos factores. 

Plantas halójilan. — El MeUlotm nwnKaiu'Hsis es la Ijegnminosa que 
soj)orta más alta cantidad de sal, pues vive asociada al iStatice hrasi- 
licn.sis, al J)ist¡vhli.s tlialamiica, al HvUotrophcm ciiransaricum y a varias 
Salicornia. 

Plantas humícolas. — Delatan esta clase de terreno el TrifoUum 
rcpciis, la A(J('sm!(i bicolor, el McliJotns iinlica, la Medicado hispida, la 
.1/. maciilafu, la .1/. lupiiliiia, la Galcija opicinalis, el Latliyrus epetiola- 
ris, el L. stipnlaris. el J^esmauthus rirfintiis, la Vicia rillosa y la V. 
.sátira, (pie constituyen buena ¡(arte déla vegetación que nuestros es- 
tancieros indican ('oii el nombre de campo flor. 

Plantas argilicolas. — Vicia montevidccnsis. V. sctifoliu, Lnpinus 
Hilaireanus, Lathi/rus nuujelUmiciis, Cassia corymbosa, denuncian tal 
calidad de suelo, ])orque lo prefieren y parecen hallarse bien en él. 

I'lanfas psaiiiólilas. — Los arenales y médanos ostentan una rica 
tIora. especialmente si ocultan debajo de ellos capas acuíferas cons- 
tantes; las Legumii(osas más típicas de esta dase de suelo son: Cal- 
liandra bicolor. Adcsmia^ incana, A.filipes, A. yrisea, Astragalus Ber- 
(¡ii, Lathyrus snbulatus, L. tomentosus, L. sericeus, Medicago mínima, 
Zornia diphylla. 

Plantas pctrófllas. — Mimosa Rocac, M. tandilcnsis, Adesmia canes- 
cens, A. pamiHaita, Prosopis striata, Astragalus argentinus, Lupinus 



lio ANALES UE I,A SOCIEDAD CIENTÍFICA ARGENTINA 

innlt'ilionis. Latliifriis itcrrosus. son las ])lanlas (|m' ]ircficit'ii las rocas 
<k' nuestras sierras iianijieauas ((Havarria. Tinta. Üonete. Azul. Tan- 
dil, Peregrina, Pillalinincó, (hiranialal. Ventana) y las cucliilias i)edre- 
Udsas (le los ríos Colorado y Negro. 

PluntíVs xerójilaií. — Es decir, ijue liuyeii de la liuiuedad y crian en 
las regiones más secas y áridas, son : ('(ixniu uiilii/llti. ('¡re i di uní 
jiraeco.r, y.wios Prosoiiis. (l<inrlini. <lli/i-i/rlii:ti . PnirrUu ¡isiiniliaitles, 
¡i'lijinchusid sciniii. \'iciii (iniiiiiiini y 1'. iiKiijilldiiicti. ('(icsdl/iiiiin (iil- 
lifxii y J{op'ii)(iii)ic¡i¡ji<i. 

/'Imitas liigrójildx. — (^>U(■ iicccsiiaii de la liniiiedad moderada pero 
no excesiva, tales: Acucia Inlcu. Hunhinia cinidicunn. Mnliimio macti- 
lata, Melilotus oljicinalin. Adcsmia licdiisaroidrs, /i'liiiiicliosiu fc.runa y 
Vicia lincarifolia. 

PlantaJí hidróforax. — Ksdeeii'. i)iovisras de ai)aratgs <!onser\adores 
de a;íua ])ara resistir a las alternativas de liuniedad y larcas seijuias, 
como: Proxopix iilpaiavo. P. raiiipistrix. (¡nUictia. IrifoUiun jndymor- 
phuin, Pliaxcoliix caniciilln, Sh/liisdiitlux uidiitiridi-nisix y Ti'phroxia 
riacrai. 

Phintiix liidnililiix. — Ivstas son las ]iiaiilas i|ue uusiaii ije auna 
abundante o viven mas o menos sumergidas en ella. \ )iiieiilan las 
orillas de las lagunas y de los i'ins o \i\cii en los liafiailos. como: 
.lc(/c/(( riinnia, Acxcliiiiionifni-, Ciuiiplnsi inii , ('iiiinridiii. Kri/lliriiia, 
¡jitliynis ¡/ladialiix. L. piibcsniíx, Mimosn iis¡ii)iilii , M. lUnipluiidii y M. 
cinérea, Adesmin UitifuHn. Porñlantlir jiiirri tlnrii. Sisbaiiiti ¡miiii-iii , 
Trifolinm arficntiiiciixc y Viijun lutcoln. 

("oncluiri' recordando cuáles .son los ie.->uliad(is de las condiciones 
edáficas, agrológicas. t«'rmicas e hidrológicas solire lus mismos vege- 
tales: las especies lialulilas olíccen liojas gruesas, carnosas, comi)le- 
lamenle lamiiiñas: las Imniieolas tienen tirganos hlandos. membrano- 
sos, tiellios, poco )iubescenles. de color verde intenso; las arnilicolas 
semejan las anteriores, iiero son mas lampiñas y sus órganos mas rígi- 
dos y <le color más ]>álido; las psamotilas son algo herbáceas, carno- 
sas, generalmente rastreras, cubiertas de \'ello I npidn «pie les ila color 
r-eiiiciento, y provistas en la maMina de Ins casos de glándulas delen- 
sivas; l:is peti-olilas son sub;irbust ivas o arbustivas, a veces casi sin 
hojas, otras veces con hojas, jiero entonces son densamente velludas 
II cid)iertas de un tuerte re\'est imicntu ceroso: las xerotilas están prin- 
cipalmente cai'a<'l erizadas p<u la rednccjnn paicial o alisolnta <lel 
a|)arato foliar y pr<)visl:is en la mayorní de los casos de es)iiiias defen- 
sivas; las higrolilas tienen a)iar:ito foliar lampiño, tieiiiu. moderada- 



LKGDMIXOSAS BONAEHEXSES 111 

lueute amplio ; por tin las bldrófilas tienen apaiatos foliares relativa- 
mente muy desarrollados, de modo que ])resentan la mayor superficie 
posible y permiten la más amplia evaporación. 



t). ])IFUS1(')N DK LAS KSPKCIES Y DISTIMIÍUCIÓN (iEOGRÁFICA 

Entre las ciciilo veinte especies de Leguminosas que cito de la i)ro- 
vincia de Buenos Aires, hallamos, se puede decir, los tipos extremos 
de la difusión, desde los que ])odemos considerar como cosmopolitas 
liasta los emlémicos, en puntos de extensión muy reducida. 

('osmopolitax. — Knti-e estas debemos distinj;uii' las que llamaremos : 

(t) cosmopolitas ¡irtificiales, debido a los (tuitivos efectuados por 
el liombre en todas las ref>iones cálidas o templadas del globo, 
como: Arai'liix hupoíjai, Ciccr arietimon, Lcns esvulenta, Fhaseolus 
lunatun, ]'. )nuH{iioruH, P. nunun, P. ruUjar'iH, Pisum sathmm, Vicia 
Jaba, Medicaí/o sativa, Trifolium pratense, Galefpi officinalis, Wistaria 
sincnsis, tSpartinm Juneeum, tTlex cnrojxicus, (lleditschia triaca ¡ithos. 
Cercis sil iipiíist nuil, Acacia deaU)ata, 1 iidiíjofcra añil, etc.; 

b) cosmopolitas espontáneas, que se lian aclimatado y difundido sin 
la inter\-eiici('iii directa (le la voluntad del hombre, como : Trifolium 
repens, Medicago hispida, Mcdicaijo maculata, M. liipuUna, Melilotus 
indica, etc. 

Americanas. — Los tipos americanos propiamente dichos o comu- 
nes a ambas Américas, dentro de los límites de las zonas templadas 
y cálidas, se redu(;en a las siguientes : Prosopis jiüijiora, Sophora 
tomentosa, Khi/nchosia texana, Robinia pseudo-acacia, Parkinsonia acu- 
leata, Cassia orcideiitalis, C. bicajisiilaris, Tcphrosia cinérea y Zornia 
diphyll((. 

Sudamericanas. — Se limitan a parte o a todo el continente sudame- 
ricano, las formas (jue voy a mencionar: la Acacia cavenia, A. liitea^ 
la Mimosa asperafa, la Vicia^ setifolia y la Vigna luteola, difundidas en 
toda la parte oriental del continente sudamericano, desde el paralelo 
10° hasta el .'5,")° S.: hi Bauhinia, el (Jamptoscma, el Cercidium, Des- 
modium, EHlerolobium. la Eri/thrina, Inga, los Latliyrus, ](M^ lAipinu's, 
el Phaseoliis caracalla, la Piptadenia rígida, el I'oecilanthe, los Stylo- 
santkes, la Zornia, son comunes a la Argentina, a Bolivia, Brasil, Pa- 
raguay y Uruguay; con Chile tenemos la Psoralea (jlandulosa. 

Argentinas. — (Consideremos por fin las plantas que pueden lla- 
marse argentinas propiamente dichas ; entre éstas, las que pertene- 



112 AXALKS DE LA SUCIEDAD CIENTÍFICA ARGENTINA 

ceii al tii)0 xcrólxlo. son: Avada honarienxin, Astrafialtis Hcriiii. ('ai- 
salpinia GiUU-xii. Ca^nia upliiilht. Gli/ci/rlniti. (lourlita. Uiip'mtíitxcunia. 
Adcxmia caneuccnii, A.filipcn. A. ¡irisin. A. licdi/sdroiiIcK. A. iiivana y 
A. punctiiia. Poirvlia psurülcaiilcx, l'roxopis ttl/xituco. /'. f<(mj)í xtrix, 
I', humilix, l'.striata. I', xtrombiili/cra : al tij») hidrójHo i)i'rteiR'ceii 
Aexchynomene, Caesaljñnia melanocarpa, üalliandia bicolor, Gaiuiralia 
honaricnxiis, Vaxxia cori/mboxa. Dcxmanthiix, Entcnthdiiuni. Er\i1hr¡na. 
Mimnxa Bonphtndü . M. cincrcd. I'tiroítiiiui. Tlpiiaim y ]uiv fin la Scx- 
hítiiid j}!! ni cea. 

Undémicax. — lícsiijtaii ¡nliTcsaiili-s |i(ii su riHlciiiisiiin iiiiiv loca- 
lizado y limitado, las esencias oic()-]iaiii|M'aiias Miimisn ¡ítirai. M.taii- 
dtknxix, Adcxmia pampcnna. y la psaiiiotila Axtmnalitx ar;icnti)iiix de 
los arenales nieditenáneos del sm de la |ii(>\ ¡iicia. 

Por tín recordaré la Acacia platciixix. nrh»] sejíuraniente arfientino. 
])C'r(i hasta aliora sólo hallado como cnitivado en los jardines y i>ar- 
<iues de Bnenos Aires y La Plata, no habiendo ))odido, a pesar de 
mis iiiiiltiiiles invcsl inacioiies. aclarar cinil es su jiais i\r ori^cTi. 

La flora bonaerense, como en í;eneral totla la de la Aruciil ina. va 
«■iMÍ<|Mecieiidose constantemente con luu'vas especies, introducidas 
por el intenso comercio: los sicnipii' iiiicxds ensayos ilc ]ilaiitas cul- 
turales. (|uc se traen del exterior, importan cada año, \olnntaria o 
involuntai iaiueiile, un número considerable de \eucialcs. muchos de 
los luales, hallando condiciones ilc \ ida l:i\ m alilcs en nuestro mumIío, 
no tardan en aclimatarse y |U(i|iai:arsc, notándose parí iculai'iiu'Ute 
<pic las es|(ecies europeas no tan solo dispcUM'ii tle iiiui <;ran facilidad 
de aclimatación, sino <|ue se inijionen poco a poco, lleuiímlo a deste- 
rrar las es|iecie,s indíf;cnas (Galct/a iilji<-iiiiil¡s en (hile, Triíoliii»! 
repeiix, Mcdicuf/o hixpidii en la Arffeiitina), Tamliién se nota «pie los 
tipos indíííeuas tien<len de ]»or si a «lisminnir, arrinconarse y desapa- 
recer, ya sea i>orla roturacii'tn ilc loscamims. p(U- el a|iroveciiamiento 
dilecto, o bien por la desapai iiioii de sus iliseiiiiiiadores : no <-abe 
duda (|iie las banancas de líiieiios Aires, en los tiempos de (taray, 
ilebian hallarse revestidas de alf:arrobos, de chañares, y los campos 
cubiertos de tréboles criollos, de l'oi ntid . de <ii(liiil iii . de •<lllliixiiii 
this.iU- '/.iiniiii . v\v.. todas ¡dantas (pie, si hoy no han desaparecido 
del lodo, se han vuelto muy escasas y raras en diclm localidad, r»'ti- 
ramlose a laiifas distancias. 



LEGUMINOSAS BONAERKXSE.S 113 

7. ORIGEN Y COKSTTTUCIÓN DE LA FLORA LEGUMINÓSIC'A 
BONAERENSE 

Examinando <■! coiíjiiutu de las plantas que enumero en este traba- 
jo, considerando tan solo las eiidémicm, con independencia absoluta 
de las cultivadas, el lector notará inmediatamente una heterogenei- 
dad manifiesta <iue responde precisamente a las condiciones físico- 
«•eof>ráflcas y climatéricas de la zona convergente que representa el 
territorio de la provincia de Buenos Aires. 

(t) En efecto, una parte es exótica y aclimatada (Tri/olinm. Med¡- 
(■(njo, Mclilotit.s). 

h) Otra parte es pampeana y debida a las acciones cólicas que Laii 
transi)ortado sus semillas desde el interior de la llanura (Cercidinvi . 
(Hyc¡irh¡za, Gourlint, l'oirctia, Khi/ncltosia, Tc2)lirosi<(. Zornia, Cauxia 
(iphylla, Hqfmameggía, muchas Adesmia, Pro.sopis). 

c) Una cantidad notable es de origen subtropical y megapotámico, 
como Acacia careniu, Ae.sclninomene hispida. CavmJpinia GiUiesii, 
Camptosema, ('a.sKÍa, De.smodiniii. Miinona asperatu, M. cinérea, Ery- 
tltrina, I'oecHanthe, Viijnd, CnUiaudra, Bauhiuia. 

d) Por último, nos queda un pequeño grupo qne representa la ver- 
dadera vegetación endémica bonaerense y que se reduce a Aeschy- 
nomenc monte cideensis, Antragaliis argentinus, Ganavalia bonariensin, 
Mimosa Bonplandii, M. incana, M. Eocae, M. tandilemis, Galactia 
mai-ginaUs, Laflninis vaiMas especies. Lupinii.s varias especies. Ades- 
iiiiu latifolia, A. bicolor. A. hcdi/saroidcs, Sti/lo.saiitlics. Scsijania, Tri- 
foUitm argenUnenHC, T. polymorplinni y la mayor parte de las Viciac. 

lis decir, unos .'>() vegetales que vienen a constituir un LT) jtor ciento 
de la totalidad. 

S. DATOS ESTADÍSTICOS DE LAS LEGUMINOSAS 
DE LA PROVINCIA DE BtTENOS AIRES 

(No cniítíindo lo8 jíC-m-ros y cspecii-s cxtUicos a pusnr di- «(nisiilrrarlos ¡uliiiuttjulo.s) 

•Géneros qne se conocen : 

T, . , , , líepñblica ArítL-utiua Viov. lítieuos Aires 

En tildo íl iiimido 

(indígenas) (indígenas) 

Pupllioiwifkae 808 50 20 

Cáesalpinioideac .... 91 LS 5 

Mimonoidcac 30 11 '> 

42JI 74 30 

JlN. SOC. CIEST. AKG. — T. LXXXVIl 10 



114 ANALES DE I,A SOCIEDAD CIENTÍFICA ARGENTINA 

Ks (li'fir <jiU' fU la lícpública Ar<reiitiiui liay un sexto de los góiie- 
los (le las Lejruiuinosas totales y para la iirovineia de Bueuos Aires 
liay tres séptimos de los de la República Argentina. 



CAi'ÍTUJ.O \ 

Datos paleontológicos 

En los terrenos (tretAceos, terciarios y cuaternarios, se lia descu- 
hierto un gran número. m;is o menos L'.")() especies. (]e im)iresiones 
fósiles íjue se consideran ciimn peiteiieeientes a las tres siihlamilias 
de las Leguminosas y en su mayoría (H>in('idiend() con los gi'iieros 
actuales; en el cretáceo medio se encuentran : j1//«ío«()íV/('((í' (/)i//«^, 
Cacmlpinoideue (Camia y Banhinia) y PapiUonoidvue (Dulbvrgia) ; en el 
terciario entre los fósiles conocidos son mus numerosas las PapiHonoi- 
(hiic (Coluten. li'ohinid. Snphora. Gi/mnocladux, Acacia, otv.) y se en- 
cuentran también: MiiiiDnnidciic (Miiitosa) y ('dcsaljiiiiioidcnc (Ccrato- 
iiiii. Ccrcix) ; Ccrcis lia sido liallado en los tufos enaleí iiarios de l'ai'is. 
<londe no crece ya m:is, lo (pie indica, un gran cambio de clima i)ara 
esa región. Eutie las Cac.salpitiioidcac {]) sv cita el l'iidixjoHium Kiiorri 
(y otras especies), descripto por Heer del mioceno superior de Quin- 
gen. airiliiiidd a un g(''nero desaparecid". del cual se conocen las hojas 
pinadas y las legumbres uniseminadas. La nnsma es])ecie y otras se 
lian encontrado en otras capas del terciario. 

Hasta ahora un se lian hallado en ningún depcisilo fosililem de la 
lícpública Argentina iliipresiipiies (i restos i|Ue puedan ser rel'eridos 
a esta familia. 

CArÍTUl>() VI 

Sistemática 

Las Leguminosas se sulidi\iilen en tres siililamilias eun limites 
netos y estables, en parle reconoc^idas y constituidas al mismo tiempo 
(pie la familia, fundadas especialmente solire his caracteres florales y 
(jne se denominan como sigue : 

(1) Sn i'olDcncli'iii entre iiin l'iifi<i¡l¡iiiiiiiiilfiir li:i sidii iiiiist:i en (lti(i:i ]i(ir .Sclicnli. 



I-EGDMINOSAS BONAERENSES 115 

Mimosoideae Kn^\. 1S92 = (Mimoseae Flud. 1803; Mimusatae B. 
Ilr. 1S14); 

Caesalpinioideae Engl. \892 = (Caesalpinieae H. Br. 1814; Casnia- 
tae A(l. 1703); 

Papilionoideae Eu«l. ISyi' = (l'upilwnnceae DC. 1825 ; PapiUona- 
faeNeck. 1770) (1). 



MIMOSOIDEAE Engler (1892) 

Flores actinoraorfas, pentámeras, rara vez 3- 4- 6- meras. Sépalos 
entresoklados en un cáliz ."i- dcntailo o ó- lobulado, rara vez libres 
valvares (excepción Iicclia de las Parkieae). Pétalos en igual número 
de los s(4)alos, vahares, liljres o en parte concrcscentes, para formar 
una corola lobulada liipógina o inciertamente perígina. Estambres en 
número igual o dol)le del de los petalos o oo, libres, o entresoldados, o 
concrcscentes por la base, con el tubo déla corola. Anteras pequeñas, 
de dehiscencia longitudinal. (4ráuulos de polen a menudo reunidos en 
polinios. Ovario libre, en el fondo del cáliz. El fruto es una legumbre 
deliiscente o indelnsccntc, carnoso o seco. Semilla de albumen nulo o 
muy escaso, de cotiledones planos, cuyo funículo con frecuencia se en- 
sancha en un pequeño arilo carnoso; raicilla del embrión recta, lige- 
ramente saliente o inclusa. 

Plantas leñosas o herbáceas, con frecuencia espinosas. Hojas bipi- 
nadas, rara vez simplemente pinadas. Flores pequeñas, sésiles en 
cabezuelas o espigas cilindricas, en racimos gráciles o umbelas com- 
pactas y raramente ix'diceladas. Las brácteas, pequeñas y angostas, 
empizarradas alrededor de las tlores jóvenes, caen durante la autesis. 



CAESALPINIOIDEAE Engler (1892) 

Flores zigomorfas, rara vez regulares, pentáiueras o más raramente 
tetrámeras. Sépalos 5, ó 4 por soldadura de los dos superiores, libres 
hasta el receptáculo, raras veces entresoldados, imbricados en el bo- 
tón, rara vez valvares. Pétalos 5 o menos por aborto, rara vez nulos, 
siendo el superior el más interno, los demás variando en el modo de 

(1) Algunos autores consideran estas tres subfamilias couio familias distintas 
(VVarmiug y Capitaine). mientras que Wettsteiu considera como familias las Mi- 
mosaceae y las Papiliomictnr. subdividiendo esta ultima en las dos subfamilias : 
Catsnipinioideae y Papilionoideae. 



1 lli ANAl.KS 1>K I.A SUCIKDAll CIBNTIFICA AUGKNTINA 

fiiilii/.iirrar.sc. Estambres Id <> )M(r ¡ilioitn iiicii()>. iimv iai;i ncz cv->. 
lil)r<-s. o cdii nicuor iVcciienci:! todos iii;'is o nieiius ciilrcsoldados. An- 
teras Ncrsiitilcs. ()vari" libre, si'sil o soldado mas o inciios al reeej»- 
táciilo. l,ci:iiiiilii !■ ililiiscciitc o in(b'lnsc(>ntc. Semillas de allmmcii 
abniíilaiitc. ]ioi-o o nulo, cuyo funículo esta transformado en arilo más 
o menos visible. Kmlirion con radn-ula recta, raía vez al}io oblieua. 
escondida en la esculaduia de los eotile<b>nes. <i levemente sobresa- 
liente. 

Arboles, arbustos, rara vez hierbas, eon liojas ])inadas o bipinadas. 
rara vez s¡m|)les. |)ro\istasde estípulas, sin eslipelas y cuando las hay. 
éstas sipii uiu\' |i('i|ucfias. Flores a \ cees uralidcs. de bellos colores, 
otras \ cees i)c(|ueñas e invisibles, en racimos, raía vez en espi'jas. 
axilares o terminales: más raiaiucnte nacen sóbrelas ramas de los 
años anteriores o sobre el troiiio. líráeteas invisibles y caducas, rara 
\'ez i)ersistentes y eobtreadas. ]>racIi-olas peiiueñas, a \ cees muy des- 
arrolladas, otras \eces nulas. 

I'AIMI.HIMIIDICAI'. lúljiler llSltL') 

Fbires i iTi'^ Illa res. rara vez casi regulares. Cáliz con sépalos eiitre- 
s(ddailos. di- pretloi-acion cocdear, 5- lobado o ,">• dentado; los dos 
ilientes. o lóbulos su|iciioics. coucresceiites. pasando lo mismo con los 
iiifeiiorcs. a menudo maso iiieiios reunidos eiil ii' si simulaiido un <'aliz 
bilabiado : rara vez el ciiliz estii cerrado antes de la anlesis o despin-sde 
I- 1 la i lie;; Illa rme II te lielididn. 1 'el a los ;;ciiel al llieiil e desiunales. de )tre- 
lloracion vexilar. cu número de .">; el superior mas grande y mas ancho 
<jlie los deiiiiis. llamado rstiDiilartí' : í-s\í- t-s libre o ligerameiile <()ii 
(M'eseeiile |Mir la liase con el tubo estaiiiiiial : los dos laterales cous- 
tilu\eii las iilíiK : estos son libres o soldaiios hacia su mitad con 
los pi'ialos anteriores, y a menudo largamente, ungulados : los dos aii 
teriores paralelos, adheridos cutre sí ]ior su liorde externo, constitu- 
yen la (¡iiHln ci lari ii(( . eiieorx aila geiicialmciitc hacia arriba. Las alas y 
«•arena faltan en Alliltiit y AniorjiUít y en jiocas tiores de este griii»o. 
se observan pi'talos todos más o menos iguales (en Tri/oHiim son todos 
los p(''talos eiitresoldados piu' su base y en Astninahis se adhieren to- 
llos al estandarte). Ivslambres generalmente 1(». todos libres o m:ís o 
menos unidos por los lilanientos en un t iibo, o !l soldados y 1 libre: en 
Sinirlziii son .-<o. Ovario libre, sésil o pedicelailo. con frecuencia rodea- 
<lo en la base por un disco anular o en líuiiia de cojia. fnilo por lo 
gí'lleral di'hisceiile en dos \al\a^ o di\ idicudose en artículos iikuios- 



LKGUMINOSAS BOXAKRENSES 117 

l)erinos (lomcntoí, ulsnnas veces rteliiscentes, otras veces indeliisceii- 
tes. En albinias de las especies el íVuto está dividido longitiidiua]- 
inen(;e por un falso tabique (Astnigaleae). Semillas variables, de albu- 
men muy escaso o nulo y de cotiledones muy ricos generalmente en 
almidón. La raicilla del embrión las más de las veces es acumbente y en 
l)ocos casos corta y recta. El funículo rara vez se transforma en arilo. 
Plantas leñosas o herbáceas ; hojas simples, digitadas o pinadas, 
siempre con estípulas, a menudo con estipelas. Flores a veces de 
tamaño mediano y hermosas, otras pequeñas, aisladas, en espigas, 
racimos, capítulos, rara vez en cimas. 



Clave dilemática general de subfamilias y géneros 
de las Leguminosas bonaerenses 

1. Flores actin rl:is. de |(ii'rioratii)U viilvar. Mimosoideav. 3. 

Flores zigoinoifas, de prefloracii'm inibricaila. 2. 

2. Corolas muy zinoiuort'as, iietaiiifiite amaiiposadas, con el pétalo superior 

(estandarte) exterior, los dos medios (alas) senii-interüos y los dos 
interiores -[- adliercntes (quilla), intcnios; cáliz 4- gainosépalo. 

Papilionoideuf. 18. 

Corolas i-_ üigoniort'as, (lero no uniaiiposadas con el piHalo siijierior 

interno, poco o nada difeicnciado : cali/, por lo general totalmente 

dialisél)alo. ('ucidlpiíiioidrac. 10. 

MIMOSOIDEAE 

3. (áranos de polen, en la antesis, separados y todos iniinomeros ; estambres 

en número ignal o doble al de los pétalos. 4. 

Granos de polen, en la anlesis, reunidos en grupos de 2- tí; estambres cvc, 

o en núineri) mayor i|iic el duplo de los pétalos. 7- 

4. Conectivo de las anteras con glándula apical bien visible, pedicelada o 

sentada : flores siempre peutámeras. 5. 

Conectivo de las anteras sin glándula apical : tloies 8- i- 5- 6- meras. 6. 

5. Legumbre normal o casi, plana en ambas caras, recta o «asi recta, dehis- 

cente en dos valvas enteras planas. PipUtdeHia. 

Legumbre anormal, subcilíndrica, de lados - achatados, + encorvada 
o espiralada, indeliiscente, lomentácea o endolonientácea, contenien- 
do entonces en su interior, por lo general, artículos cuadrangulares. 
siibleñosos, cada uno de los cuales encierra una semilla. Prosopis. 

6. Legumbre normal, linear, recfa, lanijiiña, dehiscente en dos ventallas 

enteras, planas. Denmaiithux. 



118 ANAT.KS UK I,A SOCIKUAD CIKNTÍFICA AKliKNTINA 

Legmiibif loiiu-ntáccji. i|ue se fragimiit.i en 2- -vj ¡utúnlos. <a<li> uno 

fon iin:i semilla. Mimosa. 

7. Filaiu<'nto> ile los cstanilncs, totahijiiitc o <asi, lilnvs. Ararin. 

Filamentos (le los estanilires soldados en la inilail di- -ii liinu'itiid. luí- 

mando un tnl)o estaminal -- largo. 8- 

S. Hojas l-pari pinadas, grandes, con gruesa glaiiil 11 la patelarinteryngal. Imin. 
Hojas 2- pinadas : Hoics peii nenas, menores de ;'> mm de longilud. 9. 

!t. Legumbre aniñonada. gruesa, suldeñosa. iudelnM ciilc ; :ii1ioles sin es- 
pinas ni aguijone,-. Eiitirolohiiini. 
Legumbre lineal, d<M(elia o algo eneoivada. delgada, dehiscente, euyas 
ventallas al alnirse >i- ;nr<dlan desde el ;i|)icc h.icia la liase. 

('(lUiíindrti. 

CAKSAI.l'IMtnDEAK 

1(1 ('). Hojas sim)des (enieiM- o liiloUadas) o bil'olioladas. \\. 

Hojas compuestas. 12. 

11. Hojas casi discoidales, enteras, simples: eiirola falsamente aniariposa- 

da, es decir, con estandarte interuo : flores de tamaño uu-diano, en 

los nudos de las ramas. Cet-cin. 

Hojas biloliadas, con seno interkdiular ■• protundo. a veces bit'olioladas: 

corola estrellada, grande, con pítalos casi iodos del mismo tamaño. 

Hinihiniti. 

\'¿. Hojas compuestas de hojuelas 1- pinadas. 13. 

Mojas com]>uestas de hojuelas 2- pinadas. 14- 

11:. Legundtre samarif'orme, 1- seminífera, alada en la parle sii|>eiior. in- 
dehiseente: 10 estambres casi iguales, con anieras uniformes, de de- 
hiscencia longitudinal : Hores jteqneñas. v<-rdosas. l'liio<i;i»u. 
Legunibr<- linear. c>c- seminífera. dehisrente : estandires 10, a veces 
en part<i estériles o niliicidos a islaniiiiiidiiis, desiguales: llores 
grandes, anuirillas o anaranjada-. Cussiii. 

II. l¡ai|uis priniari<i de las hojas espinifornie. leñoso, acerado, con eslipii 
las aiiileiformcs, ganclindas : raiplis secundarios, largos, chatos, 
anchos, i-on nnnorosas \ pii|Meñas hojuelas marginales ; leguinblc 
normal. I'nrliiiisoniti. 

Ua(|uis primario de la- hoja- normal, hcib.iceo. tie.xible. no jium^anti' 
ni espiuifornie. I5, 

1.'). Flores p(di;:ama-. pi(|Mcña-, vcidosa-; legumbre indilM-( cnii-, ;;iaiide. 
eoriiiiea o piilpo-a ; :iiboles con el IriUMo reve-liil<> de grandes esjii- 
nas lamosas. tHiililsrliiii . 

Flores 5, medianas o grande-, coloreada- : e-landire- grandes, -alien- 
tes ; legumbre dehiscenle o inddii-i enic ; plañía- inermes o con pe- 
tpieñuH espinas estipulare-. 16- 



LEGUMINOSAS BONAERENSES 119 

16. Plantas con espinas estiijulaies rectas: legumbre 1- seminífera, mem- 

Viranosa, indeliiscente. Cercidiiini. 

Plantas inermes ; legumbre plnriseminada, nunca membranosa. 17. 

17. Plantas arbustivas o ar>)(heas : flores mediocres o grandes ; estambres + 

salientes. Caesalpiuia . 

Plantas herbáceas: flores menos que medianas: estambres poco sa- 
lientes. Hofmansefif/ia . 

PAPILIONOIDEAE 

18 (■). Hojas nulas o muy pocas, y entonces simples, sin estípulas: estam- 
bres mouadelfos : legumbre con cavidad continua en su interior, 
bivalva, dehiscente. 19. 

Hojas digitadas, trifolioladas, pinadas. 20- 

lil. Ramas esiiiniformes, muy numerosas y enmarañadas ; pecíolos espini- 

íbrmes ; hojas nulas o reducidas a simples escamas. Ulejr. 

Ramas mimbreadas, inermes, con pocas hojas simples, lanceolado-li- 

neares, })ronto caducas. Spartiitni. 

20. Hojas digitadas, 5- 15 folioladas, con estíimlas .soldadas lateralmente 

en los bordes de la parte inferior de los pecíolos : flores en racimos 
terminales: estambres monailelfos; legumbre normal, bivalva, de- 
hiscente, vellosa, tabicada en su interior. Lujiiniis. 
Hojas pinadas, 3- c>o -folioladas. 21 • 

21 . Frutos subterráneos, casi cilindricos, cortos, 2- 3- seminíferos : hojas pa- 

ripinadas, con 2 ó 3 pares de hojuelas ; cálices florales con tubo in- 
ferior, tilifornie, muy largo : estambres monadelfos. Arachis. 
Frutos eiJÍgeos ; cálices florales sin tubo inferior. 22. 

22. Frutos samariformes, indehiscentes, con base ovalada, leñosa, plurise- 

niinífera ; áiboles inermes de hojas imparipinadas inultifolioladas. 

TÍ2>ií(ina. 
Frutos nunca samariformes. 23- 

23. Fruto muy anormal. 24- 
Fruto -^ normal y leguniinifornjc. . 26- 

21. Fruto subleñoso, lenticular, de bordes dentellados. Poecilanthe. 

Fruto subcarnoso, ;^ drupiforrae. 25. 

25. Flores amarillas, con estambres libres ligeramente entresoldados en la 

base ; fruto grande como una guinda o ciruela ; arbolito de ramas 

espiniformes y hojas imparipinadas, con pocos pares de hojuelas. 

Gourlieo. 
Flores azules, con estambres nu)nadelfos o con el estambre vexilar li- 
bre : fruto pe(iueíio menor ([ue un gnisaute : arbolito sin espinas, de 
hojas trifolioladas, de foliólos grandes, glandulosos. Psoralea. 



'■'i'-' ANAI.KS I)K r.A SOCIKDAD CIENTÍFICA ARGENTINA 

2(i Fruto lonu'iitiicfo. es «tccir (nii-. a la niadunv., se ronii»' en vario* ai - 

ticiilo.s coiitciiiciKlo lada uno iiua i^i-iiiilla. 27- 

Knito coiiliiiiio, inilfliiscciilc o <U-)iis(ciilc, pero niiiua ail¡( iilado. 32. 

'^1 . Vr^'i'tal con glándulas iiuineíosa.s cu todas sus paites, iiiiphiutadas cu 
«•1 i)arcii<jMÍiiia foliar o cortiial, niu.y visiMes al trasluz y soliresa- 
liiMitos como verruftuitas aiuarilk-uto-rojizas. T'tñietiu. 

Vc;;i-tjtl sin glándulas (o muy jmr'íIs y ditiiilmcntc visibles). 28 

•¿S. Kstípulas sumamente grandes. f'oli;iii'as, snliconlilornies, mayores i|ue 
las hojas, i)ue son eseasas, bifolioladas, de (oliólos pe(|n<'ños, easi li- 
n»*¡"es. /oniúi. 

Kstípulas -• grandes, pero nunca mayores i|ne las liojas. rara \i-/. ma- 
yores que los foliólos. 29. 

■Jít. liojas :í- l'oliolailas, (laianiciilc csti|)cladas : lo> lomcntos. y a veces 

todas las partes de la planta, revestidos de pci|U< ños pilos con paj)!- 

las rctrorsas ijue los vuelven pegajosos. Oísmodium. 

Hojas [linadas, 8- oo -foliolada», no estipeladas. l:mi|iiñas o vellosas, 

pero nunca cubiertas de vello adhesivo. 30. 

:!0. Estambres libres entre si y uniformes : hojas pares o iinpari|)inada.s. 

hojuelas 5- oo : e8tí])ulas nunca espolonadas: hierbas o arbustos 

inermes o espinosos. Adisiiiin . 

Estambres entresoldados, nu)no o diadellov. 31. 

;ll. Tubo eslaminal I oralmente cerrado : hierbas minibreadas. duras, con 
hojas apartadas, trifolioladas, y estípulas soldadas a la base peciolai 
y casi oci-eiformes: tloics pe(|ueñas cu glomcrulos coinpa<tos apicales. 

Sll/l<lslllllllCK. 

'I'iibo cstaminal lu'udiilo iii la línea dor.sal y a veces también en la ven- 
tral ; arbustos bástanle poblados de hojas c«- foliolndas : estíj)ulas 
grandes, semi-atlechadas y : espidouadas: tlores nuMliocres. raeemo- 
sas o (11 panículas. Arsrhfiiiiiiiiiiii-. 

'■^2 ("). Hojas ]- :i- foliol.idas. siempre sin /aicillos. 33. 

Hojas 2- c>c- folioladas. 42. 

'.VA. i'lantas arlnireas, inclines o aciilcílcra>. ; liojas:!- folioladas. grandes : 

/lores muy grandes, de ciiliz I roiicliailo. ¡on .". diciileiillos ajienas 

marcados. Ei¡ithnnti. 

Plantas herbáceas o arbustivas, enderiv.adas o trepadoras. nunc;i aen- 

Icifcras ni csjiiniferaK : llores nnilianas o pii|Uei"ias. 34- 

:fl. Ki uto aberranle, del tipo de la legmiibre, indehisceiilc o easi iiiilelii>- 
icnle, por lo general )ieipieño : llores pei|Uenas. 35- 

Kiiilo típico de ligunibic. bastante grand<- o grainlc. di'liiscenle. bi- 
valvo : llores medianas o casi grandes, 37- 

H.'J. Fruto encerrado en el cilli/. aconipañado por los restos seco* ilc lo- de- 



LEGUMINOSAS BONAERENSES 121 

más iMj^iiiios ttoniles, conteniendo ile 1 a 4 semillas, globoso-ciliiulii- 

co, iiidehiscente ; liojas digitado- 3- foliolailas. Trifol'mm. 

Fruto saliente del cali/, desnudo, libic ; liojas i)inato-3- folioladas. 36- 

36. Fruto indehiscente o snljindeliiscente, ovoide o globoso, de paredes 
ariiesas, con nervaduras muy salientes, por lo general 1- seminífero, 
siempre inerme: plantas que p<ii- lo menos al secarse despiden fuerte 
olor a camarina. MelUotus. 

Fruto indehiscente o siiliiudeliiscente, arrifionadn, aripieado o espirala- 
do, (líalo, ineiinc^ o provisto de tubérculos, ganchos o espinitas : 
plantas ipie nunca despiden (dor a cumarina. MctUcrif/o. 

37 ("). <¿uill,i (Ir hi lorohi cspiralada en su parte a[)ical. Plwseolns. 

Viiilhi (le la corola recta o ai(|ueada. pero uiiuca cspiralada. 38- 

38. Sutura supcrioi de la legumbre muy engrosada, con una nervadura a 

cada lado, paralela. saliente, a veces casi aliforme: legumbre 

grande. C'aiinfalia. 

Sutura sui)erior (h' la legumbre simple, delgada y sin nervaduras 

laterales salientes : legumbre pe(iueña o mediocre. 39- 

39. Estambre vexilar en su cuarta parte inferior solda(h) en tubo (on los 

deniAs, en los Ires cuartos sujieriores libre: cáliz tubuloso: ovario 
clarainenle pedicelado. Caiiiptosvma. 

Estambre vexilar libre en toda su loughud ; o\ario sésil o subsesil. 

40. Estilo barluido todo a lo largo y. en el ;i[)ice, |)or debajo del estigma, 

muy oblicuo : llores amarillas o |iur[>iireas : hojas trifoliolaihrs, sin 

puntos glandulares en el hipólilo. Vif/iia. 

Estilo lampiño, lilibiiine, con estigma aiiical ])ei|ueño no oblicuo. 41- 

41. Flores blanco-azuladas : hojas 1- 3- (5-7-) bdioladas. sin puntos glan- 

dulares en el hiiiólilo. üalactm. 

Plores amarillas : hojas siem|ue 3- folioladas, con pciiueTios puntos glan- 
dulares pardos o amarillos en el hipófllo. Ixhi/neJioski . 

42 ('"). Hojas impar¡i)ina(las, terminando el rai|n¡s [K'ciolar priniaiio en 

una liojuída. 43- 

Hojas paripinadas, terminando el iaí|ii¡s piiuiario peciolar en una púa, 

cerda o zarcillo. 50- 

43. Conectivo de las anteras terminado por una glándula persistente, bien 

visible: plantitas cubiertas de pelos malpighiáceos ; legumbres linea- 
res, retror.sas, ar(pieadas. liidif/ofeía. 
Conectivo de las anteras, sin ap(>ndice glandulai apical. 44- 

44. Legumbre indehiscente, torulosa. 45- 
Legumbre dehiscente, no torulosa. 46- 

45. Plantas arbiireas o arbustivas, totalmente desprovistas de glándulas ; lio- 

jas, flores y legumbres mayores fiue medianas. Sopliora. 



122 ANALES DE LA SOCIEDAD CIENTÍFICA ARGENTINA 

Plantas arbustivas. lieib¡U-eas o todas oiibicrtas «lo ]>e(|ucriísiinas glán- 
dulas. sulisniíciliciaU's en todas sus jiartes : hojas, llores y leguin- 
hies easi p.cineñas. Gli/ci/rhiza. 

4H. Legumbres [novistas de estrías oblicuas: liieibas enderezadas : estam- 
bres todos entresoldados eu tubo. Galega. 

Legumbres lisas, sin estrías. 47. 

47. Hojuelas eon nervaduras seciiii(l;ii las casi piíviilclas \ iiiii\ (il)lieuas a la 

primaria, numerosas. Tc¡>liros¡<i. 

Hojuelas con nervaduras secundarias rclicuhidas. 48- 

4S. Plantas trepadoras v volultles, robustas, leñosas, eoii j^iandes racimos 

de flores azules : lejíumbre coriácea, bivalva, incb'liiscente. Wislarid. 

Plantas enderezadas o lastreras, pero nunca, en ninguna de sus ¡¡artes. 

volubles. 49. 

49. Plantas arbiireas, con flores blancas, en racimos grandes: estipulas es- 
piniformes, rectas: legumbres casi normales, achatadas, subeoriá- 
ceas, dehiscentes. líohiiiia. 

Plantas herbáceas o arbuslivas; flores azuladas, en espigas o ca])ituIos 
mediocres o j)e(|ueñ(>s: estípulas foliáceas: legumbres cilíndiicas 
o globo.sas. coriáceas o membrano.sas, c(ui sutiua sii|)( rinr mu.v 
entrante. Asirinidliis. 

"lO ("). Plantas .■irbn,*tivns. enderezadas, sin zanillcis ; limí-^ luiiarilliis o 

rojas. Sfshtiiiia. 

Plantas herbáceas, endebles, rastreras o trepadoras, generalmente i on 

el rai|nis primario de la mayoiia ilc sus hojas terminado <>n cerda o 

zarcillo grande. 51 • 

.■>] . Hojuelas con bordes (lc?ilad<is o b)liiila(lo> : c>tipula> l'cili;icc;is. oblicuas. 

también dentadas o lobuladas: luda la planta ciibiiila ele pelitos 

<apilado-gl.iiidulosos. Citrr. 

Hojuelas con liordcs muy cuteros, como las estípulas lanibicn. vellosas 

<• lampiñas, pero no glandulosas. 52. 

ri2. Semilla siem|ir<' lenticular : legumbre 1- 2- .seminífera. ÍjFhh. 

Semilla siempre globosa, elíptica, o ciiboiden : legumbre H- ->:- senii- 

níferas. 53- 

fi'A. .\pi<'e del tubo cslaminal coi lado oblicuamciilc. en bisel. Mein. 

.\picedel tubo eslaminal corlado transvcrsalnieiitc ícelo, lium liarlo. 54. 

.')4. IvstigU]:! I un \i<- ImihIcs superiores provistos ile una ;ingosla alila dobla- 
da liai'ia arriba, ipic lo hace ap:irecer como lateralmeuli' chato : estí- 
pulas Ibliáccas, muy grandes, semiacorazonadas. I'ininii. 
Kstignia sin bordes alados y )ior lo lanío cilindrico : estipulas no mu> 
grandi's. .sctnialte<hadas. J.iilhiiiiin. 



LEGUMINOSAS BONAERENSES 12^ 



Dl'SCRIl'CIÚN DE LAS KSl'ECIl'S DE LHliUMlNO.SAS ÜUNAERENSES 



ACACIA L. (1737) 

Cáliz (•,íiiiii)aiinla(l<i, f;'eii*^i'iilinente pentámero, con sépalos valvares, 
libres o más o menos entresoldados, a veces casi nulos; corola acti- 
nomorta, isómera con el cáliz, de pétalos rara vez libres o muy breve- 
mente trabados en la base, con anteras uniformes, pequeñas, y gra- 
nulos polínicos polímeros, formando nodulos en número de 2 a 4 para 
cada celdilla de la antera; estilo filiforme, con estigma terminal 
pequeño; legumbre plana o subcilímlrica, ovalada o lineal, derecha, 
arqueada o es])iralada. membranosa, coriácea o leñosa, indeliiscente 
o dehiscente en dos valvas, rara vez lomentácea ; semillas transver- 
sales o longitudinales, generalmente aovadas, más o menos comprimi- 
das, duras, lisas, lam|)irias. 

Ai'bustos o árboles inermes, con aguijones o espinas, enderezados 
o trepadores, con hojas bii>inadas, con pecíolo estipulado y glandulí- 
fero, y hojuelas multiyugadas; algunos tipos xerófilos carecen de 
hojuelas, sustituyéndolas por Hlodios de tamaño y formas diversos. 
Flores pequeñas, ^ o iK)ligamas, en capítulos globosos, o espigas cilin- 
dricas, solitarios, arracimados o apanojados, de corolas y estambres 
blancos o amarillos. 

Género termófilo que connireude más o menos unas 450 especies, 
la mayor parte australianas, unas cuantas africanas y un número 
limitado de especies euroasiáticas y americanas; el nombre de Acacia 
era ya aplicado por los romanos a varias especies nilóticas y que los 
griegos llamaban r/.r/.iu;, aludiendo al carácter espinoso de estos ve- 
getales. 

1. Anteras cou glándula ¡ipií'al. A. j'lctei'S's- 
Anteras sin glándula apical. 2- 

2. Plantas absolutamente inermes : unn gUindula sésil, eou hoyuelo, entre 

cada pina délas hojas: hojas y raraitas jóvenes, densa y blandamente 

pnVieseentes, cenicientas. A. dealhata. 

Plantas con espinas infraestipiilaies o aguijones acerados. 3- 



^'^■i ÁSALES I)E LA SOCIEDAD CIENTÍFICA AKCENTIXA 

::. Phintiis ¡uiiiadiis ilf aKiii.joiii's oncoivados, iiilVacsliimlaics o ineKiilai- 

iiieiitf t-üpaiiidos siihic laiiias v rai|iii.s : inllnicstciuias cilíiiihiías. 

'■"•''■'^' .1. hinimicimix. 

ríanlas aiiiiailas lie csjiiniís iiitVaisii])iilaics icctas. fm-itos : inrioresccii- 

(¡as eu cahi-ziielas ^l'^ljosas. 4. 

■I. Legiiiiibic inás bien idila. ciliinlrií a. aund.i. ii(;;i:i. casi l(•ñl)^a. sin os- 

tiangiilationes. a. lamiia. 

Lofíiiiiibii's alaijíadas. («nniiriiiiiilas «-ii los huios, con niiiclias estiangn- 

laoioues -■- marcadas. ,|. hitcti. 



Acacia bonariensis tWli. 

(II. V. : ria)iiiKl:í. ri:i|>iii(liiy. iifia ilc nato. •,mi:i1i:iIii lilaiini) 

Arbusto a veces erecto, otras v<'ces sciintrcpatlur. de 1 a 4 metros 
de altiiia, iiiiiy ramoso y i-nniarañado. con ramas cilíiidricas. alj^o aii- 
ííulosas, sembrada-s de Inertes a.uiiijuiifs ■;aiieliosos : Inijas alternas, 
con raijuis ¡niniario ¡irovisto en la base de 1' aguijones infraestipn- 
lai'es encorvados liacia atrás. llevando cii medio de la parte inferior 
libre, una ijcqueña jilaiidiila ej] torma lie \ (■niii^iiiía sentada, y. en la 
l»artc snperioi-. de (i a 1 L' ¡linas; las pinas t-staii revestidas de l'.'i a ."id 
l)ares de liojiielas lineales, lamiiifias. excéntricas. a^u<las. de color ver 
de inásomenos vivo; inlioreseeneia es]iieit(irnie. de 1 a L' centímetros 
de largo, .sostenida por pedicelos lasi de ii;iial lar^o. loiiiiando ¡laiii- 
cillas amplias en el ápice de las ramas; las llorecitas son iieipieñas, 110 
muy apretadas, con cáliz corola y estambres de color amarillo jiáli- 
do, des|)idien<lo un perl'iime suave iiarecido al de la mayor parte de 
las acacias, a base de eiigenol y aldehido l>eii/,oico. Las legumbres, 
idiatas, delgadas, ile I a s ceiitímelros de largo por I.."i ceiilimetros 
de ancho, inembrano-snbcoriaeeas. de color amarilleiilo pardo. laiii|ii- 
ñas, dehiscentes en L! \al\as. ion 1 i ei len ."> Id semillas ovaladas, duras. 
li.sas, pardo-verdes. 

Ivsta ]ilanta jiarece diliiiulida enloda la Kcpiililica Aigeiit ina, des- 
de liahia lilaiK-a liasta la (t)iiiaea : en la pio\ incia de Üiieiios Aires, 
y prin<'ipaliiientc en los alrededoics de l^a l'lala, es bástanle común 
(cin|ile;in<li)sc únicamente para cercos \ i\iis). )iero tiende a desapare- 
cer; muy invasora y rebelde, ocupa demasiado espacio y iim> irre- 
gulai mente, sirve ademas de seguía guarida a iiilinidail de salían 
dijas. 



I.KGL'MIXOSAS HONAHIÍEXSES 125 

Acacia cávenla llk. y A. 

III. V. : aromo criollo, csiiinillo) 

Árbol (le Iiiista (i metros de ¡iltur;i. con copa seini esférica, aiiclia. 
<;liata, y geiieraliiieiitc con tronco y ramas tortnosos, lampiños y ci- 
lindricos, de color pardo o verde obscnro; las hojas a veces fíisciculu- 
das en los nndos, nacen de entre dos espinas estipulares, rectas, bUin- 
qnecinas con punta obscnra y acerada, cuyo tamaño varía notable- 
mente basta 5 centímetros de largo: llevan nn poco arriba de su base 
una pequeña glándula sentada, deprimida, y soportan 2-S (general- 
mente 3 ó 4) pari's de pinas; cada pina sostiene de 20 a 25 pares de 
hojuelas lineales o elí])ticolineales, pequeñas, de 1,5 a 2 milímetros 
de largo, lampiñas, de nn verde bastante obscuro; intloresceucias en 
capítulos globosos anaranjados, sostenidas por pedúnculos axilares, 
solitarios, o agrupados de 2-4, a veces más cortos, otras veces más 
largos que ellos; tlores ])equeñas, apretadas, muy fragantes ; legumbre 
alargada, cilindrica o ligeramente acachiptirrada, recta o algo arquea- 
da, aguda en ambos extremos (flg. 9) de 4-5 centímetros de largo por 
l,ít a 2 centímetros de diámetro, negra, leño.sa, indehiscente, interna- 
mente rellena de tejido esjionjoso. donde se anidan sin orden de (5-12 
semillas ovaladas, algo achatadas lateralmente, de color verdoso, 
<luras, lampiñas, lisas. 

Árbol hidrófilo peculiar de Chile y de la Repi'iblica Argentina, an- 
tes bastante frecuente en todos los bañados del Delta del Paraná y 
de los estuarios del río de la Plata hasta el cabo San Antoniíi, 
aprovechado por los leñadores por su madera, ha desa))arecido casi 
comi)Ietamente ; ahora solo existe algún ejemplar en los pajonales de 
la isla Santiago o cultivado en los jardines. Planta proteranta, pro- 
porciona abundantes tlores muy fragantes, cuyo perfume es a base 
de eugenol, aldehido benzoico y salicilato de metilo ; su madera tiene 
un cerne relativamente muy grueso, de color rojo muy obscuro, duro, 
pesado y de larga duración, muy buscado para hacer postes de alam- 
brado, carbón de leña y enchapados para muebles: las ramas suelen 
dar goma muy parecida a la arábiga. Sus frutos contienen una gran 
cantidad de tanino. 

Según algunos autores no sería más que una variedad de la Acacia 
Faniesiana. W., la cual se caracteriza por hojuelas de tamaño do- 
blemente mayor (4 mm) y frutos más largos y delgados (3-6 cm por 



126 ANALKS DE LA 80CIBDAD CIKNTÍFICA ARGENTINA 

1 cm) ; se conocen todos los tipos transitorios entre una y otia forma. 
La A. Fíxrncsiana, qne se piieile considerar como cosmo])olita de 
todas las rejjiones cálidas, se lialla mezclada con la .1. cavenia Ilk. 
y A. en toda la Kcin'iblica Ar<i('nti)ia. iicro a jiesar de mis investi- 
{laciones no la pude hallar silvestre en la Jurisdicción bonaerense; 
sólo la vi cultivada eu aljíún jardín i)or sus tlores más fragantes y 
más suaves. 

Acacia dealbata l.iniv 

Oi. V. : aromo, aroinito. Silvir Wattit') 

Árbol inernu-, de basta 1.") metros de altura, con tronco liso cubier- 
to de gruesa corteza cenicienta, y rantas muy irregularmeute cilindri- 
cas, pubescentes y glaucas, muy |>oco Hexuo.so-aeodadas; las hojas 
alternas, con raquis primario casi ciliiulrico. ])ub(''rulo y glauco, aipii- 
llado en la parte superior, ofrecicncio una ojandiila sésil, jialida. dis- 
coidal, piolnnda y claramente aliiiccada. en la base de cada niin ilc los 
7 a 1.") ])ares de i)inas foliolili-ras (lig. 10): las ]iinas algo com)irimidas 
l)or los lados, todas glaucas, también ))ubescejitcs en la parte redon- 
deada inferior, llevan de 15 a .">(» j)ares(lc Inliolos lineares casi es])atu- 
lados, más o menos obtusos, en el ápice cuneiformesy ai)ciias incipii 
laterales en la base. de.'!-4 milfmetros de largo por 1 de ancho, glaucas 
y salpicadas de unos ]iclilli)s blainiueciiios m;is o menos abundantes: 
las iiilloii'scencias son calicznclas globosas sostenidas por cortos ]»■■ 
ciólos y distribuidas alternadamente a lo largo de un largo raipiis 
común, axilar o terminal, cuya longitnd es mas de la mita<l superior 
al de sus hojas; estos racimos de cabezuelas están acumulados en el 
extremo de las ramas formaMdn una amjjlia ])anoja : las llores j>eipu'- 
ñas, amarillas, en número de 1."» a L'.">. muy apretadas, con estambres 
(pie sobresalen, despiden un ligeroy agradable |ieil'uiue ipie recuerda 
al alileliiilo beii/.oico ; las legumbres son largas, delgadas, bastante 
<"hatas y muy torulosas, dehiscentes y de color rojizopardo. )ionien- 
do en libertad .">'_MI semillas, elípticas, chalas, castañas o casi m-- 
gras, lam]>iñas, lisas, lustrosas, acompañadas del riiniinlo lilaiii{Ucc¡- 
no. con ;^raii arilo mas u michos colorado. 

I'lanla oiJMJnaria de Tasiiiania y de la Australia ori<'iital, cultiva- 
da como ornamental CM todas las pnixincias argentinas al norte <lel 
río Negro, por la hcrinoMiia y abiiiidaiicia de sus llores ipic se abren 
en los primeros días de agosto. Ivste \<'gelaly su variedad (Avticiit 
tiiiiUixsiiiiii \\'.)í, «jiie se diferencia por tiorecer solo en verano (enero) y 



LEGUMINOSAS BONAERENSES 127 

tí.s iidiuirable por su rápido crecimiento, son nosólo apreciiibles por la 
ornamentación, sino también de una importancia indiscutiljle desde el 
puuto de vista industrial, como se ha comprobado en África (en el Ca- 
bo y Natal), donde han servido para cubrir de bosques leguas y leguas 
de desiertos inserviltles, (¡ue ahora se han convertido en fuente de ri- 
queza, proporcionando la corteza tanino abundante y lo demás, esen- 
cia combustible a los pobladores de esas regiones; en un porvenir no 
lejano tal vez puedan ser los redentores de ciertas provincias despro- 
vistas de agua como San Lnis, Catamarca, La Rioja, etc. ; el único 
inconveniente es que la planta sufre mucho el mal de la goma, se 
desgaja con facilidad y tiene una vida de duración relativamente 
limitada: más o menos '2ij años. 



Acacia lútea (Müler 17()8) N. L. Britton 
Acucia macrucantha H. B. 1S06; Acacia aroma íüll. 

Arbusto o arbolito de hasta 5 metros de altura, con ramas más o 
menos flexuosas, cubiertas de cascara rojo-parda, lamjiifias, nudoso- 
acodadas, con los mulos armados de espinas estipulares rectas, suma- 
mente variables en tauuiño, a veces pequeñas {'> mm), delgadas, obscu- 
ras, otras veces enormes, hasta de 10 centímetros de largo, cenicientas 
o blanquecinas, cilindricas o achatadas por los lados ; hojas alternas, 
con raquis iirimario casi cilindrico, verde o rojo, a veces con glán- 
dula peciolar peíjucña, otras veces sin ella, lanijjiño o pubescente;- 
llevando de 10 a ÜO pinas, cada una de las cuales sustenta de 20 a 30 
pares de hojuelas lineales, muy aproximadas, verdes, lampiñas o 
])ubesceutes ; intiorescencias en cabezuelas globosas, sostenidas por 
pedúnculos 3 a (5 veces más largos que ellas, solitarias o agrupadas 
de 2-5 en la axila de las hojas superiores ; flores pequeñas, apretadas, 
de color anaranjado, bastante fragantes, pero mucho menos que las 
de la A. cacenia, aunque su aroma es muy ¡jarecido. Legunil)re lineal, 
recta o arqueada, comprimida por los lados, al principio inilverulen- 
topubescente, más tarde lampiña, sin estrangulaciones o con estran- 
gulaciones apenas marcadas, indehiscente, coriácea, de color pardine- 
gro, de 3-10 centíuietros de largo por más o menos 1 centímetro de 
ancho con 0-12 semillas, ovaladas, chatas, castañas. 

Planta difundida en toda la América Central y Meridional, que se 
halla en casi todas las provincias del norte de la Kepúl)lica; en la de 



12S ANAI.KS l>K 1,A SOCIEDAD CIENTÍFICA AIÍfíESTINA 

r.iiciios Aires s('il<> se observa eiiltivailü ]h>v I:i elef;aiicia d»' su poite 
y la fiajraiieia <le sus Hores enjardines i>i'iblie(ts y privados. 

l^as ai)licacioiies de este vefretal son limitadas a su madera que pro- 
]>í(reioiia un excelente conibiistible y a sus vainas ipie ciuil ieiicii una 
notable cantidad de tanino. 



Acacia platensis nillii (nov. sp.) 

,1 (•/;;■(■ (ircit. (Ir ¡inri <lr¡itiiit . ii ccorcc li.s.s( . ¡iristitn-. ii li ra lidies étu leen, 
rertes. prcxquv viiUndrii¡nc>i, utriécx, coiircrt il'uiif piihcscence frcx fine, 
prcsijiie ¡wiiilrviixc ilinis tnutcx xvx 2)(irtics jetiiicx, f/labre sur le rcxte: íeitil- 
lex tilteniex Iji-pari-piíiiii'ex ; xtipiilex liiiétiirex. eoriaci'ex, prompiement 
radiiiinvx : pétiolex priniiiinx liiis. ilroitx. nnx iltiiix Jiiir einqiiieme <iii xi- 
.Tiñiie iiifi'rieiir. Imiiiiii'x piir ini iiiiicroii liiiiie et nihiixie, urce ihii.v ¡iliiii- 
<lex xrsxilex. une ])liix ¡iriiiiilr iiiiii ¡inx ile la haxe ei ¡'initre intnijiiijale, en- 
tre lix (leii.r dernierex p'niniiles; ¡liiniiilex :¡- 'J(}- juiínécx, urec péiioliües dex 
piíiHiilex tenniíu'x iiiixxi pitr un petii inncron, miiix xanx f/Iandex : folio- 
lex :¡ft-ilO- jiKiiiéex, dimidiéex-lnnccoléex, xiibxexxilcx.arec nerriire prexque 
miinii niile . íi pointe hntx<inement tieii minee, et ii btixe troniinéenrrim- 
<t¡e lili eóté extérieiir, tris enfierex un hnril : ¡iillnnxeeneex ileiiliriuitliex. 
Itoli/fiiimex, eiipitiilifoniiex, ¡ilohiileiisix. ((/(■(•+ .'ln- (Hi fleiirx. lex péilon- 
etilex drexxi'x. ilroilx, l' ii .1 l'olx plus loniis, xolitiiires oii mi nniiibre de i' 
ii ."> /( rnixselle denfeiiillissiipi-rieiirex sur les niini nii.v de rniiiu e ; Jleiirs 
prole rundrex, xexxilex. bnietéoléex, ucee eiiliee oüeonií/iie rert, í'i- denté, 
oree enrolle de ■'< péiitlex librex xpatlntléx bhnie-Jinindtre. firee-\- ZOO 
étinninex ¡aune orHnijé. f/oix phix tone/iiex i/ne les pétales : antliérex iini- 
íuriiiis, lililíes rersiitiles. eiiiiniiiiiées par une ¡ilaiiile iilnliiiliiisf lilmiehi'i- 
Iré. ¡lédieellér. de déiiiseenee anlérieiire. ennlenanl dinis elitii¡iie loije 1' nn 
I iiiiiiix ijliibiileii.v de ¡loUi ii : les ainiis de piilleii sonl formes par I- ii 
tu i/iiiins ¡ihihiiliii.f ¡iiiniiiiiiliiiir lissis, ¡iiiiiiiilres, fuiblí iiieiil siiudéx ; 
nriiire xexxile, i/liibre, bnixi/iienienl rét recién un x1 ¡lie Jilif orine de la Ion- 
f/ueur dex filaiiientx dex élaniinex et terminé par uu xliiiniate rerl léijére- 
iiienl renllé obliix ; lé¡innie xexxile, firand, tri'x aplali, presque mimbra- 
neu.e. linéiiiri . bruxquemenl arniiidi an.c e.rtréinitéx, prolongé ii la poiu- 
le en bee aiíjn el ii la boxeen nn eonrl fan.tpédieuleeunéiforme, aree ner- 
nirex maniinalex robusUx imiis non ailéis, déhixeeiil ,a ree ral rex parche- 
minéex.eonienonl -\- l'J iiriiiins illipUqiies, Iransrersali s. lariiemenl fu- 
nienléex, forlement aplaliex, brunex, poliex. 

Hesde iMUclios años recuerdo liabi-f \'isln iiillivada esta planta en 



I-EGÜMINOSAS BONAEKENSES 129 

Buenos Aires y en La Plata, yantes mucho más que ahora, pues está 
atacada por una Uredinácea (pie forma jirucísos nndos en sus ramas 
y la hace morir en un lapso de tiempo más o menos largo. A pesar 
de todas mis investigaciones no he podido saber de donde sea origi- 
naria, pero supongo que debe ser argentina y de las provincias del 
norte, de Salta o d(í Misiones. 

Cuando intenté su determinación me ipiedé muy perpleja pues me 
])arecía imposible que fuese nueva una especie tan vulgar en nues- 
tros [larques y jardines, máxime en este caso en (pie se trata de 
una Acacia cuyas especies indígenas me son todas bien conocidas. 
Sin embargo dudo aún, por la existencia de glándulas anterales, si 
pertenecerá realmente a tal género, a pesar de que por su aspecto, sus 
hojas, sus glándulas peciolares coincida con las Acacia. De todos 
modos, teng(t la (;onvicción que sea una forma vegetal no descripta 
aún e intermcliaria entre las Adcnantereafs y las Acacican, que casi 
])odría (!onstituir un nuevo género, si el carácter de los granulos de 
polen, trabados, pudiera considerarse suficiente, como lo haré notar 
también en Wistaria. 

La nueva Acacia es un árbol de ."> a (I metros de altura, de tronco 
más o menos recto, cilindrico, y de ramazón tendida horizontalmente, 
formando copa ancha, dei)rimidosemiesférica : el tronco está cubierto 
por una corteza moderadamente gruesa, lisa, de color ceniciento obs- 
curo, y las ramas tiernas son más o menos verdosas, con rayas y es- 
trías longitudinales luiisonienos marcadas ; las hojas de Lj a 25 centí- 
metius de largo, (;on estipulas lineares, agudas, de 3 a 4 milímetros de 
largo enteras pronto coriáceas y caducas ; pecíolo o raquis primario 
recto, de 5 a 20 centímetros de largo, estriado, floja y tenuemente pu- 
bescente, con pie bastante engrosado, subcarnoso, de color verde obs- 
curo, obc(')ni('oestr¡ado,d('sniidoen su quinta o sexta parte infericn', ter- 
minado en su aidce por un apéndice mucroniforme de2a."> milímetros 
de largo, provisto de una gruesa glándula sentada, longitudinalmente, 
fliptica, concava, en la mitad o tercio inferior de la parte áfila y de 
otra más pequeña subdiscoidal entre las dos pinas supremas, llevan- 
do, las de las rannis estériles, de 10 a 30 pares de pinas, las florales, de 
.'! a 10 pares solamente: pinas foliolíferas, más cortas las inferiores, 
paulatinamente más largas las superiores, verdes, finamente pubes- 
centes, rectas, de .'J a (! centímetros de largo, con raquis delgado, casi 
«•ilíiidrico, canaliculado en su <"ira superior, con pie hinchado, cónico, 
bastante grande, provisto de dos estipulillas setáceas ajiicales, termi- 
nado por un apéndice setiforme de 1 a2 milímetros de largo: lleva 



AS. SOC. CIENT. ARG. — T. LXIXVII 



130 



AXAI.KS DE I,A SOCIEDAD CIENTÍFICA ARGENTINA 



de 30 a (iO pares de liojuelas ; hojuelas no sensitivas, niembianosas, 
liiiues, pero no coriáceas, de color verde vivo, pero claro, lainiuñas en 
el epifilo, finamente pubescentes en el liipótílo, en vivo ])laiias. ex- 
tendidas casi en áiifrnlo recto, en seco con tendencia a enroscarse 
hacia la cara inlciior, liiicarlanceoladas, entciisiinas, diuiidiadas, rec- 
tas o ligeramente falcadas hacia arriba, de (i a 7 milímetros de largo 
por l.'Jo a l.óü milímetros de ancho, con nervadura muy próxima al 
marfien superior, Inuscamente adelgazada en la ])iinta. (|nc termina 




Kig. 12 — Acacia ptatetmi* ; 1. Herciún poi- iiim rnliczm-lji <!«■ IlnrrB; "J, íl. Imtí^ii vJMto dt-Mili' nrriliH y 
l»t<rBliiiiiil<' ; 4, hrarl/nln ; .'>. Ilor nbii'ita; G, pítdln niolnilo : T. 8. il. i'Htanilin' víhIo iU'kiU' iitlclniílr. 
lU- Imln y di- BlntH, niirntrando In» pi-lotilInH iiitcniíiN ili- poh-n ; 10. cniíio <ít> poh'ii iiíhIbiIo ; 11. 12. 
)M>]otillllH ili* poh-ll : Kl, gincrco; 14. Hriliilla; l.'V. Hfinillii jilpinlii. con i>l i-tiihriúu. 



en lili iiiiicniíii'illo mas |>:ili(|(i. trniiclmdurcdiiiidcada o rcdoiKh'ada 
en el lóbulo externo l)asal (el interior no existe) y lijada al raipiis ])(ir 
un iM'cioIillo rudimentario casi calloso. Inflorescencias que nacen mu- 
cln) más tarile (|ue las hojas, cuando éstas han alcan/.ado su com|>leto 
desarrollo, polígamas, bajo Imina t\i' eajntiilos gloliosos, de 5 a 7 mi 
límetros de diámetro antes de abrirse, de Ifi a L'd milímetros cuando 
abiertos (eompreiiclieiiilo los estambres), Ibrmados por .'id a fiO llores 
muy apretadas. lle\ailos por peiliiii<-iilos eilindrico-subtetrágonos, li- 
geramente i)ul)escen(es, verdes, rectos de 10 a 1 ."> milímetros de largo, 
a veces solitarios, otras veces en número de :,'■.'>, en las axilas de las lio 
jas superiores del año. Las llores, iiroterandras, son sésiles, con una tli 



LEGUMINOSAS BONAERENSES 



131 



miiuita bractéola lineal de más o menos 1 milímetro de largo, peque- 
ñas : cuando abiertas tienen un color amarillo ligeramente anaranjado, 




Fig. i:í. — Acacia platt'n.sis Mugr. 



algo pálido, despidiendo un olor moderado pero persistente de euge- 
nol, geraniol, aldehido benzoico y salicilato de metilo, y se abren en 



1H2 asai.es i>k i,a sociedad científica argentina 

la in-imera sciiiaiia de ciicio. tliiiaiido cada una alrededor de tres días: 
el ealiz. siiisi'i>al<i ohcoliieo. lij;eraiiielite jieiitagolio. todo pubeseente. 
es blaiiqneciiio iii sus dos tercios inferiores, en el tercio siii)erior ver- 
de amarillento, con 7> dientes valvares bien desarrollados, relativa- 
mente obtusos y sei>arados por senos ajiudos : la corola de 5 pétalos 
totalmente libres, de niárjíenes enteros muy angostamente euii)izarra- 
dos, densamente pubescentes en su exterior, especialmente sobre la 
parle suiíeiior de los bordes, casi lampiños al interior, es]iatulados u 
obtusainciile «iblaiiceolados y blancd-ainarillfiitos en su parte ante- 
rior. paulatiTiaiiiciitc ciianfiostados hacia atrás, de mas eiios 4 mi- 
límetros de larp» por (>.."> milímetros de ancho: cstaml)res in;is o 
menos 10(1, todos liipóginos. de Ülamentos ensortijados cii el liotoii. 
después abiertos, rectos y muy salientes, de mas o menos 7 milímetros 
de largo por (Id niicrómetros de diámetro, lamiiifios. en su mitad inte- 
rior blancos, cu la superior amarillos, con anteras ver.sátiles iiiiifoi- 
mes, anaranjadas, ■globoso siibcnboideas. cuyas bolsas ])olínicas. de 
deliisceucia introrsa. se liallaii (•iiticsolda<las jior un conectivo muy 
poco aparente que nace de la |iunta aciiiiiiiiada del lilami'iito y termi- 
na en una <;lándula jílobo.^ia de mas u mcims KM) iiiicnniictios de di;i- 
metro. verruf;osa. hialina, so.stenida pm mi iicdicclo la mitad mas 
corto: cada bolsa polínica contiene por lo general de -J a 4 pelotillas 
amarillentas, cuboideo-subglobosas. de maso menos 7.') mi<-rómetros 
de largo por (id inicrometros de diiimetro. formadas ipo; lu l(i gra- 
nos de ])olcn subcsfcricos |ici() angulosos y casi piramidales en la 
liarte inferior, lisos y poco menos ipic incoloros; el ovario, bien ccii 
trado en cada tior, es cilimlriii» fusiforme, ile más o menos L' milimc 
Iros de largo, brevemente pcdicclado. \( rdc. lampiño \ tciiniíia i'ii un 
estilo iiniclio más angosto, liliforme. cilindrico, lamiiifio. casi tan lar- 
go como los tilami'iitos estaminales y rematado por un estigma su 
mámente iicqueño. ligeramente engrosado, obtuso y lamiiiño. Hn la 
mayor liarle de las llores el gineceo parece aliortailo. .. el estilo per- 
manece ensortijado y corto, por lo cual supongo <|Me las iiilloresceii 
<'ias resultan polígamas, con solo L' o ;; llores apicales perl.-clas. y esto 
lue explicaría por <iui- cada cabe/.uela no prodiici' mas (pie una sola 
legumbre; la polinización es aiiemolila. piMo las llores son muy visi- 
tadas por insectos dípteros o liinieiioptiTos. 

La legumbre es linear, larga, ancha, mas «i iiicnus de H a l'J ceiili 
metros de largo, por 1. "i a U."i cent iinetn.s de ancho, delgada, redon- 
deada en la extremidad anterior, donde se piohiugaeii un pico angos- 
to, agudo lie :; a .'> milímetros de largo: en la extremidad posteriores 



LEGDiMlNOSAS BONAERENSES 133 

rtMlondeado-cmieada, estirándose eu una )>ai'te angosta, casi j)ediceli- 
torme ; con las iiervadnras marginales (sin replo !), moderadamente 
engrosadas, abriéndose netamente en <los valvas que permanecen más 
o menos |)lanas, pai)iráceoai)ergamiuadas, de color ceniciento sucio, 
algo áspei'as al exterior, blanquecinas y lisas en su interior, sin ras- 
tros de tabiques ; las semillas, en número de 6 a 12 en cada legumbre, 
son transveisales, bien alejadas de los bordes, eliptico-cuadrangula- 
res, ligeramente trasovadas, de cantos obtusos redondeados, muy 
(ioinprimidas, demás o menos 12 milímetros de largo por (i milímetros 
de ancho y_l,5 milímetros de espesor, de color avellana más o menos 
intenso, lanqiiuas, lisas, o casi lustrosas, conectadas con la placenta 
ventral i)or un funículo tilít'orme, en la juventud lecto, extendido, de 
8 a 10 milímetros de largo, a la madurez doblado sobre sí mismo co- 
mo una 8 mayiiscula, algo más engrosado, de color rojizo, sin rastro 
de estrofíolo. I]l testa es delgado, coriáceo, duro, de color pardo-olivá- 
ceo ; los cotiledones chatos, enteros en todo su contoi'uo, carnosos, 
amarillos, en su línea mediana, a un tercio de la longitud desde su ba- 
se llevan adherido el germen, formado de una radícula elíi)tico-subfu- 
siforme, de ;J milímetros de largo por más o menos 1 de ancho, algo 
más pálida, encajada en un alvéolo longitudinal, y deunaplúmula de 
más o menos 2 milímetros que muestra 2 hojas rudimentarias. 



ADESMIA J)C. (1825) 
{Patagonium Schrank, 1868) 

Cáliz 5-tido, con lacinias subiguales; corola amariposada, con qui- 
lla obtusa, aguda o picuda, algo más corta que el estandarte ; estam- 
bres 10, con filamentos libres, de los cuales los dos superiores a veces 
son algo ensanchados en la base y se adhieren a la uña del estandar- 
te; anteras uniformes; estilo filiforme, lampiño, con pequeño estigma 
terminal ; lomento sin replo, con la sutura superior recta y la inferior 
más o menos profundamente sinuosa, cou artejos semidiscoidales o 
subcuadrados, convexos o chatos, dehiscentes o indehiscentes, lampi- 
ños, vellosos, plumoso-cerdosos o glandulosos. Hierbas, subarbustos 
o arbustos, inermes o espinosos, de aspecto y tamaño muy variados, 
con hojas imparipinadas, 3 ->o- folíoladas. estipuladas, pero sin estipu- 
lillas ni glándulas peciolares. Flores más o menos amarillas, con es- 



134 ANAI.KS 1)K I. A SOCIKUAU CIBNTÍKICA ARGENTINA 

tríiis rojas, axilares scilitarias o aciófíenas. racemosas ; brácteas pe- 
fliu'ñas; brarti'olas nulas. 

(¡('lUTo excliisi\aiiiciitc siiilaiiici icaiio i|iic coiiiini'iulc más o menos 
100 especies: el nKinluc Adcsmin lia siilo i rcailo |")i De ( 'aiuldllc. re 
liriéinlosc a los fstaiiihit's totalmente liliies. 

La determinación exacta de las numerosas especies de este }iénero 
es bastante difícil y engorrosa, imes carecemos de una monografía 
del mismo, y las descripciones de los diferentes autores, esparcidas 
en infinidad de obras, no responden a un i)lan descriptivo conn'in y 
amellas veces son tan imiierl'ectas ijue iiiipusihilitan el reconocimiento 
del vegetal a iiiie se refieren. 

Las es])ecies herbáceas de este género forman i)ai'te del cés])ed de 
nuestras praderas y. por lo tanto, pueden considerarse como esencias 
forrajeras, pero es de creencia común en los ganaderos, que i)rodu7.- 
can trastornos gástricos y cálculos a los animales que las consumen : 
sería o])ortuno estudiarlas desde el punto de vista bromatológico y 
verificar si se trata de una simple suposición o si hay en ello algún 
rastro <le verdad. 

I. l'l:mlas ;iil)iisl¡\-,is. «iidcicziulas. 2- 

Flantüs licihiiceas, rastreras. 3- 

'¿. Arbustos espinosos. A. fanescenn. 

Arliíistos ineiiiu's. A. pampeano. 

;!. IIoJiicIms iiiM viircs. |)(ii lii iiu'niis de 1 ."> lililí de laij;i), vcriics, hinqiiñus. 

.1. lali/nHa. 
Hojuelas menores, sieiii|)ii de 1(1 imii de laijjo. 4. 

í. I.Diiiiiilds l(id(i> siil|i¡(:id()> ili |)iinli(iis :il;;ii miIíciiIcs. iíImikIuIiimis. di- 
color oli-íiiiro. A . piutitata . 
liOiiiciilos imiioloii's, >in rustro de gliindiiliis, o muy pocas y poco 
ajMirentoK. 5. 
."). Pliintiis di- color verde ■ vivo. 6- 
l'liinliis de color ;;r¡N o ceniciento. 7- 
<1. I..0111CI1I11 cdii |piil>csceiiciii ici'oslada. Iilaiida : [ilaiilas la lupinas o lijjera- 
meiite |iiili<-Hcentes, no ^landiilosas. ,1. Iiirator. 
I.omeiito con |iiilicscenciii endere/ada, cerdosa, «|iie lo vuelve lispero : 
planta ;;liinduloKo-puliescente : hojuelas trasovadiis. escotadas. 

A . lifdyuaroitleK. 

7. Loniento con pelillos simples, esparcidos : liojnela^ liaslante separadas 

unas de otras, ii^jiidas en el a|iice. .1. inraiia. 

Loiiiciilo i'on eeida> |lllllllo^a>. 8- 

."^. llojiiehih muy a|iio\iiiiiidns, ^eneralliienle em|il/ai ladas. o |M>r lo iiieno» 



LEGUMINOSAS BONAERENSES 135 

tocándose por los bordes, ([ue disminuyen de tamaño desde la base : 
todas las partes, esijecialmente los raquis de los racimos, muy glan- 
dulosas. A. filipes. 

Hojuelas bastante separadas unas de otras (nunca se tocan por los 
bordes) sin glándulas o con muy pocas yjtoco aparentes. A. ¡jrisea. 



Adesmia bicolor (Poir.) DC. 

Planta vivaz, de color verde vh» en todas sus jiartes, de tallos re- 
costados, rastreros, radicantes en los nudos, con ramas herbáceas, 
lampiñas o ligeramente pubescentes ; hojas más o menos recostadas 
sobre el suelo, con pecíolo estipulado, de 5 a 10 centímetros de largo, 
que lleva en sus tres cuartos superiores unas 15 a 21 hojuelas en pa- 
res opuestos, aovado-oblongas, agudas, de menos de 10 milímetros de 
largo, lampiñas o casi, membranosas o ligeramente carnosas; raciuíos 
terminales, enderezados, de hasta 20 centímetros de largo, con pocas 
flores amarillas bastante separadas unas de otras, mediocres, sosteni- 
das i)or pedicelos más cortos (pie ellas; lomentode 5 a 7 artículos se- 
midiscoidales, lenticulares, ligeramente pubescentes. 

Es común en todos los campos graminosos, especialmente altos y 
de terreno algo liviano. Con el tipo descrito de esta especie se halla 
a veces una variedad que se diferencia por sus hojas obtusas y a ve- 
ces algo más anchas, que fué descrita por los autores como especie 
autónoma con el nombre de A. péndula (Poir.) DC. 



Adesmia canescens (A. Gray) B. y H. 

Streptodesma canescens A. Crray 

Arbusto punzante, muy ramoso y enmarañado, que forma matas 
de unos íjO centímetros de altura, terminando sus ramas en largas y 
agudas espinas, a veces simples, a veces algo ramosas, con aparato 
foliar muy poco abundante; tanto la parte superior y joven de las 
ramas, como las hojas, están todas cubiertas de un vello pequeño, muy 
tupido y adherente, no sedoso, que da a las distintas partes un color 
ceniza y a veces hasta blanco ; las ramitas nuevas son angulosas y 
con líneas longitudinales salientes ; las hojas alternas, con pecíolos 
algo achatados en la cara ventral, con pequeñísimas aurículas básales 



136 ANALES DE LA SOCIEUAU CIENTÍFICA ARGENTINA 

llevilii en su mitad sniierior de L' a .$ i)ait's di' liojm-Ias ovaladas d 
lanceoladas <le .'5 a ."> iiiilunetios de larjío i)itr ] ó 2 de aiiclio. <;-eiieial- 
Miente (difusas y<le lioide eiiieiisiiiiii. rehil ¡\ amenté .uiuesas y mas o 
iiiemis iiíjidas : las tl<ires. de corola amarilla, mediocres. a]iarec<'ii en 
las ramas apicales esiiinilbriiies en muy corto número y bastante se- 
l)aradas unas de otras ; los l<imentos, de 3 a 6 artículos subglobosos. 
y:eneral mente <listribuídns en lorma esiiiralada, al exterior de color 
ceniciento casi blanco, sin cerdas. f;lándulas ni tubércidos. se des- 
prenden fácilmente ]ior se]iarado. uno a uno. abriéndose entonces a 
lo largo de la linea Mitin iil. \cnliai. 

Arbusto \erolilo I i|)ic(). endémico de las costas m;is áridas de la 
Patagonia occi<lental, en Cliiibiit y Kío Negro : en la provincia de 
Buenos Aires lia sido señalado en la boca del no Negro y baliia ib- 
San r.las. 

Adesmia fílípes -V. *>iay 

Hierba (anual o vivaz?) inerme, ile ramas a veces arqiieado-ascen- 
dentes. a \ cees más o menos lastreras, cubierta en todas sus parles 
por lili \(ll(i lino muy tiijiido y adlieriMite. (pie le comiinií a un ((ijor 
ceniciento a veces casi blampiecino : además de este vello posee, 
principalmente en las partes más tiernas, un número mayor o menor 
de ^landiilitas pediceladas. de c(dor casi negro, ipie la vuelven en jiar- 
le viscosa : las liojas liciieii un pecíído jirovisto cii la base de estípu- 
las y en su mitad sii|»erior de ."> a S pares de liojiielas. cuyo tamañn 
aníllenla gradualmente de abajo hacia arriba. mii.\ aproximadas eiil i c 
^1 por ]ii> bordes, casi laleíaliiielitc eliipi/anadas. alaiuado oxaladas. 
elípticas o siibesjialuladas. obtusas, enteras, relativameiile esjiesas. 
pero poco rígidas. cenieiento-blaiKpiecinas en ambas caras: la intio- 
rescencia es un racimo situado en l:i extremidad de las ramas, ipie se 
transforiiianeii eje fbiral aillo; las llores, menos (pie mediocres, las iii- 
leriores bastante separadas. las superiores mas y más acercadas, de 
corola amarilla, son llevadas poi' ¡ledieelos tililbrnies. L' y basta ."> 
veces mas lingos (pie la propia tlm ; los loiiienlos csImii tormados por 
Ti a li artejos semidíscoidales. casi leiiliculares, cenicientos, adornados 
con lili gran número de cerdas largas, plumosas, rectas o encres- 
padas. 

Hierba xiMÓlila, endémica ile la región pntagoni<-o-boliviana, pues 
su área de dis|)ersi('in se extiende desde el no Santa Cruz liacia el 
norte s<d*re el faldeo oriental andino y jirovincias oligombrias (Meii 



I.BÍiüMlNOSAS BONAERENSES 137 

(loza, San Luis, Lu liioja, Catamarca, San Juan, iáalta, Jujuy); en la 
])rovincia de Buenos Aires fué hallada en los médanos cerca del Car- 
men <le Patagones y Bahía Blanca. 



Adesmia grisea Hk. f. 

Planta iueniie, vivaz, herbácea, de tallos rastreros a veces muy lar- 
gos, cubierta en todas sus partes de una i>ubesceucia uniforme, adhe- 
rente, de pelillos blanquecinos, que comunican a todas sus partes, es- 
pecialmente alas nuevas, un color ceniciento a veces con matiz lige- 
ramente azulado; no posee cerdas heterogéneas ni enderezadas, pero 
a veces unas pocas glandulitas obscuras cortamente pediceladas ; ho- 
jas bastante aiiartadas, generalmente recostadas, con ])ecío]o estipu- 
lado, de 3 a 5 centímetros de largo, provistas en sus dos terceras par- 
tes superiores de O a 10 hojuelas por pares, opuestas o ligeramente 
alternas, lineal-espatuladas o trasovaladas, mny obtusas, con o sin 
apíciilo apical, muy enteras, a veces membranosas, otras casi carno- 
sas, poco rígidas, blanco-cenicientas en ambas caras; la inflorescen- 
cia es un racimo (pie termina las ramas, cuyo eje es inferiormente 
desnudo y en su ¡larte superior lleva unas cuantas flores, casi gran- 
des, de corola amarilla cuyo estandarte tiene el dorso sedoso, sos- 
tenidas por pedicelos iguales o algo más cortos que dichas flores ; 
lomeuto lineal, de 3 a (5 artejos semidiscoidales, sublenticulares, ceni- 
(íiento-pubescentes, adornados de largas y entirespadas cerdas plumo- 
sas más o menos num<?rosas. 

Hierba xerólila y psamófila muy parecida al A. incana Vog. del 
cual se aparta por hi carencia de pelos heterogéneos cerdosos paten- 
tes, por las hojas no agudas, y sobre todo por las cerdas plumosas de 
sus lomentos. Planta endémica de la región patagónica occidental ; 
en la provincia de Buenos Aires sólo ha sido señalada en la des- 
embocadura del río Xegro, cerca de (^arnum de Patagones. 



Adesmia hedysaroides (Scluanli) Hauman 

Adesmiii muricata DC. 

Planta herbácea, vivaz, de ramas enderezadas o a veces más o me- 
nos recostadas, lampiñas, pubescentes o vellosas, de color verde en 



138 ANALES DK LA SOCIEDAD CIENTÍFICA AKGENTINA 

todas sus parti's: hojas más o menos luiiiuTosas. einliTczadas. con lle- 
nólo estijiiilado de 4 a ."i centímetros de larjío, (jue lle\a en sus dos 
tercios superiores de ."> a 15 hojuelas oblongas o trasovadas, escota- 
das en la ])unta. memhrauosas. más o menos blandas; racimos apica- 
les enderezados, de más o menos 10 a ló centímetros de largo, con 
escasas Hores bastante separadas, esiiecialmente las inferiores, menos 
(jue mediocres, sostenidas ¡kh- iicdiuHulillos delgados ni:is largos (jue 
ellas, con corola amarilla: loiiiento recto o encorvado.de (i a 7 artejos 
seniidiscoidales. siiblenticulares. a veces c(in una protuberancia en 
su mitad, todo saliii<-adn de jielitos rígidos, enderezados, bastante pe- 
queños. 

Planta subxerolila (|ue no es rara en los campos altos y de terreno 
liviano, de gran jiarte de las provincias cálidas secas de la Heiiúbli- 
ca : mis ejemplares fueron recolectados en !t de . I ulio. acompañados 
l)oi- la variedad de hojuelas más anchas y de borde di-ntellado ipie 
algunos autores consideran como esitecie autónoma bajo el nombre 
de \. iiimpinellifoHii l'oir. 



Adesmla incana \"g. 

Planta inerme, herbácea, vivaz, de tallos enderezados o rastreros 
radicantes, a veces cubierta en to<las sus ])artes de una puliescencia 
adherente de pelillos blaiMpiecinos, sin glándulas de ninguna es- 
pecie. (|ue dan a lodo el vegetal un c(dor ceniciento bien marcado, 
de <londe viene su nombre es]iecilico: ademas jiosee unas cerditas 
amarillentas, enderezadas, grandes, miis o menos tu]iidas y rígidas : 
hojas bastante sejiaradas unas de otras, enderezadas o recostadas, 
<'on ])ecíolo esti])ulado de ."> a i> centímetros, jirovisto en su mitad su- 
|>erior de .~> a 11 hojuelas elípticas, ovaladas o laiu'eoladas, agudas 
o lim'ranieni e reclondeadas, relal i\ aiiicnlf ;:riiesas \ al^o carnosas, 
bien a|iai'tadas entre sí, y cuyo tamaño aumenta por lo general hacia 
el vértice: laciiiios terminales, enderczailos. de 1 ."> a LMI centímetros. 
<'on llores mas o mcnus iiuiiienisas. )ior lo i'omi'in algo :ipai ladas, ama- 
rillas, mediocres: lómenlo lineal, de .'! a 7 artejos semidiscoidales, 
sublent iculares. densa y Unamente pubescentes y cenicientos, con :il 
guna cerdilla recostada amarillenta. 

ríanla ciijiíieiilenicntc psain('ilila: cria en abiimlaiicia en todos los 
méllanos de la costa oceánica, desde Mar del l'lala li:ista la boc:i del 
no Negro; existe lainbieii i'ii los mcilaiios mediterráneos con o sin 



LEGUMINOSAS BONAERENSES 131) 

lagunas de la provincia de Buenos Aires, como en la sierra de la Ven- 
tana, en Puan, en Guaminí, etc. 



Adesmia latifolia (Spr.) Yog. 

Talles del todo herbáceos, rastreros, con frecuencia radicantes en 
los nudos, lampiüos o salpicados a veces de pequeñas y ralas granula- 
ciones ; hojas pocas, enderezadas, de 10 a 20 centímetros, con pecíolo 
estipulado en la base, desnudo en su tercio o mitad inferior, y en la 
parte restante provisto de 11 a 25 hojuelas oblongas, anchas, lampi- 
ñas, enteras o con algún pequeño diente irregular, variando de ta- 
maño de 15 a 25 milímetros de largo por 5 a 8 de ancho, con ápice 
redondeado, y base más o menos cuneiforme; racimos terminales, en- 
derezados, de hasta .'55 centímetros de largo, con flores amarillas bas- 
tante apartadas, grandes, sostenidas por jieduncirlillos tan largos como 
ellas, bracteolados; lomento easi horizontal o péndulo, de 25 a 30 mi- 
límetros de largo, formado por (i a !t artejos suborbiculares, casi lam- 
piños o erizados de ])ocos pelillos ; semillas arriñonadas, lisas, pardas. 

Hierba liidrófila que cría en el césped estuárico de los grandes ríos, 
<lesde el Río Negro hasta el Paraguay; en la provincia de Buenos Ai- 
res ha sido señalada cerca de Carmen de Patagones, en La Plata y 
San Isidro. 

Adesmia pampeana Speg. 

Subarbusto inerme, perenne, enderezado, de hasta 50 centímetros 
de altura, con tron(iuito leñoso, corto, y muchas ramas verticales, casi 
fasciculadas, poco divididas, semileñosas en la base, herbáceas arri- 
ba, de color ceniciento en todas las jtartes tiernas, por una pubescen- 
cia tupida y adherente que las recubre: hojas más o menos numero- 
sas, erectas, casi paralelas a las ramas, paripinadas, formadas por 
un pecíolo provisto en la base de estípulas lanceolado-lineales, que en 
su mitad superior lleva generalmente de 8 a 10 hojuelas opuestas, 
oblanceoladas, algo rígidas y plegadas sobre la cara ventral termina- 
da en puntita provista como de un mechoncito de pelos ; las inflores- 
cencias son racimos terminales formados por el prolongamiento de la 
rama recta sembrada de pelillos, de los cuales, a veces, algunos son 
glandulosos : llevan de 15 a 30 flores, las inferiores separadas, las 
superiores acercadas, amarillas, mediocres, sostenidas por pedicelos 



lio ANALES l)E LA SOCIEDAD CIENTÍFICA AKGEXTIXA 

lie lon<íitii(l igual al de ellas: el loiiiento está formado en la mayoría 
de los casos i)or ."í artejos solamente (cada )ino varia entre semidis- 
eoidal y cuadranfrular), alpo lenticulares, cdn una pc-iiueña iiilta en 
i'aila cara, de color verde-rojizo, con al<;unos pocos jiclillos y un cier- 
to número de ¡uintos glandulosos obscuros; semillas ovaladodiscoi- 
ilales. i)arduscas, lisas. Esencia xcrolila y jietrófila. localizada exclu- 
sivamente, por ahora, en las sierras jiampeanas de la Ventana. Pilla- 
liuiucó y Curamalal. No creo (|ue tenjía aplicación : sobre ella se luí 
señalado el parasitismo de una (.'itinácea (l'il<i.stiilix Bvrtvnii Gan]. 
(luill.) (|ue sido liabia sido indicada subif otra Ailrsiiiin ai'bnstiva de 
la cordillera de .Mrudoza. 



Adesmia punctata Poir.) DC. 

Planta \i\az. con tallos lar;;os. cihiidricos. rastreros y radicantes, 
salpicados en todas sus partes de puntitos «ílanduloso-resinosos más 
o menos abundantes; hojas alternas, enderezadas, j-on peciolo estipu- 
lado en la base y en su mitad su]terior ¡irovisto de l."> a 2.") hojuelas 
oblouíí'as. de ."> :i 1(1 niiliinrl io> de lar.^o. olit usiis. ]Min|iirias pero ulan- 
duloso-iuintuadas. en la cara superior al;;o hispidas, pulicsccntcs a lo 
hirgo de las nervaduras en la cara interior: racimos llórales termina- 
les, de hasta ITi ri'iitimctros de laiuo. con lloies liaslantc acercadas 
entre sí. mediocres, de color amarillo, sostenidas jmr ])ediinciilillos de 
ijíual larjro ipie ellas: lomeiito ri'cto o ligeramente ar(|iieado. de 4 a S 
artejos semidiscoidales, fácilmente reconocible ]ior hallarse todo cu- 

liiellii lie puntitos salientes ulaildlllosos de eiijnr (iliselllo. 

Ksta especie xerotila y tal vez halotila. no es rara en los eam)ios 
salitrosos de todas las iirovincias tcm|ilailas. calidas y secas del |iais : 
en la provincia de líueiios Aires ha sido hallada en los eaiujios are- 
IHtSOS del oeste, especialmente en los alredeilore^ de reliiiajo. 



AESCHYNOMENE I- d. IT.¡7) 

Cáliz .")■ lido. a \eces bilahiado. eoii el labio superior L' dentado y 
el inferior .'¡-lido: llores amariposadas. de (piilla variable, a veces 
ancha y obtusa, a veces aiifjosta y encorvada o picuda; estambres 
10, a veces soldados en dos grujios ipie fin'iuan un tubo hendido en 
la parte dorsal y \enlral. o solamente en el lado inferior, por exce|i- 



LEGUMINOSAS BONAERENSES 141 

ción con el estambre vexilar libre y los demás entresoldados ; anteras 
uniformes; estilo alezuado, corvo, lampiño, rematado por un pequeño 
estioma terminal: lomcnto sin-replo, con artículos a veces cuadran- 
yulares, otras \eccs eliitticos o semiorbiculares, 1- semillados, inde- 
hiscentes. 

Hierbas o aibustos enderezados, nunca volubles, inermes; hojas 
imparipinadas, estipuladas, de hojuelas oo, ])equenas, enteras, sin es- 
tipulillas; flores amarillas, a veces con venas rojas, en racimos axila- 
res o terminales, siiii|)lcs o raceiiiosos; brácteas estipuliformes; brac- 
téolas recostadas coiitra el cáliz. 

Género teriiiolilo de todo el mundo, que comprende más o menos 
unas 50 especies. Su uoinhrc deriva del latino Aenchynomene, con el 
cual Plinio indicalia (alerta planta de Egipto. 

1. Planta Iicrltárca, anual, salpicada de cerdas Imlliosas entlevezadas : lo- 
iiientos con artículos cuadrados. A. hispida. 

Planta arbustiva, perenne, conqjliítanientc laiiqiifui : Imnento con artí- 
culos elípticos o ciisi discoidales. ^4. montevideensis. 



Aeschynomene hispida W. 

Planta inerme, anual, enderezada, de hasta I metro de alto, herbá- 
cea, de color verde ]):n¡do en todas sus partes, con tallos erectos fis- 
tulosos, )(oco ramilicados. lisos o estriados lonoitudinalmente, y todos 
salpicados de cerdas de base bidbosa. ralas, grandes, erectas, a veces 
pardas: hojas alternas, con peciolo de ."> a 10 centímetros de largo, 
provistas en la base de estípulas espolonadas, semiatlechadas, peque- 
ñas y caducas, llevaiulo en sus tres cuartas partes superiores de 8 a 
'20 pares de hojuelas oblongo-elíj)ticas muy obtusas y cuyos márgenes 
ofrecen dientecillos apenas visibles y armados de una cerdita. Inflo- 
rescencias en racimos ajiicales flojos y con pocas tlores de tamaño 
mediocre, con corola de color amarillo p;ilido, a veces con las nerva- 
duras del estandarte más obscuras, rojizas ; lomentos lineales, muy 
chatos, de color pardo piilido. formados de O a 9 artejos cuadrángula- 
res, con nervadura nuirginal engrosada, y en su centro lisos o con 
frecuencia provistos de algunos pequeños tnbéi'culos irregulares. 

Planta eminentemente hidróflla que se halla en los bañados y a h) 
largo de las zanjas en todas las provincias pleiombrías del norte (Cha- 
<'0, Corrientes, Misiones, Tucumán, Salta). Es frecuente en el Delta del 
J'arana y en los bafiad()s estuáricos del río de la Plata, como en la 



142 ÁSALES UE LA SOCIEDAD CIENTÍFICA AKÜENTINA 

isla Sautiaffo, eu Quilines, en San Fernando, pero sosijeclio (nu- ion- 
cuna sólo como esencia adventicia, porque las semillas que he colec- 
cionado varias veces, sembradas, niiii(:i brotaron, lo que me bace 
supoiRT (lueeii esta latitud no llcfriu'ii ;i iiKidnrar. No rioiH' inoiiioda- 
iles ni a])]icaciones conocidas. 



Aeschynomene montevideensis N nu. 

Arbusto inernu'. ilf 1 :i l metros de altura, indo lampiño, endereza- 
do, variadamente raiiiosci. cdii ramas cilíiidiicas, a veces estriadas, ro- 
jizas y más I) menos miml)rcadas: liojas alternas, de .'5 a I.") centímetros 
de largo, con pccKili) ¡n-ovisto en la base de cstii>ulas mas o menos 
};randes, a veces enormes, seiiiiatlecliadas. abnicineladas y de 1(1 a 24 
]>ares de hojuelas linear-oblonjías, nmy varialiles en tamaño, a veces 
de .5 milímetros de larjío por 1-1, ."> de anclio, otras voces de 15-20 
milímetros de larf;o poi ."i 7 de ancho, !í<ín«íi"'liiP"t** ^^ ápice obtuso 
y entero, mucronado o no, de base asimétrica, con ])eciolillos muy 
l)e(|nenos. todas lam])irias, de color verde intenso, aljío mas pálidas en 
la cara interior: laciiiKis apicales j^ciicialiiiciilc muy sueltos y tiojos, 
coubrácteas estii)nlilbrmes caducas antes de la antcsis; flores medio- 
cres, casi }r'''"i<'*''^i ''•' t"f»'<ili' amarilla mas o menos teñida de rojo 
al exterior, y con nervaduras de color carmín interiormente; lomentos 
lampinos, rojizos, de cerca de 5 centímetros de largo, con ó a 8 ar- 
tículos elíptico siibcuadrangulares, muy comprimidos lateralmente, 
con una itromiiicncia mas o menos nolal)le en el centro; semillas 
orbiculares, c<iMiprimi<las. lisas, ¡lardas. 

J'lanta eminciitemciitc liidrotila. coiin'in en los bañados <lc todas las 
l>rovineias cálidas de la Kciníblica. desde el cabo San Antonio basta 
el norte; es abundante tu los bañados e.stuáricos alre<ledor de l.a 
l'lala. rianta elegante y oniaiiiiiital di;;iia de i'ultivarse en los jar- 
dines; no tii-ne aplicación. 

lín la FlóruUi dr l.ii I'l<i1(t del iirol'esor ('. Spega/./ini. se nuiíciona 
una .1. liolKiiidiHiM, especie nueva del autor: después de varias inves- 
tigaciones ¡uide <-om))robar «pie se trata de una sola lorma transito- 
ria de esta planta : cuando las viejas matas se corlan o se ipieman 
en invierno producen en la primavera ramas iiiiuibreadas, eicetas, 
tístulosas, tiernas y e^isi carnosa.s, con cmunics estipulas y hojas tam- 
bién de un tamaño anormal que rematan en racimos cortos e liispido.s, 
de llores algo mayores de lo coiiiúii, de vivo c(dor anaranjado; esta 



LEGUMINOSAS BONAERENSES 143 

forma, casi teratológica, es la que ha dado origen a la pretendida nueva 
especie que hay que invalidar o bien conservar como simple forma. 
El A. monfei-ideemifi, a pesar de ser planta hidróflla y vivir casi 
constantemente en el agua, desarrolla órganos hidrófilos representa- 
dos por los ejes radicales muy aumentados de diámetro, casi napifor- 
mes, que le permiten resistir a la sequía de ciertos años. 



ARACHIS L. (I, 1737) 

Cáliz tubuloso, filiforme, tcrmiuiído por 5 lóbulos membranosos, 
délos cuales el inferior es libre, y los 4 superiores entresoldados ; 
corola amariposada, ccm los pétalos insertos al ápice del tubo calici- 
no, con quilla poco encorvada ; estambres 10, todos entresoldados en 
tubo, con anteras dimorfas, alternas, las que están sobre los filamen- 
tos más largos basilijas, las otras versátiles; estilo filiforme, imber- 
be, con estigma terminal, subgloboso, pequeño; legumbre corta, 
gruesa, casi cilindrica, obtusa, exteriormente nervoso-reticulada, 
indehiscente, de paredes coriáceas : contiene de 1 a 4 semillas sub- 
globosas, amarillentas o rojizas. 

Plantas anuales o vivaces, rastreras, de tallos cilindricos, con hojas 
alternas, pinadas, de grandes estípulas soldadas a la base de los 
pecíolos y 2 pares de hojuelas; flores mediocres, amarillas, sentadas, 
en cabezuela o espigas axilares; brácteas y bractéolas lineares. Des- 
pués de laantesis, los pedúnculos florales sufren un crecimiento anor- 
mal rápido, dirigiéndose hacia el suelo, donde sepultan el ovario, 
madurando así el fruto bajo tierra. 

Género sudamericano con 7 especies, de las cuales 1 cultivada en 
todas las regiones cálidas del globo; su nombre viene del griego 
y se refiere al aparente desorden de sus inflorescencias. 



Arachis hypogaea L. 

(u. V. : mauí o cacaliuete) 

Planta .anual; tallos robustos de 30 a 50 centímetros, angulosos, 
vellosos al principio, erectos más tarde, más o menos recostados en 
el suelo; hojas con 4 hojuelas elípticas o aovadas de casi 15 milímetros 
de largo y ancho, obtusas, con mucrón apical, de un verde vivo, lauípi- 



m ANALES DK LA SOCIKDAD CIENTÍFICA ARGENTINA 

fias eu el cpifilo y vellosas en-el liipofilo. Flores irrejriilariiR'iite ajíru- 
]ia<ias en la axila «le las liojas interiores: tul») <-alieino tilit'oniu-, niu>' 
largo, velloso, coronado iior un limbo de (> a S niilíiuetros de larg:o; co- 
rola de color amarillo (iro. con estandarte de casilO milímetros de lar- 
};o y ancho. L('j;iinil)re casi <-ilindrica. algd cnanjiostada en el medio 
y obtusa en los extremos, reticulada. ( i>n 1 a t semillas subjrlobosas 
lisas, de testa niend)ranoso, amarillento o rosado. 

Planta cuya patria está aún en discusión, i)ero scfiuramcnti' sud- 
americana como todas las otras especies de este género ; muy culti- 
vada en toda la región cálida de la líe])ública Argentina, se lialla a 
veces espoiíidicamente cs]»iiiit;inea. La coleccioní' bacc aljiíinos años 
en los niéilanos de la Isla ¡^antiagti. 

Es una de las plantas más útiles; sus semillas comestibles, crudas 
y tostadas, luoporcionan un excelente aceite i>ara toda clase de usos: 
sus tallos verdes olVecen buen tórraje i)ara el ganado, y secos pue- 
den proporcionar pasta para papel y libra textil de bastante buena 
ealidad. 



ASTRAGALUS I.. d. 17;!7) 

Cáliz tubuloso, eon ■"> <lientes casi iguales: corola anuiriposada. de 
liétalos por lo general larganuMite unguiculados: estambit-s 1(1. con ti- 
lamento \e\ilar libre, los otios '.l eiit resoldados en luí III. y anteías niii- 
f<irines; estilo lili f'orm«-. recio o corvo, lamiiifio. con peijuefio estigma 
terminal : legumbre sésil o pedicelada. generalmente deliisccnt<'. 1' 
valvar, coriácea o menduanosa. cliata o liincliada, linear o más o me- 
nos anclia. ron frecuencia con la sutuia dorsal o inferim- doblada ha 
cia adentro \ a veces |)idl<uigada en una uu-mbrana que divide al 
bulo longiludinalmelite en dos celdillas paralelas iniperleetas. «pu- 
contienen semillas por lo roiinin arriíionadas. sin estrofiolo y en nú- 
mero variable. 

Hierbas, subarbustos o arliuslillos nía.- o menos la sos, inermes 

<» a veces es]>iiif>sos, por los ])ecíolos ipie se endurecen v translorman 
en esiiinas: hojas imitar- o paripinadas (rarísima vez l-.J- («diidailas). 
c(Ui hojuelas de borde muy entero y sin estipulillas: estíi>ulas gran 
<les, a veces lilires. otias soldadas a la base del ¡(eeíolo. y ]un- lin a v<"- 
ces trabadas entre sí formando una semivaina opositifolia. Flores nui 
radas, a/,u les. blancas o amarillentas. gcneralmiMite racemosas. muy 
raía vez umbeladas o solitarias, sostenidas por pedúniulos axilari-s o 



I.KGÜMIKOSAS BONAERENSES 145 

que salen del cuello de l:i raíz: lu'ácteas itequeñas. braetéolas peque- 
ñas o nulas. 

Género que cuenta eoii unas loüO especies difundidas en todas las 
regiones frías y tenii)la(las del viejo y del nuevo mundo ; su nombre 
viene del latino Asti-df/film (Plinio) aplicado a una planta hoy in- 
cierta. 

Los Asfragalus sojí plantas xerófilas y oreófilas que contienen 
principios activos; algunas de la región mediterránea nos proporcio- 
nan la goma llamada « tragacanto » ; pero casi todas brindan raí- 
ces y hojas antiguamente utilizadas en terapéutica, de acción diuré- 
tica y drástica; las semillas son siempre tóxicas y producen serios 
trastornos en los animales que llegan a comerlas; en la República 
Argentina son abundantes en toda la región patagónico-boliviana, 
donde se les conoce con el nombre de gurhanciUos. 

1. Fruto de 10-12 luní de laigo por 3-5 de ancho, arqueado, por lo co- 
mún + chato arriha y ahajo, con sutura superior delgada, no salien- 
te, y la inferior + hinchada. A. Bergü. 
Fruto de 18-22 muí de largo por 6-7 de ancho, aquillado arriba, con 
sutura superior nuiy saliente, redondeada o plana en la superficie 
inferior. A. argentinus. 

Astragalus argentinus mihi (uov. sp.) 

Plante inerme, herbacée, caulescente, rameuse, couchée, rampante ou 
dressée ; feuillen alternes presque sessiles, avec utipnles libres, ovales ou 
trimujulaires, memhranenses et arec H a 9 paires de folióles linéaires 
aigües, tres séparées, plisses, glabres sur la faee supérietire, argentées et 
soyeuses sur la face inférieure ; fteurs de grandeur moyenne, en grappes 
tres pauvres et luches, avec pédonciile dressé, deux ou trois fois plus long 
que la feuille ; corolle blanchátre, avec des taches bleues et dont Veten- 
dard est bien plus long que les alies ; gousses glabres, coriacées, rigi- 
des, de section presque triangulaire, droites, tres fortement carénées au 
ventre, aplaties mais non rentrées au dos, faiblement pointues, unilocn- 
taires, contenant de lo <> 20 graines presque enfer ¿i cheval, noirátres, 
brillantes. 

Planta muy parecida al Astragalus Bergii Hieron., especialmente 
por las hojas que son casi iguales, pero que se diferencia por las es- 
típulas libres entre sí, por las flores mayores (más del doble), por los 
frutos también casi doblemente más grandes, rectos y sin surco ven- 

AK. SOC. CIENT. ARG. — T. LXXXVII 12 



146 



ANALES DE LA SOCIEDAD CIENTÍFICA ARGENTINA 




Kiít. H. — Attrn¡tnht» tir¡)fHtiit^iK Mligr. 



LEGUMINOSAS BONAERENSES 147 

tral. ¿Sería tal vez la variedad B del Astragalus distans A. Gray? 

Hierba perenne o vivaz, de raíz robusta, que a nivel de la tierra 
produce varias ramas recostado-ascendentes de 15 a 25 centímetros 
de largo, cilindricas (2-3 mm de diámetro), huecas, lisas o ligeramen- 
te nervadoestriadas en sentido longitudinal, de color ceniciento su- 
cio, en la juventud cubiertas de pelillos casi cerdosos recostados que 
la vuelven casi plateada, con ramificación escasa ; las Iiojas impari- 
pinadas desaparecen pronto y sólo persisten a la altura de los nudos 
superiores : están en todas sus partes revestidas, como el tallo joven^ 
de pelillos recostados bastante tupidos, casi cerdosos, que le dan un 
tinte ceniciento claro; las estípulas son ovaladas o triangulares, cor- 
tas, enteras, agudas, libres entre sí y sólo reunidas por un angosto 
reborde del lado opuesto a la inserción del pecíolo; pecíolos filiformes, 
enderezados, rectos, de 2 a 4 centímetros de largo, con 0,35 a 0,50 mi- 
límetros de diámetro, llevando 11 a 15 hojuelas muy angostamente 
lineales, de 10 a 15 milímetros de largo por 0,5 a 1 milímetro de an- 
cho, plegadas, con la cara su])erior casi lampiña y la inferior pubes- 
cente, sedosa, agudas en ambos extremos, rectas u onduladas como 
una S; pedúnculos robustos, cilindricos, muy poco estriados, opositifo- 
lios. que nacen en las axilas superiores, arqueado-ascendentes, de 3 a 
5 veces más largos que los pecíolos de su hoja: llevan en la tercera o 
quinta parte superior de 3 a 12 llores muy separadas unas de otras ; 
estas flores son péndulas, sostenidas por pedicelos encorvados hacia 
abajo y 5 ó O veces más cortos que ellas, con cáliz de color verde 
ceniciento, a veces con un vago tinte morado, y corola de pétalos 
blancos, con grandes manchas azules o celestes; las legumbres lampi- 
ñas, coriáceas, mediocres, de 18 a 22 milímetros de largo por 6 a 7 de 
ancho, inclinadas hacia abajo pero no recostadas contra el pediincu- 
lo, rectas, de sección triangular, con la nervadura superior o ventral 
muy saliente, formando quilla y la inferior plana, no entrada; la cavi- 
dad interna es única y despejada, con la nervadura dorsal casi nada 
saliente, colgando de la ventral de 15 a 20 semillas arriñonadas casi 
en herradura de caballo, lisas, negras, no lustrosas. 

Planta xerófila, litófila, endémica de las sierras pampeanas austra- 
les, habiéndosela hallado en el Tandil, en la sierra Peregrina y en la 
de Curamalal. Sus propiedades son idénticas a las del A. Bergii 
Hieron. 



148 ANAI.KS DK LA SOCIEDAD CIKNTÍFICA ARGENTINA 



25 




FljE. lA. — ÁtIratjaUl» ttrrf/ii lllcl-titi 



LEGUMINOSAS BONAERENSES 149 

Astragalus Bergii Hierou. 

A. di.stann A. Gray = ^-1. dintincns Makls. 

Hierba perenue, <le raíz robusta y profunda, que forma al nivel del 
suelo ramilletes más o menos ricos de ramas enderezadas o recostado- 
ascendentes, de 10 hasta 40 centímetros de largo, cilindricas (2 a 4 mm 
de diámetro), huecas, recorridas por más o menos 16 nervaduras lon- 
gitudinales salientes, en la juventud revestidas de pelillos recostados, 
casi cerdosos, que le dan un color más o menos ceniciento, cou la edad 
desnudas, lampiñas, de color amarillento-pálido sucio, bastante rec- 
tas y poco ramificadas ; las hojas, imparipinadas, son más o menos 
distanciadas unas de otras, enderezadas, densamente revestidas de 
]i(4illos subcerdosos, tupidos y recostados, (pie le dan color ceniciento, 
con estípulas más o menos entresoldadas en la base, en oposición a la 
lioja, lanceoladoliiicares, agudas, enteras, con pecíolo filiforme rec- 
to, de 4 a 8 ceutunctros de largo y 0,5 milímetros de ancho, con 15 a 
li] hojuelas lineares o filiformes, arqueadas, de 10 a 30 milímetros por 
0,5 a 2 milímetros de tamaño, distribuidas en pares opuestos o alter- 
nos, adelgazadas hacia ambos extremos, de punta aguda u obtusa y de 
base pecioluii forme corta, )»álida, sublampiüa: i)eth'uiculos robustos, 
cilindricos, estriados, opositifolios, que salen de la axila externa de 
las estípulas de las hojas superiores, rígidos, enderezados, dos o tres 
veces más largos que su hoja; en la mitad o ciuirta parte superior sos- 
tienen de 6 a 20 flores bastante separadas; entre sí, especialmente las 
inferiores ; estas flores, mediocres, son péndulas, llevadas por uu 
pedunculillo encorvado hacia abajo y 3 ó 4 veces más corto que 
las mismas, con cáliz verdoso ceniciento y coi'ola de pétalos amari- 
llentos que llevan grandes manchas azules ; legumbres lampiñas o 
ligeramente pubescentes, coriáceas, pequeñas, más o menos de 10 a 
12 milímetros por 3, rara vez 5 milíuietros, dobhulas hacia abajo, re- 
costadas contra el pedúnculo y arqueadas hacia afuera, terminadas en 
jiunta mucroniforme, aguda y corta, de sección ovalada, casi acora- 
zonada, con la nervadura ventral o supeiñor plana, no saliente, y la in- 
ferior o dorsal entrada, formando surco más o menos profundo; la ca- 
vidad interna es despejada, con la nervadura dorsal algo saliente, 
colgando de la ventral, por medio de largos funículos, de 18 a 24 
semillas arriñonadas, rojizas, lustrosas. 



150 ANALES DE LA SOCIEDAD CIENTÍFICA ARGENTINA 

Planta .\en'>fila y i)saini')lila. «Mnléniica (lt> las regiones olifroinbrias 
«le la Aifrentina central, es decir: Chubut. Kío Negio, Neiuinén. 
ranilla. Mendoza, San Juan, San Luis, Córdoba, sur y oeste de la 
I)roviucia de Buenos Aires ; be estudiado ejemplares de Río Negro, 
Baliía Blanca, sierra de la Ventana y Nueva l*lata. 

Es i)laiita poco aiiareiitc. por su aspecto liuiiiilde y su color apaga- 
do, tóxica ]iara el ganado. 



BAUHINÍA L. (1737) 

Cáliz inversamente conoide, más o menos alargado, con .j dientes o 
lacinias empizarradas o vahadas en el botón, abriéndose a veces ro- 
mo una espata por una sola hendidura lateral, otras veces partiéndo- 
se más o menos en .") sé])alos: ¡x-talos ."i, easi iguales, empizarrados, 
l)atentes, el superior interno; estambres 10, a veces todos fértiles, 
otras más o menos abortados en estaminodios : fllamentos libres o li- 
geramente entresoldados en la base: anteras oblongas o lineales, ver- 
sátiles, con dehiscencia longitudinal. Estilo muy corto o largo y fili- 
forme, siempre lampiño, terminado por un estigma variable en tama- 
ño y forma; leguinlnc plano (•<im])rimida (fig. 8), coriácea, dehiscente 
en dos valvas (o rara vez indcliiscente). dividida interiíumente en 
varias cavidades por taljiíjues traus\ersales, que contiene varias semi- 
llas anchas, chatas, subdiscoidales. 

Plantas arbóreas o arbustivas, a veces trepa<loras. muy largas, de 
ramas cilindricas o achatadas en forma de cinta, inermes o es|iinosas: 
hojas simples, enteras, bífidas o también bilblioladas. con estipulas 
variables, ¡'"lores ni;is o menos gramlcs. blancas, rara vez rosadas o 
|)iirpúrcas. en racimos terminales o axilares. 

< ¡enero ](ecnliar de las regiones calidas y t ropicales del nuevo y vie- 
jo mondo del cual se han di.'scii|ito ccr<'a de l,")(i especies, varias de 
las (;uales viven cu la Argentina, lia sido dedicado a dos (■(•lebres 
botánicos suizos del siglo xv. .Iiiaii y Caspai' Hauliin. 



Bauhinia candicans Kih. 

Aihol de .'{ a S metros, bastante ramilicado. con corteza pardo-ce- 
nicienta, lisa, allnira miiv desarrollada, blanca, v cerne muv tanlio. 



LEGUMINOSAS BONAERENSES 151 

de color castafio obscuro, muy duro y compacto; hojas bilobuladas, 
9- nervadas, mediocres, de 2 a 10 centímetros de largo y ancho, con la 
cara inferior densamente pubescente y la superior lampiña, sostenidas 
por un pecíolo mitad más corto que ellas, en cuya base existen dos 
fuertes espinas estipulares, rectas o algo encorvadas; ñores grandes, 
inodoras, de 10 centímetros más o menos de diámetro, con pétalos re- 
lativamente angostos, candidos; legumbre muy chata, de hasta 10 cen- 
tímetros de largo por 15 a 20 milímetros de ancho, lampiña; semillas 
de color pardo obscuro o casi negras,*muy chatas, de casi 1 centíme 
tro de diámetro. 

Planta liidri'ilila, antiguamente muy común en toda la provincia de 
Buenos Aires, donde se le utilizaba como cerco; ahora es más escasa; 
se ve aún cerca de Pereira y de Quilmes y se cultiva en los jardines 
y parques de La Plata y Buenos Aires. Planta elegante y muy orna- 
mental, que proporciona una madera muy apreciada (caoba) de la cual 
los indios liacían Hechas, arcos y lanzas. 



CAESALPINIA I.. (1737) 

Cáliz 5- uicvo, con lacinias empizarradas, de las cuales la inferior 
es generalmente más grande, cóncava y externa; corola más o menos 
zigomorfa, con .T pétalos claramente unguiculados, desiguales, siendo 
el sui^erior interno y mayor; estambres 10, con tilamentos libres, incli- 
nados, más o menos vellosos en la base y anteras uniformes; estilo fili- 
forme, con estiguia teruiinal truncado, cóncavo; legumbre muy varia- 
ble, alargada, comprimida lateralmente, recta, falcada o sigmoidea, 
indehiscente y subleñosa o dehiscente y subcoriácea, pluriseminada ; 
semillas atravesadas, muy variables en forma y color, duras y lisas. 

Arbustos o árboles inermes o con aguijones variamente dispues- 
tos, enderezados o trepadores. Hojas bipinadas <;on peciolo variamen- 
te estipulado, sin glándulas y pinas pauci- o multifolioladas, pudiendo 
ser los folíolos grandes o pequeños ; flores amarillas o rojas, general- 
mente grandes, dispuestas en racimos axilares o terminales ; brácteas 
variables ; bractéolas nulas. 

Género termófilo que comprende más o menos unas 40 especies, 
esparcidas en las regiones cálidas tanto del viejo como del nuevo 
mundo; su noiubre deriva del célebre botánico toscano Andrés Ce- 
salpino (1 594-1 0C;{). 



152 AXALKS DK LA SOCIKUAU CIENTÍFICA ARGENTINA 

1. Plantas arbustivas, ~ ¡jlamlulosas : tioivs jirandes. con larfjos ostani- 
lirt's muy salienti-s : lefíuiiilnv uornial. ai^'i-fraininada. dcliiscentc, ' 
bivalva. f. (lillifuii. 

Plantas arlióreas, nunca jilaniinlosas : lloips niediocios : li'gniiiliii- aiioi- 
lual, subleñosii, corhi, chata pcio espesa, ncy;ra. inddiiscentc. 

('. melanocarpa . 

Caesalpinia Gilliesii W:ill. 

I'¡n'iiri<i)iit (iilllisii Ilk. 
(ii. V. : li.ii'lia (If chivo) 

Aibiisl»» ik' 1 a li iiu-tiiis (le altina, l)¡istaiitt' ramoso, iiifriiif y mas 
o menos glauduloso ; liqjas con i)ecí()Io j ni mario provisto en la base 
lie dos estípulas lanceoladas, caducas y sin «ílándulas. que soi)orta de 
1() a ÍÍ4 pinas alternas ii ojniestas i)or i)ares. cada una de las <'n;des 
lleva de 8 a 1'2 pares de iiojnelas más bien ])e(|iieñas. oblongas, lam- 
jjiñas, (le lili lindo colnr xeiilc olisciiro por arrilia. pálidas por aba- 
Jo: flores üiaiides. loruiando hermosos racimos coriiiiliitbrmes api- 
cales. )ieduiicula(los. de c;ili/. rojo, pet;ilos anaranjados y estambres 
(pie sobresalen miiclio. ar(pieailos. con lihiiiieiilo (le color carmín : el 
raipiis de la inHorescencia. los pedicelos y los cálices se hallan total- 
mente cnliicrtos de y;lándnlas ¡¡ediceladas. rojo-nejiras, enderezadas. 
Legumbre jírande. lineal, casi si-ímoidea. de niiis o menos S centíme- 
tros de lar^ro por casi 2 cení miel ros de ancho, coiiipiimida. dehiscen- 
te, con valvas aju-rjíaminadas, revestidas al exterior de glándulas pe- 
diceladas: contiene de 't a !> semillas aoxadas, de color marrón, lisas. 
lustrosas. 

I'lanta \erotila. ipie desde las orillas del rio Ne^rro. Ile-ra hasta la 
<jn¡aca, prosperando especialmente en todas los lu<;ares secos como 
Río Nefíro. l*ani]ia, San Luis, ('oriloba. Mendoza. San .liian. Salta, 
Santiago, 'riiciiinaii V .Injiiy : en la proxiiiciade Hílenos Aires no es 
tampoco rara y ha sido señalada de Zarate, La l'lala. Tandil, Mar 
del l'lala, Necochea. Ilaliia líhinca y Carmen de i'ala^:(mes. Muy ele- 
gíante, merece eilllivaise eoliio (illiaiiielll a I : parece (pie sea plañía 
iMirníVora y (pie las ;;landuhis del eje lloral y pedicelos. ca))tiiren, ma- 
ten y difiieraii insectos; en todo caso es una ]>lanta toxica como lo ha 
demostrado por el ainilisis id doctor A. Ddrin;;. de Córdoba : se pre- 
coniza para a 1mi,\ ciliar y malar la^ moscas de las habitaciones, etc. 



LEGUMINOSAS BONAElíENSES 153 

Caesalpinia melanocarpa Gris. 

(ii. V. : f;iiayiic;ÍM, i> luejor gnayacáu negro) 

Árbol vigoroso, (!<■ liasta 20 metros de ;iltura, de copa muy frondo- 
sa y ramas Hexuosas, tortuosas y cilindricas, inerme y lampiño en to- 
das sus partes ; hojas alternas, bipinadas, con ra(piis primario del- 
gado, sin estí])ulas y con jílándula basal pequeña, sésil, llevando 
en su mitad superior o a !» pinas, délas cuales 2 a 4 pares yugadas 
y una apical ; cada pina sostiene de 5 a 10 jiares de hojuelas opuestas 
por pares, elípticas o trasovadas, de simetría bilateral casi completa, 
muy obtusas y a veces algo escotadas en el ápice, redondeadas eu la 
base, membranosas, de color verde intenso con tendencia a glauces- 
cente más o menos marcado; inflorescencia racemosa, eu la axila de 
las hojas sui)eriorcs o en la extremidad de las ramas ; flores me- 
diocres, de color amarillo, con tintes rojos en la superficie externa, con 
estambres i)oco salientes, de tilanientos dtí color carmín y anteras 
amarillas ; legumbre de forma muy variable, a veces casi discoidal. 
otras veces alai'gada, recta o ligeramente encorvada, espesa, de már- 
genes muy obtusos, muy redondeada en ambos extremos, indehiscen- 
te, leñosa, exteriormente negra, lisa, lustrosa, en su interior blanca, 
rellena; contiene <le .'{ a .S semillas ovaladas, pardas, lisas, lampiñas, 
dispuestas sin orden. 

Esta planta crece en todos los bosques de las regiones cálidas de 
la líepública (San Luis, Córdoba, Santiago, Tucumán, Salta, Jnjuy, 
Chaco, Corrientes, Misiones) y se cultiva eu muchos jardines y par- 
ques de la provincia de Buenos Aires por la hermosura y color de su 
follaje fino, (|ue se i)resta admirablemente para la ornamentación; su 
tronco, de crecimiento lento, tiene una albura blanquísima, muy delga- 
da, y un cerne muy grande de color pardo-negro, muy compacto, duro 
y pesado, algo (luebradizo, de duración extrema, que no tau sólo se 
l)resta para substrucciones en el agua y tierra sino también para tra- 
bajos finos de enchapado. Creo quesería una délas esencias recomen- 
dables para la repoblación de nuestros montes. Los frutos contienen 
una enorme cantidad de ácido melanotánico que podría ser fuente de 
un comercio activo para curtidurías y extracción de tanino puro. 



154 ANALES DE I-A SOCIEDAD CIENTÍFICA ARGENTINA 

CALLIANDRA Iltli. (1840) 

{Annesleya Ilk. et Sal.. I.SOT) 

Cáliz canipanulado, 5- dentado o (rara vez) 5- fido. valvar: corola 
caiM]iaii)iIada o iiiluiidiluilitoriiu'. con jx-talos cntrcsoldados lia.sta la 
mitad, .siiperioruientc valvares; e.stambres c«o, con liiauíeutus soldados 
en tubo en la base por un trecho más o menos largo, muy sobresa- 
lientes durante la antesis; anteras uniformes, ijequeñas: polen con gra- 
nos agrupados de 2 a 4 : estilo filiforme, con estigma apical, obtuso; 
k'gninl)re lineal, recta o falcada, cunipriniida a los lados, pluri-semi- 
nada. coriácea, con márgenes nervadas y engrosailas. debiscente, bi- 
valva, con las valvas rpu- se arquean o arrollan des<le la imiita liacia 
la base; semillas orbiculoovaladas, comprimidas, lisas. 

Arbu.stos o arbolitos inermes; hojas bipinadas: hojuelas mcmhra- 
nosa.s, oo- yugadas, con estípulas bastante grandes, persistentes, sin 
estipnlillas ni glándulas pcciolares. Flores itolígamas en cabezuelas 
csft'i-icas o subuniliclilornies. sentadas o cortamente ))cdiceladas ; las 
inflorescencias, más o menos i)edunculadas, axilares o terminales ; 
bráctcas jieíjucñas. caducas: bractéolas nulas, (leñero teiniófilo. tro- 
pical, (jue comincndf unas SO especies, todas aincricanas con excei)- 
cióu de una de l;i India oriental. Su nombre deriva del griego, refi- 
riéndose a la hermosura de las iutíorescencias. que es debida a la 
longituil y color vivo de los estambres. 

Calliandra bicolor r>tli. 

(li. V. : plMiiiii illd». luirlas ili- iiliispo) 

Arbusto O arbolitode 1 :i .". metros de altura, muy ramificado y en- 
inaiañado. con ramas casi cilindrii-as. lampiñas: hojas bastante nu- 
merosas y ju-ovistas de estipulas i»eisist<'ntes. con peciolo común de 
2 a 4 eentínietroR de largo, que sostiene iioi lo general ile .! a ."> |iar4's 
de ]>inas opuestas, cada una de las cuales lleva de lid a .'5(1 liares <le 
hojuelas iiequefuis. emi»Í7.arradas. algo vellosas cu la juventud, lam- 
piñas cuando adultas: cabc/.uelas de Ihu'es hemisféricas, de Kla l."« 
iiiilimetr<is de diainetm. sosi cuidas por iiedúnculos de 4 a "i eentime- 
tros, sol¡taiia>o ;,■^•lllillada^. axilans. lampiñas: las flores son sésiles 



LEGCMINOSAS BONAERENSES 155 

O casi, midiendo su corola de 3 a 5 milímetros de largo, de la cual sa- 
len los estambres muy numerosos, cuyos filamentos largos, de 3 a 4 
centímetros, tienen la mitad superior i'osada y la inferior blanca ; le- 
gumbre algo vellosa, con bordes bastante engrosados. 

Planta liidrófila y i)samófl]a que se halla en gran liarte de la Eepú- 
.blica (Buenos Aires, Entre Ríos, Corrientes, Chaco, Misiones); anti- 
guamente era común en los médanos estuáricos de Quilmes, Punta 
Lara, Isla Santiago, habiendo actualmente desaparecido casi por com- 
pleto. Es planta muy ornamental, digna de ser cultivada en los jardi- 
nes y parques. La (,'. Twcedii Bth. no se halla espontánea en la pro- 
vincia de Buenos Aires sino tan sólo al estado de cultivo y bastante 
escasa. 

CAMPTOSEMA Hk. et A. (1833) 

Cáliz tubuloso, .")- fido, los dos lóbulos superiores entresoldados for- 
mando uno solo, los dos laterales más cortos y el inferior más largo ; 
corola amariposada, estandarte con dos orejitas dobladas hacia aden- 
tro en la base, alas y carena rectas, normales; estambres 10; filamen- 
to vexilar libre en la base y en el ápice, pero en el medio entresolda- 
do en tubo con los demás; anteras uniformes ; estilo filiforme, lampiño, 
terminado \wv un pequeño estigma casi globoso ; legumbre pedicela- 
da, comprimida lateralmente, plana, coriácea, dehiscente, bivalva, 
pluri-seminada, con la cavidad rellena de tejido esponjoso entre las 
semillas; semillas faseol i formes, lisas, de color café. 

Arbustos trepadores, generalmente volubles, de ramas cilindricas 
leñosas; hojas 3- folioladas (generalmente), con estípulas y estipelas; 
flores mediocres o grandes, rojas, formando racimos axilares sosteni- 
dos por pedúnculos nudoso-cicatricosos ; brácteas y bractéolas ca- 
ducas. 

Género austroamericano de las regiones cálidas, muy próximo a 
ciertas Co//rtca, délas cuales se reconoce por la legumbre pedicela- 
da. Su nombre deriva del griego : /.zx.-t:;, flexible y rc,\i.y. : señal. 



Camptosema rubicundum Hk. et A. 

(u. V. : i>icardía, j)icai(lí,a colorada) 

Enredadera de ramas perennes robustas que pueden alcanzar va- 
rios metros de largo, completamente lampiña ; hojas con 3 hojuelas 



lófi ANALES DE I.A SOCIEDAD CIENTÍFICA ARGENTINA 

liiiict'oliulas O elípticits. obtusas y a vcci's escotatlas cu la ])unta. i-o- 
riáci'as, de nervaduras marcadas, de color verde oliscuro y lustrosas 
en la cara superior, más ])álidas y opacas en la inferior. Flores casi 
grandes, dis])uestas en racimos irregulares y flojos, con cáliz, agudo, 
de color aceituiuulo. y corolas rojas ; legumbres de -i a 7 centímetros 
lie largo jioi' 7 a O milímetros de ancho, niu\' chatas, pubescentes, 
péndulas, con )'» a S semillas en forma de ])efiuerios porotos chatos de 
color café, lisas. l:iiii|)irias. im lustrosas, con cicatriz lilaiuiurciiia an- 
gosta y corta. 

Planta sin aplicación especial, pero que, merecería cultivarse «mi los 
jardines i)or su elegante i)orte. Se halla en toda la regié»n templada 
y cálida de la l{ei)ública (Entre líios. Corrientes, Chaco. ^Misiones, 
Tncumán, .Salta, Jujny) y en los bosijuecillos estuáricos de la isla 
Santiago. 

CANAVALIA A.l. (17(;:;) 

Cáliz bilabiado : labio superior mayor, tronchado o Inlobo. el infe- 
rior pequeño, entero o .l-lido: corola amai iiiosada. de estandarte do- 
blado hacia atiiis, alas angostas lilircs y quilla ancha, obtusa, o alar- 
gada eii ]iico rc('to o cs|iiiahido : estambres 10. con lilamcnto vcxilar 
soldailo en il nicílio con los oíros !l en tubo; anteras uniformes; estilo 
encorvado o es|iiralado. lam|iiño. terminado ¡xuiin ¡«'quefio estigma; 
legumbre mtiy grande, com])riniida i)or los lados, dehiscente, bivalva, 
luovista a lo largo y a cada lado de la sutura ventral, de una exi)an- 
sión en forma de costilla o ahí longitudinal, pltiriscniinircra. con la ca- 
vidad inteiiia dividida en varias |)artes |ior delgados tabiques csi)on- 
¡osos; semillas grandes, oxalailas o casi Icnl iculares, con borde muy 
obtuso casi tronchado, i'tseas. lisas. 

Hierbas trejiadoras, lanqiiñas, de sarmientos i-iliiidricos ; hojas 3- 
foli<dadas, con estí])ulas y estipelas. l'Mores gratules, blanco-rosadas, 
purpúreas o violáceas, foruuindo racimos axiliires pendientes, con ra- 
«piis largo y nudoso; brácteas y lu'actéolas pequeñas y (-ailueas. 

(íéncro de regiones ciilidas <lcl antiguo y nuevo unindo. del ciuil 
se conocen unas 1.'! especies, algunas cultivadas. K\ nombre deriva 
del herborista italiano del siglo XAii -liiaii Canaxali. 



LEGUMINOSAS BONAERENSES lü7 

Canavalia bonariensis Ldl. 

(ii. V. : cuiuaudá-giiazú, habas ile las víboras) 

Enredadcia rolmsta. licrmosn, totalmente lampina, perenne, de sar- 
mientos delgados, ciluidricos, que pueden alcanzar a muchos metros 
de longitud ; hojas trifolioladas, con hojuelas bastante rígidas y ner- 
vosas, ovaladas, de un verde vivo y lustrosas por arriba, más pálidas 
y opacas por debajo; flores azules, bastante grandes, en racimos her- 
mosos, colgantes; legtiml)re grande, de 10 a- 15 centímetros de largo 
por 4 centímetros de ancho, con ala angosta a lo largo y a ambos lados 
de la sutura ventral ; semillas, de '■> a fi en cada legumbre, casi dis- 
coidales, algo chatas, de cerca de 2 centímetros de diámetro y 1 cen- 
tímetro de espesor, negras, lisas, casi sin lustre, con cicatriz hilar 
angosta y muy laiga del mismo color. 

Espléndida enredadera hidrófila digna de ser cultivada en los jar- 
dines ; las semillas, (^omo las de sus congéneres, son drásticas y tal 
vez, en gran cantidad, tóxicas. 



CASSIA L. (17J7) 

Cáliz corto, con ó sépalos empizarrados; corola de 5 pétalos empi- 
zarrados, libres, casi iguales o el inferior algo mayor ; estambres ge- 
neralmente 10, a veces todos fértiles e isomorfos, a veces los supe- 
riores más cortos y a veces los 3 superiores mucho menores, abortados 
o nulos, con filamentos inuy largos o muy cortos, algunas veces en- 
grosados y nudosos o ensanchados al medio; anteras isomorfas o 
las de los estambres inferiores más grandes, de dehiscencia apical o 
basal, poricida o longitudinal rimosa ; estilo corto o largo, lampiño, 
rematado por un estigma bastante variable ; legumbre cilindrica, 
plano-comprimida, tetrágona o i- alada, membranoso-coriácea o leño- 
sa, indehiscente o dehiscente y bivalva, con cavidad interna continua 
o separada en varias celdillas monospermas por tabiques transversa- 
les ; semillas de posición, forma y tamaño variables, jtero siemj)re du- 
ras, lisas, lampiñas. 

Hierbas, arbustos o árboles de hojas siempre paripinadas, rara 
vez áfilos o subáfilos, con estípulas variables y con pecíolos con fre- 
<uiencia glandulíferos. Flores amarillas, i'ara vez blanquecinas o roji- 



158 ANALES DE I,A SOCIEDAD CIENTÍFICA ARGENTINA 

zas. axilares o apicales, solitarias o racemnsas. Brácteas y bract^'-olas 
variables. 

Género que posee más <» menos unas 300 especies de todas las re- 
giones cálidas del mundo, principaliiieiite de América, faltando total- 
mente en Europa, Tasmania y Nueva Zelandia; su nombre deriva del 
griego Kiíj'.a con que se indicaban ciertos vegetales medicinales del 
oriente. 

1. Plantas totalmente desprovistas de liojas, «-oii ramas cilindricas, largas, 

laini)iíias, -- niindireadas. C. aphi/lla. 

Plantas provistas de liujas normales, pimitifolioladas. 2- 

2. Plantas anuales o vivaces, herbáceas : hojuelas elípticas u ovaladas, lan- 

ceoladas, agudas, de 8-12 en cada hoja; lc,<;innliic linear, chata, de- 
hiscente. ('■ oceideiitalis. 

Plantas perennes, arbustivas o subarbustivas ; hojuelas de 4-6 i)ara 

cada hoja : legumbre cilindrica, subintlehiscente. 3- 

:í. Hojuelas trasovadas, obtusas, a veces algo escotadas ; phiutas sublurba- 

ceas, de color verde amarillento. C. bkapsularig. 

Hojuelas ovaladas o lanceoladas, agudas; plantas leñosas, casi arboli- 
tos, de color verde obscuro. C. rorymbvm. 



Cassia aphylla Cav. 

Arbusto iicreinic. leñoso, a veces achaparrado y exteudiilo cu tie- 
rra, otras veces más o menos enderezado, pudieiido entonces alcanzar 
hasta unos 8Ü centímetros de altura; ramas cibntiricas, lami>ifias, 
lisas pero no lustrosas, de color verde muy obscuro, a veces algo rí- 
gidas y acodado-ramulosas, otras, mimbreadas, delgadas, largas, ar- 
(pieailas, i)er(i nunca es])inosas: liojas comiiletamente ausentes ; llores 
de término metlio, coniiireiidido ciit i e mediocres y grandes, en racimos 
apicales, a veces ralos, otras bastante numerosos y acercados, tanto 
que sinnilan una panoja ; las ctuolas son de color amarillo intenso, 
])ero con frecuencia los pétalos y a veces la ¡¡arle dorsal de los mis- 
mos sépalos, son nn'is o menos tefiidos de rojo ; la legundire, lami)ina, 
es lineal, angosta, achatada, generalmente bastante ariiueada, de 5 a 
Scentiinetros de largo por .'i a 4 milítnetros de ancho, dehiscente, con 
valvas apergaijiinadas. de c<dor castafio por fuera y blanipiecinas por 
dentro; semillas oblicuas, ovaladas, achatadas, panlo oliváceas, lisas, 
lustrosas. 

rianta xiMolila (|mi' se extiende <lcs(le las orillas sepleiilrionales 



LEGUMINOSAS BONAERENSES 15!í 

del río Negro basta la Qniaca, en todas las provincias de clima seco 
(Río Negro, Neuquén, Pampa occidental, Mendoza, San Juan, Salta, 
Jujuy, Tiicuiiiiin, Santiago, San Luis, Córdoba, La Eioja, Cataniarca) ; 
para la provincia de Buenos Aires sólo lia sido mencionada de los al- 
rededores de Carmen de Patagones y de un punto de la orilla sur del 
río Colorado. Esta plantita sólo se emplea para la fabricación de es- 
cobas groseras para l)arrer calles y patios. 

Cassia bicapsuiaris L. 

Arbusto enderezado, todo lampiño, de basta 1,50 metros de altura, 
con ramas bastante rectas, cilindricas ; liojas alternas, con pecíolo pro- 
visto en la base de estípulas muy caducas y de una glándula (tig. 11) 
bien visible, alojada entre el panto de inserción del primer par inferior 
de hojuelas ; hojuelas 35 yugadas, trasovadas, muy obtusas, bastante 
inequilaterales en la base, mediocremente rígidas, de color verde obs- 
curo en la cara superior, mucho más i)álidas y casi amarillentas en la 
inferior; inflorescencias racemosas, solitarias en las axilas de las ho- 
jas superiores o agrupadas en el ápice de las ramas formando panojas ; 
flores grandes, de color amarillo pálido, con 10 estambres fértiles, de 
los cuales los dos inferiores con anteras y filamentos mucho mayores 
que los demás: legumbre casi cilindrica (tig. 7) de 5 a 8 centímetros 
de largo por 10 a 12 milímetros de diámetro, algo carnosa, casi inde- 
hiscente, de color amarillo al principio, más tarde rojizo. 

Planta hidrófila, común en los lugares inundables del Chaco, Co- 
rrientes y Misiones ; no la he hallado nunca espontánea en la provin- 
cia de Buenos Aires y la cito a fe del doctor Hicken (Chl. plat., n" 576), 
lo que no puede causar extrañeza pues sus vainas son muchísimas 
veces transportadas desde el norte por las corrientes del Paraná ; la 
pude estudiar viva en los ejemplares cultivados en el Jardín botáni- 
co de la Facultad de agronomía y veterinaria de La Plata. 

No le conozco aplicación ; me parece bastante elegante y quizá me-' 
reciera ser considerada como esencia ornamental. 



Cassia corymbosa Lam. 

(u. V. : rama negra, o sen del campo) 

Arbusto de 1 a 3 metros de alto, lampiño, de ramas cilindricas, rec- 
tas ; hojas con raquis primario de más o menos 4 centímeti'os, con es- 



l(i(l ANAI.KS 1)K I.A SOCIEDAD CIKNTÍFICA ARGENTINA 

Iipiilüs básales lineales, caducas, y una ulándiila |K'(|iH'na sitnada en 
la mitad más o menos de su i)aite basa) desnuda, llc\and(i uciieíal- 
mente '.'> pares <le liojuelas ])revemenlc in'ciiiladas, (d)l(iM.;;as u dhlon- 
j;i>-lance<)ladas, •reneralmente agudas, de <'(ilui- verde intenso en la 
cara superior y más pálido en la inferior; intlorescencias en racimos 
a veces axilares, pero más «reneralmente terminales, tVninando una i)a- 
iioja grande o casi mi coiindin: llurcs medianas, de mi lindo color 
amarillo muy vivo, ipie lle\an .". estambres interiores con lilamento 
muy largo, 4 con filamentos medianos y ."• su|)eriores, reducidos a es- 
lanniiiidios laniiiiilornics. oxalados ii olilaiucoladns : ]c<;uiiilirc cilin- 
drica, de más o menos 1(1 centimetros de largo ))or 7 a S inilinietros 
de diámetro, de color amarillo, con numerosas semillas. 

Planta más bien liidnitila, iinc se Italia en todas las i)ro\ incias tem- 
plada.s y cálidas de la Rein'iblica, siempre en lugares domle abunda 
el agua a orillas de zanjas y arroyos: antes era muy conn'm en los al- 
lededores de La I'lata y de Hítenos .Vires en casi todos los cercos, 
]>eid lioy lia desa])aiccid(i |iiii'ilc decirse por coiiiplclo. iiallaiiduse aún 
en la regi(')n estuáiica del rio ile la I'lata (.Magdalena. I'mita Lata. 
Quilines, San Fernando) y en el Delta del l'arami. 

Parece (]iie este arl)olit<) contiene mi iniiiciiiiu (hasiico ¡lor lo cual 
sus hojas se utilizan en la terapéutica casera como un laxante a ve- 
i-es bastante jtoderoso, cosa <|ue ex))lica su nombre vulgar de xcii del 
crtwyíí» ; iior < lira parte es una ]ilanta bastante tdegante y se cubre a 
fines de verano de licniíosas paiiicujas de llores doradas ipie la liaceii 
<ligna de cultivarse coiiin esencia dicorat i\ a. 



Cassia occidentalis i.. 

(ii. V. : lali' <lr M<>ii|ilaii<l ii 'l'n|ii'ri1iiií 

IManta viva/., <le ramas herbáceas, algo leñosas en la base, de has- 
ta 1 metro de all ma, toda lam)iiña, con ramas liastanle i-ectas, casi 
4-ilindricas o ligeramente angulosas, de cobn- \eiile : hojas alternas, 
con largo ratjuis primario provisto de dos estípulas lanceoladas en la 
base, y algo por encima <le t-sta y en la cara ventral ol'recií uini glán- 
dula sentada en tbrma de verriiguita de color obscuro, mientras en 
sus dos tercios superiores lle\a de I a (i |iaies de hojas elipt ico-ova- 
lado lanceoladas agudas, de '_' a I cent iiiiel MIS i\f lar;:o por 1 .."i a !.'.."> 
<-entimelros de aiK-ho. de color verde obscuro en ambas caras, a ve- 
4-es con ligera ]mliescciicia iiiait;inal : inflorescencias racemosas, axi- 



LEGUMINOSAS BONAERENSES 161 

lares en la.s Iiojiis superiores, o apicales formando panícula ; flores 
amarillas, grandes, sostenidas por pedicelos de un largo equivalente 
a la mitad del de las flores ; legumbre lineal, recta o arqueada, de 8 a 
10 centímetros de largo por 7 a 8 milímetros de ancho, comprimida 
lateralmente, dehiscente en dos valvas, c^on 20 a 40 semillas trans- 
versales ovaladas, de color verde obscuro. 

Planta muy común en casi todas las provincias del norte déla Ee- 
Id'iblica Argentina (Ccndolia, Chaco, Corrientes, San Luis, Tucumán, 
Salta, Jujuy, Misiones); en la provincia de Buenos Aires sólo me' 
consta (|ue ha sido coleccionada en las barrancas de San Nicolás. 

Sus semillas se utilizan en la campaña como substituto del café 
después de torrefactas, a pesar de no tener ningún alcaloide y sólo 
varias materias colorantes, entre las cuales una peculiar la « acrosi- 
na »; según algunos autores las semillas crudas gozarían de propieda- 
des febrífugas y hasta podrían reemplazar la quinina; la corteza de 
hi raíz se emplea como tónico y como diurético. 

Por mi parte, además, agregaré, que los tallos y hojas de esta 
planta contienen leucoindigotina bastante abundante y creo que en 
otra época hubiera podido aconsejarse su cultivo en lugar del añil. 



CERCIS L. (1, I7;i7j 

(Siliquastrum Ludw., Y, 1737) 

Cáliz inflado, con 5 dientes cortos y anchos ; corola pseudo-papilio- 
nácea ; estandarte interno más corto que las alas ; estambres 10, casi 
uniformes, pero los 5 calicinos algo mayores, libres, inclinados; esti- 
lo tiliforme, relativamente grueso, lam](iño, rematado por un estigma 
terminal obtuso; legumbre anchamente lineal, muy comprimida por 
los lados, con la sutura ventral ligeramente alada, de dehiscencia 
tardía, bivalva, pluriseminifera : semillas ovaladas, comprimidas, li- 
sas, negras. 

Planta arbórea, lampiña en todas sus partes, de ramas cilindricas; 
hojas simples, alternas, casi discoidales, enteras, pecioladas, con estí- 
pulas membrauoso-escamiformes, caducas- Flores mediocres, en ma- 
nojillos irregulares en los nudos de los años anteriores; brácteas im- 
bricadas, escamiformes ; bractéolas muy chicas o nulas. 

Género paleo-ártico que comprende 3 ó 4 especies espontáneas en 
las partes templadas del Asia, Europa y América del Norte. El nom- 

AN. SOC. CIENT. ABG. — T. LXXXVII 13 



162 ANALES DK I.A SOCIEDAD CIENTÍFICA ARGENTINA 

hre {TPiiérico deriva del jii'it'íro Kizy.:. iiavi/a de IcJit. a iinc se ])are- 
ce su k'ííuiubre. 

Cercís síliquastrum I.. 

Árbol iiicrinc. di- las icsiioiics lcin|iladas de Jüiiupa. (|iif iiiicdi' al- 
caii/.ai' una altura de liasta 8 metros, de tronco y ramas alfro torcidos, 
con las j)artes tieriuis todas lain])inas, sin olor esj)eeial ; las liojas, ca- 
ducas, simples, tienen un pecíolo con estii)ulas escamil'onues, cadu- 
cas en la base, y nuis corto que el limbo, el cual es acorazonadodiscoi- 
dal, cou seno muy abierto, de borde entero y ápice ligeramente esco- 
tado (causa por la cual algunos autores lo consideran formado i>or 
dos hojuelas ciitresoldadas). nicnibranoso, (irme y casi rígido; las ho- 
jas aparecen después de las licu'cs : las ílorcs nai-cii en manojos irre- 
gulares en los nudos de los años anteriores, antes délas hojas, por lo 
cual la i»lanta es i)recoz o ])roteranta; el ciiliz es verde obscuro, y la 
corola de color rosado intenso, sin perfume ; las legumbres pardas, 
lampiñas, planas, alargadas, se abren tardíamente en dos valvas 
membranosas y contienen S-14 semillas ovaladas, bastante comprimi- 
das, lisas y negras. 

El tronco está cubierto de corteza ]iardo-obscura. casi lisa : la 
ma<lera dura, liviana (().(ii'(!-0. (!(>.'?). con cerne de color verde, vetas 
)iardas y albura blanca, es ai)reciada en trabajos de cariiinti'rui lina. 
Los botones de las flores se usan como encurtidos en lugar de alca- 
parras y en algunos países se consumen los granos cocidos, ya sea en- 
teros o en forma de harina. Hn la l{e])ública Argentina es muy co- 
múniíu'iite eidtivad<i con el noinbic de ciclamor o ¡irbol de .ludas jtor 
la belleza de su pcule y de sus llores, hallándose en casi todos los 
paripies y jardines. 



CERCIDIUM Tul. (1S.14) 

("áliz con tubo disiMlerii «-orlo y iani|ianulaclii. cun ."> lacinias casi 
iguales, valvares: enrola falsanieiile aniaripnsacla. con peíalus enipi- 
zarra<los. casi orliii'ulares. larganienle unguiculados; eslamlu'es 10, 
con lilanicntos lodos lii)res, algo inclinados, vellosos en la base; ante- 
ras uniformes, versátiles; estilo alcznado. recto, o nnis o menos 
enroscado, lampiño, reimitado ]tor un estigma ](c(picño; legumbre li- 
neal, plano eompriniida. m<-ndu'aua<'ea o siibcori.'ieea. indehisceiitc o 



LEGUMINOSAS BONAERENSES 163 

tardíamente debisceute en dos valvas oblicuamente nervadas. Eamas 
armadas en los nudos de espinas rectas, solitarias o geminadas ; hojas 
bipinadas; pinas 1- ó 2- yugadas; hojuelas pequeñas, pocas. Flores 
amarillas agrupadas en hacecillos sobre los nudos, llevadas por pedi- 
celos delga<los. Brácteas mínimas ; bractéolas muy pequeñas o au- 
sentes. 

Género americano y especialmente andino que comprende de 4 a 5 
especies. 



Cercidium praecox (R. et P.) 
Caemlpinia praecox E. et P. = Cercidium andícola Gris. 

(ii. V. : brea) 

Arbusto o árbol, que parece difundido a lo largo de la falda orien- 
tal de los Andes desde el Perú hasta el Río Negro y baja a las llanu- 
ras megapotámicas pampeanas y chaqneñas para alcanzar hasta el 
Paraguay, variando bastante en estatura, en porte y sobre todo en la 
pubescencia del aparato filomático, pues mientras en la región andi- 
na, donde puede alcanzar hasta más de 1.500 metros de altura sobre 
el nivel del mar, es arbusto proterante y lampiño, con fruto corto y 
monospermo, en las llanuras va aumentando en tamaño para volverse 
árbol de hasta 6 metros de alto, mientras se hace sinantio y sus 
hojas se cubren de una i)ubescencia más o inenos tupida y i)ersisten- 
te, notándose además un sensible alargamiento de la legumbre que 
lleva entonces hasta 3 4 semillas, cada una. Los ejemplares bonae- 
renses recolectados en la orilla norte del rio Negio pertenecen al tipo 
andino, siendo entonces un arbusto de 1 a 2 metros de alto, lampiño, 
y a veces ligeramente viscoso, de ramas cilindricas muy verdes, casi 
acodadas y nudosas, con 1 ó 2 espinas fuertes en cada nudo, sobre 
los cuales aparecen las hojas, en hacecillos de pecíolo común corto 
(4 mm), con un solo par de pinas de 20 a 30 milímetros de largo, cada 
una de las cuales lleva desde 6 hasta 20 hojuelas trasovadas, elípti- 
cas u oblanceoladas, obtusas, de color verde vivo, en la juventud pu- 
bescentes, con la edad lampiñas. Las Hores, con pétalos anaranjados y 
crespos en los bordes, de uña larga y blanquecina, aparecen en ra- 
milletes, en los nudos, junto con las hojas. La legumbre es una vaina 
nuiy chata, aguda en ambos extremos, apergaminada, con nervaduras 
oblicuas bien marcadas : contiene de 1 a 2 semillas. 



164 AXAI.KS DE I.A SOCIEDAD CIENTÍFICA ARGENTINA 

Planta utilizada como couibustible y cuyos tioiuos proiwrcionan 
eu abundancia una jíouia. llamada vul<;ainu>nti' Inca, muy sciiu-jaute a 
la arábiga y «jue i)arccc ya cmpezii a tener acciitación en el merc-ado. 



CICER L. (1737) 

Cáliz 5- tído, con sépalos más o menos iguales y casi tan largos co- 
mo la corola ; estambres 10, con filamentos suiieriormente ensanclia- 
dos, el vexilar libre y los otros !t eiitiesoldados en tulxi tioncliadi» 
oblicuamente en el ápice; estilo doblado hacia arriba, cilindrico, im- 
berbe, terminado jiiir un estigma li-rcramcnte liiiicliado snb-oblicíuo : 
legumbre elíptica, subgiobosa, iuüada, dcliiscentc, bivalva. 1 <> L' semi- 
nada. Semillas grandes, casi globosas, que recuerdan una cabeza de 
carnero, unicoloras. Flores más bien pequeñas, de corola blanca o ro- 
sada, sostenidas por pedicelos axilares geniculados, solitarias o en 
número no mayor que .'í. IMantas herbáceas, anuales, eiulebles. semi- 
trepadoras, todas (•nl>icrtas de una pubescencia glandulosa, rala y 
erguida, con tallos rcdondeadntctragoiios : hojas alternas, dísticas, 
con raípiis provisto en la base de L' estii)ulas dentadas, llevando (i a 
1!» hojuelas alternas, aserradas, sin estipelas, terminando general- 
mente en una hojuela falsanu-nte impar o por una cerda o un zarci- 
llo. Brácteas ])e(pieñas, bractéolas ninguna. 

(Jénero gerontogeo. con 7 especies todas de la región euro]>ea orien- 
tal y Asia occidental, de las <'aales una se halla cult i\ada en todas 
partes del mundo. 

Cicer arietinum L. 

(ii. V. : Kiirliniizo) 

Hierba anual, de L'd a 10 i cntiiiiclius de aliara, ruliierta en todas 
sus palles ]M)l' líelos lui liiiiN lu|i¡diis. eiidcie/.adns y lermiliadtts por 
una ¡.¡laiidiila apical ; los laihis. auiuiiii- bástanle ;:iiies((s. son débiles, 
semi trepadores: las hojas t ielieii iiu raípiis. cuyas «'st i]iiilas básales sc- 
lii¡n\ aladas llc\ali de .'{ a ."> dientes riispidados. con 1 '_' a I!) hojuelas 
alternas, ovalado-ebpticas, enteras en su tercio interior, > en los dos 
ten'ioH superiores aserradas, llevando a cada lado de <i a Kttlicntcs 
agudos y terminando generalmente jmr una hojuda (pie simula un ele- 
iiieiilo impar por la alKilia lolal o |iai<'ial de la cerda o zarcillo, que 
solo ¡aras veces se desai rolla ; ios |iiili(ilos llórales son más <'ortos 



LEGUMINOSAS BONAERENSES 163 

que los raquis, llevan poi- lo general una sola flor y ofrecen un brus- 
co acíjclamiento en su mitad donde existe la bráctea ; los sépalos son 
lanceolados, largos, agudos y verdes ; la corola lampiña o casi, blan- 
ca o rosada; la legnniljn?, elíptica, ovalada o casi esférica, inflada, 
glanduloso-pubescente, contiene' de 1 a U semillas giaudes, lampiñas, 
de un solo color casi carnecino y ofrecen un curioso aspecto semejante 
a una cabeza de carnero, notándose muy visible la chalaza y el hilo. 
Planta calcítíla y también psamófila, de climas templado-cálidos ; 
cultivada desde la más remota antigüedad, y hoy en todos los conti- 
nentes, porque sns semillas constituyen un alimento muy nutritivo, 
más que los guisantes a los ipie se acercan ])or su composición quí- 
mica; se consideran c(jmo diuréticos y la harina de ellos ha sido pre- 
conizada para las enfermedades de la piel y hasta para el cáncer. 



DESMANTHUS W. (isoü) 

(Ariian .^led., 178(5) 

Cáliz campanulado, ."i- dentado; corola i)entámera, dialipétala, con 
pétalos de prefloracióu valvar ; estambres 5 ó 10, de filamentos libres, 
más largos que los pétalos y anteras uniformes; estilo filiforme, lam- 
l)ino, algo engrosadít en su parte superior y terminado por un peque- 
ño estiguia cóncavo ; legumbre sésil, lineal, recta o arqueada, plano- 
comprimida, de ápice agudo, membranoso-coriácea, dehiscente, 2- val- 
va, con cavidad interna continua o tabicada, pluriseminífera ; semillas 
oblicuas, ovalado-romboidales, comprimidas, pardas, lisas. 

Plantas vivaces o perennes, de ramas herbáceas, angulosas ; hojas 
bipinadas, con hojuelas numerosas y xiequeuas, con estípulas cerdo- 
sas, persistentes y generalmente con una glándula entre el primer 
par inferior de pinas. Inflorescencias en cabezuelas globosas u ova- 
ladas, llevadas por largos pedúnculos axilares, con floi-es pequeñas, 
a. veces todas $, otras con las inferiores cf . 

Plantas de tipo xeróHlo y de climas cálidos, de las cuales se cono- 
cen unas S especies, siendo una esparcida en todos los continentes, 
las otras americanas solamente. 



166 AXALES DE I.A SOCIKDAl) CIENTÍFICA AUííKNTINA 



Desmanthus virgatus w. 

i'laiitita muy jioco apaicnti.', fiuleiezada. «le lums :.'(( a 4(1 ceutniK'- 
tros de alto, verde, totalmente lampiíla, sin olor y (jue está general- 
mente provista (le un aparato liidróforo subterráneo representado 
l)or el eje radical más o menos liincliado como una zanahoria, simplo 
o ramificado: liojas alternas, con pecíolo m;is o menos laifío y 3 ó 4 
pinas, llevando una gruesa glándula ovalada cntic d iiriiiicr \>i\v infc- 
ri<u-: hojuelas díptico-lineares, iiicíjiiilateíalcs. pccim-ñas. 10 a L'd- yu- 
gadas; cabezuelas solitarias, llevadas pi)r pediíiiculus del largo de los 
pecíolos o algo más largos; flores cu ininii'iodc ."> a 1l' por cabezuela, 
con corolas blanco-amarillentas; legumbres en manojos, de 2 a 4 cen- 
tímetros de largo por .'1 milímetros de ancho, lampiñas, negras y di- 
liujadas i>(n- lo saliente de las semillas, que contienen en número de 
10 a 20; semillas jtardo-negras, duras, laiiiiiifias. 

Se citan de la Re|iública Argentina dos es|iecies : el />. riri/atiis 
W. y el />. (I I pir.su US IllíK. i)cn> hasta ahora no me ha sido ]»)- 
süile delermiiiai' donde <'iiipieza una >' tiiiiiiiia la olía especie y dudo 
de (pie sólo se trate de variedailes tic una esi>e(Mc única bastante i>o- 
limorfa. Esta planta está difundida por toda la región cálida de la 
Kepública ; la poseo proveniente de la inovincia de Buenos Aires, de 
Ferrari, Chascomús y Kulino. 

.Vlgnnos bi-()maloh)gos consideran este vegetal como una forrajera 
mediocre: otros |ior lo contrario, sostienen «pie es peligrosa y ipie sus 
semillas son tóxicas. 



DESMODIUM Dcsv. US13) 

(Mi'ibomid L., 1 T.'ST) 

Cáliz de tubo corto, desigualmente .')■ dentado, con ios .1 dientes 
inferiores largos, agudos, y los dos superiores cortos, entresoldados ; 
corola amarijiosada. con «piilla recta o encorvada : estambre vcxilar 
eiitresoldado con los demás o mas o menos libre : anteras uiiilbrmes; 
estilo acodado. lami)iño, tt-rminado por un esii;;ma subgloboso, i)e- 
(|aeño; lomento |iluriarticulado, lampiño o velloso, con artículos in- 
dehiscentes y semillas )>ardas. lisas, orbicular ai'iiñoiiadas. 



LEGUMINOSAS BONAERENSES 167 

Plantas lieibAceas o subarbiistivas, vivaces o perennes, a veces 
provistas de aparatos Lidróforos, cubiertas por lo general de una pu- 
bescencia ganchosa que las vuelve pegajosas, de tallos cilindricos, 
con hojas alternas .'»- folioladas (rara vez Itbliolada), con estípulas y 
estipulillas; flores pequeñas o mediocres, en racimos terminales o axi- 
lares, con corolas blancas, azules o purpurinas ; brácteas y bractéolas 
más o menos (caducas o nulas. 

Género que comprende cerca de 150 especies esparcidas en las 
regiones tropicales y su iitropi cales de todo el orbe. Por su pubes- 
cencia tan adhesiva, las ramas y hojas, en esas plantas, se prenden 
unas a otras y se anudan ; de allí su nombre (íí-;;.;;, lazo). 



Desmodium uncinatum ix'. 

Planta iierenne, de base subleñosa, muy ramosa, con ramas casi 
cilindricas, enderezadas o rastreras, y entonces más o menos radican- 
tes, pudiendo alcanzar una altura de hasta .")(> centímetros; hojas al- 
ternas, con 3 hojuelas acodadas o ¡luchamente lanceoladas, obtusas, 
pubescentes y pegajosas en ambas caras, como las partes jóvenes de 
los tallos ; flores ])equeñas, en largos racimos terndnales, con corola 
de color azulado ; lomento horizontal o pendiente, recto o ligeramente 
encorvado, de 5 a 7 artejos semidiscoidales, pubescentes y gan- 
chos. 

Planta hidróflla dif'uiuliila en todas las regiones cálidas de la Amé- 
rica meridional, en los lugares sombríos. De las nuichas especies de 
este género que crían en la Argentina es la única hasta ahora halla- 
da en la provincia de Buenos Aires ; sólo ha sido encontrada en Los 
Talas, cerca de La Plata, pero creo que haya sido un caso esporádi- 
co, como se observa en muchas otras plantas de la floi-a adventicia 
estuárica cuyas semillas, traídas del norte por el llío, brotan y se acli- 
matan a veces tempíU'ariamente. 

Muchos ganaderos han creulo hallar en los Desmodium jdantas fo- 
rrajeras, pero no me parecen aptas para tal función, ya sea por el po- 
co rendimiento de su aparato foliar, como por el indumento tupido y 
ganchoso de sirs partes que deben irritar el tubo digestivo y además 
ser dañosas a los vellones del ganado ovino. 



168 ANALKS DB LA SOCIEDAD CIENTÍFICA ARiiKNTISA 



ENTEROLOBIUM Mu. (IS-.'O) 

Cáliz caiiiiiaiiuhiili), hreveiiieiite ."i- ilciitado : corola actiiiomorfa, 
subiaCuiidibulifonnc. cou los pétalos i-iitiesoldados hasta la mitad y 
valvares; estambres oo, con filamentos eiitresoldados en la base, lar- 
tramente salientes de la corola auicrta. de anteras iinifbrines. ])eque- 
ñas, cuyo polen licnc los firanos entresoldados en urupos de 1' a 4 ; 
estilo filiforme, laiiipiño: estig:ma terminal elobiijo.so ; legumbre an- 
cha, arriñonada o casi anular, coin]iriiiiidii. iiidehiscentc. negra; se- 
millas aovadas, pardas, duras. 

Árboles inermes, de ramas cijiiiilricas. casi coMipleíanieiite lampi- 
ños en todas sus partes; hojas sin estípulas, bijiinadas. <-on iiinas y 
hojuelas pluriyugadas. Flores iiolígamas. menos (|ue mediocres, sen- 
tadas, íormando capítulos globosos, siendo los suiíeriorcs ^ y los in- 
feriores 9- 

(leñero exclusivo de las regiones trojiicales de Sudamérica, rechaza- 
tlo iior algunos autores (OK.) y reunido, junto con Callifindra.-.x Infla. 

Su nombre (ivTíp:r, intestino ; Xw^;:-/, leguml)re) se e.\i>lica ¡lor la 
confoiiiiacioii de su triitu arriMonado. 



Enterolobium contortisiliquum iVell.i 

(ii. V. : tiiiilió, ori'Jii (lo iiefíro) 

Árbol (le gran estatura, hasta de .1(1 uictros. muy ciirpiihiilo \ |ior 
lo general retorcido, (■(iii lamas (JliiMlricas. y laiii|piñii en tudas sus 
liarles; las hojas alternas son biiiiuadas. con peciolo des])ro\ islo de 
estipulas |iero |Hir lo común, en el medio de su jiarte libre inl'eriiu', 
provisto de una glaiiduia esculelifoi me : pinas L' a .")- yugailas; hojue- 
las 10 a ÜO- yugadas, oblongas, l'alcadas, asimi-trieas, aguihis. d( color 
verde obscuro ]ior arriba, muy iiálidas y a veces glaucas ¡mu- (iebajo: 
intiorescencias ca|iilid¡lormcs. globosas, con 1(1 a L'(» llores cada una. 
llevadas |i(i| un pcduiiciijci de I a L' (clil iliiel i ds. a \cces solitarias, a 
veces agrupadas de ij a .! : corolas aniaiillenlas : cslambrcs blan- 
cos. Leguinliic negra, coriaccosubleriosa, lisa, arriñonado-espiralada 
(fig. .'3) nliata; Heniillas ovaladas, pardas, lisas, duras. 

Planta muy ornamental, (íomún en las provincias del norte (Chaco, 
'ruciiimin. Salta, .lujiiy. ( 'orrieiiles. Misiiuiesi. cultiv.ida en toilas las 



LEGUMINOSAS BONAERENSES 169 

calles, janliues, parques de La Plata y Buenos Aires. Su gruesa cor- 
teza y frutos, como lo inrtica su nombre indígena timbó (veneno), son tó- 
xicos y se cree sea debido a una saponina abundante que contienen; 
la madera es muy Hoja, liviana, blanca y de poquísima duración. La 
sinonimia de esta especie es algo complicada: Mimosa contortiMiqua 
Vell. ; Enterolobium timbona Mrt. ; Inga contortisiliqua ÜK. 



ERYTHRINA L. (1 17.?7) 

(CoraUodendron Burni. II, 1737) 

Cáliz de boca oblicua, irregularmente denticulado; corola papilio- 
nácea, con estandarte sésil o pedicelado, amplio, mayor que las alas, 
las que a veces son escasas o casi abortadas ; quilla con pétalos libres 
o entresoldados ; estambres 10 ; filamento vexilar libre o brevemente 
soldado en la base, los otros !) entresoldados en tubo ; anteras unifor- 
mes ; estilo encorvado, aleznado, lampiño, rematado por un estigma 
l)equeño. Legumbre lineal, recta o falcada, aguda en ambos extremos, 
comprimida por los lados y más o menos estrangulada entre las semi- 
llas, dehiscente por la sutura ventral, 2- valva ; semillas más o menos 
numerosas, faseoliformes, lisas. 

Plantas arbustivas o arbóreas, inermes o armadas de aguijones, 
con ramas cilindricas ; hojas con largo pecíolo, .'5- tolioladas, con estí- 
pulas pequeiías, y estipelas grandes, glanduliformes. Flores grandes, 
en racimos axilares o terminales. Brácteas y bractéolas muy peque- 
ñas o nulas. 

Género representado })or unas 2~> especies diseminadas en todas 
las regiones cálidas del viejo y nuevo mundo. Su nombre deriva de 
'EpjOp:;, rojo, color predominante en las flores de la mayoría de las 
especies. 

Erythrina crista-galli L. 

(u. V. : feibn) 

Árbol que alcanza a más de l.j metros de altura, de grueso tronco, 
con madera muy ¡jorosa, frágil y liviana ; ramas cilindricas, con 
frecuencia acodadas, lampiñas en todas sus partes : jtecíolos alternos, 
a veces inermes, otras veces con aguijones encorvados y sin orden ; 



170 ANALES DE LA SOCIEDAD CIENTÍFICA ARGENTINA 

liqjiielas membranoso-rígidas, casi aiicrgaiiiinailas, pecioladas. con 
írruesas glándulas cstipelares. de color verde obscuro y lustrosas cu 
la cara superior, más psilidas, opacas, y a veces glaucas en la inl'crior: 
pedúnculos florales solitarios o fasciculados. casi tan largos cnmn las 
flores, sin brácteas ni bractéolas ; flores de casi 40 miliiiicrros de lar- 
go, con corola de color rojo púrpura intenso, sin "lur: li'gumbre pedi- 
celada, de 10 a l.j centímetros de largo y 1 centíintt m de ancho ; semi- 
llas faseoliformes en número de (! :i 1 1' de casi 1 centímetro de largo, de 
color café más o menos subido, <• liilu lateral, lineal. ])equerio. blanco. 

Planta liidrófila. característica de los terrenos inundados y espe- 
cialmente de los bañados del delta > de las orillas de los afluentes 
del río de la Plata ; en las provincias del nort(> está acompañada de 
;> <) 4 otras especies, algunas de las cuales aún no descriptas. 

Kl ceibo se considera como una planta poco menos que inútil, pues 
no tiene aplicación ; sólo se sabe (ptc su corteza y sus semillas son 
tóxicas, pero basta aliora no se lia licclio ningún estudio de ellas, ad- 
mitiéndose que tal projiiedad sea debida a un alcaloide (eritrina o co- 
ralodendrina) tal vez igual al descubierto en la cnitcza de la Hri/thri- 
Hii />)V)/()o/ de < 'eiitri» Aiiiéiica : pero se trata solo ile suiíosiciones, 
pues también se conoce de la corteza de la K. Hnitvroi un glucósido 
activo (migarrina) y otro de las seinillas. 



GALACTIA i', l'.i. (175fi) 

ráljz ]icntáiiiero. con lacinias agudas, las dos superiores cntresol- 
da<las en un solo lóbulo entero, las dos laterales menores, la interior 
más larga que todas las demás: corola aiiiari)iosada. ron estandarte 
]irovÍ8toeii la base de dos pet|iieñas aurículas dobladas liacia aden- 
tifi, con una quilla sin i)¡co. mayor o igual a las alas angostas a las 
<uales está adherida : estambres 1(1 : lilaineiito vexilar libre: anteras 
iiliitoriiirs : estilo llliloi me : laiii|i¡iio. reinal ado por mi peciucño estig- 
ma siibgloboso : legiiiiibre linear, recta o corxa. coni])! iinida. convexa 
y <'asi ]ilana lateraliiieiite. con \arias semillas, dehiscente. <-()n dos 
valvas apcr;;íiiiiiii:idas c|iic suelen olreeer taliiiiiies internos Iiaiis- 
versales, mas o menos desarrollados, esjionjosos: semillas raseolifoi- 
mes. lisas, sin estrofiolo. 

Plantas herbáceas, en su mayoría \ i\aees o perennes, a memido 
eon raíz ¡livotaiite na|iil'orme (cirgano liidrolbro) y corteza (pie piiedi- 
proporcional substancias colorantes rojas o amarillas ((¡(thictin \<rxi 



LEGUMINOSAS BONAERENSES 17] 

DC), rastreíaís o volubles, a veces arbustivas enderezadas, con hojas 
l)rovistas de estípulas [¡equeñas o caducas y generalmente de 3 ho 
juelas, raras veces 1- 7, estipeladas. Flores de botones ovalado-acu- 
minados, generalmente mediocres, azules, moradas, rojas o blancas, 
a veces solitarias en la axila de las hojas inferiores, otras en racimos 
cortos, capituliformes o alargados, casi espiciformes, en el ápice de 
un pedúnculo axilar nudoso en la parte tlorífera ; bi'ácteas y bractéo- 
las existentes. 

Género terniótilo que comprende más o menos 50 especies, de to- 
das las regiones cálidas del mundo, excejituando Europa, y en su 
mayoría americanas, siendo consideradas como buenas forrajeras y 
galactógenas ; de las varias especies (pie crían en la Argentina no se 
conocen más que dos espontáneas en la provincia de Buenos Aires. 
Las propiedades galactógenas qtie se atribuyen a varias especies ex- 
plican su nombre. 

Hojas con una sola hojuela apical rígida, entera, de nervadura niarcíida, 
con bordo limitado por una nervadura marginal : flores casi solita- 
rias, axilares, azules ; planta débil, lampiña. G. mart/inalh . 
Hojas con 3 hojuelas seríceo-toraentosas, obtusas, rígidas ; flores en 
racimos algo más largos (pie las hojas. G. Jussieuana. 

Galactia marginalis Bth. 

(Golofiania heieroph;iU<( (lili.) 

Plantita totalmente lampiña, de raíz pivotautc, napiforme, (pie pro- 
duce unos cuantos tallos delgados, endebles, de 1 a 25 centímetros 
de largo, enderezados al principio, desputís rastreros pero no radi- 
cantes, cilíndrico-angulosos, provistos de unas pocas hojas bastante 
distanciadas unas de otras ; hojas unifolioladas, con pecíolo corto y 
estípulas pequeñas y caducas desde muy temprano, con lámina elíp- 
tica o lanceolado-alargada, de '2 a 5 centímetros de largo por 5 a K» 
milímetros de ancho, adelgazadas hacia los dos extremos, relativa 
mente obtusas, rígidas, apergaminadas, de color verde pálido, a veces 
ligeramente glaucas, con nervaduras bien marcadas, especialmente 
una que costea todo el margen, limitándolo ; llores mediocres, 1 a .'!. 
axilares, sostenidas por pedicelos cortos, con corola al principio azul 
y después morada ; legumbre lineal, aguda en ambos extremos, de 2 a 
3 centímetros de largo por 5 a 7 milímetros de ancho, muy achata- 
da a los lados, lampiña, de valvas apergaminadas, con 3 a G seini- 



172 ANALKS I>K I.A SOCIKUAL) C1KNTÍFICA ARGENTINA 

lias casi globosas, laii)i)irias, nefíruzcas, salpicadas de inamliiis iii:ís 
claras. 

Hierba xcrólila típica, (iituiicliila en tmlas l;is pi(i\infias argentinas 
(le <-liina seco y ]K)cas llmias. jieio no coiiniii : en la |iiii\iiicia de 
Hílenos Aires lia sido señalada en la siena de la N'eiitana y en los 
eaniiio.s altos de los alrededores de La Plata, donde también yo be 
tenido el placer de coleccionarla. 

No tiene ;i)(li(;ici()ii alfíiuia. ni iin])ortaiicia. 



Galactia Jussieuana Kili. 

ilierba i)erenne. riihierta en todas sus partes de un vello tui»ido, 
i'orto, enderezado, nnifonne, qne le comunica casi un aspecto atercio- 
l)elado y un color más o menos ceniciento, de raíz pivotante, general- 
mente liincbada, fusiforme o na])iforme, subleñosa. cubierta de cor- 
teza cenicienta agiietaila lonj;iliidiiialiiiente : ramas <pie nacen en 
manojos del cuello ile la raíz, distribuidas radialmeiite. al luinciiiii) 
enderezadas. des]més recostadas en el suelí» y rastreras, jieru no ra- 
dicantes, y hasta de .">() centímetros de largo; hojas alleinas. con i)e- 
cíolo relativamente corto, cuaiulo joven acompañadn en la base ¡kh- 
un i>ar de estípulas pequeñas y pronto caducas, llevando en el ápice 
"i hojuelas casi de igual tamaño entre sí y todas ]>eeioluladas, estipa- 
Hiladas y de base simctrii'a ; estas hojuelas, en las hojas inferiores son 
casi orbiculares, en las superiores son aiicliaiiiciile eliiitiías. obtusas 
y redonileadas en ambos extremos. l)astaiile rígidas (es]iecialmente 
en seco), de color verdoso y menos ;itcrciopeladas en la cara sii))eii()r. 
cenicientas y a veces casi bl:iii(|uiciii:is cu \;i iniciiíu-. donde el vello 
es más largo, tu|>ido y en parte recostado; las intloreseeiu'ias, axila- 
res, son racimos cortos y bastant»' tullidos ile flores llevadas jior jie- 
dúnculos niiis largos (|ue su hoja iMM'resiiondiente ; las tlíU'es son me- 
diocres, con ciiliy. iiui\ \tlloso al crciojielado, cuyas lacinias igualan a 
la corola de color blanco aiiiaiillento con iiiaiicluis diliis;is débiles, 
moradas; legumbres endi-rezadas. agudas, coiupriiiiiihis por los Indos, 
muy vellosas, con lí a -1 semillas; semillas ciilioideo globosas, de color 
castafio rojizo. 

Planta de tipo xerolilo. ¡isamolila. difundida según parece en toda 
hi .\iii)'-rica meridional : para la .Vrgeulina ha sido señalada en Cór- 
iloba, Tneunnin, Entre Kíos, ("liai-o. ( orí ieiilcs y Misiones; en la pro- 
vincia de líiieiios Aires es rara y tal \ c/. solaiiiciilc ad\enlicia: el 



LEGUMINOSAS BONAERENSES 173 

doctor Hickeii la coleccionó cerca de San Isidro y yo lie tenido el 
gusto de hallarla ima sola vez cerca de los malecones de entrada del 
puerto de La Plata, eu la isla Santiago. 



GALEGA L. (I, 1737) 

Cáliz 5- fldo, con dientes agudos, iguales entre sí y casi del lai'go 
del tubo calicillo ; estambres 10, cuyos filamentos son nionadelfos has- 
ta su mitad, formando tubo cerrado de ápice oblicuo, con anteras todas 
de igual tamaño o 5 alternadas algo menores ; estilo filiforme, encor- 
vado, lampiño, con pequeño estigma terminal ; legumbre casi cilin- 
drica, ligeramente comprimida ])or los lados, dehiscente, bivalva, algo 
tornlüsa, con las valvas recorridas por estrías numerosas, oblicuas y 
muy marcadas, con numerosas semillas ; semillas arriuonadas, más 
bien pequeñas, de color ocre, lisas. 

Plantas enderezadas, vivaces o perennes, lampiñas, de tallos casi 
cilindricos; hojas alternas, imparipinadas, de nervadura bien marca- 
da ¡estípulas semiatiecliadas ; fiores de tamaño mediano, blancas o 
celestes, dispuestas en racimos axilares ; brácteas angostas, persis- 
tentes ; bractéolas nulas. 

Género gerontogeo, mediterráneo, que contiene tres especies, de las 
cuales una cultivada como forrajera desde el tiempo de los romanos. 
Lo mismo que para el género anterior, se atribuye a las especies de 
éste propiedades galactógenas que explican su nombre (vaXa, leche). 



Galega officinalis L. 

Hierba perenne en las regiones cálidas, vivaz en las frías, herbá- 
cea, enderezada, de 50 centímetros a 1 metro de altura, verde, lampi- 
ña, sin olor, con tallos cilindricos estriados, fistulosos ; las hojas son 
imparipinadas ; las estípulas semiaflechadas ; los raquis follares lle- 
van de 13 a 19 hojuelas verdes, herbáceas, de nervadura bien mar- 
cada, ovaladas o lanceoladas, opuestas o ligeramente alternadas ; 
racimos de flores axilares, bastante grandes ; corolas blanco-azuladas 
o celestes ; legumbres lineales, casi cilindricas, ligeramente compri- 
midas por los lados, con las valvas recorridas por una nervadura cen- 
tral, de la cual salen formando ángulo muy agudo un gran número de 



174 ANALES UK LA SÜCIKDAI) CIENTÍFICA ARGENTINA 

iiervadiiias secundaiias oblicuas ; semilla «U- lonna de pequeño po- 
roto de color rojizopardo. 

riaiita calcíñla. cultivada en lúiroiia como liiieiia r<niajcra: impor- 
tada en Sud América, se aclimato y ya no es rara en luuclias partes 
de la )»roviiK-ia de Rúenos Aires (Tandil. Navarro. La Plata. T'ereira 
etc.); en Chile se La difundido de un modo asombroso, constituyendo 
allí una mala hierba invasora. Es de mitar <l hecho de que en Euro- 
pa, según los autores, los <;anados de toda cla.se la consumen con 
fruici(ni. ya sea verde o seca : aquí, por lo nu'nos cuando verde, es 
completamente rechazada, cosa que exidica su fácil aclimatación y 
su gran difusión. 

GLEDITSCHIA L. (174L') 
(Cacsiilpiíüiiilis K.. 1 73S) 

Cáliz de tubo obconoide, con 5 lacinias em])izarrailas o de estruc- 
tura abierta : corola subactinomorfa. con 3 ó ."> pétalos sésiles, casi 
uniformes, cnijiizarrados, en el l)oton a veces desnudos; estambres tí 
a 10. di- tihiincntos libres y anteras uniformes; estilo corto lainpii'io. 
rematado por un j)cqucño estigma sul)hemisf('M'ico : lej;iimbrc alarga- 
da, cuya longitud varía mucho, a veces gruesa, rígida, dura, coriácea, 
a veces más delgada, blanda, casi carnosa, negra, lustrosa, plurise- 
millada: semillas aovadas, comprimidas, ])ardas, lisas, lampiñas, du- 
ras. Flores pcipieñas. verdosas o blan<|uecinas, generalmente políga- 
mas, en racimos axilares simples o reunidos en iian<ijas. 

Árboles <:uyos troncos y ramas se IimIIhii defendidos por enormes 
esinnas ramilicadas. a veces fasciculadas ; hojas generalmente bipi- 
nadas (a veces en el mismo individuo ¡tinadas simpIcmeiitiM. <'on ho- 
juelas relativamente pequeñas, enteras o ligeramente ahnenadas. sin 
estípulas ni est i pul i 1 las : liraclcas mi ni i mas. eseainit'oi mes: biact colas 
nulas. 

(leñero «pie coiiiiirelide mas o liicnos mía (h'celia de esiMcirs de las 
regiones Icmplailas o subtrojiicales de América y .Vsia. lia sido de- 
dicado a (iledilschc. Ipotiiiiico ali'iiuili del siglo Wll. 

l'iulii giiiiiili-. jar^'o <lf "JO- .'lO nii por :i- "i riii i\v aiirlio. <lilj;ailii. Iilandii, 
IMllllOsd. '•'• liiiiciiiillion. 

Fruto I orlo. lU- .". a 10 < ni por 2 i» '.i ciii de amlio, grucHO, coriiíceo, no pul- 
l,„^„, íi. aniorphoidfs. 



LEGUMINOSAS BONAERENSES 175 



Gleditschia amorphoides (Grisb.) Taubert 

(Qamganira amorphoides Grisb.) 
(n. V. : corouillo, esjíiua Christi. espina de coroua) 

Árbol de basta 15 metros de altura, cou tronco cilindrico derecho, 
defendido, y a veces en gran parte revestido, por mechones de enor- 
mes espinas de 5 a 10 centímetros de largo, ramosas, de color negro- 
rojizo, lampinas y lustrosas ; ramas casi rectas y cilindricas que lle- 
van por arriba de la hoja, en cada nudo, una espina simple o trífida, 
grande, dura y acerada ; hojas de color verde-vivo, casi totalmente 
lampiñas, alternas, con raquis i)rimario sin estípulas ni glándulas, 
(pie sostienen de 1 a 3 pares de pinas opuestas o alternas, cada una 
de las cuales sostiene de 5 a 8 pares de hojuelas membranosas, lige- 
i-amente rígidas, aovadas o levemente romboidales, obtusas, a veces 
ligeramente festoneadas ; inflorescencia en racimos agrupados en ra- 
milletes en la axila de las hojas o sobre los nudos desnudos del año 
anterior, con flores polígamas, pequeñas, verde-blanquecinas, lampi- 
ñas ; legumbre (fig. 5) de (í a 8 centímetros de largo por 2 a 3 de ancho, 
recta o encorvada, bastante gruesa, rígida, dura, rellena en su interior 
de pulpa seca, con pocas semillas oliváceas, ovaladas, duras, lisas. 

físta planta es peculiar del territorio argentino y abunda en los 
bosques del Chaco, Salta, Jujuy y Misiones; no existe espontánea en 
la provincia de Buenos Aires, pero se cultiva para adorno en La Pla- 
ta. Es un vegetal de importancia forestal, pues crece con relativa ra- 
pidez y brinda una madera de albura amarillo-veixlosa y cerne rosa- 
do, compacta, elástica y dura, de duración notable, apta para todo 
trabajo de carpintería ; hoy se emplea mitcho para la fabricación de 
barricas a seco para azúcar, yerba, etc. 



Gleditschia triacanthos L. 

Árbol vigoroso de hasta .50 metros de altura en su patria (aquí só- 
lo alcanza a 10 metros), con hermosa copa densamente ramificada y 
ramas algo acodadas y achatadas a la altura de los nudos; el tronco 
se halla defendido por manojos más o menos nuuierosos de enormes 
espinas ramificadas, casi negras, lampiñas, lustrosas; las ramas tam- 



176 ANAI.KS IIK r,A SOCIEDAD CIENTÍFICA ARGENTINA 

bien están armadas de fíiaudes espinas simples o trífidas, que nacen 
alpo más arriba «le la axila de las hojas; hojas lai)i])iñas o liíreramen- 
te imbesceutes. por lo «reiieral bipinadas, con ra<iii¡s ]>iimario despro- 
visto de estijiulas y de jil;iniliil;is : llc\;i de 1 a 7 |>arfs de ])iiias: las 
pinas soportan a su vez de !• a 14 jiaies de hojuelas elípticas, enteras 
o ligeramente almenadas, lami>iñas, de color verde vivo; iuHorescen- 
cias pequeñas, raceniosas, casi proteranteas, axilares o apicales; Hores 
diminutas, verdosas, i)olíjrainas; lejíumbre fjrande, delgada, recta, ar- 
queada o espiralada, de .'í(l a 5(» centímetros de largo por 3 a 5 de an- 
cho, blanda, exteriormente de color negro y lustrosa, con pulpa in- 
terna algo carnosa, de sabor azucarado siii ¡ifurris, y iimclias semillas 
ovaladas, chatas, ¡lardas. lustrosas. 

Planta originaria de la Aiii(*rica del Norte, aclualnieiite culti\ada 
en casi todo el mundo, siendo muy rústica y de fiicil cultivo: en la 
(•rovincia de Buenos Aires es muy difundida para la formación de 
bosijues (S. Catalina) y para cercos excelentes (La Plata) y se ha 
aclimatado tanto (pie a veces suele encontrarse espontánea. .\demás 
de ser una esencia ornamental y defensiva insuperable, es de rápido 
crecimiento y ]tro]iorcioua una madera losada. eoMi|(acta. ipie tiene 
amplias aplicaciones en la caiiiinteria. 



GLYCYRHIZA Ludw. (I7.i7) 

Cáliz '}- fidosub-bilabiado. de lóbulos siibiguales pero los dos snpe- 
riíU'cs más cortos y ligeramente eiitresoldados : corola )ia]iilionácea. 
con (piilla recta. obtusa : estambres KMIIa mentó \ cxilar libre o soldado 
con los otros pero en lodos los casos el I iilio estaniinal esta liendiilo 
a lo largo de la linea ventral ; anteras algo desiguales, ,"> algo meno- 
res, alteriunlas c(Ui las otras .") algo mayores ; estilo lili forme, ligera- 
mente encorvado, lam|iiño, «pie termina en un iteipiefio estigma he- 
misférico; legumbre lineal, indeliiscente o tardíamente dehiscente, 
bivaha. al interior unilocnlai sin tabi(pies. pluriseiniíiifera : semillas 
fasi'oli formes, lisas, de colcu- pardo amarillento. 

Plantas \ivaces o perennes de rizomas cilindricos profundos y 
muy ramilicados, con tallos aéreos enderezados o acostados, cilindri- 
cos, en todas sus )>arles verdes y lampifios, mas o menos viscosos, 
teiiienilo iin gran número de glandulitas hipodt'-rmicas; las hojas, pro- 
\ istas (le estípulas lanceoladas, son imparipinadas, con hojuelas más 
o menos numerosas |>eciolnladas sin est ijielas, ret iciiiado pinat i iier\'o- 



r,K(iUMINOSAS BONAERENSES 177 

SUS. FIoiL's fii niciinos sésiles o pedunculados, axilares o apicales, me- 
diocres, blancas, rosadas o azules ; brácteas muy uugostas y caducas; 
Imictéolas nulas. 

(xénero cosmopolita del cual se conocen una docena de especies ; 
su nombre viene de las palabras -"/.j/.j.:. dulce y yZy., raíz, propiedad 
común a muclias de las especies. 



Glycyrhiza astragalina <<¡li. 

{ii. V. ; orDzi'i) 

Planta vivaz o pei'enne. snbarbustiva, con rizomas muy profundos 
y ramificados, cuyas extremidades al llegar a la superficie del suelo 
levantan numerosas ramas más o menos enderezadas, de hasta 1 me- 
tro de altura ; toda la planta es completamente lampiña, de color ver- 
de obscuro, y en toda su superficie punteada o casi finamente granu- 
losa, debido a niia infinidad de pequeñas glándulas escondidas en su 
paréufiuima (|ue segregan en mayor o menor abundancia una sustan- 
cia algo \ iscosa [lero (-asi inodora : liojas alternas, con estípulas lan- 
ceoladas y raquis (pie lleva de 7 a 13 hojuelas angostamente elípti- 
cas, membranosas, a veces algo gruesas, más o menos agudas en 
ambos extremos u obtusas y hasta escotadas en el ápice, opuestas, 
ligeramente mucnmadas; las Hores, de tamaño mediano, se hallan dis- 
puestas en racimos pedunculados axilares o terminales, más largos 
(|ue las hojas, ostentando una corola mediocre, de color azul más o 
menos intenso; legumbres lineales, rojizas, achatadas en los lados y 
generalmente iiregulares por abortamiento j)ar(nal de las semillas: 
semillas, de 2 a .!. en forma de iiequeños porotos, amarillento-rojizas, 
lampiñas. 

Planta xerófila, cpie contrariamente a las demás de su género ofre- 
ce raíces acres, no conteniendo glicirizina pero si iin gran número de 
otras substancias. 



GOURLIEA (Hll. (1833) 

Cáliz r>- dentado, con los ü dientes superiores casi soldados y trun- 
cados, los inferiores angostos: corola amarijjosada, con pétalos ama- 
rillos largamente unguiculados y que durante la antesis se mantie- 
nen muy abiertos y patentes: estambres 10, filamentos todos libres. 

AN. SOC. CIENT. ARG. — T. LXXXVII U 



3 78 ANALES DK I.A SOCIEDAD CIEKTÍFICA ARGENTINA 

a veces ligerainenti' entresoldados en la base, anteras iinirorines: es- 
tilo alezuado, teniiiuatlo por un estitrnia muy jietiueño apenas liindia- 
ilo: lejíumbre ovalada o casi jílobosa. (hui)il'()iine, iiulehisccnte, con 
epicarpio grueso, earnoso. comcstililc > cinloiai pn oseo: <;einialnii'nte 
loiitiene una sola semilla. 

Plantas arbóreas, con tn)nco ciibicrlo de luiti-za t;ris (pie se sejia- 
la iicir placas delfradas im:is <> iiiciids auclias e irregulares, dejanclo 
la superlieie de color verde: las raiii:is son muy enmarañadas y un 
gran número de ellas, cesando pronto su crecimiento acrogeiio, se 
transforman en esjñnas aceradas; las hojas son relativamente ena- 
nas, agrupadas en ramilletes en los nudos de las raniitas, de color 
verde ceniciento, imi>arii)inadas, con estípulas ])eiiuerias y sin estipu- 
lillas. Fl<u-es en racimillos. sobre los nudos de las ramas nuevas: 
bríM;t«as muy |)e(iuerias; bractéolas nulas. 

(It-nero m(Uiotíiii<'o. xen'itilo. de la región central y luu-te de la l\i'- 
¡lública Argentina; fue dedicado por (iiliies a Kobcrtu (¡ourlie, co- 
leccionista que llegó a Mendoza a principios del siglo xi\. 



Gourliea decorticans «üll. 

(II. V. : cliañiir) 

Plantas a veces arl>nsti\as. a \cccs arbóreas, pudicndo entonces 
alcanzar basta más de Kl metros de ali ni:i : las |i;iiles viejas siui todas 
lampiílas, las nuevas ligeramente pubescentes; las liojas de los reto 
ños radicales suelen ofrecer un mayor número de liojuelas (!) a i;5) y 
la anomalía ile estar saliiicadas de -ilaiidulitas obscuras en su borde y 

algunas t,ran>p;n entes e edin «iil limlm: las iMijuelas. i'ii las ramas 

iioruiales. están en niimern de .'i a 7. upuestas iior p:ires o alternas, 
absolutamente sin glándulas, oblanceoladas o trasovadas, por lo ge 
neral muy obtusas y de color verde ceniciento o glaucescentes: llores 
amarilhis o anaranjadas, en número de ."> a Ul por racimo; fruto muy 
variable de tamaño, desde el de una aceituna basta el de una ciruela, 
de color amarillo o más o mellos morado, lampiño, de c;irne bastante 
sabrosa cuaii<li> iiiacliiKi. 

l''.sencia tipieameiile \crolila. |(ero ipie se extiende también a re 
giones relativamente liidrolilus : ait ualmenti- lia ilesapareeido )ior 
completo «le los abcdedíues de Huellos Aires y de la mayor parle de 
la itrovincia, imdiéiido.se sólo observar aún en la Sierra Percj:rin;i. 
i'ii Pilan, i'ii Haliia lüanca : ;ibiiiida de un modo especial en el Pío 



LEGUMINOSAS BONAERENSES 179 

Negro. Córdoba. Siiii Luis, Mendoza, San Juan y no es escasa en 
Tuciimán, Salta, .Iiijiiy y Chaco ; proporciona una madera bastante 
l>uena i)ara construcción y su corteza es empleada en la medicina 
casera contra las afecciones de las vías respiratorias. 



HOFFMANSEGGIA Cav. (17!)7) 

Cáliz ,")- partido, persistente, con lacinias casi iguales, valvares o 
ligeramente empizarradas; corola poco zigoniorfa, con 5 pétalos em- 
pizarrados, siendo el superior interno generalmente algo mayor que 
los demás; estambres 1(», <;on tilamentos libres inclinados, a menudo 
glandulosos en la base ; anteras uniformes ; estilo Aliforme, corto o 
largo, algo engrosado y ligeramente encorvado hacia el ápice, y ter- 
minado por un pequeño estigma cóncavo ; legumbre lineal, recta o 
encorvada, muy comprimida por los lados, plurisemillada, dehiscente, 
de valvas apergaminadas; semillas transversales, ovaladas, chatas, 
lisas, duras. Flores en racimos apicales, naranjadas denterantias. 

Hierbas humildes, inermes, perennes, a veces con ramas semileño- 
sas, con tiecuen(!ia salpicadas de glandulitas sentadas o pediceladas; 
hojas estipuladas, bipinadas, con hojuelas pequeñas, provistas a veces 
lie pequeñísimas estipulillas ; brácteas caducas, bractéolas nulas. 

Género que com])rende una docena y media de especies sudameri- 
canas, con excepción de 2 africanas, y que muchos autores se resis- 
ten en reconocer (Otto Kuntze) refundiéndolo con Caemlpinia ; está 
dedicado al botánico alemán Hottmansegg que vivió a fines del si- 
glo XVIII. 

Hojas 1- jugadas, es decir con sólo 3 pinas, una apical y dos laterales. 

H. trifoliata. 

Hojas 2- yugadas por lo menos, es decir con 5 a 7 pinas, 4 ó 6 laterales 

y 1 apical. H. falcaría. 

Hoffmanseggia falcaría Cav. 

Tallo subterráneo, rizomatoso, delgado, largo, ramificado, que pro- 
duce, de trecho en trecho, ramas aéreas más o menos en ramilletes, que 
pueden alcanzar ui: largo de hasta 2.ó ó 30 centímetros, a veces ende- 
rezadas, otras casi rastreras, cilindricas, verdes; hojas acumuladas en 
la base de las ramas y pocas en las partes superiores, alternas, con pe- 



1 >>(! ANAI.K> l)K LA SOCIEDAD CIK.XTIl l( A AU(;i:STlNA 

iliiln l:n>rn. (Iclj;;ic|(i. | ii(i\i>t n «11 lu l)MSi' (le L' cst l|illl;i.s pelo sin >;liili- 
«lillas. Ilfvaiiili) en su mitail sM|»MÍ(ir ilc .1 a (1 pares di- pinas: cada |iina 
sostii'iic (le l'JaLM Iiojiiclas. };'i'iii'ralniciilc opuestas pur pares, liiieal- 
elí|>tieas, per|iienas. sult-iiieipiilaterales. di- cnlur \crdc \i\(i: llores 
inedidcres. de cdlur anaranjado con tinte injo |ior afuera, mas o menos 
pediceladas. rennidas en racimos aiiieales. sin peifiinie: lefiíimlire 
lampiña, lineal. ani;(ista. <le o a ."> centímetros de laiiio por ."> a 1 mili 
metros de aiiclio. mny aiijiieada y a \ (m-cs toniianiln anillo. mii>' clia 
ta lateralmenle. i-on \al\as delgadas, memliranoso aperj;amina<las. 
con i;raii número de semillas ile cidor aceitunado pardo, transversal- 
meiile oblicuas. 

l'lanla xerofila típica, dirmidida en luda la región ]iata;;<iiiicodioli- 
viana : trejia a los Andes hasta nolalde altura, scjínn la latitud: en 
la provincia <le líuenos .Vires fue hallada en los alrededores de üahia 
BhliUCil y cerca de ('ailiieii de ratauones. 

IMantita ele<:ante, ciilti\ada a veces en los jardines jior la belleza 
de sus llores: se cree teiifia iiroi)ie(la<k's depurativas. \uiv lo cual se 
«•niplea en la teiapeiil ica casera. 



Hoffmanseggia trifoliata <'av. 

Hierba muy linmilde ineiin<\ de rizomas snblerraneos. jnoruiidos 
> iiiiiy ramiticados. aunque muy delicados, ipn' levantan a la siiperlieie 
del suelo hacecillos ile ramas aereas, enderezadas o acostadas, de 1 ."i 
a .'id centímetros de larj;o, los (pie jiciieralmclilc tienen casi lodas las 
hojas acnmnladas en sii base y tan solo una y otra a lo lai;;i) de la 
ramita : tales hojas son siem|ire lar;:amcnlc pccioladas. con dos esli- 
piilas grandes, ovaladas, en la base y sin ulandnlas. Ile\ ando en su 
|>arte apical .1 (lara vez .")) jiinas paripinadas. con 1 1.' a LMi hojiudas aii 
«¡oslas, alternas 11 oplieslas |Mir pares, de color verde mas o menos 
;:laMccsceiilc o ceniciento: las llores, iiicd ioircs. loniiaii raciiiio> pnil- 
citioros apicales, de c(d(M' amarillo por deiil ro .\ mas o menos rojas p(M' 
lucra. )ior lo ;i('ii('ral eortameiilc pcílicídadas: las leunnibres. casi rec 
las o alji<' raleadas, de .1 o I cent imcl ros de lai;¡o por.! milimet ros de 
aueiio, llevan de S a IL' semillas. 

\'e}retal xerolilo l'reciieiite con la especie anterior, en las mismas 
localidades ; vana mucho de aspecto, tanto |ior (d mayor o menor nn- 
mcro de 'glándulas iie^;ro purpureas pcdicelada-~ ipic salpican las ra 
lllilaK y los cálices, coliio pm el inayiM' o mclioi nuiii< ro de liojilclas y 



r,K<il:MINOSAS HOXAERENSEí? 18] 

jior »'I color verde o ¡chinen de l;is mismas. No tiene iiniioitancia ni 
aplicaciíhi. 

INDIGOFERA L. (IT'.S) 

(Alinií Liidw.. 17.">7) 

Cáliz pequeño, iUiclio, ol)Ii<iio, con dientes iguales o los inferiores 
más hufios : corola ])api]ioiiacea. con (jiiilla ohtnsa o a«nda, gibosa o 
espolonada en los lados y ligeramente adlierente a las alas; estaiu 
hres 10; filamento vexilar lihre, los otros O soldados eu tubo; anteras 
iiiiitormes cuyo conectivo se ¡¡rolonga en una glándula apical globosa, 
de color purpúreo oscuro ; estilo tililbrme. laniiúno, terminado por un 
petpieño estigma subgloboso o en forma de pincelito ; legundue lineal, 
subtetrágona, recta o arqueada, geueíalmente retrorsa, dehiscente, 2- 
valva. con (^axidail interna di\idida por tantos tabi(|aes como semi- 
llas; semillas globosas, cUindricas o romboideas, tronchadas, lampi- 
ñas, ]tarduscas. 

Plantas herbáceas o arbustivas, vivaces o perennes, de color ceni- 
ciento, ¡«u- hallarse todas cubiei-tas <le ])elos niali)igliiáceos ; hojas 
estipuladas, generalmente im|)aripinadas, pliirifolioladas (raramente 1 
a .!- folioladas) con hojuelas opuestas (t alternas, con o sin estipelas ; 
tlores pequeñas, de color rosado |)urpúreo o azul, en espigas o raci- 
mos axilares, lu-acteadas, pero siemioc sin bract colas. 

(rénero típicamente tropical cuyas numerosas especies (uiás de 200) 
se hallan esparcidas por la zona ecnatcuial de todo el mundo. 



Indigofera añil L. 

(u. V. : iudiiíiil'rrii, añil liiin) 

Hierba subarbustiva jMTenne. vivaz en esta )>rov¡ncia. (pie puede 
levantarse a más de 1 metro «le altura, con tallos cilín<lrieos y todas 
las |)artes del vegetal de color mas o menos ceniciento, debido a nu- 
merosos pelos malpighiáceos (pie revisten las superficies ; estípulas 
pe(pieñas, poco vistosas; hojas imparii)inadas formadas por un raquis 
I pie lleva de 7 a 1~> hojuelas, siempre opuestas i)or pares, elípticas o 
linealelípticas, enteras, mendiranosas, firmes; las tlores, pequeñas, 
cortamente pediceladas, con corola purpúrea, forman racimos pedun- 
culados axilares m;is cortos (pie la hoja. tiii)idos; las legumbres, ob- 



1S2 ANALKS I)K. I-A SOCIKDAU IIKNTIKICA AK<;KNT1NA 

rusainciit»' rctniííiiiiiis. lisas o a veces liueraineiite tonilosas. están 
]ien<lit*iites y dohlaiJas en arco, conteniendo <le (i a S semillas peque- 
ñas, cilindrico romlioiileas. de color ]iiUilo. lisas y duras. 

ICsta planta es oriiiinai ia >\c (intrn .Vnieiica. pero desde época le- 
jana fué cultivada en todas las refíiones cálidas y tórridas i)ara la 
extracciíui del indico: en la jirovincia de r.iwnos Aires es muy rara 
y espoi'adiea. prol)ahlenient<' escai)a<la de antiiíuos eidtivos o de Jar- 
dines ; existían lia ce unos afios lindas matas de esta planta iiii re las 
|iiedras de los malecones de la entrada del puerto de Kio Santiajío. 

Todas las jiartes de esta ]ilanta contienen lencoindii^otina «pie. ]ior 
efecto de fermentaciones, de oxidantes o de álcali, prei-ipita el indif;o 
azul, por lo iiial l'iic mn\' cultivada, perdiendo tan solo aliora su im 
portancia ante la invasión de los colores ile anilina, ipie aiiiii|ue me 
nos tirmes son miu-lio m;is Itaratos. 



INGA L. »17iT) 

Cáliz tubuloso o cam]ianulado. con ."> dientes cortos; corola actiiio- 
morfa. tubulosa o infundibuliforme. con los ])étalos entresoldados 
más o menos hasta la mitad, mas arriba vahares: estand)res ^■^. muy 
salientes de la lioi abierta, i-cm lilameiitos entresoldados i'ii tubo des- 
de su base basta una altura más o nu-nos grande: anteras uniformes, 
pcípieñas, con polen cuyos j;raiios están entresoldados de a dos: esti- 
lo aleznado. lampiño, ternnnado por un estif^ina pei|iicñu. >m1iuío1ioso. 
Lejíumbre lineal, recta o encorvada, aclialaila o sub-cilimlrico-tetra- 
jíona. con suturas muy en;;iosadas. indeliisceiite. coriiicea o carnosa : 
semillas no numerosas, ovaladas, eliatas. lampií'ias. 

Arbustos o :irboles inermo. ele linjas alternas impari|iinadas. con 
peciolos mas o menos alados. pro\ istos de j;ruesas i;landulas esciile- 
liformes entre los yun'í's de liojuelas con estipulas caducas, fu fía ees : 
liojiielas sentadas, };randes. poco numerosas y sin cst ipiílilias. l''lores 
dispuestas en esi»i;;as o en cabezuelas sobre larfíos peilúnculos soli- 
tarios o fas<iculares, avilares o terminales, sentadas o cculamenlc 
pedicebulas. en parle ^' \ en paridlas inferiores) cf, mediocres. I!r:ic 
teas y bracie<ila'~ lailiicas. 

(n-iu-ro e\elusi\ ámenle americano y peculiar a las re-iioncs tropi 
cales, ipie cuenta imis o mellos 1 r>ll especies : el iitMiibre deriv a de iii 
¡id palabra «pie usan los indi;;fnas clel lirasil para desi;.;iiar tales 



arboles. 



LKGÜMINOSAS BONAERENSES 183 



Inga uruguensis Hk. er A. 

Arbusto o árbol de lia.sta .S metros de íiltura, en todas sus partea 
especialmente cuando jóvenes, cubierto de una pelusa más o menos 
tupida, amarillento-ferrugínea ; ramas cilindricas, pardas, con lenti- 
celas blancas ; hojas provistas de .S a !> hojuelas, con las secciones 
iiitcrynj;ales del peciolo anchamente aladas y entre cada yugo de 
hojuelas hay una glándula en forma de plato, bastante variable de 
tajnaño: hojuelas ovalailo-iihiigadas, agudas, subcoriáceas, de color 
\erdc oscuro, superiormente lampiñas, lustrosas, en su cara inferior 
más pálidas y con las nervaduras revestidas de vello de color ferrn- 
gíneo ; flores en cabezuelas umbeliformes. reunidas en panojas en el 
ápice de las ramas, teniendo pedúnculo, cálices y corolas densamen- 
te revestidos de vellosidiul t4e color ferrugineo dorado; legumbre to- 
da tenuginca, vellosa, larga, casi recta, chata de los dos lados, con 
nervaduras marginales muy cngi'osadas ; semillas ovoideas, pardas. 
lisas. 

Planta común en Entre Ríos, Corrientes y Misiones, especialmen- 
te a lo largo del río Uruguay'; en la provincia de Buenos Aires sólo 
se halla es]Kmtánea en la isla de Martín García. Es un arbolito orna- 
mental, (jue [diede proporcionar madera bastante buena : sus frutos, 
[loco pulposos, casi secos, no son comestibles como los de otras espe- 
cies es])oiitáneas y cultivadas en las provincias del norte. 



LATHYRUS L. (IT;J7) 

("áliz con r> dientes, los '2 superiores generalmente más cortos; es- 
tambre vexilar libre o con los demás más o menos entresoldado, con 
tubo tronchado transveisalniente en el ápice : hiparte superior del 
estilo aplastada en su cara dorsal y ventral, a veces endurecido, con 
hi superñcie sui)erior o sea ventral pubescente, con estigma terminal 
lampiño ; legumbre oblonga, con varios granos subglobosos o angulo- 
sos. Flores grandes o mediocres a veces hermosas más (• menos alar- 
gadas, solitarias o raceinosas : brácteas pequeñas caducas, bractéolas 
nulas. Hierbas a veces enderezadas o rastreras, a veces trepadoras 
por medio de zarcillos. Hojas a veces reducidas a un Alodio, más co- 
nu'mmentc pariiiinadas, con el raquis terminado en cerda o zarcillo y 



ISi ANAI.KS 1)K I, A MKIKDAl) «IKNTÍKKA AI((;KNTINA 

Jirovisto i'll lil base de csl i](ill:is IoÜíicims ni;is ii iiicnus ;:iail(l»'S. :ltli'- 
cliailas, sfiiiisajíitadas n rara vez enteras. 

(íélKTii ilifiiiidiiiii i)i)r todos los contilit'litt's y del mal se «•oiiorcn 
mas di' 1(10 especies, en };eiieral liastanti' nial descri|)tas y detinidas. 
tnn nmelios reiiifseiitanlcs iii Sud Aiiirrii-a y es|)eeialineiite en la 
Ai'ycnlina. Alj:niias es|ieeies. cultivadas ii esjKint aneas, se considera ii 
como hnenas forrajeras y mejorantes del suelo, otras otVecen tidielcu- 
los o semillas (arvejas) couicst ildes, otras coiist ituycn yerbas uioles- 
tas i>ara ciertos sembrados: sin embarjío ini hay qne descuidarse con 
ellas pues las semillas de al<;unas especies (sejiún aljiunos autores el 
testa de ellas) contienen )irinciiiios tóxicos (pie ))roduceii tiebri-s. 
IciMblnrcs y r(Mi\ uisiones. con o sin nudeslias y dolores del Inbo di- 
fícst ivo. 

lín la pro\¡iicia de Huenos .Viles son baslantc Irecuentcs y se co- 
rioci'u de ella 7 especies características .v fácih's de ilistinnuii-. 

Su noiubre viene del latiii Lutliiinis (Tlinioi. c<ni ipic se designaba 
una lej^fíiudile. 

1. I'laiila> Ut\:\] \ :diMiliU;niU'iili' laiii|)ÍM;i> en ludas sus ))arles. 2. 

Planta- |>iilii-sc-ciiti'>. vi'llosas o tonicntosiis <'ii su tnlnlidad. h |hii Ici 

iiiriiii- cu |>:iitc. 6. 

'¿. Lar^ii <li' las liojiicla- |)iir lo me nos l> vccr>. {ludiiiidii llenar lia-^Ia ;!(• ve- 
ces su ancliii. 3. 
Lar^o de las hojueln- poi lo nuiui:^ -uiupie iiunni de (i veces su au- 
clio. 4. 

;l. l'iduueuliis llor:de~ '!■ tliin>>, ;\ veces 1- liólos, iiolalileiiiiiile eiii;r(isadci> 
liaeia arriba, teniiiiiaiiilo eii inia ai I ¡eidncii'ui : {ilanla- iiub'lili's, de 
10 a 25 <-iii de aliara. /.. ilijiiihirif. 

l'erliiiM alo- lloi.iles :{- \2 lliuiis. niá- liieii sua\ eiiiiiile adelj^azados lia- 
da arriba, sin iiiliéulMeiou apieMl : plaiila'- ri)l>u-tas. de iiiiis de 40 eiii 
(le iiltiira. /.. iiliulinl\is. 

I. Koliiiln- (le l¡j> liiijas absiilulaiiieiile sésiles miUk' el inidci del imIIo. eiilie 

las biiHcs de la> eslipiila>i. elíplieolMiuioladas. 1 ci .'> veees iiiiis lar;;a- 

Ipil' anclias. /.. iiirlinhllin. 

Kiiljoliis lie las lii>|a- sep;uadn> del niidnilel imIIk p<u ana parle iurr;i- 

)'ol¡iil:il di'l peeiolii ecuauli lar;;a. 5. 

.■>. lliijiielUM de color verde ptdidii. j;eiiei'abui'llte jílaucas, ipie no se eiilie- 
;;re(;en por l;i deseeaeirin. ;;enerabiieiile apei'Kanniiadas, muy iieiva- 
«líw, ron laifío una vez y media o dos mayor ipu' el lauíaüii de su 
auelio : palle iiil'iatnliol.ii del pecíiiln de li m .'i iuiii. /.. iiiiiíikiik. 



I.KlilMIXOSAS BOSAKUENSES 185 

Hojuelas de color vmilc muy oscui-o, glauco o uo, ()ue por la deseca- 
ciciu geiieiiilnieutc se (^nuegreceu, elíptico- alargadas, tenieudo un lar- 
go de 3 a ■) veces su auclio y la parte iufrafoliolar del pecíolo mayor 
de 6 nuil. T.. maycUaniciis. 

(i. Hojuelas muy angostas, de laigo Jó a 30 veces mayoi- (jue su ancho, 
agudas, rígidas, salpicadas de pelos ralos, rojizos. L. siibiilattiH. 

Hojuelas elípticas o lineales, de un laigo (|ue jamás pasa de 15 veces 
su ancho. 7. 

7. Plantas culiieilas de vello rojizo, ;;; recostado v ion brillo sedoso : zar- 
cillos simples, muy coitos y rígidos. L. sericeiis. 
Plantas cubierta de vello blaiii|iiecino. no sedoso, enderezado o floja- 
mente recostado. 8. 
S. Hojuelas angostas, de largo S ú 10 veces iiiayoi i|ue el ancho: plantas 
recubiertas de vello tiojamente recostado, tii|)ido, largo, i|ue le da co- 
lor lilainiuecino : zarcillos bastante largos pero generalmente simples. 

L. tomentosus. 
Hojuelas anchas o angostas peio cuyo largo es de 2 a 6 vece.s, a lo sumo, 
su ancho: vello corto, enderezado. i|Ue da a la planta un tinte ce- 
niciento iiiteirso. L. pnhesce.ns. 



Lathyrus epetiolaris (los. 

/.. scskIII/oIíiix Hk. et A. 

Hierba vivaz, toda himjiiiia. ilc cdlor vcnU' oscuro niá.s o menos 
giaucesceiite, iiuc al secarse toma un tinte muy ¡iiteiiso. casi pardo; 
tallos pocos raniilieados, recostados o trejiadores, de liasta 50 eeiití- 
inetros de altura, ciliiidrieo-tetrágoiios, a veces ligeramente alados, en 
su interior medulosos; estípulas ovalado-atlecbadas, las inferiores 
más chicas, con lóbulos interiores iguales o por lo general el exterior 
bien desarrollado y el interior pequeño y snbabortivo; parte infrafo- 
liolar de los pecíolos absolutamente nula, la parte su])erfoliolar prolon- 
gada en zarcillo.'!- 7- partido: liojuelas sentadas solire el nudo del 
tallo entre las esti))ulas. lanceoladas, mas o menos angostas y largas, 
•'! a .") veces más largas ipu:- anchas, de punta poco aguda pero armada 
de un i)eipieño mucrón o apiculo casi esi)inilbrme; tanto las estípulas 
(ó a 7 nervada.s) como las hojuelas (5 a 7 nervadas) son todas bastante 
apergaminadas y rígidas; de las axilas de las hojas superiores salen 
unos pediinculos solitarios, arqueado-ascendentes, bastante gruesos, 
casi cilindricos, ligeramente adelgazados en la parte su])erior. .'"i a .T 



186 ANALES DE r,A SOCIEDAD CIKSTÍKU A AK(;KNTINA 

veces iiüís laiiíds «nic las liojuclas di- cuya axila nacen. tciiiiína(lci> 
l)or un racimo de 5 a Itt flores bastante a|iroxiinaihis ; las flores, sos- 
tenidas ¡lor cortos jiedicelos de .'! a ."> inilínictros, son grandes, con 
cáliz verde alfto morado y corola a/.iil iiicnada : las le^íiinilucs son en- 
tlerezadas, lineales, rectas, nicnos m la |iuiiia ipic es ciicoiNada, casi 
cilindricas, completamente lam|iiñas: n<i lie \ ínIji de ella ni tintos ni 
semillas niaduros. 

Planta hasta aluna <-nniici(la tan solo de (hile eeiilral. peid parece 
ipie sn dit'nsiíni dehe ser mnclio nniyor ; los ejemplares arf;entinos es- 
tudiados lian sido eoleccioiunlos en nii campo cerca de Lincoln. 



Lathyrus gladiatus llk. 

Planta nilnista. viva/., (pie puede alcanzar una alt nra de mas de un 
metro, toda lampiíla. de idlcn \erde Dscnru. rara vez lificramente 
íi'lancescentc. i(ue al secarse toma nn tinte niuclio m;is sombrío: tallos 
linceos, tetra y;oin)s. con dos aristas m;is o menos sali<'iites a veces liy'e- 
lanieiite aladas, mas ii ineniis ramiticadns : est ipnlas Irialiunlar atle- 
eliadas. ajiíidas. las interiores niiis anj;ostas y con el lobido snpericM' 
tan solo desarrolladi». las sn]ieriores in;is anclias con el lobnln exter- 
no urande. bien desarrolladu y el interinr n posterinr mnelm m;is 
pequeño, casi abmtado. siem|n-e 1' a 10 veces mas laifías ipie la parte 
inlVatbliolar «le sn peciobi: |ieciol(is con la parte int'raloliiilar tii;;<)na 
coita o muy corta (de .'ia 1 ."i milimet ros de lar-ioi. )nnl(inf,'ados sn]>crior- 
mente en un /arcillo lo a .1(1 veces mas larj;o. delj;ad(i. .! !•• partido, 
llevando en sn ápice un jiarile hojuf'las lineares mn.\ larcas ya';n<las 
l<le .") a lid cni de laifin pm- .! a I O iiim de aiielioi. de imnta mn> 
a};n<la, calloso ni mi uñada : tanto las e^t i pulas ,") a 1 "> nervadas) como 
las liojuelas (.'t a 7 nervadas), son todas mas o menos apergaminadas 
y rí^íidas : de las axilas de las hojas snpi'iiores nacen unos pedúncu- 
los síditarios. mny larjíos. ipie a ve<'es i<:nalati .\ otras \fces superan 
bastante el tainano del peciolo \ sus concs|i(nidieiiles hojuelas, <'asi 
cili?nlrieos. sin aristas, en sn paite interior bastante uriiesos. suave y 
paulatinamente adel^a/ados hacia arriba (pie terminan en una liarte 
delirada, de ^1 a ."> centimctíds. (pie lleva de (i a 1 '_' llores, bastante se- 
paradas unas de otras: las flores son iinis (pie medianas, inclinadas, 
sostenidas por cortos y del;;a(los pedicelos de L' a ."» milímetros, <íon 
cáliz lam|iiri(i. \crde obscni-o. y conda de color azul miísomenos inteii- 
-o : las le;;iiiiibi es bastante eiidelc/adas son lineales, rectas, casi cilin 



I.KGUMINOSAS BONAERENSES 187 

(Iricas, adelgazadas en ambos extremos, terminadas en punta aguda 
encorvada, negras en toda edad, completamente lampiñas: no be 
conseguido ver semillas maduras. 

Vegetal liidrdtilo eiidiMuico de la región megapotámica de la Ar- 
gentina, l'rugnay. Caraguay y Brasil : no es raro en los pajonales de 
la isla Santiago >■ del Delta del Paraná : creo que figura en « Chloris 
l)lateusis » del profesor Hicken y en la « Flora Uruguaya » de Are- 
chavaleta con el muubre de L. IhwurífoUus Vog., especie que no co- 
nozco y que se ditcrenciaiía de ésta |)or las legumbres pubescentes. 



Lathyrus magellanicus I^ani. 

Hierba viva/, cuya altura varía desde 25 hasta TT» centímetros, 
toda liim|)iria. de color verde oscuro que con frecuencia es más o me- 
nos giauccsccntc y que al secarse tonuí un color muy ftscuro a veces 
casi negro: tallos linceos, endei-ezados los más cortos, los mayores 
rastreros o ticpadores en las matas circundantes, tetrágonos, con las 
aristas del tallo todas iguahuente nervadas salientes o sino con dos 
opuestas más desarrolladas casi aliformes, superiormente más o me- 
nos ramificados ; estípulas ancliamente atletdiado-ovaladas, con el ló- 
bulo anteritn- agudo y l)ien desarrollado, el ¡¡osterior pequeño y con 
frecuencia totalmente alxutado: pecíolos con la parte infrafoliolar cor 
ta (5 a 10 muí). sieiu|)rf iiuis corta (píelas estípulas y con la parte su- 
prafoliolar prolongada cu zarcillo dtdgado, doble o triple más largo ipte 
las estipulas y las hojuelas, a \eces simple otras 3- partido : hojuelas 1 • 
yugadas, elípticas, más o menos anchas o angostas siendo su largo '1 a 
4 veces su ancho, generalmente las inferiores más cortas y anchas y las 
superiores más largas y angostas, terudnando en iiunta más o menos 
obtusa pero siempre claraiiu-nte mucronada : tanto las estípulas (5- ii- 
nervadas) como las hojuelas (3 a T nervadas) son de textnra firme y 
en seco casi apergaminadas: las axilas de las hojas superiores llevan 
unos pedúnculos solitarios, de '1 a 5 veces mas largos que las hojut- 
las, casi cilindricos, suave y moderadamente adelgazados hacia arri 
ba que terminan cu unos racimos, a veces casi capituliformes, deusos 
de 3 a 7 flores; flores grandes, horizontales, sostenidas por un pedice- 
lo tres veces más corto ([ue ellas, con cáliz lamiiifio, verde o ligera- 
mente morado, y corola de tinte azul l)astante intenso y uniforme : 
legumbres lineales, bastante comprimidas lateralmente, a la madurez 



'•■^•"^ ANAI.KS 1>K I, A SOCIKDAll (IKNTII l< A AliiíKNTlNA 

li;íer:iiiifiii<- toiiilosüs \ iicj;r;is. himpifiMs. i-cm Kia 1 l' si-niill;!?.. suli- 
}rI()l)osas. liiinpiñas. ii(';;ras. no liisti-osas. 

Planta <|uc «Icsd.- .-I .■strf<li(i do Magallanes se cxt ¡cnth- Iiasla v\ 
Kiasil. hidiolila. i|iic i-i)nsiitii\ c mi liiicii fonajt'. nicniís en t-l lii-niijo 
de sil tVllcIiticaciiill. 



Lathyrus nervosus l.^nn. 



ríanla \i\a/. .pie alcan/.a liasla .".(I iriil inictiiis di- alluia. Kxia 
lampiña, de («ildi- \ciili- ilaio y cnii ln'ciirmia riicrtcincntc jilanccs- 
lente, ipie al seeai-se ni> canihia ije ccilor : lallus raslrenis n trepado- 
res, liiieeiis. tetrauíiMos. con dos alistas mas o menos salientes a \ cees 
linderamente ala<las. en general poco ramilieados : estipulas aiielia- 
meiite alleeliado ovaladas. ;;raiides. las inl'eiiores menores ipie las 
superiores, con el lohiilo externo inferior anelio y liieii desanolla<io >■ 
1-1 iiiterioi' más o menos atrotiado: peciolos eon la |)aite infrat'oliolar 
muy eorta (.> a .".. rara vez lo mmi :> o 10 veees imis eorta ipie las es 
I ipillas y eon la parte siipraloliolar |iroloii;;ada en zarcillo dcljiado. de 
lar;;(i dolile ipic el de las cstiimlas y liojiiclas. •icneíalmeiite triiiaili 
do: liojnelas 1 \ ajeadas, ancliaiiientc elípticas, a xeci-s casi siilioi 
Idcnlaies. ciineadoredondeadas en ambos extreiiios. ipie terminaii en 
piillla relativamente roma armada de im niiieíoii o pcipieña espina 
I lien visilde. de honle cillero piih ei nlelilo: tanto las estipulas (7 a II 
rciiciiladoiiervadas) como las liojnelas (!i a ]:; reí iciiladonervadasi. 
son mas o menos delatadas pcio siempre al-o i i-idas y api'iuamina- 
das: de las axilas de las hojas siipi-iiores salen unos peditiieiilos l' a ."> 
\'ei-es nnis Iar;;os ipie las liojnelas. eiidere/.ados. siil)eiiadranf;iilares. 
estriados, ipie en sil parle superior llexaii de .; a li llores al;ío st'i»ara- 
das linas de otras : llores {írandes. sostenidas por un pedicelo corto. 
d(d;;ado. de niiis o menos ."> miliiiielros de larj;o. con cali/, lampifio. 
\ crdi- pálido, y ana corola cii\os pcl alos son azules en el medio \ 
idaiieo.s o eelcslcs en los liordes: Icunmhres endi-rezadas. limales. 
anjíostas. amarilleiiias. lampiñas, de caras lalerales hastante conve 
xas. poca loriilosas pero hastante nervadas, rectas, con punta lar;;a. 
atilda. Ii;:eiaiiieiiii- lli-\iiosa: no lie \isio ni Irnlos ni semillas ma- 
duras. 

\e;;elal \eidti|o\ peí iicola. ililiindido por la America meridional 
disdi' (liilc hasta el l'.rasil y ilesde e! iioIImiImii al Iviíailor : en la 
i.'epilldna Ar;;enlina lia sid^i scíialado como dd Clmlml \ de las sie- 



LKGUMINOSAS HONAKKUNSIfiS 189 

inis imiiiix'iiuas aiistniles ; lie visto y lie estudiarlo ejemplares colec- 
cionados en la siena de la Ventana. 



Lathyrus pubescens Ilk. y A. 

I'lanta viva/., en todas .sus |iaites de color verde ceniciento (que 
lio se altera por la desecación) poruña pubescencia más o menos rala 
o tapida, (-orta y nnitorme, <|ue reviste sus órjjanos, siendo más aparen- 
te en las partes jóvenes que. sin embarj-o, nunca ofrecen lustre sedo- 
.xo; tallos trepadores robustos (pie pueden alcanzar a más de metro \ 
medio de altura, sublefiosus. en las partes inferiores luiecos, tetrá- 
íionos. c(m estrías lon^;itiulinales y abundantemente ramificados y 
enmara fiados en las partes superiores : hojas bastante miraero.sas y 
relativamente a])ro\iniadas, con todas las estípulas más bien peque- 
ñas, ovalado-seniiatlecliadas, <uiyo lóbulo inferior anterior es bien des- 
arrollado, faltando totalmente el posterior, mientras que el lóbulo sn- 
lierior es siempre ancho y terminado en un largo y tino mucrón, con 
pecíolo cuya parte infrafoliolar. semicilíndrica, es 2 a .'i veces más laroa 
<|ue sus estípulas y la. parte su|)iafoliolar se prolonga en un largo zar- 
cillo pubescente, bastante delgado, simple o tripartido; las hojuelas, 
siempre 1- yugadas y más o menos alternas, varían bastante de for- 
ma y tamaño: en algunos individuos son elíptico-ovaladas de ::i X ^ 
de tamano (forma que considero como típica) y en otros lanceoladas, 
mas II menos angostas, de tamaño 4-6 X 1 (forma que creo represen- 
te al Jj. liiioirifoliiis Vog.), de largo más del doble (pie la parte infra- 
foliolar ilel ]ieciolo : tanto las estipulas como las hojuelas están recorri- 
das i>or numerosas (7- 1 1) nervaduras longitudinales bastante finas, y 
tienen una textura y rigidez mediana ; los pedúnculos nacen de las 
iixilas superiores, siendo enderezados, cilindricos o ligeramente sub- 
tetrágonos levemente adelgaza(h)s hacia arriba, 2 ó 3 veces más lar- 
gos (pie sus hojas y terminan en un racimo bastante largo de 6 a 12 
flores algo sejia radas unas de otras, especialmente las inferiores : 
dichas flores son grandes, de color azul más o menos intenso; las !<■- 
gmidircs son lineares, rectas hasta por debajo de la punta que es algo 
encorvada hacia arriba y agiida.de color rojizo pardo, bien pubescen- 
tes, liastante comprimidas y tonilosas jior los lados; contienen de 8 a 
1(1 semillas sub-globoso-lenticulares, lampiñas, lisas, negras, sin lus- 
tre. 

Vegetal hidrófilo difundido en toda la America del Sur. desde la 



190 ANAI.KS I>K I,A >OCIKl>Al) «IKNTIKH A AliiiKNTINA 

Patagoniii hasta Colombia; es fn-cneute fii los i)ajoiiaU's ribereños y 
estiiiii'icos del Paraná y del río de la Plata, eoiiio rii la isla Saiitia- 
}ío, en Punta Lara. en San Isidro y tiMJas las islas del Delta. 

No tiene aplicación, gozainlo <!<■ las inismas |ir(i|iicdaiii's liiu'nas y 
malas de sus <-()n"éneres. 



Lathyrus sericeus l-mi. 

Hierba iicrcnnc (le cuIim- inallrr:ilili'. luda iiihiiMta di- \ dld larfzo 
míis o menos patente-. Iiipidci. sedoso, de eoldi' iiiliio. de lalliis más o 
menos aj;rnpados t-n laniillete. bastante lobustos. endcre/.ados o re- 
costadoaseeiidentes, de !.'."> a oO centímetros de alto, netamente tetra- 
¡jtonos, escasamente ramiticados; Jinjas ni:is o menos esca.sas, con 
todas las estípulas semiallechadas, con el lóbulo interior angosto bas- 
tante larjío y dirigido liaeia afuera y a menudo aripieadoy el superior 
más anelio ipie los folíolos, lanceolado, aiíudo. ealloso-mucrnnado. 
i-uii pccinlo endenv.adii cuya |>arlc intVat(il¡iil;ir. I ni;(iiia. es mas c(U'la 
(pie la mitad de sus estipulas y la ))arte suiuafoliolai termina en las 
hojas inferiores en un mucron «pie se Iransforma paulatinamente, en 
las hojas superiores, en un zarcillo simi)le rígido, más corto ((ue las ho- 
juelas; hojuelas 1 yugadas, angostamente laneeoladoelípticas, cuyo 
largo varía de ."> a 10 veces con resi>ecto a su ain-lio. )>lanas. enangos- 
ta<las siiavi'inente hacia ambos extremos y leí iiiiiiadas por un mu- 
cron calloso, palillo, fuerte y liielí \isilile: lantii l;is es|i|iMl;is eiimo 
las hojuelas están recorridas por nuiíierosas nervaduras longitudina- 
les linas y poco aparentes, y s<ui de natuiale/,;i muy firme, rígidas y 
casi coriáceas; los pedúnculos nacen d<' la axila de las hojas sui)erio- 
res, son tetrágonos, relativamente gruesos y rigiilos, casi de igual di¡i- 
metro en toda su longitud, de largo a veces tan solo igual, otras do- 
hli' o Iriple i|ue el de sus liojllelas. I eriiiinaiido eli 1! o ."> llores acumu- 
ladas en su ápice, a veces csisi formando i:iiie/,uela : llores meiliocres 
o grandes, de cáliz rubio muy velloso y eorol;! cuyo color vana de 
morado a azul olisciiro; legumbre linear. K'cta. menos en la |iiiiita, 
aguda y ligeramente sigmoidea, euhieria de vello nniv tupido, largo, 
más o menos patente, <le color riiliio intenso, moderadamente achata- 
da a los lados ; contiene de Ida !."» semillas c-iilioideo subglohosas, 
lampiñas, negras, no lustrosas. 

I'laiila xcrolila y psaimWila difundida en todas las regiones oligoni- 
brias de la Ami'lica del Sur desde el K'io Nej^ro hasta el l'eii'i;cs 



LEGUMINOSAS BONAERENSES 19] 

común en los prados arenosos de la Pampa y en el oeste de la pro- 
vincia de Buenos Aires, habiéndose coleccionado en Puau, en Peliua- 
Jó y en Cbacabuco. 

En la Flora hnoiiUensü se cita el L. uitens Vog. que me parece sea 
una mera forma de esta especie de la cual sólo se diferenciaría por la 
falta de hibulo inferior de las estípulas (pie serían entonces semilan- 
ceoladas de base enteía, redondeada ; no me consta (pie tal forma La- 
ya sido hallada en nuestro país. 



Lathyrus stipularis Prsl. 

L. crasnipt/í (lili. 

Planta anual, de 15 a 30 centímetros de altura, toda lampiña, de 
color verde claro (que conserva con la desecación), a veces ligera- 
mente glaucescente ; tallos acostados o enderezados, subtetrágonos, 
con dos aristas njas o menos aladas, poco ramificados; estipulas ente- 
ras, atiechadas, las inferiores muy pequeñas y angostas como las ho- 
juelas, las superiores grandes, anchas, más que las hojuelas, con los 
dos lóbulos inferiores agudos, de los cuales el ijosterior por lo general 
más pequeño ; pecíolos triangulares de largo más o menos igual al de 
sus estí[)ulas (prolongados en un zarcillo 3 ó .t veces más largo, delga- 
do, generalmente 3- partido) que llevan en su ápice un par de ho- 
juelas lineares a veces muy angostas (liO'Á) mm X 1"^ ™n')j otras 
veces algo más anchas (10 40 mm X 1)5-<J nam), agudas en am- 
bos extremos, de punta callosa y borde entero ; tanto las estípulas 
(3 a 7- nervadas) como las hojuelas (generalmente 3- nervadas), son to- 
talmente herbáceas y delgadas ; de las axilas de las hojas superiores 
nacen unos ])edúuculos enderezados, de largo igual o hasta cuádru- 
l)le que el de los peciolos, cilíndrico-subtetrágonos, huecos, que van 
paulatina y suavemente engrosando de abajo (1,.T mm de diámetro) 
hacia el ápice (2,5-3 mm de diámetro) terminando casi tronchados, y 
allí se injertan de 1 a 2 ])edi<;elos florales relativamente cortos (2 a 
3 mm de largo) ; los iiedúnculos unifloros son siempre más delgados 
que los bifloros ; hay indi\iduos que producen todos pedúnculos uni- 
floros, otros unifloros en la parte inferior y bifloros en la apical y por 
fin la njay()ría ostentan dos flores apicales; las flores, inclinadas, son 
mediocres, con cáliz verde, lampiño y corola con estandarte azul, con 
alas y quilla rosadas (al secarse la planta se vuelven amarillas); las 



192 ANALKS UK I,A SOCIKIIAD t:l KSTIKICA AK({KNTINA 

Iffriuubres líiiii|iiri;is. sdlitaiias d iipaiciidas. son .-.csilcs. mas o iiiciicis 
enderezadas, lineales. an;;<»stas. casi rectas, siiln li;;frainenre llexiio- 
sas, en la punta larcas y aginias, de color i-ojizo y lisas, de lados 
bastante, convexos, nada o iiiii\ iioco (ondosas, conteniendo (le l(i a Hi 
semillas jclolioso-euboideas. lampiñas, no lustrosas, de color lastaño 
rojizo con i)intitas más ol)seuras más o menos apairMlo. 

rianta difundida en toda la .Vmcrica del Sui. desde el CIiuImii 
liasla N'enezuela. t'reciieiite en los campos fértiles aij:o secos de (oda 
la Iteiiública Argentina : es IVeciienli' imi la prima\(ia cu los alredi'- 
dores de La Plata. 

Las ]tartes verdes constituyen un excelente lorraje. ]i( ro la planta 
en la vejez se vuelve |iel¡i:iosa piu's sus sendllas son toxicas. 



Lathyrus subulatus lam. 

Ilicrha perenne, toda de colm \crde pálido, con Ircciiciicia aniaii- 
liento, iindterahle. de tallos en ramilletes cndcMo. ciidcrc/ados o re- 
costado-asceudeutes, de I.", a ¡(l ccntiinel ros de alt ina. tet ra;;onos. 
nei-vadoestriados, ramilicados en la liase, en hiparle supericu' casi 
simi>les. icvestidos conni todas las parles del xc^etal de |icl¡llos ru- 
bios, muy tenues. larj;os. mas o menos recostados y no t iipidos : bojas 
bastante separadas unas de otras, en especial las supeí iores, <'on esti- 
indas semialtec liadas, lineales. cu> o lóbulo interiiU' es auiíosto. atildo. 

\ liastalite larjio. y el superim ,\ laii;oipic lermina en una puntita 

<-asi espinitbnne, <^<in pecíolo lriaii;;nlar. cuya parle iniratoliolar es i-e 
lativaniente eoita, alcanzando mas o menos a la mitad o tercera parte 
del lar}ro de sus estipulas, mientras (pie la supralbliolar se prolonf;a 
en un unieron breve o en nii delgado zarcillo cpie casi nunca alcanza 
el laijiíi de las liojiiela^ : liojiielas 1 \ iluadas. an;:ost ainelit c lineales. 

i:. .Ul 
sieinlo la propoici Icl lamo con ri'spcclo al ancho de a • a ve- 
ees planas, otras plcjuadas lon;;it iidinalmcnle y t rian;;iilarcs. paulati- 
namente ailelt;azadas en punta Inicia los dos cMiemos y terminadas 
en mucron fuerte. <'alloso y piilido : lanto las esl ipiilas como las lio- 
jnelas. son lelat i\ ámenle espesas y bástanle riy:idas \ duras, con 
nnmerosas nervaduras l(Ui;;itiidinales bien marcadas pero linas; en la 
axila de las hojas superiores, y .« o I veces mas lai;íos ipn- ellas, na- 
cen pedlínilllos elidele/ados. casi cilllldrii-os. Inertemente estriados 
en dirección lini;;itiidinal. ca-i rectos ipii' terminan ;:i'neialmenle en 



r.EGUMINOSA.S BONAERENSES 193 

(los flores (rarn vez ¡5, siendo la inferior algo alejada de las apicales); 
llores erectas, sostenidas por un pedicelo 4 veces más corto que ellas, 
bastante grandes, de cáliz de color verde claro y corola con pétalos 
azulado-pálidos liacia los bordes ; legumbre rubia, linear, recta, aguda, 
corta y densamente pubescente, bastante chata a los lados, con lige- 
ro brillo sedoso, conteniendo de 10 a 15 semillas lenticulares, lisas, 
negruzcas, no lustrosas. 

Planta xeróftla y litótila o iisaiiiofila, distribuida desde el norte del 
río Colorado hasta el Brasil meridional, iiallándose en las sierras y 
en las lomadas secas y arenosas o pedregosas. Es sumamente común 
en el Cerro de Montevideo y abunda, en la provincia de Buenos Aires, 
en la sierra de la Ventana, en Curanialal, en Olavarría. en Tandil, 
en la sierra Peregrina, como también en Puan y Guaminí. Es forra 
jera, pero de un rendimiento sumamente limitado y por lo tanto de 
escasa importancia bromatológica. 



Lathyrus tomentosus Lam. 

Hierba perenne, toda cubierta de vello blando, más o menos largo, 
tupido, que le da color ceniciento claro, no alterable ¡lor la deseca- 
ción, que se torna blanco en las partes jóvenes e inflorescencia, con 
muy poco brillo sedoso, con tallos recostadoasceudentes de 30 a 7,5 
centímetros de largo, robustos, tetrágonos, con aristas obtusas, me- 
<lulosas, escasamente ramificados ; hojas bastante numerosas y apro- 
ximadas, especialmente en las partes inferiores, con todas las estípu- 
las semiaflechadas, cuyo lóbulo inferior, dirigido oblicuamente, es 
bastante largo y agudo, mientras <)ue el superior es semilanceolado, 
agudo, grande y bien formado, tan anchoo algo más que sus foliólos, 
con pecíolo enderezado cuya parte iufrafoliolar trígona es más o me- 
nos del largo de la mitad de sus estípulas y la parte superfoliolar se 
prolonga en un zarcillo delgado, velloso, tan largo como las hojuelas, 
siempre simple; hojuelas 1- yugadas, angostamente-lanceolado-elípti- 
cas, cuyo largo varía de 8 a 10 veces su ancho, suavemente enangos- 
tadas hacia ambos extremos, de punta moderadamente aguda, rema- 
tada por un mucroncillo calloso, blanquecino, escondido i)or el vello ; 
tanto las estípulas como.las hojuelas, están recorridas por numerosas 
nervaduras subparalelas muy finas, y son de naturaleza herbácea, 
blanda, que se conserva también en los ejemplares secos ; los pediin- 
culos nacen de la axila de las hojas superiores, siendo enderezados, 

AK. SOC. CIENT. ARG. — T. LXXXVIl J5 



1!I4 ANAI.KS 1)K LA SOCIKUAU CIENTÍFICA AUCKNTINA 

ijasi cilíudricos, panlatiiiainente adelgazados hacia arriba, de largo 
tloble o triplo que el de su lioja. y terminan en un cajiítulii de .'5 a 5 
llores grandes, con ("diz muy velloso, blanco y corola de csl andarte 
azul, y (lemas ])cralos blancos o blanco-amarillentos: uo conozco los 
frutos. ]iero deben ser muy velludos y contener de S a 12 semillas, co- 
mo lie constatado en los ovarios. 

Planta xerófila y psamófila que es endémica de la región iilatensc; 
los ejemplares examinados provienen del i)artido de Xueve de Julio. 
No estoy muy segura de la exacta (lcterminaci()n de esta especie; los 
ejemplares estudiados concuerdan con la d('scri])cion de Martius (Flo- 
ra braxilicnuin, XV, I, jiág. 113) y de Arechavaleta (Flora uruguaya, 
III. i)ág. .'571). i)ero no con la de De ("andolle (Prndr.. II. ]iág. .'50!») 
donde se dice (pie la planta es nifescenti tomintona I 

Vegetal forrajero, peligroso como todas las especies de su género 
en el tiempo de la fructificación ; los estancieros lo acusan, así como 
al L. scricfius Lam.. de ser un jiroductor de egagr(')i)il()s en el ganado 
vacuno, por su abundante vello absolutamente indigerible. 



LENS Ln.hv. (I7;57) 

Ci'diz ')■ fido, con st'-palos más o menos iguales y tan largos como la 
corola ; estambres 10, filamento \cxilar libre, los otros !t soldados en 
tubo cuyo ápice está cortado oblicuamente a bisel: estilo doblado 
hacia arriba, achatado suiieriormente. con ligera imbesceucia longi- 
tudinal : legumbre elípticoalargada. ( (imprimida lateralmente, dehis- 
cente, bivalva, 1-2- semillada. Semillas lenticulares, unicoloras o va- 
riegadas. Flores pe(piefias. blancas o azules, axilares, pediceladas, so- 
litarias o iiauciracemosas. Plantas herbáceas, anuales, endebles, semi- 
trepadoras, con tallo cilindrico -1- angular y hojas alternas, dísticas ; 
raquis de las hojas con cstí])ulas semiatlcchadas, de tamaño mediano, 
que lleva de 2 a 7 pares de foliólos opuestos o alternos, sin estipe- 
las, terminando en cerda o zarcillo; las brácteas y las bracteolas ge- 
neralmente faltan. 

(icneri) geidiilogeii mu '_' (i .'? (segúii algniKis autores hasta S) es- 
pecies, de las cuales una culliNada en todas partes del iiimulci. y 
<tuya8 semillas designaban los romanos por l.rns. 



LEGUMINOSAS BONAERENSES 195 

Lens esculenta Moencii 

(n. V. : lenteja) 

Hierhii anual de 20 a 40 centímetros de altura, pubescente pero no 
glandulosa, semienderezada o que .se sostiene por medio de sus zarci- 
llos a menudo trífidos ; las hojuelas son en número de 10 a 14 para 
cada raquis foliar, más o menos opuestas por pares o alternas, alar- 
gado-trasovadas, más o menos redondeadas, tronchadas o escotadas 
en el ápice, con un pequeño mucrón ; pedicelos florales del largo de las 
hojas, con 1 a 3 flores, de corolas blanco-azuladas, inodoras ; legum- 
bre lampiña ; semillas unicoloras, rubias. 

Esta phmta cahnfila, cultivada desde la más remota antigüedad, 
también prospera admirablemente en la campiña argentina, brindan- 
do tallos forrajeros muy nutritivos y apetecidos por el ganado, y 
semillas de alto valor nutritivo i)ara el hombre, que también tuvie- 
ron aplicación en terapéutica, cocidas contra la disentería y las fie- 
bres infecciosas y crudas, pulverizadas, contra la viruela y otras en- 
fermedades del cutis. 



LUPINUS L. (1737) 

Cáliz profunda y desigualmente 2- labiado, de labio superior 2- den- 
tado, e inferior 3- lobulado ; corola amariposada, de estandarte ancho, 
alas falcadas, adherentes por el ápice, que (uibren a la quilla de pico 
encorvado ; estambres 10, con filamentos entresoldados en tubo cerra- 
do, llevando 5 anteras muy largas, basifijas, alternas con otras 5 más 
cortas versátiles ; estilo alezuado, encorvado, lampiño, rematado por 
un estigma terminal con frecuencia barbudo ; legumbre lineal, más o 
menos comprimida lateralmente, por lo comíin i)ubescente o vellosa, 
dehiscente, bivalva, con valvas membrauoso-coriáceas y tabiques in- 
ternos transversales, que separan las semillas, variables en tamaño y 
forma, sin estrofíolo, pero con hilo lineal. 

Hierbas anuales o perennes, inermes, con enormes tubérculos bac- 
térieoradicales, lampiñas o vellosas, a veces de hojas simples, pero 
generalmente con hojas digitado-peltadas, con estípulas bastante 
grandes soldadas a la base del pecíolo. Flores azules, blancas, rara 
vez rosadas o amarillas, (lisi)uestas en racimos terminales; existen 
brácteas y l)ractéoIas variables. 



|!l(i ANAI.KS IIK I.A SOCIKUAI» (^■IKXTIFKA AKUKNTINA 

(réuiTu une cinMila con más o iiicims unas 75 especies, hi mayoría 
(le ellas americanas y solo mías pocas mediterráneas : ciertas de sus 
especies eran culti\adas por los antiguos romanos con el nond)rc de 
t'a¡»a lupino o simplementi' lnjiiinis. 

1. l'hiiil;! aiiiuil (li- mío.-- 2."i ciij de ;iltin:i. piii'ii r;iiiiili<ail:i. con pelos üilos, 

enderezados, no sedosos. /•• hiiKiitiis. 

Plaiiia perenne, con vello tn))i<lo iccostado sedoso. 2- 

2. Epidlo lampiño, verde: planta (!<• }0-'M) cni de alto. /-. Ilil<iiii<iiiiis. 
Epililo velludo, x-doso como todas la^ demás parles de la planta, ro- 

Imstii, de hasta ".'. cin de altura. A. mulliltnnis. 



Lupinus Hilaireanus i'>tli. 

Planta de 10 a .¡O cent iiiict los de allnia. \ ivaz, ramosa desde su 
base > toda cnliierta de ¡icios mas o menos almndantes; liojas alternas, 
«on un iieeudo bastante lar};<> rematado por una corona de ."> (rara 
vez '!-7) liojiielas ol)lanceola<las casi tan larcas como él. más o menos 
a<:iidas en ambos exircmos. vellosas en su cara ¡lilcrior. lampiñas en 
la sii))erior : intlorcscciicias casi csjiicitbrmcs. tciiiiiiiales, con llores 
<'asi sisile.s y a/.iilado\iolaccas. mediocres, cuyo cali/, tiene el labio 
su])erior .'! dcntaiio. iloldeiiiciile mas lar;;o ipie el suiícrior : le}ínm- 
bres lineares, enderezadas, riyidas, duras, de iinis o menos .'! centíme- 
tros de laríjo. con .'! o 4 milímetros de ancho, imnliaiíudas, con niinic 
rosas de))resiones transversales oblicuas, más o menos vellosas, con 
iiiiieiido cada una de .! a 7 semillas arriñoiiadas. i>ardoati;;radas. 

Ksta planta sii<lamericaiia, abiinilante en la Kepública Oriental 
del Ihiijünay, no se lialiia mcnciiniad»! aún <'onio de la Keimblica 
.\rjíciiiina : a Hiles ilel año I'.IIT lie recibido varios ejemplares de 
ella recolectaflos en los alrededores de Nueve ile .Inlio. Ksta planta 
es poco ree.omendalile desde lodo punto de vista, pues a pesar de «pie 
sus liojas son Corrajeras, sus Iriitos Ic'ixicos producen mareosa leiii 
blores a los :njimales (pie los iiiLíiercu. 



Lupinus hirsutus I-. 

Hierba anual, de 1 ."i a 10 cent i iiiet ros de all iii a, lamiticada desde 
jábase, toda ii-vestiila de pelos tiesos y ralos, con liojas alternas 
larjíiiineiitf pecioladas. ipie llevan una corona de ."> a 7 liojiielas oblan 



I-EGD MIÑOSAS K<>N\EKKNSES 197 

«eoIadaK o espatuladas ; tlorus mediocres, cortaiiieiit<; pedieeladas, foi - 
iiiaiidoiin racimo flojo en la extremidad de los tallos, con i)étalos de 
coloi- azulado pálido; le};iiml)re de iiiiis o Tiieiios li centímetros de lar- 
};o, enderezada, vellosa, con 2 o .'! semillas. 

Planta europea que lia sido introducida en el país (!on las semillas 
de los cereales y que cría con estos en los trigales y cerca de los de- 
I>ós¡to8 de cereales ; no es rara a lo largo de la vía del ferrocarril en- 
tre la estación Grau Dock y la de Río Santiago. 

Aquí hasta ahora no tiene aplicación directa, i)er<) podría utilizar- 
se, como se hace en ciertos lugares de líuropa, como abono verde para 
engordar los campos. 



Lupínus multiflorus Desv. 

Hierba vivaz, de hasta TT) cenfíuictros de altura, revestida en to- 
das sus i)artes de un vello tu|)ido laigo, sedoso, (^n la planta viva de 
<;olor plateado, ipie |)or la desecación se vuelve más o menos amari- 
llento, robusta, enderezada, siuiplc o más o menos ramosa ; hojas lar- 
gamente pecioladas qiut terminan en una corona de 7 a^ !) hojuelas 
algo más cortas que el pecíolo, oblougo-lanceoladas, vellosas en am- 
bas caras; racimos simples, rara \('z agrupados en panoja, con mu- 
chas flores solitarias o geminadas, las interiores apartadas, las supe- 
riores contiguas ; flores grandes, con corola laiui)iña, cuyo estandarte 
es de color azul mas o menos intenso con una mancha amarilla en el 
medio, las alas de color azid piilido y la (|uilla casi blanijuecina; le- 
gumbres enderezadas, de.'¡ a ,"> <'cntínietros de largo, duras, coriáceas, 
densamente vellosas, casi lanudas. 

Plantita xeróftla y psamcitila, indígena de la América del Sur y que 
en la Kei)ública Argentina sólo se ha mencionado de la sierra de la 
Ventana: he recibido, hace poco tiem])0, ejemplares de ella recogidos 
cercii de Nueve de Julio. 

(%)nsidcrando su aspecto, creo (pie podría constituir una buena 
(esencia ornamental para jardines ; en el campo es más bien perjudi- 
i-ial, pues aunque el ganado coma sus hojas sin inconveniente algu- 
no, sus frutos y semillas resultan jicligrosos y tóxicos. 



"^>* ANALES UK I.A SOCIEDAI» CIKNTÍFICA ARGENTINA 

MEDICAGO I.. (1. 1737) 
(Malicd l,u<l\\.. V. 1 7.'Í7) 

( 'alÍ7, .">■ fido. con l(»l)iil(is siilii;;ii!ik's o liis dos superiores menores; co- 
rola aniariposiidií : estainl)res I(». con filamento vpxilar libre y los otros 
trabados en tubo, todos sin dilatación sujk lioi-; anteras nnilormes: 
estilo aleznado. lampiño, terminado poi un esti};nia cajiiíado oblicuo: 
les-nmbre muy variada, falcada, coclear, arqueada, espiíalada. lisa, 
rcticulada. inerme, ,i;en<-ralnu'nte indeliiseente ; semillas sin estro- 
liolo. arriñonadas. Hierl)as o arldistos de hojas con estípulas adheri- 
das al iH-eíolo. trifoliadas, con hojuelas cuyas nervaduras secundarias 
mueren al borde y a menudo en dientecillos. Flores pov lo conn'in pe 
quefias, azuladas o amarillas, en capítulos o t-ii racimos axilares, rara 
vez sub-solitarias ; brácteas peíiueñas o unías: bractéola.s ausentes. 

Estas plantas no dcsiiidcu nunca olor a cuiiiarÍM;i y -¡i lo hacen es 
mientras se secan y muy di hjl. apenas |¡ercei)tible. 

Género <íeronto.i;co (|nc cimipicndc nnas 50 esi)ecies. miicjias difun 
didas por todo el ul.ilid : la lie -i;in iiilt i vo fue traída de Media por 
ios romanos. 

1. Flores azides o «elesK-s, iiU'<lioi-vcs. en liiciinos polilados ^ixihues o api- 
cales, más o menos gnindes : lc;;innl)rc espiíidad.-i. <liala. sin arralas 
ni piias : pl;inl:i rndii iz;i(l;i. |i<renne. .1/. sátiro. 

FlíMCs aniarilJMs. jiciiueíias. 2. 

'¿. I^fciunbre aniñonada. casi scmifílolinsa. muy ]>eipicria. ne-rra y Ioiikí- 

tudinalniente nervada cuando madura, en racimillos pcdnncnlados 

c-apifulifiirnics. mii> <i menos com|>a<'l<is : plañía peicniíe. rastrera. 

sienij)rc más n menos puliescente o vellosa. .1/. hi¡iiilino. 

Legumbre espiíalada. chata. 3, 

'A. Legumbre cunipletaniente inerme, dÍHcoidal. iini> chata, casi meniluano- 
Ha, de 10 a l.'i mni de diáinetro, con .'{ o 4 es|)ii':is. bordes aj;udo> 
entcroK sin piian ni dientes, superlicie lina y escasanu'Ute radial- 
"K'ivada. ,V. „rhirii Inris. 

Lef:umbie armada en el liordi' de dientes o púas. sieni]>re na imi de 
10 nnii (le dirimetro, coriácea \ im membianosa. 4. 

4. Horde de la le;,'iimlire rccoiiiiln pm un >iii<'oi{ue apatía las laí;;as espi- 
nas Kancliudas niar;;inales en dos series, una superior \ otra infe- 
rior : le^umÍMc eii conjunto .suhglobosa : planta anual, densa y 
aprcla<hiineiile piiheitcente. de etilor eeideiento. .V. mínima. 



LEGUMINOSAS BONAERENSES 199 

Borde de la Ifgiinibie agudo, siu surco, llevando una sola liilera de es- 
pinas que alternadamente se dirigen hacia arriba y hacia abajo. 5- 
5. Estípulas con pocos y gruesos dientes : hojas siempre adornadas por una 
gran nianclia ferruginosa central : pelos largos, ralos, multicelulares. 

M. maculata. 
Estípulas con numerosas lacinias largas y delgadas; pelos pocos, cortos 
y 2- celulares. 6- 

tí. Margen de la legumbre de largas espinas ganchudas, alternas. 

M. hispida, var. (leiiticulafa. 
Margen de la Icgiinilnc <le tubérculos cortos y obtusos. 

M. li!s¡)i(hi. var. apiciilata . 



Medicago hispida «iairtn. 

(n. V. : carretilla, carretilla inaiisa. i-arretilla lilanea) 

Hierba anual ijiie cria en rosetas, de lanias rastreras pero no radi- 
cantes de hasta 50 centímetro.s de largo, anguloso-cilíndricas, verdes o 
más o ineuos rojiscas, lampiñas o con pocos pelillos simples esparcidos 
en las partes más tiernas y nuevas : las hojas alternas, y dísticas, 
enderezadas o recostachis, con pecíohjs bastante largos, adheridos 
en la base a dos grandes estípulas anchamente ovaladas recortadas 
en un gran número de delgadas y largas lacinias, llevando en el 
ápice tres hojuelas anchamente trasovadas o trascorazonadas, más o 
menos proftindamente escotadas, con los lóbulos denticulados, casi 
lampiños, de color uniforme, verde vivo ; inflorescencia constituida 
por 1 a 5 flores peiiuenas, de corola amarilla, llevadas por pedúnculos 
más cortos que los pecíolos de las hojas de cuya axila nacen ; legum- 
bre muy comprimida, espiralada, con 2 a 3 vueltas, lampiña, de borde 
agudo más o menos armado, con las caras nervosoreticuladas, con- 
teniendo de :i a 5 semillas faseoliformes, auiarillo-rojizas. 

De esta especie existen dos variedades : 

a) denticuhttít (Willd.), con legumbres chatas, anchas, cuyos márge- 
nes están armados de una hilera de largas espinas ganchudas, alter- 
nadamente dirigidas hacia abajo y hacia arriba. 

b) apiculata (Willd.) con legumbres más chicas, más recogidas^ a ve- 
ces casi globosa.*, con los márgenes sólo armados de pequeños tixbórcu- 
los obtusos. Opino que debe considerarse como sinónimo de esta 
variedad la M. Berteroana Morris, descripta como de Chile y citada 
por Fries como inqnilina de la Eepiiblica Argentina. 



200 ANAl.h> 1>K l.A !>OCIKIlMi ( IKXriHCA AIÍliKNTlNA 

I 'la Illa lie l;i Kiini|ia iiifridioiial, desdi' iiiiiclintit'iiiiKi introducida t'ii 
•■1 país (líiiiihmy la uliscrvti i'ii Hílenos Aires en los años IS.U-.'i."!) >• 
lioy diliiiidida en toiias partes desde el ('liul)Ut hasta la (^iliaca; sube 
taniliieii a ;;raii altura en los Andes. 

La variedad primera es la más conn'in y constituye un abundan- 
te forraje iirimaveral : tiene, sin embar}ro. el incoiiveiiieiite de ser 
perjudicial a los vellones del jíanado ovino. 

La variedad secunda es escasa y se lialla en los alrededores de La 
l'lata, mezclada con la primera. cs|)ecialiiieiiii' sobre lajiiales y des- 
montes de fierra. 

Medicago lupulina I.. 

I II. \ . : I rÉ-l>n)ill«« it lii)iiilina; 

Hierba bi.sanual.de raices tascii;uladas poco desarrolladas, y ramas 
lastreras, no radicantes, de hasta ")(> centímetros de largo, cilindricas, 
imbescentes ; jielos unicelulares, no riexuosos. enderezados: hojas al- 
ternas, dísticas, ju'ovistas de un [leciolo muy corlo, adlieiido en la 
base a las estípulas relativamente urandcs. seiiiiallecliadas. a xcces 
dentiiuilailas. int'eiiormeiile a;;iidas, llevando .'! hojuelas cuneado-tras- 
ovadas o casi romboidales, en la milad iiilciior enteras, en la supe- 
rior de liordc cleiil ¡ciliado, terminando redoiuleadas. más o menos 
obtusas y a iiieiiiido escotadas, con pequefio imicron nieiliano, de i'olor 
verde a])agado y más o menos pubesceiiles cu ambas caras: inllores- 
ceucias a\ilaics. cu i'a<'imi.is ca]iituliformes globosos, sostenidos por 
pedúnculos mas largos (pie las hojas en cuya axila nacen. Ibiiiiadas 
por 10 a L'."i llores muy pei|ui'ñas. de corola de color amaiillo claro: 
legiimlni- aiiiiioiiaila. de "J a .'> iiiiliiiict iiis i\f largo, recorrida por sur- 
cos o nervaduras oblicuas, bástanle hinchada, indehisceiite. casi se- 
miglobosa. al pr¡nc¡]iio verde y iiiibesceiite. mas tarde casi negra, 
lampiña, 1 semillada : semilla elíptica ii ovalado-semiglobosa. algo la 
seolirorme. lisa, ih- eohu- aiiiai illeulo rojizo. 

Planta originaria de l'airopa, hoy ditíiiidida en lodo el iiiiindo, co- 
iiiúii también en la .\i';;enl¡iia desde el l'liiiliiil liasla .liijiiy : abunda 
eli los alrededores de I, a l'lala y parece ipie pielieie los t críenos allos 
y fértiles; vana muchísimo en ciiaiiio a su \ cllosidad : en los léñenos 
húmedos sale casi lampiña, en los secos lolalnn-nlc cubierta d<' |)eIos 
lomando color ceniciento; forma ]iarte del heno de nuestros campos 
pero no tiene mayor importamia. 

lOs curioso iiotai CUMIO esla planta lio ha sido citada ]ioi el profesor 



I.KUUMINÜSAS lil)XAi;i!l';\!>HS 201 

Arecljavaletü fii su Flora TTiuguaya. a pesar de liaberla yo misma 
visto y coleccionado varias veces en el Ruceo y eu las praderas al 
pie del Cerro de Montevideo. 



Medicago maculata w. 

(n. V. : i-;irr<-tillii iuldi-aila) 

Hierba anual, que ciía en rosetas de ramas rastreras, pero no radi- 
(íautes, de .>(> Iiasta .">() centímetros de larj^o, an.nuloso-cilíndricas, ver- 
des o más a menudo ferruginosas y salpicadas de pelos ralos ende- 
rezados, blandos. l)lan(|uecinos y multicelidares ; las hojas alternan y 
dísticas, enderezadas o recostadas, tienen un peciolo más o menos 
largo acomi)afiado en la base de dos grandes estípulas semiovaladas, 
agudas, con el br>vde interiíu |uo\ isto de 1 a 5 gruesos dientes irregu- 
lares, y lleva •'! hojuelas a|)icales \isiblemente i>ecioladas. ancliameute 
trasovadas o trascorazonailas. con los lóbulos anteriores ligeramente 
denticulados, de color x'eide \¡\o con uno n dos grandes manchas in- 
tensamente rojo-l'eriiiginosas. \ariables de forma, en su pai'te mediana 
central inleri(u- siendo casi lampiñas, pero en las estípulas, pecíolos 
y cara interior de las hojuelas se hallan (especialmente eu la ju- 
ventud) pelos uuilticelulares iguales a los (¡ue mencioné para las 
ramas; las intlorescencias están constituidas i)or 1 a •"> flores ])eque- 
ñas, de corola naranjada, cortamente pediceladas, agru))adas en el 
ápice de un pedúnculo común siempre más corto que la hoja de cuya 
axila procede : legumbre muy comi)iimida. esi>iralada con .'! a 4 
vueltas, lampiña, cuyo borde ofrece un surco mediauo (pie separa dos 
nervaduras marginales (superior- e inferior), las que dan nacimiento a 
unas largas espinas aleznadas con punta ganchiforme, canaliculadas : 
semillas de 4 a ti en cada legumbre, taseoliformes, amarillas. 

Planta higrolila y casi psamotila, originaria de la Kuropa meridio- 
nal y hoy espontánea y difundida en toda la República Argentina, 
siendo común en los alrededores de La Plata y Buenos Aires; su 
aspecto vana mucho según que críe en zanjas con agua o en terrenos 
secos y livianos (terraplenes del F, C.) ; es un forraje bastante bueno 
y me consta qnc el ganado lo apetece. 



202 AKALKS UK I.A SOCrKDA I) (IKNTÍKICA AKGKNTINA 

Medicago mínima Lam. 

(n. V. : ciirrctilla n('i;iiM 

Ilifil)a iUiiiiil (|iic cría en tiii»i(liis rosetas, con ramas rastreras pero 
no radicantes, (le L'(» a .'!() centímetros de lar-fo. casi cilindricas, (!<■ 
color ceniza ¡lor un vello i iiiiido. corto y adlierente que las viste; 
pelos nnieelnlares. n<;idos: hojas alternas, dísticas, recostadas, con 
l»ecíolo mediocre provisto interiormente de estíi)nlas más o menos 
adiierentes, semilanceoladas. aj¡:ii<las. las inferiores enteras, las sni)e- 
riores denticuladas hacia su base y Icniíinados por ;! hojuelas en- 
neado-ohloiifras o cuneado trasova<las. escotadas en d ápice, mucro- 
nadas y denticuladas en la mitad superior, todas ( uhieiras de un 
\eIlo tupido adlierente sedoso, cpie les eouiuiiiea un color \ crde ce- 
niciento; a veces ofrecen I ó 2 manchas i)e(|ueñas. ferruginosas en su 
medio; las inflorescencias están C(mstituídas ]i(u- 1 a :! Hores pcípie- 
ñas. de corola amarilla, cortamente jiediceladas. agrupadas en el ái)ice 
de un peiirineuhi ma.s corlo i|Ue el |ieeiolo de la hoja de cuyo axila 
surficn : las leuunihres, lampiñas o ligeramente puliescentes, hastantc 
espesas, enroscadas con .> a .'i es|)iras. con el hordc a.uudo arnuido de 
una hilera (h- espinas alteriuulamente dirií;idas hacia ahajo y hacia 
arriba, más o menos lar.!:;as y eiui la punta encorvada: semillas fa- 
seoliformes, <le color amarillo. De esta es|)ccie existen dos variedades: 
ii) cancHcenx Ser., con le<íuml)res casi globosas y es]iinas cortas, 
ganchudas, rífridas. 

h) iiioUi.ssimii (Kolli) c<ui Icfiumbrcs niiis anchas y ciuilas, y espinas 
relat¡\ameiite muy larcas, no muy rígidas pero muy ;;anchudas. 

Plantas ori;rinarias delsurde Ijiropa : en los ¡drededoresde La Pla- 
ta, es¡)ecialmente sobre el teriaplen, del K. ('. con balasto de conchilla, 
entre La data y la lOnsemida, es común la ]irim(-ra variedad : la se>;nn- 
d» variedad es snnnimente abundante en la meseta alrededor de l'.ahuí 
l'ilanca, donde sus semillas se aeiiuuilaii en los bajos l'urniando casi 
c<»Icli;i : son vc};et:des |M'¡ma verali's ipie producen un abundante y sa 
broso follaje paia todo Miañado: pero los tVulos scui mu\ perjudiciales 
a los velhuies de las ovejas ipu- haieii desmerecer mneho y clismiliuyen 
probidilemcnte su valor; los frutos secos, sin cndiarjLto, sirven de l)uen 
:dimcntoal ;;anado en (íiertos perio<los. ciiamlo la seipiia <lestruye 
(oda vegetación en las cuchillas desde liahía IJIain^a hasta el Hio Ne- 
;ír<». 



LEGUMINOSAS BONAERENSES 20:í 

Medicago sativa L. 

(ii. V. : allalta o iii¡hIj;íi) 

Planta perenne, de raíces pivotantes poderosas sumamente des- 
arrolladas, verticales, y ramas arramilleta<las, enderezadas, cilin- 
drico angulosas, verdes, laiii[)iñas o lineramentc pubescentes, de 
.JO a (iO centímetros de altura ; bojas provistas de estípulas lanceo- 
ladas, agudas, enteras o ligeramente dentelladas, soldadas con la 
base del pecíolo, el cual, variable de lai'go, termina en 3 hojuelas 
oblongo-cuneiformes obtusas, a veces algo escotadas, con algunos 
dentículos a ambos lados, lampifias o algo ])ubescentes, de color verde 
obscuro a veces más o menos glaucescente ; inflorescencia» en forma de 
racimos ovalados o elípticos, ¡tedunculados, axilares o apicales, con 
numerosas flores mediocres enderezadas, de corolas azules o celestes 
(a veces azulado-verdosas o más raramente blancas), con nervaduras 
más obscuras; legumbre arqueada, esiiiralada (hasta con 3 espiras) 
angosta, algo chata, lauii>ifia. de color pardo, con .'!-fi semillas í'aseo- 
liformes, amarillas o rojizas, lisas. 

Planta originaria del norte de Persia (Media), de donde los romanos 
la importaron a TJoina llamándola por eso Herba medica (Columella): 
hoy en día se cultiva en todo el mundo considerándose como el forra- 
je típico por todas sus propiedades agronómicas y bromatológicas, 
siendo su único defecto mayor el i)roducir en ciertas condiciones el 
meteoriumo o empaste ; en la República Argentina se cultiva en todas 
partes constituyendo una de sus principales riquezas mejorando las 
tierras y dando rendimientos que ningi'in otro forraje proporciona. 
Sus raíces pueden ahondarse en la tierra a buscar humedad hasta 
los 2(» metros si el terreno es permeable; se adapta a todos los climas 
de modo que tanto prospera en las quebradas del Chubut, en la cum- 
bre de los Andes (Puente del Inca), como en las llanuras de Buenos 
Aires y del Chaco. 

En muchas partes se halla ya al estado espontáneo. 



MELILOTUS L. (1737) 

Cáliz con 5 dientes subiguales : corola amariposada ; estambres 10, 
filamento vexilar a veces libre, otras veces soldado al medio con los 



'-(14 ANAl.KS l)K I.A SüCIKDAH CIENTÍFICA AUUKNTINA 

otros !l, que fíniíMii un i iilm libre ilc Ids peíalos : anteras iniifornies : 
»'stil<> lilitoinic. laiiipiím. enroivailo. teiiiiinailo ¡kh' est ij;iiia a])ieal : 
Ifjíuiubre siih^lohosa ii ovoidea, nuis lar^a iniccl cáliz, recta, ijuleliis- 
eente o muy tartlianiente dehiscente, olifrospenna ; semillas general- 
mente solitarias, rara vez de :.' a .". en cada lenmiibre, sin estrotíolo. 

Hierbas anuales o bisanuales, subliidnitilas. caleílilas y lialótilas, 
c,on hojas alternas. esti|)uladas, .5- t'olioladas, al^o carnosas y njiidas. 
con las nervaduras seriiiiclarias ile lnv lulinlo^ qne terminan en los 
dientecillos nuMjíinales de los mismos. 1-Mines iieiineñas. blaiu-as o 
amarillas, en racimos axilares, a veces apanojados: biacteas ](e(|Ue 
fias o nulas; bractéolas ausentes. Todas estas plantas, a \eces cuan- 
do frescas, i)ero siem])ri' cuaixlo se marchitan, desjiiden un Inerte 
olor de cumarina que las hace iVicilmente rec(UU»cibles ; frescas, son 
rehusadas por el ^anatlo: por lo eontraiio. cuan<lo secas son comidas 
con bastante fruición; antiguamente i ran empleadas en teiapéutica, 
)ior la cumarina. el ácido inelilótico y el melilotol que contienen, y 
se consideraban como calmantes y antineiirálgicas. 

(it'-neio gerontogeo con üi; especies de las regiones ieini)ladas y 
cálidas, nnichas de las cuales son actmilmente difundidas por toilo el 
mundo; y eran ya iu)no('idas con este Ufuidire genérico por griegos y 
romanos. 

I. Flores ili i'oiola lilaijca. <le 4 a ."> iiiiii. en laciinos iiliis laicos ipie hiN 

hojas. .1/. <iJba. 

Floren ile corola amarilla. 2. 

'¿. Flores y leguiiilire» niíniliiaít. inrmncs <li' :! iiiiii de larfí<> : cstíjiulas to- 
llas en la liase l-°J deiilatlas: ra<'iiiiii>. iindlilloins. ir.ás largos i|iie su 
hoja. .1/. iiiilini. 

Flores y le;;iiinlires mayores, «le 4 iiuii pnr li> iii<iio>i. 3. 

:i. Ua<'iiiios florales más lar;;<is ipie la hoja ile \\\\:\ :i\il:i lunii, J'.O-TII llo- 
ros : estipidas in la liase inli ia> ludas. .1/. «fficinalix. 
■{ácimos llórales más eortiis ipie la lioja de riiya iixila nari'ii, :i-l(t llo- 
ros ; estipidas iiil'eriores :t-S di'iilieiiladas en la liase, las superiores 
enteras. M. iins.itiiirii.tis. 



Melilotus alba Desv. 

(II \ : iriliol ili- iiliir lilioicii) 

Hierba siibleíiosa, bisaiiind (i perennts t). de (i..p(i a l.."iO niel ros ile 
altilia. eiidere/ada. de tallos cilindricos, lampiiios. de color \erde 



LEGUMINOSAS BONAERENSES 205 

itbscuro, a veces morados, ligeramente flexuosos o miiiibreados: hojas 
alternas, con las estíi)ulas aleznadas, agudas, adheridas a la base del 
pecíolo, el cual varía bastante de longitud y lleva o hojuelas que en la 
parte inferior del tallo son romboidal-trasovadas o traso val-cuneifor- 
mes, en la sui)erior oblongo-lanceoladas, de punta olitusa o truncada 
a cada lado, i^asi hasta la l)ase, irregularmente S- 12- denticulada, de 
color verde obscuro y siempre lampiñas en elepililo, verde pálidas y 
a veces algo pubescentes en el hipofilo, a veces en ambas caras maso 
menos gla acescentes; racimos florales axilares, enderezados, un poco 
abiertos, formando panojuela piramidal en el ápice del tallo, o a 1(» 
veces más largos que la hoja de cuya axila proceden, con 50 a 100 
Hores péndulas : corolas blancas, de i a 5 milímetros de longitud ; le- 
gumbre pequeña, de 3 a .I,.") milímetros de largo, oblicuamente ovala- 
da, obtusa, mucronada por la base del estilo, casi negra, irregular- 
mente reticulado-nervada, coii 1 ó 2 semillas ; semillas ovaladas, 
a marillo- verdosas. 

Planta hoy difundida por Ui cultura en todo el mundo, por consi- 
derarse forrajera y bastante resistente a la sequía ; en la Eepública 
Argentina es también abundantemente espontánea en muchas provin- 
cias (Mendoza) ; en la provincia de Buenos Aires se ve con frecuencia 
cultivada en los jardines y se observa silvestre a veces en La Plata y 
alrededores de Buenos Aires ; resiste bastante a la sequía, a pesar de 
(jue prospera mejor donde abunda el agua ; el elemento calcáreo la 
favorece y soporta muy bien el salitre (nombre que se da vulgarmen- 
te a las eflorescencias de NaCl impuro). 

En el Sertum patngonicnm y en PJantac <l¡aphor¡c((v del profesor 
Hierouymus se cita un Mililotun macrorhiza Pers. (tígura también 
en Chloris platensin del profesor C. Hicken y en Mude phytogéogra- 
phique de la K. du Rio Negro inférkur del profesor L. Hauman) 
que no he podido identificar, porque no existe el ejemplar en el Her- 
bario del doctor O. Berg conservado en el Museo de La Plata, ni tam- 
poco figura en la monografía del género Melilotus de O. E. Schulz, 
donde debería citarse por lo menos como sinónimo de M. altissivmn 
Thuill. ; no me (jueda más recurso que suponer que dicha especie de- 
ba incluirse en la sinonimia del M. alba Dsv. 



206 ANAI.KS DK t,A SUCIKDAI) CIKNTÍKICA ARGENTINA 

Melilotus indica iL.i All. 

(II. V. : (rt'liol ili- iilnr) 

Hicrbii aini:il <> IiísiiiiikiI. cmsi iiiiiic:i IcfKisa. ilc i'."> a TTi oentímetros 
<li' altura, •■iidcrczada. de tallos cilindricos, larniiiños, de color verde 
clai<i, a veces rojizos, iiiimbreados : hojas alternas, con estipulas lan- 
ceoladas afíiHlas, de base anelia redondeada, todas con 1 o :.' dientes. 
adheridas a la base del pecíolo de larpo variable, rematado por ;! ho- 
juelas i)ecioladas. en las hojas inferiores ciiiicadotrasox adas. en las 
siiperioies oblongas o lineai-cnneadas. de imnta redondeada o tiun- 
cada, a ambos lados en sus dos tercios superiores ciui ."> a i'd (li<Mitcs 
obtusos, más o menos desarrollados, de color verde vivo en ambas ca- 
ras, rara vez con un lifícro matiz azulado, totalmente y siempre lam- 
l)iruis; racimos florales axilares enderezados, más o menos abiertos, 
formando panojnela jiiramidal en el ápice il<l tallo, antes de la llora- 
ción tan lar<ros como la hoja ile cuya axila nacen, desimes .'( a ."> \<'- 
<;es más larfros, con L'."» a ."lO tlores péndulas, muy [leipiefias. de corola 
amarilla de 1 ..^ a 13,50 iiiiliiiieli<is de laruo : le^l^llllre casi «ilobosa o 
trasovaila. de ápice muy obtuso, con mucroii estilar iMHpicñísimo, de 
color j)ardo-ceniciento más o menos intenso, con pocas nervaduras 
transversales casi nada anastomoeado-reticuladas ; semillas 1. rara 
vez 2, rojizas o rojizo amarillentas. 

Planta euroiiea. desde hace mucho aclimatada en nuestro país, pues 
liunlmry la cita como vista en abunilancia |>or los afios IS.íl ¡i .!.{ 
cenw de Huellos Aires : es dilniKinla en ludn el país desde el ( liiilini 
Iiasla la (,>uia('a, tanto en los Andes hasta arriba de L'.'itlO metros, co- 
mo i'ii las praderas paiii|ieaiias y chaipicñas; en los cam|ios bajos de 
los alreiiedores de Ka l'lata abunda de tal modoipie. en al^^iinos jniii- 
l«K (i maiKlias saladas?) «•onstiliiyc la exclusiva vefretación cpie cu- 
bre el suelo; a pesar <le (pie los ganaderos la aprecian, dudo de su 
valor bromatolof.'-ico en nuestro jiaís, ]ior lo menos al estado verde, 
pues he observado niiielias veces ipie el ;^anado no la eonsmiie. 

Melilotus messanensis (L.) .MI. 

Ilieiba anual, herbácea, de 'J.'i a .'>0 cent inn-tios de altura, a veces 
«■nderezuda, otras veces recostada en el suelo, edii tallos eilindiicos, 
estriailos. lie color verde pálido, liastaiile (lexiiosos; hojas alternas. 



I.EGUMINOSAfi BONAERENSES 207 

con estípulas ancliainente triangulai-Ianceoladas, brevemente acumi- 
nadas, las inferiores 4- 8- denticuladas, las sujieriores enteras, más o 
menos adheridas a la base del pecíolo, variable en longitud y remata- 
do por .'1 hojuelas ; las hojuelas son siempre gruesas, casi carnosas, 
poco tiexibles, las inferiores trasovadas o cuneado-trasovadas, las su- 
periores cuneadolanceoladus, de ápice truncado o escotado, con fre- 
cuencia ligeramente mucronado, por ambos lados en sus dos tercios 
superiores irregularniente C- 10- dentadas, lampiñas en ambas caras, 
de color verde intenso y siempre con un tinte más o nu^nos marcado 
azulado ; racimos florales axilares, cortos, siempre menores que el pe- 
cíolo de las hojas de cuya axila nacen, con '.i a 10 flores mediocres; 
corola anaranjada, de 4 a ."> milímetros de largo; legumbre relativa- 
mente grande, (tblicuamente ovalada, aguda en ambos extremos, de 
5 a 7 milímetros de largo, con numerosas nervaduras anjueadas, algo 
anastomosadas hacia el centro pero casi nada reticuladas ; semillas 
de 1 a ;J, de color rojizo obscuro. 

Planta hidróflla y halófila europea, desde tiemi)o a(-limatada en la 
República Argentina; es frecuente en los bañados entre La Plata y 
la Ensenada, en los lugares más salados, donde vegeta at^ompañada 
por iSalicornia, tStítticey Diiítichlis. No creo (pie tenga importancia ni 
aplicación. 

Melilotus officinalis (L.) Desr. 

Hierba anual o bisanual, de base semileñosa, de 0,40 hasta 1 me- 
tro de alto, enderezada, de tallos cilindricos, lampiños o con algunos 
pelillos en las partes tiernas superiores, de color verde vivo, con es- 
trías rojizas longitudinales, bastante derechos, mimbreados; hojas 
alternas, con estipulas lanceolado-acununailas, de base ancha, las su- 
periores enteras, las inferiores a veces con 2 ó 3 dieutecillos, adheri- 
das hasta el medio a la base del pecíolo algo variable en longitud y 
terminado por 3 hojuelas; éstas son pecioladas, en las hojas infe- 
riores romboideo-trasovadas o cuneado-trasovadas, en las superiores 
alargado-oblanceoladas, con punta redondeada o truncada, a ambos 
lados casi hasta la base, con más o menos 13 dientecillos agudos u 
obtusos, de color verde vivo, siem[)re lampiñas en el epifllo, a veces 
ligeramente pubescentes en el hipotilo ; racimos llórales axilares, 
enderezados, más o menos abiertos, formando panojnela piramidal 
apical, antes de la floración un poco más largos que las hojas de cuya 
axila nacen, después 3 a 5 veces más largas, con 25 a 7,") flores pén- 



•¿OH ANAl.KS 1>K I..V SOCIKI) Vil < IKMIKK A AKÜKNTI.NA 

iliihis. iiii'diofics : cdnila ilf cnlnr :iiii:ii ¡Un pulido, dr ."> a (i iriilíinetros 
«le liirt;<»: U-jíumlin' |if(|iicrKi. <!«■ .'! a I niiliiiifl ros ik- lariío. ovalada o 
Irnsovaila. ohriisa en la imilla > liücraiiifiilr iiiiu-idiiada. de coloi- par- 
do más 11 lucilos ol)scmii. con ncivadiuas lraiis\ cisali's iiiniicrosas 
peni ron pocas uiuistoiiiosis vt'rticiili's ; semillas 1. rara \ t-z L!. de co- 
lor aiiiarilleiito más o menos intenso. 

I'laiita eiiropeii <|iU', sej;ún me consta, dcltc serrara aun iii el país, 
pues sólo una \'e/. Iialli' iiii cjciiiplar cii las \ las del rerrocanil ciilic 
las estaciones l>ock (ciilial \ no Santiago. 



MIMOSA i.. üT'.Tí 

("iiliz ^íeneraiiiicnlc peiiucuo. rara vez campaiiiilado. isoniiio con 
la corola, a veces nulo o substituido |iiu- una corona de escamas 41 
«■ertlas: corola actinomorCa I ."> (niranu'nte .">- (í)-meia. con i>étalos 
más o menos entresoldados. \al\aics: estambres en número ipual o 
doble iiiii' el de los petalos, lihiiiieiiios libres .salientes, anteras uni- 
lorijii-s. peipieiias. sin ulandiilas; estilo lilifbrme. estijrnia terminal 
<liminiiIo: l'riilo típicamente lomentaceo. '2 ^-^ articulado, rara \ez li 
neal. mas o niciios compiiliiido por los lados, ilideliisccntc o siib 
<leliiscente; semillas trasovadas u orbiculares, chatas. 

Hierbas, arbustos o arbolilos inermes <i es))inosos. lampinos, \cllo 
.sos, cenlosos o -landulosos: hojas alicinas, l)ii)inadas, y:eni'ralnienlc 
sensibles, con o sin ííhinduhis pciiolares: iiiHoresceneias axilares o 
«erminales. solitarias, a-rupadas en landlb-tes o panículas, ;:eneral- 
nienle en Ibrma ile cabezu(das globosas, rara \ez eli)iticas o alarjíailo- 
e.KI)icitoriiii'~ : llon^ pi i|iiciias. sentadas: bractcas v brai-leolas \a- 
riid>les. 

(•('•ñero tcrmoíilo. ^¡cncralmcnlc americano, con pocas especies asia- 
ti<'aK y.al'lieanas. ipie comprende iiia> o niciios unas .">(l(l esjiecies. La 
Ai;;cnliiia posee iiii buen niiiinio ile especies \ llama la atención la 
taha cíunph'ta al oeste de los ,\ ndes. lio <'onoeii-ndose niliiíuiia propia 
de Cliili'. I",l nombre ;;enerico di-riva del vnl|;ar meJi<ano. 

1. Il.i.ia- I (laia ve/ 'J)- .viiniiila>. 2- 

llo.JHH :t- iiliiri-.viipuliH'. 4- 

•¿. .VrliiiHloK l•^^;llillll^. cíihí miIkii iloi mes. sin expiniis. cubiertoi* de piilies- 

cencia r¡iHÍ eHcatiiironiic : plitiila liiibiitilii. M- iniíiiia. 

ArbiiMtxih recoHliidoi» en el miuIo. arhapniiaclcis ; plantas veinflliis v liló- 



LEGUMINOSAS BONAERENSES 209 

S. Tallos lampiños, sin cerdas ni aguijones : paites jóvenes y hojas reves- 
tidas por pubescencia pulverulenta. M. Bocae. 
Tallos salpicados de cerdas muy adheridas y dirigidas liacia atrás : ra- 
mas con esi^asos aguijones acerados, rectos, como las hojas lampi- 
ú'is- 3Í. tandilengis. 

4. Arbustos inermes del todo: hojas con 2 ó '¿ pares de pinas, fruto ador- 
nado de pelos estrellados. M. Bonplandii. 
Arbustos armados de espinas y aguijones, liojas con más de 5 pares de 
pinas : frutos con pelos o cerdas simples. 5. 

."i. Arbusto en todas sus partes cubierto de largo y denso vello rígido, en- 
derezado, rubio : espinas interyugales muy grandes, enderezadas, 
amarillentas : frutos totalmente cubiertos de pelos enderezados, ru- 
Wos. M. aspernta. 

Arbusto en todas sus partes casi lampiño, con pocas cerditas apretadas 
en las partes jóvenes y algunos pelos esparcidos por las liojas ; fruto 
salpicado de cerditas pequeñas, ralas, muy apretadas contra la su- 
perficie y dirigidas hacia adelante. M. cinérea. 



Mimosa asperata L. 

(n. V. : imita de cariiinohu. carpiucheni o carpincho) 

Al-busto con ramíis casi ininibreadas, erectas o arqueadas, de hasta 
.■> metros y más de alto, cilíndrico-anfiulosas, cubiertas en todas sus 
partes de un vello enderezado, tupido, cerdoso, rígido, ijue da a todo 
el vegetal un tinte rubio o rojizo más o menos intenso ; están armadas 
de un número más o menos grande de aguijones encorvados y fuer- 
tes ; liojas alternas con estípulas lanceoladas, debajo de las cuales se 
levantan dos poderosos aguijones corvos, con pecíolo común de basta 
20 centímetros de largo, todo híspido, cerdoso, con aguijones rectos y 
enderezados muy grandes (hasta Ü cm) situados éntrelas bases de ca- 
da pina, y un número mayor o menor de aguijones menores corvos en 
la superficie inferior, llevando de 8 a 16 pares de pinas, de 5 a 12 
centímetros cada una ; cada par de pinas lleva de 20 a 50 pares de 
hojuelas lineares de 7 a 10 milímetros de largo por 1,5 a 2 milíme- 
tros de ancho y por debajo, a veces, varios aguijones corvos ; las ho- 
juelas membranoso-rígidas, verdes, lampiñas por arriba y por abajo, 
en el borde son más o menos cerdosas ; inflorescencias en forma de ca- 
pítulos globosos, de hasta 2 centímetros de diámetro, sostenidas por 
pedicelos 3 a i veces más largos, de 1 a 3 en la axila de las hojas su- 
jieriores y formando racimos y panojuelas en el ápice de las ramas ; le- 

AN. SOC. CIENT. ARG. — T. LXXXVII IQ 



r;i 



210 ANALES I>K I.A SOCIKDAI) OIKNTÍFICA ARGENTINA 

gumbres (lig. (i) liiii-ales, arqiu'adas, obtusas en los extremos, bastante 
diatas, (le hasta l(t ceiitiiiietnis ile ]:ii}:<> ])(>r 1 a l.á «le aiulu). (¡iie se 
traeeionan en 10 a 20 artejos enatiraujíulares 1- seniillailos. y. asi en 
los bordes como en las caras, totalmente cubiertas de mi \ tilo eenloso, 
denso, enderezado, de color rubio. 

Planta eminentemente liidrótila cjue i)areee difundida en toda la 
Amériea del Sur y basta en ("entro América ; abunda en los ])aj(ma- 
les ribereños del Cliací» [Uistral y septentrional : im is rara en los ])a- 
jonales del Delta. lial)icudosc recolectado vai'ias veces cu las islas 
cerca de Zarate y de Campana. 

Planta que no tiene ai)licacion. ikmo de mi purlc tan liciiiinsd y «le 
una vegetacitin tan exuberante que l)i«'n merecería ser a«i«iiila«ia pai 
ad«iriiar orillas «!«■ estan<pi«'s y laí;«is. 



Mimosa Bonplandii r>tli. 

Arbusto inerme, «le 1 a - metros de altura, tan par«'«i(li> a iiiiiii«-ra 
vista con la .V. incana Btli., que sólo examinándolo de cerca se pue- 
de distiii;:iiir i)«)r sus liojas i)liiriytiííadas y i)or sus frutos no lomen- 
táce«)s; el troii«'«) y las ramas ciliinlritMts y cubiert«is de corteza ]tar- 
da, son liastante delgados y endebles auiujue enderezados : las hojas, 
poco sensibles, alternas, con i)ecíol«> c«»rlo. «le iiii«is 2 ceiitiiiii'lr«)s, 
])rovisto en la base de unas estiimlas cerditormes. sin ^laiuliila, 
llevanilo de '1 a 1 pares de iiinas oinii'slas. «ada una de las cuales 
sostiene de 8 a 10 ))ares de hojuelas oblongas, pe«piei"ias, de maso 
men«)S I milímetros de largo, muy acerca«las y «asi empizarra«las. «)b- 

tusas, relativainent«' gruesas y rígidas. «!«■ color v«'rdc apaga«l ás 

o menos «•«•ni«i«'nto «> glau«<>. <i<lii«l«i al revestimiento escamos«i «pie 
las recubre en inay«(r o menor «•antida«l ; inll«)rescen«ias axilares, so- 
litarias o agiiipa«las «b- '1 a .!. formadas por eapitiihts ghibosos «le .") a 
7 milímetros lii' «liaiin'l ro, s«ist«'iiiilos por p«ilniii-iiliiN mi poco mas 
hirgos; llores pequeñas, muy apn-tailas, con «aliz \ti«l«' y corola ama- 
rillenta tiuueiitosa: legumbre no lomentácf-a. siib«lehiscenle, de 1 a *J 
celitimetnis «le largo p'""* milinietros de anilm. i-oli 2 a ó semillas 
globosas, negras, lisas. alg«> adelga/.a«la « iiliv «aila s«'inilla y «■iibier- 
ta il«' un vello eseam«iso. estr«-llado. grox-m. «li- «-olnr algo ferro;;!- 

lioso. 

Kl úiii«'o lu-ai cji' la i;i|iiilili«a Ar;:«'nlina «n ipu' si> «•«nioce «'sta 
iihinla es el baña«l«i cei«M «le l'iiiila l.aia. .lipinli' ( m\ «■ la su«'i le <!«■ «'ii 



LEGÜMIKOSAS BONAERENSES 211 

contraria en diciembre de 1916; probablemente debe ser más común, 
l)ero hasta ahora había sido siempre confnndida con la M. incana 
Bth., con la cual, como dije, tiene tanta semejanza ; como ella es 
eminentemente hidrófila; no tiene aplicaciones ni me parece pueda 
tenerlas. 

Mimosa cinérea Vell. 

Arbustito perenne, enderezado o semitrepador, de hasta 1 metro 
de alto, con ramas verde-rojizas, sulicilíjidricas, más o menos salinca- 
das de cerdillas aplicadas contra su superficie y divididas hacia arri- 
ba, a veces defendidas sin orden por algún aguijón encorvado; las 
hojas, bastante sensibles, oslentan un pecíolo común de 10 a 12 
centímetros de largo, provisto en la base de dos estípulas lanceo- 
ladas y, debajo de ellas, de 2 aguijones infraestipulares encorvados, 
sin glándula, pero superiormente es armado, entre la base de cada par 
de pinas, de un aguijón enderezado y recto y en la parte inferior, 
en el espacio que media entre uno y otro yugo de pinas, lleva un par 
de aguijones encorvados; cada i)ina, de 2 a 10 centímetros de largo, 
lleva de 10 a 30 pares de hojuelas lineares, asimétricas, más o menos 
obtusas, de 5 a 10 milímetros de largo por 1 a 2 milímetros de ancho, 
de color verde-obscuro peio apagado y casi ceniciento ; la parte infe- 
rior del raquis de las pinas, como también la cara inferior y borde de 
las hojuelas, a veces están (;asi lami)irias, otras veces más o menos re- 
vestidas por cerdillas apretadas, mas o menos abundantes ; las inflo- 
rescencias aparecen en la extremidad de las ramas, las inferiores axi- 
lares, generalmente solitaiñas, las superiores en racimos agrupados 
en panícula rala constituida por cai)ítulos globosos, sostenidos por pe- 
dúnculos '.i ó 4 veces más largos que los mismos, formados por flore- 
cillas rojo-verdosas, con largos estambres rosados que sobresalen ; el 
lómenlo, largo y muy com])rimido, de ÍJ a 5 centímetros de longitud por 
7 a S centímetros de anciio, con 3 a 10 artejos subcuadrados, tiene el 
replo más o menos cerdoso, pero las caras casi lampiñas. 

El único paraje de la provincia de Buenos Aires donde se conoce 
esta planta es el bosque del parque de Palermo, cerca del Tiro fede- 
ral y del arroyo Maldonado ; es sin embargo una especie bastante di- 
fundida en los pajonales ribereños del Chaco austral y boreal, pera 
he notado que los ejemplares chaqueños no tan sólo ofrecen un tama- 
■ fio y robustez notables sino que aumentan muchísimo su revesti- 
miento de (ierdas en todas sus partes y algunos se acercan a la M, 



212 KNAI.KS 1>K l.\ XK'IKIMli (IKXTIKIO.V AHGESTISA 

tmpcrata \j. l-AU\i>. (im- liMCfii sdspcili:!! iiii cst icclm parentesco con 
ella.o t;il \ <•/. la existencia de liiliridos iiitermeclins. 1',n laniliien ¡llanta 
ein i nent emente liidn'ilila. 

No tiene aplicación y sn [)orie no permite eonsideíaila como i)laii- 
ta orniíniental. 

Mimosa incana l'tli. 

Aihusto de liasla 2 metros de altma. iiiei me. de ramas lilindiieas: 
hojas muy |)o<'(i sensililes. alternas, con peciolo estipnlado. coito, sin 
}ll;'nidiila, teriii¡nad(i jior iin jiar de pinas de L' a 1 cent imel ros de lar- 
fío, cada una de las cuales lleva de Id a :.•."> |iai es de folíolos iiin\ acei- 
cados, de 4 a ."> milínietrfis de larjio. oltloii¡;os. olitnsos. de color verde 
apagado, a veces. es)tecialiiiente cuando jiiveiics. }ílauco-lilaut|ueci- 
nos por un tomento escamo.so mas o menos ahinnlante <|ue los reviste: 

pedúnculos axilares solitarios, iiii p<n las lar;;os ipie los ¡¡eeíolos. 

llevando tina calie/.iicla «xloliosa de 1 a (i milímetros de diann-tro. de 
llores inoiloras, muy apretadas. |)ei| nenas. aiiiaiilleiiIo\i'rdosas: lomen- 
to 2- .'{ articulado, ciihierto di' eseamillas m ainlias caras. >iii cerdas. 

l'lanta emiiu'iit emente liidiolila ipie no es rara en todos los jiajo 
nales de la isla Santiajro. «leí delta del l'aiana \ de los estuarios del 
i-ío de la Plata. No tiene aiilicacion y sn jioiie iiiux mndeslo im le peí- 
niite ser considerada i- seiicia ornamcMlal para jardines. 



Mimosa Rocae l.or. > Nicdil. 

.^rlmslilo incline, perenne. mii\ enmarañado, aehaparrailo \ ^'ene- 
lalnienle recostado eontiael suelo, prodiicienilo ramas cilindricas dt' 
hasta .")<• eeiii iiiieiios de laruo. ciiliieilo en todas sus partes verdes y 
jiivcnes |ioi lina piihesceneia pul\ criileula o ca>i ;;ianulosa «pie les 
da coloi ceniciento mas o menos claro, estando torma<la dicha piihes- 

«cncia por pelos 4-sl reliados. /ciados a \ cees con aIi;Mno i;landiilo 

so: hojas mu\ poco scnsililes. aKeriias. pe<pieiias. con pedúnculo 
común, provisto de ix-ipieñas esti)Milas selaceas. Iiastanle corto, ler 
minado por un mncroii > llevando en el ápice un par de )iinas : no 
hay j;l:'i"'iil'i- l"''i"''="''^= las pinas siislcnlaii de Ht a LMI hojuelas, 
opuestas por pares, elípticas, mas o menos anclias \ relativamente 
;:ruesas. oltinsas. de hase incipiilalcral. densamente pulverulento le- 
pldota. de eidoi celilcieiilci ; inlloie-ccncias 4li rolliia lie capítulos 



I-BGUMINO.SA.s BONAERENSES 213 

globosos sostenidos por pedúnculos aIt;o más largos (pie las mismas, 
lorniiidiis ])or 15 ii 20 flores tetninieras muy apretatlasy peipieñas, en 
la autesis de color iosado-])áli(lo por los estambres que sobresalen 
bastante ; lomento de 2 a .'! ai'tículos bien definidos por ligeras es- 
trangulaciones, algo aplastado lateralmente, densamente revestido 
• le pelos estrellados; semillas subglobosas, negras, lampiñas. 

Planta xenjflla de las sierras pampeanas australes, babiéndola ba- 
ilado en la sierra de la Ventana, Curamalal, Pillabnincó, Puan y Tan- 
dil ; su estructura liaría sos])ccliar casi (pie se tratara de una simple 
variedad ore(')tila de la .1/. Bonplandii Btli., con Ja cual tiene miiclios 
puntos (le contacto. Xo tiene aplicación. 



Mimosa tandílensis Speg. 

Arbustit(» ])erenne, es])inoso, muy enmarañado, recostado nuís (> 
menos contra el suelo, formando nuitas subdiscoidales de 25 a 80 cen- 
tímetros de diámetro; las ramas del vegetal al principio tienden a ser 
derecbas, pero despu(^s se encorvan en arco y más tarde quedan re- 
costadas y todas ellas están cubiertas de una corteza verde rojiza, la 
cual s(í balhii toda salpicada de un gran número de cerditas blanque- 
cinas muy recostadas contra la superficie y dirigidas de adelante ha- 
cia atrás : las ramas además ostentan aquí y allá, sin orden, algunos 
aguijones rectos y agudos ; las liojas s(Ui alternas , su pecíolo común 
es sumamente corto, de 1 a 1,5 milímetros, con estípulas setáceas 
poco aparentes y una que otra (¡erdilla blanquecina apretada y diri- 
gida bacía adelante, sin rastro de glándula, lleva en el ápice un par 
de pinas y remata entre ellas en un pequeño mucrón; las ])inas pe- 
queñas, de 0,5 a 3 centímetros de largo, con la cara interior cubierta 
de cerdillas dirigidas bacía adelante, llevan de 10 a 20 pares de ho- 
juelas linear-ebpticas, em]>izarradas, coriáceas, iuequilaterales, con 
margen engrosado-nervado y cerdoso ; las inflorescencias son globo- 
sas, sostenidas por pedúnculos algo más cortos que ellas y cubiertos 
de cerdas retrorsas, y formadas por 20 a 30 florecillas pequeñas, te- 
trámeras, lampiñas y ])ubescentes, de color verdoso-rojizo; en la ante- 
sis los largos estambres sobresalen, de color lilanco-rosados. El lo- 
lueiito ¡leípieño, de 1 a ."> artículos, bastante aplastado lateralmente, de 
color rojizo, se halla revestido de cerdas blanquecinas dirigidas hacia 
adelante; las semillas, ovaladas, son castañas, lisas, pero no brillantes. 

Planta xerófila y oreóflla antes localizada sólo en la sierra del Tan- 



214 anai.es dk la sociedai> cikxtíkka ak(;kntina 

dil : lia sido hallada también cii la siena Giuaiiialal. No tiene apli- 
cación. 



PARKINSONIA L. (1737) 

Cáliz corto, 3- partido, lacinias uienibraiioiías algo desifíiiiiles, val 
vares o lifícraincntc (•nii)Í7,arradas : pétalos .">, al<ro desi^-ualcs. el su- 
perior interno: estambres ](», tilamentos libres, ai^o inclinados, vello- 
sos en la base, anteras nni formes versátiles: estilo lili furnie. re])le}rado 
en el botón, lam|)¡no. terminado poi- ]ie(|nerio esti^ina: legumbre li- 
neal, ileliiscente, bivalva, i)lnrisemillada, vahas tenues, coriáceas: 
semillas faseoliformes, jiardas, lisas, duras. 

Arboles esi)inosos : hojas bipinailas, con estíi)ulas transforniadas 
en espinas {;anchudasy el ratpiis primario en una esiiina re(;ta acerada, 
llevando dos pares de raquis secundarios que sostienen numerosas 
hojuelas. Flores :iiri;iiillas. en racimos 4ixilares; bi-actcas cadutas: 
bractéolas nulas. 

(¡«'•ñero termuíild dr his regiones cMlidas de lodo el iiiiiiiilo. dedica- 
lili ;il liiitaiiico inubs r;nkiiison (sijilo xviii): de el se coiiuccn I esiie- 
cies, una de las cuales ciilti\adaen casi todos los países calidos v 
troj)i<;ales. 

Parklnsonla aculeata L. 

(II. V. : riii;i-t-]ilil) 

Arbusto o arbolito de hasta G metros de altura, fteneralniente tor- 
cid<i e irregular, lampiño en todas sus ¡lartes. y de ramas más o menos 
acodadas en los nudos, cilindricas y ciibierlas de corle/a \crde ; las 
hojas, alternas, ol'recen esti)iulas leñosas, ganclindas. y raquis prima- 
rio es|iiiiiloi'me : los laqiiis secundarios son muy largos, chatos y re 
lal i\amente anchos, lle\aiido un número variable de liojiielas eli|ili- 
cas o tra.KovadaK. obtusas, all ei iias. cuyo inimcro, taiiiaiio y lóriiia va- 
rían s<-gún la may(n' o m<-noi' luz. <pie recibe la )mrtede la planta : por 
lo general, cnanto más anchos son los raquis foliares secuiul arios, tanto 
mas pecpieñas y distanciadas son las hojuelas: llores en racimos axila- 
res, sueltos, grandes; c'orolas anaranjadas, con )ictalos largamente 
unguiculados: legiiiiibres lineares, agudas, algo toriilosas. ipie con 
tienen de ü a s semillas de color vi-idoso a veces, y otras pardo, y en 
l'oriiia de porotos, lisas lampiñas. 

I'laida originaria de la Amériea ("eiitial. lio\ cultivada \ con lii'- 



LEGUMINOSAS BONAERENSES 215 

cuencia espontánea en toda la Eepública Argentina desde las orillas 
norte del río Negro hasta Jujuy. Se utiliza para cercos vivos y pro- 
l)orciona buena madera para carpintería y combustible. La corteza, 
las flores y semillas se utilizan en la medicina casera, c(fluo febrífugas. 



PHASEOLUS L. (1737) 

Cáliz 5- fido, con 2 lóbulos superiores entresoldados o libres; coro- 
la amariposada, con estandarte recto o torcido, aiiriculado hacia aden- 
tro en la base, con alas trasovadas, iguales o mayores que el estan- 
darte, derechas o torcidas, por encima de la uña más o menos adhe- 
rentes a la quilla, y con (piilla trasovada o linear alargada, con un 
pico obtuso enroscado en espiral ; estambres 10. filamento vexilar libre, 
generalmente engrosado o espolonado en la base, los demás soldados 
en tubo; anteras uniformes: estilo filiforme, encerrado en el pico de 
la quilla y como ella enroscado, superiormente engrosado, en la ma- 
yoría de los casos velloso longitudinalmente, terminado por un es- 
tigma oblicuo o doblado en los lados hacia adentro: legumbre lineal, 
recta o falcaila, subcilíndri(!a o más o menos comprimida por los lados, 
dehiscente, 2- valva, de valvas avergamiuadas, pluriseminífera, con 
t.abíques internos transversales rudimentarios ; semillas subcilíndri- 
cas o cliatas, más órnenos naviculares, sin estrofíolo. 

Ilierbas, rara vez vivaces y siibleñosas en la base, rastreras, ende- 
rezadas o más a menudo volubles, con hojas alternas, pinado- 3- folio- 
ladas, estii)uladas y con estiiiulillas. Flores de tamaño muy variable, 
de todos los colores, formando racimos más o menos poblailos en la 
punta de pedúnculos axilares nudosos en la parte florífera ; brácteas 
y bractéolas existentes. 

Género que comprende más de 100 especies (se han <lescr¡pto más 
o menos 1 .*)(»), difundidas por todas las regiones cálidas del nuevo y 
viejo mundo, muchas de ellas cidtivadas desde la más remota anti- 
güedad; abundan también en la República Argentina, pero la pro- 
vincia de Buenos Aires carece casi en absoluto de ellas y sólo posee 
algunas especies cultivadas. Su nombre deriva de oáss/.sí, haba co- 
mestible y barquichuelo. 

1. Flores grandes o muy gramles, azules o blauco-rosadas cou manchas 
amarillentas, nin.v espiraladas y deformes, en grandes racimos col- 
gantes : phintas trepadt)ras de gran desarrollo, vivaces. 

Ph. caracalla. 



216 ANAI.KS UK LA SUCIICUAU CIENTÍFICA AKKKNTINA 

Flores iiiediocics « peqiieüas. aimri'iulas. jilantas anuales cnilcrizada.-. 
enanas o trepadoras de limitada altura. 2- 

'i. Pedúnculos de los racimos Horales más largos que los pecíolos de las ho- 
jas, de <;nya axila nacen : Hores mediocres, rojas o hlanras : legum- 
bres rectas o encorvadas. miIm ilindiicas. snlunrulosas. 

Vh. iiitiltirtoruK. 
Pedúnculos de los raiiiiios tloiak-s mas cortos que li» ])eciolos de las 
liojas. de cuya axila narcii : Hores ))ec|Meñas o menos (|ii(' mediocres, 
blancas, aiculadas o verdosas. 3- 

:1. Legumbre chata y ancha. en forma de espada rui-ea. con punta a.uuda 
|)ero relativamente corta : semillas muy eliatas. an<'lias : plantas ro- 
bustas erectas o trejmdoras. J'li. hiiinliix. 
legumbre subcilindrica, torulosa. recta o ligeramente encorvada : 
8cmilla« tambii^n subcilin<lricas más bien angostas. 4. 
4. Plantas enderezadas, enanas, no mayores de ,"(l em : li'gunibres derechas 
ion punta aguda muy larga. I'li. iiiihiik. 
Plantas enderezadas, ile ramas largas, vidubles, delgadas, de hasta '¿ m 
de altura, legumbre encorvada, con i)unta agmla i)eri> moderada- 
mente prolongada. /'//. rii¡<iarís. 



Phaseolus caracaila I.. 

(u. V. : laraeol. tripa «le fniiliO 

Planta i«'ieiiii(' o vivaz, ile raices f'asciciiladas v en parte liilicriíoi - 
mes. con lalliis ioImisIiis vrdiihjes i|iic |iiieili-!i alcanzar hasta 10 iíh-- 
Iiitsde altura. ciliiHliieds, lampiños, de cdlor \ crdc oltsciiio o a veces 
inorados: hojas con estipulas laiiceolailas. nunca espolonadas o apelí 
liiciilailas, enteras, con jteciolo mas <> menos largoy tres liii|iiclas acii 
iiiin;i4liis, la central romlioiilal-ovalada. las do.s laterales o\ alado siib- 
Irajie/.oidales. las trex aginhis de horde enterisiiiiii, meinliranosas. 
himpifias o lig«-raiiiente pnheKceiiles, con grandes estipnlillas; inllo' 
resceneia en forma de racimos c(dgaiiles. gramles y más o menos )>o- 
Idados, con pedi'ineiilo eoiiMÍn simple o em taiiiente ramitieado. m:is 
largo ipie su hoja >' liieii niidosocalloso en la parle tlorifera: llores 
algo pertiimadas. de L' a I c<-nt imet ros, con cali/, verde o morado cuyo 
lidiiilo superior es muy ancho. <'oito y t riiiicado. con corola amplia 
c.iiya ipiilla amai'illeiila torma 1.' I) .'( espiras largas en jiarle a<'oiiip:i- 
fiadas por las alas ('elestes o rosadlas, <pie ,son mas largas <pie el es- 
laudarle di' color a/.n) <i iiionidi); legnmlire ]>endiila, recta o JigtM'ii- 
mente encorxada. de lUaL'd cent iiiiet ros de largo, lisa, casi eilíii 



LEíiUMINOSAS BONAERENSES 217 

(Irica, ligerainciitt' coiuiiriinid;! y toriilosa \>i)v los ladds, bastante agii; 
«lii. que lleva di; O a l'J semillas ; semillas semieilíniliicas, poco com- 
]ii¡nii(las lateralmente y poco concavas en la ie;;ión hilar, lisas y 
íicneral mente de color marrón-rojizo. 

Hierba, liidnifila, originaria <le toda la América cálida (según De 
('andolle es indígena también de la India oriental?), qne se cnltiva en 
los jardines de todo el mundo ¡(oi- su elegancia y por la belleza de sus 
inflorescencias; es común espontánea en los bosques de los territorios 
y provincias más <';ilidos de la l>e])úb]ica Arg«!ntina, especialmente a 
lo largo de l(js grandes líos (Jujny, Formosa, Misiones, Salta, Tucu- 
man, Santiago, ("baco, ( 'oirientes, Entre Ríos) y creo que no debe 
faltar en las islas del Delta i)aranense. 

Como mnclias otras especies de I'Ikoh'oIhx argentinos, esta especie 
tiene raíces más o menos napitbriues (jue funcionan como «irganos bi- 
dróforos, los que le permiten salvarse durante los períodos de sequía 
o de escasez deajiua. 

Phaseolus lunatus L. 

(11. V. : pnroío in:uit('C(»so o ]ior<)t*> dt- iiiaiittn'U) 

Hierba anual, di' tallos lisos, de ramas cibndiicas ligeramente an- 
gulosas y acanaladas, a veces enderezadas, otias alargadas y bastan- 
te volul)les, pero cuya estatura no supera nunca los 250 centímetros: 
hojas lisas, no ási)eras, alternas, con estipulas i>equerias, lanceoladas 
sin apéndice inferior, con pecíolo niás o menos largo que sostiene .! 
hojuelas pecioladas y estipelailas, la central elíptico-ovalada, equila- 
teral, las laterales muy asimétricas, las tres terminando en punta larga 
y águila con el borde completamente entero, de color verde muy obs- 
(;uro, esi)ecialniente en el epitílo, y a veces algo glaucas; las inflores- 
cencias, axilares, son enderezadas y bastante pobres, de flores sinipó- 
dicas o casi dicoté)micas, siempre más cortas que el pecíolo de su 
hoja ; las flores son apareadas, pequeñas, con corola blanco-verdosa, 
cuya quilla describe sólo una vuelta y media o dos : legumbre ende- 
rezada u horizontal, muy comiirimida lateralmente, casi plana, relati- 
\amente ancha, muy arqueada, en forma de sable turco o de media 
luna, áv 7 a !» centímetros de largo i)or 2 ó 2,5 centímetros de ancho, 
lisas, de color verde ]):ilido o ligeramente glaucas, con .'5 a 5 semillas; 
semilla muy chata, lisa, más o menos en forma de barquichuelo, blan- 
ca, rosada o negra. 

Planta originaria de América, habiéndo.sela encontrado en los tú- 



218 ANAt.KS UB L\ SOCIEDAD CIENTÍFICA AUGEXTINA 

uiulos ijrec'oloinbiauos del Perú. cUuuk- scciiltivalni desde épocas muy 
lejanas: se cultiva también muellísimo en la Kepública Arjícntina 
pniiMH-cioiíando alimento a^riadablc y nutritivo : liay que recordar, 
sin embar^ío, (jue sus leyíuiibics no niailuras (cliauciías) lian ¡iroduci- 
do a veces intoxicaciones jjor ácido eianliídrieo, aunque no se sabe 
en qué condiciones resultan tales. Son plantas casi totalmente indem- 
nes de las varias enfermedades (¡ue aléctan jior lo «íeneral a las de- 
más especies de ptn-otos cultivados (Oidium, L' rom n ees, etc.). 



Phaseolus multiflorus w. 

(u. V. : jHiriitíw di- glorieta) 

Uierlia anual, a veces bisanual, de tallos cilindricos, laiupirios. vo- 
lubles, (jue aniKine del^íados iniedcn alcanzar basta .'! metros de lar- 
íío; bojas alternas, con estípulas laiicculadas sin apiMidifc inferior, con 
peciolo más o menos alar^;ado que sostiene tres hojuelas ]>eci<iladas y 
estijieladas, la central ancliamentr <i\ alada y simétrica, las dos late- 
rales asimétricas, casi semiíivaladas. las i ns a;;iiiias, lampiñas o casi, 
de color verde vivo, de borde muy entero; las intlorescencias, en forma 
de racimos enderezados, bastante pobres y ralos, están sostenidas por 
pcdúiiriilos dos o tres \eccs más lardos (pie su lioja ; las flores, ajirii- 
jiailas de a dos. riii'diorres o ;;raiides, tienen una eoroja de color es 
carlata (en la variedad corciucii) o idanca (í-n la variedad ttlhi/loni). 
con (piilla de •_' o '■> espiras aliáoslas y aljío separadas; la le;rumbrees 
jiéndiila, de s a I L' ei'iit mietios «le laifío, {íeneralmente bastanti- ar 
queada y «•omprimida lateralmente, ásiiera, más o menos tcuiilosa. con 
."i a 1(1 semillas: semillas más o menos };raiides. poco c<uii|irimidas la- 
teralmeule. lisas, de eolor blanco o rojo, a veces mancliadas. duras. 

Planta rn'iyiiiaria de la Ame rica tiopieal. cultivada en tmlas las 
re;;ioiies ciilidas y templadas del mundo como oriiaiiienlal )ior la ra 
pidcz de su cieeimieiito y la belle/a de sus tiorcs. Hace alf^unos afios 
su cultura era muy comiiii entre nosotros, ahora es bastante escasa, 
utilizándose para cubrir jrlorielas y verjas; se culi iv aba también 
por sus semillas comestibles que )uiimIcii ser iil ilizadas ouiio las (b-l 
¡'IiiimidIiik iiiltiiirlx pero resultan alpí duras y de testa muy ;;rueso. 



LEGUMINOSAS BONAERENSES 219 

Phaseolus nanus L. 

(n. V. : porotos enanos) 

Hierba anual de tallos aIj>'o ásperos, enderezados, con ramas poco 
numerosas y agrupadas en ramilletes, alcanzando de 30 a 50 centí- 
metros de altura ; hojas alternas, con estípulas lanceoladas sin apén- 
dice inferior, con pecíolo más o menos largo (jue sostiene tres hojue- 
las pecioluladas y estipeladas, la central ovalada o lanceolado-ovalada, 
simétrica, las dos laterales casi de igual forma,, pero de base neta- 
mente asimétrica, las tres terminadas en punta larga y aguda, áspe- 
ras en ambas caras y de un color verde bastante apagado, a veces 
ligeramente ceniciento o glaucescente; tanto las hojas jóvenes como 
las partes tiernas de las ramas son más o inenos pegajosas ; las inflo- 
rescencias, axilares, enderezadas, en forma de i)aniculas o racimos pau- 
ciíloros, son mucho nuís cortas que el pecíolo de su hoja ; las flores, 
siempre apareadas, son mediocres o pequeñas, con corola blanca azu- 
lada o amarillenta, con quilla angosta de íi a .'{ espiras ; la legumbre, 
péndula, varía mucho de tamaño y largo, a veces notablemente aplas- 
tada, otras, casi cilindrica y muy torulosa, recta, de 10 a 15 centíme- 
tros de largo, terminada en una punta muy larga y acuminada, con- 
teniendo de (j a 15 seriiillas : semillas poco comprimidas por los lados, 
sumamente variables de forma, tamaño y color. 

Según algunos autores esta especie no es más cpie una simple va 
riedad del I'h. ciilgariH L. ; según otros, por lo (contrario, se debe con- 
siderar como una especie muy distinta. 

Es también originaria de las Indias orientales y cultivada desde 
época inmemorial por casi todos los pueblos: común en la República 
Argentina, aparece en las mesas bajo las mismas formas y nombre 
(pie las legumbi-es y semillas del /'/(. rulfiaris Ij. 



Phaseolus vulgaris L. 

(n. V. : porotos <lf rama o porotos trepadores) 

Hierba anual, de tallos lampiños o pubescentes, largos, delgados y 
volubles, hasta de 2 metros de altura : hojas alternas, con estípulas 
lanceoladas, sin apéndice inferior, con pecíolo más o menos largo 
que sostiene '^ hojuelas pecioladas y estipeladas, la central ancha- 



■^20 ANALES líE 1,A SUCIEDAD ( IKNnUCA AKUENTINA 

lueiit»' ovalada y equilateral, las dos laterales tiaiU'7,oi<leo-sciiii..\ al:i 
das, iae<)uilaterales, lastres ajíudas. de Imrde ciitcnsiu].!, de color ver- 
de más o menos vivo, sieiiipic liastaiite as])cras \ ¡ilijo iiejíajosas en 
las partes tiernas: las intloresceneias. axilares, son racimos endereza- 
dos, i)or lo común pauciíloros y sicmi)re nnis cortos (|iie los i>eciolos 
de su hoja : las (lores apareadas, son mediocres o casi pequeñas, do co- 
lor variable, azulado, Idaiico o amarillo, con (piilla anjiosta ()nc ofrece 
<lc 2 a :$ espiras: la lej;umhre ]icdnnciilada. de S ¡i \-j centímetros de 
larpo, más o menos com))rimida por los lados y a veces lonilosa. lisa 
o alíTo áspera, lleva de 4 a !l semillas casi sulicilindricas. lisas > de 
color sumamente varialilc. 

Lesumluc iirij;inaria de las liHlia> nriciilaics y .iiilixada <lcsdc 
éliocas muy remotas, tormando la base de la alimentación de muelias 
naciones; es muy difundida taud)icii en las huertas de la Kepúhüca 
Ar},'entina ofreciendo un sinnúmi-ro de variedades, que se distinfincu 
no tan sólo por el tamiiño. color > forma de las semillas sino taniliicn 
por su jMute <reneral. 

Se «■«nisumen verdes y secos, con la \aiiia ikp maduia <> solo las se- 
millas, con Ion nniiilircs de cliauclias. lialiiclnielas, porotos. Judías, 
alubias, etc. 

Las puntas de las ramas y hojas jóvenes .se utilizan en i'l eainjio 
para exterminar las i)ul;;as (pie quedan adheriflas a dichas ¡lartcs de 
la ¡danta a causa de los ]ielos ganchosos que las reiMlnen : ipiizii sir- 
vieran para el mismo objeto, y niejoi. las de los Ihxtiinil'nim y las inllo 
rescencias lie los Cinvlinix. 



PIPTADENIA Mih. . ls|-_>) 

fSidfliiiiliriiiiiiiii r.oj.. Is.'iT) 

<'ali/. canqiaiiulado. con ."> dieiiti's ilimiiiiit<i> ; corola a<-tiniiniiirta. 
tubulosa. i<ui I pítalos valvares mas o menos sidilados hasta la mi 
tad ; eslandires 1(». con tilamentos libres mas lar};(>s que la corola du 
ranle la anli-sis. con anteras uniformes versátiles, cuyo conectivo se 
prolonga superioi mente en iiii pedicelo terminado por una ;;ruesa 
í;láiidula ;;lidiosa. conteniendo poicu pid verub'Uto. ile ;íiauos inohiune- 
ros : estilo alezuado. lamiiiño, terminado por un esli;;ma semi;,doboso. 
pi'qileucí : le^umÍMc pedicelada o sésil, anehainenle lineal, dehiscente. 



LEGUMINOSAS BONAERENSES 221 

bivalva, de valvas apergaminadas o coriáceas, pluriseraillada ; semi- 
llas compriniidiis, anchamente ovaladas, lisas. 

Árboles enderezados, inermes o arbustos subtrepadores, acnleife- 
ros; hojas bipinadas, con pecíolo provisto de glándulas y sostenien- 
do varios yugos de pinas, cada una de las cuales lleva numerosos pa- 
res de hojuelas; flores sésiles, pequeñas, amarillentas, hermafroditas 
o polígamas, en espigas cilindricas o en capítulos globosos asentados 
sobre pedúnculos axilares más o menos largos; brácteas y bractéolas 
pequeñas. 

Género termóíilo, cusí exclusivamente sudamericano (se pretende 
existan dos especies del África tropical), que cuenta más o menos 40 
especies : su nombre viene de t.:t.-.o>, aplastarse y ilv/i:, glándula 
y se refiere a la forma de las glándulas peciolares. 



Piptadenia rígida Hth. 

(II. V. : :iiii;ici>, aiiftico colorado, kurupay-rií ) 

Árbol de hasta 12 metros de altura, con tronco cuya corteza se 
desprende en escamas, de hermosa copa, lampiño y completamente 
inerme, con ramas cih'ndrico-angulosas, salpicadas de lentejuelas blan- 
cas. Pecíolos provistos en su tercio inferior de una gruesa glándula 
sentada, elíptico-lineal, de color obscuro, llevando de ;> a G pares de 
])inas, cada una de las cuales posee de 10 a 20 pares de hojuelas li- 
near-falcadas asimétricas, bastante agudas, de color verde vivo, en el 
epifilo más intenso y lustroso; inflorescencias axilares, solitarias o de 
a 2 ó 3, sostenidas jtor un (iorto i)edúnculo y en forma de espiga tu- 
pida de ;') a o centímetros de largo ; flores pequeñas, sentadas, ama- 
rillentoverdosas ; legumbre de unos 10 centímetros de largo por l."> 
milímetros de ancho, muy plana, con ventallas apergaminadas de 
márgenes muy poco salientes ; semillas de 3 a 8, plano-comprimidas, 
circundadas ¡xir una alita angosta, membranosa. 

rianta originaria de Misiones que florece y fructifica muy bien en 
La Plata, donde se utiliza para adorno de calles y jardines. En su 
país proporciona una madera de color rojizo uniforme, compacta, pe- 
sada, bastante dura y de buena duración, apta para todo trabajo de 
carpintería. 



222 ANAI.KS DK LA SOCIKUAU CIENTÍFICA AKGKNTINA 



PISUM I- (17;n) 

Cáliz con 5 dientes ovalados, affiulos ; estambres diadol los. (•( ni tubo 
troncliadii traiisversaliiiente en el íipice ; estilo ('(iiii]iriiiii(lo lateral- 
mente cfin eanalículo en la su])er(icie inferior; estifima velloso ; le- 
íinmbre olilonga, con varios {iranos {globulosos o más o menos defor- 
mados. Flores fírandes, liermosas, ])urpúreas, rosadas o blancas, 
axilares. ])c(luneuladas. solitarias o en racimos |iaiicilInros ; l)i;icteas 
peciueñas. mny caducas. Iiractt'-olas ausentes. Hierbas lanii)ifias, ras- 
treras o trejiadoras i)or medio de zarcillos. Mojas ]iari])inadas, 1- 3- 
yu}:adas, con el i>eeíolo común terminado i'U una cerda o un zarcillo: 
estipulas jíi'andes, foliáceas, semiacorazonadas o semiatlecliadas. 

Gí'nero gerontogeo que eomi»rcnde sólo dos esjK'cies : una origina- 
ria de la Región mediterránea y del Asia occidental: la otra peculiar 
de las montañas del Taum. 



Pisum sativum 1.. 

(n. \ . : ;;iiis;iiili') 

I'lanta anual, de 25 centímetros basta - nu'tros de altura, en todas 
sus ])artes berbácea y de eobu- verde glauco ; tallos cilíndricotetrá- 
gonos, li.slulosiis: liiijas dísticas, alternas, ra<piis foliar teiininado en 
zarcillo a nu-nudo trilido. pr<t\islo en la base de dos estipulas imiy 
grandes semiacorazoiunias. culeras, llevando vu su mitad superior Ü 
(rara vez 1 o.'i) pares de liojnclas ]i<n' lo común opuestas, anchamente 
ovabubis, de bordes enteros ligeramente ondulados, de áj)ice mucro- 
nado ; llores axilares, generalmente solitarias, rara vez de 2 a •'(, hok- 
lenidas |i(u° un ¡ledúiu'ulo liract colado en su mita<l, más corto ipie los 
laipiis foliares: cali/. m:is n menos gilioso en la base <lorsal, .") lido, 

con los lolilllds clii|s;il<s iiiaynies (pie l<is delUiis y (le Cdliir \ el lie; 
corola blanca o rosada, pero con los petalos carénales geiieraliiienle 
teñidos o mancliadiis de púrpura muy obscuro: legumbre meiiibrano- 
sa, carnosa cuando verde. a|iergaininada una vez seca, cdii .sutura 
ventral anclia, .'(' nervada, conteniendo noriiialmenle de I a 11' semi- 
llas globosas o globoso cuboideas, lisas o arrugadas. 

ICsta planta cdiistil iiye upa de las legumbres más antiguaiiienle 
coiiiicidas y se halla culi i\ ada cu l(>(l:i la liepública donde sus \ aínas 



LEGUMINOSAS BONAERENSES 223 

y semillas se expenden con los nombres impropios de arvejas y al- 
verjas. 

Es nn vegetal calcílilo, rústico, de gran rendimiento, conociéndose 
más de 10 variedades qne se dividen por su tamaño en : enanas, erec- 
tas y trepadoras; por su sabor: en guisantes dulces y no azucarados; 
l)or su forma : en arrugados y lisos y estos últimos: en glol)osos y cu- 
boides. 

De algunas variedades se consumen las vainas aún no maduras; de 
las demás, his semillas ([ue constituyen un alimento muy apreciado y 
poderoso aunque a veces algo indigesto, especialmente por el testa; 
contienen de 33 a 60 por ciento de almidón, además de colesterina, 
inosita, etc. 

POECILANTHE líth. (IS6ü) 

Cáliz obconoide, ."> dentado, con los dos dientes superiores entre- 
soldados en uno solo entero o bideuticulado ; corola amariposada, 
con quilla bastante picuda, encorvada; estambres 10, filamentos to- 
dos entresoldados, formando un tubo hendido del lado superior ; ante- 
ras dimorfas. 5 largas basífijas, alternadas con 5 cortas versátiles ; 
estilo filiforme, encorvado, lampiño, con estigma terminal pequeño, 
subgloboso; legumbre subdiscoidal comprimida latei-almente, con 
dientecillo apical, conteniendo una sola semilla orbicular. 

Árboles lampiños en todas sus partes, de ramas cilindricas, bojas 
alternas imiiaripinadas, con hojuelas alternas, estípulas i)oco visibles, 
estipulillas ninguna. Flores de color variable, en racimos axilares. 
Brácteas y bractéolas muy pequeñas. 

Género sudamericano que sólo comprende 3 especies ; su nom- 
bre deriva de Tri'./.r/.i;, variable y ¿vfj;;, flor. 



Poecilanthe parviflora Bth. 

(u. V. : lap;iLhill(> inoriido) 

Árbol (le hasta 15 metros de altura, muy ramoso, lampiño en todas 
sus partes menos en los brotes que son algo i)ubescentes ; corteza de 
color pardo obscuro, con grietas longitudinales, las de las ramitas con 
numerosas lenticelas blanipiecinas; hojas de 5 a 7 (rara vez 3) ho- 
juelas elípticas u ovalado-oblougas, puntiagudas, de 3 a 5 centíme- 
tros de largo jjor 1,5 a .'5 de ancho, casi apergaminadas, verdes en 



22+ AtíAI,KS 1)K I,A SOCIKDAI" CIKNTIKICA AKCiKN-TINA 

auibas cara.s. mas (isuuras y biillanlcs cii la Mipeiior: laciiiiilltis axi- 
lares : flores mediocres con corola «le estandarte y alas amarillentas 
> (|iiilla rojiza: le<;nml)n' cortaniciilc iiciliinriilada. coriácea, lampiña. 
<lf color ]iar(lo. leiiti<Milar. hicoiivc\;i. cotí dieiKe apical torcido. 

lOn la lífpúlilica Aruciit iiin. liasta el presente, esta |)!anta lia sido 
recotrida solainciiic i'ii la isla de M;iriiii (i;ir(i;i. iluiidc c\í^icii unos 
)>ocos ejemplares es))oiltaneos liaslaiilc r:i(|iiiticcis. La iikhIci :i es de 
color ])ardo-rojizo. pi'sada y dura. 



POIRETIA N.ni. dSíCi) 

(_'ali/. casi caiMpaiiulado. cmi ."> (|ícmIi> pri|UcMcis > desiguales; coro- 
la amariposada. con (piilla alargada pm 1<> j;ciicral ayuda : estam- 
hrCK 10, tilamenlos todos cntresoldados cu tubo icrrado. anteras iiiu- 
formes : estilo aleznado. encorvado, con )(ecpicño cstijiína capitado; 
loinento linear, con pocos artejos planos, casi nieudiranaceos. reticu- 
lados y adoi iiado> |ior ;;landiila- \ iTi nciiva> : scniillas ii\ aladas, cha- 
tas, delicadas, |)ardas. 

Snb-ai-bnslos iicii'nnc>. cdii la \t:i>v lcno>a \ la> iaMia> cilmdri- 
<as. Iii-rbáceas. enderezadas. sal|iiiailas de punios ulandtdosos; liqjas 
alternas, con dos'iiares de liojuelas niendnaiiosas casi orbiculares. 
olitiisas. lampiñas, pero con iiuiiierosas glándulas internas seniilrans 
parentes : flores de corolas amarillas, en racimos lerndnales o axila- 
res : biacli-as aleznadas : bracIeola> peipieña^. snbre lo> pcMlicelos 
lloral<-s. 

(¡enero americano, especialmenle de la America del Sur. dedicado 
al botánic.i Irances .luán l'oirel (IT.'i.'i is.'. Ii. ("ompnndi' esle ;;encro 
."i especies. 

Poiretia psoraleoides l»<'. 

I'laiila herbácea, de unos .'t."! (i Id cculMuelros de altura, endereza- 
rla, lampiña en todas sus partes : hojuelas casi discoidales, de más o 

mellos 1 ceiilimetni de ibaiuelro: raci •• ilc tlures numerosas Ini 

mando panícula ajácal «leí tallo, cim iiuolas medioi-res. de color ama 
rillo mas o menos intenso, ipie después de la anlesis se vuelven blan- 
«•as o bhun-uzcas: Icfínnibrc elipt i<a. de casi L' cent miel ios de larpo, 
pendienti'. blanípiecina. generalmente tnrmada di' solo dos artejos. 



LEGUMINOSAS UONAERENSES 225 

L'liiiita lie toda la América del Sur, abundante en las provincias 
cálidas de la República : en la provincia de Buenos Aires es escasa, 
y sólo vegeta en parajes altos y secos como en Abasto, en Arditi, en 
Jierazategui, etc. 

Los animales rehusan (íonier esta planta, la cual no hay duda que 
es balsamífera, despidiendo un iieríiune peculiar que semeja al de la 
menta; creo que merecería ser estudiada desde el punto de vista 
químico y tal vez terapéutico, pues la he visto emplear muchas veces 
en la medicina casera como estomi'H|UÍca y sudorífica, en forma de ti- 
sanas e infusiones. 



PROSOPIS L. (17.;7) 

Cáliz campanulado, con '> dientes cortos, valvares ; corola actino- 
inorfa, casi tubulosa, con .') pétalos entresoldados casi hasta la mitad, 
valvares ; estambres 10, con filamentos libres, mas o menos salientes 
<le la corola durante la antésis, con anteras uniformes, cuyo conecti- 
vo se prolonga en pedicelo, terminando en una gruesa glándula glo- 
bosa ; estilo aleznado, rematado por un estigma apical pequeño ; le- 
gumbre linear, subcilíndrica o más o menos comprimida a los lados, 
indehiscente, a veces lomentácea, seca, a veces con pericarpio sub- 
carnoso y artículos lomeiitoides internos, otras veces sin rastros 
de artículos, recta, encorvada o esi>iralada en tirabuzón, multisemi- 
liada; semillas generalmente ovaladas, maso menos comprimidas, 
lisas. 

Plantas arbustivas o arbóreas, las más de las veces espinosas, ya 
sea por esjjinas rameales, ya sea por estipulares, con hojas más o me- 
1U1S abundantes, bipinadas y pinas 1-2- yugadas, las cuales pueden 
llevar 1- ^o yugos de hojas, a menudo pequeñas, más o menos rígidas; 
los pecíolos primarios suelen llevar glándulas sentadas en forma de 
verruguitas; flores pequeñas, sentadas, polígamas, en cabezuelas glo- 
bosas o espigas cilindricas, sobre pedúnculos axilares más o menos 
<lesarrollados. Brácteas y bractéolas muy pequeñas, caducas. 

(xénero xerófilo que cuenta más o menos con unas 30 especies to- 
das difíciles de delimitar y hasta ahora muy mal descriptas, lo que 
aumenta las dificultades de la clasificación. Plantas de climas cálidos 
pero no siempre ; su nombre deriva de ~.ps;yíi::; : objeto que se ve 
desde lejos, aludiendo a su vida aislada en regiones desérticas y 
desprovistas de otros árboles. 

AS. SOC. CIENT. ARG. — T. LXXXVIl 17 



•J2(i ANAI.KS DE 1,A SOCIEUAl) CIENTÍFICA ARGENTINA 

1 . Plantas totalmente siti hojas ; arbnstito achaparrado sobre el suelo, oon 

niinas tetr;if;onas, terminadas en forma de espinas, sin espinas 
ganchudas ni reetas infraestipiilares : Hores en espigas cihudrlcas. 

/'. hiimilig. 
Plantas - provistas do hojas. 2. 

2. l{;inias estriado-angiilosas, terminadas en puntas rígidas, aceradas; espi- 

nas infraestipulares ganchudas : hojas muy escasas y caducas : flores 
en eahezuclas globosas : fruto lonient/ueo. P. nhitiln. 

liainas lisas, sin nervailuras ni tantos longitudinales salientes : espinas 
infraestipulares rectas : ramas no terminadas en espinas ; hojas + 
numerosas v persistentes. 3. 

3. Intiorescencias cai)itulif(iiiiies globosas ; hojas 1- yugadas, con :? a -^ pa- 

res de hojuelas: legnmlire enroscatla en espiral cerrada, liluidrica. 

1'. ulniíiiliiili/'erii. 

Inflorescencia cilindrica, alargada, espici forme : hojuelas l-S yugadas, 

con más «le 10 pares de liojnelas : fruto no enroscado en es|)iral. 4. 

4. Base de las hojuelas cnnciforme, sin aurículas : espacios interfoliares ma- 

yores que la mitad del largo de las hojuelas; hojuelas lami)iñas. 
obtusas. P. juUJlora. 

Base de las hojuelas redondeada o hasta acorai^onada ; espacios 

interfoliares siempre nu'nores ipie la mitad de las hojuelas. 
ú. Ba.se de las hojuelas simétrica, redondeada : hojudas ]Miliescentes ; fruto 
seco, amargo, con estrias longitudinales. /'. aipnlaro. 

Base de las hojuelas asimétrica, cuneiforme del lado interior, redon- 
deada, del lado exterior; hojuelas lampiñas: fruto dulce acidulo, 
liso. /'• ((luiprnlriii. 

Prosopis alpataco i'ii. 

(n. V. : algnrroho amargo o ulpatnco) 

.\iliiisto (le Iroiici) i; ri/.oni;! J) robusto, leñoso, subtcrríinei). (jiic 
proiliice en la sii|ierll('ie del suelo matas ile ramas ijiie se elevan <le 1 
a 'J metros, ariiiiidas ile |io(lrr<>siis espinas estipulares reetas y pro- 
vistas ile un aparato liloinatieo liastante esciiso ; las hojas, :ilternas, 
tienen lili ])eciiilo eiiinriii de <'erra de .'( cent iiiietriis de largo sin gli'ui- 
(liila, llevando en la punta un pai de pinas, de S a 10 eentiinctros d(> 
liirc*», <'acla iiua cíe las cuales lleva de Ki a 'Jil )iares de folíolos linea- 
n*s. mas o menos redondeados en la ]uiiita. y ile lüise siinétricii. re- 
dondeado snliaiirieiilada, de III ¡I l'J milímetros de largo por l.rta '_' iiií- 
liiini IOS (le ambo, alf;<> «'orii'u'eas, eslaiiclo mn.\ separado un par iM 
(tiro, v de ciilor \ erde algo apagado, casi glauco, tocias mas o menos 



LEGUMINOSAS BONAERENSES 227 

pulverulento-pubesceiites ; inflorescencias pubescentes ; legumbre rec- 
ta o algo falcada, subcilíndrica o algo achatada en los lados, con 
frecuencia casi torulosa, sin pulpa, amarga, antes de la madurez com- 
pleta amarillenta con manchas irregulares violáceas, después de la 
madurez y seca, de color uniforme amarillento sucio con numerosas 
arrugnitas oblicuas. 

Se halla mezclada con otras especies en las mesetas que bordean 
el río Negro y Colorado ; sus vainas por el sabor amargo no sirven 
ñipara alimento del ganado ; la línica parte utilizable es el enorme 
rizoma que proporciona combustible muy apreciable a los moradores 
de esas localidades. 



Prosopis campestris Grisb. 

Arbusto de tronco subterráneo qu(% a ras del suelo, produce gran- 
des grupos (le ramas enderezadas, enmarañadas, flexuoso-acodadas 
en los nudos generalmente armados de dos grandes espinas hori- 
zontales de color ]táliilo ; hojas de i)ecíolo relativamente corto, termi- 
nado en un par de i)inas li ó -I veces más largas que él y con una 
glandulita estipitada interyugal ; las pinas llevan de 5 a 15 pares de 
hojuelas, siendo los pares bastante acercados para tocarse casi los 
bordes de dichas hojuelas, las cuales son lineales, bastante obtusas, 
ligeramente enangostadas en la base donde su margen termina asi- 
métricamente en un hibulo redondeado al exterior, y cuneiformes en 
la parte interna o superior ; estas hojuelas son de color verde bastan- 
te intenso y en la juventud ligeramente pubescentes en el hipofilo; 
espigas de flores verdosas, pequeñas, tupidas, llevadas por pediincu- 
los axilares tan largos como ellas ; legumbre recta o más o menos 
falcada, casi cilindrica, bastante larga y relativamente delgada, de 
color uniforme amarillento, lisas, lampiñas, ligeramente torulosas, 
poco carnosas y de sabor acidulo-dulce. 

Planta difundida por casi toda la región patagónico-boliviana, 
desde Santa Cruz tle Patagonia hasta la Quiaca ; abunda en la parte 
del territorio bonaerense al sur de Bahía Blanca, especialmente en 
las mesetas entre el río Colorado y el río Negro. 

Vegetal útil, pues proporciona abundante leña a los moradores de 
esos lugares y vainas que son comidas por el ganado. 



•¿28 ANAI.KS 1)K I.A SOCIKI>Al> CIKSTIFRA AlíliKSTINA 



Prosopis humilís *>ill. 

Arlmstd nistrero muy raiiiilicinlo. :u-lia|>:in-:ii1(i. <|IU' a vc<-es Colina 
«asi aliiioliadoiu's .st'uiit'sft-ricds de mas dt- 1 iiu-l ni di' diámetm ; la 
mas angulosas estriadas, lani]iirias. miulias de las cuales, arqueailas 
liacia afuera, se tiansfonuan en esi)inas; liojas sólo visil)les durante 
el jirimer ])eiíodo i)iimaveia!. ilespués inmediatamente <ailueas. al- 
ternas, toMiiadas por un ])eeiolilio ])iovisto en la liase de L' iieiiueñas 
estípulas eenliloi mes. tei luilnulo en eel(l;i apii;il \ ipic lleva un 
par de pinas, con una )ie(|ueíia .glándula inler\uj;al : cada pina lleva 
uno o dos pares de liojuelas muy peiiueñas, ovalado-laiiceoladas. aj:u- 
das: las inflorescencias son espigas axilares sostenidas poi pedúiKu- 
los tan largos como ellas: las Hores son iiecpieñas. sentadas, aiireta 
das. al exterior lam]»iñas, violáceas, con pétalos en su interior vellosos. 
ltlan()uee¡nos; no lie podido ver -ilándulas en sus anteras: la legum- 
bre, recta <• falcada, muy chata lateralmente, coriáceo-snbcarnosa, de 
a» (I ."lO milímetros de largo iior (¡ a 7 de ancho, lamiiiña. )>in'pnrea. 
interiormente lomeiitacea. lleva de :! a (i semillas. 

Planta xerófila ¡lor excelencia y de limitada diliision geográfica, 
pues sólo se conocía de .Mendoza y del líio Negro: es sin emliaigo 
frecuente en las lomas alrededor de Bahía Blanca y en la orilla norte 
del no Colorado. No licnc aplicaci(ín. 



Prosopis juliflora l>t'. 

(II. V : ;il!;:iri'<ilio) 

.\rliol de ;; a «i metros de altura, de tronco liaslaiilc retmcido co- 
mo sus ramas (pie foriiiaii una copa chata, ancha y muy iriegular: 
ramas de color roji/.o, lisas, lampiñas, acodado iniciólas, con los nudos 
a veces casi inerines. otras armad<is de 1 a L' esiiinas cenicientas o 
amarillentas, de hasta .t centímetros de lai;;o: hojas con iieiiohi m:is 
o menos largo, con o sin ghiudiila interyugal, que lleva a iiiciiudo 
lili solo par lie jiinas. el dolilc mas largas (pie el peciol.i común \ 
cada una de ellas con iL'a 1 .'i pares de hojuelas ciiiieiloiiiiesdlilanceo 
huías, de punta aguda ii olitiisa. de liase simétrica, cuneiforme y lias- 
liinle sejiarado un par de otro, coriáceas, alisoliil aiii< iiii lampinas, de 
color verde intenso, cspecialincnle poi anilla: esiiigas mas o menos 



I,K(;L MIÑOSAS HOXAKKKNSES 229 

cortiimeute pediiiicnladiis, cilindricas, lampiñas, de. flores ¡ojizo-ama- 
lillentas; vainas rectas o lif>eraiHente talcailas, bastante gruesas, 
pocu deprimidas por los lados, no torulosas, amarillas, bastante car- 
nosas, de sabor agradable ni dulce Jii amargo. 

Tarece que esta especie debía ser antiguamente más difundida en 
el territorio del Kío >íegro y Pampa pero perseguida por los morado- 
i-es que necesitaban postes, ha desaparecido casi totalmente : yo no 
sé más que de una rama estéril coleccionada a lo laigo del camino 
entre río Colorado y ('armen de Patagones en el lugar llamado Baja- 
da del Peligro, donde el ¡loblador de ese lugar lo (conserva como una 
reliquia, indicándolo con el nomine de algarrobo-gualichú. Las frutas 
son comestibles para, el ganado, y su madera, roja, dura y resistentt?, 
es excelente i)ara i)ostes y luirroceria. 



Prosopis striata lUh. 

(II. V. : iiKiiic:! cíiliallds) 

Arbusto de í a 2 metros de altura, muy ramificado y enmarañado, 
de ramas casi cilindricas, fuertemente estriadas y terminadas en 
puntas espiniformes aceradas, con sólo pocas hojas en la prinnivera, 
más tarde volviéndose todo ¡itilo; las hojas son alternas, bipinadas, con 
p<\(ííolo primario muy corto (I .'> mm de largo), armado en la base de 
dos fuertes estipulas ai'ideilormes ganchudas, soportaiulo un par de 
pinas pequeñas (5-15 mm de largo), cada una de las cuales lleva :'. 
pares de hojuelas petpieñas, lineabas, obtusas, casi coriáceas, muy 
(íaducas ; las flores foi-mnn cabezuelas globosas, de casi 1 centímetro 
de diámetro, llevadas por i)edt'incnlos doblemente más largos que 
ellas, siendo las flores casi sentadas, pentámeras, y durante la ante- 
sis blanquecinas, con filamentos estaminales salientes, blancos ; la 
legumbre es un hnnento lineal, angosto, de 40 a 50 milimetros de 
largo por 4 de ancho, :>■() articulado, siendo los artejos casi cuadra- 
(h)s. <le ángulos agudos y uniseminados. 

Planta que se aparta del género Prosopis i)or su fruto netamente 
lomentáceo, frecuente en todas las i>rovincias y territorios más secos 
de la República (Clnibut, Río Negro, Neuquén, Pampa, San Luis. 
«Córdoba, Rioja, ^Memloza, San Juan y Salta) y que se halla también 
en la provincia de Uueuos Aires cerca de la sierra de la Ventana en 
(3arhué, en Kahía lílanca y orilla norte del río ISTegro. Sospecho 
uiH' debe tener jior sinónimo a la Mimosti (liUiesii Bth. El profe.sor 



230 ANALKS UK I.A SOCIKUAD CIENTÍFICA ARGKNTINA 

Spegazzini describió un individuo de esta especie con frutos terato- 
lógicos con ol nonilu'c de Xerocladia pampean». 



Prosopis strombulifera l'.tli. 

(11. V. : ri'tiatiiriii <i maslmizo) 

Arliusl illii (le .'.(I a .">(» cciii inici kis de :iltiiia, ciidiMt'zado. IimIíi laiii- 
l>ifio, con ramas casi cilindricas, rectas o más o menos tlexuosas, a 
veces casi inermes, otras vec^es armadas de laiffas y delgadas es])inas 
l)lan()uecinas, aceradas y casi horizontales ; las hojas, alternas, tienen 
1-1 ra(|uis priiiiaiio bástanle i-orlo. sin ulaiidiila aparente, con nn par 
de pinas apicales: cada jiina lleva de L' a ."» jiares de hojuelas tras- 
ovadas, (d)tnsas. ]>c(pienas. cuyo color varia, a veces verde, otras 
ceniciento-fílanco : las ¡nliorescencias son i;loliosas, de casi l,"i milí- 
metros de diámetro, sostenidas por pedúnculos axilares doblemente 
más largaos que ellas, con Hores iieiiueñas. sésiles, muy apretadas, lam- 
¡liñas, de cáliz ]iurpúreo y corola amarillenta : legumbres casi cilin- 
dricas, enroscadas l'iiei tímente en espiral como t irabu/.óii. de color 
amarillo, lustrosas, de pericarpio coiiriceotibroso. con semillas de co- 
lor pardo-oliváceo, ovaladas, algo eliatas. lisas, y lustrosas. 

I'lanta .xerófila y lialotila liecuente en todas las pi<i\ lucias de clima 
seco <le la ]vc]iública desde la orilla iKute di-l no Negro hasta la 
Quiaca ; en la iirovincia ríe liuenos Aires ha sido coleccionada en 
l'uan, en Hahía Hlanca. en las huuas del no (."«llorado y cerca de 
«'armen de Patagones. Ks una de las plantas de mayor aceptación en 
la terapi'-ntii-a casera ¡lor la gran cantidad de tanino ([ue tienen sus 
frutos; por la misma <-ausa sus li/.omas. ramas y los mismos frutos 
eran utilizados por los imiigenas para teñir tejidos. 



PSORALEA I.. (1T42) 

(ÁHplitiHiinii Lndw.. IT.'lTl 

<;áiiz ."i- lid", eoii lacinias i-asi iguales o la inlerior. mayor. > las dos 
superiores maso menos entre.soldadas. ('oróla amariposada : estam- 
bres 1(1; lilamento vexilar libre o mas o nu'Ho> eiil resoldado ctm los 
demás; anteras uniform»'s : estilo aleznado, lampiño, terminado por 
un peipieño esl iguia subhcmisr<''rico : legumbre ovalada, indeliiscente. 



LEGUMINOSAS BONAERENSES 231 

(liupi forme, con el pericarpio snbcarnoso adlieiido a la única semilla 
contenida en él. 

Plantas herl)áceas o arbustivas, adornadas de un gran niimero de 
glandulitas puntiformes, negras, opacas o pálidas y semitransparen- 
tes, de hojas estipuladas, ."i- pluri-folioladas, con folíolos enteros o 
denticulados; Hores mediocres o pequeñas, blancas o azuladas, en 
espigas, racimos o hacecillos axilares o terminales; brácteas membra- 
nosas ; bractéolas nulas. 

Género que comprende más o menos un centenar de especies es- 
parcidas en las regiones templadas y cáliíhis de todo el globo; en la 
República Argentina se conocien 2 especies. El nombre deriva del 
griego : Tcpic, sarna, que exi>lica el aspecto peculiar de la superficie 
glandulosa de esas plantas. 



Psoralea glandulosa L. 

(II. V. : culú (I culón) 

Arbusto de 1 hasta 4 meti-os de altura, lampino en las partes vie- 
jas, pubescente y casi viscoso en las nuevas, teniendo ramitas y 
hojas todas salpic<adas de puntitos glanduiosos negros, visibles a 
simple vista; hojas pecioladas, con estípulas pequeñas aleznadas y 
]>ecíolo común de 2 a 4 centímetros de largo, llexando en la punta ."í 
hojas pecioladas, aovado-janceoladas, enteras, membranosas, de color 
verde vivo en ambas cai'as. Inflorescencias de racimos reunidos en 
panícula en el ápice de las ramas, con corolas menos que mediocres, 
(Uí color azul apagado ; legumbre ovalada, ligeramente comprimida, 
l)ubescente, a veces vis(!Osa, puntiaguda, algo uiás larga que el cáliz. 

Planta de olor peculiar, originaria de Chile, ([ue se cultiva en 
toda la parte temi)lada y cálida de la República Argentina por sus 
aplicaciones en la medicina casera (contra la diabetis y el asma) ; 
de ellas hay en Villa Devoto, cerca de Buenos Aires, hasta cercos 
enteros. 

Según los autores contiene un aceite esencial al cual se deben sus 
propiedades terapéuticas. En las provincias de Córdoba, San Luis, 
Mendoza y San Juan existe otra especie de este género, indígena y 
l)eculiar de esta República, la P. higveriUa Gilí., de aspecto y propie- 
dades bastante concordantes con esta especie. 



■-¿32 AXAI.KS 1)K LA SOCIKÜAIJ CIKXTÍriCA AKGENTIXA 

PTEROGYNA n. i-n..) Tul. (184:5) 

( l'lcromiiit 'l'iil.) 

Cáliz (le liiliii c-(iil isiiiKi. .") |i;iriiilii, i'iiii l(iliiilii> MiliiicM aloidcs casi 
iS'uak's, enipizai rallos: corola casi actiiioiiiorlii, con ."> pétalos snh- 
ifTiiaU's, eiiipizaiTados : estambres 1(» ; ñlaincntos libres con aiitcias 
nnifonnps; estilo corto, conoide, rematado jtor un esti;;riia Iruncaiio; 
lc;^iiiiilirc saiiiaril'oriiie. inilejiisceiitc. cnii liase endosada, casi leñosa. 
1- loeniar \ 1 seininit'cra. iirdlnniiada ant eriormente en una aiidia ala 
vertical, membranosa: semillas uxalailas. lisas, pardas. 

Árbol inerme, de liojas imiiarii>ina<las. c(»n liojnelas aliernas. casi 
sin esti[)nlas. y sin esti]>nlillas: Hores ¡¡eíinefias. verdoso amarillentas, 
en i)equeños racimos axilares: brácteas ])e(pu'ñas, escamitbrmes. en 
el botón empizarradas, simulando nn aiuento. caducas en el momento 
de la antesis; bractéolas nulas. 

(¡enero sudann-ricaiio de las rejiiones subtro|)¡cales de la Aruclili 
ua. l'aratiiiay y lírasil. (pie lia re<'¡biilo ese nombre por la forma del 
ovario y de! iViito. 

Pterogyna nitens luí. 

I'i¡)iiiíiiii ¡isi iiiloti/iu (irisb. 

(II. V. : tijia r<iliiniil:i. ruciiiiiaii ; |imIii iiikiícici, S;ilta. .'ii.in.v y C'liacii ; 
iviriii'ii. MÍHÍiiiit>N) 

Árbol licrmosd. (|iic puede alcaii/ar liasla mas de 1 ."i met ros. cnii 
copa liijiida y mii\ ii';:iihii'. lamiiiño en todas sus parles: liojas impa 
i'ipiíiadas. <'on !l a ITIiiijuelas alternas, coriáceas, obtusas, de ápice 
con l'reciieiii'ia escolailo. ilc color \ erde siibidn. iimy lustrosas en el 
ejiilllo: llores jieipieñas. en racimillos reunidos en ramilletes en l;i 
axila de las liojas sii|ieriiires. sin |ierlume y di- color verde amarilleii 
to; siimai'a ;;rande con il limile superior eny;rosado, casi recto. \ il 
ilil'erioi a;:uciii. contcnicinlcí en la cav idail del eii;:i (isaiiiiciilo liasal 
ilini sola seiiiilla. 

l'laiila iiidi;:cna cultivada con tieciieiicia en los iardincs y panpies 
de La ríala y de üiieiios Aires. I'ji La I'lata lloiece lodos los años, 
pero sus llores ;;eiierabiicntc caen y raras \eces lie \ islo |iroduc¡r IVii 



r.K(jlMIXOSAS BONAERENSES 233 

tos (|iH' Un iiKMliuaii ; fii su ])aís di- origen Itiiiida una exceleute ma- 
dera de eolor encarnado, ñna, escasamente jtorosa, Ijastante dnra 
aunque liviana, y de inuelia duración, enijileada geiieíalniente en la 
t'abrieacion de morteros para moler maíz. 



RHYNCHOSIA Lour. ITiidi 
(J>i>licli«li(.s .Med.. 1787) 

Cáliz ])ersistente, ó- deiitailo o ;">- tido, con los dos lóbulos superio- 
res nn'is o menos entresoldados ; corola auiari])osada, cuyo estandarte 
ofrece en su l>asedos pe(iuefias aurículas dobladas hacia adentro; es- 
tam1)res ¡(», tilamento vexilai' libre, los otros entresoldados en tubo; 
estilo corvo, lampiño, con estigma ternnnal pei|uefio; legumbre nu'is 
o menos alargada. coini)riiniila ¡lor los lados, recta o encorvada, 
terminada en punta aguda, con 1 a lí semillas, deliiscente, bivalva, 
con valvas apergaminadas, rara vez con tabicpies rudimentarios in- 
ternos ; .semillas arriñonadas o subgloboso-comprimidas, con hilo 
lateral nn'is o menos largo. Iiiniculo central, y por lo común con grue- 
so estrofíolo. 

Hierbas o subarbustos rástrelos, enderezados, ticjiadores o volu- 
bles ; hojas con peciolo mas o menos largo, provisto en la base de es- 
tíi»ulas ovaladas o lanceoladas, enteras y rematadas por tres hojuelas 
l)ecioluladas pero rara vez estipulilladas, salpicadas en la cara infe- 
rior de puntitos resinosos de cídor obscuro o negruzcos, a veces tan 
l)oco teñidos y pequeños (pie sólo (íou el lente resultan visibles; 
Hores amarillas o rojizas, a veces axilares, solitarias o casi, a veces 
reunidas en racimos axilares más o menos jx'dicelados ; brácteas 
eadu(%is. bractéolas nulas. 

(xénero termófilo (jue contiene unas l."i(l especies dispersas por las 
regiones cálidas del viejo y nuevo mundo; su nombre deriva del grie- 
go ?J",7-í '• l'i'-'^ <l*^ "^''í ^l<* rapiña, aludiendo a la punta encorvada 
de sus leguinljres. binchas especies de nuestro país tienen raíz napi- 
foriiu' hidrófora y la corteza de este órgano en la A', cori/lifolia (Co- 
rrientes y Chaco) contiene un i)rincipi() colorante naranjado (compues- 
to de dos, uno amarillo y otro rojo) soluble en alcohol y que quizá 
jmdiera tener aplicación en tintorería. 

Ilojncliis iuicliaincnte ovaladas, ilc 1);ise redondeada o ac()iazouada,de ápice 
imiv olitiiso : racimos axilares, |>aU(ifloros. TtJi. setina. 



234 ANALES DE LA SOCIEÜAU CIENTÍFICA ARGENTINA 

Ho.iiielas alarfradas. laineoladas. de base olitiisa. de ])nnta más ,. me- 
nos atilda : Hoics si.Iif arias <. ¡íeuiiiiadas. /,'/,. icraiw. 



Rhynchosia senna dill. 

(n. V. : sLii «Ifl /(incí) 

Hierba toda dr cnliM \ .rdc iihscmo apajiado, a veces alfio pubescen- 
te. i)erenne. de i ¡zoma lolmsto. leñoso, de cuyo ápice salen ramas cilín- 
<irieas, al princijiio enderezadas, desjiués recostadas y rastreras pero 
nunca radicantes, arqueadas y ascendentes en las jnintas. de hasta 
40 centímetros de lar}ro: liojas allenias. con estipnlas i.\ aladas, agu- 
<Ias. iierpiefias. caducas, con peci.ilo relativamente coilo y con liojue- 
las de 1.". a .'5(1 iiiilunetios de lariro ¡lor 15 a l'(» de aiiclio. en las inte- 
leriores casi nrhicidaics. en las superiores ancliaiiK iitc ovaladas, 
siempre imiy obtusas en la punta y en la base redondeadas o a veces 
lifierameiitc acorazonadas, membranosas. i)ero al}¡(i rí}>idas y fuerte- 
mente nervadas, lampiñas en la cara siqu-rior y aluo i)ubesceutes en 
la inferior, donde se iioian iiiiiclins pmititus impri'sos y un núiiu-ro 
más o nu-nos firande de perillas resinosas brillantes pei|Ueñisimas. 
en la juventud amarillentas, en la vejez parduzcas. visibles casi tan 
-sólo <(iii el Icnic: intlíuescencias en racimos axilares, de pedúnculo 
jíenerabiienre mas corto ipic el pcciuld de mi liiija. '_'■ 5- floro : Hores 
sostenidas pcu' pedunculillus mas corlus (juc ellas. pe(iueñas. de co- 
rola anaranjada, enderezadas: lejíumbre casi lanceolada, aljro encor- 
vada, lampiña o en la Juventud salpicada ilc pelillos ralos. )iarila. con 
- semillas casi arriñonado Icnl icnlares. de color castaño. 

riauta difundida en todas las proviiuias ar.üeut ¡lias desde la orilla 
norte di-l no Colorado, pero iio mii\- abiiiidaiitc. (pie pretiere las lomas 
altas y se<as y las praderas despejadas: en la provincia de Huenos 
Aires no es rara y se ve a menudo en los campos alredecbu- de La 
l'lata. Ks planta forrajera jiero de escasa imi»ortan<ia. dailo el carác- 
ter esporádico de sus individuos y lo reducido «id loujiinto foliar. 
I.,os paisaiKts la consideran como medicinal > creen (pie lenj;a acci<in 
favorable sobre el tubo (li;;csti\d y el lii;,rado. toiiMiiidola en infusión 
y solu (■ todo en el mate. 



LEGUMINOSAS BONAERENSES 235 

Rhynchosia texana A. Gr. 

Ehyncltosiit aiif/ufítifoHH Engelm. 

Hierba toda de color verde apagado, más o menos ceniciento, por 
una pubescencia corta más o menos tupida que la viste y que sólo 
desaparece en las partes ya viejas, perenne, de rizoma delgado, largo 
y ramificado; del ápice de tales ramas, a nivel del suelo, nacen haces 
de ramas casi rígidas, al principio enderezadas, después, si no hallan 
apoyo, recostadas y rastreras, pero nunca radicantes y si encuentran 
apoyo se vuelven trepadoras y volubles en la punta, alcanzando has- 
ta 40 centímetros de altura; hojas alternas, con estípulas triangulares, 
agudas, pequeñas y pronto caducas, con pecíolo moderadamente largo 
y c(m .■> hojuelas de ."> a 25 milímetros de largo por o a 7 milímetros 
de ancho, i)ecioluladas y cstipulilladas, las inferiores orbiculares 
ovaladas, las superiores hnu^eoladas o lineales, de punta roma y de 
base ligeramente cuneifnrme o redondeada, pero nunca acorazonada, 
pubescentes en ambas caras, jiero más especialmente en la inferior, 
donde se hallan salpicad.as de puntitos resinosos brillantes, en la ju- 
ventud casi incoloros, con la edad amarillentos, muy pequeüos y más 
o menos visibles con la ayuda de un lente; Hores solitarias, rara vez 
de 2 a 3, en la axila de las hojas, llevadas por pedunculillos más lar- 
gos que ellas, pequeñas, de corola amarillo-pálida; legumbre angosta, 
casi recta, bastante comprimida a los lados, 1- 2- semillada, enangosta- 
da entre las semillas casi globosas, las que S(m de color marrón rojizo. 

Planta xerófila, difundida en toda la región patagónico-boliviana 
desde la margen norte del río Colorado hasta Tejas ; en la Eepiiblica 
Argentina cría mezclada con la especie anterior, con la cual muchos 
la reúnen como simple variedad: en la pi'ovincia de Rueños Aires y 
especialmente en La Plata es frecuente en las barrancas de los arro- 
yos y en el talud de ciertos ferrocam-iles. Xo tiene aplicación. 

ROBINIA L. (1. IToT) 

(Pseudacacia Ludw.. V-17.'!7) 

Cáliz casi bilabiado, con ."> dientes muy cortos, de los cuales los 2 
dorsales son casi refundidos en uno solo ; corola papilionácea ; estan- 
darte grande, reflejo, interiormente desnudo, alas libres que igualan 



'¿'■Ui ANAI.KS l)K I.A SOCIKIJAU CIKNTIKICA AlidENTINA 

ii l;i <)ilill!l i'lifiir\¡nl:i, olitnsii : cstiiiiihics 1 (I. tilainciitn vcxilai' lilirc i'li 
I;i hasi', t'ii su mitad siiiicrior soldado t-ii tubo cerrado i-oii los otros !>. 
aiitt-ras uiiiroriiR's oa veces ."> altiTiiadaiiK'iitc alf;o ineiiores: estilo tili- 
l'oniie. encorvado. liís])ido en el ¡i])ice. teiiiiinado por mi «'sti.eiiia jie- 
iinefio, obtuso: le}rmnbre lineal, iihiiin iciiii|iriiiiid:i. de sutina M'iitral 
lif;eraiiieiite alada, deliiseeiile. lii\al\a: \ alvas aiierj;ainiliadas; seiiii- 
Has pocas, laseol i formes, parilo aiiiarilleiitas o pardas. 

Plantas arbóreas, lainpifias. viscosas o cerdosas : hojas iiiipari]iina- 
das, con liojiielas a veces ¡¡rovistas de esti])elas. de nervadura reti- 
ciliado -pinada : estílenlas cerdiformes o esi>iii¡toiincs : llores en raci- 
mos axihii'es. l)lancos, rosados o ])iir|inrinos ; brácteas membranosas, 
muy caducas: lnacI('olas ninj;nna. 

(¡«'■ñero neo;;eo, <|ue comiirellde de ."i a (i espei'ies. orinnilas de Nor- 
te America de donde la trajo a ]-]iii'o|ia .liian Kobin, lierbori/.ador 
francés, en Hiui. 



Robinia pseudo-acacia i- 

(n. V.: roliinia, iicaria Maiit-a. acacia l'alsa) 

-Vibol orijiinariu de los ICsiadus Inidiisdc Niuic Ano rica doniie 
al<',aM/.a basta 2ó metros de altura, act nalniente ('idtixado en las re- 
;;ioiies teliijiladas de todo el nnilido. i iidere/.ado. de eo|)a am|ilia. con 
tronco y ramas <'nliiertas de < urte/a p:irda bástanle atiriciada, lampi- 
iiii en ludas sus parí es. menos en los (trfíanos muy ¡o\ enes y tiernos ; 
sus liojas, alternas, imparipinadas, tienen un lacpiis primario ciliiidri- 
«■o, liincliado en la base y allí defendido por dos estipulas esi)inifor- 
mes aceradas y ;;iandes. lle\ añilo de 1 ."> a "_'."> liojnelas opuestas, cor- 
lanieiili- picioladas \ esl ipi-lacjas. ilipl icas ii o\ alailas. grandes, di- 
i'ol<M' x'criíc oltscnro en el epilllo: las llores pedicelailas. iniiy neclari- 
feras y fra;;;antes. <pie aparecen al mismo tiempo <|ne las luijas. forimín 
jfrandes raiMinos pendientes; sus cálices son lam)iiños y de color ver- 

ile obscuro, a veces rojizo: la c<»rola (¡fraude, ili lor blanco de nieve. 

lampiña : las le;;umbres. lineales, muy cliatas. lampiñas, pediceladas. 
se abren tardíamente en dos valvas ri;,ndo aper^^aminadas. pardas al 
i'\lerÍ<M'. blancas en su inleliol. poniendo i'ii libei'lail de I a s semi 
lias de color pardo-roji/.o. lampinas. 

Ksta planta actualmente esta ba^^lanll' luii iv ada en la lícpuliliía 
.Vr^enlina y crecí' snbes|toiilaiii'a en 1.a l'lala: es un ¡iibul iniiv ulil 
■ pie proporciona cercos íiilran<|neMbles. sombra a;;radable. llores iiiiiy 



I.EO ['.MIÑOSAS BONAERENSES 2'M 

perfumadas y vistosas, y una madera medianamente pesada,, bastante 
dura, de sraiio tupido y resistente a la liuinedad. Tiene el inconve- 
niente de ser muy perseguido por los bichos de cesto, transformáu- 
<lose en verdaderos focos de dichos lepidópteros dañinos ; además, 
l)or medio de sus raíces, se vuelve incómoda, siendo muy invasora. 
tíu madera fresca despide un olor desajíradable casi almizclado y 
contiene un «ilucósido llamado rohinina que tratado por un ácido da 
cuercitinay azúcar; se intentó utilizar sus raíces en lugar de las de 
oruzú. Sus semillas contienen inosita. 



SESBANIA (n. em.) Ad. (1763) 

(l-Jmcnis J>urm., l7o7. = A(/(tti Ad.. 17tj;{) 

Cáliz ancho, casi troiu-hado, con 't dientes muy cortos y anchos: 
pétalos con uñas largas ; estandarte reflejo, alas alargadas, quilla en- 
corvada, obtusa o aguda; estambres 10 ; filamento vexilar libre, aco- 
dado en la base ; anteras uniformes o las epicalicinas un poco más 
largas; estilo filiforme, encorvado, lampiño, con estigma terminal 
globoso; legunü)re lineal, subcilíndrica. cuadrangular, en el subgé- 
nero Daubentonia 4- alada, por el gran desarrollo de las aristas, co- 
riácea, deliis(H'nte. ])luriseminífera; semillas arriñonadas o sub-cua- 
<lra(las, lisas, pardas. 

Plantas arbu.stivas, rara vez hierbas, lampiñas o pubescentes, hi- 
<lrófilas, inermes, de hojas paripinadas, multiyugadas, muy enteras, 
con estípulas pronto caducas y a veces con estipelas ; flores medio- 
cres o casi grandes, blancas, amarillas o rojas, pediceladas; brácteas 
y bractéolas que muy pronto desaparecen. 

Género de muy embrollada y no aún desjjejada sinonimia, geronto 
y neogeo, de las regiones cálidas, cuya especie típica vive en Egipto, 
designada allí con el nombre vulgar de .sesban. 



Sesbania punicea (Cav.) Bth. 

Arbusto inerme, enderezado, elegante, de hasta 2 metros y medio 
de altura, todo lampiño, menos en sus jiartes más tiernas que son en- 
tonces pubescentes, no viscoso y sin olor, de ramas lisas, verdes ro- 
jizas, frágiles ; hojas alternas, con 15 a 21 hojuelas membranosas, grue- 



238 anai.es 1)B i.a sociedad científica augentina 

sas, elípticas o elíptico-trasovadas, de ápice obtuso, a veces escotado, 
de color verde muy obscuro en el epifilo. i):ilidas y a veces lijiera- 
inonte pilancas en el liipofilo; las llores, inodoras, en racimos axilares 
pendientes, más cortos que las liojas, están sostenidas por delj^ados 
pedicelos más cortos (iiu- ellas, teniendo un cáliz lampiño de un ver- 
de obscuro más o menos teñido de |inriinia y una liermosa corola de 
color minio, a veces al;;o niiis obscura : la Icmiiiihri'. iiciidiciitc. ajíuda 
fii la ituiita, posee 4 alas tan anclias como ella, siendo sn color ])ardo 
al exterior y blan()ueciiu) al interior: las .semillas en numero de 4 a 
8. ovaladas o ca.si cuailradas. son lisas y de color marrón. 

l'^sta i)lanta es esencialmente liidrolila. cría solo cu los pajonales y 
a orillas de ríos y arniyos ; es común eu toila la Keiuiblica (Huenos 
Aires. Entre lííos. Corrientes, ("baco. Misiones, San Luis) y abunda 
en el estuario del río de la l'lata. en la .Magdalena, Santia};o. Quil- 
ines. Lujan e islas del Delta: es ilc cultura fácil y constituye un 
liermoso adorno de los jardines: es esi)ecialmente persejiuida ]ior un 
grueso ííorgojo de color negro y amarillo, «lue ila a sus hojas muy 
mal aspecto. No tiene otras aplicaciones. 



SOPHORA L. (17.Í7) 

Cáliz constantemente .">• dentado: corola amariposaila : estand>res 
U» ; lilamentos todos libres o ligeramente eiitresoldados en la base; 
anteras uniformes, todas versátiles : estilo corvo, rematado por un es- 
tigma muy pecpieño, obtuso; legumbre plurisemillada, indeliiscente o 
lardianieiitc sub deliiscente. cilindrica, monilirorme. de ¡¡aredes car- 
nosas, coriáceas o sub-leñosas ; .semillas t ra.sovadas o snb-globo.sas, 
lisas, jiarilas. 

Arbustos o arbob's di- ramas cilinflricas. con liojas imparipinadas, 
sin estipulas y generalmente sin estipclas; llfucs blan<as o amarillas, 
rara vez azulailoviolácens, en racimos simples, apicales o disiiuestos 
en ¡lanicnlas amidias en el extremo de las ramas: bráct«'as i)eipu'ñas 
o no existen: braeteolas nulas. 

(iéin-io termolilo, cpie cuenta con unas 'J't especies esparcillas por 
las regiones calillas y tropicales del viejo y niic\o iiiiindo; su nombre 
dí-riva de .SV;/Ví»- <pu- es el vulgar de una de sus especies del .Vsia 
oriental. 



LEGUMINOSAS BONAERENSES 239 

Sophora tomentosa L. 

Árbol elegante que puede alcanzar a más de 10 metros de altura, 
de ramas cilindricas bastante rectas ; bojas alternas, imparipinadas, 
con 11 a 13 hojuelas opuestas o en parte alternas, elíptico-ovaladas, 
obtusas, superiormente de color verde y casi lampiiías, debajo blan- 
•luecinas y cubiertas de un vello tupido y casi aterciopelado ; flores 
en grandes panículas terminales, con corolas blanco-amarillentas; 
legumbres indeliiscentes péndulas, largas, delgadas, torulosas, casi en 
forma de rosario, con 5 a 10 artículos o semillas, al principio pubes- 
centes, más tarde lampiñas. 

Árbol originario de la América Central, elegante muy cultivado en 
La Plata y Buenos Aires y otras ciudades de la República para em- 
plearlo en el adorno de parques y avenidas. En los jardines con fre- 
cuencia se cultiva otra especie elegante y muy característica por sus 
ramas péndulas como las de los sauces llorones; es la Sophora japó- 
nica L. originaria del Japón. 

En las provincias del norte de la República Argentina crían dos 
especies indígenas de este género (8. Unearifolia Grisb. y S. rhyncho- 
earpa Grisb.) y dos en la región central de Chile (S. macrocarpa Sm. 
y »S'. tetraptera Ait.). 

SPARTIUM L. (1737) 

Cáliz espatiforme posteriormente hendido. 1- labiado, con 5 dien- 
tecillos en el ápice; corola con quilla encorvada, más larga que las 
alas, y adherida con sus uñas al tubo estaminal ; estambres 10, cu- 
yos filamentos hasta su mitad están entresoldados en tubo cerrado y 
la parte libre de ellos lleva alternadamente 5 anteras más largas 
basifijas y 5 más cortas versátiles ; estilo filiforme, encorvado, lam- 
piño, terminado por un estigma obtuso que se escurre a lo largo de 
la parte posterior ; legumbre lineal, plana, lampina, pluriseminífe- 
ra, dehiscente, bivalva ; semillas estrotíoladas, faseoliformes, pardas. 
Flores amarillas, grandes, en racimos terminales ralos. Planta arbus- 
tiva casi áfila, con ranuis mimbreadas; las pocas hojas son simples, 
esparcidas, sin estípulas ; brácteas' y bractéolas muy pequeñas y muy 
caducas. 

Género mediterráneo monotípico, ya espontáneo en Canarias y 



•¿W ANALES 1>E l,A SOCIKKAH < IKN'TÍFKA AKGt^STIXA 

Aiiiiíi'ica ;uistr;il. ciiyi» iKiiiiliic ilcii\:i ilc zr.v.zz. nt:ii\ ¡iiifs sus riiniiis 
liMii sido sii'iiii>ri* ciniileadas cdii i-sc objfto. 

Spartium junceum I. 

(ii. V. : ri'lanio ilr K>]>i)ria. irl;iiii;i cli' iiliir. nliiin:! |mra i'hcoIiiis) 

Al iiiistii xcidlilii. lie lia si :i I iiii-l rus de alio, imsí laiii|M n<i. ilc ramas 
laijias y (Iflfradas. \erdi-s. ¡tnivistas en la Juvi-ntud di- alfiunas hojas 
siiuples liiieart's o laiu-coladas, <|iu' inodncc i'ii la iniinavfia almii- 
«laiites racimos de flores de iierlnmc iiitenso y ajiradalile. casi sésiles; 
el cáliz es verde amarillento, licndidn cii sii pailc dorsal y |ii>r lo tan 
lo unilabiado. con d ájiicc .">■ dcntailo. siendo los dos dientes lalerales 
mayores: la conda lampiña, de cidoi- amarillo vivo, ot'iece nn estan- 
darte grande : legunilires enderezadas, ajindas. de mas eiios 7 cen- 
tímetros de largo por (i milímetros de anclio, comprimidas por los lados. 
Iam])iñas. l.")-20- seminíferas, de color eastafio: semillas atravesailas 
ohlicnamente. roml>oi<leo-o\ alacias, cliatas, de I iiiiliinctros de largo 
por ."i de aiiclio. Iiisl rosas, raslaño rojizas. 

|-",sta plaiila es cultivada en toda la ro.üiim reiii))laila y ciilida ile la 
Üeprihlica Argentina díaliia Ulaiica. Tandil. l,a l'lata. üiielios Aires, 
líosario. Cordolia. San iaiis. Meiido/a. ."san .liian. Ijilir líios. Tiicii 
man. < 'orrientí-s. etc.) jioi su aspecto ornamcnlal y |ior la iVagaiicia 
<le sus llores. Se cultiva I amhieii cii ciertos viñedos de la provincia 
<le Huenos Aires para utilizar sus ramas a guisa de- iniínlircs para 
atar las vides: siendo muy lu-ctanreras y ahundantt's sus llores, se 
«idliva tamliien por los api<ultores. Sus ramas, utilizadas en algunos 
países (("anal ias) para laluicar escolias, son tenaces y proporcionan 
liliras textiles. Sus semillas son drásticas c irrilanles. 



STYLOSANTHES S«. (ITSS) 

Cáliz tnltuloso. angosto, con ."• dieliles. de los cuales el illl'eriol' es 
lilu'c y los otros I sujieriores eiitresiddados ; c(U-<da amariposada, in- 
serta en el ;i|iice del I ubo calicillo, con iplilla en lorina ile pico eiicol 
vado: estamlires Id. todos eiil resolilados en t iilxi ; anteras diüiorl'as, 
alternas, ."> más largas liasilijas >."> mas corlas versal ilcs : csl il<i lilil'or- 
me, lampiño, terminado )(or un peipieño esti<;ina snliglolioso: lómenlo 
iiinv c primido lateralmente, di' nervaduras leticnlailas. lampiño o 



LEGUMINOSAS BONAERENSES 241 

cerdoso, 2- articiiliulo, con el artículo inferior a niemulo estéril o 
abortado y el sui)erior teriiiinado en un estigma persistente, encorva- 
do en gandío o casi espiraJado; semillas 16 2, ovaladf>-lenticulares. 

Hierbas perennes, enderezadas, mimbreadas, duras, con hojas al- 
ternas escasas, provistas de <;randes estípulas casi ocreiformes y con 
.] hojuelas sin estipelas; floi-es pequeñas, en cabezuelas globosas y ova- 
ladas, casi sésiles en la axila de grandes brácteas, con corola amarilla. 

Género termófllo que contiene alrededor de 22 especies en su ma- 
yoría sudaiuericanas ; su nombre se refiere a la presencia de una cer- 
da simple o plumosa que s»; halla al lado de cada tior (ctj/.ií, estileto 
y Tillo;, tlor). 

Stylosanthes montevideensjs Vog. 

Eaíz perenne, con frecuencia hinchada en forma de zanahoria y 
transformada así en órgano hidróforo, más o menos ramificada, que 
en el cuello lleva un ramillete de ramas aéreas, cilindricas, endereza- 
<las, de 25 a 50 centímetros de altura, simples, rígidas, a veces lampi- 
ñas, otras más o menos cerdosas; hojas alternas, pocas, nniy aparta- 
<las, provistas de grandes estípulas envainantes casi como ocreas, 
con pecíolo corto terminado por 3 hojuelas lineares o lanceoladas, 
agudas, de 1 a 2 centímetros de largo por 2 a -t milímetros de ancho ; 
dores en pequeñas cabezuelas ai)icales, poco aparentes y más o me- 
nos ocultas por grandes brácteas vellosas, con corolas pequeñas, ama- 
rillas ; legumbre generalmente con el solo artículo apical fértil (el 
inferior reducido casi a simple pedicelo), con costillas nervosas longi- 
tudinales y nervaduras transversales, lampiña o pubescente, termi- 
nada por un pico ganchudo mún corto que el mismo artículo del 
lomento : semilla ovalada, amarillento-rojiza, lisa. 

Planta xerófila y tal vez psamóflla. difundida en todas las provin- 
cias temi)ladas y cálidas de la República ; en la provincia de Buenos 
Aires, alcanza hasta la sierra del Tandil pero es escasa, abundando 
por lo contrario en la parte norte desde Campana. 

Es un pasto duro que el ganado sólo come por falta de otro mejor. 



TEPHROSIA Prs. (1807) 

Cáliz más o menos 5- fido, con dientes a veces subiguales, otras, 
con dos superiores casi entresoldados o el inferior mayor que los 

AN. SOC. CIEST. ARQ. — T. LXXXVII IS 



•J42 ANAI.KS l)K I.A SOCIKDAl) CIKNTÍFICA AKGKNTINA 

(U'inás : corola impilionácen, «•oii petalos ilarainciiti' luiiiiiiculados ; 
tóstainbres 10, filanieiito vexihiral jirinrijiio soldado fii su mitad sii- 
l)erior con los otros!), más tarde libre: anteras iinilbriiies ; estilo 
liliforme encorvado liacia arriba, lampiño o barbudo, rematado en un 
pequeño estigma desnntlo o ron i)elos como un ¡lincelilo ; lcunnd)ie 
lineal, aljro (•omi)rimida por los lados, dehiscente, bivalva, con cavi- 
dad interna continua, i)luriseminilera. 

Plantas herbáceas o arbustivas, con frecuencia piovisias de raices 
napiformes subleñosas, {íeneralmcnte recostadas contra el suelo: 
liqjas imiiaripinacbís. con hojuelas variables eii número scjiún las es- 
])ecies, sin estipelas. ojtuestas o alternas, jíeneralmente m;is o menos 
l)ubescentes, con ner\adiiras jiinadas. sicndi' las secundarias mi\y 
nuiTieíosas. ¡laralelas y formando ángulo aj;ndo con la ¡¡rimaiia : estí- 
jiiilas lineales o aufiostamenle lanceoladas, csi riadas. Flores blancas. 
azules o rojas, en racimos aer<')f;'eMos o axilares u oi)ositif(dios, distri- 
buidas a lo larífo del raquis en jK-queños fascículos: brácteas ui:is o 
menos í;aducas: bracté(das nulas. 

(¡enero esjiarcido en todas las re};iones calidas y tropicales del 
viejo y <lel niicMi muiidn. i|iie sc;:iiii los autores conii)rende más o 
menos ".Ki esiiecies. Con este nombre, (jiie sejiún Otto Kuntze debería 
ser sustituido jioi' el ile Cnircd L. (1747) )>or razones de |)riorida<l. se 
ha cpieiido recordar el color qiu- osli'iilaii la iiia>oria de las especies 
(Tssp:;, ceniciento). 

Tephrosia cinérea i'is. 

Hierba sublcfiosa. vivaz, provista de un eje radical fusiforme o na- 
pifoiinc (pie al ni\'el del suelo ))roducc un niimero mas o menos -íran- 
de (le lamas de lTi hasta 7"» cení luiei i (» de l;ii!;o. herbáceo-subleñü- 
sas, que se extienden radialmenti- sobre el suelo: las ramas, lisas, son 
Keneralment»' losadas o rojizas, pero este color esta \<'lado jior una 
pelusa muy adliereiite que da a loda la |>lanla un t inte ceniciento ; 
las iiojas llevan de 7 a l.'S hojuelas lineales u oblanceoladas obtusas, 
mucronadas, \crdes. lisas, casi lami)iñas en el <q)ililo y cenicientas 
en el hi|i(i(ilo. y dcnsameiile nervoso pinadas ; lliu'es en racimoso))»» 
sitifolios. pediiiK illadd^. iiiediocl cs. con cali/. Mide cenicienlo > co- 
rola (le uii azul mas eiios inlenso: lej;niiibres lineales, aljio toiii- 

losas, de color vcide cenicienlo: semillas pardas, casi faseoliformes. 

lista plant:i i-s xeriWila y casi psanuilila, |>ues abunda en los léñe- 
nos Hccos V arenosos de toda la re;;i(Ul calida de la llepiiblica. es]ie- 



LEGUMINOSAS BONAERENSES 243 

ciíilmente eu Entre Eíos y Corrientes ; en la provincia de Buenos 
Aires parece rara, más bien adventicia y esporádica, habiéndola ha- 
llado eu los antiguos nuklanos (destruidos hoy) de la isla Santiago, 
encontrándose también en Pehuajó. 

Ks planta tóxica' y cuyas ])ropiedades desde época inmemorial eran 
conocidas por los indígenas, los que la utilizaban para pescar enve- 
nenando con ella (machacada) los charcos que contenían peces. No 
me consta, sin embargo, que se hayan hecho estudios qiu'micos de 
ella, que bien valdría la i)eiia. 



TIPUANA Bth. (1860) 

Cáliz obconoidc, 5- dentado, dientes cortos, anchos, los dos supe- 
riores casi del todo entresoldados ; llores amariposadas, amarillas; 
estambres 10, con filamentos todos entresoldados en tubo hendido 
longitudinalmente en el dorso o con el vexilar libre; anteras unifor- 
mes, todas versátiles; estilo alargado, inferiormente ensanchado, 
aplastado lateralmente, lampiño, terminado por un pequeño estigma 
subgloboso ; legumbre pedicelada, samariforme, indehiscente, infe- 
riormente engrosada, leñosa, con 1 a 3 semillas, lo demás se ensancha 
en ala sub-membranosa, vertical. 

Árboles inermes de hojas por lo general opuestas, imparipinadas, 
con estípulas muy jiequeñas, caducas y sin estii)ulillas ; flores más 
que mediocres o grandes, dispuestas en panículas terminales ; brác- 
teas pequeñas, fugaces ; bractéolas nidas. 

Género sudamericano que comprende 5 especies propias de las re- 
giones cálidas ; una sola es indígena de la República Argentina y 
recibe en guaraní el nombre de Tipa o Tipú que se ha latinizado. 



Tipuana tipu (Bth.) OK. 

(u. V. : tipa 1) tip:i blauca) 

Árbol majestuoso, que puede superar los 20 metros de altura, con 
hermosa copa amplia y bastante regular; hojas opuestas, imparipi- 
nadas, con 11 a 21 hojuelas elí])tico-alargadas, obtusas, al principio 
pubescentes, después lampiñas, de color verde vivo, más obscuras en 
el epifilo pero no lustrosas ; flores casi grandes, de color anaranjado ; 



2+4 ANM.K^ IIK l.A SOCIKIlAli < IKNTIKK A Alíi.KNTINA 

IVulo saiiiai'ojdfo (h}í. 4). •ri'ueralnu'iiti- ciiii .'! scinilhis »]¡ni olilinius 
separadas |i(ii 1 u '_• t;ilii(|iics. 

Hsta i)Iaiita ori-íiniiiia de las |n<ivincias del norte (Tuemnáii. Sal- 
ta. .Iiijiiy. ("liaco) es utilizada en La Plata y i5neiios Aires eointi ái- 
lidl |iara paseos y panines ¡lor su liernuisn aspecto ornamental : en sn 
lii}>arde oritren luinda una madera dura y fuerte apta para toda cla- 
se de trabajos: suele dar. adi-niiis. alniíidante iroma de cdlor rojo m;is 
o menos intenso. 

La sinonimia de esia planta es hastanli- lompleja : ()ito Kuni/.e 
en el /t'rrixio ¡/nininii /iltuitdnim. ll\. pajíina 7l' indica: Miicluirriitm 
fililí lUli. (1.S."í;í) =r Tipiiiinii xpiriiiKii Htli. (l.S(iL') ~ Machturiiim fi'rtUr 
(rrish. (1.S74) =: i1frtc//rt('>viíM) ¡m-udotipa ÍTribs. (187H). 

Va\ esta sinonimia hay un error: es el de atribuir a esta especie 
el niMubre de Muchaerhiiii pnciidotipa Grisb.. el cual no es siniinimo 
<le Tipiiami tipii (Btli.) OIv., sino de Pteiom/iui iiHeiix Tul. 



TRIFOLIUM I,. (1 17;!7) 

(Ylliz pentámero, <on dienles o loliulos if^iiaies o desiüiiales, a ve- 
<-es los dos su)(eriores mas o menos entresoldados : ('(U'ola amaripflK:i- 
da. persistenle. maiceseeiite. con ¡letalos UMf;uiculados : esfand)res 
II). lilamenlo vexilar libre o a veces t rabado eon los otros liaciasumi- 
tad. lo>. ol ro'~ !l xijdadns cu liilm \ ;Mllicienles a las un;.riiieulas de 
las alas ,\' de la ijuilla : la parte superior de los lilamentos en todos o 
en ."> :dternados. a veces es mas o menos dilatada: anteras uniformes: 
estilo lllil'orme. lampiño, encorvado cuyo esti<.rm:i ea|iitulitoi'me o un- 
4'illit'orme se asieiila dorsal u olilicuamcnt e : le;;umbre o\ alada o casi 
cilindriea. encerrada pcu- el cáliz y los |)etalos secos. ;;eni'ralmente 
membranosa, indeliiscenle. I L'. i'ara vez .'i I- seminífera : semilbis 
luiis o miMios arriuonadas. sin cslroliolo. Ilierlias anuales o vivaces. 
<'on hojas estipuladas, normalmente .'!- rarisinianient<- .">- 7- folioladas. 
4'ou foliidos denl ieulados, en cuyos deidiculos termin:in las iierv:idu 
ras necuiHlarias : llores blancas, azules, rojas o amarillas, pcu- lo co 
mÚM cM capit ulos. espiaras o uudielas. rara vez siditarias, ]iudielido 
ser las inlloresceneias apicales, pseudo terminales o axilares: Itríic- 
teas mu.v \ariables. hasta nulas : bracteolas ausentes. 

(iénero conocido desdi' la ant i;:iicdad ! I'linioi y diliiiidi<lo en todo 
el mundo: comprende l."i(ta ;HMI especies, muchas aun mal descrijitas. 



I.EGU MINOS AS BONAERENSES 245 

1. I'l;intas endciezailas, con cabezuelas grandes, sentadas en la extieniidad 

de las ramas ; flores menos (|iie mediocres, moradas. T. pratensr. 

Plantas rastreras y radicantes : cabezuelas mediocres, sostenidas por 

largos pediinculos desnudos. 2- 

2. Corolas blant'as : dores todas cliasinóganias epigeas, uniformes, con raíz 

tiliforme nunca engrosada, carnosa. T. repens. 

dorólas rojas, '^amarillentas, amarillento-rosadas : flores dimorfas, las 
unas epigeas chasnióganias, otras liipogeas cleisti'igamas : raíz palar 
napiforme. 3- 

3. Plantas enteramente y siempre lampiñas : cabezuela de flores escasas, 

losadas o amarillentas. 7'. aríjentinensc . 

Plantas - en parte o todas cubiertas de largo \'ello blando, a veces ru- 
bio ; cabezuelas de tloies numerosas, rojas o rosado-obscuras. 

T. polt/morphuní . 

Trifolium argentinense Spefí. 

Hierba perenne, ub.solntaniente lampiña en toda edad, de raíz en- 
grosada, a veces casi napiforme, siib-simple; tallos cilindricos, rastre- 
ros o flotantes, a veces radicantes en sns nudos ; liojas enderezadas 
cuyo pecíolo es muy variable en longitud, piovisto y soldado en la 
base con dos estípulas a veces bastante grandes, otras veces muy pe- 
queñas, algo envainantes, y terminado por .3 hojuelas trasacorazouado- 
triangulares, de lóbulos más o menos redondeados, verdes, blandas o 
rígidas, con borde superior dentellado y con el inferior densamente 
l)inato- nervado; especie que posee dos cla.ses de flores, las unas sub- 
terráneas, cleistógamas, y otras aéreas, cbasmógamas. Las flores cleis- 
tógamas aparecen bajo forma de un hacecillo de filamentos blanqueci- 
nos en la axila de las hojas más viejas y estos filamentos no tardan 
cu ofrecer un botoncito ai)ical que entienan al llamado de un fuerte 
geotropismo positivo: una vez que el botón .se halla enterrado, au- 
menta de volumen con relativa rapidez tomando el aspecto de un 
cuerpo trasovado o elíptico, liso, blanquecino, del tamaño de medio 
grano de trigo : no tiene corola y está todo revestido por la membra- 
na' calicina sin solución de continuidad, y en el interior ofrece un 
ovario ovalado terminado por un ancho estigma discoidal, sésil, so- 
bre el cual se hallan recostadas 2 o o anteras blancjuecinas con unos 
l)ocos granos de polen ; éstos, por reabsorción de la membrana anteral. 
se ponen en contacto con el estigma y germinan, sin modificaciones ex- 
ternas aparentes, si se exceptúa un pequeño aumento de tamaño y la 



'¿m AXAI,E.S 1)K LA SOCIKÜAI» CIENTÍFICA AKUKNTINA 

coloración alffo obscura que toma la flor para constituirse en tinto, el 
cual está formado i)orun «iiciiid aún envuelto en la membrana floral, 
casi globoso, y contiene una {finesa semilla lamiiiña de color verde- 
amarillo. Las inflorescencias chasmoframas se desarrollan en forma 
de capítulo o umbela en la punta de delg:ados ])edúnculos endereza- 
dos, lampinos, mucho más larjios que los pecíolos y se bailan forma 
das por .") a 1.5 flores pediceladas. antes de la antesis erectas, después 
cabizbaja-s pequeñas, con corola de color variable, a veces amarillen- 
tas, a veces rosadas, otras, por lin. l>lancas. con i>erfume agradable 
pero ]>oco iironnnciado: la leí:uinl)rc permanece envuelta por el cali/, 
y la corola secos, y es trasovada, conteniendo tan sólo de 1 a L' semi 
lias bastante gruesas, arriñonadas. irregulares, pardo-amarillentas, 
lisas. 

Vegetal exclusivamente hidrotilo. a pesar de su raíz napiforme (¡ne 
tal vez le permitirá mantenerse viva durante los periodos de grandes 
sequías: es común en los pantanos de toda la región megapotámica de 
la Keiiública. desde la Magdalena basta el Paraguay (Ibienos Aires, 
Entre Ríos, Chaco, Corrientes y Misiones): abunda en todas la.s 
zanjas de los alrededores de La l'lata y varía muchísimo en tamaño, 
forma de luyas y color de las flores. 

No me consta que tenga o sea susceptible de alguna aplicación. 



Trifolium polymorphum i'oir. 

(II, \ . : In-I.i.l . riulli. 

Hierba perenne, con \'ello mas o menos abnndaiite. enderi'zailo. 
largo y algo rojizo, de raíces napiformes casi simples, y tallos cilindri 
eos, rastreros y radicantes en sus inidos: hojas enderezadas cuyo ])ecío- 
lo está en la |)ai'le hasal Milljei idii ;i dos grandes estijiuias falcadas, 
membranosas, y lleva en el a]iice tres liojnehis. brevcnH'nte peciola 
das, anchamente trasacnra/.iinadas. con o sin mancha eential oliscara, 
denticuladas en los liurdes. mendirannsas. blandas y ••nmo los pecío- 
los mas o menos densamente vellosas: esta planta ofrece dos clases 
de flores, unas eleistoganias liipogeas y otias ehasmi'igamas aéreas. 
Las cleist(')gamas nacen en liaeeeillos en la axila de las hojas, .sobre 
pedicelos delgados ijiie no tardan en alarj;arse y enterrar su extremi 
dad algo hínelj.ida que es el botón llonil : una \e/ enterrados crecen 
rápidamente llegando :i ¡ilcanzar casi el tamaño de un grano de arroz, 
globosos fi trasovados, lampiños, blanco-amarillentos, indeliiscentes. 



LEGUMINOSAS BONAERENSES ^47 

conteniendo dos estambres y un ovario con estigma grande, sentado y 
sésil, cuyas anteras al reabsorber parciabncnte sus paredes ponen en 
contacto los granos de polen con el estigma inmediato y así se efec- 
túa la fecundación ; el fruto no difiere de la flor más que por su tama- 
ño un poco mayor y su color pardo-rojizo, estando formado por una 
legumbre con 1 ó 2 semillas arriñonadas, grandes, amarillentas. Las 
cliasmógamas se desarrollan en cabezuela globosa con .'50 a 50 flores, 
en el ¡ipice de tui delgado pedicelo generalmente muy velloso; son de 
tamauo pequeño, con corola roja o rosado-morada, de perfume bastan- 
te fuerte y muy agradable, antes de la antesis enderezadas, después 
péndulas, y entonces encierran una legumbre incluida en el cáliz con 
3 ó 4 grandes semillas amarillento-i>ardas. 

Esta planta, que ofrece híbridos con la anterior, es eminentemente 
xerófila como ya lo indica su raíz liidrófora y parece común en las 
sierras pampeanas de la Ventana, Curamalal, Olavarría, Tandil y 
Peregrina ; se encuentra también en las sierras de Córdoba, San Luis 
y La Rioja. No es rara en La l'lata; bace algunos años era muj'co- 
iiu'in en la plaza Moreno. 

No sé si es forrajera o si le cabe la misma suerte (\iu' a los tréboles 
eui'opoos de ser rehusada por el ganado. 

Trifolium pratense L. 

(u. V. : tivlidl (k- C;istiU;i o trél>ol rojo) 

Hierba vivaz o perenne, de tallos enderezados, hasta de 30 centí- 
metros de alto, poco ramosos, cilindricos, lampiños, con hojas alter- 
ims las inferiores, opuestas las superiores : los pecíolos llevan en 
la base a cada lado, y soldada por un buen trecho, una estípula ancha, 
nervada, de punta larga, aguda y doblada, sosteniendo en el ápice 
tres hojuelas membranosas, blandas, ovaladas o elípticas, obtusas, de 
un color verde subido, marcadas en su centro por una nmncha blan- 
quecina más o menos grande, aflechada ; inflorescencias bastante 
grandes, todas terminales, en forma de capítulos globosos u ovalados, 
casi sésiles, sin involucro, formadas de flores siempre erectas, corta- 
mente pediceladas, tupidas y apretadas, con cáliz de 10 nervaduras 
longitudinales y sépalos largos, agudos, iguales, algo vellosos y co- 
rolas i)equeñas, moradas ; legumbre pequeña, encerrada en el cáliz, 
monosperma ; semilla arriñonada, amarillo-verdosa, lisa. 

Planta originaria de Europa, allí espontánea o cultivada ya sea 



■J4S^ ANALES DE LA SUCIEDAD CIENTÍFICA ARGENTINA 

para forraje <» para abono vi-nle de los camjms. Desde largo tiempo 
se lia iutrodueido en la Kepúbliea Argentina como esencia forrajera 
y ahora se baila a veces silvestre en los cain))os altos y pastosos; n») 
es rara en los alrededores de La Plata : lo curioso del caso es que 
mientras parece que el ganado la come con gusto y avidez en Euro- 
pa, aipií la recbaza ])or com])leto como se ba i)odido verificar en la 
cabana de Pereira. 

Trlfolium repens L. 

I II. \ . : Irt-liol hluncíi) 

Hierba perenne, de tallo cilindrico, alargado, i-astrero y por lo ge- 
neral radicante. lam]>iria en todas sus partes, con bojas alternas en- 
derezadas, cuyo ])eciolo en la base está acomiiañado y en gran parte 
soldado con las dos estípulas jyálidas. a veces blanquecinas, casi en- 
vainantes, y termina en •! bojiu'las elíjiticas. ovaladas o casi redondas. 
Inertemente nervadas y visiblemente denticuladas en el margen, de 
ápice muy redondeado y a veces más o menos escotado, de color ver- 
de más o menos apagado y hasta algo glaucescente, llevando a menu- 
do en el medio de cada una de ellas una mancha blaiKiuecina, aflecha- 
da o anjueado-triangular, más o menos aparente; las inflorescencias. 
llevadas por pedúnculos solitarios, axilares, delgados, estirados, en- 
derezados, (jue en la mayoría ile los casos sobresalen, y a veces mu- 
cho, de entre las hojas, son globosas, formadas por flores más bien 
pequefias, pediceladas, antes de la antesis erectas, después dobladas 
hacia abajo, con corola blanca o rosada, despidiendo un leve pero 
agradable jierfume. es])ecialmente de noche: legumbre que sobresale 
del cáliz, pero envuelta en los i»(''talos desecados, casi cilínilrica. con 
.! ó 4 semillas arri nonadas, amarillento rojizas. 

Planta forrajera originaria «b- Euroi)a. allí difundida. <'(»nstitn- 
yeudí» una ile las buenas esencias forrajeras de b)S j)rados de ese con- 
tinente, causa por la cual en muchas jiartes se cultixa. Imi este país 
desde el Cliubut hasta la]Quiaca, tanto en las sierras como en el llano 
y en los lugares fríos como en los cálidos se ha aclimatado comple- 
tamente y con toda seguridad (les<le una época remota. |)ues la 
vemos nieneionada loiim ]iI:imi;i coniun )(or ('. .). Fox Unnbniy 
en lósanos l.S.íl-.'i.'!. Las personas de campo consideían esta planta 
tomo indicio de fertilidad del suelo y la creen buena forrajera: 
según mi pnqtia exiieriencia no hay tal (rosa, jiues me he convencido 
qtie el ganado n<i la coiné, por lo mm'Ihk cnando verde, y si lo hace es 



LK(ii;>lIXO!<A.S HONAERESSES 24!) 

«■11 iiiiiy poca caiitiilail y con vi.siVtlc rcpiisiiaiicia. Taiiihicii esto resul- 
ta. |mcs. lina aiioiiialia curiosa y constituye un interesante ¡¡roblenia 
el saber por i\uv en lOiiropa parece apetecido mientras aquí es ri;liu- 
siido. Recordaré tanibién que en la Arjíentina ofrece un i)()liforinisnio 
notable sefíúii las condiciones liidrob'tjíicas y la condición del suelo, 
como lo hizo ya notar el jirotesor Lucien Hauman. 



ULEX L. (I, 17.;7j 

((Iniixloxpartiiiiii Ijidw.. \'. IT.'íT) 

Cáliz coloreado, persistente, bipartido, cuyo .segmento superiores 
bidentado y el interior .!- dentado: (-oróla apenas más larga que el 
cáliz; estandtres id. con tilainentos entresoldados basta la mitad en 
tubo cerrado, ile los cuales ."> alternos mas lar^ns llevan anteras basi- 
tijas y r> más cortos anteras versátiles; estilo filiforme, al.üc) enc<n'va- 
do, lam])irio. terminado por un estijíma en cabezuela: legumbre alar- 
gada, más o menos inflada, sin tabi(pies internos, plurisennnítera', 
dehiscente, bivalva ; seudllas t'aseol i formes, estrotioladas, lamiiiñas, 
})ardo-amarineiitas. Flores mas que medianas, solitarias o en i)e- 
(pieños racimos, eiunidas. de corola amarilla, sentadas o cortami'nte 
pedunciiladas. Plantas arbustivas, enderezadas, muy ramilicadas, con 
ramitas terminadas en espinas agudas, sin hojas las que se reducen a 
simples escamas o a [¡ecíolos espiniformes ; estipulas ninguna: brác- 
teas muy iieijueñas : l)ract<''olas debajo del cáliz a veces nulas, a veces 
aiK'iías |)ero cortas. 

(iénero euro occidental, del cual se conocen unas 1(1 o llí especies: 
el noml)re genérico deri\a del latín hIÍ<¡o. cit'uaga. ya (pie algunas 
especies de las m;is comunes muestran cierta preferencia i)ara tal 
habitat. 

Ulex europaeus L. 

(iioiiilirr vulgar : tojo) 

Arbusto de ."iO a 200 centínu'tros de altura, achai>arrado, muy 
imnzante, de color verde obscuro y más o menos pubescente ; hojas 
reducidas a pecíolos lineares triangulares espiniformes; dores gran- 
des cortamemte pediceladas, con brácteas unís largas que los pedice- 
los: segmentos calicinos nmy vellosos, amarillentos: corola lampiña, 



V2'><l anai.es de la socikdai) científica AIÍGESTINA 

aiiiiirillii. fdii <|iiilla ii-cta : Icüiiniln c ]iiic-u iii¡is Iju-fra i|nc el cáliz. 
biistantc ronipniíiida latcialiiicnti'. at<-rci<p)ii'lail<>vcll(is:i. (inc coiitif- 
lie lie 1 a .'? seinillas. i-ii forma ilr iic(|iicfi(is iHiidtns. anifinnadas. lain- 
pinas, de color |iai'ilo roji/o. 

Planta iniiy rústica, liidnitila, calcítila. ]ici(i crece. aini(|iic <oii me- 
nor lozanía, en los terrenos secos, soporta bien 4-1 dornro de sodio 
aunípie no en exceso y constituye un forraje excelente, previa pre- 
paración macliacándolo o triturándolo, para ipie el uanado no se 
hiera con sns espinas al consumirlo : siendo una plañía ipie da gran 
<-antidad de flores, bastante nectaríferas y iliiranlc ca^i lodo el año. 
se recomienda tambic-n a los apicultores. 

Kn la República Arjientina se la cultiva para cercos vivos en Bue- 
nos Aires. La Plata. Mercedes. Tandil. Dolores y lialiia Blanca; yen- 
do en ferrocarril desde Las Flores al Azul se observan, en muchos 
campos, numerosas matas de esta planta (|uc tienen todo el aspecto 
de ser ya es])ontáneas. 



VICIA I.. I. 17.!7) 
(('racen Ludw.. V. 17.57) 

Cáliz con ."> loliiiliis ijíuales o con los clos su])eiiores mas cortos y 
el inferior m;is lar;;o c|nc todos los demás ; corola .imariposada. con 
i'staiulartc aiicliairienic iiii;:iiiculado. alas oblicna.s alar,i:aila> n\¡n> 
adhei'ciites hacia su iiiitad con la i|uilla : estand)res III. lilamento 
\e\ilar libre o ma> o menos tral)adocon los otros en tidm que con- 
cluye oblicinimente en su parte superior : anteras unifoiiues : estilo 
liliforme enciM'va<lo bruscanu-ntc hacia arriba, en su parte supericu- 
liceraiueiitc ciiiniiriiuicio, ya sea |i(M' sus supeiticies laterales, ya sea 
por la superior y la interior, con el a])ice. a \eces adoiiiado en el (hu- 
so por un mechoncito de pelos, a \eces t odo alreiledíu pubescente. 
rarísimas veces lampiño, teruiiuailu por un csti^iiua apical : le;íundtre 
alar;;ada. comprimida, dehiscenle. bixaha. |>luriscmillada : semillas 
ciunprimidas o subjrlobosas. con hilo miisouM'Uos laruo. lineal, cubier- 
to |)or un arilo formado por la dilatacic'tn del funículo. 

Ilicilias enderezadas o t rcpadiu'a>. provistas cu la ma\onadelos 
casos de zarcillos: hojas ccui estipulas semi aflechadas. |i,'ii ipiuadas, 
con ra(piis lermitiado por una cerda o zarcillo, llevando 1 <> varios 
pares ilc Imiuelas enteras o (Iciii icnladas, sin estipulillas. I'lores 



LEGUMINOSAS BONAERENSES 25] 

generalmente azules o amarillentas, axilares, ya sean solitarias o 
en racimos pcdiinciilndos. Brácteas pequeñas, caducas; bractéolas 
nulas. 

Género que comprende más o menos unas l(((l especies difundidas 
jior todo el viejo y nuevo mundo, en su mayoría polimorfas, nial 
descriptas y liiintíidas. faltando una monografía moderna ; por esta 
razón la determiiiaci('>ii seyura de cualquier especie se vuelve no 
sólo dificultosa sino poco menos que imposible, especialmente en lo 
que se refiere al .i;ru|Ki endémii-o sudamericano. 

1 . Tiillos robustos, cíumosos, enderezados ; tlorcs upiireadas, grandes, blan- 

cas, con uianclia negra: zarcillos nidos. V. faba. 

Tallos dél)iles, no carnosos, rastreros o tiepadores : pecíolos con zarci- 
llos largos, liicn desarrollados. 2. 

2. Flores solitarias o apareadas, sentadas o pediceladas. 3- 
Flores raeeniosíis : laciinos '-_ largamente ix-dniículados. 5. 

3. Hojuelas 1-2- yugadas, lineares, agudas. 1'. maijelldiiko. 
Hojuelas 4-7- yugadas. 4. 

i. Hojuelas trasacorazouadas. trasovadas y oblongas, e.scotadas en la punta, 

4-5- yugadas : flores casi grandes. V. sativo. 

Hojuelas lineares, re<l<)ndeadas o escotadas en la |>uuta : Hores pequeñas. 

V. linrnri folia. 
5. Racimos de tlorcs TMidtitloros : Mores muy aproximadas, todas péiiilula> 
de un solo lado hacia abajo. 6. 

Racimos de Hores 2- |iaucilloros, llores ralas enderezadas o inclina- 
das. 7. 

(i. Flores grandes, de cidor violáceo intenso : semillas imlvcrulento, ater- 
ciopeladas, no lustrosas. V. rillosa. 
Flores pequeñas, blanco-celestes (amarillentas cuando secas) ; semillas 
lampiñas, muy lustrosas. V. montevideensiy. 

7. Hojuelas angostas lineales, de punta obtusa o escotada. V. graminea. 
Hojuelas filiformes, de punía aguda. 1 . setifolia. 



Vicia faba L. 

Planta anual, siibcarnoso-lierbácea. toda lampiña, de color verde 
vivo, a veces algo ceniciento, enderezada, de basta 75 centíme- 
tros de altura, con tallos huecos, poco o nada ramificados, eilíndrico- 
angulosos : hojas con estípulas semi-sagitadas, agudas, provistas 



252 ANALES 1>K I.A XKIKDAI» 1 IKNTÍFKA AKCENTINA 

i-ii «-I IlipDlilii lie lina iiiaiu'lia iii;is n iiu-niis •.Mande. iiiii'iMirca, ijiit- es 
lili lunttario extratiural atroliado. ciiii |ic('í<il<i riidfiiv.ailu. tcniíiiiado 
••11 cerda más <i menos laijia (rara vez en zaieillo nidimeiitarioi. ijue 
siistielie lie 1' a li. generalmente 4, Imjiielas apareadas. ;;iaii(les. <|iie 
aii]iieiil:iii de taiiiañü lmsílJi}íaineiitt', eliplicas. ovaladas o trasuvadas, 
obtusas, meiiiljianosas, de bordes muy enteros; flores <;raiides. axi- 
lares, de - a (i. cortaiiieute iiediceladas, con cáliz verde y c<irola ro- 
sada o blanca cuyas alas ostentan luia mancha de l'oriiia y taiiiaño 
varialjle de color nejiro (color rarísimo en los vefjetales !) ; lejíumbres 
enderezadas. };randes. largas, de 1(1 a I."i eentímetros. ipie llevan de 
• ! a 7 jíiandes semillas achatadas lateíaliiiente. muy oíd usas en los 
extremos, con liilo aiiieal iiiiis lai-io y aiiclio. laiiiiiiñas y de color a 
voces verde, otras vi'ces ne^;ro. 

Planta originaria de las orillas del Mar Caspio, ciillixada desde la 
más remota antijíiiedad >■ lioy difundida por todo el miiiido: se culti- 
va taiubiéu mucho en toda la IJepúlilica Argentina, tanto i niiiii forra- 
Jera ])or sus tallos, como por sus seiiiillas qiie constitiiyeii nn aliiiieii- 
fo sano V mnv iiutriti\o. 



Vicia gramínea Sm. 

f r. Klriiopln/llíi \'o{í.) 

Hierba piiiiiaveral. anual, al piincipici iiidei'i/.aila > después ras- 
I rera, si im halla algiiii objelo adonde |iieNi|eise y treparse, ipie puede 
eiitiuices alcanzar hasta unos .~i(i i-ciii iiiielros de altura, a veces coiii- 
pletameiiti' lampiña y de color \cide glauco, otras veces sal|iicada de 
pelos ralos y de color \ci'de lia>laiilc' \ivo; tallos I- angulares, con 
cantos casi alados, endebles, escasaiin-iile ramilicados; hojas alternas, 
bastante escasas y separadas iina> de oí ras, con csl ipiilas seiuiafle- 
challas muy angostas y agudas, entelas con peciolo basiaiile patente, 
y piu' lo gciiei al til iiiiiLidu en un /ai cillu 1 1 ilido iiiii\ largo i pie soporta 
de 1! a ."> jiaresde hojuelas opuestas o alleriias. lineares, de punta agu- 
da II obtusa, de base cuneiforme, culeras; llores mediocres, en racimo 
paiKMtloro (Ü a 7- tloros) axilar, mas largo ipic las hojas de cuya 
axila nace, jirovislas de jtedícelos algo o mas cortos ipie ellas, ende- 
rezados o inclinados, de cáliz pubescente y corola de color celeste 
mas o menos intenso: legumbre lineal', algo achatada laU-ralmeiite, 
casi reda, pllbescelile o lampiña, iplc contiene de .'» a 11) semillas 



LEGUMINOSAS BONAERENSES 253 

subglobosas, pulverulento-aterciopeladas, de color marrón rojizo mii> 
intenso, nunca lustrosas. 

Planta i)olimorfa (probablemente sea una simple forma de la 1'. 
andícola HBK.) difundida en toda la América del Sur y especial- 
mente Común en toda la Argentina, desde el Chubut basta el ííorte, 
constituyendo una forrajera efímera de nuestros campos en la pri- 
mavera ; típicamente es liidrí'iüla, pero en terrenos livianos se adapta 
también a sitios escasos de agua, disminuyendo entonces su estatura 
y reduciendo proporcionalmente el tamaño de sus i)artes. 

Es común en todos los alrededores de La Plata especialmente en 
las praderas estuáricas.de la isla Santiago y Punta Lara. 



Vicia linearifolia Hk. y A. 

Hierba primaveral, anual. déVtil, generalmente rastrera, cuya esta- 
tura rara vez supera los ÜO ó oO centímetros, de color verde pálido, 
en todas sus partes cubierta de un vello recostado más o menos 
abundante que a veces le comunica un tinte algo ceniciento ; tallos 
tetrágonos, ramificados en la base, en su parte superior simples, muy 
enredados ; hojas alternas, más o menos apartadas unas de otras, con 
estípulas semisagitadas, denticuladas, sin mancha nectariana, con 
pecíolo delgado patente, terminado por 1 a 2 ó ;í zarcillos largos y 
delgados, que sostiene de 4 a 5 pares de hojuelas casi nunca opuestas 
las de cada par, lineales, de ápice obtuso generalmente escotado y 
mucronado, brevemente cuneiformes en la base, de borde entero ; flo- 
res axilares, sub-sesiles, solitarias, pequeñas, con pétalos de color azu- 
lado-morado más o menos intenso ; legumbre linear, recta, aguda en 
ambos extremos, más o menos velluda, conteniendo de 3 a 6 semillas 
<;asi globosas, lampiñas, pero no lustrosas, de color marrón rojizo, a 
veces ligeramente atigradas por manchas más claras. 

Especie muy próxima a alguna de las variedades de la V. Selloi L., 
i\e las cuales sólo se aparta por los tallos cuadrangulares casi alados, 
por la falta de mancha en las estípulas y por la legumbre vellosa : es 
pi'opia de Sud América, sub-xerófila y psanióflla, especial de las re- 
giones oligombrias como el norte de Patagonia, la parte austral de la 
provincia de Buenos Aires y la mayoría de la Pampa, del Xeuquén y 
Mendoza ; ha sido coleccionada en Bahía Blanca y en la sierra de 
<Juramalal. Arechavaleta la cita como de Montevideo, pero creo que 
-su clasificación sea errónea pues la describe con legumbre lampiña. 



23+ ANALES DB I,A SOCIEUAU CIKSTÍFICA ARGENTINA 

Es una eseucia forrajera no (k'S]»rcciable pem de ilmaiinii otinifra 
V tle escaso rendiniitiiin. 



Vicia montevideensis Votr. 

f \'iria plitlnmis 'Speg.) 

Hierba anual. |iriiiiavcral. dchil. rasln la o 1 1 i|ia(iora. lii' csialura 
muy liniitaila comprendida entre 10 y liO eentímetros, de col(tr verde 
ceniciento y más o menos cubierta de vello (pie le liace variar algo el 
tinte según su mayor o menor abundancia ; hojas alternas, mas o me- 
nos apartadas entre sí, con estípulas semisagitadas, enteras, agudas 
¡lero con lt')bulo infeiior muy largo y angosto, con peciolo, tenniíiado 
]ior un zarcillo a niciiudo corto y sencillo, llevando de -1 a (i jiarcs de 
hojuelas alternas, mas o niencsancliameiiie lineares, a veces <'asi clip- 
tico-oblongas, cuiieit'ormes en ambos extremos, de punta aguda arma- 
da de un peíjiieño mucrón de bor<le entero, más o menos salpicado 
de ¡icios en ambas caras; llores peíiiieñas, en racimos del mismo largo 
(pie la lioja. lie cnya axila salen. lleva<los |(or un iiediniculo tan 
largo como la parte tloritera. de (i a lli muy apro.xiiiiadas. todas 
unilaterales y colgantes del lado inferior, con ciiliz velloso y corola 
de color azul paliii'i salpicado ile Illanco ip;e ]ior la desecación se po- 
ne amarillenta : leguinlire |>ei|iieña lineal, muy achata<la ¡lor los eos- 
tiulos. cuneiform»' y <'asi simétrica en la base, en el :i)iice bruscamen- 
t« subtroncliadore(londeada iirolongada en pico i-n la linea ventral, 
de valvas a|)ergaiiiiiia(his pubescentes, <|iic contienen de •_' a I seiiii- 
lias casi globosas lampiñas negras y muy lustrosas. 

l'lalit ita efímera, liidrolila. (pie aparece en ocl uln c y d(>>aiiarcic en 
noviembre y (pie vana bástanle de aspecto, segiin las condiciones 
metereoh'tgicas del año; en las priinaveras muy liiimedas sale relati- 
vamenle grande, bastante lampiña, con hojas lineales angostas y 
flores de estandarte azul y (piilla blaiKpiecina ; en los afios secos los 
iiidividii(»s resullan enanos, las hojas salen mas c(U'tas, anchas, a 
veces hasta deiil iciiladas. muy \'ellosas y llores pálidas con tinte ama- 
rillento ( Viiiii niiiiii \'ty¿. '.). pero (pie se reconocen c(Uiio IVuiiia de la 
misma especie pni- la iiiinlail ijc substrato y sobic loclcí pm sus semi- 
llas tan cara(^lerist icas. 

ICs una forrajera pero de iiiiiilada iiiipiirtancia por su corta diiia- 
c.ióii y el poco tamaño de sus matas. Ivs comiin en los pajonales entre 
La l'lata \ la iMiseiiada. 



LEGUMINOSAS BONAERENSES 255 

Vicia magellaníca Hk. f. 

Hierba anual, débil, rastrera o a veces por medio de sus zarcillos 
se vuelve trepadora, pudiendo alcanzar hasta 30 centímetros de altu- 
ra, de color verde bastante vivo, a veces lampiña, otras veces más o 
menos i)ubescente o vellosa; tallos agudamente tetrágonos, más o me- 
nos ramificados ; hojas alternas, bastante separadas unas de otras, con 
estípulas semi-sagitadas, agudas en ambos extremos, con pecíolo ter- 
minado en zarcillo simi)]e o trífido (|ue sostiene 2 pares (rara vez uno 
solo) de hojuelas generalmente no del t<jdo opuestas, las cuales son 
lineares, de punta entera, aguda y en la base sub-cuneiformes, enteras ; 
flores pequeñas, con pétalos de color azulado más o menos intenso ; 
legumbre linear, recta, acuminada, que contiene de 3 a 5 semillas casi 
globosas, de color marnin obscuro, lam])iñas pero no lustrosas. 

Plantita forrajera peculiar de la Patagonia, especialmente de sus 
partes australes, y de la Tierra del Fuego ; ha sido hallada varias ve- 
ces en los terrenos a los lados de los dicpies del Puerto de La Plata, 
quizá importada por los buques del sur con el lastre o con algún 
producto de los puertos australes. 

Vicia sativa L. 

Hierba polimorfa, anual, maso menos robusta, rastrera o trepado- 
ra por medio de sus zarcillos a los objetos circundantes, de ramas 
casi todas radicales, abundantes, de 25 hasta 100 centímetros de 
altura, de color verde obscuro, lampiña, o con pubescencia corta y 
rala poco aparente ; tallos delgados, agudamente tetrágonos ; hojas 
alternas, más o menos numerosas, con estípulas semi aflechadas, inci- 
so-dentadas, con frecuencia adornadas en el hipotilo con una peque- 
ña mancha (nectario !) de color morado, más o menos aparente ; 
pecíolo piolongado en zarcillo largo delgado por lo común trífido, lle- 
vando de 4 a 8 pares de hojuelas generalmente anchas, relativamente 
cortas, escotadas, pero tan variables en forma, no tan sólo entre la de 
uno y otro individuo, sino en el mismo individuo, según la edad y la 
situación de la hoja; flores axilares, mediocres, de color morado o 
purpúreo, sésiles o muy cortamente pediceladas, solitarias o ajiarea- 
das; legumbre lineal, sésil, recta, aguda, eu la madurez ligeramente 
torulosa, lampiña, conteniendo de 5 a 10 semillas casi globosas, pul- 



2.")«i ANAI.t:S l>K I.A SOCIKDAl) CIKNTÍFICA AIKiKNTlNA 

venileilt(>atorí-i(>l>pl:t(l:is. no lustrosiis y ilc «miIoi- \ ;n ialilr. desde :iliia- 
lillentüs liasra eastafio ()l)seiiias 

Planta ))riina\cral. <)ri<rinaria de la l'Liiropa. <lon<le se halla esi>oii- 
taiiea en los tr¡};ales. pero que se cultiva a veces eoino l'onajera y 
mejorante de los suelos : parece i)Me clesde largo tioui])o lia sido in- 
trodiiciila cu la América del Sur: no es rara en los alrededoi-es de La 
Plata, en los canijios de cebada, trijio y lino : nu' consta (pie tamliién 
aquí se intentó su cultura (Pereira. Lezania, etc.) y sus semillas cons- 
litUNelí un exceleiile aliiiieiilo |iaia las palomas y ü'allinas. 



Vicia setifolia II l'.K. 

Ilierha anual, primaveral, enderezada, trepadora o rastrera pero 
no radicante, que ]>iie(le llefiar liasta .'¡."i eeiitinietros de altura, siem- 
pre eoiii]tlctaiiienl<' laniiiiña \ de un eoior verde ceiiieientu. muclias 
veí-es "ilauco ; tallos eiiflchles. letiagonos. con aristas aquilas a veces 
lifferamenle aladas, escasamente ramilicadas : liojas alternas, poco 
iiiiiin rosas y muy a parí a da-- unas de ol ras. con estipulas seiniatleclia- 
das enteras, muy anjiostas y ajíudas. con peciolo jirolon^ado en un 
zarcillo a veces bastante e<irlo y sim|ile. otras Acces la ri;o y trífido, 
ostentando en la mayiu'ia de ios casus dos pares de liojiielas alter- 
nas II opuestas linear lili formes, a iiieiiiido iiiiis laruas y al};<i llexuosas, 
muy aii;;ostameiile canaliculadas en la caía sii|ieiior. muy <'iiteras y 
agudas en ambas extremidades : llores mediocres, en racimos paiicitlo 
i'osd-.")- lloros) axilares, mas lar.üKs ipie las liojas de cuya axila sur- 
t;en. enderezados o patentes, en el caso ih- ser I lloros con dos brác- 
leas muy antiostas y largas en el liiiice : las llores están sostenidas 
poi' pedicelos de taniafio eipiívalciilc a la milad del ile ellas, enderc' 
/adas o inclina<las. lieiieii cali/, lampiño y cunda, cuyo estandarte os 
blaiiipicciiio. y las alas y quilla celestes : legumbre lineal, angosta, 
basiaiile idiala. casi recta, con Sa 1 1! semillas peipieñas. siibglobosas. 
piil\ el iileiil o al el ciiqiclada^. de color rojo caslaño maso menos in- 
tenso, no brillanle. 

Planta que tal \<v. no sea mas que una de las lanías loriiias (asi 
como mnclias otras csjie<'ies americanas dcscri|ilas d<' este género) de 
la Viria iindicolii II l'.K .. leprescnlando cpiiza la lorma xendila : esta 
difundida en toda la .\iiicrica del Sur y i'ii la l.'epúbliea .\rgentina 
di'sde el iiorle del I lo Saiila rni/. 

Ks commi en indos los camp<is altos de los aliedednics de La Pía- 



LEGUMINOSAS BONAERENSES 257 

til y es consideriida como buena l'onajera a pesai' de .ser también 
muy efímera y ile muy escaso lendimieuto. 



Vicia villosa Eotli 

Hierba anual, robusta, rastrera o trepadora a los cuerpos veciuos 
por medio desús zarcillos, pudieiulo alcanzar hasta más de 1 metro 
de altura, de color verde intenso, en las partes viejas casi lampiña, 
en las nuevas más o menos vellosa ; tallos tetrágonos, abundantemen- 
te ramificados y enmaranados ; liojas alternas más o menos numero- 
sas, con estípulas semi-aflechadas, enteras, agudas, sin mancha nec- 
tarial, con pecíolo jjrolontfado en un largo zarcillo, lo más a menud<i 
sencillo, llevando de ó a 7 pares de hojuelas, generalmente alternas 
entre sí, elíptico-alargadas, brevemente adelgazadas en ambos extre- 
mos, de punta redondeada, de base cuneada, pubescentes en el epirt- 
lo, peludas en el hipotilo, de bordes enteros; flores grandes en raci- 
mos tupidos unilaterales, todos pendientes del lado inferior, llevados 
por uu pedúnculo de doble largo que la parte florífera y tan largo 
como la hoja de cuya axila nacen; el cáliz es sumamente velloso, con 
los pelos recostados ; la corola lampiña es de color morado más o me- 
nos intenso ; la legumbre péndula, linear, recta o ligeramente arquea- 
da, lampiña, aguda en ambos extremos, con G a 12 semillas globosas, 
pardas, salpicadas de manchas más obscuras, lampiñas, no lustrosas. 

Planta originaria de la Europa central, cultivada con frecuencia 
<:omo forrajera y mejoradora del suelo ; desde hace varios años ha si- 
do introducida en el país y ahora no es difícil hallarla, en la primave- 
ra, espontánea en Pereira y en Santa (_'atalina, cerca de Buenos 
Aires. 

VIGNA Savi (1824) 

Cáliz 5-fido, con los dos dientes superiores entresoldados o sepa- 
rados ; corola auuiriposada, estandarte provisto en la base de dos 
iiurículas dobladas hacia adentro, más largo que las alas, quilla en- 
<;'orvada formando un pico algo enderezado, recto o arqueado ; estam- 
bres 10, ftlaujento vexilar libre, los demás entresoldados ; anteras 
uniformes ; estilo filiforme, superiormente engrosado o ensanchado y 
barbudo en la linea ventral, terminado en un estigma muy t)blicuo; 
legumbre lineal, casi cilindrica, dehiscente, bivalva, plurisemillada, 

AN. 80C. CIENT. ARG. — T. LIXXVII 19 



258 ANAI.KS UE LA í^OClliUAU CIENTÍFICA AlíUENTl.NA 

)»rovista lU' fabi<)nt's ospoiijosos entre las semillas : semillas faseoli- 
l'ormes, de color jianli) nhscmo. con hilo lilMiiiimiiiio. 

Plantas herbáceas, volubles, ilc lainas ciliii<liicas ; hojas alternas, 
.'>- IViliülailas. con estipulas y estipelas. Flores mediocres, amarillas, 
agTUiiadas en el ápice ile largos ])edúnculos axilares, sobre nudosida- 
des salientes ; brácteas y bractéolas pequeñas, caducas. 

(leñero cosmo]iolit:i. es]iecialmente de las repiones cjíjidas, del 
iiial se conocen mas <lc M) especies. Ü de las cuales son indifícnas de 
la Keitública Arf¡entina. l'^iu- dedicado al lioliiiiico ilaliano Domingo 
ib'lla Vijiiia. conicnlailor de 'l'colVasto. 



Vlgna luteola r>t1i. 

(II. V. : |>oiiitill(is) 

Enredadcia \i\a/. ipic ]iiicilc alcanzar mas de L! metros de altura. 
con tallos cilindricos volubles, a veces lampiña, i)ero más a menudo 
revestida de ]>elos enderezados, más o menos tu]>idos: hojas alternas, 
estiiiuladas. con largo iiecíolo común. ■!■ lolioladas, con hojuela ccn 
tral romboédri(-o ovalada y las dos laleíalcs subtrajjezoidalcs algo 
menores, pecioladas. esti|)eladas; de la axila de las hojas nacen ¡(c- 
di'inculos siempre n-ctos, mas largos ijiie ellas, cerca del ai)ice nudo- 
sos y cicatricosos ; estos nuditos llevan de 3 a 5 llores casi torinan 
do cabezuela ; dichas llores son másrpic medioci'cs. lampiñas, de «-olor 
amarillo pálido; las legumbres casi cilindricas, al ]irincipio muy ve- 
llosas, más tarde más o menos lampiñas, se abren en dos ventallas y 
dejan escapar de I a S semillas en loinia de pei|iieños )iorotos, al 
iniíiiipio |iar<loiojizas y mas taidc casi negras, lisas y lami)iñas. 

ICs la tínica de las ilos especies argentinas (la otra es la Vif/na pn 
itiynaricmin l'.lh. de < 'oiiienies > (liacoj (pie se halla en lapro\iii- 
eia de Hílenos Aires, alcanzando hasta los bañados de .loiite y de 
I >oloies ))or el sur. mientras ipie al norte se halla en todas las pío 
viiK'ias (Tiiciimán. Salta. .Injiiy. Córdoba, Santiago, etc.). Según t>iio 
Kiintze debería llamarse \'i<iii(i irpenti (L.)<)K., pues no sería más 
ipie una sim|ile variedad de tal especie dcscri))ta <-oino originaria de 
( 'olombia. 



LEGUMINOSAS BONAERENSES 259 

WISTARIA Nutt. (181S) 
(Ph I meólo fies Mili., 1737 = Knriinhia líaf., l.SOÍ)) 

Cáliz oblicuo, 5- dentado, con dientes cortos, los posteriores bas- 
tante entresoldados, siendo los inferiores más largos; estandarte 
}«rande, con dos pequeños apéndices en el interior sobre la uña, alas 
sub-falciformes, quilla encorvada, obtusa ; estambres 10, filamento 
vexilar libre o en parte adherente con los otros 9 entresoldados en 
tubo; anteras uniformes; estilo filiforme, encorvado, rematado por un 
estigma sub-jíloboso, peíjueño ; legumbre alargada, nudosa, dehiscen- 
te, bivalva; valvas subleñosas ; semillas pocas, faseoliformes, pardas, 
l'loi-es proterautas grandes, dispuestes en glandes racimos colgantes. 

Planta trepadora, voluble, perenne, leñosa, en las partes jóvenes 
toda cubierta de una pelusa apretada, casi plateada, en las partes 
adultas, lam])iña ; bojas imparipinadas, hojuelas membranosas, sin 
puntos glandulares, de nervadura reticuladopinada, con estípulas ; 
estipelas i)equeflas ; racimos acrógenos ; bráctcas muy caducas ; brac- 
téolas ninguna. 

(xénero paleoártico, representado [lor dos especies, una lujrteame- 
ricana y otra (tal vez dos) de la China y .Tapón. Ha sido muy discu- 
tido el nombre genérico (derivado de H. Wistar, botánico del siglo 
xvtii), pues Otto Kuntze sostiene (pie, por derecho de prioridad, de- 
bería llamarse Pha.seolodes. 

Los pelos, epidermis, hipo y epifilo, glándulas bracteíiles han sido 
estudiadas y figuradas por J. Moeller en su MUroslopie der Nahrungs- 
nnd Genussmiftcl, páginas 62 y 63, figuras .57, .58, 59 y 60. 

Wistaria floribunda (W.) DC. 

(11. V. : gliciuc o glicina) 

Planta de nomenclatura (^infusa : 

Glycine floribunda Willd., 1803. 
Glyeine sinemis Sweet, 1819. 
Wütaria chínensin DC, 1835. 
Phaseolodes ,florihinulus (Willd.) OK., 1891. 
Es una de las enredaderas ornamentales más cultivada en toda la 
región templada de la República (Tandil, Dolores, Azul, La Plata, 



2611 AXAi.Ks di: la socikdad científica AUÍÍKNTINA 

Kiieiios Aires, Rosario, Córdobü. Mendoza, San Juan. Tui unían, líu- 
fre Ríos. Corrieutes, ete.i pur sus ln i nio.sas flores i)riniaverales gene- 
ralmente azules, rara \ez lilaneas: el tallo puede aleanzar jírau tama- 
ño, liasta más de 20 metros de larjro y L'(» eentímetros de dii'uuetro; 
sus ramas lam]iiñas tienen numerosas lentieelas. en la juventud ama- 
rillentas, eon la cilad blanquecinas. 

Sus liojas «le urden lilotáxieo ' .,. ofrecen estípulas en Ibiina de tu- 
bérculos cónicos diri^iidns iiacia atrás, sirvieinlo. sej;uramente. de 
órganos de sostén de las ramas: sus ra(|uis muy engrosados en la 
base, pubescentes, llevan de 7 a 1."» liojiu'las. cuyo tauuiño disminuye 
< le arriba liacia abajo, elii(ti<-as o ligeramente trasovadas, eon ái)ice 
angosto y alargado, sostenidas por cortos peeiolillos provistos tle es- 
ti])elas caducas ; las llores forman grandes racimos colgantes en el 
á]ii<'e de las ramas, con cálices verdes ]iubescentes y <'orolas que des- 
]iidcn un itcriinnc intenso y agradable. Aun(|ue visitadas en abun- 
dancia por las abejas, estas tiores rara \ ry. ciiajan: las leguiubics son 
lineal lanceoladas, bastante irregulares. iiori|ne una ¡larle de las se- 
millas contenidas en ellas no alcanzan a desarrollaise. agudas, (jue 
se abren en dos valvas seni i leñosas; las semillas, de 1 a ."). medianas, 
en forma de porotos, ]»ardas, lisas. 

ICs una de las ])lantas bastante rústicas, recomendables a los a]ii- 
cultores y muy a proposito paia fabricar glorietas, revestir ti'oiu'os 
de árlxdes y paredes rústicas. 

K\ jiolen tic esta planta no es iiuh'eiulcnto sino \iscoso y al salir 
lie las anteras se acumula en una masa cilindiica ipie simula un po- 
linodio que se adhiere al estigma, el cual se halla eircuuilailci por 
una coronita de pelos en la ba.se. de modo (pie suele apan-cer como 
ajtendiculado. Tengo, adeuuis, (jiie Ihiiiiai la aleiieii'ui sobre las 
estipulas de W'lstiirlii , lasque resultan --uiiiaiiiciile curiosas e interc 
santes: al principio '>oii seiíiiallecliada>. inii el disco ilc jdliesioii 
carnoso y los se;;iiíeiilos del limbo membranosos, con la edad el sej; 
mentó superior peí iiiauece nieiiibiaiioso y aplicailo contra la yema 
axilar, cayéndose después de un lieiiipo iiia>- o menos largo; el seg- 
mento inferior ]ior lo c<uilrario es persistenle. se \uelve grueso, co- 
riáceo, toma forma céinica y se transforma en un a^^uijon a cada lado 
recto, ret rorso. mas o menos obtuso, cuyo funciéui debe ser la de ayu 
dar los yajos volubles :i licpai alil'lii;illdose en los objetos \ecilios. 



LEGUMINOSAS BONAEKENSES 261 



ZORNIA (iiiil. (17'Jl) 

Cáliz .')■ lobulado, con el lóbulo inferior mucho mayor que los (le- 
mas y los dos laterales menores; corola amarii)osaila cojí quilla en- 
<-orvada; estambres 10, de filamentos todos entresoldados en tubo y 
anteras dimorfas, 5 mayores basifijas y 5 menores versátiles ; estilo 
tilifornie, imberbe, estigma terminal subgloboso, pequeño; lomento de 
pocos artejos, a veces lain])iños, otras, cerdosos ; semillitas casi dis- 
coidales, arriñonadas. 

Plantas herbáceas, vivaces, generalmente enderezadas, de tallos 
cilindricos, revestidos de grandes estípuhis foliáceas, aflechadas; ho- 
jas sésiles o pecioladas, generalmente con sólo '¿ hojuelas; tanto las 
estípulas como las hojuelas, a veces ofrecen algunos puntos glandula- 
res transparentes, otras veces carecen de tales glándulas; flores ama- 
rillas, pequeñas, en espigas terminales, escondidas ])or 2 grandes brác- 
teas laterales estipiiliformes ; bractéolas nulas. 

Género que posee una docena de especies, diez de las cuales sud- 
americanas, (pie lia sido dedicado a ¥. Zorn. siiiqilista alemán del 
siglo XVII. 

Zornia diphylla Prs. 

l'lanta lierljácea, i)erenne, a \eces endei'ezada, otras, recostada eu 
el suelo, lampiña o más o menos pubescente, de 10 a .'!.5 centímetros 
de alto, poco ramificada; estíi)u]as ovaladoatíechadas, anchas, de 
pronunciada nervadura, grandes y auricnladas, especialmente en la 
l)arte superior del tallo ; hojuelas 2, linear-lanceoladas ; espigas termi- 
nales angostas, formadas i)or brácteas estipulifornies. casi empizarra- 
das, que esconden las florecitas, de corola pequeña amarilla, y de entre 
las cuales más tarde sobresale el lomento de 3 a 5 artículos chatos 
reticulados, a veces lampiños, otras, adornados de cerdas plumosas. 

Hierba xeróftla y jisamófila, que se halla esparcida en todas las 
partes cálidas de la República; en la provincia de Buenos Aires pa- 
rece más bien escasa, habiéndola hallado algunas veces cerca de la 
estación Ferrari y la he recibido también de los ¡drededores de Chas- 
comús. Esta planta ofrece una variabilidad extrema, de modo casi 
(pie se podría considerar como un tipo polimorfo, pues cada ejemplar 
tiene un aspecto diferente. 



262 ASAI.KS I)K I.A SUCIKUAll CIKNTÍFICA ARGENTINA 

Se ve (jiie forma parte <le la esencia lierbiUea de nuestros cainiios 
(•orno alimento del g:anadci. jhmh de escasa importancia iioi lo mezcini- 
no de sn vegetación. 



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Spegazzini, C, Apuntes de la Flora agropecuaria, en Hohliu de la Oticinu i/uimico- 
agrícola de La Plata, 1900. 

— Apuntes litoagrolóyieos sobre La l'liita. eu floletin di' la llticina químico- 

agrícola de La Plata, 1899. 

— Apuntes fltoagrológicos sobre el Carmen de Patagones, en Holetíu de la Ofi- 

cina químico-agrícola de La Plata, 1899. 

— Catálogo de las maderas argentinas. 1910. 

— Contribución al estudio de la Flora del Tandil. 1901. 

— Estudio de la Flora de la Sierra de la Ventana, 1896 (Ministerio de Ol>rns 

Públ. de la Prov. de B. Aires). 

— Florida de La Plata, en Boletín de la oficina i¡uimico-agrícola de La Plata. 

1900-1901. 

— Xoca addenda ad Floram Patagoiiicain (4 pfs.). 1899-1902, en Anales Mu- 

seo nacional de Buenos Aires, I, VII. 

— Plantas más perjudiciales a los sembrados ij campos de la provincia dr 

Buenos Aires, en Revista Facultad de agronomía de La Plata, vol. XI. 
1898. 

— Plantae norae nonniillac Amcrieae anxtralis, en Revista Facultad de agrono- 

mía de La Plata, 1898-1901. 

— Plantae Patagoniae aiistralis. en Revista Facultad de agronnmíu de La leía- 

la. 1896. 



264 ANALKS DE I.A SOCIKDAD CIENTÍFICA ARGENTINA 

SPKGA/./lxi, C. l'Janlm per l'urijiam. rii Anulen Miimo naiioiKil dr /Jiirno* ./iir», 
1896. 

— Piimiliac Florar Cliiihtiteniii», «mi HiiíhIu i'ncnUad tli iiijionomia dt La ¡'lu- 

la. 1897. 

."«TrcKF.KT, T., l'tia Ictiiimiiwsa nitcta de la J'loru argenlina, 1899. 

Vestchi, S. y LiLLO, M., CoHlribncióit al conocimiento de los drhoU» de la Argén- 
lina, 1910. 

WaM'KUs, Ct. G., Annale» bolanices lyulemalieae. 7 vcil., 1848-G8. 

— Iteperlorinm holaniees. (i vol., 1842-47. 
\VKni>KI.l., A. H., ClilorÍK andina. 188"). 



MEMOHIA A.M AL 

I)K!, rUKSIÜIÍXTE Dlí LA .SDCIEUAD CIENTÍFICA AKííENTlXA 



c'OIlilliSl'UNDlENTK 

\L Xl.Vl" PKHfOUO AD.MINISTUATIVO (1» HE Alili» UE 11U8 A 31 DE MARZM l)K 1:119) 

l.EÍUA KN LA ASAMBLEA I>EI. 14 DE ABRIL DE 1019 



Señores consocios : 

1.a lionihle tragedia que (liirante más de cuatro afios lia couniovi- 
do a la limuanidad, y que aún en ciertos momentos parece una espan- 
tosa pesadilla, lia ])roducido trastornos fundamentales en todos los 
ordenes, aun en aquellas naciones que tuvieron la fortuna de no ver- 
se envueltas en esa lucha sangrienta. 

Así la República Argentina lia pagado su tributo a esta crisis 
mundial y no es de extrañar que el movimiento científico, dificultado 
por factores diversos en éixicas normales, haya sufrido un mayor es- 
tancamiento en estos últimos años. 

Kilo no obstante, la Sociedad Científica Argentina ha continuado 
en su labor silenciosa preparando el terreno para las jornadas del 
porvenir. 

Voy, pues, a daros cuenta del iiiovimiciito social durante el año 
que acaba de terminar. 

.JUNTA DIRECTIVA 

De conformidad con lo establecido por el artículo 13 y disposicio- 
nes transitorias del reglamento, en la asamblea ordinaria celebrada 
el 12 de abril de 191S quedó constituida la Junta directiva en la for- 
ma si<iuiente : 



•2H6 ANAI.KS 1)K LA SOLlKllAI" CIKNTiKICA AI{<;KNTINA 

PrcxidriiU : Doctor Carlos M. Morales, para coiniilctai «1 |kii(.i1i> 
<k' ilus aüos. 

Vicfi»r>iidr)ite /" : ( ;ciiri;il ingeniero Aiinrn M. Liiüdiics. clt-üido 
]i<ir (los años. 

Viccprcuidenie T : liigcnií'ro Albertn i >. < Haiiicmli. \>;n:i cciiiiiih- 
tar el período de dos años. 

Secretario <Je actns : Profosor .losó T. Ojt'ila. clcfíido por dos años. 

Secretario (Je correxpondiiieiti : Injifiiicru l'cdro A. Kosscll SoUt. 
jiara cninph'tar el ]i('n<id() de dos años. 

Tesorero : Doctor Ivlnardo Cari'tlf. fli-uido por dos años. 

I'roirxorero : Doi'tor Juan I!. 1 )einii'lii'lis. para L-oinplt'tar fl peno- 
do {\i- dos años. 

liihUotecario : Infií-iiicro Mijiíud V. I,(iri-ii/,clti. rl(i;ido iior dos 
años. 

Vocales: lii;;cii¡('i n Kiiritiiic Marco del l'niil. iiijíciiicni .\rtiiro 
ilovd. iiifíeniero Sebastián (iliigliazza. docior .luán I'.. «lonzález(por 
dos años): doctor Luciano 1». ,1. Palct. inucnicni II. M. hcvyliisr. pro- 
fesor Martin Doclln .Inradn. a^iimciisor .Viitoiiio On'is (por mi añol. 

Así constituida lia Iniícionado liasta la lidia, lialiicndo cclchiado 
ÜC sesiones, en la> (pie cnlrc otras. Incnin lninadas las resoluciones 

sifjnientes : 

AdluM-irsc como iiiiciiiliro piolciloi ;il |)iiiiicr Coiígn-so ii:ic¡on:il ilr ijiií- 
luica a celebrarse en estii (';i]i¡iiil. 

La .Imita ilirecliva lia cMliidiinlo y propiicslo llevar a l:i |ii;icli(:i el j. in- 
yecto i|uc se Iransciibe a continuación, presentado |mii «I iiii;en¡ei(i Ailiiio 
llovó, para ipie la Sociedad testcjc todos los años el « Dia «le la lienci.i •• .\ 
tranuta la obtención de fondos ipie pennila ronstniir ini ;rran edilicio des- 
tinado a las iiislil liciones cientiticas de l;i ('Mpilal. 

lie :ii{ili el pniyerto : 



fKOVKCTO KIC KsrAlll.l-;CK.It Kl. «OÍA lii: I.A CIKNCI A » Y ia;Nl>A<loN 
l>K I.A «CASA IlK. I.A IIKNCIA» 

l.,;i Socieiliid ( ■ieiililie:i Ar;'eiilina se ein :ii uíiiíi de liacer te-te.iar <nda año. 
en la Keidiblicii. el .. I ha de lii ciencia ... 

i;i objeto de fcslcjiír ese día es ilai caiVicter popular v grandioso id culto 
de la ciencia y projiiiiar su mayor adelanto, sadíiHlolii del i-ti.i lio marco 
de las inslitiK ione> piot'esionales de lii actiiiilidad. 



MEMOIÜA ANIAI, 1>KI. PKKSIDKNTE 267 



Fecha 



El « Día (le la ciencia » será festejado cada año el 28 de julio, anivev.saiin 
<lc la fundación de la Sociedad Científica Argentina. 



Festejon 

1" Ese día se liaiá destinar e.specialmente, en lo.s institutos de enseñan/a 
pública al recuerdo de los hombres de ciencia uiiis eminentes y particular- 
mente argentinos, por medio de conferencias alusivas : 

2" La Sociedad Científica Argentina, (iliiui matey. y las demás institu- 
ciones científicas adheridas a ella en la « Casa de la ciencia » (de que se 
hablará más adelante), efectuarán una gran velada púldicn conmemorativa 
<-ada año en el día señalado : 

3" Se establecerán concursos para ese día xibic tciuii^ lientiticos de inte- 
rés piíblico : 

4" Se leerán los trabajos presentados en las distintas institucioues que 
concurran a la formación de la «casa de la ciencia». 

/.V( .■*('*• Jiiitincienis 

La So(ii'(la<l Científica Argentina tramitará ante el Congreso nacional la 
promulgación de una ley por la cual el ultimo soiteo de la Lotería Nacio- 
nal anterior al 28 de julio, sea aumentado sobre el sorteo normal hasta pe- 
sos ] 5(1.000 en el premio mayor, destinándose la comisión del 30 por ciento 
sobre el aumento a la Sociedad Científica Argentina para la construcción 
de un gran edificio denominado « Casa de la ciencia », en un punto cén- 
trico de Buenos Aiies. Como el beneficio anual de dicho sorteo sería de 
unos pesos 100.000. podría regir dicha ley durante 10 años, con cnyos fon- 
dos i)odría contratarse la construccif'm de dicho edificio. 

« Cdsii (7c Id íieiicia » 

En este gran edificio se instalaría la Sociedad Científica Argentina como 
regente y depositaría, y las demás instituciones científicas de la Capital, 
teniendo cada una, y segiin sus es2)ecialidades, locales independientes en el 
mismo. 

f'ihtiiiffcd 

Con el a])orte de los elementos de (pie disponen cada una de dichas so- 
ciedades, se formaría y fomentaría la formaciiin de una gran Hiblioteca ar- 
.gentiua científica. 



26S ANAI.KS l)K I.A MKIKDAU CIBNTIKR'A AlílíKNTINA 



/,'«»/ stn-iílt 

l.ii <.¡injmRÍ(iii cii'iililira iii la <.» Ca:<a ik- la «ifucia » trariia la viiuula- 
t:ióu social <le los ilistintns gremios y la colaboración iiiiitna. 



I iiliirriiiiiiii lili KkIiIiIii 

A li» liiii> lie \iiuiilai al Kslailo y si'iilir su patriiiioiiio. csti' cstablcciTÍa 
alalinos lemas <|m- sciiaii nliliuaim ios \ de ]iielereucia ))aia los <oii<insns 
a ctVct liarse aiiiialmellte. 

Kn el «aso de desaiiarerer la Sorieilail Científica Argenlina. la « Casa de 
la <'ieniia » pasaría a pudi i del Kstado. 



lUsjiiisiviiiii Iritiisiliiiiti 

Durante el |ieríodo di- consli iiiiiini de la « Casa ile la <ieii<ia >> los feste- 
jos se etectiiariaii i'ii un local ai)ro))iado. 

Creo inolicioso lia< ir resallar los j;randes beneficios (|ne paia la ciemia v 
sus insliincioiies olVeeeria la realizacitin del jiroyeeto i\uv a uiaiides rasgos 
acabo di- foniiiilar y iiue someto a la <(>iis¡deraci(')n de los disliiiüuidos 
iiiieiiilirc» lie la .liinla diieeliva. 

Ia\ Sociedad Cienliliea Argentina lia jiasado y jiasa lo mismo (|iie lo> de- 
más centros cient ¡ticos y prol'esioiíales. una vida preeaiia y con un auspi<'io 
liinitado tanto de parte del Estado como del publico, lia siilo siempre un 
anhelo <lisponer de un edificio comiin adecuado y ¡U'opio. 

Creo <|ue la soluciiin de este asunto debe eucanirse en la roiina i|U( ln- 
in<lica<1o. tratando de llevarlo al alma niisnia del pueblo, vinculándolo de 
manera ipie r] « Día de la ciencia » sea una verdadera fiesta ])iiblica. 

l,a i»arle financiera elabm'ada sobre la misma base la considero siiicilla y 
de fácil realización. 

No escaparán lampoco los lienelirio- ipii para la- in>ni Mciones inolesio- 
linles rein-esentará la « Casa de la cieinia ••. i|iie alionanin las crecidas ero- 
;;aciones actuales, por locales en general [nico adecuados e insuficientes. 
I>as cuidas (!«• sus asociados sólo se desliiiarán a la conservación y adiuiuis- 
nariiin del edificio, aumenlo de bildioleca. itr. 

(mu la a\ lilla «le luis distinguidos colegas de comisión, en ipiieiies espe- 
lo emoulrar igual optimismo al ipie me acompaña, esta idea ])odni ser de 
pronta realizncióii y llevannios con dio la sati-faciiou de lialiei dado un 
impiil-o ilicaz hacia lo^ altos ideale> de los fiiiidadoris de iiiieslia Sociedad. 

I limo 1 1 lililí. 



MEMdIÍIA AXIAL I>Er, l'liESIDKNTK 269 

Aceptar los sijíiüentes canjes de jiiililicacioiu's propuestos : 

Anales tlcl limtitutu mmlclíi iJc rliiiicii tnrilica de Hiíeiiox Airen : 

Arquiteetiira, de Montevideo ; 

Biblioteca América, Bnenos Aires : y 

Ceiiifo nneioiKil politéenicii. Buenos Aires, eouio donación. 

Hul)ieudo renunciado el doctor Horacio Dauíiauosicli del cargo de direc- 
tor de los Anules, la Junta directiva, eu vista de las razones expuestas poi- 
<1 diniitente, resolvió ace|)tarla y «lesignar ¡lor nnaniniidad al doctor Ednai- 
do Carette para reemplazarlo. 

Siguiendo la costunilire establecida, la .Innta directiva lia cedido el salim 
<le conferencias a los siguientes señores e instituciones. j)aia celchrai- con- 
ferencias y asandileas : 

Doctor R. López Lomba, pudcsor J. ,1. Meiiutti. señor .\ . Zambonini 
Leguizamón, Ateneo Popular, Universidad Libre. Uni\ersida(l Libre « Is- 
rael », Uniíin Feminista nacional, Asociación de empleados municipales jn- 
liilados. 

A pedido de la Sociedad Quínúca Argentina, se designó al doctm- Lucia- 
no P. J. Palet liara formar parte del jurado (pie lia de otorgar el iiremio a 
la mejor tesis presentada en el corriente año en la> Lscnelas de i|iiiniica de 
las Universidades nacionales. 



ASAMBLEAS 

ÍSólo se lia eelehiiido la asamblea ordinaria anual ilel IL' de ahiil 
<le 1918, eu la que fué leída y aprobada la memoria auna! eorresp(m- 
diente al XLV jteríodf) adiiiiiiistrati\ii y icuosada la .Imita directiva 
<le acuerdo con el reiila mentó. 



ANALES 

Habiendo leuuuciado el doctor Horacio Damianoxich el cargo de 
director de lo.s A«í(/fs, la Junta directiva en sesión del Id de julio 
del año próximo [insudo, designó para reemplazarlo al doctor Eduar- 
do Carette, quien había estado desempei5audo con toda competencia 
didio cargo, interinamente, durante la ausencia del doctor Damiano 
vicb, con moti\o de su viaje a Europa. 

Igualmente, la Junta directiva en sesión del l(í de diciembre del 
año próximo pasado, a propuesta del doctor Carette, ha designado al 
ingeniero agrónomo Carlos Lizer para desemiieñar el cargo de secre- 
tario de redacción de los mismos. 

Los Annlcfi iiaii aparecido hasta la entrega de julio y agosto del 



■J70 ANAI.KS I>K I.A SOCIKIIAI) CIKNTIKKA AIUÍKNTINA 

año judxiiiKi pasatlo, no habiendo podido aparecer las sul)sij;niente>< 
entre},fas, aun eiiando ya están completas y listas para iniíiriniirse, a 
i-ausa de la i-areneia de papel )>or parte de la easa Coni. 

Han eolaboi-adi) en los Anuhx enviando importantes trabajos los 
siffuientes sefion-s : profesor A. IV'rez. sobre (|níniica niatcniatiea: 
cloetor ( '. SjM'jjfazzini. sulur liuhiiiica : doctor \l. l.cliiiiannNilsclie. 
sobre allí io])oloi:ía >• linj;iiistiea : teniente coronel .\. Koinero. sobre 
i;eoant rojioloj^ia : ingeniero ('. Uzer. sobre en tmnolojiía ; iiijieniero 
II. M. Le\ vlier y doctoi' II. I >aiMianii\ icii. solirc tísica: in};eniei'0 L. 
llaunian. sobre l)otániea : inn'eiiieio il. Kantor, sobre occano<rrafía ; 
in"eiii(M-o S. K. r.ai'abino. solirc l)ibliii"rMtía. 



iiii!i,i(in;cA 

l-'J car^o lie bihboiccario lo lia ilcscnipcñadn el ¡nucnicm Miguel 
V. J^orenzetti. ipiien lia continnado la eatalogaeitin e inventario de 
la liiblioteca. Actualniente está jireparado el catálono de las obras 
por autores, jtara ser ini])reso. estando en preparaci<'>n el cat¡ilo<ro por 
materias. Las oljras lian sido in\ciitariadas casi en su totalidad, tal- 
tanilo por iineiitariar y caialo;;ar las re\istas. 

Durante el período se lian recibido en calidad de donación .iS vo- 
iniiicncs \ .">."> lollelos, cuya iKiinina se publica en los Amtlis. 

("onlribiiyeii también a en;;id.sar nuestra biblioteca las L','!,") revis- 
tas ipie se reciben en canje de los .[milis, ademas de las !• )inblica- 
eioiies qne se reciben por subscri]icion. 1" que rejiresenta un aunienlo 
anual de más de i'>\) Mtbiiiiciies. a los (pie liay (pie auic^ar los reci- 
bidos durante el iienodo en calidad de ilonacion. 

101 número de voirillielies eiicuailernados lia sido de l.iL'. 

("olí objeto de lacilitar a los señon's Socios la tarea de inxcstiua 
cjóii, se lia se;;ni<lo permitiendo sacar del local |iara ser lle\'ados a 
iloiiiieilio temporariamente, de acnertlo con el re^lanieiito interno, 
los libros y revistas, liabiéndose prestado in tal l'orma ISl xolunie- 
nes y ISS números de i-evistas. Además, la liiblioteca es constante- 
mente eonsnifaila por los sefiores socios en el local social. 

IJespi'cto al arcliivo. no ten^;o mas ipie re]ietir lo dielio en la me- 
iiioria anlei'ioi. esto es. ipie los dociiiiientos se eiiciieiilran encuader- 
nados hasta el alio I S<((l y ordenados para mi eiiciiaderiiacioii hasta 
el año l'.tOl^. habiéndose a;¿re;:ado al mismo todos los docnmeiilos re- 
lativos ai periodo XLVl ". 



MKMDUIA ANIAI, UKl. PRESIDENTE 271 

CONFERENCIAS 

Liis coiitV'iciiciiis dadas cu el local de la Sociedad son las siguien- 
tes: 

Mii.vo 18. Doctoiii Paulina Liiisi. patrocinada por el Ateneo Popular, Ld 
ii( fluencia lid Kiif'i-(i¡ii<i feíiieniíiii cu Id Incluí contra el alcoliolixmo. 

Agosto 2. Doctoi- Horacio Daniiaiiovicli, Enseñanza e inrestujacwn cicn- 
tifica en liis Fíicnltadex <lc cieiiciux ile Esjxiña // en otras ¡nstitnciones cnl- 
In rales. 

Agosto í). Doctor Horacio Daniianovicb, La enseñan:a tccnico-indnstrial 
en España. 

Agosto 14. Iiifíenicio 11. M. Levylier, La eledrieidail atmosférica // Ion 
alambres de púa. 

Septiembre 10. Profesor José J. Uerrutti, Tai defensa del normalismo. 

Septiembre 30. Señor Alberto Zamboniíii Leguizamón, La innjer en la 
arquitectura social. 

Noviembre 18. Ingeniero H. M. Levylier, patrocinada por el Ateneo Po- 
pular, La educación roeacioual en Estados Unidos ¿ Puede desarrollarse en- 
tre nosotros í 

Noviembre 22. Doctora Alicia Moreau, patrocinada i)or la Unií'm Femi- 
nista Nacional, Emanciiiación civil de la mujer. 

MOVIMIENTO DE SECRETAKÍA 

Los señores secretarios han despacbado todos los asuntos entrados 
y resueltos ])or hi Junta directiva y Asamblea, redactado las actas y 
toda la (iorrespondencia social y atendido las velaciones de la Socie- 
dad con las del país y extranjeras, lialnéndose dirigido 280 notas y 
46 comunicaciones varias, cuyas (topias se encuentran en los libros 
respectivos. 

«ocios ACTIVOS V ADHERENTES 

VA uioviniiento de socios ha sido el siguiente : 

ActivnM AfURTelitcs 

En 31 (le marzo ile l!tl8, los socios eran 269 33 

Han ingresado durante el período 4 1 

Se han reincorporado 2 » 

Total 275 34 

Han sido borrados 12 4 

Quedando cu 31 de marzo de 1919 263 30 



'¿'l'l AXAI.KS I>K LA SOCIKDAl) CIENTÍKICA AKdESTINA 

La Sofietlad lia tenido í|IR' laiiu-ntar el fallccimii'iito <U' cuatro so- 
cios activt>s, doctor Camilo ^leycr, prolosorcs Elcodom Suárcz. Del- 
fín .lijena e infíenicro Carlos Olivera. A todos ellos la .ínula directiva 
liiliiito oportiinaiiiente el debido lionienaje. 

Los socios injií'esados dniante el |iriio<lo terminado son : 

Arliros. — Anjiiiled o Carlos A. Cunrlaux l'elle<;rini, inj^cniero .1 . 
A. Jorjíe Mayol, injicniero Aillieniar 1 >iiclii/and, licenciado «n cien- 
<-ias Abelardo (¡alio. 

Uctncorpomthix. — Doctores Sahailor .Ma/za y K'aiiiiuiido Wilniarl. 

Adliercnten. — Sefior Arturo Cernían l-"rers. 

Sucios hotinrorius i/ torrcxpinnlií titcs. — l';i nrimero de socios liono- 
larios es de :.']. lialiieiido <le ellos fallecido l.¡. Su nomina total es la 
sitiiiicnte: Doctores Pedro \'isca +, (ieiiiiali Hin iiieister +, Mario Iso- 
la t. Benjamín A. (¡oiild +, 1\. A. I'liilipiii t. (inillerino Hawson +. Car- 
los Her^' +, ^'alentiIl Ualliiii f. I'"lorentino Anie};liiiio f. Carlos Dar- 
win t, César Lonihroso f. in^ienieni Luis A. Iliier.üo-f, \"icento ("as- 
tro i. doctores Juan .1. J. Kyle, HstauislaoS. Zeballos. \\ altcr Neiiist. 
Ivlnardo L. nolinliti;:. l^nrif|ne Ferri. Carlos S|)ei;a/./,iiii c iiiuriiie- 
ros .1. ]\Iendi/.;il)al 'raiiihorrell y (iiiilleriiio Marcoiii. 

Los socios correspondientes son .">.">. 

1-ji rcsiiMieii. los socios son acl naliiicnt e : 

lliiiiono'io.s 8 

(Jorrc'spiimlioiili's ."•."> 

ActivoH 'Jtí3 

AilluTriitcs 30 

i'rolcrtiiri'» <li- lii Oi'gani/.ncirtii ilidiírtica ilc HiuMiii-s Airos. S 

'l'olal :!.■>!• 

Miivntti-:N'i'ii Di: ■ti;s(ii;i:i;í a 

Di'l ejercicio anterior se recibió como existencia en caja la caiili- 
ilail de pesos ST.SÍt moneda nacional y nn deiHisiio en cueiitas co- 
rrientes en el Haiico de la Naciini Ar^jcnlina de pesos IS'Jd.OS mone- 
da nacional, lialiiciid" aihuias )ior i'obiar pesos .'((17.") por coinepto 
di-1 subsidio del (iobieriiode la Nación, por el afio luis*) primei lli 
mesl re del corriente año; pesos II )L'. por concepto de <'notas men- 
siiab's atrasadas de socios activos y adliereiites ; pesos lS(!,i;.'!. d<- la 
.Imita nacional para las aplicaciones eieiitílicas, y pesos .S.'t..">(t jm»! 
intereses del ]>rimi'r trimestre de lülft de las oblijiaciones miinicipa- 
l<-s <pie posee la .xiciedad. 



MKMOUIA ANIAI. DKL PÜESIDEXTE 273 

Al empezar el actual período había las siguientes cuentas por pa- 
gar: pesos S98,9G uioueda nacional \>in- atiriiiado y pesos 6209,24 a 
la casa editora Coni Hermanos por impresiones. 

Continúan en custodia en el Banco de la Nación Argentina los tí- 
tulos y comprobantes siguientes : 

1° Bl título de propiedad del editicio social, Cevallos 269 ; 

2° Dos c(niii)rol)antes de pago de paredes medianeras; 

3° JJos comprobantes de aprobación de cuentas rendidas a la Con- 
taduría general de la nación |)or jiesos trece mil ochocientos ochenta 
y tres con tres centavos moneda nacional (?! 13.883,03 m/n) y pesos 
seis mil ciento diez y seis con noventa y siete centavos moneda na- 
cional (¡S (¡116,97 m/n) correspondientes a los fondos recibidos del 
gobierno de la Nación para gastos de representación y publicación 
de los trabajos presentados al IV" Congreso científico (primero pan- 
americano) de Chile; 

Dos comprol)antcs de cuentas presentadas a examen de la Conta- 
duría general de la nación, por ¡¡esos cuarenta y un mil novecientos 
sesenta y dos con veinte y tres centavos moneda nacional (8 11,962,23 
m/n) y pesos ocho mil treinta y siete con setenta y siete centavos mo- 
neda nacional (.$ 8037,77 m/n) correspondientes a los fondos recibi- 
dos del (iobicrno de la Xación para exploración y estudio de la lagu- 
na Ibera ; 

5° Un título de la deuda jniblica externa de la provincia de Bue- 
nos Aires número 163.527, por valor de cien pesos oro sellado nomi- 
nales; 

6° 4800 pesos nonünales de obligaciones municipales (certificados 
al portador) y 50(»0 pesos nominales de cédulas hipotecarias argenti- 
nas, segunda serie (ley n" 9155). 

En la sesión del 29 de abril del añopróxinu) jiasado fué sancionado 
por la Junta directiva el ]iiesnpuesto de gastos y recursos que se 
transcribe a continuación : 



Presupuesto para el XLVI" período (abril 1918-marzo 1919) 



1. Cuotas de socios: 

Al mes Al año 

Socios iiotivos y adherentes 1040 » 12.480 » 

2. Siibsidiox : 

Del Gobierno nacional 245 » 2.940 » 

AK. SOC. CIE.VT. ARO. — T. LXXXVU -JQ 



274 ANALES DE LA S0C1EDAI> CIENTÍFICA ARGENTINA 

A* nu-K AI afio 

S. A Hall f : 

Subscripciones y uúiii«roR sueltos 20 » 240 » 

4. lienta de hiencs : 

5000 en Cíilulas ar);eutinas (al 6 "¡o). 25 

2800 en Certific. luunicip. (al 7 "o)... 16 33 41 33 405 96 

1346 33 16.155 96 

(JrgaHÍ:acwn diddclica 

1 . Cuotan de «ocios ; 

Mieniliros protectores 30 » 360 » 

2. lienta de bienes : 

Capital <le la Organización. Certiticados mu- 
nicipales (2000 al 7 "/o) 1 1 70 1 40 lü 

41 70 500 40 

KGItEI^OS 

1. Anales: 

Impresión y franqueo 500 » 6.000 » 

2. Biblioteca : 

Snbscripeiones, atUpiisieiones y encuadema- 
ciones 100 » 1.200 » 

;■!. Edificio social : 

Impuestos niunicipales 5 » 

Obras sanitarias 18 » 

Contribución territorial 7 » 

Conservación 10 » 

40 » 40 » 4S0 » 

4. Sueldas y eomisiones : 

(iereute 250 » 

KsiTibicnte 100 » 

Auxiliar de biblioteca 40 » 

Ordenanza 80 » 

Cobrador (10 "'„ de cuotas) 104 » 

Co)nÍHÍr)neH y otras 2 » 

576 » 57ri » 6.i»12 » 

5. (iastos generales : 

Tck-fono 12 .^O 

Cuotas a s<iiMcdadeH 5 » 

Luz cU-ctrica 20 » 

Muebles y lítilcN 5 » 

Impresiones, fran€|ueo. ■•te 50 » 

í)2 50 
lí, Erentuales : 

Tara reforzar otras iiarlidas 



¡•2 50 


1 . 100 » 


37 83 


453 !I6 


1346 33 


16.155 U6 



1. Comisiones : 



MEMORIA ANUAL DEL PRESIDENTE 275 

Oryanizución didáctica 



Al cobrador (10 °/o sobre cuotas). 
2. Gastos generales : 

Impresiones, frauquco, etc 



Al mes 


Al aBo 


3 » 


36 » 


38 70 


464 40 



41 70 500 40 

Nota. — n) Los sobrantes <]ne hubiera por razón de Cuotas de socios se apli- 
carán al Fonda de reserva ; los que resultaren por avisos eu los Anales serán des- 
tinados al mejoramiento de los mismos. 

h) El excedente que se cobrase por Subsidio sobre lo calculado (subsidios atra- 
sados) se empleará para la eaucolación de la deuda al seBor Coni. 

Las cifras globales delXLVl" período que se extraen de los libros 
respectivos, llevados con la prolijidad debida por nuestro gerente 
señor Botto, son las siguientes : 

Por razón de cuotas mensuales de socios se ha cobrado pesos 
11.470, habiendo por lo tanto una diferencia en contra de pesos 1010 
moneda nacional con lo calculado en el presupuesto y existiendo un 
saldo de recibos atrasados de socios por cobrar de jiesos 4442 mone- 
da nacional. 

Del subsidio se alcanzó a cobrar pesos 2940 o sea el total de lo 
l)resupuestado. 

Actualmente la Sociedad es acreedora por tal concepto por pesos 
3675 correspondientes a los cuatro trimestres del año 1918 y primer 
trimestre del corriente año. 

Las subscripciones a los Anales y venta de nixmeros sueltos han 
producido pesos 460 moneda nacional en lugar de pesos 240 que era 
lo calculado. 

Por intereses de títulos se alcanzó a cobrar la suma de pesos 499,46 
moneda nacional, en lugar de pesos 520,80 moneda nacional. 

Referente a la Organización didáctica de Buenos Aires que tiene 
su cuenta especial eu el presupuesto, la cobranza ha sido de pesos 
1 20 moneda nacional por cuotas de socios protectores y pesos 140 
moneda nacional por renta de bienes. 

Los egresos se distribuyen del modo siguiente : 
1° Anales : Se ha pagado por impresiones a la casa Coni y por 
gastos de franqueo e im{)resión de láminas y grabados de clisés la 
suma de pesos 6067,50 moneda nacional, debiéndose actualmente 
pesos 4820,45 moneda nacional a la casa Coni, deuda qne es debida 
a la falta de pago del subsidio de que ya se ha hecho mención. 



271) ANALES DK LA SOCIKUAD CIENTÍFICA ARGENTINA 

2° Biblioteca : Lo gastado en este concepto alcanza a ¡tesos .")J,s.7ü 
moneda nacional por subscripción de revistas y encuademación, o 
sea aproximadamente la mitad de lo presujtuestado. 

.'5" Edificio Hocial : Por im]mestos varios y reparaciones se lia 
jiagado pesos .S54,75 moneda nacional, (leliiéiidose todavía íntegra- 
mente la construcción liil i>a\ iinento al frente del local <pie es de pe- 
sos 89S.!)(; moneda nacional, cuya exoner:ici(in de ¡lago lia de trami- 
tarse ante el Concejo deliberante. 

4° Sueldoit y comisiones : Alcanza a un Iota! de pesos 7042,70 mo- 
neda nacional lo pagado por este concepto, estando incluido en este 
total el iinjiorte de la mitad del suel<l(i vin\ <\\\v se gratific(') a los em- 
pleados con motivo del año nucv<i. 

5° Oastos (leneraJes y ceenUiales : VA monto de lo invertido en esta 
jiartida es de i)esos 21.'57.71 moneda nacinnal. estando conipreinlida 
en dicha partida la suma de ¡¡esos "J.jU moneila nacional imixirte de 
una placa de bronce, dedicada al doctor Florentino Amegbino que el 
(Joinité ejecutivo del Congreso cientíttco internacional americano ba' 
bía resuelto mandar hacer o])ortunamente. 

C° Fondo de rescrrn : Ninguna suma se li:i iiiididn asignar a este 
renglón, en virtud de que las entradas im lo lian |>criiiirido. 

Los gastos fie la f)rganÍ7,ac¡('m didáctica ilc Uncnos Aires lian sido 
(le pesos 12 moneda nacional por concepto de comisión al eolii'adoi-. 

El total de las entradas durante el período terminado ha sido de 
pe.sos 10.027, 4G moneda naciomil y el ile las salidas de i)esos 1 (i. 702. 27 
moneda nacional, ambas cifras mayores (|ue las )iresu])uesta<las, de- 
bido a lo ingresado por venta de lOOtt jtesos nominales de cédulas 
argentinas, jtara pago de pesos !b"iO inoneda nacional importe de la 
cuenta por una |ilaea de bronce dedicada ai iloctor l''lorent ¡iio Aine- 
gliino y de la <pie antes he hecho meneion. 

En cuenta corriente en el Haiieo de la Nación .\rgeiiliiia y en caja 
existen actualmente pesos UiOl.l.'í moneda nacional y pesos 171,71 
moneda nacional respectivamente, o sj-a un total de ]>esos IS.'S.'i.K! 
iiionecia nacional. 

Los sefioreH socios que deseen luiis detalles los encontrarán en los 
i'uadros demostrativos y l>alanee geneial que \an atljuntos. 



MEMORIA ANCAL DEL PRESIDENTE 277 

GERENCIA 

El señor Juan Botto La prestado, como en otros años, su colabo- 
ración a la Junta directiva para la buena marcha de la Sociedad y 
especialmente en lo (pie se refiere a la secretaría y tesorería. 

Por el celo con (pie lia desempeñado el cargo de gerente merece 
nuestro beneplácito, el que extendemos a los empleados Adolfo E. 
Porral, Benito López y Claudio Ló])ez. 



BlBUOTKr.A l)K I,\ SOCIKIlAll C.IKNriKICA Alir.F.NTIN.V 



Pl inJCAClONKS UKCIIMDAS 



NACIONALES 



FloreiUiuK Aiiu;{liiiio, Ohnix i-oiiiplelas y correspondencia científica. Edi- 
ción oficial ordenada por el gobieino de la provincia de Buenos Airea, diri 
gida por Alfredo J. Torcelli. Vol. I : Vida y obras del nnhio. Vol. II : Pri- 
meros Irabiijon ciciitilicos. La Plata, litl:M9U. 

Juan W. Gez, Historia de la ¡mirinrld dr San l.iiis. 2 t(llllo^. IJutnos Ai- 
re», 191 (i. 

A. Ki.Uiker, l'r. Kiiliii. Fi. Hei.liiit . A. Ti.mscii y L. Willc. l'<ila<ionia. 
fíemiltados de lax erpedicionex realizadas en 1910 a 1916. Editada i>oi la So- 
ciedad Científica Alemana, 2 tomos, Buenos Aires, 1917. 

Coiit'ederación ar^'entina del comercio, de la industria y de la produc- 
ción, Memoria del Consejo dirertiro. Buenos Aires, 1917. 

Confederación ar^'cntina ilel comercio, indu.stria y producí i<>ii. Impuesto 
a lo renta. Sn inoportunidad ii pelujroK- Encuesta preliminar. Buenos Aires, 
1!)]S. 

Alberto Sclineidewiud, Teoría de las tarifas, Hiiciins Aires, 191S. 
.Juntji de liisloria \ numisináticn americana, Discursos pronunciados en el 
arto de la recepción del doctor Salrador Dclicncdctti. Buenos Aires, 191S. 

F. Zelada, Estudio del « Ta;ictes anisata ». (informes del l>ei>artamcnto de 
inrestifiadones ir.dustrinles de la L'uirersidad de Tuenmán). Bncii.is Aiies. 
191S. 

Anselmo Uiudliaiiscii, /,'<(m/..* dr la historia </(«/<i./<'<(( de la ¡danirie cos- 
iera en la Pataijonia septentrional . Miiiini- Airi'>. l'.MN. 

Alfiedo L Palacios. /•,'/ ideal hctirro. Buenos Aires. 191 S. 

Cario» A. Grau, Kloijio del profesor doctor Federico Landolpli. La Plata, 

1918. 

.)<)r>;e Reil>el. Edad de los Imrinos Sliorthorn oracnlinns de IJ a 11 meses, 

Buenos Aires, 191S. 



PUBLICACIONES RECIBIDAS 279 

Salvador Debenedetti, i'acimienfos arqneolófficos occidentales ilel valle de 
Famatiiia, j>i-oi¡iiria de La Eioja. Bnenos Aires, 1918. 

Asociación jmtriótica esijaüola, Ejercicio viíjcsimo seyuínhi 1917-1918. 

Sociedad protectora de niños, psíjaros y plantas, Escuela i/ recreo en la 
isla, Sarmiento en el Delta ilcl Paraná, folletos niímero 1 y 2, Buenos Ai- 
res, 191S. 

Ciarlos A. Marelli, (Jbserraciones críticas acerca ile los noiiilires dados a los 
maitiiferos i/ a las ares del Jardín •oolótjico de La Plata. Buenos Aires, 1 91H. 

Ingeniero Julio K. Castiñeiras, Cálenlo de estrnctnras de hormiijón arma- 
do, sometidas a la flexión simple, segunda parte, Buenos Aires, 1918. 

Ministerio de Relaciones exteriores y culto, Anej-o de la Memoria de Re- 
laciones CJ'tcriores 1/ cnlto, presentada al honorable (Jonrireso nacional, corres- 
pondiente a los años 1914-1916, Buenos Aires, 1918. 

Consejo nacional de educación. La educación común en la Fepública Ar- 
gentina, en la Capital , prurincias // territorios nacionales. Informe presenta- 
do al ministerio de Instrucciiui púlilica por el doctor Ángel Oallardo, Bue- 
nos Aires, 1918. 

Marcial K. Candioti, Ottrits sanitarias de la Nación. Cincnentenario de las 
obras de la Capital federal. Exposición sobre sn desarrollo económico tj finan- 
ciero 1868-1918, Bnenos Aires, 1918. 

Carlos A. Gran, Contribnción al estndio del orto-finai/acolsHl/onato de po- 
tasio, La Plata, 1918. 

Renato Sanziu, Parásitos recétales de las plantas cnltivadas en Mendocaj 
Mendoza, 1918. 

Ángel Gallardo, Las hormiíjas en la líepnblicti Anientiiia. snbfamilia Po- 
nerinae, Buenos Aires, 1918. 

Atilio A. Bado y Mario L. Xegri, Fábrica de alnminio férrico de las Obras 
sanitarias de la Xación, Buenos Aires, 1918. 

Atilio A. Bado y Mario L. Negri, Métodos de análisis de a¡/nas adoptados 
en el Laboratorio, Buenos Aires, 1918. 

Salvador Debenedetti, Las minas jirehistóricas ile El Al/arcito. Buenos 
Aires, 1918. 

Salvador Debenedetti, La XI V^^ expedición an/neolóiiica de la Facnitad de 
lilosofia ¡I letras. Buenos Aires, 1918. 

Ángel Pérez, Posibilidad matemática de acrecentar el rendimiento o de dis- 
minuir la ¡troporción de materia reaccionante en ciertas reacciones químií-as. 
Buenos Aires, 1918. 

Ángel Pérez, JUsquisiciones trit/onométricas,'¿ tonjos, Buenos Aires, 1918. 

Ministerio de Hacienda, Investi¡iación efectuada cu la Oficina (fiímica na- 
cional de la Capital sobre la existencia normal del thior en los rinos. Buenos 
Aires, 191S. 

Tomás J. Rumi y Víctor .). Berualoa, Física farmacénticu. tonio I y II, 
Buenos Aires, 1918. 



280 ANALES DK LA SOCIEDAD CIENTÍFICA AIKiENTIXA 

Obras siinitiU'iiis ilc la Xaciilii, Mciiniiiii <1i I JUrrctorio rontKjioiiiUtiilf <il 
año 1911 . Buenos Aiit's, 191S. 

Liiiüli'o Sirliii, Im herencia hiolóf/ini. l'ii'iini iaiics iiixUrax 1/ iiiéilini-siiciii- 
Un. BiR'iios Aires, 1!(].S. 

Iiifíeniero Julio K. Cíistiñeiras, Mcmoi-in ilel Joiiit Commmillee 011 Coti- 
rrcte oikI rciiiforcriJ Coin-nlc <?<■ Estadon riihJoKilf Xortr A niéririi .tv:uh\ñi\:\ 
j comentada , Buenos Aires, 1918. 

Anselmo Wiintlliausen, Líneas t/eiicrales <le la entinli'iia/ia del iieoromia- 
no en la Vunlillera Ari/enfina, Buenos Aires, 1018. 

Casii tle moneda, Memoria ilel año 1917. Buenos Aires. 1918. 

Manuel ( M-diiñe/., Tritjonomeiria ijeneral reelilinea // eKferieti.hn l'lata, 1 91 S. 

Dr. Víctor Aneguiíie (hijo), Contrihneióii al eslndio del « Baccliarig rori- 
difolia » (te.sis), Buenos Aires, 1918. 

Ministerio de líelaciones exteriores y i'ulto. Ihiennientox 1/ <((•/((.>.■ de ¡inhier- 
no relatirtm a la ijiierra en TCnmiia. ]{ueiios Aires. 1919. 

PriiMcr Coiifíieso nariniial di- l^liiimica, lloleiines I <i //. líuenos .Vires, 
191.S-1919. 

Marcial K. Candioti, Canlrihiieidn al estadio del saneanilenln de las eiiida- 
def ¡I pneblos de la lte2>nbliea. Buenos Aires, 1919. 

.)ulio K. t'astificiras. Tra:ado de líneas de inflneneia en la rii/a eunlinna 
sinijtlenienle ajioi/ada , Buenos Aires, 1919. 

.Julio R. Castiñeiras, Cálenlo de estrmtnras de hormiifnn armado, sumeli- 
das a l<i llexión eonipnesla. Buenos Aires. 1919. 

Facultad de lilosotia y U-l\nri, Jíonienaje al doelor .Jnan /.'. Andiroselli. 
Buenos Aires, 1919. 

León fioldenln 1;:. Probalde ¡uttoiienia dil IhiíId endrniiro. Buenos .\ires, 
1919. 

Kaiil Barrera. A7 petróleo de Comodoro h'iradaria. Buenos .\ire8, 1919. 

J. B. Ziibiaur. Uniformidad de sneldus ¡¡ara los maeslrns ¡irimarios 1/ ne- 
eeniiiades eonexas. Buenos Aires, 1919. 

.luán \V. Gez, Yaeiniiento /'osilííero del rio Santa Lniia. Pos )s¡ie<-iei< nue- 
ras lie Toxodon, Buenos .\ires, 1919. 

.Juan \V. Gez, Itoclor Franeiseo .larier Mnñiz. ¡irimrr nainralista ari/en- 
tino, Buenos .\iics. 1919. 

F. K. Baño, ¿ Cómo se rcsnelren los ¡iroldemas soeiales f Buenos .\ires, 1919. 

Kaúl Villarroel, Orientariones soeiales. ¡iiditieas i/ ednraeionales. ^^anta Fe, 
1919. 

AHUcincioii iiatriiiticu ehj)ariola, .l/iiiii/t/Vi, Buenos Ains. 1919. 

AMERICANAS 

Alliiilo María fnrreño y Fray I>ie>i;o Heynoso, Vueabnlario de la leni/iia 
iiKiiiie, Mcjií <>. I 91 <i. 



PUBLICACIONKS KECIBIDAS 281 

República (1(1 Paraguay, Anuario cstadintiro. Asunción, 1916. 

Feírocanik's iia(i(jnalcs de M(iji('(j, yureiio informe annal, México, 1917. 

Walter Knoclic, Anuario meteoroliUjico tic Chile, primera parte (30 esta- 
ciones in extenso, y segunda i)arte (resúmenes), Santiago de Chile, 1916- 
1917, 2 tomos. 

i^nrico Piccione, La //uerra ante la historia ;/ la eieneia, Santiago de Chile, 
1917. 

Observatorio Campos Rodríguez (Loureuí^o Manjues) Belatorios dos ai'ios 
(le 1916 !i 1917, 2 volúmenes, Río de Janeiro, 1917 y 1918. 

Ingeniero agrónomo Juan Ángel Alvarez Vignoli, Evolnción histórica ile 
la (janaderia en el Urmjuay (tesis), Montevideo, 1917. 

Alberto Sonsa, Estudios demofirá fieos. A jiopulaiyV) de Sao Paulo no últi- 
mo decenio, 1907-1916, Sao Paulo, 1!)17. 

Miguel Arango M., ^1 ¡iropósito del tralamicitto de la ejiilepsia, Colombia, 
1917. 

Vó\ÍK Choussy, Cultiro racional del café en Centro América (Piiblicacii'in 
(le la Dirección general de agricultura), San Salvador, 1917. 

J. de Mendizábal Tamborrel, Tratado elemental de f/oniometria. segunda 
ediciíui, Méjico 1917. 

Repiil)lita (le Colombia, Informe del ministerio de líelaciones al Conyreso 
de 1917. Colombia, 1917. 

Ángel (i. Costa, líerista del Arehiro ¡/eneral administratiro o colección de 
din-nmentos para servir al estudio de la historia de la Itepúhlica oriental del 
Uruiiuaii. patrocinada ¡lor el i/ohicruo. Yol. Vil (anexo al IV), 2 tomos, 
Montevideo, 1918. 

Kruno Lobo, A Laijarta Uosea da (lelechia-dossi/piclla, Río de Janeiro, 
1918. 

República de Costa Rica, Ejposición nacional del 10 de septiembre de 1917 , 
Costa Rica, 1917. 

Rodolfo Muñoz Oribe, Elementos de yeometria, 2 tomos, Montevideo, 1918. 

Dono Palacios, Buhen Darío en su ^(P anirersario, San Salvador, 1918. 

Primer Congreso nacional de comerciantes de la República de Méjico, 
Suplemento número 1 a la reseña. Memorias >/ Acuerdos de la secretaria de 
industria, comercio // trabajo, relativos a los votos formulados por el mismo, 
Méjico 1918. 

F. de Montessus de Ballore, La sismolor/ia de los autores clásicos yrie;/os 
!/ romanos, Santiago de Chile, 1918. 

F. de Montessus de Ballore, Observaciones de 1914 i/ 1915, Santiago de 
Chile, 1918. 

F. de Montessus de Ballore, Terremoto del año l.'iSS en Arequipa // eruj}- 
cióu del volcán Omate en el año 1600, Santiago de Chile, 1918. 

Carlos F. Porter, Los crustáceos de la expedición de Taitao, Santiago de 
Chile, 1918. 



282 ANALES DE LA SOCIEDAD CIENTÍFICA ARGENTINA 

Curios F. Porter, Aratnolof/ia chilena, notas miscfliínirax. si.\lftii<ili<ns 1/ 
ioolótjicaH . Santiago de Chile, 1918. 

Callos E. Porter, Breves histniceioiies para la remlecrióii . (oiiservadúii y 
envío de ejemplares de historia natural para los mnseos, Santiaj;o ile Chile. 
1918. 

Artlmr Posnaiisky, Los Chipayas de ('arani/as. L;i Paz (Rolivia). 191S. 

Arthur Pusiiansky, El Kkeko. Contrihneión al follUne holiriann. La Paz 
(Bolivia), 191S. 

Atilio Pcicoriiii. Confereniias sobre la tivil¡:(i(¡i'>ii dv las Matías 1/ las rui- 
nas de Copón. .San ¡Salvador, 1918. 

Doctor Antonio Cardoao Fonte.«, Tuberenlose bovina. I'rlalurio apresen- 
lado á la Connnissao execntiva do roni/resso de Pecuaria . Kío .Janeiro, 1918. 

Hrnno Loho, Jubilen de Hui/o de Vries. Conferencia connnenwrativa fcita 
na Sociedade brasileira de sdencias, Río .Janeiro, 1918. 

M. Hertoni, Contribución al conocimiento de los llinienópteros. Diplópte- 
ros americanos, ete. [Anales cientljicos parai/uai/os). .\siinción. 1918. 

Carnegie EndoAviiK nt ('m International Peaee. Vear /.'(«»/,. \Va.shington. 
1918. 

U. S. Naval (ll)servatory, Pnblicalions. -Jd . Series. Washington, 1918. 

Clarence B. .Mnorc, l'hc Sorthivrstern Florida Coasl rcrisited. Philadel- 
phia, 1918. 

The Pan Anieriean Snciety of llic l'nileil Slalc.-. Vcar /.'»«/, IIIIX-IOIO. 
Hules and Meniliers, Nueva York, 1919. 

Kieardo A. Deustna, Los petróleos del Veril >/ de l'ennsi/lvania. Liuia. 

I{e|>iililiea de San Salvador, ^[cnsaie presentado a la asamblea nacional 
por el señor presidente de la rejuiblica. San Salvador, 1919. 

Ministerio de Kelaeiones exteriores de Colomliia, Informe del ministro al 
í'onijreso de líHH, Bogot/i. 

Servieio nai'ional ile Jnslniceiim iiiililica de Sanio Doniin^o. Cidección de 
órdenes de la secretaria de Kstado de Justicia c Instrncciiói pública. 1919. 

Diego de Faría, O» inimigos dos nossos livros, Sao Paulo, 1919. 

Fcdcriri) X'illarreal. 'rraliajo mecánico del homltrr. Lima. 1919. 



Kf HOPEAS 

Coiiilc dr MoiitessllH e Bailóle, l>n role comparé des direrses nalionalités 
dans les proijres de la sismoloilic moderne. Módeiia, 191t». 

Assoi'ialioii l'ranvaise poiii' le d<''vcln|i|icnieiil des travaux |iiililiis, l.es 
¡/rauds Iravaur publics et uotrc outilUnic mitional. iicndanl el iijins la i/uerre, 
•¿ tomos, I'arís, 1917 y 19is. 

A. < )|i|ieriiianii. Sote sur le i¡nadrilalcre complel . P:iii~, 191S. 

Cáiiiai'.'i de comercio argentina en iCspaña, Kstatutos. .Madrid, 1918. 



PUBLICACIONES KECIBIUAS 283 

José Rodríguez Sáenz, Grupos de substituciones (¡iie dejan invariable «»» 
recinto plano circular multiplicante conejo, Madrid. 1ÍI18. 

Jean Mascart, Observation d'un moui-ement ri/rhmiiiiie dons- les liantes ré- 
gions de Vatinosphére, Lyou. 

Jeau Mascart, Deux grands liivers consécutifs. Paris. 

Instituto católico de artes e industrias, Anuario /,9/ 7- /.9/.9. Madrid, 1918. 

Junta para aiiij)lia<i(')n de estudios e investigaciones cientítieas. Memvri<i 
correspondiente a los aíios 1916 y 1911 . Madrid, 1918. 

Diputació de Barcelona, Guia de les insfifncinus cientifiqucs i d'ense- 
nyan^a. Barcelona, 1916. 

Cari von Linné, ISrcf och Hkrifvetser af oelí till, Berlín, 1917. 

Georges Leconite. Clemenieau, París, 1919. 

Olegario Fernández Baño.s, Contribución al estudio de tas redes de tiumi- 
grafia que contienen la identidad en En generación de un teorema de M eiers- 
trass, Madrid, 1918. 

Olegario Fernández Baños, Contribución al estudio de los sistemas linea- 
les de homoiirafias en En.. Madrid, 1918. 

Junta para ampliación de estudios e investigaciones cientítieas. Trabajos 
de investigación y ampliación de estudios organizados para el curso de 1918- 
1919. M.adrid. 1918. 



r,ir>Li()(;i;AFiA 



Note préliminaire sur les Hordeum spontanés de la flore argentine, por 
LcciKX Haiman, Juales del Museo naciona} de historia itatuiul d< JhirHoH Aiiif, 
tomo XXVIII. jníjíiniís 2fi3-31(5. l.lmiiiiis X-XIII, 1 ligiira. 1017. 

Uieu conocido os el cosmopolitismo «Icl faenero Uoidemn : por osa causa y por 
la falta de biicna« descripciones de sus especies, ha resultado muy complicada ki 
sinonimia do osas ffrann'neas, por otra parte, extraordinariamente variables. Kn la 
líopnlilica Arjíontina, los diversos Hordeum, olomontos de las i)raili'ras o <lo la Hora 
alpina, habitantes do terrenos secos y arenosos o do lM>;aros liiiniedos, ])rovionen 
todos de regiones templadas, y tienen una gran importancia litojíoográlica. Kl 
trabajo cuyo epígrafe encabeza estas Kiieas, es un ensayo de revisión de nuestras 
especies, qne el autor mismo no considera como delinitiva. i)nes croe que srtlo los 
experimentos culturales pueden deseutrafiar la sistemática do los Hordeum déoste 
país, dada la gran abundancia de las formas iiitcrmoiliarias que unen sus ilifo- 
reutes varieiladcs. 

Desechando cierto» caracteres que los autores han considerado como de la ma- 
yor importancia jiara la taxonomía do este género, como sor el color de las espi- 
gas, la ]>resencia o ausencia do una arista on las lloros laterales, etc., el soflor 
llauman agrujia los Hordiiim ile esta república on el sigiiiouto modo : 

1. Hordeum cliileiisr iirongn. (1M29), os una especie polimorfa, que, no obstante 
las forniaa intermediarias, se puede repartir on tres variedades : 

a) var. psiiidonccdliiiiim Ilaum. (= H. seealinum Sclin'b. var. rhilnme Dosv.), do 
Chile, no representada on nuestro país ; 

h) var. íiimpreKiiHiii ((iris.) (r- //. «((«((«ídc/i;/» líodr.). limitaila al sur y centro de 
Córdoba, con una forma ilongtitiim Ilaum., do .>»au Luis y Mondo/.a : 

c) var. wiii(icu»t (I'rcsl.), la niiis común en la Argentina, se extiendo por las pro- 
vincias y territorios centrales y occidentales; una forma Imiginriiloliim Ilaum. so 
hall» en Córdoba. Moniloza, Itueuos Aires y la ram)ia. 

2. H. romiimim l'rosl., bastante variablí' y muy a monuilo i'onliindida con otras 
especies,//, jiihatiim, rhilinne, meiiliniiiii var. piihijluruml. compn-mlo ilos varii-- 
dades : a) typieiim. i'aracterística para la Cordillera, ilesile.lu.iny hasta Tierra del 

Fuego; y l>) la var. hiimiüs Dosv., ipic' so oxtioiule desde Mendoza hasta Santa 
Cruz. 



BIBr.IOGÜAFÍA 285 

3. H. jiibatum L., especie iutroilMcida, no es aliuiitlante como se ha creído hasta 
ahora; radicada eu terreuos areuosos, admite dos variedades: í.i/j)íchmi y pampca- 
uum Haiiiii., de las f|iie la primera no parece existir en la Argentina y la segunda 
sólo es conocida de la provincia de Bneuos Aires y del territorio de Río Negro. 

4. R. maritimum With. ti/picmn, no obstante haber sido citado para este país, no 
parece existir tampoco; pero la subespecie gumoneanum (Parlat.) que comprende 
una var. patu(jnnicum Hanm. ha sido hallada en Puerto Deseado. 

5. n. muriniim L. está representado exclusivamente en los territorios del sur y 
en las provincias centrales y occidentales por la snbsp. leporinnm (Link.) ;= H. 
ambiguum Doell), originaria de Europa meridional; la forma typica falta. 

6. H. puHiUum "Satt., especie adventicia délas provincias centrales, comprende 
dos formas, la ii/pirum. <uya distribución no es bien conocida (Buenos Aires, Pam- 
pa), confundida que ha sido hasta ahora con la var. ciiclaston iStend. (= H. miJi- 
fasiigiatum Doell, y U. flexuosum Nees), la cual se distribuye por el litoral patagó- 
nico, Buenos Aires, Río Negro, Kntre Ríos, Córdoba, Santa Fe, Mendoza y 
Tucumán. 

7. H. scculinum Kchreb. (^ H. pratense Hndson) comprende tres formas: 

a) tj/picitm. de las provincias centrales y Patagonia ; 

b) andícola (Gris.) que, con una forma pusiUiim Hackel, se extiende de la Tie- 
rra del Fuego, por la Patagonia y la Cordillera, hasta la frontera boliviana. 

c) pubiflorum (Hook.) (^= H. halophiliim Gris.) qne presenta más o menos la mis- 
ma distribución que la anterior, con una forma inlermedia Hanm. 

Además de un cuadro que señala las posibles relaciones de H. secalinitm con 
las otras especies, el autor presenta una clave de determinación para esas mis- 
mas especies y variedades. El trabajo termina con una copiosa lista bibliográfica. 

E. C. 



Traite de mécanique ratioanelle, por P. Appkll. Gauthier-Villars, editores. 
4» edición, lüOtt. 

Todos los que por sus estudios necesitan el conocimiento de la mecánica racio- 
nal, conocen y aprecian a su justo valor el monumento científico que es el curso 
profesado en la Facultad de ciencias de París por su ilustre decano. 

Hoy, apenas concluida la guerra, aparece una nueva edición del primer tomo 
<le la obra, que constará, como las anteriores, de tres vohlmenes, y en la cual se 
nota el constante aulielo a una mayor precisión y a una más clara expresión de 
los complicados problemas de la mecánica moderna. 

No cabría en esta corta noticia la discusión ni aún la descripción de las me- 
joras introducidas en varios capítulos. Las partes principales estudiadas en este 
tomo son : 

i^ parte : Teoría de los vectores. Cinemática. Principios de la mecánica : más, 
fuerzas. Trabajo, función de las fuerzas. 

í?^ parte : Estática. Equilibrio de un punto ; de un sistema ; de un sólido. Sis- 
temas deformables, principio de las velocidades virtuales. Frotamiento. 

3" parte : Dinámica del punto. Movimiento rectilíneo. Movimiento de los pro- 
yectiles. Fuerzas centrales. Movimiento elíptico de los planetas. Movimiento de 



286 ANALES DE LA SOCIEDAD CIENTÍFICA ARíiENTINA 

un punto sobre una curva lija o uióvil. Movimiento df uu }mntu sobre una super- 
ficie fija o móvil. Ecuaciones de Laje^range. Principio de d'Alembert. Ecuaciones 
canónicas. Teorema ile .lacobi. 

H. .\I. I,. 



Quelques Orcbidées de l'Argentine. l>or L. 11.m'.m.\.n. Jiiala de¡ Humo aaciu- 
»al fie historia natural de Biienon Airen, tomo XXIX, páginas 353-389, 8 figuras, 
1917. 

Las contribuciones de Grisebach, Kriiuitlin. i^pe^azzini, Hickcn. ¡Stuckcrt. etc., 
habían lieclio couocit unas ."«O especies ar>;eiitinas de ()ri|UÍdeas distribul'da.s en 
27 géneros ; revisando el material de i|ue ha podido disponer, el sefior llaiimnn, 
en el trabajo «jue nos ocupa, anuncia <iue esas cifras han sufrido un notable an- 
ment«, pues son ya 36 géneros y 110 especies las <|ne ha llegado a catalogar ))ara 
la flora argentina. 

Sin embargo de las novedades que ha encontrado entre las ()ri|uidea.s argenti- 
nas, novedades que comprenden especies enteramente nuevas .v otras que todavía 
no habían sido citadas |>ara este ¡lais, el autor cree que queda un material des- 
conocido bastantí- importante ; tiene en cuenta al Iiacer esta afiriuacióu, la can- 
tidad de especímenes incompletos que han pasado por sus manos y lo )>oco explo- 
radas que 80U ciertas comarcas de la región subtropical, que es la i|ni' nuis ha 
contribuido al reciente enriquecimiento de la lli>ra en Orquídeas. 

Nuevas especies son : 

Habenaria anf/UKtiloha Lillo et Haum., planta de la provincia de Tucnmán (cerro 
del Duraznillo), que por sus caracteres se aproxinut a H. lüedeli Cogn., pero es 
de dimensiones míís exiguas y tiene los sépalos triucrvados. 

Asarca l'oitanai Haum., originaria del cerro de la Ventana, muy vecina de la 
especie chilena A. platiiantha, pero de ella <Ii versa sobre todo por la falta de pa- 
pilas en sus pétalos. 

VaniHa rerrucumi Haum., caracterizada por la reducción de sus llores y por lli'- 
var una línea verrugosa en el labelo; e.species próximas a ella lo son V. parvifolia 
Harb. Uodr. y T. nrganenxiK Rolfi', del I'araguay y lirasil. Procedí' de San Pedro 
(.Misiones). 

St<norrh>incUus ilrnKU' Haum.. igualiiu'nte ile Misiones (lion)>land), es jiarecida 
a SI. rupCBlrit (Lindl.) y SI. pttchynludiiiuii y liiliriliuK (Kriinzl.), pero sus menores 
dimensiones, su port43, el color de sus flores, las particularidades de sus sépalos 
y la fonnu de su labelo, la hacen una especie bien distinta. 

I'hyHuruH plaUniii» Haum.. conocida de los alrededores de esta Ca)iital <'(uno 
llahinaria munlcridmuin. es la |iriuiera especie argentina citada |iara ese género, 
vecina de Vh. debilin Lindl. ilel Hrasil, y como illa difiere de todas las otras del 
grupo por sus sépalos laterales ile doble laiiiario diO dor-^al : inro. jinr su porte, 
es enteramente diferente. 

Nuiívas variedailes, ailemás, son litadas para : 

Hahinnrin Hirruniiiiii Kriinzl. : var. nullniniH Haum.. de Oran. 

l'lrurolhalluH hygrophilii Itarb. Kodr. : var. rlnntiala Hanm., de Misiones. 

Hrattaviila I'crriuii Lindl. : var. pluriltora Haum., de Misiones. 

falanelum fimhriatum Linill. : var. mililrujiicalr, de Forniosa y Chaco. 

/iiiíii^i/iiriiiim maíultílum (Lindl.) : var. plerncaipum (sp. nov.t). do Formosa. 



BIBLIOGRAFÍA 287 

Otras especies sou objeto de interesantes observaciones de parte del autor, 
quien cita para (illas nuevas localidades ; gran parte sou nuevas para niiestra 
flora, a la (jue ingresan diez gííneros (Plnjntirun, Pnscottia, Galcnndra, Micron1ylÍK, 
Govenia, Zygopetalum, Zygostatis, Gome3a, etc). 

Un capítulo es dedicado a la distribución geográfica de la familia en nuestro 
territorio; el autor admite, en este concepto, dos grupos, sutantártico y subtropi- 
cal, reunidos por algunos tipos intermediarios. Al primero (región patagónico- 
andina, desde el Xeutiuéu a la Tierra del Fuego) pertenecen 4 géneros con 29 
especies (Chlornen, Asurca, Codonorchis y Habenaria). La región subtropical se 
gubdivide en tres subregiones : 

1* Oriental {Misiones y Corrientes), coa 19 géneros y 37 especies represen- 
tados ; 

2* Occidontal (Jujuy, Salta, Catamarca y Santiago del Estero), con 19 géneros 
y 33 especies ; 

3* Central (Chaco y Formosa), con 8 géneros y 9 especies. 

Las provincias de Buenos Aires, Córdoba, San Luis y Mendoza forman una 
región intermediaria, cuyos límites no .se pueden determinar con exactitud, y 
posee 20 especies y 9 géneros, en su mayoría subtropicales. 

E. C. 



ADVERTENCIA 



Como lo indicamos en otro lugar, la' aparición del tomo LXXXVI 
de estos Anales, ha tenido un atraso de seis meses (salió a luz en 
junio del corriente año en vez de diciembre de 1918); hacemos cons- 
tar aquí esta circunstancia, en razón de los derechos de prioridad que 
pudiesen corresi)onder a nuestros colaboradores. 

Desgraciadamente, el hecho se repite actualmente con el presente 
tomo, que corresponde al primer semestre del año en curso, y que ha 
tenido que sufrir las peripecias del movimiento gremial de todos co- 
nocido. Pedimos disculpas a nuestros lectores y consocios, esperando 
regularizar con el ¡iróximo tomo la aparición de nuestra Revista. 

E. Cakette. 

Diciembre de 1919. 



iNDK i: general 



MATElílAS ruNTEMliAS L\ íl TiDlO OllOliKSlMll SÉPTIMO 



MiuL'Ki. CuoMo. CoiitriliiiC'iúu ¡il cstmliu iIp la l'abricai'iiln de inntprialfs df pous- 
trticcirtn en la liepCiWlica Argentina. Uieve reseña de la Fi'ilirka eerAtniea de 

Allierdi {Hosario de Santa Fe) 5 

Ingeniero Vicente Castro, ex i)residcnte de la Soeiedad 'Js 

K. Saxtsciii. Nonveaux Ibrinieides de la Kéi>uUliqiie Argentiue ;Í7 

Atii.K) a. lÍAiio y AijiKKTo .1. Zanktta, Algunas experiencias sobre la eliuii- 

nacitin del arsínieo ,v del vanadio de las aguas '^H 

.lUAN W. Ghz. Las salinas de Bebedero (jiiovlneia de San Luis) H.'i 

Ana Manganako. Leguminosas biunierenses 77 

Memoria anual del ¡iresidcnte di' la 4Soeiednd Cientffiva Argentina '¿tíü 

l'ublieaeioues reribidas 278 



llir.LUXílíAriA 



A'olr /n'f'liiniiutirr sur Uk Hordruui g¡H}iitttnén f/r la thuT ín'í/titlinr, por Luoien 

liauuuin 284 

Triiilf. rir w^rtiini/iir rnliiinnrllf, por 1'. Appi'll 285 

<Jiirli¡iirH OrrhiílrrN ftr I' Arifrnliuc, |ior L. Ilauínau 28(í 



SOCIEDAD CIENTÍFICA ARGENTINA 



SOCIOS HONORARIOS 



"l)r. Peilii) Visca p. 

])r. Mario Isola f. 

))r. Gornií'tji Hurnieinler ■'•, 

J)r. lícn.jainfn A. GoiiUl f. 

Dr. R. A. Pbilipiii y. 

Di-. Uuillcnuo Ríiwsou i'. 

Dv. Carlos Bfr}; f . 



Dr. Valeiitíu Balliíu f- 
I)r. Flort'utino Aiiieí;hiuo 
Dr. Carlos Darwiii ;-. 
Dr. Cíaar Lonibroso |. 
lu;;. Luis A. Hiicrgo 7. 
Ing. Vicente. Castro f. 
Dr. Juan .1. .1. Kvlu. 



Dr. Kstanistaví 8. Zcliallos. "' 

Dr. Walthcr Ncríist. 

Dr. Eduardo L. Hohnberg. 

Ing. J. Mendizábal Tamhortl. 

Ing. Guillermo Marconi. 

Dr. Enrique Ferri. 

Dr. Carlos Sjiegazzini. 



SOCIOS CORRESPONDIENTES 



Aguilar. Kafacl Méjico. 

Artcaga, Koilolfo ilc Montevideo. 

.\líbn80. Paulino S.gt». do Chile. 

Ballvé, Horacio I. de Año N. 

Boilcnbender, Guillermo. . Córdoba. 

Btdívaí-, Ignacio ?. . Madrid. 

Bcrtoni, Moia<^s P. Bcrtoni (P.). 

Bailey, Willis Washington. 

Bruce. William Edimburgo. 

Carvalho, José Carlos.... Uío Janeiro. 

Corti, José S Mendoza. 

Crinin, Demetrio Petrogrado. 

Delage, Yves París. 

Fontana, Luis Jorge San Juau, 

Guigmirtl, León París. 

Guimaraes. Rodolfo Amadora (P.l. 

(íez, ,1. W . Corrientes. 

GJ*'rtscu- Iljalmar, FretUk. Noruega. 

Kinart, Fortiaudo Amberes. 

Lalbne Qiievedo, Samuel A. La Plata. 

Lillo, Miguel Tucumáu. 

Luiggi, Luis Roma. 

I Lugo, Américo Sto. Domingo. 

Lorin, Henri Biudeos. 

Larrabure > Unánuc E. . . Lima. 

Morandi, Luis Villa Colón (U). 

Moore, Clarence Filadellia. 



JIoretti, Cayetano Milán. 

Martinenche, Ernesto París. 

Moore, .lohn B. . .- Nu<'va York. 

Jlontané, Luis Habana. 

Medina, José Toribio .... Sgo. de Chile. 

Montessus de Ballore Sgo. ile Chile. 

Nordcnslijiold. Otto Gothemburgo. 

Nilseu FhowaI Noruega. 

Paterno, Manuel Palermo (It.l. 

Patrón, Pablo Linut. 

Porter, Carlos E Sgo. de Chile. 

Pena, Carlos M. de Montevideo. 

Püirier, Eduardo Sgo, de Chile. 

Pérez Verdia, Luis Méjico. 

Pi y Suñer, Augusto Barcelona. 

Prestrud. Christian.^ Noruega. 

Keid, Wiilter F Londres. 

Risso Patrón, Luis Sgo. de Chile. 

Reiche, Carlos Méjico. 

Sklodonska. Curie Parí.s. 

Shevberd. WUliams R. . . . Col. Un. N.York 

Tobar, Carlos R Quito. 

Torres Queveilo. Leonardo. Madrid. 

Uhle. Max Lima. 

ViUareal, Federico.. Lima. 

Von Iheuing, Hermán Florianóp. (B.). 

Volterra, Vito . . . : Roma. 



SOCIOS ACTIVOS 



AdHiiiiili. I'eilro A. 
Ai1:>inoti. Santos S. 
Auuihir. Fílix. 
Aciiirrc Vi-ilr». 
AliliinHtc, .luliii C. 
Almaii7.li. Folipc O. 
Álvaic?.. Uiiúl. 
Álv;irt'Z. Adiistíii .J. 
Aina<l>'(i. Timiá». 
AiiU'jíliiiH», CarhiH. 
Auelitireiia. Juan K. 
Aiiastusi^ Ciiinil". 
Añ<tti Siiíirez, Viueiite. 
Arrilla):». Franciguo C. 
Arúo/. Alfaro, OreKorio. 
AratH, l'i'ilrii N. 
Arrr. Maliuiíl .1. 
AiiImiiii'. (■iiillcnno. 
Aver/.u. Kóniíilo. 
Aztiría. Ignacio. 
Itiiliini. .lo8(*. 
Ualiii^lia. Antonio. 
Ilailo. Aliliii A. 
UnlilaM-arre. Juan F. 
Itaraliinn. Snntia;;n K. 
Kii/.ti'1'rii'a. Knriquc. 
Hcnflcz. Noiliurlo. 
Ht'KÍíi MoreiH», Nici»líí«. 
Hianrlirili. Kóniíilo. 
ltolo;*nini. Il<'*otor. 
Iloiijiiii. Airi'i'ilo ih.|. 
Hoerli, Klineo V. 
litiHÍMÍo, Aufctii. 
ItmiHuni, ('ayetono. 
lionncu ílu^i-o, \A*Mt M. 
Ilcinai'i'lli. (iuido. 
ilolto. Alejandro. 
Multo. Armando 1>. 
Ilrian. SantiUf¿o. 
Hi-ianii. .InHU A. 
Hrucli, (jirlun. 
Ituad/i y Moriint. Antanio. 
Itiiii(¿<'. TarloH. 
llullY. Knrii{ui.-. 
rauuiH, NirollÍH. 
Candioti, Muri'iul U. 
CancMiíia. Maurít'io. 
t'aralH'lli. Jiuiti Joft/*. 
I^arlniui'll. Jan*'', 
('¡iriili Mai>KÍni, l'cdr». 



(*arnigli». Jo»0. 
Carettc. Eduardo. 
CustineirHN. Julio U. 
('astro Zinn.v, Horacio. '' 
Clianourdic. Enrique. 
Clírice. Eduardo E. 
Coik. Guillenuo. 
Collo, JoB<í. 
Contin. Diego T. R. 
Courtaux. I'ellegrini Carlos. 
CnMiiona. Andrí-K. 
Curutctict. Luift. 
DaiuianoTicli, Horacio. 
Dari|uier, Juan A. 
DasRen, Claro C. 
Dehenedetti. Josí^. 
Deli^tanj;. Luis. 
Dclfino. Juan Carlos. 
Dellepiane. Luis J. 
Ueuiarclii. Marco. 
Deiuarchi, Alfredo (hijo). 
Ocmiclielis, Juan H. 
Delicado, Ajíusttn. 
Doi-llo .lurado. Martin. 
Uidiranicli. tlorgc W. 
Uunitu;!ue7.. Juan A. 
Duliecq. linlíl E. 
Ducluznud. Ailheniar. 
Uuliau, Luí». 
Duncan, Carlos l>. 
Dupont, Enrique. 
Durrieu. Mauricio. 
Emcves. Luis 1'. 
Fernítiider., Alltcrti» .?. 
FernriniU'7. Dlar. A. 
Feriiánde7.. KranciHctt •!. 
Floren, Emilio M. 
Fout. Jaime. 
Freufcuelli. •loaqiiln. 
(iall<To. Alfredo. 
(Inllardo, Ángel 
(Jallo. Alúdanlo, 
(laudara, Federica W. 
(larliel. Adulfo. 
(Jarav Touce. Filemi'ui. 
Ourcfa. Daniel A. 
Oalli. Julio J. 
(lar.7.Brri. Julio. 
Ileiiinli. Donato. 
()liÍKlinr.za, .Seliasti^in. 



Gilli. José. 
Girado. Francisco J. 
Girado. Alejandro. 
OodoT, Sebastián. 
González. Arturo, 
fíonzále?.. Juan K. 
(rradiu. Carlos. 
Gricbeii. Arttiro. 
(iroelter. Pablo. 
Guitarte. Manuel. 
Gurewitsch, Marco. 
Gutiérrez, Kicardo J. 
(iutii'rrez. Carlos. 
Guerrero. Mariano A. 
Haununi. Liicieu. 
Hermitte. Enrique. 
Herrera Vegas, MarceUuo. 
Hickeii. Crist4Íbal M. 
Hosseu». (birlos Ciirt. 
Hoyo. Arturo. 
Huergo. Eduanlo. 
Huergíi. Josi' M. 
Ingenieros. Josí**. 
Isnardi. Héctor. 
Isnardi. Tcólilo. 
Iturbe, Miguel. 
Jaeohacci. Guido. 
Kock, Víctor. 
Kenuf. E. G. 
Laclan, Narciso C. 
Lafonc C^uevcdo. .Samuel A 
Labarlbe. Julio. 
Lanfrauco. .Silvio. 
Landeira. l'cilro V. 
Larreguy. .lonc. 
Latzina. Eduardo. 
Laub. .lacobo .1. 
Lavalle. Fraiicis( o 1". 
I^a, Alian li. 

¡ycgaiznnirtn l'ondal. Mari"". 
Li'lli, Arduino. 
Levvlier, H. M. ■ 
Layarte, liauírtn. 
Lizer, Carlos. 
Larenzetti, Miguel V. 
I^izano, Nieolár, 
Liigoiies, Arturo M. 
Liiro, Uuttno. 
Madriil, Enriiiue de. 
Mainini, Carlos. 



ANALES 



DE LA 



SOCIEDAD científica 



ARGENTINA 



HiKK( TOK : Dí.cToK EDtTAUDO CAKETTE 
.Sucitmutn. i.n rüdacciún : Iníik.nieko CARLOS LIZEK 



JULKt-DICIEMBRE 191ÍI. — ENTREGAS I-VI. TOMO LXXXVIII 



ÍNDICE 

.liisí: liAiuNi. UiKi rciiresintai'ióii de la esfera sobro el cíituIo Ti 

r.trrs F. DiiLiÍTAsc, C'oiitiil>iiiirtu al estudio i\v los Cicádidos (Ck-adidae) urgen- 

■ tinos (btíini'ptera-Iioiiirtptfni.). Ensayo «lonenético -jó 

UnKATO Sanzin. Las Vin-Ut-uáceas. Contrilim-ión h la Hora de Mendoza ílfi 

AN<iiiL PiÍKEz. Contribución al cstudiif de las fracciones decimales periódicas... Ur> 
FÉLIX F. OnTKs. l'hm de ascnpación sistemática de la bibliografía geogi'áfic» 

argentina ,-.^ 

Fjói.i.v F. Oiitus, Kegesta cartográlica de la I{eiiúl>lica Argentina. Plan de agrn- 

paiúón sistemática .)llj 

Carlos E. HunKciA. Memoda sobre una curva do diagramas atómicos 21ii 

Caui.os E. Hkkudia, Diferencia entre las temperaturas de fusión y sólidilica- 

cióii del agua ' .,j,, 

XLVIIo aniversario de la fundación de la Socii'ilad Científica Argentina 223 

Kecepción del doctor Augusto l'i Suñcr " 251 

lirnr,roGiíAFf\ .)|.|¡ 

Índice general de las m¡itei-ias contenidas en el tomo LXXXA'III 2S7 



K líenos AlKEíS 

IMr'HIÍ.NlA Y CASA EDITOHA « COXI » 

tiS4. PKRC. fiS4 

UU9 



JUNTA DIRECTIVA 



/'rrsiflriitr . 




Viceprcfñdfnte 


/•■ 


Vice presiden ir. 


Oo 


Secretario ríe actas. . . 


Seerctario dr 


eorrespotnicm io 


Tesorera 




Pnptettorrru 




ítihlioiertiriu 





\'nrillf. 



IiijícuiíTc. Santiago E. Barabino. 
ttcneral ¡iik<iíii i.. Arturo M. Lugones. 
Doctor Juan B. González. 
Profesor José T. Ojeda. 
IngeniMd Anecto J. Bosisio. 
noiii.r Eduardo Carette. 
IiiKiMiuTii H. M. Levyliep. 
InfieuiíT.i Miguel B. Lorenzetti 
In^L-iiitTn Nicolás Besio Moreno. 
IiififiiiiT" Ferruccio A. Soldano. 
Iii^i'iii.ni Julián Romero. 
Diieitii Jorge Magnin. 
liigfiiiiTii Enrique Marcó del Pont. 
IiiíiMiicríi Arturo Hoyo, 
liigeiiifrii Sebastián Ghigliazza. 
Iii^íiiiioro Rómulo Bianchedi. 
Señor Juan Botto 



ADVERTENCIA. — L»tM (-«ilHbniíKlurcN ilo Iiw Auale» ípírnvunhiifitU re^ptmsable* J( la U^i» gut íiík- 
ftntan tu nu» fucrUoK) tpie (Iomm'ii thiidn npartt* \\v .ÍO t;ieliiplan>s ile huí* nrtk-iilnH ijclielí Kuliritarln 
|K)r «wrilo. lN>r luayor iiiiint'ri> A*- i-,íi'iii|ilnivrt drlM-ráii «^iilonili'riti* ron la (*H!*n i*«litiint « CoM >.. 
Tionon. niInuáM, dcn'flii» a tu ■■nn-fi-(M>ii ilt- don itnirlini*. I-<ii* inniinxi ritoN. (-«nifajioiMi-licia, ote, Bi' 
••liviarúli a la Uiu-t-fiúii. Cevallos, 269. - L.\ IllKKrch'tN. 



PUNTOS Y PRECIOS DE LA SUBSCRIPCIÓN ADELANTADA 

Local de la Sociedad, Ccvallot 269 (abierto de 3 a 7 y de 8 a 11 p. m.i, y principales librerías 



j'or mv> 1.00 .Niiin.Tii ¡itrasii.l.i 2.00 

I'or ano 12.00 NrtiiuM'oiilrn-siKlo jmra Iohhocíiik. . 1.00 



ANALES 



LMMill^'l 



(iiE^TíFKiA mm\u 



ANALES 



DE LA 



SOCIEDAD CIENTÍFICA 



ARGENTINA 



UiKKCTOR : Doctor EDMAKDO CAKETTE 
Secretario de ukdacciúx : Ixgexieko CARLOS LIZEK 



TOMO LXXXMII 

Segundo semestre de 1919 



BUENOS AIKES 

IMPKKNTA Y CASA EDITORA «CONI» 
ri84, PERÚ, 684 

1910 



C3 
CSi 



UNA líEPKKSENTACIÓN DE LA ESFERA SOBHE EL CÍRCULO 



P<iu .lOSÉ |;A1!IM 

NBW YOI/K 

OOTaNICAL 

1. Paiji el estudio de la representación (¡iie \ amos a tratar, adopta- 
remos, sobre la esfera de radio 1, una terna de ejes ortogonales, cuyo 
origen coincida con el centro O de la misma (tig. 1). 

El ])lano .)■// será el ecuador de la estera, el xz el meridiano pr i iivipal 
y los puntos donde el eje c; corta a la esfera, ]o» jwlox. 

El polo r situado en el seuiies])acio z<CO es elpulo jiriiivipaL 

Efectuaremos la representación de la esfera en el plano tangente a 
ella en P, adoi)tando en este plano un sistema de coordenadas pola- 
res f(,). de jiolo 1' y de eje ])o]ar la seiuitraza |iositiva del meridiano 
¡)rincip<(l. 

En estai rein'esentacion un punto A (,17/-) de la esfera tiene como 
imagen en el i)lano un jiunto A'ípw), situado sobre la traza del semi- 
meridiano ijue pasa ])()r el punto y a una distancia del polo P igual 
al arco PA nu^dido sobre ese misiiu) semimeridiano. 

Las fórmulas que ligan las coordenadas de un punto y su imagen 
plana son : 

p = are PA = are PB -f are B A = [^ -[- are sen z 

(O =: ai'c QB = are tg '-• 
,1? 

Obtenemos entonces los dos grupos de fórmulas que deben satisfa- 
cer para las coordenadas de un ¡lar de puntos correspondientes : 

,v = sen p eos u 

(1') 



AXALKS DE LA. SOCIEDAD CIENTÍFICA ARGENTINA 



P = o 



iirr sen z 



(o = iirc ts;' 



.'/ 



(1") 



Las fórmulas (1') nos diieii (¡iie a ( ada inmtixhl plano corresponde 
uno y uno solo de la esfera, mientras ijue las (1") nos indican que a i-a- 
da imnto de la esfera corresponde en el plano intinitos puntos del mis. 




Fig. 1 

iiio argumento V cuy "> radios vectoies se diferencian uno de otro tle '_'-. 

i'^slo es del (ido a ipie las foiinidas (1 ') y (1 ") se iiiaiil icni'U si se sidis 
litiiye f por í -¡- 'Jhz. 

Además, a los polos de la esfera les corr<'spondc, en el |(lano, circun- 
ferencias de centro 1* y radio -h- jiara el ¡mln principal y ('¿k -j- 1) - 
para el xiiuniliirio. 

No lerieiMosi-n cuenta la i ii unidad de )iunfosdel plano sniierpuestos 
del misino I a<lio vector >■ ar;.'MUiclitos difcieiici:indose de '_'-. puesto 
ipic a esos puntos «'oriespondc cu la esfera un luisnio iiiiiiicio infinito 
i\f puntos superpuestos. 

I'or lo tanto, olilendrenios en id |>lano una serie O. 1 . _. ■'!. ... (lij.'. -) 



INA KEl'RESKNTACION llK I,A KSFERA SOBKK Kl. CIliCL'LO 7 

(le aiiill(».s circulares de iinclio -, y los puntos de cada anillo, excepto 
los del contorno, se corresponden hiiinrroatmenic con los de la esfera, 
excepto los ¡icios. 

Para averiguar si esta representación es von/ormr. transfórmenlos 
binnírocavirnfe la esfera (Mi un plano, proyectándíila cstircoí/ráfi co- 
mente desde P sobre el plano ecuador. 




Vv¿. 



Adoptando en este plano un sistema de ejes orto,i>'()nales X, Y,, coin- 
cidentes en orio'en, direcci(')n y sentido con los ,r //, las tórmulas (pie 
ligan los puntos de la esfera con los del plano son : 



X, 



Y, 



,1' 



1 — c 



-'X, 



X,^-¡-Y, 


'- + 1 


-'Y, 




X,'= + Y,- 


4-1 


Xr + Y,- 


— 1 



(2" 



Xr + Yr + 1 



» ANAI.KS 1>K I,A SOCIKUAl) CIENTÍFICA ARGENTINA 

La eoiTesiioiuU'iiciii eiitii* l;is «los sni>ertici»'s i's bhinivoca, sin rx- 
«•ei»cióii, sienii)n- (|ii(* sf 1kij;;i 1:i idiivciiciciii del iil;mi) cnn un soln 
punto t'n el íiilinito. 

A>lii|ii;iiiilci rii !■] |>hiii(j l;iiiL:i'nIf lili s¡sli'iii:i ilr cipiirilcinitlas urtí)- 
ÍÍOlialcs X V (le <iii;;cii I', y dr ilinccioii y sciitidd <-oiiici(lciiI<'s con 
los \, (' Y,. ViiiiKis a liallav la iclaciim cutre las coonlciiadas de I<is 
imiilds A, y A', imáfíeiu's del iiiisinii iniiirit A de la esfera scilirc los 
dos idaiios. 

("orno los inultos A, y A' esiaii en e] niisnn) idaiio iiMTidiaiio de A. 
se tiene 

X, x' 

A<leiii!Ís : 

1-\-7j 1 — (OS i 1 



X,' + Y,'= ' =- — -í = t"'- - - = te- - 1 X= — Y' 

de «londe iihtenciiiips : 



_X 

1^ 



x,= _^l_^ tg^|X' ;-Y' 

rx' + Y' --i 



(3) 

Y 1 

Y,=^_tíí;^|X^-|-Y=. 

|X'-¡-Y' -i 
('onsideraiidii X, e \ , f'iiinioiKs i]i' X f \. nliicniíiios ¡iiii' deii\a- 

i;ion «Jlie las i-iinclieiolles 

3X,__3Y, 

yy ~ ^X 

?X,_cVV, 
SX ~"3Y 

•<e \ el ilii-an rinicaiiieiiie jiara X = V ;= O. 

Llle;;(i. rl illlicu |ini]ln eli i|ile se \eiitican las iilimioiioi ciintclrnx- 

tirati ilf ( 'aiieliy Hieiiiann, es el ori};cn. iinieo |iiinto, |ines. en <|ne las 
líneas correspondientes di- ainl>os planos. \' )ior lo lanío, de la esfera 
y ilel plano tangente, forman entre --i el misino ¡in^iilo. 

X'emos <|iie la corropoiiclcMicia ipic eslaiiios Iralando no es liiiiiiirn- 
III, ni iiiiiíiii'iiir. 

I'odi'iaiiios lo;irar la hiniiirin-iiliiil eiil re los puní os del plano, e\i-eplo 
los lie los contornos de los anillos cireillari's. y los de' la esfera, ex- 
cepto los ] tolos, siilistil ny elido a esia por una si'iie inlinii ;i n. 1 . i'. .!, ... 
(lij;. .'{) de esferas siipcrpiiesla.s y coiici-nl ricas. 



CJIA REPKKSENTACION DK I,A ESFERA SOBKE EL CÍRCULO 9 

Las distintas liDJas de esta nuperficie de RiemanH se couectau ])or 
]mnti>s, 1)1)1- los polos, se}>úii iiidi(-a la fij>ura o, que es un corte de esa 
superñcie, según cnalqnier plano meridiano. 

Cada lioja impar se (tonectta con la par si.í;uicnte por el polo princi- 
pal, y con la i)ar anterior por tú polo xecuiidurio; además, cada hoja 
se corresponde con el anillo circular del mismo númei'o. 

La correspoiulencia ali<na es />/»«)' i-ocít, excepto para los i)olos déla 
superficie, a cada uno de los cuales corresponde una circunferencia 
de centro P y radio 7.--. 

A las rectas del i)laMo iiuc pasan ])or P corresponden en la super- 




Fig. 3 

ticic líneas meridianas, una de las cuales es la dibujada en la figura o. 

A cir<ninterencias de centro P y radio I- corresponden, en la su- 
perficie, circunferencias situadas en los planos paralelos al ecuador y 
en la lioja correspondiente. 

A las líneas planas cerradas corresi)onde en la superficie líneas 
también cerradas, que ])asan tantas vecespor los polos, cuantas veces 
la línea plana cruce las circaniferencias de radio k-. 

A los segmentos de linea del plano corresponden segmentos de lí- 
neas en la superficie, e.xcepto para aquellas líneas planas, cuyos ex- 
tremos estén situados en una niisnuí circunfei-encia de radio fc-, en 
cuyo caso la línea que le corresi)onde se cerrará en el ]iolo correspon- 
diente a esa circunferencia. 



1(1 ANALES DE I.A SOCIEDAD CIENTÍFICA ARGENTINA 

Por lili. ;i las n-i-tas del ]ilaiui. coitcsiioiuIpii imi la supcilicif liiR-as 
cuya ecuac-iiiii os : 

a-! j_ j,« _(- c! _ 1 =0 



(^ -|-aicsensj 



/ 



(fl.r + b;/) — 1 1 — a' = O \ 



11. Estiiiliciiin> ;ili(ira. iucsciiiiliiiiilo di- la cslfia. la cDru-siMiiKlen- 
<¡a i^ntro í'\ pluiio rcudilory v] taiijiciite,c'stabli'ciila por las lV>niuila8(3). 
Estalilcciciidu en rada iilaiiii varialdi-s (iiiniiU'Ja.s 



osa corrosixiiidciicia os 



/ = X -I- í Y 
Z, =X, -1-íY, 



/^r = ^'t."-^|7^Z.' 



(3) 



ilondo Z„ = X — íY. 

Si siii>or|ioiu'nn)s los dos i>laiios. los ¡tuiítits iiiiiilon oii la roi>iosoiita 
«•iiiii satisl'accii la ociiacióu 

Coiiio I /Z„ ro|>icsoiita ol módulo do osos pinitos, llamándolo »■. toii- 
diciiios ipio los piDitns unidos soráii los do las oirciiiitcroiioias do ooli- 
tio r y iiivii radio salisla;ía la ooiiaoioii 

1 

omarioii <|iio so piiod»' oscrihir 






son r 
1 -■- «-o» >• 



)• )• (MIS )• son ?■ 






,.ln 4 1 



(I ' 



UNA liKl'UESKNTAClÓN 1>E LA ESFERA SOBUE El. CÍUClí.O 11 

Esta ecuación admite infínltas raices, una de las (Míales es (», y las 
demás están coniiirendidas entre (i y -, 2- y oz, .... '2hz y (2/.- + 1)-, 
etc. 

Puede verse ésto fácilmente dibujando las líneas ii = .v, if = tg-x 

en un cuadrante y huscaiulo su intersección. Por ese misino orático 
l»uede observarse (jue los i)untos de intersección van acercándose in- 
definidamente a las rectas ,1; = (-Jk [- 1)-, pero sin (^aer nunca en ellas 
{tig. 2). 

En definitiva, las fi<íuras inrariantes en esta transtórma<M<'>n de plano 
a plano son : el haz de layos de centro P e infinitas circunferencias de 
centro P. 

A las demás circunferencias de (neutro P en el i)lano XY les corres- 
ponde también en el X,Y, circunferencias de centro O, excepto para 
las de radio 2k-, a las cuales les corresponde el mismo punto O y a las 



<le radio {'2k -|- 1)-, a las euales les corresponde el ¡tiiiilo en el iiitiiiito 
(ieX,Y,. 

Para lograr la correspondencia />/i(íti'roc« entre los dos planos, subs- 
tituimos el plano XY por una serie O, 1,2,3,... (fig. 4) de hojas pla- 
nas superpuestas, que se conectan ¡lor el origen C) y por el ptiuto <ii vi 
iiijiíilfo, según |)iu'de verse en la figura 4, (|Ue es un corte de esa su- 
licfjh'if (le li'iemtoin con (tuahiuier plano que pase por ü. A cada iioja 
[llana corresponde el anillo circular de misuu) número. 

Las ciram/erenvias nuiñas de radio r se vau situando eu las hojas 
l)ares, de tal manera que en cada una de estas hojas, superi)uestas con 
el plano XY, al hacer la transtoruuición, (jueda fija una circunferencia. 

Las demás propiedades de esta transformación entre el plano XY 
y la superficie de L'ieuKdin son análogas a las vistas entre el ¡ilano y la 
esfera. 

I [I. Un tipo interesante de correspondencias, relacionadas a esta 
representación, son las que transforman biunívocamente los jiuntos 
de dos anillos circulares de números )t y m resjtectivamente. La más 
sencilla de é'stas podría hacerse mediante las fórmulas 



1"^ ANAI-KS 1)K I.A SUCIKIMI» CIKXTÍKICA AKliKXTISA 

?,« = P„ i- ('« — »l)- 

"-<?«<(« -1-1)- 

'■>>« = to„. 

Hastiini tiiiiisiormarcl anillo ti en ciialiunciuiiu. para olitciiiT liioyo 
])<)r substituciones cunvciiifiilfs la ilc dos i-iial<iui('ia ilc ellos. 
I. as fViriimlas son entonces 

' (.)„ =^ (Oo 

Esta Iraiisforniacion siunilica una tnislnrion sobre el mismo radio 
vector (le T.. 

Por analogía eon l;is substitiK'imus liilini tih s jiiínihi'ilinis ]iodriamos 
decir que la trauslonnacióu anterior se el'eet na mediante nna jtoten- 
eia conveniente de la s>ili.\fifiic¡ó¡i : 



-(,:;) 



ajilicada a la variable z. inaiitenien<lo el ar;;Muieiito invariable. 

Para |)asar del anillo (I al n basta ajilicar la iiuteiieia S". 

TeuicMilo en enenta esa misma anaIo;:ia dinamos también ipie el 
anillo (I, o enalijiiier otro, es el faiii¡iit fundiimtiiiiil de la subst it mioii S. 

La IraiisCormacion I. ado]itando variables coniph-jas, 

Z, = X„ -]- /V„ 

Z = X I- «Y 

puede escribirse 

Z, = Z + «z| '^ \'A\<r.. 

i'ara Z — Oliay (pie leuei- eu cueutii la iVirmnla I. jiaia \ei i|ii<' el 
Oliven se Iranstornia i-u las circuiiCerencias de radio «-. 

Si ipiereuios liacer corresponder el anillo (l con el n de tal mam-ra 
ipie los puntos correspondientes sean las inia;;enes de los pantos ije 
las liojas esl'ericas (I y n sit nados sobre el niisino radio, tales como los 
<(// de la ll;;ura .i. teiidn-inos ipie las t'orniulas serán, jiara cualipiier 
valor de « (obsérvese la lisura) : 

«J.M - 1 =«). ^ 



INA l{Kl'I{HSKNTAt:i(>N I)K LA ESFKItA SOl'.UE El. CIlíCLT.O 



is 



f--n ■ 



;o<p„<z 



y estas fóinmlns imcdcn siutctizaisL' íisí 



) pn = P« + 
' O),, = (0„ 



« + 1 



nr. 



(_1)"„^-(_1) - sen- 



(><?.,<-. (5) 



Si ('II cMiiilMd i|iu'r('iiios liaccr cdi respoiHU'r el anillo (i con el ii de 
tal iiiaiii'ia (|iie los jmiitos coriesiioiidieiitos sean las imágenes de los 
imutos su])ei'i)uestos de los planos (» y h (tiy. 4). la correspondencia 
será ])ara ciialiinier valor de n : 



(t < ?„ < - 



Miti + i =tO„ 



^ (I < :., < - 






<')¡ii + 



■ (0(, 



y estas tViriiiulas pueden sintetizarse así ; 



p„= sen — + eos — 



^f)('-(- 



D'^sen'^U-J- 



+ (foSy — sen— !,:„ 

O < ?. < T.. 



(6) 



(1),, = 0),, 



Las correspondencias establecidas por las t'oinuilas 4, o y (i son /</»- 
nívocm, excepto paia el jiolo I*, que se transforma en una circunfe- 
rencia de radio A-. 

Cuando la transforniaci('in de los anillos se liace tomando dos con- 
secutivos, por medio de las fórmulas 5 y (i, la circunferencia que se- 
para los dos anillos es unida. 



IV. Utilizando la representación que tratamos, podemos obtener 
nuevas transformaciones. Así, podemos transformar la esfera en un 



14 ANAI.KS UE LA SOCIKDAIl «IKNTÍFICA AKCKNTINA 

rt'cinto ciialiiniíTii <" siein]>ie i|iu' coimizciiiiius la (•(H'i'fS)niinl('iicia t-ntro 
(' y «'1 circuid; lo inisino toda c-on-csi)oii(lciicia cutre una superficie S 
y el jilano nos iiroporcioiiar;! una transt<irniaci('>n «le S en el circulo. 

Itilicenios, como ejcniíilo, la corres]ioii(lcncia entre los ]iuntos <le 
un ¡llano (o de la esfera) y los de otro |il;niii. (¡ne constituye la pro- 
yei'cit'in de M<rc<itor. T^sta transforma los puntos de un ]ilano X.Y, 
t-n iiuntos de una faja infinita de anclio 1'- de otro )(]ano X'V. 

l,a tiiniuila ipie establece esta ciiiresiiiinilcnria. icunanclo varialtles 
comi)lejas, 

Z' = X' -f í Y' 

Z, = X, + ÍY. 
es 

Si el ]>lano X,Y| es el cctuidor y XY el plano lan.uentc en 1' a la 
esfera, utilizando la expresiíUi '■)'. obtenemos como correspoudeuciii 
entro los ]ilanos .\'\ ' y \V la simúlenle : 

Z' = ÍL.^tír=;^|ZZ:. (7) 

-J ¿Jo w 

Deducimos 

Z'-¡-Z.,'=L.t-'J|ZZ:, 

/ — Z„ = L . -- 

liontle la jirimera de estas expicsiones nos da la relación en I re las ¡tar- 

tí's reales de las dos \aiiables. y la scf;iinda la de las ¡lartes inni^ina- 

rias. 

1 



X' L.iyJX 
\ = are tp -• 



Las inversas ile estas IVirnndas son 

X = 2 eos Y'arelL'c 



(7') 



I (7") 



Y = 2 Ken Y'arc tgf 

Las fi'irinulas (7') nos dicen ipic a catla iiiinio dil plano XY corres- 
ponden inliiiifos puntos did plano X'V, situados sulnc una recta |ia- 
ralela al eje iniaKÍinirio. y eipiidist antes entre sí. 



UNA representackíx ue la esfera sobre el círculo 15 

Las (7") nos (Ii(;en que a cada ])Uiito del plano X'Y' coiresi)Oude en 
el XY intjuitos puntos situados sobre el misino radio vector y equi- 
distantes también enti'c sí. 

Las circunferencias del plano XY y de centro P se transforman en 
rectas paralelas al eje de las X', exceptuado aquellas de radio /.■-, que 
se ti'anstorman en ii\ punto cu el injinito del plano X'Y''. 

Las rectas del plano XY' que pasan por P se transforman en rectas 



a_ 



a- 



Fifi. 5 

paralelas ;il eje de las Y'. La correspondencia 7 no es hiuntrocu ni con- 
forme. 

l'ara conseguir la hiunirocidad debemos substituir cada plancj por 
Kuperjicies de Riemanii constituidas por infinitas hojas jdanas super- 
piiestas. 

La superttcie XY' (tig'. .j) estará constituida ])or las liojas — III, 
— II, — I, n» Ii II, III, etc., como lo indicia la tigura 5 (pie es un 
corte de la superficie con una recta paralela al eje imaginario y situada 
en el scMii]ilano X > O. El plano H es el XY' i)rimii ivo. 

En cada uno de esos jiianos tenemos los anillos circulares O, 1, i', 
.'i, etc., de los ipie ya liemos liablado. 



Fig. s 

Cada anillo se conecta con el que está en el plano superior o infe- 
rior por el semieje real. Con esta doble numeracióu tenemos dividida 
la superficie en ^o^ anillos circulares C„,-, cada uno afectado de dos 
índices, un número y una letra romana, según su orden y la hoja en 
que está. 

El plano X'Y'' lo substituiremos por nna siqyerfieie de Riemami, de 
infinitas hojas superpuestas al primitivo plano, como indica la figura (i, 
que es un corte de la superficie según cualquiera recta del plano, y en 
la cual los corchetes indican cómo se efectiia la conexión por el punto 
en el injinito de los ]>lanos. 



l(i ANAI.KS KK I.A MKIKOAU CIKSTIKICA AUGKNTINA 

N iiliK-lalllos esos iilalios cnii los núliicins (•. 1 . "_'. .'!. t-tf.. sii'iuld O el 
)ii'iiiiiti\ o X'Y'. 

En ciida uiio lic esos iilaims luiniíeiiins iiitiiiitas fajas de aiidio lir. 
y i)aiiiU'las al eje rtal <|Uf iiiiinerareiiKis con — 111. — 11. — I, Q, I, 
II. III...., siendo r la comprendida entre o \ --. ¡lositivas las si 
tiiadas en cl si-iniíilano Y'>-(t. negativas en el seniiiilano Y'^^ (t. 

lOn esta forma, la siijieríicie X'Y' se lia dividiilo en co= fajas planas 
1',.,, afectadas de dos índices, una letra romana y un in'imcni. seuiin el 
411'den y la lioja en ipie están siliuidas. 

l'or nu'dio de estas dos snperlicies la corres]i(indi'niia cslaldccida 
por la fórinnla (7) es hiunívoco, con cMcpcion ilcl ¡iiinin en 1 1 ¡nthiltn 
<le calla nini de las liojas ile X'Y'. al cual icirri-spuiidc en XY circini- 
ferencias de radio kr.. 

Alíenlas, cada recinto C„r se traasfornia cii el 1",.,,. a cada lioja de 
XY correspiindiii cu X'^'' infinitas fajas sui)crpnestas, a i'ada hoja 
de X'Y' corresponde cu XY intinitos anillos circnlares sn]ierpiU's- 
los. etc. 

\'. Itilicenios aliora la representación i|Mc estamos tratando ¡lara 
la coiilcccion de un pUdiisfcrio nhsti . 

(leiK'ralmentc, jiara hi construcción de caitas ^eofíiáficas o planis- 
ferios, se hace uso de repreHvnlticinmx con/ornivs, i>uesto que la conser- 
vación de los áii};nlos implica el mayor iiarecido entre las lineas es- 
féricas y sus imágenes planas: no olistante. la Iraiisforiiiacion ipie 
estamos estudiando es ipii/ii la mas ntili/.ada en la representación 
de la in/crii ccltsti . 

Ivs deltiilo. principalmcnlc. a iiiic Iransfiuina la esleía de una ex- 
tensión ít.. cu un arca finita y simétrica aI;ro maxiu (pie el doble (-'). 

Además, la deformaciones niáxinni en las rediones cercanas al /«»/o 
Hicunddriii, re;riones ipie sólo se utilií'.arian en d caso de considerar 
lu;:aics Icrrestrcs de laliliid mii.v pro\ima a la de li» pdlos. \, por lo 
laiilo. ili'spoldados. 

Tara la conslriiccion del ¡lUinix/iriii. consideraremos el instante en 
<pic el punto reinal pasa por el iiinitUan» ¡iriinlpitl miixrior del 

liiííar. 

I'ara las lineas móviles tomaremos un lii;;ai di- lai ii iiil ; = ."Jó^íS, 
apioximadamenle la de la ciudad de Hílenos Aires. 

Como (picrcmos rcpicsenlai únicameiile las líneas esféricas, ten- 

,|ii. s en cuenta para la transtormacion. las lormiilas (l'i con la res 

írieción O < p < ::. 



(NA KKl'UUSKNTACION DK LA K.SIBKA ,sl>l'.I!K EL CIRCULO 17 

Toda lím-a i'sférica ik' ecuación 

*H-r + -' — !=<• i 

o {xi/z) = (I \ 
tendrá ooiiio inia.Lieii (ilaiia 

o (sen p eos m .sen ; sen oj — fos ;) = (J. 

Además, como las únicas líneas a representar son secciones planas 
de la esfera, las líneas serán de la forma 

A sen p eos lo -p H sen p sen di i - C eos p -|- I) = (I 

líneas (jne, exeeptnado al^íin caso particnlar, son toáns fraiícvndentcs. 

La esfera ipie antes teníamos es alioia la esfera célente ; el polo prin- 
cipal es el 2>olo sur, el plano ecuador, (d ecuador celeste, y el meridiano 
principal, el meridiano del In^ar. 

Los cocflcientes A, B, (', I) de la ecuación anterior estarán dados 
en función de las coordenadas celestes : x {ascensión recta), : (declina- 
ción), A (azimut) y li (altura), y de los datos : s. (iuclinaci(')n de la eclíp- 
tica i = 2:i°-2T) y s {latitud del lusar). 

Estudíennos antes las líneas fijas : meridianos, paralelos y ecUptica. 

Los planos meridianos tienen por ecuación 

.!■ t^ X — !/ = (t 

midiendo x desde el imiito () (tij;. 1) en el sentido positivo. 
Las liiuMs ipie los representan tendnin por ecuación 



(8) 



o sea rectas ([ue pasan por 1' y de ari;nmento x. 
Los planos paralelos tienen [)or ecuación 

z — sen ; = (I 

■contando la declinación positiva hacia c! norte. 
Las imájícnes planas serán 



o sea circunferencias de centro 1' v radio - -- í. 
El ecuador celeste tendrá por inmyen 

AN. SOC. CIENT. ARG. — T. LXXXVIII 



IS ANAI.KS UK LA SOCIKDAU CIENTÍFICA AKGEXTINA 

lil iilaiKi «le la eiliptica iiidiciida i-n la figura 1 itor la líiu:i (^> 1 1 (^ 1 1 ,(,>. 
tieiif \wv e«Mia«M<')n 

II riíi — : = 0. 

L;i ¡iiia^i-n ti'inlr:i |mii- (•«•ii.u-iiiii 

t}í p sen (.) -|- ctg í = 0. 1 ( • , 

Veamos aliora las lineas nicniles : horizonte. tiUiiivanídiunlux y cir- 
íitlos re rt i cal 1.1. 

l'ara las almicaiitiiiiulds hiTiiarenios la aliina li positiva iiacia el sur. 
La eciiai'iiin ild ]il;iin) >lcl iiliiii<íiiit<lniil<t ilc aluna /( es 

.r eos '. — c sen i — seu ll = O, 

la imagen plana será 

sen h — eos z sen z, 

eos i.) := ' • ! 1 h 

Sen : eos i 

El hoiizontt. indieado en la ti'inra 1 jior la linea SON KS, tendrá 
jior imagen una linea cuya e<'naii()n se cilitcinli:! de la anterior lia- 
eiendo // = O 

t g f eos (.) 4- tg 5 = 0. (12) 

Si en la formida (11) liaeenios // = + <M(° ohieinlrenios dos exjUM' 

siones 

1— eos p sen 5 

eos (O = 1 (11) 

sen p eos 5 

— 1 — eos p sen t 

C08(ü= ) (11 ) 

sen p eos o 

ijuí- es l'aeil \«'r i|Ue ir)prcseiiian. lada una cíe filas, un punto. 

La difereneia en valor alisolulo i'Uln- el numerador y liiuouiiuadiu- 
en cada easo nos da 

1 — eos p Ren ; — sen p eos i -^ 1 — sen (p - 1- s) > O .•. 

1 — e(ts p Kcu í ..^ 
sen p eos s 
1 ■ COK : sen '.-'■- sen p eos ; = 1 -)- sen (p -4- i) > O 

— 1 — COK p sen I 
sen p e«>K j "' 



l'NA I! E PRESENTACIÓN DE LA ESFERA SOIiKE El, CÍlíf rr.O lí» 

Luego, paiii la (UOt i'l úiiii-o par de valores, que la satisface es : 

(O = (» ] 

T 1 2' (imagen del Cénit) 

y i)ara la (ll"j 

.., = . ^ 

:: Z/ (imagen del Nadir). 

r = o + ? ) 

I*'¡iialiiieiifc los circuios verticales tendrán |ior ecuación 

X sen -i — // ctg A -j- - eos ; == (>, 

siendo A el azimut contado des<le el punto sur positi\ amenté en el 
.sentido SKNOS. 

Las imágenes planas de ]í»í círculos (■(■)7/c((/c.\ tendrán por ecuación : 

eos (1) sen ; — sen m ctg A ,. , 

VA iiriuicr círculo rcrtical se obtiene haciendo ^l ^-i luego 

tg ,: eos (O — ctg ; = (I ( 14 ) 

es la ecuación de su imagen. 

VI. En la figura 7 liemos dibujado las líneas, cuyas ecuaciones 
liemos dedueiilo, haciendo variar el parámetro de 30° en ;>(>°. 

Las circunferencias representan los jMívi/e/o.s' y las rectas los mcrí- 
fiianos. 

Para representar la eclíptica, estudiemos someramente, a efectos de 
su constrncciíin, la linea (pie la representa 

tg p sen (.) -f- ctg i = (I. 

Esta cur\a, simctiica respecto al eje de las Y. goza déla siguiente 
l)ropie<lad. 
8i se tiene : 

tgf.senw, -l-ctgí= (I 

tg p, sen ((O, -f -) + ctg í = (I, 
resulta 

tg,;, -l-tgp, = 
o lo (pie es 1(1 mismo 



•¿o 



AXALES 1)K I.A SOCIEDAD CIKSTIFICA AIÍCKNTIXA 



In i|iU' nos ilici' «jiic iixliis las ciifiilas mw pasan jmi r\ ini'^va. tii-ncn 
una liin<;itn<l i<;iial a -. 

líastará. i>nt's. ciMistriiii- la «-niva en nn i-na<liantf. inicsio i|ne iior 
sinx'tiía y i>or i'sta iiiKiiicdad, iihteiK-nios toda la i iirva. 



■?J\o_>(or2e 




riB. 



Coniiii-niiis. aiU-nias, Ins |iiitiliis ilimili' rmia al (ji' ilc las X (en i i 
Kcliatlni) y Ici-. iinnlii-. ilundr «urla al ijr de las ^■ 



(?.=¿-l-í ?' = l-j- 



I'N'A KKI'IíKSEXTALk'iS llK I. \ ESFKH A SOBKE EL CÍüCUL" -1 

Los (lemas Viiloivsde z los ))iMlfiiiiis obrciicriior ineilio del siy;iiieute 
cálculo gi'ático, ¡iidicailo en lii tigura 8. 

El cuailrante AOJ! ficiic como radioct- e, Iiu-^otomaiiflo A0:M = (,), 
se tiene 

<;tg£ 



Ü(J = cosec (i) ctg E : 



sen ü) 



1.a seinicirciuilVrcncia OPQ es de radio 1. liiej;!) 



tg QO'C = — rj; <)(r< ■' = — ()(; = _ '^' = tt:- :. 



sen 0) 




Kis!- íí 



. Por lo tanto, a cada valor de AO^f = lo corresponde un valor de 
p = QO'C y recíi)rocaniente. 

Este cálculo f;rático nos facilita la constnicciou de la ciliptiaí, re- 
presentada en la tii;ura 7 por la linea Q'H'Q/JJ/Q'. 

Observemos ([ue las ecuaciones (10), (12) y (14) son semejantes, «le 
ahí (pie la constrncci(>n de las lineas ijue representan sea parecida. 

La única diferencia estriba ((ue las curvas 12 y 14 son simétricas 
respecto al eje de las X. 

Estas curvas representan respectivamente el horizonte y el p)imer 
rertiral. 

La construcción se facilita por la simetría y por la misma propie- 



•J9 ANA1,1> l>i; l.A .SI>CIK1>A1> IIKSTÍI'KA AIÍGl.NTINA 

iUmI (le que noza la icUpticn. lU' inaiitt'iier constaiiti' la loiiuitiid ilr las 
nicrdas que jiasaii pur el uiiüi'ii i* i.iiiial a -. 

Kl hoi-honfc y í'\ priiiirr rcrUvnl coitaii al eje di- las V soliie i'\ rviiu 
dar y cortan al eje ile las X: el lioiizoutc en los puntos z,^^- — z. 
p, ^= 5 y el primer rertical en el Z' y Z,'. 

Tara la constnirción del horizonte se apliea el mismo eáleulo -^Tátieo 
de la liuiira (i, tomando como radio dil ciiiidraiite AOI! el \aloi t<; i 
y eontaiido los argumentos desde OH. 

Kl /(«//roHÍe está represen! ;nlo en la liuiira ."> ¡lorla linea S'O'N'K'S'. 




l'ara la eonslruirjon del iiriiinr iirlivnl. se apliea lamliien el mi.-- 
iiio ealeulo ;;ralico ile la ti;:ina (i. lomando eomo radio del euadraiit.e 
AOM el valor <•!;; ^ >' «■onlaiid" lo- ar;^il inciitn< desde IlOy los radios 
\ eelores des<le ( >'( ). 

Kl ¡iiimii- rirliidl esla representad" iMi la ti.mira 7 por la linea 

Z'K'Z, '<>'//. 

La propiedad de manliiu r i:;nali- tenias las nurdas ipie pasan poi 
el ori;ren es t'áeil de ver. poi la li;:ilia I \ |iol la loniia de la representa 
eióli. que es extensiva a lodos los eireiilos máximos de la estera, l'ara 
representar los (iliiiicinitiiriidiix (dtservemos (pie las lineas (pie las re- 
lireseiitan son simétricas respecto al eje ile las \ y eonoeemos además 
fácilmente los I t.is d le .(.rlaii a los ejes. Tara los dem:is puntos 



INA líKI'UKSKNTAI IiÍN lili l,A KSKEIÍA SUBKS El, CIRCULO 23 

liareniiis uso lU-l siguiente cálenlo giátieo. iiidiciido en l;i figura Ó. 
Liis seniieirennf'ereneiüs de eentio O y (J' tienen como radio sen;, 
siendo OO' = sen //. 'J'oniando (', tal que 0(! = 1, como centro de una 
semicircuntereiieia de ladio (;tg ;, .se tiene (luea un valor de i = AOM 
corresponde 



Además 



MP = cosp seu ;. 

líP = NM + MP = — sen h 'r co.s z sen s 
( )P = sen p sen 5 
eos s sen s — sen h 



P'C = 



sen I sen i 



Midit'udo los argumentos desde A', en la semicircunferencia de cen- 
tro (', tenemos 

ctg I eos \'CM' == — eos (O etg 9 = P'C 

de donde 

sen h -f- eos p sen o 



eos (,j : 



sen í eos 5 



ecuación de las ((Imicantdradas. 

Luego a cada valor de w ^ A'CM' corresponde un valor de z = AOM 
y recíprocamente. 




Fis. 10 



Para construir los círculo.^ certieales, recordemos que por ser círcu- 
los máximos de la esfera, sus imágenes tendrán la propiedad de man- 



2 i 



ANAI-KS I)K I.A SOCIKUAU CIKXTIFICA ARGENTINA 



tenor fiiiistüiitiMiicntc ij;iial :i -. las cuerdas iiiic ((asan pur «•! (iiif;i'ii. 
liastara. |mics. (-(mstinir la iiiilail di' la linca. Ailcnias sabemos i|iic 
pasan por lus piintus /' y /,'. I'aia hallar Ins i1cin:is puntos de las 
cmvas liaremos uso del cálculo <;iálic(i indicado cu la lij;iua Id. 

< 'onsideremos la scinicirciuifcrcncia OA de radio eos ; y tomando 
como vértice a A construyamos un triániíulo AI5C reetánjiído en Ü, 
cuyos eateto.s sean AB = ctj; A: 1j( ' == sen ;. ICii la semicircnnt'creneia 
de nidio Al)=: A(\ contanilo los ai'>íumentos a partir de Al) liacia 
arriba, se tiene ipie a iiii \alo] i.i - D.VM corresponde 

MX = AV seu ((.1 — x)^ \( ' sen i.i eos x — A( ' eos m sen j 
MN := sen (.] etj; .1 — eos id sen :. 

'lomando AP^MN y uniendo 1' con (> se tenibVi 

etff A'O.M' eos s = — et;; A'O.M' eos ; ^ ,MX 

— »-tír A"OM' eos G = sen t.) et;» A — eos m sen ; 

, , , , eos O) seu e — sen m etg A 

el - A' ( >y\' = ■■ ^— = ct" z. 

eos I ' 

Lucfrt>acada \alni ile(o= 1).\M enrri'spoiide uno de ; = A"OM', y 

reciprocamente, üasta con>truii los c/cck/o.v rt-rtimlts \>míi A <!" - 

]ilieslo ipie los demás son si niel rico,-, de los anteriores revpeel o del eje 
<Ie las .\. 

Ksta lisura, asi complclada. no> oliece ahora un eslio/.o de un ¡ihi 
lliiiírrio cilrnlc «pie no> penniliria residver todos los prolileiiias m;iN 
<-oiiiiines y generales (pie se est lidian en eosmouialia sin necesidad de 
recurrir a tablas o a formulas. 

I'bicanilo las est relias en el planisl'eiio leiii|iianio> en la parte in 
lerior a la linea S'O'N'K'S' la porción visible del ciclo en cada instan 
le. y <'ii la exterior la invisible. 

La red de lineas iiio\ iles l<iliiiiciuilii<liinis y ciiciilns rirtiíalfs) debe 
estar rí;;idaiiiente librada al Inu'izonte diiraiilc el iiio\ imit'iilo. y asi 
podríamos resfdver los problemas de traiistormacion de rourdrntidiix 
¡KiriziinlnlcH ni iriKilorialcs y \ieeversa. CJilculos de instítiitcs tlr niiii/nr 
I hin(i<iiióii. ele., problemas (pie con los actuales ¡ihiiiis/iriiis emist rui- 
dos me(liaiile la representación <pie hemos estudiado, no pueden re 
.solverse. 



Scpliciiilirr <!<■ I'.M!'. 



C'ONTHIBUCKJX AL ESTUDIO 

ni; I. os 

CICÁIMDOS (CICAIMIIAK) AIJCIvNTI.NOS 

(IIK.MII'I KliA HOMÍJFI'EUA) 

EXí AVI I KI I.UI I KSK rico 

Toi: LUIS F. HKI, fiTANG 



A Curlmt Lizer, aferlunsameiitr. 

lM'K(Jl)i:Ct'l()N 

Los L-ntouiólogos, ociipiulos (íxclusivtmiente en resolver cuestiones 
(le sistciiiiitifit, (Icjaii, iiitcdt» decirse, en completo abandono las in- 
vesti};'aciones tilogenéticas de los fiíupos (|ue estndian. La tilogenia 
de los liexápodos forma,. sin embarco, un maravilloso campo de obser- 
vación en el cual se i)lautean problemas cuyas soluciones interesan 
la biología íieneral. 

Desde el ]irincii)io de mis estudios sol)re las cigarras (('iVrtd/Víaej mi 
atención luí sido atraída i>or el úrgano musical, cuya presencia aisla 
estos insectos, no s<>lo dentro del orden de los hemípteros. sino dentro 
de la gran clase de los liex;ipodos. Uiui serie de observaciones me ha 
mostrado que este órgano es, como era de prever, el resultado de la 
evolución de un carácter existente, bajo forma rudimentaria, en otros 
grupos de insectos. liste hecho, apoyado en deducciones basadas so- 
bre fenómenos teratológicos, me ha conducido a la conclusión de que 
los cicádidos (Vicudidue) son originarios del Viejo Mundo y los ful- 
góridos (Ful(iori(h((').c\\yo desarrollo actual hace aparecer como ame- 
ricanos, pueden considerarse como los antecesores de aquéllos. 

El presente trabajo se halla basado en las observaciones y deduc- 
ciones anteriormente citadas, a las cuales he agregado algunas notas 

AS. SOC. CIHNT. ARÍi. — T. I.X.WVIII 3 



2f» ANAI.KS IIH I.A SOCIKKAl) CI KNTÍKKA AlKiKNTlSA 

sistciliilticas |i:n;l |ii'l mil il ;il ot ihIÍumi cImIM' cuclil;! del IMIlucí mll|i:i 
(lo. «MI la clasiticacioii. por las fs|iccics iKHiiliiaila-- cli r\ cmxi ili- mi 
t-xposii-ioii (1 ). 

Pdcas son las dinas cntiiiiiiildj^icas a las ciiali-s se |iuc(lc rcfiniir 
l>ara liallar liast's (|m' iit-iiiiitaii descrihir, e<m toila ain|ilitiiil. los <li\ ei • 
sos factores liioI()j;icos. trcoló<;ifos, iiieti'oroló^icos. i'tc. (|1K' iiitfi'vi- 
iiicroii f iiitiTviciicii todavía vu la propa-iacirm de estas es]»eeies de 
insectos. ICsía |i(il>icza en iiiatciial de consulta me lia iiM|icdidii ocii- 
]iarnie. en este tialiajo. de (li\eisos aconteciniicntus ilc la ]ii'oiia;;acion 
de los cicádidos fr/cdí/íí/dcj. los cuales imeden exiilicaí se. sciiún cico. 
estudiando las consecuencias liioU'tgicas de diversc» Irnuuu'nos (|u<- 
todavía actúan en nuestros dias. No ijiiioro i|uc la intei veiu-ion daila 
)>or mí a estos Icnonicnos. llamados « fen(')menos actuales", levante, 
en ciertos espíritus. alf:nna resistencia. En jirneba de ello voy 
a citar el juicio onlo de una persona \eisada en ciencias naturales, 
al deciiMiue I >c \'iies con sus mutacionesy lilai iliiilieni con sus tralis- 
formaciones liiiiscas le a|(arecian como los decadentes de la ciencia. 
Este juicio que nu' llamo la atención, admirailoi lomo soy di' los estii- 
difis de estos sabios, cuyos resultados hacen un todo completo con los 
pi'incipios de Lamarck y de Daiw in. puede explicarse )Mir el ]iredoiiu- 
nio de )(riiu-ii)ios moilolt'>!L;icos l)asados en la ]>reemineiicia ele las for- 
mas sin cuidar de los lenomenos i|ne dieron naeimieiito a estas. No 
(piiero pi'cdicar con esto el aiíalMloim ile la sistemática, pues ella es 
necesaria para eiitelMlerse sol)re el raiiiío a atrilmir a las esiiecies ole 
servadas, pero sí no darli' la supremacía 4'n detrimento de otros estn- 
<lios tan importantes como ella. 

Knego al lector jliz;:ue con hein-N oleneia este t raliajo. puessenisu- 
lieietití' recompensa para mi. si lialirc podido demostrar c|Uc la ento- 
Miolo);ía no se reduce a las áridas discripciones de la sistenuitica y 
(pie, acerca de esta última, existe un sinnúmero de prohlenias no ñu- 
ños ;:randiosos (pie las soluciones a las cuales ]iermileii lle;:ar. 



(I) t ii!i |i;oli- ili- til'- nli?>civiiriiiiii'> iel;ilii<l:i> cu < ^Ir lr¡ili;ijn lili- |ir<'M'iitiiila. 
Iiiijd i'l iiiíkiiiii litiilii. :i \» l'i'iiiiini iiiiiiinii de <'¡i'iii'í:iN ii:itiiriil<'s i'4'li'liriiila cu 'l'ii- 
diiiiiín cu el añil lülti. 

LiiH ciK'irríiN iir);ciitiiiiiK hc liallan CNtiuliiiilaK, con I(mI<i ilrliillc, cu iiiiii iiiiiii»- 
Krafi'n (Kl'is !•'. Hki.íTAXü, /•.'««ni/n rfi Miin monografia lir Ion rírñAidof (Vivaáidnr ) 
iiiiliiiliniin} |iri'i\iiii» II a|iarcccr > a l.i cual iiic rciiiil» para la claHilicaciiiii de lai 
(■«liciici» citadas en «"-Ir traliajii. 



LOS CICADIIJOS (CICAUIDAE) AKÜENTIXOS 



27 




La estnictiua del lii'^aiio bucal y la coihijd.sícíoii iU- las alas en los 
ln'iiiípfcnis iiciniiteii siihdividir a éstos en <lo.s subónlenes, lieteróp- 
teros y liiini<'i|)teros. considerailos con iaz(')n por al- 
fíuiios autores como lirdenes distintos. 

Kn los lieteroiiteros el piinier i)ar de alas o alas 
su])eiioi'es se <'oiu|)one };eneralniente de dos ])artes 
ilistintas: una basilar, de eonsisteiicia coriácea (;oin- 
jiarable a los ('litros de los colei'ypteros, y otra apical 
uiciiibranosa, iu;is o menos trauspareute, estruc- 
tura que les \ alio el iiomlti-e de lieiniíditros dij;'. ]). 
En los lioinoi»teros. al contrario, los dos ¡lares ile alas 
son memltraiiosos en totalidad, teniendo el |)ar su- 
perior uini textura alfí(> más espesa qne el inferior. 
Estas alas snperiorés son comparables a las termi- 
nas de los ort(')])terosy esa (lenomiiiaciíhi puede ajili 
cávseles reservándose el nomine de alas a los miem- 
bros del seyuíulo par o interiores. 

Las te.uiiiinas y alas de los luuiiópteros. de coinpo- 
sici(')n similar en todo el sulioi'den, se diferencian 
entre si por ios diversos aspectos bajo los cuales 
se presentan las in'vvaduras : veces liay en las cuales 
éstas se unen \y,\vn formar celdillas más o menos 
completas, otras veces, al contrario, las nervaduras 
quedan indei)endientes entre si (tit;. l'). 

Las tei^iuiíias y alas de los cicádidos (t'icadidtn), 
primeía familia ile liomiqjteros (1 ) y cuyo carácter 
esen(!Íal es la presencia de un ()r<íano musical, poseen 
nervaduras las cuales, por ramificaciones y uniones, 
forman si'i'i'ralmente celdillas, que lum recibido, lo 
mismo i|ue las piimeras, según !a imsiciiui ocupada, kís. i— Humii-iitro» 
nombres distintos. AuiKiue estas nervaduras y cel- 
dillas den a la clasiticacion (caracteres de importancia, pocos autores 
describen detalladamente el plan de la construcci('m alar en este grupo 




(l) Ver (MI la si'í;hii(1:i p-.ntf i] r\nu\vit ilii-otiJiiui'D ili> las priiu-ipales familias 
(li> Ii()inii))ti'icis. 



•js 



AXAI.KS l>fc I.A SOCIKIJAU CIKNTIKICA AltGKSTISA 



de insectos. Ajiarte de Stal y VValker. euyos escuiemas rcsmneii las 
tei'm¡inil<);;ías aildptailas por ellos, los otros autores dejan al estuilio.so 
el eiiidado de resolver ]ior si iiiisiini l;i ate|i(ioii de cada término. 
|)oy ai I II I a Ij; III IOS diliiijn^ (l'i^. .1 y 1 1 que rcMiimii la lii iiiiiioloma ]>or 




Víf. 



'lr;:lmli;i t\v lia lli>liltt)tlrl |> lli- lll llllnilill li^ li>-t f'latliilnf 



lili iiii|i]eaila. asi cuinii iiii ciiadrn ili- ciiiirdidalieia entre los Ieriii¡no> 
de Stal. \\'ali»er y lo> iiiio>. desri iliieiidn. dciallail.iMH'Mle. en nota a 
parte, tejiíiiinas > alas 1 1 ). 



(1) I>ie< riiriiiii'> K<'iii'r:ili's ilc |:i< li';^iiiiii:i'< y iil:i> m- Ii:iII;iii ilitiriniíiiiil^i^ |m>i l.i-. 
KÍt;iii(Mili-s parlrx : 

l.ii liiiKC (U). ciiii lii lililí M- ¡irlit'iiliiii iil iiii'i|iii. niii^tiliiyi' ^i<'lll|ll'<' I» partí- 
Illa» iiiiKoKta. ( >pii<'.'<li> a la lia-r w llalla f\ vt'iik'i' (\'> y. lia.jii ili' i'slr illtiiiii'. 
<-xÍNl<- lili :iii)¡iil<> llaiiiailii. rii la^ lr;;iiiitias. áiij;iilii iiitt'iiiii (Al) y i'ii la^ ala<< 
iíiiKOl" iiiuil (AA). \i» liiii-a Ipil' iiiir la liasr rmi rl vi'itici' nnistitiiyr rl lniiilr <\- 
li-riKi (IIK) ; lit líiii-a i>pii<-sla a r^lr liniilr y ipir ri'illii' la liasr al áii^iilo iiin-iiio 
forma i-l liiinle piixIrriiH' (lll'). La rxti-iisiiiii rirriiiiMTlta pur i'>taMllvrrsa!< |iaii«» 
iini»titiiyi- la «iipiilUii-, ri'i'iliii'iiil" la parli' rnitral ili' rsla lilliiiia rl iiiniiliii- ilr 
ilini'ii. 

L»N iiurvailiiniN «¡tu ilr iIoh rliisrs: liiii;;itiiiliiialcs y traiiKvrrsalrx: 

Kii la liiiKi* lie hiH t«-);iiiiiiHK cxImIi' iiiih piírtr i|iiitliiiii<a. trinirn (Ti, ilr iloiiili- 
w ilrKpmiili'ii la» priiiiipali'K iii'rvailiiriiN IniíKiliiiliiiali-.s. Sinniiniln al Ihiium -. 
llalla la rvlilill» liaNJliir (I) ilr la iiial sali'ii iIoh iii'rvailnra'< I la mallas riiliítalrs (l'i. 
l'ai'tii-iKlii ilr la lianr iuÍHiiia y lunrniiiliiiiiliiNi-, rii riiTta liiii;;itiiil. ion el liorili- 
i-xteriKi w halla la iii'rvailiira coKlal (C). CaHi parali'la a rsta iiervailiira, iinrlni- 
ilii taiiiliii'a lll' la liaHr, i-xíkIi- otra ilciiiiiiilnaila po>ili'ontal (l'C) la mal, liarin i-l 
vrrtíi'i-, riiriiia imi la ruHtal una iclililla alar^faila, rilililla ruHtal (II). Kiilri' la 
iKTvaillira eiiNlal y la riiliital HiipiTÍnr m' halla la (■clililla railial (lll). Ilr L'ih ih'I'- 
vniliirai riiliitalr^ y ilr la piiNtriixtal iiai'eii riiii'ii iiervailiiia-. iii-rvailiiia» IhiikíIu- 



I.OS ClOÁUILiOS (cíe A LUDA i;) AliGKNTlSOS 



29 




PARTES QUE DETERMINAN LA FORMA DE LAS TEGMINAS Y ALAS 



Tegminas I I ) 

óase ( B I , Verr/ce ' V ) . 
Angu/o /'nter-no ( A I l . 
Sorc/e exíerno i B E ) , /n(ernQ i B I ). 
id pos(er/or i B P ). 



Alas (II) 
Sese ( B ) , l/erí/ce ( V ) 

/íngo/o an<s/ ( A A ) 
Borcfe /nterno (BU 
tcf poster/or 1 B P 1 



l'iS- 3 



•M) 



AXAl.KS DE I.A SOClKllAl) CIKNTIKICA AKliKSTlXA 



nl'. 




B 

NERVADURAS Y CELDILLAS DE 
Tegminas (I) 

Tronco ( T ), Ce/c////á óas/far ( 1 ) . 
A/erf Costa/ (O y pósteos f a/ (PC). 
/l/eri/a</t/rás cuóita/es (0). 

/</ /ong/tudina/es ( N L 1 . 

/</ fransi/ersa/es i O ' . 

/d ap/ca/es ( A ) . 

/o' ///nba/es (WV) . 

Ce/tí/ //a cosra/ (Z). 
/</ racf/a/ ( 3 ) . 

Ce/<f///as ce ó/ f a/es (4-8 1. 
/d ap/ca/es ( 9 -16 ) . 

Limbo (L), C/atfO (C). 



LAS TEGMINAS Y ALAS 
Alas (11) 

A/eri/ac/cfras ó asa/es ( B) . 

/c/ ap/co-óása/es (AB). 

/(f transversa/es ( O ) . 

/tf ap/ca/es ( A' ) . 

/d //mba/es ( L ) . 

Ce/d///as óasa/es (1-3). 

'/o' ap/co -óasa/es (10-12). 

/d ap/ca/es ( 4 - 9 ) . 
l/mbo i L ). 
C/ai/o ( C ) . 



Flg. 4 



LOS CICÁlilIKl.S (t ICAOlÜAi:) AI¡OENTINO> 



:íi 



TeffmitKfs 



Tiiiiicns iilnanít, venas ul- 
imies ft railialera eiiiit- 

tplis. 

X'rmur uliíai'es. 

— post-rostill. 

— l'ililiali^. 

\'cli;u- tf:ili>\ crsH. 

» 
Limitas cMH'r\'i. 
(Ver « tniiirn> iiltijii-is» 

etc. I 
Arrar costalis. 

— ulnarcs. 

— i'iMÜalis. 

— apicalfs. 
Miiuliiaiiiie i(i.-tai-. 



Traiis\'(-i>i' \ciii. 



l*riuiiti\'r acrolct. 

Discoidal aiTolct. 
Fidiit acidli't. 
Mavsin.-il :ii-i-iili'l. 



Tronce. 

NervaiIniiis clll«it:llc^.. 

— costal. 

— Jiost-ciistal. 

— lun^itiidinale.s. 

— transversales. 

— aiiicales. 

— línilialcg. 

Celd. l.asilar. 

— costal. 

— culiitales. 

— radial. 

— apicales. 
Limlio. 

C'avus Relavo o clava). 



No tiene en enrula los i-a- 
l-acteics de las alas. 



A Itis 



Xt» tiene en eni-nta Ui.s ca- 
vaeteies de las alas. 



nervaduras liasales. 

— apieo-basales. 

— transversales. 

— apicale». 

— linibales. 

— Iiasales. 
t'etd. apico-l>asales. 

— ajucales. 
LinjTio. 



«Únales (L\) : dos de la uervadiira [Kisteostal, dos de la cnldtal .superior y iiua 
do la inferior; estas nervaduras, siu nombre» especiales, forman, cou la ayuda de 
nervaduras transver.sales y de anastomosis, cinco celdillas culiitales (IV. V. VI. 
VII y VIII) que pueden di.stiuffuirsc, entre sí, por la posicidn (|ue ocupan. De 
estas celdillas cubitales nacen siete nervaduras apicales (XA) las cuales, con la 
ayuda de nervaduras liiubales (NL). limitan ocho celdillas apicales (IX, X. XI. 
XII, XIII, XIV, XV y XVI) que pueden designarse por la posición ocupada. Las 
tegminas se hallan bordeadas, desde la extremidad de la nervadura costal hasta 
la celdilla cubital inferior, por una membrana que ha recibido el nombre de 
limbo (L). Debajo de la celdilla cubital inferior, y articulándose con la base. 
existe un espacio membraiuiso comiiarable a la clava (cíarii») de otros grupos de 
hemipteros. 

Las alas (loseen un sistema de nervaduras y celdillas mucho más sencillo. Es- 
te sistema se compone de tres celdillas alargadas las cuales, naciendo de la base, 
se detienen antes de llegar al bonle posterior, celdillas básales (I' 11' y III', ; 



:i'2 ANAI.KS UE I.A SOCIEUAl) CIKNTIKIOA AR(SKSTINA 

Los e;il;uI<Tcn's niiurolójiiciis i\v l;is tr^iiiiliasy al;is ilc lus ('Í(m<1íi.Ios 
{Vícuií'kIuv) «jiu» se (IfsprciHlcii di- Icis rsc|iiciii;ts ailjiíntns. piuMlrii resu- 
mirse del si-ruieiite modo : /(Y/w('/ifí.v ron diez i/ scix crlilillax. ili- hix 
(■iDilcx ocho iipicaleií : // nltix con doce ceUJilhix.ih'lax cutdcx xcix «piculcx. 

La mayor i)ai'ti' de los cicádidos tienen tetiiniíias y alas ipie res- 
jioiiden a los caracteres citados. ])ero existen es]iecies cuyas nervadu- 
ras se siiltdiviileii liasta liacer ajiareci-r. en ciertos casos, ios <'>rf;'a- 
nos alares coiiin ni i ni Indi is niicni ras ipic cu ntnis las iicr\ aduras dis 
miiiuyen en número. 

Amyot y Serville (1 ). al descril>ir las espei-ies de cu adiilos. toman 
como criterio, ¡¡ara condensar la iimi inlu^^ia de los or;;anos alares, la 
parte apical de las tefíminas y denominan: 

Octicclox las es])ecies cuyas te<;iuinas jiresenlan oclio celdillas ai>i- 
cales y fícficrlox las de más de oidio celdillas a)>icales. l-'.sios autores 
no i-iiiii)i-¡croii las formas en las cuales las ncr\aduras se rcdiieeii en 
in'imeroy (|Ue denominare l'iiviicclox. 

Los octictdos. por el in'imero (le especies y ¡lor otros i-aracteres mas 
evolucionados en ellos ipie en los otros >;rupos (J). imeden eonsidc- 
i'arse actualnu'ntc como la lorma tiplea de la familia de los cicádidos 
fí7c«í/íV/f(('j, lo cual permite comi>arailes con las otras foiinas cuyas 
celdillas aiunentan en iMUuero lUeticelos) y en las cuales estas mis- 

|i:irlii'iKl<i ili- cHtas rrlilillas y :iloaiix.'Uiilii ilicliu linnio, se •'tii'iii-iitrnii seis ifUlilhiN 
apicali-H (IV, V, VI', Vir, VIH'. IX'). .\ mas tli- rstas colililhiH fxisteii otras 
trcN. lax iriiali-N, lia.jo la (li'iioiiiiiiacMiiii <Ii- ápií-o-liasaloH (\', \1' y XII'), hu ex- 
tiiMiilcii ili!i*il<; la líate lia»lael borde |iosti-riiii'. Como las ti-;;miiiaN, las alas pcisreii 
tiii liiiilio (L') y lili a)ii'-iiilic-(' mi-iiiliraiioso. 

Las ii<Tva<liiras •pie limitan las ecMillas eiinmerailas pueden disliii;;iiirse con 
las mismas ileiioiiiiiiaeioiies <pie estas liltimas: liasaleH (IV) las iiervadiiias ipie 
van ilesde la liase hasta las eeldillas apicales; apieales (.\') las extendidas desde 
las liasaluH IniNla el liinlio; lipico-liasales (.K'W) las ipie erii/.aii el ala en todo hii 
larifo; las nervaduras limliales y transversales ovnpan las mismas posieioiiei* que 
en las terminas. 

La terniiiioliiKÍa usada en la desriipiinn ijiie anteieile es. en parle, una adap- 
taeióii de la ipie ,Stal resiinie en alalinos de smt estpiemas. Los autores no se lian 
jireoeiipadii en estalileeer una teriiiiiiolo);ía para deseriliir las alas, pero lie liedlo 
la deseripeióii du ustus liltiiinis dado el interés ipie revisten, alKiinns veccB, loa 
earaeleres anormales ipie presentan estos orvallos. 

(1) Uinliiirr iKiliiielIr ilm hiiiiii)!'!!', I'aris, IXIU. 

(2) Kiitre los earaiteri's iine los mtiielos prevenían más evnlneionados ipie los 
otros Kr"!"'"! "({'""a el urbano miisieal. iple si' eiieni'iitra en varias especies de 
ri'tieelos easi ron el iiiismo desarrollo en ■'! iinK'lio y en la lieiiilira, lieelio ipie 
piK'de interpri'tarse enmo la persisti-neia de i'araiteris aini'strales. 



LOS CICÁDIDOS (CICADIDAE) AÜÍilíSTINI iS 33 

mas (lisiniíiiiycu (Piírocelos). xVinpliaiulo esta coiuiiaiacii'ui se puede 
establecer tres series detiiiidas del siguiente modo: 

I. Las tefíiiiiiias presentan menor número de nervadiiias ime la for- 
ma considerada como típica (Octicclos) y, consecuencia <le esta di- 
minución, existe menor número de celdillas. El |)lan especifico (1) i-e- 
siiltante se tiadiu-e |)or : 

Tegminas con menos de ocho celdilhis apicales (l'arocelos) (ti). 

Esta serie se halla representada, en la Argentina, por dos especies 
<lel género Derotcttix Berg (1). mvndoxvmiH Berg y 1>. II (ujneri Dist.) (.'}) 
cuyo caráctei' esencial es tener tegminas con seis celdillas apicales. 
Pero esta diminución, dcli¡d;i a la siipicsión de dos nervaduras, es mas 
fi<'ticia (|uc real. Jín efecto, las tegminas del I). meiidosciisis (Hg. ."> y (í) 
linico parocelo ([ue he estudiado, |uesentan dos celdillas accesoiias. 
Estas celdillas colocadas uiiii. llamada snbapical, en el borde externo 
y la otra cerca del ángulo interno, me ai)arecen respectivamente como 
representando la prinuíia celdilla a])ical normal y la octava transfor- 
mada. Este restablecimiento del lu'imero de celdillas observado en 
los octicelos, cojisiderados como ti]i(i de los cicádidos, ])crmirc pen- 
sar (|ue los [larocelos son solo una rama aberrante de ellos. 

II. Las tegminas y alas resiiomlcu, en general, a los caracteres 
morfológicos citados anteiiormcutc. líepitiendo lo ya dicho, este plan 
específiíío se traduce p(U' : 

Tegminas con ocho celdillas apicales {o(-ticelo.'í). 
Las especies de esta serie, numerosísima en América del Sur, 
presentan, en los iilauos específicos de las tegminas, \ aiiaciones de 



(I) LlaniiUi' « plan específico » de las ti'jiiuinas cl lUliiiJo fi)rniailc>. iinrmalimiiti . 
111 lina especie dada, por las nervaduras unidas entre sí _v cuyo resultada es la 
existencia de un mayor o menor míniero de celdillas. 

("i) Imitando a Aniyot y Scrville me basai-é. en este trabajo, para establecer 
cierfa clasiticacion, desde el punto de vista alar, entre los cicádidos (Ckariidaí) 
en las partes apicales de las tegminas y alas. En general me retiero .sólo a las 
tegminas por ser éstas más accesibles a la observación directa y por el hecho <le 
i|iie las coiichisioncs no varían al i>bseivar linicamente las tegminas o al estudiar 
tegminas y alas. 

(3) La bibliogral'ía de <'ste género y de sus especies es la signicnte : 

Derotettix I5erg, Coiitr. Cir. Anj.. página U (l.s,s2), y Dist., Cuf. Hom.. t. 

I, página 147 (lOOti). 
D. yiioirlosriitix liei-g. luc. <•(/.. página 12. y Dist.. loe. cil., página 147 

(UtOti). 
J>. iraynfrí Dist., .Iii». Muí/. Xat. Uhl. ('). \\l, página 209(iy05) y loe. 

cil.. pagina 147. 

AX. SOC. ClKXT. AUG. — T. I,.\XXVni 4 



34 



ANAI.KS I>K LA SO<.IKl>Al> CIKNTIFICA ARGENTINA 



iletalli's distintas. phimU- decirst'. «le •;t'-iuMii a fií'iieri) y de esi)ecie a 
«•spei-ii' (1). resultando iiniiosihlc iMiiniu'i arlas en su totalidad. Siendo 
lie observar el lieclio de que todas las esjieeies arj>entinas. menos los 
paroeelos ya nond)rados, se liallan inelnídas en esta serie 

III. Las tefiíninas presentan mayor númeni d<- iicrvadni-asquecn la 
lonna considerada como f íi>ica (octicelos) y. consecuencia de este au- 
mento, el número de celdillas es. a veces, tand)ien mayor (L') o, en 
otras ¡lalahras. el plan csitecliii-o de las fe-iniinas se orienta liacin una 




Fig. .'.. — T<';:iiiiliji li. I>,i,,l,ll,x 



I..1;; .i'ui."'.'lii) 



reí iciihicion mayor. l>la vclicuhicioii ]piicdc c.iiidcii>:n>c iiiiirlult')j¡;i- 
eanientc como sijriie : 

Te};minas con más de odio c<ddillas a)ticalcs iietieelos). 

Los reticelos, e.xifitentes en la América del Sur sólo en las rejriones 
tropicales y ecuatoriales, jn-eseiitan mía escala de transieiitn (pie va 
desde una forma de nueve celdillas ajticales liasia una tal snti(li\i 
sión en las nersadiiras «pie loilo el sistema alar aparecí' compleiii 
mente reticiilado. 



(Ij LiiN Iirrva4liiia>. riiliiliili-s, por «■.jciiiiild, (li>taiit<'s vn íiIjíhiiíin fniinas, prc- 
•«■iilaii traiiHii'iiiiicN <'ii Ibk cnnle» hi; .nrorcaii iiiiík y iiiiíh IiíihI:! llegar a iiiiirHu v\\ 
% arias rupcrifs. 

I.a iKTvniliira trausvcrsal ilc la liasi- ilr la Ki';;iiiiila ciMilla apiíal. más ■> inriKis 

• ililiriia i'ii <liv<T»»i« K'^linroH, KC niili-re/a li:i-la prisciilar»!' <ii posiciiiii vi'rtii al 

• 11 iitroN. 

LnH nliiN lie Iiih ovtivi-loH pri-wiitnii t-ii hiik ]iluiiim i'Kpi'citicuK las iiiiHiiiaN vnria- 
rioueH <|iii- las ili'Hcritus en lan tc'Kiiiiiias. 

(2) Las iivrvailiiras a|ili'ali'N ili; las tr^ininaH ilf lus rcilirlos mi furiiiaii KÍcmpro 
i'i'lilillns ■■iitiiplrtas, rs ili-rir iitu* a M-crs ijiH-il;iii )iiili')ifiHl ii-iii<>>, linas ili' iilras. 



LOS CICÁUIUOS (CICADIUAK) AllGESTINOS 



35 



De.sfle t^l imiitu de vista sisteiiiátiiD k. mejor diclio. para el eiito- 
inóloyo cuya ateiKnou se dirijíe úuicanifiiti- tiat-ia la iiiorfoloí-ía délas 
especies estiuliadas, estas series (1), estal)lecidas eu la parte apical 
de las terminas, no tienen entre sí relación aparente. Pero si al es- 
tudio de los individuos normales, o sea los que resjwnden en un todo 
al plan de la especie a la iMial pertenecen, se agrejia el de los individuos 
anormales, es decir aquellos cuyas tej;iiiinas o alasno están de acuerdo 
con el |)lan es](ecitic<> (pie uoniialiiicMic les correspo]idería en el con- 
junto, se dcs))rendeu conclusiones ipie esclarecen la evoluci<'>n del 
íírujMj que nie ocupa. 

Estos individuos anormales, considerados aislailamcntc. no pasan 




Fig. ti. — Ala lie U'n'ti'tttx niftKloiii'itsis lífi£ (l'iir«Kfli>) '/, 

de ser \ina mera curiosidad, t'orinan por la diversidad presentada en 
los planos específicos «le las terminas y alas, un grupo lieterogéueo 
que puede denominarse <> heterocelos », opuesto a los « homocelos » 
ya descritos o sea los que presentan homogeneidad en los planos es- 
pecíficos, es decir, los individuos normales (l!). 

Estudianilo las anomalías alares con el mismo criterio que el se- 
guido en el estudio de las formas normales, se puede establecer, com- 
parando las primeras con las iiltimas. la clasificación siguiente: 



(1) Estas serios, importantes ilesile il iiuntn Jo vista filogeuético. no hau sido 
tomadas en ouenta, salvo jior algunos autores (Aniyot v Servillo), en la clasitica- 
oióu, eneontrándose iiiezcladas, en ol orden sistemátieo, formas cotícelas, retice- 
las y parocelas. 

(2) De acuerdo con esta elasitioaeión habría que llamar « liomoparocelos » los 
parocelos descritos, « homocticelos » a los octicelos y « liomoreticelos » a los re- 
ticelos. 



36 



ANAI.KS 1)1-: I.A SOflKllAM ti KSTII-ICA AUfíKNTlNA 



1 ' Li)S ill(l¡\ iililKS ;ili<inii:ilcs |(ii'Sflit:iIi. cli las Ic;;iii¡li;is. i-Il (lile- 
riMK'ia i-oii !•! plan csiifciticu (|mi' iKiniialiiiciite los correspdiuU'. una 
iliiiiiüiicioii <Ic ii('i\a<liiras y. «•oiiscciicncia de esta iliniiniicir»!. este 
oifíanii présenla ineiKis celdillas ipie en sii lurnia normal. l'',ste j:rniM' 
o serie ili- anoiiialias piieile earaeterizarse. hrevenienle. por: 

Terminas con un inennr imnieni «le ner\ailiiras y celdillas ipie en 
el plan es|ieeílieii (1 ). 

l'n cf <le Clioiinsiii vinniiliiiiinii líeri; (L'i. pr(M cdeiil e ili' la pMi\ incia 

lie ^Meiidiiza, llene ti-fimi- 
nas en ipie las nervaduras 
■^ tiansversales de las seji- 
'W-_'^^\,^^^ yjr \ ^ liiiia^ celdillas apicales 

**^^\\ Xr, 1 ■* han desaparecido, lo ipie 

^,^^,^^^^^^^^ , dio lunar a la t'orniacioii 

t "^""^^^^^^M^KlI '^ ^1 de celilillas anormales 

N ^)«BuKf. ,' comparables a las ápico- 

hasales de las alas, l'n 
maclio de EiUmlmhirif'ui 
l.ilinnii (Dist.) (;{), proce- 
dente <le la iiroxincia <le 
( 'atamai-<'a. posee la lej;- 
Miina i/ipliel'da de acuerdo, en cnanlo al numero de celdillas, con el 
plan t'specillco de la <-specie. mientias ipie en la dereclia. completa- 
nn'iile normal en apaiien<-ia. I:i prinu-ra celdilla ajiical lia desapare- 
cido ((iy. 7). 

L'' l-o> indi\ iciuos anormales poseen, en las tejímiiias, el mismo 

número de iiervadnras y celdillas <pie el plan especili<'o. pero con un 

ordenamiento dist inlo. Ivsi;i scrii' de anomalías puede delinirse por: 

Ti';íniilias con los mismos ejcmenlos iple en el plan especilico. pero 

ordenados dil'ei'entemcnle. 

Ivslas anomalías pueden ohserxarse cu varios uí'-nei'os (1). 




Fij:. 7. — Kdlinlmhrrtjin l.rhnini (l>ii.l.> 1), I- 



(I) Al :i4lo|itar lii i-laNÍtir:irii'tii en « lidiiidi-floH » v « hi-lcrocrlos ■ . lus íimI¡\'íi1iios 
fli* f'Htr ^rn|Mi (Ir :iiioiMalÍ!iH ilclirríaii ilciiniiiiiiarsi- <• lirtrr(i)iai'tiri-lt»s ". 
(L'l I<ii Niiioniíiiia lie CNla i-h|k'I'Í(- cn la si;;ii¡<'iiti' : 

Tilliijuiirii iinniiliminii, Itrru. Iln». Arij. pagina -U"' v ".'llt (1S79). 
Cliummiti fhinalxninii DíhI., I'nl. Iloni., I, |iiÍKÍiia 111 (1!>0I>). 
I'atria : Aiiit^rica iiicriiliiiiial (Kcpiililii'a ArK<'>iliiiai. 
(:t) Vrr HUÍ» acli'laiili' la Niiiiniiiiiia <1<- l•^ta r^pccio. 

(\) Si'Kiiii la ti-riiiiiiiiio^fa iiiir ki' ili'Npii'iidiría ilc la i'laHÍII<'a<'íi>ii iii « llniíiiii'i'loN» 
j « llcliToi'i'lo»», ritla» :nii<iiialiax r<>riiiaríaii <l ;'i'iipii<l<' liis " lli liim iIhn » típicos. 



i,os cicÁDiíJOs (ch'auiuae) argentinos 37 

Varios ejemplares lie Edholinhcrfjia Lch ni ii i {\yi>>t.) (Tettigaden Le- 
hriiiii Dist.) (1), procedentes de la jiroviücia de Cataniarea, tienen 
ti'uiiiiiias cuyas iiervadiiras caiiibiau de |iosici(')n y, jioi- cunsijiniente, 
de ordenainieiito de individuo a iiidi\'idiH>. 

El ¡género Vroanuí Stal (li), cnyo caráctei- esencial es tener la ner- 
vadnra transversal de la base de la se<>nnda ctddilla apical en posi- 
ci('>n más o menos vertical, me lia permitido estndiar en una de sus 
especies, Proarnn hii/u Dist. (;>), un ordenamiento distinto al i>lan es- 
l>ecítico. el cual ministra la )poca solidez de los ;;(''nei-os establecidos 
teniendo ñnicaniente |)or liase caracteres alares, líl ejemplar aludi- 
do |(osce la tej;inina dcreciía con todos los caracteres del ffénero 
l'nxiriKi, miimtras la ¡ztpiierda tiene la nervadura transversal de la 
secunda celdilla ajiical cm posición oblicua, lista oblicuidad es el 
l)riin'i|)al caiácter (pie separa el };énero Ti/iiipanotcrpen Mtal (4) del ya 
nombrado l'riKiniii. Estos distintos oaracten-s j;cn(''rici)s reunidos en 
un mismo indi\i(luo |meden originar, al no compararlo con ejem- 
])larcs normales, dudas ipie impedirían su clasidcacion exacta. 

(1) Kl ni'iuTi» Tclli<iii(l(« I Ti'adip ¡lor Aiiiyot y Sri-villi' vu 1843 se lia sulidividi- 
ilo cu varias (parteas, tas (jin' liicfío torniarou j;piiei'os distintos ¡iii'liu'diis i-ii la di- 
visi(')ii TcttifíaiUísaria Dist. (snh-l'aiii. 'l'iliii-iiKis). l-:ii la iriuM<i;;i:il'í¡i do los cicá- 
didos (C'wadidne) arsiMitiiios i|iii' tciiyo cu iirc|iaiaci<iii, cslatilczco, cu detrimento 
del íí'^nero Tetliijudcx, tal coiihi liic diliiiiailn |ioi- Distant, y Iiasáiidoiiie para 
ello i'ii la especie 'rrttiyailcn Lilinnii Dist., un iiocvo ¡;cncni ipic di'iioiiiiiio A'rf- 
¡inlmhrrijin en honor del doctor Ednardo L. Holinlicr;;-. 

La sinonimia dl^ Kilholmhtryiii Liluinii es la sifiuieiite : 

Tclliiiadcs ¡.rhniiii Dist,, .Inií. M<i;/. Nnt. //ixí. (7), Wll, pá.i;. 8S.5 tl906) ; 

Cat. 11(1111.. 1, |ia.;ina llt (lüOti). 
ICdli(ilmhiti-¡/¡(i Lvhniiii Dcl^;.. Moii. CU-ad. Jiij. (a luildiearse). 
Patria : .\nuñ'i<'a nn'riilional (líi'ipública Argentina). 

(2) l'ai'a los caracteres del género l'iDiinía consultar: 

Stal. Slell. IJiit. /.iit.. \\\ . pá;;iua 61 (1864), y Htm. J/r.. IV, pa'sina 7 

(1S66); Dist., fíiol. Cnilr. .Im,i-. Hom.. I, página 11 (1881): Jim. .Vaij. 

A"«í. HUt. (7), XV. páginas SIO y Sil (lílO.i), y Cal. Hom.. I. pá>;ina 

xr, (1!)06). 
(.S) Ksta i'spccic ha siilo descrita poi- Distant eu : 

.Inií. Miuj. Nal. Hhl., (7). .W. página oI2 {1!10."). y Ciil. ¡foiii.. I. página 

87 (l!t06). 
l'atria : América Meridional (Kepública Argentina). 
(4) Para los caracteres de este género consultar: 

Stal (i)ait.), .liiii. líüC. Eiil. J'r. (4), 1, página 614 (18(il). y Him. Jfr., 

IV, página 7 (1866); Dist., liiol. diif. Amtr. Hom., I, ¡lágina 14 (1881); 

Anii. Mug. Xat. Hixl. w), XV, páginas 310 y 312 (lyO.'i), y Cal. Hom.. 

I, página 8!l (1906). 



3K 



ASAI.KS 1>K I.A SOCIEKAU CIENTÍFICA ARGENTINA 



l'ii iiiiu-liii (le ¡hirisid Itanuffetmis (Fidiciim Imiiat nnxin lierfi) (1). 
)ii<t(»'(lciilc ili- l:i |>ri>\ iinia (l<- Ssiiitiafío tU-l Kíitero, posiH' una de las 

(•(■Millas a]iicalcs tan estrecha 
(jiic este incli\ iiliiii |>arecc te- 
ner una cclitilla (-«^tal. adi- 
cional lt\ji. ti). 

.">• Los individui» anuí males 
l'icM'Utan, en diferencia con el 
plan espccílico que noiinal- 
Miente les c(>ires]t(mde. un nía- 
\t<v iinnieio de nerv adnras las 
cuales, casi sieni|iic. limitan 
<cldilla> adicionales. l-;>ta se- 
rie de anomalías puede deliiiir- 
>e |ior : 

Tejiíninas con mayor núme- 
ro de nerxadnras (|iie en el plan 
espccilico. 

l,a> anomalías de ota se- 
rie (!.') son siiiiianiente coiini- 
nes y s(ilo iiiencionar('' al};uiias. 
Mer;;, en su descripción de Clionosin tiiiiinlxiriiiit (TfUifitulrx chinaba- 
lililí r.eii;). al ocuparse de la liclidna dice, I c\l iialniclil e (.'i) : 




l"ÍK 



¡turijtin Iminifrrniiii (Tm-i;:* IK-l^ 



(1) Aiiiyiil v SiTvilli- ;il ••■italilo 1 T el f¡riu-i'ii l'iilir'inii le :it riliiivcii l^l•^ artejo» 
•■11 liis tursoN. I.'is <lrsiii|iliin-s i|n<' si^íiiicrmí a cstus aiitnirs. ;;nl:iiiil(>sr miIh Jiiir lii 
liiniia cli'l itciiilcl<'. iiK liiyt riiii en (■■.te (¡i-hito rsiiciii-s con ilos y tres artejos en 
loh tiirnoH. 

Si liien lili e> ilc ilr-i.-ir i|iii' el iiii'loilii tar>al iiiiiieiv para la <leliiii('iii|i lii 
K^riinile» urii|i<(Miiii. «in eiiiliai'i;;». une ionio earáeter jiem'rieii no o» (lesprceiiible. 
ItUfííniliHiie i-ii lo ev|iiieHlii i'estaMe7.i'o. cii lili iiiimnífiafia (le los eieíídiilos (Cirn- 
iliriui I jii)¡eiitiiioK. el género l'idiritiii tal cual lia siilo |ilaiieailii (lor sus ereailores, 
e» decir, (|lie en él solo inelnyn las csiieiics ile ilos artejos en los larsos. estalile- 
eieiiilo |iHrii his íorniiis liíiiieía- iiii nuevo corle yeiiériro i|iii' iliiioiiiiiio Ihnifin. 
I.a Hiiioniniia ile l.i es|ii<rii> iioiiiliradií es lii HÍ);iiieiite : 

í'iiliiinii liiiiianinHin IterK. ■'"• ^''- '''('lí. Arij.. \lll. palmas 11('(1K7!'1. 
y /í<»i. .Ir/;., pájiiiias L'OK. l'.'>0 (IXTitt. : I»ist., (Vií. //lo».. I. píijsiliK 
!)| (ÜUllii. 
Doii'iii Ihimiuiiukíi' I'iI;;.. .'/"». (iniíl. Aiij. (a pnliliearsei. 
Patria: AiiK^ric» Meridional (ArK<-iilii>:i. Urasil, Itoliviii). 
{'¿) Ksla srrie de anoiiialias. «i'^riin la teriiiinolo)(ia anterior, del-iria llaiiiarsii 
« Heleroretieelos ». 

(M) Id 111,. Ilimiiili 111 nrijrnliiiii. pa'aili" -"•> ílHT'.'i. 



LOS CICÁDIDOS (CICADIDAK) A IMiKXTINd.S 39 

Tef/miinhiiK urvin ainmlibun nnrcm areaquc iiliiari medid cellula acce- 
noria instructix (un (niomalia f). }hi\ñenih> tenido opoitiinidad. <;raci;is 
a la amabilidad del doetor don Carlos líiiieli. de estudiar los ejeinjila- 
res típieos de esta especie, lie podido observar, como lo menciona Ber»'. 
(puí las líos tegminas dt-l iiid¡\ ¡dúo de reíereiieia presentan, cada una. 




Vhf. 9. 



Qnettada fp'tifrs (01.) I>i>t. '/, 



una celdilla adicional tan ij;nalmente desarrollada en los dos costa- 
dos (|ue sólo la eoiu[>aracioii con formas normales puede hacer ver 
que dichas celdillas constituyen anomalías. 

Un macho de <^>iiis(i<hi (ii(i<in (()l.)Dist. (Ti/mpauoterpes sihiltitrix 
Berg) (1), i>i()ce(lente de la provincia de C'atauíarca, ¡msce anomalías 



(1) Esta csixtíi' ha il.ido liiyai- a la loriiiaoiiiii do un siiiiuiíMcio {\r shioiiiiiiias 
cuyas principales son : 

Ckada gUjais 01., Mitli. \', payiiia 750 (1790I. 

Clctidii trhijhsilon Walk., List. Hum., I, p.íjtiua IOS. 12 (18.50). 

C'icarln suinnis Walk., loe. cit., página 104, 4. 

Cicada consoiiaiis Walk., loe. cil.. página lOO-T. 

Civadu (¡roissa (noc. 1'".) Stal, Itio Jnii. Hem.. II, página 19 (lS.">íi}. 

Tiiiiipaiwtci-pes sihilatrij' BiTg. Hem. .lig., páginas 210 (1879). 

T!iiiip<(itiiteri)es (jigan Dist., fíiol. Centr. Aincr. ffimi.. I. página 14 (1881) ; 

lierg, Cuntr. t'ic. Ary., página 43 (1S82). 
Quesada giga-i Dist., Ann. Mag. Xal. Hist. (7). X\ . pagina 479 (X90.'>), y 

Cal. Hom.. I, página 108 (1906). 
I'atria : Aniéiiía Meridional (Zonas ecuatorial, tropical y sulitropical). 
Esta i'specic. llamada vnlgarnicnte "Coyuyo», constituye uno de los rasgos 



4ll ASAI.KS 1)K I.A SOCIKDAIi CIKNTÍHCA AKOKNTINA 

ijiR'. i'oiiiu CU rl caso aiitfiiiir. si- rc|iiti-u ou aiiilios (•(i>ia<liis ilcl 
jiidividuii {i\íí. !t). La ri'j¡iiiiiia ilncclia posin;. i'ii la parle >ii|ii'i iui- de 
la )iriinL'i'a i'<-l(lilla ciiliital. una nt-rvadurii transversal anormal, la 
cual, i'oii la ayuíla de las niM'vaduras transversales de la ¡(rinu-ra y 
sejíuuda celdillas aiticales. limita una i-eldilla adicional. La ner- 
vailura transversal de la luiíiicia celdilla a]>ical did ala i/,(|nicrda. 
til Vez de ser reeta, se hiluica liacia »d lucillo y tle esa hitiircacioii 
nace una nervadura anormal, la cual cncoi'viiiidose hacia arrilta iVuiua 



más iiir:nti'rist¡ii>s clr l;i l'nuiin iiitiiiiiHlc.;;i(:i ihl iimli- aif;''nliiii> : ]""' ln l:oilii 
lio ci-fii <lfl todo inútil llar !ií)in' aljjiiiicis ilclallfs suln sta uigarra : 

«Hr Uainailii a lili osiiccii-, ilicc lirr^. T;im¡>aiiolei¡>iK niliilaliij- (Kiiiiuiiiiiia ilr 
(j. gigai), la i'liicliarra silliailora, en vista ilcl noiiíiIu atildo y rt'rio qiu- i>riiiluei', 
y que lie lejos se ilÍNtiii)riie apenas ilel silliiilo ile una loconiotiira o ile nii vapor. 
Kn las )iroviiieias ilel norte recibe i'l noiiilire qiiiiliiia ile «Coyuyo». Los indios 
eliirií;iiaiios Uaiiian esla cliieliarra « riaquina k"!""' »■ 

Kn lo i|iie SI' refiere a las (■•istiinibres y eanto ilel Coyuyo, el iloetor >li;;iiel Li- 
li» lia tenido la •¡eutileza de coniuniearine sus oliservaciones ]iersonales: « Kl 
Coyuyo ajiareee. dice el iloetor l.illo fin lilt.K en los arios normales, a mediados 
de novienilire para desaparecer <\\ ]:i )iriiMera i|niineiia de emro : en el actual 
verano (Ifllti-lillT) ainlias fechas se lian retrasado unas dos semanas, ileliido a la 
Ne(|iiía. Sólo un afio (l!)i;i) lie oído. aiini|ile rarameiile. r] lanto del coyuyo en 
abril. 

« Kl canto SI- oyi- iiivarialdeiiieiile en las lloras de la salida y puesta del sol, ."> 
a. ni. y 7 p. m. (dicienilire) ; es tHiii1ti(<n frecuente oír el coyuyo en otrn« horas, 
10 a. 111. y 2 ¡i. ni.; en las i^pocas calurosas, hasta en las noches de luna resuena 
■ d sonido ineiuifiindilde di' esta especie de ci>;ari'a. n 

Kl canto del coyuyo i|iii- se oye a lloras dctcrniiiiadas es muy curioso por la 
tijeza con la cual si- produce. La primera \<-/. c|iie oi nu silbido fué duraiile una 
exciirsiiín en la provincia ile Tiicnmaii y cada viz era una sorpresa mía el ruido 
proiliK'ido. Kn las re^iionc-s lro|iical<'s (|iic he visilado (Aere, Chaco bcdiviano. etc.) 
donde esta espi-cie se enciienira en enormes cantiiliiiles, el ruido i|iii' prodiici'. 
i-ii i-iertas horas, es formidable. Tua iioilii- de luna (iiies de novieiiibre de l!tl7l 
a orilliiN did río (iiiapay. cerca de .\bapo (Cliai'o boliviano^ donde tuve i|iie 
acampar, los a'rboli-s se hiillaban ciibii-rlos por i'i){arras de do» espi-cii's (()urKadn 
digan y l'itliñnn iiitalinu) i|iie cantaban. Del ruido discordante producido por 
este canto se eli'vaba. II intervabiH uniformes, un silbido portentoso producido 
por centenares de machos de Coyuyos, hasta i|iie, desaparecida la lumi. todo en- 
tró en sili'iicio. Auu<|iie i'iertos actos llsiolo|;icos puedan i'Xplicar esta periodiii- 
dad del lanto, di-seonociila en las otras ospeeit-s, interesnnte sería sejíiiir enlodo 
su proceso id mecanismo i|iie impulsa a los coyuyos a esta iiiiiforinidad. 

('ncntaii varios autores, Niiioy 'rhoiiars, ipie los inilios rliiri);iiaiios se alimen- 
tan, u veces, de cigarras. No he observado esta losi unible, pero voy a relatar un 
hecho «pie, He^ñn creo, solo puede explicar-ic por ella : 

Til día de noviembr'- d.- IIMT. en las lomcna» de Caniiri icamiiio i|ue va desde 



LOS CICÁDIDOS (cicaliidak) aügentinos 41 

una celdillita adicional. I-^l ala (lcie<-lia no jiiest'nra esa neivailiiiu 
tan aceiituadanifiitc l)it'iucada : dul medio dr esa niM-vaduia nace 
otra pcíjueña, la cnal, sin cni-orvaise como en el ala izquierda, termina 
bruscamente no llegando a formar una celdillita completa. Estas ner- 
vaduras transversales presentan, sin iiinKnna duda, en las dos alas, 
la misma orientacifin de variabilidad. 

Al lado de estas anomalías siin(''tri(!amente desarrolladas, existe un 
sinnúmero de individuos (|Uc presentan anomalías de un sido costado 
o, a veces, ('stas son diferentes en ambos costailos. 

Una hembra de horisiti hiiniirniinis (lícrjj;) (Fifüciiiti hoiKurvnsi.H 
(Berji), i)rocedente de la ¡irovincia de Tucunián, jiosee las dos tegmi- 
nas con caracteres anormales: la tcüMiina dcrcclia ])oscccn la base de 

Santa (jriiz lU- la Siena a l,a;j,uiiillaf. Holivia). ri-rca ilcl rio ilr l'arapi-ti, en 
cuyos alrediídores oxisfiMi iiiimerosa.s tolilen'as de cliirigiiauos, donde me lialiia 
detenido para liaeer alj^nnas oliservaeiones, enizó por el camino nna recna de 
asnos conducida i)or <-liirií{nauos. Cuando i'mprendí de nuevo la marcha recogí en 
el suelo varias cigarras (Quenada ijifiun y Fiíliciiiii opalina), algunas vivas y 
otras recién muertas, (|ne sólo tenían el anti'cuerpo, laltándoles id abdomen. Xo 
me pude explicar, jior algiin t¡em|io, este Jieclio, ])ero al leer los relatos citados 
lomprendí que los indios i|ue me precedían lialuan cazado los ejemplares de ci- 
garras que observaba y habiéndoles arrancado hi parte comestible arrojaron los 
restos que para idlos no tenían uso. Ksta costumbre de alimentarse de ciertas 
especies de hexapodos, que para nosotros los blancos parece repugnante, es 
comparable a la practica de ciertas tribus árabes (Túnez, Argelia, etc.), cuando 
las invasiones de langosta son unnn-rosas, de arrancar el abdomen de estas últi- 
mas y chupar las vísciaas. Cerca de \iUanionti's, a orillas del río I'ilcomayo, 
iloude existen tolderías de Matacos, Tobas y Chiriguanos, he oído nunu'rosos re- 
latos sobre la costumbre (jnií tienen estos indios de hacer provisiones de langos- 
tas y cigarras para, ilesjiués de secas, desmenuzarlas y alimentarse con ellas. El 
misionero de Niño relata que cuando, en tiempo de carestía, lo.s indios usan 
estos comestibles en abundancia, la disenti-ría si> iliM-lara entre ellos haciendo 
numerosas víctinnis. 

La. hembra de esta especie se distingue del otro sexo, a más de los caracteres 
sexuales comunes a todas las formas, por la cara ventral del abdomen, la cual 
cou profundos surcos laterales formados, cu los machos, poi- los segmentos dor- 
sales que se prolongan, cu los costados, hacia abajo, no preseuta, en las hembras 
eíjtos caracteres tan iirofundaniente inarcailos. 

El gran ilesarrollo de los opi^rcnlos, en las hembras, cuyo lirgano musical no se 
halla en condiciones de producir sonidos, me parece ser la persistencia de un 
antiguo estado de cosas ipu- existía en cieita época en la cual los ilos sexos can- 
taban. 

La repartición gcogrática de (,>. yinax, en la Argi'utina, afecta la forma de una 
cuña que, viniendo de las regiones tropicales american.as, se extiende sobre las 
regiones del mu-te. 



42 



ANAI.K» I>K I.A SOCIKKAl) CIKNTIKICA ARGE«fTINA 



la ruarla ccMilla a|>i<al. una ci-ldillila adiiiciiial > la izquicKla ¡Hf- 
MMitii. en la liase de la tercera ajiieal. utra eeldiliita accesoria. Kstas 
dos eeldillitas adicicniales se liailaii limitadas por nervaduras anor- 
males i|ne cruzan las celilillas a|iicales nondiradas. 

I n niaclio de Fiíliviiui ojhiIíhii (ierin. 11). iiroccilelite de la ]iro\in- 
cia lie Córdoba, (losee la sexta nervadnra aiiieal desdoltlada y ese 
desdoblamiento limita nna eeldiliita adicional (fi<;°. Idj. De la base de 
la sexta celdilla a|)ieal de la misma ala se <les|irende nna nervadura 
anoi'iiial inic limita otra (-«ddilla apical adicional. 




Tjas aiiomalias más ini)iorl antes y mas interesantes .son. sin duda, 
aquellas observadas sobre individuos (pie las i)resentan sinn'-tiiea- 
meiite desarroiIa<liis, es decir, cuyas dos te;;iuinas o alas presentan 
los mismos elementos. 

Kstos individnos nniestran la orientaei»')!! del esfuerzo de earaete- 
res especllico^, loda\ la no lijados, liacia nna estabilización distinta 
ele la ipH' aclualnicnte ildiniua i> ipic. al conliario. >on el residuo de 
nii ccpiililuio anterior iiu \ciiciili> del todo. 



(I) \a\ HiiKiiiiiiiia lie f<.l:i 4-s|M>(-ic )•> hi ní^iiíciiIi- : 

l'irailii ii/m/iiin (¡iTiii.. /*<<«.. A.'ii/. .lirh.. It (2i, |>ií;;in.'i ."■ (IXSÜ). > fülh., 

Ilrr. EhI.. \iá\í\\\a .'>T i:<i 'Ih:Mi: Itiirin.. Hanrih.. II (t). )tii);iiin lr<:< 

(183.%). 
riitiriiin iijtnliuii Allí, il Sit».. Ilim.. \<,in\u:\ il'J, '2 (Isü?) ; Witlk, Lint. 

H<»n.. I. |iiÍKÍii!i K'.t (lX."i(».); IttTK. Ilrm. trti.. |i;iKÍiiii -'1« (ls7!t) ; Di-.t., 

I'nl. Hom.. I. |i:ÍKÍiia !<( (l!MMi). 
h'ittipiHü ¡Miifíihtorn WjilU., /w*. Sntinti. Ihnti.. )i:i)¿iiia S <|s."Si. 
t'nlriii : Anii'rirn Mi-riilliuiiil (Ar;:ciiliiia. Ilr.i-il. Ilnliviai. 



I.OS ClCÁim>O.S (rl(-AI)IDAi;) AltfiKNTlNOS 4;-! 

Al tiual del |)iíri;ítii ¡interior (Icio cnricxcr i|nc las ¡uioiiialias alares 
(If los ficádidos jmkmIcii considerarse como una re\ersi(>n o atavismo, 
líii efecto, al (juerer explicar éstas, no veo otro camino (jue comi>a- 
rarhus a los fenómenos teratoló<;icos observados en otros grupos zoo- 
lógicos e interi)retaílos como reversiones liacia nn tipo ain-estral (ata- 
vismo teratológico) (1 ). Kn el grni)o qne me ocu|ia estas reversiones, o 
atavismo alar, me a|>arecen como estableciendo transiciones éntrelas 
diversas series uoiniales (pie lie establecido. 

Los individuos cuyas tegminas ])resentan en sus nervaduras nn 
ordenamiento distinto, sin aumento o supresión, al i)lan espeeíKeo 
(segunda serie de anomalías) dan argumentos para creer ([ue este 
]daii no es estable y liacen ver, como ya lie diclio. la imi)ortancia muy 
relativa de las divisiones genéricas y espccilicas basadas sido en ca- 
racteres alares. 

Los casos de supresión de nervaduras en el plan específico (piime- 
ra serie de anomalías) pueden interpretarse como un lazo de unión 
entre los oct Ícelos y los [larocelos (L'). 

El aumento de nervaduras (tercer grupo de anomalías), con o sin 
formación de celdillas adicionales, demiiesiia una tendencia liacia una 
leticulacicni mayor ipie la presentalla ¡«ir el plan esiiecitico y esa ten- 
dencia puede considerarse como transición entre los octictdos y los 
reticelos. 

Al Cfmsiderar las anomalías alares como i)untos de transición entre 
las series normales, tengo (pie aceptar como consecuencia de este en- 
cadenamiento la suposición de un tipo primitivo (pie. por evobiciones 
distintas, dio nacimiento a estas series. 

Consideraciones paleontológicas pueden dar. a condiciiui de fijar 
también la atención sobre id lieclio de que la mayoría de las anoma- 
lías tienden a moditicar el ¡ilan especifico liacia un aumento de ner- 
vaduras o, en otras palabras, liacia una leticulacióu mayor, bases 
para bailar o, a lo meiu)s, para suponer cuál era esa forma o ti]»» i>ri- 
mitivo. 

El más antiguo resto fósil de liexapodo. conocido actualmente, es 

(f) .SdlnT i'l nil liii)li)i;uii ilf estas rcversicmes aiu-i-strales, llaiiiadas taiiiliiéu 
atavismo tcratolójfico, se imede cousi\ltar. jiara mayores detalles : 

ÜKr.AGE, YvKS, L'hért'düe et les f/raiiris ¡trohlrmcfi de Iti hioíofíie genérale (2^^ (?di- 
ti(iii), page 262, l'aris, lüOo. 

(2) Para estas (•(iiieliisiones es iieeesiirio tener presente (jue todos los casos de 
anomalías deseritos anteriormente fueron oliservados sol>re especies del grupo de 
los oetieelos (lionioctieelos). 



44 



ANAI.K> I>K I.A SOdKIlAll CIKNTIKICA AlilíKSTINA 



illi:i alii li;ill;iila fli i-l Silúiic-u y ilcscrita. por r.i<iii;;lii;nt. liajii el 
nmiiliri' <li' ¡'ulmobUtlIiiui Ihimillii (]). ICste tosil. de iliulusa jxisifioii 
sislciiialica. cdldcaili» im>i- su aiil ij;iii.'ila<l al jiic del ailml liltiüi-iii-tico 
ilf lips iiiscclKs. cMiistitiiyi' t'l limito (le iiaitiila )iai:i liiiscir las atiiii- 
ilatlcs itf los ilil'crt'iitcs «inloiU's ilc lic\a)Hi(liis. 

Di'sili' la ¡'<¡l((í ohliiliiiui Jhniiillii. (li- i'stnictina i't'ticulaila (ti¡í'. 11) 

sin iiiiioiics o anastonio- 
sis t'iinnando ccMillas. se 
imcdc tiazar dos ilin-c- 
cioiii's di vertientes yeiidfi 
una liaeia el orden de in- 
sectos iVisiles Orthopic- 
roitlcii y la otra liaeia el 
t;ril))o extiiijíuido de los 
Xt'Kiojihriiiili'd. 

Los (hlliiijití riiiili ii:\\i:\- 
recen durante la é])oea 
paleo/oiea. en el dexiilii- 
i-o. |)ieseiiiando su mayor 
desarrollo en el eailioni 
tero, para desajiarecer en 
los piiinelos lienipos di-l iiieso/.oieo (t i¡;isÍeo). ICste oT'deli. en el iinil 
piK'de \ fise el pijlleipio de la di\ isjon ipie aet iialnient e se oliseiva en- 
tie los oi't óptelos o sea orí ojiteros saltadores f Sitlltiliirlii ) y ortopteíos 
iMirredoi'es (CiirMorln), se lialla representado en los estratos <ie"l"- 
},n<"os por restos eoiisistentes. en sn luayomi. en alas mas o menos re- 
tieidadas. entre las enales alu'nnas )iiiseen nervadiiiiis idii i ndiinenlos 
de uniones por anastomosis ipie forman i-eldjllas i iiiiiiiielilarias. 

Al ilesapareeer. los 0(•//M>/*^■)■(»l(/( <( e\ ulncionaion iiaeia losordenes 
aetnali's de insectos masi ieadoies : (htlioitliiti y Coliiiplvni. 

l,os restos di' ortópteros se enciienl rali, en iiran rant idail. dentro 




V\'¿. II. — l'ahiruhUittina ¡hutrUlti ni'nii;;!. ',, 
(SiMrii>o iiifilio) 



ll) \ ¡iiJiiH |ial<>i>iili>l<>;;<>^, al i-sl mlini' lus ri'sfiis t<»ili>« il<> lirx¡J|i<Mliis, mi ailiiiil^-ii 
lo» Dilhiipli'ioiiUtt, SiHiiiptirniíliii. Ih iiiii>ltruifira, ('olm¡>lero\ácn .v liw l'nlanihlalti- 
lili, Hiiliri- Ion i'iiiili'N MU' liiiNii i-ii rstnH i'oiiHliIrrilrioiii'N pilli'oiitoló;;icilK, NJiio i|iii' 
hiK iiit'liivi'ii i-ii loK óriliMIrN iii'timlc'H •le íiinim-Ios o Icn iImii mi valor iIínIíiiIo del 
(jiie SciuldiT lii«< jitrilinye, Nirvif^iiiloiiii' ento iilliliio iiiitor <li* ffiiíii t-ii iiii exponi- 
i'ióii. I'i'i'o ¡ll <<Ktii>liiir, i'oii Nano i-ritt'rio cvoIiiIími, la liloiieiiia ile Ion arliciiliKlos, 
lii i-xint<-ili'iii lie eittOH iirileiii'N róNÜeH a|iari'i'i- i-oiiio iini-naria jiara i'xplienr las 
atliiiilaili'H lie los iliverHos i:rii|>oN. 

(iolilciilii-r;; i-iiiin' «stos orileiii-s en uno «olo i|iii' iliiioiiiiiia riil<i<i"lirliii>¡>tfiii. 



I.OS CICÁDIIXIS (CICAI>11>AH) Ai;(;KSTIX< >s 4") 

(le casi IiiiIds Ius pisos di'! Iiicsozoicu. lüi ai|Ucliiis ticliipos t;ciiI('><;ifOS 

este (irdcu tenía un f;ran desaiiollo niieiitias. aetualiiiente. aparece 
como eiicaiiiiiiado liacia una desa])ai¡cióii. Casi todas, para no decir 
todas, las familias de ortói>teros ))oseen rci)resentantes fósiles y en 
el liásico se enciieiitran restos de forticulas cdnsidcradas. iMiral.ünnos 
autores modernos, como nn orden distinto: l>cfm(i¡itcnt (1). 

lOn los orto|)teros se ve la |)ersistencia de las alas memliranosas 
de los ()iiliit¡)tiriiiilrii . pero en los coleópteros se observa una diferen- 
(áación alar sumaineute pronunciada : las alas membranosas del pri- 
nier ])ar ceden su lii^ar a ('•rí;aiu>s de j;ian consistencia (élitros). Este 
cambio de coMiixisicion o mejor diclio de textura a|iarece «le repente 
en la escala e\dliiti\ a, pero, sin einliarun. debió hacerse ]>aulatina- 
luente pasando por toda una serie de estados intermedios de los cua- 
les (püza se eneuenticn. aljiuini \-e/.. restos fósiles y cuya persisten- 
cia (|UÍero Vi'v en los caracteres alares de los l>i'iiiiH¡itcni. 

Los coleópteros (2) cuyas princii)ales familias se encuentran re- 
]iresenta(las al estado f(')sil, ajiarecen en los primeros tiempos de la 
era mesozoica (triásico) ad(|uir¡endo, poco a poco, mayor desarrollo 
para ab'anzar, en el terciario, una uran distribución, (pie culmina en 
el cuaternario. Los coleópteros dieron nacimiento. |ior reuresiiui pa- 
rasitaria, a los estrepsii)teros. 

Siguiendo al Palucohlattiiia y c(Uitraponii'iidose a los Ortliojitcroidea. 
se encuentran los ya nombiados Xcuropterokha. Este orden, lo mis- 
mo (|ue los (hiliopteroidca. se conoce i)or niui serie de alas de estruc- 
tura reticulada, entre las (uniles se eiu-nentran aljiunas con nervadu- 
Vits bifurcadas, cuyas uniones forman celdillas riulimentavias. 

Los X('ur(ii)t(ioida( aparecen en el devónico i)ara desai)arecer al tin 
del paleozoico. Va\ la época de su uniyor desarrollo (carbonífero) 
dieron nacimiento a una rama divergente cuyo fin fueron los Hemipte- 
roideay, en el momento de su desaparición, evolucionaron liacia los 
Xcuroptcni. 

Al evolucionar morfolonicaiuente bacía los neurópteros, los Xcii- 
ropteroiilcK debieron, lo mismo (pie los (trthopteroidat al encaminarse 

(1) Kii este rcsiiiiHM iiali'Outiilipgkii, al li:ililar de los ónU'iies actiiali-s de he- 
Xiípodos, cousulcrii la composición de ai|iiillos ou el stiirido más amplio, es de- 
cir, Jio tomo cu cuenta el sinnúmero de snlidivisiuncs liedlas ¡lor aljiuuos autores 
modernos en ellos. 

(2) La mayor parte de los restos fósiles clasificados, i>or algunos autores, ooum 
formando el orden de los Coteoplrroiden. son sumamente dudosos, tanto en su com- 
posición como en su clasificaciiiu. 



4fi 



ANAI.KS l)K I.A SOCIKDAl) < IKNTIFK A AKCKNTINA 



liaria liis ciilcojitcnis. atli|nil'ir inrhnrmrliisis iKiloiin'lalidlicas \ 1 ). l'crn 
la evohiL-iÓM no Iné niiitoi iiic : iiii<iiiias una ]>aite del onleii se orieu- 
talia liaí'ia la foniuicitni <lf los iiisccids lioli)iiu'tab()liciis actuales con 
alas iiieniliraiiosas. otra )>arte e\ nliicioiíaha. sin iieider la iianrunic- 
laliolia ilí) ancestral. ))crc) con la misma ciiicnlacinn mm roln^ica. lia- 
cia los ]iscii(lo neurópteros actuales. 

El ])r¡nci](io lie la eilail mesozoica \io la aparición ile los neuróp- 
teros verdaderos ilioloiuetalxilieos) y de los ijsenilo-neurópteros (i)an- 
ronietabólicos). Estos órdenes, considera<!os ai'iualmi'nte como snU- 
• irdenes. adf]uirier<tn casi en se<íuiila de su aparicinn. un ;;ran des- 
arrollo para conservarlo liasla la era terciaria, en la lual se nota 




eierla decadencia pin^c^uiíia cmi el ciialernario. \.>i< ucuMipleros \'er- 
da<lenis dieron intciiideiito, eonio va lie dicho, durante las edades 
liásiea y jurásica, a los ordenes de insectos ludiunelaholicos <-on alas 
inenihranosas : lUpIrni. /,<¡)i<ti>iitiní e Jl i/iin iitiptrnt. 

Mientras ipie los dípteros e iiimeiiopteros a|iareceii en el liásieo, 
sido desde el jurásico se eiicuelllran restos de lepidópteros. 

Deseriliil'i' aluna el orden de insectos fósiles, /¡iiiii/tti roiilm. mas 
interesante para la liiolnjjia general de los liomopteros. ]>os Himipte- 
roiiliit derivan de los XiitroptiToiilca. Las pocas especies de este orden 
|iresenlan la misma división ipie la oliservada actualmente en los 
liemipteros: unas )ioseen alas anteriores completamente niendtrano- 



(1) hliiiiiiiHi- iiii'liiiiiurr<i-<i'< liiilniíii'liiliiiliías .{ \n* ili'iiiiiiiiiiiiiliiNi'iiiiiriiiiiM'iitt' iiii'- 

tllllllirflINiH C'il|li|ll<'lllM. 

CJ) LliíiiiiiNi' iiii-tiniiorfíiHiN iiíiiii'oiiii'IíiIhiIíi'íin ii Iíih ■IriioiiiiiiuduH riiiiuiiiiiK'iili' 
iiirluinorfoniíi iiii'niii|ilt'laH. 



LOS CICÁDIDOS (CICAUIUAK) AKOKXTINOS 



47 



sas (tef-iuiíias) y otras tienen e.stos mismos óigauos ('oniijuestos de 
l)artes diferentes (lieniiélitros). Estas formas que pueilen llamarse 
rrotoHoinoptera y Proto-Hctcnqttent aparecen resi)eetiva mente como 
los ti])os ancestrales de los Homoptera y Heteroptera actuales íñg. 1 2 y 




- Vhtaiiocíuls occUh'iilatií, Si-mlil. íPrutü-ni-ti-it'iliIm)> ';',. Calltouílt-ro <lel Missouri 



IH). Puede ser. y lo creo, «jne su aparición fné independiente una de 
otra, «lebiéndose, por lo tanto, considerar los homópterosy lieterópteros 
como órdenes distintos y no comit subdivisiones de un mismo orden. 

Pero lo más interesante aipü es la comi)osici(in alar de los Hcmip- 
Uroidva considerados como los antecesores de los lioimipteros o sea 
los Proto-Hoinoptfni. Estos liexápodos poseen un sistema alar corres- 
pondiente a la descripción, dada anteriormente, de las terminas y 
illas : tienen una estruc- 
tura - reticulada i)areciila 
a la obser\ada en varios 
grupos actuales de honióp- 
teros(tig. 12 y 14). 

Sólo en los últimos tiem- 
pos de la era i)aleozoica 
se encuentran restos de 
Hcmii)ttroi<ha (niyas es- 
pecies nunca alcanzaron 

gran desarrollo. Desde el princi])io del mesozoico se encuentran repre- 
sentantes de casi todas las lamilias actuales de homópteros y Lete- 
rópteros, pero, mientras que en esta era, estos grupos aparecen con 
un gran desarrollo, en el terciario sufren un retroceso «jue va en 
aumento en el cuaternario. 

Los Iieterópteros actuales son paurometabólicos y dieron, por re- 
gresión parasitaria, nacimiento a los Atwplum. Los bomópteros nos 
liacen observar toda una escala de transición, la cual va desde la pau- 




Fig. 14. — I'alaeuntÍMi oolitica Butl. (Cicadidae) '/, 
oolítico iiit". Oxforilslrii-e 



4S ANAI.KS 1)K I.A SOCIKDAI) OIKXTÍKICA AI{(;KSTINA 

rdiiH'tiilKili;! típica liasta una lioloiiulaliiilia |ici ícela. No me (Iflciidrc. 
)p(ir <'l iiiciiin-lili'. i'li cslus liedlos, de lus cuales iiie «iciiiio i-n otra 
piírte. liasandonie soldé ellos ¡lara liallai' algunos arüuiueiitos liiolo^i 
«•os soImc la lilo;;eiiia del f;liiiio. 

Las consideraciones |(ali'oiit<iloj;icas anteriores re\elan i|Ue los or- 
denes de lifXiipodos ]iauroinetaliólicos presentan su nia.\cir desarrollo 
en la t-iioca mesozoica mientras, desde la terciariii. marcan cierto em- 
polireciniieiito «pie se acentúa en la (•(mteiiii)oráiH'a : los liolonietalio- 
licos, escasos en el mesozoico, adquieren en el terciario nia.\ or di-s- 
¡irrollo. el cual \a ma>iiiiticánd(»se en el cuateiiiario. 

Estos liedlos |ieiiiiiteli int'elir (pie la liolonielaltolia |>resenla un 
i:radii supe; ior de e\ oliicion ipU' la pauroiiiclaliojia y. sin embarf^o. 
como se \c al estudiar la liiolo.ma de los liomo|iteros. exislí-n al- 
•íiniiis especies (pie poseen una liolometaliolia adquirida por de.i;ra- 
daciones parasitarias. 

Hl resumen de las consideraciones anteriores y las alinidades de 
los lie.\ái>oilos (pie se desprenden de los liedlos iialeontidofíicos ex 
puestos aiiterituniente. |iiie(leii representarse con los diagramas si- 
líiiientes : 



Oltlclii-t i'\1ili;:lliili>n > iM-lllltli-f* 





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l'iilücolilattiiwi . 
< irlli<i|iti'r>>iilc!i 
NcMri>|>UTi>i(lfii 

Ili'lil¡|ili'r>.ii1r;i 



\ Priilil-IInllln|ltlTII . . 
' Pri.li.-Mi<ii'n>|ili<ni. . . 

th'itfiít'h aclitnit'h 



«•rllii>|>l' 



Nciiropti'i'ii 



\ l'Hendo-NcuriiptiTii. 



' N'ciiri>|il<T:i vcni 

i lioiiiiiiiltra 

Il.iniiit.ia ., 

(Nili'ii|ili'rii 

l)Í|lt4TU 

l.i'|lÍ(lli|lllTII 

I ly iiii'iiii|>l<'rii 




AN, SOC, CIENT, ARO. 



T. LXXXVIll 



."O ASAl.KS 1)K I.A SOCIKDAI» nKNTÍKICA AKIÍKNTIXA 

Ucsiiiiiieiulo y auiiiliaiido lo (lidio: ia baso i\v\ arliol lilofrcnético 
<1«' los 1icxíí|mm1os se halla nciiiiaila por los lisaimros (1); sifíiiieiido 
t'sta liast'. se i-iiciifiitra la l'<iliiii>hl<iltiitii. t\Mi' dii'i iiaciiiiitMito a l<is Oc- 
thophioidca y ycuroplcroidra; los jiiiiiu'ros i-volueionanni liatia los oi- 
tópteíos y cok'('»|»l<>ros, pero, inieiitras estos órdenes ajiani iii « (uno 
sufriendo una pansa en sn i-volii.ion. los Xeuropteronha dal)an iiaci- 
miento a los Hcmipternidra y se orientaban hacia los otros (inlenes de 
iTisectos con alas nieniltranosas. Los lieiinpteros son. i)nes. descen- 
dit'ntfs. en tornia mas o menos directa, de los neurópteros cuyas alas 
son netamente retii-idadas. 

Si, ai)()yanilome en estas consideraciones ])aleontoloj;icas. admito. 
como ya lo he lieeho, que las anomalías alares (cuya mayoría se orien 
ta hacia una reticulación mayor tiue la juesentaila \)w los jdanos 
es])ecitieos) son re\iMsiones hacia un tijio antestral. me veo inducido 
a considerar la forma primitiva de los cicádidos {CicaAidac) como re- 
tienlada y a coloear. por <ipMsij;iiieiile. los retieelos al i)ie del ;irliol 
tÍloj;enet¡eo de l;i lailiil¡;i. lilll onci'S puedo. i-la>ÍIÍeaudo los p;nocelo>. 



(1) Zitlcl 111 sil 'l'nilailc) lie l'iiIrDiitolo-íia l'limti lii ¡itilconlvhniie. t. II. 1KS7). 
iil tratur t\o lii lili>({tíiiiii '1<' I"" iiisi-rtoH, dice : «La liistnria ili'l (lesarnilln <1<' li>s 
iiimM'diH, tiil foiiu) »c ili-spri-udiMli- los estudio» piili-ouloliidii-os, lio n-iiioiita luista 
loH lii-xápodoH iipodoH coino lo ailiiiiti' la mayor parte de lo» biólogos qne se lian 
oeiipado de eMta rin-slióii di-sde el punto de vista e»peenlativo, apoy.índose exelii- 
Nivaniente en oliservariones lieidias solire iiiseitos vivos. l,o» insertos más aiiti- 
>;iios, /•(ií«<orfi>/y«/<fii<i, eonNlitnian niá» liieii tipo» siiit/'tieos eon eiialro alas 
iguales ••iilre kí, nieniliranosa», de iiervailiira» sencilla». Las nietanioifosi» eniii 
ini'onipletaH; lo» jíívenes se despojaban de la iiienibrana del huevo en el estado 
iiptvro. es cierto, piTo poseían ya la forma de sn» anti'eesore» y no iii'eesitalian 
lili larjjo períoilo d4' reposo )iiira adipiirir los orcanos de vuelo». 

No lile •leleinlré a analizar i'sle juicio, basado línicaineiile en especies liisiles y 
deseeliando loilo lo <|iii- piii'da ib-dncirse de los estinlio» aiiatómico». eiiilirioló^ji- 
cos, oic, y sin cuidar <|iie alalinos eslabones de transicii'in pnedeii liaber y lian 
probublenieiit»' desajiarecido por completo o no sellan eneonliado todavfa. Me li- 
mitaré Hólo a liaeer resallar sn ilesacni-nlo con la» leyes fnndameiitales ile la ini- 
toKcnia, lasi'iiale» coiisiileran el tipo primitivo de los artrópodos (iiodozoon) como 
represeiitailo actualmente )ior cmlirione» en vías de Tormar sus primeros apéndices. 
Kos miembros de este tipo no m- dirercnciaii entre sí y dan yur Iransformacioncs 
las tres series oliservables en <d grupo de los artrópodos o sea: lo» itceros, por i'l 
caiiiliio de los miembros anteriores en pie/.a» masticadoras ; los díceres jior la 

conversiói inti'iias del par anti'rior : y los criisliíi'i'tis, por la transformaiion en 

antenaN di- los miembroN de los dos primeros pares. Uoiile lia basado stdire estos 

1 hos iin cuadro ile allnidades de los artrópodo» i'Uyo primer eslab.iii, para los 

liexiipndos, se llalla formado, como en id anterior, por los lisannrii». iiis.cl.m áp- 
teros V ainetabólicos. 



I.OS CICÁDIDOS (CICADIDAE) AIÍGKXTINÜS 51 

)io como iiiin tViinia más evolucioiíaila (|uc los octicelos, sino, como se 
«Icspiciiilc del ¡¡laiuespecíñco ile las tejiíiiiiias «le los jtrimcnjs (1), co- 
mo UI1.1 forma abíTiante <le éstos, trazar el diagrama lilojicnético si- 
guiente : 

OCTICELOS 



PAR OCELOS 




RETICELOS 



Oomstock (2), al estudiar las trausforniaciones de las alas en las 
ninfas y en los adultos, representa el tipo primitivo de éstas como un 
órgano de estructura reticulada en el cual las principales nervadu- 



(1) Ver la (losi-ripciíin, ya tlaila. a.> las ti-triiiinas cíe DeruUtlix nuudosensis 
Berg. 

(2) CoMSTOCK, Joii.N Hr.xiiY, The iiin;is of iimclf (Ithaca, Ni-w York, 1918). 



r>2 ANAI.KS 1)K I.A SOCIKl>Al> CIKNriFICA A KlíKNTIN A 

ras sf siilxliviili'n hacia la ¡laiti' apical. >ili ilcLíai a rmiiiai ccl(lilla>. 
Interesante es liaeer resaltar la similitud ile los r^-sultados oiiteni<Uis 
jKir ( 'itnistock. observando las traiistnnnaciones sufridas ]ior losórga- 
Uds alares en ninfas y adultos, y los deducidos por mi l)as:indome. 
para ello, cu caracteres anorniales y en liecli(i> palcouloloüicos. 

Los eal;do;;()s de liomojiteros deinuestran que las esiiecies de reti- 
eelos existentes fuera del N ii"i<' -Mundo son sumauuMile escasas. Esta 
«diservación. de caráeter freográftco, es interesanit . pius. al admitir 
la fornm primitiva (tipo ancestral) de la fannlia de los cicádidos (Ci- 
cndiddc) como retieulada, se ])ue<le considerar, con ali^nna prohahili- 
<lad. el N'iejo .Munilo c(nuo cuna de a(|iu''lla. 

La parí e oriciilal del N'icjo MuikIo. en parlii-ular Malasia .\ Aii>- 
tralia, posee mayor numero de formas ( 1 ) (pu' las otras re;;iones del 
}ilol»o, aliundando enlrc ('sas los reticelos y las especies cuyas liem- 
liras preseulan parle del oriíaiio musical casi con el iiii>mo dcsariollo 
«[lie en los inaelios. I^a distiiliueion j.;eoj;rálica de esas formas retieu- 
ladas y ¡loeo evolucionadas permite limitar, en (d A'iejo Mundo, nim 
reuiou más o menos extensa, cpie. en cierta i'pix'a. constitnyt'i el 
cent ro <le piiipai;acÍoii o de iiiadiacioli de los cicádidos {( 'lattlidiic). 

La .Viiieiiea Sei)tentrional. el norte >' oeste de la Meridiomd, asi 
como la Ameri<-a Central, iioseen re)iresentantes de t;rupos de eiciidi- 
«los cuya distrilmcion tíeo};ráíiea abarca tamliieii algunas parles dd 
Viejo Mun<l<i mientras la jiarte sudeste de la Meridional, especial- 
nuMile la Arfíentina. iiosee «réneíds. en su mayor parle. •;cnuinameute 
americanos (lí). listos ^ruiios se pueden consideiar como Jalones ipie 
iiiclieaii el I aniinii poi dniídi' los cicádidos f ('/(■(((//(/((() deliieron llegar 
a la .\mel'ica Meriiliolial. 

l'ara tra/,ar hipoli't icaiiuMitc la.- cu ¡entaciones de este camino es 
necesario lia<-er iiilcr\<'nii tactores ;:colój;ieos. paleontolojiicos, l>io- 
l<i"íi<'os. etc. Mes-iraciadamenle la mayor parte de estos no lian sido 
toihnni estudiados di-sde i'l punto de vista entomológico, lo ipie im- 
pide ocuparse de ellos con ilcteiicion. 

(1) K»l<i lili ([iiuTi- (li-<-ir <|iic Hi^ii lii |)!irli- ilri iiiuiido «IdihIi' ixUlf iiia.vor iin- 
iiitTO «le «•»|ii'(ic.s. IVni NÍ cH lii rt'ni"" ''i' I" "iihI, ¡i ililerciici» i\v otra» ipu- imhi 
jiliiiiiiliinic?. i'N|>i-cicB |>iiscfii |iiHo» li|iiis ilÍNtiiitii><, |iiiM-lil ¡I 1111:1 ;;r:ni variiilail 
<li' i'ítIiiK liltiiiioK. •li'M'iiiinriiloH cu olías |iai'lrN. 

(2) Knla iiiÍKiiia ilÍNlril>iivióii )¡iM>({r!Íliia ilc cíitIo» «ti|iiw» |iiiiili- olisrrvai-M- ri\ 
varioh olroK «riipoK, liolanicon y zooIhkÍ'on. 'I'al hiiiiililiiil iii la iiiiaiticloii tfvn- 
Kriilica t\f f'aiiiiliaN <lií.!iiila!« liaii- vii' i|iii' aipnl lin Im olx-ilfti- a rciionii-iMm >;<•• 
niTali'K i|iic iutrrcHaroii la |iro|i:iKa(i<Mi ilc- Icnlos lo^« mtcs oi'ftaiiiKHilii.s. 



LOS CICÁDIDOS (cicadidae) argkntixos 53 

Quizá Ijajo la iiiHtieiicia de tactores no conocidos, iicio comparables 
a los rjue actnalmcntc iiiiiadsan a la devastadora langosta a recorrer 
grandes distancias, cii-rtas especies «australianas» o «nialásicas» de 
cicádidos hayan emprendido migraciones liacia la América del Xor- 
te(J). Estas migraciones en aquel gran reciorrido, permitido |)or el )io- 
tente vuelo de las cigarras, poblaron a su paso las Islas del i'acitíco, 
que se transformaron a su vez en centros de propagación, los cuales, 
bajo condiciones propias, encaminaron la evolución de cada uno liacia 
una orientación diferente. Así puede ex]11icarse el lieclio de que gé- 
neros con caracteres aberrantes tengan, en las islas oceánicas, una 
distribución muy limitada (2). Las especies migratorias, atravesa- 
do el I'acitíco, Jlegai'on a la América Septentrional y escurriéndose 
l)oco a poco, ya en evolu(;ión, formaron a su paso focos regionales 
de pro|)agacióu a través de la Aim-rica Central llegando a la Jleri- 
dional. 

Esta explicación, basada en la intervención de femunenos contein- 
l)oráneos (pie obraron en (''¡loca más o mein)s lejana de nosotros, me 
l)arece deinasia<lo sencilla, pues deja en olvido to(la una serie de lie- 
(;Iios cuya acci<)n interesa la distribución actual de los seres organi- 
zados. Sin embargo, como se verá más adelante, ciertos fencunenos 
actuales permiten estudiar objetivamente las condicioiu's biológicas 
»pie debieron impeiar cu \arias épocas geológicas. 

Puede ser que estas sui)uestas migraiúones de cicádidos se liayan 
lieclio paulatinamente a través del continente (jue alguna vez exis- 
tiera entre las Américas y el Asia (3). En este caso .se puede explicar 
el lieclio de (|ue algunas islas del Pacítico tengan géneros de distribu- 

(1) Ver HUÍS .idi'líuitc lo rcf.'n'iiti' a l;i ilistriUiicÚMi lii'uf^ratica de la divisiiili 
Tilti¡i<iflrsi(i-iii Disf., lie la sulil'aiiillia ilo los Tiliiiiiiios (Tibiciiiac üist.). 

(2) Es u<'ui'sario rcciinlar a(|uí (|im el oarúeter ilc las l'auuas insulares uo 
Iiermito, actualiuciite, a.si't;iii"ar «nic las islas «'Diistitiiyt'i'on alf;iiiia voz centros 
activos de propagación cuyo modo de acción fuera el vuelo. En efecto, si se es- 
tudia las faunas de estas regiones se mita, como regla común, que los seres ala- 
ilos tienen los lirganos alares nunos ilesarrollados i|ue sus congiíneres de los con- 
tinentes. 

Este hecho puede explicarse por las ci>ndi<iones de viila existentes en la mayor 
parte de las islas, las cuales, restringiendo el empleo del suelo a gran distancia. 
ada|>tan los citados lirganos a estas condiciones. 

(o) Al considerar (jue los mismos l'enómenos ¡nter\ luieron cu la propagaciiiu 
de animales y ¡dantas, se puede creer ijue esta última suposición de migracio- 
nes a través de un continente geológico tiene nuís bases de apoyo que la ex- 
pui'sta anteriormente. 



'>i ANALES 1>K LA SOCIKDAU CIENTÍFICA ARGENTINA 

ción lilii¡t;iil;i |i(ii lialdMSf •¡luili'cido cii'itas i-spccii-s. cli hi óiioca (Ul 
hiiiiiliiiiiciilii ilf (üclici ((iiitiiiciilc. en liis clfxadds ihiiiIon ipir liii'fío 
l'iiriiiariiri las islas actuak-s. 

{►«■s(lf el imiitii «le \ista i-ii i|iic me (•(ijuco tMi rstc tialiajii, no 
sf |iiic(lc tia/.Mi liiiiiio |iiiMÍsMs ciitif los ri'iioiiu'nos <iiu' iutervinie- 
loii en la jii'()|ia;:a('ii>ii di- los cicádidos todavía existentes y estos 
mismos (jue lian desaiiarecido. (.'orno ya lie diclio. creo, con varios 
antores (1), que el estudio de los fenómenos meteoridojrieos aetnales 
y de sus consecuencias inieden aviidar a iccoiistiriiir. a lo menos en 
liarte, las condiciones hioloyicas resiiliantes de los climas (pie rijjie- 
ron jírandcs comarcas en distintas c|M)cas ücolo.üicas. 

Onstalel. ncii|iaiidosc dt- las cuencas del Loiic y del Allii-r duran- 
te la é|»oca ai|iiitaniaiia. las descrilic mas o menos del sijíuieute 
I nodo : 

listas cuencas se liallalian ocu|iadas. en su casi tolalidad. ]mii dos 
ríos «-iiyas direcciones cían a|iio\iiiiadaiii(iite las mismas i|ue las del 
Loire y del Allier actuales, l'ero el leuiíiieii de estos i-iirsos dea;;iia 4Ma 
distinto al (|iie se oliserxa lioy día en los nos citados. ],a |K'i|ileria lien- 
diciilc lid lecliii y el ;;iaii caudal ele a^iia aiiasliaiio lii.-. liacia a|iaic- 
cer i-oiiio verdaderos la<i(is. Kn la estación de las ilinias estos nos des- 
hordalian. lo (|iie l'oriinilia. en los liajos niveles y otras deiiresiones. 
lafíiinas y pantanos cpie dcsa|iareeian en la estación seca. ICste ajMute 
de a;;iia > su e\'aporac¡óii estalilcciaii. cii alj:mio-. Iii;;ares. cicilo 
liliiKi en la sucesión de liiime(lad y sequía. La alleniaiicia de liii- 
mellad y sequía, iiiiiila a la tciii|ici'at iira reinante, tema poi' conse- 
cuencia lina j;iaii eviilierancia ilc la xcíjetaeitin y si;íuiendo ésta se 
podía olix-rvar un desarrollo |iorieiitoso de los seit-s (pie \iven a la- 
\ordeella. deslaciindo>e entre ellos los cole(q>teros titofatros y los 
t ipiílai ios Moneólas. 

I>cspui's de lialier descrito este clima ilel principio del mioceno, 
<>u>lalet lo compara con el existente en nuestro.-, días en la cuenca 
ama/.i'tiiica. Ilaliiendo estinliado ¡larte de esta última cuenca voy a 
descrilnr delallailaiiiciilc a cmil iniíacioii. a\ iiilaiHÍoiiic para ello de 
un I raliajo (pie tcii;^ii en preparación (-1. las cninliciones liiolo;;ica.s 

(1) \'iT ((líl'Al.m, /írW(OT/ir« hiir /i« ÍM*r((r« /»««i7r» ricK /rn'oiiin /<i7i(iii'r» rfi la 
l'riiMrr, l'ini'». Is7l. 

í.) Lt'l?^ I'*. 1)i-:i.I'M'aN((, t'nitliihiirii'tH ni fflmlin fif hi caiiíjfiujnifta iii-tfntlittn (líjt- 
ncH |iiir:i i'l i'«lii\i|cciiirn-iil(i ili' his |iri>viii<'iii« riiliiiiiolii^riciiH iirK<'i>liii»)'). (Kii pri'- 
|iiir!irii)ii.l 

l.ll ilr-HTqil'ÍKII llr |i"< ('MlllfMK ili> Mniíis i|ni' va ¡t l'cilltillllül'iiill lia l»ill<i va |(ll- 



I.OS (JICÁUIllUS (i ICADIDAK) AUOENTISi» 53 

leiiiiiiitfs eii los lugares (lUe lie visitado y (lue son la consecMieiK'ia 
tlel modo de obrar (le los mismos tactores meteorol(')f;'ico.s cuya iuter- 
veucióii, en el clima miocéidco descrito, tuvo |)nr resultado la exis- 
tencia de abundantes liexáiiodos. 

El oriente de liolivia. es decir el Chaco boli\ iano y el Aere, se 
llalla regido por dos climas distintos: uno reinante al sur de Santa 
Cruz de la Sierra y el otro al norte de esta ciudad. 

El primero de esos climas o «clima clnKiueño» se extiende sobre 
territorios formando parte de la gran región que, bajo diversos nom- 
bres, comprende la extremidad norte de la Argentina, el oeste del 
Paraguay, el sur del ürasü y de F.olivia. Este clima se caracteriza 
por una sequedad relativa, explicable por la pobreza del sistema lii- 
drográfico; esa secpiedad se traduce jior el aspecto de la \egetación 
(pn-, si bien presenta una gran variedad de es|iccics, [losee sólo plan- 
tas de porte mediano. 

El clima chaqueño reina sobre una parte del Morte argentino y ob- 
servaciones continuas, efectuadas durante varios años seguidos en 
estas regiones, lian estable(;ido. con toda claridad, el régimen de 
éste. No es del todo inútil resumir las observaciones lieclias en Em- 
barcación (1), punto situado en las proximidades del rio Bermejo, 
las que muestian los piiiiciitalcs caracteres del clima (juc me ocupa. 
Las curvas calculadas para el clima cliaíiueño sobre las observacio- 
nes antedichas, permiten comparar directamente la cantidad y fre- 
cuencia de las lluvias en los dos (ilimas existentes en el Oriente boli- 
viano. 

liliciula cu i'l iiifiirin(< »ül)rc bis iiivnsioues «trinit.ariiis» <U- luuijostii preseutailo 
al Ministerio tU' Af;i'iiultiini dn la Nación cu el ani> 191S. (Ver C. Lizkk y I,. 
Delétang, expedición ni Vinim boliciano, etc., Buenos Aires, 1919.) 

(1) Para mayores iktallcs consultar las publicaciones del Servicio meteoroló- 
gico argentino del Ministerio de Agricultura. 



56 



ANALES HE i.A SOCIEDAD CIESTIKICA AKGEKTINA 



Hfsiiuini lie la» Dbttrruviont'H plnriomvliivni liecha» cu /Oiilifiiviiciiín 
(Sallii) linrniilc vinco aíiux (I'.IOS-IUÍ:^) por I» Dficiiia iiicleoro- 
lógica tiigciiliiia thl MíiiíhUiío <Ic .l<iiiciill>ini. 



Kn.io..,. 






Kt'lin'i'o . . 




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Mjiiv.o. . . . 




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Noviembre 





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Al liiiilr ili' la tiuilail ili' Sania ('ni/. <li- la SiiMia. i-iiijuiílii'iiiln cnii 
i'l caniliio ilr \ i';:flaiii>ii. rl clinia se t raiisloiiiia y su riüiinrii rs 
«•oiiipk'tiiiiifiiti' ili^tiiilii al rhaiiiiriiii. I'.sli' i-liiiia. i|iic llaiiiaír •• clíiiia 
iiiiijcrio». iHU'ilc riiiisiiliTarsc coiiiii !•! Imiilc iiiciiilimial ih'i rliiua ama- 
ZDiiicii, (li'l cual rs |)arlr iiit(';;i:nitt'. y se ilrtiiir piir una siircsiini ilr 
pt'i íiiiliis (|f liiiiiii'ilail \ ilr siM|iii'ilail iiiya ilrsi rj]i(iiiii ilarc ilrs|iiics 
<li- lialiiT n-siiiiiiilii lircvciiK'iitc la tii|iii^rari:i ilr rsios hi;;aiH's. r.ajn 
csti' clima riiTliis l'ciioiiK-iiiis iii('lciir(il(ij;iriis aitúaii m nn:i escala 
«li'scdiKicida cu iitras )iai't*'s y sus cniiscciicijcias lijii1('ii;¡<-as |iiic(icii 
observarse liajo mi aspcctu sniiiainciiíc característico. 

AI norte «le Sania Ciiiz ilc la Siena, es ilecir se|iai'anilo los ilos 
climas citailos. cMieinlcsc. t'onnanilo el limiie entre la rcfíion cha 
«liiefia \ la cuenca aiiia/.iinica. nna ancha laja ile seha truiiical (Mon- 
te < ¡raiiilc!. 

Ai ra\ i-saiii|ii csla scha. ilrnniiiinaija Mmilc (lianilc |iiii rl laiiiilio 
lie <,»neliraila l'.iaiica. se ilescnilmca Ireiilc al iiiaii/n ilc (Inarayos; 
a los hoi'j/.oliles liliiitailos del l)osi|iie siiceilc un iiaisajc nmiilañiisii 
ciiteíamenle ciiliierto de jialmeras. entre las cuales se di\ isaii al;;iinos 
.<)iolrer<is natnrales» lormados por una sabana de hicrhas maso 
incniís altas. ICsIe maci/o, coniiiiic-iii ijr ana serie de siena> parale 
las entre las cuales existen numciiisas i|iiclirailas. lleva una dilec- 
ciiiii ;¿cnei'al este-noroeste, listas alturas nacen a orillas del rio Pa- 
r.iyiiay, en las cercanías de la ciudad de ('luiiinlia. La primera parte, 
llamada uiaci/o ( 'liiipiitano. arranca de este riltimu piinlo \ ^c cumpo- 



LOS CICÁDIIJOS (CICADIUAE) ARGENTINOS 



CLIMA CHAQUEÑO 

(EMBARCACIÓN PROV: DE S A LTa) 



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NOTA- La ^sc*/j coíí o'. , < "- ^j. ».j,.-^»t h ' 1 



(iiAtiio 1 



,">S ANAI.Ks 1>K I.\ SlxiKUAIl CIEXTIfICA ARGENTINA 

lie <lc |Mi|iicfi;i> (•<ilili!i> clitii' l:is ciiíilc-s cinri- el (¡iliiiiut iiiic \ ;i dcxli- 
IMuTtd Siiiirt'z liasta San .lost- de ("liii|iiit<is. Siuiiiciiilo i-l macizo 
<'lii<|iiitain) <iiu' auiiu-iita iiaiilatiiiaiiicutf «le altituil hasta alcanzar 
como ináxiiiin iL'Od uu-t ros. «MK-ui'nt rase el \a nominado macizo ilc 
(iiiaiMNos i|iic \a a iicnlcrsc cu los «Campos de Mojos». Kstos 
campos se extienden por el oeste liasta el macizo andino: \>ov el este, 
dcspni'-s del macizo de (luaiayos. limitan con los contia tuertes del 
sistema oro^rr;ilico lnasili'ño propiamente iliilm. re|ircscnt:Hlo en estos 
lii>;ares )>or la sierra Dos Pareéis; (lor el norte sn limite se halla for- 
mado por el rio ]\Ia<leira, en enyas cercanías principia la región de la 
la «íouia. Nnmerosos ríos cainlalosos. todos amazónicos, crnzan, tor- 
man<lo nna caiMÍcliosa red hidiofiíálica. estos campos : entre ellos 
merecen citarse el Mamón'', el Itoiíamas. el l'.anres. el Taranaíina. 
etc. 

Tero lo m;is interesante de estos camiios no es sn to)>o;^ral'ia. sino 
las coinlieiones liioI(>j;ieas imi)erantcs. l'^l paisaje se resnelve en nna 
inmensa llaiuira entrecortada por manchas de monte, «cnriches» o 
la;ínnas. Estas nnmchas de monte, mas o menos extensas, se li.Tlhni 
formadas poi- los mismos \i';;etales existentes en el macizo de (Ina- 
ra>os. es decir (pn- sn componente princi)ial se halla eonstitnnlo por 
palmeras de diversas es]>ecies. I, a Uannra oeiiiiaila jior estos camiios, 
enva liarle sur se halla cnliierta por el Monte ( Iraiidi-. \ a liajando. 
poco a jioco. desde los alredcflorcs de la cindad de Santa Crnz hasta 
los alrededores del rio Ivari para, despncs. volverse a alzar y cobrar 
sn máximo de altitud en las inmediaciones del rnt Madeira. I',sta> 
ilifereiicias de niveles, repelichts de este a oeste, torinan nna especie 
de hoya en cayo IoikIo existi-n iinneiisos «-nriches niny raras veces 
secos del lodo\ (lehis cnales inieeii al;;nnos arroyos, siendo el jirinei- 
pal de ellos el rui l\ ali. 

Como ya se ha podido eidre\«'r cnamlo cité los dos climas icinaír 
tesen el oriente l>oli\iaiU(. las estaeioiu's. en esta parte de la .Vindica 
del Snr. si- coinhiiian en dos periodos, casi i;;nales en dnraeion: el de 
las lluvias y el de la seca. VA priim-ro abarca desde td mes de ini\ iem 
ble hasta el mes de abril y el de la seca los meses restantes. IVk' '" 
fpic iinis llama la atención en esos peí iodos es la exa<;cracion con la 
eiial -e maniliestan. l'Ji el peiloilo de las lluvias el a;;iia caída lie;:;a a 
tener tal caudal ipic. en ciertos parajes, el campo se halla ciibierlo por 
iiini capa Inpiida «pie. a veces, alcanza cinciieiita cent iiiietros y 
más lie espesor. Estas imindaeioiies impiden el triinsito normal y se 
aiiniciitan todavía <le toda el a;;na ipie las •• eaehiiclas ■• de lo^ di 



I.O.S CKÁLlILlOS (CICAUIDAE) Al!(iKN TINOS 5!» 

\•el•.so^s líos lio (U'jiíii iiasar. A Im Ik-gada tle la época seca, el a<;iia se 
e\'ai)oia i>anlatiiiameiite (lejaailo, en ciertos lugares, lastros de sti 
l)aso, cuyas niaiiitestacioiies se resuelven en la torniaci(')ii de « ciiri- 
ches» y lagunas que tauíhic'ii se esaiioran cuando el (leriodo de seca 
se halla l)ieu establecido; entonces, donde había exceso de agua el 
viajero y el morador de a<|iiellos parajes deben, a veces, recorrer 
grandes distancias jiara encontrar el elemento indispensable. 

Tan grande contraste entre la humedad y la sei|UÍa se halla bien 
definido cuando se condensan gráticaineiite las observaciones meteo- 
rológicas efectuailas de un modo continuo en un lai)so de tiempo 
más o menos largo, l'ocas son las observaciones hechas en las partes 
centrales de la América Meridional, con suficiente criterio cientílico 
(pie permita usarlas sin ningún temor. 

El do(ítor Lnis Pesce ha podido realizar en la í^tuebrada del Caniieii 
(La Merced, Clianchamay(t, Perú), situada cu el oriente <le ia hoya 
amaz(')nica, una serie de obsei\aciones (pie se extendieron [Mir unos 
tres afios (IStMil.s'lS). VA clima amazí'mico, cuyo limite meridional 
|(ue(le observarse, como he dicho, en los campos de Mojos (clima mo- 
jeño) obra, en la regii'm estudiada [>or Pesce, del mismo modo (pie el 
descrito anteriormente, h^sa similitud entre las dos regiones citadas. 
Quebrada del ('armen (oriente amaz(')nico) y Campos de Mojos (sur 
amazónico), me ])ermiten transcribir a(pii las obser\aciones hechas 
por Pesce (1) y los gráficos (|ue he calculado sobre estas últimas. 

No creo necesario comentar las curvas obtenidas, iiiies ellas se ex- 
plican |)or si solas y las observaciones resumidas no son suficiente- 
mente abundantes como para entresacar alguna ley general. Pero sí, 
har('' resaltar el hecho de (pie, al comparar el clima amaztínico con el 
(dima clnupieno, se observa que estos dos climas, diferentes en sus 
consecuencias biológicas. i)arecen obedecer a leyes idéntica> (pie 
actúan con mavor o menor fuerza. 



(1) Llis Pksci:, Dbserfacioiifn i)liiv¡omi'tricii« hediax en la (Quebrada del Carmeii 
(La Merced, Chauchaiuayo), iii ¡inlrlin de la sociedad tjeográfica de Lima, años VII, 

páKÍiias 12(1 y 478. y "\"IU. páiíiiia 478. 



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ANAI.K!« OK I.A SOCIKDAU CIEXTIFUA AK<;K\TISA 



CLIMA AMAZÓNICO 

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LOS CICÁI)I1>0S (i ICAIHHAK) AHGKNTINOS 



01 



RcamncH (le Iuh ohsrn-ai-ioiien efcctuüñui- por el iluitur Lili» l'rnce en la l^hiehrada del 
Carmen ((.'hunvhumaiio). I'eiií. y que Hirvieron (Ir bate para calcular ln» iiindru'i Ulu- 
lados « (li 1)111 AinazÚHtro ». 



Mesf» 



Enero. . . . 
Febrero . . 
Marzo .... 

Aliiil 

Muyo 

■luiiio .... 

Julio 

Aí;'osto . . . 
Septiembre 
Ottiibre . . 
Noviemlire 
Dieieinbre 



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248 
401 
348 



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18,95 
13,72 
16.33 

8.90 
16,85 

8.83 
11,30. 
17,43 
18,18 



Esa iilteriiaiiciii <le cxce.siva humedad y de excesiva sequedad lia 
ereado, eu estas lefiiones, un auihiente especial cuyo ritmo se halla 
Iterturbado por los incendios provocados por los ]>ol)ladorcs. 

En la ('poca lluviosa o sea de mayor liuiin'dad corvesiiondiente a los 
meses cálidos, la llora adquiere en los descam[iados, hajo la acción de 
estos factores, un desarrollo portentoso (¡ue caracteriza un tiixt palu- 
doso sumamente iironunciado y, siguiendo ésta, la fauna .se halla tam- 
bién en plena vida viéndose por todas i>artes «enjamtii'es» de coleé)p- 
teros tttófasos, homópteros, dípteros, etc. 

En la éjioca de seca las plantas de ambiente húmedo eeden sti [nies- 
to a otros vegetales adajitados a las nuevas condiciones. Los seres 
cuyo desarrollo se había efectuado bajo la proteccii'm de las iirinieras 
desai)arecen o van a refugiarse en los montes vecinos o en las orillas 
de los rios y arroyos, los ipie siemiire j)resentaii. [lor la acción pro- 
tectora de los grandes vegetales o por el aporte continuo de hume- 



62 



ANAI.KS 1>K l.A S'iriKDAI) OIKN'TIFICA ARGENTINA 



CLIMA AMAZÓNICO 













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LOS CICÁDIDOS (CICAUIDAK) Alil iKNTIXOS 63 

dad, uiiii vc;ícriifi('>ii liijuriaiitf ijiie iXTinitc l¡i vida a los iniaifiraiites. 
Pero fsta tiora df seca t-s taiiil>iéii motivo jiara el desaviollo de una 
fauna especial caiacteiizada iior la falta casi absoluta de los seres 
con período larval relativaineute largo. Kl desarrollo <le esta fauna 
se halla de repente nioditieado por los incendios de campos, jn-ovocados 
])or los moradores i)ara librarse de los pastos secos. l)esi)n<'s rpie uno 
de estos incendios ha i»asado por un luj;ar, arrasando todo, flora y 
fauna desaparecen por completo. En las primeras lluvias el ])asto 
vuelve a i'etoñar, pero entonces la fauna es pobrísima y solo des- 
pués de al};ún tieni|io se oliseiva un resiir;;imieiito de vida cuyos ])ri- 
ineros aportes vinierdu de los montes vecinos o de las orillas de los 
ríos y arroyos. 

Como se ve al comi)arar las «los descripciones, los mismos fenó- 
menos nieteorolófiicos tuvieron, en las regiones descritas y en dife 
rentes épocas, las mismas consecuencias biológicas. Lejos de mí el 
suponer que esta comiiaración entre dos regiones tan distantes una de 
otra en el tiempo y en el esi)acío, como lo son una parte occidental 
<le la Europa miocénica y el centro de la America Meridional actual, 
signifique alguna similitud entre los conjuntos específicos de las fau- 
nas y Horas de cada una de ellas. Pero no es arriesgarse mucho creer 
que fenómenos, meteorológicos y otros, cuyas consecuencias bioh')- 
gicas pueden describirse con las mismas palabras, orientaron y orien- 
ten todavía la evolución de los seres a ellos sometidos en la misma 
dirección. Esta cfmiiiaración, (jue muestra cierta concoidancia entre 
una época alejada ile nosotros y la actual, abre ancho campo a los 
estudios cuyo fin es indagar la biología general de los hexájxxlos y 
hace ver que la hipotética intervención, en las migraciones, de fenó- 
menos actuales, no está desprovista ile toila base. 

Como ya lo lie dicho, no me detendré mayormente, por falta «li- 
base i»ara ello, en estas suposi«'iones y en varias «)tras «lue pueilen 
hacerse, pues eual«iuiera sea el camino seguido por las migraciones, 
las conclusiones referentes a la América del Sur que se desprenden 
del estudio de la «listribución geográfica de las especies, no se al- 
teran. 

Interesante sería seguir, a través de las Américas, el camino por 
el cual supongo llegaron estas migraciones. Se podría, tal vez, ubi- 
car algunos focos o centros de propagación, lo cual permitiría estu- 
diar objetivamente y no ya por «leducciones el o los mecanismos que 
rigieron evoluciones y migraciones. 

Al estudiar sistemáticamente los cicádi«los (CicuduJae) argenti- 



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ANALKS DE LA SOCIEDAD CIENTÍFICA ARGENTINA 



CLIMA AMAZÓNICO 

(PROMEDIOS mensuales) 



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(irAlli'ii IV 



I,OS CI€ÁL>Il>OS (clCADIUAfc;) AIÍGENTINOS 65 

nos (I) y iil coiKlciisiir gii'i ti Cimiente los resultados de este estudio be 
iibieudo algunos centros de propagación. Aunque no ignore que estos 
centros, producto de un trabajo de gabinete (2) sin revisión experi- 
mental, estén sujetos a cambios liindámentales o a ser anulados del 
todo, no me parece inútil (lescril)irlos brevemente, loque me iiermiti- 
r;i liaccr ver algunos de los [¡roblemas entomológicos cuyas solucio- 
nes abriiiau nuevos liori/.onti's a los estudios zoobiológicos argen- 
tinos. 

El genero Jkrattttix líerg se compone, como ya liemos visto, de 
dos especies, 1>. mendoKen.si>i Berg y I). Wat/ncri Dist. La última de 
ellas lia sido encontrada en el Cliaco santiaguefio y />. mendoiienxix 
en las ))roviiicias de ("ayo. I Hiendo estas regiones se delimita, en la 
regicm semiarida existiente entre las sierras de Córdoba y los prime- 
ros contrafuertes andinos, una p((|ueña comarca <|ne parece consti- 
tuir el centro de propagación de las formas nombradas (mapa 1). Kste 
centro úv propagación o de irradiación, lo mismo qu(! los desi-ritos a 
continuación, podrán sólo aceptarse definitivamente cuando investi- 
gaciones entomológicas liayan comprobado la existencia de las esj)e- 
cics señaladas en los discisos centros descritos. 

Las especies argentinas del género 'J'i/nipanoferjH's i^tul permiten 
delimitar, casi en la misma región qiu; las especies de Derotettix, otro 
centro de ])ropagaci(')n (mapa II). 

Estos dos centros de pro])agación o lóeos de irradiación se basan. 
únicamiMite, en la distribución geogrática de algunas especies per- 
tenecientes a los mismos géneros. Aliora voy a ocuparme de un cen- 
tro de luopagación en el cual, cu vez de especies, actúan géneros y 
esta descripción me dará argumentos en favor de las migraciones 
de cic:i(li(los de las cuales me ocupé anteriormente. 

(1) Ver Lcis V. Uki.IítaXií, l'iixni/ii Ar iinii moiiiifirnfía dr /os ricádidoa (Chadi- 
rí(ii') iirijentiHOn (ii pviblicarsi'). 

(2) El iiiítodo grático sc^giiiiU) paní resumir ciertos lieelios de la distriluición 
geogrática, eu la Argentina, de los eicádidos (Cicadidae) y cuto resultado ha sido 
la obtención de los centros de propagación descritos, es el siguiente : 

La distriliución geogrática. en la Argentina. coiTespondieutc a cada especie 
estudiada, lia sido delimitada teniendo como I)ase los diferentes autores que se 
ocuparon de este grupo, las oliservaeiones propias y, en tin, las consecuencias 
<iue se desprenden de estas fuentes de información, siendo lógico creer que una 
especie existente en una i'egión dada, se extienda sobre toda la comarca que la 
circunscribe y cuyas condiciones de %'ida son iguales. Una vez obtenidas estas 
ilistribuciones, las he ordenado por géneros, constituyendo las suiierposiciones 
resultantes de algunos de estos conjuntos los centros descritos. 

AN. SOC. CIENT. ARO. — T. LXXXVMI G 



66 



anai.es dk i.a sociedad científica argicntina 



La (livisifin Tittinademria (snbt'am. Tibicnuic Dist.) se lialhi coiis- 
Titmda por fíéncros (kni vados toilos «leí antifíuo «éiUMO 'l\tti;i<uh'x (1 ) 
Am. t't Sei'v., ijuc ]iii(m1cii ic)iartirsr fii dos grullos distintos caiactt'- 
lizados (■oino sijíiic : 




Ma)m I. — ''crilni <li* pniiiH^iii-iitli ilr liii* «'Hpt'cit'i* ilcl gt'íUt'l-o Dtrottttix 
BiTC 'J'rii7.«ilo vrrtiral : /trrotfttij wrmloKfusiti RiT»; ; trníRílo nltli- 
«iHi : Jirrolrtttx \\'n<furri Din!. 



r Dilatat'irili itriiiHital aii;;iilosa: 
1¡" Dilatación inoiiMial. no u nniv imh-u ;in;:nlnsa. 
I.,os (íóneros (|nc iinsci-n la clilaiacjon inunoial aii>íulosa son origi- 
narios de la lostii oricnlal al'iicana (thapin Disi.i, ilc la isla do Ma- 



(I) Kailii la iiii))i)rlaii<ia i|iii' alriliiiyo a rsta illvi»i('>ii rxaiiiliiari'', rii In Hogini- 
tla parte, In HitilcmiStioa y la lii1ilio({rafin i|iir a rila mi' ri-fuTcii. 



LOS CICÁUIDOS (cifAUIDAE) ARGENTINOS 67 

dagascaí" (Orapiti J>ist.), de Ja costa occidental de la América del 
Norte (VoU'niK Dist. y Dn^n Dist..) y ríe la América Central (C'olUna 
y Daza). 




IP4:^ 



Milpa TI. — ('f)itni «!"• ]iin]);iüíui«tn «1<- las especies liel género Tt/mpanotei'pes Stal. 



Las especies incluidas en el gnijio caracterizado por la dilatación 
pronotal no o niiiy poco angulosa, forman los siguientes géneros: 
Tettigafk'fi Ani. et Serv., Eilholmhergia Delg., Chonosia Dist., y Fadylia 



fi8 ANAl.Ks I)K I.A SÓCIKDAI) CIENTÍFICA AKGKSTINA 

J)i'l;r.. linios oiifiiiiarios de las iiavtcs aiidiiiiis <lcl Niw\i> Mun- 
do (1). 

El ^('■ncro Tct tifiarles Ain. ct Serv.. su halla roim'si'ntado un la Amé- 
rica lU'l Norte ]»>r una cspucic. T. mexiva n<i l>ist.. (jue su uiicuuntia 
mezclada cim especies de los jiénems Cnlliiui y ¡hita, caracterizadiis 
por la dilatación pmnotal aii<;ul(>sa. .M;ls al sur. es decir. ocu]iaiido 
el norte de la costa occidental du la Aniúrica .Meridional, ese mismo 
jíénero i»resenla una especie. 7". vompacla Walk.. (pie aparece como 
formando la iini<'>n entre las rcfíiones ()cui)adas por la 7'. mexianuí y 
las otras es]iecies de Tcftií/aflrs todas ori.irinarias de las jiartcs ajidi- 
ñas arjicnlinas. 

En la Argentina este generóse lialla ri-prescntado por varias esjie- 
<-ics (2) cuyas distribuciones •:coj;r;ilicas cubren una ruj;ión en forma 
de ancha faja, la cual, extumlida tambiún sobru rumiones cliilunas, 
costea con sus límites la corilillera de Los Andes cubriendo todos los 
rainales de aquélla, desde las regiones del norte (Salta) hasta iniis al 
sur del lago Naliuel Huapi {'i). 

Examinando con más detenciiin los pocos datos geográticos «pie se 
poseen sobre las especies de Tcttitiadcs argenliiias, se \c que la cspu- 
uiu T. ehilciinia Am. et Serv. ocupa toda el área atrUmida al g<-nero 
al cual iiertenece, mientras ijue las otras, T. tihinrlti Disi.. '/'. ¡mira 
Dist. y T. Lizeriana Delg., ocui)an regiones nnu lio m;is restringidas, 
de las cuales, 7'. ultiaria y T. Lizeriana, son exclusivamente argenti- 
nas, mientras (pie T. parra se projKiga también en regiones chilenas. 

El género Eilhalmbeniia confundido, hasta ah<u'a. con el Teíti¡ia<les 
se extiende sobre una pe(pieria región ipic n(ii|ia parle de las pi-o\in- 
cias du Santiago del listero, Catamaica, La lüoja y San .luán. 

I'^l gí'nuro CliíiiKixia Dist. es laudiii'U originario du los contrafuurtus 
andinos (|uc se cNliuiidun sobic la> pi o\ incias de 'riuniiiaii. <'ataiiiai- 
ea. I>a líioja. San .luán y Mendoza, siendo necesario agregar a esta 

(I) l'ii linlio piiiii i'iiiiociilii di' la liii>lii;;í:i lie liis cij^arriiK es la ilÍNtril>ii<'ii>ii •li- 
la» i!iiiH>ci(-K Hi'^úii laN altura». Al viajar en la» rrgioiieH aiidiiinH nc (ilmerva, fciiii- 
iiiciin Itii'ii Cdiiiii'iilii ili' Ion liipircfiiis, i|ii<' varias i'spi'cirN ni' |iri>|ia;;aii cu la» lla- 
nura» y <|iii'1ii'a(la» iiiiriitrji» ipii' iilra» vivrii ili' iindri'iicia un altura» rulati- 
vanicnti- iniiv ^ranili'». No lie poiliilo Imlavía rlasilirar con toila prcrihiiin la» 
«•HpccirH ili> cigarra» argentina» iU* arui-rilo mu i'l liííliitat (Ir cada una. 

('■!) ViT In HCK"n(la parte. 

(3) Kn i-l nia|)a rcpn'»rntan<lii ul ci'iitro ile propaKixioii <!<• los Trlliiiiiflminiíi 
el líri'a atriliníilo al (¡('■iirro 'l'illiiinilri' su halla cortailo más al norte de »n verda- 
iliTo tiniiti' nii'i'idional. 



LOS CICÁDIDOS (CICADIDAE) AUGENTINOS 



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Mapa III. — (.'i'iitrn tic jiiupajiiuiuu dr l»s Tcttiíjadfsariu. Trazado ver- 
tical : griievo Tettiíjadt's Ain. t?t Serv. ; traz^iilo Iioiiznntal : <;t'uero Cito- 
iiosia Dist. : tra/.aUo oblii-uo oeste a i?ste) : señero Eilholmbci'fjia Del.ir. ; 
trazado oltliriin (i-stt^ a oostf) : género FadffUa Delí;. 



iV ANALES I)E L.V SOCIEDAD CIENTÍFICA AIKÍENTIXA 

(listiibiuióii goográfioa una pciiiu-ria paitv- ilo las jmiviiicias lU* San 
Luis. Córdoba y Santiagí» del Estero. 

El ;í(''iU'ro Fadi/Iitt Delj;.. último de los Till¡;iatltxtiri<i. ha sido eii- 
eoiitrado en las mismas rej^iones <|iu' IuIIidIiiiI» r;iia. pero mientras 
este último parece extenderse hacia el este-. a<iii(! se iirojiaga hacia 
el oeste. 

Al superiKtncr las distribiuioiies jicográlii-as descritas se ttittienc 
el gráfico representado en uno de los inajias adjuntos, que muestra 
que el género Tcttiffdflix rodea. ]>iiede decirse, al ( honcsiíi el (¡nc a su 
vez encierra el Fafli/Ud y el F.ilhitlmhcni'ni y todos ellos peiniiteii 
delimitar una pequefia re;;ioii qHe a])aicce como el cent rodé propaf;a- 
ción, en la .\r};('ntiii:i. de la cli\ision Tilti¡iii>lcsiiriii (ma]ia III). 

lí«'sumicndo: se ve que la distribuciidi p-iieral de los TrttifindfiKiriii 
ocuiia. con especies afines, la co.sta oriental ile AlVica y la occidental 
mejicana, mientras que la América ("entra! > una parte occidental 
de la Meridional i»oseen formas incluidas en una snlidi\ isioii contra 
puesta al griijio rorma<lo ¡lor las cspeiies ati icanas _\ nu-jicanas. E>- 
tas l'oinias culminan en la Arj;cnt ina. donde i>crmiten delimitar un 
centni <le propagación o loco de iiradiacion. 

Al (jucrer explicar esta distribución .üco^iiáfica. el único recurso 
que tengo es el de apoyarme en las sui>uestas migraciones (b-scritas 
anteriormente, liia lonna «australiana» o «malásica» <le Tvttiqadr 
x«r/rt se vio, por una cansa u otra, obligaila a abandonar su región 
originaria ilirigiéndosi' hacia la costa oriental africana (Madagas- 
car) (1 ) y hacia la costa occidental mejicana. Ivsta forma iirimitiva. 
«pie pucrle creerse como ascinejiindose a los l'ctlliidílrs/nin del primer 
grupo (dilatación prunntal angulosa), mientras evolucionaba, en la 
icjíion africana, sumamente poco, daba nacindento. en la americana. 
)ioi cxolncionessiicesivas. al gi'-nero 7'(7//V/í«/cít (dilatación pronotal no 
angulo.sa). Este último se propago, poco a poco, en el occidente ame 
ricano (-) .V al llegar a la pequeña región extendida de N.f.. a S.O. 
sobre las pro\ ¡ncias de <'alamarca y La líioja. ipie acliialmenle apa- 
rece como ccnliM de prop;iga<'ion de li>s /VV/Zí/ío/cvío/'k argeiii iiios. 

(1) KhIii Hii|iiiHÍciiiti i'lii'Mi'iitm :i|>iiy<i i-ii i'l lirclid ilc i|iii' l:i liiniia (Ir hi i'.lü <!<- 
Mail;i;;asi'iir lircxi'iitii. i'ii :iI)¡iiiii>h de hiih ('<iiii|i(iiiriiti's, una facicH nialasic.i pro- 
Miiliriaila (|iii' lii iilcjii <li' la africniía |iri>|iiiiiiiciili' iliclia. 

(2) Iaüh cmik'í'H'í* Tftliífafirn raiiiptifta y Tfltitjarln» iiirriraint. i>iH'niitr:iil:iH en 
••siat ri'Ki'""'». |)ili'ili'ii cniíMiilrruriti' ri)iiii> ri'|iri'Ni'iilali<l<> tus jali>iii"< <l<'l caiiiiiio 
nc-Kiilili> |iiir iao roriiiaH ilr Ti-lligadrunin aiiioriraiia» en sii> iiii;;rai'iiiiii'>< hacia 
rl Hiir. 



LOS CI< ÁIMÜOS (ClCAUILiAK) AUGENTINOS 71 

evolucionó hacia los otios <:;éneios (|iii', junto con él, forman el se- 
nunilo {íiupo (dilatación |)ionotal no o muy poco angulosa) de esta 
división. 

Un hecho curioso que, por más que se anulen los centros de ino- 
l)ar;ación o de irradiación que he estal)lecido, subsistirá siempre : es 
(pie estos últimos se delimitan, todos, en la misma regiiin, es decir, en 
los lugares, en parte scmiáridos, extendidos entre las Bierras de 
< '(hdoba y el macizo andino. Interesante sería estudiar sobre el te- 
rreno los tactores biológicos y otros (pie im[)eran en esta región. 
Quizá se obtendrían resultados de importancia, los cuales pei'miti- 
rían solucionar algunos |irobleiiias referentes a la propagación de las 
especies. 

Al llegar las migraciones a las regiones americanas, donde impe- 
raban factores distintos a los de su jiaís <lc origen, las especies mi- 
gratorias se adaptaron a este nuevo ambiente o desaparecieron. Esta 
adai)tación se hizo evohu-ionando las formas primitivas hacia las es- 
pecies actuales o hacia las que, por evoluciones sucesivas, les dieron 
nacimiento. 

Algunos, a lo menos, de los factores que intervinieron en la evo- 
lucii'ni de las especies migratorias existen todavía y varias especies 
permiten observar variedades que se pueden considerar como locales 
o geográficas. Estas variedades, nacidas bajóla intluencia del ambien- 
te i)r(q»io a cada región, s(m, a veces, tan diferentes entre sí que, a 
no ser por las transiciones observadas, se creería en la existencia de 
varias especies. Algunas variedades locales o geográficas se orientan, 
poco a poco, hacia una evolución cpie las aleja paulatinamente de 
las demás y llegan al extremo de (¡ue ningún cruzamiento sea posible 
entre ellas. Si, en ese grado de evolución, desaparece, por una causa 
u otra, uno o varios eslabones de transición, se tendía varias especies 
donde primiti\amente había una sola. 

l'nodelos hechos que más llama la atención del entomólogo no 
confinado exclusivamente en cuestiones sistemáticas, es la existen- 
cia, dentro de la familia de los cicádidos (Cicadidaij, de un órgano 
musical que no tiene su parecido en ningún otro grupo de insectos. 
Este órgano, el má^conqilieado y perfecto de los aparatos que ciertas 
familias de liexápodos [loseen [lara emitir sonidos, ha hecho de los 
cicádidos, vulgarmente llamados chicharras o cigarras, un grupo que 
conninmente se caracteriza perfectamente y las dasiflcaciones zoo- 
lógicas, de acuerdo con las ideas ]i(qinlares. les dieron la preferencia 
para definirlo. 



'- ANALES DE I.A SOCIEDAD CIENTÍFICA AIKJESTINA 

Kl ;ii>aial(» iiiiisi.-al. situado <-ii la base d.l aluldiii.-ii. iiii.dc ((iiiiiia 
rarsf a un taiiihnr cuyos lu-ryaiiiinos sf Iiallaii i»'i'iii])la7,atl<)s por 
iiieiii)»i-aiias o tiiii|iaiios y la caja ]M)r una ciiorin.' caxidad imacoalt- 
doiiiiiial. 

Para cantar o. iiK-jor dicho, para ]ii(idiicir mido, cd insecto contrae 
sinmltáncaincntc dos nn'iscnlos insertados en la faz interna de los 
tímpanos por medio de fuertes tendones ipie van desde el eenlro del 
aparato hasta las iiieinluaiias. Ksias últimas, atraídas por hi acción (U' 
los inúseiilos. viielxen. i>or elasticidad, a su i>osicióii i>iiniitiva cuan- 
do cesa la acciiin de a(|UidIos. Dos pares de óruanos protectores, los 
op.rculos y las cavenia-s, iwlean ai aparato musical. Los )uinieros. 
llamados lanibiéii i)osti¡í0.s. se jircMcutan liaj" la Imnia de dos esca- 
mas seinicirculan's situadas exterioriiieiilc en la |>arte ventral del 
abdomen mientras (pie los orilicios de las cavernas, sil nados en la 
VmSC ilrl alidoiiieii. solo piicdcii Verse levaiilaiido openiilos y alas. 
Kl tímpano, jiarlc pioductma del sonido, se halla sobre la jtarcd 
interna de la caverna (|iie coiniinica con el exterior iioruriiesos estifr- 
iiias situado.s delante de lo.s tíiniianos. La jiarte ventral de las caver- 
nas se halla formada por el pioloiifiaiiiiciito de los epimcros: las 
otras i)aredes se hallan coiislil indas por i'l i'S(pieleto leunmcnlaiio 
|M'opiaiiielite dicho. 

Los lindos emitidos p(M los limpanos se hallan ret'orzados por 

iiibranas accesorias : una del^aila. llamada espejo, situada en la 

)parie inferior: la otra, en íoriiia de escama colocada en la i>ar(e su- 
perior y iiue se (h'nomiiia nicnduaiia plegada. 

Los opérenlos, situados en la parte \eiiiialdcl alidomcii. aleclan 
niiiiieíosas foriiias : seiiiieirciilares en alí;uiias especies, se alai;;an 
en otras; veces liav ipie se sobreponen y a veces, al eonlrario, ipie- 
•laii distantes inio de oim- 

Nili;;illia ilia;;lio.sis de los ;;fneros y es|)ecies de fuly:<MÍilos ( Fiilt/o- 
liiliir) menciona un ras;;(» iiiorlolo¡;ico idiservable en las especies de 
/.iiliiiiiirid: en la base del alidoiiieii, cerca ilcl mci anoto, ciihierta en 
el reposo |ior las alas, es decir en el misino sitio donde- los ciciididos 
(Cinifliiliii) presentan los orilicios del or;;ano musical (cavernas). 
existe lina hendidura afectando la misma forma ^n-ncral ipic i-stos. 
Mesde mi primera oliscrx ación acpnl hecho un- llamo la alcncion _\. al 

• plercrme explicar la proccdi'licia fiel or;:ano .sical en las ci^iarias. 

lo com)ian- con este carácter rudimentario de los fiil;íori(|os y llcf;ne 
a la conclusión ilc ipic estos últiiiKts s<ui los antecesores de los cicádi- 
dos (Cli iiiliil(ti). Ksta suposición de la rdaiion exisleiiii- ciilrc los dos 



LOS OICÁDIUOS (CICAUIDAK) AI.'GKNTIXOS 78 

tíiupo.s hecha, ])riiueraiiieiite, teniendo como base h»s caracteres uoni- 
l)ra<h)S, se halla fortiticada cuando se estudia la biología de las espe- 
cies que los coniiioiien. 

Los HomúpteroH presentan transiciones biológicas (]iie van desde 
la anietabolía hasta la holonietaljolía y toda una escala de reproduc- 
ción comprendida entre la dioica y la jiurtenofíéncsis. Varias de 
estas diferencias en el nio(h) de repioducción y en la evolución lar- 
val pueden considerarse como el resultado de degradaciones más o 
7iienos i)rofundas que, a su vez, son consecuencias de la vida i)arasi- 
taria Iknada i)or varias de sus especies. De lo dicho puede inferirse 
que los I/(iiiió¡)t(n)n se dividen en Homóptcros li1)rcs y en Honn'tpteroH 
Itarás'itos. Los Honiójitcro.s parásitos, <iue conii)onen algunas familias, 
están sujetos a fenómenos partenogent'ticos (pie actúan en mayor o 
menor actividad y entre ellos se ve a algunas formas adquirir, \nn- 
degradac'iones parasitarias, metamorfosis holometabólicas, que en 
otros grujios de he\ái)odos, son el resultado de una evolución ascen- 
dente. 

Esta convergencia entre los resulta<hís de la aiM-ion <le tactores tan 
distintos conio lo son las degradaciones parasitarias y una evolucicín 
([ue puede considerarse como normal, constituye uno de los hechos 
más notables de la biología entomológica. 

Lizer (1), en un estudio sobre los Cóccidos, establece para las di- 
versas familias de Homóptcros parásitos el árbol tilogeiuHico sigtiien- 
te, basado sobre las degradaciones i)arasitarias, más o menos jirofun- 
das, (pie han siifiido las cs|)ecies de dichas tainilias. 



(1) Caklos LiZHi!, I'riiK'ipíilrs Cócvldiin que atacan a hiK ¡¡Jaiifan ciilfirada» en la 
Uipnhliea Argentina, in Itec. Cent. Eit. Agr. de la l'nirerniilad de Iineno« Airen, 
año XI, iiúiiiero 95, páginas 201-223 ; año XII, miininii itH, páginas S5fi-S7l ; 
iiúiiicro 07, páginas l,"í-."l', 1919 (i-oii dil). y f.itogral'.). 



AKAI.ES L>K I.A SOCIKUAU CIENTÍFICA ARGKNTINA 



HETEROPTERA 



HOMOPTERA 




HEMIf^TERA 



J'iUü cxiilii'iii este filadlo fil<);;f)icl iiii I,iz( r a;;rc};¡i : 
<< Inft'r|irctiiii<l(i el antt'ccdí'iite cuailm lilnficin'-tifo. vchkis (| 
(los las |iriii(-i])iik's ramas iii'¡;riiia(las di' un Ikiiicii coiiuin. 
ellas — la ('ori-cspoiidiclilc a los //<7rc«y<í( coa — se aparta de 
adi|iiii'ii-iidi> sus iciircsciitaiitcs. un iiia.Niir <;i'adti cxdliilivi) y <i<- aiii 
sil sitiiai'iiiti sii|ii-ii(ii en iclaiiun al |ilaiiii liasji ci ilc ciiij^cn. 

<• La rama de los lhiniiipt< vas lia cv «iliirioiíadn en ;;rado mi-iior y al 
iiiisnio ticmjio mas iinilnrmciiifíitc. De ella di\'fr;:cn las ciiatrii l'aiiii 
lias c'ii rcjírosioii. \'i<\ la cxtoiiKÍóii i- in<-liiia<'ioii dt- sus respectivas 
■ amas, en rinirernelieia cnii a(|ilell:i <li ilondc dii i \ a. Iir iicnlii piidei 



lie son 

Illa de 

I otra. 

<le allí 



I.OS CICÁDIDOS (CICADIDAK) A UliKNTINdS I ¿> 

represeiitai' el iniiyor o nifíior jiindd ilc ii;n;Lsitisiii<i a(l(|iiii¡(l() imr 
cada una de esas laiiiilias. 

«Los /'.silidti.s AfididoK ocupan un ii¡\cl muy poco int'eiioial délos 
Homópteron no degradados. No puede decirse lo jiropio de los Aleí/- 
ródiflofi y Vijccidos, cuyas respectivas ramas ad([iiieren una inclina- 
ción y nn larj^o diferentes entre sí, lo mismo en el nivel qne ocnpan 
(|ue es muy inferior en concernencia con los Psílidos y Afiáidon. 

«Todo lo antecedente bastará para juzgar del ranjío insignificaute 
(|uc entre los Hiiiiípfiros ocnpan los Cóccidon : el último en la escala 
geneal(')gica, peio (pii/.á el primero, considerado desde el jiunto de 
vista parasitario. » 

Este resumen de las afinidades de las familias de Homójitcros para 
sitos entre sí me evita el tener (pie ocuparme de ellas, ipieilándome 
sólo por examinar los lazos (lue unen este grupo a los HomópU-ros 
libres, lo «pu- liaré después de haber diclio algunas breves palabras 
si>bre las asociaciones biológicas (|uc se ))ucdcn formar con las fami- 
lias que coini>oncn estos últimos. 

Los HomópteroK libres comprenden la mayor parte de las familias 
<lel suborden (considerado i)or algunos autores como orden) y las 
especies en ellas incluidas pueden dividirse en dos grupos caracte- 
rizados por la vida larval que en uno se efectúa bajo tierra (subterrá- 
nea) y en el otro, al aire libre (aérea). Las larvas de estos grupos se 
diferencian tanibi(-n i>or las metamorfosis sufridas : en algunas espe- 
cies (vida lar\al subterr;inea)- el paso al estado adulto se efectúa 
por medio de una i)scudo ninfa inmóvil, mientras (pie en las otras 
especies (vida larval aerea) el paso del estado larval al adulto se 
efectúa por medio de tina ninfa (pie no deja de moverse y alimen- 
tarse. 

Al buscar las afinidades existentes entre los diversos grupos bioló- 
gicos de liomói)teros (¡fomóptcros parásitos, líomópteros libres con 
vida larval subterránea y Homói^hros libres con vida larval aérea) 
éstas me aparecen coiuo siendo repi'esentadas actualmente por los 
l'^ulgoridos (Fiihion'ddr). Dictiofóridos (J)¡ctyophoridae), y Membráci- 
dos (Membriicidac). 

Los cicádidos (Cicadidac) cuyo ajiarato musical no tiene, a prime- 
ra vista, punto (le comparación en las otras especies de Homópteros 
se liallan, sin embargo, ligados con los fulgí'nidos por varios caracte- 
res morfológicos y algunos rasgos biológicos. Varias especies de ful- 
goiidos tienen, como lie diclio, rudimentos de un órgano musieal (pie 
se traducen en caiacteres m(irfol(')gicos jxico visibles y la vida subte- 



7ti ÁSALES DK I.A SOCIEDA» CIENTÍFICA AUGESTINA 

ii;iiii-a <li- l;is larvas ilc varias t'S|if('ii's «lo i-stf último urniio (1) culis- 
titiiyc'71 atinidiides iiiorfiil<><;icas y biológicas fiitrt» cicádidos (Cicadi- 
'Idc), y fiil;i<'>ri(li>s { FiihioriilíK). 

Los liiiiiiii](tcr<is lilircs ilc \ ida lar\al siibteiTiinca im |iarcccii 
tener, a iiriiiicra \ ista. aliiii<la(lcs cnn los de \ ida ]ar\a] aerea, ¡lero 
creo (jiif piicdcii encontrarse ('stas en un carácter anatómico exis- 
tente en al};'iinas especies de luljioiidos ( FuUjoridacj y dictioforidos 
(IHvt¡ii>¡>hin-id(ie) (vida laiv al aérea) (2). Este carácti-r anatómico se 
halla coiisiii indo por la presencia de }íl:índiilas esiieciales secretoras, 
de lina substancia cerosa ipie. a veces, es tan aliinidaiite. que envuel- 
ve todo el iiidi\i<iuo (.i). 

Es también un car;ictei anatómico (d la/.o ipie une los lioiiiopteros 
libres con los iiomojiteros parásitos. Como se sabe, varias especies 
de iiulfíones de las plantas f/'.si////(/((c. Aphididuc) jio-seeii. en la liar- 
te i»osterior del cuerpo. <;liindiilas secretoras de una substancia azu- 
carada tan rebuscada por las lioniii<:as, que estas últimas, a veces, 
liaceii todo lo posible para que aipiellos no tenfran (pie snl'rir jior las 
incleiiieilcias del t¡eni)io. estableciéndose de este lliodif 1111 conielisa- 
lisMHi suinaiiieiile iiilercsanl e. Alióla bien, ciertas lar\as de uieinlira- 
cidos (,l/c»//;í/(r/V/((í ) t ieiicli. en la parle iliusal. t ilbos excretores de 
alalinas ^¿hindiilas cuya secreción e> iuiial a la de los |uili;oncs. 

La liomolofíía entre los tubos excretores dorsales de los lueinlu a- 
cidos (Jlnitióplcnis libres) y los tubos excretores jiosleriores de los 
jtulg'ones (Ifdiiiiiptrros ¡larásitos) se lialla bien establecida, a mas de 
caracteres anatómicos. |ior el coiiieiisalisnio ipie se establece, tam- 
bién, entre liormigas y larvas de lueiuluacidos (4). 

I'il ordenamiento de las |>rilieipales támilias de liomi'tpteros. se-iún 
los hechos biológicos relatados, iiucdc resumirse en el siguiente ilia- 
grama : 

(1) .Muy iiiiiii !>r li;i iiliKcrviiilii Nutiri' i-l i'sti«lo liirMil cli- lus riil);iiri<ltih {l'nUjii- 
lidar) )ier«i cierto» liccluis iicriiiitcii iiili-rir <pii^ n li> iikmioh varia» t-Mpccif» ilc 
i-sta raniilia tienen iiii:i \-¥\:\ larval Hiititerriíncii y, i'inno conHocin-iiria de clin. 
• I paHii al cslixln adulta) hc hace mediante una |>Nciidi> niiiTa inninvil. 

(2) (;iiT(<iM anlorcN incluyen la I':miií1í;i de Iiim diclinfniidos t D'wlynphiiritlnr) i'ii 
la de loH fiilKóridiiH (Fiilijoridaf). 

(3) IvHla Hccrecióii ccroMU. jtroiliicida pnr •¡laiidnla- i-,|Hiialc« iiparliilii-» miIhi- 
lim Nc^iiicntoH aliiliiiiiinalcN, xc uliHcrva en todaH tan lamillas di' llcniínplcrii-, en 
imiyiir n nii-mir alinnilaniia, |ierii ••n ninguna nlra rc prcKcnta liaju id a»iiccli> ex- 
traordinario ijiic rcvi»lc en ciiTtax t ..|i.(ii-s di- rnlK'>ridi>s (/''ii/,7i»'úW> y iliclio- 
rnridon (¡Hrl¡in¡>liiiri<lar). 

(4) Durante miiclio ticin)iii no imde iilir,iT\ar. yo mismo, el comciiNallHi pie 



LOS CICÁDIIlOS (( IlJAI>II>AK) AKGENTINOS 



77 




78 axai.es i)e i.a sociedad científica argentina 

l'i'l'i» C'stt' cstildiii. l)iis;iilc> 111 iiliscrvacidlii's lii<>l()<;icas v ;ili;iluiiii- 
«•as, hreveinent* n'suniiíias aíjiii, alMica tudas las i'ainilias de lioino])- 
reros y formará un trabají» ilistiiito en rl cual fiisayaic «le ih-liiiir de- 
ralladainciitt' lasafiíiitladt-s ijiu' estas últimas tit'iu'ii «'iitri' sí (1). 



lOii esta si-^iiiida ]>arte fifiuiaii sdln \n> caraiti-rcs iiiiirCnlojjicos y 
sistemáticos necesarios al lector ¡tara darse i-iienta del liij;ar ocupado. 
eii la clasitieaeifiíi. por las ]iriiici)ial(>s cs|(ecies citadas en el curso de 
mi ex])Osi.ci(')n anterior. 

pesi)ués «le liaber examinado brevemente la posición de los cicá- 
didos (<'¡c<((1iih«} entre los lionn'i))teros, doy nn cuadro dicottunico de 
los j;éneros ar;;cntiiios basailo sobre <'aracteres obsei\ados en los 
dos sexos, siendo ciiiiipletado este )ioi lina ciiiuncracioii de las espe- 
cies deei<;arras encontradas basta boy día en la Arjifiilina. He érenlo 
oportuno ocuparme un |ioco iii:is detalladaiiieiit<' de la dívisii'in de los 
TettifiafleiiiiriK. a caii^a ile los aif;iiiiienins ipie las es])ecies de este 
{inijio me lian ciado cii la\iir de las supuestas ini};racioiies i'itadas 
en la iirimera parte. 

Dentro de) o jniblicare una iiiono;;ialia sobre los cicádidos fí'/. 

cndidne) aij:eiit iiios, tialiajo al cual me reiniío )iara todo lo ipic omito 
de los caracteres de los diversos t:cncios y especies de ci;;iirras arpien- 
tinas. 

Como ya be diclio. los linliioplcros se distiimueu escnciablleut e de 
los lieteroptelds pol i'l l'ost lii. naciendo a paicllt cniellt e ilc la ]iartc 
inferior de la cabeza o del esleinon, y por las alas siipiTiorcs (tegmi- 
ñas) (pie tienen una textura membranosa en tixla su cxteiisiiui. 

Alf^uiios autores modernos elasitieaii los lionu»pteros tundáiulose 
en el número de artejos de los tarsos. lo ipie subd¡\¡dc este siiborileu 
en tres >íiii)>os : 

«I- fHtiililiiT i'iilrc lll^ lioriiiÍKiis y \un larviix ili' iiii-iiilir:i< ícIhn ( Mi iiiI>iii<i<I(i<) liiistü 
i|ilc lili' fiu- <lii<l<i )iri'N<'iii'inrli> i-ii Iíih íhIiih iIi-I Drlla ilil l'ar:iiiii. Kii <■! iiirs ili- 
(■«•briTii di-1 ¡illii 1!MS. i'ii iiiiii isla ili'l Paraiiá-(iiia/ii. casi tmlas las plantas «Ir 
lina i'N|M;cir de Siilaniini (Solaniim sp.) Icnfaii las liojaH diliinlas ili' larvas y 
ailiiltoH «le Enlgliii gemmata y vvTca ih- las priniiTilH so olmiTvaliii la liniinijrii Phri- 
ilolt Hniji (Bnu'li ili't.) pnivoranilii la i'M'ri'rióii ilcl Ifipiiiln pnr ellas liiisradd. 

(Ij I.ris F. llKl.lCTANii, Contriburiiin al rhliiilio tic In Jiliitiniin rf> /o» HomópIrriiH 
(a pnbbcHfNu). 



LOS CICÁDIDOS (CICADIUAE) ARGENTINOS 7!) 

'I'iii'sos iiiiiaiticiiliulos. Monómeros. 

Taisos Inaiticulailos. Dímeros. 

Tarsos triarticulailos. 'l'rimeros. 

Esta división taisal tropieza con los mismos incónvenieutes que sil 
adopción, i)ara establecer «grandes divisiones sistemáticas entre los 
coleópteros, ha puesto en evidencia, es decir, este método uo respeta 
grupos que, basándose en caracteres morfológicos distintos de los 
tarsos, son perfectamente delimitados. 

Amyot y Scrvilleíl) se l>asan para subdividir este suborden en los 
siguientes caracteres : 

HiistiK iiaciciidii, (11 iipaiiciicia, tle la parte ¡ufciior de la cabeza. 

(A uclienorhiinchoK.) 

(¿ Con un (')rjj,ano musical. Cantoren. 

(f Sin un (hgano musical. Mudos. 

líostro naciendo, en aiiaiiencia, del esterniin. Steriiorhynchog. 

La primera subdivisión (Aiichenorhynchos) caracterizada iior el i'os- 
tro naciendo, en ai)ariencia, de la parte inferior de la cabeza, se halla 
formada p(n' las especies que pueden llamarse homopteros superio- 
res, es decir, por formas no parásitas. La segunda subdivisión (Ster- 
norhynchos) detiuida por el rostro que nace, aparentemente, del es- 
ternón, encierra formas parásitas y ese estado se traduce por degra- 
daciones más o menos profundas del organismo. Estas divisiones en 
homopteros superiores y degradados, importantísima del punto de 
vista biológico, es, sistemáticamente, muy relativa, pues estos dos 
estados se hallan unidos por transiciones insensibles, y es muy difí- 
cil, sino imposible, saber a ciencia cierta dónde principia el parasi- 
tismo y qué límites hay que fijar a las degradaciones parasitarias. 
Pero, fijándose sólo en los caracteres morfológicos, esa clasificación 
de Amyot y Serville da bases suficientemente sólidas iiara edificar 
sobre ellas la subdivisión del suborden. 

Los Auchenorhi/nchos y Sternorhyncho.s se subdividen a su vez en 
familias, tribus, etc., que Amyot y Serville denominaron con nombres 
derivados del carácter predominante en cada grupo. Aunque la mayo- 
ría de las designaciones de estos avitores no han prevalecido, los 
grandes cortes establecidos por ellos han subsistido. 

Los Auchenoihynchos de Amyot y Serville, presentan, para su cla- 

(1) Loe. cil. 



80 ANALES 1>E I.A SOCIEDAD CIENTÍFICA AltGEN'TIN'A 

sitifiíciim. mi cilláctei' de sinii;i Ími|iii\ t:ill(¡;i : l;i |Picsi'll(i;i u l;i ailsi-ll- 
ciii <lc un :i|i:initii musical cu los luaclios. Los cantóles, ijiic loriiiaii 
jictualiiioiite la t'ainilia tic los cicáilidos (Cicadidac), poseen, ell<is solos. 
un aitaiato ninsieal. Contraponiéndose a esta familia, se hallan los 
nimios, de Amyot y Serville, caraeterizados por la ausencia de aiinel 
aparato y <|nc para estos autores ]»iu'den subdividirse en Siililciieor- 
nios y Antciicoiiiios. ICstos i'ilt inios ^^rupos. caracterizados por el modo 
de inserción de las antenas, se ban disgrejíado. aciiialniciiic. en varias 
l'amilias (pie están ya indicadas bajo iioiiilircs distintos en la clasiti- 
cacion de Amyot y Serville. 

Basándome cu los caracteres scñalailos alitci ioi nielil c. rdiiiial»'-. 
con las familias de hoinopteros. varias series ipic dclinirc del modo 
sijruieiite : 

Rostro insertado en la parte infciior de l:i calic/a. 

(j* Con aparato iimsical Seiic de las Ciitidiiiiiitii-. 

(^ Sin aparato niusical. aiilcnas insertadas : 

líajo los ojos Serie de las ¡•'iihiiniíiiiiiir. 

Kiitre los ojos Serie de las JdsKiiiiiiiir. 

Koslíd iii>ert:ido cii el «'stci in>ii Serie de las Stvi-iiorhi/iirliiiiiiitir. 

La ]irimera serie se caracteriza por el rostro insertailo en la parte 
inferior de la cabeza y la |>reseneia de iiii a]>arato musical en los nía- 
ellos y com)irende úiiicaiiieiil e la lámilía de ]o> cic;ididos (('icadidac) 
(( 'ant<n-es de Amyot y Serville. si riiliihuilix (\f Lalrcillc. iSiridiildíitin 
de Üiirmeister). 

La seri»' de las Fulijorinindi forma la pi ¡mera siibdix isioii de los 
Mudos de Amyot y Serville. > se caracteriza imm : 

Cf y 9 : Uostro insertatlo en la parte inferior de la cabeza. 

Antenas insertadas bajo los ojos (Subtericornios). 

(J : sin apáralo niusical. 

Las principales t'aiiiilias de esta serie son las si^iuientes : 

). SJMlenia alar lio de<'ionlieiile. ('¿) 

SÍHteiiia alar iIccMiidieiile. \l. I'aiiiilia ¡■'lullidaí:. 

2. 'fe^minaN con la parle apical relieiilada. L Familia ¡•'iihiiiriihir. 

'lV;;iiMiias ion la paile apical im nt iinlada. (8) 

:>. 'I'iliia- poftcrinrcs .«in ci-pina iiiii\il (laliar). (4) 

Tiliia'- piislei'iores con una i'spina iiiii\il (lalcar). 

\' . familia />< Ijiliiiriilni-. 

t l'ionolo \ nioonotci l'orinamlo im rnnilioiile lan ain lio cuino lai^o. (•'>) 



I.OS CIC'ÁUIDOS (CICAUIDAK) ARGENTINOS 



81 



Pronoto ,y ini'sonoto Ibinuindo un romboide más unclio que largo. Pro- 
noto con los ángulos humerales sobresalientes. IV . Familia Ismdae. 

'I'egrainas transparentes, con las nervaduras no punteadas. Cabeza ¡iro- 
longada más allá de los ojos. II. Familia ÍJicti/oiilidiiiliif. 

'l'egminas con las nei vaduvas punteadas. í'abeza no prolongada más allá 
de los ojos. III. Familia Ciriklof. 




^-^■M. 



'T.A 



Vi;;, lli. — Thiijtimo.s di- Ins Tlbícinae ; E. i-sciuU'te ; M. im'.sonotí» 
T, A. tf-iiiiinns \ hIus ; x. /*. se^. ha.s.Tl ; C. ca vernos : 02>. o|i(-iriili>s 



La .serie de las ■/ünsiiiinac. cuyos caracteres generales son : 
cf y 9 : Rostro insertado en la parte inlerior de la cabeza. 
Antenas insertadas entre los ojos (Antericoruios déla clasificación 
de Amyot y Serville). 

cf sin aparato musical, connirende las familias siguientes : 



AN. SOC. CIENT. ARG. 



T. LXXXVIII 



82 



ANAI.KS VK LA SOCIKDAl) CIKNTIFICA AUUEXTIXA 



1. Pronoto prolonípíndosc por eiiciiiiii «leí abdomen. 

I. FaiiiiÜM M< iiiltriiiidaí-. 
Pronolo im prolonírailo por ciicinia iU»l abdonicn. (2) 

2. Patas jiostcriori-s con nna. «los o tres csiiinas. a lo más. colocadas en tila. 

J 1 . Familia ( 'errojüiínr. 
Patas posteriores con una dolili' tila di' espiuitas. (3) 



s b.^ - . 




T.A 



OP 



KIk. 17. — TliMiiniioM <li- liiH (/ranitiaf ; K. i'Srnili'tc ; M, iiifjioiinto ; T. A, li't^tiiíiiuH v itlnf* 

«, li "ffi. IhimhI : *'. i'ftViTlinH : o;». n|H''l'rtlloM 



3. <»cel<iH c'olocadoK Kol)re el vc'-rtex. MI. Familia 'l'ttti¡i<iHÍilai\ 

( IreloK i'<doi'adoK en una loseta en <'l lionle anterior de la ealieza. 

I\'. Familia .Jnniiidnr. 



Las cliiBiflr-iicioiics lie Iris <'ie:ii1i(lii.K (Cicadifliic) iitiii)it:i(l:i.s jKir lo.s 
iiiiti^iioK aniores se bHsaliaii eii los ciiracIcrt'K tjiie ('oiiiiiiiícati su 
aspeett» Kt'Dí'ial al insectil. Uislaiit. en sns iinincroKos trabajos sobre 



I-OS CICÁDIDOS (( ICADIDAK) AUGENTINOS 83 

los lieini])t('i<>s, no conservó estas chisificaciones y foi'niuló otra, esta- 
blecida sol)re caracteres (tiini)anos más o menos descubiertos) de difí- 
cil ai)reciiici()U, si se estudia este grupo sólo sn]>erticialmente. Las 
subfamilias, delimitadas i)or Distant entre los cicádidos, se caracte- 
rizan como sigue : 

1. Tiinpiuios coiupletiuiieiite descubiertos. .Subfamilia Tlbirinae. 
'rínii)auos más o menos vecnbieitos. (2) 

2. Tíiiipaiios (lescubicitos en parte. Siiltfainilia (Ivatünae. 
'ríiiipaiKPs riiiiiplelaiiicrite ilescijliiertos. Subfamilia Cicadiiiav. 

Intención mía es volver a las clasiíicacioues anteriores a la de 
Distant. auiplijindolas y moditiciindolas para incluir, dentro de ellas, 
las formas descritas recientemente. Pero la falta de material me La 
impedido basta aliora hacerlo y me lia inducido a aceptar momentá- 
neamente la clasiflcación de este autor, en la cual he introducido al 
jiunos caml)ios que dan una extensión más amplia o más reducida a 
algunas divisiones y géneros. 

La clasilicación que be adoptado en este estudio sobre las cigarras, 
derivada, como ya be dicbo, de la de Distant, se basa, como esta últi- 
nui, sobre caracteres (pie sólo los machos i)resentan bien desarrolla- 
dos. Doy a continuación una clave dicotómica que permite determinar, 
cualquiera sea el sexo tlel ejemplar estudiado, los géneros argentinos 
sin necesidad de recurrii' a los caracteres antedichos, pero haciendo 
caso omiso de la división d(^ los cicádidos en subfamilias: 

1. Pioiinto 11(1 ililalailo (sin exjiansioiies laterales). (2) 
Pronoto ililatailo (eoii exijausioues laterales). (10) 

2. Tegmiiias con oolio celilillas apicales. (3) 
Tegniiiias con seis eeldillas apicales. l)tit>tettU Bertt 

3. Cabeza urande, transversal o triangular. Pronoto no atenuado hacia 

adelante. (4) 

Cabeza pequeña. Pronoto atenuado hacia adelante. (8) 

4. Cabeza con la frente poco proeniinente, generalmente tiansversal. (ó) 
Cabeza con la frente inu.\ proeuiinente, más o menos triangular. 

Qucsada Dist. 

5. Escudete escotado en forma de semicírculo más o menos abierto. (6) 
Escudete no escotado en forma de semicírculo. (7) 

H. Tarsos biarticulados. FUJicina Am. et Serv. 
Tarsos triarticulados. Boiisia n. gen. 
7. Tegminas con la nervadura transver.sal de la ba.se de la segunda celdi- 
lla apical .n posici('.n oljlicua. Tympanoterpes Stal 



84 ANAI.KS I>E r,A SOCIKHAI) CIKNTIFICA AKGEXTINA 

Ti'gniinas ctiii lii iicrviulmii tiansvcrsal i\v la lia>c i\v la sf^mida ctltli- 
lla a|ii(al en |Kisici<'iii iiiiis o menos Vfitiral. J'mtinid Slal 

S. AIhIímik'Ii til' forma normal. (!•) 

Alxlonicn <!«■ forma más o menos eilínilrica. Alinmiuiti Dist. 

!•. Teiílnina» del niisnio lar;;i> i|ne el entM|Hi. Ctiiiiielii Am. et Seiv. 

're;rnihias tan larfjas, a lo «niiio. inino el cncrpo. 

(iiKiiíiiiistniíi Dist. 

111. Dilataeion del iiroiiolu (e\|iaM^iones laterales) anelia. anijiilosa. (11) 
Dilataeic'in del iimnolo (ex|iansioiies lal<'ralis) icdoiideaila en los áiij;ii- 
los salientes. (12) 

,11. re;íminas eon las nervadnias c nliilales no adlieiidas una a otra. 

Oihijiiii'n Slal 
Terminas eon las ncMvadnras enlñtales adlieiidas una a oiia. 

y.iiniiiiinii .\m. i't Serv. 
\'¿. l'alieza (iiieliiyenilo los ojos) no ni.is anelia o un |inrn iii;i~ aiulja ipie la 
base ilel iiiesonoto. (K<) 

Cabeza (iiieluxeinlo los ojos) mas amlia iiiie la l>ase dil iinsonolo. (14) 
i:^. Véite.x no muy ineliiiado. I'reiile formando la eoiilitniacion. m:is o mió- 
nos uniforme, del vértex. Dilalaijon prouolal (expansiones laterales) 
anfjosta. 'l'illi¡iiiiUs .\in. et Serv. 

Vi'-rtex mu\ inelinado. loimando. eon la frenle, nn :iimulo ícelo. 

I'.illiiiliuliiiijiii n. ^en. 

14. Antenas liliformes. r/if/mw/'d |)ist. 

AnU'nas eon alffuinis arlejos eordil'ornn-s (f(diii<'e<>.s). ¡■'iiihiliti n. ;;eli. 



Especies de cicádidos ( Cicadidae ) argentinos 

Subfiindlia de I..- TIBICINOS (1) 
(Tihicinnc Dist.) 
C.MCINKTAmA (Dist.). 

< 'ni infla Ain. Serv. 

/iiniiomi li<'llii. 

fíiMiiriíliila (ieriii, 

fihilvnniH Hnig * 
(liKirdiiimiriii Disl. 

ilinsimili'^ Disl . 

(I) Las UHpecii'H Herialiulas con mi asterisco son las (|iic nii' sim deseoiiociilas. 



I,OS CICÁDIUOS (CICADIDAK) ARGENTINOS 85 

,1 llollKlIKI üist. 

iK'i)tri>i>irii¡ÍK ])ist. 
HVANTIAIIIA Dist. 

Quenada Dist. 

ijiijuii (Ol.) Dist. 
Parnisahia Dist. 

DcyntcHix liev;; 

infiidih'ícniiis Bmg 
Wui/iicri Dist. * 

'rKTTICADKSAIÜA DÍ8t. 

TctUijínlcs Am. Serv. 

II ludria Dist. 

parva Dist. 

rA:eriau(i n. sp. 

rliileusis Aui. et Serv. 
lülliolmberi/ia n. •?. 

Lehriini (Dist.) 
Clioiioxid, Dist. 

i'rassÍ2)eu u is Wal k . 

meteiiiiei ii. Viir. 

i-iiniuharuiii Beif; 
Faih/lia ii. íí. 

llriirlii u. s|). • 



SiililaiiiilJii (1<> lus GEANINOS 



(Gt'iiiihtiii- Dist.) 
FlDICINAKlA Dist. 

Fidiciua Ani. Serv. 
opalina Gerin. 
iiiaiiiiifeni P. 
¡Hitldtii Bern; 
Doiiniii II. y. 

Dreirscui (Stal) 
houaerensix (Berg) 

Herf/i 11. Viir. 
DoiiiiiiiíjiD'i u. var. 
ríW(íi.v (Ol.) Stal 
'l'i/uijxuiiiterpes Stal 
(jlvijauK Berg 
Aievliavuletae Berg 
(ülmiipinüii Dist. 



86 AXAI.KS DK I,A SOCIKDAU CIENTÍFICA AU(;KNTINA 

xerricnsld (G.) Sfal 
lordiibenxis Herir 

l'rotirnn Sl;il 

vajiistriilii I>i-.| . " 
yrigea V. ' 
iinii/iiiiiifiisis \iv\¡í 
hii/o \iv\y: 
dariiiliophuva HiT}; 
pulrena (O.) Stal * 
l'.enii Dist. " 
llfiílfiiniiiiii Disl. ' 
Zammakauia Disl. 

(hlopiieti Stal 

iiisifiiii/erd \ii'y¡í 

/.(iiiniitirii Allí, ct Sfiv. 
)!ini])aiiiim F. 



SMlilainilia TIBICINAE l)¡-.t. 

.i««. .)/«;/. .v,(/. //<«/. i?). .\\ , piis. :íiii y iTs, vm'>. 

De lasdivisidiics ailiiiitidas )Mir Mistaiil cu i-sta snltrainilia. soln la^ 
«le los Ui/iiiiti(iri(i, Ctiriintiiriit, 'l'iliiriinirid. ¡'(tniixiiriit y '¡'cttiiiddisd 
lili liciii'ii espi'cies ar};eiitiiias. ICstas (li\ isiones st- caraftcrizaii ili-l 
11111(1(1 s¡;;niciitc : 

1. l'iiiMiitii iKi (lilidadii (>¡ii t'.\|iaiis¡(>ii('> lat('ral('>|. (2) 
Pi'diKild dilatado (con e\))aiisi(iiicK latcMalcsi. \'. 'Iilliiiiiilrmiría. 

2. ('al)c/,a |M-<|ii<'ria. I'i'oiioto atcniíadii lincia adelante. (^-t) 
Caliexa niti- o mellos ;;i-ande. ri'oiioto no atenuado liaeia adelante. (4) 

'■A. .Midoiiieii de toiiiia iioiiiial. I. Ctirinvlntia. 

.Mxioiiien (le t'oiiiia iiia- o menos eilíiidl'iea. II. 'lihltiiitiriii. 

4. Terminas eon ocluí celdillas apicales. III. Iliiniiliiiriii. 

'refrminas con seis celdillas apieales. IV. riiniÍKariti. 

La.s es|U'cies (le Curiiiiliiriíi y l'nniisin'm t iciicii eiiti c si una .seiii- 
lilail/.il sMiiiaiiíeiite pi'diiiiiieiaila. V el caractci' lloiiiia del alidiiineii) 
eiiipl(':i(|(i piir liistaiit pata sepai atlas en divi.><i(iiie.s distintas, tiene. 
sc;;ilti mi (i|iilii()li. solo itli valor ;;('liei'ii'(i. I'ísta e(iiisidcr!lei(Mi tne im- 
pulsa ii retitiir estas divisiones en una sola o sea la de los Ciniínliin'ii 

(l)ÍKl.). 



LOS CICÁDIDOS (CICÁDIDAS) ARGENTINOS 87 

De estas divisiones, pertenecientes a la subfamilia de los Tihici- 
nae, me oenparé sólo de la de los TettigmleMiria, a causa de la iiupoi- 
tancia rexestida lun- éstos en las supnestas inifíraciones relatadas en 
la primera parte. 

Divisi,,!, TETTIGADESARIA Dist. 
Anii. May. Nal. Hist. (7), XV, pág. 479, 1905. 

Los caracteres de esta división pueden resiiinií'se del sij^uiente 
modo : 

Cf y 9 : Cabeza varial)Ie. 

Pronoto dilatado. Ancho de la dilatación pronotal variable. 

Tegminas hialinas, a veces seiniopacas. 

Casi todas las especies sudamericanas de esta división de Uistaiit, 
compuesta por el antiguo género Tettigades Ain. et Serv., han sido ha- 
lladas en la República Argentina. A los géneros Tcitigadex y Chono.iiti, 
ya conocidos, es necesario agregar otros dos : uno basado en una espe- 
cie fTeMiY/ífíícv £e&r«?K' Dist.) que es necesario separar de Tettigades, 
y otro formado por una especie nueva. Denomino estos géneros, res- 
pectivamente, Edliolmbcrgid y Fadi/Iia. 

El cuadro dicotóniico siguiente da los principales caracteres de los 
géneros de Tettigademria argentinos : 

1. Antenas tilit'ovine». (2) 

Antenas cini algunos artejos foliáceos (rordifornies). Fadi/liii n. gen. 

'¿. Cabeza (incluyendo los ojos) del misino ancho o un [)o<o niiis ancha que 

la base del mesonoto. (;l) 

Cabeza (incluyendo los ojos) mucho más ancha i|iu' la base del mesonoto. 

Clioiiosia Dist. 
'¿. Vértex no muy inclinado. Frente poco prolongada, tormanihi la prolon- 
gación del vértex. 'ícttií/ades Am. et Serv. 
Vértex muy inclinado, formando con la frente un ángulo casi recto. 

Edliobuhcri/Ut n. gen. 

Tettigades Am. .Serv. 

Am. .Serv., lírm., pág-. 469, 1843; Stal, Han. AJr., IV, pág. 2, 186(i ; 
Dist. (part.) Jnii. Mag. Nat. Hist. (7), XV, pág. 480 y 481, 1905, 
y Cal. Ilinn., I, pái;. 110. 1906 ; Delj;.. Mon. Cic. Anj. (a publicarse). 



SS ANAr.KS I)K I.V SOCIEUAl) CIKSTIFICA ARGENTINA 

(f y 9 : (UlTpi) Vl'lloSlI. 

Cabfza (iin'liiy»'iulo los ojos) ild iiiisnio ancho o un jinco más aiiflio 
i\\u- la liase del mesoiioto. Vi'-rti'X m» iiiiiN' iiifliiiailo ; tVciitc poco iiro- 
Ioii};a(la. sus bordes convexos torinaiido la iiioloiigaciou, mas o menos 
continua del vértex. 

Pronoto transversal débilmente dilatado: dilatación vedmideada. 

Tefiininas trans)iarentes. no mandiadas. 

El género Tettigaden. creado i"ir Amvoi y Ser\illc con la M)la 
especie T. chUeHxix, se lialla 1>ii ii definido i>or los (caracteres ante- 
riormente citados : la amliura de la cabeza, ijíual o casi ifrual a la 
base del mesimuio. lo disiiii^uc bien de í 7(()H().n/((, mientras ([ue la 
|ici)ucria dihitacicín ilcl |>ríiiiiilii ln aleja del nuevo j>'éiuTo l-Mliolni- 
hrrgia. 

liste fit'iiero. tal cual csla actualmente dclimiladu. liene una distri- 
bución treofiTiitiea limitada a la parte occidental de la América meri- 
dional, pues, sahc» la especie Tettifiadcn meximna Walk.. todas sus 
especies son ori};iiiarias de estas reiiiones. La Ke]>i'iblica Argentina 
¡losee. menos una ( 'l'(tl¡¡i<iiles fiiiiijiiirUí Walk.) de dudosa <'\islcncia. 
tci<lM-í las turmas sndaiiiciicanas di' este ;:(MnM(>. listas especies se 
caiaiteri/ail ciUlli> si;;ue : 

1. Séplinia celililla Mpical ile la<* tegininiis sin iiervadurn ti-ansversal en la 

liase. tVirniad:! por l;i •<('])iinin iierv.iiltir:i ;i])ical «pie emiiabiia ron la 

cuarta liiii;;itiiiliii;il. '/'■ iihicrin Diot. 

ScpliiiLi <(lilill!i iipií'MJ <'iii iiiiM iier\:iilur:i lratis\eis:il en la liase. {'¿) 

2. I'iiiiicrii eel(lill:i ¡ipjcal liiiis lin^a ipie la se;;ainl;i. /'. iiiniii lljsl. 
I'l'illiera celdilla apiíiil no iiuis liii^ra cpie lii Mj;iinila. (H) 

:H. Si'-|itiina cc'lililla Mpicil lle^iiniln. pm 1m Iiíi-i-. más ;ill:i ¡li 1 iiiicljn de l;i 

líela Vil. '/'• /yírrWniKi n. sp. 

Séptima eeliljlla apical iki lle;:aiiil<i. pm la liase, más allá del medio de 

la iiclava. /• iliilfiinÍK Ain. i't Serv. 

Liis caracteres citados en el cinnlro dicotomico anterior, caracteri- 
zan sulicicnlennMile las especies argentinas de TflIiíjiidvH, descritas, 
crin tddu detalle, en otro trabajo pri'iximo a ser piililie:ido : Luis 1-'. 
Deli'lang, Monoiliiit'ití de Um ('iei'nHdiis iiifi' ¡iliiiiix. La liMilioLjral'ia de 
estas especies es la siguiente : 



LOS CICÁUIUOS (CICADIUAE) AUGKSTINOS 



8i) 



T. ulnaria l'ist. 

Uist., Ih EiiInmuUiijixI. \.\\1.\, ikíí;-. iU. litdtí ; D'-l^., .'/""• t^'íc. Aig. 
(a l>llblir:irsi'). 

Esta esiH'cift es oiiKinavia de, las regiones andinas chilena y argen- 
tina, habiendo sido encontrada en la i)rovin<;ia de :\Iendoza y en el 
territorio del Kío Negro. 

T. parva Uist. 

Dist., Aun. May. \((i. IIM. (H), X, pá;í. «5, 1X92; Dfli;.. Mo». Cir. Anj. 
(a publicarse). 

Esta es])e(;ie, descrita ])or Distanr sin mencionar el lugar exacto 
de captura, es originaria de la proviiuiia de 8an .luán. 



T. Lizeriana n. sp. 

lJi'l«., .1/oií. Cic. Arij. (a imblícarsc). 

Esta esiiecie, dedicada al ingeniero Carlos Lizer, en liomenaje a la 
amistad que nos une, es originaria de la provincia de Mendoza. 

Quizá se podría confundir esta especie con alguna otra de Tettiya- 
des, pero el caráítter de las tegininas, expuesto en el cuadro dicotó- 
inico anteriíu-, la (-aracteriza suticienteiuente. 

T. chilensis Am. ct Sciv. 

Tettigadcn chilcnsU Am. et Serv., Hcm., pág. 470, 1843; Sigu., Anii. Soc. 
Ent. Fr. (4), 111, pág. 582, 18G3 ; Berg, An. Soc. Cieut. Arg., VIII, 
pág. 13(5, 1879, y XIV, pág. 39, 1882 ; Dist., Cat. Hom.. I, pág. 
110, 1906; Delg., Mmi. Cic. Arg. (a piiblitarse). 

Cicada nihi-olimatu Spiíi., iu Gay, /íi-ví. Chile. Xool.. Vil, pág. 239. 18.52. 

Esta especie encontrada en la Argentina, en las regiones montaño- 
sas de las provincias de Cuyo, Rioja, Catamarca y Tucximán, iiarece 
ocultar, Ijajo una supuesta gran variación, formas distintas, que 
si bien presentan libreas parecidas, se apartan unas de otras por. 
varios caracteres morfológicos que pueden considerarse como esi)ecí- 
ficos. No hay duda (pie en las colecciones deije existir ejemplares de 



9" ASAI.es 1)K i,a sucildad < ibntíkka augestixa 

figiUTíls clasificados ronu» '/'. cliih iisis y <jilc son ajenos a esta espe- 
cie, cuyas (lescr¡|(cinnes son. en su iiia.\ oí parte, aljio detectuosas y 
liacen caso omiso de los caiacteres de las lej;iuinas. sobre los cuales 
lii- basado el cuadro dicotoinico ([ue antecede. 

8e<;i'ui Signoret. autor (|ue dio I; joi desciipcióii de esta especie, 

la T. chilennix es ncjri'a, recnbiei t;i por una pubescencia larjja y tupi- 
da, de un blanco sedoso: te'iniinas con las ncivaduias. en parle, rojo 
sanjruineo. i;i niisnio au'nr describe, coimo variacicin extUMua de esta 
es]iecie. una toruia nenra con los bordes del inonoto, la extrenndad 
del esciulete. la parte ventral del abdomen, asi conu) los costados del 
mesosternón. los fémures (niiiios niias lajas externas e internas lu'fíras) 
y las cuatro I iliias posteriores amarillos. .Sobre el disco dil prouotn. 
del vértex y de los bordes IVoiiiali-s de la cabeza existen iuanclias.de 
mayor o nu'Uor extensión, de un rojo amarillento. Kntre la forma tí- 
pica y esta variación existen lodas las I ransicioncs posibles. 

El doctor < 'arlos lirucli nje lia facilitado, para su estudio, una i>e- 
queña colección de ci<;anas argentinas, en la cual todas las esiiecies 
de Teitigadcs ar«rentiiias se bailan npresentadas. .\ más de estas últi- 
mas existen aljiíiinis e¡em])hn(- <pie. como \;i lir diclio. lieneii la mis- 
ma litirea .v el misnu» ¡lorte ipu- la '/'. fliiltnnis. pero ipie se alejan de 
esta última ]>or diversos caracteres morfolo;iicos. lia<'iendo de cada 
lorma una entiflad completa. La procedencia desconocida y la mala 
conservaciíin de la ma.vor parte de esos e¡em|>lares me impiden, poi- 
«■1 momento, ocuparme con mayor delcneiiui de ellos. 

Edholmbergia n. <;(<ii. 

Tfllifiadm nuil, (¡iml.i 

/ütíiitlinhn'ijiíi Di'Ij;.. Mmi. Cir. Ai'f}, (:i |iul»lii*íirf<fl. 

Cf y 9 : •"abeza (inebiyendo losojosi tan aii<lia como hi base del 
mesonolo. \'erte\ mu.\' inrlinado. tormaiicjn con la IreMle un áiijrulo 
<-asi recio. 

I'ronoto transversal, con la dilataciiui (exiiansioiies lateralesi e\ien 
dicla muelio m;is afuera de los ojos. 

(j* : «tpcrculip- ;^randcs. semicirculares. 

Mislanl, al eslableccr el ;;enero Cliiniosiii, aparto de los '¡'ittifiiitlis 
las especies ipie I iciieu la calieza muclio mas am-lia ipU' la base del 
mesonolo. pelo dejé» el TfttitjiKif constituido por formas ipii- piesell- 
laii dos facies dist lillas, caracterizados del si<:uieiile modo : 



LOS CICÁDIDOS (CICADIDAK) ARGENTINOS iU 

I II 

Cf _v 9 : Calicz;! con el vértex u» cf >" 9 = Cabeza con el vértex muy 

muy indinado. inclinado. 

Frente formando la [(volongación Frente formando, con el vértex, nii 

más o menos continua del vértex. ánjíulo casi recto. 

Dilatación prouotal (expansiones Dilatación pronotal (expansiones 

laterales) no muy aiiclia. laterales) nniy ancha. 

Cf : Opérculos pequeños. (f : Opérenlos grandes. 

La primei-ii fiícies constituye el género Tettigudcn tal cual lo lie deli- 
mitado anterloriiu'iite. Los caracteres fon los cuales defino la segunda 
facie tienen, para mí, bastante valor para establecer un nuevo géne- 
ro que denominaré Edholmhergia, en luimenaje al doctor Eduardo L. 
Holmberg. 

Él cuadro anterior hace ver, con bastante claridad, los caracteres 
distintivos de este nuevo género, actualmente compuesto por una sola 
especie originaria de la Kefaiblica Argentina. 

E. Lebruni (Dist.) 

TeUifjadr^ ¡.ihrnni Dist.. .1»». Mu(j. Nul. líM. (7), XVII, pág. 38ó, lHOfi. 
EdholwlicrifKi í.ihynui Del.;;., Mon. Cic. Arij. (a piililiiarsc). 

Esta especie, descrita por Distant sobre cjeniplaies inocedentes de 
yanta Cruz (La IJioja). ha sido también hallada en la provincia deCa- 
tamarca. 

Chonosia Hist. 
.!«». Muij. Xal. Hist. (7), XV, pág. 4S1, 1!I0."). 

Cf y 9 : Cabeza (incluyendo los ojos) más ancha que la base del 
mesonoto, sus márgenes laterales siuuadas. Frente proeminente, más 
larga que el ancho del vértex (al nivel del área ocelar). 

Antenas tiliformes. 

Prouoto tan ancho o un poco más ancho (pie la cabeza, dilatado, 
pero la dilatacié)n redondeada, bordes laterales posteriores oblicuos. 

Tegminas y alas semihialinas, las primeras tan largas como dos 
veces y medio su anchura. 

Abdomen más corto ([uc el antccucr[io. 

cf : Opérculos desarrollados, pero no sobreiiasamln. n muy poco, la 
base del abdumcii. 



!t2 ANAI.KS DK I. A SOCIKDAl) < IKNTIKICA A lici KNIIN A 

Di.staiit. l)iis!ÍH(losc en la aiirliiiia ilc la cahtv.a relacionada i«iii la 
liasf tU'l nicsDiiotí). snbdividió v\ «íéiicro Tell'igath'n Ain. et Sciv. cu 
• los : TiHiíjnilcK y ('hmioxia. VA último de estos se lialla «oinimcsto de 
dos csi)ecics : Ch. crasnipcnnix Walk. (Tctti¡imles ínixsiixHiiix) y <'li. 
cinnubiiriiiH IJei'fí (Tettigadex cinnabai-huí), origiuaiias de la líeitú- 
Idica Arííciitina. jiiTo salvo los caracteres jíciici-icos eiimieiadns. estas 
dos t'oiiiias son muy diferctites entro si. 

I",l ^rau ilesarrollo de los operciilos. la forma redouileada del se^ 
Míenlo preatnil (cf ) ele la |iiimera especie, contrastan con la iiequeñe:'. 
de los o|t('rciilos y con la escoiadiira ilel seuiiieiito |ireanal (cfide la 
se;;unda. 

Estos cai'acteres pcriiiiteii luniiiilar. c-ii Id ipie >e letieica los nía- 
dios, el cuadro s¡f;ui<'iilc : 

< tpci culos fíiaudes. Ch. niiiinijifiiii¡K Walk. 

npi'-i'culos ])e(jueíios. Cli. r'niiuiburhm IJern 

y l)as;indose en caracteres comunes a los dos sexos, se |iuede estable- 
i-er la siniiicntc divisiiin : 

ri-iiii^li:i> ron la >i-^ini(la. UTi-i tm \ i-iiarla ic-ldilja» apiciilcs ili- i^iial laij;ii 

entr«' si. Ch. iriixsipenuis ^V.■llk. 

Tegiiiinas i"M la cnaila iilililla apical iiiíis lai^a ipic la sc^iiiiila y leiieni. 

< li . liiniiilxiiiiKi IJer^. 

Ch. crassipcnnis W.ilK. 

h'iitir'i int rftiKitipcnvit* Walk., Iim. Siiiiml. íltmi.. p;i;;. !*, lS."tS. 
TrlIiíjadcH papa Hwrj;, ./h. Sor. I'irn. .Iiv/.. XIV. iiií({. 38, 1X8Í. 
l'hoHOHia rntunipiniiiti Dlsl.. ful. Ilinii.. I. |i;i;;. 111. ÜMIfi; I)cl)j.. .Voii. OV. 
Irij. (;i piililic.O'ii'l. 

Üci;; dcscriltio ola opccie liajo el mimlire de rttlujítiUx /nilid. lia- 
salldose para ello solnc dos cjeiiiplares procedentes de la provincia 
de Mcndo/.a y rccieiil eiiiml !• la lie iii-iliiild (le las prn\iiicias de Cata- 
marca y 'ruciiiniin. 

Ch. cínnabarina i \i'ix) 

TrlIitjitdrH ¡•iiiiiitliiti ina IkrK. .1». Ni"', i'hiil. .Iii/.. \1I1, \<:tn. \-^1 . IX'il. 
Chniumia rinHabaniia DM., Cal. //<</»,. I. páy. III. lilOti: l)i'I|t.. .l/oii. l'if. 
.Inj. (II piililirarHi-l. 

Ivsta especie, común en las pro\ iiieias de Cuyo, lia sido descrita por 
Heiy; solue eicmplares ]iroceilenles de la )iro\ incia de Mendo/a. y ri'- 
cienlciiieiiie la lie reciltido de la plo\ incia lie rilciiiiiail. 



LOS ('ICÁDIÜOS (CICADIDAB) AliGKNTINOS 93 

La coloración roja del cuerpo, el segmento preanal, las celdillas a^ii- 
cales de las terminas, etc.. distinjiiien bien la (■¡itnnJxir'rmí de su con- 
génere argentino. 

Fadylia n. ;j;<'u. 

Delg., Mou. Cié. Anj. (a |>ul)l¡ciirse). 

(j'y 9 : Cabeza (Inciiiyeinlo los ojos) nnisanclia (jue la l>ase del nie- 
sonoto. Frente no muy proeuiinente. 

Antenas con los dos antepeníiltimos artejos foliáceos (cordiformes). 

Pronoto nn poco más ancho que la cabeza, dilatado, pew) no angu- 
1 oso. 

Tegminas y alas seniihialinas, las primeras tan largas como tres 
veces su ancho. 

Abdomen un poco más corto (¡ue el antecuerpo. 

Cf : Opérenlos bien tiesa rrollados, sobrepasando la base del abdo- 
men. 

Este nuevo género, que llamo FadifUa (1), es muy afín por, varios 
caractei'es (ancliura de la cabeza) de las especies de Vhonosia. ]»ero se 
distingue de todas las t)tras especies de cigarras argentinas por .sus 
antenas con algunos artejos foliáceos. 

Una sola especie, originaria de la l'epública Ai'gentina. compone 
liasta ahora este nuevo corte genérico. 



F. Bruchi ri. sp. 

Delj;., .)/()». Cic. Ara. {:\ publicarse). 

Esta especie, dedicada al doctor Carlos J'.ruch. es originaria de los 
mismos lugares (pie iJdliolwbcrgia Lcbruni. 

.Subfaiuiliu GEANINAE Uist. 
Aii». Mag. \«l. Hifil. (7), W, pá.i;. :»4, lOOr.. 

Entre las divisiones delimitadas por Distant en esta siü)familia, 
sólo las de los Moganniaria, Fidicinaria y Zammararia se hallan re- 

(1) De Fitíliil, )ial:ibi':i sin niuiíiina ctimoldííí:!, pero i|ui> para mí encierra nii- 
luerosos recuerdos de infancia. 



!U AXAl.ES r>K I.A SOCIEDAD CIENTÍFICA AKGENTIXA 

]ire.seiitiulas iii la Anuriía Mciitlioiíal. y «le «stas i'uiicameute las 
líos últimas tit'iu'ii especies arfjeutinas. Estas «livisiones se distiu- 
Liiicii ]nir : 

Pniiioto iiii (lilatiulo (kIm expansiones laterales). h'idiciiiaria. 

Priinotii (lilíitaili) (i'on ex])ansi(ines laterales). Zammiit-nrin. 

No me ocuparé mayormenle, pt)r abora, <le las especies ile esta sub- 
familia descritas en la monojírafía ya citaila, i)ues éstas se hallan ya 
señaladas en el cuailro dií las especies arfieiitinas, y los géneros se 
hallan (;aracterizados en el i-uadid dicotómico correspondiente. 



LAS VEHIiLNACEAS 



CONTUI liUl'lON A LA FLORA DK MKXDDZA 



l'oií KENATo SANZIN 



Este trabajo m» tiene mas pieteusioiies (jiie las de una modesta 
obra de vulgarización científica. En efecto, las claves analíticas y las 
ilustraciones (puílo acom])arian jiermitirán, a toila persona que tenga 
algunos conocimientos elementales de botánica, la rápida determina- 
ción de cualquiera de las especies catalogadas. 

Además de mis pro])ias colecciones, he consultado, para la realiza- 
(;ión del presente trabajo, el material en verbenáceas de los siguien- 
tes herbarios oficiales y jiarticulares, puestos gentilmente a mi dispo- 
sición por sus respectivos dueños o directores : 

Herbario del Museo nacional (Buenos Aires). 

— del ]\Iuseo naciímal (Santiago de Chile). 

— de la Facultad de medicina (Buenos Aires). 

— del ministerio de Agiicultura (Buenos Aires). 

— Hicken (Buenos Aires). 

— Osten (Montevideo). 

He luchado con grandes dificultades para compilarlo; dificultades 
en parte debidas a la increíble variabi'lídatl de ciertas especies, que 
hacía muy difícil su identificación y, en parte, a no tener a mi alcance 
ciertas publicaciones muy caras o agotadas (pie no pueden hallarse 
en una modesta biblioteca i)articular. 

Debo agradecer especialmente a los señores C. Osten (de Montevi- 
deo), doctor C. Hicken y profesor L. Hauman (de Buenos Aires), y 
doctor P. Fuentes (de Santiago de Chile), su valioso coucurso. 



96 



ANALES DK I.A SOflEUAl) CIESTIKRA AIi(iE\TISA 



lie Iciiidd muy cii ciiclit;!. :il ijccnlMi- his iliist imcíoiics de las rspc- 
cifs. las caractci isticas «le los tiihds «■oitiliiios anali/ailos en su inte- 
rior, pues tieiu-n imiiortancia sisteuiátifa la loiiftitml »• iusiTcioii rela- 
tiva <1<" los i'slainhres. como tanihién la aiisenria o i)r<'stMicia de i)elos 

(|iic ora l'iirinali un :inill<i. <ira luia /.olia iiiiis o mciiiis cNtclisa. 



AltltKVIAllOXKS ISAtiAS 



II. ih. Mus. N;ic. — H.-rl.ai-i<p Mns.-.i 
N:ic¡(iiiiil. 

llcrii. l'af. Meil. ^ ll,il.:iii.i di- lii l:i- 
i'ultad (le ini'iliciiia ilr I!. Aii'i's, 

llerli. Mili. Af{i". IliMbaii» del minis- 
terio d<i A<iri<-iiltuiii ilr liiuMios Aires. 

Urug. =: l'riif;iiay. 

Bras. =r Brasil. 

Bol. = Bolivia. 

Par. = ParajíHay. 

Ven. = Vciu-zui'la. 



l'at. = l'ata<;»iiia cii í;cmTal. 

Chb. r=: Cllllbllt. 

RN. = Kio Nejiri). 
F. := FoniKisa . 
SJ. = ¡San . I lian. 
SL. = San ]>nis. 
Ct. r= Cataiiiarca. 
BA. = Buenos Aires. 
LK. = La Kioja. 
C. = Cónlolia. 
T. = Tnrumáii. 



(;i;m;i;alii)A1)1üs 



Las verbenáceas liieiiiloeiiias están lepieseiitailas pur ios eineii ;;é- 
neros sifíiiientt's : l'rirn. I.ipiiin. \iii.sjiini(iii. Oiin/nutí y \'iil>ni¡i. 

VA ;.;<''iier<i iii;is líen iii es)iecies es el H:(''nero Verhvun con . "> 1 es)ie 
eies; le si^iiie el ^i'neni ¡/ipi>¡it eoii S especies: Xrnspnrtoii cími L' \' los 
;í«'neros l'riiii y hiiiiiniiií con nna especie cada nno. Total : Ifi espe- 
«•Íes de \ erl>en;ieeas. 

ha ;;ran ina.\<ina de las especies niendocinas es xerolila. ¡mes muy 
pocas son aipO'llas especies «pie necesitan de terrenos liiiiMcdos ¡laia 
sil desarrollo, como IVc/íokí ii(1iriiiiil¡s. W litlunilis. I . liDiuirit nsin y 
J'rira ¡(ifrix. 

Ciertas esiieeies se liallan e\clnsi\ ámenle en Ids leiieiids secos. 
«•orno el SroHpiiittin rjiliiilroiihn y }i . ii¡ihiiUuii> : otras smi muy poco 
<'XÍ};enles con respecln al lerreiiii y si' liallaii iiasla en las tierras sali- 
trosas (pie. cuiiKi se salle, dan sustento a una ve;:etacion |iart¡enlari- 
sima. Filtre estas liltiiiias. la l.ippiíi Iri/iild y la Vcrlinid xciipliioiilis. 

Hin eiiiliar;;!!. la disi i ilniciuii ;;c(i;;ia(ica de las clist intas especies en 
la provincia ilcpendi' linis ipie Imlo de la altitud. \,.\ inayni palle peí- 



LAS VKKBENACEA!* 



97 



tciiiM'c a líis icjiiones andinas, pocas especies son de la Ilauíiia, se<;úii 
'se (IfS[)r(íii(lf del signicntc ciiadio ainoxiniado de la distiibucióii liii)- 
sométricíi : 



I.lamim 




lit'^iiin siiliaiiiUiin 


líegión nadilla 


liicilia 


Ui-líiiili iilitlília Biiperini- 


liiista ilüO me 


IIIX 


ilUU IJOU iiictriis 


I.ÍOU-L'. 


lili nii 


tíos 


■ liiát* <U' 2n(IU liM'tl-os 


l.i¡qnn 




LiitpUi 


Lijjjjia 






Ijt¡t¡mi 


iHHlillora 




trilidn 


.¡unce; 






sciriica 


friva 

liicvis 




tiirliinat:) 

(MIICSOCIIS 


incoiH 


¡una 




Vffhfna 
iiitricara 


l'i'rhnm 
(il'ticiri.-ilis 




NcttspttrloH 
^iphylluní 
i-|ilicilrii¡ilcs 


tciirii 


liilrs 




rarspitiisa 
(riliifolia) 
oriíjciHís 






l'ftiuim 






l'n'ln mt 






»eiii)liioiiUM 






spat lilllata 


• 




rritliiiiifoliu 
i(iiiii;itil>riu-U'ata 

Itoiíaiii-nsis 






miílliiia 

as])araf{oiilr> 

iiiicroiiliylla 


/ 


ippia 

ly(í¡i)¡ 

l.'njt:ii 


Irs jílalici 

lif'olia 

rcrhcitii 


■liiiia 




erinat-ea 
\Vilr/.-ki¡ 
lia va 
i'ailicaiis 


1 


'n-}ifin 


1'>Ir-.i. 


ara y i 




siil]iliiiri:i 




fVilini 


(It's SL'iipa 


¡a 




flanea 




:is|>i-r 


1 (livilf 


ilulia 










littiii- 


llis 












llis]li( 


a 












ílliitii 


«isa 











\'e r h (■ II II j n n i p r r i u ; 



Tampoco todas las especies de la provincia son endémicas, jiiies 
umi grau mayoiía pertenecen también a otras floras. 
Se podría hacer al respecto la siguiente chisificacitni : 
1" Especies endémicas <i que ]ii)rlii menos basta aliora sé)l(i se cono- 
cen de Mendoza : 

Xeonpio-fon (iplii/Uidii ((iill. et TIoo1<.). 
Lipjiid scirpcii I'li. 
VirlH'iKi Wilczckii l>ri(i. 

— ¡iitriciifa Iiriq. 

— ¡llanca Gilí, et liook. 

AX. SOC. CIKNT. AliG. — T. I.XXXVIU S 



98 AKAl.KS DK I.A SOClliÜAU CIKNTÍFICA AKGKNTINA 

Verbcnti inconcinna Briq. 

— ilirirsi/olid O, K. 

— ¡itutinoxu O. K. 

— rafliraníi (\\\\. f\ lluok. 

2" Especies arjit-ntiiias icsiiciialiiifiiU' «le la lüiiuacioii l'atajiouicn- 

jiijeña : 

XcoxjmrtoH rphcilniidis (irislt. 

¡Jjipid ¡(inttiniJ'iiVm Giisb. 

— tnrhhutta (Jrisb. 
IMpyrenu (lUiherriiiui (lili, d llnuk. 
Verhen» ¡iinipcriiui Laj;. 

— Evlicyiunyi Ilicr. 

— comwtihriKtintn O. K. 

— //(ííví (;í11. t't Houk. 

— critlimifoliu (iill. i-l Iluok. 

.'J' Especies siiilainericaiias (espccialnifut»' ile Chile) : 

l.ipiiiii trijiíld líciii.x . 

— lilcii>¡(l(/i Sleiiii. 

— ¡Kiiccd Scliauer. 

— vtiiirsccn.s Ktii. 
J'rirtí ¡arrix .Inss. 

y'crbi'iKi C(U'sj)itii.sii (iill. «t ildok. 

— <,TÍM«ce« (iill. ii lliic'k. 

— xcripliioiíJis ii\\], i-t lli>c)k. 

— axpnraijoidvK (lili, et llook. 

— uniflora Pli. 

— microphiilld isili. 

— í(M(')"/r/lí/(.v ( i 111. el lldok. 

— rililíoliii Walp. 

— lilliinilis Klli. 

— eiinci/olia \{. <l l':i\. 

— hitcniívdiii (iill. (I Uoiik. 

— honurivnxiH Liii. 

— hispida 1{. 4'l \'a\ . 

— Hjtathiihtta (iill. el llodk. 

— nxpvra (lili, rt llook. 

— Hvopaiiti (iill. i't lliiok. 

— xtilplnniii Sweet. 



I.AS VERBENÁCEAS 

Verheiui oriycnes Pli. 
— iiinoitleit Laiii. 

4" Especit'.s (•(jsmopolitas : 

Lippiu nodifiora Chaiiii). 
Verbena opcimúiH Liii. 



9i) 



("LAVE DE LOS (iÉNEROS (1) 

1. El ñuto es (Iriipacci), iiiouospeniio. 1. Neosparton. 

2. El fruto es umi cápsula de dos nuececitas. 

A. Nuececitas nioiiospeiiiias. 2. Lippía. 

B. Nuececitas dis]ieiinas. 

L Arbusto. 3. Dípyrena. 

11. Planta iierbátea. 4. Priva. 

;H. El fruto es u)ia (■¡i|)sula de cuatro nuececitas. 5. Verbena. 



(LAVE DE LAS ESPECIES 



1. aphyllum. 
2. ephed rolden. 



1. Neosparton Grisb. 

1. Espigas terminales alarj-adas. 

2. Espigas laterales, cortas. 

1. .V. aplnflliim ((üll. et Hook.) O. K. (flg. 1). 

i). Kuntze, Jlev. den. Plant., III, pííg. 2.5 1. 
I). C, Prod., W, .545; Gay, V, 20. 
Syii. : Verhciiii ufiUyUa GUI. et Hook. 

Se encuentra eu los cerros áridos y calcáreos de los alrededores de 
Mendoza a unos 1500 metros de altitud (leg. Saiizin, n" OOi). 

Fué citada de Mendoza por O. Kuutze (Paso Cruz, n" 1700), por 
Kurtz y por Gillies. 

Florece : XII. 



(1) En la ooiupilacióii ilc; las claves aualiticas de. los géneros y e-species ile vei- 
lienáceas, he toni.ailo como base las claves <lc Reiclie en Esliidiun crilicos sohre Hunt 
ihiUna. 



10(1 ANAI.KS l)E LA SOLIKl>Al) CIKNTlUcA ARGENTINA 

L'. .V. I ¡>li< (Iriiiilcs (irisli. 

(írÍMi-l>;«(li. l'litiilnf I.iirrnlzinniir. pá^. li'T. 

Crece rii los iiicil;iiiiis de San líat'iU'l. «Mitre Siena Pintada v la ('oi 
(lillera a niius IlMIO mellos (Clindat it Wilczek). Flonc.': III. 
Jh'strihución ¡/eofiráfini : Ct. 





Kií- 1. \i-ii)>¿nirli'n ai'h¡illiiiii ííiill. fl lliiiiUj : 1. Iliir ; -. HL-rriini lU- l:i nii^inii: ::. ("nilo 



2. Lippia i.iii. 

1. AMli'ia> de los cslandires poslcrioio aiHMclicnladns. 

.). Iriliihi {srriphiiiitlix). 
'2. Anleías sin a|icndiei-s. 
\. Arluistos olorosos. 

ti. l''loics en (■s|)i;;as alai;;adas. /. IjiriitidfX. 

Ii. l-'loris en lalteziielits axilares. 

f. I'imIimiiuIos más coilns ipie las hojas. ."i. tinhiinilii. 
++. l'cdnncMlos niiis lai;;os. H. liiiilaiiU'iilia. 

I;, Ailiiisios o jiifilias no olorosas. 

<i. Arltnslos altos. le\antados y <'on ramas poeo hojosas. 

4. Hojas tiormalliieiile di'sairolladas. l,on;:¡liid de la 

eorola el ilolde mayor ipie la del eali/. 7, Jiiiiciii. 

ff. IIojiíK peiiiiefíiis y en paili' ledncidas a es<-anias. 

Longitud de la emola dolile de la del e:di/.. '*«'. scirpra. 

Ii. .\il»nstoso hierbas tendidas: ramas normalmente hojosas. 

\. Ilerliaeea : eali/. pniliilidaiiienl e liiparl ido. Ilojas^da- 

ln'as. •''. ikhIÍ lloni. 



I.A> VKRUENACKAS 



101 



tt. Slll)l('ños;i; i-;íliz hidciltiitlí». Hojas iiclilihis. 

lo. canescens. 
.!. /.. tiifiíld Jíciii.v (ñ¡x. -2). 

C.-.xy. V. 2(1. 

Syii. : /,. íiiliiilvxii l'll. 

A. Jlorihiinfla í'li. 
Noirilii'c viil":ii- : '¡'.niiilli). 





^ 




l-ij;. -2. 



Ut'/iid Itilnltt Ufiiix : 1. fiur: '_*. .si-iTÍtiii ili- la misma 
:!. anliTa i«mi su aju'-iidic»* slaliíliilipso 



l'c(|iicri(» ailiusto. muy coniini t^ii la l'rccdidillcra a iiiia altura de 
1(I(M» a l.">(l(> metí os. Niiiiicrosos cjciiiidari's ilt' \ arias procedencias 
(le};-. Saiizili). 

La ¡j. xcr¡¡t]i¡<ii(l<N A.ííiay. paiece ser la iiiisiiia cosa ([Ue la an^ 
íerioi-. Florece : X I-1 1 1. 

Jtintrihmión <ico<in'fJii<i : Cliile, S.I.. KN.. SL.. Clih. 

4. I.. ¡i/<liil(li'x Steliil. Itii;'. .'!). 





Fi;í. '-j. — I.l/'liia l;ii-¡tií'hn SU-ml. ; 1. lioi-; J. -Si-Cí-ioM lie la 



10-2 



ANAI.KS KK I.A MK:IKI)AI> CIKNTIUCA AKCKNTINA 



V. C. I'iod.. XI .'.74 : (iiiy. V. 2!i. 
Syn. : /-. ligimlrina (Lag.) O. K. 

Vrrbrnn ligimlriiin l,:i¡i. 

r. fjrntÍHKÍmfi Mook. »*f Ani. 

l'vSiK-cic (K- l:i ll:iliiir:i .\ «le la rcjiioii suliaiiiliiM. .Mn\ loiiiiiii. I'lii- 
Vi-vv: XI 1 1. 

¡Hxliihuvión ii<(i<irii/iiii : l'.ias.. Bol.. Par.. I!A., T.. Kl{.. Pat.. Ct. 
(lep. .Ii>r};viis('ii. 11' 1 (••_'(! I. V. t\f<y. .I(ir;;cnscn. n" 247.'{). 

.">. /,. tinhiiKitd (Irisli. {{i¡í. i}. 

CirÍHt'bafli : í'IuhUi* I.tn-int:ifíníie. u" T^i*. 

A. aupcfifolia (Pllilj|i|>i iii'ii Uicli.. Sfrtiim Mi ndm iiiiiiii. rs Hiño- 
HifiitiiK. Vínittni (iiafihiirinir). 






Kl|¡. 4. — l.ili/iia liirhUialii «¡linli. : I. Ilitin : J. tl>il ; '.K, «ciiMii ilc \¡\ iiiiHiiin 
4, liiiicton 



líiKMiiitií- i'sta cspccii' una sola Vf/.. i-iilii' San (ailos \ la «'ordille- 
ra, iMi ol paraje iIciioimíiiíhIi» \'.\ í'cpilld: muy alinmlaiilc a unos l.'>00 
iiH'tros dicrl». San /.i II. n" l.S.fJi. NKinlirc \ nl^ar l'i.lcci. I-Idnrc : II III. 

IHKtriliiiriñii firo¡iniJi<i( : SI... S.I.. C, l.l,'.. (i.. 'I'.. S. l'Nlfiu. 

(I. /.. hiiiliiiii/iiliii ílri.-ili. ili;;. ."»). 
(irÍHi;li:irli. /. c 



l'Ji la pampa ilr San Kalai-I. cerra lid rm Hianianlc l< li'i.i. «I W ilr 



I,AS VKKBENÁCEAS 103 

Abundante en la sierra de la Guardia, cerca de San Rafael (\eg. San- 
zin, n" 3107). Florece: XI I. 




Fio, 5. — Lippia lantani/olia t.hiah. : 1. rama lioiifcra ; 2. tlwr 
3, sección íU' la niisina : 4, bráctea 



Distribución ¡leofinifira : C't.. T., V. (Icg. Domínguez, u" ll'Ü, iu Herb. 
Fac. Med., sub L. nsperi/olio). 



7. í.. jinirctt (Gilí, et Hook.) Scliaiicr (fis>-. 6). 



104 ANAI.KS 1)K I.A SOCIKDAU liKNTIFlCA AK(iF.NTlNA 

li. ( .. /V..rf.. XI, :.7S : Gay, V, 30. 
Syii. : 1'iihnia jiiHcra (íill. i>t llook. 

/finxU'tl JuHCCfl MitM'ísf 

Diiijiiitiu nililiriinm Micrs. 
I>ipi/iu-iíii (linltita VU. 

Especie «le las alturas: 1 :)(»(• L'."inn uní ros. ('¡laila «le ;\l«ii«l«iza imh- 
("li«i«lal y NN'ile/.ek. V |)«(i' I'liilippi. 

¡Ustrihiifinii iiiiiiin'iluii : Cliile, !;>;., Clib., Naliilel lliia]ii :l«f;. I'.ihIi 
ti«-ii. II l.;ni. iij ll«'i li. l";i<-. Med.). 




KiC. O. — l.ipiitll jllHCru («üll. il H1.I1I,.) ; 1. rill¡;lllinlc. ||<- l^ilii» lliillliln; J. tlor ; 3. BCClilill iiu la 111 

•S. /,. xclr¡)i<i l'li. 

I'liiliii|ii, .iiiiiliH l'iiir. CliHr. \\\. 
Syn. ; ttittuti'fi urirpra Micrs. 

Si' halla «M «I l'iirle/.iiilii «lil rnililln i l'luli|ipi). N«i la eii«'«iiilr<'-. 

'.I. /,. iiiiililhiril Mii-li. (li;;-. 7). 

I'. !■., /■r..'í.. M. :.«.". : (iiiy, \ . m. 
Syii. ; í'frhnm mitiiftorn K. 

/iiltiíiiiii uinlitlni-ií Kaiii. 

Ivspecie «■«isiiKipdliía. iiin\ «•ninriii en la llanura nn-ni1ii«'ina y en la 
niisiiia eiii«la«l. «I<>n«l«' i'r«'i'«' al Ininli- «le las a«'«-i{iiias y a ln lari^o «le 
lOH <'iiMiin«is, l-".l iiiiiiilii'«' \Ml;;ares: \ii lia «Ir Sanl a Mana. l'|iir«M-e ; 
\1 11. 

Jiinlrihiirimí ;ii nurájirii : ('«isni«ipi>l¡la. 



Mt. /,. ntniKvvHK Kili. ili-í. S). 



l.Aíí VKKBIÍNACKAS 



105 



D. C, /'/■</(/.. Xl. :<sr, ; (iay, V, :1L'. 
S\ii. ; /,. luKÜtlnní (_!Iiími. 

/.. jilifnniiis Selira<l. 

/,. iniciintlii/rra Netfs. 

A. ^niHii itlnsii Spr. 

I''iillii;i ccsiicd tiipiílo fll fl .siielí); l-s Icfinsii .vllclie lioja.s imlifsceli- 
tes iiiiis |ici|iit'n;is <|iu' la t'.si)ecie anterior. Se eiiciieutra con íreciieii- 






Ki;;. 7. — Lijfjtín ihi'IíiIk, n Mi.lj. : 1. Itnr 
'2. siM-t'icM) <lt' 1:i IIM>III1I 



# 



Viil. S. — Lijtpia ntnr^Cfiis Ktll. : I. Ilnr 
2, siM'riiin ili' la iiiistna 



ria en la l'recordillera a unos ] (10(1- 1 .">(»() mcli'ds de altitud (le.y. San- 
/.iii. n" í.;T2). 

FiH' citada de Mendoza por l'lii]i])|)i. 

lUstiihucióii fii'o¡iráfic(( : Cliile, I'ar.. liras.. Triii;-. (lej^'. Loreiitz. n" 
!•:■.(;. in Ilerli. I'ac. Med.). 

3. Dipyrena llo<.k. 
lina sola <'si)i'c¡e. 

]1. ¡>i¡)!/nii<t (lUilicir'niKi (¡ill. cl^ lI(iol<. (ti<;-. !)). 




V'líí. !l. — llijiniviin •jlilhiTiiiilti Oill. .-t HiMik. : 1. rtiii-; J. s.'ii-ion cli- lil Miisina 



lOH ANAI.KS I>K I.A SOCIKKAI) (JIKNTÍFICA AKliKNTINA 

I). C. l-rvil.. Xl. .-.:<:. : (iav. \ . L'.-.. 
Syii. : irHioMiii iiltihffriinii (üll. i-t llnok. 

Común en h\ l'r<'cnr(lilk'iii. ciiln- KMM» \ iTidii nifliu^. y roiiocidií 
i'Oiiii'iiiiiifiitc con el nnniliii- <lf ('"la ili' /olía. 

Numciosos f)cin|flarcs (!<■ Cai'luMita, rotrcrillos. I'araniilln <l<- l'spa- 
llata. ^'illa\ iccncio >■ IMvcoiililhTa ele San Callos (leg'. Sanzin). 

Citacla jior Knrtz. (üllio v I'liili|i|ii. I-"I(i1(tc : \l II. 

lUstiümcioii ¡i<-o¡initirii : íS.I. 

4. Priva .Vilaii.s. 
De las sielc especies coimciilas, una sola es tic .Mendoza. 

11!. /'/•//•(( laerix ,Inss. (fifr. 10). 

U. C'.. I'rori.. \l. .".:«; Gay. \ . 7. 
Syii. : lioHchra eopiapctiHiit (i;iy. 
Vfrhnta íiihcyomi Gr:)li. 




I-'Í^. Ul. — J'rirn liifvit. .Iiif.-.. : I, lliir ; '1. M-t-rititi ilt- lii liiÍNUin 



l'^s la \ ei'lieiiacea mas eoiiiini en la llarima \ se eueuenlra en alniíi 
ijaneia a lo lai;;o i|e lo> i-aiiilims. cli los jaidincs y lioiilfs ilc las ace 
<liiias. IJcva I iilicrcnlitos en las raices. I'loieri'; \l|. 

Ifinlribiicióii ijciuiiiiiiva : Cliilc. <;.. S.I.. ."^1... I.U.. (1. 



5. Verbena l.in. 

Las nnilierosas especies de esle ;;ene|n eslall icHIlprend ida-- en las 

sitruit'iitcs Hi^ccioiics : 

I. Aiileriis de los t-slandircs superiores sin api'iidi«-es. 

.\. l''lores \-'¿ en las ¡ixilas de las hojas o en las exiri'iiiidades de 
las raniitíis axilares; hojas ■{ciierabnenle espiínnlas. 

1 Pungentes. 



I.AS VERBENÁCKAS ÍI'T 

B. Flores «{laiuk'.s en espigas densas globosas, cuyos ejes se alar- 
gan desimés de la floiaci(')n. 2. Nobiles. 

C. Flores en cabezuelas o por lo menos en esi)igas cortas eoni 
pactas (pie no se alargan despnés de la floración. 

3. Pachystachyae. 

D. Flores en es|>igas snbverticiladas. (Vniilas con el tiilio hirgo y 
encítrvado hacia abajo. 4. VerticilÜflorae. 

E. Flores en esi>igas largas y lilitbrines. Flores iteqneuas. 

5. Leptostachya. 
íí. xVnteras de los estambres siiiieriores con a[iéndices glan(luloso>. 

6. GiandularJa. 

1. PUNGENTES 

1. Arbustito trepador e(»n hojas trii)artid.is. /.'<'. Wilc:tliii. 

2. Arbustitos levantados o en forma de césped. i)ero n(i trepadores. 

A. Hojas enteras, a veces con un pequeño diente a cada lado. 

a. Ai'bustos pequeños, en forma de césped bajo. 

/. Áidces de las hojas agudos punzantes. 

o. Las hojas : unas cortas, otras en forma de espi- 
nas largas. /4. aiespitoxa. 
0(1. Todas las hojas alesiiado-esiiinudas. 

/.'>. crinaaii. 
¡i. Ápices de las hojas obtusos. /'». unijiora. 

h. Arbustos lexantados. no en forma de césped bajo. 

n. .seripliioidcH (li¡/.s(rix l»riq.). 

B. Hojas profundamente tripartidas con peipiefios grui)os de ho- 
jitas axilares. 

(I. Las hojitas axilares enteras. /n. f(sj)«r(((/o¡flti<. 

b. Las hojitas a.\ilares tripartidas. /.''. intrivatit. 

K!. r. Wilczi'kii líriíi. 

UrirnK-t, .(». (Ii( Cdii". (h (¡tiih-e, IV (1900). 

En el valle d(d iio Atuel (San Hafael). L"J(KI L'TdO metros ((Miod. et 
Wilc). 

Xo la conozco. Carece ser muy vecina de la T. Momionis O. K.. y 
quizá la misma (Osten, iii litf.). 

14. V. cacspitoxH (rill. et llook. (tig. 11). 
I). C /'/■»(/.. XI. Xm ; Giiy, V. 1.".. 



lÜS ANAI.KS HK I. A M)( IKDAl) < rKNTIFK A A IKiKN TIX A 

<'it;iil;i )Mir riiili|i])i y i)(»r Ilooker; so t-iuiK'iitia en la f(irtlillfia de 




l'it:. 11. -- Vri-í/i-iétt fai-j'í'il^titn Gilí, i-t Hmik. : 1. nilliilji llulift-ni 
■_*. Ilor iiliit'i-tn : :t. l>riW*1vii 



'l^i|iniijial() a iiiici.'^ .'!.">(l(l inetios y «-ii i'l l'arainiün de I's])allata a iiiuis 
L;timi iiictio.Ñ ilc^. Saiiziii. 11 (i(!l). Flon-ii- : .Mili. 
¡t'isl lilmción iivmjrálirtí : Cliilc. 8.1. 



l."i. V. criiKivcii (iill. fl liiKtk. (liji. IL'). 
I». (.:., I'iuil.. \l. .'.Sii; Gii.v. V. \-A. 




yilt. I-. — Vrrbtnit riiiiacm Itlll. i-l HtMik. : I. l!»ii 
.'. M-f-i'ii'iii ili' In iiiiKiiin ; ;{, Iii-iii'l4'ii 



Cilaila |Mii Kiiil/.f.l/i. I II. Ciiiiliilni} y (üllics ( ('.«iiiallala). Se rii 



LAS VElíIiENACEAS 



lOil 



cueiitrii tiuubiéii en la Precorilillera del «lepartaiiieiiti) ile Las lleras 
a linos L'.SdO metros (lo};-. Sanzin, n° 50). Florece: XJ. 

JHxtrihncióii ¡icotfrdjicd : Chile, SJ., Pat. (leg. Uusen. n" ÓL'T-'. iii 
Herí). Fac. Metí.). 

10. C. iinijlora l'liil. (tij;'. 1.!). 

Pliilipiii. lAnnara. XXIX, "JO. 
8yii. ; Li/riinn iiuimni rii. 

La Crucecita, 1 ■"){»() metros (leg. Carette, in Heili. Mus. li. A.). Ciim 
brede la eordillera de TMiinn.yato. .'?.'!((() metros (le<i-. Ilaiimaii. in lleili. 




Fij;. llí. — Vfrhfnn iiiiifíora : 1, »-xtriiiii»Iiiil ilr iiuii iitiii:i : L', Itm aliinlji 
:i, IímiIki <Ii' I:\ c.M'ohi : 4. liiVictrn 

Mus. B. A.). (!ajón del Burro, en San líatael. .'il'OO metros (Cliod. et 
Wllcz., Alt. Cons. de Geneve). Paso Cruz (O. Kuntze). 

DintrihuviÓH ¡icofiriíficti : Chile, (Md). (lc}í. Illin. n" ií!t. Hojas muy 
ífrandes. de unos lií milímetros de larno: in Herli. Fae. ^led.). 



17. r. mrlpliioiilis (iill. et lloolc. (tig. 14). 

D. (.;.. I'roil.. \1, ."iSli ; Kciclu-, E.ft. Cril. Floni <l,- Chile. 
Syn. ; I', rt-hinitíii I'ii. 

Se encuentra en la La Crucecita, cerca de Mendoza y desde Yau- 
cha al sar(Kurtz). Adenuis eu Chacras de Coria, 10U(» metros, Tnpun- 



no 



ASAI.es VV. I.A SOClKUAh CIENTIFRA AKOKNTINA 



}:at<) y i-ii la l'aiiijta ili- S;iii Kalaii. (tunde es extiH-maflaiiu-iiif abiiii- 
liante (leg. Saiizin). 

Sil iioiiihrc viilfíar i's Toinillo maclio. l-"loiecf : Xll. 

lUstribiicii'in <iii>tin¡ti<n : ('liiK-, SJ., J., Ct. tlcfí- J<»igi'iistíiMi" J T.'JU), 
I;N.. I'at. 

l,a 1'. huxtii.i l>iU\. luiiece ser muy itiDxiiiia a la srriphioiden y qui- 
za, tcniéndosi- L'U cut^iifa la ^raii varialiilidad di- las vcrltcnas, una 
siiii]t](' t'oiina II variedad. 

Doy a coiitiliiiaciiill la di'scri|uiiiii de la I', htixtri.r de l'riiiucl. por 
('i)iisid(-rarla útil, vista la dilit-iiltad i|iic lia\ <lc (•<insrj;nir la i>l)r;i i-ii 
la cual se ciicuriitra la diaj;iiosis: 

f. Iiiistri.1- Briq. (ex Aun. iln ('mis. i¡, (hiiiiu. W. 1!MI0). 




Ki^. 14. — Vrriiriin urriphioifUx (iill. <'t HomU. ; I, tWir : '.'. rnTclón i1«- In lliinnill 



Frutifiilitx jxirnis. diiniosiix, rmiiix tli nsi.s, .siuiniiis iiili)rrs.sr pubescen- 
lHiKH. trunco primiirio cnisso tul I ciii. ¡uto rt iiltni. Folio tliiiiorpho. 
Adulto riildc puuí/cntio, primum riridio rii/ido, mo.r lutco-olbcsccntio 
i-iij¡dÍHH¡ma, dcmum coducii, patcntio, .lu/iniuis ¡ntcíjrix vcl HuhintegriK 
cjcccptix, trifido, «enuicnto medio ijuom Uitcmlia multo lont/inri, oppoHt- 
til, bani connoto, filithni ni ri.r parce ciliotoliirtclla. A.rillaria minuta, 
rcl miniitixsimti, irosso, riridio. Incido, snpro coriniitii. ápice obtusa, 
in Irnncix scnilibux cimis foliis oieroxis jinliillnx ili nxiix ciinKlllni ntio. 
Floris L' .'), in ¡iriijllinM piirris o.rilliiribns inthnixccntiamfolioxiioccro- 
MUm rolde elon¡iitleni onllirsi ocropí toli di.><ito.\iti , broetcix o J'oliix acero- 
híh oninlnii dirernis el in eornndem o.villix xilis oriítix, cxtux adprc^xe 
¡luliernlux, tubo demnm ¡ilobrexcente anijuloxo, dcntibux brcribux .1 aliíj. 
intiei/uolibus ocntin reí brerixxime acnminatix. Corolla ctIux parce ¡mbe- 
rula reí xnb¡ihibro, tubo haxi ci/lindrico, xuperní olit¡. ompliato exserlo, 
limbo .'i lobo dixiinti subbiloliiolo. Iidiis rolnndatis, Ínfimo rmargi- 



LAS VEIÍBENACEAS 



111 



nato. Genitdlia ox corollac hand miperanti». Fructus laema inclusus. 
Fruticulus ((íx el. VVilczfk) 'iO ciii. dltu.s. Folionim adultomm pnn- 
(jentimn <id 'V mm. Ion</oruM xetiinvutum médium 4 mm. altiuii, luteraliu 
1-2,5 mm. If>ii¡¡<i. I'nr.s Horifem nunonim tid 10 cm. tonga. Bracteae 2 
inm. Iinifinc. CnUcts tiibii.s J ¡mu. nlfns. daiícs iiij'ni I mm. lont/i. Corolla 
calici.f os -/-."> mm. i'.vccden.s. 

IS. V. iispimif/oides (lill. et Hook. (fig. 15). 

I). (1.. I'rod.. XI, r.SH; Gay, V, 14. 

En Us])alliitii. ccnd ilcl Portezuelo ((iillies). arroyo Manga, a la 





Kiíí. 15. — V'-rbena auparagoides Gilí, et Hook : 1. lloi- ; 2, seccióii lU' la iuíhiuü 
:i. íirnpit do prlo.'^ ííl.in(lulo.so.s del interior iIo la corola 

entrada del valle del río Atiiel, 1800-2200 metro.s ((Jhod. et Wilcz.), 
Paramillo de Us])allata, 2700 metros, y ('erro Pelado (falda), a nno.s 
15000 metros. También en la precordillera de San Carlos (leg. Sanzin, 
n<" 733, 3114, .•5121). Florece: XII-1. 
Distribución geográficd : (Miile. SJ. 



19. V. iutricata 15ri«|. 
Briquet, /. r. 

RÍO Tordillo, en la conlillera de San Rafael, 3200 metros (Chod. et 
Wilcz.). 

No la conozco. Florece : I-Il. 



112 



AXAI.KS 1>K I.A SOCIKIIAII CIKSTIFICA AKUKNTINA 



2. NOBILES 



'JO. tcHcrioidrs. 
:.'/. ribiíolid. 



1. Esiiifíiis trrminali's. solitiiriiis. 

'_'. Espifras tfiiniíialcs. anainillctadas. 

1M(. \'. IciK-rioidcs {',i\\. í-t lliHilc. (tif--. l(i). 

I). ('.. I'roil., XI. y.ix: fi:iy. V, Ix. 

I >liallala. Celio ilc'l l'nrti-ziM-lii (< lill.i. I'aiftc ilistiiita ilf la V.plu- 
tiiisis V no siiMiiiiiiia. 




Kig. Ul. — Vrrliriin Irlieritiiilfk Cill. il llunk. : I, llur: 'J. KiTiiiÉii ili lil nii«liiil : :i. Iliiln 

IHxliilnn'nin ¡/loniá/ivii : lilas.. I rii;:.. ll.V., (i. de;;. .Iür';ciiscii. ii 



I2i 



Jl. 1 . rihi/oliti Walp. 

I>. ('.. fioil.. XI. .".:í!I: <i:l.v. \ . l^. 
S\ II. : t'. fin lililí I'h. 

¡'. linntnl'hiií Pll. 

l'ji <'l caiiiílio a Las <'iii-\as. a una altura ili' .'IJOO indios (riioil. ct 
VVilcz.). 
» ¡Ustrihuiioii iiioiirtifirii : í'liilc. 



I,AS VERBENÁCEAS . lÜ^ 



3. PACHYSTACHYAE 



1. Hojas eu Ibiiiia <le espinas n'fridas. 
'J. Hojas no en tbiina de es])inas. 

A. Tallo tetrágono; Hores en esi)igas densas. 

((. Hojas anchas, ovaladas, luofiindaniente tiífldas eon los 
lóbnlos i)inatitidüs. -ó", cmiei/olia. 

h. Hojas angostas, lanceoladas n oblongo-lanceolíidas, ase- 
rradas o inciso-aserradas. 

t. Plantas ásperas; base de las liojas no anriculada. 

«. Corola con el limljo peqnefio y eon el tnbo poco 
más grande que el cáliz. 

.r. Las anteras se insertan en la mitad supe- 
rior del tubo corolar. i'^. Ilftonüis. 
XX. Las anteras se insertan eu la mitad infe- 
rior del tubo corolar. i'-"i. honariensis. 
oo. Corola con el limbo grande y con el tubo mayor 
del doble de la longitud del cáliz. 

'ja. intí-rmnliií. 

tt l'lanta peludo-hispida: l)ase de las hojas auiiculada 

y semiamplexicaule. -T. hi.sjjiíla. 

B. Tallo cilindrico; ñores en cabezuelas. 

(I. Tallo tilifornie, poco hojoso; hojas lineares glabras; brác- 
teas y corolas glabras. i'^'. (jUinm. 

h. Tallo hojoso, hojas espatuladas iiispidas con los bonles en- 
roscados. Brácteas y corolas pubescentes, i'.''. spltafiilufa. 

'_'L'. V. ¡nn¡})cr¡na Lag. (lig. 17). 

U. C, l'rud., XI. 5Í2; Gay, V, U. 

Citada por (rillies, Kurtz, Philippi y O. Kunt/.e. Es una especie 
sumamente común en los valles cordilleranos, entre 1.5(tÜ y 2500 me- 
tros. Su nombre vulgar es Heliotropo de la sierra, debido al perfume 
de sus flores, parecido al del heliotropo. Florece: XI-Il. 

JUstrihucióii (ic<>¡in{fic(( : C., Ct. (leg. Jürgensen, n° 1027). 

'¿o. V. cuiivi/dlia lí. et l'av. 

U. C, rrod.. .\I, r.:«l : Gay, V, 23. 

AN. í^rK'. CIF.NT. AHfí. — T. LXXXVIU i' 



114 



ANALKS UK I.A SOCIEUAU CIENTlUtA AKGKNTINA 



l'iuiia lie Vacas ((iillies). En tiay se lee: «Se ena entre yaiitiaj 
y Mendoza. » No la encontré. 

l>is(rHmtii'in ¡leofiriílicn : Peni, (liile. 




Kifi. 17. — VrrWiia JMniíitriitn (lili. ■! H<Mik ; 1. flur; '-. fM-c«-ittii «Ir ]ii iii)r«liin : :t. iiittvrii ; 4, lii-át:ti'ti 

L'4. V. Uttnriilix Ktii. (tif;. 18). 

1). C, /•)■..(/.. .\1, 541' ; Üay. V, lil. 
Syn. : P. Iioiiariciisin var. litloralÍH Houk. 

Citada por l'liiliiipi. lís])etie iim.v (111111111 ;>] Imnle ele los canales de 
lioffo y en general en los lugares lnMiiedos. I"li>reee : IXIII. 
Se conocen dos variedades: 




Fifi. IK. — V. lillorati* Ktli. : 1. Mor; J, Hei't'lun tlf lii ntininii 
;t, 1trA4-t*-H ; 4. u\iii-it) timiliini 



ii) in/iiiostiicliiiii i». ('.. cdii espifías cortas lilindricas i|ne más tarrli- 
' alargan : 
li) liptoxliirlif/ii I). (" »n esiii;;a> desde un prineipio tililbruies. 



LAS VERBKNACEAS 



115 



La ))iiiii('ia es la mas (•(niiúii fU Mendoza. 

IHntfibución (jcixjfátk-ii : Bras., Ven., Perú. M(»jico, Cliile y en gene- 
ral iMi toda la líepública. 

2."). r. hi)tt<ir¡i'iiaÍK Lili. (fig. 19). 

1). C, ¡'loá.. XI. .511 ; Walpers. /íq».. IV. 19. 
Syn. : ('. f/iiarlraiifiii Inris Vellozo ? 

(Jitada \>i>y l*li¡lip[)i, llickeii, Clioilat et Wilczek. Es menos común 
ijuc la V. littordlix Ktli., y aiiinjut' muy parecida a ésta se distingue, 





Vi'Ji. li). — V. bonarlí'iisi.-^ Liu. : 1. llor 
2. sección ilc la niisiiia 



no obstante, a iirimcia vista por las espigas numerosas, subfascicula- 
das. Se baila en abundancia en La Crucecita y en la sierra de la Guar- 
dia, San Kafael (leg. Saiiziu, n"' ;?120 y .-3109). Florece: XIII. 
l>¡.sfribiiciiht íieofinírtcii : Bras., l'rug., KN., BA., EE., C, T. 

2t(. r. intermedia Gilí, et Ilook. 

D. C, Piod., XI, .541 ; Walpeis, ¡!,¡)., IV, 27. 
Syn. : r. ¡iiacilin Cliam. 

r. Chaiiitssotiif< \Valp. 

r, tf'iiit'ix Síi'inl. 

Distribución tjmyráfm : Bras., Urug., BA., EE., EX.. C, T. 



l.'7. V. hiíiiMu Ez. et Pav. (fíg. 20). 

D. C. l'rud.. XI, ,542; Gay, V, 22. 
iSyu. : r. glainlulosa Moris. 
r. runeit'oliii Host. 



116 ASAI.KS 1>K LA SOC'IKDAl) CIKXTÍKKA AKGKNTINA 

No <'s imiy (•oinnii y <Tefi' al lioixK' «k- lus caiiiiiids i-ii La Coiiiinu-r- 





Ki;;. '_•(!. — Vcrheiía liiíi}fitla 11. i-l l'a\. : 1. M»» 
*J. liníctoíi : :s. H»'cciúli ilf In titir 



til, (U'i>!iitaini'iit(i «le Lujan, y cu los ti'iii'iios salitrosi» de ('liai>aiiay 
(Icfr. Saiiziii. ir ;í1 nt. y A. Hniz. n" 5!tL'). Flovci-o : IXl. 

/listriliKcii'iii fifiífiriilifii : Cliilr. l'ciil. Ilol. 

lis. r. ///í(»(í( cüi. (I iluoU. di.:. L'i). 

II. C. I'ioil.. M. .M:<: (i;iy. V. IC. 

AiTovoCanizaliloi Kiirt/.. \'iiijt ni ría .Snlinlni. Ala mito (San líafsu'l) 
f Ih'ih. ilicktir V i'onlillcra ilc San Carlos, iiiiic -J.")!)!» y :'.(KMi nictios 




Vif. SI. — r<-d>rii<i ijUmca lüll. il lli."k : 1. Miir^ 'J, wniím ili' la mir.m« : :i. luiíi l<» 
ill- llli> inílfoxIiTllB»; 4. liníttin ilfl llltilliil ili' Inn inlioiili'lBK ; •">. Iiillll 



(le allitiid (!<■;;. Saiizin. n" ."{ILt). lyiriMplaii-s de Mcntlo/a. in ll(il>. 
l-'ac. .Mcil. (Ic^'. Andan, siili I', «co/^nid (¡ill. <•! Ilook.). Florece: I IL 
ItÍHlrihvrii'tn (jcotinijicii : !Mi-iii|oy,a. 



LAS VEHBENACKAS 



117 



29. V. si¡h<itiilittii (iill. et Hook. (ti«-. 22) 

D. C, /V.irf., XI, 543; üay, V. 16. 
Syii. : Dioslca filifiilia Miors ? 

Diostni ntninphifíhí Mun'S ? 





Kij;. -JL'. — 1>Wji'/iíi Kimthiilnlií Oill it HíiuU. : 1, tl.n : 
•J, rtt'j-cióii (1<- la uiiíiina ; :í, Iiniíti-a ; 4, iitija 



Borde del río Atiiel en San Kafael. entre 22()(» y 27(t(» metros (Cbod. 
et Wilcz.), eerros de los ^Níolles (Kurtz. /. c), valle délos Ángeles (leg. 
(xerling. in llerb. Ilicken). No la encoiitrt'. 

I)¡xtr¡huc¡i'ni ¡icofiriitii'ii : Cliile. 



4. VERTICILLIFLORAE 



1. Todas las liojas alternas y [lor lo i;eneral tascieiiladas. 

A. Las hojas, todas iguales, obovado-ohlongas eon los ápices ob- 
tusos y base (umeada. •'/". áspera (ourostdchya). 

B. Las liojas de la base oblongo-laueeoladas, subesi)atuladas. ])e- 
cioladas; las superiores eordadolanceoladas. easi sésiles. 

■'¡/. Erht'¡i((riii/i. 

2. Las liojas, en parte alternas y en jiarte o])uestas. 

A. Todas las hojas iguales. Vi', incouciitiitt. 

B. Las hojas, en parte opuestas, tri[iarf idas, espinudas; en ])arte 
tásciculadas con ápice obtuso. ■¡■'¡. dircrsif'oliií. 



118 ANAI.KS DE I,A SOCIEDAD CIENTÍFICA Ali<iKNTINA 

'.'t. Tollas las lidjas opiiestas (1). 

A. ríanla ]»icii iKPJdsa. iiiiiciriiiiin'. :t I. saijHiriii. 

r>. Planta iMiJosa. Iinjas anudas. |iiiiizant<'s. .;."). viiinnitilinntciild. 

.'.(I. r. <(A7/(/-(( (¡ill. (I llouk. di-. L'.i). 
I>. C. l'rod.. XI. .■.14: G.i> . \. 17. 

\ allf lie Isiiallata ((lili. . I",s|ic<¡i' iiiii\ (iinnin en ImiIm la |ir(i\ iiicia. 
«IcsiU- el llaiKi hasta los ir)(l(i metros. Ociijia grandes cxtiMisioiu-s fii 
los cfiiillos lie los alrededores de la ciudad >■ en la l'anipa de San 
Uatael. 

lista especie, después del examen comparativo de nn man nrinieio 
de ejemi)lare.'; i)roccdeiites de los m.ís distintos parajes de la pro\ iii- 
cia. es .sumamente variable en la tonna \ desairollo del cáliz y de las 
brácteas. 

Tanil)ién varía muclio en la forma y en la inserción ile las hojas, 
listas son. por lo general, fasciculadasalternas y ohloiiiio lanceola- 
«las. suliespatulad.is, habiendo, sin endiarfro. ind¡\ idnos con hojas 
lineares y otros con hojas ovaladoalternas n opuestas. 

Así resulta ipie mientras ciertos individuos se acerean. por sn 
as])ecto. a la V. KchKjiinnii Hicr.. otros se parecen mas bien a la 1'. 
iiicinuniiiii i¡ri(|. 

I'oi- eso me paieee ipu- la I', tiitnisldchjia !!ri<j. no sea otra <'osa (pie 
una forma o \aricdad de la 1'. iixpirn (¡ill. i-i lIooU. 

'l'aiiipcKii MCI podemos lomai en i-ucMla i'U este caso, coiucí caracler 
especílieo. la lon<;ilU(l de la eiucija ipU'. sejiún l!ri(pu'l. sir\e para 
diferenciar las dos es]iecies en cuestión, por ser tambiiMi isie nn 
carácter sumamente ineonslanle. 

/Hxhiliiirinn ¡ifOfinificd : l'ciii. I'al.. K'N. 

<'oin-eptúo oportuno dar a conl ilinación, y por las ra/oiies ya 
c'Xpiiestas al tratar la I'. In/stri.v liiiíj.. numero 17. la des<'ripcion ori- 
ginal de la r. i>inoMtiivl¡!lti de r.ri(pi(l (e\ Aii. ilii Coiif. ih (¡iniíi. W. 
MMMI): 

<' FriilicitliiM (rir/nitcr) tlcaxc rainiisiiM, ridiiis ¡irtirililir ilimiiniti 
tiílurnidmlihiiM, rorliir piilrofiiiKcii-ruíjoxit. rinnulix iiiinllix upici l<ni 
liiin iiiilirscfiiti-llirlrllis. ¡lilix iimi ¡ilii iiihilis (■ihiiiiÍkII.s. r<iliii /miifi. 
tilIrriKi, it.rillÍK pnili/cris. iinttti tililiuiijit , (i¡iirc (ilititxd, niriiix loliiiitldld 
i'rl xilhdciild, IkixÍ ciiik i/'oniiilir i i li niidln , hirilxxiiiid ni c/.r ¡iitiiildld . 

(I) Cuiii|iiir<' iHiiiliii'ii I', iiiriintiuiiíi lliii). 



I.AS VKHBKNACKAS 



119 




Fig. -Ü, — Verbena aspei-a (iill. it II. ..>!-. : 1- i!""" '"» «'>''* • -■ "'"■ 
:t. sefi-i»»i (If l;í misiiüi : 4. '>. <>. 7. lii»ia^ 



120 anai.es ue i,a sociedad CIENTIKICA AÜGENTINA 

r¡;iii1iimii¡<i. ittioriiitlin. iiiriiiijin ¡)¡¡i/i natbridiilis miiiimis roii.sjKixd. 
iiiioíiiiiibim ri.c rrl no» nri>liitis liirritcr xcdln-iilis. ciliatis. Floicx in 
spicis irctÍK cloiindtix ilcnisc imhriculi, bdni dcmum <dii¡. la.riHxciill.liroc- 




Vin. u. 



yrrbfiiii L'eliffiaraffi Ilirr. : I. liiiiio e«ii fliin*^ 
:i. wrririn til* lu iiiíhiiih ; 4, linírlcn 



■J. Il..r 



liix Itnircoldto-Kititiiidlix cdlici iiiiillo linrinrilnix liirtillix, pilix riini iiliiii- 
iliilix ro¡iini.iiix. Cdli.r xrxsilis, tiihiiloxiix, liilio nilidc .'< ritxtdld. fdiiiliux 
¡ildiii .siilidlis, dtiiiiilix dlioririililiiíx. siilris hititiriniitllnis, iniiliiiin 
IKihili lilitillii, ¡lilis lililí fildinliillx iiiiiiiii.rlis.ili iilililix I iiruiiiiiidliixiih 



LAS VKliHENACEAS 



121 



iildtis mihiiaiitiilibiis, (¡ninfo postico luinimo ucutn. CorolUí alba, exsica- 
tione nifiricdits, i:iíit>! ¡lilix rarin naeiñus (/landulnnix onutta, tubo /ere 
oinnino inchixo ci/limlrico, calicin denteH vi.r excedcnn, limbo rix ssiibbila- 




K¡ü'. -¿Ti. — Viittvna incoiicínnii llriq. : 1. rniiiitii i-un li.iit-s : _', llni 
:í. st'Cfitiii ili- l;i iiiisiiin ; 4. jii-Iii lilauílnluso ilfl iiitrrio!' de Ui i«)n>la 



bititiiii .'ijido. iohi.s idniratis ajiice rotiindiitis. (Iciiifalia inchixd. Fructlt.s 
immatiints hteriii ater, im<i bitni calicix inrlnísn.s. 

« PJitnIíi (ex el. Wilczclí) / m. iiltu. Fiditi .\ii¡iertieie H-IO X --'' """• 



122 ANAI.KS I>K I.A SOCIEIIAU CIKNTÍFICA AItCKNTINA 

¡S/iicac :>-l<> rm. (nnijav. hnutrix :i- 1 nnn. Iiiii;iis. i'alicix titlius .'> mm. 
altiiK, (lenlihiis majorihtix /■/,:! mm. hmiin. ('(irnlla ((ilirlx o.v L'mm. cree- 
tlrtis. Inhis I mm. Imiiils. >» 

:'<]. y. A,'</i<Y/<(/((_i/í llier. (tigr. 24). 

lliirciiiyiiiiis. .">>r(«iii Snnjiianhiuiii. 

("iiinúii en l'iii'sto Lima y Lds l'apauav ds iKuitz. .\ii. J'iiir. Cór- 
doba), l'iiiita (U* Vacas dc^. llauuiaii. Hcih. .Mus. 1!. A.). NtuiiiMtistis 
ejemiilares de los Papat^ayos (\eff. Banziii, ii" ;510(>). 

8f reconoce esta especie, a primera vista, por la («n ma c iiuliiiacioii 
(le lasliojas de las ramitas tloríferas. Son lanceoladas, con la base aco- 
razonada, casi sésiles y todas inclinadas liacia ahajo. Este car;icter. 
sin ciiiliaruo. no es constaiilc ]iiir> i-n la lll¡^llla |ihnila (jUc lleva 
ramas con hojas lanceolado acorazonadas, hay a \ cees otras ramas 
de la misma catejíorui (pie tienen hojas fasciciilado-espatuladas como 
la r. iiKptrti. 

Se diferencia tand)icn de la I', «sjftni \ntv el tulm de la corola, (pu- 
es iMiteraniente {-labro en su intcrioi-. 

JtisIrihticiÓH iicot/nitiva : fS.l. 

.'¡L'. V, iticniícüiixi Brif). (tij;'. L'."i). 

líriíjiift, /. r. 

Anuyo Mati;:a. a la entrada del \alli(lcl rm Alucien San llafaej. 
entre l.SUd y LMMUI metros (le;;. Clidilal el Wilczek). Se euineutra tam- 
lijcM en el eencí llamado Liinia del Meilin. cu la precordillcra | del 
depail ámenlo de Tu pulida I n. a unos •_'.")(((! uu'tros (le;;'. Sanzill, n" tilL'). 

IN un pei|ui'íui arlmsto muy rauíosn. ipie .se distin;:uc a piiniera 
vista de las especies aliñes por la t'oirua e inserción de las hojas. )iiir 
las llores e ¡ullíiresceucias. l'^liircee : I. 

.■>.!. r. tUnrxi/tiliii ( ). K. 

<». Kiint/c. A'm*. (ifii. rhiiil<tnnii. 111. 

< 'ilada como v¡\ iente en Taso ( 'ruz. a unos lMMMi metros i< ). Kuiitzet. 
No la conozco. 

;; I. r. sriiliililii (lili, el lloiil,. ((i;;. •_'(!). 

D. C l'iuit.. \l, .MI : (iiiy. \ . L'U. 
Syn. : ¡hontcn krttparin Mút»*. 
I.i¡>¡>iii íiy>Ai///i( IMiil. 



I.AS VKUBENÁCKAS 123 

Lii Crucecita. cerca de Mendoza, lóOO metros (Kurtz). Citada tain- 
biéii ]Mir T'li¡l¡|>i)¡. Asimilantes ejeiiiplares de Vil]av¡eeneio. Preoor- 




Fi;;. 26. — V. Kctiixtria (iill. í-t lliiok : 1. Hor: -. scciii'in ilr I:i nii.Hin:i 



dillera de Tniniii;;ati> Í2(l(t(» ni.). La Cliiica í|irecord. dep. Las Heras). 
("aclieiita, l^a (,'riicecita y sierra de la Guardia en íjan IJatael (Herb. 
Sanzin). 




I'ii:. *JT. — 1". cimtintilirfictcnta O- K. : 1- liTinitií Htiritcra 
'_*. tiin- : ;í. scci-ióii di- lii )iii.Hiiirt 



1L'+ ANAI.KS DK I.A SOCIKDAI) CIESTIFICA AUGESTINA 

ICs iiiKi csiiccic muy (■iiinúii <ii inihi l:i pifcoidillcr;! y lit-nc llmt's 
lil;i)u-as o iizuh's, (If olor tlfs;ij;r;i(l;il(l('. I''loi'L'Cf : XI. 

l/ixtriliHvióii <iio¡ii-i¡Jiia : Cliilc, ("t. (U'^. .liirjiL'iisen, n" lid.'i). 

.!.">. I', cniniatibracteaid O. K. (tifr- -T). 

l>. KlllltZi'. I. r., III. L'.'i.",. 

.\iroyo (U" los l';i|i;ií;;iyos. l(i.")0 metros ((►. l\.tzc) y l>:is .Vncas. cii 
hi rostii tlcl río DiaiiKMitc (llcrli. ('. Iliclifii, ii tiO). Ivii la sierra de la 
(iiiardia (S. Rafael) eiiltve jiraniles extensiones (lej:. Saii/.iii. n .'.lOli). 
'J'ieiie llores blaiiea.s y azules. Florece : XI XI 1. 

¡>¡.str¡hiirii'ni íit<i(/ri¡tic<t : líN.. Clili. 



5. LEPTOSTACHYAE 
I'lia sola es|M(ie. 

.'!(!. I'. Dijiíiitiilis Lili. 

II. C. /•,.»/.. .\I. .M7. 
.•^yii. : ('. "piirin Lili. 

r. H.ins,! Miirli'ii'i. 

Citada jior IlicUcii (Clilnris ¡ihihnsis i. l.a niiiiiiire \arias \cies en 
los alredi'ílores de .Mendoza, al Imide de ios canales de riei;ii ( I Icili. 
Saiiziii. II"* 7!»2, M-JO). Florece : 1X11. 

¡Ilstrihiifiíhi ¡iiofiriitiiii : Casi i iKaiopolita. 

6. GLANDULARIA 

1. Hojas enieramente ^lalnas. 

\. l'"lores en es]M;;as muy lar;;asy llojas. <'ali/. c iialm \ eces ma- 
yor niie las hrácteas. 17. (/lii tinosa. 
I!. l''lores en esiii;;as, t;eneralmeiite i'oilas y densas. Cáliz. I res 
Veces mayor <|iie las liraclcas. 

II. Cáliy, trlaln.i: lioic-s amarillas. -ts. Ihini. 

I>. C;iliz liis|iiilo: llores lilaneas \ lallo ladicanli'. 

•'»'.''. niiliviiH*. 
L'. Hojas mas o menos peludas. 

.\. I'loies amarillas: esiiifías sinipli's. ln. stiljiliurvu. 



LAS VHUHENACEAS 



125 



B. Flores bliiiicas o azules r> de color cieiiia y en este caso las 
espigas son arraniilletadas, 

(t. Ks])ij;as aliaiiiilietadas. tallo (lereelio. -//. or'Kjctux. 

¡1. I''ioies en espijias o cabezuelas teiminales sencillas. 

t. Esi)i»as o cabezuelas subsesiles. 4'J. micni¡ilii/Ilii. 
ft. Kspifías largamente peiUuKuiladas. 

o. Apéndices de las anteras salientes o apenas sa- 
lientes de la garganta del tulio corolar. 

4-1. crinnídcx. 
oo. AjKÍndices gruesos, pedicelados y completa- 
mente salientes. 44. criiUmifolia. 

;i7. r. ¡iiiiiiii<i.s(( o. K. (tig. L's). 

o. Iviiiitzf. /. c. III. 'jr.ii. 

Muy abundante en la l'aiiii)a de !San líafael y en la sierra de la 
Guardia (leg. Sanzin, n" .'>1(»4). También se lialla en el cerro de Lu- 




l'"i<i. 2S. — Vrilicna fjUttiitosa O. Iv. ; I, llur: I*, antera con apt'-iHlici- iilHiiiliilusn 
'i. sci-ciúll lU- 1:1 litT; 4, ~^. luíjas 



luuta, margen iz([iiierda del no Mendoza (leg. A. Kiiiz, in Herb. San- 
zin, n°3135). 

Esta especie se parece a la V. flava por la foi-ma de sus hojas, pero 
se distingue fácilmente por la ramiflcacié)n tricoté)mica, ¡jor las inflo- 
rescencias en forma de espigas largas y flojas, y por las brácteas muy 
Ijeqiieñas. 

Además el cáliz de la V.fiUifiíinsít es, por lo general, peludo y glan- 



T26 



ANAI.KS KE LA SOCIKUAU CIENTÍFICA AKiiKNTINA 



•luloso. las llores más peqnenaí^, amarillas, inn mías csinas inir]iiiii- 
iias en el linilio; las hojas son filípicas y iio ilc \\u culuí- verde intenso 
como en la V. tiara. Floreee : XI. 

Dixtribncióii ¡leofinífifii : Paiii]ia i-ciitraj leu. <!¡iiil;i. II. .Miii. Airr., 
n° 11777, siil) V. fia ral. 

.'.S. V. fiara Cill. et Iluok. (tiy;. l'!t). 
U. C. I'rud., \l. :.,-..-.. 
Syii. : C. glahrata l'li. 

I'asmlel I'uriílld (riiili|i]ii), .San Rafael ((iillies), ai i<«\<i (le Ids I'apa- 
piyos (Kiirtz) y iii la l'riMinilillcra ilr l.a^ IIitms. rn|imi;;:il(i \ San 




tltriin /fíri.i (iill il Iloitk. : I. tl«I' ; 2, m^ri-iiill fU- lil niÍHIIia 
n, niiliTii niit ^litnilniB ; 4. .%, II, lifíiflN 



< 'a|■|^l.•^. lili l'e J(I(MI y '-'•"ilMI iiiillii> ilc ;iltiiia ( I lil li. Saiizill, 11 " ."iS^, 

srj5, 1.S18). líastaiilr < mii cu l;i^ liriiiluliiras ile las meas, eHpeeial- 

iiiente e»<)iiÍKt<»sas. I-'loreee : \ I II 1. 

ICxisteii <I<iK variedades: 

a) lulilolia S)le^^ La mas ciiiniiii. rmi huías las liitjas Inliilas ■> (ri- 
jiartidas. 



r,AS VERBENÁCEAS 



127 



l>) iiiujiístilubii Spcfi. .Menos frecuente, con liojas inferiores trífiflas 
y las superiores eiitenis. 

JUntrUntción (laxirójica : R]S'., Neuijuén. 

:','.). V. niákam Gilí, et Hook. (flg. 30). 
D. C. /'/■(»(.. XI, r..-)!'; Gay, V, J2. 

Citailii i)or P]iili|ii>i y (íillies. Común en los valles liimieilos de la 




F¡s. :iii. — Vritifiia lailkana Gilí, ct Hook. : 1. rior: 
:i. lioja ; 4. antera 



seri-ioli )li- I;l íllisuiil 



Preeordillera de Tupunyato y Tunuyáu, entre 2000 y 2700 metros 
(Herí). Sanzin, n"" tldti y 1355). Flores blancas, fragantes. Florece : I. 

40. T". mlphurea Sweet (tig-. 31). 

D. C. l'md., W, ri.-)! ; Gay, V. 8. 
Syn. : ShiillU'irorfia nidphuren Meisii. 

Citada por Philippi (cfr. Hieronymus, Sertiim ISunjuaninum), por 
Knrtz (Valle de los Patos) y por O. Kuntze (Paso Cruz). 
Distribución ¡jciKjrúticit : Chile, EN., Perú. 



41. V. orígenes Pliil. (tig. 32). 

riiilipiji, Lhiiiaia, XXIX, 30: Reieho, Est. ci-if. Flora Chile. 
Syii. : V. íh'^ci'ticiilíi Ph. 

Esta especie, nueva para Mendoza, fué hallada i)or el profesor L. 
Hauman en el valle del río Tupungato a unos 2400 y 2700 metros en 
enero de 190S (Herí). Mns. B. A.). Flores de color crema. Las glúu- 



128 



AN'AI-KS I>K KA SO( Ii;i>Ah CIKNTIKU A AlUiKXTIXA 




V'n:. :tl. — Vrrhma Kvljthvrra Swfel : 1, llor : '2.. wri'H'iii ili- In iiii.><iiiii ; :í IhiJíi ; 4. «iilrní 
"i, iii-K» lili iiitriioi i\v la rouilii 




KljC' -t** " IVWwftfi uritjru't> l'liit. : I, tliir : *J, nrrcitin «li- In iiiínnin 
:t. iiiilrm : 1, Ik^íii 



LAS VEUBENACEAS 



lá9 



(lulas estainiuales do esta especie son iiniy grandes, pedieeladas y 
i.-DuipIetaiiiente salientes de la garganta del tubo corolar. 
Disfrihucióii ¡/i'ofjráficd : Cbile. 

i-2. V. itiicropln/lla Ktli. (ñ¡x'. ;5:5). . 

II. C. l'iiiil.. M, .■..■>!. 

Svu. : ('. i'yiiiiiiilii var. (iiidiini l'li. 




Fig. :í3. — Vrflit'iia mici n/ilnfla Ktii. : 1. Mor; J. srcciúli »U* la iiiUinn : ^. hoja 

Citada i)()r Kurtz, se encuentra en Casa de i'iedra, en la precordi- 
llera del departamento de Las Heras,'a imos 2800 metros (leg. Sanzin, 
n" 132). 

Distribución tjcotiráfica : Ecuador. Bol., S.I., Ct., T., S. Ju.iny (leg. 
Medinacelis, n" .i. Herb. Fac. Med.). 



4.'?. V. erinoidea Lam. (tig. 34). 

I). C. l'iod., XI, .")52; Gay, V, 10. 
Syu. : r. midtifiüu R. et Pav. 

V. oilitriiin Meyen 

)'. wcniIochiK Phil. 

J^riiiitx ladntdtiis Liu. 

Se encuentra en todas partes de la República y es una de las espe- 
cies más variables. 

Cerca de la ciudad de ilendoza, y precisamente del lado de la Cor- 
dillera a una altura de 10(10 y 1200 metros, abunda una variedad 
(Herb. Sanzin, n"' 139, 1700, 3099, 3129, 3130), que lleva glándulas 
en el cáliz y que tiene las hojas anchas, triangulares, de base cunea- 

AS. SOC. CIENT. ARG. — T. I.XXXVIU 10 



i:<(i 



ANAI.KS I)K I.A ><KIKt»Al> CIBKTIFICA ARGKNTINA 







Ki^. 34 A. 



Verhrtta fritiotdfs I.aiii. : I, llor : '.'. aiMoin : X 4. Intjn 
r.. m'crfóii i\v lii rt(ir; ti. hrj^ctt'ii 




Klg. 31 It, - \r,l,rn<t fíiH.M./.* t,ii .,!.,. ,.n,l,frni : I. M.il J. iilit«Ml ; It. httjn 
4. Iiritt trn ; "t. M'rrlñii ilc hi tUiI" 



LAS VERBENÁCEAS 131 

«la y tiítidas o tripartidas (;oii lo.s' .sfsniontos (•a^si (iiiteíos o cojí uints 
Icilmlitos laterales : 

r. criiioiden Laiii. var. ¡/laiululifcra n. var. 

A ti/po flijf'í'rt canle, folüís, C(ilicihnn(jnf liiisiitis, j>ilis ijiunduUfi-rix 
mixtin. Tubo ctílicc xuhduplo loiujiorc, appenflicibuti antheranim ■•oihe.v- 
xrrti.s vliivdtis riohtciin. ¡jiiciniis folinnnn htiiccohiflx. íOsteii. iii litt.) 

]M;ís al sur y a las iiiisiiias alturas indicadas existe otra variedad 
qiit' se acerca más al tipo jior sus liojas tripai tiilopinatífirtas cou seg- 
mentos angostos, i)ero que se diferencia esencialmente por sus glán- 
<luhis estaminales upenaK niiHfutes de la garganta de! tiilxi corolar en 
vez de ser inclusas. 

La V. lueiulocina PLil. es intermediaria entre estas dos variedades, 
|iues el examen de ejemi)lares auténticos de Pliilii)pi. del museo de 
Santiago, me jtermitio constatar que tiene lM)jas de dos clases, idén- 
ticas en la forma a las hojas de las dos variedades citadas. 

El carácter de los tallos erguidos de la 1'. niciidocina, no es costan- 
te, pues en la variedad (/¡((ndidifcni liay indi\iduos erguidos y oti'os 
seniirastreros. 

Por todo esto me i)arece conveniente unir en una sola las dos es- 
])eeies T''. crinoidis y I', mendociiui. 

¡Hfítrihiirióii <it'<i<irdjica : Cliile, Uras., l'rug., I'erú. Casi toda la líe- 
ja'iblica. 

44. r. cn'thiiiijoliii (lili, et Ilook. (fig. :].")). 
1>. C. I'iod.. XI. .v.ii. 

('itada de ^lendoza por Pliilipiii. Kurtz y (iillies. Es ujia especie 
muy común en Mendoza y crece en los pedregales de los ríos secos. 

Numerosos ejemplares de los alrededores de Mendoza, Potrerillos. 
Tu]>ungato. San líafael (Herh. Sanzin, varios núm.). 

Todos los ejemplares recogidos i)or mí en 3Iendoza tienen glándu- 
las estaminales muy grandes y pediceladas, completamente salientes 
de la garganta del tubo corolar. Esta particularidad es muy impor- 
tante si se tiene en cuenta (pie en la diagnosis de (üll. et Hook. no se 
meuí-ionan las glándulas estaminales, y sin embargo los tipos (pie 
sirvieron a (iillies y a Hooker ])ara la descripcicni provenían de Men- 
doza. 

Aquí merece recordarse i|ue existe en Andalgalá (Catamarcaj una 
verbena idéntica a la I', oitlnnifolid, enteramente desprovista de 
glándulas estaminales (le.;;, .liirüvnseii. n" 444). Además la forma mi- 



132 ANAI.K» I>E I.A SOCIEDAD CIESTÍFU A AKOENTINA 

ñor (If la iiiisina T. >iillimi/(>li<i. dt-sciita |mii Ciill. el llook.. tamixn-o 
tiene glándulas estauíinales. 

Esta es]iecie. \n)V la toniia «le sus .ülán<liilas »-staininales es muy ve- 
eiua de la V. or'Kjvmx Tli.. pero ésta tieur las lK.ja> menos leeoitadas 
y las esi)i}ras ainnnilletadas. 




I'i«. »."•. — YrríirKa crithlui/ulia Oill. it MwiU : I. Ilur; J. i.i'<rii.li il.- I» liii»iiia 
:t. nill4'MI : 1. llfJM-Irn ; .*>. llnjll 



líucontir en ■_'•"« de Mayo, ri'ii-a ilr S;iii ¡{alai-l. iiin» ricMiplaics dr 
r. rrHliiiiiíiiliti i-oM iiiHorescencias anaiiiillcladas y hojas con seg- 
mentos anelios. eji'm|ilaifs (|iii' recuerdan jioi si\ as|)eelo a la )'. i>ri- 

lltlIlK. 



¡)¡Kti¡liii<ii'iii ¡i<'iitiri'i/ici( : S.I.. I;N.. l'al. 



i;ii;l.i(>(¡i:.\llA 



Doy a eohl ilinaeioii la li>la de la- puldieaeioiies en la- ipie si- de¡«- 
erilien o eilaii especies de \erlieuaeea> rnendoriiias : 

XllKilKI, .1.. .)««. rf'i ''"««. 'Ii (¡rniri. I\ . liMIO. 

ClIOKAT V.t WlI.CZI'.K. f'«ll/níill((««« «i í<l lUii; di tu llll>. .llV(rH/ilM. ill lililí, llf 
V llrrhirr Itoiimicr. II, iitniíf'ro 'A. WW- 



l.AS VElíBENÁCEAS lÍ!-> 

De Candollh, Proel. Sijut. Xeit., XI. 

Gay, C, Historia f laica y política de Chile, Botánica, \ . 

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GriskhaCH, Sij iiúiolai- tul floram argcntinam. 

HaTMAN, L., La i-éficlatioii den Haules Cm-diHeves de Mendoza, iii A». Soc. Cient. 
Argetit., LXXXVI, l!tl8. 

HiCKEX, C, Chloris plateHsi>i argentina. 

HiCKES, C, l'lantac Figcherianae, en PUyuix. II, i;il6. 

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llera de Mendoza, cu Bol. Ac. Nac. Córdoba, XV, 1897. 

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Wai.PKRs, G., Heperlorium lint, si/st.. IV, l>a^'. 3 et sei|. 



IXDlGli ALFABÉTICO V «IXOX'lMlCU 



1. Bonelu'a coiiLapeiisis Ga\ . lOti. 12. Lippia asiieiilolia Pliil., 102. 

2. Diostea lilifolia Mier.s M17. 13. — (•<(Hf.«iH.f Ivtli., 104. 

3. — jnnce.a Mier.sí 101. U. — tilirorniis Schrad., 10.^ 
1. — scoparia Mier.s, 122. l.">. — lloril)un(la Phil., 101. 



■>. 



stenophylla Miers ? 117. 10. — foliolosa Phil., 101. 



0. — sciipea Xliers. 101. 17. — Júncea Schauer, 103. 

7. Dipyrena dentata Pli., 104. 18. — lantanifolia Griah., 102. 

8. _ f/M/ícn-iiH» Gilí, et Ilook.. 19. — lignstrina (Lag.) O. K., 102. 

105. 20. — Igcioides Stentl., 101. 

9. — vahliviana Miers, 104. 21. — nodillora Cliam.. 104. 

10. Krinns laciniatus Liii., 129. 22. — nodiflnra Micli., lO.'i. 

11. í/ippi(i aplivlla rhil.. 122. 23. — sarmentosa Spr., lO.í. 



y-ii ANAI.KS I>K l.A SIHIKDAI) riKMlKKA AliíiKSTlNA 

•Jl. I.i¡ti>ia Hiii¡Hii l'liil.. KM. til. /Viíirii,, ^laiili- ('li:iiii.. lITi. 

2.">. — sriipliioidi'N A. (iiMV. 101. li:;. — ffíiitis.-ciiiia ll.iiik. .•! .\rii.. 

•Jti. — Irijitia K'i-iiiv. 101. 102. 

-"■ — í«i/iÍHrtí<i(Jris.. 102. 6'A. — hiKjnda li. ii V-.w.. II.".. 

L'S. — iiiii'iiiiili;;cr¡i Neos, lü.'i. lil. — /ii/x/iíj- lti'¡i|.. 1 U). 

-'!'. (l..V(i iiMiiiiiii I'h.), 109. ti.'i. — iiiroiiihiiia Urii].. \'J'¿. 

50. .Wiix/Mir»» ny)/i,v//HiH (Cill.i't Iliiiik. I tili. — inliimiilin (Üll. ,•! Ilinik.. 

O. K.. !t!t. U.-.. 

Hl. .Vrv>«^(iiií()« rpliiiliiiidiK (íiisli.. l(P(l. (i7. — iiiliirala Mii(|.. 111. 

32. I'rirn /«cri» . I iiss., lOti. lis. — jinuisi (iill. .1 H.iok.. 10.|. 

'.i'.i. SiliilttK'\Mirti;i siil|itiiur;i Mcisii.. lül. — jiniipciiuit l.a;;.. IIH. 

1-'". 70. _ li^nislriiiu l.ii-.. lOL'. 

51. Cic/iriKl ¡l|ill.vll¡l (iill. il 11.11. k.. ¡MI. 71. — /ií/i>;<(/i« Klli.. 111. 

S".. — ttHimiiiijiiiili» (iill. il ll.>iik., 7J. — ¡iHiiralii v.ir. I< ¡iln^Uiihii^i 

111. II. V.. 111. 

Sti. (l«/»'l'>f (iill. (I Hil.lk.. US. 7:-!. — IÍIIiiiuIÍk VÍW. ¡iurlln^tlll-lllin 

S7. — luniíiririiMÍn l.iii.. 1I.~.. I». ('.. 111. 

SS. — ho»ayif»HÍH var. littornlin 71. — lon^avina l'jiil.. 112. 

lliiok., 111. 7."i. — ini'iiiliiriiia l'liil.. 12». 

S!t. — («(K/ii/HKíi (iill. (.'I lliiiik., 7li. — miiiophfillii Ktli.. 120. 

107. 77. — iiiiiltilida K. it I'av.. 12!i. 

10. — ( ■|iaiiii.ss<)iiir( Walp.. ll.">. 7s. — iioilillura l.in.. 101. 

11. — íiiiiiiíi/í/<)rt(í™((i O. K.. 121. 70. — iMliiiata Mry.ri. 120. 

12. — rñlhmil'iilui (¡ill. .1 II. mk.. S(i. — ii(liriiiiil¡« Liii.. 121. 

131. ,si. _ oríiin,,» l'liil.. 127. 

IS. — riiiififoliii li. .1 ra\.. IIH. S2. — iiHioxtarliiia llii.|.. lis 

1-1. — riiiieifoliii lliist.. Il.">. ><H. — <|iiiiilriiii;;iil:iri.- \ .lli.z... 

I.>. — ilfscrlirola riiil.. 127. ll."i. 

10. — iHrenilolid i). K.. \2'J. «I. — nirficiH» (iill. i-i llo.ik.. 127. 

17. — ICrlir¡iaiaiii IliiT.. 122. 8.">. — rihil'olin Walp., 112. 

IM. — i'cliiiiata l*liil.. 100. sii. — «co/xii-in (iill. i't lliiiik.. 122. 

10. — (ri'iiHCfrt (iill. el lli)c)k., 100. S7. — Hrripliioidrí (iill. it II. .nk.. 

."•O. — rriiioirfí"» Laiii., 129. 100. 

."il. — rriiioiitm var. ainliini l'liil. KS. — srluxa Mai'li-iis, 124. 

120. SO. — ximihiiliilti (iill. el IldoU.. 

.'12. — triniiidrii var. ¡fltinfliili/iin 117. 

II. var., 131. :iii. — spinia Lili., 121. 

Xi. — il„ni (iill. .1 II. ...k.. 120. 01. — Hiitphuirii )i\\<i\.. 127. 

.'■I. — thlffl Mil. intiíiixtiliilm .*.*pi';í., 02, — l.'llllis .<(rinl . , II."., 

127. 03. — hiirrioiilrn (iill. .1 ll.i.ik., 

."»."». — tliii'n \ar. liitihtlni Sp.'M.. 112. 

120. ill, — liiIxTiiNa (irali., 100. 

.".tí. — l...ii.la l'liil.. 112. 0.-|, — uniHnra l'liil,. 100, 

•'»7. — -lal.iala l'liil.. 120. Olt, — llilvzrkii llri<|., 107. 

■*>8, — t;laii<liili>»a M<iri«, ll,'<, 07, /Capaiii.i niiilillora l.aiii., 101. 

.'•O. ~ filaiirii (iill. <'t ll.iiik., I 10. !is. WiNuniíi ;.'lalH'rriiiia (.111. .1 llo.ik., 

tid, — ,//«íi«<,«,i ( I, K.. 12.'.. 100. 



C(>\l'IMI!l('l(i\ AL KSI'UDKi 

KHACCIO.XKS hKCIMAl.KS l'KlUÓhlCAS 

i' ÍNUr.L VfMl/A 



INTlíODL ('('1(')X 

Jjos frutados de aritiiK'rica. al ()cii|iaisi- de los (iiit-brados dt^ciiiialcs 
lier¡(')dicos. nos dan a conocer sti j;eneiacióu, su conversión eu que- 
brados ordinarios y a!j;anas jjropiedades, por cuyo medio puede lo- 
¿¡■rarse la transformación de esta última forma en la correspondiente 
<lecimal. 

iSi se añade a ésto el enunciado de alj^uuas cuestiones sueltas, bien 
acerca del número de cifras periódicas o no periódicas (pie un (pie- 
brado ordinario pueda ¡(rodiicir. bien, de propiedades curiosas, se 
tendrá todo lo (pu^ suele enseñarse eu los textos (corrientes. 

Quizá no hubiera pensado en contribuir al relleno de las lagunas 
que ofrece la teoría eimnciada. a no Jiaber nu'diado la circunstancia 
de estar en c(ures|ioudeiu,-ia cientitiea con un docto profesor de la 
Escuela naval de Chile, el in.ueuiero señor C Warjiíiy. bií^n conocido 
por trabajos matemáticos de alto vuelo ipu' han visto la luz en la AV- 
rixfit lie li( riiirrrsliliiil lie Sítutiiif/d y en publicaciones de igual íiulole 
de las universidades es|(añolas. 

Me enunciaba dicho señor algunos teoremas sobre fracciones ¡¡c- 
riódicas i)ara cuya demostración me parecía insuficieute la doctrina 
(lUe cíiiitiene la mayoría de los libros: y como deseaba aportar alguna 
luz a la resolución de los problemas ([ue sin duda ocupalian la aten- 



136 AXAl.KS DE I,A SOCIEDAD CIENTÍFICA ARGENTINA 

«•iiiii <lfl estudioso profesor, iiic (Iciliíjiit- a investifíar, liabiendo lojiíado. 
si no rt'solvcr ¡loi' compU-to todas las ciu'sl iones rcteroiites a las t'ra<- 
«■iones periódicas, por lo menos elavarjaloiies (pie sirvan ile dirección 
a investigadores mejor dotados (|ne yo. i)ara ilar cima a la obra ile 
conii)]etar la insnlicieiite teoría actual de las iVacciones decimales pe- 
ri<')di<'as. 



I 



Principios en que se basa esta contribución al mejor conocimiento 
de las fracciones decimales periódicas 

1. Todo nídiicrt) jiriiim imi /<> (p. tj.. 1. II. /•< •''/. ...) es ilirisur 

(le cuahjnicr entero eiiyas eifrax xemí loíhis liiiuili.s. cun tul i¡iit il mimero 
lie éxtiix sen .siijieientemente (/rande. 

l'ara demostrar esta ¡¡roposicioii rccindareiims i|uc el iicnodo de 

una decimal ¡¡eriódica iinra comienza inmefliataniciite despu<''s de la 

coma, o sea en la cilVa di' las dt'-cimas. 

, , , " <' • Kl" ' '' « , . 

l"n efecto, cu la ii;iialilau =:. cti huc . e-; la tracción ue- 

h 10» ' /' 

iieratriz de términos ]>rimos relativos, h solí» contiene t'actori's primos 
con 2 y .■>, de modo que no i)uede dixidir a « . 10", mas si prolonfíamos 
siiticientemente la divisifin, debemos lleíjar a dos restos i<;uales. ])uesto 
ipie el núincni de restas diferentes es a lo ni;is li — 1. Sean, en una 
ilivisioii (( . 10" ; I). c el cociente entero y r el n-sto; en la división m 
(•sima después de a(piella. sean e' el eociente entero y c el resto, se 
tcndi';i 

(( . 1 0" = be -f »• , í( . 1 0" '" — (( . 1 = i (c' — (■) 
,( . 1 0" ■ '" = be' -f r ^ (( . 1 0" 1 1 (»"' — 1 1 = 6 (c' — <■) 
o bien 

«.10" 1 10'"— 1| 



f — c = 



/; 



(iiiiici el primer miembro es cntem. el sc;;nM(lo tendrá i|iic serlo 
lamliicu. pero /( lio pue(le dividir a a . 1(1". |i(U' ser iiriliio con n. y ade- 
más priiii II '_' y .">. liicfío /' sera (li\is(ir de 10"' — 1. iirniicro exclu- 
sivamente formado jior nuens [in nueves). 

Por otra parte, escribiendo la igualdad de este otro modo 

10"[a. 10'" — (íj 



I,AS PltACClONES DECIMALES 1>EKIÜDICAS 137 

observaremos ([iic no siendo u . 10'" ni « divisibles por b, y teniendo 

(1 . 10'" (( , 
(jue serlo su diterencia, es neeesario (ine — ; — v .- ''<'H f' mismo 

resto; luego el primer residuo que se repite es el de a ', h. es decir, el 
inicial; el período, jmes. comienza en las décimas. 

ií. La expresión 

(i . 10" 1 10'" — 11 
c — c = — -I 



10'" — 1 
implica la condición = c(a) (e, entero), es decir, que : Un iiíi- 

mero foniiiiild r.crliiKirumcntc de nueces es iiiíilti/tlo de cnolquier nú- 
mero primo con ID, nienipre i¡iie rl tnhncro de niieren sea suficientemente 
f/rande. 

Este enunciado corresponde a. un caso |)articular. pero muy impor- 
tante, del teorema de (1) al que la condición (x) sirve de fundamento. 

La expiesión (%) en (pu^ m es un número indeterminado y del que 
debemos disponer, podemos escribirla de estos modos : 

lli IHH•v^■^^ ííi unos 
10"' — 1 í)!tl» ít !) n -U 1 J^ 1 -L -L- 1] 

= = — — ■ ■ — - = e. (1) 

b b h ■ ^ ' 

t'omo ij es primo con i; y ,"», si h no es i.uual a ."> ni a !l. será necesa- 

nl milis 

rio que 111 .... 1 sea múltiplo de /*; mas como la igualdad se veriti- 
ca, según prueba el miembro itrcccdcntc, debemos concluir que el 
teorema es cierto cuando el número múltiplo de b está formado de 
unos. La restricción de que b no sea o ni !) no es ya necesaria, porque 
evidentemente un número formado por tres unos o nueve unos sería 
divisible por />:=:,'> o b = 9, independiente del 0. coeficiente de la se- 
rie de unos dentro del i)aréntesis. 

Por tanto, la relación = c, podemos substituirla por 

ni iiun.-i 
111 1 

—T> = "■ (^) 

en (jue el número in de unos es una variable de que dispondremos 
para que verift(pie la igualdad (2). 

Es claro que de la (2) puede deducirse esta otra igualdad 

AN. SOC. CIEKT. ARG. — T. LXXXVIII U 



138 ANALES DE LA SÜCIKDAD CIKNTIKK A AKíiKNTINA 

fii tiliOK m (luM-s 

■jniU 1] 222 2 

muuei'o i'iiteío. i'vidi'iii emente, vm i|ue Ici es L'r,. 

Con el mismo razunaiiiielitn. lindnaiiHis ]ir(ih:n l;i exaetililil de las 

sipnientes relaciones : 

.Miiii .... 11] .í.i.í -w . ■ 

— ¡ -= ; =.?(', =e, (4) 

b b 

1,1 uno- m riiiltnis 

4 lili 11 144 44 , ._. 

— ¡ = i = 4c, = e. (5) 

b b 



.Sllll 11 888 88 

¿» b 

lili'tro el teoi-eiii:! ile ( 1 1 es cierto. 

■i. Se sabe. l»ir l;i leniKi de l;is iViieeidlies periiidieas juilas, (|iie la 
fracción unliiiaiia i|iie e(|iii\ale a una de aciiiellas es la (lue resulta 
de siiii|)lilicar la fracción o iiiichrado. cuyo iiiiiiierador es el |ieriodii 
y el deiioiniíiadiir un número c()iii))Ucslo de laiilus nueves como cifras 
Ien;:a el |pei nulo. ICs decir. (|iie si ¡>' es el ]ieriodo y !(!•!• ... U el nuiíieni 

de cifras del deiioiiiinadoi . la irrediicilile e(|ui\alente ;■ CSti'l li;;ada 

con la peiioilica pura ])or la relación 

- = i (a) 

h it!)!t ... !l!l 

De esta ¡Rlialdail se infiere iple /;' es multi|ilo de (/ y :•'.•!>... ;tlt lo 
es (le li. 

.\plicaiiilo esie )iriiici)iio a la irieducildi» cu (pie c? es )iriiiio con 

1(1. ella sera la ;;i'liei'al li/, di' una periodic.i |Hira ipu-. roii\ crl icla en 
ipiidiratlo, darii la i;;nal<lad 

' = i' , (1) 

resultando asi (pie !»!•'.> ... !• es mi'llli|ilo de d. 
De la (1 ) se (lcdii('« 



I.AS FRACCIONES DECIMALES PERIÓDICAS 139 

Í>!>'J ..!> 



d 



(2) 



lo que nos dice <iiu? : }" El cociente de dicidir por nn número d primo 
con /(>, el r.viircxddo por Ion nneres necesarios y suficientes es el período 

de la decimal (¡uc engendra el quebrado -• Esta relación nos permite 

determinar a ¡iriori el período de la decimal engendrada por -i siem- 

d 

pre que conozcamos a d. 
Así : 

1 «) 

Las {ieiieratrices - originan los períodos - = 3, 

•' á 

» . ^ » — = U2857, 

1 9!» 

li° FA período de la decimal que engendra el quebrado propio irreduci- 

H 

ble -, manteniéndose d primo con JO, es el producto por n del período 

que enqendra -■ Pues se tiene - = « 

d d d 

Así: 

2 
Las generatrices - originan los períodos 2 . •> = 6. 

» y » 4.142857 = 571428, 






6 . 09 = 54. 



3° Si el quebrado irreducibk fuera impropio y el numerador excediera 

en muclio al denominador —, por analogía tendríamos — ^ - . X: mas 

d d d 

no siempre se obtendrá así el período con suficiente exactitud, siendo ne- 
cesario para lograrlo considerar dos o más períodos, según los casos, 
como veremos más adelante. 



4. La igualdad (1) podríamos escribirla 

d 1 ü^ — 1 



(1') 



I U> ANAI.K.S I)K I,A SOCIKDM» CIKNTÍKKA AKliKNTIXA 

(•iiiisÍ(1l'1:iii(1ii i'l iniini'ri» indetfrniiiiiKlo (U' iiiU'Vi-s tW Lt ( 1 ) lumo una 
iiifdguita. siendo ¡i otra iiicófíiiita ijue depende de .r y de d. Si por 
otra paite d es un núiiier<i fíeueral. sujeto únicamente a la eoiidieión 
de ser primo eon '2 y ."i. entonces entre il. p y .r no existe más relación 
(pie la (1') y la inecuación .r • ^ d. ya ijue el cociente exacto 

1(K— 1 

dchciuos (ililcucrlo m1 «•¡ilxi ilc (</ — 1 i di\ isioiics a lo nia>. 
La (2) podemos escril>irla 

\i)' — \^pd. (3) 

VA sisi cilla 

,j lie — 1 -/«/ 
í .r < rf 

a causa de entrar .c como (•xponcntc iiu se presta a una t'aeil resolu- 
ción. No parec<' <|\ie lia\:i otra iiiarclia iiuis i|ii(' la de atriluiir a .r xa- 
lores tales como 

.F = ].•_'..;. 4 

e ¡1 deleriiiiiiaiiilii \:ilnr<-s de il y /( i|iie la satistaj;aii euii la eoiidicion 
de i|iie el |iru(iiiito il/i di' números luí iiiados por iiiicris. 

5. l'ráct ieailielil e. |iroe( del la MU i> de i'>l e liiciilu. 

Para.r=l, 1(1 — 1 =<( i^jjrf: delueiido ser r/ primo con Id. pode- 
mos asignar a<pií a d únicamente el valor .!. loque da ¡i - '■>: conclui- 
i-iamos (pie para .r = J. i's d -= .'!. /< — iJ. 

I'ara .T = 2, sale !t!( =/>rf \ |Miclriamos asij;iiar a '/ el valor. I. el II 
o el 'M, rcsiiltaiiilo re>peeli\ ámenle para //. 'i-!. !•. .'> 

.-. .r-L', da il :■>.!> :'.■>: <l - í», jí = 11; rf = 33, |> = 3. 

l'ero este pnieeilniíieiito n<>e> ya tan expedito cuando .r asume va- 
lores iiiiis };randes. pm- eJ4'inpln x. pues >e tiene 

KC — 1 ~di). (l.!l!t!l!t!l!t'.t'.l ilp. !> | I 1 1 1 M I 1 I -(///. 

ponpie la delel'liiiliaeioii de los laetores piiniiis o ((iiiiiiiiesl (>> di' 
1 1 11 1 1 1 1 .se vuelve muy penosa. 

(i. ICn tales casos se lai-ililan al;;i> las operaciones con el si-rnieiitc 
mr'toilo. 

Partamos de la i-citacion Id' — 1 - d]>. 



Í.AS FltA< ('IONES 1)K<IMAI.K> l'Klíll (DKAS 141 

Pava .)■ = 1 : 10 — 1 = 9 = dp, d = 3, p = .i. 

Para.r = li;e..sl(t' — 1 =(10-|- 1) (10 — l)r= 1 1 . <»: '/ = 11, y; = 0: 
d = !),j>==ll. 

Para x = .'! ; es (1 0-^ _ i ) =^ < i o — 1 ) 1 10- -f 10 + 1] = íi . 1 1 1 = 
= 9.. 5.37. 

il =r !) <la 7J = 1 1 ] ; fí = 1 1 1 ila p = 001). 

Pava a; ==4; 10' — ] = (10- ;- 1) (10=— 1) = 101 .!)!• = !t. 11 . 101 ; 
rf = 101;i> = 00!»!». 

Para x=r>: (10 — ]¿ = (10 — 1 ) (10' -p 10' -j- 10= -[- 10 + 1) = 
= 0.11111=0.41 .L'Tl. 

rf = 41, j> = 02439. 

Para .(■ = <;; (lO' — 1 =(10-'-- 1)(10^ — 1)= ltM»l . ilO'.l = 
= O . 11 1 . 7 . 1 4.'. = !» . 3 . 37 .7.11. 13. 

d = 21, p = o;;70;¡7 : */ = 1 1 . 13, p = O . ;! . .".7 . 7 = OOC.OÍKÍ. 

(Joutinuaiido de ]a iiiisuia uianeva, se obser\a que la «leterniiuacióii 
(le los tactores del jirodiicto 7>í7 rineda facilitada en el caso de ser el 
livimev miembro de la torina 10=" — 1. i>er(j no oíüirre lo mismo cnando 
es del tipo 10=" + ' — 1. 

Nótese bien, que el jteríodo debe tener tantas citra.s como indique 
el número de nnrrcs necesarios para contener el valor que atribuya- 
mos a d. Por tanto. <lebe eiiteiKlerse que, por ejiMiiplo, para .c = .3 a 
d=z'¿~il corresi)onde el perindu /( = 0((3(i!t a fí = 41, ^> = 02439 a 
rf = 3C9,^> = 00271. 

'S. (¿iieda con esto probaila la i)osiliilidad de calcular el ])eriodo co- 
rrespondiente a valores pvimos de d, a los compuestos, que produzca 
la serie de primos que contenga el múltiplo de d formado por ititeves. 
y fácilmente inferiremos que también puede hallarse pnra cualquiera 
combinación arbitraria de tactores prin)os (jue asignemos a d. 

Supongamos, ]ior ejem))lo, «jue sea í/ ==11.7. 13; el ])eríodo co- 
rrespondiente se calculara razonando de este modo : 

Para 11, el menor múltiplo fornurdo de nueves es 99. 

Para 7, el menor nu'iltiplo formado de ¡meces es 999!»0!i. 

Para 1.3, el menor iiiúlri|)lo formado de nueres es 999999. 

Luego, para (pie un número formado por nueres contenga a 11, 7 
y I.'!, bastará (|ue sea el lu . iit . c de dns (nueves), de seis (nueves) y de 
■seis, es decir, (jue el núnuMo constará de seis nueves, o será 999999. 



\i2 ANALES ÜK I,A SOCIKUAD CIKNTÍFICA AKGKNTINA 

Dividit'iiilii aluna usté iuúlt¡|ili> por 11.7.1.1. tciidieiiios coiik» cti- 
cieuti' 99!» ; i'l período será j> ^<l(i(t9!t!». 

Si ai|iie11()s resultados se tahiilaraii asi ei)iiiii los (|iu' fueran olite- 
niéndose. i)rosi]ü:uieudo la iu\estiíí:KÍon, se liieilitaiiau eoa ello las 
aplicaciones y habría muelio trabajo adelnutado para lo que nos resta 
exponer. 



II 

Operaciones de cálculo con las fracciones decimales periódicas 



AimioN DK I. AS KKACCKtNKS KKCI M AI.KS 

A. SiiiiKí (If (las o iiiáfi j)( liiiilicii.s /nini-s 

7. Sean primero dos pericxücas puras «pie supondremos igualadas a 
sus jíeiierat rices. Prescindiremos déla parte entela pala considerarla 
despui's cii el ic>u1I:m1i> Iím;i!. 

Sea 

II he 

!>. = <'•"'"•("'"■) = ,,,,, j 

y 

íi/iii 

1 . . .1 ..II ,,,jj,,, 

»bc , fghi ahf ^ ffihi 

]>< -- í'. — ,,,,,, - ,,7,,,,, — j; ;.; ^ !) . 1 I . im" 

VA m . m . V de los dcnoiuinadorcs es !• . ."■ . 1 1 . .">7 . I (ti 

(//«■. 1 1 . 1(11 --Jiihi ..; .;!7 

Pi +7>. = !l..{. 11 ..•<7. 101 

i;i periodo di'lic Muer ;i lo mas ;>.l-=rlL' cillas, ni . ni . r del mi- 
iiicro de nueves i|ne eonlienen lo> ileiioiiiiiudoi !•> lie las rracciones 
sumandas. 

") l'oi' ejemplo : 

w, -=-- o,.ii7(;Ji7) ■ ' • /'. = ''■ ■ = (1.4 r..iL'(t. ■.:!•_•) 

!t9'.t 9!t9'.l 

ai 7. II. KM I. ">:;•_•..•;.. ¡7 ;!;¡."i.".i7 ; .".L'.!(i.'r-' 

P'" I'' — ' !».;!. ¡ I ..17 . 1(11 1 Í(I9.SS9 

— ().S(i(l."i92(i7l.sr9(.s(iti ... .s79). 



r,AS l'ÜACCIONES UECIMALKS l'KI!l<H)RAS 143 

h) 8i siiiiKiiiMis «lircctainciite las fracciones (Icciiiialcs dadas se 
obtiene : 

2)¡ =:(»,;j47.'i47o47.'j47 .'>47.')47347.'j47... 
2), = 0.4r)3245324r)32 45.324r.;324432... 
j), -fy^ = S,.S005!)2G71S7!»(8005!)2C7187í»). 

cj Se obtiene por ambos procediiiiieiitos i<;iial resultado: pero el 
primero es ileiucstrativu, el segundo es nierauíeute comprobatorio; 
mas, después de haberse probado la legitimidad de éste, es el que debe 
emplearse en la práctica. 

d) Si hubiere tres o más periódicas puras, se jirocedería según la 
ley asociativa, o directamente 

/'. ~rí: -'rP.>={l>~ -rP'-) -r/':. = ip. H-P:.) +P,- 

I!. Siniiii lie lilis II inúx pi-riiiiliciix luixtns 

a) Sean 

7», . m = 0,(i35(42) ¡),m = 0,34(5,SS). 

Serán 

«3542 — Ü3r. 34578 — 34 



P < '" = 77777:7:7. /' '" 



!t!t(MI(t ' !Ȓt!t(M) 

(Í2!»(»7 34544 



' !l . 11 . 10' ^ - 

El í/i . ni . (■ de los denominadores es 27 . 11 . -".7 . 10-, 
Inferimos que el número de cifras anteperiiMÜcas deben ser tres y 
el de las periódicas 3.2 = (i. 

«21)07.3.37 + 34544.11.1(1 

^^''" +^'^'" = 27.37.11.10 = 

«Í)82ü77 H-37í»ít840 10782517 



10!tS9000 10!»S900 

Hecho el cálculo resulta 

p, -¡-^, =0,981210028(210028) 

h) Y si se verifica sobre las decimales, tomando un numero sufi- 
ciente de períodos \iene también 

p, . III = 0,«35424 24242 424242 
p.. . m = 0,325785 785785 78 



p, . m -\-p, . m = 0,9S1210()28|210028]20. 
Luego iiodcmos operar directamente cou la precaución indicada. 



144 ASAI.KS DK LA SOCIEUAU CJESTIFICA ARGENTINA 

C Smiiii fie lililí pir'miliiii ¡iiiru rmi otni iiil.rla 

c) Sean 

y>, . w = T.4 7L'.i5|.ir)) y j>, = 5,-J7(L'7). 

J)ejailil<i :l|i;lllr Icis cilicios. l;is tlMcciollcs ci|UÍ\;llcIl a 

4ti7(i.{ .! 

'' !I!MI(K( ' ■ 1 1 

4(i7ti;! , -i 4U7<i;J.}. 11,10= 
" ■ ^' !t. 11 . 10' ' 11 0.11. l(t= 

Kii fstc cji'iiiiilu la iVacciuu suma teinlra tirií cifras aiilcpi-riodifas 
y floK ]>iM'¡óili<;as. 

"-•> " i» o 

p,m J- », = '' ' '' = (),745080S(08) 

y cu lili 

IL'. 7 4 508(08). 

sithsii;a(<'1('(N II1-; i-As i'1!AC('him;s hkcimad'.s i'i:k kiiucas 

A. Cnsíi lie lilis ¡iiiióiHviis ¡iiiras 
í). it) St'aii 

l>, = 7,4532(4532) y p, = 5,;$47(.U7) 

(Ichc Iciicrsc, ciiiisiilfraiiilii solo la parle ilcciiiial {un aluna 

4532 412 412 ... ,,_, 347 

0,4532= -= — = ■: (I..;i7(347 = -- 

' MfMHt !l(>!t !l . un !»!»!) 

d, =í» . 101. í/ '.I . I 1 1 = L'7 . .;7 . III . III . <• lie '/, y il. -■ L'7 . .17 .KM 

11 L' .147 _ 412 347 _ 412 ■ 3 . 37 — 347 . 101 _ 
!M1!I ~ ;tO!t ^ !t . 101 ~ 27 . 37 ~ 27.37.101 ~ 
4:.7.!2 — .l.".OI7 



1008»!) 

I'raclicailii el calciili). viene 

0,llt58!l7!l771S5(10."..S<l7!t77185| -[- 2 enlenis 



LAS ritACCIONES DECniAl.ES rKlill IDU AS 145 

iM)ii 12 (ntViis i'ii el i»'1Í(k1ci, coiiki se ilciliicc' ili' l;i (•iiiiiiiosicióii de los 
•leuomiuailoics. 

El cálculo (Icciiiiiil cdii suficientes cifras da : 

7.4.v;ii45324532 4r,3245324r.3L' 4r);i2... 
5,347347347347 347347347347 347... 

2,105S97!»771.S5(l()r.,S!»7!>771S."i)l<tt>. 

Orcioradds ya de ([uc im hay iuconveiiieiitc i-n oiicnir sobre los (lue- 
brados decimales periódicos directamente, [ii-esentareiuos así los res- 
tantes casos de la resta. 

1!. Cftsi) (Je dox pi-rióiJicKs itii.vfKs 

p^ =(l,(i3."j 424242 42424242... 
p, = 0,345 785785 78578578... 
7>, — ^i, = 0,289(03845(>)(;3845(it¡4. 

Debe tener el peí iodo 2 . 3 = ü cifras, y la parte anteperiodica 3. 

(J. ('((.SI/ <lc nuil jirriódicii iiii.í-tíi i/ otni piini 

a) Sean 

p, = 12,74.-)()8(()8) y p, := 5,27(27). 

Restando viene : 

/>, = 12,74508(08)0808080808 
1),= 5,27272 72 7272727272 



¡h — Pi = 7,47235(35)35353ó.">5:!(i. 

Como ambas peri(')dicas ofrecen el mismo número de cifras, en el 
período, éste tendrá el número comi'in: y la parte aiitei)eriódica, el nú- 
mero de tales cifras en la periódica mixta. 

Ese resultado está de acuerdo con el ejemplo c) <le la suma del que 
viene a ser una veriticación. 

h) Si el minuendo hubiera sido la luniodica pura, para lo cual moditi- 
«aremos su parte entela. ])oniendo por ejemplo. 15,2727..., tendríamos 

p, = 15,27272 72 7272727 

Pi = 12,74508 08 0808080 

jj, — p.= 2,527(>4((;4)tí404fi47 

obteniéndose ilos cifras en el período y trrs en la jiarte anteperiódica. 



146 ANAI.KS DE I.A SOCIBDAll CIKSTÍFICA ARCKNTINA 

Mri.'l iri.KAClÓN DK LAS I'lí ACf K iNKS l'KIÍlÚDIfAS 

1(1. (.'(Hii|iiiit;i kis iiii.stuo8 casos iiiu- l;is opciatioiu-s ¡luti-riores. 

A. Piínhirtii tic thix ¡ni'n'iiUrns ¡titnis 

a) Sean 

j,, =0,571428(571428) y 7^^0.27(27) 

(» icdncicinhiliis ii sus <icii('i'atri<-(.'S 

571428 _ 57142S _ 14 2S57.1 

!t!t!t!l<»!ir" 37.. 17. 11. 7.13 "~ 27 . .{7 . 11 . i;{ X " 

i;i imiiliulii lie los cuiitiii iiriiiicnis lactiucs del clciiniiiiiiadoi' es 
igual a 1 12S57. liif};<i la uciicrairi/. siiii|ililiiacla is _; la 



27 !t..J ;í 
i'. = 

l'.l pl'iKllK'tn : 



^'' !>ít !t . 1 1 11 



4 .-! 1 2 

l'aia iiuc lili iiiiiiicni Imiiiailii |mii iiiicv es xm div isiliir |iiir 11. ?-<• 
nc'cesitilli lilis nueves y para ipie lo sea por 7 se preeisaii sris iiLie\ e^. 
liu'go ]iara iiue lo svu siiiiiiltáiieaiiieiite pur I 1 \ pm 7 serán necesa- 
rios el número ile nni'Ves ipie iiianpie el m . m . r de •_' y (i. es deeii- (i 
mu-ves; luego el periodo de la IVaeeion deeinial lincha xcíx eilVas : 

12 

= 0.155.s| l(155.si li. 

i7 

b) ; <^ne liilliiera lesnllado iniill iplieandn 0.57 1 I2S(57 1 Í28| por 
0,27(27)f 

Lo imÍsiiio, si operamos de iiumIo ipie aseguremos la e\ael il iid de m /.v 
<'ili'as decimales eii el producto. ICnipleareuioH para illo la iiniltiplica- 
ciou ahieviaila. AniicpU' en eslo'- casos los laclóles son niimeros apm 
xiiuados. podemos aplicar la rc^la: siempre ipie sah a;;iiardeino^ un 
par de oi'deiio decimales e\cedenle> al ;;rado de apro\¡inacion ipie 
se pide; es decir, deltemos i-alclllar con I decimales mas. 



r.AS FRACCIONES DECIMALES rEIÍlÓüICAS 147 

I!. J'nxluiti) (le (loK pcrióiliriíx ¡iii.vlns 

* 
Sean ellas 

p, = 0,Oi:JS6(i;5SO) 

y 

2,. = (i.(l.".7(i!t2.i(l(7(i!»L';>(i) 

j;;,S(i — o _ 0576923(1 — (i.-) 

^'' "^ !»<)0(l ^'' ~~ íiñíMtmtoo 

Siuipliftcando cdin finuiitcniente esos i|uclna(los se Ilept a las ge- 

7 •> "i .'< 

neratrices — r v — ; — -• eiivo inoductoes ~~- — :: — — — - que conver- 

I ((1 . .> 1 .> . 4 JO 1 . .) . 1.1 . 4 

tidü eu decimal da 

(i,(MMi7!t!Mi!»r..i.">4i5[(t7!»!Hi!ir);;:>4ir.j 

— ? — = 0,(»l.!S(i(i;!S(i) V -^^— = (l.(ir)7(il»230(7G9230). 

101. r. i;!.4 

('. I'iíiihicti) (le II 11(1 jKy'KKÜcd ¡111 r(( ¡lor otra mixta 
10 Seau 

^^, = 1.1,S(!)(I, y 7>, .«(=2,8840153(846] 53) 

cuyas «ieiicnitrices siniiiliticadas smi 

;!27 75 

^^ y 



2. 1.-! 
sn iirodiicto es 

ít . Id'.t 



275.2.13 11.2.13 11.2.13 

que debe dav una i>ei¡(nli<-a núxta con {iii . m . c. 0.2) := O cifras de pC' 

i'íodo y una citVa ante|iei iodica. es 3,4(300009). 

47 

6) Sea la iieiiodica laira y la iiüxta — • (d inddiicto sena 

11' 2.13 

3.47 



11 . 13 



El factor 11 ex¡;;c dox nueves, el 13 scia. el [lenodu tendrá .sv/.s ci- 
fras, y la parte no ¡leriodica constará de trcx 



148 ANALES DE LA SOCIKDAI) CIKNTIFIOA AlKiKNTINA 

:;.47 141 141 141 



= t).lj;5(J.->174.S). 



L".ii.i.} s.ii.i.i aa.vi 1144 

<■) VA (¡ilriilo sciciliiclii «le las ilci-iiiiali's iicriodiiMs il:i 

A = o,27(27) ^=*^=0,4oli..:i07.;|. 

l'i)(lfiii(is ohtciHT el i)roiliicIi) ]n)r nnilti|)lica<'¡i>ii de estos (Icciina- 
IfS. (-(111 tal iiiK' lo «-alcuk'Uios con una aitroximacion de I- cifras, y 
iinii menos (10), si se fuerzii la nnidail solnc la novena dciimal ilcj re- 
sultado. 



niVISIi'iN di: Dos IKACCIIINKS Dl'.i IMAl.KS ri'.im'iDIíAS 



A. Cii.sii lie iltiK jtfi'ii'iii'n-nx punís 

11. Sean : 1 «los jieriódieas imias ajnihhcil) y l.imiimii). Sus eípii- 
valentes or<linai'ias serán 

abcd — a hnii — / 

y el i'uocieiite 

{tíbcd — (() !»!» _ (abril — ») 11 _ _ («/>»</ — ») 1 1 

(/,„„ _ /) !>í»!l "~ {Imn — /) 1 1 1 """"(/)«« — /)..•{..$" 

y sera, en j;«'neral. una |ierioil¡ca pura con un |n'nodo cuya deieiiui- 
naeion no es t'acil " ¡irtun. 

a) Va\ este caso, lo mas «'xpediio o lalcuiai- el i-ocicnlc por nudio 
de los (juebrados coniuiu-s, \- si se «piiere. reducirlo a ilecinial con la^ 
i-il'ras (|Ue se neeesileii. 

l'or i'jcMiplo : (I.-_'7ÍL'7| ; <t..¡7.S(;í7S) leduciendo a sus •;eneraliices 

.; II .; ..!7 ., 

Min • ;; \ ]),= ; el cocienle sera - \ aipll i'S lacil \er 

• ' ' 1 1 ■ " :J7 11.11 

ipie el peliodo tiene hvÍk cifras .\ ipn- el residtado es una iiiiinilivu 
iiii-ilii ron mili ri/rn iintriiirii'iilirn. 

h) Parece, pui^s, tener aipii lu^iar una anouiaha icspecloa lo cpu' 
ocurre en la luull iplicacidu. 

,117, 

Tronío \ eremos ..Ira-. Si la /» liuliicra sido en vez de • el re- 

.1 1 .1 í 



sultado sena una ¡iiiiinlirii ¡iiirn cmui mis cillas de ¡urnuUi. y si el di' 



I,AS I'HACC'IONKS IlECIMALES PKIÍHIUKAS 149 

14 

vidciidu liiiliici;i sido ^a, ^ .-_ tanibiéii se liabríii (ilitciiitlo un cociente 
periódico piud pero eoii fres eitVas periódicas. 

I!. ('(ISO tlr (hif! pirióiliciis mixtas 

Sean 

2)¡ ^= O.dhcDiii p. = 0,ffi(hjk) 

líhciiiii — <(lic fílli.i^' — fu 

^'' iMtÓOO ''' ~ !»<.»!Mt(l 

(íihciini — (ihc) !t!>!K)(t (iibciini — <ihc) 111 

^'' ' ^' "" !t!IO(M» (fiíhjk —f(j) ~ (fdhjk— f(j) 11. U\ 

y uo podemos atinnar la iiaturaleza del cociente, mientras no sepa- 
mos ((ni' valores |iaiti(ulares asumen los ¡(ariMitesis. 

(_'. ('(ISO (le 1(11(1 pirióiVicd piini ¡I (>h(i iiii.vtd 

Sean 

p, ^={),(ilic(l(((hc(l) y p. ^0,111 n(irs{(irs) 

(ibcfl . mn(/i:s — nm ubcd . Í)!»y0() 

(ibcd .'Jl .M .WO abcd ..i .-il .lúO 

{miif/rs — mn) !t . 11 . Ktl {mnflrs — mn) 11 . 101 

\ como en el caso anterior, nada puede atirmarse acerca de la especie 
de periodicidad d<d cociente. 

I». 101 caso de ser dividendo p, nos llevaría a la expresión 

{muíirs — mn) 11.101 
(ibcd.'.i .M .100 

en (pie el cociente parece ser periódico mixto, mas sin poder asegu- 
rarlo. 

c) Por otra parte, al calcular en decimales las tracciones periódicas 
dadas como tales decimales, la dificultad para i)redecir el níimero de 
cifras i)eriódicas del cociente, vuelve el cálculo incierto; por lo cual, 
es lo niiis expedito oi>erar sohre las generatrices ordinarias y, si con- 
viniera, transformar en fiacción decimal el resultado. 

Estas resultancias no esperadas, que acabamos de obtener, nos in- 
ducían a investigar si en las operaciones precedentes serán posibles 
soluciones de la misma esix-i-ie. 



IjO 



AXAI.KS DE I,A SUClKliAI» < IKNTIKK'A AlKiKNTINA 



SIMA 



A. ÍVf.vd lie dos ¡irriiiiliiKs fiiifttx 

] '2. ('(iiim es (lilicil li;illiir tV:ii-(i(iiics ilcciiiiiilrs pci idiiicas (|iic llciicii 
las i-ondicioiu'.s iiue mijiinini csü csiiciic ilc iiimnialnis. nos \ :ililrciiiiis 
más bien ik* sus fiencratriccs. 

1" Riísultará, i'ii ^ícneraK tni<i ¡iii'kkíuii ¡iiirn. liii-ii con <•! nriincruilc 
i-ilVa.s )>fii()(lifas (le los dalos, liicn con menos. 



'O 



;{ , 4 _ .S.ll +4.7 _<il 
7 '" iT ~ 7.11 ~" 77' 



con ol misnuí niinuTo de cifras periódicas (jin- el prinici- sniiiando: 
a') i)( 4i.'.s."i71) (t,:;t; ^ Oi7!tL'i.M)7i: 



f>) 



11 1 



1 1 . ;5 ' 1 1 . :•. 11. :5 :! 

lia una cilVa i»iiodica. mientras los dalos ilan ilos; 
I,') o.i'KJl) 0,lli(llí) = 0..!(.;). 

Ü" Puede orij^iiiaise un niífi-o: 



a) 
a') 



i;5 , L"J i.í , :i!» 42 

::= ' = — ==: "J. liunieiii culeio; 

L'l líl 21 21 

0,(til!n)17)ii 1.cí.S<IíI.j2)^ 1,!H)(!)) = 2. 



I!, (¡isti (Ir lilis ¡11 riiiiliriis illi.elds 

l'uedc resultar : ti) liia iVaccion dtiiniiil i.riutn ; li) tu iiihiiini <ii- 
tero; c^ Una periódica puní ; d) y. pitr suiMicsto. una periódira iiii.rtn : 



a') 

I») 
b' 



2;t 



2'.t !- 7 :!(i ' . . , , 

— .i^ . tiai-cion cIcciMial cNacta: 



!»..'»' 9.5 9.5 9.5 5 

0,(i4(4) I (l,I.*»(5) ^ ii.7!i!i ... O.s : 
29 , 55 84 21 ., 

J- ~ = :^ - = .!. iiuuiero culero; 

1.7 1.7 1.7 7 

1 ,0.{|57 1 42«| 1 1 ,9«(42«57 1 ) = 2,999 ... = 3 ; 



LAS FKACCIONES DECIMALES l'EKlÓUICAS 151 

, 33 . 27 33 + 27 15 . 

r) - — - + ;; — - = — ;; — ¡ — = ^^) ijeriotl. i)ura con neis cifras penod. ; 

1.4- l.-t í.-i i 

c') 1,1 7()S.->71-4ÍJ) + 0,96(428571) = 12,(142857); 

,, 3 13 3.5.11 + 13.4.7 529 .,,. 

'^> 477 + 5711 = 4.5.7.11 = i:5777[I'Penodicam,xta; 

d') 0,10(714285) (7 ... 5) + 0,2(36) = 0,34(350649), periódica mixta. 



O. ('(ISO lie <h).s periódicas, luia puní i/ otra mixta 

Puede ()rigiiuus(! : a) llnajJcriúdica mixta ; ob) Una decimal exacta : 

3 ,4 3 + 4.5 23 

«) ,r— ;^ + íT = — =— ;r- = ^' periodicamixta ; 

((/) 0,08(571428) + 0,(571428) = 0,6(571428), periódica mixta; 

7 5 7.4 + 5 3.11 11,. 

''^ 3 + 473 = ^73- = 473 == T' ^^^^^^^^^ 

!>') 2,;;(;'>) ¡- 0,41 6(7) = 2,7499 ... = 2,75, decimal exacta. 



RESTA 



A. (\iso de periódicas ptiras 

13. 1° Kesultará, en general, otra periódica pura con /í/!f«7 número 
de cifras periódicas que los datos, o menor : 

61 3 61 — 3.11 61—33 4 
"^ 77 - 7 = 7.11 = ^7ir = ñ' '^•^" '"'^"•'^■' 

a') 0,(792207) — 0,(428571) = 0,36(36), periódica de dm cifras; 

, . 61 4 61 — 4 . 7 61 — 28 33 3 

''^ 77-ñ^ 7.11 =-mr=77ii=f "*^"'^"^^°""^"^»' 

//; 0,(792207) — 0,36(36) = 0,(428571), con seis cifras periódicas. 

2° ruede originarse un entero : 

50 8 42 
<i) — — TjT = "TT = 2, numero entero. 

a') 2,(380952) — 0,(380952) = 2, número entero. 



\y¿ 



AXAI.KS I>K I.A M(CIKI)AI> CIKNTIFICA AKCKNTINA 



r>. Cnxit di líos ¡icriódicdK niixtax 

l'iicdi' K'siillMr : A) <)li;i jiiriiiilicd ¡iii.vlii fini itiiiiih< lUsliiito mhiii'ni 
de ci/nix ¡icriiidlias (jnc bis (|ii(' liiiya cii iiiin de los «latus : 

a) ~ _ — _ — _ :^ ;- _i ifíuiil iiiiiiiriiMlc citViis |icii(iilicas: 



a') 



.1.1 .1.1 .1.1 

(t.KTUl'S.".) — (Mjl l:.'S.-)(i| = (l.(i.-.714J'.l: 

;; 1 .i. 11 — 1..". 4.7 4 



r. . 7 11.7 ."..11.7 5.11.7 5.11 

periódiiM mixla cdii inciidr iimiiiTn de curas iicriddicas; 
b') (i.ü(<s.".714L'i — n.(iili.'<.is7(i) -(i.(i7i'(7L'). 

11) Tiia ¡iirli'idiiii ¡ni ni : 

2í» 4 2!» — 4 5 



«) 

]>fi¡('idi(a |iina df xeix filias j.crií.difas : 

a') (•.SC_'S5714) — (l,l(14'J.S57) — (t.7( !4l.'S.".7). 

])erió(1i('a ])ma di- xc/x <'itVas periódicas. 

(') l'iia dccimiil cinrtn : 

4;! 1 4;'. — 1 (I .i . . , , . , 

// 1 — r= = -=-. tracción decimal exacta 

' 1.7 4.7 4.7 4 L' 

a') 1 jy.Urú 1 4L'.S) — 0.0;!(57 1 4'JS) = 1 .5. 

Iiai'cioii decimal c'xaela. 
In I II iiiiiiiirii I iiliro : 



«) 



7S 



7(1 



5.1 ;i . I •• . I ■* ■ < 



:=: 1¡. numero entero: 



a') L'.L''J(S5714"_') — (l.L'"_'(.S."i7 1 IL'I '_'. inimero entero. 



('. CiiKit di lililí iiiriiidicii piini ;i idrii iiii.ilii 

A) /v'/ iiiiii)ini<li> rs lil piliódivii ¡lUiii. 
Puede 1.1 i;íiiiaise : a) Una inriódirn iiii.it<i : 



'O 



14 5 



11 -J . I 1 -'.11 



- • iieiiodiea mixta : 



I-AS riiACCION'ES DECIMAI.KS l'EIüÓDICAS 158 

<(') 1,27(L'7) — (».lJ27(l'7)=rl.04.-»(4r)), luTÍódica mixta. 

h) I 'na (lir'niiul ixuirta : 

5 ;! ">..") — ;; i'.ii 2 



<0 



11 .",.11 .-,.11 r>.ii 5 

•icnd'atriz de dcciiiial exacta: 

>i') 0,4.")(45) — 0,()r)4(r)4) = 0,4 frafcióii dcciinal exacta. 

B) El mhnienilo es la periódica mixta. 

Puede resultar : 1" Una dechiia] peritklica mixta : 

17 3 17— :!.5 -2 



<0 



5.11 11 5.11 .-..11 

}>eneratriz de decimal periódica mixta: 

a') (»,;iOy(0!») — 0,l>7(l'7i = 0,03tí(:J(¡). periúdica mixta. 

2" Una (Icciiiial c.vacta : 

lii 2 _lí) — 2.4_ 11 _1 

4 . 1 1 ~ ÍT ~" 4.11 ~ 4. 11 ~ í' 

generatriz de decimal exacta: 

a') «,4.':í1.s(1S) — 0,18(18) = 0,25, decimal exacta. 

MULTIPLICACIÓN 

A. Caso <lc (lu.s paiódicax puras 

14. Pueden originarse : A) Otra periódica pura : 

a) -' 4_2.4 

3 7 3.7 

generatriz de [.eriodica pura ctm igual número de intias periódicas; 

<(') (»,6(6) X 0.57142S = 0,(380952), 

generatriz de periódicas puras con igual número de cifras periótlieas; 

,, 14 5 14.5 2.5 

generatriz de periódica pura con menos cifras [.eriódicas; 

t>'¡ 4,6(6) . 0,(714285) = 3,3(3) 

AN. SOC. CIEST. ARG. — 1 . I.XX.WIII ].> 



154 ANALES IJE 1,A SOCIKDAD CIKNTIKICA AlíliKNTINA 

generatriz de i»erióilioa jiurii con nn-nos tilias in-riotlieas. 
B) La unidad << mi nínnern initro : 

11 .5 11. .'. 

c') 3,«i(tí) . (»,27(27) = ii.".t!i!t ... = 1 : 

44 ;! t . 11 .. 



d) 



l.nniiRToc'iircrn: 



:i 11 11.. s 

d'j 14 . fitiif.) . o. J7{27) = •"{.!)!>... =^ I. liniiiiTii i-iitiTo. 

1!. Citxii lie í/o.s ]ii liíidiciix iiiirtax 

El producto puede ser : A) OUa periódica mixtit cnii it;iial odi.stinto 
número dr- cifras iintrprriódirus i\uo vu a!<íúii t'ai'tiu: 

4 L' 4.2 

a) 



."> . 7 ■ « . ."> ■'{ ..">'. 7 

•reneratriz con di>s cifras antc)H'rii)dicas y seis iicriodicas; 

„') o.l(142s.-,o.(l.i;5(;j) = (l.(ll(.".2.!S()<t). 

generatriz i'nii il<is cifras aiilrpcricnlii-as y .sii.s pcrindicas. 
n) I'na ¡niiodiiit ¡nnn : 



a) 



4.5 



•> 



r) 



.{ . .-. 11.2 2 . ."• ..1.1 1 •5.11 
tjeneratriz de ili'ciinal iicriodica pura; 
„•) 0,2<ifi(<ii . (»,2(2T| : ii.tM'.au;). iicrirMlica )nira. 

i¡ Ina iliiiiiiiil i.itiitii : 

048 21 'J.72..{.7 _9.3^27 

"-^ T7^> ' !t . X ~ it . .s . 2."i . 7 ~~ 2." ~ 2.'»' 

;;»'neratnz ile decimal exacta; 

n't .•[,7(>(2Sá714| . (l.2!tn;(«) r^ 1 ,(IS, 

;;cneratriz de decimal exacia. 



I.AS FI!AC(;I()NES DECIMALES l'EKlóüICAS 155 

d) Uii númvrd entero : 

ti4.S 1 7.") !> . S . y . 25 . 7 
('} 7^--: • , ,, = — - ... „ ^, = 9, imineio cutero: 

•(('j ;> . 7(»(2S.-)7 1 4) . 2 . l.íOí.jO) = s.!)!»y ... = 9, número entero. 

(". ('((s<i (le (los períódican, una pura // oira muía 

l'uede resultar : A) \jnn jjcriódica mixia : 

, 7 2 7.2 

5.11 3 5.3.11 

generatriz de periódica mixta con (Un cifras periódicas; 

a') (»,127(27) . 0,6(6) = 0,084(84), 

generatriz de periódica mixta con don cifras periódicas. 

b) \]r\í\ periódica pura : 

4 5 4.5 4 

"i ^ — TT • ^ = ^ — v-, — :; = T^ — :;' generatriz de periódica pura; 
• ) . 11 •> .) . 11 . .1 11.3 * ^ ' 

<(■') 0,(172(72) . 1,6(6) = 0,12(12), periódica pura. 

c) Una decimal c.vacfa : 

„j _L_ 1_ 7 -j-l .5 _ 12 _i-3_4 

5.3"^3~ 5.3 ~5T3~573~3' 

generatriz de decimal exacta; 

a') 0,46(6) + 0,3(3) = 0,7999 ... = 0,8, 

generatriz de decimal exacta. 



DIVISIÓN 

A. Caso de dos periódicas puras 

15. Puede resultar : A) Otra periódica pura : 

, •"> . 7 5.11 55 

3 • ñ ~ TTTf "^ 2Í' 

generatriz de periódica pura con más cifras periódicas que en los datos; 

"') 1,6(6) : 0,63(63) = 2,(619047). 



l.')(i ANAI.KS ÜK LA SOCIEDAD CIESTÍFICA AKGKNTISA 

n) [' ii:\ jnriódica mi.rlu : 

n) — ' '- = — '■ — • ;;('iifi¡itiiz ile <lrc-iiii:il iicii<'Hlif:i ini\t:i: 

' 11 •;{ 5.11 " ' 

u') ().6;?(6:$) : 1,G((!) = (t,3Sl(Sl). 

(') l'iiii (ircimtti c.raciti : 

5 1(1 5 . ;> 1 • , , • , 

«) - • — =^ = -, genenil iiz de (Icciiniil ('\;ict:i : 

<i') i.()(f.) : ;{,;j(;{) = ü,:>. «k-(iiii;ii cN^icta. 

D) l'ii inimiro inti rn : 

1(1 .". 10 

«7 3,3(.3) : 1,G((!) = L'. iiúiiuT.. .■liten.. 

1!. ('«su (¡r (los piriódirtis mi.rtas 

ruede Diiuinaise : A) Otra jiriióilit-d iiii.vtit : 

I ;;..{. 10 !• 

' 5.7 '3. 10 4.5.7 2.7 

«reueratriz de decimal iieriodiea |>ma: 

u') 0.0(.S.-)7 I IL'I : (I.1:í(;{) = 0,(!(4L'S571 ). 

H) I na jitiiiid'nii ¡iiini : 

■I . .) -1 . ."> . 7 1.7 2S 

"^ .T75 • 57? ~ :3 . 3 . 5 ~ ;{T:{ ~ o " 

;;eiiel'atri/. de deeiiiial |ieri<idi(a |ima: 

„') O.'iOC»)! "•"I'^"'' 1 l-M — .'¡.lid), 

;;elieratri/ de decimal penndica |iura. 
r) Una friifcióii dcrininl Umiloiln .- 

.-[ . 2 _ .! . 7 . .". _ .'í _ jí^ _,, .. 
"' 7725 • 7.5 ~ 2 . 7 . 25 ~ 2 . 5 ~ 10 ~ 

IVaeeiiili decimal exacta : 



I,AS FRACCIONES 1>ECIMALE.S l'ElílÓDK'AS 157 

<(') (),(»l(7142.S,j) ; (»,(>(r>71428) = 0,3, fracción «leciiiial exacta. 
d) Un númcrii entero : 



1 Ü . 7 . 2.") 

7 . 5 ■ 7 . 25 1.7.5 



(t) ~ — ^ '. - — — = ' _' . =2.5^ 10, número entero; 



<('j <i.(»57U2« : 0,(»(»(571428) = 10, número entero. 



(3. (Utso (Ir líos pertúdicítH una puní // utra mixta 

Si \-d piuti es el iliriiicnilo ])ne(le originarse : A) Una periódica mixta : 

a) - ', - — — - = — 7¡— 7: — 7 generatriz tle decimal periíjdica mixta; 

a') (»,(42S5n) : (),0.36(3()) = 11,7(.S57142). 

B) Una perióiliea pura : 

3 . .{ .3.5.11 5 

' 7 5.11 3.7.11 7 

generatriz de fracción decimal periódica pnra; 

'('; 0.(42S57]) : (»,054(54) = 0,(714285), ¡¡eriódica pnra. 

c) Una fracción decimal exacta : 

. 3. 8 _ 3. 5. 8 _3.5_15 

"■'^ 7 • .5T7 ~ ^75 • 7T5 ~~ ~8~ ~ "8"' 

generatriz de decimal (íxacta; 

a'} 0,(428571) \ 0,2(285714) = 1,875, 

generatriz de decimal exacta. 
■D) XjW número entero : 

(() -.- — = = • ;^ =; .j, nnniero entero; 

a') 0.(57 142S) ; 0,1(142857) = 5, nnmero entero. 

K) Si la jinra es el dirixor, pueden originarse : a) Una periódica 
mixta : 

24 . <> 24.11 4.11 

a) _ — ; . -— ^= - — :: — - = — , generatriz de iieriodica mixta. 

.) . i 11 <> . .j . í i . t 



1J'*< anales i>k i.a sociedad científica argentina 

I)) l'iia dcrimal exacta : 

. IM . (i C, . .-. . 7 4 

f) ^-_ . í = -rn — ^ = - • íít'liciütiiz (1«- ilc(¡iii;il cxiict;!. 

i> . ( i 24 . 7 ij 

La obtención del cociente «le «los IVacciones deciniales iieiiodiea.-- 
exijíe lina jiían atención jiaia liheitaise de eiroies. I'or ello, nos pa- 
rece iinis i)iácti<'(i o|ierai sohíe las liacciones ordinarias equivalentes, 
\ al lili coii\-eilii el resiill adci cii decinial. si se dest'Si así. 

Pul ejeiii|il(i : 8i (leseáramos calcular el cociente de (».(4L'Sr)71 ) i)or 
(l,(l.'{tH.i(¡) lie modo (|ne asefi'iiiiiramos la exactitud del resultad" 
11,7(857142) obtenido en a') de K caso h) de periódica pii ni , debería 
luos tomar dos periodos y nirdio de d. t2.s."i71428571. eiiiisiderar el 
nñineid como entero y dividirlo por .'íli.'Wi.'<(i.'Ui4 (también eiiieroi. In 
«ine da el eociellte 1 1 .7.S.")7 1 I2S."(7... y (|IU' nos ofrece exactamente el 
resiilladii hasta la di'ciiiia ili<-iiiial : las dos cifras ultimas 57 aseuuian 
la exactitud del primi-r periodo. Teid esta a la vista que el cálculo 
es laborioso. Demás, está advertir ipic a la dcrecba de cada dividendo 
jiarcial a contar desde la décima tercera c-ifra del dixideiido debe af;re 
yarse a este la cifra cnrrespdnilieiilc del |icii(id(i. 



potknciack'in di; i.as i-kaccium-.s dkcimai.ks n:i;i('ii>i(As 

1(1. hisliiiiiitiriimix (lux cnKiis : ]' ()\\f la decimal sea peiii'xlica pura: 
2" (¿lie sea iieiiodica mixta. 

Consideraremos sucesivameiile la poiciicia iiiadrada .\ la cubica, 
pasando después a las potencias de mayor filado. 

I'iii esta o]ieracion nos limitaremos a considerar las jiciicrat rices 

1\" 1 



l)a|o la turma ,: di' donde .- • pues si lucra == .se ten 

'/ \ill il" \dl ■ ({" 

dría - =«". \ i-omii (/ es entero, bastaría iiotenciai lo i omo tal. 
w// íí" ■ 

\ miilt ipiicaí poi la calculada 

l!l objeto de esa liiaiclia es el d<' ili\ estival m;is cómoda > se;;lU'a- 
iiicnlc la ley de lo^ jicriodos. 



17. Ciiadradi). — a) Sea 

I 



.,=0..'1(;í)¡ 



r.AS FÜACCIONKS DKCIMAI.KS PKIík'iIiICAS 159 



(•.onsideraii(U) la ^ciK'iatiiz - será 



Por coiisii;iiic'iite 



iy=i. ^=^=0,11(1) 



[Jj^ = o,3(3)Xo,;!(;5) 



bastaiVi obtener este |)ro(lacto de modo (lue se < oiisiua una cifra pe- 
riódica, para lo cual es suficiente considerar dos periodos y conservar 
s('>lo la primera deciiiiul del producto; así se obtiene 



(¿)^ = 0,(3) 



X (».(;-!) = 0.1(1,. 



Si la fracciiin fuera -^ se tendría 

Desarrollando la perindiea |)ura ipie origina esta última fracción, 
hallamos 

es decir, un i)eri(Ml(i de 41* cifras. Lueso si deseamos obtener el cua- 
drado por medio del valoi' decimal ile _ debeino.-- buscar el producto 

í 

de 0,(142857) X(*»(l-12857) de modo (pie aseguremos la exactitud de 
42 cifras decimales, lo (pu' exige, inocediendo por la multiplicación 
abreviada, la consideración de cerca de ,"(0 cifras en cada factor. 
c) Supongamos, como tercer ejemplo, buscar el cuadrado de 

1 /1\^ 1 

da directamente 

— = 0,012345(!7!t(O I ... 71») 

es decir un periodti de nueve cifras; así que si procedemos por- la 
multiplicación de (»,l(l) por 0,1(1) debenu)s asegurarnos de la exacti- 
tud de las nueve primeras decimales. 



160 AXAI.KS HE LA SOCIKDAl) CIKSTÍKICA ARGENTINA 

(1\= 1 



1 S. Vithn. — a) Si' víim|IU' Í-I = i exigió para iiliii-iH')- fl )hmícmI(i. 
lo It; 



l:i (•iiiisidcraiiiiii ilc mi soln '.(; 



Para 



©■-(¡)'(J)=Á. 



la «letcrininacinii «lirccta i>i<h' tres iiuevi-s. ¡mcsln i|iu' ü'.üi — üT . -'IT, 
y «'1 |ii'ni"ln es (l.d.iTíO'lT . df iiumIo ([iu- 

— :=(l,(i;{7((».{7). 
'2 < 

n'siilladn ijiic f>Ia de aciicrdn rdii el (|Uc <n iuiíia la di\ i>ioii de 1 |ior 1¡7. 
//) l'ara 



(^-(^■hv-hÁ 



id in'iiiicrn de ilUfXfs iicccsaiids para cali-ularid |n'ii(id(i iHidn-liiiis (k'- 
(lucirlo de la cuiisidi-rai-iini de qni' para el iiiadrado se jn'CH'isaiHiii 
((.7^4'J nueves: parece, pues, ipic «d iidm iifccsiiaia considerar 
lU . 7 = li!(4 nueves; liicfí(> si i)arl linos del periodo 1 ll.'S,"i7 y deseamos 
l'orniar el culio por mult ¡iilicacioii. tendremos (pie ol)tencr (d pro(liicto 
«•,(14l.'.S.'>7)i)or 0,(142857). por (l.( 14L'sr)7). de iiioddinic nos asc;;iireinos 
de la cNactilud de •_".• I cillas. 

l!l. I'dliiiiidx sii¡it riiHiH. — NCaiiios las polcliiia^ I'. .">'. .... de las 
mismas ;;eiieral rices aiilcí ¡ores. 

VA período e\i;;e .'! . .'! — !t nueves ii otras tantas di\isioin's 

— . (l.()Il.'.;i."iC.7!tM)l ... 7!t). 
SI 

como \iiiio-< con iiiotiMí de la loiiiiacion did cuadiado de ■ 

h) l'ara 

1 



(^)~Ü' 



,? 



I, AS rUACClONES DECIMALES l'KI{I(')UICAS KH 

precisiivíiuiiüs openir sobre 0.3 ^27 nueves, o bien practicar 27 di- 
visiones sobre 1 ; 24;}, y el período y la potencia serían 

^ = — - = (),üü41ir>2263374485o9(i7()7818!»3fO()4 ... s<)3]. 
■i' 243 

Lo más breve, entendemos (pie debe consistir en cabnilar loj;arit- 
micamente los resultados; pero no debemos ecliar en olvido que siendo 
los logaritmos números inconmensural)les «íeneralmente, el resultado 
será sólo aproximado, aunque dispusiéramos de tablas (pie dieran 
aquéllos con más de siete cifras de mantisa. 

Mas como los números (pie intervienen en las aplicacúones más 
visuales de las matemáticas a las ciencias experimentales tienen po- 
cas cifras, el procedimiento logarítmico ser;! casi siem|)re suttciente. 
Kso nos evitaría el trabajo larguísimo de determinar numéricamente 
el período de la i)otencia, que según los casos, puede llegar a tener 
centenares de cifras. 

20. Vengamos ahora a la potenciaci(ín de las fracciones periódicux 
mixtait. 

(i) Sea, i)or eiem|)lo, la generatriz de la ]ieriodica Jiiixta; esta 

2- . í 

misma sena 

— = 0,03(571428). 
.j8 

Da, como se ve, una paite anteperiódica de dox cifras y un período 
de xvis. 

La potencia segunda I 1 = desarrollada en decimales 

' ■ \2^7/ 2'. 7 = 

debe dar cuatro (cifras (tutr¡H'riódica>i y (i . 7 ^ 42 prriiKlicKn. Así se 
tiene : 

— — = = 0,00 121 7r)51020(>40S1032(!5301 2244 

2'.7-' 784 ' ^ 



h) La potencia 3' de 



8979.">yiS3{>7346í)387| [7.55 ... 387|... 

es decir, I 1 debe dar .s("/.s" cifras 

^ 7j ' l2^ . 7; 

auteperiódicas y (¡.7.7^ 294 cifras |)eriodicas. 

21. Dijimos (¡ue bastaba considerar la potencia l-j 1 i)ues la rela- 
tiva a 



lti'¿ ANAI.KS DK LA SOCIEÜAU CIENTÍFICA ARGENTINA 

Sf (Icdiicc t';i('illlii-llt<' (U' \ ■ pUfstii ijilc lili li;iliri:i m;i>niir liilllt il>li- 

ciir i'sta iiiir <i". 

Pero estii (ipi-nn-iDii. ;il iiareccr taii si-iicilla. iiii|ili( a lii-rtas priTan- 

(•iiiin'> para iinr im \ i-iiua l'alsfailu i-l piTiiiilii ilc la pnlciicia ((" • -;-• 

Sean pm «'¡iMiipIn : 

a) - = u,3(:í), ^ = 2 . ü,;h;í) = «'-«Hi!)- 

/;; ^- = 0,1(1), j: = l'. 0.1(1 ) = (Mi(L'). ;|--;!. (1.1(1)=. (!.,%•$). 

^^ = 0,4(4). jj = 0,(.-i), |¡=0,(6), ,-^=0.(7). j¡=0,(8). 

c) A. = (M»!)((l!>), A = o,l.S(l,S). j^^ =(i.-_'7(L'7). ^^^ = 0.(.{(;). 

1^ = 0,(4.-.), ^=(|.(r,4). ^'-=U.((i.{), ^''-^ 0.(72). :^ = 0.(S1). 
10 

- =r 0,(!tO). 

Iti'siiJta el iniiiliiclii di'l iiiniirt ailm pm- <•] piTiniIo. y iiaila. Iiasla 
alidi'a, ili- aiiDinalii. 

d) Toiiirimis aliitra 

1 •-' . •! 

^ =0.(1 lL'.Sr)7). - = 2.((».l lL'.sri7i^0.-J.s.>i 14. . .-0.4L'S.-., 1. 

i i I 

4 5 (i 7 

- = 0,r)7M2.S, - =0,(7142«.")), ^ = O.s.-,: 1 |-j. . L=. (i'.Ml'.MHt'.t. 

é i II 

(la los sris |ii|<-\'fs Ipir icipiicrr rl ralilllii lii'l prlliiilu. 

Niilaiiiiis aipií i|iif liis pniiliirtiis ilrl pn milu pm '_' hasta (i. im piii 

iliii Til i'il'ias ilistiiilas ili' las I, I. 2, N. .">. 7. iph' priMliíjn _• siiiu rstas 

I 

iiiisiiias i-ii 1)1 l'o oiilcli ili- siiccsiiiM ipir sigile la ley ilc la piTiiililacioll cí- 
clica : pero Clin iiiiixiiiiiciiln ailcrnat i\<i de avance \ retroceso. .\si. para 

~ =^ 0.2.S."i7 I I. la pciiiiiitacion eiiipic/a en la teiccia ileciinal (L* ' li 
7 



LAS l'KAUCIONES ÜKCIMALES l'EIÍIl'njICAS 163. 

(le liL'SoT, [laní _' = (»,4-'Or>71 cu la t-itVa anterior -í del peiiiidn 
7 

4 
(;{' — 1) r== T cifra, para - =0..j714l'S salta a la .">' cifra (4 H- 1) del pe- 

7 

rindo, para ^ =0.714285 la permutación empieza en la r>> cifra (."> -{- 1) 
7 

del periodo y para -' ^O..sr)714L' retrocede dos lugares empezando 
en la 4' cifra ((i — l') del periodo. 

e) En el periodo de ., ;= 0,((l7(i!i2;>) oriij;inado también por.sr/.v nue- 

J O 

ves, no ocurre esto, sino i)ara aljiunos múltiplos. 

— = 0,()7(i!fj;;, - = (t,l.-);í«4tí, ^ = 0,'-'l.'!>7(;!t. — = 0,30TG9L', 
13 I"! 11 1' 



i) 



ti 



-^ o,(;!.s4tíi.j), — ; — (t.(4(ii.");í.s). 
i;*. !•• 

— = (i..-,;iS4(il. — = (t.((¡lii;!84), 
l,-, lo 

<» 10 

— = 0,(i!tL'.".04. — = 0.(7(i'.li;;!0), 

i;! 1.» 

11 12 . 

— = o,(,s4(ii."i;j). — = o,;i2;;o.(i. 
i;> 1.1 

En el múltiplo 4. en el 10 .v en el 12 vienen las cifras del período 
eu otro orden: pero en los 2, .">, .">. (i. 7. S, í» y 11, entran cifras nuevas 
o repetidas. 

22. Hemos diclio (pie procediendo por multiplicación de la decimal 
periódica para liallar el periodo correspondiente en una potencia de 

la fcniíia ti" ^ viene a veces falseado este período. En efecto, cuando 

10" 

rt" es grande, el producto de los [leriodos (pie siguen al primero pue- 
de producir valores (pie afecten a la última y aún más cifras deci- 
males del primer período, y si afpK^llos no se han tenido en cuenta, el 
así calculado será erróneo. L'or tal razí'in. nodel)eiiu)s limitarnos a un 
solo periodo, sino (pie lial)rá (pie considerar dos o m:is, según el caso 
en (pie nos encontremos. 

l'or ejemplo : si lu\i(''ramos (jue multiplicar -.^ ^ 0.(1 428.") 7) por 1(1 

( 

y consideráramos solo un periodd se ol)tendria 



.'•'•i ANAI.KS I)K I.A SOtlKLlAU «JIKSTIFKA AKIjKNTISA 

ti (1 4i's.j7) . 1 1; = L'.L'Sr.Tl L'. 

iiiii'iitias <jiu' si llfvaiiios cii ciifiita «los. se iil)iiciu'. itMliu-iciido a sl'Ís 
licciiiialfs. 2.L'S.")74, iliinilc vemos (jiu> la sexta <itVa debe ser 4. y no i'. 
«'laio esta <|iie si el inultipliciulor fuere mayor <|iie 1(!, ])or ejemplo. 
TlMt, el error alectaría liasta a l:i antepenúltima <iliii ili.iinal. y iniia 
evitarlo eoiiveiiilria emplear dos y nicdio )ieiiodiis. 

L'.!. lli'inos visto eiiáii lartfo y laborioso resalla i-\ ca leu jo < le los pe- 
ríoilos en la )iotenciaci<Hi. aún paia números peipieños; \- meilitamlo 
sobre si no lial)ria mcílio ile e\¡tar. o al menos, ateiinar el trabajo, 
liemos |>oilido llegar a nn ]iroiedimieiito al^o mas eomoild. N'isinios 
un eje)n)ilo. 

(í ) Al ealcnlar la |M>iencia I - I = (. ) •.,•-'"''' i'' H'' 

/1\' /1\= 1 

Vil ~Vil •.{ = "•'" -•''•"'•'''"'"' -•■••'"'"• 

.Si de aipii. ijMeremos ileducir í ^^ (. I ■ ., '^■'^ elaiii i|iii' la obten 



dremos di\idiendo la expresión deiimal di' í I por .1 : procediendo 
asi necesitamos eonsiderar tics perindus eompletos y nlttenenios 

H.iMM 1 i:>:.'i.'(|;{;}744.S."».'>!hí7m7,si.s!»:!i((o ... !t.¡). 
I 



g)=fí)-í=' 



li) .\rialo;;amelit e. \ jiims ipi 



l'ara dedueir ele aipii 



\ I .[/ 1 .! I 



n.i)7i'i".iL'.!iii7t'iliJ.! . 

baslaia di\ idir por 1 .! id mi- 



mero de penocjiís neri'sarios para obleiHM meiente exacto al conside- 
i'iir la última cifra del iilt iino periodiMpu' deba iiil ei'\ cuir en id calculo. 
l->inpleaiiilo l.'l peiiodos se halla el cipcicnte exacto de \:',.{\ 7.S ei- 
tras, ipie son : 

/ 1 V' 1 1 

(I ~,..- ., ^ n.mi.Mn < i."i".i.(;.!.;i.;i;o!iHi7 i."i."iiiL'i.!(» 

I 7 7.M l7!»:.'.S!l!(|(t.SiiS41tL';Ui(i.S(¡.{!t(» 
."»;5l'.">44.".7.St¡!I.SL'_' |.s.-,j(i7 1 . 
("reenios preferible este procedimiento. 



I. AS I'líACCIfIXICS L>F,CIMAI,E> rKIilÓDICAS 163 



liADICACloN DE LAS FKAt'CKl^KS ])i;(.'lMALi;.S rElíloDIÍ'AS 

24. a) l'erióilicas pui-íts. — Si se trata dehí raí:: cuadrada deíinape- 
riódica pura de la que se sepa que es cuadrado iwrfecio. puede ope- 
rarse segúu la regla conocida de los quebrados decimales. 

Si no se tuviese tal seguridad, i>odría convertirse la. periódica en 
tracción ordinaria, mas esto sído conviene cuando el radicando dad<i 
tiene pocas cifras; si tieiu' muchas, el cálculo se vuelve muy laborioso. 
Puédese entonces operar decimalmente, considerando bien la mitad 
más cuatro cifras de las (pie tuviera el período, l)ien menos, según los 
casos, <iue a veces son difíciles de discernii'. 

h) Consideraciones análogas son aplicables al cálculo de la raíz ci'i- 
hica úehis periódicas ¡111 rax. Kn el caso de no conocer la procedencia 
del radicando, tómese la tercera i)arte más seis cifras de las que tu- 
viese la potencia, y i)rocédase decinudmente. 

Así, y a \eccs con iiumios cifras, logramos conocer el período de la 
raíz. 

Ejemplos : 1" Extraer la raíz cuadrada de 

(t,(H'j;u.")(i7!i(()i2;;4.")(i7!t). 

Sabemos que esta periódica pura es cuadrado perfecto: bastar;i 
considerar un peiiodo y agregara su derecha un cero, primera deci- 
mal del periodo siiíuiente. 

'2" Hallar la raíz cúbica de 

(),[(M».S2(¡44()2S(l!>917;i5r)371ítJ . [(),()i)((t!>)J. 

Podrá ociurir que ninguno tenga raíz cúbica exacta. 

En ese supuesto, se extraen las raíces cúbicas aproximadas de cada 
período, una por exceso y otra por defecto, para compensar errores. 
1 )el primer tactor, añadidos dos ceros a su derecha, se buscan las cinco 
primeras cifras de .la raíz cúbica por el método ordinario y las tres 
restantes por el abreviado. Del segundo debemos considerar al menos 
seis períodos que darán dos cifras de la i'aíz, y mejor nueve períodos, 
jiara confirmar el i>enodo buscado de esa raíz. Aun con esas precau- 
ciones puede no hallarse período, si es irracional alguno o ambos fac- 
tores, lo que es muy probable. 

2.">. a) I'criádican iiiLetax. — l'uede operarse segúu la teoría decimal : 
no ])rocedc recomendar el cálculo por (piebrados oidinarios, a menos 



166 ASAI.KS I)K l.A SOCIEDAD CIKNTIFICA ARGENTINA 

i|m' fl iK-ríoild y jiartc ii<> iicritulit-a tfiij;aii pocas cilVas. Ciiaiido liay 
muchas, vitin- a ser muy laboriosa la simi)lilicacioii. si illa fsi>osiliU'; 
y si no lo i's, fl cálculo resulta dniílicado a causa ilc Iciicii|ih' (ii)crai- 
sobre los dos (('-rminos d(d nucbnulit. 

Sólo iiufdc o)ierars»' cou la seguiidail de ciimiiiiai iioiodn cuando 
se sopa que el radicauílo es ]>oreiicia exacta del <;radoilel índice. ))ei-o 
esto ocurrirá cxcepeioiíaliuente. como en los ejemplos ipie sifiuen : 

1" Hallar la raíz cuadraila de 

(i.iMiiJ|7.")."iiiij(K)4o,si(;;;i:(i."):¡(iiiiL' i I.s<,i7!i."i!iis3(i7 

.■54()í);{.S7J [7.")."i ... .".,s7|. \-ease número .!."> ¡ij. 

ICn este caso delie lialier para la lai/. dos cil'ias anteperiodicas y neis 
peri<)dicas, de modo i|uc liastara consid<Mar niiili citVasdcl radicando. 
y acaso menos. 

Vendamos a la ;;eneratri/. : 

(i.;.".7l4iis — o;; .'.."i7lJ :.'."> 



!)!)t)<)!)!MI() <)!)!)<)!)!)()ll 

Supriiiiii'udo el máximo común di \ ¡sor :!."i7 1 \'-'> de ^n^ ii i minos se 
• djtiene 

1 _ 1 _ 1 
2« ~ 477 ~ 1" . 7* 

2" Exlraei- la raí/, cúbica «le 

0.(1001 71407 701000.!.".... 

con un ]icriiidci de si cilras y uua parle uní eperiodica ile Ires cifras. 
l-^n este caso ni aun piei-is;nMos ciiihh-ci IocIh i'l pcnodn: liasta con 
menos de las cillas I lanscriiitas. * 



|0,(M»01714<i77(i40<iO = 05579. 

Despreciaiulo las cifras restantes y forzando la unidad solm^la ulti 

ma. la raíz didie ser 0,055.S y <-onsiderando ccnno perioilo .">."(.s y con- 

.".."i.S — O 1 
virtiendo en fracción uidinaiia es — — selisllilellielile. o sea 

• Ivsta exoresióii elevada al ciilio da efectivamente el radicando. 



I,AS FRACCIONES DECIMALES PERIÓDICAS 167 

III 

Problemas curiosos de fracciones periódicas 

20. Los textos suelen i)e(lir como ejeieieio ¡i los lectores la resolu- 
ción de algunos problemas, que trataremos paia terminar nuestra in- 
vestigación. 

1" (¿ue la xumii y diferencia de dos periódicnn ¡mrax es otra periódica 
pura. (En varios autores.) 

Se La demostrado en el uiímero 12 A y 1.'} A. 

2° Que eJ producto de dos (o máf>) jjer i ód i cas jmras es otra periódica 
pura (Ing" E. Cancino, Texto de aritmética de ¡a Escuela Xa ral, pág. 
217-8, 190!»). 

Se lia demostrado en el número 10 A. 

,, , . . 561 .501.501 

'■>" Probar a prmri uue = 

^ ' 99!) 999099 

a) Si estos quebrados, generadores de fracciones periódicas puras, 
son realmente ¡guales, los términos del segundo deben ser equimiilti- 
plos de los del primero. 

Escribamos : 

.561 .501 . l(t^ J- 561 501(10+1) 



99» 999 . 10^ J- 999 999 (10= -j- 1) 

Suprimiendo el factor común 10' -j- 1, resulta una identidad. 

b) Generalicemos esta proposición. Sea la fracción periódica pura 

,,.,,,. . , abcdef , , . . 

O, (tocííe/(rtoo«(.'/), su generatriz sera que debe ser igual. i)or 

ejemplo, a 

abcdef abcdef abcdef abcdef 

999999 999999 999999 " 999999 ~ 

abcdef. 10'- + abcdef. 10' + abcdef 



999999 . 10'- + 999999 . 10' + 999999 

_ abcdef [UV- + 10" -f 1] _ abcdef 
~ 999999] 10'- J- 10" + 1] ~ 999999' 

que es una identidad (Pérez). 



IfiS ANAI.KS DK I.A SOCIEUAU CIENTÍFICA AK(iKNTINA 

4" Eiicoiitnir todos los <lenom¡ nañorcs ih- las frawioms irrvducihlex 
t/Hi ihni orificii ti fmvcionen períóiUciin puras de ciiotro ciínts (proinu'stti 
|iiir !•;. CaiiciiH'. i':i.i;. -17. IL'. T. !•]. N). 

Sea la iricilm ilili- la (|nc lia ilc uiiüiliar inTitiilicas ]imas «le la 

f( trina a. nhc(l(ahcd). 
Iiclic tcnciso 

1 _ tihfil 
D ~ !t91t!»" 

liiefro 

!)!l!»!» = inülliiilii di' D. 

líastara iiallar los (li\ ison-s dr ü'.ÜM" \ coiiihiiiarlds 

ü'.lll't = 'J . lili =!t . 1 1 . 101 =:',■- .11. KU : 

;{, .'>■ y 11 dan icspectivamentc ]iiMÍ(i(licas d»- initi. mm y <h>s cit'ias. 
pero en virtud del ;>" eiiuivalen a estas (ttras: 

1 _ .! _ .!;{ _ :íx\ _ .wis;} 

•{ ~ !> ~~ 99 ~ 999 ~ 9Tt99 



i = O, (3) = O, (■•{3) = (>. (:í-óó) = (I, (3;{;{:{) 

1 = ((,(1) = (i, (11) = o. (iin .= 0.(1111) 



^ = 0,(09) = o,io'.Hi:t) 



=r (I.OIÜtil. 
111 



I,(is divisores ciiiiipneslds de .'!. .! . II > 101 mmi : 
.). ;¡;¡. '.i!l. I O I..!. 10 1.!». lol.ll. 1 01.. i:!. loi.it'.l. 
y li» periodos ipie esttm {íeneraii <>. nicjipi. las rracciones siui : 

(I.O.'.O.".. O.OlOl. O.Ud.!.;. il.OOll. (I.OIKI'.I. (I.IKKI.;. (1.(1001. 

II piude ser enal(|UÍel!l lie los divisores simples o loliipliestos «pie 
aialiaiiios ile hallar. ICl nmnerador ile D puede ser. en ve/, de 1. cual 
«luieifUlero primo eon I); solamente «pie caidliiaria el jHMModo. mas 
no il n(((iiero de sus cillas: asi si el nuiíieíadni liiera 7 y el deiiouii 



LAS FUACCIOEES DECIMALES l'EHKiDICAS 169 

iiiidor 101, .sería -^ = 7 . (),(00!)'j) o -^ = 0,((Hit>3) culi cuatio cifras 

periódicas (Pérez). 

5° Reconocer <i prior! a (jué clase de fracciones deciniaies coi'res- 
¡tonden los siguientes quebrados : 

,10 117 30 !) ■ 107 

^ (i ^ 24Ü7.3 Me ^ 140 ^ .■{;!(>' 

,10 5 ,. . , , . , . , ,. , . , ,. 

«J -^ = -7 fracción decimal periódica pura de una citra periódica. 

u ó 

,, 117 9.13 i;! 13 

") ...^^r- = T. — r7r^^ = .T^ — ttt^t:^ — r, — r;;' periódica mixta con dos 
^24975 9.1377.) 25.111 25.3.37 

cifras anteperiódicas y tres periódicas. 

, 30 15 15 , . , 
c) -— = -—=; — , decimal exacta con tres decimales. 
lo 8 2' 

Q << r. 

0,06(428571): dos cifras antepe- 



d) 


9 
140 


2. 


9 
7.2.5 




9.5 


k>i 


.5^7 


i'iódicas y 


seis 


pcriódic 


as. 




e) 


107 




107 


o 


,3(24), pe; 


'i 


11 o f; 





0,3(24), periódica mixta con una cifra ante- 

periódica y dos periódicas. 

6° nemoHtrar que la fracción periódica m i.i'fa ni njxitilic... lahc... hilic... I 
origina la ifiíiaídad 

mn¡)i¡<ihc ... í — innpq mnpqahe ... luh — nrnpqab 
999... 90000 ~" 9999 ... 9000000 ' 

propuesto por Moya. 

Basta observar que el numerador del segundo luiembro termina en 
(los ceros y que las cifras que los preceden son idénticas a las del nu- 
merador del primer miembro. El denominador del segundo tiene dos 
<'eros más que el del primero y el número de nueves es el mismo. Su- 
luimieiulo los dos ceros comunes a ambos términos de la segunda 
fracción tpieda idéntica a la primera. Es fácil generalizar esta propo- 
sición. 

7" Hallar el valor niininw de d que hace al quebrado - la (/encratris 

de decimales jíeriódiea.'í nii.vta.f cuya parte anteperiódica y cuyo periodo 
temían determinados números de cifras (i)ropuesta de Moya). 

Supongamos que se pida la composición de d para fracciones pe- 
riódicas mixtas que tengan tres cifras anteperiodicas y tres periódicas. 

AN. SOC. CIENT. ARO. — T. I.XXXVIII 13 



170 ANALES 1>K I.A SOCIKDAl) CIENTÍFICA AHlíENTINA 

I'iini tiH's fifias imti'i)i'rió(licíts, f7 (k'be <'oiiti'iuT lus lactort- s lí o ü o. 
ambos, a potfiícias i|iu' ii<i solirt'iiasan a la tciccra. ]Kir cjciiiiili). 



y a<k'iii;is los tactores |ir¡iiiiis con :,' y ,"> t|iio sean ilivisores de ítítit = 
!t . 111 = !l . ;! . ;J7 = l'T . o7 cuiiiliinailos ilc las malicias ]n)sil)lcs. Así. 
piu'di' asumir // las formas : 

rf = 2^27, 'r .-I'. -1 .W'i. :í .;í7. 12'.:. .27, 2 .n^:!7 

mas como >(• i>iili' i-l \alcir miiiiíiiki de d. ('stc delie ser 1! . l.'7 y asi 

1 1 1 ..". 1 1 W 1 liT. 



í\ '1' .'!', -I" .V li7 L'^..")^ 12.7 'It» 27 
= — • -1,(¡2<J(Ü2!)) = (t,0(»4(G29). 

S" ¡'mhar i¡iir el niimcro de cl/niií ¡H'riddicux iltl ¡mulKilti tic ilox ¡ic 
riótUcas punís es el m. m. c. iltl itidiirro tic ci/rtis ¡urititliciix t¡iif Kcpara- 
ilitiiitiitc ctniliiiijitn Ids íttvtiircs. 

ii) De las jieriódicas dadas pndi-mus ilcdiicir sus ucueratrices: su- 

])oii;ramos (|uc ('■stas s<'aii \ _ • VA mciinr lu'uiicro formado de ííhc- 

11' I 

(•(•X i|iic sea imíltiitlo de 1 1 es !•!>; (d menor inímeid tormatlodc la mis- 
ma malicia (pie sea múltiplo ele 7 consta de xiix inic\es: lucyo el me- 
nor número de iincvcs caiiaz de contenerá 7 >■ 11 jiinlaineiite. no 
])odiá formarse con menos de seis nueves, y asi resulta ser id ni. ni. c. 
de dos llueves y seis nuev(!s. Ahora el número de nueves (|ue contiene 
a i-ada factor marca el número de cifras del res]ieetivo ))eríodo. lues'o 

el del |Hdiliieto tiene tantas eitías COMIÓ el ni. í)/. c. del niílliei'o de 
nilexes liallado. 

li) ICsta |(io|iosicioii vale iy:iialmeiite para el )(iddncIo de tlus ¡u- 
i'ii'iilictis nil.vltis y se pinelia con ideiil ico razonamiento. I, o único (pie 
liay (pie hacer c(uistar es (pie la parte anle]tci'iodica t icnc tantas cifras 
(•(imo exprese td producto de los fai:torcs 2 o Ó con el mayor expo- 
nente (pie se oriííine. 

I'or ejem](lo, 

1.3 17 _ i;{.17 

2^ . r» . I 1 ' 2 ..">■. 7 ~" 2' . 5" . 1 I . 7' 

tendrá cHi/í;!» cillas í(«/(7((/-/(»(//c((x \- no /;(.\ como la primera, ni (/ox 
CDino la setíunda, ni vinco (pie sena la siinm de las anleper¡(ídicas de 
a:iihas fi acciones. 



LAS KliACCIONUS DECIMALES PEKIÓUICAS 171 

c) Si (le las periódicas dadas en fi'acción decimal quisiéramos dedu- 
cir el ])roducto, podríamos hallarlo por la mnltiplicacióii abreviada, 
calculando con un número de deciiuales (pie asegure la exactitud de la 
parte anteperiódica seguida del primer período. Así, en el caso de esas 
dos últimas periódicas dadas, hay rpie asegurarse de la exactitud de las 
iJicz primeras cifras de la periódica producto, empleando 14: decimales. 

9" Debe tenerse presente en lo relativo al producto, suma, etc., de 
dos periódicas puras, o mixtas, o puras y mixtas, los casos especiales 
([ue imeden ocurrir y rjue hemos estudiado con ]n'olijos detalles en 
paginas anteriores. 

Así el teorema : Jjii xiiiiik de dos ficriódicuK purax cu ot ni periódica 
¡luiui, nii/o período es el ni. m. c. del número de df rúa periódicas de los 
Kiimandos, cierto en general, puede caer en defecto en algunos casos 
o formas de las periódicas dadas. 

Canos en que es cierto. — Sean las periódicas dadas, reducidas a sus 

a h . . , 

generatrices — y ^^i en (pie d y 11 son prunos relativos, asi como b 

11 Oí 

. , 37a + ll/> , , . . . 

V .']( ; la suma :^ — es tal, que su numciador no tiene tactor al- 

guno común con su denominadíU', pues « csi)rimo con 11 y, por tanto. 
Mu no puede ser múltiplo de 1 1 . 37, y del mismo modo, por ser h pri- 
mo con 37, IIZ* no puede ser múltiplo de 11 . 37; luego 37« -|- 11& es 
])rimo con el producto 11 . 37. Como 11 y 37 son primos absolutos, la 
fracci(')n suma no puede simidiñcarse y en tal virtud se conservan ín- 
tegros los factores del denominador. La primera fracción pide para 
contener a 11 do.i nueves, la segunda para Címtener a 37 fres nueves, 
luego i)ara contener a 11 . 37 se necesitarán 3 . 2 nueves, m. m. c. de 
tres y dos, que son a la vez los números de cifras de los períodos, y 
así la fracción producto tendrá seis cifras periódicas. 

El teorema dejará de verificarse en el caso, por ejemi)lo, de 

7 4 1 , 13 , 29 42 „ 

o de 



11.3 ' 11 .3 3 21 ' 21 21 

Casos semejantes tienen higar en la multiplicación (véase uúme 
ros 10 y 14). 

10° Una fracción periódica 2)>ira dividida por 2 ó por 5 ; cuándo pro 
diice una periódica pura o mixta' 
Sea la periódica pura 

ah 
99 



(),(/&(((&) = — • (1) 



172 ANAI.KS 1>K I-A SOCIEDAD CIENTÍFICA ARGENTINA 

Dividit'iiiln iKir r>, será 



lt!l . 5 !l!) 

Se irciiiKicc asi t]tie itiira t|H(' la periódica iminitiva dividida iior "i 
dé otra jieriiulica pura, el ]icii<ido debe ser múltiplo de 5. En raso 
contrario. dai-;i ex iilciil ciiniiir iiii;i periódica mixta. La misma demos- 
tracii'iii ]iara — 1!. Liic;;o. jiara ijue una periódica pina dividida ¡lor "_' 
o por ."> dé otra periódica pnra. el jieiiodo debe ser divisible por L' (> 
¡lor ."). y será jieriódica mixta en caso contrario. (Proi>uesta di' Lalle- 
rrerc y Mi-iidrz.) 

ÁNGKL TÉIJEZ. 



liuoiios Airi-s. Mayo ili' 1!U!'. 



PI.AN DE ACIUTACTÓN SISTEMÁTICA 



DK LA UIJil.lOGRAFÍA GEOGRÁFICA AUíilíNTIXA 



Pon FÉLIX V. OUTES 



La Seccióu (le Geografía de la Facultad de Filosofía y Letras de la 
Universidad nacional de Buenos Aires, que dirijo, lia emprendido la 
compilación metódica de la bibliografía geográtiea argentina; y lia 
iniciado, al jiropio tieiiii>o, los trabajos necesarios para formar una 
h'egefita cartogrática déla líepública. Ambas investigaciones, que vie- 
nen realizáiulose con carácter i)ermanente desde el momento en que se 
aseguró a la Sección su regular funcionamiento, importan el comienzo 
de ejecución de nn plan rigurosamente concebido, que implica — obvia 
decirlo — el conociniiciito previo de la totalidad de las fuentes de 
información útil iza bles. 

La presente publicación tiene ])or objeto dar a conocer el plan de 
agrupación sistemática de los instrumentos bibliográficos, y, su breve 
introducción, fijar el criterio que me ha guiado al elaborarlo, y expli- 
car, asimismo, la razón de ser de algunas de sus divisiones. 

La metódica geográfica, en los i'iltimos decenios, se lia aplicado de 
Iireferencia a desentrañar el concepto «¡ue diera unidad a la inmen- 
sa suma olijetiva de la Geografía actual; tanto más difícil de lograr, 
cuanto (jue, la labor de los geógrafos, desde comienzos del siglo xix, 
aparece profundamente influenciada por la tendencia cosmológica de 
Humboldt o la histórica de Carlos Kitter, que, para mayores males, 
habrían de determinar la concepción dualista de Peschel y la exclu- 
sión del elemento liiiinano de la Geografía lieclia ])or (Tcrland. 



174 AXAI.KS DE LA SOCIEDAD CIENTÍFICA ARGENTINA 

Esa asi>iiaci(>ii ;i la uiiidail iniiiiiiiii. sin cinliarj:!), aislar cu la labur 
aludida — y a ])esai' de su liclciom-iicidail. ]iiir veces di'scdiiccrlaiitc 
— c(infi'i)tos <lii('ctivos (|uc se rci)itcii. cmi rara in-rsistciicia. en las 
obras (le los dircrciites autores, listos conceptos. (]mc informan las 
investifiracioiics délos más eximios precursores, y que aiiarecen mejor 
diferencia<los en los estudios imhlicados en los úll irnos veinte afios, 
de llettner (ISÍtó) liasta Banse (lílliJ) y Halm (l'.IU), son tres: el de 
conexión, el de diferenciación y, por último, el de localizacióii. 

Mas, si estos tres conceptos demuestran que en la obra de los <;eo- 
írrafo.s existen elementos comunes que dominan ¡lor sol)re lus diversos 
matices que le transmiten sus rcsi)e<'l i\ as tendencias. (|ue(lalia aún 
porobtenci. para la (ieografía. la pura unidad en t'l cciiicepiii (nn- la 
inlormara. base indis)iensable de su iicrsonalidad como ciencia. 

liste debatido problema lia sido solucionado, a comienzos de i;tl."i. 
l)or Emilio 11. del Villar, en quien, la brillante mentalidad nativa — 
como sucede con Ortega y Gasset, Rey y Pastor, Pi y Suñer. y otros 
talentosos jóvenes escritores es])anoles — ba experimentado la pro- 
vechosa discii>lina de los profundos nn-todos !;ermanicos de investí- 
};ación. 

« Las diferencias de los comi>lejos resultantes — dice del Villar — 
son resultados de la localizacion, y las correlaciones o conexiones 
causa. » « El ])roblema está en dilucidar cuál de estos fenómenos nos 
interesa por sí y cuáles |)or el otro. » « La solución es fácil si, como 
(cuadra a la itcsqnisición de una (íeoírrafía i)ura excluimos lo que es 
ya objeto de ciencias diferentes. >■ <■ 1^1 investij;ar las diferencias obje- 
tivas ciit re la cal i /.a y el ^ranilu — a ñ ai le — corrcsi)oii(le a la Lilnlo 
;íia: entre una jilanla ciasa tic los desiertos y un árbol iilaiiifolio de 
li»s bosques boreales, a la ¡•'isiiilnüía liotaniea: entre la raza dolicuce 
tala ne^ra y la alpina, a la Anl lupujoi^ia : ent re las aplicaciones de la 
em-rjíía liidr;iidica y la calorilica de la bulla, a la liifíeniería iinbis- 
trial. » «Así, ]ines, en (¡eo^rafía, las diferencias no nos interesan iioi- 
sí, objetivamente, sino )M>r la locali/.acii'iii de que resultan. •> << L;i (leo- 

;íl'afía — c<inl illúa — un se (leiipa en e>t lidiar el eteeln de la liilliiedail 
o de la seipiia en las plantas, sino que. ciiiineieiido ya por la liotaniea 
estos efectos, explica por ellos que en tal eninarca se localice tal el a se- 
de Vegetación, o que tales eiill¡\o> den allí o lio den rcull ados. >• ■■ La 
<¡eoy:rafía no investi;;a como la liier/.a liidráulica puedcr convertirse 
en trabajo industrial, sino que. por saber esto de antemano, explica 
que la industria llorezca <mi del erminadas re;.nones <Miya liidro;:rafia 
está caracterizada por abundantes caudales \ notables desniveles o 



IT.AN I>K AGIiUl'AClÓN SISTEMÁTRA 175 

velocidades. » « Así, el aspecto objetivo de la couexióii entre los fac- 
tores geográficos corresponde a ciencias muy diversas, el propio y 
exclusivo de la (ieografía es el aspecto local. » « Xos interesa la cone- 
xión para explicar la localización. » « La conexión, desde el punto de 
vista puramente jieogiáfico, se convierte en lococonexi(')n. » « De los 
tres conceptos, diferencia, correlación, localizaci<>n. resulta, pues, — 
termina diciendo del Villar — que sólo queda uno. el de localización, 
como propio, exclusivo y directivo de la Geografía» (1): entendién- 
dose por tal, en el sentido geográfico, a la situación en conexión, desde 
ipie no basta que un objeto se lialle sjtuado en la superficie terrestre, 
sino es menester, también, (|ue si llega a coincidir en el lugar con 
otros objetos, sea por la relaciiin objetiva que tiene con ellos, relación 
que. como ya se lia expresado, otras ciencias se encargan de estiiiliar. 

lns])irado en esta concejición rigurosamente moiiística de la (ieo- 
grafía actual y sin extralimitar el campo que le es propio, lie formu- 
lado el plan (pu' ocupa las páginas que siguen, incluyendo en sus dis- 
tintas divisiones, todos a(iuellos hechos, que, por jiroducirse en la 
superficie de la Tierra (Erdhülle), vale decir, en la zona de contacto 
entre la litoliidrósfera y la atmósfera, son accesibles, sin excepción 
alguna — como lo dice ISanse — a la consideración geográfica en 
cuanto forman parte orgánicamente de su contenido (2). 

La /)í7>?/oí//v(/7« comprenderá, pues, y ante todo, tral)ajos exclusiva- 
mente geográficos. Pero, registrará, asimismo, todos aípiellos que, sin 
serlo, contienen los materiales indispensables para conocer a fondo la 
razón de ser de las lococonexiones; o elementos que contribuyan al 
mejor conocinuento de las nexosituaciones, pues el estudio déla loca- 
ii/,aci<in nos exige a^ireciar, no sólo la situación del feníhneno, o sea 
su relación nuitemática con la superficie terrestre, sino también cono- 
cer el nexo que la determina, (pie puede facilitar, en muchos casos, la 
mejor comprensión del hecho lococonexionado que se examine. 

8i no mediara la circunstancia de que la BiMiogmfía deberá cons- 
tituir una fuente de información, no sólo para los especialistas, sino 
raiiibién para (|uien(piiera se interese en el conocimiento de la Repii- 
bliea, habría formulado las grandes divisiones correspondientes a las 
diversas modali<lades de la ciencia geográfica, de acuerdo con su con- 



(1) Emilio H. dki. Vili.au, La definición y diriiiones de la Geografía dentro de 
su concepto unitario actual, en Extvdio, XI, .SI y siguiente, [liarceloiia], IflOó. 

(2) EWAi.i) ÜANSK, Gioiirayhic. en l)r. A. Petermanns Mittcilun¡ien aus JusIuh 
¡•erttiev' Geographiselirr Jnxtall. EVIII, 1912, I, TS. Gotha, [1912]. 



176 AXALKS 1)K LA SOCIKDAD CIKNTÍFICA ARGENTINA 

cepciüii unitaria. Mas, de liabt'ilo liecLo así, aqmlla jienlería poreom- 
l)k't() su iiiti'rés ]>r:i(;tic(>, desde «ine Inibiere sido iiieiiester substituir 
a las veces la noiiieiiclatiiia existente, desdohjaila. (i darle, otras, un 
valor nuiclid in;is restrÍM;;i(io ilcl (pie mMieralnieiite se le asinina, lie 
tlebido a]iliear. ¡mes, nniy a ¡tesar mío. un iirocediniienlo inteniiedio. 
mediante el enal. sin incurrir en los f;raves dislates im|)licitamente 
contenidos en la divisi(ín, aún tan en bof¡:a, de Geografía astronóniiea. 
física, i)olítica y descriptiva, rcs])etara los valores liist<tricos y com- 
prendiera sólo afpiellas modjlicaciones que era inevitable introducir. 

De acuerdo con este (niterio. lie incluido en el ))lan die/. modaliila 
des de la (¡eofírafía — inatenial lea. tísica. Iiiiniaiia. ecnnoTiiica. social, 
{feneral y coroüriitu'a. náutica, militar, medica e liisttuica — que toman 
sus nombres, ya del procedimiento de estu<lio o ya de su olijeto o 
punto (le \ista;yque lie tratado de liacer aparecer despojadas del 
ba}:aje "prcquo <le sus ciencias instrumentales, auncpie sin excluir en 
absoluto la indispensabhí suma de jiropedéutica que exijre siemjtre el 
coiiociniicnto }íeo;;riítico de un comiilejo, (¡ne, i)or com|)onerse de ele- 
iiH'iiins t'isicd-nat males y liiimanips, sin cierto concMiiiiiciito nbjelixo 
del contenido, mal iiodnan a|ire<-iarse sus conexiones, ni. por lo tanto, 
determinarse con precisión sus lococonexiones. 

])e las iiiodaliilailes iiieneioiíadas. solo una — la (ieojiíalía uem-ial 
y corofiíálica — rerjuiere una breve ex|»licación, pues enipley ambos 
ti-rininos concediéndoles un valor que no es, ](or cierto, el que j;cne- 
ralmeiite se. les atribuye, lai ctedo. las dos desi<¡naciones ()ue utilizo, 
cu> a oposición, en su sÍj;nÍtÍcado. es e\ ident e. Mcliplii Ten su Justo \ alor 
si con ellas se ex|ii'esa, siiiqtlemente, el est udio, mas o nu'lios amplin. 
de la extensión o espacio en que se el'ectúa la localizacioli. I'.nt iendu. 
piles, piir ( icMi;;ratía ;;i'neral — cniiio ln sni;ieic del \' i llar — a la que 
«estudia id área a ipie se extiende como conjunto, conm nnidail » (1': 
y )ior (leofjralía corofrrálica a << la (pii' liace el estudio de su arca por 
partes, es decir, estiHÜando aisladamente cada líaccioii de ella » ('_'). 

Las diez, modalidades aludidas ociipaii en el l'hni mía posicidn Je- 
nínpiica tan delinida. <pie, virtnalmcnte, loiinan eiialro grupos: las 
cpie coiistiinyen el primero — Cieo^^ialía matemática, tísica, liumana. 
económica y social — - int imanieiil e vinculadas y con arcas, aljamias 
de ellas, de mul ua com|ienel ración ; lni-;;o la < ¡co^natia Ki'i"'ral .v coro- 
;;rática, la cual, al estudiar simnllanca o parcialmente el :írea a tpie 

(1) liKI. Vll.l.AII. ihiil.. :<T0. 

(2) Illa. \'ii.i..Mt. ihiil.. S70. 



r],AN DE AGIIUPACIÓN SISTKMÁTIOA . 177 

se extiende, exainiua la totalidad délos tactores geográficos que inte- 
gran el complejo objeto de su análisis; en tercer término la Geografía 
náutica, la militar y la médica, modalidades más bien de aplicación y 
cuyos conocimientos los reciben de las otras en gran parte ya elabo- 
rados; y, por último, la (ieogiafia liistínica, ([ue se diferencia de las 
demás por realizar el estudio de los fenómenos, no por observación 
directa, sino aplicando, en niuclia parte, los jn'ocediuiientos de inves- 
tigación de la Historia. 

En cuanto al plan en sí mismo, cojiii)ren(le once secciones; la pi'i- 
mera exclusivamente de generalidades, y correspondientes, las res- 
tantes, a cada una de las modalidades, ya mencionadas, de la ciencia 
geográflca. Juzgo innecesario, [)orel niomento, dar ex])lica(nones deta- 
lladas a proiKisito de su agrupación sistemática: me reduciré, por ello, 
a puntualizar el criterio (jue me lia guiado al foiinular determinadas 
divisiones, y tijar el valor y extensión cpie a otras lie atribuido. 

Así, la primera yección comprenderá los trabajos de nomenclatura 
que se refieran s(Jlo a la formación, ortografía, transcripción y onoma- 
tología- de los nombres geográficos, pues los de toponimia y topono- 
mástica los lie iiH^luído en la de (leografía histórica. Los relatos de 
viajes, exploraciones y ex(;ursiones que figuran tamliién en la secciiin 
<le Generalidades, serán únicamente los correspondientes al siglo xix, 
pues, la verdad (ís qiuí los redactados o publicados con anterioridad, 
resumen, la inmejisa mayoría de las veces, los vagos resultados de 
empresas realizadas sin plan alguno y sin objetivos científicos; razón 
por la cual los he considerado como simples antecedentes de Geogra- 
fía histórica. Por otra i)arte, no debe considerarse como definitiva a 
la agrupación de los relatos aludidos: solo cuando tenga reunida la 
mayor parte de ese material bibliográfico, podré formularla (;on entera 
(toncieucia, ya sea de acuerdo con un criterio puramente geográfico, 
ya adoptando una ordenación cronológica, o ya combinando ambos 
procedimientos. Por último, he desglosado de la Geografía física todas 
aquellas publicaciones referentes a excursiones de montaña realiza- 
das con propósitos, más o menos encubiertos, de deporte, y las he 
agrupailo bajóla designación genérica de Aiulinismo. La literatura de 
esta clase es ya bastante numerosa y posililemente aumentará, pues, 
día por día, cobra mayor <lesarrollo el interés por tales excursiones, 
como lo evidencia la organización, con amiilias bases, de un centro 
destinado a propagarlas y dirigirlas (1). 

(1) Club alpino [sie !] nnimtino. Su coiistilucióit (IcfiniUca. en La XaciOii, número 



17S AKAI.KS I)K LA SOCIEDAD CIENTÍFICA ARGENTINA 

La ¡i};rnitaci('>ii sistemática tle las Secciones ses'tiiula y tercera ((ieo- 
trrafía matemática y lisica). la he formulado con las restricciones que 
imi>one el carácter puramente argentino de la Iiib¡io¡i rafia. Ambas 
modaliilades aiiarecen, pues, — especialmente la primera — despro- 
\istas de toda su proin'di'-utica. comiircndiendo sólo los asuntos ()uc 
lian sido o ]iiUMlen ser oliji'In de oliscrxacion i'ii el jiaís. De acuerdo 
con este último criterio. :iiii]ili(i sin dnil:i > (|ue contriliuyc a mante- 
ner la vinculaci(')ii de los dilercntcs flciiiciitos i\m' iutejíran el con- 
junto, se menciona en el acervo de la primera modalidad a la jnilijio- 
iiización, las mediciones de arcos o la suiierticie de comi)ensacióu: y, 
en la segunda, la constitución de la atmósfera, la com])osición, color 
y temperatura del agua del mar, el hielo continental (isr/jvlrl. iiiland- 
sis), o la acción de las aguas siiliteriáneas, »'tc. He incluido tamliicn 
en la (leografía física a la Paleogeografía, que algunos aiiioi es consi- 
deran dentro del cam|io de la (leografía liistí'irica: y. al hacerlo, le he 
dado una posición jeránpiica de primer orden. Las razones son uhvias : 
en primer término, su inclusión se justitica con solo recordar his ]iro 
t-edimientos <jue es menester aiiliiar iiara reconstruir los rasgos geo- 
grálicos generales, en los tiemiios ]iasadi>s. de la rei)artición de las tie- 
rras, de los mares y aun <le la vida, tan <liferentes de los (pie eni])U'a 
la (leogiafia iiist(HÍca: y. «'ii cuaiilu a la )iosic¡iin ipir le he asignailo, 
liar<- notar que la paleogeogratia representa una síntesis de conoci- 
mietilos semejantes a los (pie (•(iMiiMcnde el estudio actual de la hidros- 
fera, (le la litosfeía y de la biosfera. 

VjU sus lincamientos generales, los múltiples hechos de sui)erticie 
<d)jelo del estudio de la (leografía humana (.Sección cuarta), aiiareceii 
agrupados de aciierilo con las divisiones y subdivisiones de ])rimer 
orden sugeridas por llninhes (1 ) : o<-upacioii iiiiju-oductiva d<d suelo 
(habitación y \ia de circulacioiih coiupiista vegetal y animal (cultivos 
y criaii/.a de aiiimales|: y economía destriict i\ a (devastaciones iiiine- 
ndes, vegetales.v animales). Dentro de esta paula, (pie considcid exce- 
lente, he realizado la agrupación sistemática: tarea harto dil'icil. sin 
duda, dadas las diliciiltades (qiiiestas )ior la amplitud del campo de 
dicha modalidad de la ciencia geogratica.x la lálta de unidad y hasta 
el carácter fragmentario (pie siii;;iilaii/a a las obras clasicas ipie se 

I7IJ;¡, IliiciiDM Air<">, -':; di- miiyn de I'.tüi. 1,i>n «■xcclenlcx ]iniiiiiMiiis i|ii(! nliri);'!". 
ni |i»rc('<T, Ion iiiiciiuliircH <li-l lliiiiiitiili' <;<-iili'<i, lU'iiNd (IíníiimiIcii, y» (pie ikj (lísciil- 
|inii, <>l iIínIhIi- iniciiil en (|(ic nc hit iiiriirriil». 

(1) .Ikan Hlir.siIKs. I.n <¡rnijrii¡>hir hiimniíir, ."i'.l y »ij{iiii'iiti's, ParÍH. I'.'IJ. 



IT.AN I)lí ACKLl'ACION SISTEMÁTICA 170 

(KMipaii (le, ella. Conviene liacer notar qne los eultivos ai)arecen arru- 
llados en orden de iiiiportancia siiperñeial; y <iue las explotaeiones 
iiiineíales. lo han sido de aeiterdo eon la clasificación, indudablemente 
práctica, adoptada por el señor director de ]\Iinas, f;eología e hidrolo- 
gía en uno de sus estudios (1). 

La G-eografía económica (Sección (luinta), tal cual la lie agrupado, 
aparece en gran parte como un desdoblamiento de la Inimana : la ver- 
dad es (pie, ocuiiándose esta última de las manitcstaciones de actixi- 
dad del hombre en sus rela(-iones con los fenómenos de Geografía 
física, la ecoiKimica debe analizar, en primer tt^rmino, los resultados 
determinados por la referida actividad, es decir, la producción, cuyos 
tipos se hallan agrupados de a(-uerdo con su importancia económica, 
líespecto a la clasilieacion de las industrias, debo manifestar (|ue 
sólo es [irovisoria, pues no me satisface la corriente, ni tamiioco la 
formidada en el Censo de 1014 (2). 

Las razones (|ue he tenido jiara incluir en la Sección s(''|)tima (Cieo- 
gralia general y corogrática) a las islas ^Lih iiias y Oreadas, son bien 
simiiles. En efecto, si respecto a las primeras la Uei)ública Argentina 
no ha reconocido en momento alguiuj el despojo de que fué objeto, 
nada más l(')gico que la corografía de esas islas que, geográfica e liis- 
toricaiiicntc le pertenecen, se comprenda en las publicaciones espe- 
ciales editadas en nuestro país. Y en cuanto a las Oreadas, si bien es 
cierto ipie Inglaterra exige un inii)uesto a los balleneros (pie allí se 
dirigen o realizan sus faenas, y (pie deben abonar en Tuerto Stanley, 
la líe|iública, en cambio, retiene desde hace ya \arios años la itosesión 
de dichas islas, donde sostiene, como es sabido, una costosa estación 
meteorológica. 

La Sección octava contendrá sólo pul)licaciones de Geografía náu- 
tica pura, con exclusiiMí de todas aipiellas investigaciones realizadas 
en nuestro litoral ])or miembros de la marina nacional y de las extran- 
jeras, y (|iie \ersen sobre orientación, toiiografía, meteorología, ocea- 
nografía, costas y magnetismo. (|ue se incluir:íu, en cada caso, ya sea 
en Geografía mateimitica o ya en la física. 

Los antecedentes fjue tiene reunidos la Sección sobre Geografía mi- 



(1) E.NiíiijUH [M.] Hei:miitk. Ln ¡leohiiiiu // miiifría ariiciitiiiti>i c» Ifll-J. eu Ti.vi.-er 
n'iiso niicionid Irraiiltido el 1" ile jiiniíi tle l'.il 1. \l\. 407 y si^iüi-iire. Huellos Aires. 
1917. 

(2) Ecsniiio E. García, Coimideraeiones sobre el censo de lux /«rfiís/nVi*. en Tercer 
rciino, etc., VII, 4 y siguientes, Buenos Aires, 1917. ' 



ISO ANAI.KS DE LA SOCIKDAIJ CIKNTIKICA ARGENTINA 

litar pura smi iiiiiy escasos, y iiio iiidiiceii a sospcrliar inii' la liililio- 
fírafía ik" vsa iixulalidad i-s icilufida. Por ello, no mi' he atrevido a 
realizar su af:rii|iaeioii sisteinatiea detallada. Temo, por otra ¡larte. 
• pie la i»olireza aludida no lle<rue jamás a subsanar.sc : recordaré, tan 
sojo, el (carácter resc'rva<lo ipte jioueralmentc se atribuye — ooii razón 
o .sin ella — a esa clase de investigaciones. Difícil será, pues, tpu' nues- 
tro (íraii Kstado Mayor se ilecida a publicar o autorice la divnl}:acion 
de a<)Uellas investigaciones de importancia «pie \-crsen solire allime- 
tria, vías de cir<Milaei(in. jiasos y caminos esiicciales. ¡pastajes, t'iien 
tes. etc.. ntili/.ables del pimío de vista militar. 

l.'especlo a la (icourat'ia medica iScccion diTimaj. c<in\icne se .sc]ia 
«pie lie ado))tado la clasiticaeion délas aunas minerales pidjiuesia |ior 
el doctor ^laurieio de Tliierry (1). 

Por último, .se lialla ccuni)reiiilida en (icojiíafia liisiorica (Sección 
uuiléciiua), la documentación referente a riiiKlarioncs de ciudades y 
centros urbanos de diversa categoría, realizadas hasta el aTiolSSO: 
moinenlo liist<irico (pu' jiermite establecer uini sejiaracion liien deli- 
nida. 

Pocos, muy jiocos. son los ¡laíses <pie lian loi;rado reunir su hilijio 
grafía geográtiea. 

Kii Alemania, a pesar lic coijlaise con un cucrpu de anieceilciilo 
apreeiables — las meritorias comi)ilacioiies de l$iiseliiiig (ITT.'MTS.S) 
y Knslin (ISüo). el livpvrtorium de Koner (1S.'")4). la ¡lililintlicca ficofirti- 
jiliicii de I-Jigelmann (1S,").S). 1i^ veintidós volúmenes de la IUIiIíoIIktii 
liintiirico-ncofirupliiiii piihlicada cu (¡«itiinuen de ISd.'ía issi, y l;is 
J{c¡fistniii<lf t\r la ¡lección geo;;ra(ico cstadisl ica del (irán lOslado Ma- 
yor — no se lian obtenido, hasta ahora, resultados ¡¡ositivos. ICn efec- 
to. p'M- issij. en ocasión del Segumlo congreso de geógrafos i'cunido 
en Halle, se sugirió la idea di' emprender la eompilaci<'>n sistemática 
!• integral de la bililiografía geogniliea alemana, como trabajo jtrevio 
al de la gran obra colectiva ipie. Ii'icardo l.elimaiin. |n'o|ionia se coin- 
pusieía sídire la g<'ogiiifía regional ild Imperio. I'.sla iniciat iva. c<imo 
es sabido, clcieniiino bi organización i|e la " Xcntralkomiuissiou fiir 
wissi-nschalt liche LandesUunde von iM'Utscliland ». ipie halirní de <li 
rigir los trabajos y organizar la publicación ib' una /HliUotlircti gro¡irii- 



(I) MaI'IIIcio 1>K 'I'iIIKIIIiV, /■,'««(i;/i» lir ilani/irapiiin dr lat afluit» iiiinfralri de In 
ttriiiihlira .^rjrnfÍHn, ¡nrrrdiilii di un mliiditi rir roiijiiuto nohrr lat lUjiian miiiiralcil n 
la rrfHolrrajtia, fii .liialm drl »iiNi«(>nii ilr Agiiriillura, .SrrciVín llroliiiiin. minrialn- 
gia V minrriri, X. liiilIKTo :i, SI) y )»i|{ili<'nl<'«, l'.i'J y HÍ|;iiii>iiti'H, ISiH'iios Airi-n. 1!'|.">. 



PLAN UE AGRII-ACIÓN SISTEMÁTICA 181 

¡)hii'(( Gennaniac. Sin ciiibarjío, a pesar de la ein])eri()sa labor realizada 
por aquella comisión (1), de haberse encargado a Paul líicliterlos ti'a- 
bajos de preparacióu de la Bibliotheca, y de haber publicado este geó- 
grafo, para facilitar la tarea, sus conocidas Verzeichnis ron Porscheni 
in icissenschaftlicher Landexl-undc Mittel -Europa' s, no se ha logrado 
llevar a buen téniíino la obra aludida, pues, hasta ahora, sólo se ha 
publicado, casi independientemente, reducidas bibliografías regio- 
nales (2). 

Otro tanto ha pasailo en Austiia, donde los trabajos realizados solo 
representan contribuciones fragmentarias para el conocimiento de la 
bibliografía geogrática regional (3). 

La iniciativa de Halle alcanzó en Holanda, en cambio, un éxito 
completo : la Ahiemevne AardrijUttkund'Kjv Iiib¡io(jraphie van yederland, 
cuya publicación, bajo los auspicios de la sección << Nederland » de la 
Sociedad holandesa de Geografía, se inicie» en 1S.S7. qncdii terminada 
por (¡ompleto dos años desi)ucs (4). 

Posteriormente, en 1889, Briickner llamo la atención en el seno (b- 
la Sociedad geográfica de Berna sobre la imprescindible necesidad tle 
(|ue Suiza empreinliera la compilación sistemática de su bibliografía 
geográfl('a. Esa sugestión tuvo acogida favorable y dii) motivo a un 
amplio movimiento nacional (|ue facilitii grandemente la tarea (5). El 
primer lásciculo de la ¡iibJ'Kuji-aph'n' nulionnlc hiííxxc apaicci('i en 1890, 
hallándose aún la obra en curso de pul)licacion. 

Entiendo que en Bélgica — -me ha sido imposible olitener informes 
precisos al resjtecto — algo se ha hecho en el mismo sentido: pero. 



(1) ALiiuiccnT Pk.n'CK, Dic Tüliiikeil dcr yfcntralkommission fiir ivisseiinchaftliche 
Landeskiíiidp ron Deiilíiclilaiid. en J'erhaiidliiiiiicii des fün/len ¡nteriiatiuiialcn Kniigm,- 
ses der geograpliischen iriiínensvhaftfii :ii Hnii 10 bis 14 Aiirinst tS'.H. 570 y siguien- 
tes, Bern, 1892. 

(2) La naturaleza y inuiilitud ile esas bililiografías pueden apreeiarse revisando 
la nómina de las publieada» hasta 1890, que aeompaüa la meninria de Peuek (Die 
Tatigkcit, etc., 57r>-.")77). 

(3) Penck, ihid.. 577 y siguiente. 

(1) Véase a este respecto : C. M. Kax, L'hhioire, la disjjositioii el le coniemí de 
la Bibliographic gvographiqítc genérale des Pays-Vas, en rci-handliiiigen des fiinflen 
iiiterHatii)naleii Kongresaes der geographischen Wissenschafien zu Bern Id bis 14 An- 
giist 1891, 579 y siguientes, Bern, 1892. 

(5) Guil.LAUME, La bibliographic nationale suisse, son organisation eí élat aetnel dv 
travaux, en Verhandlungcii des fiinflen iniernationalen Eongresses der geographisehen 
Wissensrhaflen zu Bern 10 bis 14 Jngnst IS91, 587 y siguientes, 'Bern, 1892. 



1X2 ANALES DK LA SOCIKIIAM CIKNTÍKICA ARUENTINA 

»>n los Otros iiuísi's df Kmniia y aiiu eii Estados Unidos se oaiece de 
ie))ertnrios liiltlio^rnitieos de la (ieo<íral"ía iiaeional. 

l'or otra ¡larte. una de las n-soliiciones toiiiadas iinr el (j)ii¡iiic) con 
;íreso }reojíi;ilici> iiil ri naciniial icimidci en i;i-in;i in 1 sül . a iiii/. de 
enterarse de la apaiieinn df las ptililicaeiones a <|iie me Ik- releiido. 
filé la de llamar la ateiieion sobre la necesidad Mij;ente «tl'ctaborcf rt 
(/(■. ¡lublirr ihs hihliiHjraphieK dvs scirncen ti¿o(])-ü¡)h¡i¡tivs en xttivdnt. 
autani que poKüiblc, iin plan (l't'nucniblc », tratando, i)aia ello, «d'htsti- 
íiicr (¡anx cliaí/nr pai/x nnf cominÍKsinn céntrale cliarfiéc <le rette ti'ielie» (1). 

ICsta resolueioii. i|iie im|i<ii'talia una invitaeion a los diferentes 
;:oliiernos, fué eomnnieada olieialmi-ntr al arjíentino el l'.t <!•■ (uinlne 
delStiL'. 101 ministeriiide •lusticia. Culto e Instrucción púlilica recalio 
la o|iinion del Instituto fi<'o;;i:ilico aiiii'entino sohre el paiticulai- (!.'): y 
esta corpontciiin, ¡irevio inlorme del in;;enici(i don I'"ianciseo >>e}íní. 
resolvió ofrecer su « cooi>eraei<)ii decidida y lirme», y sii<;iri<') la idea, 
al propio ticmjMi.de «juesu mesa directiva eoiistitnyera la « ("omisii'in 
<-cntral de Kililioírrafía ueojíráliea arfíeiitina » (-i). De acuerdo con 
estos antecedentes, y iioi- decreto de 7 de enero de l.s!l.¡. la líepúlilica 
aoepttt la invitaciiiii del >íolii<'rno suizo y el ani|>l¡n concurso ofrecido 
por el Instituto, a (|uien se solicito indicara «la forma y ccuitliciones 
en i|uc. a su Juicio, pudría llevarse a calió la olua » (4). 

Mas. como los años transcurrieran sin ipie se iniciaran los traliajos. 
el viajero y }íeo};rafo austríaco iloctor don .losi- Cliavanne. colabora- 
dor. Junto con Karpf y Le Monnier, de la Itihliofírafía ¡«dar ajiareeida 
en Viena en 1S7.S, y residente, por aijuel entoiu'es, en Buenos Aires, 
volvió a insistir sobre la nc<csidad de llevar a la luáctica, cnanto 
antes, las res(ducioncs adoptadas, dantlo. para ello, excelentes cons<'- 
Jos e indicando (iroeedimientos adcciuidos (.'>). Iluel-;a añadir ipic la 
adliesifiii ar;.'entina cayi'i en «-I olvido ])asado el miunento de extcrio- 
rÍ7.acion ruidosa: mientras los cslin-r/os ]iara llevarla a la i)ráctica 
a|M-n»s resonaron en la vacuidad ilel aiidiicntc. lOn Un. recientemente, 
el i'a]iitaii ilmi (ia>par Suria, iniciip en el A iiimriii ih I IhkIIIkIh <ii<«in¡- 

(1) Virhandlnngrn, fie, 90 y itÍK»i<'iit<>s, li:t. 

i'i) nibliiigra/iii gcogriifica iiNirriaii/, en Jlolrliii ¡til ¡nilitulo geográfico ¡iiijtMlhiii, 
.\in, 4.M .r xiKiiii-iito, [IIiioiioh Airox], Ixül'. 

(.S) Itílilliigrnfúi, vir., 4."1 y NÍ(piii>ii(<'H, l.'rt y NÍ;;nii>ilt«'S. 

(4) Uihiiogrn/úi, vtv., 4."iS y iii((iiii'iil4>. 

(5) JON^ ClIAVAN.NK, .Sofcrr la bibVtagrnfia grogníthn nrgcnliiiu, i-ii ¡luliliii lirl /ii«- 
titiiln gmgiiifirn aigriiliiin, XVI, 'J'Xi y kí^iiíciiIch. Iíihiiik, .\iri"<, ISÍ(5, 



PLAN DE AGRUPACIÓN SISTEMÁTICA 183 

fico niilitítr la publicación de una iióniiiia de ohrai^ y cartas geográfi- 
cas referentes a la Argentina; mas, debió interrumpirla i)or causas 
ajenas a su v^oluntad (1). 

Los planes de acuerdo (;on los cuales se lian realizado los trabajos 
de compilación a que lie aludido, distan mucho de ser sistemáticos. 
Así, en la bibliografía holandesa se ha aplicado, indistintamente, en 
los tres volúmenes que la integran, la ordenación sistemática, la topo- 
gráfica o la alfal)ética (2). El plan suizo de agrupación adolece de 
defectos fundamentales; el concepto que lo informa es anticuado, 
carece de unidad de criterio, y es, asimismo, harto restringido (3). Y 
fué justamente esta pauta, la que, con ligeras variantes, aconsejaba 
el doctor Chavanne se aplicara en la Argentina (4). Kn cuanto a la 
compilación del capitán Soria, su autor la ha ordenado cronológica- 
mente (5). 

Esta falta de rigurosa sistematización, como la ausencia de toda 
consideraci('»n integral de las diversas modalidades de la ciencia geo- 
gráfica que se observa en las l>ibliografías, fallas de las cuales no 
escapan los repertorios más ai)reciados — la Biblioilicca {/cograpliica 
editada bajo los auspicios de la Sociedad geográfica de Berlín (G), las 
clasificaciones del Instituto internacional de bibliografía (7), el Inter- 
national cat((lo¡/Hc of ackiitific literatura (8), y hasta la fracasada ten- 



(1) Gaspau Sokia, BibVwtcra y mapoteca hhtórico-geográfica de la República Ai-- 
íjcnüna, en Anuario del Insüluto gcof/rájico miUtnr de la Itejmblica Argentina, II 
[segunda parte], 85 y siguientes; III [segunda parte], 113 y siguientes, Buenos 
Aires, 1913-1914. 

(2) Kan, ibid., 582 y siguientes. 

(3) GciLi.ACMK, ibid., 600 y siguientes. 

(4) Chavaxxh, ;/)¡íí., 295 y siguiente. 

(5) Sokia, ibid., II, 87. 

(6) El plan de agrupación de los materiales cjue comprende la Ilibliotheca se lia 
mantenido, con ligeras variantes, en los once tomos publicados. Obvia decir que 
sólo por su carácter internacional menciono este repertorio, editado bajo los aus- 
picios de una corporación privada (cfr. Verhandliingen, etc., 132 y si°-uieute, 
256; Eeport of the cighth iiiteniaiionnl Cúngrenx hehl iii the United Síníes 1904. 60 

62, 83, Washington, 1905). 

(7) Manuel du Répertoire bibliographique universel. Organisation . Etat des truraur. 
Regles. Classifications, en Institut inlernational de bibliograpliie. publicación número 

63, 551.4 ; véanse, asimismo : 372 : 91, 3.08 (.), 35.547. [Bruxellts], 1907. 

(8) International catalogue of scieniificliteruturr. Scludule of classifieation (J). Oeo- 
graphy, [London], sin fecha. 



1S| ANALKS I>K I.A SOCIKUAD CIKNTIKICA ARGENTINA 

tativa lie liihUtxjniHa (fai¡irajica della rvgione italiana (1) — me lian 
indiK'ido ;i ilar a coiiocfr i-I jilan <|ne lii' (•oini)iU'st(i. Lo cntrcfro. pues, 
a los i-spi'cialislas ]iaia qiu- loiiiiiilcii sus risparos, dosilc (pie sohm 
licnip" para siilisaiiar orrores, suplir oniisiniies, y IkiiiíIíimi- esta pri- 
mera tentativa en <-nal(piier detalle de su estructura. 

IIll^ll(l^ Aire». Juiliu llr iyi!l. 



SKCCKiN 1 

Generalidades 

I. N>>mi;nci.aiiI(a. 

II. Hllll.lOGIlAl'fAÍ^. 

III. IIIICIKXAIIIOS, 

IV. PlIll.lCACIIl.NKS I-KItll'iDICAS. 

V. Ck.xsds. 

.\. (j<MllT¡lll-S. 

I!. K«pi'cinle8. 

\I. SOCII'.KADKS i; ISSiriLClONKS. 
A. IJm'HiiM'iito.'* (ir^íínicoH. 

I. lic^laiiii-iitos. 

•J. Alfil». 

■i. Mi'iiiiiriiiN. 
II. t'diinirri'iiria :i iiiii;;riHii!t. 
(.'. liiirJütiviiM. 
II. dinfcnMK'iüB. 

K. IldlIK-lllljcH. 
Vil. ItlcllillAI'Us. 

VIII. Kx-i'.Sanza. 

A. MrlolliilliKÍII. 
It. i'.Xll.h. 

('. Mntrriiil. 

I\. XlA.II'.K, K.Xri<IIIA<HINI> V I'.XIIIIMOXI'.,-. (llcmlc t'l Hiftlll XIX). 

A. Viiijci». 

11. Kx|il<irii<-i<iiit>N. 

(;. Kx<'iirHÍoiii>N. 

X. AxniNiHMii. 

XI. (il'lAí. 



(I) L. I*'. IH'. M ,\^il^MII^, líihUuiifnfío lícttfffnfifa tlijhi yrtjimtt ilatimin. vw liitllrl- 
I i no iltt ¡41 Sorirlii iiinyrafirn iliiltnnii, Nii|ili-ilU'lit<> ill toiiin .\ .\ \ \ I [mtIc III. .\ II |. 
MI y «ijiiiii-lili'», lixiiia, l'.IOl. 



rr.AN DE AGRCPACIÚN SISTEMÁTICA 185 

SECCIÓN ir 

Geografía matemática 



I. OlilENTACIIiN'. 

A. Latitud. 

Ij. Loii;;itu(l. 

C. Aziiimt. 

i). Tiempo. 

E. Bases. 

1''. Triaiígiilacióu y p<ili.i;(iniza(i(iii. 

G. Nivelación. 

H. Cálculos geodésicos. 

1. Coordenadas geográficas. 

2. Coordenailas lineales. 

3. Conipeusación. 

II. FOKMA 1)H LA TUCURA. 

A. Kliiisoide. 

1. Medición de arcos. 

2. Gravedad. 
13. Geoide. 

1. Desviaciones de la jiloniada. 

2. Gravedad. 

C. Distril)uc¡(m de masas. 

D. Superficie de compensación. 

III. TOPOGHAFÍA. 

A. Planimetría y representación del terreno. 

1. Antecedentes. 

2. Procedimientos. 

B. Áreas. 



SECCIÓN III 

G-eografía física 

I. Atm(jsi.'i:i!a. 

A. Constitución. 

B. Resplandor solar. 

C. Temperatura. 

1. Radiación. 

2. Observación. 

3. Variaciones periódicas. 

D. Humedad. 

1. Rocío, helada, niebla. 

2. Nebulosidad. 

AN. SOC. CIENT. ABG. — T. LX.X.WIH 



]*<() ANAI.KS 1)K I. A SOCIKDAU CIENTÍFICA AKtlENTINA 

3. Lluvia. 

4. Nii'vo. 
r>. (ú'iiiiizo. 

tí. Variaciones perió(lica.s. 

E. Pr«!si<íii. 

1. (Jlisorvacióu. 

2. Variafioiips inTiiíilioas. 

F. C'irc-iilacii'iii. 

1. Itiri'ci-iún y velocidad. 
L*. 'roriiiciita.s. etc. 

5. TrDiiiba.s. 

4. \ieiito8 eu general. 
U. Klcetricidad y radioactividad. 
II. Climas. 
1. rriici-iliiiiieiitii.s de observaeiiiii y estaciones meteoroliigicaN. 

II. IlllilElVsKKItA. 

A. ()ci'>aiiii. 

1. Nivel. 

'>. liatinii-tna. 

3. 'riiiuitrrafía y natnralc/.a del fondo. 

1. (-'iini|iosicióii. caliir y ti-nipeíatnia ilel aj;na. 
.">. .Movimientos. 
a. Olaje. 
Ii. Corrientes, 
c. Mareas. 
K. Labros. 

1. I.a;;i>s y lagunas. 

2. Lugos y lagniiaH saladas. 
C. Cursos ríe agua. 

1. Origen y evoliieiiin. 
'J. Kegímenes y aforos. 

3. Ilesirijieiiín de formas |iartii'nlares. 

4. Desi'ripeión de Nistemas lluviales. 

.">. Iteseripi'lones liiilrográticas gi-nerales. 
U. Agiinn snlil<'rriin<'as. 

I . Capas acufferas. 

'J. I'iieiiles. 
K. Hielo eonlini-ntal. 
K. (iliK'iarcH. 

III. LlIl'lKKICIlA. 

A. Aspectos del relicv<?. 

1. Limites. 

2. Llanos. 

3. Mesi'las. 

I . MontanuA. 

r/. DrsiTipi'ioii lie formas parlicnlares. 
h. Descripeión de sist<?nias orográtii'os. 
c. Descripciones orográtleas gein-ralcs. 



PLAN DE A(iI!i;i"ACI(lX SISTEMÁTICA ls7 



(/. Hipsonictiíii. 
5. IJegiouL's l'ísicas. 
]J. Factoros del moilelado. 

1. Afcióii del nii'i-. 

<i. Erosión y rraiis|ii)ire. 
h. Jlíí<Iaui).s. 

c. Desiertos. 

d. Loess. 

2. Accióu del ociíaiio. 

a. Krosióii. 
h. Playas. 

c. Cor<lones litorales. 
.3. Accióu de los eursos de auna. 
n. Erosión. 
Ii. Transporte. 

e. Deposieióii. 
rf. Deltas. 

r. Innndaeioni's. 
4. Aecióu de las ajanas snbterráneas. 
.5. Aceióu del hielo. 

tí. l-'rosión. 

h. Deposieiioi. 

C. Teetiinica. 

D. Volcanismo. 

E. 8isnios. 

" F. .Ma;;iii'tisnio. 
I\'. l!i(')Si.|;i!A. 

A. Fifo;'eo)^rafía. 

B. Zo(>meo};ral'ía. 

1. Fannas aeuúticas. 
L'. Fannas terrestres. 

V. P.*Li:<)(5E()(iliAl-i'A. 



SECCIÓN IV 
Geografía humana 

I. OCfPACIÓN IMI'ltOnUCTIVA DUI, SUKI.O. 
A. Habitaeión. 

1. líahitacióu aborigeu. 
(í. La habitacióu. 
h. Constrnccioue.s accesorias. 
'2. Habitación rural. 

fl. La liabitaeiiin. 
h. Construccioues accesorias. 
o. Habitación nrbana. 



ISS AS'AI.Kl> ÜE LA SOCIKKAI» CIENTÍFICA AltCKNTlXA 

n. Lsi li;il>it:)ri<iii. 
í;. Di'tjillt's )iarli<'iil:ir<-s. etc. 
H. Circulación. 

1. Circulaii<iii uloniciilal (scihUtüs, caiiiiii»» vciinalc^. etc.). 
'J. Caminos nacionales y firoviuciales. 
S. CaTnini>s «'spi'cialits. 
1. KcrriK'aiTili's. 

II. Ordinarios. 

V.. Trotlia normal. 
,S. Trocha anijosta. 
y. Cremallera. 
//. Kxrcpi'ionalcs. 
K. Aéreos. 
,5. .'<nl>terr:íneos. 
V. Kconóniieos. 
c. Kstinlii>s ;;enerales soliro ferrocarriles. 
.">. Tranvías. 

a. Traeiión a sangre. 
/(. Tracción a vapor. 
c. Tracción eléctrica. 
y.. SMi)ertíciales. 
,;. Snliterráneus. 
ti. Canales iiavegaliles y ríos canalizados. 
7. Comidenieiiti>s de la vía de eircnlaciiin. 
ri. TnnelüH. 
í». l'neiite». 
r. Kerrylioats. 
(/. l'nertos. 

■A. Kliivialcs. 
,5. Ue estuario, 
y. Marftimos 
c. TelíRrnfoH y t^ilfTonos. 
H. Olislio'iiloH a la circulación. 
V. lyocali/.ación ;¡eo);ráliea de la instalación humana. 
1. l'Uiíaciiin. 

L'. l)ÍHeiiiiuae¡rui y concentración. 
'.i. hfniites. 
I). h'iNouonifa ile la iuxtalarióu liuniana. 
K. Centro» urliaiios. 

1. Posición >;eueral (neoKráliea). 
J. rosición local (topo^rálica). 
:<. (feo);ruria uriíana. 

(I. i'lanta en ifeneral. 
/>. Nías de cirenlaciiui i'n general, 
c. l'lairas, paseos v ¡arilines. 
ri. Kstudios generales solirc geografía urhana. 
i. KisoiKUiifn. 
.I. Circulación. 



l'LAX DE AGRUPACIÓN SISTEMÁTICA 189 

11. {JoNciflSTA VJCliKTAI. Y AXniAL. 

A. Cdjuiiiistn vegetal. 

1. (.'oiidicioues ij;eofj;riírtcas de Id.s cultivos en general. 

(í. Temperatura. 

Ij. Humedad. 

'■. Naturaleza del suelo. 

ti. Mano de obra. 

2. Sistemas ilc cultivo. 

«. E.\tensivos. 
/). Intensivos. 
<;. En .si'eano. 
.'i. Irrifíación. 
J . Abonos. 

.">. Dislriliui'ion gi'ográñca de los cultivos. 
I). (Jultivos ('S])eciales. 
íí. ('ereales. 

y.. Trigo. 

¡i. Cebada. 

y. Avena. 

í. Centeno. 

e. Maíz. 

r. Arroz. 

r.. Alpiste. 

C. Sorgo. 

[. Otros cereales. 

/. Ensayos de aclimatación y experiencias. 
h. Leguniinái'eas alimenticias. 

X. Porotos. 

,5. Arvejas. 

•/• Habas. 

'-. Otras legumiuáoeas. 

'-. Ensayos do aclimatación, 
o. Forrajeras. 

a. Giiamináceas. 

(5. Leguniináceas. 

y. Otras forrajeras. 

'7. Ensayos de aclimatación y experiencias. 

:. Estudios generales sobre forrajeras. 
(/. Uaiees y tubérculos. 

K. Papas. 

i. Remolacha. 

y. Tupiüanibour. 

í. Otras raices y tubérculos. 

:. Ensayos do aclimatación y experiencias. 
7. Plantas indu.striales. 
((. Textiles. 

'/. Algodón. 

5. Cáñamo. 



l;t(» AXAI.KS 1>K 1,A SdCIKKAll CIKXTÍKICA AUfílCXTINA 

/. Lililí. 

;. Yute. 

¡. lí.'iiniíi. 

;. Lino <U' Niii>v:i Zelandia. 

f.. Pita. 

'>. Carantlav. 

I. Cara<;nata. 

/. Chajínar. 

;. Vatay. 

■1. l'ald liorrachii. 

V. Mimbre. 

:. Otros textiles. 

c. Kn.sayiis ile aeliniutaeiiin y experiencias. 

T. Kstniliiis generales solire textiles. 
Ii. ()lea;;inoHns. 

■/.. Lino. 

,;.'M:ini. 

y. Tarta;;!!. 

í. Colza. 

£. Xal.o. 

:. Kieinii. 

■<. tiirasol. 

'/. Sé.sanio. 

.. Olivo. 

/. Otra» oleaginosas. 

'. Ensayos de aeliniataeiiin y experieuciaü. 

y. KsliidioH generales solire oleaginosa.s. 
<■. Sa|ioMÍfi'ras. 
il. Tinliireas. 
I . Tanífer.is. 

■/. l^Meliraclio eolorado. 
/. Salíferas. 
3. Sacaríferas. 

'/. CaTia de a/.iiear. 

,í. K'eniohu'ha a/ncarera. 
Ii. I''eciilenlas y aniilan-as. 

V. Mandioca. 
(. AroMiiitieaN, odiirifi'ras. iie. 

■/. Lii)iulo. 

,5. Anís, 
j. .Narcóticas. 

■'. Taliaeo. 
i. Adormidera. 
k. Ksliniiilaiit<'s. 

V. YitIim lllllle, 

,i. Café. 
/. IfomeraK y resinonas. 
»i. Mcdiciiuiles. 



IT.AX DE AfiUUPAClÓX SISTEMÁTICA 191 

n. Estudios {jeiierales sobre plantas industriales. 

8. Arboricultura. 

a. Viñii. 

I). Frutal. 

(■. Forestal. 

(/. Ensayos du aoliinatacióu y exj)erii-'ncias. 

e. Estudios ffeuerales sobre arborifultuni. 

9. Horticultura. 

10. Estudios generales sobre los hechos de conquista vegetal. 
15. Conquista animal. 

1. Crianza de bovinos. 

2. Crianzii de ovinos. 
'A. Crianza de caprinos. 

4. Crianza de porcinos. 

5. Crianza de equinos. 

G. Crianza de muías y asnos. 

7. Ci'ianza de caiuélidos. 

a. Llamas. 
/). (huanacos. 

c. \'icuñas. 

d. Alpaias. 

8. Crianza de avestruces. 

n. Auiericanos. 
/). Al'ricauos. 
!l. Crianza de aves de corral. 

10. Otras crianzas de animales. 

11. Aclinuitaciiiu de especies exóticas. 

12. Ostricultuin. 

13. Sericultura. 

14. Apicultura. 
l.T. Piscicultura. 

16. Estudios generales sobre los hechos de conquista animal. 
111. Economía destructiva. 

A. Devastaciones minerales. 

1. Yacimientos no metalíferos. 

a. Antracita. 
I). Hullas. 

c. Lignitos. 

d. Turbas. 
('. Petróleos. 
/. Asfaltos. 

g. Albertita (líafaelita, 8alacita, Asfalto carbonizado). 

¡I. Esqui.stos bituminosos. 

í. Otros yacimientos no metalíferos. 

/. Estudios generales sol>re yacimientos no metalíferos. 

2. Yacimientos de sales. 

3. Yacimientos de rocas de aplicación. 

4. Yacimientos uietalíferos. 



1!I2 ANAI.KK UK I.A SOCIKDAD CIENTÍFICA AKGKXTIKA 

(I. Oro. 
í). Plata, 
r. t'iibrí'. 
rf. PloiiHi. 
I. Cinc. 
/. Estaño. 

fi. Wolfi-iim (Tiiiigsti-iio) 
li. N'aii.'iilio. 
(. Hierro. 

j. Otros yacimientos metalíferos. 
k. Kstndio» fjenerales .sobre yaeiniicntos uietalileros. 
a. Kstiiilios generales sobre las ilcvastaciones minerales. 
H. Dcva.staeioues vegetales. 

1. Destnieeión <lo bos<|nes. 
C Devastaciones .ininiali's. 
1. I'i'sca. 

«. rinvial. 
Ii. Lacustre. 
'•. Mariliin.i. 
-'. Caza. 

'.i. Otras ('oniias ilc ilcvaslacimies animales. 
1). Heiicciones contra la economía destructiva. 

1. Parques y re.serva.s nacionales. 

2. Hi-Klanientaciíin de la cxplotiicirin de bosi|nes. 
•>. Kcjílanientaciiln de la pesca y de la caza. 

1. Criaderos i\f aniniali'S indi};euas. 
.">. Prolección di' avi's útiles. 



SKI ■( 'ION V 

Geografía económica 

I. l'itiiiifccn'iN. 

A. ProilncloK vej{ilales. 
1 . Cereales. 

ti. Tri^o. 
Ii. .Maíz, 
c. AviMni. 
(I. Cebada. 
r. Centeiiii. 
/. Arroz. 
ij. Alpiste. 
Ii, Soriío. 
i. < >troH eerenli'.i. 

.;'. KotiidioH ({enerab's sobre la producción de eereab' 
\1. l.i'UUtiiitliíreas alinientiejas. 



I'LAN DE AOItUPAClÓN SISTEMÁTICA 193 

:>. Forrajeras. 
4. Raíces y tiilirrciilds. 
•"i. l'líiiitas industriales. 
(I. Text.iles. 

'/.. Alfiodóu. 

/9. Lino. 

■/. Cáñaino. 

'". Yute. 

:. Kamio. 

;. Otros textiles. 

'■,. EstiulioH generales .sobrií la iiroiliietióii <le textile.s. 
1). Oleaginosas. • 

V.. Lino. 

/5. Maní. 

•/. Tártago. 

í. Colza. 

í. Nabo. 

;. Olivo. 

v,. otras oleaginosas. 

0. Estudios generales solne la ]iroduee¡('in de oleagi- 
nosas. 
r. Sajionircu'as. 
'/. Tiiitcireas. 
<•. Taníferas. 

C-. tíuchraclio eolorado. 
/. .Salíferas. 
I). Saearíf'eras. 

■y.. Caña de azúcar. 

,S. líi^niolacha azucarera. 
h. l''e<'nlentas y amiláceas. 

V.. Mandioca. 
i. Aromáticas, odoríferas, etc. 

-/. Lúpulo. 

I?. Otras. 
/. Narcóticas. 

■y.. Tabaco. 

,í. Otras. 
/••. Estimulantes. 

y.. Yerba, mate. 

/S. Café. 
/. Gomeras y resinosas. 
III. Mediriliales. 
II. Otras plantas industriales. 

u. Estudios generales sobro la producciiui de plantas indus- 
triales, 
li. Producción vitícida. 
7. l*roducci()ii frutícola. 
X. Producción hortícola. 



!'•■• ANAI.KS ÜE I.A SOOIKDAII <IKNTÍKIOA AKGKNTINA 

0. I'rdiliirciúu fiirestiil. 

10. Kstiidios ítciK'rnles sulirc Ins productos vc^otaU-s. 
I!, rnxliu'ti» ¡iiiiinales. 

1. t';ini<' y ^r:is;i. 
■J. Lana. 

H. l'ivUs. 

4. Cuero». 

5. Corda. 

6. l'liiiiin.s. 

7. Li-flic. 
X. Miel. 
!•. Cera. 

1(1. Oíros |iroilii('ti>s aiiiiiiaU's. 

11. KstiidioN jiciirrali's solire lo.s |irodiKtos aiiiiiiak'S. 
C. Productos iniíicrali's. 

I. l'rodiiccirm no motalil'iTa. 

«. Antracit.'i. 

/.. Hullas. 

<■■ l.i;;iiitos. 

rf. Turbas. 

r. rclridcos. 

/. Asfaltos. 

(/. Albertita (K'afai-Iita. Salacita, Asfalto carlmiii/ado). 

A. Ks(|iiistos hitiiiiiiiiosos. 

i. KsIikIíos ;;ciicralcs solirc l.i iirodiiccion no iiiclalifcla 
'J. i'rodiiccióli de Hales. 
H. l'rodiiecióii de rocas <le aplicaihiii. 
I. I'rodiic<'iiiii niet.'ililci'.'i. 

<(. Dro. 

h. l'lata. 

c. Cobre. 

fl. IMoiiio. 

I. Cinc. 

/. ICsIano. 

</. Wolfraní ('rnii;¡st<'iio). 

A. \ anadio. 

>. Ililllo. 

./. IJ«tndio» KcioTalcs solirc la |irodiiciioii metalífera. 
II Imii srillAS. 

A. ICxti*a<'toraN. 

I. |)cri\Hdas de jiroductos vejfelaleM. 
L'. Ili'riradas de prodoilos aninialcK. 

'.i. DiTiviiilnn lie piiidio ii.. I -nili'- 

II MannliictnremH. 

1. Aliin<-iil¡irioo. 

•J. Ven! ido. 

M. Il.'ibitaeióu, NHN lilie\of> v coin|deineiito.s. 

4. .MetalnrttieaK. 



IT.AN DK AGRIPACIÓN SISTEMÁTICA 195 



5. Productos químicos. 

6. Arte y ornato. 

7. Gníficas. 

C. listiulios giMicrali's so)irc las industrias. 
III. Comercio, 

A. Comercio interior. 

1. Mercados. 

2. Feria.s. 

3. Exposiciones. 
I!. Comercio exteriiu'. 

1. Inii)ortaciíin. 

2. Exiiortación. 

C. Tránsito. 

D. E.studios ^cuerales sobre el comercio. 
I\'. Thanspoktks. 

A. Por tierra. 

1. l'ormas elementales. 

2. Meusa.jerías. 
.S. Tráfico. 

i!. Pi>r ferrocarril. 
1. Tráfico. 

C. Por agua. 

1. Navegación interior y fluvial. 

a. Formas elementales. 
h. Flota. 
o. Tráfico. 

2. Navegación marítima. 

«. Flota. 
h. Tr.ífico. 

3. Estudios generales sobre la navegación. 

D. Estudios gem'rales sobre los transportes. 



SECCIÓN VI 
Geografía social 

1. Polil.ALIc'iX. 

A. Censos. 

B. Movimiento. 

1. Natalidad, 

2. Mortalidad, 

C. Repartición. 
I). Composiciiín. 

E. Población urbana. 

F. Población rural. 

G. Migraciones internas. 



l^tí ANALES l>K I.A SOCIKDAl) CIKSTÍKK A AlfüKSTINA 

II. Kiiii^íracióii. 
J. liiiiiifíraoión. 
J. llcspoblnciiin. 

II. C'oI.iixIZACIÓ.N. 

A. Iiiili^eiia. 

It. K\tr:i:iiiioric:)iiii. 

III. Kncomikndas y ksci.avaicha. 
I\'. ri!<irii:i>Ai>. 

A. (lri;;<Mi. 
It. Koriiia». 
C. División. 



SECCIÓN Vil 
Geografía general y corográflca 

I. I{i:ri'iii.i(A AHííKMiNA i:s ckm-kai . 

II. Capital Fkdkhal. 

III. I'üclVLNCIAS. 

A. Itiiciiiis Airi's. 

1. Kii ;;iMii'ral. 

'J. Capital. 

S. lJu]iartniiiciit(>s. 

I. Ci'iilriis iii'lianiis. 
U. Cataiiiarca. 

1. Kii ;;i'ii<'ral. 

•J. Capital. 

H. DcpartaiiK-iitoH. 

-1. CoiitroK iirl>aiiiis. 
C. Ccirdolia. 

1. Kii KL'iii'ral. 

-'. CapiLil. 

'A. DcparlaiiifiitoN. 

1. Ci'iitniK iii'liaiiiiH. 
1 1. <'iiiri<'iit<"K. 

1 . Kii K^i'iirral. 

2. Capital. 

'■i. Di'partaiiii'iidiM. 
4. Ci'iilr"» "iiiiti..- 
K. Kiitrc KíoH. 

1. Kll t.'riii'l;il. 
'J. Capital. 
'I. Di'pailaniriitoH. 
4. (N'iilrns iirhaiiiis. 
K. .Injiiy. 

1. Kli Ki'iiiral. 



l'I.AN I)K AGUUI'ACIÓN SISTEMÁTICA 197 



2. Cai)it:il. 

3. Dopiírtainentos. 

4. (JclltlMIS lU-lllUllls. 

G. Mendoza. 

1. En jíL'ncral. 
- 2. Capital. 

.S. Departanieutofi. 

I . Centros nrlianos. 
H. Kioja (La). 

1. En <;''i'<íral. 

2. Capital. 

3. Departanicntus. 

4. Conti'OH nrliauos. 
I. Salta. 

1. En Ki'nei-al. 

2. Capital. 

3. Departanicnlos. 

1 . Centros iirlianos. 
.1. San .Inan. 

1. En general. 

2. Capital. 

3. Departamentos. 

4. Centros nrhanos. 
K. San Lnis. 

1. En general. 

2. Capital. 

0. Departamentos. 
4. Centros nrl>anos. 

L. Santa Fe. 

1. En general. 

2. Capital. 

3. Departamentos. 

4. Centres urliaiio.s. 
M. Sívutiago del Estero. 

1. En general. 

2. Capital. 

3. Departamentos. 

4. Centros urbanos, 
N. Tncnma'n. 

1. En general, 

2. Capital. 

3. Departamentos. 

4. Centros urbanos. 

l\. GOUEÜNACIONIÍS. 

A. Andes. 

1. En general. 

2. Capital. 

3. Departamentos. 



!!•>* ANAI.KS I»K I.A SOCIEDAl» CIENTÍFICA AKGKNTINA 

I. CViitriiK urbanos, 
il. Chuto. 

1. Ku ¡íoiii-ral. 

■J. Capital. 

'i. Ui'|>artaiii<'iit08. 

4. Cfiitros iirliaiioH. 
C. fliiilmt. 

1. En general. 

2. Capital. 

5. De)>artaniento8. 
I. Centro» urbanos. 

I). I'iiriiiosa. 

1. En general. 
•J. Capital. 

3. Depíirtanientos. 
I. Centros urbanos. 

i;. Misii>nes. 

1 . En fieneral. 

•J. Capital. 

'A. Ue))artanieutos. 

•I. Centros urbanos. 
1". Ni'u<(uén. 

1 . En gc'iieral . 

'2. Capital. 

3. üepartamentos. 

I . Centros urbanos, 
(i. l'anipa. 

1. En general. 

•2. Capital. 

8. lJcpartanient4)s. 

I. ('enlros urbanos. 
II. Hííi Negro. 

I. En general. 

•2. Capital. 

'.i. Departanienlns. 

4. Ci-ntros urbanos. 
I. Sitnia (;ru/.. 

1. En general. 

2. Capital. 

M. Depnrtjinientos. 
4. Centros urbanos. 
.1. Tierra llel l'uego. 
1. En general. 
'2. Capital. 
'.i. lli'partnuient4iN. 
4. ('eutros urbnuoN, 
\', Mai.vinai». 

\l. OlICAItAK. 



l'LAN DE Ar;i!i;i»ACI<)N SISTKMATICA 



199 



I. ESTl'lHOS ClvXEHALES. 

II. Estudios esimcciales. 

III. Dehkotehos. 

IV. Bali/.amiemos. 

V. Fahos. 



I. ESTIDIOS GIONEHAI.ES. 

II. Estudios esi'kuiaí.es. 



SECCIUX VIII 
Geografía náutica 



SECCIÓN IX 
Geografía militar 



SECCIÓN X 



Geografía médica 



I. Climatología. 

II. Acias minerales. 

A. C'loruraihi.t. 
¡i. .Sulfurosas. 
C Alcalinas. 

D. Sulfatadas. 

E. FerruKÍuo.sas. 

F. Arseiiicales. 

G. Uroinii-iodiiriiilas. 
H. Litiua<Uis. 

I. Silicatadas. 

.1. Radioactivas y cou }>ases raros. 

K. (Jon i'lt'iiieiitos raros. 

L. Oligo-mctálicas. 

III. rAIÍASnOLOGÍA. 

IV. Higiene. 

A. Provisiiili dn aijua potable. 

B. Saneainií'iito. 

V. Nosología. 



•20(1 ASALKS 1>K I.A SOCIKIJAU CIESTIFICA AKCESTISA 

.SEC(-:i(tN XI 
Geografía histórica 

I. UiCSCIIllUMIKXro Y CílXnCIMIKSTo DKt. TlCUlin Olilll (siffldS XVI, XVII y X VIH). 

A. (Jiic-iicH lU'l Plata. 
- 15. l'atafjoiiia y TitTia ilel l'"urf;o. 
(.'. Rcjriiiii del anticuo Tiivuiiiáii. 
1). l{i-;;iiiii «k'l aiilí;;iio Cuyo. 

K. Kstiidios •¡«•iiiTali's solirc i-l ilesciibrimU-iito y couocíinifíitu del lirii- 
t.iriii. 

II. 'IDl-'lXIMIA Y TiiriiNO.M.i.STlCA. 

III. KixiiACio.NKs (ha.sta 1880). 

IV. Mmitiís IXTKIíXACIOXAI.KS. 

.\. liolivin. 
It. Brasil. 
('. Chil.-. 
U. Paraguay. 
K. I'ru);ii;iy. 

V. Lf.MllUS IXTKItlMtnVlXCIAI.KS. 

VI. l'ltiiNTKIÍA CON I.OS l.NpfliKNAS. 

Vil. Malvinas. 



REGESTA GARTüGlüFÍCA DE LA REPÜBLICA ARGENTINA 

PLAN ])K .\(iIíUl'ACI(JN SISTEMÁTICA 
Poli FÉLIX F. OFTE.S 



Eli una ptil)liciicióii reciente manifestaba que la Sección de Geogra- 
fía «le la Facultad de Filosofía y Letras de la Universidad nacional de 
Buenos Aires, al propio tiempo que había emprendido la compilación 
de la bibliografía geográfica argentina, realizaba los trabajos necesa- 
rios i)ara formar una Bef/esta cartográfica de la República. 

Los materiales de esta nómina descriptiva, que comprenderá todos 
los instrumentos de aquella especie editados por separado o los que 
se encuentren incluidos en publicaciones periódicas, obras o folletos, 
se van agrupando de acuerdo con una ordenación sistemática que doy 
a conocer en las páginas siguientes. 

El plan formulado para ello no requiere explicación alguna, pues, 
constituyendo la Regcnia el necesario complemento de la BibVio- 
(irufia, la verdad es que, aquél, resulta un desdoblamiento, simplifi- 
cado, del compuesto para esta última. Sólo diré, que, no debe causar 
extrañeza el hecho de (pie no haya i'eservado, en la Sección destinada 
a la Geografía humana, un lugar para la expresión cartográfica de la 
habitación. La razón es obvia: consecuente con el criterio que me he 
impuesto al elaborar el plan de agrupación, y, para no alterar su 
estructura, he colocado en Geografía matemática a las cartas topográ- 
ficas que, sin duda alguna, ofrecen la mayor suma de detalles sobre 
los hechos de ocupación improductiva del suelo. 

Antes de ahora — conviene puntualizarlo — no se había intentado 
agrupar, de acuerdo con un plan sistemático, el acervo cartográfico de 
una región determinada. Uricoechea ordenó cronológicamente el ma- 



AN. SOC. CIENT. ARG. — T. LXSXVIU 



•¿02 ANAI.KS DK LA SOCIEDAD CIENTÍFICA ARGENTINA 

terial «•oinju-ciidiilo fii su v;ili<i.s;i Mupolwtt (\). Otro tanto lian lieclio 
Ivce Pliillii)s y Lowery, rtísiiL'ütivanu'iitc. (-«m las cartas de las islas 
Filipinas y con las <lc las posesiones españnlas iiuc existieron dentro de 
los actuales límites de los Kstadcts Unidos (2). La copiosa niuiiina de 
cartas americanas y atlas conservailos en la biblioteca del ('onirrcso. 
en \\'asliin<itoii. lia sido ordenada aHabi'ticamente ])or nombres de 
localidad (.'5); y Jnstin Winsor lia dado a conocerla licniíosa colección 
«■ariofri'iilira <|iie jierteneciii a Kolil, d(> acnenlo con una clasiticacii'ui 
LicdLiralicoicfiional y cronolo<íica (1). 

I turnos Airo», jiinin ilf 1 !•!!•. 



I'i;imi;i;a i'Airn-: 

ATLAS V (UCNICUAIJDAKES 

.SliCCJÚN I 
Atlas 

.Si':CCI<')\ 11 
Cartografía de la cartografía 



I. Gknkhalks. 

II. INl'KCIAI.KS. 



(I) K. rieícoKCllKA, Majiolern riilnmhiana. Colrcritiii de ton IíIiiIiih de tiidon lo» 
Ma¡nii*, pUimit-, fittUtx etc., retalifott ti Ut América española, Jtrasil r ihlan adiiacrnlcí*, 

Ltiiiiln--.. I son, 

('J> I'. I.i:k l'illl.l.ll'.-. .1 lint iif majiit. rhailn and ritiiK «/ llu I'liitipjiiiie ÍKla»ri>i 
in the Librarif nf l'nnfiremt, vu A. 1*. (I. (illll'riN, A Jittt of hofíl;n (trith refcrenceH to 
¡lei iodirnli-i mi llir l'liitiiip'nu ii-laiidn iii Ihe l.ihrarii 11/ ('onijiexH. líC" y »i|{iiii-nt<'s. 
WiixliiiiKKiii. l!IO:i; WooDliritv l.owiatv, The Koircrii collertiun. A dmcriplion lint 
of iBrt/iK 0/ Ihe ii/)(iHÍ<i/i ;><»/i«c«iiíoii« irithiii Ihe preteul limil» of Ihc l'niled Slalen. W»»- 
liiiiKt»!!, \'.nj. 

(H) I'. lil'.K rilll.l.ll'K, .1 lUl 11/ mapu of Anierira í» Ihe l.iUrarfi of Congrefi, prece- 
ded fcv «1 Uní of leorkn relalÍHn lo rarlographij. WiinIiíii);Iuii, 1!U)1 : P. Lkic I'llll.l.irs, 
.( litl of ¡leorirnphieal olla'rt in Ihe J.ilirarii of l'ongriioi irilh hihlioijrnphient nii/r». 
WnitliiliKloii, ll)(l!l. 

<l) .IrwTlx WiNhiiii, The h'iihl rnllirtion (noír in Ihe Lihrarn iif VoneireDh) of mapn 
rlolinn lo Aoiiiiio WilHlliligtull. IIMII 



KEGESTA CAUTDGIiÁFICA DE LA KHrÚBMCA AUÍiKNTINA 203 

SECCIÓN III 

enseñanza 

I. Atlas. 

II. C'ai¡ta.s. 

A. Kcpiíblica Ar!;i"iitiii:i i-ii •;i-iiitii1. 
li. Provincias. 
C. GolM'niariiincs. 

SECCn(')N IV 
Itinerarios 

SECCIÓN V 
Andinismo 

SECCIÓN VI 
Guías 

SEGUííDA PAKTE 

CAUTAS V rr.AXOS E.SPECIALES 

SE('CI(')N I 
Geografía matemática 

I. Operaciones geodésicas. 

II. NiVELACIl'lN. 

III. liüAVKDAI). 

IV. Forma i>e la tierra. 

V. TOPOGRAI'ÍA. 

A. Ki'pública Argentina un grneral. 
I!. Provincias. 
C. Cioliernacioni's. 



2"* ANALES 1>E I,A SOCIEUAD CIENTÍFICA ARGENTINA 

SECCIÓN 11 

Geografía física 

I. Mktkoiíoi.ogía. 

A. Kcpiililic:! Arj^ciitinii en •;i-uit.i1. 
H. l'roviiK'ius. 
C. Gobernaciones. 

II. OCRANOGItAI'fA. 

III. Lago.í!. 

IV. IllllItonitAKÍA. 

A. Kepiiblica Argentina en fícnfral. 

15. Proviiieias. 

C. Golu'riiacioiics. 

V. Aguas sniTicititÁXEAS. 

VI. Fuentes. 

Vil. lIlKI.O COXTIXKNTAI. V CI.ACIA IIHS. 
\III. Co.STAS. 

IX. Islas. 

X. OikiguakIa. 

A. l{c|nibl¡('a Argentina cu f;ciuTal. 
I!. Provincias. 
C. Golicriiarioncs. 

XI. llM'siiMirntfA. 

XII. l{i:(¡)oNKs i'ísicAs. 
.\III. Uksieutos. 
XI\'. Deltas. 

.\\'. IXfNDACIO.VKS. 

.\\l. Kl-KCTOS llKL GLACIAItlSMO. 

XVII. 'rEcn'i.MCA. 

WIII. \'nl.CAX/>M<i, 
-\l.\. (SlfMlls. 

X.\. Ma(íx|':'iis.mii. 

.\.\I. l'lTotiKoGKAI'ÍA. 
XXII. XooGKllGKAI Ia. 

WIII. I'ai.kogkiigkai (a. 



SKCCIOX ¡11 
Ooografía humana 

I. (■A»IIN<lh. 

II. I''i:iiliiiCAiitiiLi<:->. 

III. TkanvIah. 

IV. Canales. 



KKGESTA CAUTOfíltAIICA 1>K I,A IMÍfL III.K A AUÓUNTIXA •21)5 

\'. PUHÜTOS. 

\I. Tkliígkaiiis y Tur.iíi (ixíis. 

\'ll. ClüDADKS Y PIKBI.OS, 
\ III. AoliKTLTlüA. 

A. Hcpiíblicii Ar^i-TithiM cu ^cnonil. 

¡i. Provincias. 

C. (lobcriiiiciones. 

IX. IiiiniiACiÓN. 

X. SlíLVAS Y AUnOKULI.TtüA. 

XI. Gaxadkhi'a. 

A. Rfiiiililica Ariciitiiiii cu nciicr.il, 
]?. Priiviiicias. 

C. í-iolicrriaciones. 
,\II. (íkoi.ogía atmcada. 

A. Keiiiiblica Arjícntina cu dineral. 
15. J'viiviiiciaíí. 
(J. UoluTiirtcioiio-s. 
XIII ^ACI.MIIÍNIOS ESI'ECIAI.KS. 

A. Xii iMctalífurDs. 

B. Salo. 

(J. Koca.s (le aiilicaciiiii. 

D. Mctalífei-d.s. 

\I\ . DkSI l;rcClc'>N I>E liDlSijlES. 
X\'. l'AIKjrKS N'ACIONAI.H.S. 



SECCIÓN IV 
Geografía económica 



I, I'E<oiucci(')X \i;gi:i Al.. 

A. Ki'púlilic-a Arncntiiia en general. 

li. Pnivincias. 

U. (iulicrnaciiincs. 

II. ri:ci|>uc'cn>N animal. 

A. Kepñblica Arffcntina en f;i-nci-al. 

B. Provincias. 

C. Gobernaciones. 

III l'UDDUCCIÓX mineral. 

A. Rciníblica Argentina en general. 

B. Provincias. 

C. Goliernacioncs. 

IV. IxiiusTi;iAs. 

V. CoMEliCKI. 

VI. TliAX.SPOliTES TEHUESTIÍES. 

VII. NaVEGACI(')X eluvial y MAIIÍTLMA. 



■J06 ANALES UK LA SOCIEDAD CrESTIFICA ARliKNTINA 

SKCCluN \- 
Geografía social 

I. KT.MlliliAlfA. 

A. I\i')ní1ilicii Argciitiuii i'ii ^¡i-niTnl. 
It. I'riiviiicias. 
('. (iolicriiacioiii'». 

II. rc(iii.A<i<'>.\. 

A. lkr]nililii'a Argentina ni <;oiuTal. 
11. rruvimias. 
('. fiolH'i'iiaridiu's. 

III. l:;MIi;ltACI<'>.\ K IXMICItACIóX. 

IV. Col.OXI/ ACIÓN. 

A. Ki-|nílill('a Argentina rn ;;i>niial. 
j!. rroviiK-ias. 
(;. G<ilicniatioiu-s. 

\'. K.NtoMIK.MlAS Y ESCLAVA iritA. 
\ I. l'ltol'IKDAl). 

.\. h'i'iiiililioa Arsi'iitiiia oii y;i'iioral. 
11. l'rtiviiiciaH. 
(j. Gii1icrM;i('ii)ii(>s. 

SKCCioN VI 
Geografía general y corográflca 

I. K'Kl'l' ril K A AllliKX ll.\ V KX (il'.SKIIAI.. 

II. ri!ii\IXCIA«. 

A. lliii'iKis AiroH. 

I . I'.ii K<'ii<'i'al. 

'-'. |)r|iartaiiii'iit<iM, 
It. I 'alaiiiaria. 

i . Kii K<'iii!ral. 

'J. Ki'partaiiiriitiiH. 
('. (Yirilolia. 

1 . Kii Ki'iii'ial. 

J. l>i'|iartaiiii'iil<iH, 

I). ( 'lUTÍl'lll<'H. 

I . Kti K<'ii<'ral. 

'J. I)i'|iarlaiiii'iil<m. 

I'.. l'Mirv KíitH. 

I . ICii jjiMK'ral. 

L'. Ili-iiarlaiin'iiliis. 



UKGE.STA CAlíTOGKÁFICA DE LA míPIBLICA AHIíEXTIXA 207 



V. Jujuy. 

1. lOii j;('iici'al. 

2. l)f]iiii't:iiiiriitos. 
G. Memlci/ii. 

1. En }íi-iiur;il. 

2. Dcii;irtimiciit<i.s. 
H. Rioja (Lai. 

í . Kii jícnural. 
2. Departamentos. 
I. Salta. 

1. Va> general. 

2. Dciiartanii'ntos. 
J. iSaii Jnan. 

1. En fícncral. 

2. Ucpartanii iiIdN. 
K. .San Lilis. 

1. Kn gi'Mi'ial. 

2. Di'paitanicntos. 
L. Santa Fe. 

1. En general. 

2. Departann-ntiis. 
M. Santiago del Estero. 

1. En general. 

2. Departamentos. 
N. Tnennuín. 

1. En jíeneral. 

2. Departanjentos. 
111. GOBHI!NACIOXI>. 

A. Andes. 

1. En general. 

2. Uepartamentos. 
¥>. Chaeo. 

1. En general. 

2. Departamentos. 

C. Cliubnt. 

1. En general. 

2. Departamentos. 

D. Formosa. 

1. En general. 

2. Departamentos. 

E. Misiones. 

1. lín general. 

2. Departamentos. 

F. Neuquén. 

1. En general. 

2. Departanient<is. 

G. Pampa. 

1. En general. 



^••S ANALES I)K I.A SOCIKDAI) CIKNTÍHCA AKiSKNTINA 

-. llciiart;iiiU'iitos. 

n. i;i.. N.'jrrn. 

1. ICii >;<'iifi;il. 

2. Dcpartiiiiipiitos. 
I. Süiita Criiz. 

1. Kii fjoueral. 
1'. Depiírtuiiicntns. 
.1. Tierra tlcl Fiit'gd. 

1 . Kii íieiicral. 

2. I li'|iartaini'iit(is. 

IW MAl.VfSAS. 
V. ()ltCAl>AS. 

^sl:c•l•|ll^■ \ii 

Geografía náutica 

I. I>i:iiK>iri:iii)s. 

II. Hai.izamikxius. 

III. Faüos. 



,SECCli»N \III 
Geografía militar 

('>>in|)ri'iiili-rá rsta src<-iini la )ilaiiiiiii'tria y altiiiiotn'a ilc i;ar;í<.-t<'r i-xcliisiva- 
ini'iili' militar. 

SKI (1 11. N IX 
Geografía médica 

I. Cl.lMAKIl.OCifA. 

II. Aol'Aí* MINKIlAI-K.-i. 

III. /.lirKiKIKiltAI'fA. 

IV. rimviNH'iN i>K Aiii.* i'iiniii.i:. 

V. Sanka.mik.ntii. 

VI. Dimhiiuik'i.n iik líNi i:hmi:i)ai)i:k. 



SKCCInN X 
Geografía histórica 



I. .\i!>(i i;<ii.ii(í(a. 

II. llisróiiicoH. 

A. (Jciiri'ali'M. 
II. Ki^lii \vi. 



EEGKSTA CAliT<>(;i!ÁFICA I>E LA liKIHBJ.ICA AliGKNTIXA 20!» 

C. Siglo XVII. 

D. Siglo XVIII. 

E. Siglo XIX. 

111. Fundación E.s (hasta 18«0). 

n'. LÍ.MITES INTEIÍNACIONALHS. 

A. Bulivia. 

B. Bra,sil. 

C. Chile. 

D. Paraguay. 

E. Uruguay. 

V. LÍMITES IXTKI!I'I!()\INCIAI.ES. 

VI. FlíONTUIÍA CON LD.S INDÍGENAS. 
Vil. MlLlTAKES. 

A. Época ciiloiiial. 

1. Kcproilurcioiu^s. 

2. K(.'Con8ti'U(;('i(>U('S. 

1!. Guerra de la IndeiiendeMcia. 

1. Kcproduiciones. 

2. Rccoustriiceione.s. 
(,'. Guerras eiviles. 

1. Keproduciioues. 

2. Recoustrueeiones. 
D. Guerras interuaeionales. 

1. Keproduccioues. 

2. Reeonstruceioiies. 



SECCIÓN XI 
Varia 



.1. Ge(ii,ogí.\ rri¡.\. 

II. E.Vl'EKMEDADES V IM.AÍÍAS DE LAS PLAÑÍAS. 

III. Epizootias. 



JíS. SOC. CIE.ST. ARG. — T. LX.t.XVlII 



m\m\ sniiiíE rxAcriíw m: ihaiümmas wmm 

Tlt.VIIA.IU rltKSENTAIXI AI. rlilMKI! LONCItl'.Sl) N.HIONVI. I)F. (JfÍMIOA 
IILKNOS AIHKS. .111.11) liMÜ 

l'uu líL iHicToi! CAHLos K. iii;i;i:iii.\ 



.^ 'It 



E.-itiis (liajíraiiiiis. ijin' iucsentn a la lunsidorafioii cid ciiiiuicsn, 
estáii fiiiuUulos cii los iiii.-iiiiis ]niiiiiii¡cis i|iic lo.s c|iic liunrarnn tii mi 
trabajo anterior (tesis ¡¡rcseiitada a la l''a(iill ail de ciencias nal males 
«le la Uiiiversidail iiaeioiial de La Pial ai. 

Se trataba <le i-videiieiar, por incdin de curvas, las nOacimics de las 
eoiistantcs atómieas (pie más pudierau ser fiineiim de mi esiadn par 
ticnlar de eoiideiisacioii. I'artiendo de la hi]i<>tes¡s de la unidad ele la 
materia, Un dejarian de ])rodneirse aj;'riipaci(ines características si 
efectivainenti' los elcinciiios utilizailns expresahan. siiiniera parcial 
mente, este estado. 

Los valores empleados fueron : ¡leso alomico, densidad, \oliimen 
alíunieo, un nuevo valor (jue llamaremos coeficiente de (!ondensaci«')n, 
y (|ue (lesifíiiareinos <'on la letra <". 

Si consideramos estos cuatro valores como luiición del estado de 
e<indensacion del átomo y lo relacionamos con la materia en <.;eneral. 
los «los )irimer«is son variables indc)ii'ndicnlcs. y «le ellos se derivan 
los «tiros (los. 

Para repr«'sentar en el plano y medianie dos dimeiisioiii's lasxaria- 

(I) Kl KÍ)(iii<-iiti^ traliiijo, riiyii jircHi-iitiicióii al rriiiirr coii^jr'.'.sn iiarimial do <|iif- 
niioa ya liuliia híiIo cuiiiiiiiii'iiila i-ii el aflo 1ÍM8 y ri-iti-raila en l!tl9, como consta 
|Mir Ion lioletiiifN i|iii' >»• imlilicaron opiirtiiiiaiiiirutu, itiOiió hit leído un Ihh HesioncH 
ilfl iiiíhiiiii n-ali/.adan i'ii jiilío di'l rorriiMili' ario, )iiTo ni filt^ inrliifdo en iiiiif;iiiia 
<!•' Ia« ordi'iH") del ilia, ni a |ii'xar di- lialier acudido a hiH HCHJoncH rorri'H|iondicn- 
tin para Imn-rlo, pude lograrlo. 



JIEMOIUA SDBIÍE UNA OUUVA DE DIAliUAMAS ATÓMICOS 211 

(■iones que sufren en el sistema atómico estos valores, empleamos el 
inocediiniento ya explicado en nuestro trabajo anterior. 

VA valor ile C est;í constituido ])or la relación — y es variable con 

V 

cualíinier iMod¡fic:ici<in cjue jiucdau sufrir los valores de P, D y Y, es 
decir que, eji el caso en que cualquiera de éstos sea constante, C varia 
siempre, indicando las transformaciones que va experimentando la 
masa atómica. 

Sobre cuatro ejes de longitud igual, de ordenadas, trazamos las 
escalas de 1 hasta el mayor de los valores conocidos, y fijamos con 
puntos los correspondientes a cada átomo en cada eje, siguiendo el 
orden C, P, D, V. Unidos estos cuatro puntos, dan la curva particu- 
lar para cada átomo, que se ve en el cuadro. La unión de estas curvas 
])arciales constituye la curva general, que exjiresaría los distintos 
estados de condensaciíin de la materia por intermedio de cada átomo. 

Para relacionar el valor de D y PA que están calculados para la 
molécula y el átomo respectivamente, tuvimos que partir de la hipó- 
tesis de que la ley de Avogadro y Ampére se cumplía para el estado 
s(')lido. Entonces, todas las densidades de los elementos halladas res- 
pecto al agua, fueron relacionadas al hidrógeno. Pero como las densi- 
dades al H"'^ son los pesos moleculares (al estado gaseoso), hallamos 
la relación que habia entre este peso molecular y el atómicío, relación 
([ue tiene que indicar el número de átomos contenidos en la molécula. 
Tomando entonces la unidad de volumen ^ 1 y relacionando con el 
número de átomos, el cuociente entre el volumen = 1 y el número de 
átomos tiene que ser el volumen de cada átomo, naturalmente, los 
valores o1)tenidos por este procedimiento son iguales a los que se 

P 

obtienen si hacemos volumen atómico = — • 

llabria que descontar los espacios interatómicos, suponiendo la 
materia <liscontinua, pero como este error, si existiera, afectaría a 
todo el sistema, se puede aceptar que sean comparables los datos, 
como son, y que las relaciones entre ellos guarden el mismo valor. 

Hay que tener en cuenta que se trata de relaciones de valores que, 
en realidad, serán variables dentro de lo al)soluto. 

Aun suponiendo que el volumen real del átomo sea menor que el 
calculado, es indudable que entonces serán mayores las distancias 
que los separan dentro de un volumen que sería común para todas 
las especies (peso molecular). Si las distancias interatómicas son ma- 
yores, prueba que el estado de actividad de esos átomos será mayor 



2]'¿ ANAI-KS UK LA SOCIEDAD CIENTÍFICA AKOESTINA 

(liierzii (1(! rcixilsión). Lue};;(i, ya sea (lel)iii;i su ciu-ruia a iiiia maxor 
activi<la<l («rraii espacio interatiunico). ya a un mayor volumen, «jiie 
iiulieaiia un estado poco comlensailo y activo. i)or lo lauto, el «lato 
del volumen atómico puede aceptarse como ca])az de dai- \aloics ipie 
en realidad. coin])arados entre sí, e intefirados por los de las otras 
variables, jiuedaii indicar las relaciones rpie fruardan entre si todos 
los estados de condensacií'm at('>micos. 

Ya se trate de MduMicn real, ya de radio dv iicrión de la a(li\ idad 
attMiiica, el lieclio es que. electivamente, los álonios de poco volumen 
se agrn]mn entre los de menor capacida<l de i'eac<ioii y menos act ivos. 
en freneral. si se observa la curva. 

Estos diajíramas se afrrnpau, sifíuiendo el incremento de sus esta- 
dos de condensación, en tres series ijue se corresponden, constitu- 
yendo una curva de tres ramas, la i)rimeia de las cmiles es cíclica, y 
va desde el Al hasta el (11. ipie sería su \ fcino (¡inr lo menos ciil re los 
elementos descubiertos hasta ahora). Las otras dos ramas ipie corres- 
ponderían a ésta, terminan en el ]{u y < )s. respectivamente. Aca.so 
aparezcan elementos cpn- pcniíilan cciiailos. cnnin su hinuoloea. o 
bien deban terminar sus condensat-iones en esos estados. 

Los huecos o claros, llenados (;oii sijiíios de interron;aciou. Indican 
los elementos de t^ada serie <pie delien encontrarse ¡lara completar 
esta serie, ya existan o no en las otias corres)«inilientes. 

líl inn-leo de donile se ;icnciaii las series est;i constitunlo p(U' í'l 
Al y Si. elementos <Miya afinidad es bien conocida, y ilc los «pie el Si 
l)arece ocU](ar por si soln el ."i(l por eienlo del material de la coiteza 
terrestre. No dtd)o insistir, dirigiéndome a un auditorio de ipiimi<M>s, 
sídire las seiin-jan/.as entre las inopiedades ipiimicas y físicas (pie 
guardan los elementos y su orden de colocaci<')n sucesivo o corres]»oii- 
diente i-n la curva. 

ICii i;eneial. se observa ipie a medi<1a ipie aMMieiitaii los estados de 
condensación hacia los últimos teiiuinos de las series, disminuyen las 
acl ividades ipnmicas y capacidades ile reai'eion. Si deiilio de pare- 
cido \' aumenta I' \ I >. disminuye la ai'li\idad : 

Nb.