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Full text of "Anales mexicanos; la reforma i el segundo imperio"

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.i 



SA3H^Vi.r 



OCT 1 9 1900 




lljarbaríi Collcgr ILíbrarg 

FROM THE BKÍ^JEST OF 

HENRY LILLIE PIERCE, 

OF BOSTON. - 



Undcr a vote of thc President and FcIIows, 
Octobcr 24, 189S. 



I 



ANALES MEXICANOS 



LA REFORMA 



Y EL 



Segundo Imperio. 

'^ ESCRITOS POR 

AGUSTÍN RIVERA 



Loe ojos de la Historia son la 
Geografia y la Cronología. 

Cbsar Cantü. 



CORREJIDOS Y AUMENTADOS EN 
ESTA 3.* EDICIÓN. 



GUADALAJARA. 

Escuela de Artes y Oficios.— Taller de Tipografía 
dirijido por José Gomes ligarte. 

1897 



«^a 



I 



ñlíaiES MEXICANOS 



La Reforma 



1 BL 



Segundo Im|)er¡o. 

AGUSTÍN RIVERA 



LoB ojos de la Hlitorln son 
U &eof r&fl& 3r IAt Cronolo^A. 

Cáaar C<mító. 



Oorrejidüfl í aumentadoa en eaU 3. * edición. ^ 



GUADALAJABA 

EicueU de Artes i Oflcioe.— Taller de XipogrtfiA 
dinjido por José Gomes TJfarte* 

1897 









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. ?•• • «■ 



I JUN 3 IDOO 







Dos palabras 



sobre las difimdiades para escribir acerca de la Historia Co^iteni^ 

poranea. 



D. Modesto de Lafuente en su '^Historia General de Espa- 
ña'\ parte 3, ^ , libro 10, capítulo 30^ dice: '*Es común error 
pensar que la dificultad de escribir la historia contemporá- 
nea esté solamente en no poder confiar en la imparcialidad y 
desapasionamiento del que haya de escribirla; comprendien- 
do en la denominación de contemporánea, no solamente a- 
quella en que se ha tomado ó podido ser parte activa ó pasiva, 
sino también aquella que solo se ha alcanzado en años juve- 
niles, como n08 acontece á nosotros con la que da materia á 
estas observaciones, pero de la cual existen muchos que fue- 
ron en ella actores, y muchos mas que son inmediatos deu- 
dos y allegados de el los, „ No; la dificultad no suele estar 

en el historiador, sino en los lectores mismos, que son mu- 
chos, y que sin aquellos deberes, sin aquellos compromisos 
de interés y de honra, sin aquel estudio, sin aquel trabajo de 
investigación, sin aquel cortejo de datos, sin aquella frialdad 
que solo se siente en las alturas desde las cuales hay que a- 
barcarlo y dominarlo todo, propenden á atribuir al historia- 
dor la pasión de que ellos mismos, sin apercibirse de ello^ es- 
ten poseídos. El que desea y espera elogios propios 6 de 
sus mayores y no los encuentra, culpa al historiador de in- 
'"sto. El que lee alabanzas de quien fué su rival en los cam- 
"^s de batalla, en el parlamento, ó en la dirección de la polí- 
ja, moteja de parcial al historiador» El que vé juzgar un 
ontecimiento por otro prisma que el de una opinión deque 



hizo siempre alarde, siquiera sea de las que han caído en 
g;eneral descrédito^ no vacila en atribuir al historiador el 
error que es suyo, ó que por lo monos puede serlo. El que 
hizo un servicio local á un municipio, laudable pero pequefiOj 
y no le halla consignado en la historia, censura como un va- 
cio indisculpable la omisión de los grandes servicios hechos 
á la patria- ¡Y cuantos asi! De forma que, sin negar la 
contingencia de que al historiador contemporáneo puedan 
preocuparle pasiones de que no tiene privilegio de exención, 
es mil veces mayor el peligro de que haya lectores que al 
verse retratados en el espejo de la historia, sucédales lo que 
á^aquellos que achacan i defectos del azogado cristal los que 
son del original fielmente reproducidos." 



V'^ 






Anales de la Reforma 



1854 



Febrero, fines. Ignacio Comonfort, a la sazón coronel reti- 
rado residente en Acapulco, de cuya aduana habia sido ad- 
ministrador^ habiendo concebido un plan de pronunciamiento 
contra la Dictadura de Santa-Anna, fué a Texca, pueblo del 
Estado de Guerrero, donde residia el general Juan Alvarez, a 
comunicarle el plan. Esto luego lo aceptó i después de varias 
conferencias quedo acordado entre los dos, Comonfort ee 
fué a la hacienda de Providencia cerca de Ayutla, villa del 
mismo EstadOj i después de nuevas conferencias con el gene- 
ral Tomas Moreno^ el coronel Florencio Villareal i el coronel 
Diego Alvarez, hijo de D. Juan, redactó el plan i lo entregó 
a Villareal para que lo proclamase en Ayutla i se volvió a 
Acapulco (!)• 

Marzo 1. ^ Plan de Ayutla proclamado por Villareal a la 
cabeza de 400 pintos. Sus artículos principales fueron loa si- 
guientes: *'1°. Oesan en el ejercicio del Poder público D. An- 
tonio López de Santa- Anna i los demás funcionarios, que co- 
mo él hayan desmerecido la confianza de los pueblos ó se 
opusieren al presente Plan, 2. ^ Cuando este haya sido a- 
doptado por la mayoría de la nación, el general en jefe de las 
fuerzas que lo sostengan , convocará un representante por ca- 
da Estado y territorio, para que reunidos en el lugar que es- 

" ^ Juan Alvares eia hijo legítimo de español ; nació en el pueblo de Atoyac (Ea- 
, [le Guerrero) el 27 de enero de 1790; en noviembre do 1810 aontó plaza de &olda- 
aso en el ejérdto de Morelos en Cayuca (en el misnio Estado), i ascendió jnui 
ito a teniente coronel ; en 1810 obtuvo el grado de coronel, en 18¿0 el de general 
>rígada i en 1841 el d© general de división/ Comonfort era hijo legítimo do irlaD- 
i nació en el puebio de AmoMC (Eñtado de Puebla) el 12 de marao de 1812. En el 
mo a fio nació Diego A I vare j¡ que vive ; militar deade 1830 i general de división 
lelS65. 



—6— 

1854 time conveniente, elijan al Presidente interino do la Repúbli- 
ca, y le sirvan de Consejo durante el corto periodo de su encar- 
go .5^ A los quince dias de haber entrado en sus funciones el 
Presidente interino, convocará á un Congreso extraordinario 
conforme á las bases de la ley que fué expedida con igual 
objeto en el año de 1841, el cual se ocupe exclusivamente de 
constituir d la nación bajo l£< forma de República Repre- 
sentativa, Popular, y de revisar ios actos del Ejecutivo pro- 
visional de que se liabla en el artículo 2. ^" 

Marzo, 10. Manifiesto del héroe de la patria Nicolás Bravo 
en &u hacienda de ChichihualcofEstado de Guerrero^, repro- 
bando el Plan de Ayutla i aconsejando a la nación que conti- 
nuase bajo la Dictadura de Santa- Anna* 

Marzo, 11, Plan de Ayutla reformado en Acapulcopor Co- 
monfort. La reforma consistió en **lijeros cambios" como di- 
jo Comonfort: los artículos principales, que eran el 1 P, 2^ 
i 5p subsistieron al pié de la letra, sin mas que esta adición 
al artículo 5p: ''Este Congreso Constituyente deberá reunir- 
se í los cuatro meses de expedida la convocatoria." Otra adi- 
ción fué la de nombrarse a Comonfort jefe de las fuerzas li- 
berales. 

Marzo, 30. Entrada de Santa- Auna en Chilpancingo, a- 
compañado de su Ministro de la Guerra general Santiago 
Blanco (^yucateco, vive^en cuyo acto sucedió la casualidad de 
una águila real que se paró entre las filas de los soldados que 
estaban en I^b calles, de los que uno aprehendió la águila i se 
la presentó a 6anta-Anna. Los periódicos santanistas tuvie- 
ron este hecho como un pronóstico en pro de la domina- 
ción de Santa-Anna, i la águila estuvo mucho tiempo en el 
palacio nacionah 

Abril, 12, Fusilamiento del guerrillero liberal Gordiano, 
Guzman en Huetamo por el general Bahamonde (1). 

Abril, 20, Ataque de Santa- Anna a Acapulco. No lo pudo 
tomar i se volvió a México. 

Abril, 22. Muerte de Nicolás Bravo en Cbichihualco. 

Abril, El coronel liberal José M, Torres, preso por los san- 
tanistas en un pueblo del Estado de Guerrero, estando para 



(I) ÜviKman militó en U guerra tle Independencia a las órdones de Gnerrero, 



— 7— 

ser fusiladOj probó que era hijo ilegítimo del Emperador I- 1854 
turbide i fué ÍDdultado por Santa-Aiia (1), 

Mayo, Pronunciamiento de los coroneles Epitacio Huerta 
i Manuel Garcia Pueblita en Coeneo por ^1 Plan de Ayutla. 

Junio, Embarco de Gomonfort en Acapuleo con dirección 
a los Estados Unidos^ a donde fue a conseguir armas i dinero. 

Julio. 13, Pronunciamiento del joven abogado Juan José 
de la Garza, Gobernador de Tamaulipas, en Ciudad- Victoria, 
por el Plan de Ayutla, 

JuUo 13, Ataque a Guaymas por el joven francés filibus- 
tero Conde Raousset de Boulbon a la cabeza de 400 hombres, 
(ie los que unos eran filibusteros norteamericanos i otros 
franceses colonos del mismo puerto^ con el objeto de segre- 
gar de Míxico el Estado de ¡Sonora í agregarlo a los Estados 
UnidüB, Defendió el puerto Jos¿¡ M.^ Yañez, Gobernador 
i comandante general de fcíonoraj con 300 mexicanos. En el 
ejército de Raousset luibo 48 muertos, 78 heridos i 313 pri- 
sioneros, incluso el mismo Conde; i en el ejército de Yañez 
hubo 19 muertos i 55 heridos. 

Julio. Pronunciamiento de Santos Degollado por el Plan 
de Ayutla (2). 

Julio, Pronunciamiento del italiano genei^al mexicano 
Luis Chilardi por el Plan de Ayutla. 

Julio. Santa-Anna recibió de Francisco de Paula de Arran- 
goiz, cónsul mexicano en los Estados Unidos, los 7.000,000 $ 
precio de la Mesilla, menos 70j000 $ que se tomo Arrangoiz 
diciendo que eran sus honorarios por la comisión, i que esta 
lahabia desempeñado no como cónsul sino como particular: 
hecho que fué reprobado por la prensa i mucho mas por 
Santa-Anna, quien destituyó a Arrangoisí, el cual se fué a 
Europa. (3). 

(i) Zamacois, historia áo Míjiro, tomo 13, pag. 7o4, 

(2) Era nativo de GuaTiajuato i durante muflios año? estuvo einpleailo en una ofi* 
ciña, de la CAialral ile MoroUa. 

{í^>^ Frantiaco de Paula de Arrangoiz y Bt?raáhiil era nativo de Jalaría o lujo d« 
t; ͧta i do ana hija del fatnoHo ÍHego de Berzííbalj el qué denunció al lnt«n- 

d *je Hiaílo la cíinfl]jirat'Íon de Hidalgo en Dolorvtí i murió combatiendo con gran 
V r en la toma de Granaditíis, Aef lo n^fieri^ al mií^mo Arrantroizen su HÍHtoris 
i '"i'^íla "Míxico dcFít te l¿iU8 hasta lfst>7,^* tomo K'^^pag^^íi, Diego de Berzábal 
ti I de español. Sobre la familia de los lieraá Viales véajae a Alaman "Hiato- 

r '-'xito,^* tomo K ^ j at>éridice n. ^ 17. En 18Ó4 Francisco de Paula de Árrau- 



í 



— 8— 

Agosto, 12, Fusilamiento de Raousset de Boulbon en 
Guajmas por Yañez, 

Septiembre, 11. Estreno déla compoííicion poítico-mu- 
sical ''El Himno Nacional/' en la fiesta cívica que se cele- 
braba en tone es^an nal mente en este dia/ La poesia fué com- 
puesta por Francistíu Oonzaleíc Bocanegra, i la música fué o- 
bra del español Jayme Nunó. Diclia composición fué apro- 
bada como himno nacional por decreto firmado por Santa- 
Anna i por su Ministro de Fomento Miguel Lerdo de Teja- 
da(l). 

Octubre, 29. Toma df I Valle de Santiago por Epitacio 
Huerta, 

Noviembre, 24. Ataque a Morelia por varios jefes libera- 
les* La defendieron los generales Domingo Echeagaray 
(^quien murió en h\ acción^ i Ramón Tavera, i los liberales 
se retiraron con bastantes pérdidas. 



1855 



Enero. Poesía de Manuel Bretón de los Herreros contra 
México; puesias de iJuíHermo Prieto i de José M. ^ Esteva 
en defensa de México i contra España, contestaciones á la 
de Bretón; i poetóla en defensa de Enpaña i contra México, 
contestación a las anteriores. Esta última se atribuyó al cé- 
lebre poeta José Zorrilla, que a la sazón residía en México; 
mas él juró ante dos empleados públicos enviados por Santa 
Anna que no ^labia escrito aquellos versos. 

La poesía con que José M. ^ Esteva contesto a Zorrillaj 
suponiéndolo autor de aquellos versos, se intitulaba **AI Pe- 
laire Zorrilla un Jarocho Veracruzano." FA üt. Esteva ha 
vuelto a publicar esta poesía en su colección de poesías inti- 
tulada ''Tipos Veracriizauos" en 1894, La mas notable de 
1^3 quintillas es esta: 

goii estaS^a divorciado de sq etíjíosii Antonia Martin <le A^ínirre, hiji* del coronel 
espafiol realiíJta Matias Martin J^i A^uirrv, jeíü muí notabU; en la Revolución de In* 
dei>endencia. 

(i) Manuel Cambre, artícíilo en ''El Slrrcuno" del 15 líe abril del año de 
18»4. 



— íí— 

Cierto üs que dv varios modos \8&5 " 

aquí nos perdemos todos 
por tanta revolución; 
pero, Zorrilla^ estos son » , 

tos polvos de vuestros lodos. 

Con una sola frase expresó Esteva una verdad tan grande 
como un templo. La inmensa mayoria de los males sociales 
que sufre México todavia hoi en 1897, i consiguiente gran- 
dísimo atraso en civilización, i grandísimas dificultades pa- 
ra alcanzar esta, i tempestades políticas con este motivo, 
provienen de la educación colonial. 

Enero o febrero. Levantamiento del joven Porfirio Diaz. 
A la sazón practicaba jurisprudencia en el Instituto de Cien- * 

cias i Artes de Oaxaisaj siendo su catedrático Benito Juárez. 
Una noche se huy& de Oaxaca a caballo i se fué a Tlacolula, 
a engrosar una guerrilla mandada por un indio que se ape- 
llidaba Herrera. Diaz fué el consejero de este i mui pron- 
to el jefe de la guerrilla (1). , ' 

O) Porfirio Diíiz imeíó en la Huflad tle Oaxaca el dia 15 áe áííptiembre de 1S30. 
Todas las biografías que he IdkIo dííl actual Prepulente están errailaa en cuanto al 




fié era hijo de D. Manuel DiaK y Maréela Gvacitla, duefjoa de una j>equefia hacienda 
ea Claniehico, cerca de Oaxacíi." E^ítoenmui ínexactOH Por loe informes de nati- 
vofi i vecinas de la antee vilUí i hoi ciudad óe la Enfaruacion en nuestro Estado de 
Jalisco^ entre ellos personas Un fidcdií?tias como el actual Obispo lio Pon ora i mi dis- 
cípulo el presbítero José Mf Díaz de Le on, primo de D. Poriirio Dis^z, he sabido 
qne eu paoro ae llamaba D. Rafael Diaz de León ^ nativo i vecino de' la Encarna- 
ción, cnollo, como todos lofl verinos de la misma ciudad 3 i en consecuencia descen- 
diente de español, i de familia decetUe; que |tor esto i en virtud de un decreto de 
laLepslatura de ialisco dicha pohlíicion se llamí\ Kiicarjtai'ioit Diaz. Mas si el pa- 
dre de D. Porfirio no nació en la Encarnación ni t^sta poblaí:ion tiene relación algu- 
na con la familia del Presidente, el non» b re oñcial lLiirariiíjí^io7i Dia'iJio tendría razón 
de ser. Mui probablemente con motivo de h\ guerra de Independencia D, Hafael Diaz 
de León emigró de au villa natal, militó en las lilas de lo^s insurgentes en di ver- 
aofl territorios i últimamente en Oaxaca. Ea cierto lo que dice líancroft^ que en la ciu- 
dad del mismo nombre D. Hafücl se casó con D .= Petrona JIory, eeñora de las prin- 
cipales familias, nieta de asturiano, i que de ella tuvo siete Iviios, de los cuales loa 
que llegaron a la mayor edad fueron kiw sijíuientcR por onlcn de edades : D. * Desi- 
deria, D.=* Manuela, 1). ^ Kic^laRa, D, Porñrio i D. Félix. Tampoco ea exacto que D. 
'Eafael Diaz de León murió en üasaca, coniü dk'f* el mencionado biatoriador, sino 
como refieren los vecinos de la Encarnacian,en bus últimos añoa ilejóaaua hijoa 
Jaxaca, fie volvió a la Encarnación i allí ai u rió. >"ínpun oaxaqueflo podrá ee- 
iF algún pariente de D. Porlivio Diaz por parte de pail5;e, existente en Oaxacaj i 
■)ntraTÍo, en la Encarnación viven muchos parientes del Presidente que son loa 
de Leoa. 



—10— 

1855 Primeros meses* Fundación del Hospital Militar por San- 
ta-Anna, a solicitud del médico coronel prusiano Pedro 
Vander- Linden. 

Marzo, 18. D. Pedro Barajas, Maestrescuelas de la cate- 
dral de Guadalajara, fué consagrado en la misma catedral- 
primer Obispo del Potosí. 

Abril, 22, Pronunciamiento de Miguel Negrete en Zamo- 
ra por el Plan de Ayutla. 

Abril, 26, Fiesta solemnísima en la catedral de México, 
para celebrar la Declaración dogmática de la Inmaculada 
Concepción de María. 

Abril. Toma de Puruándiro por Santos Degollado. 

Mayo, principios. Comonfort desembarcó en Zihuatanejo 
f^Est^do de Michoacan) con 300 hombres i bastantes armas 
i dinero, i estableció su cuartel generaPen Ario. 

Mayo, principios. Entrada solemne de Santa-Anna con 
un poderoso ejército en Morelia, acompañado por su Minis- 
tro de la guerra Santiago Blanco. 

Mayo, 13. Pronunciamiento del General Santiago Vidau- 
rri en Lampazos contra la Dictadura de Santa-Anna. 

Mayo, 15. Entrada solemne de Santa-Anna en Zamora 
sin resistencia, por haber huido Negrete con su tropa. De 
alli se dirigió a Ario a atacar a Comonfort; pero sabiendo , 
que este habia huido de Ario i que no le presentarla acción, 
se volvió a México. 

Mayo, 23. Toma de Monterrey por Vidaurri. 

Mayo, 28. Acción de Tizayuca (Estado de Hidalgo) ga- 
nada por el general Tavera a Degollado. 

Mayo. Pronunciamiento del coronel Vicente Vega en 
San Luis Potosí por el Plan de Ayutla. 

Julio, 7. Pronunciamiento del general Ignacio de la Lla- 
ve eu Orizaba por el Plan de Ayutla. 

Julio, 8. D. Pelagio Antonio La bastida, nativo de Zamo- 
ra i canónigo de Morelia, fué consagrado en la catedral de 
Puebla como Obispo de la misma deócesis. 

Julio, 22. Toma de Zapotlan el Grande por Comonfort 

(1) Esta acción fué la primera en que ee distingió Miguel Negrete (nativo de 
Tepeaca en el el Estado de Puebla), por lo que se le concedió el grado de coronel. 



-II- ' , 

Julio, fines. Oeii pación ^le Colima por Cümuul'orl. 1855 

En este mes todos los lilu-rales iiotíildes de la Repula! ica 
habían abrazado el Plan de Ayutla: Luis de la Rosa. José 
Fernando Ra mi re 55, Exequiel Montes, José M, ^ Laf ragua, 
Manuel Doblado^ Manuel Si Uceo,. Manuel Payno, Mariano 
Riva Palacio, Joaquiu Ángulo i los demás viodtnuJos, para 
hacer de dicho Plan un instrumento de su sistema; i Juan 
Alvarez, Valentín Gómez Parias, líenito Juárez, Melchor O- • 
campOj Ignacio Raniiresi, Miguel Lerdo de Tejada ^ Juan Bau- 
tista Morales, Guillermo Prieto^ Ignacio Zaragoza, Santos 
Degollado, Juan Antonio de la Fuente^ Poncíano Arriaga, 
Francisco Zarco. Jesús González Ortega, José M. ^ Mata, 
Ignacio de la Llave i demás rarUviúe^, para hacer de dicho 
Plan un instrumento de su sistema (í). 

Agosto, 7. Muerte do Mariatio Arif?ta, cx^-Presidente de 
la República, a bordo del vapor ingles Tagv^^ a^poco de ha- 
berse embarcado en Lisboi con dirección a Francia (2). 

Agosto, 9. Salida de Santa-Anna de México para Vera- 
cruz. 

Agosto, 12. Manifiesto que Santa-A nna pul)Uc6 en Pero- 
te, diciendo que renunciaba la FVesidencia de la Rejnlldica, 

Agosto, 18. Pronunciamiento del ayuntamiento i de la 
guarnición de la capital, proclamando Presidente interino 
al general Rónnilo l>iaz de la Vega, para que este noml,)ra- 
se una Junta de representantes de la nación, dos por cada de- 
partamento, i la Junta nombrase un Presidente interino i 
este convocase a un Congreso. 



d) Jimrfz iiaci^ el dia Ül lU* mniKo ¡Ip lSOi> en í>1 piiH>l torillo Jo San Palilu 
Gneliitao, ,sitiiaílo en una t'añínla iIp la siv^rrri <U' Usítlan, a meilio kil'inn'tio «le In 
[íoblfltúon i1r ftzüi^r, t'íilH'nTU í^i'l ilistritOt íliíJli^íilf^ i^stíi l-Me^iiiiíi <U' Iíl i^iíjiital il*,^ 
Oaxacaal N. K* Kra iiiilin 15 piHt'ia i a low V¿ ani>s t'nliivjn haMal^a i^l xaitott-fa i no 
sabía til CíiStellano» Loh ík'nias ju-ríioiiajVH eran iiativoíi: líoi-u di^ Sierra dt- l'¡nt>s 
(Estado de Zai^atei-aH), Jiw J-Vnisindii Hamm^sí i Zarro dt* la ritulad ili* Durando, 
Monte? de Cadereita (KKtadü de (¿iit'ivtaro). Laíiii^^uiL rie IVieblu, SJotilsido di.^ í^an 
Pedro Pledrago rila (Eí=tLidfide Gnimajrííito), Silhvo iie StI:ui, l'uynti. lllsa Paliicio i 
Prieto de la t'i*|iital de México, Aii^nln di> Cocnhi T Estado ile Jalisi-oJ, liomeK Fariits 
de Guadalíijara, Orani|Ki lie Morelia, Ijí^rdo ¡le Tejada de Jalapíi /'eimio ^w liermaíio 
í^ebastianJ, Moralrí* de tiiiauajuaLír, Z^iratTOKíi de la Biilua del K^^ i»írit 11 !>antt* f^ To- 
jas J Fuente del Saltillo, Arriai^a de Sun íaíí^ Fotn^f, González Orte^^i riel Tt ni (K^-^ 
"" D dé Zacatecas ^, Muta de i^risaha. Llave de Cóidova e íjínaeío kaniirez, enno- 

) con el Bobrenomlire de el Xi^icimanle, era indiü oioaute, nativo de Sun ^li^'uel 

M Vende, 
(2) Arista era nativo de San Lniw Potosí e hijo de eapatloh Su e ai lave r fué se^ 

T^o fn LiebQit i en 1881 traisladade a íióxico. 



—12— 

1855 Agosto, 13. Pronunciamiento del general Antonio Haro 
y Tamariz en San Lnis Potosí por Religión y Fueros. 

Agosto, 13. Pronunciamiento de Doblado en Guanajuato 
por un plan diverso de los de los otros (1). 

Agosto, 13. El *íeneral Manuel Gamboa dejó el gobierno 
del Departamento de Jalisco. 

Agosto, 14. La Junta de representantes en la capital 
nombro Presidente interino al general Martin Carrera, 

Agosto, 18. Embarco de Santa-Anna en Veracruz para 
Turbaco en la Nueva Granada. 

Agosto, 19. Pronunciamiento de Guadal ajara por el Plan 
de Ayutla, 

Agosto, 22. Entrada solemne de Comonfort en Guadala- 
jara* Allí expidió una circular declarando que la Presiden- 
cia interina de la República le tocaba a Juan Alvarez. 

**Rasgo de Modestia de iV^nito Juárez. — Fué en el año de 
1855, Gobernaba el Estado [de Oaxaca]con acierto D. Benito 
Juárez, y era Director del Instituto el Lie. Manuel Dublán. 

Con motivo de la feliz terminación del curso, los estu- 
diantes del Instituto^ más entusiastas que los de estos tiem- 
pos que corren, obsequiaron al Sr, Dubhln con un baile 
que se verifico t?n la casa particular de éste. 

En él, un estudiante obscuro y desconocido, in^dtó para 
bailar á una de la.s hijas más juvenos del Üw Juárez. L,a ni- 
ña, con la irreftexión propia de la edad, no aceptó, pretex- 
tando una indisposición. El estudiante se retiró corrido, y 
Don Benito observó la escena. 

Casi en seguida otro caballero de los que brillaban en la 
festiva sociedad de esa época, invitó á la misma nina, quien 
se disponía á gozar de los placeres del baile; pero Don Beni- 
ío se acercó, y dirigiéndose al caballero, suplicó dispensara 
á la niña que, por estar indispuesta, no podía bailar en ese 
momento. El caballero se excusó y también se retiró sin 



[1] De lü Uicho H? íledm^e que híihiti íi ki síizoii cinco prouuncíamientós i planee 
diverflofl i que en un í^ülodia hul>o tres. Kl pUin ile Ayutla era cliiraroente liberal, el 
plan de San Luis Potoaí en* claramente conRorvudorT el plan de la capital tei^ia un 
matÍE de conservador, el plan de Doblado tíe paree bv mas al de San Luis Potosí que A 
Lofi OtrOH, í el plan de Vidaurri no t<í nin mai? objeto que la ejei-ucion dcd pensamiento 
que eiempre tuvo aquel hombre, i fué que nadie domioiise mas quo él en los EatadoH 
de Nuevo León i Coahuilap fuera cual fuese la forma de gobierno que rigiese en el 
paÍB 



—13— 

comprender el por qué de aquello que era extraño en Don 1855 
Benito. La niña, hija del Si\ Juííre?;, no menos asombrada, 
pregunto la causa de tal conducta, (i lo que Üon Benito con- 
testó: 

'*No bailaste con el estudiante pobre y desconocido, por 
que creiste rebajarte* Recuerda que si á fuerza de trabajo no 
hubiese yo conquistado la posición que hoy tengo, enton- 
ces te considerarías muy honrada con que ese mismo estu- 
diante te dirigiera la paUíbra. Menos que 6\ fui yo: hoy no 
sabemos lo que podrá ser mañana el hombre más obscuro. 
Tu deber es satisfacerlo, porque no vales más que éV\ 

Y el Gobernador del Estado no tuvo inconveniente en di- 
rigirse al estudiante desairado, y con su afable cortesía que 
enagenaba voluntades, decirle: 

"Amiguito^ mi hija no pudo bailar con X'^dJiace poco por 
que se sentía mal, ahora ya está repuesta, y me encarga su- 
plique á Vd. le haga ul honor de acompañarla*', 

Y bailo el estudiante con h hija del Benemérito de las A- 
méricas ^1)- 

Septiembre, 5, Llegada del jGven coronel Luis G. Osollo 
a la capital de México. Era a la í^apíon comandante de Igua- 
la i uno de los que con mas ardor hablan defendido la Dic' 
tadura de Santa-Anna i combatido a los partidarios del Plan 
de Ayutla; pero llamado a ^Míxico por Carrera, viendo que 
todo el Sur habia abrazado el IMan de. Ayutla i no estando 
conforme con el pronunciamiento ni el gobierno de Ca- 
rrera, inutilizo en Iguala mas de mil fusiles i demás armas 
que no ee podia llevar, se fué a México con alguna tropa, 
entrego esta a Carrera i se retiro a la vida privada, en espe- 
ra de una oportunidad para levantarse i defender sus prin- 
cipios, que pronto t^e le preseULÓ como luego veremos (1), 

Septiembre, 11. Pronunciamiento de la guarnición de la 
capital por el Plan de Ayutla, proclamando que la Presi- 
dencia interina le tocaba a Juan Alvares, i que el encarga- 
dode la Presidencia mientras Alvares? tomaba posesión era 
^laz déla Vega, por no haber querido aceptarla Carrera, 
uien el mismo dia 11 se retiro a ta \ida privada. 

(1) "El Xinantecüll", nP ñeX IBde julio pró^íimo piimiilo 

(1) Nació en la capital ^le Mísieo ol ílía Jl) úv junio áv. 1S2S i eni hijo de viEcamo. 



—14— 

1855 tíeptierabrc, 13, Salida do Goraonfort de Guadalajarüj 
dejajulo nombrado a Degollado gobernador i comandante 
de Jalisco. Una de las ordenes notables de Degollado fué 
la de suprimir la Universidad i restablecer el Instituto Li- 
terario. 

Septiembre, Ifi. Convenios en Lagos entre Cümonfort, 
Haro y Tamariz i Doblado aceptando estos el Pían de Ayu- 
tla i la Presidencia de Alvarez, Con Conionfort vinieron 
de Guada tajara los abogados Joaquín Ángulo i Cosme To- 
rres Aranda, con Haro y Tamariz vino el general José Sil- 
vestre Aramberri, i con Doblado vino el coronel Leonardo 
Márquez (1). 

Octubre, 4. La Junta de representantes celebrada en Cuer- 
navaca nombro Presidente interino a Juan Alvarez, quien 
en el mismo dia tomo poseííion de la Presidencia i organizó 
su Ministerio de la manera siguiente: 
Relaciones: Melchor Ucampo. 

Justicia, Negocios Eclesiásticos e Instrucción pública: Beni- 
to Juárez. , 
Gobernación: J. Miguel Arrioj a, / 
Hacienda: Guillermo Prieto (2). 
Fomento: Ponciano Arriaga. 
Guerra: Comonfort. 

Luego se dirijió Alvarez a la capital a la cabeza de un 
ejército de lyhifof^, que causo bastante sorpresa i desordenes. 

Noviembre, 20, Francisco Javier Miranda, Cura del Sa- 
grario de Puebla, fui puesto preso en lu misma ciudad, i 

(l) Uiclion CúinenioH ¡^t^ celtíbranjn en 1:1 cii^íi .■dhuiíiUi en hi jílnzu j>rincii>íil, que era 
lie la ]irtii]iü<liiit del i^x-mtirques UíjiconCí al lardo i qnc hoi m din D. ManuelJ. Guerra. 
¡I^Uiíiío KíinnreK (lú Ní^roiiiunte> tuvo uua vida mui tisiniíestiiosa andando (Ir aquí 
liara allí í n^Hidienilo ora en nn Estado ora eníitro^ eHiK^ciul mente en el de Sinaloa^ 
^ue-fue sil ] predilecto. El lÜ de yi^ptitmibre de IH-Vyf a mi \M\aQ por Lujíoh para Sina- 
loa, m tínrontró atiuL eon Coinonfort, quiíMi Inejio lo nombró su fíerretario i í'on esUí 
empleo estuvo al ludo del ji^íe de la lU-volueYon ile Ayulia haátu jioeo después del 4 de 
CH^tuhre pj^uiente, en que por ílivertíiíktd lie ideas líC Hrjfaró dtí Comonfort i se uni6 
i! ou T uar e^í , U u i 1 1 e r mo P r i o te i i le ni ¡i k r a d i cal es » [ F r ai le i seo Somi , Biog r a ti as de Me- 
xícanOf^ dÍHtlnguidoí^l 

í:¡) Prietoiiotnbró eu ofieial mayor al Lie. José M. IgleííiaH, Antece^lentea de es- 
te mui notable hombre ele e.^tado. Nai'ió en la capital de ilí^xico el dia 5 de enero de 
1823. Eiítudió ^írauiáticii latina i tiloRolia en el colei^io ile S. Giei^orio, fiiondo su reelor 
el eélebre indio J^ic. Juan K<xin¡^'ue¡5 Puebla, i sus condititípuluí^ i uoneoleitras Be ha a- 
tian Lertlo deTejadaj Ignaeio Uaniire^ ^el nigromante), Miguel Auza i otros grego- 
rianos notíibles* !^u primer empleo público fue el de ]\linisiro del SupremoTrilmual 
de la Guerra en IB48, en (luerétaro, cuando esuiba allí el Snpremo Gobierno de la Na- 
ción. En lS4y fui' oíicial del Ministerio de Hacienda, ("Autobiogratia^ 



H 



-15— 

luego conducido a México i puesto preso en el cuartel de jggg 
San Hipólito. 

Noviembre, 22. Lei de abolición de los Fueros eclesiásti- 
cos i militar, obra de Juárez. 

Diciembre, 6. Pronunciamiento de Doblado i su subal- 
terno el general Miguel M.* Echeagaray en Guanajpato, pro- 
clamando Presidente interino a Comonfort, alegando que la 
lei de abolición de Fueros i otras leyes i órdenes radicales 
emanadas del Ministerio de Alvarez, eran mui perjudiciales 
a la nación por inoportunas. 

Diciembre, 11. Comonfort tomó posesión de (la Presiden- 
cia i Alvarez se fué al Sur con sus pintos, declarando, antes 
que conservaba la Presidencia en interinato i nombraba 
Presidente sustituto á Comonfort. Este organizó su Minis- 
terio de la manera siguiente : 
Relaciones: Luis de la Rosa. 
Justicia, Negocios Eclesiásticos e Instrucción pública: Eze- 

quiel Montes. 
Gobernación : José M.* Lafragua. 
Hacienda: Manuel Payno (1). 
Fomento : Manuel Siliceo 
Guerra: José M.^ Yañez. 

Diciembre, 12. Prununciamiento de Francisco Ortega, 
Cura de Zacapoaxtla [obispado i Estado de Puebla], en el 
mismo pueblo por religión i Fueros. 

Diciembre, mediados. Expatriación del Cura Miranda 
por Comonfort. 

Diciembre, 28. Benito Juárez salió de México a tomar 
posesión de su cargo de Gobernador de Oaxaca. 

Diciembre, fines. El general Ignacio de la Llave fué a so- 
focar el pronunciamiento de Zacapoaxtla; mas como al 
aproximarse a dicho pueblo, la mayor parte de su tropa, al 
grito de "¡Viva la Religión!" se pasase al ejército del Cura, 
la Llave se retiró. 



' ) José M. Iglesias continuó como oficial 1. ^ 

Analei 8. 



• "^^rii^ • 



—16— 



1856. 



Enero, 5. Haro y Tamariz, que desterrado por delito de 
conspiración era conducido a Veracruz para ser embarcado > 
se fugo de Córdoba i fué a ponerse a la cabeza de los pronun- 
ciados de Zacapoaxtla. Luego se; le unieron los coroneles 
Luis G. Osollo, Miguel Miramon, Leonardo Márquez i José 
M* i Marcelino Cobos, españoles, primos hermanos i vecinos 
de Tuxtla [Estado de Veracruz]. 

Enero, 12. Traición del gejieral Severo del Castillo. Ha- 
biéndolo mandado Cotnonfort con un ejército de muchacon- 
sideración a atacar a los de Zacapoaxtia, se pasó a ellos con 
su ejército. 

Enero, 23. Ocupación de Puebla por Haro y Tamariz i 
demás jefes de Zacapoaxtla, por capitulación entre el mismo 
Haro i el general Juan B. Traconis, Gobernador del Estado 
i comandante de la plaza. 

Febrero, principios. Entrada solemne de D. Clemente de 
JesuB Munguia, Obispo de Michoacanj i Manuel Doblado, 
Gobernador del Estado, en GuanajuatOj en un mismo coche, 
llevando el segundo al primero al lado derecho. El Señor 
Obispo iba a residir en Guanajuato por no poder hacerlo en 
Morelia, en razón de la hostilizacion de Juan B. Ceballos, 
Gobernador de Michoacan, i Doblado volvía de México, a 
donde habia ido a conferenciar con Comonfort sobre el mo- 
da de atacar á los pronunciados de Zaeapoaxtla (1)* 

Febrero, 14. Apertura del Congreso Constituyente. 

Marzoi 8. Batalla de Ocotlan. Salen de Puebla 4,000 
hombres al encuentro de las tropas de Comonfort i en terre- 
nos de la hacienda de San Isidro, trábase reñidísima batalla^ 
i después de dos horas de lucha, los reaccionarios forman un 
armisticio para replegarse, i lo hacen, dejando en el pampo 
mas de 200 muertos i heridos. 



fl) Efeméridea Güanajuatenees por el Presbítero Marmoleja^ El St. Munguia 
nació de padree no conocidos en el pueblo de loe Reyea [Estado de Michoacan], el 
día 23 de noviembre de 1810. Fué mi catedrático de gramática entallan a en el B&mí* 
oario de Horelia del 1. ^ de enero al 31 de octubre de 1836. 



\ 



—17— 



A^.i 



A esta batalla concurrió lo mas granado del Ejército: del 1"^ 
lado de Oojnonfort, los Generales Vil larrea!, Parrodi, Zuloaga, 
Frías, Avalos, Ghilardi, Traconis, Doblado, Moret y Portilla; 
en el campo reaccionario, Haro y Tamariz, Diaz de )a Vega, 
Oronoz, SoliSj Miramon, OsoUo, Aljobin, Echeverrisp Bastos 
Gullen i Olloqui. 

Miñón i Gaíindo quedaron guardando a Puebla, 

Marsso, 23. Ocupación de Puebla por Comonfort, por ca- 
pitulación entre Doblado, comisionado del mismo Presiden- 
te, i el general Garlos Oronoz, a quien Haro y Tamariz al 
ocultarse en la ciudad, habia dejado a la cabeza del ejército 
defensor de la plaza. Comonfort, dio un decreto de inter- 
vención de los bienes del clero de Puebla, i por otro decreto 
bajó a la clase de soldados rasos a todos los jefes que pudo 
aprehender i los hizo caminar muchas leguas a pie. Haro y 
Tamariz, OsoUo, Márquez y otros jefes huyeron disfrazados 
a Veracruz, en donde se embarcaron para los Estados Uni- 
dos (1). 

Abril, 14. Fiesta de la Paz en la Alameda de México para 
celebrar la toma de Puebla. Hubo en la alameda *'un sun- 
tuoso banquete a que asistieron cerca de quinientas personas, 
entre las que se encontraban todas las autoridades de la ciu- 
dad, muchos diputados, periodistas i algunos miembros pro- 
minentes del partido liberal" (2), 

Abril, 22. 1:11 Congreso de la Union aprobó la lei-Juareí 
sobre la abolición de Fueros- 

Mayo, 12. Expatriación del Señor Labastida, Obispo dé 
Puebla, por haber sido denunciado ante Comonfort de haber 
dicho en un sermón estas palabras: ''Con bastante dolor veo 
que el pueblo cristiano mira con desprecio que se atente con- 
tra los bienes eclesiásticos". A las doce i media del dia un 
capitán presento al Sr. Labastida la orden de expatriación 
firmada por el Gobernador Traconis, en la que le señalaba 
el plazo de dos horas i media para salir de Puebla, i dicho 

^^ Pasadoí! aljíunos meí3es. Comonfort dírijió una carta afectuoaa a OwUó » 
Ki fork, diciéndole que cabiendo que sus cLrcunstanciaH pecuniariag eran de«f »- 

vo bles, le adjuntaba una libran asa por mil pesos, euplicáudole que aceptase aquella 
pe lefia donación, sin hablarle de política, Oí^ollo 1 ti contestó con expresiones d© 
gri itud i urbanidad que lio podia aceptar aquella donación^ que peiieaba defender 
co: *- irmafi los principios conservadores cuando pudiese i que le daba la& gracLaa. 
'*^^-5xico Á través de los Síglog,'* tomo 5.^ , pag* 127, 



\ 



—18— 

1356 capitán dejó dos soldados de guardia a la puerta de la pieza 
en que se hallaba a lasazon el Sr* Obispo, que era la de su es- 
tudio, sin permitirle salir ni a la pieza inmediata, A las tres 
de la tarde fué conducido por una tropa de caballería en un 
coche de alquiler^ este se rompió en una calle, el Prelado fui 
trasportado a otro coche de alquiler i continuó el viaje. 

Mayo, 15, Promulgación del Estatuto Orgánico, que delña 
regir mientras se formaba la nueva Constitución. 

Mayo, 16. Exposición del Sr. Labaatida a Comonfort diri- 
jida de Jalapa^ en la que le dijo: 'Mamas habia creido que el 
ministerio de la predicación, tal contó lo he ejercido frecuen- 
temente, no solo en Puebla sino en Morelia, pudiera ocatdo- 
narme un trastorno como el que sufro de grandes trascenden- 
cias. Reducido a la moral del Evangelio i a su sencilla expli- 
cación, nunca he proferido en el pulpito las palabras que con 
letra bastardilla se leen en el lugar citado (1): Con bastante 
dolor veo que el puablo cristiano mira con desprecio que se atente 
contra los bienes edesiástieos. Multitud de personas de todas las 
clases de la sociedad que han ocurrido a mis pláticas, pueden 
testificarlo. 

Mayo, 20. Embarco del Sr, Labastida en un viejo buque 
de vapor, con un coronel i un médico que se apellidaba Iri- 
goyen, señalados para acompañarle. A poco de haber salido 
de Veracruz se rompió una de las ruedas del buque, por lo 
que el Sr. Obispo, el médico y el coronel fueron trasbordados 
á un buque de vela, que tardó quince diasen llegar a la 
Habana. En una de las primeras noches, cuando apenas se 
habia acostado el Sr. La bastida, sintiendo pasos en su cama- 
rote^ preguntó: **¿ Quien es?'' i no recibiendo contestación, 
volvió a preguntar: 'V^Q^i^^^ ^s?'' Entonces respondió Irigó- 
- yen; ^* Yo soy", i preguntándole el prelado que que se le ofre- 
cia, respondió: ''Me aflije una idea: dicen que yo debía en- 
venenar a Usia Ilustrísima.'* Irigóyen se acababa de volver 
locOj por lo que fué dejado en SisaL El Sr, Labastida per- 
maneció unos cuantos diasen la Habana i de allí se fué a Ro- 
ma, en donde fijó su residencia. 

Junio, 5. Extinción de la Compañia de Jesús. 

Junio, 16. Lectura del Proyecto de Constitución en el 

(1) Kn el periódico "El Heraiao," 



^ 



— lU— 

Cong^reso. El artículo que llamo mas la atención i produjo 1856 
una tempestad en la prenísa fué el 15, que decia: *'No se ex- 
pedirá en la Kepublica ninguna ley ni orden de autoridad 
que prohiba o impida el ejercicio de ningún culto religioso;. 
pero habiendo sido la religión exclusiva del pueblo mexicano 
la cat&lica, apo^toHcn, romanaj el Congreso de la Unión cui- 
dará, por medio de leyes justas y prudentes, de protegerla 
en cuanto no se perjudiquen los intereses del pueblo ni los 
derechos de la soberanía nacional. 

-Junio, 25, Lei de Desamortización de bienes eclesiásticos, 
redactada por Miguel Lerdo de Tejada. Ministro de Hacienda, 
i sancionada [mr Oomoufort. Todos los Obispos protestaron, 
incluso el d^.- Puelila, que eseril^ió su protesta el 3Ü de julio, 
a bordo del vaijur ímhdla Gat/úka, frente al puerto de Vigo, 

Julio, 4. Comenzó a discutirse en el Congreso el Proyecto 
de Constitución. 

Julio, 11, El niMico Ignacio Herrera y Cairo, Gobernador 
de Jalisco, hizo lle%^ar con soldados al palacio de gobierno 
al canónigo Juan N. Camacho i a los prelados délos conven- 
tos de San Francisco, Santo Domingo, San Agustín^ el Car- 
,men i la Merced, los reprendió publicamente, dicicndoles 
que auxiliaban a los enemigos del gobierno en sus sermones, 
con sus juntas secretas i con su dinero; ellos negaron estos 
hechos i el Gobernador los dejó en libertad. 

Julio, 29. Tomó posesión del Gobierno de Jalisco el Ge- 
neral Anastasio Parrodi, recibiendo el Poder del Dr. Ignacio 
Herrera y Cairo. 

Agosto, 5, El artículo 15 del Proyecto de Constitución 
fué desechado en el Congreso por \:h:^ votos (nominales) con- 
tra 44. Los 44<liputados que votaron en pro de la Tolerancia 
€le Cultos fueron los siguientes: Jesús Anaya Ilermosillo, 
Juan de Dios Arias, Ponciano Arriaga, Miguel Auza, Miguel 
Blanco, Miguel IJuenrostro, Matías Castellanos, José Maria 
Castillo \'elascOj l'ranciscode P, Cendejas. Juan N. Cerqueda, 
Santos Degollado, José Maria del Rio, Francisco Diax Ba- 
rriga, José Antonio GEimboa, Francisco Garcia Anaya, Luis 
""^'Tcia de Arellano, García Conde, Joaquín Garcia Grana- 

j, Manuel Gómez, Benito Gómez Farias, Rafael González 

ez, León Guzman, Ignacio Herrera y Cairo, Julián Herrera 

^airOj Francisco Iniestra, Pedro Ignacio Trigóyen, Jaquez, 



—20— 

lé^é^Guiírermd Lariglois, Francisco Lazo Estrada, José M. * Mata, 
Eepiridion Moreno, Esteban Paez, Gregorio Pa3rr6, Ignacio 
Pefíá y Barragan, Manuel de la Peña y Ramírez, Basilio Pérez 
Gallardo, Quintero, Ignacio Ramírez (el Nigromante), Félix ' 
BomerOj Manuel Romero Rubio, Manuel Fernando Soto> 
Francisco J. Villalobos, Francisco Zarco i José Zetina. 

Los 65 diputados que votaron en contra de la Tolerancia 
de Cultos fueron los siguientes: Antonio Aguado, Ramón L 
Alcaraz, José Justo Alvarez, Albino Aranda, Ariscorreta, 
Miguel M.* Arríoja, Blas Balcárcel, Pedro Baranda, Manuel 
Barbacbano, Juan Barragan, Eulogio Barrera, José M. ^ 
Barros^ Manuel Buenrostro, Amado Camarena, Castañares, * 
Marcelino Castañeda, José M. °^ Cortes Esparza, Joaquín 
Degollado, Luis de la Rosa, Prisciliano Diaz González, Ma- 
teo Echaiz, José Emparan, Antonio Escudero, Pedro Escu- 
dero y Echanove, Justino Fernandez, Francisco Fernandez 
Alfaro, Juan Antonio de la Fuente (el mismo que después, el 
4 de diciembre de 1860, como Ministro de Juárez, díó la Lei 
de Tolerancia de Cultos), Gómez Tagle, Manuel E. Goytia. 
Francisco Guerrero, Juan N. Ibarra, José M. '^ Lafragua, La- 
rrazabal, Antonio Lemus, Vicente López, Agustín López de 
Nava, Ignacio Mariscal, Juan Morales Ayala, José Eligió Mu- 
ñoz, Muñoz Campusano, Juan N. Navarro, José Noriega, Ig- 
nacio Ochoa Sánchez, Isidoro Olvera, Fernando M. * Ortega, 
Juan N. de la Parra, Guillermo Prieto, Benito Quijano, Benito 
Quintana, Manuel Ramírez, José L. Revilla, Francisco Ro- 
bles, Jesús Rojas, Nicolás Rojas, Romero Díaz, José de la Luz 
Hosas, Manuel Ruiz, Ignacio Sierra, Pablo Tellez, Ignacio L. 
Yallarta, Manuel M. Vargas, Velazquez, Rafael M .^ Villagran, 
Yafíez i Mariano Zavala (1), 

Septieinbre, 3. Muerte de Luis de la Rosa en la capital 
-de México. 

Septiembre, 16. Orden de Comonfort mandando que en 
el término de quince días se abriese una calle al través del ^ 
convento de San Francisco de México i se llamase la calle de . 
la Independencia, i asi se hizo, sin decretarse algo que recorda- 
re la'memoríade Fray Pedro de Gante, Fray Beraardino de 
fíahagüii. Fray Antonio Margil de Jesús i otros muchísiniog 



(1) HiBtorift de Zamacob, tomo 14, p^, 335 



—21— 

ilustres mitíioneros, con quienes México tiene Co^rajíJíi una J.|^6 
deuda de eterna gratitud, cuyos cuerpos (estaban sepaltados 
'en dicho convento. 

Septiembre j 16, Asesinato de Juan i Andrés del Cas ti lio, 
hermanos, españoles, ricos, en eí mineral de San Di mas (Es- 
tado de Durango), por algunos del pueblo, ei^altados extra- 
ordinariamente contra los españoles con motivo 4^1 d|spurso 
patriótico pronunciado ese dia. 

Septiembre, 17. Orden de Comonfort suprimiendo la cqmil* 
nidad del mismo convento de San Francisco i nacionaliaando 
sus bienes. El decreto anadia: ^'exceptuándose la iglesia prin- 
cipal y las capillas, que con los vasos sagrados, paramentos 
sacerdotales, reliquias é imágenes se pondrán á disposición 
del lUmo. Sr, Arzobispo para que sigan destinados al culto 
divino.'' En el mismo dia i después de ejecutado ^ste decre- 
to, el Presidente de la República con su comitiva oficíaí se 
dirijió a la catedral, en donde se cantó un Te-Deum, 

Septiembre, mediados. El Sr, Obispo Munguia fué deste- 
rrado de Guanajuato i confinado en Coyoacan por Comon- 
fort (1). 

Otubre, principios. Osollo desembarcó en Tampico, por ve- 
redas ocultas se dirijió a la capital de México i alli estuvo 
oculto algunos dias. 

Octubre, principios. Pronunciamiento de Tomas Mejia 
en la Sierragorda, proclamando Religión y Fueros (2). 

Octubre, 13, Ocupación de Querétaro por Mejia con 500 
hombres. 

Octubre, mediados. Pronunciamiento de Juan Vicario en 
el distrito de Cuernavaca, proclamando Religión y Fueros- 
Octubre, 20. Pronunciamiento del coronel Joaquín Ori- 
huela i sus subalternos Miramon i Velez en Puebla, procla* 
mando Religión y Fueros f3). Sorprendieron al general 
José Maria García Conde, comandante de la plaza [que había 
sucedido a Traconis^ i a los jefes i oficiales de la guarnición 
de la ciudad, los pusieron presos a todos i tomaron la piudad. 

(1) Por fortuna no les ocurrió que se cantara otro Te-Drum por el destierro^ d^el 
Manila. '■■-' 

(2) Mejia era otomite^ nativo del pueblo de Santa Catarina en la aierra de y^* 
enlS21 * fEiograñaa de Méxicanoa Díatinguidoe porSoea, pa^. 198>. 

(3) Miramon desde la toma de Puebla a tinee de martfo había estado oculto eo 
apital de México. 



—22— 

1856 Octubre, 21. Mejia, sabiendo que I)ol>íado se dirijia a 
atacarlo con fuerzas superioroH, desocupó a Querétaro i se fué 
a Sierragorda. 

Octubre, 2o, Principio de! sitio de Puebla por el general 
Tomas Moreno i su segundo el general José M. ^ Goníialez 
de Mendoza, 

Noviembre, (5, El general Juan Nepomuceno Almonte §e 
embarcó en Veracruz con dirección a Inglaterra, como Mi- 
nistro plenipotenciario. 

Noviembre, íines, OsoUo apareció en los llanos de Apan 
con una corta fuerza, procurando aumentarla para ir a auxi- 
liar a los sitiados de Puebla, 

Diciembre, o, (.)cu pación de Puebla por capitulación entre 
Tomas Moreno i el coronel Josí Mariano Fernandez, a quien 
OrihuelaiMiranion, al ocnltanse en la ciudad, dejaron encar- 
gado del mando de la plaza, Mirainon i V' elez so fueron a 
unir a Osollo, que estaba en Tlaxcala con 1,Ü0Ü hombres. 

Diciembre^ 10, Pronunciamiento del general Manuel Ma- 
ría Calvo i de au segundo el coronel Juan Othon, en S, Luis 
Potosí por Religión y Fueros. 

Diciembre, 11. Fusilamiento de Joaquín Orihuela en San 
Andrés Ohalchicomula, por el general Manuel Garcia Pue- 
' blita. ^ 1 

Diciembre, 12. Acción de Coscomate pee, pueblo a cinco 
leguas de distancia de Córdoba, ganada por l^^nacio de la 
Llave a OsoUo i sus subalternos Mejia i José M, ^ Cobos, 
quienes se fueron a unir a Calvo en San Luis Potosí, ponién- 
dose Osollo a la cabeza del ejercito* 

Dicembre, 15, Alocución de Pió IX en el Conaistorio^ en 
la que. refiriéndose a la Lei- Juárez, a la Lei-Lt^rdo i demás 
llamadas de Keforma, dijo: *' Levantarnos nuestra voz ponti- 
ficia con libertad apostólica en esta vuestra plena Asamblea, 
para condenar, reprobar i declarar írritos i de ningún valor 
los enunciados decretos/' 

Diciembre, 18, Asesinato de cinco españoles en San Vi- 
cente por una cuadrilla de 30 bandidos, San Vicente ers 
una finca rústica en el distrito de Ciiernavaca, perteneciente 
al español Pió Bermejiüo, Los asesinados mas notobles fue- 
ron Nicolás Bermejillo, hermano de Pió, i Juñn Bermejillo, 



I] 




^ 



—as- 
sobrino de los dos. Los principales de dichos bandidos fue- 
ron fusilados en la capital de la República el año siguiente. 

En los años de 1853, 1854, 1855 i 1850 se publicó en la ca- 
pital de México el periódico religioso, conservador i de gran- 
de influencia^ intitulado ''La Cruz". 



1857. 



Enero, L° El coronel Domingo Herran por orden de 
Mejia se apodero de 240,000 pesos, depositados en el conau 
lado ingles de San Luis Potosí, pertenecientes a fondos par- 
ticulares» El robo se hizo con el nombre de préstamo for- 
zoso. 

Enero, 3, Miguel Lerdo de Tejada, no estando conforme 
con Comonfort en cuanto a algunos puntos del ramo de 
Hacienda, renunció la cartera. José M. ^ Iglesias fué nom- 
brado Ministro de Justicia, Negocios Eclesiásticos é Instruc- 
ción pública. 

Enero, 26. Acción de Tunasblancas, hacienda de campo 
situada en la boca de la Sierragorda, cerca del mineral de la 
Luz, ganada por el general Anastasio Parrodi (habanero) i 
sus subalternos los generales Miguel Negrete e Ignacio Echea- 
garay i los coroneles Sostenes Rocha i José M. ^ Arteaga a 
Mejia. 

Enero, 27. Lei estableciendo el registro del Estado Civil. 

Enero, 30, Lei secularizando los cementerios» 

l*'ebrero, 5. Constitución Política de México (1), 

Febrero, 7. Acción del Cerro de la Magdalena, cerca de 
Tunasblancas, ganada por Parrodi i sus subalternos a Oscilo, 

(1) Loe que juraron la Constitución fueron n5, i los maa notablee fueron: 
Valentín Gómez Fariañi Presiden le del Oongreao, León Guanian, Yicepreeídfln- 
te, FraTicisco Zarco, Joaé M-* Mata, Ignario Kamirciz (el Nigromante ), Cfuillermo 
Prieto, Pone laño Arriaga, Santos Degollado i svi hijo Joaquín jM, *^ Miguel M. *A- 
^^ioja, Miguel Auza, José M.^del CastilloVelaaco, José Antoiii o Gamboa (médico 
oaxaquefio), letdoro Olvera, Francíaco CundejaSi Ramón 1¿ Alcaraz, José M. ^ Cortea 
»arza (nativo lieGuanajuaío), Iguacio L, Vallarte, Ignacio MariaciLl, Manuel Ko- 
o Rubio, B«nito Gomes Farias, Juan de Dios Arias, Basilio Pérez Gallardo, Ea- 
dion Moreno (laguenae), Mariano Tor roa A randa (abogado laguenae) Alvino A- 
la id, id , Jesús Anaya Hormosillo médico lí^íuense y xManuei barbauhttiio. 



—24^ 

1857 quien salió lierido en el brazo derecho por una hala de cafion 
i cayó prisionero. Fué tratado mu i bien por Parrodi, fué in- 
dültatado por Comonfort, se le hizo felizmente la amputación 
éh la hacienda de la Esperanza i vivió algún tiempo en la 
capital de México en la vida privada. 

Febrero, 8. Juramento de la Constitución por todos los 
diputados, Coraonfort i otros muchos empleados públicos. 

Febrero, 11. Ocupación de San Luis Potosí por Vidaurri, 
por rendición de José M< ^ Alfaro, comandante, i de Juan O- 
thon, que fungia de Gobernador, Calvo escapó, pero pocodes* 
pues fué aprehendido en Aguascalientes, 

Febrero, 19, Decreto de Comonfort por el qué concedió a 
los franciscanos de la capital establecer su convento en la 
parte del edificio que quedaba. 

Marzo, principios. Juan Antonio de la B'uente tomó po- 
sesión del Ministerio de Hacienda, 

Marzo, 17, Decreto de Coraonfort mandando a todos los 
empleados públicos que jurasen la Constitución, so pena de 
privación de empleo. El Sr. Arzobispo i los SS. Obispos ex- 
pidieron circulares a los Curas en las que mandaban que no 
se administraran los síacramentos a los juramentados, hasta 
que se retractasen públicamente del juramento. Muchísimos 
empleados no quisieron jurar i dejaron los empleos (1), 

Abrilj 1*** Prisión del abogado Ignacio Aguilar y Marocho 
en la capital de México por indicios de conspiración (2), 

Abril, 6. Acción de Cabora (Estado de Sonora), ganada 
por una tropa de compañías presidíales mexicanas, a Crabb, 
filibustero norteamericano, a la cabera de una expedición de 
103 filibusteros norteamericanos» mui bien armados i con 
bastantes pertrechos de guerra. De los 104, 31 murieron en 
la acción, Crabb i 58 cayeron prisineros y fueron fusilados 
inraediamento, i 14 huyeron. Los mexicanos tuvieron 26 
muertos i 30 heridos. Josó Maria Yañez, comandante ge- 
neral de Sinaloa i Sonora, no se halló en la acción; pero 



(1) El Ariobiupo em D. Lázaro de la Garza, Nació el 17 de diciembre de 178S 
fiu la VíUb del Pilón, t^n la entonces provincia i hoi Estado de Nuevo Lcon. Hoi m 
llAmft la ciudad de Montemorelo». 

(2) Era nativo de Morelja^ fué Ministro de Santa-Ana, fundó varios per iód ¡coa, 
•otre ello» el actual "La Vo* ílc Máxico/* i en last'^pocas dtí la Keforma i del 2. ° Im- 
perio fué el ix>lftico mas hábil del partitJo i-oneervaílor, BOsínn id juicio del Sr* Vigil 
en "México í Traveí? de im Sigloe." 



—as- 
desde Mazatlan di6 las disposiciones mas acertadas, que pro- 1857 
dujeron el triunfo. 

Abrilj 8. Manuel Elias, capitán de una de las compafiiaó 
presidíales^ persiguió a los 14 filibusteros restanteSj los apre- 
hendió i fusiló. 

Abril, 9. Motin en la capital de México. Zaraacois en 
8U historia de Méjico, tomo 14, pág. 538, dice: ''D, Juan Jo- 
sé Bsiz(¡ Gobeniüdor del Distrito)^ resuelto como estaba á asistid 
á los oficios en corporación, no creyó digno de la autoridad 
civil obsequiar el deseo manifestado por el señor Arzobispo 
(de que no asistiesen a los oficios) ^ y al siguiente dia 9 de abril, 
que era Jueves Santo, á las nueve menos cuarto de la maña- 
na, en unión del ayuntamiento y bajo las mazas se dirigió á 
la iglesia catedral. Llegado al atrio de esta, onvió á su ayu- 
dante, comandante de escuadrón D- MucioKeyes, y en segui- 
da al jefe de policia D. Francisco Iniestra á que avisasen í 
los canónigos que esperaba en la puerta con el ayuntamien- 
to. La respuesta, dada primero por un capellán de coro y 
después por el canónigo Gárate, fue que no se le podia reci- 
bir *'por que tal era la orden del señor arzobispo," La Mul- 
titud que se había reunido en el atrio, en la plaza y en las 
puertas de la catedral se hallaba excitada, y hombres y mu- 
jeres profirieron gritos sediciosos contra las autoridades y el 
gobierno- La fuerza de policia se puso en actitud amenaza- 
dora para contener al pueblo: dos ó tres soldados hicieron 
disparos al aire para disolver un grupo que creian hostil; pero 
eu imprudencia f uó castigada por el gobernador D. Juan José 
Baz,que les puíío arrestados. Dentro del templo, la inquietud, 
la zozobra y exaltación dominaban los espíritus. Los canó- 
nigos, temiendo que se tratase de atrepellarles por la autori- 
ridad, se encerraron en el coro" (1), 



[1] Con matívo fio esto sucrro circuló serré lamente entre los í5on servad ore» nnn 
poeiia bajo el eeudónjmo do ''El Crciniata do los Keyes", impresas mtitnladft La 
^^tatla del Jueves Sauío, oue Síí^un se supo después fué compuesta por Aguilar y Ma* 
ho* Por haber colocado Baa ísoldiidoR al re<íedor de la catedral, por la oscaramiiaa 
*i montado a caballo hizo en la pla^a para diFolveí ios grupo i» por los tiros que dia- 
iron loi de la policía i |>nr los gritos i jíran desorden de la gente que henchía la 
^ral as IR tiendo a loa oñcioR do Jueves Santo, los q^^é se iuterrtimpieron, supone 
lilar y M a rocho que Baz entabló formal hatalia couAra la catedral, loa cañón igoi, 
jnonacUloB, las beatas, las imágenes de loa San toad demás perBonas i coaaa iner- 
t Q incapaces de resistir- He aqui algunos veraoB : 



j 



—20— 

1857 Abril, IL Decreto de Con ion f orí prohibiendo la coacción 
para recibir las obvenciones parroquiales, declarando que 
^ son limosnas. Este decreto obra de José Maria Iglesias, so 

erijió en lei. 

Abril, 12. Arresto del Sr Arsíobispoen su palacio durante 
dos dias, i arresto de los canónigos de la Metropolitana en 
la sala capitular durante dos dias, por orden de Coraonfort. 

Abril, 26. Juan José liaz descubrió en una casa del Puen- 
te de Alvarado una conspiración, en su mayor parte de mili- 
tares, i aprehendió a los mas. 

Abril, 27, El coronel Domingo Horran i los demás mili- 



Bajo eate aititema ruin 
En que no impera la ley, 
;, Q lié e Comon f or t ? Éb el Bey , 
¿Y Juan BazV Es el Deiñn. 

Fija cual buen general 
Su primera paralela ^ 

En niedio <le la plazuela ^ 

Para fiitiar catedraL 
El en un punto central 
Dirije al coro visuales^ 
Para que de los ciriales 
IjOH fuegoe bien combinados, 
Queden al punto apagados 
Por eua fuegos trasversales. 

Contra un rojo monacillo 
L'na pieza diestro avoca, 
Kn tanto que otra coloca 
Frente del Enpedradillo. 
Infatigable el caudillo 
Aííesta una batería 
Para enfilar la crujía, 

Y ordena que li ios blandones. 
Que son hombres de calzones 
Cargue U caballería. 

Previene que haya desmocha, 
Í?Í reaiste sin empacho 
El iSeftor del Buen Despacho 
O el Santo Nlflo de Atocha, 
Una culebrina mocha 
Apunta á San Valen Lin,^ 
Un obús á San Martin 

Y diez pistolas de muelles 
A lott pobres Santos Reyea^ 
B isa b uelos del De 1 ñn » 

So pone que Comon fort dice a Ba^ después de la batalla: 



1 



5 



—27— 

tares aprehendidos en el Puente de A I varado, f^alieron con Itio? 
el grillete i estuvieron algunas horas barrio ndo el callejón 
de Santa Clara. 

Abril- Motines en muchísimas poblaciones el día del jura- 
mento de la Constitución. Los mas nutuble fueron los do 
Mascota, Lagos, San Juan de los Lago^s^ San Luis Potosí, 

Mi yrratitud es inmeuaa, 
Igual á tu eacrificio : 
;. Tau c m in e u ttí Hti rv ic io 
Dejaré sin recompensa? 
El elogio de la prensa 
JpQué vale aunque Bca sesudo? 
Yo mifl decretos no mudo, 
Mi reaolucion tomé 

Y por premio to daré 
DoH títuíoa y un escudo. 

Acéptalos, Bon primicias 
Que tu denuedo y tu ié 
Bien mereceni Asi ea que, 
Formando tá mis delicias, 
En nso do mis frAuqu Leías • 

Y amparado con el manto 

' Del Plan de Ayutla, por tanto : 

A maa de mi Adelantado, 
Quedas deede ahora nombrado 
El Duqm úeí Jutvee xSanlo , 

t 

De tu Casa en el blaeon 
Ea bueno que se registre 
Con escudo lanaa en rietre 
Manopla y yelmo un campeón, 
Que al correr de su trotón, 
Entre aplaíiao general, 
Lleno de furia iníernal» 
Se vea con estudio y arte 
Paaando de parte á' parte 
A la iglesia Catedral 

MoribundaH dtis navetas, 
Desangrándose un telliz 
Manca uim sobrepelliz, 
•" Una estola con mulo tas, 

1 Ü n a a I ba liiiy end o e u ch aiK 1 e tafi , 
Prisioneros doa manteos, 
Disi>ersoa seis solideos, 
Contuso un bonete adulto. 
Un misal pidiendo indulto; 
Estos seríiíi tue trofeoEi, 



J 



n 



—28— 

1857 Morelia, Zamora, Celaya^ Indaparapeo í iáan Juan del Río 
(Estado da Durango) (1). 

Rarísimos e<3lesiásticos aceptaron las Leyes llamadas de 
Reforma, i uuo de ellos fué José de Jesús Huerta^ Cura pro- 
pio de Atotonilco el Alto en el obispado de Guadalajara (2), 
quien consultado por su coadjutor sobre lo que debia hacer con 
los juramentos, le contesto {i esta contestación se publicó en 
los periódicos): ''Sobre adjudicaciones i denuncias, que es 
otro punto de los contenidos en su apreciable comunicación 
de la fecha referida, lo mas que puedo decir a V, es que obre 
según lo que le dicte su prudencia, no dando lugar i que en 
la efervescencia de pasiones y de partidos, se formen comen- 
tarios en que aparezca V. ó esa mi parroquia aumentando el 
cotálogo de las personas que, por ilusión, fanatismo ó ambi- 
ción reprueban la moderada ley de desamortización 6 entor- 
pecen su Gjecucion. Algo mas (3) podia hacerse en bien de 
la humanidad, y yo en mi tanto lo hubiera hecho, si sucesos 
que no pude evitar no me hubieran cortado, como suele 
decirse, el pié de la navaja.*' También se publicó en los 
periódicos un artículo del Dr. Huerta en que, a pesar de ser 
Cura, escribió contra los derechos parroquiales (4). 



[l] En Mfi.ícota hubo iin verdadero pronunciamiento, acaudillado por ©I coro- 
nel Remigio Ti-var (que vivej proclamando Religión y Fuero."?, En La^os fabril 12 J 
se amotinó el jaieblo lia jo, tratando de asL>8Ínar ¿1 jefe político corone) l)o mingo Ee- 
yee í^padrtí d^^l general Bernardo Reyes^ actual Golíernador de Nuevo LeonJ, que oe 
oculto en la <-¿rc4?l de raujereH i fué lüjertiulo por el Cura Hsifael Larioa i el médico 
Antonio Barajas. Desde la mañana hasta la noche estuvieron dichos eeRorefl a ln 
puerta de la cárcel de hombrea en cuyo zaguiíu et^tal^a la imcrta de la cárcel do mujerea, 
conteniendo con exhortaciones i con muehOH trabiijos al pueVilo, que quería penetrar 
en el interior. Cuando anocheció, salieron todos los presoa i entre elioa el jeíe polí- 
tico ílifiíraswwlo, i en un caballo acompañado por uji mozo a calillo que le proporcio- 
nó el Dr, Barajas» salió esa noche para Gua<lal ajara. K» San Juan íie los LagoB (b,- 
bril 12^ Be amotinó también el pueblo liajo ; cuando el secretario de la jefatura esta- 
ba leyendo el bando en la ^iaza principal, ¡u6 ai>edreadOí huyó i se ocnltó; el jefe po- 
lítico médico Toribio Eequivel se ocultó en la casa del cafwllan mayor del Santuario 
de Nuestra Señora presbítero Ignacio Roaales, quicí^ losaivó !a vida poniéndole dt 
rodillas delante de los fanáticos, que lograron penetrar en la casa; i en el motin hu- 
bo muchos heridos i mae do veinte muertos, 

(2> Por BU edad tle mas de noventa años tenia en Atotonilco Cura coadjutor» qu« 
era el presbítero Abiindío Fernandez, i él vivía en Santa Ana Aeatlan^ pueblo a 10 le- 
guas fie Guadalajara, 

[3] Nacionalización de bienes eclesiástico i. 

[4] Acerca de este i otros muchos hechos semejantes^ yo no soy masque análüia. 

Otros de loe sacerdotes que (desde el tiempo del gobierno español i antes de la épo- 
ca de Reforma) opinaban que los derechos parroquiales son unas limoBnas entera- 
mente voluntarias i que no se pueden exigir en manera alguna, fnó el Dr. Maldona- 
do, famoso en nuestra Historia, Cura primero de Maecotíi i después de Jaloitotitlan, 



x^ 



—29- 

Mayo, l.'^ Embarco de Ezequiel Montes en Ve^acvuz, 1857 
enviado por Conionfort de embajador a Roma para arreglar 
los asuntos ecloiniastieos. Pió TX no quiso recibirlo, 

en donde (eegun me lian referido teetigos oculares y fi dedie[ioa>| cuando le ibira a en* 
tregar algiin dinero i>or bniUismo, rantriraonio o entierro, lo recibía en la mano po- 
niémloía por detraa. 

Los padref? Ifueftaa ji\liíit.'icní'e3 notí\!düs fueron cuatro: D, Joflc de Jesús, D- Este- 
han, D, Tiburcio, loa trcy hermanos, i D. José Guadalupe Gómez lluerta» sobrino do 
llQuellos- Loa cuatro eran nativos dtí Santa Ana Acatlan, indios j liombres de letras 
i fiberalee. 

D. José de Jesús era de gran talento, Doctor en teologia, liberal rail i cal, opositor 
a cañoneas en Giuidalajara i en Duningo, aunque en ninguna catedral se leeonctnlió 
alguna, i catedrático de gramíltica latina i ñlosofia &n el seminario de Guadalajara en 
loa óltimos añog del siglo próximo pasadOj i baatuntes de sus difldpülos tuvieron des- 
pués una excedente iKisicion social como D, Anastasio Bnatomante, Presidente de la 
República; D, Juan Cayetano Portugal, Obispo de Michoíican, cuyaa opinioneíí ^xilf- 
ticas fueron bien conocidas, como tamljíen lo son las grandes rebajas une estableció 
en sil dióoepifi eu el pago de diezmos i de derechos parroquiales ; Fray 1* ran cisco Gar- 
ciadiego, nativo de Lagos, guardián del colegio de Guaí.lalu]jtíde Zacatecas, orador en 
la fiesta que se hiio en su convento enl8í¡lpar» celebrar la Independencia, en el 
cual sermón (que tengo impreso) híibló tan dura como justamente contra liel gobierno 
español, misionero en hií? Gülifornias i primer Obispo del mismo país; tray FraneiB- 
oo Frejes, guardián de Guadalupe, liberal e ilustre historiador; Fray Josí^ M. ^ iínz- 
man, guardián de Guadalupe e ihiatrado viajero en Roma i en la Tlerm Santa; Va- 
len! in Gómez Faria^, que bebió sua ideas en las lecciones i convcrsai-ionca de su 
naaestro ; i Juan de Dios Cañedo^ 

Luego que el Dr, Huerta tuvo noticia del Grito de Hidalgo, abra:!Ó la cansa de la 
Independencia, i en 1821 ]>ublic6 un opúsculo con el Ululo de Hf^jU.dottf'n [lo tengo], 
en el que dijo: ^^No, el pulpito de Atotonilco no ha querido parecerse lí ^h.r de. . -qué 
flé yo cuantos son ; no se ha profanado con discursos sed nc torea ; y ü })w.a de las fie- 
ras disposiciones del Califa que nos tiraniscabaj no ha podido conVcrtirBc en cátedra 
de error y de engaño. . .No se han oido aqui aandecea, injurias, maldicioncH, mentí* 
ras y aun proi>osiciones hereticales. » , ¿Se olvidará D< Joaé de la Cruz de quL- en su 
plan entró la observación aun de los naturales desahogos del dolor? \ Francihsro Muer- 
ta!, td te ocupabas en fecundar el campo regándolo con el sudor de tu rrmtro; tus 
manos de se nt rail aban la tierra para hacerla producir los copiosos frutoa que espera- 
bas recoger á pu tiempo. Alli, en tal afán, te encontró una pistola tiin ¡xU've como 
impone ; caiste herido mortal mente casi íí la vista de tus tiernecitos hijos, . .¿Pude 
JO lamentar sensiblemente tamaña desgracia? ¡Ají ¡Amado hctnano mió I Mía 
paaoa fueron contUilos* mis palabras examinadas y mi semblante observado: el es- 
pionaje me seguía hasta el rincón de mi cíimíi... Tu eaddver quedó t-xpuesto jwr 
muchos dias á ser pasto de las Ix^stiai^; tu af herida anciana madre, tu esp-^na descon- 
flolada» tus caroa hermano."? y parientes no tuvieron valor para depositar tuH cenijias 
en un reí i gloso ee pu 1 c ro ; ere ye ron q no aun i n te n tarlo se r i a un d c I ¡ ti ) ir re n d kí b 1 e * 
i Ah I ; Despotismo inhumano^ como triunfas hasta de la naturaleza m ¡hmui 1 ;, Se ol - 
vídará D, Jos*? de la CruK, . . ? Pero, í^ e ñores , diez afios de un j^o bienio nrusiulmánico 
bajo cxtenoridiulea de dulzura y de beneñccncia, de que d veces quedaba muy pairado 
el candor americano, ¿qué pueblen hoy presentar á nuestros llorosos ojos que no ex- 
cite la idea tremenda de unas manos despotas y opresoras? '* Yo n<fii tí /ícji/, yo 
Mfvn la Constitución, yo »ny la /j^i/j" decia D. José de la Cruz.^ — Soy ecleMiít^tico, dice 
mo, y como tal ño deíiia referir heclioa públicos y notorios, qtíe pri-^entan la lio* 
le imagen de un ciaudatario del gobierno opresor* ¿Pero por ventura se ignora 
loa Cuatro Kvimgeliatas t^unbíen fueron eclesiáatlcoa y modelos de ecleaidstieoa 7 
embargo, ellos reliercn paao jior jiaso la traición del perlido Jndaa y la injusticia 
^^neio Pilato," 
*' ' 25 de marzo de 1823 D* José de Je^us predicó un sennon (que t^ago imijreso) 



r 



—30^ 

1857 Mayo, Acción cerca de Tixtla ganada al coronel Navarro 
con 200 hombrea por el indio Juan Antonio ^ a la cabessa de 
un nfimero de indios mucho mayor, Hisío prisioneros á todos 

- _ c 

en el Santuario de Nuestra Sefiora íle Guadalupe de Guadalajüraf en el qué^ recordan- 
do que Hidalgo tm los primeroa dias de enero dy 18H habia asistido a una fiesta en el 
mifiuio eautuario, dijo: ''lOh primerofl diíif? de entero de 1311 1 |DÍaa de BuBpirOB y 
votog I i Dias de deseoí* y «speranzivs I Entoncejí derramando nueetroa corasonaa a) 
pié de eee mismo altar, piísimos la causa de nueatra suspirada libertad en manos del 
IHoB que prefliáe las victoriaíJ J' 

Hace una reseña de la líiuerra de la Independencia, diciendo; "A loa agigantadoa pa- 
Boa con qne los lieroos deí pueblo de loa Dolorea corrían presurofios en poa del ídolo de 
la lil>ertad nacional, ee ai>?uíeron inmediatamente tres acciones desgraciadas que a- 
lentaron al enemigo, hacii-ndole concebir la esperanza de introducir en el partido de 
la JUHticia la eoníiLsion y anarquía, ein la cual era imposible asegurar pl triunfo de la 
tiranía : La malogradla victoria del JMonte de Us C rucea y las pérdidas de Acúleo y 
de Guanajuato se re]jaran en la batalla de Zacoalco, que inmieiido en precipitada fu- 
ga á loa ijue en esta ciudnd mal sostenian el uiatema del eobierno antiguo ^ allanó el 
paao para la tx^upaciou de e^^ia importante plaza, Maa a la imponente fuerza que 
vueatrofl ojotí vieron re un i 'ü aquí miamo bajo el mando inmediato de los prime- 
ros padriís de la Patria Hk iljío y Allende, y al espantoso tren de artillería que en 
poqufeimoB dias se di^iJiisc» á derramar un torrente destructor de metralla y de balas 
sobre el enemigo, no muy aatisíecho de aus íueraas^ se le tenia ya aeñalado por termi- 
no ei puente de Calílerou, Alli^ alli fué en donde ae eclipsó toda la gloria con que la 
Nueva Galicia eF!i>eraba representar un brillante papel en la historia de nueatra re* 
vol lición. Los fuííitivoií reatos de aquella jornada, tantaa veces celebrada por el par- 
tido del vencedor; lo^'ran reunirse con numerosae divisiones en la ciudad de Zacate- 
cas y en la Villa del Saltillo, y cuando se dirigía al Norte llevando el deaignio de 
volver no muv tarde cun una fuerza ÍrroaÍatible, no iiacian otra cosa maa que acer- 
carse acelerauamente il su total ruina, Si, Acatita de Bajan loa espera con un pufia- 
do miserable de aluciiiaduHt para cortar el vuelo á las ideas sublimes que habian 
concebido en el entusiasmo de su espíritu. — De la villa del Saltillo desprende una 
división respetable, que en su contramarcha arrolla la fuerza que se le opone en el 
puerto de Pifiones, y en seguida vnela á Zacatecas, impelida del deseo de reparar 
eon mejores disposiciones los descalabros de las anteriores jornadas, lilirad allí al 
valiente Rosales coronado de laureles i y mirad también al insigne Kayon que, rec- 
tificando ó desenvnlviendi) con exactitud las ideas que formaban el plan de nuestra 
libertad i que ha Fita entontas hablan obrado, lo diré de esta manera, confusa y tu- 
multuariamente, couL-ibc ó] .¡lisuio y hace concebir á los demás la esperanza de que 
cambiase la enerte de Itis a. mas independientes , . , Agregad que Zitácuaro se hace 
célebre aun en las naeioiica extranjeras, Zitácuaro triunfa rei>etidas veces, humillan- 
do entre otros al vencedor clcl camiio do losllagueyes ; jwro Zitácuaro no se escapa do 
verse muy pronto abrasado en vivo fuego reducido á cenizas. Y ai Cuantía de A mil- 
pas, Oaxaca, Acapulco, teatros del valor y de las glorias de More loa, hubiesen podido 
proceder con previsión de lo porvenir, entre las festivas demostraciones con que ce- 
lebraban las proezas de aquel general impávido habrían vuelto los ojos á Puruaran y 
San Cristóbal Ecatcpee^ ¡í^in omitir el tribunal de la Inquisición , para ver ¿isipa- 
dae como el polvo contrn la nuis fundada expectación, á las íormidaolea huestes que 
dominaban el Sur, y á un hombre, digno del respeto y veneración de los siglos, cu- 
bierto del oprobio y tle la ignnminia en laa degradan tos ceremonias de un tribunal 
inhumano, y espirando lue^'O como un malhechor— En Cóporo se levanta una for- 
taleza inexpugnable, a donde no pudo penetrar la intrepidez mas acreditada, y Oóp'^ 
ro, vilmente vendido, se vtj obligado Á rentlirse cuamlo menos lo pensaba. , . ,La ia 
de Meseala ... resiste al valor y jK^icia de este jefe incom^íarable (Negrete), y . 
isla mil veci'H uiaa^liírjdiía [>ori*sta refíistencia que i>oraus anteriores triunfos, al fin v 
no il sucumbir. .A las vií'torias|tle la Jaula y de los Altos de Ibarra, á laa brillantes at 
c iones de Feotíllosy ile San Juan de los Llanos. , .se siguieron bien presto el horroroí 



—si- 
los jefes i a 180 soldados i a todos los fusilo. Habiéndose 1857 
negado algunos Curas del Estado de Guerrero a jurar la 
Constitución, el general Juaq Alvarez los envió presos al 



flitio del Sombrero y la sorprean del Venad i to, que terminaron deagraciadamento ]% 
glorioea carrera de dos héroes, cuyíi pérdida nos precipitó en el abismo de la deseepe- 
ración. ¡ Mina ! , I Moreno !, vuestra preciosa vida debia alargarse por Biglos Hegun el 
voto de nuestros deseos, pues que en vuestros esfuerzos unidos vmculaba entoncea 
BU esperanza la mas perseguida de las causas. — No es fácil hacer en pocas palabras 
un detall circunstanciado de los reveses y desgracias que en el espacio de once afioi 
tuiBaron con las efímeras ventajan, que ile cuando en cuando lograba nuestra suapi- 

rada Independencia Reflexionad, Señorea, que desde la memorable campaña que 

convirtió en escombros las fortale^ae del Sombrero y de San Gregorio, de día en oia 
se fueron debilitando á toda priesa las armas de la patria ^ basta el grado de no que- 
dar mas que los eacaBOS restos qne la constancia heroica del virtuoso Guerrero habis 
podido mantener bajo de su mando." 

La reseña de la guerra de Independencia está hecha con una corrección deleuguAJe 
que no era común en aquella época, con una concisión e integridad que envidiaran hoi 
algunos ilustres oradores del Ití de septiembre, i en un estilo verdaderamente orato- 
rio» i sin embargo» no está la parte mas interesante del sermón ; porque no es lo mas 
difícil referir lo pasado, sino preveer el porvenir» Tomando por base esta frase de Itur- 
bide-; Yatabei» fl modo (k nr libre»; á vosotros toca señalíir el de ser feliCfSf el Dr. Huer* 
ta con la voe prof ética del gran pensador hace la reseña del porvenir de México des* 
de el tiempo en que hablaba, 18ÍÍ2, hasta nuestra época contemporánea. Dice: **Con 
que somos libres ^ Señores, pero aun do bouiob felices. Es decir que es cuando mas la 
mitad del camino la que llevamos recorrida. Por que, ¿aulen puede dejar de conocer 
la gran distancia que separa el uno del otro extremo? Si ha sido inmenso el espacio 
que se ha corrido desde la esclavitud hasta la libertad, no es menos extenso el que 
aun se tiene que andar desde la libertad hasta la felicidatL Y si en carrera tan dilata- 
da no hay la energia necesaria para remover los obstáculos que pueden oponer el e- 
goismo, el interés, la ambición, el orgullo, la preocupación y tantos otros enemigo* 
capitales de la común felicidad, si ^njando los cimientos de este grandioso edificio 
no se eligen los meiores principios. . . en fin, si en lugar de máximas tílan trópicas no 
se adoptan mas que providencias rutineras é insignincantus que, ó nada adelantan ó 
solo sirven para arraigar les abusos que ha introducido la arbitrariedad ; si esto au* 
cede, repito, ó alguna otra cosa semejante, y nuestra regeneración política no viene 
acompañada de establccimientoe benéficos y de reformas saludables, ¡ahl^ ¿quien ea 
capa^ de comprender todo el peligro á que quedamos expuestos de ser agitados con 
con vulaiones intestinas? Los descontentos y aquella clase de hombres inquietos y 
bulliciosos que desconocen el modo legítimo ae poner re e pe tuoa amento aun á las su* 
premas autoridades en la estrecha necesidad de cumplir con sus deberes* ¿dejarán 
de aprovechar la ocasión para turbar el sosiego y tranquilidad de los pueblos? ¿Y no 
ea de temer también que con tal motivo las potencias extranjeras, que hasta ahora no 
hacen mas que observar atentamente nuestra conducta, teniéndonos aun por incapaces 
de gobernamos por nosotros mismos, 6 no se presten al rec-znocimíento de nuestra 
Independencia, ó, lo que será mas sensible, movitlas por uno de aquellos principioa 
que justifica la ambición 6 subiere el interés, intenten combinar sus fuerraa para 
volvemos, si no á la dura condición de esclavos, por lómenos á un estad o de pupilos?" 
El orador indio hacia el fin de su sermón dice : "¿Quien puede quitarnos los re- 
sabios del sistema opresor en que nos fducajjiQs y Hemos envejecido f Esta en obra 
vuestra, 8eñor, no menos que la de haber roto los lazos de nuestra esclavitud* Con- 
dla pues, I ho buen Dios !, conduciéndonos al término venturoso de felicidad á que 
iramos, wBiasi lo hacéis^ ] oh Padre de misericordias y Dios de todo consuelo!, 
neíe Indignación de bendecir nuestros trabajos j; desvelos, no importa que esté 
ierto de malezas el campo donde vamos á esparcirla semilla de nuestra felicidad, 
'ho noa costará desmontarlo, Católicos, por que será pi^iso abolir cQSínmbrft iitr 



—32— 

1857 castillo de Acapulco, i esta fué la cau8a del levantamiento de 
Juan Antonio, quien ademas mató al prefecto de Chilapa i 
a otros empleados públicos. 

Julio, 4. Inauguración del primer ferrocarril mexicano: 
de México a la Villa de Guadalupe, En el primer tren fueron 
Comonfort i muchos altos empleados públicos. 

Julio, principios. Comonfort organizo su Ministerio de la 
manera siguiente: 

Relaciones: Sebastian Lerdo de Tejada, 
Justicia, Negocios Eclesiásticos e Instrucción pública: Anto- 
nio García. 
Gobernación: Marcelino Castañeda. 
Hacienda: José M. ^ Iglesias. 
Fomento: Manuel Si liceo. 
Guerra: Juan Soto. 

Julio, principios. Manifiesto del general Juan Alvarez 



veteradat, que habiendo nacido con noaotros y formando parte de nuestra tducoiHon- 
coRtraBian obatin adamen te los conatos de una raii n dtíttpreocupada: será preciso disi* 
par las ideas anti-aocialeñj rectiácar otras mal concebidas y reatitair tjn toda su pleni- 
tud las que injustamente había proscnto La estupidez é inorancia: será preciso poner 
diques ílas paa iones, que estaban en poeesionae no aujetarae á la ley, y cortar de 
raiE el hábito de abusar de la autoridad con perjmcio del bien común, al abrigo de 
vanos y írívolos pretextos, que nunca faltan a la arbitrariedad ingeniosa: serápreii&o 
romper Los trabas que entorpecen la agricultura, las artes, todoa los ramos que hacen 
la prosperidad de los pueblos. Nos veremos quizá mil veces luchando con diñculta* 
des enormes y oblÍE^dos otras mil á verter un torrente de lágrimas sobre el cúmulo de 
principios con que la tiranía luibia establecido entre nosotros un sistema de eaterili- 
oadj miseria y desolación," 

En fin, D. José de Jeeus fué diputado en muchos Congresos* 

Di Esteban Huerta fué de muy buen talento, Doctor en cánones, catedrático déla 
misma facultad en el seminario de Guadal jjara, provisor del obispado, liberal mode- 
rado, i tampoco se le concedió canongia En su cátedra explicaba mui bien la obra 
ñlosOflca i útilísima de los Comentarios de Berardi, a quien llamaba el divino Btrardi l 
asi me lo refirieron algunos discípulos suyos ^ i que todos los dias después de explicar 
la sabia doctrina de la Iglesia sobre algún punto de disciplina concluía su lección con 
esta interiecion latina; / E/íiiia/rt/, que quiere decir ¡Ojalá! Vivia en una huerta a es- 
paldas del Hospicio, que era entonces la orilla de la ciudad^ 

D, Tiburcio Huerta (a quien conocí i traté) fué monje de Guadalupe, de mediana 
capacidad intelectual^ liberal radical i escritor público: tengo algunos de sus escritos* 
Después de la consumación de la Independencia pidió al Pa^ia i obtuvo bul eto de secu- 
lariíaciou, vivió en Guadalajara como clérigo aecular en la vida privada, en una huer- 
ta a la orilla de la ciudad ^ que cultivaba con sus propias manos, i como su hermano 
D* José de Jesús alcana la época llamada de Reforma. 

D« José Guadalupe Gomea Hnerta fué Cura de Tepechitlan, de mediana capacidad, 
liberal radical i escritor público; tengo algunos de sus escritos-i 

No he dudado extenderme en esta nota para hacer una mención de los Padreí 
Huertas, por que ningún et" :ritor público se ha ocupado de ellos, por cuya causa en 
la misma Guadalajara rarísimo se encontrará, si se eocuentrai que tenga noticia da 
loe rasgos biográficos anteiVres. 



"•^. 



—33— 

para contestar a los cargos que le hizo un periódico de no ^ ^ 
naber impedido los asesinatos de Sau Vicente (1), 

Julio, 19« Elevado el Territorio de Colima a la categoria 
de Estado por la Carta Federal, se instaló el Congreso Cons- 
tituyente i tomó posesión del gobierno del nuevo Estado el 
general Manuel Alvarez, veterano de la guerra de la indepen- 
dencia i que fué Jefe Político del Territorio, 

Julio, 24. Pronunciamiento del 7. ^ batallón de linea en 
el cuertel de San Francisco, Guadalajara, a las diex de la no- 
che, por Religión i Fueros. Loa Generales José Silverio Núñez 
i Juan N. Rocha, lograron sofocar el motin, pero no pudieron 
impedir la fuga de todo el batallón armado, fuerte de 500 
hombres. El Jefe de la asonada fué el Teniente Coronel 
Sostenes Garabito. 

Julio. Matrimonio clandestino en Guanajuato (2). 

Agosto, 26. Pronunciamiento de la guarnición de Colima 
por Religión i Fueros. Pereció en el motin el Gobernador, 
General Manuel Alvarez, Hízose cargo del nuevo orden po- 
lítico el Coronel José Washington de Velasco. 

Agosto, 31. Sale de Guadalajara el general Núñez con la 
brigada de su nombre, a someter a los pronunciados de Colima. 

Septiembre, 7. Descúbrese en Guadalajara una conspira- 

0) Dijo en dicho Manifiesto: '^Los áltimoe proc^dimientoa de loa dependienteB 
de hm fincaa (¡as kaciéndas di los expañoUs rnla Tierracalinite)^ vienen á pre&enUr 
como de bulto el cuadro de lae maldacJeB, de loe crímenea y de laa depredjicLones 

nae perpetran de dia en dia, á íuer de que eon eapafiDlee ó com enea les de estoe, 
hacenaadoB eo bu mayoría y ans dependientea comercian y enriquecen con el mf- 
flero sudor del infelii labriego ; los enganchan como eaclavoa, y deudaH hay que pasan 
á la octava generación, creciendo aiempre la suma y el trabajo peraonal del deagra- 
€ÍAdO| y menguando la humanidad, la razón, la juaticia v la recompensa de tantos 
afanes, tantas Ugrimaa y fatigas tantas. La expropiación y el ultraje ea el baróme- 
tro que aumenta y jamas diaminuye la insaciable codicia de algunos hacendados; 
porque ellos lentamente se posesionan ^ ya de los terrenos de particalares, ya de lofl ♦ 
egidos (ódeloa de comunidad cuando oxistian estoa), y lueéo con el descaro mas 
inaudito alegan propiedad, sin presentar un título le^al de adquiaicion, motivo bas- 
tante para que loe puebles en general clamen justicia, protección, amparo; pero 
BOTdos loe tribunales á sus clamores y á sus pedidos, el deapieciOj la persecución y 
el encarcelamiento es lo que se dá en premio Á los que reclaman lo suyo." Pió Ber- 
mejtUo i otros muchos españolea dueños de haciendas en la Tierracaliente, contesta- 
ron por la prenaa negando loa hechoa alegados por Alvarez; el juicio i la verdad en 
& negocio perteneció a la opinión pública, 

.2) CJitaré algunos matrimonios clandestinos que hubo en 1857 i 1853 con ocasión 
I las Leyes de Reforma. En julio de 1857 el abogado José M. * Gadea, q^ue habia 
«do la Constitución i D. ** Marina Kubio, vecinos de Guanajuato, contrajeron ma- 
monio católico (sin retractarae aquel) contra la voluntad de su párroco José Tori- 
. Hernandec, con aolo preaentarie en la sala de recibir del mismo párroco I decía- 
ante él i dos testigos BU voluntad de casarse. En el mismo año D, Abrí^am 



^ 



—34— 

1857 cion reaccionaria. El plan de los conjurados era apoderarse 
de palacio^ de acuerdo con los aargentns de la guardia i del 
reten de la batería i ocupar al mismo tiempo las alturas de 
Catedral i tocar alarma con la campana mayor; simultánea- 
mente sorprender al 5, ^ batallón de linea que estaba acuar- 
telado en la Compofíia, entrando por la iglmia^ i los cuarteles 
de los batallones activo i de artillería. Los principales de los 
agitadores eran el Teniente Coronel Sostenes Garabito i el 
médico Joaquín Martínez, quien ministraba fondos para la 
empresa. 

Septiembre, 8, Arresto del Sr, Obispo Vereaidelos canó- 
nigos de Monterrey en la casa del ayuntamiento, por orden 
de Vidaurri, por no haber querido recibir a las autoridades 
civiles en la catedral, en una fiesta que se celsbró ese día^ 
Algunas horas después los canónigos fueron puestos en li- 
bertad i el Sr, Obispo salió desterrado del Estado i residió en 
el colegio de Guadalupe de Zacatecas. 

Septiembre, 9. Decreto de Comonfort declarando que ce- 
saba la intervención de los bienes del clero de Puebla. Poco 
después el general Miguel Gástulo Alatriste, Gobernador de 
Puebla, en virtud de facultades extraordinarias concedidas 
por Comonfort, dio orden de nueva intervención de dichos 
bif^oies. 

Septiembre, 11. Muerte de Fray José M.^ de Jesús Be- 
launzaríin (que había sido Obispo de Linares) en la Profesa. 
El Sr. Obispo Madrid le ministró los últimos sacramentos, 
el Señor Arzobispo Garza cantó la Misa de exequias i el 

GofiEiüaxT que había jurado I& Conetitucion, i una Jo^ea^ vecinoB de Zacatecas, con- 
trajeron matrimonio católico (sin retractarse el novio), contra la voluntad de su pá* 
rroco Juan Joeé Ore](ana, con solo presentarBe en la recámara del mismo párri>co a 
la« siete de la mañana^ antes que se lí^vantaae de la cama, i declarar ante él i doa 
tettigOB 811 voluntad de casarse. Eete hecho se pasó a mí en consulta como promo- 
tor flfec^l de la Curia ecleBÍástica de G nádala jara, i dictaminé que era matrimonio 
válida, aunque ilícito. En abril de 18Ó8 D. Luis Perea Castro, que habia jurado la 
Coj3iÜtuciont i D. * ijiz Rocha, vecinos de Colima, contrajeron matri momio católi* 
CQ (^n retractarse el novio)» contra la voluntad do su párroco Raíael Z. Vargas, cod 
ftolo presan taree en la sala de recibir del mismo pírrese o i declarar ante él i bastantes 
tenti^oe pertenecientes a la clase decente, entre ellos el jefe político médico Creacen- 
cio Üroíco, su voluntad de casarse. El Cura Hernández después de ohr la declara* 
cion de los novios m ocultó inútilmente en la recámara, i el Gura O reí lana, después 
de. oír la de<;laracion de los novios^ tocó la campanilla para llamar a loa de casa i que 
bitiermn volver a los novios, que se hablan ealido violentamente i no volvieron; mai 
el Cura VargaB recibió con toda urbanidad a los novios i a los testigos í lei dijo : ' *Se- 
fiorea, eete caso es una cosa que yo no puedo evitar," les di6 asiento i diá cuenta a 
la Mitra, 



K 



—35— 

Delegado Apostólico i los SS. Obispos Madrid i Manuel Par- 1857 
dio asistieron a ellas (1). 

Septiembre» fines. Pronunciamiento del bandido Manuel 
Lozada en la hacienda de Puga, en el municipio de Tepie, 
por Religión y Fueros. 

Octubre, 20. Comonfort organizó su Ministerio de la ma- 
nera siguiente. 

Relaciones: Juan Antonio de la Fuente, 
Justicia^ Negocios Eclesiásticos e Instrucción pública; Manuel 

Ruiz [abogado nativo de Puebla]. 
Gobernación; Benito Juárez. 
Hacienda: Manuel Payno. 
Fomento: Bernardo Flores (2), 
Guerra: JoséM. ^ García Conde. 

Noviembre, 2 Toma de Querétaro por Mejia; en la ac- 
ción salió herido el general José M* ^ Arteaga, Gobernador 
del Estado, 

Noviembre, mediados. Ocupación de Querétaro por Do- 
blado; Mejia abandonó la ciudad i se fué a Sierragorda. 

Noviembre, 18. Fueron electos Comonfort Presidente de 
la República i Juárez Preaidente déla Suprema Corte de Jus- 
ticia i Vicepresidente de la República. 

Diciembre 1. ^ Comonfort i Juárez tomaron posesión de 
sus respectivos cargos, i aquel en su discurso en el Congreso 
dijo: '*E1 mas eficaz de estOB (remedios para sahara la Nación) 
será hacer en el código fundamental saludables i convenien- 
tes reformas." 

Diciembre, 15 en la noche. Entrevista secreta de Comon- 
fort i Juárez, referida por Payno en un opúsculo. Comonfort 
le comunicó a Juárez que iba a dar el golpe de Estado i le 
suplicó que loauriliase en su nueva marchí^ política, a lo que 
contestó Juárez: "Te deseo muy buen éxito y muchas felici- 
dades en el camino que vas á emprender; pero yo no te 
acompaño en él." 

Diciembre, 17. Golpe de Estado, dado por Comonfort, 



NoUfl a. las ''Noticias de MéxÍL-o'' í»or Sedaño. p¿g. 213. 
Nació en San Luis Potosí el (lia 20 ae agosto de 1814 i fué do sobresaüeni© ta- 
j e inetruccion, viajero en Europa^ Asia i África, la primera íiutoridad x>oIítica de 
-*s ea diversas época? e ÍEtinio amigo mió* 



: —36— 

1867 ayudado per PaynOj Manuel Silíceo i Juan N. Navarro (1) o 
Bea Plan de Taeubaya proclamado por Zuloaga en la ma- 
drugada de ese dia en dicha ciudad. Los artículos princi- 
pales fueron los siguientes: '*1. ^ Desde esta fecha cesa 
de regir en la República la Constitución de 1857. 2. ^ Aca- 
tando el voto unánime de los pueblos, expresado en la libre 
elección que hicieron del Excelentísimo Sr. Presidente D, 
Ignacio Comonfort para Presidente de la República, conti- 
nuará encargado del mando supremo con facultades omní- 
modas, 3. ^ A los tres meses de adoptado este Plan por los 
Estados en que actualmente se haya dividida la República, 
el encargado del Poder Ejecutivo convocará a un Congreso 
extraordinario sin mas objeto que el de formar una Consti- 
tución que sea conforme con la voluntad nacional/' Reunido 
el Congreso el mismo dia 17, los Diputados en su mayoría 
protestaron contra el Pronunciamiento de Taeubaya, de los 
cuales citaré los siguientes: Apolonio Ángulo, Amado Ca-, 
marena, Daniel Larios, Félix Barron, José M. ^ Castro, 
Próspero C. de la Vega, Manuel Ruiz, Jesús D. Rojas, Fer- 
mín G. Riestra, Luis G. Solana, Juan Francisco Román i 
Miguel Blanco. El Sr. Vigil dice: ''el gobernador del Distri- 
to general Don Agustín Alcérreca publicó una proclama ad- 
hiriéndose al Plan. El ayuntamiento se disolvió; los Minis- 
tros la Fuente y Ruiz (Manuel) renunciaron; lo mismo que 
el administrador de correos D. Guillermo Prieto, D, Manuel 
Romero Rubio, secretario del gobierno del Distrito, el gene* 
ral Trias, segundo en jefe de la Brigada de México, i otros 
empleados; mientras que eran reducidos á prisión D, Benito 
Juárez, presidente de la Suprema Corte, D. Isidoro 01 vera, 
presidente de la Cámara, y los diputados Garza Meló y 
Banuet" (2), 

Diciembre, 17- Pronunciamiento de la guardia cívica de 
Veracruz por el Plan de Taeubaya. 

Diciembre, 19. Manifiesto de Comonfort, adhiriéndose al 
Plan de Taeubaya (3). < 

(1) Médica, nativo de Morelia. coDcolega mío en el leminario de U miema du* 

dmd i hoi cónsul en loa Eetadoa UnidoUi aunque tengo conjeturas de que ha muerto > 

(2) "México á través de los Siglos," tomo 5, capítulo 15. 

[3J El Br. Vigil en el capítulo citado dic^: "Lae noticiai recibidae en lo* prime* 
roe díae parecían íavorablea á Comonfort ; lae adheeionee de Veracruf, Córdoba 
OrlmbAí Jalapa, Puebla» Toluca, Tía X cala, Cuemavaca^ San LuU Potosí y Tampiv 



—37— 

Diciembre, 21, Protesta de la Legislatura de Jalisco con- 
tra el Plan de Tacú baya. La firmaron como Presidenta 
Silviano Oamberoa i como Secretarios Emeterio Rabies Gil 
i Anastasio Cí*fiedo. 

Diciembre, 23, Decreto del Señor Arzobispo Garza, en el 
que dijo; '*Con téstese al Sr. Cura N. que los juramentados 
que de público y notorio se hayan adherido o adhieran al 
Plan de Tacubaya del 17 del corriente, aceptado el 19 del 
mismo por el Supremo Gobierno, no se comprenden ya en 
la circular de marzo, ni en lo que con respecto á ellos previe- 
ne la circular del 13 del pasado." 

Diciembre, 24, Decreto del Sr. Munguia (cuyo confina- 
miento había terminado el 17), en que después de copiar el 
decreto anterior del Sr, Garza, dijo: "Hemos venido en dispo- 
ner y declarar lo mismo para nuestra diócesis,'* 

Diciembre, 30, Despronunciamiento de Vera cruz o sea 
pronunciamiento por la Constitución de 1857 (1)- 



1858 



Enero, 11, Pronunciamiento de Zuloaga en la CiudadeU, 

f proclamando la destitución de Comonfort i que el mismo Zu- 
oaga se encargaba del Poder Ejecutivo, mientras que una 
Junta de representantes de la nación nombraba Presidente 
interino. El mismo dia Comonfort puso en libertad a Juares 
i a los demás presos políticos, i el mismo dia Juárez salió para 
Querétaro en compania de otros radicales (2), 

co, flin contar Ibs poblaciones de st^gimdo ordaii del Díf^trito Federal, traiftn ein duda 
un contingente de importauí'ia. Ui BÍtiíacioii que sb deaairoUaba en el interior no 
era, flin embargo, propia para tranquil bar loi ánimos, y pronto ee eniKi qvLG ni Ár- 
teaga en Queretaro^ ni Doblado en Guanajuato, ni Huerta en Michoacan) ni Parrodi 
en Jaliflco flecnndaban el Plan deTacubajíaj sino que se preparaban á contrariarlo 
eon todog loi elemenloe de que dispouian en bus respectivos Eatadoi." 

(1) El Sr. Vigil en el capítulo citado dice ; ^'jil despronunciamiento de Veraemí 

fliguieron da cerca actos semejantes en Ulna » Jalapa. Pero te y to^lo el Estado, traemi- 

tiéndoae el movimiento á Tlaxcala^ á consecuencia de la vuelta al orden conetitucio- 

^'^ por el general D. Miguel Negrete en Santa Ana Chiautenpan, que con nna fuer- 

x>náide rabie puso en alarma a Echeagaray en la ciudad de Puebla* Estas noticias 

icidian con las de loe Eetadoe del interior^ del Norte y Ocoidente^ todos ios cuales 

excepción de San Luis Potos i, en donde secundó el Plan de Tacubaya el general 

fett^^para ponerse desunes del lado de la coalición, rechaiaban aquel Plan/' 

U Ed 1857 el General José Mf< Elancarte se fué de la Baja CaUfornia, de q^ue 

COtnandAnte] a Guadalajara, i así por haberse ido sin licencia^ como por indicios 



—38— 

1858 Enero, 13, Llegada de Osollo i Miraraon a la capital de 
, Mésico. 

Enero, 19. Llegada de Juárez a Guanajuato, en donde, re- 
conocido luego como Presidente de la República por las Le- 
gislaturas i Gobernadores de los Estados que no se habían 
adherido al Plan de Tacubaya, instaló su Gobierno i organi- 
zó su Ministerio de la manera siguiente: 
Relaciones i Guerra: Melchor Ocampo, 
Gobernación: Santos Degollado. 

Justicia, Negocios Eclesiásticos e Instrucción Pública: Ma- 
nuel Ruiz. 
Hacienda: Guillermo Prieto. 
Fomento: León Guarnan [1], 

Enero, 21, Comonfort, después de nueve dias de tiroteo en- 
tre su tropa i la de Zuloaga, situada en los principales edifi- 
cios de México, viéndose avandonado por la inmensa mayo- 
ria de soldados, salió de dicha capital con dirección a Vera- 
cruz. Antes de salir dirijió un oficio a Zuloaga comunicándole 
que iba a salir de la capital i de la República, i el Presidente 
tacubayista le contestó dándole la licencia para ello. Miramon 
estaba empeñado en ir a aprehender a Comonfort, i ponerlo 
preso; pero se lo prohibió Zuloaga i lo diatiadió Osollo to- 
mándolo del brazo. 

Enero, 22. Solemne Te-daim en la catedral, al que asistió 
Zuluoaga i demás empleados tacubaj^istas, que en seguida se 
fueron al palacio nacional, en donde la Junta de represen- 
tantes nombrados para eligir Presidente interino eligieron a 
Zuloaga. 



.lo en me nia^B reacción arias nEigm a a muerie. 
¡n el Eitado do Jaliaco" por el Sr< Cambre, pag^ 25, 
BU Historia cíe México, tomo 14, pág* 761 , dice : *'E1 
i Ouanajtíaío) lo componían D. Melchor Ocampo^D. 



de eonspitacíofií el Gobernador de Jali^o Parrodi lo despachó preao bajo bu palabra 
de honor a iléxico, en donde Comonfort lo puso en la cárcel i procesó. El 11 de 
enero de 1S59 Zuloíiga eacó a Blancarte de la carca! para que le ayudara en su pro- 
nunciamiento, i desde ese dia militó en las ñlae reaccionarias hasta bq muerte. 
(1) "La Guerr* de Tres Años en el Estado de Jalisco'^ 

Yerra pues Zamacois, cuando en bu " " ' 

gabinete formado por él {Juárez ín i , . , 

Poiieiano Arriaga, D. Guillermo Prieto y D, Miguel Lerdo de Tejada.'' I yerra tam- 
bién en decir (jue Juarea llegó a Guad ala jara el día 13 de.marao f pag*753 J i yerra igual> 
mente al referir que el pronunciamiento de Landa fue el día 17 del mismo marzo 

Spág. 764J, Míitias Romero ^qiie nació en la ciudad de Üaxaca el dia 24 de febrero 
e 1&37), en 185:i entró como oficial en el Ministerio de Relaciones, i el mismo emple 
desempeñó en Guanajuato en enero de 1858, Después ha sido durante muchos afio 
Ministro pleni^tenciario de México en los Estados LTnidofl- f L^s Hombres PronJ' 
nentas de Méxic4>"^. 



-39— 

Enero, 22, Circular de Zuloaga a todos loa i íQbe madores de 1858 
los Estados, para que se adhirieran a su pronunciamiento. 
^ Enero, 24, Zuloaga organizó su Ministerio de la manera 
siguiente : 

Relaciones: Luis G, Cuevas (abogado). 
Justicia, Negocios Eclesiásticos e Instrucción pfiblica: Manuel 

Larrainzar (literato chiapaneco). 
Gobernación: Hilario Helguero (abogado). 
Hacienda i Fomento: Juan Hierro Maldonado fidemj* 
Guerra: general José de la Parra. 

El mismo dia se instaló el Consejo de Gobierno^ compuesto 
de 28 personas, de las que laís principales fueron tas siguien- 
tes: Juan B. Ormachea (canónigo de la Metropolitana), José 
Ramón Malo (sobrino de Iturbide), l-'rancisco J, Miranda, 
José Joaquín Pesado, Joaquin Fermín dez IMadrid (01>ispo 
inpartibíts de Tenagra), José M, ^ Andrade, Bernardo Contó 
i Juan Rodríguez de San Miguel. Zuloaga derogó luego la 
Constitución de 1857 i las Leyes de Reforma, 

Enero, 25. 'Osollo fué nombrado general de l>rigada. 

Enero, 30. Contestación del Lie» Jesús Caniarena, Go- 
bernador de Jalisco, a la circular de Zuloaga del 22. Dicho 
Gobernador, entre otras frases mui enérgicas, uso de la si- 
guiente: *^al fin de la jornada sabremos á. que ateiiernos/' 
En la noche del 24 de diciembre de 1800 terminó la jornada. 

Febrero, 7. Comonfort se embarcó en Veracruz, no ncce^ 
diendo a las instancias de Manuel Gutiérrez Zamora, Gober- 
nador del Estado, i del general Ignacio de la Llave para que 
permaneciera en dicho puerto* Residió algunos años en 
Nueva York. 

Febrero, mediados. Juárez salió con sus Ministros de 
Guanajuato para Guadalajara, a donde liego el 14 del mismo 
febrero e instaló alli su gobierno (1)* 

Marzo, 10. Accioíi de Salamanca, ganada por (.)solloi sus 
subalternos Miramon, Mejia, Francisco García Casa nova, 
José M. "^ Blancarte i Luis Pérez Gómez (español^ i otros 

IJ Cambre, olira cit, pág, 2rj, Juuivü t^jstuvo al^niniíH liriras en Laj^os hosv>e- 
lo en ioe altos de la caea que es Uní de iii monulíi tlt'l fiírniüi'éntko D. Fnm<.'lsco 
üez García. Me Jo ha refi^rulo el muiiíí-ipe Ü. JoHé I^íiiíli ío Torrea, tesitiirf) CK-ulívr i 
sona fidetlign^' 



—40— 

1858 jefes, al general Parrodi, Leandro Valle j Mariano Moret i 
otros jefes, de los que el coronel Josí Calderón murió en la 
acción. Parrodi con el resto de su ejército se fué a Guada- 
lajara. 

Marzo, 12. Capitulación de Sílao entre Osollo i Doblado, 
en virtud de la qué este entregó sus fuerzas a aquel i se reti- 
ró a la vida privada. El general Feliciano Liceaga ocupó 
luego a Guanajuatü por orden de Osollo* Poco tiempo des- 
pués Doblado se fué a los Pastados Unidos- 
Marzo, 12- A la sazón que Juárez se hallaba en Junta de 
Ministros, Ücampo entregó a Juárez el parte de la derrota de 
Salamanca; "todos quedaron en profundo silencio. Juárez 
sin titubear, dijo: "-Han quitado una pluma á rntef^tro gallo,^' 
y dio instrucción a Prieto para que redactase un Manifiesto" 

(O- 

Marzo, 13. Pronunciamiento del coronel Antonio Landa 
en Gtiadalajara, i prisión de Juárez i sus Ministros, Este pro- 
nunciamiento se verifico en el cuartel que estaba en el local 
del Instituto de Ciencias (el de la antigua Universidad/ El 
general Sil ver io Nuñez, al tratar de sofocar el pronuncia- 
miento en la puerta del cuartel, recibió un balazo en el reloj 
que llevaba en el bolsillo del chalecOj por lo que no recibió 
dañOj i fué hecho prisionero. Ese dia, entre los que formaban 
la guarnición constitucionalista de Guadalajara, se hallaban 
el jefe político Lie. coronel Miguel Contreras Medellín, i el 
médico diputado i coronel liafael Jiménez Castro (2). 

Marzo, 14, Inminente peligro que corrieron Juárez i sus 
Ministros de ser asesinados por el teniente coronel colímense 
Filomeno Bravo, a consecuencia de una imprudencia del co- 
ronel Miguel Cruz Aedo (3), Guillermo Prieto en un artículo 
que han publicado bastantes periódicos ha dicho: ''El jefe 
del raotin, al ver la columna en las puertas de Palacio, dio 
orden para que fusilaran á los prisioneros. Eran ochenta por 
todos, — Una compañia del 5. ^ se encargó de aquella orden 
bárbara» — Una voz tremenda salida de una cara que desapa- 
reció como una visión, dijo: * 'Vienen á fusilarlos.''— ^Los 

flj LecciontíH de Hiataria Patria iwr Guillermo Prieto, lección 14* 

(2) Cambre^ obra cit. pij^, 25 i 30. 

(3) El Sr. Vigil, amigo de Criisj-Aedo, en *' México á travea de lotí Siglos," * 
5 ^ , págs. 294 i 295 j refiere liir^'ainentc t^flt» acto de ímiTru<lencia, 



/ 

—41— 

presos se refugiaron al cuarto en que estaba el Señor Juárez; 1858 
unos se arrimaron á las paredes, los otros como que preten- 
dían parapetarse con las puertas y con las mesas. — El Señor 
Juárez se avanzó á la puerta; yo estaba á su espalda. — Los 
soldados entraron al salón . . . arrollándolo todo ; á su frente 
venia un joven moreno, de ojos negros como relámpagos: era 
Peraza. Corria de uno á otro extremo, con pistola en mano, 
un joven de cabellos rubios: era Moret (Pantaleon), Y for- 
maba aquella vanguardia D. Filomeno Bravo, Gobernador 
de Colima después. — Aquella terrible columna, con sus armas 
cargadas, hizo alto frente á la puerta del cuarto ... y sin 
mas espera, y sin saber quien daba las voces de mando, oimos 
distintamente: "¡Al hombro! ¡Presenten! ¡Preparen! ¡Apun- 
ten, . .1" Como tengo dicho, el Sr. Juárez estaba en la puerta 
del cuarto; á la voz de "¡Apunten!" se asió del pestillo de la 
puerta, hizo hacia atrás su cabeza y esperó. . . Los rostros fe- 
roces de los soldados, su ademan, la conmoción misma, lo que 
yo amaba á Juárez. . . .yo no sé. . . .se apoderó de mí algo de 
vértigo 6 de cosa de que no me puedo dar cuenta» . . .rápido 
como el pensarniento, tomé al Sr. Juárez de la ropa, lo puse 
á mi espalda, lo cubrí con mi cuerpo. . . .abrí mis brazos. . • . 
y ahogando la voz de "¡Fuego!'' que tronaba en aquel ins- 
tante, grité: ¡Levanten esas armas!, ¡levanten esas armas!, 
¡los valientes no asesinan. • . .!" y hablé, hablé. Yo no se que 
hablaba en mí que me ponia alto y poderoso, y veia, entre 
una nube de sangre, pequeño todo lo que me rodeaba; sentia 
que lo subyugaba, que desbarataba el peligro, que lo tenia a 
mis pies. . . .Repito que yo hablaba, y no puedo darme cuen- 
ta de lo que dije. . . .á medida que mi voz sonaba, la actitud 
de los soldados cambiaba. . . .Un viejo de barbas canas que 
tenia enfrente, y con quien me encaré diciéndole: "¿Quieren 
sangre? ¡Bébanse la mia. ...!'' alzó el fusil. . . .los otros hi- 
cieron lo mismo. . .Entonces vitoreé á Jalisco! — Los soldados 
lloraban, protestando que no nos matarían, y así se retiraron 
como por encanto. . . Bravo se puso de nuestro lado. — Juárez 
se abrazó de mí . . • mis compañeros me rodeaban, llamán- 
c'^^me su salvador y el salvador de la Reforma. ... mi corazón 
i ^Uó en una tempestad de lágrimas ....'' 

Lquellos á quienes Guillermo Prieto salvó la vida en aquel 
^orable dia^ fueron los siguientes; C^ Benito Juárez, Pre-t 



—42— 

1858 sidente de la República; C. Melchor Ocampo, Secretario de 
Relaciones y Guerra; C. Manuel Ruiz, Secretario de Justicia; 
C: León Guzman, Secretario de Fomento; C. General José J. 
Nuñez; C. Coronel Refugio González; C. Francisco de P. Gen- 
dejas, Oficial Mayor de la Secretaria de Gobernación; C. Ni- 
colás Pizarro, Oficial Mayor de Justicia; C. Francisco de P. 
Gochicoa, Oficial Mayor de Hacienda; C. Francisco Mejia, 
Jefe de Sección de la Secretaria de Hacienda; C. José M? 
Garmendia, id. id.; C. José A. Morales, Contador de la Ad- 
ministración General de Papel Selladq; C. Gregorio Medina 
y Flores, Oficial de la Secretaria de Guerra; C. Matias Rome- 
ro, Oficial de la Secretaria de Relaciones; C. Fermin tromez 
Farias; C. Alfredo Bablot ("padre^; C. Francisco del Razo, 0- 
ficial de la Secretaria de Hacienda; C. Rafael Ortega, escri- 
biente: C. Lorenzo Medina, id. id.; C. Juan N. Vera, propie- 
tario e industrial que servia de Ayudante al Presidente; C. 
Basilio Pérez Gallardo, Director del Periódico Oficial eíi la 
imprenta de Brambila.'' 

**De las anteriores personas solamente viven en la actua- 
lidad los SS. Matias Romero, Francisco Mejiay Francisco de 
P. Gochicoa" [1]. 

Marzo, 15. Capitulación de Guadalajara enjDre el general 
constitucionalista Juan B. Diaz i Antonio Landa, en virtud 
de la que r>ste con su tropa evacuó a Guadalajara i se fué al 
Sur de Jalisco. 

Marzo, 16. Manifiesto de Juárez, en el que dijo entre otras 
cosas: **E1 Presidente constitucional interino de los Estados 
Unidos Mexicanos y sus Ministros, á la ciudad de Guadalaja- 
ra y á la Nación La guardia de palacio dirigida por su- 
gestiones de ios señores Landa y Morett {Pantaleon)^ quienes 
á su turno (según se dice) eran impulsados por personas d© 
mucho influjo en esta ciudad, se echó sobre nosotros en el mo- 
mento mismo de relevarse, poniéndonos inmediatamente pre- 
sos con dos centinelas de vista. Fué pues imposible hacer Ma- 
nifiesto ninguno. Hemos permanecido presos tres dias, en 
el último de los cuales, la noche del 15 nos trasladaron á 
la casa del señor Cónsul francés, en donde permanecimos 

(1) **E1 Universar* del 16 de marzo de este año de 1897, artículo "Loa salvados 
por D. Guillermo Prieto", 



r\ 



—43— 

conforme Ci los convenios que alcalce publicamos.— Este in- 1858 
cidente, que lia dado á conocer el entusiasmo y denodado es- 
píritu del pueblo de Guadalajara, ha avivado nuestra té, vien- 
do la espontaneidad con que ha ocurrido la parte de la pobla- 
ción mas di¡¿tinf:juida por sus luces y patriotismo á sostener 
la causa de la libertad y del orden en la ley . . . Sean pues 
rendidas mil gracias por nosotros, como se las damos muy 
cordial y respetuosamente, y concedidas por la posteridad 
incesantes bendiciones á la magnánima y pensadora población 
de Guadalajara, y á las muy dignas autoridades que por for- 
tuna rigen sus destinos, — Vov lo demás, cümplase la volun- 
tad de Dios, que bien maniñt^sta se halla en favor de las ideas 
democráticas. Perdamos o no batallas: perezcamos á la luz 
del combate ó en las tinieblas del crimen los que defendamos 
tan santa causa, ella es invencible. La desgracia de Sala- 
manca no es mas que uno de los assares, harto comunes en la 
guerra. Pueden seguirle otras, puesto que apenas hemos a- 
bierto la nueva campaña, puede llegarse á ver de nuevo el pais 
ensayando volverse el pupilo du 1821, como lo pretenden sus 
mil veces reconocidos por ineptos tutores: la democracia es 
el destino de la humanidad futura: la Iiberta<i su indestruc- 
tible arma: la perfección posible el fin á donde se dirige'' (1). 
Marzo, 17, Proclama de Juaress al Ejército, en la que dijo 
entre otras cosas: '*En los momentos del supremo conflicto, 
borrando las distinciones con que pretenden dividirnos los 
privilegios^ realizando y haciendo patentes \o^ deseos de los 
demócratas de corazón, habéis combatido juntos y hecho visi- 
ble al soldado del pueblo, al pueblo del ejército, á las clases 
todas confundiéndose y fraternizando en una aspiración á la 
libertad, popularizando el heroísmo, vulgarizando el senti- 
miento de la gloria, llorando las desgracias del hermano ex- 
traviado, reviviendo escenas que están iluminadas con los 
nombres de los caudillos de 1810. — En esta faz de la gran lu- 
cha de la humanidad entre los que tiranizan y los que liber- 
tan; entre los que especulan y los que prodigan cuanto poseen 
por sus creencias, la victoria es digna de su teatro, por que 
''-'isco es una tierra consagrada por el valor y la libertad.^ 
"^ esas creencias que son la vida de mi corasíon; con esta fé 

Cambre, paga. 38 i 4a, 



^ 



—44— 

1858 ardiente, único título que enaltece mi humilde persona has- 
ta la grandeza de mi encargo, los incidentes de la guerra son 
despreciables; el pensamiento está sobre el dominio de 
los cañones y la esperanza inmortal nos promete la victoria 
decisiva del pueblo, á despecho de unos cuantos infelices, 
por que Dios es el caudillo de las conquistas de la civiliza- 
ción" (1). 

Marzo, 19. Salida de Juárez de Guadalajara con sus Mi- 
nistros i otros empleados públicos con dirección a Colima, 
escoltado por el coronel Francisco Iniestra [2]. 

Marzo, 23. Ocupación de Guadalajara por Osollo, en vir- 
tud de capitulación entre él i Parrodi en San Pedro Analco. 
Con Osollo iban Miramon i otros jefes. Fueron nombrados 
Urbano Tovar (abogado) Gobernador del Departamento, i 
Francisco G. Casanova comandante de la plaza. Landa se 
fué a Guadalajara a unir a Osollo. El general Pedro Ogazon, 
acompañado del general Juan N. Rocha, de los coroneles Mi- 
guel» Cruz- A edo i Miguel Contreras Medellin i otros jefes, es- 
tableció el gobierno constitucional en Zacoalco. 

Abril, 7. Juárez salió de Colima para el Manzanillo. El 
mismo dia expidió un decreto, nombrando a Sanjtos Degolla- 
do general en jefe de las fuerzas de Occidente y Norte, con 
facultades omnímodas (3). Degollado nombró al coronel Pe- 
dro Ogazon, Gobernador de Jalisco. 

Abril, 10. Ocupación de Zacatecas por Miramon. Al dia 



[1] Cambre, págs. 42 i 43. 

(2) El miBmo día llegó ja Santa Ana Acallan ; atacado alli por Landa y Quinta- 
nilla, salió huyendo secretamente a caballo el dia 22 a las 11 de la noche, e hizo un 
rodeo por los municipios de Zacoalco, Atemazac de las Tablas i San Gabriel, hasta 
tomar en la barranca de Beltran el camino de Colima, a donde llegó el 26 del mismo 
mes. 

El general J. Guadalupe Monteneg^ i su hijo el coronel José M. * Montenegro a- 
compañaron a Juárez desde Guadalajara hasta el Manzanillo, habiendo tenido parte 
por lo mismo en la defensa del Presidente con las armas en Santa Ana Acatlan. [**E1 
Fais", periódico de Guadalajara, n.® del 31 de octubre de 1867]. 

[3] El mismo dia llegó a Cuyutlan, pueblo en la orilla del mar a 14 leguas de 
distancia del Manzanillo. En Cuyutlan conocí yo a Juárez, por haber sido hospeda- 
do en la misma casa en que estaba yo. La primera vez que lo vi acababa de desmon- 
tar del caballo i estaba sentado en una de dos hamacas que había en el portalillo in- 
terior, con pantalón i chaqueta de dril blanco i sombrero poblano, blanco, tendido. 
Con gran deseo de conocer el mar i aprovechando las que en el colegio llamábamos 
vacacioncillas de Semana Santa, hice viaje a caballo a Colima, Cuyutlan i el Manza- 
nillo, en compañía de mis discípulos D. Victor Radillo (que ya era presbítero J, D. Je- 
sús Vizcaíno fl^oy abogado i vecino de Ciudad Guzman^ i D. Epitanio Diaz (hoy co- 
merciante vecino de Colima). 



—46— 



siguiente llegó a la misma ciudad el general Antonio Mañero 
con su brigada. 

Abril, 11. Embarco de Juare;5 en el Manzanillo con sus 
Ministros Ocampo, Ruiz, Prieto i Guzman i demás empleados 

Abirl, 17. Acción del Puerto de Carretas, en el municipio 
de Ahualulco de Pinos, ganada por Miramon a) generalJuan 
Zuázua i sus subalternos general José Silvestre Aramberri i 
coronel Francisco Naranjo, El mÍ9mo dia entró Miramon a 
SanJLuis Potosí, 

Abril, 17. Ocupación de Morelia por el general conserva- 
dor Luis Pérez Gómez. 

Abril, 17. Ocupación de Orizaba por el general conserva- 
dor Miguel M f Echeagaray. 

Abril, 20. Pronunciamiento del general Miguel Negrete 
[que hasta entonces habia combatido por la causa constitu- 
cionalista] en Jalapa por el Plan de Tacubaya. 

Abrilj 27. Toma de Zacatecas por Zuázua. 

Abril, ;30. Zuázua fusilo al general en jefe Mañero, al co- 
ronel Antonio Landa, al teniente coronel Francisco Aduna 
i al capitán Agustín Drechi. Zuázua desterró del Estado al 
Sr. Obispo Verea (2). 

Mayo, 4, Desembarco de Juárez con sus Ministros i em- 
pleados subalternos en Veracruz. AUi encontró a Gutiérrez 
Zamora, Gobernador del Estado, Miguel Lerdo de Tejada, 
Ignacio de la Llave, Ignacio Ramirez, José M*Mata, Ponciano 
Arriaga, Garcia Torres i otros radicales. t 

Mayo, 14. Toma de Tampico por Mejia. 

Mayo, 20. Fusilamiento de Ignacio Herrera y Cairo, Ha- 
llándose dicho ex-Gobernador de Jalisco en su hacienda de 



1858 



(1) El 18 del misímc» mes tleaembarcó en Paiiiimá, el 22 toü6 on ta Habana i el 
28 dcfletn barco í^n KuHva OrleanH. Un dia ant^s sü habla embarcado Comonfort en 
Nueva O ríe ana para Nueva York. 

(2) El Sr. Verea w fué a A guasca lien tes í de allí a Guudftlajtira m oiuclad natal, 
í habitó e» la eaíia de pu píulre D* Benito Verea, Kallego^ que t^nia un k-mlajon en la 
esquina de au easa, í que a posar de tener en ella a un hijo Ohiflpo, lo que ha teniílo 
BXi México una aiprnífitíaeion social muolio más grande que en iaa demás nacionea ca- 
Kilicafij con una dwUeftcíon al trabajo i una mouestia que ojalá imitáramos toílos loa 
mexicanos, siguió en bu tendajon despachando el jabón i las velas de a tlaeo eomo vo 
lo vf. 

En Zaüateeaa ae creyó gene ral mea te qne juntamente con Mañero, Lauda, Aduna í 
Drechi había sido fusilado, muerto i tíepultado el mavor Pedro Gallartlo, conuindante 
de escuadrón ; así lo publicaron low jKTiÍKlicoa de la época i así lo refieren el Sr, Vigil 



_4B— 

1858 Providencia, en e! municipio do Ahualulco, en la vidii privada, 
el teniente coronel Manuel Piélago salió de Guadal ajara sin 
mas objeto que aprehenderlo i fusilarlo, lo aprehendió, 
lo llev6 a Ahualulco i lo fusilo por orden de Catianova. El 
Presidente Zuloaga reprendió fuertemente a Casanova i le 
ordenó la destitución de Piélago, orden que no cumplió. Los 



en "Méfiico á través de loi Sigloa/* el Sr. Pérez Verdia en bu ^*Com pendió de la His- 
toria de México/' el ñr. Guillermo PKeto en sua "Lecciones sobre Historia Patria," 
Zamacoie en su ^'Historia" i no sé que algún escritor público refiera lo contrario ,Í por 
esto yo referí lo misino en el tomo 1. ^ de min Anales, 1, ^ edición, pág. 73. En electa, 
el mayor Gallardo fué llevado al suplicio i eu cuerpo a travestulo con balas, i se crey4.\ 
generalmente que babia sido sepultado; pero por un fíuceeo raro, de que la Hii^ loria 
presenta algunos ejemplos^ al tratar de sepultársele dio indicioíj de vidaj se di6 luego 
aviso íil Sr. Curíi de SJacatecAS i este dio inmediatamente las disposiciones coove- 
nientE^a i el dinero necesario para que Gallardo fuera ocultxido i curado con esmero 
i se guardase el mas completo secreto» Gallardo salvó la vida ^ vivió bastantes afios i 
muchos le conocieron. Mi mui respetable an^ií¿:o el Sr. General Francisco F- Mendex ^ 
persona mui fidedigna por su inteligencia i probidad, después do balíer leído mis A- 
nales me est:rLbió lo siguiente: *'E1 mayor Gallardo, compañero de Drechi y Manero 
fué fusilado en Zacatecas, no quedó bien muerto, y el Cura no lo sepultó y lo curó; 
vivió con otro nombre, era casado en México, y como Cí^tuvo oculto mucbo tiempo 
au esposase volvió i casar, pasado el terror vino á Mí^xico, perdonó A su esposa y 
la dejó con el aegundo marido, de quien ya tenia familia; vo lo couod." 1 lo mismo 
que me refirióel\Sr. Genenü Méndez (qiie vive en la capital), me ha con 13 miado o- 
tro vecino de la mi Pina capital i otro vecino de Zacatecas, personas fidedignas. Sin 
duda c^ue el supuesto í^.egundo matrirnuonio de la 8ra. de Gallardo fué nulo. 

Aquí tienen los estudiantes de Lúgí^i^ i^i f^í*so notable para ejercitar i aplicar laa 
reghis de la ciencia sobre el criterio de i a historia. 

'^Líis auxilió ^a Manero, Lauda, Aduna, Gallardo i DrecbiJ en la capilla i en el pa^ 
tíbulo Ignacio Castro ^ Cura de Zacatecas, Por serbermano del liberal Lie. José >L ** 
Cíistro, Gobernador del Establo, L jior ser el mismo párroco de opiniones conocidamente 
li Itérales, en el hervor de los partidos ae le atribuyó complicidad en dichos fusüa- 
miento^i, por lo que fué preso en el clerical de Guadal ajara i procesado ; yo como pro- 
motor fiücal dictaminé en su favor, el provisor lo absolvió i el Br- Obispo Espinosa lo 
sentaba todos ios domingos a su mesa." 

Esto dije en la primera edición del tomo L ® de mis Anales, i ahora digo lo siguien- 
te. Recibí una eorprefía con la noticia del 8r. Méndez de que Gallardo habia salvado 
la vida i otra sorpresa reiordandu que el 8r. Castro no dijo nada en eu proceso res- 
pecto de esto, i que aunque después del proceso el Sr- Castro i yo tuvimos amistad i 
platicamos algunas veces, nunca me comunicó dicho extraordinario suceso. Los BS. 
Jíarron, los S¿. Castarios i otros muchos vecinos de Tepic i de Zíu^atí-cas, poblaciones 
de que el í^r* Castro habia sido Cura, hacia ii elogios de las virtudes religiosas i cí- 
vicas del mismo Wr* i el solo caso presente re* ve I a tres de suíi virtudes : 1 ? la delicada 
prudencia con que ocultó a Gallardo í 1Í5= su candad, semejante a la del Saman taño 
del Evangelio, con que procuró su salud i su vida; i 3? , su nobleza de alma, con que 
sufrió la prisión i el proceso i la lesión en su honor i en su fama, con si guien tea al 
mismo proceso, sin revelar que por sus cuidador vivía Gallardo, conociendo que en 
medio de la temix^stad de las pasiones i>olítiííafl de la éiioQn, el mismo Gallardo mui 
probablemente seria de nuevo aprehenilido i muerto. 1 si yo, apoyado en los honorf- 
hcos antecedentes del Hr, Castro i en que el proceso no arrojaba ningún indicio 
complicidad, blce elogios de dicho párroco i ¡^edí su absolucioíi^ ¿qué babria dichc 
hubiera sa.bido que en lugar de complicidad en el se suponía un a^psinato el Pr. Ca 
tro había ejercitado la caridad evangélica salvando a Gallardo? 



I 



_47_ 

conatitucionaliatas formaron un batallón al que pusieron el igss 
nombre de "Herrera y Cairo/' 

Mayo, 26, Urbano Tovar dejó de ser Gobernador del De- 
partamento de Jalisco, i comenzó a serlo el general Francisco 
García Oasanova, , 

MayOj 27, El abogado general constitucionalista nuevo- 
leonense Miguel Blanco se apoderó en San Juan de los Lagos 
de mas de 100,000 pesos que estaban entenados bajo el ca- 
marín del Santuario de nuestra Señora (1). 

Mayo, 30, Entrada de O solí o en San Luis Potosí, 

Junio, 12. Fusilamiento del Comandante Militar de Co- 
lima, Teniente Coronel del 4. ^ batallón de linea^ Ignacio 
Martínez, sentenciado a la pena capital por delito de infi- 
dencia. Martínez dirigió una carta a Miramon cuando iba 
a darse la batalla de Atenquique, poniéndose a sus órdenes 
con la fuerza que mandaba en Colima: la carta fué intercep- 
tada por los liberales, i el culpable, convicto i confeso, sufrió 
con valor la ejecución. 

En sustitución de Martínez fué nombrado Gobernador 
del Estado el Lie. Miguel Contreras Medellin, 

Junio, 13, Santos Degollado i sus subalternos Pedro Oga- 
zon, Cruz-Aedo i otros jsfes, atacaron sin éxito a Guadala* 
jara. 

Junio, 18, OsoUo murió de fiebre en San Luis Potosí, 
auxiliado por el Sr. Obispo Barajas, 

Junio, 30, Toma de ban Luis Potosí por Zuázua i bus 
subalternos Aramberri i Naranjo, i destierro del Sr. Barajas 
a Piedras Negras. 

Julio, 2. Acción de la barranca de Atenquique en el mu- 
nicipio de Ciudad Guzman, entre Degollado i sus subalternos 
Miguel Blanco i Leandro Valle, i Miramon i su subalterno 
Velez, en la que quedó indecisa la victoria. 

Julio, 7. Toma de Durango por el general constituciona- 
lista Esteban Coronado, Gobernador del Estado (nativo de 
Chihuahua). 

lio. Manifiesto de Comonfort en Nueva York, en el 

D. Concapcion Toral, primo mió i primo del capellán mayor de dicho Santiia- 
ine refirió qu© el entierro del dinero se liiiso tecretaoiente por el mi^mo Sn To- 
-1 capellán mayor i un albafliL 

Anales 7 




^ ., -48— 

1858 que dijo: **La obra del Congreso salió por fin á luz y se viá 
que no era la que el pais quería y necesitaba. Aquella Cons- 
titución, que debia ser iris de paz y fuente de salud, que de- 
bía resolver todas las cuestiones y acabar con todos los dis- 
turbios, iba á suscitar una de las mayores tormentas que 
jamas han afligido á México , . • Su observancia era imposible 
su impopularidad era un hecho palpable; el gobierna que 
ligara su suerte con ella era un gobierno perdido ... El Plan 
de Ayutla, que era la ley de mi gobierno y el título dé ini 
autoridad, no me confería la facultad de rechazar aquel có- 
digo; me ordenaba simplemente aceptarle y publicarle.'^ 

Julio. Muerte de Valentín Gómez Farias en la capital de 
México a los 77 años, 

Agosto^ 2. Supresión de 1^ Congregación del Oratorio de 
San Felipe Neri de Guadalajara, por los Gobernadores de la 
Mitra canónigo Casiano Espinosa i Cura del Sagrario Jesús 
Ortiz (muy liberal), con autoridad del Obispo de la diócesis, 
i este Sr. con autoridad del Papa (1). 

[1] Siendo preiiósito t!e dicha Conpregai;ion til cnnónigo, Doctor i literato Joeé 
Manuel CovarrubmH^ recibió en ella a dos estudiantes iK)bres que se llamaban Joeé 
Ana Bonilla i Andrés Rivera; a Igun tiempo deepues entró Juan N, Suareí eo la 
Congregación, i los tres expulsaron de ella ni Dr. Covarrubías, quien tenia cerca de 
80 añOB e imprimió un opúsculo que intituló "Espuleion do Cobarrubia», publicada 
por el mismo,'' en el cnal puao de oro i azula aus ex-hermanoa i concluyó con eaia 
décima, 

V 

Dos cometas muy opacos, 
Errantes en eu camino, 
Sin meditado destino. 
Be luz y firmeza flacos, 
A casa del sol entraron, 
Ck>n luz de este astro alumbra ron ^ 
Creyéndose luces puras, 
Invariables y securas. 
De su casa al 8oT echaron 
Y ellos se hallaron á oscuras. 



De Bonilla y Rivera quede esta historia 
Fara jíerpelua futura memoria- 
Pasando mas oilos i siendo prepósito E i vera, lo exíjulsaron de la Coneregacion Bo* 
nilla, Suareí i José M, ^ Rios. Con este motivóse siguió un ruidoso pleito judicial 
^ntre Rivera i loa otros, que duró muchísimos años i llegó a Roma, hasta que el di a 
2 de agosto de ISóS, a las siete de la mañana^ cuando menos lo pensaban los (el i pe- 
ses, se presentó en el Oratorio el canónigo Rafael H. Tovar (hermano del ex-Goix 
nador del Departamento), comisionado por los Gobernadores de la Mitra, con 8 
aubaltemos loa presbíteros D, Rafael S, Camacho (actual Obispo de Querétaro), * 
Guadalupe (iarcia f actual Chantre de Guadalajara), D* Gabino Gutiérrez i D. Jual 
Ramírez. Reunió a todos loi^ feli penses, que lo eran a la sazón Bonilla, f? nares, Rio 



.^\ 



—49— 

Agosto, 17- Pronunciamiento del general Plácido Vega en 1858 
el Fuerte por la Constitución de 1857 (1). 

Agosto, 25> Toma de Tampico por el coronel constitucio- 
nalista José M. ^ CaravajaL 

Agosto. Muerte del célebre conspirador de Querétaro Epig- 
menio González, a la edad de mas de 80 años, en Ouadalajara. 
Al morir no quiso confesarse por lo que su cadáver fué sepulta- 
do en el patio de los excomulgados, en el hospital de Belem. 
En 1891 fueron exhumados los despojos mortales del célebre 
insurgente, i ee le hicieron solemnes honras fúnebres* 

Septiembrej 2L Acción de Cuevitas (cerca de Techalu- 
ta en el Estado de Jalisco), ganada por Degollado a Casa- 
nova. 

Septiembre, 23. Epitacio Huerta, Gobernador de Michoa- 
caOi de acuerdo con el general Blaiaco i por medio del general 
Porfirio Pérez de Leon^ se apoderó de las alhajas de la catedral 
deMorelia, que importaron medio millón de pesos (2), 

Septiembre, 26. Principios del sitio de Guadalajara por 
Degollado (3), 

Septiembre, 29- Batalla de Ahualulco de Pinos, ganada 
por Miramon i sus subalternos Márquez, Mejia, Marcelino 

NicolaB Barragan i Rivera, f a cjuien mandó Bamar el Br. Tovar, por que como 6xpul- 
80 vivia fuera dt^l Oratorio, desile un día que encontró la puerta de su celda tapada 
con una pared de adobes)^ lea ley 6 el oficio de loa Gobernadores, en el que con auto- 
ridad del Papa, ordenaban la aupreaion de la Congregación del Oratorio de San Feli- 
pe Neri de Guadalajara, i que en consecuencia entregasen inmediatamente todas laa 
cosas pertenecientes ai convento, i dentro de doa d\m dejasen el hábito i saliesen de 
la casa, I diciendo i haciendo, loa felipenses se fueron luepo a entregar al Sr, Ra- 
mirea los vasos sagrados i demás cosas pertenecientes a la iglesia» al Sr, Camacho la 
biblioteca, al Sr, Gutierres! el arcliivo (i no sé si el dinero)^ i al Sr, García no recaer - 
do qué ; i a los pocoa dia» dejaron el hábito i la cap a. De manera que, la exclauHtra- 
cion de los felipenses de Guadalajara no fué obra de la autoridad civil, sino de la 
cufia del propio palo* Vive el padre Barragan que al tiempo de la supresión de la 
Congregación hacia poco que habia entrado en ella i siempre ha sido tin angeL 

Me he detenido en estíi nota narrando los sucesos anteriores, por qne consta en la 
historia como comenzó la Congregación del Oratorio de Ban Felijie Neride Guadala- 
jara, su fnndacioB, i consta también la construcción de su magnífico templo eo ISI6, 
pero no consta como acabó, pues no recuerdo que en algún papel público se hayan re- 
ferido los mencionados sucesoa. 

(1) El Fuerte es una villa situada en la mareen del rio del Fuerte, el cual es el 

límite entre los Estados de fíinaloa i Sonorar Dicha villa dista 26 teguas de Alamos, 

'"1 La plata del coro i de la crujiíX, los vasos sagrados, las lámparas, alhajas que 

naban las imágenes de los Santos etc, Woío la plata fundida fueron 103 quintales, 

Toba, 2^ libras- ("Zamacois, Historia de México, tomo 15, pá^. 71 J. Se salvó el 

-'Borio o custodia, que es la míis hermosa de las de la Repúohca. 

Poco antea del sitip salió de Guadalajara el Sr. Obispo Espinosa a hacar la vi- 
Je !a costa S. O* do la diócesis, i no volvió hasta que truadalajara estaba ocupa-: 
— loe conservadores, 



—50- 

1868 Cobos, Francisco Velez i Luis Pereí? ííouiez, a Vidaurri i sus 
Bubaltemoa Zuázua, Aramberii i coronel Naranjo. Llamo a 
este hecho baíalla i no accionj por que fué mui notable, pues 
en el ejército de Vidaurri hubo 672 muertos, 96 prisioneros i 
la pérdida de 28 piezas de artillería, 13 carros con municio- 
nes, 113 carros de transporte, 1,163 rifles i carabinas Minie, 
12233 proyectiles i un número considerable de lanzas i otros 
útiles de guerra; i en el ejército de Miramon hubo 143 muer- 
tos i 201 heridos. 

Septiembre, 30. Entrada de Miramon en San Luis Po- 
tosí- 
Octubre, 4. El general constitución alista José Silverio 
Nuñez fué herido mortalmente en la plazuela de Santo Do- 
mingo de Guadalajara i murió a pocas horas. 

Octubre, 24, Ocupación do Zacatecas por Márquez. 
Octubre, 27, Acción de la Noria (Estado de Sinaloa), ga- 
nada por el general constitución alista Jesús García Morales 
al general conservador Manuel Arteaga (1). 

Octubre, 27 a las 10 de la noche. El ejército de Degollado 
mediante liaber hecho volar dos fortines por medio de minas, 
penetro hasta la plaza principal i ocupo el palacio de go- 
bierno, la catedral i todos los edificios importantes de Gua- 
dalajara, a excepción de la torre i convento de San Francisco, 
último baluarte de Blaucarte (2). 

Octubre, 28, Ocupación de Guadalalara por Degollado en 



(1) Biielnrt, **Brtívea Apuntes", pág. 7 

<2) Eea noohe se ocultaron i en ios diae ií guien tes sulieron disfrazaíloB de Gua- 
dülajara baslAnteR con ser vado rea, ríe loe qiie ciUré loa síguientee. Casanova se 
ocultó en ! a cíianflel arquitecto Señor Don Manuel Gómez 1 barra i ae «alvo bajo el 
Bofá^ en qne se Rentaron laa hijaa del dueño de la casa cuando algunos jefes entraron 
en la sala en busca de él mismo. El fanón igo Eafiiel H. Tovar, a ppsar de serancift- 
no, carainA a pié deade Guadalajara basta el rancho de Aguablanca, en el municipio 
de TepatitlaUj en donde io recibió i ocultó el dueño de diobo rancho presbítero Juan 
B. Romero. El coronel Remigio Tovar f vivej^ pobrino del anterior, i el presbítero 
Gabino Gutiérrez se ocultaron en la casa del presbítero ,loeé M. ^ Rojaa Yertiz, ca- 
pellán de Jesús Mana. El prior del Carmen Fray Joaquin de San Alberto, buscado 
con mucho empeño por los jefes <lel batallón *' Herrera y Cairo*' se fué a ocultar en 
la barranca del pueblo de Itzcatlan, en el municipio de ZapopaUi en donde el presbí- 
tero Férreo lo Vela^co í'que vive en OjueloBj le proporcionas un caballo i un mozo a 
cmballo, que lo conflujo por ve retí as ocuitaa basta Querétaro. El joven capitán M' 
unel Orellana [bol general de Bridada] í*e ocultó en una i^>ie!Ea de la casa del mencí 
nado Sr. Gómez 1 barra, en la cual piesfia se aalvó también mi librería. Pocos diL 
antes de la toma de la plaza fué ascí^inadoen aucawael notario jvCibl ico Luis G. Arre 
la^ que era de loa nonservadorea notables i hermano del f?r, Lk\ Miguel L Arreo I 
que vive en esta ciudad de Lagos, 



—51— 

virtud de capitulación entre él i Blancartü, quien fuó arres- 1858 
tado en su casa. Los principales que atacaron la plaza fue- 
ron el general en jefe Degollado, los generales Esteban Coro- 
nado, Leandro Valle, José Silverio Nuñez i Pedro Ogazon, los 
coroneles Cruz-Aedo, Refugio González, Iniestra, Contreras 
Medellin,^ Cirilo Maciel i Antonio Rojas i el Inindido coman- 
dante norteamericano Cheisman; i los principales que la de- 
fendieron fueron el general en jefe Casanova, el general 
Blancarte, el coronel Tovar i los teniente coroneles Piélago 
i Monayo (í). 

Octubre, 29. Piélago i Monayo fueron ahorcados, aquél 
del balcón principal del obispado i este en la plaza de armas. 

Octubre, 30. , Antonio Rojas se metió en la casa de B 1 an- 
earte, lo asesinó diciendo: "No cambiamos el pescuezo por in- 
dulgencias/' e inmediatamente se salió de Guadalajara con su 
tropa hacia el Sur de Jalisco, Degollado dio un decreto po- 
niendo a Rojas fuera de la ley (2)< 




, n) _ Ese íUa a lae 7 de la maflanii Antonio RojaB m tm^Üó en la i^ana tiei abogado 

J i loa SS. 

« ^ -. — .^ „..^... , ^.. ,.. ,^x.. .. „»»„^«,.-v.^, RojaR le dio un 

golpe en la cabeza con el canto de la espada aí cilnónijío Ignacio Cneva, i lo obligó a 
entregarle la cantidad de mil i pico de jíeeíOB \kit vía de mnlta. El presbítero Rojas 
vertii filé aprehendido e in&nltwlü, i ee le impuíío n na malta de 200 peaofi, que no re- 
cuerdo si pagó. Esa mañana estaba yo ih- codos ezi una ventana de la nalle de JeHUs 
María mirando todo lo <^ VI© paaaba* a la sazón que dicha calle e^taha llena con el 
batallón "Herrera y Cairo," i habiéndomele dicho al coroucl Maciel (medirá que vivía 
en la BarcaJ que alli estaba un l=*adre, me nprr^ltcndii'i e insultó : en la misma mafia- 
na me liberté Mitruel Cruz-Aedo. Este hecho rduñso a mi i otros muchos mucepos se 
refteren en el opúsculo intitulado "D. í^antOH IVgolkílo f'onsidcrado como Goberna- 
dor de JaUsco y como General en jefe de las iui^tAna qnr «itiarou á Guadalajara/* 
que aueque se imprimió anónimo, se atribuyó al presbítero Germán A. VillalvaKO, 
proeenretario del Wr. Obispo, por lo cual cuando las fuerzan liberales volvieron a ocu- 
par a Guadalajara, el fír. Víilalvazo huyó i s*^ fué a otndtar en la sierra de Santa 
Gertrudis, en el municipio de Autlau de'la Grana, juntamente con el presbítero Ga- 
bmo Gutiérrez: este Sr. fué ajmífiendido cu dicha sierra, conducidoa Guadalajara 
preso aljíunos meses en la penitenciaria, procesado i fusilado, i el Sr, Villalvaio se 
fngó i salvó i muchos aíl os después murí6 en San Gristohal LasCaaaíi siendo Obispo 
de Chiapas. 

(2} Antonio Rojas ha sido el l>andÍdo mas no tal de de Ioé* que ba habido en Méxi- 
co desde 1S21 hasta hoi. Tengo su fe de bantinmo qtie me recaló el Cura de Tepatí- 
tlao Luis G. Saldafla, con su firma, el sello de \íí parroquia i demaí* formalidades, i 
por ella consta que Rojas nació en el runcbo ilrl huiñ a la falda tlei Cerrogordo, en el 
""Tiicipiode Tepatitlan el día U) de inayoilti 1818, i en ella se dice que era ''espa- 
', es decir que no era indio ni de la ñtza ne)rr;i, sino criollo. Conocí a Hojas en 
memorable 'mañana del 28 de octubre : era alto, fornido, de ojos negros i grandes, 
ftra poblada de barba i el semblante feroz i terrible cuando se enojaba i nada an- 
tíoo cuando estaba contento i se chanceaba, como lo estaba en k mañana referi- 
vi»* las grandes riquezas en oro^ plata i alhajas que ae hablan encontrado en el in- 



—52— 

"1668 Novieml>re, !• ^ Ocupación de Mazatlan por Gareia Mora- 
lee. 

Novierabrej 6. Entrada salemne del Sr. Obispo Barajas en 
6au Luis PotosL 

Diciembre, 14. Acción de San Miguel, rancho distante u- 
na legua de Pontzitlan, ganada por Aiiraraon i sus subalter- 
nos Marques iMarcetino^OoboBa Degollado i sus subalternos 
Ogazon, Cruz-Aedo i Contreras Medellin. El mismo dia 
entraron Miramon i Márquez a Guadal ajara, i el' mismo dia 
Márquez comenz6 a ser Gobernador del Departamento de Ja- 
lisco. 

Diciembre j 16. Por orden de Zuloaga fueron extraídas de 
la casa del Ministro de los Estados Unidos en Tacubaya 46 
barras de plata, enterradas á 5 varas de profundidad, proce- 
dentes de la plata de la catedral de Morelia. Se valuaron di- 
chas barras en 70,000 pesos. El acto fué autorizado por no- 
tario público. 

Diciembre, 23, Plan de Navidad, o sea pronunciamiento 
del general Miguel María Echeagaray en Ayotla (Estado de 
Veracruz), proclamando que se destituyese a Zuloaga por i- 
nepto i se nombrase Presidente de la República a Miramon, 

Diciembre, 24, Pronunciamiento del general Manuel Ro- 
bles Pezuela en la capital de México, secundando el Plan de 
Navidad. Zuloaga se retiró a la vida privada i Robles Pe- 
zuela fungió de Presidente mientras Miramon iba a tomar 
posesión de la Presidencia, 

Diciembre, 26. Acción de San Joaquín, ranchería distante 
5 leguas de Colima, ganada por Miramon a Degollado. [1] 



tenar d«l convento de Jaaus Mam, depoeitadaB por loe ricoe de Guadalajara en ra- 
EOn de la segundad que lia^ta aUi habían prestado Ion conventos de mon^jas. 

flj Uno de los muchos prÍBioneroa que hizo Miramon fué Daniel Lanos, aecreta- 
rio de Degollado, joven abogado, vecino de Lagos, que fué luego fusilado por Miramon 
Focos dias después Antonio Hojas mató a puñaladas a Manuel Rocha, juez de letra' 
d&Cohma^ i a JoBé Rabio» vecino notable de la miema ciudad, que «e dirigiaa.al !<" 
gar de eii residencia desde que supieron que Mimmon había ganado la acción i 
San Joaquín. Eete heeho pas6 cerca de Santa Ana AcatlaPi 



'~^ 



-5ft- 



Enero, 2. Conforme al Plan de Navidad, una Junta de 
Notables en la capital de México, nombró Presidente a^ Mi- 
ramón • 

Enero, 10, Voló gran parte del Palacio de gobierno de 
Guadalajara, a consecuencia de haberse incendiado el parque 
por casualidad. Miramon i Márquez que estaban dentro, 
salieron ilesos, descolgándose por un balcón por medio de 
sogas- Miramon marchó luego a México. 

Enero, 24, Miramon renunció la Presidencia y restituyó 
en ella a Zuloaga. 

Enero, 31. Decreto de Zuloaga nombrando a Miramon 
Presidente de la República sustituto, cargo qne este aceptó. 

Enero. Se celebraron honras fúnebres al general José M. * 
Blancarte en el templo del Hospital de Belem de Quadalaja- 
ra, con asistencia del Gobernador WoU i de otras muchaB 
autoridades públicas- [1] 

Febrero, 16* Decreto draconiano de Marquen, Artículos 
más notables: — 1.^ Serán considerados como enemigos del 
orden y tranquilidad pública, los que viertan especies DE 
CUALQUIERA CLASE QUE SEAN, respecto de las gavillas 
de constitucionalistas ó bandidos y sus amagos sobre las po- 
blaciones, así como también los que atribuyan al Superior 
Gobierno del Departamento 6 Supremo de la Nación, órdenes 
ó providencias que no hayan dictado ni ejecutado, ó que se 
ocupen de interpretar, explicar ó COMENTAR las que efec- 
tivamente hayan tenido caso,— Art. 2^ Los comprendidos 

Cl> El orador, quo fué Fray Ignacio de J. Cabrera, tomó por terto es Las palabra 

de San Fablo; Ómnibus oTnnia/acim sumj ut ümnet facererti salvo$: "Me he hecho 

todo para todos, para hacer salvos á todoe," aplicánaolas a Blancarte* ¿1 podrá d&r- 

se mayor gerundiada? En el cuerpo del ísermoii fque he leído impreso J, se propuso 

probar largamente que Blancarte había sido ] eemejante a Momee ! ^ i dijo un a- 

taif» de diá par ates- 1 por haber hecho en dicho eermon loe constitucionalistas el pa- 

ie filisteos, í por otros hechos del Padre Cabrera, a ünee de 1S60, a poco tiempo 

ee restableció el gobierno constitucional en Guaaal ajara, fué desterrado a los Ea- 

is Unidos i vivió allá una temporada. Con frecuencia leia yo en los periódicos de 

jdalajara artículos do gacetilla como este; **En la función H, ra a prérticar el /a- 

o orador Fray Ignacio de J, Cabrera," í me admiraba, por que: le oi predit:ar Va- 

^--¡es i he leído bastantes de sus eermoaes, i siempre fué un gtn^ndio. 



—54— 

1859 en el auterior artículo sufrirán la pena de ser pasados por las 
ariiiae irremisiblenjente, y que será ejecutada dentro de vein- 
ticuatro horas desde la justificación del hecho en que hayan 
incurrido. — Art. 3^ Todos aquellos que por la opinión pú- 
blica ó por datos ministrados por la policía sean ca lineados 
con la nota de conspiradores contra el orden legal y que for- 
men reunión, corrillo 5 junta de DOS 6 mas personas, CON 
CUALQUIER ASUNTO QUE TRATEN, por el mismo he- 
cho incurren en pena capital. — Art. 4^ Esta pena será eje- 
cutada dentro de las veinticuatro horas contadas desde la 
aprehensión de los culpables, y con solo la justificación, pri- 
mero, del hecho de haber concurrido á junta, corrillo ó 
reunión en los términos que prohibe el anterior artículo; se* 
gundo, de reportar previamente ta nota de conspirador^ por 
fama pública ó por datos ministrados por la policia, sin lu- 
gar á la práctica de ninguna otra diligencia • . . Dado en 
Guadal ajara, á 16 de Febrero de 1859. — Leonardo Márquez.- 
Remigio Tovar^ secretario del Despacho/' 

Marzo, 23. Ocupación de San Luis Potosí por el jefecons- 
titucionalista Eulalio Degollado (1). 

Marzo, fines. Miramon, después de atacar algunos dias a 
Veracruz, levantó el sitio y se volvió a México, en parte por- 
que conoció que no tenia elementos para tomar aquella pla- 
za, i en parte por ir en defensa de México, amagada por De- 
gollado. 

Abril, 1*^ El General Pedro Ampudia tomó a Coscoma- 
tepec (a 5 leguas de Córdoba), hizo prisionero entre otros a 
Francisco Ortega, Cura de Zacapoaxtla, i lo fusiló en el mis- 
mo dia. 

Abril, 3. Toma de Mazatlan por el general constituciona- 
lista Ignacio Pesqueira i su subalterno el general Esteban 
Coronado; plaza que defendían el generalJosé Inguanzo i su 
subaiter¡\o el general Márquez de León (2)- 

Abril, í3. Reconocimiento del Gobierno de Juárez por los 
Estados Unidos, recepción oficial del Ministro Mac- Lañe por 
Juárez, i circular del Ministro de Relaciones Ocampo a los 

[l\ No era pariente íle D. Santos. 

f2] *'EBte dorioso lieclio ¡le armae aoaUi t'on la reacción ^n Occitiente," C'Mé 
I ico á través ae loa Higlos"), 



rv 



^55- 

Oobeniadores de los Estados que reconocian a Juatez, dan- 1859 
doles a conocer este hecho (1). 

Abril, 11. Acción de Tacubaya, ganada por Leonardo Mar* 
quez, i 311B subalternos^ los generales Tomas Mejia, Francisco 
A. Velez i Agustín Zíres {2) al general Degnllado i su subal- 
terno Felipe Bh Berriozabaí. Miramun llegó a México cuan- 
do acababa de pasar la acción e inmediatamente envió a 
Márquez esta orden: "General en jefe del ejército nacionah 
— Exmo. St. — En la misma tarde de hoy y bajo la mas estre* 
cha responsabilidad de V, E, mandará sean pasados por laii 
armas todos los prisioneros de la clase de oficiales y jefes, 
dándome parte del número de los que les haya cabido esta 
suerte. — Dios y Ley. — Míxico, abril 11 de 1859. — Miramon." 
Márquez extralimitó la orden, fusilando también a dos jóve- 
nes liberales^ practicantes de medicina, que hablan ido al 
campo de batalla a prestaa* sus socorros a los heridos, i fusi- 
lando ademas a algunos paisanos. Dichos practicantes fue- 
ron Juan Díaz Covarrubias, de 19 años, poeta i novelista, e 
Ildefonso Portugal, sobrino del Obispo de Michoacan ^3). 

(1) Mac-Lane in BU arenca ü i jo a Juárez: **Corifiopn quf la iulminiatracion dg 
V. É* en loe asuntos yitibUcüi* de su i^atriu, sea dltítiiinukUi jiüi- lu perfección y con- 
tolidacion de aquellos jirandes princi[>ioíf de iil>erliid confítitucianuí l\\w forman loe g- 
lementOB fundamentales de la venliulora libertad ...Kl patriotiíaiuo iluatradoyel ¥Í- 
YO anhelo de V. E, por dichos print-ipio!*, son al ui ni en te rei-o nocidos asi por el pue- 
bla como ijor el gobierno de los Estiidoa Uni^ioa," 

i*2) Km& cuatro íueroo los generales rtí acción arios, fte¡^'nn la narración de '*ElTiem* 
po'*, el primero de loa periódicos couBervadoreB rn México* en la bii>|^rafia de Zirea, 
n. ^ del 2 del corriente (junio de 1804). 

[3] Márquez en un Manifiesto ijue publk'5 en Nueva York on iSíLS, dijo: *'yi el jefe 
de la nación mandó aplicar la ley lí loa que se tomaron ^^oni batiendo con las armag en 
la mano, ¿qué tenia yo que hacer en ello?^' A su vex Mirnmon,i.*iHtando para morir, 
dirijió una carta a una persona respetable^ en Li quo lu dijo ^'Quiero hal>lar á V. d« 
Incubara: tal vez verá V. una orden mía para fu^^ilar; pero estií era íi Los? oficiales, y 
nunca í loa médicos y mucho menos á los paisanos. En este rnom^'iito que me tus- 
pongo para comparecer ante Diofij hago á V- essta ilf^rhiracion/* í' Documentos pre- 
tentados por Zamocois, Hi el lo ría de Méjico, lomo l-^ij pá^s. lUS i 20;*, i con lodo, opi- 
na que lii rest>onflabÍlÍ(iad del fusilamiento no la tuvo MnnpieK i^iiio Miramon), 

Retrato de Leonardo Márquez por loa de au mij^uio partido, ICI Conde de Kératnr, 
mihtaren la expedición francesa en .México, en hu libro ''La Kk^viicjon v la Caiaa 
de Maximiliano" dice de Marquen;*' vigoroso soldado » irmo en quien el moldado tenia 
aj>etitos de verdugo. *' [Documento citado en "México á través ile lo^ Sij|:loa," p¿¿* 
539). Zuloaga en su Maniüesto escrito en 8a n Tbomas el líü tle julio di* IHtílí dice de 
Marq!; 




donde hay desolación y Isi^^rimiis, donde la barbarie se bii cebado en ül^nna vícü- 
por alli, eín duda, luí pasado el j^eiiíTai U. Leoniinlo Márquez. " (tlbra citada, 
540), A la caida del imperio, vnUo ]oñ papeles dt! arcbivo del Gabinete partí 



AJlfllC». s 



—56- 

1859 Abrilj 14. Toma de Golima pot Pedio Ogazdh, 
Abril, 27. Ocupación de Mürelía por Márquez, 
Abril, 28. Recepción oficial de José M. ^ Mata eh Was- 
hington como Ministro rplenipotenciario de Juárez. 

MayOj 6, Muerte del Earon de Humboldt en Berlín a la 
edad de 90 años. 

Mayo, 9. Decreto de Degollado derogando el de 30 de oc- 
tubre anterior, por el que había puesto a Rojas fuera de la 
lei. Este del dia 9, por el que rehabilitó a dicho bandido, 
alegando que su ayuda como coronel era necesaria en aque- 
llas circunstancias, ha sido reprobado por historiadores con- 
iervadores como Zamaeois, í por liberales como VigiL 

Mayo, 15. Coronación de Márquez en Guadalajara por el 
triunfo y asesinatos en Tacubaya. El periódico oficial '*E1 
Examen'' refirió de esta manera dicha coronación: ^^LlegóS, 
E. con las comisiones hasta el arco de San Francisco: baja- 
ron todos de los coches y se incorporaron con las Corpora- 
ciones, empleados etc., que esperaban allí, y á pié caminaron, 
pasando por bajo el magnífico arco de triunfo colocado en la 
misma calle. Allí, una comisión de cuatro niñas lujosamen- 
te vestidas, salió á encontrar á S, E. y le presentó una corona 
de laurel de oro puro, hábilmente cincelada, la qual le fuá 
puesta sobre las sienes, diciendo: **E1 valor conquista los lau* 
relés;'' y otra niña le prendió en la casaca una cruz de oro 
con una corona de lo mismo, en la extremidad superior, di- 
ciendoí **La Cruz inspira el valor;'' S. E. les dio las gracias 
con toda urbanidad, y se retiró la comisión de niñas para ha- 
cer lugar á la del 1. Ayuntamiento, que se acercó en aquella 

cuUr de Maximiliano, se CQt!ontr«ron uno* ApuntamientoaBiográñcosde los principa- 
les jefes imjierialiHtas i de loa princi pales jefoBrepublkanoB^ hechos de pafioi letra dt 
Eioin inno de elba eael eigaiente: '^Marquei Leonardo, general de divieíon. —La ca- 
rrera del general Marque» ha paeado cj esapercibid a baata el momento en que, ya coman- 
dante de batallón^ fue el objeto de la proleccioíi de Santa— Anna, que lo hizo ir con él 
auna expedición al Sur, contra Alvarez y lo elevó rápidamente al grado de general d» 
brigada* Marquei no ha reconocido á los gobiernos libe ralee y ha prefendo andar 
•n camx^afia, haciendo vivir á bus tropaq sobro los pueblos donde se refugiaba. Se \m 
hace la justicia de no haber impuesto nunca contribucionea en bu proveclio ; pero *« U 
repTOchü de habernt moairado ñempre sanguinario hfi^ki el último grado y cuando la to- 
ma de Tacubaya, haber hecho á sangre fria fusilar á lo3 prisionero» , ati como íainhien 
á otra§ perñonas que no habían tomado parte en la guerra. Enviado en misión á Jeru- 
salen JY"Reee fia Histórica del Cuerpo de Ejército de Oriente, "por el general Manue 
Santibaftezi tomo 2,^ , paga. 45 i 50J. 

Aai puesj sej^un last reglas de la crítica histórica, respecto del autor del fusila mié» - 
td de los practicantes de medicina i de los paisanos en Tacubaya, la prceuncion «tt^ 
«•ntra Márquez, lin qua !a oránn de Mi ramón ■• libra d« la nota d« bárbara. 



yy 



—57^ 

-oportunidad, á presentarle un bastón con borlas negras y pu- 1859 
ño de oro cincelado, con un cerco de brillantes y un topacio 
en el centro, con estos motes en hermosas letras g&ticas: *%a 
ciudad de Guadalajara, al Exmo. Sr. General Don LEONAR- 
DO MÁRQUEZ, vencedor en Tacubaya. 1859." El Presi- 
dente de la comisión, le dijo: *'E1 Municipio de Guadalajara 
dá á V. E, la bienvenida y lo felicita por el brillante hecho 
de armas con que ha añadido un laurel mab á la corona de 
gloria que adorna ya las sienes de V. E, Para perpetuar el 
recuerdo de esa victoria, en prueba de adhesión y respeto, la 
-ciudad ofrece á V. E. este bastan, símbolo de la autoridad 
que tan dignamente ejerce, y como prenda de la recta justi- 
tcia, con que ha administrado al Departamento de Jalisco^ 
promoviendo sin descasno su engrandecimiento moral y ma- 
terial," S. E, contestó en términos convenientes, y continuó 
la comitiva en medio de una lluvia de florea, coronas y de 
versos arrojados por los balcones. — ^Llego á la Matriz, en cu- 
ya puerta, como de costumbre, una comisión del Venerable 
Cabildo recibió al E< Sr. Márquez, y colocado en el lugar pre^ 
f eren te, se le puso sobre el cojin al frente la corona de oro 
que en su tránsito se le había ofrecido. Se cantó en seguida 
un solemne Te Deum^ en medio de una concurrencia nume- 
rosísima que llenaba las anchas naves de la Catedral. Con- 
cluido^ vino el Illmo* Sr, Obispo y el Venerab^.e Cabildo á dar 
la bienvenida, y desfiló la comitiva por la misma calle por 
donde había venido, hasta la casa donde se hallan hoy provi- 
sionalmente situadas las oficinas del Gobierno: allí, en el sa- 
lón principal j se recibieron al mismo limo, Sr, Obispo que 
llegó á visitar al Exmo. Sr. General y las demás comisiones 
del Ilustre Ayuntamiento, Tribunal de Justicia, colegios Se- 
minario y Clerical etc. etc. Cada corporación ó personaje 
pronunció un pequeño discurso, que fué contestado oportu- 
namente por el Excmo. Sr. General Márquez" (1) 

Junio, 16, Decreto de Jesús González Ortega, Goberna- 
dor de Zacatecas, en el qué, después de prodigar en su artí- 
-^"lo 1.^ la pena de muerte contra los conspiradores, dijo en 
art. 2.^ '^Sufrirán igual pena los eclesiásticos que, ante 

no ó mas testigos, exijan retractación del juramento de la 

Cambre, págB, 265, 2^1 267. 



^mm^^^^' 



—58— 

1859 Constitución de 1857, 6 se presten voluntariamente á reci- 
birla; los qm^ -íe nieguen ú administrar Ion sacramentos, con 
motivo de di (lio juramento ó de la observancia de la ley de 
2o de Junio de 1856/' En el artículo 4P dijo: ''Serán con- 
siderados como conspiradores y sufrirán también la pena de 
muerte, los individuos que, haciéndose cómplices de los de- 
litos del clero, se presten voluntariamente á servir de testi- 
gos para los actos de retractación del juramento del citado 
código fundamental de la República.*' 

Julio, principios. Manifiesto de Juárez anunciando que 
iba a dar las Leyes de Reforma i los motivos de ellas. (1) 






fl) AntéP ele epto ManifíeptOj bis Leyes de Refonnü habían Mo objeto de largas 
conferencias i aralorarbif? diaeueioneH entre I oí? Hlíeraleíi radicales reunidos en Vera- 
cruí, opinando urniB qtin rc diesen dichas Leytjí i otros cjue lio ee dieí?en. No sé de 
cierto c|uieneí: eran unoa i qnienee eran otroff; a excepción de Ocampo, Mijinel Ler- 
do de Tejada, Fiu-nte» Ignacio Kamirez i ^lanuel Romero Rubio^ de quienes coneta 
en la historia que íic|ín ian el parecer de Juárez. Ixip que eataVian por la negativa 
ileciñJi: '^Si ahora la ConF^titvicion de 1857 i laa I^voh de Reforma dadas en tíemi>o 
dfi Comonfort, esm^clalmenle la de Desamortización de bienes eclesiáaticof, tienen 
envuelta la República en una guerra i coníla^rrat ion universal, ¿aué fserá echando 
aofivo eombiistible a la ho^^nera? Ahora, í^egun el entado que guardan las cosa^i hai 
Mperan^a deque triunfen nuestras armas i íhí rei^tablezca el orden constitucional. 
Cuando hayan trüHcvurrido tres o cuatro añoH i we haya eonsoUdaílo el orden constitu- 
cional iconí4UÍ5tado la npinion pñldicaen pro i le las J^yej^ de Keforma, entonces será 
tifí^po de dar dirhíis U\veH ; i>ero si se dan ahora, se exaceTvará la ííuerrat nos arrollarán , 
ie jierdenítodo i el partido radical quedará reducido a la nulidad/' 1 Juareadecia: 
' VíaU mas una guerra qu'' dot*.^* Yo contio en que í*^Uí guerra terminará pronto i «c 
re^bleceráel orden constitucional; i >í el dar laa í^ycí" de Reforma se aplaza par» 
dentro de trea o cuatro años entonces se suscitaril una nueva guerra, tan cruda como 
la préñente > i li4 Kepdblica, en lugar de una g ti erra í^ufrirá doí?, con torios loa ^ran- 
diaimos males conidguientes a ellas. Que ítlióra sea la guerra por la Constitución i 
portas Tjeyes de Reforma dada*? antea, i también por la Nacionalización de bienes ©- 

clí*jiiis ticos - ' * ' — ■ .... 

del ,or 
hlica ¡ 

Siglo ^ ^ ._ _. 

Tpl*do la,lit>ertad de cultor, hoy se diría que á medida tan avans^da eti ilebian loe 





cree por algunos homlírcH de muy recta inteníion que no delx* decretarse una refor- 
ma, iino hast;^ qne otra quede triunfante y per u-c turnen te consolidada. Aceptaria- 
Bjpg.eate sistema de lentitud, sí la primera n* forma desarmara á los enemigos de la 
Repdhlica; i»ero se^xnido eu lo general, no pneiie ser conveniente, ]ior que ee resig- 
fijirfftáque iíada paso en la via ilel t>rogrem cueí^tc inmensos sacriticios y jíonga en 
CpO^cto las anteriores conquínt as.— Contra la Le y-.f nares estalló la reacción en 
Puebla, acaudillada por D. Antonio de Haro; contra la l^ev^Lerdo eetallóel movimier 
t^ de, Orihuela. Si estas dos l^vcf* se hubieran dado íl un tiempo, aun cuando fuera 
miícho tnaa avanzadas de lo que son, habrian produciiloun í^olo conflicto en lugar d 
4m* Esta sola consideración demuestra que el progreso es; ees iva mente lento y gn 
átiai es tm error de íuueBtas oon secuencias.'' 



—59— 

JuliOr 12. Lei de extinción de Ordenes Monásticas i Na- 1859 
cionalizacíon de bienes eclesiásticos (1). 

JuliOj 19. Denuncia que la comandancia militar de Gua- . 
da la] ara hizo al Sr, Obispo de que once sacerdotes eran cons- 
piradores contra el gobierno. El Sr. Cambre en su obra ci- 
tada» pág. 309, dice: '%a comandancia militar de Guadalaja- 
ra, con fecha 19 (de julio de 1859) manifestó al Obispo de la 
Diócesis que la prefectura tenía datos de que varios eclesiás- 
ticos, así seculares como regulares^ residentes en dicha ciu- 
dad, tomaban parte mas 6 menos directa en las maquinacio- 
nes de los liberales, ya formando juntas clandestinas, ya re- 
cibiendo comunicaciones de los constitucionalistas, ya aso- 
ciándose con los conspiradores y vertiendo especies alarman- 
tes; que esos eclesiástico^^ eran los siguientes: Dr, D. Fernan- 
do Diaz García [PrebendQdo]f Lie, D. José Luis Verdia [Ca- 
7h6nigo]^ Dr. D. Agustín Rivera, Dr. D- Manuel Escobedo, Cu- 
ra D, Norberto Guerrero, Cura D, Ignacio Castro, Presbítero 
D. Antonio Sánchez ^ Presbítero D. N. Delgadillo, Fray Gua- 
dalupe Muro, Fray Macedonio Benitez y Fray Rosa AngeL — 
Contestó el Obispo D. Pedro Espinosa que estaba muy al tan- 
to de la buena conducta de los inculpados eclesiásticos Sres. 
Escobedo, Guerrero, Castro y Sánchez; que en cuanto á los 
demás, ya dictaba las providencias propias del caso/' [2] 

Julio^ 23. Lei sobre Matrimonio Civil, 

Julio, 28. Lei sobre el Estado Civih 

Julio, 29. Pastoral del Sr, Arzobispo Gar^^a en ía que, re- 
firiéndose a las leyes dadaa por Juárez en el mismo mes, di- 
jo: "Amagos y proyectos son y no otra cosa, por la ninguna 
autoridad que aun en lo puramente civil tienen los que los 



I Respecto de las monjas, Juárez no las exclaustró ai no que dniciimente suprimió 
lói normados. 

Sobre bienes ecleflíAeticoe, Zumacoig presenta lofí datos sÍRuiniti-H, El valor de lo« 
hknee del ulero mexicano conocidos al tiempo de la l^y-ljeríio, era el de cutircnln i 
fíinca rftiUottfi de pesm, Kn el enpariode 87 años^ es decir, de 17t>8 a IS^üo^ el clero rae- 
Jtic^nadió al gobierno de Méxieo (llamado primero VireinatO: dt-í^puetí Imperio í de^- 
poee RepúlílicaJ, unaa veeeíi vohin tainamente i las mae pf>r coacción, la cantidad de 
-'- Uo cincurfítiP jnilhní^it (h pefof. Al tiempo de la referí dsi Ley-Lerdo habia en la 
pública: 1,500 templos; 1,06^ curatos; 144 conventos de monjen; 5S conventoeíle 
nján ; 178 colegialas en loe conventos de monjas: i 1,000 criadus en loe miíimoi? cón- 
icos, f Historia de Mésieo, tomo 15, paga. *2S3, 284, 28*3 i 28Hj, 
í] Poíx» después el Cara Norberto Guerrero levantó una tropa i militó basta^nte 
upo a la cabera de ella, en el territorio de Tepic, coptr^ el reaccionario Loza4s^i 



— 150— 

1859 lian hecho {los decretos) y los firman, por mas que usurpen y 
se ííen á sí mismos los nombres que tienen las autoridades 
verdaderas y legítimas/* 

Julio, 31. Lei sobre secularización de Cementerios. 

Agosto, 3. Decreto de Juárez suprimiendo la Legación 
Mexicana en Roma. 

Agosto, principios- Exclaustración de los monjes de Gua- 
dalupe de Zacatecas por González Ortega, Gobernador del 
Estado. 

Agosto j 11. Lei sobre Dias Festivos Civiles, establecién- 
dose que no lo fueran mas que los domingos i los siguien- 
tes: *'E1 dia de año nuevo, el Jueves y Viernes de la Semana 
Mayor, el Jueves de Corpus, el 16 de Septiembre, el 1.^ y 2 
de Noviembre y los dias 12 y 25 de Diciembre,'^ 

El Sr. Arzobispo i los SS, Obispos protestaron contra laa 
Leyes llamadas de Reforma, ^^ 

^^Administración de Rentas del Distrito. 

— "Su Excelencia el Sr. Ministro de Hacienda D. Gabriel 
**Sagaseta, en comunicación oficial fecha de hoy, me ha tras- 
**mitido una orden suprema del Exmo, Señor General de Di- 
* 'visión Don Miguel Miramon, relativa ul establecimiento de 
*'una oficina especial encargada de recibir de las cürporado- 
^^nes y comunidades eclesiásticas las alhajas y otros objetos preciosos 
"que deben entregarse al Gobierno para subvenir á las urgen- 
''tes necesidades del momento. Esta decisión ka sido aproba^ 
'^da por SIL Ilbiia. el Sr, Arzobispo de México, y el Gobierno ha 
'^designado la administración principal de rentas del Distri- 
**to como el lugar á donde deba hacerse esta importante remi- 
^^sion. En consecuencia, tiene V, que ejecutar inmediata^ 
'*mente las siguientes disposiciones: 

*Xa entrega de las alhajas y piedras preciosas se hará di- 
''rectamente en esta administración principal de rentas del 
''Distrito, según factura, en la cual se indique la calidad de* 
"los objetos entregados, el número de piedras preciosas, sus 
"nombres, tales como brillantes^ esmeraldas^ perlas, ruM^j etc, 
*'v si es posible, el peso de cada una de ellas, si son grandes 
"ó pequeñas, etc 

'^Rf comiendo á V. también qite envié los objetos de oro y pl 
''á la Casa de Moneda con el niayor secreto posible, y que con 
^^ífmm.o me envié las alhajas^ á fin de evitar que los enei 



-61-- 

-'gos del supremo Gobierno comenten esta medida á bu ma- 1859 
**nera^'deBnaturalÍ5sando la legalidad de este acto, que es per- 
**fectaj puesto que ha recibido la autorización del lUmo. Ar- 

"zobispo de México .„ 

"Lo que comunico á V, á fin de que tome sus disposicio- 
"iies para que se ejecuten las órdenes contenidas en la pre- 
'*sente circular, de la cual me acusará V* recibo. — Dios y lev. 
''México, 21 de Agosto de 1860. — Firmado^ Ignacio de la Bu- 

Agosto^ 23- Protesta del Cabildo Eclesiástico deGuadala- 
jara contra las leyes llamadas de Reforma, en la que dijo en- 
tre otras eosas: ''Hoy, si reprueba este Venerable Cabildo^ 
como es de su imprescindible deber, esas llamadas leyes de 
Veracruz, anhela ardientemente por que á esas muchedum- 
bres que las sostienen, se les brinde con aquella paz que en 
la época no muy lejana del Virey Apodaca, redujo la terri-* 
ble insurrección á tos estrechos límites del Sur de nuestra * , 
metrópoli," (1) 

Septiembre, mediados. Rompimiento entre Degollado i 
Vidaurri. Aquel destituyó a este de todo mando político i 
militar, nombró al General José Silvestre Aramberri para que 
lo sustituyera,! mandó al mismo Aramberri que aprehendie- 
ra a Vidaurri i se lo remitiera al cuartel general; i Vi- 
daurri declaró fuera de la lei a Degollado, a Aramberri i a- 

O) Camhrti, obra dt., pdg, 329, Eíi aguellaa ardienlea cireunBtancius nnhelar i 
aconsejar la jiai del tiempo tltjl Vire^f Apoiíaca (1818) era una tendencia monarquista 
i españolada i una reminiscencia mui inoportuna i gerundia. Seg:un Be deduce tle los 
documentos publicatloa por el Sr. Cambre, el que redactó la protesta fuá un preben- 
dado a quien no nombro por respeto a sus amiji^s i amip:oB mios que viven, que po- 
co deapuea (I8í^> tomó una parte mui notable en el establecimiento de la nionarquia* 
Era uü hombre de maaimaginaciori que talento, i como lasmujerea tieneu una viva 
imaginación i en lo general no han esttidiado la bella literatura, i por lo Tuismo no 
tienen conocimiento en materia de oratoria ni buen guato literario, los en l' ritos de di- 
cho Br» i principalmente sus sermonee, eran tan eloi^iadoa por laa ¿lí-Mloraf? como cen- 
iuradofl i ridiculizadoa por todoa los hombres de letras, Sus aermoncB, dcíídc oue co- 
meniaba hasta que acababa era una serie de ele ¡Rancias de oropel j una .^crie de eon- 
ceptoa i pasajes, unos tomados de la Santa Escritura, otros de la mitolo>;ia* otroB de 
U aatronomia, otros de !a historia de Francia, otros de la historia de México etc ; pero 




ó i superficial del sermón . I el Cura D. Jcbub Ürtíz, míe era de tiran talento i 
m picante , dec la * ' Los sermone s de H . son como el caldo d e ti a G er tru( litas,'* P r»- 
tábatíle que como era el caldo de tia íiertruditas i reapondia: '*Era una sefíora 
re qae de lo que le daban hacia su calditoi el cual tenia ejotes, calalja<;itas, cebo- 
"*^^Uo, orégano, nueü mopcada, •emillaB de calabaza i otras cosas, mfntfA rarne/' 



— *62— * 

185Í) todos los jefes que siguieran la cauaa de Degollado. De loa 
jefes deí Norte, Aramberri, Miguel Blanco i todoa loe domas 
siguieron la causa de Degollado, a excepción de uno que o* 
tro, como Zuázua, que siguió la causa de Vidaurri, Juárez 
aprobó la conducta de Degollado. 

Septiembre, 25, Pronunciamiento del general Ignacio Za- 
^ ragoza en Monterrey, desconociendo toda autoridad de Vi- 
daurri en los Estados de Nuevo León i Coahuila. Vidaurri i 
Zuázua pidieron al gobierno de Nuevo León su pasaporte pa- 
ra el extranjero, se les concedió i residieron bastante tiempo 
en Tejas. 

Septiembre, 26, Tratado Mon-Aimonte, llamado asi por 
que fué celebrado en Paris entre Alejandro Mon, Ministro de 
Isabel II, i Juan N Almonte, Ministro de Zuloaga. Sus artí- 
culos fiieron dos; L^ Ratificación del Convenio de 1853, por el 
que el gobierno de Santa-Auna se obligó a pagar a Espafta u- 
na suma de muchísima consideración por deudas atrasadas* 
2,^ Obligación del gobierno de Zuloaga de pagar a España 
otra cantidad de consideración por los asesinatos de españo- 
les en San Vicente i San Dimas, Isabel II y Zuloaga ratifi- 
caron el tratado; pero Juárez no lo aprobó i declaró traidora 
Almonte, por lo que no tuvo efecto. 

Septiembre, 29. Aurora boreal. 

Octubre, 27. El Gobernador Márquez tomó en Guadalaja* 
ra BOOíOÍX) $ de una conducta de platas a San Blas. 

Noviembre, 2. Orden del Presidente Mi ramón reproban- 
do la acción de Márquez, i mandándole que restituyese los 
tíOO,000 pesos. 

Noviembre, ?. Ocupación de Oaxaca por el general Mar- 
celino Cobos. 

Noviembre, 5, Toma de Tepic por el bandido Lozada. En 
la acción el general Esteban Coronado recibió una herida gra- 
ve en una pierna, se le amputó i pocos dias después murió. 

Noviembre, 13. Acción de Estancia de las Vacas, rancho 
distante cerca de dos leguas de Querétaro, ganada por Mira- 
mon a Degollado i sus subalternos los generales Manuel Do- 
blado, Miguel Blanco i José M. ^ Arteaga [1] i el Coronel ^ 



<1) Nativo (If UuadjiUjarm. 



/ 



^¥ 



—m— 

lianQúirega, Al lado de Miramou se hallaba su Miniatro I859 
de Justicia el abogado Isidro Díaz (1)! 

Noviembre, 19, Llegada de Miramon a Guadalajara. Con . 
fiu acostumbrado valor se fué de Estancia de las vacas a Gua- 
dalajara «n la diligencia, con su Ministro Diaz i dos a yudantM^ 
Noviembre, 20. Miramou destituyó a Márquez del cargi^-^ 
de Gobernador del Departamento por el robo de laconduota^, 
lo puso preso [2] i nombró Gobernador i comandante al ge* 
neral Pedro Espejo. 

Noviembre, 24. Leonardo Márquez salió de Guadalajara; 
para México- 
Diciembre, IP Tratado Mac-Lane- Ocampo, llamado ftñi. 
por que fué celebrado en Veracruz entre Mac-Lane, Ministw 
de los Estados Unidos, i Ocampo, Ministro de Relaciones 4Í# > 
Juárez. Por él se concedió a los norteamericanos el derecho 
de transitar libremente por el itsmo de Tehuantepec i porx>^ 
tras zonas, mediante cierta cantidad de dinero. Este tratado^ 
fué ratificado por Juárez, pero no por el gobierno de Washing- 
ton , por lo que no tuvo efecto. 

Diciembre, 24. Acción de Tonila, conocida también oon 
el nombre déla Albarrada, ganada por Miramon i sus sub&l^ 
temos, general José MP Moreno, general José Quintaniíls 
coronel Tomas H' Oran i el coronel Amado Antonio Guadar 
rrama, al general Juan N. Rocha i sus subalternos general 
Leandro Valle, general Manuel Garcia Pueblitai coronel An- 
tonio Rojas [3], 

Diciembre, 26, Asesinato del coronel Miguel Cruz-Aado 
en Dujrango, por los soldados de su batallón en un motín oca- 
Bionado por desavenencias con González Ortega f4), 

[1) MlmmoD I Düii esUbati caso^loB con dos hermanáis: aqael con D. ^ GoDcep- 
cioD í este con D, * Merced Lombardo. 

(2) Ea eeto paró la coronación : Sic ininHü yhria mundü 

(Z) Kn Cambref obra cit^^ pogB. 4^ i egtes. pueden vé rea lae interefifrütÍBimaB cftr- ^ 
t&B del prefibíiero Gabino Gtitierree a eu paÍAano, primo hermano i ami^ da iofawim . 
«I general Juan Ñ, Rocha (\o^ doB eran nativoa de Atoyac J, para qoe h© pa«4rü al e- 
iárcito readcionarlo. Ee opinaMe si Rocvha traicionó o no a la causa coneütiiCM>t)a<^ 
lifta. , 

^^^ CniS'Aedo nació en Guadal ajara i fué concolega i amigo mió en el semi^tftrio 
^ misma ciudad j en donde hjso una brillan be carren» literaria en gramáliiía i filo- 
%, Deapuee estud i6 j \i risp ni d e uc i a en 1 a U n i ve rm dad. i j un tam en te con H dation 
aero Gil, Pablo ViUftBefior, Aguatin F, Villa i otros jóveneu recibia laB IbccioHea 
-Ua literatura qtie daba en el Carmen el íamoau Padre Nájera, grao coni^v^doT 



1 



-G4— 

1859 Diciembre, 26. Asesinato del general constitucionalista 
Juan N, Roühaj por unos conservadores vecinos de Pihuamo 
f Estado de Colima) en el rancho de la Piedraimaiij a 2 leguas 
de distancia del referido pueblo. 

Diciembre, 29. Fiesta solemne en la catedral de Guada- 
lajara én honor de Miramon* El periódico "El Examen," des- 
pués de nombrar a las autoridades públicas que formaban la 
comitiva de Miramon, dice: "Se dirigió con esta comitiva nu- 
merosa al Palacio Episcopal, donde está alojado el Ecmo, 
Señor Presidente; y habiendo salido luego S. E. en unión 
del Excrao, Señor Ministro de Estado, se dirigieron por en- 
tre una valla de tropa ala Santa Iglesia Catedral, donde reci- 
bieron á S, E. bajo vara fl) y palio, una comisión del Vene- 
rable Cabildo Eclesiástico, que le hizo entrar por la puertít 
mayor, honor que solo se dispensa á los Presidentes de la Re- 
pública.'— Al atravesar la nave principal déla Iglesia y cami- 
nando hacia el altar, el coro cantó los siguientes versículos, 
cuya traducción debemos á la bondad de un Señor eclesiásti- 
co: 

"Puse mi protección sobre el Poderoso, y exalté al elegido 
de mi pueblo," 

'^Encontré á David mi siervo, lo ungí con mi oleo Santo 
(2)i por que mi mano lo auxiliará," 

"Gloria al Padre, al Hijo y al Espíritu Santo, Por que mi 
mano lo auxiliará." 

en los negocios de poltíica i gran liberal en bus leecionea escolares i en sus diBcursos, 
om acadéinicoB en el colegio de San Juan, ora sagrados. !Sa solo sermón para aolem- 
ni£ar el 16 de aeptiembre en su templo del Carmen de San Luis Potosí, en el que se 
expresa con txxla la vehemencia de un patriota i un tribuno (lo tengo), o solo bu cU- 
airo sermón de <iuadalupe en la catedral de Guadalajara [lo tengo], era suficiente pa- 
ra formar muchos Cruí-Aedoa. Cuando estalló la revolución de Ayutla, Miguel CrusE- 
Aedo fué uno de los muchos estudiantes de la UniverHÍdail de Guiidalajara que cam- 
biaron el Bocic^o del aula por td humo i las trompetas del eampo de batalla. 

Dice 2amficois: *'Era Cruí-Aedo tin joven alto, moreno, de ojos negros y vivos, de 
gran iutelii^encia y de vasta inatruccion, que se habia distingido en Guadalajara 
por BUB escritos en favor de la Reforma, y que, como otros jóvenea del Estado de Ja- 
ÍBco, entre los cuales se hallaban log nombres de Yigil fhoi hUioriador) y Víllasefior 
(Pablo)j habían sido fundadores de una sociedad literaria denominada La Falanje de 
Esíudiotj de la cual se dignaron sus miembros nombrarme socio, honrándome con a- 
quel distinguido favor cuando tuve la dicha de visitar aquella hermoea ciudad," (His- 
toria de Méjico, tomo 15, pág. 357). A la misma Falanje pertenecieron Antonio Pe- 
res Verdia, Ignacio L, Vallarta, Andrés A* Terau, E mete rio Robles Gil, Remigio To- 
var i otros que omito por brevedad, 

(1) Pobre de é[ si lo recibieron hajo vara* 

¿2) Las i^omadaa con que Miramon se liahia aseado para irá la caled raL 



n. 



—65— 

*'Llegó S. E, y ascendió las gradas del presbiterio, hincan- 1859 
do ambas rodillas frente al altar mayor, y entonces sigió la 
salmodia: 

Preste, ''Salva Señor á nuestro Presidente." 
Coro, '*Que espera en tí, oh Dios mió," 
Preste. **EnviaIe, Señor, auxilio de lo alto." 
Coro, _ "Y desde Sion protégelo," 
Preste. "En nada ofenderá el enemigo." 
Coro, *' Y el hijo de iniquidad no le dañará" (1), 
Preste. "Haya paz en tu fortaleza/' 
Coro, "Y abundancia en tus torres." 
Preste. "Escucha Señor mi oración/* 
Coro, "Y llegue á tí mi clamor." 
Presis. "El Señor sea con vosotros." 
Coro, *' Y también con tu espíritu-" 

OREMOS. 

"¡Oh Dios! á quien todo poder y dignidad obsequia ren- 
dido, da á este siervo tuyo Presidente nuestro Miguel, prós- 
pero efecto de su dignidad, en la cualsiempre tere8pete,y se 
empeñe siempre en guardarte. Por Nuestro Señor Jesucristo 
Amen" (1), 



(1) Era Almoiite, por que eni hijo bastardo. 

(1> Era necesario andar con el pañuelo sobre la boca^ por que el decreto de Már- 
quez de 16 de febrero impoiva pena do muerte a loa que se rieran . En nuestro Misal 
Romano se pone la 0rari7n por el S^nperadoti que en los oficios divinos se debe decir 
en loa países monárquicos, oración en laque al Emperailor se le llama mért^o rff Dio»; 
mas en el mismo Mieal se pone una nota, en la que se advierte i manda que cuando 
el Emperador no está conm^rínio, no se le llame tiiTvo rfí i>í<w- Esta rúbrica o dis- 
posición de la liturgia eatúliea es sabia :" 1. ^ , por que la frase siervo de Dios no es mo- 
co de pavo^ sino un epíteto que entraña una grandísima eipiuificacion, i que por lo 
mismo no se puede aplicar a un Presidente s^ístituío, ni a cualquier militar, aunque 
sea valiente i afortunatlo eu ganar esta i la otra batalla ; i 2, ® , por que si cuando na 
intervenido la €on,^agr€U'}on solemne, si cuando esta ha sido hecha por las manos mis- 
mas del Papa, tcKlavía, atendidas las miserias de la lium anidad^ queda ancho campo 
a los partidos políticoa i a las paaiones mundanales, como se vé ©n muchíaimae histo- 
i-iis, entre ellas la de Najioleon 1, ¿c^ué será cuando no ha intervenido la sanción de 
a Divinidad ante el pueblo por medio de la consagración ? Que Be e3:pondrán lae 
ifts graves i santas ceremonias del cultOj al desprestigio i la burla. Como a Mira- 
3n 1 a su Ministro Isidro Diaz no les obligaba el decreto de M arquea, i como eran 
°enea alegren i de buen humor, en el seno de sus amigos ae rieron a carcajadas de 
aella parodia hecha por unos ancianos por candor. Llamo sabia a la liturgia ca- 
ica^ ]^r que no in pugno loa ritos de la Iglesia Católica sino ^1 abuso da los ntoe de 
Iglesia Católicap ■ 



f^ 



—66- 



1860 



Enero, 6* González Ortega se apoderó de la plata de la ca- 
tedral de Durango, cuyo valor se calculó en 180,000 $, puefl la 
sola lámpara principal valia 150,000 $. 

Enero, 17- Fusilamiento de Eulogio Rico, mui notable 
denunciante de ñncas eclesiásticas en Guada I ajara, ejecutado 
en Ciudad— Guzman por el general reaccionario Pedro Val- 
des. 

Enero, 27- Toma del Teul (Estado de Zacatecas j por An- 
tonio Rojas, quien fusiló inmediatamente a 160 de los prisio^ 
ñeros que hizo. 

Febrero, 28, Desembarco de Niceto de Zamacois en Ve- 
racruz, de donde se dirijió luego a la capital de México, en 
donde residió hasta después del fusilamiento de Maximilia- 
no (1). 

Marzo, 6- El general mexicano Tomas Marín, autorizado 
i a:$:pen8ado por Miramon, se presentó frente a Veracruz oosa 
dos, pequeños buques que habia comprado en la Habana, el 
"Marques do la Habana" en 130,000 fiel** General Miramon*' 
en 70tOOO $, con muchos soldados cubanos, enganchados» i 
con muchas municiones de boca i guerra. Juárez celebró 
un contrato con Jar vis, comandante de una escuadrilla nor- 
teamericana que se hallaba en las aguas de Veracruz, para que 
apresare la escuadrilla de Marín por filibustero. A la media 
noí5lie<íeI mismo dia, Turner, subalterno de Jarris, mandando 
la corbeta de guerra Baratoga, i el general Ignacio de la Lla- 
ve, que iba en el mismo buque, atacaron la escuadrilla de 
Martn en las aguas de Antón Lizardo, cerca de dos leguas de 
Veracruz, la apresaron con todas Im municiones i aprekeii- 
dierím a Marin con todos los que iban con é\. Llave salió 
herido en la acción. Santos Degollado ee hallaba a la sazón 
en* Veracruz [2]. 

[1] ^ X& ha perecido conveniente coaEignar este hecho^ para que se efltim^o debida- 
ToeniPíl^s aarrAciOB^* i apreciacioTieBde (iicho historiador en en Hi^toriflde MéjiooT 
fiftbiéi]doee<uAleg hUoeeiandoen ^léxico i cualet eaiatido en Eepafia. 

[2J Luego después del Grito de Dolores se comen xó a manHestar en Mérico ttiui 
tmdoitida qae en muí natmai entre dos naüiooesqtie eran mut oimpáticu entoBí 



—67— 

Marzo, 14. Tomas Marín i todOB sus compañeros fuLion 18ti0 
conducidos de Veracrug a Nueva Orleans, a donde llegaron 
el 27 del mismo mes i fueron puestos en la cárcel por piratas* 
Muí pronto fueron puestos en libertad. 

Marzo, 15, Acción de Salinas (Estado de San Luis Potosí), 
ganada por el general Silverio Ramirez a González Ortega- 
Marzo, 16. Acción de la Coronillaj hacienda distante una 
legua de Ameca, ganada por el general Leandro Valle i su 
subalterno el comandante Pedro A. Galvan al gene]*al Pedro 
Valdez. 

Marzo, 21. Mi ramón levantó el sitio de Veracruz i se vol- 
vió a México, después de 16 dias de bloqueo sin éxito* 

Abril, 24. Acción de Loma Alta en el municipio de Sie- 
rra de Pinos, ganada por el general José López Uraga i sus 
subalternos los coroneles Nicolás Regales [español] i Floren- 
cio Antillon, al general Rómulo Díaz de la Vega i su subal- 
terno Manuel M- ^ Calvo, quienes salieron heridos i prisio- 
neros. Diaz de la Vega fué puesto luego en libertad por Uraga 
i murió poco tiempo después. 

Mayo, L^ El general constitucionalista Vicentü Rosas 
Landa^ después de sitiar tres meses i medio a Oaxaca» defen- 
dida por Marcelino Cobos, levanto el sitio. 

por ^r las don americanas, por haber sido I api Jos coloDiaí? fie naciones eiiroveaa i 
por aüpirar las dos a la forma republicana, i de la.e oue una era mui dcbil i otra mtii 
fuerte^ a aaber, la tendencia en aí^uella a celebrar alianswi con e«t.a, pidiéndolo auxi- 
lios para hacer aii Independencia 1 cOBHtituirae, Parlo mií?mo este fué uno délos 
pensamientos de Hidalgo, En didembre de 1810 el Padre de la Indtpc/idfvncia envÍ6 
como embajador a los Entados Xlnidoa a Paecatiio Ortiz tío. Ijetona, implorando los 
aiutilios de dicha nación para llevar acabo la Independencia, i no trató de celebrar 
abanza con ninguna otra nación europe.^ ni americana. I cuando fué aprehendido en 
Aesttta de BajaOf se dirigía a loR Estados Un í<1oh con el referido objeto. I después 
' de!a muerte de Hidalgo se repitieron las cmhajailas de los jefen de la revolución do * 
In depen denc i a a 1 os En tad oa Ü n í d os . 1 ^h> r 68 to e n oc tub re d e 1 H 2;i , Joaquín Fer - 
uanaes Liiardien au periódico '*E1 Peueador Mexicano'* (dtí donde tomó su nibre- 
noinbre>>Cíiei medio siglo antes que Seward, expresó el mismo pensamiento que ex- 
prcBÓ eete en un brindis en la cumore de la Pirámide de Cholula, diciendo el Pensador; 
'B£, americanos del Norte ( tónijo para 7ni que Lizardi dijo ÑE)^ americanos del Bur y 
del Septentrión, uná-monop todos; formemos una misma clase (le ^^oblerno é \mU 
temoflen lo posible A los i>aisaiios do Washington, auxiUémonos, amímonos como her- 
laanofi^ declaremos guerra eterna á los tiranos de la Europa, y asi con&ervaréjunB el 
d^-^ precioso de la libertad y enseilarémoa al resto riel mundo á que eono^Cíi sus do- 
lí ;0B, aborrejica áí*us reyes opresorest deteste á los aríptócratas^ Ctinserv^^ su natural 
i| Idad y se haga libre para siempre." ( Artículo lie "El Pensador Jlexicano,'* re- 

Sucido por la '^Revista Nacional de Letras y Ciencia," tomo 3. ^ , PlI|í. 25S,artíeu- 
El Pensador y la Inquisición* *> Por esto, en fin, los E&tados Unidos fueron la 
Í* lera nación que reconoció la Independencia de México eji dici^embre de 1824 i ce- 
I ' "-^tado dealianxa con México. 



1^ 



— 68 — 

1860 Mayo, 9, Zuloaga, aunque retirado en la vida privada, 

era tenido oficialmente como Presidente de la República i 
Miramon como Presidente sustituto. Los principales coa- 
servadores de la capital, enfadados del siervo de Dios Miguel^ 
diciendo que era un joven truhán i que algunos hechos de é\ 
eran descabellados, aconsejaron a Zuloaga que asumiese el 
ejercicio de la Presidencia de la República, i así lo hizo él por 
medio de un decreto que expidió en este dia 9. 

Mayo, 10, Miramon entró en la casa de Zuloaga, lo tom6 
del brazo, lo hizo montar a caballo, i teniendo ya su ejército 
dispuesto a marchar al interior i a Zuloaga preso a su lado 
izquierdo, le dijo en voz alta delante de todos los jefes: '*Voy 
á enseñar á V, como se ganan las Presidencias," i comenzó a 
marchar. 

Mayo, 10. Luego que Miramon salió de México, el cuerpo 
diplomático, reunido en la casa del Ministro ingles Mathews, 
declaró que el siervo de Dios Migiwl no tenia abuela, que no 
habia gobierno en México i que los Ministros extranjeros 

f permanecían en la capital para proteger a sus subditos ante 
as autoridades locales. 

Mayo, 10, Acción cerca de Tepic, ganada por Antonio 
Rojas al general Jerónimo Calatayud, Rojas hizo muchos 
prisioneros, de los que fusiló a 22 oficiales i ocupó luego a Te- 
pie, i Calatayud se suicidó por no caer en manos de aquel. 

Mayo, 19, Quiebra del banquero suizo Juan B, Jecker. 

Mayo, 23. El embajador español Joaquín Francisco Pa- 
checo, distinguido abogado i escritor público, desembarcó en 
Veracruz con la licencia de Juárez, i salió de dicho puerto 
con dirección a México, con una escolta que se le dio por 
orden del mismo Presidente, para que lo defendiera en su 
camino por el Estado de Veracruz. 

Mayo, 24. Uraga con sus subalternos los generales Leandro 
Valle, Pedro Ogazon i Contreras Medellin i el coronel Sil- 
vestre A randa (nativo de Lagos), atacó la plaza de Guadala- 
jara^ defendida por el Gobernador Woll, fué herido grave- 
mente en una pierna i hecho prisionero i perdió la acción* 
La amputación se le hizo felizmente. El grueso del ejérc 
constitucionalista se retiró al Sur de Jalisco, en donde se 
BO a la cabe^ de él el general Ignacio Zaragoza, 



— G9— 

Mayo, 26. El general Severo del Castillo, coraensíó a ser 1860 
Gobernador i comandante de Jalisco. 

Mayo, 28. Murió en Sayula el general Miguel Contreras 
Medellin, a consecuencia de graves heridas recibidas en cam- 
paña. 

JuniOj 1. ^ Entrada solemne del embajador Pacheco en 
k capital de México. 

Junio, 8. Miramon con sus subalternos Mejia i Severo 
del Castillo, a la cabeza de 6,000 hombres, salió de Guadala- 
Jara para atacar a Zaragoza, que estaba fortificado en la 
cuesta de Ciudad-Guzman; pero se volvió de Sayula, cono- 
riendo que era mui difícil véncelo i (jue otros lugares recla- 
maban urgentemente su presencia, i entró en Guadalajara 
el 24 del mismo mes. 

Junio, 15. Acción de Peñuelas (hacienda en el Estado de 
Aguascalientesj, ganada por González Ortega al general Sil- 
verio Ramirez i su subalterno el general Domingo Cajea, 

Junio, 27, Miramon salió de Guadalajara dejando como co- 
mandante de la plaza al general Severo del Castillo (quien 
luego declaró la ciudad en estado de sitio i comenzó a forti- 
ficarla) i se situó en Lagos, 

Julio. Arresto del Sr. Obispo Espinosa por el general Fe- 
lipe B, Berriozabal en la casa del dueño déla hacienda de Jal- 
fpa (Estado de Guanajuato) (1). 
(1) Con el Sr, Obispo iban su secretario Dr. Francisco Arias y Cárdenas ^hoi Dean 
de la catedral de Guadalajara) i eu familiar presbítero Enrique Parra, i loe tres t»- 
miDabají a cabal lo ^ diBf razados de rancheroai con dirección a México* El general 
constitucional iñta eacigió al Sr. Obispo una fuerte suma de dinero, i no recuerdo si 
entregó psrt€ do ella o no entregó nada, Mui pocos dias deapues fueron puestos en 
libertad i siguierQn su camiuo en la diligencia hasta Mésico, a donde habían llegado 
ya a refugiarse Jgs SS. Obispos Barajas i Verea. El Sr- Munguia vivía hacia mucho 
liemuo en la capital^ por temor de residir en su diócesis, 

A la pág. 16 de este tomo he dicho qne se ignora el nombre de los paílrea del ni- 
mo. Munguia. 1 he reñexionado que deboadacir el fundamento que he tenido para 
decirlo* Es el siguiente. El Dr. D. José Guadalupe Romero, Doctoral de la cate* 
dral de Morelia, viviendo el Sr, Munguia, publicó un Hhro mui interesante intitu- 
lado *^ Noticias para formar la Historia y la Estadística del Obispado de Michoacan," 
en el que presenta las biografías de todofl íos Obispos de Michoacan, i a la pág. 24 i 
figuientes presenta la biogra ña del Sr, >íungnia diciendo: "Nació en el pueblo do 
Um Revea el *i2 de Noviembre de 1810 de una familia oriunda do ftaii Pedro Pi^dra- 
fonJa,''* El Dr* Romero desde su juventud hasta su muerte fué íntimo amigo del 
fu i^uia, vivieron casi siempre los dos en Morelia^ se visitaban con frecuencia 



i ee . aban de tú. En la bk>grafía del 3r„ Munguia dijo una cosa difícil do saber, 

a K Hír^ que los abuelos, bisabue' 
vec IOS 




j 



fi^ 



-70- 

1860 J ulioj 31 , Asesinato del general Zuáziía por unos soldados 
de Araniberri en la hacienda de San Gregorio, situada entre 
Montereyi el Saltillo, 

Agosto, 3. Fuga de Zuloaga en León de los Aldamas, en 
donde se hallaba a la sazón Miramon, quien le di& parte de 
dicha fuga al Consejo de Gobierno, i este declaró que Mi- 
ramon era el verdadero Presidente de la República* El 21 
del mismo mes apareció Zuloaga en la capital, pidió al Go- 
bierno le permitiese vivir en la vida privada i se lo concedió. 
Agosto, 9. Derrota del general Marcelino Cobos en Te- 
pe j i de la Seda por los liberales, quienes ocuparon luego la 
capital de Oaxaca. Uno de los que mas se distinguieron en 
esta acción, saliendo herido, fué el teniente coronel Porfirio 
Díaz, por lo cual se le conceció el grado de coronel (1). 

Agosto, 10, Batalla de Silao, ganada por González Ortega 
i Zaragoza a Mi ramón, quien huyó a México, Las tropas li- 
berales ocuparon luego a Guana] uato, Celaya i Querétaro, 

Agosto, 15. Miramon organizó su Ministerio de la manera 
siguiente: 

Relaciones: Josa Miguel Arroyo. 

Justiciaj Negocios Eclesiásticos é Instrucción Pública: 
Teodosio Lares (2). i 

Gobernación : Isidro Diaz. 
Hacienda; Gabriel Sagaceta (abogado). 
Fomento: Teófilo Marín (idem). 
Guerra: general Antonio Corona, 

El mismo día 15 Miramon puso en libertad a Leonardo 
Márquez en la capital de México* 

Septiembre, 9. Santos Degollado, previo acuerdo con Do- 
blado, se apoderó de una conducta de platas en la hacienda 
de LagunasGca (Estado de San Luis Potisí), La cantidad era 
de 1, 127,414 $ pertenecientes a particulares, en su mayor 
parte extranjeros. La conducta habia salido de Zacatecas, 
Guana j nato i San Luis Potosí con dirección a Tampico, i De*- 

Br No dijo una rosa que se ha estimado de alguna imiíortaiioiai esto ee, ol nombre 
de lofl padrea del übiapo, por lo que muchos biógrafos de Obtepoe lo han expreaaílo, 
i dijo una cosa que no tiene importancia alguna^ a aaber^ que los abuelos, bisabueloíi 
o tarceroH abuelos del Sr» Mungia, hombres oscurofl liabian vwpido en San Pedro P 
dragorda, Kato fué una lijereza del Dr* Eomero^ pues el Br, Mun^^uia no fué h 
ilegítimo. 

tld Los*'Hombrea Prominentes de México," 

02*) Abogado mui instruido, nativo de Asientos (Estado de Aguascalient^s ), 



—71— 

gollado ia hÍ55o retroceder a Lasaos, a donde fué volando el 1860 
cónsul ingles i consiguió que ul general en jefe constitucio- 
na lista le entregase los 400,000 $ qutí pertenecían a sus 
nacionales, Juárez mando que toda la cantidad que restase 
se entregase a los dueños a prorata, quo la que se hubiese 
gastado se pagaria con el producto de los conventos, i que 
Degollado fuese preso i procesado, i nombro a Gonzale?. Or- 
tega general en jefe de las fuerzas de OccidcMite i Norte, con 
Ins mismas facultades que babia tenido Degollado. Este, hon- 
damente resentido, se unió a la división de líorriozabal i mi- 
lito como subalterno de este. 

Septiembre, 24. Despacho mui notable del embajador 
Pacheco al Ministro de Relaciones de Isabel II, en el que le 
dijo: **Yo estoy convencido de que aqui no habrá paz sino 
por la intervención resuelta y armada de Europa . . - Este 
pais necesita lo que se lia hecho con algunos otros. Ha per- 
dido de tal manera toda noción dü derecho, todo principio 
de bien, toda idea y todo hábito de subürdinticíon y desautori- 
dad que no hay en él posible, por sus solos esfuerzos, sino la 
anarquía y la tirania. Es necesario que la Europa no le 
aconaeje^ sino que le imponga la libertad, la disciplinay el 
orden. Cuando vean que el mundo los obliga á entrar en 
razón, y que no tienen medios de exinnrse de tales deberes, 
entonces, pero solo entonces, es cuando se resignarán á cum- 
plirlos. Mientras no, crea V. E. que no tiene fin esta ver- 
gonzosa historia, escándalo y baldón de la humanidad civi- 
lizada.'* 

Septiembre, 26. Principio det sitio de Guadalajara. 

Octubre, 14, Bonos Jecker. Mira ni on celebró con el 
banquero Jecker un contrato por el cual recibió en présta- 
mo 700,000 $, reconociendo la enorme suma de 15.000,000 $ 
en bonos pagaderos con la quinta parte de los imi>ue3tos fe- 
derales. 

Octubre, 17, El Ministro ingles Matliews cortó relacio- 
nes con el Gobierno tacubayista i se retiró a Jalapa. 

Octubre, 19. Hambre i peste en Guatl ala jara. "El ham- 

9 comenzó á producir sus efectos en el interior de la plaza; 

acabó la carne y la manteca; el rancho á que estaba sujeta 

tropa, se componia de arroz y garbanzo con una ración in- 



—72— 



1860 significante de pan y frijoles cocidos, sin tortillas, porque el 
maiz se dedicó exciusivaiuente á mantener caballos y muías 
de tirOp Los vecinos estaban todavía en peor condición que 
la tropa, pues para ellos no habia mas que arroz y garbanzo. 
— Dentro y fuera del recinto de la plaza se desarollaba sensi- 
blemente la fiebre. El 16 habia en el hospital de Belén ciento 
noventa y seis enfermos y el 19 aumentaron hasta doscientos 
seis, todos del ejercito de operaciones, fuera de los heridos 
que se curaban separadamente'' (1^. 

Octubre, 25. Torre de Malakoff. **Para verificar el asalto de 
la plaza se emprendió la operación de demoler la mitad de 
la manzana contigua á la espalda de Santo Domingo, y terra- 
plenar la otra mitad formando una gran explanada para si- 
tuar en alto artiUeria, abrir brecha por la espalda del conven- 
to, y dominar los parapetos de las calles laterales de ese edi- 
ficio. Se reforzaron el dia veinticinco los zapadores con 
ciento cincuenta paisanos para terminar esa obra que se lla- 
mó Torre de Malakoff. Poco después se instalaba la artillería 
en la aJtura'' {2). 

OctuTjre, 29. En este i en los dias siguientes, sitiadores i 
sitiados hicieron prodigios de valor. El coronel Basilio Pérez 
Gallardo, testigo presencial^ refiriendo lo que pasó el dia 29, 
dice entre otras muchas cosas: ''Al fin, la superioridad 
numérica vence á los intrépidos soldados de Defensores y de 
Mina {constitucioiíalistas] jquB sucumben gloriosamente {enlm 
azoteas de las c€ls(is contiguas al convento dsl Carmen), cuando la 
sangre de unos y otros combatientes corre por las canales al 
pavimento de la calle, . , El fuego de fusileria se apaga en todas 
partes; menos en Santo Domingo. Aqui prosigue la lucharse 
nacen prodigios de valor, asaltados i asaltantes pelean como 
fieras, cuerpo á cuerpo, al arma blanca, forcejeando en las 
alturas, mordiéndose, sofocándose, rodando abrazados por los 
escombros. Están en nuestro poder las manzanas inmedia- 

( 1 ) C amb re , ob ra c i t * pág . 5Í)4 , 

[2J Cambre, obra, cit,, pa§. MW, Para haeer el altíeimo terraplén que llamaroii 
la Torre de MaJafcoff , ti emolieron comi}letamente la casa úq la propinad de la Se- 
ñora mi madre r avaluadla en cinco mil pesos por el arquitecto Manuel Gomes 
Ibarra i en la que yivJamofi la misma Señora^ un Ijcrmatio mió i yo. La mismf 
Señora pidió indemnización al Gobernador Ogazon, quien ofreció darla en lotee ei 
alguno de los ex-conventos^ lo que fué ira pos i Ble aceptar. La Señora mi madre ven 
dio ol terreno en cuatrocientOR i tantos pesos a im comerciante que quedó reconocier 
do el dinero a rédito i murió quebrador en conclusión, ;j>erd irnos hasta el állimo pee 



/ 



—73— 

tas, los parapetoií que ligaban esta posición y tres cuartas par- iHtíO 
tes del convento de Santo Domingo. Todo lia caido en po- 
der de los cuerpos de Zacatecas^ ÁguascalieJites y San Luis- 
— Son las diez. La luz de la luna alumbra las ruinas y 
escombros de las casas que existían en este lugar • . • . Pero ^ 
ya no se abanta. El enemigo está reducido á la iglesia: un 
paso más y la Iglesia y la plaza serán nuestras*' (!)• 

El ejército que defendió la pla2:a de Guadalajara, se com- 
puso de 7,000 hombres, i el de los sitiadores de 20,000, de loa 
que diré los siguientes : 

General en jefe: Jesús González Ortega. 
Generales: Ignacio Zaragoza, Epitacio Huerta, Leandro 
Valle, Felipe B. Berriozabal, Manuel Doblado, Pedro Ogazon, 
El secretario de este era el Lie. Ignacio L. Va 11 arta. 

Coroneles: Ramón Corona, Refugio González, Manuel To- 
ro, Anacleto Herrera y Cairo, Domingo Reyes, Serapio Vi- 
llalobos (mi discípulo i amanuense), Antonio Rojas i Ramón 
Suro. 

Tenientes coroneles; Miguel Balcázar, Antonio Neri, Pedro 
A, Gal van i Florentino Cuervo, 

Comandantes: Miguel Palacios (2), Bibiano Dávalos, Rafael 
Dávila, Francisco Labastida i Julio Garcia- 

Capitanes: Adolfo Lancaster Jones^ Vicente Gaona, Bibia- 
no Hernández i Simón Gutiérrez. 

Tenientes: Francisco Tolentino i Gregorio Saavedra, 
Alférez: Pedro Zubieta, 

Noviembre, L ^ Zaragoza derrotó completamente cerca 
de Zapotlanejo a Loonardo Márquez, quien huyó a México, 
**Los liberales cogieron 800 prisioneros y se apoderaron de 
toda la artilleria, municiones y pertrechos de guerra de sus 
antagonistas^* (Zamacois)- 

Noviembre, 3. Fuga de Severo del CastillOj WoU i otros 
jefes de Guadalajara, con parte de su tropa, con dirección a 
Tepic, i ocupación de Guadalajara por los que la sitiaban. 

Noviembre, 13, Miramon declaró la ciudad de México 
■" estado de sitio. 

noviembre, 17, Manifiesto de Miramon a la nación^ en el 

J Cambre, obra cit. paga. 606 i 607, 

3) Mandaba el " Liiera ríe Zacalecaa," de donde parece era nativo* Despuea, 
«do ooronelp faé notable en la intriga de la Princeaa de Salm Salm en Queretaro, 



—74- 

1860 q^6 dijo: **Grandes desastres en la guerra han reemplazado 
á los espléndidos triunfos obtenidos antes por nuestras ar- 
mas; sucesivamente han sido conquistados los departamen- 
tos que estaban unidos á la metrópoli, y hoy solo México y 
alguna que otra ciudad importante [solo Pv>ebla] está libre 
del imjJterio de los contrarios." 

Noviembre, 16. Robo en la calle de Capuchinas hecho 
por el siervo de Dios 3IigiieL Márquez por orden de Miramon 
i por medio del jefe de policía Lagarde rompió los sellos en 
la casa de la legación inglesa en la calle de Capuchinas i 
tomó 660,000 $. 

Noviembre. En este mes el comandante Sabas Lomelí re- 
corrió los pueblos pertenecientes al municipio de Zapopan a 
la cabeza de su tropa de caballería, sacó de ellos nueve Imá- 
genes de escultura de Santiago Apóstol, montado a caballo, 
con sombrero jarano, silla vaquera i espuelas; se las llevó a 
su cuartel en la Villa de Zapopan i las colocó en hilera en 
el zaguán. Los indios se fueron detras de la tropa en segui- 
miento de sus Imágenes, se las pidieron al comandante, es- 
te les contestó: **Me es imposible, por que estos no son San- 
tos, sino soldados de caballería que necesito para mi tropa", 
i después de estar chanceándose con los indios les entregó 
sus Imágenes. Ellos se las llevaron a las volandas, i des- 
pués, luego que se acercaba una tropa a su pueblo, se huian 
al monte llevando consigo la Imagen del Apóstol Santiago, 
la que acostaban en el suelo i cubrían con yerbas (1). 

Diciembre, 4. Lei de Tolerancia de Cultos, dada por Juá- 
rez por medio de su Ministro José Antonio de la Fuente, el 
mismo que en el Congreso Constituyente habia votado con- 
tra la Tolerancia de Cultos. 

Diciembre, 9. Acción de Toluca ganada por Miramon 
i sus subalternos Márquez, Miguel Ñegrete i Mariano Mira- 
mon ("hermano del Presidente) a Berriozabal i sus subalter- 
nos Santos Degollado i Benito Gómez Farias. Miramon hi- 
zo prisioneros a los tres, los condujo a México, los arrestó en 
el palacio de gobierno i los trató mui bien. 



[Ij Me ha referido este hecho el Sr. Presbítero Ferreolo Velasco, antes menciona* 
do, testigo presencial. 



—75^ 

Diciembre, 12, Llegada del Ministro francés Duljois de iSííO 
Saligny a la capital de México. 

DicieriiDre, 22, Acción de Cal pula! pan. Zamaeois en el 
tomo 15, página 520, dice; "A este ejército {el d^ González 
Ortega) se debían reuriir las divisiones de los generales Ampu- 
di a, Carvajal, Cuellar, Rivera, Garza i otros . . , Miramon 
comprendia la justicia de aquel caimiento de ánimo de sus 
soldados, y trato de reanimarlo. Para couBeguirlo so propu- 
so salir al encuentro de Ortega anim de qiie ae le reuniesen Im 
demos jefes liberaleí^'^ 

El Sr! Vigil en *' México á través de los Siglos", página 443, 
dice: **E1 entusiasmo que lo de Toluca habla def^pertado en 
los conservadores fué de corta duración. Pocos di as después 
apareció Gonsíalez Ortega en el Valle de México al frente do 
un numeroso ejército que ascendia á diez y seis mü hombres, 
compuesto de las brigadas de Zacatecas, San Luis Potosí^ 
Michoacan, Guanajuato y Jalisco. Miramon, esperanzado 
eji batir al enemigo en detalle, salió á su encuentro el dia 20, 
llevando oc/io mü hombres con los generales Márquez, Velez, 
NegretCj Ayestarán, Cobos, y treinta piezas de artilleria. El 
22 por la mañana se avistaron los dos ejércitos: e! liberal o- 
cupaba las lomas dq San Miguel Calpulalpan: Miramon prin- 
cipió el combate á las ocho de la mañana, atacando la linea 
del enemigo, y cuando creyó conveniente ordenó que la ca- 
balleria, fuerte de mil hombres, al mando de su hermano L>, 
Mariano, diese una carga con el fin de introducir el desorden 
en el campo liberal y decidir la acción, pero aquella manio- 
bra le fué enteramente adversa, pues parte de la fuerza se 
pasó al enemigo, y el resto tuvo que volver grupas ante el nu- 
trido fuego de cañón con que fué recibido. Esto decidió la 
victoria en favor de los constitucionalistas, y Miramon, con 
unos cuantos jefes, se volvió á la capital^ llevando la noticia 
de su derrota." 

El Sr, Guillermo Prieto en sus "Lecciones de Historia Pa- 
tria, *' página 587 dice: *Trabóse la batalla en San Miguel Cal- 
pulalpan. El general José Justo Alvares formó el plan d^ 

iipafia, que sjguió fielmente González Ortega, y después de 

3 horas de reñido combate, fué derrotado de todo punto el 

ssidente conservador/' 

niciembre, 23, Comunicación de Miramon al embajador 



— 7tí— 

1860 PacliecOj en la que le dijo: '*Excmo, Señor. — Después de los 
desastres sufrirlos por las armas del GobiornOj á cuya cabeza 
he estado en virtud del Plan político de Tac aba ya, he hecho 
un último esfuerzo para salvar la ciudad de México de un 
gran peligro, y para que la tranquilidad se restableciese en 
la República, El Cuerpo Diplomático, y muy especialmen- 
te V. E- y el Exmo. Señor Ministro de Francia, han tenido la 
bondad de coadyuvar muy eficazmente á aquel mi interesan- 
te objeto. Por desgracia nuestros esfuerzos no han tenido 
un éxito favorable según le consta á V. E,, y entonces me 
veo en el caso de cumplir otros deberes que el honor me im- 
pone; me veo en la necesidad de evacuar la plaza, llevando 
conmigo toda sa guarnición.*' (1) 

Diciembre, 24 en la noche. Mi ramón entregó el gobierno 
al ayuntamiento; este nomT)ró a Berriozabal para que guar- 
dase el orden en la ciudad mientras llegaba González Orte* 
ga, i Miramon salió de México, acompañado de su Ministro 
Diaz, Márquez i Zuloaga^ con 1,500 hombres. A poco de ha- 
ber salido de la ciudad se desertó la mayor parte de la tropa, 
Márquez y Zuloaga huyeron con algunos jefes i soldados de 
caballería que los quisieron seguir, i Miramon i Diaz se vol* 
vieron'solos i disfrazados a México, en donde se ocultaron _ 
Degollado se abstuvo de todo participio militar i dijo a Be- 
rriozabal í luego a González Ortega, que estaba a bu disposi- 
ción para ser juzgado, i uno i otro le contestaron que viviera 
libremente, hasta que llegase Juárez i dispusiera lo que tu- 
viera a bien f2). 

Diciembre, 25 a la madrugada. Entrada de González Or- 
tega en la capital de México con la primera sección de su e- 
jército. 

Diciembre, 28. Promulgación de las Leyes de Reforma en 
la capital de México. 

Diciembre, 28. Zuloaga llegó con varios jefes i 400 hom- 
bres a Iguala, en donde se hallaba Juan Vicario con su tro- 

^1 J Los MiaiBtros de las naciones extranjeras, adeíiLae de Fai^heco, eran a la ea- 
íon: MathewBr de Inglaterra ■ Wagner, de Prusiaí Kint de Rodenbeecki de Bélgí'^* * 
Francisco de P. Pastor, del Ecuador; i Felipe Neri del Barrio, de Guatemala, 
boia de Saligny, aunque no llegó a presentar sue credenciales a Miramon, pan 
veía que iba a caer el gobierno de este, auxilió la v:\u&& conservadoras Miramot 
reflpetáiba como representante de Francia, 

(2) Esa noche tarminó la que se llama en la historia í?u/rra de trn afloe. 



—77— 

mismo Vicario i por los demás generales i jefes 
conservador que militaban en diversos puntos* 

1861 



—77— 

pa> i fué reconocido como P res í dente de la República por el 
mismo Vicario i por los demás generales i jefes del partido 
conservador que militaban en diversos puntos* 



Enero, 1,^ Entrada solemne del ejército constituciona- 
lista^ compuesto de 28,000 hombres. Dicho ejército habia 
entrado en la capital de México en secciones en los dias 25 i 
siguientes, i González Ortega, para honor i premio de los 
saldados que habían defendido la Constitución, quiso que se 
hiciese una entrada solemne. El Ayuntamiento recibió a di- 
cho general en jefe en la calle del Puente de San Francisco, 
i le entregó el estandarte de la ciudad, Al pasar frente al ho- 
tel de Iturbide, miró a Degollado i a Berriozabal que se me- 
dio ocultaban entre los que ocupaban los balcones, levan- 
tando la voz lea suplicó que bajasen, los abrazó en medio de 
la calle i puso el estandarte en manos de Degollado. Al pa- 
sar por una de las calles de Plateros, supo que dentro de una 
casa estaban Ocampo, Ignacio de la Llave i José M. ^ Mata 
(1), les mando rogar que viniesen, los abrassó en medio de la 
calle i se incorporaron en el ejército. 

Enero, 4. El general conservador Felipe Chacón, que de- 
fendía la plaza de Puebla, viendo que el triunfo de la causa 
eonstitucionalista era irremediable, entregó la plaza a un je- 
fe liberal, de quien solicitó i obtuvo el retirarse a la vida pri- 
vada; mas el 30 del mismo mes salió ocultamente de la ciu- 
dad de México i fué á engrosar las fllas de Márquez i Zuloa- 
ga- 

Enero, 5. Decreto de Juárez mandando que el Viático fue- 
se llevado ocultamente, i que las campanas no se tocasen si- 
no al alba, al mediodía, a la oración de la noche i para lia- 
a Misa- 
ero, 5. Fundación de **E1 Pájaro Verde'* por Aguilar y 



Este era e*iioBO de la «aflora Josefina Ocampo, hija natural ile D. Melchor. 



1 



—78— 

1801 Maroclio^ periódico conservador, pero que en sus primeros 
nümeros no manifestaba su color político. Con este motivo 
el periódico radical VEstafette dijo: ^^El Pájaro Verde vacila 
en manifestar su color político. Por mas verde que se diga, 
ese pájaro tiene las plumas negras. . , No ha podido 6 no ha 
querido en su primer número decirnos el secreto de au pro- 
grama; pero todo el mundo lo adivina/' 

Enero, principios. Miramon e Isidro Díaz salieron de Mé- 
xico ocultamente i disfrazados, con dirección a Veracruz. 

Enero, 10. Aprehensión de Isidro Diaz en Jico [Estado 
de Veracruz); Miramon se escapó a uña de caballo, se fué a 
Veracruz i estuvo alli oculto algunos dias. Diaz fué condu' 
cido a México i estuvo preso en la Acordada algunos meses i 
procesado. 

Enero, 11. Entrada solemne de Juárez en la capital de la 
República (1), El mismo dia estableció su Ministerio de la 
manera siguiente: 

Relaciones: Ocampo (continuó). 

Gobernación; Francisco Zarco, 

Justicia e Instrucción Pública: Fuente (continuó). 

Hacienda: Prieto (id.) 

Fomento: Ignacio Ramírez (idj 

Guerra: Ignacio de la Llave (id.) 

El mismo dia Juárez mandó que Degollado tuviese la ciu- 
dad por cárcel i fuese procesado, por el robo de la conducta 
en Lagunaseca. En esos mismos dias fué aprehendido Ma- 
nuel Payno, i Juárez mandó que fuese puesto en la cárcel pú- 
blica i procesado, por haber ayudado a Comonfort a dar el 
Golpe de Estado [2]. 

EnerOj 12, Orden de Juárez de expatriación de Monseñor 
Luis Clementi, Arzobispo mjjaríi&tis de Damasco i Nuncio 
del Papa en México^ de Joaquin Francisco Pacheco, embaja- 



(V) Yo vi esa «n Irada desíle uno de loe balconeB de la cae» déla Señora D. ** Mer- 
ced Flúréfi, viuda de SerranOt on la calle 3. ^ de San Francisco* En la til tima ca- 
rrebeLa deíjL'iibierta, en el aaiento d& atrae ^ iba Jnare^ con pantalón, chaleco, levita, 
corbata i sombrero alto negros, sin ninguna Insigniar apoyado con laa doa maooB en 
8U bastón, i en el asiento de adelante iban Ocampo i Fuente* En k pen tiltil^ 
rretela iban üonzaltíz Ortega, Prieto, RamirejG i Llave. 

(2) El mifimo dia II Prieto nombró oficial mayor a Joaé M. * Iglesias i oficÍL_ 
gundo a Ignacio Mariscal, nativo de la ciudad de Oax:ai^, hoi Ministro deR^~ 
ac9. 



—79— 

dor de Españaji de Felipe Neri del Barrio, Ministro de Gua* 1861 
témala. 

Enero. 16. Ocampo, Fuente i Llave renimciaron sus car- ^ 
teras, por no estar de acuerdo con la política de Juárez. Uno 
de los capítulos en qub estaban en desacuerdo era el destierro 
del Sr. Arzobispo Garza i de los SS. Obispos, que Juárez que- 
ría decretar, diciendo los Ministros que con la entrada del Pre- 
sidente en la capital, habían cesado rus facultades omnímo- 
das i se había restablecido el orden constitucional, i que por 
lo mismOj aunque dichos Señores habían delinquíiidOj confor- 
me a la Constitución de 1857 su castigo no era atribución 
del Poder Ejecutivo sino del Judicial, 

Enero, 17, Orden de Juárez de expatriación del Sr. Arzo* 
bispo Garza i de los SS. Obispos Munguia, Espinosa, Barajas 
i Madrid, señalándoles el plazo de tres dias para su salida de 
la capital. 

Enero, I7^en la noche. Robo del ostensorio o custodia de 
la catedral metropolitana. **Era de vara y ocliava de alto.- . 
tenia 5,872 diamantes, 2,653 esmeraldas» 544 rubíes, lüfi ame- 
tistos y 28 zafiros'^ (1). 

Enero, 19. Salida de Ogazon, Gobernador de Jalisco, de 
Guadalajara para Tepic. En 18fil *4iabia aun en todo el Es- 
tado inumerables elementos reaccionarios que destruir; pero 
los de mas importancia se hallaban en Te pie, que, ademas, 
desde principios de cincuenta y ocho, se encontraba en una 
situación excepcional por la gran influencia que habia llega* 
do á ejercer entre la raza indígena, el célebre D* Manuel to- 
zada, que ya era conocido por sus crímenes con el nombre de 
'*Tigre de Alica.'' El cantón de Tepic era el asilo de los reac- 
cionarios intransigentes, la amenaza constante de los canto- 
nes de Ahualulco, Autlan y Colotlan; alli habia acumulados 
muchos elementos de guerra, y por lo tanto, el Gobierno 
Constitucional se dedicó de toda preferencia á someter á ese 
cantón, decidiéndose el Gobernador á trasladarse allá á orga- 

sar la administración, . . El diecinueve salió Ogazoncon la 

^yor parte de la primera división del ejercito federal, con di- 

cion áTepic,á organizar la Administración pública de aque- 

) Presbítero Vicpíi te dtí Pa til A mira Ji\ Notas u la^ "Noticias de Méxioo" por 
•"1. tomo 1*^1 p¿g- IH(3. 

Aüflteít 11 



— «u— 

1861 lia parte de Jalisco, dejando en Gnadalajaia al secretario del 
Gobierno Lie. Don Ignacio L, Vallarta, con facultades para 
subvenir á las necesidades del servicio pííblico" (1). El jefe 
de la rebelión en la Sierra de Alica era el celebre Manuel Lo- 
zada (indio nativo i vecino del pueblo de San Luis en la mis- 
ma Sierra), i sus principales subalternos eraní'ernando Gar- 
cía de la Cadena (nativo de Compostela, primo hermano de 
Ignacio Gareia, Dean de la catedral de Guadalajara, i primo 
del Sr, Arzobispo Espinosa, quienes lo trataban de tu: lo co- 
nocí), Carlos Rivas (^nativo de Tepic i perteneciente a una de 
las principales familias de la misma ciudad), i Amado Anto- 
nio Guadarrama (nativo i vecino de Teocuitatlan j, quien des- 
de el principio de la campaña se sometió al Gobierno, dejó 
de ser reaccionario, i desde entonces hasta su muerte fué uno 
de los notables defensores del Gobierno constitucionalista. 

Enero, 21. l^os 8 dignatarios desterrados i el Sr. Obispo 
Verea salieron de la capital de México para Veracruz [2] 

Enero, 21. Juárez oriíanixó su nuevo Ministerio de la ma- 
nera siguiente: 

Relaciones: Francisco Zarco. 

Gobernación: Pedro Ogaran, 



(1) "EL Debate" periódico (1p Guadalajara, ti, <5 15 del 5 de diciembre de T891, ar- 
tíeulo del muí inteligente i fidedigno Sr. Manuel Cambre, custodio del archivo dfe 
Gobierno de J alineo, quien ha pubHrado muchas noticias hifitóricas interesantes, to 
mándolaa de los documentos originales existcntcEí en el archivo. 

(2) El Sr* Yerea no fué desterrado, por las agencias de algnnofi prohombres del 

Sirtido liberal ; pero quiso ir con sus iiermano?^ a Komíi^ a pedir al Santo Padre un 
bifipo Aiixiiiiir, porque no pcKlia aílniiniPtrar bien su diócesis en razón de ser mui 
Viiita, i arreglar personalmente muchos nefrocios ecíeflidsticop, que se hablan hecho 
mui difíciles con motivo de Ift-i Leves de Reforma. Iban en cuatro dilicenciaB* En 
una iban los SS. Clementi, su Auditor Moniwflor Ernesto Colognesi, Garaa, Mua- 
goiii» Pacheco, Barrio i Jofí M ^ Covarrubia.s, canóni^ de la metropolitana, secre- 
Urio del Br Garza, En otra iban loe KS, Obispos Ea¡unoBa, Barajas, Verea i Madridí 
el Dr. Ingnacio García, Dean de la catedral de Guadalajara, primo del Hr, Espinosa 
i tio abuelo del Ministro Isidro Diaz,Fray Francisco de la Concepción Ramirez, iridio 
nativo do León de loa Aldamae, mouje del ex -con vento de Giiatíalupe de ZacftteAaa i 
familiar del fír. Verea i el alionado Ignacio Earajas, pobrino Cíimal del ^Sr. Obispo [vi* 
ve en ^an Luis Potosí), Pin las otras diligencias ihíui otros familiarep de loe í> dig- 
natarioa, entre ellos un andaluz llamado Manuel KpguinOj cjue estuvo en muchaa 
ciudades de la República i fué mui conoeido en ella. Después de haber salido de 
Córdoba i caminado algunas leguas, se volcó la segunda diligencia i no hubo iic — 
dad; a poro rato se volvió a volcar i ee lastimó ima rosiilU el Wr. Barajas, por ser 
deble i haber caíílo sobre ál el Sr. Verea j que era corpulento. Entonces con vil 
ron loa SS. übiapos que iban en diclia diligencia en volverse a Córdoba i deteiir 
alli algún tiempo para la curación del Sr. Barajas. El ÍSc Espinosa ya no qi 
montar en la diligencia i anduvo bastante a pié, acomp:iíiado por su seeretario Ai 
y Cárdenas i su familiar Parra (después Monseíiorj, hasta que lo encontró un r 
conoció que era Obiíijxí, metió a lo» tres en su coche i loe condujo a Córdoba, 



— SI— 

Justicia e lutítrucciün Pública: Ignacio liamiiez. 1861 

Hacienda: Prieto. r 

Fomento; Miguel Auza, 

Guerra: Gomslez Ortega. 

Enero, 27, Llegada de la primera diligencia a Veracruz, 
El embajador de España en el informe que di6 a su Gobier- i 
no le dijo; ''AUi no fui yo objeto de violencias personales; 
mas el Delegado Apostólico y los pobres Obispos desterrados 
las padecieron de las mas horrorosas: un populacho desen- 
frenado los acogió con los mv^ras mas horribles y los persi- 
guió á pedradas como á bestias ferocesp El Delegado pudo 
refugiarse en la casa del cónsul de Francia; su auditor lo hi- 
zo á mi lado y se encerró en una alcoba de mi habitación; 
los obispos lograron hacerlo en la casa de un rico comercian- 
te (1). Durante dos ó tres hoi^as todo fué de temer y lodo 
fué posible en aquella ciudad. Mi cuarto fue invadido en 
busca del clérigo^ á quien no hallaron por suerte. El cónsul 
de Francia se mostró enérgico i digno; las autoridades de Ve- 
racruz débiles y med roteas. - , Ocurrió en fln, una especie de 
transacción: los revoltosos consintieron en que partiese el 
Delegado Apostólico y su auditor [respecto al Ministro de 
Guatemala y á mi nada pretendían]; mas exigieron y obtu- 
vieron que no se dejase salir de la ciudad al Arzobispo y á 
los cinco Obispos mexicanos í(ue venian desterrados * • . Con 
mucho dolor mió ordenáronlo así las autoridades de la ciudad; 
esos pobres ancianos quedaron en la casa donde se habían re- 
cojido, para ser trasladados al dia siguiente al castillo de U- 
lua-" (2) 

Enero j 28. Comunicación del Ministro de Relaciones Zar- 
co a Juan N. Almonte, Ministro cerca de la Corte de Madrid, 

f 1] AjQtonio Villa y Coeio, español^ a quien cooocf i traté, 

[2j El GolíerDftdor Gutiérrez Zamora libró orden al Jefe político de Córdoba, para 
auo dijera a los SS. Obispos que m detuvit?ran alli hanta que calmare ia exaltación 
del pueblo, i a las dos He manas, estando ,va aliviado el Sr, Barajan, continuaron bu ca* 
mitip a Veracruz. en donde no tuvieron novedad. Cuando pues Pacheco dijo : * 'los 
cinco Obispos meaticanoa que venian desterrados/* se entiende el Obiepo que ya ha- 
bla Heg^ado a Veracruz i otroa íjue se esperaban \ i en cuanto al número cinco padeció 
un olvido j por que el 8r, Ve rea no iba desterrarlo o Rea que diuho embajador no qui- 
so entrar en explicación es i delallea. El dia de laa pedradas estaba yo en el miamo puer- 
iastante enfermo en un botel, por lo que no pude embarcarme para hacer mi tan 
níwio viaje a Europa, aino que con aipjunoe trabajos me volvi a México, en donde 
ve en cama mas de un mea, ayiE^tidu j^or el Dr. Ignacio Torrea, i hasta 1SG7 pude 
'xar mi viaje. 



-82— 

1861 manifestándole que el Gobierno desconocia todos los actos 
celebrados por él, que lodestituia del empleo diplomático i 
que destituía igualmente a José Manuel Hidalgo i demás em- 
pleados subalternos de la legación mexicana. 

Enero, 29. Comunicación del Ministro de la Guerra Gon- 
zález Ortega al mismo Almonte, que tenia el grado de gene- 
ral de división, diciéndole que habia sido dado de baja en el 
ejército mexicano. 

Enero, 30. El Nuncio, Pacheco, Barrio i Miramon se em- 
barcaron en el buque español Velasco; el primero se fuéa Ro 
ma, el segundo a España, el tercero a Guatemala i el cuarto 
a Paris (1). 

Enero, 30. Recepción oficial del Ministro de los Estados 
Unidos por Juárez : mutuas arengas de cordialidad. 

Febrero, 2. Decreto de Juárez secularizando los hospita- 
les i demás establecimientos de beneficencia que hasta enton- 
ces habia administrado el clero: las fincas, capitales i rentas 
de cualquiera clase que les correspondían, les quedaron afec- 
tos de la misma manera que antes. 

Febrero, 3. Recepción oficial de Wagner, Ministro de Pru- 
sia, por Juárez: mutuas arengas de cordialidad. 

Febrero, 5. Decreto de Juárez sobre aclaración de la Lei 
de Nacionalización de bienes eclesiásticos. 

Febrero, 7. Acción de Rioverde ganada por Márquez i Me- 
jia al general Mariano Escobedo, quien cayó prisionero. 

Febrero, principios. El Sr. Arzobispo i los SS. Obispos se 
embarcaron en Veracruz (2). 

fl) Hacia el 25 de enero llegó Miramon a Veracruz, i dief razándose de marino 
írancee, se refugió en el bu<;^ue Trances Mercure, Sabido esto por el capitán del baque 
ingles Valorou9, le pasó oficio al capitán del Mercure^ pidiénaole aue según el derecho 
de gentes entregase al siervo de Dios Miguel a las autoridades de- Veracruz, para que 
fuese procesado por el robo de Capuchinas ; el capitán del Mercure contesto que no lo 
podia entregar por prohibírselo el derecho de gentes, i Miramon se trasbordó al Ve- 
lasco donde estuvo mas seguro. 

[2] Suerte de los SS. Obispos mexicanos durante la época de Reforma. El Sr. Gar- 
za se quedó en la Habana i residió en una población de la isla de Cuba. El Sr. La- 
bastida residió en Roma, a excepción de un corto tiempo en que visitó la Tierra Santa 
i otro corto tiempo que estuvo en Miramar. El Sr. Munguia residió en Roma a excep- 
ción de un corto tiempo que estuvo en Paris i unos cuantos dias en Miramar. Los SS. 
Espinosa i Barajas residieron en Roma, a excepción de un corto tiempo que estuvie- 
ron en Barcelona i otra temporada que estuvieron en Paris. El Sr. Verea residió en 
Roma, a excepción de un corto tiempo que empleó en su viaje a Tierra Santa (junta- 
mente con el Sr. Labastida i los dos se bañaron en el Jordán], i otro corto tiempo i 
que hizo viaje a Bohemia a visitar el cuerpo de San Juan Nepomuceno. El Sr. M 
dríd residió en S. Antonio de Bégar, a excepción de una temporada que vivió en Mo 



X 

\ 



Febrero, 13 a la media noche, Ejecuciüii de la orden de 1861 
Juárez de que de los 22 conventos de monjas de la capital, so- 
lo iiuedáran 9, que a 8 fuesen trasladadas las de lo^ 13 con- 
ventos restantes, i que en el de Santa Teresa la Aníi^ua no 
se hiciese inovacion. 

Febrero, 2L Nota de Juárez al Gobierno de Esj^afía, dán- 
dole una explicación de los motivos del destierro del emba- 
jador Pacheco, 

Febrero, 22* El Gobernador Ogazon llegó a Guadalajara 
de vuelta deTepic, en donde dejó organizado **un plan de 
campaña, según el cual, las fuerzas de la División de Jalis- 
co harían por distintos rumbos^ una marcha convergente, 
hacia las posesiones fortificadas de la Sierra, quedando en- 
comendada la ejecución de ese pla]i al jefe de la 2. '^ brigada 
coronel U, Anacleto Herrera y Cairo, al jefe de la 2, ^ briga- 
da, coronel D, Antonio Rojas y al jefe de la sección de Te— 
piCj Coronel D. Raraon Corona, y se volvió el mismo Ogazon 
para Guadalajara, á donde llegó H tarde del veintidós de Fe- 
brero'* (1). 

Febrero, 26. Recepción oficial de Mathews, Ministro de 
Inglaterra» por Juárez; mutuas arenga** de cordialidad. 

Marzo, 3. Muerte del célebre poeta José Joaquín Peinado 
en la capital de México. Era nativo de Orizaba, 

Marzo, principios. Llegada de Miramon a Parif^, en donde 
fué mui bien recibido por Napoleón ÍIL 



tere y por la protección de Vidaurri I i allí mnrlé, D, GurloB M.* Colina, Ol^iflpo de 
ChiapaB, desterrado por el Gobernador del Estado, residió en la limftrrrtV Rí»pablica 
d© Guatemala, D, Antonio de Zubiria, Obispo de Daranjajo, no fué ílf^?t errado \ man 
por librarse de perHecuciones vivió mucho tiempo oculto erí Cacarla, hacienda de cam- 
po en su obispado i alli miirift. D. Pedro Loza^ Obispo de Honora^ desterrado por el 
Gobernador cfel Estado, residió en San Francisco California. D, Juan Francisco Ei- 
calante, Obispo in parbhiís de Anastaíiiópolis i Vicario Apostólico de la BMJa Califor- 
nia^ qae era octogenario i no tenia mas que tres sacerdotes en su vasta diócenie, no 
faé desterrado. Kl obispado de Oaacaca, estaba vacante i el mi^mo "ño de IStU D. 
José M. ^ CovarrubiaSj el secretario del Sr. Garza, fué consagrado eu Roma como 
Obispo de Oaxaca» Fray Francisco de la Goncepcioo fuá coneagraílo en Roma Obispo 
ínpartiby^ de Calad ro i Auxiliar del Sr. Verea en el territorio de Tamaulipas. Para 
completar el cuadro de loa Obispos mexicanoB, diré que el Sr» Pardio, monje de la 
Merced i ObispCí in partihun de Germanicópolís, estaba suspenso por el Papa por que 
ne habia consagrado con no se que tropezón i vivía en la capital de México en la vi- 
da privada: no fué desterrado. De D. José >L^ Guerra ^ Obispo de Yucatán, nada 
recuerdo» 
" ! ha parecido conveniente presentar, aunque sea en una nota i someramente, el 
_ro de todos los Obispos mexicanos en la época de Reforma, por que estos deta- 
^n la base para la inteligencia de muchos hecbos posterioreft. 
Cambra, artícqlo citnao. 



—84— 

1881 Mai2jOj 7. rriiicipiü de la primera campaña en la Sierra de 
Alica. ''Los coroneies Hurrera, ('oroiva, y Cuervo, debian ope- 
rar por Huajicori y Rojas por el puelilo de San Luis, donde 
loB indios se hallaban fortificados en las f^argantas de las 
montañas. Rojas saiíó de Tepic a las dos de la mañana del 
dia 7 de marzo, y por medio de una rápida marcha estraté- 
gica, logró situarse á espaldas del enemigo. Advertido este 
del movimiento, cambió de posiciones situándose en las for- 
midables del cerro de Cuchillas, dejando en el camino que 
Rojas tenía que recorrer algunas fuerzas emboscadas, que u- 
na á una fueron arrolladas sobre la marcha. Reconcentra- 
dos los indios en Cuchillas, al siguiente día mandó Rojas que 
los batallones l,'^ de Jalisco y Matamoros, atacaran ese ce- 
rroj lo que se hizo con grandes dificultades, por que solo po- 
dían trepar los soldados de uno en uno, bajo un vivu fuego 
y la lluvia de piedras que los indios arrojalian rodando de 
la altura. Después de dos horas de ludia, esos intrépidos 
batallones tomaron la posición, haciendo huir al enemigo y 
apoderándose de armas, equipos y víveres que abandonaron. 
Aquellos momentos, dice Rojas en su parte, ^*no eran de per- 
derse, eran los supremos que deciden del éxito de las bata- 
llas^'j y no obstante la fatiga de la tropa^ ordenó al batallón 
Defensores de Jalisco, que por la derecha arrojara al enemi- 
go sobre el rio de Alica y lo atravesara en su persecución, Al 
anochecer, era dueño de todos los pasos del rio. Entrada la 
noche, el enemigo cargó sobre dos compañías de Defensores, 
los rechazó y les quitó una pieza de montaña. Luego se po- 
sesionaron los indios de \3. pestaña mas alta del cajón delrio. 
Rojas estableció su campo en la ribera opuesta y en ía mis- 
ma noche aquellos pegaron fuego al pasto, y todo el resto de 
ella, y los dias nueve y diez, la brigada tuvo que luchar con- 
tra ese elemento y contra los ataques que por distintas par- 
tes recibió, rodeada como se hallo del enemigo. En la ma- 
drugada del dia once, mil quinientos indios, con cuatro pie- 
zas de montaña cargaron sobre el batallón Matamoros y par- 
te de las caballerías, desalojando á estas fuerzas de sus pues- 
tos; pero al i^manecer, el ler. batallón y Defensores recobra- 
ron aquellos á la bayoneta. Este combate de cinco dias ter- 
minó hasta las once de la mañana, quedando en poder c 
Rojas seis piezas de montaña y una de batalla, y los indio 



—85— 

se retiraron perseguidos por las caballerías. Rojas perdió, 1861 
muertos, al comandante D. Francisco Jiménez, capitán 1), 
Margarito Godoy, teniente D. Fernando Serratos, alférez D* 
Kef ligio Ortega, subtenientes, D- Blas Romero y D, José Mo- 
ran, y ciento siete hombres de la clase de tropa" (1). 

Marzo, mediados. Acción de las Guayabitas (rancho de la 
Sierragorda), ganada por Doblado a Mejía. 

Marzo, líí. Acción de Agiiacapan en la Sierra de A lica, ga- 
nada por las fuerzas unidas de Rojas, Herrera y Cairo, i Coro- 
na a Lazada, cuyos numerosos indios se dispersaron casi eom- 
pletamente. "El diecisiete llegó la división á Golondrinas y re- 
cojió la artillen a de batir, y todos los pertrechos de guerra y 
víveres que los indios tenian acumulados^-Despues de esas de- 
rrotas, regresaron para Te pie las fuerzas de la L °^ división, 
dejando algunos acantonamientos en la Hierra, Llegó á creerse 
que la guerra de Alica habia llegado á su tdrmino, y en cele- 
bración de la pacificación del Estado, se hicieron manifesta- 
ciones de rogocijo y se di6 en Guada la jara un gran baile el 
seis de Abril en el Instituto" (2). 

Marzo, 10, Dubois de Saligny, Ministro de Francia, des- 
pués de mucho tiempo de vacilación, presento sus credencia- 
les a Juárez: mutuas arengas de cordialidad. 

Marzo, 17, Acción de Cadereita (Estado de Querétaro), 
ganada por el, General liberal Francisco Alatorre al coronel 
conservador Antonio Taboada. 

Marzo, 21, Muerte de Manuel Gutiérrez Zamora, Gober- 
nador de Veracruz, en el puerto del mismo nombre. 

Marzo, 22, Muerte de Miguel Lerdo de Tejada en la ca- 
pital de México, 

Abril, principios, Guillermo Prieto renuncio la cartera 
de Hacienda i González Ortega la de Guerra, i fueron nom- * 
brados José M, ^ Mata Ministro de Hacienda» Ignacio Zara- 
goza Ministro de Guerra, i Prieto administrador general de 
correos. También' José M, "^ Iglesias renunció el empleo de 
"^cial mayor del Ministerio de Hacienda, i comenzó a servir 

de administrador de la aduana de México, que desempeñó 

jta que salió de dicha capital con Juárez para San Luis 

tosí, 

' Artícnio dd Sr, Cambie, citado, 
Oambre, iirtfeulo t itndo. 



—86— 

1861 Abril, 11. Ataque del fuerte de Sunter i principio de la 
guerra en los Estados Unidos, con motivo de la esclavitud. 

Mayo, 9. Se instaló el Congreso i declaró a Juárez Presi- 
dente de la República, 

Mayo, 9. Renuncia de los Ministros de Relaciones, Go- 
bernación, Justicia y Fomento, por tener que desempeñar su 
cargo de diputados, i fueron nombi^ados León Guzman, Mi- 
nistro de Relaciones i de Gobernación i Juaquin Ruiz, Mi- 
nistro de Justicia i de Fomento. Pocos dias después renun- 
ció Mata por el mismo motivo, i fué nombrado Ministro de 
Hacienda José M. ^ Castaños. 

Junio, primeros dias, "En los cantones de Guadalajara, 
Lagos y la Barca, hacian sus correrias las partidas de Ruis 
(á) Colimillay de los Maldonado; Tovar amagaba el cantón 
de Autlan por Mascota; Ahualulco, Colotlan y Tepic eran 
hostilizados por Lozada; pero lo que llamaba mas>Beriamente 
la atención del Gobierno era el levantamiento *general que 
se efectuaba en el interior de Ja Sierra de Alica. El A- 
yuntamiento de la ciudad de Tepic habia expuesto al Go- 
bierno: que los indios de Alica asaltaron á San Pedro La- 
gunillas y habian pasado á cuchillo á mas de doscientas per- 
sonas, á sangre fria y con la ferocidad mas salvaje; que los 
moradores de ese pueblo que habian quedado con vida, ha- 
bian emigrado para Tepic y recibían hospitalidad de esa mis- 
ma autoridad; que los demás pueblos resentían semejantes 
ataques, y que por temor á los indios, nadie se aventuraba al 
trabajo del campo, llegado como estaba el temporal de aguas; 
que los habitantes de los pueblos se aglomeraban en Tepic, 
y que ya faltaban los víveres en la ciudad; que enmedio de 
tanta calamidad, las fuerzas del Gobierno que habia en el 
cantón se limitaban á guardar la cabecera, y á practicar al- 
gunas salidas sin resultado, en tanto que los indios robaban, 
mataban é incendiaban en los poblados, y pedia que con la 
prontitud que exigia esa violenta y penosísima situación, y 
con suficientes elementos, se emprendiera una campaña con- 
tra la Sierra. — Organizada la división de operaciones, con 
se ha dicho, con tres brigadas á las órdenes de los coronel 
D. Antonio Rojas, D. Isidro Ortiz y D, Ramón Corona, 
Gobernador y Comandante Militar del Estado D. Pedro Ot 
zon, dirigió una excitativa á los Gobernadores de los EstR^ 



/ 



9«p 



—87— 

de Zacatecas y Durango, para que por su parte emprendieran lS6t 
la campaña de la Sierra por las fronteras de sus Estados, pu- 
diendo penetrar á Jalisco^ facultándoloí? para que autorizaran, 
á los jefes de las fuerzas que puí^íeran en movimiento para 
que dentro del territorio de este Eatado, cunforme á la ley de 
cinco de Febrero, tomaran todas las providencias extraordina- 
rias en guerra contra los salvajes, para exterminar á estoff 
eorapletamente. E\ mismo funcionario, con fecha dieci- 
déte, expidió y promulgo en la forma lej¿:a] un decreto, decla- 
rando fuera de la ley y de toda garantia á 1). Jlanuel Lozada, 
á D, Carlos Rivas, íi D. Fernando Garcia de la Cadena y á 
D, Jesús Ruiz {&) Colimilla. y ofreciendo al que diera muerte 
al primero diez rail pesos de gratiftcacion y cinco mil al que 
matara & uno de los otros tres; quedando el matador indulta* 
do de la pena que mereciere si fuere responsable de algún de- 
lito'^ (1). 

Junio, 3< Melchor Ocanipo, que pocos dias antes habia si- 
do aprehendido en su hacienda de Ponioca (en el municipio 
de Maravatio) por el guerrillero español Lindoro Cagigas, fué 
fusilado por Marqueíí en la hacienda de Jalten^^o junto a Te- 
peji del Rio, i luego Márquez colgó de uii perú el cadáver (2) 

Junio, 4. Conmoción i sedición que produjo en la capital 
la muerte de Ocampo. Dice Zamacois: ''La noticia del fu- 
silamiento de D. Melchor Ocampo se recibió en la capital de 
México á las 5 de la mañana del dia 4 de Junio, , Xa pintura 
del estado de efervescencia en que se halUihan las pasiones de 
la comunión progresista, se encuentra fielmente referida en 
las siguientes lineas de El Monitor Eepuhlicano, correspon- 
diente al 5 de Junio. ..'*La Cámara se reunió, acudió á las gale- 
rías en tropel el gentio, se presentaron los Ministros, se leye- 
ron las cartas, y tocó en el delirio el enluí^iasmo y el senti- 
miento del dolor. .Forzando las puertas de la f/ilmara, invadió 



(1) Artículo del Sr. Cambra eu *'FA DeViatG"; n ? ^tel llí ¡lu iliciiimbrc Oo 1S91, 
{2} MarqaeSf como en 185ÍÍ echó a MiraTnon la cuípii d^ Ion íusiliiniieiium tle loH 
" " tican tea d e med ici n a i de los pa i aa ri oi^ o n Tai' u h a ya , k'n 1 H( i 1 ec 1 1 6 a Zul uaií a Ih 
« del fuflilamiento de Ocampo, dioitnd^í fine píir ordi'n de é\ lo habla ejecutado. 
>aga lo ha contradicho por la prenna, i íicgim i*ritu rc;^du de nuestro José Fernan- 
iamirez, autoridad muí comjietente t!n la iimieria: *'lTn;i de latí leves de la Hía* 
a ea la verosimüitudj" i ooriiürme a otras rehilas de la crítií'a, la prej?undon 
'"Ao del autor de! fuñilamknto do Ocampo egtil contra Márquez. 



—88— 

1861 el salón un grupo de gente, á cuya cabeza iban D. Ponciano 
Arriaga, D. Ignacio Ramirez y D. Guillermo Prieto, comisio- 
nados por la junta improvisada en el correo. — A la vez por 
la puerta opuesta se presentaban dentro del salón el general 
Degollado: tronó una tempestad de aplausos en las galerías, 
los diputados se pusieron en pié, el Sr. Degollado dijo en me- 
dio de un profundo silencio: '*Yo vengo en nombre de la 
justicia; quiero que se me juzgue; protesto ante los manes de 
Ocampo que no es mi deseo la venganza; no quiero el mando 
ni las ovaciones : deseo pelear contra los asesinos. . .Iré como 
el último soldado.. .Déjeseme derramar mi sangre en la bata- 
lla; yo no quiero preocupar el juicio de la Cámara; permíta- 
seme combatir con nuestros enemigos, y volveré á que se pro- 
nuncie el fallo de mi causa''[l]. . .La conmoción fué extrema, 
el pueblo grita que se absut-lva al Sr. Degollado. . .La agita- 
ción no cesa, la Cámara está en sesión permanente. En los 
barrios se nota profunda inquietud. En estos instantes 
está reunido el cuerpo diplomático; son las cuatro y media 
de la tarde." — La excitación del partido liberal (continua 
Zamacois) era grande en aquellos momentos. . .En medio 
de la exaltación de las pasiones fueron reducidos á pri- 
sión por la policía D. Adolfo Cagiga . . . hermano del gue- 
rrillero que aprehendió a Ocampo, el Dr. Moreno y Jo ve/ 
canónigo (el Dean) de avanzada edad, D. Benito Haro y D. *^ 
Maria Palafox de Zuluaga (2) . . . Mientras los grupos que se^ 
hablan dirigido á los puntos en que estaban los presos políti- 
ticos no conseguían su intento (3), otros que recorrían las ca- 
lles amenazando las casas de los conservadores, se dirigieron 
á la calle de las Capuchinas. . .en que estaba la imprenta de 
El Pájaro Verde (4). . .subieron al entresuelo, que era donde 
estaba el establecimiento, y arrojaron por los balcones á la 
calle todos los útiles tipográficos. . .concluyendo la obra de 
destrucción con prender fuego en la calle á los objetos arro- 
jados, fundiéndose entre las llamas la letra.'' 

Junio, 4. Decreto de Juárez. "Artículo 1. ^ Quedan fuera 



1 



(1) Continuaba su proceso por haberse apoderado de la conducta en Laguna8e< 
( 2) Esposa del Presidente tacubayista : 
A los pobres Santos Reyes,* 
Bisabuelos del Delfin. 
[3j Penetrar en la cárcel i matarlos. 
(4) Cuyo redactor en jefe era Aguilar y Marocho. 



r\ 



-so- 

de la ley y de tocia ganuitia en sus personas y propiedades 1861 
los execreables asesinos Félix Zuloaga, Leonardo Márquez, 
Tomas Mejia, José Mf Cobos, Juan Vicario, Lindero Oagigas 
y Manuel Lozada. Artículo 2 ? El que libertare á la socie- 
dad de cualquiera de estos monstruos . . < recibí ríi una recom- 
pensa de 110,000, y en el caso de estar procesado por algún 
delito, será indultado," 

Junio, 5. Traslación del cadáver de Ocampo a México, so- 
lemnes exequias en el salón del congreso i sepultura en San 
Fernando, 

Junio, IL Llego a Guadalajara la noticia del fusilamiento 
de Ocampo i produjo tal exaltación entre los liberales, que el 
presbítero Gabino Gutiérrez, que hacia algunos meses estaba 
preso en la penitenciaria i procesado, fué sentenciado a muer- 
te, i fueron puestos en la cárcel pública 31 conservadores, de 
los qud los principales fueron el canónigo Casiano Espinosa» 
hermano del Sr. Obispo^ El Dr. Rafael S. Camacho, Cura del 
Santuario de Guadalupe, i el abogado Antonio Gómez, Cura 
de Jesús (1). 

Junio, 12 a las 9 de la mañana. Fusilamiento del présbite* 
ro Gabino Gutiérrez a espaldas do la penitenciaria 2]- 

JnniOj 13* Principio de la segunda campaña en a Sierra 
de Auca* '*E1 trece llego Rojas á Tepic y tomó el mando de ' 

la división de operaciones, limitándose á bostilizar á los in- 
dios, ocupando todas las poblaciones y las entradas de la 
Sierra con el fin de que perecieran de hambre, como sucedió 
con algunos, ó de que depusieran las armas; pero los indios, 
después de muchos combates infructuosos, lograrím salir de 
la Sierra por los cantones de Autlan y Colotlan, apoderando- 

(1) A pocos días loa m pre^íis salieron defiterracloe a San Prancipco California} i 
^ió tammen detiterrado a la misma ciiidnd el abogado presbítero Miguel L Izqtiier* 
do, eatedrátiro del senñnario, por una falta de re^ieto al Gobernador Ogazon* Los 32 
dea terrados volvieron a Goadalajara en los mesen efe marzo i si guien t«a de 1864, 

(2) E<i\^.3ÍÚ8Úcos del obiapaclo de Guaduíajara que íueroii muertos? por los conati- 
tucíonalíataa en la época de Reforma, El referido Qutierrez que habla sido Cura in- 
terino de Maniata i de A meca i a la sa^on era sacriatan mayor de la parroquia, de La- 
í^, aunque hacia mucho tiempo no reeidia en cfita ciudad, Bernabé Pereí, Cura de 
Joco tepe Cj fusilado por Antonio Rojas en el mÍRmo pueblo. Prajedis García, ahorca- 
-^^ poT Rojas en Tonila, Francisco Flores Bancedo^ vicario del Cura de San Grabiel, 

filado por Rojas en Zacoalco. Félix Ojeda, vicario del Cura de Tepic, fusilado por 
coronel Kamon Corona ^despuea Gobernador de Jalisco) en Santiago Itacuintla 
uan 3í< Aval os j vicario del Cura do Mascota ^ fusilado en la misma ciudad por el 
Lerrillero Ignacio GuerrerOi vecino de Tapalpa, 



■ 3¿^ ^-^ ^:^' 



—90— 

1861 ge^ aunque por muy pocos di as, de la cabecera deX^olotlan y 
de la ciudad de Mascota. ^^(Ij- 

Junio, 15, Acción del Llano de Salazar entre México i 
Toluca, ganada por el coronel Buitrón a Santos Degollado, 
quien murió en la acción. 

Junio, 23. Acción del Monte d© las Cruces, ganada por 
Márquez a Leandro Valle, quien cayo prisionero e inmedia- 
tamente fué fusilado por Márquez por orden de Zuloaga. 

Julio, 2. González Ortega fué nombrado Presidente de 
la Suprema Corte do Justicia, cargo que tenia anexo'el de 
Presidente de la República sustituto* 

Julio, 17. Decreto del Congreso suspendiendo por dos años 
el pago de todas las deudas públicas, aun las contraidas con las 
naciones oxtran jevan. Este decreto, obra de Juárez, es un hecho 
muí notabiL", ¡>ur que fué la causa determinante de la venida 
de los representantes de Inglaterra, Francia, i España con eu 
respectiva escuadra, a reclamar el pago de su respectiva deu- 
da; reclamaciunL^s que Napoleón III convirtió en guerra a 
México, i guerra que el mismo Napoleón convirtió en Impe- 
rio (H). 

Julio, :i2, Manuel Payno se presentó en el Congreso, erijida 
en gran jurado, a leer su defensa. El diputado que mas la 
hostilizó fué el abogado Ignacio M. Altamirano^ quien pro- 
nunció un discurso mui vehemente en contra ^3). 



[IJ C/ünihrL'j ¡irtfculü t iUnio* 

(2) VÁ artíi'ulii princlpiU ílel (teeieto fWvhi im : *'neKde la fecím de cata ley^ el Go- 
biernan*^ la l'íiitjn pmt'ilivrd Unía t^j proiluiito líquido de las rentan federales, dedo*^ 
t'iéndoEi(i tm M)lri laR ^iFitofí de admiruBtracíon de lai oficinas recauda^oraef y quediA- 
átí BUíipcnwjí! por H-1 tí'níJÍTin <U^ don uñón todo? los pagos, iucluioe! de lae asignacio- 
I3«e ílfititiHdjiíí \mri\ U\ diiida tioiUraida (?Ti I^ndrtiB y para Ue convenciones e^trira je- 
ras" El monto áv vhh demln* * , era, 82, 3l6j2íK)pe&OB, Síi centavOH^ que BO descompo- 
nía de esta manera: deuda Íii^deí*íi í>9.ííll4,542 pe^os, 54 centavos; deuda íranceBa» in- 
cluyendo el r reí lito dr-l lmrn|uem 8nizo Jot'Ker, a r^iiien indebidamente patrocinó Du- 
hoig de Saiíirny [ I .(iii(i.LMK) penan de t;üpitíii desembolsado y 384^000 pesos de iQieT^a^ 
calculado al i § mont*uai linrante dos aftotíj: 2.StíO,762 peeofi, 3 centavos; deuda ei- 
pañoU.; íi.46ÜíííS6 peí^o», 2íí eent4iV08-" C"Mé?cíL'0 á través de los sigloa," tomo 5.* , 
img. 474 ). 

f'Á que tirmó este liecieto fuA Manuel M. ^ Zamacona cnativode PueblaJt que a Vl^ 
fiaron era Minisítm de Kclafionesí, Su bi/igrafti en *'Loh Hombreí? Prominentes de Mé- 
xico" dice que no quería lirmar el dt^i^rt^to, i que aun trató de reisunciar la^cart^rtí; 
pero que Juavfíz no lo dejó, i ijue \*í}t \ob razonamientos, inHláncias i respeto q^ue ina- 
piraba el Presidente, firmó el <lef.'reto, 

(.■>> El blóiffrafode Aliamirano en **I^ei Hombres Prominente§ de México" dioe:£ 
tre lojí ásperos collados del Estado de Guerrero se mecióla cuna de Altamirano. La ha 
míldad de su origen debió hacer creer a sus padres (jue el nifio estaba destinado a 
figurar solameat*; en ü1 número de los mas iníelicesi jornaleros, y en este cpijceplo re 



fM I 



—91— 

Julioj 25* Dubois de íSaligiiy i Garlos Wike, Ministro de 1861 
lugla térra, cortaron relaciones con el Gobierno mexicano i 
eBcnbieron largamente a sus Gobiernos, quejándot^o amarga- 
mente de la lei de 17 de julio. Los dos permanecieron en la 
capital de México i encargaron a Wagner, Ministro de Prucia 
los negocios civiles de loe franceses e ingleses residentes en 
México. 

Julio, 29, Acción del Salitre, en la que Carlos Riva:^ dorro* 
to completamente a Rojas; ''El primero de agosto entró í 
Colotlan, donde pormanecieron los indios ocho dias come- 
tiendo todo género de delitos contra el pudor, contra la se- 
guridad y contra la propiedad. El vecindario de (íolollan 
habia huido á refugiarse álos cerros y rancherias, y Ion indios 
salieron para obligar á todos á que volvieran á sus liogares, 
y Rivas dio una orden para que en el término de cinco dias 
estuvieran en sus casas todos los habitantes de la ciudad. Los 
vecinos llevados á fuerza, fueron víctimas del desenfreno de 
los indios y álos que no regresaron en los mencionados cinco 
dias, se lea saquearon é incendiaron sus casas. Antes de 
evacuar la población, las fuerzas de Rivas destrozaron mas 
de seiscientas cabezas de ganado vacuno y coballary quema- 
ron los archivos públicos. Escenas semejantes tenian lugar en 
Mascota, á cuya población se mandó al coronel Cuervo para 
que la recobrara, como en efecto lo hizo'' (1). 

Agosto^ L ^ Pedro Ogazon dejó de ser Gobernador inte- 
rino i comenzó a ser Gobernador constitucional de Jalisco. 

Agosto, 8, Comonfort después de haber desembarcado en 
Matamoros, llegó en este dia a Monterrey. Juárez ordenó a 
Vidaurri que se lo remitiera para procesarlo por el Golpe de 
Estado; el jefe nuevoleonense no obedeció f según su cons- 
tumbre), i Comonfort vivió muchos meeesen Monterey bajo 
la protección de Vidaurri. 

Agosto, principios, Márquez entró en la capital de Méxi- 
co por la calle de &an Cosme hasta la plazuela de Huena vista, 
i fué rechazado por I. Mejia i Porfirio Díaz. 

u; — gy eclucticion pnmarirt. Pero bajo la oitura te;5 ciel ni no irifiígena, lo ron mía por 
hi mu tA cabellera, descollaban de en tfe I afl negiae pupilas Ior niagnétiiOB rayo? 
lu^ preooz Intelif^eacia. Sobre sn faz an^ulo^a se leia alj^o que no eni rnniun 
1 si Altaroirano mer*iCí* ilf*l Imparcial historiador una mención Inmorítiía como 
°^o y como polftico, la merece y mucho mas ]>or ru m¿^rito literario." 
tambre, artículo citado, 



— n2— 

1861 Agosto, 14, Acción de Jalatlaco en el Estadu clu México, 
ganada por González Ortega i su subalterno Porfirio Díaz a 
Márquez i su subalterno Zuloaga. A esto se siguió la ovación 
de González Ortega en la capital i la concesión del grado de 
general de brigada a Porfirio Diaz. 

Agosto^ fines. González Ortega tomó posesión de la Presi- 
dencia de la Suprema Corte de Justicia, 

Septiembre, 3. Presentación de Juan Antc-nio déla Fuente, 
Ministro Plenipotenciario de Juárez, a Thouvenel, Ministro 
de Napoleón III, i resolución de Francia, Inglaterra i España 
de hacer reclamaciones a México a mano armada. 
- Septiembrej 4. Nota de Fuente a Juares!, en que le dijo: 
'^Ijas disposiciones adoptadas por los Gobierno de Francia y 
de Inglaterra, en consecuencia de la ley expedida en 17 de 
Julio, son abiertamente hostiles para nosotros . , . Se verificó 
ese dia (tres) la conferencia, que solo duro unos instantes. 
Yo comencé por decir que habia recibido de mi Gobierno 
especial encargo y recomendación para dar al de S. M, las 
mas amplias explicaciones de lo que á lossfibditos franceses 
tocaba, sobre la nueva ley, en cuya virtud se mandaban sus- 
pender los pagos de la deuda nacional, M. de Thouvenel me 
interrumpió diciéndome que en lo personal no tenia motivo de 
digusto conmigo; pero no podía oir esas explicaciones. *'No re- 
cibiremos ningunas, añadió, entregándose á la mayor exalta- 
ción: hemos aprobado enteramente la conducta de M. de Sa- 
ligny ; hemos dado nuestras órdenes, de acuerdo con Inglaterra, 
para que una escuadra compuesta de buques de ambas nacio- 
nes exija al (iobierno mexicano la debida satisfacción ; y vues- 
tro Gobierno sabrá por nuestro Ministro y nuestro Almirante 
cuales son las demandas de la Francia''. , . *Tero es muy sen- 
sible, dije ámi vez, que se dé semejante contestación á una 
demanda tan justa y tan sencilla como esta que acabo de hacer 
á V. en nombre de mi Gobierno. 5Ias por buena que ella sea, 
después de las palabras que V, me ha dirigido, no debo instarle 
un momento para que me escuche, ni hay motivo para conti- 
nuar esta conversación. Y la corté retirándome sin demora," 

Septiembre, 7. Acción de Calpulalpan, ganada por el c<^- 
ronel Antonio Carvajal a Marcelino Cobos, quien fué her 
prisionero i fusilado inmediatamente. 

Septiembre, 7. Representación de 51 diputados a JuaT 



—93— 

pidiéndole que renunciara la Presidencia de la República pa- 1861 
ra que la ocupara González Ortega, i representación, el mismo 
día, de 54 diputados a Juárez, pidiéndole que continuara en 
la Prisideiicia, Juárez no renunció. 

Septiembre^ primera mitad. Primeras agencias de José 
Manuel Hidalgo^ Juan N, Almonte i JoséM.^ Gutiérrez de 
Estrada^ para el establecimiento de la monarquía en México, 
i que el monarca fuera Fernando Maximiliano de Hapsbur- 
go(l). 



{i) Ni la breveihul ile unos Annk^^ puerlü (iLspensiir de aljamias notas tiiLplicativaa. 
Tal ea la neceííidaii que veo aqui de decir quienes eran esos tres pe rao najes, sus an- 
tecedentes i circimí^tanciaíí, para la niteligenüia d*^ los liechoB pos t*í rio rea, consigna- 
dos en estos Anak4. Hidalgo era nativo de la capital de México, e hijo de un espa- 
ñol coronel realista en tiempo de la revoluí'ion de Indejíendfncia* Había ílí^sempeñado 
empleos 6nl>ahernos en aljíunas legacionetJ luexiiiuias en diversas cor te.q de Europa* 

Gntierrtí de Estrada era alxigado, nativo de Yucatán. En octubre de 1^40, publicó 
en la capital de México una Carta c él el) re, tratando íle probar a totloíí loe mexicanos 
la necesidad i utilidad de la forma monárquica en México: (.'urta qne excitó contra él 
tal indignación i persecución, que pe mnltn, huyó dijíí^ajtadoi se fué a Europa, de 
donde no volvió jamas a México. En lus 21 lifioa que habían trascurrido, había sklo 
Ministro mexicano en iliversaa cortes europeas j no habia cesado de suspirar por el 
establecimiento de la monarquía en México, idos veces lo habia procurado en laa 
mismas cortes. La primera íné en 18,1;!^ comisionado por el Presidente i^anta-Ana, i 
este aconsejado por los prohombres del partido con ser vado r^ pr¡ru!Ípahiient« su Mi- 
nistro de Relaciones huras A laman. La segunda fué en 1858, comisionado por Mira- 
xnon i Zuloaíra, aconsejados por los con servar I o res* Las dos veces fracasó el proyecto. 
Hacia ocho aflos que habia muerto A laman. Este, Gutiérrez de Es t rada, e Hidalgo ha- 
blan sklo íntimos amigos i habían manten i<lo correspondencia epistolar, comunicán- 
dose BUS deseos de monarquía en México; y>ero de monarquía precisamente con prÍH' 
cipe extmnjero i en manv-ru nlíTuna mexicano. Alaman fué siempre el gran defensor 
del Plan de licúala, prct iHuiitrnte por ^ue en él se elijió para monarca de México & 
Fernando Vil, i en su defecto a un prícmpe de la Casa de llorhond en ítefecto de este 
a otrD príncipe extnutjt'nf, i fué'siempre acérrimo enemigt^ de Iturbide^ por que aunaue 
monarca, era mexicano; mmlos de pensar i sentimteutos que manifiesta, no en una 
que otra página de su Historia de México^ sino a cada paso. Cíut ierre z ile Estrada e- 
ra hombre rico i vivía en Roma en el pahicio Marescoiti. En el tiempo de que hablo, 
primera mitad de septiembre de 1861 jse hallaba en París, adonde habia ido por nego- 
cio o por paseo, i en vísjicras de volverse a Roma recibió cartas que le escribieron de 
Biarntü Hidalgo i Almonte, en las que lo habhibandel rompimiento de Francia^ In- 
glaterra i España con México, i de hi expedición armada que fíe i>reparaVia { sucesos 
que, cosa admirable^ ignoraba ÍTUtierrez de Estrada en París), le decían que habia 
llegado el tiempo del esla}jleciniientí> de hi monarquía en Bréxico^ a loque brindaban 
las circunstancias, i le encargalian que fuese a Miramar a ofrecer U corona a Maii- 
miliano. Recibidas estas cartas, va no se fué a Roma, sinoreaohid permanecer en Pa- 
ria, i comenzó a dar en la corte de Napoleón 11 J los pasos conducentes a la realización 
del gran pensamiento que lo preocupaba hacia tantos aíios. No quiso ir a Miramar, 
en parte ix>r que creyó que Maximiliano no acetarla la corona de un pais como Méxi- 
i en parte por que quiso que fuera a ofrecérsela un personaje que tuviera ante el 
ihiduque de Austria mas representación social que él. t Gutiérrez de Estrada le- 
1 la sazón GO años. 

monte era nativo de Michoacaii (íio se sabe de que población), i pertenecía a 
jila clase que en tiempo del gobierno español se llamaba de catstnís^ como hijo del 
>e de la patria ^lorelus i de una india cuyo nombre se ignrtra» que iirobablemen- 



— 9-^- 

1861 HidalgL*. en un opúsculo intitulado * 'Apuntes para escri- 
bir la Historia de los Piovectoá de Monarquía en México/' 
que publicó en París seis m^es después de la catástrofe del 
Cerro de las campanas, es decir, en diciembre de 1867, refi- 
riéndose al mes de septiembre de 1861^ dice: "Lo mas natvi- 
ral^ ío mas cuerdo, lo mas acertado, era volver la vista atrás 
y recordar el Plan de Iguala proclamado por Iturbide, en que 
se llamaba al trono de México, entre otros, á un Archiduque 
de la Casa de Austria; y los pasos que otra vez habia dado 
en Viena el Sr, Gutiérrez con el mismo objeto. El nombre 
del Archiduque Maximiliano se presentaba naturalmente en 
esta coyuntura, atento á que habia adquirido cierta popula* 
ridad en Europa por sus ideas de progreso y por sus tenden- 
cias durante el tiempo que gobernó la LoraDardia y la Ve- 
necia. Todo lo que de S. Ae I. y R, {Su Alteza Imperial y 
Real) se sabia^ nos llevaba á creerlo el mas á prop&sito para 
la regeneración de un pais trastornado por cuarenta años de 
una sangrienta anarquia." 

**No nos era posible olvidar la iniciativa de la monarquía 
que en 1840 habia tomado el Sr» Gutiérrez de Estrada, ni 
nuestra amistad y buenas relaciones; asi es que le instruimos 
desde Biarritz de todo lo que acontecia, para obrar de acuer* 
do con él. El Sr. Gutiérrez se hallaba casualmente en París 
y próximo á volver á Roma, donde se habia establecido. Ya 
se colegirá cual seria su sorpresa y su alegría al saber por 
nuestras carias que la cuestión de la intervension europea y 
déla monarquía, que él habla solicitado con laudable cons- 
tancia, pero con escasa fortuna, se encontraba resuelta de un 
golpe^ gracias al rompimiento con Juárez de las tres grandes 

te era tTiiida dtí sti padre. Había recibido una esmerada educación en tos Estados 
Unidotj por encargo «le Morolos. Uno de loa c&rgon que la iDquisit^ton hÍEO a eete fué 
el í\\x\¿ \j¿nv.\ bíjos, a lo qué contentó con la sinceridad i moderación con que ae porti6 
en torio 9 u procfBo^ que era cierto, pero que nunca habia sido escandaloso, palabra 
con líi qué dio una bofetada sin maoo a macboe monjes i curas. Respecto á\^ al^* 
nos canóiii^'OH, estaban en el Qiismo predicamento que él. Otro de loe cargos que se 
le bizo fi;é el de haber enviado a educar a su hijo en un país protestante como loe 
Establos [JiHiloB, a lo que contrató que lo babia hecho por que en México no habia 
un colegio de educaeion a la altura de laa luces del siglo, i que lo habia enviado & 
un colegio rut61i<:Op Almonte tenia mui buen talento i buena Uistrueciou en al^u 
nos idioma» i otros ramos cientíücos modernos , i en las épocas anteriores habia sid 
eminente republicano i habia desempeñado altee empleos de la Be pública, dentro 
fuera de ella. En octubre de 1&4Ü era Ministro de la Guerra i fué uno de loa prii 
ci pales persejLruidores de Gutiérrez de Estrada. 



■ pote] 



—95— 



potencias marítimas de la Europa, ^El Sr. Gutiérrez suapezi- 1861 
dio su viaje á Koma." 

Francisco de Paulado Arraugoiz (el antiguo cónsul de Mé- 
xico en loíí Estados Unidos en tiempo de la venta de la Mesí* 
Ha, de que se ha hablado en estos Anales)^ en su obra intitu- 
lada "México desde 1808 hasta 1867/' que escribió e impri* 
mió en Madrid en los años de 1871 i siguientes, tomo 2, ^ , 
págs. 413 i siguientes, dice: "No pudiendo ir en persona (Gu- 
tiérrez de Estrada a Miramar), tuvo que confiar el secreta al 
Sr. Mullinen, encargado interinamente de la embajada de 
Austria en Paris, este lo puso en conocimiento del Conde de 
Rechberg, Ministro de Negocios Extranjeros/' Rechberg, no 
solo aprobó el pensamientOj sino que se prestó á ir él mismo 
fi Miramar, á ofrecer la corona de México á Maximiliano [1], 

Septiembre, 18. Salida del Conde de líechberg de París 
para Miramar. 

Septiembre, fines. Primera propuesta de la corona de Mé- 
xico a Maximiliano, por el Conde de Rechberg. Aquel lue- 
go aceptó con cuatro condiciones: 1. ^ que lo eligiera la ma- 
yor parte de los mexicanos; 2. =^ que Napoleón III le prestase 
el auxilio de su ejército; 3, ^ que su hermano Francisco Jo- 
sé, Emperador de Austria, aprobase el proyecto, i 4, ^ que ]o 
aprobase también su padre político el Rey de Bélgica [2]. 



^1^ La célebre Mana Te roña i Francisco I Emj>eracloTe^ ile A lemán ta, tuvieron 16 
hijos ^ de l<^ que los mas not4^hlGS fueron José 11, Leopoldo II i la desgraciada María 
Antonieta, esposa deiLuis XVI, José II murió sin hijos i le sut^cfiílió Leopoldo 11» Este 
fué padre de Frant^ieco II de Alemania i I de Auetria- Eí^te fué padre de la célebre 
Mana Luisa^ segunda tnujer ^o mejor dicho concnbma^ df^ Napoleón I i de Fernando 
1 do Austria. Este fué padre de Francisco José i Francisco Carloa, Archiduques de 
Austria» i Franciato Carlos i la Archiduquesa Sofía, hija de ilaxímiliano 1 Rey de Ba- 
viera, fucrou padrea de Francisco José ti, actual Empenuior de Austria, i de Fernán^ 
do Maximiliano* 

Este nació el dia 6 de julio de 18:í2 en el palacio de Schoeiibrunt cerca de Viena, i 

en 1857 c!a9Ó con )a princesa María Carlota Amalia, que teriiít 17 años i es hija de Leo^ 

poldo 1 , Rey de Bélgica, i de la princesa Maria Luiea Tertea de Orleana, hija de Luis 

Felipe Rey de Francia, Maximiliano era alto, esbelto^ mu i Iflanco, de ojos i^randes 

i azules i C4ibello i larga barba oubioB, Carlota era alta, de ojos negro», grandes i vi- 

vm, frente despejada, iHícho levaniaíio i mirada i continente m age» tu osos. De la» 

cualidades intelectuales 1 morales de uno i otra , hablaré cuando haya referido algnnofl 

*''^hos su vos en México. Vívian en Miramar, que era un palacio bellísimo auna 

ra de írieste, edificado en un promontorio en el mar Adriático, Maximihano 

ni juventud habia viajado mucho i compuesto un libro intitulado * 'Recuerdos de 

^*iaje" I algunos folletos. También Carlota habia viajado bastante i compuesto 

oúsculo sobre Viajes* 

La propuesta del Conde Kecbberg no tenia en contestuciou mas que un SÍ o 



I 



—96— 

1861 Arrangoiz dice: "El V^perador Francisco José no vaciló 
un solo instante en consentir en el alejamiento, que veia con 
gusto, de Maximiliano, con quien estaba en perpetua desave* 
nencia,.. Es pues erróneo creer que naciera de Napoleon!ila 
iniciativa de ofrecer el trono de México á Maximiliano... Es 
también erróneo cuanto se ha dicho y escrito sobre laa dudas 
y la desconfianza de Maximiliano, la oposición de Francisco 
José y las influencias que fuera necesario emplear á fin de 
persuadirle á que aceptara. No lo es menos que el Rey Leo- 
poldo se opusiera, pues le dijo^ en contestación á la carta en 
que Maximiliano trataba del asunto, que la empresa era gran* 
diosa, y aunque tuviera mal éxito ^ seria honrom siempre. Las 
solas personas que se opusieron fueron lo.s padres del Archi- 
duque (1).*. Maximiliano reencontraba en una situación tan 
anómala y desairadla cu Austria, en donde era mal visto de 
BU propia famila, por la ambición y las ideas liberales que no 
siu motivo le supunian, que por salir desella habría aceptado 
cualquiera cosa, y con mucha mas razón la corona de un 
pais nuevo y rico como México.*. Resolvió (Napoleón)^ desde 
el momento en que se le propuso y aceptó el Archiduque 

un JVo. en mi humilde juicici, un hombre ^de talento político habría prou un ciado 
«I No> En eí (Sí Jugó Maiinúliano cuanto tiene un hombre i un príncipe : los bienee, 
la eepoeaj la vida i el honor anU* la posteridad. Los lii&toriadores i políticos, tra- 
tsndo del Gobierno de Maítimiliano en Méjico, dÍBCurren largamente i ee dividen en 
opiniones diciendo: "El mal estuvo en eeto, el mal estuvo en estotro j ei MaTimilift- 
no hubiera hecho tal cosa, si hubiera hecho tal otra/^ Por ejemplo, dice Zamacois; 
'^El mal estuvo en que Maximiliano no ee formó un ejército mexicano, sino que an- 
tea desterró á los principales jefes como Márquez y Miramon^ y al etilir loi franceses 
se encontró sin ejército*" Cada uno tiene au c^ibe^a i sus momios de pensar, i a*mi 
me parecen estos raaonaiuien toa íwmej antes a este : * 'S i e\ ratón que estaba den tro de 
la ratonera, hubiera roto uno tle los alamhrefí o se hubiera salido por el agujero por 
donde entró, se habría salvado.'' Maximiliano sin ejército mexicano quedaba en 
manos de Jiiareí, i Maximiliano, con ejército mexicano h abriga eido'eehado abajo por 
pausa de las Leyes de Reforma, porMiramon, Márquez, Zuloaga, Mejia etc., como ha- 
bí an echado abajo a Comonfort ; i si no daba las I^yes de Re forma ^ se iban los f ranee- 
aeSi Mi opinión es que el mal estuvo en el SÍ. Con este primer hecho ae exilazó* forzó* 
sámente un segundo hecho, con el segundo un tercero etc. etc, etc., constituyendo, 
según la rigurosa lógica i lilosoJiia de ia historia, ULa cadena imposible de romper^ 
cuyo primer eslabón fué ese Si i cuyo ñltirao eslabón fué el Cerro de las Campanas. 
Una ve£ diciendo 6'^, tuvo que marchar a México; una vez en México^ el muudo se 
le vino encima i tuvo que sostener la corona luchando con inmensas dificnltadea; i 
traído a una extremidad, su honor le exijió marchar a Qnerétaro i sepultarse en loe 
escombros^de su Imperio, como se lo dijo su noble^niadre la Archiduquesa Soña« F«^ 
Si es de aquel los hechos que en la historia se llaman capitak^t por que son fecundl 
mos en reflexiones ; pero yo no quiero ni puedo hacerlas en unos Anilléis sino COEP 
nar únicamente los hechoi, a excepcioD de una que otra^brevÍBima 'apreciación, f 
via de nota, que está pidiendo lo palpitante del asunto. 
f\) i la ex-reina Amalia, víuíÍíi de Lui;* Felijíe i abuela de Carlota, 



-I ■■ ■>' 



—97— 

Femando Maximiliano, sütener á este y colucario eu el tro- 1861 
no" (1). 

La ambición es una pasión de todos los hijos de Adara; pe- 
ro es mucho mas fuerte en los que han nacido al pié de un 
trono j como Maximiliano. Este desde su juventud tuvo su 
corazón henchido de la ambición de una' corona, i lo mani- 
festó en su libro "Recuerdos de un Vije," cuando describien- 
do el Palacio de C aserta cerca de Ñapóles, dijo: "La escali- 
nata monumental del Palacio de Caserta es digna de la ma- 
gestad. Nada hay tan bello como figurarse al Soberano CO' 
locado en aquella altura, como resplandeciendo con el brillo 
del marmol que le rodea y dejando llegar hasta sí á los hu- 
manos. La raultitud^subejlentamente: el rey le envia una 
mirada dulce, pero que cae de lo alto» El, el poderoso, el alti- 
vo, avanza hacia la turba con una sonrisa de augusta bondad. 
Que un Carlos V, que una María Teresa aparezcan en la par* 
te superior de esa graderia, y no habrá quien no incline la 
cabeza delante de ía inagestad, á la que Dios ha dado el po- 
der! Yo tambicUj pobre efímero, sentí subir en mí el orgu- 
llo que ya otra vez había experimentado en el palacio del 
Dux de Veneciaj y pensaba cuan agradable debía ser en cier- 
tos momentos, muy solemnes para ser frecuentes, colocarse 
en la parte superior de aquella graderia, poder desde allí de- 
jar caer la mirada sobre la multitud, y sentirse el primero, 
como el sol en el firmamento'' (2). 

Tales eran los sentimientos de que^estaba poseído el cora- 
zón de';MaximiUano cuando'.el Conde de Kechberg se presen- 
tó a ofrecerle la corona de México^ i con tal ofrecimiento la 
oportunidad de colocarse eníla parte superior de la graderia 
de un trono, dejar caer desde alli la mirada sobre la multi- 
tud, i sentirse el primero, como el sol en el firmamento. ¡Po- 
bre Maximiliano!, él no pensaba cuan tormentoso es colocar- 
se en la parte superior de una colina, dejar caer desde alU 
una mirada sobre un grupo de soldados que van a fusilar, i 

f 1) Como ee verá después» Arrang^ois fué el mexicano que trató mae a Maiimilia^ 
> en Europa, pues aun vivió en familia con él, i por lo mieíoo bu testimonio acor- 
de loH hechos anteriores i otroa flemejantes» tienen mucho peio. 1 úigp **aeme- 
tefl^*' por que no tienen la misma íuer^a las apreciaclonea del mismo historiador 
rea de loa hechoe del gobierno espafiol i otros de la misma naturaleía, en t&eoh 
haber lido alamanista. 
*■ i Santibaaez, oht$. eitada^ tomo 2, ^ , pág* 11, 



— í»8— 

1861 sentirse el último i el mas infortunado de los mortales. ¡Po- 
bres reyes! ¡Desgra ciados todos los ambiciosos! I también 
¡pobre Histíjria, sí no tuviera otra misión que la de narrar^ 
si no tuviera la de dar lecciones de Füosofia Moral a todos 
los hombres! 

Octubre í nlediados. Carta de Antonio López de Santa- Au- 
na dirigida de San Thomas a Paris, a Guierrez de Estrada» 
en la que le dijo que la República en México era una /arsa, i 
se ofreció a servir al Imperio. Lo mi?mo dijo al referido Gu- 
tiérrez de Estrada en otras cartas dirigidas de San Thomas, 
añadiendo: '*la candidatura del Archiduque Maximiliano es 
inmejorable.'' Estas cartas no tuvieron acogida entre los mo- 
narquistas mexicanos residentes en Europa, por que aunque 
Santa- A una habia sido el militar mas valiente de su época, 
de iy22a 1855, desgraciadamente era notoria su falta de prin- 
cipios políticos, combatiendo ora por una causa, ora por la 
contraria, por lo que estaba desprestigiado (1). 

Octubre, 20. Acción entre Pachuca i Real del Monte, ga- 
nada por el general constitución alista Santiago Tapia a Már- 
quez i sus subalternos Zulüaga i Mejia, que se presentaron a 
la cabeza de 3,0íKJ hümbres. 

* Octubre, M. t'íjnvension de Londres. En lo principal fué 
hi siguiít^nte: *'Artículo L*^ S. M, la Reina de España, S. M. 
el Emperador de los franceses y S. M. la Reina del Reino U- 
nido de Ui Gran H vetan a é Irlanda, se comprometen á acor- 
dar, inmedintamcnte después de firmado el presente Conve- 
nio ^ las disposiciones necesarias para enviar á las costas de 
México f uer^.as de mar y tierra combinadas, cuyo efectiva se 
determinará por un cambio ulterior de comunicaciones en- 
tre sus Gobiernos; pero cuyo total deberá ser suficiente para 
poder ocupar las diferentes fortalezas y posiciones militares 
del litoral de México, — 2. ^ Las altas partes contratantes se 
obligan a no buscar para sí mismas en el empleo de las me- 

(U Conocí a í-HnU-.Vnna, aMiraracni, Márquez, Águilar y Marocho, Maximilmno- 
Cariota, Bazaine, .Tosí Femando Rarairez^ el Padre Miranda i a inume rabies persona 
jee conservadores i Hlwralee notaole^ en la época de Reforma i en la del Segando Im" 
pwrio; i a muchos, no aolo los conocí, sino que los traté baptante^ como al Sr, Ar2o* 
brnpo I^baatida, rtl Sr. Arzobispo Manguia, al Sr. Obispo Barajas etc^ pties pien^*- 
yo ya Cura al tiempo de la proclflmado:i del Plan de Ayutla i habiendo viajado v 
tsmte, ya ae entiende que conocí personalmente a muchoe de li>s hombres de que ' 
hlo en eatoe Anales. 



—99— 

didas coercitivas» previstas en el presente conven ir?, nin^unii 1861 
adquisición de territorio ni ninguna ventaja particular, y á 
nú ejercer en Im nej/ocios interiores de México influvnña alytma 
capaz de menoscabar el derecho qim tiene la ilación Vicxirana,'pa^ 
fa escoger y cotíMííuít libremente la forma d£ su gobierno. — Art. 
3,^ Se establecerá una Comisión, compuesta de tres Comi- 
sarios nombrados respectivamente por cada una de las tres 
potencias contratantes, — Art, 4.^ Üeseando ademas las 
altas partes contratantes que las medidas que intenten 
adoptar no sean de carácter exclusivo, y sabiendo que el 
Gobierno de los Estados Unidos tiene lo mismo que ellas, re- 
clamaciones contra la República Mexicana, convienen en que 
inmediatamente después de firmado el presente ÍJonvenio, 
^e comunique una copia de él á los Estados Unidos, propo* 
uiéndole su accesión alas disposiciones del mitsmo," 

Noviembre, principios. Fueron nombrados Comisarios: 
por España Juan Prim, Conde de Reus i Marques de los 
Castillejos; por Ii^glaterra Carlos Wyke i el Comodoro Dun- 
lop, i por Francia el Conde de Saligny i el Almirante Jurien 
de la Graviere, a quien se nombró jefe militar de la escua- 
dra francesa. Se dispuso que cada jefe mandara indepen- 
dientemente a su ejército^ obrando de acuerdo cuando lo exi- 
gieran las circunstancias. Se convino también en que las 
tres escuadras debian reunirse en la Habana; pero la espa- 
ñola se adelantó a sus aliados i llegó antes que ellos a Vera- 
cruz, primer paso en que estuvieron en desacuerdo (1). 

Noviembre, principios. Llegada de Miramon a Madrid, 
en donde fué mui bien recibido por Isabel IL 

Noviembre, 17. ^^El diecisiete de Noviembre el Goberna- 
dor de Jalisco anunció al de Zacatecas que el día siguiente 
salía de Guadalajara una fuerza de mil quinientos hombres 
de las tres armas á abrir nuevamente la campaña de Alíca, 
de una manera vigorosa y tenaz^ y reforzar á la división de 
Qperaciones que se hallaba en Tepic, fuerte de tres mil hom- 
bres de todas armaSj excitando al mismo Gobierno para que 
activara las-alida de las tropas de Zacatecas que debian po- 
--^rse en campaña pon el rumbo de Colotlan, á fin de obrar 

} El qae niüS influyó en el Congreeo i tifi el Gainnete de Matlrkl |mra que m 
Haee una expí;4icion contrn. México^ fué Joaq^in Frandeco Tüthecu, 



*•» 



^^p^^^i n ^ ^ ^^^pp 



— IfK 



1861 todas esa^ fuerzas simultaneauíeiite y obtener feliz y pronto 
éxito en la expedición; y no quedaran frustrados los esfuer- 
zos de la división de operaciones. El Gobierno de Zacatecas 
en esta vez cubrió inmediatamente las salidas de la Sierra 
por ese rumbo, con dos mil hombres de las tres armas*' (1), 

Noviembre, 20. Salida del Gobernador Ogazon a la cabe- 
za de su ejército, de Guadalajara para Tepic. 

Noviembre, 23. Juárez derogó el decreto de 17 de julio 
anterior, en cuanto a la suspensión de pagos de las deudas 
extranjeras. 

Noviembre, 30. Acción de San Cayetano, hacienda de 
campo cerca de Tepic, en donde Lozada tenia su cuartel ge- 
neral, ganada por Ogazon a Lozada, quien huyó al pueblo de 
San Luis en la Sierra de Alica. "Después determinó Ogazon 
atacar á los indios por distintos rumbos, reconcentrándolos 
á un solo punto, y ordenó al coronel D* Ramón Corona, con 
los batallones Rifleros, Morelos, Hidalgo, Degollado y Pue- 
blos Unidos, avanzara por Santiago hasta el Paso de Golon- 
drinas, á donde debian llegar esas fuerzas el último de Di- 
ciembre, así como las que de Tepic saldrían directamente 
fjara estar en la misma fecha sobre el rio, y previno á las 
uerzas de Zacatecas que cubrían la salida de la Sierra por 
ese Estado, se situaran en la Sierra de Balcones y se halla- 
ran prevenidas y listas para batirlos, mientras los de Jalisco 
les daban alcance." {2} 

Diciembre, 1.^ Le i de amniíítia, que erceptuaba a Zuloa- 
gEj Márquez i otros jefes. Se acogieron a ella algunos jefes 
conservadores, de los que los principales fueron los genera- 
lee Miguel Negreta i Francisco A, Velez. Se acogió también 
a ella Manuel Payno (3). 

Diciembre, 4. Contestación del Gobierno de los Estados 
Unidos a la invitación que le hicieron los de Francia, Ingla- 
terra i España a tomar parte en la coalición para hacer re- 
clamaciones a México. Sus cláusulas principales fueron las 



fl) Cambre, artículo citado. * 

(2) Cambre, artículo citado. ' 

(3) Veles habla profesado BÍempre lo§ prlncipíoi conaervadoreí i los proíeF 
cuando ae acogió a la amnistia ; pero daede que ae atacó a la Indepeudenciai de Bt 
tria, se retiró de las filas de loa con servado rea e imperialistas a la viúo, privada ^ l 

?¡ue vivió en la capital de México hasta enero de 1^67, en qae tomó las armas ^'^^ 
09 franceaefí. 



J9^^^^^^ 



i —101— 

siguientes: '4. El infrascrito {Willími Sevvard) ha tenido- 1861 
ya la honra de decir a cada uno de los SS. Enviados, que el 
Presidente ni puede ni quiere poner en duda el derecho de 
que ellos resuelvan, ni encaminar si los agravios de que tie- 
nen que pedir satisfacción, hacen necesaria una guerra con- 
tra México, — 2"*. Los EstadosUnidos tienen un gran interés, y 
se felicitan de creer que este interés les es común con las al- 
tas partes contratantes y los demás Estados civilizados, en 
que los Soberanos que han celebrado la Convención no pro- 
curen obtener ni aumento de territorio, ni otra ventaja que 
no adquieran los Estados Unidos y todo Estado civilizado; y 
que no quieren ejercer injineneia alguna en detrimento del de- 
recho que tiene el pvieblo mexicano para escoger y establecer 
libremente la forma de su gobierno. — Es cierto que los Es- 
tados Unidos por su parte tienen agravios contra México,como 
las altas partes contratantes lo suponen; mas después de ma- 
dura reflexión, opina el Presidente que no habria medio de 
pedir satisfacción de esos agravios en este momento, adhi- 
riéndose á la Convención. Entre las razones que han ins- 
pirado esta resolución, y que está autorizado á comunicar el 
infrascrito, mencionará las siguientes: 1,^ Que los Esta- 
dos Unidos prefieren mantener en cuanto sea posible la polí- 
tica tradicional recomendada por el Padre de su pais, confir- 
mada por una feliz experiencia, que les prohibe entrar en a- 
lianzas con las naciones extranjeras. 2. ^ Que siendo Mé- 
xico nn Estado vecino de los Estados Unidos, y poseyendo, 
en cuanto á algunas de sus mas importantes instituciones, 
un sistema de Gobierno análogo al nuestro, los Estados Uni- 
dos profesan sentimientos de amistad hacia aquella Repú- 
blica, y toman un gran interés en su seguridad, su bienestar 
y su prosperidad. Animados con tales sentimientos, no es- 
tan dispuestos los Estados Unidos á recurrir á medidas coer- 
citivas, para satisfacción de sus agravios, en un momento en 
que está profundamente sacudido el gobierno mexicano á 
consecuencia de disenciones intestinas, y cuando está ame- 
nazado de una guerra extranjera. Con mas motivo todavía 
impiden á los Estados Unidos estos mismos sentimientos 
nar parte en una guerra, — 3,** Está autorizado ademas el 
rascrito á probarles á los SS* Enviados, para que lo co mu- 
lten á los Soberanos de España, de Francia y de la Gran 



—102— 

1861 Bretaña, que los Estados Unidos se interesan seriamente en 
la prosperidad de la República Mexicana; que han dado am- 
plios poderes á sn Ministro acreditado cerca de aquel Gobier- 
no, para que haga un tratado destinado á auxiliarle, y que le 
pondrá, aM lo espei'amos^ en situación de satisfacer las justas 
reclamaciones de los Soberanos citados, y apartar por este 
medio la guerra que quieren emprender contra México." 

Diciembre, 4, Duboia de Saligny salió de la capital de 
México para Veracruz con una escolta que le proporcionó 
Juárez, i espero en dicho puerto la llegada de la escuadra 
francesa. 

Diciembre, principios. El Congreso concedió a Juárez fa- 
cultades omnímodas, entre ellas la de celebrar tratados con 
las naciones extranjeras, Juárez nombró Ministro de Rela- 
ciones a Di)blado; Ministro de Justicia, Instrucción pública 
i Fomento a Jesús Teran ; Ministro de la Guerra al general 
Pedro Hiño josa, i general en jefe del ejército de Oriente al 
general José López Uraga, quien salió luego de la capital 
para el Estado de Vera cruz. 

Diciembre, 8. Contestación de Maximiliano a una carta 
que le escribieron Gutiérrez de Estrada, Hidalgo i Almoute 
de Paris con fecha 30 de octubrCj en la que le suplicaban que 
aceptase la corona de México, diciéndoles que la aceptaría si 
le presentaban **una manifestación nacional/' 

Diciembre, 8. Llegada de la escuadra española a las a- 
guas de Veracruz, abandonada por Ignacio de la Llave, Go- 
bernador del Estado. 

Diciembrej 18. Carta de Leonardo Márquez a Francisco 
J, Miranda, en contestación a una que este le escribió de la 
Habana, Las Principales cláusulas de la carta del Padre 
Miranda eran las siguientes: '*A1 pisar nuestro suelo las 
fuerxas extranjeras llevan dos objetos: el primero es buscar 
una satisfacción de los agravios, justos ó injustos^ que en- 
tiejidcn liaber recibido de nosotros; y el segundo asegurar 
para el i)orvenir los intereses y las personas que la Europa 
tiene comprometidos en nuestro pais. La primera parte es 
la menos difícil; es cuestión en la actualidad mas de la fue 
za que del derecho: México no tiene que hacer mas que í 
tisfacer y pagar á los poderosísimos acreedores que le pidí 
cuentas. En la segunda parte de la cuestión está la dific 



.^ 



—103— 

tad, y en la que debemos ver con mucha atención el modo de 1861 
resolverla; por que envuelve nada menos que el gran negocio 
de nuestro ser político y todos los demás que le están subal- 
ternados . - . Al procurar sus intereses, buscan, si bien se 
miran, los nuestros; por que nosotros hace muchos años que 
andamos en pos de un orden político que no hemos podido 
obtener , . . He dicho á V. en pocas palabras todo el asunto, 
en el que veo la causa de la nación no menos que la gloría 
de V, mismo^ tan acreedor á coronarse de laureles y á quien 
tanto le debe la patria. Si V., como no puedo dudarlo, está re- 
suelto á cooperar al fin en que los ^biernos aliados y nosotros 
estamos de acuerdo, sírvase V. decírmelo ... En este mismo 
sentido escribo á mi particular y [digno amigo el Sr. Zuloa- 
ga." 

Las cláusulas principales de la carta de Márquez fueron las 
siguientes: "Sr. ür. D. Francisco Javier Miranda. — Ixmiquil- 
pan, Diciembre 18 de 1861. — Muy Señor mió y apreciable a- 
migo . . . He tenido el gusto de recibir la estimable carta de 
V. fecha 22 de Noviembre . . . He leido este importante docu- 
mento repetidas ocasiones y con toda la detención y cuidado 
que merece, y mientras mas lo leo, mas me convenzo de las 
verdades que contiene . . . Pero como desgraciadamente los 
demagogos han de tocar todos los resortes que puedan para 
terguiversar la cuestión, presentándola como una dominación 
á mano armada, y pretendiendo probar su dicho con la pre- 
sencia de las tropas extranjeras que llegaran á ocuparla capi- 
tal de la República, yo encuentro aqui precisamente la difi- 
cultad: por que como V. sabe, se puede encender el amor pa- 
trio, estimular el orgullo nacional y convertir en guerra de 
conquista lo que no es mas que una intervención amistosa, 
en cuyo caso. Señor, V- comprenderá fácilmente que nos per- 
demos y perdemos á la nación en lugar de salvarnos todos, 
f)or que créame V,, Sr* Dr., que lo que es posible conseguir con 
a razón, es imposible alcanzarlo con la fuerza, por ??mc/i¿t-9 
qiiesean laí^ tropú^ de que pueden disponer las7iacíones de Europa^ 
K co7ioc€ nuestríl extensión territorial y sabe V. bien lo acostum- 
idús qne están nuestros jxiisanm á la guerra de guerrillas^ que se- 
*Anierminahle. Por lo mismo creo, Seilor, que si verdadera- 
mte se desea la felicidad de nuestro pais, es indi.?pensable 

4 Anille» H 



1^1 tratar este negocio con un tacto y una d^Iica^^za azt^ema- 
' ' das?^ 

diciembre, 23. Llegada de Prim a la Habana. LaegQ fueron 
a visitarlo Miramon i el Padre Miranda i le supiicarpüa qi^e 
en México no tratara con Juárez, sino con Zuloa^ i Már- 
quez, a lo que él contestó que trataria <?on el QobíexnQ de 
hecbo 1 ^o coi^ las guerrillas, i ellos escribieron luego a losa- 
migps de Paris i de Madrid los modos de pensar del Conde 
dé Keus i las intenciones que llevaba a México, 

Diciembre, 25. Llegada de Almonte a láadrid i.contereii- 
ciá de él con O* Donnell i Cayeron Collantes sobre el esta- 
blecimiento de la monarquiá en México i ía candidatura de 
Maxinjiiliano, i los dos Ministros de Isabel II api:o1>aron en- 
teramente el proyecto^ 

Diciembre, 25. Acoion de Barranca del Muerto en la Sie- 
rra dé Alica, ganada por Ramón Corona a Lpzada. "^1 yeifliti- 
, cinco de diciembre á las ocho de la mañana, pretendió Corona 
forzar el paso de la Barranca del Muerto y luvo al fin que 
retroceder, con pérdida de noventa y dos hombres, eiUre 
muertos, heridos y dispersos, y de una pieza de artilleria; 
acampó frente á la Barranca; ese dia tuvQ que mandar matar 
oclio ínulas paia alimentar á la brigada; el veintiséis practi- 
có un reconocimiento á las posiciones del enemigo y ma^q^^ 
matar siete muías para el rancho; el veintisiete, ataqó lo? 
cerros que ocupaban los indios y les hizo retroceder; ese dia 
np hubo que comer para la tropa ; el veintiocho, al empren- 
d.er la marcha, se presentaron los indios en el Portezuelo de 
la Cuesta de Pifia; tocó á parlamento á lo que contestarou 
ellos con una carga brusca; Corona consiguió rechaz^rlqs, 
perdiendo, sin embargo, cuarenta y tres hombres entre muer? 
tos y heridos. Acampó en las lomas de San Pablo, dpnde 
halló víveres y se dispuso á marchar al dia siguiente para 
Golondrinas" (1). 

Diciembre, 25' Aprehensión i fusilamiento de Lindorp 
Cajgigas en Acambay. El Comandante Barriga lo aprehendió 
en una casa del pueblo donde estaba escondido i lo llevó a 
la plaza para fusilarlo en forma; pero luego que lo vierpn 



(IJ Oambre, artículo citado. 




V- 



\ 



■^^^^ 



— 1Ü5— 

los soldados que estaban en la plaza, poseídos de cólera^ se 1861 
fueron sobre él i lo mataron a balazos (1)* . 

Diciombíe, 26. Salida del Ministro ingles Wyke de México 
para Veracruz. 

Diciembre, 27, Acción de A guaca pan, ganada por Rojas 
a Lozada> ^*Rojas, el veintisiete, avanzaba de Tepic en comr 
blnacion con la brigada de Corona, con parte de la 1 5^ y 2 ^ 
brigadas hacia Golondrinas ; en el camino tuvo noticias de 
que el enemigo estaba en Aguacapan, y á las once del dia se 
dirigió á este punto; dos horas después atacó las elevadas po* 
siciones fortificadas que ocupaban los indios, y venciendo las 
dificultades de lo escabroso del terreno, pudo hacer á los in- 
dios que se replegaran ; pero éstos, de antemano tenian pre- 
E arada una cerca de piedra con un foso delante, y alíi se 
icieron fuertes. Mandó Rojas ocupar esa posición, hizo 
avanzar sus infanterías á paso veloz; pero no fué posible re- 
basarla y tuvo en este ataque ciento treinta y seis bajas, en- 
tre muertos, heridos y dispersos. En la noche abandonaron 
el punto y pasaron el rio, — El treinta salió Ogazon de Tepic 
para la Sierra; en Aguacapan encontró ya reunidas las fuer- 
zas de Corona á las de Rojas, que hablan penetrado á la Sie- 
rra por diferentes caminos. El treinta y uno marchó toda la 
división en busca del enemigo, lo avistó á las cinco leguas, y 
antes de atacarlo, ofreció indulto para todos, y los principales 
jefes ofrecieron conferenciar en Golondrinas el dia siguiente 
para arreglar las bases de sumisión'' (2). 

Diciembre, fines. Viaje i visita de Gutiérrez de Estrada a 
Maximiliano en Miramar, Dice Arrangoiz; ^'Gutiérrez de 
Estrada encontró álos Archiduques enteramente decididos á 
ir á México» muy dedicados A la Historia de aquel pais (3) y al 
español (4), que Maximiliano no poseia tan bien como la 
Archiduquesa, cuya Señora tenia facilidad extraordinaria pa- 
ra aprender idiomas- Quedó encantado de la piedad y la 

[1] Algunos hietoriadot€i h&nconf andido a Acsmbav, pueblo en el .m^iniapio 
ññ Jiloiepec, Eetádo de México, con Acámbaro ciudad del Estada de Michoftcsn. 
2 J Cambr e , a rtícn lo ci tad o < 

íi La de Lucas Alaman. " , ■- ^ 

] El que lefl daba lecciones de espaflel era Ftay Toma* Gómfer, paítínjé francisca-^ 
dflpaüoL que Maximiliano había bocho llevar dé EspaSa i lo había iiombrádo ca- 
lan de Carlota* Con este oficio vino a México con el Archiduque i vivió cob él e¿' 
tilia hasta <jtie ñó tjue iba a caer el Imperio: entonces ee volvió a Eapafla. 



V 



-406— 

devoción de SS. AA. (Sus Altesas) el Señor Gutiérrez de Es- 
trada." 

Diciembre. Palabras mui notables que Joaquin Francisco 
Pacheco, ex-embajador de España en México, dijo al concluir 
un discurso en el Senado de Madrid. "Hoy, aqui, en este 
momento solemne, juro á Dios y almundo, juro por mi sal- 
vación y por mi honra, que he cumplido ^n México; que es- 
toy satisfecho en el fonde de mi conciencia de haber cumpli- 
do como español y como caballero'' (1). 



1862 



Enero, 6. Llegada de la escuadra • inglesa a Veracruz. 

Enero, 8. Llegada de la escuadra francesa |a Veracruzjí i 
desembarco de Prim en el mismo puerto. 

Enero, 9. Primera conferencia Jdej^los tres Comisarios 
en Veracruz. TiOS tres nombraron como único secretario 
para las conferancias al que lo era de Prim: Juan López 
Ceballos. 

Enero, 14. Conferencias] sobre losl Bonos Jecker. Dice 
Arrangoiz: **Nada notable ocurrió en las conferencias, hasta 
que se trató de las reclamaciones pecuniarias. La primera 
que presentaron los^franceses fué la conocida con el nombre 
de negocio de Jecker, de que hablé en la página 361 del tomo 
2. ^ , y que Juárez no había querido reconocer. Era el Sr. 
Jecker un banquero establecido en la capital, natural de 
Suiza, y de cuyo pais hasta su reclamación habia pasado en 
México por ciudadano; pero repentinamente sin que hubiera 
residido en Francia, ni se supiera en México que hubiera 
prestado serviciosjá aquel?pais, apareció como ciudadano 
francés, y en tal supuesto presentaban su reclamación los 
SS. Jurien de la Graviere y Saligny. El Conde de Reus decia 
el 14 de enero: "Al oir hablar del contrato Jecker y Com- 

fl) Discurso que publicaron loe periódicos de México. Pacheco, movido principa 
mente por el resentimiento a consecuencia del destierro que habia sufrido de Méx: 
era el español que habia tomado mas empeño en que se lormalizára la intervenc 
española en México, i habiéndose esta realizado, i estando ya la escuadra españ( 
en México, dijo que estaba satisíecho, es decir que estaba vengado, 



^ 



—107- 



pañia, exclamaron á una voz los repreyentantes ingleses que 1862 
era una exigencia inadmisible. Expuso el Ministro Sir Char- 
les^ Wyke que, próximo á caer, recibió Miramon de dichos 
banqueros ó prestamistas la suma de 750,000$ en nietálicOj y 
en cambio entregó bonos del tesoro por 14.000000 de duros. 
Este contrato leonino y escandaloso causó, según Sir Char- 
les Wyke, un descontento general en el pais, y tiene dicho Sr- 
por seguro que jamas será aceptado por el actual (íobierno 
(de Juárez) j ni por otro alguno que entre á regir los destinos 
de México" (1). 

EnerOj 14. Salió de Veracruz para México el portador del 
ullhnatttm de los tres Comisarios, pidiendo a Juárez satisfac- 
ción de agravios. El francés pedia satisfacción por la sus- 
pensión de pagos de la deuda francesa, por insultos hechos a 
la Francia en la persona de varios franceses i principalmente 
en la de Dubois de Saligny, i por la falta de reconocimiento 
de los Bonos Jecker; el ingles pedia satisfacción por la sus- 
pensión de pagos de la deuda inglesa i por la sustracción de 
660,000$ por Miramon; i el español pedia satisfacción por la 
suspensión de pagos por la deuda española i por la falta del 
reconocimiento del tratado Mon-AlmontCj el cual entrañaba 
la petición de satisfacción por la falta de cumplimiento del 
tratado de 1853, i por los asesinatos de españoles cometidos 
en San Vicente i San Dimas (2). 

(1> El Sr, Peres VenJia en bu compendio (3e U Hietorifl da Mésk^ü» 2, =* ediuioii, 
pág* í^56, confligna un hecho mui intereeante, diciendo: *^pue8 como diré el capitán 
francés Nojx : Mr de Moroy eeperaba una ef^peculacion colosaU VA tenia intereses im- 
portantes en loa negocios del banquero luiío JecKery aoatenia por eao y hacia soste- 
ner por la diplomacia irán cesa las reclamaciones do esta ca&a. El era quien había he- 
cho enviar á moneieur de Salignjr á México^ y por ea»! también los cuidados que el Mi- 
nistro de Francia debia prestar á los ín terecos de su país, ho complicaban singular- 
mente con los que reclamanban los intereses í> irticularea de tan poderoso protector. 
— El Emperador ignoraba sin duda (?) loe depl jrabka detalles de estas intrigas finan- 
cieras ; pero la influencia que ejercía sobre él Mr. de Morny no era meno» fuerte al 
tratarse de servir a intereses tan poco recomendables. —Asi fué como una gran nación 
deagraciadamente cometida á tutela^ pudo haber sido lanxada contra bu voluntad eo 
una expedición aventurera. La opinión pública en Francia se mostraba muy opues- 
ta. Loa negocios de Jecxer y las in tricas de los partidarios déla monarquia, sobre tas 
cuales DO nabia podido guardase un absoluto BecreTo, no eran á propósito para excitar 
íqb eimpatiae," iExpedition du Merque, 1861 -1867, pái?. 23 y 24. Parie, 1874)." 

) CUuBulaa mas notables del ultimátum^ **Tonian<Jo en cocHideracion el estado 
íal de México^ han creído que podían aspirar A íined mas elevados y generosos. 
I grandes naciones no forman una alian^ boIo para reclamar de un iineblo Aquien 
jen tan terribles malee^ la satisfacción de los agravios que se les Kan inferido; 
grandes naciones se unen, estrechan y obran en completo acuerdo, para tender ¿ 
"^"«^blo una mano amiga y generosa, que lo levanta, am bumilIarleT de la lamenta 



-1»08- 

1ÍB2 EnerO) mediados. El general Zaragoza fué nombrado por 
Jtiairez^ general én jefe del ejército de Oriente. 

Enero, 20. Convenios dé Pochotitlan. "El veinte de e- 
neio de mil ochocientos sesenta y dos se reunieron en la La- 
guna de Pochotitlan D. Rafael Valle y D. Carlos Rivas, el 
¡Urirlieno comisionado por Ogazon, y el segundo por Lózada, 
para arreglar el término pacífico de la guerra, y estipularon 
unos convenios por los cuales quQdaron disueltas las f-uer- 
zas de Lozada y á disposición del Gobierno. Se derogaban 
todas las disposiciones dictadas para la persecución de Loza^ 
da. Nadie seria perseguido por cuestiones políticas. El Go- 
bierna cuidaría de que el nombramiento de autoridades recá- 
ywa en personas que no hubieran tenido participio direteta 
etí la' cuestión del Cantón, y el mismo Gobierno tomaba por 
su cuenta la defensa de los indígenas en las cuestiones dé te* 
rrenos. Estos convenios fueron ratificados por Ogazon y por 
Lozada" (1) 

Enero, 20 (hacia este dia). Viaje i visita de Almonte a 
Maximiliano en Miramar. Le rogó que aceptase la corona 
de- México, el Archiduque respondió que aceptarla luego que 
se' le presentase una "manifestacióif nacional," i Almonte le 
contestó que eso era lo mas fácil, que él marchaba inmedia- 
taaxiente para México i que de allá le remitirla dicha manifes- 
tación. Arrangoiz dice: "Maximiliano, considerándose ya 
Emperador, le dio facultades para conceder grados en el ejér- 
cito, empleos civiles y hasta para dar títulos; pero Almonte 
no hizo uso de ellas mas que para dar dos grados en el ejér- 
cito, que fueron revocados por Maximiliano." 

Enero, 28. Contestación de Juárez al ultimátum por me- 
dio <}e su Ministro dé Relaciones Doblado, diciendo a los Co- 
misarios: que estaba dispuesto a satisfacer las reclamaciones 

ble posfrácion en que se encuentra;-- Hartoltiempo ha sido la República Mexicana 
pMwde continaasfrevolaeiones^ya es hora de que al^desorden y á la anarqtda suceda 
Qd eftJBido normal, basado ett la ley y en los derechos de los extranjeros. £1 paeblo 
méxlDano ^iene su vida propia, stt historia y su nacionalidad; es, pues absurda la 
sospecha de que entre en lo» planes de las tres potencias aliadas el atentar á la^^ln- 
déj^ésdéncia de México . . .Por eso venimos á ser testigos, v si necesario fuese, j^' 
ü w gt ü p tf wiv de la re^éradon de México. Queremos asistir a su organización denx 
▼Síy tiii intervención alguna en la forma de su eobiérno ni en su administrac 
intoriév; A la República, bíAóá eHár', corresponde juzgar cuales son las institucio 
qp»B&^ootaááAn 4 su bienestar y á los progresos de la civilización en el siglo X"^ 
(1> Cambre^artítsulocitador. 



•^ 



^^^mw 



i 



—109— 



que fuesen justas; que invitaba a los Comisarioa a ir a Orí- 1862 
zaba, acompañados de una escolta de honor de 200 Uombrea, 
i que el Gobierno de Juárez enviaría dos comisionadas para 
celebrar una conferencia (1), 

Enero, 25. Lei de Juárez sobre los delitos contra la Na- 
ción, Este hecho es muy notable, por que conforme a esta 
lei fué después juzgado i sentenciado Marimiliano. Presen- 
taré lo principal de ella. '*Art. 1.^ Entre loa delitos contra 
la Independencia y seguridad de la nación, se comprenden; 
I. La invasión armada, hecha al territorio de la República 
por extranjeros y mexicanos & por los primeros solamente, 
8Ín que halla precedido declaración de guerra por parte de la 
potencia á que pertenezcan, Art* 3.^ Entre los delitos con- 
tra la paz pública y el orden, se comprenden: L La rebelión 
contra las instituciones políticas, bien se proclame su a- 
bolícion ó reforma. IL La rebelión contra autoridades 
legítimamente constituidas. X. Abrogarse el poder su- 
premo de la nación, el de los Estados i territorios, el de los 
distritos, partidos 6 municipalidades^ funcionando de propia 
autoridad ó por comisión de la que no fuere legítima. XL 
La conspiración, que es el acto de unirse algunas 6 muchas 
personas con objeto de oponerse á la obediencia de las leyes, 
6 al cumplimiento de las órdenes de las autoridades racono- 
cidas, Art. 12. La invasión hecha al territorio de la Repü* 
blica, de que habla la fracción 1 del art 1.^ de esta lei, y el 
servicio de mexicanos en tropas extranjeras enemigas, deque 
habla la fracción II, serán castigados con pena de muerte* 
Art. 19. Los delitos de que hablan las fracciones I, II y Vdel 
artículo 3.^ serán castigados con pena de muerte. Art. 24. 
Los que se arroguen el poder público de que habla la frac- 
clon X del art. 3.^ , sufrirán la pena de muerte. Art. 25. El 
delito de conspiración, de que habla la fracción XI del artí- 
tículo á.^ , será castigado con pena de muerte," 

(1) Claúaulas mas notablc^a de dicha contestación* "Es nanv e^Ueíao torio para el 

Gobierno ver que lai intencionefl de loe alíadoe aon tan favorableB^ como lo parece. .. 

£1 Gobkmo no cree que m h&^^an reunido tre» grandes potencias para venir á ha- 

*^' eatérjles en un dia^ los heroicos esfuenros hechos duran. te tres aílos por un pueblo 

igo.. .El Gobierno confía en que los Kepre^entantea de la^tr^s potencias, en vle- 

le) movimiento y de la gran vida que el Gobierno de la Reforma le ha procurado 

nación, que antes estaba encadenada por las preoí^upacionei^ ne volverán 4 «u* 

'f ff, con el testimonio de^la realización de la srande obra de la paciñcacion de Mé 

'levada á cabo en virtud de l<tíí principios de libertad y de progreao" ^ 



— lio- 



1862 EnerOj 27. Desembarco del Padre Miranda i de Antonio 
Haro y Tamaris (que estaba desterrado en la Baja California 
i se fugó^ ep Veracruz, i negativa de desembarco a Miraraon, 
que venia con Miranda, El Comisario ingles dijo que no se 
debía permitir el desembarco de Miramon, por el robo de 
Capuchinas, i loa Comisarios francés i español dijeron que 
no estaba en sus atribuciones impedir este desembarco, i des- 
pués de una acalorada discusión cedieron los Comisarios fran- 
cés i espafíol, no porque creyesen que aquel acto era confor- 
upe al derecho de gentes, sino por tolerancia, para que no se 
rompiese por este incidente la Comisión tripartita» Mi ra- 
món fué conducido en un buque ingles a la Habana, 

Enero. Nueva Falanje de jóvenes jaliscienses. A fines 
del año anterior, antes de que el Presidente de la República 
hiciera un llamamiento a las armas a todos los mexicanos 
(como lo hizo) en contra de la invasión extranjera, el Gober- 
nador interino Valí arta hizo una invitación entusiasta i pa- 
triótica a todos los jóvenes jaliscienses a tomarlas armas con 
el mismo objeto, eligiendo cada uno la que le agradara, de 
infanteria^ caballeria o artillería, i muchísimos se presenta- 
ron con el mismo entusiasmo. En 1855 habia aparecido en 
los campos de Ayutla una Falange de jóvenes jaliscienses sa- 
lidos en gran parte de las aulas de la Universidad i de las del 
seminario, de los que muchos habian hecho prodigios de va- 
lor en las batallas, por ejemplo, en el sitio de la plaza de 
Guadalajara en octubre de 1860, i no pocos habian perecido 
a consecuencia de la guerra, como Miguel Cruz-Aedo i Mi- 
guel Contreras Medellin. En enero de 1862 se presentó en 
Guadalajara una nueva Falange de jóvenes, también en gran 
parte estudiantes, para defender la Independencia de la pa- 
tria. Estos jóvenes fueron Ireneo Paz (después abogado i 
periodista raui notable), Remigio Carrillo [después fundador 
de Juan Paiiadero, periódico de grande i mui útil influencia 
social], Atilano Sánchez, Celso Ceballos, Adolfo Besoy, 
Francisco Solis, Ignacio Celis, David Bravo, Ismael Rojas, 
Pedro Olazagarre, Clemente Villaseñor, Ventura Gómez Ala- 
torre, Manuel i Juan Zelayeta, Tranquilino Hernández, V 
nuel Gómez Luna, Luis del Caztillo Negrete, Ángel B. Pu^ 
Cristi no M, Valí arta, Francisco Ramos, Vicenta Llanos, P 



-111- 

be] Gamiño i otros muchos [Ij. De todos los jóvenes que 1862 
compusieron la Falange de 18t;2j los mas militaron contra el 
Imperio i algunos sucumbieron en las batallas, otros a poco 
tiempo se retiraron a la vida privada, manteniendo sus prin- 
eipiofl republicanos i constitucionalistas, incluso el Goberna- 
dor Vallaría, i uno que otro defeccionó i sirvió al Imperio, 

Enero- Muerte del Sr. Obispo Madrid en Monterey. D. 
Joaquín Arcadio Pagaza i otros tres o cuatro ordenados fue- 
ron a Monteray a recibir el presbiterado de manos del Br, 
Madrid, llegaron a dicha ciudad dos dias después del falleci- 
miento del Pregado i se volvieron luej^o a México (2). 

Febrero, 2. Contestación de los Comisarios a Doblado: 
**Creerian faltar á todos sus deberes hacia sus Gobiernos y 
hacia sus naciones, si no procuraran asegurar, sin tardanza, 
un campamento sano á sus tropas. Por tanto, tienen la hon- 
ra de poner en conocimiento del Exmo. Sr. Ministro de Re- 
laciones la necesidad en que se hallaran las fuerzas aliadas 
de ponerse en marcha á mediados del mes de Febrero hacia 
OriEabay Jalapa,*' 

Febrero, 6. Contestación de Doblado a low Comisarios: 
**Como ignora el Gobierno de la República cual pueda ser la 
misión que trae á México á los Comisarios de las potencias 
aliadas, tanto mas cuanto que hasta ahora no han dado mas 
que seguridades amistosas, pero vagas, cuyo objeto verdade- 
ro no se hace conocer, no puede permitir que avancen las fuer- 
zas invasoras, á menos de que se establezcan de un modo cla- 
ro y preciso las bases generales que hagan conocer las inten- 
ciones de los aliados; después de lo cual pueden tener lugar 
negociaciones ulteriores, con la garantia debida á los impor- 
tantes intereses que deben discutirse. — El C. Presidente me 
manda que manifieste á VV. EE. que si envían pronto á Cór- 
doba, antes de mediados de este mes, un comisionado para 
discutir con otro nombrado por el Gobierno Mexicano las ba- 
ses arriba mencionadas, se dará la orden permitiendo que e- 
sas fuerzas avancen á los puntos en que convenga* Estable- 
cidos esos preliminares, podría el Gobierno, sin compróme- 



) Puede verse la lista de todos en Cumbre, ürtícalo citado 
!) Biografiar 
Qavo oe 1895. 



I) Bioffrafia del Bv. ÜlíiatW) Pügaza, jmbliuadíi por *' El Tiempo" en su np de lí 
de '"^'' 



Anales» 13 



^Tfl 



-112- 

1862 ter la Independencia nacional, conceder un permiso, que 
ahora se miraría como una traición/' 

Febrero, 9. Contestación de loa Comisarios a Doblado. 
*'Las intenciones de las altas potencias han sido expuestas ya 
con suficiente claridad. Deseosos, sin embargo, de hacer el 
último esfuerzo para evitar un conflito, que deplorarían sin- 
ceramente, creen de su deber invitar al Ministro de Relacio- 
nes Exteriores á que venga en persona á entenderse con el 
Conde de Reus, quien en nombre de todos le dará cuantas 
explicaciones sean necesarias/* 

Febrero, 9, Entrada triunfal de Ogazon a la cabeza de su 
ejército en Guadal ajara (1). 

FebrerOj 19, Convenios Preliminares celebrados en el 
pueblo de la Soledad, cerca de Veracruz. ^Trímero, Supuesto 
que el Gobierno Constitucional que actualmente rige en la 
República Mexicana, ha manifestado á los Comísarioa délas 
potencias aliadas, que no neceísita del auxilio que tan bené- 
volamente han ofrecido al pueblo mexicano, pues tiene en 
sí mismo los elementos de fuerza y de opinión para conser- 
varse contra cualquiera revuelta intí^stina, los aliados entran 
desde luego en el terreno de los tratados, para formalizar to- 
das las reclamaciones que tienen que hacer en nombre de 
sus respectivas naciones," 

**Segundo. Al efecto, y protestando, como protestan los 
Representantes de las potencias aliadas, que nada intentan 
contra la Independencia, Soberanía é integridad del territo- 
rio de la República, se abrirán las negociaciones en Oriza ba, 
á cuya ciudad concurrirán los tres Comisarios y dos de los 
Señores Ministros del Gobierno de la República^ salvo el ca- 
so en que de corüun acuerdo se convenga en nombrar repre- 
sentantes delegados por ambas partes," 

**Tercero. Durante las negociaciones, las fuerzas de las 



<1) '* Al Gobierno le costó la campaña (latí dos campañn^ en la Sitrra de Áliún) áB 
eesenta y uno, cerca de dos millofias de pe eos é incontablee víctimas \ á los habitan^ 
tes de Tepic, la destrucción de muchoa puebles, de skis ganados y la mina del cor™^^* 
cío y de la agricultura. El sltítcina ck reclutamíeDto de Lozada, era mandar en 
ríos á todos los pueblos y aduares de la Sierra, citando á los indios en el lugar y 
que determinaba j previniéndoles que llevaran bastimento para los Jiaa que él &í 
laba, y loe índba, abandonándolo todo, acudían puntualei á la cita, armados y 
nieionados por su cuenta* Asi levantaba en arma» á la Sierra ea an diaJ' "^^ 
bre, artículo citado). 




—lis- 
potencias aliadas ocuparan las tres poblacionea de Córdoba, 1862 
Orinaba y Tehuacan, con sus radios naturales/* 

''Cuarto. Para que ni remotamente pueda creerse que loa 
aliados han firmado estos Preliminares para procurarse el 
paso de las posiciones fortificadas que guarnece el ejército 
mexicano, se estipula que, en el evento desgraciado de que 
se rompiesen las negociaciones^ las fuerzas de los aliados des- 
ocuparan las poblaciones antedichas y volverán á colocarBe 
en la linea que está delante de dichas fortificaciones en rum^ 
bo á Veracruz, designándosele el de Paso Ancho en el cami- 
no de Córdoba y Paso de OvejaB en el de Jalapa/' 

Marzo, 1, ^ Desembarco de Almonte en Veracruz. Fué 
luego a visitar a Prim i le dijo que la voluntad de la nación 
mexicana era la del establecimiento de una monarquía, sien- 
do el Emperador Maximiliano, El Conde de Reus se mani- 
festó en completo desacuerdo, diciéndole las palabras que 
después se verá. 

Marzo, 6. Desembarco del general Conde de Laurencez 
en Veracruz con un nuevo ejército francés. 

Marzo, 11. Muerte de D, Lázaro de la Garza y Ballesteros, 
Arzobispo de México, en Barcelona. A solicitud de los SS, 
Labastida y Munguia el Papa llamó a Roma al Sr* Garza, 
quien luego se embarcó en la Habana, i en el buque compu- 
so una poesia "A la Divina Providencia", que publicaron 
los periódicos, en la qué ¿e mostraba no solamente resignado 
sino contento con las disposiciones de la Providencia. Mas 
como ya tenia 77 años con los achaques consiguientes, i es- 
taba casi ciego por las cataratas (1), apenas pudo llegar a 
Barcelona, cuyo Arzobispo le recibió en su magnífico palacio 
i preguntándole que deseaba, pues estaba dispuesto a pres- 
tarle todos los auxilios i comodidades posibles, el venerable 
Arzobispo de México le dio esta respuesta digna de su ante- 
cesor Zumárraga. ^Tara morir no se necesita mas que una 
tarima y un cobertor*^; i asi murió con la pobreza evangélica 
conque habia vivido. 

Marzo, 17. Célebre carta del Conde de Reus escrita en 

izaba a Napoleón III, en la qué le dijo entre otras cosas; 



' } Andaba a tientas i no quería que le dieran la mano, por i^ue tenia U energía 
iArácter de todofi loa Garsae de ^uevo León. 



—114— 

18f>2 .jAlgimos iiombres ricos aditiitirán también al monarca ex- 
trangero, viniendo fortalecido por los soldados de V, M.; pe- 
ro no harán nada para sostenerlo el día en que este apo;^o 
llegara á faltarle, y el monarca caerla del trono elevado i>or 
V, M,. como otros jmderosos d-e la tierra caerán el din en que el 
manto imperial de V. M. deje de cubrirlos y mcndarhs. Yo sé 
bien que V. M, I. en su elevada justicia no quiere forzar á 
este pais á cambiar de instituciones de una manera tan radi- 
cal, si espontáneamente no lo desea y pide; pero los jefes del 
partido conservador llegados a Veracruz, dicen bastará con- 
sultar las clases elevadas de esta sociedad sin ocuparse de 
las demás, y esto agita los ánimos, inspirando temores de 
que se fuerce y violente la voluntad nacional. — La tropa in- 
glesa que debia venir á Orizaba, y que tenia ya preparado^ 
los medios de transporte, en cuanto se supo que venían mas 
fuerzais francesas que las estipuladas en la Gonimncñjon^ se reem- 
barcó, V- M. APRECIARA LA IMPORTANCIA DE SEMEJANTE KETI- 
RADA^^ (1). 

Marzo, 20. Aprehensión del general Manuel Robles Pe- 
zuela en Tuxtepec f Estado de Puebla), por una partida de 
cabal leí ia de Zaragoza. Con él iba el general Antonio Ta- 
hoada, quien se escapó a uña de caballo, aunque salió heri- 
do. 

MarzOj 21, Llegada de Taboada a Tehuacan^ i presenta- 
ción a Jurien de la Graviere, quien informado de la apre- 
hensión de Robles Pezuela, mandó a un ayudante con un o- 
ficio para Zaragoza, suplicándole que no lo fusilara. 

Marzo, 23, Fusilamiento de Robles Pezuela en San An- 
drés Chalchicomula por Zaragoza, por indicios graves de que 
se iba a unir con Almonte. 

Marzo, 23. Llegada de Taboada a la hacienda del Potre- 
ro, a dos leguas de Córdabaj i su presentación a Almonte 
(que estaba en dicha hacienda), a quien entregó tres docu- 
mentos, a saber, una protesta de los jefes de la guarnición 
de la capital de México adhiriéndose al Plan de Almonte; u- 
na carta de los generales Severo del Castillo, Bruno Agiiilar 
i Manuel M, ^ Calvo a Almonte, en la qué le decian que f 
poniau a sus órdenes; i una carta del general Santiago V. 

{1} Pr^seEtada por Santiba&eZj obm citada^ tomQ 19 1 pág« 120. 



L 



WW 



-^115— 

daurri a Kobles Pezuela, en la qué le ofrecía ir juntameute 1862 
con Comonfort a hablar con él aíserca de la intervención 
francesa. Taboada, con una carta de recomendación que le 
dio Al monte para el Conde de Laurencez, se fué a presentar 
a dicho jefe en Orizaba, i le dijo que la clase rica de México 
i el ejército conservador estaban dispuestos a aceptar la in- 
tervención francesa. Laurencez le contestó **que dejaría bieq 
puesto el honor de Francia y satisfechos los justos deseos 
de los buenos mexicanos'*. 

Marzo, 26. Contestación de Almonte a Aguilar i Calvo, 
acompañándoles el Plan de pronunciamiento que debia ha- 
cerse en la capital i nombrando general en jefe a Castillo i 
por su segundo a Aguilar. 

Marzo, fines. Acción entre la hacienda de Ahuacatepec i 
Talpa, ganada por el coronel con atituciona lista Nicolás de 
la Peña al coronel reaccionario Remigio Tovar, quien huy& 
a pié por haber perdido hasta el caballo. 

Abril, 3. Nota de Doblado a los tres Comisarios en la 
qué les dijo: "Siendo de innegable notoriedad el hecho de 
haberse presentado en el pais D, Juan Nepomuceno Almon- 
te, D. Antonio Haro y Tamariz, el Padre D. Franci>^co J. Mi- 
randa y algunos otros reaccionarios que les acompañan, con 
el maniñesto fin de promover una revolución. . . pide á los 
Exmos. SS- Comisarios, se sirvan dÍ8(>oner que las personas 
mencionadas sean reembarcadas desde luego y enviadas fuera 
de la República." Los tres Comisarios contestaron a Dobla- 
do que no podían acceder a su i>eticion, porque el acto que 
les pedia no estaba en sus atribuciones conforme al derecho 
de gentes. 

Abril» 6. Célebre carta del Conde de Reus escritíi en bri- 
zaba a José de Salamanca, Ministro de Isabel II en Paris. 
'*Excmo Señor Don José de Salamanca. — Oriíiaha, ñde Abril 
de 1862. — Mi siempre querido Don Pepe: Recibo la de usted 
de Marzo y me apresuro á contestarla, no con la esperanza 
de que por medio de sus buenas relaciones en Viirh pueda 
usted contribuir á evitar el cataclismo que ñus amenaza, 
js estoy ya persuadido que es inevitable; sino para dejar 
ttado lo que el tiempo se encargará de probar, e^^to es, que 
Comisarios del emperador han emprendido una política 
* llegará á ser f<Ual para Ic^ ÍVancia* — Mientras el vice-al- 



— llí>— 

1862 mirante La Gi a viere ha creidu ser iutórprete fiel de la polí- 
tica del Emperador, hemos estado en todo acordes y todo ha 
ido bien; pero desde el momento en que llegó Aimonte¡ y con 
él nuevas instrucciones, más en armonia con las opiniones de 
Mr^ de Saligny que con las del Almirante, este se desaniniój 
se entregó, se dejó ir hacia la política de su colega, y desde 
entonces vamos mal y empeoramos por instantes, tanto que 
dentro de tres dias debemos tener una conferencia, la cual 
dará por resultado la ruptura entre los aliados; no me cabe 
la menor duda. ¡Qué fatalidad! ¿Y por qué esa ruptura? 
por que los comisarios franceses se han empeñado en des- 
truir al Gobierno de Juárez, que es Gobierno constituido de 
hecho y de derecho» y que tiene autoridad y fuerza para po- 
ner en su lugar al Gobierno reaccionario del Señor General 
Almonte, [^^que ni tiene prestigio, ni fuerza, ni autoridad^ 
ni representa más que unos centenares ó miles de reacciona- 
rios, insignificante número en la escala de uno contra nueve; 
pero en cambio, el Señor Almonte ofrece proclamar en su 
dia al Archiduque Maximiliano de Austria, Rey de Méxi- 
co.^^^3] Asi me lo declaró á mí mismo el dia que tuvo la 
bondad de ir á verme recien llegado á Veracruz, — Ahí tiene 
vd. las verdaderas causas de la disidencia, la qué, repito, se- 
' rá fatal para los franceses, pues yo estoy resuelto á reembar- 
carme con mis tropas, dejando á mis colegas de Francia Cíni- 
cos responsables de auaactos . y le aseguro á vd, por mi vida 
y por mi honra y por lo más sagrado que puedo invocar, que 
al obrar así estoy poseído de la mas amarga pena por tener 
que separarme de mis bravos franceses, á quienes tanto quie- 
ro, y por los males sin cuenta que van á experimentar en la 
lucha injusta y desigual que van á emprender*^ — Que el Go- 
bierno del Emperador no conozca !a verdadera situación de 
este pais, no es del todo extraño, máxime cuando forma su 
juicio por las apreciaciones de Mr, de Saligny; pero que este, 
que estáljobre el terreno, que ha vivido largo tiempo en Mé- 
xico y que no es nada tonto, comprometa como lo hace, el 
decoro, la dignidad y hasta la honra de las armas francesas, 
no lo comprendo, no lo puedo comprender, porque las fur 
zas que están aqui á las órdenes del General Laurencez, 
bastan, no, para tomar siquiera á Puebla j ¡no, no, no! — L 
^olfdadps ranceses son extraordinariamente bravos, nadie 



—117— 

Teconoce y adraira mejor que yo^ y me precio de ser voto en 1862 
la materia- pero el valor del hombre, como todo lo que hay 
en la humanidad, tiene sus límites, y le repito á vd, que los 
soldados franceses no podrán vencer el cúmulo de dificulta- 
des que se les opondrán en su marcha: y cuando llegue ei 
momento de combate serán pocos, carecerán de transportes, 
de víveres tal vez, y ^^los vencedores en cien batallas serán 
vencidos 5 no podran conservar las posiciones que conquis* 
ten, por no poder guardar las comunicaciones con Vera- 
cruz. ^gj] Los emigrados y vencidos reaccionarios ofrece- 
rán mucho y darán poco 6 nada; y, por fin, el Emperador 
tendrá que hacer grandes sacrificios en hombres y dinero, 
no digo para consolidar el trono en que se siente al Archi- 
duque de Austria, por que esto no lo podrá, realizar, por no 
haber hombres monárquicos en México; los sacrificios ten- 
drá que hacerlos para que sus águilas lleguen siquiera á Mé- 
xico. — Las simpatias que vd, tiene por todo lo que es fran- 
cés, hacen que vd. no dé crédito á mis proiiOs ticos. Le estoy 
á vd, viendo soaireirse incrédulo y diciendo: — '*Mi amigo Don 
Juan exagera; voy á guardar esta carta para probarl^^ en su 
di a que se equi\'0c6, que no vio claro y que mejor hubiera 
hecho en marchar adelante con los franceses.' ' — Hueno, a- 
cepto; guarde vd. esta carta y en su día hablaremos. — Cui- 
dado que yo no niego que las ti'opas francesas lleguen á apo- 
derarse de Puebla y también de México; lo que si niego re- 
sueltamente es que basten los batallones que hoy tiene el ge- 
neral Laurencez, Las águilas imperiales se plantaran en la 
antigua ciudad de Moctezuma, cuando vengan á sostenerlas 
vemte mil hombres viáSf ¿lo oye vd. bien? 20,000 hombres vias^ 
con el inmenso material que tan numeroso ejército necesita- 
ria para marchar por este desolado país; por que México es 
de los paises que según decia Napoleón I, aunque su frase 
no la dirigiera á México entonces: Si el ejército es de mucha 
gente sevmere de hambre, y si es de poca se la come la tierra. — 
Admitamos que á fuerza de tiempOi á fuerza de hombres y 
millones lleguen los franceses á México; repito que no lo du- 
, pero ¿ y qué habrán consejíuido con eso? ¿Cree usted 
e crearán la Monarquia con visos de estabilidad? Imposi- 
e, tres y diez y cien veces imposible, ¿Podrán á lo menos 
ar un Gobierno estable bajo la presidencia de Al monte? 



—118— 

1862 Tampoco, j>or que la gran mayoria d^l país (de la gente de 
los pueblos, se entiende, pues los millones de indios no ge 
cuentan), la inmensa mayoria, digOj es liberal, y todo lo que 
sea querer fundar un Gobierno contra el sentimiento pábli- 
co^ es un sueño, ea una quimera. ¿Sabe usted lo que yo pien- 
so, mi buen amigo? Pienso que el Emperador de los france- 
ses está muy lejos de querer lo que sus comisarios están ha- 
ciendo; estos Señores lo están comprometiendo y lo compro- 
meterán nvÁ^ y más hasta un punto, que cuando quiera reti- 
rarse de la descabellada empresa, no podrá, por que estará 
empeñado eí lustre de sus águilas y hasta el prestigio y hon- 
ra del Imperio. — .Y cuidado que mas de una vez se lo he di- 
cho al Almirante: Voits agüsez CínUrairement á la politiqve fie 
C Kmperear; ¿'oii.? ne le comprenez pas^ ei allez V engager dans %m 
aventure mdigne de lui'^ Y luego me pregunto: ¿Qué interés 
pueden tener ni el Emperador ni la Francia en que el Archi- 
duque de Austria reine en México? Ninguno. ¿Lo tiene acaso 
en que el Gobierno de la República se llame de Juárez ó Al- 
monte? No; porque rojos y blancos han dejado de pagar las 
convenciones, no por falta de voluntad, sino por falta de re- 
cursos. Pues entonces por qué empeñarse en querer derribar 
un Gobierno en provecho de otro, cuando ello ha de costar la 
vida á muchos miles de bravos franceses? No lo comprendo, y 
la frialdad de lenguaje de Saligny me desespera. ¡Qué fatal va 
á ser ese hombre para el Emperador y para la Francia! Yo 
no BOJ' f ranees j y, sin embargo, no perdonaré jamas á ese 
hombre los males que va á causar á mis bravos camaradas. 
— Con la suave y buena política que inauguramos juntos al 
llegar á Veracruz, hubiéramos llegado á todas partesy lo hu- 
biéramos alcanzado todo: laamnistia, las elecciones genera- 
les, buenos tratados, buenas garantías de pago y seguridades 
para el porvenir; pero por malas, no alcanzaran los franceses 
nada; yo se lo digo á vd, y téngalo muy seguro, — .Hace unos 
dias tuve el honor de escribir una razonada carta al Empe- 
rador contestando á la que me hizo la honra de dirigirme. 
Le hablo con el profundo respeto que le profeso, pero con 
, noble verdad- Mi carta llegará tarde, pues sus comisari 
tienen prisa de romper el fuego. El 9 tendremos la confere 
cia; ¡será por desgracia la última I y lo mas tarde quince d^ 
después, los franceses atacarán el Ghiquihuite, Lo que d 



—119— 

pues sucederá. 8o!a Dio5 lo sabe; pero de seguro que no s&rn 1862 
nada bueno y sí mucho malo para la Francia. — Si vd. quiere 
pasar por profeta^ anuncie vd. al Conde Morny, nuestro 
amigo, que las fuerzas que actualmente eetan aqui íio bastan, 
y que se preparen otros 20,000 hombres, con los que podrá el 
General Laurencez llegar á México, si con los batallones vie- 
nen carros y muías bastantes, pues sin ese elemento indis- 
pensable, tampoco podrán llegar. — Le dejo á vd., ya es hora, 
pues tengo todavía que escribir á mis jefes el Duque y D. 
Saturnino- La Condesa y chiquito siguen bien y con muchos 
deseos de ir á México; pero ya no es posible* Según mis cál- 
culos á mediados de Mayo habré embarcado mis tropas, ma- 
terial y ganado, y entonces saldré yo para la Habana. Podré 
salir de alli en Junio y llegaré á España en Julio ó Agosto, 
Probablemente iré á desembarcar á Inglaterra. Usted pro- 
bablemente estará en Paris. ¿Qué dirán la Reina y el Go- 
bierno de España cuando sepan el embarque de las tropas? 
El primer momento será de sorpresa; luego los amigos y ad- 
versarios pondrán el grito en el cielo, creyendo llegado el 
momento de hundirme; pero unos y otros no tardarán en re- 
conocer en que obré con prudencia, con abnegación é impul- 
sado por el mas acendrado patriotismo. Ademas, en mi ca- 
lidad de Senador, podré defenderme de los cargos que se me 
dirijan, y, por último, el tiempo se encargará de probar que 
obré como bueno* El Emperador quedará disgustado de mf ; 
pero en su fuero interno y en su alta ju!í?ti fie ación, no podrá 
menos de reconocer que obré como cumplía á un General es- 
pañol, que obedeciendo las instrucciones de su Gobierno, no 
podia ni debia hacer otra política que la que su Gobierno le 
dictara. Los franceses partidarios de la torcida política 

{)lanteada por Mr. de Saligny se desatarán contra mí; pero 
a Francia, la noble y generosa Francia, cuando conozca la 
verdad de los hechos, deplorará lo sucedido como lo deplora- 
ré yo, pero no me culpará. — Y vd., ¿qué dirá? ÍJonocido el 
attchement que tiene vd, por el Emperador, y su buena amistad 
" ra la Francia y los franceses, al leer esta carta la, estrujará 
, con desenfado y estará de mal humor mientras esté vd- en 
rig; pero luego nos veremos en Madrid, me oirávd., y co- 
después de todo es vd. buen español, convendrá vd. en 






—120— 

1862 que hice Hen en volverme á España con mis¡soldado8, y qne 
al punto 6, que hemos llegado no puedo hacer otra cosa, so 
pena de faltar á mis deberes como funcionario, como español 
y como hombre leal. —Le quiere á vd. mucho y bien su ami- 
go.— J^m'' (1). 

Abril, Jueves Santo. El Sr. Obispo Ramírez consagró en 
Drizaba los Santos Óleos para varios obispados. Los barri- 
les que contenían los Santos Óleos pesaban veinte ariobas. 
En el mes siguiente el Sr. Ramírez confirió el presbiterado á 
D. Joaquín Arcadio Pagaza i a los otros que hablan ido a 
Monterey, los cuales llevaron los Santos Óleos a México (2). 

Abril, 9. Conferencia última en Orizaba i rompimiento 
de la alianza tripartita. López Ceballos secretario de los 
tres Comisarios, extendió una acta de lo que pasó en esta con- 
ferencia, de la cual acta voi a presentar las cláusulas princi- 
pales. 

"Hallándose reunidos en la residencia del Excelentísimo 
Señor Conde de Reus, los Excelentísimos Señores Plenipo- 
tenciarios y Comandantes en jefe de las potencias aliadas, se 
abrió la sesión á la una de la tarde." 

"El Conde de Reus manifiesta que, en resumen, ni el tiem- 
po pasado en Veracruz, ni el que debe transcurrir hasta el 
16 de Abril, pueden calificarse de tiempo perdido lo cual está 
comprobado por lo que se acaba de exponer. En fin, todo iba 
bien y era de esperar que se obtendrían por vias pacíficas 
todas las satisfacciones previstas en la Convención de Lon- 
dres, cuando e\ paquete del mes de febrero llegó trayendo al 
general Almonte, á D. Antonio Haro y Tamariz y á algunos 
otros desterrados, con lo cual arrojó la manzana de la dis- 
cordia en el seno de la Conferencia. En una visita hecha á 
S. E. por el general Almonte, le declaró este último sin em- 
bages que contaba con el apoyo de las tres potencias, para 
cambiar en monarquía el gobierno establecido en México, y 
colocar la corona en las sienes del Archiduque Maximiliano 
de Austria* que él pensaba que este proyecto seria bien aco- 
gido en México, y que acaso antes de dos meses se realizarla. 
El Comodoro Dunlop toma la palabra para decir qué, al 

[1.) Presentada por Santibañes, obra cit, tomo 1. ^ j pág 13 i Biguientes. 
(2) Biografía del nmo. Pagaza. 



—121— 

nos dias después, el Sr. Al monte le hizo hi niÍBroa declaración, 1862 
S. E. el Conde de Reus respondió al general Almontequesu 
opinión era diametralmente opuesta, y que no debia de con- 
tar con el apoyo de España; que México, constituido en Re- 
pública cuarenta años hace, debia necesariamente ser anti- 
monárquico y no aceptarla jamas nuevas instituciones, que 
no conocía y eran contrarias á las que había adoptado^ y bajo 
las cuales vivia desde tan largo tiempo," 

**M, de Saligny insiste en el punto siguiente, á saber . • . que 
por auparte declaraba solemnemente que no quería entrar en 
tratos con dicho Gobierno (de Juárez) ^ y que su opinión bien 
decidida era que se debia marchar sobre México.** 

''El Conde de Reus opina que es injusto lo que acaba de 
manifestar M, de Saligny y Sir Charles Wike apoya esta opi- 
nión. Si el Gobierno mexicano ha vacilado algunas veces 
en acceder á los deseos de los aliados, ha sido por que no po- 
día considerar desde luego como amigas á las tres potencias 
que estaban en posesión del único puerto de donde sacaba 
todos sus recursos; pero con mas ó menos vacilaciones, sus 
determinaciones han sido siempre satisfactorias . , . Mani- 
festaban (los Ministros de Juárez) el propósito que abrigaba 
el GobiernOj de acceder á todas las reclamaciones fundadas 
en Justicia de las potencias aliadas. Si estas promesas no se 
hubiesen realizado en su dia, tiempo seria entonces de decla- 
rar la guerra. Entre tanto no debe hacerse, apoyándose en 
razones fútiles, que no tendrían justificación ante el gran tri- 
bunal del mundo civilizado^' 

"El Conde de Saligny persiste en su opinión y acepta toda 
la responsabilidad. Esta opinión la funda en los agravios 
cada día mas numerosos que sufren suscompatriotasydelos 
cuales se quejan á la par que los españoles^ de quienes ha 
recibido, no sabe por que motivo, un crecido número de re- 
clamaciones que hubieran debido ser dirigidas al Conde de 
Reus, y le serán entregadas por su colega asi que pueda abrir 
los paquetes donde se encuentran/' 

"Sir Charles Wyke se admira de que la noticia de estos 
— :cBdímientos vejatorios no haya llegado á sus oidos^y pre- 

ita de que naturaleza son y contra quien se han cometí- 

L de Saligny contesta que, como es natural, los subditos 




—122— 

1862 franceses no liau idu a la legación británica a exponer sus 
qnejas." 

''bir ('liarles Wyke desea saber si es cierto que M.de Saligny 
ha diclio que no daba á los Preliminares {de la Soledad) ni el 
valor qihe tenia el papel en que se habían escrito; y S. E. respon- 
de^ que nunca ha podido abrigar la menor confianza respee- 
^ to alo que provenia del Gobierno de México, asi en lo tocante 

á los Preliminares, como á sus demás comprornisos/' 

■'El Comodoro Dunlop pregunta á M* de Saligny por que 
puso su firma en aquellos Preliminares^ y en que consiste 
que no se considera ligado por ellos. A esto responde el Co- 
misionado francés, que no tiene que dar explicaciones á la 
Conferencia sobre las razones que le movieron á firmar ios 
Preliminares.'' 

**E1 Almirante Jurien declara que no ha visto en ningún 
pais del mundo un sistema de terror semejante al inaugurado 
por el Gobierno de México, bajo el cual gemian las poblacio* 
nes como bajo un yugo de hierro/' 

'*M, de Saligny abunda en las apreciaciones de su colega/' 

**Sir Charles es de contraria opinión; cree que la mayoría 
del pais es favorable al Gobierno actual, y que con dificul- 
tad se encontrarian partidarios de una monarquía/' 

"'FA Almirante Jurien manifiesta. . .que ese partido {el con- 
.^ serrador), ansioso del apoyo de los aliados, aparecería en to- 
das partes el di a en que pudiese expresar con libertad sus 
sentimientos; y que bien informado sobre este punto el Go- 
bieriío del Hlmperador \Napoleon\j quería que se eni prendiese 
la marcha sobre México, siendo esta resolución la adoptada 
por los Comisarios franceses/' 

'*Los Comisarios de Inglaterra y de España declaran que 
no pueden proceder de acuerdo con sus colegas franceses, si 
el Almirante persiste en llevar íí cabo su movimiento retro- 
grado; determinación que no pueden menos de combatir e- 
nérgicamente, como contraria á los compromisos contraidos 
recíprocamente/' 

"El Almirante contesta. . /'Estoy obligado á retirarme en 
caso de ruptura; pero á nada mas; hoy considero esta ruptu- 
ra plenamente justificada y me retiro; mi resolución no con 
promete en nada á mis colegas y la tomo íi consecuencia de 1; 
ijittrpretaoion que doy al Tratado de Londres. Acepto, pr 



—123— 

lo tanto, la responsabilidad de tal medida ante mis colegas, 1862 
ante mi Gobierno y ante el mundo entero.*' 

* 'Antes de levantarse la sesión, se noticiaron al (jlobierno 
de México y al general Zaragoza las resoluciones acordadas/' 

'*E9ta acta fué leida en presencia de los SS. EE. el Conde de 
Reus, el Almirante Junen. Sir Carlos Wyke y el Comodoro 
Dunlop (hallándose ausente el Conde de Saligny por haberse 
puesto emfermo), y aprobada por SS. EE/' 

En el mismo mes de abril, el Comisario español i los ingle- 
ses se embarcaron en Veracruz con su respectivo ejército i se 
fueron a bu respectivo pais, cuyos Gobiernos aprobaron la 
conducta de sus Comisarios (1). 

Abril 10. Accion^de Izucar de Matamoros* ganada por el 
general José M, ^ Caobos i su subalterno Juan Vicario, al ge- 
neral Miguel Cástulo Alatriste i su subalterno el Coronel 
Manuel González (después Presidente de la República), Ala- 
triáte fué hecho prisionero i fusilado el mismo dia por Cobos. 

Abril, 12. Decreto de Juárez *'Con la misma fecha expi- 
dió el Gobierno un decreto previniendo que desde el dia que 
las tropas francesas rompiesen las hostilidades, quedaban 
declaradas en astado de sitio todas las poblaciones que aque- 
llas ocuparan, siendo castigados como traidores los mexica- 
nos que permanecieran en ellas, y sus bienes confiscados á fa- 
vor del tesoro público; salvo que hubiese motivo legalmente 
comprobado. Disponíase ademas, que ningún mexicano de 
20 á 60 años podia excusarse de tnmar las armas, fueran cua- 
les fuesen au clase, estadoy condición. Autorizábase á los 
gobernadores de los Estados para expedir patentes de gue- 
rrillas, díscrecionalmente y según las circunstancias, y para 
que dispusiesen de todas las rentas públicas. Se imponia la 

[1) Prim, antes de retiraret! de Oriza ha, envió de allí ft la capital de Max ico a eu 
secretario Jufto Lopet Ceballas, para explorar la Bjtuacion de los españolea en mate- 
ria de vejacionee i el sentir de ellos respecto de la retirad ¡i de la eecnadra española. * 
López Ceballofl fué muv bien recibido por el Gobierno de Juárez, i egt;ribió de Méxi- 
co al Minietro de Estado de Isabel II di acuerdo con lia ideas lia conducta del 
Conde de Bcus, aunque rjo fuese el mismo el sentir de la mayoría de los españoles 
reeidenteg en México. Decía en sti cooiuoicacioti. **He hallado á la mayoria de loa 
ffriMitoa españoles irritados hasta la exasperación por la conducta seguida por el 
de de Reus desde su llegada, y por la r^tiraíla de laa fuerzas espíinolíJ.s, He hecho 
nayores eafuerROS para convencer Á loa españoles que deben euapendoi- eu juicio 
^ lo ocurrido" ( Zamacois, obra cit> tomo IG, pág¿». 230, 2'i2 i 2ííH j. Lue^io los 
uñóles residentes en México, en «u inmensa mayorUv fueron partidarios <le la mo- 
—ía en México* 



—124— 

1862 pena de muerte como traidores á todos los que proporciona- 
ran víveres, noticias, armas ó que de cualquier otro modo au- 
xiliasen al enemigo extranjero. Preveníase por último, que 
los franceses pacíficos residentes en el pais, quedaban bajo la 
salvaguardia de las leyes y autoridades mexicanas. "("México 
á través de los Siglos"). 

Abril, 14. Circular del general Zaragoza en que emitió es- 
tas notables palabras: "Tengo una fé ciega en nuestto triun- 
fo .. . muy pronto se convencerá el usurpador del trono fran- 
cés que pasó ya la época de las conquista? : vamos á poner la 
primera piedra del grandioso edificio, que librará á la Fran- 
cia del vasallaje á que la han sujetado las ballonetas de un 
déspota." 

Abril, 16. Manifiesto de Jurien i Saligny a la nación me- 
xicana, en el que emitieron estas notables palabras: "Mexi- 
canos . . . ningún hombre esclarecido podrá creer que el go- 
bierno nacido del sufragio de una de las naciones mas libe- 
rales de Europa, haya tenido por un momento la intención 
de restaurar en un pueblo extranjero antiguos abusos é insti- 
tuciones que no son ya del siglo." Primer anuncio de que no 
se derogarían las Leyes llamadas de Reforma, dadas por Jua- 
rez. 

Abril, 19. Pronunciamiento de Antonio Tabeada en Cór- 
doba, cuyo Plan en sus artículos principales fué el siguiente: 
"1. ^ Se desconoce la autoridad del actual Presidente de la 
República. 2. ^ se reconoce alExcmo. Sr. general D. Juan N. 
Almonte como Jefe Supremo de ella y de las fuerzas que se 
adhieran á este Plan. 3. ^ Dicho Excmo. Sr. general queda 
facultado ampliamente para entrar en un avenimiento con 
los jefes de las fuerzas aliadas, que actualmente se hayan en 
el territorio de la República, y para convocar una Asamblea 
Nacional, que tomando en coQsideracion la deplorable situa- 
ción en que se encuentra el pais, declare la forma de gobier- 
no que sea mas conveniente establecer en él, para cortar de 
raíz la anarquía y proporcionar á los mexicanos la paz y el 
orden que hace tiempo desean." 

Abril, 19. Primer ataque de los franceses p los mexican'^'* 
Estando en el Fortin, población situada en el camino de C( 
doba a Orizaba, a 2 y media leguas de esta, una guarnicio 
de ^^ "^'da^Jos mexicanos al mando del teniente coronal T 



^ 



—125— 

lix Diaz (hermano del general Porfirio), íué atacada por una 1862 
tropa mucho mas nu me rosa de franceses, al mando del capi- 
tán Mioche, por orden de Laurenceü, i fué vencida. 

Abril, 20, Una tropa de reaccionarios aecundó en Orizaba 
el pronunciamiento de Taboada, i Al monte ae trasladó a dicha 
ciudad acompañado por Antonio Haro y Tamariz i organizó 
su Ministerio de la manera siguiente: 

Ministro de Gobernación: Manuel Castellanos, 

Ministro de Hacienda: Desiderio Sarnaniego. 

Ministro de la Guerra: un coronel González. 

El pronunciamiento de Taboada fué secundado a pocos 
días en la ciudad de Veracruz, en Alvarado i en la isla del 
Carmen; Almonte nombró a Márquez general en jefe de las 
fuerzas reaccionarias, a Adrián WoU comandante de Vera- 
cruz, i al general Tomas Marin comandante de la Isla del 
Carmen. 

Abril, 24. Asesinato de Nicolás de la Peña en Atenguillo 
por Remigio Tovar, quien colgó de un árbol en la orilla del 
pueblo el cadáver en paños menores (1). 

Abril, 28. Acción de las cumbres de Acultzingo, ganada 
por Laurencez, en cuyo ejercito combatió Taboada, a Zara- 
goza i sus subalternos los generales Miguel Negreta i José 
M. ^ ^rteaga- Zaragoza se retiró a Puebla (2). 

Mayo, 4, Acción de Atlixco, ganada por el general To- 
mas Ü' Horan a Leonardo Márquez, Este se dirigía con su 
ejército al campamento de Laurencez para auxiliarlo en el 
ataque a Puebla, i sabedor de ello Zaragoza, mandó a O' Ho- 
ran para que presentase acción a Márquez, lo desconcertase 
i le impidiese unirse con los franceses, i lo consiguió. 

Mayo, 5. Batalla de Puebla, ganada por el general Zara- 
goza i sus subalternos Miguel Negrete, Antonio Alvarez, Por- ^ 
firio Diaz, Felipe B. Berriozabal, Juan N. Méndez, Francisco 
Lamadrid, Ignacio R. Alatorre, Jesús González Arratia, Jo- 
sé M, ^ Méndez Olivarez» Manuel Andrade Párraga, Arrióla, 
Mariano Escobedo i Pedro Martinez, al general Conde de 



Con Nicolás de la Peña militaban íub hijog Joaé M. * de la Peña, hoi comer^ 
,je en Guñdalajara^ i Sahtmg:o de la Peña, que despuea de ha1>er desempeñado 
ns empleoa pá bucos de cod sideración, vive hoi en el Parral* 

Algunos Kistoriadores refieren que en Acultzingo Arteaga salió herido si ave- 
.^e en una pierna^ i que se le amputó esta en PueLla. La pravedad de las hendanea 
*^; laamptitaciones iluikísu para rnf. 



—126— 

1862 Laurenísez i sus subalternos Bernard Mailat i L. Heriller, 
El historiador monarquista Zamacoie dice: **En cada co- 
lumna de ataque iba una sección de ingenieros, llevando con- 
sigo planchas provistas de escalones clavados y costales de 
pólvora destinados á voler la puerta de la fortaleza. La lu- 
cha que se trabó entonces entre asaltantee i mejicanos fué 
terrible. No se desmintió en aquel sangriento encuentro el 
glorioso nombre que de valientes habían conquistado los 
franceses. Resueltos á ganar el punto disputado, se lanza- 
ban como leones sobre sus contrarios, aunque sin resultado 
favorable, hasta que, acometidos de repente y con furioso 
ímpetu por la caballería mejicana, que liabia estado situada 
á la izquierda del fuerte de Loreto, emprendieron la retira- 
da, acosados por todas partes, después de dos horas de com- 
bate; pero dispuestos á volver de nuevo al asaltoJ' 

**Con efectOj los franceses pasado un momento, emprendie- 
ron con nueva furia el asalto, y rechazados por segunda vez, 
acometieron por tercera con una impetuosidad indescripti- 
ble. Eran las tres de la tarde ,cuando, formando una colum- 
na compacta de mas de dos mil hombres, se lanzaron los^asal- 
tantes con mayor denuedo y reBolueion sobre la fortaleza de 
Guadalupe, . . Eran las cuatro y media de la tarde cuando 
los franceses, tristes y desalentados, se dirigían á su campa- 
mento/' 

'*Entre tanto las bandas de música de ios batallones mexi- 
canos tacaban en los fuertes y recorrían las calles de la ciu- 
dad al son de animadas piezas, celebrando el triunfo que ha- 
bían conseguido. La alegría era justa: se habían batido con- 
tra soldados verdaderamente intrépidos, y el haberles recha- 
zado por tres veces después de un combate tenazj debía lle- 
nar de satisfacción á los que alcanzaron ^el triunfo, toda vez 
que para conseguirlo se necesitaba poseer el mismo valor. 
Todos los jefes mexicanos, Zaragoza, Negrete, Lamadrid, Be- 
rriozabal, Arrióla, Méndez, González Arratia, Párraga y o- 
tros, se condujeron con una intrepidesíy actividad notables." 



fl) A Zanmeoís se le olvidarou dos de loe que sü portaron con mas bíssarría : Ah 
re« i Porfirio Uiaz. 

Parte «It' la batalU del ó de m¡iyo enriado por Zar&ggta a Ju:iree, ''Ejército 
Oriente— (.!$L«rJil en Jt^fo,-- Deapueade mí movimiento rt'trí^gado que emprendí d 



—127— 

Mayo, 8. Retirada de Laurencez a Orizaba, Dice Zama- 1862 
cois: "Tres dias permanecieron los franceses en su campa- 
mento (frente a Puebla, esperando recihir aiixUio de los mexíca-* 

de l&s Cumbres de AcqUzíd^o, llegué á cata fiadad el dia 3 (\e\ presente, según tu- 
ve el honor de dar parte á Ud, Kl enemigo me ae¡|^iiiíi á íllstiintua de una jornada 
pequeña y habiendo dejado á retaguardia de aquel la 2. * brigada díí Gaballeriiij com- 
puesta de poco maa de '¿ÚÚ hombres, para que en Lo poflible lo líos tilias ara me fiitué, 
como llevo dicho^ en Puebla. En el acto di mip órdenes para poner en un regular 
estado de defensa los cerros de Guadalupe y Ij^reto, hacienda) aoi^ivar las fortifi cae io- 
nes de la plaza, que hasta entonces estaban descuidadas." 

'*A1 amanecer del dia 4 ordené al distinguido General L\ Miguel Segrete, que con la 
sentida división de bu mando compuesta de 1,20G hombres^ li^ta para combatir y á 
su mando, ocupara los expresados cerros de Loreto y Guadalupe, los cuales fueron 
artillados con dos baterías de batalla y montaña. El mismo dia 4 hice formar de las 
brigadas Berriozabal, Diaz y Lamadrfd, tres columnas de ataque, compuestas : la pri- 
mera de 1,0S2 hombres, la segunda de 1^000 y la última de 1,Ü2(). toda infantería^ y 
ademas una columna de caballería con ó50 caballos que mandaba el C General An- 
tonio Alvarez, designando para su dotación una batería de batalla. Estas fuerzas estu- 
vieron formadas en la pla^a de íian José hasta las doce del dia, á cuya hora se acuar- 
telaron» El enemigo pernoctó en Amozcc," 

^* A las cinco de la maflana del memorable dia 5 de Mayo, aouellas fuerras marcha- 
han á la linea de batalla que había yo determinado, y ven! Ud. marcada en el cro- 
quis adjunto: ortlené al C Comandante general íle art iller ¡a t* Coronel Zeferiiio Rodrí- 
guez, que la artillería sobrante la colocara en la fortificacLOtí de la plaza, poniéndola 
á disposición del C, Comandante militar del Estado, General Santicigo Tapia." 

"A las diez de la mañana se avistó el enemigo, y después del tiempo muy preciso 
para campar, desprendió sus columnas de ataque, una hacia el cerro de Guadalupe 
compuesta como de 4,000 hombres con dos baterías y otra pequeña de 1,000, amagan- 
do nuestro frente» Este ataque que no había previsto, aunque conocía la audacia del 
ejército francés, me hizo cambiar mi plan de maniobras y formar el de defensa 
m andando j en consecuencia^ que la brigmia BerrioEabal á pa^ veloz reforzara £ Lo- 
reto y A Guadalupe, y que el cuerpo Carabineros á caballo fuera a ocupar la izquierda 
de aquellos, para que cargara en el momento oportuno. Poco después mandé al lia- 
tallon Reforma de la brigada Lamadriíl, para auxiliar los cerros que ú cada momen- 
to se comprometían masen su resistencia. Al batallón de Zapadoreí*, de la misma briga- 
í la, le ordené marchase ¿ocupar un barrio que est¿ casi ¿la Calda del cerro, y 
1 1^6 tan oportunamente que evitó la subida á una columna que por allí se dirigía al 
misTBO cerro, trabando combates casi personales. Tres carjjufi liruscaa efectuaron los 
franceses j y en las tres fueron rec bagados con valor y digniílad* la caballería situada 
á la izquierda de Loreto, aprovechando la primera oportunidad, cargó bizarramente^ 
lo que lea evit^ reorgan izarse para nueva carga,^' 

''Cuando el combate del cerro estaba mas enipefiadE\ teniaTlnjíar otro no menos 
re&idoeíi la llanura de la derecha que formaba mi frente. El ciudadano General Diaz, 
con doa cuerpos de su brigada, uno de la de Lamadrid coii dos piezas do batalla y el 
reato de la de Alvarez, contuvieron y rechazaron á la columna enemiga, que también 
con arrojo marchaba sobre nuestrufí p[)si ciónos: ella se replegó hacia la hacienda de 
Kan José, donde también lo habían verificado los rechazadosí del co^rro, que ya de 
naevo organizados se preparaban únicamente á defenderse, pues hasta habían clara- 
l ado las fincas pero yo no podia atacarlos, por que derrotados como estaban, te- 
1 i mas fuerza numérica que la mia ; mandé, por tanto, hacer alto al ciudadano Ge- 
] ,1 Diaz, que con empeño y bizarría los siguió, y me limité á conservar una posi- 
( -vmenazante." 

ibas fuerzas beligerantes estuvieron á la vista hasta la siete de la noche que 
í adieron los contrarios su retirada á su campamento de la hacienda de los Ala- 

1 -orificándolo poco después la nuestra á su linea." 



Anales. 17 



—128— 

1862 nos para volver al ataque), sin que fuerza ninguna conserva* 
dora se les uniese; y el dií^ 8 í las cuatro de la tarde empezó 
(empezaron) á preparar su convoy compuesto de mas de 250 
carroSj para volver d Orizaba,-' Laurencez en su parte a Ju- 
rien de la Gra viere le dijo: ^'En fin, el dia 8 á las dos de la 
tarde, no recibiendo del e^jírcito del general Márquez mas 
que noticias evasivas y aun contradictorias sobre su proxi* 
midad y sus intenciones de venir á reunirse conmigo, comen* 
cé á hacer desfilar mi inmenso convoy hacia Amozoc/' 

I al ver detífilar e^e inmenso convoy i a los hijos del primer 
Napoleón camijiíir cabizbajos h;1cia Amozoc, conviene recor- 
dar estas palabras de Tácito on sus Anales: "Se reconoció mui 
conforme a la dignidad del l^ueblo Romano consignar los he- 
chos ilustres en Anales/' i no solo los romanos, sino también 
los indios, los chinos, los egipcios, los persas, los griegos, los 
aztecas, los franceses, los italianos i todas las naciones civili- 
zadas han tenido el empeño i costumbre de trasmitirá la pos- 
teridad en Anales los hechos ilustres de la patria: loa indios, 
los egipcios i demás pueblos de la antigüedad [a excepción 
del gtiego i el romano], para la instrucción i sabiduría de u- 
nos pocos, llamados í'jí/fííaíio.^, que tenian monopolizada la 
cienciaj i los franceses, los italianos, los alemanes i demás na- 
ciones modernas, para la ilustración del pueblo; para ense- 

**La noche se pasó en levantar el campo, ilel cual se recogieron miichoa muertoa y 
herinioa tí el enemigo, y cuya operación díiró todo el día aigníentt*; y aunque do pue- 
do decir el ndmero exacto de pérílidas de aquíílj hí iiaeguro que paao de mil hombres 
entre muertos y heridoe, y ocho 6 iliez priflioneroe.*' 

"Por demás me parece recomendar fi Ud. el comportamiento de mis valientes com- 
pañeros ] el hecho glorioaü que acahü de tener lugari patentiza su brío y por ef solo loe 
recomienda." 

"El ejército franccíi ae ha batido con mucha bizarria: su General en jeie se ha por 
tado con torpeza en el ataí^ue" 

*'Las armas nacionales, ciudadano Ministro, se han cubierto de gloria, y por ello 
felicito al Primer Magiptrado de U República^ por el digno conducto de ud. j en el 
concepto de que puede afirmar con orgullo^ que ni un solo momento volvió la espal- 
da al enemigo el ejército mexicatio^ durante la larga lucha que soBturo/' 

'* Indicaré á ud. por último, que al mismo tiempo de estar preparando la defeasa- 
del honor nacional, tuve la necCBidíiJ de mandar á las bridadas ü* Horan y Garba jal 
á batir á loe face i os oh que en número considerable ee hallaoan en Atlixco y Matamo- 
ros, cuya circunstancia acaso libró al enemigo extranjero de una derrota compiet^i v 
al pequefío cuerpo de ejército de Oriente, ¡le una victoria que habría inmortal'" 
eu nombre*" 

*^AI rendir el parte de lagloriosa jornatladel dia 5 de este mes, adjuntoel expeí 
te respectivo, en que constan log [KJrraenorea y detalles ejc presados por los jeie^ ^ 
el la conc u r rie ron . ' * 

^* Libertad y Reforma- Cuartel general en Puebla, íl de Mayo de 1SG2, 1. Zs^* 

la.—C. Ministro de la iTuerrarr-lírésico/' 



—129— 

ñar a esos míseros pueblos que. ocupados únicamente en las I86ii 
necesidades de la vida auimal, llevan la cabeza inclinada ha- 
cia la tierra, **á semejanza, dice la Biblia, del caballo y el 
mulo que no tienen entendimiento/' enseñarles los hechos, 
la historia i las glorias de la patria, i en ellos su propia his- 
toria, sus propios hechos i sus propias glorias, quitarle de los 
ojos le venda de la ignorancia, darles conciencia de üus fuer- 
zas i sus derechoSj levantarlos de la enervación i servidum- 
bre moral i hacerlos marchar por la ancha via del progreso i 
de la felicidad social ^1). 

Mayo, principios. Proclama de Laurencez a sus soldados, 
en la que les dijo entre otras cosas: *'Sí, todo lo que os he 
dicho es cierto. Habéis sido engañados como S. M, el Em- 
perador, y habéis obligado á defenderse, precisamente á los 
que tenian simpatías por vosotros. Pero la Francia engaña- 
da sabrá reconocer su error^ por que vuestro soberano es 
demaciado grande para hacer el rnah El mismo lo ha di- 
cho: la justicia acompaña por todas partes al pabellón fran* 
ees. — ¡Viva el Emperador! — El Covde de Laurencez'' (2). 

Mayo, U. Carta notable de Tomas O^Horau, escrita de 
Puebla a Antonio Taboada, en contestación a una de este. 

Cláusulas mas notables de la carta de Taboada: *'Tengo la 
mas sincera confianza y el poder suficiente para asegurarte 
que la Francia, no solo no amaga bajo ningún punto de vis- 
ta nuestra Independencia, sino que tendiéndonos una mano 
amiga, se ha propuesto no retirarnos su protección, hasta no 
consolidar un gobierno mexicano verdaderamente ilustrado 
y paternalj una paz duradera y una situación indestructible. 
— Quiero que prescindas de esa efímera situación ... y hagas 
á tu patria el único servicio que puede agradecer a sus hijos. 
Estás en una posición en que nadie te lo puede impedir, 
cuentas con toda esa ciudad, que te secundará con el apoyo 
de siete mil franceses, cinco mil mejicanos armados y cuantos 
recursos necesites para declararte en favor de la justa y ver^ 
dadora causa nacional . . . Habíale á los amigos de la misma 
manera; manifiéstales que quedarán todos mejorados en sus 
empleos y de una manera vitalicia, en la inteligencia que ya 

indudable el establecimiento de un gobierno duradero de 

') Ex di^nitaU Populi Romani repertvin í»/, res iUvMres Ánnahbu^ — mandare t 
^ Proclama copi&dfi por Santibaüez^ tomo cit^ pág, 114. 



—130— 

Í862 orden y moralidad; y por último, tu puedes disponer de^de 

el momento en que te decidas á prestar tan importante ser- 
vicio, de cuantos recursos necesites para obrar, pues conta- 
moi? con toda clase de elementos^ y muy particuhirmeute 
pucuniarios- No creo que te ofenderás al manifestarte esto, 
supuesto que para todo se necesita dinero, 3?' mucho mas eu 
el estado que están Vdes, por allá. Contéstame inmediata- 
mente, y mándame una persona de toda tu confianza que ha* 
^ ble conmigo en este campamento, y pueda yo mandarte con 
él (con ella) lo que necesites en oro ó en libranzas." 

Cláusulas mas notables de la carta de O'Horan: *'Sr l->, 
Antonio Taboada, — ^Puebla, Mayo 11 de 1862. — Antiguo umi- 
f^o; — Hoy he recibido tu carta de fecha 7 en el campamento 
francés de la hacienda de los Alamos; bu contenido he teni- 
do que leerlo y releerlo y confrontar tu firma, para conocer 
que era tuya. — Dos preguntas es toda mi contestación. Si las 
columnas francesas que atacaron el 5 del presente el cerro 
de Guadalupe y nuestra linea de batalla hubieran alcanzado 
una victoria, y tomando alguna de nuestras banderas^ la hu— 
i hieran entregado á Almonte o á tí, ó habría (hubiera) sido 

llevada á aumentar los trofeos del cuartel de Inválidos de 
í'arÍH, ;,qué sentimiento habria producido en tu corazón ver 
atravesar nuestras banderas prisioneras? (cuando el ejército 
Francés se retiro delante de nuestros batallones, que acaba- 
ban de hacerle volver las espaldas, cuando los primeros sol- 
dados de Europa, esos zuavos^ esos cazadores^ llenos de me- 
recidas cruces, conquistadas en la Crimea, en Italia y en tantas 
otras partes, los viste huir delante de nuestros batallones, y 
los viste voK^er cabizbajos y avergonzados, y les oistes referir 
su derrota, ¿qué sentiste? ¿tu corazón estaba henchido de 
orgullo nacional? T&catelo, y responde á tí mismo. Esa es 
pues la contestación que doy á tu carta.^ — Los españoles fueron 
ios conquistadores de los aztecas; el que mas y el que menos 
de nosotros, tiene algo de los primeros, por tanto los consi- 
deramos como nuestros padres (1), sin embargo, los nacidos 
en México no pudieron sufrir el gobierno de la península. 
Hidalgo levantó el grito de Independencia en Dolores. Entre 
ios que le ayudaron ¿no estaba tu padre, tus tios y hasta las 

(1) Hftbta de loe criollost no de Jos indioe. 



—131— 

señoras de tu familia? (1) Morelos ¿no Mstuvo ta Indepen- 18í>2 
dencia y la selló eon su rfungre, por no tolerar, repito, que 
bayonetas europeas imperasen en nuestro pais? ¿ Dpnde es- 
tan ahora el hijo de Morelos {AlDwiiíe) y el vastago de la 
familia colaboradora á Hidalgo (Taboaday} ¡Triste contraste, 
ceguedad implacable! Están entre las huestes que, al grito 
de ¡viva el Emperador!, viva la Francia!, ¡muera México!, han 
avanzado el 5 de Mayo, ¿arrebatar de nuestros batallones el 
pabellón de Iturbide. — Te devuelvo los afectos de hermano y 
ese interés con que tú me hablas, dándote el consejo siguien- 
te: No deben faltarte algunos recursos: por tanto, vete fuera 
de la República y cámbiate el nombre: ¡hay errores en la 
vida, cuyo amargo torcedor dura cuanto ella! En este caso 
te encuentras tú: dime el nombre que has de tomar, para 
que siquiera mis cartas te sirvan de consuelo cuando llores 
el crimen que has cometido. Esta es la mayor prueba (íe 
amistad que puedo darte. — T* O* Horan'* (2). 

Mayo, 13. Protesta del Cabildo eclesiástico de Guadala ja- 
ra contra la intervención francesa. Cláusulas mas notables: 
**Nuestra Independencia nacional que conquistaron nues- 
tros padres á costa de tantos sacrificios heroicos, la integridad 
del territorio nacionalt el derecho precioso é inalienable (3) 
que asiste incuestionablemente á la nación para establecerla 
forma de gobierno que convenga mejor á sus intereses; en 
suma, todas las prerogativas inherentes á la soberanía de un 
pueblo libre y civilizado, son bienes inestimables quo este 
Cabildo eclesiástico aprecia, como el que mas, en su justo 
valor, y nunca verá con indiferercia que sean atacados 6 me- 
noscabados por las fuerzas franctsas ni por las de ninj^una 
otra nación extranjera... Hoy, pue% qu3 aquellos ínterü^Gs pe- 
ligran con motivo de la intervención francesa en los asuntos 
políticos de nuestra Repliblica^ esta Corporación no duda le 
vantar, como lo ha hecho siempre, su humilde voz para pro- 
testar á la faz de todo el mundo civilizado, contra la notoria 



\\] Taboada I loa de su familia erati nativoE! de ChaTnRfiueró^ entre clln^ D * Ma- 
nuela Tabo&da, la t»Hpoea de Abaiolo, que a la verdad, do ^e porté *xjmt> U\ madre de 
\tíñ Tlayones* 

Cartas publicadas por Zamacois obra cit., tomo 16. páp:. 202 i Hi^ruipníej?, 
I Un canónigo septuagenario de la misma catedral, que ge llamaGi\ D. Luis Pa- 
i¡ pr^ un taba a otro canónigo (el Dr. Diaa (iarci4i)r *'¿I qué quier** ikníir ínoítc- 



—132— 

1862 injusticia de los atentados que tienden ti privarla de sus de- 
rechos imprescriptibles,,, Dio3 Nuestro Sr. gue, á V muchos 
años. Sala Capitular de esta Iglesia Catedral, Guada I ajara, 
Mayo 13 de 1802, — Juan N.Camacho. — ^J. M, Refugio Gor- 
doa. — José Luis Verdia. — C. Líe. Jesús Caní aren a, Presidente 
del Supremo Tribunal de Justicia del Estado. — Presen- 

te'Yl). 

Mayo, 14. Acción del Borrego, ganada por el capitán fran- 
cés Diétrie i su subalterno el capitán Ledere a González Or- 
tega i sus subalternos los generales Ignacio de la Llave e Ig- 
nacio K. Alatorre, 

Mayo, 18. Acción de Barrancaseca, cerca de Acultzingo, 
ganada por Laurencez i sus subalternos Leonardo Márquez i 
Agustín Zires (2), al general mexicano Santiago Tapia i sus 
subalternos Miguel Negrete i José Justo Alvarez, 

Mayo, fines. Zuloaga i José M P Cobos, no aceptando el 
Plan de Córdoba principalmente en cuanto a la intervención 
francesa en México, se embarcaron en Veracruz con pasapor- 
te de Almonte i residieron en San Thomas, en donde a poco 
tiempo publicó Zuloaga un Manifiesto a la nación mexicana. 

Mayo, Matías Romero fué nombrado por Juárez Ministro 
plenipotenciario en los Estados Unidos. 

Junio, principios. Pronunciamiento de Lozada en la Sie- 
rra de Alica por el Flan de Córdoba; luego atacó y tomo a 
Tepic. 

Junio, 10. Desembarco del general francés Douay en Ve- 
racruz con 500 hombres. 

(\} A la pazon no cstabüii en Guadal ajara los canónigoe consRr vado res mas mtíu* 
yentí's; D* Rafael U. Tovar hñbia. muerto, el Dean García eíttaba en En ropa, el Ar- 
tediano Mf^ln en la rfi|ií(nl dfí la República i D. Casiano Eepinoaa en £?íin Francisco 
California. 

El alma de i^í^a protííHtíi fué D. .ffijió Lnis Verdia, mm conocido por su doble fama 
de gran literato i de lilwíral [í|uien siempre me hiío fa%or de honrarme con sub cari* 
ñosag cartaííj. En los añop dft 1^27 i eiguioatca fué catedrático de derecho canónico 
en el Instituto Literario del Eí^tado^ fundado por Priscüiano Sánchez, enseñando por 
las inttiturioneK de Lorenso HelvagiOj qae era de loa autores que fíe llamaban cismo»- 
tanos, i todavía menoe cismontano que DoroíngoCavalario, por cuyaa InéiHncione» 
enseñó el derecho canónico Benito Juárez en el Instituto de Ciencias y Artes de Oa- 
xaca. El Sr, Verdia contó entre sua discípulos a Mariano Otero i a'Jimn Antonio 
de la Fuentcí, 8u digno floV)rino el 8r. Lie* Luíp Pérez Verdia, en la biografía que 
publicó de su tiOt presenta parte de una carta de Fuente al Sr, Verdia en febrero 
1861 1 en la que le recontaba estas palabras que le había dicho cuando fué su discí; 
lo: "Sefior muchacho, dentro de cincuenta años no habrá quien se acuerde de 
ciamoia taños y uUramon taños**. 

(2) Bic^raíia de Zirea en el periódico **E1 Tiempo*'. 



r m 



Junio, 26, Palabras notables del diputado Julio Fabre en lSfi2 
el Congreso de Paris. Refiriéndose a la violación de los Con- 
venios? de la Soledad i a la invasión de Laurencez, dijo: ^*So- 
lo me permitiré decir en nombre de mi pais^ que los senti- 
mientos caballerosos esenciales á su carácter, seconcilian po- 
co con semejantes actos, y que no es el talento de eludir 
los tratados por lo que la Francia se distingue en la historia . . . 
La guerra^ Señores, es siempre para los pueblos una extre- 
midad cruel; pero permitida, con todo, cuando se trata de re- 
chazar una invasión, de vengar un insulto, o de acudir en 
auxilio de un aliado. Mas cuando se emprendo para impo- 
ner á. una nación invadida un gol>ierno que ella repugna, es 
un atentado, .* ¡Como! ¡La Francia ha podirlu cubrir con 
su bandera una acción semejante! . . - En cuanto á mí, no co- 
nozco principio mas sagrado que el del anior patrio, el respe- 
to ú la nacionalidad y el horror profundo íl toda especié de 
intervención extranjera. Ignoro el porvenir reservado á la 
Francia {intemfpdon y rumores) . , . pero si apareciese en la 
frontera un libertador, escoltado por las tropas de Austria o 
de Prusia, este es á quien yo me lanxaria como un enemigo 
y creería cumplir un deber sagrado derramando hasta la uU 
tima gota de nú sangre, para oponerme á que ese insolente 
aitxiliaT piea?ie el suelo de la patria profanándolo. (Ruviores 
prolmi gados).'' 

Junio, fines. Palabras notables del diputado Edgard Qui- 
net en el Congreso de Paris contra la intervención francesa 
en Jléxico. ^*Las cosas seguirán su curso, tal cual lo ha que- 
rido la fantasia de un solo hombre (Na-poleon), ¿Quien su- 
frirá por las faltas de ese hombre? El ejército, ¿Quien las 
expiará? La Francia.'' 

Julio, 3. Carta de Napoleón escrita en Fontal nebleau a 

Elias Federico Foney, nombrado general en jefe de la expe- 

dicion francesa en México. Esta carta es mui notable por que 

fué como el programa del Segundo Imperio. Cláusulas mas 

notables: *'Mi querido General: En los momentos en que 

is á partir para México, encargado de los poderes políticos 

.nilitares. creo útil daros á conocer mi pensamiento* He 

ui la linea de conducta que debéis seguir.— Cuando lle- 

emos á México, será bueno que las personas notables de to- 

s los matices que hayan abrazado nuestra causa, seentien- 



—134— 

1862 dan con W para orptanfzar un gobierno provisional. Este go- 
bierno someterá al pueblo mexicano la cuestión del sistema 
político que deberá establecerse definitivamente; en seguida 
se convocará una Asamblea según las leyes mexicanas. . . El 
objeto que debe alcanzarse no ee imponer á los mexicanos u- 
na forma de gobierno que les sea antipática, sino ajnjdarle 
en sus esfuerzos para establecerj según su voluntad, un go- 
bierno que tenga probabilidades de estabilidad, y pueda ase- 
gurar á ia Francia la satisfacción de los agravios de que se 
queja. Por supuesto que si prefieren una monarquía, el in- 
terés de la Francia pide se les apoye en esa via^ — No faltará 
quien os pregunte: ¿porqué vamos á gastar hombres y dinero 
para fúvdar un gobierno regular en México? En el estado uu- 
tual de la civ^ilizacion del mundo, la prosperidad de la Amé- 
rica no e^ indiferente á la Europa, por que ella alimenta 
nuestras fábricas y hace vivir nuestro comercio. Tenemos un 
interefi en que la República de los Estados Unidos sea pode- 
rosa y prospere; pero no tenemos ninguno en que se apodere 
de todo el golfo de México y desde allí domine las Antillas y 
la A mírica del Sud, y sea la (inica dispentíadora de los pro- 
ductos del Nuevo Mundo" (1) 

Agosto, 13, Doblado renunció la cartera de Relaciones, 
para ir a dirigir la campaña de Sierragorda contra Mejia. 

Agosto, 23. Juárez organizó su Ministerio de la manera 
siguiente: 

Relaciones i Gobernación: Juan Antonio de la Fuente, 

Justicia i Fomento: Jesús Teran. 

Hacienda: Higinio Nuflez, 

Guerra: Miguel Blanco, 

Agosto, 30. Decreto de Juárez cuyos artículos principales 
fueron estos: **1.^ Quedan suprimidos en la presente crisis 
todos los ('abildos eclesiásticos, con excepción del de Guada- 
1 ajara por su patriótico comportamiento. Se prohibe á loa 
sacerdotes de todos los cultos usar, fuera de los templos, ves- 



(1) Carta publtco^fli por Zamacois, totao citado, pags, 278 i eigtiienteSÉ El histo 
fiador aíla(ieqt;e el decir Napoleón xpero no tenemon ninguno en que H apodare ete, "er 
im retoque 8L eiitonceH no íidmitia el gobierno de Wannini^tOQ por que la guerra civí 
le preocupa))», lo admitiría en líi época en que la pax se Subiese reñtfiblecido en ar 
Estados/^ 



—136— 

tido determinado para su clase y cualquiera otro distintivo 1862 
de su ministerio'' (1) 

Septiembre, 8, Muerte del general Ignacio Zaragoza de 
tifo en Puebla, Le succedió en el mando en jefe González 
Ortega. 

Septiembre, 21. Desembarco de Forey en Veracruz a la 
cabeza de una nueva división francesa. Desconoció el go- 
bierna de Juárez i el de Almonte, quitó todas las autorida- 
des puestas por este i nombro otras según su voluntad. 

Octubre, 2. Orden de Juárez de expatriación de siete ex- 
tranjeros por perniciosos, de los que los principales fueron el 
banquero suizo Jeker i el francés Barres (2)* 

Octubre, principios. Desembarco del general Neigre en 
Veracruz a la cabeza de una nueva división francesa. 

Octubre, mediados. Indulto de Comonfort por Juárez, por 
haberle escrito ofreciendo su espada para combatir a los fran- 
ceses. 

Octubre, 17. Desembarco de los generales Francisco Aqui- 
les Bazaine i Castaigny en Veracruzj a la cabeza de una nue- 
va división francesa. El ejército francés en México se com- 
ponía a la sazón de 17,384 hombres. 

Octubre, 10, El coronel Ramón Corona ataco sin ^xitola 
plaza de Tepic defendida por Lozada, i se retiro a Santiago 
Itzcuintla, en donde fusiló a algunos, de los que el mas no- 
table fué el presbítero Félix Ojeda. 

Octubre, li4. Llegada de Forey a Orizaba. Salieron a re- 
cibirle a alguna distancia de la ciudad Laureucez con su es- 
tado mayor, Almonte, el ayuntamiento, el jefe político (que 
era Haro y Tamariz), Fray Francisco de la Concepción Ra- 
mires5, Obispo de Cal adro, el Cura de Orizaba i otro sacerdo- 
te» Alli dijo Forey una arenga, en la que dirigiéndose a los 
eclesiástioos pronunció estas palabras: '^Aprovecho la ocasión 
de ver al venerable clero representado ante mí por tres dig- 

(1) Juárez a lisiar <le lo crítico de las^circunstancias, continuaba dando Leyea de 
laa UamadaH dt; Reiorum. 

"^' Por etupuGBU) que no saMeroii del pais^ si no que? m fueron a Orizalia a unir 

I ején:iLo frantíSíi. Barres en bu periódico L* E lufettt había «ido hasta entomiea 

ral raíl i cal; pert3 desde que 8ü formal iió la intervención francesa Be hizo inter- 

::ionalÍ8ta, i en tiempo del Imperio, en eu mi fimo periódico JJ Katn/dU' lo defen- 

* ^.^rñ ra a menti . 



f^m 



— 13G— 

1 862 na3 personas, para excitarle á que ponga en ejercicio toda la 
iüfíuencia que sus niiniptros ejercen sobre la conciencia; y 
espero que en cuantas ocasiones se les presenten, predicarán 
la reconciliación & todos los mexicanos y el olvido de sus re- 
cíprocas ofensas, y les inspirarán el amor de hermanos. Yo 
Bé que el pueblo mexicano es eminentemente católico, y sién- 
dolo igualmente la Francia, debe esperar la religión de Je- 
sucristo la protección de ella; pero es de esperarse del pa- 
triotismo del clero mexicano que acepte cüxtos hechos*€onsti~ 
filados," Segundo anuncio de que no se derogarían las Leyes 
llamadas de Keforma, dadns por Juárez, 

Octubre, fines. Llegada de Comonfort a la capital de Mé- 
xico a la cabeza de una iai liante división de la frontera. 

Noviembre, 20. Carta particular notable de José Ramón 
Pacheco, dirigida de Nueva York a Eduardo Drouyn de Lhuys, 
Ministro de Napoleón III, contra h^ intervención francesa en 
México (1). 

(1> PachífiM) frfi nfitívrt úe (íiiuílsilíijarii; habí a lieclio una brillnnte carrera literaria 
en la oiiama ciuilatl i liíibia m^Ui diputiirlo en varios CüTií;re=oa í Ministro plenipoí-en* 
ciArio en diversas ntit; i cu jeH 1 i ciiamJo liabia ostailo en Parití, habia i'ontraidoatnisLad 
con Droayti de Lhuy*. La carta es muí larj^^a i ctníij>one un opúpculo impreao de 87 
páginas en 4. ^ Presentaré las apreciaciones mas noialües. 

**Be acortlará V* que cuando en 1^5:í, e<í me mandó á Paria, no quiee ealir de M¿- 
atiüo hasta que Be *:onc luyese la convención en qne 31" estaba cun el Sr. Le valsear, pa- 
ra poder llegar á Francia diciendo á bu gobierno que estílbamoa á mano; que niagn- 
no áf\ lofl doH debia al otro, ni tenía de que quejarse. Efeí-tivamenU, por esa conven* 
ciou, que fué tan racional por una parte como fior otra, se acordó que loque se debía 
á loa e<ÍDiJiton fraueeees, se lea pagase con una parte (me parece un 25 por ciento) de 
loa derechos de importación, que ellos mismoH causaran en sus propios buques. Pues 
bien, esta convención ha »'uio reli^íioaa y constantemente observada por México,' en 
tree administ ráelo nes que ha habido desde aiiuel tiempo, por el Sr. Santa-A nna, por 
el Sr. Comonfort, y por el Sr. Juárez. Todo fué pagado; quedaba un solo resto que 
pagar, de una 3ola casa, que tiene tmlaa e«tüe circunstiuiciae : 1. "^ que no llega á 2tí)í 
000 pesos; 2*^ que aun cuando llegara y pasara, no es cantidad que valga una gite- 
Tra; 3. ^ que la casa que» tenia ese resto en el fondo de la convención , no ha querido 
que Be reclame por ella, aunque ha aido int*tatla y urgíila yor M. de SaHgny j4. ^ que 
aun cuando qnieiera que se hiciesen rtíclamaciones por ella, seria fuera d^ propóaití% 
por í|ue no es deuda de dconoc ida ni que ee haya querido rehuíiar f^l pago, por que fA 
eetana hecho, si no se le hubitif^e dea pojado á México de su» puertos v^ de ana adua- 
nas, y por último, y esto cortjiria toda cuestión, quek Francia, que era tan celosía 
por el ^>ago de lo que se dice se i le be á sus subditos, apoderada déla aduana oa de 
presamirse que ya habr¿ cubierto á esa casa ese pequeSo reeto/' 

^'La otra queja que ae alegaba para estarse en el año pasudo e^ui viniendo las trftf* 
potencias en haceruna demostración á MésicOi fué la ley que dió su congreso el 17 
do Julio, para anspender el pago de las cor venciones por dos afios, y esto tfimH-^ ' 
tiene tres respuestas :L * que, por lo que acabamos de decir, li la Francia, raenoa 
á ninguna de lae otras dos, importaba cata suspensión \ 2. =* que esta medida er 
probada mucho antea por el ministro inglea eegun se vé en la nota A su gobie" 
3. ** que la ley fué derogada, ea decir, se hizo lo que pidieron los Ministros ext*" 
roi. Con que ¿qué quedó para tomar de alli un cti^nñ U^ÍHf- 



—187— 

Noviembrej 23. Ocupación de Tampico por los franceses. 1862 
Noviembre, fines. Ademas del ejírcito de Oriente, a cu- 
ya cabeza estaba González Ortega i que militaba en el Estado 

"Otra deuda aobre que fle ha querido reclamar, ea la de Jecker, y esta tiene tam*. 
Men aiia clrLninRtanciaB especiales: L ^ qiieellft es un buen espiad rnen de lo§ ilfi- ^ 
¿ocios que se hacen con los gobiernos de México, y que h&n sido materia de re- 
clamaciones y deronvímcioneít; 2,^ que ati prestó mcaio millón y á la manera de Ar 
pagoD. coa parte en vestuario^ parte en papeles de deuda anterior eU\ etc-i para co- 
brar 15 millones en electivo con la 5 ^ parte de todas las rentas de la nación ; 3 f* qao 
rpclainante no ee francés sino snizo ; 4 f^ que no es deuda de este p;obierno *íno de 
Mi ramón; y en eeta parte debo hacer una rectificación muy esencial déla maliciosa 6 
errónea aplicación oue se quiei^ hacer de un principio, ctiando se repite que el gobier- 
no ea un ente mioral» en que el que hoy lo ejerce ó lo representa ORtá obligado á lo 
que se obligó el que lo rcpreseutaba ayer. El principio es cierto y México lo reconoce; 
pero hemos de estar en que el gobierno constitucional no ha dejado de existir : que 
el í^r* Juárez no es succepor del general Miramon-'^ 

Pacheco refirií^ndose al modo con que comenzó la (guerra de los franceses en Mé- 
xico, dijo; "Ijoñ candidos, los mentirosos mexicanos no creyeron nue una tan gran 
Acción mintiera^ so olvido ele las bolas tle nieve de Pamplona^ y naciendo honor á 
ffu palabra, Ioh dejó po^ar á dentro de sus puntos fortiücados. Una vez hechos de es-' 
tos puntos, y cuando ios mexicanos, con fiad 08t retiraron de ellos las fuerzas que los 
guarnecían, los ínra.«ürefl ni aun abren las neijociacionep, ni aun por honet-tidad y por 
interés tic la dignidiul militar y nacional ^ tienen, para cubrir el ex podiente, el disi- 
mulo de pasar un üffirntihim, inadmisible, de ileclarar entontes la guerra, y de volver 
por forma á su punto de partidii." 

'' Aseguro á V» que prefiero mi República con todos sus inconvenientes, con sus re- 
volucionéis, con PUS vaivenes y cuantos defectos se quiera ; prpfiero la anarquia á !a mo- 
narquifl. Ño lo tome Y, A arranque del momento^ ni á pueril repetición de una frase* 
Malo perirnlonnm Uherfait^n. Estoy muy lejos de ser demagogo por que odio el dos^ 
potismoT cualquiern que í^ea an disfraz. En la administración actual, como hace 
treinta afios, reinando el partitio liheral^ lo be comprotmdo en escritos públicos y aun 
oüciales, dentro y fuera del gobiern^i; mas yo también he sido el primero que ha ha- 
blado de Efpúhlica en el Imperio tío Iturbide, y hemos de estar en qne era el hombre 
de mi adoración ; pero me dolia que un hombre tan grande hubiera dcíícendido á ser 
monarca,'* 

Esa frase laliha es el principio de eata f^enteucia rie Tácito : Malo peHculo^am /ifrer- 
iaieTn au am trfinq ?/ Ha ? u sr v t tí n te m , q ue q u i e re d ec i r : * ' Quie ro m a b bien un a te mpes- 
tuofla libertad que una tranquila servitíumbre." Pacheco dice adelante:*' En cuan- 
to á mí, lejos de tentar y dt.^ desear un arreglo» tí^ngo ia idea de tjue la guerra, con 
todos sus horrores, le t?on viene a mi patria, asi como la civil que acaba de pasar, 
le fia ahorrado mas largo periodo de turUuíioncs y de padecimientos. En ella 
se ha heclio lo que lanlarfamoü mut^bos ufioü en hacer . . .Asi la guerra con una 
potencia extranjera, nos acabará de deeengsiiiar si hemos ó no hemos de ser una na^ 
cion, si se ha de hacer respetar de las demás y si ha de salir de la humillante condi- 
ción de recibir lecciones y nota^ indolentes de* no veles diplomáticos cjue vienen allí i 
hacer méritos 6 fortUMa/L;i >;uerra es la ocasión de las ¡^randejs accionea^ delherois- 
mOi de loB grande talentos, déla abnegación del patriotismo; cuando menos, de que 
noe conozcamos todos. Yo eatoy contentísimo y orgulloso de <jue mi país, desde los 
primeros ensayos, ha acreditado ser dipna de ser una gran nación (ahinion a la bata- 
lla, del 5 de mayo) , . .Un pueblo que aní se conduce y que no quiere ser subyugado, 
ís posible subyugarlo, no ili^ro con los 40 ó 50 mil hombres que tiene ya la Fran-!- 
pero ni con los 100 y 15(1 mil í;on i^ne ha amenazado el general Forey, ni con las 
; potencias si hubieran quedado coligadas. . .Los norteamericanos entraron en la 
líblica en número de TjJ á GÜ mih no llegaron á México mas de 14 mil, y dea* 
B de haber gastado mas de 100 millones de pesos en la campaña de un año, 
^i los encuentros que ahora tenga la segunda expedición tienen^ cómodo lo 6sp6« 



K 



—138— 

1862 de Puebla, creó Juárez otros dos ejírcito^: uau que denomino 
del CentTOj a cuya cabeza puso a Comonfort, i)ava que mili- 
tase en los Estados de México, Hidalgo i Querétaro, i otro que 
denominó de Reserva, a cuya cabeza puso a Doblada, para que 
militase en los Estados de Guanajuato, San Luis Potosí i Ja- 
lisco (1). 

i Diciembre, 3. Viaje de Juárez a Puebla. 

Diciembre, 4, Premios de medallas a los militares que se 
habian distinguido en la batalla del 5 de mayo^ i visita de 
las fortificaciones. Dice Zamacoia: '*En la Plaza se dispuso 
un gracioso tempIetCj en el cual se colocaron el Presidente 
D. Benito Juárez, sus Ministros y varias personas de supo- 
ííicion . . . Los soldados subian por un lado del templete y 
bajaban por el otro, pasando por delante del Presidente que 
colocaba en el pecho de ellus la honrosa condecoración, Es- 



ro, el miGmo resultado ^>ara ella que los que tuvo la primera y so estrella en las puer* 
tas ríe Puehla ó d^ México tendrá Laui bien que volver ádnr el mismo espectáculo que 
aquel la, de fortificar se en el pais (jue ha invadido, Si e? maa feliz, quetlará algún 
man ti sm no y seguirá la lucha, Aat la cueíftion va lar^ni .La {guerra) que tienen 
tlíñ EM(tfio« f//iffífj^J en Hu aeno, fin ha de tener; y entonces íes wobrarán fuerzas de 
mar y tierra, que no ha tenido ninguna nación de* Europa j cuya intervención en loe 
ne^^^ocios de América no convendrá jama« á ninguna de las doe eemonea (¡a de tos 
rfp/ Xortf i. la dt lo» ifel Sur) que ahora contienden." 

"Yo sí que loain ven torea y simpatizadores de la intervención se ríen de lo que se lla- 
ma opinión y espíritu de un pueblo, con laudo oon que e^íto nada val© contra las 
bayonetas; pero aé v también he visto que un humilde nárrú^zo ( líidalrjo ) ha embes- 
tíílo á una monarquía poílerosa, enraizada entre las famdiai* y sostenida con el fana- 
tismo político y relíírioao. con soío laj^oíimpannt* do du lugar,*^ 

Esta frase *^era el hombre de mi adoración,** hace recordar, entre otros hechos de 
ardiente iturbidismo, la Descripción de las solemnísimas Honras Fúnebres que ae 
hicieron a I tur bidé en la catedral de México en octvibre de 1H3H, cuando fueron depo- 
sitados alli sus re B tos, opúsculo compueííto rK>r Pacheco, i las poesías colocadas en el 
catafalco, compuestas por el mismo Pacheco- 

Niceto de Zamacois escribió una Historia de Méjico en 20 volúmenes, que, cuales- 
quiera que sean sur apreciaciones, es inui útil por la abundancia de documentos his- 
tóricofi que recojj'"*» en ella; ** México á través de los í^iíflo^*^ es un obra volumi- 
nosa i mui útil y me ha admirado eí no t"ncont;\r ni en la una ni en la otra, como 
tampoco en la Historia de Arrangois, noticia de la interesantísima Carta de Pache- 
co< 

flj Al ejército del Centro perteneció la brigada del general sina lóense Plácido 
Vejíft^ quien con dicha brigada se embarcó en Ma^atlan, desembarcó en Zihuat anejo 
f Kstado de Michoacan>» caminó por tierra d** dicho puerto al de Acapulco ÍIOO le- 
ifuas]. i de Acá pu Ico a la capital de México; camino raui |>enoí?o durante dos mesea. 
Despuea de la ocupación de Puebla^ Placido Vega* 'habieriílo recibido del jiobierno 
federal la comisión de ir á comprar armamento en San Francisco Galiforniaj percibió 
con dicho objeto gruesas cantidades de dinero de la aduana marítima de Maza tía 
puerto dond'i se embarcó para dirigirse á aquella ciudad y en ella ] permanecí 6 casi * 
do el tiemix) de la tjuerra, sin haber enviado un solo fusib" 1 '"Breves Apuntes sol 
la Ciuerra de Intervención en Sinaioa" por KusUquio Buelna^ abogado sinoloentK 
págs. 20Í21J. 



^fftm 



—139— 

tas medallas, que eran de un trabajo exquisito, fueron a cu- 1862 
nadas en la Academia de San Carlos . . • D. Benito Juárez 
pronunció en este acto una entusiasta alocución, á la cual 
siguió un discurso pronunciado por Don Guillermo Prieto, 
poeta distinguido , _ . El Presidente visitó los hospitales mi- 
litares, y recorrió todas las fortificaciones, examinándolas 
con satisfacción/' Juárez con sus Ministros se volvió el dia 
6 á México. 

Diciembre, 10. Palabras mui notables que pronunció Juan 
Prim, Conde de Reus, en el Senado de Madrid. 'En Méxi- 
co se derramará mocha sangre; los mexicanos verterán la su- 
ya en favor de la Independencia y Francia la de sus hijos 
por una quimera, pues aunque á costa de ella y de tesoros 
lleguen las tropas imperiales á la capital de la Repüblicaj no 
por eso han de crear nada sólido ni digno del pueblo que re- 
presentan. Ni alzarán una monarquía ni siquira consolida- 
rán un gobierno.— La Santa Alianza hizo entrar en Paris á 
Luis XVIII; ese monarca, aunque de sangre real, reinó con 
trabajo. Sucedióle Carlos X, i este al poco tiempo fué arro- 
jado del solio por sus mismos subditos. Napoleón I coronó 
por su parte rey de España á su hermano José, y el trono de 
este cayó derrocado á la primera campanada que anunció la 
ruina del primer Imperio. Lo mismo sucedió á Gerónimo 
Bonaparte en Wesfalia, y algo mas grave en Ñapóles al bra- 
vo Murat, el cual murió fusilado* ¿Que mas, Señores? En 
México mismo hubo un Iturbide que fué estimado mientras 
se limitó á ser un gran ciudadano: pero ese Iturbide se hizo 
Emperador y acabó también en im suplicio. Tal es la historia, 
la triste historia de los reyes imi^iestos: téngalo presente el 
Archiduque Maximiliano. Los franceses no poseerán en Mé- 
xico mas terreno que el que materialmente pisen, y al ñn, 
mas tarde ó mas temprano, tendrán (^ue abandonar aquel 
pais, dejándolo mas perdido que lo que estaba cuando á él 
llegaron'' (1). 

f i ^ Cuando fui a deepedirme de mí tío b1 Dr, Sanromíin In víspera iÍí" Piilir de Lap^oi 
1 Europa, me dijo: "A Maximiliano lo /^rcrt n * ' * No era difícil pre-eer en diciem- 
de 1866 la infausta suerte del Emperador. Cuando estando en a capitnl de Úé- 
h Juí a despedirme de mi uiaetítro el Sr. Aríohiepo Munguia^ pot'o antes de partir 
¡Sr. para Europa^ me dijo^ '*A Masimiliano le va a costar el fíeUejo." Tampo- 
:ra di tic i 1 preveer eatoen mayo de 1865, cuando ya el Emperador habia hecho 
^ desftciertofi, i habia terminado la guerra en loa Estados tJnidCB i algunos em- 



—140— 

1863 



EnerOj principios. Muerte del general A^ntonio Haro y 
Tamarix enOrizabade enfermedad. 

Enero, 19. El general Juan José de la Garza ocupó a Tam- 
pico, desocupado un dia antes por los franceses. 

Enero, fines. El general constitucionalista Luis Chiraldi, 
de vuelta do su patria Italia, se presentó a Juárez, le ofreció 
sus servicios en el ejército (que el Presidente aceptó, em- 
pleándolo luego) i le entregó una carta autógrafa de Garibal- 
di, en que felicitaba a Juárez por las Leyes de Reforma i por 
su resistencia a la invasión francesa. 

Febrero, 5. Celebración entusiasta del aniversario de la 
Constitución de 1857 en México, Puebla i otras muchas ciu- 
dades (Ij. 

Febrero. 26. Decreto de Juárez de exclaustración de las 
monjas (2). 

Febrero, 28. Viaje de Juárez á Puebla. 

Maríso, 1. ^ Arenga que González Ortega a la cabeza de 
todos los jefes que guarnecian a Puebla dirigió a Juárez, en 
la que le protestó que todo el ejército de Oriente moriría an- 
tes que permitir que el enemigo pisase la ciudad; i arenga 
de Juárez en contestación, en la que se mostró en gran mane- 



peiab*m a noapechar el desenluee del drama, Pero prevunr todo lo que flucedió^ cu»n- 
do los íranreses todavía caal no pasaban del Estado de Veraoruz, i un año í medio 
antes (jne Maiímiliano pieáro el territorio de Mésico^ esto no lo hizo el mismo Sr. 
Munguia ni otrf>a muchos mexicanos, espafioK« i íranceeos, tenidos por sabios i por 
políticos ,'esbo solo podían hacer grandes políticosjcctmo Josf Ramón J^achecoielCon- 
de Reua. ¿I en que apovaron pn pronóstico? ¿Quien Iob hizo grandes políticos? La 
Historia, que ofí según Cicerón la luz de la vrrdad i sp^iin Torquemada el argumíiiio 
d^ lo porifrnir. 1 Oh Historia ! Dos clases de perdonas ánicamen te pon desafectas a 
tu aprendizaje y enseñanza.' los ignorantes por que no te conocen i loa ían áticos por 
que te conocen i te temen, pues eres la hii de ¡a verdad. Pero recojamos velas, pues no 
so i man que un finaltUa, Ese docutnento histórico interesantísimo lo he tomado del 
■'Compendio de la Historia de México" por el Sr. Pérez Venliai pAg. 32S. 

fí) Se celebró también esta fiesta por el ejército del Centro^ i no se que papel ha- 
ría Comonfort en dicha ñesta i en otras mnchas que celebraron en esa época loe libe- 
ralea, en las que echaban muera t a la intervención írancesa i vivas a la Constitución 
de 57. Con los mueran estaba Comonfort enteramente ríe acuerdo: pero respecto * 
los rivú$ no sé <jué diría. 

^2) Por lo vistOi JuareZi a pesar de tener encima a la poílerosa nación francos 
una espantosa guerra causada principalmente por las Leyes llamadas de Reforma » 
cesaba de dar mas leyes de Reforma, lo que indicaba que teuia conüansa en el é^ 
de aquella guerra. 



-1 ei- 
rá complacido de la conducta dei general en jefe i d« todos 1863 
los jefes i soldados que guarnecian a Puebla* 

Marzo. 2, Grou parada, revista hecha por Juárez a todas las 
tropas que guarnecian a Puebla, i arenga entusiasta del Pre- 
sidente a dichas tropas. 

Marzo, 3. Juárez visitó todas las fortificaciones, se infor- 
mó detenidamente de los preparativos para la defensa de la 
ciudad i el dia 5 se volvió a México* 

Marzo, 10. El coronel Antonio Rojas, después de haber 
militado algunos meses en el ejército de Oriente, regresó a 
Jalisco, ataco i tomo a Jocotepec i fusiló a 33, que hizo prisio- 
neros, de los quo !ü9 principales fueron el conservador jefe de 
la plaza Antonio Aedo i el cura Bernabé Perez- 

Marzo, 16. El Sr. Labastida, hasta entonces Obispo de 
Puebla, fué nombrado Arzobispo de México i el Sr. Colina 
fué nombrado Obispo de Puebla. 

Marzo, 10. P]reccion de los Arzobispados de Michoacan i 
de Guadalajara. El Sr. Munguia fué nombrado primer Ar- 
zobispo de Michoacan, i el Sr, Espinosa fué nombrado pri- 
mer Arzobispo de Guadalajara (1). 

Marzo, 16. Principio del sitio de Puebla, Forey tenia 
SOjOÍX) hombres, a saber, 22,000 franceses i 8,000 mexicanos 
en dos divisiones, una al mando de Leonardo Márquez i otra 
al de Juan Vicario; i González Ortega tenia 22^000 hom- 
bres (2). El ejército del centro se componia de 8,000 hom- 
bres, los cuales **debian amagar á los sitiadores por diversos 
puntos, en combinación con las fuerzas de la plaza, introdu- 
cir víveres y municiones dentro de esta, y batir á diversas 
guerrillas conservadoras que recorrían diverijíos puntos de 
aquel rumbo" (Zamacois), 

Marzo, 20. Exclaustración de las Capuchinas de Lagos 
[3]. 

Abril, 6. Una de las bombas arrojadas por los franceses 



f 1) A loa ultraliberales les desagradará que consigne en estos AnaJei laa ereccio* 
nGfl de obispados, consagraciones de Obifipoa 1 otros hechos semejantes; pero a tní me 
ece muí conveniente eon signar también estos hechos para que se conoaca el para- 
smo del niovi miento jíolítíeo \ el movimiento religiOBO. 
2) Zamncois, obia ilt,, págs. ^í>5 i 473. 

\) Salieron 30 i viven, de las que ana es octogenaria : i ninguna es nativa Uo La* 
sino que dos son de la Encarnación de Diaü, dos de la Union de Ban Antonto i 
de San Juan de los Lagos. 



1863 sobre la plassa, hirió a un monje Í a siete monjas, i mató & o- 
tra monja i a una hermana del monje (1). 

Mayo, 10. Batalla de San Lorenzo cerca de Puebla, gana- 
da por Bazaine y su subalterno Leonardo Márquez a Comon- 
fort i sus subalternos el General José M. ^ Yañez i el corona 
Sostenes Rocha [2]. Dice Zamacois: '*Las pérdidas que el 
ejército de Comonfort tuvo en este descalabro, fueron 2,000 
hombres, entre muertos, heridos y prisioneros; 8 piezas de 
artilleria^ de las cuales 5 eran rayadas, 3 banderas, 11 bande- 
rolas de guias, 20 carros cargados con víveres y municiones, 
400 muías y un número crecido de carneros. **Como el obje- 
to principal del ejército de Comonfort era introducir víveres 
en Puebla, la derrota de San Lorenzo decidió la rendición de 
Puebla, 

Mayo, 14, Carta de Ogazon, Gobernador de Jalisco, a Juá- 
rez, Cláusulas mas notables, **Calcule V, el valor de los 
elementos reaccionarios. Por una parte, Lozada en Tepic, 
que dispone de todo aquel cantón, y en el que tiene una fuer- 
za de O a 8 mil indios, armados en su mayor parte, aspirando 
a extender su dominación hasta el cantón de Ahualulco, para 
I de alli hacerlo hasta esta capital. En combinación con Lo- 
zada se encuentra Tovar (Remigio) en Mascota, con 1,500 
hombres, aspirando también por absor verse el resto del can- 
tón de Autlan, Las gavillas de Larrumbide {Valeriano) y 
Chavez {Juun) por el Oriente del Estado, volviéndose a reu- 
nir para continuar sus trabajos con las otras muchas gavillas 
de otros muchos puntos, con intento de combinarse para obrar 
sobre Guadalajara de acuerdo con Lozada y Tovar, según lo 
demuestra la correspondencia de Mejia con Larrumbide, que 
tengo en mi poder. Si esa combinación general de tanto 
contrario llega a realizarse y Jalisco se pierde ¿cual será la 
suerte de los Estados de Zacatecas, Aguascalientes, Michoa- 
can, Colima y aun Guana] uato?'* 

Mayo, 17, Rendición de Puebla. A las 6 de la mañana 
González Ortega^ previa junta i convenio de generales, envió 
a Forey con un ayudante esta comunicación; *'Señor Gene- 
ral. — No siéndome ya posible seguir defendiendo esta plaz. 

(X) Catilícíjgro Alfabético de loa Hechos de armaa etc., por el Coronel Rafael EcJn 
ñique, pág. 158. 

£'2 ) Kativo á*í Gimnajuato, por cuya hoja de senf icios consta qu*? m halló en 3 
accionee de gii e rn* » C ^hoñ HombrcB Prominen tes de M é i ico' O * 



—143— 

por la falta de municiones y víveres, he disuelto el ejército 1863 
que estaba á mis órdenes y roto su armamento, inclusa toda 
la artillería. Queda, pues, la plaza á las órdenes de V. E. 
y puede mandarla ocupar, tomando si lo estima por conve- 
niente, las medidas que dicta la prudencia para evitar los ma- 
les que traerla consigo una ocupación violenta, cuando ya 
no hay motivo para ello, — El cuadro de generales, jefes y ofi- 
ciales de que se compone este ejército, se halla en el palacio 
de gobierno, y los individuos que lo forman se entregan co- 
mo prisioneros de guerra* No puedo, Señor General, seguir 
defendiéndome por mas tiempo: si pudiera, no dude V* E, 
que lo haria. — Acepte V. E. etc.'' 

Dice Zamacois: '^Desempeñada la comisión por el ayudan- 
te, volvió este á la plaza, acompañado de algunos jefes de al- 
ta graduación del ejército francés. /Uno de ellos, después de 
haber entrado á la pieza que habitaba en el palacio el gene- 
ral Ortega, manifestó á este que iba comisionado para de- 
cirle que entrarla á la ciudad el número de fuerzas francesas 
que designase, que ocuparla los puntos que el miemo Orte- 
ga estimase conveniente... Y terminó diciéndole que los refe- 
ridos generales, jefes y oficiales quedarían con sus equipajes, 
armas y distintivos militares. — Pocos momentos después se 
presentó al general Ortega otro jefe francés diciéndole, que 
en el atrio de la catedral estaba colocada una escolta de ca- 
zadores de África y una guardia de zuavos en la puerta de 
palacio, no teniendo mas objeto la una y la otra que prestar 
garantías á toda la oficialidad prisionera.'* Los que se rindie- 
ron en Puebla fueron aproximadamente 12,000 hombres. 

Mayo, 18. Forey remitió a González Ortega el documento 
siguiente para que lo firmaran él mismo i todos los generales, 
jefes]i oficiales: "Los que abajo firmamos, oficiales mexicanos 
hechos prisioneros, nos comprometemos bajo nuestra palabra 
de honor, á no salir de los límites de la residencia que nos esta- 
rá asignada, á no mezclarnos en nada por escritos ó por actos 
en los hechos de guerra ó de política» por todo el tiempo que 
amaneceremos prisioneros de guerra, y á no corresponder 

A nuestras familias y amigos sin el previo consentimiento 
la autoridad francesa/' 
anzalez Ortega, previa junta i convenio de generales, en- 



—144— 

1863 vio a Forey en eontestaciuii esla Frotesla: 'Xos Generales pri- 
sioneros que suserihen, pertenecientes al KJército Mexicano 
de Oriente^ no firman el documento que se les ha remitido 
en la mañana de hoy del cuartel general del Ejército Fran- 
cés, tanto por que las leyes de su pais Íes prohiben contraer 
compromiso alguno que menoscabe la dignidad del honor 
militar, cnmo porq ue se lo prohiben también sus conviccio- 
nes y opiniones particulares.^ Jesús González Ortega, — Ig- 
nacio de la Llave. — Epitaciü Huerta. — Porfirio Díaz. — Felipe 
B. Berrior.abaL — Alejandro tiarcia, — Ignacio Mejia. — Maria- 
no Escobedo. — Ignacio K\ .\lntorre. — Pedro Hinojoí^a. — Flo- 
rencio Antil Ion. — Francisco de Lamadrid,— Juan D. Caamano 
Francisco Paz, — «luí^é M- ^ Mora. — José M, ^ Patoni, — Joa- 
quín Oolonibres. — I domingo Gayoso. — Antonio Osorio. — Eu- 
timio Pinzón. — Miguel Auza. — Manuel G, (.'Osio. — Luciano 
Prieto. — Manuel Sánchez, — Pedro líioseco, — Jesús Loera/* 

En Puebla había 27 generales. La ]>rotesta anterior la 
firmaron 20; ei otro, quí' t-ra el cuartel-maestre José M. ^ 
González de Mendoza, envió aparte su protesta a Forey, que 
en suetancia decía lo mismo que la de los otros generales. 
González Ortega entrego a estos una copia de su protesta pa- 
ra que la leyeíícn a los coroneles i demás jefe? subalternos i 
oficiales, i la firmaron todos los coronel ts i casi todos los de- 
mas jefes subalternos i oficiales: firtnaron la protesta 1,400 
militares, incluso los generales (1). 

Mayo, 19. Entrada solemne de Forey en Puebla a la ca- 
beza de su üjírcito franco-mexicano. Se dirijió a la catedral, 
que estaba espléndidamente adornada, donde se cantó un 
Te-Deum. 
■ \ 

( 1") Diré algunos de loH milílareFi Pubal tiernos í|tto firmaron la protesta. 

Coronelesj Anat'letoH terrera y Uniío, MigutU Palacios, Jesuy Lulanne (veracruia- 
Ho, amigo mió), GaBpar Suncheví Oí*hü:i, JnBe Joaquín Herrera t amigo mio^ hijo del 
presidente de la Repúblit-a riel mismo nombnO, iSerapiü Villalobos ídiECÍpulomioli 
Pedro Rioi?etío fguatfalajareniíH ), Sít^eiino l^laoiag i Lort'nio Ye^ia, 

Teiiientea Corom^li^a: Biuurdo Villantieva ídt;gpQ^'s noUhleen la intriga de laPrin* 
ceaa Inea de Halm Salm en Qn eré taro), ]AÚñ Teran idee pues Gobernador de Veracrux 
i de Oaxaoa) i Gr&gorio Saav^dra C guadal ajaren se^ dii^cípulo miol. 

Comanda nte : Gonaro Ki mbüll ( íüiíatecau o h 

Capitanes: Lie, Manuel AzpiroA Cdespueíi iiíírsil en el príK-eso de Maximiliano), A 
lejanüro Cagarin^ Jeaua A> Zuñiga C laguen^e J, Agaplto Hoto Tid. ) i Jt^suEi Ronquill 
rid.í 

Subtenientes; Manuel Saiitibañez t el autor do la Reseña), Gumeein do Mendozs~ 
(desDtiea dir*íctor del Mtiseo Narioiían i Rafael Vargan, ( Reseña de San íibafieB, to 
mo A^ , p^g«» 42Ó i siguientes h 



—145— 



^w 



Mayo 20. Loa jetes subalternos i oficiales que aceptaron 
las condiciones del veiicodor i los soldados razos, a los que 
ni Forey niaudó documento alguno para que lo firmasen ni 
González Ortega mandó la protesta, fueron puestos en liber- 
tad: de ellos, cosa de 4,000 se incorporaron en el ejército de 
Márquez; otroa muchos fueron a engrasar las guerrillas de 
Coraonfort, de Doblado, de Negrete, de Porfirio Diaz en 
Oaxaca, i deciros guerrilleros, pues luego pulularon las gue- 
rrillas en todos los Estados de la República, como lo hablan 
previsto Prim, José Ramón Pacheco i otros políticos i el 
mismo Márquez; i otros se retiraron a la vida privada. El 
mismo dia se les intimó destierro a Francia a todos los 
coroneles i demás jefes subalternos i oficiales que habían 
firmado la protesta, i salieron de Puebla a pié i desarmados, 
entonando el himno nacional: caminaron a pie unos hasta 
Drizaba i otros hasta Veracruz- 

Mayo, 21. Primera visita de Francisco de Paula de A- 
rrangoiz a Maximiliano. Arrangoiz dice en su Historia: **E3- 
tando en Paria a principios de Maj^^o, me manifestó el Señor 
Gutiérrez de Estrada dos cartas del Archiduque en que le 
decía que me hiciera presente que desearía conocerme y ver- 
me pronto en Mira mar. Fui allá; llegué el veintiuno de Mayo; 
permanecí seis di as, me hizo S. A. muchas preguntas sobre 
México, su Hacienda, la política que creía que debía seguirse. 
Le contesté lo que sabia, y á todo con la lealtad debida, sin 
ocultarle los peligros de la empresa, que no veían otroF' me- 
xicanos, y que parecieron sorprenderle. Creí entonces que 
el Archiduque había dado crédito á mis palabras y quedado 
complacido de mí visita, por los elogios que me prodigó en 
sus cartas á los Señores Gutiérrez de Estrada é Hidalgo; pero 
me ha desengañado mas tarde su confesión, hecha en una 
carta dirigida al Barón de Pont, que vara e! lector mas ade- 
lante.*. S. A» no creía lo que le decíamos con toda verdad los 
mexicanos, y nos engañaba fingiendo darnos crédito/' 

Mayo, 21, Decreto de Forey, cuya parte principal era la 
siguiente: ^'Se hará el secuestro sobre todas las propiedades 
muebles que pertenezcan á los ciudadanos de la República, 
e hacen armas contra la Intervención francesa, que sirvan, 
sea en el ejército regular ó en las bandas de guerrilleros 
otrasj en estado de hostilidad contra la Francia. Los bienes 



1863 



1863 muebles pertenecientes á los individuos cora prendidos de di- 
chas categorías, estarán igualmente afectos á esta medida, en 
tanto que eetos bienes puedan ser ocupados/' 

Mayo, 21. Forey quitó a loe 27 generales las espadas i 
pistolas que hasta entonces les habia permitido portar, 1 les 
comunicó que otro diasaldrian desterrados para Francia. Esa 
noche se fugaron de Puebla Porfirio Diaz, Berriozabal, Anti- 
llon i Caamañü. 

Mayo, 22, Los 23 generales restantes salieron de Puebla 
en coches, resguardados por un ejército francés. 

Mayo, 25, Llegaron a Orizaba los desterrados que habían 
salido de Puebla el dia 20 i los que habían salido el dia 22, 
i fueron puestos en el cuartel francés, que era el ex-con vento 
de San José de Gracia, En razón de la poca vigilancia de 
los franceses, en la noche de ese dia se fugaron del cuartel 
868, de los qué los mas notables fueron González Ortega, 
Llave, Alejandro Garcia, Hiño josa, A lato r re, Escobedo, Pa- 
toni, Auza, Naranjo, Pedro Martínez i Sánchez Román; i 
alpunos como González Ortega, salieron disfrazados por la 
puerta principal del cuartel, a la vista de los soldados fran* 
ceses, que no se habían fijado en sus personas i menos en las 
facciones de tín rostro. Todos fueron a militar en diversos 
puntos. Los 532 restantes fueron estrictamente vigilados, 
conducidos a Veracruz i embarcados pronto para Brest. Los 
mas notables fueron Gonzale^í de Mendoza, Huerta e Ignacio 
Mejia (1). 

Mayn,'30. iíJirculó en la capital de México desde el dia an- 
terior la noticia de que el Presidente iba a abandonar la ciu- 
dad. Dice Zamacois: **No se veía el dia 30 por todas las ca- 
lles mas que preparativos ríe viaje: carros y muías con baú- 
les y colchones, que salían para el interior; personas á ca- 
ballo que marchaban'en la misma dirección, y coches de ca- 
mino con familias de generales y de altos funcionarios públi- 
cos, llevando el mismo rumbo que los primeros". 

Mayo, 31> al medio dia. Clausura de las sesiones del Con- 
fíreso. 

[1 J *' Apantes pi.r« serrir ¿ la Histori* de los defensorec de Puebla" por Epita^^ 
Huerta» publicadoB én 1S68. Manuel Santibafie» m fug¿ en Aculteingo idetpue* 
h^bi^r fl*ravepiulo el Mércala i pasado muL'hísimoB t rabajos d u ran le algunOB meses 
presentó con una corta tropa a Porfirio Diaj en el Estíiao de Oaiaca. Reseña, to 



—147— 



MayOy 31, en la no^he. Salióla de Jiuirex de la capital de 
la República para íSan Luis Potoj^í con su esposa e hijos, sus 
Ministro.^, muchísimo^ individuos del Congreso, otros mu- 
choe empleados público?, bastantes personas notables oerte- 
necientes al partido liberal i el ejército que estaba de guarni- 
ción en la ciudad. El Presidente encargo al ayuntamiento 
que cuidara del orden de la ciudad mientras llegaba Forey. 
Dispuso también que de los 12,(XX) Ixombres que habia a la 
sazón en la ciudad de México, parte le acompañase a él i a 
los demás empleados i ciudadanos que se dirigian a San Luis» 
i la otra parte al mando de Berrin;íabal se fuese a situar en 
Toluca (1). 



1863 



Anales del Segundo Im- 

perio. 



JuniOj L ^ , eji la mañana. Pronunciamiento del general 



Bruno Aguilar en pro de 1^ Intervención francesa, 
sa de correos se extendió una acia, cuyo artículo 



En la ca- 
principal 



\l] Opinión ílal Conde fie Kerüt rys uiilitiir tni la ex pcf lición franriopa en Méjico. 
"Lo que debía ante todo llamar la nienf iori d** nn f:en('ral obE^errador, es que Jn^re^ 
no habla eido arrojado por lo poblarifin de 1 1 t^apital. El Jr'fp del Eetado cedía la pla- 
^^ á la fuerza, pero sii^ compromiso. En pn ivtirada llevaba consigo el poder repu- 
blicano, pero no le dejaba caer de snp tnaní íí^ . KsitHiV>a encorbado. pero no abdicaba : 
tenia la obstinación del derecho. Ese lui^ durante rmrio añoí'. el secreto de la fueria 
de inercia ó de la repiRtencift del viejo indio, ¡d retirarle de pueblo en pueblo» «in ha- 
llar jamna á hu paeo un traidor ni un aseFino/* {.''La Elevíicion y la Caída del Em- 
perador Maiimiliano'% pág. 27). 

Yo viví en esa ípoca en la cíudnd de Síin LuÍ8 Pomu es decir, de junio a o<>tubr« 

de 1863. Por que ron motivo de haber venido a I^^)-, primero un ]efe con*titudo- 

naliita qae exclvistrft a laR Capuchinas; deppuefi el in^mendo Antonia RojaÍT quien 

acababa de íupilar al Cura de Jocote pee, i puíio prego i en ei mesón de Guadalupe a 

mié tioH carnales preflhítero Dr, Clemoiue SaTironiíin i prepbítüro Lie. Cástulo Sanro- 

man, i los obligó a entre¡?arle 15» ííOO pesop! ; despuefi j-I íruerrilleroconfiervador Juan 

Cha.veX| que era tan bniididn i'nmo Rnjsi? ¡ doíi|fnt-'(l (guerrillero constitución alista 

Ouio Guzman, hijo ¡le (lonlianu; dí»spueíi el [di-m, Ídem italirino AlvareUi; i «g- 

cinco guerrillerofl en menos de cuatro me^ef, f[ue fué el tiem|:íoque corrió d©i- 

$ exclaustración de hin Captichinas (marzo, 2{l) hasta la es rara mu xa de Mataeor 

jimio, 28) p en que el guerrillero conservador Valeriano Larruuibide derrotó o 

*e\\i i a Toio ; con eate motivo, repito, no se podia vivir con tranquilidad en L*soi 



n^ 



—148— 

1868 era el siguiente; ''Los quo suscribimos hemos convenido: 
Primero: en aceptar gustosos y agradecidamente la Inter- 
vención generosa que al pueblo mexicano ofrece ei Empera- 
dor de los franceses, y en consecuencia nos ponemos direc- 
tamente bajo la protección del General Forey, en jefe del 
ejército franco-mexicano, como representante del Emperador 
de Francia-" Dicha acta fué firmada por poco mas de 3,ÍXK) 
personas de la clase alta, de la media i de la baja. Los pro- 
nunciados nombraron al general José Mariano Salas (que era 
ya mui anciano), jefe político i militar, para que guardase el 
orden de la ciudad mieutrjis llegaban los franceses, i una 
comisión de dichos pronunciados fué á Puebla i entregó la 
misma acta a Forey, quien los recibió i la leyó con grande 
benevolencia* Dice Zamacois; "Con el abandono de la ca- 
pital por D. Benito Juárez, todo volvió á tomar en ella el 
aspecto y el orden que tenia antes de las Leyes de Reforma: 
los sacerdotes se presentaron, desde el instante mismo, ves- 
tidos con sus trajes eclesiásticos . . . las monjas volvieron á 
sus conventos desde el segundo dia, 2 de junio - . ,laa iglesias 
cerradas volvieron á abrirse al culto católico , , . y al salir 
en la noche del 4 de junio el Sagrado Viático públicamente 
. » . la gente se le iba uniendo á su tránsito, saliendo de las 
casas con velas de cera para acompañarle: las muías que lle- 
vaban el coche fueron desuncidas por los que aun querian 
dar pruebas mas patentes de su religiosidad, y el carruaje fué 
arrastrado por hombres de clase bien educada, siendo poco 
después inmenso el número de señoras y caballeros, así como 
de todas las clases de la sociedad^ que con vela en mano a- 
com pan aban al Divinísimo/' 

JuniOj 7. Entrada solemne de González Ortega, Llave i 
Patoni en Pachuca. Dice Zamacois: ''Al entrar en la pobla- 
ción, loa barreteros de las minas quitando las muías del ca- 
rruaje, tiraron de este dando entusiastas vivas al defensor de 
Puebla." 

Junio, 7. Entrada solemne de Bazaine en la capital de Mé- 
xico a la cabeíía de la vanguardia del ejército francés* 

Junio, 8. Proclama de Forey en la hacienda de Buenav^^- 
ta al ejercito francés, en la que dijo: ''Nuestras águilas y 
toriosas van a entrar en la capital del antiguo imperio 
Moctezuma y Guatimotzin; pero en vez de destruir coi 



—140— 

Hernán Cortes, vais á ediftcar; en Ingar de reducir á un 1863 

pueblo á la esclavitud, vais á libertarle. No venís del mundo . .. 
antiguo atraídos por el cebo del oro para subyugar á este 
pueblo inofensivo/' Frases que escuecen a Zamacois (1), 

Junio» 10, Entrada solemne del ejército franco-mexicano 
en la capital de México- Delante de todos iba Leonardo 
Márquez (i a sus lados los generales Miguel Andrade i Agus- 
tín Zires), a la cabeza de su división, i seguía todo el ejército 
francés, a cuya cabeza iba Forey, a su lado derecho Al monte 
í a su lado isíquierdo Saligny. Estos tres fueron recibidos 
bajo palio en el atrio de la catedral por el Cabildo metropo- 
litano, introducidos i sentados bajo dosel, a lo cual siguió el 
Te-Deum, De alli se fué Forey con sus acompañantes al pa- 
lacio nacional. (2) 

Junio, 11. Octava de Corpus. Procesión solemne del Cor- 
pus, la primera procesión religiosa pública que habia después 
de muchos años. Detras del canónigo que llevaba el Santí- 
simo Sacramento iba Forey fque no creía en el Santísimo 
Sacramento), a su hido izquierdo iba Saligny (que tampoco 
creia en el Santísimo ¡Sacramento), i a su lado derecho iba 
Almonte (que creia en la mitad del Santísimo Sacramento) 
f3). Obedeciéndose a una antigua costumbre (respecto de la 
bandera mexicana j, al pasar la procesión frente al cuartel 
francés, se colocó un tapete enmedio de la calle i sobre é\ la 
bandera nacional mexicana i la bandera nacional de Francia 
enlazadas, i el can&nigo que portaba el Santísimo Sacramen- 
to pasó sobre ellas. Hace pocos dias que un anciano laguen- 
se amigo mió, que vivió muchos años en México i ahora \u 
ve en Lagos, me ha referido que éi fué testigo ocular de a- 

ílj AtmnKOls dice; **En el curso de pRta obra, verá ellector qne método tenían 
los genera I RB íraiiüPfíea de Mifirar y de díir libertitd á ese pueblo, qne le parecía ino- 
ftmívo á Forey; aun dc^spues del 5 ríe mayo de 1862 y del sitio de l'uebla. 

(2) Opinión de Mr. MasseniPT ^mo ^^ Ic^f* jefes de la Intervem ion. En un libro 
que Imprimió en Franeia a ?u vuelta de Méxir^j, intitulado: ^'Ensayo de una Inter- 
vención franet'fia en Mésifo", capítulo ó, dice: "Eñe entUKÍasnio que el general Fo- 
rey encontré á bu lle|!ai1a ¿ México, era el que todos loa jefes mexicanos vencedores 
encontraban á mi entrada en 1» capital. ¡ De cuan ton entuaiasmos semejantes al del 
"" ^i junio babian Hido tceti^'OH loa b abitantes de México, desde hacía cincuenta a- 
■ ue exifltia la lucba entre [m divtreoí^ partidoHP' 

Dice Zamacois; '* Centén aren de señoras v de caballeros con bachíifl de cera 
' „ di das marcb altan, y ilaiido mayor realce á la solemnida^l del acto, marchaban 
del palio el General Fore} , I), Juan Nepomueeno Almonte y el r^' prese ntants* 
^-anciíi Sr. SaÍÍ|íny/* 



—150— 

1863 quel acto; que los franceses no pusieron reparo en que el 
canónigo pisase la bandera de México, pero que como ellos no 
entendían de significaciones místicas ni hablan visto nunca 
semejante cosa, cuando un oficial francés vio al canónigo an- 
dar sobre la bandera de su patria, dijo en voz alta i con gran- 
de disgusto: '*¡0h Dios mió! ¡Para esto nos ha enviado el 
Emperador Napoleón á México, para ver la bandera france- 
sa hollada por los viles pies (las patas) de un viejo", i que o- 
tro francés con quien andaba el narrador i que hasta la fe- 
cha es amigo suyo, dijo otras palabras semejantes, también 
levantando la voz i con el mismo enojo (1). 

Junio, 12. Manifiesto de Forey a la nación mexicana. Di- 
ce Zamacois: **A1 hablar de la propiedad, manifestaba, "que 
los propietarios de los bienes nacionales que hubiesen sido 
adquiridos regularmente y conforme á la ley (de JuaTez)j no 
serian d^ ninguna manera inquietados y quedarían en pose- 
sión de sus bienes,,, siendo únicamente **las ventas fraudu- 
lentas las que serian objetos de revisión;" y al decir que "la 
religión católica seria protegida y los Obispos serian puestos 
de nuevo en sus diócesis," agregaba: "creo poder añadir que 
el Emperador veria con placer, si fuera posible al gobierno, 
proclamar la libertad de cultos". Tercer anuncio de que no 
se derogarían las principales Leyes de Reforma, a pesar de 
que el anhelo por la derogación de dichas leyes era la cau- 
sa principal por que el clero y todos los conservadores sin- 
ceramente piadosos habian deseado y abrazaban la Interven- 
ción francesa i el Imperio. 

El mismo dia Forey nombró al abogado Manuel García A- 
guirre prefecto político de la cuidad. 

Junio, 13. Forey nombró prefecto municipal al abogado 
Miguel M. ^ Azcárate (hijo del abogado Juan Francisco Az- 
cárate, célebre miembro del Ayuntamiento de México en 
1808;. 

Junio, 13. Juárez organizó su Ministerio en San Luis Po- 
tosí de la manera siguiente: 

[1) El testigo ocular de que hablo es el Sr. D. Francisco Márquez Me reno, 80^ 
no carnal del héroe de la Patria I). Pedro ISIoreno, que no está filiado en el partidc 
beral ni en el conservador i es estimado por todos por su probidad. Si yo hubú 
llavado la custodia i tenido que ])asar sobre nuetra bandera nacional, habia procQ 
do andar únicamente sobre la parte roja de la bandera, para no hollar la Religi^ 
a Independencia. 



I 



—151— 

Relacioues: Juan Antonio de de la Fuente. 1863 

Justicia: Sebastian Lerdo de Tejada. 

Hacienda: José M. ^ Iglesias, 

Guerra; Comonfort. 

Junio, 13, Apertura del Congreso en San Luis Potosí, Los 
diputados mas notables eran 1^ rancisco Zarco [Presidente], 
Guillermo Prieto, PoncianoArriaga, Manuel IL ^ Zamacona, 
Joaquín Alcalde, Garza Meló, Diaz Covarrubías, Francisco de 
P. Gochicoa, Ignacio Pombo i Rafael Donde (1). 

Junio, 14, Asesinato del general Ignacio de la Llave, Ha- 
biendo salido este dia de Guanajuato González Ortega^ Llave 
i Patoniy a caballo, con una escolta de 12 hombres que lee 
dio Doblado, cerca de la hacienda de la Quemada Gozalez Or- 
tega entregó a Llave 500 onzas de oro que habia sacado d- 
Puebla, para que le ayudase a llevarlas, i al entregárselas, algus 
ñas onzas cayeron al suelo a la vista de los soldados. Estos 
formaron un complot i a poco rato, caminando Llave detras 
de sus compañeros i a alguna distancia de ellos^ algunos sol- 
dados dispararon sobre él sus rifles; corrieron para matar a 
González Ortega i Patoni; Llave, gritandoi les avisu del peli- 
gro; así por los tiros como por el grito ellos corrieron, i se sal- 
varon a uña de caballo; Llave luego que gritó cayo al suelo 
sin sentido, i los soldados se apoderaron de las onzas i huye- 
ron. Llave fué conducido en camilla al Jaral, en donde a pe- 
sar del esmero de los mídicos mandados por Juárez, murió a 

los dos dias. Su cadáver fué conducido a tSan Luis Potosí, en 

■« 

(1) A la salirla de Juárez ile la capiUl, jH)q iifai mos radica les pcrmanpoieron í?n ella^ 
pucE loe que no ai'ompañarou al (Tobieriio ti San Luis, emigraron a Jíwihor Estados. 
El Srp SoHa en flus ''iiiugniíiatí do ¡Mexicanos l>Íí?tiugiíiduE*" dít-o: "Al emís^rar el go- 
bierno republicano en lHí>H, á consecueneia de la ¡juerra í'^ii Itiei francc"h;i^p> Haitiirt^z i ei 
Nigromante) aalió pnru Sinalua, au Estado preLliliícto. Kn t*l iniamo ñño pawS al d*; 
Sonorat *^on el objeto de trabajar por la reitauraiñon. á\[\ fué yn dondfí eostuvo li- 
na polémica con el gran tribuno español Eniilo Caatelar, en la que» t;ou un estilo cbit*- 
peante y altamentt; satíricoj ílemastró lo conveniente^ lo justo de la t^iuancipaoion tle 
los pueblos hiepano-amerieauoti do las tradicionales eoHtnmbri^sdt* la antíiíUft me* , 
trúpoli y de la servil imitación de lo europeo. Termiíiada la polémica, recibió Rami-** 
rea un retrato de Cautelar con la eljíiiienle honroisa ileiiiiu^vtoria: A D. Ignuetii liatni.- 
tÉz^ recuerdo de una poUntica eti (fUf ki ehtcururiíf ií el kifenttf estiu-ürnui tiif'mpi*'. de tm 
tt'^-El veucidu, Kviília VaHHtir^ — Ex peí lid a la inicvia ley ile \\ de Utiibre de I8ÍH» 
lirez regresó á Sinaloa para oí^ní^a^raríie dladcfensti du Inequc en ella tiuedaften 
prendidos. Tan noble prot'íidL^r üui? \".iUitiiííidü Oim el ilestierroTenvidndole á San 
aci&eo CalifortiiaT y ^ü t'on entera Hl>ertad escribió (umtra la intervención Eran- 
u Vo^o tiempo ?ntep de la eaidu de Maxiiiiiliutm volvió Uandrez á Méxieo, pero 
"to És<* le condujo á San Juan de Ulna y deíí]nieíí ú Yn^aLLii/' 



—152— 

1863 donde so le hicierou solemnes exequias^ a las que asistió Juárez. 

Junio, Ui. Decreto de Forey mandando que se celebrase u- 
na Junta de 35 individuos (que nombró Saligny), i declaran- 
do: 1. ^ que etíta Junta tendría dos atribuciones: la de nom- 
brar tres individuos que formarían una Regencia, la cual des- 
empeña ri a el Poder Ejecutivo, i la de nombrar 215 mexica- 
nos que formarían una Asamblea de Notables; l\ ^ , que esta 
Asamblea tendría una atrüjueion primaria i otra secundaria: 
que la primaria seria declarar la forma de gobiernt» de Méxi- 
co^ i la secutulíiria, trntar <le las cuestiones que le encargase 
la Regencia, 

Junio, Ui. Iv-falílecimítMito délas Cortes Marciales por Forey 

Junio, mediados- Ocupación de Pachuca i Tulancingo^por 
el general francea Ayniard. 

Junio, mediados. Pruyectí.» de un periódico español, intitu- 
lado IjctEspafia que no fu^ permitido por Saligny (1). 

(1) Tvm i'HipafSoUíF nMilAritCE* en U oapittil de Móxlco quiaieron pubVicar dicho pe- 
rióílko i nomlfnrtin r(.vliti lar nn Mi* a NkeUiíle Zflmaeoia. Eí5t« publicó el proé- 
pectüT L^n el qim eIjjo: ''Xosinrcig, eRjiuñuleH también, y entusiastaH por todo lo que 
pertenece á aqui-l ¡ym^, qm; !=ti KtvunUí d*^s|jaea de mi sueño de mas do medíoBigiOt 
con toda la TohuPt^^z v Iozmuíh íle loi* tiempoíi de Isabel y de Fernando, con toda la 
iucrza y pujariKa de Ish rohmiíoíi ile Car loa \' y de Felipe II. ..Noeotros, colocadoa a 
dofl rnií leguas de dista neiíV, ain aspiríicíones de mando, ein ambición de deitinoe, no 
eeremoB mas que lo que ílLd^ernüP tH*r, \o que eoíi todos nuestro3 com patrio toa que se 
encuentran lejos ilel Riitf en qiu^ rodaron ana cunas, españoles amantes de su reum 
y de su patria, ESPANOLKS Y HOLO ESPAÑOLES Xa Iberia que conservó», du- 
rante carti tOílo el fí i ¡trio XVI pu ¡supremacía en amhoa bemisferios bajo los pnmerofl 
soberanos de la estivpi'^ ¡luií^triaca ; que en el XVll ats fué debditando continnamen- 
te hasta el «dveniíniento de la Cawa de Borbon ; que en el XYIU estuvo oscurecida y 
olvidadas y que t»íi el íA'vz reinado de Isabel¡;il ee ha levantado' enérgica y vígortMS 
etc." t: 

En dicho pro8|>ecto se notiban algunos contrastes. tTno de ellos ora entre la men- 
eion honorilica deH-^lipe 11 y el atraso de España durante dos siglos i naedio: debí' 
lilada, en el RÍ>;lo XVII, nítcitrecida i ohidaoa 'cn el XVI II i dormida en el XIX^ 
alendo asi que todo^ loí* hístonaEloreH i crítico? modernos, aun los espaítoles, como 
Tjaf nenie i Ferrer del KiOf atribuyen esie atraEo al fanatismo, a la política e ideaíi de 
Felipe II. 

Otro contraste era entre la? ideas Císpaíiolas i las ideas franccf?ae. Loa españolen en 
BU inmensa mayoría^ aun en el Hi^lo XIXj tienen las ideas de Felipe 11 j i los france- 
ses tienen las? idtnifí i principios de la Re vuluc ion francesa. Estas eran las id_eas i 
p ri n c i p i CJíí d (* ¡^ id ig n }' , < le l'^'u rey « ile Ha ;cii i n e i de tod oa loa j ef es f ran ceses , qu i enea 
creian que Uih ideaste Feli]íe il habían sido la causa del atraso, no solamente de 
España sino también dt* Méxicoj i que en ese mismo año f'lStiS^, la causa radical del 
atraso del ]iueblo mexicano eran las ideas de Felipe II; i decían que ellos venían ^ 
combatir estas ideas. 

En fin,e?a frase de Síunmcois: " españoles y solo españoles" expresa una veri 
del tamaño de un templo. Si en Ins papeles públicos dicen algunas veces que 
mexicanos son pufs htrtnfTmtít i si en la fiesta dal lí» de septiembre a veces ilumii 
BUS casas i hacen otras nianííeí^bicionee de afecto a los mexicanos, todo es de dier 
para fuera: cuando hablan entre pemiuüí de confiauía i especialmente entre r 



— 158— 

Junio, 20. El general Pedro Og\i'¿on dejó de -^er Goberna- 186B 
dor de Jalisco, i comenzó aserio el general Joye M. "^ Arteaga- 

Junio, 2L Instalación de la Junta de los 35. Los mas nota- 
bles fueron los siguientes: Ignacio Aguilar y Maroclio; Fran- 
cisco Javier Miranda ; Teodosío Lares ; José Ifíiracio Pavón, 
Presidente de la Suprema Corte de Justicia; Manuel Diez de 
Bonilla, antiguo Ministro de 8anta-Ana; Basilio José Arri- 
llaga, Provincial de la Compania de Jesús (1); Joaquín Ve- 
lazquez de León; AdrianWoll; general Santiago Blanco; abo- 
gado Teófilo Marin; Alejandro Arango y Escandon; abogado , 
Mariano Dominguez, hijo del Corregidor de Querétaro en 
1810; JVsé M. ^ de Jesús Diez de Soiíano, ÍJnra del Sagrario 
de la metropolitana i poco después (^)bispo de León; José M. ^ 
Andrade; Juan Hierro Maldonado, Ex-Ministrode Miramon, 
i los abogados guadalajarenses ('rispiniano del Castillo 
(Ex-Ministrü de Santa-Ana), Ignacio bepúl veda» antiguo Go- 
bernador del Estado de San Luis Potosí, i Urbano Tovar, 
Ex-Miniatro de Miramon i tio carnal del coronel Remigio To- 
var. (2; 



naismos, echan pestee contra los mexicanoí!, AntijíUiinieüte. cvuinüo teni:iu el palo 
i el mando, ee portaron con loa me3£ iconos como leoru^s ; i ahora @o fio r tan como la 
zorraf llatnándoee hfrmñnos de los mexLcanoa para que ewtOR no los hoatilieen i loa 
dejen hacer &ub grandes negocioa agrícolas i mercan tí lea. 

(1) Lo trata macho i me h i 20 especiales íavoreíi, t^omo el de pri^^tiirme huenoi li- 
bros i el de invitarme en varias cartas fde laa que coní^ervo imd), con instancia a 
entrar en la Compañía de Jesús, No sí qué cualidades ví-na en mf tocanlt*8 i pertene- 
cientes a jesuitae; yo le conteaté en mi última carta que nunra habla tenido voí-acion 
a aer monje de ninguna orden. Puea bien, el Dr, Uaf^ilto Joaí Arrilla^ni, deade au nifSez 
hasta BU mnerie cerca de Iok 80 años, siempre íué Basilio, monah|UÍHta i españolado 
por loa cuatro coatados- Me decía que había conocido i se aoordtdta mui bien del 
Barón deHumboliIt{1803). Se ordenó de saceniote en tientpodel i^obit^rnoespafiol i en- 
tró a la Compania de Jcbub en el mismo tiempo (ISlCiJ, VÍH¡t<^ aljíiinas veces al Lie. D, 
Joeé Baailio Arrillag&(por presentación que hizo de nif el If^r,. Lie, Hilarión Romero 
Gil), hermanodel jesuíta, autor de una **Coleccíon de Leyes MeicicanaH" muí títih i tan 
monarquistaiespaíloladocomoBü hermano. Estosdoslí^fc^floreSt lamadrecleljeeuita 
José Mariano Davila y Arrillaga, la madre del genital Mariano Paredea y Arríllaf^a i 
otros, fueron lujos de D. José Basilio Arrilla^aT secretario del Coii«ulailo español en 
México en tiempo de la Revolución de Independem'iai ile una Sfñoni Valeárcel, i 
con decir aecretario del Consulado Espafiol, se díre todo^ por no piMÍer escribir mas 
en una nota. Dicho secretario fué nieto de D, Basilio Arrillaga y Kzeisíi, miembro 
de la mesa de Aranzaaú en el primer tercio del siglo próximo pasado (Hepeña Histó- 
rica del Colegio de San Ignacio por Olavarria y Ferrari ^ apéndice, doeuniento n. ^ 1 ^ ) ; 
i decir miembro de la Mesa de Aranaazu i español va 3 con gado, es decir lo mismo. 
^ ^ Señora Valeárcel era hija del célebre oidoi español D. Itomingo Valrárcel, de quien 
hablado en varios de mis folletoe. En fin, de las opinioneí^ m on a rq nietas» eapaflo- 
is i exageradas del Br. Arrillaga, a lo menos una en materia mu i grave, trataré 
tro folleto, por no alargar maa esta nota. 

í El Bt, CaatiHo f^mi maestro en la cAtedra de Derecho Teórico-Práctico, durante 
añofl en la Unívtrsidad deGuadalajara}^ i el Sr, Sepálveda (mi amigo^i en su 



■ . :• -154- 

1863 Junio, 25. Instalucion de la Regencia, compuesta, de tres 
Regentes propietarias, ((ue fuer-Hi Alíñente, el fer, ArSiobíspo 
Labastida i el gejieral José Mariano tíalas, i dos suplentes, que 
fueron D. Juan B. Ormiiechea, Obispo electo de Tulancingo, 
i el mencionado José Ignacio Pavón, Comenzaron luego a fun- 
cionar Almonte, Salas i el Sr. Ürmaechea^ en lugar del 8r. La- 
bastida, que estaba para venír/lo Europa. 

Junio 27- La Regencia nombró sus secretarios: * 

Relaciones: José Miguel Arroyo. 

Justicia, Negocios Eclesiásticos e Instrucción Pública: abo- 
p gado Felipe Raygosa, 

Gobernación: José Ignacio Aníevas. 
, Hacienda: Martin Castillo y Cos. 

Fomento: Josc Sal azar Ilarregui. 

Guerra: Juan de Dios Peza, 

Junio, 29, Baile en el Teatro Nacional para solemnizar la 
Intervención francesa. L^ico Zamacois: '*E1 baile di6 principio 
con el rigodón llamado de honor, que ejecutaron el general en 
jefe Forey con la señora GargoUo de Collado; el Ministro de 
Francia Señor Saligny con la señora l^eño de Martínez del 
Rio; D. Juan Nepomuceno Almonte con la señora Moya de 
Arroyo; el general 1>. José Mariano Salas con la señora Es- 
pada de Bonilla; los generales Ba>5aine, Douay y Márquez 
con la señora Corral de Tornel y señoritas Márquez y del Cas- 
til lo; lo.- sentires prefecto político y municipal, con las seño- 
ras Franeníeld de Vergara y Zozaya de Moreno; y el señor 
Cas tillo y Lanzas, con la señora de Aguilar y Marocho" (1)- 

Junio. Libro muí notable intitulado '*E1 Sitio de Puebla," 
escrito e impreso por el Presbítero Lie. Tirso Rafael Córdoba, 
sobre el que dice el general Santibañéz: '"Por masque la con- 
difcta baja y reprochable de Tirso Rafael Córdoba, haya que-^ 
rido opacar con aliento envenenado el claro brillo de nue^^tras 
glorias nacionales, nada ha conseguido mas ^ue atraer á au 
memoria el odio universal, el despreciode propios yextraños: 
¡Amenguar las glorias de la Patria! ¡desconocerle a etta los 

juTentud íueron pir/iiríf/t, «podtí ron que en tíuüdalajara, en Lagon i en todo el EeUdo 
d# JalÍAC« »e áeni^wS duran te muchoi añOK a ios liberales radicalíis, derivado del p^ 
riÓfíico **La Ef^t relia Polar," r|iie por loe años de 1823 1 si^uieniei redactaron dicocw 
Señores í otro* j6vf*ne« estudiantes de Gvia<lalajnra. 

f 1 > Ldb periúdlcos 11 he rale* r id i cu libaron este baile por varioi capitulóla •ntr» «11* 
el de la edad de las ae ñoras i señores que bailaron* 



—155— 

títulos de valiente cou que se conquistó el respeto de loa pue- 1863 
blos libres! ',i denigrar al pais en donde por desgracia dio su 
primer vagido, ustaba re?^fM' vario á un mentecato! No yo, 
que soy mexicano de nacimiento y ma3 que de nacimiento 
de corazón, el Conde Kératry hace justíoia á nuestra causa, 
alaba nuestra conducta y ensalza nuestro valor: cuando mis 
lectores quieran conocer al tipo perfecto de la deslealtad y 
de la ciega y torpe envidia, sostenida y alentada por pasiones 
inobies, lean unas cuantas lineas de un libro que bajo el títu- 
lo de: '*E1 Sitio de Puebla/' escribió Tirso Rafael Córdoba, 
poniendo en la portada de su obra el retrato del E. S. Maris- 
riscal Forey. (Puebla. Imprenta de la calle del Dean u. '^ 9. — 
1863),.. Ese mismo individuo asegura en ^u libro que el Go- 
bierno mexicano se distinguía por su inhumanidad para con 
los vencidos, y el mas solemne mentis que puedo darle, es 
reproducir el voto de gracias que los franceses residentes en 
Puebla dieron á las fuerzas mexicanas por las consideraciones 
dignas de un pueblo civilizado, que se guardaron á los prisio- 
neros y heridos" (1). 

Córdoba dijo en su liljro, por ejemplo: '*Dia 4. — Temero- 
sos los jefes del Ejército de Oriente de que un segundo em- 
puje de loíí sitiadores los pusieran en posesión del referido 
convento {de San ^igustin), circunstancia que les traeria 
muy funestas consecuencias, determinaron sacar de alli to- 
das las municiones, cuya operación ejecutaron en la noche 
del día anterior. En seguida pusieron en planta el infame 
proyecto, largo tiempo antes meditado, de reducir á cenizas 
aquel hermoso templo, hacienda creer al pueblo que una 
bomba francesa ocasionaba semejunte catástrofe. — En efecto, 
í poco mas de las seis de la maña:ia ardían los sagrados mu- 
ros y por las ventanas de la cüpulii y \i\ ya destrozada torre, 
se veia salir una gruesa columna de humo. — ¡Seria imposible 
pintar el terror é indignación que se apoderaron de los ha- 
bitantes de esta ciutlad al contemplar aqu^l espectáculo, 
digno de los furores de la destructora demagogia. Sus co- 
rifeos aparentaban el mas grande asombro y se mostraban 
airados por que los fra}icf.sei< aniquilaban nuestros te7nplos. He 
*r ó' los defensores^ de la. relifjion, d lo^ prokeAore^ de México, 

EéBeña titi, lomo 1 , ^ , pú^, (íii 



1 



—166— 

' 1863 decían: mas el pueblo no atendía á esas hipócritas exclama- 
ciones, por que el crimen de los juaristas era demasiado pa- 
tente y aun andaban en boca de todos, los nombres de los 
autores de tan escandaloso atentado. — A varios causará ex- 
trañeza mi lenguaje y muchos me llamarán calumniador; 
mas los que fueron testigos de los hechos dirán si mis pala- 
bras son del todo conformes á la verdad. Lo que sí ha de 
extrañarse es el empeño con que los juaristas trataban de a- 
parecer inocentes, cuando ya habían dado muestras de su 
_ instinto devastador, arrasando las iglesias de San Sebastian, 
de Guadalupe y otras, para no hablar mas de los edificios 
consagrados á Dios. La barreta de la Reforma había sido sus- 
tituida por las teas y las minas: he aquí la única diferen- 
cia; y si por la frecuencia con que manejaban la primera di6 
el pueblo su exacta calificación á los ingenieros del Ejército 
de Oriente, también por los estragos de las segundas se gran- 
gearon los demagogos el nombre de incendiarios, que habrá 
de conservarles la historia. — Entretanto, las llamas seguían 
consumiendo el templo; á las nueve de la mañana los veci- 
nos de las casas contiguas, temiendo los progresos del fuego, 
corrían despavoridos y cuando el cuerpo de bomberos recibió 
orden de prestar sus auxilios, el incendio iba tocando á su 
término.'' 

Sobre esto dice Santibañez: '*E1 proyecto de destruir el 
templo de San Agustín, si hubiera sido de los nuestros, tenia 
que haber sido reservado, y Córdoba no tonia acceso á las 
juntas de los defensores de la plaza. ¿Cómo pudo saber el 
historiador que el proyecto había sido largo tiempo madura- 
do? ¿Como pudo conocer las disposiciones reservadas del 
Cuartel General? ¡Inventando, mintiendo, calumniando! 
Solo en aquel espíritu avieso pudo abrigarse semejante desa- 
tino. — El sitiado evita toda clase de conmociones á las masas 
populares, por que la experiencia le ha enseñado que cuando 
el sufrimiento toca el punto doloroso de la llaga, la convul- 
sión podria llegar á un periodo crítico que pusiera fin á la 
existencia amenazada; y el general Ortega no ignoraba que 
el partido conservador explotaba en favor de su causa el ^"- 
natismo que en aquella época dominaba á nuestro pue 
Si este padecía con resignación los horrores de la guerra, 
por que su creencia no se lastimaba con la defensa del ^'^ 



-157— 

lorio nacional, y el incendio del templo de San Aguístín, lie- 1863 
vado ú cabo por nosotros, hubiera sido una medida impolLti- 
ca en las ^^raves circunstancias por quq atravesaba la Patria; 
hubiera sido renunciar á la ardiente cooperación de un pue- 
blo quedefendia el territorio donde sus templos depositaban 
entonces las cenizas de sus mayores y guardaban la tradición 
de sus creencias. Ademas, el incendio no tenia objeto. — Pe- 
ro Córdoba quiso aminorar el delito de lesa-civilis:acion co- 
metido por el invasor, y pretendió arrojar sobre nosotros esa 
mancha^ ante cuya injuria protestamos con energia. — El mis- 
molo dice: *'A varjos causara extráñela mi lenguaje y mkí^//.05 
me llamarán calumniador. . . . '' — ¡Miserable! es loque os lla- 
man los mexicanos, á quienes no pudisteis ocultar del todo 
la verdad, que os obligó á consignar en la página GO de vues- 
tro libro, la siguiente confesión: '*En vista de la inutilidad 
de las tentativas contra las manzanas fortificadas bajo un 
sistema tan desventajoso para los franceses, el general Forey 
determina sefjudr otro plan de operaciones, y desde este dia co- 
menzó á discutirse en varias juntas de generales el modo mas 
expedito para terminar la guerra sin graves pérdidas del 
ejército franco-mexicano/' — Hubiera sido mas honroso con- 
fesar que el genera! Forey eti> vista de la Inutilidad de sus asal- 
toSj resistidos con tanto valor por nuestras tropas, habia 
resuelto tomar la plaza de Puebla rendida por hambre, ya que 
no podia tomarla rendida por el fuego'' (1), 

Yo, permitiéndome echar mi cuarto a espadas i sacando un 
suspiro de lo mas hondo del pecho, diré que desdt^ que el mun- 
do ea mundo en todos los sitios militares célebres st; ha derrum- 
bado, se ha demolido i se ha destruido a fuego i sangre i reduci- 
do a ruinas por aquii por allí i por acnliíi, i ¡en todos ha habido 
Torres de Malakoff! 

Julio, 1. '^ Restauración de la Orden de Guadalupe, crea- 
da por I tur bidé i restaurada por Santa ^Ann^i eri tiempo de 
la Dictadura. 

Julio, 5. Ocupación de Toluca por el general Bcrthier. 

Obra i tomo cite. í piíjy:^. -lOl} i Bigiiieiitiía. Cónioba evti cuííaiío i viven algii- 

á BUS hijos ; murió sa espüsii i tíe ordenó de mtcerJüte ; vivió iil¡tíun tiempo en el 

biapado de México, otro en eí arsiühifspado de Michuaciin, otro l*ií el obíjapado de 

CToz i otro en el de Puebla, donde murfó imct* [xx'ph l\üoí^. Eüirrilfió \in t'ompen- 

' ■ Hialorhi de MÉxieo i otros fúiieíos. 



—158— 

18í>3 Julio, 8. Instalación de la Asamblea de Notables, la que 
nombró una comisión compuesta de Ignacio Aguilar y Maro- 
cho, Joaquín Velazquete de León, general Santiago Blanco 
(el antiguo Ministro de Síinta-Anna), Teufllo Marin i Josí 
M.'^ Cayetano Orozco (^prebendado de la catedral de Gua- 
dalajara), para que presentase dictamen sobre la forma de 
gobierno que habia de tener México (1). 

Julio, 8. Fusilamiento del general Ignacio Buitrón en la 
Ciudadela de México, primer acto notable de las cortes mar- 
ciales. Bviítron combatia ora en las ftlas conservadoraSj ora 
en las constitucionalistas. ♦ 

Juilo, 10. Voto de la Asamblea de Notables por la Monar- 
quia, Almonte, Ormaochea, Salas i Lares, presidente de la 
Asamblea, se sentaron bajo dosel, i Forey i Saligny en asien^ 
tos de distinción frente a los Regentes, i se abrió la sesión a 
las doce del dia. Comenzó por un breve discurso de Almonte, 
en el que nada dijo que previniera el voto de la Asamblea. 
Luego pronunció Lares otro breve discurro, en el que emitió 
este concepto mui significativo; *'Desde aquel funesto suceso 
[el fusilamiento de Iturbide], una serie de errores y desgra- 
cias forman la historia de nuestras vicisitudes políticas." 

Siguió un largo discurso leído por Aguilar y Marocho, obra 




(i) LoH mas notables de la Asamblea eran loa siguientes: Fray Franoíaco de la 
Concepción Ramirez, Obispo de Cal adro j D* Agrustin Car pena ^ Anad de la Colegiata 
de Guadalupe i poco deanuPB Übiapo ; D, Bernardo Gár:ite, Vi cario Capitular del Ar- 
io bis pado de Méx-ico i Obispo electo de Que ré taro; Manuel Moreno y Jove^ Bean de 
la catedral de México; José M. ^ NietOt Arcediano lie ln catedral deGuadalajat^; Jo- 
sé Mariana Dávilai jeüuita ] gt^neral Bruno Aguilar ; José Fernando Ramires, nativo 
de Durango, abogado, liberal moderado i en mi humilde jviicio superior en saber a to- 
dos loa 21-í de la Asamblea, a los tttiifenteB i a los ^Í5 de la Junta Superior de Gobier- 
DO tno aceptó J; Manuel Üroaeo y Bern^i gnin Jiistoriador í no aceptú) ; Urbano Fon- 
eeca, difltinguido uaturalistaí no'aceptój; Juan Iíodrijfue;s de Siu\ Miguel» juriBcon* 
iulto, autor de obras mui útiles ; Pedro Escudero y Ecliaiiovt^^ abogado yuca teco de 

Íjran talento, liberal radical que habia sido uno de ios diputados que hablan formado 
a Constitución de 1S57; los literatos Manuel Larraínzur i Jo«é M. ^ Roa Barcena; 
loB distinguidos abogados Luis G. Cuevas, MunanoRlvu Palacio e Hilario Elgueroj 
Aguslin íturbidej nieto del Eujperadorj José Kamon Malo, sobrino d^l mismo Em- 
perador; Juan Alamauj alx^ado, hijo de U. Lucae, cuya capacidad intelectual dista- 
ba mucho de los t-alentos do au padre; Faustino Galicia Chimalpopoca^ abogado, in- 
dio descendí tute del tercer rei de México, i Mariano Gal v;m Rivera, a n ti i^uo calenda- 
riflta- Affuilar y Marocho i Teodoaio Laret? hablan sido Miniatros de Santa* Ana i !"■ 
mas de los Individua de la Junta de los Sd i de la Asamblea de Notables habían si 
empieadoR públicos en tiempo déla Üiittadura. Zaiuacois en sn Historia de Méjic 
tomo 18, capítulo 8, dice : **Santa Ana fue el primero ipie trutó^ hallándose *>n el r 
der, de que la nación se constituyera en monarquía cou auxilio de las i>otenciaB eu 
peaa. Hallándose de Presidente "de la Hepáblica Mejirana en 185:^, dio inatruccio;. 
oficiales á 1). JowéM. * Gutiérrez de Estrada y particular" -Ha D. José Manuel Hidali 



—159— 



r 

I del mismo i Hnnada por los cinco de hi comisión, en pro de 
\ la forma monárquica. La parte mas notable de dicho dicta- 
men fué la siguiente: *'La Comisión, pues, con toda la ente-- 
reza que produce la fé sania del deber, con todo el valor que 
infunden las risueñas esperanzas con que se alimenta el mas 
puro y desinteresado patriotismo, va por fin á pronunciar la 
palabra! mágica, el nombre de la institución maravillosa que 
en su concepto encierra todo un porvenir indeficiente de glo- 
ria, honor y prosperidad para México. Esta palabra, esta ins- 
titución ea la Monarquia/' (^Grandes aplausos/ No hubo 
discusión, i la Asamblea votó por unanimidad las proposicio- 
nes siguientes: ''1. ^ La Nación Mexicana adopta por forma 
de Gobierno la Monarquía moderada, hereditaria (1), con un 
príncipe católico. 2. - El Sobei^ano tomará el título de Empe- 
rador de México, 3. ^ La corona imperial de México se ofrece 



1 



«^ret^rio <le la legación mejioaiiii on Müils:'kl, para que oon einpeño solicitaaeD la iff- 
tórvencion de Inglaterra, Francia r España, ú íin de establecer un cobierDo con ud 
príncipe efip.ifí oh El confie jo para dar ese pago salió do Tí, Lacas Alaman, al nom- 
brarle í^anta-Anna Mmíatro^'dtí nej^oeiop Extranjeros can la presidencia del gabine- 
te. . . Habiendo fallecido ÍK Luuasi Alaman el 2 de Junio de ese mianio año de 1853, 
cuando apena§ llevaba dofl meBee de hallarfle ou td ministerio, el ^^r. Bonilla (uno df 
foj de la Junta de tos 35), que entrfi d ocupar au hi^ar, envió de parte de Santa-Anna 
lai inatrucciones oficialeíí á D. José M. ^ Gutiérrez líe EstiLid:* romo he dicho, para 
ÍJne entrase en arregloti con las potencias quo po le designaban. El documento en qui 
Be le autorizaba á que obrase de la manera mas conveniente para lograr e! objeto de- 
seado, decia así; "Antonio I^opez de Bantn-Anna, Benemérito etc, y Presidente de 
la República Mexicana* á tOílos los que las prosenietí vieren ^ salud : Autorizado por 
la Nación Mexicana para coufltituirla b:uo la forma de Gobierno quo yo creyese man 
conyenjente, para asegurar su intepridjui territorial y bu Independencia nacional de 
la manera mas ventajoaa y estable, se¡^nn laa plenífiimas íat'ultadea de qvie me hallo 
investido, y considerando* que ningún Golnenio puede w^r its/iR adecuado ala Nación, 
que aquel ai que por siglos ha estado liahituuda y ha formado r^u.^ peculiaref? cofltum- 
brefl : Por tanto^ y paracnmplir e^te fin, teniendo eonfianísa jín el patriotismo^ ilus- 
tración y celo del Sr, D. Joí^é M.^ (lutierreKde Esiríuia, le confiero por las })reseE- 
tefl los plenos pwieres neconarioí?, para que cerí-ade tas Uortep de Ij^jndre^i. TariR, Ma- 
drid y Viena, pueda entrar ün arreglos y haeer los debidos ofrtuiimienloíJ, para alean* 
Kar de toflos eatos Gobiernos^ ó de cualquiera de ellos f el en Utbleei miento de una Mo- 
narquia dfíHvada de alguníi<le las Ca^as dináHticnfi de e.^tas potencias, bajo las cali- 
dades y con d i iv i once que por instrucciones espennles se estabí+ven. — En fé de lo cual 
he hecíio expedir laa prepentes, firmadas di* mí mano* autorizüilaH con el sello de la 
Nación y refrendadas por el Ministro ¡le Relaciones, tofiít haju bi c^'n^rnieníe reffrvai 
en el palacio Nacional ile Mrxli;o,á primero de Julio mil ochocientos cincnentay tres. 
— A.^L- de Santa-Anna," Hasta aipii ZjtiiiaíoiK: 
La* frase indo ^ajo la conff'Hii'Htt' rfmTTn cf^lubu revebmdo i]ue í^antu—Anna, Bonilla, 

^A V los demás del complot, no tciiían buena mandurí'cba p:ira la jtolílica, pue§e* 

baa perder el negocio en las Corles ile Ijondreü^ Paris, Madrid i Viena^ como en 

to hlao fiaBco- 

I ) El heredero seriaj'sin duda^Fray Tomáis Home», por que Maximiliano i Car- 
"0 tenían hijos. 



—160— 

1863 a S. A. I. y R. (1) el Príncipe Fernando Maximiliano, Archi- 
duque de Austria, para sí y sus descendientes. 4. * En el caso 
de que por circunstancias imposibles de preveer, el Archidu- 
que Fernando Maximiliano no llegase á tomar posesión del 
trono que se le ofrece, la nación mexicana se remite á la beru- 
volencia de S. M. Napoleón III, Emperador de los franceses, 
para que le indique otro Príncipe católico*' (2). La forma 
monárquica fué establecida por la Asamblea de Notables, la 



d] Con frecuencia ee usará de esas iniciales que quieren decir Su Alteza Imperial 
y Reálj significación que procuraran tener en la memoria los lectores poco habitua- 
dqs a este lengua je. 

( 2] El discurso de Aguilar y Marocho fu^ en su mayor parte un tejido de reminis- 
cencias encomiásticas de los tres siglos en que México fué colonia de España, pobres 
apreciaciones hijas de la preocupación i de la pasión de partido, del cual tejido se 
escapaba una que otra ráfaga de luz, hija legítima de una sobresaliente inteligencia : tal 
es, por ejemplo, este pensamiento filosófico: *'La organización que dá vida al arador, 
está enlazada por los infinitos eí-labones de una cadena invisible, con el curso imper- 
turbable de los astros." Después de haberse ocupado los Notables en varios inciden- 
tes, la sesión permanente teraiinó a las nueve de la noche,en medio del profundo can 
sancio de aquello*» hombres, que en lo general eran ancianos ; pero cansancio que no 
impidió los vivas i otras prolongadas manifestaciones de regocijo por el triunfo de bu 
causa, que creian definitivo i duradero para siempre ; sin acordarse para nada de Juá- 
rez; ni de lo que pudieran hacer l'as guerrillas rupublicanas ; ni de las cualidadea que 
tuviese el futuro Emperador, que era completamente desconocido para ellos, i venia 
de nn pais tan diverso de México como era la Austria; ni de las probabilidades del 
término de la guerra de los Estados Unidos ; ni de las probabilidaaes de que un hom- 
bre, aunque fuera Emperador de los franceses, cambiara de voluntad, i terminara su 
protección i los franceses evacuaran a México. 

En otros Congresos mexicanos se habían tenido grandes discusioned, que hablan 
durado largos meses sobre materias mui arduas ; pero los viejitos de 1863 en un rato 
cambiaron la nación de República en Monarquía, dando por sentado ifuera de cues- 
tión el punto principal que motivaba aquel cambio, que era el que los bienes naciona- 
lizados iban a volver a la Iglesia, sin discutir nada, ni decir algo sobre lo que acababa 
de expresar Forey poco antes de entrar a la capital ; ni pensar en lo que sucederis 
después de tres meses entre el Regente Labastida i los demás Recentes Almonte i 
Salas ;8i dando también por supuesto que aunque el jefe de la situación, el referido Al- , 
monte, siempre habla sido mui chinaco^ ya se le habia quitado, i que Napoleón, Fo- 
rey^Bazaine i todos los franceses en el siglo XIX eran muí religiosos, que rezaban el ro- 
sario, frecuentaban los sacramentos i ganaban el jubileo de Porciúncula, como Bernal 
Biaz i los demás soldados españoles del siglo XVI ;i que por lo mismo,no podían haber 
buscado ni encontrado meiores apoyos para que se le devolviera^ a la Iglesia sus ca- 
sas i finc&s de campo, i se las sacaran a los millones de poseedores que ya las tenían 
por suyas, de los cuales muchísimos eran franceses. 

En fin, según mi leal sabré i entender i deseando juzgar con imparcialidad (cosa 
bien difícil en materias como la presente], me parece que conforme a las reglas de la 
crítica i filosofía de la historia, los 215 de la Asamblea de Notables i todos los que in- 
tervinieron en el Imperio, desde Maximiliano hasta el último corchete de policía, se 
pueden dividir en tres clases. La primera fué la de los que obraron de mala fé i por 
espíritu de partido -.unos por venganza de las vejaciones anteriores, otros por la ar**"i- 
cion de empleos páblicos, otros por el srande gusto i deseo detener en su pecho a 
crucecits de la Orden de Guadalupe i ae ver aquellas insignias i ceremonias de U )- 
bleza i grandezas monárquicas que les hablan contado sus abuelos, 1 otros por T- i- 
cia de emolumentos pecuniarios o por otro interés individual. 

La segunda fué la de algunos hombres sinceramente piadosos que obraron y )- 



—161— 

Asamblea de Notables fué establecida por la Junta de los 35' 1863 
y estos 35 fueron nombrados por Saligny. Consecuencia: el 
Imperio fué establecido por Saligny. Hai otras charada^ mas 
difíciles. 

Julio, 22. Protesta del Congreso de la Union en San Luis 
Potosí: **La Diputación permanente del Soberano Congreso 
de los Estados Unidos Mexicanos faltaria al mas eminente 
y sagrado de sus deberes, si guardase un criminal silencio á 
la vista de los torpes y escandalosos sucesos que acaban de 
verificarse en la capital de la República. Ultrajada la Nación 
en todos sus derechos, burlados y escarnecidos los mas sanos 
principios de la razón, de la moral y de la justicia, á la sombra 
de la efímera fuerza de algunos soldados extranjeros que no 
supieron vencer ni pudieron humillar á los heroicos republi- 
canos que defendían los muros de la ciudad de Zaragoza; una 
facción de traidores y cobardes, mil veces vencidos en las 
luchas intestinas, de fanáticos crueles que, lejos del peligro, 
decretan la proscripción y la muerte de los mas leales pa- 
triotas; una facción de egoístas miserables que todo lo pospo- 

tíyoB de religión i con una completa buena fé. dejándolo todo a Dios como las viudas ( 
En aquella Asamblda había mucho de teología i mucho de la jurisprudencia del 
IHgesto i de las Siete Partidas ; pero poquísimo de la ciencia social, cujras ramas prin- 
ciptífis son la hÍ8toria,el derecho constitucional, la ciencia de la legislación, el derecho 
Mministrátivo i la economía política; de aquella ciencia que enseña a conocer a los 
hombres en sociedad i el modo de gobernarlos en el siglo XIX ; la ciencia social a que 
nno de nuestros poetas que esparció diamantes en un muladar, alude en estos versos: 

**Por que la ciencia al nifio vuelve hombre, 
Y la Ignorancia al hombre vuelve nifio." 

Plaza. 

Por esto muchos de aquellos ancianos, se volvieron niños, pues según refiere Zama* 
cois, cuando vieron la monarquía votada por unanimidad lloraron de gozo, creyendo 
con una completa buena fé que con la forma monárquica iban a constituir a la nación 
inezicana con la misma facilidad con que un gallego creía que se aprendía el idioma 
ingles, diciendo : ''Dicen que el ingles es mui dificil ; es muí fácil. No hai mas que 
saber esto, qrue ello mismo lo está diciendo : /¿i, fiaría huevos duros ; %nguli9y mángtúiM 
manteca de JFlandes ; i todo lo demás como en castellano." ( D. Antonio de Val Due- 
ña. Fé de Erratas del Nuevo Diccionario de la Academia, párrafo 74J. 

La tercera fué la de otros hombres que no eran piadosos, pero si de buena fé, que 
tborridos de tantas bofetadas i porrazos como habia dado la revolución de Ayutla, 
i&áaban por un cambio de Gobierno, fuera el que fuese. La revolución de Ayutla fué 
t modo de un crisol que fundió, descompuso i destruyó el partido liberal moderado: 
nn pocos liberales moderados se hicieron radicales i los dei^ias se hicieron conserva- 
<lpi 1 después monarquistas, i estos liberales monarquistas en su mayoría pertene- 
CM L a la tercera clase ; máxime cuando a la aversión al ¡radicalismo de Juarea, se 
*fi ó la seducción ñor las ideas liberales de Maximiliano, liberalismo que al princi- 
P« ^ creyó moderaao; i sobre todo, por que los liberales moderados siempre han si- 
do '— -í-~f^g í primos hermanos de los conservadores. 






— in2— 



1863 nen al interés deloro; de íaiiiélicos dei^radados que en la 
guerra civil han fluctuado corno hi escoria de todos Jos par- 
tidos, pretende ya despojar íl la Nación, y para siempre, de 
. sus títulos niat; gloriosos, de su nombre f^rabado en la historia 
de su Independencia, ganada y afianzada con la i^angre de sus 
mejores ciudadanos, de sus instituciones mas queridas^ tle sus 
libertades mas preciosas, — Y esa facción pequeña de seres 
abyectos é imbéciles que hoy adula y sirve al poder estraíio, 
y mañana sera el oh je lo de sn alto desden y inenosprecio, no se can- 
sa de repetirnos con la insigne ra¿ila fe que siempre ha dicta- 
do sus palabras, que Luíh Napoleón, generoso y benévolo^ sin 
ulteriores miras, sin designios recónditos, sin intereses bastar- 
dos, ha hecho á. sus soldados atravesar el océano, causando e- 
normes gastos al Tesoro de Francia, solo para cumplir una 
misión piadosa y humanitaria, solo para darnos la paz, la 
libertad, los bienes todos que constituyen la felicidad de un 
pueblo, y dejarnos gozar tranquilos de esos grandes bienes 
sin mengua de nuestra honra, sin menoscabo de nuestra 
integridad, sin ofensa, ni aun leve, de nuestra existencia na- 
cional. El General extranjero asociándose también con fingi- 
da genertvsidad á las perñdias de la facción traidora, repite sus 
frases engañosaíí que, por incoherentes é inexplicables, no 
nectísitnlían de ser desmentidas por la evidencia de los hechos. 
— Declararse triunfatlor y victorioso el que ha ocupado, sino- 
tra seria rL^sistencia que la de Puebla de Zaragoza, dos ó tres 
ciudade.^ abandonadas por motivos accidentales en un pais 
que tiene una inmensa extensión de territorio; pensar que una 
linea militar de Veracrusí á México, incesantemente hostilizada 
por fuerzas nacionales y en la que el invasor no tiene sino 
el terreno que pisa, equivale á la conquista de ocho mi* 
1 Iones de habitantes, en su gran mayor ia libres hasta hora del 
dominino extranjero; enseñorearse de este pais por solotales 
títulos y desde luego imponerle leyes i nómbrale fucion arios 
públicos; nombrar una junta de gobierno sin mas representa- 
ción que la voluntad del triunfador y ordenarle que elija otra 
junta de llamados notables, v^ecinos todos de una sola pobla- 
ción, que tendrá el mandato de pronunciar n manera de orá- 
culo, cual es ia forma de gobierno que conviene á Méxit 
responder esta junta que el plan inverosímil y fantást^ 
preconcebido y calculado en las Tullerias hace mas de i 



~1 fia- 
años, es igual» enteramente igual al voto libre de !a Nación y 18H3 
que por su libre y espontanea voluntad el pueblo mexicano 
quiere regirse por el sistema monárquico, llamando al efecto 
uu príncipe extranjero^ advenedizo, sin vínculos, sin antece- 
dentes, sin conocimiento del pais; todo esto y lo mas que ha 
querido hacer la facción traidora en testimonio de la sumi- 
sión y ciega obediencia al mas inicuo de los invasores, suplan- 
tando la verdad, mintiendo á la faz de la civilización moderna 
y queriendo colmar á la Patria de* baldón y oprobio; es un 
grosero tejido de an^íurdos que no están escritos en ninguna 
historia y que serian indignos de todo crédito, si no se vieran 
consignados en documentos irrefragables... Ella inaugura ya 
una nueva era en e^n lucha que s^rá mas porfiada y mas 
sangrienta que la que ha i^ostenido hasta hoy contra sus inva- 
sores. La Diputación permanente en nombre del Congreso 
de la Union, y como fiel intérprete del sentimiento nacional 
tan enérgica y universal milite manifestado en la presenta 
lucha, cree que satisface sus deberes mas sagrados reprodu- 
ciendo, comore produce, todas las declaraciones y protestas he- 
chas de antemano por el mismo Soberano Congreso, por el Go- 
bierno del país y las demás autoridades legítimas y leales, de- 
claraciones que desconocen como nulos, como atentatorios :i la 
Soberania Mexicana, como it^ubsistentes y sin trascendencia 
alguna legítima, todos los actos verificados 6 que se verificaren 
bajo el poder 6 la influencia del invasor extranjero; asegura 
que en la órbita constitucional de sus atribuciones, siempre al 
lado del Gobierno que se ha dudo el pais por su voluntad so- 
berana manifestada conforme íí sus instituciones, y entretanto 
se verifica la próxima reunión de la Asamblea Nacional, coo- 
perará con todo el esfuerzo que le inspiren los deberes de su 
patriotismo, ái^epeler lá fuersía con la fuerza, k desconcertar las 
maquinaciones de la traición y di> la conquista, y á mantener 
incólumes la Independencia, la Soberania, las leyes i la perfecta 
libertad de la República. — San Taiís Poíosí, Julio 22 de 1863.^ — 
Francisco Zarco, Presidente. —Joaquin >[, Alcalde, — Ponciano 
Arriaga.— Bartolomé E. Almada, — Jer^us Castañeda* — Pedro 
'^''^ntreras Elizalde,— José Diaz Covarrubias. — Francisco P. 
chicoa» — a. Lerdo de Tejada, — ^^Genaro I, Leiva, — Ignacio 
7ZCO. — ^G, Prieto. — Manuel Posada, — Félix Vega, — Ignacio 



—164— 

1863 Pombo- Dipuiado tíecretario. — ^íSimon de la Gaíza y MeÍo,Di- 
putado Secretario'' (1^ 

Julio, 30, Forev recibió el despacho de Napoleón ^ por el 
que lo nombró Mariscal por la ocupación de Puebla, el grado 
i título mas alto en el ejí^rcito francés. 

Agosto, principios. Visita de los S8. Arssobiepos Labaatida 
y Munguia i del Sr, Obispo Covarrubías a Maximiliano en 
Miramar, llamados por el Archiduque. 

Agosto, 11, Toma de Tampico por el coronel francés 
Hennique. 

Agosto, 18. Se embarco en Veracruz la Comisión que iba 
a Miramar a ofrecer la corona de México a Maximiliano. 

Agosto, íil. Asesinato del zuavo francés Muler en las cer- 
canías dt* la villa de Tlalpan, llamada también San Agustín 
de las CueviiB, No habiéndose sabido el autor del delito, 
Forey suprimió el ayuntamiento de dicha villa, nombró pre* 
fecto político a un oficial francés ^ impuso a los vecinos de la 
misma i ye hizo pagar la cantidad de $6,000 por vía de 
multa, puso presos a bastantes vecinos que tuvo por sospe- 
chosos, para que hirvieran de rehenes i en un comunicado 
que publicó el dia 22 el periódico U EstaffUe dijo: "Si los 
asesinatos continúan, los rehenes responderán de ellos con 
su cabeza. Si esto no bastare, la villa será destruida," 

Agosto, 21. Hahieiulo mdn denunciados a la Regencia 8 
republicanos de excitar odios contra la intervención francesa, 
fueron presos, condenados a expatriación i embarcados en 
Veracruz el 27 del rnismo mes- Los principales fueron el ge- 
neral Miguel Auza, Manuel Payno, Agustín del Rio (presi- 
dente del último ayuntamiento republicano)! Castillo Velas- 
co. 

Agosto, 28. Acción del Durazno- rancho en el municipio 
de Mascota, ganada por el coronel imperialista Remigio To- 
var a Antonio Rojas, El combate duro 6 horas, i Rojas tu- 
vo 29 muertos, entre ellos tres oficiales, i 43 heridos, entre 
ellos 11 oficiales. 

Agosto, fines. Segunda visita de Arrangoiz a Maximilia- 
no, Dice Arrangoiz: *'S* A* me manifestó que por encargo 
del Emperador Napoleón me iba á dar comisión de ir inme- 



[1] Pro teeta publicada por 8antibn6ez, obra cit,, (tomo t9,pégs* 17 i [siguí entes* 



—165— 

diatamente á Londres, á ver en que seutido áe manifestaba 1863 
el gabinete ingles, y especialmeiite lord Palnierston, respecto 
de la cuestión mexicana." 

Septiembre^ principios. Juárez envió a José Antonio de 
la Fuente como embajador a los Estados Unidos i formó su 
Ministerio de la manera siguiente: 

Relaciones; Doblado, 

Justicia^ Instrucción Pública i Fomento: Sebastian Lerdo 
de Tejada. 

Hacienda: José HiginioNuñez. 

Guerra: Comonfort. 

Septiembre, 11. Hallándose eu completo desacuerdo a- 
cerca de algunos puntos de la administración pública Dobla- 
do i Zarco, presidente del Congreso e íntimo amigo de Juá- 
rez, con quien este conferenciaba privadamente sobre todos 
sus negocios, Doblado, diciendo: **No me agrada que nadie 
me bulla la mesa'', pidió i exijio de Juaresí que desterrara 
a Matamoros a Zarcr» i a Zamaconn; oí Presidente no acce- 
dió, i Doblado renunció la cartera, salió el mismo dia de San 
Luis Potosí sin despedirse de Juan^z i se fué a Guanajuato. 
Entonces el Presidente nombró a Lurdo de Tejada Ministro 
de Relaciones i a Iglesias Ministro de Justicia, Instrucción 
pública i Fomento: Nuñex i (lomonfort permanecieron en 
sus empleos. 

Septiembre, 11, Entrevista de Arruugoiz i Palmerstoneu 
Londres. Dice el primero: ^'Me encardó y. A. que fuera á Pa- 
ris fi recibir instrucciones del tíi\ Drouyn deLliuys, v medió 
una carta la Archiduquesa para el rey Leopoldo, en ijue esta 
Señora le rogaba que recibiera al enviado y le diera carta pa- 
ra Palmerston. Fuíá Paris; el í^r, Druuyn de Lhuys medió 
una de recomendación para lord (.'¡arendon, K\ Rey Leo- 
poldo no quiso recibirme, ni darme ni sis oartíi que una insig- 
nificante que me envió á la posada de liruselas, para el Mi- 
nistro de Bélgica en Londres . . .Queria aparecer indiferente 
en el asunto {del Imperio de Maxinullüna) & los ojos del go- 
bierno británico y de la reina Amalia, su suegra, caj^a Seño- 
ra desde el principio llevó muy á mal que su nieto político 
iceptára una corona que, según creía S, jVP, le liabia sido o- 
frecida por Napoleón y no por mexicanos. — Tuvo lugar el 11 
le Septiembre mi entrevista, que fué muy larga, con Palmers- 




—166— 

1863 ton ... No olvidó preguntar si habría libertad de cultos bajo 
el Imperio''. Arrangoiz le contestó que no; Palmerston re- 
plicó que '*sin libertad de cultos no habría inmigración ní 
comercio; nada, en una palabra;'* Arrangoiz le contestó. **Los 
subditos de S. M. B. no van á rezar á ftlíxico, sino, en gene- 
ral, á hacer fortuna en el menos tiempo que les es posible, 
lícitamente unos, otros saqueando al país con contrabandos 
y negocios escandalosos''. . , Termino la conferencia mani- 
festando Palmerston, que su opinión particular era que el 
gobierno de S* M. B, reconociera á la Regencia luego que lo 
hubiera sido por la mayoría del pais. No prometió nada en 
resumen/' 

Septiembre, 13. Asesinato del joven coronel José jM. ^ 
Montenegro, el hijo mayor del general J. Guadalupe Monte- 
negro j comandante de la tropa que custodiaba una conducta 
de dinero de Guadalajara al Manzanillo, perpetrado al salir 
de la Barranca de Beltran por parte de la tropa, que se pro- 
nunció contra el tíobierno, robó parte del dinero i huyó (1). 

(Ij Joflé M?" Montenegro había hofJjo toda laciimpafia de Ayutla & laa órJentfl 
de Comonfon vn claae decapitan. Por au bizarría en el sitio i toma de Ptiebl» el 
3 de diciembre de 185ü, He le dio el lirado de teniente coronel. Su valient* compor- 
tamiento en las dos campañas en la Sierra de Aliua en ISfíl, le mereció el grado d« 
corone L í^e halló en la acción de San Lorenzo a iae órd^^nes de Comonfort el dÍ4 10 
demayodelííüíí. Cuandofué asefiinado tenia27 aHofi. r*'Kl Paifl"^peri6dí(x> ofi- 
cial de Gnadíilajaraj n? de 31 de octubre de 1S67). 

El teniente coronel Lauro Montenegro^ hijo tambíejí del general J, (iuadalupe, 
fué hecho priííionero i fusilado enTecbaluta por el jefe imperiüiista Luciano Hurta- 
do el día 14 de enero dtí J8t>5. En loa arloa de ISiift, l8Mü, I8rd I líltí2 se halló en di- 
versas accionen entre ellas la délas Cumhrea de Acultaín^tj i en la memoraljle d«l 
Cinco de Mayo, en laa clases de teniente i cap i tan, i por el valor con que se portó tu 
dicha defeníía de Pnebla, ee le concedió el prado de comandante de batallón. í^e hm- 
lió en la acción de Barrancaneca, en la que fué hecho prit^ionero, i llevado a pié a O- 
rizaba, estuvo algún tiempo en la cárcel de la misma ciudad* Logró fugarse de di- 
cha cárcel i caminando a pié i con muchos trabajos llegó a Puebla, se preaentó * 
ÍTonzalezUrt^>;a, se portó con biKarria penlicndo una pierna en el ataque del Car- 
men, Cuaiidc> üQ rindió la plaza, cayó prisionero; pero Forev atendiendo a bu juren - 
tud i aefttar mutilado, le concedit> la libertad. Se \'ino al Sur íle Jalisco, en donde Ar- 
teaga lü nombró teniente coronel i lo nombró jefe de una guerrilla que operaa© en 
Sayula í en ausalrededorea. En esta au última í pura fué ruando ÉíUceiUó m apre- 
henaion i fusilamiento a la edad de20añog, ( Periódico i n ? citados }. 

Diego, otro hijo del general J, Guadal upe,^le edad de IG añofl, en junio de 186$ m- 
1Í6 de íjuaílalajara en compafiia de iu primo hermano Matiae Montenegro, rumbo ^ 
Michoacan, a donde los dos iban a poneji^f-a laa órdenes del y^eneral Régulea para mi- 
litar en defensa de la patria; i el día Zl del miemo met, al pa^ur por Tecalítlan, fu " 
ísesínado, lo mismo que su primo ]K>r'el jefe im penalista Joná M f Ualindo, (Peí 
dico i nP citados). 

Otro hijo notable del general J. Guadalupe ea el teniente eoronel Ignacio L, M 
tenegro, que fué jefe político del cantón de Cocula, i deppuei jefe poHticK» d«l de * 
jjotlan i <le e^te cantón de Lagop, 



Septiembre, 30. Tercera visita de Arrangoix a Maximiliaat) lS(¡ií 
en Miramarj llaiiuido por este, 

(.tetubre, 1,^ Llamado Forrey por Napoleón entregó a 
Bazaiue el mando en jefe del ejercito trancen, llazaiiio, jun- 
tamente con el despacho por el qut' en tírminos mui lionu rí- 
ñeos fué nombrado por Napoleón general en jefe, recibió de 
Eduardo Drouyn de Lliuys, Ministro de Negocios Extranjeros 
del mismo Emperador, unas instrucciones sobre el modo con 
que liabia de gobernar en México, i una de ellas era la si- 
guiente: **Hemos acogido con placer^ considonlndolo como 
un sign© de felix augurio, la manifestación do la Asamlílea 
de Notables de México, en favor del establecimiento de la 
monarquia y el nombre del Príncipe llamado al Imperio, 
Esto no obstante, según os he indicado en un despacho ante- 
rior, nosotros no podemos considerar el voto de la Asamblea 
de México, sino como un primer indicio de bií^ disposicionüs 
del pais. Con toda la mUoridad inheraitc á los hombres respt:- 
lahhs qiie la componen^ la Asamblea recomievda tí sus concmdü' 
díutos la adapción de institucioves immárquieas y prese ufa tin Prtv- 
n2*e d i<us stifrayios; mas toca ahora al gobierno provisional 
recoger esos votos, de manera que no pueda quedar duda al- 
guna sobre la expresión de la voluntad del pais. No tengo 
que indicaros el medio que dei>a emplearse para que este i'e- 
sultado se obtenga por cümi>leto; es preciso buscarlo en las 
instituciones y en las costumbres locales, líien que las mu- 
nicipalidades sean llamadas á prünui|ciarse en las distintas 
provincias, íi medida que hayan reconquistado su libertad de 
acción ^1) y cine bajo su dirección se abran listas para reco- 
ger los votos (2), el mejor medio será aquel que asegura la 
mas amplía manifestación de los votos de los puebh)s, en las 
mejores condiciones de independencia y sinceridad, 

(_>ctubre, 1, ^ Discurso compuesto cu idioma i^zteca por 
Faustino Galicia Ohimalpopoca, para excitar a todos los in- 
dios a abrazar la intervención francesa i el Imperio de Maxi- 



(l ) Uticjío t^utí üada ixjíilacíüii fui.*ru ütni piula i.>or Ium íV] [lui.^ fritiiLesUíí, 
'**; Que eu cmhi jjoLI ación Irn volof? we recogiera n \m¡n lu ílirori'imí do lan luUürí- 
;^B Ín)ii(^rinIií^U;« pue^ta^ en cmlii iiiiUt i ipio k>íi ptíijiíimn qiii' Uian a vutav luvi^^niu 
:hD en cuenta que una AsauíbU-a coitipuiíriUi ¡lo Ihh |ktsoíuih mits reíii>iit4il)lL*HT rt*- 
LUDdiiLüi encare ridan lente la adopción de lii monurL)UÍa 1 la eLL^cciou lie INIa^inií- 
1 para Emperador* Dí'sptum di» oííto la vntat^iou qiu'(la}>u n.trfdiíiFtaf ífhrf^ 



A.UIÚO& 22 






— líiH— 



l8tí!i iiiiliE^iiOf del nuil discurseo se imprituieron muchííiimoB ejem- 
plares i se hicieron circular en loí* pueblos de indios. 

Octubre, 8. La Comisión mexicana llegó a Miramar i o- 
freció a Maximiliano la corona de México. Esta Comisión 
se componía do 11 individuos, diez vocales i nn secretario, a 
saber; Gutiérrez de Estrada, presidente, José Manuel Hidal- 
go, Aguilar y Maroclio, Francisco Javier Mirandh, Joaquín 
Velazquez de León, Adrián WoJl, Tomas Murph>% Antonio 
Escandon, Antonio Suarez Peredo^ José Landa i el secretario 
Ángel Iglesias y Doniinguez (1), 

Ofrecieron la coro ha de Mu x ico a Maximiliano por medio 
de un discurso, pronunciado por Gutiérrez de Estrada, al que 
contestó el Archiduque con otro discurso en elíiue dijo que 

* aceptaría la corona cunndo le presentaran "los votos de la 

generalidad del ])ais'\ 'Dice Zamacois: **En cuanto Maximi- 
liano termino su discurso, pidió á Gutiérrez de Estrada que 
le presentase indtriihfahufute á todos los miembrqg de la Co- 
misión, y ít cada uno lu diripú palabrns exprosivaí^. diclia?í 
con la mayor afabilitind y dulzura" (2), 

f'lj IjOS íiete rDmísian.'ntofl <jiie haUínn ííaíiilo ik* Mt^xico íui^roii ii París j pn líoiule 
ae reunieroii con elloB iTUtú'iTf/, <kí EsitriuUi, IIklal^o,Miirphy i Kí?eftmk)n, que Inicia 
baa tantea tieumo ri*sitlkm t-n dicliíi fiíuíad, i fonnaUmila la Comisiotí» quiso prese»- 
tarse hiego a Napokon, qiu^ a la Razón ñ\^ haLlaha en Biarritss; mas por Uimíoskion 
del mismo EraixTaslor fui pnnu*raa Miramar, en ík>ii(k* ArrangoÍK Bt^ reunió con los 
de laCíomision. 

(2) Los 11 de la Comiflion eran ]>olí ticos i con ser vado rps^ 

íío conocí a Gutiérrez di* »trada mas que \yo\ au rttn^to i por Iok rasgioH biográfi- 
cos que constan en la hí.storiu. Kn fíu scmbknte no ae notaban cümo en el del Sr. 
Obispo Carrillo i Ant;ona j t n el tic otros personajes yucaU^roB, las liuellaa claniF de 
la nación maya, sino que pu Ij-^ounmla ora enteramente e,'flpailola. ÍTUlierrex de Es- 
trada era unliombre de bicji, que softaba eon Carloí* V i Felipe U, Kevilla Gigedo e 
Itiinlide i era rnni ak'cto i\ las pnkticas catódicas ^ jior loqni?. eu Roma vivía rn su 
olemento. Ya he dielio que era abogado i diplomátk^o. 

Hidalgo era también im pi^f lefio criollo, i por suí* ideaf» i sentimientos era iin reli- 
eario viviente del vireinato espaflol i ilel Imperio de Itnrbide^ en cuyas lilas Inibiii 
militado bu padre. Ya he dicho que flu profeeior^ era la de la diplomacia, 

Aguilar y >Iíiroeho era criollo \ pero en cutis trigueffo í" color de trigoj, cabe lio latió, 
barba ej^casa, ptírpetua síinrifia i didzura de cararter luiíla tenian de es pa fio lew, 
^ i un íilÚRoío i obííer\iKlor echaba de ver luego cine ei elemento fisiológico ilominatite 

en aquella organización i el carácter del indiviíluo era el indígena, líabia sido Mi- 
nistro de Hant4i'Ana en tiempo de U Dictaduta, i ya ^e dicho qué era un al>pgado i 
periodiatíi de eran talento i s uíita instrucción. 

El Doctor Miranda f a quien eonoí/í una sola ve?, qtie le vis i ti'' eri e*u casa de la c~"^ 
de Jesús Maria n, ^ Z)^ era aacerdote i periodista, había pido Ministro de Jiísttei 
Mi ramón, i sus cualidades fifi i cas i mor ale t? fcutis color de pimienta, ealiello ere 
cabeza erguida, mirar arroíiaide i genio fie rio i andaí) mostraba al hombre de la r 
neera, 

Velazquez del^on era sulmeeretario de Fomento i director del Colegio de Mine 
Kra lujo de ^Manuel VelassqueK de Lenn^ secretario del virrey Itiirriganiy; el cual 



—169— 
Continua Zamacuis: '*En seguida qLiirfu presuntarles á üu 1863 



kijo del {auioíío geómetra Joaquín VelaswjUüzCárdtíriKiJ y U^oa ; d cual eracieMicndieii- 
tf de Juan Velaaquez de Ijcon, uno do Ioíí principal oh capiíauee de Ik^muti Cortes: i 
iUclio capitán <*ra soí>rino üarnal de Díügo Vela;ií|neK, (iobt^rnjulor iIp Cuba i uno de 
1 08 navegantes coQi paño roa de Cristóbal Ctdon, 

WoU era nativo de Francia, ciitdaílano nutxicanu í ^ri^nt^ml de diviJ^ií»». Kloin en 
BUS Apuntep Biof^rútícoa citados a la pují. 114 deji'i escrito lo fíí^nit^nuí : '*pvl (ienenil 
Woll comenzó 9\i carrera en Eapafia, t.*n calidad de iíuorrill#t-0j bajo Iñ!^ 6r<Jene9 del 
f amono Mina. 8ígui6 en 1H17 ú. CHle ^;eneral lí M¿''\ico, pero no pasó maa allá de 
Tampico, donde fíc quedó en las casas de jnetro, — MaH tanle tomó líarU^ en diverso» 
proniinciamientOB; pe hizo una situación en el ejY'reito y acalm fKjr ser iletjLituido en 
lft40 por Santa-Anua, por que &e habia negado I st»^,mirle en la guerra eoutra loí" a- 
meríc^nos. — Habia ganado c te rtti cantidad en el juejíO, y había aj^rovcch^lo su situa- 
ción de comandante general de Tampico para hacer sn» iiegocios con la Aduana — fte 
embarcó coo eR te dinero para la Francia *londe f^e ^juedo basta IH^"), época en cine 
Santa-Anna le volvió a nombrar en el ni innio d*'i<tino; lo (pie le permitió realizar 
tola vía alguros pequerlota provecliOH con los cuales se nianíbó una segnmhi vez para 
la Francia en 1855.— Kn 1858, vino de nuevo á ofrecer hup fíervicios a latííáccíon y 
representó el mismo papel en (í nádala jara bajita ItíW», efKx-a en Ciue se; marchó de 
Me:íico por la tercera vuk. — Va\ fin^ volvió por la luarta en lSt)2j y iu6 d'isignado el 
ano siguí en le para ir en calidad de noUble, á ofrecer la corona tllMnxImiliano-** 

Murphy era hijo de ingles i mexicana > banquero, i había sido Ministro pleni poten 
ciario de M ése ico en Europa. 

Eacandon erael director de la empresa «iel ierro-canil df VeracruK í hermano de 
Manuel Hicandon, ile Dp Dolores Eacandon i otroe: familia orí sabe ña i es pa fióla de 
origent a la que perteneció entre otroa Ki^canduues nota bien td canónigo de \ alladobd 
(Mbrelift), Mariano Eacandon, Conde de Sierragorda i gol Kirn ador iie la Mitra de 
Michoacan en IHIÜ. Me parece que la familia ]'>candon puede jircFentarse como el 
espécimen i el eapejo de las familian de la alta claí*eíU- México, ile título, de grandes 
riquezas^ consíírvaiforas icatólicaí*, 

Suarez Peredo era Conde del Valle, i e-^te i Lacnhi eran müi ricos agricultores. 

Iglesias y Dominguea era nieto ih^ íoa Corregiilorrs de Qnerítaro en 1810, nió^üco 
Hobresalierde ( introductor del o[talniOHro¡do tm México en [HM\: Kosa, "Biografiaa 
de Mexicanos Distinguitlos*' k I viajero en Europa repetidas veces, en laa que había 
c o n traído am is tari con ü n t i e rre z i le Ef^ tra* i a . H í d ai go i A i uto n U^ . 

^la:xit]iiliano fué informado de las cinMiuíílanciuíí inasjíalieiiteH de cada uno de loa 
miembros de Ta C^Dmision. 

La elección de loa 11 individuoa fué el parto k*\h de algún ingenio f quizá Aguilar 
y Maroidjo), pues la Comisión mexicana, formada i combinada con esmero, ora una 
significación de todos loa elementos i clases sociales de ílésico: el saf^rdocío, la 
mdicia, la política, la diplomacia, el periodismo, el foro, la profesión méilica, la agri- 
cultura, la minería, la industria, el comercio- las razas i ann hts matices de naciona- 
liílad (mexicano-indio, mexicano-negro, mt^xiuano-cspaflol, mexicano-francés i me* 
lícanodngles), el cnltOj la moral fqiie no siempre nndk de acuerdo con el culto), las 
letras, la antigua nobleza i la riqueza del ]>ats; ancho campo para responder a todas 
las preguntas e indagaciones que quisieran Iilu er ^^laximiliano í Carlota sobre todos 
esos ramos. La C^omision era hasta im ret nerdmle tíMhis las époeas históricas de la 
nación: el deacubrimiento del Nuevo MuiüIu, la imiiquista, el gobierno vireinal, la 
revolución de Imlependcncia, el Imperio de Itiubide, h\ l>ict4Mlura de Santa-Anna i 
el gobierno de Mí ramón 

MaTÍmliano ti i jo que el voto lie la Comlrrion no era una manifestación nacional i 

que aun el voto de la Asamblea de Notablt-s no era una mauííost ación nacionah Na- 

íon in por medio de hu Ministro Drouyn «le Lhuys dijo a Hazaine que el %^oto d© 

tsambla de Notablea era'* un primer inffii'ín de las di pos? iciones del pain ;" pero no 

una manifestación nacional; que en cada ptd elación de lanucíon mexicana vota- 

A libremente tfhlos los habitantes sobre la forma de gobiennj i aobre la candida- 
«t de MaximilíanOj ique la mayoría de votes aunque no friera la de Condes ni 
onarioa sino de zapaterois i jornaleros, seria una mauiícstacíoniKionaU 



—170— 

1863 esposa la Archiduquesa Carlota, y al efecto la condujo de un 
salón inmediato ... la Archiduquesa se acercó, como lo ha- 
bla hecho su esposo, á los individuos que formaban la Comi- 
sión, y á cada uno de ellos les dirigió la palabra en correcto 
castellano, hablándoles según la carrera ó profesión que tenia, 
tocándole los puntos qu0 mas pudieran alhagarle. A D. Joa- 
quín Velazquez d^ León ... le habló de los adelantos del Co- 
legio de Mineria; á D. Ignacio Aguilar y Marocho, del dic- 
tamen {en pro de la monarquía, que kabia dado en la Asamhled 
de Notables), y de los elogios que en su ausencia hicieron de 
é\ los SS. Arzobispos de México y Michoacan ; á D. Antonio 
Escandon, del camino de hierro que se estaba haciendo de 
Verácruz á la capital; al Dr. D. Francisco J. Miranda, de los 
va roiie^ i lustres que la Iglesia ha tenido en México; á D. Án- 
gel Iglesias y Domínguez, de la esposa del Corregidor de 
Querétaro ... y así á los demás ; pero todo con un tacto, de- 
licadeza y talento, que revelaban su vasta capacidad, y que 
habia leído detenidamente la Historia de D. Lucas Alemán" 

(V- 

En ningún historiador ni otro (escritor público he visto his Hcmhlanzas i reHexiones 
anteriores, i si con eUas he extralimitado el oficio de analista, perdónenme loa lecto- 
res, en gracia de une el monje Lucas Wading escribió sus "Anales de la Orden de los 
Franciscanos" en S voiinnenesen folio, i los **Anales Eclcciásticos" del Cardenal Ba- 
ronio, continuados por Rainaldi i Laderchi, forman 42 volilmenes, i el mismo Táci- 
to en sus Audh'i no escribió iX)co. 

( 1 )' Franci.'^co de Paula de Avrangoiz, testigo ocular de las escenas que refiere Za- 
macois i que trató i conoció a Maximiliano en Europa mas que ningún mexicano, 
en su Historia citada, tomo 2? , pag 146, dice: ''Durante los acontecimientos de 
México que lu» refejído, se dedicó e-l Archiduque Maximiliano á cax'itarse las volun- 
tades de los mexicanos que estaban en Europa: llamó á varios á su palacio de Mira- 
mar, y con uiucho empeño á los Señores Arzobispos de ^léxico y Michoacan y Obis- 
po de Oaxaca. A ca'la uno le hablaba según sus ideas: á los jefes de la Iglesia Me- 
xicana de religión, hacién<loles las promesas que mas ])odian halagar á sus princi- 
pios políticoí^ y religiosos; lí un j)articular muy piadoso le enseñaba un altarcito oon 
la Virgen de (iua<laíupe, que tenia en su dormitorio; á otro muy afecto á Esi)ana le 
hablaba de las glorias de esta nación y de las corridas de toros; buscaba lo que mas- 
l>odia lisonjear á cada uno personalmente.*' 

Parece que el españolado era Hidalgo, i res|»ecto del particular mui piadoso a quien 
le enseñaba Maximiliano el altarcito con la Virgen de Guadalupe, no se necesita ser 
adivino ni tener una memoria mui feliz, sino que basta tenerla mediana de lo que se 
ha dicho anteriormente en estos Anales, para conocer que era el pobre viejo Gutiérrez 
de Estrada. La Historia de la conquista de México i la de la Revolución de Inde- 
pendencia son las de unas sangrientas i sul)limes tragedias; la Historia del Segundo 
imperio es la de una hermosa «omedia. No lo digo yo, sino Fray Tomas (romez, «1 
monje franciscano «vpañol capellán de la Emperatriz'. Vivió mui cómodamente < 
años en el Palacio de México, i cuando vio que el Imperio estaba terminando 
pu nta como las pirámides, el buen fraile a toda prisa se embarcó en Veracruz, i 
tonces ca/iíó, refiriendo durante la navegación diversas escenas privadas de Max! 
i ano i Carlota (que referiré a su tiempo) que habia presenciado, i concluía sus 



—171— 

Octubre, 4 en k noclit'. ^v despidió de ]\Iaximiliíino la 1863 
Coinipion i partió para Paris; a excepción de Gutiérrez de Es- 
trada, Hidalgo, Aguilar y Maroclio i Eí^candou, (jue por dis- 
posición del Areliiducjue permanecieron en el palacio de Mi- 
nunar hasta el dia lü dei mismo mes, eii que marcharon a^ 
í*aris. Todos esos dias los sentaba a su mesa i pasaba con 
ellos lar^^^as horas preguntándoles i conferenciando sobre los 
negocios de Jléxico. Arrangoiz intervino en esas conferen- 
cias, i accediendo a ios deseos del Archiduque, permaneció 
en Mirara ar hasta noviembre. 

Octubre, 8. La Regencia derogó el decreto de Forey sobre 
el secuestro de los bienes raices i muélales de los que se opu- 
sieron a la intervención. 

Octubre, 11. Entrada solemne de los SS. Labastida, Mun-^ 
guia i Covarrubias en la capital de M6xico. El primero vol- 
via después de mas de 7 años de destierro. 

Con la llegada del Arzobispo de Michoacan cobró mas vi- 
gor su escuela politicaj la que tuvo mucha influencia en los 
sucesos de la época de la Reforma i del t^egundo Imperio, i 
por esto me parece conveniente decir una palabra sobre ella 
en estos Anales. Como veremos mas adelante en estos Ana- 
les, cuando el h>r. Munguia vio r¡ue la nionartpiia de IVIaxi- 
iniliano habia ¿¡alido ro'uím ¡mfdmTnleu), huyó a líoniíj, en 
donde pasó casi ciego los últimos anos de su vida i murió. 
Cuando era joveíi, al concluir el estudio de la fihjsofía en el 
seminario de Morelia en felirero de 1834, coTni)uso i pro- 
nunció ante sus condiscípulos una arenga en que les diio: 
'•¡Condiscípulos , . . yo distraigo un motnentu vuestra aten- 
'cion, para que voléis conmigo haeia el lejano porvenir! í/iuui 
do en años muy distantes, aUa por ventura en remotos cH- 
íuaSj u(joriado>i ron ví ¡a^o clr ht ifími, ocupados de las anas 
serias ideas, y jíeniUeníes .solare la profiu\da fosa que se traga 
las generaciones humanádmete. (1) . , . 1 aremos no jjerseguir- 

velflcioiK^g i*Dn esK (lilj.'iiia: " O el KinpiTiníor y la Km^n^ii^tin?. h? volvieron ItHjOH 
i^n México, ó re}H'i\<rtiUiruH tttia rmifílta cji Mimíiuir/' ( !í:iiiiíii'üíiíí, Hiíitfiriii di? Mé- 
jico, tomo IK, jiLiir.:íSJt)» ^M:ih atimdit'inío al tiiíhIu ronjiic* utiuÍih'í el S^^^inulo Iiji- 
nerio, filé iiiva tm^M-t^oim^iüí*. 

j Uno de lofí <lÍH<^f|Miloínlí!l St . ^ínni^Tn.i, purUivriií'ivl"* a í4i "'¡^t'iii'lii, tuitivo <li' 
pueblo rk4 municipio fie ZUuf imni i riMljictor íIj* '' Lsi Vo^ dv M*^xíl-u," le puso a 
apalabran ewtu nota; '*VA ^vrÁn tiene al j£u ííe profetizo- Fiirorp i^ue eljoveu- 
dor, en un arrancjue de eutuííiaiduio, príísintió i>l ultimo termino dt- su f xiñtencva 
■tal," ("Monseñor Mungiúaysus KR^rito??** por el Lii\ ^Mipiel Mtxniuez, lomo 



—172— 

1^63 nos, no aborrecernos, no dividirnos jamas . . . Permitid que, 
derramando mi corazón en vuestro seno fraternal, os exhorte, 
08 conjure, por todo lo que tenéis de mas querido, por todo 
lo que hay de más sagrado en ej cielo y en la tierra, que idep- 
' tifiqueis vuestras almas con aquellos sentimientos (los prin- 
'' cipios conservadores). Sea nuestra amistad tan firme como las 
coliímnas en que descansa el orbe ; y los resultados de nuestro 
concierto en la sociedad, donde no tardaremos en presentamos, tan 
admirables como la armonia de los cielos.'* Con estas pala- 
bras manifestaba el jovencito los sentimientos dominantes 
que tuvo toda su vida, i conocieron todos los que lo trataron, 
a saber, la conciencia de su gran valer intelectual, i la incli- 
nación a dominar a cuantos lo rodeaban i Vi formar escuela. 
En efecto la formó, i tendría yo que alargarme demasiado si 
quisiera referir todos los empleados públicos en el orden 
eclesiástico y en el civil, oradores i periodistas que pertene- 
cieron a la escuela del Sr. Munguia, desde sus condiscípulos 
. D. Pelagio Antonio de Labastida i D. Ignacio Aguilar y Mo- 
ropho, h^sta el "Don Barbarito" de Zamora i el Lie. p. Rafael 
Gómez, que fué redactor en jefe de "La Voz de México." Bas- 
te señalar las tres cualidades en que los escritores que for- 
maban dicha escuela, se distinguían de los demás escritores 
públicos defensores de la misma causa. 1. ^ Los que forma- 
Dan la escuela del Sr. Munguia eran casi todos michoacanos, 
condiscípulos o discípulos del mismo Sr., formados en el se- 
minario de Morelia i en su mayor parte abogados (1). 2. ^ 
Los escritores de dicha escuela tenian cierto estilo filosófico- 
político-ecksiástico, en el que abundan estas frases "desem- 
volver el pensamiento", *'el magnífico plan" *'el magnifico- 
cuadro", "bajo el triple aspecto", * 'inscribirse en el catálogo", 
* 'circunscribirse," **la plenitud de la ciencia" (ó de la felici- 
dad) "el homenaje de la posteridad" i otras muchas semejan- 
tes: estilo en que se echaba de ver mas las galas de la elocuen- 
cia (2), que la solidez en la instrucción i los argumentos. 3. ^ 

l.o,páff.l69J. 

[1] El Sr. Munguia i el Sr. Labastida eran abogados, i el primero ejerció algunos 
afio8 6u profesión en los tribunales civiles antes de ser saceraote. 

(2) La cátedra^e elocuencia, de que era profesor el Sr. Munguia, era la p. 
lecta, aun sobre las de teolegia, en el seminario de Morelia. £n '* Monseñor Mung 
y 8U8 EscritoB," puede verse la descripción de los brillan tes, actos públicos , en 
misna cátedra durante bastantes años, con asistencia del Obispo de la diócesis i 
Grobemador del Estado i yo asistf a dos de esos actos. 



, / *>- 



En los escritos de Ioíí de la escuela del Sr, Munguia, ae en- 18(i3 
cuentran con frecuencia pensamientos i trozos de Boasuet^ 
Chateaubriand, el Conde de Maistre, el Marques de Valde- 
gamaa i otros apologistas de la religión católica i juntamente 
de la forma monárquica absoluta; pero muí pocas citas de la 
Biblia, i menos de los cánones de la Iglesia i de la doctrina 
de los Santos Padres (1)^ 

Octubre, 15. Bazaine por orden de Napoleón presentó una 
solicitud a la Regencia, de que expidiese una circulara todoí 
los tribunales paiM que admitieran como válidos los pagaren 
procedentes de la nacionalización de bienes eclesiásticos, con 
ía amenaza de que, de lo contrario, disolverla la Regencia (2). 

Octubre, 18. FÁ Sr, Lahastida tomó posesión de su cargo de 
Regente. 

Octubre, 20. C:3onferencia entre los Regentes (a la que qui- 
so asistir Bazainej sobre la circular tícerca de los pagarís. Pa- 
labras notables del Regente Labastida: *'En consecuencia de 
todo, yo considero estas medidas opuestas á la doctrina, los 
derechos y las libertades de la Iglesia Católica, y no puedo 
menos de resistirlas y protestar contra ellas. . . Ellas im- 
portan que solo se cambia do personal (3j. Personas necesi- 
ta en estesuelo Francia, y después^ de lo becho, ¿cuales le 
quedarán? (4). ..Entonces hubieran podido ahorrarse al era- 
rio francés los millones invertidos en la guerra; á la nación 
francesa las vidas preciosas de sus ilustres hijos; á los mexi- 
canos honrados los golpes sensibles que la facción despecha- 

(1) El Sr, Aríobispo I^baBlidíi tenia un gran talento, aunqiie interior al Sr, Mun- 
>íiiia, i una inatmccion síiUíla en d derecho líimóniKo. Las obras del Sr. Munguia 
constan (Je 14 volámeneíí en 4p Unas de ellas maninestan bu gramle íngtruceion en 
latí deliciáis jurídica»; otniií prueban su grande inetruceion en la eloc tienda, su 
tíiencia íavontaj i bu libro aobre el Juramento patentiza que era un sutil dialéctico i 
un abogado, EBeríbiiV este libro después de algunos meses de hostilidadeB, i eu pri* 
mera frase no íué aqnella mu i dulee de Fray Luis de León ; Dfrtnmús ayff^ sino esta 
otrtí mni enérgica i tjue tenia una I lel la armonía imitativa: "Komph íil Ün mi rU 
lencio." 

. i 2) Ya antes Napoleón^ a petidon de los adjiídieatarioB (ran ceses, había manifes^ 
ta4lo a Forey que hiciera a la Regencia la ho licitud de dicha circular cod la amena* 
Ka de disolverla ; pero esta no fue una orden tan terminante como la que dio des- 
nues a Baiaine. Forey habia presen tildo dicha &oiioitud, el Kegente Ormaechea se 
ia opuesto fuertemente^ Almonte i Salas hablan fieguiílo nn parecer» i a Korey na 
■nbia pareddo conveniente insistir. 

Bazaine, Almonte i Salas eu lugar do Juárez^ 

£n unacomunícadon a Almonte I Salas explicó este pensamiento dídendo: 
yd rafcdidafl retraerían á su inmensa mayoría (de la narmn mfj-icana i íoi ron*ír- 
'^«A y no atraerían A los disiden lea (/oí libcraks).'^ 



—174— 

IHfiíí da descargó sobre ellos; íi los fit^Ies el indecible tormenio de 
ver burladas sus eí^|>iranzas (1)^ y á los Pastores la pena y el 
vilipendio de volver de su destierroj bajo la salvaguardia do 
este nuevo orden de cosas, á presenciar la legitimación del 
despojo de sus iglesias y la sanción de los principios revulu- 
eionarios/' 

Octubre, 21. Embarco de Foreyen Veracruz. 

Octubre, 22. Presentación de la Comisión mexicana a Na- 
poleón II L Dice Zamacüis: '*EI presidente de la Comisión D. 
Jüsí M. ^ Gutierreií de Estj ada, le entregó en nombre de la 
Regencia del Imperio, el voto de gracias de la Asamblea de 
Notables, depositado en una larga caja oblonga de plata ma- 
ciza, de la mas delicada ejecución y adornada con cintas de 
los colores nacionales de México/' 

^ Octubre, 23. Almonte i Salas, sin citaral Si\ Labastida, ex- 
pidieron la circular so bre¿>a7am, exigida por Bazaine. Dicha 
orden decia entre otras cosas: ''El Manifiesto dado por el ge- 
neral en jefe (el de Forcy do 12 de junio) servirá, como debe 
ser, de norma al Gobierno de la nación, y conoce demasiado 
todo lo que debe á la magnitud del Emperador Napoleón III, 
para que consienta en apartarse de sus intenciones. Procla- 
ma, puet4, el Manifiesto que las ventas liechaa conforme á la 
ley quedaran sancionadas, y únicamente sujetos íí revisión 
los contratos fraudelentos/' 

Septiembre, octubre i noviembre. Cuadro de las fuerzas re* 
publi canas en estos meses. Dice Zamacois: *^Las fuerzas jua* 
risteis acantonadas en Maravatio, salieron dealli en número 
de 3,Ü(X) hombres, al mando del general Echeagar^y, para ir 
á reunirse en ¡San Juan del Rio con las que hablan ido de 
Guanajuato (lue ascedian á i^ual número. En diversos pun- 
tos se luibian organiisadíj tropas, y se pensaba en distribuirlas* 
en 5 divisiones, mandadas, la primera, por el general 1). Tor- 
íirio Diaz [en Oaxaca\, liombre de valor y de orden; la segun- 
da por D, Manuel Doblado, mas apto para las intrigas de ga- - 
binete que para la campaña; la tercera por 1). Jesús Gonza- 
íez Ortega, que hizo la heroica defensa de Puebla; la cuarta 
por el general D. Josí López Uraga, militar de valor y de \ 
tos conocimientos; y la quinta 5 sea de reserva, por D. '^^ 

Cl) Aquí coíjieiiztüxíri im ciiaseos por la ííillü üt.* pií^s i ritmes i Áe políUcii. 



k 



—175— 

pe Berriozabal, á quien el lector ha visto figurar eu diversas 1863 
ocasiones." 

Noviembre, principioy. La Comisión mexicana llego a Ro- 
ma i fué mui bien recibida por el Papa. 

Noviembre, principios. Pronunciamiento del general con* 
servador español José M. ^ Cobos en Matamoros, proclaman- 
do el Gobierno de Zuloaga contra el Gobierno de Juárez i í 
contra la Intervención Francesa. 

Noviembre, 7, Fusilamiento de José IL^ Cobos en Mata- 
moros por el general constitucionalista Juan Nepomuceno 
Cortina (1), 

Noviembre, 10. Comunicación del Regente Labastida a loi 
otros dos Regentes. '*Se ba dictado á nombre de la Regencia 
una orden que la Regencia no ha acordado, pues jo soy miem- 
bro de la Regencia y no he concurrido ni sido citado á tal a- 
cuerdo. . . , Protesto de nulidad, eu toda forma contra tal or- 
den." 

Noviembre, 14. Asesinato de Comonfort en el rancho del 
Molino de Soria, en el municipio de Chamacuero. A la sazón 
que Comonfort viajaba en carretela descubierta, acompañado 
de un sobrino suyo, de su ayudante Estanislao Cañedo {2) i 
del coronel José M. ^ Duran, con una escolta de 100 hombreí^ 
de San Miguel de Allende a Celaya, con dirección a Guana- 
juato, a donde iba a arreglar personalmente con Doblado al- 
gunos negocios pertenecientes al Ministerio de la Guerra, el 
coronel imperialista Sebastian González Aguírre *' poniendo 
emboscada su gente, esperó el momento de atacarle. Al lle- 
gar pocos instantes después Comonfort al sitio referido, su» 
contrarios hicieron una descarga sobre él y su escolta^ lanzán- 
dose sobre esta sin darla tiempo á prepararse á la defensa. Co- 



(l) Corí in* proy «c tó u a pron u nci am ien lo • ii >ra t araoio» , n o líon t ra ti G obi« ri o 
i€ Juárez, tmo contra el p^T^onal del Gobit*rnf> del Estarlo i y^nncipMmente 4X)ntr» 
•Uíobernador i comaiidaiite general Manuel Rviiz, i para e?ttí eíei:to invitó a Coboi, 
%nm a la Ba»on h^ hallaba en Bronswille j maa al ver que Cob<ifl ae habla pronunt-iado 
í>orel Gobierno de Zuloaga, lo aprendió i fusiló, deetituyó rt Uuiz. tíoWó aJesui 
Kerna romo Gobernador del Eitaoo i dio partp de todo a Juíirrz. Este le conteitó pe- 
probando iu pronunciamiento i mandindole que repusiese a Ruíe en bu empleo. Cor- 
tina no obed*»ci6, Kema continuó f uníriendo como Gobernador de Tamaulipas i Juárez 
ya estaba privado de loi recursos de laE a rl nanas de VerntTuz, de Tanipieo i dac- 
t puertos, quedó también privado de lo» recursos de Matamoros, 
'i ilijo del célebre diputado Juan de Dios Cafledo. 

Aafties 31 



1853 inonfurt quedó muerto aii la primera decarga, y 8us soldados, 
acometidos por mayor nú í ñero de contrarios, se retiraron al 
pueblo de Cllanlacue^o'^ í Zaniacois) (1), 

Por muerte de Comünfort^ -luarez nombró Ministro de la 
Guerra a González Ortí^ga. 

Noviembre, 17. Nota de Almoiit^ i Salas al Sr. Labastida, 
• ? en la que le conumicaron que había dejado de formar parte 

* de la Kegeneia, i que el geneial Bazaine estaba de acuerdo. 
>¿ ' Noviembre, 17* Conte?^taeion del Sr. Labastida a Álmonte 

i Salas, ''No puedo encontrarme en oposición con la Regencia, 
cuando yo soy parte ¿o ella. . . .No considero á VV. EE. ni 
al general Bazaine con derecho ninguno para destituirme del \ 

. cargo de Regente del Imperio, por que ni el general Bazai- 

ne. , «nidos individuos de la Regencia pueden conatítuirla f 

'(conforme al décrrUi dv JO ik junio afíterior), ni declararse en 
ningún caso Regencia, sin romper sus títulos de legalidad, 
y sin introducir por eí^te hecho en la constitución del gobier- 
no un cambio fi^fticifil: cusa que por ser atributo exclusiva 
de la nación, solo |)Uede verificarse por la Asamblea de los 
Notables". 

Noviembre, 17. Ocupación de Querétaro por Mejia, i luego 
por Bazaine, Üouay i Castagny, 

Noviembre, mediados. Todos los magistrados de la Supre- 
ma Corte de Justicia i todos los jueces de letras de la capi- 
tal se nagaron a obedecer la circular sobre pagarés, por lo que 
todos fueron destituidos por Alnionte 1 Salas a petición de 
Bazaine. Zamat^ois añade: "La conducta de D. Juan Nepo- 
muceno Al monte y I>- Mariano Salas les enagenó las simpa* 
tías del partido conservador" (2). 

Noviembre, mediadn?;. Toma de Taxco por Porfirio Diaz, 

ílí Am cadáver hié Repultüdo f?n ol títiinetiterio de San Miguel de Allende* De?- 
puei dei \& caí ti a do I Imporio, t^^ lieoir, en febrero de ISGS^ loa despojos foort&ks det 
autor del Plan do Ayiitla fueron conilucidos a la capital de México ¡ w hicieron so- 
lemnes eieriuiaH en el salón del Congreso i fueron aepultftdoa en el cementa rio de 
Kan Fernando ; concut rieron a dichas esequias. procesión de traslación i sepultura los 
Mi Qi i tros, todos log diputados i otrop ranchos empleados públicos^ i Juareí preiidió 
\m tre« actos. Vo vi la procesión; todos llevaban la cabcs&a cubierta, como ee acos^ 
tambra en los Estados Unidos, a diferencia de lo que vi en algunas procesionea de 
entierro en Paria, en las que todos iban con la calxíssa descubierta. 

(2) Los mienbroH de la Suprema Corte eran a la sazón los aboj^íiíios José Igna 
Pttvon fPreaidenteJ Juan Hodricruezde San Miguel, Antonio Fernandez Monjard 
Manuel Larrainaar, Manuel Uaroia Agairre(qiie había dejado de ser prefecto po* 

* co), Octaviano MnñoK T^odo e Ijznacio Sepálveda 



I 



-T-177— 

en donde hizo 271 prisioneros i se apoderó de bastantes mu- 1863 
niciones. En este mes de noviembre Porfiirio Diaz recorrió 
los Estados de Oaxaca, Guerrero, Puebla i México i entró en 
los de Querétaro i Michocan, derrotando a los imperialistas 
en muchos encuentros, de los qué los mas notables fueron la 
acción deTejupilco i la toma de Taxco. 

Noviembre, 30. Ocupación de Morelia por Márquez. 

Diciembre, 3. Orden del Ministro de Gobernación al pre- 
fecto de Guanajuato. ''Secretaria de Estado y del Despacho 
de Gobernación. Palacio Imperial. — México, — Diciembre 3 dé - 
1863. — Excmo. Señor. — Con esta fecha digo al Señor Prefec^r 
to político de Querétaro, lo que sigue:— ''Siendo muy intere- 
sante remitir á Europa por el próximo paquete francés, el 
mayor número de actas de adhesión al Imperio, me manda 
la Regencia prevenir á V. S. que á precisa vuelta de correo^ 6 
aprovechando el regreso del extraordinario que l}eva esta cormmi- 
caeioriy mande V. S. la acta de esa ciudad, por duplicado, y la 
de Cadereita ; en la inteligencia de que no debe esperar V. S. 
á recoger la firma de los vecinos, sino que bastará que vengan 
suscritas por las autoridades políticas, por los ayuntamientos que 
directamente representan á los pueblos, por los tribunales y jueces 
y por todos los empleados del Oobiemo. Procurará V. S. remitir 

Í>ara antes del dia ocho del corriente y también por duplicado, 
as de las demás poblaciones de ese Departamento, por insig- 
nificantes y pequeñas que sean, suscritas por sus autoridades 
locales, esto es, comisarios municipales, jueces conciliadores 
etc., sea cual fuere la denominación que tenean. — La Regen- 
cia espera del celo, patriotismo y actividad de V. S. que dará 
el mas puntual cumplimiento á esta orden, y que á vuelta de 
correo mandará, como queda dicho, á esta Secretaria, las ac- 
tas de Cadereita y Querétaro, y las demás para el 8 del co- 
rriente mes. — Y de orden de la Regencia del Imperio, tengo 
la honra de insertarlo á V. E. para que á su vez dé cumpu- 
miento á la prevención de remitir violentamente y por dupli- 
cado, las actas de las poblaciones de su mando — El 8ul>-Be^ 
cretario de Estado y del Despacho de Gobernación.— Jo^ 
ta/ria González de la Vega'' [1]. 



1) Orden copiada por ^antibañez. obra cit., tomo 2 ^ , pag 23 . 



—178— 

1863 Diciembre, 4. Ocupación de San Miguel de Allende por 
Mejia i al dia siguiente por Douay. 

Diciembre, 9. Ocupación de Guana juato por Mejia i luego 
por Bazaine, Douay i Castagny (1). 

Diciembre, 14. Mejia en Dolores-Hidalgo. El general con- 
servador imperialista Tomas Mejia a su paso de Guanajuato 
para San Luis Potosí, se detuvo de propósito en Dolores-Hidal- 
go para tributáis un homenaje de respeto al Padre de la Inde- 
pendencia. En la casa de este i delante de su ejército i de mul- 
titud de vecinos de la villa, pronunció una arenga en la que 
dijo: ^'\í\ edificio en quo nos encontramos reunidos en este ins- 
tante, y al cual hemos venido a. tributar un homenaje derespe- 
to, es un gran monumento de nuestra historia; es mas todavía, 
o» un templo nacional, en el que todos los mexicanos, sin 
distinción de clases ni colores políticos, deben apagar sus odios, 
para encender vivo é inextinguible el sentimiento de la gra- 
titud. — Hace cincuenta y cuatro años que estos murosjf ueron 
habitados por el primer caudillo de la Independencia me- 
xicana, por el venerable sacerdote D. Miguel Hidalgo y Cos- 
tilla" (2;. 

Diciembre, 14. Ocupación de León de los Aldamas por 
Douay. 

Diciembre, 16. Ocupación de Lagos por Douay. 

Diciembre, 18. Acción de Morelia ganada por el coronel 
francés Berthier i sus subalternos los generales Leonardo 
Márquez (que recibió una herida en el rostro), Carlos Oronez 
(vive), 3oi^6 Ignacio Gutiérrez, Agustin Zires i Luis Tapia 
(3), el coronel Ramón Méndez (4) i el joven coronel de arti- 
llería Manuel Rnmirez Arellano, que defendieron la plaza, a 
Uraga i sus subalternos Berriozabal, Regules i O ' Horan, que 
la atacaron, penetrando hasta la plaza principal. 

Diciembre 20. Salida de Juárez de San Luis Potosí, con 
sus Ministros i otros empleados públicos, con dirección al 
Saltillo: se detuvo algunos dias en Catorce. 

Diciembre, 2o. Ocupación de San ímis Potosí por Mejia. 

^1) I Juárez no 8« movía de Sau Luii. 

(2) Durante los cuatro afios del Imperio no cei.> de nelebrarse la flesU del 16 
Mptiembre en todas las ciudades, villas i pueblos de la nación mexicana. 

(3) Gobernador interino de Jalisco en 1859. 

(4 ) Indio taraceo mui valiente nativo de Ario. 



—no- 
Diciembre, 26. Protesta de los Arzobispos de México i de 
Michoacan i del Obispo de Oaxuríi contra la orden de Al mon- 
te i Salas sobre la validez de las ventas de fincas eclesiásticas 
Dacionalizadas, en la cual protesta dijeron; *'Por una desgra- 
cia que nunca lamentaremos bastante, hay diferencias cir- 
cuBtanciales í|ue hacen todavía peor que entonces (e}¿ tiempo 
de Jimrez), la situación de la Iglesia." 

Diciembre, 27. Acción de t^an fjuis Potosí, ganada por 
Mejia, que defendió la plax.a.a Miguel Negrete i sus subalter- 
nos Franci?co Alcalde i Luis (íhilardi, ([ue la atacaron. 

Diciembre, fine.^. LhHj;íida del Márquez de Montluilon, Mi- 
nistro fío Napoh^on ^m México i saíida de Dubois dt* Saligny 
de la íniísm:i capilal p^ira Pari^í, adonde lo Uiunaba ^íapoleon. 



1804. 



Enero, primeros dias, José IM. ^ iVrtuaga salió de Guada- 
lajara para el Sur de -Jalitico, en donde continuó como Gober- 
nador del Estado, 

Enero, íl Cuarta visita de Arrangoiz a Maximiliano en 
Miramar, llamado por el Arcliiduque {1/ 

Enero, 7. Entrada solemne de Pazninc en (íuadalajara- 

(!> pico Arran|;íHz; ".Mt iUjíj S. A, í]\í>- (U'^ralni t^iií* It" acompíiriíYra á Viena, á 
donde iba co» la An:hii]iiqutífl;i, tJii fí(*<TíHr:iií> y todüí* huh ^.^mplf^ailop "a arroglur nui 
intereBeH y aaiintOH partUnilaru^y lU' fainiii i ; i[w ^irnhithleiiu>Til:+r «¡e le hanim pre- 
güntAH fiobre las (.-oBaií tle México, ¡i al^j;miLt?í K- las i nalis uo Hiaí>ria cootestarj y que 
rift tener á aa latió á un jutíiitano ínic ha! lara ti íraiu'í^p, jMira que le cacara fl# 
aporoBj y iquían imdiera prénentaiá hu }R'riiiano c'l Kni|n^ra(3or, para qtio ímpuHierft 
hidTi á H. M.d« laa cuestimioít mt-xicauaH. ^' A wn voz Arrauj^oiz en razón ríe eetar 
aiiaeniede la República íleflde el Ueni]>íi ¡h' la DJctarluní, no tmioi-ia bien lafliUmcion 
de Mélico en la época de Reforma. L'ontiiiua i'l iií^ti^rvu-lor : ^'l-'uiniofl á Viona . .Me 
presentó S. A. lú Emperador de Anuiría; S. M. me hi/o nuicha^ ore^untaw sobre Iti 
ioñññ de Mélico, á las cualen conicst/Míon títdií friiiíjuejía y íiin tx'ultarle loa p#- 
Ugrofl de la empresa. . .ijiiiuce ¡lias ePtuviiiioR en Vitii i , . . Volvimofi á Miramár y de 
aUi otra vez i Viena á pnneipiíw de Fidir<*ro. Al >bu é^ .Tuií-nte de nut'Rtia llepda rae 
mandó S. A. con pliegos á rarifi, y tlispuí^o qm- pai i el dieziííieUM'i dieziocho de 
el mismo mes, nos le reunirrarnoR eu ÜrtisieLiN rl i inorad D. Frauí ifíco Fació, que 
iaiido conmd í^eneral en Uamhin^ro y a^ciii^ 'I- í b*tñ^rid:L rn l/jndTc*í, y W 
'Minifttroa Gutiérrez i U^K^lradii, Vidazqm?, íIí^ bcoit, Mur^hy y yisqueilimtlo Hi- 
jo en Paria por orden de S. A, pura eouiimíar .-^lejido eí conducto de ciím«nica* 
L con la Corte de Fr an c ia , C um pl i m os loi I i>f« i, on I o < i i p ^ mes to i > i> i- i*\ A re 1 J iduqn e , 
*<\1 ll^ó el veintidós á BrusrUiií, á donde Uí hiU/ui |irei'edtdo la Ariiliiduquesa," 



1 



—180— 

1864 Enero, 9. Llegada de Juárez al Saltillo i establecimiento 
de 8U Gobierno en la misma ciudad. 

Enero, 9. Se presentó a Juárez en el Saltillo una comisión 
compuesta del abogado guanajuatense Juan Ortiz Careaga i 
el general moreliano Nicolás Medina, nombrado por Doblado 
i González Ortega suplicándole ''que abdicase la Presiden- 
cia, como medió de negociar con la intervención un arreglo 
que pusiese término á esta. El Presidente escuchó atenta- 
mente las razones que los comisionados presentaron ; pero se 
negó resueltamente á la pretensión, diciendo que no era su 
persona la atacada por la intervención y los conservadores, 
sino la forma republicana^' (Zamacois). La comisión entregó 
a Juárez una carta de Doblado en la que le suplicaba lo mis- 
mo, i el Presidente le dijo que contestarla a Doblado. Pocos 
dias después se presentó a Juárez otra comisión de Santiago 
Vidaurri Gobernador de Nuevo León i Coahuila (que a la 
sazón formaban un solo Estado), suplicándole que abdicase, 
con el mismo objeto de Doblado i González Ortega, a saber, 
hacer un arreglo con los franceses, i el Presidente le contestó 
lo mismo. Pronto veremos el arreglo que hizo Vidaurri con 
los franceses [1]. 

Enero, 16. Comunicación del general Neigre al Sr. Labas- 
tida, en la que le dijo: *'Un hecho de extremada gravedad 
acaba de serme puesto en conocimiento: escritos incendiarios 
de que se me envian muestras, han sido introducidos por 
debajo de las puertas de ciertas casas y repartidos clandesti- 
namente al publico. Los autores de este culpable manifies- 
to exaltan viles intereses materiales que repudia nuestra sagrada 
religión, y apela á las peores pasiones contra el ejército de 
S. M. que viene á arrancar del desorden á México. . . Q^^ero 
creer que V. S. L ( Usia Ilustrísima) ignora esos manejos cri- 

[l] £1 bueno de Zamacois hace una bonita defensa de Doblado i de Geniales Or- 
t^a, que si la hubieran leido se la habrian agradecido mucho. £n su Hifitoiia, to* 
mo 17, págs. 99 i 100 dice "No; nadie creia de buena fé ya, que peligraba la Indepen- 
dencia — Los generales Parrodi, Ampudia, Mendoza [José M, * González] j Arambe- 
rrí y otros distinguidos jefes del partido liberal, jamas se hubieran sometido á la in- 
tervención, ni nunca D. Manuel Doblado y D. Jesús González Ortega hubieran soli- 
citado que D. Benito Juárez abdicase la Presidencia para entrar elloe en negodi 
ne« con aquella, si la hubieran juzgado aun con miras de conquista." Macho le 
brian agradecido que los comparase con Parrodi, Ampudia, Mendoza, Aramb 
Vidaurri, Uraga i 0* Horan. El historiador monarquista dice que nadie creia 
peligrase la Independencia. De modo que ni Juárez lo creia, i no se sabe qui***' ^ 
oatió al Imperio ni quien tomó a Querétaro. 






— Ifil— 

mínalas , . , Dígale V. 8- L (al imchlo) que, si bien nos re- 1864 
pugna siempre el emplear medios violentos de represión,, no 
podríamos, siii embargo, si las circunstancias nos constitu- 
yesen en el penoso deber de ello, dejar de hacer volver fi la 
sombra de donde osan lanzar ^sus diatribas, á esos verdaderoR 
enemigos de México/' 

El Sr. Arzobispo en su conteí^tacidn a Neigre le dijo: "Tengo 
la honra de asegurarle que respecto de ciertos escritos incen- 
diarios, distribuidos en la ciudad, ni he tenido ni tengo has- 
ta ahora conocimiento de ellos . , ,Es un hecho probado y de 
autoridad pública, que todos nosotros hemos protestado con- 
tra esos individuos que tienen la pretensión de formar go- 
bierno {Job otros dos Regentes) y contra las circulares de 9 de 
Noviembre y 15 de Diciembre del año próximo pasado; de- 
clarando categóricamente que la Iglesia sufre hoy los mismos 
ataques que en tiempo del Gobierno de Juárez, en la pleni- 
tud de sus inmunidades y de sus derechos; que jamas se vio 
perseguida con tanto encarnizamiento; y según la posición 
en que se nos ha colocado, no^^ encontramos peor que en aquel 

Enero, 20, Contestación de Juárez a la carta de Doblado, 
en la que le dijo: *'Por mas que he apurado mi pobre pensa- 
miento, no alcanzo una razón bastante poderosa para que me 
convenza de la conveniencia de la medida que se desea. Por J 

el contrario, la veo como un ensayo peligrosísimoj que nos ' 

pondría en ridículo, nos traeria el desconcierto y la anarquia, 
y que á mí me cubrirla de ignominia por que traicionaba á 
mi honor y á mi deber, abandonando voluntariamente y en 
los días mas aciagos para la patria el puesto que la nación 
me ha encomendado. Nosotros mismos habríamos dado un 
triunfo al enemigo, que alegaría nuestro desconcierto como 
un argumento poderoso en apoyo de su intervención. — Estas 
consideraciones, y otras que no es dable concretar en los lí- 
mites de una carta, avivan mas y mas en mí los sentimientos 
de patriotismo, de honor y del deber de continuar en este 
puesto, ha^^ta que el voto nacional, por los conducos legíti- 
s expersados, me retire su confianza, li orándome de la o- 
;acion íiue hoy pesa sobre mí, ó hasta que la fuerza de la 
jrvencion ó de los traidores sus aliados me lance de él. 
'^tro deber es luchar en defensa de la patria.'' 



^^v 



— 1h2— 

18H4 Kneru, '20. Carta de Ig!e;^ias, cuinu Mbuj^tro de Hacienda 
(1), a Hantiagu Vidimrri Gobernador de Nuevo León y Coa- 
liiüla, en hi qiií le dijo: ''Los graves acontecimientos ocurri- 
dos tíltinianiente. lian acabado de destruir las ya escasas 
fuentes^coTí que cuntaba el Supremo Gobierno, atendiendo ¿ 
los gastos mas urgentes de la adminiístracion pública. A no 
aer por tal circunstancia, no se haria alteración alguna res- 
pecto de las rentas federales de que ha cíítado disponiendo 
libremente el Gobierno del Estado; pero la imperiosa nece- 
sidad de no seguir careciendo por mas tiempo de sus fondoa, 
hace indispensable ([ue vuelvan a ser percibidos por la teso- 
reria general de la niicion. Kn consecuencia de lo expuesto, 
el Presidente D. Benito Juarex ha tenido á bien disponer que 
tanto los productos de la aduana de Piedrasnegras como to- 
dos los demás que deben colectarse en el Estado de Nuevo 
León y Coahuila, ]>erienecientcs al erario federal, quedan 
desde luego á disposición de este para que pueda percibirlos 
&in dificultad alguna/' Durante algunas semanas Iglesias i- 
Vidaurri estuvieron ca miniándose cartas, aquel exigiendo la 
entrega de las rejitas federales i este negándose abiertamente. 
El espíritu de las comunicaciones del Slinistro de HacieBda 
se mostraba en estas palabras: ''De esperarse es, Sr* Gober- 
nador, que rerieiionando V. maduramente en el asunto, se 
convenza de que el Gobierno en nada se excede en disponer 
de lo suyo'' i el espíritu délas contestaciones del rudo jefe 
fronterizo se mostraban en estas otras: '"6i Ustedes dan un 
paso» yo darí dos .Nuestro deber es claro, la resistencia por 
todas partes y por cuantos) medios nos sean posibles," Za- 
macois añade: ''se vislumbra la idea capital que siempre se 
habia notado en D.vtíantíago Vidaurri, la de ser él quien diri- 
giese los asuntos de Nuevo León y Goahuila, obrando con 
entera independencia/' 

Enero, íines. Ocupación de Matehuala por Mejia. 

Enero. Llegada del Sr Arzoljispo Espinosa i del Sr. Obispo 
Barajas a la capital de México, En marzo siguiente fueron las 

(!) Por renuncia ^jiir lialiin li^i ho lUíinín Niiñ^/. ile k i^Arlíraik HaciinJ» It 
eiii peñaba Ig^ump, KMt' (*n nn Anín1kiíit;ríifia, fu^- ^-i* tWrt^: **Dcíii]e entonc« t 
ámií'íirgg lo/^Hofl Miniíifí'ritifi He Jn->^líciíi y tk lluriondíi htiüta juliode 1867* 6iea' 
•1 largo ].»erkhlo il** iri*s iuIoh y nieilio/' 



L 



W^m 



—183— 

entradas solemnes del ano en (íuadEilajara i del otro en Han 1864 
Luis Potosí, 

Enero. '"Oradores de la talla de ThierSj Géronlt, Berryer 
y Favre, tomaron la palabra eu el (Xierpo legislativo el mes 
de Enero de 1864, para patentizar ante el mnndo la justicia 
de México y los planoíi desastrosos de Nay>oleon" (1). 

Febrero, f!, Ocupación de Zacatecas por Douay {2/ 

Febrero, 12. El 8r, (.Guillermo Prieto, testigo ocular, en 
sus '^Lecciones de Historia Patria", edición de 1886, pag, 672, 
dice: ^*La defección de Vidanrri eí^tnvo emboiíada en un prin- 
cipio, y el Sr. Doblado, que se habia confiado en 61 ciegamen- 
te, daba toda clase de so.tíuridades de su comportamiento.— 
Kn ese concepto partió el ^r, Juaro/- á Monterrey en unión 
de Lerdo, Iglesias, Huaresc Navarro, Benigno Arriaga, el autor 
de estas Lecciones y otras personas del Gobierno. Juárez pi- 
dió las armas y cxigiú t'l reconocimiento del Gobierno: Vidan- 
rri con acorapañamienfü tumultuoso, fué al lugar en que el 
Sr. Juares^ estaba.^ — J^n entrevista fué fria y llena de majestad 
por parte de Juárez. Tn hijii de Vidaurri, sacando 3U pis- 
tola, rompió toda contestación y declaró el motin. — Lerdo 
habia previsto el desenlace y h^uia listo el coche: con suma 
precipitación subieron a v\ el mismo l^ordo, Juareis, Iglesias, 
Suarez Navarro, v en la calle Prieto. F.utonces se desenca- 
deno el populadlo y siguió a! coche, haciendo disparos, — El 
coronel Buchoni, con unos cuantos, y haciendo prodigios de 
valor j detuvo X la multitud enfurecida, — Al siguiente dia 
en el pueblo de Santa ('aUirina se intentó el asalto; Don Ma- 
nuel Goitia y Prieto trajeron un guayin en que se salvaron 
las personas del Gobierno defendidas por el coronel Yepefi, 
Mirafuentes, Arriaga, AViraVinm Diaz. y algunos otros que 
no recuerdo/' 

Febrero, 14. Licitada de Juaru?: al Saltillo, De alli libro 
órdenes al general (!ort¡na, comandante de Matamoros, a 
Patoni, Gobernador do lUi rango, a González Ortega que mi- 
litaba en el Estado de Zacatecas, i a Traga que militaba en 

A la leehft t*8tiilíL<n <K"upínl:iH pnr p1 r^jí'Ti'ito fnuiref íiip priucípales poblaciotieB 
a República düsilí^ ^lóridn, iiirln^^ivc^ l^jitítii ZacaiwaF^ n. <*xcí*pcioii de ioi Kstado 
laxaca, Guerrero, TíUmaco, Uiüapu»<|iiti perniiineL-inn fieles al Gobierno de Junre^ ; 
~ ^n loB Estados ocupadoi por loa francerea habia gnerrÜlan republicnims. 



, —184— 

1864 Jalisco, de que le enviaran tropas para someter a Vidaurri. 
Febrero, 16. 1^1 Viático más natable que ha habido en la 
nación mexicana. Fué el que tres Arzobispos i ocho Obispos 
le administraron al Doctor Francisco Javier Miranda, que 
yacia postrado por una disenteria. Desde el Sagrario hasta 
la casa del enfermo en la calle de Jesús Maria, las calles es- 
taban espléndidamente adornadas i llenas de gente. Llevó 
el Viático el Sr. Obispo Covarrubias a pié, bajo palio i for- 
maban la procesión los canónigos de la metropolitana, losca- 
nónigos de la colegiata de puadalupe, otros muchos clérigos 
i monjes i la flor de la sociedad de México, especialmente el 
Marques de Montholon, los miembros de la Junta Superior 
de Gobierno i los de la Asamblea de Notables, todos con ha- 
chas encendidas. Iban también en la procesión con velas 
encendidas los colegiales del seminario, vestidos de manto i 
beca i los alumnos de otros colegios. Detras del palio iba u- 
na carroza tirada por frisones cuyas riendas llevaba el Dr. 
Manuel Carmona y Valle. En la casa del Dr. Miranda reci- 
bieron al Divinísimo los SS. Arzobispos Labastida, Munguia 
i Espinosa i los SS. Obispos Barajas. Verea, Colina, Ramírez, 
Ormaechea, Gárate i Guerra con hachas encendidas, rodea- 
ron el lecho del ilustre enfermo i le acompaña/ron respondien- 
do en voz alta el símbolo de la fe católica (1). 

Febrero, mediados. Fusilamiento de Ghilardi en Aguas- 
calientes. 

Febrero, 27. Entrada del ejército liberal en San Juan Bau- 
tista i conclusión de la época de intervención en el Estado de 
Tabasco (2). 

(1) Pocos dias después tuvo el Dr. ifiranda un a])arente resta blecimintX) i it fué 
m Puebla, buscando la salud en los aires patrios ; pero luego recayó mui grayement» i 
murió el dia 7 de marzo. Poco tiempo antee habia sido nombrado prebendado de 1a 
eatedral de Puebla ; pero la gravedad de la enfermedad no le permitió tomar pofe* 
•ion ni ^ozar del beneficio; i esta justicia i oportunidad de los canónigos de Puebla en 
el premio concedido a uno délos prohombres de la di(3ce8Í8 angelopolitana, hace re- 
eoniaresta cuarteta que dijo el Doctor Covarrubias, eanóniíro de Guadalajara, en uno 
^e sui eicritos, aplicándola a un caso semejante: ^ 

Yo tenia mi burrioncito, 
, Que de hambre se me murió, 

Y cuando ya eetal)a muerto, 
**Toma tu comer, burrión.*' 

(2) Compendio Histórico Geográfico y Estadífítico del Entado de Tabaico por 
Preibítero Manuel Gil y Saenz, pág. 210. De minora que puedp deoirse que en el "^ 
lado ^e Tabasco no hulx) Imperio. 



—185— 

Febrero, fines. Desembarco de Santa-Anna en Veracruz. 1864 
Dio un Manifiesto a la nación, en el que dijo en pro del Im- 
perio las lindezas que cuando era Dictador acostumbraba de- 
cir en sus proclamas. Su Alteza Sereivmma fué reembarcado 
luego en Veracruz por orden de los Regentes Almonte i Sa- 
las de acuerdo con Bazaine, Bonilla, Lares i demás monai- 
t)uÍ8tas, que desconocieron á su 'padre. 

Febrero, fines. Maximiliano recibió en Bruselas varios 
cajones que contenian las actas originales levantadas en to- 
das las poblaciones de México, ocupadas por los franceses, 
se^un las prescripciones de Drouyn de Lhu|ii de que se ha 
hablado en estos Anales, por las que, según decian los parti- 
darios del Imperio, constaba que la mayoria de la nación 
mexicana lo postulaba para Emperador. Lo mismo opinó 
Maximiliano, i estas actas fueron el gran fundamento que 
tuvo i lo decidió a aceptar la corona de México (1). 

.í*ebrero. Suerte de los prisioneros de Puebla que estaban 
desterrados en Francia. Desde su arribo a esta nación, el 
gobierno francés les estaba entregando 20$ mensuales, can-' 
tidad que satisfacia la necesidad de alimentos, pero no la de 
vestido, por lo que habian sufrido i sufrían mucho, .máxime 
atendiendo a lo riguroso del invierno en Francia. En este mes 
de febrero recibieron 24, 000 $ que l^s envió Juárez, cantidad 
corta respecto del número de los desterrados, i sin embargo, 
digna ^ de agradecimiento en atención a las penurias i crítica 
situación que guardaba el l^residente en el Saltillo. En este 
mismo mes el gobierno francés ofreció a los desterrados liber- 
tad de volver a su patria si firmaban el documento siguiente: 
"Yo el abajo firmado, antiguo oficial del ejército mexicano, 
internado bajo palabra de honor á . . . {ellugar de FraTicia en 
que vivía relegado) como prisionero de guerra: me comprometo 
sobre mi honor, en el caso en que obtuviera mi libertad por la 
gracia de S. M. el Emperador de los franceses, á no combatir 



(1) A mi me a^jrjidan detalles i no omitiré este que refiere Arrangoiz : **E1 rftiulta- 
vtal del plesbicito de Méjico lo supo en Briiselag el Archiduque á quien se envia- 
arigina¡¿$ las .actas de los pueblos. El último cajón en que se esperaban las que 
in una mayoria grande, se extravió, por que un criado de la posaaa de Bellevue lo 
i6 debajo de una cama, sin avisar que lo habia recibido: entonces se pudo hechar 
ér loe deseos que tenia S, A, de ser Emperador, por la ansiedad i agitaeion de 
MtUTO poieido las horas qud tardó en aparecer el cajón/' 



—186— 

1864 jamas por ningún medio, cualquiera que sea, la Intervención 
francesa en México, y á permanecer extraño á toda tentativa 
política opuesta al gobierno establecido en aquel pais/' De 
532 que eran a la sazón los desterrados, 352 firmaron el do- 
cumento y fueron declarados libres, se embarcaron en un 
buque francés con pasaje concedido gratuitamente i llegaron 
a México; a excepción de José Maria González de Mendoza 
que era rico i permaneció algún tiempo en Paris, i de uno 
que otro que murió en el camino; i 180 no firmaron el docu- 
mento i continuaron relegados i cadadia con mayores pade- 
cimientos. El mas notable de los primeros fué el referido 
González de Mendoza, i el mas notable de los segundos fué 
Epitacio Huerta. Délos que volvieron a México, unos mili- 
taron en las filas republicanas, otros en las del Imperio i o- 
tros se retiraron a la vida privada. 

Marzo, 1. ^ Vidaurri recil)i6 una comunicación de Bazai- 
ne en la que le decia: ''Dentro de l)reves dias'se moverán mis 
tropas, el Estado de Nuevo León será invadido i entonces me 
sera mas dificil dar oido a la voz de la conciliación. Por 
consiguiente, hoy tjue aun es tieni})o de evitar una lucha sin 
objetólos ofrezco en una mano la p-iz i en la otra la guerra.' 

Marzo, 2. ( -ircular <iue N'idaurri (Mivio a todas las pobla- 
ciones de Nuevo León i (.'Oaliuihi, mandando que en cada li- 
na votasen los vecinos la |)az o la guerra a los franceses, i 
que le reniities-'(Mi todus las actas parn, en vista de los votos 
de la mayoria, resolver el la guerra o la aceptación de la in- 
tervención francesa. 

Marzo, 5. Decreto de Juárez: ''Artículo íinico. Siendo 
un acto de maniñesta traición lo dispuesto por el general San- 
tiago Vidaurri el día 2 d(* este mes, convocando ¿5 los habi- 
tantes del Estado de Nuevo León, para que concurran á vo- 
tar por la guerra 6 la [>az y la sumisión á los planes del inva- 
s>or, todos ios que formen las juntas para la votación ó con- 
curran á votar, 6 de cualquier modo sostengan ó favorezcan 
el cumplimiento de esa disposición, serán considerados como 
cómplices de la traición de aquel y quedarán sujetos en sus 
personal y bienes a las penas estaljlecidas por las leye" '' 
Este decreto desmoralizó a los políticos i militaaes de Nue 
León i Coahuila que apoyaban á \'idaurri, máxime sabien 
que el Presidente estaba reuniendo fuerzas de consideracií 




--187^ 



hizo al GobeniLidor iiuovuleojitvii^u perder hi fuerza moral 1864 
en su Estado (1). 

Marzo 5. Visita de Maxiniiliiuiü y Carlota a Napoleón 111 

(1) Ferdida por Vkluurri b íurrxa inoial, pronto ílma pordor tu m bien láfueri» fí- 
tica y por que lii historia univL^riíiil iiU'stivrua ^ut: *^[i todü put*Vili> a la pérdida d» la fuer- 
za moral Htí sigue ordinariameBte 1ü jU-rdida rli^ la ímT^n finíica. i al c!OBtrarÍo, que ad- 
quirida 1ü fuerza moral, pronto fcif*íiigu« la udfjiÜHu'ioii de l:i fuerza fíflica. Esta leí 
históricu se apoya en uua iei ñsi¡ol<^gIca, En el hombre ia fuerza moral manda ik 1« 
fíaica: eouocienÜlo el entendimiento, pe mueve la vohmtnil, i queriendo la voluntad 
ie mueve la mano. Un ejemplo iijí^torico entre iníL Kn \^}i^ loa independien tea ha- 
bían perdiiíocapi enteramente latiierzíi fíaiea, i los realiatap, í-on elementos incompa- 
rablemente éUfiE'riore?, liabian iidi|UÍrido h\ fuer/a física, la fuerza de las armaa, eon 
loH que tenían nomelidos a lo-^ imlepeinlienteii. Mas eatoií hiibian adquirido lo prin- 
cipal ^ la fuerza moral , la opinión uin ionul en pro de la Independencia* Lo* escrito! 
de Ío8 imlependienteíí, de-^ilíMd ManiEíofitf* de Hidalgo en Valladolid ba&ta los pcri6- 
dicos del I>o<;torCo^ i di' Carlos M, ^ Bu^tam inte, lialiian heclio conoc^er, íi todoa loi 
mexicanos la juoii(J:i de la Indeiiiutdencia i hubittn íüruiado la opinión nacional f n 
favor de aquella, riniijuii^túda pt>r loj? indepcndienteH la fuerza moral «n 1B18, a lo» 
tres años conq nielaron también la fíflíi-'a. íCiJta verdail la reconoció el mismo 1- 
turbide cuando en hu proc'ama al pnblirar el Plan ile Ijrnala, dijo: ''Y la general d» * 
todos lofí pueblos qh la de la índipendencía abrioluta de la Efpíina y de toda otra aa- 
ciou. Asi piensa el europeo, a*ii Ion aHH'níMn<i?i le todo orÍ¡tren.^Ksta m^ema voz qu# ♦ 

resonó en el puel>lo de Ion Dolorefí el año de lí^lü, y que tainas defl¡B;raciafí originó al 
bello pLiii? de la,^ delíei ph^ por el dtsordcn, idabinilono v oira multitud de tícíoi» FI- 
JO TAMBIÉN LA tí PIN ION Pn^JCA.'^ 

Supongamos a un pueblo íuliyu^ado, ei puntado pi>r inumeraTtleK malvados, em- 
pobrecido i enervado poruña e<íuiíHt'ion ile si^^lofí. A) ver un filósofo los hechoí d« 
rste pueblOt sa ei^t-apará df> íiiií- laliio^ I» p:dabm de Jerónimo tle Fraga, [juien ruan- 
do iba í ser quemado, al ver a un pnbre lamiíppinoijne traía un hítr* de lefia par» •- ■ 
diario en la botinera, í'iclamó: ;uh ftautu futvpidr:/ Vvm sti|*ongíituoa qua «Bt# 
pueblo ijcerca de mucbaí" cusuí» ya ti+me conocimientos ífue no tenía cincuenta afSoí 
atrás, Hai-Q cincuf uta iiñrifí IkicUi alirnujih nWvi^ creyendo que eran buenas i piatai, 
í abora conoce que e^oii injui^taF i lodavia ¡as bare }>or cnarciün moral. En un ynr- , 
blo eemcjante Be va fornmudo la íner/a ínteleitucil i nir^ral, se va rouqniiftando U 
npjuiou pública i htd ef^peranzun de (joc en tletupo no lejano se conquiste tambie» 
la fuerza típica, Virgilio caniu: "¡ Ff^liz aquel que ba podi/lo etiimt^«r I ai cAuíai dt 
las coiíiia E" 

Fefíj <ftii pttin'tí irjííflí i^ftjan^tfr^ r rrui fi. 

CuaüdutotUjíf bí-! del pueblo eoiunen una verdarl, se íorma la típimoa pública* - 
i contra esta nada valían palabreriaR ni seibií'eioíLeF, ni máldicionrs nieí dinero ni lot 
eañonee ni laa cdrc* b íí ni Iok patíínilit^, jior ipve ihce FaFial : 'Llí opinión es la reina 
del mundo;'^ i la sentej;o¡a di^í tJloHoío la confirma la iii?tona. Kn tiempo dr loi ■ 
manuJ3Crit4>s la ciencia estaba monopolizada por nuoí< pocm* i lai^ masas de los puebloi 
estaban sumidafl en hi itrnorancin. no rívibiendo tuiíñ innocímientos soeíales que lo» 
que le querian propinar lo:^ mohOpuliKadorert eoubirme a Ui^ interese!* tU^ en tos; itia- 
mii que eran Uevada^i como rebaños a iloiide i|iu>rian loa mouíqiotizafbircs ile la cien- 
cia, ;.Qnieu rompió eííl as raik'nas i|e bi rivibf-acion de Ion ](LielilOH? Gurtemberjc. 
¿Oiial efi el tíHiIío principal para qne todos los df un puelilo conozcan muchos hecho» 
I vi^rdadcH nocía b^w? La itnpipnta: por que ella Aú a conocer a todos lo que es verds*- ^ 
> i lo que i»H íalífO, ki (jue e^ jn^^io i lo que e¡i ¡njiipto i forma la opinión púbüra. 
lo que ron razón raníi*» ^\ atuor ile ki i^la clisirsi h l;i tnqjrunta; ''La imprenta f» 
ipotente.'^ 1 loditvia baí dirLaurja enin* imprenta h imprenta: as^i, |>or ejemplo, 
íbroa tu J hn ?olo pueden leerlos í eon ]^roverhí>l los literatos; mas el iteriódiri» 
, libro del ptvi'hio, el bino nnivccfalj ijite tTitrit t-u loi palaríoi,«n los t allí' r<», #n 
M)ciígafeí i en lap c boza i. 



—188— 

1864 en las TuUerias. Dice Zamacois: ^*E1 monarca francés fué al 
encuentro de sus augustos huéspedes hasta el sexto escalón de 
la escalera, donde se detuvo para abrazar p1 futuro Empera- 
dor de México y estrechar afectuosamente la mano de la 
Princesa Carlota,^ á quien ofreció el brazo para subir á la 
habitación de la Emperatriz Eugenia. Esta, por su parte, sa- 
lió á recibir á la Archiduquesa, abrazándola cordial mente . . . 
El futuro Emperador de México y su esposa recibieron dos 
noches en la casa del Príncipe de Metternich, Embajador de 
Austria, ía primera ¿ los mejicanos que ya les habian sido 
presentados en Miramar y á quienes la Archiduquesa Carlo- 
ta llamaba los amigos viejos (1), y en la segunda á todos los 
mejicanos que quisieron presentarse, sin excepción alguna. 
Entre los que les fueron presentados ^n esta última, se en- 
contraba el general D. José M. ^ González de Mendoza, h^- 
cho prisionero en Puebla y que durante el sitio desempeñó 
•1 cargo de cuartel-maestre." 

Dice Arrangoiz (i lo mismo dice Zamacois): ''Con alguna 
rara excepción, esta fué la única vez que Maximiliano vio á 
mejicanos durante su estada en Paris: hubo un estudio par- 
ticular en tenerle separado de ellos, y sobre todo de los cua- 
tro ó seis á quienes mas habia tratado S. A., temiendo sin 
duda que sus consejos le hicieran vacilar para adoptar el ar- 
ticulo primero de! tratado secreto que verá el lector en el 
curso de esta Obra, y el funesto plan político que se le a- 
consejó en las Tullerias, tan opuesto á las ideas de los con- 
servadores, particularmente en la cuestión religiosa; plan 
que inmediatamente aceptó el Archiduque, contra lo que se 
esperaba en las Tullerias. — Para nada se contó con ningún 
mejicano en los arreglos hechos con los antiguos acreedores 
ingleses, ni con el onerosísimo empré-tito nuevo que contra- 
tó al Conde de Zichy, quien debió tan ilimitada confianza y 
la buena comisión que le produjo el negocio, única y exclu- 
sivamente al favor de que gozaba con el Archiduque. Aun- 
que aparecen dos mejicanos, firmaron como en un barbecho, 
después de terminado el negocio . . . Salimos de Paris el 12 
por la noche, acompañando á los Archiduques hasta Calí 
•1 vicealmirante Jurien de la Graviere. Llegamos á Londi 

[Ij Conionante de eangrejoi i de viejas pelucas ^ como llamaban después en M< 
e« Maximüiftno i C«rloUft loi conserTad'^res, como se verá adelante. 



—189— 

el 13 por la mañana; al dia siguiente tuve la entrevista con 1864 
Lord Palmer ston, que fué tan infructuosa como la primera. 
El mismo dia 14 fueron SS. AA, II. á Claremont ¿ despedir* 
se de la Reina Amalia, abuela dé^la Archiduquesa, y del Rey 
Leopoldo, que estaba alli de visita. No fué muy tierna la 
entrevista de SS. AA. con la Reina Amalia, pues esta Señora 
manifestó hasta el último momento su aversión i la empre- 
sa." El 23 del mismo marzo llegaron'los Archiduques a Vie- 
na, acompañándolos siempre Arrangoiz. 

Marzo, 20. Dice Zamacois: **Habiendo Mr. Kerner, Minis- 
tro Norte-americano cerca del Gobierno de Madrid, anun- 
ciado el 20 de Marzo á Mr. Seward, Ministro de Negocios 
Extranjeros, que el Archiduque Maximiliano, dejando su re- 
sidencia de Miramar, se proponia visitar la corte de España 
con el título de Emperador de Méjico, y preguntándole á la 
vez cual debia ser en ese caso su regla de conducta respecto 
al futuro Monarca, Mr. Seward le respondió: *'La política de 
los Estados Unidos les impide reconocer á los gobiernos re- 
volucionarios : por lo tanto ... no sostengáis relación algu- 
na oficial con el representante en .Madrid de cualquier go- 
bierno revolucionario que se haya establecide ó que se esta- 
blezca contra la autoridad del Gobierno de los Estados Uni- 
dos de México, con los cuales mantienen los Estados Unidos 
relaciones diplomáticas." 

Abril 3. Entrada solemne de Juárez en Monterey. Fu- 
ga de Vidaurri. Luego que este supo que Juárez tenia en el 
Saltillo un ejército de mas de 7,000 hombres al mando de Do- 
blado i de su subalterno Patoni i que él no contaba mas que 
con un ejército de 2,000 hombres i estos desmoralizados, en- 
vió al Presidente una comisión de paz compuesta de los ge- 
nerales Basad re i Pedro Hinojosa. Juárez ordenó que los 
comisionados no entraran en el Saltillo, por que no queria 
verlos i menos a Hinojosa que habia sido de los principales 
sostenedores del jefe rebelde, que tantos males habia causado 
en las circunstancias mas críticas para el Gobierno de la Rs- 
níiblica, i que expresaran por escrito lo que tuvieran que de-^ 
Desde un rancho Basadre e Hinojosa mandaron por es-"^ 
:o las proposiciones de Vidaurri, que eran las siguientes: 
^ Que se olvide lo ocurrido entre el Gobierno general y 
-^1 Estado. 2. ^ Que á nadie se persiga por estos motivos. 



—190— 

1S64 8, ^ Que se deje en libertad á la oficialidad y tropa para se- 
guir en el servicio ó retirarse. 4. "^ Yo por mi parte, ofrezco sepa- 
raj-medel gobierno, retirándome ala vida privada/' Juárez no- 
accedió i se dirijió con su ejercito a Monterey ; de los del ejérci- 
to de Vidaurri, unos se pasaron al de Juárez i otros se deserta- 
ron; el Gobernador nuevoleonense se fugó, atravesó el rio Bra- 
vo i se refugió en Tejas; acompañado únicamente del coronel 
Julián Quiroga, i eí Prcjsidente con sus Ministros, i otros em- 
pleados i su ejército entro en Monterey en medio de la ova- 
ción de todos los republicanos i estableció allí su Gobierno. 
Luego repartió el ejercito, quedándose con una corta fuerza i 
mandando a las otras (|ue formaran guerrillas en diversos Es- 
tados. 

Retratos de Juárez i Lerdo de Tejada, hechos por José M. '^ 
Iglesias, cuya veracidad es generalmente reconocida. En su 
Autobiografía, pag. 55, dice: ''El recuerdo del término de mi 
vida ministerial, me lleva como })or la mano á manifestar el 
juicio que formé de los dos eminentes funcionarios á cuyo la- 
do estuve tanto tiempo. — Para que se comprenda bien el va- 
lor de los datos en que se funda mi opinión, me bastará ad- 
vertir que el Sr. Juárez, el Sr. Lerdo y yo, hicimos vida de 
familia durante cerca de cuatro años, comiendo siempre á la 
misma mesa, durmiendo siempre bajo el mismo techo. Dia- 
riamente nos reuniamos los tres, ya para tratar en común de 
los negocios públicos correspondientes á todos los ramos de 
la administración, ya para las expansiones d,e la amistad, ó 
el solaz de nuestras ocupaciones oficiales. Relaciones tan es- 
trechas nos suministraron oportunidades de sobra para co- 
nocernos íntimamente. — Aunque I). Benito Juárez tenia no- 
toria capacidad y no carecía de instrucción, ni su erudición, 
ni su inteligencia eran de primer orden. Su gran mérito, mé- 
rito verdaderamente excepcional, estribaba en las excelsas 
prendas de su carácter. La firnu'za de sus principios era inque- 
brantable; por sostenerlos estaba siempre pronto á todo linaje 
de esfuerzos y sacrificios. La adversidad era impotente pa- 
ra domeñarle; la próspera fortuna no le hacia olvidar sus pro- 
pósitos. Tan extraordinario era su valor pasivo, que pa 
los observadores superficiales se confundiacon la impasibi 
dad. Honrado á carta cabal, despreció cuantas ocasiones 



—191— 

le presentaron de enriquecerse en su larga dominación. Si 1864 
mostró demasiado apego á su permanencia en el poder, obró 
constantemente á inpulsos de motivos patrióticos. Cuando 
falleció el grande hombre, pronuncié su oración fúnebre con 
el carácter de orador oficial, y procuré hacer cumplida justi- 
cia al íntegro liberal, al ilustre reformista, alinpávido defen- 
sor de la independencia nacional. — Prominentes cualidades 
concurian en D. Sebastian Lerdo: inteligencia privilegiada, 
elocuencia avasalladora, firme entereza para la ejecución de 
sus determinaciones, finos modales, habilidad para ganar a. 
migos. Pero, vista la medalla por el reverso, esos grandes mé- 
ritos contrastaban con graves defectos: pretenciones £ la in- 
falibilidad, carácter dominante, desprecio á las opiniones age- 
nas, teológica inclinación á las sutilezas, afición exagerada á 
las minuciosidades. Entró á la Presidencia de la Repúbli- 
ca bajo los mejores auspicios: tuvo en sus manos la suerte 
del pais: hizo poco caso de la Constitución y de las leyes.'' 

Abril 7. Nota enviada por Seward a Dayton, Ministro de 
los Estados Unidos en Paris. **0s envió copia de una reso- 
lución aprobada por unanimidad en la Cámara de represen- 
tantes el 4 de este mes. Ella afirma la oposición de este 
Cuerpo al reconocimiento de una monarquía en México' Yl/ 

Abril, 9. Renuncia de Maximiliano a sus derechos á la co- 
rona de Austria. Instando Francisco José, Emperador de Aus- 
tria, hacia bastante tiempo, a su hermano menor Maximiliano 
para que antes de que aceptara la corona de México renun- 
ciara a sus derechos eventuales a la corona de Austria en cum- 
plimiento de los estatutos de la dinastía Austríaca, resistién- 
dole Maximiliano, llorando Carlota i siendo ya la antevíspe- 
ra de la aceptación de la corona de México por Maximiliano, 



(13 Zamacois, Historia de Méjico, tomo 18, pag. 73. El mi em o historiador %n el 
mÍBino tomo, pag 296, dice : "La norma de la conducta de los Estados Unidos era la 
famosa doctrina del Presidente Monroe, el cual habia dicho cuarenta años antea 
(1824J á los pueblos americanos: "Ha llegado el tiempo en que no debéis sufrir 
que la Europa se mezcle en los asuntos de América." César Can tú en su historia de 
'*Lo8Últimostreintaafios"de (1848 a 1878 j, parrf. 14, haciendo una descripción mag- 
nífica del estado social de los Estados'.Unidos en la época contemporánea (sin olvidar- 
se, empero, de referir sus defectos ), dice : "Muy útil y ventajosa ha sido para el doble 

itinente,(¿Z continente de Europa i el continente de America i, el programa de Monroe, 

•^ 68, **que la América sea solo para los americanos," 

Anales :¿5 



—192— 

1864 se resolvió Francisco José a ir personalmente a Miraxnar 
a arreglar este negocio. Salió de Viena el día 8^ acompañado 
de muchos dignatarios de su Corte, llegó a Miramar el día 9, 
después de muchas horas de conferencia, se celebró i firmó 
por ambos hermanos i por los referidos dignatarios, un con- 
venio en virtud del que Maximiliano renunció a sus dere- 
chos a la corona de Austria, i el mismo día 9 Francisco Jo- 
sé, con casi todos los de su comitiva salió de Miramar para 
Viena (1). 

Abril, 10. ACKPTAUION DE LA CORONA DE MÉXI- 
CO POR MAXIMILIANO.— CONVENIO DE MIRAMAR. 
—PRIMEROS DECRETOS I DESPACHOS DEL EMPE- 
RADOR. (2) 

En la cabecera del salón principal del palacio de Miramar 

(1/ Los artículos mas iniíxirtarites de dicho convenio fueron los si^uientos: **1® 
Su Alteza II ll^trísima el Archiduque Fernando Maximiliano, renuücia por bu Au- 
gusta Perdona y en nombre de sus descendientes, á la sucesión de la Corona en %\ 
Imperio de Austria, asi como á los reinos y paires quede él dependen, sin excepción 
alguna, á favor de todos ios demás miembros, que se hayan en aptitud de suceder, 
de la linea masculina de la Casa de Austria, y su descendencia de varón en varen. .. 
4.^ >^u Alteza Imperial declara ademas, que renuncia por sí y por sus descendientM 
masculinos y femeninos, ti todos los derechos y pretensiones que les pertenecen 6 

Eueden puMtenecerles, en virtud de parentesco, de nacimiento o de usos y COBtaxn- 
res, á la fortuna privada presente y futura, moviliaria 6 inmoviliaria, de la lluBtrí- 
sima Casa Archiducal." 

(2) En el espacio de veinticuati o años se han publicado algunas historias, bastan- 
tes compendios i muchísimos opúsculos sobre el Segundo Imperio, de los que diré a- 
quí los principales. 

"Móxico á través de los Siglos," tomo 5. ^ 

"Historia de Méjico" por 1). Niceto de Zamacois, tomos 16 i siguientes. 

"México desde 1808 hasta 18G7" por D. Francisco de Paula de Arrangoix. 

"Los Gobernantes de México" por D. Manuel Rivera y Cambas. 

"Compendio de la Historia de México" por el Sr. Lie. D. Luis Pérez Verdia. 

"Lecciones sobre la Historia de México" por el Sr. D. Guillermo Prieto. 

"Compendio de la Historia de México" por D. Manuel Payno. 

"Historia de la Guerra de México desde 1861 hasta 1867" por Pedro Pruneda. Za- 
macois dice que ese es seudónimo. 

"Apuntes para escribir la Historia de los Proyectos de Monarquía en México, des- 
de el reinado de Caries III hasta la instalación del emperador Maximiliano," por D. 
José Manuel Hidalgo. 

"Los últimos diez meses del Imperio de Maximiliano" por el Dr, Basch, médico del 
Emperador. 

"La Elevación y la caída de Maximiliano" por el Conde de Kératry. 

"La Intervención Francesa en México"por Masseras. 

"Breves apuntes sobre la Guerra de Intervención en Sinaloa," por el Lie. D. Eusta- 
quio Buelna. ^ 

"Apuntes'para servir á la Historia de los Defensores de Puebla," por el Gern — ' 
D. Epitacio Huerta. " 

"Mis Memorias sobre Querétaro y Maximiliano" por el príncipe D. Félix fte P 
Salm. 



1 



— 193— 

estaba una mesa i sobre ella un Crucifijo en media de dos 1864 
hachas encendidas i el libro de los Evangelios. Al lado de- 
recho de la mesa estaba en pie Maximiliano i al lado izquier- 
do estaba en pié Carlota, De tras de Maximiliamí estaban 
Herbet i otros dignatarios franceses i algunos dignatarioa 
auBtriacos, i detrás de Carlota estaban sus damas de honor, 
a saber, la Condesa de Kollonitz i la Condesa Zichy. En me- 
dio del salón estaban los diez de la Comisión Mexicana, for- 
mando un semicírculo cuyo centro ocupaba Gutiérrez de Es- 
trada (1^. Detras de la Comisión estaban algimos mexica- 
nos, de los que los mas notables eran D. Francisco de Paula 
de Airangois, el Lie. D. Isidro Diaz i D. Joaquín Manuel 
Rodriguez^ comandante de batallón, i estaban los empleados 
i la servidumbre de palacio. Gutiérrez de Estrada pronunció 
una larga arenga en la qué recordó a Maximiliano que el 
primer gobernante de México, el ínclito Hernán Cortes, ha- 
bía sido el defensor de la Iglesia. Maximiliano contestó con 
otra arenga, en la que emitió unas ideas que parecian conser- 
vadoras í otras que parecian liberales. Luego apareció por 
una de las puertas de fondo un Abad austríaco con mitra i 
báculo, acompañado por Fray Tomas Gómez, a quien ya co- 
nocen los lectores j i por el joven presbítero D. Ignacio Mon- 
tas de Oca y Obregon (actual Obispo ^^L Potosí), Maximi- 
liano de pié i puesta la mano sobre el Libro de los Evangelios, 
hizo en voz alta ante el abad Mitrado el juramento de desem- 
peñar bien el cargo de Emperador de México, i luego que pro* 
nuncio la última palabra gritó Gutiérrez de Estrada: **¡Vi\'a 
el Emperador!, ¡viva la Emperatriz!", i todos los concurren- 

"MaximiHano y los últimos buc^bos del Imperio" porD, Ignacio de la Pesa y D, 
A^Btin Pradillo, ^ 

-'Eesefta Histórica de la formación y ope racione? del cnerpo de Ejercito del Norte'^ 
por D- Juan de Dios Arias. 
"Memorias de un oficial del Emperador Maximiliano*' por Alberto Han a. 
''Ensayo histórico del eiárcito de Occidente" por D. .Tnan B. Hijar y Haro v D. Jo- 
BéM. VigiL 
"TU timas horas del Imperio" por el General ü, Mauuel Eamireí Arellano* 
' 'Estodios sobre la Historia General de Mes ico** por el Lie. D. Ignacio Alvares, 
*'I>ocumeiit08 parala Hietorid Contemporánea de Méxic^i'' (anónimo^ 
* Apuntes sobre loa sucepOB ocurridos en QiwvH^ro en Mayo y Junio de 1867" por 
jrinceea. de Sa]m Salm* 

Memorándum sobre el proceso de Maximiliano'^ por sus abobados D. Mariano Ri* 
palacio y D- Rafael Martínez de la Torre* 
i) El Dr* Miranda habia muerto. 



—194— 

1864 tes repitieron los iñismos vítores, en el momento se izó en 
lo alto del Castillo o palacio de Miramar el pabellón nacio- 
nal mexicano, se dispararon en Miramar 21 cañonazos pa- 
ra saludar al pabellón mexicano a los que correspondió el cas- 
tillo de Trieste, con 21 cañonazos, para saludar al .pabellón 
mexicano en nombre del Emperador i de la nación de Aus- 
tria. Siguió un Te deum en la capilla del palacio i luego un 
suntuoso banquete, al que asistieron todas las personas no- 
tables que hablan concurrido al acto de la aceptación de la 
corona (1). 

El mismo día firmaron Mr. Herbet, como Ministro de Na- 
poleón III, i Joaquín Velázquez de León, como Ministro de 
Estado de Maximiliano, el famoso Convenio que algunas se- 
manas antes hablan celebrado el Emperador de los franceses 
i Maximiliano en las Tullerias, i que por lo mismo se conoce 
en la historia con el nombre de Convenio de Miramnr (2). 

(1) El Sr, Vigil hace la observación siguiente, en mi concepto juiciosa: que Ma- 
ximiliano, por el solo hecho de ofrecerle la corona el partido conservador, debía de 
haber conocido la impotencia de ese partido. Dice : '*üna agrupación, cuya impo- 
tf^ncia política se ponia de manifiesto con el hecho de apelar á un auxilio eztrafio, si 
«^-nal pe .»?ometia incondicionalmente. Pero Maximiliano no pensaba permanecer en 
México: *'Polo (lueria, dice Arrangoiz, que le sirviera [México] de teatro de estreno 
para darsp á conocer á los ultraliberales austriaco»." César Canta en su historia de 
"Lo8 últimos treinta años," párrafo Qt.'^ dice: La Europa, que se ha mezclado variaa 
veces en t-etos continuos conflictos {^.de lan naciones hispano — americanas')^ concibió la 
idea de tranquilizar las antiguas posesiones españolas, estableciendo en ellas la mo- 
narquía, empezando por México. Olvidándose del ejemplo de Iturbide que, después 
de haber conseguido nacerse proclamar Emperador, concluyó por ser fusilado, olvi- 
dando la dictadura de Santa-Ana, la España intentó colocar en el trono de México á 
un Infante; pero la expedición falló... Con todos estos sucesos, la reputación de 
Napoleón quedó muy mal parada,'con tanto mas motivo, que la Francia entera se 
había mostrado muy opuesta á aquella expedición {de México ), y ademas, se sentin 
un sordo rumor de guerra; de modo que, al terminarse el año de 1866, todas las po 
tencias se encontraban armadas." PJn el parrf. 7.^ , hablando de las guerras promo- 
vidas por Napoleón III, dice: **En la de México, guerra imprudente en el fondo, 
baja en los motivos, se deshonró con el abandono en que dejó á su propia criatura.*' 
En el parí. 23 dice; "Agiotajes de banca conducen siempre á la guerra, como suce- 
dió con la de México é inducen á cometer iniquidades sociales." 

(2) Es indispensable que los lectores conozcan este Convenio, por que es la clave, 
nara explicar las principales peripecias i funesto desenlace del Segundo Imperio. 
Voi pues a presentarles aquí al pié d*> la letra los principales de los artículos mani- 
ñestos i los tres artículos secretos. 

••ARTÍCULOS MANIFIESTO?." 

'*1 ? Las tropas francesas que se hallan actualmente en México serán reducic- 
mas pronto posible á un cuerpo de 25,000 hombres, inclusa la legión extranj 
Este cuerpo, para garantizar los intereses que han motivado la Intervención, qu< 
rá temporalmente en México en las condiciones arregladas por los artículos eiguie**' 



^wffr^'^mf^;^ 



VT 



mil vii «P« 



1 



—195— 

El misDiodía 10 de abril expidió Maximiliano algunos de- 
cretos, despachos y otros documentos, de los que los mas no- 
tables fueron los siguientes. 1. ^ Nombró a Velazquez de 
León su Ministro de Estado. 2* ^. Nombró a Almonte su 



1864 



''2? Lae tropas franges aa evacuarán á México, á medida queS. M. (Su Maje*tad) 
pI Emperador de Méjico pueda organizar las tropas necesarias para reemplazarlas," 

''3. * La legión extrangcra al Bervicio de la Francia, compuesta de S,000 hombrea 
permanecerá, ain embargo, todavía durante seis años en México, después que laa de- 
más fuerza 8 franeesag hayan sido llamadae con arreglo al artículo 2; ° Desde eat^ 
momento, -la escpresada legión extranjera pasará al servicio y á sueldo del gobierno 
de México, El gobierno mexicano pe re inerva W, facultad de abreviar la duración del 
empleo de la legión extranjera en Míxíco.'^ 

*'9, ° Lo& gastos de la expedición francesa en México^ que debe reembolzar el go- 
bierno mexicano quedan ñjados fin la suma de 270 millones por todo el tiempo de la 
duración de esta expedición hapta 1. ^ de tfulio de !8fi4, Kí^ta flupa cauiará intere? 
i raaon de un 3 por 100 anual/' 

"Del 1* *^ de Julio en adelante \m gastow del ejército mexicano queda» á cargo d^ 
México." 

**10. ^ La indemnizaeiim ijue deht^ pagar á la Francia el gobierno mexicano por 
sueldo, alimento y mantención de las tropas del cuerpode ejército, á contar del L ^ 
de Julio de IS64, queda üjada en la suma de 1,0(0 francos anuales por plaza." 

"IL^ El gobierno mexicano entre^íará inmediatamente al gobierno francés ]a 
Fumade 66 millones (de francrts} en títulos del empréetito, al precio de emisión, á 
fiaber: 54 millones en deducción de In deudn mencionada en el artículo í), ^. y 12 mi- 
llones en abono de las indemnizaciones dehidaí^ á fraucesep en virtud del artículo 
14* *^ de la presente Convención J' 

"12. ^ Para el pago del exceso de loii gastos de guerra y para el cumplimiento de 
los cargos mencionados en los artfcuU^Ff 7. - . 10, ^ y 14, '^ , el gobierno mexicano oe 
obliga á pagar anualmente á la Francia la eunia de 25 millonea (de francos) en nu- 
' merarío- Esta suma ?erá abonada; primero r á lae sumas debidas en virtud de loe 
expresados artículos 7. ^ y 10. ^ . se¡a:iiudo, al monto en interés y capital de la auma 
señalada en el artículo 9. ^. tercero, á las* indemnizaciones qijereFiilt**n debidas á 
ítíbditos íranceseaen virtud de los artículos 14. '^- y eigüientes,'^ 

"13. ^ El gobierno mexicano entregará el ultimo día de caila mee en México» en 
manos del pagador general ¡Wl ejercito, lo debido á cubrir los gastoi* de lfl« tropas 
francesas que 'hayan í|Ut:dado í^n MT^xiro, con arre^^lo al artículo 10. ^ *' 

''14. ^ El gobierno mexicano se obliga á indem niñear álof* fiábdito? franceses, de lo» 
perjuicios que indrhidaraento hayan resentido y qne motivaron la expedición.'* 

"Hecho en el Talacio do Miramar, el diez de Abril de mil ochocientos Repente j 
cuatro,^Firraado. — ílerbet,^Jonquin Velazi^ueí de León." 

^\4RTICUL0?^ ADICIÓN A LES SECRETO?;" 

"L® Habiendíi aprobado í^. M, el Emperador de México, los principioe y , la? 
promeeafl a n u n c i ad ü s i> u 1 a proclama < 1 el G e n e r al For ey , d e on ce dfe J o íi i o d e mil 
ochocientos eenenta y tree, y las meiliddH adoptadas por la Regencia y por el Gene- 
ral en jefe francesa, con arreglo á ef^t;^ declaración, ha resuelto 8. M. hacer íiaber sup 
intenciones sobre el particular en un Maniñesto.á eu pueblo. '^ 

*"2. ^ S. M, el Emperador de Ioíí írancesf^fí declara, por su parte, que la luer^fl 
'^Wti va actual de treinta y ocho mil hombres del cuerpo francés, no la re<lucirá bÍ- 
gradualmente y ile afio en año; «le mariera que el ntimero de la» tropai franc^aa» 
B quede en México, comprembendo la legión extranjera, sea de 
2s,tK)0 homivrt-s en 18H5; 
i'5,000 », ,, 1866; 

20.000 ,, ,, 1867. 




—196— 

1864 Lugar — teniente en México, mientras llegaba a esta nación i 
tomaba posesión del imperio. 3.^ Nombro sus Ministros 
plenipotenciarios, aMurphy en Austria, a Aguilar y Marocho 
en Roma, a Hidalgo en Francia i a D. í'rancisco de Paula de 
Arrangoís en Bélgica, 4. ^ Ratificó el restablecimiento de la 
Orden de Guadalupe hecho por la Regencia. 5. ^ Nombró 
miembros de esta Orden, a Gutiérrez de Estrada i a Almonte 
Grandes Cruces, a Vela2:que2 de León, a Aguilar y Marocho» 
MurphVi Hidalgo, Arrangois i el General Woll Comendado- 
res. 6! ^ Escribió una carta mui honorífica i satisfactoria a 



"3. *^ Cuando con arreglo á lo pactado en el artículo 3. "^ de la Convención , pfle© 
la legión eactranjeja al eervicio de Mé:sico y sea pacado por este paia, como continua- 
rá sirviendo á una cauíía que á Francia fe interetíaT el General y los Odciales que 
forman parte de ella conservarán bu calidad de franceses y bu derecho á ascensos en 
*"1 ejército francés, con arreglo á la ley/' 

'* Hecho en el Palacio dé Miramar el diez de Abril de mil ochocientos sesenta j 
í^uatro "—Firmado — Herbet,— Velazquea de León." 

Como en el lo de los artículos secretoft Be dice gue Napoleón i MasimiKauo hftbian 
convenido i sancionado en lasTnlleñaa los principios que había proclamado Forey en 
su Manifiesto de 11 de junio anterior i la dechiraci^on de la Regencia de México en la 
cuestión de los pa^arh, es decir, que loü bienes de panos muertas nacionalizados poT 
Juárez no volverían a la IglcBia, i estos artículos secretos no los supo ninguno de lofl 
mexicanos que e&^taban en Miramar, a excepción de Velaiquez de teonj i íueroa en 
los primeros meses del Imperio una co^ enteramente reservada entre Napoleón, 
Maximiliano, Carlota^ Herbet i YeUuquea de León, el historiador Zamacoís, después 
de referir el Convenio de Miramar, añade: '*Como los mexicanos ignoraban, ¿ex- 
cepción del Ministro D. Joaquín Velazquez de León, que existia aquel artículo adicio- 
nal secreto, relativo á los bienes de la Iglesia, lejos de imaginarse que hubiese acce- 
dido /'Maximiliano) en este punto íLlos deseos de Napoleón, esperaban que á su lie- 
gada á Méjico ae mostraría de acuerdo con las ideas religiosas de la mayoría de la 
nación," T el historiador D- Francisco de Paula de Arrangois añade : *'E1 artículo 
L ^ de los adicionales pecretos, manifiesta claramente que sin cuidarse de los princi- 
pios conservadores, ENGAÍÍ ANDO A LAS PERSONAS QUE COMPONÍAN AQUEL 
PARTIDO, BURLÁNDOSE DE LOS MONÁRQUICOS y atendiendo únicamente 
Napoleón y Maximiliano cada uno á su? proyectos particulares, se habían tonaado 
por ambos Soberanos resoluciones contrarias á la opinión del pais, en las cuestione* 
mas graves y tr^scende niales. Maximiliano se prestó ^ las indicaciones de Napoleón, 
por que convenían á sus proyectos ambiciosos respcct - de Austria, y ENGAÑABA A 
NAPOLEÓN, hacia ndole creer que aceptaba de buer;;- íé el trono de México, cuando 
jM>lo quería que le sirviera de teatro de estreno para ■ arse á conocer ¿ los ultralibe- 
rales austríacos. El artículo de que me ocupo, comi^rendia todo lo actuado por lo» 
í^eneraleB Almonte y Salas en el negocio de los par rh, eí íratado sobre Sonorü y tú 
rtynrcsíon del 6onco,^EÍ plenipotenciario mexicano í Velazquez de Leon\ aunque hom- 
bre honrado se condujo con una debilidad muy culpable, al ürmar un tratado que en- 
cerraba un artículo tan ambiguo romo el íí. '-^ y otro tan contrario al programa del 
partido conservador, al cxial se faltaba tan : ^ iertitm^ente." 

No ee olvide lo que he obsenado antes, t o es, qne ninguno de los mexicanos oiie 
estaban en Europa trató con tanta intimíc d a Ma^imilifino ni lo conoció tan ^ 
como Arrangois. ' 

1 1 todavía muchos afirman que ee invero ,mil que Maximiliano ha va dado a Mi| 
López la comisión secreta de entregar la pl za de Que reta ro, sin que ! o supiera 3Í 
mon, Mejia ni otro alguno de sus eompafi- x>í^ en la misma causa ! 



—197 — 

I> Leonardo Márquez, ii quien siempre tuvo como el primero de 18B4 
los militares mexicanos. 7.^ Comisionó al Comandante D. Joa- 
quín Manuel Rodriguen, para que dentro de dos dias saliese 
para México i fuese el portador de pliegos de importancia. 

En fin, aquei memorable dia 10 de abril de 1864 concluyo 
con la iluminación del palacio de Miramar con cazuelejas, ilu- 
minacioD del jardin con farolitos venecianos de variados co- ' 
íoreSj fuegos artificiales i serenata, es decir luces pasajeras, 
humo, aire, faroles i truenos, présagos del Segundo Imperio, 

Abril, 11. Aguilar y Marocho salió de Miramar para Ro- 
ma i con él se fué Gutiérrez de Estrada, 

Abril, 12, Todos los mexicanos i demás extranjeros que 
estaban en Miramar salieron para el respectivo lugar de su 
residencia, a excepción de Velazques: de León e Iglesias. El 
comandante Rodríguez salió para S, Nazarioi de alli para Mé- 
xico, portando las pliegos que contenían la noticia de la 
aceptación de la corona por Maximiliano, de su próxima ve- 
nida i otros de importancia. Con él í^e viciaron otros mexi- 
canos (1). 

Abril, 14. Salida de Maximiliano i Carlota de Miramar 
para Roma de paso para México, en la fragata Novara, El 
Sr- Vigil, dice: ^l^^ormaban el séquito de los príncipes D. Joa- 
quín Velázquez de León que fungia de ministro. D. Ángel 
Iglesias que h^icia de secretario, la condesa Collonitz, el con- 
de y la condesa Zicliy, el conde de Bombelies, el marquez de 
Corio, Sebastian de Schertzenlechner (2), Eloin (3) i Fray 
Tomas Gómez'' (4), 

C1)é Cuando Agtñlar y Marocho i Gutíerreir, de Eetradíi le dieron a Fio IX la noticia 
deg^ue Maximiliano llegaria piontL) a Roma de paso para México i que aqui devol- 
vería mB bienes & la Ijrleiíia, lui^nm grandes la emorion i la& líendícionea del Pontííi- 
ce, i cuando i^e abrí t* ron vx^ h\ fiipital de México los plieproa de que era portador Ro- ^ 
driguejE, hubo un rejMípie nni verbal i fué estrtípitopa la alegría de loe SS, Arzobiapoii 
Ifihagtida i Munguiai de todo el partido L^cm per v ador tn dicha capital i en toda la 
tiation mexicana, porquR ^laxituiHairo ibíi a devolver sns biene.-} a la Iglesia, punto 
cftpital i blanco del partido conservador i la causa principal de haber gohcitado la In- 
tervención extranjera, dt^rnbiuío a Juárez i llamado a Maximiliano, Fué entoneen 
cuando muchoa pertenecii^ntcpal piirtido liberal moderado creyeron que estaba con- 
solidado ol Imperio i que ibíi a durar muchísimos aíloa i nació én au corazón la incli- 
nación hacia él ; vino a poco Masimiliuiio, vieron pufs modales mui amables, sus idea» 
lilwralea i BU predilección por loí*^ liberales y acabaron de caer en la red, 

I Anciano que estaba al lado de .Maximiliano desde la niñez de este en que ha- 

ido BU ayo» 

1 Personaje que fué, después* de Carlota, el mas influyente « bre Maximiliano, 

■y después veremos. 

I^a fragata Novara era el buque predilecto de Maximiliano i diré la raiOn de 



—198— 

1864 Abril, 18. Llegada de Maximiliano i Carlota a Roma, en 
donde los hospedó Gutiérrez de Estrada en su palacio de 
Marescotti, A poco rato fueron a cu mplimentarlosei Cardenal 
Antonelli, secretario de Pió IX, en nombre de Su Santidad, 
i el Rey de Ñapóles que a la sazón estaba refugiado en Roma, 
huyendo de la Revolución en qui" ardía su reino, encabezada 
por Garibaldi. 

Abril, 19. Visita de Maximiliano i Carlota al Papa. En 
la noche dieron un banquete de cincuenta cubiertos a bastan- 
tes Cardenales i otras muchas personas de las principales de 
la sociedad de Roma. Todos estaban muy contentos porque 
Maximiliano iba a devolver a la Iglesia Mexicana sus bienes. 

Abril 20, Comunión Eucarística de Maximilano i Carlo- 
ta, Oyeron la misa que celebró Pío IX en la capilla Sisti- 
na, Zamacois, en su historia de México tomo 17, pag. 183 
dice: *'En seguida recibieron, con profundo recogimiento ca- 
tólico, la Comunión de manos del mismo Santo Padre: '*Hé 
aquíj f'fueron las palabras del jefe de la la Iglesia al darles 
la Sagrada forma), el cordero de Dios que borra los pecados 



efitú. £1 Auitrk i lu Italm ha» aido durante nriQt^hos niglos i Ron naciones vecíniü. 
En 1849 ee verificó eotre eataa dos naciones la fábula de^ Lobo i el Cordero. Fedro no 
fuera un fabíiliata clásico eí uo híibit^rü expresado eu sus fábulaí^ verdades morales 
de grande importancia i utilidad por su frecuente apHcaciun en la vida del hombre i 
en la hietoria de todas laíi naciones. Coüjü en 1849 el Auatria era muy íuerte i la 1- 
talia bastante débil, por unas razone^? parecidas a lae que le daba el Lobo al Corde- 
ro para comérselo, el Austria declaró que le pertenecía la provincia dtí Lombardia i 
la de Venecia, que por eu topografía, por ñ\i idioma i demás condiciones físicas i mo- 
ralea, eran i debían ser pertcuecientes a la nación de Italia. Declaró la guerra a loi 
italianos, los venció en bat^illa decisiva de Novara, i se agregó la Lomba rd i a i la Ye- 
necia, poniendo a eete territorio <?1 nombre de reino Lombardo- vento, del que Maxi- 
miliano fué Gobernador durante algunos aííos. Ue aqui pro venia que el nombre de 
Novara fuera para Maximiliano un ^'rati recuerdo y motivo de orgullo, cuando de- 
bía haber sido motivo de arrepentimiento y de rubor por SQt el recuerdo de la usurpa- 
ción de una nación a^^iia contra el derecho de gentes* Diez años después los ítalianoe 
aolieitaron el auxilio de Napoleón 111 parj. Imcer la i^uerra a los íiuelriacoa i recobrar 
la I^mbardia^ i el Emperador de los ínincepes se prestó a ello noblemente i eo virtud 
de la batalla de M afrenta^ dada el 4 de julio de 1S3!l), i do la de ííol ferino, dada el 24 
del mismo mes, recobró la Lomba rdia i Ul devolvió a Italia. Napoleón III fué bas- 
tante inferior a Napoleón 1 ; pero lo que es eeta ví^z, estuvo no polamente a la aítur» 
del tio^ sino Cl perdóneseme la osodiaj raui mas arriba de él, Eü e) orden militar, 
la batalla de Solferino fuéi^ual a alj^uua^ de las principales de Napoleón L En ella 
pelearon 15Ü,CK)0 hombres por una i otra parte con ^rran valor, perecieron 3 mariacA- 
les, Ú generales y l,5(jíí oUciales i 40,0lXJ soldados. Ka cl orden moral laa batallaedo 
Majienta i Solferino fueron tan juetas, como injuataá fueron las mas de las bata 
de Napoleón I, pur que estas tuvieron t>or objeto la conquista de naciones extra 
ras coutra el derecho de ge u tes, i aquellas tuvieron líor olí jeto auxiliar al débil t 
tra ei fuerte i restituir la Lombardia a Italia conforme al derecho de gentes. A * 
de e»t* libro fm lo concluyoj diré el tríate oficio que tuvo la fragata Novara^ 



1 



— I9d— 

del mundo. Por El reinan y gobiernan los reyes; por El im- 1864 

parten los reyes la justicia; sí á menudo permite que sean 
probados los reyes por El, sin embargo, sej^ejerce todo poder. 
Oa recomiendo, á nombre suyo, la dicha de los pueblos Católi- 
cos que os son con nados, Grandes son los'derechos^detlosjpue- 
blo$j siendo, por lo mismo, necesario slitisfacerlos, y sagrados 
son los derechos de la Iglesia, esposa inmaculada de Jesucris- 
to, que nos ha'redimido al precio de su sangre, que dentro 
de un instante va a teñir vuestros labios. Respetareis, pues, 
los derechos de la Iglesia; jo cual quiere decir que trabaja- 
reis^^por la dicha temporal y por la dicha espiritual de aque- 
llos pueblos. Asi Nuestro Señor Jesucristo, á quien vais á 
recibir de mano de su Vicario, os conceda sus gracias en la a- 
bundancia de su misericordia, Müereaiiir vestri, Omnipotens 
DeaSf €t dimissü peccatis vestrü, pefducqt vos ad vitam aeter- 



UJ Corolario Ip Ei Papu dio la comuuion ^Maximiliano i a Carlota en U in- 
teligencia i con la convíeeion sm-^ qua 7ion de que venian a devolver los bienes ile U 
Igltísia, i ellos recibieron el Suritísiuio í^aci-amento, lo mas grande i reepeUble que 
baien la religión catúliua, tenientio en el corasíon la intención i ñrme propósito di 
no devolver dichüs bíenüa a b Jglusia, Loa lee torea saquen la consecuencia de cual 
fué esa Comunión conforme a loi cañonee de la Iglesia' i a loa priccipioi católicoa. 

Corolario 2? Por lo niiamo esas palndraa : 'Recibieron con profundo recogimiento 
católico la Comunión es una chanca de Zj^macoia, 

Corolario 3 , ^ ¿ C o n á t a po r I a co n í ea i on d e M ai: im i lian o 'q ue ; dio comÍBion > M i - 
guel López de entregar la pltiza de Querétaro? No. ¿Consta este hKtbo por la prue- 
ba testimonial? Tampoca, porque el hecho £ue secreto i no lo presenció ningún 
leatigo, puea ni^liguel López ni el general Eacobedo han^idollestigoa, sico^partei. 
Esttí es pues un ¡legüLíío de iníiídoí, ¿Puede haber prueba píd^ia de indicios? Sí, 
cuando en el hecho concurren hie condií/iones eligidas por las leyes» inspiradas por 
¡US cuatro cánones del juviEConsulto filósofo Filangieri. La cuestión sobre la entrega 
do la plaaa de Qu-ríiaro, pUnteadu en ana términos precisos, es la siguiente : ¿Hai 
o DOlofl indicios ¿uíieien tes pura juzgar veroEimil que Maximiliano di6 a Miguel Lopeí 
la comisión de entregar la plaza de Querétaro^ sin conocimíentode Miramon^ Mejiaoi 
otro alguno de los jefes monarq nietas? Tomen los lectores juristas en una mano loa 
cánones de Filangieri i en otra los herhos de fákedad ejecutados por Maximilano, 
patentes en la biatoria, qtie he reíerido i los que referiré en lo de adelante^ que no 
han de ser pocos, basta el último, de la tentativa de fuga de su prieiou de Capuchi- 
nas, tratando de cohech^tr con 2iKj,000 ^ a los dos jefes que lo custodiaban inmediata- 
mente, sirviendo de intermtdiaria la Princesa de Salm Salm, sin que supieran oada 
detesto Miramon, Mejia ni otro alguno de loa jeíes monarquistagj intriga por la cual 
* -on desterrados de Querótaro la mipma princesa i los Ministros e3:tranjeroa, hecho 
rido largamente por Zamacoiís 1 otros hi.storiadores monarquistas ; junten, repito, 
ectores todos estos i ni Uc ion, para ver si ee completa o no la prueba indicia! . Ad- 
iéndüse qne para la prueba indicial en el orden histórico ae requiere Dastant** 
loa que para la prueba indlcial ene! orden forense, pues para esta se neceiita in 
-^ -"diana, i para aquella basta la verosimilitud* Nueitro D, José Fernando Ra- 




—200— 

1804 A Ja Misa sigió el desayuno en la biblioteca vaticana, i se- 
gún nos cuenta Zamacois, puntual en muchos detalles, en 
una misma mesa se desayunaron Pió IX, Maximiliano, Car- 
lota i Antonelli. '*La conversación fué expansiva y animada, 
haciéndose unas veces general y manteniéndose otras entre 
las personas inmediatas/' A las doce del mismo día el Santo 
Padre con Antonelli fué en su carrosa dorada, tirada por seis 
caballos frisones negros, a visitar a Maximiliano i Carlota, la 
carrosa entró al patio del palacio de Marescotti hasta el pié 
de la escalera, en donde le esperaban de rodillas el Empera- 
dor i la Emperatriz, Dice Zamacois: '*La conferencia priva- 
da entre los soberanos de Méjico y el Santo Padre, duró, co- 
mo la verificada en el V'^aticano, cosa de una hora. En ellas 
se trato de los asuntos pertenecientes á la religión católica en 
Méjico; y Maximiliano manifestó al Papa, como habia mani- 
festado anteriormente al arzobispo D. Pelagio Antonio de 
Labastida, asi como ú los demás prelados mejicanos, con 
quienes habló en Miramar, cuando iban a embarcarse para su 
patria, su resolución de reparar los dafios hechos íi la Igle- 
sia y i dar al dero toda la respetabilidad que era debida/' 

Abril. 21. Salida de Maximiliano i Carlota de Roma para 
México. 

Abril, 12. Carta de Maximiliano a Juárez, invitándolo 
a aceptar el Imperio. 

AbriK fines. Despacho de Motley, Ministro norteamerica- 
no en Vi en a, a Seward, en el qué le dijo; '*E1 Conde Rech- 
berg hace notar al mismo tiempo, que los Estados Unidos ve- 
rán siempre con disgusto la resurrección de la Monarquia en* 
tre los mexicanos, á quienes por otra parte no se les puede 
negar el derecho de elegir la forma de gobierno que mejor les 
parezca. Este derecho como yo lo he indicado, es uno de los 
primeros principios de nuestra política; pero tratándose de 
la forma de gobierno que una nación esté dispuesta á acep- 
tar, su decisión nunca podrá considerarse como expon tánea 
si la toma en presencia de ejércitos y escuadras/* 

liireí, grande autoridiui en miiteiiaH historieta, sienta cñta regU; **üiia li «las h 
yes de la Historia ee la verosimilitud J' Si para la verdad de cada hecho histórico 
uegesi taran las delkadLHÍmas coudiciqnes que ee requieren para una prueba plena 
verdad en el orden judicial, morí ña ka hittoria i uo quftdana mae que un esqueletc 



-501— 



Abril, fines. D. Bernardo Gárate, Dignidad de la cate- 
dral de México, fué consagrado primer Obispo de Querétaro. 

Abril, fines. Quemazón del pueblo de Oz.uluama, situado 
cerca de la orilla derecha del Panuco, por el coronel francés 
Dupin (1). 

Mayo, 15, Se recibió en la capital de México la noticia 
de la aceptación de la corona por Maximiliano. 

Mayo, 17, Acción de Matehuala ganada por Tomas Me- 
jia con el auxilio de Aymard, a Doblado, quien se retiró a 
.Monterrey (2). 

Mayo,' 20. Cesó la Regencia i Almonte tomó posesión de 
BU cargo de Lugarteniente. 

Mayo, 28, Llegada de Maximiliano i Carlota con su co- 
mitiva a Veracruz, donde fueron recibidos friamente, por lo 
cual lloró la segunda. 

Mayo, 28. Contestación de Juárez a Maximiliano, — '*Mon- 
terrey^Mayo 28 de 1864. — Muy respetable Señor: Me dirige 
vd. particularmente su carta dei 22 del pasado, fechada á 
bordo de la fragata * 'Novara"; y mí calidad de hombre cor- 
tés y político me impone la obligación de contestarla, aun- 
que muy de prisa y sin una redacción meditada, porque ya 
debe vd. suponer que el delicado é importante cargo de Pre- 



1864 



t o Dice Zamacoisí *'El Coí^de de Káratry que perteneció 6. ella { a la fíontrague- 
rrilta Dupin) re fie re perfectamente lo» elementos que la compon i an. ** Parecía en eita 
ruerrilla, dice, que todas lag naciones del mundo m habían dado cita ; ae codeaban 
franceses, griegos, eapañolee, mexicanos, nmericanoa del Norte y del Sur, ingieiei, 

SiAmontesea, napolitanos, holandeseí? y suizos. Casi tibios eFtO:^ hombrea habían deja- 
o 8n patria para correr tras una íortuna siempre fugaz: ee encontraba alU al tnarino 
desengañado de h\ mar; al negro de la Habana, arruinado por el tifo destructor de sü 
cargamento; al pirata, antiguo compañero de Walker, el filibustero; al butícador d« 
OFD escapado de las balas que habían muerto á Iiíousset de Boulbon ; el cazador d^ 
bisontea, llegado de Ioíí grandes lagos; al raanufacturero de la LuiBiana» arruinado 
por los yanktes. No sabia lo que era disciplina esta partida de aventureros : oficialei 
y soldados se embor ruchaban bajo la misma tienda de campaña ^ los tiros de revolver 
ftjran muchas veces el toqui? de diana." (Tomo cit.j pac- 241) El mismo Zamacoia dn 
las págs. 237 i 240 dice : '* El coronel Dupin debia haber sido llamado por el general ea 
jefeBazaine ádar cuenta de eFe y de otros hechos de rigor no menos reprensibles, pe- 
ro lejos de eso, continuó permitiendo que eiguiese stt conducta de rigor, que loa cob- 
perradoras veian consentimiento,., Kunca dtíVñeron permitir en mi concepto, el 
mariscal Forey y el genaral Bazaine, que formasen cuerpoi lijjeroi llamados contra- 
fluerrillas, los jefes y oüciales ealidne d:»l ejército francés, rscil>iendo en sus filas á 
hAmbres sin diciplina, de todas nacionalid,ades, sin afecto ninguno hacia el país/' 
El historiador vif^caino deseaba qne no militasen en México ma* extranjeros qne los 
que le tuviesen afecto al paie. 

C2> El anagrama áe Tomas Mejia, publicado por loa periódicos i referido por Za- 
aacoie era el de Jamns Temiá. Por dicha acción Mejia fué nombrado por Maximi- 

ino Comendador de la Orden de Guadalupe. 




1864 



—202- 

ftidente de la República absorbe casi todo mi tiempo, sin 
dejarme descansar de noche. Se'trata do poner en peligro 
nuestra nacionalidad, y yo, qub por mh principios y Jura- 
mentos Boy el llamado á sostener la integridad nacional, la 
Soberanía y la Independencia, tengo que trabajar activamen- 
te, multiplicando mis esfuerzos, para corresponder al depó- 
sito sagrado que la Nación, en el ejercicio de sus facultades, 
me ha confiado; sin embargo, me propongo^ aunque ligera- 
mente, contestar los puntos mas importantes de su citada 
carta/' 

**Me dice vd, que, abandonando la sucesión á un' trono de 
Europa, abandonando su familia, sus, amigos, sus bienes, y 
lo mas caro para el hombre, su patria, se han venido vd. y 
■in esposa Doña Carlota á tierras lejanas y desconocidas solo 
por corresponder al llamamiento espontáneo, que le hace un 
pueblo, que cifra en vd. la felicidad de su porvenir. Admi- 
ro positivarraente por una parte toda su generosidad, y por o- 
tra parte ha sido verdaderamente grande mi sorpresa al en* 
contrar en so carta la frase: llamamienio espoiitáneo, por que 
yo ya habia visto anteSj que cuando los traidores de mi patria 
se presentaron ími comisión por sí mismos en Mira mar, ofre- 
ciendo A vd. ]n corona de México, con varias cartas de nueve 
6 diez poblaciones de la Nación, vd. no vio en todo eso mas 
que una farsa ridicula, indigna de ser considerada seriamen- 
te por un hombre honrado y decente" 

"Contesto vd,á t<Klo eso exigiendo una voluntad libremen- 
te manifestada por la Nación, y como resultado de sufragio 
universal: esto era exigir una imposibilidad; pero era una 
exigencia propia de un hombre honrado. ¿Comonohede 
admirarme ahora viéndole venir al territoi-^io mexicano, sin 
que se haya adelantado nada respecto á las condiciones im- 
puestas; como no he de admirarme viéndole aceptar ahora 
ia5 ofertas de los perjuros, y aceptar su lenguaje, condeco- 
rtr y poner á su servicio á hombres como Márquez y Herran. 
y rodearse de toda esa parte dañada de la socíedadmexicaan? 

"Yo he sufrido, francamente, una decepción; yo oreia á 
vd. una de e^as organizaciones puras, que (a ambüion no al- 
ca nzaria á corromper/" 

**Me invita vd. á que vaya á México, ciudad á donde V. - 
dirige, á fin de que celebremos allí una conferencia^ en 



—303— 

que tendrán participación otros jefes mexicanos que están 1864 
en armas, prometiéndonos á todos las fuerza? necesarias pa- 
ra que nos escolten en el trilnsito (1), y empeñando como 
seguridad su fé pública, su palabra y honor (2), Imposible 
me es, Señor, atender á esa llamamiento: mis ocupaciones 
nacionales no me lo permiten; pero si en el ejercicio de mis 
funciones públicas yo debiera aceptar tal intervención, no 
seria suficiente garantía la fé pública, la palabra y el honor 
de un agente de Napoleón, de un hombre que se apoya en 
esos afrancesados de la Nación mexicana, y del hombre que 
representa hoy la causa de una de las partes que firmaron el 
tratado de la Soledad'' (3). 

''Me dice vd. que de la conferencia que tengamos, en el ca- 
so de que yo la acepte, no duda que resultará la paz, y con 
ella la felicidad del pueblo mexicano (4), y que el Imperio 
contará en adelante, colocándome en un puesto distinguido, 
con el servicio de mis luces y el apoyo de mi patriotismo- 
Es cierto. Señor, que la historia conteraporáyiea registra el 
nombre de grandes iraidores, que han violado sus juramen- 
tos y sus promesas; que han faltado á su propio pai'tído, ásm 
antecedenteg y á todo lo que hay de sagrado para el hombre 
honrado; que en estas traiciones, el traidor ha sido guiado 
por una torpe ambición de mando y un vil deseo de satisfa- 
cer sus propias pasiones, y aun sus mismos vicios; pero el 
encargado actualmente de la Presidencia de la República, 
salido de las masas oscuras del pueblo, sucumbirá (si en Iop 
juicios de la Providencia está determinado que sucumba)* 
cumpliendo con su juramento, correspondiendo á las espe- 
ranzas de la Nación qt^e preside, y ^ntisfaciendo las inspira- 
ciones de su conciencia," 

''Tengo necesidad de concluir por íalta de tiempo, y agre- 
garé solo una observación. Es dado al hombre, Señor, ata- 



i lí Para U mae completa garantía, el jefe 4e la eecolU seria Leonardo Marquen. 

(2) La palabra de honor de Maximiliano a loi f^oneervadrree en Miramar, la pa- 
labra de honor de Maximiliano al Papa etc, etc etc. 

(3) Ya Juárez habiü. corrido un inmineote peligro de ser fu&ilado en Guadal ajara 
i llamado ahora por iLixiinilíano, le di6 la con testación que di 6 un mé^üco. Lina no 
che unos de Ja plebe llevaron a tm médico disque a recetarle a un enfermo en ud barrio 

'a eiudad» i al pasar por un rio le dieron lo que vulgarmente ge l'lama una hií^adn 
r ríe ron > Al poco tiempo, otros de bt plelrw fuemn una noche a la cada del mismo 
[ico, i le dijeron con el sombrero en lae mauo^: '^BeQor, ua enfermo." i el lei con 
' *- **^o me las doi tan eeguiíio/' 
T)ofla Oliva, 



^f04— 

1^64 car Jos derechos ágenos, apoderarse de sus bienes, atentar 
contra la vida de los que defienden su nacionalidad, hacer 
de sus virtudes un crimen y de los vicios propios una virtud ; 
pero hay una cosa que está fuera del alcance de la perversi- 
dad, y es el fallo tremendo de la historia Ella nos juzgaTá'\ 
**Soy de vd. seguro servidor. — Benito Juárez" (1). 
Junio, 4. "En Acultzingo, haciendo seguramente un gran- 
de esfuerzo, almorzaron los príncipes mole de guajolote, tor- 
tillas con chile y pulque" (2). 
Junio, 4. Carta de cinco personas notables de Guadala- 

-jara al general López Uraga, que militaba en el Sur de Jalis- 
co, cuyos principales conceptos eran los siguientes: **Vd, no 
puede llevar á la muerte esos soldados, ni prolongar los su- 
frimientos de las poblaciones, teniendo, como debe tener, la 

\ evidencia de la absoluta inutilidad de tales sacrificios.— Si 
la cuestión, en el terreno de las armas, se presenta de una 
manera tan desventajosa, en el de la política la estimamos 
resuelta enteramente. Después de la derrota del Sr. Dobla- 
do, es seguro que el gobierno que rigió conforme á la Consti- 
tución de 1857 se habrá disuelto, quedando asi disuelto 
todo centro de unión. Al tiempo que esto sucede, el prínci- 
pe Maximiliano acepta la corona, toma posesión del trono, 
y en esta hora quizás se encuentra en el suelo mexicano. — 
La Intervención francesa ha salido garante de que se conser- 
varán las conquistas de la revolución. El nuevo emperador 
ha jurado sostener la independencia y ha ofrecido dotar á la 
na<;ion de instituciones sabiamente liberales. ¡Ojalá se rea- 
licen estas promesas/ Contando con ellas, los republicanos 
que tenemos el sentimiento de perder el sistema, bajo el 
que vivimos tantos años, al menos i • os consolaremos con 
que se hayan salvado los bienes preciosos déla soberanía 
nacional y de la Reforma . . . La conclusión que nos propo- 
nemos deducir y que ofrecemos al ex^'men y deliberación de 
ud., es que deponga toda actitud hostil por parte del ejér- 
cito de su digno mando y que c^^^e la resistencia en Jalisco . 

(1) Carta citada por el Conde Kératry a su obra "La elevación i la caid» de 
Maximiliano,'* pag. 336, i publicada al pie le la letra por el periódico de Ma< 
*'"La América" i por el General Manuel Sai ibaüez en eu obra "Resana Histórica 
Cuerpo de Ejército de Oriente,'* en dos touios on folio, México, 1892, tomo 1. ® 
eumentos justifica tivos, pag. 3. 

t2) ''México á través de los Siglos," tomo 6. ® , pag. 638. 



—205— 

Juan José Gaserta ("1/— Jesús López Portillo [2]. — Vicente 1864 
Ortigoza (3). — Antono Alvarez del Castillo (4). — Rafael Ji- 
ménez Castro'' (5). 

Uraga no accedió por entonces i siguió sobre las armas. 

Junio, 12. ENTRADA SOLEMNE DE MAXIMILIANO 
Y CARLOTA EN LA CAPITAL DE MÉXICO. Zamacois, 
testigo ocular, dice: *'Los balcones de la calle de Plateros, 
Vergara y San Andrés fueron alquilados á precios fabulosos, 
llegando á valer, por solo ese instante de la entrada, desde 
cien hasta quinientos pesos cada uno'* (6). ' 

<1) Descendiente de Barón, Doctor teólogo de la Universidad de Guadalajara, ca- 
nónigo de la catedral de la misma ciudad, de buen talento, de mucha energía i uno 
He loa jefes del partido liberal radical en Guadalajara. Entre los hechos que indi- 
tían la energía de esta persona mencionaré los siguientes. Tratábase una veztde po- 
ner al Dr. Uaserta en la cárcel por no recuerdo que trabacuentas en política, i como 
sus numerosos amigos procurasen evitarlo, les dijo: **lNo, no, dejen VV. que me¡Ue- 
ven, oue se imponga el pueblo á ver en la cárcel pública moradiíos !" (canónigos) 
Cuando Comonfort estuvo algunos dias en Guadalajara después de la tomadeCiudad- 
GxLzman, reunió una junta de comerciantes, suplicándoles que le hiciesen un présta- 
mo de dinero: los mas lo rehusaron, alegando uno una cosa i otro otra, i el jefe de 
la revolución de Ayutla aceptaba todas sus excusas con benevolencia; viendo esto el 
Dr. Caserta, le dijo: '*Sr. general, verbo ásperoV^ i le repitió verbo áspero, i aunque 
Comonfort no entedia nada de los Salmos de David, de los que era tomaba aquella 
írase,^ bien entendió que el canónigo le queria decir que tratase duramente a los co- 
merciantes i que de lo contrario no les sacaría nada. Estaban cambiados los pape- 
les: el soldado tenia la sonrisa, los modales amables i la dulzura de carácter del que 
era en la República el jefe del partido liberal moderado; i el sacerdote tenia el sem- 
blante ceñudo, las frases osadas i el genio de un soldado. Pocos afios sobrevivió el 
Dr. Caserta a la caida del Imperio, se separaron de él eclesiásticos conservadores i 
liberales. A todos los miraba con semblante hosco i con desden Trntilpió en la oscu- 
ridad. 

C2) Mi mui respetable amigo, que vive : abogado, uno de los jefes del partido li-" 
beral moderado en Guadalajara, Gobernador de Jalisco en 1852, catedrático de dere- 
cho teórico — práctico, primero en la Universidad i después durante muchos afios, 
hasta hoi en el Instituto del Estado, autor de la obra mui estimada **E1 Enjuicia- 
miento" i persona generalmente respetada por su gran saber i probidad. 

(3^ No lo conocí mas que de vista i tolo supe que era industrial i pertenecía al 
partido liberal moderado. 

(4 ) • Comerciante de talento, liberal moderado i hombre de buena íé. 

(5) Médico de gran talento i saber, catedrático de la escuela de medicina de Gua- 
dalajara, í liberal radical. 

(6) Tomo cit. pag. 323. "Cuenta de las sumas entregadas á varias personas para 
procurar la venida del Empi.'rador $104,902. 32 es. 

Nota de los gustos en muebles y obras en el palacio de México 
de Junio de 1863 á junio de 1864 „ 101,011. 83 „ 

Muebles y objetos comprados para el Palmar y Orizaba ,, 15,210. 50 ,, 

itOB erogados en la recepción de Maximiliano de Veracruz á 

30 : „ 115,348. 41 „ 

Suma..- .. $336,473. /06-c»; 

"ico á* través de los Siglos," tomo 5. ®, pag. 637 J, 



•^v^^fw 



— Ü06— 

1864 Junio, 28. Dos decretos notabilísimos del Emperador. 
^ El primero fué asignándose un sueldo de millón i medio de 

■ ' pesos anuales i doscientos mil pescas anuales como sueldo de 

I * la Emperatriz (1). El segundo fué mandando que los em- 

" picados d© todas las oficinas de! Imperio trabajasen todos 

los domingos i dias festivos de guarda, á excepción de los 
diassiguientesen que debian cerrarse todas las oficinas: Jue- 
ves i Viernes Santo, domingo de Resurrección, domingo de 
Pentecostés, dia de Corpus, IG de septiembre, 12 de diciem- 

tbre i dia de la Natividad de Jesucristo; i a excepción de los 
tribunales i juzgados, que aun el Jueves i Viernes Santo de- 
bían estar abiertos (2). 

I Julio, 4. Ocupación de Durango por el general L' Heri- 

^ ller. 

Julio, 7. Vítor del Sr. Arzobispo Labastida. Con moti* 
V o de ser aquel día del cumpleaños de la Emperatriz, para 

^ celebrarlo, un grupo de monarquistas, a quienes seguia mu- 

cha gentedel puetJo, recorrió en la noche las calles principa- 
les de México con música i dando vivas a Maximiliano i a 
Carlota, i habiéndose detenido ante el palacio del Sr. Labas- 
tida, Su Señoría Ilustrísima salió al balcón principal i gri- 
tando dijo; *'¡ Señores: no olvidemos que £1 la magnánima y 
generosa Francia, que nos ha cubierto con su glorioso pabe- 
llón, debemos el haber alcanzado la dicha de constituir un 
, gobierno nacional conforme á la voluntad de la mayoría y 
apropiado á las circunstancias de nuestra patria! No olvide- 
mos que al genio inmortal del ilustre Emperador de los 
franceses debemos esta situación de verdadera libertad, de 
bienestar y de actividad para conseguir el engrandecimiento 
de nuestra patria, mediante el gobiorno de nuestro amado 
¡Soberano Maximiliano I, con la cooperación de su augusta 
esposa la Emperatriz Carlota, cuyo feliz natalicio celebra- 
mos hoy, con tanto jííbilo. ¡Viva, pues, el Emperador Na- 

(1) Sr. Perea Verdia, Compendio de la Hiatoria de México, p3g. 330* 

(2) Este fué el primer trueno de Maximiliano que aterró a todas los raonsrquia* 
i les disgu&Lú profundamente. Zamacüis en el tomo citado, pag. ii44 diee : "No 
tampoco pafio que revelalm profundo tacto político señalar como fiesta nacional el 
16 de Septiembre y no hacer lo miamo coiv el £7 del mismo mes*" Este decrete 
miemo que el Convenio de Miramar, fué firmado por el piadoí^o Vtlazquea de Le 
De los republicanoa no hai para que híiblur^ paestuqae Iq^í dÍEgu$tíiba el Imperio i 
dsí l&ñ COBAS pertenecientes a 4L 



^ 



w^ 



-207— 



poleon III! ¡Viva la Emperatriz Eugenia! ¡Viva el Príncipe 1864 
Inaperia! de Francia I ¡Viva nuestra amada Emperatriz Car- 
lota! ¡Por mil y mil años viva! ¡Viva!'^ (1). 

(l) 'VMéxico á través dc^ loa Si^^os/' tomo 6,^ , pdg, a38. 

El Sr, Obippo Montea ele Oca en Li Oración fúnebre del Sr. Labastida ha dicho; 
'^Encantados hihian qnfíiilido uno y otro (¡os 8S. Labííatida i 3funyuia) con las pro- 
mesas del Archiduque .^laximüiatio. Lli^no de e&peranzas salió el ArzobiEpo de Mé- 
xico de la última entre vUta uon Napoleón III, pocos diiig antes de hacerse á la vela. 
Se figaraba que llejx;ir, ver 3^ vencer f ttlucion picante a Julio Char} las difi'*ultadea 
que ya habían surgido en ^léxico, f^ohre negocios eclesiásticos en el seno mismo del 
gobierno que había aurediJo id de Jnarrz, seria obra de ün momento; que pronto re- 
greHaria triiinfante, para condvicir al Archiclnque al trono que acababa cíe construír- 
sele ; que seria el brazo dereí lio del nnevo Em parador ^ y que bajo el cetro de este r«- 
ñore<:ería U Hí.digióntteinarla la p¿i¡í,se veneerian los enemi>íOS mne que con lasarmaa 
con ta dulzura; y precito vendríi^n i acogerse á la gloriosa bandera del nuevo Impe- 
.río, Guatemala de cierto, tal vez Cuba y también Puerto Rico/' 

**¡ Ah! í Pobre Prelado! Si eu tus viajes al Imperio Austríaco no te hubieras li- 
mitado á pisar los pabfiosi, y á tratur ^on unos cuantos diplomáticos; si hubieras po- 
dido mezclarte con ei puel^lo, iní*piít:cionar los registros parroquiales, tratar íntima- 
mente con el clero de todas ciitmirÍLts, hiibrias visto que el Josefismo aun dominan- 
te en aquella monarquía, no podía menos que haber infecciooítdo al Principe en cu- 
yas manos te habías pneí^io, y quc^ este había de querer dar al Katarlo uua ingerencia 
en los negocios de la l^lerja, que no era ií<'íto admitir y á que jamas se nos Babia a- 
co^tumbrado. ¡ Ah ! \ Pobre Prelado! ¿Por que fiaste tanto en las palabras del So- 
berano que tívnias amargiiraB habia i:anscido al mismo Fio IX? i Ay del Obispo que 
fia en la amistad de ÍoEi poderosos de la tierra \ A él, mas que á ninguno, pueden ft* 
plicarse las palabras dtl ProÍLaa Jerenriaa: Molfáiclu% hortm oui tivajidil inhomine^'^ 
Ko hago reñecciones sobre los conceptos ikl Sr. Montes de Oca, 1 tolamonte no pue- 
do pasar en silencio el obeervur que ese texto de Jeremías quiere decir, ^'Maldito el 
hombre^ que coi. fia en el hombre'^ i riue me parece que el Sr. Arzobispo de México 
no mer&'jii qut se le echara ei^a mabUcion, i menos en sus honras fiSnebres, 

Después de hablar el Obispo orado»- del fallido negocio de los pag^rh. dice: "Una 
esperanza qtieia al det:enganado Arzobispo» íla escuchado palabras lisonjeras del Ar- 
chiduque Maximilisuio, y no duiia que bis cumplirá cuando venga a regir como 
Emperador loSilestinOE de Mísii:'o,y ctm el prestigio de su alta descendencia pueda po- 
ner coto i los desmanes de catid¡Uo Erancea y á las pretenciones de Kapoleon.., De la 
capilla del P¿latio he M tramar lo ve^a MarimiHanoJ volar al Vaticano y arrodillarae 
á los pies del i 'on tí tice ; y antea que recibirlo en su nueva capital hay que ir á encon- 
trarlo á la Basilicn de Üuad:dupc, donde invocando á la Pairona de los mííxi canos, 
quiere inaugurar su reinado/' 

"^'Sf: aun hay e?pL'rau?,:is. Es imposible que el Emperador deje de escucharlos 
consejos de uno á íjut' n di b^ la cormia. Aunque no se den al A rzobi&po cargos civiles. 
BU posición jerjírquifa lo hura ocup:ir FÍn duda el carjío de Capellun Mayor de la Cor- 
te, loa Estatutos do la orden (te Guadidnr^ J» designa para el Grao Uanciller de la 
misma; el nombramienio de Nuncio recaLTjí de seguro sobre persona gruta al Empe- 
rador, graúiiimfi al Arzobispo; y el influjo de este sobre el enviado de Roma coad- 
yuvará arepa ri^r los miüc'3 httsta'aqui causados, y ¿reanudar los rotos vínculos entre 
la Iglesia y el Eptado." 

''¿A qué recordaros.Keñorep^que todas fueron üusíons!^ que le disiparon como el hü, 
T¥irk?" De&put's a pof trufando a loa monarquistas de 1H05 lea dice; "La ruina deíi, 
'& de la Monarquía es inminente* Los que, á despeehj de loa consejos del pre_ 
r Arzobispo, creasteis la anr^mabí situación que noa ha conducido al abiamo, quel 
I á peri'cer con vuestro mal acousejado Soberano, y Á sufrir coa valor las conse 
^nas de vuestros errores.'^ 
o a&gs antes que el Sr. Montea do Oca dije yo en mis "Principioi Críticos lo- 



—208- 

1864 Julio, mediados. Maximiliano organizó bü Ministerio de 
la manera siguiente: 

Ministro de instado: Joaquín Velazquez de León, conser- 
vador, f Continuoj. 
i Ministro de Relaciones: José Fernando Ramirez: liberal 

moderado con t-us puntas i ribetes de radical, que no habia 
querido aceptar el cargo de miembro de la Asamblea de No- 
tables, ni poner cortinas en sus balcones el dia de la entra- 
da del Emperador [1]. 

Ministro de Gobernación: José Maria González de la Ve- 
ga, conservador. 



bre el Viieinato 'Wí h\ nui*v,^ Kí^püfiü," toino i;^ , pag, 177, hablando de los monar- 
üuiatAS de buenfi íé: *'JCsi03 Señores, no de partidario^j aíno de canaadop i deseosos 
de saiir de aquel atoüíidero político^ procuraron otro ei&tema de gobierno, aunque 
fuera batíié^iose i^raiidíjs ilí/sk7}e?. Pues cr^ruie ilusión iué la de íi^urar¡^e que esta- 
ban en el Aí?iíi, tratíiTKlo de e&tablecer una monarquia en la tierra de (iillermo Penn, 
de Washinjítoii, do Frj.nklHi, de Lija'oln, de niíJal^Oj Moretea , Bolívar, Sucre i San 
Martin: íiíu li América r<^publifiina. 1 otra ifCgunda i grande ilusiou fué If de creer 
que un país que no h ibiü podido con ^ititvi irse eri medio s\g\ú^ i que hacia largos si- 
glo s que estaba maleado, no ya en suá ramag^ sino en lus raiceii, por su inmensa eat- 
tención territorial, por au pjbLiijion muí httero^ónea, por eua iiistitucionea. por aua 
leyeí;. por ku inmoral i Jud K^^tier d i por su falta de educación social, se conatitiiiria 
en íf ?'j aíios, I otra leixerii i grande ilueion fué la de creer que un príncipe do la- 
Casa de Auf:trij, fíuenoconoci¿i las ideas reí igLosaa ni políticas <lel paig, ni Hua nece- 
sidades (por ejemplo, la de un ejército mexicano), ni sus instituciones ni ms leyes, 
ni sus coátumbrcfíj ni fcu geogratia, ni aun su idioma, podria í^obernar bien en Mé' 
xico i conifiltuirlo- I otra cuarta i grande ilu&ion fué la de creer que la guerra de 
los Estados L'nidos seria como lae de Mésieo, prolongándose por fcís año^ ; por es- 
to la toma ác- KicUmond i la corroía pondenci a diplomática entre Mr. Seward i Mr. 
Drouin rie Lli^iys, en el mes de octubre i siguientes de IBU^, fueron para lo=í impería- 
liataa de mui ivmla data* 1 otra quinta i grande iLu?iion fué la de creer que Juareí 
habia calido del país, i que por lo mismo ya m po lia decretar e imponer la pena 
de rauerte a lo- prisiouerus de guerra, lo qué despuea sirvió de terrible ñrguüaento 
contra prodacentem.'' 

(1) He aqui tomo descT'ibe el literato T>* Hilarión Friag y Soto la primera entre- 
vía La de Maximiliano i Camírej;. 

*"Uno de BUS deseos maa vivos habia sido atraerse una de las ilustraciones del par- 
tidojiberal; pero hablan sido envano halagos, promesas, empeños y todo se había ea- 
irelíkdo en la iirmesi del viejo patricio. Kíite ee vio un dia arrastrado al gabinete im- 
perial douilK lo recibió el Km parador. La c.^fníeíencia fué Ur^n . . * Razones de alta 
conveniencia política, do patriotismoj todo fué inútil; el iíiitiguo demócrata» aunque 
se sen ti a conmovido y con vene i do^ no quizo quebrantar su resolución ni dejar de ser 
fiel it la causa republicana.'^ 

"Entonces se descorrió la cortina que cerraba la puerta del gabinete, que condu- 
cía á las habitacinuea interiores. Apareció la Empcratnr Carlota eneldinielde 
aquella puerta. Ai>anKa lentamente, acercándose á ios dos int^^rlocutore*, Y teo- 
diendola muño á Kamírez, le dijo con su voz breve y armoniosa: *'Todo lo be oido. 
Al negaros ¿ servir á nuestro país, ayudando en su obra íírvndiopa ni Emperai 
no demostráis mucho patriotifíino. Tero lo que no habéis cedido en el debato, lo 
dereis 1 una mujer que os lo súplica y vo, la Emperatriz, os rue^jo que ingreséis 
Coneejo de ;;\liní.-<tros, pues no L-reo que temáis correr nu' stra buen» ó mala suert 
*' Ramírez inclinó aquella cabeiía prominente y nutrida en el estudio: su a' 
apasionada uo pudo resistir aquel atutme y cedió T' 



r 



—209— 

Ministro de la Guerra; Juan de Dios Peza, liberal mode- 1864 
rado (1). 

JuliOj 24. El General José M. ^ Arteaga de]& de ser Go- 
bernador de Jalisco, i comenzó a serlo Anacleto Herrera y 
Cairo. Lo fué mui poco tiempo^ i de^^de entonces no hubo 
Gobernador en Jalisco, el 16 de enero de 1867. 

Julio, 26. El General Uraga se adhirió al Imperio en León 
de los Aldamas, i pocos dias después se adhirieron también 
los generales Tomas O'Horan i Juan B. Caamaño, que se ha- 
bían distinguido en la defensa de Puebla, i algunos oficiales 
republicanos. 

Agosto, 3. Yendo Maximiliano i Carlota en carretela 
por la calle 2. ^ de Plateros, i encontrando al Santísimo que 
era traido de la casa de un moribundo, se bajaron de la ca- 
rretela i permanecieron de rodillas hasta que pasó el Santísi- 
mo; acto que fué aplaudido casi por todos los periódicos. 

AgostOj 6. Manuel Doblado, el coronel Jesé Rincón Ga- 
llardo i otros republicanos se embarcaron en Matamoros pa- 
ra los Estados Unidos. 

Agosto, 7, Decreto liberal de Maximiliano sobre libertad 
de imprenta. 

Agosto, 10, Salida de Maximiliano de Chapultepec para 
visitar algunas ciudades del interior, acompañado de Scher- 
ísentlechuer, del coronel Miguel López i de bastantes criados 
i escoltado por batallón mexicano i otro de cazadores de A- 
frica. En este viaje vivió con el lujo que acostumbraba en 
México, mucho mayor que el que usaba en Miramar ^1). 

Cl) Dice Arr^iígois : "En vez áe limitarse ^. M. d acojer á loa republícanoE que 
por BUB canlidade?. personales Tnere[:ieran confianm í quiaieran reconoíier al Imperio, 
nulifica á todos loa hombrea maa importantes de loe con?ervadoreíií dejándoloa ¿ un 
lado con cierta ostentación; muy raras fueron laa escepcionpfi. CriQietia S. M* lann- 
priadencia, la falta de tacto de asiiZQar á io3 niis notüblüs del partido con \os vulga* 
TÍsimosé injuriosas epítetos que les aplicaban lo& repablicaaoa rojod de mocíiíía y 

rí-) **Deade el 10 de Abril, diadela aceptación de la corona en Miramar, te 

aísignó Maximiliano la cantidad de 125,0CK} peiios al mtís y de 16,íj(jG.66 ca. á su eep<>^ 

fin, lo QUÉ oonetituia ái aüo U suma de i,7CK\OJ0 peaofi. Esto formaba la caja partí- 

enlar de loa prírcipea, de donde salíanlas pequeñas largut;zas que embale zaban á 

'-- diarios monárquieoa, 500 ^000 pesoa importaron I03 gastos de &u viaje de Miramar 

ézico. Laa sumas invertidas en el personal de la caea imperiül eran bastante 

siderablea; Almont© que se titulaba mariBcal de la corte y mioLstro de diche 

., disfrutaba el a neldo de 10,000 pe&os anuales; Scherzentlechner, de quien sa 

qae era un aabio profundo, y á qinen despidió de^^pueg el ar^^hiduque en térmi- 

muy dtiroSj e^gon consta de íilguiias cariaa y papt^led que a o «encuentran eael 



-210- 

1864 Agosto, 9. Matrimonio del General José Domingo He- 
rran i la Señorita Guadalupe Almonte, hija del Mariscal, en 
la capilla del palacio imperiaL Bendijo el matrinaonio el Ar- 
zobispo Labastida i los testigos fueron los Jímperadores lla- 
mados vulgarmente padrinos), el Mariscal Bazaine el ex-Re- 
gente Salafi i dos Generales de División* La concurrencia 
en la capilla i en el banquete fué numerosa i selecta, i loa 
principales de los asistentes fueron el Mariscal Almonte i su 
esposa, el Arzobispo Mungia, seis Obispos, los Condes de 
Bombelles, Zichy, Ramsai i del Vaile, las Condesas damas 
de la Emperatriz, los Marqueses de Montholon i Ranzi, la 
Marquesa de Montholon, la Víseondosa dft Ranzi, el Gene- 
ral Woll, D. Eustaquio Bárron i D. José M. ^ Martínez Ne- 
grete. Maximiliano brindó por la felicidad de los recien ca- 
sados, i Carlota regaló a su ahijada un aderezo de diamantes 
i otras alhajas (1), 

Agosto, Í5. Juárez, atacado en Monterey por Quiroga, 
salió de dicha ciudad para Chihuahua acompañado de sus 
Ministros Sebastian Lerdo de Tejada, José María Iglesias i 
Manuel Ruiz i otros Republicanoíi. Pocos dias después se le 
unió en su camino el general Negrete, Ministro de la Guerra. 
El mismo dia su esposa la Sellóla Margarita Maza e hijos sa- 
lieron de dicha ciudad para Tres Brazos, en donde se embar- 
caron para los Estados Unidos (2). El mismo dia 15 salie- 
ron de Monterey para Tres Bríizos Francisco Zarco i otros 

archivo, tenia 4,50C. Bombe 11 es, conde en an tierra y coronel en Mérico> arlemaa de 
un iueldo gozaba de una gratiñcaeion mensual do ÍOS pe^oe. Éemeleder^ médico, 
2ü8 al mee etc. Los criados de cámara eran veintiséis^ l^. cocina tenia un contador 
con ICO pesos menKnales, un gran jefe de cocina con 125 y 6 galopines, pasteleros 6 
ayudacitea ; la caballeriza, un jefe y 15 mo^og y así de lo de'mas. En un eolo mea 
se gasta rOD en la cocina fuera de 'los vinos y sueldos 3,S53 pe eos ^ figurando entre 
ellos la partida de 434 pesos, invertidos en el fíu átenlo de las condesas de Zichy y 
Collonití, que vivian con sus criados á expensas de la lis ti civil del Emperaííor. 
En ñu, la cuf nta de los gastos do Eátableüimieiuo de la corte desde el 13 de Abril 
hasta el 16 de Agosto de ÍStH, importó la respe lable suma cíe 319,669 | 76 es., que 
fueron invertidos en vajillas de plata y porcelana, cristalería, matiteleda y ropa de 
casa, primera compra de vinoíí, arneces, caballos y cochea, libreas^ Wi formes y 
armas, trasportes y regalos- Se vé por lo e^c puerto 'que la dicha de posear un em- 
perador era para México un poco cara'** (México á través de los siglos,'* tomo 5. ® 
pág. 653). 

rl) ZamacoÍ3, Historia^ tomo 17, pág. 449, i copia qtie tengo de una carta escrita 
por el General Herran a su hermana la S^eilora Herran, viuda de Jiménez Castn 

f 2) Cuando Benito Juárez era jovendllo i estudiaba gramática latina en el ee 
nano de Oaxaca, una hermana suya era criada de D. Antonio Maza, rica d( 
miima ciudad i padre de D* ^ Margarita, i dicha hermana daba a Bemto los -'" 
Je la comida de la casa del Sr, Mazji. 



r 



—511— 



republicanos que hasta allí habían acompañado a Juares, i 1864 
ee embarcaron en el relVrido lugar para los Estados Unidos, 
en donde Zarcjo reunió a todos los Mexicanos liberales resi- 
dentes alli, i fundó una asociación política que intituló Club 
Mexicano. 

Agosto, 20* Ocupación del Saltillo por Cafitagny. 

Agosto, 26. Ocupación de Monterey por Castagny, en don- 
de por medio de an bando nombró Prefecto del departamen- 
to, magistrados del tribunal de justicia, alcaldes i demás em- 
pleados públicos, expresando que *'toda persona de las nom- 
bradas que se negase á desempeñar el empleo que se le ha- 
bía confiado, seria castigada inmediatamente cou seis meses 
de prisión'' [1], 

Agosto, 28. Juárez llegó a Chihuahua, habiendo pasado 
por el Saltillo, Monclova i Arizpecon un éxito que no habia 
tenido Hidalgo. 

Septiembre, 4. El general Santiago Vidaurri i el coronel 
Julián Quiroga se adhirieron al Imperio en Salinas Victoria, 

Septiembre, 15. Maximiliano, después de haber estado al- 
gunos dias en Querétaro, Celaj^a i Salamanca, llegó a las 2 
de la tarde a Doleres^Hidalgo, fué alojado en la antigua ca- 
sa del héroe de la patria Mariano Abasólo (2), i una de las 
muchas personas notables de Dolores-Hidalgo, Guanajuato, 
San Miguel de Allende i San Luis Potosí que se sentaron a su 
mesa fué un nieto de Abasólo* A las 11 de la noche del mis- 
mo dia, Maximiliano en la ventana de la pieza de estudio i 
despacho del Cura Hidalgo pronunció una arenga, en la qué 
lo principal que dijo fué lo siguiente: ^'Mexicanos:— Mas de 
nedío siglo tempestuoso ha trascurrido desde que esta humil- 
de casa> del pecho de un humilde anciano, resonó la gran 
palabra de Independencia, que retumbó como un trueno del 
uno al otro océano por toda la extensión de Anah^iac, y ante 
la cual quedaron aniquilados la esclavitud y el despotismo 
de centenares de años. Esta palabra, que brilló en medio de 
la noche como un relámpago, despertó á toda la nación de un 
sueño ilimitado á la libertad y á la emancipación; pero todo 

\ Zamacois, tomo cit- pág. 4*^-1. 

El Sr. Pedro Gon¿[\hr¿, que íqc jefe político 4e Doloree— Hidalgo, en eus "A- 
.je Históricos de Lolores Híilíil^o,'* presenta una vista de ia casa de Abstaolo, 
feStá hoi con^o üuaado la babitaba el capitau del regimiento de la Reyna en ISIO. 



—212— 

*f864 lo grande y todo lo que está destiDado á ser duradero se hace 
con dificultad y á costa de tiempo'' (1). 

Septiembre, 16. Zamacois después de referir la Misa can- 
tada i Te Deiim en el templo parroquial, a los que asistió 
Maximiliano, dice: ''Concluida la función religiosa, el Empe* 
rador pasó con toda su comitiva á la casa del Cura D, Miguel 
Hidalgo y Costilla. En ella, sentado en la misma silla y a- 
poyado en la misma mesa en que solia hacerlo aquel anciano 
sacerdote, escribió^ de su propia mano, en el libro mandado 
poner allí por D* Benito Juárez para consignar los nombres 
de los que visitasen la cuna déla Independencia, el siguiente 
párrafo de su discurso, abajo del cual puso su firma; "Un pue- 
blo que bajo la protección y con la bendición de Dios funda 
su Independencia sobre la libertad y la ley^ y tiene una sola 
voluntad, es invencible y puede elevar su frente con orgu- 
lio*' ... A la comida oficial que era de setenta cubiertosy se 
dispuso para las tres de la tarde, fueron invitados siete soída- 
dos veteranos de los que acompañaron en la campaña al an- 
ciano párroco D, Miguel Hidalgo y Costilla desde que di6 el 
grito de Independencia . . . Maximiliano se presentó á los 
convidados vestidos de frac negro y corbata blanca, con las 
condecoraciones de Guadalupe, el toisón de oro y roseta de 
la legión de honor. Á la mitad de la comida se dejó escuchar 
eu voz, todos los concurrentes se pusieron en pie. ''Señores, 
dijo el Emperador, brindemos por nuestra Independencia y 
por la menoría de sus héroes." Una salva do ciento un ca* 
fionazos y las bandas de las músicas colocadas en la plaza, 
respondieron á este brindis. — .No quizo Maximiliano que ter- 
minase ese día, dedicado á la memoria de las grandes glorias 
nacionales, sin ejercer algún rasgo r ^ble. Estando senten- 

[1] Dice Zamacoie: '*E& seneible que el Empe^.^dor Masimilií^no en su diBCur- 
to ao fi« hubiese concret-ado á Pnnltet er el piso ir^ .^gEiblemente heroico del caudillo 
de la lodependencia . . - En Méscico no exi=-tiero- esos centén Lires de aíloa de escla- 
vitud, pero ni siquiera ninguno.'* El historiador Lcpaíiol estitba tan ntaraíitado con 
la arenga de Maxinoiliano, qae le dio un bofetón a su idioma diciendo ni siquüra 
ninguna en lugar de decir iii" tíquiera l -^ . Prosigue Zamacois: ''El diecureo de 
que me vengo ocupando, reuniaal errr históri-^o^ una falta en política, pues aun 
<^iiarido hubiera participado de las idea- /ulgiree de algunos egcri torea e:£tranji 
mae apaeionado* que escudnñadoree, nc lebi6 herir en sus opiniones á loa misi 
que le habían elegido Emperador. Pos eso produjo muí mal efecto en el par 
conservador la alocución p ton unciada, ,. mintió que ni una palabra hablíi de< 
do en el discureo, al que realizó la ludep* o^íoucia i que ni aun protiunciiira eu " 
bre fde Iturbidej." 



—213— 

ciado á muerte por la corte marcial en Giianajuato el guerri- 18fí4 
llero D, Aniceto Guzman, y habiendo solicitado gracia del 
Emperador, "en el lugar mismo y en el propio dia en que se 
alzo el grito de Independencia, proporcionando con esto una 
ocasión feliz de ejercer un a^eto de nuestra clemencia*'' (Son 
las mismas palabras usadas por Maximiliano en el decreto 
de indulto) queremos aprovecharla para solemnizar digna- 
mente tan memorable dia'\ . . Concedió la medalla militar á 
cuatro de los veteranos compañeros del Cura D. Miguel Hi- 
dalgo y Costilla; mandó dar una paga á los oficiales que com- 
batieron al lado de aqueí caudillo de la Independencia, y 
diez duros á los soldados" [1]. 

Dice Zamacois: ''No con menos entusiasmo fué celebrado 



(l) **La Historia, díce Cicerón ^ ee la Inz de la verdad, la mae^lra de ¡a vidaJ* 
Por \a hietoria de toilaa laüíiucionPB del mundo consta qne los elementos del progre- 
so de las socieiJades h:ui sido tre¿: el pen^imiiento, kia amias i el dinero. El pensa- 
miento» ha sido hi cabeza; Lis armüs i el dinero, tuando han servido al progreao, 
han aidosns fuí^rtee brííí:os i cuanrlo ío h:)n uontrari^uíoj han fracasado. El pensa- 
miento se manifestó con la p.ihibra, la palabra &e convirtió en alfabeto i el al í abeto en 
tipo. El raííonaniient o oiaUe tM>n vistió eíi ÍTiíJOripcicsn i la inscripción en una lápida 
iepulcral i eu una pirámide íué una vú?. qoe s:dió de la piedra i eiiseñó a las edades 
venideras, i por una inscripción descubierta en el Brasil en el sijzlo XIX hemos sabi- 
do que Lorien ici es vinieron a ia Amérií^a ¡L'ineo siglos antes de Jesncristo! (César 
Canttí f *^Los úliimtjg treinta ailoji" párrafo ló)". un heiho mas añadido á loe que 
presenté en mi **Compeiid¡o de la Historia Aniiíu'ua de ^léKit.■o"^ para probar í|ue 
bastantes pacio'ies de Aniírica vinieron por el rümhü de la África, La inscripción 
se convirtió en un liStro. y el libro manubcrilo, lOn líia portentosas alas de la im- 
prenta, tomó todas las form:!!? hasti la de tjítíw/^cOt que es el libro del pueblo. De 
un libro manuecrito no habia ordinuriamente mus gne un ejemplar o dos o tres^ i en 
ka edad con leinpof anea ha i imprentn hni^ta en el Japón i la Polinesia, se han vendido 
en los Estados L'nidoa en un año 4(iX0íí ejemplares de la Historia de la conquista 
de México por Pri'stott, i ee iinprirnen 151), OOU ntimeros cío un periódico por hora (o 
bracit., párrs. 14 i '¿I j. En resumen, los libros t=on mucho mas poderosos que las 
armas, i un libro que parcc*^ una eosa insÍLrniti(!ante, un manojo de hojas de papel, 
que se lee a la sombra de una porilga i se lleva eij el seno es mas poderOí?o que un ca- 
fLon i que un ejírrito en orden de bata Ha* Vot eso en todas las naciones antiguas 
i modernas, la Inquisición i los liominadore?* de los pueblos que los han tenido enga 
irados i tíxplotadu?^, añada han hendió tanto la ^.vierra eonio a los libros. Ellos han 
dicho: ''este libro ts inalOj este periódico es malo, este Hdroestá prohibido, este 
otro está prohibido ", i han prohibido tüíÍosi aquellos libros que no convenían a sus 
íntereses.llnumerableft lithros qite eran prohiliidüS en iléxiro en la época colonial, no 
ío han sido después de la Indept- nd^-nLÍa* I)cl autor de un libro favorable al progreso 
déla sociedad han dÍLlio si^?inpre ios tiranos: ''Fula-ioestá introduciendo el veneno." 
i decid ti mui bien, por que un libro semejanTc es el veneno de las preocupaciones, el 
veneno de los en. ntos i mentirán i el veneno de los tin^nos i de fsua propios intere- 
ses. Presentaré un ejemplo entre mil del poiier de lo^ libras. A los libros de Montes- 
íu,de Bentham.dtí Filanírieri, de Becearia i de otros jurisconsultos filósofos se de- 
oas que a las arnms i a la multitud de guerras habidas en Europa i en América 
inte un siglo, la trariformacion jjolítica que kc vé hoi en t dita las naciones Euro- 
a excepción de Turquía i en to ílis las jiaciones de hi América latina, Otroejem* 
En 1&40 la ceU.bre Carta que va conocen los lectores, publicada por Gutierres 
''^^rada parü probar la ueoeí^idi^a de La monarquía, causó una sorpre^ i.uuam' 



1864 el aniversario dpi 16 de Septiembre de 1810, por el gobierno 
de D. Benito Juárez (1). También en Nueva York se reu- 
nieron los refugiados republicanos de México á celebrar la 
memoria del anciano caudillo que tremoló en Dolores la 
bandera de la Independencia. En el banquete que tuvieron 
con ese motivo, se hallaban D. Manuel Doblado, el general 
Ogazon, D. Matias Romero, Ministro de D. Benito Juárez 
cerca del gobierno de Washington, D. Juan José Baz, D. 
Francisco Alatorre y otros varios individuos notables" (2). 

Septiembre, 18. Entrada solemne de Maximiliano en 
Guanajuato, dispuesta por el Prefecto del Departamento Ge- 
neral José M. ^ Yafiez. 

Septiembre, 21. Acción del Cerro (ie Majoma, en el Esta- 
do de Durango, ganada por el coronel de zuavos Martin a 
González Ortega i sus subalternos Miguel Negrete, Sostenes 
Rocha, Patoni i Silvestre Aranda. Esta acción fué mui re- 
ñida i hubp en ella muchísimos muertos, i muchísimos heri- 
dos de una i otra parte. Murió Martin, i el General Aranda 
recibió una herida en una pierna que algunos años después 
le causó la muerte. 

Septiembre, 23. Maximiliano visitó algunas minas. El Pres- 

dignacion general i la persecución i el destierro del autor, por que en 1840 caei nadie 
pensaba en la monarquía^; pero desde 1845 en que un hombre de los grandes talentos 
de D.Lucas Alaman comenzó a publicar sus historias i su periódico "El Tiempo," 
conquistó muchos prosélitos en pro de la f< rma monárquica en México, con un priu' 
cipe extranjero. El autor muere; el libro permanece. Aunque Alaman murió en 1853, 
dejó allanado el camino, diez años después se estableció en México la monarquía; 
vino de Austria Maximiliano i si Alemán hubiera vivido un poco mas, ni Gutierres 
de Estrada ni siquiera ninguno mexicano habria tenido tanto gozo como él al adveni- 
miento del monarca. Pero si Alaman, el acérrimo defensor del gobierno espafioi 

i cuyos escritos respiran odio contra Hidalgo i ios insurgentes, hubiera oído la a- 
renga de Maximiliano en Dolores i hubiera visto al tan deseado principe eHranjero 
premiando con medallas de Honor a unos indios insurgentes, habria hecho pedazos bu 
periódico "El Tiempo," se habria mesado las barbas i' habría maldecido a la abuela' 
de Gutiérrez de Estrada i de todos cuantos habian llamado a Maximiliano a México. 
Mas no habla remedio: ni los talentos ni las historias ni el periódico de Alaman 
podian contradecir la verdad i una lei de la naturalrza, que es el progreso. El í,r'.to 
de Dolores fué un gran progreso, la independencia de México fué un gran progreso 
i como se ha dicho antes, las armas i el dinero cuando no sirven al progreso, fracasan. 
Toda cosa contraria al progreso durará mas o menos tiempo, mientras dure la igno- 
rancia de los pueblos, i podrá haber hullas que parezcan mui significativas; mas des- 
de que los pueblos se ilustran, toda maldición, todo libro, todo periódico, toda bulla 
contraria al progreso, será como un sf»sto lleno de paja que so ponga al frente de 
locomotora ae un ferrocarril. Otro ejemplo i concluyo esta larga nota, que podrá i 
vir de algo. ¿Cuantos suscritores tenia el periódico "La Religión y la Socieda 
hace treinta afios? ¿Cuantos tiene hoi? 

(1) En Noria Penseña, rancho en el Estado de Chihuahua. 

[2] Todos loB gobiernos conservadores han celebrado la fi«ata del ISseptieml 



-216— 

bítero Lucio Marmolejo en 8U8 "Efemérides Guanajuatenses/' 1864 
describiendo la visita de la mina de Rayas, dioe: Llegado 
pues, el Emperador á la mina de líayas, bajo ¿í ella hasta la 
labor de San Fernando á unas 60 varas de profundidad. Al)i 
habia 40 herramientas trabajando , . . Todas las operaciones 
desde el desmonte por medio del barreno, el pico y la cuña^ 
la limpia por la faena de los tenateros, el desagüe por loa ma- 
lacates y todo cuanto sé practica, hasta poner en el patio los 
frutos para el rcí^catej todo se hizo en presencia de S. M», 
quien estuvo bastante complacido: visitó el tiro de Santa Ro- 
sa, donde presencio el rescate semanario de la mina, y des- 
pués subió al tiro general de ella, donde examino la maqui- 
naria, los arrastres, el patio de beneficio, el lavadero y a^o- 
gueria/" 

Septiembre, 26. KendÍ€Íün de Matamoros por el general 
Juan N. Cortina a Mejia, contra la voluntad de loscoronelesí 
Servando Canales, (abogado), Antonio Rosales (abogado) i 
Aureliano Rivera, quienes huyeron a Brownsville (1). 

puet hai ana (iift»reiiüía muí notable entre los coriBcrvadores i Ií^s fanátif?os, Ixis ín 
náticos aborrecen a Hklíil^o; los conservadorDií no lo aborrecen. Los fanáticos ii- 
man U Inqujaicion; loíi conservadoreH ñola ac'eptau. Losjiindtiiof! enhenen €l iu- 
wien in coelo i ]^9 demás í)rcjfüpiaf? atribuidas f:ilsami;rite a í^:in Mülufiniai^, toreen tin 
las profeaias de Matiana í r^obre ellas han escrito un libro que í!e vende en 1 peso 75 
<;eDtavoa, creen en fd agua de ios Sirntoe Reyes, e > los luilagro^* rt^feridoíi por el Pa- 
dre Jaén, en los müagros referidos por el padre Sotomayor lin fiu ''HiÁtoria del Co- 
legio de Guadalupe de Zacatei^aíi," en la Virgen de Miitaueillus, aeuyo pié se veían 
colocadas no fise euantas muletas, cuyos dueños habrían eorrido velozmente, í^i ^e leu 
hubiera veaido encima un toro, i:om"o ya ha sui-edido una ve¿ 1 yo lo vf, i creen en 
otra porción de consejas i mibv^yrofl falaofi; los con inervad o reíi no creen en 
mnguna de estas papm i vulgitridarleH, muí diverpús de Iof milaj^ros verda- 
deros i de las verdaderas creeuí^ías píadosat?, como la de la Aparición de Nuestra í^e- 
flora de Guadalupe. En íin. entre loíi verrlarieroa con servad oree i los fanáticos hai tan- 
ta distaBcia, como entre el vi rey Re villa Gige<lo el segundo i el inquisidor TanJo y 
Ovejero; entre el Hr. Arzobispo Mungía i el Cura de Zut'apoíixtlu D. Fruncif^co Orttí- 
Ki; entre el Sr. Ohis^po 1>. Ramón üamacho i el presbítero t.^pañftJ Sarda i ^alvany; 
entre O. Joa'-inin García IcazoalcetJ i D, Joííé Joaquín Terrazas, i entre el mui il ni- 
trado D. Alejandro Araugo y Eecandon i el sacristán de Encarnación de Diaa D, Ch- 
simiro Cervantes. 

(D Un mes ílcppiics Ro5?ales se hallaba en Sinsilna, m donde, nombrado )íol>erna- 
dor del EetaÉlo expidió una proclama^ la cual expresa pensamientos que revelan el 
ardor de su carácter, por ejemplo este; ''Entre morir i ^er epcda\o, no puede titu- 
bear una alma elevada: sí, pues, bt suerte de los combates nonos deslina á ver á 
nuestra patria emancipada de toda opresión extranjera, preü ramos en el sepulcro el 
lo de los valientes, á cuyos oídos no llepa el ruido que hacen laif cadenas ún 
sclavitud/' í^* 'Breves Apuntes para la Historia de la Guerra rlc Intervención en 
iloa" porel Lie. Euátaquio Buídna> , | Triste presentimíentti I Koí:alea fué con- 
fpulo del Sr. Dr, D, Agustín de ta Rosa i concolega mío en el seminario de Guada- 

— : era do muí buen talento 

* 



1 



—216^- 

1864 Septiembre, 28, Maximiliano llegó a León de los Alda- 
mas, donde se le presentaron Uraga^ Vidaurri i Quiroga (1). 
Maximiliano después de haber estado algunos dias en León, 
se fué por la Piedad a Morelia, en donde nombró prefecto 
del Departamento a D. Antonio del Moral (2), De alli se fué 
a México por Toluca, donde fue a encontrarlo la Emperatriz, 
quien habla gobernado el Imperio en ausencia de su esposoí 
La recepción en México fué fria. 

Septiembre, 29. "Scherzenlechner, que le acompañó (a 
Maximiliano] en su expedición al interior, poco después de su 
llegada a México, dirigió de León el 29 de Septiembre de 1864 
una carta a M. KIoin en que le decia:' ** Adjunta os envió, de 
orden de S. M. la proposición de una ley que de orden de S. M. 
varios jurisconsultos de Guana juato han preparado y que 
tiene relación con la cuestión triste i delicada de los guerri- 
lleros y ladrones de caminos, ciestion que ocupa mucho a 
S. M. El Emperador piensa aprovechar el dia en que el po- 
der de Juárez acabe (30 de Noviembre de 1864), ó de aquel 
en que salga del pais, para declarar solemnemente á la nación 
que hasta la mala y última razón política ha terminado, y 
que en lo fuinro cada guerrillero no podrá ser mas que un ladrón 
de camino, y será juzgado con toda la severidad posible^^ (3). 

Octubre, 12. Llegada de Juárez a Chihuahua, habiendo 



(1) En Leoí pe le prcs€*nt6 una comisión del ayuntamiento de Laj^os, compuesta 
de los SS. Lie. D. Cesáreo L. González, D. Elíseo Rico i D. Refugio González (vive), 
a felicitarlo e invitarlo a pasar a esta ciudad, a lo que el se negó i los sentó a su me- 
sa, en la que comieron también el antiguo ayo del Emperador, üraga, Vidaurri i el 
coronel Miguel López. Otro vecino de Lagos, el Sr. D. Ramón H. Iriarte (vive) 
bailó en León en hui mismas cuadrillas en que bailó el Emperador. 

No omitiré un hecho interesante que pasó en uno de los almu-r^rzos que se dieron en 
León a Maximihano i que reíiere Arrangoiz en su historia "México desdo 1808 hasta 
1867'' tomo 3, pag. 22G diciendo: *'fué á León en donde la autoridad habia prohibidp 
una canción en que sp injuriaba á los conservadores, que se titulaba Los Cangrejos: 
sabida por Maximiliano la prohibición, la levantó, mandando qne la tocaran mien- 
tras que S. M. 1. almorzaba: era un insulto manifiesto al partido que le habia lleva- 
do al poder." ¡ Quien le habria dicho a Vidaurri que esa pieza de música se habia 
de tocar cuando se le condujera al patíbulo ! Los Cangrejos fueron compuestos por 
Guillermo Prieta. Asi lo refiere un compañero suyo, Vicente Riva Palacio, en su 
precioso libro "Los Ceros," pag. 118. 

(2) Abogado. ^Nació en Puruándiro, fué en el seminario da Morelia condiscíi 
de los SS. Mungia i Labastida i los tres fueron discípulos del Presbítero Joaquín - 
dron de Guevara, Ministro de Santa-Anna i literato. 

[3J "México á través de los Siglos." tomo 5? pag. 727. Ignoro quienes fue 
eso8 abogados guanajuatenses. 



—217— 



\ 



caminado por los Estados de Nuevo León, Coahuila i Chi- 1864 
huahua con un éxito que no había tenido Hidalgo, (1). 

Octubre. En este mes se sometieron al Imperio el aboga- ^ 
do general Trinidad García de la Cadena, el abogado José 
M-^ Castro, antiguo gobernador del Estado de Zacatecas i 
otros muchos constitucianalistas, de los que bastantes, como 
García de la Cadena i Castro, vivieron en la vida privada. 
^ Noviembre, 2. Ocupación de Colima por Leonardo Már- 
quez. Tres días después llego a dicha ciudad Dona y. 

Noviembre, 5. Carta de Maximiliano a su Ministro Ve- 
lazquez de León» en la qué le dijo: '*Mí Gobierno está deter- 
minado á emplear todo su empeño y energía. Si hasta hoy 
ha usado de indulgencia con sus adversarios políticos para 
dejarles tiempo y ocasión de conocer la voluntad nacional y 
unirse á ella, en lo de adelante tiene la imperiosa obligación 
de combatir á aquellos, pues sit bandera no lleva ya credo -poli- 
ticOj sino pretextos para el robo y la matanza. Mis deberes de 
Soberano me obligan á protejor al pueblo con brazo de hierro, 
y para corresponder á loa deseos altamente expresados por 
todas partes, declaramos como Jefe de la Nación, con pleno 
consentimiento de nuestx*a sagrada misión y del dober que nos 
hemos impuesto, que todas las gavillas armadas que recorren 
todavia algunos puntos de nuestra bella patria, asolándola, 
turbando y amenazando al laborioso ciudadano en su traba- 
jo y en su libertad, deben ser consideradas como cuadrillan 
de handido^ y caer en consecuencia bajo la inflexible é inexo- 
rable severidad de la ley. Mandamos por lo mismo á todos 
los funcionarios, magistrados y jefes militares de la nación 
las persigan y las aniquilen con todas las fuerzas^' (2)- 

Noviembre, 8, Salida de Miramon de la capital de Mé^^ico 
para Berlín, enviado por Maximiliano a estudiar la ciencia 
militar* Todos los liberales i todos los conservadores fcuan- 
do estos abriéronlos ojos) conocieron que era un destierro di- 
simulado. Aquello era una comedia. 

Noviembre, fines. Ministerio de Maximiliano. 

'astado: Velazquez de León. 



i) Zamacois, obra cit, tomo 17, pu^. 64S, Al hiitoriador eapaflol no le ocurrió o 
^uiso expresar ostíirefle ación que a mi me ocurre : j cuanto babian progresado la» í- 
en medio eiglo! 

"México átravea de loa Siglos," lomo 5 P., pag, 72 ?« , 



r 



\ 



—218— 



Relacionea; José Fernando Ramírez. 
1864 Gobernación: José M. ^ Cortes Esparza, liberal moderado. 

Justicia i negocios Eclesiásticos: Pedro Escudero y Echa- 
nove, yucatecü, abogado, de gran talento, liberal moderado 
con sus puntas i ribetes de radical (vive). 

Fomento: Luis Roblez Pezuelaj liberal moderado. 

Guerra: Juan de Dios Peza (1). 

Diciembre, principios. Establecimiento del Consejo de 
Gobierno, compuesto de los siguientes: José M. ^ Lacunza, 
Presidente, Teodosio Lares, Manuel Siliceo, Ilustrísimo Ra- 
mírez, jfeneral Uraga, Hilario Helguero, Jesub López Portillo, 
Vicente Ortigoza i Urbano Fonceca, 

GABINETE PARTICULAR DE MAXIMILIANO. Mas 
el cuerpo moral que desde el principio hasta el fin fué el que 
tuvo mas intiuencia sobre el pensamiento i la voluntad de 
Maxiniilianü i Carlota, i del qué procedieron todas lasdispo- 
í^iciones de estos fué el gabinete particular del Emperador. 
Ivste se componía de austríacos, belgas, alemanes i franceses 
fjue hiibiini venido al pais a hacer fortuna* El presidente de 
Oí-te gabii ele era Mr. Félix Eioin, belga, protestante, ingenie- 
ro de minas, que habia sido puesto al lado do Maximiliano 
pnr iú rey Leopoldo I, su suegro, como el mejor consejero. A 
i'Mii pibi líele perteneció el abate Domenech en 1865 i 1866. 
Estoí 1h ni ib res fueron los peores consejeros que pudo elegir 
Maximiliano, lo uno por que eran los que menos conocianel 
]m]i^, i in otro por que eran faltos de probidad. Por regla ge- 
Tieral, tío habia proposición de los Ministros, fuese sobre Re- 
lacioné^ exteriores o Negocios Eclesiásticos o sobre Hacienda, 
fiuerra n utro rumo, que para darse por decreto no fuese an- 
tes examinada i aprobada o reprobada por el gabinete parti- 
cular, i principalmente por Eloin, De aquí resultó que la 
po!ítií/íí del partido conservador era contraria a la del gabi- 
nettíi Maximiliano, i la política del Ministerio i del Consejo 
era contraria a la del gabinete i Maximiliano, i la de Bazaí- 
ne i i'I ejército fraij ees era contraria a la del gabinete i Maxi- 
milianu (2), 

Diciembre, 7. Monseñor Pedro Francisco Meglia, Arzob] 

(i 1 Ríicomendaiio d general Bruno AgniUr par» Mintetro de la Guerra, conU 
Maximiliano: "No, no^ es muy cangrejo." (Arrangoii i Zamacois)^ 
C2) Zamacoj^, tomo 17, páginas 1^ i 634. 



— 2id— 

po in partihus de Damasco i Nuncio Apostólico en México, 1864 
legó á la capital del Imperio. 

Diciembre, mediados. Leonardo Márquez salió de la mis- 
ma capital para Constantinopla, nombrado por Maximiliano 
Ministro plenipotenciario cerca del Sultán, i con la comisión 
de la fundación de un consuladp mexicano en Jerusalemi dey 
un convento de franciscanos mexicanos en la misma ciudad 
(1). Márquez fué recibido solemnemente por el Sultán en 
Constantinopla, i fué también solemne la entrada del general 
mexicano en Jerusalem; mas el consulado duró mui poco i el 

Mr. Masseras, en su'^Ensayo de un Imperio en México'' que asi se llama esta obra 
i no como dije por equivocación en la pag. 192 de estos Anales, hablando del personal 
de dicho gabinete particular, dice: "Entre los hombres que componian ese personal, 
los unos no tenian mas que una idea fija, la de hacer su agosto; los otros hablan lle- 
gado con la pretencion de representi\r el papel de hombrea de Estado en un pais del 
cual no conociai] ni la lengua, ni lad costumbres, ni la historin, y por el qué profesa- 
ban de antemano un soberbio desprecio ; todos traian las mismas preocupaciones, 
las mismas ideas superficiales, la misma frivolidad de costumbres, la misma igno- 
Tancia de los negocios ; ni uno solo podia invocar como título para desempeñar el 
papel que ambicionaba, un pasado de trabajo por la experiencia mas elemental de 
la vida pública. Tales iban á ser los consejeros íntimos, los genios omnipotentes de 
un soberano, cuyo carácter y hábitos de espíritu le cntre^^abAu sin defensa á sus fa- 
miliares." 

El Ábate Domenechen su libro *'Juaroz y Maximiliano'* estampó algunas apre- 
ciaciones falsas, como son las relativas a los SS. Labantida i !\Innpia, a quienes no tra- 
tó i miraba con desafecto; pero estampó otras muchis verdaderas, como son en lo 
general las relativas al carácter de Maximiliano, a q-iien trató mucho, que están 
conformes con las narraciones de otros historiadores. Tales son las siguientes. "Al 
fijar BU elección en el Archiduque Maximiliano para el trono de México se imaginó 
Gutiérrez que las cualidades del Príncipe bastaban para regenerar el pais 6 imponer- 
le un gobierno estable y fuerte. Fué un error: no se podia ni regenerar el pais ni 
darle un gobierno fuerte con un príncipe débil, y desgraciadamente este príncine e- 
ra de una extrema debilidad de carácter. Creyó que México era una sucursal de la 
Lombardía y que dándole buenas leyes, baria su dicha : esta ilusión le perdió. Fue- 
ra de sus ilusiones y sus debilidades de cáract r, no era A príncipe el hombre de la 
situación. Cuando en 1862 escribí mi libro intitulado "El ímuerio en México," di- 
je en la página 129 hablando de la candidatura del prínc-ipo Maximiliano: ''¿Quien 
unpedirááüarbajai, Juárez, Zaragoza y tantos otros el ir á México y fusilar h\ Archidu- 
que, cuándo los franceses ya no estén alli?" ¿Y qué haci.i entonces e-^í príncipe? 
Hacia venir de Paris y Viena á Miramar dibujos de vesti'loa y botones para su futu- 
ra librea imperial, y sin embargo, no habia aceitado todavia la corona! ! !" 

El citado Mflsseras, que conoció mui bien a Maximiliano, en su obra citada, capí- 
tulo 2, dice: "Lijero hasta la frivolidad, versátil hasta el capricho, incapaz de en- 
cadenamiento en las ideas como en la conducta, á la vez irresoluto y obstinado, 
pronto á las aflcionea p.i3.ijera3, sin ap3^arse á nadie ni á nada, enamorado sobre to- 
del cambio y del aparato con grande horror á toda ciase de molestias, inclinado á 
refugiarse en las pequefieces para sustraerse á las obligaciones serias, comprometien- 
u palabra y faltando á ella con igual inconsecuencia, no adqu'riendo, por último 
I experiencia y gusto de los negocios que sentimiento de las cosas graves de la vi- 
1 príncipe encargado de reconstituir á México, era b:4Jo todos aspectos diame- 
-ente opuesto á lo que habrían exigido el pais y las circunstancias." 

Con ese objeto se fueron con Márquez cuatro monjes del convento de Zacate- 
i los qué el presidente era Fray José M f Romo de Jesús, nativo de Lagos i a- 
" mió. 



• —220— 

1864 convento no llegó a fundarse, porque Maximiliano no di6 el 
dinero necesario para dichos establecimientos (1). Todo aque- 
llo fué una comedia. La realidad era que Maximiliano iba a 
dar la ley de nacionalización de bienes eclesiásticos, la de 
tolerancia de cultos i otras semejantes, i conociendo que 
Miramon i Márquez, que eran los primeros militares mexi- 
canos le harian la guerra a la cabeza del ejército mexicano 
monarquista, apoyados por el partido monarquista mexica- 
no, los desterró (2). 

Diciembre, mediados. Convenio de Zacate Grullo. [3] Mien- 
tras Maximiliano hacia comedia, los republicanos, asi los de- 
mócratas como los demagogos, hacian tragedias. Vamos a ver 
la tragedia de Zacate Grullo i luego veremos la tragedia de 
San Pedro. El Sr. Vigil en ''México á través de lofe Siglos," 
tomo V, página 679, dice: "Desgraciadamente preponderaba 
Rojas por el número de sus soldados, i no habiendo un jefe 
de bastante influencia que pusiese a raya los feroces instin- 
tos de un hombre que se habia hecho terrible por una serie 
de crímenes espantosos, manifestando en aquella vez de todo 
-lo que era capaz en la sed desangre y venganza que le devo- 
raba. . .comenzó por hacer que firmasen los demás jefes reu- 
nidos en la hacienda de Zacate Grullo (Sur de Jalico), un 
célebre convenio que no era mas que programa de desolación 
y exterminio, cuyas funestas consecuencias pesarían ante 



\1] Asi consta po la historia i asi me lo dijo Fray José M.^ Romo, en Roma. Loe 
monjes guadalupanos después de haber estado algunos meses en Jerüsalem en el con- 
vento de franciscancs españoles, hostiliz\do3 como los demás monjes católicos por 
los turcos i mas todavía por los sacerdotes griep:os sismáticos que según me decía 
Fray José M.^ , tienen unos inconsarios del tamaño de un tcponahuaxtL, emigraron 
para diversas partes. Fray Jos6 M P vivió una temporada en Roma, después otra 
vez en Jerüsalem, despur-s en Port-Said sobre el canal .de Suez, después en Santa 
Bárbara (Estados Unidos), después en Guadalajara, Lagos, Zacatecas i México, des- 
pués otra vez en Santa Dárbara, desouesen Roma, luego en Jerüsalem, luego en 
jPort—Sa id i últimamente en Alejandría (Egipto), en cuyo convento de francisca- 
nos de Santa Catarina ha muerto el 22 de diciembre próximo pasado. Sabía mui 
bien el castellano, el latin, el francés, el italiano i el ingles i bastante del árabe i saa 
talentos, bellos sentimientos i fino trato lo hacian digno de mejor euerte. 

í 2) Él austríaco Dr. Bascli, médico i confidente de ^Maximiliano, en su opúsculo 
"Los Últimos diez meses del Imperio de ■México" (de septiembre de 1866 a junio de 
1867), dice: **Márqucz y Miramon hablan sido enviados á Europa por Maximiliano 
al principio de su reinado para tícsembarazane de los conservadores^* Eloin eüuQac 
taaun personaje de Europa, haVilando de este destierro de Márquez con aparien< 
de honra dice que "el ErQ])erador, al enviarle á Europa le salvaba de las garras < 
clero.*' 

C3) Hacienda de campo llamada generalmente ''El Grullo'', que está a tres i i 
dia leguas de la ciudad de Autlan de la Grana. 



—221— 

todo sobre los propietarios y gentes pacíficas. . .Decíase tex- 1864 
tu al mente: ''Las poblaciones, en donde no sean recibidas las 
fuerzas republicanas con regocijOj negándoseles abierta hos- 
pitalidad, serán incendiadas y sus habitante^^ obligados á pe- 
lear como soldados raí50S 6 pasadoíí por las armas, según la 
gravedad del delito/' Y ludavia: *-TüdriS h\>^ propiedades de 
los particulares pasan á ser propiedad de las brigadas uni- 
das; en consecuencia^ todos aqnclloí^que se rehusen á propor- 
cionaba víveres, pasturas?, dinero y cuanto nuiB se les pidiese, 
serán pasados por las a r ni as.'* 

Diciembre,. 17. Conferencia del Nuncio Apostólico con 
Maximiliano, en que este presentó á aquel los nueve puntos 
siguientes, que debían servir do base para el arreglo de los 
negocios de la Iglesia. **L ^ El gobierno mexicano tolerará 
todos los cultos que estaban prohibidos por las leyes del pais; 
pero concede su protección especial á la Religión Católica, 
Apostólica, Romana, como religión de Estado.— !í, *^ El teso- 
ro público proveerá para los gastos del culto, pagará á los 
ministros en la misma proporción y con el mismo derecho 
que los demás servicios civiles de la nuciou, — ^3, ^ Los mi- 
nistros del culto católico ad ministra nln los sacramentos y 
ejei'ceránsu ministerio gratuitaimnite, sin facultad de cobrar 
nada, y sin que los fieles estén obligados á pagar gratificacio- 
nes, emolumentos o cualquiera otra cosa á lítulo de derechos 
parroquiales, dispensas, diezmos, primicias ú otra cosa. — 4. ^ 
La Iglesia cede al Gobierno todas sus rentas que provengan 
de bienes eclesiá^^ ticos, que han sido declarados nacionales 
durante la República. — ^5."^ El Emperador Maximiliano y 
sus succesores en el trono, go/arán in pcrpetniíín. r especio déla 
Iglesia Mexicana, de derechos equivalentes a los concedidos 
á los reyes de España para sus Iglesias de América.~6. ^ El 
Padre ÍDanto, de acuerdo con el Emperador, señalará cuales 
de las Ordenes religiosas, suprimidas durante la República, 
deban restablecerse, especificando do qué modo hayan de 
subsistir y con q\ie condiciones (1). Las comunidades dereli- 
giosas, que hoy existen de heciio, podnln continuar, perocou 
thibicion de no recibir novicias hasta que el Padre Santo, 
-^cuerdo con el Emperador, haya especificado sos reglas 

Maximiliaao deseaba re^t:ible(!er la Cümpania de Je^ua. 



1864 y condiciones de existencia, — 7 ^ Jurisdicción del clero. — 8 ^ 
El Emperador encargará se lleve, en donde lo crea oportuno 
un registro civil de matrimonios, nacimientos y defunciones 
por sacerdotes católicos, que se encargaran de esta misión co- 
mo funcionarios civiles.— ^9. ^ Cementerios." 

Monseñor Meglia contestó a Maximiliano que carecia de 
instrucciones para tratar sobre los nueve puntos que le presen- 
taba, que daria cuenta sobre ellos al Santo Padre i que su 
misión tenia por objeto **ver revocar i abolir, al mismo tiem- 
po que las leyes llamadas de Reforma, todas aquellas con- 
trarias á los sagrados derechos de la Iglesia, aun en vigor 
aqui, y activar la pul^licacion de otras leyes, encaminadas á 
reparar los daños que se han hecho y establecer el orden en 
la administración civil y eclesiástica.'' 

Diciembre, 19. Conferencia del Ministro Escudero y Echa- 
nove con Monseñor Meglia. El Ministro propuso al Nuncio 
los mismos puntos que le habia propuesto Maximiliano, i el 
Nuncio le contestó lo mismo que le habia contestado al Em- 
perador. 

Diciembre, 22. Batalla de San Pedro, pueblo situado a 
cuatro leguas al Poniente de Culiacan i seis del puerto de Al- 
tata, ganada por el coronel Antonio Rosales i su segundo 
Joaquin Sánchez Román con 40) hombres al coronel francas 
Gazielle con cerca de 500 (I). Gazielle acababa de desem- 
barcar en Altata, enviado por Castagny de Mazatlan. Za- 
macois en el tomo cit. pag. 718 dice: **La derrota de los 
imperialistas fué completa. En poder de los vencedores 
quedaron 2 piezas rayadas de montaña, todo el material de 
guerra, 85 prisioneros entre argelinos y franceses (3), 10 
heridos y 20 muertos de los mismos (1). Entre los pri- 
sioneros se encontraban el jefe de la expedición Gazielle 
comandante del vapor Lucifer^ y seis oñciales subalternos. De 
las fuerzas mexicanas imperialistas, quedaron 100 prisioneros 
y bastantes muertos y heridos." En los de Rosales hubo 40 
muertos i muchísimos heridos (4). 



fl) Buelna, obra cit. pág, 80. Zamacois dice que los franceses fueron 320. 
< 2) Rosales en su parte a Juárez dice : '"98 franceses y argelinos y casi do^»»» 
mero de intervencionistas." 
13) Rosales dice: *'26 muertos y 25 heridos en su mayor parte franceses" 
(4) Uno de estos heridos republicanos fué Jorge García Granados. Uno de ^< 



--223— 

JDiciembre, 24. Conferencia de Carlota con Monseñor 1864 
Meglia, Aquella le propuso a este los mismos puntos que le 
habían propuesto Maximiliano i Escudero, i el Nuncio con- 
testó a la Emperatriz lo mismo que habia contestado al 
Emperador i su Ministro. 

Diciembre, 27. Carta de Maximiliano a su Ministro 
Escudero sobre negocios eclesiásticos. 

"Mi querido Ministro Escudero: — Para allanarlas dificul- 
tades suscitadas con ocasión de las leyes llamadas de Reforma, 
nos propusimos adoptar de preferencia un medio, que á la 
vez que dejara satisfechas las justas exigencias del pais, res- 
tablecerla la paz en los espíritus y la tranquilidad en las 
conciencias de todos los habitantes del Imperio. A este fin 
procuramos cuando estuvimos en Roma, abrir una negocia- 
ción con el Santo Padre, como Jefe Universal de la Iglesia 
Católica (1). — Se encuentra ya en México el Nuncio Apostó- 
lico; pero con extrema sorpresa nuestra, ha manifestado que 
carece de instrucciones y que tendrá que esperarlas de Roma. 
— La situación violenta que con grande esfuerzo hemos pro- 
longado por mas de siete meses, no admite ya dilaciones; 
demanda una pronta solución, y por lo mismo, os encargamos 
nos propongáis desde luego las medidas convenientes para 
hacer que la justicia se administre sin consideración á la 
calidad de las personas; para que los intereses legítimos, 
creados por aquellas leyes, queden asegurados, enmendando 
los excesos é injusticias cometidos á su sombra, para proveer • 
el mantenimiento del culto y protección de los otros sagrados 
objetos, puestos bajo el amparo de la Religión, y en fin, para 

fes que se distinguieron en esta acción fué Francisco Tolentiuo, nativo de Tepic, en 
cuya biografia en el libro los "Hombres Prominentes de México," se dice: ''Tiene el 
gran mérito de haberse sabido elevar desde una de las posiciones mas humildes, pues 
era un simple barbero en una pobre peluquería de Tepic cuando sentó plaza de solda- 
do en 1855." En el ejército de Gazielle venia el comandante Jorge Carmona, cuyos ras- 
gos biográficos pueden verse en Buelna, pag. 75. Juárez envió a Rosales la banda de 
general de brigada por esta acción, i condenó á Gazielle i demás prisioneros franceses 
1 argelinos a conñuamiento en una población de Sonora ; mas como en el camino i en 
el mismo Estado de Sonora, el jefe ópata imperialista Refugio Tánori, atacando i ven- 
ciendo a la tropa que llevaba a los presos, los hubiese puesto en libertad, ellos se 
barcaron en Guaymas i desembarcaron en Mazatlan. "Se fueron cada uno por 
'>arte, con mas cuidado de escaparse de la Hermandad que temian,que de cargar- 
'" la cadena é ir a presentarse ante la Señora Dulcinea del Toboso." 

Esto era mentira, como dicen los historiadores i lo prueba largamente Za- 

is, 

Anales. 29 



■224> 



1864 que los sacramentos so admiiii.slren y las domas funciones 
del ministerio saeerdotíil se ejerzan en todo el Imperio sin 
estipendio ni gravamen alixuiu.) \n\ra los pueblos. — Al efecto 
nos propondréis, dví lodií pruir-rencia, la revisión de las ope- 
raciones de (le.-amoríiziiciDü ^le bienes eelesiasticos, formu- 
lándola bajo la l.cV=3 tio qu»' se ratifiquen las operaciones 
legítimas, ejecuhul.:-^ sin í\ííi;.'.i\ y ou sujeeion á las leyes 
que decretaron la (Urñi 



bienes. — Obrad. j)or iV. 
y franca toleraneii^ i: i 
Estado es la (■aí.ólic; 
Maximiliano" (i . 

Diciembre, íVii! s. í 
de Jalisco. Mi rüiii \\ 
Vsiz en su obrn ir.litv.,; 
pítulo 11, dice: "W. n^ 
desde HueseabioaDi \\ 
atención: de biiei.a 



ir.rii/LCii.ny Jiacionalizacion de dichos 
iiiio, coníorme al princi})io de amplia 

lieMílí» pi'esL'iite <iue la 



iia 



An: <: 

ín^-'a; 

eiv) di' 
a Zir- 
hubl' 



M)mana. 



Religión del 
-Firmado. — 



• dé .Vn ionio l-'tojas en el Sur 
amigo el liv. Lie. D. Ireneo 
;^^^ Campíiva^. tomo 1. ^ , cia- 
i.i^e'-íti-a columna de marcha 
)úl!*c era digna de llamar la 
;m querido que un fotógrafo 



el) Los SS. Al"Z;»M-M.o i'.' :n>\i 

Querétaro i Tiilaiu'iiMj-n ( ■.•■v ron •' 
suplicándole (jiu' no 1 ' '>! •.:-•' -ob-c 
de hacerlo, ssin p:»n-io Con«'i_'ri..ia) < 
cien, cuyos coni'epto-' mas n».-" Li>^• 
y la huniildjid y dul/Jiríí, M.-n la . 
de la Iglesia... Kl C-íol»i.'rTio :io¡»- 
otros países eatúlicur'. ron ii i';^a '.■ 
nación exige y tiene d 'le-iio á v^! 
ramente eu situarion ("e j".;^". :^'í 
cabo de recorrer la mayo.- t .. •• 
tretanto que voFoti-os |'.'.n.-M ■■.•• i 
deatierro, sin que o-i iaiM^'V.;' v. 
terminar, llamar vu^'^.m a : ii''i -n ^■ 
exposición. Decís qni* 1 i i ;;!''•!••. '-• 
políticos. Plu;.^ni(aa á Do-, q- ■ :■ d 
varrubias llaimiihi.' pi>'' V .•.■'?"■., 
mente tenemos testimoMa)- ii.;-- ir 
prueba bien trÍHt(\ pi'-u f, i.l.i ;<' 
han lanzado á las i<'\(d i:iv;'."^ y t^ 
una resistencia o!):-^:iii.i lay.i* ,\a .•< 
mis estimados Ol)i>j)'.)i', en ■i",'.' ¡i '> 
ha mezclado deniasauio '-a l:i ]!(> 
olvidandodose ene>:a>y d- ;>.•.•'!.:! 
Evangelio. Si ; el pneldo n;-- i- a:.») 
dadero sentido ilel Kvan i-d «., y ( 1 • 
que se le instruya, (fae .-' 1-' adn 
manda el Fdevanireiio; y }\ '":iií>, y. 
de mi catolicisiLi!) ; 1 1 iOiirv)i»i '■•> a» 
el Santo Padre sabe como }>; "ii-o: 1. 
como yo el Arzobis|'0 de .Aicxi. o, 
buen católico como vo lo soy, sei c t; 



. ."')',' -1)1» í'c ^.íi.dioacan i Oldspos de Oaxaca* 
i".'i-' '!<» el lM) d«^ vj".':embie una Exposición, 
•-:it,t.,;^ (] V 1;.. Ióle>:a. dcí la manera que trataba 
, V ai>a, i el 1>: «}.e/ador les dio una contesta- 
rii i.s !>.c:rd''n.es. '"La calma, la reflexión 
;■ p!ciid;i y <d n.ejor adairno de una dignidad 
■ ;. n-iia uva' y;i no se liiibiest^ practicado en 
ia d'.' i-i S;iíaa/Sc,ic. — La ^^lan mayoría de la 
..I r--':.i •ion, y en este punto, yo estoy segu- 
•ais a \r:io qv,e el Ja>isco]iado, por.que a- 
v.i . ^i;i] (i'i''ar'í^ (Kh'A'i-.tf ]¡ ¡pírhole ), en- 
.:i-<i:iK.-i ce la t\;i);tal cicsi>ues de vuestro 
(.V» de vncr'ua di'K'ois. . .Quiero, antes de 
un i-rvi'V v'u qn.' ]iabí-i.s in<;urrido en vuestra 
n.! r.{) h-i t'>i,i.;.Ií.) parte nunca eu los asuntos 
'" I '¿ ' • .'"'> >V.' 'I ir f.>r',a.^l((¡((, ^fu1l(J■(^ía i Co- 
''■'í.,i T, lio ¡(■'■jÍ'i ni ¡Oi>). l'ero des;iraciada- 
•, y ":i «it-aa núiecro i>or (dt^rto, (pie son una 
.. • i'i' ]i:;-:nos (¡"■/•i, Herios de la Iglesia se 
.' •>.!••• ' \. -i'^iv;-.'!-. ■.■!'.; d'd <'lero ba desplegado 
!■•. i;'>'';'¡T' l■:.^ limos d(d J']>taf lo.— Convenid, 
' . a' .'. • iiia, j)orun:i biau^iUable fatalidad, se 
y en \o a ariiO- <.ic los hienes temporales, 
ci.?,'-. 1 \;;:i"'nie !:••■ Vv r'laderas máximas del 
' .■'... ü y rr.tuio. ]»; ro no es católico en el ver- 
ic:i..> <t '.:-.' n»» c^- por .>u cidpa. Da necesita'"'^ 
, c:i h).s >.i'-:-a,!i"nr()%! gratuitamente col 
o j».'.>ai-'*a>. •M'v^i cai'jlico. Dudad, si querc 
!ii 1 a) tieaipo :iii- ^entimicnt(>s y crenci 
;.-'i.i.' d'^ .Vle.n mia y Jerusalem, (pie com 
iL.ri" n lai contlncra hobre este punto. F 
cu un rrím ijx^ liberal y justo.'' 



—225— 

sacara aquella vista. En realidad, la columna se componía 1864 
de unos tres mil lioml)res de coinluite, pero iban allí mas de 
ocho mil personas, ocupando una e>:tensiou de cinco leguas. 
El número de mujeres (|ue iban a!li á cal)allo y á pié era 
superior al de los hombre^. Cada oficial de Rojas llevaba 
un Estado IMayor y hasta los soldados ¡kívaban ordenanzas 
que les estirasen sus cal)allos de nnino, por que no se habla 
dejado ni un solo caballo en. ranclios. haciendas y poblacio- 
nes. Por supuesto que el de^'ordi'n de aquella marcha era 
espantoso: mezcladas? entro h)s cu;_'rpos iban Las muías car- 
gadas con los equipajos, los c:d')ariOs de mano y las mujeres, 
lo cual hacia que cada e.sííuadron 6 ].>atallon ocupara media 
legua. No había ni jnezas dji ariilleria ni carros y sin em- 
'bargo no podia decirse que aquella fuera una columna lijera, 
pues que en caso ofr^oido nu podría hacer movimiento algu- 
no, y cien hombres bien di-elp:i]iados eran mas cjue bastantes 
para derrotarle." 

Diciembre, fines. Protesta ile ^Jaxiniiliano contra el Con- 
venio que habia celebrado en .'liran^iar con Francisco José 
el dia 9 de abril deraño antejíor, renunciando á sus derechos 
eventuales a la corona (L> ..\ust.ria. llamado el Pacto de 
Familia, alegando (\uv liíibi'i o¡)r'-vlo por coacción. Envió 
esta Protesta a to.lo:' los r.Iini-íros d-A impovio en el extran- 
jero, para c[uola pre-^entaran a los rt-p..^ctivos Soberanos: todos 
la presentaron niv^-nos r\íuiq)hy, Que no quiso presentarla 
a Francisco José porque le parc^cio que era evidentemente 
■ una cosa en gran manera ver.Tonzor-a, ri^Iíeula y deshonrosa 
para Maximiliano i pai'a el Imiiecio 3Jc-xicano. Todos los 
Soberanos, incluso L-^opoldo I, suegro de Maximiliano, y 
todos los políticos de l*]ui'0!)a repi-obaron la protesta. Zama- 
cois en el tomo citado, ];ag. 7Co, dice: ''"El rey de Bélgica, 
Leopoldo, padre de Carlota, recíi)í/j directamente de Maxi- 
miliano la protesta, y luyo rnn' imprudente el paso dado por 
su yerno. Hombre de experiencia en los negocios á la vez 
que de capacidad, no bi(;n re^:ibio la protesta, se dirigió á 
Viena y dio los pasos n>^ce. arios para evitar sus consecuen- 

,s^' (1). 

Mr. MasHCLMS en la «"'brircÍMiui. p".nl:.n'lo el car;u'tor de Maximiliano, dice: 
jtí instintos elevcidoí y lo.^ ni'>vi.iH>-v:it(.H ¡r'ní^-.vj-os cl<'l ;j:<-Mnil liombre chocaban sin 
ar con las extravaguüciud del oci-^so omuIculü, acuiLiiu^brado ;í uo escuchar mas 



—226— 

1864 Diciembre, 20. Caricatura de Maximiliano hecha por 
Constantino Escalante y publicada en el periódico *'La Or- 

que sua voluntades. La aencüla acogida que había podido ganar ita corazones, petdi» 
HU precio cuando SQ la veia degenerar en familiaridad banal y antojadiza, con harta 
írei;aencia prodigada á los menos dignos y mozclada de b ni seas) vueltas de humor 
altivo. El aparato de la soberauia en lo que tiene de niaí3 ía&tuoso, alternaban con 
Ja afectación de una franqueza que casi descendia á la vulgaridad. Loa favoritos de 
Isi víspera se encontraban abandonados, y aun d menudo maltratados eldia sigtiieot©, 
sin que se supiese la razón de su favor, mas que de su desgracia. El partido un mo- 
mento acariciado, eabia de r repente que la preferencia y la confianza jiiiperialee ba- 
bian pasado al partido contrario. Las pronie&as se multiplicaban uin cumplirse y 
los i>royectos se succedian sin apariencia <ie reaiiíiarse. Las cuestiones que habrían 
exigido una firmeza de propósitos en que no cupiere vacilación, encontraban un ea- 
pfritu incierto ya inertej ya enardecido ^ que procedia por determinaciones improvi- 
sadas, inoportunas é impraticables oü bu mayor paite, mal equilibradas eiemi>re, y 
que casi invariablement^a quedaban sin efecto*. . , Acumulaba sobre su escritorio es- 
pedientes por centenares, confundiéndolos en tal mezeolauía, que los mas esencialep. 
y urgentes desaparecían bajo los mas fd tiles, tomándolos y dejándolos á su turno p a* 
ra acabar por perderse y abandonarlo todo. No eabia, por lo demás, desplegar una 
atención sostenida, sino bajo la influencia de las ideas que sonreian á sus gustoa. El 
perfeccionamiento del código de etiqueta, la disposición de una ceremonia, el regla- 
mento dtí un cortejo, la creación de la Orden de el Águila Mexícsina ó de la de Sftp 
Carlos, la instalación del teatro de la corte, el porte correcto de Iüp trajea y de laa li- 
breas le ocupaban íiicil mente semanas en te rae. Venían en seguida la botánica y la 
arqueología, por las cuales le atacaban accesos de pasión intermitente- Fuera de eft- 
tos objetos predilectoííj el trabajo constituía un t!?fuerzo á que era incapaz do reeíg- 
narse largo t¡cmi>o aquella naturaleza volunta aosa y movediza; la fatiga traía proii 
to la tentación de aplaiíar el doí* pacho para un maiíana que i-*:troceilia de mes á mes 
ó bien el puldico se desiayunaba un dia con la noticia do que el EtuperadOT habia sa 
lido á hacer una eKi-yisiion exigida por la f^alud ; podiase entonces asegurar que, estre 
chatio dü cerca por alíjun negocio moler?to, se sustmia á él huyendo de la capital. A 
si es co [lio con la pala I ira frrgft ni unción siempre en los labios, preparaba con sus pro- 
pias manos e! caOíj eu que debía desaparecer el Imperio* Ño hay que sorprenderee 
dtí qtn> el complemento de ente carácter fuese la prodigalidad mas irreflea: iva, el dee- 
orden ruím i n en nádente en todo loque tocaba á his cuestionen de dinero. El archi- 
duque M;\xiüíÍli¡UH.i no }ial>)a sabido contar nunca, y para nadie es un misterio lamas 
que embarazada situación pecuniaria en que le encontró el ofrecimiento del trono, 
Meni>fl íiii])0 contar todavia, si es posthlej el emperador de ^léxico. El pertenecía 
á esa cari-^oria de lion-J>reií nacidos ejtcluÉiivamente parala vida fácil, que en la satis- 
face i un ile un deüeo no conocen ningún cálculo, y hacen íi un lado el cuidado del pago» 
suponiendo qim \j\ dinero se encuentra siempre. El lujo deíi proporcionado del esta- 
blecimiento imperial era ya una car^a pesada para las rentas, en que lo único cierto 
era el presupuesto de ga.Hiog ; él le añadió un lio de todos loe caprichos que le venían 
á la imaginación* Por ejemplo, en lomas fuerte de las penurias del tesoro, ordena- 
ba la mudanza íie una parte de los ministerios, para realizar en el local que ocupa- 
ban en el palacio, proyectoís de instalación, en que debía figurar, entre otras coflas, 
una gigante&ca pajarera." Hasta aqui M asieras. 

El Sr. Vigil, se ejspresa asi; 'TJoh pensamientos, puede decirse, ocupaban A Maxi- 
miliano al concluir el afjo de lSf>4: organizar la corte sobreña pie de inusitado es- 
plendor y hacer sentir á lo3 caagrejú», como él llamaba á los coni-er^^adores, todo el 
peso de su nulidad. Don Fernando Mangino, que añadió a su apellido el de Larrea» 
y p. Juan Almonte, ayudados f-ficazmente por varios extranjeroB al servicio del ar- 
chiduque y por otras personas que se consideraban competentes en la materia, tra'^- 
jaron dia y noche en formar una serie de reglamentos que se compilaron en un tr 
de 600 páginas elegantemente impreso por D. .loíié Mañano de Lara y que prescr 
el servicio de la corte, de los alcázares y palacios de Méiiuo y de loa castilioB de 
tramar." ["México á través de los Siglos,** tomo 5,^^ pag, í>í>3)> 



—227— 

questa/' Maximiliano estaba saliendo de un huevo, D. Juan 
Rodríguez de San Miguel, en quien estaba personificado el 
partido monarquista, miraba al Emperador con todas las 
señales de estupor: los ojos y la boca muy abiertos i los bra- 
zos en cruz, i abajo este mote: Salió güero, el cual tiene dos 
significaciones: 1. ^, que Maximiliano era extranjero i tenia 
rubios el cabello y la barba, i 2. * i principal, que habia sali- 
do fallido el proyecto del partido monarquista. 

Es decir que después del juramento y solemnidades en Mi- 
ramar y Roma, después de alquilarse los balcones de México 
en cantidades fabulosas para ver como eran un Emperador i 
una Emperatriz, el. año de 1864 acabo con caricaturas (1^. 



1865 



Enero, 1. ^ Acción del Espinazo del diablo cerca de Maza- 
tlan, ganada por el coronel Garnier al coronel Ramón Coro- 
na. Garnier hizo 14 prisioneros i los fusiló. ^ 



D. Manuel Payno, en un opúsculo que publicó sobro el Sí^gundo Imperio dice: 
'*La8 reaidenciafi reales eran varias. Al antiguo palacio de los vireyea se le llamó Pa- 
lacio Imperial. Se mandaron mudar á diversos y lejanos erüíicios las oficinas y los 
ministerios; se demolió parte y se reparó y adornó otra, quedando solo para habita- 
ción del archiduque y de sus servidores mas allegados. A Ohapiiltepec se le llamó ak- 
cazar i y desde el principio se comenzaron á gastar gramles sumas qne se entregaban 
á un austriaco llamado Schafier y á otro Grube. Ademas se compraron varias propie- 
dades en Cuernavaca y se les puso por nombre lo» palacios de 01 indo »/ Cuernavaca. . . 
El gran séquito se componía de cuatro ó cinco Señoras sexagenarias que eran Gran- 
des Cruces de San Carlos: del gran Mariscal Alraonte, del .Ministro de Estado, del 
Presidente de Consejo y de siete secretarios mas, seguidos del gran Maestro de cere- 
monias y del único Conde mexicano, cuyos nombres y títulos se parecen á los de los 
antiguos vireyes y son dignos de copiarse y de pasará la posteridad: D. Antonio 
Diego de la Luz Suarez Pe redo, Hurtado de Mendoza, Paredes, Kochel, Vivero y Ve- 
lasco, Beaumont y Leré, Conde del Valle de Orizaba, Vizconde de San Miguel,Caba- 
llero de los Olivos y Arrillaga, Gran Chambelán de la Emperatriz etc., etc. Detras 
de este noble venian colocados los Consejeros de Estado, los Consejeros honorarios, 
Grandes Cruces de la Orden de Guadalupe, los ayudantes de campo, las Cruces de 
San Carlos y los generales de división. Los chambelanes, ya re^^identes en México, 
ya fuera de él, eran de 36 á 40,pue8 dia por dia se hacian nuevos nombramientos ; los 
médicos de cabeceía dos y los consultantes siete; los caballerizos cinco ó diez y las 
damas de honor y de palacio cosa de cuarenta." 
Entretanto Juárez habitaba en una modesta casa de Chihuahua, sin mas criado 

áu fiel indio zapoteca Camilo, i sobre una mesa de pino escribía órdenes que Ue- 

an hasta Gucjrreroi Oaxaca, i se cumplían. 
[Constantino Escalante ha sido el primer caricaturista en México. Sus caricatu- 

,-an mui estimadas i todavía vale mucho el periódico "La Orquesta" por las cari- 

ras de Escalante. 



I ^ 



—228— 

1865 Enero, 4. ^Maximilinno i Carlota piíí^eíiroii por ias calles de 
México a t'í^^íballo, con elírujo dt? los rancheros mexicanos ri- 
cos (1) hecho íiue a loá republiranos hizo rcir i a los monar- 
quistas ponerse h^s manos en el rostro* 

Enero, principios. Bazaine e^títLilileciu una policía secreta 
para vigiUir a cuatro persono jí'^, que eran el Nuncio Apostó* 
lico, el Ür. Labastida, el Sr. Üunguia i D. Teodosio Lares, a 
quienes los franceses, Jíaxiniiliano, Carlota, Eloin i los de- 
mas del galjinete ]>artieulnr llamaban IoPí jefes del paTtido den- 
cal Ejemplo. l']I parte düduii llazainc en inio de estos dias 
de enero, publicado por Zanuicoi:- era usté: "jvl obispo Cova- 
rrubias, el general D, Banliago blaiicu, Afrailar, Cura de San- 
ta Catarina, 1). Mai'iaíio Calvan Rivera y el Cura D.Antonio 
Manzanedo, visitaron ayer al arzobispo'' (2), 

Enero, ik Bazaine pu.^o preso al general Antonio Taboada 
' en la capital del Imperio por indicios de conatos de pronun- 
ciamiento. Por los mismos indicios trato de aprehender al 
general -Juan Vicario, pero este recibió aviso a tiempo i huyó 
de la capital al territorio del actual Estado de llórelos, de 
donde era nativo! en donde siempre militó. 

Enero, 7\ Decreto de Maximiliano, cuyo artículo principal 
era este:''Los breves, bidaf^, rescriptos i dL'Spaelioíí [de la Cor- 
te de Romn] sepresentarju á Ñus por nuestro Mirnstro de Jus- 
ticia y negocios EfjJj iir.stícoií, para obtener el jiar^fc respectivo'' 
Al dia siguiente proiealG el Nuncio contra este decreto. 

Enero, 7. í)cu[nicioji de }dazaTUni por el coronel Garnier. 

Panero, 10. Aceií>u do ^'eranoB, distante 12 leguas de Ma- 
zatlan, planada por itanion Corona y su .^egnndo Ángel Mar- 
tínez a la vanguardia di; Castagny, Zamacoisen el tomo ci- 
tadeo, jKigs. 772 i ^iguieaten, dil;e: *Í.os franceses que no que- 
daron muertos, Fuero[i hechofí priídoneros.contán José entre es- 

(1) Eíemériíkvs psir O. MuiÍíitiíí irah^ir. Kivem puhlicíi'lus en «¡i C^ilcndario para 
el flfio rie 186(í. 

(2) Maximilisino i Ciirlotn a ji.iJic ti iiLin üLnu> mieilg lú tanto odií> coiao a los 
qnp\\íxxm\hí\u l:fj i f(rivi\h\ir Lomi.^uiuqu*^ iik\Íurí^n a Majtir.oa i a ^Uramon aleja- 
ron a AgiiÜLir y Mafoibo cod rl prei "Xío ít^ no iL^mivhy IsUiú^iro plenipotenciario en 
Konia; pronto voremos qui-* alej-iroii t;oiilm*u a Ih Jiniquiu YcluvMjnez de Ltíon, í »i 
htilnora. vivirlt» D. Lui-tH A Liman, Ki li.ibiLm enviaJk) á Uusia con la nijeion de pi-^^ 
curar la unión de la li^kvia Gri.*^! t on la Lntina. Arnin^Ai/, i Zúmacoiz i ol Sr. 

gil reñv^reti e^ie herirá "Hahirnciii:^*! p^o.-^'n^Lilü una w/. á Carlota et pro^ramí 
im acto púhlicoj en fl qn\ ^'¿ dtcU ' qn.- a.-Í^ [mi iú\r¿',ib\r^]io y Venpraljle Cabild 
tomó mmtíiliatampntü un lapiíy \*orrú \íi palabra }\nir<xbkf diciendo que na'* 
venerable en Mcxiio i mcno^ el clijro. 



I 



—229— 

tos 3 oficiales, 57 soldcuU>s de Viiicéiines y 40 Arrieros mexi- 1865 
canos. Alcanzado el triunfo, el coronel Rubí salió con los pri- 
sioneros hacia el pueblo llaiuado Jacobo, y la mitad del bo- 
tin se repartió entre la^ tropns, debiendo pasar la otra mitad 
ala pagaduria^ Solo lo provlucido á esta alcanzó á diez mil 
duros. . . Poco dt'Spues los üO de.sg'raciados espiraban entre 
penosas angusj^ias, colgados de los árboles. '^ 

Enero, 12. >Santiago Mdaurri fue nombrado Consejero de 
Estado. 

Enero, 26. Lei or;;uuica del ejército mexicano. 

Enero, 28. Acción de rolreriílos, rancho junto a la Union 
de Tula (Estado de Jaürieo), ganada por el capitán Berthelin 
al coronel Antonio Rojcis, quiei) murió de un balazo en la 
frente, disparaiulo su rlL'lo (1). 

Fel^rero. 1). Ocupacio]i do Oaxacii por Bazaine mediante 
la rendición de i'oriirio Diaz a discreción: Díaz fue condu- 
cido preso a Puebla. 

Febrero, 11. Incendio de la Concordia, población de con- 
sideración corea de ?dnza.thui, ].)or el jefe francés Billault, por 
orden de Castagny. Zarnacois jifuidj con opurtunidad: ''La 
entrega de la pol)!acion de la Concordia a las llamas, como 
habia sido entregado anteriormenle por el coronel francés Du- 
pin el puel:)lo do Ozuhiima, t^ran hoelios que estaban en con- 
traste con las palabr.is dieliiis por Fovey el 8 de Junio de 1863 
en la orden quo ex'oidio a su^ tropas. . . Decia que las águi- 
las victoriosas do Francia iban á entrar en la capital del an- 
tiguo Imperio de Moclezurna; pero que "en vez do destruir 
como Hernán Corles, il)an (i cliíicnr" (1). 



Cl *) El Sr. Irenco Paz en la o^;m ciii ]-\ .ii.\' ''iv-W' Iiomi^i-c i>.xti-aordÍDario: iAnto- 
nio Rojas) qwe tíiuto cow\)a{\ó pov i.i:- iii-ii>r."io';oH n'[.\rh!ii".¡naf, F(\«rurainente sin 
comprenderlas, (len-ainTii'j nri'^ .-a:;.';-;* l)-.i hmt- i (ni" to-lví los tiraiion del mundo, 
este hom)>re {\uo Uw Utí-,.:- <•" lor; mu.-M-. y ■.' j l's rjmilias lu^ Jalisco, cííto hombre 
que <lebi6 hi;':)ermii*''-í;o c; n í. 'a- iv>ii'- ^ i rn ] .e.il ),;!■>, jv^rvH'i'') Lrloriosauíente dispa- 
rando fu riño contra U»^ iiiv. :;»r"r', vA or..« 1-» !'i:; ó i".'' tumi Irn un asesino terrible 
que derramaba ol hito ontr^ -rí'). >•!<■) • h .• ' -ir '-^ J-.' Im rc.aarv'as que rocorriíi, co- 
metiendo acLo>! ma~ (.TMííiira!';.'- (i;i" l-.»-^.! : il<y ¡¡iii y M'.iu-n ( ■ utitMTCZ. Eí=e bandi- 
do execrable ye ll.•!nla^'a M,-. ii'Mliifiln, i <^.\r\:. '■ viW ú»^ zuavos. La !)anda de Ro- 
i«« fué destroza' la en a juel en-iiiT/ir-» y v.<^ vo!vi '> u.-ts á leunir.^e. iCl botin adquiri- 
>or Mr. Benheliu y lo.- :'uy<j,"^,í'uii \\w') (mi i.ia.^ d" ciiarvuita mil pe-os mui bien 
"taladod, en barra:- dr. pía, a y ;..ro, en i\\'\ ij;i.> y nn i>iion uilniero de armas y mu- 
ñes" 
cuerpo de Rojas íné .s 'piilt-iio on el «-ampo d<í la acción i alli j^ermanece hasta 

Tomo cit., pág. 824. 



w «>A wf u ^^f^^^^wv^^m^fw^ 



—230— 

1865 ^'ebrero, 10. Reembarcó en Veracruz la Comisión nom- 
brada por Maximiliano para ir a arreglar con el Santo Padre 
los asuntos relif^iosos de México, comisión compuesta del I- 
lustrísimo líamiresí, Joaquín Velazquez de León i el Licen- 
ciado Joaquín Degollado, hijo de D, Santos (1), 

Febrero, 26. LEY DE TOLERANCIA DE CULTOS, cu- 
yos artículos principales eran loa siguientes: **Art. 1. "^ El 



(1) Arrangroíz dit^e: ^'Eriin los Señorea Velazquez de León, Ministro de Estado, De- 
gollado (D. Joaquín), abogudo republicano que participaba de las ideae de Ramirea 
(D. Ferna.^(io) on niateriaíí relÍ^ioí?as, y Ramírez, indioj limosnero mayor de S. M, 
obispo in parí ¡bus. ^^ (finito unas palabras raüi fuertes de Arrangoia contra el S, R&- 
mireK: continua e! hislíuiador. '^Solo por su absoluta falta de capacidad é inetnic- 
cion puede perdona rsííde id K. Raniirez que, siendo obispo, recibiera las instruccio- 
nes que dio el Einix'rador ¡\ la comisión, y hasta cierto punto autorizara á loa ojos del 
vulgo, con su pretenda, las anticatólicas pretencionea de S, M, 1. El Sr. V^elazquez 
de León, siempre tan debí I de carácter, habiéndose prestado á formar parte de un ga- 
binete que Pti componía de individuos conocidamente opuestos i las ideas conaervaüo- 
ras, y cuya conducta en la cuestión relifjioaa estaba, conao hemos visto, en consonan- 
cia con sus princípioíí antJCíitúHcoíí, conducta que parecía sancionar Velazquez de León 
con su presencia en el gabinete, se prestaba también á aceptar la comisión á Homa, 
la cual ningún católico debió admitir con las instrucciones que dieron los Miaietros 
de Maximiliano^ y mndu) mcnoí* con la humillante orden, que cumplió, de presen- 
ta rl as A NAPOLEÓN Y Pí'DinLE KVT A PRO RACIÓN, quc coucedió S, M* I., como quc en Ua 
TuUerias se habia arn^^iado el plan de campaña contra la ieleaia. . . En efecto, la 
comisión se embarcó cu Veracruz ; pero antes de llegar á su deBtino,el ministro Agui- 
lar habia remitido una nota del Cardenal Antonelli, qui* no era mas que una larga re- 
futación de la carta liel 27 dé Diciembre, comenzando poc desmentir que se hubiesen 
entablado negociaeionüíí de armarlo en el tiempo que estuvo Maximiliano en Roma. 
El secretario pontííicio repetía bajo diversa forma las exigencias contenidas en la car- 
la del Papa, concluyendo con el siguiente párrafo, preñado de amenazas :' ^El Pa- 
dre Santo no pnctle suponer que S. M., educado en el seno de una íamilia católi- 
ca, tan benévola st^mpre d la Igleí^ia, pueda desconocer jamas sus propioi inüre^ts y 
la misión real que Dios le ha confiado. Espera, \^t el contrario, que S, M. abando- 
nará la senda trussada en bu carta al ministro Escudero, y que evitará al Padre San- 
to ia necesidad de adopta r ias medidas oj^otiunas para cubrir ante el mundo su reapon- 
aabilidad como Jefe Augusto de la Igesia, de las cuales rro seria ciertamente ¡a última 
la retirada del representante pontificio en ^léxico, á fin de que no fuera allí el espec- 
tador impoteut*^ del des|iojo de la Iglesia y de la violación de sus mas segrados dere- 
chos.'* [Obra cit-, j>ág tiSí^j, 

Zamacois en el tomo citado, pág S44, dice: **E1 Obispo Ramírez pertenecía á la co- 
munidad de Guatlalupe de Zacatecas ; pero aunque prelado de notables virtudes, ca- 
recía de otraí? eUiíHdades que requería la importante misión que llevaba. D. Joaquín 
Velazquez de Lean, aunqne conservador de talento v de saber, habia dado ya prue- 
bas de su carácter débil, al firmar en Miramar el tratado entro Maximiliano y Na- 
poleón," i luejzM hablando de lJeí¡!oÍlado dice: '*Aunque hombre de capacidad y muy 
a^reciable, reí?pecto d ideas religiosas no merecía la confianza de loa católicos de Mé- 
xico." 

El Sr. Obispo Hamírez era nativo de León de los Aldamas 1 sus padres eran rebcH>e- 
roB, Ct lando en \m'^ llegó a la c i miad de México consagrado Obispo i su aeñora 
dre se disponía a ir a verlo, el Padre Arriaba, felí pense de León, le decía: *'Sefi 
¿como víi Y. á ver á su hijo üVñspo con esas enaguas y ese reboso y esas 
nos prietas? póri^^aise túnico y tápalo;^' i yo le decía al padre Arriagar "Ko, 
déjela V. que vaya con su vestido acostumbrado i con laa manos teñidas de añil : 
mui justo i mui hermoso que loa Obispoa salgan también de la raza india i ^' 
claae de artesanos.'' 




I 



, —231- 

Imperio proteje In Religión Católica, Apostólica, Romana, co- 1865 
mo Religión del Estado"— Art, 2P TendráD amplia y franac 
tolerancia en el territorio^del'Imporio, todos los cultos que 
no se opongan á la moral, á la civilización, 6 á las buenas 
costumbres. Para el establecimiento de un culto se recabará, 
previamente la autorización del Gobierno/' 

FebrerOj 26. Decreto de Maximiliano repitiendo los de 
Juárez sobre Nacionalización de bienes eclesiásticos. 

MarzOj L^ Representación de los SS. Labastida i Mun- 
guia contra la Leide Tolerancia de Cultos, redactada por el 
segundo (1). 
f 

fl) Son notabki? los conceptos <^iguicntí'S de dii lia Kcprpi^t^iJtaciuii : "Mas cuando 
ta] prot^ci?ior entá ñ jurando preeisnrucnle al lado de lii y^uncion dt* las leyes do D, 
Benito Jimrez; culuiiÍo á la capuetativa de todos aquellos mexicanos que apoyaron la 
interven^: on y iiroídamari^ín -1 Imperio, xo eos OTiío motivo xr vaha ütuo vis Qt£ U- 
rtR^RSE DE ííEVfi'jANTj'ís LEVES, In Hueedído eld*;serigafio consÍj_'uiinueábTU ralitít-ation, 
liiB reíiex iones que de a^iaí Uíicen abruman In inteligenída, lu^ íenünikuiloa que ey- 
to cauBa mnipricnen el corazón ; y la palabra inií^ma i ru polen te par:» expresarlo, y 
mas toda í' i a pira enf^arecerio, parece espirar en los laliioa.'* 

El Sr. Mnnfíuía de^pnerf fie decir que había coníradieoion entre el artíenlo primero 
de la lei por ei qué se i^títablecia la'proteccjcjn a h\ I^de^tii Uat^Hiai otrotí decretos de 
Masirniliuno i>ar loa íjué se despojaba a la Iglesia de sur bienrn i í^e vulneraban oiro-í 
i\e sus derechos, diee: ^*Y aun humanamente hablamlo, ^.qíu'' claí^e ile ol>ríis podía 
hacer un gobierno capaz de niíTecer el título de íjrfieUtf niienlraí^ permanecieiíen vio- 
lad oa eus deberes de jtufic¡'i\' Lina l>uena pal^ilira en la boca de quíun hubicí^e acaba- 
do eon una reputación, cubinin ¡Lindo ^ uu centenar de pesos ministrado par ai|Uol que 
hubiera arruínndo una fortuna inmeuü^a; un abrasío de carino jíc^'U^Íu á loíj ^olpe?: 
desapiadados y crtielesí que eaí?i hubieren orillado á Ja vfctjnv;i ílI sepulcro t^tc* etc., 
todo esto, cualquiera caUílcacion que merezca considerado en iih^tractuj no es ni pue- ' 
deaer naila en la relasdun Buputí,«ta-" 

''¿Realmente ¡dfUiizaria q.-íía micion grandes bienes de la inmigración extranjera?, 
¿realmente debe ser el uniente potieroí^o que trLíHÍorme venttijoKtuienic á nue?ira 80- 
ciedady precise au movuuiento degde la paiíallítIs que hoy sufre, ha>tLiel doble vigor 
de la vida política i la vida soi;iaI? Üien sabemoií, Seílor, ipie íalta e>^pacio ;ü [lincel 
para dibujar toda la pe r;? pee ti va encantadora, y no parece sino que en pos de la in* 
migración v^ndráti á dumiriliarse entre nosotros todas las ciencias, íoilas las artes, to- 
da la industria, lodu el coínercio, toda la civiliz-ciou del viejo inundo/' 

*'Caal seria el paptíl que estuviese reservado á loa mexicanos en consecuencia de e* 
sa eapeüie de aluvión precipitado (=obre nosotroíi? ¿ Un ser délvil cambiara de tempé- 
rame nto por qu*^ Ilí estrecho u entre susbrazo!^ dos atletas? ¿Una industria qn^desía- 
lleco por medio si^lo ilc abandono y IcíCiis preíerenciíis al convenio esiranjfro, cam- 
biará de situación para loa hijo^ de" México ante la industria impmvisaila i- intransi- 
í?ente de los coíouoh qu-^ ven-^an V^ 

'^Compreniiiamos que se tratíina de coloniíar á México, por que no es nueva estrt 

idea' pero de colonizarla sin cambio de caracteres constituí i vo-í de la n:uíion; como stí 

robustece et cuerpo íhÍco y mejora la condición de su cuerpo moral; como ¿e irapul- 

ea V fomenta un ¡íiro; L:omo se salva una situación» como t*c h^ce d(^c i nar á buena 

te una peli^^roía crísia; es dedr, siempre á srdvo y en pro del pai^ieute, del dne- 

del interesa' ioj de aquel á quien ac quiere favorecer, ]jero nunca á sus expensafi^ 

nenos para su ruina»'' 

:Üor, &¡ no hemoi de ver embellecidai nuestras ciudades^ mejor cuUivadoe nue«- 

AQftltl. ID. 



I 



^■f^fWf 



^232- 

18H;i Marztj. principios?. Circulíir del Üiiiistro de Gubernacion 
a \n^ prefectos políticos, extniñandu que do bc hubiese cum* 
plido con la lei dtf 31 de julio de 1859 sobre secularización 
de Cementerioií (1). 

-\íarzo, principios Pronunciumiento del gmieral Juan Vi- 
cario en el Sur (tvstado de iloielo.si contra lnn drcretoR ante- 
riores de iíaxiniílianu (2). 

Marzo, niediádo?^. Kl j^eneral Antonio Tühímda, desterrado 
a Francia por Jiazaine. ínf embarcndü por orden del mismo 
en V^eracruz (3). ^ 

Marzo, 25. Nota de Agüilar y Marocdio a Maximiliano, en 
la qué le dijo que tenia esperanzas niui fundadas de que la 
Comisión ifexicana seria recibida oficialvnente por el Santo 
Padre i se haria alí^o favorable por que el Ministro frailees en 
Roma le habia a^^egurado que iba a tomar empeño en reco- 
mendar a la Comisión i que el Papa i la Corte Románateme- 
r;an graves resul Lados de parte del Emperador de los franceses 
si desairaban la (./omisión. , 

Mar5so, fines. Acción d(í < inaymnSj ganada por el coronel 
(íarnier a Pato ni, i toma de dicho puerto, d^d que Juárez re- 
cibía muchos recursos. 

Marzo, 3L IK Francisco de Paula de Arr^nuToiz. renunció 



tvas campos, pobhiiUjS nuí^í^tTOF lifí^iertos, í^ino j^nni rpie^nr h>K liijos di^ Mr^xico i^n hi 
peor de l;i?i esí^^lavituílt^s, Ja dc^ la impotenciu ifitra Kííbre|K>inTi,u.-í al inuremento i]v 
una población extranjera; sj flui^ílos de Va c^í^ii Jiüm<tfí tío t=er piír nuestra flej-ijií-ha, 
Sanzados hast:v loa quicios de laíi [inertas para contemplar lus Ciimtididuileh y el ret-rpo 
de sus nuevos poí^eedoroí* ; en ,^uina, si l^s humes que hí> í^-^pí^nuí han rie ser í^olo pnra 
el provedut ile nnej^iros [iui'"spííilt'í:, y no no« IiLin íie f^ervir ii na-^oírii.a .^ino prini Ijaeer 
mas punzante el :-ieniimieiiL(> de nne^ítií; ini?^t?ria ; fiL ha d".; trasíifrmüríe iniln e>i^ piit> 
lOj pero lt>a nii^xieanes hemosí de andar vn el i'om'í H^tranjeroH f^n nne^tra propia pa- 
tria^ mejor nos fuera, Seilor, ei^tar siempre ííoIoííj lantparnu.q ctm DHVr^tvoñ i>ri>pio3 re- 
curfto3, explotar la nfnresídad pura iriijíulí^ar nn pro^re^o, Tudo ífUESrfíó, y i*er t^teuspre 
la nación y no una fiarte de ella/' . 

Kl Sr, Muniínia desde la früs^e iprnlfir Iíh^ híjoií hafta las ]Kilaljrfí!^ r.Viwifaptupitt juj- 
tftfí^ traza el euarlro füto>?ráíieo d^ lo qne Htieedié en la Cnií-pdRta de Mí}xico. 

(1) Va\ eHo>i diaí?. dirr Arran^'Oiz, *41ep> ú. tanto el dru o de eíiTnier d los eairdi- 
COR, qiiti en la ealle de S;iii ,íosr td Keal, una de las prini-ipulí'?^ di* la capital, f^^- aTum- 
ciaba la venta en una tienda esialjleciila con antorizacion de MaxiiniHanu, de Bildiaí? 
sin comentarios» y de libros rpit* probahan qne era mentira etiiiitodecía el Fiídre Ri- 
palda . ♦ , La enmasa Carlota le profesñ (a! rlfrttj la TTiiVí^r antipatía/' 

(2) Eloin en una earLa a tm pericón aje de París reñricn lose a Vii' liro le deí 
"Si pudiéramoíi' etdiarle el guante á eítc miserable y aLíre^irl^^ un ohi^^f^o, ereo 
producirla suii frutos el ejemplai que se reserva ba-er í^u ^ía;;F:^tnd," (Zanía*" 
tom. clt. pdg, íJd7). 

("í) ÍTurió en Faris en la Jnií=erÍa, 



L 



-233— 

las legaciones de Bruselas, Londres i La Haya, ''no estando 1865 
de acuerdo (^dice en su Historia) con la funesta política de 
Maximiliano, que habia faltado á todas sus promesas, viendo 
que no habia intención en S. M. de volver sobre sus pasos, ni 
deseos de un arreglo en la cuestión religiosa, puesto que es- 
tando de camino para Roma sus comisionados; dio los decre- 
tos de 26 de Febrero." 

Abril, 3. Toma de Richmond i conclusión de la guerra de 
los Estados Unidos, lo qué causó grandes temores abastantes 
monarquistas mexicanos. 

Abril, principios. La Comisión Mexicana que llevaba ins- 
trucciones a Roma llegó a Paris para presentárselas a Napo- 
león i pedirle la aprobación de ellas. El Emperador de los 
franceses '' después de verlas, las aprobó'y entonces los comi- 
sionados se dirigieron hacia la capital del orbe católico'' (1). 

Abril, 9. Ocupación del Saltillo por el general republica- 
no Negrete, por haberlo desocupado poco antes los imperia- 
listas (2). 

Abril, 10. Maximiliano organizó su Ministerio de la ma- 
nera siguiente: 

Ministro de la Casa Imperial: Juan N. Almonte. 

Relaciones exteriores i presidente del Ministerio; José Fer- 
tiando Ramírez. 

Ministro inteiino de Estado por ausencia de Velazquez de 
León: el mismo Ramirez. 

Gobernación: José M. ^ Cortes Esparza. 

Instrucción pííblica i Cultos: Manuel Siliceo. 

Justicia: Escudero yEchanove. 

Fomento: Luis Robles Pezuela. 

Guerra: Juan de Dios Peza. 

Subsecretario de Hacienda: Félix Campillo. 

Abril, 11. Toma de Tacámbaro por Regules en virtud de 
capitulación entre él i Tydgadt, jefe del ejército belga-me- 
xicano, que defendia la plaza. Durante el ataque de ella 
murieron 27 belgas, de los qué 7 eran oficiales i el mas nota- 

Zamacoie, tomo cit., pág. 891. El Sr. Obispo Kamirez iba mui consolado, por 
decía que el que a buen árbol 86 arrima buena sombra le cobija. 
) Por estos diis conocí a Maximiliano i a Carlota en el hospital de San Andrés 
léxico, una tardo que andiban visitando los hospitales por ser viernes santo. Yo 
t>a en México por vacaciones. 



—234— 



1865 ble fué el capitán (Jhazal, hijo del Ministro de la Guerra en 
Bruselas. Los prisioneros belgas fueron 210, de los qué el 
principal fué Tydgadt, quien a consecuencia de rías heridas 
murió al dia siguiente (1). 

Abril, 13. Carta de D* Francisco de Paula de Arrangoiz 
aiMaximilianOj^en que le dijo entre otras cosas: **Otras ve- 
ces he tenido la intención de renunciar; cuando llego a mi 
conocimiento el discurso do V. M. 'del 16 de ^Septiembres 
cuando leí su Carta al Ministro de Justicia contra Su Santidad 
i el dia en que llegó á mis manos la protesta de V. M, contra 
la renuncia que hizo en Miramar de sus derechos eventuales 
al trono de Austria, cuya protesta leí 5 lord Rusel! y á Mr, 
Rogier, como V". M, me lo mando. Las tres veces tuve la 
debilidfid de ceder á instancias de personas respetables (2) 
para que no renunciara, —Si me dirijo á V, M,, es por queme 
considoro colocado en una situación muy diferente de ia de 
un empleado que renuncia sencillamente una comisión del 
GülíU^rní% vista la parte activa que he tomado para llevar á 
V, yi, al trono de Síéxico; mucho mas activa desde Mayo de 
l8Go en que V. JI. me dispensó la honra de llamarme á'su 
palacio de Miramar para encargarme varios trabajos sobre 
México, enviarme con varias importantes comisiones, algu- 
Tías do tillas sumamente delicadas, fi Bruselas, Londres, París 
ylíinrritz, y llevarme en su compañía a Londres y Viena..— 
En todo este tiempo tuve la honra de oír manifestar á V. M. 
ideas su mu me rite conservadoras, y la intención de gobernar 
\ con ellaíf, si era llamado al trono de México . . , Jamas pu* 
fueron irnaginarse(/rj,^{ío?iserifí/rZams me.rícana5), Señor, que V. 
M. alejara de su lado á los conservadores que le llevaron al tro- 
no de ese gran Imperio, que el Ministerio nombrado por V. 
H* so compusiera exclusivamente de republicanos, conla so- 
la excepción del Sr, Velazquez de León (3^, alejado hoy del 
pais que formara parte de ese Ministerio alguno que se negó 
á asistir á la Astnnhlea de Notables.'' 



r 1) Zamactti=, tomo Hx., pág. 977, añade: ''El triunfo do Jas fueíaas republiCLT 
fué completo, y á Jar mayor realce á su brillo, vino el noble comporUmie^to que' 
servaron los venceilorep con mis prisioneros , , , La noticia del descalabro aufi 
por lo^ litl^íus sfeetó en es tremo á la Emperatriz por eer gus compatriotas, y L^ 
de regOL'ijo á los republicanos." 
(2) Muí prrjhíihlemente Leopoldo I, rei de Bélgica^ padre de Carlota, 
(3J El único, i este echó varias veces la zurrapa en el atole, como &uele decirttí 



—235— 

Abril, 25. La Comisión Mexicana fué recibida oficialmen- 18B5 
te por el Papa, quien dispuso que una junta de diez Cardenales 
se ocupara del asunto de dicha Comisión. Los Cardenales 
se runieron, hablaron de generalidades i no se resolvió ni 
arregló nada. 

Abril, segunda mitad, mayo i principios de junio. Viaje 
de Maximiliano por los departamentos de México, Puebla i 
Veracruz. Se detuvo en San Cristóbal Ecatepec, en donde 
visitó con el^ sombrero en la mano el lugar donde fué fusila- 
do Morelos; en San Antonio Acólman, magínfíca hacienda 
de campo del Ministro Escudero; en Texcoco,en donde visi- 
tó Jas antigüedades indias; en Teotihuacan, en donde visitó 
las pirámides olmecas i subió a la plataforma de la mas alta, 
que es la del sol; en Tlaxcala, en donde visitó las antigüeda- 
des indias i las antigüedades cristianas, entre estas la pila en 
que según es tradición fueron bautizados los cuatro senado- 
res de la República de Tlaxcala; en Perote, en donde? visitó 
el castillo; en Jalapa, en donde entró .solemnemente el 2 >d(i 
mayo, a caballo con calzonera de paño azul ron botones de 
plata, chaqueta de paño del mismo i sombroro gris de ala an- 
cha con grandes toquillas de galones de i)lata; en Orizaba, i 
en fin, en Jalapilla, pintoresca hacienda de campo de la pro- 
piedad de D. José M, ^ Bringas, situada a dos leguas de Ori- 
zaba, en el valle de este nombre, uno de los lugares wa?^ her- 
mosos de la República Mexicana. A principios de junio 
Maximiliano i Carlota (que habia ido a Puebla a encontrar a 
su esposo) hicieron su entrada pública en México, la cual e;^- 
tuvo fria. 

Abril. Ejército franco— mexicano en el Imjierio ^mi este 
mes: 

Franceses 2S,(jOO 

V^ol untarlos austriacos 6,000 

Voluntarios belgas 1,300 

í Soldados 20,(XK) i 

Mexicanos. | Guardas de policia urba- . 2S,o(H) 

i na vrural (S,5()0 \ 



Total. (!o,800 
layo, 2. Principio de los embarcos. El belga Félix 
^m se embarcó en Veracruz para Europa a observar la o- 



—236— 

1865 pinion publicn re.^^pectu del iTaperio de Maximiliano* i a pro- 
curar que Napoleón removiera n Bazaine (1)* 

Mayo, principios. El Marques Montliolon se embarco en 
Veracruz para los Estado?; Unidoá, nombrado por Napoleón 
111 ministro plenipotenciario cíU'cadel gobierno de Washing- 
ton, para alcanzar de íl el reconocimiento del Imperio I^Iexí- 
cano. 

Mayo, mediados. El coronel francés de Portier impuso 
a dos individuos la pena de azotes en Morelia, motivo de la 
tercera rennncia que D. Antonio del Moral hizo de la Prefec- 
tura de Micho a can. Maximiliano no se la admitió. 

Junio, 1 ^ Se embarcaron en Veracruz oí Nuncio Apostó- 
lico i el Sr. Arzobispo Mamíuia. sin haberse despedido de 
Maximiliano (2V 



(l> Zíiiíi:iraií^, toiii, eit., pá^. lOtAi. fIÍL'ií: '*Eii «rui ciírtii tjue MíIjíÍuiÍIíeido és_t'nlñ6 
!Í lina iferaoTuí dt' flevLUÍ:! |josíÍ( iun on Kiiropti, k^ d^oia que *'\íís faltas que Eloiiiha- 
Liii coiiií'tiiJo fODio jefe del GiiVjirKtti, eran conseoueiuiu <lel poco conoci miento que 
tcnuí dv los ne^íarios; que vn FraiiL'in ae convencerían dt* que tira leal, iutelijieiite. 
muy adicto á ik^?íico y. por consi^^uicnte, ¿I Francia; que m m hablaba mal de^l, era 
I JO r ú m r azo n e i? : la p i- i u le ra , h [ t a d e t ac tí> { f a los q a e /* fj h la ha n ) . eni pe zau d o p o r lo? 
fuiícionuTkk^ mexicancís; y la tir^^unda, por laa intriga?? y loe ehistnes df^ Homaj que 
odia Dan á Eloín, diekndo que era libréf pimsadon*^ 

C¿i El iír, Muníruia antes de ser eole^iástico fué mi Maestro de j^ramltka cas te- 
llena en el sfímin}írif> fie I^lorclía, en lí!535, i siempre me trato con partknlar aítH^o i 
distinción, como coíisia por j¿ lis oEirtat? que obran en mi poder. En u a de cllae 1 
sieníín ya Obii^po me invitó a domEcilsaime en su diócefiíi, i yo le contesté dándole 
liii^jfracjas por que estahí nini contento con mi cátedra de derecho civil en el semi- 
nario de Gnadalajara i con el cargo de promotor üeíCüí en la curia eclesiástica ñ^ la 
núrtma ciudad. Siempre le he crJijFÉrrvado i le con eer varé gratitud. En la última 
visita que ie hice en ^Mtsíco en mayo de 1SÜ3, dieiéndome que iba a Europa a curar- 
le de una gravo enfermedad en la vista, me anadió; ''|Que quiero Y. Riveritaj he 
pasado mi vida escri hiendo i corrigiendo probaRÍ" Entonces iué tambi<?n cuando 
me dijo; ''A Maximiliano k va á co.-tar el pellejo." Le volví a ver do? años después, 
CH decir en muyo de kSü7; en Uuma. en el hotel de M inerva. Es tuba ya casi ciego i 
uic dijo: *'Ya no puei^o b^cr nada, Ríverita*M Rcñalándomc a D. Trinidad Oi?hoa, 
Cura de Zacoali.:o, en el obispaílo de GnadidajaraT me añadió : "Aquí tiene Y. al que 
me leeí'* el C^ura Ochoa ?« sonrii'i de conipUcenciae hizo una mcUnaüion de cabesa. 
i a mí en mi intxírior me pareció que no era el mejor lector para un eabio, por que 
t'ramuj^ cachetón, obesa i dt>|Xíca ¿al en la mollera. El fcr, Amhro&io Lara, acttial 
canónigo de la metropolitana de ^íéxieo, a quien vi también en el hotel de M.inervftp 
podrá decir como leia el latín el Cura Ochoa- 

DíjOÉCque el viaje del ?r Muñiría era uu destierro disimulado, 1 esto os muí vero- 
siuvil^ raásime atendido d odio que le profesaban Cariota i Eloin, De e&ta manera 
Halló de pii patria para morir en paia extranjero, aquel que había venido al mundo 
dn una nianera extranrdinaria. asi por f?na giandef^ ta lentos ^ como por qne habia na- 
t idode uu TTuxioque un aleo fciinejaba al d^ yMqnif-&áec, sin r paire H Bi-nr ma^^- 
8Ín pailre ni madrí* coTincidop. en la historia: aquel cuvob primeros vagidos le 
hían líouiundido con lo^ pritntro^ ^píiito? de la Indepí-'ndí^nciíi, al panar Hiiialgo C( 
dtí ñ\i cura de Yalladolid a tina hrlajaru a la rabera de sus tropas ; atpiel ciiva 
fancia Pl* habia ucultailo en las chozas i baji> los limón croa del miserable pue^hl 
Jos Eeyes; aqtiel que habiii írntrado fie una manera extraordinaria por la^ pue 



é 



4 

* 

I 

—287— 

Junio, mediuLÍü>. (lories iísparza roniiiició el Ministerio 18H5 
de Gübernacioo i fué noíiibrado Coi k so j ero ih' Estado. Fue 
nombrado Ministro do tiíiber,;ac¡oii ^*l distiniiuido poeta Josí 
M.^ Esteva^ 

Junio, mediados. Lleii;6 a la ciudad de M^xic^o ^h\ l^anó^ 
Ministro francés, suecesor de Montholon. 

Junio, 19. Manuel- Doblado' murió de enfef-medad en 
Nueva York. Su^ exequias se eelel)raron en la ÍLíleí^ia católi- 
ca de San Franciseo (1 J 

Junio, 26. Matrimonio de Bazaint; con la Benorita Josefa 
Peña y Azcárate, nieta dal Lie, Juan Francisco Ax.carate, ce- 
lebre síndicoMel Ayuntamiento de México en 1808, Se ce- 
lebro en el palacio imperial, siendo los padrinos el Empe- 
rador i la Emperatriz, acompLiñados de multitud de chambe- 
ianes i otros nobles^, con toda la [lonipa, eerenionia^ i regia 
etiqueta que eran tan del gusto de ^íax'imiliano* 

Junio, 27. Junta en la ciudad de México para arreglarla 
cuenta de las recluinaciones hechas por l'raiu-ia a México. 
Zamacois en el tomo cit-, p¿lg, W(>^, dice: *'Las (reelamaeiü' 
nes) admitidas pur ella [la Cuuusíov ad hoc\ hasta esa fecha 
por legale.4, aunque variiis no muy fundadas, ascendían á la 
suma de tres millones, ciento sesenta y nueve mil, ciento se- 
tenta y un duros. Lns derechas ascendiaii (i siete iníllones, 
novecientos veinte mil, m)\eeieutos treinta y nueve duros^ es- 
to eSj a mas dol doble de las que se juzgaban l>uenas . . , De 
ülli empezáronlos disgustos íle ^raximiliano y líamirez con 
Mr. Montholon." 

Junio, 27. Informo del Ministro rii liceo sol)re la Ins- 
trucción ptVblicn un ^fóxicuí antes i di^spue.^ de hi Indepen- 
dencia. 

Juicio, 30. Oficio de Antnnio del Moral por el que renun- 
ció por cuarta vez la prefectura de Michoacan i cuyos concep- 
tos princitKdes «n\i!i los siguientes: ''S<'ñor: Iax política que 
V. M,"ha tenido á bien estableeei- en su Gobierno, no ha lo- 
grado el olijeto que al adoptarla se tiabia propuesto V. M. Al 
contrario, los pueblos la lian visto con gran dtíscontianza; y 

sacerdocio, ríe la catedral i tld epim^opado. De e.^ta manc?ríi huia del Imperio el que 
ia sido UTio íU' !*iipi íiini laclo roe. 

} Eí f» m ^ ri d o fí es n 11 n 11 j ü a 1 e II ¡^ (^ H pf r el I * r e r1 n't e ro I a i cíe i J\ Í n r m ol e ji > . to ni o 4 ° , 

1%. 



—238— 

]í?Bn la revüluciüiij ím ¡ihcrales, con maiiifieííto desprecio. Apaga* 
lio ya el faego del entusiasmo, han vuelto las poMaciones á 
caer en la indiferencia, y no tardaran mucho en pasar asenti- 
mientos de üdio contra el Gobierno* El partido revoluciona- 
rio, despueíí de haber visto reconocidos ñus títulos de un modo 
explícito por \', M, des^^recia lasconce^fionos, porque, en bue- 
na lógica, las considera co^o justas reparaciones; marcha á su 
fin. liada lo detiene, E INDUDABLEMENTE TRIUNFARA 
EN ESTE DEPARTAMENTO; y no por que sea fuerte con 
las armas; su fuerza tíonsiste en la del>ilidad del Gobierno; 
e?te no tiene ideas fijas; no !iay armoniaen sosdisposicionen; 
faltan en todo la oportunidadad y la unidad de acción; en 
una palabra, t^eñor, hay desacuerdo entre la inteligencia su- 
perior que dirije, la v->luntad firme que decide y la mano vi- 
.síurojsa que ejecuta. La cünseciiencia ineviíab e de todo esto 
es el caos, y tal es el estado del departamento de Michoacan/' 
Arrangoiz. tíjmu cit., págíí, 325 i 82íí, añade: ^'Maximiliano 
dijo y uí^cribiü rjue la publicación de la carta \jí oficio en que 
hizo mf r€fntcia (Id Moral} era una vil traición, y había llama- 
do á la Corte ^í su autor para que respondiera: que el partido 
conservador hacia traición al Imperio; pero que el Gobierno 
tenia los ujos alñertos para castigar á los traidores, lo mismo 
en México qiíe á los fpteh}jhfiav en /toííía/' aludiendoal Arxo- 
líispo/* 

r)anio. i'rimer jardin público en Lagos (el contiguo a la 
filbriea "X'ictarin"), plantado pur el jefe poh'tico Bantiatro A- 
guilnr. 

JuMo, n. Establecimiento de una Academia de Ciencias i 
Literatura por Maximiliano. Zamacois eu el tomo 18, pág. 8, 
baldando del discurso de inauguración que pronunció el Em- 
perador en la gran 8ala del palacio imperial, dice: ** Después 
de la bella descripeion que hi>ío de la importancia del culti- 
vo de la8 ciencias, dsó una lijera pincelada sobre lo que ha- 
binn sido durante los tres si fríos que el pais fué gobernado 
]>or los reyes de España, y desconociendo verdaderamente 
la liistoria de aquel largo periodo en que los monarcas es- 
pañoles enviaron íi México sus hombres mas eminentes 
todos los ramos del saber humano; sin tener presente lo 
lustres hijos que babia producido México en ciencias, ai 
i literatura, sin interrupción, desde poco después de su un^ 



—239— 

á España hasta su emancipación ; sin conocer, repito, nada 1865 
de lo que no debía ignorar un monarca respecto del pais 
que habia sido llamado á regir (1), dijo: que en México ''ha- 
bía habido algunos meteoros que ihiininaron la noche artificial de 
tres siglos, con una luz momentánea, sin color, sin utilidad, 
sin otro resultado que alarmar á los poderosos de ultramar que 
prolongaban esta noche fria y triste." — El Empt^rador como 
se ve, se habia inspirado en las erróneas ideas vertidas por 
su Ministro de Instrucción pública y Cultos en el Informe 
que le presentó sobre el plan de estudios." 

Julio, 6. Los jesuítas de Roma se negaron a cantar én su 
iglesia de *'ElJesus" un Te-Deum que solicitó Aguilar y Maro- 
cho, por ser dicho dia el del cumpleaños de Maximiliano (2). 

Julio, 8. El Papa desechó el proyecto de concordato que 
solicitaba la Comisión Mexicana i cortó relaciones diplomáti- 
cas con Aguilar y Marocho (3). 

Julio, 16. Batalla de Tacámbaro, ganada por el Barón 
Vander-Smisseñ a la cabeza de un ejercito belga-mexicano, 
al general José M ?^ Arteaga, acción que fué tan importante 
a los imperialistas como lo habia sido la del 11 de abril en 
la misma población a los republicanos. El eiército mexica- 
no fué mandado por el coronel Ramón Méndez, por lo qué 
Maximiliano lo nombró Comendador de la Orden de Gua- 
dalupe. 

Julio, mediados. Johnson, Presidente de los Estados U- 
nidos, succesor de Lincoln, no quiso recibir una carta de Ma- 



(1) Con las verdades históricas dichas por Maximiliano i por su Ministro Siliceo, 
se Bulfaró el historiador vizcaino, como es común en casi todos sus compatriotas. 
Í2') Los monarquistas de México decían que este i otros licchos de Aguilar y Ma- 
rocho vulneraban su fídelidad a his creencias católicas. 

f3) Cuando Maximiliano supo los sucvsos acaecidos en Roma en los dias 6 i Sde 
julio, en conversaciones públicas decia que "8u Santidad estaba mal aconsejado; 
que el haber rehusado la iglesia (el 6 de Julio), no le ofeudia á S. M. en la época 
actual; que lo único que hacia era demostrar la debilidad en que habia caido la Cor- 
te de Roma; que él era mas católico que otros Soberanos y no cederla á las amena- 
zas de Koma, pues no tenia mas responsabilidad que para con Dios y su conciencia 
de Soberano; que los Arzobispos y Obispos mexicanos no comprendían su época ni 
el verdadero catolicismo; que á muchos de ellos les faltaba un corazón cristiano; 
"'-"^ si el Papa le excorftulgaba, seria el cuarto Archiduque de Austria que lo hubie- 
ddo... que "Su Majestad (Carlota) era vías roja que él." ^Arrangoiz, tomo cit, 
8. 341 i 342). ¥A liistoriador añade: "lo cual por desgracia lo habia manifestado 
tante esta Señora con su influencia en los asuntos religiosos v su antipatía al 
•o alto". 

Anales, ai. 



"W^f^ 



—240— 

1865 ximiliano, dicienfló que el gobierno de Washington no r^co* 
nocia mas gobierno en México que el de Juárez. 

Agoííto, 1 P - Acción en el Estado de ChihuahuaT ganada 
por el'general francés Brincourt al general Negrete, Minis- 
tro de^la Guerra de Juárez. 

Agosto, 5. Juárez salió de la ciudad de Chihuahua para 
Paso del Norte, 

Agosto, 7. Destitución del Dr. Basilio José Arrillaga, pro- 
vincial de la Compafíia de Jesús, del empleo de rector del 
colegio de San Ildefonso, con gran sentimiento de todo los 
nionarquistas: destitución ordenada por Maximiliano, en ven- 
ganza desque los jesuítas de Roma no hablan querido cantar 
el Te-Dmm- el di a de su cumpleaños. 

Agosto, 15, Entrada del general Brincourt en la ciudad 
de Chihuahua. 

Agosto, mediados. Llegada de Eloín a la ciudad de 
México de vuelta de Europa, 

Agosto, 24. Maximiliano salió de México para hacer un 
viaje por Texcocb.Chapingo,Teotihuacan, Otumba, Cempoa- 
la (^donde se detuvo a contemplar el acueducto] ^ Pachuca 
(donde se detuvo a visitar las minas) i Tulancingo* 

Septiembre, 3. Vuelta de Maximiliano a México, en don* 
de entro a las cinco de la mañana sin solemnidad. 

Septiembre, principios, Epitacio Huerta, después de ha- 
berse embarcado en San Sebastian desembarco en Nueva 
York, se presentó a D, Matías Romero, Ministro mexicano 
en Washington, i dirijió una carta a Juárez, poniéndose a 
BU disposición para combatir contra el Imperio, Juárez 
le contestó: "La presencia de V. es de mucha importancia, 
y si es por los Estados de Guerrero y Michoacan, será me- 
jor; pero como su ida de V, para aquel rumbo depende de la 
mas ó menos seguridad que haya en el puerto de Acapulco 
para la entrada, sin caer en poder del enemigo, lo he dejado 
á la elección de V. según los datos que tenga , . ,Aun no em- 
prenden los franceses su marcha para este punto, y si por el 
interior se les sigue llamando la atención, muy difícilmente 
podran venir hasta aqui. Ya los comienza á agobiar el can- 
sancio y la miseria. Otro poco de tiempo y de constanc 
bastará para derrotarlos," 

Septiembre, 9, Francisco Fació fué destituido por Maxin 



—241— 

liano **por razones de conveniencia" del cargo de Ministro 1865 
mexicano en Madrid i fué nombrado en su lugar Aguilar y 
Marocho- 

Septiembre, 16, Privilegio concedido por Maximiliano a los 
descendientes del Emperador Iturbide, cuyos artículos princi- 
pales fueron los siguientes: **1"^ S. M, dí^rá^una alta po- 
sición á los dos nietos del Emperador, D.- Agustín y D, Sal- 
vador, asi como también á la hija del mencionado Emperador 
Df Josefa de Iturbide. . 5^ Él Gobierno de S, M. manda- 
rá entregar por la Caja Central del Estado, ñ. los Señores D. 
Agustin, D. Angelj D. Agustiíi Cosme, D f Josefa y D f Sa- 
bina de Iturbide la suma de $ 30,000 al contado, y Í20,()00 en 
letra sobre Paris al curso de cambio, y pagaderos $60, 000 
el 15 de Diciembre del presente año y 60,000 el 15 de Febre- 
ro de 1866,1o que hace un total de $lñO,000 (ciento cincuenta 
mil pesos) á cuenta del crédito que tienen contra la Nación'' (1 ) 

[1] Arrangoií» obra dt. tomo 4. ® , páp. 12 i IS, FÁ liiatoriadoT añade ; "Mxichoa 
le dieron un carácter político á eate acto del Emperadora creían que 3Í]¿nificiiba la a- 
dopcion de la familia de Iturbide para oue fnera so aiicoesor en el trono el niño D, 
Agoetin ; pero yo, tanto por qne Maximiliano se cuidahíi muy poco de Mí? x ico, como 
por las noticiaB que he adquirido, fioy de opinión que no tuvo idea política ; que obró 
en virtud de uno de esos arranqucíi gin cálculo^ tan frecuentes en S. M." 

Familia de Iturbide. Tuvo esposa que fué D. ^ Ana Mariit de Huarte, criolla mo- 
reliana, i ocho hijos; D. Agustin Jerónimo, D. Ángel, D- Salvador, D. Felipe, D, ** 
Juana, D.^^ Jesús, Ü.^ Josefa ÍD. ^ Sabina, 

D.** Ana M*^ de Hnarte^ deepues del fusil amiento de Iturbide, vivió en Filadelfia 
donde mnrió el 21 da enero de I8íil, a la edad de 77 afios, 

D. Aguetin Jerónimo vivió en Colombia (donde militó a las órdenes de Simón Bo- 
íl varj, Estados Unidos, MéxicOj Paris i otra vg£ Eetados TTDidos, i m ti rió en Nueva 
York en diciembre de 1866, 

D* Ángel, se casó en Estados Unidos con laSra. norteaniiiricana Alsia Breen, el 2 
de abril de 1863. de la qué tuvo un hijo llamado Agustin Cosme, i murió hace tres o 
cuatro Bfios en i a capital de México, 

D, Aguetin Cosme durante su niñez vivió en ol Palacio Imperial ; pero al salir Ma- 
ximiliano de la capital le devolvió a eus padres quienes se marcharon con ál a los Es' 
lados Unidos, donde fué pueeto en la Universidad de Georgetown, después en el co- 
legio de Ascott en Inglaterra : en ambos hizo rápidos progresoü. En compañia d*^ au 
tutor el I limo. Br. Obispo Montes de Oca, recorrió laíj principales ciudades de Eu- 
ropa, e ingresó después al colegio de í^aint— Michel en Bruselas, para hacftr los cstu- 
dio§ preparatorios de la carrera militar. Volvió a continuar sus estudios en George- 
town, donde obtuvo altas distinciones, conquistadas por su aplicación al estudio i su 
talento, i en 18^2 fué recibido en la escuela Militar de Chapultepec, donde hizo nota- 
blea progreíoe. Separóse para ha<ier un nuevo viaje i volvió al paie en IHSS^ inííresan^ 
orno alferer en el 7.° regimiento. — El 2^ de abril del aílo de 1890 publicó una 
A dirigida al Director de Eí Tiempo, la cual le valió ser separado del ejército i 
leñado a un año de prisión por un Consejo de Guerra, Quince meses después ex- 
nió su condena i fu¿ puesto en absoluta libertad. 

. Salvador eecasó con una Sra. Alarcon, de la quí tuvo un hijo llamado también 
ador i murió en Te pie, siendo administrador de la aduana marítima de Sao 



—242— 

1865 Septiembre^ 22. Acción de Alamos [Estado do Sonora], ga* 
Dada por el jefe imperialiííta José M f TranquilÍDo Almada, 
vecino de la misma población, al general Antonio Rosales 1 
a su subalterno el coronel médico Antonio Molina, quienes 
murieron en la acción. Se hallo también en ella en' las filas 
republicanas el coronel Joaquin Sánchez líoman. 

Septiembre, 27, Zamacois en el tomo cit. pág. 32íi dice: 
''Después de íarpjos meses de discusiones, se habia firmado al 
fin el 27 de Sepliem!>re una Cotircuriotí eníve e) Ministro D* 
José Fernando líamirez y JL Dañó sóbrelas expresadas recla- 
maciones BO comprendiendo la de Jecker. ^e fijó en cua- 
renta millones de francos 6 sean ocho millones de duros la 
suma que debia pagar México, efectuándolo en título de 
rentas mejicanas á la par, que el gobierno francés había de 
repartir de la manera t[ue juzgara conveniente entre tos recla- 
mantes. — Como va eí^te tenia á buena cuentíi líi.440,(X>Üfran- 
eos, ó sean tres millones doscientos ochenta y oclio mil duros, 
que eran !o que representaban las sumas entregadas á03 por 
-^ ciento, según señnlalía el artículo 12 de la CoiweRcio}} deMi- 
ramar, quedaban por entregar 23.5BOjO(X) francos, esto es, cua- 
tro millones setecientos doce mil duros en dona á la par, que 
debia verificar la comisión de hacienda de México enParis, 
quedando derogados el artículo 14 y la última parte del 12 de 
la Coiíi'cncionde Miramar/' 

Septienmre, 30, Inauguración de la estatua deMorelos en 
la platínela de Guanüola, en la {[iie Maximiliano pronunció 
un discursi), cuyos conceptos contra el gobierno español escue- 
cen á Zamacois, Juan N. Al monte presencio con júbilo la 
etevacion de hi estatua de su padre; masen el orden político 
se vio ese dia en la plaza deGuardíola un vordadevo adefesios: 

D. Siilvailor Iiijo, (leEpiu^s del privilej^io que U^ com edió Miiximiliatm. fué guardia 
nobh fiel Fiípü* Deapuen de la caída del Imperio vivió en Faris üoa una renta de 
á^OMO I añílale? que le donó el Emperador de Austria, i murió en la misma ciudad eu 

D. Felipft murió en Matamoros antes de h\ revolii<-ion de Ayutla desempeñando un 
empleo de pobterno, 

D, ^ Juana i D. ^ Jeftu^i murieron en FiladeHia a poco tiempo daípuee de eata^^-^^- 
cidaa alli. 

IK ^ Josefa en 1S6.^ vivió en Veríiallfí! i D. ^ íi^abina el mismo año vivia en Fil 
fia. 

Eí*tan notician pn m\ mayor parte lun he tomado de un folleto intitulado *'ApiL_ 
Históricos'^ pulilicando en Tnluca en junio de iSflSpnr D* JoíJé E. Malo* sobrino 
Emperador Iturbide, a la aazon de estar continado ea la misma ciudad,. 



—243— 

la persona de un monarca extranjero, la estatua de un pa- 1865 
dre republicano, que había fundado el Congreso de Chilpan- 
cingo i habia luchado i muerto por libertar a México de toda 
dominación extrí3njera,i la persona de un hijo que habia trai- 
do a México al monarca extranjero. 

Octubre, 1 p Bazaine recibió este parte oficial remitido de 
Mazatian por el comandante francés Barón de Aymard: 
''Juárez ha pasado la frontera por Paso del Norte y se ha diri- 
gido á Santa Fé'' [capital de Nuevo México]. Varios partes te- 
legráficos remitidos de Sonora a Bazaine confirmaban la noti- 
cia, que reprodujeron todos los periódicos imperialistas (1). 

Octubre, 3. Famosa lei penal. Junta con ella publico 
Maximiliano una proclama que principiaba de esta manera: 
"Mexicanos: la causa que con tanto valor y constancia sos- 
tuvo D. Benito Juárez habia ya sucumbido, no solo á la vo- 
luntad nacional, sino ante la misma ley que este caudillo 
invocaba en apoyo de sus títulos. Hoy hasta la bandería en 
que degeneró dicha causa, ha quedado abandonada por la sa- 
lida de su jefe del territorio patrio." 

Los artículos principales de la lei fueron los siguientes: 
"Art. 1 P Todos los que pertenecieren á bandas ó reuniones ar- 
madas, que no estén legal mente autorizadas, proclamen ó np 
algún pretexto político, cualquiera que sea el número de los 
que formen la banda, su organización y el carácter y deno- 
minación que ellas se dieren, serán juzgados militarmente 
por las Cortes Marciales, y si se declarare que son culpables, 
aunque sea solo del hecho de pertenecer á la banda, serán 
condenados á la pena capital, que se ejecutará dentro de las 
primeras veinticuatro horas después de pronunciada la sen- 
tencia." 

"Art. 5p Serán juzgados y sentenciados con arreglo al 
art. 1 P de esta ley:— I. Todos los que voluntariamente auxi- 
liaren á los guerrilleros con dinero ó cualquiera otro género 
de recursos. — II. Los que les dieren avisos, noticias ó conse- 
jos. — III. Los que voluntariamente y con conocimiento de 

ri] Zamacois en el tomo 18, pág62, dice: "Nada, sin embargo, estaba mas lejos 
pensamiento de D. Benito Juárez, que esa determinación. "Yo candaré á las tro- 

a francesas y haré que regresen; la Francia lo desea, '' habia dicho y escrito, co- 
*engo referido, y firme en esta idea, estableció sulgobierno en Paso del Norte." 



—244— 

1865 que son guenillerus, les facilitaren anuas, uaballoSj pertrechos, 
víveres o cualesquiera útiles de guerra." 

**Art. 6p Seráu también juzgados con arreglo ñ. dicho 
art. 1 p — I. Los que mantuvieren con los guerrilleros rela- 
ción que pueda importar connivencia con ellos — IL Los que 
voluntariamente y á sabiendas los ocultaren en sus casas ó 
fincas. — TIL Los que vertieren de palabra ó por escrito espe- 
cies falsas 6 alarmantes, con las qué se pueda alterai^ el or- 
den público, ó hicieren contra este cualquier género de de- 
mostración — JV. Todos los propietarios y administradores 
de fincas rústicas, que uo dieren oportuno aviso á la autori- 
dad mas inmediata del tránsito de alguna banda por Ja mis- 
ma finca." 

**Dado en el Palacio de México, á 3 de Octubre de 1865.— 
Maximiliano. — El ministro de Negocios Extranjeros 3?^ encar- 
gado del de Estado, José F. Ramírez:— El ministro de Fo- 
mento, Luis Robles Pezuela,— El ministro de Gobernación, 
José Mf^ Esteva. — El ministro de la Guerra, Jnan de Dios 
Peza* — El ministro de Justicia, Pedro Escudero yEchanove. 
— El ministro de Instrucción Pública y Cultos, Manuel Silí- 
ceo. — El Subsecretario de Hacienda, Francisco de P, César." 

Octubre, principios. La Baja California se adhirió al Im- 
perio. 

Octubre, 9, Circular del Sr. Peza, miTiistro de la Guerra, 
a todas las cortes marciales, en la qué les dijo: 'Xas cortea 
marciales encargadas especialmente del exacto cumplimiento 
de esta soberana disposición {lei de 3 de octubre) deben desple- 
gar la energía y actividad que las circunstancias demandan 
imperiosamente, haciéndose respojisahles por su morosidad 6 con- 
miseración^ de las fatales consecuencias á que pudieran dar 
lugar con una lenidad y elemencia que repugnan la humani- 
dad, la civilización etc.'* 

Octubre, 11. Circular confidmicial de Baííaine a todos los 
jefes franceses, en la qué les dijo entre otras cosas semejan- 
tes: '*Es preciso por ambas partes matar o hacerse matí^i**' 

(1) En el mismo mes de ootubre renunció Silíceo la cartera de InHtruccion 
blica y Cultos, i fué nombrado Francisco Artigas^ 
(3) ''Méíico á travca de loe Siglos," tomo 5, ° pág, 728- 



.—245— 

Octubre, 13. Acción de Santa Ana Amatlan, cerca de U- 1865 
ruápan, ganada por el coronel Ramón Méndez al general 
José M f Arteaga, por la qué aquel recibió de Maximiliano 
en premio el nombramiento de general dé brigada. Méndez 
hizo prisioneros a los generales Arteaga i Salazar i a otros 
muchos (1). 

Octubre, mediados. ^'Maximiliano . . . anunció ante su 
Consejo el proyecto de hacer ofrecer á Juárez la Presidencia 
del Supremo Tribunal y su sincero designio de atraer á su 
derredor á todas lasjilustraciones del pais. Como medio pre- 
liminar de negociaciones redactó el decreto de 3 de octubre (2). 

Octubre, mediados. El francés Langlais tomó posesión 
del Ministerio de Hacienda. Maximiliano habia pedido a Na- 
poleón III un Ministro de Hacienda i le mandó a Langlais. 
Esto fué reprobado por todos los monarquistas mexicanos, 
quienes lamentaban que los extranjeros, como Bazaine, E- 
loin i Langlais, eran los que realmente gobernaban en el 
pais (3). 

Octubre, 18. Despacho de Drouyn de Lhuys a Mohtholon, 
Ministro de Francia en Washington, en que le dijo: "Lo* que 
pedimos á los Estados Unidos es estar seguros de que no tie- 
nen intenlíion de entorpecer la consolidación del nuevo , or- 
den de cosas fundado en México, y la mejor garantiaque po- 
drian darnos de su intención seria el reconocimiento del Em- 
perador Maximiliano por el Gobierno Federal.'' 

Octubre, 21, Fusilamiento de los generales Arteaga i Sa- 
lazar en Uruápan por Ramón Méndez, conforme a la lei de 
3 de Octubre. 

' Octubre, 29. Brincourt desocupó a Chihuahua para com- 
batir alas guerrillas de Sonora. 

( J ) **Mendez preguntó á México lo que debería hacer con los prisioneros, v tanto 
por el ministerio de Guerra de Maximiliano, como por el cuartel general de Bazaine 
ee le contestó que procediera con estricta sujeción al decreto vigente." (México á 
través de los Siglos, tomo cit; pág. 734). 
(2> Conde de Kératry, *'La elevación y la caida de Maximiliano." 
¡ Juárez profesar la monarquía!, ¡ Juárez resignarse a ser el subalterno de Maxi- 
miliano I, ¡ creer que la lei de 3 de octubre era el mejor medio para ablandar a Juárez 
i hacerlo que abrazase el Imperio! Los pensamientos i hechos de Maximiliano que 
" ligna la historia prueban que el segundo Emperador de México no tenia el talento 
tico ni el valor militar del primero, i algunos pensamientos i hechos de Maximi- 
'* rayan en la imbecilidad. 
Maximiliano dio en seguida varios decretos sobre el ramo de Hacienda. Uno de 
íué aumentando la pensión a un González i a un Morillo, a quienes Antonio Ro- 
""Ma sacado los ojos con un puñal. 



TW 



18C5 Octubre. Miiilsítios del Iraperioen Europa: 

Francia: José Manuel Hidalgo, 

laiixlaterra: Josí M. "^ Duran. 

Austria: Cireíono Barandiaran 

España: Aguilar y Marocho, 

Bélgica: Márquez de CoriOj milaníís (1). 

Octubre. En este mes comen:?ó una comunicación entre 
Seward i Drouyn de Lhuys sobre la desocupación de México 
por el ejército francés: comunicación en que se nota tirantez 
1 en aquel i tolerancia i evasivas en este, ** Y es que la escena 
política babia cambiado en ambos paises. En los Estados 
l^ nidos la paz m hallaba establecida ya súl idamente, mien- 
tras en Francia se temia que la cuestión de Alemania, que 
amenazaba encender el fuego de la guerra en toda Europa, 
la envolviese en ella/' dice Zamacois 

Nm^iembre. íi. Carluta salió de la capital a hacer un via- 
je a Yucatán, acompañada por José Fernando Rarairez, E- 
loin, el Ministro de España i Bélgica, el general Uraga, jefe 
de una gruesa escolta, un capellán, un médico, dos damas de 
honor i otros empleados i criados. 

Noviembre, 8, Juarcíü dio dos decretos mui notables. El 
primero fué declarando que en razón de las circunstancias 
tan críticas i excepcionales, continuaba en la Presidencia de 
la Repól^lica, liasta que las circunstancian permitiesen la e- 
leccion do I^ residen te. Tres jefes republicanos protestaron 
contra el decreto, alegando que era anticonstitucional i en 
consecuencia nulo, por cuanto según la Constitución de 57 
el Presidente de la Kepública debia ser el Presidente de la 
Suprema Corte de Justiciaj que era González Ortega^ Las 
protestas, pues, fueron tres; la primera fui la de González 
Ortega por medio de un Manifiesto que publicó en Nueva 
York; la segunda fué la de Manuel Ruiz, Presidente de la 
Suprema Corte en Paso del Norte en lugar do González Or- 

>« 

U) *'Ya entimws se formiibrt una tempes tasl con irfl HiflaSgo, debiia á chismes 
de Eloin, r4Uí* (Jí^ftli^í hu re^creío de Europa Imbia informado i Maxipniliano que aquel 
indiviíluo era fttm^^^tado frrince»^ por lo cual no tenia la enema euficienie para hac-pr 
que c] gíibitrnu <Ih Napoleón marchara de af*uerdo con loBdepííaH del Arcniduqi 
Kn epafl intrii^nF* VAohí obraba de acuerdo ron Kamirez (Joftc F^niamíoj, y ambos 
ñviian en la Arrliiduquenti, siendo uno de loa medios que se lea ocurrió para obliei 
Hidali^o ¿ que remmuiára rebajarle el sueldo ala mitad*" i ^'México a travea 0^ 
yiglopt/' tomo cit., juig, 7ÍU )• 



i« VH.,|ipUV« "•* I W "11^ P 



—247— 

tega, i la tercera fué la de Epitacio Huerta. Todos los de- ^^865 
mas jefes republicanos que militaban en la basta extensión 
de la nación mexicana obedecían a Juárez. Este *'envi6 una cir- 
cular á diversos jefes de su confianza que militaban en di- 
versos Estados, en la qué les prevenia que si observaban en 
Huerta conatos de pronunciamiento contra su decreto, luego 
lo aprehendiesen y procesasen . . . No obstante esto, D. Epi- 
tacio Huerta intento ir á México para luchar cnntra la Inter- 
vención, dejando para después la revocación del decreto y la 
satisfacción que le era de justicia. Marcho en efecto á la 
frontera; pero apenas llegó á Brownsville, tuvo que desistir 
de pasar el rio que le separaba del territorio mejicano, pues 
se habia publicado una orden del diu [>ara que si pasaba, fue- f 
se aprehendido en el acto y llevado preso á disposición de 
D. Benito Juárez. Teniia este, no que deja^ie de combatir 
contra el Imperio, pues con ocia perfectamente su decisión 
par las instituciones republicanas, sino que promoviese una 
revolución en favor del hombre á quien hi Constitución seña- 
laba la Presidencia ... I). Epitacio Huerta, viendo que se 
lanzabaTi decretos contra él y que se ponian obstáculos á su 
regreso á la patria, fué á la Habana, buscando por aquel 
punto acercarse á Méjico; quiso ver si por Sisal ó por Pana- 
má y Acapuleo podia pisar al suelo mejicano para luchar con- 
tra el Imperio; pero todo fué imposible. El Gobierno de D. 
Benito Juárez, temiendo que promoviese un movimiento cu 
favor de D. Jesús González Ortega, le ha lúa cerrado todas 
las puertas" (1), D, Dn^go Alvarcz que militaba en el terri- 
torio de Guerrero, tenia orden secreta de Juárez de que ala 
primera intentona de pronunciamiento que le observase a 
Huerta lo fusilase (2). 

El segundo decreto que expidió Juárez el 8 de noviembre 
fué destituyendo a González Ortega del cargo de Presidente 
déla Suprema Coi'te de Justicia por el delito de abandono del 
servicio militar^ yéndose a las Estados Unidos sin licencia 
del Gobierno. 



Zamacois, tomo ch., pág. 2S0 i 2S1. 

Id. LK p:1íí.275j, A la iiarriicioii i iipreciacion dp Zamai'oifl ailacliré nua 

^mlabra. Loa diítirctos de Jiuxrez dc^sde su rincón de Paí^o de Xoite eran obede* 
>a fielmente por lyg repabliciADüB» Utiíita en Ioh lejanos ttrritorioB de Tamaulipaa 
-*An i Ga»rr«rQ. 



I 



ini^pmiiF^Ljfi ^ im^i^ü 



—248- 



l865 Noviembre, Ití, Dos decretos de Maximiliano, el uno in- 
dultando a Juan Vicario i el otro exceptuando a Vicente Ri— 
va Palacio de la leí de 3 de octubre. 

Noviembre, 20. Vuelta de Juárez a la ciudad de Chihua- 
hua, en donde estableció su gobierno. 

Noviembre. Suproí^ion de la Universidad de México f'cu- 
yo rector era el Ur. Arrillagíi) por Maximiliano, 

Diciembre, 1. ^ Manuel Kuiz se separo de Juárez por creer 
que habia quebrantado la Constitución, aceptó el Imperio 
en Rio Florido f Estado de Chihuahua) i se fué a vivir a la 
vida privada. 

Diciembre, principios. El general José M. "=* González de 
Mendoza, que desde un principio hubia aceptado el Imperio, 
fué nombrado Prefecto del Departamento del Valle de Méxi- 
co. 

Diciembre, principios. Pronunciamiento en la Paz, capi- 
tal de la Baja California, contra eí Imperio. 

Diciembre, 6. Dica Zamacois: ''A la nota que el Marques 
de Montliolon píisú al gobierno de Wiisbington comunicando 
el despacho de Drouyn de Lhuys, contesto Mr. SeM^ard con lo 
siguiente: *^Washington, 6 de Diciembredel8G5. — He comu- 
nicado al Presidente de los Estado:^ Unidos las i o tenciones 
del Emperador respecto (i Méjico, de (jue me dio V. parte el 
20 del mes liltímo. ííoj' tengo la honra de trasmitirle la o- 
pinion de mi Gobierno en este asunto; pero antes debo pre- 
venir Cí W que he dirigido la misma comunicación á Mr. Bi- 
gelow, autorizándole para que dé traslado de ella á Mr. Dro- 
uyn de Lhuys. Cj^eo que las intenciones del Emperador pue- 
den resumirse así: Francia se halla dispuesta á evacuar cuan- 
to antes el territorio de Méjico, pero no puede conveniente- 
mente hacerlo siii haber recibido antes i a seguridad de loa 
sentimientos, si no amistosos, por lo menos tolerantes de los 
Estados Unidos con respecto a Méjico. Agradeciendo á S. 
M. estas buenas disposicioneSj lamenta el Presidente tener 
que decir que considera la petición del Emperador entera- 
mente impracticable* . . La verdadera razón del desconten- 
to de los Estados Unidos consiste en que el ejército fraur-- 
al invadir á Méjico, ataca á un gobierno republicano profi 
damente simpático á los Estados Unidos y elegido por le "^ 
cion, para remplazarlo por una monarquía, que, mien^^ 



t 



—249- 

exista, será considerada como una amenaza á nuestras pro- 1865 
pias instituciones republicanas/' 

Diciembre, 8. Carta de Maximiliano al Barón de Pont 
de Méjico a París, en la qué son mui notables los conceptos 
siguientes: *'Son de gran importancia para mí las indicacio- 
nes de V, y las cartas que me envía. Desde el primer dia he 
apreciado la capacidad de Jesús Teran (IJ y aqui, en este 
hermoso México, he aprendido á estimarla más y más, Te- 
ran es un verdadero patriota como su amo, tenia las mejores 
intenciones respecto de f;u país; si tiene buenas noticias, de- 
be saber qae en todas las discusiones defiendo á su amo, y 
que siempre reconozco cuan litil le lia sidoá México en mu- 
chas cosas; pero le sucede lo que á nuestro buen viejo Gutie-- 
rrez, loque le siicode á todoi^: exagera, y se le borran los re- 
cuerdos de la realidad. . He creído lo que Teran me decia 
antes de mi salida de Europa: yo sabia que las ideas de los 
pobres desterrados, de la Regencia embarazada, no eran mas 
que fantasmagoría: nunca me hice ilusiones; pero me encon- 
tré con que la situación no era, sin embargo, tan triste como 
Teran la pintaba entonces y como quisiera hacerla parecer 
toda vi a; este pais es mejor que su reputíicion, y mejor preci- 
sámente en eí ¿íentido opacsto ai de los desterrados. Todo cuan- 
to Gutiérrez y sus amigos han manifestado, es falso y fundado 
en errores irreparables de mas de veinticinco años de ausen- 
cia involuntaria. El pais no es ni ultracatólíco ni reacciona- 
rio; la influencia del cloro es casi nula, la de las antiguas i- 
deas españolas, casi desbaratada (2^; mas, por otra parte, el 
pais no es todavía liberal, en el buen sentido de la palabra. . . 
El asunto del momento es organizar el pais con reflexión y 
paciencia, obra que no admite ni milagros ifi transiciones 

(1> El anti^ao Miniatrf> de Juárez, que en diciembre de 1863 hábia hecho viaj€ a 
Miramar i hablado con Masimiliiirirí trat-.indo de convencerlo de qup no aceptara 
la corona de México, 1 que en los últimoa mce^ís de 1865 vivía en Par]s i visitaba al 
Baitin de Pont, diciendo le qae creia que n aquellas fechas ya estarla Maximiliano 
desengañado i convcnrido de todo lo qn(^ le habia dicho en Miramar. Pero nada de 
esto; Maximiliano i Níipo león 111 ^e hallaban a la bazou en el apogeo de sne il unio- 
nes, mientras que en las regiones de la política de Washington i de Berlin ee escucha* 
han raidos subterráníioa, prtsagos de la espantosa caída de dos Imperios. 

Eéí© ea el mayor error que contiene la carta dfi Maximiliano. Hace bástan- 
los que e^toi combatiendo a! gobierno español i LA EDLTC ACIÓN COLONIAL 
tenido i tengo la conciencia He que, mieiUras otros muihÍFimoíi combateo las 
lA del árbol j yo be din] ido i dirijo mU ataques a la& raices de nuestroi males socia* 



I 



■-^ ■» 



■250— 



1865 repentinas, y yo procuro evitar el único error de mí predece- 
, sor JuareZj que en el corto tiempo dtí su Presidencia quiao 
deshacer y reformar todo. , . Si Teran habla de haber per- 
dido las ilusiones, no me sorprende, y me parece natural: no 
ha llegado todavía el tiempodel afecto y del entusiasmo; 
es menester primero que el pueblo me conozca y me conten- 
taré con que en el vigésimo quinto aniversario (1) de mi adve- 
nimiento se me quiera y se me aprecie. El último viaje de 
la Emperatriz á Veracruz y á Yucatán, prueba ademas que 
no nos es tan opuesto el espíritu público: á nuestra llegada, 
hace dos años, nos recibió Veracruz con una frialdad glacial, 
como debía esperarse de una ciudad inteligente, que no pa- 
dia proveer lo que sucedería. En esta vez la Emperatriz de 
México ha sido recibida con un entusiasmo á que ya no es- 
tan acostumbrados los soberanos de Europa. No hablaré de 
Yucatán, el niño mimado de mi reinado, en donde ha sido 
acogida con frenesí la Emperatriz; pero debo advertir que 
Veracruz y Yucatán representan el liberalismo del país, . . 
('reo ver una diplomacia real y profunda en las cartas de Te, 
^ ran. Deseo mucho entenderme con Juanr-z, pero^ ante todo- 
debe reconocer la resolución de la mayoría efectiva de la na- 
cioo, que quiere tranquilidad, paz y prosperidad, y es menes- 
ter que se decida á colaborar con su inquebrantable energía 
é inteligencia á la obra difícil que he emprendido. Si, como 
creo, tiene realmente en vista la felicidíid de Máxico, debe 
comprendt'r bien pronto que ningún mexicano quiere tanto 
como yo el pais y sus adelantos, y que trabajo para ello con 
toda sinceridad y con las mejores intenciones. Que venga á 
nyudarme sincera y leal mente, y sent recibido con los brazos 
nbiertos como todo buen mexicano. . . En todo caso puede 
V. dar las graciaíf de rai parte á Jesús Teran, por sus buenas 
palabras: le dirá V, que estoy pronto á recibir en mi Conse- 
jo y entre mis amigos á Jiiarez'* {2). 



f 1 ) Ma:s i miliario creia f^oberuar en í léxico veinticinco Míos. 

l2J Eihistori M'ior monnrqHiMa Arraniímí, comentando esta celebérrima carta, 
f\\i^'.^^Si J^io^rez €ra un Vi^rdadero patnoia^ ñifu único er^^or fué querer hacer mucho 
^n poco tiempo, ¿por quá no dejó el trono S. >L? ¿Por qué expidió el sanguinario 
decreto de O^^^ubre, v faaUaba R¡n pielad á los republicanos* á los que defendían 
Gobierno de Juárez?** í'Tomo 4? , pág 58). 

El bÍBtoriador monarquista Zíimacois, comentando la misma cartai dice: "Si j 
gaba á D. Benito Juárez tm vrdadero piiíí íy¿íj,si el únio effordñ €&U fué querer he 
mucho en poco ííempy, debió dejarle en el puesto que ocupi^bü; haber deaijatjLdíi 




—251— 

Diciembre, 18. Lei de Maximiliano sobre el Estado Civil 
i sobre el matrimonio'Civil, repitiendo las de Juárez. 

Diciembre, 20. Entrada de Carlota en la capital de Méxi- 
co a su vuelta ;'de Yucatán. 

Diciembre, 20. L'^Sabiendo Juárez que si comandante Bi- 
liot habia salido de Durango con dirección a Chihuahua, sa- 
lió de esta ciudad i se volvió a Paso del Norte con sus Minis- 
tros. 



1866. 



Enero, 7. Toma de" Alamos (Sonora) por el general Án- 
gel Martínez. 

Enero, 9. Contestación de Drouyn de Lhuys a Seward. 
**Hemos ido alli f México) no para hacer procelitismo monár- 
quico, sino para obtener las satisfacciones y garantías que 
hemos debido reclamar; y apoyamos al Gobierno que se ha 
fundado con el concurso de las poblaciones, por que espera- 
mos de él la satisfacción de nuestros agravios, igualmente 
que las seguridades indispensables para lo futuro. Como no 
buscamos lii un interés exclusivo ni !a realización de un'pen- 
samiento ambicioso, nuestro mas sincero deseo es aproximar 
cuanto sea posible el momento en que podamos, con seguri- 
dad para nuestros nacionales y con dignidad para nosotros 
mismos,Ulamar lo que resta en aquel pais del cuerpo de ejér- 
cito que á él enviamos'' 

Enero, 22. Napoleón en 'su discurso pronunciado ese dia 
en la apertura de las Cámaras, dijo entre otras cosas: **E1 
Gobierno fundado por la voluntad del pueblo en México se 
consolida: vencidos y dispersos los disidentes, no tienen ya je-' 

hacerle la guerra, y ya que admitió el trono, por que no tenia noticia de lo que ha- 
bia hechOjdescender generosamente de él ; llamarle áque continuase rigiendo losdes- 
tiootí de^la patria bajo las instituciones republicanas, y decir á la Intervención fran- 
cesa que su misión habia terminado en México, bi con efecto abrigaba la convic- 
ción de que D. Benito Juárez habia sido útil á Mhico enmuchasi cosan, y que las ideas 
délos que le elejierún Emperador no eran mas qwe fantasma.:^ o Has, jamas debió pie- 
♦^'"ier que fuege á ayudarle á consolidar el trono, sino que él debió acercarse á D. Be- 
Juarez ( Pnro que no se acercaba mucho) para ayudarle en Ix empresa do consoli- 
la República, puesto que el único error que hybia cometido consistía (?m /i^6¿r, 
'ido hacer mucho en poco tiempo.'^ fTom cit., pág 320 j. Arrangoiz i Zamacois 
inscientemente formaron un tribunal i procesoron i sentenciaron a Maximiliano 
«113 hechos antes déla toma de Querétaro. 



—252— 

1866 /e; las tropas nacionales han manifestado ñu valor^ y el paifi 
ha encontrado garantias de orden y seguridad ... Como me 
prometía el año anterior, nuestra expedición toca á su térmi- 
no. Estoy en tratos con el Emperador Maximiliano para fi- 
jar la salida de nuesti^aa tropas, á fin de que su regreso se 
verifiqut3 sin comprometer los intereses franceses que hemos 
ido á defender en aquel lejano pús,'^ En una de las prime- 
ras sesiones del Congreso, Forey opinó que el Gobierno no 
debia hacer regresar las tropas del ejército expedicionario 
en México, sinu antes enviarle nuevos refuerzos hasta la con- 
solidación del Imperio Mexicano, por que asi lo exigían las 
promesas i el honor de la Francia, i que la salida de las tro- 
pas francesas producirla "la caida del trono de Maximiliano," 

Enero, 3L Desocupación de la ciudad de Chihuahua por 
el capitán Francés Billot, dejando alHuna guarnición de 500 
mexicanos imperialistas. 

Enero, fines. Informe de José Manuel Hidalgo a Maximi- 
liano, Eloin, José Fernando Ramirez i Carlota aconsejaron 
con instancia a Maximiliano que destituyese a Hidalgo í 
nombrase otro Ministro en Francia en lugar de éL Maximi- 
liano accedió, i para dar a la destitución un color honoríficOj 
llamó a Hidalgo a México para que le ¡informara verbal, con- 
fidencial i largamente, i nombró Ministro interino de México 
en Francia a Slartin del Castillo. Hidalgo llegó a México el 
15 de enero e informó a Maximiliano que la opinión pública 
i los deseos de la Francia eran la pronta vuelta del ejército 
francés de México, i que estaba seguro de que NapoleOii en 
su próximo discurso en la apertura del Congreso iba a anun- 
ciar esta pronta vuelta. Maximiliano suplicó a Hidalgo que 
le diera su juicio con sinceridad sobre la situación del Im- 
perio en el interior, e Hidalgo le pidió algunos dias de plazo. 
Afines del mismo enero» Hidalgo, después de haberse infor- 
mado con muchas personas, dijo a Maximiliano, entre otras 
muchas cosas; '^que la verdad no entraba en su palacio; que le 
t.mgañaban los que le decían que la situación era muy buena 
y que todos estaban satisfechos; que habia un descontento 
general; descontento en el porvenir; que habia desaparecida 
completamente el entusiasmo de los primeros dias; que tod 
convenían en que S. M, estaba rodeado de juaristas, de ene 
migos del Imperio y de Francia; que empleos y puestos delí 



cados se confiaban a gentes que conspiraban á la luz del dia; 1866 
que todas las familiaSj todo lo que legítimamente formaba 
la sociediid de un pais, vivia consternado* por que la mala 
inteligencia con el Mariscal Bazaine se traducia por la retira- 
da de las ti'opas y del apoyo de Francia y muchas familiar 
hablaban de emigrar; que si S. M. quería oir á personas de 
confianza que le indico, ellas podrían decirle lo que no &e 
habían atrevido á decir por no haber sido interrogadas por 
S. M/' A pintura tan desconsoladora Jlnximilino contestó 
sencillamente: ''Eso se dice de todcs los Gobiernos'Xl). 

Hidalgo habló en seguida al engañado i confiado monarca 
sobre el estado de la opinión pública en Francia respecto de 
la expedición de México i concluyó con estas palabra^: **N0 
HAY QUE HACERSE H.USIONES, BENOR, AMIGOS Y 
ENEMIGOS DE NAPOLEÓN, TODOS DESEAN LA VUEL^ 
TADEL EJERCITO FRANCÉS" (2^. Estas palabras, di- 
chas con un acento de enérgica franqueza, producida por 
una amarguísima vertí ad i convicción profunda, fueron para 
Maximiliano, para Carlota i para todos los imperialistas tan 
sorprendentes i dolorosas como un golpe en lo oscuro. 

*^S, M, se fuC á Cuerna vaca llevando consigo á Hidalgo; 
allí ¡e manifestó que estaba resuelto íi cambiar de política, y 
que le indicara algunas de las personas que convendría ocu- 
par, d lo cual contestó Hidalgo que no lo podia hacer ''por 
que no las conocía íiabiendo estado ausente dieziocho años'' 
., , Maximiliano, para hacer creer que sg acercaba al partido 
conservador, le dijo al general Almonte que le diera una 
lifíta de personas que le parecieran convenientes para for- 
mar el nuevo Ministerio: Almonte no la dio por temor á E- 
loin'' (3). 

Febrero, mediados. Llego a la capital de México el Ba- 
rón de Saillard, comisionado por Napoleón para arreglar 
con Maximiliano la retiñida de las tropa^^ francesas. Esto 
causó una honda impresión en los imperialistas i extraordi- 
nario enojo en Maximiliano i Carlota (4). 

) Artan^oií* tomo cit^j pdg, 71* 

\ Ibid. 

Ma^aeraaen la obra citada dice : '*Cuando M. SnilUrd ee emb^ircó paia Méxi- 
ü lugar de nu auto compulsorio y de instrucciones perentoriap, no llevaba mas 



—254— 

1866 Febi*ero, mediados. Llegó a la capital de México una co* 
misión de nobles belgas para comunicar al Emperador i a la 
Emperatriz la muerte de Leopoldo I, padre de esta, i el adve- 
nimiento al trono de Leopoldo II, hermano de ella. 

Febrero, 20. Acción de la loma de la Magdalena, a tres 
cuartos de legua de Uriiapan, ganada por Bamon Méndez a 
Nicolás Regules i su subalterno Vicente Riva Palacio. "La 
lucha fué terrible, y por ambas partbS se combatió con extra- 
ordinario valor por espacio de ijias de tres horas. 'La victo- 
ria al fin se decidió por los imperialistas, ''no por que hubie- 
se faltado resolución á las fuerzas republicanas,'' como con- 
fiesa ingenuamente el mismo general Méndez, *'pues comba- 
tieron con un denuedo extraordinario,'' sino por que la for- 
tuna quiso favorecer á los soldados del Imperio. Las fuer- 
zas republicanas se retiraron dejando en el campo de batalla 
mucho armamento y municiones, doscientos muertos entre 
ellos muchos jefes y oficiales, y ascendiendo á trescientos 
hombres el número de prisioneros; los imperialistas tuvie- 
ron ciento cincuenta hombres entre muertos y heridos, en- 
tre ellos muchos oficiales, lo que prueba lo reñido que fué 
la acción" (1/ 

Febrero, fines. José Manuel Hidalgo renunció la legación 
en Francia: Maximiliano quiso con instancia nombrarlo 
Consejero de Estado i no aceptó. 

Marzo, 2. Se embarcaron en Veracruz Eloin i el Abate 
Domenech, comisionados por Maximiliano, el primero para 
arreglar negocios muy importantes en las cortes de Europa, 
i el segundo para publicar en Paris los artículos que se le re- 
mitieran de México, favorables al Imperio. 

Marzo, 3. Renunciaron sus carteras José Fernando Ra- 
mírez, José M 7^ Esteva, Luis Robles Pezuela i Juan de Dios 
Peza, i en el mismo dia nombro Maximiliano Ministros nue- 
vos: 

Relaciones exteriores: Martin del Castillo, conservador. 

Gobernación: José Salazar Ilarregui, liberal moderado. 

que una carta autó^irafa de Napoleón III que contenía algunas observaciones aiu.. 
sas, recordando á Maximiliano que no ])odia contar indefinidamente con el ap< 
militar y hacendario de Francia, y liaciéndole comprender que debia preparan 
gobernar por sí solj.*' 
(1 j Zamacois, tomo cit., págs. 369 i 370. 



—255— 

Fomento: Francisco Somera, rico propietario i liberal mo- 1866 
derado. 

Guerra: José MP García, antiguo general i liberal mode- 
derado. 

Suprimió el Ministerio de Instrucción pública i Cultos. 

Marzo, 4. Asalto de la diligencia i asesinato de un noble 
belga. El Sr, Vi gil, en ''México á través de ios Siglos,'^ tomo 
5? , pag. 751, dice: ^'Honda sensación causó en México y mas 
todavía en Europa, el asalto que el 4 de marzo sufrió la comi- 
sión belga, que hahia venido á participar el advenimiento 
del rey Leopoldo lí, y que regresaba para embarcarse en Ve- 
racruz. El suceso se verihco en Rio Frió, quedando muerto 
el Barón d' Huart y heridos el mayor Dwyss, el general Fon- 
ry y su ayudante de cam¡>o M, MaiécheaL El Archiduque se 
dirigió luego al lugar de la catíustrofe y mando trasladar á la 
capital -í^l cadáver del barón, a quien se hicieron solemnes fu- 
nerales en la iglesia de San Jerónimo. A ellos asistieron Ma- 
ximiliano y sa esposa de incógnito/' 

Marzo j principios. Josc Manuel Hidalgo i Fray Tomas 
Gómez se embarcaron en Ve raer uz para Europa. En lo de 
adelante Hidalgo vivió en Faris en hi vida privada. De este 
modo huia del Imperio uno de íus fundadores (1). 



(1) Za^macoia tomo cíL^ pa^. 389, dieci: **Uno de loa que no creL>nqiie fuesen 
rñnceros lo?? sftntimientoí tle re '"p 3*0 de p irte dei Emperador hílcu\ hi Sintn Sede en 
lo relativo á IjiH cnei*tiüneíi €ayM rvMüliioiori ae p^pnraba, era D, Mi^/aí>l UidUgo, y 
protilo vio robiistrciiU an i le t pjr Lis pilLvhras de una ptírHoiia rospMiible. DeápuCí! 
de haber heohti la renancia de la lot^neion de Méxít-ü en Faris, de no haber querido 
admitir el cargo «le c:^lebmr un ir.iia io de comeivio y nnvetíasdon con el Ministro de 
Francia, y fíe haber^íí nc.Lrudo á a^eptiir el nombramiento de Consejero de Estado, ^n 
erabarc6en Yerafíiují p.irit volver á ICümpa. En el mipuio vaporen qtte marchaba 
D. Jodé ilanuel HidalHo^ iba ttimbieii Frav Toaias Ctomeí, reUfíio.^o franciscano que 
había dado lecci^-ino^ di» ef^pinol ú. :^ía:£Ímilíaao en Mirainar, y qno por repetidas? ins- 
tancias 1 le o:-stt^ ni arrho á íMóxii^ío en CíiUlnd de í;a|)elhin díí hi Fimperatri;;» Este 
reapetiible reli^ÍQ^o, lamen táni lose eon D. José ti idílico en nuw de 1 ih coriv^rgacioQefi 
que tuvo con í-ldaraiite U navej^ icion, d^* lo qtie hid)ía vií^to en pal.L:ii5 y di laaehan- 
ssaa que con respecto á loe aBuntLjü ile. la rebuion usaba Jlaximiliano, le dijo: *'Que 
el Ecnperador y la Eaiperatri^ m htibian vuelto locos en México, ó hablan represen- 
t:ido uini comedia en Minmiar." Lo segiuido es lo cierto. 

El llamarse a 1>. Joaí Miu>uel Hidalgo una.^ vl^ícs D. Miguel i oítiih ü, José Hidiil- 
go, hún !op¿'*s Unqmte do Ziiiaacoi?í i no mioa. 

Arran^oiK en el tomo eit-, pag. S4, dice í ''Vinoá Europa en el mifímo vapor que 
vlgo, Fray TomaH Gómez, el religioso fp anei^OLUio que he citado tn la pag. 2D5 del 
a tercero: había dado leceioaed lie cspulol lí Maximiliano, por ctiy.iá rcjietidas 
lucias fué d México cié capellán de la Emperatriz, y en la nave¿^acion dijo á Hi- 
* -79 en un mocn^nto de mal humor \q había dicho esta Serlora, "qua eu Euro- 



—256— 

l8f>6 Marxo, mediados. Bazaine recibió un despacho deDrouyn 
de Luhys, en el qué le decía: *'En l<>s momentos en que le 
escribo á V. este despacho, el Sr. Barón Saillard ha debido 
llegar á México: las instrucciones dtíl gobierno del Empera- 
dor [Napoleón] les son á V, pues conocidas ... El deseo de 
S, M,, como ya sabe V-, es que hi evacuación pueda principiar 
hacia el otoño próxinío. y que quede termituida lo mas pron- 
to posible." 

Marzo, 25, Derrota de la guarnición imperialista que ha- 
bla quedado. en Chihualuia i ocupación de esta ciudad por el 
jefe republicano Luis Terrazas. Contribuyó mucho al triunfo 
el hecho siguiente. El coronel Plato u Sánchez agujeró con 
una^ bala de canon una de his campanas grandes del templo 
parroquial (agujero que se conserva todavía), lo que hizo 
que los imperialistas abandonaran luego dieíio templo, que 
era su baluarte principal. 

Marzo, 31. El periódico oficial '*El Diario del Imperio/' 
que publicaba artículos para hacer creer a los conservadores 
que existían buenas relaciones entre la Santa Sede i Maximi- 
liano, dijo en uno de ellos: ''La mayordomia del Santo Padre 
ha remitido para SS. Mj\[. el Emperador y la í'mperatriz las 
velas de la Candelaria, como se acostumbra hacer en la Corte 
Romana en honor de los Soberanos con quienes guarda bue* 
ñas relaciones'* (1). 

Abril, principios. Entrevista de Napoleón III j el Barón 
de Saíllard i resultado de ella. Dice Zamacois: "En la en- 
trevista expuso el Barón de Saillarvl todo lo practicado en 
Méjico con el Gobierno de Maximiliano; y al dia siguiente 
anunció "El Monitor," periódico oñcial de Napoleón, que en 
virtud de las negociaciones realizadas con la Corte mejicana 
por el Barón de Saillard, el Em[)eradür Napoleón habia re- 
suelto que el regreso ^le las tropas expedicionarias empezase 
en Noviembre de aquel ano de IHtiO, en tres divisiones: la 



pa lea esperaba unii coTí>na mejor *" y bimentAndoífe do lo qne híibia visto en el Pa- 
lacio Imj)i>rÍHl y de l:i4 biomii:? (le >íu\'iiiiiliiUio íobre lii reliiíionp i\ü:iii6 el Padre 
Gómez: ''Aquellos Sc-fiore*? se iiLin varltu 1^* o^iín .México 6 rt'prtí.-íiüiiinron una '"" 
media en Mlraruar*" También* en imacomiíi.L, dijo Ia Lvujt írati k al Mariat-al 
¡saine que, '*no hahiiin idf> SS, UM, ú. Méxu'o piir¿i eatird^; aiii tíU^rn;imeute; qu 
sufragio Qniver;¿al les d^iría otra corona mejor/' 

(IJ Por lo viirfto, el Imperio no m apuÜuba a la aazün mía que cu viílas de la Cf 
delaria. 



—257— 

primera de las cuales saldría en el expresado mes de No- 1866 
viembre, la segunda en Marzo de 1867 y la tercera en No- 
viembre del mismo año de 1867. — Constaba el .ejército fran- 
cés que se hallaba á la sazón en Méjico á las órdenes del 
mariscal Bazaine de dos divisiones de infantería y una 
brigada de caballeria, con artillería y los servicios adminis- 
trativos correspondientes. Las dos divisiones de infantería 
estaban mandadas, una por el general Castagn^^y la otra por 
el general Douay, siendo los jefes de Brigada los generales 
Aymard, Neigre. Brincourt y Manssiau; la artillería la man- 
daba el general Courtois, y Ja caballería estaba á las órdenes 
del general Lascoursy. Todas las fuerzas ascendían á cosa 
de 26,000 hombres.'^ 

Abril, 6. Despacho de Drouyn de Luhys a Montholon, en 
el qué le dijo lo mismo que habia publicado ^'El Monitor." 

Abril, mediados. Juan N. Almonte se embarcó en Vera- 
cruz, como embajador de Maximiliano cerca de Napoleón 
III. El Sr. Vigil, tomo cit., pág. 752, dice: "La misión de 
Almonte se reducía á presentar al gobierno francés un pro- 
yecto de tratado secreto que substituiría al de Miramár, en 
el cual se pedía que el ejército expedicionario permaneciera 
en México tres años mas.'' Momentos antes de embarcarse 
Almonte recibió instrucciones de Maximiliano, en las qué 
le mandaba que si Napoleón se negaba a su solicitud, le 
dijera que retirara luego de México todas las tropas fran- 
cesas. Tan atrevida o mejor dicho insensata determinación ^ 
se apoyaba en la confianza que tenía el Emperador de Mé* 
xico en que su hermano Francisco José, Emperador de Austria, 
le habia proínetido mandarle pronto un ejército de 10,000 
austríacos. 

Abril, 26. Carta del Coronel Manuel González, después 
Presidente de la República. **Rio Blanco, Abril, 26 de 1866. 
— Sr. Ministro D. Matías Romero . . . Nosotros permanece- 
mos unidos y compactos; la cuestión presidencial pasó casi 
desapercibida y seguimos obedeciendo al Gobierno del Sr. 
Juárez" (1). 

Mayo, 6. , Protesta del Ministro de los Estados Unidos en 
ena: ''Habiendo autorizado el Emperador de Austria el 

Santibafiez, Reseña cit., tomo 2. ® , pág. 369. 



vmm^^T^. 



—258— 

¡ 

1866 alistamiento de voluntarios para México, el embajador de 
los Estados Unidos en Vi en a recibió orden de romper sus re- 
laciones diplomáticas y retir^írse, ú acaso se insistía en tal 
propósito. Los voluntarios se hallaban ya reunidos en La- 
baycach para embarcarse el 10 de mayo; la protesta del mi- 
nistro americano fué presentada el 6, y el gobierno austria- 
GO, cuya posición se veia muy amenazada en Alemania, di5 
inmediatamente contra-orden, frustrando de esta manera la 
salida de los voluntarios (1) '' 

Mayo, principios. Desembarco de Antonio López de San- 
ta-Anna en NuevaYoik. Fijó su residencia en Elizabethport 
i empezó a poner en juego todas sus relaciones en Estados 
Unidos para que por el gobierno de Juárez se admitiera 
su solicitud de ponerse a la cabeza de un ejército i combatir 
al Imperio, 

Mayo, 15. Protesta del Club Mexicano .en Nueva York 
contra el proyecto de Santa- Anua de levantar un ejército 
para ?.om batir el Imperio. Zamacois en el tomo cit, pág. 425^ 
dice: 'Xa aparición de San ta-Anna en los Estados Unidos, 
y el verle empeñado en ganar el afecto de algunas personas 
norteamericanas de influencia en el gabinete de Washington, 
abí como e) de los republicanos, alarifió á los mejicanos li- 
berales que se hallabaa en los Estados Unidos; pues temian 
que si se admitian sus servicios en el partido republicano* 
se convirtiera después en Dictador/* El Club Mexicano 
estabiecirlo en Nueva York, publicó una protesta contra eV 
proyecto de Santa-Anna, Los principales que la firmaron 
fueron Francisco Zarco^ presidente del club, González Orte- 
ga, Epitacio Huerta, Juan José Baz, Felipe B. Berriozabai, 
Fantaleon Tovar, Juan N, Navarro, Eulalio Degollado. Joa- 
quín Villalobos i Gaspar Sánchez Ochoa. 

Mayo, mediados, Maximiliano, sabiendo el desembarco i 
i as pretensiones de Santa -An na en los Estados Unidos, hizo 
publicar en *T1 Diario del Imperio'' las cartas que Santa — 
Anna años atrás habia escrito a Gutiérrez de Estrada i al 
mismo Maximiliano, en las qué habia echado pestes contra 
la reforma republicana i la Constitución de 57, i prodiga'^'" 

flj ^'México á través de los Sigloa,'^ tomo ciU, pág. 755, 



' ~15S— 

loores a la forma monárquica i había ofrecido con instancia 1866 
sus servicios al Imperio. 

Mayoj 21. Carta de Santa^-Aiioa a Matías Romero, Mi- 
nistro píenipotenciario del Gobierno de Juárez en los Estados 
Unidos, ofreciéndole sus servicios para derrocar el Imperio, 

Mayo, 2o> Contestación de Roncero a Santa— ^AI] na, en 1í^ 
qué entre otras cosas le dijo: **Sí V. no hubiera sido el prime- 
ro en solicitar el establecimiento de una monarquía europea 
en México, cuando ejercía el poder supremo de la nación, y 
si no hubiera V, reconocido y apoyado la intervención que 
el Emperador de los fránceses"^ ha lie vedo á nuestra patria, 
según aparece de documentos recientemente publicados, no 
creo que hubiera dificultad en que el Gobierno de la Repú- 
blica aceptara y utilizara los servicios de V . . . Pero duí^gra- 
ciadamente, en ^I caso de V. liay circunstancias especiales, 
que hacen cambiar el objeto de la cuestión. Ademas de es- 
tar V, ahora Cí;n ]a mancha de haber reconocido y dado-el 
peso de su inüuencia al proyecto traidor de derrocar al 
gobierno nacional de nuestra patria, y establocer otro quela 
constituy^a'a en dependencia de !a Francia, hay la circuns- 
tancia de que durante los últimos años de su vida, ha esta- 
do V. íntimamente asociado co]i et partido conservador de 
México;^ 

Mcjyo, 31. Contestación de Napoleón III a Droiiyn de 
Lnhys. refiriéndose a la solicitud de Al monte, que habia 
llegado a Paris el 14 del mismo mes. ^'Al adoptar esta re- 
solución (de retirar de México el ejérciío fnin^xs), sin embargo, 
hemos prescrito qufi se ejecute en los plazos y con Jas pre- 
cauciones necesarias para evitar los peligros de una transición 
demasiado brusca, hemos debido ocuparnos al mismo tiempo 
en sustitair a las estipulaciones, de hoy mas sin valor, del 
tratado de Miram^r, otros arreglos dirijidos á afianzar^ Ja 
seguridad de nuestros créditos . , , Es imposible admitir la& 
proposiciones del general Al monte" (1). 

Mayo. Muerte de Jesús 1 eran el antiguo Ministro de Juá- 
rez, en París, en la vida privada. 



Almonte no volvió á México. De esta manera huía del Imperio uno de sus 
"dorei. Tampoco volvió Ebin, 




—260— 

1866 Junio, 5, Manifiesto de Santa-Anna en Nueva York, en el 

que dijo entre otras co9as: *'Yofuí el primero que proclamé en 

, México la República el 2 de Diciembre de 1822, anunciando 

^ como el Apóstol al Areópago una divinindad desconocida , . , 
Juárez es un buen patriota y Ortega un buen hijo de Méxi- 
co ., , Por mis precedentes, por mi posición en el partido 
conservador, y aun por mi larga ausencia del paisj creo que 
soy el llamado á reconciííar los ánimos dando el ejemplo de 
la sumisión al gobierno constitucional (1) . . , Busco para 
mi turaba un laurel nuevo que la cubra con apacible som- 
bra. Apresuremos la hora, la obra del triunfo nacional; 
confiad en mis palabras y estad prontos. ¡Abajo el Imperio! 
¡Viva la Repiiblical" 

JuniOj 6. Capitulación de Matamoros entre el general 
Mejia que la defendia i el general Antonio Carvajal que la 
atacaba, Mejia se embarcó en Matamoros i desembarcó en 
Veracruz. 

Junio, 16. Batalla de Santa Gertrudis, cerca de Matamo- 
ros, ganada por el genera I Mariano Escobedo i sus subaltarnos 
los generales Jerónimo Trevino i Servando Canales i los co- 
roneles Sostenes Rocha, Francisco Naranjo y Miguel Palacios, 
al general Olvera a la cabeza de una compañía de mexicanos 
i de otra de mas de trescientos austríacos. Olvera conducía 
de Matamoros para el interior un convoy compuesto de 200 
carros, escoltados por 1,000 mexicanos i trescientos i tantos 
austríacos, '^La derrota fué completa; todo el material de 
guerra, lo mismo que el numeroso convoy conducido por 
ellos» quedó en poder de Escobedo, Los republicanos tuvie- 
ron 14ñ muertos y 78 heridos; las pérdidas de los imperia- 
listas corisistieron en 251 mexicanos y 145 austríacos muer- 

< tos; 121 mexicanos y 45 austríacos heridos, y 858 mexicanos 

y 143 austríacos prisioneros-. . . El general en jefe devolvió los 
efectos que iban en el convoy á sus respectivos dueños, me- 
diante el pago de dobles derechos, y el resto que quedaba 
como botín fué dividido por mitad con las fuerzas de Ta- 
maulipas que tanto habían contribuido á la victoria'^ (2). Por 
esta acción los republicanos quedaron dueños de Matam^^ 
Monterrey i el Saltillo. 

(1} Grandísimo respeto a la Conetiturion de 1857. 

(2j "Méjtico ú iravüa du log Siglos," tomo dt„ paga, 757 i eiguieiitee. 



—261— 

junio, 17. Jugirez volvió a Chihuahua i estableció alli su 1866 
Gobierno. 

Junio, fines. Maximiliano recibió en Cuernavaca (a donde 
solia irse a pasar algunas temporadas), cuatro noticias adver- 
sas que le afectaron en extremo: la de la derrota de Santa 
Gertrudis, la de la ocupación de Matamoros, la que le dio 
Almonte de que Napoleón insistia en el regreso del ejército 
francés i la que le dio el mismo de que Napoleón deseaba la ce- 
lebración de un convenio entre su Gobierno i el de Maximi- 
liano, en virtud del que este se obligase a aquel a entregarle 
la mitad de los productos de las aduanas marítinws de Vera- 
cruz i Tampico para el pago de la deuda francesa, de la qué se 
kabia pagado poco. De todas las noticias la que causó mas alar- 
ma fué la tercera, i refiriéndose a ella el Conde de Kératry 
en su obra *^La Elevación y la caida de Maximiliano'' dice: 
*'La Corte de México quedó herida de estupor/' I Zamacois 
en el tomo cit., pág. 476, dice: ''El tratado de Miramar que- 
daba roto, pisoteado por Napoleón . . . Maximiliano pronun- 
ció lleno de indignación estas palabras delante de varias 
personas, que se apresuraron abacerías públicas: ''Napoleón 
me ha engañado: existe una Convención formal entre él y 
yo, sin la cual jamas habria aceptado el trono, que me ga- 
rantizaba absolutamente el auxilio de las tropas franceces 
hasta fines de 1868" , . . Napoleón ocurrió á pretextos muy 
poco dignos de un monarca que regia los destinos de una 
poderosa nación (1). 



(1) César Canta en su obra "LOvS Últimos treinta añop.'' parr. 3, retratando el 
carácter de Napoleoii 111, dice: "Poseía el arte de la palabra, y sabia servirse de 
írases que pareciendo precisas, mientras que no eran sino vagas . . . Mientras que 
prodigaba y alucinaba con promesas á los quj se veian araenazndos, daba al mismo 
tiempo no'menores seguridades á los que amenazaban . . . El Censares esencialmens 
te personal v se aviene muy mal con personas independientes, COMO LO SON GE- 
NERALME^^TE LOS HOMBRES SUPERIORES; por eso prefíere y se rodea ma- 
bien áf intrigantes y de gentes malignas; de gentes que le son adictas incondicional- 
mente, y no deja ha.hlar mas que á aquellos que aprueban y ooneienten. El estimaba 
á loa hombres lionrad.)s, pero los tenia siempre alojadora cierta distancia. Sabia 
sacar provecho de loa de diversas condiciones, y conocia el precio y la tarifa de cada 
uno de ellos. A pesar de cierto abandono y de la expansión que aparentaba en sus 
conversaciones íntimas ó familiares, se decia que, cuando baldaba mentia, y cuando 
ba cali ido conspiraba; y realmente siempre estuvo conspirando, lo mismo des- 
s de su elevación que después de su caida. Aparentaba querer ir ala derecha, 
ido su intención era marchar hacia la izquierda; hacia ver que le hablan sido 
►Diadas las resoluciones que él habia adoptado ya en su mente, y las concesiones 
tenia predispuestas. No guardando consecuencia en su modo de obrar, sino ha- 
^-"'o por medio de rasgos instantáneos, de golpea teatrales, irreflexivos, tomaba 



7^^^^*^^^ 






-262- 

1866 Junio, El Coronel Vicente Riva Palacio comenzó a publi- 
car en Huetanio, en la imprenta de Gregorio Pérez Jordán 
el periódico intitulado *'El Fito Real/' que aunque de corto 
tamaño, en razón de estar escrito con mucha sal, se vendia 
abundantemente i a subido precio entre los republicanos, i 
escocia a los imperialistas, principalmente a los/ que milita- 
ban en Michoacan (1). 

Junio. Fueron desterrados a Yucatán por Maximiliano 
bastantes santanistas (entre ellos el General Agustín Zires), 
i bastantes orteguistas, por indicios de conspirar, aquellos en 
favor de S>iinta— ^Anna, i estos en pro de la Presidencia de 
González Ortega; i permanecieron en Yucatán hasta enero 
de 1867, en que volvieron a la cíípital de México por la li- 
cencia de Maximiliano t2) 

Julio, 2. Bazaine, niui alarmado por la batalla de Santa 
Gertrudis, salió con su ejercito para iSan Luis Potosí^ i salió re- 
sentido con ^Maximiliano por que fui a despedirse do él, i no 
lo quiso recibir. 

Julio. .'>. Al tomar j\raximilÍano la pluma para hacer su 
abdicación del trono de México, Carlota le detuvo la mano, 
aconsejándole que Jo consLa'vára mientras iba a Eui'upa a 
arreglar tres negneios: el cumplimiento del Convenio de Mi- 
ramar, un negocio hacendario i el arreglar con el Snnto Pa- 
dre lo;síisuutus perttuiecientes a la Iglesia, para captarse la vo- 
luntad del partido conservador/ en el qué ella i su esposo 

Ifls repolii(ziorií\^ mas iiiespefjdíis, salvo í^I cimliíLir dojftpucí? enteramente de idea para 
míircliarpor vi:i^ inttMnioiüus, Hí^irun y conf'irrae dehíRn demostrarlo sus i^antradic- 
citjin^s* Andusí y fl-'máiir'o ni miíinKi tiempo, rpsueltu á adoptíir (iiertas roí^af? aun 
cuando fu>*Ken jiardmí^-nto iíímpltis utupiusí, vacilante en Jos n)íídiop!, eabu rt'írenarsti 
y eRperar iLtry^o tiíMrj])0. perú e.-ítiiüdo siemprti ylert^L; ctianiío deiscubría el predpicio, 
rctroL'ediii» ^líltulm i^or encima de diñonltadna irravíi^imiip," 

El far¿< ter de !\:ipol<íon 11 1 i fl osirárter ile iMi^xindliiuio fque haliin nacido i ec 
habia eduraln en nna t.V)rtí*>, Inicrn ivcordar luui^rjin pnlalira de ljOt?uet. Predi- 
<ja ha el stirnion liel Hi-írM k^ J lid ng en la i^di-siii rt^d V'^'*' íc^ de Vnrí^Liljí^H deliintc de 
Luií XIV i de toda f^u Corte: tj<m pincel mae&tro tra/.6 el euadro de la traieicn de Ju- 
das, reñrií^ndo Ih Fob*'rliiri, la umi>Íí ion de. altoj* fmpleciH i honores, la uv:ii íciao ninor 
dfsenfrennilo al dinero, Ivn ndioí?^ 1^ h enviitisíS, la^ intrigaf^. Ui^ ríientiraí*, ¡as cíiium- 
nias, loí= i'oheidio^, lis veii^un/EiH, iiís hipncrepiíiíJ i as traiciones que ínvieron lugar 
en Jfc' rus Lile in el di¡i de la tt jieion de Jiuíns i en loa días ank^riorea, i concluyó con es- 
te arrimquf» valiente y euVdimíí í "í Oh Corto, mira ^iqui tu rf^trato 1" 

t U ''^^ Hl rnldu"'de I Miaihihijiira, nuni. ilel 12 de abril de IH'M, artículo mui i 
tereí?antíí, de J^lüiundo Ruiz, quicen iSflo militó en I^ílchoaran a las 6fd*!nea da Eí 
Palacio. 

i2) Biografia de ágtiatm Zirca; publicada por **El Tiempo,*' 



r 



—263— 



pensaban apoyarse en lo de adelante. Maximiliano aceptó el 1866 
consejo. 

Julio, 6. Habiendo Santa — Anna escrito a Jnarex ponien- 
do su Gíiípada a la disposición del Presidente de la República 
para derrocar el Imperio, Juárez le dio el 6 una contestación 
por medio de su Ministro Sebastian Lerdo de Tejada^ mas 
dura 6 iníamante que la que le habia dado el Ministro Ro- 
mero. A pesar do tantas vergonzosas repulsas, 5'anta— Anna 
no dejo de seguir intrincando para ver si conseguía su objeto. 

Julio, 8, Carlota salió de ¡a ciudad de México, acompaña- 
da del Conde de Bt>mbelles, de Martin del Castillo, del gene- 
ral José Lopt:*?; Ur¿iga, de su mildico el Dr. belga Boklushia- 
bech, de los chambelanes Felipe Neri del Bari'io (el antiguo 
Ministro de (luat.Mnala), Suarez Peredo, Comle del Valle, i 
de dos damas de liouor, A pocos dias se embarcó en Vera- 
cruz para Sau Nazario en el vapor *'La Emperatriz Eugenia^' 

(1). 

Julio, mediados. E\ Congreso de los Estados Unidos, des- 
pués de discutir sobre los derechos de Juárez i los de González 
Ortega a la Pi-esidcucia, resolvió reconocer como Presidente a 
JuareZj i prestai'ki veinte milloues de pesos para que hiciera 
' la guerra al Imperio. 
Juiio^niediadus.El Coronel Vicente Ri va Palacio supo en Hue- 
tamo la capitulaciuu de Matamoros, la victoria de Santa Ger- 
trudis i la partida de la Emperatriz Carlota para Europa, com- 



(1) En iú misinij bu itjn mo embarqué yo en Veraüruz, para San Na^ario el íUa 13 
de enera de iSiiT. Í-Jinji mldii » l>a|iiL^ ibui el Dr, R'tüel Liicii) i^on 311 raposa la Sra. 
laidüraürie^rt ivivt.*M'^ hijij-,el Sr. Ex — Mmifttro Pedro Racviiicro y lícUanove { vive 1 
con su e?ip:>^.i li Snv, U,i tirina PtTOK G lÜLirdo é hijos, mi primt la Sra. liefuj^io San- 
rom^n viu ia Jo Co.liiM t vlvi) i f-imilii, el Sr^ Jodé Amar y Eíí^iindon con mi esposa 
la Sr ♦ ICtuiLi Vu'.Liicü i yii liíijumi pjiítiía la Srlta. Amülm V^'ivani.'o, i el Presbítero 
Lie» Atj iro-Tt Di;\^, A i),\ Li'xro Orie^L {viv^}, una seocion de tropis^ francesas tíom- 
puíístide r.í) h MU'yf^i i o.r,n mu :tiOá pis ijeíjd. L^a SS. Lutúo i Orteíi i otros pasa- 
jero-i viajiviti pür pHi-j ó iiistra^cion. Yo no fufen el Irnperi<> ni mono ni carta 
DitiL'a, e hiJ!e mi viaj-^ pjr qui lo d^s^ibi de^ la mi primera juveotiui; en 18(il había 
lieg^'iij li.isti VniraífUJí i nu h ibia podido e[iib.irt;arme por hahíirme enfermado gra- 
vementL*. Aun |Utiel P.i Im Colonia en í-ua P^í ¿ firr/;¿f dii-é; 'MCI hombre mi conoce 
por la i.nifbiti",yj ni hije lili vj ij^ pjr tjm ip mojorí^á hidniloa ni pir vestir una 
corb.itii elü^mí;ií, ni iiuupj/ pr »- u'jr una ban l.i de lí/t/íiiflilír, sltjo por adquirir las 
grandijs Uh:,Ui U I H 4 1 1 rv^ilLi:! di un Vi.ijtí á Eufjpi; Humnuir un p'^rn mi corto 

idal cíi3 itifi o, n l| lirjr in LV ir L^>nod miento d^i los hombrtííí y dj li-s corasí, rcí-títi- 
ar las yle-i^ i iíh[i il'I.ic' el eT^piriLLi en lioriíontí*3 mas ex-ená03 que el horizonte de 

goj eu qii ui j h.ibia priado. For lo miaoio Ilice mi viaje sia diáíJjLtad í volví i 

igos ilu üitíltiulud* 



nvi 



—264- 

IStiti puso la danza intitulada ''] Adiós Mamá Carlota!'' i la publi- 
có en *'E1 Pito Rea!/' Desde entonee^í se cantó con entusiasmo 
dicha danza, acompañada de la música en todos los lugares de 
la República en que estaban los republicanos (1). 

JuliOí 26. Cambio de Ministerio, Lacunza, Escudero y 
Echanovei Somera dejaron sus carteras, el Ministerio de Fo- 
mento se agregó al de Gobernación i el nuevo Ministerio que- 
do de la manera siguiente: 

Gobernación i Fomento: Salazar llarregui. 
Hacienda: Friand, francés, intendente en gefe del ejército 
francos. 

Guerra: D' Osmont, general de brigada del mismo ejército, 

Julio, fines. Reforma del célebre Gabinete particidar. Por 
no haber vuelto de Eui'opa Eloin i ac;ib;mdo de ll^-gar de a- 
Uá el Presbiterio Agustín Fischer, fué nombradi) jefe de di- 
cho gabinete. Los principales que lo cünipouian a la sa- 
zón eran Fischer, Samuel, Basch, alemán, médico de Maximi- 
liano, un alemán oscuro apellidado Her^feld i un austríaco 
que se apellidaba Bilimetz, a quien Maximiliano consultaba 
en todos los negocios arduos de política p<>r que lo íeaiia por 
mui buen arqueólogo. Todos estos habitaban cjn el palacio 
imperial i eran lof que realmente gobernaban a. México, que 
eran los que menos lo conocían, por que ignoraban hasta su< 
geografía i su idioma (2). 

Julio, fiues. Bazaine, siguiendo las órdenes de Napoleón,* 
retiró las tropas francesas de Nuevo León i Tamaulipas, Con 
este motivo en el mismo mos de julio dichus Editados fueron 
ocupados cou tropis republicanas i espacialm iute las capita- 
les de ellos. Monterrey fué ocupado por Escobedo. 



(1) "El Heríiliio'' fie Gun lnUijiira, artfonlo de E Imnrtlü Uu\z pon.o ante,'? citado. 

[i] liíyi rií^ítn >''a al.i itü:4 lia [oí f r^ii í 33^ Kriinl i D' Ü^¡u,>rít pin Ion iUniíítenOB 
m^ñ importanttí^ íaí-'on ilfí,^aprohado3 por toio.í Li4 m^tii.MiU>9 iinpi^nuliataí*. Maxi- 
miliaria hi^o edtos nombrArnísrífita^ pjr g. in;|r!vir a N" iprjítiDn. TinnOien fué «le la d^- 
aprabac:ioa general oi jiO.nbra.Di ínto A^l Pa Ire Fhi-Ii ¡c, que era alemán, lutL-rano 
cOQVtírtLlj ai cat^T^ijí-Hini, qii^ no hxhii toaiilu en g\ ni^n} irnixítaiio mus empb'O que 
el iíi«íiíriili Míití de niKListrj d?l Onra úA Sij^nrio de D inu^^o. qnw en td niií^mo año 
de I8it> liibianiJií n J.n jral> pjr ,Mi:£irn li^iri 1 1; n'>iH lír*í>:i il nua ron in^truccioueg 
miíi S(;^rí?."'*¿t tí^br.^ l>4 aau.it>^ d? I.i l:^lriiía, i qu co n > di^j, a* uimba de Ikí^íar f^» la. 
clui^ii etínii sin h ibir üí>h*j^ úIí nal i. DJ -bt^ iiuLni v'nri e.i. f^e^un se ttoep 
se referían eatreolraj p^ríi>ni'í al ñr. Aiüibií* u Lil)H::di i dehr^n de aer muí i 
regante?* ; pero nada slj sabe de ellafl, por que aunque el Pal re Fiefln'r al mo i 

dej6 conRi^nAiias en ana Memiri^St dejó ord-ín.iiio eu da te^ta tnentoqae tlicho 
mentó a libro í^o sú publicara hasta que irasu arriería ditíz aüüd dütipa^s da »u [ 
t«. 



\ 



—265— 

Julio, fines. Pronunciamiento del corone] Florencio An- 1866 
ti I Ion en Pitdra^orda contra el Imperio. 

Agosto, 7. Ouupacion de Tampico por los republicanos 
en virtud de capUulacion entre el coronel francés Langlais 
que defendía k plajea, i el general republicano Desiderio Pa- 
vón, qua la atacaba. 

Agüsto, 9, Carlota, acompañada del Ministro Almonte i 
de sui esposa, que habían ido á recibirla i cumplimentarla en 
el buque *'La Emperatriz Eugenia/^ llego a la estación del 
Monto Parnaso en París, en donde "la recibieron i cum- 
plimentaron lo:i demás individuos de la legación mexicana, 
José M. ^ Gutiérrez de Estrada^ el joven Salvador de Itur- 
bidé, agraciado por Maximiliano con el título de príncipe, 
otrod ra^xic^jinos i t>l Abate Doraenech, i de allí la condujeron 
con ei Conde d^ Bombelles i demás de su comitiva al regio 
hospedaje que se !e tenia preparado en el Gran Hoteb Momen- 
tos despueá litigó a cumplimentarla el príncipe de Metternich, 
Ministro de Austria rn í*aris. 

Agosto, 10, a las 6 de la tarde. Visita de la Emperatriz 
Eugeuía a Carlot:i, acompañada aquella de varios altos dig- 
natarios i damas de su' Corte, 

Agosto, 11. Primera conferencia entre Carlota y Napoleón 
ÍII. Zamacois en el tomocit, pág. 514, dice: ''El dia 11 se 
dirigió la Emperatriz Carlota a Saint-Cloud, acompañada de 
la esposa de D. Juan Nepomuceno Almonte, en un carruaje 
de la Cort3, siguiendo á este otro en que iba la Señora del 
Barrio, el Conde del Valle, gran chambelán, y el Sr, del Ba- 
rrio, chambelán de servicio ... Su Alteza el Príncipe Impe- 
rial {7iiño de 10 años) es pirraba en la puerta á la Soberana de 
MéjicOj^á quien dio la mario al bajar del carruaje. La Em- 
peratriz Eugenia, que se encontraba en el primer tramo de 
la escalera, acngíó á la esposa de Maximiliano con señaladas 
muestras de satisfacción y afecto^ — ^El Emperador Napoleón, 
pretextando estar enfermo, se resistía á tener una entrevista 
con la Emperatriz Carlota; mas habiendo insistido en confe- 
renciar personalmente con él, no pudo excusarse y la recibió. 
esposa de Maximiliano pinto con vivo colorido la situa- 
n verdaderamente crítica por la cual atravesaba el Imperio 
xicano . . . Indicó la conveniencia deque fuera relevado 
iriscal BazainCj y rogó que el regreso del ejército expe- 



—268- . 

1866 diciünariose aplazase hasta el mes de Abril del año siguiente 
de 1867, así como que se concediese dos años de respiro para 
el pago de la deuda contraída por el Imperio üe Méjico, con 
Francia/' , 

Carlota delante de Napoleón levo una E.cponcion que le 
remitía el Gobierno de México, en !a qué entre otra=i muchas 
Cusas se deeia: ''El Gobierno Imperial Jlexicíino no podia 
preveer, ni habria podido admitir como probable, el hecho de 
que al cabo de tres años de una guerra ruinosa, el general 
en jefe del ejército franco-mexicano, compuesto de cincuen- 
ta mil hombres, no hubiera conseguido someter las ricas 
provinciaci de Tabasco, Guerrero y Chiapas, donde no se ha 
visto ni un soldado francés. No podia suponer, sol "re todo, 
que después de prolongarse tres anos la gur^ira, gracias á la 
inacción del Comandante en jefe ó á fus disposiciones, to- 
dos los extensos Estados del Norte habrían caido de nuevo 
bajo el yugo de los juaristas. Baste echar una rápida ojeada 
Bobre la adjunta carta geográfica, para Cün\encei!?e de esta 
deplorable situación militar, y de )a iniusticia notoria que 
se comete al dirigir un cargo contra el Gobitíi-no Imperial 
Mexicano, por no haber satisfecho las exigencias del Trata- 
do de Mira mar; el general en jefe francés ha privado á este 
(íobierno de sus naturales recursos, no terminando pvf)nto y 
felizmente la guerra. Este es un hecho que dcd^emos hacer 
constar de un modo solemne, pues no ha dependido de nos- 
otros el evitar sus consecuencias . . . YA 4 (\& Diciembre del 
mismo año insistia de nuevo S. M* sobre este punto. 'L\cabo 
de recibir, escribia, noticias muy desagraílnhles de Sinaloa y 
del departamento de Mazatlan; laá pobhuñones de estas co- 
marcas no saben darse cuenta do la causa que motiva la sa- 
lida de las tropas francesas, antes que cuerpos mejicanos 
hien organizados vayan á reemplazarlas, eWñFy ven con terror 
al general Corona, próximo á apoderai'se de un solo golpe de 
todo el país que antes nos estaba sometido. La conñanza 
está, por lo tanto, profundamente debilitada, y esta fatal me- 
dida nos hace perder en el espíritu público mas que una de- 
rrota grande, pues parece indicar que el Gobierno misr 
no tiene fe en el porvenir." — En otra carta de 17 de Dicies 
bre de 18f>5 el Emperador indicaba al Mariscal Bazaine la i 
cesidad urgente de ocupar el puerto de Ux Paí, capital df 



— 2S7— 

Baja California, para impedir que esta importante p^nínsn- 1866 
la, que cierra el golfo ó Mar de Cortes, fuese invadida por 
los filibusteros americanos ó cayera en poder de los disiden- 
tes. El Comandante en jefe respondió ai punto: ''Me apre- 
suro á contestar á la carta que me ha dírijido V. M, fechada 
este mismo dia, con motivo de la contra revolución que aca- 
ba de estallar en La Paz, capital de la Baja California, Tan 
luego como llegaron á mi conocimiento esos acontecimientos, 
di orden al Almirante Mazares, que manda la división naval 
de las costas del Pacífico, para que tomara una conipariia 
franceca en Mazatlan, se dirigiera á La Paz y restableciese el 
orden.'' — La compañía francesa no se ha presentado nunca 
en La Paz, y la Baja California permanece aun en poder de 
los enemigos del Imperio" (1). 

'*Se ha vituperado también al Gobierno Imperial Mejicano 
por no haber marchado exclusivamente con cierto partido, y 
por haber intentado una obra de conciliación. —Pero qué ¿se 
ignora que esta política fué la aconsejada desde el principio 
por loa mismos generales franceses? El general Castagny 
escribía al Mariscal el 30 de Agosto de 1854: *' Las poblacio- 
nes de la frontera del Norte son enérgicas, laboriosas, indus- 
triosas y liberales. Ellas aceptaran el Imperio sin dificullad, 
con tal que no so hieran demasiado duramente sus convic- 
ciones." El Mariscal mismo decia á S, iL, en una comuni- 
cación fechada el 29 de Diciembre de 1864: -'Las tendencias 
clericales del general Mejia y del general López, y ei espíritu 
generalmente liberal de las poblaciones de Nuevo León y 
Tamaulipas, hacen necesario el nombramiento de funciona- 
rios ilustrados que con su influencia puedan con trava lancear, 

ti) La verdadera eiplicacion de la situación militar i polftií-a quo giiardiAba e- 
Impario ©n la baeta nacioQ mexicatia i que deploríiban Maximiliano, Carlota i lo&del 
mas Qu€ formaban a la eazon el Gobierno do Jlésico, la había dado é general Leo- 
nardo Ma-T-qnesen su carta de 18 da diciembre dt* ISOl, que he preí-entudo en estoe 
átujUs, Le escribid de la Habana el Dr. Miranda instííndole pam que pusiera 
iii espada al iervicio de la IntervencioQ francesa, i éi no se reíolvió por en ton- 
cee conociendo la impoaibilidad de una do mi na don estrangera, i le contestó al 
Dr. Miranda: *'como v< stibe, g© pui^de encender el amor patrio, estimulir el orgullo 
nacional y convertir en guerra de conqnisU lo que no eg más que cna intervención 
'^ "gtosa, en cuyo caso, beñor, V. <rom prenderá fáci m^nte que no^ perdemcs y per- 
ica á la nación en luaar d** Balvarno9 todos; porque, créame V, Sr, Dr.» que loque 
losible conseguir con U razón, es imponible aleansarlo con la fuerza, por ñmchai 
Bean ía^tri^ipaa de que puedan diipon^r ¡a^ na^iotie» de Europa. K conocf nuestra 
mion tirrrtonal 1/ mbe V. bkn lo a^.oftfimbrado que man nU£iítroé paisonos á la gu^* 
''í guirrlilai yuí urim inUrmincibU»" 



1866 Bino dominar, la de los referidos comandantes militareB." 
Se vé, pues, que por los consejos ó las insinuaciones de los 
jefes mas autorizados del ejército francés, tuvo otros cómpli- 
ces el Emperador en su linea de conducta -política, ademas 
de las personas que lo rodeaban, y por lo cual se le ha vitu- 
perado tan ¿t menudo*' (1). 

*'No consiste todo en tener un buen 'economista en su Con- 
Sbjo; es preciso ademas que perturbaciones violentüs no ven- 
gan ácada paso á oontrarestarsus combinaciones» Es menester, 
sobre todo, que una guerra conducida con apatia y que se 
prolonga, no vengad esterilizar á cada paso los esfuerzos 
del Gobierno é impedir el equilibrio entre los ingresos y gas- 
tos.— El 12 i\e Enero de 1866. el Emperador decia al coman- 
dante en Jefe: 'En cuanto á tas necesidades de las tropas 
nacionales qu& se encuentran en parte provistas de vestuario 
y equipo, nadie sufre tanto como yo moral y físicamente; por 
desgracia esta guerra interior absorve, con su duración, lodos 
los productos de las rentas. Estoy resiieltOj sin embargo^ á 
hacer todos los sacrificios para cooperar á su terminación, 
tan i m pací en temen te esperada por la opinioií pública del 
pais y la de Fr.incia/' 

*'írapútasoal Gobierno Imperial Jlejicanoel no haber apre- 
surado la organizaeinii de un ejército nacional; pero quí, ¿se 
ignora que el coaiandante en jüfe estaba encargado de foim ar- 
lo é investido de todos los poderes necesarios al efecto?*' (2/ 



(1 ) El centíontli canta por que &e lo nconpeja al rnisefior, i la r^oa ae echa al agua 
uor que se lo Lit;onB ja td püo. Kra unii verdad qn^ fíl espiritu dominante en tcnios 
toa territorios (EiíLailos) dt^ h\ níicion mexicana en 18()6, es deidr, ha-e ya 81 añoa era 
el de las ideaB liberales, eni una veríind que liig ideas de Bíiziine i de lo^ deroaB jeíee 
franeesei erau las Libemleá radiciilps; pero ^laxiuailiano no ne^'esitabii de que Bazai- 
Qe ni nadie le acousejára estas ideafi, piieá eraa las mieniaa eayas : aa espora ©ra 
maa roja que él. 

f 2 ) i 1 q a í en de p te r ró á M i ramón ? ¿ Qui eu d e aterró a M a rq tieis ? ¿ Qu i e n ea d e se- 
chaban el auxilio de los principales Je fea mexicanos llamándoles cangrejos f ¿Quien 
sino ¡Maximiliano fué el que alejó a loa p -mcipales jefea mexicanoa hasta Berlín i 
haBta. Jernealem, para impedir la organización de un ejército meKÍL;ano, por temor 
de que di^-hoa jefes, profesando los principios con servado rea, Ift hiciesen la guerra por 
su ley de tolerancia de cuUo'Sí, por su ley de n^cionalisat^ion de bienes ecleaiásti^^OS i 
demás leyes liberales radíenles? 

Desde el pricipio del mundo hasta Hoi. el hombre siempre ha nido el mismo. Adam 
trató de disculparse echando la culpa a Eva i Eva trató de disculpari^e diciendo : '*! 
serpiente me engañó' ^ En el Segundo Imperio, a lo último del drama, los que 
habian promovido i representado en é\ se echaron la cnlpa los unos a los ntros< 1 
rrangüiz, Gutíerrea de Estrada, Htdalf?oi demás conservadores dijeron que Maícim 
llano los había en^ifiLido, i Maximiliano en sus cartas a Jesús Te^an. a! Barón <: 
Pont i en otros docamentosi decía que I04 consarvadares lo habiiin engaQado a él; 



--269— 

Zamacüis a la pág. 515 dice: ''La conferencia fué larga y 1866 
acalorada, pero nada se decidió en ella, qhedatido pendien- 
* te el asunto para otras conferencias que debían efetuarse con 
ese fin. Con efecto, cinco mM9 llegaron í verificarse, de 
larga duración; pero que no dieron para la Emperatriz el 
resultado que anhelaba, aunque tampoco quiso Napoleón ^ 
darle una negativa absoluta, decirle toda la verdad entera que 
desgarrase su alma." 

El conde de Kératry, hablando de la última conferencia en- 
tre Carlota i Napoleón III, dice: *'La conversación fué larga y 
violenta, llena por una y otra parte de recriminaciones que 
acabaron por alterar el carScter de las explicaciones mutuas. 
Viendo la Emperatriz desplomarse poco á poco el castillo de 
espei'anzas que su imaginación se habia coraplacidoen levan- 
tar desde su partida de Cha pul te pee hasta los umbrales de 
Saint — ^Cloud, sintiendo que su cetro se le estrellaba en la§ 
míanos, no pudo contener su arrebato* Después de enumerar 
sus fjuejaSj la bija de Leopoldo creyó reetmocer. 'pero dema- 
siado tarde, que al aceptar un trono de la munifieencia del 
Emperador de los franceses, habia olvidado que tenia la san- 
gre de los Orleans" (1). 

Agosto, mediados. El General Ignacio R, Alatorre volvió 
aempuñiir laa armas contra el Imperio, Santibonezen laO- 
bra citada, tomo 2, ^ , pág. 305, dice: *^Entre algunos círcu- 
los políticos corre válido el rumor do que dicho General re- 
conoció al imperio, y esto en mí concepto obedece á ignoran- 
cia supina de la Historia patria, o íi mala fe estudiada y 



Fríiy Tom is Gome-: dijo qao MaxímiÜL^no i C:irlüfta hnbiníi hechci una tiomerlia, j 
MasimiliiLíto i Carlota e^haroa la üulpii ii líuiainis, i D.ízuímc a EHon, j Elion a Na- 
poleón ni 

( n AhL-inn a lu ruMlilaii i antigua i profunfl^ pnemisfud entre la rJinaiitia de Or- 
lonns i la ilinrííitiít nopo!f<Hiiiía, qtre h:ibÍJL (Jt^niÍjaílE) u iiqueílat }'f>r lo qué la reina A- 
mulii, '■iucla ie Luís Fiilipe I de OrlejinsT di'Érjt; un priiü. ipjo sjt; liiibiix opnesto a que 
au= nieUíS ai^í^ptáran una corona de IíLS maiiti^ tie Níipol'.'on, 

Zimae<M^ a l?i páx^ 5;:¡l dh'e: "Hay molivoH piwn cTtcr qnt^ dep^de la última de esae 

coíiieren ¡llíi, víMititi'ía en el paljicio d« Saint-cloud. qmi fué l-ir^a y violentaj em- 

pi^^í6 a grubarrie en la vivii icntiginaí^ion du la joven HrnpL^ratríz (■ajl<ita niia ideü que 

^í'hvA hav.erla perder 1ü ra/on, junuimente ton sns íiHiieranzai^/' Arratijíol?. pn su 

JÍ3toria iHi'e ^ue Fei^nn su üxpc^rif ncia i la de tolus Ing que habían tPiitaílo de cerca 

-Carleta, e^ta ScilenL toda su %nda h.iíiíji teñirlo ifli'ap yíiva^ i ^ranles cnprírhoa ; pe- 

f^ di*? le qíie a últimos de jurdo de 18 'ü hsibuL rrciljido la notlt ia fie ía pronta retira- 

'i del ejército íraneea án Méxl<io, fu ciiráett;r se hábia ido acentiiiiniJo enda dia mas» 

DS insomnios duraato tres mfibüs fuaroD Iíl cbmeü prinuipid dt* la catástiroíe del 27 di 



—270— 

1866 voluntad deliberadamente calumniadora. — Después de la 
falta de caballeiM3sidad del llamado Emperador de México, & 
que antes hice referencia, Alatorre comenzó á sufrir todo el pe- 
so de una conducta hipócrita y desleal : fué trasladado á la Ex- 
acordada á fines del mes de Abril, donde permaneció rigo- 
rosamente incoiminicado hasta el 29 de Junio de 1866; de allí 
se le pasó con igual rigorismo á la prisión militar qíie habia 
en San Cosme, pretextando para molestarlo, que estaba en 
pláticas con algunos jefes republicanos. — En su nueva prisión 
se presentó de improviso el capitán de zuavos Piérre, mani- 
festándole á nombre de Maximiliano y en su calidad de Se- 
cretario del mismo, que la salud pública exigia su expatria- 
ción á la Martinica, resolución tomada ya por el Archiduque, 
5^^ que solo podria revocarse si Alatorre firmaba un ducumen- 
to, en el cual se comprometiera á no hacer armas contra el 
Gobierno Imperial. Alatorre solicitó un plazo de cuatro dias, 
para resolver acerca del partido que debiera tomar en aque- 
lla anómala situación, y previa consulta con personas de in- 
tachable patriotismo,, formó la resolución de firmar aquel 
documento, á reserva de obrar en sentido opuesto, tan luego 
como tuviera libertad de acción.— La tarde del 23 de Julio 
do 1806 el capitán Piérre se presentó en la prisión de San 
Cosme, y recaból a firmado Alatorre, el cual fué puesto en ab- 
soluta libertad, al dia siguiente de firmarse el documento á que 
me he referido. — El Archiduque habia faltado de una manera 
cínica á la palabra de honor que habia dado al General Ala- 
torre, y por lo misrno habia autorizado á este á quebrantar 
la suya cuando aquel la exigiera. — La caballerosidad tiene 
sus leyes, pero estas deben ser reciprocasen su acción: roto 
el pacto por uno, el otro no tenia obligación de respetarlo: 
asi es que Alatorre, haciendo uso de su libertad y valiéndose 
de un disfraz, solió de la ciudad de México en los primeros 
dias de Agosto del repetido año: los fondos que necesitó para 
ponerse en camino, le fueron facilitados bondadosamente por 
el Sr. Lie. Rafael Martinez de la Torre. — El Kstado de Vera- 
cruz, en donde el fuego patrio no se habia extinguido, sintió 
desde luego la influencia de Alatorre, al presentarse en ^ 
zamaluapau al General Alejandro Garcia." 
Agosto, 29. Salida de Carlota de Paris para Miramair. 



—271— 

Agostó, fines. Maximiliano formo su Ministerio de la ma- 1866 
nera siguiente; 

Justicia: Teodosio Lares, Presidente. 

Gobernación: Teófilo Marin, abogado, conservador. 

Instrucción pública i Cultos, Manuel Garcia Aguirre^ abo- 
gado, conservador. 

Fomento: Joaquin de Míer y Teran, conservador, 

Hacienda: Friand, 

Guerra: D^ üsmond. 

Septiembre^ 4. Acción de Guadalupe ( Sonora J, ganada por 
el general Ángel Martínez al general Refugio Táuori i sus 
subalternos el capitán francés Lamberg (que niuriueíi la ac- 
ción) i el coronel José M, ^ Trampilino Almada, el que ha- 
bla vencido a Antonio Rosales 

Septiembre, 5. Acción de Ures, ganada por Ángel Martí- 
nez a loa mismoíí i toma de la misma ciudad. 

Septiembre, 14. Desocupación de Guaymas por la fuerza 
francesa, por orden de Bazaine, para comenzar a concentrar 
sus tropas i principiar la evacuación de México. 

'Septiembre, lÜ. Maximiliano prununciú un discurso en la 
fiesta del Grito de Independencia, en el qué dijo: *'No es en 
momentos arduos cuando abandona un verdadero hapsburgo 
su puesto,'' 

Septiembre, 16. Carlota celebró en Mira mar la misma 
fiesta de Independencia con i/.ar en el frontis del castillo et 
pabellón mexicano, cañonazos, música e iluminaciones del 
mismo frontis i del jardín en la noche con forolitos venecia- 
nos (1). 

Soptierabro, 16, Carta de Berthslin, del Sur de Jalisco, al 
general [giiacío Gutieri'ez, coQianJant.e de Gaadalajara, en la 
qué le decía: '*ToJü hombre que se trae y que se reconoce 
que forma parte de la? gavillas, es fusilado inmediatamente. 
Ya he hecho pasar por las armas ícuarcafa y do'? de estos,'' 

Septiembre, 18, Priamli D' Osm^nt renuuciarou sus ca r- 
teraa por apremio de Bazaine, quien les hiío presente que se- 

E:i su cincimo de Frincíia a Miramxr par MiLiti, V.^ Vf3ji.i i l\i hi i, im 'Im ¡I i 
ti i en qaí un itiUin;> qtia co.ibi ii;i fjr;iTilllü tícii el ;;íii?mI miíctíuiD pLiulin 
ulridi, i dufinij loi Sdñarea q'i3 la a-:ojiipiiñil;)un f'cantüiilenlo U risa} le dije 

e QO era ii3Í, 6Ua no id coov^nciá. ** 



liflPHIIHf pi l_ I 



—272— 

186G gun la ordejianssa militiirsus empleos de Ministros eran in- 
compatibles con los que tenia n en el ejercito francés. Fue- 
ron nonibruilüíí Ministro de Hacienda Joaquín Torres La- 
rrainzar i de Guerra el general Ramón Tavera. 

Septiembre, 20. Fuga de Porfirio Di a z. El Sr, Vigil en 
,*'Méxicü á través de lurt Siglos/' pag- 724, dice: ''Por último 
el 20 de septiembre en la noche pudo realizar su evasión 
{Porfirio iJia:) e^calaiulo, por metí i o de una cuerda que le 
arrojaron sup amigos, la tapia del cuartel en que se hallaba* 
Al salir, dejó caer dos cartas, una dirijida á un oficial fran- 
cés en que le daba las gi'acias pi^rFu conducta caballerosa, y 
la otra al Conde deTluitu, recordando el haberle manifesta- 
do su intención de o-caparfíe y desafiándole para el campo de 
batalla. Una voz en la calle, montó en el caballo que se le 
tenía prevenido y Bt; alejó precipitadamente de la ciudad, 
con un solo compañero, tomando por veredas extraviadas el 
Sur de Puebla.., I' ron I o se hizo sentir la presencia de Diaz 
entre los republicano^/' 

El General SantibaüePí en su obra cit., tomo 2. ^ , págs, 277 
i sigs., dice: '*Xo e.^tiivü exeJita de peligros la salida del Ge-- 
neral Diaz de su prisión en la Compañia: ai.^lado, sin comu- 
nicarse mas que con un fiel i leal sohiado, el ardiente repu- 
blicano i ciego partidario suyo Julián Martine^j no tenía 
quien lo alentara cu su emprí^-sa, ni le indicara siquiera la 
manera de ponerse en salvo. Julián MarlineíS hubiera dado 
la vida por su General; pero no era capaz de hacerle alguna 
indicación favorable, porque su rudeza no se lo permitía.'* 
** Marti nez, sin embargo, fué un ángel tutelar del insigne 
cautivo: su lealtad d toda prueba, la utilizó el General Diaz 
para obtener 3' dar noticias al campo liberal; aquel servidor 
tan sincero sabia que su vida estaba en peligro, si por des- 
gracia caia en podrir de ios vigilantes alguno de los papeles 
de que era conductor, falta €[ue no se fc hubiera perdonado, 
por tratarse del alto personaje á quien prestaba tan valioso 
auxilio. Mai'liuex, sin embarga >. jamas se rehuso á servir de 
correo en circunstancias tan difíciles/* 

** Mientras la guardia del General Diaz estuvo encomendi 
da al caballeroso Schismandia, el peligro no era tan gravt 
por que este Jefe tuvo al prisionero tales consideraciona 
que el referido General, por recíproca caballerosidad^ no qu 




—273— 

SO ponerse en salvo, á fin de no comprometer á un Jefe dis- 1866 
tinguido/' 

"Pero el peligro para Martínez llegó á hacerse gravísimo, 
cuando el Conde de Thum estuvo encargado de la prisión: 
entonces se registraba al fiel servidor á la entrada y á la sa- 
lida, se le dirigian preguntas capciosas para ver si se lograba 
sorprender algún secreto del General: Martinez guardaba 
una reserva tan absoluta, que el Conde de Thum nunca pu- 
do sospechar nada de lo que Martinez sabía: aquel indio 
noble y generoso era una estatua viviente cuando se le inte- 
rrogaba, al grado de haber merecido el desprecio del Conde, 
por el aspecto de idiotismo que Martinez sabia dar á su ap- 
titud cuandoestaba frente á su interrogador: increíble parecia 
á este que bajo el burdo vestido de Martinez latiera el cora- 
zón de un hombre, noble por sus sentimientos, grande por sus 
servicios." 

^'Martínez no debe vivir ignorado de sus conciudadanos; 
fué un héroe de origen humildísimo; fué un patriota de colo- 
sales proporciones'' (1). 

"Sobre la macera de evadirse el General Diaz de su prisión 
yo no tengo datos; pero para no dejar incompleta esta partede 
miReseña de un suceso tan importante, copio de la '^Historia 
Militar del General Porfirio Díaz'' (Escudero, pág. 91) lo que 
sigue: "Los que conocen la Compañía de Puebla, donde estaba 
preso el caudillo republicanu, se asombi-arán de cómo este 
intentó aquella fuga que parecería imposible por la altura de 
los muros del antiguo convento de los Jesuítas y por estar 
el edificio convertido en cuartel, cubierto con centinelas por 
todas partes." 

"Los preparativos hechos por el prisionero, consistían tan 
solo en una cuerda larga y perfectamente enrollada, y un 
pufial que con mil dificultades pudo proporcionarse. En las 
sombras de la noche salió de la celda que le servia de cala- 
bozo, llevando la cuerda que debía servirle para su evasión.; 
y aprovechando el momento en que el centinela le daba la 
espalda ^n una de sus vueltas, se deslizó por la pared del 

Lustro, llegó á una azotehuela, y trepó después de esfuer- 

1) eI Sr. Santibafíez presenta el retrato de Julián Martinez, JustUf honoslt i 8u 
nracion ca mui intereáante, entre otros capítulos, porque retrata el carácter de la 
Eft india« 



—274— 

1866 zos supremo!^, al techo de una pequeña cocina que allí ha- 
bía. Después, allí lanzo un extremo de la cuerda, logrando 
al fin engancharla en una pilastra de la bóveda de la iglesia, 
y ascendió por ella sintiendo el vértigo del vacio; pero llegó 
al fin á la altura/' 

'^Entonces comenzó á arrastrarse por las bóvedas para que 
no di.-ítinguieran su silueta los centinelas apostados en el te- 
cho del convento, que quedaba á stis pies. Al fin, por uno de 
los ángulos de la iglesia que caia á una calltí situada á la es- 
palda del templo, se descolgó en el vacio y oscilando y jugan- 
do la vida, calló al fin & una casa, donde pudo salir á la ca- 
, lie." 

"La evasión estaba realizada sin que el General Diaz hu- 
biera perdido ni por un momento la tranquilidad do su es- 
píritu; y prueba de ello es, que en la punta inferior de la 
cuei'da pfjr donde consumó la fuga, dejó atadas dos cartas, u- 
na para el Conde Thum reprochándole su mal comporta- 
miento, y otra para Schismandia dándola las gracias por las 
atenciones (jue !e mereció.'' 

Septiembre, 20. Aprehensión de 16 jefes imperialistas i 
muerte de AlmndíK Dice 2amacois en eí tomo cit., píig, 652: 
*'Los generales imperialistas D. Refugio Tánori y D. Domin- 
go Molina, el coronel t); José AI ^ Tranquilino Almada y o- 
tros tV'arins jefes y uficiales, de los que hablan sido derrota- 
dos en la acción de Guadalupe que se habiaii retirado á Guay- 
mas. SG embarcaron en una í:;oleta mercante y se dirigieron 
hacia la Baja California, ante.s de que entrasen en la pobla- 
ción las fuerzas republicanas. Inmediatamente mandó el 
general republicano D, Ángel Martínez que saliese en perse- 
cución de ellos, en un buque armado de guerra de mayor 
porte y mas lijero, el teniente coronel D. Próspero Salazar, 
con la fuerza necesaria. Siguiendo el rumbo que los fugiti- 
vos habían llevado, logró alcanzarles en la tarde del veinte y 
aprehender á todos. Aunque nadie opuso resistencia y 
por lo mismo, no habia nñceíidad de hacer fuego sobre ellos, 
el capitán D. Abato Aviles, en el momento de aprehenderlos 
disparó un pistoletazo sobre D. José M. '^ Tranquilino Alma^ 
da, privándole de la vida/' 

El genera] Santibüñez en el tomo 2. ^ cit., pags. 217 i sig» 
presenta machas órdenes del gobierno francés para la rea^ 




«p 



-275— 

prehensión de Porfirio Diaz; como ejemplo i en unos Anales 1866 
bastan las dos siguientes. 

Septiembre, 21, ''Circular — ^El prisionero de guerra, Je- 
Fe de los disidentes D. Porfirio Diaz, huyó esta nuche de la 
prisión. Sírvase V,.S. onJenar la mas eficaz vigilancia para 
lograr sLireapreheiiRÍon. Puebla, Septiembre 21 de 1863. — ' 
El General Comandante de la 2.^ División Terriíonal Mili- 
tar.— TA?*??! Gf-veraL^^A los Sres. Prefectos Políticos." 

*'Acat:!íinga, Septiembre 21 de 1866. — El Sr. Secretario de 
la Prefectura Política del Departamento, por parte telegráñ- 
co recibido hoy me dice lo que copio. — El Comandante Su- 
perior ofrece mil pesos poT la reaprehension de! General Por- 
firio Diaar, que ¡^e ha fugadu hoy de esta ciudad, por lo que 
de orden superior prevengo á Úd. proceda á la reaprehension 
por medio de los agentes de esa oficina, y que lo avise al Sr. 
(Jomandanto Carrasco con el mismo objeto. — Y lo trascribo 
á Ud, para su conocimiento, y que dé aviso al Sr. Carnisco, 
protest'jíndole con tal motivo mi consideración y respe t o. ^ — 
El Alcalde municipal— Jv de -J. Machorro," 

Septiembre, 21. Santibafiez en el tomo cít., pag. 280, dice: 
*'Visoso con 150 caballos y Flon con 200 se movieron por or- 
den directo de Bazaine en persecución del general Diüz/' 

Septiembre, 21. Santibañez en !a misma pag. 280 dice: 
''Al amanecer del 21 de Septiembre, el General Diaz, solo, 
marchaba rápidamente para Coy u la, donde lo aguardaba 
Bernardino García con una fuerza insignificante de catorce 
hombres. . , M siguiente dia.con e?e grupo sorprendió y des- 
armó la guarnición de Tehuitzingo, reunió cuarenta hom- 
bres y marchó í Pinxtla, donde derrotó á un esm'j^'irfm, quede 
Acatian marchaba á bu encuentro, (/luíánáo/e todm sus anmuy 
^vis cahfffios.'' 

Septiembre, 25. Fusilamiento en Guaymas de los 25 pri- 
sioneros hechos en el mismo puerto el dia 20, de los que el 
principal fué Refugio Tánori f^l). 

' ■ ^ Z:iLci;u'ois ñU^ñz ''D. Ut^fiüío Táíiorí murió con la eerenidrid j tíiIqi^ qiie ha- 
v*^moati'ado *m lo^ csirapo? dft batidla. Eni irdiJ díí razn pura, deextr:4ordinLirio 
r y arilienU^merití^ adÍL;ia á la canga imperialista. Jefe de los indi 13 ópaíriíi, te 
a hecho á la i.-abe/a de ellos contra Io.h republicanoa, y su fidelidad háitiíi el go- 
QO imperial fué no menrj,^ inquebrantable qoe la del general D. Tonue Mejia. No 
ante s^r nu hom^ri* !fum:iniénte serio y esf^aso de pidabrR'». al Ue^r al slTio déla 
•"OD. dirigía al público la palabra, diciendo coa \úz fuerte y aiiimadii: Vuy á mo- 



—276— 

1866 Septiembre, 27. Vií^itn o fie "al de Carlota al Papa, en Ib, 
qué las primeras palabr^is que le dijo fueron estas: *'E3toy 
envenenadií, íilii fu^ra e-tan ]a?, que me luní envenenado por 
orden de Napoleón." L\} vmia duro una hora i toria la con- 
versación fué ?uhre e! tiuTia del envenenamiento, t'lPapatra- 
tanflo de disuadir suavemente i consolar a la i jí fortunada 
Emperatriz de México, i ella insistiendt) en lo mismo. 

Septiembre, 28. Dice Zamaco í^: ''D. Joaquín Velazquez de 
León, enibaiatlor de jI^xíco en Roma, había qnudado en ca- 
ma, algo in^li^ípue^to, y habiáudole enviado á Ibimar cuatro 
veces la Emperatriz, cun)o en todas fe le respondiera que es- 
taba en cama, quiso que le lli^va^en en el lecho á su presencia. 
Como esto no era po:^ible, quiso saber loque tenia y di6 á en- 
tender que lo crcia envenenado." 

Septiembre, 29, Vi^^ita del Papa a Carlota, acompañado por 
su secretario til (vardeuii! A n tonel I i. Dui6 lo mismo que la 
del dia 27 i la cniiver.-aeion íué sobre lo mismo. 

Septiembre, oO, ^laximiÜano r^;cibi6 la noticia del mal éxi- 
to que habían tenido la^ conf^^rencias entre Carlota y Napoleón 
* III, noticia que lecausu una grarnle iiiquietur!; pero no qui- 

so comunicarla mas que a los que formaban su gabinete par- 

rir por deíi^nrier Ifi c^i*&a fií^l Impí^rio, qne enjorcndra ia rf preneíai'iriti Focial de oii 
patria, pli Indep^mieTu la, í^u honor. Mneo, y i^^, suttí^fei h», por huher cumplido 
con mis Hebr-redílempjsi >mií. [ Viv t el tjmijerudyi! lLnltis.;Lir¿,i ahogó la voz deTáno- 
n y su crU'rpo t::iyü en tíerní r^'n viilü. 

"Con la po:^esi<>n *ifl pm-r^o ilí? ihi lycms. lo^ rP|yEi>tHc.ino?í qneii^ron ^In contrarioB 
á qnienea c-tinbuíir en SuTiür^i, li ex íí|HÍí>n liü nlgin>ü5 putiUifí demHios y.^qni? que, 
habien lo qiuniridj íiiii elrmenttís dü gi:errn, ti»ihlr¡ri»i que sucumbir íáfilDierite-^ 
Miii^hoí de lo» íiú "Uti)?! ir .^tnTí^J?jí q^pr^* hüljiín eít.ihhnj.lo en diversas poblat iones 
díí SoDora fp r i i riq i£ui íis *ii¡ re'í i twrri i c m t^Dernnzi& d- anejkm) perecií^pon ; o- 
trofl lojrar«jii rí:ilvLk"í3- ili'Rpiefi tUi mil peí lírns i pcnali Lid<^P. ¥A pt^rióii'''0 francés i^' 
£-ííT/eíí.^ q le sft paMic.Lh,; tm I i ciMiital d¿ Mt^lk'o, fíe^ÍH: *AlfíivTios íriíniesea qae 
pufli' ron etcapnrs^ de la Tnitunic i de S njn'-nj e^np^(?''an A ll^git- d eíitaoapJuU Son 
pofO^, poiqíiH! [os qne no pc-rpi'iemn pc r-í:'íg, i'^on t»ti '^nn F.ilocvsco, en 1h Blí ja Cali- 
fornia y en T^pii'. — Lis 'Í03 f> ^l -^ii^tic:»^ fr nire.-íí-g <]ue t?e h^ihlan e>t:ibÍeMdo eo So- 
iiO'-íí., el 5r. Del mes y el Sr. Pelvuix, piuli^'^on í^dv iri^e. f^l pí'imeio tnvfv tiempo de 
llegAf á Gnuyísiris, dbnclc peen^t» t*'rü pir 1 S.m Fr.n>- isi o; A s giindo logró evadirse 
de Ura^ diir.inre U m it lhí; i ; r.w dt'í^iniio ari iuvn á pií í^eí^enu Ir^g.iaa caminando 
diii y no^ilip, evLt. in lk> I ta p TTui^ h «bicnl.i'-, y pri .m Ío de tolo jüim^iito; lle¿ó á- 
Guaymafi en un e*Ud<i 1 ihtim í-o y ñr emhrircó en nn tru!íporte.^Al|rnno3 de niiefl' 
troa comp^itriota?. se í'nLUeiH'in nn nun aita íc^nn m l3 <lp;rlar,ible tOiUviait de este 
número e.^ I4 Se 'lora vnv la Monik, qui^ li;i^ Ue/udo úkrmuniente á Mííjieo er» *l 
convoy de Tarros en quti h lu \v>niiü \ot iwtnrmi'^ñ. La Señora ^^onik vivía 
Hermbsiilo, donde vio dr^^ollar á su míndo y á uno de ens hijo&; arruinadifcj her 
en en^ maa carup íife:tione^. per^e^ai' la por la imigei ¡iterraiiora de li naDgrie 
esciena q^l^^ ¡y.i^h á mu ví^ti, y en I t ►*!! il t^w es^^Lip') ni^iligroaamente de morir, f*"**- 
bre mujcL' sí; encuoiiira tü osiy.iu düCun^a^ioxi,^' 



—277— 

ticnlar, encargándoles la reserva^ por que temió que dicha 1866 
noticia prodiijern una [^ran desmura lizaciotí en el partido con- 
servador i aumentara ía fuei7a niurnl de los repnblicauos. Es- 
pejó sin embargo, que las couí rendas de Carlota con el Papa 
sobre los asuntus de la Iglesia tenílriLin un (sito favorable, 
el cual reainmaria ul j^artido conbervadur (1), 

Octubre Ip Santibaneíí, en ia pag. li^O ante? citadaj dice: 
"El General Din?; tuvo la gloria el Ip ihs octubre de 18G6, 
de derrotar coni píela mt^nt^ á Viát'^ío liacidtulole cuarenta 
muertos y ciento y taiiturf prisíioneriji?, y rpiitándulé armas 
y tre3 mil pesos eu electivo^ primer fuuJo que conlaba en^sus 
arcas/' 

Octubre, 1 p Dice Zamaeois: ''En la mañana del 1 p de Octu- 
bre el mídico noto en la tínberana \'ar¡as cosns i\ui\ unidas á las 
que habian ¡)as;Mlo^ U^ hicieruti conipriMnbanpie ^u razón no es- 
taba sana; y ai ver que Se di>|)nnia iWalir, le i ni[)i dio como mé- 
dico, que abandonase ííu habitMciiMu La Emperatriz, sin lia- 
cer caso de su oi'den, le cnirío de un brazo, y haciéndole á un 
lado para pasar, marcho al \'aiicaüO con una caimnista suya 
y con un chambelán llainaiu Dalí i, qno el l'apa habia ¡mes- 
to á sus órdenes, , . Dominada por íaaturiadura idea de que 

(1) Eg infliidibl'í que ha coTiferen^ii? iTel S into Píilríi cón C;;rlota huTirían teni- 
do un éxito f iv.jr.ibltí, h ülin Uj-ít» M,ixin!tln^!Uí, {^nno vüuihii x\i7-]*m>!^io, a dorognr Iqb 
leyes aobrti loa hieutí.4 del ilf ro i 'kniu-i It.ini^j.lníi iIh ií. j.hhi .; ¡tíTn ímwhk'Xi l*h Et'gii- 
ro'qüe ios re|HibÍij in rd, q le ya íiuvi ^ll.i ftt h i t^r m [y i {**r^i h íí* pf^iN lu una gran 
parle de Kt niijiina m.í^i*Mnii. lUí ht'prrui o?á i In ueí ^*i in^n'i unív *rr^d i tn S113 Avan- 
ces basta d ir tiii al nn^>J^'io; m Uí tii rtítirin lo-e del p ú^ Li*? fuer/as fríncer^iía, 

LiOa repibli'jan i5i<?^^. i^nu p H-n 1 H -tal ! ir. ir i[ií l.i ^\\'.*rt\i t pirt^.d m e^mi.diar esta 
palabra de Emilio Zolm *"Li gie ni en inevitibie . . . Liifiifrr.i. m hi viiIa miíímLt, 
liada exiate en Ia iLitii<\Llu/,a., nti \á n ice, ind.t ■ re o, u vlú w íindtiplii'a que no gea 

Sor medio de un combine. Tara Cjutf el ni nudo viva en notVF:ivJo lumer y per romi- 
o." Eaie peiísiLmiftriTO ttlndc <d tViiunn^no tívoluiivo i.{iin se (>lií*i"r\'a t-n un la ia natnra' 
letoj que piíra qui viv tti an.>^ ím:\.'.s ^e [)./J.^-ü l la ItMiru ..kin di* utro^: p uii qntj vi- 
va la arüfía^tí net!e.^it t Ia m-itTue dt^^ )n.i^i|"iUM, p i¡\i ipi* vjva td í;;ü > i^e iit^etita la 
muerte del rati>n^ para qio vív m nri.u uv ?■* íe ntí t-'U i 1 1 nju'-'ti* lie ol r^is ; b^^ nUcro> 
bioa na viven ainüiH^miéiidohe n Jihtiriií* irijiuilcii, i uva qv.^ vlvu el b< n.bieí-e neie^ita 
lamnerttíde murdií>ií Lttii,irúiN^ih.H| avja y pe-u-í. Un L-rmriur'io v^Jid on^uerto por 
un bosque de naranjua, t-uya;^ £i^t I í i'Oj?;! í po ivia vlt^nen dií laí« piirtii'ulaíí de^fii-í^ndlibis 
de loicadáv¿ftí.^, cuya vi I i vuííIi* !■:; íii m iirn.\ I i h p »*n i^ñ * l^tinveíi a f!n ve: en ruieet- 
troeatom-i^opara d un oí I l vtU. .\£L>nai h: íttvi'vt.M ahti i m"ví " iir a r<*¿ííiin inmortal i 
nuestro ciierpü m convi.MU; en ^i^e^^, lu?* .ra^ed eii nuli-í=, íúa nubi'tí (*ri sijíMa que for- 
tlliea !¿it¡errLi, el d^i.i i la ti n/i ea t'.ip j^h, Lnt*íji.^M en iliiiiitngs fniüi uiíis, Ují* a- 
iníúS ham m j!* t-n íj s-iní i \-? di.- ihi.íVhV, hjaiori^tí err. et% Ne,vL >n í\.\'i el re?(Ldtado 
aucUaa puat h i J urt^vlri m i -b n j ÜLom ihn, l*i*ri> r.^c'íj-unoíí Ví IlH ]inr que de 
íTitrario, h v. píü^M Ijqii ua i ij 'ii l .ir r\ íl'iíUí ^e Oürit-r^i en nni lUsertatión, 
:;tuyeX»jU: *'Uíi.l naid fít dt.t,i le el m í:n>^nH^ lni qní* se líi^rfurm i» muere. Empero, 
aidadtis impenosadj ab^iuliiLai, eo.i I-ls úait^aa que paüdtjü arrojar á uua üacion 
- otra.'' 



n 



i 



mm 



—278— 

1866 la querían envenenar por orden de Napoleón, se quedo 
todo el diaen el Vaticano, sin querer separarse del Papa, úni- 
ca pui'sojia que le inspiraba completa confianza, comiendo ea 
su niismü plato (1) . . .Como la noche se aproximaba, y mani- 
fetítü la infeliz que deseaba pasarla alli, pues temia que en la 
funda la envenenasen, el Santo Padre para evitare! escándalo 
que causaría si se Cündescendia con aquella pretencion, se valió 
de I:i3 palabras^ mas eficaces y persuasivas, haciéndola ver que 
lecunvenia^'olverálafonda en que liabitaha y diciéndola que 
su misino módico {dd Papa) le aconipaíiaria. La Emperatriz . 
nianif^^-ióqutí estaba dispuesta á volverá la fonda, ..acompaña- 
da dt'! mudico de Su Santidades! se hacia (jue salic^sen de la fon- 
da ^ns envenenadores el Conde del A'alle, el lír. Boklu^hlabeeh 
médico de elUj y la Señora Kuchachovich, se les juzgaba in- 
mediatatnente y se les decapitaba/^ Se le contestoque todo se 
h'iria al pie de la letra i ella se fué al ma^'nífico hotel en que 
habitaba ; pero a poco rato se volvió a salir con una de sus ca- 
maristas, se fué al Vaticano i dijo a Monseñor -Borromeo, O- 
bispu i ^n:vn chambelán del Santo Padre, que íIki a pasar la 
noche en el Vaticano junto al Papa. Dice Zamacois: *'Mon- 
senorBurrümeo le hizo con suma afabilidad todas las reflexio- 
nes que juz;j:ó mas oportunas para persuadirla, sin exaltarla, 
de Ui imposibilidad de acceder á sus peticiones, cjfreciéndole 
darle una habitación debajo de la del Santo l'adre, donde 
tendriciíuda la seguridad y comoílidades qnejecijrrcspundian. 
tDcspucs de una lijera discusión en que MonsL-ñorBorromeo 
Uso de frases las mas dulces y persuasivas, la Empt^ratriz consin- 
tió en admitir la habitación que se le ofrecía. iJonscñor Bo- 
rromeu se dirgio a dar las órdenes necesarias para el arreglo de 
la pieza de la Kinperatriz y otra contigua parala camarista. 
La íbmente Soberana salió tras él, y ordenó que ífo le enseña- 
ran las habitaciones que se le destinaban. Innn diatamente 
se accedió á su deseo. La Emperatriz las vio y dijo á Mon- 
señor liorromco que saliese. En el momento que este obede- 
ció 'la Emperatriz se encerró por dentro sin dar tiempo ni á 
que Utívasen una cama. La camarista quedó en la pieza conti- 
gua." 



(1) Ti> lo P.i^i come solo i la Historia de la Iglesia nci reciieTda un t*ftgo Bem^ 
te. GiiriuU cümiii coa taa^dor i cuchiLlcr, 



I 



—279— 

Octubre 2. Dice Zamacois: "A laa seis de la mañana del IStiÜ 
siguiente día salió la desgraciada Emperatriz del cuarto en que 
se había encerrado, despertó á su camarista, que no lleeó á 
desnudarse para poder acudir inmediatamente si ia llamaba 
subenora, y subió á la capilla del Papa, donde esperó que 
diesen las siete, hora en que dice Misa Su Santidad En 
cuanto terminó la Misa, el chambelán Dutti, obsequiando los 
deseos de la Emperatriz, la ct.ndujo á la cúpula de Sa,n Pe- 
dro, al museo del Vaticano y & todos los sitios que la e^ve^isL 
demente manifestó voluntad de vfr." * * 

Octubre, 3. Acción de Miahuatlan. Tuvo lugar cerca de 
esta villa del Estado de Casaca, i fué gantida por Porfirio 
Díaz i sus subalternos el general Ramos y el Coruiiel Manuel 
González c.m 700 hombres, al General Óronoz i su subalter- 
no el Coronel francés Testard, a la cabeza da cosa de 3000 
hombres, de los qué lu mayoria era de mexicanos i la mino- 
ría era de franceses i húngaros. Buncruft en su Vida de Por- 
firio Díaz, capítulo 18, dicu: "Solo ]n caballería se escapó 
con poca pérdida bajo Oronoz, dejando la artiíleria y los ba- 
gages para realizar el triunfo del vencedor. Entre los muer- 
tos había 40 franceses. Í7idmo su Conmd, y los prisionero^ 
eonaprendian 18 oficiales franceses y 22 (oficiaks) mexicaiioa, 
de los cuales los últimos, bajo el edicto estricto de Juárez 
debían expiar con sus vidas el error de haber sido traidores . 
a su patria; pero se hizo effectivo solo en los desertores que 
se habían pasado á Bazaine durante el sitio cU Oaxaca. Este 
día era el aniversario del decreto sangriento de Maximiliano, 
y tal fué la represalia con que lo celebraron los patriotas del 
bur. Ofrenda vengadora al espíritu de Arteaga.— Dedicáron- 
se algunos días á la reorganización de las fuerzas, en las que 
se incorporó la mayor parte de la oficialidad y tropa hecha 
prisionera." -^ r "> 

Octubre, 10. Carlota llegó a Miramar conducida por su 
hermano el Conde de Brandes, quien hu-^o la puso incomu- 
nicada. 

Octubre, 18. El Sr. Vigil en "México íl través de los Si- 
>3, pág. 780, dice: "El 18 de Octubre, dia señalado para 
a gran comida, se celebró consejo de min-strus presidido 
♦ el mismo archiduque, quien se dirigió luego á su gabinete. 



1^: 



—280— 

1866 Estando alli, llegaron do3 despachos telegráñcos, el uno del 
conde de Bombe lies, fechudoen Miíamar, y el otro de Romaj 
dirigido por el exniiniístro Castillo, contuniendo la noticia de 
la enfermedad de la LirchiLluijUt^^a. ili.-rzfeld, du minando su 
emoción, aparentó no euni¡jreiHlt^r bien el sentido de los dea- 
pachos y manifestó que lu único ¡jue de ellos se desprendía 
era qne alguien estaba eiifei-nu)en iJiraniar, y que probable- 
mente se trataba de mía dütna de la Emperatriz: poco satis- 
fecho, sin embargo, MaxiiiiiHaní), hizo llamar al doctor Basch 
que se había retirado á su cuarto, y una vez presente le dijo 
llorando: '^Conoce V. al doctnr tíjedel de Vitna?'' *^ A penas 
oí este nombre, dice Basch. comprendí tt^dch Herzfeld había 
dicho !a verdad, y aunque yo hiH#¡rra querido mantener en la 
duda al Emperador, no podía mt ntir, '*Es director del hos- 
pital de locos/' me vi furzado á rc-ponder. Este triste anun- 
cio dio ocasión directa al deir^airtdlo de la crisis, que estaba 
próxima y apresmó la catástrofi^ La última esperanza del 
Emperador se desvanecía, ee vela abandonado de la fortuna 
y age vía do por el dulor. ludiferi^jite á todo lo que pudiera 
acontecer, no podía enconirür consuelo sino en la idea de 
abandonar aquella tierra de.^gracia^Ui y de reunirse á su infe- 
liz conserte'' (i). Coniinua el Sr, Vi gil, *'El mismo día pu- 
blicaba el periódico ofieiid Ja n til ¡cía en los siguientes térmi- 
nos: '*Ulíima hora. Tenemos el seulimiento de anunciar que 
el buque de guerra francés Ailínu^ trae el cablegrama trasa- 
tlántico, comunicando la trií^te noticia de que nuestra augus- 
ta Emperatriz enfermó el diu 4 dtd corriente en Boma y fué 
conducida inmediatamente á Miramar, Parece que el mal 
tiene el carácter de una fiebre cerebral muy grave. Esta 
nueva ha conmovido profundamente al Jí^mperador." Grande 
fué la imprí.^sioií que produjo aquella noticia. El clero se 
apresuró á hacer rogativas públicas en las iglesias, pidiendo 
por el restablecimiento de la desgraciada priiicesajy el minis- 
terio dirigió el 19 una carta á ilaxiiniliano, en la cual mani- 
festaba la parte que tomaba en su justo dolor," 

(1) **Los áltímna diez mese^ del Imprrin de ^íé^iro,'' En la miama obra reí-, 
Basch que la comida fué en el msigníiira pulinia de i híipunepet-t que Maximilia 
en aa gabinete del mismo )j.i1lvl:iu reibiü (o^ futu'SíOíi t^ilfgi:iiniiÉi, i que a la caída 
la tardía del mismo din» p.tiáean Iíj vn eS tiz-riiiLi de eii:ipiUttí|>ej t:£>D el mismo Bacli 
con Herzfeld I con Bilmeu, contert^in i6 con tllus sobie bu proyecto de abdicar i 
encargó qaa no lo dijeran ai a Fischer- 

/ 



L 



— asi— 

Octubre, 18. BATALLA DE LA CARBONERA. Fué 1866 
ganada por Porfirio Diaz i sus subalternos el General Luis P. 
Figueroa, los Coroneles Félix Diaz, Manuel González (des- 
pués Presidente de la República) i Fidencio Hernández, el 
Teniente Coronel José Guillermo Carbó y el comandante 
Carlos Pacheco (después Ministro de Fomento), a un jefe 
austriaco, a la cabeza de 1,500 hombres, de los que casi todos 
eran austriacos, polacos i húngaros, i una pequeña minoría 
mexicanos. 

El dia 16 del mismo octubre, a los once dias de estar el ge- 
neral Diaz sitiando a Oaxaca, i cuando iba a dar un asalto, 
recibió la noticia de que se acercaba un ejército de 1,500 
hombres, mandados de México a reforzar el de Oronoz, de- 
fensor de Oaxaca (1), i e^to hizo al General republicano po- 
nerse a meditar. Si esperaba que dichos 1,500 hombres 
llegaran á la ciudad de Oaxoca, el sitio se iba a prolongar 
muchísimo con todas sus (kv^astrosas consecuencias, de doble 
número de víctimas, destrucción de muchísimos edificios 
etc.; i si abandonaba el sitio por ir a pelear con dichos 1,500 
hombres, Oronoz destruiria las trincht^as i otros elementos 
de guerra, i se perderia todo lo ganado hasta aquel dia. Tuvo, 
sin embargo, que elejir este secundo extremo como el meuor 
de los males. Todo el dia 16 estuvo el Genera) Díaz atacan- 
do la plaza, i a la cai(ia de la tarde arreció el ataque para 
hacer creer a OronOz i a su ejército que tenia el propósito de 
no abandonar el sitio, i asi lo creyeron. El mismo dia 
mandó un correo violento al General Figueroa, que estaba en 
una población no mui lejana, ordenándole que a la cabeza de 
sus fuerzas fuera a marchas forzadas a unírsele en el camino 
que iba a emprender. Al anochecer, el dia 16 hizo Diaz en- 
cender hogueras en su campamento, para hacer creer a los 
defensores de la plaza que los sitiadores estarian alli toda la 
noche, i asi lo creyeron. i\Ias luego que encendiólas hogue- 
ras,- se dirigió con todo su ej(?reito a encontrar a los 1,500 
hombres. El dia 17 se le unió el General Figueroa con su 
tropa- én San Juan del Estado; el dia 18 encontró al enemí-' 

í en las lomas de la Carbonera, i el mismo dia, de las doce 

1.^ De quien dice el Pr. Santibafíez : '^Oronoz que entre loe desleales á la patria, . 
conservado hasta el di:i la diiTniihid snfiíioMto ^ura no pedir un asiento en el ban- 
jtedel triunfo." cKeseña, tomo cil., pag. oüS^. 



'«iflfiflf 



—282— 

1866 del dia a las cinco de la tarde, fué la famosa acción en 
dichas lomas situadas entre Nochixtlan i San Francisco 
Huitzo(l) 

El ejército del pencral Diaz se componía de 3,602 hom- 
bres (2). La victoria faé eorapteta. Cayeron en poder del 
vencedor, según e! parte dado por él mismo al Ministro de la 
Guerra ''cuatro piexRS rayadas de montaña, mas de 600 cara* 
binas i un buen surtido de ambas armas," i 381 prisioneros, 
casi todos austríacos, polacos i húngaros, entre ellos 7 oficia- 
les (3). El jofe extranjero tuvo líil muertos, en^re ellos 6 
oficiales i 42 heridos [4j. El General Diaz tuvo 65 muertos^ 
113 heridos i 27 di.sper:?os (5), Baneroft añade: **La caballería 
escapo ya his cinco los vencedores hicieron alto para juntar 
los de?pojos, recibir los elogios de su jefe y pi^esenciar el cas- 
tigo ejemplar de cuatro soldados (pridoveros) que habían 
faltado a su deber.'* Los prisioneros extranjeros, como los 
que lo hablan sido en la acción de Miahuatían el 3 del mis- 
mo mes> militaron bajo la bandera de Porfirio Diaz desde 
entonces hasta las vísperas de la ocupación de México por el 
mismo Gejieral Diaz el dia í^l de Junio de 1867, 

filosofía de la historia 

La batalla de la Carbonera fué tal, que no dudo romper 
por algunos momentos el estrecho círculo de brevedad a que 
me sujeta ]¡? índole de unos Anales, para ponderarla i cele^ 
brarla: i en esto sigo la doctrina de Cé-ar Cantti en su Dis- 
curso sobre la Historia iModerna: que el historiador no debe» 
so pretexto de fría imparcialidad, dejar de celebrar los gran- 
des hechos, con la justicia del razonamiento, con la CFplen- 
didez de la imaginación i con la vehemencia i entusiasmo 

(1) t*e.«piieff de esturliívr dctrnidampnté el hecho, lo únkoqne he podirlo Biicíir en 
limpia sobre la situación peo^írátirn de In Carbonera, es qiitj eaiú. entre Nof^histlí>n i 
Sfin Francíi'^fji Haitzo, por que aPÍ lo inflíoa el ^r. Santihañeíien la obra citad ti, t^imo 
2., ^ pág. S7S, Todos kíü hiít.iriaioref! dií'en que la üccion íiiÉeti laelomíift de la Car- 
bonera; pero ningano, ni el Sr. Kantíb:inez que escribió ex projí^nso sobre la materia, 
i llevó 611 din/ít^nrva h^süi presentir un pluno dó la batalla, expresü (i ué hacienda 
de campo, pnebl^ 6 mnniripio pertenece Ih Carbonera, di cuant^^a kil6metroa 6 leguai 
diflta de la í^iudad de Gafara. I ¡cosa maó notable!, nijíguü historiador dicfiquidn 
era el j'eíf^ de lo^s 1,5ÓQ hituíbres, 

(2) Bantíbañea. tcinoo ^ ^ citado ^ puge. 377 i siguientet, 

(Sj Parte del General Diaa, presentado por SanUbaflez en el tomo 2. ^ cit, |H„ 
3SL 

> 14) Parte citado. 

(ñ) Parte ciL. presentado por Santlbañe^, en el temo 2. ^ cit, pag, 3SS, 



—283— 

de las buenas pasiones. Fué una hazaña tan notable, que 1866 
aunque no rae atrevo a afirmar que ha sido la mas gloriosa 
de Porfirio Diaz, sí aseguro que es la que siempre me ha cau- 
sado mas placer i admiración. Por esto en mi gabinete de 
estudio tengo un retrato (pintura al oleo^ del General Diaz 
en su caballo pinto, con su vestido de charro, pistola ei^ ma- 
no, el caballo en actitud de piafar a la vista de un cañón i o- 
tras armas, i tal como se hallaba el caudillo en la acción de 
la Carbonera. I por el mismo motivo he celebrado con es- 
pecialidad esta acción en varios de mis escritos. 

Porque el retrato de Porfirio Diaz en esa batalla, me parece 
encontrarlo en una de las Oraciones"^ clasicas de'' Cicerón, a 
saber, en al Oración en defensa de la Ley Manilia, donde 
exige cuatro condiciones en un militar para que sea un gran 
General: pericia militar, valor, autoridad i fortuna (1). Lue- 
go, explicando la pericia militar, dice que la constituyen cua- 
tro dotes, que son la prudencia en los planes, el trabajo en el 
negocio, la sagacidad en los medios i la celeridad en llevar a 
cabo una empresa. Después, explicando la fortuna, dice : *Tor 
que no tiene duda que algunos grandes hombres han tenido 
cierta fortuna concedida por el cielo para la grandeza de al- 
ma i la gloria, i para ejecutar grandes cosas'' [2]. 

Habéis visto, Señores lectores, todas 'as condiciones exijidas 
por Cicerón en un guerrero, cumplidas en el General Diaz 
en una de tantas de sus hazañas, a saber en su evasión^ de 
la prisión en Puebla. Habéis visto la gran dej autoridad o;in- 
fluencia ejercida por él sobre el ánimo de su sirviente i confi- 
dente el soldado raso Julián Martínez, quien no dudó arries- 
gar su vida, con la confianza ciega en que su General saldría 
avente en su empresa: avctoritaatem, Diaz se preparó con una 
larga cuerda i un puñal, i elijió el lugar menos dificil*para 
el escalamiento i las tinieblas de la noche: he aquila pruden- 
cia, el fino tacto en el plan: consilium in providendo. ** Apro- 
vechando el momento en que el centinela¿le daba la espalda 



(i) Ego éntm iic existimo, in summú imperatort quatvor hn» re» inesfe oportere, 
^ientíam rei militaris, virtutem, aucioritaíemy felicitatem. 
(2) Fuit enim projfeto (juihusaam í^mnmis virts, quaedamad nmpfitudinnn, et qlO" 
arriy et ad res ínajnas bene gerendas, dioinitus a dju neta fortuna . 
una prueba ciara i breve de la fortuna del General Diaz, es que después de tantos 
ares en su larga vida militar i política, vive. 



—284— 

1866 en una de sus vueltas, se di slizG por la pared del i laustru, 
laüz& un extremo de la cuerda j logrando al fin engancharla 
en njia pilastra de la bóveda, y se arrastro por las bóvedas 
para que no dislinguieran su silueta los centinelas apostados 
en el techo del convento:'' he aqui la sagacidad en los me- 
ú\os: industria in agenda. Trepó después de esfuerzos supre- 
mos el techu, ascendió por la cuerda, sintiendo el vértigo del 
vacio, y se descolgó en el vacio, vacilando y jugando la vida''; 
he aquí el trabajo en el negocio: labor m negotio. He aquí 
también el valor en los peligros: /bríiíí/do in periculls, "Al a- 
manecer del 21 de Septiembre, el General Diaz, solo, marchaba 
rápidamente para (.'uyuUif ln' aquí la celeridad en concluir 
la empresa: n'ferlias ¿n rotfJlctendfL El centinela no advirtió 
que el General Diaz se salió de la celda, ningún soldado en- 
contró al preso cuando estaba practicando el escalannento, no 
fué observado por ios centinelas que estaban en las azoteas, 
no llegó a toser, a pesar de los tormentos que sufrían sus pul- 
mones con las trabajosísimas maniobras, en la casa donde 
se descolgó no habia ningún a fraii cesado ^ i en fin, no fué 
descubierto al salir de Puebla ni en los alrC^dcdores: he aquí 
1 a f o r t u na ; fe tic itatcm . 

Veamos ahuní las dotes del guerrero ciceroniano en la ao- 
cion de la Carbonera, \ 

1.^ Pericia Militar. Prvidencia en el plan. Habéis visto e3 
que formó el General Diaz al pie de los muros de Oaxacaí 
conciliuní im providendo. Sagacidad en los medios, Habeisl 
visto como combinó dos casos bien difíciles: separarse del si-\ 
tio de Oaxaca^ i hacer creer a Oronoz que permanecía sitian- I 
do a Oaxaca: indu$irw in agenda. Trabajo en el negocio: lar- \ 
gos-dias i largas noches de marchas forjadas, al sol, al viento. ¡ 
al frió, a la lluvia, ma! vestido, tomando un vil alimento al 1 
trote del caballo, sin dormir, -^in descanso ni placer de nin- ] 
guna especie: hibor in )iegotin. I cu fin, la celeridad en lle- 
var acabo la empresa; la celeridad con que caminó de Oasa- I 
ca a la Carbonera: referitas in wnjinendo, \ 

2, ^ Valor: rirhifrm. La prisión en Puebla habría reduci- 
do a la tranquilidad déla vida privada, i la aproximación de 
un ejército de soldados afamados en las sangrientas lides de 
Europa, habria hecho huir a otro que no hubiera sido Porfi- 
rio Diaz. Eíte fué a encontrar al ejército extranjero con dis* 




-286— 

tola en mano. Las almas viles huyen de los peligros, apelli- 1866 
dando artior a la paz, evitar disturbios en la sociedad, sensatez i 
con otros nombres especiosos, que en la realidad no signifi- 
can mas que riquezas i comodidades de la vida, egoismo. Al 
contrario, como con los golpes se tiempla el acero, a los hom- 
bres de grande alma los reveses de la fortuna, los inminentes 
peligros de la vida, antes los excitan i los hacen más denoda- 
dos i valientes. Los colchones de pluma, las cajas de fierro 
i lo que el común de los pobres humanos apetecemos i lla- 
mamos una muerte tranquila, no se hicieron para los Hidalgos, 
los Morelos i los Zaragozas. 

3. ^ Vengamos a la tercera condición ciceroniana de un 
guerrero, que es la autoridad: auctoritatem. Esta cualidad 
consiste en el predominio, en la influencia avasalladora de 
un jefe sobre sus soldados, en virtud de la fé ciega i grandí- 
simo amor i adhesión que ellos le profesan, yendo con pron- 
titud i alegría a donde quiera llevarlos, ejecutando cuanto 
les mandare, sin vacilar ni ponerle objeciones, por mas difí- 
cil que parezca la empresa, i dando su vida por la vida de él. 
Ahora bien, todo esto han hecho los soldados de Porfirio 
Diaz. El mismo nos lo ha dicho, en ocasión solemne, i aun 
que no lo hubiera dicho, lo dice la historia. Asi, estando si- 
tiando a Oaxaca i ya mui avanzado el sitio, el General Diaz 
hadicho a sus soldados: ''Abandonen el sitio," i al punto 
lo han abandonado. Les hadicho: '* Vamos a marchas for- 
zadas a encontrar a un poderoso etiemigo," i han ido, han 
peleado con gran valor, i una muchedumbre de ellos han 
dado su vida en la Carbonera por su patria i por su jefe. 

El dia 5 de diciembre próximo pasado, según refieren los 
periódicos, se ha celebrado una fiesta en el Colegio Militar de 
Ghapultepec, para la distribución de premios a los alumnos, 
i en el banquete que siguió a dicha distribución, el Sr. Presi- 
dente Diaz ha pronunciado un brindis, en el qué dijo en- 
tre otras cosas, recordando sus antiguas campañas: "No me 
referiré á nada concretamente, pero sí debo decir que me he 
hallado en compromisos tales, que llegué á perder toda espe- 
ranza de conservar la existencia, y sin embargo, he podido 
salir de ellos, porque los soldados que militaban conmigo ine 
amaban, y estaban dispuestos á dar su vida por mi vi- 
da. — ¿Qué habia yo hecho para obtener aquel sacrificio ge- 



-286— 

1866 neruso, abnegado, aquel sacrificio voiuptuoao de derramar 
su sangre por mVt Era solamente esto: todos abrigaban la 
convicción de que yo no: les había estafado su haber/' '^El 
Imparciar^ añade que *'el Br. Presidente fui interrumpido por 
una salva nutrida y entusias^ta de aplausos/' 

El pensamiento capital de ese brindis, expres^adu con esta 
frase: ''no Jes habia estafado ¿u huber/' tiene a primera vista 
un aspecto feo, el de !a milicia mercenaria, que al tin del si* 
glo XIX no tiene simpatias en ningún hombre ilustrado i pa- 
triota; pero meditándolo, entraña una verdad taiíi grande co* 
mo un templo* En esta partt.^ mí juicio no va lo nada, por 
que yo soi un clérigo que nunca ha militado; mas el que las 
sabe las tañe; el General Diaz lo ba dicho, i su juicio vale 
mucho i muchísimo en materias de guerra. A pesar de mi 
completa incompetencia en tales materias, voi a emitir mi 
opinión, dejándola los militares experimentados que juzguen 
si digo bien o mal. 

Es verdad que lo principal que lia de tener un militar aun- 
que sea un soldado raso, para pelear con valo^ i constancia, 
es el fin, el espíritu: militar por la patria, por una causa que 
estime justa i grande, por una causa que le sea mui simpá- 
tica; i los grandes guerreros militan principalmente por eje- 
cutar hazañas de valor, por la gloria, por la inmortalidad; 
pero descendiendo de las regiones especulativas del patrio- 
tismo, de la gloria i de la inmortalidad, de las regiones de la 
imaginación i la razón, al mundo de las realidades materia- 
les, que aunque tales i tan pobres, son necesarias, me parece 
que ademas del patriotismo hai necesidad de comer. 

Nunca he militado, como digo, mas esto es bien claro. 
Don Quijote estaba dias i poches sin comer ni dormir i por 
lo mismo si se trata de batallas como las de Don Quijote, es- 
tá bien que el jefe no tenga en cuenta para nada el haber del 
soldado; pero tratándose de soldados que estén en su juicio 
i que sean hombres de carne i hueso, presentaré los ejemplos 
siguientes. En una marcha forzada, muchos soldados, des- 
pués de muchas horas de no tomar alimento, no tienen fue" 
za en las piernas, ya no pueden^caminar i se sientan en m€ 
dio del camino. El jefe les dice: '^¡Qué es eso! ¡Qué tienei 
VV.!," i ellos responden Patriotismo, . — ''¡Pues .... qué h: 
remos con estos que tienen patriotismo!", i un soldadora^ 




—287— 

ie da este consejo: *'Mi General, deles ug jai^ro de atole.'' 1^66 
Otros soldados se roban las gallinas, la ropa i cuanto en- 
cuentran en un rancho, por que ya no pueden aguantar el 
patriotismo. Una mujer sale a reclamar lo robado, i se ro- 
ban también a la mujer para que les haga las tortillas. Se 
me figura que si un jefe trai a sus soldados por montes i va- 
lles, pasando mil trabajos i muertos de hambre, ala primera 
oportunidad los soldados le echan una maldición, i aun una 
retahila de maldiciones, i se desertan. Si al comenzar una 
batalla los moldados están débiles, que por falta de fuerza en 
los brazos no pueden manejar bien las armas, ¿cual será el 
éxito de la acción?. 

Es verdad que a los héroes de la guerra, como Hernán Cortes 
i sus capitanes, a los héroes dB la religión, como nuestros mi- 
sioneros del siglo XVI, i a los héroes de la ciencia, como 
Viete i Edisson, se les han pasado muchísimas horas sin co- 
iher ni dormir, sin que los unos hayan perdido el valor, ni los 
otros la virtud i fortaleza cristiana, ni estos otros el amor a 
la ciencia i la fuerza de espíritu en sus meditaciones i expe- 
rimentos científicos (1); mas querer que todos los soldados 
rasos, i aun los coroneles i Generales de División sean heroeSf 
querer que Bartolo Canjilon sea un Hernán Cortes i Venan- 
cio Taparabo sea un Edisson, seria una tontería. 

Pero calle yo i hable un clásico en materias de guerra. 
Vegecio en su libro ''De la Ciencia y el Arte Militar'' {De 
Re MUilari), asienta entre otras máximas las siguientes: **E1 
hombre es mas cruel que el hierro; por que el hombre pelea 
por dentro, y vence con mas frecuencia sin el hierro". ''Pa- 
ra satisfacer á la necesidad, es necesario que las vituallas es- 
ten preparadas de antemano". En toda expedición sea esta 
el arma principal: que á tí no te falte el dinero, y que que- 
brante á tus enemigos la falta de él" (2). 



íl) En la biogriiíia >le Kdis.^on leemos, que íilgiiiia vez se le han pasado dos dia^ 
n sus noches i doce horas matí híii comer ni dormir, i por la historia consta que 
•ancisco Viete,. írance?, que a])lic«') el áli^ebra a la <^c}ometría, estuvo tres días i tres 
>che8 sin comer ni dormir, absorto en .sus meditaciones matemáticas. (Feyjoo, 
atro Crítico, tomo 1. ^ , discurso 7 ). Fué tenido i)or hechicero. (Diccionario Uni- 
sal de Historia y Geograíia, edición de México, I8Ó:; — ISK», art. Viete^ FrajicÍ9Co], 

2) Libro 3. capítulo :i. 

Anales 37 



Í866 En fin, a Porfírio Diaz le favoreció la foítüna en la accioii 
déla Carbonera, pues fue una fortuna que el ejercito extran- 
jero no lo haya sorprendido al eslar sitiando a (.)axaca, i 
otra fortuna que Oronoz no hubiera advertido la desapari- 
ción del General Diaz i su ejército del lugar del sitio, la no- 
che del 16 de octubre, i otra fortuna, que no haya esta- 
do lejos una tropa auxiliar, cual fué la de Figueroa, i so- 
bre todo, al célebre guerrero le fovorecio en gran maneríJ la 
suerte (que él supo hacerse propicia con su talento i pericia 
militar), venciendo a un ejército europeo mui disciplinado, 
con una turba de indios bozales mixtecas i zapotecas, contra 
todas las enseñan/.as de la historia del arte militar, que 
muestra que una turba indisciplinada, aunque sea diez ve- 
ces mayor que un ejército disciplinado, no puede vencer a 
este. Sin duda qi:e Diaz, como perito General, siempre pro- 
curaba disciplinar a su tropa; pero a la sazón de la batalla 
de la Carbonera no habia tenido tiempo para ello, por que 
hacia 28 dias que se habia evadido de la prisión de Puebla, 
en estos^28 dias todo habia sido pelear a^ la cabeza de esta i 
la otra gavill^ de indios, que habia podido tener a la mano, 
i en tan corto tiempo no le habia sido posible disciplinar su 
ejército. 

Octubre, U). El Sr. Vigil dice: "Aquel inesperado aconte- 
cimiento (la locura de Car/o^;. )-tenia empero un alcance polí- 
tico de gravísima trascendencia, y era la abdicación del Ar- 
chiduque. . . A este fin escribió al mariscal otra carta el 19, 
recomendándole la seguridad del camino de Veracruz á Mé- 
xico, pues aguardaba la vuelta de Carlota para fines del mes. 
(1). Ahora, como esto no podia verificarse supuesta la en- 
fermedad de aquella señora, claro es, como observa Arran- 
goiz, que lo que deseaba era que hubiese seguridad para su 
viaje á Veracruz, en donde se encontraba ya parte de su e- 
quipaje, debiendo embarcarse después de publicar su abdica- 
ción en el puerto," *'Apenas se habia retirado el Emperador 
á Chapultepec, dice el doctor Basch, y conocida su resolución 
de abandonar el pais, se levantó una tempestad en el s 
del partido conservador. . . y reuniendo sus fuerzas, se o 
sieron con toda energía á la resolución del Emperad 



(1) Siemprt engañando. 



—289— 

Continua el Sr. Vigil. ^'Maximiliano, firme en su propósito, 1866 
se retiro á Chapultepec, dando orden de que no se recibiese 
anadie so pi-etexto de estar enfermo, y al mismo tiempo 
encargó al Padre Fischer, que hiciese saber al Presidente del 
consejo de ministros que por razones de salud, pues á conse- 
cuencia de la fiebre intermitente los médicos le aconsejaban 
que cambiase de aires, y por el deseo de acercarse al punto mas 
próximo á la llegada de las noticias de Europa, habia pensado 
ir á Orizaba; pero -para esto no haría cambiar en nada el 
estado de las cosas, debiendo continuar el ministerio en sus 
funciones, y solo expedir á Orizaba los asuntos de grave im- 
portancia, como sucedia cuando iba á Cuernavaca/' 

Octubre, 20. Continuación del sitio de Oaxaca por el Ge- 
neral Diaz. 

Octubre, 20. El Sr. Vigil en ''México á través de los siglos, 
pag. 780, dice: '' En la mañana del 20 envió {Maximiliano) 
á Herzfeld con una carta para el mariscal, que habia regre- 
sado á México, participándole su viaje y encargándole que 
concertase con aquel individuo las medidas necesarias para 
mantener la situación durante su ausencia. Bazaine, que 
creia coadyuvar de aquella manera á los deseos de Napoleón 
contestó en términos muy satisfactorios, ofreciendo reprimir 
cualquier movimiento y dar al gobierno el apoyo que nece- 
sitara. Mientras se hacian los preparativos de marcha, dis- 
poniendo que no acompañasen al archiduque mas que el pa- 
dre Fischer, el ayudante Rodríguez, el oficial de órdenes 
Pradillo, el profesor {de arqueolor/ia) Bilimetzy el Dr. Basch, 
el presidente del consejo de ministros D. Teodosio Lares se 
presentaba en Chapultepec á las tres de la tarde, y con voz 
conmovida y temblando todos sus miembros, solcitaba ver 
el momento á Maximiliano para entregarle un escrito que 
no consentia la menor dilación. El archiduque sin embargo, 
se negó á recibirle, y Lares tuvo que entregar el papel para 
que lle^jase á sus manos (1): era nada menos que la dimi- 
sión de todo el Ministerio, en caso de que el archiduque se 
ausentase . . . luego que el mariscal supo de lo que se trataba, 



, El Dr. Basch dice en su hbro que él fué el que recibió el plieíjo, por que todo 
la estaba como de centinela a la puerta del gabinete de Maximiliano para no de- 
pasar a nadie, que a muchísimos no les permitió la entrada i que algunos ge mo- 
rrón, entre ellos D? Josefa de Iturbide, quien le dijo las tres i la bailadora. 



1866 dirigió una carta á los ministros diciéndoles que era carecer 

de lealtad y generosidad abandonar al Emperador en aque- 
llos momentos, después do haber puesto toda su confianza 
en ellos, y que se vería oblig^ido á tomar ciertas medidas si 
persistían en su resolución. Esto bastó para que aquellos 
Señores siguieran representando el papel de ministros por 
fuerza." 

Octubre, 20. Desde el mes de julio, en que Maximiliano 
cambió de política pensando apoyarse en lo de adelante en el 
partido conservador, invitó eficazmente a todos los Obispos 
de la nación para que fueran á México i formaran una Junta 
i en bastantes sesiones arreglaran las bases para un Concor- 
dato con el Santo Padre sobre los asuntos de la Iglesia. El 
20 de octubre ya estaban en la capital el Sr. Espinosa, Arzo- 
bispo de Guadalajara, el Sr. Colina, Obispo de Puebla, el Sr. 
Barajas, Obispo del Potowsí, el Sr. Verea, Obispo de Linares, i 
alguno o algunos otros; i por lo mismo Maximiliano con la 
misma fecha 20 nombró al abogado moreliano Antonio Mo- 
ran, magistrado del Supremo Tribunal de Justicia, para que 
como Comisario Imperial asistiera a dichas sesiones. La 
Junta no tuvo efecto, por que se precipitaron los aconteci- 
mientos i preocuparon los unimos otros objetos: la abdica- 
ción de Maximiliano, el próximo fin del Imperio i la necesi- 
dad de emigrar del pais. 

Octubre, 21 a las dos de la mañana. Salida de Maximi- 
liano de México para Orizaba, acompañado por su Ministro 
Arroyo, Fischer, Basch i Biliníetz i escoltado por 300 buza- 
res. El Sr. Vigil en la obra cit., dice: ''Aqui entramos en un 
periodo excepcional, en que ideas e intereses opuestos se agi- 
taron con actividad febril, produciendo una lucha reñida, que 
durante mes y medio mantuvo a los espíritus en la duda so- 
bre el rumbo que tomarían los hechos y el carácter del desen- 
lace que se precipitaba fatalmente. La resolución de abdi- 
car, formada por Maximiliano al salir de México, pareció i- 
rrevocable; pero habia que tener en cuenta la volubilidad de 
aquella naturaleza abierta a toda clase de impresiones, asi 
como las poderosas influencias que pesarían sobre él para 
hacerle cambiar de pensamiento. De este modo vemos qu 
el mismo dia 21, al llegar a la hacienda de Zoquipan, done 
pasó la noche, dirigió al mariscal la siguiente carta: **Me pr 



pongo depositar mañana en manos de V. los documentos ne- 1866 
cesarlos para poner término á la situación violenta en que 
se encuentra, no solo mi persona, sino México entero. Di- 
chos documentos deberán quedarse reservados hasta el dia que yo 
k indique a V, por telégrafo. — Tres cosas me preocupan y 
quiero salvar de una vez la responsabilidad que me incumbe. 
Es la primera, que los tribunales militares dejen de interve- 
nir en los delitos políticos. La segunda, que la ley de 3 de 
Octubre sea revocada de hecho. La tercera, que no haya 
persecuciones políticas por ningún motivo y que cese toda 
clase de procedimientos sobre esta materia. — Defeco que 
convoque V. á los ministros Lares, Marin y Tavera para a- 
cordar las medidas indispensables á fin de asegurar estos tres 
puntos, sin necesidad de que mis intenciones expresadas en mi 
primer j)árraf o lleguen de ningún modo á traslucirse'' (1) 

Octubre, 21 en la tarde. Llegada de Castelnau, embaja- 
dor de Napoleón, a la capital de México, con la misión, entre 
otras, de persuadir a Maximiliano que abdicase. El mismo 
dia habla encontrado al Emperador en Ayotla i habla procu- 
rado presentársele, mas él no quiso recibirlo. Poco después 
recibió Maximiliano en Orizaba una carta de Napoleón supli- 
cándole que abdicara. 

Octubre, 22. Instrucciones de Seward a Campbell, nom- . 
brado Ministro *'cerca del Gobierno Republicano, de que es 
Presidente el Señor Juárez", en las qué le decia: "V. no en- ^ 
trará en estipulaciones con los Jefes franceces ó con el prín- 
cipe Maximilianp ú otra cualquiera persona que tienda á con- 
trarrestar ú oponerse á la administración del Presidente Juá- 
rez, ó embargar ó demorar la restauración de la autoridad de 
la República." 

Octubre, 28. Circular mu i notable de Juárez sobre los mi- 
litares mexicanos que emigraban de la República sin licencia 
del Gobierno. 'Ministerios de Relaciones Exteriores y Go- 
bernación. — Circular. — Algunos Generales, J^es y Oficiales 
del Ejército de la República, si bien para honra de ella en 



V) Al que tenga algún conocimiento de los caracteres de los hombres i demás e- 
"lentos que constituyen la filosofía de la historia, le parecerá estar oyendo a Maxi- 

liano hablar con su compadre Miguel López en una celda del convento de la Cruz 
i Querétaro, en el memorable dia 14 de mayo de 1867, i encargándole que Miramoa, 
^'^jia i los demás jefes no traslucieran sus intenciones. 



rN 



—292— 

1866 corto número, se han ido voluntariamente á permanecer en 
el extranjero durante la guerra actual, sin licencia ni comi- 
sión del Gobierno. 

Entre ellos, algunos manifestaron que podrían tener que 
pasar por el exterior para dirijirse con mayor facilidad, 
prontitud y seguridad, á cumplir sus deberes militares en o- 
tros puntos de la República, con cuj^o fin pidieron, y el Go- 
bierno les concedió, licencia bajo el concepto expreso de que 
solo pudieran estar de transito por país extranjero, para ir á 
prestar jsus servicios en otros lugares del territorio nacional. 
Sin embargo, después de transcurrir mucho mas tiempo del 
que hubiera sido suficiente para el viaje masdilatado, todavía 
han seguido permaneciendo sin licencia en el extranjero, y 
han querido así c()locar>e en condición igual a la de los que 
salieron voluntariamente, sin ninguna licencia del Gobierno. 

Unos y otros han abandonado la causa de la República en 
la época del infortunio; han abandonado también sus ban- 
deras en el tiempo del peligro, y se han hecho desertores del 
ejército en frente del enemigo. 

A pesar de esto, se ha notado, que algunos cuando miraban 
circunstancias mejores, ó cuando calculaban que pronto pu- 
dieran ser mas favorables, han vuelto á presentarse en el te- 
rritorio de la República, queriendo figurar con el carácter 
que antes tenian en el ejército. 

Se ha pulsado entonces el inconveniente de que desde an- 
tes de ser colocados alegábanlos derechos, la antigüedad y 
las demás prerogativas de la graduación que tuvieron, y 
aun el mayor inconveniente, de que han querido colocarse y 
tener superioridad de su antigua graduación, sobre los bene- 
méritos militares que, sin distraerse por las circunstancias 
adversas, y sin posponer los intereses de la patria á los cál- 
culos personales, han estado defendiendo constantemente la 
causa nacional. 

Si se permitiera esto, resultaria también el muy grave mal 
de que los elementos y armas de la República, que en todo 
tiempo, y mas en la época de la desgracia, no pueden es^"" 
bien confiados, sino al patriotismo, al valor de la constan- 
y á la abnegación, quedasen mal confiados á los que, acabí 
do de abandonar una vez ala patria en peligro, debiera 




inerse qUe cuando creyeran (|ue les convenía, Volviesen otra \86(i 
veza abandonarla. 

Por estos graves motivos, siendo el interés de la causa de 
la Independencia, superior á cualquiera otra consideración, 
el C. Presidente de la República ha tenido á bien que se cir- 
culen á todas las autoridades civiles y militares la s prevencio- 
nes siguientes: 

Primera. Los Generales, Jefes y Oficiales ([ue vengan del 
extranjero, sin presentar la licencia expresa que hayan teni- 
do del Gobierno para haber salido de la República, así como 
también los que, obtenida licencia del Gobierno para pasar 
de tránsito por el exterior, con objeto de dirigirse á otros 
puntos del territorio nacional, hayan permanecido en el ex- 
tranjero después de cuatro meses, de haber salido de la Re- 
pública, luego que se presenten en algún lugar de ella, serán 
reducidos á prisión por la piimera autoridad política ó mili- 
tar de caalíiuier punto en que estuvieren, dándose cuenta al 
Gobierno á fin de que disponga lo conveniente para que se 
proceda a juzgarlos. 

Segunda. De ningún modo se entenderá aplicable la ante- 
rior disposición á los beneméritos Generales, Jefes y Oficia- 
les, ({ue hayan sido ó sean deportados por el enemigo fuera 
de la República, y que habiendo permanecido fieles á ella, 
puedají volver á prestarle sus servicios; sino (jue al contrario 
deberán ser dignamente atendidos y* considerados. 

Lo comunico a V. para los fines consiguientes, y lo trascri- 
bo al Ministerio de la Guerra, para que por su parte le co- 
munique á las autoridades militares. 

Independencia y Libertad. Paso del Norte, Octubre, 28 de 
1865. — Lerdo de Tejada.— O. Gobernador del Estado de 

Octubre, fines. Llegada de Maximiliano a Orizaba. Dice 
Zamacois: "Maximiliano trataba de engañar a sus Ministros, 
diciéndoles que solo iba a Orizaba, cuando su objeto era lle- 
gar a Veracruz, donde, como he dicho, tenia ya parte de su 
f^'^uipaje, y embarcarse para Europa" i 1 ), En los meses de 

tubre, noviembre i diciembre, Maximiliano vivió unos 

.s en Orizaba i lo mas del tiempo en Jalapilla.. 

^\»fubre, 31. Ocupación d(^ Oaxaca por Porfirio Diaz, en 

* 4 auien no engañaba Maximiliano? 



^ 



-•294- 



i 866 virtud de capitulación entre él i él general Carlos OronoSi 
Uno de los subalternos de Díaz fué el coronel Manuel Gon- 
zález. 

Noviembre, 8. González Ortega al desembarcar (ai Brazos 
de Santiago (Tejas), acompañado por Epitacio Huerta, fué 
arrestado por el comandante militar de dicha población, por 
orden del Gobierno de ios Estados Unidos. 

Noviembre, principios. Drouyn de Lhuys dejó la cartera de 
Negocios Extranjeros i fué nombrado Ministro Moustier. 
Cambio de política de Napoleón respecto del ejército francos 
en México. Dice Zamacois: **Decidi6 que la evacuación se e- 
fectuaria, no en tres plazos como se habia estipulado en Iok 
Estados Unidos, que eran uno en noviembre de 1866, en que 
pasaban los acontecimientos presentados en este capítulo, el 
segundo en Marzo de 1867, y el tercero en Noviembre del 
mismo año, sino que todo el ejército saliera de una vez, en la 
primavera de 1867'' [1]. 

Noviembre, principios. Dice Zamacois: 'Dos diputacio- 
nes del ayuntamiento y de vecinos notables de Méjico, y otras 
no menos respetables de Puebla, llegaron en los primeros 
dias de Novimbre á Orizaba, con exposiciones firmadas por 
millares de personas de lo mas granado de la sociedad, pi- 
diendo al Emperador que no abdicara.'' 

Noviembre, 8. Nota, do Bigelpw, Ministro de los Estados 
Unidos en Paris, á Seward. Luego queBigelow tuvo noticia 
del cambio de la política de Napoleón, fué a hablar a este i 
dijo á Seward: ''El Emperador Napoleón me dijo que era cier- 
to que había resuelto aplazar la vuelta total de las tropas 
hasta la primavera; pero sin que estas prestasen apoyo nin- 



(1^ Kn abril de 1867, como lo habia eolicitudo Carlota. ¡ Extraña política! ¡ Per- 
manecer el ejército francés en México sin combatir durante muchos meses i haciendo 
tantos gastos sin objeto I Los republicanos haciendo pedazos a Maximiliano i a loa 
pobres restos del ejército mexicano, i los franccHcs como meros espectadores, como 
(juien estñ, en alguna parte de paseo! ¿Cual fué la causa de este repentino cambio 
de política de Napoleón? ¿Alguna influencia secreta de la corte Romana, compade- 
cida de la suerte de Carlota i con la esperanza de algún arreglo de los interoFes cí 
licoB que Maximiliano hahia pn-oraetido últimamente? ¿Alguna influencia secr 
de Francisco José en favor de su hermano? ¿Algún remordimiento i verguei 
dv) Napoleón III ante el mundo civilizado, tratanto de remediar, siquiera en pai 
os males que causaba por la falta de cumplimiento del Convenio de Miramar? í 
la constíi en la historia, i esto fué uno de tantos hechos pue quedan en el secr 
de los gabinetes in tásenla saeculonun. Puede ser que el Padre Fischer explique 
go acerca de esto en sus Memorias 




güho durante ese tiempo al Gobierno de Maximiliano, pues 1866 
la determinación tomada, únicamente habiasido motivada por 
consideraciones militares. Su Majestad continuó diciendo 
que casi al mismo tiempo habia enviado á México al general 
Castelnau, encargado de informar á Maximiliano que Fran- 
cia no podia darle ni un centavo ni un hombre mas. Que 
si creia poder sostenerse solo, Francia no retiraria sus tropas 
antes de lo que habia estipulado Mr. Drouyn de Lhuys, si tal 
era su deseo, pero que, si por otra parte, estaba dispuesto á 
abdicar,\[ue era la conducta que S. M. le aconsejaba que si- 
guiera, el general Castelnau estaba encargado de buscar un 
Gobierno con quien tratar sobre la protección de los intereses 
franceses, y de reembarcar todo el ejército en la primavera. 
Pregunté al límperadov si se habia avisado de todo esto al 
Presidente de los Estados Unidos, y si so habia hecho algo á fin 
de preparar su ánimo á este cambio de política de S..M. Me- 
cen testó que nada* sabia; que Mr. Moustier debia haberlo he- 
cho; que como estos hechos se habian verificado durante la 
interinidad do un cambio en el Ministerio de Negocios Extran- 
jeros, ora posible que lo hubiera de^^cuidado, aunque su te- 
legrama al Mariscal Bazaine hubiera sido enviado con toda 
intención f'no en cifra j de modo que se viera que nada tenia 
que ocultar on su plan (1^. — Hice la observación de que mi 

(1) ¿Ignorar Nepoleon lo que hacían 8U8 Ministros/ ¿Era creible esto? ¡Cuan 
exacta i hermosa es esta frase del Libro de loa Proverbios, que hablando de las vian- 
das de las cortee de loa reyes, les ITamaba "pan de mentira"; pañis mendacii! Los 
pobres hijos de Adam, desde los monarcas hasta los pastores, con frecuencia anda- 
mos porjlos extremos. El genio de un hombre franco en demasía, a veces hasta gro- 
sero, que dice a otros hombres sus deftctoa en su cara, es un gran defecto; mas el ca- 
rácter de un hombre falso, que dice si cuando en el corazón tiene un nó i que a to- 
dos engaña, como dice César Cantú que era el carácter de Napoleón, esto es mu- 
cho peor. Todo hombre de bien, aunque sea un carpintero o un herrero, debe ser 
veraz en sus palabras i en suf acciones, i mucho mas debe serlo un monarca, el cual 
debí» ser para eu pueblo un modelo de moralidad. I^os monarcas, respecto de tales 
i cuales cosas que dicen o hacen sin verdad, so disculpan diciendo que obran así por 
prwc?«ncia i por ''evitar mayores males." ¡Que hagan creer esto a los ignorantes! 
La virtud de laprudencia piíede a veces justificar el silencio i una sabia inercia pero 
jamas puede » i debe autorizar la ment.ra. Abundan acerca de esto las sentencias 
de loa Santos Padres, i la Biblia dice que la palabra de Dios se ha de cumplir sin men- 
tira: «mí mendiie.io roriiomimahitur rerbum I)ei. f Libro del Eclesiástico, capítulo 34). 
¿Cuales son los males mayores que se trata de evitar/ ^'La pérdida del empleo 
co/ / La pérdida de la corona i del cetro/ ¿ \ a pérdida del dinero? ¿La muer- 
Grandes sentencias escribió Filón i la 155 es esta: "l^s mejor ser vencido dicien- 
a verdad, que vencer diciendo mentira:" Mefms eat vhtci vera dicen», quan vhicere 
tiení, San Juan Bautista le dijo a ílerodes: Non licet, sin prudencias ni políticas. 
"^ raayors malea resultaron/ El monarca degolló al Bautista, pero de su sangre 

Anales. 38 • 



— 2ir>6-- 

18H(> Gobierno se Veia en la necesidad de protestar... Le expuse bre* 
vémente entonces, los graves inconvenientes quepodrian so- 
brevenir de cualquira infracción inexplicada, de las estipula- 
ciones convenidas ante el mundo á nombre de S. M. — La de- 
terminación de la Francia no respira mas que el sentimiento de 
lavarse las manos de todo lo que pertenezca á México, 
lo mas pronto posible. Yo no dudo que el Emperador pro- 
ceda de buena fe hacia nosotros, pero no estoy seguro deque 
este cambio en sus planes, que he comentado, reciba una im- 
presión tan favorable en los Estados lIunido8"(l^ 

Noviembre, 10. Acción del Guayabo, rancho cerca deTo- 
nila (Estado de Colima ), ganada por los jefes republicanos 
Zepeda i Merino al bandido coronel francés Berthelin, este 
a la cabeza de una tropa franco — mexicana. En esta ac- 
ción murieron Herthelin i 40 de los suyos entre oficiales i 
soldados (2) 

Noviembre, 10. Ocupación de Jalapa por el coronel repu- 
blicano Ignacio R. Alatorre, quien se habia sometido al Im- 
perio, prometiendo no tamar las armas contra él, i en este 
año de 1860, hacia poco tiempo, se habia pronunciado contra 
el Imperio. 

Noviembre, 12. Muerte del Sr. D. Pedro Espinosa, Arzo- 
bispo de Guadalajara, en la capital de México. Cant61a Misa 
de exequias en la catedral el Sr. Obispo Colina i asistieron a 
ellas el Sr. Arzobispo Labastida i los SS. Obispos Barajas i 
Verea. 



nacieron Doce Apostelen. Entes a su vez sufrieron el martirio. Durante loe tres pri- 
meros siglos los Doártires no cesaron de decir a loe reyes : Non liceí i con la verdad tiinn- 
fó el Cristianismo, i el mundo se gol^ernará hastael ¿n i se cumplirá la palabra de Dio» 
con la verdad : sine viendacio con$ummabitur cerhum Deú ¿Se teme que diciendo 1h 
verdad resulten males mayores a la causa que se defíendef Luego la causa que s«^ de> 
tiende no se funda en la verdad. Luego es falsa. 

Escribo unos breves Anales^ pero ya dije desde el principio que en algunas notaa 
daié una que otra pincelada sobre la fiíosofia de la Hütoria, ^ueee la perfección de 
la Historia, sea que esta se escriba bajo forma de Anules o ba]0 cualquiera otra. 

( 1 ) Mr.Masseras en su obni cit, pag. .'^2 hablando de las dificultades con qne Ma- 
ximiliano gobernó en los tres años de su Imperio, dice: "Estas, en cambio iban á 
acumularse dia por dia, á precipitarse hora por hora, y á dar razón al cálculo, 
dentro del cual se habian parapetado la paciencia indfgena de Juárez i laíria enr 

de su principal consejero el Sr. Lerdo de Tejada." 

(2) Dupin en diverscn Estados, Castagny en diversos Estados, especialmeL 
Sinaloa, Portier como comandante de Michoauan y Berthelin, como comandanfei 
Jalisco, fueron de los jefes franceses que mas abusaron por su crueldad. El p»^* » 
historiador Zamarois los censura repetidas veres. 



-2W- 

Noviembre, 13. Ocupación de Mazatlan por el general 1866 
(.'orona. El Sr. Vigil en el* tomo cit., pag. 788, dice: **A1 es- 
pirar á las doce del dia la suspensión de hostilidades que por 
espacio de dos -horas se habia establecido para el cambio de 
comunicaciones, se tuvo aviso en el cuartel general de que 
el enemigo (el vice-almirante Mazéres) habia evacuado la pla^ja 
(por orden de Bazaine). En el acto Corona di6 orden á Rubi 
para que previniera al (Joronel Camberos que ocupara la linea 
fortificada, y para que la guerrilla Hernández con las ins- 
trucciones necesarias entrara en la plaza á conservar el orden : 
en seguida mandó que el resto de la fuerza formara en 
columna, y con sus jefes á la cabeza emprendieron la marcha 
para el interior de la ciudad. Grandes fueron las demostra- 
ciones de entusiasmo con que aquella población que no habia 
tenido ninguna simpatía por los invasores y sus cómplices, 
recibió á los sufridos republicanos, que con tanta abnegación 
habian defendido los derechos, la dignidad de la patria. Los 
franceses pudieron contemplar desde sus buques el bello 
espectáculo de un pueblo que celebra el triunfo de su libertad 
é independencia. Los jefes y oficiales pertenecientes al 
ejército expedicionario se sorprendieron del orden y de la 
disciplina de las tropas republicanas, y el vice-almirante en- 
jugándose las lágrimas, pronunció estas palabras que con- 
cretan el juicio de la Intervención: '*La Francia ha venido 
á despr^efítigiar su bandera en este pais, al permitir los jefes 
y ofigiales que á la sombra de esta ensena se hayan cometido 
tantots enormidades/' La ocupación de Mazatlan fué un su- 
ceso de la mas alta importancia para la causa nacional. En 
lae vastas regiones de la Baja Colifornia, Sonora y Sinaloa 
no habia quedado ni vestigio del régimen impuesto por la 
Intervención extranjera, y las tropas republicanas podian 
obíar ya libremente sobre el interior, pues aun el obstáculo 
qxk^ pudiera imponer Lozada acabó por desaparecer, 
bíibiendo levantado aquel jefe el 1. ^ de diciembre una aeta 
en la cual declaraba la neutralidad política del departamento 
del Nayayith, mientras se establecía el Gobierno que recono- 
ciera la nación" [1]. 

(1) Pocoe dias después recibió Corona el despacho de Juárez nombrándolo ge- 
leral de división. 



1 



—298— 

1866 Noviembre, 15 Maximiliano' recibió en Orizaba una 
carta de Eloin feciía 17 de septiembre, en la qué le dijo: **E1 
discurso de Mr. Sward, el brindis de Romero y la actitud del 
Presidente de la gran República Americana, resultados de la 
cobardía del Gobierno frailees, son hechos graves destinados á 
aumentar las dificultades é infundir desaliento en los mas 
valerosos. Tengo, sin embargo, la íntima convicción de que 
el abandonar la partida antes del regreso del ejército francés, 
seria considerado como un acto de debilidad; y teniendo el 
'ETñpex2ídov(Maximilia7io)su poder por el voto popular, el pue- 
blo mexicano, libre de la presión de una Intervención extranjera, es 
áquien debe apelar nuevamente, y al qué debe pedirle el apoyo- 
material y los recursos indispensables para subsistir y progre- 
sar. Si este llamamiento no es escuchado, entonces V. M, ha- 
biendo cumplido hasta el fin su noble misión, regresará á Euro- 
pa con todo el prestigio que á su partida le rodeaba, y enmedio de 
los QrContecimientos importantes que no tardaran en snrgir, podrá des- 
empeñar el papel que por todos conceptos le corresponde á F. 3/... 
Al atravesar el Austria he tenido ocasión de convencerme del des- 
contento general que alli reina. Nada se hace todavía: el Empe- 
rador está desanimado. FA pueblo se impacienta y pide pública- 
mente su abdicación. Las simpatias hacia V. M. se comunican 
ostemiblentete á todo el territorio del Imperio, En Venecia un 
partido quiere aclamar á su anticjno Gobernador: pero cuando %in 
Gobierno dispone de tas elecciours hajo el régimen del su/TCigio 
uuicersal, fácil e< desde Jncijo, prercer sus resultados. . El eSi'^d^"^ 
de hi^salud del Emperador Napoleón, preocupa nuevameH.^^^ 
á hi líuropa entera: su viaje a Biarritz parece indefinidamente 
- propuesto. Se asegura que ladiabetis ha venido á complicar 
la inflamación de que padece. En cuanto f\ S. M. la Empe- 
ratriz Carlota, en medio de sus flores que hacen un jardin en- 
cantador en Miramar, brilla en todo el esplendor de una salud 
completa."^Arrangoiz añade: '^Cuando con tanto atraso liegó« 
esta carta á manos de Maximiliano, ya tenia conocimiento* 
de ella el público; por que habiéndola rotulado [Eloin] '*A1 
Cónsul de México en NuevaYork," la entregaron en elcorr-^-^ 
al de Juárez, que era el reconocido oficialmente. Fué, p 
consiguiente, á parar á manca del Gobierno de los Estad 
Unidos, y los republicanos m^xicapí)s, después de haberla +• 



—299— 

elucido y publicado en Nueva York, la enviaron al Empe- l¿f66 
rador'' [1]. 

Noviembre, mediados. xV^rraogoiz en el tomo cit, pag. 190, 
hablando de la carta anterior, dice: '4a cual llego á manos 
del Emperador, casi al mismo tiempo que le informaba el 
encargado de negocios de Austria en México [el conde del La- 
go) de que su hermano no le permitiria entrar en sus domi- 
nios, si se veia obligado a salir del Imperio Mexicano, y que 
recibió una carta de la Archiduquesa Sofía, su madre, en que 
le decia que se espultára 8. M. entre los escombros de México 
antes que someterse á las exigencias de los franceses,'' es de- 
cir, antes que abdicar. 

Noviembre, mediados, Presentación de Márquez i Mira- 
mon a Maximiliano en Orizaba. Zamacois en el tomo cit. 
pags. 657, 658 i 659, dice: ''Era el dia 9 de Novimbro cuando 
desembarcaron. . . D. Leonardo Márquez habia sido llama- 
do por el Emperador; 1). Miguel Miramon volvia sin licen- 
cia, alarmado por las noticias que habian corrido en Euro- 
pa respecto á la intención de Maximiliano de abdicar la coro- 
na, y resuelto á combatir por las ideas conservadoras, como 
en tiempos anteriores, en caso de que el Emperador abando- 
nase el pais. El general D. Leonardo Márquez so puso inme- 
diatamente en camino para Orizaba, y se presentó al Empe- 
rador, que le recibió con marcadas muestras de distinguido 
aprecio, concediéndole la gran cruz del Águila Mejicana en 
premio de sus servicios diplomáticos (2) . . . Habiéndole he- 



rí) Por los periódicos! se impuso tO'Ui Kiiropii de quv el Gobierno de los Estados 
Unidos trataba al Gobierno de Francia como a un cliiquillo . de que Maxiniiliano 
Be hallaba en circunstancias mili críiicas i deshonrosas de que iMaximiliano es- 
peraba derrocar a su hermano Francipco JoPt'i i ser Emperador de Austria. . de que 
habla esperanzas de que se muriera Napoleón . . v «lemas eocretos de gabinete. 
¿Qué otro cónsul mexicano habia en Estados Unidos mas que Matias Romero? Si 
Eloin, que estaba ausenta de México hacia muchos meses, suponía que Maximiliano 
ya tendría cónsul de su propia cuenta en los Estados Unidos, ;,oomo escribir unacarta 
sobre asuntos gravísimos sin estar cierto del hecho de dicho consulado? No digo un 
hábil político, pero aun un hombre que tendrá sentido común nunca dirije una carta 
sin pontsr en el sobrescrito el nombre i apellido de la persona u otras palabras que la 
í'"'ividualicen. ¡Vivezas de Eloinl ¡I este fue el principal consejero de Maximi- 

i el /ac toíum del Segundo Imperio I Maximiliano i Eloin se mordieron la 

:ua d« coraje cuando supieron el extravio de la carta i lo demás que habia pasado ; 

• según atestiguan los historiadores, ni uno ni otro contradijo nunca la aulcí;- 

lad de la carta . 

"^ Habia libertado el Santo Sepuclro, como Godofredo de Bouillon. 



18(56 cho 8aber D. Leonardo Márquez al Emperador que Miramon 

estaba en Veracruz, donde se habia quedado temiendo pre- 
sentarse, por haberse embarcado sin previo permiso, hasta no 
s^ber como seria recibido por su Soberano, Maximiliano 
mandó que se le llamase sin pérdida de tiempo, por el telé- 
grafo á Orizaba, recibiéndolo con las muestras de la mayor 
cordialidad ... Le aconsejaron que no abdicara, ofrecién- 
dole sostenerle en el trono 6 morir en su defensa. D. Miguel 
Miramon manifestó al Emperador que él, con muy inferiores 
recursos de los que aun podia disponer el Imperio, conservó 
la Presidencia durante dos años . . . Añadió que la fuerza dis- 
ciplinada que tenia el general D. Tomas Mejia, juntamente 
con los voluntarios austríacos, formaban el núcleo de un ejér- 
cito suficiente para asegurar las posesiones y tranquilidad de 
los departamentos del centro y próximos á la capital, y que 
con los nuevos cuerpos que se levantasen sobrarian para hacer 
frente á D. Benito Juárez, y ocupar de nuevo las plazas aban- 
donadas por los franceses... Indicaron que el Gobierno de 
D. Benito Juárez, no se hallaba en aptitud de sostener una 
lucha form^al, precisamente en los momentos que D. Jesús 
González Ortega le disputaba la Presidencia, y aseguraba, á 
la vez, que las poblaciones del interior, ansiosas de tener un 
Ciobierno estable, harian todos los sacrificios que pudieran 
para sostener la causa imperial, por la cual se mostraron en- 
tusiastas, hasta que vieron que nada se hacia por ellos.'' 

Noviembre, 20. Llegaron a Orizaba los Ministros i bastan- 
tes de los Consejeros de Estado, que por todos componian el 
número de 23. 

Noviembre, 21, 22, 23 i 24. El Sr. Vigil en '^México á tra- 
vés de los siglos,'' tomo cit., pag. 785, dice: *'É1 20 de no- 
viembre llegaron á Orizaba los ministros y varios consejeros 
de Estado. Reunidos en junta bajo la Presidencia de Lares, 
este dio lectura á un autógrafo de Maximiliano en que les 
consultaba si el medio de poner término á la crisis actual se- 
ria devolver al pueblo mexicano la misión que le habia con- 
fiado . . . Veintitrés eran los presentes de los cuales solo dos, 
Siliceo y Cortes Esparza, opinaron por la abdicación; y di< 
entre los cuales estaba Lares, votaron por la permanenc 
del archiduque, y once se adhirieron al voto propuesto p 
Lacunza para que se aplazara la abdicación, lo cual era bf 



-301- 

esta forma la misma idea de permanencia. Esta resolución 1866 
quedó acordada el 24 del mismo mes/' 

Noviembre, 23. Contestación de Seward a Bigelow. ''Diga 
V. á Mr. Moustier que nuestro Gobierno está sorprendido y 
afectado con la noticia, dada ahora por primera vez, de que 
el prometido embarco de una parte de las tropas francesas, 
que debia efectuarse de México en el presente mes de No- 
viembre, ha sido aplazado por el Emperador . . . Dirá V., 
pues, al Gobierno del Emperador que el Presidente desea y 
espera sinceramente que be efectuará la evacuación de Mé- 
xico de conformidad con el arreglo vigente." 

Noviembre, fínes. Vacilaciones de Maximiliano entre ab- 
dicar i no abdicar, presentándosele mui fuertes- razones en 
pro i en contra. 

Razones en pro. 1. ^ Le parecia casi imposible seguir go- 
bernando á México sin los franceses, i que su vida corria un 
inminente peligro. 2. ^ Napoleón le aconsejaba que abdicara. 
3.*=^ Lo mismo le aconsejaba Bazaine. el Ministro'Dano i el 
embajador Castelnau. 4. ^ Lo mismo le aconsejaba el Dr. 
Basch i los demás que formal>an su gal)inete particular, a 
excepción de Fischer. 

Razones en contra. 1. '^ La comisión del ayuntamiento de 
México i la del ayuntamiento de Puebla le suplicaban que 
no abdicara. 2. '^ La Junta de Ministros y C'onsejeros habia 
votado por la no abdicación. 3. ^ El Padre Fischer le acon- 
sejaba que no abdicara. 4. ^ Márquez i Miramon trataban de 
convencerlo de que era fácil sostener el Imperio con un ejér- 
cito mexicano 5.^^ Francisco José le impedia la entrada en 
el territorio de Austria. 6. ^ Su madre la Archiduqueza Sofía 
le decia que se sepultara entre los escombros de su Imperio 
antes que abdicar. 7. ^ '^Experimentaba, dice Zamacois, cier- 
ta humillación en volver a Austria sin corona, después de ha- 
ber dado por consolidado su trono haciendo alarde de su po- 
lítica,'' ante las naciones de Europa. Para un hombre de la 
alcurnia i de los sentimientos exagerados de honor que tienen 
los príncipes, el vivir en la vida privada, oscuro, despres- 
tigiado i nulificado en Europa, le parecia insoportable. 

Noviembre, 30. Entre estas diversas razones, Maximilia- 
no siguió un camino que le pareció medio, adoptando el 
consejo que le daba Eloin en su carta de 17 de septiembre, i 



-802- 

1866 en Id tarde del 30 de lioviembre dirigió lina comunicación A 
la Junta de Ministros i Consejeros, declarando su resolución 
de no abdicar. 

Diciembre,!.^ Manifiesto de Maximiliano a la nación 
mexicana, en el qué dijo: "Mexicanos: -Circunstancias de 
gran magnitud con relación al bienestar de nuestra patria, 
las cuales tomaron mayor fuerza por desgracias domésticas, 
produjeron en nuestro ánimo la convicción de que debíamos 
devolveros el poder que nos habíais confiado. Nuestro Con- 
sejo de Ministros de Estado, por Nos convocados, opinaron 
que el bien de México exije aiin nuestra permanencia en el 
pocler, y hemos creido de nuestro deber acceder á sus instan- 
cias, anunciándoos á la vez nuestra intención de reunir un 
Congreso nacional, bajo las bases mas amplias y liberales, 
en el cual tendrán participación todos los partidos, y este de- 
terminará si el imperio aun debe continuar en lo. futuro: y 
en caso afirmativo, ayudar á la formación de las leyes vitales 
para la consolidación de las instituciones públicas del pais. 
Con este fin, nuestr<)s Consejeros se ocupan actualmente en 
proponernos las medidas oportunas, y se darán á la vez los 
pasos convenientes para que todos los partidos se presten 
á un arreglo bajo esa base. En el entretanto, Mexicanas, 
' contando con vosotros todos, sin exclusión de ningún color 
político, Nos esforzaremos en seguir con valor y constancia 
la obra de regeneración que habéis confiado á vuestro com- 
patriota.'' (1). 

Diciembre, 3. Decreto de Maximiliano sobre la organiza- 
ción de un ejército mexicano de 8,000 hombres, que debia 
componerse de tres cuerpos, el primero al mando de Mira- 
mon, el segundo al de Márquez i el tercero al de Mejia. 



(1) Como <lic(; el Conde de Kératry, un Congreso en luiuellas circunstancias era 
imposible. Lu inmensiv niiU'oria «lo las poblaciones de la nación mexicana estaba ya 
en ix)der de los repu]>licanoíí, i por tanto en ellas no podia ha))er elecciones popula- 
res de diputados a nn Congreso inii)erial; en las po))laciones que todavía estaban 
bajo las armaa imi)eiialisLa.M tam})oco se reiinirian los vecinos para elecciones jx)pn- 
lares, los liberales i>or <\\w rse reían de tales elecciones, i los conservadores por que 
estaban desmoralizados; con uiülivo de la cruda ixuerra era en extremo peligroso 
viajar, de manera que, aun en la hiinUcsis de que hubiera salido electo en algr 
parte algún diputado, no se liaV»ria animado a ir desde el lugar de su residencia 1 
ta la capital. Por lo mismo, el ])ioyecto de tal Congreso fué uno de los i)enBami 
toa de Maximiliano que nuí parece rayaron en la imbecilidad. 



—303— 

^ 

Diciembre, principios. Salió de la ciudad de México la 1866 
primera sección del ejército francés para Veracruz. 

Diciembre, 5. El cabildo eclesiástico de Guadalajara pos- 
tuló al Papa para Arzobispo al Lie. Jesús Ortiz, Chantre de 
la misma catedral (1). 

(1) El Sr. Ortiz era de gran talento. En la larga época que fué catedrático del 
seminario. Cura de Tototlan i Cura del Sagrario de Guadalajara fué ardiente liberal, 
como lo prueba, entre otros escritos, su DiecuiEo cívico pronunciado en Guadalajara 
el dia 4 de octubre de 1846, en el cual dijo: "Señores.— La sociedad eetá trabajada 
por una lucha, sorda unas veces y violenta otras, y no es mas que la colisión entre 
la verdad y la mentira, entre lo nuevo y lo antiguo . . . Estas influencias hostiles 
han acumulado su» fuerzas en medio de^as generaciones sucesivas; pero mas tarde, 
sin duda las unas vencerían á las otras ... ¡Oh pueblo, /pueblo mió! Tú no escu- 
charais el alarido de Satán ni serás convertido en cenizas, por que trabajaste once a- 
fiofi persiguiendo al león que se hartaba de tUF, carnes . . . y en fin por que has lu- 
chado posteriormente y sin cesar con los abominíirlores de lu tierra. ¡ Maldición á 
ellos! i Salud á tí, ho pueblo! Yu te vengo á felicitar, por que en 1S21 se unió á tí 
el ejército trigaran te ... ¡ pero ah! si los monarquistas ó algunos otros do esos 
de manejo ambidextro se empeñan en que figa ese monstruoso divorcio, que todoa 
hemos sentido y todos debemos llorar, ¡maldición eterna á ellos!, ¡esperanza en o- 
tra época, y salud para tí, oh pueblo ! . . . ¡ Oh libertad !, ¡ lil)erta!l enejan ladora, hi- 
ja bella de las luces, maestra del género humano! Yo quisiera tu lenguaje . . . para 
formar algunas páginas sobre las grandes épocas de nuestra historia nacional, como 
lo ha hecho otras veces el joven Otero con sublime inteligencia y elocuencia mate 
mática.*' Hablando del Grito de Dolores, dice: "Esta palabra, Señores, no fué es- 
téril j pues enmedio de grandes infortunios y profundos dolores, y á pc>ear de las 
' persecuciones de un tribunal (la L quisicionj que queria fundar la estabilidad de la 
creencia sobre montones de esqueletos humanos, hubo mexicanos que se interesaron 
por la causa general de su especie." 

'*At desentrañar el origen y consecuencias del poder soberano indentifieado con la. 
religión, la independencia y la unión proclamados en 821, no estoy en ánimo dp 
creer ni persuadir á otros, que sea necesaria una autoridad divina para gol/crnar en 
lo temporal. ¿Y quien no se burlaria en nuestros diae del que quisiera Fostener la 
misión celestial de la potestad civil f No, la teocracia fué de los tiempos bíblicos, y 
sobre 8u espíritu descansó sosegadamente la civilización : hoy cada sociedad tiene un 
poder exterior, un poder humano que la rija, que debe fundarse en el hecho triplo 
que abraza el desarrollo moral, intelectual y material de las minorias y del pueblo. 
Por manera que, al subordinar el derecho regenerador de las naciones á las reglas de 
la soberanía divina, no ha sido mi objeto favorecer á los imíX)stores que quieren go- 
bernar sin freno en la tierra á nombre de un Dios ifue no hábla^ sino presentar la ver 
dad, la justicia y la razón como condiciones inevitables para la le^'itimiduil «le los go- 
biernos y hianifestar que faltando aquellas, pierden estas su autoridad. ^-Al llegar 
aquí, colócase la doctrina de la soberanía en un punto de vista veniaderamento de- 
mocrático/' 

"Se estremeció un trono que estriba á dos mil leguas de distancia, y el que perma- 
necia sentado en él se levantó furioso y dijo: * 'Muerte espiritual á la infortunada 
porción del rebaño de Jesucristo que vive en el continente mexicano, si no quiere la 
vida temporal oueha tenido por espacio de tres siglos." No hay duda, el gobierno 
español impidió durante siete años á la Corte Romana proveer las sil as episcopalen 
en las coloniae, para de esta manera obligarlas de nuevo á perder su I n de j)end en- 
cía ,. . Señores, esto me recuerda algunos capítulos de los Números, en donde ee lee 
I el rey Balak hizo que el profeta Balaam maldijese á los que sacudieron el yugo 
BU monarquía; y Balaam no siempre tuv^ dificultad que oponerle al inicuo nian- 
•o del rey.'* 

Anales :{9 



biciembre, 8. Oficio de Ba^aine, Dalló y Castelnaü a Lares, 
1866 Persidente del Ministerio, en qué le dijeron: '^Después de ha- 
ber examii^ado detenidamente la situación, será impotente 
para sostenerse con sus solos recursos." 

Diciemdre, 12. Salida de Maximiliano de ürizaba para Mé- 
xico. 

Diciembre, 13. Orden de Napoleón a Bazaine en la qué le 
dijo: '^Embarcad la Lí'gion extranjera, y á todos los france- 
ses, soldados ó paisanos qiie quieran hacerlo, y a las legiones 
austriacay belga, si lo piden." 

Diciembre, 18. Acción déla (Coronilla, cerro situado cerca 
de Sarita Ana Acatlaii, |)oblacion situada 12 leguas al Sur de 
Guadalajara, ganada pov ei coronel Eulogio Parra i sus su- 
balternos los coroneles Amado A. Guadarrama, Francisco 
Tolentino i Donato Ouerra, al jefe Sayan a la cabeza de una 
tropa francesa. El 8r. N'igil en la obra cit., pag. 790, dice: 
**En la noche se supo qucí la fuerza desprendida de Zapotlan 
estaba pernoctando en las ( 'ehollas, y á las tres de la maña- 
na del 18 los republicanos contramarchaban para salir al en- 
cuentro. A las once del día. como á un cuarto de milla de 
Sta. Ana Acatlan, en un punto llamado la Coronilla, la van- 
guardiacomenzó a batirse con el enemigo, fuerte de setecientos 



Eate Discurso produjo uua polémica, i el principal impugnador de él fué el Ür, 
Fray Miguel Diaz de Vivar, prior del convento de Santo Domingo de Guadalajara. 
Los adversarios del Sr. Ortiz no comprendieron eu pensamiento, creyendo que afir- 
maba que el poder civil no viene ni vieéintomente de Dios; i el Sr. Ortiz tra1¿ do a- 
malgamar el Plan de Iguala, eminentemente monárquico i espafiolado, con laa ideas 
ultrademocráticas hasta comparar ai Papa con el falso profeta Balaam. El Dr. Vi- 
var descendia de InquisidOrcH, amigos i enemigos del Sr. Ortiz enristaron la pluma, 
uno le dijo a otro grandísimo puerco, atravesáronse otras frases virulentas i enojosas, 
i *'daba el arriero á Sancho, Sancho á la moza, la moza á él, el ventero á la moza . . . 
y como quedaron á oscuras, dábanse tan sin compasión todos á bulto, que a do quie- 
ra que i)onian la mano no dejaban cosa sana." 

En la época de Ayutla el Lie. Ortiz abrazó los principios conservadores e impug- 
nó por la prensa las leyes llamadas de Keforma, en 1859 i 1860 fué Gobernador de la 
Mitra; siendo Ogazon Gobernador de Jalisco, I). Jesús Ortiz huyó de Guadalajara i 
en 1862 i 1863 vivió en León de los Aldamas i en San Luis Potosí ; luego que se es- 
tableció el Imperio, volvió a Guadalajara, en 18()4 fué nombrado canónigo de la ca- 
tedral de la misma ciudad, en 1860 fué postulado Arzobispo, en 1867 fue desechada 
en Koma dicha postulación i nombrado Arzobispo de Guadalajara el Sr. D. Pedro 
Loza, entonces Obispo de Sonora; i en fin, el Sr. Ortiz pasó sus últimos afios en 
aislamientOi agoviado por graves padecimientos físicos (parálisis^ i por grandes f 
decimientos morales, ocacionados por haber profesado diversos principios política 
víctima de esta sentencia del fílósofo moralista ingles Colton : *'£l aura popula 
inconstante ; el resentimiento aristocrático es perpetuo." Murió eldial9de 
viembre de 1883. 



n 




-sos- 
hombres. En el acto dispuso Parra el combate, que no tardó en 1866 
generalizarse, batiéndose con encarnizamiento por ambos lados 
hasta las cuatro de la tarde, en que los republicanos obtubie- 
ron un triunfo completo, quedando en su podertrescientos seten- 
la y dos prisioneros, de los cuales ciento uno eran franceses y 
entre elles diez oficiales; dos obuces de á doce y todo el parque 
y el armamento del enemigo. Este tuvo ademas, ciento cin- 
cuenta muertos, de ellos ciento treinta y cinco franceses, inclusi- 
ve el jefe d<j la columna, Sayan/' Poco tiempo después la 
Legislatura del Estado decretó que el 18 de diciembre seria 
perpetuamente dia de fiesta civil. 

Diciembre, 19 a la madrugada. El general Ignacio Gu- 
tiérrez con su tropa salió violentamente de Guadalajara pa- 
ra Lagos. 

Diciembre, 20. Guadarrama con parte del ejército que ha- 
bia triunfado en la Coronilla, ocupó á Guadalajara. Al dia si- 
guiente entró Parra en la ciudad con el resto de las fuerzas. 

Diciembre, 58. Salió de Lagos la tropa Francesa i con ella 
se fueron el general Gutiérrez i el Sr. feernardo Flores,* que 
habia sido subprefecto [1]. El mismo dia ocupó la ciudad el 
jefe republicano Sr. Jesús Anaya (2) a la cabeza de su tropa. 

Diciembre, 28. Dice Zamacois: **En Tulancingo el cuer- 
po Belga habia recibido ya la orden de disolverse, y al mis- 
mo tiempo la oferta del mariscal Bazaine de facilitar á sus in- 
dividuos el pasaje á Europa» Aceptada la oferta por la ma- 
yor parte, evacuaron la ciudad de Tulancingo y se dirigieron 
hacia Veracruz. . . En el momento que las tropas imperialis- 
tas abandonaron la población, verificó su entrada en ella, al 
frente de sus tropas, el general republicano Martínez'' (S). 

(1) El Sr. Flores se embarcó en Veracruz en febrero 6 marzo sigiifente, vivió en 
Paria algunos años i volvió a Lagos, en donde murió el dia 11 de julio de 1882. Yo ejer- 
cité losútimos oficios de la amistad conduciendo su cadáver a la capilla de Estancia 
grande, de donde fué trasladado a la capilla de su hacienda de San Bernardo. 

(2) Mi mui estimado compadre i amiso, que vive, padre de los notables abogadoe 
Sr. Ventura Anaya y Aranda i Sr. José de J. Anaya. 

13) Entre los que capitularon en Tulancingo aparece por primera vez en ^nuestra 

historia el alemán príncipe de Salm Salm. Zamacois, en el tom. cit» pag. 837, dice: 

'!Hábia marchado en calid. d de voluntario con el jefe belga, el Conde £K Félix de 

ialzá Balm, q.ue habiendo hecho la campafia en los Estados tlnidos (en favor de lof 

ianoa) desde 1861 bástala terminación de la guerra civil, como coronel y jefe de es- 

.Jo mayor de la división alemana, marchó á Méjico en Fí»brero de 1866, con objeto 

é servir en las banderas del Imperio. Entre tanto que Masimiliano le ocupaba en 

li^un cuerpo, pidió al ministro de la Guerra que le permitiese ir, on calidad de velan- 

*¡o, con la tropa belga que marchaba a Tulancingo; y obsequiada la petición, acón- 



/^ 



-306— 

• Diciembre, fines. Las tropas francesas desocuparon los Es- 
tados de Jalisco, Zacatecas, San Luis Potosí, GuanajuatoiTu- 
lancingo. Zacatecas fué luego ocupado por el general Miguel 
Auza i poco después por el general Mariano Escobedo. En 
San Luis Potosí permaneció Mejia a la cabeza de su ejército 
i en Guanajuato permaneció el general Feliciano Liceaga a 
la cabeza del suj^o [1]. 



1867 



Enero, principios. Juárez estableció su Gobierno en Du- 
ran go (2), 

Enero, principios. Castelnau recibió un despacho de Na- 
poleón, en el qué le decia: ''Embarcad la legión extranjera, 
y á todos los franceses, soldados y paisanos que quieran ha- 
cerlo, y á las legiones austríaca y belga si lo piden/' 

Panero, 5. Llegó Maximiliano a La Teja, hacienda de cam- 
po situada on los alrededores de México, a donde fueron a 
cumplimentarlo elSr. Arzobispo Labastida» los Ex-Ministros 
.lose Fernando Ramirez i Pedro Escudero y Echanove i otros 
luuciios personajes. En el mismo acto Ramirez i Escudero 
M* despidieron del Emperador, porque estaban en víspera de 
partir do México para líuropa, i el l)r. Basch, testigo ocular, 
Mñadí' íjuc Raniiroz lloró. 



De Tulancin- 



p;iri6 á la ox prosada ciudad al jefe Vander Smiftsen que la mandaba." 
tro ho fu/' :l Mí'^xiro. 

n ) Lice.iuM vive, en hijo del Lie. José M ^ Licengaque escribió ''Adicioneey rec- 
tiíicttion'j.^ ií ¡a liitioria i]o Móxi.'o que evscribió D. Lucas Alaman" i algunofl años 
-ienpiu-s, ]>m indioio^ de conspiración en esta ciudad de Lagos, estuvo preso algunos 
ine««'> en 1m cárcel <]e la misma, en donde le conocí. 

Kn •'-í(' ;\.i()(lo 1S()*'), Guillermo Prieto vivió en Brownsville i estuvo alli publicando 
«•ii p " i 1 ^.n o '-La Dan ^Ta," en el que combatía al Imperio i defendía la Presidencia 
•lo ( r , ^ lii^z < )rti í::i. 1:1 ^ran poeta en su carta de 19 de octubre de 1891 , hablando- 
me <\ii i\^:<- siceso i de otros de aquella época, dice: "Me separé de Juárez en no- 
vivnil>rc»!e i.s():> por 8u gol j)e de Estado, me siguieron Patoni y otros. Lerdo me 
persiguió cruelmente. Atravesé el desierto, durando mi marcha cerca de dos me- 
seí-. Mo situé en Brownsville ; me tuvo después oculto en San Luis D. Juan Bu^ta- 
mante; allí me eligieron diputado y coi esa investidura fui á México. Me eni 
de rondoi. á capa dn Juárez y le dije: "Aquí estoy. Veamos que haces conmigo:" r 
abrazó con ternura y jamas volvió á hablarme d»'] pasado." 

f 2 ) Kn los últimos dias que estuvo Juárez en Chihuahua, llegó a esta ciudad el ( 
neral Plácido Vega, llamado por el Presidente para que le diesa cuenta de bu co 
ducta política. Al venirse á Durango se trajo consigo a Vega. I este se fugó en e' 
mino y «e fué a refugiar a Tepic. a| amparo de Lozada. 



-307- 

Enero, 7. Entrevista de Maximiliano i Bazaine en la Teja. 1867 
El Sr. Vigil en el tomo cit, pag. 805, dice: 'Preguntado Ba- 
zaine (por Maximiliano), según cuenta Kératry, sobre la situa- 
ción y el porvenir de la monarquia, respondió que después 
del llamamiento de la legión extranjera (por Napoleón), que 
quitaba (a Maximiliano) toda esperanza de retirada en caso de 
un revés, solo habia que correr peligros sin gloria. Desde el 
dia en que los Estados Unidos, añadió, han opuesto altamen- 
te su veto al sistema imperial, la existencia del trono es efí- 
mera, aun cuando hubiese obtenido V. M. cien mil franceses; 
y aun suponiendo la neutralidad americana durante la inter- 
vención no era viable. La combinación federal era el único 
sistema que había que ensayar en frente de la Union, la cual 
sin duda habia accedido si el Sur hubiese sido reconocido a 
tiempo por la Francia. Hoy mi opinión es que V.M. se retire 
espontáneamente/' En el momento de separarse (Bazaine), 
Maximiliano respondió al mariscal: **Tengo en Ud. la maj'^or 
confianza; Ud. es mi verdadero amigo, y le suplico qué asista a 
una junta que voy a convocar para el lunes 14 de enero en el 
palacio de México. Alli estaré presente, y Ud. repetirá lo que 
piensa. Si la mayoria es desu opinión, partiré. Si quieren que 
me quede, asunto concluido, me quedaré; por que no quiero 
parecerme al soldado que tira el fusil para huir mas pronto 
del campo de batalla" (1). 

Enero, 9. Nueva prisión de González Ortega. El Coman- 
dante norteamericano de Brazos de Santiago, poco tiempo 
después de haber arrestado a González Ortega, lo puso en li- 
bertad; él se fué a Zacatecas i publicó alli un minifiesto en el 
qué dijo lo mismo que habia dicho en elde New York, a saber 
que él era el verdadero Presidente de la Repñblica, por lo 
que él general Auza lo puso preso el dia 9 por orden de Juá- 
rez. 

Enero, 13, Se embarcó en Veracruz la primera sección de 
tropas francesas, compuesta de 700 hombres. 

Enero, 14. JUNTA DE 35 NOTABLES QUE DECIDIÓ 
DE LA SUERTE DE MAXIMILIANO. 

Fueron los siguientes: 

1) ¿l El Manifiesto que habia dado a la nación un mes antes en que habia di- 
que estaba reeutlto i prometió a la nación permanecer en México.? 



r> 



-808— 



1867 Teodosio Lares, Presidente. 
Bazaine. 

José M. ^ Lacunza. 
Teófilo Marín. 
Pereda. 

Sr. Arzobispo Labastida. 
Sr. Obispo Barajas. 
Agustin Fischer. 
General Leonardo Márquez. 
General Santiago Vidaurri. 
Luis Robles Pezuela. 
Mier y Teran-. 
Tomas Murpliy. 
Manuel Garcia Aguirre. 
Sánchez Navarro. 
Urbano Fonseca. 
Alejandro Arango y Escan- 
don. 



José M. * Cortes Esparza- 
Jesús López Portillo. 
Manuel Orozco y Berra. 
Campos. 
Al mazan. 
Cordero 

General Panfilo Galindo. 
Bonifacio Gutiérrez. 
Hernández. 
Hidalgo y Teran. 
Iribárren, 
Linares. 
Manuel Lizardi. 
Méndez. 
Victor Pérez. 
General Portilla. 
Saravia. 
Villalva. 



Maximiliano, cambiando de modo de pensar, no asistió a 
la Junta. Los principales que hablaron en ella i lo princi- 
pal que dijeron, lo publicó al dia siguiente el periódico '*La 
Nueva Era," redactado por Masseras, de donde lo copiaron 
los historiadores Vigil i Zamacois, i fué lo siguiente: 

Lares dijo: **En las actuales circunstancias del pais, y en 
vista de los datos presentados por los Ministros de Guerra y 
Hacienda, ¿puede y debe el Gobierno Imperial emprender la 
pacificación?" 

Márquez leyó un discurso en el qué dijo: "Verdad es que 
los disidentes ocupan hoy puntos de notable importancia y 
que la guerra continuará llena de vicisitudes; pero ciudades 
que hoy se encuentran en poder de ellos, se dec'ararán bien 
pronto, si encuentran apoyo, como se declararon anterior- 
mente, imperialistas. 

Murphy dijo: '^Considero que las fuerzas disidentes no son 
sino un conjunto de bandas de ladrones." 

Marin dijo: '*Si la salud pública lo exigiera, votar 
que se propusiera un acomodamiento álos republicanos; 
ro como afortunadamente el pais todo se muestra resup^^ 



Í¿i 



—309— 

favor del Imperio, creoquQ elGobieiDodebe 1 le vaí adelante la 1867 
guerra basta obtener la completa pacificación/' 

Qarcia Aguirre dijo: **Creo igualmente que debe llevarse 
adelante la guerra á todo trance. Si faltan soldados, puede 
hacerse uso de la recluta forzada (1); si falta dinero, QUE SE 
TOME DE DONDE LO HAYA/' (2) 

Bazaine leyó un discurso en francés (que no entendieron al- 
gunos de la Junta), en el qué dijo: *'¿Qué se ganaría con ha- 
cer esfuerzos militares y grandes gastos para volver á conquis- 
tar el territorio perdido? ¡Nada! . . . En resumen, me parece 
imposible que S. M. pueda continuar gobernando el pais en con- 
diciones normales y honrosas para su soberanía, sin descender 
k la categoría de un jefe de banda, y es preferible' para su glo- 
ria y su defensa que S. M.haga entrega del poder á la nación/' 
Árango y Escandon leyó un discurso en el qué dijo: ''Se- 
ñores. — Los que en un dia rico en esperanzas, concurrimos 
á la erección del trono imperial de México; los que en Ori- 
zaba aconsejamos á S. M. nó abandonase el poder, mientras 
la nacion,pero la verdadera nación, no le retira ese poder (^)\ 
los que hemos creido y alimentamos aun la convicción fir- 
mísima, de que las instituciones monárquicas son una de- 
fensa para nuestra cada vez mas amenazada nacionalidad, 
no podemos hoy aprobar el pensamiento de abdicación . . .En 
el siglo XVI el Papa Paulo IV declaró la guerra á Felipe II. 
Trataba de hacer valer ciertos derechos en el reino de Ñapó- 
les, en posesión del cual estaba el Rey Católico, á quien no 
era en verdad fácil hacer prescindir de ninguna de sus adqui- 
siciones. El Papa se buscó auxiliares, y los halló en Francia. 
La cuestión interesaba vivamente, como saben todos, á esta 
nación, y su Rey Enrique II, comprendiéndolo asi, envió á 
Italia buen golpe de gente. Mandábala el Duque de Guisa, 
noble, entendido, valiente capitán; y ademas de esto, Señor 
Mariscal (encarándoise con Bazaine), muy católico (4/ Pero 

(1) Como el gallo de tio Calvatruenas. Con este apodo era conocido en San Juan 
delosLagoeun viejo que tenia un gallo, el cual por las cicatrices de las heridas 
qaehabia recibido, ya no queria pelear; pero como era el único medio de subsisten - 
jue tenia su dueño, este le estiraba du las plumas hasta que se animaba a pt^lear. 
'a Aguirre era un hombre instruido pero candoroso. Lo conocí i tiaté. 
Esto era para que todos cerraran sus tiendas i sus casas 
El individuo de la Real Academia Espaftola debió decir retirarse 
• Muí católico / El Diccionario Universal de Historia y Geografía, edición 



r^ 



1867 el Duque de Alba, que valia tanto al jnenos como el general 
Sherman, mandaba los tercios españoles, que valían algo mas 
que los filibusteros que han ocupado á Matamoros. La suer- 
te fue adversa á los aliados del Pontífice: el Duque de Alba, 
de viQtoria en victoria, llegó á plantar sus reales á las puer- 
tas de Roma... Las cosas entre tanto se hablan complicado en 
el Norte de Francia, y Enrique II ordenó al Duque de Guisa, 
que abandonando al Pontífice, viniese presto en su propio 
auxilio. El Duque comunicó la noticia al Papa, y se dispuso 
á ejecutar la orden... En aquellos terribles momentos, Paulo 
1 V, tomando consejo de su ira, que nadie negará fuese justísima, 
dirijió al general francés estas memorables palabras, que yo, 
en nombre del Monarca ofendido de México, en nombre de 
esta nación que, como Paulo IV, no tiene tampoco mas culpa 
que la de haber fiado demasiado en el extranjero, me creo auto, 
rizado á repetir ahora á V. E. (á Bazaiiie): ''Idos: nada importa. 
Habéis hecho vmy poco por vuestro Soberano: menos aun por la 
Iglesia: nada, absolutamente nada,, por vuestra honrad 

Bazaine contestó: '*E1 orador se ha entregado á digresiones 
inútiles y no ha expresado voto alguno.'' 

El Sr. Labastida dijo: '^Aparte de que mi ministerio- no 
me llaiua á resolver cuestiones de este género, no me hallo 
en actitud de verificar los datos exhibidos por los Ministerios 
de Guerra v Hacienda/' 



de México, 1853—1856, en el artículo Guisa ( Enrique de Lorena^ Duque d<r), dice: 
"Fue testigo del aseainato de su padre al pié de los muros de Orleans, y desde en- 
tonces profesó un odio implacable á los protestantes: después de haberse cubierto 
de eloiia con la brillante defensa que hizo del Poitiero contra Coligny (1569), se 
deshonró convirtiéndose en ASESINO, y siendo el primero que tomó parte^^ la hó 
rrible matanza de San Bartolomé (¡ Afui católicolj. . . Hizo cuanto pudo por alia* 
naree el camino del trono, entrando en tratos con el Rey de España Felipe II, que 
le envió dinero (¡Muí católico!). .. Finalmente, mandó' redactar una Memoria pi- 
diendo el cambio de gobierno y el establecimiento (en Francia) de la Inquisición." 
CiMui católicol) César Cautú en sii Historia Universal, aclaraciones al libro 15, letra 
Ú, describiendo la matanza del San Bartolomé, que es uno de los hechos mas cri- 
minales i mas horribles que se registran en los fastos de La historia universal, dice: 
* 'El Duque de Guisa preparó el movimiento popular, mientras que Catalina (de 
Médicis) se servia de las tropas del rey. La campaña municipal de la Gréve dio la 
señal á que contestó Snn Germán.'' 

¿I todo esto se llama ser muí católico'í \ Pobre Religión Católica, si todos los (^ 
hacen profesión de ella fueran como el Duque de Guisa ! Una contestación e< 
cante habria dado Bazaine a Arango y Escandon; pero no sabia la historia de 
patria: el mutisimo fué siempre el resultado de la ignorancia. De aqui sacaran 
lectores lo que importa que cada ciudadano sepa la historia de su patria. 



-~31i~ 

El Sr. Barajas dijo: **A1 recibir la invitación de asistir á 1867 
la Junta, crei que se trataba de alguna cuestión relativa á la 
Iglesia, me declaro incompetente y solo añadiré que el cuadro 
que se acaba de trazar de las fuerzas disidentes es inexacto; 
yo conozco á jefes que son personas honorables y gozan de 
estimación" (1). 

Iribárren, comisario imperial de Sonora i Sinaloa, dijo: 
**Si he abandonado á Mazatlan y los Departamentos que me 
están confiados, es por que crei que el Emperador habia ab- 
dicado, y considero /ac¿/ recobrar toda aquella región." 

Saravia, comisario imperial de Durango, dijo: '*E1 Empe- 
rador debe abdicar, en atención á que el orden actual de cosas 
no puede sostenerse." 

Robles Pezuela dijo: ''En el ejercicio de mis funciones, 
como comisario imperial de Guanajuato, he observado que 
las rentas, lejos de aumentar, disminuían de una manera sen- 
sible. En presencia de este estado de cosas, no creo que el 
Imperio se pueda sostener." 

Cortes Esparza dijo: **¿Qué documentos hay para verificar 
la exactitud de los guarismos presentados? ¿Existen real- 
mente los once millones [de pesos] de que se habla? ¿No hay 
ilusión en esto? Los veinte mil hombres con que el Minis- 
terio de Guerra cree poder contar, ¿son soldados ó simple- 
mente hombres armados? ¿Existen efectivamente en tal 
* número? ¿Quien de los presentes puede responder con cer- 
teza si 6 no á estas preguntas? El Emperador y sus Minis- 
tros son los únicos en aptitud de tomar una resolución con 
perfecto conocimiento de causa. De algún tiempo atrás creo 
oportuna la retirada del Emperador. En este sentido me 
ex-presé en^la conferencia de Orizaba, y de entonces acá, lejos 

(1) El Sr. B. Tomas Brvan y Libermore, Obispo de Cartagena, en su Pastoral 
de 3 de marzo de 18S9, hablando de la autoridad de los SS. Obispos en materias po- 
líticas, dice: "Asi como me ha enviado el Padre, decia Jesucristo, asi os envió yo 
á vosotros" (Joann. XX, 21). ¿Y á qué venia Jesucristo al mundo? Ved cuan 
claramente lo dice el Divino Salvador ante el Presidente Pilatos : **Yo para esto 
nací, y para esto vine al mundo, para dar testimonio de la verdad^' C Joann, XVI1I,37>. 
He aqui también la misión del Apóstol y del Obispo, dar testimonio de la verdad, 
trabaiar por ella (II ad Cor ¿nf. loe, cí7.), enseñarla sin respetos ni miramientos 
nundanos. "Procura mostrarte operario que de nada tenga que avergonzarse" 
\confui8Íbilem), y que trata y enseña bien la palabra de verdad'* fll Timot. II, 
), escribia poco antes de morir San Pablo á su discípulo Timoteo, Ohispü de 
teso i en persona de este á todos los Obispos católicos." 

Anales 4u 



n 



^ 



—312— 



18t>7 de^cambiar de opinión, ine he confirmado en ella. Se dice 
que el pais está acostumbrado á la situación en que hoy se 
haya. E?to es cierto; pero cuando me adherí al Imperio, 
precisamente lo hice por que creia adherirme á un orden de 
cosas cuya estabilidad traerla consigo la paz y la prosperidad 
nacional. Esta esperanza no se ha realizado, y quedanpocas 
probabilidades de que se realice en lo sucesivo. Reitero, pues, 
el voto que emití en Orinaba." 

Cordero dijo: "Creo que llevando adelante la guerra, el 
Emperador corro riesgo de descender ala condición de jefe de 
partido. Oeo, ademas, que el Imperio, en razón de su 
novedad, cuenta pocos partidarios propios. Voto pues en 
favor de la abdicación." 

Villalva le^'o un discurso lleno de vehemencia contra los 
republicanos i ([ue terminó diciendo: ''El Emperador ha 
prometido no abandonar á los mexicanos, y le conjuro á que 
cumpla su promesa." 

Victor Pérez dijo: '^Quiero que el Emperador conózcala 
verdad toda é insisto en que se le diga: Opino en favor do 
la abdicación.'' 

Fonseca dijo: "Estoi por la conservación del Imperio; mas 
considero poco conveniente que esta cuestión sea cada raes 
vuelta á discutir." 

Fischer dijo: **Voto en favor de la guerra de pacificación." 

Procedióse a recoger los votos nominales: 26 votaron por 
\íi 7ioabdicacin; Áete que fueron Bazaine, Robles Pezuela, 
López Portillo, Cortés Esparza, Cordero, Pérez y Sarabia, vo- 
taron pur la abdicación , i los SS. Labastidaji Barajas salvaron 
su voto. Maximiliano, viéndose conjurado aceptó la resolu- 
ción de la Junta. 

Enero, 14. Entrada del general Ramón Corona en Guada- 
lajara con sus fuerzas. 

Enero, mediados. Ocupación de la ciudad de San Luis 
Potosí por Mariano Escobedo con su poderoso ejército. 

Enero, 16. ComeJizó a ser Gobernador de Jalisco Antonio 
(iomez Cuervo. 

Enero, 21. Entrada de Maximiliano en México. 

Enero, 22. Juárez estableció su gobierno en Zacate^ 
Por orden de Juárez, González Ortega fué conducido a M 



/^ 



— ^ 



.318-- 



terey i puesto preso en la cindadela, pasando por San Luis 1867 
Potosí i el Saltillo. ^ 

Enero, 25. . El general Mejia, conociendo que con la poca 
tropa que tenia no podia defender a San Luis Potosí, desocu- 
pó esta ciudad i se fué a Querétaro. Este fué el primer jefe 
imperialista que se refugió en Querétaro, i que indicó a todos 
los demás el camino de la misma ciudad. 

Enero, 26. Ocupación de San Luis Potosí por el general 
Jerónimo Treviño. 

Enero. 26 á la madrugada. Acción del Sauz [hacienda si- 
tuada entre León i Silao] ganada por el general Florencio 
Antillon i su segundo el coronel José Rincón Gallardo al ge- 
neral Feliciano Liceaga. Dice Zamacois: '*Las tropas de Li- 
ceaga se vieron completamente derrotadas y llegaron á Gua- 
najuato en el mayor desorden, dejando en el sitio de la ac- 
ción un número crecido de muertos y de heridos, y en poder 
de los vencedores muchas armas y prisioneros.'' 

Enero, 26 en la tarde. Acción de Guanajuato ganada por 
Antillon i Rincón Gallardo, a Liceaga, quien con poca tropa 
huyó a Querétaro. 

Enero, 27. Bazaine contestando a una carta de Lares, dijo: 
**Por esto, Señor Ministro y por descubrir la carta de V. E. 
un sentimiento de desconfianza, basado en apreciaciones ca- 
luminosas que lastiman nuestra lealtad, participo á V. E. 
que en lo sucesivo no quiero tener relaciones con ese Minis- 
terio.'' 

Enero, 27. Toma de Zacatecas por Miramon. Zamacois 
en el tomo cit, pags. 933 i 934, dice: *'E1 general D. Miguel 
Miramon, arengó á la desanimada tropa del general Gutiérrez, 
reanimó ^1 espíritu del soldado, organizó con admirable pron- 
titud una división de mil quinientos hombres de infantería 
y caballería, asi como una batería de campaña i otra de mon- 
taña, se puso al frente de ella, y con la rapidez y talento mi- 
litar que le distinguía, salió de León el 20 de Enero, y se diri- 
gió atrevidamente sobre Zacatecas. . . en la cuíiI habia una 
'••larnicion bastante respetable. Entre las tropas que forma- 
'n las fuerzas de D. Miguel Miramon, iba una sección de 

j gendarmes imperiales de Guadalajara, compuesta de tres- 

ntos hombres de á pié y de á caballo, y de los cuales algo 

« de la mitad eran soldados cumplidos franceses que 



habian querido entrar al servicio del Imperio, y el resto 
1867 mejicano. . . Se presentó repentinamente el 27 de Enero de- 
lante de la ciudad, la atacó vigorosamente, y tras muy pocas 
horas de combate se apoderó de la población, quitando á sus 
contrarios la mayor parte de su artillería. D. Benito Juárez 
V logró salvarse de caer prisionero, merced á la velocidad del 
carruaje en que emprendió la fuga. Los imperialistas siguie- 
ron el alcance de sus contrarios por espacio de tres leguas, 
cogiendo muchos prisioneros, pero no al personaje que desea- 
ban" (1). 

Enero, 28. Carta de Bazaine a Maximiliano, en la qué 
quizo hacer una distinción entre este y sus Ministros, para 
calmar la irritación que consideró le habia producido su car- 
ta a Lares. Algunas horas después dirigió el Padre Fischer 
al mariscal esta contestación: *'Señor Mariscal: S. M. el Em- 
perador me ordena que devuelva luegoá V. E. la carta adjun- 
ta, no pudiendo admitir que hable de sus ministros en los tér- 
minos en que está concebida. — A menos que V. E. juzgue o- 
portuno dar una satisfacción sobre estos términos, S. M. me 
ordena hacer saber a V. E. que en estas condiciones no quie- 
re ya tener en lo sucesivo ninguna relación directa con V- E, 
- -Tengo la honra etc." '' Al recibir esta misiva, dice Masse- 
rus; el mariscal arrojó fuego y llamas . . . Hablase pronucia- 
do la última palabra de la intervención francesa en México." 

febrero, 1. ^ Desocupación de Zacatecas pos Miramon i 
vuelta (le Juárez con sus Ministros a la misma ciudad. 

Febrero, I. ^ Batalla de San Jacinto, ganada por Escobe- 
do i sus subalternos el general Treviño i los coroneles Pedro 
Martínez i Francisco O. Arce, a Miramon. Zamacoisdice: ^*La 
batalla de San Jacinto, que así se denomina la acción que de- 
jo referida, por haberse dado cerca de la hacienda de aquel 
nombro, fué una de las mas brillantes para las armas repu- 
blicana?. La derrota de la división imperialista fué comple- 
ta, pues dejó en poder de los vencedores armas, municiones, 
trenes, dinero y equipajes. Respecto á las pérdidas de gen- 
te, tuvo cien muertos, número mayor de heridos y cerca d» 
quinientos prisioneros, contándose entre estos últimos cient. 
treinta y nueve franceses de la se«cioni llamada gendarme 

f\) Juárez con sus Ministros se fué al Fremllo , 



<\ 




— sis- 
de la Emperatriz (1). El hermano {Joaquín) del general Mi- 1867 
ramón que, gravemente herido de un pié, se retiraba en una 
carietela, cayó también prisionero en poder de los vencedo- 
res." ^ ^ 

Febrero, 2. Ocupación de Colima por el general Ramón 
Corona. 

Febrero, 3. Escobedo fusiló en San Jacinto a Joaquin 
Miramon i a los 139 franceses -prisioneros. Estos fusila- 
mientos duraron dos horas. ¡Cosa horrible! (2). 

Febrero, 4. Acción de la Quemada (hacienda de campo 
en el Estado de San Luis Potosí^, ganada por el general Se- 
vero del Castillo al general Anacleto Herrera y Cairo, quien 
murió en la acción, lo mismo que su subalterno el médico 
capitán Adoflo Lancaster Jones (3). Miramon d3spues de 
la pérdida de San Jacinto se fué por Ojuelos a juntar con 
Castillo i llegó a la Quemada cuando ya habia pasado la ac- 
ción. De alli Miramon i Castillo con el resto del ejército se 
fueron a Querétaro. 

Febrero, 5. Salida de Bazaine de la ciudad de México a 

• 

(1) Que no quisieron volver a Francia, sino que espontáneamente se quedaron en 
México para defender el Imperio. 

(2) **México á través de los Siglos,'* tomo cit., pag. 814. Yerran Arrangoiz, al 
decir que los franceses fusilados fueron 190 i que estos fusilamientos fueron el 8 de 
febrero, i Zaraacois, al decir que estos fusilamientos fueron el 8 de febrero, que se , 
ejecutaron en el rancho de El Tepetate, distante pocas leguas de San Luis Potosí, i 
que tuvieron por causa el grande enojo de Escobedo por hi noticia que recibió de la 
muerte de Anacleto Herrera y Cayro. I es mas disculpable Arrangoias que escribió 

en Madrid, que Zamacois que vivía en México cuando sucedieron dichos fusilamientos. 

(3) Los tres Herrera y Cairo fueron nativos de Guadalajara, de muy buen talen- 
to, hicieron su carrera en el seminario de la misma ciudad i fueron liVierales radicales. 
Ignacio fue profesor de la Escuela de Medif^ina en Guadalajara i Gobernador de Jalis- 
co en 1856. Julián fué mi condiscípulo, médico i diputado en el Congreso constitu- 
yente de 1856 i 1857 i firmó la Constitución i ha muerto en 1889 en Tequila (pues los 
que concluimos filosofía el 8 de agosto de 1841 fuimos 64, i no quedamos mas que 4). 
Anacleto siguió también la carrera de la Medicina i luego la de la milicia : pero no re- 
cnerdo ei fué médico o la revolución le impidió concluir la carrtra. ni si fué general 
de división o de brigada. 

En la década de 1850 a 1860 vivía en Guadalajara, en la calle del seminario, en la 
casa que está hoi frente a donde vive el Sr. Lie. José López Portillo y Rojas, una fa- 
milia compuesta de esposo, esposa e hijos. El esposo era D. Ricardo Lancaster Jo- 
nes, norteamericano] luterano. La esposa era norteamericana f calvinista. Los 
hiios eran los mas nativos de Guadalajara i los que recuerdo eran D. José f estudian- 
iel seminario), D. Lorenzo (militar), D. Ricardo, D. Adolfo (el que murió en la 
exnada) i D. Alfonso abogado mui conocido en la República por su talento i em- 
)09 públicos. Se decia que el esposo, la esposa i los hijos en el hogar domé&tico 
lervaban su respectiva religión. D. Ricardo, padre, en sus últimos años fué cate- 
sado por el canónigo D. Francisco Espinosa i abrazó el Catolicismo, en cuyo seno 
»ió. 



-- ™ 



~«ie- 



1867 la cabeza de las últimas tropas francesas. El Sr. Vigil, en 
el tomo cit., pag. 812, dice: ''Llego por fin el 5 de febrero, 
dia señalado para la evacuación de la capital, üesde muy 
temprano se quitó la bandera francesa que flotaba en el pa- 
lacio de Buenavista, habitación del mariscal, y poco después 
las tropas francesas, retirándose de los diversos puntos que 
ocupaban, fueron á formar en la calzada de la Piedad y en 
el Paseo Nuevo, próximos á la Cindadela. Las calles de Cor- 
pus Christi, San Francisco, Plateros, Plaza de Armas. Fla- 
mencos, Porta Coeli, Jesús i todas las que siguen por donde 
tenia que pasar la columna francesa, hasta la puerta de San 
Antonio Abad, estaban llenas de una inmensa muchedum- 
bre presenciando el desfile, que se verificó á las nueve de la 
mañana en medio de un silencio bien significativo. A la 
cabeza de las tropas iba el mariscal seguido de un brillante 
y numeroso Pastado Mayor.'' *'A su paso, dice M. Masseras, 
no habia mas que esa rauda y glacial inmovilidad que no es 
solo la lección de los reyes, sino que se convierte á veces 
en la mas elocuente y pesada de las reprobaciones.'' Hasta 
aqui Masseras. El Sr. Vigil dice poco después: **Durante el 
desfile de las tfopas francesas todas las ventanas y balcones 
de palacio permanecieron cerrados; sin embargo, Maximilia- 
no, acompañado de su secretario Mangino, estuvo observan- 
do la marcha tras de una cortina que alzó de manera que 
pudiese ver sin ser visto, y cuando hubieron pasado las últi- 
mas hileras dejó caer la cortina exclamando: **En fin, heme 
aqui libre." ¡Triste libertad por cierto!'' 

Febrero, 6. Orden de Maximiliano a Miramon. El Sr. 
Vigil a la pag. 815, dice: "Al recibir (Maximiliano) la noticia 
de la entrada de Miramon en Zacatecas, se figuró ya hecho 
prisionero á Juárez con todo el gobierno y se apresuró á es- 
cribir á su general el 6 de febrero recomendándole "de una 
manera muy especial" que en caso de que se apoderara de 
D. Benito Juárez, de D. Sebastian Lerdo de Tejada, de D. 
José M. ^ Iglesias ó del General D. Miguel Negreta, los hi- 
ciese juzgar y condenar por consejo de guerra, conform " 
la ley de 4 de noviembre último; pero que no se ejecutárr 
sentencia antes de recibir su aprobación." 

Febrero, 9. Carta de Maximiliano a Lares. "Mi quei 
Ministro D. Teodosio Lares. — La situación actual de Méx 



'^ 



—817— 

me conmueve profundamente. Cada resolución adoptada Í567 
para terminar la guerra civil nos conduce á encenderla mas, 
y donde quiera que se intenta consolidar el Imperio, corren 
torrentes ie sangre, sin obtener la menor ventaja. —Se espe- 
raba que, una vez emancipado el Imperio de la Intervención 
francesa, nuestra acción se baria sentir de una manera salu- 
dable en favor de la paz y del bienestar de las poblaciones. 
Desgraciadamente ha sucedido lo contrario, y si los hechos 
para siempre lamentables de San Jacinto y del Monte "de las 
Cruces nos sirven para abrirnos los ojos, constituirán el re- 
cuerdo mas amargo del Imperio. — Mucho se prometia de la 
habilidad, de la aptitud, de la lealtad y del prestigio de los 
generales Mejia, Miramon y Márquez. El primero ha deja- 
do el servicio so .pretexto de su estado de salud; el segun- 
do ha sacrificado, casi sin combatir, en la primera batalla que 
ha dado, todos los elementos que so le. habian confiado; el 
tercero, después de haber arrancado todo por los medios mas 
violentos á los ciudadanos laboriosos y pacíficos, ha ordena- 
do una expedición mal calculada, cuyos sangrientos resul- 
tados no se deplorarán nunca lo bastante. — Al mismo tiempo 
el tesoro está agotado; para atender miserablemente al servi- 
cio de algunos ramos de la administración hay que imponer 
préstamos forzozos, imposibles de realizar aun por medio de ' 
ios procedimientos mas vejatorios, y decretar contribuciones 
extraordinarias mas odiosas que productivas. — El Imperio 
no tiene, pues, en su favor la fuerza moral ni la fuerza ma- 
terial; los hombres y el dinero huyeron de él y la opinión se 
pronuncia de todas maneras contra él. — Por otra parte, las 
fuerzaz republicanas, que injustamente se ha tratado de re- 
presentar como desorganizadas, desmoralizadas y solo ani- 
madas del deseo de pillaje, prueban con sus actos que consti- 
tuyen un ejército homogéneo, estimulado por el valor y la ha- 
bilidad de su jefe y sostenido por la idea grandiosa de defen- 
der la Independencia nacional, que cree puesta en peligro por 
la fundación del Imperio (1). — En situación tan < rítica, no 

Después de la batallada San Jacinto, cuando Maximiliano conoció que ya no 
»«i modo de triunfar, cuando por el fusilamiento de 139 franceses conoció que te- 
que echar su barba a remojar, entonces hablaba con elegantes palabras de la pa» 
¿ue era grandiosa la idea do Juárez i de todos los republicanos de defenderla In- 
andencia de la patria ; pero tres diaa anteSt cuando no tenia noticia de la batalla 
^^ Jacinto i creyó que todavia havia modo, trató de que á Juárez, a Lerdo de 



—318— 

1867 tenemos siquiera el recurso de apelar al sufragio universal 
de las poblaciones, por que el voto de algunas localidades o- 
cupadas por las armas imperiales, no significaría nada en 
cuanto al resultado. El momento de emplear este medio 
ha pasado; debemos, pues, renunciar á él para siempre. — Yo 
he contraído para con México el compromiso solemne de no 
ser nunca motivo para prolongar la efusión de sangre. El 
honor de mi nombre y la inmensa responsabilidad que pesa 
sobre mi conciencia, ante Dios y ante la historia, me prescri- 
ben no diferir mas una gran resolución que haga cesar in- 
mediatamente tantos males. — Espero, pues, que tenga U. á 
bien indicarme, con la prontitud que las circunstancias exi- 
gen, las medidas qne juzge V. oportunas, para desenlazar la 
crisis actual, arreglándose sobre las ideas expresadas en esta 
carta, y teniendo en cuenta únicamente el bien y la prosperi- 
dad del pueblo mexicano, con entero desprendimiento de to- 
do interés político 6 personal. — Firmado: Maximiliano.'' 

Febrero, 10. Contestación de Lares a Maximiliano. *'De.- 
bemos ante todo evitar á la capital las calamidades de un si- 
tio y los horrores de un asalto; haj^ pues, que ir á intentar en 
otra parte la solución, en Querétaro, por ejemplo [1], donde el 
Imperio cuenta todavia con numerosos partidarios. Concen- 
trado alli el mayor número posible de tropas regulares, á las 
órdenes de los generales distinguidos y mas leales á fin de 
constituir un ejército respetable, convendría que V. M. to- 
mase el raando en jefe^ para reprimir las rivalidades y las pre- 
ferencias inevitables entre nosotros, cada vez que se hallan en 
contacto dos ó mas oficiales del mismo grado'' (2). 

Febrero, 10. Ultima carta de Bazaine a Maximiliano. Se la 
escribió de Puebla cuando iba en marcha para Veracruz, su- 
plicándole que abdicara i ofreciéndole llevarlo á Europa. 
El Emperador dijo a sus amigos que estaba dispuesto a per- 
maliecer en México, i nada contestó a Bazaine. 

Febrero, 12. Maximiliano organizó su ministerio de la ma- 
nera siguiente: 

Tejada i a Iglesias se les aplicara la ley. El Segando Emperador de México i., 
vo ni el talento político que han tenido otros muchos Soberanos, el de impedir < 
su corazón fuera diáfano. 

( 1) Verbi gracia en el Cerro de las Campanas. ¡ AhremmcioÚQ estos verbigraa 

(2) Maximiliano ti ataba de la suspirada abdicación, i Lares le contestó der 
chándolo a Querétaro, para la "solución" del negocio, i Pobre Príncipe ! 



JoséM. ^ Lacunza: Ministro de Estado í Presidente del 1867 
Ministerio. 

Tomas Murphy: Ministro de Negocios Extrangeros. 

Lares : Ministro de Justicia, Negocios Eclesiásticos é Instruc- 
ción pública, 

Manuel Garcia Aguire: Ministro de Grobernacion. 

Teófilo Marin: sustituto de Garcia Aguirre 

Vidaurri: Ministro de Hacienda. 

Lie. José M.^ Iribárren: Ministro de Fomento. 

Nicolás de la Portilla: Ministro de la Guerra. * 

Nombró también al general Ramón Tavera, comandante de 
la plaza, i al general Tomas O' Horan jefe político. 

Febrero, 13, • Maximiliano salió de México para Querétaro, 
acompañado de su secretario José Blasio, de su ministro de 
Gobernación Garcia Aguire (1), de su médico Basch, i algu- 
nos camaristas, un cocinero alemán, algunos mozos de estri- 
bo i una fuerza de 1,000 hombres do las tres armas, a cuya 
cabeza iba Leonardo Márquez. Poco después se el unió en el 
camino Vidaurri,acompañado del coronel Quirogai.del prínci- 
pe de Salm Salm, que voluntariamente queria hacer la cam- 
paña. En México quedó Iribárren como sustituto de Vidaurri. 

Febrero, 14. Carta de PorfirioDiaz dirijida deHuamantla al 
general Leyva, carta publicada por Masseras es su **Ensa- 
yo de un Imperiaen México,'' i por el Sr. Vigil en ^'México 
á través dé los Siglos." *'Mr. Burnouf se ha presentado 
hoy en esta población, enviado por Maximiliano, con objeto 
de ofrecerme el mando de las fuerzas que están encerra- 
das en México y Puebla, añadiendo que Márquez, Lares y 
compañia serán arrojados del poder y que él (Maximiliano) a- 
bandonará muy pronto el pais, dejando la situación en manos 
del partido rejntblicano, . . Me ha sido preciso un verdadero es- 
fuerzo para poder contestar serenamente que como general 
en jefe del cuerpo de ejército, cuyo mando ha querido con- 
firmarme el Gobierno, no puedo tener con el archiduque o- 
tras relaciones que las que la ordenanza y las leyes militares 
autorizan con el jefe de la fuerza enemiga." 

) Si Maximiliano le llamaba pe/itca vieja, lo tenia como un donaire, i lo quede- 
i>a era acompañar a su Soberano i ayudarle á reunir el Congreso en el Cerro Je las 
apañas. 



n 



1867 l^V^brero, Í5. Carta de Maximiliano, al Padre Fischer a- 
ceptando el ofrecimiento que hacia poco le habia hecho An- 
tonio López de Santa-Anna (1). "Tendrá V. la bondad de 
tíontestar á Santa-Anna con la próxima posta la carta que este 
Señor Nos envió amablemente, pero llevándolo á la larga por 
ahora, sin quitarle las esperanzas, y cuidará mucho la carta de 
Santa-Anna no devolviéndola á nadie bajo ningún pretexto, 
colocándola entre los i)m peles secretos en la caja de hierro y 
sacando de ella una copi«; legalizada para Europa. La contes- 
tación á esta carta es cum[)liendo los deseos de Lacunza y de 
Lares, á quienes yo liablé de ella a última hora, asi es que pa- 
ra formarla fué menester consultar á Lacunza'' (2). 

Febrero, mediados. El Sr. Arzobispo Labastida i el Sr. O- 
hispo Colina se einbarcaro : en Veracruz para Roma. 

Febrero, mediado^?. Circuló impreso un folleto intitulado 
'^México, el Imperio y la Intervención." escrito i firmado el 
2 del mismo febrero, en la capital de México por un imperia- 
lista bajo el seudónimo de *Un Mexicano:'' folleto que con- 
cluia con estas palabras: "Dentro de pocos dias elejérctto ex- 
pedicionario estará en las costas de Francia. Todas las cla- 
ses y todos los partidos de la nación le interrogaran sobre su 
campaña, ( -ontaran hazañas prodigiosas. Pero ¿cual es el 
fruto de estas hazañas? Los franceses patriotas dirán : fuis- 
teis a contener el incremento de los Estados LTnidos, y os vé- 

( 1 ) Santa-Auna habia servido a toioa los gobiernos i cambiado muchas veces de 
principios políticos, como se lo dijo Juárez en su contestación. El lo qus quería era 
lucir su valor militar i dar brillantes batallas, que gran valor habia tenido i espléodi- 
«las batallas habia dado en sus buenos tiempos ; mag en 1867 se hallaba ya en la edad 
de la chochez, i en la época en que la dictadura casi no contaba con partidarios. 

(2) **Méxicoá través de los Siplos,'' pag. 818. Maximiliano siempre fué de un 
cante terlij ero i veleidoso, mas en febrero do 18G7, sus catnbios de pensamiento en sen- 
tidos diversísimos llegaron a un grado que seria increible sino constara por la histo- 
ria. Parece que el hombre estaba aturdido por la situación. Maximiliano cambian- 
do a cada poso de pensamiento i Santa- Ana que tenia el mismo carácter, hacían una 
tíspecie de sainete; por eso he dicho desde el principio de estos -4nrt/^« que la Historia 
de la Conquista de México es la de una sangrienta tragedia, i la Historia del Segan- 
do Imperio es la de una comedia. 

Füosoña (Je la HxHorin. ¿Por qué unos hombros son constantes en el tratamientu 
i curso de uu negocio grave i otros son inconstantes? Por la diversidad de talentos. 
Por que unos preveen i abarcan el negocio bajo todas las relaciones probables que 
puede tener, de manera que, presentándose una nueva relación i tomando el negocio 
nueva faz, esta no les sorprende ni les hace cambiar el pensamiento fundamenl 
por «iue ya la tenian prevista; i otros comprenden el negocio bajo algunas relacioi 
mas no preveen otras, de manera que, tomando el negocio nueva faz, esta les ba. 
cambiar de pensamiento, por que no la tenia prevista. Hablo do la constancia racj* 
nal, no de la constancia vizcaína, la que realmente noes constancia, sinoterquedi 



"N 




nis antes de tiempo, de miedo á los Estados Unidos: fuisteis, 1867 
á garantizar los intereses europeos, y los dejais tan inseguros 
como antes: fuisteis á defender los intereses franceses, y los 
dejais peor de lo que estaban: fuisteis á poner en alto grado 
la influencia francesa én México, y la dejais nulificada y des- 
preciado el nombre francés. ¿Trais al menos el dinero de la 
deuda primitiva? No. ¿Quedó siquiera garantizada y en 
via de pago ? Tampoco. ¿ Que habéis ganado para la Francia 
en esacampana de cinco años? ¿En qué habéis consumido 
tantos millones de francos, y por que habéis derramado tan- 
ta sangre francesa? (1). . . Maximiliano, fiel ásu misión, á su 
compromiso con los mexicanos é indemne de Jlas culpas re- 
feridas, resolvió quedarse gobernando, hasta que la nación 
debidamente representada, dijere si continuaba ó no el Impe- 
rio. . . I si logra fundar en México un gobierno estable, habrá 
hecho la obra gloriosa que la corte francesa imaginó, pero no 
supo realizar" (2). 

Febrero, mediados. Fuerzas que tenian a la sazón la He- 
pública i el Imperio. Zamacois en el tomo cit., pags. 987 i 
siguientes, dice: '*En el Estado de México se lanzó á la lucha 
el general D. Francisco A. Velez. Habia pertenecido siem- 
pre al partido conservador; pero desde que se presentó el e- 
jército intervencionista, se separó del ejército y se retiró á la 
capital á vivir en el hogar deméstico, sin mezclarse en la po- 
lítica. Asi permaneció durante la Intervención . . . hasta 
"que emprendido el regreso de las tropas francesas a Francia 
determinó combatir en las filas republicanas. Tomada su re- 
solución, salió de México solo/"reunió alguna gente en los 
pueblecillos inmediatos, se hipo de algunas armas i caballos, 
vio agregarse á su fuerza otras cortas partidas etc. ... El nú- 

(1) Loa conceptos anteriores son grandes verdades. 

(2) El que en junio de 1864, cuando Maximiliano acababa de llegara México, 
creyeran loé inoperialistas que iba a fundar en México un gobierno estable, fué una 
ffrande ilusión, i Fin enabargo ¡ pase ! ; pero el que en febrero de 1867, después que 
nabian visto i palpado el modo con que Maximiliano habia gobernado durante cer- 
^- 'le tres años, a saber, con tantos desaciertos, cuando le veian caminando ya a en- 

•arse en Querétaro, todavia creyeran que Maximiliano podia ''fundar en México 
l^obierno estable," es decir, establecer en México un gobierno fuerte desde un 
• hasta otro mar i desde Yucatán hasta el Bravo, esto fue una falta de talento po- 
o i una ilusión tal, que no se halla nombre que darle. I si por que juzgo los he- 
3 de esta manera, algunos dicen que esto es escribir la Historia con parcialidad, 
— los lectores si digo bien o mal. ' 



n 



^ 



~a2i-- 



1867 mero de las fuerzas con que contaba el ejército de D. Benito 
Juárez en esos momentos en los diversos Estados, no bajaba 
de cuarenta mil hombres. ... ííl gobierno Imperial se 
hallaba en posesión de la ciudad de Veracruz, en que tenia 
una fuerza de quinientos hombres ai mando del general Pérez 
Gómez; de la de Puebla, guarnecida por dos mil quinientos 
hombres,- á las órdenes del general D. Manuel Noriega; de 
México en que había cinco mil hombres; de Morelia en que 
el general D. Ramón Méndez reunía una fuerza de tres mil 
quinientos soldados; y de Querétaro, en que el general Mejia 
contaba con una división de dos mil hombres.'' 

Febrero, mediados. Zamacois a la pag. 1047, dice: **E1 
Dr. Basch, médico de Maximiliano, en su obra Los Últimos 
diez meses del Imp^.rio de México, trae una carta dirijida por el 
Emperador al Sr. Boteri, dálraata, profesor en el Qimnasio 
Literario de Orizaba. . . en que pinta al Padre Fischer de 
una manera poco lisonjera respecto á la moralidad que obser- 
vaba en su vida privada''[l]. 

Febrero, 19. Entrada de Maximiliano en Querétaro. 

Febrero, 21. Llegada del general Ramón Méndez a Que-- 
rétaro con su ejército: pocos dias antes había evacuado aMo* 
r(»lia. El tíw Vigil, en su obra citada, dice: "El mismo día en 
que llego Méndez á Querétaro, pasó Maximiliano revistad 
lat5 tropas y después se celebró una junta de guerra con el 
ñn de acordar el plan de campaña. . . Las tropas reunidas 
(MI Querétaro ascendían a vvcve mil hombres, según Basch; ' 
su organización fué la siguiente. Maximiliano, general en 
jefe; Márquez, cuartelmaestre general; Miramon, general en 
jefe del cuerpo de infantería; Meiia, general en jefedel cuer- 
po de caballeiía; Reyes, comandante general de ingenieros; 
Ramírez Arellano, comandante general de artilleros, y Mén- 
dez, jefe de la brigada de reserva.'' 

Fedrern, 28. Carta de Maximiliano al austríaco Schaffer^ 
de Querétaro a México, presentada por el Sr. Vigil, en la 
obra cit, pag. 819, en la qué le dijo: **Un sentimiento penoso 
se apodera de mí á la idea de que las viejas pelucas (2) <"* 

(1) Otra prueba entre muchas de la infidelidad de Maximillnaa a quelloe a qu: 
nea llamaba eus íntimos amigos i que creían serlo. 

(2) Lares, Lacunza i los demás Ministros. Otra prueba déla infidelidad 
Maximiliano a sus amigos. 



r 



México no tengan siquiera la poca deferencia de pagar á 1867 
los pocos servidores de la antigua Corte . . .Si ellos confe- 
saran honradamente que no tienen dinero, yo me someteriaá 
la necesidad de un solo criado y andaria ápié/' 

Marzo, 2. Se publicó una carta de Maximiliano a su Mi- 
nistro GarciaAguirre, en la cual le decia que su programa en 
Querétaro era el mismo de Orizaba: que se convocase un 
Congreso que tratase i resolviese la forma de Gobierno que 
habia de tener México. 

Marzo, principios. Entrada solemne de Juárez en la 
ciudad de San Luis Potosí, donde estableció su Gobierno. 

Marzo, 11. Embarco de Bazaine en Veracruz con el resto 
de las tropas francesas para Francia. Zamacois a la pag. 
767 concluye la narración de ese hecho con estas palabras: 
"Todos veian que regresaban sin haber terminado la empresa 
que hablan acometido.'' 

Marzo, 14. Principio del sitio de Querétaro. Los que 
defendian la plaza eran 9,000 hombres. Ya he dicho quie- 
nes eran los jefes principales, a los qué. agregaré el príncipe 
de Salm Salm. Zamacoiz a la pag. 1,088 dice ''A las doce, 
de ese mismo dia 13 {de marzo de 1867) llamó el Emperador 
al príncipe D. Félix de Salm Salm, que hasta entonces habia 
estado sin ocupar ningún destino en el ejército mejicano, y 
le dijo que quedaba nombrado jefe del batallón de Cazado- 
res. . .Este batallón, cuya fuerza solo ascendia á trescientos 
hombres, de la cual la mitad eran de mejicanos y la otra 
mitad frauceses"(l/ El ejército sitiador se componia el dia 
14, de 25,000 hombres (2). Los jefes mas notables eran los 
siguientes. 

General en jefe: Mariano Escobedo. 

Segundo en Jefe: Ramón Corona. 

GENERALES. 



Nicolás Regules (español) 
Jerónimo Treviño. 
Sostenes Rocha. 
Francisco A. Velez. 



Ignacio R. Alatorre. 
Antonio Neri. 
Vicente Riva Palacio. 
Silvestre Aranda. 



\ ) De áqui deduce con justicia Zamacois que meniia Maximiliano al escribir a 
i perflonaje de £uropa que en su ejército de Querétaro no habia ningún extranjero, 
affia también entre los defensores de la plaza algunos anstriaeos. 
2) Zamacois. tomo cit, pag 1092. 



n 



1867 Aurelio Rivera. 

Manuel Márquez: de León. 
Juan N. Méndez. 
Benigno Canto. 
Antonio Carabajal. 
Amado A. Guadarrama. 



-^ai- 



Florencio Antillon. 
Refugio González. 
Franciseo O. Arce. 
Vicente Jiménez. 
Ignacio Zepeda. 



CORONELES 



Francisco Naranjo. 
Pedro Martínez. 
José Rincón Gallardo. 
Pedro Rincón Gallardo. 
Miguel Palacios. 
Francisco P. Méndez. 
En el ejército sitiador habia a 
que otro francés (2). 



Ignacio M. Altamirano. 
Florentino Mercado. 
Juan de Dios Arias. 
Rosalio Banda. 
Felipe Torres (laguense) (1) 
Andrés Fernandez (laguense) 
gunos norteamericanos i uno 



C1 ) No tengo noticia de algún laguense que haya militado en defensa de la placa 
de Querétaro. Entre los sitiadoreH, ademas del general Aranda i del coronel Torree, 
militaron loa siguientes vecinos de Lagos. 

. p. Macario Saravia, teniente coronel del 1er. Lijero de Aguascalientes, muí distin- 
guido por su valor; murió prisionero durante el sitio a consecuencia de las heridas 

D. Marcos Torres, teniente coronel del Escuadrón Degollado. 

D. Juan Torres, capitán del mismo Escuadrón.* 

D. Ignacio Aguilar, pagador del mismo batallón .t 

D. Víctor Maria González, teniente coronel en el ejército del Norte. * 

n. Manut;l Villalobos, Mayor de órdenes de la División del Norte. ♦ 

D. Pedro Muñoz Moreno, teniente. * 

D. Juan A. Araujo, ayudante del Cuartel-Amaestre del ejército del Norte. 

D. Tranquilino de Anda, capitán de la Ira. compañía del escuadrón Juárez. * 

D. Felipe de J. Hernández, capitán del batallón Independencia. ♦ 

D. Jesús López, capitán del escuadrón Degollado. + 

D. Silverio Keyes, teniente de la Ira. compañía del escuadrón Juárez. 

D. Camilo Alonso, teniente de Escuadrón del ejército de Occidente. 

D. Norberto Lozano, alférez del Escuadrón Juárez. 

D. Benigno Moreno, jefe de guerrilla exploradora. + 

D. Jesús Zúfiiga, jefe encargado del depósito. 

D. Mónico Mendoza, proveedor, f 

D. Rosalio Ontiveros, sargento de la legión del Norte. 

D. Domingo López, sargento, t 

Este signo t indica los que murieron muchos años después; loa nueve restantes vi- 
ven. 

(2;) Zamacois, tomo cit., pag. 1,174. El mismo historiador a las pags. 1060 i 1062. 
dice: '*La autoridad de D. Benito Juárez era la única reconocida por toaos los jefes 
Que mandaban fuerzas republicanas. Los partidarios.del general D. Jesús González 
Ortega, que hablan clamado contra el decreto dado por el primero, declarando 
continuarla en el poder cuando iba a terminar el periodo de su presidencia, bal 
sido reducidos á prisión, unos con el mismo González Ortega icomo PatoniJ^ otro 
hablan quedado en los Estados Unidos y los mas hablan desistido de su empeño, 
embargo de e»to, el Gobierno de D. Benito Juárez, para evitar que los mexicanos 
berales, que le acusaban en la República vecina de haber holladola Constitn'*-'^- 



^asé- 
Marzo, 21. Dos cartas escritas por Maximiliano coii esta 1S67 
fecha i enviadas á México con Márquez. Zamacois en las 
pags 1,151 i siguientes dice: '*Mi querido I>. Carlos Sánchez 
Navarro. . . .Aconsejo á Fischer especialmente cuidara mu- 
cho del archivo, y lo que no se pueda salvar de una manera 
segura, es mejor de una vez quemarlo (1/ . .Mientras que 
estoy dictando esta carta para V^ nuestros adversarios cele- 
bran el Santo de su patrón (2) enviándonos granadas que 
vuelan como las moscas á nuestro derredor.'' 

''Querido capitán Schaffer ... Si llega el caso previsto (3), 
hará V. embalar cuidadosamente y en forma de que puedan 
ser cargadas sobre muías, para trasportarlas al centro de las 
operaciones activas del ejército, todos aquellos objetos de mi 
propiedad particular, que pueden serme útiles en una larga 
campaña (4), en variedad de climas (5) y^ en las distintas 
estaciones del año. Como aqui caracemos de buenos libros, 
deseo que elija V. algunos pocos de los* mejores, trayéndome- 
los V. con su equipaje (6)>. . . Convendrá traer también . . . 
las principales cartas geográficas y, por último, un buen an- 
teojo . - . Knetchl no debe, por otra parte, olvidarse de la 
pequeña colección de piano y do las anotaciones'' (7). 



1857, no pudiesen derrocarle, tenía dadas órdenes muy terminantes á los jefes de la 
frontera para que no permitiesen entrar al terrpno mejicano á los que pudieran crear- 
le difícaltades en sn ma relia . . . D. Guillermo Prieto, hombre muy considerado en 
el partido liberal, que habia ocupado puestos muy elevados, excelente poeta y litera^ 
to y pjBrsona de generosos sentimientos . . . habiendo-permanecido por mucho tiempo 
en Tejas, se dirigió con focha 1. ® de Marzo ( de 1S67), desde Brownsville, al general 
republicano Berriozábal, comandante militar de la linea del Biavo manifestándo- 
le que deseaba volver á su patria, sino era para ello inconveniente fas disposiciones 
del Gobierno de D. Benito Juárez sobre los amigos de D. Jesús González Ortega. El 
general le permitió paear a Matamoros, y allí le dio pasaporte para Monterrey, dan- 
do parte ásu Gobierno con la misma fecha. Kl Gobierno dispuso el dia 18 del miemo 
mes que volviese á salir del territorio de la República, y que no regresara á ella sin 
permiscF previo, comprendiendo en la misma disposición á todos los que desde el ex- 
terior procurasen con escritos ó de cualquiera otra manera que fuese desconocido D. 
Benito Joarex." 

(1) Documentos mui interesantes deben de contener las Afemorias del Padre 
Fischer. 
'*>^ San Benito. 

De haber peligro de perderse la plaza de Querétaro. ^ 

De cosa de tres años. 

Gomólos de San luis Potosí, Monterrey, Chihuahua i Paso del Norte. 

Miramon, Mejia i los demás jefes no tenían tiempo de leer. 

/ Pensar en piano hallándose en campafia / 



^ 



—326— 



I86i7 Marzo, 22 a la inedia noche. Salieron trabajosamente de 
Querétaro para México, Leonardo Márquez i Santiago Vidau- 
rri: aquel, para desempeñar en dicha capital el cargo de 
Lugarteniente del Emperador, con facultades omnímodas, i 
con el principal objeto de que auxiliase a Querétaro con 
municiones de boca y guerra; i este para desempeñar en la 
capital su cai'go de Ministro de Hacienda. Márquez se llevó 
1,200 hombres i por lo mismo el ejército sitiado quedó redu- 
cido a 7,800 hombres. Se fué también con Márquez el co- 
ronel Julián Quiroga. El Sr. Vigil a la pág. 824 dice: '*Los 
departamentos de Gobernación y Fomento se reunieron en 
uno solo, que fué confiado a D. José Maria Iribárren, que- 
dando en Justicia García Aguirre, en Relaciones exteriores 
Murphy i en Guerra el general Portilla. Lares se retiró á 
la vida privada. La salida de Márquez i de Vidaurri se ve- 
rificó el 22 a hi medía noche con tal reserva, que ni el mismo 
Miramon tuvo noticia dé ella. 

Marzo, 24. Batalla de la Casa Blanca. Esta era uno de 
los principales baluartes de los imperialistas. Lo atacaron 
Ramón Corona i otros generales i coroneles, i lo defendieron 
Miramon, Mejia, Méndez i el coronel Ramírez Arellano: los 
que mas se distinguieron fueron Ramírez Arellano con su 
artillería i Mejia con una salida que hizo con su caballería. 
Puesto al frente de-ésta, desembainó la espada i gritó á sus 
soldados: ''¡Muchachos, asi muere un hombre!", apretó con 
las espuelas los hijares de su brioso corcel i acometió veloz- 
mente a los republicanos; todos sus soldados le siguieron 
con entusiasmo i arrollaron largo trecho al ejército republi- 
cano; mas este se rehizo luego i obligó a la caballería de 
Mejia a retroceder hasta la Casa Blanca. Los asaltantes tu- 
vieron cerca de 2,000 pérdidas entre muertos, heridos i pri- 
sioneros. Estos últimos fueron 400 i de ellos 32 oficiales, i 
el muerto más notable fué el abogado coronel Florentino 
Mercado autor de un libro mui útil sobre jurisprudencia. 
Después de la acción, Maximiliano le dijo al joven Ramírez 
Arellano: ''Sois general." No he encontrado un autor qv^ 
diga cuantas fueron las pérdidas de los imperialistas; peí 
los historiadores de todas clases i condiciones están de acue 
do en que esta accign fué mui reñida i en que esta i la dt 
Cimatario fueron las mas notables durante el sitio de Qup^*^' 



^ 



-827- 



r 

I taroi Los historiadoresi imperialistas elogian a los soldados 1^6/ 

republicanos, i los historiadores liberales elogian a los impe- 
rialistas. El historiador imperialista Zamacois en la página 
1,168 dice: **La jornada, vista bajo el punto de vista del va- 
lor, fué gloriosa para ambos ejércitos/' Los historiadores 
Juan B. Hijar i Vigil dicen: *'E1 general Corona, no vi6 en 
este hecho de armas, mas que una confirmación de la mere- 
cida y justa nombradla de sus enemigos, á quienes la fortuna 
para presentarles ante el tribunal de la posteridad, coronaba 
esta vez, como tantas otras, con los laureles de la victoria/' 
El historiador imperialista príncipe de Salm Salm, que com- 
batió ese día al lado de Mejia, dice: *'La sangre fria y valor 
de los republicanos bajo este fuego mortífero, era verdadera- 
mente admirable" (1). 

Marzo, 30. Salida de Márquez para Puebla, a la cabeza de 
un ejército de 3,480 hombres i 17 piezas de artillería. 

Abril, 2. Ocupación de Puebla por Porfirio Diaz por ca- 
pitulación entre este que la sitiaba hacia algunos dias, i el 
general Manuel Noriega que la defendia (2). 

Abril, 4. Márquez con sus subalternos Quiroga i el coro- 
nel austríaco Kodolick, jefe de una compafiia de austriacos, . 
supieron en la hacienda de San Lorenzo, situada entre Puebla 
i Otumba, la ocupación de Puebla, i atacado por Porfirio Diaz 
con fuerzas superiores muchísimo a las suyas, fué vencido i 
huyó velozmente a México. 

Abril, 4. Winderbruck, Ministro de Francisco José en 
Washington, recibió un telegrama de dicho Emperador en el 
que le decia que acababa de saber los fiisilamientos de San 
Jacinto i que su hermano estaba sitiado en Querétaro, que 
temia mucho por la vida de su hermano i que lo encargaba 
que suplicase al gobierno de los Estados Unidos que interpu- 
siese su influencia con Juárez, para que en caso de que Maxi- 

(1; Mejia ansiaba morir cayendo como un valiente en e' campo de batalla ; poro 
la fortuna que es ebria i caprichosa, según la frase de Cervantes, lo tenia destinado ' 
~-"a un pat^ulo. 

2] uno ae los que mas se distinguieron en el sitio de Puebla, fué el general Car- 
Pacheco, después Ministro de Fomento, quien recibió cuatro heridas que lo hi- 
•on caer del caballo i ser llevado por su ayudante al cuartel : '^quedó mutilado del 
so derecho i de la pierna izquierda.'* De los 100 hombree que mBudaba, no que- 
on vivos mas que 29. C**Los Hombres Prominentes de México") Se distinguieron 
ibien en la Toma de Puebla Luis P. Flgueroa, Eutimio Pinzón, Rafael Cravioto, 
V6, Carrion i Luis Teran. (Santibixfies, tomo 2. ® cit., pág. 667). 



—328- 

1867 miliano cayese prisionero, no se le quitase la vida, conclu- 
yendo con estas palabras que indicaban que la influencia del 
Gobierno de los Estados Unidos sobro Juárez, era tan. pode- 
rosa como la de un amo sobre su criado: ''Parece que este 
Gobierno tiene el derecho de pedir á Juárez que respete á los 
prisioneros de guerra, supuesto que al apoyo moral del Go- 
bierno americano es á quien debo en gran parte sus actuales 
ganancias el partido liberal de ^México." 

Abri, 5. Nota de Winderbruck a Seward haciéndole pre- 
sente la súplica de Francisco José. 

Abril, G. Contestación dv^ Soward á Winderbruck, dicién- 
dole que con la mejor voluntad obseci[uiaria los deseos del 
Gobierno de él. El mismo dia Seward envió un despacho 
telegráfico a IjOwís D. Campbell, Ministro de los Estados 
Unidos residente en Nueva Orleans, cerca del Gobierno de 
Juárez, en el que le dijo: ''Comunicará V. al Presidente Juá- 
rez prontamente i por medios eficaces, el deseo de este Gobier- 
no de que, en caso de ser capturado el príncipe i sus secuaces, 
reciban el tratamiento humano concedido por las naciones 
civilizadas a los prisioneros de guerra.'' El mismo dia 6 
Campbell, por medio de un comisionado ad hoc remitió una 
nota a Lerdo de Tejeda, en la que, después de hablarle de los 
fusilamientos de San Jacinto, le dijo: ''El Gobierno de los 
E. U. simpatiza sinceramente con la República de México y 
tiene gran interés en su prosperidad; mas yo debo expresar 
la creencia de que la repetición de las severidades referidas 
debilitarla las simpatías enervando su acción. Se cree que tales 
actos con los prisioneros de guerra, según se ha dicho, no 
pueden elevar el carácter de los Estados Unidos Mexicanos 
en la estimación do los pueblos civilizados; y tal vez perjudi- 
quen á la causa del republicanismo, retardando su progreso 
en todas partes." 

Abril, 10. Fiesta que se hizo en Querétaro para solemni- 
zar el aniversario de la aceptación 'de la corona por Maximi- 
liano, en la cual fiesta llevó la palabra a nombre de todos los 
defensores de la plaza el Ministro de Justicia Garcia Aguirr< 
quien en su arenga dijo con una sangre fria admirable: ''Todoj 
vuestros actos de Soberano dan testimonio de que no se engañí 
Méjico ni en la adopción de la forma monárquica, ni en la ele( 
cionde la persona del monarca . . . Señor, no vacilo en, const 



r\ 



-829— 

tuirme intérprete del verdadero voto nacional cuando presento 1867 
estas palabras en el centro de una ciudad sitiada ^por nume- 
rosas fuerzas armadas que combaten al Imperio: por que creo 
haber comprendido elverdaro poder de los dos principios que 
en estos momentos se disputan ol triunfo: el de la revolución, 
que ataca los mas caros intereses de nuestra sociedad, es en 
alto grado débil, (i pesar de sus fa$f ansas apariencias] porque 
en fin, no significa sino la voluntad de unos pocos que quie- 
ren sobre ponerse á la nacional: el Imperio cuenta con esta, 
apoyado en la justicia.'^ Maximiliano en su arenga de con- 
testación, para excitar el valor de sus tropas, dijo: '*Sin efu- 
sión de sangre y sin trabajo no hay triunfos humanos, des- 
arrollos políticos y progresos duraderos'' (1), 

Abril, 11. Márquez llegó a México en la noche con unos 
cuantos soldados. 

Abril, 12. Entraron a México mil i tantos soldados sin 
artillería ni municiones. 

Abril, 12. Principio del sitio de México por Porfirio Diaz 
i los jefes subalternos. Zamacois a la pág. 1,247 dice: '*La 
ciudad se vio cercada por todas partes del ejército repbulicano, 
que desde ese mismo dia estableció el sitio de ella. — La plaza 
solo contaba con 4,500 hombres, y por lo mismo, era imposible 
ya que D. Leonardo Márquez pudiese marchar en auxilio del 
Emperador. — Dentro déla ciudad de Querétaro se ignoraban 
estos acontecimientos y se continuaba esperando verle apa- 
recer con fuerzas respetables en socorro del ejército sitiado." 

Abril, 27. Contestación de Juárez al Gobierno de los 
Estados Unidos. ''He tenido la honra de recibir ayer la 
comunicación que me dirigió V. de Nueva Orleans el dia 6 
de este mes. — Retiradas las fuerzas francesas, el Archiduque 
Maximiliano ha querido seguir derramando estérilmente la 
sangre de los mexicanos. Excepto tres ó cuatro ciudades domi- 
nadas todavía por la fuerza, ha visto levantada contra él la Re- 
pública entera. No obstante esto, ha querido continuar la obra 
deMesolacion y de ruina de una guerra civil sin objeto, ro- 
deándose de algunos de los hombres más conocidos por sus 
expoliaciones y gravea asesinatos y de los mas manchados 
/m las desgracias de la República. En el caso de que Uega- 



(V) Zamacois, tomo cit. pág. 1201 i siguientee. 



—880— 

1867 ren á ser capturadas personas sobre quienes pesase tal res- 
ponsabilidad, no parece que se pudieran considerar como 
simples prisioneros de guerra, pues son responsabilidades 
definidas por el derecho de las naciones y por las leyes de la 
República. El Gobierno, que ha dado numerosas pruebas 
de sus principios humanitarios y de sus sentimientos de ge- 
nerosidad, tiene también la obligación de considerar, según 
las circunstancias de los casos, lo que puedan exigir los 
principios do justicia y los deberes que tiene que cumplir pa- 
ra con el pueblo mexicano. — Espera el Gobierno de la Repú- 
blica que con la justificación de sus actos, conservará las 
simpatías del pueblo y del Gobierno de los Estados Unidos 
que han sido y son de la mayo*' estimación para el pueblo y 
el Gobierno de ^léxico. — Tengo la honra de ser de V. muy 
respetuoso y muy obediente servidor. — S. Lerdo de Tejada." 

Abril, 27 a la madrugada. Batalla del Cimatario. Los 
sitiadores eran a la sazón 32,000 (1). Esta célebre batalla 
fué ganada por Miramon i sus subalternos los generales Mén- 
dez, Pantaleon Moret e Ignacio Gutiérrez, i el coronel Pedro 
Ormaechea a la cabeza de 2,800 hombres, a Ramón Corona i 
sn< subalternos los generales Regules, Areílano, Rivera i Már- 
quez de León. ^liramon persiguió á los republicanos en su 
inga harsta la hacienda del Jacal, en donde todovia les hizo 
muchos muertos i heridos, i se llevó a la plaza de Querétaro 
20 eanonc.-', una gran cantidad de fusiles i mas de 500 pri- 
sioneros. Después de la victoria Maximiliano estuvo un rato 
eii la colina del Cimatario, acompañado por varios jefes, lle- 
no de alearía y esperanzas de vencer pronto á los sitiadores i 
marchar luego en auxilio de México, como se lo escribió a su 
Ministro Iribárren. Mas los republicanos se rehicieron muy 
pronto, i a las órdenes de Corona, Regules, Rivera, Márquez 
de León. Francisco Naranjo, Sostenes Rocha, Guadarrama, 
Tolentino e Ignacio M. Altamirono, quitaron a los imperia- 
listas un tren de carros cargados de víveres que se llevaban 
a Querétaro, los combatieron i vencieron hasta hacerlos en- 
trar dentro de los muros de la ciudad, i a las once de la ma- 
ñana del mismo día 27 estaban otra ye% en posecion del Ci- 
matario. 



(1) Zaraacois, tomo cit., pág. 1,157. 



/n> 




El Sr. Vigil a la pag. 835 dice: "El campo quedó por los 1867 
republicanos, pero fué á costa de numerosas pérdidas; pues 
en el parte del general Regules se dice que todos los cuerpos 
de Michoacan y algunos soldados de Jalisco que cubrían la 
linea habian acabado, y á su vez el general Márquez asienta 
que habia tenido, una baja de cuatrocientos treinta hom- 
bres entre muertos heridos y dispersos. Considerables fueron 
también los estragos sufridos por los imperialistas.** 

Mayo, 1. ^ El coronel Joaquín Manuel Rodríguez a la 
cabeza de un cuerpo de imperialistas salió de Querétaro i 
atacó a los republicanos que estaban en la hacienda de Ca- 
lleja; estos rechazaron a aquellos hasta hacerlos entrar en 
la plaza i Rodríguez murió en la acción (1). 

Mayo, 4. El periódico de Querétaro que se llamaba '*Bo- 
letin Oficiar' publicó dos falsas comunicaciones, que apare- 
cían firmadas la una por Márquez i la otra por Vidaurri. Se 
hacia decir al primero que pronto llegaría a Querétaro con 
un poderoso ejército, con el que harían pedazos a los sitiado- 
res; que en el ejército venian los generales Rosas Landa, 
O'Horan, Agustín Zires i otros muchos jefes de nombradla; 
que llevaba dos baterías de a 12 i obuses de 36 i 90 carros de 
municiones de boca i guerra (el ejército de Don Quijote). A 
Vidaurri se le hacia confirmar la noticia de Márquez. Era 
que el ejército imperialista estaba mui desmoralizado, i Maxi- 
miliano, Miramon, Ramírez Arellano i Severo del Castillo 
(**únicos que estaban en el secreto," dice Zamacois), fragua- 
ron esta mentira (2) i todos, hasta Mejia, Méndez i los demás 
jefes la tragaron. Ramírez Arellano en su opúsculo '^Ultimas 



(1) Los BoldadoB levantaron del campo el cadáver i lo condujeron trabajosamente 
a Querétaro en donde Maximiliano le hizo solemnes exequias. Era el mismo Ro- 
dríguez que vimos asistiendo en Miramar a la solemnidad de la aceptación de la 
corona i portando a México los pliegos en que Maximiliano comunicó a la Regencia 
su aceptación de la corona. Zamacois a la pag. 1280 dice : ''D. Joaouin Manuel Ro* 
driguez era veracruzano ... I luchó bizarramente en el sitio de Puebla, en 1863 con- 
tra el ejército de Forey que sitiaba la plaza. Hecho prisionero al rendirs^^a ciudad, 
fué conducido con muchos compañeros de armas á rrancia. Así permenecía cuan- 
do el Archiduque Maximiliano que se hallaba en Miramar, encargó, en octubre de 
I8fi8 á D. Francisco de Paula de Arraneoiz que le proporcionase militares mexicanos 

ra oficiales de órdenes, y, si era posible, fuesen de tos que estaban prisioneros. F.1 
Arrangoiz que tuvo ocasión de conocer al joven D. Joaouin Manuel Rodríguez, 

é entonces era comandante, le propuso si querli pasar al servicio del futuro Km- 

rador. Rodríguez. . . admitió la proposición.'' 

2) Kuevas mentiras de Maximiliano. 



,^m 



-882— 



1867 horas del Imperio'' dice: **El Emperador se vi6 obligado & 
inventar el texto de comunicaciones que fingia haber recibi- 
do de Márquez y Vidaurri, y en las cuales estos le participa- 
ban que pronto estarían sobre las fuerzas sitiadoras y le da- 
ban noticia de la organizocion que hablan dado á sus tropas. 
Estas comunicaciones fueron certificadas y publicadas por el 
jefe de estado mayor para dar á su contenido toda la fuerza 
de la verdad. Los felices acontecimientos que ellas anun- 
ciaban, fueron celebrados con repiques y salva de artillería; 
la multitud acogia esta demostraei-on con entusiasmo/' 

Mayo, 7. Muerte de José M. ^ Gutiérrez de Estrada en 
París (1). 

Mayo, del 1. ^ al 14. Zamacois a la pág. 1,295 dice: ^'Los 
habitantes de la ciudad, no siéndoles posible mantener sus 
caballos y sus muías por falta de grano y de forrajes, los ven- 
dían en cualquier precio á los carniceros, siendo aquella la 
única carne que se comia en la población. En el ejército se 
continuo matando las muías y caballos menos fuertes por 
falta de forraje, conservando únicamente aquellos que eran 
indispensables para la artillería 3^ los trenes. No habiendo 
dinero para el pago de las tropas, se impusieron préstamos 
forzosos á todos los propietarios y comerciantes de alguna 
importancia. La falta de municiones había hecho que el in- 
genioso y activo general D. Manuel Rodríguez Areílano en- 
contrase la manera de que la plaza no careciese de ellas. 
Para conseguir su objeto, estableció una fábrica de salitre, 
una de pólvora, dos fundiciones de proyectiles y los talleres 
necesarios. Con parte de las campanas de las iglesias y con 
todo el hierro que pudo conseguir fundió balas y granadas. 
Igual cosa hizo con el techo del teatro, que era de hierro y 
plomo, y logró reemplazar los pistones de metal para fusiles, 
que se hablan agotado completamente, con pistones de papel 



(1) Tengo la papeleta do luto. Gutiérrez de Estrada murió con el profundo do- 
lor de ver en París a Bazaine con pu ejército, de vuelta de su expedición a México 
sin haber conseguido nada; a los funda-lort-s del Imperio, a saber, Almonte, José 
Manuel Hidalgo i Arrangoiz en la vida piivadu; a Corlota Iof*a; a Maxim • en 

vísperas de un patíbulo, i todo el Imperio, que el mismo Gutiérrez de Est dea- 

pues de tantos años de perseverancia i con tanto.^ trabajos Ijabia levantado, at?, ícho 
como la sal en el agua. I mui prol)ablemente en su agonia le atormentaron a' mes 
remordimientos, lo primero, por que a una joven pareja, que vivia feliz en su aíso 
de Miramar, le habia servido de espíritu tentador eumicniola en las may gra- 



J 



—asa- 
que suplían perfectamente á aquellos. — A la escasez de vive- Í86é 
res. de dinero y de municiones, se agregaba la calamidad del 
tifo que hacia estragos en la tropa. Los hospitales, estaban 
llenos de soldados heridos on las diferentes salidas y de en- 
fermos. — El ejército ?^e hallaba reducido realmente, á cinco 
mil hombres. Y sin embargo de esa miseria, de esas penali- 
dades y de las continuas fatigas, los soldados mexicanos se 
mantenian subordinados.'' 

Mayo, 14. El general Escobedo en su Informe de 8 de ju- 
lio de 1887 al Presidente do la República Porfirio Diaz,dice: 
''El dia 14 recorría yo la linea de sitio. "A las siete de la 
noche un ayudante del coronel Julio M. Cervantes vino á 
comunicarme de orden do su jefe, que un individuo proce- 
dente de la plaza, y que se encontraba en el puesto republicano, 
deseaba hablar conmigo: en el acto me dirigí al punto in- 
dicado en donde me i)rsonl6 el coronel Cervantes al coronel 
imperialista Migu(íl López jefe del Regimiento de la Empe- 
ratriz. Este ni(^ n:!anifost6 que habia salido de la plaza con 
una comisión sec ivta que debia llenar cerca de mi, si yo lo 
permitía. Al principio croi que el citado López era uno de 
tantos desertores quo abandonábanla ciudad para salvarse, y 
que su misión secreta no era mas que un ardid de que se va- 
lia para hacer mas interesantes las noticias que tal vez iba á 
comunicarme del estado en que se encontraban los sitiados: 
sin embargo, accedí á hablar reservadamente con el coronel 
imperialista Miguel López, apartándome á distancia del coro- 
nel Cervantes y los ayudantes de mi Estado Mayor que me 
acompañaban. Entonces brevemente López me comunico 
que el Emperador le habia encargado de la comisión de pro- 
curar una conferencia conmigo, y que al concedérsela me 
significara de su parte que, deseando ya evitar á todo trance 
que se continuara por su causa derramando la sangre mexi- 
cana, pretendía abandonar la plaza, para lo cual pedia úni- 
camente se le permitiera salir con las personas de su servicio 

das; i lo segundo, porque sin conocer el carácter ligero i los demás defectos deMaxi' 
" mo, el mismo Gutiérrez de Estrada con la mayor Jigereza habia contribuido efi- 
lente a oue fuera ele(^,to Emperador, i por lo mismo, habia sido una delascausae 
cipales de loa muchos millares de víctimas que habian sido sacrificadas en Mé- 
BÍn¿xito. La ligereza en algunos casos es un pecado venial i en otros se compara 
rimen : Culpa lata dolo comparatur dice la regla de derecho. Cuando la ligereza 
-^- -in crimen, la buena fe no puede calmar los remordimientos. 



rs 



n 



—884— 

1867 y custodiado por un escuadrón del Kogimiento dé la Empe- 
ratriz hasta Tuxpan 6 Veracruz, en cuyos puertos debía es- 
perarle un buque que lo llevaría á Europa, asegurándome 
que en México al empi^ender su marcha á Querátaro ha- 
bía depositado en poder de su primer Ministro su abdicación, 
— Para satisfacción suya, y para que estuviera yo en la inte- 
ligencia de que sus proposiciones eran de entera buena fé, 
me manifestó el coronel López que su Soberano comprome- 
tía para entonces y para siempre su palabra de honor de que 
al salir del país no volvería á pisar el territorio mexicano; 
dándome, ademas, en garantía de su propósito, cuantas se- 
gurieades se le pidieran, estando decidido á obsequiarlas. — 
Mi contestación á López fué precisa y decisiva, concretándome 
á manifestarle que pusiera en conocimiento del Archiduque 
que las órdenes que tenia del Supremo Gobierno Mexicano 
eran terminantes, para no aceptar otro arreglo que no fuera 
la rendición de la plaza sin condiciones ... El comisionado del 
Archiduque volvió á reanudar la conferencia que j'^o ya creía 
terminada, diciéndome que el Emperador le habia dado ins- 
trucciones para dejar terminado el asunto que se le había 
encomendado, de todas maneras, en caso de encontrar resis- 
tencia obstinada por mi parte. En seguida me reveló de 
parte de su Emperador que ya no podía ni quería continuar 
mas la defensa de la plaza, cuyos esfuerzos los conceptuaba 
enteramente inútiles; que en efecto, estaban formadas las 
columnas que debían forzar la línea de sitio; que deseaba 
detener esa imprudente operación, pero que no tenía segu- 
ridad de que se obsequiaran sus órdenes por los jefes que 
obstinados en llevarla á cabo ya no obedecían á nadie, que 
no obstante lo expuesto, se iba á aventurar á dar las órdenes 
para que se suspendiera la salida; obedecieran ó no, me co- 
municaba que á las tres de la mañana dispondría que las 
fuerzas que defendían el panteón de la Cruz se reconcentraran 
en el convento del mismo ; que hiciera yo un esfuerzo cual- 
quiera para apoderarme de ese punto en donde se me entre- 
garían prisioneros sin condición . . . López se retiró á L 
f)laza, llevando la noticia al Archiduque de que á las tres de 
a mañana se ocuparía la Cruz, hubiera ó no resistencia" (P 

Cl) El Informe de Escobedo ha sido confirmado por los jefes republicanos que 



Maycj, lo, Ocüpaciúii de Qüefétaro. Zamacois en latí 1867 
págs, 1,332 i siguientes, dice: *'Ei individuo á quien el general 
en jefe republicano había confiado la empresa de hacerse dueño 
del punto, fué el general D, Francisco A. Velez . * . Se pu- 
siei*on (i sus ordenes los excelentes batallones denominados 
Supremos Fodercís y Nuero-Lmn, Se dirigió con lais precaucio- 
nes debidas, seguido del general D. Feliciano Chavarria, 
de! jüA'cn coronel 1). José Rincón { Galla rdo)j de D. Agustín 
Lozano, coronel también asi como otros jefes y de los bata- 
llones referidos, al sitio de que debia hacerse dueño , . . Eran 
como las dos de In madrugada, cuando guardando el mayor 
silencio posible y favorecido por la intensa obscuridad que 
reinaba, penetró en la huerta de la Cruz por la cañonera de- 
recha de la barda izquierda, de (¡ue se ha)>ia íiecho retirarla 
pieza do Artillcria quealli liabia estado situtada, por hacer 
parte de las que debían formar la batería de ataque, en la 
salida que se habia proyectado verificar (1).^ — Una ve2 den- 
tro de la fortaleza la tropa republicana, la ocupación de los 
diversos puntos de ella en que habia nlguna guardia, fue co- 
sa que se ejecuto fácilmente. Nadie desconfiaba de D, Mi- 



tíarona Querétaro i nohaRÍdo contradicho por el Presidente Diast. pino que antea cotj 
su autoridad ha sido jiublicado en ''Me.tico il través de Ici^ Sig¡os>^* tdira í|u« ha cir- 
culado en todas las naciones de Europa iuL'luía el Austria i América* 

¿I como Maíiiniliiino comisa tono a Miguel López parala entrc-jía de la pla^a de Que- 
rétaro, í*in dar cnnocimieiito de ello a Mi ramón ni a Mejia ni a ninguno de los otros 
jefes que la defendían? Porque jiinguno tie dichos jefes estaba por capitulación, ñ\- 
noque todoí? en xm eoQ&ejo de guerra habían invenido en romper el sitio el dia 15^ 
i todos estallan decididoíí a elto; i Maximiliano conocía que cayendo el redu^ndo ejér- 
cito Bitiado, que a la sasson se componía de ñ^ilOO hoinbres, en manos del ejercito si- 
tiador que í^i^gun Xamacoig, paj;. VMÚt se componían la sazón de 35,000 hombres, in- 
dudablemeiitíi ilt;in a perecer todos los jefe^, incluido Maxiiuiliano; mientras que en- 
tregándose la plaz;i i eutiándose después en el terreno de la política, habia eaperau- 
aasde que interponiéndole la iuMueneia de I oh gobiernos extranjeros sobre Juares, 
priucspalmenbí el de lo*i Kfítadoa Unidos i el de Frusia, por medio de í?u Ministro el 
Barüu de Magnus^ decidido defensor do >híxiraillaiio,cftte galva^e la vida, 

¿Como Maximiliano come lio la falsedad de entregar la plaza sin conocimiento de 
Mi ramón f !Mejia I demaB jefes fus compañeros en ia misma candía? Abundan en es- 
tos Ancfl^tí los hechos de falsodsul de Maximiliano ide inlidelidad n sus amigos i com- 
pañeros, hecbo8 que constittiyen un conjunto de indieioi? riue hacen mui %'erosimil la 
narración de líscobedo ;i para la íicepUcion de un hei;ho en elordfii histórica no se ne- 
cesita la /fi- lí^t-ritJhna, como se necéiíita para la aceptación de un becbo como ver- 
bero en el orí leu judicial ^ sino que ba^ta la rKrü.^ívífÍitud, según e.sta regla de criti- 
'^tJna i!e hi^ Isyes de la IfisLoria es la vcrosinnlitud.*' 
) 2amaGOÍs reuniendo I combinando las narraciones de los hiátoriadoreñ i perio- 
AS anteriorea a. él, et* el historiador que ha ruferido la ocupación de Querétaro coa 




180 



>/ 



^336- 

ííiiel Loiíoz, y siendo ademas jefe de lii linea, no podia llamar 
la atíMicion ele nadie qne trane^itrira rri-rl intí^rior del perímo- 
tro a! frente de his tropas qne ^o linluan introdncido» y mu- 
elio ruellos cuando no tenían motivo para sr)spechar que 
{>erteneeie-i*n al ejército n^pnlilicaiK>. — (Jondueidos4, put^, lt)S 
l^atallonen^ de '^H^uprtMnos l\ííleres" y ^'Nuevo-Leon'' por I). 
Miguel Lupez, ttMla^ ]:\^^ íínanlias i niperialií^tas fueron releva- 
das por fuerzas liberales, siii que ¡ujuí^llns maliciasen la nías 
leve cüsii, puesto qu<' el relevo lo maní i aba el niismo jefe 
eiiearii;':H!u del ¡Huito. — l*nr la mam:ra de i pie se valió ])íira 
hacerse de la plataforma en que re Indi a bu el subteniente de 
artillería 1). Alberto Ifans. poíírá el kuítor figurarse como so 
baria de los dema> [juntos di^ b>s pn rapemos, eusto<Uadüs pí»r 
cortas fuer^sas que se juzgaban en cd d^.'ber de i obedecer sus ór- 
denes. — La nocbe era bíistante fresen y la uliseuridad apenas 
permitia distíujJíuir los objetos. El joven subteniente^ 1>, 
Alberto Hans, }):ira venciu' v] sueñt>, según el mismo dice en 
una obra sobre los íiconteeiniientos úv Querétnro.t^ie puso á 
pasear solvre !a platafornm. l>esput^<, viendf) (pie iio tardaría 
mucho en am;ineeer, Sf^síMitó en la enreñadeuna pieza de a 8, 
embozánrlosí^ en una maida, que v,\\ ^íejieo tien^ el nombrede 
znfope. De iTq)enío le partUMo oir pa-^os de algunos que se 
dirigían i'ápidamejite hacia In plataforma, y á poeu se pre- 
sentó Í.1 su vista el coronel l>. Miguel López» á tpuen i'econo- 
ció }K>r su vistoso unifornu' Ino'dado de plata que usiibn. El 
joven subÍLMiieirte le sakuió. LK .Miguel López, mostrándole 
entonces la tropa (¡ue con el iba, le <lijn cmi preci¡)itaei<ni : 
^'Aiiuí está un refucM^zu de iníantei'ia; dtspiín^íe V. inmedia- 
tannuite á sus artilleros; mande V. rc^tirar i'sta pieza iie su 
tr on era y o b 1 íc u e la V . á 1 w i zq u i e r d a . p ej'o i> r o ii t o.'' — 1 >. A 1 bu r- 
to Hans, pausando qne hubia llegado el momento tle la sali- 
da, despertó inmediatamente (\ los artilleros; pero no liabiéü- 
dosü levantado el sargento Guzman, qne era anciano y es- 
talla algo enfermo, con la prontitud que D. Migue? Lofiez 



totlofj MiiH dot:iai\H in le iGH untos. Vot cfltn tio iirt^fiiriilcv pnM! ivtíir siíjui (>1 tf^xío <U* Zí 

uno di* los aí>fi'títos dH dicho híjíroriiultir^ lii3 íipriniarioíipíí fl^ j>on> írürTi*íi ó *pit» j 

de qiiu Mt^iirl Lo[>eii eiiln^g6 iii pluKü h\n iíitervi'iiiion do MüSÍmiMínKN í f!i cj h\\ 
BD que omito algo ^n^o tren puntos- 




anhelaba, le reprendió este ásperamente hasta que le vio en 1867 
pié. Entonces reiteró sus órdenes al subteniente Hans, y 
partió precipitadamente, dejando el pelotón de infantería 
que había llevado, el cual estaba mandado por un oficial. — 
El joven subteniente ol)edeció con puntualidad la orden re- 
cibida, (considerando ([ue los sitiadores trataban do pene- 
trar hacia la iz(juierda, como lo liabia indicado I). Miguel 
López, mando agregar un bote de metralla á la carga que te- 
nia ya en el cañoii , y dio á este ia dirección requerida. Durante 
esta operación, la fuerza de infaiiteria que habia dejado D. Mi- 
guel López, se formó detrás de la pieza de artillería. Cuando 
terminado el trabajo dc^ colocar el canon, el subteniente Hans 
se iba á ceñir i a esi)ada (}ue se habia (juitado para traba- 
jar con mas desem])arazo, se encontró sin ella, asi como sin 
sus carabinas los artilleros. No dudando que los soldados 
que habia dejado D, Miguel López como refuerzo, fuesen los 
que hablan hecho desaparecer aquellas armas, se acercó al o- 
ficial, para reclamarlas. Al ver que este respondía vagamente 
y como tratando de esíjuivar toda conversación, le miró con 
cuidado y vio, no solo (jue la fisonomía de él le era enteramente 
desconocida, sino que el traje délos soldados era muy descui- 
dado. Sin embargo, pensó que aquella debia ser la 8. ^ ó 9. ^ 
compañia de uno de los batallones imperialistas; pero que 
paí-a reponer en lo posible las pérdidas, se hablan compues- 
to las dos ultimas compañías de cada cuerpo, con reclu- 
tas de la ciudad y aun con prisioneros hechos á los sitiado- 
res. D. Alberto Hans, extrañando, á pesar de todo, el modo 
de obrar de aquella fuerza, le preguntó al oficial á qué cuer- 
po pertenecía, y le respondió con aplomo que formaba parte 
de la brigada Méndez. Como el joven subteniente de arti- 
llería habia pertenecido á la expresada brigada y no recorda- 
ba haber visto en ella á su interlocutor, conociendo que alli 
estaba pasando alguna cosa extraña, le suplico dijera la ver- 
dadera causa de su presencia en su puesto. El interrogado 
le contestó que uno de los batallones que guarnecía la Cruz 
iba á sublevarse y á dejar penetrar á los republicanos en la 
plaza; pero que, por fortuna, la conspiración habia traspira- 
do, y se mandaba relevar todo los puntos con su cuerpo. Al 
escuchar esta noticia L). Alberto Hans trató de ir á hablar á 
D. Miguel López que, según el oficial le dijo, se hallaba en 



— 33é~ 

1867 el punto del cementerio; pero en el momento de bajar de la 
plataforma, un centinela que él no habia notado desde luego 
le detuvo, dándole el grito de: ¡uilioalá!: El subteniente 
Hans, comprendiendo que el centinela tenia la consigna de no 
dejar bajar á nadie, se dirigió al oficial á fin de obtener para 
él la revocación de aquella orden. El oficial eludió la res- 
puesta. Instado este por varias preguntas que le hizo el ex- 
presado subteniente Hans, le dijo al fin: ^*No tema V. nada, 
Señor; está entre soldados del ejército regular: no somos gue- 
rrilleros; pertenecemos al batallón de Supremos Podereíí de la 
República/' — El joven subteniente quedó aterrado; un frió 
glacial se apoderó de todo su cuerpo; le parecía estar soñan- 
do; los sitiadores estaban alli; eran dueños de la plaza. A- 
sombrado de lo que veia y escuchaba, D. Alberto Hans pre- 
guntó al oficial republicano si el coronel D. Miguel López era 
quien le habia conducido alli. ''Ciertamente, le respondió 
sonriendo el oficial; pero le repito á V. quenada tiene V. 
que temer, por que somos del ejército regular; no se le hará 
' daño. ninguno [1]/' — El joven subteniente se hallaba prisio- 
nero con la corta fuerza que mandaba, como se hallaban todos 
los jefes y oficiales que habían estado encargados de los pun- 
tos de la linea que mandaba D. Miguel López. Para cada co- 
mandante de las guardias que llegó á relevar con las fuerzas 
republicanas, tenia un motivo diverso que exponer. Ya el 
lector ha visto loque ordenó al subteniente Hans. Pues bien, 
al comandante del Panteón le dijo: ''que un batallón del 
general D. Leonardo Márquez, burlando la vigilancia de los 
sitiadores, habia penetrado en la plaza, y tropa de ese bata- 
llón era la que le seguia para relevar la empleada en aque- 
llos puntos, que debia incorporarse al suyo, pues se iba á em- 
prender un movimiento á la madrugada/' — De esta mane- 
ra fueron (juedando prisioneros los defensores de la Cruz sin 
que se llegase á disparar un tiro, y con un silencio admira- 
bles.— Deseando D. Miguel López salvar al Emperador, como 
se habia propuesto desde un principio, hizo llamar al tenien- 
te coronel D. Antonio Yablouski y le ordenó que march, 
prontamente al alojamiento de l\Iaximiliano, situado er 

(X) "He seguido fielmente en este hecho lo que a«iGínta el toismo subtenie 
Alberto Hans en su obrita titulada ''Querétaro^'' 



—389— 

claustro de la Cruz; le dijera que habia sido sorprendido y 1867 
hecho prisionero en la huerta de la Cruz, por las fuerzas re- 
publicanas que hablan penetrado sorprendiendo la entrada 
por la barda de ella y que procurase ponerse en salvo. Eran 
entonces las tres de la mañana. Yablouski marchó á cum- 
plir con el encargo que se le habia hecho." 

'^Sorprendidos la Cruz y el cementerio, las fuerzas repu- 
blicanas procuraban hacerse dueñas con la mayor prontitud 
de todo el edificio, lo cual lograron fácilmente y sin ruido, 
puesto que iban guiados por I). Miguel López y protejidos por 
la oscuridad de la noche. El coronel republicano D. José 
Rincón Gallardo ocupó con su tropa las alturas del convento, 
las escaleras, los patios y todas las salidas, desarmando á la 
gendarmería, asi como la compañía de ingenieros, al bata- 
llón del Emperador y a los voluntarios, antes de que desper- 
tasen completamente." — ''Los republicanos, dice. . . Hans en 
su obra sobre los acontecimientos de' Querétaro, se echaron 
después, sin ruido, sobre la artillería formada en la plaza de 
la Cruz, y que esperaba el momento de ponerse en marcha 
para la salida del siguiente dia. Se apoderaron también de la 
fiechaque defendíala izquierda de la Cruz, déla iglesia conti- 
gua, délos trabajos de la derecha del hospital, de los almacenes 
del parque de artillería que se encontraba también de aquel la- 
do. La corta reserva compuesta de una parte del 3.^ de línea, que 
descansaba en el patío de entrada y en los corredores del hospi- 
tal, fué desarmada y hecha prisionera con la facilidad que se en- 
cuentra en todos los detalles de esta sorpresa, gracias á D Miguel 
López que guiaba a los republicanos y daba las órdenes nece- 
sarias para prevenir ó impedirtoda resi>tencia. Como nadie 
sospechaba ni comprendia lo que pasaba, no se disparó un so- 
lo tiro, ni se dio un grito de alarma, mientras queel cuartel ge- 
neral 3^ sus anexos caian en poder de los republicanos, en 
medio de una calma fantástica."— En el momento en que las 
fuerzas republicanas estuvieron en posesión de la Cruz, que 
era el puntodominante y clave de la ciudad, quedebia consi- 
derase como la toma de Querétaro, el teniente coronel Ya- 
)uski, llegó al alojamiento del general imperialista D. Se- 
"O del Castillo, y despertándole inmediatamente, le dijo 
3 los republicanos habían penetrado en la Cruz, y que 
^curase salvar al Emperador, á quien acababa de comuni- 



^ 



— &^)— 

1867 car la misma alarmante noticia por medio de una de las per- 
sonas de su servicio. Serian entonces las cuatro y media. 
La oscuridad era completa. — El primero que penetro en la 
habitación de Maximiliano comunicándole lo que pasaba, fué 
su secretario 1). José 1^. Blasio. Pocos monR'nto^ después 
entró á comunicarle la misma noticia el teniente coronel 1>. 
Agustín Pradillo, que era su oficial de ordenes . . . Pradillo, 
que liabia ido á cerciorarso ])i)V sí mismo de lo (jUií pasaba y 
vio ocupado el edificio de la Cruz y tomadas las o^-lio piezas 
de artillería que estaban en la jlnzucla, puso en conocimit-u- 
to del Soberano cuanto acababa de observar." 

^'El príncipe de Salm ¡Salm, á (piien también babia avisado 
Yablouski de lo (pie pasaba, diciendo que salvase al Empe- 
rador, entro en la babitacion de este, a donde babia acudido 
igualmente . . . Castillo. — Maximiliano, tomo unos papeles 
importantes, dio una desús pistolas a. . . Pradillo, empuño el 
la otra (1) y acompañado de estc^, del general Castillo, de . . . 
Blasio y de . . . Salín Salm, salió de su babitacion. íi la puerta 
de la cual dijo. . . ''Salir deaqui 6 morir es el único camino.'' 
— Dichas estas palabras, atravesó el corredor, seguido d(^ los 
cuatro individuos referidos. — Llevaba el Emperador su unifor- 
me degeneral de división, pero iba cubierto con un sobretodo 
que se puso para resguardarse del frió de la mañana (2) : el sonr- 



eí) FHosofin de la Historia, Desde que Maximiliano era Emperador de México 
esta fué la ])rimera vez que empanó una arma con muestras de combatir. ^Muchas 
de las notas a e«tos Anahn han eitlo para expresar la ülosotia de la.bistoria, mas ree- 
pecto de lo que falta paia hi conclusiun de asta obrita, quiero (pie muchas de mía no- 
tas» no solo sean sobre la lilosoíia de la historia, sino (pie lleven e.-^te encabezado. 
Carlos V, Francisco I, Xai>oleoii 1, Xa]»oleon UÍ i otros muchos reved iemperailores 
se presentaban a la cabeza rlfj sus ejcírcitus combatiei-do personalmente; pero 3íi xi- 
miliano durante el sitio de (¿uerc^'taro, mientras queMiramon, Mejia, Mendezi llami- 
rezArelbmo ejecutaban hazañas, no lle<r6 a disparar un tiro. ¿Qué hizo ^mes durante 
su bnperio? ¿Acaso dí.pom-r las cosas (leí gobierno? Kn meterias graves ni aun es- 
to. Su frase favorita en to.lo caso o:rave era esta; ^'Conferencien VV. sobre este nego- 
cio i denme sujíarecer," i loque le decian eso hacia. Todos los iiistoriadores atestiguan 
quequienes rcídmente prd)(3rnaron fueron los del G al >ineie particular \Yíñr\Q\\iíúu\Qi\ie 
Kloin. Cuando este se auscintA, ejeuicron mucha influencia sobre él los restantea 
pertenecieutca a dicho (Jabinete, i principalmente el Padre Fischer. Desde no- 
viembre de IHOOhasta el sitio deQuerétaro, los negocios graves los arreglarron Lares» 
Lacunza i otros de los pricipales empleados públicos, i lo que se arn^í^laba en Junta, 
de Ministros i Consejeros era lo que hacia ^Maximiliano. Durante el sitio de Qu 
taro, para todos los negocios graves hacia que los jetes se reuniesen en Con 
Guerra, i lo que alli resolvían era lo que hacia Maximihano. Solo en lo rel_.. 
rompimiento del sitio no les (juiso o'oedecer, por que conoció que en dicho ! 
rria un ])eligro sc^guro la vida de totlos, incluso el mismo Maximiliano 

(2) Fihs'fjia de la Historia. Para evitar un constipado. Ix^s militares eu 
paüa no Be cuidan del frió ni del sol ni del polvo i andan lo mas desembarazad- 



broro era de anchas alas, bordado de oto en su parte inferior, 186? 

Ibmníl*» i'u íA pni?^ jarano. El f^í^^neral , . XAaíítillo, asi como el 
príncipe di^ *Saliii yalni y. , . rradillo iban de riguroso uni- 
funne. — Al (>ujar la cRcülera encontraron en ella un ccntine^ 
!a rtpublieano del batallón de Snprf/i}os Podfrríi, que, toman- 
do il Maximiliano p r uno de los jefes del ejercito lil:>eral, no 
¿olo por el í5onil)rcrQ (¡uc llevaba, sino tainbiiMi por el desen- 
fado con que se acercaba, cebo armas al hombro, dejándole 
pafiar, corrcspondiendoleel Kmpcrador d a<[nel saludo. Maxi- 
miliano y los rpic con el iban continuaron su marcha, y enclpa- 
tioque atravesaban se lialhiron con una compañía del mih5mo. 
batallón de Supremos rofJcrcs . . . Fuera ya di 4 patio y ai salir 
á la plazuela, se encontranni con otra fuerza, tnmbieu repu- 
blicana, qm- custodiaba alli la artillería, Maximiliano, a- 
marí i Mandola pistola di jo á los í¿nyos:'\Athdante, ''y siguió in- 
trépido su marcha* A pocos pasos fueron ali-anzados por 
algunos oficiides republicanos que les marcaron el alto; pero 
el Emperador, resmdto á arrostrar todos los peligroí^ó perecer, 
lejos (lí* intimidarse y retroeeiier, preparó su pistobi y re- 
pitió á sna cuatro adictos hi palabra "Adelante'' (\). En esos 
nnjrm'Dtos se iníer]>usiíM^on algunos soldados rei>nbíieanos 
al ]>aso de b^s cinco, rodeándoles para íjue se detuvieran* 
D. Migue Eójiesí, que se balUiÍ>a entre los oficiales que habían 
maleado el alto, so aei^reó (i reconocer íi los detenidos, y 
viendo que era el J'hiifu.ratínr, á ([uien tenia em|>L^ño en sal- 
var, dijo eu alta V05í ú los soldados: ''Esos Señores pueden pa- 
sar; son paisa n 09,'* í j.is soldados obodeciiTon, aunque los que 
habían sido detenidos vestían trajo militar; y ]\íaximilino 
con sus cuatro leídrs serviíbjres, continuó su mareba á paso 
aceleradf». Al llegar ai cuartel déla escolta del Emperador, 
este le dijo á TriuljIJo: ''t^eria eoiivenii'nte que me trajese mi 
caballo/^ Para obsequiar el deseo del soberano . . . l*radiHo 
se f^eimrócle eL á ílu de conducirle el corcel, y MaximilianOj 



11 J ¡'"¡fi-^íjía tíf ht Ifi^t*'iín, i S Anu\h* 'ih:\ yiíi\im[]\'Ano f M Cerro de Uití Cura- I 

niin:(^3. ;, A uní I A liLuvr una tÍL'fi'iiíía lu^hiii íi, t■úUtí^-íU /^iimjiruí^é, historiador taboria- . 

lUí imniÍTro ifcrnlxi i <.'n <'í>n:ít"L'nni^iMa vrriiz en sup TiaríK'ioíK''P, pero qu*' en Minchas | 
11 H :ipi< riiu'ioíK'j e^ r|i'S4<UTtjs«lo i en aliTunaH lletriL JiLtHta |u earjiiiiíej:. ¿Qué 

[iR.í lienHí'ii pudín li;ir.'f^r ini iMiniíílcí lU* lioíirhrt*!^ ea^^i hiilo^ a \í'\^, al^nno^i li» íiar- ( 

ofl i tíxt'íH í^i>r¡iioTMrido*j i íli^:^TJMtr:ilÉ?íacltT> Loiitra iin í^jiTeilíi di^ :ír>jOUU hombrea? I 

é canonert ni qnt^ íiupine ni nué Lrintiií'niíí ni ^ué eleineuUts jíarii una heroica i 
--*« h.ibla en el Cerro de kiñ Campanuí?/ 




1867 seguido. . . de Salm Salni, de Castillo y cíe BlasiOj llegó hasta 
el palacio departamental, donde se detuvo/' 

^'Entretanto, el coronel republicano D. José Rincón Ga- 
llardo, después de haber dejado asegurada la posesión de la 
Cruz, y guiado siempre por D. Miguel López, se dirigió al 
centro de la plaza, al frente del batallón de Nuevo-Leon, Co- 
mo en el convento de San Francisco se hallaba el parque ge- 
neral de los imperialistas, y la posesión del punto era mas 
importante, marchó á apoderarse de él y de la torre. Pron- 
to se hizo dueño de ambas cosas; pues viendo el jefe de la 
divisen de artillería D. Félix Becerra que allí mandaba, que 
D. Miguel López acompañaba á la fuerza, le dejó entrar sin 
desconfianza, siendo hecho prisionero en el acto con los sol- 
dados que tenia. No hablan transcurrido mas que algunos mo- 
mentos, cuando la esco ta imperial y el escuadrón de húsares 
austro-mejicanos pasaban por el mismo punto de San Francis- 
cocjue acababa de caer en poder de los republicanos, para irse 
á incorporar con el Emperador en el Cerro de las Campanas. 
D. Miguel López, que era su jefe directo, les mandó hacer 
alto y desmontar de sus caballos. Obedecida la orden sin 
desconfianza, hizo prisioneros al capitán Paulowski y a sus 
oficiales, asi como á los de la escolta imperial, y mandó á los 
soldados que depusieran sus armas que fueron recogidas 
inmediatamente por la tropa republicana. Igual cosa hizo con 
todos ios destacamentos que encontró y que marchaban hacia 
el punto de reunión." 

/'Pradillo, llegó á los pocos instantes conduciendo el ca- 
ballo del Soberano.— Casi en el mismo momento se presento 
D. Miguel Lo])ez montado en un excelente alazán. . . El Em- 
perador, le preguntó: *'¿Qué es lo que pasa, coronel López?" 
[1]. Este, interesado en que se pusiera en salvo, le contestó: 
**Señor, todo está perdido; vea Vuestra Majestad la tropa ene- 

il) Filosofía (fe la IFintona. Maxiiniliaiio ostabii vienrlo chiramonte: 1.*^ Que los 
republicanos hal)ian oiüni<lo ))or el jninto de la Cruz, "2.^ que el j-.'fe de dicho punto 
era Miguel Lopoz, y íi,^ que diclio corou'^l andaba en su V)uen caballo con su vistoso 
uniforme, armado i libre entre loa rej)ubli^'anos dando órdenes a estos, niien+raaque 
los demás jefes i soldador del mismo punto de la CnvA entaban desarmados i prii 
ñeros. Vo manera ue, la prep:unta: "¿Qu^^ es lo que pasa, coronel López?", erar 
fría e infeliz. Aquella era lí\ o^uiyion ojíortuna para decirle muí duras palabras i 
cerlf mui fuertes recriminaciones. Otro militar valiente i que no hubiera tenido i 
ticipio en la entrega de la plaza, en medio de la cólera por tamaña traición, ' 
pegado un tiro a López, de lo cual hai ejemplos en la historia. 



-á4á- 

miga íjue viene muy cerca^'. . . Maximiliano, se dirigió al Ce- iSQ^ 
rro de las Campanas, á cuyo punto habia encargado se cita- 
se á Mejia y á varios jefes de su ejército. . . Cuando llegó, so- 
lo encontró en él ciento cuarenta hombres de infantería de 
que disponer. Poco después llegó el general D. Tomas Me- 
jia con una corta fuerza de caballeria. En seguida de él, y 
sucesivamente, fueron llegando los coroneles Segura, Campos 
y otros jefes y oficiales, unos solos y otros con algunos pocos 
soldados que hablan podido reunir. El Emperador esperaba con 
impaciencia la llegada del general D. Miguel Miramon. A 
él únicamente aguardaba para acometer por una de las lineas 
de los sitiadores y abrirse paso. . .Cada vez que se veia á cier- 
ta distancia alguna corta fuerza de imperialistas que llega- 
ba al Cerro, le decia. . . á Pradillo: "Vea V. si en el grupo 
que viene aíli se distingue á Miguel : solo á él espero : no quie- 
ro serle inconsecuente'' (1). En aquellos momentos llegó 
el regimiento de la **Emperatriz," llevando á su frente al co- 
ronel D. Pedro A. González. . . González le camunicó enton- 
ces una noticia que conmovió profundamente al Empera- 
dor. La noticia fué que Miramon habia sido herido, y que se 
le operaba en aquellos momentos. . . El joven general habia 
salido muy temprano de su casa y se dirigió hacia la Cruz 
muy ageno de imaginarse siquiera que la posición habia si- 
do ocupada por fuerzas republicanas, cuando al pasar por la 
plaza de San Francisco encontró á un oficial de la escolta 
del Emperador que se dirigía corriendo al Cerro de las Cam- 
panas, ''Mi general, dijo á Miramon deteniéndose un instan- 
te, nos han vendido: la Cruz está en poder de los republica- 
nos" . . . Miramon . . . sacó su pistola de seis tiros y se dirigió 
hacia la Cruz seguido de sus ayudantes. No bien habia an- 
dado algunos pasos, cuando se encontró con un destacamen- 
to republicano, cuyo oficial, adelantándose rápidamente, dis- 
paió sobre . . . Miramon varios balazos con una pistola girato- 

Cl) Filosofia déla H*8tona. Yo nunca he sido militar, pero me parece que en 

aquellos lancea de la guerra mui críticos i violentos, ciertas consecuencias ^ son unas 

simplezas o unas marrullerías. El 10 de enero do 1861 Miramon se salvó a uña de 

cah-\lIo e » Jico, sin eaperar a su amigo i compañero Isidro Diaz, dejándolo que siguie 

u suerte. El 20 de marzo de 1862 el general Antonio Taboada se salvó a uña de ca- 

o en Tuxtepec, sin esperar a su amigo i compañero el general Robles Pegúela, 

indolo que corriera su suerte. 

Anales 44 



186/ na de ocho tiros . . . Ünft de las balas fué á dai* en eí pecho 
del ayudante Ordoñez, que cayó muerto . . . Miramon . . . re- 
cibió un balazo en la mejilla derecha . . . viendo que la san- 
gre corria en abundancia de su mejilla, sacó un pañuelo y 
trató de contenerla. Entonces disparando el último tiro, 
emprendió la retirada . . . con el fin de que se le detuviera 
la sangre recibiendo la primera curación en el instante, para 
marchar en seguida á reunir los soldados que pudiera y ba- 
tirse, entró en la casa del médico D. José Licea.'' 

'*La situación d^l Emperador y de los que habian logrado 
reunirse á el, era cada vez mas crítica. Toda lo fuerza reunida en 
el Cerro de las Campanas, solo ascendiaá ochocientos hombres 
... En seguida les ordenó (a Mejia i a Castillo) que entrasen 
á deliberar en una tienda de campaña que en el Ceri:o habia 
(1), — Mientras los dos referidos generales ... se ocupaban en 
ver lo que seria mas conveniente hacer, el Emperador . . . es- 
peraba ... la determinación que tomasen sus generales, pa- 
seándose solo en el recinto del reducto. Conociendo que . . . 
podria ser hecho prisionero, se acercó al instruido abogado D. 
Ignacio Al varez [2] . . . á quien distinguia con su aprecio su- 
leal Ministro!). Manuel García Aguirre, y le dijo: **Quisiera 
que me indicase V. como podria evitar que cayeran en poder de 
los republicanos mis condecoraciones, mi cartería, mi reloj y 
algunos otros objetos que traigo y deseo que no se pierdan'' (3) 
D. Ignacio Alvarez le contetó: **Señor, el escribiente de Vues- 
tra Majestad 1). José Blasio, podria salvarlo todo''. [4] Una 

(DA Maximiliano no le abandonó haeta el fin su instinto de conferencias i que le 
dieran su parecer, aun en los momentos que demandaban mas prontitud i activi- 
dad. 

(2) No era un abogado el que se n cesitaba en aquel caso. Alvarez era un hom- 
bre de pocos alcances, como lo prueba la falta de crítica con que escribió sus * 'Estu- 
dios sobre la Historia General de México." 

( 3 ) Füofofia de la Historia. A Francisco I en Pavia, a Napoleón I en Waterloo, 
a Gravina en Traíalgar^a Hidalgo en Calderón, a Morelos al romper el sitio de Cuan- 
tía, a Pedro Moreno al romper el sitio del Sombrero i a todos los bombes verdadera- 
mente ilustres, en momentos de supremo peligro les han ocupado grandes pensamien- 
tos, el honor, la patria, la inmortalidad; mas ninguno h a pensado en una cosa t«.n insig- 
nificante como salvar el relox. ''Quisiera que me indicase" etc. Un campesino ri- 
co en momentos de apuro se mete el relox dentro de la pretina o lo oculta bajo una 

f)iedra o hace otra '^osa semejante que le ocurre sin preguntar a nadie; pero Maxim 
iano hasta para cosas pequeñas, como era el modo de salvar el relox, no pensab 
por sí, sino que necesitaba de consejo. 

(4) Sabio consejo, i sin embargo, ro lo siguió Maximiliano, por que conoció qu 
en ca^o de un desorden i de que los soldados rasos le registraran a él los bolsillos i ' 
despojaran de lo que llevaba en ellos, también registrarían i despojarian a Blasii 



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—346— 

granada cayó al terminar estas palabras á distancia de algu- 1867 
nos pasos del Emperador y del que con él hablaba. El pro- 
yectil reventó, llenando de tierra a los dos, pero sin herir a 
ninguno de ellos (1) . . . El Emperador sacó entonces de 
uno de los bolsillos de su sobretodo un paquetito de papeles 
y dio orden á su escribiente D. José Blasio y al capitán Fuers- ' 
tenvaerther de que los quemasen en la tienda de campaña. 
Pronto aquellos pliegos fueron reducidos á cenizas, sin que 
nadie haya sabido lo que contenian". 

"Como no obstante haber enarbolado bandera blanca, los 
sitiadores continuaban lanzando una lluvia de balas de ca- 
non y granadas del cerro de San Gregorio y de otros puntos, 
sin duda porque no hablan visto la señal, se colocaron otras 
varias sobre los parapetos del reducto (2), . . Entonces Maxi- 
miliano, acompañado de sus generales, jefes y oficiales, em- 
pezó á descender del Cerro ds las Campanas para dirigirse á 
donde se hallaba el general D. Ramón Corona. . . En seguida 
uno oficial francés llamado Félix d' Acis, preguntó al Empe- 
rador mirándole con altanería, si era Maximiliano. El Em- 
perador. . . le respondió sonriendo desdeñosamente: **Con 
efecto, yo soy Maximiliano.'' Entonces el oficial francés 
descubriéndose la cabeza, dijo en tono enfático y tomando 
una actitud burlesca: ^^Maximiliano de Austria, yo te salu- 
do." El Emperador le envió una mirada despreciativa y vol- 
viéndole la espalda etc. . . Cuando se hallaba cerca de la ga- 
rita de Celaya, se detuvo, viendo que se dirigían á su encuen- 
tro. . . el segundo^ general en jefe. . . Corona, acompañado de 
el general Cortina y de su estado mayor. . . Maximiliano in- 
dicó en seguida al general republicano que anhelaba hablarle 
á parte. . . En los momentos en que el ilustre prisionero iba 
á tomar la palabra, llegó á caballo un ayudante del general 

(\) Filoiofia de la Hütoria» A quellos 800 hombres que estaban en el Cerro de las 
Campanas lee llovían las balas de todas partes i las granadas reventaban a sus pies, 
i ellos no disparaban ni un tiro ni huian hacia ninguna parte, sino que solamente es- 
taban parados como una parvada de poyos, epperando que los viniesen a agarrar, co- 
mo sucedió. Esta fué la heroica defensa. 

(2) En conclusión, Maximiliano hizo un papel de resistencia. 

Después de haber publicado esto, recibí el valioso obsequio de la Reejeña de Santi- 
bafiez en dos tomos en folio, edición de lujo, i en el 2. ® , pag. 70, veo q«e el autor es 
demi misma opinión, diciendo: "Maximiliano hacia un cimulacro de defensa en el 
Cerro de las Campanas, para alejar de si la sospecha de una infame traición al ejér- 
pito que lo habia defendido con tanta heroicidad." 



1867 en jef»> D. Mariano Escobedo, con la orden de que se condu- 
jera á los prisioneros al cuartel general. . . Corona puso enton- 
ces á disposición del expresado ayudante á todos los jefes 
imperialistas á excepción del Emperador, Mejia, Castillo, el 
príncipe de Salm Salm y. . . Pradillo. . . á quienes, para que na- 
die pudiera ofenderles, quiso acompañarles él mismo. El 
ayudante de. , . Escobedo partió con los jefes y oficiales im- 
perialistas. . . escoltando á los primeros una fuerza del regi- 
miento de Cazadores de Galeana. Pocos instantes después. . . 
Corona se dirigía con Maximiliano y sus cuatro leales adictos 
hacia la garita de San Pablo, por donde iba á su encuentro. . . 
Escobedo. . . Presentó á este sus prisioneros, dándole cuenta 
de lo acontecido hasta aquel momento. Maximiliano al ser 
presentado á. . . Escobedo, se desciñó la espada y entregándo- 
la al jefe republicrno, dijo con dignidad: *'Ya soy prisione- 
ro- de usted". .. Escobedo tomó la espada y la dio al jefe de 
su estado mayor. En seguida dictó algunas disposiciones, y 
una parte de su escolta partió á poco llevando presos á Me- 
jia, Castillo y. . . Pardillo, quedando (con Escobedo) el Empe- 
rador y el príncipe de Salm Salm. . . Encargó (poco después Es- 
cobedo) al general D. Vicente Riva Palacio que condujese á 
Maxinnliano al convento de la Cruz. . . Cuando llegó á la Cruz, 
el Emperador desmontó de su caballo y se lo regaló á. . . Ri- 
va Palacio, como una manifestación de aprecio por las bellas 
cualidades que le distinguían. . . La pieza destinada para pri- 
sión de Maximiliano era la misma que le habia servido de 
alojamiento; pero de ella habia desaparecido todo, excepto su 
catre de campaña, una mesa y una silla. El egregio prisio- 
nero quedó solo en su prisión, entregado á sus pensamientos. 
En el corredor, frente al cuarto que ocupaba se colocó una 
compañía de los Supremos Poderes, con un centinela delan- 
te de la puerta, y otra fuerza se puso en una azotea que que- 
daba frente de la puerta en la otra extremidad. Los genera- 
les D. Tomas Mejia y D. Severo del Castillo fueron colocados, 
en el cuarto del Dr. Basch. . . A Pradillo, al príncipe de Salm 
Salm, al secretario D. José Blasio y al Conde Pachta, se ' 
puso en un cuarto al cual se entraba por la misma azotea q 
arriba dejo referida, de manera, que, pasando por ella, pod- 



r\ 



-347- 

comunicarse con el Emperador.— Eran entonces las diez de 1867 
la mañana/' (1), 

**Entre los dignos jefes republicanos que le visitaron (á 
Maximiliano) se hallaban D* José Rincón Gallardo y su her- 
mano D. Pedro. . . Estaba con el Emperador, en aquellos 
momentos, el príncipe de Salm Salm. . , Blasio y. . . Pradillo. 
En la convere¿cion, uno de los oficiales republicanos refirió 
los pormenores con que habia sido entregado el punto de la 
Cruz, haciendo sabrer a Moximiliano que quien habia dado 
entrada á la fuerza sitiadora, era D. Miguel López" (2). 

Mayo, 15 a las cuatro de la tarde. Prisión de Miramon. 
Zamacois a la pag. 1365 dice: '*Uno que le habia visto entrar 

(1) Los jefes mas notables presos en el ex -con vento de la Cruz, adenaas d« loa 
mencionados fueron li»s siguientes: Garrisi Aguirre. los generales Francisco García 
Casanova, Feliciano Licenga, Pantaleon Moret, Manuel M.«» Calvo i Silverio Rami- 
re«. el coronel Jesús Rauíirez (i\) Bueyes pintos, i el teniente coronel Alberto Han»?. 

(2) Filosofía <Ie la fíisto-ia. Era lá ocasión mas oportuna de que Maximiliano se 
hubiera quejado amnrgamente de la traición de López i la hubiera reprobado públi- 
camente en los términos mas fuertes, i sin embargo no dijo ni una palabra. En el 
terreno indicial este silencio » a sumamente de.«favorable a Maximiliano. Este ee 
quejó muíihas veces do Nai^oleon 111, muchas de Buzaine, de su hermano Francisco 
José, de las me jas pelucas, de Juárez i de otras personaos; pero jamas se quejó de 
Miguel López. Este es un argumento mui fuerte de la complicidad de Maximiliano 
con López en la entrega de la plaza. 

La narración de la ocupación de la plaza hecha por el general Kscobedo tn bu In- 
forme, es en sustancia, la misma de Zamacois. El Sr. Coronel D. José Rincón Gallar- 
do me ha hecho el favor de hacerme una la'-s;a visita retiriéndome la ocupación de 
Querétaro, i su narración en sustancia, ha sido la misma de Zamacois i de Escobe- 
do. 

Un articulista de "El Universal" dice: "Quien estas lineas escribe recuerda ha- 
ber oído en Paris, en, 1881, á Mr. Alberto Hans, el auior de una obra titulada "Que- 
retaro",puef fué capitán de ariilleria al servicio do Maximiiiano, y testigo oculardel 
Bítio, referir que el general Ramírez de Aiellano C<le quien fué grande amigo en Eu- 
ropa y aun su ejecutor testamentario, después de la muerte de este jefe en un hospi- 
tal de Rimini), le habia dicho que la víspera de la caida de la plaza en poder de Es- 
cobedo se celebró un gran consejo de guerra presidido por Maximiliano, para discu- 
tir 8i debia 6 no intentarse romper el sitio : que tanto á Miramon como á Mejia lee 
sorprendió la ausencia de López, oficial superior, á quien hicieron buscar por todas 
partes sin encontrársele, y que entonces el Emperador lo excusó diciendo que le ha- 
bía dado una comisión personal : que á la mitad de l-^ conferencia López se presentó, 
y Maximiliano, levantándose de su asiento, se fué á hablar con él en voz baja, lejos 
del grupo de los jefes y cerca de una ventana. El general Arellano agregaba, según 
Mr. Hans, que Miramon, de quien ora íntimo amigo y confidente, le habia expuesto 
BUS dudas sobre aquella conducta sospechosa de L^pez, y aun sobre la lealtad de 
Maximiliano para con sus partidarios. En la madrugada del dia siguiente la Cruz 
fué ocupada por los soldados republicanos." 

acordamos que en la reunión en que oimos á Mr. Hans referir este detalle, está- 
presente Mr. Palmé, el famoso editor católico francés, cuya opinión, favorable ni 
>erio de Maximiliano, no podia ser discutida, y que este caballero dijo estas pa- 
••as muy significativas : Te comm^ncs á croire que ce pouvre L&pet n' est pas n cou- 
'•e gu* on le considere. ** Comienzo á creer que ese pobre de López, no es tan cul- 
^e como se le considera." 



—348— 

1867 á curarse en la casa del médico D. José Licea, le denuncio, di* 
ciendo que en ella se hallaba, y alas cuatro de la tarde fué una 
fuerza á aprehenderle. El oficial al ver á Miramon herido 
y en el lecho, le trató con suma atención ; le dijo que no se le 
sacaria de la casa, la cual le serviría de prisión, para que pu- 
diera curarse." 

Mayo, 16. Zamacois, á la pag. 1399 dice: '*E1 16 de Mayo 
de 186? publicó Escobedo un bando militar, ordenando que 
todos los individuos que hubiesen desempeñado algún cargo 
ó hubiesen prestado algún servicio á la causa del Imperio en 
la ciudad, se presentasen en el término de veinticuatro horas, 
conminando con la pena de muerte al que no lo hiciera, con 
arreglo á la loy de 25 de Enero de 1862. — A consecuencia de 
esta disposición se presentaron los generales Casanova, Es- 
cobar, Moret, Valdez, el Ministro Garcia Aguirre y otras per- 
sonas notables que fueron puestas en el cuarto que servia de 
prisión al general D. Severo del Castillo. —Muy pocos fueron 
los que continuaron ocultos, contándose entre esos pocos los 
generales D. Eamon ]\lendez y D. Manuel Ramirez Arellano. 
— El coronel 1). Carlos Miramon hermano del general del 
mismo apellido, asi como el general Gutiérrez, (Ignacio) ha- 
blan logrado salir ocultamente de Querétaro." 

Mayo, 16. Se recibió en México la noticia de la ocupación 
de Querétaro. Zamacois a la pag. 1451 dice: *'Casi se tenia 
por seguro que no transcurrirían muchos dias sin ver llegar 

^ á Maximiliano al frente de sus ejércitos. — Cuando mas lison- 

jeados se encontraban con esa idea los adictos al imperio, 
circuló en voz baja, pero rápidamente por toda la ciudad el 
dia 16 de Mayo, una noticia que produjo un efecto terrible 
en sus ánimos. Entre las bombas y granadas arrojadas á la 
plaza en ese iia por los sitiadores, enviaron muchas que lle- 
vaban dentro el sigiuente telegrama: "General Diaz. La 
plaza de Querétaro ha caido en nuestro poder esta mañana á 
las seis de ella. Daré á V. pormenores. Maximiliano con 
las fuerzas que tenia en la plaza, asi como los jefes de ella, 
armas, municiones, artilleria y todo, ha caido á nuestro po 
der, rindiéndose á discreción. — Alcérreca'' — Ese telegrama re 
cogido por algunos después de reventados los proyectiles, cii 
culo ocultamente por la población entera. — No obstante 1 
dolbrosa impresión que de pronto causó en los imperialistí 



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ésa inesperada hoticiá, se fué disipando poco á poco, creyén- 1867 
dola inventada por los sitiadoíes como ardid de guerra, para 
hacer desmayar el espíritu de los sitiados: el argumento que 
presentaban lo que esto sostenian, no dejabade tener bastan- 
te fuerza. Decian que al ser cierta la toma de Querétaro, la 
habria comunicado oficialmente alguno do los jefes imperia- 
listas'' (1). . . 

Mayo, 17. Traslación de Maximiliano i demás presos del 
ex-convento de la Cruz al de Santa Teresa. Zamacois a la 
pag. 1400 dice: '*Como el número de oficiales prisioneros co- 
locados en el convento de la Cruz era muy crecido. . . Esco- 
bedo dispuso que fuesen llevados al de Santa Teresa, á cuyas 
monjas se habia obligado á salir de 61 desde que fué ocupada 
la ciudad." 

Mayo, 17. Carta de doce oficiales franceses a Escobedo, i 
carta de los demás oficiales franceses a Maximiliano. Zama- 
cois a las pags. 1412 i siguientes dice: ''Esos doce oficiales 
eran franceses; i el hecho censurable á. que me refiero y que 
llenó de justa indignación a los demás oficiales franceses que 
se hablan batido bizarramente, fué el que paso areferir. Te- 
merosos de que se dictase contra toda la oficialidad la senten- 
cia de muerte (como en San Jacinto), dirigieron una carta á. . . 
Escobedo, ofreciéndose á servir en las filas republicanas . . . 
Escobedo contestó á la baja proposición . . .,que '4a causa de 
la libertad bastaban á defenderla los liberales mismos, y que 
no podia aceptar los servicios de personas que á la faz de sus 
compañeros que estaban sufriendo, o^saban á hacer tan infa- 
me oferta, y de las cuales se' podia esperar que observaren igual 
comportamiento cnando se presentase nna ocasión semejante, — In- 
dignados los demás oficiales franceses prisioneros, de los pa- 
sos dados por los que así se hablan olvidado de su deber y 
de su decoro, dirigieron una carta al Emperador Maximilia- 
no en que desaprobaban la conducta de sus doce compatriotas 
y le protestaban su adhesión hasta la muerte.'' " 

Mayo, 19. Fusilamiento de Ramón flendez. Zama- 
'•^is a las pags. 1365, 1404 i siguientes dice: ''Un amigo ge- 

(1 ) Las narraciones de Zamacois de los hechos que iicontecieron en México duran- 
el BÍtio merecen mucha fé, porque alli estaba a la sazón el veraz historiador, i se- 
Ti nos informa a la pag. 1603, gran parte del dia i hasta muí avanzada la noche se 
laba por las calles, plazas i demás lugares públicos procurando noticias. 



186? neroso le ofreció un refugio en su casa, y aceptándolo, Be o- 
cultó en ella. . .En la noche del dia 18 de Mayo fué aprehen- 
dido. . ,y conducido inmediatamente al convento de Santa 
Teresa. . .A las siete de la mañana del dia 19, se presentó un 
oficial republicano con una fuerza armada para llevarle á 
ser fusilado. No dismintió. . .Méndez en esos instantes su 
firmeza y su serenidad proverbiales. Encendió un puro, y fué 
á estrechar la mano á los demás generales prisioneros. D. 
Tomas Mejia, qne le profesaba una amistad íntima y tierna, 
le dijo con acento conmovido: *'Mendez, estoy seguro de que 
será V. hoy delante de esas gentes lo que siempre ha sido V." 
Méndez, estrechándole la mano, le contestó: **Si, D. Tomas, 
seré el mismo.'' — En seguida quiso ver al Emperador. Maxi- 
miliano, profundamente emocionado, le dijo: **Mendez, no es 
V. mas que la vanguardia: muy pronto iremos á reunimos 
con V.'' — Después de esto Méndez, escoltado por la fuerza 
que habia ido por él, salió del edificio con paso acelerado, co- 
mo tenia de costumbre y fumando el puro, que habia encen- 
dido. Al cruzar por el patio ancho del convento para salir, 
envió la última mirada á sus compañeros de armas sonrién- 
dose afectuosamente. . .La tropa republicana. . .le condujo de 
la prisión á una iglesia que se hallaba próxima, donde se le 
concedieron dos horas para confesarse, comulgar y ver á su 
familia por la última ve.?;. . .Méndez, cumplidos los deberes 
del católico para recibir la muerte, dedicó los últimos mo- 
mentos á los tres seres mas queridos para su corazón, que 
constituían su familia, que eran su esposa, un hijo de diez a- 
ños y una hermana suya. Llenos de pena y de dolor aque- 
llos tres seres queridos sollozaban y le abrazaban pronuncian- 
do las palabras mas tiernas y cariñosas. . .Pero el oficial tenia 
que cumplir con la orden que habia recibido, y con mu- 
cho disimulo hizo una seña que únicamente el genei'al Mén- 
dez comprendió y que significaba que era preciso partir. Mén- 
dez, para no aumentar el conñicto de su inconsolable familia 
y poderse separar de ella, pretextó que tenia que comunicar 
una cosa importante á una persona que se hallaba fuera, v 
ofreciendo á los seres queridos de su corazón que volverla 
seguida, logró salir, desgarrada su alma, dejándoles con 
esperanza de que no tardarla. — Entonces aceleró el pí 
marchando con serenidad hacia la Alameda, que era el p 



/ 



—351— 

to destinado para fusilarle. , . El balcón , las ventanas y la 1867 
azotea de una casa 4ue s^e hallaba en frente del sitio desti- 
nado á su muerte, estaban llenan de jefes de guerrilla que 
habían hecho la campaña contra él en e! Estado de Michoa- 
can. . , Oculto en esa misma ca^a í^e hallaba un general impe- 
rialista, á quien se había buscado también con afán, pero que 
hasta ent(.)nces habia lf>grad<.> no ser descubierto. Ese general 
que estal:)a escuchando desde el sitio de la casa en que estaba 
escondido, la conversación de los oficiales republicanos y sa- 
bia por ella que Méndez iba á ser pasado por las armas, 
era D. Manuel Ramírez Arella-no (1), — Cuando se trató 
de vendarle los ojos, dijo que quería ver venir la muerte, y 
no permitió que se los vendasen. Entonces se le mandó que 
se arrodillase con el rostro hacia la parte opuesta en que es- 
taban los soldados que dcbian ejecutar la sentencia, por que 
iba a ser fusilado por la físpalda como traidor, pues aquella 
era la orden recibida de. . .Escobcdo. Méndez no pudo conte- 
nerse al escuchar el epíteto que se habia pronunciado, y ex- 
^ clamó; **No soy traidor; siempre he defendido la integridad 
del territorio de ini patria, su Independencia y la religioiu 
con?o leal mexicano," — Entonces el virtuoso Cura Gutiérrez, 
que habia ido á su ladt) auxiliándole, le exhortóáque enaque 
líos supremos instantes en que se hallaba próximo á compa- 
recer ante el Supremo Hacedor que nos habia dado ejemplo 
de manseduml'írey de humildad, sufriese con resignación cris- 
tiana cuanto pudiera mortifícarle. . Xas palabras del venera- 
ble sacerdote calmaron el sentimiento herido del valiente ge- 
neral y dófil al evangélico consejo del ministro del Señor, se 
puso de rodillas, de espalda hacia el piquete de soldados que 
debian fusilarle, y íjuitándose el sombrero de anchas alas que 
llevaba, dijo: ''Tiren/' En seguida oyó el ruido de las llaves 
de los fusiles al prepararlos, Méndez en el mismo instante. . . 
gritó con voz firniey clara: ^^¡ Viva México!" Una terrible deto- 
nación siguió á estas palabras, y el robusto cuerpo del bravo 



(l) Ríimirpz ArellíiTio en flu opúsculo *'ültimaa hprfta del Imperio," dice: La 

ejt!cucion de Mendeü invQ lugar dcl-irite de lit fi\<:hEida priocipal de la üüea en que yo 

me encontraba esf-onlido. í'ara iiLHÍíitir con mis como.íidail á U escena ianprienta 

lü ejetuieion, mu<ííioR jeE.^^ rcpLiblieanoSj entre otros Ugalde i varios jjuerrlllerOB 

rtriombre, penetraron en la ca-^a y ge iustaUtron á doa ó tres pasos del liombra á 

^Q querían aaeriJl jar á la venganza polÍLiesb/' 



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—352— 

1867 general I). Ramón Méndez cayo á tierra sin vida (1/ . . La 
matadora descarga que le privó de la vida, la oyó claramente, 
desde el sitio en que estaba oculto, Ramírez Arellano, que 
sintió estremecer todo su cuerpa." 

Mayo, 19. Persecución de Ramírez Arellano. Zamacois 
a las pags. 1300 i 1307 dice: "Rarnirez Arellano fué sorpren- 
dido en su alojami(Mito, pero su presencia de ánimo le salvó 
de caer prisionero. Al oir el ruido hecho por los soldados 
republicanos que entraban en la casa, salió precipitadamen- 
te de su cuarto, y haciéndose pasar por un oficial sin impor- 
tancia y dando á los soldados el reloj y parte del dinero que 
llevaba, logró vcírse libre de ellos. Conseguido esto marchó 
por las azoteas, saltando de una en otra; pero al descender á 
la casa de los Señores 1). Pancracio Soto hermanos, fué dete- 
nido por otra corta partida republicana. Sin perder su sere- 
nidad por este contratiempo, y obrando con la genial viveza 
que le distinguía [2], dijo á los soldados que era un^ ayudan- 
te subalterno del general Arellano, y dando á uno de ellos el 
dinero que tenía, consiguió verse libre. En el momento qu^ 
la partida republicana salió de la casa de D. Pancracio Soto, 
I). Manuel Arellano volvió á subir á la azotea, y pasando de 
una en otra, regresó a su mismo alojamiento. Apenas ha- 
bla transcurrido una hora de haber llegado, cuando una fuer- 
za republicana, al mando del mayor de órdenes Medina, en- 
tró en la casa para catearla. . .Ramírez Arellano volvió á huir 
á tiempo por las azoteas. . .Alejada 1 a fuerza que habia 
verificado el cateo. . .Ramipez Arellano volvió á ella, juzgan- 
do que ya no volverla á ser registrado el edificio; pero se e- 
quivocó. El mayor general Sierra verificó dos horas después 
otro cateo, y en esa vez también logró Arellano huir á tiempo 
por las azoteas, sin ser visto por los republicanos.— > Vuelto 
por tercera vez á su alojamiento, esperó á que llegase la no- 
che, y á las primeras horas de esta salió á refugiarse en la ca- 
sa de una familia pobre que anhelaba salvarle.'' 

Mayo, 19. Tropas enviadas por Escobedo en auxilio de 
Porfirio Diaz. Escobedo en su informe de 8 de julio de 18^'^ 
al presidente Diaz dice: *Treocupándome los acontecimi( 

( 1) Cualquiera que sea la causa po'ítica que defendiera Meudez, al leer la hi< 
ria de su fusilamiento se siente placer en ser mexicano. 

(2) £ra el mas sagaz de los jefes imperialistas. 



/Ov 




—853-^ 

tos del sitio de México, aunque el éxito no fuera de ninguna 1867 
manera dudoso, desde el dia siguiente de la ocupación de 
Querétaro empecé á desprender fuerzas con dirección á la 
capital de la República para reforzar al general Diaz, en je- 
fe del ejército sitiador, de tal suerte que, para el dia 19 de 
Mayo, hablan marchado ya catorce mil soldados de las tres 
armas á las órdenes de los Generales Ramón Corona, Nicolás 
Regules, Vicente Riva Palacio, Francisco Velez y Francisco 
Naranjo, con la bien equipada y mejor armada caballería del 
cuerpo de Ejército del Norte. 

Mayo, 20. El ex-coronel Miguel López solicitó i obtuvo 
de Escobado un pasaporte para ir a su tierra a arreglar asun- 
tos de familia; sin embargo, permaneció todavía algunos dias 
en Querétaro para ver el fin que tenia la prisión de Maximi- 
liano. 

Mayo, 21. Orden de Juárez de que se procesase a Maxi- 
miliano, Miramon i Mejia (1). El Ministro de Guerra Me- 
üa dijo a Escobedo: ''Ha determinado el -C. Presidente de la 
Kepúbliea que disponga V. se proceda á juzgar á Fernando 
Maximiliano de Hapsburgo, y á sus llamados generales D. 
Miguel Miramon y D. Tomas Mejia, procediéndose en el jui- 
cio con entero arreglo á los artículos del 6. ^ al 11. ^ inclu- 
sive, de la ley de 25 de Enero de 1862, que son los relativos * 
a la forma del procedimiento judicial. — Respecto de los de- 
mas jefes, oficiales y funcionarios aprehendidos en Queréta- 
ro, se servirá V. enviar al Gobierno lisia de ellos, con espe- 
cificación de las clases ó cargo que tenían entre el enemigo, 
para que se pueda resolver lo que corresponda, según las cir- 
cunstancias de los casos." 

Mayo, 24. Traslación de Maximiliano, los de su familia, 
Miramon i Mejia al ex-convento de Capuchinas i principio 
del proceso. Se les puso incomunicados. Se organizó e ins- 
taló el Consejo de Guerra compuesto de los siguientes, elegi- 
dos por Escobedo: presidente, coronel Rafael Platón Sánchez: 
vocales, capitanes José Vicente Ramírez, Emilio Lojero, Ig- 
nació Jurado, Juan Rueda y Auza, José Verástigui i Lucas 
""llagran; acesor, abogado José M. ^ Escoto; fiscal, abogado 

1) Siempre que digo que Juárez ordenó alguna cosa, se entiende qnelo hizo per 
dio del Ministro de la Guerra, lo cual advierto para no estarlo diciendo a cada pa- 



n 



-^54- 



1867 coronel Manuel Azpiroz; i escribano, soldado Jacinto Melen- 
dez. Procedióse luego a la inquisitiva, que fué la siguiente: 
'^Trasladado el C. Fiscal conmigo el escribHno á la prisión 
militar establecida en ei ex-convento de Capuchinas, hizo 
comparecer ante sí y el escribano que suscribe á uno de los 
presos, quien— Preguntado por su nombre, origen, edad y 
demás generales de la ley, — Respondió: que está pronto á 
contestar á todo con franqueza y lealtad; pero que le pare- 
ce de su deber observar que en el caso de un proceso, cree 
deber tener, conforme á la ley, el derecho de pedir se le pre- 
sente la acusación por escrito que se ha hecho de él, y el tér- 
mino de tres dias para estudiarla y elegir abogado que le de- 
fendiese, y en segundo lugar, que no cree competente al Con- 
sejo de Guerra para juzgarle, porque los cargos que podian 
hacérsele, son del orden político, y por que la posición que 
ha tenido en el páis, desde hace tres años, le pone según cree 
fuera de la competencia de un tribunal militar. Añadió y 
pidió: que no se tomasen sus palabras, ni el no haber contes- 
tado categóricamente á la pregunta que acaba de hacérsele, 
como efecto de falta de calma, ó de ideas pequeñas, si no de 
derechos quejuzga tener y usa en su defensa legal. — El C. fis- 
cal dijo entonces al preso, que tiene delante : que acepta el o- 
frecimiento que acaba de hacérsele de responder á todo con 
franqueza y lealtad y en tal virtud por segunda vez le— Pre- 
gunta por su nombre, origen, edad y demás circunstancias de 
ley, á lo que — Respondió el preso: que se llama Fernando 
Maximiliano José, nacido en el palacio de Schonbrum cerctf 
de Viena el seis de julio de mil ochocientos treinta y dos, co- 
mo Archiduque de Austria, Príncipe de Hungría y Bohemia, 
Conde de HapBburgo y Príncipe de Lorena, y que llevó des- 
de hace tres años ha, hasta la publicación de su abdicación, 
el título de Emperador de México, con el nombre de Maxi- 
miliano. —Preguntado por el motivo y circunstancias de sul 
prisión,— Respondió: que está preso por haber sido Empera- 
dor de México, y que las circunstancias del acto de su pri- 
sión fueron las siguientes: que en el Cerro de las Campar'^" 
considerando que la prolongación del combato habría s 
causa de que se derramase mas sangre (1^ inútilmente, ^ 

(2) De él i de 0U8 jefes. Nada dicii d^ un hecho tan grave como la entr<^^ 



■^T^'^i I pgivfi 



—555— 

enarbolar bandera blanca y tocar parlamento; en cuya con- 1SG7 
secuencia vino un ganeral, cuyo nombre no recuerda, á quien 
se entiegó para que le condujese á la presencia del General 
en Jefe de los sitiadores, el caá! lo excitó á que rindiera la 
espada, como lo hizo en sus manos e! declarante. — Preguta- 
do por qué motivas vino al pais. — Respondió: que siendo ya 
esta una cuestión política, cree no poder contestar sin con- 
sultar previamente documentos relativos que tiene en su po- 
der, — Interpelado para íjue diga lo que recuerda con exacti- 
tud, respecto de los motivos do su venida á México, — Reá- 
poiidió reproduciendo el diclio anterior.— Vuelto á interpe- 
lar para que responda categóricamente sol>re los motivos de 
su Venida al pais hasta .donde se lo permita la memoria, — 
Respondió: que siendo esta una cuestión p >lítica, cree que su 
i^oncienciu no le permite responder á ella aiUe un Juez mili- 
taiMii antes de consultar los papeles que ha dicho- — ^ Pregun- 
tado donde existen los documentos ó papeles íí que se refie- 
re, — líespondió: cjue según las ordenes qu(* íIíü, deben estar 
hoy en las manos del Ministro de Prusia acreditado cerca de 
él y residente en México. — Preguntado con que título se ha 
llamado Ernperador de México, ^ — Respondió en los mismos 
términos que antes, por ser esta también una cuestión polí- 
tica, — Ei O, fiscal en vista de su negativa le formuló por o* 
tras dos veces la prer^unta anterior, y en ambas Maximiliano 
di6 una respuesta idéntica á la que preceíi(\ Entonces pasó 
el fiscal íl— Preguntarle: por qué motivo liabia lipcho la gue- 
rra ft la República Mexicana. A lo qué— Respondió: que sien- 
do esta pregunta también política, uo podia contestará ella 
por las mismas razones antes expuestas. — El fiscal repitió o- 
tras-dos veces la misma pregunta, y las dos Mciximiliano re- 
produjo sn respucí^ta. — En seguida el fiscal lo excitó de nue- 
vo á que contestara á las pregan t¿is hechas y á otras del 
mismo caríLcter que deben hacérsele, ad virtiéndole que su 
contumacia no le daría mas resultado que renunciar él mis- 
mo á su defensa, y poner al juez en el caso duro, pero inevi- 
table, de juzgarle en rebeldia, conforme á las leyes generales 
de México y á las particulares que deben gobrrnar la forma- 
ción de este pi'oceso: esto es, tanto las del fuero común como 

plaza por Miguel López. 



—866— 

1867 las militares: á lo que Maximiliano — Respondió: repitiendo, 
que la conciencia y la falta completa de documentos no le 
permite contestar á preguntas meramente políticas, por aho- 
ra; tanto menos, cuanto que no cree poder atribuir compe- 
tencia para juzgarlo a un tribunal militar. — Y no pudiendo 
adelantar mas el fiscal en la averiguación presente, la dio en 
este punto por suspensa, y concedió á Maximiliano un tér- 
mino que se vencerá mañana á las diez del dia, para volver- 
le á interrogar después del tiempo necesario para la medita- 
ción. Y para que conste lo firmó con Maximiliano y el escri- 
bano que suscribo. — Manuel Azpiroz., — Una rúbrica. Maximi- 
liano, — Una Rúbrica. — Ante mí. — Jacinto Melendez. — Unarú-. 
brica.'' 

En seguida tomó Azpiroz á Miramon y á Mejiasu inquisi- 
tiva. 

Mayo, 24. Carta de Maxim'Uia'no á Miguel López presen- 
tada por este en dicho dia 24 a Escobedo. Este en su citado In- 
forme al Presidente Díaz dice: ''Añadió {Miffítel López) que 
estaba provisto de un documento que lo lavaba de cualquie- 
ra mancha de que pudiera inculpársele, y para darme á mí 
una satisfacción solamente por las dudas que hubiese mani- 
festado yo, me enseñaba el documento expresado, consisten- 
te en una carta que le dirigía el Archiduque, y cuya autenti- 
cidad me pareció indudable. Tomé una copia de ella, cuyo 
contenido textual es el siguiente: ''Mi querido coronel Ló- 
pez. — Os recomendamos guardar profundo sigilo sobre la co- 
misión que para el general Escobedo os encargamos, pues si 
se divulga quedará mancillado nuestro honor. — Vuestro afec- 
tísimo. — Maximiliano." 

Mayo, 26. Carta de Maximiliano a Juárez por el telégrafo. 
"Querétaro, 26 de Mayo de 1867. — Sr. Presidente. — Deseo ha- 
blar personalmente con V. de asuntos graves y muy impor- 
tantes al pais: amante decidido V. de él, espero que no se 
niegue V. á una entrevista: estoy listo para ponerme en ca- 
mino hacia eaa ciudad, á pesar de las molestias de mis en- 
fermedades. — MoximiHano.^^ 

Juárez por medio de su Ministro de la Guerra comunicó 
Escobedo que dijera a Maximiliano que no se podia accede 
a su deseo **en atención á la distancia que les separaba y á 1 
perentorio délos términos del juicio; pero que se le notifica 



_357— 

se qae en la causa que se leinstruia podia hacer constar todo 1367 

lo que le conviniera/' 

Mayo, fines, Maximiliano llamó por el telégrafo a Queré- 
taro a sus defensores i a los Ministros de las naciones extran- 
jeras, i Juárez, también por el telégrafo^ di5 orden a Porfirio 
Díaz que dt^janí pasará dichas periconas fl]. 

MayOj finen. Fuga de Raniirez A rellano íle Qnerétaro. 
diísfrazado de gañan^ cun dirección a México. 

Mayo, fines. A estos diah! se refiere la especie creida por 
algunos de la propo.^icion de fuga que se dice hecha a Mejia 
i que él no aceptó (*¿), 

Mayo, 27. Se leyó en México la carta sij^uiente escrita por 
el general Vici^ite Hiva l^ilacio a hu esposa: '*Mayo, 25 de 
1867. — Ixtapalapa, — ^(Queridísima Josefina: Te he escrito dos 

(}) Fi^o''afia de l'i Illíitoriu* Se entrabii <*u el ti^rreito dtí la polfíica^ en f*l qné 
MiixímiUiínü moíítnib i esperLinzn^ de a lIvííl'Íüíi. Teríia es[>eraiiz-is en Que loa [ileu:a- 
tüñ próSf¿nív\Qi a JUiu;^.'^ fHir lun primeros libogailoa deMésito fon toiia la lialiilidad 
forens^í. i sobre taloeu qun U p tilaroí* inlluinijiii il-i loi G ibi rno^ de ICiiropt ejer- 
cida sobre Juíirrz por meilÉo lIl; gu-t \íinií*tLOíi, L> hi-iesen cejar i ijue diísistlt^stí de qu^ 
fuejíi juz^^aio eoníorme a la b*y d -'> ili:^ efi^r.j <Ie ISJi, o lo qne era lo misiaOt que no 
íie le jmpuisierfe la peni* do muerte. .Me p ir^^ite qut.nieiiOQ pe^o eatos razonamiontüí^ 
fiel Sr. Knrijue M. ile loí^ Híotíen un artículo tiobre p1 aHunto piiliUcatlo eií ''El Monitor 
Republicano*^ el líí de ngüsto do IHo^í*, en el qué lUjo: '^Maximiliano creütnos qne 
eonfintiiíT como todo el mando, en tjvie su perííona stria respetada en cualquier caer» 
pues sabia que tenia Irius pí, para e^ijir la araran tía de ru vidáj á todos loa reyea de 
Europa que eran suri ¡jinentCT' ni ai' ó rnuus inmediatos. Como habia nacido en lae . 
^radaí* del Innio, debiü tener i a i:iinviiri ion íonuada de lo que vale un príucipe de la 
sanj^re de Europa y de lo que ba vali"l> siempre^ con excepción de loa reyes de Fran- 
cia en tíemjjo de la Kevolui;tou delHíi, caao único en cerca de dos giglüa que nadie 
penaaba voíveria á repetir.«e, iraicho cuenoB en A mírica, y tolavia menoa por una 
nación tan de^t^reciatla y dí''i>il coino Méxici>." 

(1) Arrangoiü en *'\ tomo rit», pag* 'A14, dicer *'El gi^neral Esuobedot á quien en 
las guerras civiles bubia ^íalvado la vida una vez Mejia, fue á ver á este á ñü prisión 
y proponerle que lo eacaria de nlli y pondría f^u salvo, para loruid tenia baatante in- 
flujo con el Gobierno y prí^siiji^io con los jetes y oíi^ialeB de su ejército Jos cuales cort 
alguna muy rara ext.'epc.ion verian con gusto que ge calvara Mejin, Esle noblo indio le 
co n t esto A H u lea I a m 1 jí o fjnf ñ ^aha h a 1 1 m t ie n a t En \ pe nt do r t¡ n Mira mony con ven dría 
€n iñ proposición; m:iti hitUiéndulc manift^siado e ^^eniíral Kt^cobedo cuan imíKJsible 
era salvar á Maximiliano^ put'^ meftn'ilíirán con íS* M^ /.^ conteeió Mi^jía; y cumplí/" 
mi palabra; le fusilaron ion Maximüíamu'^ 

Varios periódicos b>tn publicado la noticia de que un repórter de "El Universal,'' 
en el afSo de 1891 le hizo una vigila, a la Bra, Agustina Castro» viuda de Mejia, que 
vive en una pocilga de bi c¿ipítal de México i que dicha Sra. tlijo que no habla sido 
Eseobedo el que le había propuestos su miirído la fuga, sino un militar apellidado 
^i'^araZt i Que Mejia no híibia at.ííí*ítndo el fugarse por que Le había parecido ínaposi- 
i como un cauílor la re^lisíaclon del proyecto. 

Jomo tenjío por inverosímil el que Eseobedo f al ta&e a sus deberes como soldado y 
leral en jefe, i como no eoí mui afecto al te?;timüulu i criterio lógico de repoH€Tij 
e no conocieron Tucfdides ni ¡>a I Uí^tio, Cesar Can tú ni Modesto de la Fuente, en 
too de ser de mui reciente invencioiu esa noticia, de la propuesta de fuga que s« 
-^ hecha a Mejia, ia dejo al juicio de ios lee torea. 



1 



—358— 



1867 veces desde qug vine de Querétaro: no se que suerte correrian 
mis cartas. Creia ya verte muy pronto; pero estoy asombra- 
do de la mala fe de las personas de quienes hacia confianza 
Maximiliano: él mismo me ha dicho á mí que al salir para 
su malaventurada expedición, dejó en poder de Lacunza su 
abdicación en forma, y comprometido ese hombre para pu- 
blicarla tan pronto como Maximiliano fuera muerto ó prisio- 
nero. Pues bien; ellos saben, á no dudarlo, que el drchidu- 
que ha caido prisionero; que vive, debido á la generosidad de 
los republicanos, y aun se obstinan en continuar su guerra 
sin bandera. Que sigan enhoiabuena. ysobre ellos nada mas 
caerá la sangre que se derrama. Adiós: pronto nos veremos. — 
Vicente.'^ 

La Sra. Riva Palacio entregó la carta a su suegro el aboga- 
do Mariano Riva Palacio, este la llevó i leyó al Ministro Iri- 
bárron, i los dos la llevaron i leyeron a José M. "^ Lacunza, 
Presidente del Consejo de Ministros. Los tres entraron en 
gran alarma, temiendo por una parte que fuese cierta la no- 
ticia i esperando por otra que fuese únicamente un ai'did de 
los republicanos para que se rindiese la plaza de México, i 
después de una agitada conferencia, convinieron en que Ma- 
riano Riva Palacio fuera al campo republicano, leyese la car- 
ta al general en jefe Porfirio Diaz i procurase averiguar la 
realidad de los hechos. 

Mayo, 27. Lacunza delante de Mariano Riva Palacio i de 
Iribárren i en prueba de confianza, abrió i leyó el pliego en 
que constaba la abdicación de Maximiliano, que era la si- 
guiente: ^^Maximiliano, Emperador.- Puestos á la cabe- 
za de Nuestro ejército paia hacer una guerra de cuyo desenla- 
ce depende la integridad del territorio de México y su exis- 
tencia como Nación independiente, Hemos considerado muy 
posible el caso de Nuestra muerte y las consecuencias que 
traeria para este pais, á quien amamos con predilección, la 
acefalia del trono. La Regencia, que en dias menos azarosos 
que los presentes establecimos confiándola al celo, á la inte- 
ligencia y virtudes de Nuestra Augusta Esposa la Émpera"""" 
Carlota, ha cesado de hecho con su ausencia en Europíí ' 
hace indispensable ocurrir á esa falta por un medio de *^ 
naturaleza; pues entretanto la Nación mexicana no exp. 
8U voluntad de cambiar la forma de su gjbierno, existí---' 



r\ 



'^'<l» 



—359— 

hoy la moiiarquia, carresponde establecer una Regencia pa- 1867 
ra el caso de vacante del tronü..— Amando, pue^, ú los mexi- 
canos como los amamos^ y sobreviviendo ese afecto á la du- 
ración de nuestros dias. Hemos determinado para el referido 
caso de Nuestra muerte, y también para el de Nuestra abdi- 
cación por íjue seamos hecbos prisioneros definitivamente 
sin esperanza de recobrar la libertad por Nuestros propios y 
solos esfuerzügy dejar establecida una Regencia^ que sirviendo 
transitoriamente de centro de unión para el (íobierno, libre 
al pais de horrendüs males; y recomendamos con encareci- 
miento al puel.)lo mexicano que viendo en esta medida el úl- 
timo testimonio que pintemos darle de cuanto lo Hemos amado, 
¡o acepte gustoso en o!jse<|uio de sí mismo., — Los ciudadanos en 
quienes nos hemos íijado para llevar el cargo de Regentes, 
son demasiado conocidos por su ilustración, patriotismo y 
versación en los graves negocios del Estido, y en consecuen- 
cia son acepta bleí5 para sus conciudadanos,— -"^ En tal virtud 
establecemos una Regencia depositada en tres personas, y 
Nombramos Regentes propi^'tarios al Presidente de! Minis- 
terio, general D. Santiago Vidaurri, al presidente del consejo 
de Estado 1). José ^I ^ de Lacunza, y al mayor, general de di- 
visión D. Leonardo ^LlrqafZ. Nombramos suplentes, para que 
en el orden de sus nombramientos reemplacen la falta de 
cualquier propietario, al Prcí^idente del Tribunal Supremo 
D, Teodosio Lares, al general de división 1). Tomas ilejia, y 
al consejera de Estado D, José Linares.— Encarecemos con 
todo el ai'dor de Nurstra voluntad á loi Regentes que s'gaieU" 
do puntuales el lema con que liemos sellado todos Nuestro» 
actos de Soberano '^Equidad en la Justicia/' guarden invio- 
lable la Inde|)endencia de la Nación, la integridad de su te- 
rritorio y una ji^^ta política, a ge na de todo espíritu de par- 
tido, y encaminada solamente á la felicidad de todos los me- 
xicauos sin distinciuu de opiniones. — La Regencia gobernará 
con sujeción al í^statuto Ür_L:áiHco del Imperio. — La Regencia 
convocará al Conj^reso que ha de constituir definitivamente 
'^ ^" Nación, luego <jue terminada la guerra ¡jíor triunfo de 
.,rnuis imperiales, ó por arniistieio ó c-jalquier otro medio 
. importe conclusión de hostiüdades, pueda tener lugar la 
"^on libre y legítima de aquel cuerpo constituyente. — En 




—860— 

1867 el acto de instalado el Congreso, cesará la Regencia; pues con 
este hecho termina el poder que conferimos por la presente 
carta — Nombramos desde ahora, para los casos de muerte ó 
prisión Nuestra, que quedan marcados, jefe del ejército Im- 
perial al General D. Leonardo Márquez hasta la reunión de 
la Regencia. — El Lie. Manuel Garcia Aguirre, nuestro actual 
Ministro de Instrucción Pública y Cultos, queda encargado de 
hacer saber esta Nuestra última voluntad, llegados sus casos, 
á la Nación y álos Regentes que dejamos nombrados. — Que- 
retaro, Cuartel General en el convento de la Cruz, á veinte de 
Marzo de mil ochocientos sesenta y siete — Maximiliano — Por 
el Emperador — El Ministro de Instrucción Publica y Cultos 
y Justicia, Manuel Garcia Aguirre. (1).'^ 

Mayo, 28. Porfirio Diaz certifico al abogado Mariano Ri- 
va Palacio, que no tenia duda la ocupación de Querétaro por 
las fuerzas republicanas i la prisión de Maximiliano, de sus 
jefes i de todo su ejército, i puso en sus manos un telegrama 
en que Maximiliano nombraba defensores en su causa al mis- 
mo Mariano Riva Palacio i al abogado Rafael Martínez de 
la Torre. Riva Palacio voló a comunicar estas noticias a 



(1) Filosofía de la Historia, ¡ Estas eran las ideas de Maximiliano i de Garcia 
Aguirre cuando ya teuian perdida casi toda la nación, i no contaban mas que con cua- 
tro ciudades 'Querétaro, México, Puebla i Veracruz), que estaban en vísperas de 
caer también en poder de los republicanos! Ese Estatuto Orgánico, esa Regencia i 
ese Congreso nacional de imperialistas eran cosas que solo podian caber en cabezas 
como la de Maximiliano i la de Garcia Aguirre. Fusilado Maximiliano, sucedió lo 
que era naturalísimo que sucediera: que los jefes principales como Miramon, Mejia, 
Méndez, Vidaurri i 0* Horan fueron también fusilados ; que casi todos los generales, 
coroneles, Ministros, miembros que habían sido de la Asvimblea de Notables i deman 
prohombres del Imperio fueron presos ; que el general Severo del Castillo, el Sr. Obis- 
po i £x-Regente Ormaechea, el Ministro Teófilo Marin i otros de dichos prohombreF 
fueron desterrados al extranjero; que Leonardo Marque/., Ramírez Arellano, Lacun- 
za, Lares, el Sr. Arzobispo i Ex-Regente Labantida i otros muchos prohombres se 
fugaron i embarcaron para el extranjero, ¿(¿uienes pues estableceriat esa Regencia 
i ese Congreso nacional de imperialistas? Fusilado Maximiliano, en toda la nación 
mexicana gobernaron Juárez i demás autoridades republicanas. I lo que sucedió en 
México en 1867, ha sucedido en todos tiempos, en todas las naciones del mundo: que 
caido un gobierno, no gobiernan a la nación las leyes i las autoridades que pertene- 
cieron al mismo gobierno, sino las leyes i las autoridades creadas por el nuevo go- 
bierno. Gracioso hubiera sido que Bóabdil hubiera mandado que saliendo él de '"' 
paña, gobernase a la España cristiana un califa o congreso de moros, o que Cuaui 
moctzin hubiera mandado que muriendo él, Hernán Cortes i los dornas españoles 
la Nueva España fueran gobernados por un emperador azteca o un congreso de a: 
cas. Por tanto ese Estatuto Orgánico, esa Regencia i ese Congreso nacional de : 

Serialistas, jjue les ocurrió a Maximiliano i a Garcia Aguirre. fueron como lo p"'" 
6 Don Quijote. 



—361— 

M&rquez, Lacunza, el Padre Fischer i Martínez de la Torre 1867 
prepararse para marchar a Querétaro. 

Mayo. Fuga de Teodosio Lares de la capital de México i 
3U embarco en Veracruz para la Habana, 

Junio, 1.^ Salida de los defensores de Maximiliano i de 
los Ministros extranjeros de la capital de México para Que- 
rétarn (1). 

Junio, 4 a la media noche. Llegada de los defensores de 
Maximiliano i de los Ministros de las naciones extranjeras 
a Querétaro. Los defensores fueron cuatro jurisconsultos, 
tres vecinos de México i uno de Qu eré taro. Los vecinos de 
México eran Riva Palacio, Martineis de la Torre i Eulalio 
Ortega: aquellos habían fíido nombrados directamente por 
Maximiliano, i e^te, distinguido por su claro talento i vasto 
saber, fué nombi-ado por el Padre Fischer, nombramiento 
que ratificó con todo agrado Maximiliano. El vecino de 
Qu eré taro, nombrado también por Maximiliano, fué Jesús 
Maria Vazque:^^ el único que vive hoi. Los Ministros ex- 
tranjeros eran el Barón del Lago, Ministro de Austria; el 
Barón de Magnus, i\Iinistro de Prusia; Hooricks, Ministro 
de Bélgica; Curtopatti, Ministro de Italia, i Forest, Cónsul 
de Francia, suplente de Dañó, por que Márquez no permitió 
& este la salida de la capital. 

Junio, 5. Conociendo los defensores de Maximiliano que 
según la ley de 2o de enero no tenían disponibles mas que 
tres dias pai^a la defensa, convinieron en que Ortega i Váz- 
quez quedarían en Querétaro i harían la defensa judicial del 
Emperador, i Riva Palacio i Martínez de la Torre marcha- 
rían al dia siguiente a San Luís Potosí, como en efecto mar- 
charon para agenciar eficazmente la concesión del indulto 
de la pena de muerte, cuya sentencia tenían por segura según 
la ley de 25 de enero- Poco después salió de Qu eré taro pa- 
ra San Luis Potosí el Bailón de MagnuB con el mismo objeto 
que los defensores. 



ti j Zamacoifl a la píig, ]-l(H dvce ; '*A ia una de la tarde d#í 31 Ue Hayo, nn nú* 
mero con fiJe rabie de peismiüp dtí todos p^^xofi y edades, aprovechando la Fiispi^nsioii 
bostilidades para la salida d*^ Io-í miiiífítroaestranjeroa llatnridoa por Mnximilia^ 
, y de loB abobados que iban á deft*nilerltí, bü agolpaba A Las piiertaa de la ciudad, 
ra Hülir de ella mn temor y Hbrar^íe de loa ri^rores del f^itio. Aquel gentío inmenso 
e acudía en confupo tropel ¿biR piiertíip rV la ciudad para marchar Á los pweblos 
,. loa alrededortíB, debió sin duda inquietar al general en jeíe de la plasa.'^ 



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1867 Junio, 5. Carta del céhbre guerrillero italiano José Gari- 
baldi a Juárez, enviada de Castelletti, elogiando mucho a 
Juárez, i suplicándole que le perdonase la vida a Maximi- 
liano. 

Junio, 8. Orden de Juárez sobre los demás prisioneros. 
1.^ Severo del Castillo, Manuel Garcia Aguirre, Luis Bla- 
sio, el prefecto Dominguez, el comisario Tomas Prieto, el 
Príncipe de Salm Salm, i los demás generales serian juzga- 
dos por él Consejo de Guerra conforme a la lei de '¿o de ene- 
ro; 2. ^ todos los coroneles fueron condonados a 6 años de 
prisión; 3.^ todos los tenientes coroneles a 5 años de pri- 
sión; 4.^ todos los comandantes a 4; 5. "^ todos los capita- 
nes a 2; 6.^ todos los tenientes extranjeros^ a 2; 7. ^ todos 
los tenientes i soldados rasos mexicanos fueron declarados 
en libertad. 

Junio, 9. Todos los sentenciados a prisión fueron sacados 
de Querétaro i conducidos con numerosa escolta a la cárcel 
- de la ciudad respectiva, a saber, todos los coroneles i tenien- 
tes coroneles, a la cárcel de Morelia, i de los demás, unos 
fueron conducidos a la cárcel de Guanajuato, otros a la de 
San Luis Potosí i otros a la de Zacatecas, 

Junio, 12. En este dia el príncipe de Salm Salm encon- 
tró a Maximiliano leyendo un libro, este lo dejó para estre- 
char la mano de su amigo i platicar con él, i é\ tomó el li- 
bro i leyó en su frontis Historia de Carlos I en Inglaterra. 

Junio, 13. Continuación del proceso de Maximiliano. 
Zamacois a las pags. 1501 i 1502 dice: ''A las seis de la ma- 
ñana se hallaban formados frente al ex-convento de Capu- 
chinas, convertido en prisión,, cincuenta ho'mbres de caba- 
llería de Cazadores de Galeana, i número igual de infantería 
del batallón Supremos Poderes, para conducir á los tres pre- 
sos al sitio en que iban áser juzgados. Como el Emperador 
se hallaba enfermo y queria evitar la humillación de com- 
parecer ante un tribunal que juzgaba incompetente, dejó á 
sus defensores el cuidado de mostrar á sus jueces los actos 
de su breve reinado y los motivos por los cuales aceptó la co- 
rona de México . . . Asi, pues, los generales D. Miguel \ 
mon y D. Tomas Mejia fueron solos, dentro de un coche, 
deados de una escolta numerosa que iba á las órdenes 
coronel D. Miguel Palacios. — Eran las ocho de la m»^ 



/^. 



j 




i^l^H'MM 



—363— 



cuando ae abrió el Consejo . . , El teatro estaba adornado 1867 
con gallardetes, banderas y emblemas republicanos. Los 
palcos y las butacas .^e hallaban ocupados por los oficiales del 
ejército liberal, puesliabian recibido orden desde el dia íuite- 
rior para concurrir á presenciar el acto. Los jueces, vesti- 
dos con el uniforme de gala, se hallaban sentados en el foro. 
— ^La defensa de , . . Mejia, fué hecha y leida por su dieí^troa- 
bogadü D. Prospero C. Vega (v¡vc); la de .Míj^anion, por los 
sabios jurisconsultos D. Ignacio de Jáuregui y D. Antonio 
Moreno; en la del Emperador Maximiliano, desplegaron su 
saber y capacidad los distinguido:^ abogados D. Eulalio Orte- 
ga y D, Jesús M. ^ Vázquez." 

Conceptos muí notables de la defensa escrita por el sabio 
Ortega: "'Usurpador del poder público, enemigo de la Inde- 
pendencia y seguridad de la Nación, perturbador del orden 
y la pm píblica, conculcad or del derecho de gentes y de las 
garantias individv:ales, tales son, en compendio, los princi- 
pales cargos que se hacen al 8r. Archiduque Maximiliano. 
Pero esas fra^^es sonoras y retumbantes, que bastan para a- 
domar un discurso en un club, 6 para llenar unas cuantas co- 
lumnas de un periódico, distan mucho de ser suficientes pa- 
ra hacer descansar el ánimo de un tribunal al pronunciar 
un fallo qrie va á decidir de la muerte ó de la vida de un in- 
dividuo de nuestra especie. Fundamentos legales, molidos, 
robustos, y no vanas y huecas declamaciones, son los linicos 
que en tal caso pueden tranquilizar el espirita de funciona- 
rios públicos, llamados á pronunciar sobre una pena de con- 
secuencias irreparables, cual lo es la capital. Examinemos, 
pueSj mas de cerca é i m parcial mente los cargos que ^^e hacen 
á nuestro defendido, y fácilmente comprenderemos que es a- 
plicable á ellos, lo que respecto de ciertas obras pomposas li- 
terarias dice un eminente poeta español: 

'*Mas la razón se acerca, y con desprecio 
Ve el bulto informe entre el ropaje vano.'' 

'*Es cierto que la rebelión de una aldea, de una ciudad, de 
na provincia, de una pequeña minoria de una nación con- 
'a las instituciones adoptadas por el pais, es un crimen gra- 
5 que debe ser castigado, aunque después examinaremos si 



V 



c 



-864— 

1867 con la pena dé muerte ó con otra; pero entre el caso de rebe- 
lión, es decir, del levantamiento de unos cuantos contra la 
inmensa mayoría de una nación, y el de una verdadera gue- 
rra civil, el de rigoroso cisma social, en que casi por partea 
iguales una sociedad se divide, deseando una porción de ella 
ir por nuevos caminos, y deseando la otra no separarse de 
los ya trillados y conocidos, hay una enorme distancia. Esos 
dos estados sociales son enteramente diversos, y también son 
enteramente diferentes las reglas legales aplicables al uno y 
al otro. Cuando lo que se presenta en una nación, en una 
sociedad, es el estado de rigurosa rebelión, es decir, el alza- 
miento de una minoría insignificante contra la mayoria, a- 
quella, necesaria é indefectiblemente sucumbe, y esta tiene 
el derecho de castigarla, por que ha cometido el crimen de 
perturbar la paz pública sin motivo legal que la autorizara 
á hacerlo. Pero á veces las sociedades, sobre todo, las regi- 
das por instituciones populares, suelen verse en otro estado, 
y es el de que dividiéndose casi por partes iguales, una por- 
ción quiere una costa y otra pretende la contraria. Cuando 
una minbria respectivamente pequeña, se opone á lo decidi- 
do por la mayoria, aquella tiene el deber de resignarse y so- 
meterse, por que esta es la ley de las asociaciones todas, á 
saber, el que la minoría tenga que someterse á la mayoria 
en todo aquello que no altere la constit\icion de la sociedad. 
Pero cuando hay una verdadera y rigoroiia división entre sus 
individuos, cuando la fuerza de ambas secciones en que una 
nación se divide casi se equilibra, cuando ambas secciones 
toman sumo calor é interés en los puntos que las dividen, 
cuando ninguna de ellas se presta á hacer concesiones á la 
otra, entonces tal conflicto, lo mismo que si él se hubiera pre- 
sentado entre naciones soberanas é independientes, no puede 
decidirse de otra manera que recurriendo á las armas. Para 
decidirlas cuestiones internacionales sin apelar al desastroso 
y sangriento recurso de las armas, para procurar hacer desa- 
parecer la guerra entre las naciones, siglo tras siglo han apa- 
recido publicistas, filósofos y humanitarios, que han formado 
diversos sistemas con ese objeto, que hasta hoy han queda< 
ineficases y estériles; de manera que en el estado que b 
guarda la ciencia política, el problema de una paz perpet 
entre las naciones, se presenta tan insoluble en la ciencia c 



— 3t>5— 

dereclio de gentes^ como lo es en la ciencia íiiatemática el de 1867 
la euadraturn del círculo. Un vacio análogo al que acaba- 
mos de notar ou el derochu do fiL^nteí^, ^v encuentra en el de- 
recho constitucional. Hasta ahora ningún pueblo ha podido 
en su constitución dar solución al problema de terminar de 
una manera pacíficíi esos cismas sociales, que á veces se pre* 
sentan en las naciones^, y que cuando llegan á parecer, no se 
deciden de otra manera que echando mano á la espada. 
Cuando la guerra civil llega a estallar en un pueblo^ ella ter 
mina por los mismos medios que las internacionales» Unas 
veces los partidos después de cansados de destrozarsCj termi- 
nan su lucha por medio dtí un arreglo, como cuando dos na- 
ciones beligerantes ponen fin á la guerra por medio de un 
tratado. Otras, st la larga un partido llega á sobreponerse á 
otro, y & vencer y á subyugar á su contrario. De ese género 
fueron las güeñas religiosas que se preseutnron eu varias 
naciones del centro y del norte de Europa, á consecuencia 
de la llamada Reforma rtdigiosa, comenzada a predicar por 
Lutero en Wirteinberg. Del mismo género son las guerras de 
carácter político que fíesde fines del- siglo pasada han agita- 
do, siguen y continuarán agitando, hasta que las sociedades 
tomen su asiento, á las naciones de Europa y América, y en 
que LUCHAN LAS NUEVAS IDEA8 DE LIBERTAD Y DE 
PROGRESO DISKMINADAS EN EL MUNDO POR LA 
FILOSOFLV MODERNA Y LOS ADELANTOS DEL EN- 
TENDIMIENTO HUMANO, CON LAS TRADICIONES, 
HOY SIN RAZÓN DE EXISTIR, QUE HA LEGADO 
AL MUNDO LA KDAD MEDIA, Cuando uno de esos 
grandes cismas sociales se presenta en nua nación^ y cuan- 
do uno de los partidos beligerantes logra sobreponerse y 
veucer al otro, el partido victorioso podrú abusar hasta don- 
de quiera de su triunfo^ por que el ejercicio de la fuerza 
no puede ser limitado, sino por el uso de una íuerza contra- 
ria, que en el supuesto ha sido comprimida y subyugada. 
Pero hay una distancia inmensa entre lo que se hace y lo 
nue debe liacerse, entre el liecho y el derecho. El partido 
'mcedor, arrastrado por las pasiones del momento y por los 
.stintos de venganza que siempre despierta una lucha pro- 
ngadíj y sangrienta, puede abusar hasta donde quiera de 
victoria; pero la historia y el derechoj que no participan 



r^ 



— S66— 

1867 de las mismas pasiones, miran al través de otro prisma que 
el de los contemporáneos. Esas ejecuciones sangrientas, las 
marcan con un sello de una reprobación severa, y las califi- 
can de inútiles é injustificables. Cuando el gobierno de Car- 
los V, después de haber vencido á las comunidades, después 
de haberse pronunciado contra estas la fuerza de las armas, 
hizo morir en un cadalso al caudillo de Villalar, la historia 
ha estado muy lejos de ver ese suplicio en el mismo punto 
de vista que lo consideraron los que decretaron su ejecución, 
y con su buril de f jego lo ha dejado consignado en los ana- 
les d al género humano como un acto de inútil barbarie, co- 
mo un lujo de ostentosa tiranía." 

^'Entre las guerras civiles mas memorables en los anales del 
género humano, es muy digna de notarse, por ser la Inglate- 
rra la fundadora de las instituciones constitucionales moder- 
nas, la larga lucha de medio siglo entre el partido popuiar 
ingles y la Casa de los Estuardos. Uno de los incidentes mas 
interesantes de esa guerra civil, es el proceso y ejecución de 
Carlos I, después de haber sido vencido y hecho prisionero 
por sus adversarios políticos. Veamos, pues, como juzgan e- 
se suceso historiadores modernos ingleses, pertenecientes, no 
al partido tory, sino al partido whig ó liberal, es decir, á la 
misma comunión política que hace dos siglos tomó sobre si la 
responsabilidad de decretar la ejecución de Carlos I. Y nótese, 
que en todos los pueblos regidos por instituciones libres, los 
dos partidos que luchan por regir á la sociedad, el de lo pasa- 
do y el del porvenir, el inclinado á no alterar nada y el deci- 
dido á innovar, que en diferentes países y tiempos tienen di- 
versas denominaciones, y que hoy se llaman entre nosotros 
conservador y liberal, van sufriendo con el tiempo esta modifi- 
cación: el enemigo de las innovaciones va resignándose poco 
á poco con algunas de las hechas, 3^ por lo mismo cada diase 
hace menos retrógrado; el partidario de ellas cada dia deman- 
da nuevas, que en su concepto exigen nuevas necesidades; ca- 
da dia es mas avanzado en sus ideas, de manera que ambos 
partidos conservan la misma separación y la misma posici 
relativa. Si el hombre mas progresista de hace dos siglos f' 
ra puesto con todas sus ideas en una de nuestras sociedades 
tuales, nos parecería mas ignorante y retrógrado que una 
las ancianas mas atrasadas de nuestros tiempos. . . Es, '^^ 



üüá ¿osa que ho se pnéá^ potiér e» dispütia eii el presente si* 1865^ 
glo, que en el caso de uíia guerra civil los Vencedores no tie* 
nen el derecho de quitar la vida á los Vencidos; y por Jo mis- 
mo, solo queda por examinar, si 'la lucha en que ha sucumbi- 
do el Sr. Archiduque Maximiliano tiene los caracteres de u- 
na guerra civil ó de una simple rebelión/' 

^'La Intervención francesa y los conatos hechos para esta- 
blecer á su sombra un Imperio, sosteniendo el cual fué hecho 
prisionero nuestro defendido, son los últimos esfuerzos hechos 
por el partido enemigo dé las innovaciones sociales, contenidas 
en las leyes llamadas de Reforma, para oponerse al estableci- 
miento y consolidación de esas innovaciones. ¿Y puede siquie- 
ra ponerse en cuestión que ha sidu una verdadera guerra civil la 
lucha que se ha prolongado desde hace diez años entre el parti- 
do liberal, resuelto á establecerlas y consolidarlas, y el partido 
conservador, no menos decidido á impedir su establecimien- 
to y consolidación? La división de opiniones de que esa lu- 
cha no es sino un síntoma, ha penetrado profundamente en to- 
dos los estados, en todas las clases, en el seno mismo de las fa- 
milias; con frecuencia se ha visto al padre combatir en la fi- 
las de un bando y al hijo en el contrario; y en los sitiados y 
sitiadores de esta ciudad se han visto casos de esa clase, ha- 
biendo dado uno de ellos ocasión, en el acto de la toma de es- 
ta ciudad, á uno de los mas nobles, bellos y patéticos ejem- 
plos de piedad filial. Ciudades, Estados enteros, están mar- 
cados entre nosotros por lo decidido de sus opiniones en uno ú 
otro sentido. Ni es de estrañarse tal fenómeno. El espíritu 
de innovación entra y se propaga lentamente en las sociedades. 
Nace al principio en la cabeza de un pensador profundo y a- 
trevido, á quien la ciega multitud comienza llamando iluso, 
soñador; hace poco á poco prosélitos, y solo con el tiempo lle- 
ga esa idea, cuyo germen apareció solitario y asilado en la 
cabeza de un novador osado, á brotar, desarrollarse, robuste- 
cerse y echar raices en el seno de la sociedad. Mientras mas 
udes y radicales son las innovaciones que se intentan intro- 
Mr, es mas decidida y general la resistencia queseencuen- 
contra ellas en esa masa numerosa de la sociedad, contenta 
^ continuar viviendo como siempre ha vivido, y difícilmen- 
'ede encontrarse un conjunto mas completo y radical de in- 

47 



1867 novaciones^ qne las contenidas en la ley .de 25 de Junio de 
1856, Cünstitucion de 1857 y leyes de 12 y 13 de Julio de 1859. 
El recuerdo de lo que pasó en la discusión de un solo artículo 
de la Constitución de 1857, bastará para hacernos fui mar jui- 
cio, si es 6 no una verdadera guerra civil esta lucha de diez 
años, mas terrible i sangrienta que la que tuvieron que sote- 
ner nuestros heroicos padres para emanciparnos de la antigua 
metrópoli. Se discutía en el congreso que formo la Consti- 
tución de 1857 una sola de esas innovaciones, á saber, la in- 
dependencia de la Iglesia y el Estado, y la consiguiente tole- 
rancia de cultOíí. Uno de los oradores que se opuso áesa re- 
forma fué, no una persona fanática y supersticiosa, no un hom- 
bre de Estado de ídeiis atra^ada^í, sino antes bien muy avan- 
zado en sus opinionesT^TC, Juan Antonio déla Fuente, des- 
pués Ministro Constitucional en 1863, y uno de los patriotas 
mas firmemente decididos por la causa nacional, liberal y re- 
publicana, ¿Y porque! se opuso á esa forma? ¿Fué acaso 
por qus ella chocara con sus ideas y principios? De ñinga* 
na manera; sino por que estimaba que ella chocaba van las 
ideas y preocupaciones de la mayoría de la nación; por que 
creía que esta no estaba preparada para recibirla, y por que te- 
mía que por esto provocara resistencias, que encendiera una 
larga y sangrienta guerra civil (1)> .. Sí los liberales no que- 
remos desfignrar la verdad, con la mano en el corazón debe- 
mos reconocer que cuando S(? inició la Reforma, el partido 
favorable á ella era numérica mente inferior á su contrario. 
Su inteligencia, su valor, su energía, el tener de su lado la ra- 
zón, la justinía y la conveniencia pública, ío han hecho triun- 
,far contra todas las probabilidades humanas. , . Y lo extra- 
ño es, no que con el voto de loa Notables y de las municipa- 
lidades aparentemente general, libre y espontaneo, se creye- 
ra nuestro cliente llamado por la nación mexicana á regirla, 
diño que un individuo de la Casa de Austria, reconociera en 
principio como origen legítimo del poder público la sobera- 
nía del pueblo, abdicando la teoría del derecho divino, q^^*^ 
por tanto tiempo fué patrimonial en su Casa. Este es el ve 
dadero fenómeno político que presentan los sucesos á qm 
nos vamos refiriendo y que manifiestan los reales y verdadi 

tO Véftnee «etos AnaUsi afio de 1S60, diciembre. 4* 



—369— 

ros progresos que han hecho en nuestro ísiglo los verdaderos 1867 
principios (1) . . , Como ya dijimos, las exigencias especia- 
, les de su posición le impusieron á veces, bien á su pesar, la 
triste necesidad de hacer algunas concesiones á la autoridad 
francesa, y una de ellas fué la expedición déla ley de 3 de Oc- ' 

tubre de 1865, en la qué hay algiinosartículos redactados por 
el mismo mariscal Bazaine, y la qué se dicto en virtud de in- 
formes ministrados por It^s mismos franceses, de que el Sr< 
Juárez habia abandonado el pais. Pero una vez admitida la 
buena fe, y esta se ha demostrado antes, con que el Sr, Ar- 
chiduque se creia legítimamente Soberano de México, no po- 
dm inipíitársele á crvúien el que tomase aquellas providencian diri- 
gidas á defender su gobierno contra ¡os adversarios políticos que le 
eombaiian co7i las ar/íia^^. Para el gobierno, que con error 6 sin él, 
tiene !a conciencia de su legitimidad j proveer a su conservación y 
seguridad, no es materia de un simple derecho, sino de un estricto 
deber'' (2). 



(1) Con el reíí pe lo debido al profunda taleñtodel Sr, EiiIftlioOrteg^^t voi a emi- 
tirán esta nota i en la siguiente mi humlUle juii;Ío «obre m\ tlefensa. Fiíoifíifia de la 
ííúiúrm. Conden^íindo el alegato do Ortega, todoí'l se redncia asentar unas premi- 
éis i deducir ujia eontieetirncio, LfiH premieafl eran eetiia. Dos par lidoB políticos 
en nna níicion ^on dos cnerpos Ro<'lidesí igtiíiteí?, indepemlientea i con los miamoi de- 
rec'hoa, como do¿ nari nes. Asi en México, el partido imperi iliata i el partido repu- 
hlieano eran seiínn Ortejía, dos cuerpos sociales, ignaleo, independientes i con loa 
m ismoa d e reo h os , ro nio li os n i ic í o n e í^ , E n tre 1 a s n ac ion ea loa n egocioe a e ar re gl an po r 
uñ tratado, sin que el jefe *\e nna narinn pneda imponpr la pena de mnerte al jefe de 
la otra nación. La conpecuencin qne dednce era esta : que Juárez, jefe del partido repu- 
blicanot no podia imponer la pena de muerte a Maximiliano, jeft: del partido impe- 
rialista, sino que todo debía terminar por un tonvenio. Dí'jatuln npurte esta con fe- 
cuencia, pTOnto veremos la verdatii^rn eon^t^meni^ift qne el mistno Ortega dednda de 
sus premisas, i vnmos ahora a hacer el juicio i-rítií^o de estas príímimiR, 

N"adie en K^ nación mexicana ai'cptjdsa las píemisas de Orteirüí ni las aceptaba el 
partido republicano ni ]a*í aceptaba el partido imperialií^tíi. El partido imperialista 
no reconoció al partido republif anocomonn cuerpívííO'nabi|t;uala él, independiente de 
4\i\conlos mhtma ^ererhon que ^1 ;i el píirtído republicano no re^ onocia al partido impe- 
rialista como un cuerpo flociab igual á í'd, i can Ion mhmo^ derfchojt que éb 

Ya han visto tos lectLires estas pabdiraa que dijo un imperialista en un discureo: 
*'Los conaervadoreH. e^toesJn v+^rdadera muñón;" i esto no *ie dijo por una sola per- 
sona ni unHKola vez, RÍno que eranloí* principios pnlfticos conservadores e imperialis- 
tas. El partiilo imi>erialista rreía que él era el verdadero pneblo i nación mexicana, 
i queloa remaJ^icanoH eran unos elementos ^tcialeg ln' te rogé neos, muí perjudicialet 
al orien de la nación, elementos que era neí-enario vencer, reprimir castigar i hacer 
desaparecer porlaj^uerra, por la hostiliaafion con la prensa, por la prisión por el des- 
tierro i por la muerte. El partido republicano juí^raba que éi era el verdadero pno- 
blo i nación mexicana, i que los imp'rriaUetas eran unos elementos soídalea heterogé- 
neos, mtii per]udiciale>! al orden i progreso de la nación, ciernen to.^ que ora necesario 
vencer, reprimir, cas ligar i hacer desaf arecer pnr la guerra, poí lahostilizacion con la 
pTensa^ por la prisión, por el destierro i por la muerte. 

(1) Füofofa de h HiHona . ¡ En mala hora se le eecflparon a Ortega esas pala- 
bras! ¡ Consecuencia Lógicai fatal de todo lo que habia dicho anteriormente! : J fa* 




r: 



-870— 

1867 Junio, 13. Intriga de la princesa de Salm Salm, de su es- 
poso i de Maximiliano para la fuga de este de Querétaro- 
Zamacois a las pags. 1524 i siguientes, dice: **La princesa de 
Salm Salm, asi como su esposo, hablan concebido desde ha- 
cia algunos dias el proyecto de salvar al Emperador, ofre- 
ciendo á dos coroneles cien mil duros ácada uno, si proporcio- 
naban la fuga de Maximiliano, el cual se embarcaria en Vera- 
cruz, que aun estaba en poder de los imperialistas, para di- 
rigirse á Europa. I^a princesa de Salm Salm y su esposo pu- 
sieron en conocimiento del ilustre prisionero su proyecto. . . 
y le pidieron para poder llevar á cabo el proyecto, que escri- 
biese y firmase un documento en que mandaí^e pagar aquella 
suma . . . Maximiliano . . . accedió á la petición y firmó el 
dia 13 dos libranzas de á cieri mil duros cada una, que debian 
ser pagadas por la Gasa y familia Imperial de Austria en 
Viena ... La fuga debia verificarse la noche del siguiente 
dia 14 . . . El Emperador prestó á la princesa su anillo con 
su sello, y se convino que le seria devuelto por aquella per- 
sona en quien podia tener él entera confianza . . . Uno de los 
coroneles á quienes trataba de interesar en favor de la pro- 
yectada fuga del Emperador, fué D. Miguel Palacios, que 
bajo las órdenes de otro jefe superior tenia la vigilancia es- 
pecial de los prisioneros. La princesa de Salm Salm le en- 
vió un recado, diciéndole que se dignara ir á verla á su ca- 
sa. D. Miguel Palacios acudió al llamamiento, y entonces 
la esposa del príncipe de Salm Salm, de la manera m&s aten- 
tai para la defensa i para Maximiliano I Esas palabras con que Ortega trató áe J^f' 
tifif^ar el derehco i estricto deber que habia tenido Maximiliano de imponer la pena ^^^ 
mueitea Arteaga, a Salazar i a otros jefes republicanos, justificaba el derecho i eatrio^ 
to deber que tenia Juárez de imponerla pena dp muertea Maximiliano, MiramoD, Me* 
jia i otros jefes imperialistas. Esas palabras de Ortega entrañan el mismo pensamien- 
to que estas otras de Juárez en su contestación al gobierno de Washington: "El Go- 
bierno, que ha dado numerosas pruebas de sus principios humanitarios i desús senti- 
mientos de generosidad, tiene también LA OBLIGACIÓN de considerar, según las 
circunstancias de los casos, lo que puedan exigir los principios de JUSTICIA y loe DE- 
BERES que tiene que cumplir para con el pueblo mexicano.'' Esas palabras de 
Ortega entrañan el mismo concepto que estas otras de Juai ez al negar el indulto á 
Maximiliano: **por oponerse á aquel acto de clemencia las mas graves consideracio- 
nes de JUSTICIA y de NECESIDAD de asegurar la paz de la nación." En esas pa- 
labras de Ortega dedujo él mismo la verdadera consecuencia de sus premisas, por que. 
hombre de talento, ineludiblemente teniaque deducirla. Todos conocen esos mt^ 
tillos alados que instintivamente revolotean al derredor de la llama de una vela, i 
ta que por la fuerza del instinto se echan. en medio de la llama. La lógica es en i 
hombres lo que el instinto en los animales . Ortega, empujado por la fuerza déla 
gica, se quemó i quemó a Maximiliano. 



r 



—871— 



ta y disimulada, llegó á manifestarle su deseo de salvar al 1867 
Emperador. Disimulando el coronel el asombro que le cau- 
saba el plan concebido, y tratando de descubrir todos los 
pormenores del proyecto, hizo algunas observaciones res- 
pecto de la sé^guridad del pago de la suma que ofrecía de 
parte de Maximiliano. La princesa le dijo entonces que las 
libranzas serian firmadas, como seguridad adicional, por los 
representantes de las legaciones extranjeras que se hallaban 
en aquellos momentos en Querctaro, aunque bastaba que lo 
fuese solo por Maximiliano- El coronel . . . Palacios, dando 
contestaciones embfguas y prometiendo que volverla á verla 
por la tarde, se despidió con suma atención de ella, y se diri- 
gÍQ^ipmediatamente á ver á . . . Escobedo para poner en co- 
nocimiento suyo el plan concebido pc>¥ la princesa de Salm 
Salm. — Esta entretanto, habia llamado al otro coronel, a 
quien trataba de interesar en la fuga del Emperador ... El 
coronel, que se llamaba Villa nueva (Ricardo) y era hombro 
de fina educación, procurando como . . . Palacios, descubrir 
todos los pormenores del proyecto, contestó casi en iguales 
términos que él, y se retiró con la determinación de dar avi- 
so .. . La princesa de Salm Salm, á fin, como habia prome- 
tido, de que las libranzas llevasen como una seguridad adi- 
cional las firmas de los diplomáticos extranjeros, avisó al 
Emperador que tuviesen aquel requisito. Maximiliano llamó 
al Barón de Lago, representante de Austria, y sin decirle el 
objeto á que se destinaba la suma que representaban las ex- 
presadas libranzas (1), le pidió que pusiera su firma en ellas, 
y que las llevase á los demás Ministros para que pusieran 
también las suyas. El Barón del Lago firmó y salió con Jas 
libranzas para que hiciesen lo mismo los demás representan- 
tes de las otras naciones. — Llegada la tarde, el Emperador 
envió al Dr. Basch á la casa en que habitaba el Barón de 
Lago, á fin de que le diese las libranzas firmadas por los 
representantes extranjeros y las entregase á la princesa *de 
Salm Salm, que las estaba esperando con ansiedad. — El Dr. 
Basch, obsequiando la disposición de Maximiliano, se presen- 
+A ni Barón de Lago, diciéndole que iba por las libranzas y 
.^eto que tenian. El representante de Austria se sobre- 
Maximiliano siempre engañando. 



—372— 

1ÍÍ67 cogió de espanto al escucharle, y apretándose la cabeza con 
ambas manos y paseándose aprisa por el aposento, exclamó: 
"No podemos firmarlas. Si lo hacemos, nos colgaran á todos'' 
(1). Los otros representantes que acababan de llegará la ha- 
bitación del expresado Barón de Lago, y que aun no habian 
firmado, manifestaron al Dr. Basch que hiciera preseate á 
Maximiliano que si realmente los dos coroneles se hallaban 
dispuestos á salvarla, quedarían ciertamente satisfechos con 
solo su firma. El Barón de Lago, alarmado en extremo de lo 
que habia hecho, tomó unas tijeras y cortó el pedazo de las 
libranzas en que estaba su firma. — El Dr. Basch volvió á la 
presencia del Emperador con las libranzas mutiladas, y le re- 
firió lo que habia presenciado" (2). 

Junio, 14 en la mañana. Un oficial llevó un coche á la 
puerta de la casa donde vivia la princesa de Salm Salm y le 
dijo secamente: "Señora, dentro de un cuarto de hora tiene 
V. que ponerse en camino para salir de la ciudad: un coche 
espera á V. á la puerta; arregle V. inmediatamente lo que 
tenga que arreglar." En efecto, al cuarto de hora montó en 
el coche y fué conducida al pueblo de Santa Rosa, situado 
entre San Miguel de Allende y Querétaro. Momentos des- 
pués se dirigió la princesa a San Luis Potosí para procurar de 
Juárez con la mayor actividad el indulto de Maximiliano (3). 

(1) Filosofia de la Historia, De esta manera Maximiliano ponía en apuros i en 
eraves peligros a agiiellos hombres que con tantos trabajos habian ido de México a 
Querétaro por servirle. JjO que él trataba era de salvarse, i si después de su fuga 
de Querétaro ponian presos a los Ministros extranjeros (que para Juárez no eran 
Ministros, sino solamente unos extranjeros) i los fusilaban o desterraban, nada le 
importaba. Supongamos el caso de que Palacios i Villanueva hubieran consentido 
en la fuga de Maximiliano i que este se hubiera fugado: es seguro que los habrían 
fusilado. I a Maximiliano, navegando con viento en popa hacia Europa, ¿qué le 
habría importado la vida de aquellos hombres? Presentemos otra hipótesis: que 
los coroneles so hubieran embarcado i salvado juntamente con Maximiliano. ¿Km 
seguro el pago de los doscíentof( mil pesos? ¿Podía Maximiliano entrar en el terri- 
torio de Austria? Después de las fuertes sumas que necesitaba Maximiliano para 
vivir en Europa con el lujo de un Archiduque de Austria í Ex-Kmperador de México, 
¿tendría sobrantes i disponibles doscientos mil pesos? ¿Era Maximiliano fiel a 808 
promesas hechas a sus amigos i favorecedores i aun a sus hermanos? Que respondie* 
ran los conservadores que lo habian traido a México. Que respondie