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Full text of "BIBLIOTECA DE AUTORES ESPANOLES"

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6- 



i 



BIBLIOTECA 



DE 



AUTORES ESPANOLES, 

BESDE LA FORMACION DEL LENGÜAJE IIASTA NCESTROS DIAS. 

orilftnaila 

« 

POR D. BUENAVENTURA CARLOS ARIBAU 



A/W^rf 



COMEDIAS ESCOGIDAS 

DB 

m\ ÜABRIEL TELLEZ (EL lAESTRO T[R$0 DE lOLINA), 

j'intas en coleccicn é iluslradas 

i)or D. Juan Engenio Ilartzeiilinseli. 



TEUOKUA KDIOIÜN. 




KADRID 

M. RIVADENEYRA.— EDITOR. 

administracion: madrra baja, nóm. 3. 

1885. 



PROLOGO DEL COLECTOR. 



Un tomo de comedias del Maestro Tibso de Molina ofreció al páblico ol Señor Don 
Buenaventura Cárlos Aribau en el prospeclo de la Biblioteca de Autores itspaholes^ y uno 
sale hoy á luz, aunque no bajo la sábía direccion de la persona que hizo la oferta : las 
ocupaciones del Sr. Aribau en servicio del Estado le lian impedido servir á las letras. 
Grave empeño contraje al sustituir, bien quepor unavez, al benonjérilofundadordela 
fitW/o/ecajmonumentoraagníficode nuestras glorias literaria» ; pero no iiuise perder la 
favorable coyuntura que se prevSentabapara corrojíir y mejorar la conipilaiíion que inlitulé 
Tealro escogido de Fray Gabriel Tellez, la cnal , priiícipiada en el año de i 839, llegó á su 
fin, gracias á la constancia del editor, en 1 84¿. übservaciones ajenas y propias nie han 
hecho conocer que la reimpresion de obras antiguas, cnyo lexto se hallo viciado, no es 
empresa para un hombre solo, sino que niquiere la coof)eracion sucesiva de muchos. 
Quédame siempre la vanagloria de haber inlentado una obra difícil de suyo, y mas para 
mí, que al anunciar la coleccion de comedias del Maestro Fuay Gabriel Tellez, apénas 
habia reunido la mitad de las que me proponia reimprimir : las mas raras é iniporlante:» 
(justo es que se scpa) me fuéron despues generosamente fran^iiieadas por el Señor Don 
AgustinDuran, comolo fué tambien la biografíadel padreTELtiiz, el exámen delaPrti- 
dencia en la mvjer, y el admirable artículo sobre el drama religioso, que escribió para 
juzgar la comedia El Candefiado por desconfiado. Esta bondad suina del Señor Duran per- 
judicó en algun conceptoá la obra : dejé de consuUar con él niuchas dificullades que me 
ocurríeron, porque reflexioné que si el Señor Duran, adeiuas de facilitarme las cdicio- 
nesantiguas, me facilitaba la inleligencia de los pasajes oscuros, no era yo, sino el Señor 
Duran, el verdadero colector y revisor de las obras de Tirso : la publicacion hubiera 
ganado en el cambio. 

No se tenga por exagerado lo que va dicho acerca de la dificultad de reimprimir 
las producciones perlenecientes al teatro antiguo español. Si no se emprenden edi - 
ciones de las obras dramálicas de Lope, de Calderon, de Moreto, Alarcon y Rojas, 
mucho debe conlribuir á ello la falla de auxilios para desemperiarlas bien. Éscribian 
los poetas dramáticos españoles del siglo xvii sus obras mas para 'el teatro quo 
para la lectura : estrenada una comedia por una compañía cómica , ya era propie- 
dad de todos los actores del Reino , quienes tratándola como pais conquistado, 
hacian y deshacian en ella cuanto les inspiraba la necesidad ó les sugería el ca- 
pricho : aquf añadian, allí quitaban; ya mudaban á la obra el título, ya la anun- 
ciaban como de autor diferente. Así Don Juan Ruiz de Alarcon reclamaba por suyas, 
comedias quehabian sido impresas á nombre de Lope de Vega ; así Don Francisco dc 
Rojas declaraba que se le habian alribuido por los impresores de Sevilia obras aje- 
nas ; así Don Pedro Calderon escribia , diez meses ántes de su falIeciu)ienlo , al 
Señorduquede Veragua dicirndole (pie los editores de su época, no contentos con dar 
á la estampa sin su permiso cuanto componia , desfiguraban de tal modo las co- 

T. Y. a 



vr PROLOGO DEL COLECTOR. 

niedias de que se erigian dueños, que él, que las babia producido, aunquc las 
conociese por el título , las extrañaba por el contexto : daño iniposible de remediar 
(añadia) « por el poco aprccio que hacen de este género de luirto los que infor- 
mados dc su inju.^licia, juzgan que la poesía mas es defecto del que la ejercita, que 
delito del que la desluce » . Para evitar su descrédito , procuraban los aulores dramá- 
ticos publicar por sí sus escritos, ó enajenarlos á quien los imprimieso bajo la direc- 
cion del autor; pero ni en aquel tiempo habíasislema orlográfico estable, ni losim- 
presores de comedias, por habilidad que tuvieran en suarte, habian de enmendar los 
defeclos de un original incompleto y viciado. La segunda parte dc comediasde Tellez, 
impresa cn Madrid por una hermandad ó compañía de mercaderes de libros, á la cual 
hizo nuestro aulor una lisonjcra y poco merecida dedicaloria , es el tomo de Tirso 
que abunda mas en errores. 

Estos, lo mismo en el tomo segundo que en los otros cinco volúmenes ó partes que 
se publicaron en vida de Tellez con el supuesto nombre de Tirso de Molina, son de 
varias especies, no tomando desde luego en cuenta las faltas de ortografía y puntua- 
cion , porque ni escritores ni tipógrafos reparaban mucho entónces, como ya va indi- 
cado, en tales mcnudencias. Consisten de ordinario los yerros en haber trocado 
la colocacion de las palabras , en haber equivocado una con otra, en haber omitído 
un verso cabal , en liaber omitido varios. Fácil es conocer , mucho mas cuando 
el consonante ayuda, que en tal pasaje, porejemplo, debe loerse rio en lugar 
de rey, en-lal otro dicstro en lugar de fuerte, aquí racinios en lugar de razones, allá 
salvia en lugar de saliva; fácil es tambien dar la colocacion debida á las palabrasde 
una frase dislocada cn la imprenta ; puede alguna vez adivinarse al poco mas ó ménos 
lo que diria un verso que falta, cuando lo indican los que le preceden y siguen; pero 
de alií adelante, rayan en temeridad las adivinaciones. A fín de excusármelas, acudí 
Á los tealios de la Crnz y del Príncipe , donde hubieron de estrenarse muchas obras 
dc TELLKz,esperando que cn sus archivos enconlraria copias manuscritas fieles, ó tal 
vez los misnios originales del célebre Mercenario: ¡diligencia sin fruto! Enlos teatros 
dc Madrid no hay comedia alguna deTsLLEz cuyomanuscrilo merezca fe por su antigüe- 
dad: todussoncopias de las impresas, ú originales de las refundidas. En labiblioteca 
del Excelenlísimo Señor duque de Osuna se hallan , entre muchas obras esoénicas 
manuscritasdevarios autores, unas veinte del nuestro : algunas están trasladadas pun- 
tualmente delasedicionesprinieras; otras contienen variantes notables y muchas con 
respecto á las publicadas por la prensa ; tres de ellas, la primera, segunda y ter- 
cera parte dc Sanía Juana, son originales (irmados por el autor. Tesoro de tanto 
valor ha sido y debido ser poco útil para mí , por haber acudido larde á él , y por su 
misma riqueza : ya iba muy adelantada esta coleccion cuandomepermitieronmisocu- 
paciones examinarlos manuscritosdel SeñorDuque; y al hallarentre ellos comedias de 
Tellez muy distintas de las impresas, consideré que debia abstenerme depedir per- 
miso para copiarlas: aquellas obras, lales como allí existen,son propiedad de su ilus- 
tre dueño, á quien no se debe usurpar la salisfaccion de imprimirlas. Grande la he 
gozado yo siémpre que he visto juslificadas por ellas mis observaciones. 

Habrá mas de uno que me preffunte por qué me atrevo á desfigurar el texto de 
las obras de Tellez, aunque aparezca defectuoso; pues los defectos que pretendo 
enmendar pueden ser del aulor mismo, y no de la imprenta. «Los aulores dramáticos 
españoles de aquella época (se me dirá) escribian de prisa : varias comedias del 
Padre TELLEzlefuéron robadas en borrador y dadas así á la prensa por su sobrino Don 
Francisco Lúcas de Avila, que se alaba del hurto: ¿por qué se ha de exigir de obras 
no limadas por el autor, mas correccion de la queel autor pudo en tal caso darles? » 
A todos los que saben lo que es escribir á imprimir, les parecerá , segun enliendo, 
bastante satisfacloria la respuesta. En todo borrador , como cosa hecha de prisa, 
yerra la niano , que no escribe siempre todo lo que el pensamiento le dicta : los 



PROLOGO DEL COLFXTOR. ui 

borradorcs aücinas , poco iateligibles A veces , ocasionan por fuerza muchos 
mas errores de imprenta que una copia en linipio , bien trabajada : fuera de 
que no hay cuidado que baste á librar de erratas una inipresion que pase de 
dos pliegos. De mf sé decir quo á pesar de no ser de los mas negligentes para 
la correccion de pruebas, no iie podido con.se¿;uir que salga sin defectos graves 
nínguna de mis obras: en las copias manuscritas como en las pruebas, lee uno lo que 
))ensó, en vez de leer lo que hay cscrito ó impreso ; y salen á luz las equivocaciones 
materiales con toda la autorídad necesaria para (]ue se tengan por yerros de otra 
especie. En la primera edicion de Los Amantes de Teriiel, en lugar de ven ¿alió ini- 
preso venganza; en La Redoma encantada, por la omision de la palabra inedias ántcs de 
legnas , hube de decir que habia catorce desde el Escorial á Madrid, cuando yo queria 
decir síete; en Alfonso el Casto faltaron en la primera copia dos versos (hí una rc- 
dondilla, que estaban y están en el borrador; y sin ellos se imprimió el drama, ha- 
biendo yo repasado las pruebas sin hacer allo en la supresion. A estos ejemplos 
podrá añadir cada escritor otros muchos, todos los cuales probarán evidentemente 
que el que compone, el que copia y el que imprime, todos se distraen á veces, 
todos hacen lo que no pensaban , lo que no querian hacer. Mas patente quedará esta 
verdad con la exposicion de un caso de los que suelen menudear cm las obras de 
Frat Gabrirl Tbllez. 

La comedia de La Villcum de la Sagra empieza en una casa de ju(;go do la cindad 
de Santiago, donde un cierlo Don Luis y su criado (^arrasco juegan y riñon sobre el 
juego: elseñor con un caballero á quien mata, y el lacayo c«)n uncompañeroáquien 
hiere. Iluyen de Sanliago el galan y el gracioso, y iiacen su despedida al pais en dos 
sonetos no muy bien escritos, porque el Maestro Tirso, gran versilicador en las re- 
dondillas, quintillas, décimas y octavas, era por lo coniim d(?sgraciado sonetista. £1 
soneto de Don Luis, copiado con la misma ortografía de la edicion original, es el 
siguiente : 

DOX LUIS. 

Reyno fanioso a Dios, ({ue alegre ha{{«> 
Aiiseiicia de tu celebre moutaña , 
Pu«>s que sieudo mi patría coiuo estrafi;) 
Distf' á mi junenlud siempre mal pago. 

A Dios ciudad scpulcro di: Santia^o 
Que das pastor , y das nobicxa a Kspaiia , 
A Dios lin de la tierra que «d mar haña , 
Ri^yno famoso del ¡ii(;lf>s cstrapo. 

Á Dios hermana que en tus brar;os dcxo 
Tu uoble7.a , tu fama , tu ht'rmosura , 
Porque eres di' muKeres claro espi'jo. 

A Dios jue};os , ainores , traue^ura , 
Que aun(iue nioqt} desde oy h<* de si>r viejo 
Si nie ayudau el tiempo, y la ventura. 

Kn este soneto nada ocurre en que tropezar; pero léase cl que va despues, en el 
cual remeda Carrasco el de Don Luis. 

CAHRASCO. 

A Dios ciudad gallega , noble , y sabia, 
Assombro del Alarbe , y Estorliuíia , 
Kstaeioii del Flanienro , y (\v\ Mandiii^a , 
Del Scita , y dcl que viue v.n el Arabia. 

A Dios fr(*cona cuvo amor me af^rauia 
Gallega molletuda, a Dios Dominga, 
Que aunque locrado de tu ainor me pringx 
Sieiito mas el dcxara Ribadauia. 

A Dios fondon tras pucsto (mi tantas \m'Us , 
Y conocido de los mismos niños , 
Que nqui te dexo el alma con mil claiios. 

A Dios ("aluja d(* mi amor brinquiño , 
A Dios redondas, y tajada^ nauos. 
A Dios pescados, V(;rsas, bacoriños. 

EI primer cuartcto se entiende lal cual. Estorlinga diíbí^ s(;r iina de las muchas voces 
dc capricho que usaban los autores dramáticos del siglo \\\\ , cuya signifícacion no 



raOLOGO DEL GOLBCTOE. 

síempre se acierta : quizá Tellbz la fonuó sobre la palabra Stirling , nombre de aoa 
ciadad de Inglaterra , y quiso designarconelia, como otras veces con la maslata depe- 
chelingue, á los ingleses ; quizá, si no, la compuso acordándose de las islas Sorlingas : de 
ambas maneras cl pensamiento de los cuatro versos primeros será en resúmen : « Adios, 
ciudadde Santiago, admiracion del moro y del hereje, residencia del blanco y elne^ro.» 
Hasta aquí va bicn ; pcro ¿qué quiere decir en el cuarteto segundo el verso : Que 
aunque logrado de tu amor me pringa? No hay sentido , no hay forma de suponérselo. 
Varióse aquí el texto en la primera edicion del Teatro escogido de Tirso , ímprimien- 
do sin escrúpulo : Que aunque lo graso de tu amor me pringa , correccion con la cual 
se consiguió que el verso , aunque extravagante , díjera alguna cosa ; he visto des- 
pues en la biblioteca del Señor duque de Osuna un manuscrito no original de La Fi- 
llana, donde se lee :Oi/e aunque lo gordo de tu amor me exíinga; leccion que no pucde 
adrailirse como del autor , porque bien sabía Tellez que el verbo extinguir no era 
allí el propio. La enuiienda manuscrita, atinada ó no, hace ver la necesidad que 
habia de alp;una : la nuestra tiene la ventaja de que solo varía una letra del renglon 
impreso. Ribadavia era célebre por sus vinos : Carrasco , á fuer de gentil bebedor, 
aunque sintiese mucho separarse de la moza gallega Dominga, se apesadumbraba mas 
al considerar que ya no se recrearia con el licor precioso de Ribadavia. Principia eJ 
primer tercelo diciendo : Adios , fondon , traspueslo en tantas partes. Fondon es cl vino 
de Ribadavia : el verso tiene sentido y consta ; pero falta á la ley de la consonancia, 
porque en los demas que siguen , no hay ninguno que finalice en artes , como debie- 
ra. ¿Hemos de creer que Fray Gabriel Tellez tuvo el descuido ó la aprension de 
dejar ó introducir un verso libre en un soneto? No es creible , porque la leccion ori- 
ginal salta á los ojos: clavos es el consonante inmediato; y por consecuencia cabos, 
y no partes, es lo que debe leerse. Cabos pusimos en el Teatro escogido : cabos dice 
en el manuscrito del Señor duque de Osuna , y eso es lo que Tellez escribió , porque 
cabo {véase el Diccionario de la lengua) significaba antiguamente lo misuio que parte, 
siTio ó LUGAR. £1 mismo Tellez, en la comedia Desde Toledo á Madrid, trae estc diá- 
logo en la escena iv del acto primcro. 

DON DIEGO. 

¿ Quc en Madrid do me habeis visto? 

CABREÑO. 

Ni en Madrid , tii eu otro gabo. 

DON DIEGO. 

Cicgn estáis. 

carreSío. 

¿ Ko es caso bravo ? 
No os conozco, vive Cristo. 

Parece que no debe que Jar asomo de duda con respecto á la legitimidad de esla eu- 
mienda . 

Pero principia el terccto último : 

A Dios catujade mi amor briuquino... 

¿Qué Catuja es esta , de quien nada se dice en toda la comedia? ¿Era otra querida 
de Carrasco? ¿Kra su hija? Difícil es adivinar lo que Tellez escribió aquí ; pero nótese 
que la palabra brinquiiio (joya ó dije) no consuena con las de niños y vacoriños (le- 
chones) que son sus consonantes de ley; consonaria si íuese brinquiños ; pero entón- 
ces no liabria concordanciaentreesteplural y el singular caluja, palabra que por cierto 
está impresa con la inicial miuúscula, y no con versal como acontece en el nombro 
propio de Dominga : de lo que se infíere, á mi modo de ver , que en lugar de catuja, 
debió fijar Tellez aquí un plural, que sin duda concordaría con brinquiños. iQué 
plural sería este? Yo no lo sé; pero allá va una conjetura. Don Luis, en el primer 
verso del tercelo segundo de su soneto, dice : Adios , juegos, amores, travesura; Car- 
rasco era tan afícionado al juego como Don Luis, dando por disculpa que el sirviente 
copia las inciinaciones del amo; Carrasco dejaba herído en Santiago á su compii- 



PROLOGO DEL COLEr.TOn. SS 

ñcro Cachopo : ¿no podia CiriTasro arrcpenli:vi* Cüiní» sn soñor y despedirse, cn 
esle verso cabahnoate, del ju.?í:o? Adiniii<ia la hipóu?si>, A plnial que doboria sns- 
tituirse á caiuja, scría barajaSj prcndas, jojas ó dijes de! amor de Carrasco. Adios, 
barajas, de mi amor brinquiiios , cs lo quo s(? cslanipó cn El Tealro escogido. y lo que so 
ha puesto en la prescnlc edicion : el lüanuscrito del Scñor duque dc Osuna va con- 
forine en esle pasaje con el lexlo iinprcso, y por consiguicnte no nos ha sacado dcl 
apuro. Tres enmiendas lleva ose niahivonlurado sonelo, cada una de su especie; y 
parecidas á eiias viencn á scr todas las doinas que se han hecho cn las comedias dc 
nuestro Tirso : unas, ooino hi (io cabos cn luizar dc partps, indisputablcmcntc scguras; 
otras, como lo graso en vez dc logrado, probablcs y admisibles; otras cn íin, como 
la de barajas por catvja, mas ó nKÍnos jnsliricables ; pcro cn reahdad aventuradas. 
Cuando la enmienda consiste en un vcrso, ó nias dc uno, susliluidos para supUr los 
quc fahan , se adviertc para qne no vayan á cuenta d(íl autor. 

Las otras licencias que me he toinado , son ya dc nionor cuantía , y cstán autoriza- 
das, ó discuipndas al nnínos, porci (.^jeniplo. Sí:bidoes que nuestros antijjuos dramá- 
ticos llamaban íreneralmcnle jornadas á lo quc Hamamos acíos nosolros ; tambicn Ci 
Dotorio que no dividian ios actos cn escenasy ni indicaban el sitío donde pasaba hi 
accion : las Comedias cscogidas de Tellkz, quíí comprcndc csle torao, van divididas 
en actos y escenas. y exprcsándose, dondc (•orrGsj)u:ulc, todas las mutacioncs dc lugar 
que cn eUas ocurren. Actus l!anu> Telle/ á las jurnadas cn ol primcr toino, en cl 
cuarlo y quinto de sus comodias ; jurnadus las Iíííiiió cn cl scgundo y tcrcoro : la 
mayoría de los casos cstá cn t'avor do la dcnominacion que se ha prefcrido. Re- 
cordar á cada entrüda ó salida do un intorlocnlor los nombn»s de los quc hablaban 
ánlcs que él viniera, ó siiriíon habhuulo (lospucs quc sc nilira, sirve á la memo- 
ria, faciHta la inteligencia dol dramu, da bcllcza al libro, descanso y recreoá los ojos 
del que lee : por eso, apoyándonoíj (mi cl ojcmplo dadojen la Coleccion gencraldc Co^ 
medias escogidas ({uc princípió á salir en el aiio IS¿G, hemos subdividido cn esce-* 
nas los dramas de Iirso. S(malar los dilbrontcs sitios donde pasa la accion, ya so 
ve desde luego ipje es útil : incomoda ir Icyendo á vcces vcrsos y versos sin saber ú 
qué pueblo nos conducc el autor, ni si nos tione bajo de lechado ó á cielo abierto, 
en calle, en jardin , en alcázar ó calabozo. No a lodos los loclores consta que en el si~ 
glo XVII so representaba en nucstros corrales una iiran parle de las comedias, sin mas 
decoracion que unas corlinas y un dosol. (U^jando á los ladoa las aberluras neccsa- 
rias, que Uamaban puertas, |)ara que catraran y salicran los cómicos. Aquellos corti- 
najes representaban la villa y cl campo, los árbolos y los muros, loccrrado y lo abierto, 
siendo comun leer en los drainas im[>rosos acu.aoioncs parccidas á esta : Salen por 
una puerta el Rey, el Infante y acompañamiento, y por otra el Emperador, la Princesa y 
su corte , todos de caza : creia (íI Icctor al pronto (jue aqucllas porsonas aparecian en 
un salon de palacio, y mas adclanle venía on conocimicnto dc que habiendo salido 
todos á una balida , sc enconlraban en mcdio do \m campo tan raso coino los llanos 
de Arganda. Mas para contenlar de alguna manora á los que no (luieren que se mude 
una tilde cuando sc reimprime una (^bra anligua, so los da liolmente copiada, y cou 
la misma ortografía de la edicion original , una dc las cc^medias que en ella salieron 
con ménos faltas : en caso do quo estc sistcma parcci(}sc mejor (lue ol mio, lo adop- 
tar(3 si llega el caso (¡ojalá!) de hacor una edicion complela dc las obras dc Tellez. 

Ya que hemos hablado de ortografia, provendríí aquí al benigno leclor que mo 
lia parecido justo y preciso tomarme una liconcia orlográlica , consiguienlo á una li- 
cencia poética rauy usada por nuestros auloros anliguos y algun tanlo asimismo por 
los modernos. En diccionesque tienen ropelidas y junlas dos vocah^s idénlicas, como 
ee en creerj oo en viéndoos, elide muy ú inonudo Tellkz la una, quedando la palabra 
con una sílaba ménos, ya para ovitar la cacofonía, ya simplemente para quo ol vorso 
coii.-'wo. Ahora V'''':\ : si crecr ha de contar por sola una silaba, v viáidoos úiiicamcnt^ 



s PROLOGO DEL GOLEGTOR. 

por dos, claro os que habrá 'de ieerse cHr y viéndós, 6 fallarla el verso á la medida : 
l^ara que se lean tales palabras como el autor quiso, las he impreso de esa manera 
abreviada, y lo mismo todas las que se hallan en igual caso. 

Era tambien práctica general en los tiempos de Tellez escribir ciertas palabras de 
dos ó tres modos distintos : lécse en una obra misma unas veces oscuro , otras escuroj 
otras obscuro; tan pronto medecina como medicina, licion como leccion^ dolor como 
doctor , agora conio ahora, etc. A las segundas personas de plural de los pretéritos, ya 
se les dan las terminaciones en asteis v en isteis como en el dia , valas anticuadasen 
astes é istes. En los infinitivos con pronombre se truecan lal vez en // la r final y la / 
que le sigue , y otras veces no; por último, en la segunda persona de plural del 
imperativo , la d con que termina el verbo se pospone en ciertas ocasiones al afijo, 
al paso que en otras permanoce en su puesto natural. Fácilhubierasidohacerenmu- 
chos casos que desapareciera osa falla de uniformidad; pero siendo uso corriente , ha 
parecido que deberia ser resj)etado. 

Entre El Teatro escogido que ántos publiqué y Las Comedias escogidas deTELLEz que 
ahora publico, hallará el lector la diferenciadoquelasdoscolecciones nocomprendeu 
las mismas comedias. La exphcacion es muy soncilla. Las obras maestras de Tellez 
deben entrar en todas las colecciones ; pcro entre las comedias de segundo órden se 
puede escoger. Las quc inlrodujccn El Tealro esmjido , ya son conocidas: bueno es 
dar á conocer alguna mas, aguardando la ocasiondequosereimprimantodas.Poreso 
han tenido cabida en este volúmen las eomedias tituladas Cautela conira cautela, La 
ventwa con el nombre , y los Amantes de Teruel , que eran rarísinias. En Madrid y enuva 
casa corria conio obra de Don Francisco dc Rojas, sín si^rlo sino cn partc : tal conio 
va en esla colcccion, no sc halla cn ninguiía dc las ediciouos que de ella conozco. 
Los balcones de Madrid y El Convidado de Piedra, obras dc Tellcz muy desfiguradas 
por ios imprcsores, aparccíMr aquí mcnos dcfccluosíis que como ordinariamente se 
hallaii; y en fin, el nntabilísimo drama deElReijDon Pedro en Madríd ó el Infanzonde 
IllescaSj mucho mas raro qin» los otros cinco arriba citados, ha sido imprcso no por 
las ediciones antiguas qiic dc él se encuenlran, sino por un manuscrito hasta ahora 
inédilo. El Infanzon de Illescas ha sido atribuido á Lope : el quedamos nosotros, niea 
de Lope , ni quizá sca lampoco de Tcllez ; pero cs una obra casi desconocida , muy 
digna de ser csludiada , y no faltan razoncs, comosc verá en su lugar , para atribuír- 
sela á Tciiez ; por eso la intluimos enlre las suyas. 

Para quc nuestros lectores juzguen por sí al poetaqueies ponemosentrelasmanos 
sc ha rcunido aquí io quc han cscrito accrca dc Tellrz seis personas las mas compe- 
tcnles y respelablcs, ios Señores Duran, Lista, Martinez de la Rosa, Gil de Zárate. 
Mesoncro y Búrgos : no siempre conviencn unos con otros (y si convinieran , bastaba 
un artículo) ; pero la misma diversidad dc opiniones proporciona ocasion para estu- 
diar ai célebre Tirso de Mollna bajo todos aspeclos. 

Reciban esta obra los doctos con la indulgcncia propia de quien sabe cuán dificiles 
é ingratas son las de su género; rccíbanla ios amantes de nuestro teatro antiguo como 
útil y necesaria,bienque imperfecta, y quede para otro mas feliz la gloria de llevar 
á cabo lo mucho que le dejo que hacer. 



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ARHCÜLOS BIOGRAFICOS Y CRinCOS 



DE VARIOS AUT0RE8 



ACERCA DE FMY GABRIEL TELLEZ 



OBRAS- 



1. 

DEL SEÑOR DOH AOÜSTIN DURAN. 

CoN el supueslo nombre ile El Maestro Tirso de Molina se niprosontaron en el teatro ó se 
publicaron las obras dramátieas del Padre Maostro Fmay Gabuiel Tellez, uno dc los mejores 
poetas que honraron la escena española en el si^lo \vn. 

Casi nada sabemos acerca de su vida littTaria y politica ; mas nos qnedan sus oscritos, quc 
es lo nias importante para la iania del autor, y lo mas iitil á la posteridad. 

£1 doctorDon Juau Perez de MontaIvan,en su Para todos, libro que se imprimió cn Hadridá 
princii)ios del siglo xvn ^l), trae un catálogo (\o hombres célebics naturales de Madrid , y entre 
ellos dice el autor de que tratamos lo quo sigue : <£l Maestro FnAYGABRiELTELLEz, prescntado 
>y comondador de la órden de Nueslra Sohora de la Merced, predirador, teólogo, poeta, y 
«siempre grande, ha impreso y escrito con ol nombrt; supuosto del Maestro Tihso de Nolina 
>muchas comedias excelentísimas y los CAgarral's dc ToledOj y tiene ahora para dar á la es- 
» tampa unas novelas ejemplares , que con docir (lue son suyas, quedan bastantemente alabadas 
» y encarecithis. > 

Todo cuanto concierne á la familia, cstudios y rifpresentacion social del Maestro Tbllez, 
hasta 1615, se ignora y no nos ha sido poslbli: indagarlo ; pero sc sabe que ya entónces era re- 
ligioso de la Merced Calzada, y que n.'sidi.i en Toicdo , habiendo tomado el hábito quizá á los 
cuarenta ahos de edad. De a^iui so iniiere que su nacíinitmtopudosor por los de 1570 ó inme- 
diatos,es decir, siete úocho dospuestle Lope tloVoga. 

A su mucho mérito literario debió sin duda el Maestro Tellez Ios honrosos empleos y cargos 
que le confíríó su órden, en la cual dosompehó con aceptacion general los de presentado» 
maestro en teologia, teólogo, predicador, doiinidor y coronista de ella respecto á la provin- 
cia de CastiUa la Nueva. 

£n 29 de setiembre de 164Ii i'ué iinalnionto olt;;j[¡do por comondador del convento de Soria, 
donde se cree falleció en 1648, á los setenta y ocho años de edad, sobreviviendo solo trece á 
su modelo, amigo ypaisano Frey Lope Félix de Vega Carpio. 

Si atendemos á la clase de estudios necesarios para que el Maestro Tellez pudiese desempe- 
ñar y obtener tan árduos y eminentes cargos, debemos presumir que tenia muy adelantados, ó 
mas bien concluidos y muy ejercitados, dichos estudios ántes de hacerse religioso , pues la 
edad en que tomó el hábito no es la mas á propósito para empezar y progresar en una carr'<^r% 

(1) La edicion mas antigua dc que lou¿o iiolicia cb ia de liuesca« l'ioo (Kotn del colecíor.) 



XII ARTICUIiOS BIOGRAFIGOS Y CRITICOS 

taii larga y penosa como la que emprendió y termínó. No será pues muy aventurado suponer 
que el Maestro Tellez, ántes de abandonar el siglo, era ya eclesiástico, ó habia al ménos seguido 
lu carrera para serlo ; y aunque el caracter de sus (»bras dramáticab parezca impropio de un es- 
tado tan serio, se desvanece esta objetMon con solo echar una mirada sobre el siglo en que flo" 
reció. En él se advierte que los mas célebres y ios mayores poetas que brülaron en los teatros 
de Espaua tales como Lope de Vega , Tárrega, Calderon , Pacheco, Moreto, Solis y otros mu- 
chos , acabaron su vida siendo eclesiásticos. 

A sus trabajos serios debió Tellez Ios honores y representacion social que adquirió durante 
su vida ; pero ciertamente á lo que escribió bajo el nombre de Tirso de Molina es á lo que 
deb3 este poeta festivo la corona que le tributa la posteridad. Contemporáneo , paisano, disci- 
pulo, amigo é imitador del gran Lope de Vega, y arrastrado como este por el torrente de su 
siglo, sacudió tambien el yugo de las reglas clásicas y eruditas, y dejó vagar la rica vena de la 
imaginacion por donde quiso Ilevarle el histinto de su ingenio y la influencia de la civilizacion 
y de la sociedad en que vivia. Si hizo bien ó mal en seguir la seiuia que encontró ya abierta, sus 
obras hablan, y los juicios que sobre esto se formen, por encontrados que sean, hallarán sin 
duda enellas motivos parajustiiicarse. 

Las comedias de Tiaso pueden dividirse en las tres clases siguientes : 

1.* I^s de intriga y de costumbres. 

2.° Las histórícas y heroicas. 

3." Las de asuntos devotos y religiosos. 

Las comedias de intríga son propiamente fábulas de pura invencion , en que se mezclan per- 
sonajes de todas las clases de la sociedad, desde las cabezas coronadas hastalos humildes pas- 
tores; pero como ordinariamente representan actos dela vidaprivada, apénasse distinguen en 
ellas los mas altos personajes de los de la clase media. Como Tmso escribia para españoles, y 
acaso no conocia otras costumbres que las de su patría, resulta que sus protagonistas siempre 
son españoles ; y aunque les imponga nombres extranjeros , no por eso dejan de conser\ar las 
l'ormas de la sociedad y de la corte de Felipe IV. 

En estos dramas de intrigasc cruzan, se encuentran, se chooan ó marchan á la parunamul- 
titud de acciones é incidentes mas ó ménos verosimiles , que á veces forman un laberinto inde- 
finible, enlazado al asunto principal como por encanto, y que excitando la curiosidad, anhelo y 
jovialidad del espectador, le mantienen absorto, y producen y sostienen eii él un interes y una 
satisfaccion interior, siempre en aumento, siempre grata y siempre inexplicable. La crítica se- 
vera pierde sus armas anle el gracejo , el cúinulo de incidenles y de diálojíos encantadores que 
se encuentran en dichos dramas : el espectador 6 no repara ú olvida la ínverosimilitud de los 
medios con que se le conduce de sorpresa en sorpresa, de placer en placer, y cuando vuelve 
en síya está producido el efecto, y no puede romper la red mágica en que se halla preso, ni 
se atreve á quitar al poeta que tan deliciosameiite le ha engañado, la máscai-a jovial y maligna 
con que encubre sus deslices. 

Verdad es que Tmso en esta clase de comedias imita y no crea la invencion algo tosca de las 
prinieras producciones dramáticas de Lope de Vega ; verdad es (jue se repite mucho en las si- 
tuaciones y en el modo de conducirlas y desenvolverlas , y es cierto tambien que los caractéres 
que presentii son siempre de un tipo inismo,óque se enoierra enlre linoamentos muy semejan- 
tes; mas estos defectos solo sirven para realzar mas y mas el mérito peculiar y caracteristico 
del epigramático autor de El Vergomoso en Palacio, de Por el sótano y el íomo y de Don Gil 
de las Calzas verdes. • 

A pesar de las monótonas y ([uizá monstruosas invenciones de Tirso , nadie ve las comedias 
suyas que iio (Icsce verlas una y otra vez, creyendo admirar cosas nucvas ; porque si sus fá- 
luilas son muy parecidas entre sí, su estilo es tan sabroso y tan vario, su diálogo tan rápido, 
tan trabado y optuluno , sns pracias tan oxpresivas , sus sales tan malii^nas, auii(]r.o vestidas de 
aparente candor . <u versifioacinn tan llona y li])re, y sr> rímas tan ricas, abundantes y varias, 
que el espectador atónito no puede rosistir á laiita niagia, y se d(^ja Ucvar sin resistencia al país 
cncaalado donde oljugucton y hechicero Tiaso le quierc conducir* 



kCmCX T>FL HAESTnO TIRFO Í>E MOUSX, v:i 

EI (lesenfado de esle gran poela es lal que aleanza á todo cuanto enlra en las facullades del 
•agenio, y así usa de la lengua con tanta libertad y despejo, que adinira. Xada le detiene eneste 
punto : la maneja á su albedrio, venciendo siempre la düicultad de la rima por medios tan opor- 
tunos é inesperados, que no parece sino que es el dueno absoluto de la lengua,y que esta pone 
á su disposicion sin resistencia todos sus recursos y facultades, segura de que el poeta sabrá en- 
galanarla y enriquecerla. ¡Cuántas fv»ses, palabras y niodismos ha creado Tibso! ¡cuántas de 
sus aprensiones caprichosas lian luedado como provorbios! 

Siguiendo el torrente de su s¡g!o, no parece que Tmso se propuso en estos dramas otro fni 
que el de entretener y divertir al público , pintándole con coloivs vivos y poéticos los caracté- 
res y modales quc constituian la socicdad cortesana dc su ticmpo, tal como él la conocia, ó 
creia conocerk dosde el punto que ocupaba on clla, ó bajo el aspecto en que poJia observarla. 
Para conseguir este objeto re^iste á los inteiio(iutoros,de los caractéres y costumbres que ha 
concebido, ypresenta en hermosos diálogos una sátira, quizá punzante, de los hábitos de su 
siglo , pero nunca cnconosa ni sangrienta , y sicmpre mancjada mas bien para excitar la risa un 
poco maligna del espectador, que para *isgrimir malignamente las armas de la ridiculez , ni para 
promover sentimientos de amargura y odio contra la humanidad. 

Ya á fmes del siglo xv y á los principios de niustro teatro , el presbitero Torres Naharro habia 
hallado la seiida originaf que siguió el drama español en el xvn. Los pobres y tristes ensayos 
que algunos eruditos intentaron para acliinatar las formas griogas y latinas en nuestra escena, 
asi como tambien las rudas producciones do Lope dc Kueda, Timoneda y otros, desaparecie- 
ron como el humo ante el talento dol fecundo Lopo dc Vega, apoyado itn nuostro gusto pecu- 
liar, imitado despues por toda la Europa. Tikso sigui(') o>lo niismn camino; y, así como sus ante- 
cesores y maestros, jamas se propuso de anteinano un lin raoial, directo y único en ninguna 
de sus comedias. Cada una de ellas es una novola do oostumbnís, do dondo pueden deducirse 
una ó mas máximas morales , al modo quc de cualquicra poema puodo formarse una altíj¿üria, 
aunque el autor no se lo haya propuosU». Vov oonseouonoia del gónoro que adopt<), no profun- 
diza una cierta y deternnníida pusion ó nn vicio do los quo suolon dominar el corazon Im- 
mano; pero considerando al hombre on concrcto, lo manoja, lo oonduce y le penetrahasta 
lo mas íntimo del alma, para oncontrar on olla las raicos do sus >ioios y las car.sas de sus ac- 
ciones miradas bajo el punto do vista que presentaba, y on que influian podorosaniente las 
preocupaciones y elmodo de existoncia social do sn siglo y de su pais. Cada personaje de su4 
dramas participa del carácter g(Micral do la narion , y tioiio la idcntidad propia que resulta d(; 
la combinacion y fuerza d(i las pasiones quo lo prosta, y de las situacioiios on que le ponc. No 
es fácil adivinar bajo quó aspecto ó provoncion contomiílaba Tmso los hond>ros y las mujeres : 
quizá el punto desde dondo ios observaba ora aquel dondc so descubre domasiado el corazon 
himiano, y en que el barniz nocosario para ol trato social so dosvaneco, ó quizá las personas 
que habitualmente trataba no pertonocian á las clasos mas moralizadas de la sociedad. Lo 
cierto es que los hombres de Tiaso son siempro timidos, drdúlos y juguote dol bíjllo soxo, en 
tanto que caracteriza á las mujeres como resuoltas , intrigantes y fogosas en todas las pasiones 
que se fundan en el orguUo y la vanidad. Parooo á primora vista que su intento ha sido con- 
trastar la frialdad c irresolucion de los unos con la vohemencia , constancia y aun obslinacion 
que atribuyó á las otras en el arte de soguir una intriga, sin perdonar medio alguno por impro- 
pío que sea. En csto estriba mas que on nada cl carárlor de las invonoíones de Tinso , y tanto, 
que no solo se halla este tipo en sus comodias de costumlu-os, sino tambien en las heroicas. 
Dnprotagonistatimido, ü'resoluto, tibiamente (mamorado, ó ciogamonte sumisoálos caprichos 
de una dama de quien por vanidad y á pesar suyo os amado, es casi siompre el htjroe de los 
dramas de Tirso. La intriga en ellos se reduce goneralmente á los obstáculos que varias damas 
oponen á los deseos de la prinoipal , la cual vence ó triunfa por mas astula , mas ardiente ó mas 

picada que sus rivales. 

Gustaba mucho Tirso de colocar en las mas altas oatogorias de la sociedad las figuras ó per- 
sonajes principales que ponia en escena. Principes y duques extranjeros que compiten con 
aventureros españoles para qucdar vencidos; princesas, duquesas y damas, pero en quienes 



XIV ARTICrLOS BIOGRAFICOS Y CBITICOS 

predomina mas bíen e1 influjo del sexo y la vanidad, que las consideraciones del rango, constí- 
tuyen generalmente los principales interlocutores de Tirso. No pocas el capríchoso poeta se 
complace en disfrazarlos con trajes campestres , y en prestarles el maligno lenguaje que con 
aparente senciilez caracteriza entre los aldeanos aquella especie de recelo y desconfíanza que 
les inspira la gente cortesana, y del cual se valenpara engañar mas á su salvo á los que se fian 
de apariencias. Esta clase de juego escénico le maneja Tirso tan maravillosamente , que liasta 
ahora ninguno le ha igualado. Causa sorpresa ver cómo produce tales contrastes, y el efecto 
que causa la malignidad y la ironia mas exquisita, expresada bajo las apariencias de sencillez 
bucólica que el autor sabe remedar con inimitable talento. 

Los graciosos ó personajes jocosos , destinados en nuestro teatro para excitar la risa y evitar 
que el ridiculo bajo caiga directamente sobre los personajes nobles, los toma Tirso casi siempre 
de las clases rüsticas ; y trasportando los individuos de ellas desde el campo á la corte, pone 
en contraste sus hábitos y costumbres anteríores con ias nuevas que observan y quieren ad- 
quirír. De aquí resultaii escenas sumamente graciosas que regocijan al público, y hacen reir 
aun á los mas severos preceptistas que Ilevan al teatro ánimo resuelto de silbar toda falta de lo 
que ellos entienden exclusivamente por conveniencias y verosimilitud. Los graciosos de Tirso 
casi nunca son groseros , y la risa á que provocan proviene de los contrastes ó de las aplica-* 
ciones malignas que el público hace de las sales y equivocos que el autor pone en su boca. 

Este poeta sobresale extraordinariamente en la narracion muy dramática de algunos cuentos 
agudos , festivos ó satíricos y epigramáticos, que introduce con oportunidad en sus comedias. 
¡ Qué graciosidad de estilo , qué senciUez tan maligna y delicada se halla en ellos ! ¡ Qué modo 
tan oportuno de atacar los vicios de ia sociedad , y de cada estado particular que la compone, 
se encuentra en estas cortas narraciones ! Ni Boccaccio, niLaFontaine, ni Ariosto, ni el mismo 
Moliére han sido superiores á Tirso, en esta clase de méríto. 

Del carácter marcado por este ilustre poeta en sus comedias de intriga, participan las heroic» 
y devotas. EI mismo género de gracias y de sales , la misma facilidad de diálogo , y sobre tocii 
el mismo tipo de caractéres se encuentra en unas y otras. En las heroicas como en las de in- 
triga ó costumbres está toda la enerjia de parte de las mujeres; y la debilidad, la sumision y 
la timidez son el distintivo dc los hombres. Asi es que los asuntos histórícos que pone en es* 
cena siempre los cscoge donde halla caractéres de esta clase , como se verífica en sus dramas 
de La Mujer que manda en casay de La Prudencia en la mujer, de La República al reves, y en 
otros varíos. 

Pero 1o que admira mas, atendiendo álaclase de talento decidor, satiríco y epigramático 
que distingue á Tirso, y á que la costumbre y sus triunfos debieron encadenarle, es el que 
cuando en sus composiciones scrias toma 1a trompa épica ó la liríca, se levanta sobre las nubes, 
desde donde 1a hace resonar con dignidad, robustez, ner\io y entusiasmo. Su lenguaje y estílo 
siguen como por encanto 1a elevacion de sus pensamientos, y entónces desaparece de la escena 
el maligno Tirso , para convertirse en un poeta heroico y sublime. 

Entre los dramas de asuntos religiosos merece una atencion muy grande, por ser eminente- 
mente romántico , el que escribió con titulo de El Condenado por desconfiado : de él se hará á 
su tiempo un detenido análisis(i). 

Ijas buenas dotes que distinguen á Tirso, ya como poeta, ya como dramátíco , consisten en 
su estílo naturai , en su audacia y oportunidad para el manejo del idioma , en su versificacion 
armoniosa y abundante , en la ríqueza de su» rímas, en su caudaloso y rápido diálogo, en su 
modo travieso é iugenioso de contrastar las ideas, en sus sales picantes y epigramáticas , y ei: 
fin, en su expresion llena de gracia , soltura y amenidad. 

Los vicios de que adolece príncipalmente consisten en la inverosimilitud y pobreza de sus 

invenciones , en 1a mala economia que usa para desenvolver sus fábulas , en la monotonía de 

' los caractéres que pinta , en 1a demasiada confianza que tíene en la fe de los espectadores y 

en los propios medios y recursos q"^ 1e aventajan , y finalmente, en que sacrífica el decoro 

(1) YéaDse los Apéndices ¿ este tomo. 



ACERCA HEL VAESTRO TíRSO DE XOLIBrA. Ti 

de la escena al deseo de lucirse en e1 diálogo y a1 de proporcionarse ocasíones de gracejar, 
acaso con demasiada iibertad. 

Tales son, eipuestas con imparcialidad , las dotes y los defectos que constituyen el carácter 
dramútico del célebre Tiaso de Momna. Con las udus , y á pesar de los otros , Iia conscguido 
los aplausos de muchas generacloix^s, y que aun la presente coucurra al teatro cuando se re- 
presentan en éi algunos de sus dramas. ;,Quién hny que los haya visto, que puoda lisonjearse 
de no haberse sonrcido hasta con los rnismos cxtravios y aprni^iones de un poeta oaprichoso 
que juguetea con el público, con 1a poesia y auii consigo misnio? ;.No pudiera decirse q\u 
Tmso respectivamente ha hech<» del drama lo (pie Arioslo del pocma épico? Si cl arte y las 
reglas preopinadas para todo se ofemlen do las libortados que nuostroTiaso so toma, él las 
desenoja con sus gracias y sales inimitables ; y la jovialidad pública prueba que ol instinto del 
ingenio puede mas, vale mas , y sabe mas que todos los procoptistas sistemáticos del mundo. 
Y asi debe sor , porque trabajando á posler'iori sobre las croacirmes dol talento , os imposible 
que prevean todas ias combinariones y nuevos caminos (]ue puede hallar un grande ingenio. 
En nuestro sistema literario no admitimos iiada absoluto , y por oso tonemos mas fe en el sen- 
timiento que en las reglas dogmáticas , y quizá arbitrarias , on ({\iv. los ci-iticos quieren que se 
busque siempre la belleza. 

Al teatro, sobre todos los demas góneros de poosia, es apiicable nuestra opinion. Destinado 
al recreo del pueblo erudito y «'í producir un ofecto rapido , intluyen en él las costumbres y 
las circunstancias de un niodo tiui impo.rioso , (lue es imposible sostenerlo sino sometiéndose 
á elias. La idealidad dramátíca y el lenj^'uaje es preciso (pie so rovistan de formas adecuadas 
á la ioteiigencia de aquellos ante tiuienos se han de prosentar. Tan ñdiculo y pedautesco será 
habiar griego en ei teatro de Madrid, por serlo el asunto de una tragedia , como presentar al 
pueblo ideas que no puede ooncebir ni croor, ó que son antipáticas con su gusto. 

Tarobien )>ara el gusto hay una especio de legitimidad (]ue omana de la costumbre y de la 
idiosincracia de los diferentes pueblos , la cual es preciso rcspetar y acatar. Si Comeílle hubie- 
se escríto su tragedia del Cid bajo las mismas formas (jue Guillon (W Castro dU) á su drama , no 
hubiera tenido mas renombre (]ue Rotrou y otros traductores del teatro español ; pero aco- 
modáiidolo al tipo cai'acteristico de su nacion y á la tendoncia que tomaba la literatura en la 
corte de Francia , fué alh tan a]>]audido y celeiirado , como Castro (mi España escribiendo para 
elia. EI púbhco de Paris daba mucha importancia á la verosimilitud que estriba en las unida- 
des de acoion , tiempo y lugar , y el de Madrid á la variedad y multiplicidad de incidentes qiie 
tienen suspenso el ánimo ; y como ambas cualidades es imposible reunirlas , cada autor res- 
pectivo , acomodándose á la fe y ospiritu pn^dominaiite de sus compatriotas , adquiri(í una 
justa celebridad , sin que puoda decirse cual se puso en mejor camino , pues uiio y otro si- 
guieron el único que respectivamente convenia. I^i soota dogrnáti(^a de los {ireceptistas se caiisa 
en vano para encontrar un modelo constante y úiiico de bell(*za : esta consiste , mas de lo que 
se cree« en relacionos singulares y especiales. Los siglos y las goneraciones desmienten en esta 
como en todas materias las teorias en quo siompre se proscinde de datos que pueden abs- 
traerse mentalmente , pero que no se aniquilan en la realidad y en la práctica. Asi es que to-* 
dos los esfuorzos y conatos, para reducir á puro mccanismo los vuelos del ingenio, serán siem- 
pre inútiles. El hombre gusta de la variedad tan naturalmente como de la simetria , siendo una 
y otra medio de placeres diversos. 

Qiiien pretenda imponer formas invariables al ingonio , haco lo mismo que si quisiera redu- 
cirie á un caliscopio que , á fuerza de presentar los objetos simétricamente , y bajo los limites 
de un poligono, Ilega á fatigar los ánimos. Es preciso admirarse de que los preceptistas se lia- 
yan obcecado hasta el punto de creer que la poosia dramática solo puode y debe agradar por 
la ilusion de una verosimiiitud dada : nosotros, es verdad , gozamos con ella; ]>ero sin ella la 
!maginacion tiene otros placeres á (]ue no queremos ronunoiar, por la única razon de que son 
diferentes y acaso iiicompatibles. EI drama olásico , por ojemplo , á pesar de su sencillez mo- 
nótona, nos produce una ilusion de verdad tan completa y natural que nos encanta ; y el no- 
velesco ó roroántico, por la variedad de sus iiitrigas y acontecimientos, por la suspension y aa« 



</ AnTiCüLOS Bior.ft.vFicos y critícOi^ 

helo de la curíosidad que exciUi , por la multitud de cuadros que presenla , y por el mteres 
que inspira , nos oautiva y eutretiene. ¿Y Iiabn'imos de coudenar uno de estos manantiales de 
placer, porque no puodan rcunirse v gozar al mismo tiempo? Por loco se tendria al que con- 
denase las bellezas simétricas que produce el arte , sin mas motivo que por no ser idénticas 
á las de la naturaleza sin cultivo ; y lo mismo al que pretendiese lo contrario : si contra los pre- 
venidos bastasen razones , podria suplicársclüs que nos dejasen en paz disfrutar de toda clase 
de placeres , y por todos los modios posibles , pues es bicn seguro que si estos uo son á pro- 
pósito, 110 se consigue el iin; y entónces, sin necesidad de reglas y preceptos, la naturaleza hu- 
mana los rechaza como por instinto. La decision de cuáles placeres son mejores ó peores, con 
relacion al gusto en materias Uterarias , es absolutamente relativa ; y basta para el caso que 
unos y otros produzcan sensaciones y sentimientos gratos y auáiogos á la naturaleza humana. 
Hemos expuesto esta doctrina, que muchos tendrán por laxa, para insinuar que ni á Tirso 
ni á poeta alguno de nuestros dramáticos que tlorecieron en el siglo xvii debe juzgárseles 
por la misma pauta que a Terencio , porciue asi los unos como el otro escribieron en distintas 
épocas , para diversas nacioncs , y bajo el iiiflujo de diferentes ideas y civilizaciones. 

IL 

DEL SEÍOR DOH RAHOH HESOHERO ROHAHOS. 

El Reverendo Padre Maestro Fray («abriel Tellez, Mercenario, conocido en la república lite- 
raria bajo ei noinbre adoptivo de El Maestro Tirso de Molina, que usó en todassus obras,nació 
en Madrid por los anos de itiSo. Pasó su juventud en Alcalá, y empleando de veras el tiempo, en 
pocos anos para tanto estudio se hizo duefio de muchas ciencias. Fué íilósofoy teólogo, histo- 
riadory poetainsigne. Adelantado yaen edad, se retiró al claustro, tomando el hábito de Nuestra 
Scuora de la Merced Calzada, ántes del año de 1620 (1), segun clarainente se infíere de sus obras. 
En dicha sagrada Orden fué presentado y maestro en teología, predicador de mucha fama, 
coronista general de la misma, diíinidor de CastiIIa la Vieja, y por últiino, en 29 de setiembre 
de 1645, fué elegido comendador del convento de Soria, donde se cree que murió enfebrero 
de 16-18, de mas de sesenta años de edad. 

Hé aqui todas las noticias biográticas que he podido adquirír de aquel hombre ilustre, des- 
pues de haber reconocido prolijamente sus obras , y las de diversos historiadores de la órden 
de la Merced, inipresas y manuscritas, asi como tambien los autores de biografías, y los que 
lian tratado con particularidad de la historia del teatro español ; pues, por una fatalidad incon- 
cebible, parecen haberse conveiiido todos en guardar silencio sobre la vida y obras dcl célebrc 
Mercenario. Semejante injusticia de paile de sus contemponineos y sucesores, con quien tan 
aicreedor se liizo al aprecio nacional, iio alcanzo á explicarla; pero no por eso es ménos cierta, 
como se convencerá el que llegue á recorrer aquellos autores , y vea en los mas de ellos olvi- 
dados del todo , y cn algunos apénas indicados el nombre y obras del Maestro Tirso. 

Lainentando como buen espanol aquel abandono , y deseoso de contribuir con mis débiles 
fuerzas árepararle, procuré buscar en el silencio de los archivos los materíales necesaríos para 
fonnar este discurso, con la extension y novedad que el sugeto merecia. Pero fué en vano mi 
trabajo. Estropeados y mutilados desde la invasion francesa el archivo y biblioteca de los con- 
ventos de Madrid y de Soria, no pude obtener las noticias que suponia en ellos, tanto relativas 
á las iuformacioncs ((ue debieron preceder á la toma del hábito por el Padre Tellez, como á sus 
posteriores dignidades en la Orden. Unicamente pude averiguar que el Ilustrísimo Padre Marti- 
nez, obispo que fué de Málaga en estos últimos airos, tenia escritos algunos cuademos acerca del 
Padre Tellez, y acaso él recogeriapara este objeto todos los materiales que debian existir enla 
casa de Madríd : aquellos apuntes pasarían sin duda, á la muerte del Padre Martinez, á la sub- 

(1) El mamiscrito original ü(í la comcdia litul.ida La Sanla Juana, primera parte, (|iie exisle en ia hiblioteca del 
EicelentÍMmo Señor duque de Osmia, tieue esta fecha y tírma : c Eu Toledo á 30 de mayode 1013.— Fr. Gabriel Tellez.» 



ACetlCA DEL MAESTRO TIRSO DE MOLINA. vnt 

colecturia de Espolios de Málaga, y aunque he procurado reclamarlos, no ha sldoposible conso- 
guh*los. Acaso cllos encierren las intercsantes noticias que se echan de ménos, y por esta nizon 
me ha parecido conveniente hacer aqui la hidicacion oportuna de su existencía. Entre tanto, 
falto de un hilo conductor para escribir la biografía del Maestro Tniso dk Molina, habré de limi- 
tarme á discurrir sobrc los escritos que de cl conocenios, y quc le seualan tau disthiguido lugar 
en nuestro Pamaso. 

Los Cigarrales de Toledo, primera parte, un tomo en 4.^ imprcso en Madrid en i6S4. — Esta 
obra es una reunion dc novelas , cuentos y disertaciones en prosa , varias poesías hricas, é in- 
terpoladas con ellas las tres preciosas comedias de El Vergonzoso en Palacio , Cómo han de 
ser los atnigos y El Celoso prudente. Cada una de estas comedias va scguida de un discursito en 
que las elogia mucho, y pretende defenderlas (como tambien al desórden dramático deLope 
de Vega, á quien apellida su maestro) contra los ataqucs que segun él mismo afirma, experí-* 
mentaban. En el prólogo de esta obra ofrece la seguiida parte. cPuédote afirmar, dice al lec- 
tor, que está ya comenzada la segunda parte, y en tanto que se perfecciona, dadas á la imprenta 
doce comedias, primera parte de las muchas que quieren ver mundo entre trescíentas que eii 
catorce años han divertido melancolias y honestado ociosidades. Tambien han de seguir mís 
buenas y malas venturas doce novelas, ni hurtadas á las toscanas, ni ensartadas unas tras oti*as 
como procesion de disciplinantes , sino con su argumento que lo comprenda todo.t Pero ni 
dicha segunda parte de Los CigarraleSy ni las novelas, Ilegaron á publicarse. 

Cuando vió la luz pública esta obra, ya era Tmso religioso, segun se infíere claramente de la 
siguiente alegoría que coloca en ella. cTirso, que aunque humilde pastor de Manzanares, ha- 
lló en la Ilaneza generosa de Toledo mejor acogida que en su patria, tan apoderada de la envi- 
dia extranjera, Ilegó en un pequeño barco aunque curioso, hecho todo un jardin, que hallara 
lugar entre los hibleos, y en medio de él una palma altisima sobre cuyos últimos cogollos es- 
taba una corona de laurel. Trepaba el pastor por ella, vcstido tin pellico blanco con unas barras 
depúrpura á los pechos, insignia de los de su profesion, y ayudábanlc á subir dos alas, escrilo 
en la una Jngenio, y en la otra Estudio, volando con ellas Uui alto que tocaba ya con la mano 
á la corona; puesto que la envidia, en su forma acostumbrada de culcbra, enroscándose 
á los píés procuraba impedirle la gloriosa consecucion de sus trabajos, aunque en vano, 
porque pisándola, colgaba de ellos esta letra , que sirvió tambien para los jueces : Velis nolis. 
Dicen que la dió en latin, porque no la cnteudiescn sus émulos; que hasta en esto quíso que 
campease su modestia ; pues palabras de algarabia no agravian á (iui(;n no las entiencle. > 

Esta obra está toda ella escrita, excepto las trcs comcdias ([ue contiene, cn el estilo afectado 
y campanudo llamado culto por aquel tiempo, y dcmuestra bicn quc no cra la prosa el terrcno 
favorito de Tirso ; pero sin embargo de esto y de las críticas de que tan amargamente se qucja, 
mereció de algunos hombres insignes grandes alabanzas. Véase, entre otras, la que Lope de 
Vcga le tiúbutó : 

Cou ménos difícH paso Digno fué do su decoro 

Y rcmotos horizontes, EI ingenio celcsiial 

Hoy tiene el Tajo en sus montes Oue canta con ¡lU^ctro igual, 

Las deidados dcl Parnaso : Tan gruvo, dulco y sonoro. 

La lira de Garcilaso , Ya con sus arenas de oro 

Junto á su cristal luciente, (iOmpitcn lirios y flores 

Halló de un laurel pendiente Para guirnaIdas*mayores 

Tirso, y csta lelra oscrita : A quieii, coii iiiihi^^ros tales , 

c Fénix en ti resucita ; Los ásporos Ciffarrales 

Canta y corona tu frente. » Convierte en solvas de amores(i). 

{í} No C8 este el único elogio que Lope de Vega liizo dol Macstro Fray Gaiiriel Tkllkz. En el tomo xvi de sus co- 
medias, cuya portada Ileva la fecha del año 16:22, pero cuya nprobacion tiene la de ití^, va incluida la tragi-comedia 
de Lo fingidú veráaáeroy con una dedicatoría de que so traslada aqui lo siguiouto : 

cAl Presentado Fray Garriel Tellez, religioso do Nuosira Senora do ia Morced, Ucdencion de Gautívos. 

» Algunas historias divinas he visto de Vuestra Patornidad on ostc gónero do poesia , por las cualcs vine en conocU 
miento de su fortilisimo ingenio, puos á cualquiera cosa que lo aplica le halla dispuosto; y con 1a aficion que de esta 
correspoDdencia nace (aunque á los envidiosos parezca imposible simpatia ) , quedé cuidadoso de ofrecerle alguna, 
7 por ventura en reconocimiento de lo que á todos nos euseña ; templándome en su alabanza , como eu la reprensiou 
de otros, por ol consoio de Séneca : Lauda pareé , vitupera prius , 

9 La doy á la eslampa con ei nombrc de vuestra Paternidad, y con muchas ruzonos jiara que sea suya, á pesar de 

T.¥. b 



ÍVfft ARTiCULO^ BIOGRAPÍGOS Y CRITlGO^ 

DeltUar aprovechando, im tomo cn 4. , imprcso en Madrid en 1635. — Esta obra, como la ati« 
terior, no es mas que primcra parte, á pesar dc quc ofrece el autor la segunda, que tampoco 
Ilegó á publicar. Es tambicn, como Los Cigarrales, una mezcla de prosa y verso, y contiene tres 
novelas, tres autos saci'amcntalcs, varios discursos, canciones, fábulas y otras poesias misticas 
de poco méríto. 

Historia general de Nuestra Señora de la Merced, dos tomos en folio, manuscritos, los cuales 
se conservaban hasta el dia en el arcbivo del convento de Madrid. Esta obra la escríbió el 
Padre Tellez como sétimo coronista general que fué de la Orden ; y hablando de ella el célebre 
maestro Fray Manuel Hariano Ribem en su Milicia Mercenaria, dice haber sido su autor c escritor 
» insigne, muy fídedigno en su historia, de vasta literatura, y de una continua é infatigable aplí- 
> cacion á las letras, á la indagacion de la verdad y al trabajo de buscarla. > 

Gejiealogia del conde'de Sástago, un tomo en folio, impreso en Madríd en 1640, que no he 
visto. 

Un acto de contricion, en verso, impreso en Madrid, en folio, en 1630. 

Finalmente, ademas de las tres comedias ya indicadas que encierra 1a obra de Los Cigarrales, 
publicó el Maestro Tirso de Molina las siguientes : 

Primera parte, impresa en 1616, y publicada por el autor, un tomo en 4.^ Contiene doce 
comedias. 

Segimda parte, publicada por Don Francisco Lúcas Avila, sobríno del autor, en Madrid, 
en 1616. Contiene doce comedias, doce entremeses y varios romances sueltos. 

Tercera parte, publicada por el mismo Avila. Tortosa, 1634. Doce comedias. 

Cuarta parte, publicada por el mismo, en Hadrid, en 1635. Doce comedias. 

Quinta parte, publicada por el mismo. Madrid, 1636. Once comcdias. 

Aunque en la advertencia ó prefacio del autor que precede á esta parte quinta ofrece muy 
luego publicar la sexta, no llegó á veriiicarlo, y únicamente se imprimieron sueltas algunas co-^ 
medias de las trescientas que afírma haber escrito. Aunque pasan por suyas otras varias, solo 
hay scguridad de scrlo las siguientes : 

El CabaHero de Gracia. El Narquos del Gamarin (1). 

EÍ Cobarde nias valicnte. Quien da luogo da dos vcces 

Amar por scñas. Las quinas de Portugal. 

£1 Burlador de Sevilla. La Romcra de Santiago. 

Desde Toledo á Madrid. Los balcones de Bladrid. 

La firmeza eo la hermosura. La veutura con el nombre. 

El honroso atrevimiento. La Gondesa bandolera. 
La joya de las montafias, Santa Orosia. 

Resulta pucs que de las trescientas comedias quc el mismo Tmso afírma haber escrito, solc 
ban liegado hasta nosotros setcnta y siete. 

Pero estas son mas que suücicntes para asegurar á su autor en el alto puesto que con harta 
razon la fama Ic designa en nuestro Parnaso, y para que todos los amantes de la literatura na^ 
cional dediquen á su estudio un trabajo que difícilmente podrian emplear mejor. 

Si el ingenio draroático de Tirso de Molina hubiera aparccido aisladamente y sin tener que 
sufrir la peligrosa concuiTcncia del asombro de su siglo, el gran Lope de Vega, él solo, sin 
áuda, hubiera bastado para imprímir á nuestro teatro el carácter magnifíco que le distingue de 
los demas de Europa. Sin embargo, no es ménos gloriosa una competencia cuando tiene que 
soslenerse con un gran modelo, ni aparece ménos seductor el astro vespertino cuando intenta 
opoñer su brillo á la presencia del padre de la luz. i 

TiRSO, á la manera que Lope, se hallaba dotado por la naturaleza de las príncipales cualidades' 

los que envidian sus obras, que tantos bien intoncionados califícan: hacicndo eleccion de historía dívina, asi por 8U 
profesion como por haberlas cscrito tan fclizmcTite, oscurecicndo las que se valen de los Edipos y Tiestes. . • • • 
Eii el Laurel de Apolo , impreso en el año de 1630 , consagró Lope á Tcllez este breve y honroso recoerdo: 

Si cnando á Fr.it Gabriel Tellez mereces, 

Estás, ó Manzanares , temeroso, 

¡ngrato me pareces 

AI cielo , de ta fama caidadoso , 

Paes ta ha dado , tan docto como ealto , 

Un Terencio espafiol 7 an TiRso ocallo. (2Y0teife/MMl0r.) 

(t) Cs« como luego so dírá, la raisma que Amar por razon de eitaúo. (Nota dei eolectar.) ' ' . 



AGBRGX ÜlüL MAE^^TRO TIRSO DE MOLINA. 

qne eonstítiiyen ún poeta cómico , y como T^|)e, tambien habia aprendido en la sociedad y en 
el estudio á deseuvolver adniirablemente el fruto dc su talentc» v de su reilexion. 

Una imaginacion traviesu y lozana, una filosofía profunda al par que balaf^íieña, estudio feliz 
del corazon humano, rica veiia poótica, (^racejo peculiur en el decir, y admiruble conocimiento 
de la lengua patria, tales son, entre otras varias cualidades, las que distinguen notabiemente a 
TiRso de la inmensa multitud de autores que con algunas de ellas conseguian por su tiempo 
alcanzar una parte del aplauso popular. 

Los defectos que puede^ achacarse á Tirso fuéron sin duda hijos del siglo en que esGríbid, 
y luas particularmente debidos al influjo poderoso que en él debia ejercer la portentosa fama 
de Lope de Vega. Dominado por la presencia de este genio creador, dejó correr el suyo por el 
vastisimo campo de su fecunda imaginacion, sin limitarle (como acaso prudentemente hubíera 
convenido en muchas ocasiones) por los consejos de la sana razon y del gusto delicado. Pero 
á este mismo desenfado é independencia debemos acaso verle elevarse á la altura prodigiosa 
que alcanza, y á la cual es difícil ascender por el estrecho sendero de las reglas eruditas. 

Tiaso , como su modelo y los demas poetas de su siglo , desdcñó por lo general la pintura 
de earactiires cómicos , y no tuvo por objeto en los mas de sus dramas el desenvolvimiento 
filosóüco de un pensamiento moral. Gasi todas sus comedias fuéron sin duda compuestas con 
el úiiico objeto de divertir á un público indulgente , y dest^nvolver á su vista una risueña fábu- 
la de amor. En otras ocasiones quiso atreverse (aunque no con tanta felicidad) á la piiitura de 
las costumbres históricas , y en otrasfinalmente escogió sus argumentos en las leyendas sa- 
gnidas. Pero los héroes de Tirso, ya sean santos, ya personajes históricos ó fabulosos, siempre 
se hallan revestidos con las mismas formas peculiares y favoritas de este poeta, que le hace 
distinguirse fácilmente entre los demas de sus contemporáneos. 

Seinojantes son tambien entre si muclias de las fábulas creadas porTmso, y aun mas seme- 
, jantes l.ns situaciones de detalle en que gusta colocar á sus personajes. Entre aquellas las hay 
que paiiicularmente reproduce, aunque siempre con nuevo vigor y lozanía, y pueden reducirse 
á dos. I^a primera es una princesa ó encumbrada daina, que se enamora perdidamente de un 
galan, aunciue pobre, caballero, y que le llcva á su lado, le Iiace su secretario, maestre-sala 
ó cosa semejante , y despreciando por él tres ó cuatro príncipes, que andan en pretensiones 
de su mano , gusta vencer con sus favores la timidez natural del caballero , nacida de la des- 
igualdad de sus condiciones, hasta que concluye por entregarle su inano ó darle sencillamente 
una cita nocturna en el jardin. — £1 otro arguinento de Tutso suele consistir en una villana, ya 
verdadera, ya disfrazada con este ropaje , que persigue denodada é ingeniosainente al falso 
caballero robador de su honestidad , y á fuerza de intriga, de talento y de amor, logi-a desviarle 
de otros devaneos y hacerle reconocer su falta casándose con ella. 

Estos dos arguinentos están sin duda escogidos por el autor pamdesplegarasombrosamente 
en el primero su ardiente imaginacion en aquellos apasionados diálogos en que una dama altí- 
va tiene que sujetar su orgullo á las imperiosas leyes del amor, y combatída alternativamente 
por ambos sentimientos , ya anima con sus palabras la natural tiniidez dei cabaliero , ya gusta 
de hacerle sentir con su fingido desden la desigualdad y atreviiniento de su ainor. En el segun- 
do caso pone Tirso de conti*aste el fíngido lenguaje de un cortesano con la sencillez del amor 
de una rústíca aldeana, haciendo, como en el anterior, triuni'ar siempre al débil sobre el fuerte 
con las úiiicas armas de la herniosura , del ingeiiio y del anior. 

Todo esto ademas lo embellece Tirso con la magniiica piiitura de las costumbres de los pala- 
rios, las academias, los juegos y los tonieos, á par que ias seucillas danzas y romerías de la 
aldea, cuadros todos ellos admirables en verdad, que constituyen el principal halago de su má- 
gjco pinceL 

Preciso es confesar, sin embargo, que en medio de tantas prendas relevantes, los dramas de 
TiRSO se distínguen por un grave defecto capital , cual es el de ia liviaiidad vai la accion y en la 
expresion; y en este punto no puede negarse que sus cuadros son sin disputa los mas atrevidos 
que ha consentido nuestra escena. La rígida moral no puede ménos de resentírse al contemplar 
aquellas damas, modelos de impudencia jr de desenvoltui'a, aquellos graciosos, personifícacion 



tt 



ABTICULOS BIOGRAFICOS Y CHITICOS 



de la malicía y del libcrtinaje , siempre lamentando las prímeras su perdido honor, siempre 
ideando y protegiendo los scgundos las intrigas mas torpcs y livianas. £1 autor se compluce en 
descansar en aquellas situaciones en que puede á su sabor desplegar toda la punzante maligni- 
dad de su imaginacion. Ya cs un tícmo soliioquio, en que la dama rccujorda los ardores de una 
pasion desarreglada ; ya un diálogo encantador en que el tímido galan obiiga con su resistencia 
á la apasionada dama á declararle abiertamcnte su voluntad ; ora una simple aldcana que cuenta 
con sencillez á una amiga las astucias coilesanas de que Iia sido victíma; ora un criado decidor 
que con cuentos y alusiones profundamente maligiias excita á su an^o á dejar á un lado el pu* 
dor, y haciéndole una pintura de las debiüdadcs propias del bello sexo, le enseña de paso los 
medios mas á propósito para llegar á triunfar de él. Pero todo ello ¡ con qu'é ingenio ! con qué 
travesura ! Parece que el mismo amor liabia descubierto á Tiaso, como al tíerno Ovidio, todos 
los resortes mas secretos de su infernal poder. Verdad es que la gi*acia cu el decir no es razon 
bastante á autorizar la falta de dccoro, y ménos en cl teatro, que debe ser el templo de las 
buenas costumbres. Pero ¿qué censor, por austero que sea, podrá condenar sin sentímiento los 
dit'ilogos de Tiaso de Molina? ¿Qué critíco escuchará con an*ugada frente los siguientes trozos y 
otros hifinitos que pudieran citarse semejantes? 



« Que siii ser mi hemiaiia madre 
Me cele hasia el tropezar, 
Pretendiéiidome casar 
Coii (¡uieii puede ser m! padre , 
Es desatino terrible. 
Cuanlo mas lo cousídero, 
Mas me aflijo y desesnero. 
¡Yo eii el abrif apacibie 
De (^uince años, con sctenta ! 
¿Que importa toda su plaia, 
Si cuaiKlo dármela irata, 
Con el estaño la afrenta 
l)e lavejez (lue le obliga? 
j^Ni de ({ué valor seráu 
Todas tus barras, s¡ están 
Mezcladas con tanta liga? 
Si el desposorio cplebro, 

Y estando juntos los dos, 
Me dice aiiiüri'S coii tos, 

Me arroja un dicnte reíiuiebro, 

Y con él me descalabra, 

;LQué lie dc hacer con un marido» 
En la ejecucion fallido^ 

Y fecundo de palabra T 
No, Jusepa, no es adomo 
l)el mayo el eaduco enero. 
¡Con uñ marido escudero 
A la ataliona dc un torno , 
Los celos sii'iripiH* á la mano, 
Sujeta á alguii tcsiiinonio ! 
¿Yo monja dol matrimonio? 
¿Yo el perro del hortelano?» 

Diálogo entre un criado y 8U señor. 

CRISTAL. 

c Tú que en damiles cautelas 
Cáledras puedes Ilevar 
Acabado ue cursar 



Díez afíos en sus escuelas , 
Argos serás, no marido. 
: Pobre de tu esposa bella, 
Si has de sosiiechar en ella 
Lo (jue de otras bas sabido ! 

DON DIEGO. 

No tanto ; pero yo intenio 
Buscar solo uiia beldad, 
Doncella en la voluntad. 

CRISTAL. 

¡ Qué difícil buscamiento ! 
Detela solo Plalou 
Fomiada allá en sus ideas, 
hazla hacer, si la deseas 
Dese modo, en Alcorcon. 
¿ De voluntad virginal ? 
Sigiio es (lue se volvió estrella. 
Aun no hay fisica doncella, 
¡Y büscasla tú moral !» 

Diálogo de criadot. 

GDAICA. 

« Mi honestidad defendf ; 
Dien que mi dueño intentó 
Con regalos y ternezas 
Obligarme á sus finezas. 

CASTILLO. 

Si un año te finezó^ 
Serás racinio en la parra, 
Que aunque á la apariencia sano, 
Ll(>ga un tordo y pica un grano, 
Llega un paje y otro agarra, 
Y el matrimonio, cspanlajo, 
Por mas que en su guarda vele, 
De puro picado suele 
Hallar soio el escobajo. » 



Por cualquicr págiiia quc llcguen á abrirse las comedias de Tirso, se tropieza indefectíblemente 
coii conceptós tan malignos y tan ingeniosamente expresados. Esta libertad que en el dia no 
puede ménos de ofender á los oídos delicados , era sin embargo bastante comun á muclios de 
nuestros autorcs de los siglos xvi y xvii, y no sabe uno qué pensar de la sociedad de aquel tiem- 
po, si es que los poetas intentaban hacer rctratos parecidos. Como una prueba de la tolerancia 
que se usaba en cste punto , no quiero dejar de citar aquí la aprobacion de las comedias de 
TiRso, que se inscrta cii el tomo ó parte quinta, la cual, tanto por su contenido cuantopor ser 
de Don Pedro Calderou de la Barca, el autor mas comedido en luaterias de decoro escénico, iio 
deja de ofrecer una singularidad notable. 

« He visto (dice) por mandado de vuestra Alteza el librotitulado Quintaparle de lascomedias dél 
Maestro Tirso de Molina^ en las cuales no hallo cosa que disuene á j.ui^stra santa fe y buenas 



• ».- 



ACERCA DEL HAi:STRO TIRSO DK BIOLINA. xxi 

costumbres; ántcshay en ellas mucha erudicion y ejemplar doctrínapor la moralidad que con- 
tienen, encerrada en su apacible y honesto entretenimicnto : efectos todos del ingenio de su 
autor, que con tantas muestras de ciencia, virtud y religion, ha dado que aprcnder á los que 
deseamos imitarlo 

Quedan pues presentados los principales cargos que pueden hacerse á Tirso : esto es, la 
poca importancia y la repeticion de muchos de los argumentos , y la demasiada libertad en el 
modo de manejarlos ; pero estos cargos no son de ninguna manera tan absolutos, que 
no pudiera contestarlos con excepcioncs honrosas , en que afortunadamente evitó aquellas 
fiiltas. En algunas de sus comedias, con efecto, supo hacerse superior al torrente de su si- 
glo, y atrevei'se á la pintura de caractéres comicos, df^jandoentrever un objeto moral como fin 
de sus composicioncs. Marta la Piadesa; Por el sótano /y el tomo ; La Celosa de sí misma; Fwi^ 
tiira te dé Dios, hijo; Privar contra su gusto^ y otras varias, dan bien á conocer lo que Tikso era 
capaz de hacer en este punto , asi como tambien que le era posible el arreglarse á unplan dis- 
cretamente modcrndo por la razon y el buen gusto. 

Tiene ademas este ÍDsigne poeta la gran recomendacion de la originalidad é invencion de 
muclios de los pensamientos draniáticos quc despues han hecho fortuna manejados por otros 
autores;y no pocos de estos han copiado ó imitado á Tiiiso, sin tener en cuenta lo que le de- 
bian. La hipocresia y la lalsa virludhabian visto una imágen suya cn la Beata enamorada^ án- 
tes de Moliere y de Moratin. /•;/ Convidado de piedra y Burlador de Svvilla, de Tirso, ha sido 
imttado despues por nacionales y extranjeros. Ni Rotrou, ni Regnard, ni Picard habian escrito 
ántes que Tmso hubiese ya dado en La veníura con el nombre una comedia cuyo argumento es 
una semejanza en el semblante. La Celosa de sí misnta ha sido iinitiida por varíos ; Moreto dió 
eii La ocasion hace al ladron una copia de La Yilíana de Vallecas, de Tirso, y en El desden con 
el desden trató el mismo objeto quc aquel en Celos con celos se curan. Cañizares copió la AntO" 
na Garcla^ lijeramente variada , y lo mismo hizo Matos con la Ekccion por la virtud^ á que dió 
el nombre de El IIijo de la picdra , y finalmente Montalvan copió servilmente á Tirso en Los 
Amantes de Teruel. 

Cosa inconcebible parece que el mismo hombre quc cuando queria sabía conducir tan dig- 
namente su pluma por el camino de la razon ; que era capaz de desenvolver (sin mengua de su 
ingeuio) una intriga peregrina, naturai é interesante, tal como la de Amar por señas^ Amor y 
celos hacen discretos, y otras, llcgase en otras ocasiones á delirar hastael punto repugnante que 
se ve enmuchas de sus comcdias : léanse, si no, Escarmientos para el cuerdo^ La Condesa bando^ 
lera, Los lagos de San Vicente, El niayor desengafWj y otras varias, en que se dejó atras á lo 
mas desatinado de sus rivales. 

Pero el genio deTiRso, obedecicndo de este modo al gnsto exlravagnntc de un público poco 
escrupuloso, supo como hemos dicho sujetarle en otras al saludable influjo de la razon y del 
buen gnsto, ofreciéndole pinturas animadas y exactísimas delas costumbresnacionalcs, como 
cxiDon Gil de las Calzas verdes; Por el sótayio y el torno ; El Amor médico^ y otras varias, en las 
cuales precedió á Moreto , Alarcon y Solis , indicándüles el camino de la verdaclcra comed¡«n. 
Engolfado en otras ocasiones cn los mas profundos arcanos de la melafisica amorosa, supo 
pintar el amor con todos los caractéres posibles : subliine, t-aimado, tierno, burlador; en los 
palacios y en las cabañas; gozaiido enla prosperidad, ó luchando y v(;iiciendo la adversa t'or- 
tuna. — El Castigo delpenséqíiey El Vergonzoso en Palacio, El Burlador de Sevilla^Amor y celos, 
Amar por razon deestado, y casi todas sus coinedias, dan repetidas pruebas de aqui^l aserto, y 
pueden todavia admirarse aun despues de haber admirado á Calderon; y íinalmente supo lu- 
char hasta en fecundidad con el coloso de su siglo, pues que ya queda asegurado por el mis- 
mo TiAso , que tenia escritas trescientas comedias en catorce anos. 

Pero en donde este poeta aventaja á todos los demas dramáticos españoles , es en la pintura 
de las costumbres villanescas , que sabe trazar con una verdad y gracia en ((ue no dudamos 
asegurar que noha tenido rívales, ni siquiera fehces imitadores. 

( Par Dios (]u<* hemos arrondado Y picóse Rras Delgado. 

Unos prados del t'oiicrju ; Volvió á piyallos mas ; 

Pujólos Autoii Dcrniejo, Y eiubcrrinchándosc Antoa. 



IXU 



ARTiGULOS BIOGRAFIGOS Y GRmGOS 



Pei^Ies otro empujou. 
Pu^ó cuatro rcalcs Bras ; 
Y a lal la puja los triyo , 
Que auuque los Uevó Delgado, 
Creo, scgun hau pujado, 
Que quedau ambos cou piú^- ^ 

DON JUAX. 

c¿Casaros?¿Cuándo ó con quién? 

VIOLANTE. 

¿Cuándo ? MaQana tcmprano ; 
Que ansiua cl cura lo dijo. 
¿Con quién? Con Anton, el hijo 
De mi viejo Bras Serittno. 
¿Cómo? Con juntar las palnias 
Al liempo que cl sí preüniiten ; 
; Mas quó importa (luo las juntcUi 
Si 110 se juntaii las almas ? 
¿Dóndc? En cás del escrihcn 
Que mos hace la escretura. 
¿Por quién? Por mano dci cura, 
Delaute del sacristen.» 

DOMINGA. 

c Si vos , el hechizador, 
Lo sentis como lo habrais , 
A buen puerto vos llegais; 
Que á la fe que os tengo amor. 
No lo saben sermonear 
Los de acá tan á lo miel ; 
Qui/.ás lo hace el huriel , 
el carrastiucño nianjar. 
Mas vos, auiKpie caríchato, 
Ln cada ojo socarrou 



Teuedes, si hechizos 80L, 
Dos varas de garal)ato. 
Yo sirvo al mejor serrano 
Que toda la Limia tien ; 
Es rico y home de bien, 

Y ciiico ducados gano. 
Siete da á cada vaquero ; 
Si él os recibe y conoce , 
Siete y cinco seráii doce. 
Juntarémos e1 dinero; 
Harémos hucha yo y vos, 
Diez afios le servirémos; 
La alcancia (luebrarcinos 
A los diez años los dos. 
A docc ducados.son 

Diez afios, si bien lo cuciito.... 
Diez á doce.... veinticieuU) ; 
Que ser.á rico peilon. 
Comprarémos vacoriños 
(Que los gallegos son bravos) , 
Í'n prado en que sembrar nabos, 
Diez cabras y dos rocinos ; 
Cogeremos, ya el centeno, 
Ya la boroa, ya el miUo , 
Dnen pan este,aunque amarillo , 
Sano el otro,aunque moreno; 
Gallinas, que con su gallo 
Mos sa^iucn cada año pollos; 
Manteca de vaca en roUos ; 
Seis castanos; un carvalloi 
Una becerra y un buey; 

Y los diez años pasados, 
Podrá envidiarnos, casados, 
Ei conde de Monterey.» 



Preciso sería copiar la mayor parte de los diálogos de Tmso para dar á conocer toda la 
riqueza de su imaginacion , toda la profundidad de su estudio , toda la fuerza , oríginalidad y 
gracia de su lenguaje ; pero basten los ya citados para reconocer en este eminente autor uno 
de los hombres mas insigiies de que puede con razon gloríarse el Pamaso español. 

Por eso es tanto mas digiio de censura el criminal é injusto olvido en que le han echado 
tantos autores como han tratado de la liistoria de nuestro teatro , y en el cual ha permanecido 
como eclipsado hasta estos últimos años, en queun apreciabIeIiterato(DonDionisioSoIis)volvió 
á despertar la buena fama de Tmso, presentando en la escena varias de sus comedias refumlí- 
das con bastante discrecion , y por fortuna perfectamente desempeñadas. EI público del dia 
quedó tan prendado de ellas, que el nombre do Tmso es un talisman para Ilenar el teatro , y su 
reputacion? por mucha que fuera en vida, creemos que se halla hoy mas sólidamente asegurada. 



III. 



DEL SEÑOR DON ALBERTO LISTA. 

Este ingenioso poeta, tan ameno como fecundo, floreció en elprímer tercio del siglo xvu; y 
considerado como autor cómico, sirve de tránsito desde el drama de Lope de Vega, todam 
desordenado en cuanto á la direccion de la fábula y de los incidentes , á la comedia mas bien 
conducida y mas artiñciosa, de Calderon. En efecto, es dificil cncontrar en el padre y fundador 
del teatro espaíiol una sola pieza cuya accion esté bien seguida. Él dijo que habia hecho seis; y 
los aíicionados al arte drainático sc dau de calabazadas para averiguar cuáles son. A la verdad, 
Lope agotó las coinbiiiaciones teatrales , y en esta parte casi no dejó á sus sucesores mas que 
el méritü de imitar; pero rtu'a vez cuidó de (luc sus incidentes fuesen hijos naturales de la fá- 
bula: solo se afanaba porproducir efccto; y no conoció el principio dramático dc que los me- 
dios düben estar en proporcion con los tiues. 

TiRso D£ MoLiXA, aunciuc en muchas de sus comedias , señaladamente en las históricas, guiu 
la fiíbula taii mal, y á veces peor que Lope de Vega, tiene sin embargo no pocas en que su 
reconoco mab artiiicio y correccion. Cclos con cclos sc curan^ Pruebas de amor y amistad^ Por el 



AGERGA DEL MAESTRO TIRSO OE MOLINA. 11« 

BÓtam y el tomOy Amar por señas^ La Celosa de sl misma, Los balcones de Madrid, El Celoso prti^ 
deiíte y alguuas otras, tienen ya uu verdadero plan dramático y una accion bien concebida y 
distribuida, sino con la perfeccion á que Uegó despues Calderony á lo ménos con la suficiente 
verosimilitud moral para que se íije la atencion con placer en la descripcion festíva y maligna 
de los caractéres y en las gracias de la elocucion , que son las dotes que mas se distinguen 
en este poeta. 

En efecto, coiocado Tirso entre los dos grandes colosos de nuestra escena, apénas habria 
memoria de él, si no se hubiese distinguido por su diccion, indefinible y cxclusivamente suya , 
y por la descripcion del amor bajo un aspccto Iiasta cierto punto ideal. Ningun poeta ha tenido 
tanto empeño en describir los lazos amorosos (jue cl se&o dcbil sucle tender al fuerte parA 
cogerle en sus redes y esclavizarle ; pero ese cmpeño le hace frecuentemente traspasar los li- 
mites del pudor y de la decencia, convertir los sentimientos morales de la ternura en un me- 
ro comercio de vanidad y disolucion, quitarle al amor su venda, y esponerle desnudo, pero 
sin vergüenza, al ludibrío del vulgo malicioso y poco delicado. 

;Qué especie de sociedad liabia frecuentado Tinso de Molina? porque la de su tiempo no era 
ciertamente la que él describió. A la verdad, no crcemos que fuesen purísimas las costumbres 
de la corte en los rcinados de Felipe III y de Felipe IV; pero á lo mcnos habia pudor y altivez 
en el bello sexo; y no era el uso general que los matrimonios se consumasen ántes de su cele- 
bracion , como sucede en muchos de los dramas de este poeta. Si los amantes no eran mas fie- 
les, constantes y decididos que ahora, por lo ménos la fidelidad era mirada como una virtud, 
y no como una preocupacion; y la constancia como un mérito, y no conio una ridiculez. 

Prueba incontestable de que nuestro autor exageró los retratos ((ue le plugo hacer de la K- 
\1andad mujeril, y de que no describió el espiritu de la sociedad culta de su tiempo, es ver 
que apénas se presentó Calderon en la escena con sus damas , tan amantes como las de Lope, 
pero mas altivas y pundonorosas, avasalló al teatro y al auditorio , y condenó al olvido , á pesar 
de su elegancia, las malignas comedias de Tirso: señal cierta de (¡ue la sátira de este no estaba 
en armonía con las necesidades morales de la época. Moreto, el mascómico; Rojas, elmejor 
trágico de nuestros escritores dramáticos, se vieron obligados á adoptar el lenguaje caballero- 
80 de su maestrOy y á abandonar las ingeniosas detra(XÍones del discipulo de Lope, cuyas co- 
medias no volvierou á representarse al público hasta nucstros dias , en que las costumbres (lo 
decimos con pesar) se asemejan algo mas á ias que él dcscribió. Sea cual fuere el mérito de 
TiRso de MoLiNA en cuanto á elocucion, no hace honor á nuestra moralidad ni ánuestro gusto 
el que se hayan visto represeutadas con aplauso El Vergonzoso en Palacio y Marta la Piadosa. 

Pero si hemos censurado con justa severidad (pero que á algunos parecerá demasiada) lo 
que nos ha parecido inmoral en las comedias de este autor, exige la misma justicia que no le 
defraudemos de la alabanza á que es acreedor como hablista y como poeta. Su estilo es tan fá-* 
cil como elde Lope, pero mucho mas correcto. El uso de las voces gráticas, las expresiones 
felíces con que enriqueció la frase poética, la novedad de iiitroducir sin violencia los sustanti- 
vos como epitetos , dan á su estilo concision y nervio , de que carece la diccion siempre flúida, 
pero pocas veccs correcta, de Lope de Vega. 

Pues considerado como poeta cómico y satíríco, con difícultad se hallará un cscritor mas fe- 
cuudo en chistes y donaires , ni que deseríba mejor las ridiculeccs que se propone revelar. 
Aun cuando es poco limpio, aun cuando los pensamientos ((ue presenta sean bastante libres, 
su lenguaje sin embargo es casto y urbano , y ni se roza coii las expresiones sobejanas c m-- 
fmundas de lloracio, Marcial ó Juvenal, ni con las imágenes delícadas y voluptuosas, y por es- 
ta razon mas nocivas, de Ovidio. 

Üebemos tambien observar que Tirso sabía describir tan bien como Lope el verdadero amor 
fiel , constante, entrauado, üidepen(Uente de la vaiiidad , dcl interes y de la desenvoitura. Diga- 
lo, si no, el hermoso cai*ácter de Estela en la comedia de Pruebas de amor y amistad^ carácter 
noble é ideal, que resiste á las solicitaciones de un principe , y lo ({ue es mas , ú las injusticias 
de un amante celoso, que sabe sufrir coii dignidad y hacer sacrííicios que uo espcraba ver pre- 
miados; eu fiu, quc es el bello ideal de la ternura mujeril. Pero aun en ebta comedia se cono- 



«X5cr# 



ARTICÍLOJ; BIOCÍRAF'ICOS Y CftnlC0?4 



Y asf cstos montes, dc aüondc 
Coiiieturais mi dcsden, 

Me enstn'ían á qutTtir bicn. 

Ya os digo quc c1 montc v prado 
Licion á nii anior lian dado. 
Mirad oso arroyo frio 
Oiic ronda csas florcs betlas, 
Cnyas aguas lcnguas sc haccn, 

Y solo se satisfacen 

Kn quc sc miran en cHas. 
Estos olmos, sicmpro presos 
Dcstas parras (][ue los niiden , 
¿tíuc premios a su amor piden 



Sino es ahrazos y besosf 
Gstas aves quc acrecientan 
Su araorosa dctcncion , 
En fo qnc amor es union, 
Con unirse se contentan. 
Kntre aqucstas soledades 
Los hrutos qnc amor prctenden , 
Yoluntades solas vcndcn 
A precio de voluntadcs. 
Y csto mi amor satisftiga, 
Pues rico el amante está 
Que un alma por otra da , 
Si amor con amor se paga. 



El pdigro que tiene semejante modo de escribir, es el dc caer en el gongorismo qae en 
Uempo de Tirso ya iba contaminando los ingenios ; y aunciue este insigne poeta se burla varias 
veces del estilo culto, se dojó con frecuencia arrastrar de él ; y así, pintando en Privar contra 
sn gnsto á una miijer que se baña en un rio, dice : 



Acrerentaba Apolo á rayos rojos 
Grados {\i* fuego, quc abrasando aprisa , 
Se la dau á la dama, y cl todo ojos , 
Lo (luc en Daftie no pudo , a(|ui dívisa : 
Dcspoja ropas, d(>l amor liespojos, 
llasta el liuo sntil (si no camisa), 
Velo que corre á iniág(>n cristalina 
Kl vieiito, sumiller d(^ su cortiiia. 

Alabnstros di^scalza, quc aprisiona 
El prado eii florcs, porque no se vaya. 
Clavohvs grillos son, si iio coroiia, 
Uue pisados alienta y no dcsmaya. 
Kl rio, (¡ue estas diclias ocasiona , 
Con labios dc cristal , pasa de raya , 
V á la leiiuua del agua, por tocalíos, 
Argos de k'iiguas es hasta bcsallos. 



El derccho jazmin tienta la orilla, 

Y se estremecc cuando toca en ella : 
Gristal el pié , cristal la zapatilla , 
Quc calzara el amor, á merccella. 
Girculos apresura al r(*cibilla 

La fii^itiva plata, aunquc con ella, 
Kiividiosa de vcr que su luz borre, 
Rehusaiido el competir , corrida corre. 

Eiitra t'l s(>guiido pic*, basa segmida 
De mármol vivo, de animada nicvc : 
Ya da olro pasu ; ya, nuuque iio profunda, 
Adonde iiuiica cl sol , la a^^ua sc atreve : 
La tela , en lin , dc aquella imágen funda , 
Arroja á un arrayan , y de uii ay leve 
Aniniada, ondaspuebía dc marfíles, 

Y milagros dc amor mucstra en viriíes. 



EI ({ue solia caer en afectacion tan ridicula , tiene no obstante descripcioncs de una sencillez 
y vprdad oncantadoras , como es la siguiente, sacada de Man-Hernandez la Gallega, en qne sin 
L)aj('za ni cliocarreria , usa el lenguaje tosco del pueblo. 



Si vos, el hcchizador, 
Lo S(Mitls como lo hubrais , 
A buen puerto vos Ilegais ; 
Qu(> á la fe quc os tengo amor. 
No lo saben sermonear 
Los (le acá tan á lo miel ; 
Qnr/.ás lo hace el buriel , 
el carrasciuoño manjar. 
Mas vos, aunquc carichato, 
Kii cada ojo socarron 
Teiicdes, si hechizos son , 
Dos varas dc garabato : 
Yo sirvo al mejor serrano 
Que toda la Liniia tien ; 
Ks rico, V home de bien, 
Y cinco ducados gano. 
Sietc da á cada vaqucro ; 
Si él os rccibe y conocc , 
Sii»te y cinco seVán docc. 
Juntarémos el dincro; 
llarémos hucha yo y vos , 
Diez años le servirémos , 



La alcáncía quebrart^mos 
A los dicz afios los dos. 
A docc ducados, son 
Diez años, si bieii lo cuento... 
Di(!Z á doce... veinticiento ; 
Que scr& lindo pellon. 
Gomprarémos vacoriños 
(Quc los gallcgos son braTos)« 
Vn prado cn quc sembrar nabos, 
Dos cabras y dos rociños ; 
Gogen^mos ya el centeno, 
Ya ía boroa , ya cl niillo, 
Biienpan cste', annquc amarillo, 
Sano el otro , auii(|ue moreno ; 
Gallinas que con su gallo 
Mos saquen cada año pollos ; 
Mantcca de vaca cn rollos ; 
Seis castaños ; un carvallo , 
Ilna bccerra y un buey ; 
Y los dicz añós pasados , 
Po<Irá envidiarnos, casados, 
EI conde de Montercy. 



Tambien cn el estilo elevado Tirso solia tener naturalidad y suplir con altos pensamientos lo? 
alambicados conceptos que usa otras veces y de aue Iiemos visto una muestra mas arriba. 
Sir^'an dc ejomplo las siguientes octavas, que en la comedia de La Prudencia en la mnjer pone 
en boca de üon Diego de Ilaro , alabando á Vizcaya; 



Infantes , dc mi cstado la aspercza 
Conserva limpia la nrimcra gloria 
Que lc dió, en vcz iicl Rey , naturalcza , 
Sin (luc sus rayos pase la vitoria. 
Un nicto de Noé la dió nobleza ; 
Que su bidalguia no es de ejecutoria, 
Ni mezcla con sn sancre, lengua ó traje, 
Mosaica infamia que la suya ultnije. 



Cuatro bárbaros tengo por vasallos , 
A quien Homa jnmás conquistar pudo , 
Quc sin aniias, sin muros, sin caballos , 
Libri s coiiscrvan su valor desnndo. 
Montes dc hierro habitan, quc á estimallos , 
Valientc eii obras, ▼ eii palabras mudo, 
A sus minas ffuardarades decoro, 
Pues por su merro, Ks{>aria goza fa OfO. 



lMII»»fcvVWV»l«»W»»l»^WÍIWÍWIW(t'W<»WVIMWIi .%^M «*%%WMn«l«V)i «i% 



kM«»v^vi«Mi>.v«i yt M ^ii M imiiMiM M Mé/i/m»MiNi M mMi M m' 



CATALOGO RAZONADO 



DB 



LAS OBRAS DRAMÍTICAS DE FRAY GABRIEL TELLEZ 



(EL BIAESTRO TIRSO DE MOLINA]. 



LOS GIGARRALES DE TOLEDO. 

No he visto la priinera edicíon. La que eiiste en la Bi- 
hlioteca Nacionai , tiiMie esta portaüa : Cigarrales de To- 
ledo. Compuesto por el Maeaíro Tirso de Molina^ natural 
de Madrid, Aiio 1631. En Barcetona, Por Gerónimo Mar- 
garit, La aprubacion , dada en narcelona á 3 de selienibrt^ 
di; iGüOf principia con estas pa1al)ras : Los Cigarraies de 
TotedOf que compuso et Maesíro Don Gahriel Tirso de Mo- 
iina^ y se imprimieron en Madrid seis aiios tiá.., Pur esie 
dato parece que la porlada ó el íin de la ediciun quc se 
eita del)er¡an traer expreso ei afio de Hiúi ; pero las dus 
lprul)aciones , que se copiaii allí en segnída como de la 
ediciun original, son del afio 1021 : la primera de 8 de 
octubre, íirmada por un Fray Mi};uel Saiiclirz, y ia se- 
gunda por Don Juaii de Jáurej^ui, á ¿7 del propio nies. Don 
José Alvarez y Daena dice, en los IIijos ilusíres de Ma- 
drid, artículo Gabriel Tettez, que habia vislo una edicion 
heclia en 10:24 : probablemeiile seria ya la segunda. Aun- 
qae esta obra uo es dramática, incluyó el autor en ella 
las tres siguientes : 

1. El VEntiONzoso Eif PALACio.— Comedia comprendida 
en uueslra coleccion. — Represenlóia Sancliez, único en 
cste {{(^iiero. 

% Có)io UAN DE SKR Los AMiGOs. — Uopresentóla Piiiedn, 
niaestro de los de psii' oficiu. — Don Yiceiite Uodri^iurz di* 
Arrllaiio, que ret'uiidió la comedia de Lope, liliilada Lo 
cierto por to dudoso , ingirió en eiia un trozu de Cómo 
ttan de ser tos amigos. 

3. Ei. Ckloso pruuente. — Ya incluida en nueslra colec- 
cion. — Uepreseiilóia iMnodo.— Calderon imitó esta conie- 
Uia cu Id de A secreto agravio , secreta venganza, 

rUIMEUA PAUTE 

DE LAS COXKUIAS UEL MAESTRO TIRSO DE HOLINA. 

I{;noro si liay en Madrid nl^nn ejcmplar de la primfra 
cdinon. El de la UililioU'ca Nacioiiai, i^nai al qiii.' posec 
el Semir Don Ai^iistiii Dnraii, tieiie esta \)(\vVm\\\ '. Doce 
comedins nuevas det Maestro Tirso de Molina. Al Ihtor 
Juan t't'rt'z de Montatvun, uaturat de Madrid. Auo XiuA. 
Kn Vait'ucia en casa de Pedro Vatricio Mey. La suiiia \\v\ 
privilrgiu, copiada de la edicion priincra, está dcspa- 
cliada eii Bladrid á 1¿ de niarzo do IGilG; la sunia dc la 
tasa tieiie la feclia de 20 de novienibre, y la fe de crratas 
la de S2, tambien de novieinbre del misiiio auo. El Señor 
Adolfo Federicu de Scliaek (tomo ii, pái;iii;i .Vii de .sii cx- 
celente llistoria de ta titerutura y artc dramñtica en Ex- 
paua) ciU uuu ediciuu dt cálc tuiuu, \erubiinilineule la 



prlmera , hccha cn Madríd , año de 1G37. Gonücne esta 

tomo doce comedias. 

1. Palaüras y PLiitf as.— fiicluida en nnestra coleccioD. 
— Rt^iresciitúla Sancliez. — Doii lM;rnando de Zárate hnitó 
los dus primeros actos de Valahras y plumas en su conie- 
dia lilulada Quien liahla mas, ohra ménos.—Fineias con- 
tra (/<*«{'/(/«, coniedia d(*l ScDor Don Manuel Rrcioii de 
los llerreros , y liaudera negra , del Scíior Doii Toniás 
Uodri^uez Uuhi, (;iraii subre ar¿;uinentus [larecídos á Pa- 
tahras y ptumas. 

2. El pRKTKNDiFXTF. AL RKVKS.—Ya incluida en csla co- 
leceion. — Ucpresciilúia, es decir, hízo el principal papel 
en ella , Ortiz. 

3. El Ariiol del mkjor frcto.— Uppresenlóla Orilz. — 
El ar<riiinento de esta coinedia es el hallazgo ú iiivencioii 
dc la cruz de Cristo eii Jcnisaleii por EliMia y Gonstanti- 
no. — En la Biblioteca dcl Exceleiilísimo Scñor duque de 
Osuna hay un maiinscrito de esta coinedia con fecha del 
ano 10:21 en Madrid. 

4. La Yillana ük Yallkcas. — Inclnida aquf. — Repre-. 

soiitóla Leon. — Se lcen eii esta comcdia (acto i , escena v) 

los versos que á conliiiuacioii sc copian : 

Por burnns nuev:is os dny 
Qiiccl Mcy Ini ron\ul(>«*¡ilo... 

— ('iracius á Dios. — Y lia salldo 
A Atüclta L'ii |iül)li('u huy. 

¡Cosa ('xtrana , qm* cn vcint(> aflos 
tíiu' rcinn , ni linnilircs, ni daüus, 
iVstrs, Kucrra^ ni ri^íorcs 
Ih'l riclo, liayjn adigida 
Esle r(;ino ! 

EI rey, á quien esios versos aluden, es indudablemento 
IVIipe III, qne sucediú á su padre cii \{*\)H. Uua carta quc sn 
lee cii la couK^dia tieiie la feclia de 25 de marzo de lOáO. 
Eii tal aíio debió ser conipuesla ó representada La Vitlana 
de Yaltecas ; y por lo iiiisiiio la edicion del priiner tonio 
de conuMÜas de Tkli.kz (|ne, scj^nii algunos, aparcce como 
del año KUO, d(>be ser coiilraliecha , ó al ciiarla equivo- 
oaroii ios iiúiiieros. 

En la cscciia ánlcs nieiicioiiada se lee ademas : 

¿(Jiu'* li;iy cn Madrid de romrdias? 
• .•.....•••• 

— La i'ortr lialtia alhorolada 
('on cl .\sumhrii Pincdo 

|)c la Hnipia i'.unvi'ptiun; 

Y, fuiTa la dcNoíion 

Ilrl nomkre, alirmaros pucdo 

Qui' cn cstc Kf'ncro llc^a 

A scr i.i pnma. -^ Y dc (iui(';iif 

— Ili' I.iipc ; <|u«' no cstán bÍCD 

Talcd mub«i> bin Ul Vei¡a. 



ACKUCA DEL MAESTUO TIUSO \)K MOLLNA. x\\x 

S! so aspornza losca iio ciilliva Eii su Iroisro, ik» oii silla rcal íriiiaíM, 

Araiizaflas á Uaco, liazas á Cércs, Nobics, pucslo qiif (lobrcs cifcloi'cs, 

Ks por(|uc Vciius liuya, (pic iasciva Tasi soio un scíjor juraii, cuyas lc\cs 

Hipotcca cu sus frutos sus piaccrcs. Lilircs c«iiSfrv:i:t lic liranos rcyfs. 
La ciiciua hcrcüica, uo la blainia oiiva , Suyo lo soy a^(u*a, y (ici licytio, 

Tcjc coroiias para sus luiijrri's, Lral 'cn (lí'lr-nls'lii', y'prí'tciiduMit»' 

Ouc au:i(|uc (íivci'Sas cii n S( xn y iKMsí^rcs, Iji- su iii.üirc, :i (¡uicn «iar Ía uiano lio, 

Lu gucrra y paz se igualau a sus iiouibrcs. Au:í()uc ia (icslcailaii su oÍMisa iiitciitc 

Kl árl)oi (lc Garuica ha coiiscrvado InfaiitfS, si á ia icn;;ua Í!;ua)a cl lirio, 

La autigü'MÍad ciuc liustra á sus scuorcs, Int('>r|ircli' cs la (•spa'Ía 'ic! valicntc; 

Siu (|uc liranos lc hayau d(*shojado , Ki liicrro cs vi/.caino. (pic os cncart^o, 

Ni liaga suiul)ra á coufcsos ui á traidon^s. Corlo «.'ii pataiiras, p- ni (Mi obras iar.-;'». 

Es felicísinio Tiiiso en hi pintura de ciertos caractiínís (|ii(í inteiita ridiciilizar, coiiio en est?» 
ile un cura. 

Servi lucgo á uu clcrÍKou Y ('-1, couruMidosc uu capíísi 

Vn nws fpicuso que iio (Mit(*ro) (nm* tiMiia con cisacclias 

Dc iacavo y dc.<p(;iiscro. L:i coiicic:n¡;j. imm- s r :i!»cÍ!as 

Kra uu 1iomi)re dc opiiii(M) ; L:'.s (pi(> ii*()l(i:'.::s .-0:1 1, 

Su i)()Ucta7.o caiado, ^¡«'(iau'iosc con los dos 

Liicio , gravc , carilíeuo, Alo:ics caiicci aii'io, 

Mula dc vchilidoS(Mio, Dccia ai cicio inirnndo. 

Ki cu(*iio torcido á lui iado, «jAy. ama , «|!i('> ImiMi'i <•> liios!^ 

Y hoiiiiu'c, (Mi iiu, (|uc iius muLduba i^ ]'••!.• . ct ü 1 . |M>r hm >• 1 

A pau V agua ayuuar Saiilo (\no , i:ni pn-do y IÍ(M|i» , 

Los vicni'»s por ahorrap Nufica a Dios üanialia Íhkmio 

La piluiua qixtí uos daba ; nasla dcspucs dc coiucr. 

Hemos alabado los diálogos de este autor : muchos pudiéranios (-¡tarde todos ¿jihieros ; pero 
nos contentarémos con uno que, aunque Inrgo, caracteriza él solo á Tirso, y da una idea del 
ttilento que masdominaen él: está en La Villana de Vallecas. {Vcáse la pág. lii de este volúmeii.) 

TiRso DK MoLiNA cs autor dií ElDurlador de Scvilla^ y el creador dcí (\sficarácter de Don Jiian 
Tenoi^ío que tanto se Iia reprodncido en comedias, dramas líricos, pocnnas, y «pie vn el dia es 
europeo. El Burlador es una obra muy irregular, sohre todo en los dos priineros actos ; pero la?; 
situaciones del terceroson sublinies y de ij;rande efecto. Nada citnivmos dc osta obra, porque s'i 
asunto es Iiarto conocido, y porque ya basta con los trozos ({ue iicmos coiúado de este insign*; 
drainatico. 



Nn hablarla mndo. 
No basqaes mi mnerte 
Cvando el aima oeupo» 
Contemplando ansente 
Las glorias qne tnYO. 

CONDE. 

Ilcrmnsa seflora, 
Porqoien elburil 
Dcl soi en sn esfera 
Seafrentóde si; 
Miiagrusa imágen « 
Quc entrc oro y marfll 
Tocó la azucena , 
Retocó el cannin ; 
Cazadora-dealmas, 
iQuién te podri iiuir? 
Qnc es cebar con giuria 
Generoso ardid. 
Cnando mnerto estuvc, 
Mi bien , sin sentir, 
Vus vida y yo aima 
Nos dimos alli. 
Pagné de contado : 
Ya ¿qné me pedisT 
Sinaima.ysin vos, 
iQué he dc ver ni oir? 
No sp vista el sol 
De ajcno turqní : 
Dejaido á mis ojos 
Qne van i morir. 
Soberana Infanta , 
Mi gioria , advertid 
Sl vos 08 qnedais , 
Que yo voy sin mí. 
Ei Rey mi sefior 
Mc manda partir, 
Amorqucno parta; 
YvosÁquédecis? 

ÍLIorar puede ci soU 
^>rca e^'tá mi fln ; 



DE LAS OBRAS DRAMÁTIGAS DEL HAESTRO TIRSO DE MOLINA. 

tilodeTELLBz, sele atr¡baye,conla autoridad del Senor 
Don Aguslin Duran. 

iO. PBmERA PABTE.— PrÓSPERA PORTDTrA DB DOK AlTARO 

Dc Lü.NA, Y aüversa de Rut Lopez db Avalos.— Represen- 
tóla Valdcs. — Son de notar en esta obra los dos pasajcs 
que á conlinuaciün se insertau , de los cuales el primero 
parece de Alarcon y el seguudo de Tcllez , y los dus é'ni 
embargo se ballan eu uu acto mismo. 



Colgó en mi cenit. 
¡Bien hayan los celos , 
Biencs para mi ! 
jBiL'u baya la aDseneia» 
rucs puudo decir, 
Que gozo por eiia 
Lo que no creí ! 
8ANCH0, cue está stupenso , tUce 
nurando at paño : 
Hermosa Tirrcna , 
Fscnebame td, 
Ouc tambieu me ansento 
Vestido dc azoi. 
Do satisraccion 
No iievo un aimad ; 
De sospechas si , 
Que ilevo un baul. 
Qnisistelacorte, 
Forzosa inquictud , 
Donde haiiar pcusaste 
Biquezas del bur : 
Deüéndete, amiga, 
Mira á la virtud ; 
Que en la corte hay gcnte 
De Cararnaun. 
No quieras quo yo 
Pierda la salud, 
Si no só la P, 
Porsaberla Q, 
Ni que en nncstros montcs , 
Casado avestruz , 
Digiera tinteros 
Kn mi joventud. 
Diccn que ios pastos 
Son ya de comun : 
Cásese con eslo 
Algun Bcrccbú. 
Si dci caracol 
No llcvo el testuz, 
Quclo trino, juro 
A Dios y i la cruz. 



Que ei rigor la espada 

4. SiEMPRE ATüDA LA vEBnAD. — Rcprrsoiiióla Juan Je- 
r^ninio Vnlt'nciano, con qne eiitró en Scvjlla.— f>on Jn:in 
de Blálos Fragoso lii/.o uiia imilacioii de esta picza coii ci 
titulo de Ver y creer, lül asuiito perUMicce al tiemi^o y ú la 
corte del rey Don Pcdro de Portugal. 

5. Los Aha:(tes de Tcrueu— fíepresentóla Avendano.— 
Seincluyecn esla coloccion , tan exaclamente copiníla, 
quc liasla las erratas se han respetado. El Doclur Juan 
Perez de Moutalvan hizo una refundicion deesta. quc acaso 
seria ya refundicion tamblen. 

6. PoR EL sÓTANO T EL TORNO. — Incluida.— Roprcscntóla 
Prudo.— Concloye la coniedia con estos versos : 

Esto sirva 

De cntrctener soiamente : 
No porque haya estas maíicias 
Qiie por el sóiano y torno 
TiRso escribe, mas no aflrma. 

Spgunda Gomedia de Tellez que hallamos en la Segunda 
parle. 

7. Cautela coxTRA CAt'TELA,— Incluida.— Ropicscnióla 
Auiarilis.— Don Agustin Morelo imitó, no con nuiclia feli- 
cidad, el 3r{;umento de esta comodiu, en la que intituló 
El mejor amigo el rey. Las csconas x , xi , xii , xiii y xiv 
del acto sej^undo se parecen, por la rapiduz y ualurüíidad 
dol diálogo, á alguna otra de las que lieue eu sus come- 
dias Dun Jiian Ruiz de Alarcon. 

8. La mljkr por fuerza. — Represcntóla Avendaño.— 
Rodúccse el asunto de esla comedia, para cumplir con 
el litulo, al empoño dc uiia dama ilamaila Fiiiea, qno eiia- 
inorada perdidamente de un conde que no la qniere y 
uina ik olra, coiisigue at fin (jue sea .su cspuso. La esceiia 
os on Nápüles, y ol Roy toma paite on In aicion. Los ulros 
porsuiiajes son Alhcrlo, herniano de Finea, un luarquós 
Luilovico, l^cnisa, Risolo, elc. Más parece conu-dia do 
Lope do Yega quede Tiüso ; pero Lope no neco.silaba imi- 
tar á Tirso ni á iiadie. 

9. ElCoxdex.iüo por descoxfiaoo.— Incluida — Repre- 
senlóla Flgueroa.— Este es el draina que, enire los doce 
de la Segundaparíe, contione bellezas dc órden mas allo : 
por eslo, por el pa|)el del gracioso y varias escenas dc 
baiidoleros y gente perdida cn que parcce nolarbe el es- 



I. 

RUT LOPEZ. 

¿Qne porqne te qnirro bien , 
Testimonios te ievanten? 
iOb enviilia, soberbio truono! 
Dramidos das de vcneoo , 
Pnrque á la Tirtud espanton. 
Salte afuera, Juan (íarcia. 
No sü si ticnes mcinoria 
De un sncoso de la historia 
De Alojaiidrn , qno tenia 
Un mcdico miiy privado. 
Y escribiórunlé un papeía 
Que se rcpatasc dól , 
Pnrqiio haMa rnnrcrtado 
Darle ia muerte : ei Tamoso 



Y magnánlmo sefior, 
Como le tenia amor, 
Nunca estuvo temeroso. 
Trójole cierta beblda 
Un dia el médiro, y él , 
Kntregáudolc cl pa'pd . 
Tomó la ropa, y, ia vida 
ScRnra en caso tan nncYO, 
Dijo con Kailardo brio : 
Mira si dc li me tto : 
I.ee tú, miéntras yo beboji 
El mismo raso confirmo, 
Sin ser Alejandro yo : 
Mira si tc ouiero ó no : 
Lee tú, mieniras yo flrmo. 
{Dale elpapel^ y firm* miénirai 
lee QtíreU.) 



Los versos anterioros recuerdan esta quintilla que puso 
Alarcon en Los favores del mundo, acto prímero : 

Porquc Alejandro deela 
( ¡Ved ruántn lo encareria!) 
Que mas contento quedaba 
Sí un agravin perdonaba , 
Que si un contrario vencia. 

De cedazo ó de Milan. 



II. 

PABLILLOS. 

¡Lindoalifio! 
Aunqno si»y al^n iampino, 
Tengo yo lá edad aflosa. 
iVi'ume con aqucsta cara 
Tan raaa y íczt A Te niia 
Que en la Kran caniiceria 
De los Inrantcs de Lara 
Mü halle }o, y en AraKon 
Mantu\een ei nics de abril 
l'n lornco cnutrn mil... 
iMii he dicho? Pücüs son ; 
Y de tudos ellus , solos 
Kn pit^ mc quodarnn dos : 
Dírlábalns, vivcDios, 
Con mi lanza , como bolos. 
Uno saiió muy galan, 
Sin botas y con espueias, 
Vestido todo de telas 



Su invenrion era una arpfa, 
Que en su Karra suria y fea 
Sc Ilevaba ¿ (ialatca. 

DÜ.SJLELV1BA. 

iYIaletra? 

PABLILLOS. 

Ansf decia : 
«Polifemo tenia nn ojo; 
Vos , seilora , teneis dos : 
No sois Polifemo vos.» 
Otro sacd , á lo que entiendOy 
La hnmana naturaleza 
Con un mote en la cabeza : 
Médicos ia iban siguíendo. 
Kra el mote : « Intento es mio 
Que crezca el género hnmano; 
Y estos me van á la mano , 
Pues matan mas que yo crio.» 



Las birladuras de PabliIIos recuerdan otra de Mansilla 
en LaHuerta de Juan Fernandez. (Véase la página 641» 
columna 3.* de este tomo.) 

W. Advkrsa FoaruxA de dok Altaro oe Luna.— Repre- 
seiitóla Valdos. 

i2. KsTO si QOE Es AT.GOCIAR. — Inclulda. — No se ex- 
presa quién represenló el prlncipal papel en ella. — Eito 
$i que es negociar es una rofiiiKliclon de El melancólico. 
Hay varios trozos iguales en ambas comedias, como ya 
qutída advertido ; y ol carácler villanesco de la protago- 
nista aparece |iintado mas ¿ la mancra de Tellez eii la 
spgunda comodia que en la primera, por cuya razoii es 
imposiblc dudar que sea la cuaria obra dei tomo exclu- 
sivainonte propia de nuestro autor. Ademas dc las doce 
comedias arriba diclias , comprende la Segunda parte 
estos doce enlremeses. 

1. La Veiita. 

2, 5, 4, 5. Los Aloaldes (ctiatro partes). 

6. K\ Estudiante qoe se va á acoslar. 

7. KI Gabacho , ó las lenguas. 

8. KI Nogro. 

9. LasViudas. 

10. EI Duende. 

ii. Los Coclies de Bonavente. 
12. La Malcontenta. 

Los trozos siguientes darán idea de lo quc bacla Telles 
en esia clase de fábulas. 



B. 



GATÁLOGC aA2M)r(AD0. 






DE LA YENTA. 

EL VEHTERO, á «» ESTODIAIITK. 

¿Qaé hay qoe contar de nucvo en cl canüno? 

EL ESTTDIANTE. 

De nneTO solo cnentan vucstro vino. 

EL te:;tero, á m eriada grajal» 
nrajal , tanto ojo con cl liccnciado , 
Poniuc hay cstudiuntillo 
(iue se Ucva un colclion cn un bolsillo. 

LA CRIADA. 

No hay qnc tcmcr, Corneja ; 

Quc hay cn casa colchun , quc cn dus instantcs 

Pasa ¿ cbinche nna cscuadra dc cstudiantcs. 

EL ESTUDIANTE. 

ÍPor coatro albondiKuiIias como nucccs 
le pide vcinto cuartos, 
Yaycr hizo ocho dins, 
Por cuutro albondiponcs como cl poiio 
He llevó trcs cuartillos ! 

£L VENTERO. 

Si hnria ; 
llas no 86 muere on asnu cada dia. 

DE LOS ALCALDES. 

primera parte. 

Altereado entre hojarrilla , aknlile de los /üduhfnx, y domi.ngo , 

Bleaide de los vilianns : esU' bobo , y aqucljuiíio. 

IIOJARRILLA. 

¡Domingo! 

DOMINGO. 

¡Mojamlla! 

MOJAKRILI.A. 

Mónosbrio; 
Quc sois villano vo^;. 

DOMI.M'.O. 

Y vos judío. 

kOJARRiLLA {¡wnicndo deliiutc a homiuijo uua vara como se pone 

uua Inu^a). 
Fuera, dijc, ú diiirlr iiiiu lauzada. 

nOMINCO. 

No scrá la prinicra , caiiiarada. 

MOJVKKILL.V. 

jSoy yoLonjjnios? 

DOMINC.O. 

Ménos el caballo. 

MOJAIIKILLA. 

Ta no pucdo sufrillo. 

DOMI.NGO. 

Pucs soltullu. 



VI 






\ 



MOJXlUdl.l.A. 

¡Fnrrfc cosn es iinliir ron mcntccatos! 
Inuccutc, cscucliad. 

DOMINCO. 

Di'cid, Pilátos. 
Sciit¿os,AIcaldc. 

MOJAURILLA. 

Scntáos vos. 

DOMINGO. 

Nu fjuiero. 

MOJARRILLA. 

Scaiáos, Domiimo. 

DUMINGO. 

Kl sábado cs primcro. 

MOJARRILLA. 

Yo soy cristiano virjo. 

DUMINGO. 

Alcnldc hcrmnno, 
El vicjo vco ; cchad acá el crístiaiio. 

MOJAKRILLA. 

Senti'ios nllá ; (lue juntus nunca haréinos 
Bucnas mi^as los dus. 

DO.Ml.NGO. 

Ya lo ima^'ino, 
Porquc las mios sc Iiaccn cun torino. 

DEL MISMO ENTHEMKS. 

SEGrNDA PAKTE. 
CLARA , Y»t(/¿r de MOJAKRILLA , á DOMINGO. 

Yo tomarc Yengan7.a en tal desKracia. 

DOMINGO. 

Todo lo quc cb tuiuar, lo h-Jcei^ con gracia. 



CLARA. 

Agradcced qoe vienc mi marido. 

DOMINGO. 

Vos se lo agradeceis coando sc ha fdo* 

MOJARRILLa. 

Sois viliano , harto de ajos y ccbolias. 

DOMINGO. 

T Tos no; qoe aun cchais ménos las ollai. 

MOJARKILLA. 

Echar ménos las ollas no cs delito. 

DOMINGO. 

No, scfior, si no fucran las dc Egito. 

EL ESCRiBANO , MOJARRiLLA , quc toma resideticia á domimgo. 
EI barhero, seflor, pone deninnda 
AI mcsuuuro por ciiicuenta rcales : 
A cntrambos escuchi) el scilor alcaldc, {Domingo.) 

Y siu mas ocasíou, maiidó uhorcallos, 
Dc quc cstuvicron y:i muy aprctudos. 

DOMINGO. 

Mas ;qu6 tengo dc hcr, si dice cl uno : 
■ Dios sabe la vcrdad, que no los dcbo;» 

Y cl otro dice : «Aunquc á u.sarcc sc alrcvCf 
Dios sabe In vrnlad , qn»* ine los debe,» 

Yo dije : «i'ues aliórqueiilos ú entraniboSy 
Yaila lo juzgua Dins, pucs qiio lu sabc, 

Y el quc no los di'hícri', no lus pa{;ue. 
Dios sabc ta vrri:.:il , Dios lu prnvra ; 
tíuc yo no quicru pieitos en mi aldca.» 

:-IUJAKi'.lLLA. 

Yo no pucdo creer c¡ih> tul hicistcs. 

DU.MlNr,0. 

¡ Bueno cs cso ! iMics }, c.iiúudo vos crcistcs? 

ESCIilCANO. 

Duy fc dcUo. 

MOJARniLLA. 

Yu 111» ; qiie nu cuuvicnc. 

DO.MINI.O. 

Ninguno pncdc dar lo que no ticnc. 

HOJAKe.n.LA. 

Ilrrmnno, herniaiKt, ilail \U('Stro descarito; 

Qíiv uuiiqui' itii' h.iiilais tan inal, suy jucz, y tcngt 

Para oir á lus partcs dos orcjas. 

DOMINGO. 

Vos no teneis iuns (ic uiin , nquesto es cicrto; 
Quc la otra os ia quitaiun cn ci ilucrtu. 



DE LA CUARTA PAKTK. 

EL ESCRiBANO, á uuo de los dos atcaldes GARLiro y espinilu, 
sucesores de Mojarrilla y Domingo. 

Scnor, uqucste prcMiá uii liomlirc houradu 
En uuos versus Ic llani('> ijucmado. 

CAKLITU. 

^Es aquc&to vcrdnd? 

EL CKKSO. 

(Hjjaii vuarcedes. 
Yo soy pocla , 6 por lo menos i>icuholo, 

Y riciias rii¡iias liicc cn su aiaiian/a : 
La uiia acalni eu /unln, y yo, fiir/ado 
Dcl cuusunaute, h- üaiiie quc.nado. 

Jní'IMI.I.A. 

Pareccis 'á un pncta (jue caulaudo 
Cicrta hat.ill.i , dijo aqucstos versos : 
«.Mas elj(i\eu, cou un hn^ton de enehru, 
Lü di(j uu p'lpi' luoi'tal cu cl cclcbro.» 

Y un critico ¡nrcrnal dc vcis» y prosa 
En la iiiár^fcn lc pu.'^ii aquu.^la Kio&a : 

Npor scr cl hastou de eiicbro 
Diz (|ue le di(^ v\\ el cclcbro, 
Y si fuera de uicinhrillo, 
Le dieru cn cl colodrillu.» 

GAKLITO. 

Forzóle d consonante á esc cuitado. 

ESeiNII.LA. 

A galcras llcvad cste forzado. 

G.VRLITO. 

¿Purqoé? Decid. 

KSPINILLA. 

P(»r(iuc de nijuí adel.inte, 
Dcl Rey lu sca, y nu del cunsouante. 

Finalmentc, osla St'^MMrf// pflr/í.'conipiemle unas com- 
posiciünespoélicasjCUUc las cualcs luo parccc curioso 
el souelo que siguc : 



BE LAS OOnAS DRAMATICAS 
A LA DERIVACION DEL PASAnoyZALO. 

SOXETO. 

Bríjrida de Rubiales, qae la gala 
De todo cl fregonismo cn sí atcsora. 
El alma ínciina al taile uue cnamora» 
Dcl lacayo Gonzalo de Zavala. 

Rcudirle quiere pceho y aicabaia 
Al uifio Amor que sus arponcs dora, 
Y cn una nochc cn que siñala hora , 
Aguarda al que eila cstima, si él rcgala. 

Diólc á su ministerio dcsempcño : 
Las doce y una del rcloj ha oido, 
I vo qne no vcnía su regalo. 

Oyó las dos , y ya , rendida al sucfio , 
Dijo con un despccho desabrido : 
¡ Üh cómo pa8a cl tlempo , y no Gonzato! 

PARTE TERCERA 

DE LAS COSIEDIAS DEL MAESTRO TIRSO DE MOLINA, 

recogidaspor Don Francisco Lúcas de Ávila, sobritid 

del auíor, auo UiZi. 

Impresa en Torlosa, eii la ¡mpreiila de Fraiicisco M.ir- 
lorcll. Las aprobacioiU'S y licennas son del ario aiiKMÍor : 
nóUse que Avila niciiciona el pniner lonm y no v\ sc^'mi- 
do, diciendo : «A i:üai.quiera. S¡ estnvicra yo, síMior Cnal- 
quitíra, lan olvidado drl bnen pnsajr cpie usird lii/.o á Los 
Cigarrales y primera parte de comedias del .'. 'aestro Tirso 
de Molina, mi tio, como lo eslan snsdivi'rliinienlos de la 
promesa que vlneulóensus decendieiilos, no ast'gnndara 
en nomI)resuyo(aiin(iue sinsupermision) rics'íos imcvos 
que examinen s¡ annduraaqnella burnavoluiiiadpriintra. 



• B • 



Saldrán con tocla breveda.l y diliíímcia las Norelus pro- 
meüdas, y iras cHas la Segundn pítrte rh- Lns Cinrralrit; 
y Cü medio do eslas dos, con cl apclli.lo Vi'r'!nÍ»M„(ii.:,s¡ 
lio, otro que se bauii/.ará coii v\ dc Dcti'iiitr apnr'.'rhftn- 
do, Excuse uslcd av(M*¡í;uac¡om's Mihr- s¡ dc nii.i yoiia 
íábrica ha de ser el ah.rih' m¡ lio cl Macsiro, () sii S(.!.i i- 
iio; qiie cuaiidü mc arroji» á alirniar qiKí (Milrainbo.»;. po- 
mendode su parle aquel tMiadiM-nos (seoinll.ios v olvi.la- 
d(»s, y este iiuevas afiadiduras, iio s;m;i iM-M.riia (Mic im» 
ejonile en la restilu(:i(»n.» ' 

Eü la dediealona á l)(m Jiiüo MonM, (•nballoro niilanc': 
da el colector Avüa nolicia M iiíiüi.to d(? coimsliiis (pió 
Tkli.kx babia cscrilo liasla ciiKnicrs.— «(Hisaiio cs (di(!c) 
su anlor, de scda : de sn m¡.<niu susiancia ba l:i!.!:i.!o la 
numcrosa caiilidad de lclas c.ii (juc cr.vTuocu.MAs v mv< 
CüMEDiAS v¡sn>ron por veintc afios á sus prolcsoirs, slu 
dcsnudar coriicja ajciios asuntos ii¡ dislrazar iKMi.^aiii¡cn- 
lüs adoptivos.» 

Se infiere deeslo qne al tiinnpo dc baciM'sp (mi T(niM<a 
la impresíon del lomo iii dc C(»mc.l¡:is dc Tkm.kz IoíiV- 
vía 110 eslaba pnb!¡(.'ado tMi .Madiidd s.-cinlor'o „„ 'io 
Cüiisideraba el sobrino de Tei.le/. conio paiic dc hi^ (.hris 
dei liü , por no contcner mas (pic cnalro comcdias inic.ras 
de el : se ve lambicn qnc cl mismo Don Francisco LiVas 
de Avila se proponia ayudar á Telle/. cn las AVír/,/* v cii la 
conlinuacion de Los Cigarrales; y por últlnio, qi¡c pasabm 
>a de cuatroclentas las obras draimiticas de iiucMro fc- 
cuudo aulor. 

La lercera parte conUene : 

i. ÜEL EXEMiGo EL puiMER cossEjo.— Va cu nucslra co- 
lecc¡on. 

2. i\o iiAY PEOR soRDo — IncluiMa en esta colecclon 

--Hubo de ser cscnla en ToIimIo imi el ano ittiVi, cuaiu'íi 
los iní?leses acomelieron á Cádlz. 

3. La irnjOR ESPitíAm.isA. — i:s la bisloria dc lUit. 

4. Avr.i.ÍGÍiiiLO Vargas.— Ya en c.<!a »m»!cci.'íoii. 

r>. La l'j.KCC'ON POR L\ viRTrn.— i:s la lii.^ífuia dc S¡x- 
10 y, liasta (lue lle.m'i á Cardcnal, orrecieu.lo ,.| ani.»r 
acabar la bislor¡:i eii una Sí»-unda parte. Üon Jtian de Má- 
los l.ra^oso bizo uiia ¡miiacion dc esie drama en el que 
luliiulo bi híjo de ia piedra, 

0. VEKTUttA lE DÉ Diüs, iiijo.-üu jOveu rudo, Ilamado 

T. V. 



DEL HAESTRO TIRSO DE MOLLNA. si 

Olon , á quien sa padre ha becbo pastor, cansado de ba- 
cerle estudiar sin provecbo, socorre á la hija del duque 
de Manlua, vence á un Conde enemigo del üaque, y por 
una ecinlvocacion se desposa con la Duqaesita. Tal es el 
ar{,'umenlo de esta comedla , muy desordenada, pero lleua 
de mov¡m¡(Mito y buenas situaciones. 

7. La pRUDENciA Eü LA uujER. — Inclaida cn esla co- 
b'Cc¡on. 

8. La ve>t.anza de Tamar.— Con el nombre de Don Fe- 
l¡pc Godlnez corre impresa una Yenganza de Tamar^ qiie 
es la misma de Tellkz, suprimida una porclon de vcrsos^ 
allerados alLcimos y variado el desenlace para veunir la 
muerte de Absalon con la de su bermano Amon. La se- 
ííunda jornada de Los cabellos de Absalon^ de Don Peüro 
Calderon de la líarca , es casi una copla literal del tercer 
aclo de la Venganza de Tamar, escrila por Tellez. 

9. La villa.na de la Sagra.— Va en esia coleccion. 

10. El amor t el amistad.— Va en iiuestra coleccíon.— 
Kii la biblioteca del Kxcolimlíslmo Scñor duque de Osuna 
liay uii inami.*irr¡io de ICI amor y el amisiady cuyo primer 
mon(')!oi;o cs (lifer(MUe dcl (pie se lee en la obra ¡mpresa. 

11. La fingida ARCAniA.— llay en esta obra un trozo de 
vcrs¡í¡c:ic¡on que tamb¡(Mi se lialla eu La huerta de Juan 
Fernandez. Kl argnmciito se funda en el capricbo de una 
condcsa ¡laüana llamada Lucrecia , la cual declara á los 
prcl(Mi(l¡ciitcs (pie bay á su mano, que solo ha de rendir 
su corazoii al í;alaii cpie reuna las prendas con que Lopc 
(le Vcí:!i a(b)rii(') al past(!r ¡maí-iiiario de su Areadi'a, lla- 
niado Aiifriso. Para complaoer á la Condcsa, toman lodos 
los amaiitcs iiombre y traje pasloril, resultaiido preferido 
uii eiipariol. 

15. La Ih frta de JiAN Ferx.\xdez.— Va en esla co!cc- 
rlon. 

PAIÍTK CTTAnTA 

I)E LAS COMKDIAS IiEL MAKSTRO TILSO DE MOLI.XA , 

recofii'lrs ¡¡nr Ihn Franci.sco Lúcas de Xvitay sobrino 
del atitor^ atio de 1i;5ü, aladrid. 

Coüiieiie : 

I. PnivAK coNTRA sii GrsTO.— Va cn la colecclon. 

5. Ci Los co.N CKLCS SE CURAX. — Va cu la colccclím.^ 
Ibiy (Mi la bililiolcca del Kxcelenlisimo Scñor diKjiie'de 
Osuiia uiia cop¡a de esla comedia, con la feclia de 10 (ic 
d¡c¡cin!irc d(» \V>±'.\. 

."). L.\ .MrjKR ui:k m.\.\da en casa,— Ks la blsloria de Jo- 
7.ab« I , Acab y Nabot. 

•I. Antoma (ÍARCÍA.— Sirvió dc or¡g¡iiaI para La heróicn 
Aní t.'a Carría, dc Cíifii/arcs. 

.*». Kl A.^iok MFhiico. — biclulda aqiií. 

(i. I'AVOKIICKU .\ T()I»(»S V AMAR Á M.NGUIÍO '. DOXA DeATRI/. 

DE Silva.— La proíaííoin'sla es la célcbre Dofia ISeairiz, 
dama dc la corií» dc Jnan II, (lucretlrada al claastro lundi» 
la ónlcii de la Concepclon. 

7. Tono Es DAR Ex uxA coSA.— Tieue por (dijcto las nio- 
cciiailcs dc Fraiicisco IMxarro : toda la accioii pasa, como 
dcbc, (Mi Kspafia. 

8. Las Ama/.ox.\s es Li\s I>DiAs.— KI bt'HJe es (¡oir/.alo 
Pí/.arro, bermano de Don Franclsco, pintado con las cua- 
bdadcs de giaii caudlllo y graii caballero. Pasa la acciou 
dcl drama en el Perú. 

9. La Leai.tai) coxtra la exvidia. — Aqni cs el Ik'toc 
Doii Ilcriiaiido Pi/.arro , bermuno de los dos aiilcriore.s, 
cuyas ba/afias y anKU'los pasan en Kspafia y América. Es- 
tas tns conicdiis, i\\w. Ilcvan por sc}»undo lilulo (»1 de 
Jlazt.tfts dt' los Pizarros, cstán miiy bicMi escrüas. 

10. L\ iM.ÑA i»K Fi.\>(:iA. — Forman la acclon de e.sia 
comc.l'a la bnsca y lialia/jít» dc la imáí;cii de Nncstra Sc- 
fiora de la P(M*ia dc Fraiicia , veriíicados por Slmon VeU,'; 
y una compciiMicia amorusa y poliüca (Milre los ¡nfanlcs 
Don Knrique y Dou Pcdro, bermanos de Don Juaii II de 
Caslilla. 

U 



^tir GATÁLOGO 

11. Santo t sastre — Hánaiisc rcunidos en esta come- 
<Üa los príiicipalcs heciios dc la liisloria de San Honio- 
1k>oo, escogidos con acierlo y piieslos en acciou con bas- 
Uule destreza. Los últimos vei-sos del drama diceu : 

Esta Iiistoria nos eDsrfia 
Quc para Dios todo cs facíl , 
Y qae en el mundo cs posible 
Ser un hombrc santo y sastre. 

13. DoN GiL DE LAs Calzas verdes.— Ya iuclaida en esta 
colcccion, 

QUINTA PARTE 

DE COUEPIAS DKLMAESTRO TlRSO DE HOLnA, 

recogidas por Don Francisco Lúcas de Ávila^ ioMno 
del auíor. Año i036. En Maürid, en la Imprenta Real. 

La suma del priviiei^io, la de la tasa, lus aprobaciones 
y licencia son del aüo auterior, nieses de juiiío y julio. 
Gontienc : 
i. Amah por arte mayor. — Incluida en la coleccion. 

2. Los Lagos de San Vicente.— Draina dcveto, sacado 
de la vida de Sauia Casilda ; al íin de cl orrece Tuiso uiia 
segunda parte. 

3. EscARMiERTOS PARA EL ccERDo. — Drama bislórico, 
fuMdado en las trágicas aveiiluras del poi'tiigues Manuei 
de Sosa y su mujer Doúa Leonor, que linbieiidü pudecido 
uaufragio eu las costas de la Cal'reria, pcrecicruu alli mi- 
serablemeuic. 

4. La Uepiíblica al rrves.— Constantiiio VI Poríiroge- 
neto lanza del trono imperial á su madre Ireue , la des- 
tierra y miinda -quiiarle la vida \ auturi/a el robo^ csla- 
blece (¡ue de cujlro eii cuutro uños puedan auularse lus 
casauiieiitos, maiula sacar á la vcr¿jüen/.a á los senadores 
vpslidos <le niiijeres , y reiiueva la bercjia <le los icono- 
ilaslas. \L\ lra.>>loruo y coijí'usíoii geiu.'ral, prdüuciüos pur 
>a liraiiia de Coustauliuo, dau ocasiou al lilulo de la co- 
media. 

£>. El AQUÍLF.S.— De cstc asuiito, y teiiieiido preseule la 
comedia de Tellez , bizo otra Doii Crislóbal dc Moiiroy, 
con el tilulo de El caballero dama. Taiubien la tendria 
Vresenie Calderou para escribir El motutruo de los jar- 
ilmes. 

6. Marta la piADOSA.— Incluida en esta coleccíon.— Uubo 
de ser escriia en el año 1614, en que se veriücó la expc- 
dicion á la Mamora. 

7. QuiEM No GAE KO SE LEVANTA. — - Comcdia de asuulo 
devoto, muy bieu escrita y muy buena , mtéutras la pro- 
tagoiiista es mala : desde que se convierle, que cs á la 
milad del aclo segundo, cl drama se ecba á penler. 

8. La ViDA T MUERTE DK UEiiónbS. — llace lleródes el 
papel de un amaiile á la espauola, muy caballcresco y ga- 
lan, que se trueca despiie.s en uu celoso IVeiiético. Por 
una conversacion mal euieiiiJida, manda malar á su iiio- 
ceute esposa Mariamne, ordeua dcspues la degollaciuii de 
los iiiocenies, y muere rabiando, abrazado cou dos uirios 
abogados por él. 

9. La Dama del Olivar. — La dama del Olivar es Nues- 
tra Sefiora, quc obra uu siiigular uiilagro cou uu lal Ma- 
roto, vecino del pueblo de fcistcrcuel , eu el reiiio de Va- 
leiicia. Es tatubieu couocida esta comedia por el tilulo de 
Lorenza la de Estercuel , puesto por Doii Uamon Meso- 
nero á la atiuada refunüicion que de ella liizo, y sc es- 
irenó en el teatro de ia Cruz, á 28 de juuio de i8¿7. 

10. La Santa Juaxa. 

11. Segu^íua parte de Sa^ta Juana.— Compreudeu es- 
tas dos comedias uua graii parie de la vida de la bieu- 
aventurada Juaiia Vazquez, olVecieudo el aulor coiicluirla 
?u la parte tercera, que solo lie visto manuscrita eu la bi- 
blioteca del Exceleutísimo Señor duque de Osuna. 

Estas sesonta y dos comedias de Tellez, coiitaiido con 
as ocho dudosas de la parle seguiida, son las que se pu- 
blicaron coleccionadas, las treseii Los Cigarrales de To- 
ídOf y las ciucueuta y uueve en los ciuco toiuus 6 partes 



RAZONADO 

de quc se acaba de dar cncnta. De las cualiocionfns qne 
escribió, segun afirma Dou Fraucisco Lúcas de A\lla, solo 
couozco por suyas las siguientes, ademas de las ya ei- 
presadas. 

1. La Saxta Jüana, tercera parte.-— Posee el orígínal 
de esta comedia y las dos anteriores el ExcelenUsimo Se- 
ñor duque de Osuiia : las tres fuéroii escritas , ó por lo 
ménos remitidas ¿ la censura, eii el año 1613, y la primera 
parle lleva cu su boja úlliiua esla nota dc mano de Tellez : 
— En Toledo d^ de mayo de 1613. Omnia suhjiciuntur 
SanctoB Romance Ecclesix et censura ejus fiíiorum qui 
cum chariíate et suficientia illa correxerint.—- Fray Ga" 
briel Tellez. 

á. Amar por senas. — Incluida en nuestra colecclon.— 

Eu la escena x del acto segundo se lcen estos versoa : 

iSois la infanta 
Lindabrides, á io Kebo, 
A lo Amadiseo, Oríana , 
Gridonia , á io Príinalcon» 
Micomirona á io Panza, 
á io nufvo quijotil , 
Üulcinea do ia Muiidia? 

Era nuevo El Qiñjote cuaiido se escribiü esta comedla; 
y babieiido salido á luz la priinera iiarle de aquella obra 
iiiniorlal en el ano 1(>05, debe su|)oucrsc queTELLEzcom- 
piiso la rábula de Aviar pur senas pucos a&os despucs. 
Ilállase biipresa en el tunio xxvii de la colecciou titulada 
Comedias nuevas escogidas de los mejores ingenios de 
EbpaUa , que principió en el afio lüJü y coucluyó ea el 
de 1701. 

5. Va. Urni.ADOR he Sevii.la T Convioado de piedra. — 
Ineluida eii el toino preseiile. — Ksla comedia fué iinpresa 
eu el lomo vi dc la colecciou citada; pero ito lie disfrutado 
aqui'Ila cdieijn. Las <pie poseo son iufelicísimas; en to- 
das esl& mutilado el texto frccueittemente, y es probable 
que no le falten auadidaras : con uno y otro desaparece 
la obra del aulor. Mas 6 nténos, ci eo que sucedió lo mis- 
luo coii las utras conicdias de Ti:i.i.ez quo sc iiiiprimieron 
despues de su falleciiiiieiito : me parece que cu todas 
falla algo de mauo propia y Iiay algo de ajciia. 

4. La b'iKMEZA EN LA BCRMosuuA. — Couiedia rcfundida, 
ó cercenada á lo ménns, por alguii incóguito, en la edicion 
priinera que de ella be visto ; pero por dicha no ba que- 
dado mal. 

5. La Vektura con el nombre. — Va cn nuestra coIpc- 
cion. — Tellez se introdujo á si propio en esta comediay 
bajo la ligura de uu pastor Ilamado Tirso. 

ü. El Caballero de CitAciA. — Coiuedia bisiórico-de- 
voia, cuyo primer acto pasa eu Módeiia, el segundo y ler- 
cero en Madrid. Jacobo de Gracia ó dé Gratiis rebusa ca- 
sarse en su pais, vieue á Espafia como secretarío dc un 
cardenal a iraer unas reliquias , fuiida uu conveuto y un 
lios[)itaU se bace ecleslástico, y el autor acaba su compo- 
sicioii ofreciendo seguiida parle. 

7. La Jota de las MdKTAÑAs, Sa.tta Orosia. — £1 viaje 
de Saiita Orosia á Esiiaña , y su muerte ¿ maiios de los 
indi'os ou los Pirineos, forinan la accion. 

8. QuiEN DA LUEGo, DA Dos vccEs. — Eslá sacada de la 
iiovela de Cervántes , La Señora Cornelia. 

0. La Goxdesa bandolera ó la ninfa dcl aELO.— Gs la 

Icyeuda dc la condesa Miifa , 

CnTa prodiRiosa vida , 
Pof raso admirable y nuevo, 
Ludoviro Iiiosio escríbe 
£n sus moralcs cjempios. 

Tales son los úllimos versos del drama. 

10. Las Quinas de Portugal. -— El protagonista de este 
poenia eácéiiico es el coiide Alfunso Eiiríquez , que luego 
fué rey de Porlugal. La cxposlcion de Las Quinas y la de 
Los Lagos de San Viceute son iguales. 

Eu la üibliotcca Nacioiial dc Madrid hay uu manuscríto 
110 origiual de Las Quinas ^ que tieiie al fiu la nota si- 
guieuie : 



Dfi US OfiHAS DnAÜÁTICAS OEL MAESTRO TltláO DE! IfOLlNA. 



«Todo lo historíal dc esta comedia se lia sacado con 
»pontuaUdad Terdadera de muchos autores, ansi portu- 
sgueses como castellanos, especialniente dcl Epitomede 
sMauttel Faria y Sousa, parte 3.% cap. 1.% en la vida del 
iprimero coude de Portugal (p6g. 339) D. Knrique, j en 
>el cap. 3." de la del primer rey de Poiitijrnl 1). Airoiiso 
lEnriqucz, pág. 340, etper totum. — Item : del libríllo cn 
' »latin inlitulado De vera Regum Portugatias Genealogia, 
»su autor Duarte Nuñez, JurisconsuUo, cap. 1.® áe Enrico 
jtPortugalia! Comite^ folio 3, y cap. 2.®, de Atfonsoprimo 
»?ortugali(e Rege^ folio 3.— Pero esto y todo lo que ade- 
>mas de ello contiene esta reprcsentacion, se pone con su 
»autor á ios piés de la Santa Madre I¿;les¡a , y al juicio y 
«censura de ios que con caridad y suliciencia la enmen- 
»daren. Eq Madrid á 8 de marzo do 1G38. 

•El Maestro Fray Gabriel Tellez. 

^Finis coronat opus.9 

11. El Cobarde mas VAI.1ENTK.— EI héroc es Murlin Pe- 
laez, el sobrino dcl Cid. KtíCuerUo parece de esta obra la 
comcdia tltulada Vida y muerte del Cidf y nuble Martin 
Petaes. 

12. El HorcROSO ATRKViMiENTO. — Drama vcnociano, cuyo 
desenlace es cl mismo que dió Montalvan á su comedia 
célehre No hay vida como la honra. 

13. La Roxera de Sa^tiago. — Son los prinripnlcs pa- 
poles de La Romera una herniana del rey Don Ordoño II, 
y el conde de Castilla Garci-Fernandez. Kii alguna ediciun 
se atribuye esta obra á Luis Volez de Guevara : tal vez, 
segun la conocemos, esté retocada por él. 

14. Dlsdb Toledo k Madrid. — Incluida en nueslra co- 
leccion. — ^Tambion me parece que alguiio reiocú esta co- 
modia y lc quitó algun bucn pcdazo bácia cl lin, porque 
en el acto segundo conviene el galan coii la dania cn de- 
jarse prender en liegaudo á Madrid , y lal prision oo se 
verifica n¡ se excusa. 

15. En Madrid t en u!fA CASA. — Incluida en esta coloc- 
eion. — EI Seuor Don Alberto Lista sostuvo años Iiá que 
dobia serdcTELLEzestacomedia, geiioralnioiite atribuida 
á Rojas ; y en efecto, no se puode dudar que salió de la 
p!uma (}e Tinso : trama , diálogo y lances lo oslnn diciou- 
do. Rojas no la incluyó enti'e las suyns : iiidiciu iimy favo- 
rable á la opinion dol Señor Lista. KI correr impresn con 
el nonibre de Rojas consiste, á mi vor, en que él hubo de 
n.'fuiidir el acto tercero , refundirion que cayú eii mniios 
de algnn iin])rosor poco escrupnluso, el ciinl la publioó 
con el titulo de t.o que hnce un manto en Madrid, rega- 
l&iidosela á Calderon, de quiou no es, porqiio no está 
en la lista que él mismo Iir/.o do sns coinodins pnco án- 
les de su muorte , á poticion dol Sofior duque de Vora- 
gua : asf corríó por do (^aldoron In obra eumondada por 
Don Framisco de Rojas , y se dió por do Rojas la com- 
posicioii orlginal de Tellez. Lú qne hace un manto en Ma- 
drid no es tampoco lilulo puesto por Doii Frniicisco de 
Rojas á su refundicion , porque no couvioiio á \tk pieza, y 
en su final , que puede verse en lus Apéudicos á este to- 
mOy secoDservau estos tres versos dc la obra orlgüiai : 

Et CíTtera ; que rsto basta , 
Y el sal>f r lo qiie soreiie 
Eu Madrid y en ma casa; 

ademas de buberse dicho ántes (pág. 714, colum. 2.*) en 
ona esceua escrita por el rcfuudidor : 

: Mirrn aqnl lo qnc pasa 
En Maárid y en una casa ! 

Repito puos quc la comodia En Madrid y en una caita 
es en mi concepto de Tei.lkz, como creyó ol Souor Üon AI- 
berto Lfsta ; que se publicaria cnmo de Rojas , ponine 
probablemonte es suya ia refundicion de esta pioza , (pie 
corre con el titulo de Lo^uehace un manto en Madrid;y 
afiado que por desgracia no poseemos el texto geouioo 
ile la obra original : el acto tcrcero de En Uadrid y en una 



rxxn 

casa está evidentemente mntilado, y el desenlaee resulta 
frio, soso, mal trabado con lo que antecede, y ajeno de 
todo artiiicio, cuando en lo demas de la comedia hay ar- 
tifício Gon exceso. Por esta razon se reimprime en cali- 
dad de apéudice el aclo tercero de Lo que hace un manto 
en Madridy puos ya que no en la versilicacion, tal vez en 
ios iiicidcntos habrá algo del desenlace primitivo. 

16. Los ÜALco?(Es DE Madrid.— Otra comedia de Tellez 
estropeada por los cómicos , y luego por los impresores 
que ies tomaban los nianuscritos. — Confloso para princi- 
piar, que el primor acto no me parece obra de Tellez ; 
los dos úllimos indudablemente son siiyos , y sln duda es- 
tán recompuestos ó dcscompnestos por otro. Yo babia 
notado quo debian faltar en el último varios trozos y aua 
esccnas ontoras ; que el apellido del gracioso, por las alu- 
siones qiie se Iiacon á él, debia ser Corat y no Corrat; y 
ou fín , que las acolacioucs en que se oxplica la posicion 
dc ios porsonajes en la escena postrora , estaban en con- 
tradiccion con el diálogo. Iinpresn ya esta comedia de 
Los Batcones^ aproveché unas vacaciones de la Riblloteca 
Xacional , doude estoy empleado , y acudf á la del Exce- 
loiitisimo Señor duque de Osuna , valicndome del favor 
(ine mc dispensa el eruditisimo Señor Don Miguel de Saivá, 
bibliotocario de su Excelencia , para que me permitiese 
exnminar las comedias manuscrilas de Tellez que posee 
a(iiiplla casa. Las vi , ici la de Los Balcones de Madrid con 
cuidado, y Iiallé qne no solo está falto ó alterado el texto 
dondc yo sospechaba , sino en otras mucbas partes tam- 
bien , priiicipiando desde la primera e&cena del drama. 
Los cómicos, por excnsar gastos ó lihrarse de costaladas, 
(initaron el singular espectáculo de la úllinia cscoua , en 
qnc los amantos se ven sovprendidos sobre un tablon al 
pnsar de un balcon á otro : allf los acusan , allí se discul- 
pnn y alH se casan , acabando la comodia el autor muy 
ufano con dos versos (^w que adviorlc á los ospectadort*.H 
(|ue a^iuclla es ta primera comedia que tiene fin en el 
aire, En cl ejemplar manuscrito el gracioso se llama Co- 
ral. 

Queda pues demostrado , con manuscritos é impresio- 
ncs, quc las comodias de Tel!.ez publicadus fuora de los 
ciiico tomos quo dieron á iuz ól y su sobrino , fu(^ron cer- 
conadas, afiadidas y desfíguradas, y que no las poseemos 
talos como el aulor las oscribiú. 

De aqiif parto para oxtendor dos palabras acerca de El 
Rey Don Pedro en Madrid , 6 el Infanzon de lllescas. Es- 
la comedia, es declr, una con el tltulo de El Infanzon de 
lllescas , ha corrido como obra de Lope : hay dos edicio- 
iios , ambas rarfsimas , en que se atribuye á Don Pedro 
f.nlderon de la Barca. En ia bibiioteca del Excelentfsimo 
S(Mior duque de Osuna exlste un ejnmplar mnnuscrito que 
la da como de Andres de Claramonte, y otro on el archivo 
del Teatro Espnfiol ; y por último, yo he tenido en mi poder 
otro mannscrito, copia moderna, qne pone por antor al 
.Makstro Tirso de Molina. De Calderon no es, porquc no 
eslá en la lista que envió al Soñor duqne de Veragna : en 
los veinte y cinco tomos de Lope tampoco se encuontra. 
Qnizá se la han atribuido, por la scmojanza de su tftulo 
con la de El catfallero de Illescas , la cual en efocto es de 
Lope. De cnalqnicr modo que sea, la comedia Et Rey 
Don Pedro en Madrid, tal como se lee impresa y manus- 
crita , iii puode portenecer exclusivamente á Lope , ni á 
Tellez, ni á Clnranionte. No cs do Lope ni Tellez tai como 
ostá , por(|ne ol ioiiguaje en mil partes no es dc ninguno 
de cstos dus insignos pootas. Frocuentemonte se ve alll 
empleado el lo como acusniivo del pronoinbre él, no 
solo pnra cosa , slno tambien parn porsona ; y Lope y 
Tellez, como mndrilorios, nsan gonoralmente el le cou 
relácioii ik las personas y aun tambion h las cosas. No es de 
Clarnmonie esa comodia tal como está ; poniue si bien él 
empleaba el /o en vez del te, como puede verse eu sn ro- 
media £/ Negro valiente en Flándee^ el pensamicuto del 



CATALOGO RAZONADO DE LAS OBP.AS DRAMATICAS DEL MAESTRO TIRSO DE MOLINA. 



XLIV 

(Ir.ima, los caracléres y varias esconas |»ríncipales , no 
piiiMlo li:ibei'!(>s producidu un aulor de tercero ó cuario 
órden conio el bucn An<lívs « : son, á no dníhir, olira de nn 
:nilor de priniera jcrarqnia. Nüí.as»' t;ran di'sii;naldad de 
díccion en esla oomeília : liay Irozos do eslilo aleciado, os- 
curo y prolijo ; liay olros en (¡ue el longuaje es claro, pro- 
pio, onérjico, brevo : señal clara de tjue Irabajaron alli 
dns escriiores. ¿Qui(*nes serf:in? Yo creo que el primero 
íu(3 Tkllkz, y que Claramonle refundió la obra de Tellez. 
i:i carácler del rey Don Pedro ofrocc muohos punlos de 
somojanza con el de Don Juan Tenorio en El Burlador de 
Sevilia. La sombra del cltírigo, figura admirablemente 
dibnjada , liene grande analogía con ol personaje dol co- 
mondador Ulloa. La tropoHa Iieclia con la graciosa en el 
lojado, algnna expresion del gracioso, las osconas del Uey 
y el Infanzon en el aclo primero y el ültimo, y loda la 
'parle prodigiosa de la fábula, se distinguon por aqnol ca- 
rácter de originaiidad y osadía que se adinira en Kl Con- 
vidado depiedray on El Conúenadopnr dfsconfiado, Tanto 
es lo de mas como lo de ménos , La Repúhlicn al reves, El 
mayor desengaíio, y demas conuídias de Tei.lez, cnvo ar- 
gnmonto conipn iide laiicos maravillosos. Lo (ine no a«l- 
mile dnda es (pie la obra de Tellez y Claramonte fué 
rotocada despuos por otro, ántos quo Moroto form:ira 
sobre ella su Yalienle jusíiciero^ qiie la dostorró de las 
tablas no muy justainonte. El ina:uiscrilo(|ue existo eii la 
biblioloca doi l^xcelentisimo Soñor duquo de Osuna, con- 
forme con el del Tealro Espiñol, diliere algo dol mio ; y 
uno y otro se diiercnrian nmoiio de la comodia improsa : 
esla es mas corta, tione olro desenlace, y lalla en ella la 
primora aparioion í\o la Soinbra ; por oso lie proforido la 
nianuscrita, cnyo ti'xto no sé quo basla ahora liaya sido 
improso; la del Soñür dntjuo dc Osuna nio Iia sor\¡do para 
corro}!Ír las oíinivocacionos de la mia ; poro no la lio se- 
puido sirnipi'o, porque oiras vocos ol texlo do mi manus- 
crilo mo lia pareoido mojor. Soa osta comodia de L(»pe, 
soa do Tkllez y de (Llaramonto, ó do otro, lo oiorto es que 
era raiisima, y quo es una de las on'aciom-s mas notables 
dol tr:iiro ospariol en su (ípoca. El iUco-hombre de Alca- 
/.'/, tpic lanta fama ba dado á .Moroto, no pa.sa «io s«'r nna 
ri'rnndi.itui bion hocba de Ei Reij Don Pedro en Madrid : 
(\c alli toniü ol argumonto, cl pl.in , los caracl(íros, nin- 
clios pensamientos y basta algunos trozos do versüioacion : 
con lales auxilios no es dificil 1 acor una obra bnena. Y 
t(Migaso presonto qno lo maravi!l..so dol drama está mny 
snperiormonte manojado en la coniodia priinitiva : la apa- 
r!o¡on del clórigo (iilnnlo os on lu comedia do Morelo uii 
iíioitltMite de poco olocto, al pasn qne la Sonibra introdn- 
rida en El Rei/ Üon l'edrj en Madrid os nn ponsaniiento 
digiio de Sliakt\<:poarc ; las oscoiuis úUinia-í dol aclo se- 
gundo, á lo jiiénos eii cn:into á la concopcion, rayan en 
lo admirable, en lo snblinio dol drama. 

El mannscrilo dol ExooliMilisinio Soñor duque do Osnna 
tiene al (in la nota y fecl¡a que :'i conlinuacion se trasíada. 

* Aiiilrp.<i do Clar.imnnle or:> cómiro : á uno de cllos liacc Don 
Frant'isro dc Oiii-vo.lo cmi 1,i Vidn ñriyran Tdniño, rap. 2¿, dccla- 
rar : «Uut? á Ins larsaiitcs (pic li:u¡aii (M^mcílias, á Idüos les ohli- 
íraba á rí'stilurion , iioniiie se aprovetiiahan dc ruanlo hal)i;in re- 
presentado... (^)mo andabaii por esos lu;iares, y le.s loen unos y 
olros comedias, tom:'il'anlas para verlas y hurt:ihaiise;as; y con afia- 
diruna necedad y «¡ui'ar una eosa hien dicha, decian qiie eia suva: 
y declanime conio no ¡in'/iu h.ibuln fiinnivlea jnvni.t qtie supiesen hi' 
cer una copfa i¡c vtra mnnera.* Adcmas de esto, cn unas drcimas 
qnfí varios auiores escrihiertni conlia Don Juan Uulz de Alarcou 
para rantrjarle de plaKiario, se le llama entrn mil viluperios, se- 
gnndo CAaramonle. Podria ser, pue.<. un rcrundidor mafloso, pero 
no un baeo poeta drainático, origíii 



«Esta comedia íntitulada El hifanzon de Wescas, sí» pue- 
»de represoiiUir, reservando á la vista lo que iio fuere de 
vsn lt>ctnra. Zaragoza... 20 de iG¿6.» 

La úitima boja, donde está la liccncia , y las dos antc- 
riores, son de Idra distinla dol manuscrito. 

La porlada dice : El Rey Don Vedro en Madridj comC' 
dia famosa de Andres de Claramonte, 

Obsérvese (lue en la licencia se da lisa y Ilanamente á 
la comedia el títiilo de El Infanzonde lllescas^ sin quc le 
preooda ni siga el otro tilulo de El Rey Don Pedro en 
Aíadrid; y por el contrario, en la porlada no hay mas li- 
tulo (pio el de El Rey Don Pedro en Madridy sin que le 
acompaue el oiro de El Infanzon de lllescas. Esta cir- 
ciinstancia y la de tener lelra distinta las últinias hojas, 
nie inclinan á creer que la comodia priniitiva no llevaba 
nias título que el de El Infanzon de Illescas, y con (»1 sc 
roprosentaba ; qne tu(í refnndida dos|>uos como á osoon- 
didas , por consideracion ó miodo al antor, que aun vi- 
viria en cl siglo, y qne para roprosontar la rofundioion 
se sorvian de la licencia dada para la comedia antigua, 
unitMidola a1 manuscrito de la nueva. 

Andres de Claramonte falleció en iHIO El Infanzon de 
Illescas, originai, seria escrito á principios del siglo xvii ó 
á íiiios del XVI. 

No contando la comedia de El Rey Don Pedro en Ma- 
drid (pues annque la tengo por de Tellez faltan prnelias 
para iustilicarlo), son setonta y ocho solas las qne conozco 
de nnestro autor. Algnnas se le han atribuido que no son 
snyas, conio la do Contra su suerte ninguno, que es de 
Jon'uiimo Malo de Molina. La titnlada Vida y muerte de 
Ilércníes, que sc inclnye asi en el c:itálogo hocho por los 
herodcros dc Modol, como en el do Don Viconlo García de 
la Iluerla, probablomonte no liabrá oxistido nunca. En ol 
índice forinado en i7I6 por Don Juan Isidro Fajardo, que 
se halla manuscrilo en la Diblioteca Nacional, sc dico ex- 
prosamiMite que la tal comedia se halla en el tomo v de 
Tellez , donde iio bay mas Vida y muerte quc la de Ileró- 
drs : el nombre de Ilércules d(»be haber sido un error de 
plnma , comeiido por nno y copiado por varíos. El Señor 
Don Darlolomé Jos(í Gallardo, bibliógrafo emineiite y d(»s- 
graciadisimo, posoyó y pcrdit), sogun aparece en un artl- 
onio pnblicatio en la Ántologia española, una coniodia del 
Piiilie Tellez, tilulada La Peña de los enamorados : otra 
do igual trtulo hay incomplota en el archivo dt»l tt*atro 
quo fuc de la Crnz : ])oro aunqne parece escrita en ol 
siglo xvn , no se lo pnoilo nlribuir á Tinso , porque en nada 
se asomoja á las suyas. Mnchas de osl:is se han publicado 
con tílulos diforentes : por los afios de MT^A roiinprimii) 
Dona Terosa de Gnznian nna porcion do elhis, apüoando 
á muclias el distinlivo f\K* comedia sin fuma, en conlrapo- 
sicion al de comedia fcmosa, tan usado en el siglo anlorior. 
En aquella colcccion se da á Fray GAr.niEL Teli.ez oI nom- 
bre de Don Miguel Tir.so de AIolixa y el tilulo de Maestro 

DE LAS CiE?JpiAS. 

El Rey valienle y justiciero y Rico-homhre de Alcalá, 
rofundicion Iiecha por Don Agnstin Morolo sobre El Infan- 
zon de Illescas , ba sido vuelta á refundir dos veces en 
nue.stros dias, primero por Don Dionisio Solis, y despucs 
por Don José Fornandoz Guerra. La dol Soñor Solis os la 
que se retiresenta ordinariamente en nuestros lealros ; la 
del Soüor Guerra no os conocída, aunque en mi entonder 
está trabajada con lanto osmero y habilidad , por lo mé- 
nos , como la de sa predecesor. IJna y oira permauecen 
inédiias. 



PALABRAS Y PLUMAS. 



MATILDE , prineesa de Salemo, 
l>ROSPERO, pr/ffcip^ de Taranto. 
1)0>' I5ÍIG0 , cahallero españoL 

i:l rey de napoles don fer- 

NANDO L 



PERSONAS. 

SIRENA. 
LAURA. 

GALLARDO, lacayo. 
EL DUQUE DE ROJANO. 
LISENO. 



RUGERO. 
TEODORO. 
LAURINO. 

UN CKIABO.^ Acompañamiento del 
Rey y del duque de liojano. 



La escena es en Ndpotes y sus cercantas. 



ACTO PRIMERO. 



Sala del palacto de la princesa de Salerno. 

ESGENA PBIMERA. 

PROSPERO, hizarro^ conmuchasplu- 
mas. MATILDE. 

MATtLDE. 

:Ah, priocipc de Taranto! 
Próspcro, scrior, mi bien, 
Kspt'ra, (*l paso dotcn, 
anogaráte m¡ üanto. 

PRÓSPERO. 

Siendo cl dosongaíio tanto , 
Ya mi sufi'imionlo pasa, 
Por mas (pic tu anior mc al)rasa, 
Was loyos (ic mis desvolos; 
\u8 ¿cuándo huyonHi ios cclos 
fju(! no volviosoii á casa? 
¡Iu(;rata! ¿({uC' es io (|uo quien^s? 
¿Para qué á vocos mo llanias? 
Cuaiido á dou Ifiigo anias , 
i Kingos (¡ue por mi U^ niucros ! 
Torrihlos sois las niujoros , 
Pui'S á la sombra iniilais, 
Y como olla, cuando amais , 
Lovos dol aue os siguo huis, 
Al quc os (losprccia soguis, 
Al (uie os adora eiiganais. 
Si o1 alma á un os[>arioI das , 
¿Por qué en mi tu amor onsayas? 

MATlLUe. 

Ii\júriame, y no te vayas; 
Poco has (iicho , dini(; inus. 
Midnitras que prosi*nto ostás, 
Tfrngo vida; y solo ol rato 
Quc ausontc nii anuir rctrato, 
No hay para nii nial pacionoia. 
Gompro á hijurias tii i>ros(>noia 
Mi amor, quo lanco os bai-ato. 
¿De c|U('* ostás, nii bion, quojoso? 
¿Quien ha |NKlido ofiUdortf»? 
Que puesto quo vivo on vcrte 
Amante cuanto coloso , 
Gomo pcnde mi ro|ioso 
Del tuyo, aunquo asi asoguras 
La fe que cn C(Oos apnras, 
Si hace e1 gasto tu posar. 
No pretcndo^'o comprar 
A tu costa mis vcnturas. 

PRÓSPERO. 

Cautclosa porsüad(>s 

Favorcs con que mo onciondos : 

¿Por qué m(Mil¡ras mo voiides 

Con máscaras do vordades? 

Afeitadas cruoldados 

Tiranizaron mis años ; 

No dosmiontas doscngaños, 

T. w 



Que han de hacor on tus mudanzas , 

Por dilatar osperanzas , 

Mas iucurablos mis dauos. 

Ya con ol pl(>ito sulisle. 

Lo quc 110 hau hociio soldados, 

Rastaron á hacor lolrados; 

Con cllos al (iu voncisto. 

Si mi amor outrcluvistc 

Hasta gozar su gobiorno, 

Priucosa eres de Suloriio : 

Estado tienos bastaiite 

Cou quo onri(iU('0('r tu amaute , 

Mas (uchoso, uo luas tícruo. 

Ya vo sé (|ut» 011 osta oniprcsa , 

Si (íngiste amanni* taiilo, 

Fué por vorte de Taraulo, 

Sicndo mi i*sposa , priucosa : 

Pues Saleriio to coutiosa 



Por tal, y nordió líugoro 
Por libros lo (¡uo ol ac('»ro 
(ianó y im|rKl( s (pie cobro, 
(loza a dou Ifiigo pobre, 
Kspañol y lisonjoro. 
lüutrouieéso (>n tu ostado; 
(^iio la (pie os riou y so casa 
Con pobro, llova ásu casa 
Kn uu inarido uu oriudo. 
Su haciouda ha dos(u>rdiciado 
Kn la iirmo protowslou 
Do tu ainor; y aiisi, os razon 
Uue promies su iut(>ulo casto ; 
Puos amor con tanto gasto 
Tc obUga á rcstitucion. 

MATILDR. 

Puosto que me haya ol dorccho 
Quc tongo á Saloríio, dado 
La pososion d(> su ostado , 
Quo Rugoro habia dosiiocho, 
¿A qué iiropósilo ha hecho 
Argumontos tu malícia 
Contra la clara noticia 
Quíí sab(»s do mi vulor, 
Koliando á mi uoblo amor 
Samhenitos do codioia? 
Tan l('»jos de aiiotoccr 
Tu ostado estoy por quorortc, 
Quc quisiora onipobrecorle 
Para darlo nucvo S('r. 
Si ostuviora ou uii podor, 
La vida y S(>r to (piitura , 
Quo luogo on ti nu'j(n'ara; 
Para (¡uo do osta iiianora, 
Cuanto mas to ougru!'.(i(M:icra, 
Mas á amarmo t(> obligara. 
I)e don Iñigo couHoso, 
Puosto (|uo 011 vauo trabaja , 
Lo quo (*n amar so av(>utuja, 
Pu(*s os dcl anior oxooso; 
Mas si colig¡(>rus do oso 
La dorocha oouolnsion , 
Saoaras la obligaoion 
Que á mi fe constaute tienes, 



Pucs & él le pago en desdenes, 

Y á ti con el corazou. 
S¡ yo fuora agrad(?cida, 

Y mi voluntad ju/gara 

Siu pasiou , su anior promiara 
Dáiidolo mi csludo y \ida; 
Poro ( stá tan opriniida 
Por li , qu(í on voz de (|ucrelle , 
Aun no oso favorocolle 
Cdu solumoiilo mirallc : 
Mira cúnio pudr(í amalle, 
Si tengo pona de voUc. 

PR(')SPKRO. 

¿Luogo osarásme ii(*gar 
Quo agora cuaudo mantiene 
La sortija quo outrctione 
A tus puorlas ol liigar, 
No so iia vonido á cifrar 
Kn ser i:\ favorocido 
D(> ti, y on (juo hayus salido 
Con ol (^staffo (|U(>'osp(.»ras? 
Si (ú 110 lo pcruiilicrus, 
Nnuca ('>l S(> hnbicra atrevido. 
Al puiito (pio (.'u tu favor 
Sali(') la alogrc S(Mitcncia , 
Kn mi agi'a>io y coinpotoncia 
llizo alurde de'su ainor. 
Joyas do sumo valor 
Dió en albrioias; qne no hiciora 
Mas, si mi ostado tuviora. 
¿Y qui('n nogarmí» podrá 
Qu(í niuguno albrioias da 
De lo (jue adquirir no ospera? 

MATILUE. 

¿Qu(; distc tú a qniou la nucva 
De mi dioha te Ih'Ví)? 

PRÓSPERO. 

Abrazos ol guslo d¡() , 
Qno on ti su vontnra anmoba ; 
Promo.sas, quo quion las Ileva, 
Pr(>slo vondrA á (>jconlar; 
1)0 pluinus liioo adornar 
Mis pujos, por(|uo (>n sns galas 
Cifraso ol ainor ias alas 
(>)u qu(> al oiclo lia de volar. 
Kncarocí cou razonos 

Y agradoci con palabras 
Tu sucrlc. 

MATII.DR. 

¡ Pn)digo labras 
En ini amor obügaoionos! 
Mus las quo agora iiroiioiios 
Pudii'raii, cnando las .sumas, 
P(»r luus íiuo uinarm(> prosnmas, 
borrur la fumu (pi» oonras; 
Pucs dcbo al ospurml obras, 

Y í'i ti pniabras t¡ ptttmas. 
Mas cíuun tras lí to llovas 
La iiiolin.ioi')!) (|ii'> t(> adora, 
Vnn pluma tiiyu u;;ora 
Eslíino cii mas (¡iie lus prucbas, 



(Ihstos y intenciones nuevas 
De ifse espafiol , onyo iüego 
Ahorrezco, auiuimMio iiicgo 
gni' con vicloria salicra, 
H tMi su pretiMisioii iiivicra 
l'n jnez (lue iio fiicra oicgo. 
¿Cou (jué favori's le hf dudo 
Kspcranzas, y á 11 ciiojos, 
Pues ni aun coii risu.Mios ojos 
Sus servicios hi' niirado? 
¿En (jué saraos lic (laii/.ado 
Con cl? ¿De (luc fornias (lucjas? 
¿.Qué noclic, ilcsde las rcjas, 
Musicas dando á uií calle, 
Ko puse, por iio cscuclialle, 
Candados á iiiis orcjas? 
Si nie tiiMic voluiilad , 
;P(Mlrc (|n¡társcla yo, 
Pucs auii Dios iio sujctó 
Su allHMlrio y voluiitad? 
St coii liluM'álidad 
Gasla y ilcslruvc sii casa, 
Jusl:i,'ronda, romiu*, ahrasa, 
¿lla dc sacar nii rigor 
Prcniaticas (|uc c.i su anior 

Y (Mi sus gaslos poiigaii tasa? 
S¡ agora corrc por ini 
Sorlija cn mi niisnia calle, 

Y por go/.alla y go/aüe , 
A Nápolcs trac Iras sí; 
iPudc haccr yn mas por lí, 
Porípie satistiM'ho csics 

Y no le enojcs dcspucs , 
Quc dcspcjaiido cl balcon, 
Qncdar en rcputacioii 

Dc iiigrala y dc dcscoiics? 
Aiida, aniorcs, (tuc cslás loco : 
TiMicr cclos y ciicuhrillos 
Ks anior; pcro pcdillos 
Ks cstimarte A li cii poco. 
Si con cslo tc provdco, 

Y ya tu cnojo sc ahlatidn, 
Kntra (Mi la sorlija, aiida, 
Mu 'Sira (pic salcs por mi : 
Dainc csa pluma tiinpii, 

Y poiite csla vcrdo baínla: 
Qut! mis cchis trocar tpiicro 
En espcranza sc^iira. 

PRÓSPERO. 

Ilcchi'/.os de tu hcrmosiira 
Ccra me hacen, si fui accro. 

HATILDK. 

¿Vas scguro? 



.Corrcrás? 



PROSPFRO. 

Kslarlo csprro. 

MATILDE. 



PROSPF.RO. 

Por agradarlc; 
Mas para (pic pn(Mla dartc 
Kl prcniio, ¿con íjui'» favor 
Pieiisas aiumar mi amor? 

MATILDE. 

Con reirme y con mirartc. 

Cámara del Rpy. 

ESGENA II. 

EL REY, RUGERO. 

RET. 

Rngcro, el nésame os doy 
Dc la pérdida pre.sentc, 

Y tanto mas trislc csloy, 
Cuanlo os miro mas priidente 

Y inas cortcsaiio: hoy 
B!i con.sejo os ha (|uitado 
A Sa'.criio, d-''fcndld(» 

Por vos com«) ^raii soldado; 
Qne mas con vos ha podído 
ÍJn(> nn pjí^rcilo, un itcnado. 



COMEDIAS ESCOr.lDAS DK HHSO DE 

El favor (¡ue peruiiliu 
La juslicia , imi ím os hice ; 
Kn lin Matildc os ilcv() , 
Coii la sciilciic::i U*l>('c , 
Kl cslado quc os ipiiti). 
Pero pucs á mi pcsar 
Os soii coiitrarias las Icycs, 

Y 110 cs costuiiibrc llcgar 
A dar pcsaiiit s los rcycs, 
Pudiciido mcrccdrs dar, 
Conde os hago dc Cclaiio. 

RUGKRO. 

Din* , dc a(iucsa maticra , 

SiM'ior, con Ccsar Homano : 

•< Si no i)crdicra , pcrilicra 

\/j mcrciMl (pic lioy por vos gano » . 

Pcro en (In , sois hcrcdcro 

Kii cl rcino y cl valor 

Dcl .Magiio Allbnso cl primcro 

l)c Nápolcs, rcsplaiidor 

Dc la ¡iluma y cl accro. 

Siglo dc oro fii«' por cl. 

Los pics inil vcccs os bcso. 

RKY. 

Sois vasallo nohlc y ticl, 

Y cl SiMilimiciito os (M)!i1íi so 
t,)uc csla scntciscia crncl 
Mc causa, |»n'S siii Salcr:io, 
liajais de priiicipc á coii:!:>. 

r.CGKRO. 

Por vcros, scfior, cuiiii licriio 
Vucslra allc/.a corrcsponde 
A mi lcallad, sii gohitM'iio 
.Mcno.sprccio ; pu»*s si cs cicrlo 
Kl amor ipic habcis mostrado 

Y (Mi vucslra privair/.a advicrto, 
No iguala su pri:icipado 
Al (pii» cii vos hc dcscubicrlo. 
Lo (pic aipn siMil:r.<i! piicdc, 
Por scr lU* inas importancia, 
Ks vcr (pic Malildc licrcde 
.V Salcriio, y (pic {.\v Francia 
La facci(in laii fucrlc (pi(Ml(> ; 
í.Mic dcl condc dc xVnjou (*s 
IhMida, y ani¡;;a cn cxtrcmo, 

Y pi'ctcndiciKlo cl franccs 
Quitaros cl rciiio, tiMUo 
No salga con sn iiitcrcs. 
Quc .si Maiildc le a}uda 

Y cn Salcriio h? dacr.lrada, 
Pongü á Náiiolcs cn duda. 

RBT. 

Va si' ciián apiisionada 
MatiIMc, si iio sc muda, 
Ks dcl (M)iidc nii ciiiMHigo, 

Y cl daño íiuc pncdc líaccrmc. 

hUGFRO. 

Dc cso soy yo buen tcsligo, 

Y S(í (pi(» crcondc n:> ducruK*, 
Pucs trac de Francia consigo 
Cn ejiTCÍlo volante 
A poncrnos imi anricto. 
Si con (*l pasa a(l(>lanlc, 

Y el dc Taranlo, cn cfclo, 
Sicndo í\o .Malihíc amantc, 
No as(*gnr('i sii IiMiltad 
CiOn vuestra alte/a.... 

REY. 

Los dos 
Jnraron fídcliilad , 
Kstando dclantc vos , 
A ini corona. 

RCGERO. 

Egvcrdad; 
Pcro ;^cuándo el intcrcs 
En juramcntos rrpara? 
S'o sé (|ue por el franccs 
Lsi prlnc(*sa se declara 
De SaliTiio, y qne (lcspuen 
iANápolespenU^rás, 



{Vfwsi'.) 



MOLINA. 

jSiendo Matilde traidora, 
! Como lo es ; pcro podrás 
l'uik-r rcnifdiii, si agoia 
Coniisioii, scfior, nic das 
Para visilar su casa. 
Cartas olVczco tracrte 
Dcl condc , (]uc á llalia pasa 
A instancia suya. 

RF.T. 

Tu suerte : 
Si hasta hoy te ha sido escása, 
Te ofrece pVos|)eridad 
Notable , si aqucso prucbas. 

RCGERO. 

Esto es, gran señor, vcrdad. 

REY. 

M¡ comision, coiidc, llevas, 
Tsa dc nii autoridad : 
Su casa toda visita; 
Saca á Iu7. (\sa traicion; 
(Juc si á Salcrno te ({uita, 
Prcsto coii su poscsion 
Tu fc y lcallad te acrcdita, 
Vcn , y dari'tc cii sccrcto 
La provisioii (pic has pcdido : 
Sé cn su cjccucion discrcto. 

Rl'GERO. (.4p.) 

Kl cstado (pic hc pcrdido 

lloy ri'Stanrar mc pronicto. 

Coii niia carla tiiighla 

A SaK riiü poscrc , 

Sin (jue olro plcito lo impida. 

RKY. 

Sicm¡)i'c csia Matili^* fui^ 



Arrogaiiti 



l^rcsumida. 



{Vansf.) 



Sala (le la quinta de don Ifllgo. 

ESGENA in. 

DON L^IGO, GALLARDO. 

DON ÍNIGO. 

Pcsamc haccr disparalcs, 
Dc mis locuras indicios, 
í Ya i[iic 110 iU* mis scrvicios : 
i^nítainc csos acicatcs; 
Arroja csas galas vilcs 
Kn cl fui'go, su clcmcnlo; 
Ksparcc plninas al viciito, 
Mudablcs como sntilcs. 
Danii* una capa y son:brcro 
Coii (luc cubra mi dulor. 

GALLARDO. 

Pucs fuisle nianlcnedor, 
.MantiMi cl Sisoprimcro, 
¡(iUiM'po d(* Dios! (pu^ sin c!, 
Vanas sortijas manticncs. 
¿Quc dial)h)S (»s lo quc tiencs, 
yuc mi» tracs, siii scr lebrel, 
Dcsdc Nápolcs a(pii 
Al galopc, dcspeado? 
Seis sortijas has llcvado ; 
Dicz premios ganar te vi; 
Toda la cortc U* piiita , 
Kn la gala v la dcstreza, 
Por fíMilx (íe la b(>llcza : 
¿A ({ué vuclves á tu quinta, 
Dcscspcrado y sin scso 
Corriendo por el caniino? 

DON Í.ÑIGO. 

¡ Ay Gallardo ! un dcsatíno 
Quc ha de acabarme conGeso. 
Plcguc á Dios, si amase mas 
A Matilde, si la vlcre, 
Si mas scrvicios Ja hiciere , 
Si la nomhrare jamás, 

8ne me dé el acero humilde 
e un cobardc mucrte infame. 
Desde hoy nini^uno me Ilame 
Pretendiente úe Hatilde. 
Nadle ¿ MatUd^ me nombre; 



Ou(* n¡ Matilde fS nii ilaiiia, 
hi á Malilde iiii iiiiior ll.uita , 
Ni \a de Matíldi> v\ lionilu'e 
Oblíga iiii ix'ciu) iiuuiilde. 
Siu flaliide viviré : 
Matilde mi niucrti* fué , 
Lüireme Dius de Malilde. 

GALI.ARIX). 

Kso rs : «Nu jureís, Aiit;ulo. 
Juro á Dios iio juro. • — Dale 
Con Malilde, iiiiéiilras sale 
Di'l alma en que la iiilitulo. — 
¡ liieii ('uinples de e^a iiiaiiera 
Lü ((ue acabas de jurar ! 

DON Í.ÑIGO. 

Dc osie niodo (¡uise ecliar 
'lodas las Malildes fuera 
Que eslabaii dentro del [)echo. 

GALLARDO. 

¿Qucdan mas? 

DON ÍÑIGO. 

Soii iiilinitas. 

GALLARDO. 

Pues si una á una las quitas, 
Tral)ajarás sin provecuo : 
Purgarte será mejor; 
Que s¡ tantas eu ti están , 
Mejor por iunto saldrán 
A vueltas de esotro humor. 
¿Agora sales con eso, 
Y eii su servicio has gastado 
Cuaiila liacieuda has lieredado? 

DOX ÍNIGO. 

No quiero gaslar el scso. 

GALLARDO. 

lEI s<»so? ¡Tarde píache? 
Ojos que le vieron ir, 
^ No le verán mas venir ; 
S¡ uo es que por él despache 
Algun Aslolfo, nropicio 
Kl cielo , en su lil)ertad , 
AI valh^ de Josafad , 
Donde ha de S(^r el jüicio ; 
Que allí debe estar el luyo : 
Porque si seso tuvieras, 
Ni imposlbles preteiidieras 
(Perdona si te concluyo) 
Ni hubieras hecho, senor, 
Los gastos que sin ¡^rovectio, 
Kmpobreciendo, te han lieclio 
Hüo pródigo de amor. 

DON ÍÑIGO. 

Por Matilde todo es poco. 
I Ojalá que mas pudiera , 
Porque mas por elia Iiiciera ! 

GALLARDO. 

Enflo,¿laamas? 

DO!f ÍÑIGO. 

KstoT loco. 

GALLARDO. 

(í el juramento? 

DON {5ÍIG0. 

Si arraiga 
Amor, nadie ecbarle intente ; 
Qoe quien ama, jnra y mientb. 

GALLARDO. 

^ Jnra mala en piedra caiga. — 
Tn hermana á verte ha salido 

DON ÍNIGO. 

Sácame sombrero y capa. 

GALLARDO. 

Dispense amor, sin ser papa , 

Los votos que no has cumplido. {Yase.) 

E8GENA IV. 

SIRENA.— DON iSlGO. 

SIRENA. 

iHemiano! ¡manteiiedor, 



PALAimAS Y PLTMA*^. 

V áiiles de aoubar el día, 
Kn casa^' sin coniiKií.ia, 
Que en le de \ueslro valor, 
\ enga con vos ! 

D0>' Í.XIGO. 

¡ Ay Sireiiu ! 
Como manliMigo rigorcs , 
.Me aconiparian disravores, 
Que apadrinun lioy nii peiia. 
No se acab() la so'rlija ; 
Que Matilde dt'sa/.oiia 
Cuantos placeres pn^gona 
Mi voluntad , ya prolija 
Kii servirla. 

SIRENA 

¿Por qu(* azares? 

DUIC Í.SltiU. 

Oye de amor desvarios; 
gue si(»nipre coiiteiilos niios 
Se remalaii eii pesares. 

Muriü Leonelo de San Severino, 
Principe de Sulerno, graii soldado, 
Dejando sola una hija y un «iobriiio, 
Los dos conipetidores\le su cslado. 
Hugero, (pie fué el uiio, al |iuiilo \¡iio 
De armas, deudos ygciile aeíinipanado, 

V echando á ini Malilde de Salcriio, 
Tcmió con maiio arniada su gobicriio. 
Deeia para eslo (jue hercdaba 
A(|uel eslado antiguo, í;oIaniciil(; 
Varon, y no niiijcr: y (|uc alcgaba 

La iiini(>inor¡al cosluíiibre dc sii gcnle : 
Malildc cn coiilru, por ra/.oii probaba 
Que (*l mayorazgo solo á a(|iicl pariciue 
(Jue fu(»se nias (•crcuiio, daba nonibre 
Dc su sefior, (') fucsc nuijcr ú honibre. 
Dividióse de ^'ápolcs la licrra 
Kn bandus, cada iiiio dando avuda 
A .su parte, paraiidocl |ilcilociigucrra; 
Que ía alit'ioii los naluralcs niuda. 
Pcro Hiigero cii la ciudad sc ciicícitu, 
Con las arnius poiiiciido cl plciio cn duda, 
Dcfciidieiido sii ('(Hcbrc iniliciu 
Mcjor su jirofi sion (|uc su jiisiicia. 
Mas mciicndos' cl pupn dc por niedio, 
Al conscjo de Nápííics di» í\s|ado 
RiHlujo (»1 plcilo, daiido uii .sabio nicd¡o 
Con (|ue qucdi'i Uug»*ro apaciguado; 
Porqui» fundaiuio cl liii de su rcnicdio 
Kn versi» de Fcriiuiido cl ri»y prÍNUílo, 
Con su fuvor crcyó l(»rccr los jucccs, 
Porque el podcr'scntcneiu niuclias vc- 
Solo aquí la verdad fui'» pí)(l(»ro.«;a ; rccs. 
Pu(»s suliendo Mulilde coii su inlenlo, 
Quedü con el (^siado viloriosa, 
Frustrado de Rugero el pensam¡ento. 
Luego pues (jue la nueva veniurosa 
Se supo, pidiü anior á mi conlenlo 
Albric¡as , que quedai'on á ni¡ curgo ; 
Qiie 110 es ainuiilc noblccl(iuciio(\s lar- 



: í Doíide lo nKMiosípicliubofiUí brocado) 
' .>!oslró lu osuiitucioii iiupolitana 
. l.I podcr lU' sii geiite cortcs:nia. 
Suípu* dc \ci(lc y iiúcar el v(*siido, 
Dc niuiios dc on» todo recuniado, 
giic (lc I.1S obras sinibolos lian sido, 

Y al áilciicio eii h»s labios un candado: 
Con (Sposas y grillos á uii Cupido, 
Quc dcl nii.sni() silciicio coronado, 
Dabu esle vcrso, piciiso que discrcto : 
übrar caUuudo ij padecer secreto. 

S!UK>'A. 

Piiitust(í lu amoroso s(M)tim¡eiito, 

Y los scrxicios (pie á tu dania iii(!isto, 
Di.scretanieiite : ¡ lindo pensamieulo ! 

i)o:i i>iGo. 
Kl niur(|ues Alcjundro luego asi'ste 
Tunib¡cn de verde, auii(|ue coii olro in- 

[liMito; 
Poniue uforrudu el verde en luloti'lste, 
D¡ó la letra.... 

SlltK.NA. 

¿Y dccla...? 

DOlf Í.ÑIGO. 

^ De.stasuorte: 

Crectera mi esperauza, d uo haher 

[muerte. 

SIREM. 

¿Obsequias eii lu ücsta hizo á su dama? 

DoN' í.\i(;(). 
Murió su anior, niuriíi'iidose Roscla. 
KI coiuh? de Asiuvillu, cuva fama 
A pesar de lu cnvidiu al cndo vuela, 
La ropu u/.ul de niii fii(*gos n^cama, 

Y (Milre los cuutro vienlos uua vela 
Sacú encendida. 

SIREFfA. 

x'c ' y ¡'/'nyaperegrina! 

¿\ fue, heniiano, la lelra? 

OUX Í.NIGO. 

-., . Eslalaüna: 

Etetnm non potttertt mihi. 

Dc 

Y 



Mil joyas dí, vc.slldos y (l¡iicros; f^„. 

Y como si yo finM'a erípie lieredaba , 
Amigos convidubu v cuball(M-os ; 
El parablen á ni¡ e.sp(M'uii7.u duba. 
Kn (¡n, mostrando (pie eran v(M'dad(»ros 
Los d(»seos qiic amor en nii uinmaba, 
IHante de la pUíMlu de in¡ duina 
A una sorüja m¡ vulor los llaniu. 
Manluve en ellu iiii c.sp(»ran7.u iiiucrta, 

Y con galus, (iiic luvo prcvíMiidas 
La conliun/.a (Ic csla dicliu cíjmIu, 
Las fl(*stas publifpn' iio uufradcMÍdas. 
Los premios y el carlcl lij('» á sii pu(Mta 
Auoche con cíími liuchus (MiC(Mid¡dus, 

Y alborotado Nápol(\s C(ni csto , 
Con el .sol madrugó al fcsüvo puoslo. 
Salí al son de trompelas v ciuriiics, 
De di^udos y pudrinos rodeudo, • - « 

Y hallé en baícones del ainor jardlnes; ¿Cómo dijo la lelra? 
Qiie son damas sns flores, si (»1 su prado : ' i>on í.\igo. 
En telas de doselcs, de cojines, ] Poco á poro. 



i' vitMitos vanos sus contraríos Irata, 
á su valor la vcla hi/.o enciMidida, 
A (|u¡en ii¡ eiiv¡d¡a ni sospecha mala. 

SIRENA. 

Fué su nobleza uii ticmpo perseguida. 

DON í\IGO. 

Sacó don llugo (U? Aragon, de plata 
l'na aljuba pajiza guarnecida, 

Y unlucoá quieiicl t¡(.Miipoeu vaiiocura. 

SIRKKA. 

¿La letra? 

DON ÍMGO. 

Por amor, esto es cordura, 

SIRENA. 

De la de Amalfi d¡cen que es amante. 

DON Í.ÑIGO. 

Crimaldo, á qulen su dama desestima, 

Y (»1 la slrve nacilico y constante, 
Salió de panío. 

SIREXA. 

Su trabajo anüna. 

DOX Í.NIGO. 

La einpresa lo declara. 

SlRENA. 

¿Y fué? 

DOIf Í.NÍGO. 

Un diamante 
1 uiia mano junto á cl con una lima 
De acero. 



,. 



SlREIfA. 

Ya en (»1 alnia de ella toco. 



.\ 



COMEDIAS ESr.OííIDAS DM rillSO DE MOLÍN'A. 



SlREIfA. 

Toílo lo vence anior i|ue persevera. 

üe labrador ilon Jaiiin' ilo Moncada 
Sali6 con un gaban (h» primavera. 

SIRKNA. 

Halló su dama en Ara:j:on casada. 

DON Í>IGO. 

Eso en la emprosa declarar espera. 

SIRENA. 

Yfué? 

DOX ÍÑIGO. 

Sembrar mia heredad arada. 

SIRENA. 

/laletra? 

HO'S ÍNIGO. 

Decla : Amor viUano [no. 
Membra esperanzas, y otro coge el gra- 
Mércnles do Esle, Adouis eu las galas 
Y en la milicia Ccsar, cii un ciclo 
IMnló una dama, y él, hacicnilo cscalas 
De picas y bandcras , dcsdc cl suclo 
A couquislalla sube, auuiiuc siii alas ; 
Que nias levanla el áuimo quc el vuclo. 

SIRENA. 

¿La letra? 

DON ÍNIGO. 

De su amor pondcraliva.... 

SIRENA. 

¿Decia...? 

HQCH ÍNIGO. 

Aunque estuvieses mas arriha. 
No cuenlo las demas, ¡lor no cansarlc. 
CoiTi con lodos , y ll«»vc scis vcccs 
La sorlija, y dic/prccios, que cii lal 
A serlosojosde Malildc jucccs, [parte, 
Me condeuarau : no sabrc coiilarlc, 
Porque dc vcrmc Irisl»» lo ciilristcccs, 
El pcsar, mi SinMia, (iiic nioslraba, 
Si la sorlija (') pn'cio nic Ilcvalia. 
Por no sufrillo, cii liiu dc la vcnlana 
Sc (luití'). poniu** cn tal (lcsdi'ii pn'Sii- 
El fruto iníilil dc nii sucrlt- v:i;:a, [míis 
Ccro de amor, si nrs scrvicir.s snir.as; 
Hastaquc al tin dcuiiahorav(>l\i.)n!.ii¡;i 
Porvcrentrarcubicrtodcorí) vj'Iüisíijs 
Al de Taranto, dándolc sus ojos 
Colmos de pustos.comoíinií dc cnojns. 
Vcstido de los |)i(''S á la cabcza 
Dc mas lílnmasquccl mayoliciicllorcs, 
El v cl caballo cifran su lirmc/.a 
Soío cn la liviandad dc sns colorcs : 
pobló de lcní?nas dc oro la riiiucza 
Dc su alada divisa ; (juc hablíidorcs 
En palabras y plunias su amor ^aslan. 

SIRENA. 

¿Lalelra? 

DON ÍÑIGO. 

Si ie alaban, aun no haslan. 

SIRKNA. 

Diverso fii^ del tnvo sii conccto : 
EÍ en paiabras todo su amor i>rcc¡a , 
Ytúenobrarcallando; cpie csdiscreto, 
Aunquc Malilde tu valor dcsprccia, 
Obrar callando y padccer sccrclo. 
Su habladora dívisa juz{ro nccia, 
Pues de ptumas y lenjíuas hi/.o alardc, 
Porque el parlero amor siemprc cs co- 

[barde. 

DííN ÍNIGO. 

Corrió conmipo la nrimcra lanza , 
Y dcrribóle en mcdio la carrcra, 
Sospecho que su loca conüanza, 
TrottezaDdo e1 caballo. 

SIRF.NA. 



DO4N Í.VIGO. 

La venjíanza 
De mi amor, que lo vió dc tal inaii(»ra, 
Mascort(?squesobcrb¡a, á darlí! ayuda 
Me inanda, hcrmana, (luc lijcro acuda. 
Del caballo mc apco, y (lue mc pcsa 
De su dcsgracia muostro ; arriba subo 
Con él, dondc cl f;ivor dc la priiiccsa 
Mas amoroso (luc discrcto cstiivo. 
Lloró dc amor y ciiojo, y dt'St a cmprcsa 
La causa atribuycndo al (luc maiiluvo, 
('Solo, (íspafiol, por vos, l(»co y prolijo, 
Mc suc.cdc vslc mul», la iiigrala dijo. 
Ccsar la Üesta maiida, y yo de celos, 
Agravios v dcsdcncs provocado, 
No só s¡ (lije injurias á los ciclos; 
IVro sé (|ue baj(í dcscspcrado. 
MaiuU'' (luitar los prccios y arroj('*los, 
Por vcr nii amor corics lan mal paiíado : 
Subo á caballo, y loco y ofciuIid(j, 
.M(í parlo, y dc niii{íuuo nic dcspido. 
Estc ün hau tcnido , nii Sirena , 
Mis servicios, m¡ amor, in¡ conlianza : 
Solo es Mallldc, para daruic pcna 
V th'sdencs, niuj«r, y 110 nuulanza. 

sikiÑa. 
Ilccho estás á sufrir, lu ciiojo ciifrcna, 
yue la üiim^za h) qiic inliiiia alcaii/a. 
La lclra que sacasto cii li ha{?a cfcto. 
Obrar callando y padecer secreto. 



Volar eon ianta pluma. 



Ricn pudiera 



ESGENA V. 

GALLARDO, que saca la capa y el 
sombrero de su omo.— DON IXKíO, 
SIRENA. 

GALLARDO. 

Ponte capa y souibrcro, si jardincs 
Quicrcs ver por cl niar sobrc carrozas 
bcl agua, qu(; tiradas dc dcUincs 
Llcvaii al sol quc cii csncranzas gozas. 
Al soii de chiriinías y clanncs 
MaliMe v otras scis b¡zarras inozas, 
¡•:inulac¡on de V(''nus la mas fca , 
Daiido ñ sus oiidas luz, barlovcntca. 
: n un csíiuifc, dc crislal la popa, 
Coii scis rtMUcros j(')vcucs por banda, 
l)c casacas vcstidos, Icve ropa, 
tMicssondc raso,ycIcal/.ondc holiiiida, 
\\ toro imitau roi^ador lU^ Eiir. |»a; 
Y con (»lIos la iiiar piado.sa y hhiuda, 
Snfrc los rcmos, plumas dc siis alas, 
Dorados de los puños á las p:.las. 

SIRENA. 

A Puzol, quinla suya, aípu c(^rcana, 
Irá : dcsdc el lcrrado puedcs vclla. 

noN Í.VIGO. 

¡ Yo á muj(T lan iugrala, tan tirana ! 
iMcgue á Dios , si pusicre mas cn clla 
Los ojos; si la vicro mas, hcrniana; 
Si amKjue el niar,que sober))¡as alro- 

[pdla, 
Volcando el barco , su ripor víMijíara , 
Mc movlcra á p¡cdad y la ayudara ; 
Qnc dc sus mismos pcces scasusU*nlo. 
Va, Sircna, aborrczcosu hcrmosura : 
Próspcro salj<a á vcrla , que contcnlo 
Es Próspero cn clnombrey laventura. 

GALLARDO. 

;,Qué tanto has dc guardar el jnra- 

[meiito? 

DON ÍMGO. 

L'n slglo. 

GAU.ARDO. 

¿Que lahur, (]U(^ amanle jiira 
De no jugar ó amar. siii volvcr luego 
Este á su prelcnsion , a^iucl al juego? 

SIRENA. 

Yosubo áverla; que aunquemas nor- 

Ifles, 
llacieodQ á tus dcscos rt'sistoiicla, 



Has de seguírme. 

GALLARDO. 

Niinca en v otos fles 
Que conmuta el amor en peintencia. 
Ven, y verás damascos y tabies, [cia, 
Que haciendo al sol en toldos competcn- 
Porsiiaden al mar que es hoy en suma 
Matilde Véiius, hija de su espuma. 
(Manse Sirena y Gallardo.) 

ESGENA VI. 

PROSPERO.— DON iSlGO. 

PRÓSPERO. 

Don Iñigo, ya ha llc^ado 
A cstroiiio nii sufrinnonto, 
Que pasar ilé\ no coiisieuto 
A mis celos y cuidado. 
llacicndo a¿;ravio á mi amor, 
Nota de mí vcndré á dar : 
Kl qucror biíMi y cl reinar 
No sufrcn compVtldor. 
í^u¡cro b¡(Mi , y rcy me llama 
Mat¡UIc de sus dcsiíos: 
Vi\ año há (pic cn sus empicos 
Añado Icña á la llama 
Quc cn pnMn'o de mis desvelos 
Matildc hcrniosa mo ofrece; 

Y auiHiuc cl fucgo de amor crece 
Ciiaiido Ic alizau los celos, 
í'ucra menosproclo mio 
Que comp¡t¡cndo los dos, 
'iuviera cclos de vos; 
Quc inas dc Matllde lío. 
Cuanto á (;sta parte , no estoy 
Cdoso , aun<iuc si ofendido 
Do (pie os hayais alrevido 
A amar, sabicndo quien soy, 
.\un la sombra de Matilde , 
Quc nnrar no mcreceis. 
¡ Vos compctííucia me haceis , 
Pobrc, estranjcro y humilde ! 
¡ Vos cu píd)l¡co á siLs puertas 
Cartdcs de amor íijais , 

Y esncranzas publicais 
Mas locas cuando mas ciertas ! 
¡ Vos sort¡¡as mant(me¡s , 
Convi(Ian(lo aventureros , 
(iUando aun para manU»neros 
A vos mismo no teneis ! 

DON ÍÑIGO. 

Próspero, tratad m(»jor 
A quien os sufre discrcto ; 
Pucs dcmas de que rcspeto 
Vuestra nobhv.a y valor, 
Reverencio á la princesa 
Vm vos, porciuc sé que os ama. 
Príncipe Taranio os llama ; 
I^a sangre real que interesa 
Vucslra casa , es conocida , 

Y de mi siempre estimada. 
España fué patria amada, 
Puesto que no agradecida, 
De mi padre y su ascendencia, 
De (mien noblcza heredé : 
Rui Lopez de Avalos fiié 
Condcstablc , en la pmdencia 

Y la lealtad mas notablc 
Que tuvo ni tcndrá el mundo ; 
Aunque don Juan el segundo , 
Si le hizo conde, no esthble. 
De la envidia hoyó á Aragon , 
Porque á no scr'perseguida, 
No «»s la virtud conocida. 
Vino á Italia, en conclusion , 
Con don Alfonso el priniero 
l)e Nápoles, de Fcrnando 
Padre, qiie el rcino {¿anando 
Con 8u prudeucia y acero, 
llizo al liempo coronista 



fnmortal dc su mcmoria. 

Ño alc.'inzó Ailbnso vltoria 

En esta nobie conqulsta, 

Que no se la atrü»nyesc 

Ai csfuerzo y ai valor 

l)e mi paíire vencedor. 

Dióle cstado en que vivlese 

A su guslo y ol(»ccion ; 

Que no qniso rscanncntado , 

Otra vez cnlroni/.ado, 

Provocar á la anil)icion. 

Éste iicrcdc , y como nio7.o 

Snpe consmnr tan mal, 

Que li' gaslé lilicrui , 

Vorque de s*m1i) nu? j(o/.o ; 

>' supiicsto qui' ('S mudalile 

ICl estado y la ri(|uc'/.a , 

Sicndo cl \alor y nobU'/a 

AíTÍdciiU* iiiscparalílc , 

.• ucs cn clhi mv scñalo, 

i-'stimad ia cali'hid 

Kn nias qiie la c:iiitidad , 

Poniue cn ciiaiilo rsl:i (»s igualo; 

Qu(» yo con vos iio com|»i(o, 

Ni (ífvuí^stro nii aiiior coiilrasta. 

tlon una voluMlad casla 

A Matiide solicito, 

Siu que ose nii :itn\iiiiici)to 

>l.is (]uc alimcntar cuidados, 

1)i(*I)osos por (>ni|ilcados 

Imi t:ui alto p(Mis:)nii(Milo. 

¿^iu(í ocasioii cii (*sto os doy 

f'ara agravianis? 

PRÓSPF.RO. 

Hastantc 
Ks ({ue os tcngan por amaiitc 
TodüS dc (fuiiMi yo lo .soy; 
yuc cs (•siiniarnu» á mí cii poco. 
S¡ de scr loco os tm'ciais , 

Y CíMi cso os discuiitais, 
Ilart'» vcsliros d(í loco, 

Y qucdará dísculpado 
Vuestro pcnsaiiiiiMito altivo. 

I)0?l ÍÑIGO. 

Príncipe, no d( is motivo 
A algun caso dcsdictiado ; 
Quc si ajiurais mi pacicncia 

Y no rctn^nais los labios, 
Uompcrán vucstros a;;ravios 
Las rícndas dc mi prudcncia. 
Haccd dc (piicn sois al:irdc, 

Y mirad (|ue si(Miiprc lia sido 
Kl valicntc comcdido 

Y dcscort(}s ei cobardi». 

PR()srci o. 
Sois un.... 

noN ÍNi(;o. 
Paso , qui* .si'' scr 
llombrc, (pu; á |)(;sar dc .sumas 
I)c ducados, corlo |ilumas, 

Y ias hal)réM's nicn(*stcr 
Para volar, si nu; ciiojo. 
Advcrtid que (*stá nd cs|)ada 
Kn vucstro acravio alilada , 

Y sl una vcz la dcspojo 
D(» la vaina qu(í profcsa, 

Y cn vcngarme sc rcsii(dvc , 
l's lcon (|U(» iiiinca vuclve 

A su manida síii ()i*esa. 

PUÓSPKRO. 

Ka , arrogantc (>sparioI , 
Hac('d iiias, y no hablcis tauto. 

{Kchan matio.) 

DON ÍNlüO 

Ya, príncipe de Taranto, 
(^iic su ac(iro ha visto cl sol, 
No la cul|)cis, s¡ desnuda 
A vui*siro pecho S(í nasa; 
Quc á quien sacan (ie su casa , 
En la oue encucntra sc inuda. 
Sal)e cl cielo qu(* mc j^csa 
De ofender mi dama ansi. 



PALADRAS Y PLUMAS. 

ESCENA VII. 

SIRENA, GALLARDO.— DON iSlCO 
PROSPKUO. 

SIRKNA. 

Si hay valor humaiio cn ti, 
Favorccc á la pi'iiiccsa ; 
Quc h(*cho ci csípiifc pcdazos 
Kn uiia roca cs|)anlosa, 
Ya coii ci mar :imorosa , 
I)a á sus olas mii abra/.os, 
Ponim» (Mi cllas iio la an(*guc. 

I UON ÍNIGO. 

Prín(*i|)C, csta cs ocasioii 
D(» :unor y dc obli^acion : 
Más pr(*s(o (*ii su aynda Ih^^ue 
Kl (pic nias i\o vcras ania. 
Volad, piics os sobraü pluin:is; 
Qnc s¡ :iiiior cs fucp), (*spnm:is 
Dcl niar no a|)agaii su llaiiia. ( VV/.vc.) 

ESGENA VIII. 

PROSPEUO, SIUKNA, OALLAUDO. 

SIRe>'A. 

Pui^s, scfior, ;; qu(' llcina cs (»sa? 
;^Ks ra/.on quc aiisí os (puHÍcis, 
(luaiido (Mi tal p(*Ii^ro vcis 
Aiicpirsc :'i la priiii'csa? 
Mi licrniano, aniupic aborr -cido, 
Va i\ so(*orrclla; sci-nildc, 

Y pa):ad aiisi :i Malildc 

Kl ani'.ir (pic os ha t(M)ido, 
Par:i (pic cn vos sc colija 
(^Mic lli'j^a al últinio cxtrcnio. 

PliÓSPKRO. 

Mi s:dud, SinMia, tcnio; 
Qu'» caycndo (Mi la sorlija, 
>I(* pui'dc haccr miicho dano 
Kiilr:ir (*n (*l m:ir (:in pr(*slo. 
Kn obli'^acion mc ha |iucsto 
Kl favor iiobh* y (^xtraño 
Qiic dc doii Iñigo cscncho, 
S' :i prcnii:'ii'scl(* iiic allaiio; 
.Mas (*s dc Sirciia li(*rniano, 

Y ansi dcl niar sabc niucho. 
Yo cii pcliuro S(>ni(*jaiitc 
¿Qu(» ayuda lc pucilo dar 

Si nunca supc nadar? 

SIRKNA. 

¿Ksa (*s di.sculpa (h* ainantc? 

PR(')SPKR0. 

Ad(')rola, vivc Dios; 

Mas no iin|)orla cl .scr ainada; 

Quc anior vncla, m:isnon:i(la. (Vasc. 

C.ALl.ARDO. 

Mas no nada iiara vos. 

ESGENA IX. 

SIRKXA, GALLAUDO. 

GAM.ARI O. 

¡ MiriMi aqui (Mi (piiiMi ha pii Mn 
Malihlc su voluiilad! 

SIRKNA. 

K.sta v(V. t\c la bcldad 
Dc Matildc (>s iiiaiiiiicsto 
Ducfio nii li(*riiiaiio. 

GALI.AHDO. 

\o lia> diila, 
Si la saca viva :'i tiiria.... 
cn cl alma nii li^rc (*iicicrra. 

SIRK>'.\. 

Kl li(*nipo las (*osas niuda. 
Mucho pniMh'ii bciiclicins 
Kn cl m:is t(*rribli* |m*c1io : 
La iin(v.a (pic h.oy ha li(M*ho, 
.liiiita :'( los d(Mn:is si«r\icios, 
Le lian dc dar (hbida t>a^j. 



S> 



GALLARDO. 

Anlmalcs hay laii ficros, 
, SíMiora, aun i\e los caseros, 
'Quc auii(iu(; cl ducfio los iiaiaga, 
iNo |)ucdc en toda ia vida 
/Vmansailos. 

sirk:ía. 

¿Cuáh^sgon? 

GALIJIRDO. 

Donicstica ti'um raton, 
t'.riado coii la comída 
Dc iii dcspciisa, y vcrás 
Qui* :il cabo dc u'n mes > un afio, 
.Mas cs(|uivo está y extrafio. 
sirk:«a. 

¡ Qui'* asqucroso cjciii|)lo das ! 
Labrador, lic yo h*ido, 
(^Mic fuia víbon'i cri(), 

Y al üii la doin(>stic(j , 
Díiiylola cii su cama iiido ; 

Y li:ibi(>iid() sus liijos muerto 
.\ uiio dcl |):isior anii{;o, 
Los d(*.sp(>da7.() (MI c:isti^o, 

Y d( spucs sc fu('* al dcsiorto. 

GALI-ARDO. 

»icria vibora crinilana; 
P(*r() iiii (>j( niplo pcrdona, 
Ou(> la iiriiiccsa i*s raloiia, 
S¡ no pr(M)ii:i aqucsta ha/.afia. 
.Mas vuidvc la visla al niar, 
Vcr:'is cnal inida por (>l 
A^pic.sc huinaiio iialcl 
Kn (Mic va ainor á i)(*.scar 
.Mcrfu/.as, vucllo cangri'jo. 

SIRE!<!A. 

.Mi hcrmano es graii nadador. 

GAI.LARDO. 

Pciisará (¡nc pcs(>a amor 
Ik'sugo, y scrá abad(>jo. 

SIRKNA. 

;Sácala? 

GALLARDO. 

Sí, vlve Dios. 

SIRENA. 

¡ N'olable diclia ! 

GALLARDO. 

Ks demonio. 
Pucs la cruz del malrimonio 
.V cu(>stas saca , los dos 
Son |iara (mi uiio. ¡Kxtremada 
Saldr:'i dcl mar |)ara (*si)Osa ! 
Qiic :i fc (|uc ha (l(> S(*r {¿raciosa 
lh*sdc hoy, niiij(>r taii salada. 
Va pisa la iMijnla amia; 
) ¡ Ya tray('Midola (mi Ios brazas, 
Qii¡si(*r:i, cual puli)0, (>n la7.os 
lionvcrlirsc. 



ESGENA X. 

DON LN'IC.O, con Maliide demayad& 
ai los brazoí.—SlWKSX, GALLARDO. 

DON ¡:siGO. 
Mi SÍHMia, 
No h:)y ya (piicii mi dicha alcaiicc. 
Í)irslro pcsc:idijr hc sido, 
I*cr!as dcl .sur lic (!0};¡do, 
No liciii* pr(*c¡o (*st(> lancc. 
Vcii , lh*V('*ni()sla :') lu cama. 

.SIREÜA. 

j: Vlcnc desmayada? 

D()?l Í.\IGO. 

Si, 
Mas pn-slo volv(>rá cii si. 

SIRKNA. 

Vamos. 

DOX ÍXIGO. 

Tus doiu*cHas Ihuna. 
{Unan á Matilde don Inigo y ^irem^ 



ESCENA XI. 

GALLAKDO. 

Cumplirá el amo su aiilojo, 
S¡ está prcfiado por ella ; 
Pues ¡loniue pui'ila conicna, 
Anior se la eclio eii remojo. 
Cual liuevo fué su luTmosura , 
Como él por agua pasada ; 
Pero virgeu laii aguada , 
Dudo yo que veiiga pura. 



ESGENA XII. 

DON ISIGO , SlRKiNA.— GALLAUDO. 

DON ÍÑIGO. 

No quiero yo estar delante, 
Que la dare mas pesar 
Que los [>eligros dol iiiar ; 
Tú, Iiermaiia, scrás baslaiite, 

Y tus criadas tanihien , 
Para aiiviar su congoja : 

Y asi cntrc tanlo que arroja 
El agua , ropa proven 
De la mas limpia y curiosa 
Que tiones. Sirona mia, 
Impertinoncia soria , 
Siondo lú tan gonorosa, 
Prevenirto ipio sacasos 
Dc tus galas la niojor ; 
Quo el mayo on aguas de olor 
Knlre liolandas dorramasos ; 
Que on rogalos y consorvas 
Te osmerasí's de tal niodo , 
Que seas nii liormana on todo , 
Ya que de esto me resorvas. 

SIIIKNA. 

¿Pues dónde vas tú á tal liora, 
Que ya el sol su curso pasa? 

bON ÍNIGO. 

Estando Matilde en casa, 
No ha de haber otra sofiora 
Mas que ella : su honoslidad 
Pide que así la asogure , 

Y (pie lib(»ral procure 
(iOn(]uistar su voluntad. 
Yo S(í que el niayor s(»rvicio 
Que pu(?do haceiia, Sirona, 
Es irme y iio darla p(;na 
Con mi vista. 

SinENA. 

Noblo nidicio 
Da tu valor en ol mnndo : 
Tu dísiTocioii considoro, 
(ioiioroso on lo primoi'o, 
\ oorlós 011 lo sognndo. 
Vélo oon Dios , (juo yo qucdo 
J'in tu lugar : vistotíj" 
Kopa eiijula. 

DON ÍÑIGO. 

Ansí lo haré. 

SIRENA. 

Yo te deshar(\ si puodo, 
Esta nieve (im; le abrasa. 

DMN í.NICO. 

Auda, y no le aparlos dolla. 

GAM.Ani>0. (Ap.) 

^Oh Cdorpo do l)i(;s oon ella, 
con quion la Irnjo á casa! ( Vanse.) 



COMKDIAS ESCOGIDAS DE TIRSO DE 

Darmi» a Salerno procura ! 
¡ Que la sacase eii sus brazos ! 

TEODORO. 

¿Ilay temeridad mas loca? 

UL'GERO. 

j Qno en mi favor una roca 
Hicioso ol vaso p(Hla/.os ! 
¡Oh! maldiga Díos á Kspafia, 

Y á (piion bion (juioro á su gonle. 

TKODORO. 

Es don Ifiigo valionte. 

BrGERO. 

¡ Hravo amor, y brava hazafia! 

TKODORO. 

Dosinayada la sac(), 

V on sñ (¡uinla la rogala, 
Porqno á su dosdrn iuuala 
La imb!e/.a (pio Iuto(u>; 

uda. 



V 



Caiupo iiiDteUiat'i á lu iiuinta de don Iñigo. — 
Ea d(> norhe. 

ESG£NA XIII. 

RUGERO, TEODORO. 

RÜGERO. 

íQue nie (piitó lal \oiaura 
Eslo españí)! I ¡ Qne á ;ivudar 
La fuese cuaudo la mar 



Poro ¿(|iió iniporla su ayu 
Si siondo dol roy privadb, 
(iomision, condo, le Íia dado, 
Con (|no lias i\o. (piodar sín duda 
En la (]niota pososion 
Dí'l oslado (|uo ptM'disle? 
Si ya la carla oscribisle, 

Y sogun tu provision , 
Su oasa has de visilar, 
¿Su favor de (luií aprovecha? 

RiGruo. 
Sii íirnia longo oonlnihecha, 

Y ol papol l(? piiMiso otrhar 
Enlro lo.s dt'inas (pio lione 
En su osorilorio guardados. 

TKODORO. 

Horodnrás sns oslados, 

Si á las manos dol roy viene. 

Rl'GKRO. 

Si, Toodoro; mas Iraioionos 
Dnran pooo, y iiiuoho dañan. 
Si los lioinpos dosongarian 
Mis soborbias pi'eU'nsioiios, 
¿^)ué he do hacor? 

TEODORO. 

Dí'jalc dc eso. 

RL'GKRO. 

¿Mas sogiiro no me fnora 
(^)n(« ol mar so[5ulcro la diera , 

Y (pio por eslo sucoso, 
Siii inararias, luTodara 
Lo que oslo ospañol me quila? 

TKODORO. 

Tn voninra solioiia, 
Quo ol favor dol n\v !o aiiqiara. 
Do Saloriio lo ap<M¡:i'a; 
{)iw si sn dih'no lo vos, 
DofondliMidolo dospu"S , 
Cnando sopa c stn í|niinrra 
El roy, importará poco. 

Rt'GKRO. 

¿.\quí Malildo iio oslá? 
La nocho ocasion mo da 
(ion (juo dosle ospañol loco 
Mo vongno, y á hi prinoosa 
La vida puoda (|uitar. 
Esla quiiKa ho do abrasar, 
(ion (|no asognro ini oniprosa 
.^lojor qno on oarlas linj;¡d;:s. 

TKoUtiRO. 

¿Como lo piensas haoor? 

RUGKRO. 

Esla no(»ho he iU» ponor 
Fnogo á oosla í\v sus vidas , 
Sin (|uo so sopa ol anlor, 
A (^sia oasa: |>uos durnii(*udo 
Su gonl(» , salir prolondo 
(jon mi o.sporan7.:i nn^jor. 
Kl vionto dol mar mi* ayuda 
1 i^ara abrasalla con él. 



MOLINA. 

TEODORO. 

¡ DetermiDacíon cniel! 
Mas provechosa sin dada. 
A proi>(>sito es la hora. 

RUGERO. 

Vamos , que si dicha tengo , 
Hoy del español me veneo, 

Y iiiucre mi opositora. (Vatue.) 

Cnarto desUnado A Matilde en la qafnUi de 
don Iñigo. 

ESGENA xnr. 

MATILDE, eii ropa de acogtttne;9BOS' 
PERO, como de noche, 

MATILDE. 

Príncipe, ¿qué atrevimíenlo 
Es este? ¿Como asaltais 
De noche casas ajenas? 

l'RÓSPERO. 

Propias las puedes Ilamar , 
Ingrata, puos mis desdíchas, 
Para quo padozca mas, 
' Siompro á don Iñigo ofreceD 
Empresas, con que oblígar 
.\ (|ue amándol(> , me olvides. 
¿üuién duda (pie ya tendrás 
A su atrevido socorro 
R(>ndida la voluntad? 
Tres afios há (lue te sirve, 

Y (lue gasla liboral 
La liacionda oii tu pretenslon 
Que ha dospordiciado ya. 
Dió albrioias oii tu sonlencia ; 
.Manluvo diostro y galan 
A tus puorlas liov soríya; 
La de esposa le ilarás 
En premio de olla á mi costa. 
Arrojóse por tí al mar, 
Fiol dolíhi de tus noligros, 
Leandro d(í tu beidatl. 
La vida lo di() corttís, 

Y quorrále ojocutar 
En ella, sacando prondas 
Su amor de tu liborlad. 
Aposéntaste eii su oasa , 
Quedarte en olla quorrás , 
Si huéspoda , ya scnora , 
Si libro, oauliVa ya. 
Muclio piKHlon btMiolicios ; 
ConfR'.solo á nii posar. 
La oo.n.sion haoe al dichoso, 
La fortuna se la da. 
Yo sin olla, y ya sin lí, 
Vengo solo á (''olobrar 
A tus ojos niis ()bs(M]uias : 
(íocos mil afios y nias, 
Aun(iuo yo niuora coloso, 
Sn gonorosa loallad , 
Sii apacib!(; oomnarna, 
Su llorida y vorclo odad ; 
One yo on maiios do la auscncia, 

í Si os anior onforniodad , 
Ausenlándomo i\o sn\xú , 
Me parto á Roma á curar. 

MATILDE. 

Si lú te hacos jno/. y reo, 

Y lasentenoia lo das, 
Mis qiiojas darán oii olla 
Toslimonio do vordad. 
Principe, obras son amoros, 
Que las palabras se van , 
Como son liijas dol viento, 
Tras ('l, .sin \olvor jamas. 
Entre las olas me visle, 
Con su saladi) (!rislal 
Luchaiido á bra/.o partido; 
En(rc) en él á poner paz 
El valoroso español ; 

Y lú, cuerdo en ol obrar, 
Si loco en el prometcr, 



No te atrevistü á mnjar 
Las plumas. como lu, vauas; 
Pero no aiuiuvistc inal, 
Que amor vuela, mas no nada , 

Y aiisi no suno nadur. 
Ñadó don Iñigo cn ün ; 
Su dicha supo pescar; 

Y á quien nada y nie da vida , 
Nada cs venirle á adorar. 
Hiempre Tuéron los pt*iigros 
Del anior y la amistad 
Picdra-toque que doscubre 
Kl oro que sulic mas. 

Si él es oro, y lü ert's liierro, 
Yerro, PróspVro, será, 
Dcspreciando su valor, 
De tu liicrro hacer caudal. 

PRÓSPKRO. 

;,Luego eso dices de veras, 

(luaiido probándote están 

Mis ceios que lial)lan dc burlas? 

MATI1.UE. 

Caisto ; hiciérate mal 
Entrar en v\ mar, (pie ansi 
Te pudieras restriar; 
S' por no quenírme frio , 
Te guardaste : ¿no es veniad? 

PRÓSPKRO. 

B;)sta : ¡ que de mi te burias ! 
Pucs d<» veras me verás, 
Muiiabi(>, desde bov mudado; 
Que ansí te piciiso imitar. 
Laura, hennana de Rugero, 
Celosa de tu beldad , 
Llora , nuesto qu<* la suya 
Ks con la dcl sol i^ual. 
Desposáudome mañana , 
Mi amor se despicará ; 
Que coiilra un vencno es olro 
La cura mas eüeax. 
Ko pieuso verte en mi vida. 

MATILDE. 

Ove , escucha , ^-uelve acá. 
(Ap. ¡Oh inclinacion podcrosa! 
¡ Oh celos ! ¡ oh amor rapa/. ! 
ÍQué no podréis lodos tres, 
Si el primero hace el iman 
Que uo pare hasta que al uorte 
Mire, (|ue virtud le da?) 
Yo quiero desenojarte; 
Cesen quejas, haya paz; 
Que tras celos y nublados 
Amor y el sol lucen nias. 
Perdonen obligacioucs , 
Socorros, vida, lealtad; 
Que por mas que eso atropella 
Amor, cuando es natural. 
Princesa soy, joyas tcugo : 
jpidame el mejor lugar 
DoD Iñigo, y no me nida 
Preodas que en el afma están. 
¿Haste ya desenojado? 

PRÓSPERO. 

Como el amor es rapaz , 
Con poco se desenoja; 
Pero corrido estará 
Miéntras alarde no hiciere 
De la lirme voluntad , 
Que con obras, como has dicho, 
Saca á plaza su caudal. 
Plegue á Dios, Malilde mia, 
Que te quite un dcsleal 
KI estado con la hacienda ; 
Que te mande desterrar 
Kl rey; que en acjuesta quinta 
Se encienda un fuego voraz, 
Para que entónces conozcas 
Mi amor firme y liberal. 
No ba querido el cielo... 

MATILDE. 

fíasta : 



PALABHAS Y PLUMAS. 

No digaa, príncipe, mas; 
Ni por hacennc á mi bieii, 
Cf*uieras quc me vciiga mai. 
Mas val(>ii palabras luyas 
t^uc obras dc olro : eii casa está 
Durmiendo toda su gcnte ; 
, .Mas prcslo di spcrtará. 
\v{c , que abre ya el aurora 
] Sus vidrieras de"crislal : 
■ Ku Puzol , rcorcaoiou mia , 
I Ksta tardc me vcrás... 
' Pcro oye, escuclia : ¿(lué es esto? 

I GALLARDo. {Üentro.) 

I ¡Socorro! ¡Agua, quc se abrasa, 
Ciclos, nucstra quhila y casa! 

VOCES DKXTRO. 

¡Fuego,fuego! 

GAL1.ARD0. {Dentro,) 
Acudid prtísto, 
Que están las pucrtas eogidas, 

Y se ha de abrasar la gciite. 

matii.de. 
¿liay caso mas iuclemente? 

PRÓSPKRO. 

Riesgo corren nuestras vidas. 
I Mirad, líriucesa, por vos, 
I Que el niego nos ha aKuItado, 
' Y las pucrtas ha atajado. 

gallardo. ( hentro. ) 

¡Que iios qucmanios, mi Dios! 

SI.UlLDE. 

Príueipe, ¿(luc hcnios de Iiacer? 

PRÓSPKRO. 

Por esta veiitana quiero 
Sallar. 

MATILDE. 

¿Tú ercs caballcro? 
Si te obüga uua imijcr, 
A (piicii tauto diccs quc amas, 
Dcscu(*lgame ántcs por clla. 

PRÓSl'ERO. 

Todo (?1 temor lo atrop(»Ila , 

Y va S(» acercan las liauias. 
¿Cómo hari'» lo (|uc inc mandas, 
Si 110 hay cnu ([uc l(* librar? 

MATILDE. 

La capa pnedcs rasp:ar : 
Con las lijías, con las i)andas 
Que alcums y cou siis tiras, 
Nos librairníos los dos. 

l»n('>SIM.RO. 

¡ Gcntil csoacio , por Dios , 
Para cl pciijrro (|uc uiiras! 
Salla, piinccsa, irasmi, 
Si te atrcYcs. 

MATILDE. 

Pucs, iraidor, 
¿Ksa es la ayiida y íiivor 
Quc me pronicliste aíiuí? 
¿Kl fucgo (|uc (lcscabas 
Quc iMi la (piiula sc (Mic(»udi(»se , 
Ponpic hi ainor coiiocicsc? 
¿Lo inuclio qu(» blasouabas? 
¿Kl jurar, rl proinclcr 
Í)c no (hOarnic jainas? 

PRÓSPKRO. 

A(pií, princcsa, vciás, 

Lo qiic hay dfl dccir á haccr. 

Kn inucrtc uo liav juraniculo 

Con que obliííariñc prcsuuias, 

Porqiic palaiiras y plunias 

Diceu (lue las llcva cl viciilo. {Vase.) 

MVIII.DK. 

Pues no pi(*nscs, eucmigo, 
Qiie aiisí ti(Mics de libr&rtc : 
Oiie (»1 huir he dc csloriiarte , 
Poniuc le abrascs coinigo. {\ase.) 



VlsU exterior de !• qnlnu. 

ESGERA XV. 

DO.N ISIGO, GALLARDO, SIRENA, tfí- 
horotados. 

OON ÍÑIGO. 

¿Y dónde cstá mi princesa? 

SIRKKA. 

¡Ay hermano de mi vída! 
Ya de la Ilama homicida 
Scrá malograda nrcsa. 
Kn los bra/.os dcl sosiego 
Durin¡(>n(lo, su muerte fragua, 
Poripic lo que no hizo el agua 
Ose cjccutar el fucgo. 
Kn csc cuarto sc abrasa, 
Sicndo el rcmedio imposible, 
Ponpic Ih ilama terrible , 
Juc'/. viohMito de tu casa, 
Dc fucgo Iia puesto las guardas 
A las pucrtas. 

DOX Í.ÑIGO. 

Pues (piedar 
Hecho ceniza , y mostrar 
Dc amor hazaíias gallardas. , 

SIRENA. 

¿Estás loco? 

GALLARPO. 

Scñor mio , 
Dctenle, (pie tu aiicioii 
No cs caso (lc iiupiisicion , 
Xi tíi k(M"cg(* ni judio. 
Hasla (puMÍar dc la agalla, 
Siu casa , ropa , ui hacicuda. 

D0:« Í.NIGO. 

Nadic inipcdirmc prct(Mida , 
Ou'^ he dc abrasaruK* i'i libraila. 
Ilaga aqui nii csrinT/.o alarde. 

ESGENA XVI. 

MATILDE V PHOSPKIIO, á una venla- 
//«.— Dicuos, 

MATILDE. 

Conmigote has (\v abrasar, 
Siu qnc tc d(»jc librar, 
Diíscomcdido , cobard(». 

rRí'HlM.RO. 

Yive Dios, si no mc dcjas, 
Que cou la daga te pasc 
VÁ i>cclio. 

MATILDK. 

C(mio lc abrasc 
El fuego, y vcngue uiis (lucjas, 
Málanie. 

PRÓSrERO. 

Suclla, aircvida, 
Y cuando vcs (pic mc abraso , 
Dc palabras iio hagas caso , 
Que mas ni(! iuiporla la vida. 

{Euirmise los dos.) 

ESCENA XV&I- 
DON ISICO, SIRKNA, GALI.vr.DO. 

DON ÍNlGO. 

¡Ols bárbaro! Yive Dios, 
ÍOuc ha (lc vcr por cxp(M'¡(?ncií« 
i Malildc la (lif.»r(Mic¡a 
I Ouc cl anior liacc (MI Iíís dos. 
! La priuccsa dc SahMMio 
ISaldrá iilirc á lu pcsar. 
lAumpic lo uil(Mi!í' rslorbnr 
i Ei fucfío dci inisuio inri(M'uo. {Entrate ) 

ESGENA XVIII- 

SIKKNA,GALLARDO. 

GALLARDO. 

¡Por cl iroiiel dc las Ilamas 
Sc arrojó I 



« 



COMEDIAS ESCOGIDAS DE TIRSO DE MOLINA. 



SlfiENA. 

I Bravo valor ! 
Salamandra del amor, 
El te librc , pues bien amas. 

RALLAROO. 

Envuelta on su mísma capa 
La trae. 

ESCENA XIX. 

DON I5ÍIG0, que saca á MATILDE en 
vueUa en la capa. —bicnvs. 

DOS Í.VIGO. 

Vamos á la fuento , 

8ue aplaquc ol rigor ardicnte 
e quc mi valor tc cscapa. 

SIRE?(A. 

iSaleshorido? 

DOrH ÍXIGO. 

¿Qucimporla, 
Si eon la (¡ue adoro salgo? 

MATILDE. 

Español de pocho hidaigo, 
Los pics te pido. 

, DO.N ÍXIGO. 

Roporla.... 

MATII.nK. 

Do«i vooos dobo á tus brazos 
La h'bortad con la vida : 
Klla sorá agradí»(!ida 
A tus fíí'in'rosos lazos. 
Salerno tc ha dc Ilamar 
Su príncipc. 

GALLARDO. 

¡ Ruon l)ocado ¡ 

D(«N ÍÑIGO. 

Puos dol fuoco lc hc librado , 
Y tc hc saoado dcl mar, 
Ya gozan mis ponsamifutos 
Con tu vida cl galardou. 

MATILDE. 

Do lo quo lc dcbo son 
Tosticos dos olomoiilos. 
( Ap. üosoos afíradocidüs, 
Mudad de aniíír y consojo. ) 

GALLARDO. 

Llamas, adios, qiu; allá os dojo 
EI arca de mis vcstidos. 



ACTO SKGUNDO. 

Cámara dul Rcy. 

ESCENA PRIMSaA. 

EL REY, RUGERO, PROSPERO. 

RF.Y. 

Bien, Rugoro, halxMS salido 
Con vuc»slra cuorda invenoion; 
Yo me doy nor bicii sorvldo. 
De Matildc la Iraicion 
Dcscubierta á liompo ha sido ; 
Pues cuando mas coiiliado 
EI Anjou conlra mí parta, 
Saldrá en vano su ouidado. 
La firma do a(iui»sta oarta 
Hoy 4 Sal(Tiio os lia dado : 
Muchos años le goccis. 

RUGKRO. 

Sinióndoos, soñor, á vos; 

Quc annque la ííuorra tomcis, 

Esperaiiza lciigo vn Dios 

Que pacílica {íooois 

Ksta corona, á pe»ar 

Oe quicn traiciones onciorra. 

RKT. 

Matilde no ha de quodar 
Cuii luia aüneua eu uii tierra. 



RUGERO. 

Y es muy juslo. Sccucslrar 
Toda su hacicnda mandé; 

Y como tan dcscuidada 
Dc su dosgraoia la hallé , 
Sin podor orullar nada 
Pobrc y trislc la dojc ; 

Y ha dc pordcT el júicio, 
Sin la hacícnda, sogun queda. 

REY. 

Dará de lo que cs indicio. 

rRüSPERO. 

Cualquior mal qnc le suceda, 
Si anduvo cn tu dosorvicio, 
Es, scñor, bicn cmplcado. 

REY. 

Quiláralc la caboza. 

Como lc quito v\ fstado, 

A sufrirlo la nobloza 

Quc de mi saiign; ha heredado; 

Mas salga dosposoida 

Dc Salcrno, y sionta al doblc; 

Quc afriuitada y porsoguida, 

Es la pobroza on ol noble 

Civil muorte de por vida. 

Notiíicaldo, RngíTO, 

Quc dontro (]c nn«'vc dias 

Salga dol roino, quc (luiero, 

Atajando tiraui.'is, 

Scr con oloinpucia sovoro; 

Y oscarniionlc oii su oaboza , 
l^rósporo, (juion contra mí 
A alterar mi rcino onipicza. 

PKÓSFERO. 

Toda mi vida scrví 

Con lealtad á vucstra alteza. 

REY. 

No lo niego yo. 

PRÓSPERO. (Ap.) 
Paroce 
Quo con palabras confusas 
Dudas contra mi oncarcoc. 

RKY. 

Sospochoso os (¡uien oscusas, 
Sin darlc carg(>s, ofroco. 
No pasois mas aiiolunto; 
Quc de vuostra haltad 
No estoy, Próspero, ignnranlc ; 
Aunque amor y moccdad 
Cicgan tal vcz un amanto. 

PHÓSPERO. 

Yo oonfioso, graii sofior, 
Quc á MatiUlo lo hc triiifio ; 
Poro jamas cl amor 
Doslruye on ol biíMi nacido 
Las doudas (h; su valor. 
No supe miiMitras la anió 
Cosa on vucslro dosorvicio; 
Poro agora (^uo lo sé , 
Dando dc quicn os indicio 
Mi loaltad , la olvidaré. 

Y ¡)ara pruoba inayor 
Di; quo sorviros dosoo, 
í)s su|)lico, gran soñor, 

Qu(i alonlois un noble omploo 
En mejoras dc m¡ amor. 
Laura c^s do Rugoro hormaiia, 

Y bastantc su hormosura 
A hac(»r la sospocha vaiia 
Quo tonois, si nii vontura 
Al yugo dc amor la allana , 
Puos de osta suorle mojoro 
Mi fo , dando indi(Mos claroc 
Quo (KS guardo ol justo decoro , 

Y doinas de asejp^u'aros, 
Muestro lo (¡ue á Laura adoro. 

RET. 

Sfendo Laura tan discreta , 
No creo rehusará 
Amor quc ansí la res|»eta. 



ROGEBO. 

Mi hermana, señor, está 
A vuestro gusto si^ú^^^* 

RET. 

Si en el mio el suyo ha puesto, 
Próspcro su esposo sca. 

PRÓSPERO. 

Lo quc os dcbo os manifiesto, 
Gran soñor. 

RFT. 

Muy bien se emplea, 
En vos Lanra. Mas ¿qué cs esto? 

ESCENA II. 

MATILDE, de luto.—EL REY, PROS- 
PERO , RUGERO. 

MATILDE. 

(Se arrodilla,) 
Pucs vcngo á tus pics, scñor, 
En mi iuocciicia ro¡)ara ; 
Que no osa mirar la cara 
De su rey (?1 que os traidor. 
La culpa oi¡g«iidra tomor, 

Y siendo u:i Dios en ¡^rndoncia 
El buon roy, oon la ¡»rosoncia 
Que la vordad autoriza , 
Al pccado alcniDriza , 
Animando á la ii!00(>ncia. 
Dc la poca turbacion 
Con que mi loallad pn^gono, 
nuonos tostigos de aboiio 
Mi cara y nii loiigua son. 
Si da lugar la ¡)asion , 
En cllos \orás sin dn<la 
La vordad (|U(» anda di s'iuda, 
Pucs cuando oul¡)as doclara, 
Ilurta ol color á la cara , 

Y d(»ja la longua muda. 
A Saíorno me has (luilado , 

Y lo (¡uc cs mas, ol honor, 
Quc se restaura ¡)oor 
Que la hacionda y el estado. 
( ji pap(d solo ha bastado 
A la sontoncia cruol, 
Que la ambicion cifra on (»1 : 
j^Cuándo ol juoz mas cnoinigo 
Condeiu') oon nn tosligo, 

Y ose solo do ¡)a¡u'l? 
Rion lo ¡)uo(ío n^ousar, 
Puos habia i'ü mi porji'iíoio; 
Que 110 sc adiníto on ji'iicio 
El que S(» doja cohechar; 
Pero s¡ (>I ¡ludicra hablar, 
Como se (l(»ja loor, 
Tosligo viniora á sor 

Del traidor, (¡ue sabe en suma 
Hacer coho(^h(KS do pluma 

Y lirmas contrahacor. 

Mas auiKjuo, sordo á inis quejas, 
.\() mc des dollas veiigaiiza , 
Porque on ol r(\v la ¡)rivaiiza 
Ensordoce las oVojas; 
Si libro el derocho dojas 
Quo tengo á volvor ¡>or iní , 
Fuorza os quc osouchos a(¡u¡ 
Mi justicia ; (¡uo osta voz , 
Pucs siondo ¡laric ores juoz, 
Dc ti a¡)oIo conlra ti. 
No que me ¡)(»rdonos pido , 
N¡ es (?sa mi protoiision, 
Qne no puodc habor ¡)ordoii 
Donde (folitos no ha habido : 
Sino (\s que ost('S advortido 
Quo quion contra nna miijer 
Traidor ha vonido á scr, 
Annquo sn Ii>allad anrmas, 
Como ha hecho falsas íirmas, 
Reyos falsos sabrá hacer. 
riu;k(;o. 

La fe que en ml abuoo alego» 



Y viiestra traicion oontrasla, 
llespoudiera, á uo estar 

RET. 

(A Rugero.) 

Basta. 
{A Matilde.) 
Salid de mis rcinos luego. 

(\an$e el Rey y Rugero.) 

ESGENA III. 

MATILDE, PROSPERO. 

MATILDE. 

¡ Ah lisoiijas , (|ue el sosiego 

V¡uitais y haccis tautos danos ! 

hn un rey de pucos afios , 

¿Qué imporlan verdadcs ciertas, 

Si al alnia tonhu's las puertas, 

PoniiMKÍo guardas de engafios? 

Ya, Priiicipo, que ha cuuiplido, 

Kn prucba de vuestro auior, 

Maldiciones el rígor 

t^ue habois al cit-lo pedido ; 

^ a que se incendió la casa 

Donde aiuaiite prouKMistes 

FavoH'S que no cumplistes, 

Kii fe (lU!* amor iio os abrasa ; 

Ya, v\\ iin, (lutí el Uey mi* ha quitado 

La haciendu, el hoiuu', la ticiTa, 

Y severo me di'sliera 

De su reiiio y dc mi ostado ; 
Si en el iioble douda sou 
Palabras , qu(í es bioii «lue cobre , 
No os ospaiiteis de (lue pobre 
Haga «Mi vos ejt»cuc¡on. 
Aqui uo hay que rooi'lar 
Pidigros, como primoro : 
Ní os amenaza ol mar ru'ro, 
Ni el fuogo os ha úv abrasar , 
Ni de mi osposo y stM'ior 
Os pide el sí nii vonlura ; 
Que hoy juzgaróis por looura 
Lo (^ue ay«T por gran favor. 
A iiienos costa podois 
Palabras dosompi'ñar : 
lilándame el Rey dosterrar : 
1 a iM»rs(»cn(íion"qu»' vois, 
Me nalló dosapercobida , 
1^0 nii inoooncia si'finl ; 
Pu(»s á no sor yo loal , 
Ya estuviera provonida. 
Kmbnrgáronnio la hnt'ioinla 

Y basta las ropas y (>l oro , 
l)e mi poi'sona docoro : 

N'» l(*ngo (lué f'inpofK» ó vriida. 
Sino i'l agradooimieiito, 
Uue sionipre que vos guslois , 
Kn mí ojocutar podróis , 

Y aciiií ompeñaros inlonto. 
ruerza (»s salir d(»slerrada , 

Y quisiora partirme lioy , 
Ya qu(» iio como quiiMisoy , 
Al ni(}nos onal pobn» honriida. 
Dad (Mi «'sta ooasion muostra 
Dol valor (luc .s<í os ofrooo , 

Y sa!!;:i ('(mio moreoi» 
Quieti h.i sidu pronda vuostra. 

VH(')Sl>K»lO. 

Sabo <»I oiolo h) 4|uo ¡«iíMito 
Viio.»;lra drsgraoia, s»M*iora, 

Y qu«' si oonio os adora 
Mi o(inslaiito p(M!sanii(M!io, 
No tiMUiora uu viiy airado, 

Y inonor ini riosgo fiiora , 
Jikm'ío dol alma os bioicra 
C.ouio de m¡ prinoipado. 
Kl dclito quo os iuiputaii , 
Sea UKMitira () soa vordad, 
Ks de lesa in:ijostad , 

Y por Iraidoros n»pntaii 
Lcs (|uc aniparaii a Iraidm'b. 



PALABHAS V PLCMAS. 

Ilstoy, por \os, iiidlciado 
Con el rey ; tjue iio han sacado 
Otro frulo mis amores. 
Si sabe (iuíí os favorc/.co , 
Su sospocha han'í v^-rdad, 

Y estímo en mas mi loaltad 
Que el anior tiue os oucarozco. 
Lo que por vos podrt'» hacor, 
Aiidando el ti'cmpo, os hablalle, 

¡ Dlspíjiiolle y aniaiisalle; 
¡ Puos al íiii ha dc vciioor 
: La vordad; y (mi ouanto á osto, 
Cuando mi ii'altad ontienda, 
La vida, estado y hac¡(Mida 
Estoy á perdor (íispuosto 
Kn vucstra dcftMisa : agora 
Perdoiiad ol iio alrov(M'nie 
A ayudaros , (luc os p(ír(lorme , 
Puoslo (luo ol aliiia os adora. 
S¡ vos os sorvís (luo osoriba 
AI de Mantua, mi thMulo os, 

Y 110 dudo (luc cl inaiqucs 
Conu) (juioii sois os rcoiba. 
Knxiarolc uii propio luogo, 

Y prev(Mii(lo cstará, 
Para qut? on Ilcgando alla 
!)('» á Micstras pouas S!;s¡ogo. 

Y (|u:'da()S, soñora, adios; 

j (Jn'* haii de (Milpar on palacio 
!Mí loaltad, .si lan de ospacio 
Me ven hablando oou vos. 

matii.de. 
Ksperad, quo mal rostaura 
Vuoslra fe mi aiuor prímero... 

PR(')SPERO 

Tomo quo salga Uugoro , 
yuo ha de casarme con Laura. 
No me Ilanios iií luc iiombres, 
Que estoy eu buena opiuiou. (Vase.) 

»ATII.DK. 

Veto, traidor, qm» así sou 
Todos los nias do los Iiombres. 

ESGENA IV. 
MATILDK. 
¡ Ah polota dcl muiido , quo no iMioiorra 
Siiio aire \il (lue S(í doshaco luogo ! 
¡Do favor mo das oartas, (Miando IIcíjo 
Ofoiidida do un rcy quo ino doslirrra ! 
Qui(Mi fo á pahdiras da, ¡(luC» iU' cllo 

[ycrra ! 
f*rucba tii anior ol inar ouaiido uie ane- 
Tii oobai'-.li.i .saca á pla/.a (fl fuogo, |go, 

Y h:ista cl favor nio iiicgas íUj la licrra. 
Trcs oIonKMitos, bárbaro, Iiaii mos- 

ftrado 
Qiie eros cobardo, ingrato y avaricnto: 
Kn ol cuarto tu ainor .solo has oifrado. 
I Qué á nii costa, viUano, e^fioriinonto 
Que en palabras y phinias me has pa • 

fonlo! 
Mas quien de ellas fió , qu(í cobre cii 

[v¡(Mito. (Yasc) 

Kxplanada clolante <le la qiiinta do don inipo, la 
cual aparecerá arruíuada p,ir el incendiu. 

ESGENA V. 

\ DOX L^KIO, üon ijnbiin // unaescopeta: 
(Í\LL.\IU)(). 

(¡AM.AUDO. 

¡l>a(MK)S liaboinos (jU'Mlado! 

IX iN ÍÑIGO 

IMioi(MK'ia mi dario aproste. 

(;4I.I.A1ID0. 

Conio s¡ amor fiicra pcsto, 
La hacienda iios han quoniado. 

boN I5IIGO. 
.\(» taii nialo, que uiia sala 
tn que donuir iios dcjó. 



GALUBDO. 

De luto la entapizó 

Coii el humo ([ue señala. 

A los privados presiuno 

Que hoy el fuego á imitar nrueba', 

Pues que la hacieuda nos lieva, 

Y solo iios paga en humo. 
Va es casa de osgrimidor 

La nuestra : uua uobrfc cama 
i'c dejó la voraz llama, 
í;iie ciiaiido fuora nitgor, 
No iinportara; un arcabuz, 
lliia ospada y un bro(iueI, 
t'na imágoirde papel, 
Dos monioras yuiia cruz, 
Ln cuchillo, d'ulce en ülos, 
De moute... 

r>o:« ÍNiGo. 

No soas molesto. 

GA1.I.ARIH). 

Y el vostido que traos puesto, 
Que on los liucsos de siis hilos 
.Muestra (pie (mi talos sucesos 
La pobro/.a oon (luion topa , 
Por 110 pordoiiar la ropa , 

La desoutierra los huesos. 

DOM Í.Ñ1G0. 

KI cielo lo quiere ansi : 

¿Qut'* ho do haoer? — Dábamc i»ena 

Vor á mi hormaiia SiriMKi 

Tan pobro y triste por nií; 

Y tanio mas lo S(Mitia, 
C.uaiito ooii su discrocion 
.Me ha piicsto en obligaoioii ; 
.Mas os hcrinana al tin niia. 
Laura, viondo lo (lue pa^a, 
(iOnio .su ainistad ostima, 
Do sus nialcs si» lastima , 

Y la ha llevado á su casa. 

GAI.LARDO. 

No ha sido esa poca sucrto. 

DON Í.NIGO. 

Por notablo la tuviora, 
(^omo Itug(M*o no fuora 
."^u hormano, y c()iitrar¡o fiicrli? 
Dt; Matildo. 

GALLARDO. 

¡ iticii por DÍOS ! 
(/.ida loco oon sii t(Mna. 
La haoicnda (*l fiicgo nos (lutMU.i, 
Dcjándoiios á h)S dt)8 
Por su ooasion do la agalla, 
;, \ (Mi oso das lodaxia? 

Ü(>>' IMGO. 

(iiece nii amor (I(í dia cii dia : 
Va, (iatlardo, sin ainalla 
i\o potlri* vivir. 

GALLARDO. 

¡ Qu(? butMio 
Paraol liompo! 

l)o?( íÑico. 

I'na niujcr 
(,)uo so acostumbió á coiin r 

Dcsdo pCtpKM'Ía VtMUMIO, 

C.oii ouahpiior otro sustoiMo 
Sciitia daiio y posa<iiim!ir.* : 
(^uicro ya bii'n por oo.stiini!»rc, 
Y inátaiíic otro susttMito. 

(;allaiu)o. 
\)\\o ya oros dicht.so d'igo; 
Í'uos ouaiido, á nii par.'cor, 
.\o csporábamos conior, 
Tracs la dospensa contigo. 
¡ Pobn» de atiuol iiiio sin IlamaK 
iNo gasta esa provisiou ! 
Trocara yo á un bodognn 
Toda iiiiá flota de danias. 
¡ Que sea tan estreñida 
La tuya, señor, (¡ae agora, 



10 



Viendo (luc le es deudora 
Por dos voces de la vida, 
Y que aniando hasla lo sunio , 
EI hiego , y lu amor que abrasa 
Mas' qae él, abrasó tu casa, 
Pagaudo, cual duende, en hiimo, 
Ya no te haya socorrido ! 

hOy ÍÑIGU. 

Esta mañana partió 
A la corte ; ayer quemó 
Mi hacienda el fuogo atrevido : 
Aon no es tarde. 

GALLARDO. 

¡Buena flema! 
j Pues habia de a^uanlar 
Matilde mas que a Ucgar, 
Cuando tu casa se quema , 
Alasuya, para hacer 
Muestras su agradecimienlo 
De quien est 

DOH ÍÑIGO. 

De oir me afrento 
Tu interes. 

GALLARDO. 

A1 fín mujer. 
Un tigre que en ellas tie. 

D07( Í5ÍIGQ. 

Déjate de eso, por Dios. 

GALLARDU. 

¿Qué hemos de comer los dos, 

Cuando nada nos envie , 

Piies no hav lienzos que vendcr, 

Ni vajilla que empefiar? 

Si no damos en (luilar 

Capas, ¿(piti habcmos de liacr? 

DO.N Í.XIGO. 

Pobre estoy : sola una traza 
Mi neccsidad previene , 
Miéntras olro licmpo viene. 

GA».LARr'0. 

¿Ycuáles? 

DON Í^IGO. 

Salir yo á ca/a , 
De que este monte eslá IUmio. 

GALLARDO. 

Sin pan, ¿qué has de hacírr con ella? 

DON INIGO. 

Tú puedes ir á vendella 
A Nápoles. 

GALLARDO. 

¡ParDios, bueno! 

DOX ÍÑIGO. 

Diestro soy en la escopela : 
Aqui hay nmchas codorniccs 
Y conejbs. 

GALLARDO. 

¡ Qué bien dic(^s ! 
Mejor trazas que un poela. 
Como con eso socorras 
Nuestra hambre, pierde cuidado. 
Mas yo eii mi vida he andado 
Sino es á caza de zorras. 

DON ÍÑIGO. 

Solo que lo vendas quiero. 

GALLARDO. 

¡ Av Dios! ¿quién hnbiera sido 
Mes Y mcdio en Mollorido 
Pupiio de su ventero ! 
Mas no comerán siii pcbre 
Lo que ca/.are tn inano : 
Cázaine líi un escril)aiio, 
Venderé el galo p«»r liebre. 

DON ÍXIGO. 

Vo en sátiras no l«» ensayo , 
Sino solo en cazador. 

GALLARDO. 

¿ Y he de venderla, sefior , 



COMEDIAS ESCOGiDAS D£ TIRSO DE MOLINA. 

V ella su tardon Mesias, 



En tíguradclacayo, 
Quí* afrííiilo niiprofcsion? 

DON Í.N1G0. 

Allí (iucda otra montera. 
¿No tienes capa? 

GALLARDO. 

Aguadera, 
Que es mi manta y mi colchon. 
Págucselo Dios ariuego, 
Que solo la chamuscó. 

DON ÍÑIGO. 

¿Qué le falta? 

GALLARDO. 

Tener yo 
Por amo un clérígo, ó cicgo, 
í'ara quedar graduado 
Por lazarillo de Tormes. 

DON ÍÑIGO. 

Son mis desgracias iiiormes. 

GALLARDO. 

Y yo soy tu acompafiado. 
Cimiplido vengo hov á ver 
Lo que mi madre (íecia. 

DON ÍÑIGO. 

¿Yfué? 

GALLARDO. 

Que ganar tenia 
Por la pluma de comer. 
Yo que en dos años ó tres 
Solo á tírmar aprendi, 
De sus dichos me rei, 
Siendo lacayo cual ves ; 
Pero ya conozco en suma, 
Si llevo caza á v(?nder , 
Que lie dt* ganar de comer, 
Sin escrlbir , por la pluma. 
Mas, pues aiisi te dispones, 
Que en tín es noble ejercicio, 
lambién tengo yo m¡ olicio. 

DON Í>'1G0. 

;,YcuáIes? 

GALLAROO. 

Hacer botones ; 
Que los lacayos que dan 
En curiosos ,] cuaiido ttirdan 
Los amos, siemprt? qne aguardan, 
Cenlinelas de un zajaian, 
calzas de agnja tejen , 

va botoneros son. 
HoVmilIas tengo y punzon : 
Coino scda me aparejen , 
.Miéntras cazando le pierdas, 

iTe avudaré con labrallos; 

! dcscolando oaballos , 
Haré botones de cerdas, 
Con que m(»jor le snstiMites. 

DON ÍXIGO. 

No hay español que sea iiigralo. 

GALLARDO. 

01 ro oficio mas baralo 

Sé. 

DOX ÍÑIGO. 

¿Y cs? 

GAI.T.ARDO. 

Hacer mondadientes , 

Y acá no son menesler, 
Hendito Dios. (Un corito 
Ui'spoiidií): »110 tan luMuIito, 
Llevándolos á vendcr. » ) 

Tú cazando codornices , 
Yo palillos pregonando 

Y á la corte aboloiiando , 
Podrémospasar.... 

DO:^ ÍNIGO. 

Bien dices. 

GALLARDO. 

Porqne esperar en lu dama 
Son esperaiizas judias. 



piies 110 escucha á quien la Uaina. 

ESGENA VI. 

MATILDE, deperegrinu.—W^ iSlGOi 
GALLARDO. 

HATiLDE. (Sin ver á los dos,) 

Aborrecida pobreza, 
Tan poderosa os mostrais, 
Que con no ser Dios, mudais 
La misma naturaleza. 
Que sois madre del olvido 
Pruebo en mis desdichas hoy , 
Pucs despues que pobre estoyt 
Niiiguno me ha conocido. 
Ejemplos el mundo ve 
En mi de a^iuesta verdad : 
Ayer con prosperida(l, 
ifoy peregrina y á pié. 

Y pues ninguno me anipart, 
No me conocen sin ducla ; 
Que en iin la pobreza muda, 
Como los años, la cara. 
¡Ah, príncipe de Taranto! 
Bien pude vo adevinar 

En lo que fiabia de parar 
Tan poco liacer y hablar tanto; 
Pufs <iu<* pintó, en vuestra mengUA» 

Y en prueba de esta verdad, 
Al amor la aiitigi'iedad 

Coii maiios , pero sin lengua. 
Callaiido , hizo cuaiito pudo 
El iioble español i»or mi, 
Que amó íirni(», y mostró en si 
Que no hay ainor como el mudo. 

DON ÍS'IGO. 

Gallardo , es|)(»ra por Dios. 
¿No es Matilde la (pie vemos? 

gaixardo. 
Desde anteyer iio coinemos, 

Y ansí pienso qne los dos, 
De puro desvanccidos , 
Y(;mos lo (lue imagiiiamos. 
En un pensamiento estamos ; 
Solamenie en los vcstidos 
Diversa el vienlo la pinla. 

DON ÍÑIGO. 

Ella es, no hay (lue decir. 
g^Illardo. 

¿Ph(^s á qué habia de venir 
De tal suerte á nuestra quinta? 

DON ÍNIGO. 

¿Qué sé yo? jMatiIde hermosa! 

HATILDE. 

¡Oh generoso español! 

DON ÍMGO. 

¿ Cómo peregrino el sol? 
gallardo. 
Ella es, por Dios : ¡hay tal cosa» 

DON ÍÑIGO. 

Declarad preslo, señora, 
La causa de ese disfraz. 

ÍIATILDE. 

EI Rey perturba mi paz , 
Traidóres me liacen traidora. 
Del reino voy desterrada , 
De mi estado desposeida, 
De amigos aborrecida , 
De Pró.spero despreciada. 

Y si mas deciros quiero , 
No podré. 

DON ÍNIGO. 

:VáIgameDios! 
¡ Deslerracía y pobre vos ! 
¿Anda por aqui Rugejo? 



■ATILDE. 

Ei es quien al rey engaña, 

Y mis fimias coiitrabacieiKÍo, 
Aie persuade que le ofeDdo , 

Y en mi patria me hace extrañu. 
Gomo trabajos uo sé 

Hasta agora lo que son, 
Kl qnitarme la opinion, 

Y eí venir, cual vcis, á pié, 
Me tienen tal, que imagino 
Que mi vida será corta. 

D02( ÍÑIGO. 

Por lo que á la mia importa, 
No quiera el cielo diviuo 
Dar á traidores vongan/.a. 
Pues ¿á dónde vais ansi? 

HATILDK. 

¿Dónde irá quieii no va eii si, 
Sin socorro iii osprrunza? 
El duque d(^ Miluii es 
M¡ nrinio, y en su favor 
Puuiora liallar nii rigor 
Ali\io, y lunira (lospn(»s;* 
Pero sola y dcsla su(?rle, 
¿Cónio poiiré cauHiiar 
lla.>ta Milan, sin llogar 
PrinKTO que yo nii inuorte? 

DON ÍNIGO. 

Avisémosle prinn^ro. 

MATILDK. 

iCómo, si solo mo ba dado 
l)e t('*nuino tú rcy airado 
Nueve dias? 

no:« ÍNiGO. 
; Cuso licro ! 
Aliont bien, scñora niia, 
Para los trabajos soii 
Ml valor y cl cora/.on. 
Atjni í s ('iiKHÍud cslc dia; 
(.iiic :iuii(¡u(> sc nfi'u nii liaciciKÍu 
!'!u csic pohrc solar, 
A lu corlc iiv á bus(?ur 
Ai<;uii iiobi(? á (luicn lo vcndu. 
r.on lo qnc porx*l liuilurts 
C.oniprari^ cabulgudura , 
Kii ({iic caiiiincis sc^iurn: 

Y por si uiguno inlcntun! 
iiii ci caniino a^ruviuros 
ipue quicii dcl csluiio os pri\u 
Tampoco os qncrrú vcr vivu 
A(|uí), podri* ucouipuuuros. 
(^Hie, pucs vivo soio cu vos, 
l''uer/.a cs, coiili'u cl (jiic os í'.r'ni!.! , 
Vuc en vucslru vidu (iclicuda , 
ri'iuce.su , la d(? los dos. 

MATil.DK. 

Kii bronces dcl ticinpo lulu'us 
l.u fuina y vaior (pic coiu'us. 

DOX ÍNIGO. 

Vamos, scnora, á lus obrus, 

Y dojemos las pulubrus. 

MATU.DF.. (Ap.) 
Si ansí Próspcro lo liicicru, 
^u iiobIo/.a no afrciilaru. 

DOK Í.XIGO. 

{Habla aparte á GaUnnlo.) 
Callardo , mi amor anipura, 
Quo solo en tu industríu cspcra. 
¿Ticiios algo <pio vondcr, 
Con (pie á MaliiiU* rogaic? 

(;allardo. 
La almoha/.a, quc un rcul vulo 

Y 110 la liemos nHMi(*st(M* ; 

Kl estiércol, (juo á la puorla 
Do nuestra caballcri/a 
Lloga, y para la borlali/a 
Do aqnosta voriuu hu ■'•'•i, 
Su duoñu nos compiara; 



PALABRAS Y PLUIIAS. 

(In jarro y dos orinalos; 
Que todo valdrá tres reales. 

DON Í.NIGO. 

Necio estás : acaba va. 

GALLAIIDO. 

Puos si no uos nucdó iiada , 
Sino os la cabullcri/.a, 
áQu(» he de v(MKÍ(»r? La cení'za 
l)c imcstra (luiuta abrasada 
Luvuudcrus coiu|)rurán 
I-ara coluda y icjius. 

DON Í.ÑIGO. 

¡ Qué ostraño huinor siompre crias ! 

(Quftase el gaban.) 
Toma , vende cste gaban. 

GALLARDO. 

¿Y en cuunto? 

DOK Í.NIGO. 

Ku lo (iiie pudiercs. 

CALI.ARDO. 

¡Tlravo Sau Murliii dc aiuor! 
f,\'A dus lu eupu, scñor? 

DON Í.ÑIGO. 

DcsiuKÍo u:kIu uiiior : ¡ qué ({UÍiTcs ! 

GALI.AIiDo. 

S¡ jior Dios hubierus liccho 
l.o (pK' por csiu mujcr, 
Siii (loruiir y siu conicr, 
Pobre, ulliííido y (icslicclio, 
¿Qiu^ suu (hiofrc (>suii Bruno 
Sc ulrcv¡(M'u ú uv(Milu¡urte? 
lliiMi piKMÍc cuiiont/.urte 
Aiiior. 

DON Í^IGO. 

No S'Mis importuno. 
ViMKÍcic , y uij^uu rcgulo 
Truc, (pic ccuc lu priiiccsa. 

GALLARDO. 

¡Sin iTiaiilolos, silla y nK».sa! 
.Mus ui liuiubro no huy pun niulo. 
Alioru biiMi , dos grucsus tongo 
I)c boloiics, y tuinl)i(Mi 
Trocioiitos púiiilos. 

DON í.\;go. 

DÍtMl. 
GALLARDO. 

Kiilrctculu nii(Milras v(Migo; 

(,ll|C SÍ lOpO lUKMIU V(Mlla, 

S'o lallurú (juc cciiur. 

UON ÍNICO. 

;,('.ou (pK' tc podn'; pujíur? 

GALI.ARDO. 

I)!'s;mi"S iiun'Miios lu cucula, 
Si t\o csluíio V vidu luudus, 
Pii'S U(» sicuiiu'c uiisi lius do vcrlc. 
Kl jíubuii vuclvc á poiuM'lo. 

(\'t'.stes<* el íjalmn fion Iñigo.) 
Touiu, urr('»pulc, (picsudus; 
Y si uuior lu (M'usioii go/a, 
.\."íc|iiiru uípicsiu (iilu. 
M¡('Milrus (pK' vucivo, (Ios(pnta 
Lo (pK* le dcbo cslu uio/.a. 

DOK ÍÑIGÜ. 

¡Vivc cl ciclo, (icscorles, 
Qxu' csloy... ! 

GAI.LARDO. 

Ka, ¿yu cmpozamos? 
Duuio la muorlc , y vcanios 
C.onio c(Miur(*is dc.spu(»s. {Vase.) 

ESGENA VII. 

MATILDE , DON iSlCO. 

Do^ íÑi(;o. 

jNo iiá mnclio tlompo, seüora, 
í CJiK» olru vo/. os hospodé; 
Í Y auiique |)obre , no podrc 



II 

Lo que entónces hice, agora. 
Una fortuna corremos 
Los dos, y en esto al amor 
Soy solamente deador, 
Que eii algo nos parecemotí 
Do vuestro estado y sosiego 
Kl roy severo os ha echaoo; 
Mi hucíenda el fuego ha quemado 
Casi es uuo el rey y el fuego. 
Pcrdonad, scñora miay 
Mi pobrc/.a y cortedad, 
Que coii luas felicidad 
Nos vorcinos alguu dia , 

Y ol amor cou que os me ofrezco 
Estiniud. 

MATILDE. 

Por no pagar 
Coii palubras, con callar 
Ksla iiicrc(Ml encaro/.co. 
Ejociilud obras cuuiido 
.Mudo iuis dcsdiclius Dios; 
Quo (¡uiero aprender d(» vos, 
Dou luigo, á obrar callando. {Vanie.) 

Sala de c««a de Rugero , en Nápolea. 
ESGENA VIU. 
LAURA, SIRENA. 

LAURA. 

Dcmus do lo que intoreso , 
Kii (pio vos nii cusu iionreis , 

Y la aniistad que profc.so 
VÍLMidoos eii etla aumeiitcis, 
Para cosas lU*, mas poso 

Me hucigo, Sir(Mia mia, 
De ({uo en vucslra coinpariía 
Podunios Iratar las das 
Cosus , quo de sola vos 
Kl ainor que os lengo íia. 

SIRENA. 

Do osa manora os serc, 
Laura , en dos cosas deudora ; 
l'ua ou quo con vos esti's 

Y otru cii que honreis desde ugora 
KI ci'('mí¡io do iiii fo. 

Socorreis mi advcrsidad , 
Fiu¡s()s dc ni¡ ainistad, 

Y contru ini suorte escusa 

Me hospiMÍuis on vucstru cusa : 
Muclio os dobo. 

LAURA. 

Kso d(5jud , 
Qno mo afrontais, por iiii vida 
;,Qu('» l(Migo yo (pic iio scu 
Vucrslro, Sifciiu i|ucri(lu? 
.Mi unior cii lus dos (ics«Mi 
Quc uo huya C().su partidu. 

S(»glIII CSlO , UO gUSl(M110S 

Ki licuipo (Mi vaiios (íxlnMUos, 
{)\u) \i\ uniistud y ol amor, 
(iuaiito mus liauo os mcjor, 

Y uiisí iu nncstru ofcudoinos. — 
¿Cóiiio qued('i vucslro hormano? 

SIRKXA. 

Kso imaginaldo vos. 
Qucjándoso al vieiilo en vano 
; 1)0 (|uo nos trate á los dos 
'l'uu mul cl fuogo hihumano: 
Pobro, tristo, y mas aniantc 
Que iiuuca. 

LAURA. 

¡Extraua fíno/.a! 
Do vcr amor tan coiLstante, 
La niísma naturalo/.a , 
I'onpio su valor quebrante, 
Paníce (jue le persigue, 

Y de industria le ompobrece. 

SIRF.IVA. 

No huy (i(»sgraciu (pio le ohligue, 
. Ponpio on los trabajos croce 
, El amor que al noble sigue. 



12 



GOMEDIAS KSCOGIDAS DE TIRSO DE MOLINA. 



LAURA. 

¡Ventarosa yo, s¡ ballata 

Íln hombre que ansi quisiera , 

Y dosdeñado obii^ara ! 

SIKENA. 

Ser esposo vuestro espora 
Próspero , y ol rey lo aniparu , 
Que es corlés y cabaUero. 

LAURA. 

¡ Ay amiga ! no me nombres 
Anüante tan pala))roro : 
Si ansí son todos los bombres, 
Sirena, á ninguno quiero. 
El galan que es hal)lador, 
Ser papagayo de amor, 

Y no íirnie amante intonto , 
Pues habla lo quo no siente , 
Con tanla pluma y color. 
Tna urraca puede ser 

Con proniodad su niujcr, 
Porque nablar con él prosuma : 
Toda ave de mucha plunia 
Tione poco que comer. 
l^n cisne eii ta consonancia 
Música y plumas, alogra; 
Mas os (lo poca iniportancia , 
l»uos su carne dura y nojíra 
Ni os de gusto, ni sustancia. 
Üon Iñigo si que es todo 
Qninta osoncia del amor : 
Mas á amarle me acomodo. 

SIRENA. 

I)o lu parle ose favor 
Te agradezco. 

LACRA. 

Eslo os do moilo , 
Quc á no vor (pio ausonle está 
Matilde , no discubriera 
La pena que amor me da. 

siRi-::«A. 
La ausoncia , quo os novelera , 
Su tiniieza mudará; 

Y ol no verse agradocido 
Ila ílo haoor en tu favor; 

V)uo ongíMidra, en quioii ha sufrido , 
La higratitud dosamor, 

Y la ausencia causa oivido. 

LAURA. 

Oiiiora Dios qm» hagan en ól 
Milagros ostos ofotos ; 
Pu(»s si estima nii amor íiel, 
Í,()s mas ilustros sujotos 
Moiiospreciaré por él. 

SIRKNA. 

t'.oino doclaralle hitontes 
Ksa volunlad nor ini, 
No hay duda de que ^ioloutes 
La de'MaliIde. 

LAURA. 

Ilazlo ansi. 

ESGENA IX. 

GALLARDO, LAURA. — SIRENA. 

GALLARDO. (Pregotiando.) 
Palillos y mondadientes. 

LAURA. 

¿Qué eseslo? 

GALLARDO. (Ap.) 

¿El primor encuentro 
Es Laura? LlámoUí azar. 

LAL'RA. 

¿Hasta aipií os habois de cntrar? 

GAI.LARDO. 

Yo dondo hallo abiorto me entro : 
Pero ¿hay mas (|ue nos salgamos? 

SIRK.NA. 

,'Gallardo.' 



GALLARDO. 

Señora mia , . 
¡Aqui ostás, y no te via! 
Pero tan tlacos andamos 
Tu hormano y yo de cabeza 
Dosde la desgrada acá , 
Que un buey no vorémos ya. 
¡ Mal haya tauta pobrcza ! 

LAORA. 

¿Quién es este? 

SIRENA. 

De mi hemiano 
Un criado : extraño humor. 

LAURA. 

Pues ¿dónde vais? 

GALLARDO. 

Mi soñor , 
Quc aun(iue pobre, os cortcsano..., 
(Áp, ¿Qué diré para oncubrir 
Quo mo ha enviado á vonder 
PaliUos para conior? 
Ya se me olvida ol inonlir : 
No soy yo quien ser solia. ) 
Digo, p\it*s, quo mi soñor, 

Que aunquo pobro, titMie amor 

LAURA. (.!/>.) 

¡ Si fuese yo á quien le envía ! 

GALLARDO. 

C.omo con él so sustonta , 
Palillos no ha monestor: 

Y ansí nor agradecer 

El muclio rogalo y cuonta 
Que á Sirona hac(»¡s, so atrove 
\ os envía estos rogalos , 
Que es como daros de ])aIos ; 
Mas nadie, soñora, d(»be 
De dar uias do lo que tione. 

SiRENA. 

Nocio, ¿eslás fiu^ra de tí? 
¿.M¡ hermauo afrentas ansi? 

GALLARDO. 

{Ap, á Sirejm.) 
¡Pu(ís qué! ¿hc de docir que vioiic 
(lallarcio por la ciudad 
MondadiiMitos á vendor, 
Para darle de comor? 
Pues sl lo digo, es verdad. 

SIRKNA. 

Kste no ostá on su jfiicio. 

GALLARÜO. 

Porque no ando por ol muiido, 
t'.ual yo, nii aiiio vai(ainu:ido , 
llenios aprendido oíicio. 

SIRKNA. 

Anda, loco. 

GALLARDO. 

iPuos úi* (|ué 
Nos hemos (ío sustontar? 
Mi anio vive de amar; 
Poro yo ¿ (\ué ctMnor»'* , 
S¡ nogasto osa horlali/.a? 
Todo ol fuego lo asoU') , 

Y ánl(*s con án!os IIolí'» 
KI mlt'rcolos do coni/.a. 

A vondor veiigo bolones : 
S¡ algunos .son monoster 
Kn casa , vo los S(^ hacor ; 

Y no itieiKlo cainalo(ín(»s , 
AmKiuo lo p(\se á la llania , 
lle d(i buscar provision ; 
Que aun para ser cama-leou, 
Me quemó el fuego la cama. 

LAORA. 

¡ Yálgamo (d ciolo ! i ([ue á tanto 
La nocosidad obligue 
A un caballero ! 

GALI.ARDO. 

Nos siguo 
La p(»bro/.a, (pie cs cspanto. 



LAURA. 

Ahora bion , los mondadientes 
Que traois, quiero compraros. 

GALLARDO. 

Con ellos podeis limpiaros , 
Quo allá son imperlinentes. 
Yod ¡ qu(^ lisos y amaríllos ! 
Que conio shi casa estamos , 
(iOn palillos procunuuos 
Hacer casas de palillos. 

LAURA. 

Dalde , amigo , esta cadona ; 
Mas no le digais que es mia. 

{Toma Laura los paHUos y daá Ga' 
ilardo una cadena.) 

GALLARDO. 

Con otra tal cada dia , 

M(» volviera yo alma eii pena. 

LAURA. 

Ciiando se la dois, decilde 
Que á hallar voluntad en él, 
No fuora Laura cruol , 
Si fué diamante Matilde. 
Dadme tambieu los botoues. 

GALLARDO. 

Si amor os (juíta el sosiego , 
Botonos seran de fuego. 

LAURA. 

Tomad vos estos doblones. 

GALIJ^ROO. 

¿Quí' mármol no ablandarás? 
A no (loblonarme ansi , 
Doblar pudioran por mí. 
I)oblad() moroces mas 
Quo la i'rincosa doblada 
Qiie al roy hizo trato doble ; 
Mas larga' oros (jue olla al doble : 

Y adios, que hay ctíua doblada. {Yaie.) 

ESGENA X. 

LATJRA , SIRENA. 

SIRKKA. 

¿Con qué apradecer podré 
Tu noble y liberal pccho? 

LAURA. 

Sirona , el amor lo ha hecho : 
Amolo , y iio só i)or (lué , 
Piios n¡ voluutad le uoIk) , 
M amor jainas apetece 
EI amante que emi)obrece. 

SIRENA. 

Que es oro on quilates pruebo , 
Pues tanio inas os de ley , 
Cuanto méiios liga tiene. — 
l»ero oscucha , que el Rey viene. 

LAURA. 

¡ Jesus ! ¡ En mi casa el Rey ! 

ESGENA XI. 

EL REY.— LAl'RA, SIRENA. 

REY. 

No sorá la vez priinera 

Esta (pio un Roy haya entrade 

En casa do su privado , 

Y mas , Laura , cuando espera 
Tan bollo rocobimi(»nto 

Coino ol que vuestra hermosura 
Me hace. 

LAURA. 

Tanta vontura 
No cabo on ini atrevimiento 
Tan corto , ni estas paredes 
Morocen lanto favor: 
Mas vuostra alteza , señor , 
Siompro eutra hac¡ondo mercedes. 
Danic tus pic:». 



nfir. 

Esla daiiin 
iQuiéu es? 

LAUKA. 

Una amiga mia. 

RCY. 

lil sol siempre lo es del dia. 
; Quión os, y cómo so Ilama? 

LAl'RA. 

Di' (lon Iñigo os hcruiaua 
Ifo Avalus, elhlusou 
i)p la española uaciou. 

REY. 

Y la lealtad castcllana. 

LAl'RA. 

Sircna , señor , sc llania. 

RET. 

Muy bien ei nombre conforma , 
Laura , con su bella forma. 

SIRKNA. 

Tus piés bcso. 

RF.Y. 

¡ Ilermosa dama ! 
Rui Lopez de Ávalus fué 
le mi iiadre p*uii iirivado, 

Y dou fuigo es soldado 
De valor , prudeucia y fe. 
Pobre me dici>n (jue cslá , 
Porque el fuego y el amor 
Han probado su valor. 

{De cuando en cuando mira tl Rey 
Sirena,) 

LAURA. 

Mucstras del quotiene da 
Kü los nobles sufrimientos 
Oon que Ileva esta desgracia. 

REY. 

Y Sirena tiene gracia 

De arrebatar pensamientos. 
Yo , Laura , he venido á veros , 

Y de camiuo á omplearos 
Kn quieii vive de adoraros , 

Y busca rt\vos lorcoros. 
Suplicamo 'el de Tarauto 
Quo suyo agora lo soa ; 

Y i)or l'o bien qu<' se oniploa 
Tal belloza en valor taiilo , 
Kl parabion de priucesa 
IMoiiso que os podomos dar. 
Determiuole oiiviar 

Por geuoral do rsia emprosa 
(iontra ol condo,v he croido 
Primoro obligar su amor , 
Porque siompro os voiicedor 
Quien ama favorocido. 

LAURA. (Ap.) 

¿Qué es esto, esperanza vaua? 
¿Quién vuestro ainor dosordena? 

RKY. 

En fin , ¿aue vos sois Sirena , 

Y de don iriigo hermana? 

SlRE?iA. 

Soy vuestra esclava. 

REY. 

Enterrada 
En esta ciudad está 
Otra Sirena quc da 
Nombre y fania colobrada 
A uuestrá Nápolos bella. 
De Parténopt^ tomó , 
Príncipio , (lue aqui muri(S ; 
Mas vus , mas hormosa que ella , 
Su fama podeis borrar. 

SIRh?(A. 

Bésoos los pi(\s. 

REY. 

Mas so honrara , 
M Sirena se llamara 



PALABHAS Y PLIMAS. 

(^omo Vüs. — iPodrólo dar 
A Pníspero ol parabíou , 
Laura ? 

LAURA. 

(Irau senor , primoro 
Lo tratart! cou UugiTo. 

RKY. 

("■.iiorda sois : adviTlis bioii ; 
Mas ('l ha comproiuotido 
Ku uií sii gusto. 

LAULA. {.\p.) 

\ Quó (*xlraua 
O)nrusion ! 

REY. 

Siroiia, Kspafia 
Su hormosura ha roíhuñdo 
Kn vos. ¡ Dícho.<o ol ainaiito 
Que do vuostros poiisiiniioiilos 
Ks duofio ! AJ«T(cinii«Mitos 
T(Midrá muchos. ¿Ks (•»nist;mto? 
;,Es galau? ¿Ti(»iio noblc/.a? 

SIRKNA. 

Hasta agora , gran s^wior , 
Iguuro lo que os ainor. 

REY. 

¿Por qué causa? 

SIRKNA. 

La pobroza 
Diviorte cl fuego amoroso 
Que 011 solo ol vicio coiisisto , 
\ anior de ordinario asisto 
Kn el prosporo y ocioso. 

REY. 

¡ Ah , si ! Ya no mo acordaba 
D(i Prúsporo : divovlido , 
Sircna , me habois tonido. 

SIRK?IA. 

Mucho honrais á vuosira osclava. 

REY. 

Dadme , Laura , la rospiu^sta 
Que de mi intercesion iio. 

LAl'RA. 

Siondo vuestro gusto el mío... 

REY. 

(Mirandfl ú Sirena.) 
¿Ilay bolioza nias houcsla? 

LArilA. 

Bor fuorza ho de obodooor 
Lo que vos, S(MU)r, gustais... 

REY. 

Ku fin , Sirona , ¿no amais? 

LAURA. 

Pero no hab(»is de quercr.... 

REY. 

¿ Por qu(^ no he de quoror yo ? 
¿ No tionen ainor los r(»yos ? 
¿ No lus oprinion sus leyes ? 

LAURA. 

Soííor , no hablo de eso. 

REY. 

¿No? 
Pues prosoguid adolante. 
(Áp. ¿Hay mas hermusa mujer?) 

LAURA. 

No habois, soñor, de iiuerer, 
Si sioiido roy sois aniante , 
Tsar de la autoridad 
( Daiido al principo favor 
En ufoiisa ue nii amur ) 
Suprema. 

REY. 

Decís verdad. 

LA'JRA. 

EI principe de Taraiito 
Merece \h)t su nobleza... 

RKY. 

{ Sio amor y con bcUeza . 



15 



I 



Sirena ! de vos me espanto. 

LAURA. 

Otro mas alto sujoto 

Que )0 ; pero amor shi l(*y 

REY. 

( Mirando ú Sirena. ) 

¿No es alto sujoto uii rey? 
Viu'S si yo auiantsprouioto... 

LAIRA. 

¡ Vos , soñor , auiarnio á nii ! 

RKY 

Yo á vos 110 , Laura : croia 
Quo á Sirona rospoiidia. 

i.ArnA. (Áp.) 
¿Qiié (is oslo, cidos? 

l¡: Y. 
Docí. 

I.Al'RA. (Ap.) 

Bieu quicri' cl n^y á Sireiia. 

ur.Y. 
Prosoguid , que aloiito osloy 

LAriiA. 

Digo i)UOS , que v\ sí quo dt»y 
A vuostra altoza , es coii p( ii:i 
, I)o darlo siu libortad , 
iN)r(iue do uii poiisamionlo 
(Ponhmo nii atroximionto, 
Sofior, vucslra majoslad) 
Es duofiu solu el heriuaiio 
De Siroua. 

REY. 

¿ Cómo es eso ? 

LAURA. 

A don inigo , os coniíoso 
Que por noblo y cortosano , 
Clon nouosto liii sn ord(Mia , 
Seuor , nii anior doclarado. 

REY. 

Don Ifiigo (.'S grau soldado , 

Y hormaiio, oii liu, do Siroua. 
¿Qu(' inqiorta qiio uo coiisiga 
Prósporo su pi'iisainiiMilo? 

Yo las aliiiüs iio vioionto ; 
Solo ('I anioi' his cbliga. 
Dí'Spui'S, Luiira , (pio (Milri^ .i.|r.i , 
St' ia fu'-rya cou (pio ahrasa 
Anior , y lo iiuo (mi vos |)asa , 
Puodo yo saoar por nii. 
Para la* giKMTa que agiiardo, 
Doii Iñigo (ís oonviMiitMito, 
(Jiio hani uii g(Mioral varKMile , 
Sabio , aninioso y gallardo. 
No loiigo salisfacciou 
Qiio á l'rí)siHM*o tauto obligue, 
Ni dol ooiKÍo S(; .si sigiie 
í'n soorolo la opiuion. 
Írop(Midr(''Iu á ini Cons(»jo , 

Y han'lo luogo (^logir ; 

Y por(iue osto cargo Iia de ir , 
Laura, á vuostra boda anojo . 
Si Pr(')sporo os os odioso 

Y al ospafiol piardais fe 
A uu tiompo lo lIamar(S 
Yo g(Mioral , vos ospost» 
Kntre tanlo vos , Sirona , 
Docid á la quo mo abrasa , 
Quo por (Mitrar on su casa , 
l)U rey iio morece pona. 

Y si igiiorais ¿ quien deis 
La ombajada cou que os dejo , 
Decidsolo á vuostro esp(»jo, 
Que en él mi dama veréis. {Vase.) 



ESGENA Xn. 

UURA, SIRENA. 

LAÜRA. 

¿ Qué es esto , Sireoa mta? 



u 



COMEDIAS ESCOGIDAS DE TIUSO DE MOLINA. 



SIRENA. 

Palubras , Luura, sim'úu 
De uii rey niaiicebo y galan , 
Díchas nias por cortesia , 

?ue porque amorosas Uamas 
an preslo pcna le den. 

LAURA. 

No , amlga : él te quiere bien. 

S1R£NA. 

Anda , aue siempre á las damas 
Hablan los reyes ansi , 
Cuando son moxos. 

LAURA. 

No sé : 
En tus ojos le miré 
Suspenso y fuera de si. 
Plegue á Dios que tu herniosura 
Te dé lo que yo deseo ; 

Sue en elia ciTrada veo 
i es|>eraiiza y tu viMitura. 

SIRKN.V. 

Sl que me corra ])ret(MideB , 
Dime , Laura , de eso iiias. 

LAllRA. 

En buen punto , amiga , estás : 

Ganarás , si el juego enlieiides. 

Buena parte le ha cubido 

A tu hermano de esta empresa : 

Como olvide á la nrincesa , 

Y quiera á ([uien le ha querido , 

EI cargo de geiieral 

Tengo en dote que ofrecelle. 

SIREXA. 

Tu esposo estimo en mas velle , 
Que cou la eorona real. 

LAUKA. 

Sospecho que ha de Uainalle 
El rey : poniue á su presencia 
Puedii ir con la deci'iicia 
Que es justo , qulero enyialle 
Cahallos , joyas y gahis. 

SIRENA. 

Tu nobleza salisfac(»s : 
Mas por ti misma lo hacos , 
Pues á tu valor le igualas. 

LAURA. 

En fin , tu amor no perdona 
Los reyes , Sirena bella , 
Pues á tus pii's alropella 
De Nápoles la corona. 

S1RE.NA. 

Déjalo ya. 

LAURA. 

Ya lo dejo ; 
Mas pues se fné enamorado , 
Aiida y Ilévale el recado , 
Que el rey te inaiidó , á tu esprjo. 

{Vanse.) 

PaUo de la qiiinta qiiemoda. 

ESGENA XIII. 

DON L^IGO, GALLARDO. 

DON f.NIGO. 

Poes, Gallardo, ¿qué tenemos? 
¿Traesalgo? 

GALLARDO. 

Haz cuenta que nada. 

DOM Í.ÑIGO. 

¿No vendiste los botones? 

GALLARDO. 

La corte está abotonada , 
Sin haber ojal vacío : 
No hav tienda , calle , ni plaza 
Libre de m¡ dilip;enr';a ; 
P'To III* dMM uii:i hlanr.T 
pur bulones iii palillos. 



DON LNIGO. 

; Qué á esto llegueii niis desgracías ! 
¿Qué heinos de dar á MatildcV 

GALLARDO. 

Botones en ensalada, 

Que dos docenas hay verdes ; 

Otra docena guisada , 

Crérá que soii alverjones ; 

llua cazuela alestada 

De botoiies y de honnillas ; 

Dii'iunosle (|ue son habas. 

Hotoncs por aceitunas , 

Que si traeii de sueia el alma , 

Veiidráii á siT zaiiateras, 

Kn lugar de seviltanas ; 

Y por postres moiidadiiMiles, 
Que hurtos iiuy, al cíchi grueias; 

Y habrá en Napoh-s iiid-.slgos, 
A fuer de (luadalajara. 

Dli> Í.ÑlGO. 

¡ Huena ceiia ! 

GALLARDO. 

¡ Y cómo buciia ! 
¿No hubo señor vn Ksparia, 
Que á su zapatero hi/o 
Darle sus bolas ^uisadas? 
Pues de botas á botoiies, 
¿Qué va? 

DON ÍNIGO. 

Si el gaban llcvaras... 

GALLARDO. 

Antes (|ue llegara allá , 
Los gabanes uo se usaran. 

DON LNlGO. 

S¡ qu¡er(»s que me dé muerte , 
Dí mas disparates. 

GALLAUDO. 

Mata 
El hambre, y harás mejor. 
LlaiiKnne uiia cortesana 
Coii media vara de boca, 

Y al lin para abotonarla, 
1*11 a gi'ui'sa me compró ; 
Mas como era tan ancha 

No han de bastar veinle gruesas : 
Dióme seis reales en |)lata : 
Di con ellos y couniigo 
Eu una hosteria... 

DO!f l5llG0. 

Acaba 
De decírlo , pucs. 

GALLARDO. 

Compré 
Morcillas negras y blancas : 
Eu buen romaiice , mondongo. 

DO?f ÍÑIGO. 

Anda, vete enhoramala. 

GALLARDO. 

Para ti y para Matilde , 

Con su caldo y cou su panza, 

Un pan , rábaiios y queso. 

DON ÍXIGO. 

¡ Vive Dios ! s¡ no mirara 
Que eres nn loco bufon 

GALLARDO. 

¿Qné querías quc comprara? 

DO.N Í.N1G0. 

Un ave. 

GALLARDO. 

EI Ave Maria, 
Si aves quieres, puedes darla, 
Que hartas tiene tu rosario ; 
Porque esotras valen caras. 

DOH ÍNIGO. 

¡Quién hace caso de U! 

GALLABDO. 

Vuelve acá, 1a bnrla basta. . 
; rn pavo tralgo manido, 



Con mas pechugas quf uu aina ; 
Dos gallinas, tres coiiejos, 
De vitela mia empanada, 
Ostiones en escal)eche , 

Y uua bota calabriada , 
De Chipre y de Malvasia , 
Medlo tiuta y medio blanca, 
Diacitron y couíitiura 

Ilay para postre, dos cajas. 

DON Lmgo. 
¿De veras? 

GALLARDO. 

Y tan de veras, 
Que una bestia está cargada 
A la puerta de la quintu. 
Vuelve la vista, y verásla. 

DON ÍNlGO. 

Y'a la veo , y ya te doy , 
Gallardo, brazos y gracias. 

GALLARDO. 

Dime, amor(>s, por tu vida, 
¿Sacai'ás luego la daga? 
¿Teudrémos cuerpo presente, 
enviarásme enhorumala, 
Cuaudo soy mantenedor, 
Mejor que tú, de tu ca.sa? 

DON Í>1G(I. 

¿Quién te socorrió tan preslo? 

GALLARDO. 

S¡ te dijera que Laura, 
La que á mi seuora hospeda, 
Y' de Hugero es henuaua , 
¿Qué dijeras? 

DON Í.NIGO. 

Auda , necio. 

GALLARÜO. 

Si en fe que te adora y ama, 
Mondadientes y botones 
En doblones me trocara , 

Y haciendo tu amor la costa , 
Socorriera nuestras faltas , 

Y (»1 almu misma te diera 
Porque á Matilde olvidaras, 
¿Que hicieras? digo otra vez. 

DON ÍÑIGO. 

A ser verdad lo que hablas, 
Te abrasara á tí v á ella. 

G.\LLA>'.DO. 

Y despucs, ¿con (\ué cenaras? 

DON ÍNIGO. 

Acabemos ya, Gallardo, 
Que son burlas muy pesadas 
Las tuyas i^ara este tiempo, 
Si lo que traes dió Laura , 
Vete con ello , y no vuelvas 
A verme jamas la cara ; 
Que no socorre cortés 
Quien interesable agi'avia. 
¡ Yo olvidar á la priucesa ! 
No ha pintado 1a mudanza 
AI temple en mi su hermosura , 
Sino en bronces y medallas. 
No qulero ya tus regalos. 

GALLARDO. 

Pan perdido, vuelve á casa, 
Que todo esto es chilindrina. 
Sirena es quien te regala. 

DON ÍÑIGO. 

¿Víóte Laura? 

GALLARDO. 

Ni por pienso. 

DON 1SÍI60. 

¿Pues cómo hablaste á mi hermanAv 

GALLARDO. 

Cuando pasé por la calle, 
Me llamo de la ventana, 

Y dándome seis doblones, 
De tu8 penas lastimada, 



DQo qtie, ¿ poder, con eliofi 
Te diera tanibífii ci aliii'.i. 

Utlll ÍNIGO. 

¿Sabe que está a^iuí Mali!(l<*? 

GALLAnDO. 

Yo en cso do hablc palabra ; 

Y si es que flla lo sosp('cha, 
Es tan cuerda que lo calla. — 
¿Qué es de nu(>stra pon^grina? 

DON Í^IGO. 

Por Uorar dcspufs, dcscansa. 

GALLAUDO. 

¿Y adónde? 

DON Í5ÍIG0. 

¿IViigo yo nias 
Quc una mal conipúesla sala? 

GALLARDO. 

Y una cama sola en ella , 
Auiiquc no rica, a.soada. 
Págucselo bios al fu(^{(o, 
^ue nos la dcjú (h^ ^racia. 
¿Dónde picnsas (!nmiir lú? 

uoN í>i(;o. 
¿Ha d(^ rallar utia lal)la? 

(ULI.Al;l>M. 

Uocoli'lo orcs (!(» anu»r; 
Los 7.UCC0S solo tc t'allaii. 
Vov á dar Ira/.a cii la ccna ; 

Y á fc (pi(* 110 tucra uiala , 
Si st» la dicra cocida ; 
Cenárala cn casa asada. {Vase,. 

ESGENA XIV. 

^ .«,,rv^rv ^ .xrv^. . ■ . ..» ! Laura tambiíMi os csin'ra, 

RÜGERO, TEODOUO. -DON l.Mí.O. xo como .Matil.l,-, ¡i.líiaUi , 

nuGCRO. Sino juz{(an(lo por siglos 

¿Si lo hallawímos a(iuí? ' Las horas quc cn vcros tarda. 

{Hablanlo8do8SinrfpararendouI.:if;o.) V poniuc coii la dccciicia 



PAUBRAS Y PLUMAS. 

As(*gurcis las sospcchas 
^ue vucstro credito iij¿i*a\iuii. 
Ya sabcis quc va Malildc 
Dc Kápoh^s (lcstcrrada, 
Portpic coiitra su h'altad 
llallaroii no S('* q\i(* cartas, 
En quo convida al dc Aiijou 
Con su cstado, hnciciida y a.aias 
Para (|uc eii Nápolcs ríMHc, 
Dc quKMi es apusionada. 

DUN Í.\IGO. 

Bien. 

rugf.ro. 

Como el rcy ha sabido 
Las mucstras trastu'diiiarias , 
Quc á costa (l(> vucstra haci>-i;da, 
Lo quc la qucrcis dcclaraii ; 
AuiK^uc coiiocc cl valor 
(Juc iiivcnc¡l)l(> os acoiiqiaria , 
Y {\\u* cii la ocasioii priSciitc 
Si su cj(*'rc¡to os ciicarjra 
lla dc sniir coii victoria ; 
Hcccla qiic vu(*stra d:ima 
Tras si la lcallad os Hcyc 
Dcl niodo (pic os Ih'va cl ahiia. 
I*ara ascgurarsc dc cslo, 
I Coii Lauia, ini hcrinana, os cnsa, 
I Dándoos tilulo dc coiidc, 
I Y cii su conscjo os jíguarcía 
! Dc ^ucrra ; y aun(|ue in ricMi 
• Mas (luc ost(') vucslras ha/.afias, 
La nicrccíl (iuí* os hacc cl Ucy, 
Picusü quo ha siilo á nii iiislaiicia. 
TEoinmo. 



TCOnoRO. 

No salc sino os á caxa ; 
Que diccn que sc áustcnta 
Con cUa. 

RrGFRO. 

¡ Qut'* hcrnio.sa casa 
Aqui mi envidia abrasó ! 

TEODORO. 

¿Y de (pié sirvió abrasarla, 
íso salicndo coii tu iiitcnto? 

riu;f.ro. 
Sacó, 011 bra/.os, lUi las Uamas 
A Matíhh» cl cspariol, 
Siciido l'^ncas dc su dama, 
Y acrcditó su nobl(>7.a 
Kn cl fu(;j;o y cn cl ajíua. 
Pcro, Tcodóro, ¿iio cs cstc? 

TKODORO. 

El misiiio. 

rugf.ro. 

Si por uii hcrmana 
Olvida á mi opositora, 
Dcsdc hoy ccs;ui sus dcs{írac¡as. — 
Dadmc, doii irii{<o, albricias : 

{Llegando á éU) 
\\\ roy m¡ sonor os Ilama 
^ara nonrar vu(!Stro valor, 
f haccr de vos conííanza. 
Hluchos paraliionos ttMigo 
(.5UC daros, y por mi cau.sa 
Todos cUos. 

Do:i í5fiGo. 



Quc hoinbrc dc tanta iniportancia 
Í Como vos, á hablar al licy, 
í Don iriif^o noblc , vaya , 

Kn fc dcl ainor quo os ticnc, 

Llcnando un baul qucdaba 
¡ l)c joyas y dc vostidos, 

Curiíí'sidadcs y galas. 
! r;í;!:ho. 

Ní) nv* da higar nii prisa 
Para (|uc af^uardc jas <;racias 
Qui» (picrcis dnrmc por ( sto, 
Por innndarnic cl rcy (¡uc parla 
Tras Matihlc y (pi.' lii pícnda ; 
C)uc los (h'udos ({uc cii lt:ilia 
Ticno, si la v(Mi ansí, 
Ilan dc procurar vcnj^arla. 
bl, (hm Ini^o, á la cortc, 
Doiidc la diclia os af^uarda 
Üue vuostro valor mcrccc, 
Y adios. 

( Yamte Rugero y Teodoro.) 

ESGENA XV. 

DON fXIGO 

Tciitacionos vanas , 
No habcis dc scr podcrosas 
Para vontícr la constancia 
Dc nii amor lirmc on Matildo, 
Aunquc a^^radccido á Laura. 
Vivc Dios, (pic aunquc pusicra, 
Ponpic h Matihh; olvidara , 
Kii inis sicncs su corona 
Qui(Mi nic ofrccc su privair/.a , 
Agora (pic todo ol niundo 



lOh Rutforo! 
¿Quées, pucs, lo (tuc el rtíy meniaiidal iiíjjrrato la (l(»sampara , 
ROGKRO. ._ Estimo mas ol scrvilla 

Quc scr el niayor moiiarca. 



Quiere hacoros goiioral 
Kn la guorra ({uc amonaza , 
Y dc vuestro csfu(»i*7.o íia 
Su reino , su vida y fama. 
Pcro esto con condicion 
Qiie siondo es(ioso de Lanra , 



E8GENA XVI. 

MATiLDE. — DON I5Í1G0. 

MATILIIE. 

¡ Don Iñigo, dosde aqui, 



Tt»merofia y onoorrada , 
Kscuchc á iiiis ciu'Uii^os 
Quc el rcy don Fcniaiido os Uama, 
Quc os hacc su gcncral , 

Y con Laura hcruiosa os casa, 
Quc os da'litulo dc conde, 

Y vu(*slra fortuna cnsalza. 
No cs mucho (pic lo acctcis, 
Vi('iidoos pobrc |)or nii causa , 
Mal paga(lo vucstro amor, 
Vucstra lcaltad inal prcmiada 

DON ÍÑIGO. 

Matildc , yo no oncarczco 

Lo (¡uc os (piicro coii palabras , 

Quc cl anior (pic cs vcrdadero 

Poca rct()rica itasta. 

Ajíora voríMS (¡uicn soy. 

(laliardo. 

E3CENA XVU. 

GALLAUDO, con mandií y un cucha" 
ron. — DICB08. 

GALI.ARDO. 

¿ Hay hambre ? ¿Qué maiidas? 

DON ÍÑIGO. 

Cicrra osas pucrtas. 

GALLARDO. 

Bicn diccs * 
Conar á lUKírta ccrrada 
Ks cordura. 

DO!f iÑIGO. 

Datc prisa ; 

Y cscucha. 

GALLARDO. 

Y'a cch(í la tranca. 

DON ÍÑIGO. 

iQwQ cabal{;a(lura os osa 
Quc trujistc ahora , car^^ada 
Con la cciia, dc la cortc? 

GALLARDO. 

Ahi cs dc un camarada. 
»mx ínigo. 

Ocasion S(» (ífiM cc agora , 

Eii quc niucstrcs (iu(» mc amas. 

GALLARDO. 

CtMiomos , si ('S (|uc mo obll^as 
A haccr alguiia jornada. 

DON Í.NIGO. 

Aparcjala.... 

GAI.LARDO. 

¿Qu(! intentas? 

D0!f Í^IGO. 

Y aqucl ropostcro saca 
Quc nos qucdó. 

GALLARDO. 

¿Para qui'?? 

DOM ÍÑIGO. 

Ponlc do suertc que vaya 
La Priiiccsa nii scfiora, 
En ('l nias acomodada. 
(íaminaiido ccnarcnios ; 
Quc no ha de cogomic on casa 
Kl prcscute con que intcnla 
' Laura vonccr mi constaiicia. 
(luardc sus car{?os el Roy, 

Y coii cllos mcrccd ha{i;a 

A quitíu, cual yo, no antopon^^a 
A su valor su privanza ; 
Quc vos y yo, mi Princosa . 
Como lios da scr un alma, 
Corromos una fortuna , 

Y os iiccio quion nos aparta. 
Venid , y no ropliquois. 

MATILnK. 

¡ Oh blason y honra de España ! 

GALLARDO. 

Voy á recogor la cena ; 



1« 

Haré alfoijas de mí capa, 
gue llevc imostrn rociii 
Kn e1 ar/.on dt' tu dunia. 

l\ny ÍNICO. 

Ea, pues, déinonos prisa. 

UALLARDO. 

Vxi fin, ¿hemos dc ir á pata? 

DON ÍÑIGO. 

Tieno amor alas y vuola. 

GALLARDO. 

¡lUicno! Ateiite tú á sus alas , 
Y dopán mc á nii Dios 
Aqui debajo uuas ancas. 



ACTO TERCERO. 



Calle. — E< de noche. 
ESGENA PRIMERA. 

KL REY Y PUOSPEHO, ve.^tido8 
de noche. 

REV. 

Sirena, Próspcro, ¿cs díiia 
l)c mi corona rcal? 

PRÓSPERO. 

Subellcza cs poroíjrina , 
Mas no á tu valor i^ual, 
Puesto que iMi tí prcdoniina. 
l*ero escucha , (lue sospoclio 
ijue á la venlana han salido 
Sirena y Laura. 

REY. 

En nii pcclio , 
l)e que el sol ha aiiiaiiccido , 
.^'us rayos señal liaii hccho. 

ESGENA n. 

LAI:HA t SIRKNA, á la vnitimn 
REY, PUOSPEUO. 

LAl'RA. 

hi'jame, Sirciia niia, 
Í)ecir mi anior á ios c¡(>los ; 
^ue es de noche y tendrá celos 
Del sol , que ausent() su dia. 
En lin, iWl hermano se fu<^ 
Con Matilde? 

StRi:.XA. 

Las ospias, 
Laura , de colos, (¡uo oiivías , 
I'iiisto que vuolvan , yo .s(í 
(jiio mionton, .si oso t*o dicon ; 
Porquo los qu(? con nii horinaiio 
Atinnaii quo ostá oii Uojaiio 
Matildo, sc (*ontradicon ; 
Puos niiigniio hay (pie haya visto 
A don Inigo con ella. 

LACRA. 

El alnia es profcta, y dclla 
Colijo v\ m\\\ (pio rosisto. 
No lo hallaron niis criados , 
(luando oii niuoslras dc mi fo, 
El prosonio h» onv¡(' , 
A vuoltas do inis cuidados. 
Por acudir á lo nias , 
l)c servir al roy dojó. 

SIRKNA. 

Snpi('^ralo , Laura , vo , 

Si se fuera. ; Extrana estás ! 

LAURA. 

Yo sienlo lo que ha perditlo 
('on el rey, por no s(?r cncM'do ; 
Y lo (pieen perdorlo piordo, 
Mo hace perder el sontido. 
Í*cro Ímena intercosora 



com>) 



FL 



r.OMEDlAS ESror.IDAS DE Tir.SO DK MOLINA. 

((iUando vuulva, toiuliá oii ti 
Doii Foniando. 

SIRF.ÜA. 

¿Cómo ansí? 

LAURA. 

Si el rey, Sirona, le adora, 
¿Qué no alcanzarás con ('l? 

SIRENA. 

Laura , ya to Iip snplioado 
Quc no,"porqno cn osto cstado 
Me l(*nga el tionii'O crnol, 
Piorda C(mtigo el Nalor 
Que de mi sangre herodó. 
Si cortés y galan fué 
(iOnniigo él vvy mi señor, 
Mostró, al uso de palaoio, 
Lo <iue á las damas oslhna. 

REY. {Bajo á Prúspero.) 
Prínc¡j)e , li(rion úv priina 
Oyo aíjuí m¡ anior (le ospacio. 
¡(}n(* (livino ('iitoiidiinioiito! 
Álina , escuchad y aprondod. 

SIRKNA. 

¿ Quiérosmo á mi hacer morc(»d 
Quc nmdomos argumonlo? 

I.ArRA. 

No, por tu vida, Siioiia ; 

Quo podrá sor (jiic osló atpii 

Kl Uoy, (h'spiort(» por lí 

( Puos 110 duorino amor (luo pona ), 

Y holgar(''nii*, si to ('souoiia, 

Qm; on lo (|no lo s¡rvo voa. 

RFV. (Ueflatido á la vcntana.) 
A(|ui oslá qu¡cn os (Ics"a 
llacer, Laura, morcod mucha 

LAURA. 

¡Ay, Sirena, el roy! 

REV. 

Tambiim 
Puede un rcy sor rondador. 

LAORA. 

¡ Tanta merced , gran si-rior ! 

RKY. 

Lo (lue los ojos no v(ín , 
Ponpio la iiocIk» Io ¡mp¡do , 
()¡r ol alma d(*S(>a : 
M¡(Milras su d¡cl'ia iio os vea, 
llablad , palabras os pldo. 

lai;ra. {Ap. á Sirena.) 
Aprovooha la ocas¡(m, 
S¡r(»na , ciuo á tu ventura 
Ofroce ol ciolo : procura 
(iUinplir con la obI¡gac¡(m 
Kn que Fernando te ha puesto. 

SIREIVA. 

Soíior, ¿pucs de noche envía 
Amor á un rey por espía? 
¡ Caso raro ! 

RET. 

En estc puosto 
Vengo á ser posta iMM*d¡da ; 
Que en las amorosas Ioy(>s 
No se preservan los reyes. 

SIRENA. 

A riesgo tcndréis la vida, 
S¡ per(íida posta os hace 
El amor. 

RET. 

Decis verdad, 
Pues pordí la Hbortad, 
De (pnon v¡da y gusto uace. 
Uien podeis deaqui sacar 
La fuerza (|uc en un rey tiene 
EI ciego dios. 

LAllRA. 

Gente viene : 
No 08 oigan, scñor, bablar. 
(ApártanH á un lado elRey yPróipero,) 



ESGENA III. 

RLTiERO, TKODOUO. — KL REY, 
PROSPEUO, LAUUA, SlhKNA. 

RUGiRo. {Trae una carfa.) 
Firmt'» la carta : (lue ejecutcs luego 
íinporta, mi T(*ocloro, lu partida ; 
Que toda d¡lao¡on os poHgrosa. 
Al de Uojano ofrozoo aíiui , iW parl" 
I)(*l roy, que s¡ lo da niiKM'to á Malillo, 
En cuyo amparo oslá, dará la maiw) 
A la liifanta su horinana. Está la lírma 
A! ^ivo conti'ahocha. Parlo al punto, 

V dás^qa cnsusniaiios;quon!eiinporta, 
Por lo ménos, gozar libro á Salorno, 
Qnitando de por modio á mi (Miemiga. 
Si ixmés diligencia, ÍacilnKMne 
Puodes Ilegar con poslas á iiojano 
Mañana á medio dia. 

TEODORO. 

¿ Y lü no escribes 
Al (luque , as(*gurando la promesa 
l)e a({uosta carta? 

RCGERO. 

Adviorios cuordamonte. 
Kspérame enlre lanlo quo la oscribo ; 
Que no quioro (¡uo Laura lo dcl(Mi','a, 
S¡ (m mi casa lc vo, oonio aoosumilira, 
Siao (lue dosde aíiui l»? lailas luej;o. 

TEOIUlRO. 

Aguardo puos. 

RUGKRO. 

AI puiilo saco o! pliogo. 

( \a$e.) 

ESGENA IV. 

Lns MiSMos , ménos Runero, 

REY. 

¿Fut!*r(mse? 

PRÓSPERO. 

El uno solo se entrí') en casa, 
Yel otro.seha quedado en csa esquhia. 

RE\ 

Puos Ih'vale de aqni dos ó Iros call. s. 

PRÓSPKRO. 

Si alguno, gran señor, no le socorro, 
Yo sabré C(')mo ririe ó cómo corre. 

TEODORO. (Ap.) 

Dos hombros hay d(>bajo de las rejas 
Do Lanra , y nio paroce (lue oncainiiian 
A mí siis pasus : yo no soy mas i]\v* 

[utio.... 
¿Qmcn va?¡Nome rcspond(», y (Us( i:- 

'[vahial 
Iluir, Teodoro, que será (h'sgracia 
Ueriir sin cansa , y no morir on graoia. 
{Vase Teodoro y l'róspero tras él,) 

LAt'RA. 

Señor, mi hermano pionso que eslá on 

[casa. 

RET. 

Pues retiraos las dos , que no pretondo 
Que S(»pa vuoslrolioi*mano misamores, 

V dadme, mi Sirena, vos licencia 
Para cursar mas noches este sitio. 

SIREKA. 

Esclava vuestra soy. 

RET. 

¿Y no mi dama? 

S1REXA. 

Sois rey , humilde vo, frágil la fama. 
( Yame las dos.) 

E8GENA V. 

RUGERO, que sale con la caría.—JSL 

REY. 

RüGERo. {Al Rey,) 
Teodoro, mi dicha eslriba 



Kn soto tu díligeDaa ; 

^o vuelvas á mi presencity 

M á Malilde deias viva. 

Kn esta carta dei Rey, 

Aunque falsa, está el sosiego 

De mi estado : parte luego, • 

Si á nii amistaífguardas ley. 

Cue pues otra falsa íinna 

i.e ({uitó estado y lionor, 

^•uitandome esta el temor, 

A Salerno me contirma. 

U'útí al duque de Rojano 

l.a suorte quc se le ofrece, 

V de la iufanta encarece 

Ia hermosura ; que su hermano 

I.e espera ; que el Rey le hará 

Kl todo de su privanza ; 

La lealtad (^ue en su alabanza 

Consígue, si muerte da 

A quien contra su señor 

('.onspira; y cuando le vieres, 

Itile, eu fiu, cuanio supieres. 

REY. {Ap.) 
¿Qué es esto, cielos? 

RUGERO. 

Valor 
Tienes. Teodoro ; haz de modo 
Que salffas con lo que vas : 
Mucra Natilde, y serás 
S<*ñor de mi eslado todo. 
¿i\o respondes? ¿Qué recelas? 
(Üiiimula la voz el Rey^ rebozado.) 

RET. 

Ilacer callando es mejor^ 
No nos sientan : el amor 
Que te tengo pone espuelas 
Al deseo que me Ileva 
A darte gusto. 

RUGERO. 

Ya tienes 
Postas, Teodoro : si vienes 
Con la desoada nucva , 
Un alma somos los dos. 

{Dale la carta.) 

RET. 

Ksto y mas haré por ti. 

RUGERO. 

¿Tomastelacarta? 

RET. 

Si. 

RUGERO. 

Vete. 

RET. 

Voime. 

RrGERO. 

AOios. 

RET. 

Adíos. 
{\as5 Rugero.) 

ESGENA VI. 

EL REY. 

¿Vió suceso semcjantc 
EI mundo? ¡ Ah traidor Rugero ! 
Amor. daros gracias (|uiero ; 
Pues a no ser yo liov amaute, 
No supiera el frato falso 
De este traidor. Iloy verá 
iNápoles que el pago da 
Al traidor un caJanalso. 

ESCElf A VII. 

PROSPERO.— EL REY. 

VRÓSPERO. 

ÍQué bucnas fagas hicicra , 
i ser músico, ei coharle ! 
Ben puedes Iiacer alarde 
De tu amor. 



\ 



PALABRAS Y PLLlfAS. 

RRT. 

¿Huyó? 

I'RÓSPERO. 

Pudíera 
Ser músico de intercs, 
Segun pasa-calles canta ; 
Que hacen pasus de gai-uanta 
Las gargantas de sus pies. 
¿Que es de las damas? 

RET. 

Despacio 
Te díré cuánto favor 
Por ellas me hizo el amor. 
Corca dc aciui está palacio : 
Al capitan ue mi guarda 
Llamad luego. 

PRÓSPERO. 

Pucs ¿(|ué ha habido? 

REY. 

Milagros me han sucfHlido : 
Kl cielo á xMatilde guanla. 
I)i que traiga un escuadron 
l)e alabarderos. 

PRÓSPERO. 

¿Qué es esto? 

REY. 

Aquí te espero : ven prcsto. 

{Ap, ¡Darla muerte! ¡Ilay tal traicion!) 

¿No vas? 

PRÓSPERO. 

Si, sefior. 

R£T. 

Aguarda, 
Que mas hará mi presoncía. 
' Ap. Matildc, vuoslra inocencia 
''ué hoy vuestro áng(>l de guarda.) 
( Vanse,) 

Bxplanada delanto de la quinta. 

ESGENA VIII. 

DON I5Í lüO, con escopeía; G ALLARDO. 

DO:<f Í.NIGd. 

Ksto cstá bien hecho ansí. 

GALLARÜO. 

Xo sé yo que taii bícn lieclio 

noN iÑiüo. 
Pnos ¿qué qucrias? 

GALLARDO. 

Yo , nada. 
A la (juinta nos volvonios 
i'iin nicdrados coino luiiiios : 
¡ Aniaiilo cros iW m'ovi'clio ! 
I a ({iio á Matildc llcvanios 
A cosia (1. los (liiicros 
(aio nos d¡('j, soñor, tn hormana, 
'iiMiso yo (|U(í fiicra buono 
\)no (iándoti; á oono(>i>r 
Al (iuijuo su prinio ó dcudo, 
Kiitrárainos cii Uojano ; 
Y ol favor a{j;ra(i('cieii(lo 
(iOn (ine h» (iisto la viila , 
Noblc vi\ rocoiiociiniciito, 
rioincdíara tu pobiv/a, 
l'ucs por Matil(l(> nos vonii^s 
t'.asi en pelota los dos. 

DO.N ÍÑIGO. 

¿No eres mas disoroto (lue eso? 

GALLAItDO. 

Fuimos á pata con cüa, 
Hopr(»S(*ntando ol dcsl¡i»rro 
Do Kgipto, coino lo pintan, 
Por páramos y dosicrtos. 
Llcgamos á niodia noche 
A la ciudad, v on abriendo 
Las puortas ae su palacio, 
Entró tn señora dentro, 
Despidiéudose amorosa; 



V los dos, de (mro cuerdos, 
Como insignias de moson , 
Nos quedamos al sereno. 
¡Cuorpo di» Dios! ¿fuera mucho, 
Ya quo fuinios arríeros 

De ainor , (|U(» ol duciue su prímo 
Nos pagara a^iuosle torcio? 
¿Sonios sastros dol CanipiUo? 

DON LS'IGO. 

¡'Qué de respuestas ciue tengo 
Que dar á tus necedades! 

GALLARDO. 

¡ Bien con ellas cenari»mos! 

DON ÍNIGO. 

;,Par(»cele á tí quo fuera 
Doconlc quo un caballoro 
Conio yo, llcgara aiisi 
Dclanto del duiiue, necio? 
í-i supioran on tiojano 
•, uo yo por Matilde he vuelto 
Contra ol í;nsto íU' ini rey, 
; \o nn? cnlparan por ello? 
'ias prccio (¡uo no me hallase 
A([uí cl prcscnte niolesto 
lio Lanra, por no quodar 
Mi anior á satisfacorlo, 
nuo oiianlas ri(|U(ízas Irae 
Aouestas el mar inmcnso. 

GALLARDO. 

Alto puos, ya que los dos 
A las r(*li(|uias voIv(*mos 
Do nuostra abrasada Troya, 
No hay sino razar coni»jos 
Vuosa inorcod ; y yo dalle, 

Y hacor bolones. 

DON ÍNIGO. 

Primero 
lr(í á ver lo que el rey manda, 
I'ues me Ilanió. 

GALLARDO. 

¿Agora? ¡Rueno! 
¡ Al cabo de cuatro dias! 

D0:< ÍÑIGO. 

Xo ha jiasado mucho tiempo : 
Cuniplin'» oon ini loaltacl, 

V quítar(3 los rocolos 

De qiio aoonipanó á Matilde, 

(;ne no dcbiMi sor po(iuorios. 

V.u anochociondo, iré 

A vorlo, quo no nie alrevo 

A (Mitrar en la corte aiisi 

Dc dia Pcro ¿íiu(í es esto? 

ESGENA IX. 

LISENO, üx CRIADO.— DON L^IGO, 
GALLARDO. 

LiSF.xo. (AI criado,) 
';!andó ol roy quo lo avisason 
\M Ucííando, porijue él mesmo, 
ÜccibiiMidola , (picría 
ilonrar ansi su d(>sliorro ; 

Y pucs la licnios oncontrado 
Kn ol caniino, priincro 

yuo llcj?u(í á Napolos, manda 
Prospoi'o (pio le Ilcvomos 
Las iiuovas de su vonida. 

CRIADO. 

Kn osta quinta harán tiompo, 
MiíMitras sabo (»1 rey (|ue íloga. 

DON ÍNICtf. 

;.rodr(»mos sabor, Lisono, 
Dónde vais cou tanta prísa? 

LISFXO. 

lOh noble espanol! no cspero 
Malas albricias do vos 
Por la nueva {\\\(\ al roy Ilevo. 
Sabcd que porla princosa, 
De vueslras penas objcto. 



4S 

A pesar de deslcales, 
Su niisma inocencia )ia viioUo. 
Supo |)or un caso extraíio 
Las IraicioiM'S de Uatíyro 
El rey don Fernando inviclo, 

Y dospues de haberlc preso, 
AI de Taranto ha enviado 

Y á otros niuchos cahulleros 
Por ella , para que {joce 
Segunda vcz á Salí'riio. 
Kncontróla vu cl camino ; 
l*orque el de Uojano, ejomplo 
De la leallad en ilaüa, 
Luego qun snpo el suc'so 

De su dt'slc'n'a<Ia priinu , 
Le dijo : «Kl valor í\\io lu'rcdo 
Do nii gonorosa saii{íro, 
No snfre (|iio ol vuljío n<'oio 
Vuostro ho:»or on duda poíiga : 
El Rey es v\ juoz supr;ni(> 
De sus vasallos, y anU* rl 
^)uo vanios los dos inl«'nto 
A averiguar la vordad. « 

Y asi á ^iápoles partioron. 
Sale ei rey á rooohirlos ; 

Y miéntrás á darle lligo 
Las nuevas de su vonida, 
Darán alto ou osto pufslo. 
Kl rúido de los cochos, 

Si os (jue roparais on ollos 
Os dira cuán coroa oslán. 
Si las alhricias nioro/.co 
Do luievas tan dosoadas , 
Do que lo moslreis os li(;mpo. 

DO.N ÍÑIGO. 

Pordonad , Lisono aniigo , 
Si no os i)ago como doho. 
Kn osta oscopota sola 
Se ha cifrado cuanto tonj^o. 
Alhricias do pohro , on iin : 
La dádiva es como ol duoño. 
Tomalda, y de mi cr(»od , 
Quo h sor fey , fuora lo m(»smo 
Que (ie aqu(í'sta niüoria , 
Lisono , do todo ol roino. 

(Üale ia escopeta.) 
lisf.no. 
E.sla estiiPO yo on el alma, 
Como de tal cahalh^ro ; 

Y adios, nue Ilega Malilde. 

( Vase con el criado, ) 

ESGENA X. 

DON I5ÍIG0, GALLAUDO. 

DM?! ÍNIGO. 

Gallardo, ¿qm'; dioos de t^sto? 

GAi.LAnno. 
Qne estamos sin arcahuz , 

Y seguros los conojos. 

no's i.ÑiGO. 
¡ Bueno es quo o\\ oso ropares , 
Cuando loco de contonto , 
Por la nueva dc tal dicha, 
Hahias de hacor extromos ! 
i Cielos , Matilde está lihro ! 
En fe del gozo que muostro . 
Sacad el aparador 
Que honra vuestro firmamento. 
Solhermoso, ya Malilde 
Es princesa de Salemo ; 
Eutapizad de I)rocados 
Aquestos montts sohorhios. 
Luna, Matilde venci('). 
Estrellas, signos sohorhios, 
Hoy Matilde enlra triunfando ; 
Goronalde los cahellos. 
Elementos, haced lodos, 
Pues que sois invenoioneros , 
Fiestas á Matilde bermosa : 
l.uminaiiaB ponKa el fuego, 



COMEDIAS fiSCOGIDAS DK THISO DE MOLINA. 



Vierta agua rosada el agua, 
Tienda tapotos ol suelo. 
Avos, dalde el parahion ; 
Poc(?s , romped ol siloncio. 
Sol, eslrellas, luna, signos, 
Montes, vallos, oh^menlos, 
P(»C(»s, av(?s, brutos, plantas, 
Hios, íagos, miiros, puortos, 
Todos inton^sais lo (juo inloroso, 

Y todos no igualais á mi contento. 

{Vase,) 

ESGENA XI. 

GALLARDO. 

; Ciolos ! don Inigo ha dado 
La oscopota , y no ttMiemos 
[)\ié comer ,si no tirais 
Éstrollas á los coiu^jos. 
Sol, don líiigo ostá loco : 
IHios sois luz , huscaldo el soso , 
No l(» d(»je ii huíMias noohos , 
Quo vivo Dios, (pic lo tomo. 
Luiia , 011 sus casoos vivis : 
(iualro cuartos por lo méiios 
ronois, da(hios otros tantos 
I)o racion , ó ayunaróinos. 
Kstrollas, plunotas, signos, 
¿Qué diahlos os hemos hocho 
Para inlluir en nosotros 
Amores y no dinoros? 
Avos, (k'cildo á mi aino 
Quo sustontarlo no puodo 
Con holonos y iialillos, 
Si en alhricias los da luogo. 
Pec(»s , entraos por mi casa ; 

Y amiáue en carnal, comerémos 
Pescaao, como Vitorios, 
Aun(|ue os volvais ahadojo. 
Hrutos, aun({ue hrutos sois, 
Mas lo os quKMi di6 sin seso 

Hn arcahuz, (juo servia 
Al liamhro de dcsponscro. 
Sol, estrollas, luna, .signos, 
.Montos, vallos, (*Iomontos, 
Pocos, avcs, hrutos, plantas, 
Hamhros, juros y reniogos, 
Todos din'MS conmigo que á tal tiompo 
Quien Iaescopetadió,ó es h»co(')necio. 

(Vase.) 

ESGENA XII. 

PROSPERO, EL DrQUE DEROJANO, 
MATILDE, bizarrameute vestida , y 
con la ptuma de Próspero en ta ca- 
beza; acumpañamikmo. 

DUQUE. 

Aqui hahomos de esporar 
Míéntras al rey dan aviso. 

PRÓSPERO. 

Gracias al cielo, que quiso 
A luz, príncosa, saoar 
Vuestra justicia ; y la suerle 
Que en veros rostituida, 
Mi esporanza agradocida 
En fe de mi amor adviorte 

MATILDE. 

Creed que en el alma tengo 
Vuestras palahras impresas, 

Y que de vuestras promesas 
Agradecida, prevengo 
Paga igual á vuostro amor, 
Sin que os quede á doher nada. 

PRÓSPERO. 

En la desgracia pasada 
No fué bastante el rigor 
Del rey , ni el veros aasente 
Con deshonra tan notoria , 
A que amor en mi memoiia 
No oa adoraae preaente 



Esta banda que me dlsteí 
Animando m¡ esperanza, 
Dirá si hubo en mi mudamza. 

MATILDE. 

Amante firme anduvistes ; 
Pero en esto no pre.suma 
Vuestro amor ser preferido ; 

8ue yo , como no he ad(|uirído 
e vós mas <]ue aqnesta pluma 
Aunque mis joyas perdi, 
Mi hacienda, gusto y eslado, 
En su valor he cifraíio 
La fe que en vos conoci. 

PRÓSPERO. 

¿Segun eso, el Rey tendrá 
KI si que ospera de vos, 
Desposáudoiios los dos? 

MATILOB. 

El Rey es cuerdo, y verá 
Que siéndole yo obédiente, 

Y haciéndoos tanto tavor, 
Ks justo que á vuestro amor 
Pague mi amor igualmente. 

DUQUE. 

Admirable recreacion 
Kn otro tiempo seria 
Ksta quinla, prima mia, 

Y cáusame compasion 
KI verla asolada ansi. 

MATILDE. 

Mavor, duque, la tendréis, 
Si a su dueno couoceis, 
Pohre y rotirado aqui 
Por mi'causa. 

DUQUE. 

¿Cómo es eso? 

MATILDE. 

Lo que le debo os dijera 
Si en |)ersona no vlniera, 
Loco de mi buen suceso. 

ESGENA Xm. 

DON IÑIGO, GALLARDO.— Dichos 

DON ÍXIGO. 

Bien creeréis, señora mla, 
Que en celehrar esla nueva 
.Nadie ventaja me lleva ; 

Y aunque , en fe de esto , podia 
llacer exa{;orac¡ones, 

Uahle mi siloncio a(iui ; 
Que ya vos sahois de mí 
Que soy corto de razonos. 

MATILDE. 

Ya yo S(» qu(» en vos so cifra 
Mas'valor (|ue (»ncar(»ceis, 

Y quo 011 ias manos tonois 

La longua, (lue hahla por oifra. 
tVmando, el rey mi seüor, 
Don Ini^o, envia por mi ; 
Que qmere, honrándome ansi, 
Trocar iras en amor. 

Y en prueba de esto, pretende 
Darme osposo de su maiio : 
Lo mucho que en este gano , 
Colíjalojquien me entiende. 
Pero sin vos, no me atrevo, 
Don Iñigo, á desposarme ; 

Ni yo, si no vais á honrarme, 
Podr(3 pagar lo que os debo. 
Si vuestro amor me rcspeta , 
Eo Nápoles os aguardo. 

DOlf lSíigo. 
i Cómo ! 

{Ap. á Gallardo.) 

¿Qué es esto, Gallardo? 
GALLARDO. (Ap. d iu amo,) 
Las balas de la escopeta. 



DON KlGO. 

iQuf ¿ casawís vais, stMlora! 
[Áp. ¡A^>, in^^ratos (lesongarios ! ) 
¿Cou quiéu? 

HATILDE. 

Ck)u i|uicu muchos auos 
llá (lue me sirve y adora. 
t*u íirmeza á pnMuiar vengo. 

ÜitN ÍNIGO. 

:. Podré yo quién <s saber? 

MAT1I.DE. 

Miratl vos quiéu puede ser 
De los quc preseutes lcugo. 

PRÓSPERO. 

Dou luifjo, el Hey conooe 
Lo que á la Príueesa quicro, 
Y él misnio lia sido el lercero 
Para que su mauo goce. 
Si me lionra vueslro valor, 
Fuerza es (|ue cuui|iUdo sea : 
Fuera de que el Uey desca 
Veros y haceros lavor. 

b(iN Í.\1G0. (Ap.) 

¡ Harto bieu mi aiiior despacha ! 

¡ Que eslo escucho 1 ¡ que eslo he vislo, 

Cielos ! 

GALLARDO. {Ap. ó su anw.) 
¡ Oh ! ¡ cuerpo dc Grislo , 

Cou la Priucesa borracha ! 

Voto á Dios que es una puerca. 

DON Í.\1G0. 

Calia, y déjame. 

GALLARDO. 

Ya callo. 

ESGEif A xnr. 

LAURINO.— Los misiios. 

LAURINO. 

Señores, alto á caballo , 
tíuc tcuemos al R(»y cerca. 

MATILDE. 

Vamos pues. 

DON Í.NiGO. (Ap. ) 

¡Amor injusto! 
Al fín tiranoy ai üu ciego , 
Al fin 

MATILDB. 

Haced lo que os ruego , 
Si os preciais de daruie gusto , 
Y quedaos, Ifiigo, á Dios 

donlSigo. (Ap.) 
i Qué hasta csto quiera oblignrme ! 

MATILDE. 

Por(|ue no pienso casarme 
iEntendeisesto?sin vos. 

(Vase con su acompammieuto.) 

ESGENA XV. 

DON IÑIGO, GALLARDO. 

GALIJkRDO. 

¡ Bfas que nimca Dios la dé 
Saiad, ni trapo en (lue la ate ! 

DON ÍÑIGO. 

¡Qne ansf Matilde me tratc! 
\ Que ansí se prcmie mi fe ! 
¡ Cielos ! ¡ tantos beuelicíos , 
lantos dias de iirmeza , 
Gastada tanta ri^iue/a , 
Perdidos tantos servicios ! 
¡ Mi hacienda y casa encendida , 
Mal pagados mis emnleos , 
Mal premiados mis (ieseos ! 

GALLARDO. 

I Y la escopeta perdida ! 

DON ÍNIGO. 

lA tantas obligacioues 
logratal i Y cco vida yo I 



PAUBRAS Y PLUMAS. 

GALLMiDÜ. 

¡ Por Diívs , (lue se h» solló 
(íeiitil gato (le d<ibloni's! 
¡ Rieu iios remcdió á los dos ! 

DON ÍNIGO. 

¡ Que á su boda Iia de llovarme ! 
GALLARuo. (Remedando.) 
Sí , qac no pieiiso casarine 
¿ Eua'ndeis eslo ? siii vos. 

DON ÍNIGO. 

¡ Con uu hombre, todo v¡(miIo, 
Todo plunias y palabras , 
T(í casas, y eslatuas labras 
Al dt»sngradecimieiilo! 
¡ Con (luien en la adversidad 
Taii corto y avaro fué , 
Que te viüsalir á pié, 

V en prueba de su crueldad , 
A darte iio se comidc 
Kl socorro limilado 
D(íl pobre mas desdichado 
(^ue de nuerta (?n puerta pide I 
l.n hoinnre , un mozo siquiera , 
Que asegurara tu honor. 

GALLAllDO. 

Un borrico de aguador , 
En que fueses caballera. 

DON ÍÑlGO. 

Y á (piien con voUmtad taiita 
Su pobre casa tc di() 

GALLARDO. 

Yenuna tabla durniió, 

Con medio tapix por maiita 

DON ÍÑIGO. 

A un amor tan verdadoro , 
Que á hacer por ti se dispuso... 

GAI.LARDO. 

Contra la costumbre y uso , 
A un lacayo botonero 

DON ÍÑIGO. 

Cosas indignas , eii íiii , 
Dc mi nobleza y valor 

GAI.LAItDO. 

Vendo á pata m¡ sefior , 
Delante de tu rorin 

DOS !>IGO. 

¿Pagas con dejar burla<la 
Mi fe , y os casais los dos? 
¿Túeresnoble? 

GALLARDO. 

Vive Dios , 
Que es una desvergon/.ada , 

Y qne no tiene (*oiicií'i)cia ; 

Y si es miijer , salga aciui. 

D(»N ÍXIGO. 

¡Y que me mandes aiisí , 
Poríiue muera eii tii presencia , 
Hallarme en tu boda ! 

GALLAKDO. 

Vos 
Sois tan gentil Amadis , 
Que iredes allá : ¿advcrtis? 

D0>' Í.Ñ'IGO. 

Pues , ingrala , vive Dios , 
Que ha (le ver la corti^ toda , 
A costa de ini (iiiielud , 
Mi anior }' tu iiigratilud. 
Ilallarnie teiii;o á tu boda ; 

Y muriendo (le esla siicrle, 
Sen'MUOs con noinbre ijíual , 
Yo hasta la muerte leal , 

Y tú ingrata hasta la muertc. {Yase 

ESGENA XVI. 

GALLARDO. 

Pues no ha de quedar por mi. 
Vaya en esle traiice iiero 



¡ü 



) 



La soga tras el ealdero. 
Soga soy : ya voy tras lí. 
Muraiiios jiintos'los dos : 
Coniigo (luiero enterrarme , 
l^ortiue >o tio h(> d<! casaniK* 
¿Enlendeis e.sto? sin vos. (VVz**?.) 

Salon dc tialat'iu. 



ESGENA XVII. 

EL UEY, EL DrQlIE DE UOJANO, 
MATILDi:, PHOSPEIU), AConeAXA- 

MIKXTO DI.L UkY Y IlKL Dl'OI K. 
REY. 

Priiicesa, loda mi corte 
I)e veros veiiir sc; alegra , 
Apt'sar de d(í.*ileali's , 
Triunfando vuestra inocencia. 
Si eiigañado os casligiié, 
Coii haceros Iioy coiidesa 
I)e Valdí^llor satislago 
Mi rigor y vuestras peiias. 
Priiicesa y coiidesa sois. 

MATILIIK. 

Esclava de vuestra alteza 
Es ei blasoii nias ilustre 
Que nii dicha eslinia y precia 

REY. 

Duípie , de vuestra lealtad 
llabcis dado iiobles mueslras , 
V es ra/oii, puis iiie ser\is, 
Que salga yo de esta deiida 
A nii liermaiia os iiromclia 
Quieii , falseuiido iiii lelra , 
Eu fe di' (iiu« todo (»s falso , 
Por iiii os pidió la cab(»za 
De vuesira iiioceiite prinia ; 
l'fTo yo í|ue la iiobleza 
I)c vueslra saiign? conozco, 
Ib' de cuniplir sii |irome.sa. 
Esposo sois de la iiifanta. 

Si aiisí vuestra alteza premia 
Propí'ísiios de servirle , 
Ejecutados ¿ qm'í liiciera? 
(iOii sus piés honro iiiis labios. 

ESGENA XVIII. 
DO.N ISIGO, OALLAIIDO.-Dicnos. 

GALLAI'.no. 

illahlandocon su anw.retirníhs losilos.) 
Dios poiiga lieiito en tu 1« iipi:i. 

Ui.X ÍNIGO. 

A lo niénos con nii \ida 

( Que >:i nii niiurlí' se ac(MTa) 

giu'daiv lihn' di' «'ug^iños, 

Y .Matilde satisri>clia. 
MATILnK. {.\p.) 

¡ Cielos! Don Inijío es este. 
Aiiior, basl:ni taiil:is pruebas: 
í'ievcnid á su Uall;id 
(ioronas (iiie scaii etcrnas. 

RKY. 

Prince.sa , el coiide de Anjou 
Poderoso dicen (pie eiitra 
Contra nii , y es nece.sario 
Salir luego a la detVMisa. 
EI priiicipe de Taranto 
II a de ser en esta gueiTa 
Mi capilan geiiend; 

V 110 dudo (lue la venza , 
Si agora le (lais la niano : 

Qiie amor que esperanzas premia , 
Cuando coii xMarte se junta , 
La vitoria tiene cierta. 
Hacedine á mi este ser\'icio. 

MATILDE. 

Corriendo por vuesira cuenta , 



^^ 



COMl 



iSraii <í Tior, mi ser y vida , 
übt'ílecpros es fiierza 

m>N í.Ni(;o. (.IpO 

¡ Ay cielos I 

GALL.VRDO. (Ap.) 

\\[U\ fiió 'lroya. 
MNTi» »••■. 
l*cro, niirs qui' \!i:slra Aileza 
Servirle en cstrí uu) maiida, 
Y compara !u cxiKTÍeneia 
A la iiiuerlc uii riisair.iento 
( I'iies en fe de esla eviih'iicia , 
i.i.s iiiiiertos y los casaMos 
Suii solos ios (}ue se velaii), 
\ iicslra AUe/.a a^iiii priimTO 
Ila dc ajusiar cicrlas cueiilas, 
Que csliui iiuiy enniaraíiadas. 

IIKY. 

¿ Qui; enigma es ese, Priiicosa ? 

MATILDK. 

Ks un pleito de acrédores ; 
Mas digame vuestra Alti'/.a : 
¿ La satísfaccion iio maiida 
Pagar en la cspccie mesma ? 

REY. 

La que es rígnrosa, si. 

MATILDR. 

iLuego es fuerza que <juien deba 
Palabras , pague en palabras , 

Y obrasen obras? 

REY. 

Es fuerza. 

MATILDE. 

Pues , principe de Tarauto , 
Yo que soy aeudora vucstra 
De palabrás y d(* plumas , 
Kazon es que os paguc eu ellas. 
En mi forluna dichosa 
Me obligastes con nromesas ; 
Solo en pala))ras librastes 
Vuestra aíicion en la adversa. 

Y ansi , en palabras os pago ; 

Y porque no sé que tenga 

Si no es sola aquesta pluma , 

De vuestro amor leve prenda , 

HesUtuyéndoosIa agora , 

Quiero que Nápoles vea 

iOuUase ia pluma del tocado y ddsela 

Que os pago con igualdad , 

Y salgo de aquesta deuda. 
Agora falta que pague 
Obras que mi amor empeñan 

Y dé por deuda pedida 



:niAS ESCOGIDAS DE TIRSO DE MOLIXA. 

Lo que mí suerte interesa. 
No be de ser yo sola in<zr:ita. 

liEY. 



Quien de mi olvido se queja. 
{Dirígese á duu inigo , y ie preitenta 

al Hey,) 
Don Iñigo es , S(»ñor , cste , 
Que vieuc aiite vueslra Aiteza 
A hacer en mi ejccuciou , 

Y preteiide sacar prcndas. 
Tres auos há {\w cs cjcmplo 

¡ I)e valor y dr liriucza, 

] Siendo su' anior todo inanos , 

Si el príncipe lodo lcnguas. 

Tres veces me dió la vida ; 

Y es bieii , pucs (»s ducfio de ella , 
Que tome su posesioii ; 

Y premiando su uobU>/a , 
En su favor sentencieis 

A que yo su esposa sea. 

REY. 

Quien tan bien , Matilde , paga , 
Bicn es (jue cri'dilo tenga 
Sobre mi rciuo y coroiia , 

Y quc doii* Iñigo adipiicra 
Lo que cs suyo de dcrccho. 

DON ÍÑIGO. 

D(*me los pii's vucstra Altcza, 

Y cche la culpa á mi amor 
De que de eslc modo vcniía. 
(Aqui debe aparecer SiresHi en ei fon 

do del teatro. ) 

REY. 

Dalde & Matilde la niano ; 

Y pues hoy sc nagaii dcudas , 

Y cn los reyes las palabras 
De obras tirni(»s liciicn fucrza , 
La que le ha dado nii ainor 
A vucstra hcrmana Sircna 
Quiero yo tambicn pagar. 
Mi esposa es, y vucslra Rehia. 

DON ÍÑIGO. 

Todo el bien me vicnc junto. 

GALLAIIDO. 

¡ Oh bien perdida cscopeta ! 
¡ Oh bien perdidos boloues ! 
¡ Oh bien abrasada hacienda ! 

ESGENA XIX. 

SIREXA.— DiCHOS. 

SIRENA. 

Gran señor , pues mi venlura 
) A vuestra real mano Il(*ga , 
Cuando no es mercccdora 
De los piés que humildc b(»sa , 
Y hoy pagan sus (h^udas todos ; 
Laura está sin culpa presa, 
A cuya causa atribuyo 



A mi gracia Laura vuclva , 
Y si Próspero cs su csi»oso , 
La haré (lcl Fcrro marqucsa. 

I'IiÚSI'KDO. 

Por su interccsor (Ij os piise, 
■;ran señor, y si dcsprccia 
Mi dícha tanta miTCcd , 
ilan dc decir (*n nii afrcnta 
Que no soy nias (luc palabras. 

SIUEríA. 

Hiimilde á vuestra prcscncia 
.V bcsaros los pii'-s sali'. 

ESGENA XX. 
LAl'UA.— Los MisMOS. 

MATILDE. 

nes yo, gran scfior, nrTczca 
.1 pcrdon para su hcrmano. 

RKV. 

'.omo salga de mi Ucrra , 
•0 le conccdo por vos. 

GALLARDo. (.1 don Iñigo.) 
V mis botoncs ¿sc (|uedan 
-^in pagar, cobiaiido todos? 

DON ÍÑIGO. 

■'.allardo, la quinta mesma 
!)e mis grandczas teatro, 
i;on fábrica iiisigne y nueva, 
•:n labrándola , será 
i'uya. 

GALLARDO. 

¿Y qué he de hacer en clla 
>¡n dineros? 

Dorr i^iGO. 

Gozarásla 
Con mil ducados de renta. 

GALLARDO. 

Harto habrá para palillos. 

REY. 

v'amos , y ordénense fiestas : 
Que nuestras bodas serán., 
En dando fin á esta guerra. 

DON Í5ilG0. 

Deje palabras quien ama , 
Que sin obras todas vuelan ; 
Porque palabras y piumas , 
Dieen que ei viento las Ileva. 

(0 PoT fntercetor eon «0«, por tawJlador mío 
os btbia pnetto. Ttaao ta «tcena prinora <lel 
BCtO segoBdo. 



I •■• 



EL PRETENDIENTE AL REVES. 



EL DUQIIE DE BRETAÑA. 

LEONORA, duquesa de Bretaña, 

ENRIQUE, duque de Borgona. 

SIRENA, dama. 

GARLOS. I 

FLORO. . S cabaUeros. 

LUDOVIGO. i 



PERSÜNAS 

OT^ARGUEROS, sacrutan. 

NISO, barbero. 

CORHATO, alcalde, pastor viejo. 

GARMlMO. 1 

PEINADO. (««.,^^^. 

TIRSO. m^^res, 

GELAURO. 1 



MENOO. 1 
CLORI. (_, 

TOHILDA. I 
DOS PAJES. 
UNA DAMA. 
PASTORES. 



La escena es en Nántes y sus cercanlas. 



ACTO PRIMERO. 



Plua deltnte del palacio de Sirena , en un pue- 
blo á •«U millas de KAutes. 

ESCaSNA PRIMERA. 

GARMENIO, GELAURO t TORILDA, 
cantando y bailando, y TIRSO cuit 
eltos ; PASTORES. 

Cantan todos. 
Buenas eran ias azucenas ; 
Mas tas ciaveilinas eran mas buenas 

UNO. 

Si las rosas eran lindas , 
Lindas son ias maraviilas, 
Mejores las clavetlinas, 
Oiorosas las mosqueías. 

TODOS. 

Buenas eran ias azucenas; 

Mas tas ciaveitinas eran mas buenas. 

liNO. 

. \erde estaba el torot^il, 
El mastuerzo y perejil, 
Y mas verde por abrit 
Elpoleo y la verbena. 

TODOS. 

Buenas eran las azucenas; 

Mas las ciaveiiinas eran mas buenas. 

CARHENIO. 

¿Ycniinos tarde ó temprauo? 

CELAURO. 

Ruena hora pienso que es; 
V}ue acora raya las tres 
Uel reloj del sol la niauo, 

Y el cura hisonaha va , 
Señal (¡ue acaoado nabia 
Las visperas. 

TORILDA. 

¡ Lindo dia ! 

TIRSO. 

Es san Juan : ¿qué no tendrá? 
Poca gf'iite ha de venir 
Iloy ai baile. 

TORILDA. 

IIaninadni{(ado, 

Y ostará el puoblo cansado, 
Sin bartarse de dormir; 
i'ne las tardes de san Juan 
Sioinpre son tan dormidoras, 
G(imo soii madrugadoras 
Lus inañanas. 

CELAURO. 

Acá psláii 
Con lal silencio en paiui id, 



Que nadie nos ha sentido. 

CARSIEMO. 

Habrán á las dos coinido, 

Y descansarán despacio. 

TIRSO. 

Mal hemos hecho en armar 
lloy el baile acostiiinbrado , 
(jue es, cn iin, dia caiisado. 

CARMK.NIO. 

¡ Ruono os oso ! por bailar 

No (•oinorá una iiuijor 

Ni düi'inirá cn todo uii auo. 

TORILÜA. 

Claro está ; de cuaUjuicr daño 
La culpa hemos de tiMier. 

CARMKNIO. 

¿Si saldrá á vernos Sireiia , 
Como acoslumbra? 

CELAURO. 

¿Puos no? 
¿Cuándo do alegrar livjó 
S'ui^stra iiosta, ostaiido bueua? 

TIRSO. 

Para sor taii proiicipal, 
V, en liii, ducíio dol aídca, 
Su couvorsacion recrea 
Desde la seda al saval. 
¿Ilay señora nias aiable (i)? 

CARMEMO. 

Muestra al ménos <iue es posible 
Sor grave y ser apacible, 
Ser ilustre y couvorsable. 

CELACIIO. 

Pardioz, olla os buona moza. 
¡ Veuluroso <»l dosposado 
Que ha de coinor ial bocado ! 

TIRSO. 

Poco ol amor la roloza. 
No se casará tan pn'slo ; 
{}m on fo <l(; su libortad , 
lia dojado la ciudad , 

Y (íu ol ojorciciü hoiiosto 
Dosta aldoa , gozar doja 

Siii sospechas su odad verdo. 

CARMKMO. 

El tiompo (pio agora piorde, 
Llorará cuaiido sca vioja. 
IVro vülvod á oantar, 
Porquo si duonno la siosta, 
Dospierlo, y saljía á la íi(;sta; 
Que es ya Iiora do bailar. 
{Círntan.) 
Buenas eran las azucenas; 
Mas las ciavellinas eran mas buenas. 

(\) ÁítradaHe, dice cn la edicion que ha servidu 
d<' oriRinul. 



E8GENA n. 

SIRENA. — DiGHos. 

SIREIfA. 

Tan buena os vuosa vonida 
Como la música (»s buena. 

TIRSO. 

A sorla vuosa, Sirona, 
Pudiora sor que dormida 
La giíiite , .so do.soiiidara 
De los alogros oxtronios 
Que ol (lia de liosla hacomos 
Kii vuosa casa, y tardara 
De veiiir al bail(;. 

SIRENA. 

¡ Bueuo ! 
Eso 08 decir quo lio donniilo 
Mucho , y quo tarde he salido. 

CELACRO. 

Por san Juan , (»1 campo ameno 
Dilata á la tardo el su(*rm 
Que [lor la mañana agrada; 
Poro iio valomos nacia 
Siu vos, (lue sois nuoso duofio, 

Y llama ei amor tardanza 

A lo que aun no es dilacion. 

SIREÜA. 

Merécelo mi aficiou. 

ESGENA IIL 

NISO, GLORL — DiCHiis. 
mso. 
Por adónde va la danza 
Iba el otro poscudando 
F.l C()rpus , dospues que habia 
Dia y modio qu(* dormia ; 

Y \() le voy imitando , 
P()r(|uo si no mo dospierta 
Clon, hoy se hace sin mi 
La tiesta. 

CARME5I0. 

Sontaos aquí , 
Niso, miéntras se concierta 
El baUe. 

CELAURO. 

Presto los dos 
Os pareais. 

CARMEfflO. 

Siemprc quioro 
Toner contoiito al barboro ; 
Como lo sois, Niso, vos, 
Guslo aiidar á vm^so lado , 

Y couteutaros codicio. 

Kiso. 
¿Por barbero? 

CARHENIO. 

Es vueso oficío 



r. 



CKI 



GOMEDIÁS ESCOGIDAS DE TIRSO DE MOLINA. 



Peligroso y delicado. 
Aiida puesta en vucsa mano 
La viua , y si sc os encaja, 
Al tumlK) de uiia navaja 
Podcis tumbar un cristiano. 

iMSO. 

Y aun por aquesa raxon 
Diouisto, que no iiaha 

De barl)eros , sc qucmaba 
La I)arba con un tizon 
A un csi>ejo, pclo á pclo. 

CELAURO. 

Ese lo mas tenia andado 
Para puerco chamuscado. 

KISO. 

i Ved lo que pucdc un recelo ! 

TORILDA. 

¡ Y lo quc un barhero sabe ! 
No dcjará dc cncajar 
Su bistoria en cada iugar , 
Por cuanto hay. 

CLORI. 

Cu:ui(!o sc alubc 
Dc loiiio, haoollo pudo; 
Quo 110 os muolio, (|uion iiilonla 
AfSU'zar siompro hcrrainioula, 
yuc dc aguzar quodc ugudo. 

TIUSO. 

Si ol discrolo, cn ouuhiuior partc 
Dicon quo partc un ouhollo, 
¿tíué muclu) tpie vcn^u á soilo 
Uuicn tantos cabellos partc? 

TORILDA. 

Todo barbero es picudo. 

CELAURO. 

Unos imposibles ví 
Ayor, y enlre cllosloí 
Pcdir wi barbcro mudo. 

NISO. 

No hablo mucho, |)ues consiouto, 
Gallando, tanto picon. 

SIRKNA. 

Niso ha tenido razon; 
Déjenle , y mudcn de intcnto. 

E8GENA IV. 

GORBATO, FENISA. — Dicnos. 

CORBATO. 

Salve y guarde. 

8ire:(a. 

Díen vcnido , 
Alcalde. ¿Gómo tun tardc? 

CORBATO. 

¡ Oh señora ! Dios iu giiardc , 

Y áé un famoso marido. 
Pardiez, quc homos arrcndado 
línos prados dol concojo; 
PuÚólos Anton Bormojo , 

Y picóse Bras Dclg^ado. 
Voivió á pujallos mas ; 

Y emberrinchándosc Anton, 
Pepóles otro empujon; 
Pu^ó cuatro rcalos Bras; 

Y a tal la puja los irujo , 

Que aunquo los llcvó Delgado , 
Creo, soffim han pnjudo, 
Quc queaan anibos con pujo. 

TIRSO. 

No ha gastado el ticinito eu balde. 

CLORI. 

Ni se ha empczado á bailar. 

SIRKNA. 

Dénle al alcaldc lugar. 

CELAURO. 

Asiéntese aqai el alcalde. 

SIREMA. 

Fenisa. 



FCMSA. 

¡Señoramia! 

SIRENA. 

Triste venis : ¿qué tcneis? 

FEMSA. 

Porque la ííosta no agüois 
Ni el bailc dc aquoste dia , 
Aunquc mc airija y me at)urra , 
No he de decir lo que ha habido. 

SIRCNA. 

Por amor de mí, ¿({ué ha sido? 

FE.MSA. 

Movió habrá un hora mi barra : 
Ya su morccd la conocc, 
Lamohiua.... 

SIRENA. • 

Bion cslá. 

FEXISA. 

Que cuando al molino va, 
No hay l)urro (¡uo no reocle. 
IJnos dicon quo dc ojo, 
Porquc ora iiuda oriatura; 
Poro vo mo atoiigo ul cura , 
Que dicc que fu(í dc antojo. 

SIRENA. 

¿De antojo? 

FKMSA. 

Conio lo pinto. 

SIRKMA. 

¿Y fué cl antojo? 

FEMSA. 

Croo yo, 
Que porquc almorzar ínc vió 
Dos soitus on vino tinto , 
Porciuc rehuznó al inomcnto , 

Y sé yo (|ue comc bien 
Sopas cn vino tambíen ; 

Klla, en (in, movió un jumento, 
(iOn su cola y con hocico 
Tan acomodado y I)(»llo , 
Üue si so lo cuor}ía ai cuollo 
Su mcrcod , no liubrá horrico 
Que tras ella no sc vaya. 

SIRENA. 

El presente es dc eslimar. 

FEMSA. 

Hoy juré de no bailar. 

SIRENA. 

Jura mala en picdra caya. 
fk:usa. 

Y mas en tocando Gil; 
Qne si va á dooir vordá, 
A cada golpe ({uo da , 
Mc retoza el tanü^oril. 

E8GENA V. 

GUARGÜEROS.— Dicuos. 

GUARGUEROS. 

¿La fiesta se hace siu mí? 

CORBATO. 

¿Qué fíesta hay sin sacristan? 

SIRENA. 

Y mas fiesta de san Juan. 

GUARGUEROS. 

¡ Oh señora ! ¿ Vos aciuí? 
Los ciolos safud os den, 
Larga vida , honra y provoclio , 

Y mi (»sposo hccho'y dorocho, 
Per omnia scecula, ameti. 

SIRKICA. 

Dios os dé lo quc dcvseais, 
Guargueros. 

fenisa. 
Serán entierros. 

TIRSO. 

Aqneso no, doile á perros. 



GUARGÜCROS. 

A lo ménos que parais 
De dos en dos los ínfantes 
Las mujeres desta aidea 
Kl sacristan os desea, 

Y os caseis ántcs con ántes, 
Que es desearos lo mismo; 
Porque iio hay melancolía 
Ni paríente póbre el dia 

Quc es de boda ó de bautismo. 

NISO. 

¿Qué hay de bodigos, Guargaeros? 

GUARGUEROS. 

Bueno ha estado ei pié de altar. 

SIRENA. 

¿Qué hace el cura? 

GUARGUEROS. 

Repasar 
Antifonas y dineros, 
Con unos antojos viejos 

Y un sombrcro con mas grasa 
Que el arroz (^ue haceis en casa. 
iia dado en criar conojos, 

Y va á vellos al corral, 
Donde tal vez, si se enoja, 
El báculo los arroja; 

Y al qne alcanza por su mal, 
Le sentencia al asador 

Y á un salmorejo que el ama 
Ilace, con (pio ia sed brama, 
llasta qne aplaque el calor 
l'n sabroso ojo de gallo , 
Que saltando con piés rojos, 
Se quiere entrar por los ojos. 

CARMEMO. 

¡ Qné bien sabois alaI)aIlo ! 

GUARGUEROS. 

Harto mejor sé bebcllo. 

CELAURO. 

¡ Linda vida rompe un cura ! 

GUARGUEROS. 

Ks regalada y segura; 

No me muera yo hasta sello. 

NISO. 

¿Hemos de jugar uu rato? 

GCARGUERUS. 

Ajedrez no, damas si. 

KISO. 

Vaya, puos, sontaos a(|uí. 

TORILDA. 

Juego dondc no hay barato , 
No cs bueno. 

MSO. 

Vonjía ol tablcro 

SIRKNA. 

¡ Qué ordinarío os oada vez 
Jiigar danius ('> ajodroz 
Un sacrislan y un barhoro ! 

O.rARGrKROS. 

lin peon mc hubois do dar, 

Y tablas. 

NISO. 

Aqiioso 110 , 
Media picza os daié yo. 

gg.\rgi:kros. 
Las tablas quioro .soltar, 

Y dadme la pioya (Mitcra. 

MSO. 

Vaya , no os (luojois de mi. 

CORDATO. 

¿Qué haceis los domas aquí? 
Echemos el nesar fuora. 
¿Hay naipcs? 

CELAURO. 

Donde yo estoy, 
Puedcn faltar? 

CARMCNIO. 

Claro es. 



COHRATO. 

Jagnenios los cuatro, piies. 

TIRSO. 

iQuéjuego? 

CORBATO. 

Flor, ó rentoy. 

CELADRO. 

Va al rentoy : tended la capa. 

CAAMENIO. 

Dos conlra dos. 

CORBATO. 

Claro está. 

CELAURO. 

Garmenio, pasaos acá. 

TIRSO. 

¿Juega bíen? 

CELAURO. 

Mejor quel papa. 
(Juegan á las damas Guargueros y 
Niso, y sobre una capa en el suelo 
Curbato^ Celauro, Carmenio y Tir- 
so; y á otra parte, al rededor de 
Sirena que estd en una siUa, seuta- 
das en el sueloparian Torilda^ Clo- 
riyFenisa,) 

SIRENA. 

Clori, ¿cómo va de tela? 

CUtRI. 

Ya está empezada á tejer. 

SIRENA. 

4E8 delgada? 

CLORI. 

^Qué ha de ser? 
Si como murio mi ahuela , 
No me ha vagaüo el hilar? 

Y asi saldrá poca y gruesa. 

SIRENA. 

De vupstros males me posa.— 
¿Está hueno el palomar, 
Feuisa? 

FENISA. 

Hay poca alcarceña, 

Y culebras y estorniiios 
Me comen los paiominos. 

SIRKXA. 

¿Qué, no bay ganaiicia? 

FENISA. 

Poqiiefia. 

NISO. 

Coma viiesarcé <»sa (laina, 
Coineróle cuatro yo. 

GUARGUKROS. 

Par Dios que me la p(>KÓ> 

SIRF.NA. 

¿YelniñcToríIda? 

TURILIIA. 

A uii ania 
Le hc dado, señora mía; 
Que yo crio al de uii niarqiics. 

SIRKNA. 

Mal hacois. 

TORILDA. 

El hitercs, 

Y el dar leche á iiii señoría 
Díí qui(»n espcTO favor, 
Uace que á nii hijo olvíde. 

SIRKXA. 

No es madre aquella que impide 

Con interes el amor. 

Clori, ¿teneis muchos gansos? 

CLORI. 

Gansos y pavos, scñora, 
He dado en criar agora. 

SIRENA. 

Provechosos son y niatisos. 
iQuc iantos tcudfcis? 



£L PRETENDiENTE AL REVES. 

CLORI. 

TiMidré 
Como obra de dos doceiias. 

CORUATO. 

Rentoy. 

CKLAURO. 

¿Teneis cartas Imcnas^ 

CARMENIO. 

Asi, así. 

CORBATO. 

Rentoy. 

CARMKMO. 

¿Querré? 

CELAUKO. 

Si. 

CARMENIO. 

Pues quiérolo.... 

CURBATO. 

Perder. 

CELAl'RU. 

La malilla. 

CORBATO. 

Rendivuv. 

•r 

CAHMEMO. 

Non rendire, pi'nnaiiruy; 

Que ami olro ju(*g(i lia de hal)er. 

ESGENA VI. 

CARLOS.— DiCHOs. 

cÁRLos. (Dentro.) 
I'ené esle i'Stríbo. 

SIHKNA. 

Este es 
Cárlos. 

FENISA. 

Ya yo me esnaiitaba 
Que iiu(*strá liesta olvidaba. 

( i^ale Cúrlos , y levántause todos. ) 

OELAURO. 

Qu('MU»se para despucs 
Kl jucyo. 

CÁRLOS. 

i Prinia , Sinnia ' 

SlRk.NA. 

Ya yo, Cárlos, os queria 
Acusar la rebeUlia. 

CÁRLOS. 

Sin culpa fuera esa pena. 

S1RF.NA. 

;.Sin culpa, dia dc san Juaii, 
V mi priino estar sin ver 
A quiini por sola y mi^er , 
i-os (jue (Mi oste puelilo osláii 
Vieiien á hacer compariía? 

CÁRLOS. 

I'nas cartas do iniportancia 

\}\ic he dospachado al de Franoia, 

knvidiosas, priina mia, 

Dol giisto (|ue toiigo on voros, 

VA tioinpo ni(? haii (XMinado. 

¡Oh Tir.so, oh alcaUii» honrado, 

.Niso, (^arnKMiio, (inarguoros, 

Olori , ToriUIa , Konisa I 

Dondo vosotros oslais, 

¿Qu(í falta en nii aus(Micia hallaís? 

CORBATO. 

Por Dios que es cosa de risa 
La iiesta y convorsacion 
Do 110 está su sofioria. 

FKNISA. 

Sin él la mejor os fria. 

CÁRLOS. 

Todo es pagar nii afícion. 
Ea, vuélvanse á poiior 
Los bolos on sii liiuar ; 
Vohcos todos á scntur , 



SS 

A jugar y enlretener. 

(üe vuelven asenlur como estahan pri' 
mero^ ménos las pastoras, que se 
aparían de Sirena, iacuaUiabia con 
CárloSy siiia á silia,) 

TIRSO. 

Pardiez, puos nos da licencia, 
Que hemos de acabar un juego. 

CÁRLOS. 

Jugad , y báileso luego. 

GUARGUEROS. 

Yo he perdido la pacienoia, 
Y ho de vor s¡ aqiiesta vez 
La desquito. 

CÁRLOS. 

¿Qué es, (luargueros? 
¿Habeis menoster dinerosif 

GUARGUEROS. 

Pocos gasta el ajedn^z ; 
Mas se jnoga por la honrílla 
Yo agradezco la nierced. 

MSO. 

Entable vuesa morced. 

CARMEr^IO. 

Siompre os entra la malilla. 

Gl'ARGCEROS. 

Yo abriré el ojo de suerle , 
Que 110 nio .«iopleis inas pio/a. 

CÁRLOS. 

Mi bion, sin vnostra boilo/a, 

Todo os p(Mia, todo os niuoiio. 

Sola uiia U*^ua quo dista 

Mi casliüu ilo i^M'ialba 

I)(; (>sto iugar, doiide ol alha 

Ainaiioce eii vu(>stra vista ; 

(iUaiido os voiigo á ver , so iiic hace 

Ijia por(*gr¡nac¡on 

Prolija : la dilacion 

Que dol 110 go/aros nace , 

Con piiicoles dol doseo 

Pinta en lioii/os del temor 

Léjos y sombras de amor , 

Que en cortas distancias veo. 

SIRE>'A. 

No son , mi esposo , diversos 
Los ponsaniieiilos [irolüos , 
Dol ainor (|uo os teiigo , hijos. 
¡ Qué de lisoiijas y vei'sos 
Digo al sol poniue sa vaya , 

Y en la iioctie .su lu/ borre , 
Dándole porque 110 corre , 
Para qiio se corra , vaya ! 

¡ Qiió de vecos (pie le rifio , 
Por(|ue contra mi cons(?jo , 
Madrugando como vicjo , 
Nace y Ilora como nifio ! 
Siiolo'docirle ({ue guarde 
Kn su autoridad la loy , 
Puos os de los (riolos r(*y , 

Y ol roy se U^vaiita larde. 
Qu(í do\su poco anior pionso 
Que es inontira lo que d(íl 
Publica Dafne eii laurel , 
('iOino L(MiC()thoo 011 iiicier.-o . 

Y (|ue si á Ciicie qu¡s¡(Ta , 

Y sn anior no lo onfadara , 
Do ina(ii-U!j[ar so cansara 

Y 011 sus l)i-a/()S S(» durmivM'a. 
En lin , ponpio salga m('MiON , 
Lo rnogo ({uo á Uis cahallos 
Los hurto al aparcjallos , 
Morcurio sillas v fnMios ; 

Y todo os por 0I d(íS(M» 
Qno con la noclio ciini|'l¡s , 
ksposo , cuaiido voiiis , 

Y en vuestros bra/os pos*M» 
(íiLStos qiie el toinor liiniia , 

Y el sol , de envidioso , loco , 
Para que los goco pooo, 
Madrugando me los (]uita. 



2i 



CÍRLOS. 

Ya , Sirena de mis ojos , 

Que el üuiiue se ha uesposado , 

Y mudaiitlo de cuidado 
Muda mis peiias y eiiojos ; 
Siu d lu'li^ro y tVmor 
Que Iii/.o niudo al sccn'lo , 
/endrá el es|Mn'ado eluto 
Nuesiro venluroso ainor. 

ITn año liá quií á vurslro llanto 

Pone iia y á mi faliga 

La noclie , discreta ainiíía , 

Pues calla y encuhn» lauli) , 

Siii (lue hayamos parlc dado , 

Por lo (jue el peI¡{íro enseña , 

Ni vos á doncflla ó din'ria , 

Ni yo á amigo ó criado. 

Las fuentes de atiui'l jardin 

Son solas las que asegnran 

Nueslro amor, que amuiue mnrni'i- 

Es enlre dientes al lin. [ran , 

Ellas saben solamente 

El temor que, en perseguiros 

El duque , dió á mis suspiros 

Olra mas eopiosa íuente. 

; Qné de veces les dí cuenla 

I)e los celos y temor 

Con que mi competidor 

Nueslros amores violcnta ; 

Y pidiéndoles conscjo , 
Como si pudieran dalh» , 
Hice alarde de mi talle , 
Siendo sus vidros mi cspejo ; 
Por(|ue advirtiendo mis fallas , 
Pudiese conjetnrar 

Qué partes podia envidinr , 
En él , mas perfetas y altas ! 

Y aunque os parezea'arrogancia, 
Mas de una vez al mirarmc , 
Dije : t¿ quién puede igualarme 
En cuerpo y ingenio en Framia 1a 

Y si el üMuor no me engafia , 
Mas de dos me pareció 
Que el agua me respondió : 
»¿Oui«nV el duqiie de líretaña.v 
l>e aquesta suiTle lie pasado 
l'n afiü , Sirena mia , 
Siempre aguaiulo m¡ alegría 
El temor desconliado , 
Hasta que cansado ya 
De cansaros , se caso 
EI duque , y alienlíís dió 
A mi esperanza , que cslá 
Lozana, alegre y gozosa , 
Pues sin estorho , Sir«'iia , 
Os llamará á boca Ileiia 

Y no con temor , (ísposa. 

SIRKNA. 

i Qué largo se me ha de haccr , 
Por corto que sea , i*se plazo ! 

MSO. 

Soplo aquesta. 

GUARGl'KROS. 

Soy un mazo* 

C£LAURO. 



COMEDIAS ESGOGIDAS DE TIRSO DE MOLINA. 

Vengo á vero^ , y podré 
Daros con mas fundamento 
De mi nuevo casamiento 



Rentoy. 

CORBATO. 

Hele de quenT. 

GUARGUKROS. 

Tablas son : ¿qnó hay (¡ne esperar? 
La calle tcnigo d(> vu 'infMlio 
Y una dama : ¿qm'? n'inedio? 

MSO. 

Juegue , y comicncc á contíir 
Las tretas; que tciigr» vo 
Tres damas, y la for/.o'sa 
Verá á seis treias. 

GUARGÜKROS. 

i Douosa 
Flema! 



CORBATO. 

Gran Juego ganó. 

FEMSA. 

Torilda , daca el pandero ; 
Que los (luicro dcspertar , 
Si es que habemos de bailar. 

TORILDA. 

Saca al sacristan primero. 
( Leíuiutase Fenisa , y cantando al son 
del pandero , sacu á Guargueros. ) 

tKMSA. 

//1// mi señor Gunrgueros! salfja i 

GUAKGUKROS. [OaUt' 

{Responde seniado , cantando ai s:> 
de unapieza con que toca el tablen- 



Porvida de Guaryueros, que ial 

Tl.IiOS. [büi¡ . 

Salga al baile , sulga al baile. 

GUARGUKUOS. 

En entablando otro juego. 

CORRATO. 

No , Guargueros , salí luego. 

GUARGUKROS. 

No haré , por vida del fraile. 
FK-MSA. ( Cantando.) 
¡ Ah miseñor Guargueros , cuerpo (jar- 

[rido . 
Deje eljuego , pues al baile le convidi 

GUARGUKROS. 

XopuedOf porque he pcrdido cuat, 
fKMSA. [reali.. 

¡ Áh mi Guargueros ! salga y baile, 

GUARGrKROS. 

Que por vida de Guarguerico , que íai 

[no bailí, 

ESGENA Vn. 



EL DUQÜE , FLOUO.— Diciios. 
DuouK. (Deniro.) 
.Vvisad á la Maniuesa. 

SIRK>A. 

mi sospecha me eiigafia , 
es el duque de Hrt'tafia. 

CÁltLOS. 

¡ Apénas un temor cesa , 
Cuaiido entran en su lugar 
Sin númíTo los rccclos I 
; Oh cadcnas dt^ los eclos ! 
¡ Que os habeis de eslabonar ! 

SIRKNA. 

Mi bien, lu esposa soy , dt ja 
\\\ temor. 

CÁRI.OS. 

Soy desdiehado , 
Mozo cl Duqiie , enaniorado , 
'i ú mujer , jusla nn (iueja ; 
¿ Qué he de haecr siiio morir ? 

SIRKNA. 

Sufre y calla , si crcs cuerdo. 

CÁRLOS. 

Hov , Sirena , el seso pierdo , 
¿Y he de callar y sufrir? 

{Salen el Duque y Floro.) 

DUQUE. 

Ya qne á darme no babeís ido 

Los parabienes , Sircna , 

Si es bien dallos á la pciia 

Que eii vuestra auscncia hc tenido, 

Y por verme eon eslado 

Y csposa 110 os conforniais 
Con los demas , y os holgais 
(^Que si haréis ) (pic haya cuidado 
Que á nii amor pneda obligalle 

j A qüe de vos se divierta ; 
' Porque advirtais íju*» no es cierta 
Vuestrasosf>echa, ái^elvaUe 



El parabíeu , pues que fué 
Para bien vucstro cl casarme , 
Conforme á vuestra opinion, 
Que con tan poca aficion 
Obligó á descsperarme. 
( Ap. Y para mai de mi amor, 
Que siendo «mi iuí mas terrible , 
Halla el remedio ímposible 
Cuaiido su fuego es mayor. ) 

SIRENA. 

Vuesehmcia , pues es sabio , 
En mi podrá clisculpar 
KI 110 habelle ido á dar 
Parabienes , pues no aCTavio 
La obligacion que confieso , 
Si mi impedimento ba sido 
Estar sín padre y marído. 

DÜQUE. {Ap.) 

\o sin esperanza y seso. 

SIRKNA. 

Goce un siglo prolongado 
De la duquesa Leonora 
La gracia que en ella mora 
Vueselencia , y noble estado ; 
Que de su buena eleccion 
Ha Ilegado acá la fama. 
De muy discreta y muy dama 
Tiene en Brt'taña opinion; 
Y segun esto , mal fiace 
Kn dejar vucstra Excelencia, 
Por venir aeá , presencia 
De quien tanto vaior naee ; 
Pues síendo ya preiida suya, 
Justamente pedirá , 
Si en uuestro poder está , 
Que yo se la rcstituya. 

DUQUE. 

Siempre vos , bella Sirena , 
Daiido á mis tormentos copia , 
Por no tenerme por propia , 
Me llamastes preiida ajcna. — 
¡ Oh Cárlos ! ¿acá estais vos? 

CÁRLOS. 

Parentesco y vecindad 
Eii aquesta 'soledad , 
Seiior , nos junta á los dos. 
El ver tan sola á mi prima 
Me obliga á mirar por ella. 

DUQUE. 

Yo no solo vengo á vella , 
Sino por lo que la estinia 
Mi persoua : ya que tengo 
Estado , en razou juzgué 
Que á Sirena se le dé. 
Por esto á Hclvalle vi^ngo , 
Pues cuando el Marques murió , 
Su padre dcjóle al mio 
Encargado lo que tio 
Sabré por él cumpiir vo. 
No esta Sirena aciui bien, 
Sujeta á agravios y enojos ; 
Miéntras quc pongo los ojos 

Y la voluntad en quien 
La merezca , me parece 
Que en la Duífuesa hallará 
Mas recreo , y la tendrá 
En el lugar que merece. 
Ella lo desea mucho , 

Y os está bien á los dos. 

cArlos. (.4/7.) 
¿Estais contento, Amor dios? 
¡ Con quó de sospechas luebo ! 
Apénas he visto el puerto , 
Cuando me ifuelvo á eiigolfar. 
Si de celos es el mar , 
] Y bay tormenta , }o so) maerto. 



DUQDE. 

Que 8iga mi corte quiero 
G&rlos tambien ; que se queja 
Porque de alegralia deja 
Tan notable cabaliero. 

CÁRLOS. 

Beso tus piés. Siempre buyo 
\.a corte y su confusion. 

DUQUE. 

Xo haccis bien , porque es razon 

Üarle al tiempo fo que es suyo. 

A una vejez jul)ilada 

Le está bien tauta quiotud , 

No á la noble juvenlud , 

Por cortesaua eslíniada. 

El ver allá á vuestra prima , 

Pues la tfueis en higur 

De bemiana , os ha de obli}^ar. 

CÁRLOS. 

Y el haccr yo justa esiima 
De lo (jue vos , gran seíior, 
Mandais. 

DCQUE. 

Para entreteneros 
Entre mozos caballcros , 
Sois mi cazador mayor. 

CARLOS. 

Honrándome do esla ira/.a 
Pondré á Peñalba en ohido. 
( Ap. Cazador soy ; si has veiiido , 
Duaue , á espantarmc la caza , 
No narás presa en el amor 
Que en ofensa mia des(*as , 
Pues por ca/.ador qne S(*as , 
Soy yo cazador mayor. ) 

DUQUE. 

¿ Que me respondeis , scMiora , 
A lo que he delerminado? 

smKXA. 
Puesto me habeis en cuidado : 
No sé lo (|ue os diga agora , 
Sino agradecer la estlnia , 
Gran señor , que de mi haccis. 

DUQUE. 

Ya , Cárlos , la razon vois 

Que hay nara (*siar vueslra priina 

Kn mas ({ec(*nte lugar , 

Y la volnntad que os muostro. 
Hoy he de ser nu(»sped vnestro ; 
Mañana os he de llevar 

A la corte ; la du(iuesa 
Lo quiüre, Sin^na, asi. 

SIRENA. 

Quisiera tener aqui , 
Por lo mucho que interesa 
Gon tal hués|MHÍ esta casa , 
Lo que en Miestra corte sobra ; 
Pero siem|)re el deudor cobra 
Mal de hacienda que es escasa. 

ÍAp, \ Ay , Cárlos, y cómo sicnio, 
o que a(íui sintiendo estás ! ) 

CARLOS. ( Ap. ) 

A mi enemigo , amor , das , 
Gruel , casa de aposento ; 
La sospecha que me abrasa , 
Uoy de mi honor me ha de liaciT 
Perro ; ladrar y morder 
Sabré por guardar la casa. 

FEMSA. 

£n fin, ¿elbaile se quoda.... ? 

CORRATO. 

Está el lugar enducado ; 
Todo cou velle ha cesado. 

CLORI. 

¡Hal haya el oro y la seda 
Que asi entristece el sayal ! 

SIRE?IA. 

Vueselencia, gran señort 



EL PRETENDIENTE AL REVES. 
Eutre eu su casa. 

TIRSO. 

Mijor 
Será ecbar á fuera el mal. 
Gantemos. 

DUQUE. 

Id vos delante ; 
Pues sois luz , Sirena bella , 
Alumbraréisnos con ella. 

GUARGUEROS. 

¡ Bravo dicho ! 

HISO. 

Es estudiante. 

CARLOS. {Ap.) 
Vivid alerta , mi honor ; 
No sufrais (lue en la Marquesa 
llaga la desnonra presa , 
l^ues sois cazador mayor. 
( Cantan. ) 
Buenas eran las azucenas ; 
Mas las clavellinas eran mas huenas. 

( \anse. ) 

Salon del palaclo dol Duque en Kántes. 

ESGENA Vni. 

LEONORA , HÍDOVICO ; un paje y 
UNA nyAx^retirados. 

LEONORA. 

¿Tan presto el duque me engaña? 

LUÜOVICO. 

La primora volucitad 

Ks la que sieinpre acompaña 

.\i alnia. 

LEONORA. 

Si eso os vordad , 
¿Para qué vine á Hnlaña? 
.Vlejor me estaba eii Borgoña. 

LUDOVIOO. 

.\o es mucho que siiitais lanto 
Los colos, que sois bisoña , 

Y suele aplacar el llaiito 
La fuorza de su poiizoña. 
Rs la niarquosa Síicna 
Miyer do tanto valor , 

Que os puode aplacar la pena , 

Y agora muclio niojor 

Que os el Du(iiio proiida ajena ; 
í^uos cuaiido fibro iio pudo 
Sor bastante la proniosa 
\)A saiito y conyu(;al uudo, 
.\¡ (»1 osporar sér dutnit^sa 
1)0 Hrotafia , á (pio ol d(>snudo 
Amor dol (tu(iuo oiicoii(l( r 
Piidicso en su poclio llama ; 
Ya UKMios ha do (luoror 
Admítir noinbro do dama 
Quien no admitió (*l de muj(*r. 

LE0>'0RA. 

Xo sé en oso ol natural 
De su voluntad inciorta. 
llna niujor prinoipal 
Sé yo (lue tuvo uiia huerta , 

Y en olla un bollo (HTal , 
Cüya frufa apotooida 
Hasla dol niismo n^y era , 
Siii (¡uo á olla 011 toiia la vida 
So lc antojas(* uiia pora , 

Ni proñada ni pariila. 

Las puorlas lo dcsiiuiciaban 

De iio(!lio , y uor ir á liurtar 

La fruta , h» (li'Sjrajaban 

V.\ pobro arbol , (|uo á guardar 

Los d(> oasa no bastabaii ; 

Y vioiido quo ooroa y puorta 
Kran flaoo inipodiin('>iito 
Para no tonella abiorta 

Do noclie al atrevimionto , 
Vcndi(j á un veoino la huerta. 



Luego pues que la ?ió ijena , 
La que peras no comia » 
Tuvo por peras tal oena , 

gue en su mesa cada dia 
rau su comida y cena. 
Ved si con ejemplo igual 
En Sirena podrá hacer 
La privacion otro tal , 
Siendo en el gusto mmer, 

Y viendo ajeno el perai. 

LDDOVICO. 

Miéntras que fuere rogada, 
No os tengais por ofendida, 
Porque la mas rocatada 
Se enamora aborrecida, 

Y al>orrece requostada. 

LEONORA. 

Ludovico, esa ignorancia 
No es de vuestra discrocion : 
áQuó Sagunto ó qué Numancia 
No conquístó la ocasion , 

Y mas con pors(;verancia? 
Vence el amor que porfía , 
\ el oro todo lo merca; 

Y aun por aqueso quería, 
Para (rozarla mas cerca, 
Teneria en mi compafiia. 

LUDOVlCO. 

¿Eso, señora, os pidió? 

LEO:«ORA. 

Dice quo la tíone á cargo, 
Poniuo so la eiic(nn(>n(ló 
Cm uii disoni'so inuy largo 
Su padro cuaiido niririó : 

Y quo por (»s!a ooasioii, 

\ porquo yo luo onireton^a , 

Y goco .su'disorooion, 
Gusta que á la corto vonpa. 
¡Ved lo (lue los lionibros son! 

LUDOVICO. 

Rso os ostá bicn , si^íiora ; 
l*orquo s¡ ton(MS oii oasa 
A vuostra crmijtotidora, 
Podrí'is sabor lo (pio j^asa , 

Y sor vos su giiardadora. 
Sod ospia y ooiitiiicla; 
SiriMia 011 ¡lalaoio osl(»; 

nuí» ain(»r (¡uo sospcolsa y \ ■•!.!, 
M(Mios siciito ol nial (luo Vo, 
yuo ol (iiio dudoso roccla. 

LEOrfORA. 

Fso os oonsojo cxtroniado; 
l'.u sopiiilc ino lio ro.<ii"llo: 
•:uc uii oontrario dco'arudo 
Mas iiial liaoo ostando suclt(% 
*^hio iio oautivo y atado. 
V:mios atajaiido on{;arif*s 
A cosia do mis dcsvolos: 
(^)iio al iin viiMido yo niis dafios, 
l^or no llfirar oiilrc oclos, 
Ll(»rar('" (Milro d( SíMijíarios. 
;.(Uiáiito ('stá iV^ a(|ui ol Xw^av 
Adondo vivo esa dama? 

H'DOVICO. 

Sois millas dobe de oslar 
Do a(iui. 

LEO!(ORA. 

¿Belvallese llama? 

Ll'DOVlCO. 

Hcllo se puode llamar 
l*or(iue os l)oIla recroacion. 

LEOicoRA. (Al paje.) 

¡Hola! adorezadme un coclio. 

{Vase el paje.) 

LUDOVICO. 

¿Qué es, sofiora, tu intencion? 

LEORORA. 

Traella i casa esta noche; 



GOMEDIAS ESGOGIDAS DE TIRSO DE MOLINA. 



Qne daña la dflacion. 
Yo sé que el duqne está allá : 
Si es tan cerca, yendo, impido 
Lo que amor temiendo esta. 

(A la dama.) 
Lorena, dame uu vestido 
De camino. 

(y<u« la dama.) 

LÜDOTICO. 

iNo scrá 
Justo pensalio mejor? 

LEONORA. 

No, que si no vamos luego 

Dandfo al remedio calor, 

Por lo que tiene de fuego 

Suele apagarse el amor. (Yanse.) 

CtlU con vista rie la ctst de Corbato. 
£s de nucbe. 

ESGENA IX. 

GARLOS, vestido de pastoryrebozado. 

Un año, cielos, há que amor mc obliga 
A la dicha mayor que darmo pudo ; 
Que,enfin,de puro dar,anda desnudo, 

Y por tener que dar, pide y mondiga. 
A Sirena me dió, porque le siga, 

Rn amoroso é indisolul)le nudo ; 
Mas con tal condicion, que siondo mudo, 
Goce callando : ¡ vióse tal fatiga ! 

Gallar y poseer sin competencia, 
Aunque el bien es mayor comuuicado, 
Posible cosa es, pero terriblc; 

Mas que tanto aquilaten la paciencia 
Queohliguen,sí el honoranda acosado, 
A que calle un celoso, es imposible. 

ESGENA X. 

SIRENA, á la v^n/ar/ff.— GARLOS. 
siREriA. {Sin ver á Cárlos.) 

¡Quédemercedcs nos hu])icra hecho 
Naturaleza, madre verdadera, 
Si porque el corazon se dcscubriera, 
Rasgaraunaventanaen nuostro pocho ! 

Industria hubiera sido de [irovecho, 
Pues mirándola Gárlos, descubriera 
Mi amor incontrastable, y estuviera 
En lugar de celoso , satisfecho. 

jQué de males cesaran, qué de cnojos, 
Si uo estu\iera el corazon secreto ! 
Pero esta condicion ya está cumplida. 

Ventanas son del corazon los ojos, 
Por donde verá Gárlos, si es discreto, 
Que es el duque mi muerte, y él mi vida. 

cÁRLOS. (Sin ver á Sirena.) 
Sirena para excusar 
La sospecha (¡uo me abrasa, 
AI duque dejó su casa, 
l>ues no la quicre él dejar. 
A esta se pasa, ¿y (luién duda 
Que en fc de su leattad, 
Por no mudar voluntad 
Ni esposa, la casa muda? 
¿Si dormirá? Pero ¿córao, 
Gonociendo mis desvelos, 

Y sad)iendo que los celos 
Son pesadilla de plomo? 

Mas si hará ; que es pretendida 
Del Du(iue á quien desvanece , 

Y la que mas aborrece, 
Se huelga de ser querída. 
Hacelda, sí duerme, cielos, 

Y con ruegos os obligo, 

Quc 110 sueñe en mi enemiffo, 
Que aun soñado, me da celos. 

SIRENA. 

Quejas on la ealle siento. 

;Si será Gárlos? ¿Quién duda? 

t-n año há (¡ue por ser miida» 



Hago mayor mi tormento. 

No oso hablar ; que cstoy agora 

En casa viUana , y sé 

Que dosde que nació, ñié 

La malicia labradora. 

¡Ay cielos! ¿si será él? 

Desde aqui quiero escucballe. 

CÁRLOS. 

Ya <|ue me mandan que calle, 
Medio, aunque sabio, cruel, 
Si quejándose el mal mengua , 
Oid, cielos, mis enojos; 
Que aun(iue esteis sembrados de ojos, 
eslrellas, no teneis lengua. 
Yo há un año que en posesion 
Gozo á un ángel; pero en duda 
Que se mude.... 

SIRENA. 

No se muda 
La angélica perfeceion. 

CÁRI.OS. 

¡Válgame Dios! ¿No es Sirena 
La que mi mal satisface, 

Y en auscncia del sol hace 
La ooche clara v serena? 
¿Sois vos, mibien? 

SIRENA. 

No lo sé, 
Pues no haceis de mi conlianza. 

CÁRLOS. 

Xavego, temo mudanza ; 
Kn el mar de amor no hay fe ; 
Gulpo mi sospecha loca, 
Mas no me oso as<*gui'ar. 

SIREKA. 

De que se alborote el mar, 
Poco se lo da á la roca. 

CÁHLOS. 

Ya yo sé que vence ella 
La íirmeza siempre viva ; 
Pero aun(iue no la derriba, 
Suele en la roca hacer mella, 

Y basla para perder 

La opinion, joya estimada ; 
Que mella(la lionra ó espada , 
¿Qué valor ha de tener? 
Que aunque firme se autoriza 
Por mas (lue el mar la combata, 
Puesto que nunca la abata, 
AI m<*nos la esteriliza. 
¿Dó hallaréis peña ni amor, 
Si el mar furioso la alcaii/:i , 
Que al abril de la esp(>ran/.a 
Permita yerba ni flor? 
¿Qué iinporta, esposa (pierida, 
Que hinióvil permanezcuis , 
Si á la corte al lin os vais 
A ser siempre coinbatida , 
Donde yo en celos eternos 
Estéril vuestro ainor vea, 
Pues aumiue el alma os po.sea, 
Será ya imposible el vernos? 
Mudais de casa y lugar; 
No sin causa temo y dudo. 

SIREXA. 

Mi bien , sitio , no ainor mudo. 

CÁRLOS. 

.\l fin, Sirena, es mudar. 
Kn la corte cada dia 
Se muda todo; el lenguaje, 
Kl sitio , el estado, el traje , 
La amistad , la cortesía , 
La prívanza , el querer bion ; 
Por eso (!l ({ue os vais rehuso ; 

8ue vos por andar al uso, 
s querréis mudar tambien. 

SIRE.NA. 

Antes tendrá mas ganancia 
Allá la fírmezamía; 
Que toda mercaduría 



Baja donde no bay gananda : 

Y si en la corte dicno has 
Que hay tan poca fortaleza, 
(*.Iaro está que mi fírmeza, 
Por sola, ha de valer mas. 

CÁRLOS. 

¿Ya hablais del valor? temer 
l'uedo (pie saldréis ingrata, 
Porqui; quien del precio trata , 
No está léjos de veuder. 
Mas ¡ ay, amores ! no trates 
De iiijiíriarte de tu esposo ; 
Que M loco, amante y celoso 
Cuanto dice es disparates. 
No puodo mas : ¿qué he de hacer? 
Ya 110 peleo con amor, 
Siiio con celos de honor, 
(ligaiites que harán temer 
AI corazon mas valiente. 
Llévate ol Duque á su casa, 
Téngote de ver por tasa; 
Siii ella has de estar presente 
A sus importunos ruegos : 
¿Que iiiucho que tema, pues? 

SIRENA. 

Gárlos mio, poco ves; 
Que tambien hay celos ciegos. 
Para la segurídad 
l)íí nii fama y de lu honor, 
¿ÍMiede haber cosa mojor 
\^-ue llevarme á la ciudad? 
¿ Kii ípn» fortaloza habito , 
¿jue pueda hacer rosistencia 
.V la aniorosa violeiicia 
De un poderoso apetilo? 
¿Tiene de poder lielvatle 

Y cincueiita Ial)radores, 
A pcsar do sus amores, 
IVfonderine y ausentalle? 
Dii'ás (jue 110, ('laro eslá : 
Pues si á la ciudad nio lleva, 
Donde la duquesa iiueva , 
Que debe de saber ya 

KI fuego qiie al Du(iue enciende» 
(luardarnie ha de pretender, 
¿Qué lemes, si uiia mujer 
Kecelosa me defíende? 
¿Hay vida tan cuidadosa 
Qiie asegiire tus eiiojos? 
¿Ilay Ai'gos tan lleiio de ojos 
Gonio uiia mv^ev celosa? 
¿Pues qut'; teinor te acobarda, 
Si aiiuí segura no estoy, 

Y he de Ilevar donde voy 
I'ii ángol tras mi dc guarda? 
Yo le dirc á la Duquesa 

Lo (lue le conríeno estar 
(iU¡(fadosa, y estorbar 
Lo quo su amor interesa; 

Y andando yo cada dia 
(iuardada de una mujer, 
Ks lo inismo que toner 
Tu honor on una alcancia. 

CÁRLOS. 

¿Qu(^ importa, si no he de hablarte, 
Querída Sircna, mas? 

SIRE?IA. 

í*ues ¿quédaste aqui? ¿no vas, 
Gárlos, á la misnia parte? 
¿ Puodo habor inconvenitMite 
Quo al ílii un primo no acabe? 
¿Qué puerta hay jamas con Ilave 
Para ol ainor (juo es pariente? 
¿No eres cazacíor mayor? 
Husca, vela, ronda y Iraza, 
Que sin trabajos no hay caza, 
Ni sin diligencia amor. 



E8CENA XI. 

EL OIIQIIE T FL9R0, de noche,- 
CARLOS, SIRENA. 

DUQUE. 

lOn^ iinporta qiio me aconsejcs, 
Si yo n]iiritMid(»nie ostoy? 

FLORO. 

N») crcs duquc? 

DCQUE. 

Áinantc soy. 

FUIRO. 

Pnr io mas es bien que dejes 
Lo mcaos. 

DÜQUE. 

¿Cuál cs lo mas? 

FLURi). 

Ser duquv. 

DUQUE. 

¿Quc ser aniaiitc? 

FLURO. 

i Pues no ? 

DUQrK. 

EiN's ipioranlc; 
No líc dc admitiflc j.iinas 
A o:-s:i dcl j(iislo mio. 
¿Anior no es Dios? 

FLORO. 

Esa fama 
Tienc accrca dc quicn ainu. 

DuurE. 
Lucgo has dicho un dcsvario ; 
{}uo. si amor cii si trasfornia 
Al amaiitc, claro cslá 
Quc amor, lo qiu» soy scrá : 
Yo la malrria , cl la fornia. 

Y si <Ic dios licnc iiombrc, 
í,Caiíú cs nicjor dc los dos? 
¿El qiic amaiido cs coii cl dios, 

el Üuque, que al iin <*s hoiiibrc? 

FL(»RO. 

Lo quo yo sé cs quc te engana 
El frenesí de tu ]HMia. 

DrQl'K. 

Dios soy amando á Sircna , 

Y 110 diiqnc dc linqaña. 

illablan aparte Cárlos y Sirenu 

OÁRLOS. 

El duquc es esle. 

SIREriA. 

¡Ay dc m¡! 
Cárlos mio, vctc lucj;o. 

CÁRLOS. 

¿Tocan los cclos á fuc{;o , 

Y he dc partirme iU' a(|ii¡? 
No mc cslá hicii csa ira/a ; 
Que soy ca/.ador mayor, 

Y no cs cncrdo oa/.ador 
£1 que huye y dcja la ca/.a. 

SIRENA. 

¿Si te conoce? 

CARI.OS. 

El disfra/. 
Oue traií^o, y la noclic oseura. 
l)e ese lemor inc asc^ura. 

.SIRENA. 

Ay csposo I vclc cii pa/. , 
ircine yo, iio me vca. 

CÁRI.OS. 

El hnir cs claro indioio, 
.Sircna, dcl nialclioio. 
'rainhieii se aina cn cl aldea. 
Fiiiííc que Fcnisa crcs, 

Y haré que Cannenio soy. 

SIREXA. 

Mala íingidora soy. 



J 



EL PRETENDIENTE AL REVES. 

CÁRLOS. 

Pues bien fingis las mujeres. 

SIRKNA. 

¿Qué sacas dc quc aquí esté? 

CÁRLOS. 

Defender parcd ó puerta , 
Viendo quc hay íícmUc dcspicrla, 
Cuando tan piTdido esté 
Kl Dn(|uc, (|uc haccr intente 
I-o (|u«» cl ainor y cl poder 
Por obra siiclcirponcr. 

(Hablan aparte e\ duque y Floro,) 

UUQUE. 

Escucha, en la oallc Iiay gentc. 

FLORO. 

Tambicn rondnii labradorcs; 
Quc coiitra cl sucíio y trabajo 
Sucle tomar á dcstajo 
Ksta g(Mitc sus aniores. 

ÜUQl'E. 

; No cs la oasa d( I aloaldc 
hsla cn qnc Sircna cslá? 

FLORO. 

Pienso que sí. 

DrQUE. 

¿QuM'ii será? 

FLORO. 

Quicn por no pa}?ar d(? balde 
La ventana, ve la licsta 
De noche. 

DUQUE. 

Kn (iiu ni al sayal, 
Ni á la scda príncipal, 
M á villana (') dama honcsta 
Ainor dc noche prcscrva. 

FLORO. 

No hay qiiicn no la pague csoote , 
PonpK» cs la iioohc un pipote, 
Scíior, dc loda coiiscrva. 

DIQUE. 

¿Qu(í hablarán? 

FI.ORO. 

Cosas de risa 
Con qnc cntrctcnjían su mal ; 
VÁ rcqnicbros {\o sa>al, 

Y ella favorcs íSí"^ fri'sa. 

DUQUE. 

Oipámoslos. Dios liratio, 
¿Por(pi(> ha de ain::r uii pastor? 

FLORO. 

Poniue cs honibre. 

DUQrE. 

No es amor 
Cocado para un villano. 

CÁRLOS. 

{Levantavdü y finfjiendo 1a voz.) 
Vm (in, ¿qn<' no liay (|uillolrar 
A Micso padrc, Fcnisa, 
Para (pic un di-.sanlo á misa 
(íuargucros iios vciij^a á echar 
La triiiuna abajo? 

SinKNA. 

No. 

C.VKLOS. 

Hcllo por fucrza. 

SIRKNA. 

Kso cs malo ; 
(^nc ticn cl mando y cl palo. 
¿No soy vucsa ninjcr yo? 
¿Dc (piV; diabros hcis qucrella? 

CÁRLOS. 

Mas iiV'' quí' no la hc d(í hcr? 
Dc no(*.he sois m¡ iiiiijit, 

Y de dia sois donoclia. 
A medias esti'j casado ; 
Yo biisco uinjer ent(*ra, 
Mi Fenísa, deutro ó fucra. 



tl 



FLORo. (Ap. eon el Duque.) 
\ Labrador determinado ! 

DUQUV. 

A habello yo, Floro, sido, 
No tuviera que temer. 

FLORO. 

Habla , por scr sn mujer, 
C^on libcrtad de marido. 
No lo es tuya la marquesa. 

CÁRLOS. 

¿Entraré? 

SIRE?fA. 

Lo dieho dioho ; 
Esta noohe hay cntrcílicho; 
Sabe el amor 'qu" inc p(»sa. 
¡ Mal haya Sirciia , anuMi ! 

CÁRI.OS. 

No la maldigas, (pic (^s linda. 

siRi::!A. 
¿Es bella? 

CÁRLOS. 

Como una giiinda : 
Par Dios que la quiero bieu. 

SlREN'A. 

No gnsto yo mucho deso. 

CÁRLOS. 

Ya que hayas de mald(*o.ir, 
Sobre el Duque pucdc ir, 
Porqiic es nncstro S(>bn'hn(*so, 
Que esta noche nos csturba. 

sire:>ia. 
Como esas nas ha estorbado. 

DUQUE. 

Yo vengo á scr (?l culpado. 

SIHKNA. 

¡ Mala landrc (pic l(> sorba ! 

;.No ticiic ya su niujcr? 

;,Qué diabros nos quicre aquí? 

CÁRLCS. 

Como no vuíílva p(»r si , 
i»alos dcbe de (|ucrcr. 

DUQUB 

;, Yo pahis ? 

FLORO. 

Esto va malo , 
Aunfpic cnlrc los labradores 
La8 bnbas y los aniorcs 
Se saiiun lómando el palo. 

.MRKNA. 

Palos á un duqu(> cs pecado. 

C.VRLOS. 

Kn dando cn ser oa.scabel , 

Yo lc apalcan'í á ('d , 

Y no tooan'* al duoado. 

; Si ine cstuvie.se c.scuchando...! 

SIRENA. 

¿Pues paraqué? 

CÁRLOS. 

¿Nopodía, 
Viendo qne en oasa dormia 
Sirena , andalla rondando ? 

SIRENA. 

Pardiobre , por mas que ronde , 
No tcmas que la trabuque. 

CÁRLOS. 

¿ No , Fenisa , sicndo un duque? 

SIRENA. 

Ni un rey, ni un ¡lapa, ni un conde. 

DI'QUE. iAp,) 

Todos son historiadores 
De mi desdicha. 

CÁRLOS. 

Sirena 
Ducrme sin cuidado y pena ; 
Amor en los labradores, 
Si se agarra y da en costnmbrei 



COMEDIAS ESGOGIDAS DE TIRSO DE 



No se pnede soportar : 
Las tapias quiero saltar 

Y aliviar la pesadumbre. 

SIRENA. 

¿Estásloco? 

CÁRLOS. 

Loco estó. 
Yo soy vuestro osposo y dueíio ; 
Atén^ome al matriineüo ; 
sois mi mojer, ó no. 

SIRENA. 

Ruido suena , padre Uama 
La geute ; voime á acostar. 

gArlos. 
¿Y quéhedeher yo? 

SIRENA. 

¿Qué?esperar, 
Que es costumbre de quien araa. 

CÁRLOS. 

iGuándo habrarémos los dos, 
Ya que asi mi ñiego atizas? 

SIRENA. 

Mas dias hay que ionganizas. 

En yéndose el Duque. Adios. (Vase.) 

ESGENA Xn. 

EL DUQUE, CARLOS, FLORO. 

DUQUE. 

Floro , con lá ayuda deste , 
Que , cn fin , es ladron de casa , 
El fuego que asi me abrasa , 
Podrá sor no me moloste. — 
¡ Ah de la calle l ¿ Quién va ? 

CÁRLOS. 

¡ Ab de la calle ! ¿ Quién viene ? 

DUQUE. 

Quien cerrado el paso tiene. 

cArlos. 
Pasos abrfmos acá : 
Es el monte mas cerrado. 

DUQUE. 

¿Con quién hablabais aqui? 

cArlos. 
¿Confesaisme vos á mi , 
Que pescudais mis pecados? 

DUQDE. 

Ea , no repliqueis mas : 
¿Con quién hablabais? 

CÁRLOS. 

í Buen cucnto ! 
En los diez no hay mandamiento 
Que Dos mande : « No bablarás. » 

DUQUE. 

Pues yo os lo mando. 
gArlos. 

L Sois vos 
Mas que los diez mandíaudüentos? 

DUQUE. 

Ahorremos de fingimientos , 

Y advertid que somos dos , 

Y vos uno. 

cArlos. 
Uno , y no manco. 

DUQUE. 

Haced lo que os digo , pues. 

gArlos. 
Dos sois y conmigo tres ; 
Aun no hay para piés á un banco. 
¿Qué qucreis? 

DUQCE. 

En casa ajena 

Y donde ol alcalde vive , 

Y por huéspeda recibe 
A fa marquesa Sirena , 
Es notable desacato 

Qiie á su ventana hableis vos. 



cArlos. 
Perdonadme , que par Dios , 
Que sois liudo mentecato. 

DUQUE. 

Villano , ¿sabeis quién soy? 

cArlos. 
Del Duque me pareceis 
En el traje que traeis. 
Por él este uombre os doy. 

DCQUE. 

¿Por qué el duque lo merece? 

cArlos. 
Porque si fué recucstada 
Sircna para casada , 

Y aun con esto le aborrece , 
¿Qué tien ya que respoiHler 
$i se ha casado con otra ? 

¿ Ha de gustar ser quiliotra 
Quieu uo quiso ser mujor? 

DUQUE. 

¿Quién os mete á vos en eso? 

cArlus. 
;;Quién? el quo á vos os inetió 
Kn rofiirme si habro ó no. 
I^os dos estamos sin seso , 

Y así dándomos por bueiios , 
'rmos es cosa barata ; 

(^uc es un asno ({uicn se mata, 
Cual vos , por duelos ajonos. 

DUQUE. 

¿Y s¡ fuese el Duquo yo , 
A quien habeis eso dicho ? 

cArlos. 
Si sois vos, lo dicho dicho. 

DUQUE. 

¿ No os desdiréis de ello ? 

cArlos. 

No. 
Pocas veces me desdigo , 
Porque de honrado me precio. 

DUQUE. 

Ni sois cobardc , ni iiecio ; 
Yo quiero scr vucstro aiiiigo. 
¿Quereis vos? 

cArlos. 
Si me ostuviere 
Bien , podrá ser que lo sea. 

DUQUE. 

¿Yestaráosbien? 

cArlos. 
Cuando os vea, 

Y vuestro cstado supicre. 

DUQUE. 

Decidme pues ^oiestro nonibre. 

cArlos. 
Vos proponeis ol [lartido ; 
Lo que me pedis os pido. 

DUQUE. 

¿Has >isto, Floro, tal Iiombre? 
Ahora , yo os Iio monoslcr ; 
La nocosidad nio obli^a 
A que estado y nombie os diga. 

cArlos. 
Mal podeis mi amigo sor, 
Si os fuerza nocesidad ; 
Quo amistad ¡iitorosabh» 
jamas ba sido durable. 

DUQUE. 

¿ No se obliga una amistad 
Cou buenas obras? 

cArlos. 

A voces ; 
Mas despues de roc'obida, 
se paga mal ú olvida. ' 

DCQUE. 

Labrador, mas me pareces 



MOLINA. 

Filósofo que vOlano. 

cAUiOS. 
Lo uno y otro puAe ser. 

DCQUE. 

¡ Qué de ello te he de querer, 
Si me remedia tu mano ! 
Discrecion tienes extraña , 
Alic¡oiiado te quodo , 
Sacartc del sayal puedo , 
Que soy duque de Bretaña. 

cArlos. 
¡Válcame Dios ! ¿que el Duque es? 
Pordone su rabanoncia , 
Que la nociie da liconcia) 

Y dome á besar los piés 
Dosde aqui. 

DUQUE. 

Llégate mas. 
cArlos. 
Hame dado una licion 
La fábula del leon : 
Ya tú , soñor, la sabrás. 
Kstaha viejo una vez 

Y lullido ; que no es nuevo 
Qiii(Mi aiida mucho mancebo 
Estar cojo á la vejoz. 
Como no podia cazar, 

Y aiKhiba solo y hambriento, 
Honiitió al eutondimíonto 
Los piós que solian volar ; 

Y llanianao á cortes realcs , 
Mantlü por edito y loy 
Que aloiidiendo quo ora rey 
Do todos los aniinalos , 
Acudieson á su cueva. 
Fuéron todos , y aseiitados , 
Dijo : « Vasallos hoiirados , 
A mí me han dado uiia nueva 
Kxtraña, y que me provoca 
A posadumbre y pasioii , 

Y es que dicen'quo al leon 
Le huele muy inal la boca. 
No es bien qíie un supuosto real , 
De tantos ])rutos señor, 
En vez de dar buen olor, 
A todos huela tan mal. 

Y asi buscando el remedio, 
Hallo que á todos os toca 
Que llogándoos á mi boca 
Vi»ais si al principio ó medio 
Alguna muola podrida 
Huolo mal , porque se saque , 

Y desta suerte se aplaque 
Afrenta tan conocida. » 
Metióse con esto adcntro , 

Y entrando do oii nno en uno, 
No vieron salir nínguuo. 
La raposa , que os ol contro 
I)o malicias , olió el poste ; 

Y convidándola á entrar 
Para vor y visilar 
Al leon , rospondió : « ¡ oste ! » 

Y asomando la caboza , 
Dijo : « Por no sor toiiida 
Por tosca y desoomedida , 
No entro á ver á vuostra alteza ; 
Que como paso trabíyos , 
Unos ajos he almorzado , 

Y para un rey no liay enfado 
Como ol olor do los ajos. 
Por aquosta cerbatana 
Vueslra alteza eche ol aliento ; 
Que si yo por ella sionto 
Kl mal olor, cosa os llana 
Quo hay muela con agiuero , 

Y ol sacalla está á otra cuenta : 

?ue yo estoy sin horramienta , 
en mi vida fui barbero.» 
Lo mismo somos los dos , 

Y OB fe de vuestra amistad , 
Acercarme es necedad , 



Porqne he dicho mal de vos. 

Y nn viejo tiene por tema 
Decir, cuando a álguieu nie allego 
« Del Rey, del sol y#del fu«'go, 
Léjos ; que de cerca , quema. » 

DOQUE. 

¿Pnes no me habris dc decir 
Quién sois, s¡ os lo he dicho yo? 

CÁRLOS. 

Antes s{ ; pero va no , 
Por lo que acaf)ais de oir. 

DUQUE. 

No habrá amistad en los dos, 
Si 3l nombre encubrís asi. 

CÁRLOS. 

Vos me heis menester á mi , 
Segun decis , yo no á vos. 
Si asi amistad no quereis , 
Tomáosla , seüor, allá. 

DUQUE. 

Sabio simplo , von acá ; 

Ya lie vislu lo quc os quereis 

Tú y Fenisa , y que ha llegado , 

Venciendo estorno y temor, 

Al lin dulce vueslro amor 

Que esi^era uii enamorado. 

Sé la jK)ca voluntad 

Que tiene de que os caseis 

hl alcalde , á quien quereis 

Por padre de alinidad ; 

Y que á pesar suyo allanas 
Tapias, sallando paredes; 
Que no es poco hacer mercedes 
Paredes que son villanas. 

De nii os senti formar quejas 
Poniue estorbo vuestro amor : 
Para gozalle mejor, 
Sí á un lailo recf^los dejas 
^ue dices tieues de mi , 

Y al aposonto nui guias 
Dc Sireiia , ya podrias 
Quedar, de villano , aquf 
Heclio hidnlgo y caballero , 

Y cou Feiiisa casado. 

cÁni.os. 
(Ap. \ Por alcalmete , privado ! 
Pero no seré el priniero.) 
Tienemildiíicultades, 
Señor, lo quo me mandais : 
Ll o'.icio qu:' nie dais 
rsase por las oiudades, 
>las iiu p<u* aldeas ni villas : 
Aloahuolos hay allá 
Soñorias ; imto aoá 
Sufrimos pooas cosquillas. 
Ksto os lo uiio ; lo otro es 
Quo Fonisa os tan h(frmosa 
Como Sirona , y mi esposa ; 
S' si allá os meto , dospues 
Cuaiido Sirena os roproche , 
Qui/á daróis on Fenisa ; 
Qiie su(*le el diabro dar prisa , 
\ todo os pardo de noche. 
Hay en la puerta un cencerro 
Gríuiidor, y en ol corral 
Hay un pozo sin brocal. 
Lo tercero, ticne un perro 
Que si os ve, y desoncuadema 
Los dientos dando tras vos , 
No tongo á muclio , par Dios , 
Que se os merii^nde una piorna. 
Lo cuarto , habeú; do pasar 
Por la cama del alcalrie , 

Y no pasaréis de balde 

Si al mastin siente ladrar ; 
Porque si mia estaca arranca , 
Miéntras se averigua ó no 
Si es el Duque el ({ue pasó, 
Sabréis lo que es una tranca. 
Lo qulnto , (taen de aquesto , 
Ko 05 ((ulero hor otro regalo : 



EL PRETENDIENTE AL REVES. 

1^0 sesto , ya vois oue es nialu 
Todo lo qñtí toca al seslo. 

DUQUE. 

Mata ese villano , Floro. 

CÁRLUS. 

No consi(Mito niatadurus ; 
Iguales somos á oscuras ; 
Sin luz no relucc ol oro. 
Tente , duque ; que os do nochc ; 
No te quedes en Bolvalle. 

FLORO. 

Hachas vionen por la calle , 

Y detras de ellas un coche. 

DUQUE. 

¿Coche y hachas por aqui? 
¿ Hachas y coclie en aldea ? 
¿Quién será? 

CÁRLO:^. 

Soa quien sea , 
Sefior duque , adios. (Vasc.) 

E8GENA XIII. 

EL DTTQUE, FLORO. 

DCQCE. 

¡ Que asi 
De los dos se haya burlado 
Un villano ! 

FLORO. 

Está en su villa , 

Y villanos en cuadrilla 
Dosharán un campo armado. 
Oye , que ol coche atascó , 

Y no pudioiido arrancar, 
Los ha obligado á apear. 

DUQUE. 

L No os aquolla que salió 
La duquesa? 

FLORO. 

snofio , ó si. 

DI'QUE. 

Sospochará si nos ve (1). 
Retirate. 

FLORO. 

¿ Para qin'* , 
S¡ ostá ya tu esj)osa aquí? 
La guuriii<;ion (l(* la oapa , 
Quo 0011 la luz rosplaiidece , 
Sofior, á tu esposa ofroce 
Lo que la osouridad tapa. 
Ya te ha visto. 

DUQUE. 

Por saber 
Lo que es esto, no me voy. 

ESGENA XIV. 

LEONORA, de camino; LUDOVICO, 
Dos PAJES , con hachas, — EL DL-- 
QUE, FLORO. 

LEONORA. 

Basta , que en Belvalle estoy, 
Hazafia al íin de mujer 
iiecien casada y colosa. 

DUQUE. 

Leonora. 

LEOnORA. 

¿Esel duque? 

DUQUE. 

Ya 

Seré du(Tiie , puc^s está 
Aqui mi Dniiuesa hormosa. 
Pues, mi bien , ¿qué causa pudo 
Oblígaros á tal hora 
Venir asi? 

LEOÜORA. 

Quien no ignora 

(I) frno iDplfdA por f 1 rr»l*rtor pan roRi' 
pletsr It rrdantiHia. 



n 

Que amor, pof andaf desnudo , 
N¡ de noclie tenior tiene 
Que le salgan á robur, 
Ni ropara en caminar 
Kn fe que con alas viene. 
Como soy recien casada 

Y novicia en el amor, 
Dospues quo os (piiero , soñor, 
Mo tenois nial enseíiada. 

Ví que la noche venia , 

Y ostando aus(Mile mi dueño , 
Lo habia de estar ol sueño , 
Que sin vuestra conipafiía 

Ya sorá imposible hallalle : 

Y para ostar desvolada , 
Mas quiso liacer la jornada 
Quc hay do la corte á Bolvalle , 
Que á sospechas dar lugar. 

DUQUE. 

El haborme encomendado 
Mi padre aumonto y estado 
Do Sireiia , disculpar 
Me puede en esta ocasiou. 

LEONORA. 

No tengo yo que os reñir, 
Antes vengo por cumplir 
Esa iusta obhgacion. 
¿Adondc está la Marquesa? 

DUQUE. 

Por aposentarme á mi 
En su casa , vive aqui. 

LEONORA. 

Cortesia suya es esa. 

Y vos , por(*|ue esté segura , 
Sueño y puerta le guardais. 

DUQUE. 

Cuando vos , mi bien , estais 
Ausente , vuestra hormosura 
(^ontemplo , oomo en retrato , 
En la luua y las estrellas. 

LEO?IORA. 

Y halIan'MS mas luz en ellas 
A estas puortas cada rato. 
Haced que la llanion luogo ; 
Que ha de ir cn mi compañia. 

DUQUE. 

¿ No aguardarémos al dia ? 

LEUNORA. 

¿Para qué es tanto sosiego? 
Está desapercebido 
A estas horas el lugar, 

Y no podrá aposentar 

Los que conmigo hau venido. 
La corte aun no está de aqui 
Dos leguas. 

DUQUE. 

Y'endo con vos, 
Doscientas no fueran dos. 

LEONORA. 

Pues si eso sentis asi , 
¿Que hay que aguardar? 

DUQUE. 

Por ml, nada; 
Mas cogemos de repente 
A Sirena, que inocente , 
Mi bien , de aquesta jornada , 
lla de juzgar por rigor 
Lo que, á venir mas de asicnto, 
Tuviera á entretenimiento. 

LEOKORA. 

Yo sé que me hará favor 
En pagar la voluntad 

Y prisa en venir á vella , 
Con dar la vuolta con ella 
A uuestra corte y ciudad. 
Diganla como aqui estoy. 

FLORO. 

Lb puerta ban abiertoya. 



so 



COMEDIAS ESCOGIDAS BK Tfn5^0 DK MOLIÍÍA. 



ESCElf A XV. 



GORBATO, con ttn candil; FEMSA.- 
Ihcu'S. 

GORBATO. 

¿Quión diahro voces nos da? 
Arre allá : ¿sov, ó no soy 
Alcaldc? 

FEMSA. 

¿Toda la noche 
A nucstra piuTta roído? 
PtTO ¡ aho ! ¿quién ha venido 
Acá con ciriosy coclie? 
¡ Ki Duque , padre , y la Diica ! 

CORBATO. 

No era el roído de balde. 
i Seíior ! 

DCQCE. 

¿Sois vos el alcalde? 

CORBATO. 

Aunque 1a vejcz. caduca , 
Vo so hoguíiu cl (*nvar:ido. 

hVQVK. 

¿ Y es Fenisa csla doniella ? 

c<iii;:ato. 
Para servill.» vo v ella. 

DCQCE. 

Ponelda , alcalde , en estado ; 
Que cs ya grande. 

CMRBATO. 

Duermc hitMi , 
Almuerza y conie niejor , 
No la quillotra el amor ,. 
Ni hasta agora canas tien. 
Á Quién me mete á mi en melella 
Euprensa? 

FEXISA. 

¿Gasarme? ; Jo! 

Dl'QUe. 

Haced lo que os ó'v^o yo , 

si no , casaráse ella. 

ESGENA XVI. 

SIRENA.— DiCHOS. 

SIRCNA. 

: Sefiora ! ¿ aqui vueselencia ? 
Mándeme dar esos piés. 

DUQUE. 

La marquesa , mi hien , es. 

LFO>-(»RA. 

La fama de vu»\sira ausencia , 
S¡r»*na , me trae así 
I)e vos tan enamorada , 
{}uo. no siento ia jornada , 

1 U(>s por plla os hallo aqui. 
No he de parürme sin vos ; 
Quc he de ser vuestro galan , 
1 ya recelos mc dan 

Oue estando ausentes los dos 
Me habeis de quilar el suetío. 

SIREKA. 

Si a1 principio tal favor , 
Scñora , hallo en vut^stro amor ; 
Aunc[ue en mc'ritos pt'íiueño 
KI mio , aceta el parlido ; 
Pues si va á decir verdad , 
Muerta por vuestra beldad , 
De Dclvalle me despido. 

CORBATO. {Ap.) 
De mujer á mi^'er va , 
Pata para la traviesa. 

ESGENA XVII. 

GARLOS , de galan.—Dicnos. 

CÁRLOS. 

i Eii Dclvalle la Daqneta? 



CORBATU. 

A escuras se vino acá. 

CÁRLOS. 

¿Tanta merced , gran scüora? 

DUQUE. 

¡ Oh Garlos ! mucho dormis. 

CÁRLOS. 

Si en el aldea vivis , 
Sabréis que el que en ella mora , 
Todo el liempo , gran s(Mior , 
(lasta , si no va á cazar , 
Solo en dormiry jugar. 

LEONORA. 

Ha!)eisme de hacer favor 
De (lue sin cui|)ar mi prisa , 
Kn i'i coch(^ nos cntreinos , 

Y por R(>lvaIIe troqucinos 
La cortí? , ponpie (^s prccisa 
La ocasion quc de tornarme 
Ksta misma iioclu' t(>ngo : 

Y pu(*s sold á veros vciigo , 
Ya sin vos uo podré hallarme. 

SIRENA. 

(^.uenta el Du(iue me habia dado 
I)e la merced (|ue desea 
Vueselencia haccrmíí , y crea 
Que tengo muy di sead(*) 
Kste puiito; qu(» de eslar 
Sin padre , y a cargo suyo , 
Mi seguridad arguyo. 

LEO.NORA. 

No tenemos que csncrar ; 
ÍJue poniiie mcjor ío estcis , 
Veiigo en persoiia por vos. 

SIRErtA. 

Y estariímoslo las dos , 

Si vos tal merced ine haceis. 

LEONORA. 

Ya os entiendo. Venga el cocl e. 

DUQUE. (Ap. á Floro.) 
Floro , cumplió mi deseo 
K\ anior. 

cÁRLcs. (Ap.) 

\ Que en j^oder veo 
De mi enemigo , crucl noclie , 
.\1¡ iionor ! i Que surriHo pudo 
Mi amor honrado ! ¡ Siníiia 
Kn poder y casa ajciia , 

Y yo con celos y mudo ! 

DÜQCE. 

Cárlos, mirad que os aguarda 
i'^l olicio que os he dado. 

CÁRLOS. 

Yo tengo , señor , cuidado. 

CORRATO. 

Fenisa , pon el albarda 
AI rucio , y alto , al molino , 
Pues los huéspedes se van. 
Echa en las alforjas pan. 

LEO?(0RA. 

Corto es , Marqucsa , el camino. 

.siRENA. {Ap. á Cáríos.) 
Todo en tu favor se traza. 
No tcngas , mi bieu , tcmor. 

CÁRLOS. (Ap.) 

Pues soy cazador mayor , 
Ilccelos , ojo á la caza. 



ACTO SEGÜNDO. 

ESGEIfA PRIMERA. 
EL DUQUE, LEONORA. 

DUQUE. 

Saben los cielos, mi Leonora hermosa 
Si desde (|ue mi esposa te nombraron 



Y de dos enlazaron una vida 

Por vella div(Ttida en olra parle , 
Quisiera aposcntarle dc manera 
ICn ella , que no hubiera otra seíiora ^ 
Que no siendo Leonora , la ocupara. 
Si un reino , es cosa clara que se riRe 
I)e un solo rey cpie elige por cabeza , 

' Y la naturaleza solamcnte 

I Dió ai mundo un sol ardieiite y una luna ; 
Si en cada cueri)o es una el almabella. 
No es bien (lue est(';n en ella dos señores , 
M ocupen dos amores una casa , 
('omo eii la (>sfera eseasa de mi pecbo. 
IHIigencias he licclio que iio han sido 
Hastantes al olvido ; he inlcntado 
Ausentarme, heprobado 6 divertirme, 

Y para persuadirme al tuyo honesto , 
Las partes he propuesto qíie cniioblecen 
Tu fama , y enriquecen nii vcntura. 
Tu virtud , tu bermosura , tu nobleza , 
La célebre grandeza de tu casa 

Mi memoria repasa cada dia ; 
Mas ; ay Leonora mia ! que no basta 
Contra'la mala casta de un tirano , 
Que á todo da de mano , y en mi pecho 
D(> suerte asiento ha hecho, que con todo 
Alzándose, no havmodo que se aplacrae, 
Si no es que con el saque el alma y vida 
Que está con él asida , y porciue goce 
Su reino desconoce al proprio ducfio. 
ICsto me (luita el sucfio ; que quislera 
l'n alma (iarte entera, y no [^artida. 
No sé qué medio impida a(|ucste daño, 
Pues contra el desengafio, esposa mia , 
C.rcce mas cada dia : solo uno 
llallo que es oportuno y provechoso, 
Si l)i(>n dificultoso , pu(''S eomienza 
La tímida vergüciiza á rcfrenalle 
Al ticnino de espliealle ; y esto pende 
De tu anior, si se cxticndt^ Leonor lx.'II o. 
A tanto , que atropella de los celos 
La linca y paralelos , porque estriba 
Solo en que el Duque viva, (iiie padece. 
Si el tuyo te parece que es liastante 
A ha'/.ana S(^m(»jante , har^^te cicrta 
De la herida encubierta , c|ue te Ilama 
Su niódico. 

LEONORA. 

Quien ama como debe 
Debajo el yugo leve y amoroso 
Del matrimonio , esp'oso , iio r(>para 
Kn eosa , i)or mas cara que parezca ; 
Pues sies bien que se ofrezeaal golpe 

(ruiio 
KI brazo, aunque dcsnudo, euando niira 
Que á la cabe/a tira y aiuciia/.a , 
líien es que de esta írazayo pr(»tenda 
Tu vida y te delienda , pues cstriba 
jIí ser t()do en ((uc viva la cabcza , 
Que la naturalcza en ti me ha dado. 
Si el íin de lu cuidado (>n mi eonsiste, 
No estés , Filipo , trisle ; danie eiienta 
De la pasion viohMita (lue te abrasa , 

Y pues tienes en casa ía ventura 

Que dices , ponte en cura , aunque yo 

[muera. 

DUQUE. 

ÍOh mi bien! ¿(¡uién pudiera para amartc 
lejor , desocuparte el alma toda , 
Que hospeda y acomoda ingratas pren- 

[das 1 
No imagines n¡ entiendas que le pido 
Que si por su marido ofreció Alcesle 
La vida , imites este ejemplo extrano ^ 
Ni que tan en tu dafio mi sosiego 
Te salga , que en el fuego riguroso • 
KI amor de tu esitoso, como á Evaclne 
Te arroje , por(iu(í gane etenia fama ; 
Que ni acero ni Ilama han de ser medio 
Que pueda dar remedio á tanta peiuu 
La marquesa Sirena es el tinuio 



Otté 6&n violeuta mano se retrata 
Oentro (id almu higrata v liooiiciüa : 
La poseaiou dühida á lu hermosura 
Tírauizar procura : ya há dos aüos 
Que con mil deseugaiíos mfuosprecia 
La volutitad que necia pennanece, [te. 
Cuaado mas uie aborrece, mas conslan- 
Ni el verme mozo ainante, ni v\ estado 
llustre que be heredado , y su sefiora 
La llamara , Leonora , ablándar pudo 
A(iuol pecho desnudo de clemencia : 
Ni el ver ({ue la pot<Micia, en compañia 
Del poder , cada dia precipita 
La razon , si la irrita el menosprecio , 
La oI)ligó i caso rfcio ! á sermiesposa. 
Vieudo, pnes , pcligrosa ini esneranza , 
Para toniar V(>nganza y olvidalla , 
Del alma ({uise (^challa, haciendo dueño 
Siiyo, en tiempo p^Miueño, á mi L(M)noni. 
Ll.imóto al (in s^Miora m¡ Hretafia , 

Y conio te aoompaíia la bclle/.a 
I|;nal á tu nohleza, crci coutiMilo 
Kchar del pcusaniitMito al dui'uo iugrato 
Qiie en el alnia r(*trato , pues aus<*ut(' 
De Sirena , y pr(>S(Mit(! tii heriiiosura , 

¿ Kn (|U(í pizana diira se esculpiera 
Que no la cciiara lui*ra y se borrara? 
Ni el sol de aqu<'sa cara ,'ni su ansiMicia . 
Ni el ver por (íxiicrieucia ya iiuposible 
Mi frenesí terrible , hizo otra (Misa 
Que aunieiitar luas furiosa la cru(>l Ilama 
Que ciega so derrama , v como loca 
Se sale óor la boca. Al un , Leoiiora , 
Yiendo ue hora en hora alborotada 

Y ya banderizada cl alma mia, 
Que de tu partc cria atrevimiento , 
Porque el eutendimiento te delieude , 
Que conoce y entiende lo que vales , 
Con armas desiguales la refrena 
Memoría de Sirena , y de su parte 

La voluntad reparte , aunque sin ojos , 
La vitoria y despojos de mi vida. 
Viéndote (h; vencida y ya olvidada , 
Porque desengaíiada íéi siguiesii 
La voliintad , y viese juutainente 
Tu belleza cxcehnite , y la herm(>siira 
De quien mi mal procúra , fui por cil:i, 

Y a(]ui quise traeua; (^uc un coiitrariü 
Junto á otro, es ordinario dar mas niiii's- 

[tra 
De la virtud que muestra. Desta suiTte 
(ireí, mi bíen, que en verte mas perfi'la, 
Mas herinosa y discreta , se enlaxnra 
En ti el alma ,*y dejara á la mar(|ui>sa . 
De quieu , aun(|ue le pesa , h» atribiiy(> 
La ventaja (jue incluye tu hermosnra. 
No sali con la cura ; 'ántes crccieudo 
El ñiego en qne me enciendo, es ya dc 

[siierte, 

8ue si no es qne 1a muerte 1e report e , 
esde qne está en la corte á tal estado 
Metrae,que meha obligadoá quedis- 



[ponga 
rh 



Mi vida, y qne la ponga ¡ay Leonor t)ella! 
En tu mano ; cpie si elia no me sana , 
Cualquiera cura es vana. 

LROHORA. 

EI cómo aguardo. 

DÜQÜR. 

;.Crérás qae me acobardo y no me atrevo 
(«uando a decirte pruebo mi locura , 
Viendoque tu hermosura,entendimiento 
Y discrecion afrento? Leonor mia, 
Quita mi cobardla : en esta mauo 
Que beso,yporqaien gano el bien(iue 

[espero, (Bésasfia.) 
Poner mi salud quiero : ansi me veas 
Libre, ponine po.seas toda el alma, 
Que pongas quieta calma á esta tormen- 

[U. 
No bas de estar defcontenU nf enojarta. 



EL PRETENDIENTE AL REVEf;. 

LF.ONURA. 

Enipieza á declararte , lisoujero. 

DUQUK. 

Si me jnras primcro iio hactT caso 
De cclos, piies iiie abraso, uuuqiic pro- ! 
Olvidar... [ciiio 

LKONORA. 

Yo lo juro ; ea , acabenios. 

DUQUK. 

No te causen extreiuos, tiMi pacicncia. 
Ya suele la (^xperi^Micia halxM' iuostra(!o 
Causar odio v eiifado , si sc alcauza , 
Lo que hace ía (!S|HM'auza inas p(;rfelo. 
Ya sabi^s que el obiclo dcscado 
Suele hacer al cuiuado sabio Api'lcs , 
Que con varios piucclcs , (mi disliuta 
Color csmalta y piiita cou l)os.iu(>jos 
Lo que vislo di* léjos jios asoiunra , 

Y sicndo vana soiiibra , nos |ian*r(» 

Tn sol (¡uc rcsplaiidcce, iina licnuosura 
Que (lclcitar ¡irocura , y nos provoca : 
.Mas si la maiio toca la liu;;i!la 
Piiitura apetecida , ve el dcsfo 
Ser un groscro anjeo, vi\ oac aRitaflo, 
Ni cria yerba v\ prado , ui la t'uc:ii>* 
Pros¡j;ue su corrientc , iii ve , ui habla 
La iniágen oue la tabla rcprcscnta , 

Y así IhMio (le afreuta , busca \ iva 

La que la pcrspectiva (Miscfia luucrta. 
Mi voiuutad incierta , qiie cii^afiada 
Ve en Sircna piutada uiia hcriiiosura 
Divina , uua cordura dclcitablc , 
lln sol qne haccu amables sus n'llejos ; 
Como la ve dc h'jos, iguoraulc 
Juzga lo (lue dclanti*. lc parccc , 

Y eugariaíla apctcce como loca 
Lo que si gu.sla y toca , scr podria 
Que hiciese , esposa mia , nias sc^^ura 
La diviiia hermosura que cii ti sit iilo , 

Y el aborrecimiento v (lescii''aíio 
U(Mnediasen cl daño (jue mc aluasa. 
Kl reincdio está en casa, por (]uí(M) piMio; 
Tú has (lc ser mi GahMio, y nii bicu todo : 
Haz, Leonora, de niodo, 'auiupic provo- 

[([UC 

Tus celos , qne yo ioqne, esa piulura ; 
I)cs(Migauar procura lui desco , 
Sepa yo si es aujco, compara'lo 
(ioutigo , cste adorado desaliuo ; 
Sepa vo si es diviuo ó si es huiuauo 
Kste áugel, porqiiesauo, conio i s jiisto, 
Te estinie inas nii giLsto, y la cxptMicucia 
Me en.serie la exceh^ncia , mi L(M)uora , 
Con queercs V(»ncedora: v youiudado. 
Vuelva d(»s(»ngariado y reducido , 
No á darle dividido, sino euti ro 
Un amor verdadero. 

LEONORA. 

La príinera 
Mujer qac sea tercera de su csposo 
Serií; mas s¡ es for/.oso el agradarle, 

Y á costa he curarte de mi fíusio , 
Vaya coii Dios, yo guslo darlc imi (»so 
La vida con el S(*so. A los dcsvclos 
De averiguados celos ¡íondir fiausa , 
Sicou tau justa causa no duu pciia. 
Persuadiní á Sirena con caricias , 
Con niegos, cou albricias, y de niodo 
Tentaré el vado todo , que s¡ á ruegos 
Muestra d(^sdenes ciegas , y te agrada 
Su belhíz.a forzada : á que la fiierces 

Y el torpe giisto esfuerces daré traza. 
¿Estás contento? 

DUQUE. 

Enlaza en este cuello 
EI tuson rico y bello de tus brazos : 
Acorta, mi bien, plazos, pu(^s acortas, 
Si á mi dicha la exhortas , el agravio 

?ue te hago; y cuerdo y sabio poaré darte 
oda el almá, que Jura de adorarte. 

iYaic.h 



31 



E8CE1VA It. 

LEOXORA. 

No sé C(')mo he reprimido 
Kl impetu á la pasion , 
Ni cómo mi corazoii 
Disimular ha podido. 
;^lla vísto cl uiiiiido 6 ha oido 
CAunbate de aiuor mas recio? 
¡ Ah Filipo torpc y iiccio ! 
A cugeiidrar eii nii ciunienza 
V(Migauza tu desvcrgiiiMiza , 

Y dcsd(Mi mi ineuosprc(M'o. 
¿Tan fncrle es una uiiijcr, 
Qm* la prucbas eu tu dario? 
¿Tan siif'riblc uii (l(>S(Mtgario , 
Quc eu iiii le (|u¡i>ras hacer? 
¿No pudicras »scogcr 

Otra tcrccra lucjor, 
Igiioraiitc preteusor? 
No cs uiuclio , pucs iudiscrcio 
M'» pii rdi'S asi cl rcspcto, 
Qu«' yo tc pienla d ainor. 
Poii íos ojos eii Sireua , 
Ni»cio : (]U(» yo los poiidn* 
Kii (piiiMi v(Migauza me d(> 
I)c tu dcsprccio y nii |)eua. 
'l'u t(M'C(M'a haccrine ordena : 
Ouc yo tc liarc lui terccro , 
ÍN)r<|ue por tus iilos (juiero 
V( ujíariuc dista inau(>ra, 
Para ipie tu lioura iniicra 
Cm las ariiias (juc yo muero. 

ESGENA ni. 

SIRENA. — LEONORA. 
sirr:!a. 
Para scr vucstra excclencia 
La guarda (pie sc ha eiicargado 
I)e nii , niiiy poco cuidado 
Dc.scubrc uii (l¡lig(M)cia. 
Dos horas liá (pic en .su ausencia 
Kl rccclo nic provoca 
I)c (pic coii voluntad poca, 
Pucs (pic tauto se rctira , 
Las cosas de mi houor uiira. 

LKOXORA. 

; Ay , Sirena , (pie estoy loca ! 
Si (le pesar iio reviíMito , 
Ks por vcr (pie la esperanza 
Ouc tíMigo dc la vengauza 
l)a ricudas al sufrimi(Mito. 
^,Uic otcudicndo al sacrauiento 
C.ouyiigal , biisque un niarídc 
Otro auior, ya es permitido, 

Y quc su táláino ofciida 
Auiupic lo scpa y eiilieiida 

La cs¡»(»sa ípie h'a aborrecido ; 
¡ Pcro (pic sc dcscomida 

Y sca tal su desacato , 
(,)ue para lau torpe trato 
.Vyiida á su miijcr pida !.... 
íloy lc (piitara la vida, 

A rio iuzgar por mejor 
i.iuitalle, amiga, el honor, 
Ku él tan mal empleado. 

SlREIfA. 

Ocasíon jnsta te ha dado ; 
Mas miraráslo m(*jor ; 
Qn(> siempre el agravio saca 
Palabras que la ira ofrece » 

Y el alina noble aborrece , 
Aunque con cllas se aplaca. 

LEONORA. 

No halla mejortriaca , 
Marquesa , el veneno recio 
De mi ii^uria y menosprecío ; 
En esto me determino : 
Pague asi su desatino 
Uq marldo quc es tan neciOf 



Zí 



rír,:F,DiAS KSCor.ínAS t)E tírso dk moi.ixa. 



laii léjos dg imaginar 

Está que mc agravia en t>stn , 

Qne.en mi iiiteri'S propin l¡a piKSlo 

IJ dar á su amer Iii:;;»r : 

Kn llegáiulotc á ^o/ar , 

Dice que ecbándotc fuora 

Dol cora/.on , que es lu esíera , 

Si ahora soy anorrecida , 

Kl aima por ti partida 

Ne volverá á dar entera : 

Y asi que tc soiicite 

Pidc con ruegos , con trazas , 
Con joyas , con amena7.as , 
Porqué á su locura imite. 
Si para que me ejercite 
En oiicio tan lionrado 
Nombre de esposa me ha dado , 

Y á eslo vine de Borgoña , 
Yo le daré la ponzoüa 

Misma que á beber me ha dado. 
Para con Dios , tanta pena 
Llega el hombre á merecor 
Que hace agravio á su mujcr , 
Como la esposa , Sirena. 

SIREXA. 

Scñora mia , refrona 
Resolucion tan extraña. 

LEONORA. 

Ei duque me desengaña ; 
No hay que hablar : á ser primera 
Vine , y no infame tercera , 
Desde Borgona á Cretaña. 
Goce el Duque tu hermosura, 
Que ya en mi no hay resistencia. 

SIREIfA. 

i, Luego con vuestra excolcncia 
Mi honra no oslá so^ura? 
¿ Luogo ya salíó porjura 
La fo , que do dí'fonder 
Mi faina, quiere roinper? 

LEOMORA. 

Si tu amistad no me ayuda , 
C.omo ini honor poiigo on dudn , 
Kl tuyo pionsí» ponor. 
Mi aíícion volvió on furor , 
'■'.I duquo y sii <iosatiiio , 
PMr(iuo del mas tino amor 
Nace el odio que es mas fino. 
Si por a(iuosto camino 
No me ayudas , con mi fe 
Tu honor á riosgo pondré , 
Dando á mi omyo niotivo ; 
l>ues cuantlo ini lionor derribo , 
No ha de haber honor en pié. 
Los ojos ha puosto en ll 
V.l duque para cegarlos , 

Y yo los he puosto en Cárlos 
Tu priino. 

SIREKA. 

¿Cóino? {Ap. \ Ay de mí I) 

LKONORA. 

Mi desprecio vengo así ; 
A amar á Cários ine animo ; 
Ni bonra n¡ vida estimo ; 
De su prinia voiigo á scr 
Tercera , y así he de hacer 
Que lo seas dc tu primo. 
Hecho mc ha solicitarte , 

Y que te ruejpie permite ; 
Yo haré que él le solicite , 

Y le ruegue de mi parte. 

SIRENA. 

Vendrás á desenojarte , 

Y miraráslo mejor. 

LEOKORA. 

Ya lo he visto ; m¡ rigor 
Ha dado aquesta sentencia : 
Sirena , ya no hay paciencia , 
Ya 00 haj seso , no hay houor. 
5{ DO * •< C4rlos me ama , 



iAI daque haré tal engaíio, 
Que resuttando en su daño , 
t^uede segnra tn fama ; 
Poro si no , de su lli-.iiia 
Aquesla noche has de ser 
Materia para encender 
I'u atVeiita. 

siRENA. {.\p.) 

i, Qué (ísto , ciolos ? 
¡ Entre la deshonra y colos 
.Me liítbi'is venido á ifnetor ! 
.Viilos quo pierda (íl honor , 
La vida el Duque destrore ; 

Y ántes qne Leonora goce 
A Cárlos , mo niato amor. 
No S(» cníl dafio os menor : 
Dar al Dmpie aborrecibio 
(«ontoiito , os caso terrible ; 
Pues sor solicitadora 

Y(» oon Cáiios , i»or I.oonora , 
Kso no , quo es imiKisible. 

LE( KORA. 

;.Qu(' ho de hacer, triste de mí? 
.Maríiuíísa , á Cárlos prevíMi ; 
Que á las dos nos está bion 
Venganios del Dmiue así. 

SIRENA. 

(Áp. Disimular quiero aqui 
ki tormento que reprimo.) 
Tu gusto , sefiora , estimo ; 
Mas mira.... 

LE07Í0RA. 

No liay (¡ue mirar : 
!<]nvía liiego á Ilamar , 
Sirena . á Cárlos tu primo. 
itusca amorosa elocuoncia 
i',m quo ^)ersua(IilIo puedas, 

Y si vitoriosa quedas , 
llaz quc venga á mi presencia. 

SIRENA. 

Si , de dar á Mieselencia 

Contento , segura esloy 

Dol diKiue , á sorvilla vot. 

(Ap. Agora, C^rlos, vere 

Los quiiatos de la fe , 

Que empiezo á probar desdc hoy.) 

(Vase.) 

ESGENA IV. 

LEONORA. 

Si consiste la prudencia 
Kn el saber elegir 
Modios para conseguir 
Kl lin de una diligencia , 
I^a deshonesta insolencia 
Dol duciue cuán imprud(nite 
Ks mc lia mostrado al presente 
Kn los medios que ha buscado, 
Pues ellos medio me han dado 
Para que su fama afrente. 

ESGENA V. 

CARLOS. — LEONORA. 
cÁRLOS. {Para si al satir,) 

Tener en casa e1 sustento , 

Y nopoderlo comcr; 
( iOfres de oro poseer , 

Y estar pobre el avariento ; 
En ei rio estar sediento , 
Sín agua y sal en la mar , 
Con alas,*y no volar, 
Todo esto junto en mi pasa , 
Pu(^s tengo á Sirena en casa , 

Y nunca la puedo hablar. 

LE0!«ÜRA. 

Cárlos. 

CÁRLOS. 

Gran sefiora. 



LrO^ORA. 



¿De qué venis pensíilivo ' 

CÁRL"S. 

Disgustos son coii que vivo , 
Dosput s que a^ini estoy. 

LEON'-UA. 

¡ Drspne.s! 
;.Pues en qu»! dama habois puesto 
:-.l pensamioiito , (ino iicoia 
Las muchas partos dcsprocia 
Do vuestro talio dispuosto? 
.. Son desdeiies ? ¿ llorais celos ? 

CÁltLOS. 

.No sé á íjué sabe , sofiora , 
v'.so manjar hasta agora. 

LEONORA. 

Mucho debeis á los cielos. 
¿Qiiereisbien? 

CÁltLOS. 

Ní bien ni mal. 

LEONORA. 

.Miraldo, Cárlos , mojor ; 
»,¡ue yo sé (jue os ti(»ne amor 
. ua dama principal 
Dü palacio. 

CÁRLOS. 

¿Ami? 

LEüNORA. 

\ por veros 
Kn donde estorbos no liul)iera , 
No só si la vida diera , 
Que sustenta con qucreros. 
GÁRLOS. {Ap.) 

K Si le ha conlado Siivna 
A L(M)nora nuestro amor? 
l»oro no hará lal error , 
Pues no me ha puosto otra pena 
Sino el sileiicio discrcto , 
Despues que con clla trato. 

LEONORA. 

Si dais higar a1 recato , 

Y no ofondeis al S(»croto , 

Y un duque , Cárlos , s¿ yo 
■jue osta dama desestima 
I^or vuestra causa. 

CÁRLOS. {Ap.) 

Mi prima 
Cuenta do todo 1a dió. 
No hay nias ; el d(\seo de hallar 
Traza de v(fmie y hablarme, 
Pudo solo , por amarme , 
Peligros atropellar. 

Y porque este la Ducpiesa 
Segura de los desvelos 

v^ue el duque ha dado á sus celos , 
(üon este medio interesa 
Su amistad y intorcesion , 
Para que pueda segura 
Hablarme. ¡ Extraña cordora ! 
i Peregrina discrecion ! 

LEOXORA. 

Entrado babeis en consejo 

Con vos mismo , y sois prudente ; 

Que en peligro tau urgeiite , 

No es mucho que esUíis perplejo. 

.Mas pues que yo os asegnro, 

No creo que hará el temor 

Agrario á mi mucho amor. 

cArlos. 
Aunque es el cnigma oscuro , 
No tanto que dél no entienda 
Cuán favorecido qucdo 
De vueselencia. m puedo , 
Ni esprudencia que pretenda 
Affra(fecer con razones 
El bien que de vos consigo ; 
Solo , gran señora « digo 



Que 4 taiitas obligaciones 
/ienso pagar con quedar 
Por vueslro cautivo y preso ; 

Y en señal la niano os beao, 

LEO.V-RA. 

Poco hubo que negociar. 
l^ materia nallé dispuesta , 
Cárlos , que dudal)a en vos. 

CÁIILOS. 

Ya há un año, y va para dos, 
Que el amor que os nianiíiesta 
Mi pecho, tuve eucul)iertu. 

LEiO'ORA. 

Puos de un año ya habta anior. 

CÁRLOS. 

Tuve del Duque temor. 

LF.O?í()RA. 

Gasligad su desconcicrto , 

Y' eiitrad vos en su lugar : 

Lo (uie vuestra nrima lM*lla 

Os (iijere , haced ; con ella 

Podeis siu lemoT hablar. 

Seguid las trazas que os diere ; 

{^m yo os facilitaré 

KstorbüS , y dispondré 

Todo lo quc cUa os dgerc ; 

Pu(>s oon tal iiitercesora , 

Siii peligro de mudanza , 

Dareís del Duque venganza 

A una miúer que os adora. (Va«c 

CÁRLOS. 

IJegó m¡ dicha á su extremo. 

Sirena , s¡ para hablarle, 

Leonora está de mi parte , 

; Qué hay (lue dudar , ó qué temo ? 

Afu(>ra , Wlosa pena ; 

No pongais mi uicha en duda , 

Pues la Duquesa me ayuda, 

i es tan constante Sirena. (Vase. 

ESGENA VL 

EL DUQUE , FLORO. 

DUQÜE. 

No ha de quedar diligencia 
Que no intente hasta vencer 
La espantosa resistencia , 
Floro , (|ue en esla mvyer 
Murtir¡/.a mi paciencia. 
La dii(|uesa , persuadida 
De mis ruegos y desvelos, 
* De sus agravios se olvida , 
Y' anteponiendo á sus celos 
Kl r(*medio de mi vida , 
Me proniete hacerse guerra 
A si inisma , por U^mplar 
El fuego (HK^ en mí se encierra , 

Y persuaiTilla hasta dar 
Con su fortaleza en lierra. 
Para que al extn^mo liegue 
Siemprc mi vivo cuidado , 

Y mi torincnto sosiegue , 
Que me Ilamen he mandado 
A C^árlos , por(][ue la ruegne , 
Solicite y persuada ; 

Que aunque forzalla pudiera , 
Nuiica , la fruta alcanzada 
Por fiierza, della se espera 
Lo (pie estando sazonada : 
('Oii sazon quiero cogella. 

FLORO. 

Si en el consejo de estado 
De ainor (donde se atropella 
La razon , sab!o letrado , 
Por no regii-Sí» por ella ) 
Se admitieran pareceres , 
Úno pudiera yo darte 
Salu(iable , sl es quo (¡uieres , 
Grau señor, no dcspenarte. 



) 



) 



EL PRETENDIEISTE AL REVES. 

! noQUE. 

,'\':\\ puede ser el que dieres, 
! Que le estimc , si no es 
Divertinne de Sireiia. 

I FLORO. 

No , gran scñor. 

DUgUE. 

Dile pues. 

FLORU. 

Kdiíicas sobre arena , 

Y todo Iia sido ul reves 

(Uianto liusta este |)Uiito has lu^cho. 
1*11 lil(')Sof() (•ii.S(M'iuba 
Su t'aciiltad , satist'ccho 
<,>ue por sus h tras ganaba 
Jnntuineiite lionra y proveeho. 
Al (pic (>studiudu iio hubia, 
C.on nn prceio inudcrado 
A sn cscU' lu Ic admitiu; 
Pcro cl (pic cslubu ciiscfiado, 

Y ulguiius h'tras tciiiu , 
Dos prccios liubia dc durle 
Si su oy(*nle hubiu i\i* scr , 
l'no por desciiscfiurle 

( Que sobre ajciio suher 
N'o (picriu licion duiic ; 
\' otro iior volver de nuevo 
A liaeclU» cii su escucla subio. 
Yo, (uie cstu opiiiioii upnu i)o, 
S¡ no lo ju/^us á a(;ravio, 
A enm|>lir tu uinor mc atrcvo ; 
Pcro eoii tul condicion , 
Qiie dcshu^'us cuanlo Iius herlio 
Kn tu eicjíu prctension , 
Pues iio scrú d(» proveelio 
I)e otru siierte lu licion. 
Ya (|ue al priiieípio lo (>rrust(* 
í Pucs, siii curur dciilro cl inal , 
Con Lcoiioru tc casaslc, 
Siendo Sirciia tii ii^uul, 

Y asi iniposibilitaste 
Kl ulean/ullu incjor ) , 

Y reinediurse iio puede 
Tan dcsciifrcnudo ard(»r ; 
Ponpic inciirable no (juiMle 
I)e todo piiiito tn umor , 
llas de dcsliaccr a^nin 

VA disparute (pic lius hec^ho ; 
Pues viiMido lo (pic te adora , 
Quicres (pic ubluiide su (iceho 
La Duqucsu nii .srruira, 
Que por nius (pie tc parcce 
Que t(TC¡ur tii ainor intcMita , 
este agravio la enloquece , 
si no sieiite esta afrenta , 
La Duipiesa te abon*ece. 

Y svvik cosa nesada 
Cualquiera (lcstas, señor; 
Que en la miijer ínjuriuda , 
Nunca hay vengair/.a niayor 
Coino la (lisiinuiada. 

No has de provoeur tainpnco 
Que sea Cñrlos tu terc«M*o , 
Por los pcligros qiie toeo ; 
Que (»s Cáiios miiy caballero, 

Y si le t¡(Mies en lioco , 
Coino el honor de su nrima 
Por tantas partes le alean/a , 
S¡ aqueste agravio le anima , 
Podrá ser (¡ue á la venganza 
Le fuerce tu desestima. 
S¡rena es , semr, mujer ; 
Como tal , lia de acudir 

Al natural de su S(^r ; 
Lo (lue nias suelen sentir 
Es el verse aborrecer 
Tk*. quien lus qniso im'mero : 
F¡nge que la lias olvldado , 
No la niires lisonjero , 
Pregúntala descuidado, 
Y' resj^óndela severo. 



Cuando la hables , ])osteza ; 
Si euidadosa te niira , 
Vuelve á un lado la cabeza ; 
I)c enaiido (mi euuiido susiiira , 
.Vncstra , liubhiiidola , tristcza , 
Poiitc (Mi purt(? ({ue te vea 
Cctcbrur ul};nii papel 
A solus , y uipiesto sea 
Fin^icndt'i lu lctra (M1 td; 

Y ponpic (icspucs Ic le'a, 
Uu/. al suear cl puhuclo, 
Dcspncs (pic le liuyas guardado , 
Qnc sc te eue (mi cI sucIo ; 
Íiseribc (mi ('l (i euidado 

Dc nnu duiiia eon n cclo 
Dc (|ii(> á SirtMiu prucuras 

Y eii su ainor te dcsvaneces, 

Y por inus qiie lu usc^nras 
Lo niiKÍio (pic lu aborrcecs , 
(Juc iiii(Mitcs en euaiito juras 
V(>r:is , aiiiuiue el eorazon 
TiMi^a coino cl broiiee rccio, 
í,)iic vaic (Mi cslu ocusion 
Mas iiiia lioru t\t* dcsprccio, 
Que uii afio de pretension. 

DUOUE. 

Como iik'mIíco de uldea, 
Coiiiiiiics rceetus dus : 
liii búrburos lus (MniihMi, 
iMic (Mi lu eorle iio liullarás 
;Miii II lus uiiniitu iii eri-a. 
I.i's ni.'iüos i\\u' \o hc cscoj;ido 
.Mc «iaiáii por fii- r/a (') :..ra(!(» 
l!l p"<tn (¡iic iio li(> ud(|iiindo; 
Hiic i'l trabajo (pic \\v pasudo, 
.\o lo Iic i\o dcjar pcrdido. 
lOslii'Üu i:n (■(Hi.'íe.io iiiievo, 

Y di'jainc liaccr á ini , 
Qiic el euniiiio S('' ipie llevo. 

H.ORO. 

La Duipiesa vieiie a(iu¡. 
luorE. 
Vete , pues , Floro. 

FI.ORO. 

No apruidio , 
Por inus qin» t(» dclcrniines , 
raii pctigrosos n iikmIíus. 

nioiK. 
No imporla qiie (*so imagines. 

FI.ORO. 

Mulos prineipios y ukmIíos 
Nuücu aleunzan bu(Mios fines. 

ESGEIfA VII. 

LKONOUA. — KL DUQÜE. 

Lf.oNORA. 

Duqiie, la inayor Iiu7uria 
Qiie han visto juinus los eielos, 
TiiMic lioy dc lioiiruriiic (Mi Iirctafia 
Conlra li ligor dc niis eclos, 
Kl anior ipii* inc ueoninuria, 

Y tc ti n.uo , ni(> lia pdilido 
P(M\siia:iir ípic liablc :'i Sirena. 
Coii h'itxriinas la li(> piMlido 
Que dundo ulivio á tu pena , 
La (>s|N>raii/.a (ine he perdido , 

Y mc rob(') sii b(>l(lad , 
Me la proenre volver; 

Qiie (piiero , auii(|ue es necedad , 
V(M'te nias (mi su poder , 
Qne vcrlc .siii voIniit.id. 
Ile dieho (pie si á tu pena 
Fna vcz alivio da 

Y siis dcsdiMies refrena , 
Scgiira S(» eusará 

Con cl diiqiK* dc Lorena , 
A (pii(Mi por ti la proineto: 
Qnc goc(* tu ainor prestado 
Pues lo sufro , y en cfeto , 



^4 



COMEDÍAS ESC0(.1DAS DK iiRSO DH MOLINA. 



Qno ponga sn honra y culdado 
Eii las muiios del secVcto. 
¿Pucdo bacer inaslf 

líltíl'E. 

>o te qui(M*o 
Ilacor cxagoracioncs , 
Port^uc pagar presto esporo , 
Mi bien , tus obiigaciones , 
iNo iiarlido , sino entero. 
Mas ¿ quc respondc» ? 

LEONORA. 

No liay cosa 
Quo á los príncipios no sea , 
Filípo , (iiiicidtosa : 
Cuaiido la habio , colorca 
Kntre airada y verí;on7.osa. 

DUQIE. 

Roina ajxora la vi'rjii'u'nza 

Y el teiuor que della nac«í. 

LKoMiilU. 

Yo liaré que tu anior la ven/.a , 
Ponpie ya saln'S qm» liace 
La niilad el ((ue ciiiiiit'nza. 
rna cosa solamenle 
Fall:i, DiKpie , por ari'imo 
I)»* la coníiulsla presciih» ; 

Y es obli^ar á su priino ; 
^me ('l pi'i-suadilla uii piiricnto 
A (luieii parle (K'l liuiKir 

Y (le sn deshonra cube, 
Hace il peiigro nu'iior. 

Dl OIK. 

T:i ¡njí''nio nii dicha alabe , 
'l'w li'uitad, hi iirini' aiiior. 
¿.Nm es bneiio ipie habia einiado 
('.(111 a(pi('sle liii por A'i 

I.K0>(»UA. 

C.áiids es noble y honrado ; 
.N(» li' dcclares con (''1 , 
I'or si acaso alboroludo 
l.lejía á pcrderle el rcspcto. 
Yo lo dispoiidiv iiicjo!': 
\^iu' soy innjcr, en cU'io. 
Liicñbrcle (Íc Ui anioi' 
iil pcnsaniiciilo sccii lo, 

Y (Íile (pie si lU'Sca 
Scrvirle y tcncrle jiialo , 
Con nias IVcciicncia iiie vea, 
> c(»n prutlcncia y rccato 
C.uaiilo lc dijrrc cr.'a , 
roripie cii ilainic :^:isli) á mi 
i'.slril-.a lodo lu ja-isIo, 

i»rc>CK. 
Diccs bicii , yo lo haic asi. 

LKÜNORA. (Áp.) 

Y yo con caslijj;o jiisío 
M(» pienso vengar dc ti , 
llacii'ndote nii tcrcero, 

iMies quc tu terccra nie haccs. 

Di'orE. 
Si á Sirena por ti adipiiero, 
Despuis con eteinas paces 
Sei'NÍrte, Lcoiiora , espero. 

LKOXOIiA. 

Cárlos viene ; el declararte 
Kxcnsa con ('l , y di 
(^)ue el servirme'es agradarie. 
¿Knviarásle luego? 

DL'QCE. 

Sí, 
Luego , Duqiiesa , irá á hablarte. 

{Vase Leouora.) 

ESGENA VIII. 

Cu\RLOS. — KL DUQUE. 

C.ÁRLOS. 

¿Qué mauda vuestra oxcclcncia? 

DUQUE. 

La baronia de Flor 



I Kstá vaca , y el valor , 
Carlos , de vuestra presencia , 
Por dueño hoy ha (le tener. 
Rarou dc Flor sois desdc hoy. 

CÁRLOS. 

Tu esclavo , sí , a(piesto soy. 

DUQCE. 

Dicen (lue llega á valer 
S(fis mil ducados d(f renta ; 
Mas yo promelo aumentarlos 
Cm ()tras merc(Hlcs, Cárlos; 
Que os teiigo miiy por ini cuenta. 

CÁRLOS. 

Ya deseo que sc olVezca 
Ocasion eii (]ue poder 
Coti algun servicio hacer 
Que taiita merced nicrc/.ca. 

La cpie entre maiios traeis 
lOs le piiedc bicii ciiinpiir, 
|Si inc dcscais scr\ir, 

Siguii me lo promctris. 

CÁÜI.OS. 



Sc eniplee vueseñorfa 
Kn pensamientos ajeuos , 
Y mejore de aíicion ; 
<^>ue por lo bieii (pie le está , 
i iia tercera tendrá 
Kii mi , con obligacion, 
.\un(iue lo sieuta y mc jiesc , 
De acudir desde este dia 
A su gusto. 

CÁRLOS. 

Esposa niia , 
;.Quc modo de hablar es cse? 

ESGENA XI. 

Lx PAJK. — SIUENA , CARLOS. 

PAJE. 

\ vueseñoría espera 
La Dmiuesa. 

SlRENA. 

¿Amí? Ya voy. 

CÁRLOS 

. Quc es esto , prima ? 

SIRENA. 



.1/í. ;, .Mas (pie es la nierc "d tan cara. ,>,.:,„..„. sino tercera^ ^*^^ 
ue (luicni uue intcrccsor * *""** vrl. ^Tcl-ÍS!'^.^' 



Que quicní qu( 
(ioii Uii csposa s/a eii su anior? 
.Morin? si sc dcclara.) 
Digaiiic viicslra excclcucia, 
l)c mi ¿('11 qué se scrNÍrá'? 

DiyrK. 
La Diupiesa os io dirá, 
Id , Cárlos, á su presencia : 
I llaccd lo qiie eila os maiidare , 
! Dalde giisto vos ; (pie asi 
! M(> tciidréis coiitciito á mi ; 

Y adxcrlid ipic norepare 
Kn pcligros de lioiira (') fama 
Vucsli'o rccclo; ipic á lodo 
IN»r libraros mc acomodo. 
.Viidad , que Leonora os llama. 

CÁRLOS. 

Dcclaraos mas, gran señor; 
Mirad que confuso (piedo. 

DUQÜE. 

Cáiios amigo , no puedo ; 
i'^lla os lo dirá mejor. 
ilaced diligentc vos 
Lo (jue os pide y aconscja ; 

Y advertid (pie 'si se ípieja , 
ilemos dc rcñir los dos. 



{Vase.i 



ESGENA IX. 

CAHLOS. 

¡ Hay coiifusion mas extrafia ! 

¿LaDuqucsa iio me aiiinia 

l^u'a qiie sirva á mi prima ? 

¿ No ha quc el duqiie de Brelana 

Sin seso por ella anda , 

Dos afios? ¿Pues cómo agora 

Mc pide que hable á Leoiiora , 

Y cumpla lo que ukí inanda ? 

Klla manda que á Sircna 

Sirva , y me promele dar 

Para g(')zalla lugar ; 

Kl diuiuc tambien ordcna 

Que obedezca á la Duquesa : 

Si cl obedecer mc (*slá 

Tan bien , ¿ qm» pena me da ? 

¿Qu(; lemo? de (pic me p(»sa? 

IHies coii el Duque y Leonora 

(iiimplo con mi amoV ardiente , 

Digo (pie soy obediente 

Mas ((ue unfrailc desde agora. 

ESGENA X. 

SIRENA. — CARLOS. 

SIRENA. 

Por muchos años y buenos , 
Aiuque sea á cosúi mia , 



{Vanse Sirena y el Paje.) 

ESGENA XII 

CARLOS. 

;. Tercera ? ¿ Como ó dc quicu? 
•.;¡elos, ariadi esiaboiu^s 
!)e eiiredos y coiifusiones 
Para (pie múerte me dcii. 
¿Kn (pié eiicaiitameiito estov? 
¡ Válgame Dios í ¿si lie perdido 
Con la ventura el seiitido? 
¿Qu(> hechi/.os in(> espantan hoy? 
Leonora ayudarme ordena ; 
KI niismo (liKiue mc obliga 
A (pie la obcdczca y siga ; 
Yo adoro solo á Sirena ; 

Y cuaudo mi amor esp(>ra 
(lOzalla , y su esposo soy , 
Se va , y íne dice : «no soy 
Prima ya , sino lerciTa« . 

¡ Ah corte llena dc encantos ! 
Librcmc el ciclo de ti. 

ESGENA Xm. 
OrRoPzVJE.— C.VRLOS. 

I'AJE. 

Kl Duque os Ilama. 

CVRLOS. 

¿Amí? 

PAJE. 

Si. 

CÁRLOS. (.4p.) 

Despertadme , cielos santos. 

PAJE. 

Mudad vestido , qiic quierc 
Salir con vos á roudar. 

CÁRLOS (i4p.) 
Sl se Ilega á declarar , 

Y á mi confusion luz diere , 
Yo escribiré esta quimera. 

PAJE. 

¿Venis? 

CÁRLOS. 

A vestirme voy. 
(Ap. ¡ Que me dijcse : «no soy 
Príma ya , síno tercera ! » ) (Vanse.) 

Vista exterior del palacio. 

ESGENA XIV. 

LEONORA T SIRENA, ó una ventana. 

LEONORA. 

Digo poes , Sirena amiga , 
Que euando á Cárlos hablé 



YlecoDtémifatiga, 
Tan de mi parte le liallé , 
Que no sé cómo te diga 
El gozo que rocihió , 

Cuaii pocos cslorl)os puso 

Ní de oirme se altiM-ó , 
N¡ me respondió coiifuso , 
Ni al rosiro el color uiudó ; 
AiUos alesrc y liuinaiio 
Mi dicha nizomaiiiücsta, 
l*ues de puro corlcsano , 
En lugar de la respwsta , 
Los labios puso en nii mano. 

SIRENA. 

iPues tan presto , gran Sí'fiora? 
Mirad que es Cáríos discrcto. 

LEONORA. 

Marquesa , Cárlos m(^ adora ; 
El teinor tuvo socreto 
Lo que manifosló agora. 
Vn aíio , y va para dos , 
Há que se muerc por mf. 

SIRKNA. 

Para en uno sois ios dos. 
( Ap. ¡ Que 110 ine arroje de aqui ! 
¿El firme, Cárlos, sois vos? 
¡ En tierra á la primcr prueba ! 
¡ Si una mujcr s<> niudara , 
Que en si lu iiioonstancia lleva , 
Que tanlas vocos oii cara 
La dieron todos coii Eva ! 
¡ Ay hombres , hoinhrt;s ! ) 

LEONORA. 

Parece 
Que de mi hien te ha posado, 
Pues mi dicha te onmudece. 

SIRK>'A. 

Tióiiome puesta on cuidado 
\'A jií'li^ro á que se ofroce , 
sí a sahollo el Üuque alcaii7.a , 
Mi príuio. 

LEONORA. 

Amor os disoroto , 
Industriosa la vongaii/.a , 

Y en las maiios d(>I socroto 
No hay rocclos de ni(idan7.a. 
Para osto te he moiiostor, 
No para que á Cárlos liahh^s. 

SIRKNA. {.\¡).) 

: Frágil llamais nuostro st'r, 
Hoinhros, y en ol sor niudahles 
Sois ménos que una iiKijor ! 

LEON RA. 

¿ Sahos lo que ho colcgido 
Del pesar que has oiisoñado 
A la suorte que he t(Miido ? 

8ue s¡ á Cárlos he liainado , 
ebe de ser tu escogído. 
Bien le quieres. 

SIRE?IA. 

Si te ongaña 
Tn sospechosa quinKTa , 
Cré qiie no soy tan oxtraña 
Si amara , que iio quisiora 
Ser duquesa de Drotaña 
Has que ser dama do Cárlos. 

LKONORA. 

No sé : de celos me inuero. 

SIREIVA. (Ap.) 

Y yo no puedo ocultarlos. 

LKO^oRA. 

Gente ha venido al torrero ; 
Masyovendré á avoriguarlos. 

ESGENA XV. 

EL DUQUE T CARLOS , de noche. 
LEONORA, SIRENA. 

DUOL'K. 

Tkiidor, no busques rodcos , 



EL PRETENDIENTE AL REVES. 

Que ya conozco la caiisa 
Ponpic taiito dilicultas 
Lo que niis p(Mias to niandan. 
Por nias (pic ciicuhrii'lc nicns»'s, 
La turhaeion cou qu(? hahlas 
Me ciisoua por cl alioiito 
Las traioioii(>s do tu aliiia. 
No os la hoiira dc Siroiia 
La (pio rocolas y guardas , 
Siiio ol t(Mi(M'Ia, 011 iiii agravio, 
Mas quo pi'iiiia , por tu dama. 

CÁRLOS. 

Gran sofior, sos¡oj;at(» , 

Y 0011 la cóÍ'M'a oiivaiiia 
KI (Miojo , (pio to iiicita 
Siii razon á la V(Mi}:aii/.a. 

i, Qiié has visto oii iui (pic lc ohligue 

Y á cr(MT to poi'súada , 
IIaci('Midoto conipctciicia , 

Quc á mi priiiia adoia nii alnia? 
¿Así so oiiciihro cl anior, 
Qu(í (Mi .sor iiino luiiioa calla , 

Y on sor fuo}ío niaiiilicsta 
Doiide vive en liunio y Itamas? 
.\o ino t(Mipis por taii vil 

Quo si yo á SinMia aniara , 
AiiiKpK^ tu vasallo soy, 
Sufriora (nie la sacaras 
Do Rolvallo , y la triijcras 
.\ tu corte y á tu casa , 
Doiido cr(M'i(Mid() niis colos , 
Mis toriiKMitos aiiuKMitaras. 
Qiio yo si(Mita , siiMido uohle , 
Qiie lorcoro vil nio hajías 
Do qui(Mi, por S(M' priuia iiiia , 
.Mo ha (l(> cahor de su iiifaniia 
Taiita parlo, no to (^spaiitcs , 
Pu(>s sahos lo quo Ih'ctafia 
Me (*siiina, y ((iio soy tii deudo, 

Y de lo inojor d(i Krancia. 

m:QiE. 
;.Pu(»s qiK» afi'(M)ta so to síjíuo 
1)0 (iiic ciiiii|ila nii osporau7.a 
Tu prima , y la }J[occ yo , 
Si cuaiido liio salisfa¿a, 
Daiido á L(M)iiora la inuorte , 
La has tU^ v(m* outroiií/ada 
Sohro mi silla diical 'i 

c.uu.os. 
Ilahlar siciito (mi la vontana. 
Mira , graii s(M*inr, (pio pidon 
.Mas recato osas palahras. 

DrQL'E. 

¿Qu¡(m puede scr? 

CÁRLOS. 

Fácilmonte 
Lo sabrás , sí ovondo callas. 

siRKNA. {A Leonora.) 

Mal sahos qui(^ii os Slrcua : 
N¡ he dado iii (lai'(^ oiitrada 
En mi vida á aiiioi'os locos 
Siu ohras y cou palahras. 
nrQCK. 

(Habla aparte con Cárlos.) 
¿.No es tu priuia ? 

CÁRLOS. 

Ella paroce. 

DUQUK. 

Cárlos , disculpas no hastan 
A asogurarmo do tí : 
Si iirotoudcs counrinarlas, 
Haida coii SinMia a^ora ; 
Fiii^o (|ue 110 to aeoinpana 
Niiiguiio , y colo^ii'áii 
Mis colos (l(» tus palahras 
Si la prot(Mi(los ó iio. 
La oscuridad nos ampara 
Para (luo vorme no pueda ; 
Asi safiré si nie eugaua&. 






CARLOS. 

¿Qué la tengo do docir? 

DrOL'E. 

Dosdonos, dcsoouliauzas, 
Colos, ahorr(ciini(Mitos, 
(ion (|uo la provo(pK*s, y hagas 
Quo tc rosiuiiida : V(M*(í 
.Mis sospcciias coiilirniadas 
mas Ürnie tu I(*altad. 

CÁRLOS. (Ap.) 

¡ Hay confusioii inas oxtraña ! 
I)csía v(»z nii |»oca dicha , 
DáiidouK» la luiKM'to, saca 
Año y niodio dc sccnMo, 
Para'avcr};ou7ai'iiio, á plaza. 
¡ Oh poligros (l(*I lioiior ! 

KrQlK. 

¿No Ilogas? ¿Qu(í tc acohardas? 

CÁRLOS. 

Lo quo he de d(M*ir prevongo. — 
¡ Ah de las rojas ! 

SIRKNA. 

¿ Qii¡(Mi llama ? 

CÁRLOS. 

Cárlos soy. 

LEO>OR\. 

(Habla aparte ton Sirena.) 
Oye, Manpic.sa. 
Do los colos (pic nic caiisas 
Ilas dc ascguraruic afioi'a. 
No digas (pic á la \(Milaiiu 
i'^stoy contígo. 

SIKKNV. 
¿PlK'S (pi(í? 
LKONOKA. 

Fiiigo quo p(u'(pic iiK> ania 
Y 011 niis iiicinoi'ias s(> (XMipa, 
PiiM'dcs (»1 sc.so y lc ahrasas. 
Pidcle celos (I(? iiii. 

siniSA. (Ap.) 
So los pcdín'í siii caiisa. 

LKONOItA. 

¿ Qu(í dices ? 

SIRKNA. 

Quc por sorv¡rte, 
Qiiioro hacor lo (pic uic niaiidas. — 
¡ Ali ('áilos! ¿roudaiido vos? 
;.T(Micis cu palacio «lauia? 
;,.No os dcjaii doniiir sospoolias? 
¿Liorais dcsdou ó niiidaiizas? 

CÁRI.OS. 

¿QuitMi os inclo á vos (mi oso? 

SIHKNA. 

;,S(T vuostra priiiia iio hasta 
Para corror |)or lui cuciita 
Vuoslras diclias ó d(>s^rac¡as? 

CÁRLOS. 

¡ Pues qué ! ¿os p(Ml¡rine eso celosf 

SIRKNA. 

¿Fuora mucho? 

CÁRI.OS. 

S¡ nio cansa 
Vncstra moinoria do siicrt(», 
QiK» no liay oosa nias contraria 
Para ini giisto {\uo. o¡r()S, 
}, Por qu('» coii vucstras palahras 
A^iiais do nu's p(Mi.sain¡(Milos 
Pi'ctiMisioucs y cspcraiizas? 
¿ Hcos qucrido yo jauiás? 

SIRKríA. 

¿A mu? prop(')s¡to y causa 
Kslanoiiaís disparátcs ? 
¿Pidoos yo (Micula taii larga? 
¿ lloos rogado (pic uic anuMS 
Alguua vcz? ¿QiK' ciuhajadas 
Dc ni¡ partc os solicitan? 
¿ Qué papeles os (Mifadau ? 



30 

¿Qaé prpndas mias adornan 
Kn imblii'o viu'slras j^alas, 
Y eu Si'cvei'j vin'slros ^iistos? 
Si burlando os pr« ^uiitaba 
Por la dama ciue «)s drsvcla 
ÍBucn pniVfcliu, priuu», os haga), 
Dosdc aqui, por uo cnl'udaros, 
Juro uo uabiuros pulubra, 
N¡ veros. 

CÁRI.OS. {Ap. al Diique.) 
¿ Estás conleuto ? 

siREXA. (Ap. á Uonora.) 
¿ Vives ya dcsougafiada? 

DUQUE. 

Cárlos, prosij;;uc tu tcma ; 
(JufUK' c!KUU!ira la uracia 
be aqui^llos dulccs dcsdcnes. 

LKO.NORA. 

Sirena, pn sio lc causus 
I)c asctíiunr cl ainor 

Y fi' qiu* liárlos uic jíuarda, 
Cuuuno iH)r uii tc dcsprccia. 
Mucstra quc cslás cuujada, 
Piili'lc cí'íiis pí»r uii , 
\ í'ulrcli'iijíau mi cspcranza 
Lstus burlas. 

SIR'..5A. (Ap.) 

Kslas vcrus, 
Dii ás mcjor, |»u« s ine uiatan. 

IH'ÜUK. 

Vcamos cíuno lc airas ; 
Cárlns, ciiójala; acabu. 

OARI.OS (Ap.) 

\ {^iu' á csto cl l)u(¡uc me fucrce I 

¡ Av Sirciia dc mi ahua I 

¡ Ci'td «h»líi'S dc cslar conniigo ! 

nrucE. 
¡ Quii cspcras, Cáilos? 

cvHLOS. (A Sirena.) 

.Mi (lania 
!>(ir vos, Sip'ua. nic iiiiru 
Si •ipccliosu y u:.'ravia-la : 
CclüS ticuc (le (pu' os «piicro; 
!)ms dius liá (¡lu' 110 III.' liulila 
|N»r vcriut' c«»i; vos liablur; 

Y siii i'l sol d • sii caru, 
; Quc Uc «i.- I;uc:r? A iiií mc ¡m[>orla 
Í.u vida cl ascjíiirarla, 
Auncpi • .'•••a á cosia vu'.stra ; 

Y piU'* •• s vu p(M'o ó iia'l:!, 
N'i mc* í .'liN'is !ii 111.' mircis; 
An'cs ciiaudo iMilran* oi\ casu 
!>.'l l)Ui|u«', si os cocoiitrári', 
iA'íiad vos por olru sala. 

Lr.o>onA. (Ptira si.) 
Mis cclos lia ¡H'uctru'lo : 
Para asi'íí'irar mis u:»sías , 
.M''nosprccia á la Muniucsa. 
¡ Üh amor discrcto ! ¿qué os íalla? 

CÁRLOS. 

Kslo, Sircjia, os su|.l¡co. 

SIKE>'A. 

Eso mismo iniaginaba 
IVdiros, Cárlos, yo á vos ; 
yue dc rcsistir cansada 
Prctciisioncs dc dos afios, 
üa píídido la coustaucia 
I>c un amaiitc, á qui' ii ya quicro, 
Ku mi pccho cncciKh r brasas. 
T'C vos »»stá rcc(»loso, 
r.onfáiidoos los pasos anda, 
iucdi' muclK», y haráos mul 
Si haMaiido c ':';nv!íXO os hul'a. 
No ulcsis los (\jos á vcrmc. 

CÁRLOS. (.'\p.) 

í C()mo ; ay ci •los ! si cso pasa, 
Y el Dui|uenii honor usurpa, 
Cómo no tonio vcnuajza 



GOMEDIAS ESCOGIDAS DE TIRSO DE MOLINA. 

De mi mismo? Mas dirálo 
Cclosa de mis pulabras. 

DUOUE. 

Cárlos, sí mis dichas oycs , 

Llcga á abrazarmc. ¿Qué aguardas? 

IMdcme largas alliricias. 

f, No vcs cónio sc dcclara 

Kii mi favor la maniucsa? 

¡ Oh venturosa mudauza, 

Oh averiguaciou discrcta, 

Oh iirmcza bieu empleada ! 

CÁRLOS. 

Pues de fíngir dcsatinos 
Taiito intcrcs tu amor saca , 
Fingirmc C(*loso quiero. 
Vcamos en lo que para 
Tanta quimera. 

DL'QOE. 

Bicn dices. 

CÁRLOS. 

(^Ap. Hablemos verdadcs, alma : 
Auuque la vida nos cucste , 
A luz mis dcsdichas sul^an, 
Uonipa mi agravio cl siíciicio, 
.Mudo fui dos años, basta.) 
¡ Con qué pcqucña ocasiou 
.Me das á entciidcr, iii^ruta, 
Que eres mujcr, y qm* cs facr/.a 
Pagar pccho á la mudaii/u ! 
Ya yo S(» (pic ul Duquc (luicrcs ; 
Quc'^ á 110 amullc, uo bastaran 
Para trucrtc ú su cort(i 
Pcrsuusioucs ni amcnazas. 
(íoza, cii mi agravio y tu ufronta, 
Su amor niudabh^ y tu iiifumia ; 
Quc para uo vclla yo, 
.Mucrtc mc dará csta daíja. 
(Vase á dar cou la dai/a, y tiinele el 
Duque.) 

DIQUE. 

Cárlos, para burlas sobran. 
¿ lilstás loco ? 

CÁRLOS. 

¿ Pucs pcnsabas 
Quc me mataba de vcras? 

DCQCE. 

Ks de suerte la cilcacia 
Con que c(?loso tc iiiigcs, 
Que por instautes me cugafias. 

CÁRLOS. 

Todo es de burlas. {.Ap. ¡ Ay cido 
Si de veras me matura ! ) 

LEONORA. 

¿ No vcs que cclos te pide ? 
Luego mis sospcchas claras 
Dcsengaiios avcrigiian. 
¿Qué es csto, Sirena? 

SIREÜA. 

CaHa, 
Qne lo dice porcpK» temc, 
Siendo dc mi sangre y casa, 
(^iic con los dcmas U» injuríe. 
Porque veas si tc ama, 
Dc ti le he dc pcdir cclos. — 
('árlos, si agora mc maudas 
Que ni tc hablc ni vca, 
Y cstá cclosa tu dama, 
¿ Por íiuc mc iniurias asi ? 
¿Por (jiK» mudablc mc llamas? 
( :omo primo te hc querido ; 
Nunca ha pasado la raya 
!)«l par(»ntcsco mi amór; 
nuc ya v(»s, si la pasara, 
í.os c(.'los (¡ue tc pidicra 
l)c la Duquc.^a, á (luicn huhlas 
A costa dc la lcaltad 
Que al Duque tu anior quebranta. 

DUQUE. 

¿Cómoesesto? 



CÍRLOS. 

£1 vermc bahlat 
Con la Duqucsa , á quieu maiidas 
Que á menudo sirva y vea, 
La ha dado, grau Si'ñor, causa 
i^ara pcusar tal inalicia. 

DUQUE. 

Ks discreta : no mo cspanta; 
Que hay ocasioii de creerlo. 
No se te dé, Carlos, uada. 

SIRENA. 

Sí afrento, porque amo al Duque, 

Tu linaje v mi prosapia, 

¡ Por eso le honrará mucho 

La lealtad iiue al duque guardas ! 

X'áyase uno por lo otro ; 

Si quieres que calle, calla, 

Y adios, que siento rüido. 

LEONORA. 

¿Adónde vas? 

SIREIIA. 

Nosé. 

LEONORA. ^ 

Aguarda. 
sire:(a. 
No puedo. (Vase.) 

leo:íora. 

Confusa voy, 

Y enlre temor y cspcranza, 
No sé si C6rlos me burla; 
Mas yo lo sabré mafiana. {Vase.) 

ESGENA XVn. 

EL DUQUE , CARLOS. 

DUQUE. 

Ya Sirena se entró dentro. 

Y tú, Cárlos, en el alma 
Te has entrado de manera, 
Que ha de Ilegar tu privanza 
Hasta igualurte coumigo. 
Marqucs ercs dc Aiiguiana. 

CÁRLOS. 

Gran señor 

DUQÜE. 

No liay para qué 
Me dés por aqucsto gracias. 
Mucho a la Duqucsa debo ; 
Ve á mcnudo á visitarla ; 
Que de su gusto depende 
Mi dicha. 

CÁRLOS. {Ap,) 

Ciegas maraüas , 
Vosotras me mataréls. 

DUQUE. 

¡Ay m¡ Sirena! 

eÁRLOS. (Ap.) 
\ Ay ingrata ! 

ACTO TERCERO. 

Salon del ptlaeio. 

ESGENA PRIMERA. 

LEONORA.--CARLOS. 

LEONORA. 

Cárlos, ni sois obcdlcnte 
A lo quc cl Duqiie os ciicarga, 
Ni coii dilucion tau larga 
Dais mucslru dc diligcnte 
l'n año há quc mc jurais 
Quc tcncis amor á (luicn 
í)s dije quc os (iuíitc bien ; 
Y tan poco lo moslrais, 
Que cuaiido os allano cl paso, 
Rcspondicudo mal y tarae , 
dais muestras de cobarde, 
haceis de mi poco caso. 



u 



CARLOS. 

Raj tantas contradicciones, 
Senora, en lo que mandais, 
Que aonque estorbos ailaaais, 

Y dais lugar á ocaslones, 
No mc puodo porsuadir 
Que es seguro aqu(*ste amor. 

LEONORA. 

No hay, Cárlos, sordo poor 
Que aquel quc no (luiere oir. 

CÁRLOS. 

Vucscloncia mc ha mandado 
Que hable á Sircua. 

LEONORA. 

¿Pues? 

CÁRLOS. 

Y para gozar despues 
Esta ocnsioii sin cuidado, 
Dice que toma á su cargo, 

Por mas que v\ Duquc se ofcnda, 
Que uo lo sopa ni eiiticnda. 

LEONORA. 

Dc todo aauoso in(> eucargo. 
¿Qué liay de dilicultad 
En eso, qué os da cuidado? 

CÁRLOS. 

Mucho. El duque mo ha mandado 
Que de vuostra voiuiitad 
No salga un punto, si intcnto 
Privar con éf, conio vois, 
Por(iue dc quo vos lo csUiis, 
Pende el ostar ól coiitonto. 
Por otra parte onlotiuoce 
Por Sirena, y cada hora 
La sirve mas y onamora ; 
Pucs ¿cómo s'o compadcce 
Amalla, y maiidarme á mi 
Que cuanto vos nie digais 
Kjecuto , s¡ gustais , 
Pues vívc Sirona aqui , 
Que la hable y que la goce? 

LEOXORA. 

¡ Cómo ! 

CÁRLOS. 

¿No mc dais promosa 
De hac(*r cómo á la Marquosa, 
Que este favor reconoct», 
Alcanco, por mas que intente 
Mi dicha el Duquo ostorbar, 
Dáiidome industria y lugar 
Para la merced prosonte ? 

LEONORA. 

iQue á Sirena alcnncois vos 
Os tengo yo prometido ? 

CÁRLOS. 

Como la coTie os olvido, 
No mo ospantan^, |)or Dios, 
Que lo que agora dijistes , 
Lo havais olvidado va. 

LEONOHA. 

(Ap. Modrado ini amor ostá.) 
¡Lindam(>nto mo onicMidistes ! 
1 Segun oso de Sir(>na 
Há un año quo .sois ainanlc ? 
CÁRLOS. (Ap.) 

iQu^ mudan7.a on un instante 
Mis dichas hoy dosordena? 

LEOXORA. 

¿Y que por ciorlo tuvist(>s 
Qiie yo, («árlos, os sorvia 
Con Sirena de torcora ? 

CÁRLOS. 

Vos ¿no mc lo prometistes? 

LEONORA. 

Aigun planota torcero 

Me debe de sor propicio, 

Puos rae da ol Duqiio oso oficio , 

Y de Tos tambíen fe adquicro. 



EL PRETENDIENTE AL REVES. 

A amaros me habian movido 
Golos dol Dufpie imiiortunus, 

Y por huir do los unos, 
En los otros ho caido. 
Poro porquc «o nlogucis, 
Cárlr\s, (l( sdo hoy igiKiraiioia, 
V, píira ojeninlo d(! Fraiicia, 
Puí s os of«*n(í(% os vonjiUris 
Dcl (iiiqiKs cuya loouia 

A pcrsiiadirin:*' lo obüga 
{}iw á SirciiH sii nnuu* diga 

Y conqiiislo su li(>rniosura ; 
Los oj(»s ho pufsio 011 vos, 

Y la voluiitnd tuuibiiMi. 
VongariKis iios cslá l)i(>n 
(Puos nos ofondo á ios dos) 
Dol du(|U(' ; (|uo do Sirfua 
Ya he v(mií(Io á poi'suadirmo 
Qiio 110 os laii Odnstuiito y tii'me 
(iOino eu Brctaíia sc siioiia ; 
Puos á 110 ostorballd yo, 

Ya ol duquo roiidido 'liubicra 
Dianiant(>s do nccro, cu ccra, 
Que el tiempo y oro ablandó. 

CÁRL(JS. (Ap.) 

Eso anocho á uiia V(>iitnna , 
S¡t>udo tcstigos los ciclos, 
Lo oyoroii mis jiislos cclos. 
¡ Ah Siroiia ! al iiu liviaiia. 

LKO.NOIIA. 

Procurad corro.'<i»oiidor 
(^ouforino ini voluiitad, 

Y (>xoii.<ad la (Miciiiistad 
1)0 una cclosa iuujor 

(^uo .su aiuor os iiiaiiirK>sta. 
Porquo nl du(|uc l(> diré 
Lo (pK? do Siroiia S('; , 
Si me dais ninla rcspuosta. 
cÁiu.os. (Ap.) 

A tanta do.s(>nvoltura , 

Dolito os ol rospoud(*r. 

¡ Ah Sirona ! al iin niujor, 

Sol de enero, (lue no dura. .. Vase 

ESGENA II. 

LEONOIíA. 

Sin rosi)ondorm(» S(> bn ido ; 
P(>ro uo liny do (pní (\«;pnutar, 
Quo hny niíiolio (luo ooiisultar, 

Y va i\¿ colos pordido. 
A haoor (>l cfclo (mi ('I 

Quo (Mi nií los dol diunio han hecho 
Sli amor voré satisfi>clio, 

Y nii vongnnzn cruol. 
No pioiiso yo (pio osarú 
Dcoir nl I)u(iu(>, s¡ cs sabio , 
Quc por v(Migni'ni(», l(> agravio, 
Porquo satisfccho ostá, 

Si lo (I(H'lnro of(>ndi(ln 
Qitv (Mi su oonipct(Mi(M'n Ilnma 
A Sircna priuin y dnuin . 
Lo (1) (luo pcligra .su vidn. 

ESGENA III. 

SIUENA. — LKONORA. 
siRF.NA. (Sin ver á la Duquesu.) 

No (in(>iio (>ii loda la casa ; 
Mas si íos C(>los so' lucgo, 
;l(1(HIio hn (h> tcn»T sosicj'o 
Qui(>n (Milro c(>los s«- nbrasa? 
¿Cáiios üonc ntr(»viniionto 
l)(> docinno h nií on la carn , 
Quo hny (mi ca.sn (iiii(>n ropnra 
Kl giisti) (pK» (>n vcllo sioiito ? 
¿Cárlos vuolvo (>I paso atras 
Quo mi amor llovó adelantc ? 
¿Cárlos me dicc iiiconstante 

(I) De lo. 



37 



Qae no me ba amado jamas? 
¿Obligacioiios olvida 
Cárlos, mudable y cmel? 
¿Que cuando encuentre con él, 
Qii(> 110 lo niire me pida? 
f, Qu(* (>che por otra sala , 
I'orquo hay (luien le nida celos? 
¿Asi pnga Cárlos ¡cielos! 
A (luiou no solo le iguala, 
Siuo á uu du(iuo te antepone , 
Que quiso du^iucsa hacorme? 
¿(iúrlos se atreve á ofenderme? 
Kí soso y vida pordone , 
Pu(>s raxon es que le pierda ; 
Que no es mujer de valor 
La que perdiendo el honor , 
Queda viva ó queda cuerda 

LEONORA. 

iQué cara es esa , Sirena? 
Mala estais. 

SIRE?(A. 

Habr.í ocasion , 
Porque la ind¡sposicion 
No sabe hacer cara buena. 

LEOÜORA. 

Ayor ostábados sana , 

Y lioy tí>ii(>is oolor mortal. 
Mns ¿ que os hi/.o anoche mal 
El sereno á la ventana? 

SIRENA. 

Bíen pucde scr ; no lo sé. 

LEONORA. 

Si tan indispu(>sta andais , 
¿Por (lué causa madrugais? 

SIRENA. 

Por morír , señora , en pié. 

LEOXORA. 

í, Morir ? No tanto como eso. 
Cclos S(>ráii ; qiio (luien ama , 
Nuuca haco con C(mos cama; 
Que tieneu humor travieso. 

SIRE?(A. 

¿Y'ocelos? 

LEONORA. 

A lo que escucho , 
Pucs madriigais, no son vanos; 
Lo (iu(> tieiKMi de villanos 
L(>s nac(> mndrugar mucho. 
.Mns como (mi la facultad 
Do anior vais tan adelante , 
Madrugais como ostudiante. 

SlRENA. 

Sefíora , ¿ qué novedad 
De hablar os esa? Repríma 
Vucselencia.... 

LEO?;ORA. 

No me engaño : 
Cárlos dice quo há ya un año 
Quo os 1(> cátedra de prima, 

Y go/n la propiodad : 
Coino (>s priino v le (luereis, 
Priinog('>iiito lo íiacois , 
Mnniucsa, cn la voluntad. 
Cdosn (Stoy: quc aumiue jura 
\o hnblaros por mi ocasion , 
Si os do iin año el aGciou , 
Dificil s(>rá la cura. 

Y' do vos (>stov qu^osa , 
Piics 110 osáudoos doclarar 
Conniijixo , dístos lugar 
A nii pasion amorosa. 
Aniad al Du(iuo , Sirona, 

Y no dcis á una pasion 
Coii S()S|)ochas ocasion , 
Si la l(>ngua desonfrena , 
Que se diga lo (lue pasa. 

i Ksta noche os ha de hablar ; 
' Todos .su(>Ion imitar 
, A ^u dueño en uiia casa ; 



7)8 



COMEDIAS ESGOGIDAS DE TIRSO DE MOLINA. 



Yo knito a1 Thique en los modos 
De su loco frenesí ; 
Iniitadmo vos á ini , 

Y dcsquitémoiios lodos. 

SIRKNA. 

Pordóncmp vm'Sí*Ieiicia ; 
i)ue n(» puiMlí) rcspondiT. 
( .\p. Hoy , C.árlos, tioiips de ver 
l)c nii at;i'av¡<> la í'xperieiicia , 

D.' lu ItMillaíí qii:» lias qnobrado, 
IK* un secr(>to ninl guardado , 

Y nna rota oliligacion. ) ( Vase. ) 

ESGENA IV. 

LFONORA. 
Ks roloj la voluiitad : 
DesconciM'tada una ru(»da, 
No hay (piitMi coiu^iM'talle pueda, 
Si no cs con diílcultad. 
La ru(Mla han d(»sc(»iiC(Ttado 
Los cclos (pic anior labró, 

Y |>ncs im t(Mijro ónhMi yo, 
N'ada lia de andar ordeiiado. 

ESGENA V. 

EL DUQrK.— LEONORA. 

uryri;. 

Dn«pH»sa , si v(>rin(» sano 
I'onpic os ador«', qncreis, 
¿Qhiio (mi nii cnra poncis 
Tan lil)iani(Mite la niaiio? 
¿ Por quó la vais aiarfjando , 
Pues cuaiito futM'C mascorta, 
Mas, mi Leonora, os importa? 

l.KOSiiR.V. 

Do vicio os vonis (¡uejando. 
í, Tan niala nocluí tuvisles 
I.a pasada (Mi el terrero , 
I)onde á nnas rejas de acoro 
De ccra un dianianle vistos , 
One del nK'dieo dais qiiejas? 
I)il¡{;encias niias fiK'roii 
Las (|ue favor os li¡e¡eron , 
No la uocliü ni las rejas. 

i Luopo ya os coiitó Sirena 
Lo que con ella i»as(í ? 

LKO>ORA. 

Si industriada dc iní fué , 
¿Quc mucho? 

m'QUE. 

Osó mi peua. 
¿ Estábades vos allí ? 

LEON0R.V. 

¿ A quó propósito ? 

DUQUE. 

Debo 
Mucho á Cárlos ; mas no es nuevo 
Servirme Cárlos asi. 

LEONORA. 

Antes le dobois tan poco , 
Que si algun estorbo inipidc 
Que de su rigor se olvide 
Sirena , y no os traiga loco , 
Es Cárlos , qne por no hacer 
Lo que le mandais , no hacc 
Mi gusto. 

DUQUE. 

¿Pues de qué nace 
Su rebelde proceder ? 

LEOXORA. 

De que tos no le mandais 
Gon eficacia que acuda , 
SiD poner estorbo ó duda , 
A servirme : si gustais 
Ver este imposiblo llano , 
Mandi(teelo con rígor. 



DUQUE. 

Esto será lo mojor. 
Ilarálo , como villano , 
Por fuorza , pues iio lo hace 
Por bi(Mi , como bien nacido. 
Llamalde. 

LEONORA. 

El niisino ha venido. 
Voime. 

nUQUE. 

Si no satisface 
A Mioslro gusio , desde hoy 
Satisfará nii venganza. 

LKO^ÍORA. 

De él oslriba la osporanza 

Que de la marqucsa os doy. ( Vase. ) 

ESGENA VI. 

CARLOS. — EL DUQIIE. 
cÁRLos. ( Para s( al salir. ) 
Porque ol fu(»go no me ahogue 
Dol ven(Mio que provoco , 
No oso parar : conio ol loco , 
(iOnio ei (|ue Iia loniado azogue , 
Como el briito (pie lia perdido 
Los hijos, eoino el qiie pasa 
l^ir un nioiile (pie se abrasa , 
Como el ladron (pie anda huido, 
Así me traíMi iiiis desvelos ; 
P(»ro ¿qu(í inneho , s¡ son 
Vonoiio , a/.ogne y ladron 
Los iuliornos de mis celos ? 

bUQUE. 

No os posible que on tus venas 

Sangro noble se roparte , 

Siiio quc por dt»shonrarte , 

Eslán do villana Ilenas. 

No os posible que tu madre , 

Coii liviano desvario , 

Por no hacorto deudo mio , 

No hiciose agravio á tu padre. 

Veto , villano , de aqui , 

Sal de mi corte. 

CÁRLOS. 

Señor.... 

DUQUE. 

¡Buen pago das á mi amor, 

Y al caso que hice de U ! 
Vete, ó sino.... 

CÁRLOS. 

i Piios íiué he hocho 
Para indignartc conmigo? 

DIQUE. 

No por lo hecho te eastigo , 
Sino por lo que has doshocho. 
Leonora so mo lia quojado , 

Y con scnliniionto justo , 
Que no acud(>s á su gusto 
Coino yo te lo he mandado. 
Cuando on su presencia ostás , 
Te enfadas , y cuando Ih^ga 

Y alguna cosa te ruoga , 
Sin respondolla te vas. 

¡ Hion tu loaltad soHcito ! 

¡ Bien en agradarme entiendes ! 

CÁRLOS. ( Ap. ) 

¡ Bueno os que me r(»prohondes , 
Porque el honor no te quito ! 
¡ Ah mujores , monstruos fieros ! 
¿Con qué traicion uo saldrí'is, 
Si aun los raaridos liaceis 
De \Tiestro gusto lerceros? 
Estoy por decillo todo. 

DUQUR. 

Maquina entre ti , villano , 
Disculpas ; piensa , auuque en vano , 
Para engañarme algun roodo ; 
Que mientras no satisfagas 



A Leonora , no hay pensar 
Que me bas de dosenojar , 
Por diligencias que bagas. 
¿Gallas? 

CÁRLOS. 

Digo que me posa 
Que de mí quejas te den ; 
Mas no te está , señor , bien 
Que yo sirva á la Uuquesa. 

DUQÜE. 

¿Por qué, villano? 

CÁRLOS. 

Tu honor.... 

DUQUE. 

No le pierdo en que á Leonora 
Nombre por intorcesora , 
Ni en eso me hablos , traidor. 

( Aparece Sirena en el fondo, ) 
Sirena es esta ; si intentas 
Tus culpas satisfacor , 
Delante de mí has de hacer 
Lo que en mi ausencia violentas. 
Dila que esta noche quiero , 
Si darme gusto la agrada , 
Cumplir lo que la (lasada 
Signilicó on el lerrero; 

Y cuando rebelde osté , 
Di quo te iniporta la vida 
EI serme hoy agradecida. 
Conjúrala , énojalí^ ; 

Que si como anoche oi , 
Mi amor le causa cuidado , 

Y boy de opiuion ha mudado , 
Te hé de echar la culpa á ti. 

CÁRLOS. 

Si asi quodas salisfecho , 
Digo mil veccs, señor, 
Que la hablaró. (.4p. ¡ Ay ciogo amor ? 
¡ Qué de injurías (¡ue iné has hecho ! ) 
(Apártase el Duque, y sale Siretia.) 

ESGENA VII. 

SIRENA.— CARLOS, EL DÜQUE, des- 

viado de los doa. 

CÁRLOS. 

Confusa , prima , vonis , 

Y tan peiisativa andais , 
Que ni sabeis donde estais , 
Ni en quien os mira advortis. 
Mas no me ospanto , (|ue habita 
En vuestra alma nuevo duoño , 
Que al antiguo por pequefio 
Posesion y vida quita. 

Y como á ella se pasa , 

Que la alborote no hay duda ; 
Que cuando el huósped se muda , 
Doscompónose la casa. 
¿Qué teneis? ¿estaréis mala? 

SlREr^A. 

¿Cómo á hablarme os atreveis? 
¿ Porciué , Cárlos , si me veis , 
No ecnais por esotra sala? 

CÁRLOS. 

Del Ducpie traigo licencia , 
Que para hablaros me llama. 

SIRENA. 

Pues yo no de vuestra dama , 
Que como es toda excelencia , 
Por excelencia os dará , 
Si ve que me hablais, enojos. 

CÁRLOS. 

¡ Qué bajos teneis los ojos ! 
¿Soisnovicia? 

SIRENA. 

No , que ya 
He profesado en querer 
A quien por mi amor suspire. 
¿No me mandais qoe no os mire? 
¿Cómo los he de tener? 



cArlos. 
Licencia el Duque os ha dado ; 
Hablarme y verme ós cousiente ; 
No por teoelle prescnte , 
Teogais recclo ó cuidado ; 
Que aqui estoy por su respeto. 

SIREIfA. 

¡Donosa está !a porfía ! 

¿ÁRLUS. 

De mi su secrcto fia. 

SIRENA. 

¡ Qué mal fiado sccreto ! 
Si el duque sus osperanzas 
Osa fiar por ser loco 
* De auieu hay quc fiar tanpoco, 
Peruerásc por fianzas ; 

Sue no cs cl secrcto en vos 
oneda para fiar, 
Pues aun no sabeis guardar 
Elvuestro. (/!.'my/?£fff.)Anoestarl ks(!( > 
Delaute dcl Du(iuc, ingrato , 
Dando causa á quc me (*scuche , 
Un cuchillo de nii esluche 
La vengauza que dilato 
Hubiera ya ejecutado , 
Sacándotc esa vil lengua , 
Que cn mi a^ravio y en tu mengua , 
Lo que un ano oculto ha estado 
Hizo piüilico , en dcshonra 
De quien tu traicion conficsa. 
Gozaras dc lu Duquesa, 
Ouitárasle al Duquc la honra, 
No hicicras caso dc nií , 

Y con tcrminos alcves 
Pagaras lo quc nic debes ; 
Muricra yo honrada asi , 
Quedando el crror con llave 
Que ya la Duqucsa cuenta, 
Pues la deshonra no afrcnta 
Hasta cl punto que sc sal>e. 

CÁRLOS. 

Eso quisieras tú , ingrata , 
Porquc cl niundo no supicra , 
Si con cl Duquc tc viera 
Guando deshonrarmc trata , 

8ue á mi tirme amor has sido 
espucs de un año traidorn , 

Y porqms mucrta Leonora , 
Fuera el Duquc tu marido, 

Y andando al uso dcl muuilo , 
El engaño jardinero 

Le vendicra |»or prímero 
El fnito quc ya es segundo. 
Gogellc cstanoehe intenta ; 
Pero 110 Ic has dc engariar ; 
Que tcngo de prescntar 
Mil tcstigos en tu afrcnta. 
Morirc vcngado así ; 
Que no es bien quc viva oculta 
Infamia que en mí rcsulta. 

SIRE?iA. 

Huyendo dél v dc tí 
Esta noche , naré scgura 
La fama que me has quitado , 

Y buscare un dcspohlado 
Donde me dén scpultura 
Los brutos que cii él cstán , 
Que aun(|uc dc pícdad d(>snudos , 
Por lo menos serán niudos , 

Y no me dcshonrarán. 

CÁR1.0S. 

CJruel , aunque fíiijas mas , 
Hoy has de ser mi homicicla. 

SIRF.NA. 

Si boy has de pcrdcr la vida , 

A la noche lo verás. ( Yate. ) 

ESGENA VIU. 

ELDUQUE,GARLOS. 

CÁRLOS. 

l Buen enojo me ha costado 



EL PRfiTENDlENTE AL REVES. 

El baber sido , scñor , 
Aqui tu procurador ! 

bi:QUE. 
Gomo habcis tan bajo hablado , 
Solamentt^ he apercebido , 
GárldS , cuál y euál razon , 
Quc cuando las junto , son 
Gomo de papel rompido. 
Va ví (lue enojado la has , 
DicieiKio á la dchpedida : 
« Si hoy has de perder la vida , 
A la uóche lo verás. » 

C.VI:L(iS. 

Es quc habi(MuIome injuriado , 
Porque siiMido eaballero 

V haci(Midoinc lu lereero , 
Su amor h(> solíciludo , 

.Me res|)oi¡(li(') : < ainuiuc cs verilad 

Quc liaila del Símm'cIo 

Pcusí'* poner en ef'Mo 

Su giisto y nii liviandad , 

Por librarnie úi* la piMia 

Gon (|ne iniportunada he sido, 

V por(|ue me ha prouietido 
Por es¡)oso :il de LoreMia ; 
Pu(»s así lc has deelarado , 
Sieiido mi priino , eonniigo , 
N'o te he de halilar, en castigo 
De uu sccreto nial giiardailo ^ . 

DiQi:!':. 
.\sí es : no s(» (|ii('' oí 
Dc nial jíuardúiif.s si'cretos, 
Dando (lc agruxiaiia cfetus. 

CÁUl.OS. 

Dijcla (jue si de nií 
Teiiia laslinia , advirtiesc 
t^iie esta noehe , áv no haccr 
Tus ruegos , habia de ser 
Gausu de (pie yo niuriesc ; 

V eii fin, eoinó visto has, 
Respondii') al irse , s(Mitida * 
« Si te ha dí» eoslar la vida , 
A la noche lo v(M'ás » . 

DIQI'E. 

Va de ti (juedo S(»guro , 
C^úrlos : si siii hijos nnn'ro, 
liretuna por uií luMvdtM'o 
Te jiirura , v yo lo jiiro. 
ViK'Ivcla á íiablar , no t<* eanses , 
Pues sabes lo que úihMcsa 
.Mi vida de esa pronicsu , 

V dc (pie su eiiojo aiuaiises. 

OÁIJLOS. 

Voy, por(|uc el .servirle clijo. 
(Ap. Qiii(M'oIa satisíaccr , 
No se vaya ; (^uc cs miijer , 

V lo hara , pues quc lo dijo.) (Vase.) 

E8GENA IX. 

LEONORA, FLORO. — EL DUQIE. 

LKONORA. 

EI Duquc mi padn^ está 
Taii cereano (le Ih'etaíia , 
Que, s¡ Floro no nic ciigafia , 
A tu cortc llegará 
.Mañaiia al aniaiiee(^r. 
Si le pi(Misas recebir , 
Lucgo tc pucdcs partir. 

DC(ji:E. 

(, Pucs qu(^ ocasion pucde scr 
La quc sin darnos aviso 
De su vcnida, L(M)iiora , 
Le trae con tal i^risa agora? 

LKOXORA. 

Por excusar gastos, quiso 
Venir , á m¡ parccer , 
A verte sin a\isartc. 



5U 

DUQUE 

¿Dóndecstá? 

FLORO. 

Esta iioche parte 
De tu casa de placer , 
Qiie los du(iu(.'s dc Dretaña 
rieiien , sefior , eii Díiihan ; 
Diez niillas hay ; llegarán 
Maíiana. * {Vase ) 

DrQl'E. 

Dcsdicha extraSa 
Es la mia ; crei go/.ar 
Ksta noclic dc Sirena , 

Y la siicrtc dcsordcna 
Guanto prctcndo trazar. 

LEONORA. 

¿No tc qucdan hartas noches? 

Dl'QL'E. 

Va sabes (^uc la ocasion 

Itifió con la dilaeion; 

Mas ¿(¡ué hc dchacer? Traigan coches, 

LKONORA. 

Va yo mandc aparcjarlos , 
Que hc dc ir cn tii couipañía. 

DIQUE. 

Vamos. {Ap. ¡ Ay Sirena mia I) 

LEONORA. ( Ap. ) 

Ya voy olvidando á Gárlos. (Vante,) 

ESGENA X. 

SIRENA, GORDATO, KISO, FENISA. 

C( RBATO. 

Par Dios , siM'iora , si (Mitre tanta seda, 
Taiitos lapi(M-}; de l)ro(ra(lo y oro, 
'iíiulo paje siii capa y eaperuza, 
raiisa l)ella(]U(MMa tanibien vivc, 
nuciiu pro os liagan pavos y faisancs, 

V couia yo á la iioclic, si iio hay olla, 
L'n ¡teday.u dc pan y iina ccbolla. 

MRhXA. 

Goi'hato, los dcscos del aldea, 
Iiicilados a};(»ra dcl agravio [prctcnde, 
Coii (pit; ci I)u(pie ini hoiior manchar 
Huir nie niaiiduii dcl ('onluso iníicmo 
Duiide sou lus pccadus cortesanos. 

lKM.«iA. 

¡ V Iu(>go dirán nial dc los viUanos ! 

Mso. [de ? 

Piies (iúrlos N iicso prinio ¿ no os dcíien- 

MnK>A. 

Gortesaiio cs tuuibicn, todos son unos, 
.\u huy ({uc tiur. 

MSO. 

Ks hospital la corte. 
¡ Venturoso el que saiio dc clla (>scapa ! 
Í^cgunsc conio bubas los ¡iccados. 

CORRATO. 

Y aun por aqueso tiiMi tantos bubosos. 

FKM.SA. 

¡ Ah cortcsanos ticsos y cngomados ! 
LibnMiie Dios dc cuellos anioldados. 

SlRKNA. 

Ya los Duqucs, Gorbato, se habrán ido, 

V si espiM'o (jue v(Migan , corrc ricsgo, 
nii vida, (> nii hoiira , ó todo jmito. 
A luí inc importa, hasta quc tiMiga aviso 
Dcl pcligru cn que audo el rey dc Fran- 

[cia, 
Escondcrme de sucrte, que no scpa 
KI Üuque donde csloy, amique me Lus- 
Sus mismos pensamfcntos. [quen 

CORBATO. 

No os dé pena ; 
Oue á veros á buen tiempo hemos veni- 

[do. 



iO 



SIRENA. 

Amigos , permision dcl cielo ba sido. 

CORBATO. 

Ya vos sabeis que cerca de Belvalle , 
£11 Fueute-Ilubia , teni;o yo una (^raiija 
De encÍMas y caslanos ¿j;iiarnecida , 
DoiiUe pareceoue iiaturulc/.a , 
Por si acaso fiulason eii el niuiido 
Los árl)oles Uiversos (|ue le adoriian , 
Quiso juntar all: cuaiilos reparto 
Kn los diversos l)0S((ues (|ue inali/.a ; 

Y es tanla su espesura , que parcce 
Que es cal^e/.adeluiuiuloaqm'llasierra 
Segun soii los oabellos «pie la eiibreii , 

Y ue la genlc y sol nii granja eiiculínMi. 

siuENA. [me. 

Pues á lal tienipo el eiclo os trujo á vcr- 
Yeu miiavorlds Duíiuesliaauseiitado, 
Feuisa lia de partir conmigo agora 
Sus aldeanas ropas. 

FENISA. 

{)\io mc place. 
Tres savas traigo , dos de cordellate , 

Y una (ie pario'iiiio ; (jue la jj^ala 

De nueslras labraihiras los di-saiitos 
Ks cargar dc sayuelos y l)as([uifias. 
Yeuid, trocad palaeios ¡lor caiiqtiñas. 

MUKNA. 

Sígueme , pues ; (|u.' en este euarto uiie 
£sta trastbrniaeion lunv se¿;ura. 
Los demas me a^uardad eii esia sala. 

conii.\To. 
ParDios, si vais allá, (pie no os descubri 
£1 perrodeSan Uoque, aunque trabi:- 

fíiue 
£1 monte lodo el Papa, Tiey (') Duíiue. 
( Vanse Sirena y Fcuisa. ) 

ESGENA XI. 

CARLOS.— COUIJATO, MSO. 

c\ULos. ( Varn si al sulir. ) 

En despedir los Duípies h' oei!¡iado 
£1 tiempo. ;AynMS¡iviiaI ¿Siuiiasidir.' 
¡ Desdicliado de nii ({ue lo sosp(*c!.o ! 

Y si es verdad , mis ju\r:.i!is afios 
Yerán hoy su lin lráj;ico, ai':d>ando 

A un tiempo mis di*s lic!i:isy niiseei'-s. 
Laspuertaslacerrad, piadosos eielos. 

ct'Kr.Aiu. [blaiiios? 
¡ Ah , sofior Cárlos I ;, Ya no (juiere li:i- 
Masnomeespaütii; (|u.'i*::ir > íautas'.-da 
Piérdesc un pobre l.ibrador de visla. 

cÁi;i.í»s. 

jOh alcalde! ¡Oh Nisol ¿(pu' Iiay acá de 
¿ liabeis visto á mi |>rinia ? |nuevo? 

MSU. 

A (so vcnimos. 

coRUATo. fbns, 

Y babrando con perdon do vuesas bar- 
Par Dios, que di/ (pie sois un ¿;ran b(>- 

Ki>(». [Ilaco. 

La marquesa Sirena lo confíesa , 

Y no puede nienlir uiia marquesa. 

CÁRLOS. 

¿Luego ya la babeis visto? 

COUUATO. 

Si sois hombre 
De guardarme un secreto, que me 

[ liurga 
Acá porque íq escupa , sabrt^is cosa 
Que tien, por lo que os loca, de imjior- 
CARLos. [taros. 

Acába pues : ¿quc csperas? 

ifiso. 

Callá , alcalde. 



COM£DIAS ESGOGIDAS DE TIRSO DE MOLINA. 

CORBATO. 

Pardiobre qne no puedo, y tengo miedo 



De uu secreto en el cuerpo delenido , 
Con que me nmera yo, y enviude .Menga 
Niso , cámaras liay^ambien de lengua. 
Sabed (lue está SiVena en su aposento 
VistitMKiose dos sayas de Fenisa , 

Y trocaiido.damaseos por la í'risa. 
Del du(iue se va huyendo,(pie esta noche 
Diz quequíso, par Dios,desdoiicellalla; 

Y de vos land)ien huye , porque dice 
\jue por go/.ar lo miicho (lue os pro- 

[ met(? , 
De primo habeis saltado en alca^íüete. 
Par Dios, des([ue el secretohe tíesbu- 

[ehado. 
Que parece (lu-.* estoy desopilado. 
c.vi-.i.os. 

Sirena mo ha culp.ado iiijustamente ; 
Que ignora lo (pie su lioiira h(> deleiidid( . 
.Mas ¿ dóiide podrá eslar tan enciibierí; 
Que no lo sepa el duitue , que en vc! 

[vi:'n(!i 
lia de hacer diligencias cxquisitas? 

couitATo. [ti'anl' 

Par Dios, auiique haj^a mas ([ue nn lil:* 
Que en Fuenle-Uubia suelen, s¡ si' ei.i 

[bo.seaii 
No hallar salida liebri» ni raposa , 

V caiisadas^ morirá nucstras niaiios. 
¡»¡en sabeis vos el sitio y la es|':siira , 
■^ue le escondenyguar(laiidelai;enl- 

CÁRI.OS. 

La traza y el bigar (*s excelente. 

Vo lambien (piiero irme eon vosntros . 

De vuestro Iraje mismo (lisfrazadü; 

•las no seiia Sirena de esto iiada , 

Jue está (le mi seiiUda iiijnsianiente . 

^ s¡ ve (|ue .seguilla delerniino . 

Ua de mudar de intento y de eamino. 

CORItATO. 

Vo no pienso eiicar{,'armc de si cret^ s 
^ue tanla hiquielud daii ; Niso los gn:u- 

[de. 
^¡ es que se atreve, poniue yo en d( .«• 

*[ cred(»s . 
.Si mc embargaren, mclerc los dedos. 

CVRLOS. 

IMies veníos connn'i^'o , iremos juiilos , 

V Niso podrá irse eon m¡ pr¡ma ; 

Jue s¡ ella est;» á iielijíro (le la honra^ 
\o del alma , que 110 st> hallasin vella. 

CORRATO. 

Vámonos pues , que ya estará vestida. 

CVRLOS. 

i'ortesanos agravios y recelos , 
llasta el veslido a(|uí (juiero dejaros, 
Como en lugar que está apestado todo; 
^ue es la corte ramei^a , y ya 110 dudo 
v¿ue Iie de salir de su interes desnudo. 

(Vause.) 

Porlal de unu casa do lahor. 

ESGENA XII. 

CARMEMO, CKLAl UO, PKINADO, 
CLOUI, MKNC0,T1US0. 

Suena grila dentro, y van snliendo 
mojados Carmenio , Celauro y otros 
pastores. 

cAR3iE!«io. ( Dentro. ) 

Tirso , á recoger las parvas ; 
Que vieue el agua sin Uno. 

CELAURO. {DetUro.) 

Deja el bieldo con que escarbas 



La psúa ; Que el airbellino 
Nos da con ella en las barbas. 



CLORi. ( Dentro, ) 

Saca el trígo de las beras , 
Las gavillas mete en casa. 

( Saien Celauro y Carmenio. 

CF.LArRo. ( Saliendo. ) 
Junta la paja, ¿qué esperas^ 

CARMK.Mo. ( Saliendo.) 
Que ya la tempestad pasa. 

CELAl'RO. 

Par Dios que viene de veras. 

CARMEMO. 

bll cielo lien mal de madre. 

pKiNADo. ( Saliendo. ) 
Eso sí . ;Verá si afloja ! 

CARMENIO. 

Uecogeos acá , comadre. 

CLORi. (Saliendo.) 
.Vgua , Dios , que ruin se moja. 

1>E1?¡AD0. 

V mojábase su padre. 

CARMKNIO. 

;. Está el trigo recogido ? 

CELAL'RO. 

Lo mas se queda triUado. 

PEINADO. 

Si»gun el agua ha venido , 
1 emo (pie se ha d(* ir á nado 
Lo (lue hogaño hemos cogido. 

CELAURO. 

VwC' á ver nuesamo á Sirena, 

V á fe que él vuelva íiambre. 

CLORI. 

Si , aguardaldos con la cena. 

CARMEIflO. 

.\o ha de quedar vivo enjambre * 
Segun lo mucho que truena. 

PEINADO. 

.•:sta es la hora (|ui? el cura , 
Melido en la igreja en foUa, 
.\ubes hisopa y conjura. 

CARMEMO. 

¡ No esté él jugando á la poUa ! 
Que si uu todo dar procura , 
.\o le harán ir por justicia 
.V conjurar. 

GELACRO. 

Si , e.so tiene ; 
Que s¡ en el juego se envicia, 
No hay conjuros. 

PEIXADO. 

Pues bien viene 
Por el diezmo y la primicia. 

METíGO. ( Saliendo. ) 
¡ Madre de Dios , y cuál vengo ! 
Dadme un camison y un sayo. 

CLORI. 

Uemojado venis, Mengo. 

HEXGO. 

Mató las miilas un rayo ; 
No sé cómo vida teiigo. 

CARMRNIO. 

¿ Las mulas ? 

MEXGO. 

Y de camino 
E1 mastin. Dadme otra ropa; 
Que vengo hecho un palomino. 

PE1?IAD0. 

¡ Qué calado ! 



MEXGO. 

Hecho ona sopa ; 
Mas dadme alganas en vino, 
Porque unas sopas con olras 
Se avengao acá mejor. 

CLORI. 

Bien tu enfennedad quillotras. 
Lumbre hay. 

MEKGO. 

Vo á ontrar en calor. 
¡ Qué mal tiempo para potras ! {Vase.) 

TiRso. {Saliendo.) 
¡ Ah ! ¡ Pese á quien me parió , 

Y al borracho que me hi'¿o 1 

CARMENIO. 

¿.Quétraes^Tirso? 

TIRSO. 

¿ Quó st'? yo ? 
No he de ser mas porquerizo. 

CELACRU. 

¿Lapiara....? 

TIRSO. 

Ahí ({uodó 
En la zahurda ; ahogado 
Se han diez ó doco t'ocliiiios. 

carme:>ím. 
Tal agua escupe ei uuhludo. 

TIRSí». 

No han bastado los onriiios 
Para no haberuie (uiludo 
Hasta el alma. 

CI.ORI. 

Entruto allá. 

TIRSO. 

iPobre de aqucl iiu;» lc cogc 
bo tan preslo no- hallara 
Poblado ! 

CARMF.MO. 

Ciiando si> moje , 
¿ Dcso á ti qué S(* tc da ? 
Mas genle á cahallo sueua. 

CELACUO. 

A la fe que vien (1) do prisa. 

CLOUI. 

Huéspedes teine la cciia. 

CARNENlo. 

¿Quión son? 

PEINADO. 

Corhato y Keiiisa . 
«^uc con riárlos > Sin'íia , 
l)o la!)r.i'.loi*' s M'sli<los . 
<iOUio ahadejo eii reniojo , 
Vieiieu del agua perdidos. 

CLOKl. 

Kcha eu la lumlu*e uo ui:riojo. 

CKI.AeRO. 

EUos scan bion venidos. 

CLOKI. 

Ropa enjiita les v<» á <lar, 

Y aderezalles la (!eiia. I Yiisc. ) 

CARMMMO. 

Corr.» , que si á su pesar 
Tanta a^ua bebii) Sireiia , 
(iaiiu traerá dc ceiiar. 

CKLAURO. 

Auu 110 escampa , y ya aunetieee. 

ESGENA XIIX. 

EL DrQrK.LKONOIíA: VMí!r,(\ Jw- 



KL PRETEXDIENTE AL REVES. 

TIRSO. 

De nuevo suena rüido, 

Y el tiempo se está en sus trece. 

FLORo. {Saliendo,) 

\ Ah buou liombre ! hacé avisar 
AI dueño de aquesta casa 
Que á Ics Duques dén lugar 
Mi(MUras la tempestad pasa , 
Que ya se eutraii á apear. 

PEINADO. 

¿Qué duques? 

FLORO. 

Los de Bretaña , 

Y el de Borgofia. 

PEIXADO. 

¡ Arre allá ! 

TIBSO. 

Llama á Corbato, alhnaña. 

PElNADO. 

Si aun no cabomos acá , 
¿ Dó cabrá lauta coiiipaíia ? (Vase.) 
{Snlen de camino Leouora, el dnqne de 
Bretaiia, y Enrico, todos mojndos.) 

KNRIi'.O. 

¡ Uigurosa lempestad ! 

nroLK. 
.\o lu \'\ igual eu ini vida. 
Ilola , á la geule lluiiiad , 
^íue |>or el Iioscjue i sparcidu 
Los pierde la osiruridud. 

iMiir.M. 

Poued Inees , y \»'r.i*i 

I)o!ii!r» estauio's. — i'U"S , L< onoru , 

í>)u ri^or Iratado os han 

i.us iiubes. 

LK.i»N'»RA. 

No liá iiius de un hora 
(^hie salímos de Diiihuu , 

Y nius eii ella lie pusado . 
SeÍKir, que eu toda lavida. 

KNItlCo. 

Poco el coche os ha guardado 
I'sta vez. 

LEONitRA. 

Vengo perdida. 
Liudameulo uk? lie niojado. 

>•» fii»'» posible llefí^r 
A eslu uspí'reza le:> eoclies , 
\ olili^óiios á apear 
l.u borrusca. 

l:"om»ra. 

.\ niuciius iioclies 
i)e estas , no hay que desear. 

ENRICO. 

; üxlrafios (riieuos! 

LK<»NORA. 

No puedo 
Volver cii mí. 

Dl'QrE. 

¡ Qiuí de espaiitos 
ilieisles ! 

Lr.'.^nRA. 

Téngolos niicdo. 

¡ KMUCO. 

; íMies liartas snülus y santos 
, Acoinodasles al eredo. 

E8GZLNA XIV. 



que de Borgona, b'LORO.-Dic iios. coRBATO, m\yK\)0.yluego FENISA. 



DUQiE. ( Deutro. ) 
El camino hemos perdido. 

FLORo. ( Üentro. ) 
Hácia allí una luz parece. 

il) Tiene». 



— DlcHOS. 
CORIIATO. 

.Miicho el afma mo ha obrigado 
Ksla voz , eu ini eonciencia , 



) 



Vuvá por acá los ha echado. 



41 

Bien venido sea su excelencia. 

Y el buen viejo que trae al lado. 

DUQUE. 

¡Oh Gorbato! ¿Sois el dueño 
Deestagrai^a vos? 

CORBATO. 

¿ Pucs uo ? 
Aunque es astil el t(*rreño , 
Menga esta hacienda me dió 
En dote del matrimeño. 

FEiQSA. ( Snliendo, ) 
Con salud la Duca veuga. 
Entrese acá. 

CORBATO. 

Aho , Fenisa , 
Haz quo lumbre el hogar tenga , 

Y saca tü mia camisa 

Que mude la Duca , Menga ; 
Que amique ^oscras y rotas , 
Limpias al menos están. 

FENlSA. 

¿Mas que hcis de chorrear gotas? 

TIRSO. 

Hechos palominos van. ^ 

DUQUK. 

Descalzadnos estas botas. 

( Entranse los Duques. ) 

GORBATO. 

Hola , Crinudo, Mellado , 

Id vosotros y quitad 

La ropa á los (jue han Uegado , 

Y eu el hogar la colgad. 
Corre tü , Tirso , al gaiiado ; 
Trae dos cabritos ó tres , 

\' tú otros tautos lechones. 

TIRSO. 

¿Haescampado? 

CORRATO. 

¿Ko lo ves? 
Corre tú , y pela pichones 

Y galllnas. 

PEI!>(ADO. 

Vamos pucs. 

CORBATO. 

Aqui en el portal esttm 

Los escaños y la mesa ; 

Que es mas ancho y cabrán bieii. 

Saca tú fruta. 

PKINADO. 

¡La priesa...! 

TIRSO. 

Y'a van. 

CORBATO. 

En un santiamen. 
( Yanse Tirso y Peinado , y ios otros 
pastores. ) 

ESCENA XV. 
GARLOS, SIRENA.— CORBATO. 

CÁRLOS. 

Rasta , esposa de mi vida , 

?ue el cielo nos ha jmitado 
odos a(pii. 

sirf:(a. 

La venida 
Del de Borgoña ha quitado 
Mi miedo , pues si no olvida 
Servicios y parentesco 
De mi pa(fre , espero dél 
EI doscanso (pie te ofrezco. 

CÁRLOS. 

No tomo la irá cruel 
De Filipo , si parezco 
Delante dél , pues está 
El de Borgona ahora aqui. 

CORBATO. ' 

¿ A qué os salis por ac4 ? 



Ái 



COMEDUS ESGOGiOAS DE TiRSO DE MOLINA. 



¿ A que oft conozcan ? Asi 
¿Desquíllotrástesos ya? 
¿Hase el enojo acabado? 

CÁRLOS. 

EI agua del torbellino 
Nuestros celos ba abogado. 

CORBATO. 

EI es gentil desatino 
Andar arracacincbado 
Con ese diablo ó celera , 
Que á los de la corle os da. 

SIREIYA. 

¿Nohay celos aqui? 

CORBATO. 

Es quimera , 
Quitase eso por acá 
Con cavar una baza entera. 
Mas escondeos , que si os ven 
Los Duques , que están al fuc„M , 
No pienso que os irá bien. 

CÁRLOS. 

¿Nobande cenar aqui? 

^ CORBATO. 

Y luego. 

CÁRLOS. 

Pues cuando á la mesa estén , 
Dejadme , Corbato , vos 
Trazar los platos. 

CORBATO. 

Si barémos 
De buena gana , par Dios ; 
Que en el campo no sabemos 
Cuál es el priucipio ó pos. 

CÁRLOS. 

Pucs entrémonos, Marquosa, 
Autes que á cenar se asienten. 
(Vanse Cárlcs y Sirena. ) 
coRBATo. (híirando hácia adenlro.) 
Ea, ¿no traeis la mesa? 

ESGEIf A XVI. 

PEINADO Y TIRSO que sacan la mesa 
puesta.—CORhAJO, 

TIRSO. 

I Ab ! pregue á Dios que revienten 
Con eüo el Duque y I)uquesa. 

CORBATO. 

Calla , bestia. Saca sillas. 

PEINADO. 

¿Pues ban de caber en estas 
Tanta braga y lechuguillas ? 

CORBATO. 

Si á duques tienen acuestas , 
Rien vienen ser de coslillas. 
Dí que salgan á cenar ; 
Que ya se babrán enjugado. 

PEINADO. 

Tirso , vélos á Ilamar. 

CORBATO. 

¿Mas qué no tienes pensado 
Algo agora que cantar ? 

TIRSO. 

Si tengo ó no , ello dirá. 
¿Mas que nos baces reir? 

TIRSO. 

Los duques salen acá. 

ESGEIf A XVII. 

EL DÜQUE, LEONORA, ENRICO, 
FLORO, FENISA, CLORl, NISO, 

PASTORES. — DlCHOS. 
OUQDE. 

Luego nos podemos ir , 
P0^8 ba serenado ya. 



CORBATO. 

Cenaréis , señor , primero ; 
Que porque estiineis mijor 
Vueso estado , daros quiero 
La cena á lo labrador , 
Pues falta á lo caballero. 

DCQÜE. 

Yo , Corbato , os pagaré 
La costa. 

CORBATO. 

Poca es la becha ; 
Ningun cuidado eso os dé ; 
Que todo es de la cosecha 
Con lo aue os bemos mercé. 
Ea , no nay inas (|iie esperar 
Son (1) sentarse; que se enfria 
Lo poco que hay que l(>s dar , 
Si es que ánles que salga el (Íia 
A la corte han de llegar. 

DÜQUE. 

Estamos en casa ajena : 

Obedezcamos , señor. 

( Dan agua-manos á los Duques , sién- 

tanse , y van cenando los tres, y Floro 

está detras del duqne de Bretana. 

Sirven Fenisa y Ciori y algunos pas- 

tores. ) 

PEINADO. 

¿Esta es la Duca? 

TIRSO. 

¿No esbuena? 

PEI.NADO. 

En Relvalle el regidor 
Dió á ber una Madalena 
l*ara muesa cofradia , 
Y noraniala . por Dios , 
Aho , para su señoría , 
Si se quedase entre nos. 

TIRSO. 

¡ Ruena Madalena baria ! 

PEINADO. 

¿No tien gorguera y copete? 
: Faltábale mas qui^ el bote? 
Digámoselo. 

TIRSO. 

Anda , vete. 

PEINADO. 

Mas tiesa está que un virote(2). 

TIRSO. 

Es moza de buen jarrete. 

DUQUE. 

¿ Usase poner aca 

I)e punta hácia el convidado 

EI cucbiUo ? 

CORBATO. 

Ser podrá. 

DUQUE. 

Al reves el pan me han dado. 

FEMSA. 

Anda todo al reves ya. 

CORBATrt. 

Comed , y no pareis niieutes 
En eso. 

PEINADO. 

Empieza á templar. 

TIRSO. 

Yo no tiemplo , inipertineutes. 

NISO. 

Sin templar podeis cantar 

iU son que os hacen los dientes. 

TiRso. ( Canta. ) 
Pero Gil amaba á Menga 

(i) Sott aqui signiflca sino. 

(f) Saeta coD casquillo. Rquivale, en sentido 
recto, & decir: ma» Uesa esta que un palo. Yirote 
signiflca tambivn vago ro/en/tin : asi ligurada- 
mente puedi» tradurirsp la expresion por la de * 
ma$ Uesa e*ta tiue un juqne. 



Desde el dia que en la hoda 
De Mingollo elporquerizo 
La vió bailar con Aldonza. 
Mas en lugar de agradalla^ 
Porque no hay amor sin obíras , 
Al reves del gusto suyo 
Hacia todas las cosas. 
Erraba siempre en los medios, 
Guiándose por su choila, 
y quien en los medios yerra , 
Jamas con los fines topa. 
Por fuerza queria atcanzalla; 
Mas no es ia mujer bellota , 
Que se deja caer ápalos 
Para que el puerco la coma. 
Si botmes le pedia , 
La presentaba una cofía ; 
Si guindas se le antojaban, 
Iba ú buscalla algarrubas. 
Nadaba en fín agua arriba^ 

Y empeoraba de hora en hora 
Como rocin de Gaeta, 
Qniliiítrándose la moza. 

Fué con ella al palomar 
Una mañana entre otras, 

Y mandúle que alcanzase 
Una palomita hermosa, 
Subió diligente Pedro , 

Y al tomaiia por la cola , 
Voiósele , // en las manos 
Dejóle las plumas solas. 
Amohinóse Menga de esto , 
Contóio á las iabradoras , 
Que aipandero iecantaban 
Cuatido sejuntaban todas : 

Por la rola las toma , touia 

Pedroá las palonias, 

Por la cola las toma , toma. 

DUQUE. 

S¡ fueras poeta , Floro , 

( Habiíindo aparte con éL ) 
En esta ocasion, iio pungas 
Duda (|U(í de ti creycra 
Que escrito habias'la bistoria 
De mi amor mal goberuado. 

FLORO. 

Desengáñente las coplas , 
Pues no te deseiigañó 
Lo que yo te dije en prosa. 

DUQUE. 

AI revcs serví á Sireiia ; 

En la cuenta caigo agora , 

Aunque tarde , necio anduve 

Kn iiarme de Leonora. 

Galan al reves be sido ; 

Mas , Floro , ¿ cómo no notas 

Desde (nie a(iuí me senltí , 

Que no tiay maujar que me pongan 

Sino al reves? El cuchillo 

La punta hácia mí acomodan , 

El blo bácia arriba puesto , 

La servilleta me doblan 

Al reves , el pan asientan 

La cara abajo : ¿ qué cosas 

Son estas? 

FI.0R0. 

Son groserias 
De esta gente labradora. 

DUQUE. 

No , Floro ; ordenadamente 
Van sirviendo al de Rorgoña 

Y á la duquesa los platos ; 
Solo excluyen mi persona. 
Cuando agíia-mauos me díeroD, 
Antes que me ecbasen gota , 
Me sirvieron la toballa. 

FLORO. 

Turbacion de gente tosca. 

DUQUE. 

Cuando sentarnos quisimos , 



Vuelta hallé mi silla sola 
Las espaldas ¿ la mesa ; 
Despues eu la cena toda 
Hi sospecha he coníirmado : 
Diéronme asada una polia 
Sobreunataza ylasalsa 
En un plato. 

FLORO. 

Calla agora. 

DCQDG. 

Guando pido de beber , 
Agua me traen en la copa , 

Y el vino mc echan encmia. 

FLORO. 

Así se usa en Barcelona. 
¿ Qué pucden aqui saber 
l)e cortest's ceremonias , 
Si no han sido maestre-salas 
Ni trinchan sino cel)olIas? 

DUQDE. 

Pronósticos con que amor , 
Porime me afrenlí? y me corra , 
Mandando al reves servirme , 
De amaute al rcves nic nula. 

TiRso. {Caula. ) 

Corrido Pedro de verse 
Que le corren por la posta , 
Á sii comadre Chumisa 
Dió parte de sus conf/ojas ; 
Mas respondióle la vieja : 
Pero Gil, cuando se enhornan, 
Se hacen los panes luerlos , 

Y cocidos mal se adoban. 
Si no aciertas al sembrar , 
.V(0 le espanles qne no cojas , 
Porqtie mal cantará misa 
Áquel que el a,b, c iynora. 
El que por las hojns tira , 
Mnl lus rúhunos quiliotra , 
\)ue no se deja arrancar 

El rdbano por las hojas. 
Va que erraste á los principios , 
Ciinlente en bateos ij bodas , 
Kn fe que eres uu pamlero , 
\ su pandero las mozas : 

Tor la cola las luoia, eU*. 

■ Cuando se ha canlado esto , salen 
Cárlos p Sirena de labrudures^ ij 
saca cada uno un plato , y en él un 
rábano, las hojas hdcia el Duque, 
delante del cual se hincan de ro- 
dtilas. ) 



EL PRETENDIENTE AL REVES- 

ESGENA XVUL 

CARLOS , SIRKNA. — Dichos. 

FKMSA. 

Scñor duque de Bri'taña , 
Si no ha ('iilcndidu la hisloria, 
S(*pa (|uc por ol s<* ha dieho , 

Y no |>ur otru pcrsona. 
Para postrc de la cona , 
Porquc* no hay oonscrva ó tortas , 
L<» iircscnlau lus (luo V(? , 

Kl rábauu pur ias liujas. 

Diz qu(> ('S tau uial prot(Mid¡ente , 

Quc ('nipi(v.a cuaiKÍu ncgocia , 

Por A lle , .Missa est , 

Para acabar vi\ la yloria. 

S¡ es discrcciou csa (> uo, 

Nueso ducfue dc Bor^uña 

Lo diga , pucs Dius lo trujo 

A que cstus |)rcitus compouga. 

Ut'QrK. 

¡ Siroua ! Cárlos ! ¿ Qué es (ísto V 

CÁHLOS. 

Diligoucins que la houra , 
(iraii soíuu' , haccr prucura. 
La tiMupcstad rigurusa 
Nos ha juiitado a(iui á todos , 
Para (]uo alcanc(; vitoria 
Contra amorusus dcseos 
Kn tí ia razuu huurusa. 
La niarqiu*sa que has amado , 
Ks nii prima y cs nií cspusa * 
Ju/^a si cs rá/.uii , scfiur , 
Vulvcr pur ciitraiiibas cosas ; 

Y miraudu á la uobloza 
Dc tii saiiííi'c gcucrusa , 
Sal v«*uct'<lur ilc tí nii.sino , 

Y nii osadia porduua. 

K>'RIG0. 

Duquo , s¡ viuo á Drctaña , 

nucjas juslas do LcuiKU'a 

í)o nii cstadu m(> sacaron , 

<^)uo hau tU* avori^íuarso agora. 
j Sabidu ho lodo oi siiceso 
< Del cicgo anior (pio hace heroica 

■ i..a coiislaucia ih^ Sircua , 

Y vucslra cdad alboruta. 
Klla cs dcuda dc lus dos ; 
Mas iiu dciida quc sc cobra 
Iji ufciisa dc su faiiii , 

■ Y ajiraviu do vucstra cs|»usa. 
Pii"S Dius aqui nus jiiutó, 

V. iituruso lin se ponp^a 

C'in (|uc clla y Carlus se partau 



Desde este sitio á Borgoua ; 
üue en el coudado de Aspurg 
Mi amor á Sirena dota , 
Para que en d(*scauso viva , 
Pues la ausencia no ocasiona 
Juveniles apetitos. 

LKO:<iORA. (Ap.) 
Albrícias , venganza loca , 
Que con oscalas de colos 
Combatistos mi deshonra ; 
Que auscutos Sirona y Cárlov , 
A fortalecorse toma 
La obligacion do m¡ honor. 

DtQUK. 

No es tiempo de que responda , 
Soñor , al justo cous(>jo 
Oue mi vonganza os otorga , 
Siiio ({ue callando os pida 
Que le hagais ponor |>or obra. 

KNRICO. 

Alto , pucs ; mis oaballoros 
Cuu lus Maniucsos se pougan 
Cuaudo amanozca en camiuo, 

Y nosotros, puos es hora, 
A Bretaña nos partamos. 

CÁRLOS. 

Tu pnid(nicia , soñor , sola 
Ha sido bastanto á dar 
Foliz lin á tantas C(xsas. 
Tus piós m¡l veces iK'samos. 

DDQUK. 

Basta. Fon¡sa doiiosa , 

Que al reves me dais la cena.... 

FRNlSA. 

Y el rábauo por las hojas. 

DrQi:K. 
Yo on doto os doy niil ducados ; 

Y á Curbato |>or Ía custa 
D(.' la ceiia otros dos mil. 

CORRATO. 

D('>te Fraucia su curona. 

KNRICO. 

Alto de aqui , caballcros. 

CARMKMU. 

Anriouda á haccr dosdc agora 

Kl auiauto pnftcudiciito 

Las diligciicias (]uo ¡ui{)ortan. 

FKMSA. 

Y si nu , ví'ujías»» aoá , 

Y couará á iiuca c(^ta , 
Pur(|uo sulu le darémos 
Kl rabano por las hojas. 



ta 



(Gomo hay lantos en el corro 
Al instanle que otro Uega ) 
Sale el amante al encuentro , 

§ue te arrima á la parcd 
dice : « vucsa mcrccd 
Asiente , y eiitre olro denlro. » 

DON GABRIEL. 

8ae no debe de ser tanto 
omo se dice. 

CORNEJO. 

¿No esjucgo 
De esgrima uua calle ? y luogo 
iNo es espada negra uu nianto 
Que se remata en medio ojo? 

ÍZapatiIIa desta espada 
.a maestra examinada? 
jArmelIadesle cerrojo 
No es la tia , que al inslanle 
Que ve que la maiio Ih'gas , 
\ la primer trela juogas , 
Kn mcdio mete el monlanto 
Oon un : '<vaya en horumala?» 
¿No pagas mónjil y tocas , 
Y apénas el casco tocas , 
Cuando en enlrando en la sala 
Oon Filolimio ó Don Porro , 
Asienlas,yeIIatearrima? 
No hay dama en Madrid , ni esgnma , 
Que esté siii gente en el corro. 

DON GABRIEL. 

Eso será con miyeres 
Comunes ; que Seralina 
Es principal. 

CORTSEJO. 

I Peregrina 
Solucion ! De cuantas vitíres 
rendris aquesta nolicia. 
En la corte viven todos 
De industria , y hasta los lodos 
Cubren aqui su malicia. 
Pisalos , si conlradices 
Esta comun opinion , 
\ te dirá lo que son 
La ofensa de tus narices. 

DOÜ GADRIKL. 

Aqul vive nuestra dania. 
Por Dios, que tengo de vella. 

GORNKJO. 

' iMas que ha de tener por ella 
Mal urdiembre aquesta trama? 
Porque el olro , claro eslá 

§ue ha de venir á buscalla ; 
si en su casa nos halla , 
Seguramente podrá 
Deshacer nuestra ventura , 
Y el tmeco de las maletas. 

DON GABRIEL. 

2N0 dices que toda es trelas 
Madrid ? Pues calla y procura 
Seguirme; que no me espanto 
De estratagemas de amor. 

cor:(ejo. 
Con las de Flandes mejor 
Te avinieras. — Dama y manlo 
He visto , V coche á la puerta , 
Y un galañ que la acompaña. 

DON GABRIEL. 

Aqni empieza mi maraña. 
Esta 68 mi dama. 

COR?(EJO 

Y no es tuerla. 



CÜMEDIAS ESCOGIDAS DE TIRSO DE MOLINA. 

Cuando en SeviUa tanto se alborota. | g-^P- ^^^^ 



ESGENA II. 

DOSA SERAFINA, con manto; DON 
JUAN , DON GOMEZ , POLONIA.— 
DON GABRIEL , CORNEJO. 

DOM GOMEZ. 

No debe de venir en esu flota [be, 
Don Pedro de Mendoza, poes no escri- 



Podrá ser que si postas apercibe , 
Venga á ser carta viva , y ganar qulcra 
Albricias de que ya ou España vive. 

DONA SERAFINA. 

¡ Av, hermano ! ¡(lué alegre se las diera 
Quien en des<*os con su amor dilata 
Penas de uii almaque su vistacspera ! 

DON GOMFZ. 

Primero que en rogislros de la plala 
Negocie con papoli's y averias 
Con la coniralacion (pie en eso trala, 
Ks fu('r/.a consumir algunos dias, 
Oblicando ministros y oticiales, 
Contusos entre tantas m(?rcaiicías. 

DOX jrAN. 
Andan con piés de i)loino aqucsos tales, 
Que reales tiran susolicios realcs. 

DOÑA SERAFINA. 

¡ Que hubo de darmo el cielo casamiento 1 
Que es, por agua pasado, tanaguado. 
Cuando amoroso fuego es su elemento . 

D0>' GOMKZ. 

Dios le traiaa con bion; que si ha Ilegado, 
Darás por bien empleada su tardanza. 
¿Adónáe vas ahora? 

DOXA SERAFINA. 

Yoy al Prado, 
Por buscar en sus floresmi esperanza, 
Y saber de sus fuontes si ha venido; 
Oue por salir dol mar de su mudanza . 
Me dirán si en San Lúcar ha surgido. — 
Hola, acerca esc coche. 

DON GABRIEL. 

(Hablando aparte con su criado.) 

Ahablarlallego. 

CORXEJO. 

Entra con pié derecho. 

DOX GABRIEL. 

Voy perdído. 
{Uégase á Don Gomez y sus hijos.) 

8ue me digais adónde vive os ruogo, 
aballeros, Don Gomez de Peralta. 

DON GOMEZ. 

Yo soy el que Imscais. 

DON GABRIEL. 

Acortü(^IpIiego. 
El corazon quo do contonto salla , 
\devinaba el bion (jue en voros goza. 
Ya Méiico en Madrid no mo hacoralla. 
Abrazad á Don Podro dc Mcn(l(»za. 

DOX GOMEZ. [ohoSO ! - 

¡ Válgame Dios ! ¡ Qué oncuontro tan di- 
Volved á la cochora la carroza. — 
Querido hijo, triste y cuidadoso, 
Por nosaberde vos, mehabeistonido. 
Serafina, ¿no abrazasá tuesposo? 

SERAFIXA. 

Seais , señor , mil vecos bien vonido ; 
Que otras tantas os hemos descado. 

DOX JÜAX. 

Parte de esos doseos me han cabido. 
Si no es indigno el nombro de curiado 
De vueslros brazos, dádmelos agora. 

DON GABRIEL. 

¿Sois vos Don Juan? 

DOÜ JU.\7(. 

Seré ^•uestro criado. 

DOX GABRIEL. 

No ba mentido la fama voladora, 
Que en Indias vuestro talle oncareciendo 
Sus damas mejicanas enamora. 

D0;( JCAX. 

No seai» iodiaoo en eso ; que no enliendo 



Dox GOMEz. [haciendo 
¿Buena navegacion? 

DOX GABRIEL. 

Algo contraría 
Ya con calmas posadas, ya coii brisas, 
Ya con una tormenta exlraordinaria. 

¡ DON GOMEZ. 

¿No escribiérades luego? 

DOX JUAN. 

Son prccisas 
Las diligencias dol que toma lierra. 

DON GABRIEL. 

Prometí una novona con cien misas 
A la Virgon de Uogla, que en lasierra 
De San Lúcar ha sido nuostro norte , 

Y apaciguü M mar la mortal guerra ; 
Partí luogo dol Bétis á esla corte, 

Y por no dividir ol gusto en plazos , 
La carta (luise sor, cobrando el porte 
Por junto en parabienes y en abrazos. 

DOX GOMEZ. 

¿Cuándo Uegastes? 

DON GABRIEL. 

Cuando anochecia. 

DOX GOMEZ. 

¿Salistes de Tolodo? 

CORXEJO. 

Hechospedazos, 
Ayer salimos á las diez del dia. 

DON GOMEZ. 

Traigan á casa ei hato. 

DOX GABRIEL. 

Una malota 
Viene abora no mas con ropa mia. 

CORXEJO. 

Y mas cartas que Ileva la eslafeta. 

DOX GABRIEL. 

Los baulesvendrán con el arriero. 

DOX GOMEZ. 

¿Cómo queda Don Diego? 

DOX GABRIEL. 

Aunque le aprieta 
Algo la gota, yen la odad de acero, 
Segun vive do'sano y colorado, 
Mas luce en v\ ol mayo queel enero. 

DOX GOMEZ. 

A divertirse Sorafma al Prado 
Salia , de esp(»raros impacionto ; 
Poro puos á tal tiempo habeis llegado, 
Volvámonos á entrar. 

DOX GABRIEL. 

No es bien que intente 
Impedirvueslro gusto. A acompañaros 
Iré. 

DOXA SERAFIXA. 

¡ \ fuera muy buono que si ausente 
Salia melancólica á busoaros 
Enmi imaginacion, cuando osposeo, 
Doje por gustos tibios de gozaros ! 
Entrad, señor. 

DOX GABR1EL. 

Que sois scraGD creo , 
Como en belleza, en discrecion. 

COR¡<EJO. (Ap.) 

¿Qné encanto 
De Belianís es este en que me veo? 

DoflA sERAFixA. {Yéndose.) 
\ Hola! iNohay qmenmequite aquesle 
' * [manto? 

coRXEJO. Jmanteo? 
¡Hola! iNo hay quion la qmte aauel 
(Vanse uon GaMeX Doña Serafina, ikm 
Gomez y Comeio, ) 



ESGENA IIL 

DONJUAN, POLONIA. 

DOÜ JUATf. 

PoloDÍa, quédatc aquí. 

POLOMIA. 

«Hay en que pueda servirle? 

Dox jüa:i. 
Mucho tcn^o que decirtc 

Y CD que iiarme de ti. 

POLOMA. 

Agradecida to ospera 

La iealtad que eclias de ver. 

DOX JÜAN. 

¿Reparaste acaso ayer 
En aquelia panadera 
Que proveyo uuestra casa? 

POLOMA. 

Y en la Itlancura del pan , 
Que de leclie nos le uaii 

Las niauos con que le amasa. 
Compréio para la gente ; 
Que en la mesa principal 
De ataiiona y candeal 
Se gasta oruinariamente ; 
Pero víeudo eu él ias flores 

8ue su dueño ie prestaiia, 
e pan>ció , si no iionraba 
La mesa de los señores 
Con su l)lancura , que hacia 
IJu deüto criminai ; 

Y eu fin, su sazon fué tal, 
Que hasta el viejo se comia 
Las manos tras eilo , y tú 
Los manjares olvidabas, 

Y en él te saboreabas 
Gomo s¡ fuera alajú. 

DON jca:«. 
¿Que hasta en eso reparaste? 

POLOMA. 

iNo habia de reparar, 
Si adverti que en ei lugar 
Ni una migaja dejaste , 
Sea apetito ó aseo? 
Si así ei avariento fuera, 
Nunca Lá/.aro tuviera 
De sus migajas deseo ; 
Que todas te ias comiste. 

DOX JITAN. 

Aunífue el cuerpo sustentaban , 
Ai alma se trasladaban. 
Mas supuesto (¡ue la viste , 
Dí, ¿hay sayal mas venturoso? 
Pues de taii bello cristal 
Es la funda aiiuel sayal, 
;Puede ei talu mas precioso 
Gompararse con su frisa? 

POLOMA. 

¡ Bueno estás ! 

DO:f JUAX. 

Ni ia manana, 
Cuando entre iabios de grana 
£1 sol la provoca á risa, 
j^Admite comparacion 
Cou aquellos dos corales, 
Que de perlas orientales 
Suarda-joyas ricos son? 

ÍEspira aliento el azár 
lue al siiyo haga competencia? 
¿Alcanzó jamas la ciencia 
Dei pincel mas singular 
La mezcla de aquei carmhi , 

§ue con la nieve se enlaza, 
en ias mejiilas abraza 
El clavel coii el jazmin? 
xEs tan hermosa en el cielo 
La cuna donde el sol iiacc, 
Gomo la que el amor hace 
Para si en aquel hoyuclo 



U VILLANA DE VALLECAS. 

8ue la nariz de los labios 
ivide , y por quien trocara 
Su sepulcro ei ave rara 
Muerta entre oiores arabios? 
¿Dividc las dos Castillas 
(iuadarrama majestuosa , 
Como la nariz liermosa, 
Poniendo en paz las mejillas? 
Ni ¿hay solesque e.<miparar 
A las liinas de los ojos , 
Que salen quitando enojos, 
\estidas de verde-mar, 
Quü porqiie de sus marañas 
Libre amor los corazones, 
Son, si sus ojos balconcs, 
Celosias sus pestañas? 
iPudieron arcos triunfaies 
Dar soberbia á la ventura , 
Como en esta arquitectura 
Visla á los arcos torales, 
Donde el artiíice astuto 
Clfró en obras sus deseos, 
Por los que vencen, trofeos , 
Por los (¡ue inatan, de luto? 
¿Pieza de bruñída plata, 
Gozóla janias señor 
Como su frente el amor, 
Donde por justicia inata 
Libertades en qiu*. reine ? 
¿Ní vió la naturaleza, 
Síno es solo en su cabeza , 
Que ya el ébano se peme? 
¿Hay cristal , hay nieve en pellas, 
Lecifie ó mantecá azahar, 
Que so pueda comparar 
Con a(}uellas manos bellas , 
A un tiempo blandas v secas, 
En mi de fuego v de nielo? 
Pues todo esto cl(*be al cielo 
La Villana de Valleeas. 

POLONIA. 

¡ Ay pobre de vos , Don Juan! 
Mucno el zapato os aprieta , 
Cogido os ha la carreta , 
Zarazas os dió en el pan. 
¿Asi á las primeras cliispas 
Os qucma el amor trampero? 
Pero es hijo de un herrero : 
Es abeja , y pare avispas. 
¿Habeisla hablado? 

DOX JCAN. 

Es mi risco. 

POLO:<IA. 

Todas las yillanas son 
Gatos en caramanchon , 

Y este debe ser arisco. 

DON iVKS. 

No tanto que al despedirse 
(^.on una risa hechicera , 
Polonia , la panadera 
No mostró senlir partirse; 

V con un sabroso adiot, 
Me dijo : «acá volverémos 
Mañana , poniue tenemos 
Mucho que parlar los dos. » 

POLOMA. 

¿EsodijoIaVillana? 

DON JUAN. 

Amor este plazo acorte. 

POLONIA. 

Con el trato de la corte , 

Se habrá vuelto cortesana. — 

Pues bien, ¿(pié quieres de mí? 

DON JÜAX. 

Que cuando con el pan venga, 
Tu dlscrecion la detíMiga 
Hasta que yo salga aquí ; 
Que me tiene rematado. 

POLONIA. 

¡ Qiie en medio di» Madrid pUfMla 
Veuccr al sayal la seda ! 



DO!f JOAIf. 

No es sayal , sino brocado. — 
Pero, ¿noesesta? 

POLOmA. 

Don Juan, 
Bien la palabra te guarda. 

DO!f JUAIf. 

¡Ay cielos! ella es. 

E8GENA nr. 

D05lA YIOLANTE, dínfr^. — DiCHo». 

DO^A VIOLANTE. 

Jó, parda. 
Jó, digo. — Bsúen por pan, 
Si han debajar. 

DO!f JUAN. 

Dejamé 
Solo , v no dígas arriba 
Nada ¿le esto. 

POLONIA. 

¿Yo?Asiviva, 
Que un nudo á la lengua dé. 
Pero ¿quién de tí crérá 
Que en villanos gustos pecas? 

DoffA viOLA!«TE. {Deñtro.) 
Vengan por pan de Vallecas. 

DO!f JUAN. 

Yete y calla. 

POLOmA. 

Adios. 
DoSÍA viOLANTE. (Dettiro,) 
J6, ya. 
{Voie Pohnia.) 



ESGEN A V 

DONA VIOLANTE , de villana, eon im 
pan y un palo, — DON JUAN. 

DON JUAIf. 

Vos seais tan blen venida 
Como por mayo la Iluvia, 
Como por enero el sol , 
Como en creciente la luna , 
Que alegrando el caminante, 
Preside en la noche escura , 

Y enseñándole la senda, 
Sus peligros asegura. 

D05ÍA VlOLAlfTE. 

¿Aqui estaba su mercé? 
¡ Han vido lo que madniga! 

DON JOAN. 

EI cuerpo si, porque el alrna, 
Desde que ayer os vió, os bosca. 

DO.SÍA VlOLAlfTE. 

¿Luego el alma tien buscona? 

DOX JOATf. 

Y si halla lo que procura, 
Buen hallazgo me prometo. 

DO^A VlOLAIfTB. 

¿Qué ha perdido? 

DON JUAN. 

Joyas muchas. 
La libertad , que se Yné 
De casa , y como eríatura , 
No acierta á volver á ella, 
Por mascpie Ilora ypregunta. 

DOÑA VIOLANTE. 

Pues eósala á las espaldas 
íln letrero óescritura, 
d('í un real al pregonero ; 

8ue él la hallara, aunque sea agvja; 
haga ponelle una corma 
Despues, ponpie nose le hnya ; 
Que si da en buscar novillos, 
Sin ser müsica, hari fugas. 

DON JUAN. 

Viuo ayer una jitana 



•5Í 



COMEDTAS ESCOGIDAS DE TIRSO DE 



Que las libortades hurta , 

Y temo que so la llova. 

DONA VIOLANTE. 

Gitanas son malas cucas. 

1>0X JUAN. 

¿ Y si vos fuósoilcs osla ? 

DO.NA VIOLANTE. 

¡ Mas arre ! Habrar con mesura ; 
Que enlioiulo poco ile rayas, 

Y no me precio de hruja. 

DON JÜAS. 

A lo ménos hechicera 

Debe ser vueslra hermosura , 

Y vos gitana ih* amor, 
Quc me tlice la venlura. 

DOÑA VIOLANTE. 

Bellaca se la j^romelo , 
Si es quo á mi me la pescuda ; 
Porque mal la dirá buena 
Quien se (lueja de la suya. 

i)0> juan' 
Donaire teneis. 

DONA VIOLANTK. 

Sin don ; 
Qno on Vallocas mas se usa 
Kl a¡r(> al lini|)iar las parvas, 
Qni' el don (pic nios las «'iisnria. 
¿Tienoii de bajar por pan? 

DOX JUA.N. 

¿Esblanco? 

DOXA VIOLAXTE. 

Como í'l azúcar. 

DOX JUAX. 

¿Sabroso? 

DOXA VIOLAXTE. 

Como unas nuecos. 

DÜX JÜAX. 

¿Redente? 

DOXA VIOLAXTE. 

Que abrasa y suda. 

DOX JUAX. 

Todo lo que vos traeis, 
Quema. 

DOXA VIOLAXTE. 

Seré calentura. 

DOX JÜAX. 

¿Habeisle vos amasado? 

DO.XA VIOLAXTE. 

Pues. . 

DOX JÜAX. 

¿Vos mi.snia? 

DOXA VIOLAXTE. 

¡No, si (I) el cura! 

DOX JU\X. 

Partflde, vori^. si es blanco. 

nONA VIOLAMK. 

^Esanlojo? 

nox ji'Ax. 
;^Qiiién lo diida? 

nOXA VIOLAXTE. 

¿PreSado ostá? 

DOX Jll \x. 
Do dosoos. 

DOXA VIí)LAXTK. 

Pues no muovfl la crialiira. 

(Pártele im pedazo de pmi.) 
Tome. 

DOX JUAX. 

Habeisle deparlir 
Con los dientos. 

D05ÍA VIOLAXTE. 

De mi burra. 
¿Y qnerrá que se lo mas(iue? 

DO?l JUAN. 

Tambien. 
(I) Sino. 



DoxA viola:íte. 
Arre, que echa puUas. 

DO:! JUAX. 

Pan de vuostra hermosa boca , 
Dado contra mordeduras 
De celos , perros rabiosos , 
Es pan que el amor saluda. 

DO.NA VIOLANFE. 

¿ Luego rabia su mercé? 

DON JÜAN. 

Casi, casi. 

DOXA VIOLANTE. 

Dóle á Júdas. 
Apártese , no nos muerda , 
Y pegue cl mal á mí rucia. 

DOX JrAJI. 

Miéntras vos eslais presente, 
Xo osa el mal liacerme injuria, 
Que sois mi saludadora. 

DOXA VIOLANTE. 

;De zahorina megradúa? 

DON JUAX. 

A soplos podeis sanarme : 
.Mirad ¡ qué barata cura ! 

I»OXA VIOLANTE. 

Traigame pues unos fuelh's ; 
Daréle harlus sopladuras. 

I>ON JUAN. 

Refrcscadme el cora/.on , 

Que en furgo de amor so apnra. 

Llegad , so¡)Iadino on la boca. 

DOXA VIOLAXTE. 

Póngala si soplos busca, 
Aqui, queeslá el sopladero 

{Señala ia cola de la hurra 
De mi parda, con mesura. 

DOX JUAN. 

Acabad; no seais cruel ; 
Soplad. 

DOXA VIOLAXTE. 

Arre, que echa pullas. 

DOX JUAX. 

Bien sabeis vos que os adoro. 

DOXA VIOLAXTE. 

Mejor sé yo que se burla ; 
Que no büsca en charcos ranas 
Quien tien en la corte truchas. 

DOX JUAX. 

Engañada estais en eso; 
Que el que regalos prooura , 
AI campo á buscarlos salc : 
EI oonejo en la e.spesura, 
La I¡(íbre corre en los Ilanos , 

Y por la arena menuda 
Las perdio.es y palomas ; 
Junto de las fiirntcs puras 
.\rnia á h)S pájarus r»'d<'s, 
V, alguaoilcs <lr sus pliiinas, 
Las prendi» ooii varasallas 
I)e varetas, porquo no liuvan; 
De suiM'le , (pio no hay ri'galo 
Qne á la mcsa de la gula 
Sirva plalos de drleito, 
Qui» 01 cainpo no lo produzga. 
En el campo vivis vos ; 
Cazadora cs ini vontura, 
(iascras avos la enfadan , 
Piíi'dices del cainpo busca. 

DOXA VIOLAXTE. 

Pardioz, quo on cso accrtais; 
■Jue las aves ó avechiiclias 
De Madrid son papa;¿ayos . 
Plunia hcrinosa y cariic dura. 
¡Quic'n se las ve pavi-iiadas 
Arraslraiido calalulas , 
t^.on mas joyas que iiiias aíulas, 

Y una igroja oolg.i'!ui'as ! 
Si á pié , nieve sobre corriios , 



MOLINA. 

Afrenta de la pintnra, 
Dando á la plata de coces, 
Que por los lodosensucian; 
Si á caballo, en cuatro niedas, 
Y la fortuna sobre una ; 
Porque eii (in soii mas mudables 
Tres veces que la fortuna. 
Pues desplumadlas, veréis 
Cuán poco ai)rov(>chó el cura 
Cuando les puso on la igreja 
La sal, por(iue no so pudran. 
Puesto ({ue los que las comen , 
Nos suelcn dar por excusa 
Que perdic(»s y inujores, 
Aunque oliscan , no disgustan. 

DOX JUAX. 

¿Hay gracia mas sazonada? 
Dame esa mano. 

DO.XA VIOLAXTE. 

¡ hí de pucha ! 
¿Y qué queréis her con ella? 

DON JUAX. 

La nieve dc su blancura 
Podrá mitigar m¡ fiiego. 

DOXA VlOLAXTE. 

¿Es mi mano la de Júdus, 
Con que matan las candclas , 
Dejando la igrcja á cscnras? 

DOX JUAX. 

Dámela , no seas crueL 

DO^A VIOLAXTE. 

Hágase allá ; no se aburra 
Por ella ; que tiene duefio. 

DON JUAX. 

Ea. 

DOXA VIOLAXTE. 

A fe que le sacuda. 
¿No le he dicho que hay onien pida 
Cuenu de ella? 

DOX JÜAX. 

¿Cuenta? 

DOXA VIOLAXTE. 

Y mncba. 

DOX JUAN. 

¿Lnegoquierosbien? 

DOXA VIOLAXTE. 

Un poco. 

DOX JÜAX. 

¿Amor tienes? 

Do5fA VIOLAXTE. 

Una pimta. 

DOX JÜAX. 

¿Eres casada? 

DOXA VIOLAXTK. 

En oso ando. 

DOX JIAX. 

¡■¿Sí'rás pivs doiicclhi? 

I»0\\ VlOl..\>TK. 



.) 



Kn inuda. 

DOX JUAX. 

¿Estásconcorlada? 

DO.XA VIOLAXTE. 

Estaba. 

DOX JUAX. 

¿Yahora....? 

DOXA VIOLAXTE. 

Se ofreocn du'.las. 

DON JUAX. 

;,Qué esperas? 

DOXA VIOLAXTE. 

Que mos aiTojcii 

DOX JUAX. 

¿De dónde? 

DOXA VIOLAXTE. 

De la Irebuna, 



¿Ptradesposaros? 

D05íA TIOLANTE. 

Pucs. 

DO:f JUA?C. 

¿Qnién lo estorba? 

D05ÍA VIOLAXTE. 

M¡ fortona. 

DO?! JUAÜ. 

¿Tlenes celos? 

DONA TIOLATfTE. 

Por arrobas. 

DOÜ JUA3f. 

¿Con jostas caosas? 

DOÑA TIOLAÜTE. 

Gonjustas. 

To te Tengaré. 

doSa vioLArrrE. 
¿Y po<lrá? 

DON JÜAN. 

¿Pucs no? 

DOS'A VIOLANTE. 

Es porsona robusta... 

DON JÜAN. 

¿No es villano? 

DO.ÑA VIOLANTE. 

Eslo en el trato. 

DOX JUA>'. 

Pues muera. 

Do5fA vioi.a:ite. 
¿Quién le rcmpuja? 

DO!f JUAN. 

Tn agravio. 

DO.NA VIOLANTE. 

El sc cnmrndará. 

DON JUAN. 

Los niios. 

DO^A VIOLANTE. 

¿En qué le enjuria? 

DON JUA?r. 

En amarte. 

DONA VIOLAXTE. 

¡ A Dios pluguiera ! 

DON JUAN. 

¿Es mndable? 

D05ÍA VIOLAÍÍTE. 

Cual 1a Inna. 

hOS JÜAN. 

Aborrécolc. 

DOÑA VIOIANTK. 

¿Por quii^n? 
noN sv\y. 
por nii. 

DONA VIOI.ANTF.. 

.Vrro , (pio ocha pnlias. 

DON J|JA>. 

Labrailora de mis poiias, 
Qno contándonic las tiiyas, 
Entre lá^rimas y cclos*^ 
Mi esperan%a tracs confusa , 
Si te casas y inc dojas , 
Tu nda y nii sopuUura 
Celebrará amor á un tiempo. 

DONA VI0LA5TE. 

Habrá róquies y aleluyas. 
¿Parécolo á su mercé 
Qtic las labradoras usan 
Qnillotros de amor infame, 
Sino es con voluntad Inmpia? 

DOÜ JUATf. 

Limpio os m¡ amor. 

D05ÍA VIOLAXTE. 

Silelaya. 
jCasarásc él por ventura 



U VILLANA DE VALLEGAS. 

Conmigo, como mi Antou? 

DON JUAN. 

Por veutnra , y sorá nmcha 
La quc el ciclo me dará. 

DOXA VIOLAXTE. 

Es muy allo de ostatiira , 
Y nmy'pciiucña nii siiorte. 

DOX JUAX. 

Amor las iguala y juiita. 

DOXA VIOLAXTE, 

No sabré yo (Mitaríniaime , 
Ni caininar canipaiiiKla 
En cuatro lopuas do ruedo, 
Como costa de criatura. 
¡ Bonita os la nuu'hacha 
Para cstarse heoha ii^ura , 
SufriíMido on una v¡.siia 
Dosaoatos do una pulga ! 
Kl amor anda oiitnMtrualos; 
Que 110 hay lubrador iiue uir/.a, 
Si qnioro arar ¡((ualnioiitc , 
lln oam(>llo y uiia ninla. 
Supuosto os'to , ó tonian paii 
En casa, ó á Dios. 

DOX JCAX. 

K.<oiioha , 
Simplo-sabia do mi.s ojos. 
Si palabras aso^iiran , 
S¡ jnramontos obl¡jj;an, 
Si pn^ndas dosataii diidas, 
Por la Iu7. de osos dos soles 
Que mls tinioblas alumbran, 
Por ol abril d(» osa oara 
Qiic ol onoro no dostruya , 
Quo si liallo quo tn opíiiioii 
f.orrcspoiide a tu horniosura , 
Sin niirar on calidados, 
(Que amor no las oido nnnoa) 
Ui»ndirte ho, sionuo tu osposo (1), 
La haoionda ano nio asogura 
Dos mil duoaoos de renta. 

nOXA VIOL.\XTK. 

Miro, si limpiozas busoa, 
Mas cristiana vioja soy 
Que Vizcaya y las Aslurias. 

DOX JÜVX. 

¿llas cobrádomo alioion? 

DOXA VIOLAXTE. 

Xo sé qno diabros nio linrfía 
Dosqno lo ví, d«»ntro al alnia, 
QiKMi tiiMi nias do niil aKiijas. 
poro iMi lín, ¿.so oasará 
('oniiiijíd? 

IIOX JL'AX. 

Siii falta al{;niia. 

HOXA V10I.\>TI . 

¿V «Mii|»íd:ij:ar:is«' liicíío? 
m»' jr.vN. 
Vmor linn»' sií'iU|»ro thira. 

IM»\A VIOI.ANTK. 

: l^o (hilfí» iiu'íío (Mupalai^a , 

Y oonio oll siiiior cs tViila, 
Suolo oomorso al princinio , 

Y enfadar despuos , madura. 

DOX JCAX. 

No hayas miodo doso. 

DOXA VIOLAXTE. 

¿Afe? 

DOX JCAX. 

Por tu vida. 

DOXA VIOLAXTE. 

¿Y por la suya? 

DOX JUAX. 

Todo es uno. 

DOXA VIOLAXTE. 

Enfin,¿lcagrado? 

I (0 .^ffido tu eno$o rendirle , diee la edicion 
NelMI, 



.... 



DON JDAII. 

Inrmito. 

D05ÍA VlOLAlfTE. 

¿Irésegura? 

DON JUAX. 

Noble soy. 

D05fA VIOLANTB. 

¿Querráme mucho? 

DOX JUAlf. 

Adoraréte. 

DOXA VIOLANTE. 

¿De burlas? 

DOX JUAÜ . 

De veras. 

DO^A VIOLAXTE. 

¿Regalaráme? 

DOX JUAX. 

Conio á roina. 

D05ÍA VIOLAXTE. 

¿Harálocuras? 

DOXJUAX. 

En querorto. 

D05ÍA VIOLAXTE. 

¿Es amorado? 

DOX JUAX. 

Mas que un porfuguos. 

DOXA VIOLAXTE. 

¿Arrulla? 

DOXA'AX. 

Coino paloma. 

DOXA VIOLAXTE. 

¿Rozonga? (l) 

DOXJUAX. 

De iiingun modo. 

DOXA VIOLAXTE. 

¿Munnura? 

DOX JUAX. 

Pocas vccos. 

DOXA VIOLAXTE. 

¿Es tahur? 

DOXJUAN. 

Solo cn amarte. 

D05ÍA VIOLAXTE. 

¿Madruga? 

DOX JUAX. 

Poco. 

DOXA VIOLAXTE. 

¿Vione tardo á ca.sa? 
nox JUAX. 
V tMldl'í^ coii ol sol. 

DOXA VIOLAXTK. 

¡ Cordura ! 
;.Quó mi» llaniará? 
¡ noNjrAx. 

j Mi ciolo. 

Í 1ION4 MOI.AXTK. 

I¿Y «pH* »i:«S? 

IMlN JI'AX. 

Mi sol. 

HO.NA VIOLAXTK. 

Con uñas. 

DOX JUAX. 

Mi roina. 

DOXA VIOLAXTE. 

¿Engalanaráme? 

DOX JUAX. 

Conio abril. 

DOXA VK^LAXTE. 

¿Diráine ¡njurías? 

DOX JUAX. 

Kn mi vida. 

D05ÍA VIOLAXTE. 

¿Andari!' on coche? 

DOX JUAX. 

Y en carroza. 

(I) iGruAe? ircRajiii? 



50 



DONA VIOLANTE. 

¿Tracré puDtas? 

DON JUAN. 

De Fláudes. 

DOÑA VIOLANTE. 

¿Y azul? 

DO.N JUAN. 

TambieD. 

DO>A VIOLAME. 

¿Saldré algunas veces? 

D0>' JUAN. 

Muchas. 

DOXA VIOLAME. 

4A visitas? 

DON JUAX. 

Sí. 

DOÑA VIOLAXTE. 

¿Y á toros? 

DOX JUAX. 

GoQ balcon. 

DOXA VIOLAXTE. 

¿Yconíílura? 

í»OX JUAX. 

Guanta quieras. 

DOXA VIOLAXTE. 

Sí hay coincdias 

DOX JUAX. 

No las perdcrás. 

DO.XA VIOLAXTE. 

¿Niiiguna? 

DOX JÜAX. 

Ningaaa,pnes. 

DOXA VIOLAXTE. 

¿Iré al l>rado? 

DOX JUAX. 

Irisalsol. 

DOXA VIOLAXTE. 

¿Yálaluna? 

DOX JÜAX. 

El yerano. 

DOSfA VIOLAXTE. 

¿Y qué ha de darnie? 

DOX JUAX. 

Elalma. 

DOXA VIOLAXTE. 

Arre, que echa pullas. 

Dox JUAX. (Llamando.) 
Polonia. 

ESGENA VI. 

POLONIA. — DO.^A VIOLANTE, DON 

JUAX. 

POLOXIA. 

¿Qué es lo que mandas? 

DOX JUAX. 

Tomar todo el pan procura , 
Y mete allá eseanimal. 

doSa violaxte. 
Haymediahanega. 

DOX JÜAX. 

Haya una. 

POLOXIA. 

Pan hay para dos somanas. 
(Vase Polonia.) 

ESGENA Vn. 
DOSA VIOLANTE , DON JÜAN. 

DOXA VIOLAXrE. 

S&queme luego la buiTa ; 
Que anochece ; y si voy tarde , 
Temo que mi viejo grúña. 
Págueme. 

DOX Jl'AX. 

En este diamante. 

DOXA VIOLAXTK. 

i Han vido cómo relumbra ! 



COMEDIAS ESGOGIDAS D£ TIHSO DE MOLINA. 

Tendréis en mi un parroqniano. 

(A Dan Juan.) 
¿Cómo dejaste al indiano 
Y aqui te quedaste? 



DON JUAX. 

Como tus ojos. 

D05ÍA VlOLAirrE. 

¿Es falso? 

DOX JUAN. 

No hay cosa en mi faisa alguna. 

DOXA VIOLANTE. 

¿Y quémas? 

DOX JüAX. 

Esta cadena. 

DOXA VIOLAXTE. 

¿De alquimia? 

DOX JUAX. 

Cuai tu liermosura , 
De veinticinco (luilales. 

DOXA VIOLAXTE. 

¡ Qué bien vende sus agujas ! 

DOX JUAX. 

Y este bolsillo despues. 

DOXA VIOLAXTE. 

¿Sonmcnudos? 

DOX JUAX. 

Es menuda 
Para tus mpreciinienlos 
Cuanta hacienda eutra en Sanlúcar. 

DO.XA VIOLAXTE. 

Franco es. 

DOX JÜAX. 

Sélo tú. 

DOXA VIOLAXTE. 

¿En qué? 

DOX JUAX. 

Eu dai'iue 
Una mano. 

DOXA VIOL.iNTIir. 

¿Nomas que mia? 

DON JUAX. 

Basta. 

DOXA VIOLANTE. 

Velas aqui dambas. 

DON JUAX. 

Vengan. 

DOXA VIOLANTE. 

Arre, que echa pullas. 
E8GENA VIII. 

DON GOMEZ, DOÑA SERAFINA, UN 

CUIADO.— DOSA VIOLANTE, DON 
JUAN. 

DON GOMEZ. 

Dejémosle por un rato 
Descansar. ¿Qué te parece? 

DOXA SERAFIXA. 

Que su prosencia inerece , 
Noble y apacil)le trato , 
Cualquier generoso empleo. 

DOX GOUEZ. 

No importa poco este abono. 

DO.^A SERAFIXA. 

Ya su tardanza perdono , 
Si hizo mártir mi desco. — 
¡ Gallarda moza! 

DON G OXEZ. 

Doii Juan , 
¿Qué labradora es aquesa? 

DON JÜAX. 

La que sazona tu niesa 
Con el mas sabroso pan 
Que Vallecas dió á Madrid. 

DON GOMEZ. 

¿Vos sois quien nos trajo ayer 
l»an? ^ •' 

DOSÍA VIOLANTE. 

Y hoy lo vuelvo á vender. 

DON GOXEZ. 

Cada dia acá venid ; 

Que como iguah; al primero, 



DONJUAll. 

Quiero 
Prevenille el aposento 
Y dar en su cena traza. 

DON GOMES. 

Vaya ese mozo á la plaza. 

DON JUAN. 

No habrá cosa de momento 
En ella ; que es tarde ya. 

DOX GOXEZ. 

La desponsa dcl Marqués, 
la de algun ginoves, 
Mí huéspedregalará, 
Que se ha de quedar por hijo 
En casa. 

DOXA SERAFINA. 

i Notable agrado 
Tiene nuestro encomcndado * 

DON JUAN. 

¿Va le alabas? 

DOXA SERAFINA. 

Va le elijo 
Por ducño. 

E8GENA IX. 

DON PEDRO, AGUDO. — DOÑA VIO. 
LANTE, DOÑA SERAFINA, DONGO^ 
MEZ, DON Jl^AN, UN CRIADO. 

::0N PEDRo. (Hablando con iu criaio 
aparte al salir.) 
No hay dar con él. 

AGUDO. 

¡ Válgate el diablo por hombref 
Madrid es mar; no te asombre 
Que no halles tan presto en él 
Un atun , donde andan tantos. 

DON PEDRO. 

No he perdonado meson. 

AGUDO. 

Casas de posadas son 
CastiIIos aestos encantos. 

DON PEDRO. 

De Don Gomez, be sabido 
Que vive aqui. 

AGÜDO. 

Imprudencia 
Ha sido la negllgencia 
Que en descul)rirte has tenido. 
Háblale ; que con su ayuda 
Será mas rácil hallar 
Este diablo. 

DON PEDRO. 

Ha de dudar 
De mí. 

AGUDO. 

Entre tanto qne duda 
Dando señas de quien eres, 
Esotro parecerá. 

DOX PEDRO. 

Aqui Don Gomez está. 

AGUDO. 

Cuanto mas te detuvieres, 
Mas agravias á tu amor. 
Pero¿conücesIe? 

DON PEDRO. 

Si. 
Ayer mañana le vi. 

AGUDO. 

Pues Ilega á hablarle, señor. 
rDON PEDRO. (Llegándoie d Don Gúmez.) 
I Si vuestros brazos merece 
I Quien [m gozar vuestra casa 



t\ piélago ÍDmoiiso pasa 
Que sepulcro al sol ofrece, 
Los trabajos rostaurad 
De viage tan prolijo 
En quien, siendo vuestro Iiyo 
Hace deudo ia aniistad 

§ne con mi padre tuvístes, 
por Tos Espafia goza. 
Don Pedro soy de Meudoza. 

DO.N GOMEZ. 

; Cómo es eso ! 

DON PEDRO. 

S¡ escníbislc 
A Don Dicgo, mi soñor, 
Desoos de que viiiiora 
De Méjico, y morociora 
Juntar en uno ol valor 
De vuestra casa v la mia; 
£11 fe de cumpülfos vongo, 
Puesto que ocasion(>s tongo 
Has de pesar quo alogria. 

DON GOMKZ. 

Gaballero, no os (Mitiondo. 
iQue sois Don Podro d(>c¡s 
ue Mondoza, y (lue vonis 
DeMéjico? 

DO^A vioi.A?nrE. (Ap.) 
¿Qu(» oslov vi(Mido? 
¿No os eslo aíjuol caballero 
Que la malota trocó , 
\ el engauo d(H:laró 
De mi Don Gabri(>l? ¿Qué espero? 

DON PEDRO. 

Muy cuidadoso (>ntondi 
Que en mi vonida os liallara ; 
Mas quion tan S(>(!0 ropara 
Kn uns palabrus asi , 
No dob(» de aguaniar yorno 
Do Indias, ó habrá tonido 
.Nuovas quo se habrá pordido. 
(iroí quc aniorosd y tiorno, 
.Mi nombro ap('nas(Iij(.*ra, 
Cuaudo os hallara colgado 
1)0 mi cucllu, y (lue turbado, 
Mi('Mitras la loiígua pudiora 
Darnio alcgro cl hUn\ vonido, 
I.os ojos h; iiitorprotaran 
(<oii lágrimas (luo mostraran 
Kl amor que lialxis líiigido. 

no.N (¡OMEZ. 

¡Ah Don Juan! ¿Xoosouclias eslo? 
Soraüna, ¿osto 110 vos? 

I)0>' OEDIIO. 

¿A(|Uosto el soralin os 
Que (»11 tanto riosgo mcha piiosto? 
¿Vos sois Don Juaii dc Pcralla? 
Dadnie los brazos los dos. 

DOÑA SERAFi:«A. 

Tén^aso, soñor. ¡Ay Dios! 
i Que grosero ! 

DON PEDRO. 

¡ Esto ine falta , 
Tras 1a pérd¡ua (lasada ! 
Desongáñalos, Agudo. 

AUrDO. 

De admiracion ostov inudo. 

DON PEDRO. 

¡ Oh Madrid, Creta encantada ! 
¿Esto es lo que en ti medro? 

DOÜ JUA>'. 

Qne vos Don Pedro os Ilamois 
ue Mondoza ó no, salm'Ms 
Que ol vordadoro Don Podro 
H¿ un hora que 011 casa ostá 
Por hijo de olla admitido, 
Por cartas reconocido, 
Y por las señas que da. 

DON GOMEZ. 

6i la cortc os ocasiona 



LA VILLANA DE VALLEaS. 

Y 8U8 euredos á usar 
Marañas con que engañar , 
No es di^a vuestra i>ersona 
De tan ruin procedor. 

do5Ia serafina. 
Mejor fuera dar noticia 
De este eiigaño á la justicia. 

DON PEDRO. 

¡Cielos! ¿esto vengo á vor? 

Ko me espanto que engañado, 

Señor Don Gomoz, negueis 

En quien nunca visto halieis 

La accion que el ciclo me ha dado. 

Ese Don Pedro fingido 

Es un embolocador, 

En sus engaños traidor, 

Si en su talle bien nacido, 

Que hurtándome hacienda y nombre 

Kn Arganda ol otro dia , 

Pagó así mi cortosia 

Y regalos, porque os hombre 
Que ongafiando con el traje 
A quion en su casa le hoiira, 
Las hijas iioI)lcs dcshonra 
En pago do su hospodaje. 
Iluyondo de Flándos vicue, 
Cohio dirá esto papcl , 

Y el capitan Don Gal)riel 

De Ilerrera, por noinbre tiene. 

Palabra de esposo dió 

A ciorta Doña Violante 

En Valencia , y al instante 

Se fué que la doshonró. 

Si no basta osta oxpericncia, 

En casa lo reccbid ; 

Quo m(»jor hará en Madrid 

Embolocos que en Valencía ; 

Y admitale por amante 
Vuestra hija , si á ól se inclina , 
Porque Doña Soralina 
Gonsuele á Doña Violante. 

DOÑA VIOLANTE. (Áp.) 

¡Bueno anda, ciolos, mi honor, 

Y bmma anda tainbien, ciolos, 
La confusion de mis celos 

Y el crédito de nii amor ! 

DON GOMEZ. 

¿Hay enrodo mas extrauo? 
Llamadme á Don Pedro acá. 

DONA SKRAFINA. 

No lo llamon ; (jue sorá 
Ooasion do algnn gran daño. 
Kstc S(?rá su onomigo, 
t.'íu» por oslo niodo intonta 
llaocr á Don Podni afronla ; 

Y orcaii , pucs yo lo digo , 
Qiic (>i oorazoirno mo oiigaiía. 
IN)r(|uo ;,(|iii(>n ha dc cre(»r 
Quc tal sc atroviora áhacor^ 
(11 lioiidin* á ipiicn acompaña 
Taii noblo disposicion? 

¿No antori/an su iioblcza 
Las joyas (luo con largueza 
Mo aoaba (lc dar? ¿110 son 
Las oartas t(>stigos ficles 
Quo d(»I viroy ha traido, 
Las (|iio do su pa(ire has leido , 
Las libranzas y papcl(*s 
I)(» nias do troiiita mil pesos , 
tk)n que montiras contrasta? 
Vo le quiero bien , y basta. 

DON PEDRO. 

¿Hay mas confusos succsos? 

AtiCDO. 

Ahora ontra el hablar yo. 
A pagar do mi dinoro, 
Que ose pardo caballero 
La maleta nos Hoyó 
Por mi culpa y nuestro daño, 
£n Argauda , y que en su vida 



57 

Vió á Méjico ; y si es servida , 
Salga aqui, y yerá suengaño. 

Y sino, porque a|>roveche, 
Respóndaroe á oste argumento. 
Las islas de Barlovonto 
¿Cuántas son? dónde es GampecheT 
¿Gómo se co|^e el cacao? 
Guarapo ¿que os ontre osclavos? 
¿Qué Iruta dan los guayavos? 
¿Qué es cazabo, y qué jaojao? 

DOÑA SERAFWA. 

¿No ves como ostán sin seso? 
Kopara en los disparates 
Que dicen. 

DON GOMEZ. 

Gasa de orates 
Es la corte. 

DON PEDRO. 

¿Góino os oso? 
Vive Dios, que mo obliguois 
A que dé on la callc voccs , 

Y saquo ose infamo á cocos, 
Guando escondelle intenteis. 

DON GOMEZ. 

i Miren si croce la furia ! 

No hay que hablar; locos están. 

Echalós de 'jn[ai , Don Juan. 

DOX PEDRO. 

Guando mo hagais csa injuría, 
Os hará oreer (iui(»n soy 
La cspada que al lado ciíio. 

DON jua:^. 
¡ Pobre mozo ! 

DON tiOMEZ. 

¡ Bucn aliño 
De Don Pedro ! 

AGUDO. 

Ya mo doy 
Por conventual dol Nuncío. 
No nos Ilevon á Toledo ; 
Vámonos , que tongo miodo 
De aqu(»stos hombros. Renuncio 
El titulo que hasla aqui 
Tuve de indio. 

DON PEDRO. 

i Qué consienta 
Tal burla e1 cielo en mi afrenta! 

DO^A SERAFIXA. 

Ya le torna el fronosi. 

DOü PEDRO. 

Vive Dios, que he dc sacalle 
A estocadas acá fuora : 
Voamos si esta quimera 
Osa aíirmaron lacalle. 
Ya de V(»ras mo provoco , 

Y el seso y pacioncia piordo. 

DONA SERAFINA. 

Padre, teme si en^s cuerdo, 
La espada eii manos de mi loco. 
Déjalos en el zaguan. 

DON GOMEZ. 

Gierra aquesa puorta apriesa. 

DON JUAN. 

Entraos acá, mi T(»resa. 

DOÑA VIOLANTE. 

Ya yo sé , sefior Don Juan, 

Amansar locos 

( Vanse Don Gomez, stu hijos y elenado.) 

ESGEFfA X. 

D05íA VIOLANTE , DON PEDRO, 
AGUDO. 

DONA VIOLANTR. 

Pcfsada 
Burla, Don Pcdro, os han hecho, 
Pero aqui no es de provecho 
Mostrar razones ni espada* 
¿Gonoceisme? "* 



DOn PKDRO. 
¿NOSOÍSTOS 

La TÍHana de Vallecas? 

DO^A VIOLAÜTE. 

Si, que entre arlesas y ruecas 
Me han dado de dos en dos 
Los oficios, ya de bilar, 
Ya de ainasar y traer 
Pan á Madrid que vender. 
Dien pudit^ra atestiguar 
Lo que acerca dosto sé , 

Y yo por mis ojos vi ; 
Pero si adniilis de mi 
Los consejos qut^ os daré, 
Dejad pasar esta furia , 

Y entre laiito pn;venid 
Quien os coiiozca en Madríd , 

Y libre de tauta iujuria; 
Que imposiblc es uue no haya 
Algunos en esta villa, 

Que en Méjico , ó en Sovilla 
Cuando pisustes su playa, 
No sepau quién sois. 

DON PEDRO. 

Hay ciento 
En SevHIa; masnosé ' 
Si en Madrid los ballaré. 

DOXA VIOLANTE. 

Escrebid allá. 

DON PEDRO. 

Eso intcnto; 
Mas si entre tanto se casa 

DOÑA VIOLA?(TE. 

Eso no : vo os lo aseguro. 
Vonir caua dia procuro 
Gon pan reciente á csta casa : 
Tengo ya mucha amistad 
Con la ISeratina bella , 

Y suelo parlar con ella 
Con gusto y con í^ualdad. 
En lo que óspodré serxir 

Es, que entre tanto que ballais 
Los testigos que buscais, 
Me oblígue yo á persuadir 
Que vuestra dania dilate 
Sus bodas, porque llevallo 
Asi á voces, sera echallo 
A perder. 

AGUDO. 

Que es disparate. 

DOri PEDRO. 

Si vos , bí'Ila labradora , 
Esobiciésedes, sería 
La hacienda y la vida mia 
Vuestra perp'etua dewlora. 

DOXA VlOLA^TK. 

l.a lástima que mo haceis , 
Me obliga ¿ que por vos haga 
Ksto, siii qniT«T nins paga. 

nON I'EhRO. 

Ituena dc mi la tendréis. 

DOXA VIOLA?ÍTE. 

No os cansois en la demanda , 
Ilasta que halleis quien de vos 
Dé uoticia. Adios. 

DON PEDRO. 

Adios. 

AGUDO. 

¡ Válgate el diablo el Arganda ! 

{Vanxe Don Pedro y Agudo.) 

DOÑA VIOLAÜTE. 

Basta, que aqui está e1 ingrato 
Ocasion dc mis querollas, 

Y que en ongañar doncoUas 
Ha pnesto caudal ytrato. 
Ya yo supe desde ayer 
Qne era esta la Seraflna 



COMEDIAS ESGOGIDAS DE HRSO DE MOLINA. 

Qae al indiano desatina 

Y mi esposo vino á ver. 
A Don Juan traigo perdido, 

Y téngole de enTazar 
Por lo que me ha de importar 
EI teneiie entretenido. 
Amor, pues tanlo ombclecas, 
Dame algun discreto ardid 
Con que cclebre Madrid 
La Viilana de Vallecas. 



{Yase.) 



Calle con Yista de nna casa de poiadu inme- 
diaU á la de Don Gomei.* 

CSGENA Xn. 

DON VICENTE, AGIJADO. 

DON viCEjiTE. [hermana? 
¿Tú en la corte, traidor? ¿Qué es dc mi 
Contigo huyó sin honra y sin recalo ; 
Tú sabes della,y quieii me afrenla sabi.'S. 
Üimelo, ó vive Dios que en ti coniience 
A dar principio á mi venganza hunrada. 

AGUADO. 

Deten , señor, la furía con la espada. 
Verdad es (luo salí con mi soñora 
La misma iioche (lue la echasle nnMios. 
Porque burlada do pronu^sas levos 
De un soldado de Flánd(is que alli vino, 
A trueque de jialabras y dc? linnas, 
Le dió la posesion de su tioiira y fama. 
Enamoraua de botones de oro , 

Y de plumas Igeras quc volaron 

Con su ingrato soldado fugiiivo, [mionto 
La enseñó, aun(|ue fué tarde,suescar- 
Que(iuien enplunia Ua cobraen vieiito. 
Sahnios de Valencia ; mas no pienses 
Que puedan tanlo en elia sus agravios, 
Que al ({ué dirán del vulgo ünperlliienle 
Arríosgue su opinion [lor los cainiiios , 
Viniendo tras su amante hasla eii ia c»»i - 
Antes juzgando por indigna oosa [le; 
Vivir en tu proseiicia deshonrada , 

Y á vista de los ojos do Valeiicia , 
(Quc el noble, aunque afrenlado, si os 

[diserelo, 
Piensa que todos sabon su socrolo) 
Do mi lealtad íiada, hasta Monviodro 
Salió conmigo, y en la roal clansnra 
Que de Sanla Malrona tieiie iiombie, 
A la abadosa dió , i)or ser sii tia. 
Cu(»iitadeslades}irae¡a, yenlre taiilo 
Que ol cielo da reniedi<» á siis injnrins, 
Kncerrada y Itorando eada dia . 
Maldie.e la mnjer qne en Ijíniihrcs lia. 
Proinelíla venir á Madrid Iik^í'O 
Kn bu.sca dc l)«»n Pedvr» 'lo Meívio?.*», 

Y Don Gabiirldí'IbiTOni.íiiit'di'irm/.i 
Aqueste nondn'e i(iie t-s el "r'hidfrí», 
Para engariar nu'jnr ooii li piiiiirrn : 
Yquiso l)i(JS ípie en l;i j.n<i'l:i niisni:i 
Qiie tonn*. en osta eorlr , s»* aiu».seiila 
El autor cauloloso do tu jtfi'cnta. 
Poniue cr(íV(»iido enlrar m nii aposonto, 
Entré en el suyo y ví sibre un bufote 
Billotos de lu hofmana y mi señora , 
Que on fe do sus aniores la oscribia 
Cuando en Val(»nc¡a oon(iuist() sn fama ; 

Y d(? algunos papeles quo con ollos 
Hallé revuellos y lei cnrioso , 

Supe Ilamarse Dmi Cabriel de Horrora , 
Ser capitan de Flándos y habor muerto 
A un ilustre tudosco, á cnya cansa, 
Huycndo de castigíis y tomores, 
Viene á Madrid con cartas do favoros. 
Esta os la verdad pura, y porípio sopas 
Si la digo (') si miento, aguarda un pooo ; 
Sacaré los papeles, que aqui deniro 
Dc tus azares han de ser cncuentro. 

{Yoie.) 



ESGENA XnL 

DON VICENTE. rdaí 

Honra, si esto es verdad, dadme en albrir- 
EI gusto que me falta por perderos. 
Si el capitan ingrato tiene prendas 
Dignas de mi valor, y restituye 
A mi hermaua la houra quc ha usurpado, 
Será en tez de mi enemigo mi cunado. 



ESGENA 

AGUADO. — DON VICENTE. 

AGUADO. 

Abierto el aposonto se dejaron, 
Porque en íalso la Ilave en él echaron. 
¿Noes de Dofia Violanle aquosta letra? 
Ksios Torsos ¿no son en su alabanza! 

Y en ellos ¿no blasona avergonzado 
i;n sol, do qui(?n ol otro fué traslado? 
Mira pues osta oarta, y saca della 
Como se llania oste Dou Pedro falso, 
La muorte dol tudosoo y su vonida, 

Y eslima mi loaltad agradocida. 

{Don Yicente lee tos papeles.) Jje 
(Ap. Do nioUh» nio ha venido ol hospeda- 
Eii la niisma i)Osada do Don Pedro ; [co, 
Ouo aniuine de las maletas siipe ol true- 

Y sé íjiK? el pobro iiidiano ••st:\ inoconto, 
E:itre tanto quo ol otro no parece, 
Sosegaré la furia valenciaiia 

De nii señor, i»adozca ó no padezca 
Doii Poilro de Mondoza ; que puos finjo 
QiK» la villana noble oslá (íu Monviodro, 
Esle enredo ha de ir de Podro á Pedro.) 

my VICENTE. 

Va doy por liien cmploada mi vcnida. 
Kn l:i 'corti' nooscuordoel (íuenogocia 
Casos dc honra por arinas, quc so ((ue- 

[dan 
'•]n la oallo , saliondo á ponor paces 
Sns vecinos, v siriido progonoros, 
.V una verdaJ añaden muchos ceros. 
Mas vale avfrigiiallo por justicia , 

Y liacirMidole prondor S(»guramente, 
í:I ípii' dinin liulr dol vulgo y gcnte. 
Üáinamo un alguaoíl dc corte ai punto. 

AGi'.VDo. [cano 

Con ('•! vuelvo al instante. {Ap. EI ínoji- 
I»ordone; (ju»' oste oiiredo iniporta ahora 
A mi vida y Iioiior de mi sofiora.) 

{Vanse,) 

ESGEIf A XV. 

DON PKDRO , AGÍJDO. 

DON rF.IíRO. 

Á^ndo. ;, aqnesta es Kspaña? 
¿Castill:» V sii o.ort»' fS (*sta , 
V'Aii íel»l»r:ula eii l:is Iiidias 
Kii (M KMniiiHi y ||:iii«'/.a? 
Í,(»s (iiie de JCspana pasabaii , 
N(»s di"ei:ui »mi iiii tiorra 
Que los doblocesy ongafios 
Kran natnrale<5 d(*lla : 
Rieii lo oxporiinento en mí, 
Pues en Madrid ontro ap('»nas, 
Cuando confunden mi dicha 
Los laborintos do Creta. 
No hallo nobloza soncüla , 
Annstad oue pormanozca : 
CaballoR do Troya .<;on 
Cuantos la corti» sustenta. 
;,Qu('í lio de hacer menospreciado , 
Sin orc'dito v sin hacionda , 
Tenido por loco en casa 
De DonGomez? 

AGDDO. 

Trocar queja$ 



U VILUNA DE VALLECAS. 



EndüigenciaSiSeñor. 
Hoy es dia de estafeU ; 
JSscribe lue^o á SeviUa 
A algim araiffo qne Tonga 

Y trui^a tiectia infonnacion 

De quién eres , con que puedas 
Desiiientir de tu coiitrario 
Invenciones y quinieras. 
Kl capitau áv\ iiavío 
Kn que veniste , cn noblcza 

Y aniistad es otro tü , 

Si no miente lu expcriencia. 
Amigo fué <le tu pudre ; 
lion >u cuinurote y nii'sa 
Te oI)Ii{;ó en la embarcacion , 
Trayéniiote por su cuentu ; 
Kl y los que te coiioceu 
D(>sliarán aipiestu tela , 
Que tantas marañus urden , 

Y tanta mentira enredu. 
Acude á ios niereuderes 

De esta cortí», ú (luieii lus liirjís 
Vieneii que de lu(l¡us triijislí' , 
Porquc eobrullus iio puedu 
Quien cobra las de tu unior ; 
Quc con estus dilip'oeius, 
Averi^uaiido viM'dudi'S , 
Saldremos destu molestiu. 

ESCENA XVI. 

DON VICENTK. — DON PEDUO, 
AGIJDO. 

DONVICKNTE. (.4p.) 

: Válgame el cielo ! Si <»s este 
Kl vil autor de m¡ afrentu , 
iTenguiiza , teiied lu espudu ; 
}ue aqui lia de Ikkmt Iu prudtMiclu 
tlns quc el enojo arrojutlo. 

ESCENA XVU. 

í)ON GOMEZ, ÜON GABUIEL, DON 
JMAN, noS'A SEKAKI.NA, UOÑX 
ViOLANTE , COHNEJO.— Diciios. 

bON GAItRIKI.. 

iHay semcjaiite iiisoleiiein ? 
Dejadme , seíior Don Goiiie/.. 

DO.N Jl'AN. 

Deteneos.. 

noy r.\imiF:i.. 

¿Qiii' nn' <letenj;:i 
Me Hconsejuis vos, Don Jiiuii? 
¡ Viie IMos... I 

coKNKJO. (Áp. á sn ftmo.) 

¿Qiié es lo (]iie liil«'i!t:ív' 
¿Para qii»* ú Doii pí'dro 1him:.is? 

Do>' (:.\i:i(ii:l. 

;ijue lia>u «•ii M.Mdritl (piifii Sf :iir<*\:i 
A tun gr.iii bclhiipif'ria ! 
;Qiie liuva qiiii'ii atiniiai* pueda 
Que wo soy Ooii l*edro yo I 

coRNKJo. (Ap. á 8U amo.) 

No levantes pnlvuriídas 
darnos eii l( 

DONA SKRAFI>-A. 



Que viene tras estos locos, 
Yel ■ 



lt(»S pi 

Que huii de (lurnos eii los ojos. 



;Oue mis lá{j:rimus iio sean, 

Í'asluiites á refr(»nar, 

Don Pedro, la furiu viieslra ! 

DOX GOMKZ. 

Serafina , ¿tú tambien 
Sules acá ? 

DOÑA SERAFI>'A. 

No respeta 
En los peligros anior 
^posibles qiie no venza. 
Temo que atmina desgracia 
A mi esposo le suceda , 



alma tras si me Itcva. 

DOXA VIOLANTE (Ap.) 

: Ay, clelo! ¿en qué laberiiitos 
Mis desventuras enredan 
La esperanza de mi amor, 
Medio verde y medio seca? 
;,Qu(^ es lo {\\xft iiitenta el ingrato 
De mi amante , ({ue encndena 
Tunto eslubon d(f meiitiras 
En su daño y en nii ofensa? 
Sus pasos ciiul sonibru sigo , 
Poniiic es imaii su presencia 
De los yerros de mi amor : 
Mi diclia á dorallos vuelva. 

DON JUAN. 

Aldcana de mis ojos, 
¿Qué haccis vosaqul? 

DO>'A VIOLANTK. 

Soy muerta , 
Sefior Don Junn , poi* hallamic 
Eiitre pleitos y ixMidtuicias. 
Pur diez que liabemos de ver 
El iiii (jue tieiien a(juestas. 

DOX JrAX. 

I Eii todo sols de buen giisto. 

DOXA VIOLANTE. 

liaylos bravos eii mi ald(>a. 
iAp. \ Cieios ! a({ui está mi hermano. 
Si me ve, mi muerte es cierta. 
Suyal, villaiios rebozos, 
Mi vida sc os cncomieiida.) 

DON GAURIEL. (.4 Don Pedro.) 
¿Sois vos (*1 que en desacato 
De jn¡ fiima y mi noblcza, 
Pretendistes usurpar 
Mi apellido y iiobles prendas? 
iSois el que alirmais venir 
De Nueva-España , y me afrenta 
I)ie.i(>ndo que os lie robado 
Ln esposn, el nonibre y lahacienda? 
;E1 que el bluson de Meíidozu, 
Qiie mi saiigre antiguu hereda, 
Os aplicais, afiniiuiido 
Que soy Don Gabriel de Herrera, 
yue huyeiido v(»ii«o de Flándes , 
Qiie he\leslioiira(io en Valimcia 
[iua miijer priiicipul , 
V otras marafias como estas? 

DO?í ri:i»RO. 

A utrevimieiilo tan {¿rande, 
P«»r no decir desvergi'ienzu , 
Mi'jop si'iá (pic os iv.sponda 
L:i cspada. (]U(* no lu li'ii}>;iiu. 
No solo aiiniio eso iiiisiiio; 
Pi-ro eonfornie ú las mni'Slra.N 
1)" Mii'Slro villaiio tr:ito 
\ n'iiii ('(irrrspoiiil«'ii('ia . 
hiu*i (pii' iaiiipMi'i) Sdis 
Doii G.d»i¡('l, aiiiiipii' dt'Siiiii'iiU 
l.os papeli'S <pi(' osaboiiaii, 
<,>iiÍ7á lalsiMiido li'tras. 
Porque siijcto tuii vil, 
;,Cónm t's posible (iu«' ti'iigu 
Sangre generosu y nobli», 
(iU-jiido se hoiiru i'(»n la ujena? 
Que el hurtur eii lus posudus 
llniirus (lue vendcis por vuestras, 
('.oiiio haoeis lue!¡o eoiiinigo , 
No serú eii vos eosu iiueva. 
Pero ¿qué sirveii rayoiies 
A quieii 110 hnce cas-.» de ellus? 
Firme en mi ub(»no lu espadu 
Lo que cn mi dereelio prueba. 
{Saca la espada.) 

D(»>' GARRIEL. 

¿Hay iguales desalinos? 
Ahora digo que es de veras 
El cstar este hombre loeo ; 



!5fl 

Mas cnrarile la pena. 
Apartaos, mi Seraflna; 
Quitaos, Don Juan. 

DO:f JUAIf. 

No es pmdencia 
Sentirse de quien no aaravia. 
Pase esto por burla y ttcsta. 

Dox Goxez. 
Yo estoy de quien sois seguro, 
Serafina satisfecha, 
Gonocido este enibelcco : 
¿Qué hay pucs quc indignaros paeda? 

ESGENA XVin. 

ÜN ALGUACIL, AGUADO. — DiCHOS, 

AGUADO. (A Don Vicente.) 
El alguacil que mandaste, 
Es este. 

DON TICEXTE. 

A buen puiito llega. 

ALGUACIL. 

Ya estoy del caso enterado. 

¿A quién me mandais que prenda? 

DO?C VICETrrB. 

A este enredador de España ; 

{Señalando á Don Pedro.) 
Qiie segun son las (piimeras 
Que hace , no hallo otro nombre 
Que mas propio le convcnga. 

ALGUACIL. 

Soltad, hidalgo, las armas. 

DOX PEDRO. 

¿Yo? 

ALGUACIL. 

Pues ¿quién quereis que sea? 
Venios conmigo á la cárcel. 

AGCDO. (Ap.) 
¿Hay por aqui alguna iglesia? 

ALGUACIL. 

¡ Hola I tené ese lacayo. 

COR^EJO. 

Téngase al Rey. 

Pues¿tH Uegas? 

CORNKJO. 

Yo llego. 

AGUDO. 

¿Quieres trocarme 
Por otro como maleta? 

DON PKDRO. 

;. Qiié iiuevas pei'secii('i(»iies , 

Gruel España, soii estas? 

¿Qué insultos he eoinelidi»? 

¿Es cuestion, es niuerte, ('• di'iid.*s? 

\).r,VKCii.. 
Todo jiinlo. 

iM»> n.iiKo. 

¿yu('dceis? 

ALGL'ACIL. 

La deuda es de una doncella , 
La muerte de uii eapitan , 

Y esta la riña (') pendeiicia. 
Los papeles qiie con vos 
Traeis, soii los qiie os condenan. 

1»0N VICENTE. 

Y y(» la parte y el todo ; 
Qiie á tenerosen Valencia, 
Í)e otra suerte averiguara 
Vu(>stro insulto y inis afrentas. 

DON GAIiRIKL. 

Pues ¿(pu'í es esto, caballcro? 

i>0N vice:«tk. 
Cosas iiidignas apénas 
De crédito, aunque se ven. 
Si h(i de sacar consecuendas 
De lo que aqui os he escocbadOt 



.*,•-. - .. 



60 



Este es Doa Gabriel de Herrera , 
De el Mendoza usurpador, 
Que á mi hermaiia menosprecia : 
A mí me trae en su busca, 
Y á vos sus culpas os echa. 

DON PEDRO. 

¡Qelos! ¿En qué os he ofendido? 

(A Don Yicente,) 
No há trcs semanas enteras 
Que lomé puerto en Sanlúcar 
(¡ Sepultárame su arcna!); 
Pucs ¿cómo en tan corto espacio 
Os pude yo haccr ofcnsa? 
Mirad quc el que os agravió 
Es este traidor que intt>nta 
Levantarse con mi esposa, 
Con mi nombre y cou mi hacienda. 

DONA SERAFINA. 

¡No está mala la invencíou! 

DON pEimo. 
Agudo , ¿ cómo no alegas 
Todo lo que eu esto sal)es? 

AGCDO. 

Cuando necesario sea , 
Diré lo que en esto sé ; 
Que dcsmeutir tanlas lenguas , 
bs navegar contra el viento. 

DON PEDRO. 

Vos, hermosa panadera, 
¿No sabeislo que eii esto hay? 

DOÑA VIOLANTE. 

¿ Yo? ¿De qué quiere lo sopa? 
¿Hele visto yo en m¡ vida? 

DON PKDV.O. 

¿Hay confusiones como eslas? 

(A Agnado.) 
iNo estuvistes vos presente, 
llidalgo, en aquella aldea, 
Dondc supistes el caso 
Y trueco de las maletas? 

AGUADO. 

¿Kn aldeayo con vos? 
Va no me espanto que os tengan 
Por onihaidor ó por loco. 
¡ Coumigo vos ! 

DO:f PEDRO. 

En Vallecas. 

AGVAbO. 

¿Dónde cae esa ciudad? 

DON PEDRO. 

¡Un rayo caiga y me encienda! 
Que pues son contra mí todos , 
\a la vida me niolosta. 

ALGL'Ar.IL. 

Vengat¡ los dos á la cárool. 

(LUmseáDon Pedro y á Agndo.) 

ESGEIf A XIX. 

D05»A VIOLANTE, D05ÍA SERAFINA, 
DON GOMEZ, DONJUAN,DON GA- 
BUIEL, DOX VICENTE, AGUADO, 
CORNEJO. 

DOÑA VIOLATH'E. (Ap.) 

Por librar mi ingrato delia , 
Fingí ignorar lo iiue ví ; 
Que el amor tiene mas fuerza 
Que la injuria. 

DON GOMEZ. 

¡ Extraño enredo ! 

DON GARRIEL. 

Gon esto no habrá sospecha 

Acerca de mi opinion, 

Que á descomponerme venga. 

DOrV GOXEZ. 

Pues de tos, ¿cu&ndo la hubo? 

DO^A SERAnXA. 

Iiliego dije yo qoién era 



(Vase.) 



Por vos. 



GOMEDIAS ESCOGIDAS DE TIRSO DE MOLINA. 

Elenredador. iJesus! ^ 

;Que esto en Madrid se consieQta! 

D0>' VlCE3fTE. 

Adios, caballero. 

DON GABRIEL. 

Adios. 
Servios de !a casa nuestra ; 
Y el fin que vos deseais , 
Aquestos sucesos tengau. 

DON TlCETrrE. 

Bésoos, señores, las manos. 

DOÑA VIOLANTB. 

{Hablando aparte conAguado.) 
Aguado. 

AGUADO. 

Señora. 

DOÑA viola:«te. 
Ordena 
De Terme. 

AGOADO. 

¿Cnándo? 

DOÑA VIOLANTE. 

Maüana. 

AGCADO. 

Sí iré. 

DON JDAN. 

¡Qué ! ¿Vaisos , Teresa? 

DOXA VIOLANTE. 

¿No le parece que es hora? 

DON JCAN. 

Aunoue es noche , no hay tinieblas 
Donae vos estais, que sois 

DO>'A VlOLANTE. 

Dirá que sol ó línterna. 

DON GABRiEL. {Ap. con 8u criado.) 
Todo se hace bien , Cornejo. 

CORNEIO. 

Date con la dama priosa ; 
Que por Dios , que toiigo el alma 
Gon mas de mil tembladeras, 
{Yanse Don Gomez^ hoiia Serafina, Don 
Gabriel y Cornejo.) 



D05ÍA TIOLANTE. 

¿Por qué ocasion? 

DON JUAN. 



DONA TIOLANTE. 

¿Puessoy yodieta? 

DON JUAN. 

De mis gustos. 

DONA TIOLANTE. 

¿Tiene muchos? 

DON JDAN. 

Cuando os miro. 

DOÑA TIOLANTE. 

¿Y en mi ausencia? 

DON JCAN. 

Mil tormentos. 

DOÑA VIOLANTE. 

¿Quién los causa? 

DON JUAN. 

La Yillana de Yallecas, 



{Yase.) 



ACTO TERCERO. 



Sala de una casa de posadas. 

ESGENA PRIIIIERA. 

DOÑA VIOLANTE, de dama, DON 



ESGENA 

DOÑA VIOLANTE, DON JUAN. 

DON JUAN. 

¿Quereis que vaya con vos? 

DOÑA VIOLANTE. 

¿Para qué? Mi pueblo cs ccrca, 
La burra al venir de plomo, 
Pero do piuma á la vuelta. 
No le faltará á quion ronde 
Acá su mercc ; que hay rejas, 
Y redendijas tambicn. 

DON JDAN. 

Rondará memorías vuestras 
EI pensamiento , no mas. 
¿Quién hay en Madrid que pueda 
Competir con vos? 

DOÑA VIOLANTE. 

¿Afe? 

DON JUAN. 

¿Qué,medejais? 

DOÑA VIOLANTE. 

¿Qué, se queda? 

DON JUAN. 

A escuras. 

DOBÍA TIOLANTE. 

Pues Dios le alumbre. 

DON JUAN. 

¿Quémandais? 

DOÑA TIOLANTE. 

Que cene y duerma. 

DON JUAN. 

No podré. 



LUIS , AGUADO. 

DO^A VIOLANTE. 

En fe de la cortesia 

A que es un noble obligado , 

Y ae vos mi dicha fía , 
Os he , señor, suplícado 
(^ue honreis mi casa este dfa ; 
l^orque d(?spuos que he sabido 
Que de Don Gabru^I de Ilerrera 
Sois primo, me he pronietido 
El buon sucoso (¡110 espera 
Mi honor, por ól ofendido. 

DON LllS. 

Cuando de venir á veros 
No consiga otro interos , 
Señora , que conocoros , 

Y que me mandeis despues 
Scrvicios que intonlo haceros , 
Estimarc nii ventura , 

Dando á todos que invidiar ; 
Pues si agradaros procura , 
¿ Qué mas premio que obligar 

Y servir tal hermosura? 
Primo sqy, como docis, 

De Don Gabriol, y he sabido, 
Si agraviada dél venis, 
Que está en Madnd y quo ba sido, 
Del modo que me aoívertis, 
Quieii á una Doña Violante 
Palabra en Valencia dió , 

Y huyendo al fín inconstante , 
(iOmo mercader quebró 
Correspondencias de amanio. 
Hc sabido que está preso 

Por su hermano que ha venido 
A castigar este exceso, 

Y que en Madrid, persuadido 
De su amor ó poco seso, 

A una Doña Serafína, 
Bella, ilustre, rica y moza, 
Hacer creer determina 
Que es Doo Pedro de Meudoza , 
Con quien casar imagina, 

Y vlene de Indias á España. 
Fingiendo no sé qué trueco, 
Príncipio de esta maraña , 
Con uno y otro embeleco 

A cuantos le ven engaña. 
Su hermano mavor es muerto 
En Granada, habrá ya un mes; 



Y como tuve por cierto 

Que estaba en Flándes, despues 
Que hice poner en concicrto 
El mayorazgo que lníreda 
De tres niil y mas ducados; 
Para uue sabcrlo pueda, 
Dos pliegos van dupUcados, 
Sin otro quc en casa (lueda. 
Tuve entre taiito noticia 
Que babia llegado aquí, 

Y le prendió la justicia ; 
Mas como nm)ca le vi, 
Por urofesar la niüicia 
Desfle iiiño; hasla saber 
Cuál destos dos es nii primo, 
No me he da<lo á conocer, 

Ni le be hablado; aunque me arrim'. 

Al mas comun parecer 

De que es Don Gabriel el preso, 

Y Don Pedro de Mendoza 
El que en aqueste suci»so 
£1 nombrc y posesion goza. 

DOXA VIOl-ASTE. 

No teneis que dudar deso. 

DOÜ LUIS. 

Diciéndolo vos, ya fuera 

Mi duda poco cortés. 

Mas ¡que Don Gabriel de Herrcra 

El araoroso interes 

Que en vuestra hormosura espera, 

Deseslime ! í Vive Dios , 

Que esloy por dtísconocelle ! 

Porque agraviándoos á vos, 

Es culpa el favorecclle, 

Pues iios afrenla á los dos. 

Cuando esa hermosa presencía 

Su nobleza no obligara 

A justa corrcspondencia, 

El vcros venir baslara 

En su busca de Valencia, 

Para pagar iibcral 

Las deuuas de vuestro honor 

Que ha ncgado desleal , 

Debicndo á tan íimie amor 

Las coslas y el principal. 

Pero yo toiíio á mi cucnla, 

Señora , hacoros vengada , 

Por mas que el bárbaro inlenta 

Dejar su sangre manchada 

Con lan conocida afrenta. 

La palabra que os ha dado , 

liaccr hov (lut* os cunipla quicro ; 

Que es insnllo cn ó\ doblado 

Kl (lucbvalla caballcro , 

Y el no cuini»liUa soldado. 

nOXA VI0L-\ME. 

Discreto habeis prevenido 

Las quejas quc os vengo á dar , 

Y pucs m«? habcis conocido , 
Por vos pienso resiaurar 
Mi fama y honor perdido. 
Eii vos, sefior Don Lüis, 
Pongo toda mi esperanza. 

DOK LDIS. 

Si mi palabra admílis, 
eUa os dará la venganza, 
el honor por quien venis. 
A la cárce! voy á ver 
A vucslro ingi-ato deudor, 

Y si sabe conocer 

Las prendas de vuestro amor, 
Fácil será deshacer 
Esta quimera, y soluUe ; 
Que amigos tengo en Madrid 
Con que poder ayudalle. 

D05lA VIOLAKTE. 

Que está mi hermano advertid 
Aqui, y que viene á buscaUe, 

Y importa que esté ignorante 
Pe qne en esta corteasisto. 



U VILUNA DE VALLECAS. 

D0!( LUIS. 

No temais, bella Violaiite; 
Que pues la hermosura he \isto 

8ue dcspreció vueslro amanle, 
no me ttmdrá por primo, 
por esposa os tendrá. 

DOÑA VIOLANTE. 

Vueslro favor noble estimo, 

Piies seguro tin tendrá 

Mi amor, sicndo vos su arrimo. — 

Yo soy madrina mañana 

De una herinosa labradora 

En Vallccas 

dot; lcis. 

Poco gana 
A vueslro lado , scñora , 

Y en escoger fué villana , 
Porque ¿qué ha de parec<»r 
En vuestra bcUa prcscncia? 

DOXA VIOLANTE. 

Bien puede, Don Luis, hacer 
A las damas compelencia 

Sue en Madrid csliniais ver. 
ame hospedado en su cas:i 
(Porque encubicrla, dcsdc clla 
Supe lo que en esto pasa , 

Y quiéu es la Circe bclla 
Que á mi Don Gabriel abrasa), 

Y uuiere en esto cobrar 
El nospicio que la debo. 

DON Ll'IS. 

Una cosa he de intentar. 
Si yo allá á Don Gabricl Uevo, 

Y le viuiese á obligar 
Que os diese de esiíoso aUl 
La mano, ¿no es pcr(»grina 
Traza? 

DONA VIOLANTE. 

Asuccderasí, 
Scrá novia la madrina. 

DON LUIS. 

Pues d(»jadme haccr á mi ; 
Que si yo negociar puedo 
Que le suclten en liado, 
Deshaciendo tanto cni-cdo, 
A vucstro anior y cuidado 
He de as(*gurar el miedo. 
La corte iic dc rcvolvcr 
Hoy para haccrle soUar. 

DOXA VIOLANTE. 

Dificultt so ha dc ser. 

DOX LUIS. 

Mis amigos han de dar 

Mueslras hoy de su poder. 

r.uando sepan el valor 

Del prcso, y ((uc cs primo mio , 

('ion un scíííiro liador 

^Juc salga por cl, confio 

yuc han dc haccrmc cste favor. 

Mañaiia cslamos los dos 

Allá , porque esloy disimesto , 

Scñora, á volver por vos. 

DOXA VIOLANTE. 

No le digais nada desto. 

DO!*I LUIS. 

Pues claro está. Adios. 

DOXA VIOLAXTE. 

Adios. 
{Vase Don Luts.) 



ESGENA n. 

AGUADO.— DOSA VIOLANTE. 

AGUADO. 

lA qué propósito son 
Tantas marafias? 

D05ÍA VIOLANTE. 

Despoef 



61 



I Que Tieres su conclusion , 
Dirás que la m^jer es , 
Aguado, todaiuvencion. 

AGUADO. 

Si es Don Pedro (?1 que está preso, 
¿Para qué por Don Gabriel 
|Le bacessoltar? 

D05ÍA VIOLAKTE. 

Te confieso 
Que tengo lástima dél, 

Y temo no pierda el seso. 
Fucra de que no in(í está 
Su libcrtad nial á ini , 
Pucs sucllo avcriguará 
QifuMi cs, (>s(orbando asi 
Lo íjue prcso no podrá. 

AGUADO. 

Pucs ;,para qué le has culpado 
i'.m su niimo, y has Ungido 
giic lc (lc csposo lc ha dado, 
yuc aíiuí por t4 has vcnido , 

Y (|uc lc Ilcvc has trazado 
A Vallccas á casallc? 

DOXA VIOLAÜTE. 

No hc hallado modo mejop 
Quc cl que ves , para obligaUe 
Oue ponga en csto calor , 

Y haga mas prt^sto soltalle. 

AGUADO. 

Y allá iqué hal)emos de hacer 
Con ellos? 

DOXA VIOLANTE. 

Déjame á mi. 

AGUADO. 

Demonio es una mujer. 
Ilasme hecho buscar aquí 
Ksta casa de aUiuUer 
Con todo aquesie aparato 

DOXA VIOLAXTE. 

Lo que se haUa por dinero 
ku ocasion , es barato. 

AGCADO. 

Dejas el triye grosero, 

Y solo para este rato 
Has despojado una tienda 

Y tr(»s sastrcs ocupado. 
No hay ingcnio (lue te entienda. 

DOXA VIOLASTE. 

De curioso en nccio has dado. 
Miénlras hay joyas que venda, 
Ni mis gastos te dén pena, 
Ni pretcndas saber mas 
De lo que mi amor te ordena. 
Llámame á Don Juan. 

AGÜADO. 

¿Querrás 
HaccUe otra burla? 

DO.xA viola:«te. 
Y buena. 
Hícele avisar que acnii 
Una dama le esperaba 
Mejicana. 

AGUADO. 

¿Y vendrá? 

DOXA VIOLA!rrB. 

Si. 

AGDADO. 

A su puerta te aguardaba, 
Haciendose ojos por tl, 
Sin que villana pasase 
Que su bella panadera 
Luego no se le antojase. 

D05ÍA VI0LA5TE. 

Ayunará, s¡ hoy espera 
Pan que Teresa le amase. 

AGUADO. 

¿Pnei f«<> te ha de conoeer 



6S 



COMEDIAS ESCOGIDAS DE TIRSO DE MOLINA. 



Si vicne, habiéndote visto 
Tantas veces? 

HO^k VIOLANTE. 

¿No lia de bacer 
El traje noble quo vislo 
Mudaiiza en mi? L'na mujcr 
Gon el irajc, si reparas, 
Muda el roslro. 

AGUADO. 

MaraviUas 
Haccis las mujen*s, raras, 
Puos de cuatro salscrillas 
Sabois sacar veintt' carus. — 
Pero Don Jnan vícmu» ya. 
¿ Qué maraña tienes liueva ? 

DOXA VIOLANrK. 

Ingeniosa. Entrate uUá. 

AGIADO. (Ap.) 
Si el demonio eiignñú á Eva , 
Pruebe en uli uma ; que él oaerá. 

{Vase.) 

ESGENA III. 

DON JUAN.— DOSA VIOLAME. 

ÜOS JUAN. 

El deseo de salKT 

(Ap. \ Vál(;anie el oiolo ! ; Qué vco ! 
iNo ne vislo yo esta mujer 
Otras vec*»s?/ El dest»o 
De sabor qué piKHÍu scr 
La causa , liermosa señora , 

Para eiiviurinc á Uamur 

(Ap» ¿No es esta la labradora 
Que vino á tiruni/.ar 
El alma que en eUa adoru?) 
Digo pues que (*ste dcseu 
A serviros me ha traido. 
(Ap. Su imágcn en ella veo , 

Y auiique lo niej^a fl vestido 
Su cara y mis ojos creo. 
Su relrato es y trasludo.) 

Y como el deseo qm* digo , 
Mi venida ha a|>resnrado , 
Dcseo que useis conmigo 

D05ÍA VIOLANTE. 

Vos, señor, venis turbado. 
Sentaos ; tomad esa silla. 
Sosegaos, y halilad di>spues. 

DON JUAN. 

No os cause osto muruvUla ; 

Que vueslra bcllezu es 

Tal , que mt sentido liumiUa. 

Y si yo no me he engariado , 
Otra vez, seíiora niiu , 
Os he visto y os lie hablado 
No sé dónde. 

DONA VIOLANTE. 

Ser podi'ia , 
Si en Méjico habeis estado. 

DOX JUAN. 

¿Vfioen Madrid? 

DONA VIOLAXTE. 

[ Dudoló. 

DON JUAN. 

Pues mi vista no se eiigaña , 
Ni el alma , qiie en ella os vió. 

DOÑA VIOLAXTE. 

ÍCómo si de Nueva-Kspaña 
,a flota que ahora lle^ó 
Me trujo , y en esta villu 
No há dos semanas (]ue entré , 
Un mes que dejé á Sevilla , 
Ni desde que a((iii llegu('> , 
Sino es en coche ó en silla, 
Gon las cortiiias corridas , 
Nunca he salido de casa? 

DOIf JOATT. 

Bellezas hay parecidas , 



Y araor, que es de vlsta (*scasa , 
Caerá en fóltas conocidas ; 
Sino es que punt^rsc intenta 
l^or corto de vísta antojos , 
Pues con ellos la acreeienta 

Y ve el alnia por los ojos 
Lo que su luz representa. 
Que como el verde cristal 
A quien por él quiere ver 
Su(*Ie por un miHlo igual 
Verdes las cosas hacer, 
Cual pi(>dru Ulosofal; 

Del mismo modo quien ama , 
Si ie á sus antojos da , 
Sirviciido de luz su Uama , 
Cuantas vííT(> juzgará 
De la eolor de su dama. 
Vo me d(*l)i de engañar. 
Ved aliora en lo que puedo 
serviros. 

DOÑA VIOLAKTE. 

Desengañar 
Os deseo. 

DON JÜAN. 

Ya lo quedo. 

DOXA VIOLANTE. 

De lo que os quíero avisar , 

No lo ('stais ; (hk^ cs de inas peso, 

Don Juan, de lo <|U(' |H'iisais; 

Y por lo que yo iiiler so 
En ('Uo, aui)(|U(> lo igiiorais, 
Que os va la nonra os coiilieso. — 
Por hu('>siH>d teneis en casa 

A un Don Pcdro de Mciidoza', 
Que me dicen que se easa 
Con uii seraíin que goza 
La belleza en que se al)rasa. 

DOX JUAN. 

Hermosa y rica es mi hermana , 

Aunque delante de vos 

Cualquiera alabanza es vana. 

Casarse quieren los dos , 

Si cierta duda se allana 

Que ha impedido el noestarhecho; 

Mas presto se efetuará. 

DDNA VIOLAXTE. 

¿ Y vendráos mucho provecho , 
S¡ en Indias casado (>stá 
Quien tanlo os ha satist(>cho? 

DON JUAN. 

¡ Don Pedro casado ! 

DOXA VIOLANTE. 

Si; 
á lo ménos desposado ; 
Que no en bulde vciigo u(iui 
Por palabras que m(> ha (lado. 
Prendas de mi honor le di ; 
En hacienda y calidad 
Si ventaja nole llevo , 
Le igualo ; y en voluntad , 
Pues á S(>giiirle me atrevo, 
Si es m¡ igual vos lo jnzgad. 
Doña liMís de Fuen-mayor (1) , 
Me da blasoiies mayores 
Que dicha mi ciego ainor ; 
De abuelos conquistadores 
llered(; hacieiida y valor. 
Ese Don Pedro tifano , 
Despucs de haber pretendido 
Favores un año en vano , 

Y mis desdenes sentido ; 
Síendo al fín Párís indiano , 
Perseverando constanle, 
Dió de mi d(*shonra noia ; 
Que cayendo cada instante 
Sobre üna peña una gota , 

La rompe, aunque sea diamante. 

(1) Sirndo ó Uamándome yo Doña luet di 
Fuen-mayor nUamordegomedamatblMotUi 
Quedicha, 



Y apénas gozó cumplida 
La i)retension de su amor, 
Cuando ordenó su nartida; 
Porciue el ingrato deudor 
Tarue paga y presto olvida. 
Su padre habia concertado 
Por cartas, segun parece, 
Con el vuestro , dar (*stado 
A (luien mudable m(*rece 
Ser de todos despr(»ciado; 

Y ignoraiite de mi ofensa, 
A Kspaña le hizo embarcar, 
Dejando mi hoiira suspensa 
Kntre las olas del mar, 
Donde S('[)ultallu })i(>nsa. 
Supe su término inüel, 

Y üada del s(>creto , 

Al íin me embar(|ué tras (^l. 
Llegué á esta corte, en efeto, 

Y en su confuso BaÍH?! 
Mí amor hizo informacion 

De quien sois ; sé que se inclina 
A pon(>lle en imsesion , 

Y S(*r Doña Serafína 

De su mudanza ocasion ; 
Pues lue|(o que se casare, 
De Madrid se au.s(.>ntara , 

Y sin que en dudas repare , 
Tuntas mujeres tendrá 
(«uantas provinciasmudare. 
Si no os parece que tralo 
V(»rdad , sirva de testigo , 
Aunque inudo, este retralo ; 
Que con ser de mi enemigo , 
.No es tan descort('>s ni íngrato 
(iOmo é\ : pues jior consolarme, 
Hasta a(|ui nie acompafió; 

Y despues |K)drá abonarnie 
Este mio (|ue volvió 

Kl inconstante á enviarme, 

(Eméimle dos relratoi.) 
Que en (iguras entretiene 
Mis esp(*ranzas avaras, 

Y á pagarme en caras viene ; 
Mas ;.qu(^ ha de dar sino caras, 
Aniante que tantas tiene? 
Firmas os mostrar(!' en suma , 
Uetrato de sus mudaiizas , 
Para que dél se presuma 

Su abono , pues da cn fíanzas 
!*alabras , pap(>l y pluma. 
hio7. aliora podr(>is ser 
Del agravio en (|ue me fnndOf 
Si no es que pueda tener 
Quien viene del otro mundo 
Kn este nueva mujer. 

DO?l JUAX 

Quisiera tener aqui 

A vuestro ofensor, por Dios, 

I*ara castigarle asi, 

Tanto nor lo que os va á vos , 

Como lo que me va á mi ; 

Que .si amor (*s semejanza , 

Y á quien amo os pareceis , 
Ya es mia Mit^stra venganza ; 
Pero hov, señora. veréis 
('astigada su mudanza, 

Y en ella el poco respeto 
Que á nuestra casa ha tenido. 

doSa violante. 
Sosegaos si sois discreto : 
Que el remedio que he escogidOy 
Es mas prudente y secreto. 
iDe qué sirve quefurioso 
Darie muerte pretendais 
Gon medio tan riguroso , 
Si mi honor no remediais, 

Y pierdo por vos mi esposo? 
Pues que taoto me parezoo 
A ia dama qne decis; 

Si por su causa merezco 



fit fevor quc prcveiiú;, 

Y yo corlés a{{radezco, 
Supcnded disuuulado 
Sus dudas, y nu niostrcis 
Scntiros dél agraviado; 

^ Que pn^sto por nií saldréis 
De |H»na , y yo de cuidado. 
No os digo el cóino , hasta tauto 
Quc llegue su ej(;cucion. 
do:í jca:í. 
Desa fírmcza me espanto. 

DO^ÍA VIOLAXTE. 

Vamc en esto la opinion , 

Y el iin de mi injuria y ilanto 

Dorr JUAN. 
Digoos quo pondré |ior vos 
Freno al furor que me abrasa. 

DOXA VIOLANTE. 

Quédcsc esto entre los dos, 

Y servios desla casa. 

DOX JUAX. 

Vuestro csclavo soy. Adios. (Viue.) 

E8GENA IV. 

AGUADO.— D05iA VIOLANTE. 

AGUADO. 

Bucno el einbcleco va. 

¿Qué es lo que nos falta ahora? 

¿Tiencs nias que mentir ya? 

DOXA VIOLANTE. 

Volvor á ser labradora 
Me falta. 

AGUAPO. 

En tu higonio cstá 
l'u Dédalo revestido : 
Ya le \uolvrs panadora, 
Ya sor indiaua has iiugido, 
Ya Viohiute verda<iora. 
¿ Dóuih' dial)los bas urdido 
'íuuta mouUra y eugafio ? 

DOXA VIOLANTE. 

Todo iniporta á nii sosiego. 

AGUADO. 

¿Qué planeta rcina hogaHo 
Quimerista? 

DOXA VIOLANTE. 

Anior , que ciego 
Esludia coutra ini daño 
Trazas. Calla ; que has dc vor 
Lo tpio eii uiis ainoros pasa. 

AGUADO. 

¡ Válgate Dios por inujor ! 

DOXA VIOLANTE. 

Ciorra ahora aquosta casa, 
Y haz al momonlo volver 
Esa ropa al corredor ; 
Que 110 he de ostar mas cn clla. 
Dame cl traje labrador. 

AGUADO. 

Mas sabes, sin sor doncella, 
Que la doncella Theodor. 

DOXA VIOLANTE. 

Las escobas ¿dónde están? 

AGUADO. 

Una carga hay ahi ontera 
Que cien casá^s barrorán. 

DOXA VIOLAXTE. 

Pues voime á vostir, que espera 

A sa Teresa Don Juan. (Vanse.) 

La ealle con la caia dn Don Gomex. 

ESGEIf A V. 
DON GABRIEL, CORNEJO. 

DOIt GAimiEL. 

Onitalle la dama quiero, 
Jhino» Comejo, la hacieiida« 



LA VILL.\NA DE VALLECAS. 

Porque soy , Dou Podro , cnlienda 
Auiuiutsmiauto, caballoro : 
Couio ainante, euredador; 
Poro dosiuteresado 
Cuino caballoro. 

CORXtUO. 

llas dado 
Torrible arbitrio, seíior, 
l^onjue en volviéndoíe el oro, 
No tondrémos (jue gastar, 

Y siii él uo hay qu(» tísp<»rar 
Ku tu aiuor, cuvodocoro 
Solo ha oslribado hasta ahora 
Eii la hacieuda (|ue trujiste, 
Puos por las joyas ({uc diste 
A tu soraíiu, t(> adora : 

Y usi on faltaudo las galas , 
Dará á tus fiivores íin , 
Porqiio lodo soraliu 
Ti(!ue doradas ias alas. 

Yo al md'iios no te acousejo 
Disparate tan solene. 

DON GABRIEL. 

Toda esta casa me tiene 
Por duofio suyo , (^oruojo. 
Don (jomoz , mi(.MUras que llega 
La plala con que le eugaüo.... 

CORXKJO. 

¿Plata? Ya tomara estaño. 

DON GABRIEL. 

Liberalmontí» nio riioga 
Que do ouaiito lioue haga 
Lo (juo qiiisioro , y murmura 
Do íjuo pordiondo'la hechura, 
Dostas joyas ukí doshaga. 
A Dou Aulouio oscribi 
Coiiio á osia corte he Ilegado : 
k]n trcs años iio he cobrado 
Mjs aliineutos, y así 
nnnenionle me" euviará 
DiiKíros con (|ue se tenga, 
PriuKTo qiie al suelo venga, 
Esta máquina. 

cor:>(ejo. 

Sí hará, 
S¡ quiore , y paga mojor 
Que los demas. 

DON GABRIEL. 

Siompre ha sido, 
En cuantas cosa» lo pído , 
Mi horniauo buon pagador. 
No os como otros derraniado ; 
(lasta poco, y niuoho cobra, 

Y así la hacieiida le sobra , 
P(»r(jiK? auu(|ue niozo es reglado. 
Quioromo l)ion , y no tione 

Mas horniauos ui'hon'doros. 
Mi(''utras ino oiivia diiioros , 
Dar priosa al vi(»jo convicne, 

Y lin á taiila quiniora. 

CORNEJO. 

En diIatándos(* mas , 
Con lodo en tiorra (iarás. 

DON GABRIEL. 

La amonoslacion lorcora 
Ks mañana, y nie parece 
Que á la noclie me desposo. 

CORNEJO. 

Aqiieso lance os forzoso, 
Poríjue si Don Pedro ofrecc 
Testigos que do SoviIIa 
Aguarda , y prueba con ellos 
Qui(>n es, por librarnos dellos, 
Saldrcímos de aquosta villa 
A cencerros atapados , 

Y plegue á Dios que no demos 
En la tierra. 

DON GABRIEL. 

Ya esiarémos 
CoandoveDsap ^posados. 



A;;ora ímporta buscar 
ijuien iiiija que de Granada 
Vione. 

CORNKJO. 

¿Hay iiuova trampa armada? 

D0?( GABRIEL. 

A Don Pedro ha de ir á hablar, 
Sin que d(>l sea ooiiocido 

CORNEJO. 

Eso yo le buscan'?. 

DON GABRIEL. 

Con cartas en que le d(í 
Dou Aiitouio ol l)i(>n voiiido , 
En respuesta de las mias. 

• CORNF.JO. 

Daránse al diablo los presos. 

DON GABRIEL. 

Las joyas, barras y pesos, 
Sin las demas niñerias 
Que trujo de Indias, valdrán 
Hasta cualro mil ducados : 
Joyeros qae tougo hablados, 
A(íueste precio íes dan. 
Esos le he |>odido ai viejo, 
Y esos en oro dirá 
Que le reniite de allá 
Don Antonio. 

CORNEJO. 

¡ Mal consojo ! 

DOX GABRIEL. 

De onredos vivc quion ama : 
lüllos me hau do aprovcchar ; 
No le leugo do quitar 
La hacienda, siuo la dama. 

CORNEJO. 

Si te resuelvos on oso, 
Aqui teiigo uu i)rimo hermano 
Hombro (lo bion y asluriaiio : 
Traen'íle , y Ilovará al proso 
Este diuoro , fiiigi(>ndo 
Que ayor de Graiiada vino ; 
Mas, por Dios, (juc cs dosatino 
Lo que intontas. 

DON GARRIEL. 

Y'o ine ontiendo. 
Este es Don Juan , mi cufiado. 
Anda, y busca oso pariente. 

CORNUO. 

Voy. {Vase.) 

ESGENA VI. 

DON JÜAN. — DON GABRIEL. 

DON JDAN. (Ap.) 

I Que un caballoro intente 
Tal cngaíio ! A no habcr dado 
Mi palabra á Doña Iiies, 
Yo castigara este dia 
Su ingrata doscortcsia. 
Pero aqui está. 

DON GABRIEL. 

¡Don Juan! ¿pnes 
De qné venis pensativo? 

DOX JUAN. 

No sé qué imaginacion 
Me cntristece. 

DOK GABRIBL. 

¿Espretension 
De algnna dama? 

DON JUAlf. 

Novivo 
Tan sijoto á esas quimeras, 
Que en lo qne por pasatiempo 
Tomo , gaste todo el tiempo : 
Negocios son dc mas veras. 

DON GABRIEL. 

Pues yo tengo el alma toda 
Ocupada en el deseo 
De mi Seraflna , y creo 



64 

Que el dflatarse esta boda 
Ua de apresnrar mi muerte. 

DON JUAN. 

Si ya amonestado estais, 

Y ma&ana os desposais, 
¿Qué temeis? 

DON GABRIEL. 

Mipocasuerte, 
Quc cstá Uena de desvelos, 

Y cuda instaiite se muda. 

DON JUAN. (Ap.) 

El malhochor sicmpre duda; 
Quc el pecar lodo es recelos. 

DON GABRIEL. 

Yoy á ver mi seraün. ^ {Vase.) 

ESGENA Vn. 

DON JlíAN. 

1)0 lu viJa y mi víMiganza 
SíTá-Iin, do tu «^speranza 

Y iiiUMitos III) s»'iá-íiii. 
Poro, iinaginacioii luca , 
¿Posilile es (|n»' os eugafieis, 

Y qno lo que vislo liaheis, 
Ojos, os nit'guo laboca? 
AUna, vos sois á quicn toca 
Dfsnlar esta quinwra; 
Sií'niprc salis vcidadcra ; 
lí.'claradinc uhora puis 
Si lu indiaiia doña Incs 
Vs mi herniosn panadcra. 
Ñ('t;ará cl oiilciuliniii'iilo 
Ksta iinposibilidad ; 
Mas dirá la volunlad 
Que acicrta nii pcnsamionto ; 
Pues aunque no hay fundainento 
Para mi iinaginacioii , 
La amorosa tuihucion 
fiOn qne la vi , considora 
Quc luüica cl alina scalttn'a, 
Si 110 cs con mucha ocasion. 
Diréis que lu scinojan/.a 
Hi/.o csc niilugro mi mi, 
Porípic rctrulada vi 
Imi sus ojos mi csperanza. 
Si ; pcro ¡ taiita niudanza 
Kn un inslante! cso no; 
Que aunque su traje engañó 
Los ojos que dt^jó en calma , 
Como escspírítucl ahna, 
Sus vcslidos iicnclró. 
Si; pcro ¿por (pié razon 
Sc habia dc disfra/.ur? 
Olos, si os (lanios lugar, 
Din'is (|ue aqucllu invcncion 
Fné por lencr alicion 
A Don Pcdro. — Pues iciuiíín pudo 
Daría aquel traje? — Mal dudo; 
Que en ía cortc se halla todo. 
¿Y el Irocar por aquel modo 
En estilo noble el rudo? 
('on la costumbre y el trato, 
Suele en uii buen natural 
Trocarse en seda el sayal. 
Si está en Madrid cada rato, 
iPor qué mis dudas dilato? 
Mas ¡ay, amor quimerista! 
Si engañándoossois soílsta, 
Haced que por vos arguya 
Mi labradora , y concluya 
Mis recelos con su vista. 
Kl no venir este dia 
A verme, aumenta mis celos. 

DoÑA vioLANTE. {Prtgonando dentro.) 
¡Alasescobas! 

DON JÜA5. 

¡Aycielos! 
Do5íA viOLANTE. (Dentro.) 
i Escobas de algarabf a ! 



COMEDUS ESCOGn).VS DE TIUSO DE MOLINA. 

I Enojóse la tendera, 

Rogómelo la barbera 

Tengo braiido el corazon; 
Y en mostrándome un sayaelo 
Con vivos de carmesí , 



DOÜ JCA5. 

¡ voz que mi dicha canta , 

Y m¡ esperaoza dispierta , 
Mi sospecha deja muerta , 

Y mis lemores espanta! 
Ya ni temo, ni sos^echo; 
Ya en verla, resucité. 

ESGENA Vni. 

DOSA VIOLANTE , de labradora , con 
una carga de escobas á cuestas. — 
DON JUAN. 

DONA VI0LA5TE. 

; Valga el diablo á su mercé ! 
¿Que acá estaba? 

DOÜ JUAN. 

Un Argos hocho, 
Un mártir de vuestra auscncia. 
iCómo ha salido hoy tan tarde 
El soi que me abrasa y arde? 

DOXA VIOLANTE. 

He tenido una pendencia 
Hoy con mi vicjo, y no quijo 
Dejarme venir mas prtísto. 

D0>* JUAN. 

¿Pendencia? 

DOXA VIOLAXTE. 

\ aun , pues no han puest* 
Las manos el pudre y hijo 
£n mi, no es poca vcnlura. 

DON JÜAN. 

Matarélos yo. 

DONA VIOL.VXTE. 

¡ Verá ! 
EI doctor los matará , 
Que da de comcr al cura. 

DON' JCAN. 

Pues ¿por qué la riña fue? 

DO^A VIOLANTE. 

Porque ha dado en cabezudo. 
Mas de decírselo dudo ; 
gue le ba de pesar á fe. 

DON JL'AN. 

¿Cómo? 

DOÑA VIOLANTE. 

Si me quierc blcn, 
Por fiierza le ha dc pcsar 
De que me quicran cusur. , 

DON JCAN. 

¿Casaros? ¿Cuándo ó con quién? 

DOÑA VIOLAXTE. 

¿Cuándo? Mafiuna tcmprano; 
Que anshia cl cura lo dijo. 
¿Con quién? Con Anton, cl hijo 
De mi vit»jo Bras Scrruiio. 
¿Cómo? Con juntar lus italinus 
Al tiempo que el si pregunlcn ; 
Mas ¿qué importa que las jmilcn, 
Si no se juntan las alinas? 
¿ Dónde? En cás del cscriI>tMi 
Que mos hace la cscrc!iiru. 
¿Por quién? Por maiio dcl cura, 
Deiante del sacristen. 

DON JüAX. 

Y vos ¿qué habcis respondido? 

DOÑA VIOLAXTE. 

Que desque vi el otro dia 
Los visajes feos que hacia 
Pariendo la de Oarrido, 
No casarme babia proiniesto 
Por no verme en aijrelura, 

Y porque en la paridura 
Sintiera tener mal gesto. 

DON JUAX. 

Y en fin 

DOffA VIOLAKTE. 

Enfln, lioró Anton, 



Bntre dientes le di el si 

DON JUAIf. 

¿Si distesT 

DO^A VlOLA!rrE. 

Mirando al suelo. 

DOX JUAN. 

Pues ¿qué tengo de hacer yo? 

DOÑA VIOLAIfTE. 

Su mercé debe burlarse. 
Pues ¿habia de casarse 
Conmigo ? 

DOX JUAN. 

¿Pues por qué no ? 

DOXA VIOLANTE. 

¿A fe qne se casaria? 

DON JUAN. 

¡ Ay cielos ! ¿No os lo juré ? 

DONA VIOLAICTE. 

Es verdad , no me acordé ; 
Pcro aun no es pasado el dia. 

DOX JUAlf. 

:Que el engafio aun en sayales 
Viva ! 

DOXA VIOLANTE. 

No llore : verá... 

DON JUAIf 

¿Qué be de ver? 

DONA VIOLAirrE. 

¿Qué?Envendoallá« 
Pnjar la novia en scis reales ; 
Podrá s(»r quc se la lleve ; 
Quc asi catia año se arrienda 
La tabcrna , con la ticnda. 
.No se afrija : puje y pruebe. — 
¿Habemos de habrar de veras? 

DOX JUAX. 

¿Lucgo cstas burlas han sido? 

D0\A VIOLAXTE. 

Kn cnanto al daitnc marido, 
Xucvas Iraigo verdadcras ; 

Y en cuanto á arrojar el si , 
Aniuine iior fuerza , tambien. 

DON JUAN. 

Pucs ¿qu(3 rcstu? 

DONA VlOLAIfTE. 

El íiuerer bien 
Su mercé ; que si cs ansí , 
Todo puede remediarse. 

DOX JCArt. 

Haz prucba en mi voluntad. 

DOXA VIOLAXTE. 

Si que me qnicrc cs verdad , 
Mañana puede mostrarse. 
Diga acá que cs nii madrino , 
Que en Vallccas lo desean , 

Y lleve amigos (jue sean 
Para todo , quc imagino 
Que serán bicn meiicsler. 

Y cuando juntos estemos , 

Y con el cura llcgu(»mos, 
Como se acostumbra her , 
Pescudará cl liccuciado : 
«¿Quereis á Antoii por esposo» 
Vos, Teresa de Barroso?» 
Diréle yo : « de buen grado 
Quiero por ducfio á Don Juan.» 

Y si él responde : «y yo á vos» , 
Tan matrimeños yo y vos 
Somos como Eva y Adan. 
Si ofendernos iirelendieren , 
Allí habrán de andar las manos; 
Mas sí temen cual viilanos , 

Y dejándonos se íüeren , 



Mvirémos con descanso , 
El jf agado y yo coutonta ; 

Y 81 no auiere , haga cuenta 
Que hablé por boca de ganso. 

DOX iVKS. 

Labradora de mis ojos , 

Aunque atropelle impusihlcs , ' 

Para quion iio ama tcrribh» , 

I)e mi padre los cnojos , 

1)0 mis dcudos scntimientos , 

La poca avoriguacion 

l)c tu ostado y o|)inion , 

Y otros mil im|KMlim(>ntos ; 
Tu prisa y m¡ Toluntad 

Me ohliga á pasar por to<1o : 
A tu ongaño mc acomodo , 
No tcmo difícultad. 
Yo iré á Vallccas mañana , 
Tus d(>sposorios prevcn. 

DOÑA VIOLANTE. 

Par dicz quc cs hoinbre de hien. 

DOX JUAN. 

Acá ha salido ini hcrmana. 
Vete con Dios. 

D05iA VIOLANTE. 

£s mi amiga : 
Sus galas me ha de preslar 
Para (|ue todo el lugar 
Me dé inañana una higa. 

UO:^ JUAN. 

Pues con ella aquf te queda; 

Que yo voy á prcvenir 

ÍjOs que conmigo han de ir. 

Quiera amor que bien suceda. 

{Vase DoH Juan, Doña Vioiante se re- 

tira, quedándose á la puerta por 

donde entró.) 

ESGENA IX. 

DOf?A SERAFLNA, DON GABRIEL.— 
DOÑA VIOLAXTE. 

DOÑA SKRAFINA. 

Greed , Don Pedro , de mi 
Que si á vos las lioras son 
Años en la dilacion , 
Dcsde cl instante que os vi 
Juzgo un siglo cada dia 
Que sin vos el alma pasa. 

DoxA vioLAiiTE. {Saliendo pregonando.) 

¿Quieren escobas en casa? 

DO.NA SERAFlXi. 

¿Escobas? 

DOÑA VIOLAIÍTE. 

Dc algarabia. 

DOÑA SERAFIKA. ^ 

Pnes. Teresa , ¿nué mudanza 
De oucio es esta? 

DOXA VIOLANTE. 

S(Ȗora , 
Todos son de lahradora , 

Y aun con todo, (*1 pan no alcanza. 
Ya vcndo trigo, ya (*scobas , 

Y enojos tamhien vendicra , 
Si haliara quien los quisiera. 

DON GABRIEL. 

*Vos enojos? 

DOÑA VI0LA!rrE. 

Por arrobas. 

DON GABRIEL. 

¿Qnién os los da? 

DOÑA TIOLANTB. 

¡Qué sé yo ! 
BeHaeos que andan de noche , 

Y engañan á troche v moche 
A qmen de ellos so /íó. 

Si no hnbiera tantas bobas , 
Ko hnbiera embeleco tanto. 

T. ▼. 



LA VILLANA DE VALLEGAS. 

DON GABRIEL. 

No os enticndo. 

DOÑA TIOLANTE. 

No mc espanto. — 
¿Han menester acá escobas? 

DON GAIIRIEL. 

Por ser vos quien las vcndcis , 
Gana de comprallas daris. 

DONA VIOLANTE. 

Por ser vos qu¡(*n las comprais , 
Gana de irme me poiKús. 

DON GABRIEL. 

¿Pues tan mal cstais conmigo? 

DOXA VIOLANTE. 

No son buenos barrendcros 
Hombres. 

DO.^A SERAFINA. 

Y mas caballeros 
Amantes. 

' D05ÍA VIOLANTE. 

Tambicn lo digo ; 
Aunque vos tencis ligura , 
Guando barrer os a^rada , 
De á la primora cscohada , 
Gomo si huhiera hasura , 
Echar hombres al riiicon , 
Barriendo la voluntad. 

D05ÍA SERAnNA. 

A la márgen apuutad , 

Don Pedro, aqueste reiiglon. 

DON GABRIEL. 

¿Gonoceisme vos? 

DOÑA VIOLANTE. 

Sois mozo , 
Y todos pecais en esto. 

DON GABRIEL. 

Golorada os haheis pucsto. 

Quitaos un poco (>í rchozo ; 
Yevé. si la boca (\s tal 
Gomo lo quc dcsouhrís. 

DOÑA VIOLANTE. 

Si verdados do clla ois , 
Oleráos m¡ hoca mal ; 
Que la verdad quo cs mas clara , 
Enturbia mas. 

DON GARR1KL. 

No hayais micdo. 

DOXA VIOLANTE. 

Arre pnes : est(?sc quodo , 
Que le barreré la cara. 

DON GABRIEL. 

¿Garasbarrcis? 

DONA VIOLANTE. 

Si comienza 
A atreversc , lo vorá , 
Aunque bion harrída ostá 
Vuesa cara dc vorgí'KMiza. 

DOXA SF.RAFINA. 

Sacndida cs la villana. 

DONA VIOLANTE. 

Por sacudirmc dc sí 
Otro villano hasta arpií ; 
Mas Ycngarémc maiiana. 

DON GABRIEL. 

Gelos de algun lahrador 
Teneis : ¿quebróos la palabra? 

DOÑA VIOLANTE. 

Si , mas la tiorra quo labra , 
A otro dará fruto y flor. 

DOÑA SERAFINA. 

¿Gómoeseso? 

DOÑA VIOLANTE. 

Es cosa y cosa 
Qne solo la aciorto yo. — 
¿Qiúeren escobas, ó'no? 



DON GABRiEL. (A Doño SeraftM.) 
La villana está donosa. 
Entretengamos un rato 
Gon elb ei tiempo. 

DO.NA VIOIJkNTE. 

Si hará , 
Mas presto se cansará , 
Que es jitano y muüa ol hato 

DON GABRIF.L. 

Gonmigo teneis la toma. 

DOÑA VIOLANTE. 

Gon (A y con cuantos homhres 
Sin obras tionon los nomhros. 
;MaI haya ([uion no los (luoina ! 

DON GABRIEL. 

De cntenderos mc holgaria. 

DOXA VIOLANTE. 

Entonderme fuora m(>iigua 
Dc las escohas la loiigiia. 
¿Aprende (í\ algarahía ? 

DON GABRIEL. 

¿Todas de csa ospecie son? 

DONA VtOLANTE. 

Tambicn las hay de rctama , 

Y á fe qu(* amarga su rama ; 
Que tionon la condicion 
l)(*st()s mozos siii coiiS4>jos , 
Vm las proniosas almihar , 

Y on (4 cuniplimioiito acibar, 
Buona vista y nialos d(*jos. 

DON GABRIKL. 

Picada venis , á lo. 

DO>A VIOLANTE. 

Picómc un hollaco ol alma. 

DON GABRIKL. 

¿Traeis escobas do palma? 

DONA ViriLANTE. 

Pues con él ¿Iiay palma on pié? 
Par dioz, si fo al talU* damos, 
Que on su modo de inirar 
Tion tallo úi* dcspalmar 
Todo un (loiniiigo do Hamos. 
N'o hus(|uo ontrc oortosanos 
Ni viiio, iii palinas piiras , 
Quo 110 ostan dcllos scguras 
Ni aun las palinas do las manos. 

DON GABRIKL. 

Sálira sois vos con alma. 

DOÑA VIOLANTE. 

Ya los moriscos sc fiuTon , 
Que por las callos vondioron , 
Scñor, csloras dc palina. 

DON GABRIKL. 

{Ap. Dcmonio os osta mujor 
En trajc de lahradora.) 
Adios. 

DOÑA SERAFINA. 

¿Vaisos? 

DON GABRIEL. 

Tengo ahora 
Gierto negocio que haccr. 



{Voie.) 



ESGENA X. 



doSa violante, dona serafina. 

DOÑA VIOLANTE. 

Puos solas mos han dojado , 
Docilla un socrcto toiigo. 
Klla ponsará que vongo 
Soldomonto con cuidado 
De vondor y do hor dinoro ; 
Piios si lo pioiisa , so ongaña : 
El docilla una maraña , 
Por lo mncho qu(» la quiero , 
Me ha traido. («omo voy 
Vendieiido, y do qiiiora me entro, 
A veces cosas encuentro 



tt 



COMEDIÁS ESGOGIDAS DE TIRSO DE MOLINA. 



Que al enemigo las doy. 
Sabrá pues que yo tic sabido 

8ue auiufue este casarse tícue 
on ella, de allá dó viene, 
Una mujer ba truido 

ÍDe allá de ludias ó de Irlanda), 
"aOIí quicn diz quc vive mal ; 

Y porque abora la tal 

Las bodas no eslorbe cn que anda, 
Ho^ á Vallecas la llcva , 
Diciendo que la justicia 
Tiene de su amor uoticia ; 

Y ella su mudanza aprucba 
Miéntras este runior pasa. 
Esto oí desde ol zaguan 
Ayer yendo á vendrr pan , 
Y'ballaudo este bonibre en su casa. 
Por eso mirc prinirro 

A quien toma por niarido. 

DO.NA SEKAFINA. 

¿Mujer de Indias ba traido? 

DONA VIOLANTE. 

Y no mocosa. 

DONA SERAFI5A. 

¿Qué pspero? 
¿Dónde \ive esa mujer? 

DOÑA VIOLANTE. 

Junto á Lavapiés vivia ; 
Mas si se muda este dia, 
¿Qué iutenta? 

OOÑA SERAFINA. 

Hacella prender, 

Y no casarme despues 

Cou bombre que me ba engafiado. 

DOÑA VIOLANTE. 

Un ángel pintiparado 
La dama indianosa es. 
¿ Luego ella creyó (jue bablaba 
Con ei buen senor a bobus? 
Cuando aqui entré con escobas , 
Pullas á pares le ecbaba : 
Pues sepa que aunque villanu , 
Todo se me entiende. 

DO.NA SERAFINA. 

Eu ün 
ijrae mia m^jer rüiu 
Consigo? 

DOÑA TIOLANTE. 

Mire : mañana 
Me caso yo, con pt'rdon : 
Vaya su merced allá , 

Y en Vallecas la verá. 

DOÑA SERAFIXA. 

¿Vos os casais? 

DONA VIOLANTE. 

Coii Anton. 

Y el seüor Don Juan , su bcrniano , 
Quiere ir á ser mi madrino. 

No es enfadoso el camino 
l)e aqui allá , si corto y llano. 
Ilágase padrina niia , 

Y uigáselo á Don Juan ; 
Que si entrambos allá van , 
l<uera de darse un bueu dia, 
Yo le enseñaré la moza. 

DOÑA SERAFITtA. 

Dices bien : á tu lugar 
Tengo de ir, y allá Ilevar 
A Don Pedro de Mendoza. 

DOÑA VIOLANTE. 

En fin, ¿será mi madrina? 

OOÑA SERAFINÁ. 

Pues. 

DOÑA VIOLANTE. 

¡ Bendiganla los cielos ! 
Porque madrina y con celos , 
Mo nay babrar, irá divína. 

DONA SERAFLNA. 

Loscelosibacen bennosa? 



D05ÍA VIOLANTE. 

Do quiera que Iiay comprtencia, 
Ecba el resto ia prt'Sencia ; 
Linda írá , si va celosa. 
Yo no eslaré de provecbo , 
Si á mi lado, eu liu , la suco ; 
Mas no caben cu uii saco 
La bonra con el provecbo. 
Pues con ella me bonro y medro , 
Ventaja en todo la doy. 
Adios. 

DOÑA SERAFIXA. 

¿Vaste? 

DONA VIOLANTE. 

Al lugar voy. (Vase.) 
E8GENA XI. 

doSa seraflna. 

¡ Ob traidor! ¿Vos sois Don Pedro? 

No diceii obras v uonibres. 

Uazon el (|ue a¿rmu tienc 

Que cuanto de Indias nos viene 

Es bueno, si uo es los bombres. (Yaae,) 

Cárcel. 

ESGENA XII. 
DON PEDRO , AGUDO. 

DON PEDRO. 

Basta , que no bay quicn nos crea. 

AGUDO. 

Pues paciencia y barajar , 
Que poco puede tardar 
l)e Sevilla quieu desea 
Desmarañar esle enredo 

Y darnos á conocer. 

DON PEDRO. 

Así me lo escribió ayer 
KI capitan Juan de Óviedo, 
Kn cuya nave venimos ; 
PtTO lemo (jue enlre tanto 
Que se desliace este cncanto 

Y aquesta prision sufrimos , 
Se case esle enredador , 
Que dará á sus bodas prisa , 
Como ei peligro le avisa. 

AGUOO. 

EI serafín do. tu amor 

¡ Habrá gentil lauce ecliado 

En sabiendo esta quimera ! 

ESGENA Xin. 

VALDIVIESO.— DON PEDRO, AGUDO. 

VALUIVIESO. 

¿Sois vos Don Gabriel de Herrera, 
Que ba sido en Flándes soldado ? 
DON PEDRo. {Ap. á su criaüo.) 
Otra tentacion. Agudo , 
¿Qué responderé? 

AGUDO. (Ap. á su amo.) 
Que si, 
Pues de no afírmarlo asi, 
Que al Nuncio uos lleven dudo (i). 

DON PEDRO. 

¿Qné es , seuor , lo que mandais? 

VALDIVIESO. 

Mucbo en conoceros gano. 
Don Antonio, vuestro bermano , 
De que de FIánd(>s vtuigais 
Se Iiuelga, y esta os escríbe 
En respuesta de la vuestra. 

DON PEDRO. 

Lo mucbo (lue me ama muestra. 
¿Cómo está^ 



TALDIVIB80. 

Acbacoso vive : 
Mas no olvidado de vos , 
Pues os envia conmigo 
Cuatro mil escudos. 

AGCDO. (Ap,) 
Digo 
Que ya vuelve á vernos Dios. 

DON PEDRO. 

¿Cuántos, señor? 

VALDIVIESO. 

Cuatro mil. 
Supe que estábades preso 
Por un extraño suceso 
Que me coiitó un alguacil ; 
\ aunque llegué de Granada 
Ayer, os vengo á verboy. 

DON PEDRO. 

(Lee un papel que le da Valdwieso.) 

¡ En qué de deudas le estoy ! 

A ocasion viene extremada 

EI dinero; que süi él, 

Nmica saliera de aciui. 

Lo que me escribe leí, 

Y solo dice ei papei 

Que eu dando a mis pretensiones 
Asiento, á verle me parta, 

Y que ('l ({ue trae esta carta 
Me dará dos mil doblones. 

VALDIVIESO. 

Venid, señor, á contallos; 
Que aqui los traigo conmigo. 

DON PEDRO. 

El alcaide, (lue es mi amigo, 
Comejo , podrá guardailos. 

AGUDO. (Ap. á 8U amo. ) 
¿Yo soy Comejo? 

DOK PEDRO. 

(Ap. á Aguado. ¿Qué quieres, 
Si me bacen Don Gabríel?) 
¿Qué aguardas? Véte con el. 

AGUDO. 

(Hablando aparte conDon Pedro.) 
Ya parte dei burto adquieres. 

DON PEDRO. 

Yo cobraré lo demás. 

AGUOO. 

¡Doblones del alma mia! — 
Vení, bidalgo. 

VALDIVIESO. 

Cada dia 
Estaré con vos de boy mas. 

( Vanse los dos,) 

ESGENA xnr. 

DON PEDRO. 

¿Qné be de bacer? Todos ban dado 

Que soy Don Gabríel. Sin duda 

La fortima se me muda , 

Despues que el nombre be mudado. 

Esta era la cantidad 

Que tnge en oro y en perlas ; 

Si en doblones liego á verlas, 

Pase plaza de veraad 

Esta mentira ; que así 

Las libranzas cobraré, 

Hasta (lue en Madrid estó 

Quien dé noticia de mi. 

ESGENA XV. 

DON LUIS.— DON PEDRO. 

DON LUIS. 

iSois vos, señor caballero, 
Don Gabríel de Herrera? 

]M>N PEDRO. (Ap.) 



Kn el mundo mas donosa? 
Cunio traiga mas dinero, 
Habró dc dccir quc sí : 
Si mis lihran7.as mc diera, 
Lo que él mc maudara fucra. 

1H>N Lt'lS. 

áNo hallais mérítos eu mi 
Para respoudermc? 

UO.N PEDRO. 

Digo 
Que el veros me divirltó, 

Y enlre un confuso «/ y no, 
Ksloy dudando conmigo. 

Do.X LI;1S. 

Pucs para nií v\ uo dcjad ; 
Que cl A7 por vcrdad «'sijmo. 
Don Lüis soy , vucstro nrimo , 
Los noblcs lirazos mc dad. 

DON PEDRO. 

¿Quicn sois? 

Do:« LUIS. 
Don Lüis dc Hcrrcra, 
Que dcseoso dc vcros , 
Serviros v conoceros , 
A p(*sar (íc la (luiuiera 
Kn quc vucslro amor ha dado, 
Os vengo á dar hhcrlad. 

DO?! PEDRO. 

Mi i{:norancia ¡M^rdonad. 
No supc, á fc dc soldado, 
Quc tal paricutc tcnia 
Eu la cortc. 

liGS LUIS. 

En lin, ¿ya puedo 
Llamaros Don Gahríel? 

DON PEDRO. 

Qucdo 
Corrido. Amor dcsvaría. 
¿Qm'» no pucdc una mujcp? 
S¡ cl alma muda cn un hond)rc, 
No cs inucho qui» inudc el uoinhrc. 

DON LL'IS. 

Bicn sabeis por vos volvcr. 
Si fiicrades tan constante 
Como cnamorado os vco, 
Quc 110 se (|ucjara crco 
])c vos la hcrmosa Vioiante, 
Qiic atropellando caminos 
Por (f uicti su fama atropella , 
Kstá a(iui. 

hQS PEDRO. 

¿Cómo? 

DON LUIS. 

Por clla 
Siipc ^Tiestros (U*satiiios. — 
Dadmc liccncia (|uc asi 
Los llame, por lo (|uc os quicro. 
¿Pos'il)Ie es (iiic un cahaMero 
Tan poca estima de si 
Haga , ({ue palahras quicbre, 

Y obli(;acioi)cs dc honor 
Huya, manchando cl valor 

Con (]ue es bicn (|uc se celcbre? 
¿McrtHie tal hcrmosura 
Este pago? ¿Qué decis? 

DON PEDRO. 

: Ks posible, Dou Lüis, 
(;ue está aqui? 

DON LUIS. 

Y en covuntura, 
Que á intercesion suya hoy 
Soltaros hice en liadb. 
Sus agravios me ha contado 

DON PEDRO. 

¿Pues sabe que prcso estoy? 

DON LVIS. 

•Pues 00 lo babia dc saber? 



LA VILLANA DE VALLECAS. 

DON PEDRO. 

¿Y afírma qiu' cl (iiic cstá prcso 
EsDouGabricl? 

DON LUIS. 

¡ Ihicno cs cso ! 
Pues si sois vos, ¿(iiuí ha dc haccr? 

DON PKDRO. 

¿Ha visto á mi opositor? 

DO.N LUIS. 

Nosé, por Dios. 

DONPEDRO. (.4p.) 

¡ C^osa (*xtraña ! 
Como á los dcmas la cngafia 
A(|uestc comun ernir. 
Pci'o sali?a yo dc 'm\\\\ ; 
Que en viííndome , ccsará 
Este enrcdo, y volvcrá, 
Como por su Iionor , por iní. 

DoN LUIS. 

¿En qué os habcis (Iiv(?rtido? 

D(IN PEDRO. 

¿Qué qucrcis? No S('' (fuc dicra 
Poríiuc sabido no hiihicra 
Mis uesatiuos. 

DOX LUIS. 

Han sido 
Estimulos dc su amor : 
Todos los pcrdonará 
Como os caiiscis, primo, ya 
Dc haccr ofcnsa á su lionoV. 
En Valk^cas cs madrína 
De una bclla lahradora. 

DON PEDRO. 

¿Violante? 

DON LUIS. 

Sí. 

DON PEDRO. 

¿Cuándo? 

DON LUIS. 

Ahora. 
Que os Ilcvc allA dctcinuiia, 
Porquc sc ha dc conv«*rl¡r 
Dc inadrína cn dcsposada : 
Palahra la W\\*^o oaua 
Por vos, y hirj^o hahcis ih- ir 
Coumigo, pucs cslais sucllo. 

DON I'KDRO. 

Alto, aíjiK^slo ordcua Dios. 
Confcsaiv (pic por vos 
EI S(»so el cirlo inc ha vucllo. 
Ya (íl alma liciic horrada 
A la Scratina hclla 
Dc sucrtc qiic |ior iio vclla , 
Picnso partirmc á (hanada 
Ai pmito. 

DOX LUtS. 

EI mcjor hncado 
Para la postrc os jíuardí». 
Primo, un p('>sainc os dan'» 
Dc un |>láccnic aconipañado, 
lln luto, dc oro cuhicrlo. 



T(m^a á Don Antonio Dios, 
Y dcos larga vida á vos. 

¿Cómo? 



DON PEDRO. 



DON LUIS. 

Vucstro hcrinano cs muerto. 

DON PEDRO. 

¡Válgameelciclo! 

DON LUIS. 

Hcrcdais 
Trcs mil ducados dc renta. 

DON PEDRO. 

El dolor cs de mas cucnta 
Que las nucvas (pic ine dais. 

DON I.UIS. 

Ahora biei) , dej(?mos eso ; 



«7 

Quc es agrídulcc cl pcsar 
Quc scntis. Vainos á hablar 
\\ alcaidc ciiyo prcso 
Sois, paia qiic os sucltc lucgo, 
Quc cslará Dofia Violantc 
Con itupiictudcs dc aniantc, 

Y cn viiMuIoos tíMidrá sosicgo. 

DiiN i'Eimo. 
Vamos. (Ap. Salpi yo d(» aqui : 
Dcsharásc (>ste nuhiado.) 
¡ Ay hcrniano malogrado ! 
¡ Qué dello con vos pcrdi ! ( VaMe, ) 

Sala de la cana de Dlas Srrrano rn VaUecai. 

ESGENA XVI. 

AGIIADO, HLAS. 

AGUADO. 

Digo, pucs, ya (pic Tcrcsa 
A csto cslá d'ctciiuinada, 

Y ascgiirando oclij^ros 
Mc ha soltado la palahra, 
Quc por dar hucna vcjcz 
A niis padrcs, y cn Ocaña 
Salisfaccr mis ¡)aricntcs, 

Qiic á Tcrcsa biiscaiido andan, 
Í^ira qiic dándolc niiicrtc 
No hcrcdcn sait^rc viliana, 
Como cllos diccn , los hijos 
Qik; succdan cii nii casa ; 
Quc con Antoii sc dcsposc , 
ÍMics clla f:nsla , y (»1 la ama, 

Y son i(;nalcs los'dos; 
Quc yo ofrc/co dc dotalla 
Kii ciiatrocicntos ducados : 
DarC'Uios lin á las ansias 
Dc mis padrcs, y con clla 
Ciiniplirá Anlon 'su cspcranza. 

KLAS. 

Pardicz, scñop Don AIcjo, 

Qiic auiupic cn vii'ias vcndimiadas 

Nuiica anduvc á la rchiisca , 

Es tanto \o quc nic iiiata 

Kstc toiito dc nii hijo, 

Qiic ponpic 110 sc nic caiga 

Mucrto uii dia i\\^ rcpiMitc 

CQiic 110 cs nincho, sc^iin aiida), 

Hahn'? dc callar ; piics ('I 

Giista dc niclon coii cata, 

Dc ropa (|iic cslá traida, 

Dc zapato (pic olro cal/a, 

Allá coii (>Ila sc avcnga, 

Y niiiy huciia iiro lc liajj[a, 
San Pcdro S(> la hciidi<;a, 

Y mi bcndicion Ics caiga. 

ESGENA XVn. 

DO.^AVIOLANTE, de ¡abradora,'- 
Aíil'ADO, DLAS. 

DONA VloLANTE. 

Pucs ¿qué tcncmos dc boda? 

KLAS. 

Ya, Tcrcsa, ó poco ó nada (1). 

ACiUADO. 

Hija sois dc Dlas Scrrano, 
Si hasta a(iui fuistcs criada. 

DONA VIOLANTE. 

Pu(\s no picnsc, sucgro mio, ^ 
Quc mc hc donnido (Mi las pajas. 
Madriiio tciigo y padrina. 

BLAS. 

¿Quiénson? 

(U Parpce qiie detiia i»er: poeo faim,como cor- 
ri(!ió Sdlia eii mi ii'Uinilioiun , óquedebia de- 
nr<>l wnú auterior : pMM ¿qué ho» falta do 
t'iida ? 



cs 



doSa violajtte. 
Gente cortesaiia. 
El madrino, por lo niénos, 
Será Don Juan de Peralta, 
Kn cuya casa doy pan , 

Y la p'adrina su nermana. 
\'o apostaré que ya llegau. 

BLAS. 

Voy, pues, á poner de gala 
A Anlon, y á pedirle albricias. 

DOÑA VIOLANTE. 

Vfstale, padre, de pascua; 
Llame al cura y sacrislan, 
A los alcaldes, á Olalla, 

Y en fin , Uaine á lodo el puebro ; 
Que la casa tien bien ancha. 

BLAS. 

¿Y ha de liabor baile? 

DÜÑA VlÜLANTE. 

¿Puesno? 
Pero Alonso, el de Barajas, 
Mos tocará ol tamboril, 
(iil Carrasco las sonajas, 

Y Mari Crespa el pandero. 

BLAS. 

jY ha de haber colacion? 

DüXA VIOLANTE. 

Traiga 
Nuégados, tostones, peros, 
Vhio , nueces y castaiías. 

AGUADO. 

Gastaldo á mi costa todo. 

BLAS. 

Yo vo. (Ap. i Qué resocijada 

Que anda el diablo (le la moza! 

Slas es nmjer, ¿qué me espanta? 

Dieran ellas, por casarse 

('na vez cada semana, 

In dedo por cada boda , 

Aunque se quedaran mancas.) (Vase. 

ESGENA XVin. 

DOÑA VIOLANTE, AGIADO. 

D(»>A VIOLANTE. 

¿Qué dices, Aguado, desto? 

AGUADO. 

Que eres Pedro de Urd»Mnalas. 

DO.NA VIOLANTE. 

Dl Terrsa de Unlí'bnoiias. 
La corle tengo enrodada. 

AGCADO. 

Tu hermano viene acá y todo ; 
Que Don Lüis dió palabra, 
Porque al preso consintiese 
Sollar, de liücer (^ue, olvidadas 
Injurias , fuese á \ alencia 
Con ('l , y diese á su hermana 
Satisfaccion amorosa, 

Y la mano ron el alma. 

nabló tu iK^rmano á Don Pedro , 

Y él, que entre invenciones taiilas, 

Y verse sin culpa preso , 
está loco ó poco falta, 
Concedió con cuanto quiso, 

Y vienen acá. 

DOÑA VIOLANTE. 

¡ Extremada 
Novela se pueíle hacer, 
Aguado, dc esta niaranal 

AGUADO. 

Dos coches llegan de rua. 
EIIos serán. 

DONA VIOLANTE. 

¡ QiK' bizarra 
Que vienclaSeranna! 

AGl'ADO. 

Tráenla celos, ¿qué le espanta? 



COMEDIAS ESCOGIDAS DE TlRSO DE MOLINA. 

DOüTiCEirre. 
Cómo, si no es yendo ¿ verlaf 
Por una puerta DON VICENTE, DON don pedro. 



§ 



JUAN, DON GOMEZ, DONA SERA- 
FINA, DON GARRIEL y CORNE- 
JO; y por utra DON LUIS, DON PE- 
DRO Y AGUDO.-DOÍÍ A VIOLANTE , 
AGUADO. 

DON GOMEZ. (Dentro.) 

Pregunten adónde viven 

EI novio y la desposada. {Salen.) 

DONA VIOLANTE. 

¡ señores ! bien venidos : 
Todo el puebro los aguarda. 

DOÑA SERAFINA. 

Pues ¿cómo no estais de boda? 

DOS'A VIOLANTE. 

Acá de un golpe se encajan 

Las galas , como bonete : 

Miéntras que tañen y bailan, 

Me pondre de veinte y cinco. {Vase.) 

ESGENA XX. 

Los MiSMOS, tnénos DO^A VIOLANTE. 

DON PEDRO. (Ap.) 

Dasta, que esta es la villana 
Que tambicn de mi hizo burla. 

DON GABRiEL. (.4p. ú su criatto.) 
¿Qué es esto? ¿ Ya Don Pedro anda 
Suelto y libre y lan contento ? 

CORNKJO. 

¿Qué quieres? Dios ve las trampas. 

DON PEDRO. (Ap.) 

Solo espera rai ventura 
>ue Dofia Violante salga, 
de Don Gabriel me vengue. 
AGUADO. (Ap.) 

Cosa ha de ser extremada , 
Cirando de manos á boca 
CogiíMidole , se deshaga , 
A costa de su vergiienza, 
Aqu(fsta torre encantada. 

DON GABRIEL. 

¿ A qné, mi bien, me traeis 
Aestaboda? 

DOÑA SERAFINA. 

A que una dama 
Veais, dc quien tengo celos, 
Quc han de parar eu veiiganzas. 

DON GABRIEL. 

¿Cclosdemi? 

DO.NA SF.RAFINA. 

¡ Rueno es eso ! 
Todo se sabe. 

DON GABRIEL. 

Ya bastan , 
Sí son burlas. 

DONA SERAFINA. 

Sf serán, 

Y yo en ellas la burlada. 

DON PEDRO. 

¿Cuándo, sefior Don Vicente, 
lleroos de partir? 

DON VICENTB. 

Mañana. 

DON LllS. 

Yo sé que ántesque á Valencia, 
Gustareis ver á Granada, 

Y tomar la posesion 
De su mayorazgo y casa 
A Don Gabriel. 

DON VICENTE. 

Danme prisa 
Senlimicntos de mi hermana. 

DON PEDRO. 

Presto se convertirán 
' Kq regodüos sus ansias. 



Escribiéndola una carta. 

DO^A SERAFINA. 

¡ Gallardo padríno haceis! 

DON JUAN. 

Y vos madrína gallarda. 
(Ap. ¡Ay villana de mis o]os! 
¿Si ha de llegar mi esperanza 
Al colmo de mis deseos?) 



ESGEIVA 

BLAS. — Los MiSMOS. 

DLAS. 

¡Ob señores! ¿Acá «staban? 
Con los buenos años vengaii. 
La aldea dejan honrada. 
Pero esperen , que ya sale 
A verlos la desposaaa, 
A lo de corte como ellos, 
Tiesa y engorgollotada. 

DON JÜAN. 

¿Quéesdelnovio? 

BLAS. 

De Madríd 
I Trujo unos diabros de calzas 
De alquiler, y hase perdido 
Entre tantas cuchilladas. 



ESGENA 

DOÍíA VIOLANTE, de tfamff.->DiCH0S. 

DONA VIOLANTE. 

Primero que los vecinos 
De Vallecas á ver salgan 
El fin de tantos enreaos , 
Es razon que se deshagan. 
Don Gabríel , vos sois mi esposo , 
Y yo, puesto que injuriada , 
Doíia Violante, que trueca 
En amores sus venganzas. 
En prueba desta verdad , 
Firmas alego y palabras 
Delante de Don Vicente , 
Que es el juez de nuestra causa. 
Vos, Don Pedro de Mendoza , 
Por mas que truecos de Arganda 
L'surpar hayan querído 
Vueslro nombre y Miestra dama , 
Gozad vuestro serafin ; 
Que si trabfljos alcanzan 
! í»remios de amor,su hermosura 
Con razon los vuestros paga. 
Perdonad, Don Juan, mis burlas ; 
Que si tuviera dos almas , 
Dueño la una os hiciera ; 
Mas la que tengo es esclava. 
Don Lüis , de mi remedio 
Os doy las debidas ^acias , 
Los bfazos á Don Vicente 
Y á mi esposo la constancia 
Del corazon que le adora. 

DON GABRIEL. 

Lo que en mis disculpas falta , 
Supfirá desde hoy mi amor , 
VentuTOSo , si es que alcanza 
De Don Vicente y Don Pedro 
Perdon y amistad. 

DON PEDRO. 

No agravian 
Rivlas de amor, cuando tieaen 
Tan buen fin. 

DON VICENTE. 

Siendo mi hermana 
Esposa vuestra, ¿quién duda 
Que mi injuría esíá olvídada ? 

DON GABRIEL. 

Guardada, señor Don Pedro « 



Os tengo vueslra libraiiKa , 
Y el precio de vuestras joyas 
Hice gue en oro os Ufvarau 
Por & modo que saheis. 

DO:i PEI>RO. 

£1 amante todo es trazas. 

DOÑA SERAFlüA. 

Yo la daré desde boy 
De pagaros con el alma 
La burla que de vos hicc. 

DOIf PKDKO. 

Si me amais, ¿qué mayor paga? 

D0!f LOIS. 

Supuesto qne sois mi prímo 



LA VILLANA DE VALLECAS 

Y que de aiiut^tas marañas , 
Como átodos U)s prcsi'ni"S, 
Su parte tanihtcn mo alcanza, 
Daa á Don Lüis dc Hurrera 
Los brazos. 

DON GABRIEL. 

Si en Madrid hallan 
Mis dichas tan buen succso , 
Desde hoy la teiidrc por patria. 

DON Ll'IS. 

Pues volvámonos á ella ; 
Que para que no sea aguada 
EsU fiesU, yo os diré 
Lo que ignorais de Granada. 



BLAS. 

Pues el novio ¿qué ha de her 
Despues que gastó en lasbragas 
Uu ducado ? 

DOÑA TIOLA?nrE. 

Con quinientos 
Que os prometo, renovallas. 

DOX PEDRO. 

Alto : á los coches , señores. 

DO^A vioiiA!rrc. 

Yo sov , si acaso os agrada , 
La Víllana de Vallecas: 
Mas, si no , no seré nada. 



EL CASTIGO DEL PENSÉQUE. 



DON RODRIGO GIRON. 
DIANA , condexa. 
CM>m\\\0,concle. 
CUiNCHlLLA , lacayo. 



PERSONAS, 

hWWAWO . vii'jo. 
CLWVILX, fiamn. 
LICHKrJA, criada. 
ROHKUTO. 



PIXABEL. X 
FLOUO. lcabaUeroi. 
LEONELO. ( 
AcoMPA.ÑAMiErrro. — Soldaoos. 



La escena es en una ciudad de Fiándes, inmediata al mar. 



ACTO PIUMERO. 



Cimpo con Tlsta «>xt(>r¡or di> nna oinrlad; A Uii 
lado la casa de Lihi-rio. i*\ti:iiniirus. 

ESCENA PRIIVISRA. 

DON UODr.KlO, CHLMUULLA. 

CHINOIIILLA. 

¡Gracias á Dios, Si'uor mio, 
Que ha pt'rmilido (nu' piscs 
rierra eu flap.KMicos paist's! 

DON RiiDRIGO. 

Blala beslia es uii uavio. 

CiIINCHILLA. 

Mas que mula d<^ aUiuiltT, 
Si furiosa se dcsbooa ; 
Pero, en íiu, anda con loca. 
Lo qup lione de muj(»r, 
La aeshoura. 

hO'S RODRIGO. 

Por la vcla, 
La Uamas muú^'r tocada. 

CHINCniLLA. 

Y porque , cuaiido k» agrada , 
Le sirve ei vienlo dc ospuela. 
Da al diablo tal cauiinar ; 
Que si uiia vc/. lira coccs , 
Ko servirá cl darlc voccs , 

Ki te podnis apcar 
Micntras le dura cl (»iiojo ; 
Siiio quc á la priiucr sin'rto, 
Con ser taii scca la nincrtc, 
Hasd(* nidrir cn rmiojo. 
N(» hayas niicdo, niiiKpK» lo iiiaudes, 
Que nu* niczca la Ibrtuna 
St'guuda vez cn su ciina. 
DON r.oi>Ri(;o. 
Ya estamos corca dc l'lándos (1). 

Ténninos parl(» cou (A 

Y con la anti<;iia Aloinaria 
Esta apacible inoulafia. 

CHINCHILLV. 

Flándes todo os un vorj(»l. 

DO.N ROURIGO. 

¿Cómolosabos? 

CHINCHILLA. 

Asi 
Se nos vondo on niu^stra t¡(M*ra 
Kn lionzos. Allí iina siorra; 
lln amono vallo a(|iií, 

Y en ('il dos' í^ainos corriondo ; 
ÍQuo tauibi''!i corron cn l'láiides 
Gamos poquoíios y jírandcs); 
Vanle in^s jíalpos siíiiiicndo , 

Y al trasponor áo una cuosla , 
Le atajau dos caballeros, 

rt> Scpiin se TP d^^pnp» , quirrp dpcfr psIp 
T»rHO : ya vamn^ A pntrar imi uiin riudnd d« Flán- 
é*% f ya '^tamns eerea é€ tnt puerlat. 



Mostrando on t'-l sus ací^ros. 
Luogo , coíi uiusica y liosla , 
Dos dainas do cardonillo , 
Oyeiido ol aiiior sulil 
Do un galan dc pcrcjil 
Con uii colclo auiarillo, 
Quo a.scntado oii una puentc 
(\ falla dc silla (') poyo) 
I*or dondo corr" un arroyo 
Dcl oriiial iW una fuonle , 
'¿i\ scrvillas so dcsvcla. 
LiK^go 011 un jardin ostán 
'lrcs damas con un galau, 
''Quo locando una viliucla 
Las onlrcticno dcspacio) 
Ponpio ol sol 110 las ofonda ; 
.Mit'Mitras sacaii la uioríeiida 
Dc uii almajírado palacio 
Con su pucnlií lovadiza , 
Sois torros y ciou veutauas. 
Acullá danziin pavanas, 

Que un tlamoiico soloniza — 

Por cualíjuior parte que audes, 
Todo os ruontcs y froscura. 
Esto es Flándos tMi piiitura , 
Y por esto, no liay mas Fláiides. 

D0>' RODRIGO. 

.Xo sabos tú lo (]uo va 
De lo vivo á lo piiitado. 

CHI>'r.HILLA. 

A Flándos Iiomos lIojj;ado : 
No nos Iloros duolos va. 

DO.N ROI)RI(;0. 

Si on «'I no nos va mas bion 
Quo on Madrid, ¡buciia voiiida 
Hemos hocho, por nii vida! 

CIIIXCHILLA. 

Calla , y osp(»ranza toii , 
Quo si oros hijo uicnor, 
Y, coino tal, nialtratado 
De un mayorazgo folpado, 
Uico por scr ol niayor, 
Le horisto, con la licoucia 
Quo da un hablar doscort(ís ; 
D(í hormauos scjjundos os 
Flándos valerosa horoncia. 
;.No traos cartas do favor 
Para el Archidiupio ? 

D0>' RODRIGO. 

Sí; 
Mas basta sor paramí 

CHINCHILL\. 

;,Piu'S de qiu» ticncs lcuior? 

D0>- RODRIGO. 

ISo ostá ol Archidutpio eii Flándos. 

CHINCHILLA. 

¡ Muy buon dospaclio, por Dios , 
Para no tenor hjs dos 
Uu cuatrin ! 

DOX R0DR1G0. 

Dosdichas grandrs 
Me porsipniftn estos dias. 
.No nay remedio. ¿Qué he de bacer? 



CHINCHILLA. 

Si pu(1i(!'ramos comer 
Dosdichas tuyas y mias , 
No echárauios el dinero 
Méiios; poruue con mandar 
A la huéspo(Ja guisar 
Cuatro dosdichas, primero 
Que aquollas so dijririeran 
fSi hay para ollas uigostion), 
Porciuo liubiora nrovision, 
Otras tautas acudicran , 
Y comiéramos los dos 
Desde hoy mas nuostras desdichas. 

DON RODRIGO. 

¿Tantas tengo? 

CH1?(CHILLA. 

A ser salchichas, 
A vernos vimera Dios. 

DON RODRIGO. 

No be de ser eu todas partes 
Desdichado. 

Cni5CHILLA. 

N¡ hay lugar 
Donde no soi^a Ilogar 
Con sus agücros uii mártes. 
Si caminaran á pié 
Las dosjrracias , imag¡no 
Que por huir las de uu camÍQOy 
No nos siguieran. 

DON RODRIGO. * 

No só , 
Annque á Momblan he Ilegado, 
Dónae me pueda hospodar. 

CHnCHlLLA. 

Si no lienes que gastar , 
Vamos ai meson del Prado. 

DON RODRIGO. 

¿Es tiempo de burlas este? 

CHl^'CHILLA. 

¿Pues de qué quieres que sea? 

DON RODRIGO. 

Cuando alguu noble me vea 
Podrá ser que dé ó que proste. 

CHi:<íCHlLLA. 

¿Preste aqiií? ¡ Vocablo extraño! 
Los nogros lo ontendorán , 
Que sirvon al Proste-Juan. 
Un preste hace tanto dauo 
Como tiña ó postilencia. 
De pestte á preste vorás 
Que hay una lotra no mas : 
En tan 'poca diforencia , 
Nadie se querrá apestar 
Por prestar. 

ESGENA II. 

ROBERTO.— DON RODUIGO, CHIN- 
CHILLA. 

RORERTO. 

{Para «f, en el fondo del teatro.) 
Tardehe venido; 
Kl tiempo me ha detenido 



k\ me puode disculpar.^ 

Pero ¡cielos! i,i\o es Otoii 

Este que á los ojos tengut 

A famoso ticmpo vengo. 

Llego á hablalie, que es razon. 

Pero no; á su padre quiero 

Pedille de su venida 

Las albrídas. (Vm^.) 

E8GENA III. 

DONRODRIGO, CHINCHILU. 

CHINCmLLA. 

Por m¡ vida, 
Que para estar sin diiuM'o, 
Ks nuestra flcma muy bueiia. 
Busqucmos una hostoria, 
Pues si cn ella el patron iia 
Sobre prcudas cama y cena, 
Hombre ercs de muchas prendas , 
Pues que tu nomlirc y blason 
Es Don Rodrígo Giron. 
Sobre ellas, pues no hay que vciulas, 
Genarás. 

DOX RODRIGO. 

Ya que he vonido 
A FlAiides desde mi tierra, 
Serviré al rey en la cucrra ; 
Que el noble que es nion nacido, 
Solo por sus hechos medra, 

Y con fama celebrada 
Saca frulo de la osiiada 
Gomo Moisés de la piedra. 

ESGENA IV. 

LIBERIO,CLAVELA,HIGRFXlA, RO- 
BERTO. — DON RODRIGO, GHIN- 
GHILLA. 

\iBERio. {Uáblanio con Roberto alsalir.) 

;Otoii? 

ROBERTO. 

Oton digo que es. 

UBERIO. 

S¡ él fuera , ya hubiera entrado. 
Mas él es. ¡Ay hyo amado! 

(Llegándose á Don Rodrigo.) 
Dame los brazos. Ea puos , 
Deja á la naturalexa 
Hacer su oficio de amor. 

DON RODRIGO. 

(Hablais conmigo, sefior? 

LIBERIO. 

iPues con quién? ¡ Buena simpleza ! 
¿Qué dudas? Dame los brazos. 

D02f RODRIGO. 

Darélos por cortesia. {Xbrizale.) 

UBKRIO. 

¡ Hijo mio ! ¡ prenda mia ! 
Vuelve y dame mas abrazosw 
Glavela, abraza á tu hermaiio. 

CHINCHIU.A. (.4p.) 

Hecho me quedo un baulon. 

CLATELA. 

Llegad y abrazadme , Oton. 

DOX RODRIGO. 

Yo soy quien en eso gano. 

Pero 

CHixcniLLA. {Aparte á su amo.) 

Llega, majadoro, 

Y deja peros ahora. 

DOX RODRIRO. 

Alto:abrazadme, senora. {Ábrázala.) 

CHiNCHiLLA. {Aparteúsu amo.) 
Ese sí que es lindo pero. 

LiBERio. (A Lucrecia.) 
Prevéngase su aposento 

Y cena. {^(ue ÍMcreeia.) 



EL CASIÍGO DEL PENSEQUE. 

CHncmLLA. 
Sihay quecomer, 
Vamos. {Ap. Dios nos vino á ver.) 

LIBERIO. 

Loco mc tiene el contento. 

DON ROUKIGO. 

ÁQué es esto, señora mia? 
Scñor, ¿qué es lo quc dccis? 

CHiNCHiLLA. {Ap. i su amo.) 
Galla. 

CLAVELA. 

¿Que aun us cncubris? 

DON R0!>IUG0. 

{Ap. ¿Hay mas cxti'afia porfía?) 
Yo Ilego 011 (>sta ocasioii 
Dcsde Caslilla 

LIRERIO. 

No (luicro 
Sabclla. Enir»»mos priiní^ro; 
Que en bucna convcrsacion, 
Dt'Spucs (1(* al/.ada la incsa 
Nos dircis (»s(» siiccso. 

DOX RODRIGO. 

Señores 

CHi.NcuiLLA. (.4;;. á su amo.) 
¿Estás sin S(»so? 
¿Desla ventura tc pesa? 
Hallas a(|ni padrií y inadre , 
Qué comcr v (|U(í n.'nar , 
Cuando acahas d(^ llcgar 
Sin blanca ; lláinas(> padro 
Tuyo un viojo , (¡uo on cajones 
Para quc vivus tríunfando, 
Lc dobtMi d(; ostar inaullando 
Gatos Ilonos de doblones, 
¿Y escúsasto, nuMitooato? 
Di que en^s Oton, Knrico, 
Ralilovinos, mono, mico, 
Herodes y Mauregato. 

UBERIO. 

Si el temor de la dcsgracia 
Qnc de anuí te hizo huir , 
Hijo, te onliga á fingir, 
No temas. 

DON RODRIGO. {Ap.) 

¿No es lindagracia 
Aquesta? 

LIBF.RIO. 

Porque Roberlo 
Está dolanlo de ti, 
¡ Te disimulas asi ! 

CHIXCHILLA. 

Sí, por eso se ha encubferto 

LinERIO. 

Ya no ti(?nos que tonicr. 
(jorló ol ciolo on afios brevos 
La vida al duquo do Clcves; 
Viuda quoda su inujor, 
Moza, rica, y por su dote 
Cond(»sa de Oboris(»I. 
CHiscHiLLA. (ílablando aparte áuH lado 
con Don Rodrigo.) 

S(»fior, acola C(mi óI, 
110 cenarás jíigole. 

DONRODRIGO. 

¿Pues qu(í he de hacer? 

CHINCHILLA. 

Consenlir , 
C^omer, convorsar, contar, 
Y á vocesdisimular, 
Poniue te imj>orla vivir. 
IJ(»g() una noche á una venla 
lín l¡c(Miciado sin cnarto, 
Ni blanoa : ostaba do parlo 
La ventora, y no habiacuenta 
De dalle por ningun precio 
ITnbocado do o.onar, 
Ni caina en que sc acostar, 



Porque era cl partomuy recio» 

Y traia alburotada 

La venta. Llegíise y dyo 
El ostudianU» : «De un hijo 
La ventera está preíiada. 
Si quioron (fuc luogo pára , 
Tráiganmc tinta y j)apel, 

Y uii onsalnio i>ondré eu él 
Dt; virlud notabU^ y rara. » 
ICscribií) solos dos vorsos ; 
CosióIo(?nuntafetan; 
Saoáronlo vino y pan 

Y otros manjanís divorsos ; 
I)¡(''ronl(» paja y ccbada 

A la bostia ; parió lu(*go 
La viMitora ; inas no á ruego 
l)c la oracion colobrada. 
l*art¡úso, shi guardar cosa, 
KI ostndianlo, ostimado 
I)o lodos y rogalado ; 
La lui('sp(Mla , codiciosa 
I)c vor lo (pic contenia 
La tal n(')inina ó pap(^l 
Tan dichoso (jiie con él, 
Cualíiuior pronada paria , 
Abri(')lo , y vi() en él escrito : 
« Cone mi mula, y cene yo, 
Siquiora pára , siquiera iio» : 

Y riyeron inüníto. 

Si |)*adro y madre has hallado 
Cone mi anio y cene yo , 
Si(iuiera soa, siquicrano, 
Tu padre, agüelo (') cufiado. 

LIBEBIO. 

Ea, hijo, ¿qué dudais? 

CLAVELA. 

Hcrmano , ¿qué os deteneis? 

DON RODRIGO. 

Con la salva (pio nn» haceis , 
Pues todos nic asogurais , 
No es bion i\\ic mi íingiiniento 
Dure mas. A uostro hijo soy. 
{Sale Lucrecia.) 

LIBERIO. 

Olras mil voces te doy 
Los brazos.— ¿El aiiosento 
(A Lucrecia.) 
Está prevenido? 

LUCRECIA. 

Está, 

Y la cena quc sc enfria. 

DON RODRIGO. 

Vamos pues , hermana mia. 

CHI>'CH1LLA. {Ap.) 

Hermana carnal sorá. 

LIBKRIO. 

Lucrccia , ten tú cuidado 

Con osUi ¿Cómo os llamais? 

CHINCHlLLA. 

Chinchilla, porquc os sirvais 
Dc iní. 

DON RODRIGO. 

Es muy leal criado. 

LIRERlO. 

;,No lUnaste, di, ningmio 
b(;sta ciudad ? 

DOTt RODRIGO. 

Sefior, no. 

CHINCUILLA. 

En Madrid me recibií) 
Vn vií'^nos, dia do ayuno , 
Que híi (luo dura un año entero 
¡ .Mlro (hk'* extraño rigor ! 
Mas no hay ayuno poor 
Que el ayiíno del dinero. 

LIRERIO. 

Kiitrad, híjo, y descausad. 



r2 



GOMEDUS ESG06IDAS DE TIRSO DE 



CHiNGinLLA. {Ap. d sü amoJ) 
\ Ah , Don Rodrigo ! chiton. 

LIBERIO. 

Hga. á ^iiestro hermano Oton 
Le dad ia mano , y entrad. 

{VariMe Don Rodrigo, Clavela, Liberio 
y Roberto ; y al entrarte Lucrecia, la 
detiene ChinchUla.) 

ESGENA V. 

CHLNCllILLA, LUCRECU. 

CHINCHILLA. 

Ce , sí sabe e1 a, b, c, 
Que esla es la tercera letra ; 
Auiique la nmjer pouetra 
Olra mejor, t|ue es la d, 
Diganie , düña ruiliza , 
Su iioiubre. 

LCCRKCIA. 

Luen'ciu. 

CHl.NCHII.I.A. 

liasta. 
¿Es Lucrecia por spr easta? 

Ll CUEÜIA. 

No , siiio por SiT easli/.a. 

CIII.V'IIIII.I.A. 

í)';jcam(' por (jmc dcasioii 
^Uí-sli'o (Iii.m'io s • ans'.Miíó, 

Y ••".a i'iíi l!uv('..«lo saliú 

lU* a(pu*sla iusÍLíiie ie«:¡on ; 
; iic yo iio SMpc liastu a(|ui 
í.íu." iM-a dí» Fláiidi's , iií v\ nonibre 
!)•' Oluii. Ptir u:í ^'(Milil-lioinbre 
De Nápolcs \v .s-.m'vi, 

Y se llamaba IJsardo. 
Sá(|ueme dc a^iucsta duda, 
Kccetaréle una inuda 
Para ese rostro t>allardo. 

l.li'CKEClA. 

¿Impórtale muciio? 

CHINCHILLA. 

Quicro 
Saber desto la inaraña ; 
Quoconio veiigo <le Kspana, 
Por saber cusas iin? muero. 

LCCUEilIA. 

Pues sepa (y esl(*nie atenlo) 
Quo Liberio , nii si i'íor , 
Es uii hoinbre d(^ valor , 
De hacienda y iner(>einiiculo. 
Tione uiia hijá doncclla , 
Quc cs Clavcla : ya la vió. 

CHINCUILLA. 

No cs mocosa. 

Lucnr.cn. 

No acerló. 

Tieoc una falta. 

CH1>'CHILLA. 

¿Es doncella? 

LL'CRECIA. 

Sí. 

CHÜfCHILLA. 

Pues que tú lo autorizas , 
Falla es, y mas si hav engaño , 
Ponjucí liáy nui jcres liogaño 
Como pueiiles ícvadizas. 

LLCRKCIA. 

Tiene un hijo , (¡ne es Olon , 
Pues que ya sabcs su noinbrc. 

CHINCHlLLA. 

Y Do ticne falta el hombre 
£n talle ni discrecion. 

LUCRECIA. 

Este tal habrá trcs años 

Sue en una casa de jue(^o 
iitó nn hombre, y buyo luego. 



CHÜTCHILLA. 

¡Peligros del mundo extraños ! 
Pero ¿por qué le mató? 
Aunque en el juego se ofrecen 
Mil cosas que lo merecen. 

LCCRECIA. 

Nofuéporel juego. 

CUi:«CHILLA. 

¿No? 
Prosigne pues con tu cuento. 

LL'CRECIA. 

Entró en los trucos un dia, 
Al tiempo que se decia 
(In lijero pensaniiento 
De su hermaiia y un prívado 
De Cárlos, duquo de Cleves 
Paraiido palabras lcves 
En obras 

CHINCHILLA. 

Está o))Iigado 
A no hablar cl (|ue protende 
Foinar vengaiiKu , y la toma 
La honra es ley (le .Mahoma , 
Quo cou armas so doliende. 

LrCRECIA. 

Hirió al privado de muerte , 

Y tcmiíMido la v(Migan/.a 

Del Duque y dc su privanza, 
Kseogií') por mcjor suerte 
El ausentarse de aqui. 

CHLNCHlLLA. 

IIizo bicn. 

LUCRECIA. 

Murió el de Cleves , 
Mudándose en tiempos breves 
Las cosas 

CHINCHILLA. 

Siempre es asi. 

LUCRKCIA. 

Quedó viuda la Condesa, 

Y por no estar bien casada, 
El segundarlo la enfada 

Y solo cl luto profesa, 
Aunquo principes y grandes 
Xo dcjan do prctíMidclla, 
Viéndola muclnudia y bclla , 

Y que en lo mcjor do Flándes 
Es dote suvo el condado 

De Oberísel , siii que quede 
Hijo algimo que lo herede. 

CHINCHILLA. 

Sin hueso es esc bocado. 

LUCRECIA. 

Despues (¡ue el Duque murió, 
No hay quien la venganza pida 
A Oton. 

CHIXCHILLA. 

¡ Dichoso homicida ! 

LUCRCCIA. 

Que aünqne en Momblan cpiedó 
Un herniano suyo , y tal , 
Que dól la Condesa fia 
Su hacieiida y casa, y podría , 
Por scr lioinl)re priiicipal , 
Serle do harto dafio á Oton ; 
Amor que á iniposibles vuela , 
Le enamoró dc Clavela ; 

Y es de modo sn afieion , 

Y lo que á Oton ha deseado , 
Que lia de dar envidiasgrandes, 
Cuando sepa que está eu Flándes. 

CHI>'CHILLA. 

A buen tiempo hemos llegado. 
y ¿Uámase el tal amante 
DeClavela....? 

LUCREGIA. 

Pmabel. 



MOLINA. 

CHUCBILLA. 

¿Bnen talle? 

LUCRKCIA. 

No hay falta en él. 

CHlNCHILLA. 

Antes que pase adelante , 
¿Qué hay de mi amor? 

LUCRECIA. 

¿Quéséyof 

CHi:«CHILLA. 

¡ Ay íircgatríz ! ese gesto 
Me ha enamorado. 

LUCRECIA. 

¿Tan prestoT 

CHINCHILLA. 

Mucho há que me enamoró 
EI romance de Lucrecia ; 

Y sí viviera Tarquino 

LÜCRECIA. 

¿Qué? 

CHINCHILLA. 

Yiviera ; mas convino 
Que muriese. Acaba, necia ; 
Que tú y yo habemos de ser 
En la comunicacion , 
Como el panel y el borron , 
Que no se deja raer. 
¿Hay ya voluntad? 

LUCRECIA. 

Tantica. 

CHINCHILLA. 

¡ Qué buenos carrillos ! Hinche. 

LUCREGIA. 

i Ay qué ChinchiIIa y qué chinch^ * 

CHINCHlLLA. 

Chinche que pica. 

LÜCRECIA. 

Y me pica. (Yase.) 
E8GENA VI. 

DON RODRIGO. — CHINGHILU. 

DON RODRIGO. 

Si la historia de Amadis 
Verdad pudiera haber sido , 
Si me hubiera cqnvertido , 
ChinchiIIa, en Dou Beliauis, 
Pudiera ser que entendiera 
Que andando yo enamorado , 
Llemié á un caslillo encantado » 
Muuándome una bechicera 
Talle y cara ; mas no es vaua 
Esta historia , si lo fué 
Esotra, pues que ya hallé 
Aqui padre y una hermana. 

CHINCHILLA. 

Un conde Partínuplés 
Eres. 

DON RODRIGO. 

Entra y lo verás. 

CHIXCHILLA. 

Alegre y nfano estás. 

DON RODRIGO. 

No (luisiera que despues 
Pagaramos por entcro. 

GBINCHILLA. 

¿Cómo? 

DOX RODRIGO. 

SI me han recebido 
Ac|ni por Oton fingido , 

Y viniese el verdadero , 
¿Quéhedehacer? 

CmNCHILLA. 

Ya se habrá muerto. 

DON RODRIGO. 

Adeinas de que no s¿ 



Lft causa por que se ftié. 

CHINCHILLA. 

iDonoso temor por cierto! 

De todo estov inforinado ; 

Lucrecia lo díesbuchó : 

Ya sé por qué y cuáiido huyó 

Tu oríginaió traslado. 

Yámonos á pasoar ; 

Que si has cenado , hm\ pucdes , 

Ño nos oigan las paredes, 

Que aun ellas sal)en soplar. 

DON RODRICO. 

¡ Ay qué Glavela, oh Ghinchilla ! 
Í Qué amor , qué convci'sacion '. 
¡ Qué cara , qué discrecion ! 

CHINCHILLA. 

¿Hate dado ya papilla? 
¿Haybabera? 

DON RODRIGO. 

No mc pcsa 
Del parentesco que he hallado 
Aqui. 

CH1??CHILLA. 

Habránte preguntado 
Muchas cosas sobre mesa. 

DOX RODRIGO. 

Muchas. 

GHIÜCHILLA. 

¿Y túrespondido 
AdGalatast 

DON RODRIGO. 

Por 110 dar 
Gou todo en tierra , jf qucdar 
Descubierto y conocido, 
Les dije que me dnlia 
La cabeza, y que despues 
Responderia. 

CHINCHILLA. 

Esa es 
Discreta bellaqueria. 
Mas ;icómo te bas escapado 
Delosdos? 

DOX RODRIÜO. 

Envió por ella , 
Por lo que gusta de vella, 
La coiidesa desle Estado. 

CHi>*cmu.A. 
Ksuna viuda gentil, 
Si'uuu ni(*. haii dicÍH) , .sefior. 
; üjalá te hiciera amor... ! 

DON HUbRlUO. 

iQué? 

CHlIfCHILLA. 

Aforro de su moiuil. 
Vf »n , y darélc razon 
Dc lo'quc quieres salM^r. 

DON RODRIGO. 

En lin, ¿que Oton he de ser? 

CBINCHILLA. 

ayunar, ó ser Olon. ( Vanse. ) 

Sala en el palai-iu de la Cuuilesa. 

ESGENA Vn. 

LA GONDESA , con unas cartas ; GASI - 

MIRO, PLNABEL, FLORO. 

co:«DESA.(A Casimiro.) 

¡ Que mi hermano, el dmpie Arnesto, 
(iOn el condo Gasimiro 
Quiera casarnie , y para esto 
Me escriba convos! Me adiniro. 
Para casarme es iniiy preslu. 
Iln aíio há que visto Into 
Por mi esposo, y vierto llanto 
Que no ticne el ticmpo enjulo; 



£L GASTIGO DEL PENSfiQt^. 

Y no es bien, cuando él es tanto, 
Hacer agravio á su luto. 
Viuda soy, moza y mi^er, 
Gon un condado á mi cargo , 
Que, aunquesola, podrá ser 
Que con el diseurso lurgo 
Del tiempo, veiiga á teiier 
Para regille prudeiieia; 

Y cuaniu) (*sta ine fultare , 
No eslá léjos su presenoia , 
Con qiu» los daños r(»pare 
De nii poca suíícieiieia. 
(^nanto y mas que mis vasallos 
No s(i qú(*jan hasta aliora 
De que no sé gob(Tiiallos ; 
Que al íin, coino su S(>nora 
Legitima, sé estimallos. 
Pues yo no tengo henídero, 
No le (*stará «^ Arneslo mal 
Scfrlo mio : al iin , no (pii(To 
Dar en el inundo S(*ñal 

De que fué el amor !¡j(TO , 
Que luve al duqiKí de Cliív(?s, 
Mi señor, miéntras vivió. 
Kslo qiiiero que le Ileves 
Por respuesta. 

CASIMIRO. 

¿Cou un no 
A dar la muerte te alreves 
A un enfermo, quecontando 
Los térniinos de su vida, 
KI si dulc(; está aguardando , 
La esperanza entretenida 
Kiitre las dudas de un cuándo'i 
PíM' los dos piiedi'S traer 
Kl luto que hns escogido, 

Y vendra, sefiora, á ser 
Por un esposo íuigido, 

Y otro qu(; lo quiso ser. 
Mal pagas la voluntad 

De Gasimiro , á quien Ih^vo 
Kl íin de su verde cdad. 

CO'DESA. 

Si no pago como debo 

AI Conde la volunlad , 

Por no quedar obligada 

A pagalla, no la adniito. 

Yo he (luedado escartnentada, 

Y con (íespo infínito 

De no vivir nial casada ; 

Y asi el (^onde (pie eiiearcces, 
Husque á su eontciito e.sposa, 
Haci(nido siis ojos jucees ; 
Porque el easars(í no es eosa 
Que se ha de probar dos veci's. 
A([uesto (^seribo á nii hermano, 

Y a((uesto i>roiiio le dí. 

CASIMIRO. 

Mira , sefiora , quc (^s llaiio 
Que si 1(* niegns el si 
Í)e tu idolatrada niano, 
Ha de arriesgar ( auiique ofenda 
Kl amor, (¡ue es su lioinieida) 
Su Estado, porqiie se (Mitienda 
Qiie (piien arriesga la vida 
Por tí , arriesgará la haeienda. 
Mira que te ha de eerear 
Kn Momblan. 

CONDESA. 

No me ainenaces; 
Qii(> (]uien no pue(Ie obligar 
Á la voluntad eon paces, 
(«on guerra no ha de bastar. 

CASIMIRO. 

Por rogúrtelo tu liermano 

CONDKSA. 

Que no hay megus para mi. 
Pártete; acaba. 

CAsixiRo. {Desviándose y háblando 
aparte con Floro.) 
iQuéen vano, 



i.* 



Golgada el alma dc un sí, 
Di (íutrada al amor tirano! 
¡ Ay cielo ! 

FLORO. 

¿Qué hcmos de bacer? 

CASiaURO. 

¿ Qm» ? Morir , desesperar , 
Uabiar, sentir, pa(lecer. 

FLORO. 

Mueho \mvi\vi el poríiar; 
Pero date á coiioeer; 
Que si á ver si su bellcza 
Igualaba eon su fania 
Veniste ; si ainor enipieza 
A dar matcria á tii ilania, 

Y prineipio á su ihupieza ; 
KI saber (lue tú has venido, 
Quizá le (lará cuidado ; 

Que si ausencia eaiisa olvido 
Kn (1) el amante obligado, 
¿Qué hará en el iio conocido? 

CASIXIRO. 

No, Floro; qiie amor desnudo 
(iOn las arinas suele hacer 
Lo que siii ellas no pudo. 
A Momblan he de volver 
(Uiando en el silencio mudo 
Ksté el descuidu acostado. 
Mil ludescos, como sal)es, 
Kn escuadron conc(Ttado 
Traigo , que serán las Ilaves 
De su alcázar torn^ado. 
Seré esta noclie coii ellos 
I)e aquesta Troya Sinun , 

Y de sus despojos b4>IIos 
Otro Páris. 

FLORO. 

La ocasion 
Te d(^, señor, sus cabellos. 

{Vanse los das.) 

ESGEIVA Vin. 

LAGONDESA, PINABEL. 

COXiiESA. 

Nadie espere, Pinal)el, 
Fener de mi esposo noinbre, 
Pu(?s murió el Duque con él ; 
Que cn la lilxTtad dc un hombre 
Libre , soberbio y eruel , 
No estriba bien Ta flaqueza 
De una mujer, á quien ves 
Con moe(>(íad y riqueza; 
P()r(|ue es locura el ser piés 
La que puede ser calieza. 
Cansada de estar casada 
Kstoy. ¡ (iracias á los cielos , 
(}ue 110 Uoro despreciada, 
Ya desd(Mies, ya desvelos 
I)e una aficion mal pagada! 
Si (*n el conyugal amor 
Hubiera penas iguaU^s 
Para (»1 espcso agresor, 

Y sus obras desleales 
Toearan en el hoiior, 
Como las de una mujer ; 
p4»rs4?v(Tara en los dos 
El recíproco querer; 
P(To que en la ley de Dios 
Iguales vengan á ser 

Los delitos del marido 

Y la esposa ; y quc en el suelo 
Haya el vulgo establecido 
Veíiganza en leyes del duelo 
Para' A (^sposo ofendido , 

Y no para la inujer; 

Esa es terrible crueldad , 
Sufieiente á deshacer 
A amor, que sin igualdad, 

(l^ Del. 



74 

No sabe pcrmaneeer 

PirCABEL. 

Dios conserre á Vuexcelcncia 
Eq esta opinion honrada; 
Que es digna de su prudencia. 

CONOeSA. 

El ser dos yeces casada 
Juzga el mundo á íncontinencia. 
Yo viviré con cuidado 
De no adquirír este nombre. 

PINADEL. 

Si no hay gobiorno alabado 

En una casa sin hombrc , 

¿Qué hará donde tiay mi Estado? 

CONDESA. 

Hombre tiene, Pinabel, 
Aquesta ciudad en vos, 
Para n*girse por él ; 

Y goberuaiido* los dos, 
Seguro está Oberisel. 

PINABEL. 

A Vucstra Excelencia b<!So 
Los piés por tanto favor. 

CO.NDESA. 

De vuestra prudencia y s<'so 
Couozco ol mucho valor, 

Y sé que en cualquier suceso 
No hará falta el Duquo mucrto 
De quien fuisteis tau querido. 

PINABEL. 

Sí á servir, señora, acierto 
A Vuexcelencia, habré sido 
Muy dichoso. 

CONDESA. 

A(iuesto es cierlo. 

riNABEL. 

Y para podello hacer 
Mejor, pues (jue Vuexcelencia 
Casada no quiere ser, 

La veugo á pedir iieencia 

CONDESA. 

¿Es para elegir mujer? 

PüfABEL. 

Es para que intercesora 
Vuexcelencia sea cou ella. 

CONDESA. 

¿Es muy bermosa? 

PINABKL. 

Sefiora, 
En ^iiestra presencia beila 
No puede serlo el aurora ; 
Mas de vos abajo , vuela 
Su fama por todo Flándes. 

C0?IDESA. 

¿Quién esY 

PI5ABEL. 

Glavela. 

CONDESA. 

¿Clavela? 
Méritos tiene muy grandes. 
Pero en eso ¿que recela 
Vuestro amor? ¿Xo fué homicida 
Su hermano dei vuestro? 

PINABEL. 

Fué 
EI qiie 1e quitó la vida, 

Y eon su hacienda heredé 
Su amor. Quiero que le pida 
A su padre Vuexcclencia, 
Lc mande mc dé la mano ; 

Y usando de su eleniencia, 
Alce el destierro á su hermano , 
Siu hacelle resisteiieia. 

CONDKSA. 

EnTÍaldos á llamar. 

PINABEL. 

Ya^ señora, eso está hecho. 



COMEDIAS ESC06IDAS DE TIRSO DE MOLINA. 



Y poco pueden tardar 
Los dos. 

CONDESA. 

En Tuestro proTecho 
Sois TigUante. 

PINABEL. 

En amar 
¿Quiénnoloes? 

CONDKSA. 

La eleccion 
Qne habeis hecbo me contenta, 
Que en belleza y discrecion 
Clavela la fama aumenta 
De la flamenca nacion. 

PINABEL. 

Ella misma entra , seuora , 
A estimar y agradecer 
Tal merced. 

CONDESA. 

Intercesora 
Con ella os tengo de ser, 
Pues que tanto os enamora. 

E8GENA EK. 

LIBERIO, CLAVELA, LUCRECU. 
LA CONDESA, PINABEL. 

LIBERIO. 

Kn que tenga Vuexcelencia 
Memoria de nuestra casa 

Y nos traip á su presencia, 
'fodos los limítes pasa 
Nuestra dicha. 

CONDESA. 

La experiencia, 
Liberio, que resplan(iece 
Kn vos , que tenga memoria 
I)(? vueslras canas merece, 

Y de Clavela, que es gloria, 
Que como sol resplan<i(*ce. 

CLAVELA. 

Por no quedarcorta, callo, 

Estimando la ventura , 

Que en vos, gran señora, hallo. 

CONDESA. 

No es bien que tanta hermosura , 

Y tan prudente vasallo , 
Deje de [larticipar 

De mi privanza y favor; 

Y que toda esta ciudad 
Estime vuestro valor 

Y alabe vuestra beldad , 

Y yo, que soy su señora, 
No la goce. 

CLAVELA. 

Mi vergiienza 
Responderá por mi ahora. 

PINABEL. 

Su rostro hermoso <M)mienza 
A imitar la blanca aurora. 

CONDESA. 

Ya sé que el dar muerte Oton 
A Enrico, dePinabel 
Ilermano , fué la ocasion 
Que perdiéscdes por él 
Kl favor y estimacion 
Que el Díiqne, que liene Dios, 
Hizo en negocios de peso, 
I^ib<'rio noble, de vos; 
Pero aquel triste suceso 
Podeis convertir los dos 
Kn un pacííi(!0 eslado , 
Como qu<»rais. Pinabel, 
Kn vez de estar agraviado 

Y pedir venganza dél , 

Que alcancc me ha suplicado 
Le dé Clavela la mano : 
'Ya sabeis que por la suya 
Regirse mi Estado es Iláno; 



Y para que resütuya * 
La paz á su muerto hermaiMi 
Liberio, el modo mejor 

Y mas comun, es juntar 
Prendas de sangre y amor, 
De quien puede resultar 
Tanta nobieza y valor. 
Pues yo intercedo, no creo 
Que habrá aqui diticultad. 

UBERIO. 

Cuando en tan dichoso empleo 
Faltara la calidad 

Y la nobleza que veo 

En Pinabel , gran seuora, 

Y no interesara yo 

Su amistad y paz (pie ahora 
A tan buen tiempo llegó ; 
Basta ser intercesora 
Vuexcelencia para hacer 
De nosotros á su gusto. 
No tengo qué resiionder ; 
Solo, si os parece justo, 
Será con el parecer 
De Oton, mi hijo, qae está 
Kn Momblan. 

PINABEL. 

¡ Válgame el cielo! 

CO^DESA. 

Si es discreto , él lo tendrá 
Por bien. 

LIBERIO. 

Comunicarélo, 

Y él vendrá , señora, acá 
A besar á Vuexcelencia 
Los piés. 

CONDESA. 

Clavela , ¿no hablais? 

CIAVELA. 

Si está dada la sentencia 
Kn el pleito que tratais , 
Gran s<Ȗora , en la nresencia 
De mi padre , ¿qué ne de hablar? 
Serviros solo apetezco. 

CONDESA. 

Venid , que osquiero enseñar 
Mi alcázar. 

(Vanseíodos, ménos PinábeL) 

PINABEL. 

Si es que merezco, 
Amor , el cielo gozar 
De tan bella perfeccion, 
Términos acorta y plazos; 
Que es muerte la dilacion 
De sus amorosos lazos. 
Voy á ver y hablar á Oton. (Vase.) 

Plaza delante del palaclo de la Condeaa. 

E8GENA X. 

DONRODRIGO, CHINCHILLA. 

DON RODRIGO. 

¿ Hay sucesos semejantes? 

CHINCHrLLA. 

Cuando los Uegue á saber 
Madrid , los ha de pooer 
En sus novelas Cervantes. 
Aunque en el tomo segundo 
De su manchego Quijote 
No estarán mal, como al trote 
Los Ileven por ese mundo 
Las ancas ue Rocinante, 
el burro de Saiicho Panza. 

DON RODBIGO. 

Basta , que la semejanza 
Deste Oton, tan importante 
Para mí necesidad 

Y aumento de los cuidados, 
Hoy libres y enamorados, 



V- 



Ttcnc toda 1a ciudad 
Engañada y persuadida 
Que soy Oton. 

CHIXCHILLA. 

Lindo cuento 
Es llegar de cicnto cn ciento 
A darte la bienvenida, 

Y decir uno espantado : 
«iGómo no me conoceis, 

Si há tantos años que habeis 
Mi iado V mi casa nonrado?» 

Y otro decir: «No enteadiera 
Que con lanta brevedad 

Las leyes de la amistad, 
Olon, el tiempo roinpiera» ; 

Y tü, mascaiido entre dientes 
Ambiguas satisfacciones , 
Gomo quien reza oraciones , 
Dar los brazos á parieiites 
Que en toda tu vida viste. 

D0>' RODRIGO. 

Con todos cumploeallando, 
Lo que dicen olort?ando. 
Tú eo aquesto me metistc. 
¿\^ué he de hacer? 

CHINCIIILLA. 

EI callar sabc 
Vencer. No ba ndtado ioco 
Qiie viéndole hablar taii poco, 
Dijo : « ¡ Qué iiocio y qué grave 
Que viene e! scnor 'Oton ! » 
Yo respoiidí , auiique lacayo : 
^Como Oton iio es papagayo , 
No habla aqui de ostenlacibn , 
Ni hay i)ena para los nmdos. » 
Mas nada hubo coino ver 
El llegarte el mcrcadcr 
A pedir los cicn esnulos , 

Y tú, muy disiniulado, 
Decir : «No pi*n<;eis, señor, 
Qn(» fomo el mal paííador , 
Di' la deudu ine he olvidado. 
Venid á casa inañana ; 

Que mi padre os los daríi. » 

DON RODRIGO. 

En esto esloy puosio ya. 
La liormosura drsta líonnana 
En Moin!)lan m<' lia dfMenido ; 
Qiie si no, yo doshicic'ra 
Con mi ausencia esta (piimcra. 

CntM.IIII.LA. 

ji.!iátc Cupido esriipido? 

DON nODRIGO. 

Desmandados piMisamicntos 
Han dado en s(t estudiantes, 

Y como soii prhK'ipiantcs , 
.\ndan en los riidhiKMitos. 
l*ero en escuelas de ainor, 
Con poca diücuitad 
Alcanxa en su faciiltad 
líorla y grado de doetor 
Quien \ para qu»* no se excuse , 
VA alina ofrece en propinas. 

CniNCIIILLA. 

Ya parece quc d(»elinas 
Con Clavcla h muxft , mttsa;; 
Pero 110 (pierrás pa<;ar 
Coii cl i^studio ad(»laiHo, 
Por inas que scas (\sludiante. 
Si II(»íxas á conjuííar 
Con clla 

n0>' RODRICO. 

No S(*, por Dios, 
Lo que te rs'sponda cn cso. 
Que es herniosa tc conrKSo. 

cniNcnii.i.A. 
iNoramala para vos! 



EL CASTIGO DEL PENSEQUE. 

ESGENA XI. 

PINABEL. — DON RODKIGO , CHIN- 
CHILLA. 



78 



PINABEL. 

Los brazos que á la venganza 
Pudieran dar otro tiempo 
Debida satisfaccioii 
Y iniKTte al alrevimlento , 
Por v\ amor enlazados 
Oue á prcndas dt'l alma teiigo , 
\ de quicn vos sanj^ri» sois , 
Para abra/.aros ofrc/.fo. 
Seais , Oton , bien veiiido. 

Dí»X ROI'RIGO. 

¿Qut; es esto, sefior? Tcneos. — 

Chinehilla , hiiyainos de aqui ; 

Que cada instante nie veo 

En un niar de confusiones. {Ap. á él.) 

ciii>r.Hii.i.A. (Ap. á Don llodrigo.) 
Con la indnstria y (*l silcnciu 
Podrás salir bieií dc todo. 
I)isímula , si cres cuerdo. 

PI>A«KL. 

Si pcsadunibres pasadas , 
Qne en pac(*s Irocar dcsco, 
()s obli^an á no hablarme, 
RonipíMl al cnojo cl vclo ; 
guc en mí no bastan a^raxios 
Dc iin hcrniano, por vos miicrto, 
A que , olvidadas pasioncs , 
No os sal^a , Oton , al (MU^iicntro. 
I^os ciclos qnici'cn ipic sea 
Aniijío y pari'iitc vu"Slro. 
.No ncjíiicis á IMiiabcl 
Lengua y brazos. 

CHiN'.niLLA. ( Ap. á sti amo. ) 
Ya dí cn cllo. — 
Este es , señor, el hcrmano 
De aqucl nnicrto caballcro, 
(«ansa dc anscntarsc Oton, 

Y dc lodo i^ste enibclcco. 
Iláblalc y dalc los brazos , 
ÍMics ya "te hc conlado el cuento 
De lahisloria. 

DON ROnRIGO. 

Pinabcl, 
Si he diidado en rcspíinderos, 
La novcdad lo ha caJisado 
Quc cn vucstras pnlabras V(*o , 

Y a}íuardo de vuc.*- Iras obras. 
¡Gracias á Dios y á h)S ticnipos, 

Qiie inudan lasvohinladcs! {Abrázale.) 

PIXMIF.L. 

La priesa de mis dcscos 
Atropclla las palabras. 
Sabcd quc el amor, t(»rcero 
Entrc cnojos criminalcs, 
ICtcrnas paccs ha pncsto 
En pasioncs ya olvidadas : 

Y hablando claro, yo qiiicro 
A vucslra hcrniana Clav(»Ia 
Tanto . coino al inoviinicnlo 
(^ironlar cl prinicr nii'ivil , 

Y como la picdra a! ocnlro. 
La Condcsa miscrun'a, 

.\ mi inlcrcí'sion y ruc{íOS, 
Sc la p¡(!i(') á vucsíro padre , 

Y rcspondió cl corb's vicjo 
.\ nicdida di» ini jrnsto, 
1(40010 (lc .sn ciil(*ndinnento 

Y pi'u<lcnc¡a .sc rspcraba) 
\ v«>s, Olon, rcniiiicndo 
I^a cj(»ciicion í\v nii dicha ; 
Pncs sicndo noblc, no crco 
hcjarcis dc cfi'li'iarla, 

Y csliinar ini sanpirc y dcudo. 
Van»'*s, nniíi^o, á palacio, 
Oondc (*.!aM"la y Lilterío 
Coii ia r.ondoa os afiiiai'dan. 



DOü RODRiGo. (Ap. eon iu eriado») 
¡ Ay cannchilla! ¿qué es aquesto? 

CUIKCHILLA. 

Atamborcs en cuaresma. 

DON RODRIGO. 

(Ap. Por la puerta de los celos 

Enlré en vuestra casa , amor : 

No saldré de eüa tan pr(»sto.) 

La dicha (lue se iios siguc 

A nosotros cii tencros 

Por paricnte y por amigo , 

Es notorio y maniüesto. 

Cuanlo á csta parle, 110 hay duda 

Siiio qiie scré el primero 

Quc por líonrar nucstra sangre , 

Trale vucslro casami(Mito. 

Solo hay un inconvcnií^nte , 

Quc la índustria harft lijero , 

Suspcndi(*n(lo algunos dias 

Las bodas. 

PI>'ABEL. 

Siglos etemos 
Serán los brcves instantes. 
Pero ¿qué estorbo hay? 

DON RODRIGO. 

Yo %'engo 
De Madrid , corle dc España , 
Patria v madre de extranjeros. 
Profcsé en ella amistad 
Con iin noble caballcro , 
Qnc [íonnie en FI/ind(»s naci() , 
Onicrc bicn 6 los llamencos. 
Es Don Hodrijío Cinm 
Su nombrc, á (pii(Mi amo y quicro 
Conio á nií niisnio, poniue es 



Conmigo un alma. 

CUtNCIIILLA. (Ap.) 

Y un cuerpo 
noy ROpRUio. 
Mil vcros , comunicando 
I.os dos , le dijc cl succso 
Quc mc dcstcrri'» de Flándes , 
La hcrmosnra cncarccicndo 
Dc Clavela (h* tal siicrle , 
Qnc anncpic cl anior ipie es perfeto 
Entra al alnia por los ojos, 
.Vpiclla vcz cntró (Jcntro, 
Conio fc, por los oidos ; 

Y fiK* con tan íírande exlremo, 
í,)uc cslá prctcndicndo un car^o 
En Flándcs, solo por eslo. 
Promclilc á la partida, 

l»or la fc (lc cai)aIIcro , 

Si hallabaá CIaví»Ia libre, 

Aííuardar un afio eiitero 

Su vcnida, sin casalla; 

Pcro cn Madrid , qiie es el ciclo 

l>e ocasioncs amorosas, 

Y yo an.scnte , (pic cra cl cebo 
1)(» sn anior, ya habrá cl olvido 
Coii ('l sns milajíros hccho ; 
Que á la mndanza en la corte 
La dan casa de aposento. 

No h(» dicho nada has!ji aliora 
A mi padrc ; qnc lo dcjo 
Para tratarlo dcsnacio, 
Por scr ncjíocio oc pcso. 
Esci'iI)ir('*Ic csta nocl'.e 
Quc Cilavcla, coino es ciepto, 
Eslñ con vos conccrtada; 

Y aiinquc las bodas suspendo 
Por íniardalle la palabra, 

Sc \r.\u (|m ponor en cfcto. 
í)uc snclte, y úv a! desposorio 
Liifíar. ¿Que decis? 

PINAREL. 

Qiie temo 
De mi desdicha que vcnga 
.\ estorbar mi casamientn 
Don Rodri^'o , con las alaji 



De sas mismos pensamíentos, 
Qae le tracrán por los aires, 
Para que lleguc mas prcsto. 

{Tocan urma dentro.) 
Pero ^ué alboroto es este? 

DON RODRIGO. 

Tocar á rebato sicnto. 

PINABEL. 

iVálgame Dios! ¿qué será? 
ESGENA Xn. 

LEONELO.— DONRODRIGO, PINA- 
BEL, GmNGUiLLA. 

LEO:«ELO. 

{Kotablecaso! 

PIHABEL. 

Leonelo, 
iQiié enemígos nos asaltan, 
Giiando estamos librcs dellos? 

LEONELO. 

El{)alatinodelRin, 
Casimiro , que viniendo 
Curioso ó enamorado 
Hoy á Momblan encubicrto , 
A saber por experíencia 
Si son encarecimientos 
Ycrdades los quc alaban 
Nuestra Condesa hasta el cielo ; 
Perdido por su bermosura, 

Y á 8U amor correspondicndo , 
Conforme su pretension 

Y cartas del auque Arnosto ; 
En saliendo dc Momblan , 
Con un escuadron tudesco, 
Que en el bosque ic esporaba , 
La vuelta ha dado, rosuelto 
De conquistar por las armas 
La que no alcanzaron ruegos ; 

Y no ba sido poca diclia 

De que no haya ontrado dcntro, 
Cogiéudonos descuidados. 

PINABEL. 

iHay mavor atrevimiento? 
Pero la Condesa es esta. 

ESGENA Xni. 

LA CONDESA, acompaxamiemo. 

— LOS MISHOS. 
PINABEL. 

Senora 

CONDESA. 

¿Que ol mensajero 
Era del duque mi hermano 
Casimiro, elConde? 

LEONELO. 

El mesmo 
Que nuestra ciudad asalta. 

COiVDESA. 

Como no asalte mi pecho , 
Poco importa. PinaDcl 

DOX RODRIGO. 

Los piés, gran señora, beso 
A Vuexcelencia. 

CHINCHILLA. {Ap,) 

¡Por Dios, 
Que es gentil heml)ra en extremo 
La viuda! 

COKDESA. 

¿Sois vos, Oton? 

DOK RODRIGO. 

Y humílde vasallo vuostro. 

{Ap, al criado.) 
¡ Qné hermosa mujer, Gbinchilla ! 

CONDESA. 

Mucho me he holgado de veros. 
Yo prometl á vnestro padre 



COMEDIAS ESCOGIDAS DE TIRSO DE MOLINA. 



Daros, Oton, en viniendo, 
La plaza de sccretarío. 
Ya podeis servirla (1). 

DOlf RODRIGO. 

Vuelvo 
A besar á Vuexcelencia 
Los piés. 

CHlTiCHlLLA. {Ap, COn 8U aHlO,) 

Hucha de secretos 
Eres. ¿Qué seré yo? 

DOIf RODRIGO. 

Galla. 

C05DESA. 

¿Querrá el Conde poner ccrco 
A Momblan? 

LEONELO. 

Asi se dice. 

COIfDESA. 

Id , Pinabel , repartiendo 
Soldados por las murallas ; 
Que los que en presidios tengo , 

Y los que de los Estados 

Dcl Duque mi hermano espero , 
Humillarán la arrogancia 
De aqueste amantc soberbio. 
{Vase PinabeL) 

ESGENA xnr. 

LA GONDESA, DON RODRIGO, LEO- 

NELO, CHINCHILLA, acompaí^a- 
mie:«to. 

DOIf RODRICO. 

Si on vez dcl papel -y tinta 
Que me dais sin merccello , 
Mc conccdcis , gran soñora , 
Quc escriba cou cl accro 
Hazafias , con que os sirvais , 
(^on vucslra licencia trueco 
La plaza de sccretarío 
Por la de soldado vucstro. 

co:n)ESA. 
Secretarío y capitan 
Podeis scr. Venid , tratcmos 
Lo que importa en oste caso , 
Porque sepa cl Goude nccio 
Que si en la constancia imito 
A la viuda de Siqueo, « 
En fortaleza la igualo. 

{Vase con su acompañamiento.) 

ESGENA XV. 

DON RODRIGO, CHINCHILLA. 

DOrV RODRIGO. 

¡Hay tal miyer! ¡hay tal cielo* 

CUIKCilILLA. 

¿Qué teparece? 

DON RODRIGO. 

Un milagro , 

Y cntre crepúsculos nogros 
De aquel luto, me paroce 

Vn sol que está anianocicndo. 

CHI>'CHILLA. 

¿Hate enamorado ya ? 

DON RODRIGO. 

¿Tengo yo merecimientos 
Para tal ángel? 

CHIXGHILLA. 

Patudo. 
¿Y Clavela? 

DOIf RODRIGO. 

En ese empleo 
Me ocuparé , que es mi igual. 

CHINGHILLA. 

¡Bueno ha estado el embeleco 

(I) HemiiUquio luplido* 



Gon que á Pmabol burlaste ! 

DON RODRIGO. 

El amor es todo enredos. 

CHINCHILLA. 

Vamos, seBor secretario. 

DON RODRIGO. 

Si me fia sus secretos, 
Mii veces dicboso yo. 

CHINCHILLA. 

Cbamuscado te bas al fíiego 
Delaviuda. 

DON RODRIGO. 

Asi es vcrdad. 

CHINGHILLA. 

Parecerás pié de puerco. 

DON RODRIGO. 

¿Por qué? 

CHINCmLLA. 

Porque se chamusca. 

DON RODRIGO. 

¡Ay viuda hermosa ! 

CHINCHn.LA. 

¡Ay babero! 



ACTO SEGUNDO 



JardÍD de la Coadesa. 
ESGENA PRIMERA. 

LA CONDESA. 

Yo os prometi mi libertad querida, 
No cautivaros mas, ni daros pena; 
Pero promcsa en potestad ^ena , 
¿Cómo puede obligar á sor cumplida? 

Quien promote no amartoda lavida, 

Y en la ocasion la voluntad eiifrena, 
Sequo el agua del mar, sume su arena, 
Los vientos pare, lo infinito mida. 

Hasta ahora con noble resistencia 
Las plumas corto á leves iH?nsamientos, 
Por mas que la ocasion su vuclo ampare. 

Pupila soy de amor ; sln su licencia 
No puedon obligarme juramentos. 
Perdonad , voluntad , si los quebrare. 

ESGENA n. 

CLAVELA. — LA CONDESA. 
CLAVELA. {Sin ver á la Condesa.) 
Todas las veces que á mi hermano veo 
Tan discreto, apacible y cortesano, 
Se va la voluntad del pié á la mano, 

Y salc de su límite cl deseo. 

Gomo hormano le quiero; masno creo 
Que esbastanteel amor, cuando es de 

[hcrmano, 
A dormir tarde, ádespertartcmprano, 
Ni á ver cuál con sus ojos me recreo. 

Decid vos la verdad, desnudo eiego ; 
Que aunque en amor de hermano no 

[hay cautela, 
Me dan que sospechar tantos desvelos. 

« La sangre hiei*ve (me diréis) sin fiie- 

Si; pero aunor de hermano no oesvela, 

Y cuando desvelara , no da celos. 



Clavela. 



CONDESA. 
CLAVBLA. 

Señora mia. 



C0NDB8A. 

Despues qne en mi casa estás , 
Y con ta presencla das 
Tregua á mi melancolia, 
Cuanto tá mas la desfaAces, 
Mas la aamentan mis cokUtdoSf 



i.. 



Qae en esU goem engendrados , 
No admiten medios de paces. 
Ningana cosa me agradia. 

CLAVRLA. 

No fíieras t& tan prudente 
A no tener ai preseute 
Pena de verte cercada. 

CONDESA. 

*{Ap. ¡No lo estaviera yo mas 
De alterados petisamientos , 
Oue , todos atrevimientos , 
No vuelven un paso alras!) 
Sentémonos aqui un rato , 
Pues contra agravios dcl sol 
Nos sirve de quitasol 
Kl compuesto y vonle omato 
De estos ja/mines y nuezas , 
Que con apacil)lt*s lazos 
Traen estos muros en brazos , 
Formando calles y piezas. 

CLAVELA. 

En aqueste cenador 
Hay sülas. 

C05DESA. 

Siéntate en una. 

CLAVELA. 

No hagas á mi fortuna, 
Señora, tanto favor. 
£n el suelo estaré bien. 

CONDESA. 

Gocemos de la Uaneza 

8ue alborota la grandeza 
e palacio. No nos ven 
Criados que nos murmuren. 
Siéntate, Clavela, a(|ui. 

GLAVELA. 

Aunque no hay parles en mf 
Quo esta merced asouuren, 
Por servirte , te obetlezco. 
{Siéntawie,) 

CDIfDESA. 

¿Quieres bien á Pinabol? 

CLAVELA. 

Si he de tener dueño en cl , 
Y por tu mano merczco 
Darle titulo de esposo, 
Cuando impedinientos quite 
Mi hermano que los pennite, 
Qucrelle bien es forzoso. 

CONDESA. 

iForzoso dicos? Amor 

No es perfoto , si os forzado. 

Sí anduviora Amor armado, 

Lhivárase por rignr : 

Dcsnudo nos da soñalos 

üun quien le ha do conquistar, 

Clavda, ha do |)olcar 

Cou éi con armas iguales. 

CLAVELA. 

S¡ Casimiro advirtiera 
£n eso, no te cercara. 

CONDESA. 

Es nedo, pues no rt^para 

8ae Amor, que es niño, sc altera 
e ver espadfas desnudas. 

CLAVELA. 

Si, porqae es de la paz dueño. 

CONDESA. 

El ver & Amor tan pequeño 
Materia ha dado á mis dudas; 
Porque siendo tan antiguo 
Cuanto há que el muiido es amante 
Ya pudiera ser giganto; 
Pero despaes que averígao 

§ae entra por la visla Amor, 
que tan pequeña puerta 
La entrada haee mas incierta, 
Uuuto ei el ooe eotra mayory 



EL GASTIGO DEL PENSEQUE. 

No me causa espanto el ver 
Que á ser niuo Amor se aplica; 
Pues se desnuda y actüca, 
Clavela, para caber 
Mejor, pequeüoy desnudo, 
Por cntrada lan oslrecha. 
Pues si el Cow\e se aprovecba 
Dc las annas, cuando pudo 
Dejar marciales dospojos, 

Y pide en la vista cnlrada, 

Ño es bien quc entre cou Ía espada , 
Que me sacará los ojos. 
Amor, Clavela, os ladron; 
Sienipre se entra sin rüido, 

Y asi del Conde atro.vido 
Venganza me dará Oton, 
Kn quion miro , te prometo , 
lln gallardo capitan , 
llncortosano galan, 

lln secretario (üscrolo, 

Y un.... (Ap. ¿Dónde vais? Deteneos 
Pensami(!ntos mal nacidos , 

Que os arrojais atrevidos 
Tras desbocados deseos, 
Que os tienen de dospeñar.) 

CLAVELA. 

Por la parte que me cabe 
De que Vuexceloncia alabe 
Mi hermano; á noderla dar 
La corona de Alomaria, 
llonrándose en su cabcza , 
Aumentara su grandeza ; 
Aunque dospuos (jue de España 
Vino Oton tan ni(>j()rado 
En valor y cortosía, 
Discrccion y gallardía, 
La mcrced con ({ue le ha honrado 
Vuexcelencia, la merece. 

CONDKSA. 

Es muy sazonado Oton ; 

Muy buona conv(.*rsacion 

Tiene... (Ap. Y muy bien me pareco 

Ilolgárame de sabor 

Qué dama es la quo ontrotiono 

Sus nenas, por vor si tione 

Tan Duen gusto on escoger 

Como en lo domas. 

CLAVELA. 

¿Quién duda 
Que no quorrá sor Olon 
En la mejor porfeccion 
Imágen compuosla y muda? 
Ño creo (lue el ponsamiento 
Tan diverüdo tondrá, 
Que alcun tiempo no tendrá 
Para algun atrovimionto 
Digno (le tan buon sujelo ; 
Poro Oton os tan callado , 
Que hasta ahora no ha pagado 
Censo á nadie su socreto. 
{Ap. Mucho se infonma de Olon 
La Gondosa, y la eficacia 
Con qiie conscrva su gracia, 
llnos U'gos de aticion 
Doscubre de cuando en cuando. 
Colos, si sois adivinos, 
Sospochando dosatinos, 
La verdad vais apurando. ) 

CONDESA. 

(Ap. Mucho, Amor, manifostais 
Mi fuego : puos sois su conlro , 
Alma, amad puortas adentro. 
¿Para quc» lo progonais? 
Pero sois fnogo que apura 
Verdades contra ol sosiogo, 
Y diréis que nunoa el fuego 
Supo prorosar clausura. 
Divertir quiero á Clavola , 
No sospeche que amo á Oton. ) 
Si en matería de aflcion 
Cursara el Conde UesciieU 



n 

\ De cortesia , y dejara 
Las armas, pudiera ser 
Que moreciera vencer, 
Y mi rigor se ablaiidara; 
Que no me pareció mal 
Cuando desdo las almc^nas, 
Dando vidas á sus penas, 
Del muro hizo tribmial. 
Buen talle tiene. 

CLAVELA. 

(.4p. Esosf.) 
¿Qué, tan bien te pareció? 

CONDKSA. 

Despues que el Duquemuríó, 
No casarme prometi ; 
Pero esto de no Uíuer 
Herederos 

CLAVELA. 

Deja achaques; 
Que cuando sin oUos saques 
A luz lu amor, merocer 
l^uode el conile Casimiro 
Que digas te ha dosvelado 
Mas de una vez, y que has dado 
Por ól mas de alguu suspiro. 

CONDESA. 

No tanto. 

CLAYELA. 

¿Por qué razon? 
¿Hay mas gallardo sujeto, 
Mas valienle, mas discroto? 

CONDESA. 

Si, Clavela. 

CLAVELA. 

¿Quién? 

COKDESA. 

Oton. 

CLAVELA. pO*!) 

¿ Oton mas que el Conde? {Ap. ¡Ay cle- 

C0?(DESA. (.4p.) 

) Desvelos, ¿qmTcis callar? 
Qué, ¿no os puedo refrenar? 

CLAVELA. {Ap.} 

Despertad otra vez, celos. 

COKDESA. 

Si ello va á docir verdad , 
Bien quiero al Conde, Clavela; 
Lo demas todo os cautela : 
Yo le tengo voluntad ; 

Y si dosden ho iinmdo 
Es porque ol Condo on rigor 
No diga, pudiendo Anior, 
Que Marte me dió marido. 
Esto solo me hace esquiva , 
Pues si me viene á voncer, 
No me Uíudrá por miúer, 
Sino solo por cauliva. 
Por esto deseo que Oton 
Le venza y traiga á mis ojos, 

Y entre soberbios despojos 
llumille su presuncion. 
Po(lrá ser que enlónces pruebc 
Dichas, que ahora no es justo, 
Porque agradezca á mi gusto 
Lo quo á sus armas no dcbe. 
Esto es verdad , en rígor. 

CLAVELA. 

Tu deseo veas cumplido. 

CONDESA. 

No piense, si no es vencido, 
Verse el Conde vencedor. 

CLAVRLA. (Ap.) 
Alguna satisfaccion 
Teneis ya , nifio tirano. 
i Quó me dé celos mi hermano I 

cortDESA. (Ap.) 
¡ Que quiera yo bien 4 Otont 



7d 



COUEDIAS ESGOGIDAS DE TÍRSO DE MOLINA. 



ESGENA m. 



SoLi>ADOS, PINABKL, LIBERIO, GIIIN- 
GHILLA, y detntscon baston, DON 
RODHIGO. — LA GONDESA, GLA- 
VELA , que se sientu en el suelo, 

DON ROÜRIGO. 

Ya el conde Gasimiro ha levantado 
El cerco, excelentisrma seíiora, 
No voluntariamente, mas tbrzado 
De vuestra suerte , siempre vencedora. 
La vuelta da á su tierra , castigado 
Gomo merece, ([uien os cereó ahora 
De armas , mereeiendo esa helle/a 
Gercos de oro que cifian la caheza. 
El deseo (jue anima nii ventura , 
Para ({ue os sirva ardides me iia ofrecido 
Gon ({ue rendir al Gonde, ((ue procura 
Ksnosa coniiuisluda, amor\ene¡do. 
Salí amparudo de la noche escura , 
Que apadrina al umanle prevenido, 

Y á ia puerta ([ue el niur comhate á l)esos, 
Mii homhres emhaniuc' , diez tiros grue- 
Fué Pinahel su cupílan valientc , [sus. 
S¡ cortesano en paz, diestro on la guerra; 

Y alargándose al niur cireulurmente 
Dos miilus de distuneia, sult() en tierru. 
Sacó las piezas luego, echó iu gente, 
Yporlasfaldas de una cana sierra [jus, 
Marchó hácia ei campo , las handeras hu- 
Sin dar licencia á vocinglerus cujus. 
Gn hora ántes (|ue el ulha pise ilores 
Llegó á vista del camim, á (¡uien iucita 
El sueño con (luimtM'icos vapores; 

Y como Gedeon al madianita, 

Al son de las trompelus y atambores, 
«Viva Diana, la Gondesu», ^rilu, 
Escupieodo las piezus de campuña 
Pelolas para chazas desta hazuña. 
El campo cercador y ya cereado, 
De Gasimiro (digo yo) desj>ierlo 
(Quc no duerme el ahiante (ieseuidado), 
Gon mas voces y grilos (¡ue eoncierto, 
A la defensa acúd(> ulhorotudo , 
Que para mas temor, tuvo por cierto 
Queel I)u(iue vuestroíiermanoá socor- 
Venia, dando accro ásus aceros. [reros 
Yoentónces, (lue aguardaha preveuido 
£n la ciudad el venturoso efeto , 
Abro las puertas, la canipaña mido, 

Y al enemigo ejército acometo. 

De franjas de oro jíuanieeia el vestido 
A Flora hermosa ei (iios pastor de Adme- 

[to, 
Guando entre sangrc , mucr tos y alboro- 

[to. 
VióelGonde, no suamor, sncamporo- 
En fni huyó, d(^jándose á los ojos [to. 
Del mism'o sol , cuhierta la campaña 
De muertos, de handeras, dedespojos, 
Testigos nohles desta iluslro hazaña. 
Asi el amor castiga los enojos 
Que el Gonde os dió, (piedando en Ale- 
Publicando la fama sus delitos ; [ mañu 
Qae tamb¡en tiene amor sus samheni- 

CONDESA. [tOS. 

Oton, á vuestros iiechos ínmortales 
La fama ofrezca plumas y pinceles, 
Si para celehrallos son iguales ( 1 ) 
Versos deHomero,imág(*nesde Apeles; 
Que civicas coronas y murul(>s , 
De grama, de oro,Voblcs y laureles, 
No bastan á premiar \iu»stra persona, 
Si mis brazos no os sirven de corona. 

( Abrázale. ) 
(Ap. \ Ay amor ! deteneos , que los lazos 
Rompeísdel alma , donde os tuve preso.) 

DON RODRIGO. 

Si mi cuello coroQan vuestros brazos, 

^l) Son btsUntei. 



Los premlos, las coronas iniereso 
De la triunfante Roma. Estos abrazos 
¿Qué trimifos no aventajan? 

CLAVELA. (Ap.) 

Pierdoelseso, 
Gelos rabiosos : ¡ nunca Oton viniera, 
Si en daño mio tal favor cspcra! 

D0>' RODRIGO. 

A PiDabel se debe, gran seuora, 
Esta vitoría. 

CONDESA. 

Ya yo sé que tengo 
En él un gran vasallo , y desde ahora 
Premios (leamor que goce le prevengo. 
Pues á Glav(>la por esposa adora, 
EUa le preniie. 

PINADEL. 

A suplicaros vengo [plazos, 

Que á su hermano mand(MS ({ue acorte 

Pues noquieromas premioijuesusbra- 

COXDESA. [zos. 

Alcaide de Albareal quiero qae sea 
Pinabel desde hoy. 

PUfABEL. 

¡ Mercedcs tantas, 
Gran señora ! 

CONDESA. 

A Glavela doy la aldea, 
En dote, de Belllor. 

CLAVELA. 

Ya to adelantas 
A Gleopatra magniüca. (Ap. No vea 
Mi amor en su poder, estrelias santas, 
Pinabel en su vida , ó de la mia 
El curso corle cn flor la muertc fria.) 

CONDESA. 

Liberío , que tal hijo nos ha dado 
Para defensa nuestra y honra suya, 
Será gobernador de mi condado , 
Porque eususcanas suvalorse arguya. 
li¡:erio. [ra(lo : 

Gon (lue él os sirva á vos quedo yo l¡oi¡- 
Su dicha á vuestra fama se atribuya. 

CONDESA. 

Y á vos, (pie de valor sois un trasunto, 
Os qoiero yo pagur, Oton, por jwito. 
l^ensando estoy qué os dar. {Ap. ¡Ay, 

[quién pudiera 
llacerle de mf misma eterno dueuo ! ) 

DON RODRIGO. 

Del sol hermoso la dorada esfera, 
No os sirvieudo , será premio pequeño. 

coNDESA. [jí'ra, 

(Ap. Quiero huir de mi misma; (pie li- 
Por los ojos el alma ardieiite enseño.) 
Venid, ponfue Momhian, Oton, os goce , 
Pues por su defensor os reconoce. 

CHiNCHiLLA. [cucnta, 
^lPucs cómo? ¿De Ghiiiciiilla no haymas 
Que en esta guerra desplumó la fama? 

CONDESA. 

¿Pues qué habcis hecho vos? 

CmNCHU.LA. 

Kso me afrenta. 
Quité ayer los cordelcs á mi cama , 

Y juntahdo seis mil ciento y S(>senta 
(ihinches que, como celos á quíen ama, 
Pican, marchando fuí f ¡gran maravilla!), 
Gon tanta chinche, el capitan Ghinchilla. 
EHas y yo vencimos , y quisiera , [do , 
Que enpremio de seryo tangrau solda- 
Me biciera Vuexcelencia... 

CONDESA. 

¿Qué? 

CBINCHILLA. 

Me hicíera 



Tabcrnero mayor deste coodado. 

OOIf RODRIGO. 

Necío, véte de abi. 

CONDESA. (Ap.) 

¡ Ay ! ¡ (]uién pudieraf 

Oton, bacerte Gonde! ¡Que á nn criado 

Tenga yo amor! EI verle me enloíiuece; 

Mas es bizarro Oton : bien lo merece. 

(Vanse todos, ménos Don Rodrig 

y ChinchiUa,) 

ESGENA IV. 
DOX RODRIGO, GHIXCUILLA. 

DON RdDRIGO. 

¡Ay GhinchiIIa! si en los ojos 
El amor su idioma tiene, 

Y á quien á mirallos viene 
Hahla regalos ó eiiojos ; 

Y en las amorosas (fudas 
Son sus niñas hechiceras, 
Guando callan, mas paríeras, 
Poniue hablan i)or seíías mudas; 
Ya la condesa Diaiia 

( Levendo sus ojos bellos ) 
Me ha dicho cosas por ellos 
DiNÍnas. No hay lengua humana 
Tan discreta y eleganie, 
Aunque á la (íc Tulio exceda, 
Que en uii año d(.'cir pueda 
Lo que ellos en un instante. 
¡ Que de cosas me ha advertido ! 
¡ Qu(í de regulos me ha hecho ! 
¡Qu(í hien me mostró su pecho! 
¡ Qué hi(?n me ha favorecido ! 
Loco estoy. 

CHINCniLLA. 

Mira que son 
Quimeras todas y antojos. 

DON RODRIGO. 

Si hay retóríca en los ojos 
Gon colores de aiicion, 
Yo sé hien que uo me engaño : 
Lenguuje es esle dc anior. 

CHINCHILLA. 

Basta , que cres Galaor. 
Bien hahrás mudado ogano 
Ci(?n damas. ¿Quíí yerhas pisas? 
^Quid'U t(> ha vuello camaleou? 
En un año ciento son 
Aun inuchus puru camisas. 
iNo te esta])a hicn, Glavela, 
Mujer rica y principal , 
En sangre y amor tu igual? 
Que en sabiendo la cautela 
Con que ünges ser su hermano, 

Y que eres en vez de Oton , 
Un castellano Giron, 

Del de Osuna el mas cercano ; 
Míenta yo , si no imagino 
Que olvidando á Pinabel , 
Te hiciera dueño en vez d(íl , 
De su talle pere^rino. 
Vuelve á casa, ])aíi perdido: 
Glavcla te está niejor. 

DON RODRIGO. 

No menospreeio su amor, 
Pues (lue tengo entretenido 
A Pinaoel: miéntras sé 
Si me tiene voiuntad 
La soherana beldad 
De la Gondesa, podré 
Gontemporizar, GhinchiIIa, 
Gou Glavela. 

CHINCHILLA. 

¡Plegneá Dios 
Que no volvamos los dos 
Tresquilados á GastUla ! 
Ya es de noche. '¿ ' -' 



tM>N ttoraiGo. 
Noesposible 
Qne pueda dormir quieii ama. 
Al terrero de m¡ dama, 
No en la cama aborreciblo, 
Me tiene de amanecer. 
Dame otra capa y sombrero. 

CWXCHILLA. 

No quieres ceuar primcro? 

DON RODRIGO. 

No,Chinchilla. 

CHINCRILLA. 

¿Sin comer 
Amas? ¡ Lindo desvario ! 
Tú te poudrás pronlo flaco, 
Porque sin Géres ui Baco 
Diccu que amor liene frio. (Vause.) 

Plai» delante deipaiacio üela Cundeta.— Noclie 

ESGENA V. 

GASIMIRO,FLORO. 

CASIMIRO. 

Floro, en vano niu acoiiscjus : 
Sí á la muerle de uii rigor 
Estoy, ¿no será rnejor 
Morir delanle cstas rejas? 
Oiga cstc muro niis qucjas , 
Pues a([uestas lúodras frias 
A mis malograuos dias 
Obsequias IiucíímkIo esián : 
Quizá las ablaiidaráii 
Las tristes lágrimas mias. 

FLORO. 

Refrena el atrevimioiito 

Con (]ue en las luanos te pont^s 

De Diana. 

CASIMIRO. 

En sus prisionos 
Moriré, Floro, coiilenlo. 
Entre estas pítHÍras ¡iilcnto 
Kscogor scpulcro igual 
A mis poiias, Floro leal, 
Para (¡ue mi ingrata bdla 
Conozca que si no en ella , 
En piedras hacen scfial. 
Palma ingrata , cuyo fruto 
No goza el dueño 'en su vida , 
iPor qué, si sois homicida, 
Dando muerte os pontMS lulo? 
¿Por (|ué no pai^ais tributo 
A amor, cnyo tribuiial 
Tiene imperío universal? 
¿Cómo puede, in^rata, ser 
Oue tenga en todns podor, 
\ en vos nunca, por ini inal? 

ESGENA VI. 

GLAVELA , d una ventana del palacio. 
—GASIMIRO, FLORO. 

CLAvcLA. (Sin ver d nadie,) 
En vaiio, locos desvelos, 
Prueba á dormir mi temor; 
Que no tiene niucho amor 
Quien puede dormir oon colos. 
iQué me hayan dado los cielos 
Un mal con ponsion tan flera, 

8ue aunque sin remedio muera, 
o me consientan hablar 
A quien me pueda qui»jar 
Que estoy enferma si(miera! 
Mi hermano me tiene loca 
De amor y celos: ino es mengua, 
Amor, que os ate la lengua , 
Y os tape el temor la boca? 
Queiándose, et fuego apoca 
De la fiera calentura 
fSJi enfermo qne procnra 



EL GASTIGO DEL PENSEQUE. 

Sanar; mas ¡ay suerte avara! 
Que mal í|ue uo se declara, 
DificihntHiie se cura. 
f,Con qué cara será justo 
Que nuí atreva á dociarar 
Cou nii liorinano? No há liignr: 
Pousarlo nie causa susto. 
¿Es biou pagar tal ponsiou, 
Mi ciega y iiuova pasiou? 
Decidle vbsotros, ojos, 
La causa dt; niis oiiojos; 
Que la lengua uo os ra/on. 

CASIMIRO. 

Los acoiitos de uiias ({uojas 
Oigo, Floro, á uiia veutana 
Del palacio de Diaiia. 

FLORO. 

Suyas soii aquollas vojas. 
Quojaráse ilosvclada 
Kiitre sus dunias al^^uiia 
Contra ol ainor v rorluiia, 
celosa, ó desdeñada. 

CASIMIRO. 

Puos diMainoIa osouoliar; 
Qiio si (losdichas ajoiias 
Dismhiuyou propias ptMias , 
Los dos*podr(>nios llorar 
A voi'sos la tiraiiía 
I)osle amor, (luo puode taiilo; 
Que hasla eii la poiia y ol llaiito 
CoiLsuola la coinpafiia. 

CLAVKLA. (Ap.) 
Hablar siouto <mi ol lcrroro; 
Saltos 1110 da ol oora/.ou. 
¿S¡ adiviiia quo os OUm, 

Y niuoro dol lual (¡uo niutíro? 
La (iOiidosa lo Iia uiirado 
Cou tau olioa/. afolo, 
Que si al paso (pio os discrolo, 
Ks Olou Oi»usi(ltM-a(Io, 
Ya habrá su aiuor couocido; 

Y no piiMiso yo do Otou 
Que pordorá la ooasiím, 
r'avorablo al alrovido. 

Í,S\ lo qui(MHí bioii? Quorrá, 

Y tras quoror bioii, ;^(iuióu duda 
Quo aniaiito al t(MToro aouda , 

Si ya entro h>s dos iio ostá 
Concertado quo á ostas Iioras 
La viMiga á oslo puoslo á hablar? 
Mi inal (juiiM-o av(M-ij;uar. 
¡ Av sospoclias embaidoras! 
Ca'miHaule (|ue anda á esouras, 
Astrólogo (pie exporioucias 
Couoce |»or coiisocuencias, 
Médico por coiijoturas, 
En vano pionso (|ue trazo 
Averiguar niis dosvolos ; 
Que (le ordinario los colos 
Ven por lela de coda/.o. 

ESGENA Vn. 

DON RODRIOO, de noche; CHINCHI- 
LIJ^.-CLAVELA, CASIMIUO, FLORO. 
Dox RODRiGo. {llablnndo consu criado 

8in reparar en naúie.) 
Chinchilla, aguárdame a^iuí. 

CUI?ICHILLA. 

¿Con qué bra.soro á los piés? 
: Pieusas lü que Fláudcs es 
Madrid Sevilla? di. 
En mayo estamos, y nieva 
Como por la CaudiMaria. 

DOTI RODRIGO. 

Siempre has de ser de contraria 
Opinion. 

CHINCHILLA. 

Párate y pnieba. 
¿Tú no ves con diánta prisa 



79 

El cielo á la tierra llana, 

Porquo os domingo ma&ana , 

La ostá vistiendo camisa? 

Los liielos ¿no te ooiigojan, 

Ni el ver (lue aqui á tuilas horas 

Sou las imoos oardadoras? 

Mira los ooi>os (lue arrojaii ; 

Mira asoinar, p(U' gatoras 

De iiub(>s dospoda/.adas, 

KstroIIas, de miro holailas, 

'ríMublaiido. ¿No coiisidoras 

Tú cuál ostáii, sofior mio? 

Puos cró (|uo aniKiue estrellas sean, 

Paroce (|uo ooiitelíoan, 

Y es que tirítaii de frio. 

í)ON RoDIUGO. 

GiMite ha viMiido al lorrero. 
¡ Válgame Dius! ¿(luiéu será? 

FLORO. 

[Hablando aparíe con elConde.) 
Rondaulos touomos va. * * 

CASIMIRO. 

Apártate aqui , que quiero 
Sabor, Floro, si la uama 
Quo se (luojaba, le esiiera, 

Y qui(íu es él. 

FLORO. 

Considora , 
Soñor , que á la puerta liama 
Del alba el sol. 

CASIXIRO. 

No amanoce. 
¿N'o dojaste el baroo stado? 

FI.OUO. 

Junto á este muro bafiado 
Del mar, que besos h; ofrecc. 

CASIMIRO. 

Déjame ahora , quo prosto , 
Daudo los rt^mos al inar, 
Nos pueden asogurar. 

( Apártame á un lado, ) 

DO:i RODRIGO. 

D(^sj)ojado mo han ol imt^to. 
Ño I(>s dob(^ do importar 
Kste sitio lo (lue á mi. 

CI.AVELA. 

¿Ay! ;si fueso Otou! 

DON RODRIGO. (.4p.) 

Yooí 
Do uua roja .í Oton nombrar. 
¡Ciolos! ¿hay diehamayor? 

CHINCHILLA. {Ap.) 

\ Pose á los hiolos judios ! 
Tiritaiido con dos frios , 
Do la niove y dol ttMuor , 
¡ Y alcahuete ciMitiuoIa ! 
{Panéase.) 
Eso sí ; pasoar y dallo , 
I>or no pasmariiie eu la calle , 
Pues 110 he ceuado ca/.uela. 

DON RODRIGO. 

{Ap. ¿Qué dudo? ¿No jmede ser 
Que sea la Coudosa ? No. — 
¿ Si mo quiore ? (lui* sé yo ? 
¿Mo soy hombro? No os inujer? 
Llogo.y ¡ Ah de an-iba ! 

CLAVELA. 

¿QuiénUama? 

DON RODRIGO. 

Oton , que ausenle merece 
Que déi se acuorden. 

CLAVELA. (Ap.) 

Parece 
Que es mi hermano. 

BON RODRIGO. (Ap.) 

¿Siesmi(iamat 

CLAVELA. 
¿SoÍSVOSyOtOD? 



é') 



COMfiDUS ESCOGIDAS DE TÍRSO Dfi MOLINA. 



DOR RODRIGO. 

Si, señora. 
Vos¿qa¡énsois? 

CLAVFXA. 

Mirad prímero 
Qaé gente está en el terrcro. 

DON RODRIGO. 

Dos estaban aqui ahora ; 
Pero ó se fuéron , ó yo 
(^on la mucha escuriuad , 
No alcanzo á vellos. 

CLAVELA. 

Llegad 
Mas cerca. 

DON RODRIGO. 

iQue mercMMÓ 
Ksta suerte nii venlura 1 
i, Que eslo mi amor iuloresa ? 
{Áji' Sín duda que es la Condesa.) 

CLAVELA. 

¡ Cónio ! ¿En noche taii escura , 
Íiondando vos? Mucho^aiia 
Conmigo vuostra opinioii. 
Buen amantc haccis, Oton. 

1)0>' RonuiGü. 
Kn palaeios de Diana , 
Nunca falta luz, spñora. 

CLVVELA. 

Agora no hay luz ninguna ; 
Que está enlutada la luiia 
Por el sol que mnerto ilora. 

DON RODRIGO. 

¡ Ay ! ¡ quién pudiera enjugar 
Siis lágrimas ! 

CLAVELA. 

¿Vuestra dama 
Tan pocas por vos derrama , 
Que os deseais ocupar 
Así en lágrimas ajenas? 

DON RODRIGO. 

A «norecer yo sabcr 
Qiiién sois vos, pudiora ser 
Qui' os dcclararan mis penas 
Si son ajonas ó uo 
Las lágrimas quc deseo 
Knjugar. 

CLAVELA. 

A lo que veo, 
La dama auo os mort^ció, 
Es dania de la Condesa. 

DON RODRIGO. 

Tan su querída, que alcaii/a 
Harto mas que mi esperanza. 

CLAVELA. 

Si quereis que en esta empresa 
Os sirva yo dc tercera... 

DOX RODRIGO. 

No admite de su favor 
Tcrcero el juego de amor. 
Pero para que no muera 
Üel deseo ({ue me abrasa , 
¿Queréisme vos declarar 
Quiénsoís? 

CLAVELA. 

No os ha de importar. — 
Uaa dueua de su casa. 

D0:« RODRIGO. 

Dueña, porque la señora 
Sois desta casa. 

CLAVELA. 

Esono. 

D0:i RODRIGO. 

iPluguiera á Dios , como yo 
Os conozco á vos ahora , 
Quiiiésedes conocer 
Sff^ QD pecho agradecfclo! 



GLAVELA. 

¡ Qué mal mc hal)eis conocido ! 
La Condesa no es mujer 
Que á tal hora babia de estar 
Kn ventanas del terrero, 
Siendo viuda. 

DON RODRIGO. 

Yo no quiero 
La ocasion averiguar ; 
Pero á veces el loon 
Huye cuando no le ven ; 

Y la Coudosa tambien 
Consorvará su opinion 
Kn público; pero á solas, 

¿ Qué pordorá porque aquí 
Scdivierta? 

OLAVELA. 

¿ Háconlo así 
Las víudas ospuñolas ? 

1>0N RODRIGO. 

Kspariolas y aloinaiias. — 
;, Querois no haoorme penar ? 

CLAVEI.A. 

¿ Puos habíaos yo de hablar 
l)o noche por las vtMitaiias , 
M la que vos poasais fuora? 

D0>' RODRIGO. 

Y aun por vor (luo lo iiogais , 
Mas mi sospecha aumontais. 

l CLAVELA. 

Aliora bien , Üton , iio quiera 
KI cielo que á quion ine ha dado 
Vitoria y libertad lioy , 
Tonga suspenso. Yo soy 
La condesa deste Kstado. 

cAsiMiRO. {Ap, conFioro.) 

¡ Ay Floro ! ¿No escuchas eslo? 

Sin duda tiene afícion 

La ingrata Condesa á Oton. 

Kl me ha vencido, él ine ha piiosto 

Kn este estado. ¿ Será 

Justo que le demos muerte? 

FLORO. 

Señor , tu peligro advierte. 

CASIMIRO. 

Nohay temer pelit^ros ya. 
Con las alas del batol 
Volverémos por ol inar : 
La noche nos dá lugar , 

Y prisa el odio cruei 
Que á Oton tengo. 

FLORO. 

Kspera un poco ; 
Satisfácete primero 
De á quién ama. 

CASIMIRO. 

Si eso espero, 
Fuerza será el verme loco. 

DOX RODRIGO. 

No en balde el alina adivina , 
Coutra la sospocha vana , 
Hermosisima Diana, 
Conoció la luz divina 
Que eclipsa cl funesto luto 
Que traeis. 

CLAVELA. 

Nuevos cuidados, 
Para el sosiego pesados , 
Han usurpado ef tributo 

8ue al descanso paga el sueño. 
o puedo pegar los ojos. 

DON RODRIGO. 

í Ay ! ¿(|aién de aquesos enojos 
Supiera quién es el dueño? 
¿ Qaereis decirmelo á mi? 

CLAVELA. 

Vos la ocasion de mi bien 
Sois, y de mí mal tambim. 



cAsmmo. {Ap.) 
¿ Esto escucho ? 

DON RODRIGO. 

¿Cómoasi? 

CLAVELA. 

De mi bien, porque vencido 
Habois al Conde , que á amor 
Quiore obligar con rigor, 
Sabiendo que el bien nacido 
Con «ilhagos y blandura 
Se doja mojor Ilevar ; 
De mi mal , por(]ue el pesar 
Que al Conde distos , procura 
Desvelarme como veis. 

DON RODRIGO. 

¿Pesar del Conde os desvela? 

CLAVELA. 

Con vos no ha de haber cautela ; 

Y pues ya lo mas sabeis , 
¿Veis el aborrecimiento 

Quo al Conde he mostrado, Oton? 
¿ Vois (lue arriesgo mi opinion , 
iluvondo mi casamiento , 
Uol)oIde, porresistir 
Las armas con que pretende 
KI amor con que me ofende? 
Puos mas Iiago eu reprimir 
Desvelos que hande vencer 
AI cabo. 

CASIMIRO. {Ap.) 

¡ Ay piadosos cielos ! 
¿ Ksto es verdad ? 

DON RODRIGO. 

{Ap. Vilescelos, 
¿Esto ▼enimos á ver, 

Y me dejais con la vida ? 
i Ay osporanza engañada , 
Taii dospacio conservada , 

Y tan aprisa perdida !) 

Puos si quereis bien al Conde , 

Y su valor y grandeza 

Con Miostro estado y riqaeza 
Igualmente corrosponde, 
Soñora , y ol duiiue Arnesto , 
Vuostro íiermano, os ha pedido 
Que le admitais por marido ; 
Siondo el medio tan honesto , 
¿ Porqué le habeis despr(>cia(lo , 

Y vuestro rígor le ofonde? 

CLAVELA. 

Ponpie por armas pretende 
Lo que se ha de hacor de grado. 
Amor se cobra por plazos 
(Como censo) , por desvelos , 
Suspiros , ponas, rocolos ; 
Pero no á luerza de brazos ; 
Que es dios, y ha de poder mas. 
Si el Conde (i'uorer supiera, 
Ménos arma(lo viniora ; 

8ue no se rindió jamás 
upido á Marte, y os loco 
Quien inquieta su sosiego; 
Que amor, del modo que el faego , 
Se introduce poco á i)oco. 
A fe que si por despojos 
De vuestra vitoria, Oton , 
Kn prueba de su aíicion, 
Trujérades á mis ojos 
AI Conde preso y rendido , 
Que sospecftodemi amor 
Que viéndose vencedor , 
Se suyetara al vencido. 
; Ay Oton l si en lugar ^iiestro 
Kl Conde me oyese 

CASiMiRO. (Ap. con Floro.) 
Floro, 
¿Diré á voces (|ae la adoro? 
1 Daré del gozo qac muestro 
Señales? ¿Diré quién soy? 



FLORO. 

Galla. 

CASIIIIRO. 

¿Qué esporo? qué aguardo? 

CLAYELA. 

¿Hay prfncipe mas gallardo 

Hue el Conoe en el muudo hoy? 
el Imporío es eletor, 

Y pretendícnte tambien. 

DON RODRIGO. 

En fin, Tos le quereis bien, 
Que cs la ventura mayor. 
[Ap. \ Ay de mi !) 

CHI^ICHILLA. 

(Ap, \ Que cl cielo esté 
Echando chuzos aqui, 

Y se estén los dos asi , 
Siu por qu^ ni para qué ! 
Maldiga Dios tai pacienda. 
Aíiuesto va mny despacio ; 
AIiK)rotar á palacio 
Quiero , lingipndo (lendencia. 
Meto mano.) Perro, aflvi(>rte 

(A voces, dando cuchiUadas al tnento.) 
Que es dc (lliinchilla esta espada. — 
Muero. — Desta cuchillada, 
Le espeto. — ¡ Ay ! — Dile la muerte. 

CLAVF.LA. 

¿Qué r&ido es este? \ Ay cielos ! 

CHraCHlLLA. 

Muera. (Vase.) 

CLATELA. 

Oton, mirad por vos , 

Y guardad secrcto. 

DON RODRIGO. 

Adios. (Vase,) 

ESGENA Vm. 

CLAYELA , á la ventana ; CASIMIRO, 
FLORO. 

CLAVELA. 

Yo he dado gentilcs celos 

A Oton , V (piizá por ellos 

Mudará do paroccr ; 

Qut? 110 quorrá prolonder 

Do Diaua los ojos bollos, 

Compitiondo con el Conde ; 

Blas ¿qué os aprovocha , Amor, 

El sor vos onredador , 

Si un iinposiblc asresponde 

Quo 110 putHlo , aunque á mi hermano 

Adoro, si^r su niujor ? 

Mus diróis ({uo (piorois ser 

El perro del horlolano. 

(Quiíase de la veníana.) 

ESGENA IX. 
CASIMIKO, FLORO. 

CASIMIRO. 

¿De qu(^ sirvo el oncubrírme? 
: Ah nii CoiuU^sa ! ah mi bien ! 
Luz osos ojos mi} (hni. 
El Coiide soy ; á roudirme 
Vengo á esos pío's. Yo fui necio 
En protonder continistaros 
Por amias : con udoraros 
.Por sol de diríno pn>cio, 
Con voros no mas , Diana , 
Pndiera alogro vivir : 
Solo nor mi sé d(^cir 

8ue íué cók'ra alomana. 
ías, mi bion, yo aguardaré 
Besde aqui, sl ho sido loco, 
Un afio, un siglo, y os poco. 

n^RO. 
Aqueso si ; cansaté ; 

8ne una hora há quc se qoitó 
e la reja la GondTesa. 

T. T. 



EL GASTIGO DEL PENSÉQüE. 

CASIMIRO. 

muros, ¿ cómo no os besa 
Quien cn vosotros oyó 
Tal favor? ó rojas mias , 
Cera sois, no hierro duro. 

FLORO. 

Deja las rejas y el muro , 

Y mira que desvarias. 

CASIMIRO. 

Si la Condesa ha propuesto , 
Viéndomc á sus piés rendido , 
Darme el nombre de marído , 
Volveréme al duciueArnesto, 

Y lícdiréle pordon ; 

Y cuando mo le couccda , 
Procuraré que iutorcoda 
Con la Condosa. Razon 
Sorá que á los bollos piés 
De Diaua humildc pida, 
que me quit(> la vida , 
lo ouo mas ciorlo es, 
Me de con Oborisol 
La gloria que meroci. 

FLORO. 

¿ Quicres que nos vamos ? 

CASIXIRO. 

SI. 
Dosata, Floro, cl batol. 
¿ Que iutent(^ con mauo armada 
VoiiC(»ros , viuda constaute ? 
¡ Mal haya, anioii , ol amante 
Que quiere mujer forzada ! {Vanse.) 

ESGENA X. 

DONRODRIOO, CIILNCIIILLA. — CA- 
SimXO , deníro. 

DON RODRIGO. 

¡ Vive Dios ! si uo mirara 
El amor (lue mo has touido 

Y lo mucho qu(! to dobo , 
Loco, uocio, siu jiiicio , 
Quo to cortnra las picnias , 

Y sirvieras do castigo 

Y vengauza á inis agravios. 

CIIINCHILLA. 

¿Asi sc pagan S(>rvicios? 
¿Qué tehehecho? 

DOX RODRIGO. 

¿Qué, cobarde? 
Fingir, borracho o dormido , 
Cuando ostoy con la Condesa, 
Pendencias vanas. 

CUINCHILLA. 

¡Ronito 
Soy yo para finGnmientos ! 
¿ Que hal)ia de hacer, si vino 
AI encueutro....? 

DO.^ RODRIGO. 

¿Qui(}n, borracho? 
Dilo presto. 

CHnVGHII.LA. 

Vino ol vino , 
un gigante con ciou y\és , 
Doce nrazos, mil colmillos , 
Seis gaznatos , dioz quijadas , 
Un ojo, y tros colodrillos. 
DÍjome : «Snolla la capa». 
Respondile yo : « Hnco frio». 
Dlóme una cbz . y doj(')me 
La chinela en el oml)Iigo ; 
Eché mano 

DON RODRIGO. 

Calla, infame. 
CASiNiRO. (Deníro.) 
Adios, palacios propicios , 
Donde vive mi Condosa ; 
Que ántes de un mes Casimiro 



Será su dichoso dueuo. 
Uoga, Floro. 

DO:i ROhRIGO. 

¡ Ay Dios ! ¿Qué he oido? 
¿Dyo Casimirol 

CHIX'.HILLA. 

Si, 
Casimiro la voz dijo. 

DON RODRIGO. 

¿Luogo Casúniro ha ostado 
Aqui? 

CIIINCHILLA. 

¡ Y cómo ! Todo ha sido 
Encanlamoiitos ; quo aiidan 
Estautiguas ó ostautigiios. 

DON RODKIGO. 

í Si viuo á hablar la Coudosa , 
Llamado, v\ Condo atnnifU)? 
Mas puos aquí lo agunrdaba , 
Llainado por olla viuo. 
¡Oh altau(>ra prosuncion! 
¡ Qué iirosto por vos iuiito 
A Luzocl 011 el caor 
De la altivoz do mi mismo l 

ESGENA XL 

LA CONDKSA , á la -irníana. — DON 
RODKI(;(), ClllNCIlILLA. 

CONDFSA. {Áp.) 

Vocos oigo ou ol torroro , 
Y á osta voutaua ho soiitido 
Hablaiido uo S(> yo á (iuÍ(mi. 
Dí^svclos y (losníinos 
KuL^añau iui pcnsauiiouto. 
¿Coino, Aiuor, si os piiitan nino 
No doriuis? cóuio si \i(*j() 
Tcnois do mozo los brios? 

DON r.ODRlfíO. 

Alto, ponsamii'iitos loros, 
llagamos ouciiia ({uo ha sido 
Lo qiio \tov luí ]:as('), iin suoño; 
Do la nicnioria os dcspido. 
La Condcsa cs uuiy disci*eta ; 
Casiiuiro, cl con<h*, diguo 
I)o sii horuiosiira y Kstados; 
G(')Ccuso afios inünilos; 
Quo «í (Uavcia por hcrmosa, 
Por hija dc uu padrc rico , 
Por (liscrcta y priucipal , 
Dcsdo a(pií oira v(»z clijo. 
¿ Dcclararclo quioii soy ? 
¡ Ay ciolos ! 

cor^iiESA. {Ap.) 

Eiitro susniros 
Oigo quojas lastiniadas , 
Aiuiqiio el por (|U(' uo pcrcibo. 
¿Quión soKi? ¡ Válgaiiic ol oielo ! 

CniNCIIILLA. 

Escucha; quo aun iio S(» ha ido 
Tu daina dc la V(>ulaua ; 
Que la Iiiz qiic por rcs^iuicios 
1)0 nubos uos da la Iiiua , 
Nos luucstra h'jos y visos 
Dcuuadania ou ouibrion. 

DON RODItlGO. 

¿MI dama? ¿Qm'í dicos? 

CHINCHILI.A. 

Digo 
Que habomos de amaneccr 
Como bcsugos. 

DOX RODRIGO. 

Si os ido 
Kl Conde , ¿qué aguardará 
La Condesaf^ 

THi:VCHILLA. 

Ln romadizo. 
{Don Rodrigo se acerca á la ventana, p 
ChinchiUa se arrima á unapared.) 



1 



6 



n 

DON RODRIGO. 

¡Ahdelareja! 

CONDCSA. 

¿(jiiiéii Hama? 

DON RODIUGO. 

¿Cómo habeis ilc-íoonocido 
A Olon , que ahora os habiaba? 
|TauU> rigorl tanto olvido! 

GONDESA. (A/í.) 

lOton aqui y á tal liora, 
V que hablaba eii este sitio 
Con dania de mi palacio ! 
¿Qué es a(]U('Sto, cehis mios? 
Fingirme Clavela quiero. 
Amor, ¿tan en los piincipios, 
En ceios vais dan^Jo de ojos? 
¿Qué haré yo, pobre, que os sigo? 

DON RODRIGO. 

¿Ya, seüora, no me hablais? 

CONDESA. 

Si no os hablo, hermano mio, 
Es porque esioy eiiojada 
Con vos, y mucho he sentido 
Que oon ^Tieslras dilaciones 
IMnabel pierda el st^ntido, 
Entre esperan/.as du(l(^sns. 
Perdonailme si eslo os dijío; 
Que la verci'ienza á la noclie 
Licencia , Oton , ha pedi»lo. 

DON H0l>RI(;0. 

;C(*)mo! ¿pues sois vos Clavela? 

CONDESA. 

Clavela soy , que he venido 
A enlreleiíer csperanzíis 
l)e (luieii padece el mtu'lirio 
I)e un afio de noviciado, 
Siii ser (Mi amor no^icio. 
Aqui ii Piiinbel csjiero. 

DON RODRIGO. 

iQuertíisle mucho? 

C(»M)ES\. 

Intinito; 
Que es muy p:al;m Piiiiibel , 
Muy discreto y bieii ii;icid(». 

no>' RODRIGO. 

Alto, pues; si (»so es así, 
Dcsde aquesle liiií:ir niisino 
M'* parío, por desdichado, 
Al (lcsifTlo (lel ohido; 
M;is po!'(jue sepnis príniero 
L'is (lcsícraciüs (jiie I:;!ii seguido 
Mi snerle dcsii;* la ciii:a, 
( ¡Ojahi (|ue hubicra sido 
Mi sepulero junl;uue:ifel ) 
Yo no soy (verdad os digo), 
Ko soy vuestro herniano Oton. 

C »>DKSA. 

¡Cómo! ¿Estais en vos? 

DÜN RODRIGO. 

Perdido 
Estoy; mas eslo es verdíid. 
Madrid, corte de Fclipo, 
Clavela, es mi patria iii^rata, 
Y mi nombre (hm Uodri^o 
Ifiron : de n^es deeienílo, 
No obstante q\w. el ciclo (juiso 
Ilacerme lan desdichado , 
Señora , cuan bien nacido. 
Teugo uu hermano niayor 
Con un mayorazgo r¡c('>, 
Dc quieu cbbraba alinicntos 
Muy cortos y muy rcñidos. 
Tra'tábamc inal mi hepiano ; 
Sufrile mil desalinos,^ 
Por ser meuor y mas pobrc; 
Mas como no es infínito 
£1 sidHmiento en un hombre , 
Acabóse en fin el niio 



COMEDIAS ESGOGIDAS DE TmSO DE MOl^. 



Descompüsose una vez 
Demasiado ; reñimos , 
Sin ser bastantes terceros; 
Con que dejándole herido, 
Fuc íuerza salir de Espafia, 
Í'übre y desapereebido. 
Vine á Fhiiides coniiado 
En cartas de deudos mios 
Para el archiduque Alberto ; 
Llegué á Momblau de camiuo; 
Tuvistesme por Otou, 
Que si mc es tan parecido 
En desdichas como en cuerpo, 
Poco su fortiuia envidio. 
Porliastes de manera , 
Liberio que era su hijo , 
Y' vos qu(í era vuestro hermano , 
Que olMÍgado y persuadido 
De poriias y pobrczas , 
La uecesidau me hizo 
Contemporizar con lodos. 
Yo , Clavela , os lie querido 
De modo , que he dilatado 
La boda , como habcis visto , 
De Pinabel , s¡(Mido yo 
Aquel caballero niisnio 
Que íingí esperar de Kspaña ; 
líien que inteiitos alrcvidos 
Me pronietieron (|uimeras , 
Que ¡)or serlo , no las digo. 
Pcro pucs ;i l*iiiabcl 
Amais , coiiio me h:d)eis dicho , 
Y yo que soy caballero , 
Eiigañaros no permito , 
A Lspaíia quiero volverme ; 
Que si en ella y aqui he sido 
Dcsdichado ; mal por mal , 
Moriré entre mis amigos. 
Adios , mi íingida hermana. 

G<iNDKSA. 

Esperad. (Ap. ¡ Ci(ílos benignos! 
Detenédmeh;.) iNo os vais; 
Qiie ya .seais don Uodrigo , 
Conu) decis , ó ya Olon , 
(iOn jurameiito os aürmo 
De 110 amar á Pinabel ; 
Aiites si S(3 y avcriguo 
Que no soy hermana vuestra , 
Os dartí di» tísposo mio 
Mano y palabra , á pesar 
De desdichas y peligros. 

nON RODRIGO. 

Clavcla, ¿será i?sto cierlo? 

CONDESA. 

Como el volar sucesivo 
EI tiempo : como el correr 
Para su centro los rios. 

D0>' RODRIGO. 

Pues , querida esposa , adios. 

CONDESA. 

Adios , esposo querido. 

Fiugid que sois vos mi hermano. 

DON RODRIGO. 

Solo eu amaros no fínjo. 

CONDESA. (.Ip.) 

Porque no se me ausentase , 
Quimeras le ht* prometido , 
Que no cumulirá Clavela , 
Si yo puedo. 

DON RODr.lGO. 

Dueno mio , 
Adios. 

CO>TESA. 

Adios , mi español. 
{Ap. Amor, desle laberinto 
Me sacad.) 

DON RODRIGO. 

Chinchilla , vamos. 

CHI>'CniLLA. 

Por Dios , que me habia dorroido. 



ACTO TERCERO. 

SaU de palacfo. 

ESGENA PRIHICRA. 
LA CONDESA , CLAVELA. 

CLAVELA. 

Mucho madrugas. 

COKDESA. 

Clavela , 
Tengo bastante ocasioii. 

CLAVELA. (Ap.) 

Si es 1a que el alma recela , 
Cuidados serán de Oton , 
Quc á mí tanibieu me desvela. 

CONDESA. 

¿Quédiccs? 

CLAVELA. 

Quc Pinabel , 
En cuya auscncia suspiro , 
Es con mi sueño cruel , 
Como tú cou Casimiro. 

CONDESA. 

Hoy te has de casar cou él. 

CLAVELA. 

¡ Cómo , seuora ! 

COM>ESA. 

No es josto 
Que Oton haga tanto dafio 
A la esperanza y al gusto , 
Que quiera que'aguarde un ano, 
Conociendo tü el liisgusto 
Que causa su dilaciou. 
Esto pide Piual)el. 

CLAVELA. 

Sf;masmira.... 

COÜDESA. 

No es razon 
Que cuando tü scas Raquci , 
Quiera ser Laban Oton , 
De un Jacob enamorado ; 
Pues ni hay Lia, ni paciencia, 
Ni es Oton'suegro pesado; 
Aunque i>oca direrencia 
Irá de un suegro á un cuñado. 
Yo he conociuo el pesar 
Que á ti tambien te atormenta , 

Y acabas de confesar ; 

Y pues corre por mi cuenta, 
Hoy te le pienso aliviar. 

CLAVELA. 

Si; mas ¿la palabra dada 
A Don Uodrigo Giron....? 

CONDESA. 

; Oh, lo quc pecas dc hoorada ! 
En viniendo , dirá Oton 
Que fuiste por mi forzada 
A casarle.— ¿Dónde vas? 

CLAVELA. 

Voy á traerte los guantes. 

COIKDESA. 

Hoy la mano le darás. 

GLAVELA. (Ap.) 

Daréla á 1a muerte ántes. 

Clavela, á morir : no hay mas. (Votf.) 



ESGENA n. 

LA CONDESA. 
¿Que no ha de bastar valor 
j»ara resistir desvelos ? 
Pero entre espiníus de cclos , 
¿Cuándo sosegó el amor? 
Quiero dormir, y es peofy 
Pues s) goza mi cuidadoy 



Domilendo , el sabroso estado 
tíue iulcou mi atrevimiento, 
Despierto, y da mas tornieiito 
Kl bien dospues dc soñado. * 
ÁQue con fuerza tau extrafia 
Üu españoi me avergüeace? 
Pero ¿qué no rinde y veneii 
La gala y valor de Lspaiia? 
Si con una ilustre liazaña 
No volveis por vos , honor , 
becilde á vucstro temor 
Que os ha un cspañol rcndido ; 
l»ues es honra dcl vencido 
La opinion del vencedor. 

ÍNo es noble el español? — Sí ; 
las i a^ esperanza necia ! 
Quien a un príncipe dcsprecia, 
¡Se rinde á uii vasallo asi ! 
Vo me acucrdo quc iei 
Que con áiiimo constaiite , 
A un leon , á un elct'ante 
Rinde un pequcño aiiimal : 
Venza pues con houra igual 
A uu loco conde m¡ amante. 

ESGENA in. 

BON RODRIGO.— LA CONDESA. 

DO!f RODRIGO. 

A qne fírme las libranzas 
üue me mandó Vuexcelcncia, 
He veuido á su presciicia. 
{Ap, \ Ay difuntas espcranzas !) 

CONO£SA. 

¿Libranzastraeis, Oton? 
(Ap. i Ojalá en ellas hallara 
Libranza yo , que librara 
Mi afligido corazon ! ) 
¿Cómo venis tantemprano? 

hOy RODRIGO. 

Porque me han dicho, scñora, 
Que i)or imllar la aurora , 
Al sol ganastes de mano , 
LevautándOs ántes que él. 

CONDKSA. 

Oton, no puedo dormir. 

DOn RODRIGO. 

Teneis mucho que advertir ; 
Que el repr á Óberisel 
No da cuidado pequcño. 
{Ap, Un mal tenemos lus dos.) 

COXÜESA. 

Dadme al^ rcmcdiu vos , 
S¡ le sabeis , para el sueno. 

DON RODRIGO. 

No le hay para csas ojcras , 
Sino es quo lc dén los ciclos , 
Porque iio daii sucfio á cclos 
Jarabes de adorniidcras. 

CONDESA. 

¿Gelosyo? 

DON RODRIGO. 

^ , . .Quienticneamor, 
Mal sin celos vivirá. 
Gomo el Gonde auseute está , 
Venturoso succsor 
Del Duque, harán lo que sneleii 
Los celos, que en los amores 
Píntan con falsos colores 
Pensamientos que desvelen 
La mas semira Icallad ; 
Porque celos entre amantes 
Son como los caminantcs , 
Qne pocos cuentan verdad. 

CONDESA. 

ÍAp. Clavela !e habrá contado 
|ue amo al condc Casimiro.) 
fUm , segun lo que miro , 
Vos estais escarmentado 
Del mal de ios celos fiero. 



EL CASTIGO DEL PENSÉQÜE. 

DON RODRIGO. 

¿ Yo celos, señora mia? 

GONDKSA. 

^Quéslrvecallardodia 
Lo que de nochc cl tcrrero 
Sabe , y vos decis cii cl? 

DON RODRIGO. 

¿Celos yo? No sé hasta aqui 
De quien los tenga. 

CONDESA. 

Yosí. 

DON RODRIGO. 

¿Vo8?¿Dequién? 

CONDESA. 

De Pinabel. 

DO:i RODRIGO. 

¿No es amante de mi hcrmana? 
¿Qué celos me pucde dar? 

CONDKSA. 

No Ileguemos á apiirar 
Mas verdadcF ; qu(! no es vana 
Aqucsta imaginacion , 
Aunque \1vais coii cautcla. 

Do:iRoimiGO. (Ap.) 
¿Btas qué le ha dícho Glavela 
Que no soy su hcmiaiio Oton ? 

CONÜESA. 

Manana se han dc casar 
Ella y Pinabel , sin falta. 

DOTC RODRIGO. 

¿Ysimipalabrafalta? 

CdNDESA. 

Por mf , no ¡mpovta faltar 
Una palal)ra. 

DOX RODRIGO. 

H(>Ia dado 
A Don Rodrigo (;iron , 
Caballcro dc ophiion , 
Y á quicn esLoy obllgado. 

COXDKSA. 

Vos ¿no gustais qiie sc haga, 
Oton, cstc casamicnto? 

DON RODRIGO. 

Quitando csto impcfnm(^nlo , 
Jiisto cs quȒ sc satisfaga 
A Phiabcl , quc cs nii amigo. 

CONDKSA. 

Pues si gustais, Olon, vos 
Dc qiic se cascii los dos, 
Tambien gusta don Uodrigo. 

ESGENA IV. 



GLAVELA, con unoa guantes en una 
ífl/wV/fl. — LACONDESA, DONRO- 
DUIGO. 

CLAVEL.v. ( Ap. al saVtr. ) 

\ Tan de mafiana mi hcrmano 

Con la Goudcsa ! 

CONDESA. 

¿Qu(S (íseso? 

CLAVKIA. 

Los guantes son. (Ap. Pierdo el seso.) 

COMDESA. 

Salte allá fuera. 

CLAVELA. {Ap. ) 

¡ Qué cn vano 
Entre mis sospcchas tcmo ! 
¡ Ay cicgo y d(*siiudo dios ! 
{l)a los guantes á la Condesa yse retira.) 

ESGENA V. 

LA GONDESA , DON RODRIOO. 

coNDESA. ( Calzándose los guaníes. ) 
Mucho me espanto de vos , j 



Oton, qne siendo e! extrcmo 
Dc cortcsia , no hayais 
Kn los ojos dc una daina, 
Que sé yo quc os íiuieic y ama 
Visto lo quc si cstiniaís , 
Os ha dc cstar mas á cucnto 
Que cl amor quc pcna os da. 

DON RODRIGO. 

Senora , de ayer acá 

Me ha mandado uu pcnsamiento 

Que no dé crédito á ojos. 

CONDESA. 

¿Porqué? 

OOX RODRIGO. 

Porque prometieron 
Lo que despiics no cumpli(Ton 
Dando principios á eiiojos. 
Y mentir quien ama es mengua. 

CONDESA. 

Pues vos ¿cómo habcis sabido 
Que esos ojos han mentido? 

DON RODRIGO. 

Porque lo dyo la lcngua. 

CONDESA. 

No tengo por discrecion 
Dar á la lcngna mas fe 
Quc á los ojos , pucs se ve 
Por cllos cl corazon. 
Vos tcncis |)oca experiencia 
En ciencia de ojos. 

DON RODRIGO. 

Sí tcngo , 
Gran señora, pucs que vengo 
A sabcr por cx|>cr¡ciicia 
Lo que al coikíc Casimiro 
Amais. 

COSDESA. 

¿Enmisojos? 

DoN RODRIGO. 

Si ' 

En ellos su dicha vi , 

{Ap. Y cn cllos m¡ inuerte miro.) 

Co.NDESA. 

Alto ; pucs vos lo habois visto, 
Al Condc (Iflm dc ainar. 
(Ap. No (juicro nias dcclarar 
KI cicgo amor quc nísisto. ) 
¿No es galan cl Condc , Oton? 

D0.>' RODRIGO. 

Pucs á vupslro amor sc iguala , 
¿Qué mas dicha? ¿ qiní nias gala? 

C0?iDKSA. 

Mudcmos convcrsacion. 
No pascis mas adclaiitc. 

DON RODRIGO. {Ap.) 

i, Qué qucrrá decir por esto 
La Coudcsa? 

COXDESA. 

No iik; Iic puesto 
Jamas tan estrccho guante. 

DON RODIUGO. (Ap.) 

¡ En qué nucva coiifusion , 
Alma, volvciuus á ciilrar! 

CO>'DESA. 

No mc le puedo calzar : 
Calzádmele vos , Oton. 

Dox RouRiGo. {Turbado. ) 
¿ Yo , señora ? Aqueso no ; 
Que os buiiais. 

CONDESA. 

Acabad, necio, 
Que cs el cordoban inuy recio , 
Y 110 tcngo fueiiyu} yo. 

DO:i RODRIGO. 

Pucs tal dicha he mcrccido, 
Gozarla y scrviros quicro. 
(Llega türbado ,yse te cae ta eapa p 
el sombrero. ) 



84 



CONDESA. 

Alzad del suelo el sombrero. — 
l.í» cíipa se os ha caido. — 
iTurl)aisos? 

DUN RODRIGO. 

£s Auior iiiño , 
Y túrbase. 

CONUKSA. 

¿Qué decis? 

DON UOÜRIGO. 

Que nunca, si lo adverlis, 
La turbacion tuvo alifio. 

CüNDKSA. 

¿Pues de quc os turbais? 

DON RUDUIGO. 

¿Es poco 
Tocar la mano, señora, 
Alsol,laluna, al aurora? 
Si iiieve eulre Uamas toeo, 
¿No es justa mi turbacion? 

CONDESA. 

Acabadya,lisonjero. 

D0>' RODRIGO. 

Calzaros quiero primero 
El dedo del cora/.on. 

CUNDESA. 

¿Para qué? 

DOX RODRIGO. 

Para obligalle 
Cou la lealtad que le enseño. 

CONDESA. 

Si el corazon tiene dueño , 
¿Dc qué sirve sobornalle? 

DON RODRIGO. 

¡Dueüo! 

CONDESA. 

El conde Casimiro. 

DO.N RODRIGO. 

No cabe el guante , señora. 
{Ap. ¡Aydemi!) 

COXDESA. 

Tirad agora. 

DON RODUIGO. 

Romperélc si le liro.... 

(Ap. Al paso que mi esperauza : 

Que aunípie la barra liró 

Cuanto pudo, la roinpió 

Mi mortal desconlianza.) 

CUNDESA. 

En lin, ¿me viene pequeüo 
Ei guante? 

DON RODRIGO. 

Cual mi ventura. 
(Ap.) Que auiKiue igualarme procura 
Con el valor de su duefio, 
Es imposible alcanzalle. 

CONDESA. 

¿Quién hay, Oton, que no sepa, 
Que para que un guanlt; (luepa , 
Ko hay cosa conio piealle? 

DON RODRIGO. 

Puede venir tan pecpiefio , 
Que el picalle sea excusado. 

COXDESA. 

Dadme vos que eslé i^ii'ado ; 
Que vendrá sin duda al duefio. 

DON RODRIGO. {Ap.) 

¡Ciclos! ¿es favorecerine 
Esto, 6 burlarse? — No sé. 
¿Si necio presumiré 
Que todo a<niesto es (picrerme? 
Pero si con la Condesa 
Habló el venturosoXonde , 
Si con él se eorresjflnde , 
Si ella misma lo coníiesa , 
^Hay claridad mas oseiira? 
¿Hay oscuridad mas elara? 

GOIíDESA. 

{Ap. Amor qae asi se dedara. 



COMEDIAS ESCOGIDAS DE TlRSO DE MOLINA. 

A despertar mi soslego'f 



Ya toca en desenvoltura. 
Yo volveré sobre mí.) 
Oton, si el Conde vhiiera 
Tan picado, que estuviera 
Ren(lidoysujetoa(iui, 
I Alcanzara por amante 
Lo que por soldado no. 

DOS RUDRIGO. (Ap.) 

¡Ahc¡elos!yadeclai*ó 

La enigma oscura del guante. 

Volvamos, loca porfia, 

A casa la libertad ; 

Quc es lo demas necedad. 



ESCENA VI. 

CLAVELA.-LA CONDESA, DON RO- 
DRIGO. 

GLAVELA. 

Albricias, señora mia. 

CONDESA. 

¿De qué? ¿Ha venido mi hermano? 

CLAVELA. 

No; mas tu esposo ha venido. 

OUNDESA. 

¿Cómo? ¿Pues ha merecido 
Itlse título hombre humano, 
Sbio el Duiiue? Loea, necia 

CLAVELA. 

El ver (lue le quieres bien , 

Y qna es público tainbien 
Que conio á esposa te precia, 

Y á darle la maiio viene, 
Me ha obligado á anticipar 
El nombre que le has de dar, 

Y él por tan seguro tiene. 

CUNDESA. 

¿Hay hombre mas atrevido? 

DON RODRI(;0. 

Si ha dicho Vuestra Excclencia 
Que el venir á su oreseucia 
Enamorado y rentlido 
Le ha de ser de mas provecho 
Que armado con gente tanta, 
¿Por qué le culpa, v se espauta? 
Lo que deseaba ha hecbo. 

CUNDESA. 

No todo lo qae se dice 
Se desea siempre, Oton; 
De la lengua al corazon 
Ilay mil leguas ; contradice 
La lengua al alma mil veces. 
Vamos; que el Conde verá, 
Si persuadido á eso está, 
Kn lus ojos, que son jueces 
Del peusamiento, el rigor 
De una enojada mujer ; 

Y á 110 estar en mi poder, 
S' deslustrar mi valor, 
Vhiiendo de paz, prendelle, 
Yo le hiciera castigar. 

DON RUDRIGO. {Ap.) 

¿Qui(';n os sabrá conlentar, 
Mujeres? 

CONDESA. 

Yo voy á velle 
Contra mi guslb. Esos guantes, 
Porque del mio lo son , 
Picad enlre taiito, Oton, 

Y no os asombren gigantes , 
Pues tOHTs la in<Iuslria escala , 
Sin rcparar en su altura ; 
Que en maiio de la ventura 
Ou pastor á un rey iguala. {Vase.) 



¿Otra vez soplais el íuego 
Que apagaron desenganos? 
Eso no; ya el Conde vino 
Anoche, y le prometió 
Ser su esposo ; oílo yo : 
Lo demas es desatino. 
Palabra me dió Clavela 
De ser mi esposa : ¿qué aguardot 

CLAVELA. (^.) 

Amor, ¿por qué me acobardo? 
¿Declararéme? 

DOIf R0DRI60. 

{Ap. ¿Hablaréla?) 
Mi bien 

CLAVELA. 

¿Mib¡en?Nosellama 
Asi la hermana. 



ESGENA VII. 

CLAVELA, DON RODRIGO. 

DON RODRIGO. (Ap.) 

¿Otra vcz TolveiSyieugaüos, 



ESCENA Vni. 

LA CONDESA. — CLAVELA, DON 
RODRIGO. 

CONDESA. 

¿Quéhaceis 
Los dos aq[ui? (A Clavela.) Ven conmlgo. 

CLAVELA. 

{Ap. ¿Qué es esto, amor enemigoT 
¿Siempre estorbos me poneis 
Para (teclarar mi llama?) 
¿Qué dices? 

CONDESA. 

Conmigo ven, 

Y estanoche te preven 
A dar la mano á quien te ama. 

DOR RODRIGO. 

ISeñora 

CONDESA. 

Aqueste es m¡ gnsto, 

Y hoy se ha de ejecutar. 

DON RODRIGO. 

¿Pues será justo quebrar ? 

COADESA. 

Ya sea justo, ya sea injusto, 

Esta noche te dispon 

A dar esposo á tu fama; 

Que ya yo he buscado dama 

A Dou Rodrigo Ghron. {Vame Uu doi.) 

ESGENAOL 

DON RODRIGO. 
«¿Que ya yo he buscado dama 
A Don Roclriffo Girou?» 
Pues ¿({uién le dió comisicm, 
Si no conoce á quien ama 
Don Rodrigo, en prevenir 
Dama para él? Mas Clavela 
Mis secretos le revela, 
Auncnie procura fíngir. 
Siendo Don Rodrigo Oton, 
Si la Condesa me ama, 
Guardaráse para dama 
De Don Rodrigo Giron. 
Pero ¿cómo puede ser, 
Si Casimiro ha llegado, 
Por la Condesa a>isado, 
A quien ya llama miiúer, 

Y una noche en el terrero, 
Junto á la lengua del mar, 
Le oi yo mismo alabar, 
Arrogante y lisonjero, 
Que le amaba la Condesa? 
Ella misma ha confesado 
Quc toda el alma le ha dado; 

Y pues ella lo couflesa, 
Ño pasemos adelante, 
Engañosas conjeturas. 
Mas ¡cielos! ¿las picaduras 

Y la pequefiez del guaote...? — 



No es aflcioD, smo es sueño. 
¿Hay mas conruso cuidado? — 
«Dadme vos que esté pieado; 
Que yo haré que veiiga al duefio.» 
Todas estas mucstras sou 
Que se iruarda, ponfue me ama, 
La Gonaesa para dama 
De Doü Rodrigo Giron. 

ESGENA X. 

PINABEL, GIILNCHILLA.— DON RO- 
DRiGO. 

PIXABEL. 

Pues, Oton, ¿vos aqui tan m(>lancóIico, 
Guando todo Momt)lan se n'(;()c|ja 
De ver á Gasimiro tan Kallarilo , 
Que todo el mundo h^ echa iMMidicionos? 
Salid á recebir á quien ha sido , 
Si abora vencedor, vueslro vencido. 

DON RODKIGO. 

No sé qué p^^sadumbres ínteriores 
Me lieiien , Pinabel , desazonado 
Para cosas de gusto. Kl Conde venga 
CoD bien , para que goce á la Gondesa. 

PÜVABEL. 

Seguo voslo dccis,moslrai8 que os pesa. 

DON RODRIGO. [do 

jtA mí pesar?iPor quc?— ¿Y han ya llega- 
A palacio? 

PI5ADEL. 

Ya están en la gran sala, 
Gercados de parieutes y de amigos. 
Salióle á recebir á la escah^a 
Diana , entre la iii(^ve de sus tocas 
Deshojando clavclcs la v(*rgiioii/a , 
Que á verle se asimió por sus m(^jiUas. 
Hincósc el Gonde de rodillas Iu(^go , 
Diciéndole lurbado : « Gran S(uiora , 
Por imitar á Dios do todos modos, 
Si soberbio y armado me bumillastos, 
Humilde y desarmado premio aguardo. 
Por preso vuestro vengo ; que iiiter(»so 
Servuestro esnoso ya i»or\-uestro pre- 
Ella entónces, 110 sé si iiesd(>i\osa , [so.i» 
(Propiedad de muiercuando mas (juiere) 
Le dió la mann y dyo : « No permita 
Vuestra Excelencia, cuando está en su 

[casa, 
Hincar rodillas á quien mandar puede.» 
Y no dando rcspuesta á las razoiies 
Tocantes á su amor y alcgres bodas, 
Alzando al Conde , de miralla ufano, 
Le dió lugar para l)esar su mano. 

DOX RODRlGO. 

¿La mano le besó? 

PINAREL. 

Y al lado suyo 
Se entraron cn la sala, donde un pliego 
Abríó del (iuquc Arnesto, eii ({iic le ruega 
Se case con el conde Gasimiro, 
Diciéndole que escribe al mismopunto 
Que se pone á cabnllo , porque quiere 
Yenir á ser padriiio tlestas bodas. 

DON RODRIGO. [daS.) 

(Ap. Ea, juntaos, desdichas; venidto- 
£n fin, Áque la Gondesa muestra gusto 
Gon el (lichoso Gonde? 

PINABKL. 

¿ Pues no es justo? 

D0:i RODRIGO. (Ap.) 

¡Ay vanas esperanza malogradas ! 

PINAKEL. 

Aunque ociipada^Oton^con tantas cosas, 
Mira con tal cnidado por las mias, [clie 
Que acaba de advertirme qae esta iio- 
Quiere que dé la inano á vuestra hcr- 

[mana, 
Rcsponda ó no responda Don R(>rlrigo ; 
Que gusta quc á sus bodas sc auticipeu 



EL CASTIGO DEL PENSÉQUE. 

rLas mias, y á pesar de la mudanza, 
La posesiou dostierre á la osptM'anza. 

Y auiKiue querollo la Goiidesa sobra, 
Kstinio do niaiiora vucstro gusto , 
Que 110 (luioro siii ól iiiiigiuia diolia ; 
Puoslo (|ue ya d(?beis de ostar can.sado 
I)e dilaciones doste Don Rodrigo, 

Y el si lu coiiccdais por ser su amigo. 

DON RODRlGO. 

Pinabel , no há dos horas que una carta 
De Üon Rodrigo tuve, on qiie iiio avisa 
Que onMomblan hado (»star osla soniana. 
Mirad ¿cóino os podr(3 dar á mi hermana? 

PINABEL. 

Fácilmente podois , s¡ la Gond(^sa 
Me dcsposa osla noche ; (iiie forzado, 
Ni podeis hacer mas, ni estais culpado. 
Dox RoDRiGO. [Flándos 
La Gondesa, en sabiondo que (>slá on 
Don Rodrigo Gii on , no \e. luirá agruvio, 
Ni á mí me querrá dar tal pesaduinbre. 

PINABEL. 

Siempre vos la mostrais en cosas mias ; 

Y si por ser yo heriiiaiio dol difuulo , 
Os parecc (lue soa yo heredoro 

Del odio que le habeis , Oton , tonido, 
Podrá ser que lo sea en su vcngsmza. 

DON RODRIGO. 

Habladme, PinaboI,cou mas templair/.a. 
PlXAHEL. [nios? 

¿Qué templanza niorocen vuestros Im- 
¿Vüs entondeis qiic» yo no los coiiozoo? 
Ya sé (iiie os proiuolois siu fuudauHMilo 
Coudaoos (lue soñais, y (iiiopordída 
Kstá por vucstro talle 'alguua daiiia, 
Gon qmeii bacicndo al Conde coiiipo- 

[toufia, 
Pasais de la morcod á la exceloiieia. 
Tambien sé que el noganne á viiostra 

[horinaii:i 
Es porque imaginais no ser ignaIrs[do 
Mis prendas á las vu^stias ; i\\ic uu ouiia- 
De un duque, poteutado do Aloniania, 
(Como vos soñais S(ír) (|uori óis qiie soa 
Algun emporador, y auu sorá poco. 
Quedaos para arrogaiito, uocio y loco, 
Que ni Clavola os (ligua do llam.'ir.se 
Miesposa, nidovoshayque hac(ír caso, 
Que sois loco de alar.' (Vase.) 

ESGENA XI. 

DON RODRIGO, CHINCHILLA. 

CHINCIIILLA. 

Doten el paso , 
Liebre , conejo, y triuiifc la espadilla : 
Sabrás quién es ol capitan ChinchiIIa. 

DO.N RODKIÜO. 

Dcjale ; (uie pad(>co (^I mismo daño 
Que yo. De colos miioro, cehis t¡(»ne: 
No me espanto i\m diga disparates. 

GIIINCIULLA. 

Sinose va, por Dios (|uo hay carambola. 
Cambroncs Ileva bajo dc Ía cola. 

D0>' RODRIGO. 

Voy á ver á Clavola ; que si el Coudo 
Vicne á ser , coino dicoii , do Diaua 
.\mado duoño, con CIav(>Ia ¡tiouso 
KI tropel aplacar do inis d(\sdiohas , 
Pues todas mis v(Miturassontaucortas. 

CIIINCIIILLA. 

Guandohay falta dc pan, biiouas sou f or- 

[tas. {Vatise.) 

E8GENA Xn. 

GASIMIRO, FLORO, PINADEL. 

PINAREL. 

Diéralc yo el bieu veuidu 



A Vuexcelencia, señor, 
Si hubiora para bieii sido, 

Y 110 inipidi(>ra su amor 
IIii loco d(*svauocido. 
Vuoxcoleucia cré (lue vieue 
A gozar en (^sta oniprosa 
Dichas ({ue por ciertas tieue ; 
Puos si aiiia á la (^ondesa, 
Para gozarla convien(; 

Dar primoro niu(*rte á Oton, 
Que es posado iinpedimento 
De su justa posesion. 

CASIMIRO. 

¿Gómo asi? 

I'IXABEL. 

Trae ponsauii(>nto 
CQue á esto ll(»ga su anibicioii) 
De S(ír en Oberisei 
Conde. 

CASIMIRO. 

¿Oton? 

PINABEL. 

Otou , qiie loco 
Silial previ(Mio y do.sol, 

Y todo lo juzga poco, 
No siendo dobajo d(»I 
Esposo de la (iOndesa. 

CASIMIRO. 

¿Pucs tiene ella i\c\ m(?moria? 

l'INAItKL. 

Como ou la pasada ('Uipresa 
l)e vos aloauzó vitoria , 
No lo castiga, ui aiiu p(>sa 
A Diaua do (|U(> iutoute 
Lo (|U(> imposibio ha do sor, 

Y iiias teni(!Mid(')s prosonte. 

CASIMIRO. 

¡Ah mudanzas de niiijor, 
Ya on nieu{;uauto, ya (*n crecicnte! 
¿Que Olon loco y arrogaiite, 
Osa hacormo ooiiipotoiicia? 
¡ l'^I do la (iOndosa amaute ! 
No hay snfriinioiito y paciencia 
Para ági'avio seiuejáute. 
Matarle será mojor. 

FLORO. 

Advierle lo quc hacor quieres. 

CASIMIRO. 

Esto conviono á ini houor. 
¡ Ah liviandad de mujeros ! 
Siempre escogeis lo poor. 

PIÜABEL. (Ap.) 

Asi la arrogancia vana , 

Oton, sé yo castigar 

l)e uiia lociira liviaua. 

La vida te ha de co.star 

No haberme dado á tu horinana. 

{Vatuc.) 

ESCENA XIU. 

LA CONDESA. 

¿Es posible, rapaz ciego y dosnudo, 
Cuaiido (^l soso ])or iin ospañol pierdo, 
Quo á inis loouras se rosista cuordo, 

Y á niis palabras contradiga mudo? 
Doolarado se ha ol aliiia cuaiito pudo 

PíM-mitir la vorgiuMiza sin acuerdo. 
S¡ os ospanol y auianU^ ;.cómo os lordo? 
S¡ ainor habla i)orsouas,¿o()nio ('sinudo? 
Aqui está el (^onde, el Duque vion(> á 

[vorni(», 
Qnequioro darmeesposo aborrecido, 

Y do ponsallo la os|)orauza miiere. 
Dooildc, amor, (iimí acabe í\í* enten- 

P(»ro 110 so (lará por eiiteiidido : [derme ; 
Que es i>cor soi'do cl que entender no 

[(¡uiere. 



8i5 COMEÜIAS ESCOGIDAS DE TIRSO DE MOI.INA. 

ESGENA XIV. iQueíiospueshandeeslorbar 

Mí bermauo y la dilaciOD. 
DON RODRIGO.— LA CONDESA. El ascgurarla es bieu. 

¿Ño osparcce? 



UON nODRIGO. 

Dicenme que Vuexceiencia 
Mollama. 

CONOESA. 

¿Yo? ¿Para qué? 

DON RODRIGO. 

iNo? Luogo yo me engaüé. 
Voime cou vucstra iiccncia. 

CUNÜESA. 

Ya que estais aquí, no os vais. 
iCómo, si cl Coiidc lia vcnido, 

Y la causa hulK'is sal)ido , 
El parabien no nic dais? 

DU>' KUDllIGO. 

Sea, señora, para bicn. 

C(t>DKSA. 

jQué brove mc lc habcis dado! 
¿llal)cis losguantcs [licado? 

DON RUDRIGO. 

Si ya cl Condc os (inicrc l)ien, 
A (luion sirvit'i-íín ue iMiima, 
¿Para qué los i;nanlos sun? 

CUNDKSA. 

Docis biiMi ; tcncis ra/.on. 
Ks vucslro inj^iMiio dc esüma. 
(Ap. Amur, di'clararnu* tiuicro. 
Masla lcngua no osará, 
Purque ol tcmor le pondrá 
Frcno : á la industria iircíiero, 
Quc es madní do la ocasioii.) 

DON RODRIGO. (Ap.) 

\ Que asl esla mujor prclcnda 
Burlarme , y quo no lo cnticnda 
Mi (Íudosa coufusion ! 

CONDESA. 

(Ap, Pinlaba cicrto discreto, 
Hetratando á la vorgücnza, 
Un billotc quo comi(fnza 
A doscubrir su socreto ; 

Y yo para dcscnbrir 
Es\e secreto cru(?l , 

Me bc de vahír dc un papel.) 
Traed recado dc escribir. 

DON RODRIGO. 

Voy por él. (Vase.) 

CONDESA. 

¿No os gran crucldad 
Callar el enfermo Iriste , 
Si en el principio consistc 
La mayor dificullad? 
Animo imposiblos vcnza; 
Que si os cl comenzar 
La mitad del n(»gociar, 
Lo mas liace el (iue comionza. 
{Saca Don Rodrigo recado de escribir.) 

DON RODRIGO. 

Aqui está lo necesario 
Para escribir. 

COXDESA. 

La opinion 
Que de vuestra discreciou 
Tuve siempre, socretario, 
Me obliga ¿ fíar de vos 
Cosas de honor y recato, 

Y lo que aquí vois quo trato, 
Querria quc entre los dos 

Sc quedase. 

DON RODRIGO. 

Por mi parte 
Seguro el secrolo ost* 

CONDKSA. 

El Conde ha venido ya, 
EI Duque á casarme partc. 
El deseo y la ocasion 
Ahoraofirccculugar, 



DON RODRIGO. 

El íin cspero. 

COKDESA. 

Un papel escribir quiero 
Por vos, á quicn quiero bien. 

D02I RODRIGO. 

¿No es al Conde? 

CONDESA. 

Es, y noes. 

DON RODRIGO. 

¿Es y no es, gran scñora? 

COXDESA. 

Sí, porqufi no os conde ahora; 
Pero scrálo despucs. 

DON RODRI(;0. 

No entiendo esa enima yo. 

CONDESA. 

EI papel os la dirá. 

DOX RODRIGO. (Ap.) 

¡Gelos! eslo ¿(jué scrá? 

CONDESA. 

Comenzad. 

D0>' RODRIGO. 

Si os escribió 
Vuostro hormano , cl (Uiqae Arnesto, 
Quo por csposo ailmitais 
Al Conde , ¿dc qm'í dudais? 
CUNDKSA. {.\p.) 

¡ Que aun no me cnticnda con esto ! 
¡ Hay dcsvcntura mayor ! 

DON RODRIGO. 

«¿Es y no os?» ¡ Quc conlrario 
Mododchablur! 

CONDESA. 

Sccrolario, 
No os nara bobos amor. 
Poco (lcspuntais do agudo. 

DON RODRIGQ. 

Indignos merocimiontos 
Aoobardan ponsamicntos. 
¡ Dichoso el Cundc , quo pudo 
Llamarse, desde que viuo, 
Esposo vuestro ! 

CONDESA. 

¿Esloya? 

DON RODRIGO. 

Poco ménos. 

CO>'DE&.\. 

De aquí allá 
Ilay mil lcguas dc caiuino. 

DON RODRIGO. 

¿Luego no le amais? 

GONDESA. 

Yo sí. 

DON RODRIGO. 

¿Pues cpié leguas puode haber? 

CONDESA. 

¿Qué quereis? ¿No pucdc ser 
Qiie Diosloestorbe? 

DON RODRIGO. 

Es asi. 

CONDESA. 

Pues no pierda 1a esperanza 
El que la pucde tcncr. 

HOy RODRIGO. 

(.\p. ¡Válgate Dios por mujer, 
Por amor y \tov mudanza ! ) 

Scnora 

CONDESA. (Ap.) 

Aqui se declara. 

DON RODRIGO. 

¿Tendria algun fuudameulo 



M¡ atrevídopensamientOf 

Si viéndds , imaginara 

Que al Conde soy preferído? 

CONDESA. 

;Vos! ¿Tan galan os pintais? 
Arrogante y necio andais. 
Sois un bárbaro atrevido. 

DON ROORIGO. 

(Ap. ¡Oh, nmicayo hubiera hablado!) 
Suplicos me perdoneis. 

CONDESA. 

Escribid; que biensabeis 

Lo que há que e.stais perdonado, 
Y en lo quo os estimo y nrecMK 
{Ap. liombre (lue ha dúuado ya 
Que le (|uicro nicn , sorá 
Si me pierde , un grandc necio.) 

DON RODRIGO. {Ap.) 

Entre miedos yesporanzas, 
Me traois, amor sutil, 
Puesta mi vida en el (il 
Dostas dudusas balanzas. 
¿ Qué pensais haccr dc mí? 
¿Tuvo mas dudas Toseo 
En su intrincado rodeo? 

CONDESA. 

¿No escribis? 

DON RODRIGO. 

Señora , si. 

C0NDE3A. {Díctando.) 
Mi bien... 

DON RODRIGO. 

¡ Seüora ! 

CUNDKSA. 

NoosUamo, 
Sino digo que escribais 
Mi bien. 

DON RODRUM). {Escribiendo,) 
Tierna comenzais. 
coNDESA. {Diciando.) 
Con lan grande extrcmo os amo.... 

DON RODRiGo. {Escribiendo.) 
Os amo. 

CONDESA. 

¿A quién amais vos? 

DON RODRIGO. 

Os amo he puesto , sefiora. 

CONDESA. 

¿Ami? 

DON RODRIGO. 

Yo repito ahora 
Lo que he escrito : amique , i)or Dios, 
Que si haceis los fijos jueces , 
EUos dirán mi delito. 

CONDESA. 

Poned 08 amo. 

DON RODRIGO. 

Ya lie escrito... 
CONDESA. {Dictando.) 
Os amo yo. 

DON RODRIGO. 

¿Tantas veces? 

CONDESA. 

¿Qué sc os da á vos que soan tantas? 

DON RODRIGO. (Ap.) 

Entre esperanzas, dcsvolos, 
Tantas dudas, tantos cclos, 
Ciego amor, ¿por qué me encantas? 

coNDESA. (Dictando.) 
Que por vor s¡ me amais vos , 
Dan(ío á mis cnidados tin , 
A las doce en cl jardin 
Seré vuestra esposa. Adios. 

DON RODRIGO. 

Escrito cstá ya. 



(Vase.) 



COXDESA. 

Eltercero, 
Oton , habeis vos dc sor. 

DÜN RCDRIGO. 

\ Dichoso quicii mereccr 
Pudo tauto , que es prímero ! 

COKDESA. 

Cerralde. Bien está asi. 

Y darciselc... ¿Enlendeis^..? 

DON RODRIGO. 

Si , señora. 

CONDESA. 

A quien sabeis 
Que me quicrc inas quc á si. 

E8GENA XV. 

JiOTi RODRIGO. 

«¡ A quien sabcis que me quicrc 
Mas que á si I » Lui'yo soy yo. 
!»<'ro ;. por (ju»'* mi' isrribió , 
Sí á mi on su amor nii' preüere? 
¿No mc hablara, si es que nmcre 
Del lual <iuc mucro? Mas vciiza 
L-n pa|M;l , pucs tiue comii'uza 
A ser dc mi amor la suma, 
1-íuviuc cu los noblcs, la plmna 
Ks lciigua dc lavci-giicnza. 
Pero no scrá ¡ ay dc mi í 
Si.io ci (iondc á quicu csi ríbc ; 
Quc si por amaria viye, 
Aiuarála mus qu(! á sí. 
Pcro ¿cómo scrá asi? 
Si aguarda al Duqucsu hermano, 
Solo para dar la mano 
Al Condc, ¡cielo! ¿á qué liu, 
Llamándole á su jardin , 
Quicrc hacer su amor liviano? 
Por ella cl Coüde ha venido ; 
Qmí h; quicrc ha confesado ; 

Y querra, pucs lué el Uamado, 
Hacerlc hoy el líscomdo. 
Pero si fucra qucrido , 
Prcfsuntada , rcspondicra 

Quc le amaba, y no dijcra 
Auucl es y no es dudoso. 
; líay mar mas tcmnesliioso 
Con mas confusa ribera? 
No cs i)0sible, ni imagino, 
Quc á Casimiro escrilo ha , 
l>ucs dijo que de aqui allá 
llav mil lc}íuas dc camiiio. 
:i>ucs (pic! ¿diré (pic soy dino 
\)v. «ozalla yo? ¡ Ay dc mi! 
Quc aqui la scntcncia oí 
J)c mi arrogaule interes. 
Dccidinc, cielos, ¿quicn es 
Quicn la quicre mas que á si? 

E8GENA XVI. 

CASlMmO,FLORO.— DONRODRIGO. 
FLORO. (Hablando con el Conde aparte.) 
Atnií cstíi Oton; pcro mira 
Primero lo que has de habiar. 

CASIXIRO. 

Ko hay que advertir ui mirar; 
Que no ticnc ojos la ira. 

DON RODRIGO. (Ap.) 

El Condc ha vcnido aqui : 
Dec¡d,oscuropapcl, 
iSois para mi ó para él? 
¿Quién la quiere mas que á si? 

CASIMIRO. 

Oton 

DOIf RODRIGO. 

Gran señor 

CASIMIRO. 

En vos 



£L CASTiGO DEL PENSÉQUE. 

Sé yo que tuvemi testigo, 
Cierta nochc (luc coimií^o 
Fué piadoso cl cicgo dios , 
Dc ia mucha voluntad 
Con quc, cstando auscute yo, 
A ini amor iavor(>ció 
La Condesa. 

DON RODRIGO. 

Asi cs vcrdad. 

CASIMIRO. 

¿Eilanooslodijo? 

DO^ RODRIGO. 
Sí. 
CASIMIRO. 

Tambien habrcis visto, Otou, 
De mi lar^a prctcnsion 
Que la quiero mas que á mi. 

DON RODRIGO. 

Si mas que á vos la ciucrcis, 

Auiique mi mal solicito, 

A vos vicue ei sobrc cscrito... 

CASIMIRO. 

Esto mcjor lo sabcis 

Que yo , pucs (|uc lo coniicsa 

Diana. 

DO:^ RODRIGO. 

Digo que si. 
Quicn la quierc mas que á si , 
Sois vos , y ansi la Condcsa 
Os escril)e cste papel. 

CASIMIRO. 

¿Para mi? 

DON RODRIGO. 

¡ Pluguicra á Díos 
Que Do fuera para vos ! 

CASIMIRO. 

(Ap. Engafióme Pinabcl.) 
¿Que es de la Condcsa? 

DOK RODRIGO. 

Sí; 
Mandóme que lc cscribiesc , 

Y que yo mismo le dicse 

A qiiicn la ama nias quc á si. 

Y pues vos vciiis por ('*l , 

Y esas señas mc habcis dado , 
Vos, Conde, sois cl liamado. 
Gozad dichoso cl papcl. 

(Üásele y se aparta del Coude.) 

CASIMIRO. (Ap.) 

¿Quc ois, confusos dcscos? 

DO!>í RODRIGO. 

¡ Ay de quicn se ha dc matar, 
S¡ el Conde llcga á gozar 
La gloria de sus cmplcos ! 

CASIMIRO. 

Floro , mira si cstoy loco. 

FLORO. 

De cólera y sin razon 
Lo estabas poco liá. 

CASIMIRO. 

Pcrdon 
Le pido. En tiempo tan poco, 
¿Tau premio mi amor rccibc? 

FLORO. 

Aun no has llcgado á saber 
Lo que dice. 

CASIMIRO. 

Quicro ver 
Lo que mi Condcsa escribe. 

(Ue para $í. 

DON RODRIGO. (Ap.) 

Si no sois, Clavcla, vos 
Saludable contraycrba 
Contra la ponzoriá accrba 
De estas (iesdichas, |H)r Dios 
Quc mucro infcliccmcntc. 



87 



ií 



CAsiMiRO. yAeabaiido de leer.) 

Dando á mis cuidados fín, 

A las doce en eljardin, 

Seré vuestra esposa. Miente 

Qui(Mi dice quc la mi^er 

Ks liviaua , cs inconstante ; 

Quc es broncc, mámioi, aiamante, 

Y mas i¡i*me vicne á ser. 

Diaua es la discrccion, 

La hermosura , la nobleza , 

La gracia y la gcntileza, 

Ei (Jonaire, la sazon 

FLORO. 

Scñor, basta. 

CASIMIRO. 

Oton h>al, 
M¡ Estado es tuvo dcsde hoy ; 
Tú cn?s cl ConJc, yo soy 
Mucho mciios quc tu igual. 

Damc los brazos, los pi(?s 

Pcro todo aqucsto cs poco. 
Dame 

FLORO. 

Scñor, ¿estásloco? 

CASIMIRO. 

No lo he de estar ? ¿iio lo ves? 
egó mi vcntura al lin. 
Yen ; que ei amor mc da príesa. 

FLORO. 

¿Dónde? 

CASIMIRO. 

A ver ámi Condesa, 
Quc me aguarda cu d járíiin. 
(Yanse Casimiro y tloro.) 

ESGENA XVII. 

DON RODRIGO. 

¡Ciclos! ¿á vcr su Condesa 
Que lc aguarda cn cl jardin? 
¿Quc la ha dc gozar, cn íin, 
Auiuiuc la adoro, y mc pcsa? 
¿Quc tauto bicn intei'csa 
Por la lctra de uh pap(>ly 
Quc I(»vü su dicha cn (íl , 
Estaiuío m¡ sucrtc (»n duda 
Nunca cl Condc á vcrla acuda, 
Si cl Coiidc iio cs ducüo dél. 
Si vícue (»1 Duípic mafiaiia, 
¿Qu('» prisa, ciclos, cs esla? 
N'ccio ln* sido; 1)0 hay respucsla, 
Ponjuc ;i 110 (lucrcr l)¡ana 
Que yo la ocaslou gozara, 

V pi papcl para mí fu(»ra, 
Por su maiio lc cscr¡b¡(»ra, 

Y coii otro Ic cnv¡ara. 

El Condc ha dc ¡r á las doce, 
Como el papcl lo advlrtió; 
Anticiparcme yo 
Luego, ponpiíí no la goce, 
morírc s¡ mc cngaño 
En sabcr (luc soy (lucrído. 
Amor, va (pic nccio hc s¡do, 
Suclde )a iiidustría cstc daño. 

ESGENA XVUI. 

CHINCHILLA.— DON RODRIGO. 

CniNCHILLA. 

En todo este santo dia 
No te he vislo. 

DON RODRIGO. 

Ni podrás 
Agora. 

CHITÍCUILLA. 

Pues ¿dóndc vas? 

DOTI RODRIGO. 

¡ Ayuda , prcsteza mia ! — 
Aguárdame eii cl tcrrero 



88 

CniNCIIILLA. 

Tres dias há qae uo ceoas 
Ni comes. 

DON BODRIGO. 

Maujar de penas 
Es solo el quc busco y (luiero. 

CUINCUILLA. 

¡Anda bueno el dios niaclnn! 
¿Dónde ¥as con tanta priesa? 

D0?( ROURIÜO. 

Voy 

Cni>'CiULLA. 

iVas ? 

DOX RODRIGO. 

A v«'r m¡ Condosa 
Que me aguarda cn el jardiu. {Vase.) 

CHINGIIILLA. 

El se fué á mu<lur vcstido, 

Y yo nuí habré do (lucdar, 
Como suclo, á rejKisar 
Cuentas d(> lo ((uo ho. b(>l)ido. 

1 Válgate ('I (liablo, cl tcrrcro, 

Lo quo das on pi^rscjiuinníf ! 

Pues ¿si tengo de dorniiriní»? 

Pues si chcro, pues uo chcro. {Vase.) 

VisU exterior dcl jnrdin de la Condesa.— Noclie 

ESGENA XK. 
CASIMmO, FLOUO 

CASIMIRO. 

¿No son las docc? 

FLORO. 

¿Las cuántas? 
Ni las diez. 

CASISIIRO. 

Quiun aina, cucnte 
Horas, amor, do rclojcs 
Que cuestun caro si luicnten. 
Sabes tú (¡ue la (ioiidcsa, 
Con vor (pic su hcrinano vicue 
Con tauta pi'icsaá casanno, 
lln dia espcrar no pucdc, 

Y que esta noclic nic niaiida 
La venga á vcr, ¡y lii (piicnjs 
Que aguardo la licnia yo 

üe un rohíj, ponpic sc hiole, 

Y por no dar, iio rcciba 

Mi amor cl prcmio (pu» licno 
Tan ciorto! l^a ililijíciicia 
Siempre gana y iiuiica i»icrdo. 

FLOItO. 

En fin, ¿á entrar to disiiones? 

CASIMIKO. 

A entrar me dispoiiL»o. Véte. 

FI.OUO. 

¿Quieres que te aj^uardo a{¡uí? 

CASIMiitO. 

No, porque si pasa gciito, 
Darás lu¿ar á malicias. 

FLOUO. 

Goicte el amor, si pucde 

Un ciego guiar á otro. {Vase,) 

ESGENA XX. 

CniNCHlLI.^V.— CASIMIUO. 

CHiNCHii.uv. {Áp. al saiir.) 
BIi señor sin duda os csic. 

CAsniiiio. 
AUí está la C4^rca baja : 
Trcpando por los laiirdis 
Que cstán pc^^ados al iiiuro , 
Podré sailai' l'acilnicnic. ¡ 

CII1N('.I1I1.I.A. ' 

(Con recato al Conde , desde léjos.) \ 
\ Ah , seúur ! ¿ uo mc cuuoccs ? ' 



COM£DUb £SGOGiDAS DE TIRSO DE UOLINA. 



cASixiRO. {Sin oir á ChinchÜla,) 
Noche propicia y alegre, 
No salga en uu año el sol 
En los orazos de su oricnte, 
Porque iii nii amor ostorbe , 
Ni mi silencio dospierte. 
¡ Dulco esposa ! ¿que en tus brazos 
Antes de mi hora he de verme? {Vase.) 

CIiiNCHILLA. 

¡ Ab , señor ! senor ! — Zampóse. 
Si la Condcsa lo quiere, 

Y entra á gozalla , no dudo 

Que Don Uodrigo ha dc hacerme, 
hn casándoso coii clla , 
Arehibodcgucro sicmpre, 

Y de Lucrocia, Tar^iuino. 

ESGENA XXI. 

DON RODUI(;0.— CIIIXCIIILLA. 
D0>' RODRiGo. {Sin ver á ChinchiUa.) 

Si era para mi cl billote 

Y nocio al Coudo le dí , 
Goce su amor cn papcles, 

Y yo por obra advoitido, 
Mi'^cortcdad iiccia (Mimionde. 
Dos horas áiitcs dcl plazo 
Vcngü ; y si Diaiia duorme , 
fQue con amor uo cs posible) 
Mis suspiros la despiorteii. 
Vos, jardin, babeis de ser 
Tálamo amoroso y vorde 

De mis dichas. Subir quiero. 

CUIXCHILLA. {Ap.) 

Hácia mi un gigante viene. 

¡ Válgame Dios ! ¡ Que liaya santos 

Abogados de ios dientcs, 

l)e las tripas, de la ijada, 

Do las bulias y la poste , 

Y no haya saiito abogado 

Del mieáo que iin hombre tieoe ! 
Pcro no hay saiito cobarde ; 
Que quieu se salva os valiente. 

OON RODRIGO. 

¡Ilola! ¿Quién va? 

CHINCHILLA. {Ap.) 

Ya nie ha visto. 

DON RODRIGO. 

¿Quiénsois? ¡Ilola! 

CHINCHILLA. 

Quicn quisiere , 
Porque á los hombrcs de i)«'ga 
Cualquier nombro Ics convicue. 

DO.N RODIUGO. 

¿Sois seüor, ó sois criado? 

CIUNCHILLA. 

Criado he sido trcs voccs : 
l'na de Dios ; dc nii madre 
Olra, (pie me dió su h'clui ; 

Y otra ((pie nuiica lo liicra) 
Do mi amo quc a(pií mo tione, 
Miéutras se calicuta (ú , 
Como cantimplora en niove. 

DON RODRIGO. 

¿EsChinchiIla? 

CIIiNCHILIJi. 

¿Es Don Uodiigo? 

D0>' RODRIGO. 

¡ Dorracho ! 

CHIXCHiLIJ^. 

¿Tau pHíslo vuelv(\s? 
Corlos futTOu los oücios ; 
Ainaute eres diligcuto. 
Pcro puos tan prcsto sales, 
Algo Iia habido. ¿Qik' hay? ¿qué tienes? 
¿iioutc seutido cu pulacio^ 



la Yiada no te qalere? 

DOi^V RODRIGO. 

¿Estás borracho? ¿Qué dices, 
Que tantas cosas revuelves 
Cuas con otras? 

CHI^CUILLA. 

¿Qué digo? 
¡ Bueno será que lo niegucs ! 
¿No acabas de entrar anora^ 
Por entre aquollos laureles, 
Al jardiu de la Condesa? 

DO?i RODRIGO. 

¿Yo? 

CHINCHILLA. 

No, sino el mequetrefe. 
¿Pidote yo la alcabala? 
¿Vengo por los alquiloros , 
Que me niegas lo c|ue he visto 
Por estos ojos ó ojetes? 

DON RODRIGO. 

¿Hombre hay dentro del jardin? 

CHINCIULLA. 

Hombre y tan hombre , que viene 
A mostrar (jue es para hombre. 

DON RODRIGO. 

¡ Ay cielos ! el Conde es este. 
¿Tu le viste entrar? 

CHRSXHILLA. 

Yo mismo, 
No há un cuarto de hora, y dejéle 
Porqne pensé que eras tú. 

DO.N RODRIGO. 

¡Oh celos! ¡Oh amor aleve! 
Yo tengo la culpa, yo, 

Y pues la tengo, uo quede, 
Vida en mí taii desdichada. 
Mas vale darme la muerte. 

CHINCniLLA. 

¿Tenemos ya carambola? 

DO.N RODRIGO. 

¡ Que yo al Conde el papel diese 
Que era para mí ! ¡ Mal liaya 
Quien ama , y la ocasion pierde ! 

(A gritos.) 
¡Ah del parque! ah de palacio! 
¡ Ah del jardm ¡ ¡ Hola ! Geute , 
Jardüieros 

CHmCHILLA. 

No dés voces. 

DON RODRIGO. 

¡ Pues qué! ¿quieres que revienle? 
Dójame, pues por mí causa 
Pordi la ocasion alegre 
De mis dichas, que dé alivio 
A mis ansias desta suerte. 
Arboles, ¿no veis vosotros 
Por los ojos de hojas vordes, 
Que mi amor se llama á engaño? 
Si el Conde eutró, doteneidc. 
Flores, volveos espiuas; 
Así nunca el mayo fCTtil 
Do los brazos dé Amaltea 
Vuestros valies frescos deje. 
Creced, arroyuelos claros, 
Haced mares vuestras fuentes, 
Para que el Conde no pase, 

Y si pasare, se anegue. 

Pero todos diréis y justamente, [pierde. 
Que muera el que una vez la ocasioa 
Yo la perdí, yo el ignoraute he sido ; 
Solo puedo quojarme de mi mismo. 

CillNCiULLA. 

Aquí nos han de matar, 
Si das voces , iuiprudente. 
Las i>uertas abren del parque ; 
Por ellas sale gran gentc : 
('asimiro y la Condesa , 
Euluzuudo maaos, vieuea 



Oyeiido de sus vasallos 
Venturosos parabienes. 

DON RODRIGO. 

Para mf son paramales. 

¡ Ay celos ! ay rabia ! ay muerte ! 

V ¡ ay de mi ! que ya uo hay 
Industria que me remedie. 

ESGEIf A XXn. 

LIBERIO, PINABEL, GLAVELA, LU- 
CRECIA, CASIMiRO T LACONDE- 
SA, de ias manos; acompañavie^to. 
— DOiN RODRIGO, CHINCHILLA. 

COHDBSA. 

Lo que os escribiú mi amor, 
rEn 10 dcl mucbo que os tiene, 
Gonde y seíior, vuestra esposa 
Fuó acelerado accidciite ; 
Que sin coiisuliar al alnia 
Los descos , iuipacieiites 
De espcrar tcrniiiios largos , 
Juzgan siglos lioras breves. 
Has no es razon (pie cii sccreto 
Vuestra iirmeza se prcmic, 
Guando eu núbiico dosca 
Esta ciudaa que celcbre 
El amor entre los dos , 
Los dcscos exccleutes 
De Casimiro y Diana, 
Que el alma y mano os ofrece. 
Por eso dcsde cl jardiu , 
Donde amor, que nuiica duerme 
Gogiéndüs en el , Iia sido 
Hoy cazador diligcntc, 
Os traslado á mi palacio, 
Para que como nicrece 
Vuestra constancia , Himcneo 
Goyundas de anior nos ecbe. 

CASIMIRO. 

¡ Venturosas dilacioncs , 

Que, cn iin, dulcc csposa, tienen 

Tau apacible remate ! 

Y yo ¡diclioso mil veces, 
Que esta mano be mcrccido ! 

COKDKSA. 

[Ap. Puos el ciclo asi lo quiere, 
Loco amor, salid dcl alnia.) [tiene 
¡Oton! ^a()ui eslais? {Ap. conél, Quien 
Entendinnento tan corto, 
Que para corto sc quede.) 

D07( RODRIGO. 

Siempre bablastes por enígmas. 

CONDKSA. 

Siempre el cuerdo las entiende. 
¡ El papcl distes al Conde ! 
¡ Agudeza fué prudente ! 

DOIf RODRKk). 

Pensé (]ue era para él. 



EL GASTIGO DEL PENSEQUE. 

CONDESA. 

¿Hombre érades áe penséquef 

(A Casimiro.) 
Vamos, venid, Gonde mio. 

DON RODRKK). (Ap, con lu Condesa,) 
¿Aqueste pago merece 
Mi amor? 

CONDESA. 

Asi se castigan 
Necedades de un penséque, 

CHiNCHiLLA. (Ap. con su omo.) 

¿Penséque ibas á decir 
Abora? 

DON RODRIGO. 

Dcjame. ¿Quieres 
Que me mate ? 

CHINCHILLA. 

¿Tú no sabes 
La descendencia y parientes 
Del penséque, que en cl mundo 
Tantos menti^calos ticiie , 
Dando picnsos de ccbada? 
Que es bicu que á penséques piensen. 

CONDESA. 

Ya , Conde y señor , que sois 
Mi esposo, y el Duque viene 
A celebrar nuestras bodas, 
Quiero, priinero quc liegue, 
Hacer con vuestra licencia^ 
Otras segundas que alegrcn 
Las vuestras. 

CASIMIRO. 

Yucstra bermosura 
Lo que mas gustarc ordene. 

GONDESA. 

Glavela se ha de casar 

Con quien sé yo quc la cpiiere 

Desde que á esta tierra vino. 

PINABEL. 

Yo, gran señora, soy ese. 

COXDESA. 

No es siQo este cabalicro. 

{Por Don Rodrigo.) 
Los dos desposarse pueden. 

LIBERIO. 

¿Gon mi hijo? 

CLAVELA. 

¿Cnn ini hcrmano? 
{Ap, ¡ Ojalá nunca lo fuese ! ) 

CONDESA. 

No es Oton, como pcusais 
Todos , el cíuc veis prcseute. 

CLAVELA. 

¿Pues ? (i) 

(I) iPuet quiéoT 



C0RDE8A. 

DonRodrigoGiroD; 
Que el verdadero Oton viene 
En servicio de mi hermano, 
Y es quien por él intercede. 

LIBERIO. 

Clavela, si esto es asi, 

Por vuestro esposo se quede ; 

Que de hijo á yemo va poco. 

CLAVELA. 

La mano le doy mil veces. 

D02f RODRIGO. 

Yo á vos con clla mi vida , 
Pues por vos á cobrar vuelve 
EI sosiego que pcrdió. 

PINABEL. 

Pues ¿este pago merecen 
Mis servicios, gran scñora? 

CONDESA. 

Para que en parte se premien, 
Mi prima Laura será 
Vuestra esposa. 

PINABEL. 

Ya no puede 
Osar queiarse mi agravio, 
Pues me baceis vuestro pariente. 

DOlf RODRIGO. 

Yo he de partirme á Gastilla 
Con mi esposa 

CONDESA. 

Sois prudente. 

DON RODRIGO. 

Por no tener á mis ojos 
El castigo del penséque, 

COIIDESA. 

Diez mil ducados os doy. 

CHINCHILLA. 

¿Yámí? 

CONDESA. 

Dos mil. 

CmNCHILLA. 

Dios te deje 
Llegar á ver choznos viejos.— 
Señora Lucrccia, Ilegue, 
Y déme csa mano. 

CASIMIRO. 

Vamos , 
Primero que en Momblan entre 
Hoy el Duque, á recibiile. 

DON RODRIGO. 

El cuerdo amante escarmiente 
En mi, y goce la ocasion ; 
Porqué al que cual yo la pierde , 
Le cabrá parte conmigo 
Del CasHgo del Penséque, 



QÜIEN CALLA, OTORGA. 

SECONDA PARTE DEL CASTIGO DEL PENSEQÜE. 



AURORA, marquesa. 
NAUCISA , *// hermana. 
DON RODRIGO GIRON. 
CARLOS , conde. 



PERSONAS 

ASCANIO , marques, 
CHlNCHlLLA,/aca2^o. 
BRIANDA, dueña. 
TEODORO , caballero. 



SIRENA. . < |.„^^. 
ARMINDA. }^«'"«- 

DUS CRIADOS. 
ACOMPAKAMIENTO. 



La escena es en Saluzo. 



ACTO PRIMERO. 



Jardin del palacio de la Marqueta, el caal llnda 
uon el campo. 

ESGENA PRIHIERA. 

AURORA, NARCISA, BRIANDA. 

AURORA. 

; Qué necio y qué porfiado ! 

KARCISA. 

Por fuprza ha dc ser lo uno 
Si es lo otro. 

AURORA. 

¿ llay tal enfado ? 
i Hola ! no entre a(|ui niuguuo ; 
l]slé esc jardiii cerrado. 
Salid vos tainbitMi afucra ; 
Guardá la puorta. 

UHIA>'DA. 

j Portrra 
S¡(»ndo dueña ! ¿Hacerme (luiso 
Anj;el deste paraiso ? 
Iji mi nioccdad sí fuera ; 
IVro ; cuando dan dospojos 
Al tiempo, que iio resislo , 
Mis años, y mis onojos....! 
Hasta agofa , ¿ ciuit^n iia visto 
Angpl con tocas y antojos? (Vase.) 

ESGENA n. 
AURORA, NARCISA. 

AURORA. 

¿Qué es 1o que Cárlos pretende 
Cou tanta embajada, hermana ? 

KARCISA. 

Kscrihiendo se sustjendc 
De amor la llama tirana , 
Quü en él tu memoria encicndc. 
MitMitras no te vtí te escribe , 

Y eu res|)uestas que rec¡l)e , 
Apoya ausencias crueles; 
Que'la esi)eran/.a , en papeles 
Tal vez, como joya vive ; 

Y üado en el coiicierto 

Y palabra que le dió 

Mi padre , tiene por cierto 
Ser tuesposo. 

AL'RORA. 

Ya muri(') 
Mi padrc , y con é\ se ha muerto 
Cualquier derecho y accion 
Que alegue en la pretension 
Dc mi amor; pu(>s si ledi 
Esperanzas con o\ sf , 
Yué mas por obligaciou 



De una forzada opinion , 
Que por gusto y voluntad. 

NARCISA. 

Contra tí das la senteucia. 

AURORA. 

¿ Por cpié si mi libertad 
Queda libre, con la herencia 
De este marquesado absuelta? 

XARCISA. 

Nunca la palabra suelta 
Quien estima su valor. 

AURORA. 

Dísela como menor ; 

Libre soy, v cstoy rosuelta 

A no cuuipíirla ; esto es cicrto. 

Déjame, heruiana, gozar 

De mi luisnia , pues sc ha muerto 

Mi padre ; (lue uo he de hallar 

En medio (lel golfo el puerto. 

No cautives mi cuidado 

Dese modo ; que no es justo 

Uue intente el Coude, pesado, 

Oprimir leyes del giislo , 

Por sola razou de Estado. 

La voluntad ha de hacer 

Esta eleccion ; que á no ser 

Ella la casamentera , 

La cruz que hace anior lijera , 

De plomo , harámc caer. 

NARCISA. 

¿Tan mal el Conde te está , 
Mancebo , galan, discreto , 

Y que en Borgoña podrá, 
Si llega su amor (1) á efeto 
(Quc si eres cu(>rda, sí hará), 
Cou este Estado y el suyo, 
Casi un reino hacíer? 

AURORA. 

Concluyo 
Que en mf imposibles comiiiista. 
Amor entra por la vista , 
No |)or el abono tuyo. 
No le he visto , y así trato 
No ser conmigo'cruel , 
S¡ nii hlK*rla(l maltrato. 

NARCISA. 

Ya sustituyc por él 
Este gallardo retrato. 

AURORA. 

Pinturas encarecidas, 

Y verdades, imagino 
Que vieneu á scr, oidas, 
Como nuevas de ('ainiiio , 
Meiitirosas ó a.riadidas. 
Pintar y escribir cs ciencia 

(I) Jít pone la eiHriuu f|ue sfguimos : ai Tplle¿ 
In eftcrilim aii, t;uiso ilci-ir: el ruego dc mi amur, 
dcl cariúo '{nc le Ii-íií;». 



De adular con elocueocia ; 
Porque en materia de amores, 
Los poetas y pintores 
Tieneu de menlir liccncia. 
¡ Bueno es que al pintor [lagase 
Retrato el Conde , que fuesc 
Bastante á que nic obligase , 

Y que al piiiccl pcrmitiese 
Que sus faltas rctratase ! 
Yo á lo uKÍuos 110 lo crcü , 
Ni piciiso dar fe al traslado, 
S¡ cl orlginal no veo; 

Quc es retralo csle pagado, 

Y uo puede veuir feo. 

KARCISA. 

Ya yo s<í que el ñiteres 
Hace , cuando Apcles es , 
Por ser su pincel de oro , 
l)e uii PoIif(^mo uu Mcdoro ; 
Mas cuando crédito dés 
A la faina , (iiie acrccieiita 
IM Coiide alabanzas sumas , 
Yo sé que estarás contcuta. 

AURORA. 

Es la fama toda plumas , 
i Y no quieres tú que mienta ! 
¿De plumas'no es el pincel? 
Luego mentiras me ofrccc. 

NARCISA. 

Milagros me cuentau dél. 

AURORA. 

Si á ti tan bfen te parec(; , 
Cásate, hermana, con él. 

KARCISA. 

Si fuera marquesa yo 

AURORA. 

;, Luego solo en eso estriba 
Tu voluntad? 

NARCISA. 

¿Por qué no? 
Lo mas á lo ménos priva. 

AURORA. 

Heredera te dejó 

De sus tcsoros mi padre ; 

Y del dote d(.' mi madre , 
Joyas , r¡quezas y bienes, 
Tauta hacicnda a tener vienes , 
Quc como el Conde te cuadre, 
Te igualas casi á mi estado. 

NARCISA. 

No es bien, siciido yo menor, 
Casarme ántes, ni le ha dado 
AI Conde pcna mi amor : 
Sola tú le das cuidado. 

AURORA. 

Pucs aunque asi dé\ \e avisa, 
No mc cncarezcas sus ({uejas, 



Kl me cases tan aprisa ; 

Que ese oficio es de muy viejas, 

Y tú eres niña, Narcisa. 
Ayer dejamos el iuto 

Gou que el patcrnal tributo 
Pagamos ai iiu dcl año ; 
Goccnios , pasado el daño , 
De la iibertad el fruto. 
Ksto de casarse, iiermana , 
Ila de tener ocasion ; 
No como fruta temprana , 

8ue co^da siu sazon , 
sale iusipida ó vaua. 
luagiSA. 

Muy alegórica estás. 
No Vatcmos desto mas. 
El (^onde sufra y perdone , 
Hasta que amor te sazoiic ; 
Quc agura ni aun tiojas das. 

AUROUA. 

Nudemos pláticu , liermana , 

Y no te acuerdcs mas dól. 
Di qué le escribe Diana , 
Gondesa de Oberisel. 

KARCISA. 

Es la hermosura alemana. — 
A un Don Rodrigo Giron , 
E!^pañol y cabaliero , 
Me eucomienda. 

AURORA. 

Su opinion 
Le ha dado el lugar primcro 
Enti'C ios de su nacion. 
Lo mismo me pidc á mí , 
Porque tia de venir a<|ní , 

Y dc verle me liolgare ; 
Que ya sus aniores sé. 

KARCISA. 

Cosas notal)lcs oi 
Dese españoi , si es quc son 
' Verdaderas. 

AURORA. 

La Condesa 
Le tuvo tanta aflcion 
Gomo la fama coníiesa ; 

Y á aprovechar la oe.asion , 
Dicen quc de Oberisel 
Fuera Gonde , y de Diaiia 
Esposo. 

NARCISA. 

Para ser él 
Kspañol, nacion (¡ue gaua 
Por alrevida el lanreí 
De Marte , oonio o\ de .\ini»r ; 
Milagro es que tal valor 
Ílaya , por corto , dejado 
Perder tal mujer y Estado. 

AURORA. 

¿Gozóle el Gonde? Mejor. 

(Oyense voces deníro.) 

PRIMeRA voz. 

'Matalde. 

sfxü:«da. 

AI agua se echó. 

TERCERA. 

Disparaldc las pistolas. 

CUARTA. 

Venturas son españolas. 
J^a cerca , leve saltó. 

QUIMA. 

Kl jardin de la Marquesa 
Le lia dado seguro puerto. 

SKXTA. 

¡ Que no le hul)iéramosmiiertu I 
4 Ah mal eumiilida promesa. 



QUIEN GALLA, OTORGA. 
ESGEN A in. 



DON RODRIGO , la espada en la ma- 
uo. — AüHOR A , NARGISA. 

AURORA. 

tQué cs esto? Hombre, ¿dónde vas?— 
lctirate, hcrmana mia. 

KARCISA. 

¿Hay tan notable osadía? 
;,Sabcs acaso que estás 
Eu el jardin , reservado 
Solo á la mar(iuesa Aurora ? 

DON RODRIGO. 

Lo que la ignorancia ignora , 
Mi ventura ha declarado. 
Damas suyas debeis ser , 
Va que las sefioras iio ; 
Y no poco feli/ yo , 
Si la merecicseVer. 

Al'RORA. 

¿Tanto vucstra dieha gana (I) , 
Solo eu ver á la Mar(|iiesa ? 

DON RODRIGO. 

Si, cn verdad. 

AURORA. 

Pues yo soy esa. 

DON RODKIGO. 

A vos me envía Diana. 

AURORA. 

¿Gómo veuis desa suerte? 

DOX RODUIGO. 

Knvidiosos lisoiijeros , 
Tor quitarme el bien de veros , 
ilan (iuerido durme muerte. 
Pero este jardiii (lue eii scr 
Vuestro da clara sefial 
I)e que es iiol)Ie y es leal , 
Me vino á favorecer 
Gontra la pusion violenta 
Qne envidiosa mc pcrsigne , 
I)e (inien para (|ue os ohliguc , 
! Será razon daros ruenia. 
iNaci e:i ilspaíia noble, no dichoso 
! íSi en mis (U»sgracias mi fortuna fundo), 
Dc inadre iluslre y padre gtMicroso 
Hodrigo en nomhre, en sueesioii segnii- 
Mihermano, muvora/gocaudaloso, [do. 
Me forzó á (lue l)useasc por el inuiido 
C.orresnondionto eslaiioá mis intentos, 
Hnveiuio sus escasos alimeiitos. 
Tró(iu(f por Flándes mi fainosa tiern», 
Donde hennanos segnndos no heredados 
Sn vejacion rediineii en la gnerra , 
Si mayoraygos no, siendo solihidos. 
Eiitré\Mi OI>er¡S(»I , en cuya sierra , 
Melr()poli Momblan de sus estados , 
El tribunal de su gobierno elige, 
Gorona inuros y llameneos rige. 
Varios sucesos, (|ue prolijos (U'jo , 
Me dieron á Diana por señora, 
Gondesa suya, de (|uien es bos^iuejo 
V.\ sol (|ue montes ra>a y vallcs dora. 
Con Inlo viu'lo, de eVlsÍal esp(»jo, 
Qne el ('baiio guurih'ce, drl aurora 
Knnilueion herniosu liurecia, 
Noclie á su amor. á sns amantes dia. 
Pnsiiíranie sileiicio su njspelo , 
Si ella misma al parlir no inc mandara 
gue os conlase (Sla hisloria, y el secnfto 
La fíima, en íin mnjer, no profaiiura 



91 

Proseguid vucstrahistoria , Don Rodri* 

[go: 
Pues ella oslomandó, dcci adelante, 
Si no es que en cl succso á que os obligo 
Sois rclator tau corto como amaute. 



DON RODRIGO. 

Serviráme el contalla dc casti^o. [te, 
Peroeulin,venturoso aunque ignoran* 
Diana eiitre confusos pensamientos , 
Me dió favor, si no merecimieutos. 
Pcleaban cn ella justamente 
Vergüenza y aücion : obligaciones 
Dc suestado y viudez la haciau pruden- 
bil deseo animaha persuasiones, [te, 
Va dcsdeñoso lionor, ya aiiior clemente, 
Divisas en rontrarias'opiiiioiics: 
Tal vez neulral, y tal (ieterminada, 
Ñave cra de huracanes asaltada. 
De a(iuestos dos principios tan distantcs, 
Nacio un mixto, á sns causas parecido, 
Que cn mí inlluyó contrariossemejantes, 
Juzgándome ya humild(f, ya atrevido. 
Méritos niños admiré gigantes, 

V gigante valor lloré abatido , 
Nul)e á su sol (lue sus colores viste , 
Si amante , alcgre , s¡ severa, tríste. 
De aquesta suerte amándome en confu- 

V yo en confuso accioiiffs ¡nntando , [so, 
Kslinge, enigmas á ini amor propuso, 
InU'frpretcs deseos despeíiaiido. 
¡ Qué (le veces el alma á ver se puso , 
Por ser vista, en los ojos; y mirando 
Desde ellos ini iiuiuietud y sus enojos , 
li^dipos de la lengna eran m¡s ojos ! 
Jeroglíüco en iiu mi ainor, vivia, 
Atrevido cobarde ; pues si hablaba 
A Díana y su anioragradec¡a, 
Rayos de enojo airada fulndnaba ; 
S¡ ()tra beldad nii pena entreteuia , 
C.elosa atreviniientos casligaba, 
Deletreando en¡gnias ini seiiüdo, 
Mas desdehado , cuando mas <iuerido. 
Vino á Momblan entóiices Gu.simiro , 
Pulatino del Rin, á ser su esposo. 
Si fué llainado ó no, no sé; auiKpic admi- 
Natural en inujer tan caviloso. [ ro 
iW^suelto pues la libertad retiro ; 
Triste , si alegre ; libre , s¡ celoso ; 
Parabienes la doy, y euando pienso 
Qu(; libre esloy, miMleja mas snspenso. 
Plquívocas ra/ones ine responde , 
Gon (|U(; me desespera en la esperan/.a. 
Preguntole s¡ tlenc anioral ('.oiide ; |/.a 
I »ice que sí y (¡ue no. ¿Qn(* ingeiño alran- 
La paradoja (ine esle euos ubseonde? 
qulén vió tal firme/a en tul niuduir/.a? 
Ku lin me llama, y amorosa, e.s(|iiiva, 
Al Gonde nianda (fue un pupel escriba. 
Lo (iiic me nota asieiito , y .sin nombraUe, 
Su b¡en le llama , su espcranza y v¡da , 

V ponpie en ella hit(*nta asegurallc, 
A su jardin de noehe le convida. 
Ilemátala con (»sto, y al eerralh» , 
Me eucarga... (¡Ay ocusloir, por no eii- 

[tend¡da, 
Malograda!) Encargóme (pio le diesc 
A (luiennias ({ueási misnio la qnlsiese. 
Fu('sc con esto : ¡ ved cuál qucdaria 
En tanta confusion nii (Mitendimieiito ! 
<• Si á qnieii la qniere inas (¡ue á si (decia) 
Vieneel i^apel, ni¡ ardienle nensanii'Milo 
Laadoramasqiie elindío al n'vdi^l dia. 



Su secretario me hizo, v en efeto...— Mas ¡ay soherbio y loco alrevimiento! 
()nédese a^iuí . si-fi(u-a ; (iiie repara ! S¡ Cusiniiro la ania, en l;d esliago, 
Suautoridadni¡le?me.a,siosdaavLSo...! Kl recibe el papel, yo el porte pago. » 



.VI'KORA. 

Ya henios sabido lo (pie Diaiia os ipiiso. 

(I) S« lia pu«sti> (•.<ta refloudill:i para supUr 
alguBos vpfsos qu<! faltan aquf, secuu se vc dos» 
pn<>K . rn los cualcs diria A'trora que elU cra la 
oiarqucsa. 



Mil vec(\s le ubro, th'senxuelvo y iiiirti, 
Orrándolc otras tuiilas: ya int'erpretu 
En mi favor mi eingnia; ya susp¡ro, 
De m¡I contraríns niisern siij(!to. 
Celnso en esto llega ('iaKimiro, 
Y direnic: fEspañol, si sois d¡scrcl0| 



9) 



COMEDIAS ESGOGIDAS DE TIRSO DE MOLINA. 



Bien sabels qne en aqaesta noble em- 

ípresa, 
Mas qne á mi mismo quiero á la Gou- 

[desa. 
— Si masqueávoslaamais, Conue, re- 

rpito), 
Cebad en su hermosura el felíz fuego 
De amor ; que eu mí el de celos solicito. » 
£1 papel (¡qué iguorancia!) al Gonde 

[entrego, 
Diciendo: «A vos os llama el solire es- 

[critoj». 
Leyóle, extremos hizo, ofrcció abrazos, 
Daudo á larga esperanza cortos plazos. 
Enlróse en el jardin, y á sus umhrales 
Llíiraha vo ocasion tan mal perdida, 
Cuando fos dos salieron eii iguales 
Lazos, que unieron dos en uua vida. 
Vióme Diana, y aumentó corales, 
No sé si vergonzosa ú ofendida, 
Diciéndome: «¡Klpapel al Conde dlstes! 
Mostrado habeis cuán poco me quisistes. 
— Pensé que el Conde....» dije; y con 

[desprecio 
Mcataja, replicando: «Don Hodrigo, 
¿Uonibre sois de penséquelX^ no os 

[precio 
Gomo hasta aqoí : perdido habeis con- 

[migo. 
Si os disculpals con el penséque necio, 
Sn'vaos vueslro penséque de casligo, 
Y mi amor en elGonde gustos ti-ueque; 
yuií esto m(?rece amdiale áe peméque.» 
A (^asiniiro elige por consorte. 
Iiileulóme casar coii uiia dama [norte; 
Uuc uii ticmpo fué de mi esperanza 
l'rro cclosa (efelos de quien ama), 
i:i casainieuto inipide , y de su corte 
Salir ine maiida , y para \os, madama, 
Estt? pliego os oscrihe en favor niio , 
Tcslijío líe nii loco desvarío. (üáseie.) 
La (lania , (lue mi esposa creyó en vano 
Scr, eii vez de Diana, mi partida 
Culpa Ilorosa, llámame tirano, 
Dífshoiiras ünge, quí^jase ofendida. 
Su persuasion en hn forzó á su hermano 

Sue me asalte con olros, y la vida 
e quiteu, que á esos piés humilde 
« L. . [puesta, 

Su historiaymi desdicha os manifiesta. 

ADRORA. 

La primer vez, Don Rodrígo, 
Que ha perdido la ocasiou 
Con merecido castigo 
Hombre de vuestra nacion, 
Es esta : la oninion sigo 

gue por acá España tiene. 
n mi casa os estaréis, 
Donde una plaza os previene 
La encomienda que traeis 
De mi príma. ¡ Ojala enfrene 
La ausencia \iiestro pesar ! 
Llcgad, Don Rodrigo, á hablar 
A m¡ hermana , intercesora 
Tuestra. 

DON RODRIGO. 

Dadme, gran señora, 
•Esos piés. 

IfARGlSA. 

A restaurar 
Peaas de vuestro suceso 
Id ; que ya dicho lo habia 
La fama. 

DON RODRIGO. 

Los piés os beso. 

IIARCISA. 

Ya Dlana, prima mia, 
Con (]uien nuevo amor profeso , 
Kscrito iios ha á las do6, 
)jitercedi(^ado por vos. 



Por quien sois y por Diana, 
Os hará merced mi hermana. 

DOIf RODRIGO. 

Mü años os guarde Dios. ( Vatue.) 

Stla en el paUcio de U Marquett. 

ESGENA IV. 

GARLOS T TEODORO, de camino. 

CÁRLOS. 

Tanto resistir, Teodoro, 
Aurora, ¿qué puede ser? 
¡ IJn año de padecer, 
Hahiendo dos que la adoro ! 
No es posible (lue uo teuga 
Cautiva la libertad 
En ajena voluntad. 
Ksto me obli^a á que venga 
A hacer yo mismo experiencia 
De mis venturas ó eugaños. 

TEODORO. 

Xo sé que en propios ó extraños, 
Con tener tanta licencia 
La vulgar murmuracion, 
Haya hasta agora notado 
De amante á Aurora , ui dado 
Iiidicios á tu opUiion; 
Antes contra su aspereza 
Murmm*an cuantos la ven 
Que eu ella corra el desden 
Parejas con su belleza. 

CÁRL08. 

Pues ¿porcpié ingrata y severa, 
Mi esperanza desamma? 

TEODORO. 

Porque en mucho mas se estima, 
Señor , lo que mas se espera. 

Y siendo asi, no es acierto 
El que has hecho, eu no querer 
Darle agora á conocer. 

CÁRLOS. 

Yo he de servir encubierto 
A la Marquesa, Teodoro, 

Y averiguar desta suerte 
Si ajeno amor la divierte. 

TEODORO. 

Yendo contra tu decoro, 

Y sirviendo á quien espera 
Aclmitirte por señor, 
Desdices cle tu valor. 

CÁRLOS. 

Mis sospechas considera, 

Y verás cuán cuerdo fuí 
En venir á averiguallas. 

TEODORO. 

Pues ¿no basta á asegurallas, 
Senor, la palabra, dí, 
De Aurora y su padre? 

CÁRLOS. 

Es viento 
La palabra en la mujer. 

TEODORO. 

¿De qué modo lo ha de ser 
Para ti , si el testamento 
Del muerto Marqués dispone 
Que te desposes con ella? 

cArlos. 
¡ Qué bien ! Como eso atropella, 
Teodoro,un Dios le perdone. 
Si no me ama, no iiiU?nto 
Pleitear con su desden ; 
Ni á mi me puede estar bien 
Casarme por testameuto; 
Que el casarmc no es herencia. 

TEODORO. 

£s coocierto eutre los dos. 



GÁRLOS. 

Yo he de saber, vive Dios, 
Por ({ué es tanta resistenda. 
Cánsate ya de cansarme. 
Cartas traigo en mi favor 
De mí Dúsmo. 

TEODORO. 

íExtrañohimior! 

CÁRLOS. 

Agora audiencia ba de danne» 
Que ya las cartas leyó, 

Y su críado he de ser. 

TEODORO. 

¿Pues no te ha de oonocer? 

CÁRLOS. 

Jamas Aurora me vió. 

TEODORO. 

Ta retrato la enviaste. 

CÁRLOS. 

Si la do]r, cual pienso, enojos, 
No habrá pucsto en él los ojos. 

TEODORO. 

¿Y si te ama, y te engañaste? 

CÁRLOS. 

Entónces podré seguro * 

Descubrírme y desmentir 
Sospechas , que han de salir 
Con la verdad que procuro. 

TEODORO. 

Alto; pues que das en eso, 
Sirve a quien has de mandar.-- 
¡ Qué dificil es de hallar 
Sabio ríco, amor con seso* 

ESGEN A V. 

DONRODRIGO, ASCANIO.— GAR- 
LOS, TEODORO. 

ASCAKIO. 

(Hdblando con Don Rodrigo cerca dela 
puerta, y distantes ambos del Conds 
y Teodoro.) 

Dias há que he deseado, 
Scñor Don Rodrigo , veros, 
Ser\iros y couoceros; 
Que la fama que os ha dado 
La que habeis vos conseguido 

Y por Italiaosalaba, 

A estimaros me inclinaba ; 

Y pues ya se me ha cumplido 
Este deseo, desde hoy 

Os ríndo mia voluntad 
Siyeta á vuestra amistad. 

DON RODRIGO. 

Yo solo el dichoso soy, 
Señor secretario; en eso 
Tanto mas interesado, 
Guanto me habeis obligado 
Con la merced que contíeso, 

Y la experiencia hará Uana. 

ASCAMO. 

En una casa virímos, 

Y á una señora servimos, 
Cuya hermosísima hermana, 
Ya que Uego á descubriros 
Secretos...— Mas por agora 
Se quede , que sale Aurora. 
Muctio tiene (¡ue deciros 

El alma. 

ESCENA VI. 

NARCISA, AÜRORA, con una carta. 

— DON RODRIGO, ASCANIO, CAR- 

LOS , TEODORO. 

AÜRORA. 

¿Sois vos por quien 
El coude Gárlos me esaibe? 



GÍlllLOS. I 

Soy, sefiora, el que apercibe 
lln alma... y no dne bien... 

ÍAp. Que mas hablo como amante, 
jue como el que á servir ?iene.) 

ACRORA. 

Turbado estais. 

cAblos. 

¿No conviene 
Que quien tíene al sol delante, 
Oáloménosalaurora, 
No cicgue cuando la vea?— 
Sov quien acertar desea 
A serviros, gran sefiora. 

KARCISA. 

(Hablando aparte con Aurora.) 
Advicrte, iH'rmaiia, que tíeiies 
Al condft Cárlos delaute, 
Al relrato semejante. 

AURORA. [vienes. 

(Ap. á Narcisa. Con mi sospcclia con- 
liisimula a{?ora. ) Kl Condo 
Me escribe en vuoslro favor; 
Y como ha de sor st'ñor 
Desle Eslado, corresponde 
Con lo muclio que le quiero, 
Pues me envia adelanlado 
En vos tan nol)le criado. 

CÁRLOS. 

Mostrar que lo soy espero , 
Agradándüs, gran seíiora. 

ADRORA. 

Dispone mi amor con vos; 
Que sois un alma los dos, 
Segun me avisa; y asora, 
Aunque el casarme dilato, 
Ludovico, he de mostrar 
Con Tos lo que sé estimar 
Sus cosas. 

CÁRLOS. {Ap.) 

No vió el retrato 

Sue la envié , pues ansi 
[e desconoce. 

AüRORA. 

Yo he puesto 
Gasa que á mi gusto cuadre. 
Los cnados de mi padre 
Eran viejos, y molesto 
Su modo de pobemar : 
Con cargos que les he dado 
En lugares desle Eslado, 
Podrán todos dcscansar, 
Y vo renovar olicios. 
Pues ya por mi ruenta tomo 
Vuestro aumenlo, mayordomo 
De mi casa os hago. 

GÁRLOS. 

Indicios 
Dais de la correspoudencia 
Con que paga vueslro amor 
Ei dei Gondé mi sefior. 

AURORA. 

Pnes qae vuestra sufíciencia 
Abona, muy bien se emnlea 
La plaza en vos que os he dado, 
Porque su mayor privado, 
Mayor en mi casa sea. 

CÁRLOS. 

Bésíys los piés. 

AURORA. 

Don Rodrigo, 
Por lo mucho que os estíma 
Dlana, y por ser m¡ ijrima , 
Guyo giisto alabo y sigo, 
Osliago mi maestresala. 

DON R0DRI60. 

Como & serviros acierte, 
Será dichosa la suerte 
Qoe en ese oficio señala^ 



QUIEN CALLA, OTORGA. 
Gran señora , mi venlura. 

AORORA. 

El ofício de triiichar 

Gonsiste en saber buscar, 

Español , la coyunlura. 

Gurioso es, aunquc ordinarío : 

Veré si en provecho vwslro , 

Sois maeslrosala mas diostro, 

Que entendido secrelarío. {\ase.) 

NARCISA. 

Esto es tocar en la hisloria 
De vuestro amor, Don Rodrigo, 

DON RODRIGO. 

No pensé que , en mi castigo , 
Fuera á todos lan nutoria. 

NARCISA. 

jPenséque otra vez decis? 

üejad penséqnes avaros , 

Que os han saliílo nmy caros, 

Si á restaurallüs venis. (Vase.) 

D0>' RODRIGO. (Ap.) 

Basta ; que & todos ofrozco 

.Matcria en que satiricen 

Mi corlodad ; mas no diceii 

Aun lo ménos quo nKTCzco. 

Mi penséque se ha extendido 

Por todo el mundo. 

cÁRLOs. {Hablando aparteconTeodoro.) 

Teodoro, 
Mas sospecho lo que ignoro. 
;Que 110 me haya conocido 
Aurora ! No pongas duda 
De que de mi no se acuerda. 

TEODORO. 

Tu Industria, no sc si cuerda, 
Prosiguo ; qiie con su ayuda 
Podras salir deste abi.'^mo. 

CÁRLOS. 

Yo procuraré saber 

La verdad, pues vengo á ser 

Mayordomo de mí mismo. 

{Vanse Cárlos y Teodoro. ) 

ASCAMO. 

Don Rodrigo, ya el palacio 
Esfora de ios aos os ; 
Yo os vendré á buscar tlespuos ; 
Que os lengo que hal)lar dospacio. 

{Yase.) 

ESGENA VII. 



05 



CHINCHILLA. — DON RODRIGO. 

CHINCmLLA. 

¡ Señor de mi corazon ! 
La priesa quo traigo os tanta, 
De verte , que no nago poco 
En no onlrar en esla saía 
Gonmula, frono y cojin. 
lEs posiblo que to hallas 
Sm Chinchilla on el Piainonte? 
Pon juntas esas dos patas 
En mis labios. 

DOTC RODRIGO. 

¡ Mi Ghinchilla ! 

CHI?(CHILLA. 

Patea aquestas quijadas , 
déjamelas besar. 

DON RODRIGO. 

Presto volviste de España. 

CHi:(CHILLA. 

Si estaba sin tí , ¿qué mucho? 
Al viento merced y gracias, 
Que á la nave en vez de velas , 
Leprestólijerasalas. 
¿A qué venisle á Saluzo , 
Guando entendí que te hallara 
En Momblan , y de Glavela 
Doefio, coD estado y casa? 



DON RODRIGO. 

Gustosson de la Condosa. 

CHINCHIM.A. 

Tiene por nombre Diana , 

Y hasta en las obi>as la iinita, 
Si es que Uoras sus inudaiizas. 
Luego que á Moinblan llogué 

Y supe que en él no eslabas , 
Sin aguardar do Clavela 
Quojas , ni de ainigos cartas 
Fic al camino des(>os , 
La paciencia á las jornadas, 
La iK)lsa á las hosttTÍas , 

Y á dioz postas las lunadas , 
Que vienon cual digan dueñas , 
Por no decir batanadas, 

Y mecidas (sin ser nifio) 
Las tripas y las entrafias. 

DON RODhlGO. 

¿Viste en Madrid á mi hermano? 

CHINCHILLA. 

Tan cercado de mohatras , 
Cargado de protonsiones 

Y eumarañado de trampas , 
Que no le dieron lugar 
Para hablarme dos palabras 

DON RODRIGO. 

¿No te preguntó por mi? 

CHINCHILLA. 

Gasi no. 

DON RODRIGO. 

¿Guálfuélecausa? 

CHINCHILLA. 

Reliquias qne habrán qnedado 
De la pendencia pasada , 

Y el imaginar que iba 
Por tus aiimentos. 

DON RODRIGO. 

Basta. 
Excusa tíene, si debe. 

CHINCHILLA. 

Fnera de que en toda España 
Tu cródilo ostá perdido. 
La culpa tione tu fama ; 
Que el castigo delpenséque 

Y ocasion perdida , pasa 
De boca en boca en la corte. 
El para poco te llama. 

DON RODRIGO. 

; Qne mis amores se saben 
AlíáY 

CHINCHILLA. 

Saben que á Diana 
Perdisle y á Oberisol , 
Por sercórto y nara nada. 
IIizo un diablo ue un poeta 
I)e lu hisloria ó lu dosgracia, 
i:na comodia on Toledo , 
FJ castigo , inlilulada , 
De¡ peméque , quo ha corrido 
por los teatros ae España , 
Ciuíhules , villas y aUíeas ; 

Y aunque ha sido celebrada » 
Todoste echan maldiciones, 
porque siendo espafiol hayas 
Afrontado k tu nacion , 

Y con ella la prosapia 
De los Girones ; que dicen 
Que ninguno de esa casa 
Supo perder coyuntura 
En amores ni en hazañas , 
Si no eres tú. 

DO!f RODRIGO. 

Y dicen bien. 

CHI5CHILLA. 

Yo la ri en Guadalajara 
RepresenUr ¿ Balvin ; 

Y en saliendo con sus calzaSf 



Oi 

liecho lacayo ChinchiIIa , 
Subióseme la inostaza 
A las uarices , y esluve 
l*or (larle uiui cuchiiladu. 
En fin, no liay peiisar volver, 
Miénlras vivas , á tu patria , 
Si lu penséque no enmieiuias, 
Porqiie en e!la no te liainan 
\'a Üüií llodrigo Giron. 

D0>' RODRIGO. 

¿Pues ? 

CHIXCHILLA. 

Caballeros y damas 
Don Rodhgo del Peuséque, 

DON RODRIGO. 

i Hueno ini crédito anda ! 

¿ Qué liay en la corle de nuevo ? 

CHINCHILLA. 

Muchas cosas , que es contallas 
l'n prooeder iníinito ; 
Mas diréte las que bastan. 
Ilay eii la calle Mayor 
Joyerias en que se* lialla 
Muclia cariie de doiirella , 

Y aunque esta vale barata , 
Se vendü eii cintas. 

DO.t ROimiGO. 

Ksa es 
Color, por grave , estimada. 

CHINCHILLA. 

Doncellas que andan eii cinta 

Y se veiiden , trqmlallas. — 
Calles (|ue d(» puro eiitermas , 
l»or los licores (¡ue exhalan 
Sus p(>rfunieras iioeturuas , 

Se haii abierlo, á fuer de damas , 
Vuentes (lue aumentan sus lodcs ; 
Porque airenlándose el agua 
De vivir en arrabalcs , 
Ya se lia viielio corlesana. — 
Una plaxa generosa. 

DON RODRIGO. 

Diine muclio desa pla/.a. 

CHINCniLLA. 

Qiie está , sin ser despeiiscro , 
A puras sisas in(*drada. 
No hay en la corte mujer 
Que p'eqiie ya de liviana , 
Porque todas traen íirniezas 
Al cuello, si no en el alma. 
Anda lo a/iil tan valido, 
Que hiibo viejo (lue esta pascua 
Sacó, |»or vivir al uso , 
Azul cabellera y barba. 
La multitud delos roches, 
Kii Kpplo fii(>ra pla^a, 
Si autoridad en Madrid. 
No se ti(Mie por honrada 
Mujer (jue iio se cochea ; 

Y tan adelante pasa , 
Que uua pastelera dieen 
llaber eoiuiirado uiia caja , 
Tirada dtí dos rociiies 

Que traeii la lianiia (jiie gasta, 
Kn que sábados y \¡ernes 
Se pasea aiil(»ri/.ada ; 
Pero en viiiieudo cl domingo, 
Hasla el íiii d(.> la S(>maua , 
Trueca el coelu? por el horno, 

Y el abano (i) por la pala. 
Los mo/os (pie ¡lasteli/an , 
Son cocheros por su taiida ; 
Con que nueslra pastelera 

Va, aun(|iie gorda, saiicochada. 
No hay mal qiie por bien no venga 
DigoI(), poniuc afrentadas 
Las damas cíe andar á pié , 
Salen ménos de sos casas. — 

^l) AbiDiUo, BbMtCO. 



COMEDIAS ESCOGIDAS DE TIRSO DE MOLINA. 



IJna premática nucva 
Ha salido de importancia , 
£n matcria de reforma. 

DON RODRIGO. 

Eso será , si sc guarda. 

CHINCHILLA. 

Mandan que todos los hombres 
Que de cincuenta iio pasan , 
Cuando eii coehes anduvieren , 
No puedau llevar espadas. 

DON RODRIGO. 

/.Porqué? 

CHI^CniLLA. 

Daiilos por (MifiTinos, 

Y quiereu por esta causa , 

Que se (Milieuda aiidar (mi coclies 
Lo misino (pie andar coii baiidas. 
Ilau replicado los ino/os 
Que eomo há taiito (|ue aiidan 
Kn coelies , uo lieneu uso 
De eaballos ¡ (lué ignoraiicia I 
Por lo cual se les eoncede 
Que f>or cuatro meses vayan 
Kn sillones ó en jamugas\ 
Kxeusaudo que no caigan. — 
Iteni , que todo dotor 
Cure á destajo, y por tasa 
(ioucierte lu enfermedad , 
Shi que ¡lueda cobrar blanca 
MiíMilras 110 se levaiitare 
Kl eufermo de la caina 
Sauo y bueno ; y si muriere , 
Que ¡)agiie el tiil dolor, mandan , 
La bolica y se¡)ultura. 

DON RODRIGO. 

jCon qué cuidado curaran, 

A ejecutarse esla I(»y ! 

j Con qué tiento recetaran ! 

CHINCHILLA. 

Uem , que los sastres corten 
Hopas , vestidos y galas 
Kn ¡iresencia de .su dueño , 

Y (fue delante i\é\ traigan 
Los aforros , hilo y seda , 
Vivos , pasamanos , franjas , 

Y todo jiinto lo ¡)eS(Mi, 
Porque des¡)ues de acabada 
De coser la dicha roua, 
Por peso vuelvan á (laria 

A su dueño, y con el doblo 
Uestituyan \6 que faUa. 

DON RODRIGO. 

No fuera mandato injusto. 

CHINCHILLA. 

Al ménos , si no se guarda , 

Habiase de guardar. — 

Esto es lo que en Madrid pasa , 

Y otras cosas que iio cuento. 
Yo te las diré mañana. 

ESGENA VIII. 

ASCANIO. — DON RODRIGO, CHIN- 
CHILLA. 

ASCANIO. 

¿Qué haceis, Don Rodrígo, aquf , 
Cuando están todas las damas 
De la Marquesa en el ¡larque , 
Por balcones y ventanas 
Tirando á los pentil-hombres 
De Aurora pellas (¡ue abrasan 
Deamores, con ser de nieve? 
Dejad memorias pasadas; 
Aiidad acá ¡)or mi vida , 

Y entre iiieves semiltaldas. 
Veré'is á Nareisahennosa, 
Que de una fuente dc plata 
Saca pellas que son negras , 
Puestas eu sus roanos blancas. 



DOlf HODRIGO. 

Como son carnestolendas, 
Y aqui se usa celebrarlas 
Coii a¡>Iauso y regocijo, 
Por limoues y naranjas , 
De que el Piámonte es estérfl^ 
Tiran pelotas nevadas , 
Ksmeriles de hermosuras, 
Que las libcrtades matau. 

ASCANIO. 

Huevos hay de azñr tambien. 

CHINCHlLIJk. 

i. Qu<» mas azar ni desgracia , 
Que tirar pellas de iiiexe, 
Que han de resolverse en agua? 
S¡ hubi(>ra pelhus de \iiio, 
Yo las sorbiera de chaza ; 
Pero 1 de nie\e y con huevos 
Sín yemas ! Algun sin alma. 

ASCAMO. 

¿Quereis venir, Don Rodrigo? 

DON RODHIGO. 

Vamos ; c¡ue eiitre niííve lanla 
Templaré incendios de amor, 
Ya (¡ue la auseneia no basta. 

ASCANIO. 

Aí¡uí haIIar(M's eontrayerba , 

Si fué veneno Diana ,* 

Que cure vueslra nu>moria. ( Vanite,) 

ESGENA IX. 

CHINCHILLA. 

Todo es frio en esta easa. 
Lo primero, on euauto es nieve 
Su dueño : Aurora sc Ilaina , 
Que auii nor el \(M'aiio Iiiela. 
Si son gailiuas sus dainas , 
Huevos ¡>onen; mas soii hiíeros, 
Pues que vienen llenos de agua. 
¡Oh botas de San Martin ! 
¡ Oh es¡)uelas de Rivadavia ! 
¿Quién, para pasar el ¡luerto 
I)e tanta nieve, os eal/ara! 
Qiie á falta de tal almilla , 
Tíritando Ilevo el alma. 



{Vase.) 



ESGENA X. 



AURORA,NARCISA. 

NARCISA. 

En fin , ¿te parece bicn 
EI conde Cárlos? 

ADRORA. 

Agora 
Qiie la voluntad no ignora 
Lo que los ojos ven, 
Mejor á Cárlos recibo. 

NARCISA. 

Era tn desden ingrato. 

AURORA. 

Fué amante muerto el retrato ; 
Mas efícaz es el vivo. 
La fíneza del ▼eiiir 
Disfra/ado, á verme , hermana , 
A quererle bicn me allana. 

NARCISA. 

Lnego ¿podréle decir 
Que se (fescubra ? 

AURORA. 

Es muv presto. 
Pues en nuestra casa está , 
Mejor, Narcisa, será 
(Ya (¡ue en él mi gusto he paesto), 
Fiugieudo no conocelle , 
Examinar sü afícion , 
Inquirir su condicion , 
Y entre tanto entretenelle. 



QUIEN CALLA, OTORGA. 



KAHCtSA. 

En fin, ¿por razon de estado 
Quieres amar? 

Al'ROBA. 

Si l)a do ser 
Mi esposo, y yo su niujor, 
¿ No es mojor que exaniinado 
A elegir el alma venga 
El dueño que ha do adorar, 
Que no por necia llorar , 
Cuando rcmedio no tcnga? 
Prueba un caballo prinioro 
Quien lo conipra, qué lal sale, 
Con cosUr, el (luo mas vale , 
Solo un poco de dinovíi; 
Y un marido dcí por vida , 
A precio de mii cuidados , 
¡ Quieros tü que á ojos corrados 
Se entre en casa ! 

NARCISA. 

Apercebida 
Mujer eres. 

ACRORA. 

Y es razon 
Que cuando venga á casarmo , 
No tenga dc quien qu(»jarnie , 
Sino es ya de mi elecciou. 
Gatorce auos en Jacob 
Hizo Raquel experíencia 
Paracasarse. 

KARCISA. 

Paciencia 
Fué mayor que la dc Job. 

ACRORA. 

\ cuerdo su sufrímiento ; 
Porque hay tanto que sabor 
De un homl)r(í, (^ue es menestor 
Tan largo coiíocimioiilo. 
Yo sé que en aíiuesU» estado 
Pocas mal casadas vioran , 
Si los marídos luvioran 
lín año de uoviciado. 
Pero ¿qué te ha parccido 
Dcl español? 

NARCISA. 

Eleccion 
Tan digna de la aíicion 
Que Diana lo ha tenido , 
Que no mereci() ol sucoso • 
Con que su amor caslig(). 

AVRORA. 

Rion la Condesa eligió. 
Su bucn guslo te eonlieso ; 
Pero no iguala al de Cárlos. 

SARCISA. 

Cualquiora comparacion 
Es ouiosa , y tu aücioii 
No acertarí á compararlos. 
Si va á decir la verdad , 
El haber sabido, honnana , 
Quc le quiso bien Diana ; 
La nobleza y calidad , 
Que de su linaje cuentan ; 
Las hazafias que le abonan ; 
Los ojos (pie 110 perdonan 
Ocasiones que atormentan ; 
La española bizarria , 
9ae en él por mi daño vf : 
Ho sé lo quc han hecho en mf , 
Qoe no soy la quc solia. 

AURORA. 

Di que estás enamorada , 
Y acaba. 

KARCISA. 

Mas cuerda soy. 
Enamorada no estoy. 
Pero 

AURORA. 



:^.\nrisA. 
Ksloilc iiicliiiada. 

AURORA. 

¿Tanprcsto? 

NARCISA. 

Ainor reiiia , Anrora , 

Y llegando hov dc eamiiio , 
AiiU s la fania'prevhio , 
Que fu(í su aposenladora. 

AURORA. 

¡ Buona excusa ! 

NARCISA. 

Lu (luc has dado 
Para no casarte lnc};o 
Con el Clonde , por iiií alego. 
VA , herniaiia , es lu eriado , 

Y lambien lo es Don ¡lodiigo; 
Si ei easaniienlo dilalas 
l^oniue exaniinalle iralas , 
Yo lainbien tus pasíis sigo. 
Tambien le exaniinan'». 

Con prndencia y con secrelo , 
.S¡ es tan euerdo y lan diserelo; 

Y cnando tu trusto eslé 
Para el Cond<* sa/.onado , 
Kl niio lo vendrá á estar, 

Y nos podemos casar 

Cada cual con su criado. {Vase.) 

ESGEIf A XI. 



AURORA. 

Narcisa ama á Don Uodrigo. 

; Oh riguroso poilor 

De la onvidia en la mujor ! 

¡ Qué dello nuedes eonmigo ! 

Cuando yo lo aborreciera , 

Para adoralle bastara 

Que mi herniana le alabara, 

Y conmigo conipiticra. 

Al Condí» i'inpecí'» á (luercr, 
A pesar di» nii rijíor, 
Sieiido erimera sii ainor , 
Puos (lue se niuere al iiaeor ; 

Y oste espafiol que ha V(?iiido 
A dospertar ini euidado, 
Ausentc tan alabado. 

Y ya presente, (pierido, 
I)a materia á mis desvrlos, 

Y los del Conde desliaco ; 
Quc amor de la (Mividia nace, 
Cuando es hijo de hiscelos. 

Mas puos despierla á quicn ducnne , 

Y descuidada nie avisa 

De aípiesta suorte Nareisa, 
A su ainor h(! de oponeriiie 
Poiiiendo on su eurso freno , 
Quo sus prineipios repriina ; 
!>or(iuo, en liii, on mas se (?stima 
Lo (luc está eii poder ajeno. 

ESGENA XII. 
BRLVNDA. — AüRORA. 

BRIA>'DA. 

Si se (|UÍoro ontrotenor 
Agora Vuestra Kxceloncia , 
Una apacible pcndeneia 
Kn ol parquo podrA ver 
Dosdo aípiestas celosías, 
Quo entre nuestras damas pasa, 

Y gontil-hombres de casa. 
Fllías tiran aleancías 

De iiievo , y ellos por dar 
Aromas á íosbaleones, 
Tiran (U>rados linionos, 
Pomas V huevos de azar. 

AURORA. 

¿Y' está el macstresala entre ellos? 

BRIAIIDA. 

SifSeñoni. 



05 

ACRORA. 

{Áp. No quisiera 
Quo ontre tai.tas dainas viera 
De algnna los ojíís l»tllos. 
¡ Qno pueda la envidia en nií 
'l'aiilol ¿(,)U('' es aíjnesto, cielos? 
;.Antes (pie ainor, tengo (Mh)S? 
Íli nuiertí' oii este honibre ví.) 
;,No podi'í'' verles, Drianda, 
ÍJiíín desde nii eamarin? 

1ÍRIAM)A. 

Su balcon sale al jardin 
Donde están todos. 

Air.oR.v. 

pii(>s anda, 
Llévanie una fuent(? allá 
l)e pellas 

RRI.VMVV. 

Y'o voy por ollas. 

ArilORA. 

Sin quo sepan qiie las pollas 
Soii para mi. 

l'.RI\NDA. 

No sabrá 
Ninguno para qnien son. {Vase) 

ESCENA Xm. 

AT'RORA. 
Do alll los ven'» eneubierla. 
Iin])()rlame (pie divierta 
Kste h()nd)re; <pie la oeasion, 
Kn los ojos podevosa , 
Puede en al}iuna bí-ldad 
Oeupar su voliintad , 
Y tenerme á nií e«Iosa. 
ilonibre á qui«*n (iniso Diana, 
Dipno es de esliniaeion. 
S¡ es es])arioI v Ciron, 
No le mereei' mi ln-rinana. 
Ya sea ainor, ya frmesi, 
Ya condieion de niujer, 
á ninpina ha de (pieror, 
me ha de (pierer á mi. {vase,) 

Jardin. 

ESGENA XIV. 

DONROÜUICO, ClllNCHILLA. 

ÜON RonRK.O. 

Chinehilla, \(\w bellasdamas 
TienelaMarqnesa! 

CIII^'CniLIA. 

Dollas ; 
Mas hielan con tantas pellas 
VÁ alma. 

DON RODRIGO. 

De amor las llainas 
Se aumenlan con esta uieve. 

CIIINCHILLA. 

S¡ fuora ol amor a^ora 

Do {Tusto de cantimplora , 

A fuer de sefior (|ue \who. 

Nievo on vorano e iiivienio , 

KI bríndis de tu alícion 

Pudiera hacer la razon : 

Que ya lo imagino tierno. 

Slas vo que lo bebo puro , 

Aborrezco amor novado ; 

Quo ha do ostar por fuorza agaado» 

Y así escusalle procuro. 

DON RODRIGO. 

¿No es Narcisa hormosa dama? 

cniNcniLiA. 
Rion to holgaras de pasar, 
Pu(»sloque hadado on novar, 
Su puerto de Guadarrama. 
¿HubopeUita? 



•. ''•ii. 



.í-».« - - 



t . 



M 

DON BODIUGO. 

Y en ella 
Fuego que el alma traspasa ; 
Qae tambien la nieve ahrasa. 
De alquitran fué aquella pella, 
No de Dieve. 

CHIXCHILLA. 

¿Ya tenemos 
Bobuna? Pues ¿la Gondesa? 

DON RODRIGO. 

Siendo imposiblesu cmpresa, 
Y la auseucia toda extremos , 
Narcisa ha de ser triaca 
Del veneno de su amor. 

CHIIfCHILLA. 

Bien dices, porque un dolor 
Con su contrario se aplaca. 
Si te abrasó su bermosura, 
Narcisa como discreta , 
Miéntras pellas te receta , 
Tu fuego con nieve cura. 

DON RODRIGO. 

No hay tal (1) Narcisa en el mundo. 

CHINCIIILLA. 

¿Mas que habemos dc tencr, 
SeFior , por esta mujer 
Otro penséque segundo? 
(Tiran del palacio una peUa que da en 
el iombrero á Don Rodrtgo.) 

iAy! 

DON RODRIGO. 

¿Quéhasido? 

CmNCHILLA. 

Pella fué. 

DON RODRIGO. 

Derribame á mí el sombrero , 
¡ Y quéjaste , majadero ! 

CHINCHILLA. 

De verla venir me helé. 
Abrió esa celosia 
llna mano de cristal , 
Y^ á fe que no acierta mal. 

DON RODRIGO. 

Un papei dentro venia (!2). 
¿Hay mvencion semejante? 
Ya tienen ahna las pellas. 

CHINCHILLA. 

Preñadas, como doncellas 
AI uso , están : no te espante. 
Mas, por Dios, quecs maravilla 
Que esté , hasta la iiieve helada , 
£n este tiempo prenada. 

DON RODRIGO. 

¿Léré? 

CHINCHILLA. 

Pues. 

DON RODRIGO. 

Ove , Chinchilla. 
{Lee.) 
«Cierta dama de palacio, lisonjeada 
»por hermosa, y que quiere iiar de 
Bvuestro buen gusto la certeza de s¡ 
»lo esóno, tiene el suyo puesto en 
»vos; y por inconvenientes que alpre- 
Bsenteinstan, importa por ahora no 
idarse á conocer , hasta que el ticmpo 
>haga alarde de su vista, como ahora de 
>su voluntad. No dispongais de la vues- 
>tra, que como forastera andará bus- 
Bcando posada , hasta quc scpais si es á 
Bvuestro propósíto la que tantos pre- 

(i) Otra tal , otra como. 

(t) Bn la edielon de Valencla , heeha en 4631, 
liay aqul un terto tuelto entre doa redondillai, 
que sfl ba suprimido, reformando t\ qae lleTt la 
p0ta y el qoe conaaena con é\ 



COMEDIAS ESCOGIDAS DE TIRSO DE MOLINA. 



»tenden, ^ vos soio mereccis. El cielo 
»os guarde. > 

¿Hay mas extraña aventura? 

CHINCHILLA. 

Las tuyas siempre lo son. 

DON RODRIGO. 

¿Ya empieza otra confusion? 

CHINGHILLA. 

Esta, por Dios, que es escura 

DON RODRIGO. 

¿Si es Narcisa? 

CHINCHILLA. 

Puede ser. 

DON RODRIGO. 

1 Ay ! 4 qué dicha , si fuera ella ! 

CHINCHILLA. 

Alcahueta hizouna pella; 
Mas ¿qué no hará una mujer? 

DON RODRIGO. 

Apénas deun laberinto 
Salgo , ¡ y en otro me veo ! 

CHINCHILLA. 

S¡ no eres mejor Teseo 

Que en el otro , ami(iue distinto , 

hn aqucste, vive Dios, 

Que ha de hal)er Segunda parte 

Üel Penséque. Industria y arte 

Nos hau de hacer á los dos 

Üichosos : sirve y pretende, 

Y date por entendido ; 

Que mujer ilustre ha sido 

Esta nucslra dama duende , 

Si crédito hemos de dar 

AI modo con que te escribe. 

DON RODRIGO. 

Sí es Narcisa , ya apercibe 
EI alma centro y lugar , 
En que como dueño asista. 
A la Condesa he olvidado. 

CHlNCHn.LA. 

Libranzas amor te ha dado; 
Mas no son á letra vista , 
Pues á tu dama no ves. 

DON RODRIGO. 

Habré por fe de querella. 

CHINCHILLA. 

I Válgate el diablo por pella ! 
Amante eres piamontes. 
Aunque no semaniíieste, 
Finge amarla , si rcgala. 

ESGENA XV. 

AURORA. — DON RODRIGO , CHIN- 
CHILLA. 

AURORA. (Quitando á DonRodrigo el 

papelde lasmanos.) 
¿Qué haceis aqui, maestresala? 

DON RODRIGO. 

Estoy.... 

AURORA. 

¿Quépapel eseste? 

DON RODRIGO. 

No sé, por Dios : en el suelo 
Le halle, y alzándole acaso... 

CHINCHILLA. (Ap.) 

[En la trampa al primer paso ! 
Despedidura recelo. 

AURORA. 

La letra conozco bien. 

DON RODRiGo. (Ap. ú su criado.) 
¿Léle? 

CHINCHILLA. 

¡Y cómo! y muy despacio. 
AURORA. (Leyendo.) 
Cierta dama de palaeio ^ 



Lisonjeada.. . ¡ Oh ! i qué bien ! 
¿Demuchos? 

CHiNGHiLLA. (Ap. ú su amo,) 
St Do te escapas , 
Que hay fratema , es cierta cosa. 

AURORA. (Leyendo.) 
Usonjeada por hermosa... 

CHINCHILLA. 

(Hablando aparte con Don Rodrigo.) 
¡ Al primer tapon zurrapas ! 

DON RODRIGO. 

¿Hay igual desgracia? 

AURORA. (Leyendo.) 
Quiere 
Fiar de vuestro buen gusto.... 

cuiNCHiLLA. (Ap. con su amo.) 
Amor que empieza por susto , 
Bueno va , si no se niuere , 
nos envia á los dos 
A alon. 

DON RODRIGO. 

¿Quieres callar, necio? 

CHINCHILLA. 

Ya lee paso , ya rccio. 

AURORA. ( Lee. ) 

Tiene el suyo puesto en vos 

¡ Qué dama taii de rcpoiite ! 

CHiNCHiLLA. ( Ap. á su omo. ) 
Para copla no cra inala ; 
Por Dios , scñor inaeslresala , 
Que se le arruga la frciite. 
Algun sin aliua quc aguarde 
Lo que esperainos los dos. 
AUKORA. ( Lee. ) 
Tantos preíenden , y vos 
Mereceis. El cielo os guarde. 
Esta casa, Don Rodrigo, 
Está poco acostumbrada 
A libertadcs, criada 
Toda su gente coiimigo. 
No es Saluzo Oberisel : 
Escarmcntad ; quc por Dios , 
Que otra vez haga ue vos 
Lo que de aqueste papel. ( Rásgale. ) 

CHINGHILLA. (Ap.) 

¡Zape! 

AURORA. 

Andad. (Ap. Bucno va ansi, 
Que si en ser curioso da , 
Por lo ménos no sabrá 
Que soy yo quien le escribi.) 



ACTO SEGÜNDO. 

ESCENA PRIMERA. 

ASCANIO. [to, 

Amor , vuestro absoluto y real respe- 
De conde de Monreal , me ha trasfomia- 
En secretario : de scñor , criado. [ do 
Vuestro fuego es la causa , yo el efeto. 

En la contemplacion de tal objeto , 
Secretario me hicicra mi cuidado 
De mi niismo , si no hubieran llegado 
A profanar los cielos mi secreto. 

Mira Narcisa apasionadamente 
A Don Rodrigo , para darme enojos , 
Yenvano, siendo asi, callar presnmo. 

Es mina amor, y es fuerza que revien- 
Cuandono por la boca, por los ojos , [te, 
El convertido eii fuego, ellos en humo. 

ESGENA n. 

AURORA, NARCISO.— ASCANIO. 

NARCiSA. (Hablando con suhermana^ Hn 

ver á Ascaniú. ) 
Anda , hermana ; qae estás ja 



Demasiada. 

AURORA. 

Yo cliy;o 
La verdad. 

IIARCISA. 

Si Don Rodrigo 
A mi amor materia da, 
\, Qué pierdo eu quereiío? 

AURORA. 

Mucho. 

ASCANIO. ( Ap. ) 

Basta, que vicDcn las dos 
Tralando del ciego dios. 

ÍEsto veo? aquesto escucho? 
)esi^ales competencias , 
Narcisa se ha declarado ; 
El español es amado ; 
No hav que hacer mas experieucias. 
Caballero es Don Hodrigo : 
Voy á probar su valor , 

Y s¡ puede en él amor 

Uas que la lealtad de amigo. ( Vase.) 

ESGENA IIL 

AUROUA , NARCISA. 

NARCISA. 

Don Rodrigo es principal , 

Y es Giron, que le engrandecc; 
Ya sabes tú (pio cnnoblecc 

Su casa con sangre real. 
L Qué defeto hallus en cl , 
Sabiendo quc quiso , hcrmana , - 
Su esposo nacerle Díana , 
Condesa de Oberisel ? 

ADRORA. 

Esextraojero. 

NARCISA. 

¿ Qué importa ? 
Nnnca las personas reaies 
Se casan con naturales. 

AURORA. 

De ejemplos, Narcisa, acorta; 

8ue es|)oso tc dan los ciolos 
e mas valor é importancia. 
Yo intento casarmc en Francia , 

Y has de imitarme. 

NARCISA. 

¿Soncclos, 
Por tuvida? 

ACRORA. 

¿Yo?¿Dequión? * 

NARCISA. 

Del español quc procuras 
Desacreditar. 

AURORA. 

Locuras. 

NARCISA. 

To sé que le quicres bieo. 

AURORA. 

Desterrarle he de mi Estado , 
Si COD tan bajas quimeras, 
En ese error perseveras. 

KARCISA. 

2 Luego al Conde has olvidado 
De Borgona , mayordomo 
De tu casa y volmitad? 

AURORA. 

Hombre de mas calidad 
Ua de ser mi csposo. 

IIARCISA. 

¿Cómo^ 

AURORA. 

Pretende monsiur de Guisa 
Darme el alma con la mano , 

Y Federico, su hermano , 
Intenta tambien, Narcisa, 
Ser tu esposo. Poniue veas 

T. V 



QUIEN CALU, OTORGA. 

Cuán dÍTcrsos pensamicntos 
Solicitan tus inttMitos , 
Las cartas quiei'o quo Icas 
üue los dos nos hau escrito 
Ln órden á esto. 

KARCISA. {Ap.) 
Knvidiosa 
De la suerte vcnturosa 
Con que nii amor solicito 
Con Don Rodrigo , prctende 
Divertiimc déi Aurora ; 
Pero engañaréla agora. 

AURORA. 

i Qué respondes ? 

KARCISA. 

Que me ofcnde 
Tu mudable condicion 
¿ A Cárlos no te inclinabas , 
Cuando viiio , y ponderabas 
Su buen talie y discrecion ? 
Pues ¿quién tc mudó tan presto , 
Que el dc Guisa te aiiciona ? 

AUROUA. 

La fama quc lo prcgona , 

En tal opinion ha pu«>sto 

Al dmiue de Guisa , liermana , 

Que Ifi quiero bien. Duiiuesa 

Vengo á scr, si soy inariiuesa : 

Ya ves lo muclio mie ^aiia 

Nuestra casa , y el valor 

Que á su sangre eorresponde ; 

Lo que va dc un dniiue á un condc , 

Y cuái mc estará inejor. 

KARCISA. 

¿AlConde olvidas? 

AURORA. 

Pues bien , 
¿ Qué quieres decir en eso ? 

NAROISA. 

Pues la verdad le coníieso, 

Y ya no le (juieres bicn , 

¡ Cuánto mejor te estará , 
Si cres duuuesa de (>uisa, 
EI vcr condcsa á Narclsa 
De Borgoüa ! 

AURORA. 

¿Cómo? 

KARCISA. 

Ya 
Pnedo declarar contigo 
Mis amorosos tlesvelos. 
Por no dar causa á tus cclos 
Fhigi amar á Don Kodrigo, 
Siendo el coiide de Itor^oña 
Quien mi amor tiraiii/ó , 
Desdc qno el ahua bebió 
Por los ojos su poir/.oña. 
Mas puos este eslorho eosa, 
Segun tu «'leeeioii nu» avisa , 

Y casándote tú eii (íiiisa, 
Me pucdes haeer coiidesa , 
Déjamc á Cárlos. Aiirora, 

Y deberéte esle Estado ; 
Que yo he visto en su cuidado 
Que te olvida y (lue ino adora. 

AURORA. 

Si yo á quien soy no mirara, 
Te cerrara , necla , loca , 
Con un candado la boca , 

Y la lcngua te cortara. 
¿ Tú tien(»s atrevimiento 
Tan soberbio y licencioso , 
Que á quien nie da por esposo 
De mi {)adrc el testainento , 
Oses mirar? 

TCARCISA. 

¿ Ya mc alegas 
Testamc^ntos? ¡ Ruena estás ! 
Si al Duquc clegido has, 



07 



Y á su amor ol alma (>ntregas , 
Ño s('í por d()i)de n¡ cómo 

Dc mi puedas agraviarte. 

AURORA. 

¿Tü conmigo has de igualarte? 

NARCISA. 

¿Es mucho que á un mayordomo 
Pn^tenda , cuando tú cobras 
A un Duque? 

AURORA. 

No lo verás. 

NARCISA. 

Si como á menor m(* das 
Alimentos de tus sobras , 
¿En (lué te igualo? ¿No dejas 
A Cárlos? 

AURORA. 

¿Yo? 

NARCISA. 

Ahora acabas 
De afírmar que al I)U(iue amabas , 

Y quc olvide me aeonsi'jas 

i^or su hermano á Doii Rodrigo. 

AUROKA. 

Mis sospochas lo fíngi(>ron , 
Porque en tus iiitcMitos \ieron 
La traicíoii (|iie usas coiiniigo; 
Que ni el de (liiisa ine Iia escrito, 
Ni otra sino vo Iia de s(ír 
Del conde Cárlos innj(T. 

XARCIS.V. 

Piios ya , herniana , no compito 
(^iOiitiiío : salisfacertí» 
l)e ini bneii ^uslo podrás , 
Si á Don Hodrigo nie das, 
Pues (iiiedo do a^iuesta suerlc 
Yo casada y tíi eoiiteiita , 

Y á Espafia me partirí?. 

AUKOr.A. 

Los ojos te sacar('í 
l*rimero quc tal consionta. 

rCARCISA. 

Si no hay FodíM'ieo ya , 

Y tíi al coiide Cários (|in(»ros , 
(^uando al (^spañol me dier(3S, 
¿Qué hay perdído? 

AURORA. 

No t(»ndrá 
Tan mal gusto Doii Rodrigo , 
Si á Diana (piiso bíen , 
Quc satisfechos estí'ii 
Sus pcnsainienlos contigo. 

NARCISA. 

Si no ostriba mas (ine on eso 
La causa de tiis eiiojos, 
Ya nie Iian dielio á iiii sus ojos, 
Quc mi anior le (piita ci seso. 

ArnonA. 
¿TúáDonRodrigo? 

KARCISA. 

Trinchando, 
En verme sc d¡v¡rti(') 
lloy, y un dedo se cortí), 

Y áiin yo Ic oi suspirando 
Doc¡r (»ntre Ilanto y r¡sa , 
Raja la voz y conipuosta : 

« Amor que sangre ine cuesta 
Conipaslon dará á Narc¡sa >. 
Yo ent()nc(»s tom(; la prosa 
Qu(í tanto mal vino á iiacer, 

Y uii I¡«Mizo (Iej(» caor 

A sus p¡c'S junto A la mosa, 
Que creyondo S(»r Rríanda 
Siiyo , (Mi v¡t'U(IoIo , le alzó , 

Y (lándosele , esmall(') 

Su noblc sauirre en nn holanda. 
M¡ra en esto lo que infíeres , 

Y s¡ el ser mi esposo es llano , 



9» 



COMEDIAS ESCOr.mAS DE TIUSO DE 



Pues yendo el lirn/o á su mano, 
Me he casado por podercs. 

AURORA. 

Cortaréto yo la luya , 

Y saldrá tú indnstria vana. 

NAHCISA. 

Puos acahcinos, hcrniana, 

Y este pleito so concluya , 

§ue estás tcrrihhí coni'nigo ; 
tengas gusLo ó pcsar , 
Yo me tengo de casar 
Con Cárlos , ó Don Uodrigo. [Vase,) 

ESGENA nr. 

AURORA. 

¿Qué mudanzas, dccid, cnvidia mia, 
Son estas, quc á mi amor haccn ProtcoV 
¿Cuándoos pensais quictar, loco (l«*sco, 
Queamais, no \i\ eh^ccion, nias la portluV 

Al Conde quicro ya quc ahorrccia , 
Porque Narcisa poiu» cn cl su cinpU*o ; 
Al español mc iiiclino, ponpic vco 
Que cn clla amor, y cclos cii nii cria. 

Sombra soy de n'ñ lu>rmana : á cnul- 

[qnicr yiivU 
Que va su voluntad , doy rn sciiwilia ; 

Y sin amar , amor mc da dcsvi los. [u 
Massisuhacicndacntrclos dos rcpur- 

Mipadreaun hastaa(pií , ¿quc niai-:i\ill. 
Que ella heredc el amor yyo los cclos*: 

E8GENA V. 

DONRODRIGO, con un lienzo atadt 
en lamano izquierda. — kV,\\0\\íi. 

DON RODRIGO. 

¿ Qué manda Vucslra Exccicncia ? 

AÜRcmA. 

Mucho debeis, Don Uodrigo, 
Pues no hago cn vos uu casligo 
Ejemplar , á mi pacicncia. 
Agradcced á mi prinia 

Y al amor quc os ha tenido 

DON R(iDRl(;0. 

No sé en qué os haya ofcndido. 

AimoRA. 
Que 6 no sal>er cn la cslima 
Que con clla hahcis cslado , 
Yo excusara la ocasion 
Que dais á mi indignacion. 

DOX RODRIGO. 

Puesyo¿enqiic....? 

AURORA. 

^,Xo oshc avisailo 
Que las damas do mi casa 
Las nretensioncs no admitcn 
üuc los palacios pcrmitcn , 
Cuando el uso por h>y pasa? 

DON RODRIGO. 

Pues ¿en qué, .scñora, cxcodo 
A lo que vos mo mandastcs ? 

AURORA. 

¡ Lindamente os cnmcndastes ! 
Agradcccroslo pucdo. 
Basta , que contra la fama 
Que en esta casa ofcndcis , 
Dais en galan y tcncís 
Dentro en mi pahicio dama. 

DON RODRIGO. 

¿Dama yo ? 

AURORA. 

Pues os cscribe 

Y os correspondcis los dos , 
Siendo cortcsano vos , 
iQuién duda quc no recibe 
De sus papeles respucsta? 

DOIf RODRIGO* 

Alma de una pella ftié 



El que aquclla tarde tiallc , 

Que hacicndo cn cl parciue flcsta 

A vucslras damas, la nicve 

Me tiraron , y Icí ; 

Mas ni al dncrio conoci , 

>'i habrá ipiiíMi contra nii pnicbe 

Que dcspncs (luc Vucxcclcncia 

Sin ciilpa m(» rcprciulió , 

llaya nrctcndido yo 

Coñ afginia diligcncia 

Saher quién la dama ha sido ; 

De quc cstov tan ignorante, 

Cuan libre (fe scr su amante. 

ADRORA. 

Bucna excusa habeis lingido. 
Pucs si acabo dc cogclla 
Eslc scgundo papcl , 
¿ Podcis ('xcusar en él 
El aviso de la pclla? 

DON RODRIGO. 

¡ Scgiindo papcl á mi , 
Gran scñora ! 

AURORA. 

Tomad, velde ; 
Si 110 mc crcíMS, lccldc , 
Quc agora sc Ic cogí ; 

Y si con (»1 no os convcnzo , 

Y rcspoiidcr no podcis , 
Pucs quc corlado os habcis 
La maiio , cnvialda cl licnzo. 
Mas bien podn'MS ; quc no ha sido 
I.a dcrccha la corluda ; 

Que esa cstará rcscrvada 
Para ser agradccido. 

DON RODRIGO. 

Si conozco á csa mnjcr, 

Si la he visto , si la hc hablado , 

Un traidor disimulado 

Me matc, y no Ilcgue á ver 

Mi palria ; de mí murmure 

El que mas mi amigo fucre ; 

Los cstudios quc cscribiere 

(In idiola los conjurc ; 

El quc anduvicrc conmigo, 

Cuando esté ausonl(», mc ofenda ; 

Pleitce, sirva, prclcnda 

AURORA. 

Leed, leed , Don Rodrigo. 

DON RODRIGO. 

Pucs vosmc lo mandais , lco ; 
Pucsto quc á crccr mc incila 
Que Tive en la lcy escrita 
Quien me escr¡I)(*' y nnnca vco. 
(Lee.) Uon Rodriffo^ nmor os Ilama 
Para poco, pues no os muere 
Un papel que envuelto en nieve , 
Disfrazó en ella su Ilama. 
fíuscad curioso la dama 
Que, descuidado 6 cobarde , 
Oslmsca, y manda que aguarde 
Amor, niño invencionero , 
A una reja del terrero 
Esta noche. — El cielo os guarde. 
De aquí puedc colcgir, 
Scñora , Vucstra Excclcncia 
Mi descuido y ncgligcncia, 

Y si he intcntado salir 
Del limite que mc puso 
En el primero papel. 

AURORA. 

La que os muestra amor en él 

Y agora os tiene confuso, 

Es mi sangre, y tan hcrmosa, 
Que no es muciio si la veis, 
Que la Condcsa olvidcis 
Por clla. Ha dc scr csnosa 
De un ilustre potentaclo , 
Con quien casarla prctendo ; 

Y asi del amor me ofendo 
Quc os mueatpa y he casligado. 



MOLtNA. 

Cuando la cogi cl papcl, 
De tal suerte la reni, 
Que temerosa de mi , 
Os quisiera dar en él 
Vencno : hame promctido 
I)e olvidar vucstra alicion, 
Y por aqucsta ocasion, 
A mostrarosla hc vcuido. 
No vais , Uodrigo , al terrero 
Esta noche , ni ofeudais 
Su secrcto, si os preciais 
De leal y caballero ; 
Porque si os ve diligente 
En averiguar quién es, 
Será dificil dcspues 
Lo que agora fácihnente 
Se remeuíará cn los dos. 

DON RODRIGO. 

Digo que sea asi , madama. 

AURORA. 

Lo que no se ve , no se ama. 
Yo sé quo si la veis vos , 
No ha ae ser despucs posiblc 
El dcjalla de qucrer. 

DOrí RODRIGO. (Ap.) 

\ Válgate Dios por mujcr , 
Cuanto alabada , invisible ! 

AURORA. 

Dadme ese licnzo que cs suyo. 

DON RODRIGO. 

Está sangriento, señora. 

AURORA. 

Haréle quemar agora ; 
Que asi ¡)rincipios dcstruyo 
Que puedan dar ocasion 
A que yo viva ofcndida. 
Mostrad. ¿Es algo la herida? 

DON RODRIGO. 

No, señora. 

AURORA. 

Estehston, 
En vez del lienzo os atad. {Dale WM.) 

DON RODRIGO. 

¡Tantofavor! 

AURORA. 

No es favor 
Ocasionado dc amor , 
Sino de necesidad. 
Mirad que mc prometcis 
De no salir al terrero 
Esta noche. 

DON RODRIGO. 

Solo (luiero 
Daros guslo. 

AUr.ORA. 

Accrtarcis. 

DON RODRIGO. 

No intento mas que serviros. 
AURORA. (Ap.) 

\ Ay sangre , que poco á poco 

Me abrasais ! iHies que ya os toco , 

¿Quicn bastará áresistiros? 

Ni ¿cómo tendré sosiego, 

Si cuando el alma os conserye , 

La sangre sin fuego hierve , 

Y hoy venis á sangre y fuego ? (Vfllf .) 

ESGENA VI. 

CHINCHILLA. — DON RODRIGO. 

CHINCHILLA. 

¿ Esta casa está encantada ? 
Vive Dios, que es cn Saluzo 
De casta , amor , de lechuzo. 

DON RODRIGO. 

¿Qnéeseso? 

CHmcmLLA 
¡Ohscfiorf nof**n»if«. 



Ac2í nos lo hal)emos yo 

Y uim dama piamontés , 
Que al conde Partinuplús 
A escuras cncantusó. 

DMM RUDRIGO. 

¿Diccslo por mi? 

CHI:«CH1LLA. 

Y por todos 
Los pecadores, amen. 
Amantc soy yo tambien ; 
Los mismos pasos y modos 
l)e tus confusiones sigo , 
i^oriiuc dc una misma traza 
Vayan la mona y la maza. 

DON RODRIGO. 

¿Estásloco? 

CHI5CHILLA. 

Verdad digo. 
Sin ti, y entrc cuatro ducñas 
(¡ Mirau con quién y sin (inicn !), 

Y tivs doiiceltas tamhieu , 
(Digo doncellas por st'ñas ; 
^uc en lo demas no me meto) 
Kn la antecámara ostaha, 

Y con ellas conversaba , 

Mas compuesto que wi souelo 

■.!;. 

Bfira si en amar tc imito. 

DON RODRIGO. 

\ Ay Cbinchilla , si suiúeras 
Mi coufusion ! 

CHINCHILLA. 

¿liay ({uimeras 
Nue?as? 

DON RODRIGO. 

Otra vez me ha escrito 
M¡ encubierta dama. 

CHINCHILIJk. 

¿Agora? 

DON R0I)HI(;0. 

Y' me espera en ei terrero 
Esta noiibe. 

CHINCHILIJi. 

¿Por fobrero? 
Gatuno es tu amor. 

DO?I RODRIGO. 

Aurora 
Le cogió el papel, y airada , 
Lcyéndole, me obligó 
A uo amalla. 

CniNCHILLA. 

¿Cómo no? 

DON RODRICO. 

Dice qiic está concorlad:! 
Cou mi potentado. 

CUINCHILLA. 

Dien : 
¿Y descubríóle quién era? 

DON RODRIGO. 

¡Dichoso yo, si eso hiciera! 
Ilame mandado tambien 
Que ni saber solicito 
Quién es, aun^itie viva en duda , 
IS'i que aquesta nochc acuda 
Al terrcro. 

CinNCHILLA. 

A tal embite , 
Mal harás en no qucrcr. 

DON RODRIGO. 

Piotómela tan hermosa, 
Que dice es (lifícil cosa , 
Viéndola, no la qucrer. 
Riñó con ella cclosa , 
Segun me lo afirmó aqui. 

CHINCHlLIJk. 

¿Celosadellaóde li? 

DON RODRIGO. 

Es cosa diGcultosa. 
Qne no la vea me avisa. 

(t) V^a» c 1» iii.la que va al fin de etta eomedit. 



QÜIEN CALLA, OTODGA. 

cmycMiuA. 
¡Válgame Diosl ¿(iuíí'mi será? 

D0>' KODRIGO. 

Por las scnas í[\uí mc da 
Yo sospecho (luc cs Narcisa. 

CHINCHILL.V. 

Desa estoy yo sospcchoso. 

ESGENA Vn. 

ASCAMO. — DO.N HODIUGO, CIIIN- 
CIULLA. 

ASCA>'IO. 

Don Ilodrigo, de vos vengo 
Muy scntido, y s(» (pic tcngo 
Ocasion de estar (picjoso. 

DON RODRIGO. 

Declarad aqu(>sa cnima ; 
Que todos hablaís a^pii 
Misterios. 

ASCASIO. 

Desdc (|ur os ví , 
Os he tenido cn hi cslinia 
Que vuestro valor nicrcce. 

DON ROI)ltl(;0. 

Y yo obligado os csloy. 

ASCAMO. 

Pcro cl no sabcr (luicn soy, 
Justa disculpa os orrccc. 
Oid apart(>. 

{Sepáranse de Cfnnchilla, Ascanto y 
Ihm Uodr'ujo.) 
Monrcal 
Por su conde ini» rcspcta ; 

Y amor, quc cclros snjcjta 

Y al oro ijíiiaia cl sayal , 
Me cnamoní dc N'nrcisa 
De la suerle ípic salMÍs, 
I*ucs cn su casa mc vcis 
Sirvicndo. 

CHi>'cini.LA. (Ucffáinlo.'ii' á los dos.) 
('mMilcIo aprisa; 
Que es ya dc noclie , y tun(?mos 
Mucho (lue haccr. " (Retlrase., 

ASCAMO. 

Conipctcncias 
Que cnlrc nucstras acriidcncias 
Pasaron á los cxtrfinos 
De baiidos y cncinístadcs, 
Me han (ini'lado la <>spcran7.a 
(iOn (iiic cl matriinoiiio alcanza 
Dnlcc union dc voluntadcs. 
Anior, por csla ra/.on , 
Maiida que (mi sii casa viva 
Sccrctario, dondc cscriba 
Sns tornicnfos mi pasioii. 
Y conio los cclos vcn 
Cosas (HKí lcs dan ciiojos, 
Daisnic á cntciidcr cn his ojos 
Qiic Narcisa oSípncM'c bi(Mi. 
A(iuest(> cs vcnlail, por iJios. 

DON RODRIGO. 

¿Qué eslo quc dccis? 

ASCAMO. 

Yo digo 
Lo qiie hc vislo, Don líodrifío. 
No há media Iiora (pic á las dos 
(Digo h Aurora con su iicrniana) 
Vi riri(Mido, y {\\w d»MMa 
Quc dc vuc.<;'tra }íalianlia , 
Oigna cl(»ccif>ii dc niaiia , 
Vucslro valor y nnbl ••/.a , 
Tan enainorada csíaba , 
Que haccros ducrio intfMitaba 
Dcl oro dc su bcllcza. 

DOX RODRKiO. (.1/?.) 

¡ Gracias á Dios, (pic hc sacado 
En limpio este borrador» 



0% 



A«!r\\ir». 

¡ Mirad nu(' lal cs sn ainnr , 

Y si nic liabcis aj^raviado 

Sin culpa ! nnnqiic di sdc agora 
Podrc (iiu'jaiinc i\\^ vos. 

I)'»X ROIiRICO. 

N'i yo la hc hablalo, por Dios, 
llasta a(|uí, n¡ d*' scriora 
.Madaiiia [1) cnt< ndi jainas 
Quc Narcisa sc niuíiara; 
Mas piics asi sc dcclara 
Fiad, Condc, dcsdc hoy mas, 
Quc no halleis cn mi o(^asion 
De sospccha ni dc cclos. 

ASCAXIO. 

Ilan guarnecido los ci(?Ios , 
Ainigo. vucslro (jiron 
Dcl oro nias accndrado 
Quc apur() la cortcsia. 
Va sabcis la hisloria mia ; 

Y cn csa fc conliado , 
Fio mi dicha d(» vos. 
Sois jícncroso y discrcto; 
No agravícis iiii sccrcto , 
>'¡ nucslra amistad. Adios. 



{Yase.) 



ESGENA VIU. 

DOX RODUIGO, C1I1>'CHILLA. 

CHIXCMII.LA. 

;,Qu(í tenemos? 

iMiX RODRIGO. 

Dc hoy comience 
Mi dicha con claridad'; 
Quc (Mi cosas dc volnntad , 
Lo cicrto cs , viva quicn vencc. 

ClllXCillLI.A. 

;.No me dirás lo (pic ha habido? 

DOX RODRIGO. 

Lo cicrlo cs que soy aniado 
I)c Narcisa , y (pic cl cuidado 
!)(> iiii anior pagado ha sido. 
No me prcguntcs mas. 

CIIIXCniI.LA. 

Quiero fo), 
Como tú contcnto est(»s, 
Y no IIonMiios dcspucs. 
;JIab(Mn()S de ir al tcrrero? 

DOX RODRIGO. 

¿Eso dudas? 

C1IIXCHILLA. 

Noclie cs ya. 

DOX RODRIGO. 

Prevenme cspada y rod(?la. 

CHIXCHILLA. 

Yo S(»r(» tu centincla; 
Pero Aurora ¿(iiu'* dirá? 
Dox r.oi>Ri(;o. 

Lo quc quisicrc, y tainbien 

Ascaiiio, si inc (Mi'ndiMia ; 

(.>uc por prclíMisioii ajiMia 

S'o hc de dcjar yo mi bh'n. ( Vaiué. ) 

Vista estprior del palncio.— E« de noclie. 

ESGENA IX. 

ArRORA. (.1 una ventana.) 
Si sicmprc la jirivacion 
FiK' auuKMito (Icl apctito, 
V (pic a(iní \(M)^a liinilo 
.\ Don liodrii^o (iiri^n, 
-\o jKM'dtMá la ocasion, 
Quc (M)n los cstoibos crece, 
K iini)osil)Ics apctccc ; 



f2) pqiiivalp ft titiilo y quiere decir Marqfu» 
»a. lí i>s iiiin «*rrata. 
(3j tíiiicro roni|ilai'citp, senrirte, etc. 



400 



Vuos con amor, donde anima, 

Lo dificH lÚMiP osliina , 

Y lo fácil clcsmrrccí'. 

Ya, envidia, os habois trocado 

Por otro afcrto uiayor : 

Knvidia , ya sois anior 

Vcrdadcro y dcclarado. 

Harto caro os lia coslado , 

Pucs sabcis , ahna rcndida , 

Que é\ dió sangro, y vos la herida; 

Mas pucs sanj;rc lc c.oslais , 

Nadie diga quc no vais, 

Por lo ménos, bicn vendida. 

ESGENA X. 

DON RODRIGO , CHINCHILLA.— AU- 
ROUA. 

CniNXHILLA. 

I Cuerpo de Dios con la noche * 

DUN ItOÜRICO. 

; Brava oscuridad , Chinchilla ! 

CHINCÜILLA. 

Para cnsartar al)aU)rios., 
afcitar barbas , cs linda. 
noN noi>ui(;o. 
¿Si habrá vcnido al lcm*ro 
Ksta nucstra daniacn cit'ra, 
Por quieu aiido inas coiifnso 
Que un pocta acadcinista? 

AUHOHA. 

Ce : ¿es Don Rodriijo? 
cniNcniLLA. 

Con ce 
Dcsdc aqucllas cclosías 
Tc llama una daina trasgo : 
Oelos tcmo (pic iv pida. 

Al'RORA. 

¿Sois vos cspañol? 

DON RODRIGO. 

No sé 
Si soy yo , scnora niia , 
si mí amor cncantado 
Mo ha trasformado cn vos misma. 
i Qué dello quc ine coslais ! 

AURORA. 

Pues yo ¿qué os cuesto? 

DON RODRIGO. 

Dos riñas 
Dc Aurora , sin conoccros. 

ACROHA. 

Lo mas caro, eii mas sc cslima. 
¿Estais inuy cnamorado? 

DON RODRIGO. 

Puesto quc lo csloy (Uí oidas, 
Si la que ¡magino sois , 
El alma os tcngo rciidida ; 
Aun(|ue si d(! lós favorcs 
Que mc haccis, cs bicn colija 
Sus cfcctos mi cspcranza, 
Todas paran cii disdichas. 

AL'HORA. 

¿Por quc? 

DON RODRIGO. 

El prinn'ro (»s dc nieve : 
Juzgad , cnando ainor se cria 
Entrc llamas , si scrá 
Posible que hclado viva. 

ACRORA. 

Con amor, la nicvc abrasa, 

Y sin él, el fucgo cnlVía : 

No amais, si la nicvc os hicla. 

DON RODHIC.O. 

Todo aqucso cs tropi'lia. — 
Escribisinc (|nc íjiicnMs 
Saber si os micntc cl (juc os pinta 
Tan hennosa. y quc yo sca 
J&ez que el plcilo dilina. 

Y sabíendo qoe ha dc ser 



COMEDIAS ESCOGTDAS DE TIRSO DE MOLINA. 

El proceso vuestra vista , ] cHWcmtU. (Ap.) 

No os vicndo, ;,(lc qiié manera | De dos en dos Yan vínieiido, 

Os he de guaruar justicia? 



AURORA. 

Hay tantos impcdimentos 
En casa , y pucde la envidia, 
Que de vos algunos tienen, 
Tanto 

DOX RODRICK). 

I ¿Demí? 

ACROBA. 

Que me obliga 
A que de vos me rccate. 

DON R0DRI60. 

¿De qué suerte? 

AUBORA. 

Me castigan 
Porquc ayer os escribí 
Otro papel. 

D0>' RODRIC>0. 

¿Qui(*n podia 
Por eso á vos castigaros? 

AURORA. 

Quien os reccla , y os mira 
Con pasion , y cs 'podcrosa. 

DON RODRIGO. 

¿Es la Marqucsa? 

AURORA. 

¿ Y no cs dina 
Dc vuestro amor la Maniucsa? 

DO:^ RODRIGO. 

Es su hcrmosura divina ; 
Mas dicen quc adora á Cárlos. 

AVRORA. 

No sc cn eso lo qmí os diga ; 

Pcro sc dc (iiuí lc pcsa 

Quc os prctcnda y quc os escriba. 

D0>- RODRIGO. 

Y vos proseguis, scnora, 
Kstos amorcs tan tibia, 
Quc cuando con imposibles 
l)e vcrdadcros se anünan , 
Jurais de olvidarme. 

AURORA. 

¿Yo? 

DON RODRIGO. 

La Marqucsa así lo afírma. 

AURORA. 

¿Y no mientcn las marqucsas? 

DON RODRIGO. 

Xo ignoro yo quc hay mentiras 
Kn las cortcs, titula(las 
M(»rccdcs y scñorías ; 
Mas de Aurora no io creo. 

E8GENA XI. 



ASCANIO.— AÍJRORA, DON RODRI- 
00, CniNCHILLA. Despues CAR- 
LOS Y TEODOUO. 

AscAMO. {Sin ver á nadie.) 
C(*los, como sois cspías, 
Al dcscngaño csta noche 
Scrvid de postas pcrdidas. 

{Salen Cárlos y Teodoro.) 

cÁRLOs. (A Teodoro , sin ver ó nadie.) 
Yo hc de averiguar agora 
Lo qnc no pucdo dc dia, 
Y saber si a la Mar(|ucsa 
ütro amantc dcsatina. 

TEODORÜ. 

¿No te ascgura su hcrmana? 

CÁRLOS. 

Mis rccclos imaginan 

Que en otra partc sc abrasa 

Quien conmigo está remisa. 



rondantes ó estantiguaft 
De palacio. Haceos allá, 
bacedme lugar , esquinas. 

DOn RODRIGO. 

En fin Yos me quercis bien ; 
Pcro mi amor no os obliga 
A que me digais quién sois. 

AURORA. 

Recelo, cuando os 1o diga, 
Que me aborrezcais por fea. 

DON RODRIGO. 

Eso no ; quc os apadrina 
De la Marquesa el abono , 
Pues de suerte os acredita 
En discrecion y belleza, 
Gracia, sazon, bizarría, 
Que tiene por imposíble 
Que 1a libertad no os rínda 
Si os veo. 

CÁRLOS. 

{Edblando aparte con Teodoro,) 
¿Qué tc parece, 
Teodoro? ¡ Si se conlirman 
xMis sospechas, con la noche, 
Tcrccra dcstas visitas ! 
Agora importa sabcr 
Quicn son los quc solicitan 
Ilipócritas volunlades, 
Disimuladas de dia. 

TEODORO. 

No es la Marqucsa, á lo ménos. 

CÁRLOS. 

Mucho de una miijcr fias, 
Ocasionada por moza, 

Y peligrosa por rica. 

ASCAMO. {Ap.) 

lln hombre habla en el terpero, 

Y una dama desde arriba, 
Acrcccntando sospcchas , 
Mi csperanza dcsanima. 

; Válgame Dios ! ¿quién será? 

DON R()DRIGO. 

Por mas oue cl rccáto finja, 
Con que (Je mi os cncubris, 
Por Dios, que estais conocida. 

AURORA. 

¿Puesquiénsoy? 

DON RODRIGO. 

Si me jurais 
Como 1a verdad os diga , 
No negarla, os lo dirc. 

AURORA. 

Confesarélo, por vida 
De la cosa que mas quicro 

DON RODRIGO. 

Pues digo que sois Narcisa. 

ASCANIO. {Ap.) 
¡ Ay ciclo ! ¿qu(' cs lo f|ue escucho? 
¡ Ay, alma, .sicmpre adivina ! 

AURORA. 

¡ Jcsus ! ¡ qué léjos que dais 
Dcl blanco ! 

DON RODRIGO. 

Es cicgo el que Ura ; 
Pcro yo sé que lo acicrto. 

AURORA. 

¿Pucs qué ocasion os obliga 
A creer tal disparale? 

DON RODRIGO. 

Amor, cuya moiiarquia 
Mis cortos mcrecimicntos 
A \iiestro valor sublima. 

AURORÁ. 

Paes ¿quiéreos Narclsa á vos ? 



• o * 



DOH RODRIGÓ. 

Y de saerte, que ofendida 
La Marquesa, ó euvidiosa 
De que papeles me oscriba, 
Hoy ba reúido con ella. 
Acabad , scñora inia , 
Quc quien oyó la pendencia , 
Lo que me quicre nie avisa. 

ASCANIO. (Ap.) 

Eslo es bceho ; el espanoi 
Es este : lo quo tcmia , 
Averi{j;üé. ¡ Qué indiscrelo 
Es qnien de extrangeros iia ! 

DU?i ItODHIGO. 

Gonfesadme quc sois vos. 

AL'UORA. 

¿Ile de confesar mentiras? 

DUN ItODKlGO. 

Vucstra vida babcis Jurado. 

AUROUA. 

No lo soy, por vida mia ; 
Que Narcisa (|uicre ai Conde. 

DON ROÜRIGO. 

¿Qué Conde es este? 

AURORA. 

Aqui habita 
Cierto conde disfrazado, 
A quien amorosa mira 
La daina que os desvanece. 

ASCAMO. (Ap.) 
Yo soy ese, no bay quien viva, 
Coude, en casa, sino yo. 

cÁRLOS. (Ap. á Teodoro.) 
iMas si me amase Narcisa, 
viendo que estoy en su casa, 
Teodoro, como este aiirma? 

DON RODRIGO. 

Pijome que érades vos 
Su sangre. 

AURORA. 

¿Pues no podia , 
£n fe de aquesa verdad, 
Ser yo la marquesa misma? 

cÁRLOS. {Ap. con Teodoro.) 
Teodoro, ¿no escuchas esto? 

TEODORO. 

Bien puede ser que se fii^a 
La que no es : escucha y calia. 

DON RODRIGO. 

La Marquesa rs pren(ia digna 
Del amor dei conde Cárlos. 



AURORA. 

Y si fuese yo la misina, 
¿Pesáraos de que os amara? 

D0:( RODRIGO. 

No es mi estnílla tan benigna, 
Que tal venlura inor«»zca ; 
Pnesto quc yo vi uiia ciiita, 
Que coronan(lo('speran7.as, 
Dió saiud á cierta lit'rída. 

AURORA. 

Pues lampoco soy Aurora, 
Ponme esa á Cáiios dedica 
La iioertad, (luc á su fiuna 
Há tanto que está ofreoída. 

cÁRLos. (Ap. con Teodoro.) 
¡£80 8i,locosdeseos! 

TEODORO. 

¡CuálesUbasya! 

cArlos. 
Sinyida, 
Sin seso, sin esperanza. 

UON RODRIGO. 

¿QuiéosoiSfPues? 

/kURORA. 

Soy de dos primas[ 



QUiEN CALLA, OTORGA. 

Que en palacio tiene, una. 
Entre Sireiia y Ai'ininda , 
¿Cuál os paníce niejor? 

DUN RUDRIGO. 

¿Quéséyo? 

ASCANIO. (Ap.) 

Si no fs Narcisa 
La misma que estoy oyendo, 
Y las esperan/.as mias 
SalKío (|U(í es dc uii Conde amante, 
Disfrazado por stírvilla, 
¿Qu('! t»Mi}ío inas (pie t»sperar? 
Si mi vciiliira av( rigua 
Su s(ígui'idad niaíiaiia , 
Yo, anior, os pronieto albricias. (> ase.) 

cvRi-os. (Ap. á Teuduro.) 
Teodoro, yo htí d(! saln'r, 
Prinicro (pK* se dfSpidaii , 
Quieii süii los (¡ue nu' alormentan , 
AuiKiue me cuesle la vida. 
Yen y calia. 

TEODORO. 

Callo y voy. (Vanse.) 
ESGENA Xni. 

AURORA, DON RODRIGO, CHIX- 
CUILLA. 

DON RODRIGO. 

Pues ni ruegos ni porfias 
liastan con vos , vive el cielo , 
Que he de volv(!rm(! á Castilla. 
Adios, oscura sefiora. 

AURORA. 

Escuchad. 

DON RODRIGO. 

Yainos , (^liinchilia. 

AURORA. 

Esperad un poco. 

CHI>'CinLLA. 

Ksperen 
Los judios su Mesias. 

DON RODRIGO. 

Si no me dccis quitMi sois, 

ÍPerdonad ; tpio martirizaii 
Tantas tinieblas á uii alina. 
AURORA. 

Esperad, pucs, que os io diga. 

DON RODRIGO. 

Ya espero. 

AURORA. 

ILa que mañana 
Cuando Aurora sal^a á misa 
,Con sns damas, coiho suele, 
Al eiitrar de ini capiHa 
Trope/.ase, ycndo vos 
A ttMK'lla, y con linj;i«la 
induslria os dcjare uii guante, 
lísa es la qin» os desatina. — 
Y conesto, adios. 

(Retirase de la ventana 



E8GENA xnr. 

DONRODRKU), CHLNCHILLA. 

CIIINCIIII.LA. 

Meti()se. 

D0:« RODRIGO. 

Alto ; ello va ¡>or eii¡f;mas. 
Paciencia. — áQuíí dices deslo? 

CHI>'CIIILLA. 

¿Qué diablos quieres que diga? 

DON RODRIGO. 

¿Tienes ganas de acostarte? 

CIIINCniLLA. 

No será con las ^alliiias; 
Mas con los mochuelos si. 

DON RODRIGO. 

¡ Oh si el sol se dicse i»i'isa , 



101 

Para echar ya confusiones 
A una parte ! 

CHIXCHILLA. 

¡ Oh si uiia siHa 
Te echase amor, coii su freiio! 

DON RODRIGO. 

Anda , necio. 

(Vase Don liodrigo, y por una reja bcía 

se asoma fírtanda y coge d€ la eapa 

á ChinchiUa.) 

ESGENA XV. 

BRUNDA. — CHINCUILLA. 

BRIANDA. 

Ce : ¡ ah Chincliilla ! 

CHI^CHILLA. 

¿Ah Ghincliilla , y á (>stas boras? 

URUXDA. 

Notevayas. 

CHINCHILLA. 

¿Quién me tira? 
hriaSda. 
Quien te adora. 

CHINCHILLA. 

¿A mí á-dorar? 
¿Estoy en la platcría? 

ItRIANDA. 

Sosiégate. 

CHINCniLU. 

¿Pues (juién eres, 
Alma ó cuerpo? 

rrianda. 

¿Ya te olvidas 
De la dama qiie csta iioclie 
'i'e ofreciü á escuras la vida, 
Y te tomó de la maiio? 

CIIINCHILLA. 

Di lo que quit^res , aprisa. 

ItRI.VNDA. 

Que me quieras. 

CHINCHILLA. 

¿Enrsduefia, 
doncella? vi(»ja, 6 nifia? 
Dlanca , n(>gra , moza () aina , 
Hija, madre, graiide 6 cliica? 

liRlANDA. 

Soy tamaña, {\\\o imdieran 
Tráeniie al ciicllo por lii^a , 
Si (*i cristal fucra azahache. 

CHINCHILLA. 

Serás dama cristaliiia. 
;,LIáinaste? 

KRIANDA. 

Con Bri comitMiza 
Mi nombre, y sn don ciicima. 

c.\\vnv.\\\u.k. 
/Don con fíri? Doftft fínbona, 
Si ya 110 crcs Dotia fírizna. 
) ¿Doña fírigida? 

BRIANDA. 

Tainpoco. 

CHINCniLLA. 

¿Estás en la letaiiía , 

6 en cl libera nos , Domine ? 

IIRIANDA. 

No hay sabello, aunipie poiTias, 
Miéntfas no ine proinetieres 
Scr ini marido. 

CHINCinLIJi. 

(Ap. ¡ A lu tia !) 
¿Al matrimonio te acoges? 
¿No son primero las vistas? 

BRIANDA. 

Yo sé (pie no te arre¡)ienlas. 

cniNcniLLA. 
Ahora bieu, para que di^s^ 



m 



COMEDIAS ESCOGIDAS DE TIRSO D£ MOLINA. 



De sí ó 00, dame esa mano. 

BRIANDA. 

De esposa os la doy. 

CilINCHILLA. 

¡Quó IVia, 
ijué flaca , y quó lloja t'stíi ! 
1 cn iiii , para scr Fraiicisca , 
: (juü dc iimlos dc cordoii 
Tracii los (icilos por sorlijas! 
\ Vive il oiolo, (¡110 parocea 
Maiiojo (li* dísc'ípiiiias, 
ü csparra^os dr l'orliilo, 
Si 110 sun (Íe cafiarislola! 

IiIUAM>A. 

Ko hagas caso di' tas luaiios; 
CJiiií au'Knu^ uii' 'lcsacriMliian, 
Lo dcnias i*s *! • Kiaüli-ca. 
Toca ia tisuhoinia. 

CXI.NCnil.LA. 

Caríredonda par'Ci s. 

KUIANUA. 

¿Pues es malo? 

C!:im:hii.i.a. 
I'.iircdoiidillas 
Me enauíoras, \ivc Dios. 

{Le licutj /c'.v autdojos.) 
iAy! 

r.r.iA>'DA. 
¿Qu(í lia s'.t'.o? 

CHINCIIILLA. 

; Antojadiza ! 

RIUAM)A. 

Tráigolos , por cl ser(?:io , 
De uoclie. 

CIIINCniI.LA. 

¿Y tc lU'.'lisidrixas? 
¡ Bueuo ! ¿Süu iicyros , 6 zurcos? 

RRIANÜA. 

Negros. 

ciiim:iulla. 

¿Mucho? 

IJRIAXDA. 

Oniio cndrinas. 

CniNClULLA. 

Pues serán espadas iicm-as; 
Que por scr anior csjíriiua, 
iSe ha pucslo, por iio lisiarnie, 
Anlojos por '/.attatillas. 

RRIA.NDA. 

¿Qutí buscas? 

CIUNCIIILI.A. 

Lo (luc uo Iiallo, 
La narigacion. 

ItRLVNDA. 

¿N'o alinas 
Coo ellas ? 

CHINCIIILLA. 

No. 

RR1.VM>A. 

A(piestas soii. 

CHI.NCHILLA. 

iCstas romas? 

RRIANDA. 

¿Quí^ (pierias? 

CHINCIIILLA. 

A Roma mo voy por todo. 
'or Dios, si te'arroniadi/.as, 
Homa daina, ipic no lopcs 
Jue tirar, siiio cs coii i.iii7.:is. 
lona liay (lue his Irac inayorcs. 

I!UIAM)A. 

Pensabas quí* cra judia? 

CIIINCniLLA. 

.•^o; mas redonda, y sin ellas, 
^ara lieues dc boñíga, 
$utiles ginetes soii 
iM autojos , pues eucima 



. Puedcn tencrsc , auuque vayan 
A la gineta ó la brida. 
¿ Hay tal esterilidud 
De narices eii las Indías? 
Puedes preteiider, por chata, 
L'iia plaza de caeica. 
¡ Válgate ei diablo por roma ! 

RRIANÜA. 

Si ú\ me vicra , no dii'ia 
Tautas fallas. 

ESGENA XVI 

CARLOS, TKODOUO, acompa5íamiekto 
Y iK>s ciíiAüos con hachas. — CHIN- 
CHILLA. 

{Yase Ikiamla en el momento que Chin- 
chilla la ve á favor de la luz.) 

CÁUI.OS. 

Aluinbrad. 

CH1>GH1LLA. 

¡ Jesus ! ¡ Ánimas beuditas ! 
¿Qué he visto? 

CÁRLOS. 

¿Quiénsois?Tcncos. 

CHl.NCHILLA. 

¿Ilay tal vision, tal harpia, 
Tal cigúcria blaiiea y nc{j[ra, 
Tal urraea i) goloiid'riiia? 
Yo nic niucrü, pucs vi al diablo, 
A la niucrle, á (iclcsthia, 

Y :i uiia (lucíia , ipie cs |>cor 
¡ Válgate el diaiilo por iiifia ! 

CÁRLOS. 

¿ Qué haceis á tal hora a^iui? 

CHINCHILLA. 

Pcoados , scñor , hacia , 
Los inas ehatos y asqucrosos 
Que la in(|uisiei()u eastiga. 

CÁRLOS. 

;.n()nrase bicn el p:iIacio 
I)c ia Marqucsa, ChiiKrhilIa, 
Ilablando ugora á sus danias? 

CHLNCI.'ILLA. 

¿Danias? ¡ lílasfcniia ! ¡hcrejía ! 

C.VRLOS. 

¿Quién hablaba a(pii con vos? 

CIII.NCHILLA. 

Tna rai>aza, (pic tia 

Dicen que iué d(> Adan y Eva. 

CÁitLOS. 

Y vupstro senor , ¿ sería 
Kl presuuiido g:daii, 
Que dc noclic si>Iicila 
Las danias (pic iiu coiiocc? 
¿Quiéncra ella? 

CHI.NCHILLA. 

Si á la uiia 
Se parece , la tanisca 
Del Corpus Chrisii sería. 

CVRLOS. 

I)(»cid (luii'n es , y advcrtid 
Quo la Mar(pics:i iiie ciivía 
A averiguar ia Ncrdad. 

CIII>.:iIILLA. 

Puos vuosa merccd la diga 
Qu(» yo cstoy (>s[iinlado 
l)c uiia visioii (') cslantijíua, 
Que :igora do vor ;io;ibo ; 
!,Mio ino (vlioii agua bciiilila, 
(iOiijuráiidomc , y dcspiKís 
Sabr:i quo la (pic vciiia 
A tcntarnie, cnijiii'za cii /?n, 

Y tieiie su don ciicinia. 

TKonoRo 
Esa fué Doña nrianda. 

CIIINCHILLA. 

Doüa avestruza sería. 



CARLOS. 

¿Y la que habló á DonRodrigof 

Cm>'CHILLA. 

Vuesas mcrcedcs me sigan, 
Y sabránlo si me alcanzan. 
I Ducfias ! el cielo os maldiga. 
cÁRLos. {Hablando aparte con Teodoro)^ 
Celos deste espuñol Ilevo. 

TEODORO. 

¿De qué, si él ama á Narclsa, 
Como á ti las dos hermauas? 

CÁRLOS. 

No tengo yo tanta dicha. 



ACTO TERCERO. 



Sala del palacio. 
ESGENA PRIMERA. 

AURORA,CARLOS. 

CÁRLOS. 

Esto es lo que me escribe, 

Y pidiéndris liceiicia, osapercil)C 
Que á Nurcisa , seíiora , 

Elige por esposa. 

AL'RORA. 

EI Coiide ¿ignora 
Que por el testamento 
De mi padre ha dc ser cl casamíeuto 
Coumigo? 

CÁRLOS. 

No pretende 
Daros Cárlos disgusto. 

AURORA. 

¿Enquéseofende? 

CÁRLOS. 

Piensa que quieu dilata 

Sus bodas tanto, no con gnsto trata 

Tomar seguro estado, 

en otra parte eniplea su cuidado ; 

Y como amor os i^risa , 

Vu(!Stra tibieza ha hoclio queeuNarcisa 
Se inude el que le abrasa ; 
Que si el sujoto tru(.'ca , no la casa ; 
Que siendo liormana vuostpa , [tra. 
Lo que estima al .Mar^iues difuulo mues- 

AVRORA. 

¡ Notable amor sin duda 

Es el de Cárlos, pues asi sc muda ! 

Las íirmos alicioncs 

Se su(íleu arraigar cou dilaciones. 

S¡ él de vonis ainara , 

Dosoos á iniposiblos aumeiitara. 

¿ Qu(í cclos su pacioncia fcia? 

Combaten? (jué dosden ?quc comi>eten- 

CÁRLOS. 

Todo le da cuidado , 

Y mas el sospochar quc no es amado 
Quo amor, todo (Iesc()s, 

Atajos busca , pero uo rodeos. 

AURORA. 

Y vos tan diligente 

Hacois sus partes, que atm({ue viva an- 
No lo parece. [scut<^ 

CÁRLOS. 

¿Cómo? 

AURORA. 

Amante hablais, niojor que mayordomo. 

¿Qui(ni duda (pio Narcisa 

()s tione cohoohado y os avisa 

Quo eii pluinas y on pa|)ol(^s , 

Al condo (ijirlos* lo sirvais de Apélcs , 

Pint:ui(iola tan bolla , 

Que su luudalile ainor mojore eu clla? 

CÁRLOS. 

Si tal al Conde he escríto...M 



ACROBA. 

8a mua&iiKa causó voestro delito ; 
lias Do ha de hallar colores 
Coii quií disculpo Cárlos sus amores. 
Escribildc uue vciiga 
Luego á SatuKo, y libcral prevcDga 
Cialas de boda y iicsla , 
Si solo dilacioii su amor molcsta ; 
,Porquc al puiito que lU'gue, 
l.a mauo le daré, porque sosicgue. 

CÁKLOS. 

Yo eu persona prctendo 
Oaiiar cslas albricias ; que siiitiendo 
Prorogar su csneranza , 
Su tcmor eserinió , no su mudairza , 
Qiic á Narcisa qucria ; 
Mas yo s¿ , grau scñora , que mcntia. 

(Vase.) 

ESGENA n. 

AURORA. 

¿ Qué os importa quc nii hermana 
Ame al Coiidc, alma eiividiosa? 
Yo 110 puedo ser esposa 
De dos , esto es cosa llana. 
Mas ¡ ay violencia tiraiia ! 
Aunque anior os aconseja , 
Sicmpre me teudréis con queja ; 
Poripie el que á escoger se anima , 
Auni|ue lo que escoffc estima , 
Sus|)ira por lo que (Teja. 
Dejo á Cárlos cuando escojo 
Al español. ¿Qué he de haccr, 
Si el Conde en otro poder, 
J|$uala cl gusto al enojo? 
Aenga Cárlos, pues me arrojo 
A tan atrevido acuerdo , 
Y amor entre loco y cuerdo , 
No los suelte de la mano ; 
Pues si alegra lo que gano, 
Causa enviuia lo que picrdo. 

ESGENA in. 

BRIANDA.— AURORA. 

BRIANDA. 

Ya es hora que Yucxcelencia 
Salga á mtsa, si ha de oilla, 
Porque espera en la capiUa 
JSl capellan. 

AUROBA. (Ap.) 

No hay paciencia 

8ue sufra esta competoncia. 
arcisa por darnKí pena , 
Competir conmigo ordcna ; 
Mas venceré su porf ía ; 
Qiie pnMida (¡ue ha sido mia , 
No esbien quela euvidie ajena. {Vawte.) 

Galerla de palacio, con entrada k la rapilla. 

ESGENA nr. 

DON RODRIGO, CHINCIIILU. 

CDnCniLLA. 

Ya dicen que la Maniucsa 
Con sus damisclas sale 
Amisa. 

D0>' RODHIUO. 

Como señale 
Quión os la (luc on lal (Miiprcsa 
Me promete, con (»1 guanle, 
Aclarar mi confusion , 
¡Vtnilurosa la ocasiou 
Qutí espiTO ! 

CHINCHILLA. 

Encaiitado amante 
Has sido ; mas vivo Dios , 
Que si la dama (pio osperas, 

taii IxMla ooiisidoras , 

y nos iijUala ú los dos , 



QUIEN GALLA, OIORGA. 

Y 68 tan pobre de narices 
Como la que anochc vi , 
Que he de reiruiu de tí. 

DOX HUDRIGO. 

¡ Qué de disparalt'S diccs '. 
Anda , necio. 

CHINO.HILLA. 

¡ Oh i\utí Narcisa , 
Qué Aurora en (>lla verás ! 
Ofrézcola á Salaiias. 

DON RODRIGO. 

Oye , que salcn á iiiisa. 

ESGENA V. 

AURORA, ACOMPA.XAMIENTO. — DO.N 

RODUIGO, (JIINCIIILL.V. Despues 
NARCISA, mUANÜA y acompaña- 

HiENTO. 

GniNCHILLA. 

Aurora viene delaiile. 

D0>' RODRIGO. 

Hasta en esto ha sido Aurora. 

CHINCHILLA. 

Ten cucnta si cán agora , 

Y al tenella te da oi guaiite. 

DON RODKIGO. 

No tengo tal dícha yo : 

(<árlos si, (¡ue es (lüicn la iguala. 

AL'RiiRA. 

¿Qué haccis aquí , ma(*stresala? 

DON RODIUGO. 

Como tanto madnigf') 
Vuexcelencia , iinaginé 
Que fu(*ra salir (pH'ria, 

Y á acompaíiarla venia. 

AURORA. 

Anoche me díísvolé , 

Y por eso ho madrugado. 

Mal , Don Rodrigo , lie dormido. 

DON RODRIGO. 

: Dichoso el que ha morecido 
Dcsvelar vuestro cuidado ! 

AURORA. 

¿No venisámisa? 

D0>' RODRIGO. 

Ksporo 
Que vos entreis , gran señora. 

ALRORA. 

¡Ah!si. 

CHiNcniLLA. (Ap. con su amo.) 
A(iuí tropioza agora. 

DON IIODRIGO. 

¿Quieres callar, niajadero? 

{Vase Auroraco'fxu acompañamienío.) 

CHIXCHILLA. 

¡Malos años, y (iik^ tiosa 

Que se oiitn')! ¿.Slas (pio ha almorzado 

Asadoros? Ya lias sacado 

Qne no S(*r«í la Marcjuosa. . 

{Salen Narcisa, Briamla i/ acompaña- 

miento, i/ critzan ia escenapara en- 

trar en ia capiiia.) 

bO.\ ROÜIUGO. 

Que es Nairisa. ¿Tíi no advicrtos 
KI amor coii quo nu? inira? 

CHIiNCHILLA. 

Flechas con los ojos tira , 
Que dan vidas, y daii niuortos. 
¡ Diclioso tú , si tropio/.a I — 
{Narcisa y su avom/iauamienío entran 

en ia ca/tiiiü.) 
P(?ro ¡ por Dios , (puí iia pnsado 
Mas tiosa quo uti oiiipulado ! 
liecha es toda do una pie/.a. 

CHIXCHILI..V. 

Mí duena dMiuarigada 
QuciU». 



m 

BBIAKDA. 

{Tropezando junto á Don Rúdrigo,) 
\ Jesus sea coiimigo ! 
;Ay! Téngamo, Don Rodrigo. 
Roinpióse la cai>ellada 
Dol chapin. A no estar vos 
Aquí, cayera. 

{Ap. á él. Cumiilido) 
Queda así lo promctido 
Auoche , del guaute. Adios.) 
{Le deja un guante y vase,) 

ESGEN A VI. 

DON RODRIGO, CIIiNCHlLLA. 

CHINCHILLA. 

¿Dcjüte el guanle? 

DON RODRIGO. 

Dojómc 
El dcmonio qu(i te Ueve. 

CHi:<OHILLA. 

¿ Esta fué la dc la niove ? 
Sarna es anior, (lue la come. 

DONRODRIGO. 

¡ Vive Dios , si no ponsara 
Que Narcisa por probarme , 
lla (luerido asi burlannc , 
Que con la duoüa abrasara 
Esta casa ! 

CHINCHILLA. 

Estáte en oso , 
Y entre tanto ol giiaiite ton. 

DO?l RODRIGO. 

¡Oh! ¡ un rayo hi abrase, amen 
{Arró/ale.) 

CHINCHILLA. 

;.Le arrojas? ¿Estás sin seso? 
Guárdalo , y Iiiogo avorigua 
La confusion do tu quoja , 
Puos (»s roliquia por vioja, 
Dc la imágen del Antigua. 

E8GENA VIL 

ASCAMO. — DON RODRIGO , CHIN- 
CHILLA. 

ASCAMO. 

Eii fin , Don Rodrigo, en vos 
I)(>goiioró la iiol)lo/.a 
l)o Espafia , o.oii la finneza 
(^luo la aniistad en los dos 
FuiuU'i, y liivo por sogura. 
; Ru(Mi aniigo hicistos hoy ! 

DON RODRIGO. 

(Ap. Para ol humor con que estoy» 
¡ Viciio á buona coyuntura 
I']sl(» iieoio ! ) Piios' de ini 
¿Qin^ quoja, Conde, teiiois? 

ASCAMO. 

Lo (pio á osouras pretendeis , 
Coino anior es llama , vi 
AnooÍKí , oon el castigo 
Quo os di(') la que imaginastes 
Scr Naroisa , y no acortastes. 
¡ Paga do un ingrato amigo ! 

DO:f RODRIGO. 

¿ Puos qiiién os dijo de mf 
Tal mentira? 

ASCANIO. 

Qnion hablaba 
Con vos, y os dosiMigañaba 
Dol soborbio fníiiosí 
Quo á Narcisa os prometió. 

DON RODRIGO. 

En fin, ella os ipiion» bien; 
Daros puodo el parabion. 
Tna daina ino osrpibi(); 
Y iii yo só quiíMi os Hla , 
Ni vos i)odeis con razon 



101 

TeDerine en mala opinion : 
Hacedme vos eonoeclla. 

Y en su preseucia vereis 
Cuán poeo cul[)ado estoy. 

ASCAMU. 

Satisfecho , español , voy ; 

Mas agora no ¡)odcis 

Saher quién la dama fué ; 

Qutí así se lo he prometido. 

(Ap. Que hnblé cou ella he fíngido ; 

Mal (k'cirselo podré ; 

Pero pues Narcisa es eierto 

Que me quiere , uecio esloy 

£n no decirle (|uién soy.) 

Ádios , Don Hodrigo. 

DON RonuiGO. 

Muerlo 
De celos y confusion 
Me deja esle houibre. 

CHINCnH.LA. 

Si hará ; 
Pero el guante bíen podrá 
Servir d(í dcclaraoiíui 
Kn tan contusa di'nianda. 
Mas ¿sabcs lo quc inia^ino? 
Que sonios trcs al niohino , 

Y uos revuelve Brianda. 



( Yase.) 



ESGENA Vni. 

NARCISA , BIUANDA.— DON RODRI- 
GO, CII1NCHILL.V. 

NARCISA. 

(Hablando con lirianda á la puerta de 

la capilia.) 
En íin, se ha ya dcdarado 
Mi hcrniana ; ya al (U)iule (¡uiere , 
\ á los di>nias lc prclicre , 
Pues á Cárlos lia niaiidado 
Que á Borgoña parta Iu(*go, 
Para cpic al Condc prc\ciif;a 
Qu(> al puiito á Saluzo venga 
De boda. 

nUIAXDA. 

A escribiii(> un plicgo 
Se eiitró, acabada la niisa. 
Para en mio son los dos. 

NARCISA. 

Don Rodrigo, ¿a^pii (>stais vos? 
¿Qu(í ti'istcza es esa? 

(Afj. á Urianda. Avisa 
Al sceretario , y ve lucgo ; 
yue á (iarlos (jiiicro cser¡l)¡r 
A (luien adora iní tiic<;o.) 

{Vase llriauda.) 
¿Xo me hablais? ¿No rcspondeis? 
¿Kn i\\x(i (is habcis divertido? 

ÜON RODUIGO. 

Siempre vive mi scntido 
Kn la confusion (lue vcis. 
Pcrdonadme , gran scñora , 
Si en quimeras ocupado, 
Se deseuida mi cuidado 
De hablaros. 

N'ARCISA. 

Mi hcrinana Aurora 
Se nos casa , niacstrcsala ; 
Por cl de Borgofia cnvía 
Para danios uii bucn dia. 
Kuestra corte cslá dc gala ; 
No estcis trislc solo vos ; 
Que dcl bien dc la Manpicsa 
Nos dais señalcs (pi(> os pcsa. 

noN RODUii;o. 
Mil años los guardc Dios. 
¡A mi pesarme! ¿Por quc? 

NARCISA. 

Yuestra trisleza resi^onde 
Por vos. 



COMEDIAS ESCOGIDAS DE TIRSO DE MOLINA. 

DON RODRIGO. 

Y el amor de un conde , 
Que en vuestros ojos se ve , 
Me dice tambien á mi 
Qu(> presto segundart>is 
Bodas , con que os igualeis 
A las suyas. 

NARGISA. 

¿Cónio asi? 
¿Quiere casarme mi hermana 
Con algun conde? 

DON RODRIGO. 

Encubierto, 
Por vuestra herinosura muerto , 
Lo que yo he perdido gana , 

Y ya os llama su mujer. 

NARCISA. 

No 08 entiendo. 

DUN RODR!GO. 

¡Bien por Dios! 

>'ARCISA. 

Si fuérades conde vos, 
Rodrigo, pudiera ser. 

DON RODRIGO. 

¿Cómo es esto? 

CHLNCHlLLA. (Ap. Ú 8U amo.) 

I Vive Cristo , 
Señor, que es esta la dania ; 
Que adivinaste y nos aina ! 
Ya de mis burlas desisto. 
iNo ves el favor que te hizo? 
Declárate. 

DON RODRIGO. 

Gran señora, 
No soy conde ; pero agora 
Ese favor solenizo , 
Puesto que yo S(í de vos 
Que del fuego en que rae abraso 
Olvidada 

CHlNGHILLA. (.4/7. á SU Omo.) 

AI caso, al caso. 
Al punto, ¡ cueri)o de Dios ! 

D0>' RODRIGO. 

Estimais otro trasunto, 
(Mejor diré orighial ) 
Que del coude de Monreal 
Trasladais. 

CHiNCHiLLA. {Ap. ó sü amo.) 

AI caso, al puuto. 

NARClSA. 

;,Qué Monreal , (pu» Conde es ese ? 
Don Rodrigo, ¿estáis en vos? 

CIUNCHILLA. 

Mi amo.... 

DON RODRIGO. 

¡ Ah loco ! 

CIIINCHILLA. 

Por Dios , 
Que ha de oillo, aunciue te pese. — 
Narcisa, (A ella.) cn hreves razones, 
Quiere cou cuerííos avisos 
Ímpriiniros S(MS Narcisos, 

Y vestillos de girones. 
Daos las manos ; quc es descanso 
De decir presto si ó no... — 
Pero Aurora nos'coi;¡ó. — 
Yo habl(í i)or boca ilc ganso. 



Son caerdos, si os qne penetns 
La brevedad con que puso 
YXstdno la ley y el uso , 
Pues tiene solas dos letras. 

AURORA. 

¿Quién os mete en alaballos, 
A vos, para que igualeis 
Sillas que en doseles veis , 
Cou las silias de caballos? 

CHINCHILLA. 

Con mi señor vengo yo 

AURORA. 

No entreis otra vez aíiui ; 
Que si eutrais y hablais asi 

CHINCHILLA. 

Yo me voy entre si y no. (Yase,) 

AURORA. 

Traedme im búcaro de agua, 
Maestresala. 

D0>' RODRIGO. 

Voy por ella. (yau,) 



ESGENA IX. 

AIIRORA. — NARCISA, I)()N BODRI- 
GO,CIIINCIilLLA. 

Al'RORA. 

¿Qué sfes ó noes son cstos? 

CHINCHILLA. 

El si que has dado alababa, 
AI Conde a(|uí, y pondoraba 
Que sles y noes prcslos 



E8GENA X. 
AURORA , NARCISA. 

AURORA. 

EI fuego que te atropella, 

Y en tí desatinos fragua , 
Narcisa, ine ha de onligar 
A que este español destierre 
De Saluzo. 

NARCISA. 

Cuando yerre 
En bablalle , si á casar 
Con el Conde te dispones , 

Y por él has enviado , 
Ya, Aurora, pasa el cuidado 
Que siempre en mis cosas pones, 
De hermana á mas que enemiga ; 

Y no por sello mayor, 
Has de usar dcso rigor, 
Si la envidia no te obliga. 

AURORA. 

Ven acá : ¿quieres al Conde? 

NARCISA. 

Quísele ; mas ya no sé. 

ADRORA. 

Pues al Conde te daré , 
Si á tu gusto corresi^onde, 
Cuaudo venga. 

NARCISA. 

Y eso¿esjusto? 

AURORA. 

Yo quiero , por tu provecho , 
Si Carlos te ha satisfecho, 
Perder, hermana, mi gusto. 

KARGISA. 

¿Y tú? 

AURORA. 

Con monsiur de Guisa, 
De las flor-de-lises sol 

NARCISA. 

¿Y qué harás dcl espauol? 

AURORA. 

Deslerraréle, Narcisa. 

?(ARCISA. 

Mal podrás si anda contigo, 

Y en tu voluntad se csconde 
Cásate tú con el Conde, 

Y dcjame á Don Rodrigo. (Yase.) 

ESGENAXL 

AURORA. 
Como él me dejara á mi, 
Síbiciera. ¡Ay, envidiamia! 
S¡ ya sois amor, ¿quién fía 
Tan grande bazaña dc si? 



Sin dada qne Don Rodriso 
A Narcisa el alma ha dado ; 
Mas si él nie lo ha confesado, 
iQué dudo?— ¿Qué es lo que dlgo? 
Declárese mi aticion; 
Que ya uo es razon, deseos, 
Que ameis por tantos rodeos , 
Cuando apríeta la ocasion. 

E8GENA Xn. 

SIRENA, con un búcaro de agua en 
una salvilla, y DON RODRIGO con 
una tohalla,— kmOWk, 

DON RODRIGO. 

Esta cs el agua , madama. 

ACRORA. 

¿Por qué vos no la traois? 

DON RODRIGO. 

En palacio, ya sabcis 
Sor costumhro (pie una dama 
Sirva siempro á su si'ñora 
La copa, uo el g(^ntil-hombre. 

AURORA. 

¡ Qué bien os cuadra cse nombre ! 
{Ap. Un sol cs, si soy Aurora.) 

( i^rueba el agua.) 
¿Quó agua es esta? 

8IREKA. 

¿Quéha descr? 
La que de ordinario bebes, 
De cauela. 

AVRORA. 

¿Tú lo alrovos 
Dese modo á rcspnndor? 
Si la probaras prínioro , 
Tu oíicio liicioras inojor. 

DOX UObRIGO. 

Pucs ¿qué liciie? 

ArnoRA. 
Mal subur. 
Echaros la ciilpa quicro 
A vos desto , macstrosala. 

DON RODRIGO. 

Yo, soñora, la toiulré, 
T»uosto que áulos la ])robc , 
Y uo nie pareció inaia. 

AOKORA. 

¿.\o? Puos probalda , loiied ; 
IH'obalda otra vo/.. 

DüN RODRIGO. 

No os justü 
Que aqui... 

AÜRORA. 

Veré si ou luí fíusto, 
en el vuoslro va. líoboíi. 
(Echa Don Rodr'mo unpoco de agua eu 

In anlvUla // ln bebe. ) 
¿Por qué cu la salva la ochais? 

DON RODRIGO. 

Á Habia do bí'bor yo 
Por ol barro? 

AURORA. 

¿Por <iué no? 
¡ Quó oscrupuloso (pu» ostais ! 

DON RODRIGO. 

A los souoros (hí salva 
Se los hace desto inodo. 

AritORA. 

Iloy sois O(^ronioiiias todo. 
¿N() ostá salada? 

DON RODRIGO. 

En la salva 
No sabe, scñora, á sal. 
Bueu sabor tiene, por Dios. 

AliRORA. 

Siempre os sabe bioii n vos 
Lo que á mí mc sabc niaK 



QUIEN CALLA, OTORGA. 

DON RODRIGO. ( Ap.) 

¿Qué es esto? 

ACRORA. 

Dalda acá. Digo 

{Bebe otra vez.) 
Que hecha una salmuera está. 

DON RODRIGO. 

El búcaro lo estará. 

AL'RORA. 

Probalda en él, Dou Rodrígo. 
Tomad, bebed por aqui. 

DON RODRIGO. 

Gran señora... 

AURORA. 

No os turl)eis. 

DON RODRIGO. 

Pues ¿por dónde vos bel)e¡s...? 

AURORA. 

Sí , por donde yo b(»bí , 

PorqiKí no lo atribuyais 

A melindre. — ¿Qu(i os parece? 

DON RODRIGO. 

El barro la sal ofrooo , 
Justamonte me culpais. 
(.\p. ¡ Vivo Üios, (fuo sabe bien! 
Poro por 110 dcsuKMitiIla, 
El humor he de seguilla. ) 
¿Traorán otra? 

AURORA. 

No me d(^n 
Mas agua, y con olla poiia. 

DON RODRIGO. {Ap.) 

Dosto, amor, },í\m cologis? 
¿Qué imaginais? ({ué decis? 

AURORA. 

Quitamela allá, Sirona. {Vase Sirena. 

ESGENA »11. 

AüRORA, DON RODRI(;0. 

AURORA. 

Podrá sor que ol iiuovo ostado 
Que al Conde mi ainor propone , 
Don Rodrigo, dosazoiie 
Mi gusto, y quo osu'^ salado, 
Sin que lo osté la bobida. 

DON RODRIGO. 

Eso, señora, sorá, 
Pu(»slo quo 011 Cáríos nodrá 
Cobrar la sa/.oii poniida; 
Quo adora á Vuostra Excolencia, 

Y es á su valor igual. 

Al'RORA. 

No mo estaba el Coiido mal , 
S¡ yo luviora exporicnoia , 
Eireslo de ainar , luayor ; 
Poro on mi vida ho (puTÍdo; 

Y entrai'so luogo uii iiiaiido 
lín casa , os graiido rijíor , 
Sin vonir por sus cabalos ; 
Quioro docir por dosvolos , 
Roiidas, C()inpot(Micias , colos , 

Y olras ünozas ijíiialos. 

DON ROI>RIGO. 

Yo así lo entioiido , souora. 

ArnoRA. 
Vos quo á Diaiia scpvislos, 

Y ou Momblan su aiiianto tui.stos , 
Poílois ons(>naniic ajíora , 
Prinioro quo ol Coiido vcnjía, 
Qiiií os ainar, qm': os toiicr colos, 
Ptu'qu(í (Mi aqiicsiiis riosvolos 
Exporioiicía ini ainor longa ; 
Quo si va á docir vordad , 

A los quc ainan asi (uiv¡d¡o. 

DON RODRIGO. 

Do arte amandi osoribió Ovidio ; 
Pero todo cs falsedad ; 



105 



Qne el amor y lapoesfa, 
Por arte no satisfacen, 
Porque los poetas nac^n, 

Y el amor amantes cria. 

AURORA. 

EI natural perficiona 
El arte. 

DON RODRIGO. 

Es, señora, asi. 

AURORA. 

Amo al Conde oue no ví , 
Porque la fama lo abona: 
Que nie porficioiie (luiero 
El arte agora por vos. 
Solos ostámos los dos : 
Knsoriadino a aniar , prim(TO 
Que vonga ; cpio sois discreto. 
Yo deseo estar colosa. 

DON RODRIGO. 

Vos deseais una cosa 
Harto t(Tr¡l)lo , os promoto ; 
Poro ¿cóiuo, graii soíiora, 
Quoreis que os euseíie yo 
Lo que iio sé? 

AURORA. 

Quien amó, 
Jamas los colos ignora. 
Tracémoslo asi los dos : 
Vos el Conde os fingiréis , 
Que me amais y pretendeis , 

Y yo colosa de'vos, 
Porque bablar do noclie os vi 
Con ciorta dama, á rofiiros 
Vongo; por ver si á pediros 
Celos acierto. 

DON RODRIGO. 

Soa asi , 
Puos que yos doso gustais. 

Al'RORA. 

Enipiozo puos nii qu¡incra : 
Voainos do qué nianora 
Díí nii enojo os discul|>ais. — 
Caiaiido á Saluzo vonistos , 
(iondo , y á servimio oiitrasi(»s , 
A (larine onvid¡a omi>o7.astes, 
Quo en aficion oonvorlislos. 
Colos tuvo de inl horinana, 
Quo á darme cclos se atrove, 

Y (Mivuolto m¡ amor oii nieve , 
Correo de una v(Mitana 

Fiu^ , que un papol os llevó : 
Enigma , cuyo socroto 
Acortara el'quo os discreto; 
Mas no lo merecí yo. 
Croistes ser de Narcisa , 
Aumentando m¡s enojos , 
S¡ii conooor por los ojos 
Lo (lue ol amor os avísa ; 

Y d(! suorte os porsuadistos 

A que mi hormaiia liabia sldo , 
Que 011 m¡ralla divortido, 
La mano ayor os borist(»s. 
Eclu'is uii lionzo á los \y\6s , 
Que os d¡ü creyondo Rrianda 
Sor vuostro, y go/ó su holanda 
La sangro quí» yo dospucs, 
Trocada por un liston. 
Coii aquol favor croyera 
Avisaros , si no viorá 
D(* cuán |)oco efoto son 
Con vos escuros favoros. 
S¡ ho de creer el caittigo 
Del penséaue j Don Rodrígo... 
1)¡{xo, Cárlos... quo eii amores 
So¡s tan corto , como largo 
En hazafias y valor. 
\'¡endo en váno aquol favor , 
En un papol os oncargo 
Que vais de noche al lorrero, 
Donde os ospera amorosa 
La dama que est^ celo9« 



408 



GOMEDIAS ESGOGIDAS DE HRSO DE MOLINA. 



Y entre nleTe os dió el prlmero. 

Y despues de ponderarlos, 

Y aumeutar vuestra aíicion, 
Privándds de la razou, 
Don Rodri^o... digo, Gárlos. — 
De ordinano me equivoco , 
Guando trato de los dos ; 
Mas yo cuando estoy con vos, 
Del Conde me acucrdo poco. 

DON RODRIGO. 

Autes que pase ese cueuto 
Adelante , sepa vo 
Si hablais con ei Conde ó no ; 
Que aunque á Cárlos represento, 
Parece aue vais coiimigo 
Rdatanao mi succso. 

AURORA. 

Mis celos ensayo en eso ; 
Que ignorando, Don Rodrigo, 
Los que Cárlos no me ha dado , 
Quiero en los vuestros probar 
Si los sé pedir y dar. 

DOX RODRIGO. 

(Ap. ¿Hay amor mas enredado?) 
¿Yo, en un, la materia doy 
A vuestros celos agora , 
Verdadera, gran señora, 

Y un Conde de burlas soy? 

AURORA. 

Tomad en aqueste paso, 
Pues representais á dos, 
Lo que veis que os toca á vos , 

Y de esotro no bagais caso, 

Y vaya el cuento adelante. 

DON RODRIGO. ( Ap, ) 

jVálgate Dios por mujor 
Tan difícil dc entender ! 

AURORA. 

Fuistes, cortesano amante, 
Al terrero ; y en sus rojas , 
Creyendo hablar á mi Iiermana 
Mi esperanza hicistes vana , 

Y acrecentastes mis quejas. 

DON RDDRIGO. 

iLuego érades vos, señora, 
La que hablábades conmigo? 

AURORA. 

Finjolo asi , Don Rodrigo. 
Ko me interrumpais agora. — 
Vos que entre tanta quimcra, 
Teseo segundo fuistes, 
Impaciente me pedistes 
Que os declarase quión era. 

Y yo de cifras cansada, 
Dije que el siguiente dia 
Si ia Marquesa salia , 
Con otras acompañada, 
A su capilla , la dama 

?ne junto á vos tropezase, 
un guante suyo os dejase , 
Esa daba á vuestra llama 
Materia. Fuime con esto ; 
Pero cuando sali á misa , 
Agraviada que en Narcisa 
Vuestros gustos hayais puesto , 
A Brianda le mande 
Que cayendo , os diese el guante , 

Y con burla semejante 
Burlas de mi amor pagué. 
Mas pues en ella se t'unda 
Vuestro amoroso intercs , 

Y pudiendo ser marques , 
Por una hermana segmida 
A la primera dejais , 
Quedaos para inadvertido , 
Corto , desagradecido , 
Pues siii entrambas qnedais : 
Puos casándonos las dos , 

Y desterrándOs dc aquí , 
Yo quedo vengada así, 

y como mereceis vos. {Hace que ip va») 



DON RODRIfiO. 

; Señora ! ¡ sefiora mia ! 

Oid en burlas ó en veras , 

Disculpas que verdaderas 

Amorosa el alma os fia. 

A 110 teuer yo por cierto 

Que era otro el dueño querido 

Por vuestro gusto elegido , 

Por vuestra belleza muerto ; 

A creer que aquella nieve 

De vuestra mano salió ; 

Que aquel papel escribió; 

Que el liston que el alma os debe , 

Fué favor mas que piedad ; 

Que en las rejas del terrero 

Volvistes cera el acero , 

Las tinieblas claridad: 

Que adorara considero , 

Sin dar causa á vuestras quejas 

Nieve , papel , Hston , rejas , 

Noche , tiiiioblas , terrero , 

Celos, pendencias, castigo, 

Disgustos, enlmas, guante.... 

AURORA. 

Basta, basta. ¿Hablais amante 
Como Conde , ó Don Rodrigo? 

DON RODRIGO. 

iQué sé yo? Decildo vos. 

AURORA. 

Como Cárlos ha de ser , 
Porque esto se venga á hacer 
Mas al propio entre los dos. 

DON RODRIGO. 

De cualquiera suerte gano 
Eu la merced quc me haccis. 

AURORA. 

Pues sí enojada me veis , 
¿ No fuera bíen que una mano 
Me tomárad(>s y en ella 
Imprimiérades los labios? 
Disculpárades agravios, 
Enterneciéndoos con ella. 
A ser como vos el Conde , 
Tan poco sabrá obiigar, 
Como vos representar. 

DON RODRIGO. 

Mi cortedad os responde ; 
Pero yo me enmendaré. 

{Levaá tomar la mano. ) 

AURORA. 

Tarde me la habeis pedido. 

(Mudando de repente de accion y tono.) 

Bien mis celos he fíngido. 

A Cárlos escribiré 

Que á desposarse mañana 

Venga , pues mi mayordomo 

Le aespacho. 

DON RODRIGO. 

¡Avcielos! ¿Cómo 
Esto oigo ahora? 

AURORA. 

Mi hermana 

Os qulere bien , yo lo siento 

No me deis pena , Rodrigo. 
Mirad que otra vez os digo 
Que de aqueste fíngimiento , 
Mentiroso y verdadero , 
Lo que os está bien tomeis. 

DON RODRIGO. 

¿Cómo, si á Cárlos quereis? 

AURORA. 

Quiero ; pero no le quiero. ( Yase. ) 

ESGENA XIV. 

DON RODRIGO. 

« ¡ Quiero ; pero no le quiero ,» 
Cuando por Cários envia ! 
¿ Qué es esto , confusion mia? 



Esperando, desespeio. 

Que me quiere conflidefo« 

Que no me quiere me avist 

El ver que con tauta prisa 

A Cárlos envia á Damar. 

Caribdis es deste mar 

Aurora , y Scila Narcisa. 

En eleccion tan oscura, 

Necedad es no escoger 

La hermosura y el poder, 

Mas que sola la hermosura. 

Si el atreverse es ventura, 

Y esta consiste en hablar, 

Yo me voy á declarar 

Con Aurora , gane ó pierda : 

Que no es la vergüenza cuerda, 

Que se pierde por callar. 

Sin decirme si ni no, 

Se fué : pues si no me amara, 

Con enojo me mirara ; 

Amorosa me miró. 

Al mayordomo llamó ; 

Que va por el Coude advierto ; 

Callando, ¡ cielos! me ha muerto; 

Pero no pienso olvidalla ; 

Pues si Gicen que quien calla , 

Otorga^ que me ama escierto. ( Voitf.) 

ESGENA XV. 
ASCANI0,CHINCH1LLA. 

CHINCmLLA. 

En fin, ¿no te has atrevido 
Ahablar áNarcisa? 

ASGAMO. 

No. 

CBIKCmLLA. 

Mal has hecho. 

ASCAKIO. 

Y'a sé yo , 
Chinchilla , que soy querido. 

CHIKCmLLA. 

Pues viene el Conde , no es mala 
Esta ocasion; que á rio revuelto.... 
Et ccetera. 

ASGANIO. 

Estoy resuelto. 
Ya que eres del maestresala 
Tan querido , que te fía 
Su oecho, he ae confiarte 
Mi aeseo. 

CHINGHILLA. 

A declararte 
Gomienza , pues. 

ASCAKIO. 

Este dia 
Estará Cárlos aqui. 

CHINCHILLA. 

Adelaute. 

ASCANIO. 

La Marquesa 
Se ha de casar con la priesa 
Que sabes. 

CHCfCHILLA. 

Todo es asi. 

ASCAKIO. 

Narcisa me quiere bien. 

CHINCmLLA. ( Ap. ) 

Tal te dé Dios la ventura. 

ASCANIO. 

Las fiestas dan coyuntura 
A mis amores. 

CmNCHILLA. 

Pues bien 

ASCAiaO. 

Si debodaávella voy, 
En dia de boda y fiesta, 
Y mi amor le manifiesta, 
En tal ocasion , qnién aoy, 
iQuién duda qie ba de ohridar 



Bandos y gaems odiosas , 

Y con jjaces amorosas 

A Narcisa nie ha de dar? 
¿Uué teparece? 

CIIITCGHILLA. 

Extremado 
Arbitrio. 

ASCAKIO. 

Dí á Don Rodn(;o, 
Pues es mi mayor aniigo, 
La traza que eu esto lie dado. 

CliI>'CHILLA. 

Yo voy. 

ASCAMO. 

Haz, amor, (pio gocc 
Mi dicba coii trazus nuevas. 

CinNOIIILLA. (Ap.) 

¡ Muy gcntil despaclio ürvus, 
Cuando ella no te conoce ! ( Yansí' 

SalB. 

ESGENA XVI. 

AUROUA, DOX RODRIGO. 

AUROIIA. 

Al fin , esta noche el Condc 
Tiene de entrar. 

1)0N RODRIGO. (Ap.) 

No liay liaccr 
Que me venga á n'spoiidcr 
A propósito. ¿ Por dóude 
La podría yo obligar 
Quo me diga de si ó no? 

AUROHA. 

Por esto no so purtió 
El mayordomo. 

DUM RODRIGO. (Ap.) 

Állay pi'sur 
Que al mio iguaíursc i)uoda ? 

AI'RORA. 

Al amaiioccr mo cscribe, 
I)(m Rodrigo , (pie apercibe 
Su eiitrada , y cuuiido succda 
Así , 110 sé si S(*rú 
Rion que pura recibllle , 
Mudruguo tuuto. 

D(»' KOfiRICO. 

Ksrribilhí 
Vuestra Exooloiiciu podrá 
Agoru lu biouvoniiíu, 

Y yo lo duri'í ol piipol 
Cuundo veiigu. 

AL'RORA. 

Rion : ou i*l 
Queda esta falta cum[)lida. 

DON RODRIGO. 

A llamar al secrotario 
Voy puos. 

AL'RORA. 

Estuiido los dos 
Aípií, y csoribiinido vos, 
No os (fsolro iioc(»sur¡o ; 
(^.iiunto y mns ({ik* do nii inaiio 
Si*rú oscribirlo Ibr'/.oso 
A (piieu me ia du {U\ osposo. 

DON UOÜRI(;o. 

Todo amor os oortosuiio. 
Kii lun lioilos luvoros 
Licoiiciu toiiois , souoru. 

AOnoUA. 

La priiner vo'/, scrú agoru 
(iiit; osoribo oosus (l¡: uuioros. 
Yo uo lo s'ubró iiolur ; 
Ksto ((uiero (\vn* liugais vos , 
Vaya el pai)ol por los dos. 

DON IIODRIGO. (Ap,) 
l,V.i\ oslo hubia do purur 
Mi ambiciuso |>eu»ainicnto'/ 



QUIEN CALLA , OTORGA. 

AURORA. 

¿Qué decis? 

DON RODRIGO. 

Que se haga así. 

AL'RORA. 

Traed el rocado. 

DUN RODRIGO. 

A(im 
Está todo. {Ap. ¡ Ay, pensamionto !) 

AUIIORA. 

Docid ; qiio yo osoribin; , 

Y advortid (¿uo vuyu tioriio 

Y gruvo. 

DOMIODKIGO. (Ap,) 

Si (^ii uii iurioriio 
Me veo, ¿(nu'? lo diró? 

(Nota Don ilodriffo, y esc'ribe Anrora.) 

O.onde de nii \iila. . . yo vivo niurii'udo , 

No (■spiTcis lii\or. . . niieiilrus <|iu> (-allundo, 

Ku ausenciu aniur. . . piMiu nic fsluu duiid». 

(jue osnifio y olvida. . (ilra* i|iii> mi (•iiliiMidu 

.\mo , y no suis vus. . quuMi lui iiial i^noru, 
De (|uien uie enamoru. nii vidu inullrula. 

Kl dueao (]ue adoru. . hublf , pucs nu' niata. 

Esto basta. Adius. . . La mur.iuuau Aururu. 

AURORA. 

Pues yo , Rodrigo , osoribí 
Lo (lue iiotado nie liubois , 
Loolde agora , y veréis 
Si está bueiio. 

DOX RODRIGO. 

Dioe así. ( Léele, ) 

AL'ROKA. 

Antiguos los vorsos son. 

DON UODRIGO. 

No cs bion (lue piordaii por eso. 

AUUORA. 

Que nio agrudun os coufioso , 

IH)r dullos vos opiuioii. 

(iorrulde y dúds(>lo vos , 

Puos liovursole (piorois. 

( Corta ei piipd Don Rodrigo de alto ú 

bajo en dos partes. ) 
¿Cortáisle? ¿Qué os lo (lue haccis? 

DON UODRIGO. 

Un papei divido cii dos. 

AURORA. 

¿Qué docis? 

D0>' RODRIGO. 

VíTÓislo alioru. 

ACUMKA. 

¿Pues quc iutoiituis oou oorlarlos? 

DON RODUIGO. 

Ksto hu do ir ul ooimIo Cürlos, 

Y osli' ú lu uiunpK'Su Auroru 
Vos ol uíio lo í'soribis , 

Y yo , sofioru , os osoribo 
Kl'otro : diohu rooibo , 
S¡ ú su soutido uciidis. 

Al'UORA. 

Kl pupol dcl ooiido (iúrlos, 
Kii dos pupolcs dÍNorsos, 
llurú, Oíirlados los vcrsos, 
Dos soutidos. 

DdN r.ODRIGO. 

S¡ niirurlos 
(¡ustuis, voivis, gruu scfiora, 
Lo (|iio (Mi uiio y otro digo. 

AUKOKA. 

Sulilo'/.u (^s, Doii Hodrigo, 
Quo uo lu ho visto liustu ulioru. 

DON UODKICO. 

('omo sorviros d«*soo, 
Novodüflos ln» busoudo, 
(,):ie os docluroii iiii cuidado. 
Ksto os dol Coudo. 

AURORA. 

Este leo. 
(Lee.) Conde de mi vidaf 



107 

] No etpereih favor, 
I En ausencia amor; 

Que es niño y olvida. 

Amo , y no sois vos 

De quien me enamoro, 

hl dueno que adoro. — 

Esto basta. Adios. 

lUioiio ostá : (Mi todo sois diestro 

Mus do vu(^tro iiigenio lio 

Que pousaba. 

DON RODRIGO. 

Ksto os el mio. 

AURORA. 

Loainos puos esto vuostro. 
(Loe.) Yo vivo muriendo , 
Mithitras que cailando, 
l*ena me están dando 
Cifras que no eutieudo. 
Quii'u mi mal iijuora, 
Mi vida mattraia ; 
Habie, pues me mata, 
La marquesa Aurora. 

DO?i RODRIGO. 

Si puodoii nius nor osorito 
Mis pouus (luo (io pulubru, 

Y eii vos uii osi)oruii'/.u labra 
La diolia (pio solicito ; 
No divirtais la r(*spuesta 
Que osporo oalluudo agora : 
Rosi)oud(>diiie , grau s<u*iora: 
{)\u* pooo uii sí ó uii no cuesta. 
Por 110 (Mitoudor uu papel 
Di; la Coiidosa ponU 
Kl bien ((uo- protoudo aquí, 
Olvidaiido á Obcrisol. 
Kn uu jurdiii iiio (>sporuba , 
(iaiiuudo la b(*iidiciou 
Tu (>oudo, ooii la ooasion 
Quo siis cubollos nio dubii. 
Otro (^oiido os du lu niuiio ; 
Yo iré, si inc aniais, ou iin, 
A vor si iMi vuostro jurdiii 
Lu ocusioii al Coiido guuo. 

Y advortid (lue si oulluis, 
Suspoudioudo ul que os udoru , 
Quien caila, otorya, si-íioru, 

Y U.SÍ á todo os siijotuis. 
Dud oluridud, si os obligo, 
A tinioblus tuii oruclos. 

AUKOKA. 

Ihionos ostáu los pupolos. 

Mucho sabois, Dou Rodrigo. (Yase,) 

ESGEIf A XVII. 

DON RODRKU). 

Alto ; ella hu dudo ou oullur 

por sin soso nio tioiio, 

ini uuior á otorgur vicuo. 

¡ Yive Dios, (pio hc do probur 

Yoiido al jurdlii ú csporulla, 

Pu(»s coufiiso luo dojü , 

S¡ soy vouturoso yo, 

si ótorgu unior (piiou oulla. ( Vase. ) 

ESGENA XVIII. 

CARLOS, XARCISA, ARMINDA Y Acon- 

1>AXA31II-:.NT0. 
N.VRCISA. 

Puos á Saluzo hu vtMiido 
Tuu prosto Vuostru Kxoolencia, 
Cortu hu sido lu .joriiudu; 
ViKíStro anior osiubu oerca. 

CÁKI.OS. 

Y taiito , qiK» ou vuostra casa 
Mo purlí, Narcisu bolla, 
De mayordomo que he sitlo, 
A ser marqués. 

NARCISA. 

jDUígenciati 



108 

De amor, diguas de estimarse, 

Paes disfrazando graiulezas, 

Para ser mayor eii todo, 

Fuistes mayordomo eii ella ! 

No os aguardaba tan presto 

Mi hermana; mas cuando os vea, 

EsUmará agradecida 

Su dicha y vuestra presteza. 

Goceisla por niuchos aüos. 

Avisen á la Marquesa. 

¡Hola! 

ARMi;«DA. 

En el jardin cntró. 
Yo voy á darle estas iiucvas, 
Y á pedirle las allíricias. — 
Pero, pues salc ella mesma, 
Esposo y albricias gano. 

ESGENA XnC. 



AURORA Y DON RODRIGO , de las ma- 
nos. — DicHos. 

DON RODRiGO. {¡¡ablaudo con Aurora á 
la puerta, ántes de reparar en los de- 
mas personajes de ¡a escena.) 

Si asi alcanza quien espera, 

Si asi amor que calla, otorga, 

Si asi servicios se premian, 

Esposa del alma mia, 

Píntese el amor sin lengua, 

Gon corona la esperanza, 

Laureada la paciencia. 

AURORA. {Alosdel acompañamiento.) 
¡Hola! Llamen á Narcisa, 
Para que á mi esposo vea , 

Y á mi amor dé paralnenes, 
A pesar de sus sospechas. 

MARGISA. 

(Adelantdndose hácia suhermana.) 
Yaseloshedado yo, 

Y teuiendo en tu prescncia 
Al coiide Gárlos tu esposo , 
Qne muchos afios lo sea, 
Podrás cumplir mi csperanza. 

AURORA. 

¿Qué es esto? 

CÁRLOS. 

Estas son finezas 
De un amor por vos nremiado, 
Que á besaros los pies Uega. 

AURORA. 

Mayordomo, ¿qué quereis 
Decir por esoi 

CÁRLOS. 

Ya ccsan 
Disfraces : el Gonde soy, 
Que disimulada y cuerda 
Sé yo que habcis conocido. 
Besar mis labios merezcan 
GrisUles de lal Aurora, 
Porque yo su Endimion sea. 

AURORA. 

Seais, Gonde, bien venido; 
Que yo sé que la nobleza 
De mi señor el Maniues, 
De veros aqui se huelga, 
Porquc huesped tan ilustre, 
Ilonrando las bodas nuestraSy 
Fcstejc Duestra ciudad. 



GOMEDIAS ESGOGIDAS DE TIRSO DE 

GÁRLOS. 

¿Qué decis? 

AURORA. 

Narcisa, llega, 
Habla al marqués Don Rodrigo. 

CÁRLOS. 

¿Gómo es eso? Antes que sepa 
Mi agravio el mundo , tendráu 
Sati^accion mis ofensas. 

AURORA. 

Gonde, pues vos me perdistes, 
Y Narcisa y su belleza 
Os enamora, gozalda, 
Pues así cumplida queda 
Su ventura y vuestro gusto. 

GÁRLOS. 

Primero que tal coiisienta 

AURORA. 

Estando en Saluzo, Gonde, 
No es bien que desa mauera 
Hableis. 

CÁRLOS. 

\ Gon un maestresala! 
¿Qné desigualdad es esU? 

AURORA. 

Mayordomo tambien fuístes. 
Poca ventaja se Ueva 
(Jn ofício á otro. 

DON RODRIGO. 

Aqui, 
Generoso Gonde, pueda 
Mas el valor que la espada , 
Que el enojo, la prudencia. 
La mano me ha dado Aurora, 

Y yo, si reprimis quejas, 
Gon los brazos os ofrezco 
Una amistad verdadera. 

CÁRLOS. 

Mncho alcanzan cortesias. 
Pues el cielo asi lo ordena, 

Y Narcisa es tan hermosa, 
No quiero mujer por fuerza. 

RARCISA. 

Yo soy vuestra humilde esclava. 



MOLINA. ^ . 

Por albrlcias, beUa Anrorá 
Del esposo y de la vuestra* 
Dad af conde de Monreal 
A Narcisa, pues por ella, 
Vuestro secretano ha sido. 

AURORA. 

Gon trasformaciones nuevas, 
Habemos tenido en casa 
I Del Piamonte la nobleza. 
Las paces que me pediSy 
Yo las otorgo contenta ; 
Pero no puedo á Narcisa. 
Pedilde á Gárlos licencia ; 
Que es ya su esposa. 

ASCAiaO. 

¿Y vos no? 
¿Qué marañas son aquestas? 

DON RODRIGO. 

Yo soy, Gonde, el venturoso 
Que alcanzo tan ardua empresa. 

CHINGHILLA. 

¡ Guerpo de Dios ! lEso dices , 
Y á GhinchUla de dar dejas 
Tus pantorrUias y brazos? 
¡Por Dios, que es linda tu flemal 

ASGANIO. 

Pues Narcisa me engañó, 
¿Qué tengo de hacer? Paciencia. 
La vuelta á mi tierra doy. 

DOK RODRIGO. 

Pues otorgó la Marquesa, 
Gallando, mi firme amor, 
Llámese aquesta comcdia, 
Quien calla otorga, scnado» 
Satisfaciendo con eUa 
Al castigo del Penséque, , 
Pues uo es necio quien se enmieooa. 



ESGENA XIX. 

GHINGHILLA, y luego ASGANIO.- 

DlGHOS. 
GHIKGHILLA. 



Plaza. 



AORORA. 

¿Qué es aquesto? 

GHIKCmLLA. 

Afuera 
Que entra el conde de Monreal 

DON RODRIGO. 

¿Estás en ti, loco? 

CUINCHILLA. 

Sue entra 
, digo, 

A casarse con Belerma 

Gon Narcisa, iba á decir. 

AscAüio. (Saliendo.) 
Si enojos, bandos y guerras, 
En amistades y amor 
Es justo que se conviertan: 



NOTA. 



ACTO II, ItCBllA Tl. 

Sln mf , 7 entra cuatro duefiat, 
Mirad con quien , y lin qnien , 

Dale un lUton. 
T tret doDzellai tambien, 
Digo dunxeliai por leflai, 
Que en lo demas no me meto : 
£n la antecftmara estaba , 

Y con «Ilas convenaba 

Mai compueito que uii loneto. 
Mira si eo amar te iraito. 

Asi eslán tilde por tUde eslos versos 
en la edicion antigua que nos sirve de 
original. Si la acotacion quevade bas- 
lardUla no es repeticion de otra que 
hay en la escena anterior, si GhinchiUa 
da ó presenta un liston á su amo, de- 
beria decir con qué objeto , ó por que 
molivo, y no lo hace. Al ün de la es- 
cena viii se anuncia que es ya de no- 
che, y en la xv del mismo aclo la dueña 
arguye á GhinchiUa en estos términos: 

¿Ya le oMdai 
De la dama que eita nocbe 
Te ofreció á eicurai la vlda 

Y te tomd de la mano ? 

Es evidenle pues que en esle pasaje 
de la escena vi (aclo u) falton aígunos 
versos (lue declararian la procedeucia 
del liston. 



I 



LA GALLEGA MARI-HERNANDEZ. 



PERSONAS. 



DON JUAN II DE PORTUGAL. 
DON ALVARO DE ATAIDE. 
DOÑA BEATRIZ DE NOROÍÍA. 
MARl-HERNANDEZ, gallega. 
GARCI-HERNANDEZ , viejo. 
£L GONDE DE MONTEREY. 
DON EGAS. 
GALDEIRA. 



DOMINGA. 

CARRASCO. 

OTERO . 

MARTIN. 

BKNITO. 

CORBATO. 

GILOTE. 

VASCO. 



Serranos. 



IIn cazador. 

dos soldados p0rtcguese8. 
dos criados del conoe. 
soldados castrlla>os. 
soldados pohtvgueses. 

ACOMPA^AMIEKTO DEL ReT T 
GONDE. 



DEL 



La eteena es en Chávet (en Porlugal)^ en el valle de Limia, y en Monterey. 



ACTO PRIMERO. 

Bala en cata d« Dofia Beatrix en la %illa de Chá- 
vea. — Es de noche. 

ESGElffA PRIHIERA. 

DON ALVARO, DOÑA BEATRIZ. 

DOX ÁLVARO. 

De dos pelígros , Bealriz , 

Por excusar el mas grave, 

Se ha de escoger ei menor. 

iQué imporla que el Rey me mate? 

Ya sé que á voz de pregones 

Me busca, y por desleah» 

Condena á cuantos suplieren 

De mi , siu manifestarme. 

El rey Don Juan el segundo 

De Portugal y el Algarbe , 

(Que aunque alrado contra mi , 

Mil afios el cielo guarde) 

Dando á traidores orejas , 

Que persiguiendo leales, 

Quieren de l)ajos principios 

Subir á careos gigantes , 

Ha cortado la c»l)eza 

A Don Feniando Alencastre , 

ÍPrimo suyo , y du({ue iiustre 
>e Bergaiiza y Guiniaranes) 
Por unas cartus fingidas, 

8ue su S(>crelari() Inramc 
ontraliizo y entregó , 
En (|ue da mueslras de alzarse 
Gon la corona, escribiendo 
A los Rey(*s quc ignorantes 
DesUí insulto, las rellquias 
Destierran del noml)re alarbe. 
A Femando é Isabel 
Digo , que ¿ Gastílla añaden 
IJn nuevo mundo, blason 
De sus liechos alejandrcs. 
Verosímil(>s índicios 
No admiten en p(íchosrea1cs« 
Guandq la pasion los ciega , 
Argumentos disculpables. 
Andaba el Rey receloso 
Del Duque , porque al jurarle 
En las («ortes, cuando en Gintra 
Llevó Dlos al Rey su padre , 
Reparando en cercmonias , 
Por no usadas , excusables , 

Suiso segun las antiguas 
acerle el pleito homcnaje. 
Valiéronse destc enojo 
Lisoi\¡eros, y parciales 
Le indignaron , cfuc en los reyes 
Son crimenes los achacpies. 
i^igaiéronse cartas luego 



Gontrahcchas , que á indiciarle 

Bastaron con taiita fuerza , 

Que aun(|ue el I)u(|ue era su sangre 

Kn Évora le justicia , 

Sin (|ue lágrimas lc aplaquen 

De la Reina , hermanu suya , 

Dc sus privados y grjndes. 

Iluyen paricntes y amigos ; 

Por({ne á enojos muj(^stades 

En los iin()etus {irímeros , 

No hay inoc(Micias que basten. 

Dos h(}rman()S v tres híjos 

Van á Gastilia á am|)ararse 

De Fernando é Isabcl : 

¡ Quiera el cieio que en él le hallen ! 

Al Gonde de Montemor 

Su hermano, y gran condestablc 

I)e Portiigal, uniK^ne uus(Mitc, 

Ha mandado el Rey sacarlc 

En estatua , y en lá viila 

Y plaza mayor de Abrantes 
La espada y banda le qulta 
Guadrada , niie es degradarle 
De condestanle y marc¡ués , 

Y luego degollar hace 
El simulacro funesto , 
Saliendo (¡ rigor notable ! ) 
Sangre fínpda del cuello 
De Ía inanimada imágen. 
Yo, que como priino suyo, 
Soy tambien participante , 

Si no en la cul()a, en la pena ; 
Para que tambien me alcance , 
Kstoy dado por traidor ; 

Y por la lealtad de un paje , 
Que des^)recian(lo {)romesas , 
No temio las eru(;Idades 

Gon que amenazan los jncccs ; 
Dos meses pnde ocultarmc 
En un se{)uIcro , que antiguo 
En vlda las honras ine hace. 
Pero ahora qiie estoy cierto 
Que el Rey, declarado amante 
Dc tu hermosura , ha veniclo 
A esta vllla á visitarte ; 
AtropeUando cons(>jos , 
Percliendo al temor cobardc 
EI respeto c(ue la vida 

Y la honra es bi(>n quc guarde ; 
Si deses{)erado no , 

Geloso m¡ agravio sale 
De si V del se^tiilcro triste , 
Asilo íiasta aqui, ya cárcel. 
Gelos, B(?atriz, ()()(lerosos 
Ilan bastado á l(>vantarme 
Del sepulcro : muerto esloy : 
Bien puedo decir vcrdades. 
Dos años há que te sirvo , 
Sin qae baja , por adorarte , 



Estorbos que no atropellc , 
Imposibles que no {)ase. 
Gon palabras y ()romesas 
Ks{)erunzas alentasU; , 
Oue dudosas que las nicgoes , 
Hoy vlenen á eiecutarte. 
Ser mi esposa has (^rometido ; 
Pero ya que ciega y fácll 
La fortuna (cn iín miúcr, 
Firme solo en ser mudable ) 
Levanta tus pensamientos 
Guando mis dichas abate : 
Tu igualándote á coronas , 
Yo indigno , ya que me iguaie 
AI mas rústico (lustor : 
Tú murcjuesu respetuble , 
Yo sin Lstados, ni hucienda : 
¡ Ay Beatriz ! no hay que culparte 
Que me aborrezcas' y olvi(l(>s. 
(>c)cete el Rey: inuera, iuhábU 
De merecer tu belleza, 
IJn conde aver , hoy iniágen 
V sombra (le lo que ha sido ; 
Que cuando cl R(íy aqui inc hane, 
Porque de mí qut'd(;s librc , 
Yo gustaré qne me inate. 

DOÑA BEATRIZ. 

Tan desacordado vienes , 

Qne ¿ no ocasionar tus males 

A llorar desdichus tuyas , 

Riyera tus dis()arates. 

Para salir dcl sepulcro , 

Donde viven las verdades 

Kntre huesos, desengaños, 

Que no admitiéron, en carne, 

No salcs con la cordura 

Que (indieran enseñarte 

Kscuelas d(>I otro si|;lo , 

Donde no huy c¡(Micias ciue engañen. 

La historia del malogracfo 

Duque vienes h eonturme , 

Gomo si yo la ignorura , 

Gabíéndote tanta parte 

A ti en ella coino a mi 

I)e lágrimas ; que á ensefiarte 

Reliquias que en lienzos vlven , 

Bastaran á acreditarme. 

Antes de habcr delinquido , 

Kn mi ofensa sentenciaste 

Olvidos solo en pot(Micia. 

I Ay Don Alvaro de Ataide ! 

Necios juer(»s son los celos, 

Pues sns ciegos tribnnales , 

Sin int(»rrojíar testigos , 

Gondenan lo q\u* no suIxmi. 

Aunque dv lo c^ue te im()utan 

Knemigos crinuiiales 

Inocente eslés (((ue es cierto , 

Pnes eo ti traicion uo cabe), 



110 



GOMEDIAS ESCOGIDAS DE TIRSO DE MOLINA- 



Sok> 1a mah mpecht 

gne contra el amor constante 
e mi pecho has lioy teuido , 
Basta para condenarte ; 
Porque donde el valor vive , 
Tal vez delitos amantes 
Son de mas ponderacion 
Que las lesas majtvstades. 
De la tríste compafiia 
Donde vivo te enterraste, 
La desazon se te pega 
Quc mucstras : no es bien me espante. 
Sin Estado , perseguido , 
Sin amigos que te amparen, 
Sin parientes que te ayuden , 
Sin vasallos que tc guarden , 
Te quiero mas que primero ; 
Que porque al Imo diamante 
Le desguarnczcan del oro , 
No desdicen sus quiiates. 
Déjame peli^ar primero , 

Y cuando cl contrario cante 
La victoria , entúnces dime 
Vitupcrios ([Utí me agravien ; 
Que si por ser mujcr yo , 
Tenies de nii sexo frágil 
Daiiderizados cmpleos ; 

S(iy portuguesa, y bien sabes 
Que no ha ha))ido en mi nacion 
Ninguna á qnien los aualcs 
Que afrentas inmortalizan , 
Puedan uotar de iucoustantc. 
Amabas presuutüoso ; 
Pretendías arrogaute ; 
Pudo ser por las riquezas , 
Siempre soberbias y graves : 

Y yo tambitMi pudo'ser 
Que por (>llas te estimase , 
llepartieudo en ti y en ellas 
Deseos int(»r('sablcs. 

Ya podrás hablarme humilde, 

Y yo cn amor mejorarme , 
Quer¡(índole por ti solo , 
Sí lú pobre , yo couslaute. 
Estado, haclcuda y houor 
La fortuna , diosa'frá^il, 
Te quitó : guarda la vida ; 
Qne como csta no te falle , 
Sin Estado , honor ni hacienda 
Te cstimo en mas que los reales 
Blasones quc me persignen , 

Y no hau (u» podcr nuKÍarme. 
Noroña soy, si (»1 cs rcy ; 
Esposa ticue á (piic.n ame , 

Y ilcgítimos cmplcos 

No han dc offudcr mi linaje. 
Kaya cs csta dc Galicia : 
Si encubicrlamcutc sales 
Con (»1 tavor dc la nochc , 
Amparo dc advcrsidad(>s ; 
Guando tú scguro csU^s , 

Y úés órden (lc avisarmc , 
Te scguiré firmeyo; 

Que empeñando mis lugares , 

Y r(»cog¡cndo mis joyas ; 
Castellanas majcstaclcs, 
De rigorcs porlugucscs , 

Tiene España quc nos guardcn. — 
Dame los brazos, y adios. 

nON ALVARO. 

Tu nombre cn mármolcs graben. 

ESGENA II. 

CALDEIRA. — DON ALVARO , DOSA 
BEATRIZ. 

CALDEIRA. 

Deja agora grabaduras 
Para escultores y jaspes , 
¡ Cuerpo de Dios ! y preven 
escondrijos ó gaznates , 
Qoe el rey Doo Juao entra aqnf. 



DO^A BEATRIZ. 

¡Ay,mlbien! 

CALDEIRA. 

¿No habrá desvanes, 
Chimeneas, gallineros, 
un cofire en que agazaparme? 

DON ÁLVARO. 

Ya, Beatríz , vuelven sospechas 
De nuevo á martirizarme. 
¡ EI Rey de noche , y á verte , 
Sin tu pcrmision ! 

DO>'A BEATRIZ. 

No te halle 
Aqni : tras ese tapiz 
l'e pon; que si has de escuchalle , 

Y lo (jue respondo advicrtcs , 
Yo sé que de los pesares 

Que me das , percion me pidas. 

CALDEIRA. 

Que viene, (lue cntra, que sale. 

DOÑA BEATRIZ. 

Mi bien, ¿qnierescsconderte? 

DON ÁLVARO. 

¡ Ay ! quién pudicra feriarte 
La firmeza de los montcs ! 

CALDEIItA. 

¡ Ay ! quién pudicra tornarse 
chapin ó bacinilla , 
Mono , papagayo ó fraile ! 
(Ocúltanse detras de un íapiz Don AU 
varo y Caldeira.) 

ESGENA m. 

EL REY, DON EGAS, acompaíía- 
MiEXTO. — DOÑA BEATRIZ, DON 
ALVARO T CALDEIRA, ocultoi. 

REY. 

Para divcrlir , Marquesa , 
Penas de razon de Estado , 
Que dcslealcs me han dado , 
Porque de mi bicn lcs pesa , 
A vuestra villa Ikí veni(ío , 

Y esta nochc á vuestra casa. 

nOÑA BEATRIZ. 

No sabeis honrar con tasa ; 
Pródigo habeis, S(Mior, sido, 
Ilustrando cstas parcdes , 
Donde , como vos dccis , 
Pcnas tan bicn divertis , 
Que en vos es haccr mercedes. 

RET. 

Para que verifiqueis 
Aqucsa proposicion , 
Traigo, Beatriz , intencion 
De que niaüana os caseis. 

D05ÍA BEATRIZ 

¡ Cómo , gran señor ! 

RET. 

Yo he sido 
Vueslro amante ; (]ue las leyes 
Dc amor no cxccptúan reyes : 
(iOnstaute habeis rcsistido 
Mipodcry voluntad, 
Porquc iñicuta la experiencia 
Que afirma no hay resistencia 
Contra un gusto majestad : 

Y yo tambi(*n , vuelto en mi , 
Cuerdo he juzgado á verguenza 
Que una mujer reyes venza , 

Y un rey no se vehza á sí. 
Soy casado , y vos doncclla : 
Heredad que está sin dueño , 
No corre rlesgo peciueño , 

Y mas heredad tan Ibelia. 
Dueño os prevengo , en efeto ; 
Que un marido puede tanto , 
Que al vasallo pone espanto , 

Y al Rey obliga á respeto. 
£1 conde Doo Egas es 



En quien los ojos he pae8to« 
Noble , leal , y sobre esto 
Mi prívanza. £1 interes 
De ser este el tfusto mio , 
Pienso yo que oastará 
A que os obligue quien da 
Muerte asi á su desvario. 

DO.Ñ'A BEATRIZ. 

Quien de sns propias pasiones 
Sabe salir vencedor , 
R¡cn merece , gran señor^ 
lüpérboles por blasones; 
Que , en fin , no rehiaba bien 
Cautiva la voluntad. 
Doile á Vucstra Majcstad 
Mil vcces el parabicu 
Dcl discrcto dcsempeño 
Con que el alma ha übertado , 

Y yo se le hubiera dado 
A mi dicha por cl dueño 
Que su mano mc ha ofrecido , 
Si no siuticra bajar 

De mas á mcuos , y dar 
Pena á un amor ofcndido. 
Quc pucsto (¡uc fué el honor 
Ucslstcncia poderosa 
Coutra cl alma ({ue p¡adosa 
Kstimaba vucstro amor ; 
Ya en mi se habian cngcndrado 
De vuestros rcalcs cmplcos , 
Heales tambicn los deseos , 

Y deutro en mi un rcal cstado ; 
Quc ncgáudoos extcriorcs 
Pcrmisioncs el honor, 
Estimaban vucstro amor 
Pensamicutos ¡utcriorcs : 

Y con afecto amoroso, 
Cuando cl amor rcsistia , 
Dcntro dcl alma os tenia 
Por mi lcgitimo esimso; 
Pues con tales funclamentos, 
No era mucho conscrvar 

El cucrpo libre , y gozar 
Casados siis pcnsamientos. 
Mas pucs burlados los hallo , 
.No scrá couformc á lcy 
Que quien fué csposa "de un rey , 
Lo vcnga á ser de un vasafio. 
Ni á vos os pucde cstar bien 
Que cn ofcnsa de los dos, 
Hombre ({uc es ménos que vos, 
Oocc á quien quisistes bien. 

RET. 

¿ Vos me habeis querído á mi? 

do5[a bkatriz. 
Dentro del alma os llamaba 
Esposo , y os adoraba. 

RET. 

Creyerayoser así, 
A no venir advcrlido 
De que es mi competidor, 
Marquesa, un conde traidor, 
Por vos á nn rcy preferido. 
Mirad como haré caudal 
Del amor que me tcneis 
Interior , si posponeis 
A un rey por un desleal. 
Que yo de nuevo agraviado 
Deslealmcnte por los dos , 
ÍSi como confesais vos, 
De esposo nombre mehan dado 
Pensamientos ya violentos, 
Pues á un traiclor dan lugar) 
Bien podré en vos castigar 
Adúltcros pensamientos , 
Y en él la injuría que píde 
Quien dueño Tuestro se llama, 
Pues me ofende en reino y dama 
Don Alvaro de Ataide. 

doAa BBAtail. 

Sefior..... 



Esta es la verdad . 
A ¡Dfonnaciones ya hechas 

Y probadas, no hav sospechas 
Qne ofusquen su claridad. 
Iluii Alvaro huyú á CasUlla 
Con los dcmas'deslealüs, 
Cuyas anibiciones rcales 

^ Aspiraban á mi silla. 
* Correspóndese con vos , 

Y en la raya de Galicia , 
lieatriz, vüestro Estado, hsdicia 
Muchos cargos contra vos. 
Para que dellos quedeis 
Libre , y Portugal seguro , 
Hoy desposaros procuro. 
Conde os doy, si le perdeis. 

DOÑA BEATRB. 

Que un amante celos pida , 
(iOU buena ó mala ocasion , 
Por scr la mejor sazon 
De amor , cosa es pennitida ; 
Pero uii marido á su esposa f 
En culpa no averíguada , 

Y mcnos que con la espada, 
Siempre fué accion afreutosa. 
Sabiendo pues quf^ le llama 
Esposo mi volunlad , 

No hace Vuestra Msúestad 
Bien en ofender su fama ; 
Pues culpando mis intentos, 
Ya el ser mi esposo ha acetado , 
Cuando me alnbuye airado 
Adúlteros p<>nsamientos ; 

Y siendo asl , mis cuidados 
Que eu tan mal crédito están , 
Desde ahora Ilorarán 
Pensamientos mal casados ; 
j)ue yo en fe de que tenia 
Dentro el alma uu dueño rey , 
Por ser esposa de ley , 

Con tal nresuncion vivia, 
Que no a Don Alvaro que es 
(Aun cuando fuera leai) 
A mi altivez desigual; 
AI principe portugues , 
Que es sucesor vu<'stro , en fln , 
Jnzgara , cuando me amase , 
Indigno de que ami besase 
La suela de mi chapin. 
f^erdone fSte alrevimiento 
Vuestra Majestad , sefior ; 
Que pierde «'l respeto amor 
<iUando está ron sentiinieiito. 
Yo tengo el alina omplcaiia 
En un rey , do quieii mujer 
Se Ilama , y no pucdc» s<»r 
Con dos á un tiempo easada. 
Ponga en Chávcs guaniieion , 
Por ser de Galicia raya , 
Si es justo que de mi haya 
Tan poca satisfaccion ; 

Y excuse asi sus combates , 
Dándome Ucencia á mi ; 

8ue dirá , si estoy aqni , 
i agravio mil disparates. 
(Entrate por el tapiz detras del cual 
ettdn ocultosDon Alvaro y Caldeira: 
va el Rey á detener á la Marauesa, 
y tirando del tapiz , quedan áescu' 
biertos lo8 dot etcondtdot, ) 

RET. 

Esperad. ¡ Traidor ! ¿ qué cs esto ? 

CALDEIRA. (Ap,) 

Tramoya que salió mal. 

RET. 

Matadme ese desleal. 

DON ÁLVARO. 

toiea ese nombre me ha pnesto, 
selqfietfcnestllado» 



MARI-HEBNANDEZ. 

Falseador dn íirmas fíeles , 
Que como niata en napeh^s, 

Y 110 viene acostumnrado 
Al acero en quitin se suina 
El valor no lisonjero ; 
C^obarde por iú acero , 
Solo es valiciite por pluma. 
Con ella si (|ue Iiará alarde 

De hazafias que un rey premió ; 

Pero con la espada no"; 

Que el traidor siempre es cobarde. 

DON EGAS. 

Mi lealtad , qne es conocida, 
Cual tu traicion conlirmada , 
Confirmará aquesta espada. 

(Echan mano los tres. ) 

DON ÁLVARO. 

La color tienes perdida , 

Y ella quién ert.>s declara ; 
Que para qui^ ?(> convenza , 
Tuvo tu sangre vergüenza 
De desmentirte en la cara. 

No es bien (fuc mi acero afrenle , 
Cuando en ti mancharse duda ; 
Que el leal no le desnuda , 
Teniendo ¿ su rey pníscnte. 
Para ti de aqueste modo 
Basta y sobra. 

{Dale un golpe con la espada envaina- 
da,y vase. ) 

CALDEIRA. ( Ap .) 

¡ Oli! cómo pegas ! 
Por esto, hermano Don Egas, 
Se dijo : Con vaiiia y todo. ( Vase. ) 

ESGENA IV. 

EL REY, DON EGAS, DO>{A BEATUIZ, 

AGOMPANAMIENTO. 
RET. 

Seguilde , matalde. j Ah cielos ! 
Pero no le alcanzaran 
Cobardes , si no es que van 
Volando tras él mis celos. 
Qu(>de en prision la Marqnesa, 
( .4 Don Egas y otro caballero. ) 

Y en guarda suya los dos. ( Vase. ) 

DOÑA BKATRIZ. ( Ap. ) 

Alvaro , s¡ os librais vos , 

¿ Qu(í importa morir yo presa? (Vanse.) 



Campo en el valle de Liinia , con unai peflas en 
el fundo. 

ESGENA V. 

CARRAáCO y OTERO , encima de /fls- 
peñas y mirando adentro. 

CARRASCO. 

¡ Aquí de la serrania ! 

¡ A la hoya , ahao á la hoya ! 

OTERO. 

Serranos , aqui fné Troya : 
No quede lobo este dia. 

CARRASCO. 

; Ah cuerpo de iion de Dios ! 
¡ Ilabiades de caer ! 

OTERO. 

No hay son (1) matar y comer, 

CARRASCO. 

Como burros son los dos. 

OTERO. 

Viva la gala , serranos , 
Del valle de Liniia. 

VOCES DETfTRO. 

Viva. 

(I) 



ílf 



>i:rHM» 



rA TI. 



MARTIN , BENITO , CORRATO // GI- 
LOTE , satiendo por el prosceniú. — 

DlCHOS. 

CARRASCO. 

i Ah del valle ! 

BEMTO. 

\ Ah de. allá arriba ! 

OTKRO. 

A los Uanos. 

TODOS. 

A los llaiios. 

MARTIN. 

¡ Eso sí : gritar y (l:ill(> ! 
La voz teneis dJ codicia. 

CARRASCO. 

Al paraiso de Calicia , 
Serranos , al valle. 

TODOS. 

Al valle. 
( Bajan de las peñas Carrasco y Otero. ) 

GILOTE. 

¡ Famosa presa , Carrasco ! 

CARRASCO. 

Cual de pi('S , cual de cogote , 
Cayeron lobos, Gilote , 
Que es contento. 

OTERO. 

Del pefiasco 
Se despefió un jabalin. 

BEMTO. 

Salve y guarde. 

OTERO. 

Bien v(*nido. 

IIEMTO. 

Catorce diz que haii caido. 

CARRASGO. 

Llególes su San Martiu. 

BEMTO. 

Diez jabalís , seis veiiados , 
Tres zorras y tres garduñas. 

GILOrE. 

No les valieron las inias. 

BKMTO. 

Vengáronse los ganados. 

OTERO. 

¡ Ojalá que en esta sicrra 
IIiei(írainos otro tanlo 
D(; los jodíos que el santo 
Keye de España destierra ! 

CARRASGO. 

Si , Femando é Isab(>I 
Rayos de jodios soii. 

OTEBO. 

De la santa esqninacion 
lluye esta caiialla inliel , 
Y s*e nos acoge acá. 

GILOTE. 

De la inquisicion din'is. 

OTERO. 

Sí , vos (|ue leer sabeis , 
Acertaréis. 

REMTO. 

Gil si hará. 

OTERO. 

Un comison ha venido 
Ensubusca 

GILr)TE. 

Gomisario 
Se Ilama. 

OTERO. 

Y un caleiidario 
De los reycs ha traido , 
Que le nombran procesioQ....* 

GILOTE. 

Proviuoo. 



itf 



COlíEDIAS ESGOGIDAS BE TtRSO BE MOLINA. 



OTEHO. 

Paraprendellos, 

Y andamos á caxa dollos *, 
Carrasco , que es beiidicioD. 

BEMTO. 

Disfrázanse entre nosotros , 

8ue ni los conocerá 
n zahoril. 

OTERO. 

Yo topé ya , 
Aunque se metau entre otros 
Una lamosa invencion 
Con que conocerlos luego. 

GILOTE. 

¿Yes? 

OTERO. 

A la nariz les Ilego 
Un pedazo de jamon ; 

Y ef que es cristiano echa el diente , 

Y el que no , las trípas echa. 

CARRASCO. 

¡ Oh qué maldita cosecha ! 
¿Qué no cré eu Dios esla gente? 

GILOTE. 

No. 

CARRASCO. 

Yo en la romana igreja 
Creo. 

BEKITO. 

Gon ella me avengo. 

OTERO. 

Serranos , á cso me atengo ; 
Que es , en fín , crístiana vieja. 

BENITO. 

Como tien Castilla gucrra 
Cou Portugal tanlo hú , 
Los frontorizos de acá 
Habitamos en la sierra. 
Ni hay tiempo para preudellos. 

GILOTE. 

Todos , poquilo á poquito , 
Se mos van allá boniio. 

OTERO. 

Allá se lo havan con ollos ; 
Que acá harémos entre tanto 
Lo que nueso amo nos manda, 
Que es andar en su demanda. 

MARTIN. 

Es buen cristiano. 

GILOTE. 

Es un santo. 

OTERO. 

1 Garci-Femandez ? No hay viejo , 
üesde Limia á Monterey, 
De mas virtú ni mas ley. 

BEKITO. 

lYsuhija? 

CARRASCO. 

Esa es espejo 
De Galida. 

CORBATO. 

Déle Dios 
Iln marído del tamaño 
l)e aquel nogal, ó el castaño 
gue tcneis á par de vos. 

CARRASCO. 

Hoy cumple años. 

GILOTE. 

Y hoy festeja 
De su padre el alogría 
A toda la serrania. 

BEXITO. 

Viva nn sigro , y nunca vieja. 

OTERO. 

Par Dios, que cuando la veo, 
De manera me emberrincho , 
Qne como rocin relincho. 



CARRASCO. 

¡ Mas arre allá ! 

MARTIN. 

Yo babeo 
Siempre que la Ilego ¿ habrar. 

CARRASCO. 

Todo nn sol tiene en la cara. 

OTERO. 

Afe,siellasepagara 
De tirar , ¿brrer , luchar , 
Que ella huera presto mia. 

BEMTO. 

Eso no , donde estoy yo. 

OTERO. 

¿Vosconmigo? 

BENITO. 

Yo , que só 
Gala desta scrrania. 

OTERO. 

Mas ¡ nonada ! 

BE!UTO. 

Para vos. 

OTERO. 

Benito, callá, vos digo. 

BE!«ITO. 

¿Pues lucharéis vos conmigo? 

OTERO. 

Con V05 y con olros dos. 

BE>'ITO. 

¿Quéhadeir? 

OTERO. 

Vaya una cabra. 

BENITO. 

Par Dios , vayan dos y aun tres. 

OTERO. 

Idas son. 

BEMTO. 

Desnudaos pues. 

GILOTE. 

Teneos. 

OTERO. 

Nadie habre palabra , 
Porque un hombre con colera 
Derriba un toro , Gilote. 

BEXITO. 

QuiUos el sayo y capote. 

OTERO. 

Ya le quitan. 

CORBATO. 

Ropa huera ; 
( Qutíante los sayos, y déjanselos á un 

lado. ) 
Que todos serémos jueces. 

CARRASCO. 

Este soto es buen lugar. 

OTERO. 

Par Dios , que habeis de Ilovar 
Hoy un pan como iinas nueces. 
{Luchando Benito y Otero van reíirán- 

dose nasta salir 'del teatro , siguién- 

dolos los otros serranos.) 

E8GENA Vn. 

DON ALVARO, CALDEIRA. 

DO:t ÁLVARO. 

Caldeira, esla es Galicia. 

No vive en estas siorras la malicia 

De onvidias y traicionos , 

De lisonjas , ongaños y ambiciones. 

Los que en mi busca vienen, 

Aquí jurisdiccion ni ayuda tienen. 

GALnEmA. 

Asperílla es la tierra. 

DOTi ÁLVARO. 

£s de Laroco csta empinada sierra. 



Y Limia este florído 

Valle ( que es guarnicion de su vestido)* 

Por fértil estimado : 

EI de Laza, que yace ¿ estotro lado, 

Ameno se avecina 

A1 val de Monterey , con qnien confina« 

Cinco leguas de Chaves 

Dista este monte. 

CALDEIRA. 

Bien la tierra sabes. 



DON ÁLVARO. 

Fué el Conde gran mi amigo, 
De Monterey, y discurrió conmigo, 
Cazando , varías veces 
Su aspereza, ya á costa de los peces 
De sus aguas, que hay muchas 
Habitacion de colebradas truchas; 
Ya en jabalies cordosos 
Ensayando venablos , y ya en osos. 

CALDEIRA. 

Si es tan tn amigo el Conde, 
Vamos á Monterey. 

DONÁLVARO. 

No corresponde 
Con la amistad pasada 
La presente. 

CALDEIRA. 

¿Por qué? 

DON ÁLVARO. 

La guerra airada 
Lo descompuso todo. 
Sirvió ¿ su Rey, y yo del mismo modo, 
Leal sirviendo al mio , 
Paró nuostra amistad en desafio. 
En la infeiiz batalla 
De Toro, que si quiore celebralla, 
Como es razon, CastiIIa , 
Puede con mil ventajas preferílla 
A la de Aljubarrota , 
Quedamos enemigos. 

CALDEIRA. 

Pues acota 
Rancho en que descansomos ; 
Que cinco loguas caminado habemos 
A pata, huyendo ospias, 

Y a Berceb'ú se dan las tripas mias. 

HOy ÁLVARO. 

Si aquestos montañesos 
Alcanzan á sal)(;r que portugueses 
Somos los dos , no estamos 
Seguros de sus manos. 

CALDEIRA. 

Pues huyamos. 

DON ÁLVARO. 

¿Dónde? Hasta vor si os cierto 

Que la Marquosa m¡ osperanza hamuer- 

Y al rev Don Juan adora, [to, 
Como dijo 

CALDEIRA. 

PorDios, que estás ahora 
Con linda sorna : acaba. 

DON ÁLVARO. 

¿Nodijo al rey la ingrataque le amaba, 
Gozando sus cuidados 
Pensamientosdeamor, conélcasados? 

GALDEIRA. 

No sé , por Dios ; yo vengo [go 

Con mas hambre que amor, y te preven- 
Que socorras desmayos. 
[Reparando en la ropa de Otero y Benito) 
Dos capotes son ostos y dos sayos. 

DON ÁLVARO. 

Espera ; que con ellos 
Temores excusamos. 

CALDEIRA. 

Si & traelios 
Te aplicas, con sn tr^yc 
No dice mal el portugues lengnaje, 



Pnes se distingae poco 
De la lengua gallega. 

DON álvarO. 

De Laroco 
Las sferras, quc son ostas, 
Kntnt antiparus|)ol)i*cs, mul compues- 
Ilaltitaré eutre tanto [tas, 

Qxie sulgo d(*l ciMoso v clego encauto 
Va\ que el ainor nie puso. 
1):' a(|uí á nii iu}<;ratu avisuré coufuso. 
HislrúzaU; tii y todo. 

CILDKIRA. 

Rnlro aqufllos custunos me acomodo ; 

Qu<' si su duffio sulo 

Por su ropa, (piiM'rá lo que no vulc. 

DON ÁLVAUO. 

Í^Porqu(!* S(; huhrúu dcjudo 
Los vestidos uipii ? 

CALIiEIRA. 

Si sc hun picado 
Con el calor moh^slo , 
Qucrrán echur ul u^uu todo el resto. 

DON ÁLVARO. 

Aqui el Tumu{;u huña 

Apacihh* ios \úús desta montafia. 

No dices mal. 

CALDCIRA. 

Adiiio : 
Rscond('r(í eu a(|uel lugar sombrío 
Los trujfs cortesunos, 
Poniuc puscmos plu/.a devillanos. 

DOX ÁLVARO. 

Caldcira , vuelvo luego. 

CALDKIUA. 

Par Dios, quede esta vez quedas galle- 

[go. {Vase.) 

ESGENA Vni. 

DON' ALVARO. 

Cunsancios y p(>suduinhr('s 
Aliciituu lu fu(T7.a ul sucuo. 
Kiitrc tunlo (|ue i¡í.uerio 
(íu:irii(M'e (^I sol cslus {•umbres, 
Qiii«>ro dur pruehus :\ (>nojos , 

Y (h'SUKMitir inis cuidudos ; 
Qiic si utonnciitau souudos, 
rs'o (>s :i (!ostu de los ojos. 
{lufiaxen ihrmir. Saienarriha^ porlas 

penaft^ Ihmin^a v yíari-llervandez 
cim veMú ij tocado á lo gallego.) 

ESGENA IX. 

MA;{i-iii:nNAM)i:z , dominga. — 

DOXALVAUO, dormido, 

MAP.ÍA. 

Hoy, Doniíiii^a, quc cuinpro auos, 
Padre os (¡uicrc fcslcjur. 
do.min(;a. 

Tantos llc};u(»s ji coutur, 
Coino hojus estos custurios; 
Al sol tc su(]ueu tus iii(>tus 
En unu espuerta. 

«ARÍA. 

¡ M(*r.á ! 
¿ Y mic hc de her con tanta edá , 
Si (1) cnfadar á los discretos? 

IK)MINGA. 

Deseo quc á sigros llcgues. 

MIRÍV. 

iHay mas aborrihh» cosa , 
Queuna vicja quc hu(^ hcrmosa , 
La cara lleua i\o pn(>{;u(}S, 

Y aojando coii iu vista ? 
Dominga , niorir nu* agrada 
Moza, y de todos llorada , 

(I) Lo mlsBKO que ton, •Ini». 
T.V. 



MARI-HERNANDEZ. 

Mejor que yieja y mal quista. 

DOMINGA. 

Discreta eres hasta en eso. 
Baja con ticnto ; no cayas. 

MAI'.ÍA. 

Miéntras que del valle truyas 
Juiiciu, n>tuniu y cuiitu»>.só, 
I*uru (Miruuiur cf portal 
Doiide la cenu ha de scr, 
Clavch^s (piici'o coger, 
Cou niudrcsclva. 

DOMINGA. 

¡ Y qué tal 
La hallarás par de la hueute 
Dell olmo l 

MARÍA. 

Por ella bajo. 

DOMINGA. 

Yo, echando por este atajo, 
Vü á v»ír si vuclve la pcnte 
Que hué á tracrnos d(>spojos 
De lohos , pues que los bas 
^onvidado. 

MARÍA. 

¿Ydópodrás 
Hallarlos? 

DOMrs'GA. 

Hácia los tojos. 
{Vate Dominga , y salta Mari'IIernan' 
dez de las penas abajo,) 

ESGENA X. 
MARIA, DON ALVAUO, dormido. 

MARÍA. 

Ya yo la cuesta hc hajado. 
Curcujadus du (h* risu 
La hucnte qu(.> bulle aprisa. — 
¡San Gil! ^qué hoinhrc está aqui echa- 
l)(;sde la cintura arrihu [do* 

Ks pustor, y lo (pi(» queda , 
Kstá v(»sti(lo dc scda. 
A suhor duerin(\ ¡ Y que vivu 
l'n hoinbre, y purezcu mucrto! 
No tencis vos* niucho amor , 
Pii(>s dormis tun á suhor, 
S'i os pcnun dciidus dcspierto. 
Kst(> scrá ulgun jodio 
l)c los que uiidun á prender, 
Ponpie 110 (piicren comer 
Tociiio : ¡ qu(í dcsvurio ! 
Yo qui(»ro dur hov vciiííunzas 
A la i};rcja y sus (ioiiucslos ; 
Que quicn hiutu :d«;uiio dcstos 
Diz qu(« gana pcrdoiiunzus. 
Ksta mcdiu luiicha tomo. 
{Toma una piedra y súbese en una pefia 
bajo la cual está echado DonAlvaro.) 

Y (l(»sde aqiK^stc rcpccho, 
A dos munos sc lu cclio 
Sohre la cuhczu á ploiuo ; 

Y de un golpc , si iio ycrro, 
A nucstru icy doy socorro, 

Y á nucstro jodK) :diorro 
I)c (lotor, cura y ciitiíMTO. 
Allá va. — Muiios, t(Mi(»os; 
Oue cn tan bueua cataduru 
No puede huhcr juduizura ; 
Quc los jodios son fcos. 

¡ V:'il}íutc Dios por donnido ! 
¿Qu('> Iias liccho cn nii coruzon? 
Kii ini vidu vi gurzon 
Mus apucslo y inas gurrido ; 
Kn sucnos UK? hu qnillotrado 
Kl pccho. ¡ Ay sos¡(»j;o luio ! 
Sotil ludroii sois , jodio , 
Pucs cll ulmu nic hcis rohndo. 
Mus ¿puru (pK' lluino roho 
Lo que yo h» d¡ prinicro 
De gradb ? Llamarie quiero. 



113 

(A voces.) 
¡ Goarda el lobo ! ¡ guarda el lobo ! 
DON ÁLVARo. {Desperlando alborotaáo, 

Lobos ¿qué mul me han oe hacer, 
S¡ .soy portugucs? 

MARÍA. 

Tciite, hombre; 
Que me ha espaiitudo (>se iiombre. 
{Coge nna piedra.) 

DON ÁLVARO. 

¿Qué es de los lohos, muj(^r? 

MARÍA. 

Téngasc allá. 

DON ÁLVARO. 

Tlna cordcra 
He visto en vcz de los lobos. 

MARÍA. 

Asi engauan á los bobos. 

DOX ÁLVARO. 

¡ Ay ciídos ! 

MARÍA. 

T(3ngnse ahuera. 

DON ÁLVARO. 

¡ Qué peregrina hcrmosurn ! 

MIHÍA. 

A fe que dormis dc cspacio. 

DON '\\.\ ARO. 

A ser la sicrru cl pulucio , 
Dondc no h:iy (piictud scgura, 
Coii ni(}iios gusto (hirniicra. 

MARIA. 

¿Ticne encmigos alh'i? 

I)0N ÁLVARO. 

N'udic sin cllos cstá. 

MAUÍA. 

¿Y duerme dcsa nvanera? 

DON ÁI.VARO. 

En csta inontariu ycrinu , 
¿ Qik; tcuKir no sc :iscgura ? 

MARÍA. 

Pues nc:i nos dicc cl cura , 
Que quien los ticuc, no diKM'inn. 

DON ÁLVAUO. 

Sentencia de sabio es csa. 

MARÍA. 

Yo dc un golpe , á no llnm:dl:> 
Con la mucitc pudc dullc 
La losu puru lu hucsu. 

DON ÁLVARO. 

¿Pues hcos ofciidido yo? 

MARÍ\. 

Si es jodio , claro está. 

DON ÁLVARO. 

Fijodalgo soy. 

MARfA. 

¡ Vcn'i ! 
¿Que no es juduicero ? 

DON ÁLVIRO. 

No. 

MARÍA. 

¿Cree en la igrcju romuna? 

DON ÁLVARO. 

Su culto obcdczco santo. 

MAI'ÍA. 

Pucs si es ansi , suclto el canto. 
{Arrójalc.) 

DON ÁLVARO. (Ap.) 

¿ Hay mas donosa scrrana ? 

MARÍA. 

Hombrc parcce dc hien : 

Ya Ic voy pcrdiíMido cl míedo. 

¿Sabe eícnído? 

D0>' ÁLVARO. 

Bíen sé el credo. 



114 

MARÍA. 

¿Y elpadrenucso? 

DÜN ÁLVARO. 

Tambieu. ^ 

MARÍA. 

¿Ypersinarse? 

DON ÁLVARO. 

¿Pues no? 

MAUÍA. 

A ver : veamos. 

D0>* ÁLVARO. (.t/>.) 

¡ Qué extraúa 
SenciUez ! 

MARÍA. 

i Mas que me engaña ! 

DON .\LVARO. 

Mi sangre no perniitió 
Ningun error ni lierejia , 
Porque es limpia , ilustre y clara. 

MAKÍA. 

Ansi lo dice su cara ; 
Mas yo, miéntras él dormia , 
Por matar uii reiiegado, 
Tomé la lanclia que enseuo ; 
Que para matar, el sueñu 
Ya se tien lo mas andado. 

DllN ÁLVARU. 

¿No bastaban vuestros ojos? 
MARÍA. (Ap.) 

Barbinegro es cl garzon, 

Y fidalso ; quo acá sou 
Los jooios barbi-rojos. 

DON ÁLVARO. 

¿Vos quisistcs darnie muerte? 

MARÍA. 

A ser jodío , sí hiciera. 

D0>' ÁLVARO. 

Pues sl gustais que yo inuora , 
No os arineis de amu'sa suerte : 
En los ojos tencis lleclias , 
Que los corazones i>asan : 
Palabras decis qu»' abrasaii 
De amorcs y de sospeehas. 
i Para quc venis cargaíla 
De piedras , si me mató 
El veros? 

MARÍA. 

Por sí ó por 110 , 
No era mala una pedrada. 

DOX ÁLVAUO. 

Vos dais muerle ; ese sol cicga 
El alma, á quien vida dais 
Matando.iCúnio os llamais? 

MAUÍA. 

Mari-Hernandez, la yaUeya. 

D0>' ÁLVARO. 

Bien hava aquesla as]>ereza, 
Que os puede ver cada dia, 
Este arroyo y fuente íria, 
Cristal de vueslra belleza. 
Las aves que os lisoiijean , 
EI prado que os rinde florcs, 
El pastor que os dice amores , 
Las almas que cn vos se cmplean, 
EI gusto que en vos se hechiza , 
La libertad presa en vos, 

Y yo queos ue visto 

MARÍA. 

jAvDios! 
í Qué bien que lo scrmoniza ! 
Mp. Ya no qucdo de provecho 
Despues quc vi csle garzon : 
Saltos me da cl corazon ; 
Cosquillas lengo cn el pecho. 
¡Válgame Dios ! ¿qué será 
Lí> que siento ?) 

DON ÁLVARO. 

Ed esta mano 
(Témaseia y la besa ) 



COBIEDIAS ESCOGIDAS BE TIRSO BE 
Pierdo el seso, el gusto gano. 

MARÍA. 

KI diabro le trujo acá. 
Pucs¿bésala? 

D(»X ÁLVARO. 

Si me quemo , 
¡¿Qué he de hacer pur sosegar? 

MAUÍA. 

iNo hay son llcgar y besar? 
Paso : dochovus á o dcnio. 
¿Es mi mano la del cura? 

DON ÁLVAUO. 

Sí , pucs cura es dc m¡ mal. 

¿Tiene lal vez el erislal , 

Ni la nievc lal bltmcura? 
¡ Cortesaiios artilicios , 
j Cuyas niaiios blaiieas son 
! iiiárlires dcl juboii , 
' i\v\ sebo sacriíiiius, 

Apreiided en la lirlleza 

Que aquí el dcscuido reparte, 

La vcntaja (juc liace al arte 

La pura naturaleza. 



Üinie , ¿con (lué st; repara 
La pura luz quo ine das? 

MARÍA. 

Lleve el dimufio lo nias 
Quc una poca de agua clara. 
Mas ¿dó vais vos p(>r aiiui , 
Desa manera perdidu ? 

DON ÁLVARO. 

A ver mi muertc he vciiido. 

MAUÍA. 

¿Buscais á quien servir? 

DON ÁLVARO. 

Si. 

MARÍA. 

¿Sabréis her carbon? 

DO^ ÁLVARO. 

Si el ftiego, 

Scrrana, esc oficio enseña, 
Abrasado estoy. 

MARÍA. 

De leña 
Digo. 

DO.N ALVARO. 

Cuando á vos me H(»go , 
Lcña soy. ¡Ay, maiios mias! 
Vosotras ¿no me cncendeis? 

MARÍA. 

; Ah hi de puclia I ¡ qné (!) sabeis 
Dc clianzas y roucerias ! 
¿Qucreis servir á iiii padre? 

DON ÁLVARO. 

Y daros el ahna á vos. 

MAUÍA. 

No hay mandoncs si los dos ; 
Que ya se murió mi inadre. 
¿Cuáiito ganais dc soldada? 

DOX ÁLVARO. 

Dc soldada gano uii sol 
Quc adoro, cn cuyo arrcbol 
Está mi alma á srildada ; 
Mas ¿qué ganará un perdido 
Que por vos sin seso está? 

MARÍA. 

Al quemas,le dan acá 
Scis ducados y un vcslido. 
Si qucrcis, vaíuos á casa ; 
Que yo con mi padre haré 
Que os reciba. 

DOX Á1.VAR0. 

No podré, 
Maria, con tanta tasa 
Vivir, si algo no afiadis. 

MARÍA. 

¿Yserá? 

(I) ClUBt». 



MOUNA. 

DOM ÁLVAI0. 

Semnamia, 
Una mauo cada dia. 

MARÍA. 

¡Masmatalla! 

DOr; ÁLVARO. 

¿Qué decisf 

MARÍA. 

: Que mi padre os la dará. 

I DON ÁLVARO. 

.Nohadeser, serranabclla, 
Sino esta. (Tomándosela.) 

MARÍA. 

¿Y qué heis dc her con ella? 

DON ÁLVARO. 

Besalla. 

I MARLA. 

I ¿Pues dóiide habrá 

' Manos paracada dia? 

I DON ÁLVARO. 

! Dos que remudar teneis. 

MARÍA. 

, Caro servis. 

DON ÁLVARO. 

¡ Qué qucreis ! 

MARLA. 

Soltad. 

DON .VLVARO. 

¡Ay gallegamia! 
(Ap. Beatriz , si de mis desvelos 
Fuiste causa y te has mudado , 
Ya en estas sicrras he hallado 
Contrayerba de tus celos.) 

MARÍA. 

Ya sois de casa. 

DON ÁLVARO. 

Soy vuestro. 

MARÍA. 

Hablemos á padre. 

DO:t ÁLVARO. 

Vamos. 

MARÍA. {Ap.) 

Alma, en que entender Ilevamos. 

DON ÁLVARO. (.4p.) 

Amor, sed vos mi maestro : 
Enscñadme á haccr carbon. 
(Toma la mano á Maria, y béiasekt.) 

MARÍA. 

¿Qué haceis? 

DO!C ÁLVARO. 

Cobro mi soldada. 

MARÍA. 

¿Tanpresto? 

DOX ÁLVARO. 

Va adelantada. 

MARÍA. 

¿Conbeso? 

DOn ÁLVARO. 

Si. 

MARÍA. 

¡AybesucoDf 



ACrO SEGÜNDO. 



Campo deUnte de U ca<a de Garei-HenaBdex 

ESGENA PRIMERA. 

DOMINGA, CALDEIRA. 



CALDEIRA. 



Yo pasaba á Santiago 
Desde Francia, ueregrino; 
Robáronme en el camino 
Los vestidos y un cuartago 
En q[ae no compañero y jo 



Ücscansábamos á ratos^ 
Lleyando sobre él los hatos 
Y a lorjas : él se quedó 
Lii la posada dosimdo ; 
Yo de luedio arriba Adan, 
Sobrc el puro cordui)au 
IJu calzou de liiio crudo. 
Hallé siii duefiü eslc sayo 
Aqui (I), y dye, uo tau triste : 
«laiubien á los imbivs viste, 
Coino á los caiiipos cl mayo.» 
Camiuaba, lii'cho un cacique, 
Por eulre inatas y tojos ; 
Kscondiéroiise los ojos, 
Cada cual tras el tabique 
De los |)árpados; tendíme, 
Por dormir mas á mí salvo, 
AI pié de un peñasco calvo, 
Casa de moute sublime ; 
^ soñando en mis pecados, 
Me |)arec¡ó qut? lU'iíaban, 
1 eu volandas me llevaban 
Dos demoníos corcobados. 
Desperté, haciéiidome cruces, 
Cuaiido cn su cama cncaruada 
La última boqueada 
Daba el dia entre dos luces ; 
Viie encima de esa loma 
Decir, alzandola voz : 
«Henc, henc, lienc, arrangoroz»; 
1 no entendiendo el ídioma 
De gallegos desaliños, 
>i acercarse en escuadrones^ 
Gruñendo, suegras lechones, 
Que aqui Uaman vacoriños. 
N'o supe yo que juntaban 
Los cochinos deste modo 
En Galicia; temblé todo, 
Pensando que me agarraban ; 
Quise huir; no supo el miedo; 
pesmayéme, y tú piadosa, 
Lntre rolliza y hermosa, 
A medio engullir un credo, 
Fufste mí segmido cura, 
BauUzándome otra vez. 
Volvienmi,miréIate2 
Desa gallega hermosura ; 
Y aunque nonca tuve cuyo, 
Gomo el alma te rendi, 
Por andar siempre tras tf , 
Qm'siera ser puerco tuyo. 

D0MIX6A. 

SÍT08,elhechízador, 
Lo sentis como lo habrais, 
A buen puerto vos Ilogaís ; 
Que á la fe que os leiigo amor. 
No lo saben sermoncar 
Los de acá tan á lo miel ; 

Suizás lo hace el buríel , 
el carrasqueno maniar. 
Mas vos, aunque caricnato, 
En cada ojo socarron , 
Tenedes, si hechizos son, 
Dos varas de garabato : 
Yo sirvo al mejor serrano 
QaetodalaLimia tien; 
£s rico , Y home de bicn , 
Y dnco ducados gano. 
Siete da á cada vaquero ; 
.S¡ él os recibe y conoce, 
Siete y dnco során doce. 
Juntarémos el dincro ; 
Harémos hucha yo v vos ; 
Diez años le servirános ; 
La alcancia quebrarémos 
A los diez años los dos. 
A doce ducados, son 

Diez años, si bien lo cuento 

Diez á doce veinti deoto; 

Que será lindo pellon. 

(1) Áfwi etrtm, es lo «ua debt eiileiidwsa. 



MARI-HERNANDEZ. 

Gomprarémos vacorlños 
(Que los gallegos soii bravos), 
Un prado en que sembrar uabos 
Diez cabras y dos rociuos ; 
Gogerémos va v\ ceiiteiio, 
Ya la boroa', ya el niillo, 
Buen pan esle, aun(|ue amarillo, 
bano el otro , auiu]ue morciio ; 
Gallinas, que cou su gallo 
Mos saquen cada aíio pollos, 
Maiiteca de vaca en roIlí>s, 
Seis castafios, un carvallü(á), 
Uua becerra y uu buey ; 
Y los diez años pafiados, 
Podrá envidiariios, casados, 
El coude de Monterey. 

CALDEIRA. 

¡Diezaños! 

DOMIXGA. 

Pues ¿porqué no? 

CALOEIRA. 

¡ Diez años , y sin rasoar ! 
¡Diezaños!Serárabiar. 

DOMINGA. 

¿Mondaré nisperos yo? 

CALDEIRA. 

¿Gómo te namas? 

DOMINGA. 

Dominga. 

CALDEIRA. 

Mi fiesta de guardar eres. 
Si á lo prcstado nie quieres, 
Tu esclavo soy ; ata y priiiga. 

Ya estarás golosineada 

Mas dudar en esto es yeiTO. 
¿Pasaste la cruz del Ferro? 
Que vendrás desojaldrada. 
¿No has querido á nadie? 

D03IJXGA. 

¿Yo? 
Soy, por vida de m¡ padre, 
Tan vírgen como mi madrc 
Me parió. 

CALDEIRA. 

DejaelpflrrtVí, 
Y a lo prímero te Ih'ga ; 
Pues ya sé yo, auiuiue porfías, 
Que son muchas gollorías 
Pedir doncellez gallega. 

DOMINGA. 

¿Gómo es tu nombre? 

CALDEIRA. 

Godiño. 

DOMINGA. 

¡ Ay m¡ Godiño pachon I 

„ . (üale en la barba,) 

Encsja. 

CALDE1RA. 

¿Soy tulechon? 

DOMINGA. 

Noeresslmivacoríño. (Suenamúsica.) 

CALOEIRA. 

iQnéesesto? 

DOMINGA. 

Hay líesta en el valle. 

CALDEIRA. 

¿Puesporqué? 

DOMINGA. 

Cumpre años hoy 
La serrana de quieii soy 
Gríada, el maslindo taíle 
Que toda Gallcia ti(*ii ; 
Y su padre que la adora, 
Convida á la sierra ahora. 

Vamos — Mas nueso amo vien 

Gon sus serranos. 

(t) Roble 



I 

CALDEIRA. 

Eniin, 
¿Hayhoyfiesta? 

DOMUIGA. 

Y colacion. 
¿BaUas? 

CALDEIRA. 

Gomo un Salomon. 
Digo , como mi matachiu. 

DOMINGA. 

Todo es uno. 

CALDEIRA. 

¿Ytú? 

DOHCCGA. 

En el aire 
Doy mil vueltas. 

CALDEIRA. 

¡Ay chancera! 

DOMDiGA. (Ap.) 

: Qné en tan mala cara hubiera 
Tan quUlotrador donaire ! 

ESGENA n. 

MARIA, GARGI-HERNANDEZ, DON 
ALVARO.-DOMINGA, GALDEIRA. 

GARCÍA. 

En casa, garzon, estais. 
Maria pide por vos. 

DOX ÁLVARO. 

Vivaís mil anos los dos. 

GARCÍA. 

Gonsuelo en veros me dais. 
¿Sabréis arar? 

D0:« ÁLVARO. 

En la huebra 
fto doy á nadie ventaja, 

Y por agosto la paja 
Que el trillo empedrado quiebra. 
Del grano aparlo amarillo. 

GARCÍA. 

Los gallee^os al Iimp¡aIIo, 
Robustos jue^aii el inallo 

Y menosprecian el tríllo. 

DOX ÁLVARO. 

De todo sé lo que basta. 

GARCÍA. 

¿Gómo os Uamais? 

DON ÁLVARO. 

Yo, Yireno. 

GARCÍA. 

Para vaquero sois bueno. 

DOX ÁLVARO. 

Eso me viene de casta. 

GARGÍA. 

Vaquero seréis. 

MARÍA. 

Ya Uega 
El baile. 

GARCÍA. 

Ascntemonós. 
DOM ÁLVARo. (Ap. d Maria.) 
iQué no seré yo por vos, 
Marí-Hernaudez la gallega? 



ESGENA m. 

GARRASGO, MARTIN, BENITO, GOR- 
BATO, GILOTE, y otros seriianos t 
SERRANAS jtor un lado; por el opuesto 
EL (:OM)K DE MONTEREY y acom- 

PANAMIENTO.— DlCUOS. 
COXDE. 

Razon, Garcia, fuera 

Que en vuestra iiesta yo parte tuYÍen, 

Si no por conde vuesiro, 

Por vedno á lo ménos. 



^(j COMEftlAS ESCOGIDAS DE TIRSO DE MOLINA. 

6ABCÍA GARCÍA. 

Señor nuestro, Allo ; pucs quiere honramos 
Regocijos serranos Su Señoría, no hay por qué excusamos. 

No son para Un grandes cortesanos. Siéutese en cste escano, 

co:«DE. 
vosotros y todo. 



CONDE. 

Alzad, alzad.¿Quiénsedesposa? 

GARCÍA. 

Nadie,sefior;Maria 

Mi hija, y vucstra esclava, aqueste (iia, 

Cumple años, y feslejo 

La sierra, rcinozándome, aunque viejo. 

Amor eu ün de padre , 

Que en ella ve la imágcn de su madrc. 

CONDE. 

Hcrmosa estais, Maria. 

Nosé qué aguarda cn darnosunbuen uia 

Vuestro padre cspacioso ; 

Que ya vucslra belle7.a pide esposo. 

¿Cuando os casais? 

MAl'.ÍA. 

iQué manda? 

CONDE. 

Quc es bien daros marido. 

MARÍA. 

Yasemeanda. 

GARCÍA. 

Pues, señor, ¿qué venida . 

Es esla? Mas quien sabe vucslra viua, 
en gucrras ocupada, 
en cazas dc la paz cjercitada, 
No pregunta discrcto. 

COM>E. 

A negocios me cnvian de rcspeto 

Kueslros Reyes, Garcia, 

Quc coucluir con Portugal querria. 

Por csto nie hc pasado j 

Tau cerca dc vosotros , que olviuaíio 

MiMoutcrcy,habilo 

A Portcla, casliHo dol distrito 

Ücsta sicrra. 

GARCÍA. 

Dobcmos 
Graciasal reyFernando, pucslcncmos 
Tal scfior por vccino 
A causa suya. 

DON ALVARO. 

{lláblnndo aparte á su criado.) 
Puí'scl Conde vino, 
C:!ldeira,ácoyimlura 
V)ue pucila conoccrnic, no asegura 
Mi pt'ligro cstc irajc. 
(íuicrome rclirar ; (pie scvá ultrajc 
Kl vcrmc dcsta sucrle. 
cald:".ira. 
T-l Condecsnoblc:nn iniporlaraclvcr- 
l'.onio no sc siguicra . Ll**- 

Quc el rcy Dou Juan de ti nuevas tuviera. 

DON ÁLVARO. 

Eu csto me rcsuclvo. 

HARÍA. 

iVaisos? 

D0!< AI.VARO. 

Sí. 

MARIA. 

¿Pues el baile? 

ItOS ÁLVARO. 

Lucffo vuelvo. 
{Vase.) 

E8GENA IV. 

Los msMOS, ménos Don Alvaro, 

CONDE. 

No sea yo, Garcia , 

Eslorbo en vueslra fiesU ^ alegrfa. 

Prosiffasft . ti e« juslo 

Vue paruclp» ío da vueslro gosU). 



Y 

GARCÍA. 

No, seuor; bien estamos deestemodo. 

CONDE. 

Esta es voluntad mia. 

GARCÍA. 

Obedeccr. ^ ^ «#^w^\ 

(SUntanse Garcia y María.) 

CONDE. 

¿No ha de bailar María? 

MARtA. 

¿Quién duda , si él lo roanda? 

CONDE. 

Ruégóslo yo. 

MARÍA. 

Pucs llcgará mi tanda. 
{Ap. con supadre y Domviga.) 
\ Qué apacible ! 

GARCÍA. 

\ Qué llano ! 

MARÍA. 

Es coiide. 

GARCÍA. 

Es Acebedo. 

DOMINGA. 

Es castellano. 
{Bailan los serranos y serranas.) 
DOMiMGA. (Canta.) 

Gando o crego andaba no forno , 
Ardéra lo boneliflo e toudo. 
Vos si me habéi «le levar , mancebo , 
¡ Ay : non me habede» de pedlr celos. 
llum galnn traye da cinia na gorra ; 
Dix que lla deu la siia señora. 
Quérole bem ft lo flilo do crego ; 
Quérole bem por lo bom que le qnero. 
¡Ay miña mal ! passaime no rio ; 
Que se levam as agoas os llrios. 
Assenteime em hum formlgueiro ; 
Docbo ft o demo lo assenUdeiro. 

(Oyense tiros de armas de fuego.) 
ESGENA V. 

OTERO.— DicHos. Despues D05ÍAREA- 
TRIZ v DON EGAS, dentro. 

OTERO. 

Nueso amo! ¡aqui de la sierra! 
Aquídel valledeLimia! 
Aciui de Dios y del Rey ! 

GARCÍA. 

Otero,¿quéesestx)? 

OTERO. 

Aprisa; 
Que vienen contra nosotros 
Los portugucses que habiun , 
Desde Cháves á Bragauza, 
Las comarcas frontcrizas. 
IJna mujcr huye dellos 
(Mejor dirérayo) encima 
De un caballo, que en los aires 
Estampa huellas que pisa. 
Socórrala, scñor Conde; 
Que las balas que lc liran, 
Entre nubcs de humo y fuego 
Llueven, si no es que gramzan. 

DOÑA REATRI7.. 

(Desde adentro, como ^ue está léjos.) 
¡ Serranos dcslas monianas ! 
¡Favor,ayuda! 

PON EGA8. (Dentroo 
Uvlda 



Te ha de qoiUr esU bala. 

OTERO. 

¡Aquldelaserranía! 
Que se pasa Portugal 
A las sierras de Galicia. 

GARCÍA 

A ellos , pues , mis serranos. 

CARRASCO. 

Traigan chuzos, mallos, vigas. 

CONDE. 

¡ Hay igual alrevimienlo ! 

GARCÍA. 

Esto es, señor, cada dia. 

DO.ÑA BEATRiz. (Deutro , yamascerca.) 

¡Favor, montarieses noblcs! 

GARCÍA. 

Lijera dcjó la silla 

La animosa portuguesa , 

Y á nosotros se avecina. 

CONDE. 

Bajemos á darle aj-uda. 

GARCÍA. 

El celo que trac, la libra 
De tanto arcabuz. 

DOMIKGA. 

Ya llcga 
Al pié de nuesa montiüa. 



ESGENA VI. 

DOSA BEATRIZ, de corto, ttnjtespa- 
da desnuda en la mano , un tahalt, y 
en él una pistola, mucha pluma en 
elsombrero, y un gaban de tela.— 
DicHos, ménos DonEgas, 

1)0ÑA BEATRIZ. 

Scrranos dcsU aspercza , 
Conservacion de la anti^a 
Nobleza, de quicn descienden 
Tantas casas de Castilla... 
¡lluslreConde...! 

COXDE. 

¡ Marquesa ! 
; Qué desgracias os obligan 
A (lue honrando nucstros montes, 
Crczcais con ellos mis dichas? 

D05ÍA BEATRIZ. 

Ya no las tendré por tales , 
Pucs cn vuestro amparo olvidan 
Injustas pcrsecuciones 
üe la ambicion y la envidia. 
Desleales que disfrazan 
Conaparienciasfingidas, 
Que al Rev venden por verdades, 
Tcstimonios y mentiras, 
Cómplice , scñor , me han hecno 
De inocentcs , que castigan 
A persuasion de traidores , 

\utorcs de falsas firmas. 
Mandóme prender el Rey, 

Y á un Don Egas, en quien cilra 

EI poder de su privanza, 

A cTarle me necesita (i) 

Palabra y mano de esposa : 

Yo, que por no ver cautiva 

La prenda meior del alma , 

Menospreciaré la vida ; 

Con favor de la lealud 

De vasallos , que en mí esUman 

EI valor que el Rey desprecia, 

Mc dieron la noche misma 

Dc mi prision un caballo ; 

Y hcchas las sábaiias Uras, 
Quiebran rejas y venUnas, 

Y gcnerosos me libran. 
Discurrí toda la noche ^ 
A su sombra <pe encamina 
Los pasos á mi inocenclftt 

H\ Obllfft 



RasU que puLUcó el dia , 
Revelaaor de sccretos , 
Mi fuga , y forzó á la ¡i*a 
De un traidor, quc príva, amaDte, 
A que con otros nie siga. 
Alcanzáronmc á la raya 
Dt'Ste reiuo ; y á la vista 
La traicion de mi lcaltad ; 
Yiendo que el cielo 1a libra, 
Para que d paso me atajun , 
Ministros de plomo envian , 
Quc en tribuiial de veiiganzas 
Son varas de su injusticia. 
Desvaneciólas mi suert(? , 

Y dc las sierras de Limia , 
Yiendo m¡ sagrado cerca, 
Yergonzosos se retiran. — 

Ksta es, cran Gondc , mi bistoria , 
Si desdicliada por mia , 
Ya tan dichosa por vos, 
Que mis agravios olvida. 

CO>'DE. 

A vuestros sucesos aueda 
Nuestra tierra agraclecida, 

Y yo mas, que me ocasiona, 
Senora , á quc en ella os sirva. 
No ech(>¡s mtMios vuestro Kstado , 
Miénlras el tiempo averigua 
Yerdades que perman"cen 
Kternas , si perseguidas. 

Ilaced cueiila ((iie trocais 
A Porhigal por Castilla , 

Y ¿ Cháv(»s por Monterey , 
Pues dcsde ahora en su silla 
Sois absolula señoi*a ; 

Y ella, estimaudo csta dicha, 
Amorosa os olxnlecíí 

r.oino á la Condesa misma. 
l^os veyes Kernando y Juan 
(^Uiií^ren renovar antignas 
Amistades , va cansados 
De (|ue easlillos y (piiuas 
Desconformes se maltraten; 

Y yo , poi'ípK» se consigan , 
Y(ingo, Marquesa, A tratallas. 
línlre tanto (pie se (irman , 
La (iondcsa os servirá, 

Y regalaráos Galicia, 

Ya e'n Montenw, ya en Portela, 
Ksa fuer/.a que á la visla 
Teneis, Ilave (h^sle reino, 
Oue coronando lu cima 
De aquel apacible monte , 
Entrambas rayas regislra. 

DONA BEATRIZ. 

Sois G(mde , al fm , Accbedo. 
Gon razon Fernando os fia 
£1 peso de su privanza. 

ESGEIVA VIL 

UN GAZADOR. — dichos. 

CAZADOR. 

Señor , si la caza estimas , 
Ponte á caballo y verás 
La mas apaciblo riña 
Que entrc brutos desconfomies 
Yieron estas sierras frias. 
Abrazado á una colmena 
lln oso, que de su almibar 
Knamorado , esoaló 
La custodia de una enclna, 
Se deíiende de tres perros , 
Que por mas que le p«írsigan , 
Sin que el robo dulce suelte, 
Sus ardides desatina. 
Guarda el hurto con un brazo, 

Y con el otro, á la es(crima 
üando llcion, ensangríenta 
Colmillos qne en carne aiila. 
£• oosa bcrmosa dc ver 



MARi-UERNANDEZ. 

Las abejas que á cuadríllas , 
En defensa de su alcázar , 
Le asaltan, o«rcan y pican; 

Y el desenfado con que 
Con los dientes les fatiga , 
Trasladando á sus enirañas 
Sus golosas oücinas. 

CONDE. 

No es presa de perder esta. 
S¡ os servis, scñora mia, 
Esperadme aqui enti'e tanto 
Que vuclvo. 

GAZADOR. 

Has de darteprísa, 
Si quieres llegar á tiempo. 

GARCÍA. 

Yamos todos allá. 

CAZADOR. 

Encima 
Desta loma se verá. 
{Varue el Conde y su acompañamienío, 
Garcia y los serranos,) 

ESGENA Vm. 

DOÑA BEATRIZ, MARIA, DOMINGA, 
GALDEIRA. 

DOMI.NGA. 

Cosa scrá entretíMHda. 
¿No vas á verlo, serrana? 

HARÍA. 

No esló para golosinas 
Dc miel robaaa. 

DOMINGA. 

¿Porqué? 

MARÍA. 

Porcpie estó hecha un acibar. 

DOMINGA. 

¿Que te ha dado? 

MARÍA. 

¿ Qué sé yo? 

DOMINGA. 

Kl mal que se comunica, 
Dicc cl cura que se aplaca. 

MARÍA. 

Yen y sabráslo, Dominga. 

(Xanse las dos.) 

ESGENA IX 

DOÑA BEA TRIZ , GALDKIRA. 

CALDEIRA. 

Yuelva los ojos aoá , 

Y hable Yuestra Seíioría 
A un diptongo portugues , 

Y gallego hermafrodita. 

DOÑA BEATRIZ. 

; Galdcira ! 

CALDEIRA. 

Dame á Ix'sar 
Dos dedos de zapatilla. 

DOÑA REATRIZ. 

¿YmiGonde? 

CALDKIRA. 

Ha reiu'gado. 

bONA BE.VTHIZ. 

.Vcaba. 

CALMlRA. 

La verdad limpia 
Te digo. Moro es el Coiide . 

Y aun p<íor , si el n^lVaii ni¡i;«> 
De «ántes moro (|ue gallego.» 
Pero si me das albricias , 
Sigueme y verásle. 

D05ÍA BEATRIZ. 

Y:imí»s. 
¡ .\y dichosa fuga ! 



) CALDKIIU. 

Imita 
AI vaquero que en Moraina 
Galza abarca , y viste frisa. 

DOXA BEATRIZ. 

¿A qué no obligan traidores? 

CALDEIRA. 

Y el amor ¿á qué no obliga, 
l>ues me hace sábado? 

DONA BEATRIZ. 

¿Gómot 

GALDEIRA. 

Porque vaya tras Dominga. (Vaiue.) 

Bosque. 

ESGEIf A X. 

DOMINGA, MARIA, muy tritÉe. 

DOMIXGA. 

Mal segura zagaleja, 
La de los lindosojuclos, 
Gravc honor do los azules, 
Dulce afr(Mita de los negros, 
¿Qué tien(;s de aver aca, 
Quc á lo que colijo dellos, 
Desveladas inquietudes 
Les tiranizan el smmo? 
Ojeras se les atrcven , 
Si es, serrana, atrevimiento 
Que patenas de cristal 
(Suarnezca el amor de acero. 
Kisueñas y alegres niñas 
Daban risa al prado , y celos 
.V la flor de a^iuestos Íirios , 
Al turqui de aquellos ci(flos. 
Aojado te han , ini serrana : 
Mucho Iloras ; mal tc han h(>eho. 
¡ Pregue á Dios (lue no te opihni 
Pensaniientos in(iig(*stos ! 
Callan lenguas y hablan ojos ; 
Que á fe cuandb sale el huego , 
Serrana, por las v(*iitanas, 
Quo no hm^gan allá dentro. 
¿QiK^ tienes, lami qnerida? 
Dímelo á mi , y aposteinos 
Que te curo pbr cnsalmo. 

II.ÍRÍA. 

¡Ay, Dominga, que me muero! 

DOMINGA. 

;;Hásetc antojado algo? 
Que diz que cn aquestos tiem|KNí 
Hay donc(^IIas con antojos. 
¿Has comido barro, ó yeso? 

MARÍA. 

No, Dominga. 

DOHl^fGA. 

¿Dónde sientes 
EI dolor? 

MARÍA. 

Aqní so el [)echo 
Mas d(; dos mil aradores 
Ell alma nie están royendo. 
Sím, ml serrana, agridulces, 

Y enlre pesar y contento , 
Causan hii^rimas con risa ; 
Hártanse (le puro hambrieiitos. 
Ven acá : ¿qué escosicosa, 
Que lo que adoro aborrezco , 
Lo qne m(í pesa hallar biisco , 
Lo (¡ue ine abrasa es de yeloY 
Sin querer , ando acechando 
I)e ayer acá. 

DOMIXGA. 

S4*ráii celos , 
Medio nieve v inedio brasas, 
¡ Calosfríos del enfermo. 

Í MARÍA. 

I ¿ i 'iclos se llama este mal? 



i8 



GOMEDIAS ESGOGIDAS DE TIRSO DE MOUNA. 



DOHDCGA. 

SiyUiiiga. 

MARÍA. 

¿Y por qué no infiemos? 

DOMINGA. 

Si allá hay frio coii calor, 
£1 nombre lcs viene á pelo. 

MARÍA. 

Y este mal ¿Uénenle muchos? 

DOMIXGA. 

ÍQuién haj que sc libre dellos? 
las que fiorcscl veraiio, 
Mas que escarchas el inviemo. 

ÍVes esas yedras yparras, 
^esos álamos eurodos? 
Pues celosas de sus hojas, 
Tienen ya sus troncos secos. 
Gelos quc del prado tíene , 
Hacen oue aquei arroyuelo , 
Hechoslabios sils cristales, 
Se coma aquel ürio á besos. 
No hay criatura sin amor , 
K¡ amor sin celos perfeto , 
Ni celos libres dc ei>{:;arios, 
Ni ongauos sin fiindaniento. 
El ave, la planta, el bruto (1), 
Cuanto hay padece tormentos 
Celosos, eh fe de que ama; 
Soldemente escapa el necio 
De su daño, poniue dicen 
Que es solo mal ue díscretos. 
Hasta el cielo les hurtó 
EI nombre , si no el efcto. 

XARÍA. 

Pues si esos celos se llaman, 
Mi Dominga , celos tengo. 

DOMIMGA. 

¿Luegoamor? 

MARÍA. 

¿Quémeséyo? 
Mal me pagan, y oien quiero ; 
Sola, estoy acompañada, 
Gómo poco, ménos duermo. 

DOMIXGA. 

¿Enamorada y cclosa? 

4 Buen guisado habemos hccho ! 

Gonvida ¿ la voluntad , 

Que ese es su mejor sustcnto ; 

Mas carga poco la mano 

De celos, que son pimientos, 

Y pocos le dan sabor ; 
Muchos echan á perdcllo. 

Mas ¿qué va, que es esta dicha 
Del polido forastero ? 

MARÍA. 

¡ Ay prima ! no me le nombres. 

DOMirVGA. 

¿Le aborreces? 

MARÍA. 

Le aborrezco , 
Pero es de puro adoralle. 

DOXI>'GA. 

Pues ¿cómo puede ser eso? 

MARÍA. 

Ámole por ser tan lindo , 
Tan sabio y tan hechieero ; 
Yaborrézcole, Dominga, 
Por ver el mal que mo ha hecho, 
Porque ell alma me ha robado , 
Porque me mata de celos. 

DOMINGA. 

iDe celos? ¿Pues sabes tü 
Que quicre Dieii? 

MARÍA. 

A sabcrlo , 

(I) A eite verio ilgiie en la ediclon qne legnl- 
Aoi el átioldementeetcapaelnecio. Como pi 
eridente qne felu also enirp Bmboi,ie han afia- 

do lei doi fntennrdioi«para que, annque ma 
eoBiplflCen el fentMQ, 



Dominga, ahi fuera el diabro; 
Mas si no lo sé , lo temo. 

DOMI>'GA. 

Ya eres maesa de amar; 
Mas pues descubres secretos, 
Sábete que yo tambíen... 

HARÍA. 

¿Amas? 

DOMINGA. 

Estó dada á perros. 

MARÍA. 

¿Por quién? 

DOMIXGA. 

Por un bellacon, 
Quc enamora por lo feo, 
Por lo socarron neciii/.a, 
Por lo gracioso me ha mucrto. 

MARÍA. 

¿Y quién es? 

DOMINGA. 

Es un Godifio, 
Que si no es sol , i)or ser negro , 
Si cual dicen anda en carro , 
Puede ser su carretero. 

ESCENA XI. 

DON ALVARO. — xMARIA , DOMINGA, 

DOX ÁLVARO. 

Preguntando yo á las ílores , 
Adonde , serrana mia , 
Mi deseo te hallaria , 
Dijeron ouc en sus colores : 
Tus cabellos robadores 
La yerba del sol pintaban ; 
Azucenas retrataban 
'En tu frente su candor ; 
Las niñas del niño amor 
Flores al lirio robabaii. 
Rosas fuéron los pinceles 
De tus mejiilas hermosas ; 
Mas no envidiaron sus rosas 
De tus labios los claveles. 
Como amor era el Apéles, 
Su{)o en tu l)oca copiar 
Dientes y aliento de azar, 
Pasándose satisfechos 
Los jazmines á tus nechos, 
Y envidiando vo el lugar. 
El todo de tu Delieza , 
Las maravillas ; de modo 
Que eres maravilla en todo 
De nuestra naturaleza. 
Realce su sutileza 
El campo , sabio pintor 
De tanta agregada flor ; 
Que pues en tí sc vé junto , 
Serás siendo cl tu trasunto , 
RamiIIete del amor. 

MARÍA. 

¡ Que arrumaquero venis ! 
¡ Qué de juncia derramais ! 
¿Hacíendo hala^^os llegais? 
Culpado , á la hé , os sentis. 
En las flores que finí^^is 

8ue en mí einpl(>a el campo verdc , 
s escondeis ; mas recuerde 
Vuestro enjíano niis temores ; 
Que la culebra en las flores 
Veiide rosas , cuando luuerde. 

DON ÁLVARO. 

¿Cnlpado yo? ¿pues porqné? 

MARÍA. 

¿Es poco haberme quitado 
EI suefio anoche , y llorado 
Hasta que me lcvanté? 

DON ÁLVARO. 

¿Uorado vos? 



MARÍA. 

Si , á la hé. 

HOy ÁLYARO. 

¿Tanto mal la vista os hizo? 

MARÍA. 

Mal y bien. 

DOX ÁLVARO. 

¡Ay bellohechizot 

MARÍA. 

Estais en amar muy ducho; 
Enpañais y sabeis mucho ; 
Quisiéraos yo prinierizo. 
Dejareis en vuesa tierra 
La memoria y voluntá ; 
Traireis las sbbras acá 
Para que á mi me hasan guerra. 
Pues tambien los de la sierra 
Son personas, lisonjero. 

nOMINGA. 

Goger aquel nido quicro ; 

Que en juegos dc amor, ya es Ilaoo 

Que se juega mano á maño 

Mejor , que cuando hay lerccro. (Vase.) 

ESGENA Xn. 

MARIA , DON ALVARO. 

MARÍA. 

¿Habeis tenido allá amor 
En vuestra tierra? 

DOX ÁLVARO. 

Tenia; 
Mas viéndos á vos , Maria , 
Luego se olvidó. 

MARÍA. 

¡Aytraidor! 

DONÁLVARO. 

Por la hermosura mayor , 
No es maravilla oivídar 
La menor. 

MARÍA. 

Ni en mí el diidar 
Que quien se olvida y ausenta , 
liacicndo de sa amof venta, 
Qucrrá comer y picar. 

DOX ÁLVARO. 

¿Hay donaíre, hay gracia , hay gusto, 

Que con esto se com¡>are? 

No haya mas , mi bien ; reparc 

M¡ buen crédíto ese suslo. 

Si tlene mi amor nias gusto 

Del que en tu hermosura veo , 

Si contigo el sol no es feo , 

Mi esperanza y afícion, 

Sin Ilegar á posesion , 

Se queden en el dcseo. 

HARÍA. 

En fin , ¿no la quercis bicn? 

DON ÁLVARO. 

Tú sola eres mi querida. 

HARÍA. 

¿Por mi yida? 

DON Alvaro. 
Por tu vida. 

MARÍA. 

¿Y por la vuestra? 

DON áltaro. 
Tambien. 

MARÍA. 

¿Erahermosa? 

D^N ÁLVARO. 

Los que ven 
Ese hechizo, aunque serrano, 
Todo otro amor juzgan vano. 

HARÍA. 

Pues jurad, si sentis eflo» 
Sobre esta cmz. 



do^tAltaro. 

Juro ▼ beso. 
(Támalelamano, ybéiasela. SaleDoña 
Beatriz,) 

MARÍA. 

Si, por besarme la mano. 
ESGElf A Xm. 

DOÑA BEATRIZ. — MARIA, DON AL- 

VARO. 
DOXA BEATRiz. (Atiíes de ver d log dos.) 
Aqui dicen que qucilaba. 

DON' ÁLVARO. 

Marqnesa 

DOÑA REATR1Z. 

Marqucsa soy, 
Que á marcar a^^ravios vcngo , 
En Tcz de marcos iU* anior. 
Quien tan bien penas divierte , 

Y cou tanta prevcncion 

A cnfermodades de aus(>ncia 
Tan presto antidoto halló , 
No morirá malogrado. 
I Qué cortesano que sois ! 
Besamanos dais cuniplidos; 
Que hasta aqui pcnsaba yo 
Quc se daban de palabra\ 
Has puestos por ()l)ra iio ; 
Si no es quc l(; dais v\ pulso , 
Vos enfcrnio, olhi dolor. 
¡ Bien pagais obngacioiu^s 
De (luien desprecia por vos 
(iréditos, que ya fiillidos 
Pone el vui|;o m opinion ! 
Mas quion a palabras de hombre 
Deudas de fama empenó , 
Cobre en crédito de iiijurias 
Desengaños de su anior. 
No sin causa el r(>y Don Juan... 

DON ÁI.VARO. 

Basta, Marquesa. 

DO.>A BEATRIZ. 

No soy 
Sino inficmo de mis celos. 

DOrt ÁLVARO. 

Basta; templad el rigor, 

Y admitid satisfacciones. 

MARÍA. 

No liay que dar satisfaccion 
A quien en preitos ajenos 
Se mete. A^^ueste garzon 
Ha de ser mi esposo. 

DO.ÑA BEATRIZ. 

¿Cómo? 

MARÍA. 

Gomiendo. 

DOÑA BRATRIZ. 

Y matándt^s yo. 

MARÍA. 

¿ Matar ? ¡ Verá la sebosa ! 

DOXA BF.ATRIZ. 

¡Ohrústica! Vive Dios, 
Que mis celos y tu vida 
Han de acabar'juntos hoy. 

{Saca una daga, y María xe deitcitle 
una honda y toma una piedra,) 

MARÍA. 

Téngase ahuera , la digo. 

DON ÁLVARO. 

¿Estaisñnseso? 

D05ÍA BEATBIZ. 

Sí estoy. 

MARÍA. 

Yo Uinbien , pues tiro piedras. 

DOXA REATRIZ. 

Pasaréle el corazoo. 



IfARI-HERNANDEZ. 

MARÍA. 

Pnes pasad y no nie erreis ; 
Que si errais, á i'e lU'. Dios, 
Que al primer niorro q\u* os tire, 
No me tialx'is dc (>sp(>rar (h)S. 
{Andan ttna tras otra y metiéndose en 
medh Dun Álvaro.) 

DON ÁI.VAUO. 

Maria, Marqucsa, linsla. 

DOÑA Itr.ATItlZ. 

Quita de enmcdío , traidor. 

MAUÍA. 

Déjenmos á nií y á clhi. 

DOX ÁI.VAKO. 

¿Hay mas cicíía (^):ifiision? 

Dd.NA ÜF.AIRI/. 

Ya yo sé matar iiij;ral()S. 

MAI'.IA. 

Ya yo S(? , si vu('Ua (h)y 
Al cáfiamo, dar cii ticrra 
Con el toro inas fcroz. 

D(»>* ÁLVARO. 

Marquesa, serraiia niia 

DOXA UKATRIZ. 

¿Mia, villano? I'so iio. 

MARÍA. 

¿No, sebosa? Auiiqne os repese. 

ESGENA XIV. 

DOMING A. — MAV. I A, DO.^ A BEATR IZ, 
DON ALVARO. 

DOMIXGA. 

Maria, padre y scfior 
Llama. 

MARÍA. 

No hay padr(» que tenga. 

D0Mi:«GA. 

Que da voces. 

MARÍA. 

Venid vos 
Gonmigo, é iré, VinMio; 
Porque en quedáiid^^s , me estoy. 

DON ÁLVARO. 

Id, serrana; (\\\o (Mitn» taiilo 
Que dais la vu(Mta , los dos 
Averiguarémos pl(»ilos, 
Que en provecho vucslro son. 

MARÍA. 

Dad al diablo esos prov<^cIios ; 
Que no quiere mas amor , 
Para echar á un lado (miojos, 
Si qne haya averiguacioii. 

ESGEIf A XV. 

OTERO. — Dicnos. 

OTERO. 

Nueso amo llama, María. 

MARÍA. 

Mal llamado 1e d(^ Dios. 

USA VOZ DKNTRO. 

¡Maria! 

M.VRÍA. 

Sebosa, para(»sta. 
¡ Ay Dominjra ! ; Miicrta voy ! 

iyanse Marla, Doniwf/a y Oíero.) 

ESGENA XVI. 

DOSA BEATRIZ, DON ALVATU). 
dona reatri/. 
Estoy tan arr(^p(*nt¡da 
De los e.xtremos ípie Iio li(»cho , 
Conde , cunnto ssitisf» •(•!!( > 
Vos dc vueslra fe ronipida. 



119 



V 



Una injnria conocída 
^A qui(}ii 110 saca d(* si? 
í mas sieiido frenesí 
Giiahiuicr ínipctu de amor; 
Ya ha cesado su rigor : 
Gloria á Dios , ya lie vnclto en mí. 
Qiiien con tal ÍaciUdad 
Quicbra á (luíeii ania , la ley, 
Mal probara (]ue á su rey 
No lia qucbrado la lealtad. 
La duda dcsta \erdad 
Tan á mi costa lia salidp , 
Que , estado y Iionor i)(*rdido. 
Viencii á cobrar mis (larios , 
A plazos d(; dc.seiiganos , 
Dcudas de aiiior cii olvido. 
P(?ro , pucs :isi siiccde , 
Rcstaurará sii caudal 
KI alina , qu(> iio cs gran mal 
KI quc rcnic'liar sc nuede. 
Atiiií scpultada (iu(>(le 
Mi nicnioria dcsdícliada, 
Kn vos tau nial cinpicada, 
Porque dcspucs sc nuMore. — 
No os espaiitc que la llore , 
Pues inuere , cii fín , malograda. 

DON ÁLVARO. 

Sintiera ser su l:oniicida , 
Si escoiidido iio supi(*ra 
Quc cuando i)ara nii muera , 
Í'ara el Rcy la dari'is vida. 
Mcmoria tan prcvciiida , 
Quc á cosla (le .su lírmcza , 
Quicre á uii condc cn la corteza , 
^ ania á un rcy en lo ¡nt(*rior , 
Siendo de dosVsle amor , 
No cs razon (luc os dé tristeza. 
iPorqiK' llaninis nialograda 
La mcmoría y voluntiid 
De uii eucrpí) coii lib(>rtad , 
Que encicrra un alina casada? 
Si está en un rcy enipleada , 
No culpois niis éscarinientos; 
No dcsecli(>is fundanientos 
De quien pucd(» cons(?rvar 
EI cucrpo libre, y gozar 
Gasados los pciisaniientos. 

DONA RF.ATRIZ. 

De cidpas que me argüis, 
Gond(» , exciisas no espereis ; 
Que bien S(? (pie lo (^nteudeis 
AI reves que lo senlis. 
Gauteloso os i)r(»ven¡s ; 
Que ya yo s('» (lue es traicion 
De tan .sutil discrecion, 
Que cuando amor d(>udas forma^ 
Gartas de pago trasforma 
En cartas de obligacion. 
Negad , puesto quc discreto, 
Desleal la que os obliga ; 

Y de vu(»stras nu(»jas diga 
La causa, Gonclc, este efeto. 
Por guaniar al R(»y respeto , 

Y engañar vucstro'enemigo, 
Fingicndo amarle , le obIi{;o : 
¡ Ved cuán recto juez haceis , 
Pues por gracias que dcbeis , 
Me dais .siii culpa (>I castigo ! 
Que para que sca mayor 

Í'^n mi , si en esto os ágrado , 

Restituida en mi E.stado, 

Han'» pechcro mi amor. 

A vuestro coni|)(>tidor 

Daré , aunque mucra , la maDO , 

Pues la gracia dcl R(?y gano; 

Y vos con igual mujef , 
Villaiio eii ei nroccder , 
Seréis del toclo villano. 

DOX ÁLVARO. 

Maniuesa , Reatriz , mi bien» 
Gelos necios c impacientea t 



iSO 

Fiscales bnpertinentes 
De amor , disculpa me dén. 
Llámause Argos , y no ven ; 
Son necios pur pri'sunkidos ; 

Y dividienUo scntidos , 
Por dar á su dueuo eiiojos , 
Viendo al amor en los ojos, 
Viven sienii^re en los oidos. 
Oi lo ((ue , á no scr looo , 
Diera pa/. á mis d(>sveIos ; 
Que son lógieos los celos , 
Mi bieii , y discurren poco. 
Sus nareceres revoco ; 
Casti{ía tú nii inipacicncia ; 

Y si uas á la prudencia 

Mas Ingar que á la vengnnza , 
l)isculi>en esla mudair/a 
Celos , ocasiou y ausencia. 

DONA BEATRIZ. 

ÍParéceos á yos bastautc 
íse descargo? 

DOX ÁLVARO. 

Mi l)íen, 
Perdon tus brazos me dén, 

Y no pases ad(*l:inte. 

Si no basla el ser tu amante , 
Daga tiencs honiicida : 
Sácamc el alma rendida. 

nONA HKATRIZ. 

Será , ingrato , porcpic así , 
Si tu alma vive en mí , 
Me dé á mi misma la herida. 
Muclio tiene de rapaz 
Amor : ¡ (pié presto se enoja ! 
4 Qué presto (luc el arco arroja 
Va de guerra , ya de paz ! 
No ercs de perdon capaz (i) ; 
Pero ¿cuándo le n(^gó 
Quien tierno v conslaiUe amó ? 
Pues cuando 1o dilataras , 

Y á pedirle no llegaras , 
Era fuerza el Uegar yo. 



ESGENA XVII. 

EL CONDE, GARCtA, acompa5íamiento. 
— D05iA BEATUIZ,DÜN ALVARO. 

CONDE. 

No he tenido yo, García, 
Mayor entrctenimiento 
Despues que la caza curso. 

GARCÍA. 

¡yaliente defensa ha hecho 
Eloso! 

COIfDE. 

¡Oh Marqucsa ilusti'e! 
La vuelta á Monterey demos , 
Porcpie 1a Condesa goce 
Brazos de huésped tan bello. 

DONA BEATRIZ. 

Otro, gran Conde, teneis, 
Que ocasiona mi destierro , 

Y á Yuestra sombra se ampara. 

CONDE. 

¡ Don Álvaro ! i Qué es aquesto? 

DON ÁLVARO. 

Disfraces de 1a lealtad , 
Que traidores persiguieron , 

Y en vuestro valor conilan. 

CONDE. 

Infmito debo al cielo , 
Pues me ocasiona á serviros. 
Garcia , vuestro vaíiuero 
Fué Don Alvaro Ataide. 

GARCÍA. 

Gran señor , los piés os beso. — 
¿Hay saceso sem^ante? 

(1) IN|a«. 



GOMEDIAS ESCOGIDAS DE TIRSO D£ MOLINA. 



ESCSaf A XVIIL 
MARIA, DOMiNGA, CVLDEIRA. — 

DlCHOS. 
HARÍA. 

Kn fin , Dominga , Vireno 

Y la portuguesa.... Aguarda. 

CO>DE. 

Mi rey Fernando y (»1 vuestro 
Quieren perpctüai' puces, 
\ esnero de sns eoncierlos , 
ConJe , vueslra libertad. 

CALIlKIRA. 

{Hablando aparw consu amo.) 
¿Luego ya te conocieron? 

DON ÁLVAUO. 

Sí , Caldeira : á scr diehoso 
Üesde esle pinilo eoniieiizo, 
Pues está Beatriz conmigo. 

COM)K. 

Vamos, señon^s, (|ue quiero 
Dar á mi Estado uii buen dia. 
DON ÁLVARo. ( A Maria. ) 

Dc 1a voluntad que os debo , 

Y es imposible pagaros , 
Servirá de desenipefio , 
Serrana, a^iuesta sortija. 

MARÍA. 

Si es sefial de matriinefio , 

Y conmigo heis de easaros, 
Espetádmela en el dedo. 

DON ÁLVARO. 

Yo, Maria, soy el Conde 
De Silveira , y (»s mi du(Mio 
Beatriz , marqucsa de Cháves. 

MARÍA. 

Pues echalda con mal huego. 

DOS ALVARO. 

Adios , graciosa serrana. 

HARÍA. 

l Y qué, sois conde , de vero ? (2) 

DON ÁLVARO. 

Y 1a Marquesa nii esposa. 

MARÍA. 

¡ Ay padre ! desmayos tengo. 

CALDEiRA. {Ap. con üomwga.) 
Doniinga , á Dios ; quc mc acojo. 

DOMINGA. 

¿Te vas? ¿Cuándo nos vcrémos? 

CALDKIRA. 

Los domingos , si es que gnstas 
Ser mi sayo dominguero. 

D(iMI?iGA. 

¿Pescudaré por Godiüo? 

CALDKIRA. 

Caldcira por uombre tengo. 

DiiMlXGA. 

Seguiréte , por(|ue vaya 
La soga tras el caldeiro. 

(Vajise todos , tnénos Maria.) 

E8GENA XDL 

MAUIA. 

¡Cielos! ¡que es Vinno conde l 
¡ Que tiene esposa Vireno , 

Y llevándose allá ell alina, 

A escuras me deja el cufri>o ! 
¡ Aqui de lUos y del IU*ye ! 
¿Rl casado y yo cn torniento? 
¿Klla alegre,*yo llorando? 
: Los dos vivos, yo niurieudo? 
No lo snfrir.á mi injuria ; 
No lo admilirán mis celos. 
Donde hay agravio , hay vengaoza ; 

Ci) D« v«ru. 



Dónde hay amor, hay ingenlo. 
rno y otro han de mostrar 
Como castiga desprecios 
La gallega Mari-Hcrnandez. 
¡ Ay portugues feiticeiro ! 



ACTO TERCERO. 



Canipo cerca de Monterey. 
ESCENA PRIMERA. 

KL KEY, SÜLDADOS PORTUGUESES. 

(Tocan dentro cajas.) 

REY. 

Cuando so tratan paces con Castillay 
¿Tiene e1 de Moiit(»r(?y atrevimiento 
\U} amparar i'orajidos en su villa , 
Siii reparar mijusto sentimiento? 
A la Marcjuesa y Conde, a\u} á mi siUa 
Aspirabaii , y lin'íron fnndamento 
I)e jiistoü , aun(pn> trágicos castigos? 
;. El Coiide á mis inayor(?s eiiemigos? 
("■.eseiilaspacís pues'; vuelva la guerra; 
Kxperiniciile el Cond(^ indigiiacioncs 
l)e nii rey airado : pol)lar(^ su ti(írra 
Seguiida V('X de annados escuadrones; 
C.erearé á Moiiterey qne los (*ncierra; 

Y si es traicion favórecer traicionos , 
A iinitacion dc Tiv.ya, al destruilla, 
Mañana será llamas , si hoy es viUa. 

SOLDADO i.^ 

La jiLSta iiidignacion, señor, que alegas, 

A la vengan/.a soücita manos. 

Liniia es el valle doiule armado llegaSy 

Y faldas d(>sas sierras estos llanos. 
A asegiirar el paso fm^ Don Egas ; 
9ue auii(|ue sus moradores son villanos, 
Anüno sus fronteras les han puesto. 

REY. 

Venccrálos Don Egas.— Mas ¿qué es esto? 

ESGENA n. 

MARIA, que sale con un mallopeleanr 
do conira di»* egas p aiffunos solbá- 
Dos PORTUGLESKS, con broqueies» '•^ 

DlCHOS. 

SOLDADO 2.*' 

Uayo ó mujer ¿qué nos quieres? — 
¿Hay valor mas prodigioso? 

MARÍA. 

No me ha de quedar seboso 
A vida. 

REY. 

: Tales miyeres 
Tiene Galicia , Silveira ! — 
Oejalda : no le hagais nial. 

MARÍA. 

¡Qu(3! ¿euidaba Portugal 
Que era sola su forneira? 
Pues á fe de Dios , si torno 
A eiiojarni;*, auiniue aquí os haüo^ 
Qiu> estinuMh's inas mi inaUo, 
Que la pala de sii forno. 
Con esle al segar las mie.ses, 
Limpia el Irigo iinesa tierra, 
Y las fembras d(í la sierra 
DespachniTan porlngueses. 
.No linyais si quereisproballo: 
Aguar(le el que no lo crey. 

SOLDADO i.° 

Del(»nte, quc está aípki el Rcy. 

MARÍA. 

¿El Rey? Pucs arrojo el mallo. 

REY. 

¿Con portugueses, serrana^ 
Taifdria? 



MARÍA. 

I>e un tieni|)0 acá, 
Si va á decir la vcruá , 
Los mato de buena gaiia. 

REY. 

iPor qué? 

MAnÍA. 

ün porlugin.'s maucobo 
Sc hizo cn mi casa maudou , 

Y en gozaudo la ocasiou , 
Se dcsliizo como srbo. — 
Pcro vcuga acá : ¿uo cs ci 
El Hey? 

RKT. 

Si. 

XARÍA. 

¿Y hará justioia 
Dc uu portugucs quc á (luliria 
Viuo, iliz qui; ImyíMido (I«'l, 

Y cutrauilo (luo parccia 
La guta do Muri-r.uuios, 
HoÍK) la liacicuda á siis uuuis > 

Y cl corazou á Mui-iuV 

iu:y. 
¿Llamaisos vos asi? 

MAKÍA. 

¡ Y ('(jmo I 
Nuuca yo cn Limia lc vii ra. 
Eulró l)laudo couu) ciM'u , 
Salió duro couu) plouu). 
j Couoce ('l á uu l)«>u Alváro, 

Y á cícrta Doua Hcatriz, 
Piutada como pcrdiz , 
Que pidiéudouios auiparo, 
Almas y cal)allus pica 
Con cclos y cou cspsu'lis? 

RKV. 

Sus aI(»vosas cautclas 

Mi ('uojo t».' (ícrliru'a. 

Por su causa Iiago csta guería 

Al coudc di; Moulí'n'V. 

M\HÍ.V. 

No guarda cl iugralo l(»y. 
Mala mMitc liay eu su ti«u'ra. 
lli'chizómií á lo scrrano ; 
HurkHno á lo porlujíu«s; 
llui'-sií á Moulcrcy dcspu.'s : 
Tardc lloro ; crci tcuiprauo. 
¡Ay! ¡«pu'i lc coMtara \o , 
Si uo tuvicra v» rííiicn/.a ! 
Mirc, ya (pie auuu* couiiiMiza 
A iufonuarli? : aiiochcció; 

Y yo dcspierta, á cicri-a oj«»s, 

Y ('iitrc (los luccs doruiida, 
Kl aliua en (';l ciuh'^bi.ia , 
La voluuta;! cou a.ilo.*,:!:>, 

Y á cscuras cl ai^osi'ulo, 
'^isando hui^vos cis'.ró; 

Y eul6nc(^s....¿Quc uhí .m"» >»»? 

; Ay Dios! ¿cóiuo sc lo ciu'ulo? 
Tanto supo acariciar , 

rauto vhio á pnuiictcr 

l'.ra honibro, cii liii, yo uiuj. r; 
i:;i algo hahia de uarur. 
No rcsistc (piicu dí^sca; 

Y como me mostro aiiior, 
Llcfíc') y preguc á Dios, .si n» 

RKY. 

Eu üu.... 

MAUÍA. 

Que orégaiio simi. 
M:\s csto Tuu'í cou proincsa 
i)\io habia dc .S(m* uii miri'i'. 
Hase c»l traidor acM)};ido 
r,ou la Bcatriz porlUí<uc:a; 
".; haumo di(;ho (pic los di s, 
^i?guu cl auior sc eiiscuaii , 
ajtrutro uii mcs sc matriuicü.ui 
Qiin mala pro les (Uí Dios. 

Rr.Y. 
¡íg baiáu mi(2ntras )o vivicrc, 



MARI-HERNANDEZ. 

Ni pciiuitiráii los cielos 

Tu meuosprccio y mis celos. 

MARÍA. 

Mirc, si él cogerlos (iuicre, 

Y me promclc casar 
Cou cl siii haccllo daño ; 
La mujcu' todo cs cugaño, 

Y mas cuaiuio viciic á aiuar. 
Yo sabrc , si á Montcr(*y 
Voy, hcrh; (pic hiicra salga : 
l)c*h)S ardidcs sc vul'^a , 

Ouc cu lagucira «li/. qiic cs l«?y. 
Uaga (juc áj»«iar!lc i'ii sccrcto 
A la pucria algu:ia gcntc ; 
Preiidcrákí dc r. pc..l.; 
\ la iiochc; y c:i c!clo, 
Antcs d(í ir á'l*or:;i};al, 
ilará (pic uii du.'ño Si-a ; 
Qju.' aunquc uu' »a'j(), uo crca 
!^uc ( 11 iiom!)rc uu; (prura uial. 

líl.Y. 

Si (\^o, (lo:io.va .V;ina, 
¡('.mupli(''.scihs vo.;, luis c»'los 
Darán liii á inis d, svch>s. 
Uuscaba yo al}^una,cspia, 
i^»uc ycndo al!á iiic avísasc 
La (Icrciísa dc.'ía villa, 
por«iu(' para coiubatiila 
Diligcntc mc i'.iilii.sliiasc; 
Pci'o si cstán sobn' avi.'^o, 
;,C()iU() podr«}is culrar v(.s, 
V salir? 

y..V5;ÍA. 
¡ Válííaiuc Dios ! 
Nuiica halló % .sloibo (piicu (luiso. 

íu:y. 
Miicstras dc vucstro valor 
Acabo aliora ilc vcr. 
;, {\w m iutciita una uiujcr, 
í)uc ticiu; cclos y aiuor? 
r.umi)Iid C(HU() pVoiuctcis ; 
(^)uc si dc Montcrcy sali; , 
Mi fc üs doy 

MAUÍ.\. 

¿Pcrdouarálc? 

RKY. 

Como cl aiiior cs'orlícis, 
r.on (pic han ii. ciio rcsislcucia 
A lui volunlad Uis «!os, 
' ■iici.'.lo cs;){'sa s;i;.a vüs, 
■ No liu.Ii'is d.; iiii c! inciicia. 

! MAI'.Í'». 

V..^ caballcro, y d'iá 

1 .;:c ii) Sí)v vo cabalKra. 

h::v. 

Anii|u.' lui s;in;.;i'c luvicra, 
: í:I IuV calidadíS da. 
• .Ní.l.! ' y maripicsa os liari;, 
i A'.iti s (ii; ir a i*oili:j;;d. 
I 3i\:iÍA. 

Jurc. 

iu:v. 

M¡ pa'idu'a rcal 
Ks la uuis S"jíui"a l'. 



Al 






vv:.i.\. 



¿ Y la gcuíc? 



UKV. 

Yo cn i»cr.soiia , 
l!u Sicr«'to, hc «¡i' ;i:;uarilalle. 

M.VIUA. 

! ¡ Mal ufio! Qiu irá uiatallií. 

KI.V. 

>ii ic y pahdira luc aboiia. 

MAr.ÍA. 

Miiv (íuc 110 hu ih; hcrh* uial. 

IthY. 

No liaré. 

M.VRÍA. 

Ni á lu portugucsa. 



BEY. 



No goce él á la Marguesa , 

Y pideme á Portugal. (Vante.) 

8ala en el palacio del conde de Monterey. 
ESGENA ni. 

EL CONDE, DON ALYARO, 
CHIADO L" 

CONDE. 

Aplacaráse el furor 

Cou íiue el Uey portugues vicnc, 

Y coiioccrá (pu; ticuc 

Kii mi un graiidc scrvidor. 
No cs mal trato d amparar 
Amigüs (pu' de traidorcs 
Hu>(Mi y pideu favorcs, 
Pudit'iKlosclo yo dar, 
Pucs auu 110 estáu coiicluidas 
Cou uucstros Ucy(;s las paces 
Quc sc irutau. 

DON ÁI.VARO. 

Satisfaccs 
Cou tu valor á dos vidas 
guc solo cstriban cu tí ; 
Pcro si por mi ocasion 
1)(; mi Hcy la iuitigiiacioD 
Tu Kslud() dcstruy(; así, 
Mcjor scrá rcliranuc 
A Castilla, y dar lugar 
Al ticiupo. 

CONDE. 

Con amparar 
Vucstra vida ha d(; ilustrarme. 
()rd(Mi dc mis Ucycs tciigo , 
.Micnlras (luc sc vcu los dos, 
Dc ipu; á lu Maniucsa y vos 
Os ti nga Uípii. Ya prcvciigo 
Modo con tpie al r(;y Doii Juan 
Dc.sciigafic , y si os p(»rsigue , 
Ch'mcntc cl furor mitiguc. {Alcnaao.) 
;,Cuúntas lcguas estarán 
bc a(jui? 

CRIADO L" 

Kii Limia liau hecho alto» 
Y á la visla dc Portcla , 
Ñucslra uioiitaua rcccla 
Quc ó lu silic ó la dé asalto. 

CONDE. 

¿Trau mucha gcute? 

CRIADO i.** 
Scráii 

Diez mil , cada cual Viriato 
Portugiuís. 

CO.NDK. 

S¡ nocs por trato, 
No tenic dcl rcy Doii Juuu 
.Mi Porlcla sitio lurjto ^ 
Amuiuc su podcr lu ccrque. 
A uucstru villa se ac; njue; 
Que de aplaculh; mc cucargo. 

ESGENA IV. 
CUIADO 2." — DicHOS. 

CRIADO 2." 

Cicrto lidalgo que pasa 
ASaiitiago, cslá a^pii. 

OONDK. 

¿De Galicla? 

CRIAI)o2." 

Sefior, sí, 

Y dcudo dc vucstra casa. 
No prosií^uc su camiuo , 
Ucccloso dcsta giierra, 

Y asi eu Moulcrc»y so enci(»rra. 

CONDR. 

Entre el dendo, ya que vino. 

(VaMe los críadoi^ 



123 



ESGElf A ▼. 



MARIA, de gaüego honrado; DOMIN- 
GA.— £L GONDE, DON ÁLVARO. 

MARÍA. 

Déime & besar os pes , 
Señor , vossa señoria , 
Porque muilo dezejaba 
Cooocer a rama antiffa 
Do troDCo de quem descendo. 

CONDE. 

Alcese, hidalgo, que estima 
Nuestra casa á los parientes. 
¿De dónde es? 

MARÍA. 

Meu pai dicia 
Ser fidalgo de Betauzos ; 
Gasouse con á mai miüa , 
Fidalga de Cala>)azos. 
Depois os dous se aveciñan, 
Pertiño de Santfago, 
Em huma feligrcsia 
Que tem por nome Morrazos , 
Donde vindose parida , 
Me pus nome que tcño. 

CONDE. 

¿Yessunombre? 

MABÍA. 

Juan Garcia 
De Morrazos. 

coriDE. 
¡ Blason nuevo ! 
Yo hasta ahora no sabia 
Tener parientes Morrazos. 

HARÍA. 

¿Pois non basta que eu o diga? 

C0!fDE. 

Si ; mas con todo esto quiero 
Informarme por qué linea 
Empareutamos los dos. 

MARÍA. 

Teña maon sua señoría. 
meu pai foi cociñeiro 
De vosso pai muitos dias , 
Porque de nossa nobreza 
Foi o solar sua cociña. 
Seudo cociñeiro , pois , 
E probando á comida 
Que guisaba, craroestá 

8ue o mesmo manjar comia 
meu que o vosso pai. 
]slo¿he verdade? 

C0?fDE. 

Prosiga ; 
Que es su humor mas sazonado 
Que los manjares que guisa. 

MARÍA. 

Das comidas , ¿non se faz 

sangue con que se crian 
Os corpos ? 

COÜCDE. 

¿Quiéndudadeso? 

MAnÍA. 

Pois si á comer aml)os vifian 
Dia e noite d*huni manjar, 
Craro está quo ambos dois tifian 
Hum sangue mismo cm dois corpos. 
Sendo ansí , bom !%o averigua 
Quc deccndcmos (rhum sangue 
Eu , é vossa señoría , 
E que sendo sou parente , 
Me ha de facer cortesia. 

co;n)E. 
No puedo negar el doudo ; 
Que es la prucba porogrina 
Bastante á ejecutoriarse 
En cualquier chancilleria. 

(Ap. eon Dott Alvaro.) 

1 Qné JQZJpís» Conde , de aqaesto? 



GOMEDIAS ESCOGIDAS DE TIRSO DE MOLINA. 

DONÁLTARO. 

Que ocasionando la risa, 
\iene un cocinero á ser 
£1 mas noble de GastiUa. 

CONDE. 

Pues bien, ¿ qué es lo que ahora quiere 
En mi casa cl buen Garcia 
De Morrazos? 

MARÍA. 

Os parentes 
Facendosos em Galicia, 
A oscudeiros do seu sangue , 
('Uando son pobres se obrigan 
Do mante-los eu seu honor , 
E sustentar sua familia. 

COIfDE. 

¿Lucgo quiere estar conmigo? 

MARÍA. 

Queiro. 

CONDE. 

Pues desde este dia 
Le asigno gajes. 

MARÍA. 

Ospes 
Me dai , non porque vos sirva , 
CQue non sirven os Morrazos) 
Mas porque desde hoje viva 
A vossa custa em descanso. 

coNDE. {Ap. con Don Alvaro.) 
A la infanta de Castilla 
Pienso, Conde, prcscntarle. 

DON ÁLVARO. 

Su donaire es tal , que cifra 
En sí todos los gracojos. 

r nniinc/\ liiin\/\i> • 



DOXIXGÁ. 

En que al rey Don Juan le digas 
Que te gozó. 

MARÍA. 

La mi:jer 
Que de un hombre fué qaerida, 
Ya es ffozada en el deseo , 
Y la airenta si la olvida. 

DOMIIYGA. 

¿Y piensas sacarle al campo? 

MARÍA. 

Mis celos le desafian. 

DOMINGA. 

¿ Y si el rey Don Juan le mata? 

MARÍA. 

Su palabra real es firma 
De resguardo. 

DOMIKGA. 

¡ Pregue & Dios ! 
Al mi Caldeira querria 
Ver, y engañarle tambien ; 
Que estó en su ausencia pérdida. 
Pcro hétele dondc viene 
I Con el tu Conde. En su Tista 
Se me emboba toda ell alma , 
Que aunque socarrou , hechiza. 

ESGENA Vm. 



Douoso humor ! 

COIfDE. 

Pieza es rica. 



ESGENA VL 

UN GRIADO.— DiCHos. 

CRIADO. 

Con cartas, señor, del Rey 
Llega á este punto Padilla 
De la corte. 

COTIDR. 

Voy á vcrlas : 

{Vase el criado.) 
Que no dudo de que escriban 
Por vos y por la Marquesa 
A vuestro Rey. 

DON ÁLVARO. 

Si apadrinan 
Sns favores mis dosgracias , 
Resucitarán mis dicnas , 
Siendo vos mi protííctor. 

coNDE. (A Maria,) 
Esperadme aquí. 



DON ALVARO t CALDEIRA, legenda. 
— MARIA,D0M1NGA. 

DON ÁLVARO. (Ue.) 

Esta noche, en ftn, quisiera 
• Veros ; que os tengo que hablar 

Muchas cosas 

CALDEiRA. {Lee.) 

Si á casar 

{Habla.) 
\ Oh ! ¿carta casamentera? 
; Mal año ! Nones me llamo. 
{Ue.) 

Í Te determinas conmigo 

DON Alvaro. {Lee.) 
Que amor, constante testigo 

; CALDEIRA. {Lce.) 

í Haré que háblen á tu amo 

DON ÁLVARo. (A Caldeira.) 
l¿Qué es eso? 

I CALDEIRA. 

I Nos empapelan. 

! Si la Marquesa te escribe 
. Despues que encerrada vive, 
. Tambien por mi se desvdan 
: Damas fregonas. 

I doiiAlvaro. 

I ¿Porti? 

CALDEIRA. 



{Vause el Conde y Don Alvaro.) ^^^^^^ ^. ^^^^^^^ 



ESGENA VU. 

MARIA, DOMINGA. 

DOMI?(r.A. 

Maria , 
¿En qué dibujos me metes? 

MARÍA. 

lloy ticnes de vor , Dominga , 
Milagros de amor v oiios. 

DOMINGA. 

¡Pregueal cielo! 

MARÍA. 

Gnila y mira. 

DOMINGA. 

¿No es pecado levantar 
Testimonios y mentiras 
A Don AWaro? 

MARÍA. 

¿Yoen qué? 



! DON Alvaro. 

• Anda , salte allá á leer. 

! CALDEIRA. 

Bien acierto á lér aqui. 

{Leen ambos.) 

Dn:<( ÁLVARO. 

Que amor, constante testigo , 
Ytanpoco firme en vos 

CALDEIRA. 

,' Casarémonos los dos^ 
iSidtu señor se lo digo. 

DOX ÁLVARO. 

Teme segundos desprecios. 

I CALDEIRA. 

Mondonga soy depalacio 

Dox ÁLVARo. (A Caldeira.) 
\ Hola ! 

CALDEIRA. {Leyende.) 
Miralo despacio 



DON AlTARO. 

¡Ah nedo ! 

CALDEniA. (Leyendo.) 

Que hay condes necios, 

DOÜ ÁLVARO. 

EnTiaréte noramala 

CALDEIRA. (Leyendo.) 
Para tí, señor, he hallado 
Favorencasa 

i DON ÁLVARO. 

É\ ha dado 
En bufon. Sal de la sala , 

Majadero 

CALDEiRA. (Leyendo») 
SoiSt amigo..,. 
(A su amo.) 
¿No lés tú? Tambien yo leo. 

DON ÁLVARO. 

Si me enojo 

CALDEiRA. (Leyendo.) 

Que aunque feo 
Rabio por casar contigo, 

(A su amo.) 
Ya yo acabé mi paiilina ; 
La toya pucdcs locr . 
S¡ es paulina la niiijer 
Que casarse dotermina , 
Auoque no se llame Paula. 

DOX ÁLVARO. 

A no mírar quc eres loco , 
Te hubiera 

CALDEIRA. 

No lo soy poco , 
AuDque no estoy on la jaula ; 
Mas ^qué seré si mo caso? 
Archioratp , protoiuincio. 
: Malos años ! abornuncio. 
Lee ; no hagas do mi caso. 
DON ÁLVARO. (Lee.) 
* Teme segundos desprecios: 
Que aunque ausente de la sierra, 
Su memoria os hará guerra, 
Isos celos pecan de necios. 
Oividad vos sus serranas, 

Y aseguradme despacio 
Esta noche , que en palacio 
Hay terreros y hay ventanas, 

(Ilahla.) 
No quiorc Boatríz poraor 
I^s privilogios do dama. 
A que la rondo mc Ilama : 
Su galan tongo tlo sor , 
Miéntras no fuerc su ospos). — 
Preveume capa y rodola. 

CALDKIRA. 

La mondonga mo dosvola. 
Acompañarto os forzoso; 
Que aunnuo á la Doniinga mia 
Uendir ol alma propongo , 
El sábado os do mnndongo , 

Y el domingo os otro dia. 
CaOii la mondonga, mo avisa 
EI sábado mondongar, 

Y con Dominga , mudar 

Oada domingo camisa. (yanse. 

ESSSNA IX. 
MAUIA, DOMINGA. 

MARÍA. 

Dominga, ¿quó dioos dosto? 

DOMINGA. 

¿Quó diabros quiorcs (¡uo diga? 
íAy guilloto! ;.ansi os obrlga 
Kl amor que on vos lio puosto? 
Pues para osta , farfulloro , 
Que yo me sepa vongar. 

MARÍA. 

¡Quc osfa nooho se haii de hablar 
A las rejas del terrero! 



MAUl-HEUNANDEZ. 

Pues esta noche tambien , 
Guando estcis mas descuidado, 
Mi amor , de vos olvidado , 
Vengarsc dc cntrambos tien. 
Yo le daré onlrada al Uey, 
Si , como dice , me espera 
A la puerta. 

ESGENA X. 

EL GONDE. — MAUIA, DOMINGA. 

CONDE. 

Uazon fucra, 
Pucs cstais on Monterey, 
Garcia, haber visitado 
A la Gondesa. 

MARÍA. 

He verdade : 
Faré-Io de boa vontade. 
Non tincaba dosniombrado ; 
Mais visitar as niullercs 
Sem Iiscii7.a dos marídos, 
Dam coloiras c moíidos. 
Non sei derrainar i^raccres , 
Xcm veno á dar embarazos : 
Mas pois mo mandais ansí, 
Dcccde-la ({uc ostá aquí 
Joan Garcia dos Morrazos. (Vase.) 

ESGENA XI. 

£L GONDE , DOMiNGA. 

CONDE. 

¿ Sois vos lambicn dcl lugar 
De vuestro amo ? 

DOMIXGA. 

Y su vecino. 

CONDE. 

¿Y sabcis á lo que vino? 

UOMIXGA. 

Greo que se viene á casar. 

CONDE. 

¿Aquí? 

DOMi:fGA. 

¿Puesdóndc? 

CONDE. 

¿Gon quicu? 

DOMINGA. 

Sélo; mas para callallo. 

CONDE. 

¿GómoosIIamais? 

DOMINGA. 

iVú Carvallo. 

CONDE. 

Hombre parecois de bieii. 

DOMl.NGA. 

Por su virtú. 

CONDK. 

¿ Los zapatos 
A la ointnra oolgais, 
Y dcscalzo caminais^ 

DOMINGA. 

No valoii allá baralos. 
Dínio ayor un tropí'zon, 
Quo auíupio un (lodo ine qucbré, 
) I Por ir ansí ino aiiorró 
l'n cuartillo de un tacon. 

CO.NDE. 

¡ Extrafio modo i\o aliorro ! 

DkMINGA. 

! Allá ciiando oaniinanios , 
: A la ointa los llevamos ; 
. Por(iU(í aun(pie dosoalzo, corro 
! Por los tojos, qH(! dirán 
Quc soy un gamo , ó caballo. 

CONDE. 



¿Y qu(» Ilovais, Garavallo, 
En csc palo? 



DOMIÜGA. 

Eselpan, 



Y aqnesta es 1a calabaza. 

COMDE. 

¿Pan tan grande? 

DOMUfGA. 

Es decenteno, 

Y en Galicia , aunque moreno , 
Mas alivia que embaraza. 

COXDE. 

A medida de su humor 
Vueslro amo os supo escoger ; 
La Gondesa os ha de ver 
Tambien á vos. 

DOMIXGA. 

No, senor. 

COKDE. 

Venid. 

dominga. 

Deje que me ponga 
Los zapatos. 

COKDE. 

Bien estais. 
dominga. (Ap, al reíirarse.) 
¡ Traidor ! yo haré que escnpais 
Las tripas con la mondonga. (Vanse.) 

Campo inmeditto É Mouterey. — Kocho. 

ESGENA XIL 

DON EGAS, VASGO, un soldado. 

DON KGAS. 

Mcdia logua do a(pií á omboscarse viene 
Aquosta noche ol Uoy, por si Ui ongana 
La animosa serrana , donde tione [ña. 
Milhombros, cadacual blasondc Kspa- 
Quc asalton ol doscuido los previonc 
Del castollano Gondo que acompaíia 

Y dofionde á Don Alvaro Ataido , 

Y á la Marquosa (]uo lui dioha impide. 
Knviame á (¡uc aguardo la prom(\<;a 
Que la valionte rústica le ha hecho , 

Y pronda alGondo. ¡ Vontiirosa ompresa 
Si Iloga á ojocuoion ! P(»ro sosp(»ono 
Que arropontida , como amor profosa, 
Quion le onlrogó las llavos de su nocho, 
Le habrá dicho la traza prov(>ni(ia , 
Saliondo en nuestro dano osta vonida. 

Y ciiando tenga ofoto, y lo prondamos, 
Si cl Roy, como lia ofrocido, le perdona, 
Kestituycndo al Gonde, ¿quéos|)eramos 
Los dos , traidoros á su real corona? 

VASCO. 

Mejor será , si en Moiiloroy ontramos, 
Ya (lue cl cielo de estrellás se corona, 
Dar la muorte á Don Alvaro, v con osto, 
Evitar el peligro en que te ha puesto. 

DO?l egas. 
¿Gómo habemos de enlrar? 

VASCO. 

Yo sé por dondc 
(Gomo el cueducto quiebrcs de una 

[fuente, 
Qiie on la villa á la plaza corrosponde ) 
Puedas salir y entrar seguramcnte. 

DON EGAS. 

Ejecutallo puos ; quc muorlo el Gondc, 
No queda en Porlugal quien darme in- 
Temor, nicontradigami privanza, [tonte 
Feliz mil veces, si á Beatríz alcanza. 

(Vanse.) 

Vlstt exterior del palacio del Coodo. 

E8GENA XttL 

DOÑA BEATRIZ, d una venímM. 
iQué caro, rapaz avaro, 
Vendes los gostos qne das ! 



Mas por etto falea m»% 



Qae, en fin, lo barato es caro. 
Si el aue debajo tu amparo , 
Guanuo en tu esfera se abrasa , 
Mas trabajos por ti pasa, 
Mas coutigo, amor, privó; 
Ya somos el Coadc y yo 
Los mayores de tu casa. 



ESGENA XIV. 

DON ALVARO, GALDEIRA, como de 
noche, — DONA BEATKIZ. 

CALDEIRA. 

Mejor fuera dar dos sorbos 
Gon los ojos , castañetas 
Dcl sueño, que roiidar daifas. 

DON ÁLYARO. 

Gusta desto la Marqucsa. 
No se asegura dc mí , 
Despues que tione sospechas 
De ia serrana de Limia , 
Y veugo á satisfaccrla. 

CALDEIRA. 

Vaya con Dios, si os su guslo. 

DOX ÁLVARO. 

Tira una china á esas rejas. 

CALDEIRA. 

AUá va una china calva , 
Que si en la corte cstuviera , 
Ya se hubiera puesto moño , 
adoptiva cabellera. 

DOX ÁLVARO. 

¿EsmiBeatriz? 

DO.XA DEATRIZ. 

¿EselConde? 

DON ÁLVAKO. 

Yo soy; que á vuestra obcdicncia 
El resistir es delito. 

CALDEIRA. {Ap.) 

Sí mi mondon^a quisiora 
Asomarse á este aibañui , 
(Pues sin salir de su esfera, 
Sale por los albañales 
Lo que los mondongos echan ) 
Gomiéramos hoy grosura. 

(Recuéstase en unapared.) 

ESGENA XV. 

MARIA Y DOMING A , como de noche. — 
DON ALVARO, DOÑA BEATRIZ, 
GALDEIRA. 
MÁRÍA. ( Uabla aparte con Domingo.) 

Tras si mis celos mo llevan. 

Déjame escuchar , Dominga , 

Sus regalos y tcrnczas ; 

Que los celos siempre nacen 

Sui ojos y sin orejas. 

DOMINGA. 

Quien escucha, su mal oye. 

MARÍA. 

Es la verdad , mas recela , 
Ignorando lo que sabe, 
Busca lo qne no dcsea. 
Pero escucha ; que ya están 
Los dos hublando. 

D0MI7(GA. 

Pues Ilega ; 
Que yo seré tu lacaya. 
Plega á Dios que no me duerma. 

CALDEIRA. 

Gigantes vienen á pares, 
Y me dicen que esta ticrra 
Es tan fértil en dar brnjas , 
Gomo nabos. Dios me tenga 
De 8u mano, ó de su pié. 

D0>'A BEATRIZ. 

Dudo de vuestra firmeza , 
Conde » y pieoso que 06 entíbian 



GOMEDIAS ESGOGIDAS DE TIRSO DE MOLINA. 

Memorías, que siendo ajeoas, dominga. (Ap,) 

Os tirauizan las propias. Aqueste alfiler de ¿ blanca 



DON ALVABO. 

No ofendais , ini bien , las vuestras, 
Pues sabeis que solo estriban 
Mis esperanzas en ellas. 

DO.ÑA BEATRIZ. 

Acuérdome yo que un tieinpo 
Desvelaba vuestras penas , 
Ofreciéndome constante 
Cn alnia , entónces enlera, 

Y ahora partida en dos. 

DON ÁLVARO. 

;^Pues hay, Beatriz, quién merezca 
Entrar con vos á la parte ? 

DONA BEATRIZ. 

Y aun no poco feliz fuera , 
Si ya que la diviclis , 
Siendo dueño de la media , 
No me la usurparan toda 
Los donaires de ia sierra. 

DON ÁLVARO. 

Xo fué amor , yenganza sí 
l)e imaginadas ofeusas, 
La (^ue pudo divertirme , 
.Mi bien , de vuestra belleza. 
Amor es conformidad 
De dos.voluntades tiernas; 

Y mal podrán conformarse 
Huslicidad y nobleza. 
(iustos en vos empleados , 
Alnia amante en vuestra escuela , 
Deseos nobles por vos , 
Ksperanza en vos perfeta, 

¿Os persuadis vos, señora, 
ijue salir jamás pudiera 
I)e suerte desazonada, 
gue serranas apetezca? 
Sí desde el punto que os ví , 
Éteniizando linezas 

Y huyendo violencias reales , 
Satisiacer mis sospechas , 
No la he borrado del alma ; 
Si mas me he acordado della ; 
Si no os adoro , en los bruzos 
De quien aborrezco os vea. 

marU. 
'l Qué esto escuclie ima mujer , 

Y pueda tener paciencia 
Para no morir matando ! 

¡ Ah celos ! soltad la rienda 
A venganzas y suspiros. 
:Ah enemiga! iquiéu tuviera 
Alas con cuyo tavor 
Pudiera volar ! 

DOMIXGA. 

¿Pateas? 

MARÍA. 

Estov tan Uena de celos, 

Que nasta las plantas me Ilegan. 

¡ Vive el cielo, Gonde ingrato !.... 

DOMCÍGA. 

Esto va de espacio : piedras , 

A vuestro arrmio me amparo ; 

Caina dé ^iiestra paciencia. 

(V(i á recostarseytropiezaen Caldeira) 

¿Que es esto? Eu blando topé. 

CALUEIRA. 

DtMiionio es , pues que me tienta, 
Si hay demonios rondadures. 

DOMINGA. {Ap,) 

Este debe ser Galdeira , 

Que aguardaba á su moudouga. 

Vengaráse mi celera 

De la suerte que pudiere , 

Sin babiarle ; no oos sientan 

Los que nos tienen aqui. 

CALDEIRA. 

Yo me aparto, y él se acerca. 



Le meto basta la cabeza. 

CALDEIRA 

¡Ay! 

DON ALVARO. 

¿Qué esesto? 

CALDEIRA. 

Matadnras 
De una bruja sin espuelas , 
Pues me pica sin jugar. 

DON ÁLVARO. 

Anda, borracho, que sueñas. 

CALDEIRA. 

Tales sueños te dé Dios. 

DOn ÁLVARO. 

¿De qué sirTc , mi Marquesa, 

Gastar el tiempo en pesares , 

Que sin provecho atormentan? 

Yos habeis de ser mi esposa : 

Gonfiad en las promesas 

Del coude de Monterey, 

En mi lealtad é inocencia , 

En los Reyes de Gastilla , 

Que al nuestro escriben , y megan 

Por nuestra restitucion , 

Y ya sus paces conciertan. 
Kspero en Dios que cansada 
La fortuna , y dando vuelta 

El tiempo, hasta aquí enemigo, 
Siendo vos mi esposa bella , 
Nos tienen de dar los cielos , 
Al paso que las tormentas , 
Las bouanzas , á pesar 
De traiciones y soberbias. 
Si engañado de mis celos , 
Procuraba en vuestra ausencia 
Divertir mcmorias tristes 
En serranas rustiquezas , 
Ya olvidado , arrepentido , 
Solo, si me acuerdo della , 
Es para que amándós mas , 
Mis locuras reprehenda. 
¿Gómo os puede á vos dar celos 
iJua pastora grosera , 
Ignorante en ifacultades 
De amor , que estima agudezas? 
Á Qué hermosura ha de tener 
IJna tosca montañesa , 
Que adoman sayales pobres , 

Y soles y aires afeitan? 
¿Tan mal pisto tengo yo, 
Que permita competencias 
De una villana, vos noble? 
¿De una simple, vos discreta? 

MARÍA. 

(Poniéndose delante de Don Alvaro.) 
Mentis. 

DOIf ÁLVARO. 

¿Qué es esto? 

MARÍA. 

Mentis , 
Mal hablado; que en ausencia 
De mujeres que engañastes, 
No es bien hecho hablar mal dellas. 
Vos sí que el villano sois, 
Pues (jue por no pagar deudas 
De quien de esposa os dió mano, 
Poneis eu su honor la lengua. 

DOXA BEATRIZ. 

¿Mano de esposa? ¡ Ay de mi ! 

¿ Qué es esto , Coiide'? ¡ Ay certezas 

Oe injurias y desengaños ! 

ESGENA XVI. 

Urr GRIADO , dentro del palacio, — 

DlCHOS. 
CRIADO. 

Señora, nuestra Gondesa 



Osnama. 

DOXÁ BEATRtt. 

¿Mano de esposa<? 
Gielos! 

CRIADO. 

Miraid que os espcra. 

DON ÁLVARO. 

Hombre bárbaro , ¿ qué dices ? 

¡ Beatriz ! ¡mi bien ! ¡ ah , Maniucsa ! 

XM)5U BEATRIZ. 

A averiguacionos talcs , 

iQué bay gue c»sperar? A sospechas , 

Ya en verdades convcrlidas, 

A comprobadas ofcnsas , 

No hay remcdio sino olvidos. 

Aquí, ingralo Condc, tcnpn 

Fin de cmplKOS mal paj^ados 

ViIIanas corrcspondcncias. 

Gerca el rcy Don Juan csUi, 

Y mi vcnganza tan ccroa, 

Que si te quita la vida , 

fiaré la ihano á Dun Kgas. 

( Retirase de la venlana. ) 

ESGENA XVU. 

DON ALVARO, MAUIA, DOMINGA, 
CALDKIRA. 

DO:i ÁLVARO. 

Oye , señora , mi bien — ( .1 Maria. ) 

Bárbaro, que á eclipsar Ilcgas 
Con nublaaos dc mcntiras 
La luz quc mi alma cspcra, 
¿Quién cres? á quc vcnisle? 

tQué furia iufernal intcnta, 
*ara quc mc dcscspere, 
lucorporarse cn tu lengua? 

CALDEIRA. 

i'^njambrcs andan dc brujas, 

Que si no cluipan, cnrodan : 

llnas pican, y otras mienton. 

(X Dominga que ie acosa á aifllerazos.) 

¡Ay pulga, ó chinche gallcga! 

¿De quo sirvo taladrarme 

Las ciiatas circunforcncias? 

¡Av! juega limpio, picona. 

¡VMgatc cl diablo por ticn'a ! 

Horcebú , que parc aquí. 

Rnija tábana, cstá quoda. 

¡Vive Dlos qu(» me acribilla! 

¡Ay! llna anca llcvo abicrta. 

(riuye, y Dominga le va siguiendo.) 

ESGENA XVin. 
DONALVARO,MARIA. 

DO!f ÁLVARO. 

¿Quién ercs, hoinbrc cngafioso? 

MARÍA. 

Quicn sacándotc la Icngua, 
Viensa hacor á su vonganza 
Hov un convilc con clla. 
Yo"'soy quicn como & si. vida, 
Antcs que & Limia vinioras, 
Amorosa rcgalaba 
Mari-Hcmandcz la galloga. 
Olvidóme por quor«*rlc ; 
Mas ¡qué mucho, si á si mosraa 
Se olvidó, por darie el alma, 
Que mudable menosprecias ! 
Adartelamucrte\inc, 
Guiado de mis ofonsas, 
Movido de tus traicioncs, 
Y ciego de mis sospcchas ; 
Pero cscuchando quc iiyunas 
A quien celcbrar dobicras 
Por amorosa , por firmo , 
Ya, traidor , que no por bella; 
OlTidaodo rois agravios, 
Qa\f^ 1a T^Tow qiio wWn 



MARl-HERNANDEZ. 

Por los suyos, y que asi 

Estime mas mi lirmcza. 

Tu patria traidor te Ilama, 

Tus engaños lo comprueban, 

Tu Rev airado te busca, 

Y á qiíieii te tic muerte prcmia. 

A todos crcs odioso : 

¿Quién duda que me agradczcan 

Todos juiitos su vcnganza , 

Cuando tantos la dcsoan? 

Saca la ospada cobarde, 

Si ya 110 lionc vcrgi*i(?nza , 

Ofendida como todos, 

De salir á tu dofonsa. 

DON ÁLVARO. 

;0h bárbaro doscortcs! 

Vivc Dios, quo ántcs que pueda 

Vcr mis agravios ol soí, 

Tu muorto ho (U^ haocr qiio voa. 

{Desnmlan umbos las espadnx.) 

ESGENA XK. 



m 



MARÍA. {Dentro.) 

¿Quién cres? 

DON EGAS. {Dentro.) 

Yo soy Don Egas. 
Llcvenme donde dcclare 
Traicioncs, (luc ya coníicsa 
Entre mis labios cl alma. 

DON ÁLVARO. 

; Hav confusiones como cstas? 
EI mismo (luc á dannc muerte 
Vicnc , ¡ dcfondermc inlcnta ! 
Traidor mc llama, ¡y la vida 
Quita á quien asi mc afrcnta! 
¿Qué es cslo, dcsdichas mias? 



I. 



DON EGAS, VASCO.— DON ALVARO, 
MARIA. 

DON EGAS. (Hablando recatadamente cou 

Vasco en ei fondo.) 
Esle, Vasco, os cl palacio 
Dcl Conde , y cslas las corcas 
Qiie le dcíiíMidon y adornan. 
Para quc ojocuoioii tciiga 
Mi venganza , os n(»cosario 
Sabcr si cl Cond»? ostá fucra, 
la parlc dondo Iiabita. 
Aguardcmos. Mas ospora ; 
Que aíiuí parcco qui» hay gontc. 

VASCO. 

Pii(\s inrorm(*monos dolla 
Do Don Alvaro ; quo importa 
Matarle ántcs quo ainanozca. 

MARÍA. 

Mal, Alvaro ingrato y fácil, 
Sabcs cl valor y fum'za 
l)e celos y agravios. 

(Rinen Marfa y Don Alvaro.) 

DON EGAS. 

Vasco, 
Su amparo cl oiolo iios muostra. 
Esle es mi encmigo. 

VASCO. 

Ponlc 
Al lado dc qui(»n dcsoa 
Darle muorlc ; y todos tros 
Tu venganza hart''mos cicrta. 

(Empuiian Don Egas y Vasco.) 

noy ECAS. (A Maria.) 
Fidalgo, & daros ayuda 
Nos obliga la dostrcza 
Dc vucstro brazo , y las culpas 
Del traidor que os liacc ofcnsa. 

MARÍA. 

¿Traidor ? Villanos , montis ; 

Qnc ose nonibro no hay qnionpucda 

Dái-solo, si (inion lo adora 

Y agravios do su anior vonga. 
Qnion dico injnrias amando, 
Mas so onamora con cllas : 
Yo solas pnodod(»c¡r, 
Xo vosotros. Condo, muoran 
(l*ásase al lado de Don Alvaro, y hiere 

á Don Egas. ) 

Ü0>' EGAS. 

Fonocioron inis iraioionos 

V mi vida á un tiompo. ¡ Ay cicga 
Fortuna! , . 
(Vaseretirando herido : Maria lestgue.) 

VASCO. (Ap.) 
l.ní^ fiS^n m? nmp.iron. (Ya$e.) '• 



ESGENA 

MARIA.-DONALVARO. 

MARÍA. 

Ya á palacio al traidor Ilcvan, 

üondo doclare vordados, 

Quc han porsoguido inoccncias. 

DON ÁLVARO. 

Si agraviaron tus palabras, 
lii, cual(iui«'ia qno soas, 
Coii las obras caulivaslo 
Un alina á liis plautas jmosta. 
;,Qnii*n oros, hombrc animoso, 
Quo das vida ouando afrentas, 
Quc doíiond(»s (^uando injurias, 
Quc cuando agravias, consuelas? 

MARÍA. 

Saoa la cspada olra vcz, 
Mudablo, y no mo agradczcas 
Corlosías (ibligadas 
Dol natural quc ino osfuorza. 
Solo á dartc muorte vinc, 
Y no quioro yo que tcngan 
Partc on mis' v(Miganzas otros ; 
Quo así niíínos noblos fncran. 
traidoros he cons(»rvado ; 
, Mndahlrs ahora intonla 
Casligar mi juslo cnojo. 
Saoa la cspada. ¿Qmí (?sporas? 

DOX ÁLVARO. 

Obligada ya por tí , 
Justamouio si» corricra , 
Si vida íine has dofondido, 
A Ins pios no sc rindiora. 
,,Qn(i imporlan tiis vitnpi»rios, 
Si lo quo dioo tu hMigua 
Han contradioho lus manos, 
Dignas de alabanza (»tonia? 

NARÍA. 

¡ Vivo Dios, si no la sacas, 
Qiio hacicndo alguna vilo/.a, 
Tc dé miicrte, aunquo dospues 
Mis Ilantos hagan obsoquias! 

HD'S ÁLVARO. 

¿Lucgo mucrto has do llorarme? 

MARÍA. 

¿Pucs qiu» cólora liay tan cicga, 
Quo dcspuos quc sc ha vcngado, 
No dé mucstras quo le pcsa? 

DON ÁLVARO. 

Puos á Iniooo do obligarte 
A quc osta lástima t(Migas 
D(; mí , dov mi muorte ya 
Por bicn (fada : poro sca 
Con condicion que me digas 
Quicn cres. 

MARÍA. 

SI yo quisiera 
Dártola, á scr nbble tú, 
To matara do vcrguonza, 
Solamontc coii docirto 
Mi nombre ; mas considcra 
Quién hay, si no es un coloso 
Que ame'é un tí*»'^^'^ y aborrciwi. 



E8GE1VA 

DON ALVARO. 
tHombre coii ainor, y celos 
Por mi! Coiifusas quimeraSy 
En lugar de averiguaros , 
Mas mi desdioha os enreda. 
¿Amor y aborrecimiento? 
Vive el cieio, que dijera, 
A persuadirme imposibies, 
Que era la S(?rrana bella 
La autora destos milagros. 
Su V07. coníirma sospechas, 
Su valor las contradice, 
Y uno y olro me atornientan. 
Sabré quieu es esie enigma, 
Por los cieJos , si me cuesta 
La vida que díefendió. 
¡ Oh noche de cngafios liena ! 



COMEJOIAS ESCOGIDAS DE TIRSO DE MOLINA. 



(Vase.) 



E8GENA 

DOMINGA, acuchillando á CALDEIRA. 

CALOEIRA. 

Basta, fantasma, ó lo que eres; 
Ten^amos las maiios quedas, 
rinanios de palabra , 
Como hacen las verduleras. 
¡Callas, y das el porrazo, 
Oue si no matas, derriengas! 
¿Por qué me iratas así? 
¿En qué te ofendio Caldoira? 
íDaUe, y callar! ¿Quién te agravia? 
Di una palabra siquiera. 

DOMIIfGA. 

La mondonga. 

CALDEIRA. 

¿Son celuchos? 
¿Mas quién dudaque lo sean? 
Sl otra vez la hablaiv mas, 
Si diere causa á tu ofensa , 
Ple^e á Dios que siendo caWo, 
Traiga postizas guedejas ; 
En humo tome el tabuco; 
Silbenme , siendo pocta ; 
En comedias de trauiovas , 
Salgan mal las aparicncias. 
Yo me caparé , si guslas ; 
Yo comeré, si deseas 
Que aborrezca á las mondongas, 
Los sábados de cuaresma : 
¿Puedo yo prometer mas? 

DOMIXGA. 

La mondonga. 

CALDEIRA. 

¡ Extraña tema ! 

DOMINGA. 

Lamondonga. 

CALDEIRA. 

Amondongada 
Rnego & Dlos que el alma tengas. 
(Toean ias eampanas dentro,) 
Pero ¿qué es esto? A rebato 
Toca la TiUa. 

TOCES DEKTRO. 

¡ Arma ! ¡ Guerra ! 
Qüe el portugiies nos combate , 
Y escala ya nuo^tras cercas. 

CALDEIRA. (Ap,) 

Ann peor está que estaba , 
Si el airado Rey uos entra ; 
Poes segun nos quiere mal , 
Ha de pringarme. 

DOMRfGA. 

Agradezca 
Qne lale gente, el guillote. 

CALDEIRA. 

Salga muy enhorabuena; 
Qoe segon me mondongabas, 
Ya con el alma hacia cuenta. 



EL CONDE, SoLDADOs castellanos. 

Clf SOLDADO. 

Manda acudir á los muros; 
Salga gente , si iio intentas 
Que por Portugal tremolen 
Sus quinas cn tus ahnenas. 

CONDE. 

Si el Rey en porsona viene, 
Abrílde todas las puertas ; 
Suyo es cuauto yo poseo, 
Mis cortesías le veiizan. 
Abrid, ¿qué esperais ? Abrilde. 

ESGENA XXIV. 

EL RE Y , SOLDADOS pürtugueses. — 
Diciios. 



RET. (Alossuyos.) 
Si el Conde á los dos me m'ega, 
Meted á saco el lugar. 

CONDE. 

A vuestros reales piés llega 
Quien por huésped os recibe, 
No por enemigo : abiertas 
Las puortas del corazon , 
'Conio dostavilla, esperan 
• Vo y sus veciuos á un rey, 
I Cuyo príncipe concierta ^, 
Casando con nuestra Infanta, 
Convertir en paz su guerra. 

REY. 

Conde, alzad, alzad del suelo; 
I Que mi enojo os manifiesta 
Cuán justamente orendido 
1)0 vos , á vengarse iloga. 
Miéntras diéredes favor 
Al Conde y á la Marqufsa , 
No Iiay pensar que cortesías 
Han de moverme á clemencia. 

CONDE. 

í Ellos y vo á vuostros piés 
Rendiremos las cabezas, 
No obligados de las arinas, 
Siiio de la lealtad nuestra. 

REY. 

¿Leales son los traidorcs? 

CON'DE. 

I No los llama así Don Egas , 
.Que hiriéndolo on nuestra villa, 
Nü sé si su traicion mesma, 
Coníiesa insultos iiuo ospantan. 
, El engafió á vuostra Altoza 
Con lirmas aue conlrahizo 
Contra toda ia noblexa 
De Portugal , por quien Ilorau 
Berganza, Estromoz, la Reina, 
Los nobles y los plebe.yos. 

RET. 

¡Qué decis, Conde! 

CO>'DE. 

A su lengua 
j Remito aquestas verdades. 



RET. 



Si eso averiguo, experiencías 
! Tendrá el mundo del castigo 
■ Que ya mi justicia apresta. 



(Vase.) 



E8GENA 

DONALVARO.— DicHos. 

{Para si.) 



DONALVARO 

No he podido descubrirle. 
¿Hay confusiones como estas? 

CONDE. 

(F(M«.) jLlegad, Conde, yá los piés 



De vuestro in?lcto Rey, sepa 

La verdad volver por si, 

Y ampáreos vuestra inocencia. 

DON ÁLVARO. 

Mi enemigo, grau señor, 
Satísiaga á vuestra Alteza, 
^ Escuchando de su boca 
Las traiciones que conúesa. 
Esta noche á darme muerte 
Eiitró, y los cielos ordenan 
Que sin conocer por quién, 
Acudiese en mi defensa 
IJii hombre que no conozco» 
Si no os ya , señor , que sea 
Algun ángel , que iuvisible 
Voivió por la causa nuestra. 

E8GENA XXVL 

DOÑA BEATRIZ. — Dighos. 

DOÑA REATRIZ. 

Ya puedo Uegar segura 
A estos reales piés que besa 
Mi lealtad, s¡ hasta noy dudosa, 
Ya, craciasal cielo, cierta. 
Don Egas , señor iiivicto , 
Sabiendo que vuestra Alteza 
Está aquí , al rendir el alma , 
l>osea en vuostra presoncia 
Coufesar traicionos suyas, 
V pedirle perdou dellas. 

ESGEIVA XXVIL 

MARIA. — DiCHos. 

MARÍA. 

¡ Vala-me Deos ! ¡ Os mormullos 
Esta noite non me deiiam 
Pegar os ollos ! ¿Qué he isto? 
¿Com quem temos rifa é guerra? 

CONDE. 

García, paso; que el rey 
Don Juaii honra nuestra tierra. 

MARÍA. 

¿0 Rey? Pois os pos Ile pido, 
Pois fidalgos se os bojam. 
Si eu, gran señor, lleentrcgase 
A qnem deu roorte á Don Eias , 
¿QuéUefará? 

REY. 

Premíaréle 
Tanto , que envidia le tengan. 

MARÍA. 

¿Que non Ue fará enforcar? 

REY. 

No es digna hazaña tan nueva 
De tal paga. Mas ¿quién es? 

MARÍA. 

Mari-Hernandez la gaUega. 

REY. 

¿Laserrana? 

MARÍA. 

Si,señor. 

REY. 



Llamalda. 



¿Adónde? 



MARÍA. 

Catai por ela. 

REY. 



MARIA. 

Em aquesta cara, 

8ue do Conde os faz entrega 
ra cumprí-me a palabra 
De ({ue ele meu dono seja, 
E diga ele o que me debe, 
Pois viTe por mi. 

DON ÁLVARO. 

¿Hay fineza 
j De amor semejante? 



RET. 

Gondo, 
Vasallo quc en coni|>eteiicias 
Anda con su Rey, (»s causa 
Oe advei*sidades como esta. 
Mi palabra real lie dado 
De que se'>^ esposa vuestra 
Esta serrana : cumplilda : 

§ue si le falta nohlo/.a , 
se la dov desde aqui, 
Y de Barcelos condesa 
La nombro. 

DOXA BEATRIZ. 

Invicto seüor.... 

BEY. 

Beatriz , con el de Olivenza 
Os habeia Tos de casar ; 



MAni-U£RiNAND£Z. 

I Pues ya que yo no os merezca , 
i No scrá razou que os goce 
: M¡ competidor. 

I MARÍA. 

! Pois vpna 

A maon; quc si sois íidalgo, 
£ scndo eu crisliniia vella, 
Non perderám mossos lillos , 
Si Ues dercm encomciidas. 

ESGENA XXVm. 

DOMINGA, CALDEIRA. -- DiCHOS. 

CALDEIRA. 

Dominguita de mis ojos, 
Gonocite : celos deja, 
i Y casémonos los dos. 



ÍSÍ 



* DOMIÜGA. 

Non queiro, traldor. 

¡ CALDEIRA 

Non queir». 

DON ÁLVARO. 

Caldeira, que está aqui el Rey. 

MARÍA. 

Dominga , ya soy Condesa, 
Y Don Alvaro mi esposo. 

DOMIXGA. 

Pues si tú te casas, Tenga 
Esa mano, picaron. 

MARÍA. 

Mari-üemandez la aallega 
He sido en aquesta uistoria » 
Senado, y TiRSo el poeta. 



LA CELOSA DE SI MISMA. 



DOÑA MAGDALENA. 
DON MELCHOR. 
DOÑA ANGELA. 
DON ALONSO , vii^o. 



PERSONAS. 

DON JEROMMO. 
DON SFRASTIAN. 
DON LUIS. 
VENTURA,/aca^0. 



QV\%O^ES , dueña, 
SANTILLANA, escudero. 
Griaoos. 



La escena es en Madrid. 



ACTO PRIMERO. 



Eutradt ¿ la loiija dnl convpoto de 1a Vitoria, 
con viKtu á la l*ucrta del Sol. 

E8CENA PRIMERA. 

DON MELGIIOR y VENTURA, de ca- 
mino. 

DON MKLCIIOR. 

R(*llo lugar cs Madríd. 
¡ Qiit! agiadablc coufusion ! 

VtMinA. 

No lo era nu'iios Leon. 

IK>?i MKLCIIOR. 

¿ Guándo ? 

VEMl'RA. 

Y.w los tii'nipos del Gid 
Ya todo loimcvo anlac(; : 
A toda Espaíia st! lli.'va 
Tras si. 

IION MKLCHOR. 

Su bucii ^usto aprucba 
OuiiMi dflla sc satisraee. 
¡ liizarras casas ! 

VKMrRA. 

Uetozan 
Los ojos dol mas plan ; 
Qut; en Madríd , sin ser Jordan , 
Las mas viejas S(^ renio/.an. 
Gasa liay aciiii , si s(^ aliíia 
Y ol dinero la trabuca, 
Que aiioeit(>(*i('iKlo caduca, 
Sale á la niañaiia niua. 
IMcaro entra a^iui mas roto 
Q\w tostador de castafias , 
(;ue liado en las bazafias 
Í)(-l diiicro, su piloto , 
Lc niuda la ropería 
Í)onde liijo pnnligo vino , 
En uii conde patatino , 
Tan pn^sto (|ue os tropelía. 
Dama hay a(|uí , si reparas 
Kn {^racilis del soünian , 
A quien en un liora dan 
Sas salserillas diez caras. 
Gomo se vive de [irisa , 
No te has de (>spantar si viercs 
Metamorfosear miü^'i'^'s» 
Gasas y ropas. 

nON MELCHOR. 

A misa 
Vamos , y déjate deso. 

(Mtrando al fondo.) 
¡Brava calle! 

VENTL*RA. 

Es la Mayor (1) , 

(I) Rl convanto de la Viinria baria esquina á 
la calle de este nombre , y ku lunja era lo que 
hoy ea enlrada & la calle de Kspoz y Mina. Deade 
li cairtra de Stn Jerdnimo. frenle ú dlrha lonja, 
ftofo m qne m ve li eaUe Mijor. 



Donde se vende el amor 
A varas , medida y peso. 

DON MELCUOR. 

Gomo yo nunca sali 

Üe Leon , lugar tan corto 

Quedo en este mar absorto. 

VENTURA. 

¿Mar dicos? Llámale así , 
Que ese apellido le da 
Quien se atreve á navegalb* , 

Y advierte que es esta calle 
La canal de Babaniá. 

Gada tienda es la I$(;rmu(la ; 
Gada mercador ingb'S 
Pechelingue (2) , ú holandes , 
Que á to(lo bajel desnuda. 
Gada manto es un cscollo. 
Dlos te libre de (|ue encalle 
La bolsa por esta calle. 

DON MELCIIOR. 

Anda, nccio. 

VEISTCRA. 

Vienes pollo ; 

Y temo, auuque mas presumas, 
Que te p(>len ocasiones ; 

Que aun gallos con espolonos 
Salen sin crcsta ni plunias. 

DOTf MELCHOR. 

Si yo me vengo á casar 
Gon S(^sonta mil ducados , 

Y soy pobre, ¿en (luií ouidados 
Me ha de poner est(? mar? 
¿Traigo yo muchos? 

VEHTCRA. 

Dosciontos, 
S¡ no ducados, osoudos, 
Que de malioias desnudos , 
Ignoran onoantamentos. 
Librólos la corta haoionda 
Dc scñor, para tu costa , 

Y aquí correrán la posta , 
Si no los tiras la ríenda. 
¿Piensas que sin ocasion 
Traen cordonos los bolsillos ? 
Pues para podor rogiUos , 
Advierte (iiie riendas S(m, 
Que tira ei considerado, 
Temeroso de chocar ; 
Porque no hay mayor azar 
Que un bolsiUo desbocado. 

DON MELCnOR. 

Oigamos agora misa , 
Que es fíesta, y déjate d(»so, 
Pues no soy yo tan sin seso 
Gomo tú. 

vExrrRA. 

¡ Gáusasme i isa ! 
¿Qué va (lue ántes (lui^ á tu suogro 
(Llamo asi al que lo ha dc ser) 

(f) PecheUngue aqui pari'ce qup signi6ca pi- 
rata : otras vecrs quizA equivale * hereje, j siem- 

Iire ea rox desfireciatÍTa, apiirable snlo É fxtran- 
eros. 



Vcas, tienes de cacr 

Eu la red de un manto nogro? 

DO?i MELCHOR. 

Anda, (lue estás ya pesado. 
¿Qué iglesia es esia? 

VEXTCRA. 

Se llama 
La Vitoria, y toda dama 
De silla, coche y eslrado, 
La cursa. 

DOX MELCHOR. 

i Rravas persoiias 
Entran ! 

VE>TURA. 

Todos son galanes, 
Espolinos, gorgoraiies, 

Y mazas (Je a^piestas monas. 

DON MKI.CÜOR. 

Vamos, que os tarde y deseo 

Ya conocer á m¡ ospo'sa , 

Quc dicen (jue es nuiy hermosa. 

VEMCRA. 

¿Guándo has visto tú oro feo? 
Gon sei.scientos mil ducados 
De dot(», ¿qué Elena en Grecia, 

Y eu itaíia qiié Luoreoia 
Se ia compara ? 

D07I MELCIIOR. 

Guidados 
Diforentos han de darmo 
.Motivo de ser su esposo ; 
Que aniiquo el diiiero cs h(^rmoso, 
Yo 110 tciigo de casarine, 
Si no fuere con Ixlleza 

Y virtud : esto es notorio. 

VENTL'RA. 

Entra, (pie un fraile vitorio 
Allí el ínlrdito ompieza. 

DON MKLCHOR. 

¡Oh Madrid, hormo.so abismo 
De hermosura y de valor ! 

VEXTCRA. 

¡ Oh misa do cazador ! 

¿Quién te topara cii guarismo? ( Víinw.) 

ESGENA n. 

DON JERONIMO , DON SEBASTIAN. 

D0>' JERÓNIMO. 

Viximos en una casa, 

Y así está puesta on razon 
Nuestra comunicacion. 

DON SERASTIAN. 

Gomo tan presto se pasa 
El liempo on Madriil, no da 
Lugar aun de conocersc 
Los vocinos , ni podcrse 
Hablar. 

DOTf JERÓIVIMO. 

Discnlpado cstá 
Nucstro descuido ; que acjiii 



Ed nna casa tal vez 
Sneleu vivir ocho y díer. 
Veclnos, como yo vi, 

Y pasarso todo un afio 
Sin hal)larse , ni saber 
linos de otros. 

DOÜ SEBASTIAlf. 

Yo fuí ayer 
(Escactaad on cueuto cxtraño) 
En busca de cierto amigo 
Aposentado en la plaza , 
Ksa quc el aire cnibaraza, 
De su soberbia tcstigo , 
Usurpaudo á su elemento 
El lugar con ediücios , 
Desta Babiionia indicios , 
Pues hurtan la esrera al \iento. 
Pregunté en la tienda : «¿Aqui 
Vive Don Juan de Baslida?» 

Y dicen : «No v¡ en mi vida 
Tal hombre.» Al cuarto subí 
Primoro, y con una boda 

Vi uua sala que, entre tiestas, 
De hombrcs, y damas compuestas, 
Estaba ocupana toda. 
Prc^nté por mi Don Juan, 

Y dijome un gentilhombre : 
«No hay ninguno dose nombre 
En cuantos en casa estáii.» 
Llegué al segimdo, trasunto 
Del llanto y de la tristeza, 

Y de una enlutada t)ioza 
Vi cargar con un difunto. 
Al soii de responso y llantos 
Que á dos viejas escuelié, 
Por mi Don Juan pregunté : 
Respondióme uno enlre tantos : 
«No sé que tal hombre viva 

En esla casa, s«»nor.» 
Subi, huyeiido del dolor 
Fuiiesto,*aI de mas arriba, 

Y hallé una mujer do parto, 
Daiulo gritos la parida, 

Y á Don Juan de la Bastida 
Plácemes, que en aquel cuarto 
Habia un año que vivia 

Con hijos y con mujer : 
De modo que Ilegué á ver 
Rn una casa , en un dia , 
Bodas , entierros y partos , . 
Llaiitos, risas, lu'tos, galas, 
En tres inmedíatas salas, 

Y otros tres cnntinuos cuartos, 
Sin que unos de olros supiesen, 
Ni dentro una habitacion, 

Les diese esta confusion 
Lugar que se coiiociosen. 

DOX JF.RÓMXO. 

EsUk una pared aqiii 
De la otra mas distante, 
Que Valladolid de Gante. 

DON SRBASTIAN. 

Bien podeis decirlo así : 
Pero ¿con qué protousiones 
Venis & nuestro Babol? 

IK>!f JERÓMMO. 

No mas que vivir en él , 

Y gozar sus ocasionos. 
Tengo un nadre porulero, 
Qne de gobiemos cansado, 
Treguas ofroce al cuidado, 

Y empleos á su dinero. 
Ciento y cincuenta mil pesos 
Trae a(]ui con q|ue casar 
Una hija, en quien lograr 
Interesos y sucosos 

Que en Indias le hicieronrico. 
La mitad me cabe dellos. 

DOII SEBASTlAIf. 

jBeUodinero! 

T. f. 



LA GBLOSA DE SI MISMA. 

DOTf JERÓM.MO. 

Y nias bollos 
Los gustos á que le apiico , 
Que es de Madrid la hermosura. 

DOy SEBASTIAN. 

A todos teneis accion. 

DON JERÓMMO. 

Esperamos de Leon 
Un deudo con quien procura 
Casar mi padre á mi hermana ; 
Que mariuos cortesanos 
2!k)n traviesos y livianos. 

DON SEBASTIAN. 

Eleccion cuerda y anciana. 

DON JERÓMMO. 

Y vos, ¿qué haceis en la corte^ 

DON SEBASTIAIf. 

Un hábito he pretendido, 
Que ya medio conseguido, 
Temo que el plazo nie acorte, 
Por lo que me ha de pcsar 
KI dejar esta gran(l<>za ; 
Que es comun naluraloza 
Del mundo a({ut'stc lugar. 
Ilele habitado tres años ; 
Seis mil ducados de renta 
Como, tomáudome cuonta 
De to(Ía amores y cngaños. 
Tengo tambion una hemiana, 
Que por no hallarso sin mi, 
Ílá un año que asistc aquf. 

DOIf JERÓMVO. 

¿Y essupatria ? 

DO!f SEBASTIAN. 

SeviIIana, 

Y en belleza y discrecion 
Vénus del Andalucía ; 

Y á no ser hennana mia , 

Y extraña on su prosuncion, 
Os la imdiera alabar 

Por sol de ia palria nuostra. 

D0>- JERÓMXO. 

Basta ser hermana vuestra. 

DOX SEUASTIAN. 

Sl, pero es nunca acabar 
Si os cuento on lo (¡uo se estima. 
De todos haco d(>s[)re(*io ; 
El mas Salomon es nocio , 
S¡ á pretendorla so anima ; 
Torsílos el mas galan , 
Lázaro pobro el mas Croso, 

Y el mas noble, honibro sin so.so. 
No quiorc venir de Adan, 
Porquo dico que no pudo 
Progonitor suyo sor 

Quien dolante'su niujor 
Se atrevia á andar dosnudo. 

DOX JERÓMMO. 

¡Humor singular, por Dios, 

Y digno por su camino 
De eatima ! 

DON SERASTIATf. 

Nuestro vocino 
Sois , y de una edad los dos. 
Como nos comiuiiquomos, 
Daréis á la admiracion , 
Como á la risa, ocasion, 
De celebrar sus extremos. 

DON JERÓMMO. 

Yo y m¡ casa homos do ostar 
Desde hoy al scrvic¡o vucstro. 

DOX SERASTIAN. 

Con la voluntad que os muostro, 
Me habe¡s siompre de mandar. 
Pero va de misa salen : 
Pasad la lengua á los ojos, 
Si eo bechiceros despojos 



m 



(Vanie,) 



Cuerdas resístencias valen 
Contra vitoriosas llamas. 

D0>' JERÓ.NIMO. 

Es esta iglosia uiia gloria 
De bclleza. 

DOX SEBASTIATf. 

Y la Vitoria 
La parroquia de ias damas. 

ESGENA m. 

DON MELCHOR, VENTURA. 

DON MELCHOR. 

¿No has oido misa tú? 

VEIfTüRA. 

¿Soy yo turco? Siendo hoy fiesta, 
¿Siu misa habia de quedarme? 

DOX MELCHOR. 

¿DóQde la viste? 

VEIfTCRA. 

n • j AlapuerU 

Desta devota capilla 
De la Soledad, y en ella 
A un fraile, que osgrinndor, 
Juntó el pomo á la contera. 
¡ En qué santiamon la dgo ! 
¡ Oh, quiíMi haci.Tle pudiera 
Secretario de la cifra, 
capollan de eslafetas ! 
Entraste tú hasta las gradas, 
Al olor de la boHoza 
pe damas, tus gomocillos, 
Que conio ciogo to llevan ; 
Mas vo que huyo de aproturas , 
Qu(Ml('»me á la popa dellas, 
Que es rancho de los Cuzmanes 
Kn naves, cochcs é iglosias. 

DOIf MEIXHOR. 

¡Ay, Venturilla, cuál salgo! 

VEXTURA. 

Saldrás con ol alma llena 
I)e devocion desta iniágon, 
Quc cnternece su tristoza. 
Ks de las mas celebradas 
De la corte. 

DON MELCnOR. 

1 Ojalá fuera 
Divina mi dcvocion , 

Y la imágon causa della ! 
Dovolo salgo, Venlura ; 

l»oro á lo humano. : Ay, qué bella 

Imagím vi ! si os imagoii 

Quion á si so roprescnta. 

¡ Ay si dc la Solodad 

Ksta hormosa iniágí»n fuera, 

Y no de la compafiía , 
Porque ninguna tuviera! 

VENTCRA. 

¡AI primer tapon zurrapas! 
¡ Perdido á la primer treta ! 
;En tiorra al primoro golpe, 

Y al primor Ianc(í babora ! 
;,Mas que has \isto alguna cara 
Margonada de giiodojas, 

Que ol soliman albañil 
Ilizo blanca sieudo nogra ; 
Manto soplon, con mas puntas 
Que grada de recoletas, 
Do a(iuolIa castaña orizo, 

Y arclioros do aquolla alteza, 
Quo al desouido cuidadosa , 
AI vionto de la volota , 

abanioo, te enseñaba 
Por brúyula la cabeza? 
Seria poli-azabache 
La prohgada cabollora, 
Puosta , coino defeiisiTO , 
Encima de la mollera. 



180 

Tocay valona azulaüa, 
Banda que el pecho ati'aviesa , 
Yaeltas y guantcs de achiote , 
Guantes de pita, y lirmeza. 
Escapularío y bas^iuiña 
De peñasco , á la frailega , 
Chapin con vira de plata, 
Gnigiendo á ropa de seda : 
La camándula en la niano. 

DOX MELCIIOR. 

Ventura, palabras deja 
Aplicadas á tu humor, 
Y en esa mano tc ^ucda, 
Que es la que he visto no mas. 
l Ay qué mano ! qué belleza ! 
Qué blancura ! qué donaire ! 
Qué hoyuelos ! qué tez , qué vcnasl 
Ay que dedos tan liermosos ! 

TEXTURA. 

Vy qué uñns aguileuas ! 
•y qué bello rapio, rapis! 
ky qué gurrasnioiu'dcras! 
Ay qué tonto moscatol ! 
/íy qué bobuna leonesa ! 
i \ ay qué boIsiHo precito , 
i^i mi Dios no lo ri>niedia ! 
¿Que no la visle la cara? 

HOy MELCHOR. 

lOe qué suerte pude verla, 
Si me embarazó los ojos 
Aquella blaucura tierna, 
Aquel crístal animado , 
Aquel 

TESTÜRA. 

Di candor, si mtentas 
Jerigouzar critiquicios ; 
Di que brillaba en ostrellas , 
Que emulaba resplandores , 
Que circulaba on esferas, 
Que alesoraba diamantes , 
Que bostezaba azucenas. — 
¿ De una mano te enamoras , 
Por el sebo porlujsuesa , 
Dulce por la vír{?«'n niii'I, 

Y amarga por las alinondras , 
Sin un adarme de cara , 

Sin ver uu ojo , una ceja , 
Tn asomo de nariz , 
l'ua pestaña siquicra? 
¡ Jesus , qué bisoñeria ! 

DOX MKLCIIOR. 

Necio , si prohar dt*st'as 
Mi cólera , di dislates. 

VENTl'RA. 

iYa estás en la corredera ? 
Prosigue. 

DON MELCnOR. 

Una mano hermosa , 
Blanca , pobiada y perfeta , 

§ue tiene acciones por alinas 
tiene dedos i)or lenguas , 
Hará enamorar un márinol ; 

Y la que yo vi, pudiera 
Menospreciar voluntades , 
Descorteses por exontas. 
Gúpomc , al oir la misa , 

Su lado ; y cuando la empiezan , 
Quiló la funda al cristal , 

Y eu la distancia pequoña 

Que hay desde e1 guante á la frente , 

Yi jazmines, vi mosquetas , 

Vi alabastros, vi diamantes, 

Vi , al fín , nieve en fuogo envuella. 

Tenía hasta el pecho el nianlo 

Y santiguóse cubierta : 
Pudo sor de vermc ansí 
Trasformado on sn bolloza. 
Volvió en ocasos dt! ánibar 
Segunda vez á esconderla , 
Huta qne eo pié al eTang^lío , 
Amanecíó anrora fresoa. 



COMEDIAS ESGOGIDAS DE TIHSO DE MOLINA. 



Saulieuóse al comenzarle , 
Y al darle íin la enoarcola 
Hasta el Sanctus^ f\av dosuuda 
Da aldabadas <'i la puerta 
Del pecho, Ilamando al alma, 
Que doseosa do vella , 
Debió peiielrar cartones, 
Pues corazonos penetra. 
Duró esta voz el gozarla 
Sin la prision avarieiiUi, 
Ilasta consuniir ol cáliz : 
; Ay Dios, si niil siglos fueran ! 
Volvió á poiiérsonie ol sol, 
Hasta que acabando, ompiczan 
KI evangolio posirero , 
Siondo tanüiion la poslrera 
Liboralidad foliz 
Que hizo á nii vista , ciega 
Con la oscura privacion 
De su cándida puro/a. 

VF.MtRA. 

A tragos te la sorhislo , 
Si no es gue conligo juoga 
AI escoudite , osa mano. 
¿Hay mas deso? 

DON MELCHOR. 

Oy(» , y espcra. 
Estaba yo roduoioiiílo 
A los ojbs mis potoncias , 
Para quo todas gozason 
La gloria do su holloza, 
Cuaiido ví junto á olla un hombre, 
Que on el tallo y la apariencia 
Pasaba plaza de honrado , 
Cortarle , con suliloza 
Ingoniosa , del cordon 
Un bolsillo. ¿Quién croyera 
Que de tal civilidad (j) 
Fuera apoyo lal presenoia ? 
Amábala yb , y así 
Corria ya'por m¡ cuenta 
El defendor prendas suvas ; 
Pero por no iiacer la afrenta 
l*úl)Iica dol robador , 
Anles que el hurto escondiera 
Asiéndole de la mano , 
Le vituporé á la oroja 
La accion de su talle indigna, 
Respondiondo su vorgnenza 
En la cara por oscrito 
Lo (|ue no pudo la longua. 
Quitólo en lín ol bolsilio , 

Y atribuyondo á pobreza 

Lo quo dobi(') sor costumhro, 
Saqué dt; la ialtri(iuora 
Un doblon , quo i)or hallazgo 
De tan estimada pronda 
Le dí, con quo on un instante 
Dospejó misa é iglosia. 
Ces^*) el no oido ofieio, 
Quo me holgara yo que fiiera 
De pasion ; (losocupóse 
La capilla , dondo quoda 
Homatando on ol rosario 
Mi divina mano cuentas , 
Cuyo alcanco han do pagar 
l)(»sde esle punto mis ponas; 

Y salgo á aguardarla aquí , 
Dosoando que anianozoa 
KI alba de aqu(*lla inaiio, 
Cuando, cisne puro, vuelva 
A bañarso on la ajíiia santa 
Ouo en osta pila dosoaii 
Mis esperanzas jjozar , 
Despues que no la von , socas. 

VENirRA. 

¡ Válpato ol diablo por mano ! 
La primora voz os osla 
Que enlró el amor por grosura : 
Manotada te dió liera. 

li) Riiiiiilatl, viipzt. 



Mas veu acá : si esta mano 
Viene á ser, cuando la V({as, 
De algun rostro polifemo , 
akuna cara juancta, 
¿Que hasdehacer? 

DOy MELCHOR. 

Eres mi tonto 
La sabia naturaleza 
Distribuyó proporciones, 
En sus fábricas discreta. 
Mano de tal porfecclon 
Fuora culpable indecencia 
Que sirviose de inslrumento 
A cara ni(*nos porfeta. 
Mandú Alojandro pinlar 
Kn uiia tabla peciuoíia 
La corpuloncia ae Alcídos ; 

Y por mostrar su grandoza 
Solamente i)intó Apélos 

Kl dodo pulgar , que intentan 
Modir gigantes á varas; 
Para que hiciosen la cuenta 
Qué taii grande sería el cuen>o 
Do quion en un dodo emplea 
Aritméticas modidas : 

Y yo, de la suerte mesma, 
Cdnjeturo por la mano 
Qu('; tal será la bolloza 
Del dueño de tal ministro. 

VEXTURA. 

¡ Bueno ! ¿ejemplicos me alegas? 
Pues allá va el mio , escucha : 
Una , dama en la apariencia , 
Pasaba por una calle, 
Hollándola airosa y tiesa 
Mas que un alcaldo de corte. 
Enamoróse de verla 
Un galan , por las espaldas» 
Porque ol talle y gentileza 
Con que jiigaba ol chaplu 

Y tromolaba la seda, 
Cuando m(^nos , promotian 
Una ospañola Belorma. 
Adelantó gusto y pasos , 

Y volviendo la cabeza, 

Vió un ángel de Monicongo , 
Con una cara pantora. 
Santiguüso ol liombro, y dijo • 
«: ¡ Josus ! ¡ dolaiito tan fíera , 

Y tan hormosa dotras ! » 

Y respond¡(')Ie la negra : 
« Si par(*colo misor 
Espaldas qm; dolantera, 

Y transcra ostar hormnsa, 
Beso vuesancé transora. » 
Knamórato de manos , 
Antos que tu dama voas , 

Y podrá S(*r cuaiido salga , 
Que lo mismo to sucoda. 

DON MELCHOR. 

Si vioras tft aquolla mano 

Y aquol tallo , no dijoras 
Blasfemias á su hormosura. 

VENTURA. 

A tu amor digo blasfomias. 

DON MKLCHOR. 

Ya sale ; apártate, y mira 
La hormosa mano que Ilopa 
A trasformar gotas do aírua , 
Si no en diamantcs , en porlas. 

ESGENA IV. 

DONA MAGDALENA Y QnffONES, 
cubiertas con mantos, y la primera 
una maiio sin guanle^ como quif»n 
acaba de iomar affua &d/idi7a.— DON 
MELCHOR, VEMÜRA. 

QDI.SÍ0IfE8. 

!^starán á 1a otra pnerta 



Los escnderos y el coche. 

DOX MELCHOR. 

(Uegándose á Doña Magdatena. 
Deslutalde al sol la iioche, 
Dejad su luz descubicrta , 
Pues no es bien cuando displerta 
Deseos en que me abraso, 
Señora, que al mismo paso 

?ue la adoro , mc atormeiite , 
apénas goce su oriente , 
Cuando nie aflija su ocaso. 
Crei)úsculos tieue el dia , 
Como al nacer , al {X)nerse , 
Que ven ántes de esconderse , 
Los que adoran su alegria. 
Sol hermoso , mano mia , 
Si al nacer me os habeis puesto 
£n el ocaso molcsto 
Que mis esperanzas cicga , 
Sol parcceis de Noruega , 
Pues os escondeis tan presto 
Agua traeis : no me esnanto , 
Si amor llamas multiplica ; 
Porque liover pronoslica 
El sol , cuando abrasa tanto. 
Basta que ei avaro mauto 
Sírva de nube sagrada 
A esa gloria idolatrada : 
Descubríos , bianca aurora , 
Que dirán que sois traidora , 
l'ues dais muerte , disfrazada. 

DOXA MAGDALENA. 

Caballero , ni el lugar 
Ksas lisonias abona , 
Ni la que Iiablais es persona 
Que os las tiene de feriar. 
Kxcusaldas de gastar , 
dad órden de lucirlas 
♦ quien merezca adniitirlas 
j procure agradecerlas ; 
(^ue ní yo sé responderlas , 
Ni tcngo gusto de oirias. 

VEMÜRA. {A Quiüones.) 

ÍTiene vuesa dueñeria 
>a mano , cual su siMiora , 
Culta , animada , esplendora , 
Gaticinantey harpía? 
Brillarále la uñeria 
Cuando el caldo escudillice , 
la loza estropajice , 
Exlialando cada vez 
Las aromas que á las diez 
Vierta , cuando bacinice? 

Desescarpine ese pié 

Iba á dccir esa mano. 

QL'IÑ0NF.S. 

( Dando una hofetada á Veniura, ) 
Jó, majadero. 

VENTURA. 

¡ De Ilano 
Bofeton ! Afrenta fué. 

DON MELCHOR. (A Doña Magdalena.) 
Hoy á esta corte Ilegué , 
Creyendo que amanecia ; 
Mas es tal la suerte mia , 

gue , cuaudo mas venturosa , 
1 sol desa mano hermosa 
Me anochece á mediodia. 

1 D05ÍA MAGDALENA. 

Tndo está bien ponderado. 
Si á ganar habels venido 
Nombre de bien enleiidido , 
Ya , hldalgo , le habeis ganado. 
Preciaos de considerado, 
Como de discreto , agora , 
Y advertid que el sitio y hora 
No es acomodado. Adios. 

DON MELCHOR. 

Será Aierza el ír tras vos , 
8Í os partis asi , señora. 



LA CELOSA DE SI MISMA. 

D05ÍA MAGDALENA. 

Pues serálo , si eso haceis , 
) 1 Que el buen crédito perdais 
Que cortesano ganais , 
Y al^m dauo ocasioneis. 

DON MELCHOR. 

No intento yo que me deis, 
Habiéodome acreditado , 
Nombre de necio y pesado , 
Sino de restaurador 
De una preiida de valor 
Que os ban del cordon cortado. 
Mirad lo que os falta dél ; 
Cobraldo , y luego partíos , 
Puesto que mis desvarios 
Os dén uombre de cruei. 

DOÑA MAGDALENA. 

Ud boIsUlo estaba en él ; 
Pero de poca importancia. 

DON MELCHOR. 

No tiene el mundo ganancia 
Con la deste , por ser vuestro. 

VENTURA. ( Ap. á su umo, ) 
I Cuerpo de Dios, que es el nuestro! 

DON MELCHOR. ( Ap. á Ventura.) 
Calla, necio. 

YENTURA. (Ap.) 

¡Quéignorancia! 

DON MELCUOR. 

Un ladron os le ha robado, 
Y yo os le he restituido : 
En hallazffo dél , os pido 
Que al solcjuiteis el nublado. 
Vea yo el cielo estrellado 
Que en ese manto se esconde ; 
Que si al cristal corresponde 
De la mano que encubrís , 
A ser el fénix veois . 
Que en Arabia al sol responde. 

DOÑA MAGDALENA. 

No es ese el que yo traia. 

VENTORA. ( Ap. á Don Melchor.) 
Que es el nuestro. 

DON MELCBOR. 

(Ap. á Ventura. ¡Vive el cielo, 

S¡ no callas !) El recelo 

Turbar al ladron podia : 

Si por oGcio teiiia 

Qmtar las prendas que os muestro 

Y era en el hurtar tan diestro , 
Muchas como estas tendrá , 

Y este bolsillo será 
Por dereclio desde hoy vnestro. 
Gozad sn restitucion , 
Si no es que por no pagar 
El hallazgo , quereis dar 
A mis quejas ocasion. 

DO.NA MAGDALENA. 

En daño suyo el ladron , 

líberal ó turbado , 

A los dos nos ha engañado ; 

Y si admitirle no quiero , 
Es porque ese viene entero , 

Y el que me hurtó va cortado. 
La mitad de los cordones 
(Muéstrale un pedazo de los cordones 

con que se cerraba el bolsWo que 

traia á ia cinía.) 
Me dejó ; sacad por veHos 
La distincion que hay en ellos , 
I Y no malogreís razohes. 
S¡ atrevimientos ladronos 
La causa dese hurto han sido 

Y no hay s<Ȗor conocido , 
A la Merced le Ilevad , 
si no á la Trínidad , 

IOue recogen lo perdido , 
V dejadnos , porque hay ojof 
Que cnidadosos uos ven , 



m 



Y no sé que os esté bien, 
S¡ dais motívos k enojos. 

DON MELCHOR. 

Yo de robados despojos 
No he de ser depositarío. 

TENTORA. (Ap. ) 

¿ Hay hombre mas temerarioT 

DON MELCHOR. 

Seldo vos miéntras parece 
EI dueño , s¡ es qnue merece 
Tal favor su propietarío. 

DOÑA MAGDALENA. 

Importunidad cansada 

Es la vuestra ; porque os vais, 

Y el paso no me impidais, 
He de hacer lo que os agrada. 
Dádsele á aquesa críada 

VENTÜRA. (Ap.) 

¡ Qué escrupuloso desden ! 

DO.^A MAGDALENA. 

Que en mi no parece bien 
Ni guardallo, ni admitíllo. 

VENTURA. {Ap.) 

Espiró nuestro boIsiUo : 
Requiescat in pace, amen. 

DOÑA MAGDALENA. 

Y por si acaso volviere 
Su dueño por él , podréis 
Decir si con él os veis, 
Que aqui mañana me espere. 
Daréis i)esar al (fue os viere 
Seguir donde voy ; y asi 
Por me hacer merced á mí 

Y por ser tan cortés vos, 
Miéntras me ausento , los dos 
No habeis de pasar de aqui. 
Esto quiero suplicaros. 

DON MELCHOR. 

Y yo quiero obedeceros , 
Sin esperanza de veros , 
Sin remedio de olvidaros. — 
Kn fin, ¿podré aqoi aguardaros, 
S¡ tra¡goeldue&o? 

DONA MAGDALENA. 

A las dos 
Volveré, solo por vos , 
Que sois galan cortesano. 

DON MELCHOR. 

Dadme ona seña. 

DONA MAGDALENA. 

Esta mano. 
(Quitase de una-mano el guante.) 

DON MELCHOR. 

I Ay aurora hermosa ! 

DO.SfA MAGDALENA. 

Adios. (Vanse las dat.) 
ESGENA ▼. 
DON MELCHOR , VENTÜRA. 

DON MELCHOR. 

Venturílla, mi ventura 
Encarece : no seas necio , 
Ni me digas disparktes , 
Que tú vendes por consejos. 
Comprar por un poco de oro 
Los cinco climas del cielo, 
La via láctea nevada , 
El sol deherroosos reflejos, 
¿No es lance dígno de estima? 
¿Noesbarato? 

VKNTÜRA. 

^. - ^ Sí,yporeso 

Dicen : «Lo barato es carc» 
Tú encarecerás el sebo 
De cabríto ántes de mucho, 
Pues solamente por verio , 
Dosdentos ducaaos diste : 



CuarenU por cada dedo : 

Y esto á ver, y no á tocar. 
A fe , si vieue & saberlo 
MartiD Dariza , que él te hospede 
En el nuneio de Toledo. 

¿ Qué habemos de hacer agora , 
Siu la mano y sin dineros? 
Medio dia era por tilo , 

Y ni hay blanca , ni comemos. 

DOIf MELCnOR. 

Impertinente , ¿no sabes 

Que me está aguardando un suegro 

Gon sesenta mil dncados? 

VENTURA. 

¿ Y si ese sc hubiosc mucrto , 
Acomodadola novia , 

le pareciescs teo , 

Y te ecliasc en hora mala , 

Que es mujcr , y puede hacerlo ? 

DOÜ MKLCHOR. 

iFeoyo? 

VENTORA. 

Pucs slendo pobre, 

1 Hay Sacripanle , hay Brunelo , 
Hay tii)uron, hay caiman 

Ma's asqueroso y mas íicro? 
¿Hay sátiro como tú 
Sinblanca? 

DOX MELCnOR. 

Puos segun eso, 
Para una mujer tan rica , 
iPodia deiar deserlo 
Por un bolsiUo de es'-;udos? 

VEMÜRA. 

No la olieras por lo ménos 
A pelon , mal contngioso , 
Que disuelve casamientos. 
Cuando hueie mal la boca , 
Alcorzas (1) la dan remedio , 
Que disimulan olfatos : 
Y las damas doste tiempo, 
Que faldriqueras oliscan, 
Si no exhalan el aliento 
Dorado, vuelven el rostro, 
Escupen y hacen un gesto. 
Con eslos"poeos d.^ escudos 
Remcdiaras tus dofeios, 
Como guantes de polvillos, 
f.o qne duran, poco y bueno. 
Pero agora , vendo A vistas 
Sin un real, por Dios, que lemo 
Que al instante quc le mire , 
Le has dc oler á perro muerto. 

DON MELCnOR. 

¿No tengo el bolsillo yo, 

Que en ser suyo , es de mas precio 

Que cuanto el Orienle cria? 

VENTÜRA. 

Al que se Ueva me atengo. 
¿Mas que no liene seis cuartosT 

DON MELCHOR. 

Hoy has dado en majadero. 

ve:itdra. 
Si de manos te enamoras, 
Seré mano de morlero. 

DON MELCHOR. 

No habia de codiciarle 
F.I ladron , á no estar cierlo 
Do su valor, ni ponerse 
En tan evldente riesgo. 

VEIÍTIIRA. 

¿Hay mas que abrirle? 

DON MELCHOR. 

VerAsle. 
{Saca un hoUiUo lleno.) 
vErmjRA. 
¡ Oh Virgen del Buen Suceso ! 

(I) Paitillii d« otor. 



COMEOIAS ESCOOmAS DE TIRSO DE MOLINA. 



Dádnosle en esta ocasion, 
Y otro de cera os ofrezco. 

DON HELCHOR. 

Mira \ qué provcido está ! 

VENTURA. 

Déjame tomarle el peso. 

DON MELGHOR. 

¿Qué te parece? 

VEKTURA. 

Por Dios, 
Que es en lo pesado un necio. 
Alma tiene de arcabuz. 
Abrámosle , que recelo 

?ue es barríga de opilada , 
habrá tomado el acero. 
(Saca don Melchor un envoltorio de pa- 
pel dentro del cual hay unapiedra.) 

¿Qué es eso? 

DON MELCHOR. 

Un papel preñado. 

VENTURA. 

No será vírgen su dueño. 
Desenvuélvele. 

DON MELCHOR. 

¿Quién duda 
Que alguna joya está dentro? 
Esto era lo que pesaba. 

VENTURA. 

Date prisa ya, sabrémos 
Si es hijo , ó hija. 

DON MELGHOR. 

Hija fiié. 

VEKTURA. 

Y yo k)s dolores tengo. 
Dox MELCHOR. {Mostratido lapiedra.) 

llna piedra es verde oscura, 
Atada á un liston. 

VENTURA. 

Enfermo 
De piedra estaba el boIsiUo, 

Y tú has sido su potrero. 

DON MELCHOR. 

Oye : en este papel dice : 
Esta piedra es por extremo 
Buena para el mal de ijada, 

VENTURA. 

Désele Dios á su dueño. 
;,De la ijada, y no es atun? 
fenfermedad es de viejos : 

Y la tapada será 
En la edad censo perpetuo. 
De pedradas nos ha dado. 
¿Quedamas? 

DOÜ MELCHOR. 

Si. 

VENTURA. 

Saca presto. 
DON MELCHOR. (Soca lo que dice.) 
Este es un dedal de plata. 

VENTURA. 

De-dallo fué su embeleco. 

DON MELCHOR. 

Este es un devanador. 

vErrruRA. 
Los tuyos son devaneos. 

DON MELCHOR. 

Y es de ébano. 
vETnrjRA, 

DeEva,no; 
Que Eva, en fín, andando en cueros, 
No te engañara tapada. 
No te desnagas del trueco. 

DOÜ MELCHOR. 

Tres sortQas de azabachCi 

Y cuatro de vidrio. 



VEHTURA. 

El precio 
Se Uevó, y id la sortya. 

DON MBLCHOR. 

Reir me haces. 

VESTURA. 

¿Hay mas dcso? 

DON MELCHOR. 

No hay otra cosa, Ventura. 

VENTURA. 

Tan mala se la dé el cielo, 
Como á los dos nos la ha dadc 

DON MELCHOR. 

Yo por tan feliz la tengo , 
Que en estas prendas adoro, 
Por la mano en que estuvioron. 
Que mañana vuelva aqui 
Me manda, y alegre espero 
Alguna ventura oculta, 
luflueucia de su cielo. 

VENTURA. 

¿Y crés tü que volverá? 

DON MELCHOR. 

Pues ¿hay que dudar en eso, 
Habiéndolo prometido? 

VENTCRA. 

¿A volverte los doscientos? 

DON MELCHOR. 

Si yo los admito , si. 

VENTÜRA. 

De azotes se los prometo , 
Si eUa hace tal necedad. 

DOH MELCHOR. 

¡ Qué pesado ! 

VENTURA. 

¡Quélijero! 

DON MELCHOR. 

Por señas, ¿no me mostró 
La mano? 

VENTURA. 

El arañudero, 
Dirás mejor , de bolsillos. 
Vamos á buscar el viejo, 
Que ha de ser nuestro socorro. 

DON MELCHOR. 

Si á ver aquel ángel vuelvo, 
No sé cómo he de poder 
Gasarme. 

VENTURA. 



iAngel,y denegro, 
Con uñas? Ilámole diablo. 

DON MELCHOR. 

Es sol de nubes cubierto. 

VENTCRA. 

Bien dices que es sol... con uñas. 

DON MELCHOR. 

Vamos ; mas oye , ¿ qué es eso? 
ESCXNA VI. 

DON LUIS, DON JERONIMO.— DON 
MELCHOR,VENTURA. 

DON LUis. (A Don Jerónimo.) 
Os digo que es Don Melchor. 

DON MELCHOR. 

¡ Oh prímo ! iEl primero encuentro 
1 Es con vosT Dichoso he sido. 

DON LUIS. 

Dos dias bá qne os espero, 
Pues conforme á vuestra carta , 
Si salisteis de Leon luego 
Que se escribió, desde ayer 
Tardais. 

DON MELCHOR. 

Airíbuid al tiempo, 
Gon tanta llnvia enfiidosOt 



ÍA cnlpa, y no á mis deseos, 
Que ya, amigo Don Lüis, 
Se han campudo, pues os ^eo. 

DOIf LUIS. 

Hablad á Yuestro cuñado 
(Mejor diré hermano vucstro), 
Que como tal os aguarda. 

DON JERÓNIMO. 

Yo os doy los brazos , contoiito 
De ver cuán bien correspoiide 
A la fama que tenemos 
De vos, vuestra gallardia, 
Pucslo que con sciitimieiilo 
De que os hayais apcado , 

Y uo cu mi casa. 

DON MELCIIOR. 

Ahora Uego, 

Y la poca certidumbre 

8ue en esta confusion tengo 
e sus calles y sus casas, 
Me disculpa. 

DOX JERÓMMO. 

Yo la aceto , 

Y á ganar voy las aU)ricias 

De mi hermana ; quc uo quiero 
Que improvisas turbaciones 
Malogren gustos de veros ; 
Que os tiene muy dcseado. 

D0?I MELCHOR. 

Paga mi fe. 

DON JERÓ^UMO. 

Entreteueos 
Con Don Lüis, entre tanto 
Que aviso á mi padre y vuelvo ; 
Si no es qne en su compañia, 
Por aprcsurar doseos, 
Quereis hourar nucstra casa. 

DON MELCHOR. (A Don Luis.) 
Disponeldo al gusto vuestro. 

DOTf LCtS. 

Conmigo irá de aqui á un rato. 

DON JERÓNIMO. 

Adios pues. {Vase.) 

ESGENA Vn. 

DON MELCHOR, DON LUIS, VENTU- 

RA. 

DON LCIS. 

¿Qué traeis de nuevo 
Que coDtarmc de Leonlf 

DOIf MEl.CHOR. 

Nada : todos quedaii bucnos , 
Vuestros padrcs y los mios. 

Y á vos ¿cómo os*va de pleitos? 

DOX LCIS. 

Sali cou mi mayorazgo. 

DON MELGIIOR. 

EI parabien os oñ'ezco. 

DON LUIS. 

Venturilla, ¿cómo vienes? 

VEKTURA. 

Enfadado de venteros, 
Trotando por esos Uanos, 
Trepaiido por esos pufrtos, 

Y orrccicndo á I><*rcohü 
A cierta mano de tcio 

Que hcmos ongastado en oro. 

Do:i MELCHOR. (Ap. ú Ventura.) 
¿Quicres callar, majadcro? 

DON LUIS. 

¿Vciiis muy enamorado? 

DOlf MELCHOR. 

No sé lo que os diga en eso. 
Lo que sobra por oidas, 

Y lo que basta hasta verlo 
Ño sé yo porqué al amor 



U CELOSA DE Sl MISMA. 

Le Uaman y pintan ciego , 
Pues lo que uo ve, no estima. 

DON LUIS. 

¡ Ay! ; qué de mal me habeis hecho ! 

DON MELCHOR. 

iYo! ¿Cómo, ó porquó? 

DO:i LUIS. 

Mejor 
Es rcprimir pensamicntos , 

Y desahuciar esperanzas 
(^ue enemistaran con cclos. 
Vos sois pobre ; vuestra dama 
Ticne sesonta mil pesos , 

(^ue ensayados sou oscudos ; 
\o soy rico, y vuestro dcudo : 
No he de competir con vos. 

DON HELCHOR. 

Don L&is, si sois discreto, 
¿Porqué me hablais con preñeces? 

DOrt LUIS. 

Ya no lo son, si lo fuéron. 
Doua Magdalena hermosa 
Os espcra coino á dueño 
De su hacicnda y libertad, 
Con amor libre y hoiiesto. 
Idolatrara yo en ella, 
A no estar vos de por medio, 

Y pretendiera imposibles, 

Por vos, que amor crcce eutre eUos. 
Vámosla á ver : uo hagais caso 
De fábrícas que ou el viento 
Dosvaueció vuostra vista , 
Digna de tan noble ompleo. 
Ella os ama ; yo la adoro ; 
Mas sacaréla (lel pocho, 
Aunaue me cueste la vida , 
Cou la ausencia ó con cl tíempo. 

D05 MELCHOR. 

Primo, puesto quc á casarme 
De Leon á Madrid veiigo , 
No es de suorte enamorado 
AI interes que protondo , 
Que no sea lince mi honor , 
Con que velando penetro 
Dificultades qiie esconden 
Vuestros conmsos mistorios. 
Si quereis y sois quorido, 
Proseguid , que yo os pmmeto 
Que su oro iio sca bastaiite 
A dorar de anior los hiorros. 
Declaraos , si sois aniigo. 

DON LUIS. 

¿Qué hay que doolarar? Yo quiero 
A quien nor dueño os aguarua ; 
Pero no nagais argumento 
De lo que os digo, ni agravio 
Dol mínimo ponsainiento 
De vuestra aaina ó osnosa ; 
Porque , por la luz dol ciolo , 
Que tiasta agora cii ini iio ha visto 
Una centoUa dol fuego 
Que me abrasa ; n¡ en virtud 
Tiene España tal ojomplo. 
FuUa á ver de vuestra parte, 
Las vuostras oncarociondo : 

Y amor, que os potonoia todo, 
Rindióse viondo su objoto. 
Poro amor en los principios 
Es niño, y inúdasc prosto. 

Yo me ausontaré osta tarde, 
Por aguardarine on Toledo 
Ainigos y ocupaciones : 
Asogurad , priino , miedos ; 
Que no es bien perdais por mí 
Tal belleza y tal iirovecno. 

DON MELCHOR. 

No le tengo yo por tal 
Si ha de ser en daño vuestro , 
Ni os mi voluntad tan libre 
Que uo haya los ojos puesto 



i35 

En prendas mereecdoras 

De sefiorear deseos, 

Que tibios, por no empleados, 

Sabrán deshacer conciertos. 

Ni yo á ^uien amais he visto, 

Ni en viendola me prometo 

Taiito , que pucda mudar 

Las memorias que conservo. 

¿Qué sé yo si agradaré 

A osa daiiia, que habrá hecho 

Ausente retratos míos 

Allá en el onteiidhiiíeiito, 

Y por 110 corrospoiider 
KI origiual con eUos , 

Me al)orrozca , puos no iguala 
La verdad á los do.scos? 
Primo, uo habois de ausentaros. 

DON LL'IS. 

Vámosla á ver, que ya cs t¡om|)0. 
Plogue á Dios que no os agrade. 

DO:f MELCHOR. (Ap.) 

¡ Ay maiio ! ¡ ay cristal ! ¡ ay cielo ! 
Con una mano en los ojos, 
¿Qué he de ver estando ciogo? 

VENTURA. {Ap.) 

Mano, vive Dios, de Judas, 

Pucs Ileva bolsa y dineros. {Vattte.) 

Stla en easft de Oon Alonso. 

ESGENA VIII. 

D05ÍA MAGDALENA , vistiéndosé oíro 
traje, v QUlSONES. 

DOÑA MAGDALKTIA. 

¡ Que Don Melchor ha venido ! 

QUINONES. 

Si no te enffaña tu hermano, 
Ya Iloga á uarte la mano. 

DOÑA MAGOALEIU. 

Iguálame ese vestido ; 
Que con el otro que dejo , 
Los ponsamientos desnudo 
Que aquel extranjero pudo 
Engendrar. Dame (*se espejo. 
Poiinie esa valona bien. 
¿Está bueno este cal)eIIo? 

QUIÑONES. 

Tal, que estando amor cabe ello, 
Rondirá á cuanlos lc ven. 

DO.ÑA MAGOALENA. 

¡Ay, Quiñonos, y ({ué susto 
Mc causa atiuesta vcnida ! 
Tenia yo divorlida 
EI alma , y no sé si el giisto , 
Con la momoria apacible 
Del forastoro galan , 
¡ Y ánlos de vorle me dan 
Esp(vso ! ¡ Caso torrible ! 
¡ Que toiiga tanto nodor 
La obediencia y ol hoiior ! 

OUIXOI*(ES. 

DUata mas el color 
De ese carrillo. 

HOTÍK MAGDALEÜA. 

Sin ver, 
¡ Ho de amar á (iui(*n agiiardo ! 
Quifiones, ¿no es caso üero? 

QUI5Í0XES. 

Galan era el foraslero. 

DO^A MAGDALRNA. 

Y sobre galan, gallardo. 

¡Ay! ¡quién puinora comprallc, 

Ya quo mis penas escuchas, 

Una de las partos inuchas 
, Que tiene : la gracia , ol taUe , 
í (iOn que haccr á Doii Molchor 
, Como él... ! Si no tan perfeto, 
[Tan amante ó tan discreto. 



.-■> 



\u 



GOMEDIAS ESGOGIDAS DE TIRSO DE MOLINA. 



QOlffOlfES. 

Podri ser qae sea mejor. 

DOÑA MAGüALElfA. 

¿Gómo será eso posibie? 
¡Tan cortés iirbanidad ! 
¡TanU libcraiidad, 

Y sazou tau apacible ! — 

No era digna della yo. 
Roguéle no me si^uiese, 
Ni donde vivo supiese ; 

Y obediente, se quedó 
Inmóbil en aquel puesto : 
Si , como ya fo advertíste , 
Entre confiado y tríste, 
Solo á agradarme dispuosto. 

Luego ¿tú piensas que iguoro 

Que no fué él el robador 
Del usurpado favor, 
Que me restituyó en oro? 

tíülSoXES. 

Para mi no hay dudar deso. 

OOÑA MAGDALENA. 

Pues de taota eficacia es 
Goomi^o, no el iiiteres^ 
La accion sí , que te coufieso 
Que hechizo para mí ha sido. 

OUIÑOXES. 

Es grande hechicero el dar : 
Inmenso y ríco cs el mar, 

Y recibe agradecido 
El tributo sucesivo 
Del arroyuelo menor ; 
Que en los estudios de amor 
Solo hay libros de recibo. 
Pero i de qué sirve ya 
Hacer dél memoría en vano, 
Si para darte la mano 
Tu esposo á la puerta está? 

DOÑA MAGDALEKA. 

De qne salga regalado 
Del ahna y memoría mia ; 

Sue al huésped es cortesía 
I despedirle obligado. — 
Mas los vecinos de arríba 
Pienso que me eutran á ver. 

ESGENAnL 

DOÑA ANGELA, DON SEBASTIAN.- 
DOÑAMAGDALENA, QUIÑONES. 

DON SEBASTIAIV. 

La vecindad suele ser 

ÍGnando en la igualdad estriba , 
tue conserva la amistad , 
Si es que la \iiestra merczco) (1) 
IJn grado de parentesco, 
Sefiora, de atinidad. 
Hémosla ya profesado 
Vuestro hermano y yo ; y asi 
A Dofia Angela pedf 

gae aumentase aqneste grado 
ntrándds á visitar, 

Y á dárseos por servidora. 

DO.^A MAGDALENA. 

Casa en que tal dueño mora, 
Es mny digna de cstimar , 

Y mas'el ofrecimiento 

Gon que esta merccd me haceis, 
Guando en mi , señora, veis 
Tan corto merecímiento. 
Mas con tan noble vecina 
Seré dichosa desde hoy. 

D05ÍA ÁNGELA. 

Vuestra servidora soy , 

Y fdera vuestra madrína, 
Ya que bodas esperais , 
Si hallara desocupada 
Aquesta plaza. 

ti) AlgnBi Tcs ignala Tellai la pronaneiaclon 
é% las conladatat. U»e.eop termadrilafio co- 
we Tenei, mela tambieB kacarlo miMM» 



DOÑAMAGOALEIIA. 

Obligada, 
Quiero que merced me hagais; 
Que hasta aqui iio os he survido 
Para suplicaros eso. — 
Que estoy turbada confíeso. 

DOXA Á^GELA. 

¿A quién no turba uu marido? 

DOÑA MAGDALt::>iA. 

Y mas quien cual yo le aguarda , 

Y el tallo que tiene ignora. 

DON SEDASTIAN. 

El honor no se enamora: 
Que solas las lcyes guaraa 
De la opinion , y basta eu esto 
Mostrais vuestra discrecion. 

DO>'A ÁNGELA. 

Por excusar la ocasion 

En que ese susto os ha puesto, 

El matrúnonio rchuso. 

DONA magdale:¥a. 

Cruel es vuestra hermosura. 

DOÑA Á.NGELA. 

¡ Jcsus! Delante de un cura 
(Por mas que el cielo dispuso 

?ue se desposen ast), 
tanta genle, Áhadehaber 
Tan atrevida mujer, 
Que le diga á un bombre : slT 

DO?f SEBASTIAN. 

Pues ¿qué escrúpulo hay en eso? 

DONA ÁXGELA. 

i Jesus! Quien hace tal cosa, 
es muy libre v auimosa, 
no tiene mucho seso. 

ESGElf A X. 

DONALONSO, DONJERÓNIMO, DON 
LUIS , DON MELCHOR, VENTURA. 

—DlCHOS. 

DOy ALONSO. 

Atríbuye á tu ventura, 
Como á mi buena eleccion, 
Hija , el que en esta ocasion 
Corresponda á tu hormosura 
El noble merecimiento 
Del dueño que te escogi. 
Vesle, Magdalena, aqui. 
No pudo tu pensamieuto, 
Por mas que encacecedor 
Galan te le haya pintado , 
Ser mas qne ún tosco traslado 
Del talle ue Don Melchor. 
Haz cucnta que eii él abrazas 
De Don Juan la imágen propia ; 
Que yo viéndole en su copia , 
Miéntras tú sucuello enlazas, 
Mostraré mi regocijo (2) , 
Renovando en esta edad 
La juvenil amistad 
Del noble padre, en sn hiio. 
No quiero yo mas hacienda 
Que la heredada virlud 

gue miro en su juventud. 
I padre avariento venda 
Al oro la libertad 
De sus hijas; que el valor 
De tu esposo Don Melchor, 

Y la ley de mi umistad, 
Juzga por mas oportuna 
La sangre que la ríqueza, 
Cuanto la naturaieza 

Se aventsú^ ^ l^ fortuna. 

Dale la mano. 

{Ifablan aparte Dorla Magdalena con 

Quiñones, y Don Melchor con Ven- 

tura.) 

(D Vrno afiadldo para conpletar la radondi- 
lla y la fjraae. 



DOfHA MAGDALtm. 

¡ Ay Quiñones! 
Este ¿no es el forastcro, 
Qne mé usurpador primcro 
De mis imagiuacioues? 

QOIÑONES. 

Si, señora : en la Vitoría 
Kste fué quien la alcanzó 
Oe ti. ¿Qué dicha llegó 
A la tuya? 

D0>' MELCHOR. 

La memoría 
De aquella mano, Ventura, 
Como quien ve por antojos, 
Tiene ocupados mis ojos. 
Fea mujer. 

VETrüRA. 

¿ Qué hermosura 
Se igualará á la presente? 
Pero dejando la cara, 
En la candidez repara 
De aquella mano esplendente, 
Que es la misma, vive Dios, 
Que melindrizó el bolsillo. 

DOR MELCHOR. 

Anda, borracho; aun decillo 
Es blasfemia. 

▼EnruiiA. 

No estais vos , 
Señor , con juicio cabal. 

DON MELCHOR. 

Esta es asco, es on carbon, 
Es en su comparacion 
El yeso junto al crístal (3). 
A sus divinos despojos 
No hay igualdad. 

VEKTURA. 

Yo la ví, 
Gnando me llevó tras si 
Gon el boIsUIo los ojos , 

Y juro á Dios que es la propia. 

DON MELCHOR. 

Enviaréte noramala, 

S¡ no callas, necio: i(pia1a 

La Scitia con la Etíopia (4). 

La mano que á mi me ha muerto, 

De una vuclta se adomaba 

De red. 

YCin'DRA. 

Bolsillos pescaba. 

DON MELCHOR. 

Y esta trae el pu8o abicrto. 

VENTURA. 

No estaba el otro cerrado 
Para agarrar los doscicntos. — 
Llégala á hablar. 

DOXA MAGDALEIIA. {Ap.) 

Pensamientos, 
iQué piéla^o os ha engolfado 
De conlrarias suspensiones? 

DON ALONSO. 

Don Melchor, ¿cómo no hablais 
A vuestra esposa? 

DON MELCHOR. 

Agraviais 
Las cuerdas pondcraciones 
Que en osta bcileza admiro, 
Si limitais su silcocio : 
Callo, adoro, revcrencio 

Y hablo mas cuauto mas miro. 
Perdonad, señora mia, 

A la lengua , si á los ojos , 
Para gozar íos despojos 
De ese sol quo lu/. me envia , 
Se pasa ; que si cs verdad , 
Que amor al csposo obliga 

fX) Dofia Magdalena oye aitae eiinmloMa. 
(4) Idem. 



Qne 1o primero qne diga 
Sea alguna necectad, 
Yo juKgo por caso recio 
La primor vez que os adoro 
Entrar coiitra mí decoro, 
Por los umbrales de nocio. 

DONA MAGDALENA 

Estais tau acreditado 
Conmigo ya , quc si fuera 
Posible quc <mi vos cuplc:ra 
Esa ley uc desposado , 
Juzgara por discrocion 
Gualquier dcsaciorlo vuestro. 

VKNTURA. 

Cada cual se dé por diestro : 
Buena está la inlroduccion, 

Y vuesa mercod me tenga... 
Cuando me vaya á cacr; 
Que habomos ios dos do sor 
Üu par hasla (pie otro vonga. 

DON Sl IIASTIAN. 

Entre tanto parabiiMi 
Los de un voeiiio adinitid , 
Dc quien podróis en Madrid 
Serviros siempre , y lamblon 
Los de mi h(*rmaiia (|ue agora 
Añade á su vocindad 
Nuevos grados de amistad. 

HOy JKRIIMMO. 

Doña Angrla , m¡ S(Miora , 

Y el soñor Don Soliastian, 
Posan los cuartos (i(> arriba , 

Y en su noble sangre estriba 
La voiuntad con que os dan 
Parabienes, quemerecen 
Mucho. 

DON MF.LCHOR. (A Don Jerónimo.) 
Salid vos por mi 
Fiador, pagartMS asi 
Los favoros qn(» mo ofrecen ; 

8ue como rocion vonido , 
aer en mil faltas tomo. 

DOÑA ÁNGKLA. [Ap.) 

El leonés es por extromo, 
Gomo no oliera á marido. 

D05 ALOSSO. 

Esta noche lialxMs de ser 
Mis convidados los dos. 

DOX SKBASTIAN. 

Basta mandárnoslo vos. 

VEXTÜRA. (.4;?.) 
Eso si ; liaya (jik' conKT. 

Dox ALo.^so. (.1/7. (i Dou Meiclior.) 
Ya estais , hijo , en vuoslra casa : 
Desposado saldróis dflla. 

Dox Lüis. (/4;j. d Don Melcfior.) 
í Ilaos parecido muy b(>Iia 
La novia?¿Mas (\\ui os abrasa? 
ííMas (¡uo ya habois olvidado 
Aquella mano homiríiia? 

DOX MKLCHOR. (Ap. Ú DoTl LuÍX.) 

Quien bion ama, lartíe olvlda : 
Que osloy mas (Miainorado 
Por ella ,' amigo , os adviorto. 

Dox Lvis. {\p. d Don Melrhor.) 
¿Pues no os la do vuoslra csposa , 
Para mano , tan airosa , 
YUinbelIa? 

DON MKLCHMp.. {Ap. ñ Don Luis.) 
No por ci(Tto. 
QL'iNONKs. (.4p. á su ama.) 
¿Hay suorte como la tuya? 
j Que el primer hombrci que quieres 
Sea tu esposo ! ¡ Dichosa ercs ! 

DOlfA MAGDALKIfA. {Ap. d ¡0 dUCña.) 

No sé deso 1o que argnya. 
PeaBannentos solicitan 



U CELOSA DE SI MISHA. 

Guerra, en m¡ pecbo, cruel, 
Y s¡ unos vuolvon por él , 
Otros le desacroditan. 

DON JKRíKMMO. {Ap.) 

Temo (jue nuestra vocina, 
S(»gun fo (iiní 011 ini alina pasa , 
Por duL'fio se quodo eii casa. 

DON n;is. (Ap.) 
'i Ay Magdalcna (iivina ! 
Ya te lloro (Miajoiiada. 

QIINO.NES. 

¿Gómo te Ilamas? 

VKXTIRA. 

Vonlura. 

QUlSONKS. 

Buen nombre y mala íigura. 

VKNTUHA. 

Soilo , mas no d(>soartada. 

DON SEr.A.STiAN. (Áp. ú su íirmiaufi.) 
^tQiu'í, hormana, to ha líarooido 
I)el leonés foraslíM'o? 

DoÑA ÁNGKLA. {Ap. d Dou SehasUiin.) 
Gallardo para .so11(To , 
Pesado para marido. 

DOX Mr.LCIIOR. {Ap.) 
\ Av , maiio horniosa , cinnplid 
PaÍabras y juranKMitos ! 

vEyrrRA. {Ap.) 

\ Ay mis escudos doscieiUos ! 
Espirastcis on Madrid. 

ACTO SEGUNDO. 



m 



ESGENA PRIMERA. 



DOÑA MAGDALENA, de luto bizarro; 
QUl5ÍOi\ES. 

DONA HAGDALENA. 

iQué sacas de encarecer 
La dicha que hc consoguido 
Kn que esposa venga á ser 
Del primoro quo he querído , 

Y que Ilogiu» h morocíT 

Las partes que (mi Don Melchor 
H¡n(li(Ton mi voliiutad : 
Su gentileza, vaior, 
Talle, libíTalidad, 
Discnicion , gracia y amor: 
Puos todas osas, Qiiiñoncs, 
Si fn(Ton pond(M-acioncs 
Primero de mi aticion, 
Ya dc niis rocolos son 
Sospechosas ocasiones? 

QllXONES. 

Xo mo ospanto : todo a^iuollo 

QllO OSta (Ml aj;M10 podíM* , 

Ti<M)o ol gusto por iiias b(dlo , 

Y ol valor sinMo piTdfT , 
Kn Iloí^ando á po.soollo. 
Ju'.'-íínsio avíT á tu osposo 
?i)V príMnIa ajona; y así 
To parooió iiias híM'moso : 
Vi'Mie á sor lu diioño a(|uí , 

Y júzcraslo yn (Miliidoso. 
KÍ'iiníM'a cs tu alic.ion, 
Toda ays r p(»nii«M'ac¡on, 

j Y hov (l«'nd'Mi to'Ia y mudaiiza : 
|f.Qui(Mi vi('j iiKu'ii ía*(*sperauza 
■ Anlos (!(• la pnscsir.n? 

?.Ks posiblí! (pie lan prcsto 

Aborrocos lo (lue aniabas? 

No en baldo lulo lo has puesto 

Por los deseos que acabas 

De enterrar. 

DOÑA MAGDALENA. 

No estás cu esto 



De amar, Qui&ones, tan diestra» 

Que los peligros rehuses 
Que el yugo conyugal muestra; 
\ asi no os mucHo qne acases 
Mi amor , si no eros maestra. 
Do su(Tte á Don Melchor qulero 
Dcspuos quo h esta casa vino , 
Quo si me agradó primero, 
Mi anior cs ya d(*satino , 
Pucs siii é\ , morir ospero. 
Mas, ¿con (pK' scgurídad 
Rendin'; mi voluntad 
A qui(Mi, coii tan fácil fo, 
La priinor niiijer que ve 
Triuufa de su voluntad? 
Hoiiibre quc á darnie la maiio 
Vi(Mio aquí dosdc Lcon, 

Y os tan mudablo y liviano, 
Que á la prinuTa ricasion, 
L¡b(TaI y corl(*sano , 

A uu ináuto riudo (l(*spo¡os 

Y h una niano ol alma ofrece , 
;,No (iui(Tos (lue nio dé enojos? 
Quíon asi si» (lcsvanoce , 

Y sln p(!nolrar sus ojos 

Lo (¡uo, por no ver, ignora, 
So siispondo y enamora, 
Kxap[(Ta, sut'ili/a, 

Y palabras aiiloriza, 
Pnos con oscikIos las dora ; 
;Qu(» salisfaccion dará 

A quion por diioño le espera? 
áO qui(>n mc a.so£nirará 
De volniitad tan lij^Ta, 
Quo, dosposado , no bará 
Lo mlsnio coii cuantas mire, 

Y yo con él mal casada , 
Quojas al alma retire, 
Llore mi hacionda gastada , 

Y sus mudanzas suspire ? 

QUIXONES. 

Pues siendo tú quien despierta 
Su voluntad , y oncubierta 
Diste causa á siis dosvelos, 
¿De quién puod(^ formar celos? 

DONA MAGDALERA. 

Do mi misma. Y' ostA cicrta 
Que si lo ani(! forastero , 
Dom(!'St¡co y duoño ya , 
Dudo, al páso que lc quiero. 

QDINONES. 

Puos bien , ¿ ({116 remedio da 
Tu amor? 

DOÑA MAGDALEIIA. 

Ciimplir lo prímero 
Mi palabra on la Vitoria, 

Y vor si (Mi olla me aguarda. 

QUI.NONES. 

No tondrá do ti memoria : 
Quo tu po.sencia gallarda, 
Si(^ndo a siis ojos notoria, 
Rorrará la priincr copia 
Quo v¡(> tapada v inipropia, 
Puos so (Miamon') on bosquejo , 

Y mudaiido do consojo , 
Tc olvidará por tí propia. 

DOÑAMAGDALENA. 

Eso , puos , quioro probar. 

QITlNONES. 

Pnos ¿ para (jué le voslisto 
Do luto? 

DO>A MAGDALENA. 

Para mostrar, 
En scñal dc que estoy triste, 
La color do mi pesar. — 
Todos cstos son ardides 
De mi amor. 

QülÍ^ONES. 

¿No imedo jo 
Saberlos? 



13G 



GOMEDIÁS ESCOGIDAS DE TIRSO DE MOLINA. 



DOXAMAGDALEIU. 

Si losimpidcs, 
Dándome consejos, uo ; 
Mas sí, si á rai anior te mides. 

QUINONKS. 

¿Pues agora dudas deso? 

DOÑA MAGDALENA. 

Que estoy loca, te conQeso. 
Pougan el coche. 

QUL^O:<ES. 

Ya está 
A la puerta. 

DOÑA HAGDALEXl. 

Imi)ortará 
Para el fin dcstc sucoso , 
Ya que eu oste tcmu doy, 
Que á casa dc Doña Jiiana 
(A quien cl pésamc voy 
A dar de su muerta hcrmana), 
Míéntras que con dla cstoy, 
Hagas llevarme una silla 

Y un escudcro altinihulos. 

QnXONES. 

Hartos bay en esta viUa. 

DONA MAGDALENA. 

Despues sabrás mis cuidados. 

QUL>'0>'ES. 

¿Y agorano? 

DOÑA MAGDALENA. 

Maravilla 
Fuera, siendo tú mujcr, 
No morirte por sabcr. — 
Amor , que en todo cs astuto , 
Me ha vcstído dcste luto , 
Porque si mc llcga á vcr 
Hablando con Don Mclchor 
Mi hermano ó padrc , no entienda 
Por el vestido mi amor 
Sccreto , y con él se ofcnda. 

QUINONES. 

l Lo que prcvienc cl tcmor ! 

DO.XA MAGDALENA. 

Por lo mismo irc tambicn 
En silla desconocida. 

QUINONES. 

Todo 1o disponcs bicn. 

DOÑA MAGDALENA. 

Ténmela alli apcrcebida, 

Y tus albricias [>revcn , 

Si Don Mclchor no nic cspcra 
Donde aycr in(> promctíó. 

QUIÑONES. 

Dios lo baga dcsa mancra. 

DOÑA MAGDALENA. 

No soy tan dichosa yo. 

QUIN< NES. 

Túhas dado en gentil quimcra. (Vanse.) 

Lonja del conTtnto de la Yictoria. 

ESGENA n. 

DON MELCUOR , VENTUHA. 

VEMURA. 

¿Es posible quc haya amor , 

8ue la hcrmosura (livina 
e tal dama mcnospreeie 
Por una mujer cni^ina , 
Por una mano aruriantc, 
Que con blancura postiza , 
A pura muda y salvado, 
Sus mudanzas pronostica? 
1 Sin habcrla visto un ojo , 
SiD saber si es vicja ó uina, 
Narí-judaizante ó chata , 
Desdentada ó boquichica? 
' Que eii ciscara te enamorcs ! 



¡ Que bieu del espejo digas , 
Sin ver no mas que la tapa ! 
¡De una dama en alcaucía ! (1) 
De la tumba por cl paño ! 
De la toca por la lista ! 
Dcl pastelon por la bojaldre ! 
De la sota por la niuta ! 
De la espada por la vaina ! 

DON MELCHOR. 

Ea , ensarta boberías , 
Eslabona disf^aratcs , 

Y frialdadcs but'ouiza ; 

Que yo he de esperarla aqui. 

VENTURA. 

Y de veras, ¿imaginas 

Que ha dc toruar la bolsona? 

DON MELCIiOR. 

Tú vcrás prcslo cuuiplida 
La palabra quc nic dió. 

VENTURA. 

Como oliscara la uiiifa 

Otro bolsillo preuado 

De doradas gollorías , 

Sí hiciera...— ¿Mas uo te agrada 

Doña Magdalcua ? 

DON MELOIIOR. 

£s... fi'ia. 
No me la nombres , Vcntura, 
Que tcngo ei alma rcndida 
A la gallarda cneubierta ; 

Y si á la mano divina 

La hcrmosura corrcspondc 
Dcl rostro , como adiviua 
El alma que nuñca mieute, 
Mi dichosa sucrte estima. 

VEXTÜRA. 

Y si fuese , como crco , 
En lusar de Raquel, Lia, 
Con el un ojo cstrellado , 

Y con el otro en tortilla , 
Los labios de azul turcmí, 
Cubriendo dientcs de alquimia, 
Jalbcgado el froutispicio 

A fuer de pastcleria , 

Y como univcrsidad 
Rotuladas las mcjillas , 
¿Qué has de haccr? 

DON MELCHOR. 

Cuando cso riiíse 
(Que siipongo que cs mcntira), 
Volveréme á Magdalcna , 
Que si no es hcrmosa , es rica. 

VENTURA. 

No es tan rica como hermosa. 
Mas asentemos quc imita 
En bcllcza al sol de cncro 
La buscona que te hechiza. 
¿Si es pobre...? 

DON MELCHOR. 

Eso no lo creas. 

VEXTURA. 

¿Y si lo fiiesc por dícha? 

DON MELGHOR. 

Llevarémcla á Leon, 

Y con ella en quicta vida , 
Al yugo dc anior alado, 
Dafc dueno á ini faniilla , 
Scñora á mi liereiiíria eorta , 

Y á mi padrc uuera y hija. 

VENTURA. 

¡ Rucna vejcz le aconiodas ! 
Mas si no fuesc laii limpía 
(iomo tu saujíre merecc , 
Knvidiada por aiitigiia , 
ya quc fuesc tau uoblc 
Como el árbol de Gamica , 

(1) En hucha, metida dcutro de una vasija, de 
I un bote. 



Si es doDcella despalmada , 
Como uave que üivemizay 
¿Quéhasdeliacer? 

DON MELCHOR. 

Tendrán respaesta 
Todas tus bachillerias 
En viéndola. 

VENTDRA. 

¿Cómosabes 
Qué es su cara á letra vista ? 
Plc^e á Dios que nunca vuelva , 

Y si vuclve y cs pandiUa (2) , 
Que la tripules , y te abra 
Los ojos saiita Lucia. 

Mas Don Liiis salc aqui 

Con uiia culutada ú vinda (3) , 

Tapada como la uueslra. 

DON MELCUOR. 

Donde hay cebo , todos picau. 

ESGENA III. 

D05JA MAGDALENA, DON LriS. — 
DON MELCHOH, VEiNTURA. 

D(>>' LUIS. 

¡ Mal haya quí(Mi íuv(>ntó 
Los mantos , scuora mia , 
Quc cn España solamcnte 
Üe tantos gustos uos privaii ! 
Tal prescncia ¡ vieuc sola , 
Balaada de madre ó tia ! 
Por Dios, hermosa cnlutada, 
Que lo he tcnido por dicha. 
Enseñadmc solo uu ojo , 

Y jugaré con su uiua , 

Que á la puerta de la iglesia, 
Bicu es quc liinosna os pida. 

DO.ÑA MAGDALENA. 

Dios me dc, scñor, que daros. 
A aquel hidalgo qucrria 
Hablar. 

DON LUIS. 

¿A cuál? 

DONA MAGDALENA. 

Al que está 
AI lado de aquclla pila. 

DON LUIS. 

Ese es mi amigo y paricnte. 

DO.XA MAUDALENA. 

Si lo es vuestra cortcsia 
De la que en é\ rcconozco, 
Dadme lugar que le diga 
Cuatro paíabras no mas. 

DOX LUIS. 

Si sois la que él imagina, 

Y siis bodas desazoiia , 
Pedidme , señora , albricias. 

DOXA MAGDALEXA. 

Pidós pucs que dcspejcis 
Este lugar. 
DüN Luis. {Llegando á Don Melchor.) 

Sipeligra, 
Cual diccn, el(iue auda entrc 
La cruz y cl agua bendita , 
Primo , entre una y otra cstais. 
Aquella dama qucos mira , 
Os quicre hablar : id con tiento , 
Quc dcbc scr hoinicida , 
Pucs eu fe dc lo quc mata , 
Huyendo dc la juslicia , 
Anda á sombra dc t(>jados , 
Si el manto los signitica. 

DON MELCHOR. 

¿Que me (juicrc hablar, dccis? 

DOX LUIS. 

Esto me manda que os diga. 

(t) Muj«r tnmoyera , ó Umbien maola , tra- 
moya. 

(3) No es aionante proplo do este romance, á 
no ter que se lea como cadrüjulo: vtuda. 



ftON HELCBOB. 1 

¡ Ay , Yentura , que es mi dama! 

vEirroRA. 
Viene de requiem vcstida. 
Otra ganga debe scr ; 

?ue bay en Madrid infinitas, 
buelen un forastcro 
De unalegua. 

DOX MELCHOR. 

Esta es la niisma 
Que Ti ayer ; su tallc y cuerpo 
Mc la retratan y pintan. 
Prlmo, adios. 

DON Luis. {Volviendo á DoñaMagdalena.) 

Ya llega á veros : 
Scd con é\ agradccida ; 
Hocliizádmclc , sefiora ; 
Quc me va el alnia y la vida 
£n que aborrozca una prenda 
Que mis gustos tiraniza. (Vase.) 

esgena tv. 

doSamagdalena, don melchou, 

VENTL'RA. 

DON MEhCHOR. 

¿Soy yo , señora , cl llaniado? 

VENTUKA. 

¿Sois vos, decid, la cscogida? 

DOX MELCHOR. 

Vcntura , apártale atlá. 

VEXTL'RA. 

Sé sumiUer dc cortiiia , 
Descubre aqu(>sa apariencia , 
Tocarán lus ciiiriniias ; 
Que cn las tramoyas pareces 
Pocta de Andalucia. 

D05ÍA MAGDALENA. (A Dofl MelchOT') 

¿Conoceis aqucsta maiio? 

DON MELCHOR. 

¡Ay aurora, ay sol, ay dia! 

VEXTCRA. (Ap.) 

El cantar dd ay, a//, a//, 
Se nos ha vuelto á Castilla. 

DO.ÑA MAGDALKNA. 

Vcngo ¿ cumplir nii palabra. 

DOÜ XELCHOR. 

Si fuéscdos tan cumplida 
Kn favores, como ni ollas, 
Viera yo ol sol (ino nic ccHiisa 
La nube de a(|U(.'Sc manto. 

DONA MAGUALENA. 

Tambion á vcuir mc obliga 

La haciendaque usurpo, ajena, 

Pues es justo resliluirla. 

DO.N MELCHOR. 

Si lo dccis por un alma, 
Que desde ayer fní;iliva , 
Xn su casa lccchaii mí^nos, 
Yo la doy por biííu pcrdi<la. 

DO^A MAGUALENA. 

¿Es vueslra? 

DO?f MELCHOR. 

Sl, mi scñora. 

DO^AMAGDALENA. 

. Qu(' Iravicsa cs ! j Qm» alrevida! 
No me ha dcjado dorinir 
Toda (»sla nochc ; n^jíislra 
Ciiriosa cuantas potcncias 
Píüisaniicntos i'jcicitaii ; 
Y sicndo hucspcda . S(» liace 
Mandoiia cn mi casa niisina. 
Proméloos qu(i á no venir 
Esta mañana una ami{;a 
Por cHa , quc cs su scfiora, 
Me diera muy trisle vida. 



LA CELOSA DE SI MISMA. 

DON MELCHOR. 

¡ Señora suya , y no vos ! 
¿Quién os dijo tal mentira? 

DOXA MAGDALE!(A. 

Una Doña Magdalena , 

Noble, cucrda, hcrmosa y rica. 

Tcnedmc por tan curiosa , 

Desde ayer á mcdio dia , 

Que hice en vucstra informacion 

Diligencias cx^iuisitas. 

Sé ((ue venis á casaros 

Con el fénix dc las hidias , 

§ue vuestro amor pcsa á pesos 
en vos espcranzas libra. 
Sé que os ilamais Don Mclchor , 
Que os ilustra saiigrc liuqiia, 
Que sois pobre v caballcro , 

Y que hov han (Íe cstar cscrítas 
Vuestras "hodas y concicrtos : 
Mirad ¡cuán iiccia cs quicn tia 
En palabras forastcras , 
Falsas , si poiidcrativas! 

Si como os mostn': uiia mano 
Aycr, m(Mios advcrtida 
Ok pcrmiticra ccl)ar 
Eii ini roslro vucslra vista, 
¡ Quc burlada (¡uc qucdara , 
Siciulo dcspucs coiiocida , 

Y ocasionando en mi ofcnsa 
Pesados motcs y risas ! 

liicn haya quicn hizo mantos. 

DON MELCHOR. 

Mal haya quien no sc olvida, 

Por la 'sal de aípicsa Icugua , 

Dc cuaiitas bcUczas mira. 

Vcrdadcra informacion 

Habcis liecho , y tan cumplida 

Como la fc con (luc os anio; 

Mas crccd , tanaíla mia , 

Que obligado a dílig(uicias 

rau amorosas y dignas 

De la cterna cstimaciou ; 

Si conio cl alma ima(;iiia , 

Sois hcrmosa ((luc sl sois , 

Pu(^s por mas quc cl maiito impida 

Milagros que reverencio , 

Es mi amor lincc cn la vista) ; 

Nicloro, nilabcllcza, 

Xi imposiblcs dc la cuvidia, 

Ticncn dc scr podcrosos 

A que 110 os ailoní y sirva. 

A vucstra conipctidora 

Vi aycr (vucstro amor pcrmita 

Quc aqucste nombrc la d(2 , 

Y si uo cl dc m¡ ciiciui};a), 

Y pudo tanto cl crislal 
!)(> a(iucsa mauo diviiia , 
Quc clcvado cn su mcmoria , 
Mc parcció... No cs bicii di};a 
l)c iniijcr, y mas ausculc, 
i''allas quo ía cortcsia 
l)c quc sicnipi'c mc hc prcc¡a<lo , 
C^on razou dcsautori/.au. 
Parcciómc , cii liu , ii¡ licrmosa , 
Ni digna dc (pic couipita 
Con vos, ni mi auior qucrrá 
Quc la libcrtad la riuda. 
Ksta cs vucstra , y cs razon 
Ouc conozca la cánliva 
í.a cara dc su scúoia. 
^Ii amor aquiíslo os suplica. 
IJaste ya tanto rccalo. 

DOÑA MACUALENA. 

Casi cstaba pcrsuadida 
A agradaros... Pcro iio,^ 
Quc vucstro dcsco ine pinta 
Mas bclla d(» lo (inc soy , 
Y tenio perdcr la cslima 
En quc (»stoy , imaginada , 
(^.uaudo no la igualc , vista. 
Aimque uo quiero tampoco 



Desacreditar la dicha 
Que en vuestro amor Intereso 
Si por no verme se entibia. 
Yo os juro á fe de quien soy , 
Si es licito que se siga 
La püblica voz y fama 
Que tengo en aqucsta villa, 
Que no es Doña Magdalena 
Ni mas bella, ni mas rica, 
Ni mas moza, ni mas sabia, 
Ni mas noble , ni mas digua 
Dc scrviros y cstimaros , 
Que yo ; y aunquc coronista 
Dc niis niíismas alabauzas, 
Eu compctcncias sc admitan , 
Si no crcis estas verdadcs. 

DOÜ MELCHOR. 

Por 1a luz pura y divina 
Que amantc ad()ro y no vco , 
Que os juzgo por maravilla 
l)e la bcUeza , y quc os hace 
La comparacion traida 
Agravio cn nii cstimacioii , 
Como la uoclic hacc al dia . 

DONA MAGDALLNA. 

Haced una cosa pucs : 
Los conciertos sc dcspidan 
Dcsa Doña Magdalcua 
Quc mi qiiictml martiri/a. 
No vivais mas cii su casa , 

Y Ilcváudoos yo á la niia , 
Avcriguaré¡s vcrdadcs 
Que el tcmor desacndlia. 

DiiN MKLi.U(»H. 

Que me place dos in¡l vcc(^s. 

Y porqnc va¡s pcrsuadida 
Dcl poco amor (luc la ti'iip), 
Sabcd quc aíiucl (pic vciiia 
Con vos , y dc vucslra partc 
Me Uamó, cs ini saugr(> iiiisui.i , 

Y la que aborrczco adora. 

DOÑA MAGDALENA. 

Ya lo sé. 

HOy. MELCHiiR. 

Haré quc la pida 
A su padre, y yo ccdiciido 
La acciou que tciigo á su dicha , 
Scrviri'í de lutcrccsor , 
Siu dudar (pic la coiisi^an 
Trcs niil ducados dií rciita 
Quc á Dou Li'iis acrc<l¡l:i!i , 

Y cl scr su dcudo tainbi(*ii. 



ESGENA V. 

SANTILLANA.— DO.^A MAGDALE:>A, 
DON MELCHOR, VENTrUA. 
SA^TiLLAXA. iA Doña Magdalena.) 
Acabado se han las misas , 
Y ya la iglcsia cslá sola. 

DOÑA MAGDALENA. 

No traigo yo tauta prisa. 
Aguardaos uii poco allá. 

S.'.MILLANA. {Ap.) 

¡Qué señora tan prolija! 
vENTCRA. {Hahla aparte con Saníillana.) 
\ Ah S(»fior Nnfio Salido ! 
Vucsa anciaiiidad sc sirva 
1)0 escucharmc niil palabras. 
sa:>ítillana. 

¿Es vuesancé taravilla? 

VENTÜRA. 

^Cómo há nombre? 

SA>TlLLA!fA. 

Santillana. 
TRirroRA. 



4 Y el que sacó de I» pito? 



SAmiLLANA. 

Eie ei Suero. 

▼EIVTintA. 

Sorberánle 
Eticos, <nie el suero alivia. 
¿Guánto Dá que sirve á esta dama? 

SAIfTILLANA. 

Dos boras, aon no cümplidas, 
Há que me alquiló una dueña 
Por coacyutor de una silla. 

VENTLRA. 

Luego ¿Do sabe quién es? 
sa:«tilla.'<a. 
No, señor. 

VENTÜRA. 

¿AmipandiUas? 
So pena de la racion 
Le mandan que no to diga ; 
Pero aqui está un reai de á cuatro , 
Que secretos desbalija 
De arrugados entrecejos : 
Diga quién es, si le brindan. 

SANTlLLA?fA. 

{Ap. Estafar á un paje dcstos 
£s hazafia peregrina. 
Los cuatro reales me tocan. 
Desta vez le doy papüla.) 
Mucho puede el nipocras 
Que cierta despensa cria , 
A que los cuatro condeno , 
Aunque mas m¡ ama me riña. 
(Vfl d coger la tnoneda que Yentura le 
ha mostrado.) 

VESTURA. 

No : tengamos y tengamos , 
Que temo alguna engañifa. 

SANTILLANA. 

Soy contento. Esta sefiora , 
Por este hidalgo perdída , 



Viene á hablarfe a lo cubierto 
Sin mas gente y compañia , 
Que la que en mis años ve. 

VEXTDRA. 

Mas trae que doce tias. 

SANTILLAIVA. 

Y es... No ha de decirlo á nadie, 
Si no es que le pida albricias 
De su veutura á su dueño. 

ve:ítdra. 
Pierda cuidado y prosiga. 

SANTUXANA. 

Es la condesa... 

VEXTDRA. 

¿Gondesa? 

SANTILLANA. 

De Ghirinola. 

VEXTORA. 

En la Ghioa 
Estará el chiri-condado. 

SANTILLAXA. 

No, señor, que es la provincia 
De Nápoles. 

vErn-DRA. 

i Ghirínola ! 
Llamarásc Ghirimia 
La Gondesa. ¿Y dónde \ive? 

SAMILLANA. 

Víve en la calle de Silva, 
En una casa de rejas 
Azulcs, con celosías. 

DOÑA MAGDALENA. (A Dotl MelcJlOr.) 

E1 luto qiic pena os da , 
De un pobre viejo mo libra , 
Que ayer supe que murió ; 

Y ántes de aguardar visitas 

Y pósamcs , vine á veros 
Gon un escudero y silla, 
Qve excusan coche y criados. 



GOMEDIAS ESGOGIDAS DE TIBSO DB MOLINA. 

sAin'iLLAifA. (A Ventura.) 
¿Falta mas? 

TENTDRA. 

Si. 
sa:<itillana. 
Pues aprisa. 

VEKTDRA. 

¿Es casada esta condesa^ 

SA?fTILLANA. 

Va dicen que se le endilga, 
Hablando a lo labrador. 

DON MELCROR. 

En fin, ¿mi amor no os obliga 
A que lo que por fe adoro, 
Vea? 

DONA MAGDALEKA. 

Soy agradccida, 
Y quiero de vos salier 
Si soy , como otros afirman , 
Mas que Dofia Magdalena 
Hermosa. Aplicad la vista 
A este ojo , liador de < >stotro. 

{Descuhre el un ojo.) 

DON MELCHOR. 

Decid nueva maravilla 

Del cielo, decid que es sol 

Gon rayos que viviiican 

El alma, en su ausencia mucrta. — 

iAh Ventura, Venturilla! 

VESTDRA. (A su amo.) 
Señor. (ASantiUana.) Adios,escudante, 
Que yo pagaré esla dita (1). 

(Gudrdase la moneda.) 

SANTILLA^rA. (Ap.) 

i Mal hubiese el escudero 
Que de payancos se iia! 

VEÍÍTURA. 

¿Qné manda vuesa merced? 

DOH MELCHOR. 

Mira 1a belleza en cifra 
Del cielo deste lucero , 
Porque despues no me digas 
Que es mi repudiada esposa 
Mas hermosa, n¡ mas digna 
Del empleo de mi amor. 
vEPrruRA. 
Mata, rinde, esplende, brilla, 
Hermoso rasgon de gloria , 
Luminosa saetia 
Para las flechas de amor. 
Sé culto aqui, critiquiza. (A su amo.) 

DOX MELGHOR. 

Mostradme su compaííero. 

DO.SÍA MAGDALENA. 

Que me place. 

(Muéstrale el otro ojo tapada.) 

VENTÜRA. 

¿Son reliquías 
De mia en una? 

DON MELGHOR. 

i Hay tal belleza ! 

VEjrrcRA. 
Va , ojos , pierdo la ojeriza 
CiOn que eí bolso nos aojaste s. 
Ojale ese ojal de vista 
El dios sin ojos ni ojetos, 
Pues es hojuela en alniibar. 
Ojo á la márgen , señor. 

DO.^A HAGDALE!VA. 

¿Paréceos que con juslicia 
Podrán competir mis ojos 
Gon los que amor autoriza 
En vuestra dama? 

DON MELCHOR. 

¡ Jesus ! 

(I) Libraoxi ó flaBia. 



No os injorieis & vos mísma 
Gon esa comparacion ; 
Que aquellos son 

VEIITVRA. 

Porqfaerfa. 

D05fA MAGDALENA. 

Esa sentencia pretendo 
Pagaros reconocida 
Gon esta firmeza. 

VEKTDRA. 

Vaya. 

DOÑA HAGDALEIf A. 

Y á vos con esta sortija. 

VENTÜRA. 

i Oh mano, mas celebrada... ! 
( Iba á decir que una misa 
Nueva y de aldea ; mas no , 
Que es descompuesta osadia. ) 
Mano , si en boisillos fiera , 
En sortijas franca y liuda , 
Mano ginovesa ó fucar, 
Mano (ie papel batida , 
Mano de reloj de Flándes, 
De cabrito ó de cabrita , 
I)e almircz que hace almendrada, 

Y de misal maneciila ; 
Esta es inano , y no la otra , 
Flomálica, lloja v fria, 
Frágil, folloua, fuHcra, 
Ficra , frcgoiia v Fraucisca. 
¡ Oii niaiio , en íiu , de condesa 
Cliiriuola, ó chilindrina! 
Pues si aciertíi el escudero , 
Es mano de señoria. 

SAXTILLANA. 

¿Quereis callar? 

DON HELCHOR. 

¿ Gómo es eso? 

VENTÜRA. 

No hay verdad que oculta viva. 
Gondesa de Ghirinola 
Sois : esta vejez lo afírma. 

D0:( MELGHOR. 

¿Gondesa, mi bien? 

DONA MAGDALENA. 

Greed, 
Aunque al parlero despida, 
Lo que os esté bien en eso. 

SA^TILLAXA. (Ap.) 

Apoyóse mi mentira. 

DOXA MAGDALEIIA. 

Y en vuestra fe confiada, 
Adios. 

DON MELCHOR. 

Veréisla cumplida 
Antes que amanezca. Adios. 

VEKTDRA. 

¡0 mano que mana minas! (Vafu«.) 



Sala en casa de Don SebasUan. 

ESGENA VI. 

DOÑA ANGELA, DON SEBASTIAN. 

DO:i( SERASTIAN. 

iX/mo podré yo estorbar 
ue este Don Melchor se case 
de celos no me abrase? 

DOÑA ÁlfGELA. 

Hoy se tienen dc firmar 
Las escrituras; mañana, 
Que es fiesta, su amor espera 
La amonestacion primera. 

DON SEBASTIAIf. 

Y en ella mi muerte, bermana. 
iNuDca él hnbiera ▼enido 
A Madrid ! 



§ 



ik»Sa JInccla. 
¡PlugaieraáDios, 
Si se han de casar los dos ! 

DOII SEBASTIAIf. 

Ya ta amor he conocido. 
Bien le quieres. 

D05ÍA ÁNGELA. 

Es verdad. 

DON SEBASTIAN. 

Hasta en eso me pareces. — 
Mas que á Don Melchor mereces 
Por tu sangre y lu beldad. — 
Mas, en tín, los dos se casan, 

Y ios dos de pena y celos 
Perecemos. 

D05ÍA ÁK6ELA. 

Mis desvelos 
Del justo limite pasan 
Que el amor de solo un dia 
Permite. 

DON SEBASTIAN. 

Darle la muerte. 

D05ÍA ÁNGELA. 

Medio es ol quc escoges fuertc , 

Y contra la elecclon mia, 

gue baciéudola en Don Molchor , 
e juzga bieu empleada. 

D0:< SEBASTiAIf. 

MurieDdo é1, aunque te agrada, 
Tambien morirá tu amor. 
Pero haffamos una cosa : 
Esla boua alborotemos. 

DOÑA ÁICGKLA. 

¿De qué mancra podrémos? 

DON SEBASTUN. 

Diré que me dió de csposa 
EI si Doua Magdalcna. 

DOÑA ÁNGELA. 

¿Dóudc hallarás los tcstigos? 

D0!( SKBASTIAN. 

Criados tengo y amigos. 

DOÑA ÁHGKLA. 

Para dilatalla cs buena ; 
Mas no para disuaUiIIa. 

DON SKBASTIAN. 

Gomo agora se sus[)enda, 
Mi calidad y mi hacicnda 
Dastarán á persuadilla. 
Viejo es su padre : ¿ quién duda 

.Que su cdaa será avarienta? 

'Seis mil ducados de rcnta 
(Si el oro to<lo lo muda), 
Y el liábito que ya esporo, 
¿Qué cosa no alcanzarán? 

DOÑA Á?(GKLA. 

Don Melchor es muy galan. 

DON SEBASTIAN. 

Pero mas lo cs el dincro. 
Ifasta intentallo, ¿qué iniporta ? 

DOÑA ÁNGKLA. 

Nada ; mas desto te adviorto , 
Que si el desposorio es rirrto , 
Por ser mi ventura corla, 
No he de estar mas un instantc 
En esta casa. 

DON SEBASTIAN. 

Yo voy , 
Pues los conciertos son Iioy, 
A negociar lo importante 
Para impedillos. 

DOÑA ÁNGELA. 

Ardld 
Es provechoso , como halles 
Testigos. 

DON 8EBASTIAN. 

Tiene en sus calles 



U CELOSA DE SI MISMA. 

Todos los vicios Madríd. 
Haz cuenta que es una tienda 
De toda mercaderia. 
Siendo asi , ¡ bueno sería 
Que aqui el iuteres no venda 
Testigosfalsos! 

DOÑA ÁNGELA. 

Allana (1) 
Con ellos cuanto dinero 
iTengo. 

DON SEBASTUN. 

Mas barato espero 
Negociar. Adios, hermana. (Vate.) 

ESGXNA Vn. 

VENTURA.— D05ÍA ANGELA. 

VENTDBA. 

Buscaba á señor el vicjo , 
Y pensé que cstaba aqui. 

DONA ÁNGELA. 

Aguardaos : no os vais asi. 

VENTÜBA. 

Vóimo por(iuc á mi amo dejo 
Espcráiidomc. 

DONA ÁNGELA. 

Escucbad. 

VENTUBA. 

¿Qué manda vuestra hermosura? 

DO.>A ÁNGELA. 

¿Cómo osllamais? 

VENTÜBA. 

Yo, Vcntura. 

DOÑA ÁNGELA. 

Buen nombre. 

VENTIBA. 

Es do calidad, 
Que soy muy cálido v franco ; 
Pero aunque el nombre mc alegra , 
Ks por ser m¡ dicha nogra , 
Llamar al negro, Juan Blanco. 

DOÑA ÁNUKLA. 

¿No vcnislcs vos anoche 
De Lcon? 

VENTCRA. 

Vine. 

DOKA ÁNGELA. 

IJn socrcto 
Me guai*dad , si sois díscreto. 

VENTÜRA. 

Mcjor lo guardo que un cocbe. 

DONA ÁNGELA. 

Ksta sortija os obli^ue. 

VENTL'RA. 

¡ Oh niano, tambien perfeta ! 
(Ap. áQuó lapidario planeta 
Mi dic'lia «Misorlija y siguc?) 
Fuera Alejaiidro díscreto, 
Si cuando á la obli^acion 
Dc sn amigo F.festíon 
Puso <'.! aniilo on sccrcto, 
Í^a inuiio rn lnf;ur del labio, 
1.0 hoiirurn , pues lc selló ; 
Que pnes i|ue no so le dió, 
Ni fuó liber.'il, iií snbio. 
Mus yo íjuo con ól inc (¡uedo, 
Mojor I<í sabré guardar, 
Pues para podor callar, 
M(í pondré en la boca el dedo 
Digo, el de esle anillo, freno 
Que mudo á la lengua doy. 

DONA ÁNGELA. 

¿Sabes, Ventura, quión soy? 

VENTURA. 

Soís cielo de amor sereno. 

(<) Emplca • gMta , uii. 



f» 



DOSÍA ÁlfGEU. 

¿Podría yo competir» 
En matería de querer 
Con quien esposa ha de ser 
De Don Melcnor? 

VENTURA. 

Y' salir 
Triunfante del mojor rayo 
Con quc el sol alumbra el mapa , 
Pues sin haber sido papa, 
Me hacois dc aiiillo lacayo. 

DO.NA ÁNGELA. 

;Tiene Doña Magdalena 
Muy tiorno á vueslro soñor? 

VE>TÜHA. 

Mas léjos está su amor, 
Quc Paris de Cartagcna. 

DO.ÑA ÁNGKLA. 

¿Quc no la tione aücion, 

Y cs de su venida ol iiorte? 

VENTURA. 

Como á un alguacil dc corte 
Que ontra á liacer la ojecucion. 
Mas faltas on ella nota 
Que en una mujer proñada , 
Que en una mula iiada, 

Y un juego, en tín, de pelota. 
No se casará con ella , 
Aunque le hagan gran Sofi. 

DOÑA ÁNGELA. 

Pues ¿para qué viiio aqui? 

VF.XTURA. 

Cierta señoria bella 

(Ya que todo lo dosbucho) 

Aquestas bodas enfria. 

DO.NA ÁNGELA. 

¿Señoría? 

VENTL'RA. 

Señoría. 

DO.ÑA ÁNGELA. 

¿Y sc quiercn mucho? 

VENTURA. 

Mucho. 

DOXA ÁNGELA. 

¿Quién es ella? 

VENTDRA. 

Una condesa 
De medio ojo y una mano, 
Que el reino napolitano 
Le dió la pinta y la presa, 

Y ella á mi me dió el auillo 
Quc veis. 

DOÑA ÁNGFIA. 

¿Y cómo se Ilama? 

VENTCRA. 

Digo yo que es nuostra dama 
La condesa dol holsillo. 

DOÑA ÁNGELA. 

¿Adóndc cae ese Eslado? 

VENTURA. 

Si no pordi la momoria , 
Cae deiitro do la Vitoría ; 
Quc es condcsa de poscado. 

DOÑA ÁNGELA. 

Hablad de veras. 

VENTÜRA. 

Por Dios, 
Que le ha enamorado allí 
EI mojor ojo que vi 
(No os haciendo affravio á vos), 

Y la mano mas brillosa, 

Que el jabon de Chinre honró. 
Hoy la palabra nos dió 
De que ba de ser nuestra esposa , 
Como á estotra Magdalena 
Olvide , y deje 8a easa. 



• ■•.»«*«« "^ 



M 



COlfEDUS ESGOGIDAS DE HRSO DE MOLINA 



Esto es todo lo qoe pasa ; 
Mas Do 08 (lé, senora, pciia, 

Sue eo sabiendo vuestro amor 
udará de parecer, 
Porque solo dejó ver 
La CoDdesa á Don Melchor 
Un par de ojos y una mano. 
Mostralde vos la naríz , 
Con el rosado matiz 
Dese rostro soberano , 
El hocico y dentadura, 
Cocái\dole con el dote ; 

8ue á Magdalena y su bote 
Ividurá , y por Ventura 
(Digo por mi) á la Condesa ; 
Pucs si aqui con vos se casa, 
Todo en un se cae en casa. 
(Ap, De lo parlado me pesa ; 
Mas este anillo me quita 
EI freniUo del secreto ; 
tíue es como salvia eu efeto, 
Que la lengua facilita. ) (Vase,) 

ESCENA Vin. 

DOÍÍA ANGELA. 

No he menester yo nias desto 

Para hacer que se dilate 

Esta boda : mi amor trate 

Nuevos pleitos , y sea prcsto ; 

Que aunque mas celosa estoy 

De la Coudesa que escucho , 

La dílacion puede mucho. 

A buscar mi hermano voy. ( Vase.) 

Sala en casa de Don Alonso. 
E8CENA IX. 

DOÑA MAGDALENA, con otro vestido; 
QUlílGNES. 

D05lA HAGDALENA. 

Esto pasa : yo , Quiñones , 
Soy amada aborrecida , 
Desdeñada y pretendída : 
¡ Míra mis conlradicciones ! 
Cubierta , doy ocasiones 
A su pasion amorosa ; 
Vista , soy fea y odiosa ; 
Enamoro y desobligo ; 

Y compitiendo conmígo , 
De mi misma estoy celosa. 
Esta mano causa enojos 

Que esta misma mano enciende ; 
Déjame quien me pretende , 
Por unos mismos despojos. 
Mal ha dicho destos ojos , 
Cuando los Ilama mas bollos ; 
Huye lo aue busca en ellos ; 

Y puede la aprension tanto , 
Que es bastante solo un manto 
A amallos y á aborrecellos. 
Por desposarse conmigo , 

De mí misma sc doscasa ; 

Y |)or pasarse á mi casa, 
Deja m¡ casa , encmigo. 
Yo que como sombra sigo 
Sus pasos , pues lo parezco , 
Lo que gano , desmerezco ; 
Lo que me da gusto , lloro ; 
Porque me adora, lc adoro ; 

Y porque no, le aborrezco. 
¿Has oido tú jamas 

Caso como este en tu vida? 

QU1N0!<ES. 

Cosa es ni vista , ni oida; 
Pero tú la ocasiou das. 
Envidiosa de ti ostás , 

Y nii^gas lo misnio que eres ; 
Por ti que te olvide quieres ; 
YsindarteácoDocer» 



Siendo sola una majer , 
Te partes en dos mujeres. 
Dasle joyas , y conjuras 
Su amor , que no te dará 
La mano , ni vivirá 
Donde hospedallo procuras : 
Que rasgue las escrituras 
Le pides , y niegue el si 
Que anoche conccrtar vi ; 

Y pues de ti misma agora 
Vencida , eres vencedora , 
Véngate por ti de ti. 

D05fA HAGDALENA. 

Mira : cl verle tan constante 
En amarme , me enloquccc , 

Y en cuanto á esta parte , crece 
Mi fe , á su amor semejanle. 
Sogun esto , no te espante 

Que me obligue la fortuna 
A ser conmigo importnna , 

Y quiera ser sola amada ; 
Pues soy dos imasinada , 
Aunque en la verdad soy una. 
Solo en la imaginacion 

Vive amor ; y siendo en ella 
Dos , una fea , otra bella , 
Tcngo celos con razon , 
En cuauto doy ocasion 
A que se case conmigo. 
Si soy dos , ya desobliG;o 
A la que desprecia y oeja , 

Y si no , ya forma queja 

La que es de su amor testigo. 
Como corren por mi cuenta 
Una y otra , he de acudir 
A entrambas hasta morir , 
A un tiempo tríste y conteuta. 
Premiaréle porque intcnta 
Pagar firme mi esperanza , 

Y entónces daré venganza 
A su injurioso rigor , 
Porque el desden y el favor 
Paguen firmeza y mudanza. 
Yo le querré etemamente , 

Y etemamente tambien 
Se vengará mi desden 

De lo que en el suyo siente. 

QDINOTtES. 

De ti misma diferente , 
Tejes contrarios desvelos. 

DOÑA MAGDALE?(A. 

Solo es poderoso , ciolos , 
Kn tan proceloso abismo , 
Partir un corazon mismo 
El cuchillo de los celos. 

ESCENA X. 

DOÑA ANGELA, DON SEBASTIAN 
DON JERONIMO, DON ALONSO.- 
DOÑA MAGDALENA, QUIi^ONES. 

DONA ÁNGELA. 

Su críado lo confíesa , 

Y otros afírman lo mismo , 
Que le han contado los pasos. 

DON SEBASTIAN. 

A mí algunos me lo han dicho 

Y no lo quise creer , 
Hasta que siendo testigo , 
Por mis ojos lo que pasa 
En agravio vuestro he visto. 
Palabra se han dado ya , 

( Sospecbo que por escríto ) 

Y se nubierau desposado , 
A no habérselo inipedldo 
La muerte del Coudc viejo. 
Como sois nuestro vecino , 
Seutiré cualquier desgracia , 

8ue en la casa donde vivo 
ssuceda: remediad 



Este dalio i los principlos^ 

8ue si le dejais crecer , 
orre ríesgo su peligro. 

DON ALONSO. 

¡ Don Melchor enamorado 
Tan presto ! ¡ De ayer venido » 

Y hoy casado por conciertos ! 
¿Quién crérá tal desatino? 

DON SEBASTIAN. 

1 Qué sabeis vos lo que há 
Que el leonés á Madríd vino , 

Y los engauos que ha hecho 
Disfrazaao y escondido? 

DON JERÓNIMO. 

A no hablarle Don Lüis 
En la Vitoria conmigo , 
Dudo que á vernos viniera , 

Y asi la verdad colljo 

Que afirma Don Scbastian. 

DON ALÜKSO. 

Alto : si vos lo habeis visto, 
¿Qué hay que dudar? Esta corte 
Es toda euganos y hechizos. 
No ha de estar un hora en casa > 
Magdalena. 

DOÑA HAGDALENA. 

Señor mio , 
Mas certeza tengo yo 
En las dudas que os he oido. 
Don Melcbor , nuestro paisano , 
Como mas discreto y digno 
De estados y de bellezas , 
Que los que en mi empleo ha rísto, 
k)stá en visperas de Conde. 

DON ALonso. 
¿Tambien tú lo sabes? 

DONA HAGDALENA. 

Quiso 
El cielo desencaiíarme. 
Su esposa mo na dado aviso 
En la Vitoría hoy de todo, 
Que es muy amiga , y me dijo 
Que un Don Melchor de Leon > 
Aunque pobre , bien nacido , 
Viniendose á desposar 
Con otra , en fin , ha podido 
Mas en un hora con ella 
Que otro pudíera en un siglo. 
Hanse parecido bien 
Los dos ; de suorte que ha sido 
Del luto de un padre muerto , 
Su presencia regocijo. 
Ignoraba que era yo 
La ÍDteresada ; y convino 
Disimular por sacar 
Toda esta verdad on limpio. 
En fín , estoy convidada 
AI desposorío el domingo. 
Que es, por su luto, en secrcto. 

DON ALONSO. 

¡ Casamlento repontino ! 
l Y quién es esa Condesa? 

DOÑA MAGDALENA. 

Por hoy no puedo decillo , 

Que me ha encargado el seci'Ctti 

Hasta que esté concluido. 

DON JERÓNiMO. 

¡ Vive Dios ! Si no mirara 
Que él mismo se da el castigo 
Del necio truoco que hacc 

DON ALONSO. 

¿De qué os alborotais, hyo? 
iQué pierdc mi Magdalena 
En que no sea su marido 
Quien tau presto se enamora, 
Que hoy se casa y ayer vino? 

DOSÍA HAGDALEITA. 

Es muy hermosa de manos, 
Tiene fos ojos muy lindos, 



Ll&mata ítalia Condesa » 

Muerepor ser palatiao 

Muy buen provecho le haga; 
Que ni lo siento , ni envidio 
Las mejoras de su amor. 
Do:f ALo:<so. 

tHay caso mas peregrino ? 
lal me pasa la amistad 
Que su paure y yo tuvimos ; 
Pero os mozo : no me espanto. 
Vaya con Dios : yo he cumplido 
Coii lo que á su padre debo. 
Ni es mas noble , ni es tan rico. 
Yo te buscaré consorte 
Caudaloso y bien nacido. 

DON SEBASTIA2V. 

Si yo pse nombre merezco , 
Y con nii hfrmana os obligo 
A que por hijos troquemos 
hl títuío de vecinos , 
Doce niil ducados tiene 
De dote , y siendo los mios 
Seis mil , quc de renta gozo, 
Daréis á mi amor alivio. 

DOy JERÓNIMO. 

Deberéle á Don Melchor, 
Si eso se cumple , iniinito ; 
Pues por dejar á mi hermana, 
Tan bella esposa consigo. 

DON ALONSO. 

La oferta me está muy bien , 
Y como vuestra la estimo , ^ 
Aunque para mas de cspacio 
Los tratos della remito. 
Venga agora el Conde nuevo; 
Que el parabien le apercíbo , 
Sin que de sus mocedades 
Me piense dar por sentido. 



U CELOSA Dfi Sí MISMÁ. 

D05ÍA Á:«GELA. 

Si no tiene iuconvenientes 

El Estado clandestino 

Que honrais , decidnos el cuándo 



Ul 



ESCENA XI. 
DONBIELCHOR, VENTUKA.-DiCHOS. 

DON MELCHOR. 

{Ap, Hoy teniro de dcspedirme. ) 

{A Don Ahiuo.) 
\ Oh , señor ! Aqul ha veniao 
Uncanitan de Leon, 
Algo deudo y muy amigo. 
Va á casarse á Talavera , 

Y necesita testigos 
Que abonen su calidad : 
La cortedad del camino 
Me fuerza á que lc acompane. 
Licencia vengo á pediros, 

Y á vos, sefiora, paciencia 
l'ara reprimir suspiros , 
En vuestra ausencia forzosos. 

DON ALO^'SO- 

Sois cortesano cumplido. 
Andad . Don Melcbor , con Dios , 

Y traeu apercebidos 
A la vuelta parabienes; 
Que aunque breve , ya imagino 

8ue hallaréiB á Magdalena 
onsolada y con marído. {Vase,) 

D03I JERÓ:nMO. 

No es el vTage Un largo, ^ 

Don Melchor, como me heis dicho, 

Ni está de aqni muchas caOes 

La posada que ha podido 

Alejaros de la nuestra. 

El pUiceme os apercibo 

Deí titnlo y desposorío. 

VSHTURA. (Ap.) 

Algun Merlin se lo dijo. 

DOIf SEBASTlAIf. 

Pésame, como ee razon , 
Que os hayamos conocido, 
S¿&or,jpor tan poco tiempo. 
(yoceis la Condet a un siglo. 



Porque vamós á serviros. (Voie.) 

VESTURA. 

Quiñones , aquella ropa 

Que te dí aytT en un lio , 

Dos camisas sou y uu cuello 

QUINONES. 

Iloy las llevaron al rio. 
Acuda á la lavandera 
Que se Ilama Mari-Pinos, 
Porque si tambien se casa , 
Aunque rolo , vaya limpio. 

Y Vueseñoría vea 
A los nietos dc sus hijos , 
Archiduque al mayorazgo , 

Y á los olros arzobispos. {yase.) 

ESCENA Xn. 

doSa magdalena, don melcuor, 

VENTURA. 

DOÑA MAGDALENA. 

Todos le dan parabienes 
A Vuesiría, y yo he sido 
De diverso parecer , 
Pues pésames le dedico 
De su desposorio en cierne. 
Habrá un nora que me dijo 
La Condesa , con quicn tengo 
Mucha amistad , que un su primo 
Viene hoy por ella de Italia ; 
Que está la herencia á peligro 
De sus Estados , si deja 
De dar á no sé qué Enrico 
La palabra y si de esposa ; 

Y que asi af instante mismo 
Es fuerza el irse á embarcar 
A Barcelona ; que han dícho 
Que se parten las galeras , 

Y corren ríesffo navios , 
Porque eu toua aquella costa 
Andan cosarios moriscos. 
Pidióme que de su parte 
Me despioiese á lo üno, 

Y enjugó á los soles perlas 
Con aquel maríil bruiíido, 
En cuya coniparacion 
Es yeso, es carbon ol mio , 

Y es en fin , una Etiopia. 

VENTURA. {Ap.) 

\ Oste , puto ! i piconcicos ! 

D05lA MAGDALEÜA. 

Por no tiznar señorías 
Que se quiebran como vidrios , 
No sostituyo condesas , 
Que abrasan , y yo granizo. 
Mi padre me busoa esposo : 
A obedecelle me animo ; 
Pésame que Vuesiría 
Fué llamado y no escogido. 
{Hdceleunagranreverencia, y vaseJ) 



I ftOR HELCBOR. 

I Volverme quiero á Leon. 

TEKTDRA. 

iQué has de hacer allá , corrido 
Mas que perro por antmejo (1), 
Sin mnjer y sin bolsillo? 

DOH MELCHOR. 

Yo tengo fortuna corta. 
Salgamos de laberintos , 
Donde hoy se casan amantes , 

Y enviudan al tiempo mismo. 
^Jesus mil veces, cuál voy! 
No mas Madrid. 

VE>'TURA. 

Motolitos (2) 
Entran, como tú, bríllantes , 

Y salen almas del limbo. 



ACTO TERCERO. 



{Vase.) 



ESGENA 

DON MELCHOR, VENTURA. 

VEITTURA. 

Conde en calzts j en jubon 
Te han dejado. Vlve Cristo , 

8ue la tapada borracha 
oslapegódecodillo. 
PatiboDO te has quedado; 
Alma Garíbaya has sido : 
Ni te quiere Dios ni el diablo , 
Pues las dos te han despedido. 
Vendamos aquesas joyas 

ICon que alquilemos hospicios, 
Si no son falsas como elías 
Esa firmeza j aaiUo». 



E8GENA PRIMERA. 

DON MELCUOR t VENTURA , de ca- 

mino. 

DO!f MELCnOR. 

¿Vinoelmozo? 

VENTURA. 

Con dos mulas 
Tan macilentas y flacas , 
Que si |)or Madríd las sacas , 
Dirán que pregonas bulas. 

DOV MELCIIUR. 

Ponme pues esas espuelas. 

TESTURA. 

Los dos, en resolucion, 
4N0S voivemos á Leon? 

DON MELCHOR 

Ventura, no mas cautelas, 
No mas amor de caniino. — 
¡ Uoy ido , y casado ayer ! 

VE?(TURA. 

La disfrazada miger 

Te quiso bien á lo fino , 

Como dirá la fírmeza 

Que con trcínta y dos diamantes, 

A lo culto rutilantes, 

Te asegura su ritiueza. 

Seiscientos ducauos da 

A la primera palabra 

Un platero que los labra. 

DOIf MELCBOR. 

De memoria servirá, 
Ventura , para tenoUa 
De su dueno mal logrado , 
Perdido hoy j ayer hallado. 

fExrruRA. 
Mas nos valiera vend(>lla , 
Pues no saben en Leon 
De los diamantes el precio. 

DO!f MELCHriR. 

¿Son allá bárbaros , necio? 

VEIITURA. 

No , mas montañeses son , 
Que sin hacerles injurias, 
Por vidríos los juzgarán 
Los que diestros solo están 
En azabaches de Astúrias; 

Y no sé yo que tú tengas 
Para el camino dinero. 
Mi anillo compró el platero, 
No para quc en él preveiipas 
Tu costa , que son mis gajes, 

V s¡ me dió treinta escudos, 
TieBeo otros tantos íiudos. 



^ 



Cinwvil. 



I • 



'm 



DON MELCHOR. 

Para que los aventaics , 
PrestarásmeIos,y allá 
Te los volveré segiiros. 

VENTÜRA. 

¿Sobre qué hipoteca 6 juros? 

[Va caizando d su amo la$ espuelasA 

No te enojes : bueuo está; 

Pues siíMido yo luyo lodo , 

Tambieu lo es cuuiito poseo : 

Solo que vuelvas doseo 

A nueslra palria de modo 

Que no bagaii burla de tí 

Los que el |)arabien te dierou 

Eii Leon , cuando te vierou 

Venir á casartc a(iuí. 

Ya se fué á la Chirinola 

La Condesa oji-moreua ; 

líeila es Doña Magdaleua , 

Y ella te merect; sola. 
Knojada dcl agravio 
Que la hicisle , no fué mucho 
(Jue hubiese llanlo y celucho : 
Vuelve á hablarla , si eres sabio. 
Pídele al viejo |)erdon ; 
IiUercederá su hermano ; 
Daráte la hermosa mano; 
Parará en paz la cuestion. 
Tendrá tu venida el fruto 
Que allú apeleciste tanto , 

Y sin engaños de un manto , 
Vaya el diablo para puto. 

DÜN MELCHOR. 

Si ella fuera tan hermosa 
Como mi condesa ausente , 
uo estuviera presente 
En mi memoria amorosa , 
Yo hiciera lo que me dices. 

VEJITURA. 

Dos ojos Ilegaste á ver 
Y^ una mano , siii sal>cr 
Si la tal tiene naríces ; 

Y la Magdalena basta , 

Y aun sobra , para abrasar 
('atorce Troyas, y dar 
A veinte linajes cásta. 
Pero cuando no te agrade , 
De su vecina te dije 
Oue por su amante te elij[e, 

: que ¿ su hermosura auade 
Doce mil de dote. 

DüX MELCnOR. 

Todas 
Con mi bella ausente son 
Honstruos. 

VENTURA. 

Pues, altoáLeon, 

Y enhuérense nuestras bodas. 
A poner voy las maletas. 
Vive Dios, que eslás extraño. 

DO^ MELGROR. 

Huyamos de tanto engaño, 

Y en lo demas no te metas. 



COMEDÍAS ESCÓGIDAS DE TlRSO DE MOLINA. 

Heredero de Saldaña, 
Del Carpio v Astúrias gloria. 
Tambien sabemos de historia 
Los viejos de la montaña. 

VEIfTURA. 

Es demonio el Santillana. 

SANTILLAMA. 

Dejémonos de eso agora. — 

La Coiidesa mi scüora , 

La que le habló ayer mañana , 

Este billete le envia , 

Y con él cierto regalo , 

Que al de wia reina le igualo , 

Amique es de una señoria. 

DON MELCHOR. 

¿Luego aqui está la Coudesa? 

SAMILLANA. 

¿Pues dóude? 

VENTURA {Ap. á su amo.) 
Este fué picon. 

DON HELCHOR. 

Ventura, dale un doblon. 

VEKTURA. 

¡ Mas nonada ! (i) 

SANTU.LANA. 

i Lo que os pesa 
De mi bien ! 

VENTURA. 

i Doblon ? primero 
Doble el sacristan por vos. 

DON MELCHOR. 

No seas necio : dale dos. 

SANTiLLANA. {A Yeniura.) 
¿ Daislo de Miestro dinero? 
¿ Son estos los cuatro reales 
Demarras? 

VENTORA. {Ap.) 

Tras el bolsiüo 
Se va acogiendo (2) mi anillo. 
A muchas dádivas tales 
Quedarémos en pelota. 
Tome y rebiente con él. 

DON MELCHOR. 

Oye , Ventnra , el papel. 



?VENTURA. 
ue por su amante te elij[e, Buena letra. 

aue ¿ su hermosiira anadi^ DON melcHOR. 

Y mejornota. 
{Lee.) « Por asegurarme de vuestro 
»)amor, he fingido jornadas que no 
opienso hacer, y casamicMitos de que 
«estoy libre, puesto que Doña Magda- 
|»Iena, engañada pormi, haya publi- 
»cado lo uno y lo olro {K)r verdadero. 
«Saüsfaceos de mis celosas diligencias, 
»y vedme luego en el lugar acostum- 
»brado; que para la costa del camino, 
»que os ruego no hagais, eseescudero 
»os Ileva dos mil escudos y un regalo 
»de dulces y ropa blanca : reserván- 
»doos el príncipal para cuando sea 
atiempo, quees nna abna reconocida á 

SANTILLANA. - DON MELCHOR, i :^S!'-''u Smr''* """**" 



ESGENA n. 



VENTURA. 

SAMILLANA. 

¿Vive un caballero aqui, 
Que vino ayer de Leon ? 

VENTDRA. {Ap á SU OmO.) 

Señor , el escuderon 
Que con laCondesa vi, 
Nosbusca. 

SANTILLANA. 

¡ Oh leonés gallardo ! 
Bésoos el izquierdo pie, 
Ope en vuestro talle se ve 
Bl yalor de aqoel Bemardo , 






Quita espuelas, quita botas 
Despide postas. 

VENTORA. 

Despido , 
Quito botas y vestído. — 
¡ Dos mil escudos ! ¿Qué flotas 
Qué vellocino, qué gato 
De avariento tabernoro , 
Qué talegon de arriero , 
Ni qué robo de mulato 
Hay que iguale á nuestrapresa? 



h%i 



¡Priolenl 

Áeogene : Mcipar, huir, marcbane. 



DON MELCHOM. 

¡ Que la Condesa flngió 

Sus bodas ! ¡ Que no parti^ 

A Nápoles la Coudesa ! 

i Que otra vez me quiere hablar ! 

VENTURA. 

¡ Que dos mil escudos de oro 
Envia ! ¡ Oh viejo Medoro ! 
Por Üios, que te he dc besar. 

SANTILLANA. 

Arre allá. ¿Venis en vos? 
Auii el diablo fuera el beso. 
No eslá el tiempo para eso. 

VEXICRA. 

¡ Mil doblones , y de á dos ! 
¿ Dos mil escudbs envia ? 
l)ar dos mil abra/.os quiero, 
¡Oh escudos! al escuuero 
De tan bella escudería. 

SA.XTILLANA. 

{A Ventura, que porfia en abrazarle,) 
¿ Quereis apostar, hermaoo , 
Que os he de hacer acusar ? 

Dox MELCHOR. {Lee.) 
Vedme luego en el lugar 
Acostumbrado. ¡ Ay mi mano! 
¡ Que otra vez lengo de veros » 

VENTURA. 

¿Dónde el regalo quedó? 

SANTILLANA. 

IJna dueña me guió 
Con la ropa y los dineros 
A esta casa , y á la puerta 
Con todo aguardando está. 

DON MELCHOR. 

Venturilla, llamalá ; 
Veré si es mi dicha cierta ; 
Que si ella me la asegura , 
Cuanto me trae pienso dalla 
De albrícias. 

VENTÜRA. 

Voy á llamalla. 
Ahora si qne soy Ventura. 
Con una y otra cahriola 
Tengo el alma alborotada. 
¡ Oh Condesaoji-tapada ! 
Bien haya tu Chiríuola. (Voie.) 

ESGENA m. 

DON MELCHOR , SANTILLANA. 

DON MELCHOR. {Repasando el popel.) 
¡ Ay Condesa de mi vida ! 

SANTILLANA. {Ap.) 

¡ Válgate el diablo el leonésl 
¡ Beso á SantiIIana ! 

DON MELCHOR. {Leyendo) 

Que ee 

Un alma reconocida 
.4 lo mucho que merece 
Vuestra firmeza y valor. — 
La Condesa. ¿Hay tal favor? 
El contento me enloquece. 

SANTILLANA. {Ap.) 

¡Amibeso! Vive Dios, 
Que á no vem'r sin espada 

ESGENA TV. 

VENTURA. — DON MELCHOR, SAV- 
TILLANA. 

VENTCRA. 

Fuése la dueña tapada , 

Y en talegos, me dió , dos 

(Esto es crítico) dos mfl 
I Escudos y tres tabaqoes 
I Con preciosos badulaqaes. 



Cuellos de cambray sutil , 
Gamisas de bolatida , y l^l 
Uue le la puodes íhúh't , 
Dulces , que bastan á srr 
De Saiito Domliigo el Real , 
de nna Constuiitino|)la(l) 
Dechados , para imitarse , 

Y sfii querer destaparse 
Sino sola una manopla 
Me dijo : ffPaji-iacavo, 
AI Conde mi si'ñor diga 
Que su buena suerte siga.v 

Y acogióse como un rayo. 

DON MKLCROR. 

Vamos , pues , á la Vitoria. 

VEXrURA. 

¿ Con botas y con espuelas ? 

DON VELCIIOR. 

Ya son de m¡ amor pihuelas 
Para deteuer mi gloria. 

VKXTÜRA. 

¡ Oh qu¿ traidoi'(>s doblones ! 
Cada uno tieiic dos caras : 
Todas sou yenias ; no liay claras 
De reales ui patacones. 

D()N MKLCIIOR. 

Ven , y no te espantcs deso , 
Pues me los presenta un sol. 

vErrriJRA. 
¡ Oh escudero chirínol ! 

SA:<(TILLA?fA. 

¿ Mas que vuelve á lo del beso ? {Varue.) 

SaU en caia de Don BebaiUan. 
ESGENA V. 

DOSA ANGELA , QUlSONES, con 
manto, 

QUINO.VES. 

Antes de (luitarmo el inanto, 
Por lo que á tu hermaiio debo, 
A ser tercera me alrevo 
De vuestro amoroso eiicanto; 
Que auiiqu(^ sca á mi seüora 
Inliel , (*stoy obligada 
A tu horniaiio , y cohechada 
l)e niil roL^alos (¡w* agora 
Kstorbos tiau do allanar 
Qiií» su cuiilado ciicarcre. 
S('í lo inuclio uiuí ni«*r(»ce; 
Mas 110 S(» jKuírá rasiir 
(iOn t'I Dofia Ma^'dahMia, 
Blii'ntras (iuranM'l amor 
i)\\Vi á tu amaiiti; it) Uon Melchor 
l)a por la Condesa pena. 
Klla liiigió su partida 
A Nápoles fior saber 
S¡ el leonés sabe (pi(»rer. 
Do.ÑA Angkla. 
¿Luego no es la Coiidesa ida? 
¿Luego no se va á casar 
A Nápoles con su primo? 

QCINONES. 

Stt ingenio sutil estiino. 
En^año ñu'; , por probar 
Si a mi señora qu(*ría , 

Y se casaba con ella ; 
Pero vieudo que atropella 
Tantas cosas en uii dia , 

Y que se vuelve á Leou , 
(Despreciando la Ix'lloza , 
Discrecion, sangre y riqueza, 
Que juntas á la alicion 

Que mi S(>ñora le tione , 
Bastaban á enternecor 
Un mármol) ser su m^jcr 

(li Bl conT^nto de rellffloaat aal llamado qae 
babia ea Madrid. 
(I) Partfnf plA «<'tfir« ttti ln gar del pasivo. 



LA CELOSA DE Si HISMA. 

Con nuevas trazas pn'vioiio. 
iNuestra Doña Magdaloiia 
(Que para decir verdad , 
Tioiie oxtraña voluntad 
A Don Melclior), con la p(Mia 

Y colos de (piii'n adora, 
Kn fe (|ue por i'l se abrasa , 
Para saber lo que pasa 
.Me ha heclio su huiuisidora. 
Kn efoto, ine he hiformado 
Que ni á Nápoles se va , 
Ni vino á Madrid de allá 
Tio para darla ostado ; 
Antes á su Don .Melchor 
Obli^ada, cuaiido estaba 
Kl pié en el estribo , y daba 
Nuevo repudio á su amor, 
Dos mil escudos le envía, 

Y un regalo (amante y franca) 
De dulces y ropa blanca... 
Poro , en f in , es señoria. 

Y en la Vitoria le espera , 
Donde tratarán los (Jos , 
Con la beiidicion de Dios, 
Echar cuidados afuora 

Y desposarse mañana. 

DoÑA JLngela. 
Si eso es cierto , muerta soy. 

0CI$O?IES. 

Yo que este aviso te dov 

Y tengo engaños de hicliana , 
Como tü te dt'tormines 
A un hecho digno do fama , 

I Daré á tu amorosa llama 
Dichosos y alegres fines. 
Vlstete de luto , y ve 
A la Vitoria cubierta ; 
Que él aguardará á la puerta 
Su coiidesa ; y si te ve 
Tapada , y con luto , luogo 
Te ha de tener por su dama, 
A quion adora por fama , 
Sin que su amoroso fuego 
Haya alcanzado á ver mas 
Que una mano y un medio ojo 
Ocasion de tanto oiiojo. 
La tuya le onseñarás ; 
Quc cuando iio soa mejor , 
A lo méiios su crístal 
Ks á su bolloza igual. 
Dile ünozas de amor : 
Agradécele discrota 
Kl habor por ti dejado 
Tal mujor ; dí quc tu estado , 

Y voluntad ya sujeta , 
Por duoño ('logirle ordeiia . 

Y porque en la casa tuya 
Habrá ostorbos , en la suya , 
Siii que Doña Magdalena 
Lo sopa , esta tarde ({uieres 
Darle de osposa la mano. 
Kl con tal favor ufano , 
Sin consultar parocoros, 
Que no los adniite amor , 
Te guiará á su easa luego : 
Darás alivio á su fuogo , 

Y duefio noble á tu honor. 
Pues no habi(mdo visto, en fln, 
De la Condesa la cara , 
S¡ en tu hermosura repara, 
Uetrato de un serafín , 
¿Quién duda (lue en su provecho 
Engariado , si lo sabe 
Despues, su dicha no alabe, 

Y tc adorc satisfecho ? 
Quedaráse la Condosa 
Durlada ; dará á tu hermano 
Mi señora el alnia y mano ; 

Y viendo lo que interesa 
Don Jerónimo . desnues 
^xií^ porp4>rdida te ilore* 



11S 

I Podrá ser (pie se enamore 
De la Condesa , y los tres 
Os casois por causa mia : 
Tü y Doii Molchor ; mi s^^fiora , 

Y tu hermano (lue la adora ; 

Y coii uita S(.'noria 

Don Jorónimo , porque haya 
Mejor tín del que se espera, 
De tres yo casamontera, 

Y un am'or de tres en raya. 

DOÑA ÁNGRLA. 

¡ Doterminacion torrible ! 

Pero á un grande daño es medio 

Forzoso otro igual romedio , 

Y sin osc no es posible 
Atajar el (¡ue yo lloro , 
Si se iiitontan casar hoy. 
Resuelta eu soguirle estoy, 
Que al loonés gallardo adoro. 
Salga vo bion doste enredo , 

Y darete un dote igual 
A tu wgenio. 

QU15Í0NES. 

La señal 
Con q[ue asegurarte puedo, 
Ks el bolsillo que ves , 

Y lleno de escudos dió 

Don Melchor, la vcz que habl^ 
A la Condesa. Dospues 
Te diré de la manera 
Que vino á mi pososion. 
Cuélgatele del cordon ; 
Asegura osta quimora , 

Y vete á voslir do luto; 
No pierdas por tu tardanza 
EI iruto de tu esperanza. 

DONA ÁNGELA. 

Y la vida con el fruto. 
Ñotablos cos:is intoiito. 
¡ Ay tirano Don Molchor ! 
Anime mi fírme amor 
Kste extrano atrevimiento. {y<ue,) 

ESGENA VI. 

QUI5Í0NES. 

Si Doña Angola se casa 

(^oii Don Molchor , doste modo 

A mi señora acomodo 

Con Don Sebastian , y on casa 

Se queda lodo el provecho. 

Puos que d(fspuos de casados 

Me quodarán obligados 

Y mi intoros satisfocho. 
A alargar la dilacion 
De mi ama voy agora , 
Porque su conipetidora 
Le gane la bendiciou. {Yoie,) 

Lonja de la Victoria. 

ESGENA Vn. 

DON MELCHOR , DON LUIS. 

D(i:« LCIS. 

Ya os juzgaba una joruada 
De aqui. 

DOII MELCHOB. 

Nuevas ocasiones 
Dan á mi amor dilaciones. 
Aquella dama tapada 
Que ayervistes enlutada, 
Ha de volver hoy aquf. 

DOM LU18. 

¿NofuélaCondesa? 

DOZf MELCROR. 

Si. 

DON LDIS. 



Pues ella ¿no se parti6 
ANápoles? 



m 

tN)N MELCHOR. 

Primo , Do ; 
Que á Italia deja por mi. 
Vos me veréis coude presto , 

Y daeño de una hermosura , 

?ue dé envidia á la ventura, 
á mi amor un allo puesto. 

DON LUIS. 

Ya e1 parabien os aprcsto ; 
Aprestad vos á mi pena 
El pésame , pues ordeiia , 
Para que mucra y nic abrase , 
Que Don Sel)astiaii se case 
Con mi Doña Magdalena. 
Don Jerónimo ha pedido 
A Doña Aiigela , y el vicjo 
Aprobando su conscjo , 
Da á mi tirana marido. 
Estoy de celos perdido, 

Y si sc casan los dos, 
Podrá ser , primo , por Dios , 
Que algun disparate intente ; 
Porquo mi anior no consienle 
Celos dc otro que de vos. 

DON MELCHOR. 

Vivid vos seguro desos , 
Porque yo no me casara 
Con ella , si despojara 
AI Potosi de sus pesos. 
Por los ojuelos traviesos 
Que adoro , y ya Ilamo mios , 
Hace mi amor desvaríos, 

Y esotros me dan enojos, 
Que son muertos , si son ojos , 

Y si son soles , son frios. 

D0!< LLIS. 

Consiént^s hablar mal dellos 

Por io bien que eso me está ; 

Puesto queel ciolopodrá 

Pooer sus luces en ellos. 

Gozad vos los Miestros bellos 

Mil años con dulce fruto , 

Que miéntras os dan tributo , 

Si mis colos ponderais , 

Kn esta ocasion mezclais 

Vuestras bodas con mi iuto. (Vase.) 

ESGENA Vni. 

VENTURA, y despues D05ÍA ANGELA, 
de luto como Doña Magd'jlena, y ta- 
pada. — DON MELCHOK. 

VVNTURA. 

Ea , sefior , ya ha llegado 
Nuostra condosa dorada, 
tlue á quien da dos mil escudos 
Asi quiero intitularla. 
Llega haciendo reverencias 
nalornidades, y habla. 
Mil doblones te envió ; 
Dobla las rodillas ambas. 

DON MELCHOR. 

hermosa soñora mia , 

ÍCuándo ha de romper el alba 
^os crenüsculos oscuros , 
Dcse sot nubes avaras? 
iCuándo dirá mi ventura, 
Lespues de noche tan larga , 
Que el cielo corrió cortioas , 

Y amaneció la mañana? 

VENTURA. 

¿Cuándo, ó bella Chírinola, 
Costurera ballenata , 
Pues con agujas dol sol 
No cosistes ropa blanca , 
Desnudándós ornamontos , 
Pues alba mi amo os Ilama, 
Lo8 dos os podrémos ver 
En sobrepefliz 6 en alba? 
¿Giuuuio dirá : «Ropa foera» 



GOMEDUS ESCOGtDAS DE TIRSO DE UOLINA. 



El ciego amor que os enmanta, 
rasgará, por leeros, 
La ciwierta desa carta? 

DOI« HELCHOR. 

Apártate allá, Ventura. 

VEMURA. 

Toda ave á la aurora canta , 
EI jilguero y el gorrion : 
Música hay tambicn lacaya , 
Mi parte tengo en ei coro : 
Canta y cautemos. 

DON MELCHOR. 

Aparta. 

VENTURA {Ap.) 

Y en los dulces, ya yo he dicho 
Ite , Missa est á aos cajas. 

DOÑA ÁNGELA. 

Mala noche os habrá dado 
Mi mentirosa jornada , 
Prueba de vuestra iirmeza , 
Vitoria de mi esperauza. 

DON HELCHOR. 

Ks así ; pero no es mucho 
Pasar una noche mala 
Por un dia tan alegrc. 

DOÑA ÁNGELA. 

Ouedándós vos on España , 
Mal se pudiera partir , 
Quien os quiere tanto , á Italia 
Pues pasara de vacío 
Amor uu cuerpo sin alma. 

DOX MELCHOR. 

Dadme por esa merced 
A besar la nieve helada 
Del puerto de mis deseos. 

VEXTURA. 

Quitad la encella á esa nata , 
Si es que bay natas con cncellas; 
Que yendo á decir cuajada, 
Andan , desde que hablan cultos, 
Las metáforas bastardas. 

DOÑA ÁNÚELA. 

No es mano de cada dia : 
Un ojo enseñaros basta, 
Réditos de vucstro amor, 
Que mi principal os paga. 

DON MELCHOR. 

Eso fué pagarme en oro , 
Cuando os ejecuto eu plata ; 
Que al buen pagador, señora, 
No le duelen prendas. 

VENTURA. 

Vaya, 
Hoy cobramos en dobIon(>s , 
Puesto que ojos con pestañas 
Es moneda de vellon ; 
Mas, ó mi vista se engaña, 
no es ese ojo ei de ayer ; 
Que su niña era mulata , 

Y hov se lia vestido de a7.ul , 
Que llama el vulgo, de garza. 

DON MELCHOR. 

Anda , necio. 

vErn'DRA. 
; Vive Dios , 
Que era endrina toledana 
La niñeta que ayer vimos , 

Y hoy nos mira turquesada ! 
Pero no te espantes desto, 
Que ha venido de Alemania 
IJn maestro que tiñe ojos , 
Gomo otros cabello y barbas. 

DON MELCnOR. 

No hagais caso deste necio ; 
Que yo doy crédito al alma , 
Que con pinceles mas vivos 
En mi memoria os retrata. 
Yo sé que es ese el gue adoro. 
Mas ¿qué es esto? ¡ Otra enlutada í 



VHNTURA. 

Serán como cartas de Indias, 
Que se escriben duplicadas. 

ESGENA IX. 

DOÑA M AGDALENA, de /Mto.—DiCHOS. 

DOXA MAGDALE?ÍA. 

Solo en vuestro noble trato 
Kstribó la coniianza , 
Don Melchor, quc hice dc vos; 
Pero pues tan prosto os falta, 
Y veuido de antiyor, 
Me ocupan mantos la plaza 
yue ponsé yo que era mia, 
(^uando la juzgué estar vaca ; 
(iOn desengaños costosos 
Daiido libertad al alma , 
A procio de algun susniro , 
Podré va volverme á Italia. 
Gocois la ocupacion nuova 
Mil años ; que escarmeniada 
En mí misma, sabré, en íín, 
Lo que sou hombres do Kspaña. 

{Hace que se va.) 

DON 31ELCH0R. 

Senora , señora mia , 
No desdeüeis onojada 
La confusion de un amor, 
Que ni os conoce ni agravia. 
¿Sois vos mi hermosaCondesa? 

DONAMAGDALENA. 

Que era vuestra, imaginuba 
Quien colige dosas dudas 
Que sois de memoria flaca. 
Presto nie desconoceis. 
Adios. 

DO:f MELCHOR. 

¡Ay Condesa amada! 
no os vais , ó daré voces. 

DOÑA ÁrVGKLA. 

¡ Condesa! ¿Hay traicion mas rara? 
iLuego otra condosa ha habido 
En la corte , en cuyas llamas 
Os abrasais? 

VENTCRA. 

Hay agora 
Señorías muy baratas. 

D05ÍA ÁNGELA. 

Gracias á Dios, oue co'i tiempo, 

Aunque ol llanto la costa baga, 

Podrá hacer mi libertad 

Una bella retirada. 

No creyera yo, hasta verlo, 

Quc en las leonesas montañas, 

D(í la suerte que en la corle, 

Kngaños se avocindaran. 

Discreto fué mi rccato 

En no enseñaros mí cara : 

Poco hay perdido hasta agora : 

Mi nombre igoorais y casa. 

Si hiciéredos diligoncias 

Para saberla , mafiana 

A Nápoles me escribid , 

Porque me alcancen las cartas. 

Adios. (Quiere %rse,) 

DON MELCHOR. 

Condesa, mi bien, 
Oíd , escuchad.^¿Qué extrañas 
Confusiones me persiguen? 

VENTDRA. (Ap.) 

\ Qué gentil chirínolada ! 

DOÍ^A ÁXGELA. 

No quiero Ilevar memorias 

Que entristezcan mi jomada. 

Deste bolsillo me hicístes 

Antiyer depositaria : 

Pues el dueño pareció 

( Aunque á vos no os hará fiilta 

Pues que con dos mil escndoa 



í 



Ml VberUd le rescaU), 
Haced algaaa obra pia 
Coo 8u valor» ó daa traza 
De eogañar con éi coudesas , 
En oir misa ocupadas ; 
^ue TO iUderami camino 
atisíeclia, si mezcLara 
£n los dnlces rejalgar, 
Ponzoña en la ropa blanca , 
E imitando á Deyanira, 
La ingratitnd castigara 
De un iiombre tan descortés. 

005ÍA HAGDALENÁ. 

¿Qné es esto, ilusion pesada? 
4 Vos de Nápoles Gondesa? 
iVosen el aisfraz velada 
De un manto, en esu capUla 
Fuistes anUyer la causa 
De ia conrusion presente? 
iVos dinero, ropa blanca 
Y dulces á Don Melchor? 

DOXA ÁNGELA. 

Diréis que no : cosa' es llana ; 

8ue como en el luto y nombre 
surpais mi semejanza , 
QneiTéis de ajcnos presentes 
LevanUros con la gracias. 
Gozaldas enborabuena ; 
Qne si esu prenda no basU 
(Enseña el boMlo de Don Melchor.) 
A desengaños Un dertos, 
Ellos me darán venganza. 

vEirroRA. 
EsU probó au intendon. 

0011 MELCHOR. 

A satisfacdon tan dara , 
I Quién pondrá , Gondesa mia , 
Dudas, pleitos, ni demandas? 
En vuestro favor sentenda 
Tan reconodda el alma, 
Cuanto confusa de ver 
Vencida á vuestra contraria. 
Señora, & quien noconozco, 

8ue me pesa , os doy palabra , 
e condenaros en costas 
De una burla Un pesada. 
Si bacerla de mi quisisteis, 
Desazónaseos la traza: 
Vuestras annas os hirieron : 
Idos á corar á casa. 

▼EimiRA. 

Mamóla sa Señoria. 

I Oh Ckmdesa redomada ! 

La picardia os gradúa 

Gon la lK)rla de bellaca'. < 

D05ÍA HAGDALENA. 

CAp. Yo estoy de suerte perdida , 
óae si no me desengañan 
Qoe duermo , daré mil voces , 
Aungue peligremi fama.) 
Satilezas de Madrid 
Me habrán robado de casa 
Ese bolsillo que enderra 
Los bechizos que me encantan. 
Ya me oesa gue no havais 
Visto, Don Melchor mi cara, 
Porqae enseñánddsla agora, 
Viérades quien os engama. 
Pero esperad : ¿conoceis 
Aqaesteojo? 

OOfl HELCHOR. 

tAysoidelatana! 
i Ay norte de mis deseoa I 
i A^ guia de mi esperanza ! 
j Y como qne le conozco ! 

VEIfTORA. (Ap.) 

xYa empezamos nuevas dúudzas? 
Bobino y q|08 compiten : 
OArózcAs al diablo a entrambas. 

D05f A HAGDALEJf A. 

¿Aeordáiioa d«loscabos 

X. T. 



LA CELOSA DE SI MISMA. 

Que de mi cordon colgaban , 
Cuando el ladron los cortó? 

OON HELGUOR. 

Dos trenzas eran de nácar. 

OOÑA HAGOALEKA. 

¿Sonestas? 

DON HELCHOR. 

8i , mi señora. 

OOÑA HAGDALENA. 

Juzgad agora qnieo causa, 
De vos ó de mí envidíosa , 
Los enredos que me agravian. 

bO^A ÁNGELA. 

Los cordones del l)oisiiio, 
Que cou sutileza tanU 
Me cortó no sé yo quién , 
En misa estotra mañana , 
Téngoios guardados yo, 

Y aquesas son señas falsas, 
Pues para contrahacerlos, 
Hay en la corte seda harta. 

DON HELCHOR. 

Ventura, ¿qué dices desto? 

VENTDRA. 

8ne ha sldo almendra preñada 
uestra Gondesa de á dos, 
erizo coo dos casuñas , 
Huevo que dos yemas tuvo , 

Y aunque con cáscara entrambas , 
Tu amor , que es gailina clueca , 
Hoy esUs dos pollas saca. 

OON HELCHÜR. 

¡Problemática cuestion ! 
Dos sendas hallo encontradas , 

Y yo indiferente entre elias, 
Ignoro por cuál me vaya. 
Pero la mano , qne fue 

De mi amor primera causa, 
Tengo dentro el alma impresa, 

Y la memoria la guarda, 
Mostradme , señoras mias , 
Cada cual la suya , v salga 
Vitoríosa la que obfiffue 

Que mi amor Ilegue a l)esar1a. 

OOÑA HAGDALENA. 

Soy contenU. 

D05ÍA kSGKLA. 

Y Umbicn yo. 

E8GENA X. 

DON JERONIMO , DON SEBASTUN , 
háblando en el fondo. — Dicnos. 

005IA HAGOALENA. (A/7.) 

í Ay Dios ! ¡ m¡ hermauo ! Si me halla 
Aquí, ocasiono su enojo. 

OOÑA ÁNGELA. {Ap.) 

Mi hermano es este : no hay traza 
De salir con mis contentos. 

D05ÍA HAGDALENA. 

Ya esUba determinada 

De que mi mano oftíndida 

Deshidese csta maraña ; 

Pero 00 lo mereceis. 

Adios. (Ap. ¡ Ay ! ¡ Cuál voy !) (\ase. ) 



DiCHos, mino» Doña Magdalena. 

ooSlA Angela. 

(Ap. \ Que vaya 
Veodda mi oposltora ! ) 
Como salieran á plaza 
Su mano agora y la mia, 
La vitoría se declara 
Por mi parte, pues se va; 
Y yo por vos agraviada, 
De vuestro incrédulo amor 
Me vengo con no mostrarla. 



i48 

Mafiana intento partirme : 

Ved qué mandais para Italia. (Fff«e.) 

ESGiafA xu. 

DON MELCHOR y VENTURA, en el 
proseenio: DON JERONIMO t DON 
SEBAS TIAN , retirados. 

VENTURA. 

¿ Volverémos por las muias? 
iQué te quedas hecho babia? 
Dos mil escudos nos dejan : 
Bcrcebú cou ellas vaya. 

OON MELCHOR. 

¿ Hay caso que iguale al mio ? 

VENTURA. 

Ni sé si es dicha , 6 desgrada. 
Mas Don Jerónimo es este, 
Y su vecino : si traUs 
De coniponerte con ellos, 
Llcga á hablarlos. Dos hermanas 
Te adoran, pideles una, 
á queste lado te aparU. 

DON JERÓNIMO. 

No hay que reparar en dotes, 
Pues solo mi amor repara 
En los de naturaleza 
Que á Doña Angela acompafian. 
\ a están los coutratos hechos : 
(^asados con dos iiermanas, 
Mediando lazos , amor 
Reciprocará cuatro almas. 

OON SEBASTIAN. 

La mia rcconocicla 
Os rinde infínitas ffracias 
Por el dueño que la dais, 
Tierno alivio oe mis ansias. 

OON JERÓNIMO. 

( Reparando en Don Melchor. ) 
¿ No es esle el coode de aoillo ? 

OON SeBASTIAN. 

El mismo, aunque le juzgaba 
Cinco ó seis legua&deaqui. 

DON JERÓNIMO. 

Por no ocasionar palabras, 
Que reducidas en obras 
Averíguen las espadas , 
Fingiré que no le veo. 

DON SEBASTIAN. 

Haceis bien. Vamos á casa. (yante.) 



DON MELCHOR , VENTURA. 

VENTURA. 

No te han visto, 6 no han querido. 

DON MELCaOR. 

¿Sorá posible que haya 
Historía como la mia , 
F)n cuantas dan alabanza 
A poéticas ficciones? 

VENTÜRA. 

¡ Oh qué comedia Un braTt 
Hiciera , á ser yo poeta , 
Si escribiera aquesU traza ! 

E8GENAXIV. 

SANTILLANA. — DON MELGHOR , 
VENTÜRA. 

SANTILLANA. 

La Condesa mi señora , 
Aunque dice que enojada 
Con vos se partió de aqni, 
Que vais esu noche os manda 
A la una (no á las doee , 
Porque entónces se despachan 
Provisiones por Madríd, 

10 



Kfí 

Que trocara yo por ¿mbar) 
A la calle doiule vive 
lloña Magdaleiia, dama 
Que vos uiz quo coiiocims ; 
(Jue por no se qné dcsgracia 
Que ta Condcsa recela 
r.oii (¡uieu iiitenla llevarla 
A Nápoles, esta iioche 
IVtne volvcr á su casa , 

Y asi se queda en estotra. 

l)¡ce , eu fin , que á una vcntana, 
gue salc á una calle estreclia , 
Para liablaros os aguaiila ; 
Pero (jue no ha de saber 
Doña Magdalena nudu 
l)e lo que por mí (is avísa ; ^ 
Que habrá carambola extraña. 
No me encarcó la resiiui'sla. 
Sl habeis de ir, calarros aiidan : 
Aforraos con media a/unibre , 

Y dos cofielas colcliadas. ( Vase.) 



E8GENA XV. 
DON MELCHOtt, VENTIJHA. 

DOM MELCUOR. 

Oid, escuchad 

VENTURA. 

Es sordo. 

DON MELCHUR. 

¿Quédices deesto? 

VENTCRA. 

No vayas ; 
Que temo que haii de cogerte 
Su hemiano y padre en la iranipa. 

D0>' HELCHOR. 

¿Para qué? 

VENTURA. 

Para casarle, 
pedirte la palabra 
Que diste á su Magdalena. 

DON HELCHOR. 

iCómo si ves (lue se casa 
Cou Doa Sebastian ? 

VENTURA. 

No sé. 
No imagino que le faltan , 
Sin que en su casa se hospede , 
A la Condesa, posadas. 
Don Jeróuimo, seiitido 
Del desnrecio d(? su hermana , 
FingienJo no conocerle , 

Junto á U sin hablar pasa 

Mira lo que haces primero. 

DON HELCHOR. 

Si la Condesa me Ilama , 
No hay que mírar, iii teni(»r : 
Que venga el recaudo basla 
En nombre de mi señora. 
Pero¿ cuál será de entrambas? 
¿La primera, ó la segunda? 

VENTURA. 

Eso, averígüelo Vargas. ( Vanse ) 

8ala en cata de Don Alonio. 

E8GENA XVI. 

OOSA MAGDALENA, con olro vestiño; 
OuIfiONÉS, con el bolsiUo de Don 
Melchor en la mano, 

QUI^ONES. 

Vesle aqui , que de guardado 
Le daba yo por perdido. 
(Ap. A no haber áintes venido 
Doña Angela, ¡en buen cuidado 
Me babia puestol) 

POJUHAGDALEIIA. 

Hubieradado 



COMEDIAS ESCOGIDAS DE TIRSO DE 



Quiñones , yo cualqaier cosa , 



Aun(|ue estuviera quejosa 
De li, poniue te le nurtaran, 

Y eslos enredos hallaran 
Salida méiios dudosa. 
Ese, úotrocomo él, 

A Don Melchor eiigañó, 

Y otra niiyer conio yo 
Turbó nii esperan%a tiel. 
Iiabl(')le ciega por él ; 

Y teni(Midola por mi , 
Que le daba cueiita oi 

De mi ainor distiiitameiite , 
Desde el iiistante príísente , 
Hasla el puiilo (lue le vi : 
Lo que pasó en la Vitoria 
Ciiaiido el bolsillo me dio , 
Lo (lue en casa sucedií», 
I)e mis agravios la liisloria, 
Su camino y lu menioria 
Del regalo que le liice. 
<Jue á llalía se parle dice, 

Y (|ue es la Coiidesa , ppueba : 
Mira lú si liay Circe nueva 
yue asi eiigaiie y así hecliice. 

QC1N(I>'ES. 

¿Quién será? ¡ Válgame (»1 cielo! 

DOÑAHAGDALEItfA. 

Eso ine tiene perdida. 

Qm.NO?¡FS. 

Ya de otra dama ofendida , 
No tendrás de tí recelo. 

DONA UAGDALENA. 

Con ese inismo desvelo 
Quejas de mí misma doy ; 
Pues sí la Condesa soy 
Que él ama, y mi opositora 
Finge siíT la misma agora , 
Mal coumigo misma estoy. 
Comoá coiidesa, ¿nome ama, 
Don Melchor? 

QIIINONES. 

Por ti se enclende. 

DONA HAGDALt:?!A. 

;.Ser coiidesa no pretende 
iVli enemiga? 

QÜINONES. 

Asi se Iluniu. 

DO>'A MAGDALENA. 

Luegosi una inisma Ilaiiia 
Causa aqueste frem^sí, 

Y yo quien I<» ahrnsó fní ; 
AuiKiue (»solra lo enaiuon'; 
Mi(Mitras eii «lla nie a»lore, 
Celosa eslan'» de nií. 
Dame tíi <|iic ella (iijera 
Ser Magdalenu lingida, 

Y vieras (lui? aborreeida , 
Della coino de mí Ijuyeru. 
Mira que extrufia (|uimera 
Causa (»sle ciego interes , 
Que en Ires dividirine v(»s , 

Y aunque una sola eii ires soy , 
Amada en cuanto una, estoy 
Celosa de todas tres. 

QÜINONES. 

Parece jupgo de manos. 
¡Lindos desv(ílos te malan , 
Miéntras que casarse Iralan 
Uoy hermanas con hermanos! 

DOÑA MAGDALK!fA. 

Saldrán sus conciertos vanos. 

QCINORES. 

Tu padre, Don Sebastian, 

Y Don Jerónimo están 
Sobre esto encerrados. 

DO^A hagdale:(a. 
1 Traten 

I Que estof celos oo me maten, 



MOLINA. 

Quiuones, y acertadiii. 

Ya es Urde : di que indispiipsla, 

Temprano me recogí , 

Si preguntareu por mi. 

QIUÑONES. 

¿No sosegaste esta siesta? 

DOÑA HAGDALKNA. 

Soime á mi misma molesta , 
i'oriiue compito conmigo. 

I QUINOnES. 

¿Quiéreste acoslar? 

DOÑA HAGDALENA. 

¿No digo 
Que sí? 

QUI5Í0NES. 

Veii pues. 

bOÑA HAGDALENA. {Ap.) 

A velar 
Voy amor, por esperar 
Eu mi amante á m¡ enemigo. 

CeHe. — E« de noche. 



ESGXNAXVn. 

DON MELCHOR y VENTURA, como 
de noche, 

DON HELCHOR. 

Esta es 1a calle aplazada, 
Y la ventana tuia destas « 
Que mis esperanzas verdes 
Sus verdcs hierros euredan. 

vF.irruRA. 
No hará á lo ménos la calle 
Informacion de limpieza , 
Ni es malo aqui un romadizo 
Con dos botas de diez suelas ^ 

DON HELCHOR. 

¿Las cuántas son? 

VETÍTURA. 

El cahiz 
Di6 Santa Cruz, y ya (ímpiezan 
rerfumeras mantellinas 
A arrojar quintas esencias. 

DON HELClIOR. 

¡ Agradable oscuridad í 

VENTURA. 

Salen la luna y eslrellas 

De medio ojo, poniue imiteu 

Nueslras dós chiri-condesas. 

pON HELCIIOR. 

¿Cuál la que'adoro sería? 
¿0 qué es lo que la otra intenla 
Con engaño semejante , 
Que estoy loco? 

VESTURA. 

Por las señas 
Del bolsillo y los cordones , 
En derecho snyo alegan 
Cada cual valient(;m(»nte. 
ÍJercebü que caiga en ellas. 

DON UELCHOR. 

¡Que dos mujeres tapadas 
Ifacer con los mantos puedaa 
Tan sutil trasformacion! 

VCNTURA. 

Soi\ pandiUas cncubiertas. 

E8GENA XVin. 

DOÑA MAGDALENA, á una ventatta." 
DON MELCHOR , VENTÜUA. 

VENTURA. 

Pero una cara se asoma 
Por los claros desa reja ; 
Que a(iuella brizua de luna 
Sirve oe perro de muestra. 



MllHELCHOfL 

Dice8liie&. 

D05ÍA MAGDALElf A. 

¿Es Don Melcbor? 

DUN MELCIIOR. 

¿Sois Tos, mi enlutada bella? 

DO^A HAGDALEXA. 

Bsjad la toz y acercaos , 
Que estamos en casa ajena. 

DON MELCUOR. 

¿Cuándo he yo de merecer 
Ver ese cielo de cerca? 
Que para mf el mismo efeto 
Uace el mauto que wia auseucia. 

DOÑA HAGDALENA. 

Guando ménos enojada 
Esté yo, y mas satisfeclia 
De que vos no ocasionais 
Disfrazadas competencias. 
Yo sé bieu que conocistes 
A quien me ofende. 

DON HELCHOR. 

Estad cierta 

8ue á conocerla 6 amarla, 
i elia lo que no es üngiera , 
Ni yo os burlara. 

DOÑA MAGDALENA. 

¿Esbermosa? 

DOX MELCHOR. 

Dudo yo de que lo sea 
Quien pretende acreditarse 
Vendiendo hermosura syena. 

DOXA HAGDALE^A. 

Abora bien , yo os doy pcrdon , 
Como propongais la enmieuda. 

DON MELGHOR. 

La enmlenda supone culpa , 
Y yo nunca os hico ofensa. 
Mas, mi bien, si al que perdona, 
Humilde la mano besa 
EI perdonado, no es justo 
Que yo este derecho pierda. 
Uoure ese cristal mis labios. 

DOSÍAHAGDALEÜA. 

Está tan alta esta reja, 
Que no podréis alcanzalla. 

DOIf HELCHOR. 

Para amor todo está cerca. 
VenturiIIa , ah , mi Ventura. 

VEXTDRA. 

jBneno, por Dios! ¿nie requicbras? 
Mas barbon soy que un peraile. 

DON MELCIIOR. 

Ponte aqui debsgo; Ucga. 

VENTIRA. 

Arre allá: ¿qué diablos diccs? 

DOn MELCHOR. 

Para que la mano pueda 
Alcanzar de un scratin , 
Sé atlante de mi iinueza. 
Tus espaldas me sublimen. 

TEIITURA. 

[Mal afio ! Busca una yegua 
el banco de un herra(ior , 
Que boy maclio y no eres hembra. 

DON HELCHOR. 

Hazme esta merced, que asf 
Qoiero Hamarla. 

TEIfTURA. 

Düeras 
Serricio, que agora liay hartos 
Que á todo Maaríd inciensan. 

DOIf HELCHOR. 

Enojaréme contigo. 

TENTIIRA. 

4Y0 debijo de ti? iAfucra! 



L1 



U GELOSA DE SI MISMA. 

Ni aun de burlas, vive Dios. 
Eclia esa carga á olra bestia. 

DON HELCUOR. 

¿Si cste vcstido te doy? 
vKsrruA. 
Kxtrauamente me a[irictas. 
Por esia vez, vaya. 

DONMKI.CilOR. 

Pdiile. 

VENTCRA. 

Acabcmos, sube y besa , 
Que ya esloy ea cuatro piés ; 
(Sube encima de la$ espaldas 
de Veníura.) 
Mas si luego no te apeas, 
Advierte que se enherinanan 
Los uiulos de aquesta recua. 

D0>' MELCIIOR. 

¡Ay hermosa mano niiu , 
Que amorosa , dulce y tierna 
Alimentais mi csperanza ! 

VE>TORA. {Bajo á su amo.) 
¡Ay, pelmazo, y cóino pesas ! 

DON HELCIIOR. 

¡Qué dello debo á esta mano ! 

DOÑA MAGDALENA. 

I>resto, llamándola vuestra, 

Presos al yu^o de amor, 

No habrá quien el nuestro ofenda. 

DON MELCHOR. 

¡ Qué süave para mi , 
Será su carga lijera ! 

VEMURA. 

Ap. Como para mi pesada 
a mia. ).(i^¿?yo ásu amo.) Costal dc 
Acaba con Satanás , [areiia, 

Que pesas mas que una dcuda , 

Y estoy, sin ser corcobudo, 
Como salchichon en prensa. 

DON MELCHOR. 

¡ Mi cielo , mi luz , mi gloria ! 

DONA MAGDALKXA. 

¡ Mi dueño , mi bien , mi prenda ! 

VEXTÜRA. {Ap.) 

¡ Mi rollo , mi pesadilla ! 

¡ Cuerpo de Dios coii la flema ! 

¿Chicolios á nii costa? 

{Déjase caer , y baja Don MeJchor,) 

DON HELCHOR. 

¡ Ah borracho ! 

VENTURA. 

No te apeas , 

Y soy mula de alquiK^r, 
Que cuando la cansan , se echa. 

DON MELCHOR. 

¡ Vive Dios! Si no mirara 

VENTURA. 

Mira ó no míres , á cucstas 
Con seis quiiitales de iilunio , 
No hay espaklas ni paciencia. 

DONA MAGDALENA. 

Ahora bien , Don Melchor mio , 
Puesto que el dejaros sionta 
Como la vida , no es justo 
Quc os cngafio mas , iii ofenda. 
Mañana me parto á ítalia ; 
Que obligaciones molestas 
De quien, con nension de un primo, 
Me ha nombrado su heredera , 
Me mandan casar con él ; 

Y la vejí'z me atonnoiita 
De un tio, quc rigiiroso 
Añade prisas á ponas. 
Hoy por vos me he detonido ; 
Mañana á Italia mo llevan : 
¡ Av ! ¿ ouión momorias dojara 
Del mouo que el alma os doja? 

I Mas pues esto no es {tosible , j 



nr 



Y de Doña Magdaleua, 

A quieu <iuiero como á mi, 
Sé que os adora, quisiera 
Pagar las obligacioiies 
De su amistad y nobleza, 

Y no teiigo , siiio es vos , 
Quien me saque desta deuda. 
Klla os ama ; vos sois pobre ; 
Su calidud y ríqueza 

Es igual á su bermosura; 
Que os persüada me ruega. 
l'ara esto viiie á su casa ; 
No habrá coiisuolo que pueda 
Opoiiorse á uiis pesares , 
Conio el ver que mc suceda 
Tal amiga 011 tal amaiite. 
Pagad nol)le su firmeza, 

Y liaced cortés lo que os pido , 
Por ser la cosa postrera. 

DON MELCHOR. 

Si cso os ciorto, ausente niia , 

Y mis dosdichas ordcnan 
Quc para afligir memorias , 
Hoy os gane , y hoy os pionla ; 
AuiKiue lo que me'mandais 
Taii pesado me parezca 
Como el morír, puos con vos 
La misma homiosura os fea ; 
Porque sopais los (luilatos 

De mi amor , y en lo (pie prccia 
Las loyos do vuostro giLSto 
KI valor do mi ()l)cdioiicia ; 
Digo, ¡ ay Dios, y (|iió f<»rza(lo ! 
Digo , 011 11 II , (|ue os doy proint>sa 
De hacer lo (|ue ine maÍKlais, 
AunqiK! stí por cosa cierla 
Quo ol casarino y ol niorir 
Sorá todo uno; iiias niuera 
Kn su yugo nborrocible 
Quieii perdió vuostra belleza. 

DO.NA MAGDALKNA. 

¡ Es|)ojo (le aniaiitos sois! 
Ks|>erad , v llaniart'la ; 
Que os hahtMS do dar las maiios , 
Siendo ol tálanio osta roja. 
¿ No gustais vos dosto ? 

DOX MKLCIIOR. 

¿Yo? 
¿Qué gusto quorois ({iio tenga, 
Si por el vuostro nie rijo Y 

DOÑA MA(;DALE!IA. 

No la hablois 0011 asporoza : 
Decihla niuchos rogidos. 

DON MEI.CHOR. 

Podrá íingirlos la loiigiiu ; 
Pero el ainia , os iinposible. 

DOÑA MAGDALENA. 

¡ Y qué ! ¿ 06 casartús coii olla ? 

DON MELCIIOR. 

Digo , señora , que sf . 

DONA MA(;DALE?(A. 

¡ Ah traidor ! ¡ Y qui(»n tuvicra 
Fe en voluntados de vldrío, 
Qiie al priiiuT golpe so quiebran ! 
Kii fin , hahois ooiifosado , 
Al prinier trato de cuonia , 
Que hasta á hacoros mudable , 
('«on sor fingida, una auscncia. 
Quodaos para poco fíriue; 
Quo yo haní oleccioii inas cuorda 
De quien ini firmeza iguale. 

DOX MELCHOR. 

Mi bien , mi luz, mi Condesa 

No os vais , esperad , oidme. 

DO^A HAGDALERA. 

¿Qué quereis? 

donmelchor. 
Que uo 08 ofenda 



^48 

Lo que imflginaba yo 

Que con vos de (;slima ftiera. 

Si vos me mandais casar 

CaOü quien sé yo que esUis cierta 

Qnc por vos he aborrecido ; 

Y puede mas la obcdiencia 
De vuesua ley que m¡ gusto; 
¿ Será ruzon que merezca , 
C.uaudu esperaba alabanzas, 
Tan mal pagadas finezas? 
¿No me lo mandasteis vos? 

UOf^A «AGDALEIfA. 

¿Quién mandó jamas de veras , 
Aunque se fuese k ias Indias , 
A su amante que á otra quiera? 
Esperaba excusas yo 
üue niis ruegos convencieran , 

Y á amaros mas me obiigaran , 
Pintándome faltas deila. 
Crei oiros decir 
Oue era fria , oue era cecia , 

Y ({ue os manciara dar muerte , 
AiUes que casar con ella. 
(Ap. ¡ üué eslé yo de mi celosa, 

Y en cuanto soy la Condesa , 
Me pese que Don Melchor 
S(T mi esposo me prometa l 
¡ Extraña condiciou tengo !) 

DON MELCHOR. 

No baya mas , mi airada bella ; 
Si os ofendi, perdon pido ; 
Pare en paz esta pendencia. 
Yo os juro por la hermosura 
Que en vos mi amor considera , 
Que no hay moustruo para mi, 
Como Doña Magdaleoa. 
Sí aunque á Nápoles os vais, 

Y aunque mas oro me dieran 
Que en las entrañas del mundo 
Los rayos del sol engendran , 
Pusiera en ella los ojos 

DOÑA HAGOALKNA. 

{Habla con distinta voz, flngiendo que 

es Doña Magdaiena que llega.) 
¿Qué esesto? 

{Responde con la voz queprimero.) 
— ;0h amiga! llega; 
Que aípii está tu Don Melchor 
Haciéndote mil ofensas. 
Averígualas con él , 
Ya í\u(* Ilegaste á entenderlas ; 
Que yo nie voy á dormir 
Para'que manana pueda 
Madrugar á uii jornada. 
(Retlrase, y vuelve un momento des- 

pues , para aparentar que se va la 

Condesa y se queda Dona Magda- 

lena. ) 
Quien habla mal en ausencia 
D(í miút^r^^^ principales, 
Sin lleffar á merecíTÍas, 
Kn fe cie poco cortés , 
ÍUial vos , bien será que piorda 
Como A crédilo conmigo, 
El amor de la Cond(»sa. 
Sois muv limiUdo vos 
De cntendimiento , y es fuerza 
Que no alcanceis lo que val(*n 
Los (luilates de mis prendas. 
Mal juzgará de colores 
Un ciego , ni dc bellezas 
El montañes, que templado 
Kstá al gusto de una sierra. 
Las de Leon os sazonen 
El vuestro ; que en esta tiorra . 
Hilando amor tan dclgado, 
No alcanzais sus sutiiezas. 

(V««. V cierra la ventana.) 



COMEDIAS ESCOGIDAS DE TIRSO DK MOLINA. 

De esposa la mano Uemt 



ESCETVA XIX. 

DON MELCHOR , VENTüRA. 

VENTÜRA. 

¡ Ventanazo , vive Cristo ! 
Y pullas á pares echan , 
Sin decirnos : « Agua va.» 
Bercebú que las entienda. 
Alto á casa, y quedensé 
Ambas á dos para hembras. 

D0:« MELCHOR. 

¡ Hay sucesos semejantes ! 
ESGENA XX 



DON ALONSO, DON LUIS, DON JK- 
RONIMO, DON SEBASriAN; cru- 
Dos, con /lícw. — DON MELCUüR, 
VENTURA. 

DON ALONSO. 

¿En la calle á Magdalena 

Que hablaba un hombre , me dices ? 

D0:< JERÓMMU. 

Esto es verdad. 

vEMTURA. (A su amo.) 
Falsas puertas 
Abren ; acojamonós , 
Si no quieres que nos muelan. 

DON SEBASTIAX. 

Acpii se estáu todavia. 

OON ALONSO. 

Este es Don Melchor. 

DOIf JEhÓMMO. 

Pues muera. 

VEÍÍTURA. 

Cogido nos han la calle. 
Quiera Dios que por bien sea. 

DON ALO.xso. (A Don Melchor.) 
¿ Qué ocasion puede moveros , 
S¡ no es locura , á (lue venga 
A hablar por rejas de noche 
Quien de dia ser pudiera 
Señor desta casa misma , 
Si no es que afrentar intenta 
A quien ronda como á dama 
Quien de ser su esposo deja? 

DON MELCHOR. 

¿Yo? Engaiíaisos si pensais 
Que por Doña Magdalena 
Uoudo calles y ventanas. 

DON ALONSO. 

Pues ¿ por cpiién ? 

DON MELCHOR. 

Por laCondesa, 
Que es mi esposa , y me mandó 
Que aqu(*sla noche viniera, 

Y agora de aqui se aparta, 

Y en vuestra casa se hospeda. 

DON ALONSO. 

¡ Condesa en mi casa! 

DON MELCHOR. 

Sí. 

DON JERÓNIMO. 

¿Hay locura como aquesta? 

DON MELCNOR. 

Pues ¿podréislo vos negar, 
Si en esta ventana mesma 
Acaba de hablarme agora? 

DON ALONSO. 

No excusaréis con ({uimeras 
EI agravio que á mi honor 
Habeis hecho. 

VENTIRA. 

Espadas (pKKlas , 
Que mi amo dice verdad , 
A pagar de mi honra ; y sepan 
Que uo fai ana bora que le dió 



La Condesa del bolsiilo, 
Y yo serví de baucmeta 
Porque mejor se alcauzasen 
Kstas bodas zapateras. 

DON ALONSO. 

¡ Cielos! ¡ Condesa eu mi casa ! 
ESGENA XXI. 
DOSA ANGELA.— Dichos. 

D05lA ÁNGBLA. 

Sí , señores, yo soy esa, 
Que con el favor de un manto , 
Aiitiyer fingi encubierta 
ilo que no soy, agradada 
Del térmiuo y gentileza 
De Don Melchor : esta noche 
Le he dado por estas rejas 
Mano de esposa. 

bON SEBASTIAN. 

¿Qué dices? 

DO^A ÁNGELA. 

Que no es razon que obedezca, 
Si es libre mi voluntad , 
Las bodas que tú conciertas 

OON MELCHOR. 

¡ Ay señora de mis ojos ! 
No en balde en alma discreta , 
Sin veros , hizo eleccion 
De tan celestial presencia. 
Vos sois mi querida esposa. 

DON SEBASTIAN. 

Primero que tal consienta 

ESGENA XXII. 

DOKA MAGDALENA, QUlf^ONKS, 
SANTILLANA. — Dicuos. 

D05lA HAGDALENA. 

Doña Angela os ha engañado , 
Por mas qne usurparme quiera 
EI derecho de mi amor, 
Porque yo soy la Condesa 
{(Sieneltituloiingida, 
Kn la sustancia de veras ) 
A quien Don Melchor adora, 

Y vos (luion hoy encubierta 
Preteiidisteis engañarle , 
llurtándome el nomlu'e y señas. 

Y para coniirmacion 
Deslo, los tesligos sean 
l'^stas trenzasy bolsillo, 
Aqueste escuííero y duefia. 

SANTILLANA. 

Esta es 1a pura verdad 
Sin gota de agua: estafeta 
He »do destos despachos. 

qulSIones. 
Doña Angela, en vano intentas 
Lo que los cielos estorban. 

DO^ HAGDALENA. 

Y para última certeza, 
Esu mano os desengañe , 
Pues fué , idolatrando en ella, 
Principio de vuestro amor. 

DON MELCHOR. 

Conózcola, y con vergüenza 
En ella sello mis labios. 

VENTURA. 

Acabemos pues, y tengan 
Fin alegre estos desvelos. 

DON ALONSO. 

Don Sebastian, pues lo ordena 
EI cielo ansí, ¿qué remedio? 

DON 8EBAST1AN. 

Teoer envidia y pacieoeia. 



BORuns. 
Yt que yo no mercci 
8er su esposo , pucs se emplea 
Er mi primo , consoiado 
Coa V06, mis amores cesan. 

DOR SEBASTIAN. 

Don Jerónimo tia de ser, 
Angela, tnesposo. 

DOflA ÁNGELA. 

Sea, 
Poet no paede Don Melchor. 



LA GELOSA DE SI MISMA. 

SAXTILLARA. 

Y Santillana se queda 
Por escudero de casa. 

vEyruRA. 

Qniñones , tus tocas vengan 
A ser manteles de i)oda : 
Pondráte mi amor la mesa. 

DOK HELCBOR. 

Daréos los dos mil escudos , 
Si os casais. 



Ul 



QDIÍfOlfVS. 

Enhorabnena. 
vEirrimA. 
Sacaréte de pecado 
Cuaiido te saque de dueña. 

DOÑA MAGDALEM A. 

Ya , señores, no seré 
Iai ceiosa de mi metma. 

DON HELCHOn. 

Ni TiRSO estari qncjoso, 
Si os agrada esta oomedla. 



AMOR Y CELOS UACEN DISCRETOS. 



IIARGARITA, duquesa de AmalH, 

yYKmk^suhermana. 

DON PEDRO DE GASTILLA. 



PERSONAS. 

CARLOS, gran mariscal, 
PROSPKUb, duque de Capua. 
RUGERO, duque de Placencia, 



ROMERO. 
Criados. 



La escena es en Amalfl. La accion se supone d principios del siglo xv. 



ACTO PRIMERO. 

Mon del palacio de la Duqnesa. 
E8GENA PRIMERA. 
VITORIA, DONPEDRO. 

DON PEDItO. 

Ama el Conde en compctencia 
I)e Próspero y tle Rugero, 
Duque ue Capua el primero 

Y el segundo tle Placencia ; 

Y amique en Nápoles es Cárlos 
Gran mariscal; como amor 

Es cuerdo hijo del lemor; 
Yieiido al Rev patroiiizarlos , 
Intercediendo por elios 
Con vuestra hermana; frecuonta 
Papeles, por cuya cuenta 
Corre su esperaiiza eii vellos. 
Lo que os ania inaniíiesta 
El que os duda merecer : 
llno vuestro llevé ayer, 

Y ahora vuelvo la respuosta. 
Perdonad al monsajero 
Que obedece á su sefior. 

VITORIA. 

Sois vos solicitador 
Eficaz , aunque exlranjero ; 

Y el Conde habrá conocido 
EI agrado con que leo 
Las cifras de su deseo , 
Que han por él iiitorcedido. 
Yo os contieso qiie nii pupel 
Bien escrito y esludiado , 

Ni por oscufo afeclado, 
.Ni porprolijocruel, 
Ks etícaz dilipencia 
Para toda pretension. 

DON PEDRO. 

Si escribió á salisfaccion 
El Conde de Vuexcelencia, 
Vuele ya su amor giganle, 
Sin que lemor le consuma. 

VITORIA. 

Es desempeño la pluma 
Dc la lengua en e! amante. 
Hace poca estimacion 
De su prenda quien presenle 
Se atreve á ser elocuciite, 

Y no muestra turbacion; 
Pues en fe de cuán poco ama , 
Si es lodo amor freiiesi , 
Quien puede eslar tanti» en sí , 
Mal |K)drá estar eii su dania. 
Mas quien por palabras muda 
Letras, va por los poderes 
llabla eii ojos baclnllcros, 

Y calla la lengiia rnda. 

La ausencia puede moslrar 
Por escrito si es discri'to : 
Pne» no habiéndola, en efeto, 
}¡<o está el alma en su lugar. 



DON PEDRO. 

Vuestra discrecion alabe 
Quien tenga lengua posible, 
Pues discrcta y anacible 
Juntais lo tienio á lo grave. 
Si el Coiide os onvía dos 
Mauana,¿Iéréislos? 

ViTORIA. 

Si, 
Como él los escriba ansi , 

Y como los traigais vos. 

( \ase Don Pedro. ) 

ESGENA II. 

LA DUQTJESA t PROSPERO, en el 
/b»do.— VITORIA, á un ladOy leyen- 
du uti papeL 

PRÓSPERO. 

Faltos están de favor 
Mis cortos merecímientos , 

Y alienta mis pensamientos 
Fernando , el lley mi señor , 
Que esta escribe á Vuexcelencia , 

Y en ella sola confía 
Mi pretension. 

DÜQÜESA. 

Dicha es mia 
Que para tal conipelencia 
Me haya dado el cielo hermana, 
De tanto principe empleo. 
Siellaadmitemideseo, 

Y coiioceloquegana, 
Sefior Duíiue, en estimaros; 
Sin la recomendacion 

Que trae vuoslra pretension 
Tendrá ventura en amaros, 
Reconociéndos por dueño , 
Sin que Fernando lo mande ; 
Que es él protector muy grandc 
Para empleo tan pequefio. 
Yo, Duque, la advertiré 
De lo que gaiia en serviros. 

PRÓSPERO. 

Ponderalda mis suspiros, 
Exageralda mi fe , 
Decid que el alma la adora , 
Que en ella mi amor se emplea, 

Y que Capua la desea 

Por su duquesa y señora. {yase.) 

ESGENA ni. 

LA DllQHESA, VITORIA. 

DUQUES.V. (Ap.) 

Si yo á Vitoria (luisiera 
Monos , ya pudiíTa sor 
Qiio o.on'io horniaiia y niujor , 
Eiividia á su anior Imiora. 
¡ Hay tal iiistanoia d(» ainantos ! 

VITORIA. [Ap.) 

\ Qué buena pondoracion ! 
¡ Qué sazonado renglon ! 



ESGENA IV. 

RUGERO.— LA DUQÜESA, VITORIA. 

RUGERO. 

Aunque haya Ilegado ántes, 

Duquesa y señora mia, 

Próspero recomeiidado 

Del Rey, de (|uien es privado; 

No por eso desconfia 

Mi pretension, si es (lue alcanza, 

Como es jiisto, á Vuoxcolencia ; 

Que la cordura y prudencia 

Consisten en la lardanza. 

El gran Duqm^ de Milan 

Ha tomado por su cuenta 

.Mi amor, y ampararle iiitenta. 

¿Quién duda que suplirán 

Sus favoros lo íiue en mí 

Falta en m(TÍtos? En osta 

Mis deseos inaiiiiíosta. (Le da una carta.) 

¿Quién dudará que veiici? 

DCQUESA. 

Fio yo de la cordura 
De mi hermana , que sabrá 
Conocer cuáii bíen le cstá 
EI 110 perd(T tal ventura. 
Yo, Duque, le advertiré 
Lo que se me encarga aqui. 

RUGERO. 

Interceded vos por mi , 
Como ofreceis, y saldré 
Del mar de tanto dosvelo 
AI puerto de mi quietud. 

DUQUf:SA. 

Veréis m! solicitnd 

Muy presto. Guárdeos ol cielo. 

(Yase Bugero.) 

ESGENA V. 



DUQUESA, VITORIA. 

DUQUESA. {Ap.) 

Basta, qne no hay potontado 
En Italia , que no iiitente, 
De mi hermana pretondiente, 
Juntar al nuestro su Estado. 
No s(^ si afirme que tengo 
Envidia. 

vrroRiA. {Ap.) 

Extrafia efícacia 
Tiene un papel , si con gracia 
S(í escribe : yo me entretengo 
En el presonto do suorto , 
Qiie á su duofio aino por «'>i 

DUQUESA. 

Vitoria. 

VITORIA. 

Desto papel 
Partícipe quioro hacerle, 
Ilermana y seuora mia, 
Porqiie alabes la sazon 
De su aulor. 



t¡r ' 



DIIQ0E8A. 

En ocasion 

?ue por amor ó porfía, 
odos pcrdklos nor ti, 
Hascan rcyes valedorés, 
(iUyas cartas y favores 
Vieuen á parar en mi ; 
Si con tanta incliuacion 
Su dicha el que ves conciorta , 

Y lian ccrraao ya la puerta 
A tu deterniinacion 

Sus letras ; no sorá justo 
Marde destas haccr ; 
Porque, ¿quién se ha de oponer 
Contra coliechos dcl ¡^uslo ? 

VITORIA. 

Elmio, como serige 

Por el tuyo , á ciuien ha estado 

Sujeto y subonlinado , 

Alaba , pero no (Migo ; 

Que no fuera oso pagar 

Amor que obligarle puedc 

A que yo tu Estado hercde, 

Sino qu(?rorle enojar. 

No hagas de lo dicho caso ; 

Que si por esto te enojas, 

Mi inclinacion y estas hojas 

Ansi se castigan. ( Va áromper la carta.) 

DUQUESA. 

Paso, 
Que no lo digo por tanto , 
Ni como piensas me quojo : 
Que cuando á Amalfi te dejo 

Y doy á esto reino ospanto , 
No ha de ser con tal peosion 
Que por voluntad ajena 

Te desposos , si os que ordena 
Otra cosa tu opinion. 
¿Guyo es el papol que miras? 

VITORIA. 

De cierto conde que lia estado 
Hasta hoy desacreditado 
Por envidiosas mentiras. 

DUQUESA. 

No ba menester quien le apoye 
Si en ti juntamente ba halladb , 
Vitoria , juez y abogado. 
Vaya de discrecion. 

VITORIA. 

Oye. 
CLee.) Compiten, señora mia, 
La esperanza y el temor, 

Y entre ellos un ciego anior 
Conflado, deíconfía. 
Polos de su monarquia 
Son el uno y otro extremo ; 
Yyo que esperando, temo 
Efectos de detvarfos, 
Amorosos calosfrfos 

Sufro, pues me hielo y quemo 
Im esperanza que por dueño 
Os adora, en rostro qrave 
Vislumbres ve de süáve 

Y animase en h rlsueño. 
Amor con mayor empeno, 
Ni eobarde ni atrevido , 
Duda de verse admitido , 
Espera verse premiado , 
Recela lo autorizado , 

Y emprende lo apercebido. 

DIOÜESA. 

lEsto es lo tan ponderado , 
Sutil y bien entcndido? 
vrroRiA. 
¿Luego no te ba parocido 
Discreto y bien sazonado? 

DDQUESA. 

No por cierto, mas allaiia 
Lo8 comuoes pensainiontos, 



AMOR Y CEL08. 

De tus encarnizamientos 
Harto indignos. 

VITORIA. 

¡ Ay hermana ! 

No digas tal por tu vida , 
Que traes critico el hiunor. 

DIQUESA. 

Poco debe al borrador 
!Muma tan bien ontcudida. 
Lo quo uo so diíiculta, 
Mnguna (>stima merece. 
¡ Bajo estilo ! 

VITORIA. 

Bi(?n paroce 
Que tiones ol alma cnlta. 
;Quisieras tú que empozara 
Como otro que me escribió : 
« EI cielo h¡porboliz(') 
Amagos do su luz clara 
Kn vuostros, de mi amor, ojos, 
Animado sol ol uno , 
Norte el otro á quicn Neplmio 
Zafireos rindió despojos?» 
Basguclo on Ilogando aqui, 
Viondo tan desatinados 
Atributos estudiados, 

Y airada le r(»spondí : 
tLa metáfora que arroja 
Causa á mis ojos querella, 
Pues si uno os sol, otro estr'lla, 
Yo, Síífior, seré bisoja.» 

^Qué querrás docir on oso? 
¿Ño está culto este papel? 

DUQUESA. 

Ajústale al arancel 
l)(íl oslilo que profeso , 

Y (lue no sale vorás 
Dc lo comun y trillado 
Del vulgo desatinado. 

VITORIA. 

Mal contentadiza estás. 
¿Es porque no vos, hormana, 
Sustantivos y adjetivos, 
Ni de atributos esquivos 
Echa á perder una plana ? 
¿Porcjue no metaforiza 
Propicdados indigostas 
Con un Tito Livio á cuestas , 
Que en romance latiniza? 
¿ Porciue al gallo no promote 
EI dutimau (le escaiiata , 

Y en la pordiz no rotrata 
Coturnos do talileto? 

Anda , hermana , por tu vida , 
Que eii dando eu dosencajar 
Vocablos d(? .su lugar , 
Parocerán came huida. 

DUQIIESA. 

Pongamos on oslo trogua 

Y nómbrame eso discreto , 
Que, on lo oscrito , te prometo 
Que parece de la legua. 

VITORIA. 

Mióntras d(>I hablares mal , 
Decirte quién es, no es bieii. 

Dl'QUKSA. 

Acaba. 

VITORIA. 

Es el Conde 

DUQUESA. 

¿Qu¡(*íu? 

VITORIA. 

Cárlos , ol gran mariscal 
Ue Nápoles. 

DUQUESA. 

Auda, hermana : 
¿Cárlos habia de sabor 
fescribir eslo? 



I8i 



YITOKU. 

Elqfuerer 
Dificultades allana. 

DUQUESA. 

Cárlos, contra la opioioa 
De cuantos hablan con él, 
¡ Tau avisado papel ! 

VITOMIA. 

Suple á la conversacion 
Con la pluma ; y cultivando 
Concetos , por espaciosos 
Discretos cuanto estudiosos , 
Su faina va rostaurando, 
No (liscroto de repente , 
Siuo agudo por escrito ; 
Que dicen que va iuíiuito 
Dol hablador al prudente. 

Y auu(]|ue mas contra él presumas 
Que miras faltas y menguas, 

S¡ la fama es todá longuas , 
Tambien vuola y toda es plumas , 
En prueba de q'ue se iguala 
EI hablar al escribir. 

DUQUESA. 

Pudiérasme persuadir 
A que en esto se señala, 
A haber dado alguna muestra 
vislumbres de avisado , 
Tantas vecos conversado. 
¿Qué luz sus rayos no muestra 
Tal vez por entre iunturas 
De la prision que la encierra? 
¿Quc disfraz sutil destierra 
R(*tiradas hermosuras , 
Sin revelar el secreto 
De su rústica prision? 
áO cuándo en coiiversacion 
Ño dió seual un discreto? 
Estálo ese papol mucho. 
No ha sido Cárlos su autor. 

VITORIA. 

Presto has mudado de humor. 
Ya rigurosa te escucho 
Condcnar su estilo baio , 
Su huniildo modo de nablar, 

Y ya te obliga á dudar 
Si es de Cáríos. 

DUQUESA. 

Le aventajo 
Asombrada , te prometo , 
Dospues quo afirmas ser él 
EI que escribió este papel, 
Porque eu unos es discreto 
Lo (|ue en otros uo es de estima. 
ün mocánico oficinl , 
Confosando natural , 
llizo comodias ; qiio anima 
Bajezas tal vez Apolo : 
No erau las comedias buenas , 
Puos de (lisparatos Ilenas, 
A otro las silbaran ; solo 
Ver quouii herrador osase, 
Dosde los pií's dol Pogaso, 
Coronarso onol Parna.so, 

Y quo á sus mu.sas clavase, 
(iaiisar pudo adniiracion : 

Que auiupie roid<» y importuno , 
1-.0 que cs vitut^orió en uno , 
En otro os ostimacion. 
Ilámola Cárlos causado ; 
Quo no lo croyora dél ; 
Poro dí'jamo ól papol 
Que contigo le ha abonado : 
Ropasaróle eiitre tanto 
Que á ti admiracion te dan 
Esta que (>s(lel de Milan, 

Y estotra del Rey : pues tanto 

(Le da las cartM.) 
Pntonlado to apolooe, 

Que ya me cansa escuchariof • 



IS3 



GOBfEDIAS ESGOGIDAS DE TIRSO DE MOLINA. 



M as responderé (imes Gárlos 
Es solo qnien te merece) 

gue en tu gusto comprometo 
1 mio ; aunque has elef^ido 
En canto liano un maridot 
Solo para ti discreto. 

VITOBIA. 

lYo sin to coiisentímiento 
£legir?Aquesono; 
Proponer si. 

DOOUESA. 

Quiero yo, 
Dándote esposo á contento , 
Excusar las maldiciones , 
Gajes que quieu casa tira. 
Esos dos papeles mira , 

Y responae á sus razones , 
Miéntras yo estotras pondero. 

VITORU. 

Si grata atencion los das, 

En cada una liallarás 

Disculpas de quo ie quiero. {Vase,) 

ESGENA VI. 

LA di:quf:sa. 

ToníaU» á Cárlos yo 
Por rico , por generoso , 
Por galaii y por curioso ; 
Pero por discreto no. 
Mas en el papel presente 
Prueha (iup a salisfaccion 
D(> su failida opinion, 
nien escríhe , quien bien siente. 
La llaiieza del decir 
El alma de sus deseos, 
Siii los inlrusos rodeos 
Que agora usan escrihir, 
De suerle me alicionó, 
Que si se le d( sdoré , 
Sospecho (|ue eiividia fué, 
Que satisfacerle no. 
¡ Que tan acertado escriba 
Quien jamas halló razon 
Cuerda en la conversacion , 
Adonde el crédilo estriha ! 
La expcriencia le ha ensefiado. 
Ella es gracia diferente : 
No hay poeta de repenle 
Que escriha bien de peiisado. 
No hnhiera mas que pedir, 
Si Cários pudlera haliar 
Borradores para hablar, 
Gomo los hay de escribir. 

E8GENA Vn. 

ROMERO. - LA DUQÜESA. 
RO^iERO. {Sin ver á la Duquesa.) 
No hay poder darle un alcance. 
Un hora bá que le perdí. 

DUQUESA. 

¡Hola ! iQué buscais aquf ? 

ROMERO. 

{Ap, No me descontenta e1 lance.) 
Yo , señora , ando perdido , 
Despues que salí de España , 
Por otro que lo está mas, 
A quien á oriente y á ocaso 
Le acompaño paso á paso , 
Ya delante 6 ya detras. 
Entró á darcierto papel, 
Esperéle en el zagiian. 
Las dos los relojes dan , 
Sin dar mi dicha con él. 
Dejo boca abajo uu potro, 

Y sin podernos topar , 
Venimos los dos á andar 
Gomo un virote tras otro. 



DUQUESÁ. 

Y era el papel ¿para quién? 

ROMERO. 

Hay en Amalfi una dama , 
Por cuyo amor anda en brama 
Todo hombre que quiere bien. 
(Hablo á fuer de cazador.) 
Mira con rostro risueño 
La tal dama á nuestro dueño , 

Y espera deste favor 
Ganarles la palmatoría , 
Porque aíirma la doncella 
Que en casáudose con ella , 
Le han de bacer de la Vitoria. 

DUQUESA. 

¿Yitoria es la pretendida? 
Será el papel, segun eso, 
Del grau Mariscal. 

ROMERO. 

Exceso 
Es lo que dél es querida. 

DUQUESA. 

¿Y vosle servis? 

ROXERO. 

Me ha dado 
Cargo reduplicativo. 
Soy desde que con él vivo , 
Criado de su criado. 

DUQURSA. 

No teneis vos mal Immor. 

ROMERO. 

Tengo una fuente, y asi 
Se va el malo por alli. 

DUQüESA. 

•f. Y quién es vueslro señor? 

ROMERO. 

Un Don Pedro de CastiUa , 
En 1a patriaburgales, 
Gn la cóiera frances , 

Y en ias gracias maravilla 
De todos ^us concurrentes. 
Con él á veces desmedro, 
Puesto que del rey Don Pedro 
Proceden sus ascendientes. 
Mas ¿ qué importa sangre real , 
Si pobreza y travesuras 

De juegos y de hermosuras 
Le numillan al Mariscal? 

DUQUeSA. 

Será el Don Pedro discreto , 
Pues le hizo su secretario. 

ROMERO. 

Mas sabe que un boticario; 

Y es de suerte , la prometo 
A vuesa... ¿cómo se llama? 
¿Excelenda ó Vusoria? 

DUQUESA. 

¿Importaalcaso? 

ROMERO. 

Querria 
Saber coc quien bablo. 

DUQUESA. 

Dama 
Soy de la Duquesa. 

ROMERO. 

Bien. 
Es m¡ dueño tan discreto , 
Que la fíara un secreto , 
Si fuera dama de bien. 

DUQUF.SA. {Ap.) 

Deste bachiller despacio 
Me informaré , que estos dias 
Son tapa-bellaquerias 
Verdugados de palacio. 

ROMERO. 

Mas venga acá : ¿es de callar 
Cierta especie de traicion 



Que obüga á restitndoni 
Sin poderse remediar 
Despues de hecho el da5o? 



Faera 



DUQUESA. 

Haceros culpado á vos. 

ROMERO. 

Hablemos ¡ cuerpo de Dios! 

Y salga la maula fuera. 

Si un iiovio engañar quísiera , 
Fiiigiéndose caudaloso , 
Galan , sabio y generoso , 
A una novia, y esto fuera 
Todo al contrario; y llegase 
Con ias galas de alquiler 
A la inocente mujer , 

Y en fe desto le adorase ; 

Y admitidas norabuenas, 
Para ser enhoramalas, 
Restituyendo las galas 
Estelionatas y ajenas , 
Cayéndosele en el suelo 
Un ojo, huésped de plata* 
Advirtiese que desata 

El dicho sobre un pañuelo 
Dos procesiones de dientes 
(Digo dientes Utlilares), 
Que presos como alamares 
Sustituyen los ausentes; 
AI desnudar pantorrlllas 
Las hallase de alsodon, 

Y el peto con el Juhon 
Supiese igualar costillas 

Y estevaciones del |iecho : 
Descubriendo el tal Macias 
Un alma entre dos bacias, 

Y á tortuga ántes derecho : 
¿No era forzoso((ue á engaño 
La tal dama se llamase , 

Y que afltgida llorase 
Tan mal prevenido daüo? 
¿Con qué amor diera los brazos 
La pobreta, toda queja, 

A este marido corneja 
De maquilas y retazos? 
¿Qué dice? 

DUQUESA. 

La explicacion 
Espero, que me nabeis dado 
Notable gusto. ¡Salado 
Donaire ! 

ROMERO. 

Soy un Jamon. 
Mas si ejemplos desta historia 
La agradan, oiga aplicarlos. 
Pretende importuno Cárlos 
A la señora Vitoría... 
Mas dígame ¿eii qué opinion 
Hasla agora le han tenido? 

DUQUESA. 

De algo material. 

ROMERO. 

Hasido 
Su antipoda Salomon. 
Pues advierta que su dama, 
Despues acá que recibe 
Los papeles que le escribe , 
Paulo Manucio le llama. 

Y es grande bellaqueria 
Que íiitente aliviar sus penas 
Cários con gradas ajenas. 

DUQUESA. 

¿Gómo? 

ROMERO. 

¿Pues no es boberia 
Que escnbiéndola por él 
Mi dueño (va de secreto) , 
Se levante por discreto, 

Y le autorice un papel? 
¿No es terrible mentecato 



Vu( 



El qae k un poeU se Heg», 

Y qae le pinte le niega 
En un soneto el retrato 
Be su dama , si ella sabe 
Que en in vida versos hizo? 
Ven acáy amante mesUzo, 
jGómo quieres que te alabe 

Y esUme tu prenda aosi? 
El soneto , pecador , 
Mas es solicitador 

I>el poeta que de U ; 
l^es siendo tú su tercero, 
Claro está aue ha de querer 
Mas al que 10 sabe hacer, 

8ue al oobo del mensagero. 
n llegando aqui^ señorat 
Me despulso. 

DUQÜESA. 

!Haycosaiffual! 
iQue no son del Mariscai 
Lospapeles? 

ROMERO. 

¿Esoignora? 
Son snyos porque los paga, 
Como el paño al mercac^r. 

DCJQUESA. 

(Ap, Bien fj&cfl es de creer. 
Mi hermana se saUsfaga , 
Que ya yo lo estoy. No en vano 
Lo dificultaba yo.) 

_ue en íln se los escribió 

üestrodueño? 

BOMERO. 

Es escribano , 
Poeta, pintor, platero, 

Y basta albardas sabe bacer; 
Solo no alcanza á saber 
Tener dicba , iii dinero. 
Mas este es que vicne aqui. 
Señora mia, chiton, 

Que peligra la racion, 
Si sabe que me escurrf. 

E8GENA Vni. 

DON PEDRO. — LA Dí JQUESA , 
MERO. 

DOÜ PEDRO. 

¡ Ah Romero , ah RomeriUo ! 
Quita , aparta , necio. ¿ Sabes 
Con quien baÚas? 

ROMERO. 

Cosas graves 
Tratamos : si has de reñiUo 
Todo aqui, no seas prolijo , 
Que siempre estás de pendencia. 

DOIf PEDRO. 

No haga caso Vuexcelencia... 

ROMERO. {Ap.) 
¿Mal año! Excelencia dijo. 

DOM PEDRO. 

Deste necio, que es un loco. 

ROMERO. 

Ha de andar proporcionado 
Kl señor con el crlado. 
Cada cual tiene su poco 
De barreno. 

DUQUESA. (A Dan Pednt.) 

iSer\is vos 
Al gran Manscal ? 

D07I PEDRO. 

Deseo 
Saber servbrle. 

ROMERO. 

El rodco. 
Con él estamos los dos , 
Como dQe k Vuexcelencia, 
Despues ({ne nos recibió ; 
£l iDmediato ; mas yo 



RO- 



AMOR Y CELOS. 

A sesunda consccucncia. 
¿ Que miras ? Ya me voy. 

DON PEDRO. (Encíado,) 

¡Ea! 

ROMERO. 

Todo lo sufre el gracejo. 

{Aparie á su amo,) 
Baja presto ; y pues te dejo 
En buen puntb, brujulea. {Vase,) 

ESGENA IX. 

LA DUQIIESA. — DON PEDRO. 

DUQUESA. 

¿Qué cargo ocupais con él? 

DON PEDRO. 

Soy su secretario. 

DUQUESA. 

¡Ab!¡si! 
¿Vos sois...? No há mucho qne oi 
De Cárlos cierto papel , 
Que aunque en esUlo algo llano, 
De bachifler presumia. 

DON PEDRO. 

Esos de nadie los tia : 
Suya es la nota y la mano ; 
Que el cargo qne yo ejercito 
Nunca tanto mereció. 

DUQUESA. 

¿Pues acaso os digo yo 

Que sois vos el que lo ha escríto ? 

D07I PEDRO. 

Juzffo que lo su|x>neis 
De 10 que aliora iuferís. 

DCQUESA. 

No sois vos quien lo escribis ; 
Pero sois quien lo traeis. 

DON PEDRO. 

Quien sirve, señora mia, 
A todo se ha de aplicar. 

DUQUESA. 

España suele mandar 
ANápoles, y seria 
Culpa en vos el deslucir 
Créditos de su valor , 
Con traza para señor, 
Mejor que para servir. 
Hombre que es tan bien nacido , 
Mal su nooieza empleó. 

DOIf PEDRO. 

¿Pues quién de mi cuenta os diú ? 

DDQUBSA. 

Quien os habrá conocido. 

Y aunque os vende oor discreto , 
Dudo teneros por tal , 

(iríado del Mariscal , 

Y del rey Don Pedro nieto. 

DO!f PEDRO. 

Heredé con sus desgracias 
Su enrídia y persecucion , 
Que en el desdichado son 
Deslucimientos las gracias. 
Mas dóiselas al que os dijo 
Lo que ya no sé negar, 
Puesto que pensé engañar 
AI hado síempre prolijo , 
Kncnbierto desta suerte , 

Y deslumbrarpoderosos 
Quc me buscan, deseosos 
De su venganza y mi muerte. 

DUQUESA. 

Donde bay venganza hay agravio. 
¡ No fuérades vos travieso! 

DON PEDRO. 

¿Yo? 

DUQUESA. 

Vos. 

DON PKDRO. 

Que lo fui confieso ; 



153 



Mas con amor ¿qoién es sabfo? 

DUQUE8A. 

¿Qne amante y todo habeis sido? 

DO:i PEDRO. 

Pues yo ¿soy de bronoe ? 

DOQOESA. 

No. 
¿Mas tengo obligacion yo 
De saber que baoeis querido ? 

DON PEDRO. 

Quise eu CasUIIa á una dama... 

DUQUESA. 

¿Luego ya no la quereis? 

DON PIDRO. 

Adórola, aunque me veis 
Desacreoitar mi fama, 
Sirviendo , por su ocasion, 
De mi patria desterrado. 

DUQUE8A. 

¡ Ausente y enamorado ! 
¡ Qué notable confusion ! 

DOlf PEDRO. 

Tiene muchas su belleza , 
Que atormentan mi memoria. 

DUQUESA. 

¿Quereis contarme la historia 
Que abona vuestra firmeza? 

D07I PEDRO. 

¿ Yo , sefiora ? Pues ¿ tan necio 

Habia de ser y atrevido, 

Que una vez one habeis querido 

Hacer de mi oicha aprecio , 

Dándome apacible audienda , 

Habia de pretender 

Alarde enradoso hacer 

De mi amor á Vuexcelencia? 

DUQUESA. 

Como me lo habeis propuesto, 
Creílo. 

DON PEDRO. 

No 80V tan loco ; 
Pero bablanao poco á poco , * 
Nos hemos meUdo en esto. 
Dejémoslo, sí os parece. 

DUQUK8A. 

Por mf , daldo por dejado. 
En fin , de Cárlos criado, 
¿ Os manda y os obedece ? 

DON PEDRO. 

¿Me obedece á mi? 

D0Q0E8A. 

¿Puesno? 
Qm'en seffor de sus afetos 
Os hizo , y en sus secretos 
EI mejor lugar os dió , 
Mas está á vuestro servicio, 
Que al suyo vos , secretarío. 

DON PEDRO. 

Fiame lo necesario 
Perteneciente á mi oficio, 
Porque para lo demas 
Há poco que estoy con él. 

DOQUESA. 

No estaba necio el papel, 
Ni creyera yo Jamas , 
A no leerle , que foert 
EI Mariscal para tanto. 

DON PBDRO. 

Amor , prodiflfoso encanto, 
Saca de un anna grosera 
Sutilezas semejantes: 
Cuanto y mas, que no sé ▼ 
Por qué esa oi>inion oobro 
EIMariscak 

DUQOESA. 

Los amantes 
Teneis ingenios dhriROS ; 



V 



m 



€OMEDIAS ESGOGIDAS DE TIRSO DE MOLINA. 



Mas annqac volvais por él , 
Yo sé que escribió el papei 
Gon ayuda de vecinos. 

I>0:<t PEDRO. 

Puede scr, pues vos, Señora , 
Lo afimiaís ; nias yo no creo 
Que declare su duseo , 
Quien de veras se enamora, 
Por mano ajena ; ni Cárlos 
](^orará el escríbirlos, 
Que es necesario s<MUirlos 
Para saber expiiearlos. 
A la letra me roniito , 
Que es suya , y él la escribió. 

DrQliRSA. 

Pues acaso ¿os dlj;o yo 

Que sois vos el que lé ha escrito? 

DON PFDRO. 

No lo decis ; mas por Dios , 
Que mas lo aiirmais ansí. 

¿Mas? ¿purs inipúrtanio á nií 
Que Cários lo escriba, ó vos? 

DO?! PKDRO. 

¿Quéséyo? 

DUQUESA. 

¡ Qué buenos ratos 
La ausente dama tendría 
Con los vuestros cada día ! 

DOlf PEDRO. 

Dábaselos tan l)aratos 

Y frecuentes m¡ ignorancia , 
Que en Gn los desestimó. 

DUQUESA. 

Siempre los precios bajó 
Dc mas valor la abundancia. 
Pues ¡ qué ! ¿ mudóse ? 

DON PEDRO. 

No está 
Nunca en mar la nave firme. 

Dl'QÜKSA. 

Vos os morís por decirme 
Esa historía. Acabad ya. 

DON PEDRO. 

¿Yo, señora? 

DÜQUESA. 

Vos, que amantes 

Y poetas se atormenlan 

A versos , porque se cuentan 
Sus desvelos por instantes. 

DnX PEDKO. 

Ihies yo no intouto 

DUQUKSA. 

Acabad : 
Decidme quién sois tambien. 

DON PEORO. 

Importa eDcnbrírme. 

DUQUESA. 

Bien. 
Aqui lo estais : comenzad. 

DON PEDRO. 

Por daros gusto 

DUQUESA. 

Los dos 
Le tendrémos : en saber 
Yo , que soy al fín mujer , 

Y por contármelo, vos. 

DON PEDRO. 

En Búrgos , quc es patríamla... 

DUQUESA. 

Ya lo sé. 

DON PBDRO. 

¿Voslo sabcis? 

DCQI'ESA. 

Ya lo sé ; ]mes ¿ qué (luerels ? 

1M>N PEORO. 

¿Qqién oslodyo? 



DUQUESA. 

Sería 
Quien os conoce. Decid. 

DON PEDRO. 

¿ Vos tan cnriosa en saber 
Mis cosas? 

DUQUESA. 

Si soy mujer, 
¿ Qué os admira ? Proseguid. 

DON PEDRO. 

(Ap. ¿Qué es aquesto?) En Búrgos pues, 
Corte entónces de CastiIIa , 
Gozaba Enríque la silla , 
Kl tercero , de quien es 
llijo Don Juan et segundo , 
Que agora empieza á reinar, 
('uando me engolfé en el mar 
De amor , inmenso y profundo. 

DUQUESA. 

¡ Válgame Dios ! Y sería 
Vuestro amor considerable, 
Pues conio caso notable, 
Le señalaís año y dia. 

DON PEDRO. 

Tienen príncipio de aqui 
Mis desdicbas, no os espante. 

DUQUESA. 

Vaya el suceso adelante. 

DON PEDRO. 

En resolucion , servi 
Uua dama 

DUQUESA. 

^GranbelIeza? 

DON PEDRO. 

Réditos lc paga el sol. 

DUQUESA. 

No sois cortés, espaiíul, 
Ni luce en vos la nobleza. 

DON PEDRO. 

Pues ¿enojaisos, sefiora ? 

DUQUESA. 

Quien delante de una dama , 
Sin hacerle salva, Hama 
A otra hermosa , ó ignora 
Las leyes de corlesano, 
de agraviarla se precia. 

DON PEIIRO. 

Mi inadvertencia fué necia. 

DUQUESA. 

No me espanto , aue es en vano 
Pretender que... Todo eslá, 
Quien reflere enamorado 
Sns naufragios , elevado 
Kn su dania : claro está. 
Yo os perdono ; prosegnid. 

DOX PKDRO. (Ap.) 

¡Qué mujer es e.sta, cielos ! 

Dl'QlJKSA. 

Vaya de amor y de celos. 

DON PEDHO. 

Vino de Valladolid 
A la corle un caballero , 
Del Bey lan favorecido, 
Que po'r él desvanecido , 
Aunqu<.' mi amigo primero 
( Y lanto , <¡ue <mi eoníianza 
De sns pnMidas y valíH' , 
Le <lí parlí* de mi am<«r), 
Se valiü de su privan/u 
Para conquisíar cm olla 
M¡ dama, que interesable , 
Le favoreció mndable. 

DCQUESA. 

Todo el poder lo atropella. 

DON PEDRO. 

Disimulaban coninlgo 



Los dos amor y amistad, 
Fingiendo ella volnntad , 
Como él fínezas de amigo ; 

Y remitiendo al secreto 
El logro de sus amores» 
Fuéron tantos los favores , 
Que celoso ó indiscreto . 
Vino á alcanzar qne le dicsc 
Cuantos papeles tenia 
Mios. Encontréle un dia 
Leyendo, sin que me viese, 
Uno, que fué, si me acuerdOy 
El segundo que admitió. 

DUQUESA. 

En ese jurara yo 

Que entró el ingenio enacaerdo» 

Y que ostentando fínezas, 
Hizo vistas el amor 

De todo el aparador 
De concetos y agudezas. 

DON PEDRO. 

No tiene mucbos el mio ; 
Pero sé que fué estimado, 
Admitido ^ ponderado. 

DUQUESA. 

Si seria ; yo lo fio. 

¿ Haos quedado en la memoria 

Alguna cláusula dél? 

DON PEDRO. 

No es, señora, este papel 
l)e novelas, que en lahistoria 
Que uno cuenta los rcfiere, 
Prosa ó verso, sin perder, 
Ya sea hombre ó ya miger, 
Letra ni tilde. 

DUQUESA. 

Y si hiciere 
Yo relacion verdadera 
Dese papel, ¿qué diréis? 

DON PEDRO. 

¡ Vos! ¿dc qué modo podeis? 

DUQUESA. 

¡ Válgame Dios ! 

DON PEDRO. 

Es quimera. 

DUQUESA. 

Apostad que su tenor 
De aquesta suerte decia : 
I' Compiten , señora mia , 
La esperanza y <>l temor...» 

DON PEDIO. 

Eso escríbe el Maríscal 
A vuestra hermana. 

DUQUESA. 

¿Escríhió? 
Decid que lo trasla^fó 
De extranjero original. 

DON PEDRO. 

Pnede ser, pero no mio. 

DUQUESA. 

¿Pues <Ie dónde sabeis vos, 
Si no os entendeis los dos 
(EI negarlo es d<'svarío), 
Que empezaba asi el pajiel 
Que vos á mi hermana disteis? 
¿Veis como vos lo escríbisteis? 

DON PKDRO. 

Dióme Cárlos parte dél, 
l)<'spues de hab<>rle notado ; 
Mas deso no colijais 
Que yo le escríbo. 

DUQUESA. 

Mostrais 
Quilates de un fiel críado ; 
Pero advertid que mi hermana , 
Ya que á Cárlos favorece , 
No sepa esto; pues si orece 
Su amor , será cosa llaiia 



giie gozará , ri es leal , 
I premio de su cuidado, 
No el dueño deste traslado, 
8ino el del original. ( VMe.) 

E8GENA X. 

DON PEDRO. 

jlQué querrá dccir en osto? 
Vive Dios, quc osta niiycr 
Éxámenes quiere liacer 
De mi amor. Hamc nropu^'slo 
Tautas dudas, que uispuesto 
A imagiuaciones nucvas , 
Niuo amor , cuando te atrev.'us 
A cosas sÍD proporciou, 
No tengo yo coudicion 
Para sufrir muchas prucbas. 
« j Quo gozará , s¡ cs leal , 
Ei prcmio dc su cui<lado , 
No d ducño d(^st(^ trasiudo 
Sino cl dcl oridnal ! » 
No mc quicrc. a nii uniy mal 
Quicn csperauzas cscoiuii» , 
Y en mistcrios me rcspoudc 
A la primcr vista ausí. — 
Quc yo ci papcl cscrihí 
Supo*. ¿Pucs (le qui(íu, ó dóuflc? 
Porque Vitoria no sabc 
Quícn soy , ni Cárlos tampoco. 
Vivc el cicío , quc estoy loc(». 
Mujcr tan discrcta v gr'ave , 
Cuya liÍH'rtad coii líavc 
Jamas abrió pucrta á amor, 
¡Tan curiosa {n\ nii favor! 
Despacio , prolijo cncauto , 
Quc no es ncc(>sario tauto 
Para un buen eutcudedor. 

E8GENA XI. 

VITORIA, CAULOS, ROMERO.— DON 
PEDRO. 

GÁRI.OS. 

Prométolc á Vucxcclcucia 
Que la quiero tanto, taulo... 

ROMKRO. (Ap.) 

I Con la turbaciou quc cmpic7,a ! 

CÁRLOS. 

Digalo m¡ secrctario. 

VITORIA. 

Guardad , seuor Mariscal , 
Tcstigos tan abouados 
Para iucrcdulas (Mividias 
Quc prctcudcn dcsdoraiíis; 
Que para conmigo, os juro , 
Qiie cstj^is tan acrcditado, 
CiOmo dirán los papclcs 
Que tcngo vuestros , y paso 
Por ellos cada inonicuto 
Los ojos y el gusto , hallaudo 
<*ada VC7. mas (pic adiuirar : 
Quc yo jamas hicc caso 
l>c lupd'i'liolcs hat)ladorcs, 
(}iic sin s(MUir los cuidados 
Que cncarcccn , se acrcditaii. 

ROMKRO. {t\p.) 

Ticnc amor sus papafíayos. 

VITOHIA. 

Como cs |K)tcucia dcl alma 
l.a voluntad , y csta ha dado 
l"'ii i»l discrcto sus vcccs 
.\I (Mitcudiniicnto , cs claro 
Qiic (!oii soscgado csludio 
Í)iscurriciido y nicdltando , 
jlaiila dcl mo(lo quc picusa , 
Mcjor cuauto mas de (*spacio. 
<iOnvcrsab1cs (ilocucncias , 
1'an copiosas de vocablos 
Qwe. pareceu calcpinos , 
bospecho yo , y uo me cugatto * 



AMOR Y GELOS. 

Que con la facilidad 

Qnc se cnamoran hablando , 

Se olvidan aborrccicndo. 

Mas vale amor ascntado , 

Quc no el quc solo cn la lengua 

Encarccen cortcsanos. 

DON l*E0RO. 

; Qué divino cntcudimicnto ! 

VITORIA. 

Pcnsamientos cstudiados, 
En borradorcs cscrilos , 
Son de los íhk» yo luc pago. 
Dadmc pcnsaiuicutos vos , 

Y no rccclcis coutrarios. 

CÁRLOS. 

Ocupan viiestras incniorias 
Mis pcnsamicntos turbados. 
Taiito, scuora, os csliiuo, 
Quc auochc dcllos ccrcado , 
l'u sucño pudo inatarmc. 
Digalo lui sccrctario. 

ROMKRo. (A Don Pedro.) 
VA no sabc hahlar siu ti. 

viTORiA. (A Don Pedro.) 
¿ Qué dccis vos ? 

DON PKDRO. 

Que no cs falso 

Lo que de su sucüo íio , 
Ponpic couio os (|ui(TC tanto , 

Y tcmc conipctidorcs, 
Sofió anoclic alborotado 

Quc os robaha cl dc Placcucia ; 

Y por vciigar vui'Slro agravio, 
Tomó la cspada dcsiiuda , 

Y á no atajarlc los pasos 

Yo que (mi su cániara ducrmo , 
Lc succdicra alguu daíio. 
Con tanto cxtrcmo os adora. 
¿ Ño es mucho qucrcros taiilo? 

VITORIA. 

Quicn durmicndo ticnc cclos , 
Dcspicrto scrá un milagro 
I)c amor : quc cl su(?fio es pintura 
Quc solo copia rctratos. 
Mucho dcbcis de qucrcr. 

cArlos. 
Los extrcmos fjuc yo hago 
Dcspucs fiuc vi csa*bcllcza... 
Digalo nii sccrctario. 

VITOUIA. 

f.tp. ¡Qué hablc un honibrc dc csta suerte 

Tan discrcto y avisado 

Eii lo quc cscribc í No s(í 

Si lo cr(?a : ¡(íxtraíío caso! 

Su prcscucia nic cuaniora ; 

Eu Nápolcs cs su Estado, 

I>cspucs dcl Rcy (»1 nrimero ; 

Sus papclcs, :v¡iisla(tos 

A lui giisto , Ihn'aiinu» 

La iiicliuaciou.) .\hora, Cárlos, 

Xo sois cl priuKíro vos 

Qiic acostiuubrais á turbaros 

Dclaiitc i\e oiros rcspctos ; 

Quc yo s(» dc uii jjrau soldado 

Y grau pocta, qiic si(Muprc 
Quc hablaba al Ucy , olvidando 
Lo (]uc (>studiado traia 

Eu onhMi á sus dcspachos , 
•• I)al)a coii sus ilcsacitM'tos 
¡ Adiuiracion h los sahios, 
I lUíScrcíIito á sus pai>clcs, 

Y (|uc rcir al |)aIacio. 
Masdircos yo couio cl R(W, 
Quc dcspu(»s dc soscgaros , 
Mc consultcis por cscrito. 

c.Vrlos. 
Dcjaisme muy obligado. 

VITORIA. 

Pues para quc mas lo estcis, 



Con aquesta pluma pago 
Pensamientos de la vuestra. 
(Quitase una pluma del tocado, yule 
ofreee.) 

GÁRLOS. 

Tomadla,hola, secretarío. 

DOX PEDRO. 

¡ Jcsiis ! Vuexcdcncia llcgue , 
Y bcsándole la mano , 
Encarezca cste favor. 

CÁRLOS. 

Estoy de veras turbado, (Tomándola.) 
Scñora, con taiitá luz, 

...... y..... j..... 

VITORIA. 

Condc, quedaos. (Va<¿.) 

ESGENA XII. 
DON PEDRO.— CARLOS.--ROMERO. 

CÁRLOS. 

La hc dc .sacar hov 

HOMKRO. (Ap.) 

\ Qué bcstia ! 

CÁRLOS. 

Sobrc la crin dc mi bayo. 

D^N PEDRO. 

¿Qué decis, scfior? 

CÁRLOS. 

¿Piiíís dónde? 

HCÍS PKDRO. 

En la gorra. 

CÁRLOS. 

Ricn pcnsado. 
Pucs pondrcla lucgo. 

ROMKRO. 

¿A quiéu? 

CÁRLOS. 

Dígalo mi sccretario. 

ACTO SEGUiMK). 



ESGENA PRIMERA. 

LA DUQrESA. 

Ainor, cst(» hoinbr(» ha vcuido 

Para ri'iifia total 

Dc mi ({uictud natural , 

De la (laz dc ini scntido. 

Yo hc pcrdido 

Cuantos propcisitos biiciios 

(^ozaba cn ticmpos scrciios 

EI sosicgo (le mi dicha. 

¡Quc dcsdicha ! 

¡Por scr inas, vcnir á m^Mios! 

No pcusaba vo cniplcaros , 

Dcsciiidada libcrtad , 

Eu ajciia voluntad. 

¡Quc mal supistcis lograros 

Por go7-aros ! 

Sin la cnfadosa pciisiou 

Dcl tálaino, coufusion 

I)c tanta quietud pcrdida 

Libre vida 

Dcscansaba mi opinion. 

Tcrccro dcl Mariscal 

Es (»stc cspañol crucl ; 

Ilcchiz()me cn uu papcl, 

Dc su discrccion caudal. 

Sangní rcal 

Lc ilustra , cn CastiIIa adora , 

A(iuí cscribc y cnamora , 

¿Y qu(í sé yo 

Si eii nombre ajeno tcrci() 

Lo quc cn nomhre suyo ahora? 

OIos cn Castilla auscntes , 

Y celos padezco aquf ; 



m 

Estos son lo8 que temi ; 

Qne en fin son celos presentes. 

Si iinpradenti*8 

Me atornientan ¿qué be de hacer? 

Viviendo en tal padecer, 

¿Qué pacíencia ba de bastar 

Para callar 

Geiosa, amante y mojer? 

ESGENA n. 

ROMERÓ. — LA DUQUESA. 
ROMERO. {Creyéndose íolo.) 
Buenas albrícías me mando , 
Si de quien sospecbo son. 

DÜQOESA. 

¡Hola! 

BOMEBO. 

JTodo extremauncion , 
palado oleando? 

DUQDBSA. 

¿Québuscais? 

ROMERO. 

1 No me conoce 
Vuexcelenciar 

DDQDESA. 

¡Ah! si : líobabia 
Reparado en vos. 

ROMERO. 

Podia 
Acordarse , asi se goce , 
Del soldado gne le dyo 
Las gracias del Mariscal. 

DüQDESA. 

¿ Sois muy secreto? 

ROMERO. 

{Yquétal! 
Siempre qae lo soy me aíiyo. 

DUQDESA. 

;Dónde está vuestro señor? 

ROMERO. 

Eso es lo que yo quisiera 
Saber , para que me diera 
Albridas, si las da amor. 

DOQDESA. 

¡AlbrídasIiDequé? 

ROMEftO. 

Estepliego, 
Nuevo caballo de Troya , 
Promete vestido ó joya. 

DDQUESA. 

;EsdeGastiIIa? 

ROMERO. 

S¡ Ileffo 
A pesaríe , es de su dama. 

DDQDESA. 

;Cómo? 

ROMERO. 

Aunque el sobre es prototo , 
Pesa poco, y de mi voto, 
No pcsa amor, porque es Uama. 

DDQDESA. 

¿Filósofo? 

ROMERO. 

Aunqoe ratero , 
romo Romero me llamo , 
Tengo, segun dice mí amo, 
Las virtudes del romero, 
Y debe entre ellas entrar 
Esta tambien. 

DDQDESA. 

Pues ¿ se escríben 
Los dos? 

ROHERO. 

Como ausentes viven , 
Sus almas suelen andar 
De Geca eii Meca, corriendo 
Lapo8ta,alirv venir. 
Pf^ió mi amo de escríbir 



COMEDIAS ESCOGIDAS DE TIRSO DE MOLINA. 

DCQUESA. ^ 

Un doblon , con condicion 



Luego que Ilegó , y cogiendo 
La carta de buen talante 
A la dama, le responde. 

DCQÜESA. 

Si en los dos se corresponde 
Amor, y pasa adelante 
Sin euiibiarle la ausenda , 
Injustas quejas ha dado 
Vuestro aueño de olvidado. 

ROMERO. 

¿Luego ha dicho á Yuexcelencia 
Su historia? 

DUQUESA. 

Me la contó 
A pausas , como sangría. 

ROMERO. 

jBueno por Dios ! Y queria 
Que por traffármela yo , 
Rebeutase ae opUado. 

DUQDESA. 

No os deis vos por entendido 
De que por él lo he sabido. 

ROMERO. 

No haré , aunque estoy enojado. 

DUQUESA. 

EI porte 08 quiero pagar 

Deste pliego. (Tomándole la carta.) 

ROMERO. 

¿Paraqué? 

DUQUESA. 

Si es tan discreta veré , 
Que se merezca igualar 
Esta carta á las que escrít)e 
Por Cários vuestro señor. 

romf.ro. 
: Oh ! ; bonita es la Leonor ! 
Mejor vuelve que recibe. 
Mas habla que nn papagayo. 
T&vola una tia vieja 
En las Huelgas á una reja 
Un año, de mayo á mayo , 

Y salió brava picuda. 

DDQDESA. 

Eso qniero yo saber ; 
Pero nabeisme de tener 
Secreto. 

ROMBRO. 

¿Yo? 

DQQDESA. 

Vos. 

ROMERO. 

¡ Sin duda ! 
Veuffa acá ; pues no be podido 
Sufnr medio mes cabal 
Defetos del Maríscal , 
Discreto sustituido ; 
Ni en las cartas que á m¡ dn(;ño 
Desde Búrffos le envió 
Quien aqulle desterró; 
No sé callar cuando suefu) , 
Pues cuento cuanlo me pasu 
Con las damas cada dia : 
Taiito que nadie se fía 
De mi en toda vuestra casa : 
iY quiere hacer Vuexceleiicia 
En mi ese milagro ahora? 

DOQDESA. 

Yo he de hacerle. 

ROMERO. 

Si es dotora , 

Y hay para aquesta dolencia 
Cura , recete. 

DUQUESA. 

Si haré. 
Yo os libro eu mi tesorero 
Cada día 

ROHXRO. 

Si es dinero , 
Diviuo récipe fué. 



Que el dia que no caileis , 
Los mismos palos Ilevcis 
Que blancas tiene nn doblon. 

r.OMERO. 

(Ap. \ Puto Migm^I ! ) Cnántas blancw 

Tiene uii doblon , suinaré. 

Espere , y la cueiita haré. 

(Ap, Las manos le queden mancas 

AI cruel ejecutor.) 

Un doblou , veiiite y seis reales. 

Cuatro veces seis Cabales, 

Ochocientos U linda flor 

De carrasco ! ) y mas, ochenta 

Y cuatro maravedis. 

DÜQUESA. 

Si otros tantos añadis , 
Serán 

ROMERO. 

Sacada la cuenta, 
Mil setecientos, v mas 
Sesenta v ocho, las blancas. 
iFuego de Dios, y qué francas 
Dádivas, señora, das! 
¡ Por un secreto parído , 
Mil setecientos sesenta 

Y ocho palos ! ¡ Mala cuenla ! 
Abemuncio del partido. 
Desdoblone Vuexcelencia. 

DUQUESA. 

Esto ha de cumplirse ansi : 
Acabemos. 

ROMERO. 

: Ay de mi ! 
Yo quedare eu quinta esencia 
De romero, á la ocasiou 
Primera. ¡ Crueldad civil ! 
; Sesenta palos tras mil ! 

DUQUESA. 

Acudid por el doblon 

Desde lueffo , y para el porte 

Este bolsillo tomad. (Ledaun bolsUlo.) 

ROMERO. 

Si be de callar, recetad 
Una gaita que reporte 
EI mal que ya me provoca 
Esta negra bpilacion : 
SaldrA siqoiera á traicion , 
Pues no puede por la boca. 

DUQUESA. 

Andad , que con tat receta 
No os hará el secreto daño. 

ROMERO. (Ap,) 
¿A mi mil patos? ¡ Mal año! 
Que los lleve una carreta. (Vase,) 

ESGENA UL 

LA DUQUESA. 

Uasta , que empieza en azar^s 
El juego de nuestro amor. 
Sí es infemal su rigor, 
¿Qué serán celos á parcs? 
Los unos trae el correo, 
Los otros caseros son : 
¡Extremada provision 
Para venir de acarreo ! 
Veamos el desengaño 
Que adirínan mis temores. 
¡Ah celos registradores ! 
¡Siempre buscais vuestro daño l 
(Abre la carta.) 

Un retrato viene dentro. 
¡Bello rostro de miyer! 
¿Quién dnda qne he de perder» 
Si es azar aqueste encuentro? 
¡Diguo empleo de espaitoU 



¡Logro hennoso de los cielos ! 
Pero mirola con celos : 
Aventajaréla al sol. 
l.eamos, alma, sin miedo, 
Que pues eu mi poder se halla , 
£n estatua lie de quemalla, 
Ya que en persona no puedo. 

{Lee.) ff Amor, agravio y ausencia, 
•conjnradofi coiitra mi sosic'go , fuérou 
»tan solicitos, que sc inforniaron dei ca- 
•mino que bicistes, desdc la nocbeque 
•enagravio de la amistad d(;Don Vela, 
>á él 10 heristeis, y á ml me dfsacre- 
•ditastes. Murió inocente : cl Rey os 
>busca airado; promctc aplacalle la 
líReina sn madre, vucslra prima. Es«' 
>retratolleva trasladado el roslro, y la 
Bseguridad de vuestra sospecha; tru- 
•taíde bien, que es hués|M»d, y rrs- 
»pondedme, aunque scan injurias^que 
»a la molesta privacion de vwstras cai*- 
»tas, es único remedio de ausencius 
vpenosas. EI cielo os desencañe. Di(»s 
»os guarde, etc. — Doña Leonor de 
•Gastro.» 

Gelos, ya estais dedarados. 

En vano son resistencias 

Donde sobran competencias 

Y mulliplican cuidados. 

Propósitos mal logrados, 

Si os engaña 

Un nieto del Rey de EspaSa, 

;Qué os lastima? 

¡A su relna Ilama prima ! 

Gontra celos, 

Coronas, amor, desvelos, 

ÍQué valor será de estima? 
lemedia con su retrato 
Auscncias Doña Leonor : 
Muerto su competidor, 
No será Don Pedro iugrato. 
Si la industria y el recato 
No procura 

Alejar de sa hermosnra 
Valedores, 

Con tales despertadores , 
iDe qué sueño 
No resucitará el dueño 
De su gusto y mis temores? 
Si despierta , ^qoién podrá 
Contra memoria celosa 
De española tan hermosa 
Oponerse ? Claro eslá 
Que es locura. Si se va , 
Su mudanza 

Dará muerte á mi esperanza. 
Resistirse , 

Si se queda « es prevemrse 
A tormentos : 

iQué harémos pues, pensamientos, 
Entre el quedar y el partirse ? 

E8CENA IV. 

DON PEDRO. — LA DUQÜESA. 

DOic peimn. (Sin ver d la Duquesa.) 
Sofistícos pensamientos, 
Imposibles pretendeis : 
Mejor será que troqueis 
Desdichas por escarmientos. 
No permiuis lo que ignora 
La desdicha que me humilla. 

DUQUESA. 

iEs Don Pedro de Castilla? 
iDónde tan triste? 

D07C PfcDRO. 

¡Ohseñora! 
Esta memoría tirana 
Me causa peoas crueles. 

DUQUESA. 

¿PiOMgoiréis lospapeles 



AMOR Y GELOS. 
De Cárlos para mi heiTnana? 

DOÜ PEDRO. 

Como giista de adniitirlos , 
Y por (*llus medra Cárlos , 
Gusto yo tambien de darlos. 

DÜQUERA. 

¿ Y no diréis de cscríbirlos? 

DON PEDRO. 

Si Vuexcelencia da en cso, 
Puesto que es en mi fiavor, 
Descréditos de su amor 
Padccerá quien coniieso 
Que se desvela por dar 
Mu(»stras que en su pluma alega 
Lo que la lengua le niega. 

DUQUESA. 

Rn esto del desvelar 
Estaréis muy dicstro vos. 

D0>' PKDRO. 

De ordlnarío un (l(*sdichado 

Anda triste y desvolado, 

Que es verdugo amor, si es dios. 

DUQUESA. 

Y es Dofia Leonor de Castro 
Puesto que falsa , tan bella, 
Que comparado con ella 

Es ébano el alabastro. 

DON PEDRO. 

Vive Dios,8eñoramia, 
Que á poderse sosiiechar 
Cosas de vos , que á dudar 
Obligan mi fantasía , 
Que jurara que teneis 

DCQUESA. 

;Familiar, quereis decir? 

DON PEDRO. 

No me atrevo á presumir 
Tanto ; ¿ mas cómo sabeis 
Cosas de nii tan ocultas 

Y tan distantes de aqui? 

DUQUKSA. 

l Qué sabels vos si aprendí 
A naccr mágicas consultas? 

DON PKDRO. 

\ Vos de mi tan cuidadosa , 

Que aun e1 nombre hayais sabido 

De mi dama ! 

DUQUESA. 

Y he t(Mndo 
Noticia de cuán hermosa 

Y discrela es la L<»onor , 
A cuya alabanza asisto. 

Y auii si os digo (jue la he vislo , 
No mentiré. 

DON PEDRO. 

¿Vos? 

DUQUESA. 

Su amor 
No es tan firme como el vuestro. 

DON PEDRO. 

Es luna y ya amor es mar. 

Dl'QCESA. 

Diréislo por el lunar 

Que tiene en el lado dicstro 

De la cara. 

DO:f PEDRO. (Ap.) 

¿ Es iHíchicera , 
Cielos, aquesta mujer ? 

DITQÜESA. 

Lunar es que puedc ser 
Estrella en la octava esfera. 
¿No lo sentis vos ansi? 

D0:( PEDRO. 

Señora , lo que yo siento 
Son prodigios de mi portento , 
Que me ha de sacar de mi. 

DUQUESA. 

Cabotf oegros» agoUefia, 



Un poco grande de boca , 
Dientes de cristal de roca, 
La frente algo mas pequeíia 
Que pide la nroporcioii 
De la cara , Dien pobladas 
Las mauos , aunouc alentadas 
Del misterioso jabon 

Y discreta sobre todo , 

Que es alma de la hermosura. 

DOR PEDRO. 

Si verme loco procura 
Vuexcelencia, dese modo 
Podrá, si no se declara , 
Salir con su pretension. 

DUQUESA. 

A su comunicacion 
Yo, Don Pedro, os ayudara, 
Porque somos muy amigas, 
Aunque á Amalli la trujera , 

Y ini Estado repartiera 
Entre los dos ; mas fatigas 
Imposibles de remedio , 

¿ Quién las ha de socorrer ? 
Doña Leonor es mujer 
l)e Don Vela : ved ¿qué medlo 
En esto se puede dar? 
Herido quedó de muerte ; 
Pero el amor que divierte 
Peligros que remediar 
No puede la mcdicina, 
Salud en breve le dió ; 
Su Rey los apadrínó; 

Y aun(|ue Dofia Catalina , 
I*ríina vuestra , y reina hermosa , 
Que el modo toma á su cuenta , 
Aplacar á un hijo intenta 

La venganza rígurosa 
Que despacha contra vos 
Justicias y embajadores; 
Mucho pueden los rigores 
Reales : son como Dios. 

Y aun(|ue a(]ui estais muy segnro , 
Qu¡si<>ra hallar otra traza 

Para (*1 mal que os amenaza , 

Para 1a ])az (|uc os procuro. 

Yo os he visto aílcionado 

A mi hermana , en vuestra mengaa ; 

Que lo qne niega la lengua , 

Los ojos lo han publicauo. 

DON PEDRO. 

Engáñase Vuexcelcncia. 

DUQCESA. 

Luego ¿no la quereis bien? 

DON PEDRO. 

Quiérola bien , como quien 
Ks de la circunferencia 
Del amor del Mariscal 
Centro y punto, y porque veo, 
Segun en sus ojos leo, 
Que scrá con yugo igual 
Señora de vuestra casa. 

DUQUESA. 

; Pues eso os parece poco , 
Supuesto que anior es loco 
Que de un tema eu otro pasa? 
En efeto la quereis , 
Aunque sea por señora. 
La vista ocasionadora, 

Y el amor qne la teneiSt 
Aumentando en vos )a llamt, 
Ilará en espacio pequeño , 
Que si la amais como duefio, 
Despues la ameis comoádama. 

DON PEDBO. 

Indignas desa beldad 
Son sospechas maliciosas. 

DUQUESA. 

Principio quieren las cosas ; 
Don Pedro , aquesto es verdÍML 
YsiDo, fenidacá: 



m 



COMEDtAS ESCOGIDAS DE TIUSO DE MOLINA. 



Supongamos quc vos ñiísteis 
Quieu el papel escribisleis, 
Aiuiqae esto supucsto esta : 
Cuaiido estudioso y discreto , 
Las veces que la escribis 
Tautas lisoiijas decis , 
¿No la teueis porobjoto? 

DON PEDRO. 

Por objeto mio , do. 

DDQUESA. ' 

Séase vuestro ó ajeno , 
(Que yo esta vez no os condeno) 
Klla, pues os ocupó 
Kl inganio y el sentido 
Todo ei tiempo del papel, 
¿ No la imaginais eu él 
Muy hermosa , y merecido 
Kmpleo de su alabanza? 

DON PEDRO. 

Si, señora. 

DUQÜESA. 

Y aquel rato 
Que con la pluma el retrato 
Pintais que el estudio alcauza , 
¿ No le sirve de obrador 
Kl entendimiento , donde 
En t'species corresponde 
Su simílitud, mejor 
Que en la leogua, que es impropia? 

DON PEDRO. 

No bay negarlo. 

DUQUESA. 

¿ Y qué quereis , 
Si el original teneis 
Allá , sacando la conia ? 
¿ Hay quien nersuauirse puoda 
Que dejais -.buena frialdad! 
Tan linipia la volunlad , 
Que siii los dibujos qucda ? 
1*U('S viéndolos la memoria , 
Qnien lo advierte ¿creerá , 
Don Pedro, que no sois ya 
Ciego amante de Vitoria ? 

DÜIS' PEDRO. 

Yo , suponiendo ciue escribo 
Los papeles que uecis , 
Ya que á eso os persuadis ; 
Como tan celoso vivo; 
Si<;mpre que á Vitoria alaba 
La pluma, lencua de amor, 
Coulemplo en Doña Leonor. 

DUQUESA. 

(Áp. ¿Vos? Peor está que eslaba. 
j Ay cclos , cuáles andais , 
Ya'en uno , ya eu otro extremo ! ) 
Que habeis de enloquecer temo 
Si esa dama no dejais. 
Porque casada y ausente, 
¿ Qué remedio puede haber? 
La diversion puede ser 
Tercera desle accidente. 
Galantead á mi hermaoa , 
Que en mí tendréis, y os Ío juro, 
Tercera y favor seguro , 

Y olvidaa la castellana ; 

?ue si en AmaHi os casais , 
en ml Estado sucedeis, 
Desdichas desmentiréis 
Que perseguido Uorais. 

DON PEDRO. 

Yo os beso, señora mia , 
Las manos por merced tal ; 
Pero sirvo al Mariscal , 

Y pues de mf se confia, 
No he de hacerle traícion ; 
Que nonea con ellas medro. 

DDQUESA. 

Pues acabemos, Don Pedro : 
A Girlos tengo aflcion , 

Y celos de que Vitoria 



Con tanto extrcmo le quiera. 
Si mas avisado l'uera, 
en todos ménos notoria 
La falta de discrecion 
Que Nápoles vitupera , 
Su gentileza pudiera 
Desbaratar mi opinion. 
No me inclinaba liasta aqui 
A casamientos peiiosos , 
Donde en celos rigurosos 
Muestras de ini sucrte vi , 
Llorando la ajena escasa; 
Que principes divertidos , 
Solamente son maridos 
Titulares de su casa. 
En Vitoria pretendia 
Gozar nuostra sucesion , 

Y entrándome en religion , 
Excusar la tirania 

De un honibrc , que con injustos 
Agravios, pa^a dcsvclos 
En abundancia de celos, 

Y eii escaseces de gustos. 
Vi á Vitoria tan pcrdida , 
Tan amante, tan pagada 
I)e discreciou alquilada , 

A que es propia persuadida, 
Que sus propósitos vanos 
Mi envidia desharató ; 
Mas ¿qué mucho, si nació 
La envidia de dos hermanos ? 
A Cárlos quiero en efeto 
Por ser de ini hermana amado , 

Y un medio tengo estu<liado 
Con que le hagamos discrcto ; 
Mas para esto ne de valerme 
üe vos. 

D0:( PEDRO. 

Eso es gran favor. 

DUQUESA. 

La discrecion y el amor 
Que está seguro, se duerme 

Y descuida sus recelos, 
Hasta que penas recibe. 
No hay cosa que mas avive 
EI ingenio , que los celos. 

DON PEDRO. 

Antes tíenen opinion 
De necios. 

DUQUESA. 

En los maridos , 
Que en amantes entendidos 
Su esfera es la discrecion. 
¿ No os holgaréis vos de ver 
Díscreto á Cárlos ? 

DO:f PEDRO. 

¿Quién duda? 

DUQUESA. 

Pues veréis como se muda , 
Si Gngis, Don Pedro , ser 
Su competidor. 

DON PEDRO. 

Con tal 
Que de sujeto mejore, 
\ á vos discreto os adore ; 
Antes al gran Mariscal 
Le sirvo ansí , que le agi*avio, 

Y yo en esperauzas medro. 

DUQUESA. 

¿Cómo es eso? No, Don Pedro, 
Que si no sacamos sabio 
A Cárlos, no ha do perderle 
Vitoria ; y si vos la amais , 
Antes que efetos veais 
Desta cura, es ofend(»rle, 

Y compitiendo los dos , 
Fuera experiencia cruel , 
Que se quedase necío él, 

Y os perdiésemos á vos. 

Y liabeis de hal)Iai'la con tíento. 



DON PCDRO. 

Pues, señora, esto de amar, 
¿ Ks acaso recetar 
Por adarmes? 

DUQUESA. 

Esto iutento, 
dejarlo. 

DON PEDRO. 

Vuexcelencia, 
Porque mi peua aliviase , 
Me acoiisejó que oividase 
.Ui dania , cou la asistcncia 
De su herinana; y si al presente 
Me i>one tasa en hablar, 
¿De qué suerte he de olvidar 
Misdesdichas? 

DUQOESA. 

Fácilmcnte. 
Cuando os obligare ainor 
Aapetecer áVitoria, 
Maced entónces memoría 
De vucstra dania Leonor. 
>' si aqucsta prcdouiina, 
De Vitoria os acordad : 
Scrá con faciiidad 
Una dc otra, medicina. 

DON PEDRO. 

Alto, seuora; yo intciito 
ilcgirme en to(lo por vos. 

DL'UL-KSA. 

Si compiten estas dos, 
Diverlido el peusamicnto , 
Xo os alligirá niuguna ; 

Y yo, si por vucslro incdio 
l'iene el .Mariscal rcniudio , 
r^stíniarc nii t'orluna. 
Pero advertid que me deis 
Los papelcs que le escriba 
Mi herniana , porque reciba 
Los que en su nombre Ueveis, 
Que han de ser mios. 

DON PEDRO. 

¡Ah!sL 

DrQUl SA. 

Pcro adverlid quc á los dos 
(Digo, al Mariscal y á vos), 
Segun el órden que os dí, 
Ticne de ir cada papel 
Qne escribiere, dedicado. 

DON PEDRO. 

¿Amiy todo? 

DUQCESA. 

Disfrazado, 

Y á lo claro para él. 

DON PEDRO. 

Pues ¿ de qué suerte podré 
Saber lo que es para mí? 

DUQUESA. 

Buscad , Don Pedro , que ansi 
Vuestro ingenio probaré. 

Y en esto del divortiros, 
Sea como se ha ord(>nado : 
Ni Vitoria os dé cuidado , 
Ni Dofia Leonor suspiros ; 
Sino dc suerte aparlad , 
Que ande dudosa cn las dos 
\uestra volmitad, y... adios. 

DO.^ PEDRO. 

No os vais, señora : aguardad. 

DUQUESA. 

iQué quereis? 

D07I PEDRO. 

Y s¡ la Ilama 
Que entre los dos recetais 
Crece, ¿podré, si gustais, 
Divertírme en otra dama? 

DUQQESA. 

¿Por qué no? Poco eso os ouesta. 



Qtte quien aqttesa os perniito , 
No es bien que esotra os iiniih*. 
i»0N PEintu. 

lY si ftiérades vos esta, 
la qne sabia me curais? 
Decidtambien : ¿por qué uo? 

DUQUESA. 

¿Pnes puedo quitaros yo 
Íjue no ameis á quien querais? 

DON PEDRO. 

Cn fin, ¿bien podré serviros, 
Segun vuestra cura ordena ? 

DUQUESA. 

No me moríré de pena. 

DOM PEDRO. 

Dadme... 

DUQUESA. 

Esto por divertiros. 

DON PEDRO. 

Esamano... 

DUQUESA. 

Esa está á censo 
De Cárlos. 

DON PEDRO. 

Ya sois cruel. 

DUQUESA. 

Mas bosalda en nombre dél. 

DON PEDRO. 

;;Y enmiono? 

DUQDESA. 

Ni por pienso. ( Vase.) 

ESGENA V. 

DON PEDRO. 

Abora si que salis, 
hecplos, de coiifusion. 
Dichosa es esta ocusion, 
Voliiiitad , si os divcM'tis. 
I.a Duqucsa |K)r rodeos 
Mucslra que la doy cuídado ; 
Üoña L.conor se ha casado ; 
Olvidémosla , dcseos. 
A Vitoria mc permite 
llablar, porquc la verg&onza 
Pretende que el amor veuza ; 
Mas cuando la solicite , 

Y anie á Cários la Duqucsa , 
¿Qué perderé yo en qu(*rer 
La nias hemiosa mnjer 
Que el uiño anior intercsa? 
AcalH^mos, pues, amor, 

Y acabad, mis inquietudcs , 

Y olvidad ingratitudes 
De mi patría y de Leonor. 

ESGENA VL 

ROMERO.— DON PEDRO. 

ROHERO. (Ap.) 

\ Válgate Dios por secreto ! 
¡ Qué malos ratos me has dado ! 

DON PEDRO. 

;Qné bay, Romero? 

ROHERO, 

Estoy preñado. 

DOlf PEDRO. 

Loco dirás. 

ROMERO. 

Yenaprieto 
Notable. ¿No babrá comadres 
Que secretos partiriccn , 
Porque no me martirícen 
Hijos que notienen padros? 
rJesus! ¡gué revolucíon 
be trípas l 

DON PEDRO. 

Anda,borracho 



AMOR Y CELOS. 

ROMKKO. 

Quiere salir el muchacho, 
> no le deja un doblou. 
Ya yo podré dar romedio 
Mejor que el dotor Laguna , 
Para no abortar ninguna. 
«Récipe dc mcdio á mcdío, 
Dc lo hablado cada dia 
Un doblon , que si le prucbas, 
Aunquc agua dc esparto bebas , 
No malparirás la cna. » 

DON PEDRO. 

¿ Qué archivo dc ncccdadcs 
Estudias, que siempre vienes 
Con temas nuevos? 

ROMERO. 

No tiencs 
Parte en mis enfennedades^ 
Pues son de melancoHas, 
Mala condicion, y humor, 
Tanto que dijo un dotor 
Hoy que eran hipocondrias. 
¡ Cuánto bá que no me has habhulo ! 

DON PKDRO. 

Tal, Romero, me ban traido 
Desvelos que be padecido, 
Misterios que no nc alcanzado. 
La duquesa Margaríta 
Sabe , y no sé yo de quién , 
Mi sangre, y nombre tambien , 
Qué dama el sucño me quíta , 
Las traiciones dc Don Vela 

Y mudanzas de Lconor. 

ROMERO. 

¡Válgame Dios! 

D0>' PEDRO. 

es amor, 
misteríosa cautela, 
Que por ilicitos medios 
Mis sccretos lc dibuja. 

ROMKRO. 

Si , traza tiene de bruja ; 
Ella nos dará remedios 
Con que volcmos los dos 
A Búrgos en mi instante. 

DON PKDRO. 

;Para qué, si con su amante 
Secasa Leonor? 

ROMERO. 

¡ Por Dios ! 

DO!f PEDRO. 

Klla me lo Iia dicbo aqui , 
Hasta ll(>garme á iiintar 
Dc la mudable el luuar 
Del roslro. 

ROMERO. 

Ese yo le ví. 

DON PEDRO. 

Tiénome esto tan confnso , 
Que me ha do (¡uitar el seso. 
¿QuiiMi de todo nii su(!CSO 
A darle cuonta se puso 
Tan de espacio? 

ROMERO. 

IJna redoma 
Con dos diablos onc(*rrados , 
Que hay demonios redoniados 
En la juderia de Roma. 

DON PEDRO. 

Dicra por saber el cómo 
Cualquier cosa. 

ROMERO. 

Yo tnmbien, 
Por sacar á luz con bion 
Trointa quintalos de plomo. 
Mas fácil saberlo fu(?ra , 
A no haber esnaldas y ancas 

Y palos, Si ménos bláncas 



i:;í) 

1t:n doblon, señor, tavlera... 
{.\p. Vive Cristo, que rebiento 
Por desbucharlo.) 

E8GENA VIL 

LA DUQUESA. — DON PEDRO, RO- 
MERO. 

DUQUESA. (A Don Pedro.) 
El papel 
Es este , mirad en él 
Lo que os toca, y cl intento 
Proseguid (lue os hc ordenado. 

(Le aa un papel, y vase.) 

ROMKRO. (Ap.) 
A no salir en dos ei*o(Íos , 
Secrelos, molo los d(fdos. 
Y quedo desenibargado. 

ESGENA VIII. 



CARLOS. — ÜON PEDRO, ROMERO. 

CÁRLOS. 

Don Pedro , d(>spues acá 
Que os comunioo y (*stimo, 

Y con la licion me animo 
Quc vuostra aniistad ni(* da , 
Soy otro. ¡ Váiganic Dios ! 
iQW' pooo á niis padros dobo! 
Vos mc disleis s('»r de imevo, 

Y asi nii padre sois vos. 

¿ Sabois on í\ué ocIk» de ver 
Quo no soy >a fo quo ho sido? 
Pji que si(''ndo prosnniido 
Priuioro, dcbi iW s«*r 
Grande nooio , poniue s<in 
I)c una misniu oali(lad 
Prosuncion y nooodud. 
Mas ya que siii pr(>suncion 
Estoy por vos, nie promoto, 
Con nii!a{;rosa mudanza, 
Ilallar la dioiia (¡00 aicanza 
La amislad con ol S(>croto. 

UON PKDRO. 

Dad esas {i;raoias , soñor , 
A vueslra dania , y 110 á mi , 
Puos cuando sorvirla os v¡ , 
Kn la oscuola de su anior 
Hice venliiroso aprocio 
I)el bion (pio liabois oonseguido. 
Vos , s(mor , iiuiica liabeis sido 
Lo que docis, porque el necio 
Es iucurablc. 

CÁRLOS. 

Es ansi. 
Mas ¿qué es lo que he sido yo 
Ilasta aliora? 

DON PEDRO. 

Nocio no, 
Poco ejorcilado sí ; 
Poniue ia ocasion divierte 
Kl aima con la (^xporicncia. 

OÁRLOS. 

Admiro 1a diferencia 

Que en mi nuevo sér se adviertc. 

¡Orande fuerza ticne amor! 

DON PEDRO. 

Mayor la tienen los celos, 
Pucs engondran sus desvelos 
Uu ingenio superíor. 

CÁRLOS. 

¿Hablais, Don Pedro, de veras? 

DON PEDRO. 

Tanto , que si no se esmalta 
Con elios aiiior , 1e falta 
Lo mas fiorfoto : quimeras 
Son do un tormeiito gustoso, 
En efoto ; soii la sal 
l)o todo amor, sin la cual 
El mas lino no es sabroso» 



460 

CJlllLOS. 

Pues ¿ dónde podré yo hallar 
Tan Dueva mercaduría? 

DUN PEDRO. 

El mismo amor que la cría , 
De balde la suele dar. 

CÁRLOS. 

Pues cueste lo que costare , 
Yo deseo estar ceioso. 

ROMERO. {Ap,) 

El deseo es provechoso , 

Y mas cuaouo se casare. 

DON PEDRO. 

Ahora bien, quede esto ansf , 
Que yo os daré tantos celos, 
Que vuestro amor crozca á vuelos, 

Y ({uedeis sabio por mí. 

Esta es, señor, vuostra dama, 
Con vuestros compctidores. 

CÁRLOS. 

Cclos, si aumentais amores, 
tVliz quien suyos os Ilama. 

ESGENA IX. 

VITORIA, PROSPERO, RUGERO, 
Criados. — CARLOS, DOiNPEDRO, 
ROMERO. 
viTORiA. (A Próiprro y á Rugero.) 

Dnques , ya sabeis los dos 
Que tengo el gusto sujeto 
A la eleccion de nii liermana, 
Lo (lue mc estima y la debo : 
A mi hermana mc rcmito. 

PRÓSPERO. 

Como os resolvais en eso, 
liiscn^la y bella spfiora, 
Yo qued.'iré satisfeelio , 
Poniue sé que la Duiuesa 
No tiene otro pensaniiento , 
Sogun me ha signiiicado , 
Siuo ayudar mis deseos. 

RUGERO. 

Hame prometido á nii , 

S¡ la lengua por rftdeos, 

Claramente por los ojos , 

Que he de ser es^so vuestro. 

Solamente el Mariscal , 

Mas por dichoso que cuerdo , 

Favorecido y alegro , 

Con plumas vuela hasta el cielo 

Dei amor cpie le mostrais. 

VITORIA. 

No sé yoqué tan discreto 

Es (]uien miéntras no es querído, 

A su dama pide celos ; 

Que estos suponen amor. 

Pretended, y dejaos dt»so; 

8ue los amantes alcanzan 
bligando, y no arguyendo. — 
¡ Oh Cárlos! ¿aquíestais vos? 

CÁRLOS. 

En fe de que amor es pleito, 
Oigo á mis opositores 
Intormar de su derecho ; 
Pero informan de palabra , 

Y estas se las Ileva el viento , 

Y yo por pluma , en señal 
De lo (¡ue en ellas os debo ; 

Y ansi vivo mas seguro. 

VITORIA. 

Ya , Cárlos , hablais discreto; 

Y si amor turbar os hizo , 
Debeis ya de ({uerer ménos. 

cArlos. 

Amor ef dios estudioso , 

£e poco á poco creciendo* 
la escoela , como ni5o y 



COMEDtAS ESCOGIDAS DE TIRSO DE MOLINA. 



Empieza en los rudimentos. 
Era eutónces iguorante ; 
Mas La industria del maestro 

Y el deleite de adoraros 

Le van dando atrevimienios. 

vrroRiA. 
\ Hay semejante mudanza! 

rügerO. ( Ap. á PrógperoJ) 
Próspero ¿ no escuchais esto? 

PRÓSPERO. {Ap, dRugero,) 
¿Hay quien repique á milagro? 
Desasuóse nuestro necio. 

CÁRLOS. 

A mucho obli^a un amor, 
Un amigo sahio y cuerdo , 

Y una suspeiision süave. 
Mucho le debo á Don Pedro. 

vrroRiA. 
Mucho mas le d(>bo yo , 
Pues resulta en mi provecho 
La mudanza que cn vos hizo. 

don pedro. 
Los piés mil veces os beso. 

CÁRLOS. 

M(*draiido coii sus liciones , 
Veréis iiii acreceiitamiento , 

Y mas si como se aiirma, 

Se esmalta mi amor con celos. 

VITORIA. 

¿Celos sabeis pedir ya? 

CÁRLOS. 

No los pido ; mas dcseo 
Comprarlos, porque me afirma 
Mi secretario, que en ellos 
('onsiste la discrecion. 

PRÓSPERO. {Ap.) 
Volvió la piedra á su centro. 
Todo discreto estudiado. 
A la postre acaba en necio. 

VITORIA. 

¿Pues son ya mercadería 
Los celos? 

CÁRLOS. 

Si tienen precio, 
Si, señora ; por^fue todo 
Se vende ya en nueslros tiempos. 

VITORIA. 

¿Y dóode pensais hallarlos? 

CÁRLOS. 

Ilámelos de dar Don Pedro, 
Que asi me lo ha prometido. 

VITORIA. 

A tener conocimiento, 
Cárlos , de lo que comprais, 
No hiciérades tal empleo ; 
Porque celos, ni aun de balde. 

CÁRLOS. 

Como en amar no estoy diestro, 
Pasar quisiera á mayorcs , 

Y estar celoso ; que lengo 
Para mi que es facultad 
Que sutiliza el ingenio. 

vrroRiA. 
En fin, ¿celoscpiereis? 

CÁRLOS. 

Si. 
vrroRiA. 

¿ Y os los ba de dar Don Pedro? 

CÁRLOS. 

Sí , gran señora. 



BON PEBRO. 

A quererlo ?os, no fueran 
Celos. 

vnoRiA. 

¿No?¿Pue8qué? 

DON PEDRO. 

Escannienloa. 

aOMERO. {Ap.) 
DifrutadeMedellin, 
Si pretendes dar con ellos. 

VITORU. 

Ahora, Cárlos, sed celoso, 
Pues lo deseais : verémos 
Si del modo qvLe os lo aiirman, 
Os hallais sabio, por serlo. 

{Ap. al retirarte.) 
l Don Pedro celos conmigo 
Al gran Maríscal ! ¿ Qué es esto ? 
Alma, en que eutender Uevais. {Vate.) 

RUGERO. 

Corrído voy. 

PRÓSPERO. 

Yo voy muerto. 

ROGERO. 

: Que nos menosprecie ansi 
Vitoría por este necio ! 

PRÓSPERO. 

Es dicboso, eHa mvúer, 

Yo infelice , y vos discreto. {Vanse.) 

CÁRLOS. 

Secretarío, id á buscarme 
Lo prometido, y sea luego. 



ACTO TERCERO. 



Con vos. 



▼ITORIA. 

¿Yconmigo? 

CÁRLOS. 

vrroRiA. 
¿Ysiyonoquiero? 



E8GENA PRIMERA. 

VITORIA. 

¡Que conmigo le ha de dar 
Don Pedro celos á Cárlos ! 
¿Pues de qué suerte ha de darlos, 
Si yo no le doy lugar? 
Obligame á sospechar 
Esta dudosa quimera 
Que en mi amor Don Pedro espera 
Hacer esta duda clara; 

Y no sé si me pesara 

Que Don Pedro me (niisiera. 
Cuando me da algun papel, 
En sus ojos habladores 
Miro que me dice amores^ 
Mas apacible que fiel. 
Admili á Cárlos por él ; 
Que puesto (pie sangre real 
Le hizo gran Maríscal 
De Nápoles, si le quiero, 
Mas es por el mensajero 
Qne no por el príncipal. 

E8GENA IL 

ROMERO. — VITORIA. 

ROMERO. 

¿ Quién quiere apararme allá 
MH secretos, (pie lo arrojo? 

vrroRu. (Ap.) 
Este le sirve. 

ROMERO. {Ap.) 
¡Quéenojo! . 
vrroRU. 
Veni acá ; Ileeaos aeá. 
¿ Servis vos al secretario 
De Cárlos? 

ROimu). 
Si, miseffonit 

Y soilo yo suyo agora , 



.^irvieiido c1 vientre de armano. 
(/1/i. iMaUligu Dios tatUas bluueas 
Como diorou á uu doblou ! ) ' 

VITORIA. 

¿Tienc DoD Pedroatícion 
AquiyóeBKspañu? 

hOMEHO. (.4p.) 

¡ l'raucas ! 
iQue mc fuerzan á decir 
Lo (lue escoiido ! Ilace:l ia ('ncnta 
l)(i los palos. Mil susíMila. 
Lciigua , caliar y sufrir. 

VITORIA. 

¿Norespondcis? 

• ROXERO. 

No me atrevo, 
Porque sicndo rcspoudou, 
Pieruo, señora, un doblon, 

Y mas de mil palos Ilcvo. 

VITORIA. 

¿ Palos por lo que os prcj^nto ? 

RÜMERO. 

No, pero en esto de lial)lar^ 
Kn dándomc eu desli/.ar, 
Soy conio calza de puuto. 
Ilelc heclio pleito oomtMiuje 
De callar á mi scñor. 

VITORIA. 

Scñal de que tiene amor 
A({ui. 

ROMERO. 

Vaya esto dc oncaje , 
Sin preguntarine otra cosa. 
Kn bürgos donde nació , 
A Doña Lconor sirvió 
Oe Castro, rica y hcrmosa. 
Dciólc por un privado 
Del Rey , (|ue sicndo su amigo, 
1 Le fué traidor ; y en castigo 
De su traicion , oleado 
D(^ un es|)etou le deúí. 
Vió á Nápolcs, dondi' ha sido 
La pobreza qae ha UMiido 
Tanta , que á servir entró 
A Cárlos dc sccretario. — 

Y con aaucsto, chiton , 
Que me la jura un doblon, 

Y habrá palo temerario. 

VITORIA. 

Debe de ser principal 
EI Don Pedro que decis, 
Pues desa sucrte sentis 
Que sirva al gran Maríscal. 

ROHERO. 

Ya se le suelta otro punto 
A la calza del secreto. — 
Es dcl rey Don Pedro nicto , 

Y en desdichas su trasuoto. 
Persiguele el rcT Don Juan, 
Porque recela el deivcho 
Qne tiene al reino ; y sospecho 
Que sí sos contraríos dan 
Con él, que acabe la historia 

8ne su padre comenzó, 
uando sin culpa murió 
En el alcázar ae Soria. 

VITORU. 

Ya yo sé el suceso todo 
Dese Infante desdichado, 

?ue acá su fama ha llegado , 
en la sustancia y el niodo 
Lo afirma su dccendiente. 
¿Mas dura de la I.«onor 
La esperanza y el temor? 
¿Qué tanto m ausencia sienie? 

ROMERO. 

Señora, teda me toca 
Vuexcelencia, que me hnrga 
El alma, y toda la purga 

T. T* 



AMOR Y CELOS. 

S:? me ha veuido á la boca. 
« Adios , ojo» , dyo el otro. 
Sccreto , shi rei>arar , 
Vas matas y por rozar : 
Mas valc aqui que en el potro. — 
Doña Lconor sc casó 
(a>u el herido Dou Vela. 
Vuestra hcrmana se desvela 
Por su amnr. Coutéla yo 
Toda su historia y succso , 

Y cierto plie{(0 la di 

Dc Dofia Leonor, quc aqui 
Tieue dc ser mi proceso. 
Ademas, ci(^go por él, 
Conléla que el Mariscal 
No era el autor principal 
l)e tauto sutil papcl. 
Ksto puede tauto cu ella, 
Que dc mi amo enamorada... 

VITORIA. 

Oid, oid. 

ROMERO. 

Y abrasada 
Dc celos de Leonor bella... 

vnoRiA. 
Escucbad. 

ROMERO. 

Mc preguntó 
Su linsge y sus amores 

VITORU. 

Parad. 

ROMERO. 

Del Rey los ríffores, 
Cómo, por quéü cuán(lo huyó, 
Sus desden(*s, sus regalos, 
Si la amaba, si cscribia. — 
Dame un doblon cada dia, 

Y si no callo, mil palos. 

VITORIA. 

Detente , hombre. 

ROMERO. 

Mas, por Dios, 
Que aun(iue mas cl seso pierda , 
Que de vitoria se acucrda 
Don Pedro. 

vrroRu. 
¿De quién? 

ROMERO. 

De vos : 
Porque anochc soy lesti^o 
Quc Don Pedro de Castilla 
Dijo : ¡ Ay bclla Vitorilla ! 
¡ Quién se casara contigo ! 

vrroRiA. 
¿Estásloco? 

ROMERO. 

Yosutil, 
Dije : Cuando á hablaria vas, 
Dísolo una vez no mas ; 
Diráselo el díalilo mil. 
Pues él viene , avcrigualdo ; 
Que ya yo , señora mia , 
Purgué cuanto yo sabia, 

Y voy á tomar cl caldo. {Vase.) 

E8GENA UI. 

VITORIA. 

Este entre burlas y vcras 
Me ha dicho lo que temi : 
Con mis recelos salí. 
No son mis celos quimeras. 
No ftié á la promesa ingrato. 
¡ Miren en qué (*l casto iutento 
Í^aró ! ¡ EI aborrccimieuto 
De la grande/a , el recuto ! 
¡EI pul)licar qvm me hr.cia 
De su Estado succsora! 
Pues en vano se ciiamora , 
Que Don Pedro es prenda mia. 



111 



Y si ella por mas edad , 

A AinalÜ hereda, yo beredo, 
Si eu Don P(*dro alcgar puedo 
Amorosa antigücdad. 

E8GENA nr. 

DON PEDRO.— VITORIA. 

DON pEDRo. {Creyéndose solo,) 
Al grau Mariscal y á mi 
Dijo (|ue sc dedícaba 
Kl i)apel (|ue nie enviaba, 

Y (iespu(^s quc le lei, 
Mundáudome responder, 

No hallo cosa que me toque, 

Y qu(í al amor no provoque 
I)e Cárlos. Ksta iniijer 

Quc tautas cosas (KMictra 
.Me ha de sacar dc scntido. 
Desde aver acá hc leido 
KI papeí letra por Ictra 
Mil veces, y vive Dios, 
Quc cuauto mas y mas leo, 
Dudo mas, y menos veo 
Dt mi parte. 

TrroRiA. 

¿Aqui estais vos, 
Don Pedro? 

DON PEDRO. 

Ilermosasefiora, 
En idca trasformado, 
Por estar en mi elevado, 
No sé si estoy en mi agora. 

VITORIA. 

En fín ¿habeis de dar celos 
Conniigo al gran Marlscal? 

DOIf PEDRO. 

Pidolos él, soy leal; 
Si uo los (loy,*opoudrélos, 
Cumplieudo la oDligacion 
Kn que uie ponc el dcseo 
De verle discrcto. 

VITORIA. 

Crco 
Que estos Yuestros celos son 
Celos, Don Pedro, á dos haces. 

DO!f PEDRO. 

¿Cómo? 

vrroRiA. 

Porquc haccn por dos , 
Obcdecicudole vos, 
Por él gucrra , por vos paces. 

DON PEDRO. 

No cntiendo á vuesa Kxceleucia. 

VITORIA. 

¿Podcisle vos cclos dar, 
Si uo me iingís aniar, 
liabláudonic cn su presencia? 

DON PEDRO. 

No, senora. 

VITORIA. 

¿Luegoya 
Sois nii aniante aunque flngido? 

DON PEDRO. 

No sé lo quc soy ó hc sido. 

VITORIA. 

Kso el tiempo lo dirá. 

Pcro si delanto dél 

Me estais diciendo agud<?zas 

Y proiioniendo finezas 
I)e secreto firme y fíiú ; 
Mi('*utras Cárlos esté loco 
Sospechas averiguando , 
Uieudo yo y vos burlando, 
¿Seré yo para tan poco , 
Ou(* nii('MUras digais quiineraf 
Ouc de burlas propoiiKais, 
N'o os obliguc a quo volvais 
Kuamorado de \eras? 

i¡ 



m 

iNo podréis obedocer, 
Pucs entrais tan sin temor 
Por lus umbritles de amor? 

DON PEDRO. 

{ Ojalá que merecer 
Fudiora tal mi ventura , 
Dejando aparle o\ respeto 
Oue á Cárlos dcbo y prometo ! 
Lsto es lo que se procura ; 
Pero , señora , ¡ qué fuera 
(}ue de burla semejante 
Saliese yo vuesiro amante ! 
Nunca otro mal me viniera. 

VITORIA. 

Pero si habeis de empezar 
A dar á Cárlos rocelos, 
Aqui viene á fi riar C(>Ios ; 
Y os juro que ha de lh;var 
Tantos de mí , qiie r.orrido 
De habernos dado ocasiou , 
Maldiga la discrecion 
Que entre los dos le ha melido. 

ESGENA V. 



CARLOS, que se queda alpaiw; LA 
DIIQrESA, que xale poco denpues, // 
se queda tamhien retirada. — VITO- 
RIA, DONPEDHO. 

CÁiiLOS. 

Rato há que le dejé a(iuí. 
¿Sl hahrá los celos hallado, 
()mi me Iraen tan desvoiado 
Í'or el papel que le di? 

DUQUESA. 

Sabrá Don Pedro cl amor 

V)iie cara á cara no osé 

hi'cirle, y remediaré, 

Si le adivina, e1 temor 

Oue traigo , de que á mi hcrmaiia 

Á;na, cnal lc pormiti. 

Mus los dos ostán ünui. 

'loda sospoclia os villana, 

V villano cs ol afcto 
Que ha engondrado en mí ol :i'.r:irl()S. 

viTORiA. {Ap, á Doti Pedru.i 
Atonto nos mira Cárlos. 
Prosoguid , pues sois discreto. 

Dox PEDRO. {Ap. á Vitoria ) 

Kmpiezo, pues. (Alío.) Ya sabois 
Qiiión soy , y cuán bien nacido 
Me hizo él cielo. 

VITORIA. 

Ya vo sé 
Que \Tiestro padre fiié hijo 
De Don Pedroel Jiisticioro, 
A quien con falso apollido 
Llaman Cruol las historias 
Qiie imprimon sus onomigos. 
Só que una dania inconslanto, 
Aiinque os amó á los principios, 
Llevada del inieres 
De un galan favorocido 
De vucstro Rey, eclipsó 
Las memorias en olvido, 
Como su amantc en vil trato 
Corrospondoncias do amigo, 

Y le hirió vuestra vengaii/.a 
Mortalmente, y del castigo 
D« I severo Rey huyendo, 
Fné Nápoles vüostfo asilo. 
I>i'Stierro y necesidad 
O^ han desuerte abatido, 
Qno servis á quion pudiera 
Mojor, Don Pedro, serviros. 
Mirad si sé Tuestra historia. 

DUQDESA. 

El criado fementido 

Le ba dado cnenta de todo. 



COMEDIAS ESCOGIDAS DE Tl'.íSO DE 

Lo (pie confuso me dijo , 
La relató por eitenso. 

GÁRLOS. 

Yo estoy en buen laberinto. 

VITORIA. 

Decid, Don Pedro, adelante. 
Proseguid la historia. 

DUN PEDRO. 

Digo 
Que puos todo lo sabeis, 

Y haheis de mi conocido , 
(^uando os traigo los papeles 
De Cárlos ponderativos, 
En los ojos... 

VITORIA. 

Ya, ya sé 
Que os debo algunos suspiros , 

Y que os sirvo nii momoria 
De medios proservativos 
Conlra rigores y ausoncias, 
Que coh(>chan (:I olvido 
l)e Doña Leouor de Castro. 

CÁRLOS. 

Malos son estos indicios. 

VITORIA. 

Sé tambien que los papeles 
Que tanto alabo y estimo , 
Teniéndr^s á vos por padre , 
Me venden otro ado{)tivo. 

CÁBLOS. 

Peor es esto. 

▼ITORU. 

Y creed , 
Don Pedro, que los estimo 
Solo porque se os pareceu, 
Como á sus padres los hijos. 
Autorizase con (dlos 
Quion muestra qne simple ha sido 
iCn creer que Iia de engañaroos , 
Discreto por artifício, 
Necio por naturaleza. 

CÁRLOS. 

Vive Dios , quo estoy oorrido. 
/.Hay dosloaltad semojante? 
¿Qué es esto, cielos? ¿qué ho('!i¡/.os 
Se me han entrado on (m alnia , 
Que me yelan encendidos? 
Matarélo , vive el ciolo , 
S¡ vitlano y fomenlido 
Ronipe Don Pedro la f(» 
De socretario y amigo. 

DON PEURO. 

A la moroed qno mo hac(^is 
Estoy tan agi-adocido, 
Cuaiito imposibilitado 
De volvor rotornos dignos. 
Pero creod quo á no oslar 
De por modio bíon nacidos 
Uospotos y obligacionos 
De la porsona á quion sirvo, 
Que hubiera dioho la l(*ngna 
Lo (ine los ojos haii dicho , 
Kxpiicando por palabras 
Lo que publioan snspiros. 
Mártir (h' mís poiisaniioiilos 
Va\ osta ocasion ho sido , 
Qno por ostarlo taii bi!*n 
A C.áiios atiora oxplioo. 
¿Ti(»nele amor Vuexrelencia. .? 

Dl'Ql'KSA. 

T.a comision ha exoodido 
El ingrato, que le ho dado. 
no ha el papol ontoiulido, 
lo (pie es mas ciorto , está 
Enamorado y perdido 
De mi hermána. 

cArlos. 

Yomeabraso 



MOLINA. 

De no sé qné, yo me aíl^j'o 

De un marcuyo nombre Ignoro. 

Culobras y basiliscos 

El alma me están royendo. 

Yo adoro , al paso que envidio. 

VITORIA. 

¡ La Duquesa tiene amor 
ACárlos! 

DON PEDRO. 

Hame pedido 
Que celos con vos le dé, 
Porque aíirma que el oÜcio 
Destos es sutilizar 
Los ingenios abatidos, 
Porque necios y celosos • 
Son dos cxtrcmos distintos. 

CÁRLOS. 

Si colos haccn discretos , 
Celos deben ser los mios, 
Que mi entendimiento anuran 

V atormeutan mis sentiuos. 

DON PEDRO. 

No repara mas que en esto, 
i{uo quisiera , y no me admiro , 
Verle al paso que galan, 
Cortesano y acfvertido. 

VITORIA. 

¿Luego vos, no enamorado, 
Sino solo comedido, 
Por obedecer mi hermana, 
De mi amaute dais iudicios? 

DO;i PEDRO. 

Por lo uno y por lo otro : 
Siento lo mismo que tinjo , 
Mándanme lo que deseo, 

Y á un tiempo á dos blancos üro. 

TITORIA. 

¿Cómo estaré yo segura 
Que no mentis? 

D07I PEDRO. 

Persuadiros 
Ihiedo yo lo que os adoro. 

VITORU. 

¿Y la Leonor? 

DON PEDRO. 

Ya la olvido 

VITORIA. 

¿Y'mi hermana? 

DON PEDRO. 

Ya es de Cários. 

VITüRIA. 

¿Y Cárlos? 

D07I PÉDRO. 

Y'a es su marido. 

VITORIA. 

¿Yvos? 

DON PEDRO. 

Soy esclavo vuestro. 

VITORIA. 

í.Yyo? 

DOX PEDRO. 

Sois el dueño mio. {Vase Vihria.) 



E3CENA VI. 

LADUQUESA,aípfl[^í>; CARLOS,DON 
PEDRO. 

cÁRLOs. {Dirigiéndose á Dun Pedro.) 

Si no tuviera rospeto 
A la casa donde estoy, 
Villano, viérados hoy 
De mi venganza el (ifotq. 
¿Para qaé me haceis díscreto, 
I Si multiplican agra^ios 
Mis injurias en los labios 
Para que mas me atormenten, 
Aanqne no de un modo sienCeti 



LoA !gnorant(.'S y sahios? 
Vos iiifaniais el vaior 

8ae el rey Doo Pedro os ha dado , 
ompetidor, de críado, 
De secrelario, traidor. 
Al derecho de mi amor 
Mal opouerse podrán 
Papeles que vuestros dan 
Puerta á amorosos delitos : 
Mi causa hicieron escrítos, 

Y en nii nombre venceráu. 
(iuaiulo el canilan venció, 
Del s<Mlor se hace memoría ; 
Al Rey sc da la rítoría , 
Pero a los vasallos no. 

La vitoría que hoy os dió 
Vuostra inífustría y mi porfia, 
Deslealtad y alevosia 
Será usurparla á ml amor ; 
Que pues sov vuestro Sfñor, 
Ha de ser Vitoría mla. 
Pero goce nuevo enipeño 
De su amoroso cuidado, 
Pues á qulen fué mi oriado 
Pretende eloair por dueíio ; 
Qne favorocida en su(*ño 
Os juzgará inadvertida , 
Cnando mi venganza iinpida 
£1 logro que no tendréis. 

{Saie la Duquesa.) 

DOQUESA. 

Y cuando vos no os vengueis , 
Le qultaré vo la vida ; 

Que no ha cle Uamar osposo 
Mi hormana á un hombre sin ley, 
KuRilivo de su Rey, 
\ á su S(M"ior alevoso. 
Cuando yo á Cárlos amara , 
(Que es verdad quo he deseado 
* V(.'rle por vos en estado 
On*» mi sangre y casa honrara) 
Á'nMieis vos mefceiniientos 
Para poder pretender? 
Que en vos solo alcanzo á ver 
Pobreza y atrevimiciitos. 
Sois un loco , un desleal, 
Tln bárbaro, un ignorante, 
Un presumido arrogante , 
Indij^no que el Mariscal 
Os confiase su pecho 

CÁRLOS. 

Sols un secretario iníiel, 
Discreto solo en pnnel , 
De vos mismo satisrecho : 
IJn amigo que rompió 
Las leyes, sin hacer caso , 
De la ámistad. 

DUQÜFSA. 

Cárlos, paso, 
Que basta reñirleyo. 

CÁRLOS. 

iQuién de los Ifmites pasa 
De la amistad y prudencia? 

DÜQÜESA. 

Yo sola tengo licencia 
De reñir en esta casa. 

CÁRLOS. 

Si vos amparo le dais 

DUQCESA. 

Yo no le doy á un villano ; 
Mas no quiero que á la mano , 
Guando me enojo, me yais. 

CÁRL08. 

Vuexcelencia me perdone : 
Satisfaccion me dará , 
Pues de vos me vengará {A üon Pedro,) 
Quien castigaros propone. 

DUQUESA. (A Don Pedro.) 
baré (|ue Ilevándús preso 



AMOR Y CELOS. 

A CastiIIa , en un cadalso 
A mi me vengueis por falso , 

Y á vuestro Hey por travieso. 

cArlos. 
Yo le Ilevaré , si ansi 
Vos , señora , lo ordenais. 

DUQUESA. 

iOh Cárlos ! ; qué extraño estais ! 
Dejadnos solos aqui. 

CÁRLOS. 

Pues siendo yo el injuríado , 
Que quiera vengarme ¿es mucho? 

DON PEDRO. 

Ya las injurias que escucho, 
Mi paciencia han apurado. 
Cárlos, porque os neservido, 
Respeto os aebo tener ; 
Privilegios de mujer 
Señora , he reconocido : 
Aunque tambien dais indicios 
De iiigratos, pues si los sabios 
Vuelven gracias por a^pavios , 
Dais agravios por servicios. 
Yo nohe sido desleal; 
Sino tan leal á los dos , 
Que obedeciéndds á vos, 

(A la Duquesa.) 
He servido al Maríscal. 

CÁRLOS. 

¡ Servirme á ml es pretender 
Que mi dama vuestra sea ! 

DUQUESA. 

¡Servirme á mí quien desea 
A mi hermana por miger ! 

DON PEDRo. {A la Duquesa.) 
Pues vos ¿no me aconsejasteis 

?ue á Vitoria pretendiese? 
vos que celos os diese , (A Cdrlos, 
Mariscal, ¿no me mandasteis? 
;.Para qué os quejais de mf , 
S¡ deslo teneis inemoria ? 
Diverlíme con Viloría, 

Y celos á Cárlos di. 

CÁRLOS. 

¿Celos son estos ? 

HQy PEDRO. 

Son Ilave 
De amor, con que medra y crece. 

CÁRLOS. 

¡ Oh celos ! esto merece 
Quien compra lo qne no sabe. 
Dijistes tanto bien dellos, 
Que por yos los procuré ; 
Tan crueles los tiallé , 
Que me atormentais con ellos. 
No mas celos en mi rída, 
No mas , rabiosa pasion , 
Tan costosa guarnicion. 

DrQITSA. 

Cárlos, yoestoy of(Midida, 

Y vos en el mismo estado 

Con mi hermana que hasta aqui ; 
Que os he querldo fingí ; 
Mas jra sabeis que he dejado, 
Por lo oue á mi hermana quiero , 
En ella la sucesion 
De mi casa. En conclusion , 
Casaros con ella quiero. 
Proseguid con vuestro amor, 

Y que(iad escarmentado 
De serviros de criado 

Que sabe mas que el señor ; 
Que del presente que vemos , 
Pues nos ha enffañado ansf , 
Desterrándole oe aqiif , 
Vos y yo nos vengarémos. 

cArlos. 
Por vos, bella Margarita, 
Se sosiega mi esperanza , 



) 



,Pues Miestro favor alcanza 
! Lo que un ingrato me quita. — 

No mas celos , ni aun en sueños. 

¡Que tales penas ofrecen! 

Pero sicinpre se parecen 

Las dádivas á sus dueños. {Yase,) 

ESGENA Vn. 

DON PEDRO, LA DUQUESA. 

DUQUESA. 

Solos habemos quedado. 

DOX PEDRO. 

Solos , pero yo ofendido. 

DUQUESA. 

Amante fóvorecido , 
Si de ausentes olvidado. 
¡Buena ganancia habeis hecho ! 
Ya os quiere mi hermana bien. 

DON PEDRO. 

Si vos me mostrais desdfni , 
Seíiora , ¿ de qué provecho 
Ha sido el ejecutar 
Los remedios que dijistes? 

DUQUESA. 

Qufseos yo, si lo entendistes, 
Divertir, no enamorar. 
Mas quien exceder procura 
Remedios que el sabio da, 
¿De qué modo sanará 
Echando á perder la cura ? 

DriN PEDRO. 

Pues, señora , j aquí de Dios ! 
Si á Cárlos decis que amais, 
Si que le hable me mandais , 
Si sieiido tan cuerda vos , 
Qucreis curar mis desvelos 
(ion iiiveiicion somcjante, 

Y einpezando á ser amanle , 
Os dais á vos misma celos , 
¿Puedo yo saber secretos 
Que palabras contradicen? 

DUQUESA. 

¡ Qué necios son los que dicen 
Que sabeis hacer discretos ! 
¿Habeis leido el papel 
Kscrito á Cárlos y a vos ? 

DON PEDRa. 

Iba dedicado á dos ; 
Mas no hallo palabra en él 
Que no haga á Cárlos favor, 
Sin hacer meiiclon de mf. 

DUQUESA. 

¿Leistesle bien ? 

DOX PEDRO. 

Lef 

Hasta la tilde menor, 

Y por Dios que es caso recio 
Que ansi me desalineis. 

DUQUESA. 

Rasta , que desde que haceis 
Discretos , pecais ae necio. 
¿Traeislc ahf? 

DON PEDRO. 

Sf , señora. 

DUQUESA. 

Leelde. 

DOIf PEDRO. 

Ya le lef , 

Y no hay cosa para mf. 

DUQUESA. 

Leelde, acabad aliora. 

DOH PEDRO. 

Ansf dice. 

DUQUESA. 

Comenzad. 
Túveos yo por avisado , 

Y Cárlos os ha pegado, 
Don Pedro la enfermedad. 



I6i 

DorvpEDRo. {Leyendo,) [sa, 
Mariscal, sí sois cuerdo, en esta empre- 
Amando, muoho viiestra dicha gana, 
Kítimad los favores de mi hermana, 
Pues que no dan disgusto á la Duquesa. 

Proseguid, y pues veislo queinteresa 
Con eila vuestro amor, la pena vana 
Que teneis, olvidad de la tirana 
Volunlad, que vuestra alma tienepresa. 

Mirad que si ospreciais de agradecido, 
Etcrna fama y triunfo desta gloria 
(iüzoso ganaréis contra el olvido. 

Acordaos, y d vuestra alma haced 

[memoria, 
Que siempre, de que sois de mf querido 
Me acuerdo, mucho mas que de Yitoria. 
Kn todo aqueste soneto 
Que á Cários, señora, di, 
¿Ilácese mencion de mi? 

DUQUKSA. 

¡ Kn verdad que sois discreto ! 
Todo easi es i)ara vos. 

DOX PEORO. 

;Para mí? Si al Mariscal 
Nombrais, si en él libcral 

I.e favoroceis Por Dios, 

Señora , que preteudeis 
Knloquecerme. 

DUQUESA. 

Protcudo 
Que entondais que yo os enticndo. 
Como á mi hermaná quereis, 
Pdiiels tan poco cuidado 
Kn averitruar curioso 
Kse papei mlsteríoso, 
Que 110 habois en él hallado 
Lo quo discroto ponotra, 

Y ol natural debo al arte. 
Loeldo parto por narto , 
MiraMo lolra por lolra, 

Y Iian.K'óis al advortillas, 
l'n fiapol (jue onoii'rra dos. 
Kusoad alii para vos 

l!n suiieto on rodondillas. 

I)ON PEDRO. 

¿Kn rodondillas sonoto? 

DVQUESA. 

Cada dia hay cosas nuevas , 

Y el hiííí'uio todo os pruebas : 
P.tiscaldo, si sois discreto. 

DON PEDRO. 

Vi\ sonoto italíano 
Tieuo solo este papol. 

DUQUKSA. 

¿Ihics no puede dontro dél 
Veuir otro castellano? 

DON PEDRO. 

No sé cómo. 

DUQÜESA. 

Dalde acá. 
Limitado entendimionto 
Ks el vuestro. Kstadme atento. 

DON PEDRO. 

Alonta y confusa está 
Kl alma. 

DDQUESA. 

Llegaos aqui. 
( Lee los primeros endecasilahos del 

soneto.) 
Leyt^ndole doste modo, 
^No habla el soneto todo 
s:on Cárlos? 

DON PEDRO. 

Señora , sí. 

DUQUKSA. 

?ues mirad si es para dos, 
Aunque en sentidos diversos. 
Lo postrero de los versos 
Es, Don Pedro, para vos. 



COMEDIAS kSCOGlDAS DE TIRSO DE MOLINA. 



(Lee.) 

Si sois cuerdo , en esta empresa, 
Mucho vuestra dicha gana. 
Los favores de mi hermana, 
Dan disgusto á la Duquesa. 

Y pues veis lo que interesa 
Vuestro amor, la pena vana 
Olvidad de la tirana 
Que vuestra alma tiene presa. 

Si os preciais de agradecido , 
Fama y triunfo desta gloria 
Ganaréis contra el olvido. 

A vuestra alma haced memorla 
De que sois de mi querido 
Mucho mas que de Vitoria. 

DON PEDRO. 

¿Pues quiere vuesa Excelencia 
Que Ilogue yo á conocer , 
Solamente con leor 
Versos en circunferencia , 
Favores dados á oscuras, 
Puestos para ostonlaciou 
Mas de vuestra discrocion 
Que de humanas conjoturas? 
Entre renglones escrito , 
¿Quién diera en esle secreto? 

DUQUESA. 

Vos , Don Pedro, sois discreto: 
Mas discreto de po(iuito. 
Sed amante de \itoria 
Que con poco se cont(?nta, 
Y á vuostro destierro atenta, 
Sabe toda vuestra historia. 
Con vos dosposarse espera : 
El alma y la mano os dió : 
Andad , servilda, que yo 
Me pasaré como quiera. 

DON PEDRO. 

Eso no , scñora mia : 
Perdóneme su aíicion ; 
Que tan bolla discrecion 
Culpa el porderla sería. 
Yo salí con mi desoo. 
Con los colos (|ue le he dado, 
Ks va cuerdo y avisado 
Cárlos ; quojoso le veo : 
Qufi se queje no permita 
Mi loaltad quien se acucrda 
!)o mi fama , ni yo pierda 
Mi preciosa Margaríta. 
Si pretendí inadvortido 
Monoscabos de mi fo, 
A la mano quc os bosé 
Pordnn amoroso os pido. 
Negármela sorá on vano. 
üien me (lucreis: ¿(lué dudais? 

{Le toma una mano y se la hesa.) 

DUQUESA. 

Soltad. 

DO!f PEDRO. 

Si os dcsenojais 
Primero. 

DUQUKSA. 

Soltad 1a mano. 

DON PKDRO. 

En ella estriba mi abono. 

DUOUESA. 

Soltalda, y si no me iré. 

DON PEDRO. 

Si os desenojais, si haré. 

DUQUESA. 

Soltalda , que yo os perdono. 

ESGENA Vin. 

VITORIA. — LA DUQÜESA, DON 
PEDRO. 

VITORIA. (Áp.) 

;Mano y perdon! ¡ ay tiranos 



Engaüos! 

DOQUESA. {Bqjo.) 

Mi herroana es. 
vrroRiA. 
No pecais de descortés , 
Si á tantas dais besamanos. 
¡Ay hermana! En fin, cruel, 
No cn vano niis quejas fmido. 
¿Pr(!tond(ís dejar el mimdo, 

Y métestemasen él? 

DUQUeSA. 

¿Pucs tú á mi mo ropníhendes, 
Cuando por oum|)Iir lu amor, 
Sabiendo quo haces favor 
A Don Podro, y que pretendes 
Olvídar al Maríscal, 
Qiiii'ro casarle contigo? 
El viondo lo que le omigOf 
Llogó cortés y leal , 

Y la mano me besó. 
Pocaliviandadarguyo, 
Si ha de ser esposo tuyo. 

VITORU. 

¿Eso cs cierto? 

DUQUESA. 

No sé yo 
Si lo será , que has andade 
Muy necia y muy maliciosa. 

ViTORIA. 

¡ Yo tcngo de ser su esposa ! 
Pordona, si te lie enojado. 
Luogo ¿eso Don Pedro intenia? 
Si te casas, ó me caso, 
Vivirémoslas dos 

DUQUESA. 

Paso, 
Que hace, Vitoria, la cuenta 
Sin la huéspeda tu amor. 

VITORU. 

¿Pues qué hm'spcda hay aquí? 

DUQUESA. 

La hucspoda contra ti 

lla sido Doña Leonor, [trado. 

Que há un mes que en mi casa ha en- 

DON PEDRO. 

¿Qué me dice Vuoxcelencia ? 

DUQUESA. {A Don Pedro.) 
¿Puos pudiera yo en su ausencia 
ilaberos sus señas dado , 
Sin hal)erla jamas vislo? 

DON PEDRO. 

Eso es imposible cosa. 

DUQUESA. 

Aquí está, amante y celosa. 

DON PKDRO. {Ap.) 

\ Qué mal mi enojo resisto! 

YITORIA. 

¿Pues qué importa que aqui csté 
Leonor colosa ó sin celos, 
Si le obligaron los cielos 
A que la mano me dé 
Don Pedro? 

DUQUESA. 

¡ Bueno sería 
Ofenderla ansi los dos ! 

{A Don Pedro.) 

¿Qué rcspondeis ^ esto vos? 

DON PEDRO. 

¡ Ay hermosa Leonor mia ! 

DUQUESA. 

¿ Qué es eso ? 

DON PEDRO. 

Satisfacer , 
Contra mi celosa (|ueja, 
A quien patría y padre deja 
Soío por venirme á ver. 

DUQUESA. 

¿Luego la toneis anior? 



DON PEDRO. 

ÍNo he de 8<*r agradecido 
, quien de £spaña ha venido ? 

DVQVESK, 

Pues no ba vcnido Lconor , 
Ni mereceis á Viloria , 
N¡ yo dosde aijora os procio, 
Ní íle inconstanto y do nccio 
Se Iwrrará 1a monioria 
Que etornizais d<'sdo arjui. 
¿Hay condiriou mas liviana? 
¡ Ya pordido por mi herniuna , 
ya perdido por mi ! 

DON PEDRO. 

4Qué cs aquesto, confusionos? 



ROMERO.— LA DUQl'ESA, VITOUIA, 
ÜON PEbUO. 

ROMF.RO. 

Gracias á Díos quc to lic hallado. 

Dl'QUESA. 

{Salen criados,) 
Prendcd ¡hola! csc criado. 

ROXKRO. 

¿Pues por qué? ¿por scis doblones 
Que hc recibido T 

DUQVESA. 

Sacaldo 
La iengua, y no por ia boca. 

ROMERO. 

jlEstá Vuoxcdcncia loca? 
Oiga primero. 

DrQUESA. 

Llcvalde. 
Sois tm deslonguado. 

RüMKRO. 

Es mon(;ua 
Que dc mi sangro ho horodudo ; 
l»oro si soy doslonguado, 
Claro ostá (ino ostoy sin Íongua. 
No mo la saquon , sofiora , 
Quc hablaré por el cogoto. 

DUQUESA. 

Llcvaldc y daldc un garrote. 

ROMKRO. 

¡Mas nonada ! Acabc abora. 

DÜQUESA. 

Y estc proso on ol oaslillo 
Esc ingruto castollano. 

ROMKRO. 

iNo cs bneno, quo ostó yo sano, 
1 mucra de garroUlIo? ' 



AMOR Y GELOS. 

YITORIA. 

¡Preso Don Pedro ! 

DUQUESA. 

Acabad. 

DON PEDRO. 

¡Proso, scnora ! 

DUQCESA. 

Llovaldo 
Pn^so ; poro no, di'jalde. — 
¿Poro qué es oslo? Aguanhnl. 

ESGENA X. 

CAULOs, puosPKUo, urc.r.HO. — 

LA Dt:i}lESA, ViTOUIA, DO.N PE- 
DUO, UOMEUO, ciUADos.