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I 

http://www.archive.org/details/boletn04acaduoft 



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BOLETÍN 



DE LA 



REAL ACADEMIA ESPAÑOLA 



AÑO IV. - TOMO IV 




f 0> 






MADRID 

TIP. DE LA «BEV. DE ARCH., BIBL. Y MUSEOS» 

Olózaga, 1. — Teléfono 3.1 85. 
1917 



■As 

SOSL 



boletín 



DE LA 



REAL ACADEMIA ESPAÑOLA 



Año IV. Tomo IV.— Febrero de 1917.— Guaderító XVI 



Centenario del nacimiento de Zorrilla 



Zorrilla, académico. 

Cuando salga a la luz pública el presente número del Bo- 
letín se habrá conmemorado ya en España y América la 
fecha 21 de febrero de 181 7, que corresponde al nacimiento 
del más ilustre poeta español del siglo xix : Don José Zo- 
rrilla. 

Nos ha parecido oportuno allegar una modesta flor a la 
corona de gloria que de nuevo habrá de tejérsele, y que el 
pueblo español irá con el deseo a depositar reverentemente 
sobre su tumba. Nuestro sencillo, pero sincero trabajo, ser- 
virá, a lo menos, para que los futuros biógrafos del grande 
hombre corrijan indisculpables ligerezas de los pasados en 
cuanto al concepto que a Zorrilla mereció el Cuerpo lite- 
rario a que dos veces quiso pertenecer. ¡Como si fuera una 
gloria para él atribuirle grande o pequeño desdén hacia la 
Sociedad en que se hallaban sus mejores amigos y cofrades 
en literatura y habían ilustrado tantos centenares de insignes 
escritores ! 

En 1848 hallábase Zorrilla en el apogeo de su fama. Se 
habían publicado dos ediciones de sus obras, en 13 volúmenes 
cada una, donde se incluyeron gran número de sus poesías 
líricas, algunas leyendas buenas (como El Capitán Montoyá 
y A buen juez, mejor testigo) y la mayof parte d^ sus obras 



4 boletín de la real academia española 

dramáticas, las mejores, con la sola excepción del Traidor, 
inconfeso y mártir, que se estrenó al año siguiente de 1849. 

En tomos aparte habían salido los Cantos del Trovador 
(1840, tres volúmenes), Vigilias del Estío (1842), Flores per- 
didas (1843), Recuerdos y fantasías (1844) y La Azucena sil- 
vestre (1845), la leyenda de Al-Hamar (1847) 7 tenía muy 
avanzado el poema Granada. Había ido a París, donde el 
editor Baudry había publicado, con destino a América, la co- 
lección de sus Obras en tres volúmenes en 4.° español (1847). 
Y acababa, en fin, de recibir la corona de laurel con que el 
Liceo de Madrid quiso premiar sus méritos de altísimo poeta. 

No era, pues, muy prematuro, aunque él no contaba más 
de treinta y un años de edad, que aspirase a entrar en una 
Academia en que ya se hallaban sus amigos Bretón de los 
Herreros, Roca de Togores (después marqués de Molíns), 
Gil y Zarate, don Ventura de la Vega, Mesonero RomanoS; 
Alcalá Galiano, Pacheco, Ochoa, Olivan, Pastor Díaz, Hart- 
zenbusch y don Juan Nicasio Gallego. 

Aunque ya los Estatutos académicos autorizaban la pro- 
puesta suscrita por tres individuos de número, era aún más 
frecuente la solicitud personal del aspirante, que no entendía 
rebajarse por ello. Presentó, pues, Zorrilla la suya, escrita 
toda de su mano, y que decía así : 

"Excelentísimo señor Presidente y señores de la Real 
Academia Española. — El reciente fallecimiento del señor don 
Jaime Balmes ha dejado un puesto vacante en esa ilustre Cor- 
poración, y como quiera que el deseo de honra ennoblece cual- 
quier propósito, no creo se califique en mí de temerario el 
que haoe tiempo me anima de unir a mi nombre el título de 
individuo de la Real Academia Española. Ruego, pues, a los 
señores que la componen se dignen favorecerme con sus vo- 
tos en la próxima elección que haya de verificarse, seguros 
de que realizan una de mis más lisonjeras esperanzas. Ma- 
drid, 20 de setiembre de 1848. — José Zorrilla." (i) 



(i) Papel del "Sello 4.»— Año 1848.— 40 Ms." 



CENTENARIO DEL NACIMIENTO DE ZORRILLA 5 

En la junta ordinaria del día siguiente se dio cuenta de 
este Memorial a la Academia. Pero habíasele anticipado el 
famoso literato hispano-americano don José Joaquín de Mora, 
que contaba también con muchos amigos en la Academia y 
le habían ofrecido su voto. Zorrilla, en sus Recuerdos del 
tiempo viejo (II, 319), dice que eran sus patrocinadores Pa- 
checo, Donoso Cortés y Pastor Díaz. Parecía, por consi- 
guiente, que la lucha sería reñida, cuando la muerte, la sen- 
tida muerte de don Alberto Lista, sucedida en Sevilla el 5 de 
octubre, vino, no a evitarla, pues los amigos de Zorrilla 
fueron a la votación, sino a preparar la franca entrada del 
insigne poeta. 

Verificóse la elección el 2 de noviembre, y, por mayoría, 
salió Mora académico. Pero, acto seguido, se examinó el punto 
de "si en el caso de que, al proveerse una plaza de académico, 
hubiese ya otra vacante, necesitarán los aspirantes a la prime- 
ra presentar una nueva solicitud, o se tendrá por válida la 
anterior para dicho efecto, y se acordó que sí, a menos que 
los interesados quisiesen desistir de su pretensión expresa- 
mente y retirasen su Memorial" (i). 

Con esto claramente daba a entender la Academia su 
voluntad favorable al poeta, así que, no sólo no retiró Zorri- 
lla su Memorial, sino que ningún otro se presentó enfrente 
del suyo. Transcurridos los dos meses reglamentarios, fué, en 
la junta del 14 de diciembre de 1848, elegido Zorrilla por 
unanimidad de votos, incluso el de don José Joaquín de Mora, 
que ya había tomado posesión de su plaza. 

¿Por qué no lo hizo así el nuevo electo? El misino lo in- 
dica en sus Recuerdos, pues, habiendo muerto su padre a 
principios de 1849, fuese Zorrilla al pueblo de Torquemada, 
en la provincia de Palencia, a recoger y cuidar el haber he- 
reditario, y allí residió catorce meses seguidos. 

Entre tanto, en las actas de la Academia Española se es- 
cribía lo siguiente : 

Acta de i¿ de noviembre de 184^: "La Academia, de- 



(i) Acta de dicho día 2 de noviembre. 



6 BOLETÍN DE LA REAL ACADEMIA ESPAÑOLA 

seando el puntual cumplimiento del «statuto 2.°, en que se le 
previene que esté siempre completo el número de sus indi- 
viduos, acordó que, en el caso de que algún académico electa 
deje pasar el término de un año sin presentarse a tomar po- 
sesión de su plaza, se entienda que la renuncia y se proceda a 
nueva elección por los trámites legales, y previno, al mismo- 
tiempo, que de este acuerdo se dé conocimiento al señor don 
José Zorrilla. " 

Acta del 20 de diciembre de 18 4^ : "Se declaró vacante la 
plaza de académico para la que había sido nombrado el señor 
Zorrilla, en virtud del acuerdo que sobre este punto tenía he- 
cho la Academia, y que, en su consecuencia, desde esta fecha 
empieza a correr el término de Reglamento para su provi- 
sión." 

Acta del 21 de febrero de 18 ¿o: "Se procedió a la elec- 
ción de académico para la plaza vacante por fallecimienta 
del señor don Alberto Lista, y verificada la votación que- 
previene el Estatuto, fué electo por unanimidad el señor don^ 
Fermín de la Puente y Apecechea, único aspirante a esta 
plaza. " 

Hoy no se emplea tanto rigor ; pero entonces eran recien- 
tes los Estatutos y la Academia ponía esmero en cumplirlos. 
Por otra parte, de nada hubiera servido la tolerancia. Zorri- 
lla se ausentó de España a principios de 1850. Residió ert 
París cinco años, publicando su folleto Cuento de cuentos 
(i 85 i), una reimpresión de Al-Hamar el Nazarita (1851), 
una nueva edición de sus Obras (1852), su grandioso poema 
Granada (1852), y el 28 de noviembre de 1854 salió de Fran- 
cia con dirección a Méjico, donde residió (con una breve ex- 
cursión a la Habana en 1858) once años continuados. Sin em- 
bargo, sintió hondamente el desaire, y consignó su disgusto al 
publicar, diez años después, en la Habana, su poema Las alma.r 
enamoradas, donde, atribuyendo a la Academia unas imagina- 
rias reglas sobre la manera de narrar los sucesos, que no se- 
rían, después de todo, sino muy discretas y razonables, aunque 
a su indisciplina de poeta le parezcan "soñolientas", y recono- 
ciendo la verdadera causa y culpa de su extrañamiento, dice r 



CENTENARIO DEL NACIMIENTO DE ZORRILLA 7 

Preciso es confesar de cualquier modo 
que esta manera clásica y pesada 
de contar es, lector, la verdadera; 
que todas las demás no alzan un codo 
de ésta en comparación, ni valen nada. 
Porque, aunque es infantil, impertinente 
y soñolienta, al fin es la manera 
que está por la Academia sancionada; 
y la Academia, alfin, lo sabe todo, 
porque es, sin duda alguna, omnisapiente. 
Así que yo, que en su saber me fundo, 
y que debo tener por la Academia 
un respeto muy candido y profundo, 
pues no temo decir una blasfemia 
que en el reino de Dios entrar me impida, 
diciendo que por ser un vagabundo 
he tenido el placer de ser en vida 
rl solo ex académico del mundo, 
me he resuelto a tomar sus buenos modos 
para escribir desde hoy mis libros todos (i). 

Regresó, por Francia y Barcelona, a Madrid el 15 de octu- 
bre de 1866; pero sólo se detuvo algunos días, volviendo a 
Valladolid primero y luego a Torquemada, Burgos, Quin- 
tanilla y Barcelona, donde se quedó a vivir, principalmente 
con el fin de componer los Ecos de las montañas, que se im- 
primieron en 1868. Trasladóse luego a una aldea cerca de 
Tarragona, y allí le sorprendió la Revolución de septiem- 
bre. Volvió a Barcelona, y en ella residió los años 1869 y 
1870. Al siguiente se le concedió, sobre la Obra Pía de los 
Santos Lugares, la pensión o comisión de 60.000 reales, que 
había de cobrar en Roma, adonde se fué, con el objeto de 
componer el Legendario del Cid, justificativo de su empleo. 

Cansado de la Ciudad Eterna, se vino, no a España, don- 
no podía residir sino medio de ocidtis, a un pueblo francés 
llamado Morceux, el famoso Pinar, por él tan gallardamente 



(i) Dos Rosas y dos Rosales. Por D. José Zorrilla. Habana, 1839; 
4.*>, pág. 224. 



8 BOLETÍN DE LA REAL ACADEMIA ESPAÑOLA 

descrito, situado cerca de Burdeos, donde puso casa y perma- 
neció más de dos años. En 1877 hizo su excursión a Madrid 
para dar aquellas famosísimas lecturas en el Ateneo, Volvió 
a Francia, según creemos, para recoger a su familia, y, supri- 
mida su comisión italiana, se estableció en la Corte en 1878; 
pero los años de 1880 y 1881 casi los pasó enteramente en 
Barcelona y Gerona, 

Así, pues, Zorrilla^ verdadero judío errante, no tuvo 
asiento en esta villa ni aun cuando ya la edad debía incli- 
narle al reposo. Con todo, aprovecharon los académicos de 
la Española un relativo descanso para que, sin evidente infrac- 
ción de los Estatutos, pudiese elegírsele, y en la última sesión, 
antes del verano de 1882, se leyó la siguiente propuesta: 

" Tenemos la honra de suplicar a la Real Academia Espa- 
ñola que para la plaza de número, vacante por muerte del 
excelentísimo señor don José Caveda, se sirva elegir al exce- 
lentísimo señor don José Zorrilla, de quien nada puede de- 
cirse que no sepan esta Corporación y cuantos rinden culto 
a la gloria literaria de España, Madrid, 28 de junio de 
1882, — El Marqués de Valmar. — Manuel Cañete. — Gas- 
par NúÑEz DE Arce." 

Reanudadas las juntas académicas en el mes de octubre, 
fué segunda vez elegido académico don José Zorrilla en la 
del 26 de octul)re. 

Al día siguiente se le envió el oficio noticiándole su elec- 
ción, y luego otro con las advertencias y prevenciones regla- 
mentarias sobre la época de presentar el discurso y modo de 
celebrar la recepción pública, y en i.° de noviembre, cuando 
en los teatros de Madrid y de toda España era estrepitosa- 
mente aplaudido su Don Juan Tenorio y él aclamado por el 
pueblo, envió a la Academia esta expresiva comunicación, que 
reproducimos en facsímile para que se vea cuan seguro es- 
taba el pulso de este anciano de sesenta y seis años : 



CENTENARIO DEL NACIMIENTO DE ZORRILLA 




itu ce ueyÁ iX/J% . l^iXÁ^vcrta/, inc oí^^lo^ 
/LíV ¿jjue ^ícuw iUuPTe^ £aA.\(íC\£u¿i^ ^Mi. — 







10 boletín de la real academia española 

Vidiago es un pueblecillo marítimo de Asturias, cerca de 
Llanes. En él compuso Zorrilla, durante el otoño de 1882,. 
su leyenda fantástica El Cantar del romero, que imprimió en 
Barcelona en 1886. 

Continuaron aún sus correrías por diversos lugares de 
España. En 1884 se fué a Valladolid, donde, en octubre, 
inauguró el teatro que lleva su nombre y pensó en habitar allí 
el resto de sus días. Vuelto a Madrid, se dedicó ya a compo- 
ner su discurso de ingreso en la Academia, y aunque, como 
es sabido, sabía escribir en prosa casi tan bien como en ver- 
so, se propuso dar esta última forma a su trabajo. Había ele- 
gido para que le contestase a su viejo amigo don Leoix)ldo 
Augusto de Cueto, marqués de Valmar, y en el mes de abril 
de 1885 ambos entregaron en la Academia sus discursos, que 
fueron brevemente impresos. 

Al disponer el acto solemne de la recepción del poeta, se 
tropezó con el inconveniente de no ser bastante capaz la sala 
de actos de la Academia (estaba todavía en la calle de Val- 
verde) para contener el inmenso público que se esperaba. 

De cómo se resolvió el conflicto dan idea las actas de la 
Academia, redactadas por el secretario perpetuo don Manuel 
Tamayo y Baus, que extractaremos : 

Acta de 21 de mayo de 188 j: "Manifestaron después los 
señores Alarcón, Balaguer y otros, y el infrascrito, ser muy 
considerable el número de personas distinguidas por algún 
concepto que solicitaban esquelas de convite para la junta de 
recepción del señor don José Zorrilla, y con este motivo 
se habló de las ventajas e inconvenientes de celebrar esta junta 
en local más capaz que el de nuestra Academia. 

"Recordó el que suscribe la oposición que ésta había mani- 
festado siempre a celebrar actos públicos fuera de su casa. El 
señor Núñez de Arce opinó que la idea indicada sólo debía lle- 
varse a cabo en el caso de que el edificio de la Academia no 
ofreciese seguridad bastante, según declaración del arquitecto 
que le reconociese. Del mismo parecer fué el señor Silvela (don 
Manuel) ; pero, al par, abogó calurosamente porque la Acade- 
mia, celebrando en local más amplio la junta de recepción del 



CENTENARIO DEL NACIMIENTO DE ZORRILLA 1 I 

señor Zorrilla, diera asi a este esclarecido poeta muestra de 
la especial consideración que merece." Después de otras ob- 
servaciones, se acordó así por mayoría. (Votaron en contra 
Tamayo, Galindo de Vera, Catalina y Menéndez y Pelayo.) 

Como locales se citaron el Senado, el Conservatorio, el 
Teatro Real y el Paraninfo de la Universidad, y después de 
parecerles mejor el último, se acordó que el Director eligiese 
y gestionase su logro. 

En junta de 27 de mayo se dijo que el Director había 
obtenido del Ministro de Fomento el Paraninfo, y que una 
Comisión de la Academia, F. Guerra, Catalina y Tamayo, 
había tomado con el Rector y Secretario de la Universidad las 
disposiciones para el mayor lucimiento de la recepción del 
gran poeta. 

Fueron designados Campoamor y Núñez de Arce para 
acompañar a Zorrilla, y se nombró una Comisión para re- 
cibir a las señoras, compuesta del Conde de Casa Valencia, 
Menéndez y Pelayo y Balaguer. 

Habíase ya señalado para el acto el domingo 31 de mayo, 
y se repartieron las invitaciones, con la advertencia de que el 
rey don Alfonso XII presidiría la ceremonia. 

Así fué, y a $. M. acompañaron la reina doña María Cris- 
tina y la reina m^adre doña Isabel II, que se hallaba entonces 
en la Corte y quiso volver a ver su antiguo poeta, y la infanta 
doña Eulalia. 

Asistieron además el presidente del Consejo de Ministros, 
don Antonio Cánovas del Castillo, y el ministro de Fomento, 
don Alejandro Pidal, ambos académicos de número; los Mi- 
nistros de Gracia y Justicia, Guerra y Hacienda; el Presidente 
del Congreso, Gobernador civil y demás autoridades ; Senado- 
res, Diputados, Consejeros y otras muchas personas distin- 
guidas, en número de más de i.ooo concurrentes. Casi todos 
los Académicos de número que estaban en Madrid y los en- 
tonces aún electos don José Echegaray, don Cristino Martos, 
padre Mir y Marqués de Pidal. 

A las dos de la tarde llegaron los Reyes, siendo recibidos 
en la puerta de la Universidad por los Ministros y casi to- 



12 boletín de la real academia española 

dos los Académicos. Al entrar Zorrilla en el salón prorrum- 
pió todo el concurso en aplausos y vítores, que se repitieron 
más calurosos al acabar la lectura de su discurso, cosa que 
realizó con su incomparable habilidad. 

Fué un romance endecasílabo, en que hizo una especie 
de resumen de su vida y sus ideas, empezando por razonar la 
forma que su oración llevaba : 

¿ Qué es lo que me ha valido la honra doble 
de aceptarme dos veces la Academia? 
El bagaje de versos que me sigue 
y mi exclusivo nombre de poeta ; 
que, título o apodo, estigma o nimbo 
encoroza o corona mi cabeza. 

Con la soberana maestría con que siempre pintaba la ins- 
piración poética, de que su alma se vio inflamada desde la 
niñez, exclamaba : 

Y no vi en el Edén de la existencia 
más que luz, esperanza, poesía 
y eterno amor en juventud eterna. 
Y al sentirme la voz en la garganta, 
la fe en el corazón y en la cabeza 
la ardiente inspiración, como la alondra 
en himno matinal, solté mi lengua, 
y amé cuanto Dios puso en torno mío; 
canté del Universo la belleza, 
el sol, la mar, los árboles, las flores, 
cuanto absorto admiré sobre la tierra. 

Pero las desgracias, lo duro y prosaico de la vida, sus 
propios e irremediables errores, el insaciable deseo de mayor 
perfección después del hastío y cansancio de lo ya poseído, 
trocaron su carácter por completo : 

Yo sentí por la vida un vago hastío, 
caí en la más profunda indiferencia 
y desprecié mis versos y mi nombre, 
la patria gloria, hasta la patria lengua; 
y para ir a morir tendí la vista 
a los desiertos páramos de América. 
Entonces me llamasteis generosos 
y alucinados por la vez primera. 
Pero yo abandonaba hasta las tumbas 
de mis padres... no oí: me hice a la vela... 



CENTENARIO DEL NACIMIENTO DE ZORRILLA I 3 

Veinte años de mi patria viví lejos; 

ni supe de ella más, ni inquirí si era 

ya en ella recordado ; de mi vida 

que he dormido veinte años me hago cuenta... 

Mas desperté y volví. Del hijo pródigo 

la vuelta fué. Con músicas y fiestas 

me recibió mi patria generosa, 

de flores alfombrando mi carrera; 

y hasta vosotros hoy aquí, olvidando 

mi ingratitud, me abrís vuestra asamblea. 

Con una ironía punzante finge renegar de la forma poéti- 
ca, que es 

Una casi ridicula faena, 

una labor de niños y de locos 

que hoy la gente formal casi desdeña. 

Alusión evidente a la viva discusión que andaba por aquellos 
días en Círculos y Prensa sobre el valor social y substantivo 
de ella y los graves vaticinios sobre su desaparición próxima. 
Pero, rebelándose contra el inexorable fallo, exclama en tono 
magnífico : 

¿Qué los versos no son la poesía? 

No; pero son su vestidura regia: 

son de su jerarquía el atributo, 

la pedrería son de su diadema, 

de su manto real son los armiños; 

la' Poesía por el verso es reina. 

La versificación es la cuadriga 

de corzas blancas en que va a las fiestas, 

la góndola de nácar en que boga 

y las alas de cisne con que vuela. 

El verso es noble y de divino origen ; 

de los dioses no más habla la lengua; 

bebe con ellos néctar y ambrosía, 

calza coturno y desparrama esencias (i). 

El calor excesivo y la necesidad de esforzar la voz, siem- 
pre débil, del Marqués de Valmar, para ser oído de tanta 

(i) Discurso poético leído antm la Real Academia Española por el 
excelentísimo señor don José Zorrilla en su recepción pública el día 31 de 
mayo de 1885... Madrid, 1885, 4-'°; págs. 10 y 14. 



ií4> boletín de la real academia española 

gente y en tan vasto local, ocasionáronle un desmayo, que 
interrumpió la lectura de su discurso de contestación a poco 
de empezada. Y fué lástima, porque el discurso era una bellí- 
sima página de crítica literaria sobre los orígenes y antece- 
dentes del Don Juan Tenorio en nuestra literatura. 

Al imponerle a Zorrilla su medalla, le dijo el Rey que se 
complacía en galardonar con tan preciada insignia al gran 
poeta que, durante medio siglo, había deleitado a España y 
al mundo con sus populares versos legendarios y caballerescos. 

Empezó a concurrir a las juntas ordinarias desde el jueves 
II de junio. Pero sus continuadas ausencias de la Corte hi- 
cieron que sólo por temporadas cortas pudiese la Academia 
verle presente en los años 1886 y 1887. Desde la primavera 
de 1888 asiste sin interrupción hasta el 13 de junio de 1889. 
Al día siguiente salió de Madrid, en un coche-salón, para 
Granada, a recibir la corona que la nación entera había de 
colocar en sus sienes. A esta ceremonia asistieron los aca- 
démicos Duque de Rivas, en representación de la Reina Re- 
gente, que fué quien le coronó, y dos comisionados especia- 
les, que fueron don Manuel Silvela y don Víctor Balaguer. 
Por una feliz casualidad era entonces gobernador civil de la 
provincia granadina nuestro compañero el insigne autor dra- 
mático don Eugenio Selles, ,marqués de Gerona, quien se es- 
forzó en dar a aquellas fiestas únicas todo el esplendor de 
que era digno el festejado. 

.En el otoño del mismo año frecuentó la Academia; pero 
sus ya crónicas dolencias le alejaron de ella hasta bien en- 
trada la primavera de 1890, continuando en asistir el otoño 
y parte del invierno. Faltó casi todo el año de 1891, y en 
1892 concurrió asiduamente desde 25 de febrero hasta la 
última junta antes de vacaciones, el 30 de junio. Fué tam- 
bién la última para él. Sus enfermedades, con varias alterna- 
tivas (i), le tuvieron encadenado en un sillón hasta su muerte, 
ocurrida el día 23 de enero de 1893. 



(i) En una de estas pasajeras n^ejorías fué cuando Tamayo le di- 
rigió vktt "B. L. M. al Excmo. Sr. D. José Zorrilla, y tiene la honra do 
manifestarle que la Aacdemia ha resuelto a una voz felicitarle por su 



CENTENARIO DEL NACIMIENTO DE ZORRILLA I 5 

Tócanos ahora hablar de la intervención que la Academia 
tuvo en el entierro y honras fúnebres del gran poeta, sobre 
lo que también se han escrito no pocas inexactitudes. 

El domingo, 22 de enero de 1893, visitaron, ya de noche, 
a don Manuel Tamayo el poeta don Emilio Ferrari, intimo 
de Zorrilla, y un sobrino de éste, el capitán don Esteban 
L. Escobar, para advertirle que el poeta se hallaba en la agonía 
y que la familia deseaba que la Academia se encargase del en- 
tierro, sin duda interpretando los deseos del moribundo, ma- 
nifestados con anterioridad. 

Corrió Tamayo a casa del Director de la Academia, el 
Conde de Cheste, y, en nombre de ella, acordaron aceptar el 
encargo, puesto que la junta ordinaria no se verificarla hasta 
el día 26. 

A la mañana siguiente recibió Tamayo una esquela del so- 
brino, participándole que Zorrilla había expirado a las tres 
de la madrugada. Y poco después otra, en que le repetía que la 
*' resolución de la viuda del ilustre poeta... [era que Tamayo 
ordenase] desde luego lo conducente al objeto de que esa 
Academia se haga cargo del cuerpo del difunto y disponga 
el entierro en la forma que crea conveniente", y terminaba 
rogándole le dispensase, no ir personalmente a comunicarle 
aquel deseo. Encaminóse Tamayo a casa de Zorrilla. No 
pudo ver a la viuda, por hallarse indispuesta y en el lecho; 
pero toda la demás familia insistió en lo ya dicho, no obstante 
que el Ateneo de Madrid había enviado a ofrecérseles con 
igual objeto. 

Se dispuso la sala de juntas de la Academia en capilla 
ardiente. Una Comisión auxiliar fué designada por el Di- 
rector, compuesta de los señores Tamayo, Mir, Castro y 
Serrano y Fabié (i), quienes "eligieron féretro, catafalco y 



mejoría y rogarle que se sirva aceptar las mil pesetas que le envía con 
singular placer, teniendo en cuenta que a la gloria literaria no siempre 
acompañan los bienes de fortuna." 

(i) Este recibió de don Antonio Cánovas el billete siguiente : 
"Excmo. Sr. D. Antonio María Fabié. — Mi querido amigo: Aunque no 
estoy bueno de salud y pensaba no haber salido de casa en todo el día, 
me ha hecho cambiar de resolución el estado gravísimo de nuestro 



1 6 BOLETÍN DE LA REAL ACADEMIA ESPAÑOLA 

carro fúnebre del más subido precio"; lograron que luego 
que se hizo el traslado del cadáver se dijesen ante él conti- 
nuamente misas y que las parroquias de Santa Bárbara y San. 
Ildefonso asistiesen al entierro. 

Solicitó Tamayo audiencia de la Reina Regente para re- 
cibir sus órdenes, y concedida y efectuada, ofreció esta señora 
enviar su representante al duelo y coche de la Real Casa. Lo 
mismo hizo con el Gobierno, que presidia Sagasta, y del que 
era ministro de Fomento don Segismundo Moret, quienes 
acordaron que el entierro fuese lo más solemne posible, si 
bien esto hubo de aminorarse por querer acomodarlo al que 
se había hecho al célebre don Manuel José Quintana. Así, et- 
Gobierno se limitó a invitar por esquelas y a enviar dos ban- 
das militares y un piquete de la Guardia civil, que la dio de 
honor en la capilla ardiente y asistió a la conducción del ca- 
dáver. 

"Antes de las doce del día 23, en que murió Zorrilla^ 
estaba ya depositado su cuerpo en un rico féretro de acero, 
sobre lujoso catafalco, cercado de m'ultitud de luces y situado 
en nuestra sala de juntas (dice el acta del 26), alfombrada de 
negro, y cuyos muros cubrían paños de igual color, con ador- 
nos dorados." 

Visitó el cadáver todo Madrid, en términos que, el lunes^ 
23, desde las doce, el martes y el miércoles hasta las once de 
la mañana, estuvo el salón siempre lleno de gente, así como 
las demás habitaciones de la casa, la escalera y parte de la 
calle de Valverde. 

Enviaron coronas la Reina, el Consejo de Instrucción pú- 
blica, la Universidad Central, el Ateneo, el Centro del Ejér- 
cito, el Circulo de Bellas Artes, la Asociación de Escritores 
y Artistas, la Facultad de Derecho, la de Filosofía y Letras^ 



común amigo Emilio Bravo. Mientras estaba en su casa han venido a 
la mía V. y Tamayo a comunicarme los propósitos de la Academia res- 
pecto al entierro de Zorrilla, que me parecen excelentes y a los cuales 
me adhiero de todo corazón. Dígaselo V. así a Tamayo y cuenten para 
todo con el concurso de su amigo, q. b. s. m., A. Cánovas del Casti- 
llo. — 23 enero 93." 



CENTENARIO DEL NACIAÍipNT.O I?E Z.O)RRILLA I 7 

el Liceo de Granada, los Ayuntamientos de Valladolid, Gra- 
nada y Murcia ; los teatros, casi todos los periódicos de M^~ 
drid, la Ouqnesa fie Medinaceli, Cánovas y su muj.er, el Du- 
que de Rivas (i) y otros muchos particulares, y durante eí 
trayecto se colQcaron en el carro fúnebre las del Ayuntamiento 
de Madrid, de la Facultad de Medicina y otras. 

Las esquelas de invitación decían: "í)on José Borrilla, 
de Ja Real Academia Española, ha fallecido. R. I. P. El Go- 
bierno de S. M., la Real Academia jEspafíola, la viuda doña 
jnana Pacheco, la hermana política, los tíos, soí?rjnos y de- 
más parientes del difunto, ruegan a sus amigos y a los aman- 
tes de las letras que se sirvan encomendarle a Dios y asistir 
a la conducción del cadáver desde la casa de la Academia, 
calle de Valverde, núm. 26, al cementerio de la Sacrament;d 
de San Justo el día 25 del mes corriente, a las dos de la 
íarde." (2) » 

Abundan las descripciones impresas del itinerario y con- 
currentes al traslado del cadáver, que, a las cuatro y media 
de la tarde, "' fué enterrado en ía sepultura privilegiada nú- 
mero 142 del patio de Santa Gertrudis" (3). 

La Academia hizo poner en ella la inscripción redactada 
por el mismo poeta, la cual decía: "''■ El poeta José Zorrilla, 
hijo de Valladolid. R. L P. ", añadiéndose : "Murió en Madrid 



(i) Con la suya envió este ilustre Académico una esquela que decía: 
"limo. Sr. D. Manuel Tamayo. — ^li muy querido amigo: Como a causa 
de mi mala salud yo no podré asistir mañana al entierro del pobre Zo- 
rrilla, ruego a V. encarecidamente que coloque sobre el féretro esa 
corona, expresión de mi cariño al ilustre poeta. — Rivas. — Martes 24 
de enero." 

(2> iParece que la familia quiso poner en la esquela los honores que 
gozaba Zorrilla, que son, por cierto, bien heterogéneos. Gran Cruz de 
Carlos III; socio de mérito de la Compañía Lancasteriana de Méjico; 
socio del Fomento de las Artes, del Ateneo Tarraconense, de la Socie- 
dad Arqueológica Tarraconense, de la Barcelonesa de Amigos de la 
Instrucción, de la de Amigos del País de Granada, de la de Guadalupe 
de Méjico, de la Económica Sevillana y de la de Maximiliano de M}eji- 
co. Era además hijo adoptivo de Burgos y de Valeijcia y cronista de 
la ciudad de Valladolid. 

(3) Certificación de la Secretaría de la Sacramental. 



■I 8 BOLETÍN DE LA REAL ACADEMIA ESPAÑOLA 

el 23 de enero de 1893", y acordó cercar con una verja la 
sepultura. 

La sesión del 19 de enero se había levantado en señal de 
duelo por la muerte del académico electo don Cristino Martos, 
y la siguiente, 26, se suspendió también por la de Zorrilla. 
pero no sin que don Emilio Castelar pronunciase el elogio 
fúnebre del poeta, oración tan elocuente como suya. Acor- 
dóse también dar el pésame a la viuda (i) y celebrar solemnes 
exequias en la parroquia de Santa Bárbara, dirigidas, en su 
parte musical, por don Francisco Asen jo Barbieri, académico 
de número, quien, por especial concesión de la Reina, dispuso 
de la Real Capilla, con sus cantores y salmistas. Celebráronse 
el 1 1 de febrero con mucha pompa, si bien, por falta de tiem- 
po, no pudo preparar la oración fúnebre el famoso orador sa- 
grado don Florencio Jardiel, a quien se había encargado. 

Proyectó el Ateneo de Madrid elevar un monumento a la 
gloria de Zorrilla, convocando para su consecución a los 
principales Cuerpos literarios y artísticos. La Academia es- 
tuvo representada en aquella junta (5 de febrero) por don 
Emilio Castelar, y en sesión de 26 de abril acordó contri- 
buir al monumento con i.ooo pesetas. 

Transcurridos tres años, quiso el iVyuntamiento de Va- 
lladolid que los restos del poeta reposasen en la ciudad que fué 



(i) Decía el oficio firmado por Tamayo : "Excma. Sra. D." Juana 
Pacheco, Viuda de Zorrilla. — Excma. Señora: La Real Academia Es- 
pañola acordó a una voz, en junta celebrada anoche, dar a V. E. y a 
toda su familia muy sentido pésame por la muerte del Excmo. Sr. Don 
José Zorrilla, a quien llora también esta Corporación que, después de 
Iiaberle ofrecido, no una vez, sino dos, la insignia académica, se ufa- 
naba con la dicha de llamar individuo suyo al poeta más popular de 
España en el siglo presente. 

Acordóse además que las coronas depositadas junto al cadáver de 
Zorrilla, mientras la Academia tuvo la gloria de custodiarle, se entre- 
guen a V. E., como así mismo la llave del féretro que guarda los res- 
tos mortales de un hombre cuya fama no ha de morir. 

Lo que en cumplimiento de triste y al par honroso deber, me apre- 
suro a comunicar a V. E. Dios guarde a V. E. muchos años. Madrid, 
:27 de enero de 1893." 

La viuda de Zorrilla murió de setenta y siete años en esta villa de 
Madrid, en el mes de julio del pasado año de 1916. 



CENTENARIO DEL NACIMIENTO DE ZORRILLA IQ 

SU cuna, en panteón que ya tenía dispuesto, y comisionó a don 
Gaspar Núñez de Arce y al Alcalde de la ciudad para entender 
en la traslación de ellos. Porque se trata de un documento im- 
portante, por el sujeto y la persona que lo redactó, copiaremos 
la invitación que se dirigió a la Academia para que asistiese 
representada en aquel acto : 

"Excelentísimo Ayuntamiento de Valladolid. — Comisión 
para traslado de los restos del poeta Zorrilla. — Excelentí-^ 
simo señor : Por encargo especial del Excelentísimo A.yunta- 
miento de Valladolid, y sin perjuicio de la invitación que di- 
rectamente hará dicho Ayuntamiento, tengo el honor de ro- 
gar a la Real Academia Española, por conducto de V. E., su 
dignísimo Director, concurra representada por el mayor nú- 
mero posible de sus individuos a la conducción de los restos 
del inolvidable cantor de las tradiciones españolas, José Zo- 
rrilla, el día 2 de mayo próximo, a las cuatro en punto de la 
tarde, desde el Museo Antropológico (paseo de Atocha, nú- 
mero 13) a la Estación del ferrocarril del Norte, contribu- 
yendo a aumentar el esplendor de la ceremonia con una co- 
rona dedicada a la gloriosa memoria del gran poeta nacional. 
También me encarga dicho Ayuntamiento suplique a la Real 
Academia Española se digne nombrar dos representantes que 
acompañen a Valladolid los restos de Zorrilla y asistan a las 
solemnidades que, con tal motivo, han de celebrarse en dicha 
capital, debiendo indicarles a dichos señores representantes 
que la Comisión, cuya presidencia de honor inmerecidamente 
ocupo, les ha preparado alojamiento a todos los delegados de 
Madrid en el Hyotel de Francia, y, por lo que respecta al 
viaje, pondrá a su disposición un coche-salón. Seguro de que 
esa ilustre Corporación procurará cooperar, dentro de sus 
eficaces medios, al mayor brillo del homenaje que trata de 
rendirse a una de las legítimas glorias de España, espero se 
sirva acusarme recibo de la presente invitación y comuni- 
carme, con la urgencia que el caso reclama, los nombres de 
los delegados de la Real Academia Española que han de for- 
mar parte del expresado cortejo, anticipándole a V. E., por 
todo, las gracias más expresivas. — Dios guarde a V. E. mu- 



20 BOLETÍN DE LA REAL ACADEMIA ESPAÑOLA 

chos años. Madrid, 28 de abril (de 1896. — Gaspar Núñez de 
Arce. — Excelentísimo señor Director de la Real Academia 
Espafiola. " 

La invitación (del Alcalde de Valladolid, más corta, lleva 
la fecha 27 de abril. A entrambas contestó el Secretario, di- 
ciendo que la Academia había acordado concurrir, según se 
le indicaba, representándola el mayor número posible de in- 
dividuos, dedicar una corona al insigne escritor y había nom- 
brado para acompañar sus restos hasta Valladolid al mismo 
Núñez de Arce y a don Santiago de Liniers, ambos académi- 
cos de número. El acuerdo fué tomado el 29 de abril. 

Pasados unos días, se recibió una carta del Alcalde de 
Valladolid, dando gracias a la Academia por el concurso pres- 
tado a todo lo que la ciudad había dispuesto para solemnizar 
debidamente el definitivo sepelio del gran Zorrilla. 

. Tuvo la Academia pensamiento de conservar vacía la tum- 
ba en que tres años había descansado el cuerpo del poeta, y 
comisionó para lograrlo a su individuo de número don An- 
tonio María Fabié, quien obtuvo de la Sacramental todas las 
facilidades, no obstante lo anormal del caso, según demues- 
tran estos documentos : 

"Excelentísimo señor don Antonio María Fabié. — Muy 
señor mío y de mi más distinguida consideración : En la Jun- 
ta general que celebró esta Asociación a primeros de mes fui 
nombrado Presidente de su nueva Junta directiva, a cuya cir- 
cunstancia se debe el, que sea yo quien tenga la honra de con- 
testar a la noble excitación que se digna usted dirigirme por 
encargo de la R. Academia, para que, rindiendo un me- 
recido tributo de admiración al recuerdo del inmortal poeta 
Zorrilla, se conserve vacía la sepultura y se coloque sobre 
ella una lápida conmemorativa que indique a nuestros suce- 
sores el primer sitio donde reposaron los restos del laureado 
vate. 

"Deseando secundar, desde luego, el propósito de esa 
R. Academia, di inmediataniíente las oportunas órdenes para 
que no se dispusiera de aquella sepultura hasta que la Junta 
directiva resolviese el caso, por carecer yo de facultades para 



CENTENARIO DEL NACIMIENTO DE ZORRILLA 21 

ello. La contestación que recibí fué que dicho enterramiento 
había sido ya vendido, aunque todavía no se había hecho efec- 
tivo su importe, lo cual me sirvió de fundamento para dejar 
sin efecto el contrato. 

"La Junta directiva, animada del mismo deseo de com- 
placer a ustedes, aprobó también lo hecho y tenemos el pro- 
pósito de sometfer a la primera General que se celebre el acuer- 
do de que dicha sepultura no se transfiera a nadie y se con- 
serve vacía, resolución que habríamos adoptado, desde luego, 
si no dispusiera la regla 14 de las Instrucciones que "las lo- 
" calidades que queden vacantes por traslado fuera del cemen- 
"terio de la Corporación, quedan a favor de la misma, puesta 
"que ésta no cede más que el usufructo del enterramiento y 
"no la nuda propiedad". 

"Es de esperar que la Junta general acoja de buen grado 
nuestra propuesta y que se realice el deseo de esa R. Aca- 
demia; pero lo que no podemos hacer, por el precario es- 
tado de la Sacramental, es el gasto de la lápida que debe 
colocarse sobre la sepultura para su mejor conservación, lo 
cual es tanto más indispensable cuanto que los que traslada- 
ron el cadáver a Valladolid, no solamente se llevaron la verja 
de hierro que circundaba aquélla, sino la losa de piedra que 
la cubría, dejando el sitio convertido en un hoyo informe, 
que las inclemencias del tiempo se encargarán de destruir si 
no se le resguarda con alguna cubierta. 

"Cuando la Junta general sancione con sus votos nuestros 
propósitos, tendré el gusto de ponerlo en conocimiento de 
usted, y si en alguna otra cosa puedo complacerle a usted o a 
la R. Academia, de que tan dignamente forma parte, no va- 
cile en acudir a su muy atento y s. s. y amigo, q. b. s. m., 
/. González Fiori. — Madrid y mayo 28 de 1896." 

En la Junta del 7 de junio se accedió a lo solicitado por 
la Academia, como de oficio se lo comunicó a Fabié el Pre- 
sidente al otro día, y en carta particular cuatro más tarde. 

La Academia dio las debidas gracias a la Árchicof radía 
de la Sacramental y a su Presidente y acordó colocar a sus 
expensas nueva lápida y restaurar la sepultura (19 de junio). 



• 22 boletín de la REAL ACADEMIA ESPANOI,A 

lo cual hizo, y envió poco después la nueva inscripción que 
había de colocarse. A todo contestó el Presidente en estos 
términos : "Excelentísimo señor don Antonio María Fabié, — 
Muy señor mío y estimado amigo : Con su grata, fecha 14 del 
corriente, recibí la minuta de inscripción para la tumba que 
ocuparon los restos de don José Zorrilla, de la cual di 
cuenta a la Junta de gobierno de esta Corporación, siendo 
aprobada. Al remitirle la oportuna licencia para que la lá- 
pida pueda estar colocada, me honro en participarle el agra- 
decimiento con que esta Sacramental ha visto unido su nom- 
bre al de la R. Academia en la inscripción de la lápida desti- 
nada a conservar la memoria del ilustre vate. Siempre a sus 
órdenes, atento y s. s. y amigo, q. b. s. m., /. González Fiori. 
Septiembre 18 de 96." 

La nueva lápida dice: "Aquí yació el insigne poeta José 
Zorrilla desde el 25 de enero de 1893 hasta el 2 de mayo 
de 1896, en que fué trasladado a Valladolid por el Municipio 
de aquella ciudad, en que había tenido cuna y quiso tener en- 
terramiento. La Real Academia Española y la Sacramental de 
San Justo consagran a su memoria esta sepultura vacía. " 

Al ocurrir la muerte de Zorrilla, tomó la Academia, en 
junta de i." de febrero de 1893, el acuerdo de publicar un 
tomo de poesías selectas del gran poeta que pudiese servir de 
lectura y modelo de poesía en las escuelas, destinando los 
productos a la viuda. A$í lo hizo, imprimiendo al año si- 
guiente un lindo tomito con el título de Poesías escogidas de 
Don José Zorrilla. Publicadas por la Real Academia Españo- 
la. Madrid, i8p4; en 8.°, de 178 páginas. 

Comprende varias composiciones líricas cortas, las leyen- 
das A buen juez, mejor testigo; El Capitán Montoya y frag- 
mentos del poema María y del poema Granada. Posterior- 
mente adquirió y conserva en una vitrina las coronas de oro 
y otros metales y las plumas que Zorrilla recibió como ob- 
sequio en diferentes épocas, especialmente en la de su corona- 
ción en Granada. Sin este cuidado estarían hoy fundidas. 

Emilio Cot arelo. 



NOTICIAS BIOGRÁFICAS DE PEDRO MARCUELLO 



En la biblioteca del monasterio de Cartujos de Aula Dei, 
próximo a Zaragoza, situado en la orilla izquierda del Ga- 
llego, se conservó, cuando menos hasta el año 1832, un códice 
de no poco valor, cuyo paradero se desconoce. Era el Cancio- 
nero de Pedro Marcuello, del que sólo conocemos ligeros 
fragmentos copiados por Latassa en una descripción biblio- 
gráfica de tan preciado manuscrito, publicada en nuestros 
días por don Toribio del Campillo, en el Homenaje a Mc- 
néndez y Pelayo (i). En cuanto puede juzgarse por los ver- 
sos que cita el diligente bibliógrafo aragonés del siglo xviii, 
el Cancionero de Marcuello, como casi todos los de su época, 
era un conjunto de composiciones que sólo tenían de poéti- 
cas el metro ; en el fondo, insulsas, amaneradas y pedestres ; 
pero como semejantes obras literarias ofrecen otros puntos 
de vista dignos de especial estudio, como son el filológico, 
el histórico y el de las costumbres, no deja de ser lamentable 
que se haya perdido el Cancionero de Marcuello, el cual, 
además, ostentaba muchas miniaturas que, dada su época, lo 
más florido del Renacimiento, seguramente que eran dignas 
de aprecio. 

Menos aún que de su Cancionero sabemos de Pedro Mar- 
cuello; don Toribio del Campillo sólo pudo averiguar que 



(i) Tomo I, págs. 745 a 800. Dicha descripción perteneció a don 
Vicente Carderera, quien puso en ella una nota en la que dice haber 
examinado el Cancionero, de Marcuello, y que las miniaturas de éste 
eran notables por muchos conceptos. 



24 boletín de la real academia española 

aquél había sido alcaide de un pueblo de Aragón (i), aunque, 
de haberse fijado un poco más en lo que publicaba de Latassa. 
hubiera visto que en unos versos puntualiza el mismo Mar- 
cuello la villa donde ejerció el cargo de alcaide, que fué la 
de Calatorao: 

Yo tu alcayde Marcuello 
de Calatorau, Señora, 
gelo ofrezco en la buen ora 
con tu gracia y Real sello. 

Fuera de esto y de mencionar algunos servicios presta- 
dos en Teruel y en Talavera a los Reyes, ninguna otra alu- 
sión a la vida de Marcuello hay en su Cancionero, y no muy 
abundantes son las que yo he logrado hallar en el riquísimo 
Archivo de Protocolos de Zaragoza. Tengo por cierto que 
Pedro Marcuello nació én^ Zaragoza, donde ya desde el si- 
glo XIV hubo muchos individuos de aquel apellido, y no en 
Calatorao, como aseguró Latassa, pues Marcuello, en los 
versos citados y en los que se fundó aquél para su afirma- 
ción, únicamente dice que era alcaide de Calatorao, pero ni 
una palabra de que fuese natural de esta villa. 

Que Pedro Marcuello no fué natural de Calatorao se des- 
prende de un documento que otorgó en febrero de 1473 para , 
que fuesen amigablemente decididas ciertas cuestiones que 
tenía con su cuñado Guillen Qaver y su hermana María Mar- 
cuello, en el cual dice ser hijo de Juan Marcuello, vecino que 
fué de Zaragoza (2). 

La noticia más antigua que he podido averiguar de Mar- 



(i) "Al denominarle Alcaide, Latassa, nada dice acerca de si este 
cargo lo ejerció sirviendo a los Reyes Católicos, por el año 1482, corno 
el rriisnío pbéia indica, efi Teruel y en Talavera, o si, corno patece pro- 
bable, procedería ese título de haber sido jefe de alguna fortaleza o 
castillo de las riberas del Jalón y del Jiloca, o de los campos de Ro- 
manos y de Bello, en que abundaban los sitios murados." 

Homenaje, t. I, pág. 756. 

(2) Die VII II Febroarii difcti anni [1473] Cesátauguste. 

Pedro Marcuello, scudero. fijó de mossen Jtíhafi de Marcuello. quóü- 
dam, habitador de (^aragoga, comprometió e validó compromis firmó de 



NOTICIAS BIOGRÁFICAS DE PEDRO MARCUELLG 25 

cuello se remonta al año 1470, en que es llamado "el magní- 
fico Pedro Marcuello, scudero, habitant en la dita ciudat de 
Zaragoza". Estas palabras constan en una escritura donde 
•Sé dice que Jimeno Gordo, famoso alborotador de Zaragoza, 
y su mujer doña María Guillen, habían vendido todos sus 
bienes a un hijo de ambos, llamado como su padre, Ji- 
meno Gordo, y que Pedro Marcuello los había tomado en 
arriendo (i). 

Ya en el año 1475 era alcaide de Calatorao (2), si bien 
parece que no llegó a establecer su residencia en dicho pue- 
blo, contento con vivir en Zaragoza, donde poseía bienes 
suficientes con que vivir, entre otros, unas casas en la ju- 
dería, que procuraba enajenar en el año 1473 (3), y parte de 



c[uálesquier pleytos, diferencias e questiones assi civiles como criminales 
c[Ue sian o speren seyer entre el, de una part, e los honorables Guillem 
Claver, scudero, habitador de la villa de Alcanyz, e María Marcuello. 
muller del... en poder del magnifico don Johan de Cosco... dius pena de 
^ífez mil florines d'oro en oro... (A. P. Z. — A. Martínez.) 

Los Marcuellos eran antiguos en Zaragoza, como se ve por este do- 
cumento: 

Zaragoza, 20 de mayo de 1378. 

García Marcuello, vecino de Zaragoza, nombra procurador suyo a 
Pedro de Montalbán. (A. P. Z. — Sánchez Daysa.) 

Casi contemporáneo de Pedro Marcuello fué un clérigo del mismo 
nombre : 

Die XI. " Octobris anni predicti [1540] 

Dentro la yglesia de senyora Santa María del Pilar... comparecie- 
ron Domingo Marcuello, vecino de la dita ciudat, assi como patrón qui 
se afirmo seyer de la capellanya instituida e ordenada en la dita yglesia 
fíor don García Marcuello, quondam, e Pedro Marcuello, clérigo coro- 
nado de la dita ciudat, assi como capellán de la dita capellanía. 

(A. P. Z.— Pedro Monzón.) 

(i) a. P. Z.— J. Olivan. 

(2) Zaragoza, 17 de abril de 1475. Pedro Marcuello, scudero, alcay- 
de del lugar de Calntorau, como tutor de Pedro y Simona Xixena, ven- 
de el alfalfes e alcacer de un campo. (A. P. Z. — Alfonso Martínez.) 

(2) Die XXVIIá Aprilis dícti anni [1473]. 

Yo Pedro Marcuello, scudero, habitador de C^rago^a... fcreo é or- 
deno ciertos e legítimos procuradores míos a los honorables don Martlfl 
Crabero, scudero, tío mío, e don Johan de Peralta..., a vender unas ca- 
s᧠mías sitiadas en la judería de la dita ciudat, que áfruentan con el 
cáStiéllo de la judería, con lá puerta de la dita jüdei"ía, clátñádá Férrica, 
e con carrera publica. (A. P. Z. — A. Martínez.) 



26 BOLETÍN DE LA REAL ACADEMIA ESPAÑOLA 

los bienes que dejó su tía doña Beatriz Cabrero, fallecida en- 
el año 1474 (i). 

Por los anteriores documentos consta que Pedro Mar- 
cuello era sobrino de don Juan Cabrero, el famoso camareros 
miayor del Rey Católico, que intervino poderosamente en las 
negociaciones que siguió Colón para su primer viaje a las 
Indias en el año 1492, hecho de que luego se alababa, no sin 
alguna jactancia mezclada con el afán de lucro. 

En el mismo año de 1475 vemos a Pedro Marcuello en- 
vuelto en cuestiones con la Cofradía de los pelaires de Za- 
ragoza (2), que terminaron con un arbitraje, y en el de 1483,. 
acaso por falta de recursos, tomando 500 sueldos en prés- 
tamo (3). 

Pocos años antes, en el de 1471, siendo Marcuello criado 
del Justicia mayor de Aragón, con desenfado general en aque- 
lla época, en que abundaban los Calistos y las Melibeas antes 
de que Fernando de Rojas publicara su famosísima Comedia, 
enamorado, y no muy platónicamente, de una doncella, de 
Gracia Marco, hija de un notario, se la llevó a su casa e hizo 
con ella vida marital; verdad es que Gracia no había expe- 



(i) Zaragoza, 13 de enero de 1475. Yo Pedro Marcuello, scudero, 
habitador de Qaragoga, attendient e considerant por muert e succession: 
del magnífico Johan Nicholas, quondam, scudero, fijo de los magníficos 
mosen Johan Nicholas, cavallero, e doña Beatriz Crabero, quondam, con- 
iuges, pertenescer a mi la quarta part de los bienes maternales que 
fueron del dito Johan Nicholas, )' esto por quanto vosotros los magníficos- 
don Martin Cabrero e don Johan Cabrero, senderos, habitadores de la 
dita ciudat, tios míos, me acoxiestes en part en la dita herencia ensem- 
ble con el magnífico don Fernando Cabrero, quondam, hermano vues- 
tro e tío mió... atorgo hauer havído... de vos dito don Johan Cabrero, 
tío mío, son a saber, ochocientos setanta e cínquo sueldos dineros ja- 
queses... de hun censal que fue de la dita doña Beatriz Cabrero, quon- 
dam, hermana vuestra... (A. P. Z. — Alfonso Martínez.) 

(2) Zaragoza, 11 de febrero de 1475. Pedro Marcuello, escudero, 
somete a Martin Bernat y a Luis de Camañas el arreglo de las cuestio- 
nes que tenía con la cofradía de pelaires de Santa Maria de Altabas, de 
Zaragoza. (A. P. Z.— A. Martínez.) 

(3) Zaragoza, 25 de enero de 1483. Pedro Marcuello recibe, en co- 
manda, de Maria Ximenez de San Martín, 500 sueldos. (A. P. Z. — A Mar- 
tínez.) 



NOTICIAS BIOGRÁFICAS DE PEDRO MARCUELLO 27 

rimentado violencia alguna para dejar la casa paterna, pues 
ella misma, a hora captada, y escondidanient, se había ido a 
poder de su amante (i). Pero como los enamorados temiesen, 
el rigor de la justicia, hubieron luego de allanarse a pedir per- 
dón a los padres de Gracia, a contraer matrimonio in facic 
Ecolesiae y a sufrir algunos castigos. Tales hechos constan ea 
unas Capitulaciones, de las que copio los párrafos más subs- 
tanciales : 

"Capítoles fechos e concordados entre los honorables don 
Johan Marcho, notario, mayor de dias, ciudadano de ^ara- 
go^a, e doña Maria Ximenez de Sant Martin, muller suya., 
coniuntament e divisa, de una part. E Pedro Marcuello, scu- 
dero, criado del senyor Justicia de Aragón, e Gracia Marquo, 
muller suya, filia de los ditos don Johan Marquo e doña Ma- 
ria Ximenez, coniuges, coniuntament et departida, de otra 
part, los quales son del tenor siguient. 

"Primerament, attendido e considerado que la dita Gra- 
cia Marquo por amor del dito Pedro Marcuello, e a causa 
suya, sinse licencia e voluntat de los ditos sus padre e madre, 
antes contra su voluntat, acordadament, a hora captada se ha 
salHdo de casa de los ditos padre e madre suyos, e ydose es- 
condidament a poder del dito Pedro Marcuello, en grant 
danyo e vergüenza suya e de sus parientes, e el dito Pedro- 
Marcuello haver receptado e tomado la dita Gracia Marcho, 
e haverse casado con ella e el dito matrimonio por carnal 
copula consumado sinse voluntat e consentimiento de los 
ditos padre e madre de la dita Gracia, ni de otros parientes 
suyos ; por lo qual no es dupdo que los ditos Pedro Marcuello 
e Gracia Marquo han incorrido en grandes penas contra ta- 
les, por los fueros, usos, costumbres e observancias del Regno 
de Aragón statuydas e ordenadas. E ya sea que por las causas 
sobreditas los ditos don Joan Marcho e doña Maria Ximenez 
de Sant Martín, coniuges, pudiessen proceyr contra los ditos 



(i) Siendo en aquel tiempo válidos los matrimonios clandestinos, 
puede no juzgarse como concubinato la vida marital de Marcuello y su: 
raptada. 



28 BOLETÍN DE LA REAL ACADEMIA ESPAÑOLA 

Pedro Marcuello e Gracia Marquo, assi por justicia como en 
otra manera. Empero, querientes usar mas de misericordia 
que de justicia, pues los ditos Pedro e Gracia conoscen su 
peccado, e demandan venia e perdón... les plaze perdonar, 
absolver, remeter e relaxar... a los ditos Pedro Marcuello 
e Gracia Marquo e a cada uno dellos los sobreditos crimines 
e delictos... servando empero las condiciones e qualidades 
dius scriptas. 

"Que los ditos Pedro Marcuello e Gracia Marquo sean 
tenidos de solempnizar el dito matrimonio entre ellos con- 
traydo, en faz de Santa Madre Yglesia dentro tiempo, es a 
saber, daquia por todo el mtcs de Junio primero vinient de! 
anyo present... 

"ítem, con tal pacto... que los ditos Pedro Marcuello e 
Gracia Marquo, ni alguno dellos, no puedan star ni habitar 
en la dita ciudat de ^aragoga, ni en sus términos, durant 
tiempo de cinquo anyos continuos primeros venideros... 

"ítem... que los ditos Pedro Marcuello e Gracia Marquo 
ni alguno dellos, no puedan demandar a los ditos don Johan 
Marquo e su muxer, aquellos mil sueldos que don Domingo 
de Sant Martin, quondam, agüelo de la dita Gracia Marquo, 
lexo a la dita Gracia en su testament para ayuda a su matri- 
monio. 

"ítem... que los ditos Pedro Marcuello e Gracia Marquo 
no puedan demandar dot ni matrimonio." 

Casado ya canónicamente Pedro Marcuello, continuó re- 
sidiendo en Zaragoza, donde a 12 de agosto de 1477, junta- 
mente con Juan Cabrero, ambos escuderos, nombró arbitros 
a Jimeno Gordo y a Sancho de Paternoy para que resolvieran 
algunas cuestiones que aquéllos tenían con Pascual de Mo- 
ros (i). 

Posteriores a esta fecha fueron sus servicios al Rey en 
Teruel, y a doña Isabel la Católica cuando pasó por Talavera. 
hechos que consignó en su Cancionero : 



(i) a. P. Z.— Bartolomé Roca. 



NOTICIAS BIOGRÁFICAS DE PEDRO MARCUELLO 29 

Quen Teruel al Rey sirviera 
en Taño de ochenta y dos 
y a la Reyna en Talavera 
cuando de Loxa saliera (i). 

Diez años más tarde, y sin haber salido de la condición 
de escudero, vemos que residía nuevamente en Zaragoza, 
pues a II de julio dio en comanda, o sea depósito, rodeo 
jurídico para disfrazar los préstamos, una cantidad de 120 
sueldos jaqueses a Domingo Daroca (2). 

En aquel tiempo continuaba desempeñando su cargo de 
alcaide de Calatorao, hecho que consta en un documento fe- 
chado a 10 de julio de 1491, por el que don Martín de la 
Nuza, señor de Bardallur, confiesa recibir 400 sueldos ja- 
queses de Pedro Marcuello, alcayde de Calatorau (3). 

Todo hace sospechar que Marcuello presentó a los Re- 
yes su Cancionero por medio de su tío don Juan Cabrero, a 
quien Fernando el CatóHco profesaba grande afecto. Al fa- 
llecer el Monarca en el año 15 16, dicho códice pasó a manos 
de don Fernando de Aragón, nieto del Rey Católico, quien 
lo donó, con otros libros, al monasterio de Aula Dei, que lo 
poseyó hasta muy entrado el siglo xix, cuando lo examinó 
Carderera (4). 



(i) En otro pasaje da a entender Marcuello que estuvo en la guerra 
de Granada : 

los sus Reyes bien servía 
con las obras de Granada. 

Así se explica el que escribiera Dos tratados acerca de la conquista del 
Reyno de Granada, que presentó a los Reyes Católicos y se han perdido. 

(2) A. P. Z.— Jaime Malo. 

(3) 31 de julio de 1494. En una escritura otorgada por don Juan 
Coloma, firma como testigo "Pedro Marcuello, alcayde de Calatorau".— 
(A. P. Z.— A. Martínez.) 

(4) Dedúcese que Marcuello escribió parte de su Cancionero en el 
año 1492, por unos versos en que, después de aludir a sus cuestiones con 
los moros, habla de los judíos como residentes aún en España; pero 
anuncia que los de Calatorao saldrán como todos ellos : 

"lo que a los judíos toca 
no digo, dése lugar, 



3o NOTICIAS BIOGRÁFICAS DE PEDRO MARCUELLO 

Una larga composición, copiada por Latassa en su des- 
cripción bibliográfica del Cancionero de Marcuello, se refiere 
a los disgustos que a éste ocasionó la alcaidía de Calatorao, 
cuyos habitantes eran, en gran parte, moros (i), a quienes 
molestaban las restricciones que en el ejercicio de su culto 
les ponia Marcuello : 

Días ha que bien sabían 
la terrible enemistat- 
que moros con ceguedat 
contra el alcayde tenían. 

Por esto, lleno de santo celo, y también de rencorcillos, 
pedía que fuesen expulsados los moros de Calatorao, pue- 
blo que pertenecía a la iglesia del Pilar de Zaragoza, a cuya 
Virgen demandaba tan radical medida : 

Gran Reyna mas te rogamos 
mande tu vírgínidat 
Calatorau de christíanos 
lo pueblen, y los paganos 
quiten del, ques vanedat. 

Ignoramos los últimos años de Marcuello, quien, proba- 
blemente, murió en Zaragoza, disfrutando su modesto ofi- 
cio de alcaide de Calatorao, único premio de lo que había ser- 



mas en todo el Reyno nota 
su estada será muy poca." 

Versos que fueron, indudablemente escritos, después del 31 de mar- 
zo de 1492, en que se decretó la expulsión de los judíos, y antes del 
31 de julio, en que expiraba el plazo que se les dio para salir de 
España. 

(i) De los moros de Calatorao hay algunos documentos en el 
Arahivo de Protocolos de Zaragoza, como es el siguiente, otorgado a 
31 de mayo de 1439, a fin de revocar los poderes que habían dado a 
Domingo de Galve, canónigo de la iglesia de Santa María la Mayor, 
•o sea del Pilar, de dicha ciudad: 

"En presencia de la aljama de los moros de Calatorau, clamada por 
voz e pregón de Muza Bernalí, moro, corredor del dito lugar... aius- 
tada la dita aliama en la plaga del dito lugar do e segund otras ve- 
-gadás es acostumbrada plegar e aiustarse, a saber es, Mahoma Almo- 
necir, alamin; Mahoma Alcosue, Juce el Luengo, jurados; Muga Allaur, 



NOTICIAS BIOGRÁFICAS DE PEDRO MARCUELLO 3 I 

vido a los Reyes (i) y de ofrecerles un Cancionero tosco, des- 
aliñado y prosaico en alto grado; pero, al fin y al cabo, el 
único parto, en aquellos años, de las musas aragonesas. 

M. Serrano y Sanz. 



Mahoma de Muga, Mahoma el Deyta, Muga Frediel, Jahiel Hanman, 
Abocach d'Audella, Ali el gapatero, Junez dAtovir, Mahoma Tovir, 
Muga el escribano.... 

(A. P. Z.— Martín de Tarba.) 

(i) y, aún resulta casi cierto, que Marcuello no fuese nombrado 
.alcaide de Calatorao por el Monarca, sino por el Arzobispo de Zarago- 
za, a cuya jurisdicción pertenecía dicho pueblo. 



MIGUEL DE CERVANTES SAAVEDRA 

Y LOS 

ORÍGENES DE «EL CROTALÓN» 



El testigo de Cervantes en Argel y el presunto autor de "El Crotalón" 

FUERON dos personas DIVERSAS. CaRECE DE TODO FUNDAMENTO LA SUPOSI- 
CIÓN DE QUE Cervantes conociera "El Crotalón" en manuscrito. — "El. 
Crotalón" y la "Miscelánea" de Horozco : capítulo del entierro del. 
Marqués del Vasto. — Documentos y constancias acerca de los dos Vi- 
llalones. — "El Crotalón" y el "Orlando": traducción de la "novela 
de Melissa". Fuentes del "Orlando" : la "novela de Melissa" no- 
es sino la fábula mitológica de "Céfalo y Procris" ; "El Curioso- 
impertinente" ES algo humano y diverso. — Capítulo de "El Crotalón" 
tomado de LOS "Razonamientos" del Aretino. 

La Ingeniosa comparación fué publicada en los "Bibliófi- 
los Españoles", por Serrano y Sanz, en 1898. Antes de aque- 
lla fecha es de suponer hiciera los estudios que sirven de base 
al comentario que encabeza la edición, y que no pudo ser im- 
provisado. En el término de veinte años se ha llegado a sa- 
ber bastante acerca de la vida de Cristóbal de Villalón. Se- 
rrano y Sanz, equivocado por excepción en este caso, pero- 
discreto como siempre, no afirmaba nada. Después de pre- 
guntarse si sería o no sería el autor de El Crotalón la misma. 
persona que el testigo presentado por Cervantes en su In- 
formación, dijo (i): "Dejemos la cuestión indecisa, espe- 
rando que nuevos documentos la iluminen." La publicación 
de la Información de Argel, íntegra, hecha en la Revista de 
Archivos por el señor Torres Lanzas, y el descubrimiento- 
del proceso promovido por el Villalón del Escolástico, a los 



(i) Obra citada, pág. 6.3. 



ORÍGENES DE "eL CROTALÓx" 33 

Candes de Lemos — descrito en este Boletín (i) — , han 
iluminado suficientemente el punto, y el propio señor Se- 
rrano y Sanz ya no se atrevería a hacer las suposiciones que 
hace veinte años juzgaba dudosas, y que ahora el padre Ce- 
jador prohija y presenta como novedades. Porque hoy es do- 
cumentalmente seguro, como demostraré después, que el tes- 
tigo de Cervantes y el presunto autor de El Crotalón son dos 
personas diversas. 

"£/ Crotalón — dice el señor Cejador y Franca — es una de 
las mejores obras del siglo xvi : imitación libre y desenfadada 
de los Diálogos de Luciano, y critica magnífica de la sociedad 
española. La riqueza de inventiva y la viveza de color, la clá- 
sica ironía y el tono helénico de esta obra maravillosa, debie- 
ron encantar a Cervantes, que la leyó manuscrita. " 

Antes de examinar la afirmax:ión del padre Franca — ver- 
daderamente extraña, pues no parece sino que Cervantes mis- 
mo le refirió de palabra haber leído el manuscrito que a Vi- 
Ualón se atribuye — , anotemos de paso que el juicio del padre 
Cejador y Frauca sobre El Crotalón es un puro fantaseo. 

El Crotalón es un mamotreto tan curioso como deshilva- 
nado y desigual. Hecho a retazos, ni siquiera puede decirse 
propiamente que tiene estilo suyo, aunque haya en él uno pre- 
dominante. No sólo hallaron cabida en él glosas y traslados 
de Boccaccio, de Ariosto — de éste sobre todo — y del Aretino, 
sino que se insertan íntegras hasta Relaciones de sucesos, 
como la del entierro y honras del Marqués del Vasto. 

El Crotalón tiene poquísimo de Luciano, y hasta lo decla- 
radamente lucianesco está visto a través de paráfrasis italia- 
nas y diluido en largos párrafos, muy diversos de la manera 
casi esquemática del escritor griego. 

"Una de las mejores obras del siglo xvi", dice el señor 
Cejador. ¿Cómo podrá compaginarse este concepto con el de 
las personas bien enteradas? Por ejemplo, del propio señor 
Serrano — aunque ignoraba éste las varias fuentes itahanas 
del libro — , o del señor Morel-Fatio, que dice del estilo predo- 



(i) Tomo I, pág. 434. 



34 BOLETÍN DE LA REAL ACADEMIA ESPAÑOLA 

minante en el manuscrito que es pesadamente pedante y en- 
marañado: lourdement pédant et enchcvétré (i). 

El señor Ce j ador está muy ajeno de que lo que llama, cre- 
yéndolo de Villalón, "clásica ironía", "tono helénico" y "obra 
maravillosa", es lo mismo que, suponiéndolo de Hc^rozco, se- 
ñala en 'las propias páginas como estilo " descuidado, llano y 
flojo", pues aunque el argumento del canto ii de El Cro- 
ialón diga estar tomado de Luciano, en el libro de Luctu, 
añade : " Descriuesse el entierro del marqués del Gasto, Capi- 
tán general del Emperador en Ytalia; cosa muy de notar", y 
en él se contiene la misma relación que en la Miscelánea de 
Horozco se titula : "Memoria de la orden y forma que se tuve 
en Milán en el enterramiento del Ilustrísimo señor marqués 
del Gasto" (2), que tampoco es original, pues el relato es de 
un testigo ocular, y Horozco hizo la copia en Toledo. 

Si el estilo de El Crotalón fuera "clásico", "maravilloso" 
y de "tono helénico" — 'Como el padre Franca dice — , evidente- 
mente no debió de haberlo escrito el Villalón de Argel, que 
contesta a la pregimta XXV, a propósito del presbítero Juan 
Blanco : 

"Oyó decir públicamente que se tomó con los dos sacer- 
dotes que la pregunta dize, y que les dio el bofetón y coces 
en ella declarado." 

Pero desentendámonos de si pintar a un presbítero dando 
coces resulta o no muy clásico, y muy helénico, y sigamos con 
Cejador : 

"De los cantos 3.° y i.° del Crotalón tomó pie — Cervan- 
tes — para tramar la novela del Curioso impertinente ; del can- 
to 9.° tomó parte de la descripción de la tempestad del Per- 
siles y el asunto de Las dos doncellas; del canto 10 copió 
frases; del canto 7.°..., etc. En 1580, rescatado Cervantes 
por los Trinitarios, le es testigo Cristóbal de Villalón, na- 
tural de Valbuena, de cuarenta y cinco años, aunque puede 
haber error en la edad. Eran, por consiguiente, muy amigos. 



(i) Eludes I sur L'Espagnc \ ...premiére serie | ... Paris, Bouillon, 
pág. 165. 

(2) Ms. de la Biblioteca Nacional, núm. 9.175. Sin título, fol. 167. 



ORÍGENES DE "eL CROTALÓn" 33 

y así se explica que Vi Halón dejase leer a Cervantes su obra 
manuscrita. " 

Ce j ador — a través de las palabras de Serrano, de quien, 
•como ya dije, calca el supuesto descubrimiento — se da cuenta 
del anacronismo en que incurre, y dice, como ya vimos, "de 
cuarenta y cinco años, aunque puede haber error en la edad". 
Error, ¿de qué? De copia no puede ser, porque está escrito 
en el documento con todas sus letras : "quarenta y cinco años, 
poco más o menos". Falsedad, no cabe, porque si no se tra- 
tara de dos Villalones, sino de uno solo, ¿qué interés podría 
tener un viejo octogenario — como, a vivir entonces aún, lo 
habría sido el autor del Viaje de Turquía — en aparecer de 
menos edad de la que verdaderamente tuviera? 

No había nacido todavía el Cristóbal de Villalón, testigo 
de Cervantes en las Informaciones de Argel, cuando su ho- 
mónimo, el autor declarado del Escolástico e indudable del 
l^iaje de Turquía — probablemente autor del Cro talón y muy 
discutible del Diálogo de Icís Transformaciones — , se asen- 
taba en Salamanca con doña Beatriz de Castro, condesa 
de Lemos, "para enseñar latynidades a don antonio y a don 
Rodrigo su hijos, con salario en cada un año de ocho mil 
maravedís, y ración para su persona, y posada" ; y ya enton- 
ces estaba hecho, según asegura él mismo, "a servir a señores 
para enseñar hijos". Así consta en un curiosísimo proceso, 
existente en el Archivo de la Real Chancillería de Valladolid, 
e inserto por don Narciso Alonso Cortés en las antes citadas 
noticias sobre el autor del Viaje de Turquía. 

Este Cristóbal de Villalón dice de sí mismo en el citado 
Viaje : "en el año del Señor de mil y quinientos y veynticinco 
yo me hallé en esta bienaventurada Universidad, trabajando 
en mi estudio por coger della aquel fruto que suele distri- 
buir." Debió, pues, de haber nacido a principios del siglo xv'. 

Estaba de regreso en España en 1555. En 1558 publicó 
su Gramática castellana, en cuya dedicatoria cuenta que vivía 
retirado en una aldea. Serrano y Sanz supone que debió de ser 
un pueblo cercano a la Corte donde buscó descanso de las fa- 
tigas pasadas. En aquella época frisaba en los sesenta años. 



36 BOLETÍN DE LA REAL ACADEMIA ESPAÑOLA 

Se ignora la fecha de su muerte. Es, por tanto, absolutamente 
imposible que sea el mismo Villalón que veinte años después- 
se hallaba en Argel como esclavo, "al servicio del gobernador 
de Tenes", y que entre sus respuestas en la Información acer- 
ca de Cervantes declaraba, el año 1580, tener "quarenta y 
cinco años". 

El nombre de Cristóbal de Villalón no era raro. De otros^ 
individuos que lo llevaban halló también noticias y documen- 
tos don Narciso Alonso Cortés : mercader era el uno y bor- 
cegiiilero el otro. De alguno más habla igualmente el señor 
Serrano. Ya no el anacronismo que hace imposible el hecho r 
bastaba la frecuencia con que en los documentos de la época 
se encuentra el nombre, para no aceptar tali descabellada y 
grotesca suposición. Más fácil sería tomar a cualquiera hom- 
bre hecho y derecho por niño de la Doctrina que hacer pasar a 
un anciano de ochenta años por hombre de cuarenta y cinco. 

El Villalón de Argel no era, como se le ocurre inventar 
al padre Cejador y Franca, de los primitivos compañeros y 
amigos de cautividad de Cervantes, sino que de sus declara- 
ciones resulta todo lo contrario. "A la sazón qitel dicho miguel 
de cerbantes se perdió y fué traído para argel, este testigo 
estova en Tenes, que era su patrón gobernador de aquella 
tierra" — dice — . Vino después a Argel acompañando a su 
amo, y, en aquella ocasión de la fuga, Cervantes le comunicó 
su propósito. Todo lo concerniente a la evasión lo sabia el 
testigo directamente ; de lo demás tiene sólo noticias de refe- 
rencia. A la pregunta IV "-declara este testigo lo oyó desir 
por argel" ; a la V, que lo "sabe de oydas, porque lo en ella 
contenido fué público por argel"; a la VI, ''fué muy pú- 
blico y notorio por argel"; a la VII, "fué muy dibulgado 
por argel, y público, como dicho tiene, y este testigo, por 
estas rrazones, lo creyó y supo"; a la VIII, "pasó así, pú- 
blico y notorio". 

Si hubiera sido compañero de Cervantes en la prisión y 
testigo presencial de los hechos, habría tenido cuidado de de- 
clararlo, como hici'eron los que se hallaban en ese caso. Esa 
sinceridad da más fuerza a su testimonio sobre la heroica de- 



ORÍGENES DE "eL CROTALÓn" Sy 

terminación de Cervantes, cuando, al llegar "a las diez y 
seis preguntas, dixo" : 

"Queste testigo sabe todo lo en la dicha pregunta conte- 
nido, porque, como dicho tiene en las preguntas antes désta, 
este testigo hera consorte en el negocio y no pasaua cosa que 
no procuraua de saber; de más de quel dicho miguel de ser- 
bantes le dixo a este testigo quando estuvo en poder del rrey 
yéndose a poner en sus manos, que no se escondiese ni tubiese 
miedo ninguno, que él en semejante ocasión usará el término 
que deben usar los hombres de valor, ánimo y constancia: 
y así, este testigo se rreportó y no hizo ausencia y tomó grande 
ánimo por lo quel dicho miguel de serbantes le dixo ; el qual 
así lo cumplió y mejor quel susodicho lo avía manifestado, 
pues a ninguno hizo mal ni daño, ni condenó, sino antes les 
enbiaua a dezir dende la prisión que si alguno prendiesen, 
que se descargase con el dicho miguel de serbantes, hechán- 
dole a él solo la culpa, y esto dize y rresponde a esta dicha 
pregunta, a la qual se rrefiere." 

Esclavo seguía siendo este Villalón el 22 de octubre de 
1580, según se desprende de esas declaraciones que acabo de 
copiar, y no hay hasta ahora ninguna noticia conocida de su 
regreso a la Península, ni se le menciona entre los redimidos 
al mismo tiempo que Cervantes. El anacronismo hace inútil 
toda discusión, pues un anciano octogenario ni pUede hacerse 
pasar por hombre de cuarenta y cinco años, como ya dije, ni 
estar al servicio inmediato del Gobernador de Tenes, ni em- 
prender esos largos y fatigosos viajes por tierras africanas. 

Es imposible, además, que en tales circunstancias llevara 
a cuestas Villalón el voluminoso manuscrito, y cuando apenas 
tendrían tiempo para hablar de algo tan grave como era la 
evasión, donde lo mismo podían encontrar todos la libertad 
que la muerte, se entretuviera en hacerle leer a Cervantes, a 
quien acababa de conocer, el enorme cartapacio. Y es impo- 
sible que éste, burlando su confianza, y en esas condiciones, 
se dedicara a hacer acopio de frases, páginas y hasta esce- 
nas completas, que había de ir acomodando en libros hechos 
ad hoc durante todo el curso de su vida, acoplando alguna.? 



38 BOLETÍN DE LA REAL ACADEMIA ESPAÑOLA 

páginas, como las del Persiles, treinta y seis años después de 
robadas, y que no hubieron de ser impresas sino después de su 
muerte. Aun en el anacronismo, como dije antes, la invención 
es del todo disparatada y absurda. Por el hecho y porque, 
¿quién pudo referírselo al padre Ce j ador y Frauca, como no 
fuera el mism.o Cervantes ? 

La inconsciencia de la afirmación de aquél está palpable 
en sus propios escritos, y he de copiarla como palabra final. 

En la citada Historia, el padre Cejador dice de Villalón: 

"Vivió bastante tiempo en Salamanca (i 525-1 538). donde 
estaba el año 1525 trabajando en su estudio, enseñando acasa 
en el colegio Trilingüe." 

Todo lo cual es exacto y está corroborado por los docu- 
mentos de que antes hablé. Pero no lo es lo que sigue, en que 
Cejador intenta afirmarse en lo que dijo en el prólogo del 
Lazarillo, atenuando sólo la forma, pegándose más aún a U> 
escrito por el señor Serrano y Sanz (i): 

"En la información que hizo Cervantes para sincerarse ']■: 
las calumnias que le levantaba Blanco de Paz, entre los testi- 
gos parece un Cristóbal de Villalón, natural de Valbuena, de 
cuarenta y cinco años de edad aquel año de 1 580. El autor de 
El Escolástico debía contar, a lo menos, sesenta, ya que en 
1536 había publicado, siendo bachiller, la Tragedia de 
Mirrha. " 

E insiste en agregar : 

"Pudiera haber error de edad, corno sucedía a menudo en 



(i) El -señor Serrano decía en la "Ingeniosa comparación" — edición 
de "Bibliófilos Españoles", 1898, pág. 63—: Cervantes hizo "una infor- 
mación auténtica para sincerarse de las calumnias contra él lanzadas por 
el traidor Blanco de Paz. Entre los testigos que declararon figura un 
Cristóbal de Villalón, natural de Valbuena..., tenía en el año 1580 cua 
renta y cinco años de edad, y el autor de El Escolástico debía contar a 
lo menos sesenta, una vez que ya en 1536 había publicado, siendo Bachi- 
ller, la Tragedia de Mirra. ¿Habrá un error de edad, cosa que era fre- 
cuente con tales informaciones, y ambos serán el mismo? Si esto suce- 
diera, se explicarían fácilmente las relaciones que hay entre El Crotalón 
y... etc." Como se ve, exactamente lo mismo repite el señor Cejador veinte 
años después en el prólogo del Lazarillo y en la Historia de la Literatura, 
tomo II, págs. 127 y 128. 



ORÍGENES DE "eL CROTALÓn" Sq 

tales documentos, y así, siendo un mismo Villalón, se expli- 
caría lo que Cervantes parece tomó de El Crotalón. " 

Ni "hay error", ni "se explicaría", ni "parece". Al asen- 
tar que en 1580 contaría Villalón sesenta años, olvida el padre 
Frauca que acaba de decirnos que el año de 1525 enseñaba 
en el colegio Trilingüe ; que entre 80 y 25 hay cincuenta y 
cinco años de diferencia, y que, no ya en el colegio Trilingüe, 
ni aun en el templo, según la narración bíblica, enseñó Jesús 
a los cinco años. 

Demostrado que el Villalón de Argel no es el presunto 
autor de El Crotalón, pasemos al estudio de esta obra, en lo 
que respecta a su comparación con El Curioso. 

El cotejo de El Curioso impertinente coh el Orlando Fu- 
rioso, esbozado por Pellicer y reproducido, también en esbozo, 
por varios comentaristas, lo han realizado después más dete- 
nidamente, entre otros, en 1907, Wurzbach, en las Roma- 
nische Forschungen (i), y, en 19 10, Schevill, en La Reviie 
Hispanique. 

Volviendo este último sobre la cuestión apuntada por Se- 
rrano y Sanz desde 1898 acerca del parecido de la novela cer- 
vantina con uno de los capítulos de El Crotalón, mejor enca- 
minado ya, dice: "Esos puntos de semejanza tienen que ser 
mera coincidencia, porque no parece posible que Cervantes 
tuviera conocimiento de El Crotalón." 

El señor Schevill no apura en ese respecto sus indagacio- 
nes ; pero, como se ha visto, no se equivoca en esa afirmación. 
Si, continuando su trabajo inicial de igual manera que cotejó 
El Crotalón con El Curioso, le hubiera comparado con El 
Orlando, habría hallado la solución del problema que plantea. 

El canto II de El Crotalón ni es "maravilloso", ni "helé- 
nico", ni de gran "riqueza de inventiva", ni mucho menos, en 
todo o en parte, es "una de las mejores obras del siglo xvi^ 
imitación libre y desenfadada de los Diálogos de Luciano, y 
crítica magnífica de la sociedad española" ; ni es nada, absclu- 
tamente nada, de lo que al padre Cejador y Frauca se le ocu- 



(i) Romanische Forschungen f diíigido por | Karl Vollmóller I t. XX, 
1907. Wurzbach. [ Cervantes-Studien, págs. 495 a 537. 



40 



boletín de la real academia española 



rre contar, sino que, simple y sencillamente, es una traduc- 
ción en prosa, casi textual, de las octavas 13 a 46 del amto 
cuarenta y tres del Orlando, salvo algunas supresiones, entre 
ellas la de parte de las estrofas 15, 16, 17, 20 y 21 y de la 22 
íntegra, como puede verse por el cotejo siguiente de las pá- 
ginas respectivas de El Crotalón (i) con las estrofas 35 a 
46(2): 



demandaste que te mudasse en 
■la figura y persona del mangcbo 
Liginio, que la querias acome- 
ter con prueba que se gertifi- 
casse mas su bondad por tu se- 
guro : y ansí fingiendo en tu 
casa que auias de caminar gier- 
ta xornada, que serían (G., xor- 
nada de) quinze dias de ausi-n- 
gia, la maga te mudó en forma 
y persona de Liginio, y ella 
tomó (G., tomó la) figura de 
vn su paje. Y tomando en tu 
seno muy graciosas y ricas io- 
yas que huuiste de vn platero 
te fucste para Ginebra a tu casa 
la qual avnque estaua labrando 
ocupada en sus labores rodeadn 
de sus donzellas,. por ser sal- 
teada de tu adultero deseo fue 
turbada toda su color y agr.'i- 
giado rostro. Y ansí con el po- 
sible desdeño y asperega pro- 
curó por aquella vez apartarte 
de si dándote señas (G., mues- 
tras) de desesperagion. Pero 
continuando algunas vezes que 
para ello hallaste oportunidad 
te oyó con alguna mas pagien- 
gia. Y vista tu inportunidad y 
las joyas que le ofregias : las 
quales bastan a quebrantar las 
diamantinas peñas : bastaron en 
ella ablandar hasta mostrar al- 
gún plazer en te oyr. Y de 
allí con la continuagion de tus 
dadiuas y ruegos fue conuen- 
gida a te faboreger por del to- 



Giá con mía moglie hauendo simulato 
D'esser partito, c gitone in Leuante, 
Nel giouene amator cosi mutato 
L'andar, la voce, l'abito, e'l semblante, 
Me ne ritorno, & ho Melissa a lato, 
Che s'era trasformata, e parea vn fante, 
E le piíi ricche gemme hauea con lei, 
Che mai mandassin gl' Indi, o gli Eritrei. 

lo, che l'vso sapea del mió palagio. 
Entro sicuro, e vien Melissa meco. 
E Madonna ritrouo a si grande agio, 
Che non ha né scudier, né donna seco, 
I miei preghi l'espongo, indi il maluagio 
Stimulo inanzi del mal far le arreco, 
I rubini, i diamanti, e gli smeraldi. 
Che mosso harebbon tutti i cor piü saldi. 

E le dico, che poco é questo dono 
Verso quel che sperar da me douea. 
De la comoditá poi le ragiono. 
Che, non v'essendo il suo marito, hauea. 
E le ricordo, che gran tempo sonó 
Stato suo amante, com' ella sapea : 
E che l'amar mió lei con tanta fede 
Degno era hauere al fin qual che mercede. 

Turbossi nel principio ella non poco, 
Diuenne rossa, & ascoltar non volle ; 
Ma il veder fiammeggiar poi come foco 
Le belle gemme, il duro cor fe molle. 
E con parlar rispóse breue, e fioco 



(i) Orlando Fvrioso \ Di M. Lodovico \ Ariosto, \ In Vcnctia. ' 
...Valuassore... \ 1558, fols. 211 v. y 212 f. 

(2) Ed. de los Orígenes de la Novela, en la Nueva Bibl. de Autores 
Españoles, págs. 136-37. 



orígenes de el crotalon' 



4' 



do no te desesperar. Y ansí vn 
dia que llorauas ante ella por 
mitigar tu pasión comouida de 
piedad te dixo : Yo effetuari.i 
tu voluntad y demanda, Li:;i- 
nio, si fuesse yo gierta que no 
lo supiesse nadie. Fue en ti 
aquella palabra vn rayo del 
gielo del qual sentiste tu alma 
traspasada. Y súbitamente co- 
rrió por tus huesos, venas y 
nieruos vn yelo mortal c|ue 
dexó en tu garganta elada ¡a 
boz, que por gran pieza no jio 
diste hablar. 

Y quitando a la hora la ma- 
ga el velo del encanto de tu 
rostro y figura por tu importu- 
nidad, como vio tu Ginebra que 
tú eras Menesarco su marido, 
fue toda turbada de verguenga : 
y quisiera antes de ser mil vc- 
zes muerta que auer caydo en 
tan grande afrenta. Y ansi mi- 
rándote al rostro muy vergon- 
zosa, solamente sospiraua y so- 
Ilozcaua conociendo su culp.i. 
Y tu cortado de tu demasiada 
diligencia solamente le podiste 
responder diziendo : De manie- 
ra, mi Ginebra, que venderias 
por precio mi honrra si hallas 
ses comprador. Desde aquel 
punto todo el amor que te tema 
le conuertio en venenoso abo- 
rrecimiento. Con el qual no se 
pudiendo sufrir, ni fiándose de 
ti, en viniendo la noche toman- 
do quantas joyas tenia, lo mas 
secreto que pudo se salió de tu 
casa y se fue a vuscar al verdií 
dero Licinio cuya figura le 
auias representado tú : con el 
qual hizo verdaderos amores y 
liga contra ti por se satisfacer 
y vengar de tu negedad. Y ansi 
se fueron juntos gozándose por 
las tierras que mas seguras Jes 
fueron : y a ti dexaron hasta oy 
pagado y cargado de tus sos- 
pechas y zelos. El qual veniste 
a tan grande estremo de afren- 
ta y congoja que en breue tiem- 
po moriste (G., te vino la 
muerte :) 



Quel, che la vita a rimembrar mi tolle. 
Che mi compiaceria, quando credesse 
Ch'altra persona mai nol risapesse. 

Fu tal risposta vn venenato telo, 
Di che me ne senti l'alma trafissa. 
Per l'ossa andommi e per le vene vn gelo, 
Ne le fauci restó la voce fissa. 
Leñando allora del suo incanto il velo 
Ne la mia forma mi torno Melissa. 
Pensa di che color douesse farsi, 
Che in tanto error da me vide trouarsi, 

Diuenimmo ambi di color di morte, 
Muti ambi, ambi restiam con gli occhi bassi. 
Potei la lingua a pena hauer si forte, 
E tanta voce a pena, ch'io gridassi. 
Me tradiresti dunque tu, consorte, 
Quando tu hauessi, chi'l mi' onor conprassi ! 
Altra risposta darifi ella non puote, 
Che di rigar di lagrime le gote. 

Ben la vergogna é assai, ma pin lo sdegno, 
Ch'ella ha, da me veder farsi quella onta ; 
E moltiplica si senza ritegno. 
Che in ira alfine, e in crudel" odio monta, 
Da me fuggirsi tostó fa disegno, 
E nel l'hora che'l Sol dei carro smonta ; 
Al fiume corsé, e in vna sua barchetta 
Si fa calar tutta la notte in fretta : 

E la mattina s'appresenta auante 
Al Caualier, che l'hauea vn tempo amata, 
Sotto il cui viso, sotto il cui sembiante 
Fu contra l'onor mió da me tcntata. 
A lui, che n'era stato & era amante, 
Creder si puó, che fu la giunta grata. 
Quindi ella mi fe dir, ch'io non sperassi, 
Che mai piü fosse mid, né pin m'amassi. 

Ahi lasso ! da quel di con lui dimora 
In gran piacere, e di me prende gioco ; 
Et io del mal, che procacciammi allora. 
Ancor languisco, e non ritrouo loco. 
Cresce il mal senpre, e giusto é ch'io ne mora, 
E resta omai da consumarci poco... 



42 boletín de la real academia española 

Los orígenes de la novela del Ariosto, traducida, como 
hemos visto, en El Crotalón, los señala ampliamente Rajna,. 
en sus Fuentes del Orlando : 

"Esta historia, no obstante su barniz exterior — dice — , es 
de origen clásico, porque, en sustancia, no es otra cosit que una 
reminiscencia de los casos mitológicos de Céfalo y Procris. 
Casos que eran más conocidos en Ferrara que en otras partes. 
Todavía en el tiempo de la publicación del Furioso bastaba ser 
de cierta edad para poder acordarse de haberlos visto en es- 
cena el 22 de enero de 1487, puestos fen forma dramática por 
Niccoló da Correggio. Ignoro si Ariosto, entonces niño de 
doce años, asistiría al espectáculo; pero sé que tuvo pleno 
conocimiento de la obra de Correggio y que la tenía en el 
pensamiento cuando compuso el canto XLIII ; de esto no es 
difícil tener pruebas manifiestas ; Céfalo dejó varias huellas 
en el Furioso y ejerció en la mente del poeta una acción to- 
davía mayor de la que parece a primera vista. Entiéndase que, 
al mismo tiempo, tanto o más tuvo presente el poeta la narra- 
ción ovidiana. Un cotejo detallado no conviene a este sitio 
— añade — ; pero sí hacer observar que, tanto en las Meta- 
morfosis cuanto en nuestro autor, la historia es narrada por 
el protagonista mismo... La hechicera y rival, para insinuar 
mejor el consejo pérfido de poner a prueba a la mujer, elo- 
gíale al marido la fidelidad de aquélla. Y ya que nombro a 
Melissa, no estará de nuevo recordar también a Ovidio..." 

"No se contentó el poeta con embellecer la materia que 
recibía de sus antecesores, extremando el cuidado en la eje- 
cución de los particulares. Ciertos cambios tocan al organismo 
propio de la narración. El más importante, sugerido tal vez 
por una novela, estrictamente humana, de no sé qué celoso, 
consiste, a mi parecer, en aquel caballero joven, rico y her- 
moso, del cual toma el marido la forma para dar efecto a su 
experimento (estrofas 32, 34) ; de esa manera se atenúa la 
culpa de la mujer, que no se entrega, como PrQcris al primer 
venido por simple interés de ganancia; así también se prepara 
un desenlace más completo y más eficaz. " 

Respecto a la historia de // Nappo Fatato, Rajna agota la 



ORÍGENES DE "eL CROTALÓn" 4? 

materia, ayudado por todos los comentaristas que le prece- 
dieron en el examen del Orlando y en el de las narraciones 
de La Tabla Redonda (Loseth, Salviati, Wolf, Wulff) y otros- 
(Panizzi, Bolza) (i). 

•Cervantes no pudo ni necesitó ver la leyenda del vaso en- 
cantado en La Novela de Melissa, traducida en El Crotalón, 
manuscrito inédito hasta fines del pasado siglo, y donde, por 
cierto, no se dice que sea de Ariosto. Le bastaba haberla leído 
en el Orlando, como declara en la mención hecha en El Cu- 
rioso, por cierto, equivocadamente, lo que indica que no la 
tenía a la vista y guardaba de ella imprecisa memoria. ¿ A qué 
complicar lo que está claro y no necesita nuevas explicacio- 
ijes, cuando, además, éstas son gratuitas y calumniosas a la 
buena memoria del autor del Quijote? 

El Curioso impertinente no es un plagio. Compárese en sí 
y en las muchas obras a que ha dado origen en nuestra lite- 
ratura y en las extranjeras — en el teatro español y en el teatro 
inglés, por ejemplo — , con la propia novela de Melissa en el 
Ariosto, y con las producciones que de ella proceden, el cuento 
de La Fontaine, entre otros, y se verá patente la capital di- 
ferencia. El canto del Ariosto sigue siendo en sí y en sus 
derivados la vieja fábula de Céfalo y Procris; la novela de 
Cervantes ya es otra cosa: humana y diferente. 

Desaparecieron la maga y sus encantamentos, y con ellos 
el marido, que, por arte mágica, tomaba la figura del rival 
que sus infundados celos habían forjado. Este y el fantasma 
({ue la magia creaba, conviértense en dos seres reales : en An- 
selmo y en su amigo Lotario, ambos de carne y hueso, y mo- 
vidos por pasiones más complejas que las de las figuras mi- 
tológicas en sus originales y en la adaptación poética de 
Ariosto. A la mujer que se entrega inconsciente al primer ve- 
nido, por interés de joyas y riquezas, sustituyela Camila, vir- 
tuosa y buena, víctima de la extraña locura de Anselmo. Am- 
bas ficciones sólo tienen entre sí, como nexo común, unas fra- 



i(i) Le Fonti I Dell' Orlando Furioso \ Ricerche e SUidi \ di Pió 
Rajna... Firenze, Sansoni, 1900, págs. 571 a 79. 



44 boletín de la real academia ESPAÑOr.A 

ses de la vieja leyenda repetidas en El Curioso, y que podían 
servirle de epígrafe. 

En este caso se pone de bulto la penetración y clarividen- 
cia de Hegel cuando dijo que del mundo de los Libros de 
Caballerías tomó Ariosto lo fabliloso y Cervantes lo nove- 
lesco, pues del episodio del vaso encantado, que tiene su 
■fuente inmediata en Tristán, y del asunto general de la le- 
yenda mitológica de Céfalo y Procris, hizo Ariosto un cuento 
fantástico, escéptico y risueñamente irónico, y Cervantes un 
extraño y triste análisis ét psicología morbosa. 

Traté át probar — y debí de lograrlo, ya que así lo dijo la 
crítica actual, sin distinción de escuelas ni de matices litera- 
rios — que La tía fingida no podía ser de Cervantes, entre 
•otros motivos, porque era, en parte, un plagio servil del Are- 
tino, y en parte, una imitación, no menos servil, de La Ce- 
lestina, con algunos añadidos de imitación picaresca (i). 

Pretendiendo demostrar lo contrario — es decir, que La tía 
fingida no tiene nada que ver con los Razonamientos del 
Aretino, y que las copias y traducciones fragmentarias que 
yo reproduje y cotejé en este Boletín no son sino meras coin- 
cidencias que se repiten en otras obras semejantes — , inserta 
un comentarista varios fragmentos del canto VII de El Crota- 
lón, comparándolos con otros de La tía fingida, sin darse 
cuenta de que es natural que entre La tía y El Crotalón haya 
esa semejanza, porque el citado canto VII no es sino traduc- 
ción de unas páginas de la Giornata Tersa de la primera 
Parte de los Ragionamenti. El argumento, por lo mismo, le 
resulta completamente en contra a dicho comentador (2), pues 



(i) Cúmpleme recordar respecto a este último punto que ya don 
Marcelino Menéndez y Pelayo decía: "No salió de su pluma, a pesar 
<le los eruditos alegatos que hemos leído en estos últimos años. Doña 
Clara de Astudillo y Quiñones es una copia fiel de la madre Celestina ; 
pero tan fiel, que resulta servil, y no es éste el menor de los indicios 
contra la supuesta paternidad de la obra. Cervantes no imitaba de esa 
-manera, que se confunde con el calco." Menéndez y Pelayo, Orígenes 
de la Novela, tomo III, 1910, pág. clviii. 

(2) Me refiero al editor señor Bonilla, que viene siendo comen- 
tador de La tía, y que tan pronto declara, con el señor Fitzmaurice-Kelly 
(nota a la Historia de la Literatura Española, pág. 319), que "¿quién sino 



ORÍGENES DE "el CROTALÓn" 4^ 

no sólo no es raro, sino natural y necesario que se parezcan 
entre sí obras que proceden de la misma fuente. 

Hasta tal punto es verdad lo que dije de los Ragiona- 
nienti, que, en algunos trozos, el plagio de El Crotalón es una 
versión más fiel que la traducción de Fernán Xuárez, confir'- 
mandóse con esto su procedencia directa del original italiano, 
que ya por otros motivos era de sospechar. 

Veamos una muestra. Aretino dice así : 

Perche mi stava dentro vna gelosia, e se pitre l'alzava^ 
apuntando appena mezo il zñso fuori, la serrava súbito, e 
bcnche io fossi bella, nel halenare de le mié hellezse, mi fa- 
cevano bellissima. Per la qiial cosa acresciuta la voglia di 
vedermi a la brigata, non si diceva altro per Roma, che di vna 
forestiera ventita di nuovo... 

Dice El Crotalón : Traduce Fernán Xuárez : 

...Y yo en vna ventana baja Je Estaua yo dentro de una gelosia, 

vna sala que salía a la calle hize e si por si acaso la algaua vn poco 

vna muy gragiosa y vistosa zelo- fingiendo escupir fuera, mostran- 

sía, por donde a la continua azc- do apenas la mitad del rostro, lue- 

chaua mostrándome y escondieii- go la tornaua a cerrar y aunque 

dome dando a entender que a todos yo era hermosa aquel reguardarme 

quería huyr y que no me viessen. de no ser uista me hazia parecer 

Con lo qual a todos quantos cor- mucho más, por lo cual creció en 

tésanos passauan dando ocasión aquella gente la voluntad de verme 

que de mí estado y persona pro- y en toda Roma no se fablaua «le 

curassen saber. otra cosa sino de una forastera ve- 
nida entonces. 



éste — Cervantes — pudo escribirla en su época?", como, ajustándose a lo 
dicho por don Adolfo de Castro, la supone obra del desconocido autor del 
falso Quijote (nota de la misma Historia, págs. 325-26), o de propia in- 
vención identifica al fingido Avellaneda con Liñán de Riaza {Quijote de 
Avellaneda, Barcelona, 1905, págs. 8 y 9), sin tener en cuenta que hacía 
años había muerto, o, al prohijar las notas de Apraíz, dice que opta por 
afirmar que La tía es de Cervantes {Tía fingida, Suárez, 191 1, pág. 7), 
y escribe después: "Como no he creído nunca que pueda afirmarse que La 
tía fingida pertenezca a Cervantes, no me parece imposible que sea de 
Avellaneda" {Cervantes, Beltrán. Madrid, pág. 189), y, por último, por 
remate de esas suposiciones contradictorias, dice en la pág. 256 del pro- 
pio libro que el único proceder prudente "es sostener que el autor 
de La tía es desconocido", prudencia tan incompatible con sus ante- 
riores afirmaciones y suposiciones como lo son éstas entre sí. 



46 BOLIÍTÍN DE LA REAL ACADEMIA ESPAÑOLA 

Obsérvese que la estirpe de los malos traductores "se 
pierde en la noche de los tiempos", como siguen diciendo 
todavía ciertos historiadores, Fernán Xuárez, por no enten- 
der la palabra spuntando, traduce esputando, y hace que la 
Jbellísima Giovanna, para parecer más hermosa a sus adorado- 
res, finja escupir de la ventana a la calle, género de coquetería 
que ni Ovidio ni Aretino le habrían aconsejado jamás. 

Aunque no abundan las derivaciones españolas de los 
Ragionamenti, no son éstas las únicas ; hay otras varias en 
prosa y verso, de las cuales he de tratar, separadamente, en 
im estudio sobre el Aretino en España. 

Francisco A. de Icaza. 



ENSAYO DE UNA SINOPSIS 

DE LOS NOMBRES CIENTÍFICOS Y VULGARES 
DE LA FAUNA AMERICANA 



El presente estudio se halla muy lejos de ser una nomencla- 
tura completa y exacta de los nombres vulgares de la fauna 
americana. El estado actual de los estudios zoológicos referen- 
tes al nuevo continente, la escasa atención que hasta ahora se 
ha prestado a la nomenclatura vulgar de aquella fauna, y más 
^:|ue todo el poco cuidado que han puesto la mayor parte de 
los autores por quienes me guío en la transcripción de los nom- 
bres que citan, hacen que este trabajo, además de ser harto in- 
completo, ha de contener un gran número de errores, muchos 
de los cuales se patentizan en las siguientes páginas por las di- 
versidades de ortografía de algunos nombres. 

Sin embargo, como aún no se ha hecho nada para poner un 
poco de orden en este caos, creo que el presente estudio po- 
<lrá ser de alguna utilidad, no sólo para los naturalistas, sino 
también para las personas que se ocupan en la lexicografía 
americana. La misma Real Academia Española podrá aprove- 
char de estas listas cierto número de nombres que, por su im- 
portancia genérica o su aspecto realmente castizo, merecen 
entrar en el Diccionario. Tales son, entre los nombres de mo- 
nos que hoy presento. Araguato, Aullador, Barrigudo, Brazo- 
largo, Caparro, Capuchino, Carablanca, Carayá, Cay, Colorada, 
Congo, Cotomono, Chango, Chichico, Dormilón, Frailecifo, Gua- 
riba, Leoncito, Machango, Marimonda, Pinchecillo, Tití, Viu- 
iJit a, etc. 

Este trabajo viene a hacer juego con el útilísimo Dicciona^ 



48 BOLETÍX DE LA REAL ACADEMIA ESPAÑOLA 

í-io de nombres vulgares de plantas del Antiguo y del Nueva 
Mundo, de Colmeiro, que tantos servicios ha prestado. 

Hubiera podido, en vista del mediano valor científico que 
tiene la clasificación que doy, contentarme con dar, por orden 
alfabético, todos los nombres vulgares que me venían a mano, 
como lo hizo Colmeiro; pero este sistema hubiera impedido 
hallar inmediatamente la sinonimia de las diferentes especies. 
Por otra parte, hubiérame sido necesario dar, después de cada 
nombre vulgar, el nombre latino. Para evitar estos inconve- 
nientes he adoptado la clasificación semicientífica que puede 
ver el lector. No juzgo necesario agregar el nombre del inven- 
tor a cada nombre específico ni agregar después de cada sino- 
nimia latina el autor de donde la saco. Existen obras de con- 
sulta, que todo naturalista conoce, donde figuran todos estos 
datos. 

Por último, he suprimido de mi clasificación todo nombre 
científico del que no conozco sinónimo vulgar español. Estas 
supresiones, poco importantes en el orden de los cuadrumanos,, 
aumentan a medida que descendemos la escala zoológica. Muy 
sensible ya en las aves, lo es muchísimo entre los insectos, 
para los que a veces sólo existen nombres referentes a todo 
un género. 

Siendo este trabajo algo considerable y no valiendo bas- 
tante los documentos existentes para intentar una obra com- 
pleta y definitiva, he decidido fraccionar mi trabajo, estudian- 
do por separado cada una de las grandes divisiones zoológicas. 
A continuación de cada grupo daré la tabla alfabética de todos 
los nombres vulgares citados en él, con remisión al número de 
orden de cada especie. En este número encontrará el lector 
le sinonimia vulgar de cada una. 

Suplico muy encarecidamente a todos los lectores de este 
trabajo que tengan la bondad de comunicarme cuantas adicio- 
nes y correcciones puedan ocurrírseles. A los americanistas re- 
comiendo especialmente la ortografía de los nombres que doy : 
hay concurrencias ortográficas, como Miricuina, Miriquina, 
Miriquiná (47) y Mariquina (57) ; Cay (25) y Sai-miri (38) ; 
Cuchicuchi (82) y Cusi-cusi (45); Arabata (10) y Araguato (i, 
2, 3) ; Uistití (80) y Cuistití (48) ; Huacarí (47), parahuaco (50) 
y Ouappo (42) ; Mico tute (82), Tuta cusillo (66) y Cusi-cusi 
(45), que han de tener entre sí alguna relación. 



/ ENSAYO DE UNA SINOPSIS 49 

Cuantas adiciones o correcciones me sean hechas durante 
la publicación de este trabajo, serán indicadas, en forma de adi- 
ciones, en los números siguientes del Boletín, con indicación 
de los remitentes. 

Por último, observaré que, en la indicación que doy de la? 
obras a que me refiero en este trabajo, no indico número de 
I-;áginas sino cuando se trata de nombres diseminados en un 
libro. En general, los documentos de que me valgo, Historias 
naturales. Diccionarios de americanismos, Geografías, siguen 
la clasificación científica o alfabética, o reúnen los datos rela- 
tivos a animales en un capítulo especial dedicado a la fauna. 
En las demás obras existen ya índices alfabéticos que permiten 
hallar los nombres citados. En las revistas de historia natural 
basta también la indicación del año para encontrar, ya por me- 
dio del índice, ya por la indicación del capítulo correspondien- 
te, en qué parte se halla el animal citado. En todos los casos la 
indicación que doy basta para poder comprobar el nombre 
citado. 

OBRAS DE REFERENCIA 

Anales. — Anales del Museo Nacional del Salvador. 

Anales SEHN. — Anales de la Sociedad Española de Historia na- 
tural. 

Bates. — A. naturalist in the Amazons. 

Bayo. — Vocabulario criollo español, por Ciro Bayo. 

BCA. — Biología centrali americana. 

Bol. la S. — Boletín del Instituto de la Salle, de Bogotá. 

Bol. S. G. Lima. — Boletín de la Sociedad de Geografía, de Lima. 

Buen. — Historia Natural, por Odón de Buen. 

Burmeister. — Reise diirch die La Plata, vol. IL 

Cat. Mus. Méj. — Catálogo del Museo de Méjico, por Herrera. 

Cod. — Geografía de Venezuela, por Codazzi. 

Chenu. — Encyclopédie d'histoire naturelle. 

D. Gonz. — Compendio de Geografía de Centro América, por Darío 
González. 

Duarte. — Diccionario de niejicanismos, por Ramos y Duarte. 

Festa. — Nel Darien en el Ecuador. 

Gagini. — Diccionario de barbarismos y provincialismos de Costa Rica. 

Guzmán. — Apuntamientos sobre la República del Salvador. 

Humb. — Viaje a las regiones equinocciales del nuevo continente. 

Landor. — Across unknown América. 

Latzina. — Geografía del Río de la Plata. 

Mallo. — Diccionario geográfico del departamento de Chuquisaca. 



5o BOLETÍN DE LA REAL ACADEMIA ESPAÑOLA 

Membreño. — IIondurenisHios. 

Mere. — Zoología, por V. Mercante. 

Mosq. — Compendio de geografía de Colombia, por T. C. de Mosquera. 

Mus. Mad. — Musco de Historial Natural de Madrid (letreros de los 
animales expuestos). 

Orb. — Descripción de Bolizña, por Orbigny. 

Paz Soldán. — Geografía del Peni. 

Picón Pebres. — Un libro raro. 

Raym. — El Perú, por Raymondi. 

R. Valdés. — Geografía del Istmo de Panamá, por Ramón M. Valdés. 

Squiers. — Apuntamientos sobre la República de Honduras. 

Stiglich. — Geografía del Perú. 

Tschudi. — Fauna peruana. 

V. de Ar. — La Geografía de los niños argentinos, por Vélez de 
Aragón. 

Verg. — Geografía de Colombia, por Vergara y Velasco. 

Wolf. — Geografía y geología del Ecuador. 

Esta lista será continuada para los demás órdenes. 



ENSAYO DE SINOPSIS DE NOMBRES CIENTÍFICOS Y VUJ,- 
GARES DE ANIMALES DE LA AMERICA ESPAÑOLA 

CLASE L— mamíferos 

Orden I. — Monos. 
Género Stentor. — Sin. Mycetes, Alouatta. 

1. St. seniculus. — Mono colorado, Cotomono (Perú, Raym.). Ma- 
neche, Carayá (Bol., C. Bayo). Araguato, Cotudo (Arg., Mere). Aulla- 
dor rojo (Coi, Bol. la S. núm. i). Coto, Guariba (Náp., Anales SEHN. 
t. 27). 

2. St. chrysnrus. — Araguato (Col., Chen.). Cotomono (Perú, Raym.). 
Coto (Buen). Coto-mono (Perú, Stiglich). 

3. St. ursinus. — ^Araguato, Capuchino (Col., Verg.). 

4. St. niger. — Carayá (Arg., Mere). Araguato (Buen). Mono co- 
tudo (Ecuad., Fest., p. 365). Aullador negro (Col., Bol. la S., núm. i). 

5. St. flavimanus. — Guariba {Amas., Chenu.). 

6. St. palüatus. — Congo (C. Rida, Nic, BCA.). Mono chillón 
(Ni. BCA. Hond., D. Gonz.). Mono cotudo (Pan., Fest., p. 19). Con- 
go, MoQo bramador (C. Rica, Gagini). Saraguato (Cat. Mus. Mej.). 

7. 5"/. fuscus. — Guariba (Brasil, Humb.). 

8. St. flavicaudatus. — Choro (Ecuad. Col., Humb.). Coro (Perú, 
Tsoh.). 

9. St. villosv.s. — Saraguate, Mono (Guat., Anales, núm. 23). 

10. St. fuk'us. — .'^rabata, Carayá (Humb.). 

11. St. rtifinianus. — Cotomono (Perú, Paz Soldán, p. 685). 



ENSAYO DE UNA SINOPSIS ' 5í 

Género Áteles. — Sin. Sapajou. 

12. A. paniscus. — Alarimono, m. {Bol., C. Bayo). Zamba {Col., Bol. 
la S. núra. i). Coaitá {Amas., Bates). Coatá {Brasil, Landor). Machucu- 
sillo {Perú, Tsch.). 

13. A. marginatus. — Chuva, m. {Perú, Raym.). Chuva, Tarapoto 
{Náp., Anales SEHN, t. 27, m. en Stigllch). 

14. A. ater. — Maquisapa, Marimonda {Perú, Raym.). Mono prieto 
(Panamá, Fest., p. 42). Supaya {Perú, Tsch. Fauna). 

15. A. beelsehuth. — Mono miedoso, Marimonda {Col., Verg.). Ma- 
quisapa {Perú, Bol. S. G. Lima, 1892). 

16. A. melanochir, variegatus, ornatus, geoffroyi, albifrons. — Mico, 
Mono colorado (t. Rica, BCA.). Mono indio. Caranegra. Mono colora- 
do {Col., Verg.). Brazolargo {Ecuad., Fest., p. 130). Chuva, Coaitá, Pe- 
Tuaté {Alto Amas., Anales BEHN, t. 27). 

17. A. hybridus. — Marimonda, f. {Ven., Cod.). 

18. A. pentadactylus. — 'Chamek, Marimonda {Perú, Raym.). 

19. A. vellerosus, rufiventris, frontatus, fuliginosus, pan. — Mico, 
Mono {Guat., Anales, núm. 23). Mono, Mico, Machín, Saraguato, Mono 
araña (Cat. Mus. Méj.). 

Género Lagothrix. 

20. L. humboldtij. — Oki {Perú, Raym.). Caparro, Barrigudo {Col., 
Bol. la S., núm. i ; Perú, Bol. S. G. Lima, 1892). Mono churuco {Col., 
Anales SEHN, 1873). Oki, Choco {Perú, Bol. S. G. Lima, 1906, p. 79). 

21. L. camis. — Choco {Perú, Raym.). 

Género Cebus. 

22. C. apella. — Machango {Ven., Cod.). Bruno {Hond., Squiers). 
Mono almizclero, Machín (Buen). Mono moreno {Nicar., D. Gonz.). 
Quesiquesi, Meku {Col., Bol. la S., núm. i). 

23. C. libidinosus. — Cay {Arg., Mere). 

24. C. robustus. — Mico, Macaco {Col., Verg.). Macaquito {Perú, 
Raym.). 

25. C. fatucllus. — Cornudo {Hond., Squiers.). Mico maicero {Coi, 
Bol. la S., núm. i). Mono negro {Col., Anales SEHN, 1873). Cay 
{Arg., Burmeister). Mico capuchino {Bol., Bol. la S., núm. 27). 

26. C. chrysopus. — Carita blanca {Col., Verg.). 

27. C. gracilis. — Cariara {Amas., Chenu). 

28. C. flavus. — Capuchino {Guay., Chenu). 

29. C. hypoleucus. — Cariblanco {Humb., Chenu). Mono cariblanco 
{Col., Anales SEHN, 1873). Mono carablanca (C. Rica, BCA; Panamá, 
Fest., p. 34). Mico maicero {Col., Bol. la S., núm. i). 

30. C. albifrons. — Machín {Ven., Cod. ; Col., Verg.). Mico {Ecua- 
dor, Fest., p. 346). 

31. C. discolor. — Mono socay {Col., Anales SEHN, 1873). 

32. C. geoffroyi. — Mono capuchino {Nicar., D. Gonz.). 

33. C. ararac. — Cay {Arg., Latzina). Macaco {Brasil, Anales SEHN, 
t. 27). 



52 BOLETÍN DE LA REAL ACADEMIA ESPAÑOLA 

34. C. flavescens. — Mico {Ecuad., Fest., p. 346). 

35. C. capucinus. — Miquito {Peni, Raym.). Capuchino (Buen; Hoti- 
duras, Squiers; Perú, Bol. S. G. Lima, 1892). 

36. C. cinerasceus. — Mono chico (Col., Verg.). 

37. C. leucogenis. — Barbudo (Perú, Bol. S. G. Lima, 1892). 

Género Saimiri. — Sin. Chrysothrix. 

318. S. sciureus, entomophaga, cerstedii. — Mono ardilla, tití (Chenu). 
Tití del Orinoco (Humb.). Tití verde (Col., Verg.). Frailecito (Perú, 
Raym.). Barizo (Amas., Museo Madrid). Tití cariblanco (Col, Bol. la 
S., núm. i). Saimiri (en lengua tupi, Anales SEHN, t. 27). Saimiri (Bra- 
sil, Landor). 

39. .S". albifrons. — Frente blanca (Salv., Guzmán). 

Género Callithrix. 

40. C. personaius, lugens. — Viudita (Humb. ; Ven. Cod. ; Col., Verg.). 

41. C. sciurea. — Tití cariblanco (Col., Bol. la S., núm. i). Frailecito 
(Perú, Tsch.). 

42. C. discolor.— Ouau'po (Perú, Raym.). 

43. C. entomophagus. — Tití amarillo (Col., Verg.). Frailecito (Perú, 
Raym.). 

44. C. incanescens. — Mono mezclilla (Col., Verg.). 

Género Nictipíthecus. — Sin. Aoxus. Nocthora. 

45. N. trivirgattis. — Cara rayada (Humb. ; Ven., Cod.). Dormilón, 
Marta (Col., Bol. la S., núm. i). Cusi cusi, Mono tigre, Tití Tigre, Du- 
ruculi (Humb.). Tuta kcusillo (en quichua. Anales SEHN, t. 27). Mono 
nocturno (Perú, Paz Soldán, p. 685). 

46. N. vociferans, lemurinus. — Mono dormilón (Col, BCA). Mico 
dormilón (Col, Bol. la S., H, núm. 4). 

47. N. felinus. — Miriquina, m. {Arg., Latz.). Miriquiná (Arg., V. de 
Ar.). Miricuina (Arg., Burm.). 

48. N. rtifipes.—Tiú, cuistití (C. Rica, BCA.). Mono cáiillón (Bol, 
Orb.). 

Género Pithecia. 

49. P. nigra. — ^Macaco, Mico (Ven., Cod.). 

50. P. monachus. — Parahuaco (Amas., Mus. Madr.). 

Género Brachyurus. 

51. B. chiropotes. — Mono capuchino (Humb.). Caripelado (Col, Verg.) 

52. B. melanoceplialus. — Chucuto (Ven., Cod.). Mono indio (Col,. 
Mosq.). Cacajao, Mono rabón, Mono feo (Humb.). 

53. B. calvus. — Huakarí, m. [(Perú, Bol. S. G. Lima, 1892). 

■^Género Jacchus. 

54. /. vulgaris. — Tití (Buen). 



ENSAYO DE UNA SINOPSIS 53 

Género Midas. Sin. Hapale. 

55. M. labiatus. — Pinchecillo (Perú, Raym.). 

56. M. ^dipus.—P'mcht (Humb. ; Mus. Madr.). Pinchecito (Perú, 
Raym.). Tití de Turbaco, Tití de Cartagena (Humb., Col., Mosq.). Tití 
cartagenero (Col., Verg.). Leoncillo (Bol., C. Bayo). Ghichico (Náp., Ana- 
les SEHN, t. 27). 

57. M. rosalia. — ^Mariquina, Mono león {Guay., Chenu). 

58. M. leoninus. — Mono leoncito (Col., Verg.). Leoncito (Perú, Raym.). 

59. M. geoffroyi. — Tití (Panamá, Fest., p. 346). 

Especies sin determinar o mal determinadas. 

60. Socay. — Callicebu.<; ornatus (Col., Mus. Mad.). 

61. Mono dañino. — Sajou sp. (Col., Verg.). 

62. Mono de Andaqui. — Lagothrix sp. (Col., Mosq.). 

63. Obiubí. — Nyctipitheciis sp. (Ven., Cod.). 

64. Machango. — Sajou ep. (Ven., Cod.). 

65. Mona. — Sajou sp. ¡(Ven., Cod.). 

66. Tuta cusillo. — Nictipithecus guiar? (Ecuad., Mus. Madr.). Pro- 
bablemente el Tuta kcusillo, núm. 45. 

67. Mono negro. — S tentar sp. (Ecuad., Wolíf). 

68. Zagüí. 

69. Chichico. — Cercopithecus lagomatus? (Amas., Mus. Mad.). Pro- 
bablemente el A'^. írivirgatus, núm. 45. 

70' Chichilo. — Tití de color amarillento (Bol., C. Bayo). Probable- 
mente el Chichico. 

71. Nocturno. — Acaso un nictipiteco (Peni, Stiglich). 

72. Congo. — Mono de Panamá (R. Valdés, p. 17). 

7^. Araguato. — Lagothrix infumata y lagotricha (Náp., Anales 
SEHN, t. 27). 

74. Coca. — Lagothrix infumatus (Náp., Anales SEHN, t. 27). 

75. Cotomono blanco, pardo y gringo. — Monos del Perú (Bol., S. G. 
Lima, 1906). 

76. Cicimique. — Mono de Honduras (M embreño). 

77. Monos cotosos. — Los Mycetes (Perú, Bol. S. G. Lima, 1892). 

78. Chango. — ^Mono, en Méjico (Duarte). 

79. Áteles metis. — ^Mono zambo, Mono araña (Cat. Mus. Méj.). 

80. Hapale jacchus. — Tití, uistití (Cat. Mus. Méj.). 

81. Marimonda. — Nictipitecus (Coi, Bol. la S., H, núm. 7.). 

82. Cuchicuchi. — Especie de mono semejante al tití (Ven., Picón 
Febres). En el Bol. del Instituto de la Salle (H, núm. 7), hallamos para 
Cuchicuchi: Cercolabcs y en Cercoleptes caudivalvus: mico tute y 
Martica, que recuerda a la Marta, del núm. 45, que también es allí cusí 
cusí. 

83. Chuco. — Mono de Venezuela (Picón Febres). 

84. Aguaro. — Nictipithecus sp. (Perú, Bol. S. G. Lima, 1894). 

85. Olingo. — Mono aullador (Hond., Membreño) 



94 



BOLETÍN DÉ LA REAL ACADEMIA ESPAÑOLA 



NOMBRES VULGARES 



Aguaro. Perú, 84. 

Altnizelero. V. Mono almizclero. 

Amarillo. V. Tixí amarillo. 

Andaqui. V. Mono de Andaqui. 

Arabata? 10. 

Araguato. Arg., 1; Col., 2, 3;? 4; 

Náp., 73. 
Ardilla. V. Mono ardilla. 
Aullador negro. Col., 4. 
Aullador rojo. Col., 1. 
Barbudo. Perú, 37. 
Barizo. Amas., 38. 
Barrigudo. Cot. Perú, 20. 
Bramador. V. Mono bramador. 
Brazolargo. Ecuad., 16. 
Bruno. Hond., 22. 
Cacajao.? 52. 
Caparro. Col. Perú, 20. 
Capuchino. Col., 3 ; Guay., 28 ; Perú, 

Hond., 35. 
Capuchino. V. Mono capuchino. 
Caquetá. V. Mono del Caquetá. 
Carablanca. V. Mono carablanca. 
Caranegra. Col. 16. 
Cararrayada. Ven., 45. 
Carayá. Arg., 4; Bol., 2; ? 10. 
Cariara. Amas., 27. 
Cariblanca. V. Tixí cariblanca. 
Cariblanco. Col., 38; ? 29. 
Cariblanco. V. Mono cariblanco. 
Caripelado. Col., 51. 
Carita blanca. Cot., 26. 
Cartagena. V. Titf de Cartagena. 
Cartagenero. V. Tití cartagenero. 
Cay. Arg., 23, 25, 33. 
Cicimique. Hond., 76. 
Coaitá. Amas., 12, 16. 
Coatá. Brasil, 12. 
Coca. Náp., 74. 

Colorado. V. Mono colorado. 
Congo. C. Rica, Nicar., 6; Pana- 
má, 72. 
Cornudo. Hond., 25. 
Coro. Perú, 8. 
Coto. Náp., i; ? 2. 
Cotomono. Perú, i, 2, 11. 



Cotomono. Perú, 2. 

Cotomono blanco. Perú, 75. 

Cotomono gringo. Perú, 75. 

Cotomono pardo. Perú, 75. 

Cotoso. V. Mono gotoso. 

Cotudo. Arg., i. 

Cotudo. V. Mono cotudo. 

Cuchicuchi. Ven., 82. 

Cuistití. C. Rica, 48, 

Cusí cusí.? 45. 

Cusillo. V. Tuta cusillo. 

Chamek. Perú, 18. 

Chango. Méj., 78. 

Chico. V. Mono chico. 

Chichico, Náp., 56; Amas., 69. • 

Chichillo. Bol., 70. 

Chillón. V. Moño chillón. 

Choco. Perú, áo, 21. . 

Choro. Ecuad,, Col., 8. 

Chuco. Ven., 83. 

Chucuto. Ven., 52. 

Churuco. V. Mono churuqo. 

Chuva. Per., 13; Náp., 13; Amas., 16. 

Dañino. V. Mono dañino. 

Dormilón. Col., 45. 

Dormilón. V. Mono dormilón. 

Duruculi. ? 45. 

Feo. V. Mono feo. 

Frailecito. Perú, ¿S», 41, 43. 

Frente blanca. Salv., 39. 

Guariba. Brasil, 7 ; A'^á^. i ; Amas., 5. 

Huacarí. Perú, 53. 

Indio. V. Mono indio. 

León. V. Mono león. 

Leoncillo. Bol., 56. 

Leoncito. Perú, 58. 

Leoncito. V. Mono leoncito. 

Macaco. Col., 24; Ven., 49; Bra~ 

sil, 33- 
Macaquito. Perú, 24. 
Machango. Ven., 22, 64. 
Machín.? 22; Ven., Col, 30; Mé}'., 

19- 
Machucusillo. Perú, 13. 
' Maicero. V. Mico maicero. 
I Maiieche. Perú, i. 



ENSAYO DE UNA SINOPSIS 



55 



Maquisapa. Perú, 14, 15. 
Marimonda. Perú, 14, 18; Col., 15, 

81 ; Ven., 17. 
Marimono. Bol., 12. 
Mariquina. Guay., 57. 
Marta. Col, 45. 
Meku. Col, 22. 
Mezclilla. V. Mono mezclilla. 
Mico. C. Rica. 16; Guat., 19; Col., 

24; Ecuad., 30, 34; Ven., 49; M^'- 

/¡Vo, 19. 
Mico capuchino. Col., 25. 
Mico dormilón. Col., 46. 
Mico maicero. Col., 25, 29. 
Miedoso, V. Mono miedoso. 
Miquito. Perú, 35. 
Miricuina. Arg., 47. 
Miriquina. Arg., 47. 
Miriquiná. /írg'., 47. 
Mona. Ven., 65. 
Mono. Cmoí., 9, 19; M^y., 19. 
Mono almizclero. ? 22. 
Mono araña. Mcj., 19, 79. 
Mono ardilla. ? 38. 
Mono bramador. C Rica, 6. 
Mono capuchino. A''iV., 32; ? 51. 
Mono carablanca. C. Rica., Pan., 29. 
Mono cariblanco. Col., 29. 
Mono colorado. Perú, i ; C. i^/ca, 

16; Col., 16. 
Mono cotoso. Perú, 77. 
Mono cotudo. Ecuad., 4; Pan., 6. 
Mono chico. Col., 36. 
Mono chillón. Nic, Hond., 6; Bol. 

48. 
Mono churuco. Col, 20. 
Mono dañino. Col, 61. 
Mono de Andaqui. Col, 62. 
Mono del Caquetá. Col, 40. 
Mono dormilón. Col, 46. 
Mono feo. ? 52. 
Mono indio. Col, 16, 52. 
Mono león. Guay., 57. 
Mono leoncito» Col, 58. 
Mono mezclilla. Col, 44. 
Mono miedoso. Co/., 15. 
Mono moreno. Nic, 22. 
Mono negro. Col, 25 ; Ecuad., 67. 
Mono nocturno. Perú, 45. 



Mono prieto. Pan., 14. 
Mono rabón. ? 52. 
• Mono socay. Col, 31. 
Mono tigre. ? 45. 
Mono zambo. Méj., 79. 
Moreno. V. Mono moreno. 
Negro. V. Mono negro. 
Nocturno. Perú, 71. 
Nocturno. V. Mono nocturno. 
Obiubi. Ven., 63. 
Oki. Perú, 20. 
Olingo. Hond., 85. 
Orinoco. V. Tití del Orinoco. 
Ouappo. Perú, 42. 
Parahuaco. Amas., 50. 
Peruaté. Ama~., 16. 
Pinche. ? 56. 
Pinchecillo. Perú, 55. 
Pincheito. Perú, 56. 
Prieto. V. Mono prieto. 
Quesiquesi. Col, 22. 
Raljón. V. Mono rabón. 
Saimiri. Brasil, 38. 
Sai-miri. En lengua tupi, 38. 
Saraguate. Guat., 9. 
Sai;aguato. Méj., 6, 19. 
Socay. Col, 60. 
Socay. V. Mono socay. 
Su paya. Perú, 14. 
Tarapoto. Náp., 13. 
Tigre. V. Tití tigre. 
Tití. ? 38; Col, 38; C. Rica, 48; ? 

54; POÍÍ., 59; ilí £?/•-. 80. 

Tití amarillo. Col, 43. 
Tití cariblanco. Col, 41. 
Tití del Orinoco. ? 38. 
Tití cartagenero. Col, 56. 
Tití de Cartagena. Col, 56. 
Tití de Turbaco. ? 56. 
Tití tigre. ? 45. 
Tití verde. Col, 38. 
Turbaco. V. Tití de Tukbaco. 
Tuta kcusillo. En quichua, 45. 
Tuta cusillo. Ecuad., 66. 
Uistití. Méj., 80. 
Verde. V. Tití verde. 
Viudita. Ven., Col, 40. 
Zagüí. ? 68. 
Zamba. Col, 12. 



Miguel del Toro v Gisbert. 



EL TEATRO EN VALENCIA 



Publicados en el Boletín corespondiente al mes de octubre 
de 191 5 los documentos que en el Archivo del Hospital Provin- 
cial de Valencia se conservan referentes a las representaciones 
escénicas en aquella capital durante los años 1630 a 1640, cree- 
mos conveniente ofrecer nuevos datos, que esperamos comple- 
tar lo mejor posible dentro de poco, a fin de que, en su día, pue- 
dan servir para apreciar el lugar que a la ciudad del Turia co- 
rresponde en la historia comparada del histrionismo español. 

Además de la riqueza que en esta materia ofrece el Archivo 
citado, procuraremos señalar otros documentos que se encuen- 
tran, ya en las parroquias, ya en otros lugares, y que pueden in- 
dicar, bien la patria de algún cómico, bien contribuir a inferir los 
elementos que integraban las compañías en época determinada,, 
cOimo ocurre con los tres documentos que a continuación copia- 
mos, el primero de los cuales se refiere al notable autor de com- 
pañías Baltasar Pinedo. Dicen así : 

"A 31 de giner batejaren baltasar visent pinedo fill de Johan 
pinedo. Foren compares baltasar sanchis, Miquel jeroni sans, 
notari, Jaume segarra; la comare la muller de pere duart." 
(Archivo parroquial de Santa Catalina, lib. de baut., años 1534 
a 1557, fol. 215.) 

"A 28 de jiner batejaren vi$ent valero josef, fill de fransés 
ferrer. Los compares miquel saranyana, visent dorta y jaume 
cherta; la comare angela mesegera, donsella." (Arch. Santa Ca- 
talina, lib. de baut. cit., fol. 226 vto.) ¿ Será éste el Vicente Fe- 
rrer que figura en algunos documentos recogidos por Pérez Pas- 
tor y que se llama valenciano? (i) 



(i) Vid. Nuevos datos acerca del histrionismo español, págs. 62, 

y 85. 



EL TEATRO EN VALENCIA b'] 

"Balthasar Mathías taragona, comediant y Hieronyma Mar- 
tin coiuges, oyren miga nuptial a 8 de octubre 1607 ab lHcenci;i 
del señor oficial casanova dada dit día los quals foren despo- 
sáis en la vila de Aspbubat (i) {sic) de oriola." (Arch. parroquial 
de San Esteban, fol. 352 vto. Lib. de desposorios del año co • 
rrespondiente.) 

Hoy vamos a ordenar algunos datos referentes a los años 
de 1640 al 1655. 

Clu-vueria DE Juan Bj* Luca de Peris. Años 1640-1641. 

Se recaudó 7056 1. 5 s. 10 d. (Lib. mayor, fol. 76.) 

"A 27 Juny 1640 comensa a representar la conpanya de ma- 
leguilla y mendieta ab obligació de fer 25 representacions. 

No hubo función los días: Julio; 7, 14, 21 y 28, por ser sá- 
bado. Agosto; II y 18, ídem; 21, "perqués feyen vnes aparien- 
cies". Septiembre; 7, "per ser vespra de tres festes" ; 11 y 12, 
"perqué es feien les tramojes" ; 15, por ser sábado; 19 y 20, por 
falta de público. 

"A 2I5 de setembre 1640 comensa a representar la conpanya 
de luis Lopes ab lo premi o ajuda de costa de catorce Iliu'res per 
cada vna representació ab tal que se aguesen de traure dites 14 
Iliures de les portes de homens y dones y en cas que no es tra- 
guesen se aguesen de contentar en alió que es tragues de aque- 
lles, com consta ab acte rebut per fransés llaser, notari, en 23 
de dit." (Lib. may., fol. 69.) 

No hubo función: Octubre; 6 y 13, por ser sábado. Noviem- 
bre; I, por ser Todos Santos ; 22, 23, 24 y 29, por llover. Diciem- 
bre; 5, por falta de público. El 10 terminó de representar esta 
compañía. 

"A 13 dehenbre 1640 comensa a representar la conpanya de 
antoni del prado." 

No hubo función : Diciembre ; 22, por ser sábado ; 24, víspe- 
de Navidad. Enero : "2 de dit no iagué comedia per auer parit 
lautora." 

"A 10 de janer 1641 yo Geroni Oriola preveré (2) vicari 
de la present esglesia bategí a Hipólita, maria, Anthonia, Do- 
minga. Gertrudis, vicenta, filia de Anthonio del prado, Autor 



(i) ¿Entendería mal lo que le dictarían el que tal escribió? 
(2) Resolvemos las abreviaturas. 



58 BOLETÍN DE LA REAL ACADEMIA ESPAÑOLA 

de co,medies y de Mariana Vaca coniuges. Compares Mosen Nico- 
lau Franci[sco] preuere, y elisabet joan gutieres y de escriu, 
viuda." (Arch. parroquial de San Esteban, lib. de bautismos de 
1619-1658; fol. 297.) 

II, por falta de público; 15, sin causa; 19, por ser sábado. 
Febrero; 4 y 7, sin causa. 

"A 214 de Febrer 1641 comensaren a fer vnes boltes vns bo- 
lantins en la casa de les comedies." Estuvieron hasta el 19 de 
marzo. 

"A 31 de mars de 1641 comensa a representar la conpanya 
de Antonio del prado." 

No hubo función: Abril; 8, por ser San Vicente Ferrer; 13 
y 20, por ser sábado ; 24, por falta de público ; 27, sábado. Mayo ; 
4, sábado; 15 y 16, "per les guerres deis francesos" ; 18 y 25, sá- 
bado ; 2y, "per la entrada del virrey" ; 29 y 30, "vespra y dia del 
Corpus". 

"Fie rebut de Antonio del prado per mans de Victorino bo- 
nilla cent trenta Iliures, 13 sous 6 dinés per tantes ne rebé Vic- 
torino bonilla del dit prado en les representasions que feu dit 
prado en lo seu any a conpliment de les sexanta representasions 
que tenia dit prado obligado y a conté de cent sexanta huit Iliu- 
res per lo premi de dotse representasions que dexa de fer en 
lo meu any per teñir descarrech de dites xexanta de les quals ne 
tinch fet albará a dit bonilla en la claueria." 

"Rebí del sobredit antoni del prado trentaset Iliures 6 s. 6. a 
conpliment de les cent xexanta liuit Iliures que a importat lo pní- 
mi de les dotse representasions que dexá de fer en lo meu any.*' 

"A {en blanco) de 1641 rebí de Pere Yvars administrador de 
la festa del Corpus noranta y sinch Iliures en virtud 'de consig- 
nado que feu antoni del prado y a conté de lo que restaua deuent 
del primer préstamo." 

"A 12 de juny 1642, rebí del procehit de les almonedes ques 
teren en la plaga de la seu per medi de antoni gallart corredor 
per mans de Nicolau camps tresentes xexanta nou Iliures 15 s. 
compreses vint Iliures per lo preu de vn coleto ques vené despren- 
de les almonedes y son abon conté de lo que dit antoni del prado 
resta deuent del primer préstamo conforme acte rebut per fran- 
cés llaser Joseph notari, en 13 de febrer 1641." (Fol. 76, lib, may.) 

Libro de "Albar.\ns", fols. 58 y 59: "A 25 Juny (en el 
lib. may. dice a 7 de julio) 1640, Paga a francisco de Valencia 



EL TEATRO EN VALENCIA 5^ 

y a Mariana Navarfo (i) y altres fepresentants de la companya 
de Joan de maleguilla doscentes Iliuíes per lo premi de 25 repre- 
sentasions a rahó de 8 1. per cascuíia per apoca rebuda per fravi- 
cés llaser, notari, én 25 de Juny 1640 de c&ntitat de 431 1. 8 s." 

"A 18 de julio 1640 Paga a Joan de .maleguilla autor de Co- 
medies cent cinquanta Iliures pef lo premi de quince represen- 
tasions que se obliga a fer de nou a fahó de deu Iliures per cas- 
cuna per apoca Rebuda per fransés llaser dit dia." 

"A 22 de setembre 1640 Paga a Joan de maleguilla autor de 
comedies cent vint y sis Iliures quatre sous y tres dinés a con- 
piiment de 310 1. per lo premi de 31 Representasions que foreí* 
les vltimes a rahó de 10 1. cascuna representado com 183 1. 4 s. 9 
se li rebaxen per les representacions fallades que a fet en lo dis- 
curs de les 71 representasions que a fet y per apoca Rebuda per 
íransés llaser dit dia." 

"A 25 de settembre 1Ó40 Paga a Luis lopes Autor de come- 
dies 308 1. per lo premi de 22 Representacions a raho de 14 1. 
cascuna y apoca Rebuda per fransés llaser, dit dia." 

"A 9 de nohenbre 1640 Paga al dit luis lopes dosentes sexanta 
huit Iliures y deu dinés a conpliment de 294 1. per lo prcimi de 21 
Representasions a rahó de 14 1. cascuna finides dit dia com 25 L 
19 s. 2 d. se li rebaxen per los fallos de 5 representasions y per 
apoca per llaser dit dia." 

"A 10 de dembre 1640 Paguí a damián aries autor de co- 
medies juntament al luis lopes tresentes quaranta dos Iliures di- 
huit sous y I dinér a conpliment de 364 1. per lo premi de 26 
Representasions que comensaren a 10 de nohenbre proxi,m pa- 
sat y finiren dit dia de deu de dembre a raho de 14 Iliures per 
cascuna Representasió com 21 1. i s. 11 d, se li rellenen per 
les baxes de les comedies fallades que no aplegaren les dos por- 
tes de homens y dones a les dites 14 1. y per apoca Rebuda per 
fransés llaser, notari, dit dia." 

"A 14 de dit Paga a Pere bru cent setse Iliures 11 s. C. 
per lo gasto ques feu en anar a Murcia per la compañía de An- 
tonio del Prado per apoca Rebuda per fransés llaser dit dia." 



(i) P. Pastor llama María de Herrera a la mujer de Francisco de 
Valencia. En el ms. 12918 de la Bibl. Nao. se habla de los dos matrimonios 
de Valencia, y da también el nombre María de Herrera a la segunda mu- 
jer, pág. 287. 



6o BOLETÍN DE LA REAL ACADEMIA ESPAÑOLA 

"A 14 de Octubre y a en 8 de dit paga a Joseph Grau Al- 
guazil real quince Iliures pera les dictes per anar a cercar la 
conpañia de Prado y portarla a Valencia." 

"A 12 de dembre 1640 Paga a Antonio del Prado Autor de 
Comedies setsentes Iliures per lo premi de sinquanta represen- 
tasions que a de fer en la casa de les comedies y per apoca Re- 
buda per Fransés llaser, notari, dit dia." 

"A 13 de febrer 1641 Paga al sobredit Antonio del prado 
sinquanta sis Iliures per lo premi de quatre representasions que 
a fet mes de les sinquanta sobredites a dita rahó de 14 1. y per 
apoca rebuda per fransés llaser, notari, dit dia." 

"A 20 de febrer 1641 Paga lo Señor sobre dit clauari a An- 
tonio del prado Autor de comedies huit centes quaranta Iliures 
per lo premi de sexanta Representasions a rahó de 14 1. per 
apoca Rebuda per fransés llaser, notari, dit dia." 

"se li admeten 1823 1. 6 s. que resta deuent Antonio del Pra- 
do per go y ab acte Rebut per fransés llaser en 13 de dembre 
1640 li feren carta de guarda los señors administradors." 

"A 3 de marg 1641 Paga a Raymundo bononi per conté deí 
dit Antonio del Prado cent y huit Iliures a bon conté del que dií 
Prado restaña deuent a dit bononi y per apoca Rebuda per fran- 
sés llaser, notari, dit dia." 

"A 19 de juny 1641, P* al dit Raymundo bononi per conté 
del dit Prado cent y uint Iliures a bon conté de lo que dit Prado 
li restaua deuent a dit bononi y per apoca Rebuda per fransés 
llaser, dit dia." 

"A (en blanco) de (en blanco) al dit Raymundo bononi per 
conté del dit Prado quaranta dos Iliures per lo sobre dit conté 
y per apoca Rebuda per fransés llaser dit dia." 

Compañía de Malaguilla : Por un contrato firmado el 25 
de junio, que no copiamos porque las noticias que suministra 
están insertas en las partidas anteriores, se sabe que formaban 
esta compañía: 

Francisco de Valencia. 

María Ana Navarro de Valencia, cónyuges. 

Francisco Díaz. 

Jacinta de Contreras, eius uxor. 

Francisco Tomé. 

Francisca Antonia, eius uxor. 

Antonio Ramón. 



EL TEATRO EN VALENCIA 6 I 

Jacinto de Becerril. 
Juan de Campoy. 
Manuel Masedo. 
Juan Salvador de Guzmán, y 
Pedro García de Vergara. 

Los contratos de Luis López están hechos a su nombre, sin 
que cite para nada a sus compañeros. 
Compañía de Antonio de Prado: 
Antonio de Prado. 
Mariana Morales, cónyuges. 
Frutos Bravo. 
Josefa Lobaco, cónyuges. 
Juan Antonio de Sandoval. 
Luisa de Santa Cruz. 
Domingo de Ochoa. 
Leonor Velasco y de Ochoa, cónyuges. 
Luis del Aranda. 
Jerónima de Castro. 
Didacus de Medina. 
Felipe Lobato. 
Raimundo López, y 
Cipriano Martínez. 

Claueria de Victorino Bonilla, 1641-1642. 

Recaudado: 3302 1. 11 s. 3 d. (Lib. mayor, fol. 71.) 

No hubo función: Junio; i, sábado; 5 y 6, por falta de pú- 
blico; 8, sábado; 10, falta de público; 15, sin causa; 22, sábado; 
24, por ser San Juan ; 26, porque llovió ; 28, por ser la víspera 
de San Pedro. Julio : i y 2, por falta de público ; 6, sábado ; 12 
y 13, por falta de público; 16, por ser la Virgen del Carmen; lO 
y 20, por falta de público. El 25 terminó de representar la com- 
pañía de Prado. 

"A 29 de agost comenza a representar la compañía de la 
viuda de Tomás fernandes ab obligado de fer 70 representa- 
sions." 

No representaron: Septiembre: "A 14 de dit no iagué co- 
.media per ser dia de la prosesó del calis y no es representa"; 
23 y 24, "per ser dia de bous". Octubre : 3, por falta de público ; 
12, sábado; 21, por llover; 26, sábado. Noviembre: i, por ser 
Todos Santos ; 7 y 19, por falta de público ; 23, sábado ; 26, f al- 



62 BOLETÍN DE LA REAL ACADEMIA ESPAÑOLA 

ta de público; 30, sábado. Diciembre: i, llover; 6, "no iagué 
casi gent y lo que es tragué es dona ais comediants" ; 7, sábado. 
Enero: 10, terminó de representar la compañía. 

"13 de jiner comensa a representar la compañia del labra- 
dor." 

A' o representaron: Febrero: i, sábado; 3 y 7, falta de públi- 
co; II, llover; 14, falta de público; 19, 20, 21 y 22 "per ferse 
les tramoies". El día 28 termina la compañía. 

"A 20 de Abril comensa a rrepresenta^r la compañía de gan- 
día." 

No representaron: Abril: 26 y 2^, por llover. Mayo: 2 y 3, 
falta de público y por la procesión de San Vicente. 6 y 7, fal- 
ta de público; 10, sábado; 12, "fins dihuit de dit no iagué co- 
media per averse desfet la conpañia y estar presos los autors"; 
20, 21 y 23, falta de público. 

(Al fol. 157:) 

"A 29 de agost paguí a Juana espinosa viuda del quondam 
tomas fernandes autor de comedies, noucentes guitanta liures 
per lo premi de setanta representasions a rao de 14 liures per 
cascuna representasió y per lo contengut en una apoca rebuda 
per fransés llaser, notarí dit día." 

"A 29 de nohenbre paguí a Juan Bta. Luca ciutadá 160 I. 
per conté de Antonio del Prado, autor de comedies, per tantas 
lin tenia prestadcs dit luca a dit prado en partida de i.ooo 1. con- 
tengudes en la vltima scriptura que feu dit prado en que se 
obligaua fer 60 representasions a rao de 14 1. cascuna de achu- 
da de costa y io les pague a conté del premi de les representa- 
sions que dit prado a fet desde el primer de juny 1641 fins 25 
de juliol de dit any." 

"A dit paguí al dit luca 130 1. 13 s. 6 [d.]a compliment de 
292 1. 13 s. 6 d. que an inportat los premis y fallos de les re- 
presentasions contengudes en la damunt dita partida." 

"A 16 de mars 1642 paguí a Tomás de la questa y alfonso 
de lópez, autor de comedies 310 1. 2 s. 8 d. a conpliment de tres- 
centes setanta y quatre liures per lo premi de 34 representasions 
a rao de 11 1. per cascuna con 60 1. 5 s. 4 se li rellenen per los fa- 
llos y apoca rebuda per láser." 

"A 5 de abril paguí a sipriano enrique valerio y a Luis Gan- 
día, autors de comedies, dosentcs sexanta y quatre liures per 



EL TEATRO EN VALENCIA 63 

lo premi de 24 representasions an de fer en la casa de les co- 
medies conforme scriptura feta per aquells y apoca per láser." 

"A 14 de maig 1642 paguí a Jasinto Maluenda Alcaide de 
la casa de les Comedies 60 1. 17 s. per tantes ne gasta en toledo 
y madrid a consertar la compañia de la viuda de tomas fer- 
nández." 

Libro de Albarans, fol. 50 vto. : 

"Yo, Jacinto maluenda confesé hauer rebut del Sr. Vitori- 
no Bonilla, ciutadá, clauari del espital general xixanta Iliures, 
deset sous es a saber trenta Iliures que em dona pera anar a 
toledo a concertar la conpañia de la viuda, vintisinch Iliures, 
dous sous per tantes ne prenguí en toledo ab lletra de pere dal- 
mau pera el mateix efecte y sinch Iliures quince sous así en Va- 
lencia a conpliment de tot lo gasto que fiu en lo uiage axí de 
lloguer de muía com de menjar y per ser la ueritat fiu lo present 
guí que ccntam 14 de maig, 1642." (i) 

ClAUERL\ DE VlSENT SaXS. = 1642-1643. 

Se recadó: 3896 1. 3 s. 3 d. (Lib. mayor, fol. 71.) 

I de junio : Compañía del labrador. 

No se representó: Junio: 2, sin causa; 7, sábado; 12, sm 
causa; 14, sábado; 17, 18 y 19, y 23 hasta el 29, por falta de 
público. Julio: I, sin causa, y 3, 5, y 8 hasta el 14, ídem. El 15 
terminó de representar la compañía. 

"A 30 de Agost 1642 comenga a representar en la casa de les 
comedies Pedro de Rosa Autor de Comedies per sa Magestad 
ab obligació de fer totes les representasions que cabrán desde 
dit día fins dos de octubre primer vinent ques en lo dia que a 
de estar assí Pedro (sic) de Rueda Autor de comedies y cas 
que no vingués dit Rueda proseguir en fer representasions." 

"A 25 y a 26 de dit no iagué Comedia per auersen anat la 
Compañia a liria a representar en les festes de la consagració 
de la yglesia noua." 



(i) Entre unos papeles sueltos he encontrado la siguiente letra de 
cambio: "En toledo a 18 de agosto 1641. — 10038 Rs. (sic.) = A quatro 
dias vista Pag." Vm. por esta primera de cambio al sr. Francisco cases 
vn mili y treynta y ocho Reales de plata doble por otros tantos Recebi- 
dos en la mesma moneda del Sr. Pedro dalmao que me los dio para 
acabar de despachar la comp." de los Representantes de la viuda de To- 
más fernandes y Vm. los ponga en dicha quenta y 60 con todos, Jacinto 
Maluenda." (La he dejado en el libro de Claueria del año 1641.) 



64 BOLETÍN DE LA REAL ACADEMIA ESPAÑOLA 

"A 30 de dit no yagué Comedia per anar de part la Autora."" 

"Al primer de octubre no yagué Comedia per la sobredita 
rahó." 

"A 7 de octubre 1642 bategí yo Miguel Sesie Rector a Ge- 
roni francisco Vicent fill de Pedro de Rossa, autor de come- 
dies, y de Cathalina Nicolasa (sic) sa muller. Compares : Vicent 
Sans Cutanda y ferragudo, Señor de Benafer y al present del 
espital General y Isabel de Góngora." (Arch. parr. de San Este- 
ban, lib. de bautismos, 1619-1658, fol. 321 vto.) 

El 19 de octubre terminó de representar la compañía, que 
tuvo uno de los mayores éxitos que entonces hubo, pues no dejó 
de representarse ningún día, y los menos se recaudó hasta 22 1., 
llegando en muchas ocasiones hasta 50 1. 

"A 20 de octubre comenta a Representar Antonio de Rueda 
Autor de comedies en la casa de les Comedies ab sa compañía 
ab obligasió de fer y representar sexanta representasions ab 
premi de catorce Iliures per cascuna." 

No representaron: Octubre: 24, "perqué aparellauen vnes 
tramoyes". Noviembre: 2, "día de les animes"; 8, sábado; 12 
y 13, por llover; 15 y 22, sábado; 24, sin causa; 29, sábado. Di- 
ciembre: 6, falta de público; 10, "per la entrada* del Sr. Virrey"- 
13, falta de público; 20, sábado; 23, 24 y 25, falta de público y 
por llover; 28, "per ser día deis ígnosents" ; 31, falta de público 
Enero: 10, falta de público. El 11 terminó la compañía. 

Libro de Alharans (fol. 48) : 

"A 20 de Juliol 1642 Paga a Antonio de Benauente Autor 
de Comedies cent cinquanta huyt 1. 1 1 s. per lo premi de 19 Re- 
presentacions a rao de 11 1. comensaren a 3 de juny pasat deba- 
xat los fallos per no aver aplegat a les onse que se li donauen 
de premi y apoca per llaser notari, dit día." 

"Yo, Jacinto Maluenda, Alcayde de la casa de les comedies 
de la ciudad de Valencia e rresibido del sr. Vicente Sans Cu- 
tanda Sr. del Hospital en el presente año sesenta seys libras y 
desiseys sueldos por tantas e gastado en la yda a la villa de Ma- 
drid por la compañía de Antonio de Rueda, la qual, por tener 
echa escritura en Madrid y no poder venir asta 2 de octubre 
como lo dexé concertado, concerté la compañía de Pedro de 
Rosa, la qual truxe a Valencia y conmenqó a rrepresentar a 3a 
de agosto, echo de mano de otri y firmado de la mía oy a 3 de 
settiembre 1642 Jacinto Maluenda." 



EL TEATRO EN VALENCIA 63 

"Yo, Victoriano bonilla he rebut de Vicen sans cutanda Cla- 
uari del Hospital en lo present any onse Iliures les quals me 
paga per conté de Antonio de Benauente autor de comedies per 
tantes men resta deuent del any que yo fui clauari del dit Hos- 
pital, y dit cotanda les paga per tantes lin auia de donar a dit 
benauente per lo premi de les representasions que feu en lo 
ultim dia del mes de maig 1642, fet de una de altri y fermat de 
la mia hui a 18 de octubre 1642. — Victorino Bonilla." 

"A 21 de Octubre, per apoca Rebuda per fransés Ilaser a 
Pedro de la Rosa Autor de Comedies siscentes sinquanta huit 
Iliures por lo premi de quaranta set representasions a rahó de 
14 1. cascuna representasió." 

"A II de janer 1643 paga a Antonio Rueda Autor de come- 
dies huit centes sinquanta tres Iliures y dos sous a conpliment 
de 982 1. Qo es per lo premi de 63 representasions 882 1. a raho 
de 14 1. per representasió com 12 1. 2 s. se li relleuen per 19 
fallos que a tingut en lo dit curs de dites 63 representasions 100 1. 
que se li donaren grasiosament per les rahons contengudes en 
vna apoca fermada per dit Rueda y Rebuda per fransés Ilaser dit 
dia." (No aparece esta escritura entre las copias sueltas que hay 
en el Archivo.) 

Claueria de Raymundo bononí. = 1643-1644. 

(Los libros Mayor y de Albarans están en blanco. En el Con- 
tra Libro Mayor hay noticias incompletas.) 

"A 9 de Agost comensa a Representar la co.mpañia de luis 
lopes ab obligació de fer 60 Representasions ab premi de 14 1. 
per cascuna." 

No representaron: "17, 18 y 19 de dit no yagué comedia per 
auer mort la que feya los primers papers." 

"Dilluns a 17 soterraren en S. esteue en lo uas de les animes 
Agnigo, representant ab 29 p^* (i) y 5 C. (2) Vespres de diffunts 
y ab licencia del Sr. official per auer mort sens fer testament, 
estaua en la casa de la oliuera, en casa." (3) (Arch. parroquial 
de San Esteban.) ' 



(i) Préveres. 

(2) Cantors. 

(3) Al margen : Iñigo. En el conocido ms. 12918 de la Bibl. Nac, pá- 
ginas 278-279, dice: "Estando Iñigo representando en Valencia que por 



66 150LETÍN DE LA REAL ACADEMIA ESPAÑOLA 

29, sábado. Septiembre; 5, sábado; 9, "per ser dia de bous 
en la plaga deis Alls" ; 12 y 19, sábado; 22, "per ser dia de bous 
en la plaga de Sant Augustí". Octubre: 10, 17 y 214, sábado; 30, 
por falta de público. Noviembre: i, Todos Santos... (Se inte- 
rrumpe el dia 13.) 

(Entre los papeles sueltos que he dejado en este libro, se en- 
cuentran :) 

"Jacinto Maluenda, he de fer lo recibo de lo que gasti en anar 
a cercar a Madrid la compañia de luis lopes autor de comedies, 
de 40 1. 16 s." 

"digo yo luis lopez, autor de coínedias, Por su magestad que 
e rrecevido del Sr. Raymundo bononí catorce libras Por la vlti- 
ma representación que yce en esta ciudad miércoles a beinticinco 
de novienbre y por estar conpresa en la apoca que otorgué a 
beinticuatro del dicho yce el Presente en balencia, a 25 de no- 
bienbre de 1643 años. Luis Lopez." 

Claueria de Baltasar Giner. = 1644-1645. 

Se recaudó: 3528 1. 9 s. 11 d. 

"A 7 de Juny 1644 comensaren a representar en la casa de 
les comedies la compañia deis dos germans valensians vives." 

No representaron: Junio: "A 8 de dit no yagué comedia per 
unes naus franseses [que] uingueren a la plaja." "A 20 de dit no 
3'agué comedia per los bous de la plaga de S. Agosti." Julio: 16, 
sin causa. El 18 termina la compañía. 

"A 20 de juliol 1644 comensa a representar la compañia de 
Pedro Ascanio ab obligació de fer cent representasións." 



no hauer aueriguado su apellido no podemos asegurar si es el mesmo, 
salió a hechar la Comedia que se hauia de representar el otro dia y 
dijo: mañana seruiré a Vm. con tal Comedia en que haré un dego- 
llado al viuo: aquella noche pasando por las 4 esquinas de la calle 
del Mar yendo azia la calle de la Oliuera llegó a él vn hombre, aunque 
ignoramos el motivo y con intento solo de cortarle la Cara lo puso en 
execución a cuio tiemix) levantó la Cauesa y así quedó Degollado dándole 
en la garganta de que murió, y se cumplió lo que auia pronosticado." 
¿Fué esta tragedia la que motivó la suspensión de las funciones, o mu- 
rió igualmente la primera actriz, que seria una de las hijas de López? 
Es digno de notarse que tanto el libro mayor como el contra libro dicen : 
la que fcya. Si fué este Iñigo el degollado, se llamaba Iñigo de Loaysa. 
Vid. los Avisos de Pellicer y el libro sobre Rojas Zorrilla de don 
Emilio Cotarelo. 



EL TEATRO EN VALENCIA 67 

No representó: Julio: 30, sin causa. Agosto: 6, "per aueri 
prosesó general"; 13, falta de público; 15, "día de ntra señora y 
auer prossesó general ; 20 y 26, falta de público. Septiembre : 2, 
3j 7' 13» I5> 16, 17, 20, 24 y 26, sin causa. Octubre: i, sábado; 4, 
5 y 6, por llover; 11, falta de público. El 12 termina la compañía. 

"A 14 de dit [enero 1645] R^bí de Pere Ascanio autor de 
•comedies per ,mans de vicent medrano mercader cinchsentes se- 
lanta quatre Iliures, onge sous y tres diners Qo es 518 1. per lo 
premi de trenta cet representasions que tenía obligació com no 
en feu mes de xixanta tres y 56 1. 11 s. 3 per catorse fallos que 
yagué en lo discurs de dites xixanta tres representasions que per 
auer me f et bones i .400 1. per lo premi de dites cent representa- 
sions me fas carech de dites 574 1. 11 1. 3 y per apoca per llaser 
dit dia." 

Libro de Alharans, fol. 76: 

"Yo Jacinto Alonso Maluenda confesé hauer rebut del señor 
Balthasar Giner Ciutadá y clauari del Hospital general xixama 
ima Iliura y deu sous per altres tantes ne he gastat en anar a la 
villa de madrid per la compañía de Pere de Ascanio autor de 
comedies per sa Magestad, y per ser axí la ueritat o fer,mí guí 
a 30 de juliol de 1644. Jacinto Alonso Maluenda. 

"A 16 de Juliol 1644 paga lo Sr. Baltasar Giner a Diego Vj 
ues y Juan Viues auctors de comedies quatresentes sinquanta 
quatre Iliures onsse sous y set dinés per los emoluments de 37 
representacions com les 63 1. 8 s. y. 5 dinés se lí achen rebaxat 
per los fallos de les entrades de les dos portes y apoca rebuda 
per francés llaser en 16 de juliol 1644. 

"A 19 de juliol 1644, Pago en la vila de madrit a Pere As- 
canio autor de comedies mil y quatre centes Iliures per lo premi 
de cent representasions en la casa de les comedies a raho de 14 1 
per cascuna representasió y per apoca Rebuda per f ransés llaser 
tiotari dit día." 

Apoca 

fermada per Pedro de Ascanio autor de comedies y Antonia in- 
fanta sa .muller en fauor de baltasar giner ciutadá clauari del 
Hospital general..." (Papel suelto. Copia casi íntegra.) 

"Die nono décimo July Anno MDClUliiij. 

Sit ómnibus notumquod Hoc Petru^ de Ascanio fabularum. 
Actor, et Antonia Infanta {sic) consors Valentiae reperti scien- 



68 BOLETÍN DE LA REAL ACADEMIA ESPAÑOLA 

ter et gratis confitemur ex vobis Balthasare Giner ciue claua- 
rio Hospitalis generalis Vrbis, anno decurrenti per manus ca- 
lixti valladolit (i) habuisse et accepisse quatordecim mille drach- 
irias betica in moneta duplici argéntea, in villa Madriti pro pre- 
mio centum histronalium ludorum in premissi vrbis proscenio 
per nos acti laudorum tenore capitulationis infrascriti per nos, 
in vicésimo quarto May devoluti niiper recepti uiscento. In- 
tellecta alza per nos in dicta villa Madriti confesione facta ex 
integra quantitate, et quia, et remuneramur etc.. Testus Hga- 
cinthus (sic) Maluenda Infansonus et Planisius Heredianus..."' 

Claueria DE Pere Antoni Rodrigo = 1645- 1646. (2) 

Recaudado: 1380 1. 7 s. 8 d. (fol. 66. Cont. lib. .mayor). 

"A a Juny 1645 comensa a representar Pedro Manuel de 
Castilla y Lorengo de Prado, Autors de comedias ab obligació 
de fer quaranta representasions en la casa d^ las Comedias." 

No representaron: Junio: 19, 21, 22, 23 y 30, falta de pú- 
blico. Julio: I, 7, 8, II, 12 y 19, ídem; 2'2, sábado; 26, 27, 29 y 31, 
falta de público. Agosto: i, falta de público. El 6 termina la 
compañía. 

"A 10 Setembre 1645 comensa a representar en la casa de 
las Comedias Pedro de la Rosa ab sa compañia ab obligació de 
fer 60 representasions." 

Libro de Albarans, fol. 76 : 

"Yo, Jacinto Alonso Maluenda he rebut del Sr. Pere An- 
toni Rodrigo, clauari del Hospital general 30 s, per anar a cer- 
car la compañia de Pedro de la Rosa autor de Comedies y per 
ser axí la veritat o fermí guí a 3 de agost 1645. Jacinto Alonso 
Maluenda. 

"Al primer de Juny 1645 Pedro Manuel de Castilla, Loren- 
zo del Prado y Manuela magaña y de prado [sa muller] (3) Au- 
tors de comedies. Apoca en fauor de Pere Rodrigo Clauari det 
Hospital de 560 1. per lo premi de quaranta Representasions que 
co,mensa a Representar en la casa de les Comedies a rabo de 
14 1. per cascuna Representasion Rebuda per fransés llaser 
dit dia." 



(i) Pariente de Fulgencia Valladolid, la mujer de Jacinto Maluenda. 

(2) Comprende los meses : julio, agosto y septiembre, en cuyo día 
27 termina por defunción del clavario. 

(3) Libro mayor, fol. 161. 



EL TEATRO EN VALENCIA 69 

"Mes he rebut del sr. Pere Rodrigo pera gastos del meu 
camí ab la dita conpañia de Rosa autor de comedies y pera pa- 
gar les escritures que es feren en Madrid docena sinquanta y 
dos reals y per ser axi veritat o f ermí guí a 2'i^ de setembre 1645. 
Jacinto Alonso Maluenda." 

"Per apoca R'^* per fransés llaser en 11 de setembre consta 
auer pagat Pere Antoni Rodrigo a Pedro de la rosa autor de 
comedies 840 1. per lo premi de 60 Representasions a 14 1. cas- 
cuna en cantitat de 1600 1." 

Clauerl\ DE DiONis Dassio = 1645- 1 646 — Septiembre a Junio. 

Recaudado: 2546 1. 12 s. (fol. 63, lib. mayor). 

No representaron: Octubre: 6, "per estar porgats los Come- 
diants"; 12, 14 y 29, por llover. Noviembre: i, Todos Santos: 
13, "jura del princep" ; 23 y 25, falta de público ; 28, "unes tramo- 
yes". Diciembre: 2, falta de público; /, 8 y 9, llover; el 12 ter- 
minó de representar la compañía. 

"A 2 de Abril comensa a Representar... (i) de Almanga ab 
obligado de fer trenta representasions a 10 1. de premi cascu- 
na o lo ques traurá de les portes no aplegant a les deu Iliures." 

No representaron : 9, San Vicente ; 13 y 28, falta de público. 
Mayo: 5, 12, 17 y 25, falta de público. 

Clauerla DE Juan Reig =■ 1646- 1647, 

Recaudado: 1545 1. 10 s. 10 d. (fol. 69, lib. mayor). 

No representaron : Junio : 2, falta de público, 4, 7 y 8, ídem. 
El II terminó de representar la compañía. 

"A 20 de Juny 1646 CojuenQa a representar francisco lopes 
Autor de Comedies, ab obligado de fer cent Representasions.'' 

No representaron : 24, San Juan ; 30, sábado. Julio : 7,, 14, 
2(1 y 28, sábado. Agosto : 3, 4 y 5, falta de público ; 8 y 9, sin cau- • 
sa; II, sábado; 13, 14, 15, 18, 19, 20, 21, 22 y 23, falta de pú- 
blico; 25, sábado; 29, 30 y 31, falta de público. Septiembre: i, 
sábado; 5, 6 y 7, falta de público; 11 y 12, toros; 14, "per ser la 
prossesó del St. Calis" ; 19, falta de público ; 22, sábado ; 24, a5 y 
2ü, falta de público. Octubre : 3, falta de público. El 10 termina 
la compañía. 



'(i) En blanco; ¿será Pedro de, o Mateo de? 



yo boletín de la real academia española 

"A 13 del mes de Janer 1647 torna de xátiua Francisco lo- 
pes y torna a representar ab premi de catorce Iliures o lo que 
es traurá de los dos portes." 

No representaron: 19 y 26, sábado; 30, falta de público. Fe- 
brero : 7, llover, 12, falta de público ; 16 y 23, sábado ; 26, 27 y 28, 
falta de público. El 5 de marzo terminaron. 

"A 10 de marg comengaren a Representar los bolantins." 

"A II de dit prengué lo dia el autor pera ell conforme lo 
concert." 

No hubo función : Los viernes, según costu,mbre en Guares - 
ma, y el 21 por llover, y el 28 "perqué Representa en lo Real", 
Abril : el 3 y el 9, como el 11 de marzo, y el 8 no representó "per 
estar malalt lo autor". 

Libro de Albarans, fol. 76: 

"A 10 de Octubre 1646 per apoca rebuda per fransés llaser 
notari escriuá del Hospital, Pagaren Joan Reig clauari del 
Hospital general en lo present any y dionis dassió clauari de 
aquell en dit any durant la ausencia del dit Joan Reig a Fran- 
cisco lopes autor de comedies y Adrián lopes son fill sinch sen- 
tes huitanta vna Iliures, vn sou y deu dinés per los emoluments 
de 67 representasions que se an tret per les dos portes axi les 
jornades que an aplegat a les 14 1. que era lo que auien de 
auer per lo premi de cascuna Representasió com lo que se a tret 
en les jornades que no aplegat lo que se a cobrat de les dos por- 
tes a dites 14 1. y axi mateix confessar auer les Rebut del dit 
Joan Reig per mans del dit dassió totes les peñores de or y pla- 
ta que dit Reig tenía en son poder deis dits, consta en dita 
apoca." (Copia de la apoca se conserva en papel suelto; no la 
insertamos porque no ofrece noticias de mayor interés.) 

Durante el resto del año 1647 y hasta el 2 de octubre de 
1649, "O hay más que cuentas de haberse cobrado sillas retra- 
sadas. En el ms. 12918 de la Bibl. Nac. que ya hemos citado, 
dice: "En el año de 1649 se proibieron en España generalmen- 
te las comedias, y aunque la Ciudad de Zaragoza y aun la de 
Valencia representaron varias veces, los daños que padezian los 
Hospitales de no representarse, el Consejo siempre reparó en 
que se representase en los reinos de la corona de Aragón, no 
representándose en los demás de S. M." (Vid. la pág. 1.013 del 
citado ms. y Cotarelo : Bibliografía de las controversias, etc.) 



EL TEATRO EN VALENCIA 7 1 

Claueria DE JosEPii Peres Roca = 1 649- 1 650. 

Recaudado : 3307 1. 4 s. i 1. (Contr. lib. mayor, f ol. 65 vto.) 

"A 2 de octubre 1649 comenga a Representar en la casa 
de les comedies Roque de Figueroa, ab tota sa compañía, ab 
obligació de fer sinquanta Representasions y ab deu Iliures de 
premi per cascuna Representasió." 

No hubo función: 8, "vespra de St. Dionís"; 12, por falta 
de público y 16, sábado. Noviembre: i, [Todos Santos] ; 5, "per 
auersen anat lo señor virey al socorro de Sent Matheu. Tornú 
lo señor virey a 2y de dit mes de nohembre". Diciembre: 18, 20, 
22, 27,, 24, 29 y 30, falta de público. Enero : 6, falta de público. 
Del día 8 no hay noticia alguna (i) ; "9 se conserta lo autor ab 
nou concert per huit Iliures de premi per cascuna Representa- 
sión" ; 17, "per lo porrat de St. Antoni". 

"A 18 de dit comenta a Representar Pedro de Rosa ab tota 
sa compañía ab deu Iliures de premi per cascuna Representasió 
o lo que traurá de les dos portes cas que no apleguen a les deu 
Iliures ab obligació de fer sinquanta Representasions." 

No hubo función: Febrero: 21 y 25, "per la maixquera". El 
I." de marzo terminan las representaciones. 

Libro de Albarans, fol. 75 : 

"A 7 de nohembre 1649 paga lo Sr. Joseph Pérez Roca a Ro- 
que de Figuera Autor de comedies 290 Iliures per lo premi de 29 
Representasions a raho de 10 Iliures per cascuna, finides a 4 de 
nohembre present y per apoca, per fransés Ilaser en 7 de dit y 
está en la present plana." (Copia suelta que no ofrece interés.) 

"A II de janer 1650, Per apoca Rebuda per Joan Bta. Moya, 
Paga a Roque de Figueroa y per les rahons contengudes en aque- 
lla a Roque de Figueroa, 236 Iliures, 18 sous." 

Apoca (copia casi íntegra) : 

"Die xj mensis januarii anno de nativitate domini Mdcl. 
"Sit ómnibus notumquod Ego Rocus figueroa autor de Come- 
dies, civitatis valentie habitante tam omnie meo propio quam 

(i) Por las cuentas posteriores se ve que Figueroa dio algunas re- 
presentaciones en virtud de acuerdos especiales, y es fácil que el día 7 
diese fin alguno de los pequeños contratos, digámoslo así. El número de 
representaciones que suman las partidas no concuerda con los que se- 
ñalan los pagos. 



72 boletín de la real academia española 

vti procurator totius societatis actorum... constat jnstio per Ma- 
ximianum Rodrigues notari cierto sub calendario recepto dictis 
nottario, Gratis et scienter confíteor et in veritate recognosco vo- 
bis Josepho Pérez et Roca, ciui vti clauario in presenti anno os~ 
pitalis generalis dicte et presenté ciuitatis valentie absenti et vns 
(vecinus ?) que dedistis et soluistis mihi ego et dictis nobis a vo- 
bis habui et recepi mee omni modo volúntate realiter numerando 
duscentos triginta sex libras decem et octo solidos monete va- 
lentiae mihi dictis nobis debitas per vint y dos representasions 
que yo y la dita companya hauem representat sanseres en la casa 
de les comedies a raho de deu Iliures cascuna y dos representa- 
sions fallades y aixi mateix per totes les que hi hagut fallades 
desde vint y huit de nohembre del any propasat... 

"Testes sunt Jacintus Aldifoncius Maluenda, generosus, et 
f ranciscus Antonio Seiro, cordarius, valentie habitantes. In quo- 
rum fidem Ego Joannes Bapt" Moya..." 

"A i6 de dit Paga al dit Roque de figueroa 58 1. 6 s. per apo- 
ca Rebuda per Joachim Ribera, dit dia. 

"Certifique yo Ginés Guterriz, preuere, Archiver del Hos- 
pital com lo señor sobredit clauari a pagat a Pedro de la Rosa 
autor de comedies quatre sentes y deu Iliures per lo premi de 
quaranta vna Representasions en la Casa de les Comedies y apo- 
ca per fransés llaser en 12 de marg 165 1." 

"Axí mateix certifique com lo dit Sr. clauari li tenia presta- 
des, ademes de les 600 1. que lin presta pera el uiage li presta al 
dit Rosa sinquanta Iliures que per totes son 650 1. de les quals 
Ileuades 410 1. per lo premi de 41 Representasions resta deuent 
240 1. per qo que Victorino bonilla clauari del Hospital rebé del 
dit Rosa en 12 de marg 1651, 190 1. y les restants 50 1. a compli- 
ment de 240 1. lin feren grasia los señors administradors, consta 
per apoca Rebuda per fransés llaser en 12 de Marg 1652." (sic). 
(Entre los papeles sueltos hay dos recibos de Pedro de la 
Rosa fechados el 9 de abril y 4 de mayo (éste tiene la fecha rec- 
tificada) de 1650, importantes 400 ms. y 100 respectivamente a 
favor del Clavario). 

Carta. 

"Señor mió: Cuando ayer me aparté de vm. si su muger de 
jacinto .maluenda no me prestara ocho ms. no tenia con que de- 
saiunarme. Esta necesidad me obliga a ser puntual e importuno 



EL TEATRO EN VALENCIA yS 

íno] es descrédito el decirlo, y cuando lo fuera, lo fiava de vm 
si me quiere socorrer con gien ms. ai ba el Regibo. Si no permí- 
tame vm. que saque un bestido para vender. Porque de otra ma- 
nera no se puede pasar. Nuestro señor me guarde a vm. Criado 
<le V^m. que su ,mano besa, Pedro de la Rosa." 

Clauerla de Juan Baptista Luga y Peris = 1650-1651. (i) 

Recaudado: 18 1. 15 s. 10 d. (Lib. may., fol. 62.) 
Los días 10, II, 15 y 16 de octubre hubo títeres. 

Continuación de la Claueria, por Victoriano Bonilla 

Recaudado: 605 1. 18 s. 4 d. 

Desde i.° de marzo al 26 hubo títeres. 

"A 6 de maig 165 1 disapte comenta a representar la compa- 
fiía de bermudes ab obligació de fer quaranta representasions 
donanli lo Hospital 7 Iliures per cascuna com se traguen de le¿ 
portes." 

No hubo función: "dimats y dimecres 8 y 9, no yagué come- 
dia", 13, sábado; 19, 23, 24 y 26. sin causa. 

Libro de Albarans, fol. 42 : 

"Certifique yo Mosen Ginés guterriz, preuere, con lo Sr. so- 
bredit clauari a pagat a Miguel Bermudes quinse Iliures pera 
anar a la vila de muía a consertar y portar vna co^mpañia de co- 
mediants pera el gasto de sa persona y cabalgadura fet huí a 14 
de marg 163 1, la compañía es de Antonio de Acuña. 

"Nosotros Miguel bermudes, joan coronel y josepe Rojo co- 
mediantes hemos recebido del Sr. Victorino bonilla mayordomo 
del Hospital ciento y quarenta libras por el premio de veynte Re- 
presentasiones que hemos de hazer y azemos en la Casa de las 
Comedias a razón de siete libras por representación, echo de 
mano agena y firmado de las nuestras oy a 30 de mayo 165 1. 
Juan coronel. Joseph Rojo. Miguel Vermudes. 

Claueria de Victorino Bonilla = 1651-1652, 

Recaudado: 4951 1. 7 s. 11 d. (Lib. may., fol. 69 vto.) 

-Yo hubo función: 2, por falta de público; 5, 6, 7 y ^, sin 



(i) Murió el 10 de febrero, y le sucedió Victorino Bonilla desde 
el día II. 



74 boletín de la real academia española 

causa; lo, sábado; 12, 13, 14, 15, 16, 21 y 23, sin causa; 26, 2.y 
y 28, "per auer parit vna comedianta." (i) Julio: 3, 4, 8 y 15, sin 
causa ; 22 y 29, sábado. Agosto : 4, sin causa ; 26, sábado ; 28, 
"per orde del Sr. Virrey". Septiembre: 2, 9 y 16, sábado; 20, 
sin causa; 2)8, sin llover. Octubre: 6, sin causa; 14, por llover; 
20, falta de público. El 29 termina la compañía. 

"14 de deembre tornaren a representar." 

16, sábado; 22 y 23, sin causa. Enero: 12, 13, 15, 19, 22, 26, 
27 y 29, sin causa (falta de público?). Febrero: i, 5 y 9, sin cau- 
sa. El 14 terminan las representaciones. El 17 empiezan los tí- 
teres, y, siguiendo la costumbre, se suspenden todas las funcio- 
nes de los viernes, por estar en Cuaresma. 

El 8 de mayo, comenzó nueva compañía, ij.1 12 y 14 faltó 
público. 

Libro de Albor ans, fol. 73 y sig. : 

"Yo, miguel bermudes he rrebut del Sr. Victorino bonilla 
sis Iliures a conté del premi de les representasions que fas, fet 
de má de altri y fermet de la mía, huí a 23 de juny 1651. Miguel 
Vermudes. 

"Recibí del Sr. Victorino bonilla catorce libras a quenta de 
las Representasiones que se an hecho y han de hazer y por ver- 
dad lo fir,mé en Valencia a 27 de junio de 165 1. Miguel Vermudes. 

"Digo yo Miguel Vermudes que e Receuido del Sr. Biturino 
Bonilla ochenta y quatro libras, quince sueldos y quatro dine- 
ros a cumplimento de docientas y cinquenta y ocho libras que an 
ynportado los premios de treynta y siete Representasiones a Ra- 
zón de siete libras por Representación hechas hasta diez de ju- 
lio. Como trece libras, quatro y ocho de Revajen de las dichas 
ducientas y cinquenta y ocho (2) por los fallos que a auido en 



(i) No se encuentra partida de bautismo que corresponda a esta no- 
ticia en las parroquias que hemos visto. En San Esteban, que era la 
iglesia a la que pertenecía la Casa de las Comedias, hemos visto la si- 
guiente; pero los nombres no son conocidos como de histriones: "Dimats 
a 2"] de Juny 1651 yo el licenciado Miguel Samates, vicari, bategí a Pere, 
Juan, vicent, francisco, fill de Pere Matheu y de Merchora Ribelles 
cony. Compares; Pere Juan Porcella, forner, Acua Porcar, donzella." 
(Lib. de baut., 1619-1658, fol. 446.) ¿Se obtendrá mejor solución en los 
libros que no hemos podido consultar, o fallecería el niño sin ser bau- 
tizado ? 

(2) Hay un ligero error, pues debía decir : 259. 



EL TEATRO EN VALENCIA jb 

ocho Representasiones echo y firmado de mano propia en Va- 
lencia a 15 de julio de 1651. Miguel Vermudes. 

"Nosotros Antonio de acuña y Miguel bermudes Autores de 
comedias hemos recebido del señor sobredicho Victorino bonilla 
clauario del Hospital quarenta sinco libras por el premio de sin- 
co representasiones echas asta 14 de julio a razón de nueve li- 
bras por representasión, hecho de mano agena y firmado de las 
nuestras, oy a 15 del mes de julio 1631. Antonio Acuña, Migue! 
Vermudes. 

"Mas emos Reciuido dicho dia nueve libras por el premio de 
la Representación del domingo diez y seis del presente fecha ve 
supra. 

"Dezimos nosotros Antonio de Acuña y Miguel \"ermude> 
que Rezeuimos por nosotros Y por toda la compañía del Sr. Bi- 
torino Bonilla noventa y sinco libras onze sueldos y diez dine- 
ros a sauer es noventa libras por el pre,mio de diez Representa- 
ciones a rázon de nueve libras, y cinco libras, once y diez por 
lo que se sacó de entranvas puertas en la vltima representación 
que fué biernes pasado a 28 de julio que estamos contentos y 
pagados hasta dicho dia. Fecho en Valencia a 29 de jullio de 
1 65 1 (firmado). 

"digo yo, Francisco garcia [autor de comedias] (i) que 
e rresiuido del sobredicho señor del hospital dos mil reales a 
quenta del consierto que tengo hecho con el dicho señor, y por- 
que es verdad que los e rresiuido hise el presente de mano ajena 
y firmado de la mia en i de agosto 165 1. Fran.'^" garcia. 

"He recibido del dicho Sr. Clavario Victorino bonilla por 
cuenta del dicho franc*^'' Garcia y Diego vivas cinco libras y me- 
dia por el salario de la escritura de su concierto, hecho en valen- 
cia a 5 de Agosto de 1657. Antonio de Herrera, notario escriua- 
no del Hospital. 

"He recibido del dicho señor clauario Victorino bonilla por 
cuenta de Miguel ber,mudes autor de comedias tres libras por el 
salario de la escritura de su concierto hecho en Valencia a 5 de 
agosto de 165 1. — Antonio de Herrera, escrivano del Hospital. 

"Yo, Antonio de Acuña y Miguel bermudes, hemos recibido 
del señor sobredicho clauario sinquanta quatre Iliures, tres sous 
y sis diners a compliment de 57 Iliures, 3 sous, 6 per lo premi de 



(1) Consta lo suplido en el lib. mayor. 



76 JJOLETÍX DE LA REAL ACADEML\ ESPAÑOLA 

set representasions a raho de 9 Iliures per cascuna, com 3 Iliures 
aga (sic) pagat a Antoni Herrera notari per lo salari del acte que 
[ha] fet lo hia dit Miquel bermudes y 5 1. 16. s. 6 d. per los dos 
fallos que y [ha] Agut en les set representasions, y fet de ma 
de altri y fermat de les nostres huí a 8 de Agost 165 1 (firmado). 

"Digo yo francisco garcia que e rreseuido del Sr. Victorino 
Bonilla clauario del hospital sesenta y quatro libras, quinse suel- 
dos y nueve dineros a cumplimiento de dosientas sesenta y qua- 
tro libras, quinse sueldos y nuebe dineros por el pre,mio de bein- 
tisiete rrepresentasiones que he hecho en la casa de las comedias 
con xni conpañia, esto es, dosienta, sinquenta libras por veinte 
y sinco rrepresentasiones a rrasón de tres libras cada una de 
premio y catorse libras quinse sueldos y nueve dineros por dos 
que a auido falladas que solo se a sacado de las dos puertas di- 
cha cantidad de 14 1. 15 s. 9 que las dos partidas basen la dicha 
suma de 264 1. 15 s. 9. y por ser verdad que e rresiuido la sobre- 
dicha cantidad hise el presente de mano ajena y firmado de la 
mia en 7 de setiembre 165 1 = fran<^° Garcia. 

"Yo diego turibio de la vega Autor de comedias he recibido 
del Sr. sobredicho major domo del Hospital ducientas ochenta 
y tres libras ocho sueldos que su mercé me presta para pagar ,mi 
viaje y son a cuenta del premio de las representasiones que he 
de hazer en la Casa de las comedias y doy en prendas de dichas 
283 1. 8 s. vint y un doblón de oro de a ocho que montan 252 1. 
echo de mano agena y firmado de la mia, oy a 9 de settiembre 
1 65 1. Toribio de la Vega. 

"He recibido del dicho Sr. Clauario cinco libras por cuenta 
de toribio vega por el salario de su escritura hecha gracia de lo 
demás, y hecho en valencia a 4 de sett<^ de 1651. Antonio de 
Herrera, escriuano del Hospital. 

"yo diego turibio Autor de Comedias he recibido del Sr. so- 
bredicho clauario dossientas sesenta y quatro libras catorse suel- 
dos y siete dineros a complimiento de quinientas sesenta y quatro 
libras por 47 Representasiones que he representado en la casa 
de las comedias a razón de 12 libras por representasión conpren- 
didos los fallos y salario del notario y así mesmo he recibido 
veintiún dobon (sic) de a ocho de oro que le tenia dado en pren- 
das de 283 1. 8 s. que me tenía prestados a cuenta de las Repre- 
sentaciones, hecho de mano de otri y firmado de la mía, oy a 30 
de octubre 1651 (firmado). ■ 



EL TEATRO EN VALENCIA 77 

"yo f ran co García, Autor de comedias, he recibido del Sr. Vi- 
torino bonilla quinientas siete libras y seys sueldos a complimiento 
de quinientas 64 1. por el premio de 47 representasiones a razón de 
12 libras por representación como 56 1. 14 s. se rebaxen por los fa- 
llos que [ha] auido en dichas 47 Representaciones, echo de mano 
de otri y de voluntat mia y firmado de la mia hoy a 18 de febrero 
1652 (firmado). 

"Digo yo miguel vermudes, autor de comedias que recibí del 
Sr. Bictorino Vonilla Clauario del Hospital en el presente año 
veinte y nueve libras, tres sueldos y siete dineros por las tres 
Representaciones hechas en la casa de las comedias y por ser 
verdad lo firmé en Valencia a 11 de mayo de 1653 y es declara- 
ción que las tres Representaciones son hasta biernes 10 del di- 
cho (firmado). 

"Recibí de las dos Representaciones de Domingo y lunes 
que fueron fallos del sobredicho Sr. diez y seis libras, 18 suel- 
dos y siete dineros en Valencia a 15 de mayo de 1652 (firmado). 

"Recibí de las tres Representaciones de la endemoniada de 
tenbleque del sobredicho Sr. del hospital 30 libras en Valencia 
en 19 de mayo de 1652, que son a 16, 17 y 19 del presente (fir- 
mado). 

"Recibí de las tres Representaciones de 20, 21 y 22 del pre- 
sente mes de mayo del dicho señor del hospital 24 libras y nue- 
ve sueldos y por verdad lo firme en V* a 23 de mayo de 1652 
(firmado). 

"Recibí del dicho señor del hospital Biturino Vonilla, trece 
libras, ocho sueldos y un dinero de las dos Representaciones que 
fueron a 25 y 26 del dicho mes de mayo y por verdad lo firmé 
en Valencia a ^y de mayo de 1652" (firmado). 

Claueria de Vicent Sanz Cutanda = 1652-1653. 

Recaudado : 528 1. 19 s. i d. (Lib. may., fol. 63 vto.) 

"A 5 de juny rebí de hernando carrillo per mans de jacinto 
maluenda quatre Iliures per una cadira que a conprat durant sa 
vida per ais primers dies de comedia en la casa de les comedies." 
(Fol. 62.) 

El 8 de junio empieza a representarse. 

No hubo función : 12, 15, 20 y 21, sin causa. Julio : 9, sin cau- 
sa. El 10 terminan las representaciones. 



yH BOLETÍN DE LA REAL ACADEXHA ESPAÑOLA 

*'A 8 de mars comensaren a representar los títeres en la casa 
de la comedia." 

Libro de Albarans, fol. jt» '■ 

"Recibí del Sr. Vicente Sanz Cutanda Clauario del hospital en 
«ste presente año, onze libras, seis sueldos y quatro dineros que se 
sacaron de las dos puertas en dos Representaciones en 2 y tres 
del presente y lo firmé en \'alencia a 6 de junio de 1652. Mi- 
guel Vermudes. 

"Recibí del dicho señor Bicente Sanz Clauario del hospital 
veynte libras de las dos Representaciones de ocho y nueve del 
presente mes y por verdad lo firmé a 10 de junio de 1652. Mi- 
guel Vermudes. 

"Dicho día recibí del señor clauario del hospital, quince li- 
bras a quenta de las Representaciones que e de hazer y por ver- 
dad lo firmé en Valencia a dichos 10 de junio de 1652. Miguel 
Vermudes. 

"Digo yo Miguel Vermudes, autor de comedias que e Recl- 
uido del Sr. Bicente sanz Cutanda, Clavario del Hospital en el 
presente año ciento tres libras, quatro sueldos y un dinero a 
cumplim.iento de ciento y noventa libras por el premio de diez 
y nueve Representaciones que [he] echo con mi compañía en la 
■casa de las Comedias Contando desde 8 de junio pasado hasta' 
10 del presente mes de Jullio, Como 86 libras, 15 sueldos, y 11 
dineros se Revajen de dichas 190 libras que a auido de fallos en 
dichas 19 Representaciones y por ser verdad que e Reciuido di- 
cha cantidad hise el presente en 13 de Julio de 1652. Miguel Ver- 
mude-. 

"Certifique yo Ginés gutérriz, preveré, com lo sr. vicent 
sanz cutanda en lo primer de Juliol 1652 se feu carrech de deu 
Iliures dien que les Auia Rebut de don diego de Romaní, per 
tantes ne deuia de cadires regagades com la ueritat sie que no 
rebé mes que sis Iliures axí per auer se [fet] carrech de dites deu 
Iliures se fa descarrech de quatre Iliures, fet vt supra." 

Clauería de Baltasar Gixer ■=■ 1653-1654, 

Recaudado: 4799 1. 14 s. 9 d. (Lib. may., fol. 67 vto.) 
"A 15 de Juliol 1653 comensa a representar Toribio de vega 
ab sa compañia ab obligació de fer cuaranta representasions ab 
premi de 12 1. per caseuna representasió si es traie de les portes." 



EL TEATRO EN VALENCIA 79 

No hubo función: Agosto: 2, "per ser clia de nostra señora 
deis angels"; 14, falta de público; 16, "per ser San Roch y la 
prosesó" ; 23, falta de público ; 25 y 26, toros. Septiembre : i 
y 2, toros; 6, sábado; 13, 14 y 15, "bous y no auer gent". El 24 
termina la Compañía. 

"A 25 de Setenbre 1653 comensa a representar jiian vives 
autor de comedies en obligado de fer xixanta representasions ab 
premi de catorce Iliures per cascuna representasió." 

30, falta de público. Octubre: 4, "no iagué Comedia perqué 
no uolgé representar"; 11 y 18, sábado; 24, falta de púbHco; 25, 
sábado. Noviembre: 2, "per ser dia de les animes"; 3 y 7, por 
llover; 8, sábado; 15, 22 y 29, sábado. Diciembre: 6, sábado; 8 
termina la Compañía. 

"A 2"/ de janer 1654 escomensa a representar juan vives au- 
tor de comedies ab sa compañía ab premi de la mitad de lo que es 
tracerá de les dos portes per cascuna representasió. 

"A 31 no iagué comedia perqué no volgueren representar." 
Febrero: 3, falta de público; 7, sábado; 12, "per ser dia de la 
maixquerada." 14, sábado; 17, termina la Co,mpañía. 

"A 6 de maig 1Ó54 escomensa a representar juan Peres de 
tapia ab sa compañía en obligacíó de fer 50 representasions ab 
premi de 14 1. per cascuna representasió si es traguen de les 
portes." 

El 16, 23 y 30, por ser sábado. 

Libro de Albarans, f ol. 73 : 

"Digo yo toribio de la vega, autor de comedias que al presen- 
te asisto Representando en esta ciudad que recluí del Sr. baltasar 
giner, clauario del hospital jeneral desta ciudad de ualengia dos 
mil ciento y quarenta y cinco Reales a quenta de las Representa- 
ciones que hago y de la ajuda de cesta que me a de dar de cada 
una j por verdad firmé en balenqia a nueve días del mes de agos- 
to de mil j seiscientos j gincuenta j tres años. Toribio de la vega. 

"He hecibido yo Antonio de Herrera notario escrivano del 
Hospital General de Torivio de la Vega, autor de comedias por 
manos y dinero del dicho señor Clavario setenta Reales por los 
salarios de las dos escrituras de su compañía en Valencia a 9 de 
settiembre de 1653. Torivio de la vega = Antonio de Herrera. 

"E Reciuido yo Toriuío de la uega, autor, para cumplimien- 
to de seis mil giento y beinte reales que hago de alcange a este 
hospital tres mil nueuecientos y ginco Reales que juntos con las 



8o BOLETÍN DE LA REAL ACADEMIA ESPAÑOLA 

cantidades de a Riua hagen los seis mil giento y veinte Rs. que 
montan ginquenta y una Representagiones que hige en esta giu- 
dad sin otras nueue que uuo de fallas que confieso auer reciuido 
dellas lo que me tocó y por ser uerdad lo firmé en ualencia a 
beintejseis dias del mes de setiembre mil j seiscientos j ginquen- 
ta y tres años = (firmado). 

"He recibido del dicho señor del Hospital por cuenta de juan 
viuas autor de comedias y de lo que ha de hauer por sus repre- 
sentaciones once libras, esto es, ocho por el salario de su escri- 
tura y capitulación del concierto de su compañia, y tres libras 
por el salario del autor de la encomienda de las prendas por et 
présta,mo de las trescientas libras hecho a 9 de noviembre. = An- 
tonio de Herrera, notario. 

"digo Juan bibas, autor de comedias, que recibo del señor 
Baltasar giner dos mil y cuatrocientos y nobenta reales de plata 
por cuenta de la ayuda de costa de sesenta representaciones que 
e echo con mi compañia que con tres mil reales de plata que me 
prestó a beynte y cuatro desiembre (setiembre) sobre prendas y 
once libras que se hicieron al secretario de la escritura monta 
todo cinco mil y seycientos reales y por ser verdad lo firmé en 
valencia a 9 de noviembre de 1653 años. Juan bibas, y le advierta 
que las cuarenta son...? (i) y los beynte noube ayuda de costa.. 
Juan bibas. 

"He recibido del dicho señor del Hospital sietecientas li- 
bras que me ha bistraido {sic) a cuenta de las catorce libras que 
me ha de dar por cada una de las representaciones que he de ba- 
zar en esta ciudad, hoy a 7 de mayo de 1654 Juan Pérez de tapia. 

He rebut del dit Sr. clauari sis Iliures per conté del dit Juan 
Pérez de tapia per lo salari de les actes de la capitulado y Con- 
cordia de la sua cOimpañia feta gracia de set Iliures y deu sous, 
feta 19 de maig 1654. Antonio de Herrera." 

Claueria de Baltasar Giner = 1654-1655. 

Recaudado: 3294 1. 4 s. 11 d. (Lib. may., fol. 67.) 

No hubo función: Junio: "no iagé comedia por estar ocupats 

en sagarse {sic) en fer los actes del corpus"; 4, día del Corpus; 

II, "per ser cap de la guitana del corpus"; 13, sábado; 17 y 19^ 

falta de público; 20 y 27, sábado. Julio: 4, sábado; 7, "per vnes; 



(1) Una palabra que termina en lleras. El papel está roto. 



EL TEATRO EN VALENCIA 8 1 

conclugions o per les galeres; ii, sábado; 17, falta de público; 
18, sábado. 

"A [18] (i) de juHol 1654 rebí com a cecionari de juan Pé- 
rez de Tapia, autor de comedies, consta de la ceció per Antoni 
de Herrera, notari en Valencia, 1654 del admenestrador de les 
Roques y per la Claueria comuna dosentes quaranta Iliures per 
los actes del Corpus fets per dit autor y son a conté de les 700 
que li prestí dit dia de 7 de maig y li firmí apoca a dita claveria 
comuna en dit dia de guí." 

Agosto: I y 8, sábado; 14, "per ser vespra de la asunció de 
Nostra [Señora]"; 16, "per la prosesó de S. Roe'"; 17, toros. 
El 24 termina la compañia. 

"A 5 de sete,mbre 1654 escomensa a representar esteuan de 
almendros ab sa compañía ab premi de catorse Iliures per cas- 
cuna representasió y els dies de fallo en lo ques traurá de les 
ios portes." 

9, "perqué no volgueren representar"; 12, sábado; 14, "per 
la prosesó del calis"; 16, falta de público; 25, "perqué no vol- 
gueren representar"; 26, sábado. Octubre: 3, sábado; 6, gente; 
7, como el 25; 10, sábado. El 11, termina. El 11 de noviembre 
abona Almendros las funciones falladas. 

"A 19 de dehembre 1654 escomensa a representar Toriuio de 
la uega, autor de comedies, ab sa compañía, ab premi de 12 1. per- 
cascuna representasió si es traguen de les portes y sino en lo que 
es traurá de dites portes y té obligado de fer 24 representasions. 

23, "per ser lo temps ocupat" ; 24, "per la sobre dita rao" ; 
28 y 29, ide,m. Enero: 2, sábado; 5, falta de público; 9 y 16, sá- 
bado; 17, "porrat de S. Antón"; 19, "per lo bando de les maix 
queres"; 23, sábado; 29, falta de público; 30, sábado. Febre- 
ro: I, "per ser lo dia del tercio" ; 4, "per acabar de representar 
lo dia ans". 

"A 12 de maig 1655 escomensa a representar Geroni vallejo ab 
sa compañía ab premi de 8 Iliures per cascuna representasió en 
cas que es tragen de les portes y sino de lo que traurá delles." 

15 y 2.2, sábado; 25 y 26, "perqué sensagaren a fer los actes 
[del Corpus] ; 27, "per ser dia del corpus". 

Libro de Alharans, fol. 73 : 

"Digo yo Juan Pérez de Tapia Autor de comedias que Rese- 



(i) Aparece la fecha en el Contra libre major. 



82 BOLETÍN DE LA REAL ACADEMIA ESPAÑOLA 

bi del Sr. Baltasar giner clauario del ospital jeneral mili Reales 
de los que están contenidos en la escritura Reciuida por Antonio 
de herrera en doge de junio de mil y seiscientos y sinquenta y 
quatro años, los quales son por quenta de las catorce libras de 
ayuda de costa de cada dia y por la verdad lo firmé y hice el pre- 
sente en quinge de Junio de 1654. Juan Pérez de tapia. 

"He recibido de dicho Sr. clavario por cuenta del dicho au- 
tor Juan Pérez cinquenta reales por el salario de la sobredicha 
escritura recibida por mí en 12 de junio 1654, hecho en 12 de ju- 
lio dicho año. Antonio de Herrera. 

"He Regebido del señor clauario trenta y quatro libras en 17 
de Julio a quenta del premio de las Representasiones y por la 
verdad yse el pfesente de mano axena y firmado de la mia, oy 
a 14 de Agosto, 1654. Juan Pérez de tapia. 

"He recibido del Sr, clauario dies libras a quenta de las Re- 
presentasiones y por la verdad yse el presente de mano axena y 
firmado de la, mia oy a 14 de Agosto 1654. Juan Pérez de tapia." 
(En el lib. may., con fecha 22 de julio, dice "per orde y per vi- 
llet del autor a un comediant y se li digué a Antoni Felip li s'he 
podia donar", fol. 160.) 

"He recibido del Sr. clauario dies libras A quenta de las Re- 
presentaciones y por la verdad yse el presente de mano axena y 
firmado de la mia a 14 de Agosto 1654" (firmado). (Con el auxilio 
del libro mayor, que hemos citado, se explica fácilmente la du- 
plicación de esta partida: la anterior corresponde a fecha dis- 
tinta a la que reza. La duda que se despierta es si las deudas se- 
rán para el mismo fin, cosa probable.) 

"He regebido del Sr. clauario tresientas quarenta y nueve li- 
bras, vn sueldo, tres dineros, a cunplimiento de todas las Repre- 
sentasiones echas asta el dia de oy que contamos 14 de agosto 
1654 así como los fallos y los demás y por la verdad yse Ager el 
presente de mano de Antonio Phelipe y firmado de la mía, oy A 
14 de Agosto, 1654. Juan Pérez de tapia. 

"Digo yo Esteuan de Almendros Autor de comedias que es 
verdad que el Sr. Baltasar Giner, Clauario del Hospital General, 
me ha bistraido (sic) trecientas libras por el premio de quarenta 
representaciones que me he obligado a representar en la presente 
ciudad de Valencia a ragón de 14 libras cada representación de 
la qual cantidad le he firmado carta de pago en poder de Antonio 
Herrera, notario, en 2 del presente mes y por la verdad hise el 



EL TEATRO EN VALENCIA 83 

presente de mano de otri y firmado de la mia hoy que contamos 
4 de setiembre 1654. 

"y en este albalán me refiero siempre a la escritura que tengo 
echa en poder del dicho notario en {en blanco) de Agosto pro- 
pasado. Esteban de Almendros." 

"He rebut del dit esteuan de Almendros per mans y dinés 
del dit señor del hospital tres lliures per los salaris deis actes de 
son concert, feta gracia de 6 lliures, fet a 5 de setembre 1654. 
Antoni de Herrera." 

Eduardo Julia Martínez. 



VOCES EXTREMEÑAS 

RECOGIDAS DEL HABLA VULGAR DE ALBURQUERQUE Y SU COMARCA 

POR DON AURELIO CABRERA 
[Conclusión.) 



Descancaras (A las), m. adv. Sin recato ni vergüenza; desca- 
radamente. 

"Ná; y a las descancaras entraron en el pueblo y en la 
' mita del día, con los costales de trigo que habían robao." 
Ejecutor, m. Cobrador de contribuciones. 

"Es una mala persona. ¿No ves que tiene cara de eje- 
cutor ?" 
Embajiarse. V. r. Corromperse. 

"Y pasa con la liebre, que si no se le sacan las tripas, 
se embajia, se aupa y se pierde." 
De en y bajear, vahear. 
Emborrajao. adj. Dícese del brasero en que se revuelve la ce- 
niza, y también del gato que por echarse entre ésta y el picón, 
aparece sucio y lleno de quemaduras en la piel. 
De en y borrajo = rescoldo, i.'^ acep. 
Empandurrao, rra. adj. Dícese de la masa del pan o de otra 
cosa que tiene exceso de agua. 

"Eso está empandurrao de agua." 
Es el p. p. de empandurrarse, en port. empanturrarse, 
hincharse, envanecerse. 
Emparbao. ad. Cubierto de paja. 

Es el p. p. de emparvar, que en Salamanca significa re- 
coger y juntar la parva ya trillada para aventarla. 
Empercudir. V. a. Ensuciar, llenar de polvo o tamo la ropa 

o habitaciones. 
Empesquerao. adj. Dícese del pez que no sale de la pesquera. 
Empije. s. m. Lo mismo que el port. enipigem o inupigeyn, y el 



VOCES EXTREMEÑAS 85 

cast. empeine, 2.*^ art. deriva del lat. impetiginem, acus. de 
impétigo, que significa lo mismo. 
Emporrar, v. a. Hacer que uno se lleve o cargue con una cosa, 
aunque no quiera. 

"Y quieras que no, pos que ime empurró en la aseitera 
tó el aseite que queaba en el peyejo." 

En Salamanca, empiirrar, derrochar, dar con prodiga- 
lidad ; y en portugués empurrar, impeler ; obligar a uno a que 
oiga una cosa contra su voluntad ; y como reflexivo, encar- 
garse de un negocio desagradable. 

Encarregilao, La. p. p. Encarrilado. 
Enforruscao, ca. p. p. Enfadado. 

Forma paralela de nuestro enfurruñado, p. p., de en- 
furruñarse. 

Engafarse. V. r. Llenarse, plagarse de pulgas, piojos, hormigas 
u otros insectos. 

Del mismo origen que el cast. ant. engafecer, que significa 
contraer la lepra. 
Enganforrarse. V. r. Amontonarse, amancebarse con una mu- 
jer de vida airada. 
De en y gan forra. 
Engurrubiñarse. Arrugarse y replegarse sobre sí, en vez de 
extenderse y desarrollarse naturalmente. Dícese de las plan- 
tas y pieles. 

En Salamanca, engurrubiñarse y engarañarse, significan 
entumecerse, y en el Diccionario tenemos el cast. ant. en- 
gurria = arruga, de donde aquél deriva. Comp. también el 
gallego engruñarse = encogerse. 
Enjamplarse. V. r. Plagarse, llenarse de insectos. 

"Está tó él enjamplao de piojos; ¡como que está ne- 
gro!" 

En Sal. enjemplar, manchar, ensuciar, y también pro- 
pagarse, plagarse. Los dos verbos son alteración de en- 
jambrar, der. del lat. examinare. 
Enjerío. p. p. de enjerir, que comt) adj. significa encanijado, 
delgaducho, enfermizo. 

En port. enxerido, metido, clavado, inserto; del lat. in- 
serere. 
Enrolar, v. a. Envolver, esconder. 



86 BOLETÍN DE LA REAL ACADEMIA ESPAÑOLA 

Como el port. enrolar y el cast. enrollar, de en y el 
lat. rotülus, cilindro, rollo. 
Ensalamarse. V. r. Enfadarse con uno y liarse con él a golpes, 
"Y se ensalamó con el muchacho, y le dio una palisa que 
lo dejó baldao." 

Quizá variante de ensalmar = enjalmar. 
Ensebicarse. Emperrarse, aficionarse demasiado a una cosa. 

"Na; que el picaro del muchacho está tan ensebicao en; 
el juego, que no se acuerda de come." 
De en y sebique. 
Entavía. adv. t, Todavía. Usual también en el salmantino. 
Entayarse. V. r. Quedar cogido del pie o de la mano en una" 
grieta u otra abertura. 

"¡El sorro! Como que lo cogimos entayao por una pata 
en una tayisca ! ¡ Y que no guarreaba na, en cuanto nos vió 
serca!" 

Es una variante del cast. entallar; cofnp. el port. en- 
talha, abertura que se hace en la madera, y el cast. tajo de 
tajar, derivados todos del lat. t aliare. 
Esboronarse, v. r. Deshacerse, convertirse en polvo o pequeñas 
partes una cosa, y especialmente un terrón de tierra. 

"No; si sacamos un pastelón de tierra mü grande; pero 
al cógelo, se nos esboronó tó." 

Quizá variante de desmoronar , lo mismo que el port. es- 
boroar. 
EsBOSiNAO. adj. Se dice del cántaro o cacharro al que le falta 
un pedazo de la boca. 

"Y ¿qué era lo que tenia? — Pos un cántaro tó esbosinao, 
y un escalfaor, lo mesmo." 

De es por des, y bocina, de boca. 
EsCACHETAR. V. a. Matar a un animal o a una persona con un 
golpe o puntilla en la nuca. 

De cachete = cachetero, 2.* acep. 
Escaldad, s. m. Mezcla de salvado y agua, que, hecha una pasta 
algo dura, se da de comer a las aves. 
No es más que el p. p. de escaldar. 
Escalfaor. s. m. Recipiente de barro cocido con dos orificios 
junto a la boca, para verter el agua poco a poco. Usase en 
las cocinas para tener en él siempre agua caliente, con ob- 



VOCES EXTREMEÑAS Hj 

jeto de añadir al puchero la que éste vaya necesitando, y te- 
ner la que sea menester para escaldar las verduras. 
Comp. escalfador en nuestro léxico. 
Escarrancharse, v. r. Montar a horcajadas. 

"Iban evos mu escarranchaos ensima de los burros; 
como lo estava un muchacho en una paré de la cayeja de 
Santa Lusía." 

En Salamanca escarramancharse y escarnacharse, con' 
la misma significación ; y en nuestro léxico, la frase a esca»' 
rramaiichones = a horcajadas. 
Escorchar, v. a. Romper frutas u objetos que tengan corteza 
blanda. 

"Y mu enfadao esmensó a escorchar sandías y melones 
contra el suelo, que aqueyo era una lástima." 

Del lat. excorticare, de ex privativa, y cortex, corteza. 
EscoRjo. s. m. Decaimiento de ánimo ; aprensión, abatimiento 
por la persistencia de una enfermedad. 

En port. escorjar, torcer, poner en postura forzada. 
Escuchimisao, sX. adj. Delgaducho, enfermizo; chupado y de 
mal color. 

Es el p. p. del salmantino escuchimisar = estropear, 
desbaratar, usado en la comarca de Vitigudino. 
EscucHusTÉs. No es más que la frase escuche usted, que usan 
los alburquerqueños en vez de mire usted. 
"Escuchustés aquel monte." 
Esculcar, v. a. Espulgar; limpiar de pulgas, piojos, etc. 

Espulgar tiene dos acepciones en nuestro Diccionario, 
o sea : limpiar de pulga.s, y examinar, reconocer una cosa 
con cuidado y por menor; mientras que esculcar, sólo tiene, 
como ant., la de espiar, inquirir, averiguar con diligencia y 
cuidado. Pero la acepción que se conserva hoy en Alburquer- 
que, nos patentiza que en lo antiguo tuvo esculcar las dos 
de espulgar, o sea, que eran completamente sinónimos. 
Escurraja. s. f. Escurridura, resto, sobra; y lo mismo en Sa- 
lamanca. 
Eschambar. V. a. Eschangar. 

"Mira, no hay más remedio que eschambá tó aqueyo 
que ya está medio eschambarilao." 
Eschambarilar. V. a. Sinónimo de eschambar. 
Eschangar, v. a. Romper, deshacer, descomponer. 



88 BOLETÍN DE LA REAL ACADEMIA ESPAÑOLA 

"Pero, hombre, ¿cómo quieres que te compre esto si 
está to eschangao? 

En Salamanca changar; y eschangar en tierra de Alba 
y de Vitigudino. 
EsFANDANGAO, GÁ. adj. Dícese de la persona mal puesta y des- 
aseada. 

"Pero qué esfandangao es; paese que se está cayendo 
por tos laos." 

En port. esfandangado, malsonante, desafinado. 
EsFANDUFAR. V. a. Echar a una persona o animal, las tripas fue- 
ra; despancijar, despanzurrar. 

"Y lo esfandufó de una puñalá que le atisó en la mesma 
barriga." 

En Salamanca esbandujar. 

Del pref. ex y bandujo, con cambio de la labial suave b 
en aspirada, y de la gutural aspirada / por la aspirada la- 
bial, /. Bandujo = bandullo, procede del lat. ventricülum, 
dim. de venter, vientre. 
EsFARRUMBAR. V. a. Derrumbar, y como reflex. derrumbarse. 
"¿Y la paré? Pos con las yubias s'ha esf arrumba© toa." 
En Salamanca esbarrumbar y esbarrundar. En portu- 
gués esbarrondar, caer de un despeñadero, desmoronarse. 
EsFARATAR. V. a. Desbaratar, deshacer una cosa. 

"Mira, te vas a la chosa de las cabayerías y esfarátala. 
poniendo al mesmo tie;mpo las escobas de aireó a un lao, 
y las pernás a otro, polque tenemos que jásela aquí, al lao 
de la nuestra." 
EsFARRAjAR. V. a. Rasgar una tela produciendo el ruido consi- 
guiente. 

En port. esf arrapar = convertir en harapos, rasgar; y 
tamlbién esfarraxar. En Sala,manca f arrapo = cast. harapo. 
EsFORRUNCHAR. V. a. Reventar un grano lleno de pus, apretán- 
dolo. Ú. t. c. r. 

"Trae p'aquí que lo esforrunche yo con los ,mesmos déos, 
si él solo no se te ha esforrunchao." 
Del lat. ex, y foruncülus, divieso. 
EsGARABÍAO, BiÁ, adj. Que se dice principalmente de los árboles 
cuyas ramas salen sin orden ni concierto, desviándose en su 
crecimiento de la armonía que naturalmente deben guardar. 
EsGUACHERNAR, V. a. Desvencijar, 



VOCES EXTREMEÑAS 89 

"Pero si esa tartana no vale pa na; si eso canta más que 
una chirriera; como que está toa esguacherná." 

No sé si tendrá relación con descuadernar o desguazar. 
EiGUARDAMiYAO, Ya. adj. Mal fardado; medio derrengado, que 

anda sin armonía de movimientos. 
Escurría, adj. Dícese del agua llovida que al correr por el suelo 

se mezcla con cieno y otras materias que le dan mal sabor. 
Esjarrar, v. n. Esputar. 

"Como que está el probesino que ya no puede esjarrar." 
Metáfora de desgarrar. Compárese el castellano arran- 
car ^ hacer salir la flema arrojándola por la boca, y el sal- 
mantino esjarrar = desgarrar. 
Esjarro, s. m. Esputo. 

De esjarrar. 
Esmensar. V. n. Comenzar. 

"Bueno, pos ahí esmensaron a escarvá; pero sé conose 
que lo dejaron pa más adelantre." 

Síncopa de escomenzar, usual hoy en el vulgar salman- 
tino. También en valenciano ascomensar ^=- comenzar. 
Esmiajar. V. a. Despedazar, destrozar; y lo mismo en Sala- 
manca. 

De miaja. 
Esmoresío, ía. adj. Desemblantado, medio amoratado por el 
frío o por alguna fuerte impresión. 

"No digas que no te has asustao ; polque cuando entras- 
te aquí, venías tó esmoresío. 

De morir. En port. esmorecido = desani,mado. desfa- 
llecido ; de esmorecer, desfallecer, desmayar. 

Espatejas. s. f. Rebañadera. 
En Toledo, alpatejas. 
EsPERESER. V. n. Perecer. 

"Aquello es un moriero: están esperesiendo." 
En nuestro léxico figura esperecer como anticuado. 
EsPERREjÍA. adj. Dícese de la mujer muy aseada y limpia, dis- 
puesta siempre a rechazar cuanto no vaya a favor de la 
salud y escrupuloso cuidado de su cuerpo. 

Quizá tenga el mismo origen que el castellano esperriar. 

Espinfarrao, rra. adj. Despilfarrado. 

Debe ser el p. p. de espinfarrar, que como el catalán es- 



90 boletín de la real academia española 

pifarrar, tiene el mismo origen y la misma significación que 
el castellano despilfarrar. 

Espoldar. V. a. Espoldrar. 

En catalán espodassar = cast. perchonar. 

Espolijarse. V. r. Revolcarse las gallinas por el suelo, echán- 
dose la tierra o arena por encima con las patas y alas. 
Quizá del lat. ex y pullca, pulga. 

Espoldrar. v. a. Limpiar de parte del ramaje vicioso el monte 
o las cepas. 

EsPOLDRo. s. ,m. Ramas que se cortan a las cepas para des- 
cargarlas. 

De espoldrar. 

Estrébedes. s. m. Usual también en el vulgar salmantino. 
Trébedes. 

Esturrar, v. a. Variante de la forma esturar = asurar, que 
como prov. de Andalucía y Extremadura, trae nuestro lé- 
xico ; pero hemos de decir que aquélla está más conforme 
con el lat. extorrere, de la cual derivan los dos. En Sala- 
manca esturar, esturullar y esturrullar. 

Falquear. v. a. Desbastar un madero redondo con el hacha o 
la azuela, haciéndole una o varias caras. 

En port. falquear, de falca o sea madero desbastado y 
con cuatro caras rectangulares. 

Farraguas. s. m. Muchacho travieso y revoltoso, pial encarado. 
Usase también en Sala^manca. 

"(Mira cómo trae los pantalones y la camisa tos esmia- 
jaos, el farraguas éste!" 

Farustear. V. n. Moverse, conmoverse por efecto de un ata- 
que nervioso o de un accidente. 

FoNÍ. s. m. Embudo. 

Es el mismo fonil que como término de marina, trae el 
Diccionario, derivado del lat. fundibülum. 

Fragüin. Arroyuelo o regato que corre saltando por entre las 
piedras, en terreno fragoso. 

Frijón, s. m. Judía. 

Lo mismo que el salmantino frejón, y las formas fríjol, 
fréjol y frísol de nuestro Diccionario, como el valenciano 
y catalán fesol, y el catalán fásol, procede del lat. faseolus, 
habiohuela. 

FnRGUiÑAs. s. m. Persona que se enfurruña fácilmente. 



VOCES EXTREMEÑAS 9 1 

"Déjalo, no le digas ná; porque es un furguiñas." 
Quizá de furiñas con epérítesis del sonido gu, y éste del 
lat. furiare. 
Fusca, s. f. Barredura, basura. 

Voz corriente también en Salamanca, con las acepciones 
de "maleza que se cría en los sembrados y va a la era con 
el grano", y "ramaje vicioso y estéril de los árboles". 
Gafo^ fa. adj. De la significación de leproso o lleno ée lepra que 
tiene este adj. en castellano y en portugués, ha venido a 
tqmar la de lleno de piojos, pulgas u otros insectos que tie- 
ne en Alburquerque, y aplicado a personas, animales y 
plantas. 

"Estaba la jiguera gafa de jormigas." 
Galapaguero. s. m. Galapero. 

Galapero, s. m. Usado también en Salamanca, Guadapero. 
Gameyón. s. m. Trozo de madero ahuecado en forma de pila, 
en el que se les echa la comida a los cerdos. 
En Salamanca, como en cast., gamella. 
Garranchazo, s. ,m. Herida o rasgadura producida por un ga- 
rrancho. 
Garuyo. s. m. Peruétano, 2.* acep. 

Es una variante del garullo de nuestro Diccionario, apli- 
cado al fruto del peral silvestre. 
Guacharpaso. s. m. Golpe que uno da al caer en un sitio lleno 
de agua. 

Del mismo origen que guachapear. 
GuARRAso. s. m. Caída de plano contra el suelo. 

En Salamanca guarrazo = golpazo. 
Gurruminas, s. f. pl. Chinchorrerías. 

"Mira; a mí no me vengas con gurruminas." 
En Diccionario gurrumino = ruin, desmedrado, mez- 
quino. En Salamanca, pequeño. 
Inte. s. ,m. Instante. 

"¡ Cuando te digo que jué visto y no visto ! ; como que jué 
en el mesmo inte." 

No es más que el adv. inter usado como sustantivo, y 
con pérdida de la r lo mismo que en el salmantino, en la 
Sierra de Francia. 
Istansia. s. f. Artesón que usan los albañiles para depositar el 



92 BOLETÍN DE LA REAL ACADEMIA ESPAÑOLA 

mortero de cal fina e irlo echando en la troya, para gastarlo 
en los enlucidos y molduras. 
Jabichüela. s. f. Judia verde. 

Como el cast. habichuela, diminutivo del lat. faba, haba. 
Jalda (A la), m. adv. Al lado. 

''Si en aquel momento le caigo yo a la jalda, te digo que 
bien convidao hubiera salió el granuja ése." 

No es más que una metáfora del castellano halda o falda. 
Jaluso, sa. adj. Goloso. 

Jañoso, sa. adj. Gangoso, del cual es una alteración. 
Jarrear, v. a. Harrear. 

"Ayí le jarreé unos cuantos surrives jasta que le puse el 
espinaso más derecho que una vela." 
Jasquear. V. n. Jadear. 

¡ Menúo era el paso que yo traia ! Comso que éste y el 
perro venían ya jasqueando. 

Quizá tenga algo que ver con fasquiar, o tal vez, mejor, 
con basquear, tener o padecer bascas. 
J atada, s. f. Hatada. 
J^TEOTA. s. f. Pañales, envoltura de los niños pequeños. 

En Salamanca, en la Sierra de Béjar y en Sequeros, 
Jato, que además significa también hato. 
Jatero. s. m. Hatero, como s. m. 

Javata. s. m. Herida causada por un mordisco. De Javato. 
Ja V ATO. s. m. Jabato. 
Jeito, s. m. Maña, habilidad. 

"Mal jeito te das- tú pa jasé eso." 
En gallego y port., geito. 
Jerós. s. m. Se¡mblante amenazador o que infunde miedo. 

"Mal jerós trae el tío; lo qu'es a mí no me gusta ná; 
así es que no me fío del pa cosa nenguna." 
Jerra. s. f. Herrada. En valenciano ferrá. 
Jerre. Voz usada en la frase adverbial jerre que jerre, equi- 
valente al castellano erre que erre. 
JiMPLAR. V. n. Lloriquear. 

Debe ser del mismo origen que el cast. himplar. 
JiNCAR. V. a. Hincar, fincar, usado también en Salamanca. 
JiNCHONASO. s. m. Acción de jinohonear. 

JiNCHONEAR. V. n. Meter y sacar repetidas veces un palo en 
un hueco o agujero; hurgar. 



VOCES EXTREMEÑAS gS 

"Ayí estuvimos jinchoneando en la cueva con un palo, 
jasta que salieron tres sorrinos; y ansina jué como con- 
seguimos cógelos." 
Jondear, v. a. Tirar con honda. 

De fonda, honda. 
joÑiQUE. s. m. Manera lenta y torpe de hacer una cosa. 
Joñiquear. V. n. Hacer una cosa torpe y lentamente. 

"Pero, hombre ; si estás ahí joñiqueando sin adelanta ná." 
JORCÓN. s. m. Horcón, pero equivalente a Horca, 3.^ acepc, y 

no a la 4.", a la que es equivalente el horcón castellano. 
JORiÑo. s. m. Frito de sartén, hecho con masa de pan mezclada 

con aceite y huevos. 
JoRMiENTO. s. m. Levadura. 

Como el cast. fermento, del lat. fennentum. 
JORMiGUiYO. s. m. Hormiguillo, 1.^ acepc, pero aplicado a los 
niños y personas inquietas. 

"Ese párese que tiene jormiguiyo." 
JoRUGO. s. m. Pereza, galbana. 

JOTRiL. s. m. Ajetreo, pero en sentido activo, o sea : movimien- 
to repetido de los niños, que cansa a la persona que los lle- 
va en brazos. 

"¡ Ay Dios ,mío ! Cógeme este niño, que con el jotril que 
trae me tiene trinsá." 
JucHEAR. V. a. Huchear, 2.* acepc. ; pero aplicado también a 
personas. 

"; Ca ! Ese si yo no lo jucheo, no se atreve a na." 
JuEVEGA. s. f. Huella. 

"Yo seguí la jueyega de la vaca, jasta que di con eya." 
JuRAPASTOS. s. m. Culebra pequeñita con patas. 

Asi la define el señor Cabrera ; pero, según me hace ob- 
servar mi compañero don Daniel de Cortázar, esta culebritn 
debe ser la misma que nuestro Dicionario describe en la 
2." acepc. de anfisbena, la cual no es propia de América, com.o 
alli se dice, sino que existe también en España. Véase Pérez 
Arcas. Elementos de Zoología. Madrid, 1886, pág. 319. 
Labütar. V. n. Trabajar. 
Es el port. labutar. 
Labutasión. s. f. Trabajo, trajín, 

"Es una casa de mucha labutasión." 
De labutar. 



94 boletín de la real academia española 

Languiñoso, sa. adj. Líquido lleno de limo; agua gomosa, es- 
pecialmente en estado pastoso. 

Es el port. languinhoso, muelle, blando al tacto. 
Lapa. s. f. Hueco, cavidad natural entre una peña, o en los 
cancihales. 

En Salamanca lapa, es la mi&ma peña cóncava en forma 
de cueva; y lapo, profundidad, especialmente la hondura 
de cueva o barranco. 

También en portugués lapa, significa, cueva y caverna, 
y en cast. tenemos solapa, que, como término de veterina- 
ria, significa cavidad que hay en algunas llagas que pre- 
sentan un orificio pequeño. 
Lejío, s. m. Ejido. Voz que no es más que el ejido castellano, 
con la / del articulo, el lejío, lo mismo que ha sucedido en 
el castellano Leste ==■ Este 
Leva. s. f. Represa, remanso, especialmente del agua de los 
molinos. 

Es el p. p. de levar, elevar. 
Lireta. s. f. Cerda delgada y muy golosa, que con extraordi- 
naria ligereza entra a comer en las casas ajenas. 

"Esa es una tia lagarta. ¿No ves que tiene josico de li» 
reta?" 
Lubrícanos (A los), m. adv. Al anochecer; entre dos luces. 

Es nuestro lubrican empleado en plural y en miodo adv. 
Mangaluchano, na. adj. Desgarbado, desmañado, torpe, des- 
tartalado. 
Mangría. s. f. Enfer.medad de las sandías, que les cubre las 
hojas de una costra negruzca y pegajosa, e impide que el 
fruto madure en las debidas condiciones. 

En port. mangrar, impedir que medren los frutos. 
Mangual. s. m. Aparato compuesto de dos palos unidos uno 
a otro por dos anillos de cuero enlazados entre sí. Se usa 
para desgranar las espigas del centeno, apaleándolas con el 
más corto. 

En port. mangoal y mangual; en bable, manal. 
Es instru,mento parecido al arma del mismo nombre que 
describe nuestro Diccionario. 
Manguto, ta. adj. Zoco, zurdo. 

Quizá de mano o mango; comp. el siguiente. 
Manguzá. s. f. Manotazo dado de revés. 



VOCES EXTREMEÑAS gS 

Marapa, s. f. Mujer desaseada, sucia. 

En port. mar áfona, mujer despreciable, meretriz. 
Mariquiya. s. f. Cencerrada. 
Marra, s. f. Marra. Es el p. p. de nvarrar, faltar. 
Maturrangas, s. f. pl. Zorrerías, mañas, tranlpas empleadas 
en los juegos. 

"Ese sabe muchas maturrangas." 
Melguera. s. f. Escondrijo donde se guardan cosas de comer 
o dinero. La melguera de la ardilla; la melguera de fulana. 
En port., melgueira significa panal de miel, y dinero es- 
condido. 
Melosa, adj. Dícese de la bellota que contrae una enfermedad, 

por la cual se desprende del cascabillo y cae. 
Mermeya. s. f. Cada uno de los pendientes carnosos que tie- 
nen algunos cerdos a los lados de la papada. 

En Salamanca mermella, y en nuestro Diccionario ma»'- 
mella y mamella, aplicado a los apéndices semejantes de to- 
dos los animales que los tienen. En valenciano mamella =^ 
teta, mama. 
Mesmamente. adv. m. Cabalmente, precisamente. Usual tam- 
bién en Salamanca y en Maragatería. 

"Juéen el cabeso del Saga. ¿No has visto tú una pie- 
dra que hay a un lao de aqueya miaja de camino? Pos 
ayí mesmamente le eché manos al pescueso y le jise soltá 
lo que me había quitao." 
De mesmo, mismo. 
Meturutaje. s. m. Pócima. 

"¡Ay! ¡Los meturutajes que yo habré tomao, y como 
si na!" 

Del lat. mistura o mixtura, mezcla, como el castellano 
mixtura, poción compuesta de varios ingredientes. 
Meurla. s. f. Mirlo. 

Del lat. merñlam, por metátesis de la u; así como por 
síncopa de la misma vocal, proceden la formas castellanas, 
mierla y mirla; y por cambio de género, ,mirlo. 
MiAjÓN. s. m. aum. de miaja. Migajón. 

Mocho, adj. Además de la i.* acepc. que le da nuestro Diccio- 
nario, tiene la de tala, 3.* acepc, o sea el palo que se emplea 
en el juego de la tala. 
Mojo. s. m. Ajo, 3.^ acepc. o guiso en general, y especialmen- 



96 BOLETÍN DE LA REAL ACADEMIA ESPAÑOLA 

te el que en los días de matanza se hace de carne, hígado y 
las carrilladas ternillosas del cerdo, picado todo y sazonado 
con cebolla, perejil, ajo, pimiento picante en rama, aceite 
y vinagre en crudo. 

En Salamanca, mojo = salsa, y en Maragatería moje; 
de mojar. 

MoNTURÍo. s. m. Sitio en las afueras del pueblo, donde se echan 
las inmundicias. 

En port. monturo, de monte. 

Mordisca, s. f. Mordisco. 

De mordiscar; mordiscada, mordiscaa, mordisca. 

Morgañera. s. f. Agujero en que vive el morgaño. 

Morgaño, s. m. Arácnido del género inygale, cuyas especies 
viven en los países intertropicales y en el Sur de Europa. Es 
algo mayor que la araña co,mún, y se distingue por la des- 
treza y habilidad con que fabrica sus habitaciones, que abre 
en parajes arenosos expuestos .al mediodía. En España, se- 
gún Segovia (i), viven tres especies de este género: la 
M. caementaria, la M. calpeiana y la M. valenciana. 

"¿Qué has matao? — Pos un morgaño. — Pensé que era 
una araña. — No: era un morgaño y bien gordo." 

No hay duda ninguna de que este nombre; lo mismo 
que el portugués murgánho y el salmantino morgaño, son 
en su origen idénticos al castellano musgaño. Pero el sal- 
mantino y el portugués convienen en significación con el 
castellano musgaño, designando todos un ma,mífero carni- 
cero que entre otros caracteres se distingue por su olor al- 
mizcleño y por alimentarse de insectos y arañas; pero no 
conviene con ellos el alburquerqueño, que designa con tal 
nombre un arácnido del género niygale. Notemos además 
■que el latín mygale ha sido traducido de distinta manera por 
los autores, que lo han vertido al castellano con los nombres 
de hurón, erizo, mígala y musaraña o musgaño (2), y que 
en griego, de donde pasó dicho nombre al latín, j^uycíXí; sig- 
nifica musaraña. De modo que ni en griego ni en latín tiene 
mygale la significación de arácnido, a. pesar de lo cual, los 
naturalistas han tomado dicho nombre para designar un gé- 



,(i) Zoología. Animales invertebrados, pág. 299. 
(2) Véase Commelerán, Diccionario latino-español. 



VOCES EXTREMEÑAS 97 

ñero de arañas. Y es digno de observar la coincidencia de 
los naturalistas y los alburquerqueños en este particular: 
aquéllos toman el nombre mygale que en griego y latín de- 
signa un mamífero, para denotar un arácnido ; y éstos em- 
plean el nombre morgaño, musgaño o murganho, que en 
salmantino, castellano y portugués designa al mismo mamí- 
fero, para denotar aquel arácnido. La explicación de esta 
coincidencia quizá nos la da el castellano musaraña que 
tiene dos acepciones : una equivalente a musgaño, y otra a 
"sabandija, insecto o animal pequeño" en la cual debemos 
cqmprender al arácnido de que tratamos, de modo que ha- 
ciendo sinónimos a estos dos vocablos, podemos decir que 
el morgaño alburquerqueño conserva la segunda acepción 
del musaraña castellano. 
Morra, s. f. Modorra, 3.^ acepc. 

De modorra, moorra, morra. 

Morra, s. f. Altura. 

De morro. 
MoRRÓx. s. m. Altura más elevada que la morra. 

En Salamanca, en la Sierra de Francia, morrión = teso 
prqminente en una montaña o sierra. 
Morroña, s. f. Suciedad por falta de aseo. 

"¿ No ves que tiene la cara y las manos yenas de mo= 
rrona?" 

El portugués morrinha = sarna en los cuadrúpedos, está 
más próximo por su significación que el castellano morriña, 
del alburquerqueño morroña, si es que son todos de un mis- 
,mo origen, como creo. También se halla más conforme con 
la acepción portuguesa, la que en el dialecto salmantino tie- 
ne morriña, según la autoridad de Torres Villarroel, que 
cita Lamano en su obra, pág. 545, y que dice así : 

"Antes llueva Dios — acudí yo irritado de la majadería 
del brindis — morriña sobre vuestros churros, sarna sobre 
vuestros burros, enteco sobre vuestros añinos y roña univer- 
sal sobre vuestras carneradas, que la más leve desventur.i 
sobre el pronosticador más infeliz." 

Tuvo, pues, razón Cañete, a pesar de lo que en contra 
dice Lamano, al interpretar dicha palabra por "enfermedad 
epidémica de los ganados", por ser ésta la acepción que hay 

7 



gS BOLETÍN DE LA REAL ACADEMIA ESPAÑOLA 

que dar al salmantino morriña, en el pasaje citado, conforme 
con la que tiene la misma voz en portugués. 

MoRUjA. s. f. Pa,mplina de agua. Usual también en Salamanca. 

Mosca, s. f. Barrachera. • 

"Menúa mosca yebaba; como que no se podia tené de 
pie." 

MosQUÉ. s. m. Sombra, en la frase retirarse al mosqué, re- 
tirarse a la soniibra. 

Es el mosquil salmantino, o sea : Sitio donde se reco- 
gen las caballerías huyendo de las moscas en las horas del 
resistero estival. Sesteadero de las caballerías. 
De mosca. 

Palera, s. f. Paliza. 

Pantaruja. s. f. Duende, fantasma. 

"Hombre, ¿no sabes que ya tenemos pantaruja este ve- 
rano ? — Pos mira, no sé ná. — Pos sí ; anoche entre dose y 
una l'han visto pasa por la cayejina del Barroca, con luses 
en la cabesa y una cadena arrastrando." 

En gallego y salmantino, pantasma = fantasma; com- 
párense también el latín pater y el alemán vater. 

Papandorl-^. s. f. Sopa boba, o sea: vida poltrona y regalada 
a costa del presupuesto. 

"Esos no miran más que la papandoria; pa eyos no 
hay otra cosa." 
De papar. 

Paparreta. s. f . Barro muy claro ; fango muy suelto. 
De papas = puches. 

Pargana o PARGAÑA. s. f. Estc nombre que dan en Alburquer- 
que a "las hebras o filamentos de la envoltura del grano de 
trigo, cebada y centeno, y también a toda cosa análoga de 
paja, que pueda agarrarse o clavarse en la ropa y en la 
carne, siendo difícil arrancarla de modo contrario al eti 
que entró", no es más, según opino, que alteración del cas- 
tellano bardana = lampazo, i." acepc. ; pues el cáliz de 
las flores de la bardana tiene escamas, con espinas en an- 
zuelo. Estas flores, que tienen la propiedad de pegarse y aga- 
rrarse a la ropa y a la carne, se llaman en catalán llapassas 
y en valenciano Ilapasses, del lappaceus latino, de donde 
deriva también el lampazo castellano. 

Payeta. s. f. Paleta de albañil, pero vieja, medio gastada, que 



VOCES EXTREMEÑAS 99 

usan sólo en las composturas y remiendos. A la paleta nueva 
la llaman baílejo. 

Peba. s. f . Pipa o pepita, y deriva, como éstas, del lat. pepo, melón. 

Perendengue, s. m. que aludiendo a los atributos distintivos 
del sexo masculino, se usa en expresiones como la siguiente : 
"No; lo qu'es ése, tiene tres perendengues"; y supri- 
miendo el vocablo, se dice también: "Ese tiene tres y la 
bailaora." 

Perrengue. Este sust. que en nuestro Diccionario significa "el 
que con facilidad se enoja, encoleriza o emperra", tiene en 
Alburquerque la significación de "fuerza, valentía, arrojo, 
arresto". 

"A ése le sumba mucho el perrengue; donde .se pone, 
no son tos los que lo echan p'atrás." 

Perrero, s. m. Cazador sin escopeta, acompañado sólo de pe- 
rros o podencos. 

Pesquera, s. f. La acepción de presa, 4.* acepc. que, como pro- 
vincial de Palencia, da nuestro Diccionario a esta palabra, 
la tiene también en Alburquerque. 

Pesina. s. f. Espesura de monte bajo. 

Debe ser diminutivo femenino de espeso, con aféresis de 
la sílaba inicial. 

Peta. s. f. Peto, 3." acepc. 

PiAYO. s. m. Acedera. 

PiCANSO. s. .m. Por la descripción que de este pájaro hace el 
señor Cabrera, no debe ser la picaza o urraca, a pesar del 
salmantino picariza, que en la comarca de Vitigudino, según 
Lamano, es lo mismo que picaza, sino la alondra o alauda 
arvensis de Linneo. 

PiOTANA. s. f. Tala, toña. 

En valenciano, se llama pique (de picar), este juego. En 
castellano tenemos el juego llamado picota, que se juega con 
un palo puntiagudo, y puntiagudo por sus dos extremos es 
ta^mbién e! palito que se emplea en el juego de la tala o pio- 
tana. Podría, pues, esta voz proceder de picotana, por pér- 
dida de la c. 

Pitarrina. s. f. Deuda pequeña. 

"Sólo me quedan algunas pitarrinas pa salí de apuros." 
"En cuanto pague algunas pitarrinas queo libre de too." 



100 boletín de la real ACADEiVHA ESPAÑOLA 

Poya. s. f. Renuevo de la higuera. 

Presa, s. f. Carne, tocino o chorizo sobrante del puchero de 
mediodía, y que se guarda para la cena. 

"¿Qué tenemos pa sena? — Pos mira: ayí tienes las pre= 
sas del mediodía; coge pan y cómetelas." 
PuLAR, V. n. Subir, elevarse, ascender en posición social ; hacer 
fortuna. 

Como el port. pular, del mismo origen que el cast. pu- 
lular. 
Rabeón (Venir de). Frase que se dice del que sigue a una o 
varias muchachas con pretensiones de noviazgo. 

"¡Caramba! ¡Que siempre había de venir de rabeón de- 
trás de nosotras, el demonio del hombre!" 

En port. rabear, no parar en ningún sitio ; andar inquie- 
to por una cosa. 
De rabo. 
Rabino o sa. adj. Rabioso, 2." y 4.^ acepc. Dícese de los niños 
Es el castellano antiguo rabinoso, con la n palatalizada. 
Véase Calila y Dimna, edición de la Academia, páginas 
108 y 325. 
Rajoso, sa. adj. Generoso, desprendido, dadivoso. 

"No; aquél era un hombre mú rajoso. No había probes^ 
a su lao ; como que no sabía cuánto valían sinco duros." 
Rañao, ñ^. adj. Picado de viruelas. 

Debe ser p. p. de rañar, verbo que en gallego significa 
rascarse con las uñas. 
Rapa. s. m. Criado, sirviente en las casas de los grandes; re- 
cadero. 
Raspa, s. f. Escama de pescado. En nuestro Diccionario, con 
más propiedad, cualquier espina de pescado, y principalmen- 
te la esquena. 
Raspalijón. s. m. Erosión. 

En Salamanca, raspalejón en Vitigudino, y raspajilón 
en el resto de la provincia. 
De raspar. 

";Qué es jeso que tiene usted en la cara? — Pos una mia- 
ja de raspalijón que me jise al cae de cara contra la cortesa 
de una ensina." 
Rebotajo. s. m. Desecho o residuo que queda después de haber 
escogido o vendido lo mejor de una cosa. 



VOCES EXTREMEÑAS 10 1 

De rebotar =: rechazar. 
Recocaje. s. m. Sitio abrigado, donde se reúnen, para resguar- 
darse de la intemperie, personas o animales. 

"Eyos, donde tenian su recocaje, era en la abriga que 
hay entre los canchales de Sancho Gil." 
Reconquiyo. s. m. Remordimiento, reconcomio. 

"Pos >mira; desde entonses me queó ese reconquiyo; pa 
mí, que si yo lo entretengo, no pasa lo que pasó." 
Rejilera. s. f. Fila, hilera. 

Usual también en Salamanca. 
Rejoyaero. s. m. Sitio donde han estado reunidas o se han re- 
volcado bestias. 

De rehollar; de re y hollar, y éste de follar. 
Rejuñón. s. m. Rasguño, arañazo. 

No es más que el aumentativo de rasguño. 
Rejultarse. V. r. Rehurtarse. 
Remuarse. V. r. Mudarse de ropa interior o exterior. 

En Salamanca re;??Mú?arj^ y en Vitigudino remudearse. 
En nuestro léxico, tiene este verbo distinta acepción, a pe- 
sar de tener la palabra remuda, que no es más que el sustan- 
tivo verbal de remudarse, en la acepción alburquerqueña y 
salmantina. 
Rengo, ga. Dícese de la persona que, teniendo torcida la espina 
dorsal, tiene un hombro más bajo que otro. 

En Salamanca renga = joroba ; y rengue = jorobado. 
Del mismo origen que el castellano renco. 
Repelusno. s. m. Escalofrío con erizamiento del pelo, produci- 
do por una emoción. 

De espeluznar, por cambio de prefijo. 
Repiar. V. n. Subir, elevarse la perdiz herida, dar vueltas en el 
aire y caer muerta. || Sacudir con la vara de repiar las ra- 
mas de los olivos para que caigan las aceitunas. 

La primera acepción creo debe venir de repinar, que, 
como reflexivo, tiene en nuestro léxico la significación de 
"remontarse, elevarse". La segunda, quizá de repicar, que 
en portugués significa "dar golpes", que no otra cosa es 
nuestro repicar. 
Repiona. s. f. Peón, 4." acepc. 

No es más que la misima voz castellana, con el prefijo re 
y cambio de género. El cambio de í? en í es natural. 



102 boletín de la real academia española 

Resensio. s. m. Airecillo fresco de la mañana. A esta definición 
le añadiría yo que el airecillo ha de ser aromatizado, para 
estar conforme con la etimología de la palabra, que para 
mí no es otra que el lat. *rescinsum de rescind'ere; de donde 
el portugués rescender = exhalar olor suave, y el antiguo 
castellano rccender en Calila y Dimna, pág. 223 de la edi- 
ción de la Academia. Véase dicha voz en el Glosario de la 
referida edición. 
Resentaúra. s. f. Recentadura. 

Restra YONES, adj. pl. que se dice de los ojos saltones y bri- 
llantes. 

"¿Tú t'has fijao? ¡qué ojos más restrayones tiene ese 
hombre!" 

Quizá de restrallar = estallar. 
Retentear. V, a. Retentar. 

¿Qué tal? — Hombre, ¿qué se yo? No sé qué te diga; 
porque aunque se me quitó el doló, me retentea de ves en 
cuando." 
Reute. s. m. Ras. Usase en el m. adv. a reute, a ras. 

"Primero iba el butre volando a reute (d)el suelo; y 
cuando sintió que los perros le seguían, levantó el güelo, y 
al instante se remontó pu ayá'rriba, y trasmontó la sierra 
po'ensima de los alcornoques y los riscos." 
Revijuela. s. f. Aparato de cañaheja que se hacen los pastores 
y guardas de viñas, para colocarlo encima de las chozas a 
fin de que les sirva de veleta. 

Quizá síncopa por revirijuela, de revirar, de re y virar. 
Revirivuelta. s. f. Revuelta, 2° art. 

"Gáyate; si en aquel pueblo se pierde cualquiera. ¿Tú 
sabes las vueltas y revirivueltas que tuvimos que dá pa di 
[para ir] a casa de Ramón? 

De reiñrar y vuelta. En port. reviravolta. 
Rijioso. adj. Riioso, 2.^ acep. 
Rola. s. f. Tórtola. 

En port. rolo. 
Ruche (A), m. adv. Que se usa con los verbos estar y quedar, 
para indicar que una persona o cosa queda arruinada o per- 
dida del todo. 

En valenciano se usa también este modo adverbial, y 
con la misma significación. 



VOCES EXTREMEÑAS 103 

RuLEO. s. ,m. Bureo. 

De rular = rodar. 
RuÑiR, V. n. Gruñir. 

Del lat. grunnlre, lo mismo que gruñir, pero con pérdida 
de la g inicial. 

Sabiera. s. f. Sitio de donde se extrae sabio. 

Sabio, s. m. Roca arenisca ; tierra que, mezclada con cal, hace 
un mortero mny bueno. 
Del lat. sahülum, arena. 

Salamantiga, s. f. Salamanquesa de agua^ 

En Salamanca salamantiga; en portugués salamántega 
y salamantiga. 

Saltarrostro. s. m. Salamanquesa. 

Samparipayo. s. m. Con este nombre designan los alburquer- 
queños el muñeco grotesco que forman el día de la Cruz, 
en el mes de. mayo, rellenando de paja un traje de hombre o 
de mujer, y colocan en sustitución de la maya. 

Sapalipanda. s. f. Gresca, riña, alboroto. 

"¡ Muchacho ! Allí armaron una sapalipanda que ni Dios 
se entendía." 

Saratán. s. m. Borrachera. 

Sebique. s. m. Emperramiento, obstinación por el logro de 
una cosa. 

"Y el muchacho cogió el sebique de la teta, que no ha- 
bía quien se la jisiera soltá." 

SocoQUÍN. s. m. Juego de muchachos que consiste en colocarse 
de bruces uno, al cual los otros le van dando golpes sucesi- 
vamente en la espalda, alternando con el codo y los nudillos 
de los dedos, y diciendo a la vez: Socoquín, sococán, de la 
vera veraván, del palacio a la cocina ; dime ahora cuántos 
dedos tienes encima." Si atina, ocupa su lugar el que le 
golpeaba; y si no, continúa golpeándole, y diciendo. "Si 
hubieras dicho (dos, tres, etc. : los que fuesen), no te diera so- 
coquín, sococán", etc. 

Socotreo. s. m. Sacudida ; movimiento de vaivén que sufre uno 
al ir en carro, carreta o caballería. 

"Pero ¡cómo viene esto tó estripao! ¡ Menúo socotreo 
ha traío tó en el carro !" 

Soleta, s. f. Mujer suelta de lenguaje y de modales. 

En Salamanca, soleta = chasco, burla, cantaleta. 



104 boletín de la real academia española 

Solimán. Polvo de piedra arenisca, que se usa para fregar va- 
sijas de metal, y también las maderas. 

SoRRiNO. s. ,m. Zorro pequeño. 

Sorrostra, s. f. Claridad, expresión rayana en groseria que tie- 
ne por objeto afrentar a la persona a quien se le dirige. 

Substantivo formado del p. p. del anticuado sorrostrar, 
afrentar, insultar, que vemos en el Libro de Apolonio, 530, 
donde dice: 

Dizía : i Ay mezquina ! En mal ora f uy nada ; 
Siempre fué mi ventura de andar aontada ; 
Por las tierras ajenas ando mal sorostrada, 
Por bien e por servigio prendo mala soldada. 

SoTARRAÑo. s. m. Subterráneo, en su acepc. de sustantivo. 
Soturno, adj. Dicho del dia nublado, tristón. 

En port. soturno, triste, oscuro, taciturno. 
SuGAR. V. a. Chupar, o mejor, tragarse el zuifio de una fruta 
exprimiéndola entre la lengua y el paladar. 

Del lat. suggerc, chupar, mamar; o quizá , mejor del la- 
tín sucus, jugo. 
SuGO. s. m. Jugo. 

Del lat. sucus. 
SuÑiR. V. n. Silbar, zumbar. 

"Muchacho, era una noche en que el aire suñía al pasa 
por entre las rajas de las puertas, que infundía respeto." 

"Pasó la piedra que tiró con la fonda, suñendo po'nsima 
de mi cabesa." 

Es el portugués zuñir, y el salmantino zuñir, que, según 
Lamano, significa "frotar los metales contra una piedra llana 
y áspera, para que con el frote se alisen". Esta acepción, que 
Lamano cree ser la recta de este verbí, no es sino trasla- 
ticia o metafórica, siendo la propia, la que tiene en Albur- 
querque y en portugués, y la que se deduce del siguiente pa- 
saje de Gil Vicente, en el cual dice Lamano que éste lo em- 
pleó metafóricamente, y que dice así : 

Las abejas colmeneras 
Ya me zuñen lu» oídos, 
Paciendo por los floridos, 
Las flores más placenteras. 

Surito, ta. adj. Suave, fino, cauteloso para conseguir su objeto. 
"Venía mú surito, pero yo lo comprendí en seguía." 



VOCES EXTREMEÑAS 10Í) 

SuRRWE. s. m. Golpe, azotazo. 

De zurrar. 
Tajelar. V. a. Comer, tragar. 

"Ese es un tío, tajelando." 
Tajuela, s. f. Tejuelo o tejo, i.^ acepc. 
Tarambaina. s. com. Tarambana. 
Tarangaina. s. f. Cosa de poca consistencia. 

"Pero ¿no ves que esa camilla no vale ná? Si eso es una 
tarangaina; se balansea toa." 

Debe ser variante de tarambaina. 
Tayisca. s. f. Grieta, hendidura, abertura entre piedras. 

"¿Ves qué conejino más bonito? — ¿Quién te lo ha dao? 
— Pos yo, que lo he cogió entre unas piedras, metió en una 
tayisca. 

De tallar, tajar, de donde tajo. 
Tenguerengue. Vocablo usado en la frase estar en tengueren- 
gue, que se dice de toda cosa que no esté bien sentada sobre 
su base, y que corre el peligro de caerse a la menor sacudida. 
"Pero, hombre, sienta eso bien; ¿no ves que estás en 
tenguerengue." 
TÉNTiGO. s. m. Terco, porfiado, tenaz. U. m. c. s. 

"¿Quién está ahi? — ¿Pos quién ha de sé? El téntigo." 
Terreguero. s. m. Sitio donde hay mucha tierra suelta. 

"Míalo cómo viene espingarrao too, de revolcase en el 
terreguero." 

En Salamanca, terraguero = montón que en la era se 
forma con las barreduras del solar de la parva. 
De tierra. 
Timbirimba, s. f. Tablado, techumbre o puesto de feria mal 
hecho y que amenaza caerse a la menor sacudida. 
V. Ajundir. 
Topera, s. com. Topo, torpe. 
"Ese es un topera." 

En castellano designa esta voz el agujero que hacen 

los topos en la tierra ; en Alburquerque, por metáfora, como 

en portugués toupcira, ha venido a designar el mismo topo, 

y la persona que se le parece en alguna de sus cualidades. 

Tracalamandana. s. f. Treta, enredo. 

"En fin; ayí me traía una tracalamandana, que ni 
Dios lo entendía." 



I06 BOLETÍN DE LA REAL ACADEMIA ESPAÑOLA 

Debe haberse formado esta voz a la manera de la cas- 
tellana tracamundana, con la cual tiene semejanza de forma 
y también en significación. 
Trastesón (A), m. adv. De vez en cuando. 

En Salamanca, trastesón = abundancia de leche que tie- 
ne una res durante la crianza. || Mamada abundante. 
Trinsar. V. a. Fatigar, quebrantar las fuerzas a uno. 

V. Jotril. 
Troya, s. f. Paleta de madera donde los albañiles echan la caí 
para cogerla poco a poco con el baile jo. 

Tal es la definición del señor Cabrera; pero la voz troya 
no es más que alteración de la castellana trulla, del latín tru- 
lla =■ llana. 
Tupitaina, s. f. Hartazgo. 

En Salamanca tupitaina y tupitina, con la misma signi- 
ficación, derivados todos de tupir, hartarse. 
Yares, s. f. pl. Llares. 

José Alemany. 



VOCABLOS Y FRASES DEL JUDEO- ESPAÑOL 

(SEGUNDA SERIt) 

II 

Baldar ---''ííiSxa, ha conservado en los tres pasajes primeros 
que subsiguen las acepciones más propias de su abo- 
rigen arábigo J-Lj, bathala, correspondiente al hebraico 
Sui hathal, en su forma intensivo-causativa. Tales acep- 
ciones, que no aparecen entre las otras del orden físico 
o figurado recogidas por nuestro Diccionario en el voca- 
blo de referencia, son: anular, rescindir y, por mayor ex- 
tensión, romper, quebrantar [un pacto o juramento]. Por 
eso, en todos los tres pasajes, el baldar es traducción del 
hebr. "'En, que, en efecto, significa rompió, quebrantó, 
como forma causativa de 113, que simplemente vale tan- 
to como separó, desunió, disjunxit, en latín. 

Se lee en Gen'., 17, 14, de la edic. de Constantinopla : 
"Y el macho cerrado que no hubiere circuncido la carne 
de su cerradura, aquella persona será tajada de sus pue- 
blos ; baldó mi firmamiento" ; y en la Ferrariense: "y ge^ 
rrado macho que no gircungirá a carne de su cerradura y 
será tajada la alma essa de sus pueblos: a mi firmamien- 
to baldó." 

En I Rey., 15, 19: "Firmamiento hay entre mí y ti, 
entre mi padre y tu padre ; hec, yo te enbie un prezente 
de plata y oro ; ven, balda tu firmamiento con Bahaxa, 
rey de Israel, para que su va de sovre mí" ; y en la Ferrar. : 
"firmamiento entre mí y entre ti, entre mi padre y entre tu 
padre ; he embiee a ti dadiua de plata y oro anda balda a 
tu firmamiento con Bahasa y subirá de sobre mí." 



I08 BOLETÍN DE LA REAL ACADEMIA ESPAÑOLA 

En Isaí., 14, 26-7: "Este es el consejo aconsejado so- 
vre toda la tierra, y esta es la mano estendida sovre to- 
das las naciones. Porque n [Dios] Sebaot lo aconsejo, ¿y 
quién lo baldaráf Y su mano está estendida, ¿y quién la 
hará tornar?"; y en la Ferrar.: "este el consejo el acon- 
sejado sobre toda la tierra: y esta la mano la tendida so- 
bre todas las gentes. Que A. Zebaoth aconsejó [¿] y 
quien baldará [ ?] y su mano la tendida [¿] y quién la 
fará tornar [ ?] ". 

Baldar, seguido de la preposición de, en el sentido de 
baldar una cosa de otra cosa o persona, vale tanto como 
hacer cesar, que es precisamente la acepción más propia 
que tiene el aborigen arábigo J^Lí bathal, en su forma 
intensivo-causativa, cuando lleva un complemento prece- 
dido de la preposición . .«^ mín, equivalente a la españo- 
la de, y es también la que da la Ferrar, en los pasajes del 
caso en cuestión, como sinónima del baldar de. 

Así se lee en Jerem., 7, 34: "Y baldaré de las ciuda- 
des de Yehudah, y de las calles de Yerusalaim, boz de 
gozo, y boz de alegría, boz de novio, y boz de novia; por- 
que en desolación será la tierra" ; y en la Ferrar. : "y faré 
cessar de ciudades de Yehudah y de calles de Yerusalaim 
boz de gozo..." 

En ídem, 48, 33: "Y quitada es la alegría y el gozo 
del campo...; y el vinb de los lagares hise baldar"; y en 
la Ferrar.: "y será tajada alegría y grado de Carmel...: 
y vino de los lagares faré baldar." 

En estos pasajes últimos el baldar de no es traduc- 
ción ya del hebr. -'£n quebrantó, rompió, como fué en los 
primeros, sino del ni2ün, forma causativa de naü, que, 
seguido de la preposición ^C = de española, significa 
tanto como el arábigo a JJaj y el español /li.co cesar de. 

Como reflexivo, baldarse de significa tanto como im- 
pedirse, vedarse, hacerse ocioso, vacar de y otras equiva- 
lentes, puramente extensivas o modificativas de sus acep- 
ciones primordiales referidas. 

Se lee en Jos., 5, 12: "Y el man (maná) se baldó al 



VOCABLOS Y FRASES DEL JUDEO-ESPANOL I09 

Otro día, después de su comer del renuevo de la tierra, y 
los hijos de Israel no tuvieron más man" ; y en la Fe- 
rrar. : "y vedosse el man del otro día de su comer de fru- 
to de la tierra..." 

(Confr. otras acepciones semejantes de baldarse de en 
este Boletín, t. II, cuad. VI.) 

Baldadura, en sentido de cesasión de trabajo, pérdida de 
tiempo u ociosidad, como traducción del nombre hebr. 
T^IVí, que tales significados comprende, aparece en Éxodo, 
21, 19: "Si se levantare (un herido por otro), y anduviere 
por la calle sobre su muleta, el heridor será libre ; sola- 
mente dará por la baldadura de su tiempo, y melecinar 
hará que se melecine" ; y en la Ferrar.: ''si se levantare 
y anduviere por la calle sobre su asufrienca y será quite 
el heridor : saluo su baldadura dará y melezinar fará me- 
lezinar." 

Bato = Í!2N2 o Bath en algún pasaje de la Ferrar., que nin- 
guna relación guarda, por su origen ni por su significa- 
ción, con el bato incluido en nuestro Diccionario, es el he- 
braico ni bat, nombre que significa cierta medida de lí- 
quidos, equivalente a la capacidad del lat. amphóra o de 
nuestro vulgar cántaro. Se lee, entre otros pasajes, en I 
Rey., 7, 38: "E hizo diez agua-maniles de alambre; 
cada agua-manil contenía cuarenta batos" ; y en la Ferar. : 
"y fizo diez aguamaniles de alambre : quarenta Batos so- 
portaua el aguamanil el uno." 

En Isaí., 5, 10: "Porque diez medidas de viña darán 
un bato de vino"; y en la Ferrar.: "que diez obradas de 
viñas farán medida una." 

En II de las Crón., 2, 9: "Y hec, para los tajadores, 
para los cortadores de maderos daré a tus siervos veinte 
mil coros de trigo majado y veinte mil coros de cebada, y 
veinte mil batos de vino y veinte mil batos de azeite"; y 
en la Ferrar.: "Y he para los tajadores para tajantes las 
leñas di trigps majados para tus siervos coros veynte mil 
y ceuadas coros veynte mil : y vino bathes veynte mil y 
azeyte bathes veynte mil." 



no boletín dk la real academia española 

Bajura o haxiira = rmíy'sa, que está en nuestro Diccionario 
significando falta de elevación y como forma anticuada de 
bajera, tiene el claro sentido de parte honda o baja de una 
región en los pasajes siguientes: 

En Jos., 9, I : "Y aconteció que como oyeron (estas 
cosas) los reyes que estavan de esta parte del Yarden (Jor- 
dán), en el monte y en la baxura y en toda la costa del 
mar grande"; y en la Ferrar.: "y fué como oyendo todos 
los reyes que allende del Yarden en el monte y en la ba- 
jcura..." 

En ídem, lo, 40: "E hirió Yehosuah (Josué) a toda la 
tierra de las montañas, y del sud, y de la baxura, y de los 
vertederos, y a todos sus reyes" ; y en la Ferrar. : "Y hi- 
rió Yehosuah a toda la tierra el monte y el Meridión y la 
baxura y los vertederos..." 

En ídem, 11, 16: "Y tomó Yehosuah toda esta tierra, 
las montañas y toda la parte del sud y toda la tierra de 
Góxen y la baxura, y la llanura, y el monte de Israel y su 
baxura" ; y en la Ferrar. : "y tomó Yehosuah a toda la 
tierra esta el monte... y a la baxura y a la llanura: y a 
monte de Israel y a su baxura." 

En todos los ejemplos que anteceden baxura es tra- 
ducción del hebr. nS^^, que significa, efectivamente, re- 
gio humilts et depressa, non montuosa (en Gesenius, The- 
sauriis). 

BÉCAH =r-.y-i2 es mera transcripción del hebr. '«jp^, nombre de 
peso, que valía la mitad de' un siclo, como se expresa en 
Exod., 38, 26: "Un bécah por cabeza, que es medio siclo, 
según el siclo del santuvario"; y en la Ferrar.: "békah por 
cabega. mitad del peso con peso de la santidad." 

EuRACAR — "^Npx^'iZ ubst. buraco y dimin. buraquito o bora- 
quito, han sido anotados por Foulché-Delbosc y Kayser- 
ling, y de éstos, por Gil (Rodolfo), en su Romancero jii- 
deo-español. 

Buracar es sencilla variante, del furacar admitido en 
nuestro Diccionario como de igual origen latino y signifi- 
cación que horadar, antig. foradar. La Ferrariense, en 



VOCABLOS V FRASES DEL JUDEO-ESPANOL 1 I I 

efecto, da horadar en los mismos pasajes del huracar de 
la versión de Constantinopla. Uno y otro, sin embargo, 
horadar y buracar, no siempre tienen en los pasajes refe- 
ridos el mismo valor que agujerear o atravesar una cosa 
de parte a parte, como traducidos en tal caso del hebreo 
■yi'", ratsah, que tiene tal significación como más propia, 
sino que en otros de aquéllos adquieren la acepción más 
•extensa de producir una cavidad, hoyo o caverna sin llegar 
a la perforación completa, y por esto, en tales pasajes el 
buracar y horadar son traducción del hebr. 17. j o de su 
-equivalente TP, que, a su vez, tienen como más propia la 
significación expresada. 

Por la misma razón, el huraco o forado, que alternati- 
vamente con aquél da la Ferrariense como forma antigua 
del horado admitido por nuestro Diccionario, reúne tam- 
bién las dos acepciones : la de agujero que atraviesa de 
parte a parte una cosa y la más extensa de caverna, hoyo 
o concavidad subterránea. 

Sin rechazar que los vocablos buracar y buraco, como 
sus variantes furacar y furaco tengan a la par de foradar, 
forado = horadar, horado, legítima e inmediata cone- 
xión con el f orare latino, es de advertir, no obstante, que 
existe el radical hebr. p"*s ==aráb. ^ ,h farac, que tiene 
también sus equivalentes en siríaco y caldeo y comprende, 
como sus sinónimos i^s farad, V"iD fareh, ü"i3 farax y 
otros, un radical bilateral is far = Tis fur, cuyo signifi- 
cado fundamental separó rompiendo, diffregit o disrupil 
en lat. o simplemente rupit, fregit, conservan o presupo- 
nen todos sus derivados triliterales que acabo de citar. 
Y si además se observa, como ya hizo notar Gesenius en 
su Thesaurus citado, que el elemento biliteral primitivo 
br del radical hebr. farac, más fortificado pr o más sua- 
vizado br, se halla también como elemento fundamental 
de radicales indo-germánicas que encierran en sí de un 
modo manifiesto el mismo significado primario del he- 
breo farac, como el sánscr. prah, lat. f rango, gót. prikan, 
prichan, germ. brechen, brochen, ingl. break, es de pensar 



112 boletín de la real academia española 

que todos esos radicales han tenido un origen primitivo 
puramente onomatopeico. 

Tanto de buracar como de buraco en las acepciones 
que dejo expresadas, ocurren frecuentes ejemplos en los 
libros bíblicos. 

Se lee en Exod , 21, 6, con referencia al siervo: "Y su 
amo- biiracará su oreja con una lezna y le servirá para 
siempre" ; y en la Ferrar. : "y horadará su señor a su ore- 
ja con la lezna y servirloa para siempre." 

En ídem, 22, i: "Si el ladrón fuere hallado en el bu- 
raco y fuere herido y muriere (el heridor) no será cul- 
poso de sangre"; y en la Ferrar.: "si en forado fuere fa- 
llado el ladrón..." 

En I Sam., 14, 11 : "Hec, los hebreos salen de los bu- 
racos onde se escondieron"; y en la Ferrar.: "he hebreos 
salientes de los forados que fueron escondidos allí." 

En II Rey., 12 10: "Y Yehoyadah el sacerdote tomó 
una arca y buraco un buraco en su tapa" ; y en la Ferrar. : 
"...y horadoo horado en su puerta." 

En Tsaí., 2, 21 : "Para entrar en los buracos de las pe- 
ñas, y en los resquicios de los peñascos" ; y en la Ferrar. : 
"para entrar en cavernas de las peñas y en resquicios de ' 
los roquedos." 

En ídem, 11, 8: "Y el mamante jugará sobre el buraco 
de la bívora" ; y en la Ferrar. : "y solazarsea akchan [te] 
sobre forado de bívora." 

En ídem, 51, i: "Mirad a la peña (de onde) fuisteis 
cortados, y al buraco del foyo (de onde) fuisteis arranca- 
dos"; y en la Ferrar.: "catad a peña (de que) fuestes ta- 
jados y a horadamiento de pozo (donde) fuestes arrancados." 
En Ezequ., 8, 7: "Y vide, y hec, un buraco en la pa- 
red. Y me dixo: hijo de hombre, cava agora en la pared. 
Y cavé en la pared, y hec, una puerta" ; y en la Ferrar. : 
"y vide y he horado uno en la pared..." 

En ídem, 12, 5: "A vista de ellos cava a ti {buraco) en 
la pared"; y en la Ferrar.: "A sus ojos caua a ti {horado} 
en la pared." 



N'OCABLOS Y FRASES DEL JUDEO-ESPAÑOL 1 1 3 

En Nah., 2, 13: "Y henchía de arrevatado sus bura- 
cos, y SUS moradas de arrevatadura" ; y en la Ferrar. : "y 
hinchió de arrebatamiento sus forados..." 

En Habac, 3, 14: "Boracastc con sus varas la caveza 
de sus capitanes"; y en la Ferrar.: "horadaste..." 

En Hag., i, 6: "Y el que se alquila se alquila (para 
meter) en bolsa huracada" ; y en la Ferrar. : "y el alqui- 
lanse rescibe alquiler en ligadero horadado." 

En Job, 24, 16: "En la escuridad huracán casas"; 
"cana en la escuridad casas", de la Ferrar. 

En ídem, 40, 24: "¿Con lazos buracará su nariz?"; 
''horada nariz" en la- Ferrar." Y v. 26: "¿Y con gancho 
buracarás su quixada?"; "y con espino horadaras...", de 
la Ferrar. 

En Salm., 22, 17: "Buracaron mis manos y mis pies." 
Omitido en la Ferrar, por elipsis, siguiendo la letra del 
original hebraico. 
Cavallon = "¡v^iainp , que nosotros escribiríamos caballón, 
como está en nuestro Diccionario, significa en la edic. de 
Constantinopla fuerte, héroe, como en el hebraico T^nN, 
del cual es traducción. 

Se lee en Juec, 5, 22: "Entonces se majaron las uñas 
de los cavallos, por las patadas, las patadas de sus cava- 
llones" ; y en la Ferrar. : "entonces fueron majados cal- 
cañares de cavallo : de patadas patadas de sus fuertes. 

Calavrixa =- ro^lzsSsp, del calavre, que aún suena entre 
nuestro vulgo, por cadaverina, de cadáver, es traducción 
.del hebr. nSa:, que significa, en efecto, los restos de un 
ser abandonados o arrojados fuera de los pueblos; ca- 
dáver. 

Se lee en Lev., 5, 2: "O alguno que tocare cualquier 
cosa enconada, sea en calavrina de animalla enconada o 
en calavrina de cuatropea enconada o en calavrina de 
sierpe enconado..."; y en la Ferrar.: "O alma que toccare 
en toda cosa enconada o en calabrina de aninialia enco- 
nada o en calabrina de quatropea enconada o en calabrina 
de serpible enconado." 

8 



114 BOLETÍN DE Lu\ REAL ACADEMIA ESPAÑOLA 

En Jos., 8, 29: "Y al rey de Hay colgó sovre la forca 
hasta la hora de la tarde ; y como el sol se puso, Yehosuah 
encomendó que abaxaran su calavrina de la forca y que la 
echaran a la entrada de la puerta de la civdad" ; y en la 
Ferrar.: "...y como ponerse el sol encomendó Yehosuah 
y fizieron descender a su calabrina de la horca y fizieron 
echar a ella a abertura de puerta de la QÍudad." 

En II Rey., 9, 36-7: "En el campo de Yzrahal comerán 
los perros a carne de Yzabal. Y será la calavrina de Yza- 
bal como estiércol sobre las fazes del campo en la heredad 
de Yzrahal, de modo que no puedan decir: "ésta es Yza- 
bal" ; y en la Ferrar. : "...Y será calabrina de Yzebel como 
estiércol, etc." 

Gastón, plur. £-a.ííoMr.y = DiJlT2tsp está por gastón, de donde 
el antic. engastonar admitido en puestro Diccionario, y cn- 
castonar en judeo-español, y tiene el significado de en- 
gaste en su acepción de cerco o guarnición de metal o de 
paño entretejido con hilos de oro que rodea y asegura un 
objeto (v. gr. : una piedra preciosa) que se encaja o em- 
bute en otro. 

Se lee en Exod., cap. XXVIII, verss. 9, 11, 13-4, con 
referncia al magnífico espaldar, ornamento del sumo 
sacerdote: "Y tomarás dos piedras de ónics [por ónix, 
ónice] y cavacarás sobre ella los nombres de los hijos de 
Israel... De hechura de maestro de piedras, como cava- 
caduras de sello, cavacarás las dos piedras con los nom- 
bres de los hijos de Israel ; rodeadas de costones de oro las 
harás... Y harás castones de oro. Y dos cadenetas de oro 
fino ; torcidas las harás, de hechura de trenzas ; y meterás 
las cadenetas de trenzas en los castones" ; y en la Ferrar. : 
"Y tomarás a dos piedras de nícolo: y entajarás sobre ellas 
nombres de hijos de Ysrael... Hechura de maestro de 
piedra entajaduras de filio entajarás a dos las piedras so- 
bre nombres de hijos de Ysrael: rodeadas (en) engastes 
de oro farás a ellas... Y farás engastes de oro. Y dos cade- 
nas de oro fino aterminadas farás a ellas hechura de 



VOCABLOS Y FRASES DEL JUDEO-ESPAÑOL I 1 5 

trenca: y darás [por pondrás] a cadenas de las trengas 
sobre los engastes." 

En el Cantar de los cant., 5, 13: "Sus ojos como de pa- 
lumbas [por palomas, de columba] junto a las corrientes 
de las aguas, lavados con leche, puestos como en castones" ; y 
en la Ferrar.: "sus ojos como palominos cerca piélagos de 
aguas: que se lauan con leche estantes sobre engaste." 

Cavacar, cavacado y cavacadura de la edic. de Constantinopla, 
están por esculpir, esculpido y esculpidnra, que da la Fe- 
rrar. Como de formación onomatopeica, según parece, tan- 
tanto vale buscar la conexión íntima del cavacar y sus deri- 
vados en el lat. cavare o, si se quiere, en su compuesto con- 
cávare, en el sentido de ahondar, ahuecar u otros análogos, 
como en el hebr. llp, cavav =^ aráb. ^^^ al que Gesenius, 
en su Thesaurus citado, da las acepciones de gibhoswm et 
cavum fecit, cavavit, cameravit. 

Se lee en I Rey., 6, 18, al tratar de la construcción del 
templo de Salomón: "Y el alarze (por alerze) de la casa por 
adientro era cavacado de berengenas y de botones de flo- 
res ; todo era alarce; no se veia piedra"; y en la Ferrar.: 
"Y cedro de la casa de dentro esculpimiento de berenge- 
nas y brotaduras de flores: todo de cedro no piedra era 
vista." 

En ídem v. 29: "Y cavacó todas las paredes de la casa 
al derredor de figuras cavacadas de Querubim y de tama- 
rales y de botones de flores..."; y en la Ferrar.: "y a to- 
das paredes de la casa derredor esculpió de cavacamientos 
de figuras de Cherubim y tamaradas y brotaduras de flo- 
res. 

En ídem, v. 32 : "Y las dos puertas eran de maderos 
de árvol de azeite; y cavacó sobre ellas cavacaduras de 
Querubim..."; y en la Ferrar.: "y dos puertas de maderos 
de azeyte y esculpió sobre ellas figuras..." Idéntica lectu- 
ra en ídem, v. 35. 

En Ezequ., 4, i : "Y tú, hijo de hombre, tómate un la- 
drillo, y mételo delante de ti, y cavaca sobre él la qivdad de 
Yerusalaim"; y en la Ferrar.: "...toma a ti adobe y por- 



Il6 BOLETÍN DE LA REAL ACADEMIA ESPAÑOLA 

nás a él delante ti y esculpirás sobre él ciudad Yerusa- 
laim." 

En II de las Crón., 2, 6: "Y agora enbíame un varón 
savio para trabajar en oro, y en plata, y en alambre, y en 
fierro, y en púrpura y carmezí y cárdeno, y que sepa ca- 
vacar cavacaduras" ; y en la Ferrar. : "y agora embia a 
mi varón sabio para facer en oro... y sabien[te] para es- 
culpir esculpiduras." 
Qaquicaminado, de caquigaminar y éste del qaquigamí o zaqui- 
zamí admitido en nuestro Diccionario como derivado del 
arábigo, es traducción del hebr. pDD y, como éste, signi- 
fica entablado, entarimado o revestido de tablas, envigado 
en la edic. de Constantinopla. 

Se halla en Jerem., 22, 13-4 de la Ferrar.: "Guay fra- 
guan [te] su casa sin justedad y sus cámaras sin juizio: 
con su compañero se sirve debaldes y (premio) de su obra 
no daa a el. El dizien[te] fraguare a mi casa de midadas 
[del hebr. plur. mía, middoi, extensiones, longitudes: 
casa de midadas = casa magna o amplia] y cámaras es- 
paciosas : y abre a ella ventanas y gaquigaminada con alar- 
des y pintada con bermellón." Y en la edic. de Const. : 
"...fraguaré para mi casa ancha y cámaras espaciosas: y 
abre ventanas para sí, y la enviga con alarzes [alerces en 
nuestro Diccionario], y la pinta con almagre." 
Dainda= n"'j"'XN'!, anotado por Grünbaum (i) con justa pre- 
cisión en el sentido del lat. deinde = después, en adelan- 
te, y no incluido en nuestros diccionarios, tiene en los pa- 
sajes siguientes de la edic. de Constantinopla, el mismo sig- 
nificado que aún, hasta aquí, que, en su lugar, pone la Fe- 
rrariense. 

Se lee en Gen., 18, 22: "Y se boltaron de alli los varo- 
nes, y se fueron a Sedom; mah Abraham estava dainda 
delante de Adonai"; y en la Ferrar.: "...y Abraham aun 
él están [te] adelante .A." 

En ídem, 29, 7: "Y él dixo, hec, dainda el día es gran- 
de; no es tiempo de recoger el ganado"; y en la Ferrar.: 



(i) En su cit. Judisch-Spanische Chrestomatie, pág. 105. 



VOCABLOS Y FRASES DEL JUDEO-ESPANOL I ¡7 

y dixo he aún el día grande no hora de ser apañado el ga- 
nado." y V. 9: "Estando el dainda hablando con ellos...", 
Rahel vino con las ovejas"; "y aun él hablante con ellos", 
en la Ferrar. 

En Eclesiast., 4, 2-3 : "Y alavé yo a los muertos que 
ya murieron más que a los bivos que están bivos dainda. 
Y mejor que ambos ellos es el que dainda no fué, que no 
vido la ovra mala que se hace debaxo del sol" ; y en la 
Ferrar.: "y alabé yo los muertos que ya murieron; más 
que los biuos que ellos biuos fasta aqiií. Y mejor que am- 
bos ellos el que aun no fué..." 

Descorchar:^ ii<;"npDTT en sentido de desollar de la edic. de 
Constant. en II de las Crón., 35, 11, tratando de los sa- 
crificios: "Y degollaron la pascua [por las víctimas de ani- 
males sacrificadas en esa fiesta] ; y los sacerdotes espar- 
zieron la ceniza de manos de ellos, y los levitas descorcha- 
ban" ; "...y los levitas desollantes", en la Ferrar. 

Desfiguciar :^ ií<'i"mj"i3D''T, como enfiguciar, usados como re- 
flexivos, de figucia, que se hallan en la edic. de Constant., 
son deformaciones de nuestros antiguos desfiusiar, enfiu- 
siar y fiuziar, que en los mismos pasajes da la Ferrar., y 
nos recuerdan los lat. fiducia {confianza, seguridad) y 
fiduciare {confiar, poner su esperanza o seguridad en), 
como conviene al sentido propio de los hebrac. [nui], 
hétaj., nombr. y hatáj., verb., o del contrario en su caso 
[ursiJ], nohax {desesperarse, desconfiarse de). 

De figucia, en sentido de confianza,- seguridad, se lee, 
entre otros pasajes, en Genes., 34, 25 : "Y fué que al ter- 
cero día, cuando esta van doloriosos, dos hijos de Jacob, 
Simehon y Leví, hermanos de Dinah, tomaron cada uno 
su espada, y vinieron sobre la civdad a figucia, y mataron 
a todo machó"; y en la Ferrar.: "...y vinieron sobre la 
villa en fiuzia..." 

En Isaí., 47, 8: "Y agora oye esto, tú, vicioza, que mo- 
ras en figuzia, que dices en tu corazón; yo soy, y afuera 
de mí no hay más" ; y en la Ferrar. : "y agora oye esto 
deleytosa la están [te] a f lucia..." 



Il8 BOLETÍN DE LA REAL ACADEMIA ESPAÑOLA 

En Jerem., 2}¡, 6: "En sus días será salvado Yehudáh, 
e Ysrael morará a figusia" ; "...a fiuzia" en la Ferrar. 
Idéntica frase en Ezequ., 38, 8, y en Deuter., 12, 10. Véa- 
se también a Grünbaun, obr. cit., 59, que anota fiusia 
como equivalente a confidensa. 

De enfiguciar se lee, entre otros lugares, en Juec, 9, 
27: "Y vino Gáhal, hijo de Hébed con sus hermanos, y 
pasaron a Sequem ; y los señores de Sequem se enfigucia- 
ron en él" ; "y enfiuzaronse en él", de la Ferrar. 

En Jerem., 5, 17: "Con la espada destruirá tus civda- 
des fortificadas, en que te enfiguzias" ; y en la Ferrar. : 
"derrocará ciudades de tus encastilladuras que tú enfiu- 
zan[te] en ellas con espada." 

En Salm., 4, 6: "Sacrificad sacrificios de justedad, y 
cnfiguziadvos en Adonai" ; "y cnfiuzad en .A.", de la 
Ferrar. 

En ídem, 9, 11: "Y se enfiguciarán en ti los que co- 
nocen tu nombre" ; "y confiarán en ti conoscientes tu 
nombre", de la Ferrar. 

Desfiguciarse se halla en I Sam., 27, i : "No hay cosa 
mejor para mi que escaparme presto a la tierra de los 
Pelisteos, y Saúl se desfiguziará de mí, por buscarme más 
por todo el término de Israel"; y en la Ferrar.: "no a mí 
bueno saluo escapando escaparmee a tierra de Pelisteos : y 
desfiuzarsea de mí Saúl de buscarjne más en todo término 
de Israel." 

Deshijar = ■isjisd"'T o desfijar de la Ferrar., deshijadera 
(aplicado a la tierra) ; deshijado (incluido en nuestro Dic- 
cionario) o desfijado^ de la Ferrar. ; deshijamiento o des- 
fijamiento están en los pasajes siguientes, encerrando den- 
tro de sí únicamente la acepción contraria de producir hi- 
jos, que en último lugar asigna nuestro Diccionario a sus 
afirmativos ahijar, ahijado, ahijador, ahijamiento; es de- 
cir, la de privar de sus hijos a los padres. 

Se lee en Genes., 42, 36: "Y Yahacob, su padre, les 
dixo : a mi deshijasteis : Yosef no se topa, y Simhon no se 
topa, y a Binyamín tomaréis"; y en la Ferrar.: "...a mí 



VOCAHLOS Y FRASES DEL JUDEO-ESPAÑOL I IQ 

deshijastcs : Yoseph, no él ; y Simhon, no él ; y a Binyamín 
tomaredes." 

En ídem, 43, 15: "Y él dio abastado vos dé piedades 
delante del varón, y vos solté al otro hermano vuestro, y 
a Binyamín; y yo, si fuere deshijado, deshijado seré." 
*'...y yo, como me deshije, deshijéme", de la Ferrar. 

En I de Sam., 15, 33: "Y dixo Saúl: como tu espada 
deshijó mujeres, ansí será deshijada tu madre entre las 
mujeres." Y en la Ferrar.: "como desfijó mugeres tu es- 
pada, assí será desfijada más que mugeres tu madre." 

En II Rey., 2, 19: "La morada de la civdad es buena, 
como mi señor ve; mah las aguas son malas y la tierra 
deshijadera" ; "...y las aguas malas y la tierra desfi- 
jan[tey\ de la Ferrar. Y en ídem, v. 21 : "Ansí dize .A.: 
yo sané estas aguas; no habrá más de allí muerte, ni des- 
hijamiento" ; "melezinee a las aguas estas no será de allí 
más muerte ni desfijan." 

En Isaí., 47, 8-9: "Y agora oye tu viciosa... que dizes 
en tu corazón...: no estaré biuda, ni conoceré deshija- 
inicnto. Mah estos dos males te vendrán súbito en un día: 
deshijamiento y bivdez": y en la Ferrar.: "...no estaré 
biuda y no conosceré deshijamiento. Y vernán a ti dos 
estos súpito en día uno: desfijamiento y biudez." 

En Ezequ., 5, 17: "Y enbiaré sobre vosotros hambre 
y bestias malas, y te deshijarán" ; "y desfijartean" , en la 
Ferrar. 

En todos esos pasajes el deshijar y sus derivados son 
siempre traducción del hebr. h2M% xacol y los suyos, or- 
bus fiiit, orba fuit mater, orbavit, libcris privavit aliqtiem, 
etcétera. 
Desleír [el corazón] está por acobardarlo, desmayarlo, como 
corresponde al sentido metafórico del hebr. DDC, masas, 
en sus formas causativas. Sirva, entre otros ejemplos que 
pudiera aducir, el siguiente, muy expresivo del Deut., 20, 
8: "¿Quién es el varón tímido y tierno de corazón? Vaya 
y tórnese a su casa, y no deslía el corazón de sus herma- 
nos, como su corazón." Idéntica lectura en la Ferrar. 



lUO BOLETÍN DE LA REAL ACADEMIA ESPAÑOLA 

Desmamparar = "i5<"<necncd''~ tiene el sentido contrario del 
mamparar antig., incluido en nuestro Diccionario; es de- 
cir, abandonar, desamparar, aflojar (la mano protectora 
con que se le tiene asido) a uno, que da la Ferrar, en al- 
gún pasaje como equivalente de desamparar, traduciendo 
los hebr. ms y xi'C2, que en sus formas causativas com- 
prenden tales acepciones. 

Se lee en Deut., 31, 6: "Y .A. es el que va delante de 
ti ; él será contigo ; no te desmamparará ni te dexará" ; 
"...no te afloxará y no te dexará", en la Ferrar. Idéntica 
lectura en ídem, v. 8. 

En Jos., I, 5: "Como yo fui con Moséh, seré contigo; 
no te desmampararé ni te dexaré" ; "...no te afloxaré ni 
te dexaré", en la Ferrar. 

En I, Rey, 8, 58: "Sea con nosotros .A. nuestro dio, 
como fué con nuestros padres ; no nos dexe ni nos des- 
mampare" ; "no nos dexe y no nos desampare" , en la Ferrar. 
En Salm., 2y, 9 : "No apartes con f ulor a tu siervo ; mi 
ayuda fuiste; no me desmampares y no me dexes"; "...no 
me desampares y no me dexes", en la Ferrar. 
DoLADizo = iTiTííSiT [y como equivalente doladiira] falta, se- 
gún dice Grünbaum (i), en nuestros diccionarios, que dan 
no obstante, dolar y otros derivados de éste. Doladizo tie- 
ne siempre en el texto bíblico el mismo significado que 
el hebr. Sds, pesel, del cual es traducción, el de imagen 
(de una divinidad) labrada o esculpida en madera o pie- 
dra, estatua, y el genérico ídolo. Entre otros muchos pasa- 
jes, se lee en Deuter., 27, 15: "Maldicho el varón que hi- 
ziere doladizo, o imagen de fundición, abominación de 
.A., obra de manos de maestro...". Idéntica lectura en la 
Ferrar. 

En Jue., 3, 19; "Y él se tornó de las doladuras que es- 
tavan cerca de Gilgal" ; también "de las doladuras" en la 
Ferrar. Confr., ibid., v. 26. 

En ídem., 17, 3-4: "Y dixo su madre: santificar santi- 

(i) Ob. cit., 74. 



VOCABLOS Y FRASES DEL JUDEO-ESPANOL 121 

fique la plata a .A. de mi mano para mi hijo, para hazer do- 
ladiso e imagen de fundición, y agora la tornaré a ti. 
Mah él tornó la plata a su .madre ; y su madre tomó dos- 
cientos sidos de plata y los dio al platero ; y él hizo de 
ellos doladizo e imagen de fundición" ; también "doladi- 
zo" en la Ferrar. 

En Isai., 48, 5 : "Antes que viniesen te las hize oír, 
para que no dixeras : mi ídolo las hizo, y mi doladizo y mi 
fundición las encomendó"; y en la Ferrar.: " ..mi ydolo 
las fizo y mi doladizo y mi fundición los mandó". 

En Habac, 2, 18: "¿Qué aprovecha el doladizo que 
hizo su formador, fundición y enbezador de mentira, para 
que se enfiguzie el formador de su forma sobre él, para 
hacer ídolos mudos?" Y en .la Ferrar.: "(¿) qué aprove- 
clia doladizo que lo doló su formador fundición y amos- 
tran[te] falsedad: que confió forman[te] su forma so- 
bre ella para fazer ydolos mudos (?)" 

M. Gaspar Remiro. 
{Continuará.) 



ACADEMIA ARGENTINA 



En la sesión del jueves i8 de enero, leyó el señor Ortega 
Munilla el interesante informe que va a continuación, fruto y 
recuerdo de su visita a la ilustre Academia, nuestra correspon- 
diente. Dice así : 

"Durante mi reciente viaje a la República Argentina he asis- 
tido a un acto del que me creo obligado a dar cuenta a la Real 
Academia Española. No llevando yo representación alguna ofi- 
cial, y de ningún modo la de nuestra Corporación, lo que hu- 
biera sido honor harto para mi humilde personalidad, bastó que 
mi nombre figurase en la lista de los Académicos de número, para 
que apenas llegado a Buenos Aires fuese invitado a una solem- 
nidad que me dedicaba la Academia Argentina. El director de 
aquella institución filial de la nuestra, el doctor Ernesto Quesa- 
da, maestro esclarecido de la Universidad bonaerense, polígra- 
fo y erudito,' me recibió en su mansión, que es un museo de 
obras de arte, entre las que ocupan lugar preeminente las del 
renacimiento hispano, congregando en torno mío a los Académi- 
cos del Plata, no sólo a los que ya constan en nuestro Anua- 
rio, sino a los que acaban de completar la totalidad de ese cen- 
tro de cultura y de españolis,mo, que son los doctores Nicolás 
Matienzo, Enrique E. Rivarola, Manuel Lafone Quevedo, Nor- 
berto Pinero, Ángel Estrada (hijo), Ricardo Rojas y Oswaldo 
Mascagno. Presidía el acto el ministro de Instrución pública del 
Gobierno nacional, doctor Carlos Saavedra Lamas. Y comple- 
taba el concurso el correspondiente chileno don Alberto del Solar. 

Después de un banquete, en que el señor Quesada acreditó 



acade:mia argentina i 23 

su esplendidez, se verificó una Junta de Academia argentina, en 
la que me fué conferido el encargo de expresar a la Real Aca- 
demia Española y a su insigne director don Antonio Maura el 
ho,menaje de respeto y admiración a la Maestra y al gestor de 
ese magisterio. 

La Academia Argentina — no será preciso que lo recuerde — 
fué fundada el 30 de mayo de 1910 por la serenísima infanta 
de España doña Isabel de Borbón, y en su nombre por el ilus- 
tre miembro de la Real Academia Española señor Marqués 
de Gerona. En honor de éste se verificó el primer acto de la 
Corporación. Después, habiendo ido a la capital del Plata nues- 
tro eminente colega don Ramón Menéndez Pidal, que cumplió 
allí con honor y gloria imperecederos una misión de cultura, de 
la que allá se conserva vivo recuerdo, recibió de los Académicos 
argentinos homenaje igual al mío, con una diferencia esencial : 
la de que el suyo fué debidamente dedicado a su persona, y en 
mí fué dirigido a esta Academia para que yo os transmitiera la 
veneración que inspiráis a los cultores del idioma en aquella re- 
gión del mundo, en la que tantos enemigos le ofenden y maltratan. 

Estos dos maestros os habrán dicho cuál es el estímulo que 
inspira a los Académicos de la Argentina, cuánta la significación 
social de sus miembros, cuánta la importancia de su labor. Uno 
de nuestros colegas del Plata, el doctor Estanislao S. Zeballos, 
que ha sido varias veces ministro de Relaciones Exteriores de 
la República, probando en toda ocasión de litigio su amor a Es- 
paña y la admiración que le inspiráis, ha publicado en su Re- 
vista de Derecho, Historia y Letras {qne aparece puntualmente 
cada mes hace diez y ocho años, y en cuya colección se halla en 
cada página algo que. representa el fervor de los santos amores 
del idioma y de la raza hispana, y el respeto a los fallos de esta 
Academia) el dictamen que sobre la depuración de los argenti- 
nismos incluidos en nuestro Diccionario y formación de un gran 
vocabulario de americanismos, formuló el académico Rafael Obli- 
gado, miembro de aquella Corporación. Siguióle el estudio que 
acerca de tan ardua e interesante materia dictaron el director 
de la Argentina don Ernesto Quesada y el señor Zeballos, tra- 
bajos todos ellos meritorios, no sólo por la copia de datos que 
reúnen, sino porque, frente a la hostilidad de ciertos elementos 
enemigos de España que allí actúan, y que ahora aumentan la 
energía de su campaña ante las posibles liquidaciones de la gue- 



124 BOLETÍN DE LA REAL ACADEMIA ESPAÑOLA 

rra, mantienen la gloria española, el dominio de nuestra len- 
gua y la autoridad de esta Real Acade,mia. 

El gran pleito que allá se sostiene es el del derecho que pue- 
dan tener los vocablos argentinos para ser incluidos en nuestro 
léxico. Con discreción suprema esos doctos literatos dicen que 
el idioma castellano debe conservarse puro de ajenas sangres, 
atribuyéndole la condición que es propia de los altos linajes, 
en los que un entronque plebeyo mancha el escudo y le avillana. 
Ellos no aspiran a que voces formadas por el choque de los es- 
pañoles conquistadores con la indiada, ya en guerras, ya en amo- 
res, afee la hermosura del decir de Garcilaso ; ni a que la decan- 
tación secular de las lenguas guaraní, quichua o araucana apor- 
quen y envilezcan el habla de Santa Teresa. Se contentan con que 
los vocablos nuevos que expresan ideas y actos, costumbres y 
menesteres de la vida argentina, sean estudiados por nosotros 
para que les demos el exequátur, si lo valen, o los rechacemos 
si lo merecen, sustituyéndoles por otros que correspondan al 
genio castellano. 

Por no ser del lugar, omito los datos que allí he recogido 
acerca del camino que siguen los trabajos de la Acadeínia Ar- 
gentina. Sólo diré que uno de sus miembros, el doctor Lafone 
Quevedo, ha hecho recientemente estudios sobre los decires de 
Catamarca, en los que se ve cómo allá están en el uso corriente 
vocablos y frases que sólo aceptaría aquí un amador de lo ar- 
caico, y que no figuran en ningún escritor de los siglos xvii y 
sucesivos. Son formas que dejaron los primeros conquistado- 
res, los compañeros de Solís, de Garay, Mendoza y Martínez de 
Irala; los Núñez de Prado, los Villagran y los Pérez de Zurita. 
Así se hablaba en Castilla en aquellos días memorables ; pero so- 
bre Castilla han batido los vientos de la Historia y en la apar- 
tada región catamarqueña todo está, o estaba hasta ha poco, 
como lo dejaron aquellos héroes, de gloria inmarcesible. Lo cual 
significa, o yo estoy equivocado, y esto es probable, que al par- 
tirse en pedazos la vieja lengua del Cid no todos los losanges 
del recio y luminoso cristal quedaron en el solar castizo. Y ello 
será un motivo más de honor para la raza, porque el esfuerzo 
vencedbr de su obra perdura a través de los tiempos y sigue 
triunfante en las lejanas tierras donde se realizó. 

Con esto creo haber cumplido el encargo que para la Real 
Academia Española me dio la Academia Argentina. Mayor 



ACADEMIA ARGEN'TINA 125 

acierto merecía ese encargo ; pero confío en que, después de per- 
donar la inhabilidad, suplirá vuestra perspicacia lo que falta o 
apartará lo que sobra. 

El resumen de lo que allí he oído es éste. Más que otra 
cosa desean, los Acadé,micos de Buenos Aires, y, en general, los 
literatos de aquel país, una comunicación fácil y constante con 
la Real Academia Española. El providente acuerdo de publicar 
el Boletín parece ser el anuncio de un nuevo régimen, por el que 
cada día y en cada ocasión estará abierto el camino de las co- 
municaciones entre discípulos y maestros. La obra de nuestra 
Academia tiene hoy en América una importancia señalada. Más 
que la acción diplomática será eficaz ésta que podéis realizar 
vosotros. El idioma castellano se extiende sin cesar por su pro- 
pia virtud invasora. Y quien tiene el régimen del habla de tan- 
tos millones de hombres, significa en el mundo de las ideas una 
autoridad superior a la de todos los poderes oficiales estatuidos." 



L 



EXICOLOGÍA 



Bajador = Oficial que batanaba y tundía paños. 



Die XIII ,mensis Octobris anni nativitatis Domini mcccclxxxii 

Ordinacion del officio de baxadores. 

ítem, los dichos mayordonbres et todo el dicho capitol de 
los confrayres de la confraria vulgarment clamada del oficio 
de los baxadores jus la invocación de Santa Petronilla, legíti- 
mamente congregados a capitol capitulantes et capitol de la di- 
cha confraria fazientes, viendo seyer muy grande danyo al co- 
mún de la dicha ciudat et total ruyna, abatimiento et destrucción 
ciel dicho oficio et de las personas mas abonadas que de aquel 
oficio en la dicha ciudad usan, et ahun en grande oííensa de 
nuestro Senyor Dios, et danyo de las conciencias asi de los dan- 
tes como de los tomantes, el uso, mala practica et dampnada 
que por algunas personas usantes del dicho oficio de baxar 
panyos en la dicha ciudat se es puesta, los quales por la necesidad 
que tienen, et por querer a si traer todas las faziendas que en 
ei dicho oficio pueden venir, en solución et paga de lo que de 
baxar et tundir los panyos deven haver, fazen pacciones et con- 
posiciones con los mercaderes, traperos o perayres de quien to- 
man aquellos para baxar, de tomar trigo, cevada, panyos, lien- 
tos et otras fadollas de ropas viejas, et otras muchas cosas, por 
donde a si abarcan todos o muy grande parte de las ropas que 
abaxarse han, et lo que es peor, quando asi tienen tomada mu- 
cha ropa, e no pudiendo con el barato e fadollas sostenerse, se 
van, con los panyos et ropa de aquellos de quien la tienen enco- 
mendada para baxar, cometiendo furto et violencia... Por tan- 
to, quisiendo ad aquesto proveyr, statuecen et ordenan que nin- 
guna persona... no pueda con ningún mercader, trapero o pe- 
rayre, ni con otra persona alguna, fazer pacto, conveniencia ni 
tracto de baxar panyo o panyos de qualquier suerte sian, asi 
estrangeros como de la ciudat, tomando por el baxar de aquellos 
f adolla alguna, ni panyo, liengo, trigo, cevada ni otra cosa, saibó 
el precio acostumbrado, o aquel precio que se concordaran, el 
qual haya de tomar en dinero contante, y no en otra cosa alguna. 
(A. P. Z. — Cristóbal de Ainsa.) 

M. S. Y S. 



A 



CUERDOS Y NOTICIAS DE LA ACADEMIA 



En la sesión ordinaria celebrada por la Academia el jueves 4 de ene- 
ro se dio cuenta de haber sido elegido individuo de la Academia Venezola 
na el señor don Elias Toro, que ocupará el sillón vacante por muerte del 
señor Urdaneta. Para esta plaza había sido antes propuesto el señor 
■Guevara Rojas, que no llegó a ocupar por su fallecimiento. 



En la misma junta se leyó y quedó aprobado el proyecto de anuncio 
para el Premio Chirel, que, publicado en la Gaceta del 20 de enero, 
dice así : 

'''Real Academia Española. — En cumplimiento de lo estatuido por la 
fundación del "Premio Ohirel" hecha por la excelentísima señora Baro- 
nesa del Castillo de Chirel, en recuerdo de su difunto marido el excelen- 
tísimo señor don Carlos Frígola, barón del Castillo de Chirel, la Acade- 
mia abre un concurso literario bajo las siguientes condiciones: 

"i.* Por expresa disposición de la señora fundadora, solamente po- 
drán ser premiados trabajos originales, escritos en castellano, que no 
agravien a la fe ni a la Santa Iglesia Católica, insertos en publicaciones 
periódicas (incluso las revistas) durante el bienio anterior al día i.° del 
próximo venidero mes de abril. 

"2." El premio de este año entrante se reserva para escritos de las 
condiciones antedichas que versen sobre crítica literaria exclusivamente. 

"3.a Los aspirantes al premio han de solicitarlo por escrito y presen - 
tar en la Secretaría de esta Academia, antes de las doce de la noche 
del I." de abril, dos o más ejemplares de los trabajos con los cuales con- 
curran y los comprobantes, si tienen a bien aducirlos, de las circunstan- 
cias que esta convocatoria ex.ige. 

"4.8- Consistirá el premio en 2.000 pesetas en metálico, y será entre- 
gado en seguida de acordada y hecha pública la adjudicación. 

"5.'^ Dentro del próximo venidero mes de mayo, la Academia en 
pleno acordará la adjudicación del premio, si halla bastante merecimiento 
•en trabajo que satisfaga las repetidas condiciones. 



128 BOLETÍN DE LA REAL ACADEMIA ESPAÑOLA 

"6.» No serán devueltos los escritos o documentos que hayan pre- 
sentado los concurrentes. 

"7.^ Quedan excluidos de este certamen los individuos de número 
de la Real Academia Española." 



En la junta del 11 de dicho mes de enero se eligió por unanimidad 
académico correspondiente extranjero, en Venezuela, al señor don Este- 
ban Gil Borges, que ya había tomado posesión, como numerario, de su 
plaza en aquella Academia americana. 



En la del jueves 18 leyó el señor Ortega Munilla el Informe acerca 
de la Academia Argentina, que, por acuerdo de la Española, se imprime 
en este mismo número del Boletín. 



Habiendo expirado el plazo para la admisión de obras dramáticas 
concurrentes al "Premio Piquer", en la sesión del i." de febrero dióse 
cuenta de haberse presentado las siguientes : 

El Retablo de Maese Pedro. 

El Armero de Florencia. 

Jerusalén. 

El Protector de Inglaterra. 

El brillo de los caireles. El Tenor. 

Ana Franca. 

No hay redención. 

La Española inglesa. 

La Alcaldesa de Hontanares. 

La Buena Estrella. 

La Princesa Casilda. 

La Seña Meancia. Don Panfilo, o el Diputado por Valcuerno. Maestrtr 
Tararira. El Ministro. (Las cuatro de un mismo autor.) 



En la misma junta se votó la obra que debía ser propuesta a S. M. el 
Rey como merecedora del premio " Fastenrath ", que adjudica anual- 
mente, y resultó favorecido el tomo de versos titulado El Silencio de la 
Cartuja, originales del señor don Enrique de Mesa. Su Majestad se 
dignó aprobar la propuesta de la Academia y conceder el premio al co- 
rrecto y elegante poeta señor Mesa. 



La Academia Española recibió oportunamente atenta invitación del 
excelentísimo Ayuntamiento de la ciudad de Valladolid para que concu- 



ACUERDOS Y NOTICIAS I 29 

rriese a los festejos que, para conmemiorar el primer Centenario del na- 
cimiento del insigne poeta don José Zorrilla, se proponía celebrar en 
aquella ciudad desde el día 21 del presente febrero. La Academia agra- 
deció la invitación y designó para que la representase en dichas solem- 
nidades a su individuo correspondiente en la capital castellana el ilustre 
escritor y catedrático don Narciso Alonso Cortés. Y pocas veces estuvo 
más dignamente representada, pues, además de sus reconocidos méritos, 
fué el señor Cortés uno de los principales promovedores del homenaje 
debido a aquel grande hombre y es autor de una extensa biografía de 
Zorrilla, cuyo primer tomo, según noticias, ha visto ya la luz pública. 



En la junta del 15 del actual presentó el Secretario a la Academia el 
tomo III de la nueva colección de las Obras de Lope de Vega, alguna 
inédita, otras no conocidas en España y todas las demás de gran rareza. 
Comprende el volumen 19 comedias, con las que se llega al número 60 
de las ya publicadas en esta nueva serie. 



B 



IBLIOÜRAFIA 



Libros. 



Academia de Ciencias Morales y Políticas (Real). Discursos de re- 
cepción y de contestación leídos ante la Real Academia de Ciencias Mo- 
rales y Políticas al dar posesión de sus plazas a los individuos de número 
de la misma. Mayo, 1912-mayo, 1914. Tomo X. — Madrid, Est. tip. de Jaime 
Ratés, 1916. — En 4." mayor, 640 págs. 

Alberola Scrra (Estanislao). Mil y un cantares. Prólogo de Fran- 
cisco Rodríguez Marín. — Valencia, Impr. Sucs. de Emilio Pascual, 191 6. 
— En 8.°, X 1-253 págs. y retrato del autor. 

Amor Ruibal (A.). Los problemas fundamentales de la filología com- 
parada, su historia, su naturaleza y sus diversas relaciones científicas.— 
Santiago, Tip. Galaica, 1904. En 4.°, dos tomos. 

Antología de líricos ingleses y angloamericanos. Colección y cola- 
boración de Miguel Sánchez (Pesquera. Tomo II. — Madrid, Impr. de los 
Sucesores de Hernando, 1916. — ^En 8.°, 415 págs. (Biblioteca Clásica, 
tomo CCXXXVIII.) 

Arís (José). Jerusalén. Comedia en tres actos. — S. 1., Impr. de Amen- 
gual y Muntaner, 1916. — En 8.°, 112 págs. 

Basa (Leopoldo). El premio, novela. — Madrid, Impr. de los Hijos 
de M. G. Hernández, 1916. — En 8.°, 251 págs. 

Benoliel (Joseph). Les surhommes au Carean ou La secón de nuit de 
Walpurgis; poéme en trois veilles. — Lisbonne, Typ. do "Annuario Com- 
mercial", 1916. — En 4.°, 47 págs. 

Bravo (Marcelino). Amor heroico. Boceto dramático en un acto, en 
prosa rimada. — Madrid, Elst. tip. "La Itálica", 1916. — En 8.'', 46 págs. 

Casares (Julio). Crítica profana. (Valle-Inclán, "Azorín", Ricardí,. 
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holm, Alb. Bonniers boktryckeri, 1914. — En 4.°, 395 págs., con grabados 
intercalados en el texto y láminas. 

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xvi-305 págs. y un mapa, con grabados intercalados en el texto. 

Medinaveitia (Herminio). Bécquer. Ensayo crítico acerca de su per- 
sonalidad literaria. — Vitoria, Impr. de Domingo Sar, 1916. — En 8.° me- 
nor, 121 págs. 

Martínez (Graciano). Hacia una España genuína. (Por entre la psi- 
cología nacional.) — Madrid, Impr. del Asilo de Huérfanos del S. C. de 
Jesús, 1916. — En 4.", xvi-393 págs. 

Mesa (Enrique de). El silencio de la Cartuja. — Madrid, Impr. Clá- 
sica Española, 1916. — 'En 8." menor, iii págs. 

Mesa Ortiz (Rafael . M.). Colombianos ilustres. (Estudios y biogra 
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Antonio Gómez Restrepo. Tomo I. — Bogotá, Impr. de "La República". 
1916. — En 4.", xxx-454 págs. y nueve retratos. 

Miró (Gabriel). Dentro del cercado y La palma rota. — Barcelona. 
Impr. E. Domeneoh, s. a. (1916). — En 8.°, 315 págs. 

Monner Sans (R.). Don José Selgas : El prosista. El poeta. — Buenos 
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— En 4.°, 27 págs. (De la "Revista de la Universidad de Buenos Aires", 
tomo XXXIV.) 

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Tip. de "La Lectura", 1916. — En 8.°, 276 págs. Clásicos Castellanos, 32. 

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Navas (Conde de las). La mujer y el libro, conferencia. — Madrid, 
Talleres de Bernardo Rodríguez, 1916. — En 4.°, 45 págs. 

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miento", 1916. — 'En 8.°, 403 págs. y un retrato. 

— Señoritos chulos, fenómenos, gitanos y flamencos. — Madrid, Im- 
prenta "Renacimiento", 1916. — En 8.°, 323 págs. 

— Vidas de santos, diablos, mártires, clérigos y almas en pena. — Ma- 
drid, Impr. de Juan Pueyo, 1916. — En 8.°, 404 págs. 

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Jaime Ratés Martín, 1916. — En 8° menor, 384 págs. 

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1901. — En 8.°, xxvin-96 págs. 

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ciscana en España y sus misiones. Año III. Núms. XVI a XVIII. Julio- 
diciembre de 1 916. 

Boletín del Mini.sterio de Instrucción pública y Bellas Artes. 

Año VIL Núms. loi a 104. Año VIII. Núms. i a 16. 

Boletín tte la Real Academia de Bellas Artes de San Fernandlo. 

Segunda época. Núms. 39 y 40. 31 de diciembre de 1916. 

Boletín de la Real Academia de la Historia. Tomo LXIX. Cua- 
derno VI. Diciembre, 1916. 

— Tomo LXX. Cuadernos I y II. Enero y febrero, 1917. 

Boletín de la Real Sociedad Geográfica. Tomo LVIII. Cuarto 
trimestre de 1916. 

Bolletí del Diecionarl de la Uengua catalana. T. IX. Núm. 6. 

Bulletin Hispanique. Tome XVIII. N. 4. Sanvisenti (B.) : Alcune 
osservazioni sulla parola "picaro". — Mérhnce (E.) : José Echegaray et son 
oeuvre dramatique. — Universités et enseignement. — Bibliographie. — Chro- 
nique. 

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— Enero-febrero de 191 7. Núm. 43. 

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tes sobre chilenismos y otros vocablos. Jaffuel (Félix) : La lengua de la 
isla de Pascua o Rapanui. 

— Núm. 369. Apuntes sobre chilenismos y otros vocablos. 

— Núm. 370. Apuntes sobre chilenismos y otros vocablos. Jaffuel 
(Félix) : La lengua de la isla de Pascua o Rapanui. 

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lumen XII. Núms. 119 y 120. 

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ros 5 y 6. 

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1 36 BOLETÍN DE LA REAL ACADEMIA ESPAÑOLA 

Revista de Geografía colonial y mercantil, publicada por la sección 
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Núms. II y 12. 

Revista de HLstoria y Genealogía española. Año V. Núm. 12. 
Diciembre de 1916. 

— Año VI. Núm. i. Enero de 191 7. 

Revista de Morón. Año IV. Núm. XXXVII. 

Revista de la Universidad Nacional de Córdoba. Año III. Nú- 
mero 9. 

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Francesoh Eximenig, ses ¡dees politiques et sociales. Gigas (E.) : Etu • 
des sur quelques comedias de Lope de Vega. I: "El Duque de Viseo". 
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Vol. VII. Núm. 3. 

Unión Ibero-Americana. Año XXX. Núm. 10. 



boletín 



DE LA 



REAL ACADEMIA ESPAÑOLA 

Año ÍV. Tomo IV. — Abril de 1917. — Cuaderno XVII 

LUIS VÉLEZ DE GUEVARA 

Y SUS OBRAS DRAMÁTICAS 



III 

En 1618 pasó Luis Vélez a terceras nupcias, desposán- 
dose el 24 de enero, en las casas del conde de Cantillana (i), 
con doña Ana María del Valle, que sería criada de la Con- 
desa. Tardaron más de un año en velarse los novios, rati- 
ficando su matrimonio en la iglesia de San Andrés en 10 de 
abril de 161 9, apadrinados por don Luis Méndez de Carrión 
y doña Felipa Guerrero (2). 

La víspera del desposorio, o sea el 23 de enero de 1618, 
otorgó Luis Vélez escritura de recibo de dote de su futura. 
En este documento se dice hijo de Diego Vélez de Guevara, 
"natural de Jerez de la Frontera", y de doña Francisca Ne- 
grete, natural de Ecija. A su esposa la declara nacida en Ma- 
drid, e hija de Juan del Valle, natural de Espinosa de los 
Monteros, y de doña Luisa Trasmiera, natural de Toledo (3). 



(i) Se llamaba don Juan Vicentelo de Leca y vivía en la Carrera 
de San Francisco. 

(2) Archivo parr. de S. Andrés, Lib. 1° de Matrim., fol. 243. — Pérez 
Y González: oh. cit., pág. 196. 

(3) PÉREZ Pastor: Bibliogr. Madrileña; III, 501. En esta escritura 
no se dice a cuánto ascendía la dote de doña Ana o, al menos, no lo 
registró P. Pastor. 



I 38 BOLETÍN DE LA REAL ACADEMIA ESPAÑOLA 

Y pocos días después de la boda, en 19 de febrero, el mis- 
mo VÉLEZ otorga una escritura de donación de 75 escudos 
anuales (no dice por cuantos años) en favor de Andrés de 
Murguía, aposentador de Su Majestad por razón "ansí de' 
socorros graciosos, empréstidos y dádivas de dineros que di- 
ferentes veces me ha hecho en tiempos de necesidad y oca- 
siones en que las he tenido muy apretadas como en otras 
amistades y buenas obras que diversas veces del he reci- 
bido", (i) 

El dinero para ello había de salir de dos donaciones a 
Luis Vélez^ hechas, una por don Juan Antonio Vicentelo, 
conde de Cantillana, y otra por don Juan Coloma, por esen- 
tura ante Juan de Herrera, en Madrid a 14 de febrero de 
1 61 7, situadas en los gajes de gentiles hombres, desde el día 
que dichos señores tomasen posesión de tal oficio hasta el 
fin de sus días (2) 

Lo que parece deducirse de este imbroglio es que Luis 
VÉLEZ ofrecería a dichos dos señores conseguir las plazas cor- 
tesanas, valiéndose de su favor en palacio o en otra parte; 
que se las pediría a Andrés de Murguía y que entre ambos 
partirían la pensión ofrecida por los dos caballeros. 

El papel que en este negocio haría la nueva esposa de VÉ- 
LEZ sería el de intermediaria, por su ama la Condesa de Can- 
tillana, si, como presumimos, era criada suya. 

Hemos dicho que Luis Vélez haría valer su influjo en 
Palacio o en otra parte y no el que había tenido con el Conde 
de Saldaña, porque a la sazón ya no era de la servidumbre del 
Conde. 

Quizá veía el ecijano eclipsarse el astro de los Sandova- 
les o desesperanzado de arrancar ostugo de moneda al de 
Saldaña, le dejó por otro señor; mas no sin hacer, a lo me- 
nos, liquidación total de sus cuentas. 

Así, pues, en Madrid, a 30 de junio de 1618, don Diego 



íi) P. Pastor: Bibl. Madril.; III, 501. 

(2) ídem id. ; págs. 501 y 502. Pérez Pastor no dice a cuánto había 
de ascender la pensión anual de Vélez de Guevara. 



LUIS VÉLEZ DE GUEVARA Y SUS OBRAS I Sq 

Hurtado de Mendoza, conde de Saldaña, declara que por escri- 
tura otorgada en Madrid, a ii de septiembre de 1610, había 
hecho merced a Luis Vélez de Guevara de 200 ducados cada 
año, durante sus días y vida, desde principios de dicho 1610; 
consignados en los frutos y rentas de la Encomienda mayor 
de Calatrava que gozaba el Conde y tenía arrendada en 7.500 
ducados anuales. Que le debía todo lo corrido hasta fin de 
16 1 7, o sean ocho años importantes 1.600 ducados y además 
otros 400 que le había prestado ( ?) Luis Vélez : total, 2.000 
ducados. 

Le autoriza para que se los pida al administrador de su 
Encomienda Domingo Ibáñez de Ibaeta y los señala en la 
renta del año 1621 que se cuenta "desde el día (29) de San 
Miguel de septiembre del y se cump^lirá otro igual día de 1022". 

En Madrid, a 10 de agosto del mismo 1618, Luis Vélez 
declara haber obtenido de Domingo Ibáñez dos aceptacio- 
nes llanas de pagar los 2.000 ducados, en el primer semestre 
de 1622, en plata y oro por mitad, según escritura de este 
mismo día. 

Pero, en 6 de septiembre de dicho año, Luis Vélez cede 
y traspasa este crédito en el licenciado Felipe Bernardo del 
Castillo, clérigo presbítero, por la mitad de su valor, o sean 
i.ooo ducados, que confiesa haber recibido, y que no vale 
más "ni aun tanto; porque para haberlos de vender he he- 
cho muchas diligencias (¿en veintiséis días?) en esta Corte 
por mi persona y de corredores y no he hallado quien me 
los üese, a ciusa de ser el plazo tan largo", (r) 

Así abandonó Luis Vélez la casa que le había alberga- 
do durante más de doce años. Tendría en ella habitación, 
comida y vestido, pero no sueldo más que nominalmente. 
Los desatinados gastos de aquellos caballeros les impedían 
cumplir sus temerarias ofertas, siendo ellos mismos víctimas 
de usureros y arrendadores. 

La estrella de aquel joven tan mimado de la suerte co- 
menzaba a palidecer. En 22 de agosto de 1619 falleció su 



(i) P. Pastor: Bibliogr. Madril.; III, 502 y 503. 



140 boletín de la real academia española 

esposa doña Luisa de Mendoza; y aunque le dejó tres hijos, 
uno de los cuales habria de ser Duque del Infantado, no pudo 
entrar, ni aun como tutor, en posesión de la gran herencia, 
porque su suegra, la Duquesa propietaria, vivía y le sobrevi- 
vió y se encargó de sus hijos. De modo, que como sólo le 
habían elegido para dar el ser a un nuevo Duque, hecho esto, 
volvió a su papel de segundón de la casa de Sandoval. Pero 
en su desgracia no pudo valerse del favor de su padre, por- 
que había caído de él, en octubre del año anterior de 1618; 
y la muerte del Rey, que ocurrió en 31 de marzo de 1621, 
acabó de arruinar el poderío, no sólo de Saldaña, sino de 
toda su familia. Destierros, prisiones, rendición de cuentas, 
embargos, condenas en sumas enormes y, en fin, muertes 
prematuras afligieron a los antes omnipotentes privados. 

A don Diego Gómez le alcanzó pronto y de cerca la tem- 
pestad. Aún no había transcurrido un mes de la muerte de 
Felipe III, cuando el nuevo privado comenzó por él la siste- 
mática e implacable persecución de los Sandovales y sus alle- 
gados. Un cronista del tiempo, escribía: "Miércoles a 21 de 
abril (de 1621) al Conde de Saldaña le quitó el Rey el carge. 
de caballerizo mayor y otros oficios; y es que estaba revuel- 
to con una dama de Palacio; y este día los casó en las Des- 
calzas y, sin ir a su casa, los mandó saJir de la corte a Pas- 
trana, y después le envió a la guerra, a servir a Flandes con 
6.000 ducados, que fué harto de notar." (i) 

Quevedo que, aunque por alto, habla también de este 
asunto, dice que a Saldaña le dieron por dote lo que no le 
quitaron. Como se comprende, el enredo amoroso fué sólo 
el pretexto: revueltos con damas de Palacio andaban otros 
caballeros, sin que el joven Monarca de diez y seis años, o 
mejor, su favorito el Conde de Olivares, mirasen en ello. 
Llamábase aquella señora doña Mariana de Córdoba y era 
dama de la infanta doña María. 

Pasados algimos años, cuando ya nadie podía hacerle 
sombra, Olivares restituyó a Saldaña en el goce de su Enco- 



(i) Bibl. Nac, Ms. antiguo Ff-73. 



LUIS VELEZ DE GUEVARA Y SUS OBRAS I4J 

mienda mayor de Calatrava y en el cargo de gentilhombre. 
Murió, joven aún, en 7 de diciembre de 1632 (i). 

Tampoco éste nuevo casamiento de Vélez de Gueva- 
ra tuvo duración larga. En el mes de octubre de 161 9 dio 
al mundo su mujer una hija, bautizada con los nombres de 
Francisca Luisa; el primero, en recuerdo de doña Francisca 
Negrete, su abuela, que aún vivía y fué la madrina, y el se- 
gundo, por el padre (2). 

La vida de esta niña ocasionó la muerte de su madre, 
que otorgó testamento el 15 del mes siguiente, de noviem- 
bre, en que declara no tener más bienes que sus ropas (3), 
que eran: 

Un vestido de espolín : entero, o sea, ropa, basquina y 
jubón que valdría 600 reales. 

Otro ''que es un hábito de chamelote de aguas, con pun- 
tillas de raso", compuesto de basquina, jubón y escapulario, 
y cuyo valor sería de 300 reales. 

Otro con la ropa de rizo y la basquina y el jubón de raso 
negro. Pero este vestido estaba empeñado en 200 reales. 

Manda que se vendan y emplea su producto en 400 mi- 
sas rezadas "porque si no es de ellos no hay de donde se 
hacer". 

Lega un manto de damasco a doña Luisa, su hermana, y 
2. su otra hermana doña Francisca de Valle, un hábito leonado" 
y una ropa de bayeta "que yo traía cada día", añade; y al 
ama que criaba a su hija, "el hábito pardillo que yo traía, 
de ollejo de culebra". Y, en fin, nombra por su heredera a 
Francisca Luisa Vélez, "que tendrá un mes... (y) de cuyo 
parto estoy mala", concluye. Doña Ana no sabía firmar. 

Al día siguiente, 20 de noviembre, falleció y fué sepul- 
tada, según su deseo, en la iglesia de San Martín en que re- 



(i) Archivo parroq. de San Seb., Libro 8.° de Dif., fol. 21. v. 

(2) Partida de bautismo en la iglesia de San Martín, a 29 de oc- 
tubre de 1619. (PÉREZ Y González : oh. cit.' pág. 197.) 

(3) "Testamento de doña Ana, hija de Juan de Valle y doña Luisa 
de Trasmiera, ya difuntos, y mujer de Luis Vélez de Guevara." (Pé- 
rez Pastor : Bibliogr. Madril; pág. 505.) 



142 boletín de la real academia española 

posaban sus padres (i). Su hija le sobrevivió poco tiempo, 
porque en 1626 era ya difunta, como hemos de ver. 

En la partida de muerto de doña Ana se dice que Luis 
VÉLEZ, que antes había vivido en la Plazuela de Santo Do- 
mingo, habíase trasladado a la calle de la Gorgnera y era 
criado del Marques de Peña fiel. 

Llamábase este magnate don Juan Téllez-Girón y era hijo 
primogénito del célebre don Pedro Téllez-Girón, llamado el 
Gran Duque de Osuna, virrey de Sicilia y luego de Ñapóles, 
de donde vino en 1620 para correr la misma borrasca que 
envolvía a sus parientes los Sandovales; porque el citado 
Marqués de Peñafiel estaba casado, desde 11 de diciembre 
de 1617, con doña Isabel de Sandoval y Rojas, séptima hija 
del duque de Uceda don Cristóbal, y nieta del caído favo- 
rito, el Duque de Lerma, 

Era el joven Marqués no menos disipado y pródigo que 
el de Saldaña, tanto, que a poco de heredar, al año siguiente 
de 1 62 1, se le hizo concurso de acreedores. Aprovechando, 
pues, Luis Vélez la excesiva generosidad del futuro cxiarto 
Duque de Osuna, obtuvo de él, con fecha 16 de junio de 1621, 
una donación de no menos de 400 ducados anuales, que ven- 
drían a ser hoy unas 5.000 pesetas. 

La causa o razón de tan cuantioso regalo, probablemen- 
te hilvanada por el mismo Vélez_, era que: "Considerando 
(dice el Marqués) la obligación que tengo de remunerar y 
gratificar los servicios que me ha hecho y hace cada día Luis 
Vélez de Guevara, mi gentilhombre de Cámara, que son 



1(1) En el Libro 2.0 de Difuntos de la parroquia de San Martín, 
fol. 67, correspondiente al mes de noviembre, hay la partida que dice: 

"En 20. /?.' Ana de Valle, mujer de Luis Vélez, poeta, murió este 
día, que vivía a la Plazuela de Sto. Domingo y agora vive en la calle 
de la Gorguera, y es criado del Sr. Marqués de Peñafiel. Recibió los 
Stos. Sacramentos y hizo testamento ante Fran.co R.z, escribano real. 
Testamentarios dicho su marido y D." Luisa y D." Fran.ca de Ovalle 
/sic: es df Valle) sus hermanas, que viven en la Carrera de San 
Francisco, frontero del conde de Uzeda. Mando cuatro misas de alma 
y 400 rezadas. Enterróse en dicha yglesia y pagó de su sepultura 
77 rs." (F. Pérez: ob. cit., pág. 198.) 



LUIS VÉLEZ DE GUEVARA Y SUS OBRAS 143 

muchos y a mí muy agradables y notorios", le hace donación 
de 400 ducados, que valen 150.000 maravedís "de renta en 
cada un año por todos los días de su vida y durante la mía" 
desde i.° de enero del año de 1622 en adelante, "situados en 
los 12.000 ducados de alimentos en cada un año que a mí se 
me dan al presente para los míos", pagados por tercios anua- 
les de cuatro en cuatro meses, siempre un tercio adelantado. 
Recibió, en efecto, la primera paga en 4 de enero de 1622 y 
da de ella resguardo al mayordomo del Duque de Osuna (i). 

Esta sería la mejor época de Luis Vélez, aunque poco 
hubo de durarle ; porque, envuelto el Duque de Osuna en un 
proceso político, acumulado y sostenido por la envidia y algo 
también por el altanero carácter del soberbio procer, sufrió 
dura cárcel, secuestro de bienes y otras vejaciones que pre- 
maturamente le condujeron al sepulcro tres años más tarde. 

En tanto, seguía Véi.ez cultivando la amena poesía. En 
161 9 honró con una décima el poema del padre Camargo ti- 
tulado Muerte de Dios por vida del hombre (2) ; escribió al- 
gunas escenas de la célebre comedia de las Hazañas del Mar- 
qués de Cañete, con otros ocho poetas (3) que ocasionó la 
lluvia de sátiras contra los autores de ella, en especial contra 
el mejicano don Juan Ruiz de Alarcón, y concurrió al cer- 
tamen convocado por el Colegio Imperial de la Compañía de 
Jesús de Madrid al celebrarse, en 1622, fiestas en la canoni- 



(i) PÉREZ Pastor: Bibliogr. Madr.; III, 507. 

(2) Muerte de Dios por vida del hombre... Poema cu décimas por 
el P. F. Hernando de Camargo... Con privilegio: en Madrid, por Juan 
de la Cuesta. Año 1619. — 4.0 ; 12 hoj. prels. y 137 de texto. — Privil. : 
Madi\, 12 de nov. de 1618. — Aprobación : 27 abril 1618. Lleva versos 
de Lope, Espinel, Mira, Valdivielso, Guillen de Castro, Fernando de 
Lodcña y otros; y una decima de Luis Veles de Guevara. 

También elogió con una décima las Novelas amorosas de José de 
Camerino, impresas en Madrid en casa de Tomás Junti, en 1623. 

(3) Algunas hazañas de las muchas de D. García Hurtado de Men- 
dosa (comedia). En Madrid, Por Diego Flamenco. Año 1622. — 4.°, 69 
hojas y cuatro más de prels. Escribieroíi esta comedia: Mira, el Conde 
del Basto (D. Francisco de Tapia y Leiva, hijo del Marqués de Bel- 
monte), D. Juan Ruiz de Alarcón, Luis Veles, D. Fernando de Ludeña, 
D. Jacinto de Herrera, D. Diego de Villegas, D. Guillen de Castro y 
Luis de Belmente. 



144 boletín de la real academia española 

zación de San Ignacio.de Loyola (i). Por cierto que en el 
mismo año y el anterior celebró la Villa otras más suntuosas 
por la beatificación primero y la canonización después del 
madrileño San Isidro, Santa Teresa, San Francisco Javier 
y el mismo San Ignacio, con certámenes literarios ^para toda 
clasie de poesías, y en ninguno de ellos hallamos a Luis Vé- 
LEZ, o a lo menos, no figura su nombre entre los muchos de 
poetas premiados. 

Sin embargo, con frecuencia le mencionan con elogio otros 
poetas, ya por autor cómico, el licenciado Herrera Maldo- 
nado en su Sannazaro Español (2), como por elocuente y 
llorido, Lope de Vega en su Filomena (3) y por su donairo- 
sa poesía, el licenciado Tamayo de Vargas (4). 

Durante el primer año cobró Luis Vélez su pensión vi- 
talicia sobre los alimentos del Marqués de Peñafiel, porque 
en 7 de enero de 1622. titulándos-e gentilhombre de Cámara 



(i) Relación de las fiestas que ha hecho el Colegio Imperial de la 
Compañía de Jesús, de Madrid, en la canonización de S. Ignacio de 
Loyola y S. Francisco Javier. Por D. Fernando de Monforte y He- 
rrera. Madrid, Luis Sánchez, 1622. — 4", 4 hs. prels., 74 foliadas y otras 
IOS con nueva foliación para el certamen poético. Entre los poetas que 
a él concurrieron fué uno Luis Vélea de Guevara. 

(2) Sannasaro Español. Los tres libros del Parto de la Virgen, 
nuestra Señora. Traducción castellana de verso heroico latino. Por el 
Licenciado D. Francisco de Herrera Maldonado... A Lope de Vega 
Carpió, Fiscal de Su Santidad en su Cámara apostólica. Con privile- 
gio. En Madrid, por Fernando Correa de Montenegro. Año de 1620. — 
8.0, 16 hs. de prels. y 79 de texto. Aprob. del P. Hortensio : otra de 
20 de mayo de 1620. Erratas : Madr., 17 septiemb. 1620. Al fol. 57 y 
siguientes intercaló el autor un elogio de muchos poetas de su tiempo : 

A Luis Vélez dé el tiempo justa paga 
por el dulce cantar de su Talía. 

(3) La Filomena con otras diversas Rimas, prosas y versos. De 
Lope de Vega Carpió... — En casa de la Viuda de Alonso Martín, a costa 
de Alonso Pérez. 1620. — 4.", 4 hs. prels. y 220 de texto. Entre los inge- 
nios que celebra en lo que llama Jardín de Lope está Luis Vélez: 

Aquí de Valdiviesso el santo empleo, 
de Luis Vélez florido y elocuente 
la lira, que ya fué del dulce Orfeo. 

(4) En su edición de Garcilaso de la Vega, impresa en Madrid 
por Luis §ánchez, en 1622; 8.°, pág. 13. 



LUIS VÉLEZ DE GUEVARA Y SUS OBRAS 14^ 

del Marqués, se obliga a pagar a Bartolomé Pichón, comer- 
ciante de la Puerta de Guadalajara, 800 reales que le debe 
de mercaderías "que ha sacado" de su tienda; y en 16 de 
febrero le da poder para que cobre del administrador del 
Duque de Osuna en esta villa de Madrid 66.000 maravedís 
(unos 1. 941 reales) de los 116.000 que el administrador ge- 
neral de la casa ducal le ha librado en 4 del mismo mes so- 
bre los alimentos del de Peñaíiel. Pichón los cobrará para sí, 
por debérselos Luis Vélez de mercaderías y vestidos que 
ha sacado de su tienda. 

En 29 de agosto, nuevo poder de Vélez a Pichón para 
cobrar 50.000 maravedís que ha de haber en i." de septiem- 
bre de este año de 1622, según libranza como la anterior. 
También Pichón se quedará con ellos a cuenta de mercade- 
rías tomadas por el poeta. 

Pero cansado de manejar esta renta o por temor de per- 
derla, ante el mal estado de las cosas de los Girones, acabó 
por venderle al referido mercader, en 2 de diciembre, toda 
la pensión, o sea el derecho de cobrar los 400 ducados anua- 
les, en precio de 16.000 reales que el comprador le entrega. 
La venta ha de entenderse a riesgo y ventura, sin que Vélez 
tenga que responder de cosa alguna si Pichón no cobrase y 
sin más obligación que entregarle cada trimestre su fe de 
vida, signada de escribano. 

Parte de este dinero empleó en ataviarse decentemente, 
comprando en casa del "platero de oro", Bartolomé Rodrí- 
guez, en precio de 5.000 reales, "cien botones de oro, nue- 
vos, calados, esmaltados de colores; cuatro vueltas de cade- 
na de oro. sin esmalte ; una fuente de plata dorada ; una pie- 
za de agua, de bocados, y un braserito de plata blanca, y un 
hábito de San Juan pequeño, de oro", (i) 



(i) Poder que en Madrid, a 9 de enero de 1623, da Luis Vélez 
n Rodríguez para que cobre de Bartolomé Pichón 5.000 reales, resto 
íle la compra que a Vélez hizo de la pensión anual concedida por el 
Marqués de Peñafiel y en pago de las alhajas especificadas arriba. 



146 BOLETÍN DE LA REAL ACADEMLV ESPAÑOLA 

Esta Última joya la compraría en espera de obtener el há- 
bito de esta Orden, como ya lo tenía Lope de Vega. 

Pero, arrepentido Vélez de su simpleza, dos años des- 
pués (11 de enero de 1625), cuando ya se habían evaporado 
los 16.000 reales, dio poder a don Pedro de Montes para 
demandar a Pichón "en razón de la lesión enormísima que 
hay contra mí (dice) en la venta y cesión que le hice de 400 
ducados de renta, por mi vida, que tengo sobre los alimentos 
del señor duque de Osuna, don Juan Téllez-Girón. alegando 
en esta razón todo lo que a mi derecho convenga", (i) 

El nuevo Duque había heredado poco antes a su padre 
y entrado en el pleno disfrute de sus bienes. No corría, pues, 
peligro la cobranza de los 400 ducados ; y esta sería la verda- 
dera causa de la reclamación del poeta. Ignoramos si salió 
adelante con ella. 

Por entonces pretendió entrar en la Cámara del infante 
don Fernando, hermano del nuevo Rey. para lo que le en- 
vió una especie de memorial poético en cinco décimas. Soña- 
ba con la llave, porque, según decía, le apoyaban el Marqués 
de Malpica, mayordomo mayor del Infante, y el Sumiller de 
Corps el marqués de Camarasa : pero no pudo lograrlo. (2) 

Deparóle su fortuna muy poco después el nombramien- 
to de "portero", o sea, ujier de Cámara temporero, como si 
dijéramos, del Príncipe de Gales (después Carlos I de Ingla- 
terra) cuando en 1623 vino a Madrid, donde permaneció al- 
gunos meses gestionando su nunca efectuada boda con nues- 
tra infanta doña María, hermana del Rey. 

Como VÉLEZ no ignoraba cuan poco duraría su oficio, 
fué el primero en burlarse de él. exclamando en un soneto: 

i Cancerbero del Príncipe de Gales ! 
.;En qué pecó mi padre ni mi agüelo? 
¡ Aquí del Conde de Olivares, cielo, 
que me como de herejes garrafales! 



(i) P. Pastor: Bihliogr. Madril.; III, 509. 

(2) Cinco poesías autobiográficas de Luis Vclcz de Guevara, por 
D. F. R. Marín. Madrid. 1008; pág. 7. 



LUIS VÉLEZ DE GUEVARA Y SUS OBRAS 147 

Y acababa : 

Sáqueme Dios desta empanada inglesa 
y déme para España buen viaje. 

El Príncipe llegó a Madrid a fines de marzo y estuvo aquí 
hasta el 9 de septiembre del mismo año en que salió para su 
tierra; y el poeta quedó "por esos patios" mendigando nue- 
vas mercedes 

a las generosas plantas 
de aquel Alcides prudente 
que de tanto imperio al grave 
peso la espada os previene, 

como dice al Rey. El Conde de Olivares tuvo pronto ocasión 
de contentarle. 

A fines de noviembre de 1624 llegó a Madrid el archidu- 
que Carlos de Austria, joven de treinta y cuatro años que 
había sido obispo de Brigia y era a la sazón Maestre de la Or- 
den teutónica, hermano de la reina Margarita, madre de Feli- 
pe IV. Era de carácter alegre y amigo de la buena mesa. Oli- 
vares nombró a Vélez mayordomo del austríaco príncipe, con 
gran contentamiento del poeta, que decía después : 

Hálleme en el nuevo oficio 
excelentísimamente ; 
porque de cuarenta platos 
soldán de Egipto era en Menfis. 
Divorciéme con mi olla, 
neguéme al carnero verde, 
que eran desde que nací 
mi eterno capón de leche... 

Pero el Archiduque murió de un hartazgo el 23 de di- 
ciembre, antes del mes de su venida. 

Murióseme el Archiduque : 
que, si no lo hizo adrede, 
según porfió en dejarme, 
juro a Dios que lo parece. 
Arrugóseme la panza, 
derrengóseme la suerte, 



148 BOLETÍN DE LA REAL ACADEMIA ESPAÑOLA 

anublóseme la gula 
y cayóseme el pesebre. 

Llevaron al Archiduque a enterrar al Escorial; y acom- 
pañándole fué Luis Vélez^ como él dice : 

Fui a San Lorenzo cargado 
de bancos y de bufetes, 
hecho figón de profundis, 
con un bodegón de reqtdem. 

El tiempo era borrascoso, pues añade : 

Iba yo sobre una muía 
que sirvió de caballete, 
de parte del agua, pato; 
de parte de Dios, arenque. 
Nadando a Madrid volvimos, 
si bien mi alemana gente 
corrió a Brindis por el golfo 
que llaman blanco y clarete. 

Entonces volvió a hacer las paces con su carnero y soli- 
citó una plaza de ayuda de guardarropa de Palacio, de dos 
que había "vacas o bueyes" en un memorial en verso, al que 
pertenecen los anteriores, dirigido al Rey, en que además le 
cuenta sus hechos de soldado. Desea estar cerca de la perso- 
na del Monarca, como lo estaba don Antonio de Mendoza, 

porque, si no con su ingenio, 
si no tan atentamente, 
a las ausencias precisas 
de un Mendoza pueda un Veles 
ser su luminare minus, 
su consonante en rehenes, 
ser su, a falta de pan, tortas 
y su poeta teniente. 

Obtuvo, no lo que pretendía, sino puesto mejor, el de ujier 
de Cámara, aunque por entonces sin gajes; pero con casa de 
aposento (i), médico y botica. Juró el 4 de abril de 1625 en 
manos del Conde de los Arcos (2). 



(i) Esta le valía 900 reales anuales. 

(2) En el archivo de Palacio hay una Relación de los Ugieres d-? 



LUIS VELEZ DE GUEVARA Y SUS OBRAS I49 

Pero como por el momento no remediase su necesidad, 
debió de insistir con excesiva frecuencia en sus peticiones y 
ckmores, porque Lope de Vega, en una carta de 1626 al Du- 
que de Sessa en que le habla de su pobreza de vestido, añade : 
"Parece cosa de Luis Vélez", aludiendo a lo muy pedigüeño 
que era nuestro vate. 



IV 



Antes de expirar el año de 1626 resolvió Vélez contraer 
nuevas nupcias con una joven viuda llamada doña Maria 
López de Palacios, hija de un médico de Santa Cruz de la 
Zarza (Toledo), donde también ella había nacido, llamado 
el doctor Gregorio López y de su mujer doña Isabel de Pa- 
lacios, ya difuntos. 

Otorgaron las capitulaciones matrimoniales en Madrid, 
residencia accidental de la novia, el 24 de octubre de 1626. 
estipulando que la boda se haría dentro de un mes. Que, para 
conocer las aportaciones mutuas, Vélez haría inventario de 
sus bienes y cuenta y partición con don Juan y doña Ana 
Vélez de Guevara, sus hijos y de doña Úrsula Bravo de La- 
guna "su primera mujer". Que los bienes de doña María de 
Palacios han de quedar vinculados a fin de "que no se pue- 
dan vender ni enagenar en ninguna manera" para lo cual sa- 
carán facultad real. Vélez ofrece en arras a su esposa 500 
ducados. 

Esta desconfianza, harto justificada, no parece ser de ini- 
ciativa personal de la futura que, aunque viuda, era menor de 



cámara, de Felipe IV, que "gozan plazas al día, casa de aposento, mé- 
dico y botica". 

"4' Luis Veles de Guevara, juró en la misma conformidad en manos 
del Conde de los Arcos y en presencia de Carlos Sigoney, en 4 de abril 
de 1625 y entró en gajes en i." de enero de 1635, en lugar de Alonso 
Sánchez, que murió en diciembre de 1634. Pasó la plaza en D. Juan 
Vélez, su hijo, como parece por el dicho libro de asientos." (F. Pérez: 
oh. cit., pág. 203.) 



1 5o BOLETÍN DE LA REAL ACADEMIA ESPAÑOLA 

edad, sino de su curador Pedro de Morón, que asiste al con- 
trato y lo ratifica. 

Con fecha 5 de noviembre se obtiene la regia licencia para 
vincular los bienes que doña María tenía en Santa Cruz de 
la Zarza y en la villa de Morata, en esta provincia de Ma- 
drid; y en el mismo día nombran curador judicial a los dos 
hijos de VÉLEZ^ Juan y Ana, uno de quince y otra de once 
años (i). 

Dos días más tarde hizo Vélez el inventario de sus bie- 
nes, que por ser pieza biográfica no poco curiosa hemos de ex- 
tractar aquí. 

Tenía pocos pero no malos muebles, como eran : 

Seis sillas de nogal con espaldares y asientos de baqueta 
de Moscovia, nueva y clavazón dorada, a seis ducados cada 
silla. 

Un bufete de nogal con cubierta de baqueta de Moscovia. 

Un baúl de baqueta leonada de Moscovia con clavazón 
dorada forrado de booací pajizo; un arca, otro baúl y una 
arquilla pequeña labrada de la India. 

Dos camas de nogal y una colcha de tafetán de dos haces, 
pajizo y verde, que valía 20 ducados; dos colchones llenos de 
lana, cuatro mantas; un repostero de boscaje y un tapetillo 
de lana colorada y amarilla. 

Una imagen de Nuestra Señora de la Soledad de excelen- 
te pintura. Un crucifijo de el Mudo. "Dos imaginitas juntas 
de Ecce Homo y Nuestra Señora, que son originales." Una 
imagen de Nuestra Señora de los Angeles. Un crucifijo en 
tabla con su marco y un cuadro pequeño del Evangelio de las 
Cruces. 

Para su despacho sólo tenía una escribanía de ébano de 
Portugal con sus cantoneras negras ; y su biblioteca se redu- 
cía a "un libro de Refranes de Malara y otros 24 libros "chi- 
■cos y grandes". 

Mucho mejor era su guardarropa, donde vemos : 

"Un vestido de hombre de jerga noguerada, forrado en 



(i) Pérez Pastor: Bibliogr. Madril.; III, Sil. 



LUIS VÉLEZ DE GUEVARA Y SUS OBRAS l3l 

tafetán noguerado, acuchillado el dicho vestido con mangas 
de tela de lama con flores de oro, medias y ligas nogueradas 
y un jubón de ámbar, con un pasamano de oro al canto, y un 
tahali bordado de seda", que valia 1.700 reales, precio que 
hoy seria lo menos cuatro veces esa suma. 

"Un capotillo de campaña de este mismo vestido (100 
reales). 

"Un calzón y ropilla de terciopelo labrado con mangas de 
raso nuevo, sin estrenar, con un ferreruelo de bayeta, con sus 
medias de seda negra y ligas (900 reales), 

"Otro vestido de hombre, de bayeta (200 reales). 

''Un jubón de cordobán, de ámbar, traido (50 reales). 

"Un vestido de damasco acuchillado, con mangas de ta- 
fetán acuchillado y ferreruelo de bayeta y medias de seda y 
ligas negras (200 reales). 

"Otro vestido de tafetán acuchillado, calzón, ropilla y ju- 
bón (150 reales). 

"Un ferreruelo de tela de cebolla (40 reales). 

"Seis camisas de Holanda con puntas. Otras tres camisas 
traídas. 

"Una espada, que la hoja es de Pedro de Archega, de 
Como, que tiene más de ochenta años, con su guarnición, 
daga y talabarte (400 reales). (El valor de las hojas de las es • 
padas aumentaba con los años, que probaban su dureza y fino 
temple.) 

"Un troquel de palo de higuera, grande, verde en su cer- 
co y chapa de hierro (100 reales). 

"Un coxín y un portamanteo de terciopelo verde en 20 
ducados (220 reales)." 

La partición entre los dos hijos (don Juan y doña Ana), 
únicos que le quedaban y lo eran de su "primera mujer" doña 
Úrsula Bravo, se hizo nominalmente en 7 de noviembre de 
1626, adjudicándose al padre (que declaró no haber aportado 
caudal alguno ni haber recibido dote de su referida mujer 
primera), unos 3.000 reales y 1.555 ^ cada hijo. El padre 
ofreció entregar a sus hijos cuando hubiese lugar la parte 
de cada uno. 



IÍ>2 BOLETÍN DE LA REAL ACADEMIA ESPAÑOLA 

Todos estos requisitos exigió el tutor de la nueva mujer 
de Luis Vélez, por cuanto ésta aportaba una buena dote y 
no quería que se mezclase con lo que ya había (i). 

Otorgóse la escritura de reconocimiento de ella y la do- 
nación de arras el 1 1 del propio mes. En este documento, en 
que VÉLEZ se adorna con el título de ''ugier de Cámara de 
Su Majestad", se nombra a la dama "doña María López de 
Palacios, natural de la villa de Santa Cruz de la Zarza, hija 
del doctor Gregorio López y doña Isabel de Palacios, difun- 
tos", y "viuda de Bartolomé de Montesinos". Aporta al ma- 
trimonio, además de "vestidos y ropa de casa, varios bienes", 
que son; unas casas en dicha villa; unas tierras que tendrán 
cuarenta y tantas fanegas de sembradura, una viña, un olivar, 
otras tierras y la mitad, con su hermana doña Bernarda de 
Palacios, de un molino en Morata de Tajuña y su vega (2). 

Puede sospecharse que la muerte prematura del marido 
de doña María de Palacios fué violenta, pues, en 26 de julio 
de 1632, aparece Luis Vélez prestando fianza a favor de 
cierto don Francisco Pérez Carrión, "vecino de la Cabeza y 
preso en la cárcel real de esta corte, a petición del fiscal del 
Consejo de las Ordenes, por heridas a Bartolomé de Monte- 
sinos, vecino de Santa Cruz de la Zarza". 

Como en octubre de 1626 estaba ya viuda doña María y 
se capituló con Luis Vélez, tan larga prisión no se explica 
sino por causa de muerte. 

La composición y arreglo, quizá instado por A^élez^ no se 
hizo aguardar : don Francisco de Carrión se casó con la jo- 
ven hermana de doña María, llamada, conio va dicho, doña 
Bernarda de Palacios (3). 

Terminados los requisitos v diligencias encaminados a 
establecer la posición jurídica de los contrayentes, hubo de 
celebrarse la boda en el tiempo fijado, pues, aunque por hoy 



(i) "Inventario y tasación de los bienes de Luis Vélez, hecha eir 
Madrid, a 7 de noviembre de 1626." (P. Pastor: Bibliogr. Madril.; 
III, Sio.) 

(2) P. Pastor: Bibliogr. Madril.; ITI, 511. 

(3) ídem : id. id. 



LUIS VELEZ DE GUEVARA Y SUS OBRAS 



33 



no ha parecido la i:>artida de casamiento, no cabe duda en que 
se hizo, por cuanto en 29 de noviembre Luis Velez y "su 
mujer doña María Lói>ez de Palacios" dan poder a Juan 
Martínez de Soria, vecino de la villa de Santa Cruz de la Zar- 
za, para que tome cuentas a Pedro de Morón, curador que 
había sido de la doña María, cargo en que había cesado por 
corresponder ya al marido la administración de los bienes 
de ella (i). 

De este nuevo matrimonio procedieron varios hijos que 
iremos señalando, siendo primera una niña que nació el 24 
de septiembre del siguiente año de 1627 y fué bautizada en 
la parroquial de San Sebastián, varios días más tarde (2). 

El bienestar que este enlace produjo a nuestro poeta ex- 
plica la escasez de noticias suyas que hallamos en los dos 
años siguientes, ausentes las usuales peticiones a monarca, 
ministros o magnates. 

Pero no tardó en aparecer de nuevo su musa esportiilaria 
y mendicante. En 1629 se preparaba el viaje del Rey a Zara- 
goza, y Vélez. que, como ujier, había de acompañarle, no 
tenía ropa, según dice; y son de oír sus lamentaciones entre 
serias y jocosas : 

Luis Vélez, al fin, Luis Vélez, 
mucho más sonado que 
el catarro y las narices, 
el relox y el almirez, 
dice que va a la jornada 
y que no quisiera él 
ser, yendo roto y desnudo, 
de la jornada entremés. 



(r) P. Pastor: Bibliog. Madril.; pág. 511. 

(2) '■ sabcl. Cap." 2 rs. — En la iglesia parroquial de S. Sebastián 
desta villa de Madrid, en doce de octubre de 1627 años, yo, Carlos 
Manrique, teniente cura de la dicha iglesia, baticé a Isabel, que nació 
en beinte y quatro de septiembre de dicho año, hija de luis beles de 
yuevara y de D.» María López de Palacios, su ligítiraa mujer, que 
viven en la calle de Cantarranas, y fueron sus padrinos D. Francisco 
Arias de Bobadilla... (Falta lo demás.) — Carlos Manrique." (Archivo 
parroquial de S. Seb., Lib. 1° de Baut., fol. 255.) 



I 54 BOLETÍN DE LA REAL ACADEMIA ESPAÑOLA 

Alega que tiene tres hijos y mujer (i) que no son cama- 
íeones y tiene que dejarles con que se alimenten más que del 
aire. Y con evidente injusticia se queja de la tacañería de los 
señores, él que no había vivido más que de sus dádivas ge- 
nerosas : 

Todos son por un rasero, 
Marqueses de Peñafiel (2), 
Condestables de Noescuches. 
Mariscales de Noves. 
Tan fanfarrones de bolsas, 
tan escollos de arancel, 
que aunque con plagas les pidan 
no darán un alfiler. 

Un poco antes había dicho que para proveerse, sin acu- 
dir al regio bolsillo, 

ni tiene prenda en baúl 
■* ni tiene estaca en pared ("3) 

Por lo demás, esta clase de peticiones con vistas al indu- 
mento eran comunes en los poetas de aquel tiempo. En una 
carta de Lope de Vega al Duque de Sessa, aunque con me- 
nos descaro, se impetra igual remedio. 



(i) Este romance no es de 1626, como se dice en el artículo Cinco 
poesías autobiográficas de Luis Veles de Guevara, publicado en la 
Revista de Archivos (año 1908, pág. 72), sino de principios de 1629 (de 
su contexto parece deducirse que se compuso la víspera de Reyes), 
única época en que Vélez se halló con mujer y tres hijos. Además, el 
patriarca don Alonso Pérez de Guzmán, que en el romance se men- 
ciona, no lo era aún en enero de 1626, porque su antecesor don Andrés 
Pacheco no falleció hasta el 7 de abril; y, por, último, el Conde de la 
Roca, que se cita en el romance gemelo al Conde de Olivares, no lo 
fué hasta 1628, llamándose antes sólo don Juan Antonio de Vera, pues 
su primer título de Vizconde de Sierra Brava tampoco lo obtuvo hasta 
27 de diciembre de 1627. 

(2) Aun cuando parece que este título se menciona sólo por jugar 
del vocablo, debiera Vélez haberse abstenido de citarlo, recordando 
que al año de entrar a su servicio ya Peñafiel le había concedido una 
pensión vitalicia de 400 ducados anuales. Pero no era la gratitud cua- 
lidad típica del poeta ecijano. 

(3) Cinco poesías; pág. 75. 



LUIS VÉLEZ DE GUEVARA Y SUS OBRAS 1^5 

Mi sotana sin reparos 
tiene, por ser de provecho, 
cuatro bocas en el pecho, 
mas todas para alabaros. 
Y no es por importunaros 
el hablar de mi sotana; 
pues tengo por cosa llana, 
según es de agradecida, 
que si os alaba rompida 
mejor os alaba sana. 

" Parece cosa de Luis Vélez (añade Lope) ; más, señor, 
V. Ex." tuvo la culpa; que yo me había remitido a la onra 
portuguesa, que en Castilla llaman bayeta." (i) 

Lope conocía las usuales peticiones de Vélez al Rey, en 
que además le decía: 

Hablen por mí lo que dejan 
de acabar de encarecer 
con la boca del hibierno 
las bocas de mi arambel; 
pues es ya, lo que vestido 
por caniculares /ué, 
jigote de tafetán, 
si escapa de pulpo a red (2). 

En €ste mismo año k nació a nuestro poeta su segunda 
hija de doña María de Palacios, bautizada con el nombre de 
su madre, el 22 de septiembre (3). 

A mediados de 1631 cambió de habitación, según re- 
sulta de la escritura otorgada en Madrid a 21 de agosto, en 
lá que, Luis Vélez de Guevara, ujier de Cámara de Su 
Majestad, arrienda por un año a don Baltasar de Zúñiga y 
su mujer doña Margarita Cordero de Nevares, la casa que 



(i) B.\krer.\: Nueva Biogr.; pág. 616. 

(2) Cinco poesías; ídem. 

(3) "'^ian\ — Capillo 2 rs. — En la iglesia parroquial de S. Sebas- 
tián, desta villa de Madrid, en 22 de setiembre de 1620 años, j'o el 
licenciado Juan Lucas, teniente cura de dicha iglesia, baptizé a María, 
que nació en 8 del dich.o mes, hija de Luis Vélez de Guevara y de doña 
Maria de Palacios, su legítima mujer, que viven en la calle de Canta- 
rranas. Fueron sus padrinos don Alonso de Tapia y Vargas y Marga- 
rita de Melgarejo. — El licenciado Juan Lucas." (Arch. parr. de S. Se- 
bastián. Libro p de Bautismos, fol. 413 v. — F. Pérez ; pág. 206.) 



l56 BOLETÍN DE LA REAL ACADEMIA ESPAÑOLA 

€Stos tenían en la calle de Francos, espaldas del convento de 
Capuchinos, en precio de mil reales (i). Pero en el siguien- 
te año se había trasladado a la calle de la Cabeza, y allí na- 
ció su tercera hija, bautizada el 5 de noviembre de 1632, con el 
nombre de Francisca (2).. Otra hija fué bautizada casi al año 
justo que la anterior. Llevó el nombre de Luisa y tuvo por pa- 
drinos al Marqués de Alcañices y a la hermanita Isabel Vélez 
de Guevara, que tenía siete años (3). 

Volvieron los apremios de dinero, porque en 10 de fe- 
brero de este año de 1633 escribió Luis Vélez a don Juan 
de Tapia, regidor de Madrid y comisario de las fiestas del 
Corpius, pidiéndole adelantados los 400 reales del auto sa- 
cramental que había de escribir para, ellas, y excusando la 
petición con la mucha pobreza al extremo de no salir de casa 
por no tener vestido que ponerse (4). 



(i) P. Pastor: Bihliogr. Madril.; IIT, 511. 

{2) "Francisca. — Capillo 2 rs. — En la iglesia parroquial de San 
Sebastián desta villa de Madrid, en cinco de noviembre de 1632 años, 
yo el licenciado Juan de Aguilera, cura teniente, bapticé a Francisca, 
hija de Luis vélez de Guevara y de D.» María de Palacios, su mujer, 
que viven en la calle de la Cabeza ; y fueron sus padrinos D. Cristóbal 
de Guardioia (sic). — Juan de Aguilera. " (Arch. parr. de S. Seb., Lib. 10 
de Baut., fol. 121 V.) Esta y la siguiente partida son debidas a nuestras 
personales indagaciones. 

(3) ''Luisa Lucas. — Capillo 2 rs. — En la iglesia parroquial de San 
Sebastián desta villa de Madrid, en tres de nobiembre de 1633 años, 
yo, el licenciado Juan Rafael de Pasamonte, vapticé a Luisa Lucas, 
bija de Luis hélcz de Gucbara y de D.^^ María de Palacios, su mujer. 
Fueron sus -padrinos D. Alvaro de Almansa, marqués de Alcañices, e 
Isabel belez de Guevara. — El lie. Ju.° Rafael de Pasamonte." (Arch. 
parr. de S. Seb., Lib. 10 de Bautismos, fol. 222.) 

{4^* La carta, único documento de esta clase que conocemos de 
VÉLEZ, dice, con su propia ortografía : " Yo estoj con la maior negesi- 
dad y aprieto q he tenido en mi vida y será en este ocasión la maior 
merzed q de la villa y de v. m. pueda Receuir que me socorra a mj 
con los cuatrocientos Reales del auto q he de hazer adelantados dentro 
de tres o cuatro dias porq [no] salgo de casa por falta de no tener 
para cubrir me de vajeta siquiera. Suplico a v. m., me auise si esto 
puede ser como digo que io escriuire luego el auto si no sera imposible 
hallar me aproposito para cuando fuere menester aunq pareze que no 
importara auiendo como ay en madrid tanta abundancia de Poetas y 
yo quedare disculpado con todos si vna niñería como esta dexare v. m. 
de hazer por mi encareciéndoselo con las veras que lo hago guarde 



LUIS VÉLEZ DE GUEVARA Y SUS OBRAS 1^7 

De nuevo el Rey acudió en su socorro, concediéndole., 
con fecha 21 de marzo de este año 1633, una pensión de 200 
reales mensuales (que suponen hoy otras tantas pesetas, poco 
más o menos), sacada de los gastos de su cámara ; pues aquel 
bondadoso Monarca no tenía casi adonde volver la vista 
cada vez que deseaba otorgar alguna merced, porque sus vo- 
races ministros lo necesitaban todo (i). 

Es de suponer que Vélez siguiese administrando los 
bienes de su consorte, que, además de los ya dichos, tenía 
otros, como un censo a su favor de 13.000 reales, por el que 
le pagaba anualmente el rédito de 650 un Juan Muñiz de 
Agustina, pues en 10 de febrero de 1633, es decir, el día mis- 
mo en que escribe al regidor Juan de Tapia, Luis Vélez y 
su mujer le dan recibo de 700 reales que Muñiz les adelanta 
a cuenta de los consabidos réditos. 

No obstante la prohibición de vender los bienes dótales, 
en 15 de julio de este mismo año, Vélez y su mujer y don 
Francisco Pérez Carrión y la suya doña Bernarda de Pala- 
cios, venden al marqués de Leganés, don Diego Felípez de 
Guzmán, dos tierras en el término de Morata, en precio de 
5.000 reales. Etsas tierras habrían quedado pro indiviso, 



dios a V. in. como io deseo y su Regimiento ha menester de la posada 
oy juebes diez de febrero de 1633. — Luys Velez de guevara. " (Rúbr.) 
En el sobrescrito: "a don Ju.° de Tapia cavallero del habito de San- 
tiago y Regidor de madrid q dios g.de" (Arch. mun. de Madr., II, 196. — 
P. Pastor: oh- cit., 512.) 

(i) Consta en el archivo de Palacio. (Al margen:) "Pensión. Ce- 
sáronle a 7 de mayo de 1636. Y desde este día hizo S. M. merced dellos 
a D. Tomás de Lavaría. — Luis Vélez de Guevara. Su Mag.d, por de- 
creto de 21 de marzo de 1633 hizo merced a Luis Vélez de Guevara de 
200 rs. cada mes en los gastos de su cámara. Corren desde el dicho 
día 21 de marzo de 1633. 

"(Orden :) Don Antonio Hurtado de Mendoza, del dinero de la 
Cámara, daréis a Luis Vélez de Guevara doscientos reales cada mes, 
que se ha de contar desde veintiuno deste presente mes que su Mag.d 
lo manda por su R.l orden, fecha dicho día, de los cuales ha de gozar 
ínterin que no mandare otra cosa, Palacio y marzo 22 de 1633. (Rú- 
brica.) — Hágase lo que su Mag.d manda. (Riíbrica.) — A D. Juan del 
Castillo." (F. PÉREZ, pág. 205.) 

De las dádivas reales recuerda al mismo Luis Vélez un baquero de 
nácar para su hijo Juan, que nació en 161 1. 



1 58 I30LETÍN DE LA REAL ACADEMIA ESPAÑOLA 

aunque las dos hermanas hicieron su partija en Morata el 
12 de noviembre de 1624. Transigieron igualmente en 5 de 
noviembre de 1636 las diferencias que tenían sobre la heren- 
cia de un hermano de su madre, llamado Juan de Palacios; 
y al año siguiente Vélez y su mujer otorgan poder a favor 
de dos licenciados para que tomen cuentas a los herederos 
de Juan López Mudarra del tiempo en que había sido cura- 
dor de doña María López de Palacios y de su hermana doña 
Bernarda. El mismo día la primera autoriza a su marido 
para tomar dinero y recibir pagos adelantados de los arren- 
damientos que hiciere (i). ¡Siempre mohatras y trampas para 
obtener dinero, a costa de pagarlo después con las setenas! 

Dejando ya los asuntos domésticos de Lui^ Vélez y vi- 
niendo al campo literario diremos que, no obstante su^carác- 
rer esquinado y su lengua maldiciente, mantuvo no malas 
relaciones con los demás autores de su tiempo', aun con los 
de su propio oficio. 

Lope de Vega, que en 1630 imprimió su Laurel de Apo- 
lo para celebrar a los poetas coetáneos suyos, dedicó a Vé- 
lez el elogio que sigue : 

Xi en Ecija dejara 
el florido Luis Vélez de Guevar.\ 
de ser su nuevo Apolo, 
que pudo darle solo 
y sólo en sus escritos 
con flores de conceptos infinitos 
los que los tres que faltan : 
así sus versos de oro 
con blando estilo la materia esmaltan (2). 

En 1632 publicó el doctor Juan Pérez de Montalbán su 
libro misceláneo titulado Para todos y, al final, puso un ín- 
dice de los que en su tiempo escribían comedias solamente 
en Castilla, como unos 77 ingenios ; y entre ellos nombra a 
nuestro poeta, diciendo: "Luis Vélez de Guevara ha es- 
crito más de 400 comedias v todas llenas de pensamientos 



(i) P. Pastor: ob. cit., pág. 512. 
(2) Silva II. 



LUIS VÉLEZ DE GUEVARA Y SUS OBRAS I 5g 

sutiles, arrojamientos poéticos y versos excelentísimos y bi- 
zarros en que no admite comparación su valiente espíri- 
tu". (I) _ 

También él supo elogiar a otros autores como al alcalde 
don Juan de Quiñones, en su descripción del Monte Vesubio 
(1Ó32) (2); colaboró en el repertorio ascético de Arellano 
Avisos para la muerte (3), y en 1635 ^^ ocurrir, en 27 de 
agosto, el fallecimiento del gran Lope de Vega, no dejaron 
así Luis Vélez como su hijo don Juan que comenzaba su 
comercio con las musas de rendir homenaje al rey de los poe- 
tas dramáticos. 

Escribió el padre un soneto enfático, pero que demues- 
tra como el pueblo español sentía ya la grandeza del hom- 
bre que acababa de perder. Los tercetos de Luis Vélez, que 
son rnás inteligibles que lo demás de la poesía, dicen que fué 
Lope : 

Cometa de sí mismo corrió el suelo ; 
y, siendo entre los hombres sin segundo, 
no cupo en él y aposentóle el Cielo. 

Construyale obelisco el mar profundo, 
si bien a sus cenizas le recelo 
bóveda estrecha el ámbito del mundo (4). 

El hijo hilvanó cuatro décimas llenas de retruécanos y 
carentes de verdadero sentimiento poético (5). 



(i) Para todos. Exemplos morales v divinos... Año de 1632. — 4.°, 
fpl. 358 V. 

(2) El monte Vesubio, ahora la montaña de Soma. Por el Doctor 
Juan de Quiñones. Madrid, Juan González, 1632. — 4.°, 16 hoj. prels. y 
56 foliadas. 

Tiene versos de Lope, Quevedo, Valdivielso. Montalbán y Alarcón, 
y de Luis Vélez de Guevara. 

(3) Avisos para la muerte. Escritos por algunos ingenios de Espa- 
ña... Recogidos y publicados por D. Luis Remires de Arellano. Valencia, 
Juan B. Marzal, 1634. — 12.", 12 hoj. prels. y 90 foliadas. 

Entre el gran número de poesías de casi todos los poetas del tiempo 
hay versos de Luis Vélez de Guevara. 

La primera edición es de Madrid, por la viuda de Alonso Martín, 
1634. — 8.0, 144 hojas. 

(4) Fama postuma de Lope de Vega. Madrid, 1635; pág. 35- 

(5) ídem, id., pág. 133. 



j6o boletín de la real academia española 

En este mismo año entró, al fin, en la propiedad de su 
cargo de ujier de cámara del Rey. Ya su residencia en pa- 
lacio era continua, como él deseaba, con la esperanza de cap- 
tarse el afecto del Monarca o su privado. Algo viejo era 
para agradar a un joven de treinta años c]ue el Rey tenía, y 
en cuanto a Olivares, nunca había mostrado grande amor a 
los poetas. Con todo, fué entonces cuando logró las mayo- 
res satisfacciones su vanidad de versificante y literato. Así. 
entre los festejos con que la corte solemnizó la llegada a Es- 
paña de la Princesa de Carignan, esposa del príncipe Tomás 
de Saboya, fué uno la celebración en Palacio, el 20 de febre- 
ro de 1637, de un certamen poético burlesco a que concurrie- 
ron, como dice León Pinelo, los mejores ingenios de la ca- 
pital. En él se nombró presidente a Luis Vélez de Gueva- 
ra y fueron jueces el Príncipe de Esquilache, don Luis Mén- 
dez de Haro, el Conde de la Monclova, el Protonotario de 
Aragón, el licenciado Francisco de Rioja, don Francisco 
Calatayud y don Antonio Hurtado de Mendoza, en unión 
de Alfonso de Batres, secretario y fiscal don Francisco de 
Rojas Zorrilla (i). 

En esta Academia leyó Luis Vflez un discurso jocoso 
en el que, disculpándose de no haberlo escrito en verso, de- 
cía: "¿Qué pensarán vuesas mercedes que el señor presiden- 
te había de hacer en la Academia, como en el arroyo Cedrón, 
una oración donde sudase consonantes de sangre? Hartos 
he sudado en 400 comedias que he hecho, sin los niños y vie- 
jos, que son los romances, sonttos, décimas, canciones y 
otras varias poesías que han corrido de mí como de una 
fuente agua." 

A esta oración acompañan unas pragmáticas burlescas 
contra los malos poetas que luego incluyó ien su Diablo co- 
píelo, y unos memoriales y cédulas supuestas en que desple- 
gó su genio satírico y maleante. 

El domingo 22, amén de otros festejos, se representó por 



(i) Véase nuestro libro acerca de D. Francisco de Rojas Zorrilla 
(Madrid, 191 1; pág. 46), en que extensamente se refiere este certamen. 



LUIS VÉLEZ DE GUEVARA Y SUS OBRAS l6l • 

la noche en Palacio una comedia de Luis Vélez de Gueva- 
ra por la compañía de Alonso de Olmedo, célebre actor de 
aquellos días (i). 

Por esta época solían celebrarse ante Felipe IV y su cor- 
te academias semejantes, de carácter burlesco y satírico en 
la semana de Carnaval, que se cerraban con vejámenes pi- 
cantes en que los poetas se ponían unos .a otros de oro y azul, 
claro es, siempre en burlas, pero que a veces, ya por dar en 
lo vivo o por lo picante del tono, dejaban huellas y resque- 
mores. Uno de ellos fué el de 1638, en que don Francisco de 
Rojas Zorrilla leyó uno muy agudo y punzante, en especial 
contra el poeta cortesano Alonso de Batres. De Vélez dijo 
también estas palabras que no sabemos cómo sentarían al 
viejo poeta: "Luis Vélez no se daba lenguas a decir mal 
de todos, y todos no se daban palabras a decir mal de Luis 

VÉLEZ. " 

Y además de los certámenes gustaba el Rey de que se 
representasen comedias llamadas "de repente", porque de un 
asunto histórico ya conocido que el Rey designaba, los mis- 
inos poetas, revestidos de los papeles de la comedia, improvi- 
saban lo que cada uno debía decir, a imitación de las come- 
dias italianas llamadas del arte. Los chistes, disparates, equi- 
vocaciones y apuros de cada actor eran la salsa de esta empa- 
nada dramática, en que la libertad de conceptos y de lenguaje 
solía pasar la raya de lo decoroso ; pero que, so capa de burla 
carnavalesca, todos las toleraban y aplaudían. 

En el ya citado año de 1638, el jueves 11 de febrero. 



(i) En la Relación ajustada de es*^as fiestas que escribió Andrés 
Sánchez de Espejo y se imprimió en Madrid, en el mismo año, por 
María de Quiñones, se dice: "El Domingo de Carnestolendas... sus 
Magestades pasaron al Salón, donde les esperaba no menor entreteni- 
miento con una comedia del príncipe de los poetas cómicos, maestro 
de los líricos, presidente meritísimo de los jocosos, honra de nuestra 
Andalucía, antiguo morador de la corte, que hizo para este efecto, que 
aun menos le bastaba para ser buena. Representóla Olmedo y la vistió 
con mucha propiedad, añadiéndola (; no es nada !) aquel portento del 
tablado, retirado desengaño, Amarilis ; misteriosa loa del referido in- 
genio, y bailes como de Benavente; con que la noche fué igual al día." 
(Fol. 23.) 



I()2- ÜOLETÍN DE LA REAL ACADEMIA ESPAÑOLA 

"hubo (como dice un cronista del tiempo) después de la más- 
cara, comedias que hicieron los poetas, habiéndoles dado poco 
antes el tema de lo que habían de tratar. Dicen que fué de 
las cosas más ingeniosas que se han visto; porque todos se 
esmeraron con emulación, procurando echar el resto, por 
salir con la gloria y aplausos de los circunstantes, que era la 
nata del reino lo que allí asistía", (i) 

De nue\o hubo comedias de repente en Palacio el domin- 
go siguiente, que fué el de Carnaval, y el martes, parodia de 
una lx»da palaciega, en que hicieron de novia un ayuda de 
cámara muy viejo y feo, y de novio, un bufón llamado Zapa- 
tilla. De dueñas salieron vestidos don Jaime de Cárdenas y 
don Francisco de Cisneros; de damas de honor de la novia, 
el Almirante, el Conde de Grajal, el de Villalba, el Marqués 
de Aytona v otros. Los gentiles hombres entraron montados 
en caballos de caña. Hizo oficio de Patriarca, que había de 
casar a los novios, el Conde de la Monclova. Los trajes de 
todos eran ridículos. 

A una de estas comedias improvisadas se refiere el por- 
tugués Pedro José Suppico de Moraes, mozo o ayuda de cá- 
mara del rey don Juan V, en su Colección política de apoteg- 
mas Memorables (2), diciendo: 

''En las comedias de repente que, ante el rey Felipe IV, 
se representaban por los numerosos ingenios que florecieron 
en su tiempo, se decían, a veces, coplas muy graciosas. A 
Luis Vélez había hurtado unas peras don Pedro Calderón. 
y representándose la comedia de La Creación del mundo, en 
que hacía Calderón el papel de Adán y Luis Vélez el de 
Padre Eterno, decía Adán : 

Padre Eterno de la luz, 
¿por qué en mi mal perseveras? 
Padre Eterno. Porque os comisteis las peras; 
y i juro a Dios y a esta cruz 
que os he de ecliar a galeras! 



(i) Bibl. Nac, Ms. 2339, fol. 202. 

(2) Lisboa Oriental. Na Officina Augustiniana. Anno M. D. CC. 
XXXIII.— S.". libro IIL pág. 95. 



LUIS VELEZ DE GUEVARA Y SUS OBRAS 



63 



Hizo luego Adán una relación en que disculpaba el hur- 
to y descubría otros también jocosos de Luis Vélez. a lo 
que éste respondió : 

¡ Por el Cielo superior 
y por mi mano formado, 
que me pesa haber criado 
un Adán tan hablador ! 

Hubo en esta comedia una escena entre Adán y Eva en 
que los dos poetas [que los representaban] se enternecieron 
en sus requiebros ; y don Agustín Moreto, que hacía el per- 
sonaje de Abel y estaba impaciente por salir a escena, apro- 
vechando la ocasión, acabó esta redondilla : 

-Adán. Eva, mi dulce placer ; 

carne de la carne mía. 
Eva. Mi bien, mi dulce alegría... 

Abel (al paño). Estos me quieren hacer." 

De los trabajos literarios de Vélez de Guevara de esta 
época anteriores a la publicación del Diablo cojiielo, sólo 
tenemos noticia de algunas poesías que escribió en elogio de 
varios libros como el Catálogo real y genealógico de España, 
de Rodrigo Méndez Silva, libro curioso por el estilo de la^. 
Reinas Católicas del padre Enrique Flórez (i). Loó también 
con un soneto el tomo comprensivo de los elogios poéticos y 
descriptivos del Buen Retiro, recogidos por el vate portu- 
gués Manuel de Gallegos (2), contribuyó a la formación del 
tomo titulado Lágrimas panegíricas a la temprana muerte 
del doctor Juan Pérez de Montalbán (3), y siguió escribiendo 
para la escena, siempre con apuros económicos. Así aparece 



(i) Catálogo real y genealógico de España... Madrid, Imprenta del 
Reino, 16^/. — 8.°; 9 hoj. prels. y 135 foliadas. — Tiene versos laudato- 
rios de Luis VÉLEZ, Moncayo, Alatos, Fragoso, etc. 

(2) Obras varias al real Patronato del Buen Retiro, dedicadas por 
mano de Diego Suáres, secretario de Estado y del Consejo de Portu- 
gal al Exento. Sr. D. Gaspar de Guzmán, Conde de Olivares, Duque de 
Sanlúcar... Autor, Manuel de Gallegos... Con licencia. Madrid. Por 
María de Quiñones, año 1637. — 4.°, 84 prels. y 32 de texto. 

(3) Madrid, Imprenta del Reino, 1639 ; en 4.°. Recogió las poesías 
de este volumen don Pedro Grande de Tena. 



104 boletín de la real academia española 

de una entrega que, en enero de 1636, le hace el arrendador 
de los corrales o teatros de Madrid, por valor de 500 reales 
"como préstamo a cuenta de una comedia" que hará para el 
arrendamiento (i) y en los autos del Corpus de 1641 se re- 
presentó uno suyo, hoy no conocido, titulado Icaro.. 

En este último año dio al público su celebrada novelita 
El Diablo cojnelo, que había conijTuesto hacia 1 637, utilizan- 
do el vejamen de Rojas Zorrilla y, más en particular, el so- 
neto, oración y pragmática leídos por el mismo Vélez en la 
academia palaciega, celebrada en las Carnestolendas de di- 
cho año, con otros muchos elementos nuevos o de origen hoy 
no conocido. Es obra principalmente satírica de las costum- 
bres del tiempo, de novela en el sentido moderno tiene poco, 
pues carece de acción verdadera y seguida y los personajes 
no cambian su posición psicológica ni se enlazan íntimamen- 
te con los sucesos que se describen. Es como una revista que 
se pasa velozmente al través de las ridiculeces humanas por 
el estilo de los Sueños y La hora de todos, de Ouevedo, a 
quien visiblemente imita Luis Vélez, pero con menos inge- 
nio y fortuna. 

Esta obrilla, aunque muy conocida de la posteridad (2), 
fué mucho más célebre en el extranjero y aun entre nos- 
otros después que el francés Lesage se la a^^ropió, tradujo 
y desarrolló con nuevos episodios, dándole más aspecto de 



(1) P. Pastor: oh. cif., pág- 512. 

(2) Se han hecho las siguientes ediciones: 

i.^ El Diablo Cohiclo. Novela dt' ¡a otra vida. Traduzida a ésta 
por Luis Veles de Guevara... En Madrid, en la Imprenta del Reyno, 
J641. A costa de Alonso Pérez. — 8.°; 8 hoi prels. y 135 foliadas. 

2.^ Madrid, Impren'a del Reyno, 1646. 8.°; 6 hoj. preJs. y iii fo- 
liadas. Cát. de Salva, II, 190. 

3." Barcelona, Sebastián de Cormellas, 1646. 8.°; 4 hoj. prels. y 67 
foliadas. 

4.»' Zaragoza, Diego Dormer, 1671. 8.°; 6 hoj. prels. y T14 foliadas. 
Esta sería la edición conocida de Lesage, por eso creyó que en Aragón 
se hubiese impreso primero. 

S.'' Barcelona. Antonio de la Cauallería. P."; 6 hoj. prels y 114 fo- 
liadas. 

6.* Barcelona. 1680. 8.* (GaUardo. Ens., níim. 4.254.) 

7.' Madrid, Pedro José Alonso y Padilla, 1733. 8.°; 11 hs. prels. y 



LUIS VÉLEZ DE GUEVARA Y SUS OBRAS l63 

verdadera novela, pero desnaturalizando por completo su va- 
lor histórico y su carácter español (i). 

La edad o el cansancio inclinaron a Vélez^ en 1642, a 
que hiciese dejación del cargo palatino en cuanto a servirlo 
personalmente, como resulta de esta exposición al Rey : 

"Señor. — Luis Vélez de Guevara, ujier de cámara de 
Vuestra Majestad, dice ha cerca de diez y ocho años que sir- 
ve a Vuestra Majestad en*dicho oficio, y se halla con algunos 
achaques para no asistille. Suplica a Vuestra Majestad se 
sirva hacerle merced del pase del como lo tiene para su hijo 
don Juan Vélez de Guevara, que es mozo de buena edad y 
con salud : que esto se ha hecho con otros, de que hay mu- 
chas consecuencias, en que recibirá merced. A 23 de abril 
de 1642." 

Obtuvo lo que deseaba, como aparece de la siguiente nota : 



133 foliadas. Al autor le llama Pérez de Guevara, y lo mismo en la si- 
guiente. 

8.'' Barcelona, Carlos Cil ert y Tuto, 1/79. 8.°; 128 págs. 

9." Madrid, Imprenta del Consejo de Indias, 1785 8.°; 6 hs. prels. y 
257 págs. {Mtis. Brit.) 

10. =1 Madrid, R. Ruiz, 1798. 8."; 257 págs. 

II.* Madrid, Benito Cano, 181 2. 8.°; 2 hs. prels. y 174 págs. Esta 
impresión es francesa ; probablemente hecha en París, por Teófilo Ba- 
rrón, el hijo, cuya librería y libros anuncia al final. También se llama al 
autor Pércc de Guevara. 

I2.a Londres, W. Wihon, 1812. 8.0 ; 185 págs. y una lámina. 

13.' Burdeos, Pedro Beaume, 1817. 8.°; i h. prel. y 180 págs. 

14." Madrid, (.sin impr.), 1822. 8.°; 120 págs. 

15.^ Burdeos, Pedro Beaume. 1825. 8.", i h. prel. y 187 págs. 

ló." París, Gaultier-Laguionie, 1828. i6.° ; 24 págs. prels. 150 de 
texto. Hizo esta edición don Joaquín María Ferrer, quien estampó en 
ella una biografía de Luis Vélez por completo novelesca y falsa. 

17.* París. Baudry, 1847. 4.° (En el Tesoro de Novelistas españoles, 
de Ochoa) ; 48 págs. 

i8.a París, Baudry, 1847. ló.", 163 págs. 

19.* Madrid, Rivadeneyra, 1854. 4." (En el tomo 33 de la Bibl. 
de Autores esps.; págs 21-45.) 

20.* Madrid, Gregorio Juste, 1877. 16." 

21.* Madrid, 1884. i6.° (Tomo 96 de la Bibl. Universal.) 

22.a Vigo, Eugenio Krapt, 1902. 8.° \,, ^ ; • , 

(l) Se tradujo al castellano y publicó varias veces; alguna (la edi- 
ción de Boix, Madrid, 1842. 4.°) con un lujo y primor tipográficos que 
no logró ninguna de las impresiones 4e la obra origina!. 



1 66 m)LETÍN DE LA REAL ACADEMIA ESPAÑOLA 

" í" Don Juan Vélez de Guevara juró por ugier de cáma- 
ra en I o de junio de 1642, en manos del Conde de Barajas, 
y en presencia de don Vicente Ferrer, habiendo pagado la 
media annata, en lugar de Luis Vélez, su padre, y en con- 
formidad de la merced que Su Majestad le hizo en consulta 
del Bureo, de 26 de abril de dicho año, como parece por el 
dicho libro." (i) 

Por cierto que no sabemos por cuál motivo, al año si- 
guiente quiso también renunciarlo, según expresa una de- 
claración ante escribano, hecha en Madrid, a 27 de agos- 
to de 1643, en la que don Juan Vélez de Guevara, ujier de 
cámara de Su Majestad, manifiesta que desea traspasar el 
cargo "para remediar con él a dos hermanas que tiene", y, 
en consecuencia, lo renuncia con la condición de que el Rey 
apruebe el traspaso, pues si no lo retiene y servirá por sí 
"hasta tanto que ponga persona que le sirva en su lugar... 
con aprobación de los señores del Bureo" (2). 

No consta quién se había de aprovechar de la cesión que 
no tuvo efecto, pues don Juan Vélez lo sirvió hasta su muerte, 
en 1675, como acabamos de ver. 

Ocurrió por esta época el fallecimiento (14 de febrero 
de 1642) de la hija mayor de Luis Vélez, de nombre Ana, 
joven de veintisiete años, que su padre había colocado de 
criada de la Condesa de Oropesa, con el salario anual de 6.000 
maravedíes (unos 186 reales) según aparece del recibo que 
el padre de la difunta da al mayordomo del Conde por 911 
reales que se le habían quedado a deber (3). 

Habían ya muerto también otras tres hijas de las cuatro 
que hubo en doña María de Palacios ; pero vivía una de ellas 
llamada también María, nacida, como hemos visto, en 1629. 
y que a la sazón entraba en los catorce años. Y a mediados 
de 1644 le nació aún otro hijo, a quien puso el nombre de Juan 
(que ya llevaba el mayor) y del cual fué padrino el Duque de 



(i) F. Pérez; pág. 204. Documentos del Archivo de Palacio. Al 
margen hay esta no a: "Murió en el mes de noviembre de 1675." 

(2) P. Pastor; pág. 513. 

(3) ídem; pág. 512. 



LUIS VÉLEZ DE GUEVARA Y SUS OBRAS ' IÓ7 

Veragua (i). Este hecho y el de que auu en este año compuso 
versos (2) nos prueban que su salud mantúvose robusta hasta 
su fin. que apresuró una enfermedad aguda. 

Pudo, con todo, hacer testamento. Lo otorgó en 5 de no- 
viembre de 1644, ante Lucas del Pozo, viviendo en la calle 
de las Urosas, estando enfermo del cuerpo pero con juicio 
sano, segTÍn dice. 

Empieza confesando que está "muy alcanzado y necesi- 
tado de hacienda", y asi declara sólo deudas, no grandes, a 
mercaderes de paños y sedas de la Plaza Mayor y Puerta de 
Guadalajara y a varios religiosos que le habían prestado cor- 
tas cantidades. 

Declara por hijos, además de don Juan, el mayor, a doña 
María y otro don Juan Vélez de Guevara, niño de cuatro 
meses, y que estos dos eran hijos de doña María de Pala- 
cios, a quien nombra tutora de ellos. 

Lo más curioso de este testamento es manifestar que el 
Duque de Híjar la había hecho merced de dos prebendas que 
montaban 840 ducados, en cabeza de la hija de Vélez doña 
María, para ayuda de-meterla en religión. No dice la fecha, 
sino que la escritura que se hizo la tiene el mayordomo del 
Duque. Desea se cobre la cantidad y lleve a cabo el objeto 
de la dádiva. 



(i) "'Juan Francisco Antonio Luis. — En la iglesia parroquial de 
San Sebastián desta villa de Madrid, a seis del mes de Agosto de 1644, 
yo el licenciado Juan de Aguilera, cura propio desta iglesia parroquial... 
puse los sacros óleos y chrisma a Juan Francisco Antonio Luis, que 
nació en ifi días del mes pasado de Julio y dicho año, hijo de Luis 
VÉLRZ DE. Guevara y de doña María de Palacios su mujer, que viven 
calle de Atocha, y fueron sus padrinos don Pedro Colón de Portugal 
y Castro, duque de Veragua, y doña Andrea Duero. Y lo firmé. — El 
licenciado Juan de Aguilera." (Arch. parr. de S. Seb., Libro 12 de Bau- 
tismos, fol. 42 V. — F. PÉREZ, 207.) 

(2) Loó con una décima La Casa de juego, de Francisco de Na- 
varrete. impresa en Madrid en 1644, cuya publicación coincidió casi 
con la muerte de Véi.ez. Estos elogios solían recogerse con bastante 
antelación por los autores de los libros, y así no es muy segura la fe- 
cha en que Vét.ez haya escrito su décima ; pero sería dentro del referido 
año. Hay además versos líricos suyos en las Poesías varias de grandes 
ingenios españoles, recogidas por José Alfay e impresas en Zaragoza 
por Juan de Ibar en 1654. 4.° ; 160 págs. 



1 68 BOLETÍN DE LA REAL ACADEMIA ESPAÑOLA 

Entre los testigos figuran don Francisco Pérez de Carrión, 
*"el mayor en dias", y otro del mismo nombre, "el menor", 
que quizá sería el marido de doña Bernarda Palacios, su cu- 
ñada (i). 

Cinco días después falleció el poeta, como expresa la si- 
guiente partida: 

"Luis Beles de guebara casado con doña María de Pala- 
cios, calle de las Urosas: enterróse en Doña María de Ara- 
gón, en I o de noviembre de 1644 años. Recibió los Santos 
Sacramentos. Testó ante Lucas del Pozo, vive en la Plazue- 
la de Antón Martín, en cinco deste mes. Deja las misas de 
San Vicente, San Gregorio y San Amador, y por albaceas 
al Duque de Veraguas y a fray Juan de los Angeles, sacris- 
tán de San Jerónimo. Pagó de fábrica 16 reales." 

(Archivo parroquial de San Sebastián, Libro p de Difun- 
tos, fol. 193. — Navarrete, Bosq. de la novela en Rivad. ; 
t. 33, pág. xci, citó el primero en extracto la partida.) 

Su hijo don Juan Vélez, en la carta biográfica ya citada, 
dice : 

"Fué casado tres veces con grande acierto; fué suma- 
mente caritativo y limosnero; murió dejando muchas espe- 
ranzas de su salvación, de unas calenturas maliciosas y un 
aprieto de orina, a 10 de noviembre, año de 1644. Honraron 
su entierro, como testamentarios, los excelentísimos señores 
Condes de Lemos y Duque de Veragua y, a su imitación to- 
dos los demás señores de la corte. Está depositado en la bó- 
veda de la fundadora de doña María de Aragón." 

Registró su muerte el gacetista de aquella época don José 
de Pellicer, en sus famosos Avisos históricos, en esta forma : 

"Avisos de Madrid del 15 de noviembre de 1644. El jue- 
ves pasado {fué día 10), murió Luis Vélez de Guevara. 
natural de Ecija, ujier de cámara de Su Majestad, bien conoci- 
do por más de 400 comedias que ha escrito y su grande ingenio, 
agudos y repetidos dichos, y ser uno de los mejores cortesanos 
de España. Murió de setenta y cuatro años (eran sesenta y cua- 



(1) P. Pastor : ob. cit., pág. 513. 



LUIS VÉLEZ DE GUEVARA V SUS OBRAS IÓ9 

tro). Dejó por testamentarios a los señores Conde de Leinos 
y Duque de Veragua, en cuyo servicio está don Juan su hijo. 
Depositaron el cuerpo en el monasterio de doña María de 
Aragón, en la capilla de los señores Duques de Veragua, 
haciéndole por sus méritos esta honra. Ayer se le hicieron 
las honras en la mesma iglesia, con la propia grandeza que 
si fuera título asistiendo cuantos grandes, señores y caba- 
lleros hay en la Corte, Y se han hecho a su muerte e ingenio 
muchos epitafios, que entiendo se imprimirán en libro par- 
ticular, como el de Lope y Montalbán." 

No se llegó ni a componer, ni de sus obras se hizo co^ 
lección alguna, y poco a poco fué perdiéndose su memoria, 
salvo en lo que respecta a sus dichos agudos, como recuerda 
Pellicer, que se conservaron muchos años oralmente y, al 
fin, se consignaron algunos por escrito. Ya hemos recogido 
el estampado por el lusitano Suppico de Moraes. Este mismo 
curioso, en la parte segunda (pág. 70) de su libro, refiere es- 
tos otros : 

"Don José de Pellicer comentaba muchos autores (i). 
Yendo en un coche con Luis Vélez de Guevara, el coche- 
ro se acercó mucho a un despeñadero; y siendo frase de los 
castellanos en tal caso decir: "Haced margen", dijo así, con 
algo de miedo, Luis Vélez. Pellicer, por afectar que no lo te- 
nía, preguntó con frialdad : "¿ Para qué ha de hacer margen?" 
Y Luis Vélez^ con grande aflicción, dijo continuando el mis- 
mo grito : "Haced margen para que comente el señor don José 
de Pellicer." 

El mismo Ltns Vélez^ viendo un día de calor muchos ca- 
balleros cubiertos de bayeta que venían en un entierro, les dijo 
de repente esta copla : 

Con calores excesivos 
van de bayeta cubiertos: 
¡gran traza hallaron los muertos 
de vengarse de los vivos ! 

Despidiéndose de Luis Vélez un su amigo que iba [iara la 



(i) y no poco difusamente, como es sabido. 



I yo boletín de la real academia española 

Mancha, le preguntó: "¿Qué quiere usted para la Mancha?" 
Y él le respondió: "Greda." 

También es picante y aguda esta décima, que con su enca- 
bezado, dice : 

" Por hallarse en necesidad Luis Vélez, el Poeta, envió a 
pedir a un portugués, judío muy rico, cincuenta escudos y él le 
envió treinta reales, a lo cual escribió esta décima: 

Por un papel en que os pido 
dineros, necesitado, 
con treinta volvió el criado... 
i Notable número ha sido ! 
Pero, dime, ¡ fementido 
tesorero de Israel!: 
mi mal escrito papel 
¿qué talle o fisonomía 
■de Jesucristo tenía, 
que diste treinta por él? 

Esto de pedir dineros, era, como se ha visto, crónica do- 
lencia en nuestro poeta. Hasta en obras ajenas y extrañas a él 
hay restos y reliquias de su pedigüeña musa. En las Poesías de 
don Antonio de Mendoza se leen estas décimas al secretario- 
del Monarca : 

Rey, muy discreto señor, 
doH Antonio de Mendoza, 
cuyo ilustre ingenio goza 
dignamente el real favor : 
Lauro vuestro servidor, 
sin dinero ha amanecido, 
de una familia oprimido, 
cuyo peso extraordinario 
derrengara a un dromedario 
que es para bestia un marido. 

Esta falta socorred 
con algo de lo que os dan, 
seréis desde Tetüán 
mi fraile de la Merced. 
El criado conoced 
que ha sido vuestro criado, 
y con él está sitiado : 
cualquiera socorro enviad, 
. y dad a la ruindad 
culpa, Celio, deste enfado. 



LUIS VÉLEZ DE GUEVARA Y SUS OBRAS 17» 

Mendoza le respondió con esta décima : 

Lauro, ya más importuno, 
pues siempre obligáis pidiendo, 
ciento van, y recibiendo 
vos no dais ciento por uno ; 
tan gran lisonja a ninguno 
sino al amigo ofreced 
y el servicio os prometed 
solo, de sola hidalguía, 
que a cualquiera señoría 
hace susto la merced, (i) 

Tales son las noticias biográficas que hemos podido reco- 
ger de Luis Vélez de Guevara, prescindiendo de unas pocas 
de escaso valor o que no tienen con él relación inmediata. En 
•el articulo siguiente hablaremos de sus dramas. 

Emilio Cotarelo. 
(Concluirá.) 



(i) Obras líricas y cómicas de D. Antonio de Mendosa. Madrid. 
1728; pág. 70. 



NOTABLE MANUSCRITO 

DE LOS TRES PRIMEROS HAGIÓGRAFOS DE SANTO DOMINGO DE SILOS 

(siglo XiII-XlV; 



A fines del año próximo pasado, un hermano de hábito, 
en carta famihar con fecha 5 de diciembre, me comunicaba 
desde Silos la inesperada noticia de haber tenido, días an- 
tes, la fortuna de encontrar relegado en los desvanes de una 
casa, en el vecino pueblo de Carazo, un antiguo Códice con 
las vidas de Santo Domingo, escritas por los monjes Gri- 
maldo y Pero Marín y por el maestro Gonzalo de Berceo. 

De regreso al Monasterio, una de mis primeras preocu- 
paciones fué la de examinar el mencionado Códice, y cuan 
grande no sería mi sorpresa al cerciorarme que entre las 
copias del siglo xiv de Grimaldo y Pero Marín se encontra- 
ba, si no el original, al menos una copia, y, según todas las 
probabilidades, contemporánea del mismo Berceo. 

Apreciando la utilidad que del conocimiento de este Có- 
dice podrán sacar cuantos se dedican a estudios y trabajos 
históricos, y sobre todo filológicos, hame parecido oi>ortuno, 
ínterin se prepara una edición crítica del texto, hacer una 
descripción bibliográfica del Códice. Pero antes, y como re- 
sumiendo su contenido, referiré a grandes líneas la Vida de 
Santo Domingo. Seguirá luego una noticia bio-bibliográfica 
de los tres primeros escritores o hagiógrafos del Santo, los 
mencionados Grimaldo, Berceo y Pero Marín, y también de 



NOTABLE MANUSCRITO 1 73 

SU primer editor, el padre Vergara. A continuación detalla- 
ré cuantos datos y noticias he podido encontrar sobre los 
manuscritos originales y Copias antiguas de aquellos tres 
autores, reservando para los Apéndices algunos ejem- 
plos de variantes de la copia de Berceo con lo hasta ahora 
publicado y el texto original de la historia de los caballeros 
Hiño josas. Esta, es cierto, fué ya publicada según el manus- 
crito de la Real Academia de la Historia ; pero como se han 
observado lecciones distintas y el texto del manuscrito en- 
contrado es mucho más antiguo, no carecerá de interés filo- 
lógico su nueva publicación. 

I 

SANTO DOMINGO DE SILOS: LOS TRES PRIMEROS HAGIÓGRAFOS 
Y EL PADRE VERGARA 

El año looo. según tradición constante de los Monaste- 
rios de San Millán y Silos, y oriundo de la noble familia de 
los Mansos, nacía Domingo en Cañas, pequeño lugar de la 
Rioja, provincia entonces del reino de Navarra. Siendo aún 
muy joven fué ordenado presbítero, y, después de pasar al- 
gún tiempo, no muy largo, en la soledad, vistió la cogulla 
benedictina en el célebre Monasterio de San Millán de la 
Cogolla. 

Pocos años después encomendóle su abad don Sancho 
la delicada y difícil misión de restaurar la iglesia y edificios 
del antiguo priorato de Santa María de Cañas, su pueblo 
natal. Terminada la obra, volvióle a llamar a San Millán, de 
cuyo Monasterio le nombró Prior mayor. Habiendo en este 
cargo contrariado injustas pretensiones del Rey de Navarra 
don García de Nájera, vióse obligado a abandonar, no sólo 
aquel Monasterio, pero también el reino; mas pronto encon- 
tró generosa hospitalidad en Burgos, corte de Fernando I 
de Castilla. Conocidas por este Rey las muchas virtudes y 
escogidas prendas que adornaban a Domingo, parecióle opor- 
tuno designarle por Abad y superior de la antigua, pero en- 



174 boletín de la real academia EbPAÑOLA 

tonces muy decaída Abadía de San Sebastián de Silos. A 
mediados de enero de 1041 llegaba a Silos el nuevo Abad, 
y, animado de santo celo, emprendió la restauración, tanto 
espiritual como material de la Abadía. Coronados vio pres- 
to sus desvelos y trabajos, pues en sus días alcanzaba la 
Abadía el más alto grado de esplendor y nombradía. Jun- 
tamente con la observancia regular y solemnidades del cul- 
to litúrgico florecían en el Monasterio las ciencias y las ar- 
tes, y de ello dieron evidente prueba aquella rica y famosa 
biblioteca visigoda que atesoraba la Abadía a su muerte; 
el maravilloso claustro románico, que aún subsiste, y la ad- 
junta basílica de San Sebastián, que desapareció a mediados 
del siglo XVIII. Por fin, el 20 de diciembre de 1073 y asis- 
tido por el obispo de Burgos don Jimeno, y rodeado de nu- 
merosos monjes, sus discípulos, pasaba a mejor vida aquel 
insigne restaurador de la Abadía de San Sebastián de Silos, 
y célebre redentor de cautivos Santo Domingo. Su admira- 
ble vida, acompañada de portentosos milagros, movió ía pie- 
dad y amor de algunos de sus discípulos o admiradores para 
dejárnosla por escrito. Así ocurrió en los siglos xi y xiii 
con los monjes de Silos, Grimaldo y Pero Marín y con el 
poeta rio j ano Gonzalo de Berceo, cuyas obras maestras (i) 
contienen la vida y milagros del Santo Abad. Lo propio hi- 
cieron posteriormente y apoyándose en los escritos de aque- 
llos tres autores, los monjes Gaspar Ruiz de Montiano (2), 



(i) Se publicaron íntegros por primera vez en los Apéndices a la 
obra del padre Vergara, que luego se citará, págs. 128-452. 

(2) HiSTo I ria mi | lagrosa de sato \ Domingo de Silos a \ bad, de 
la orden de San Beni \ to : que cótiene no solo las maravillas deste Sato 
en vida y mu \ erte y los antiguos sucesos | áe su real monasterio : y de 
sus Prioratos y fi \ liaciones: por Fray Gaspar Ruiz Mótiano | hijo de 
la misma casa. 

Un vol. en 197 folios. 

Archivo de Silos. Ms. 21. Original. Según advertencia del fol. 13 
recto, fué escrito en el año 1613 y en 1675 estaba el manuscrito en Mon- 
serrat, entre los papeles del "Cronista de la Congregación", que en- 
tonces lo era el padre Argáiz. (Véase Perla de Cataluña, págs. 227, 439, 
441, 457.) Lleva algunas anotaciones y correcciones del padre Ibarreta. 

El padre Ruiz en el Prólogo al lector, fol. 2, dice expresamente 



NOTABLE MANUSCRITO lyS 

Ambrosio Gómez (i) y Juan de Castro (2) en el sigfo xvii, 
y por fin el padre Sebastián de Vergara (3) en el siglo xviii, 
en su obra, sumamente curiosa y ya algún tanto rara. En 
nuestros días merece especialísima mención Dom Marius Fe- 



haberse valido de los manuscritos originales de Grimaldo y Pero Ma- 
rín, y también copia bastantes coplas de Berceo. "Para executar esta 
obra me an dado al pie della suficientes materiales algunos papeles y 
pergaminos antiguos que e visto en diferentes archivos y principalmen- 
te dos libros escritos de mano : el uno de los guales depone de seyscien- 
tos años a esta parte, poco menos : y ansi esta en letra de Godos, que 
le ordenó y escribió Don Grimaldo, monge del monasterio de Silos, 
comtemporaneo del Santo, cuya es la historia, hombre docto y elegan- 
te, como lo muestran sus escritos en lengua latina : y se tienen grandes 
indicios de que fue muy gran siervo de Dios. El otro tiene trescientos 
y tantos años de edad, en lenguaje castellano antiguo, que también le 
escribió otro religioso del mesmo monasterio {como mas en particular 
se dirá en el proceso de esta historia... 

(i) El Moysen segundo | Nuevo ] Redentor de España \ N. P. San- 
to Domingo Manso, \ Monge Benito \ (Aclamado hasta aora, santo j 
Domiaigo de Silos.) Sv Vida, | Svs virtvdes, y milagros, antes, y | des- 
pves de sv mverte. | Escrivia \ el R. P. Maestro Fray Ambrosio Gó- 
mez, I Predicador general de la | Religión de San Benito |. Dedica | Al 
Ilimo Señor D. Francisco Manso de Zvñiga, arzobispo | de Burgos, y 
Conde de | Herbias. 

En Madrid. Por el licenciado Juan Martín de Barrio, año 1653. 

Un vol. en 4.° de 364 págs., más 36 de preliminares y 22 de finales. 

El padre Gómez, como él dice (pág. 247), tuvo también a su dispo- 
sición una copia de aquellos tres autores, que le enviaron de Silos a Ma- 
drid, que bien pudiera ser la conocida con el manuscrito de Monserrat 
o colección Salazar, H-18 de la Academia de la Historia, completa 
entonces. 

(2) El glorioso thaumaturgo español, redentor de cautivos, Santo 
Domingo de Silos. Su vida, virtudes y milagros; noticia del real mo- 
nasterio de Silos y sus prioratos. Por el Padre Maestro Fray Juan de 
Castro, hijo profeso de Santo Domingo de Silos. Madrid, Melchor Al- 
vares, 1688. Un vol. en 4.° de 422 págs. 

También el padre Castro señala en el Prólogo los autores y manus- 
critos consultados, hacien»do mención especial del padre Ruiz de Mon- 
tiano. 

(3) Vida | y milagros ¡ de el thaumaturgo español | Moyses se- 
gundo I REDEMPTOR DE CAUTIVOS, | ABOGADO DE LOS FELICES PARTOS, i 

Sto Domingo Manso | abad benedictino, | reparador de el real mo- 
nasterio I de Silos | qvt. dedica y ofrece | al Rmo P. M. Fr. Bernar- 
do Martin | general de la congregación de San Benito de España | r 
Inglaterra &c. ! el P. Fr. Sebastian de I Vergara, hijo de dicho real 



176 BOLETÍN DE LA REAL ACADEMIA ESPAÑOLA 

lotin (ij, quien en su erudita obra sobre la Abadía de Silos, 
consagra varios capítulos a la vida del Santo, reuniendo y 
completando cuanto sobre él se había escrito. 

Referida a grandes líneas la Vida de Santo Domingo 
de Silos, antes de tratar de los manuscritos originales y co- 
pias de sus tres primeros hagiógrafos, hame parecido con- 
veniente exponer ahora algunas noticias biográficas de di- 
chos autores, así como de su primer editor el padre Vergara, 

Grimaldo. — Escasas son las noticias que de este escritor 
se pueden referir. Nos consta fué monje de Silos, con- 
temporáneo y discípulo de Santo Domingo. Pocos años des- 
pués de la muerte del Santo Abad (20 dic. 1073), y por 
orden de su sucesor, don Fortunio (1073-1116), Grimaldo es- 
cribió la vida de su maestro, y en breve, pero verídica y sin- 
cera relación, nos dejó expuesto cuanto vio y oyó personal- 
. mente al Santo y a otras personas de todo crédito. Sobre sn 
nombre y veracidad ninguna duda puede caber, pues al mis- 
mo Santo atribuye su confirmación : Est mitem (Galindus) 
faniulus domni Grimaldi librum mee conversationis facien- 
tis... Vade... et dic domino tito quod opus quod inCepit per- 
ficiat: ego enim Dominicus ei restituam mercedem prome- 
ritam (2). En otro lugar di ceños también era monje de Si- 
los y discípulo de Santo Domingo, cuyos milagros presen- 



MoNASTiERio. I Con privilegio. ] En Madrid : En la imprenta de los 
Herederos de Francisco | del Hierro. | Año 1736. 

Un vol. en 8.° de 450 págs., más 22 de preliminares y 8 de finales. 
Estampa alegórica del Santo, antes de la primera página, dibujo de 
Juan Palomero. 

(i) Histoire \ de | l'Abbaye de Silos ] par ¡ D. Marius Férotin [ Bene- 
dictin de Solesmes. | — Avec 2 plans et 17 planches hors texte. | Pa- 
rís ! Ernest Leroux, Editeur | 28, rué Bonaparte, 28 | M.DCCCXVH. 

Consagra a la Vida del Santo en especial el cap. II, págs. 26 a 67. 

Mencionaré también como de actualidad el librito recientemente pu- 
blicado ''Recuerdo del Monasterio de Santo Domingo de Silos. Su his- 
toria, su Santo, sus moradores y sus joyas históricas y artísticas, con 
diez fotograbados, por el reverendo padre Juan Pedro Rodrigo, mon- 
je benedictino de Silos. — Madrid, Imprenta San Francisco de Sales; 1916. " 

Un vol. en 8.° de 132 págs. 

(2) Grimaldo: Vita heati Dominici en Vergara, ob cif., pág. 428. 



NOTABLE MANUSCRITO 177 

ció : '■ Quam promissionem visionis ah eo (Dominico) au- 
dientes, tune qiiidem funditus fidem daré negleximus... de 
integro mtelligere non potuimus... at nunc videntes illius 
miracidorum insignia... intelligimus... (i) Ideo fratres di- 
lectissimi {nwnachi silenses) beatnm patronnm nostrum Do- 
miniciim... venerenmr, laudemus... (2) y cómo por orden 
de su sucesor y bajo su autoridad y vigilancia y en presen- 
cia de otros testigos, escribía aquella vida : Nunc igitiir ob- 
secro pietatem titam, venerande pater Fortunio... et totius 
sanctissime tibi snbdite congregationis... qnatinus possint ex- 
plere opiis quod mihi imponere dignati cstis (3). 

Escribió, por tanto, Grimaldo su obra, poco después de 
muerto el Santo, si bien no antes de 1088, al menos el segun- 
do y tercer libro, en los cuales menciona acontecimientos 
de los años 1085 y 1088, v. gr., la toma de Toledo por 
Alfonso VI y la consagración de la iglesia de Silos por 
el cardenal Ricardo, legado en España del papa San Gre- 
gorio VII (4). Dividió la obra en tres partes o libros, an- 
teponiendo un prólogo a los dos primeros. En el prólogo 
del primer libro expone los motivos y razones que le anima- 
ron a escribir, y luego, en los 21 capítulos de que consta, re- 
lata la vida del Santo, desde su nacimiento hasta su glorioso 
tránsito, en uno de cuyos aniversarios le ponía fin : ciijus 
hodie festiva gandía felicis ad superna gandía transitus (5). 
En este libro hállanse ya algunos milagros de los que el San- 
to obró durante su vida, mientras en los dos libros siguien- 
tes se cuentan los que hizo después de su muerte, ya sanando 
enfermos, ya libertando cautivos, pero concretándose Gri- 
maldo a los más estupendos y conocidos... plurima omitien- 
tes, per pauca referentes, como el mismo autor hace notar 
tn el prólogo del libro segundo (6). En este libro consigna 



(i) Grimaldo: Vita bcati Dominíci en Vergara, ob. cit., pág. 347. 

(2) Ibidem, pág. 366. 

Í3) Ibidem, pág. 312. 

<4) Ibidem, págs. 386 y 391. 

<5) Ibidem, pág. 371. 

<6) Ibidem, pág. 373. 



178 BOLETÍN DE LA REAL ACADEMIA ESPAÑOLA 

la narración de 60 milagros, en otros tantos capítulos, mien- 
tras en el tercero, que carece de prólogo y consta de 48 ca- 
pítulos, sólo se habla de otros 48 milagros. 

Además de la Vida del Santo, Grimaldo compuso un 
oficio completo, siete himnos y el epitafio del sepulcro primi- 
tivo; escritos publicados también por el padre Vergara, lo 
nñsmo que la Vida, según los manuscritos originales (i ). 

Grimaldo escribió en latín de su época, pero con sencillez, 
si bien dando pruebas de una erudición literaria más que 
vulgar. El padre Ruiz Montiano le llama "hombre docto y 
elegante" (2) . Su estilo, ni es claro, ni sencillo, antes abunda 
en ampulosidades retóricas, que impiden descubrir y apre- 
ciar hechos de sumo interés, queriendo el autor satisfacer 
únicamente la devoción de sus contemporáneos, paisanos o 
hermanos de hábito; omite detalles que nos hubieran eviden- 
ciado, por ejemplo, las frecuentes relaciones de nuestro San- 
to con los tres primeros Reyes de Castilla, relaciones que pre- 
tendieron suplir otros autores, más o menos fidedignos (3). 

Berceo (Gonzalo de). — ^El segundo hagiógrafo de San- 
to Domingo fué Gonzalo de Berceo, nuestro más antiguo 
poeta castellano de nombre conocido. Nació en el lugar de 
su nombre, en la Rioja, cerca de la abadía de San Millán de 
la Cogolla, no en la segunda mitad del siglo xi, como quiere 
el padre Gómez (4) y con él otros autores, pero sí a fines del 
siglo XI I, sin que se pueda precisar el año. De niño, nos dice 
el mismo Berceo, fué educado, en calidad de oblato, en aque- 
lla célebre Abadía: 

Gonzalvo fue so nomme, que fizo este tractado 
En Sant Millan de Suso fue de ninnez criado 
Natural de Berceo, ond Sant Millan fue nado... (5). 



(i) Grimaldo : Vita beati Dominici en Vergara, oh. cif., págs. 452- 
460 y 472. 

(2) Ob. cit., fol. 2. 

(3^ Quien deseare más amplios detalles sobre este autor y desvane- 
cer algunas confusiones a que dio lugar su nombre, leerá con provecho 
la obra citada del padre Ferotin, pág. 26 y sigs. Véase también Martínez 
Añíbarro: Diccionario biográfico... Madrid, 1889, pág. 265. 

(4) Ob. cit., págs. 4, 5 y 192. 

(5) Vida de San Millón, copla 489. 



NOTABLE MANUSCRITO 179 

De aquí dedujeron algunos autores había profesado la 
regla benedictina (i), mas esto no consta en ningún docu- 
mento antiguo, sólo, sí, que residió la mayor parte de su vida 
en dicho Monasterio, ya como clérigo, ya como presbítero 
secular adscrito al servicio de la iglesia abacial. Y, en efecto^ 
algunas escrituras de 1220 nos dicen era por entonces diáco- 
no, y otras de 1237 nos le presentan como sacerdote. Aún 
vivía en 1264, en que un tal García Gil le menciona en su 
testamento, llamándole "so maestro de confesión é so cabe- 
salero" (2). 

Pasando por alto el juicio y apreciación de las obras poé- 
ticas de Berceo, me limitaré únicamente a entrelazar algunas 
reflexiones sobre las causas y circunstancias probables que 
motivaron y acompañaron la composición de la Vida de San- 
to Domingo. 

Desde fines del siglo xi mediaban estrechas y frecuentes 
relaciones entre las Abadías de Silos y San Millán. En 1190. 
Juan Gutiérrez, abad de Silos y Fernando, de San Millán, 
expedían una carta de heruiandad, que firmaban ambos aba- 
des juntamente con otros seis monjes de cada una de dichas 
Abadías. De nuevo sus sucesores renovaban esta herman- 
dad en 1236 (3). 

Berceo, que, como queda dicho, moraba casi continua- 
mente en San Millán, y allí probablemente se encontraba en 
esta última fecha, no podría menos de participar a estas re- 
laciones fraternas, mediante las cuales tendría asimismo fre- 
cuentes noticias de los múltiples y asombrosos milagros que 
continuaba obrando Santo Domingo. Lo mismo que sus pai- 
sanos, Berceo profesaba gran devoción al Santo, y, movido 
por ella y aprovechando el ejercicio de su ministerio sacer- 
dotal, procuraría propagarla más y más. Para ello, determi- 



(i) Padre Vergara, ob. cit., prólogo, núm. 5. Sarmiento : Historia 
de la poesía, págs. 254, 267, y varios otros autores. 

(2) Sobre estos y otros detalles de la vida y obras de Berceo véase 
el magistral estudio de su último historiador, el incomparable don M. 
Menéndiez y Pelayo : Historia de la poesía castellana, tomo I, cap. III.^ 

(3) Ferotin, oh. cit., pág. 90, y Recueil, págs. 112 y iíll6. 



loo boletín de la real academia española 

nóse a escribir en lenguaje familiar y al alcance de tcxios la 
vida y milagros del Santo, y para facilitarse la empresa, acu- 
dió a los monjes de Silos en demanda de noticias y datos. 
Aquéllos pusieron a su disposición, no el original, pero si una 
copia, aunque incompleta (i), de la Vita beati Dominici del 
monje Grimaldo (2). En el mismo sentir abunda el padre Ver- 
gara, quien escribe "puso [Berceo] en verso castellano lo que 
de Silos le emhiaron en latin" (3). Sánchez (4), censurando 
esta opinión, parece ponerla en duda, aunque no se atreve a 
negarla en absoluto. Ahora bien, si se tiene en cuenta el es- 
tudio comparativo llevado a cabo por Fitz Gerald (5), resul- 
ta de todo punto innegable la opinión del padre Vergara, 
pues se ve que Berceo, aunque intercalando algunos pasos 
de la vida de San Millán y otras particularidades o aprecia- 
ciones propias, por lo demás sigue servilmente y paso a paso 
la narración de Grimaldo. Por esto, y sin ningún género de 
duda, se puede asegurar que este autor es la principal, por 
no decir única fuente, junta con la tradición, de las que Ber- 



(i) Berceo, en la copla 571 (Vergara, oh. cit.. pág. 305), nos lo ma- 
nifiesta : 

De qual guisa salió decir non lo sabría 
Ca fellesció el libro en que lo aprendía : 
Perdióse un quaderno, mas no por culpa mía 
Escribir aventura serie grand folia... 

Otro tanto parece indicar en lais coplas 227 y 609. Y no sólo debía 
faltar un cuaderno, pero varios, pues Berceo no llega a versificar más 
que los milagros contenidos en los dos primeros libros de Grimaldo. 
Quizás esta copia enviada a Berceo es la que daba como perdida el 
padre Vergara. Prólogo, núm. 7. 

(2) A este autor alude ciertamente Berceo en la copla 227 cuando 
dice: 

Assi como leemos, los que lo escribieron 
De la su boca misma del mismo lo oyeron... 

(Vergara, ob. cit., pág. 253.) 

(3) Ob. cit. Prólogo, núm. 5. 

(4) Colección de jwestas castellanas..., t. II, págs. xx-xxi. Edic. Ma- 
drid, 1780. 

(5) La Vida de Santo Domingo por Gon::alo de Berceo. París, 1904; 
cap. VI. 



NOTABLE MANUSCRITO l8l 

ceo sacó las noticias y datos para componer su Vida de San- 
to Domingo de Silos (i). 

Divide Berceo su obra en tres partes o libros, no porque 
tal hiciera Grimaldo, a quien en esto no sigue, pero sí para 
honra de la Santísima Trinidad : véase, si no, cómo se ex- 
presa en las coplas 533 y 534: 

533. Señores e amigos, Dios sea end laudado, 
El segundo libriello avernos acabado 
Queremos empegar otro a nuestro grado 
Que sean tres los libros e uno el dictado. 

534. Como son tres personas e una Divinidad 
Que sean tres los libros una certanedad (2). 

Consta el primer libro d-e las 486 coplas primeras y con- 
tienen la vida del Santo hasta su glorioso tránsito. 

El segundo libro, o sea desde la copla 487 a la 532, está 
dedicado a referir la muerte y solemne entierro, ampliando 
cuanto refiere Grimaldo en el Apéndice final del libro I (3), 

El tercer libro, coplas 533 a yy/, es el libro de los mila- 
gros obrados por el Santo después de su muerte, que refiere 
Grimaldo en el libro II. 

En las coplas 751 a 753 explica Berceo. como antes se 
indicó, el porqué detiene aquí su relato, y desde la copla 754 
a la última yyy, son anotaciones personales del poeta para 
dar conclusión a su trabajo. 

Mucho es lo que se podría decir sobre el mérito, origina- 
lidad y estilo de este gran poeta, de cuánto influyó y sirvió 
a versificadores y poetas posteriores ; pero me contento con 
remitir al mencionado trabajo del señor Menéndez y Pela- 

yo (4)- 

Pero Marín. — ^Como el primer historiador del Santo, 
fué Pero Marín monje de Silos. Nada se sabe del lugar ni 
época de su nacimiento, aunque se puede conjeturar debió 



(i) Que Berceo siguió y tradujo a Grimaldo dícelo también el pa- 
dre Alonso del Corral, monje de San Millán (siglo xvii) en la Vida que 
escribió de Santo Domingo y que inédita se conserva en el Archivo de 
Silos. {Ms. 22, f. 134.) 

(2) Vergara, ob. cit., pág. 283. 

(3) Ibid., pág. 367. 

(i) Cap. III del t. I de la Historia de la poesía castellana. 1 



102 boletín de la real academia española 

nacer en la primera mitad del siglo xiii. Nos consta al me- 
nos vivió de 1232 a 1293 en el Monasterio de Silos y en éd, 
por algún tiempo, desempeñó el cargo de mayordomo o pro- 
curador, con cuyo título firmó una sentencia en 22 de junio 
de 1293 (i). Ya debía ser de edad muy avanzada, dado que 
treinta y ocho años antes aparece como sacerdote. 

A principios de noviembre de 1255, Alfonso X acudía 
por segunda vez en romería a Silos para ponerse bajo la pro- 
tección de Santo Domingo. Preparábase entonces el Rey a 
emprender la guerra contra los Reyes de Navarra y Aragón 
y contra los vascos rebelados, y para impetrar la ayuda del 
Cielo pidió al abad don Rodrigo mandase cantar diariamen- 
te la Misa de Reyes "Eccc advenit" ante las venerandas re- 
liquias del Santo, e ínterin no enviase nueva orden Acató 
el Abad la orden del Rey y confió esta misión al monje Pero 
Marín, quien durante veintisiete días consecutivos cantó la 
susodicha Misa. Así nos lo refiere él mismo, y con muchos 
detalles, en el capítulo IV de sus Miráculos romanzados (2). 

Aparte de estas noticias, únicamente sabemos de Pero 
Marín que compuso el citado libro con el relato de algunos 
-de los milagros obrados por Santo Domingo desde 1232 a 
1293 (3), sin pretender incluirlos todos. Según tradición del 
Monasterio, pasaron de 12.000 los cautivos que libertó el 
Santo y Pero Marín sólo llega a mencionar unos 400. Su re- 
lación, escrita en prosa castellana, es de sumo interés e im- 
portancia por contener curiosos detalles, hasta ahora poco 
■conocidos, sobre las frecuentes escaramuzas entre cristianos 
y musulmanes, en especial en las fronteras del reino de Gra- 
nada. Danos también a conocer los crueles tratos que tenían 
que soportar los desgraciados cautivos, quienes, al ser resca- 
tados por el Santo y en señal de agradecimiento, venían a 
depositar ante su cuerpo las cadenas, grillos y cepos. 



(i) Ferotin: Rccueil..., pág. 292. 

(2) Vergara, ob. cit., págs. 131-135. Ferotin, oh. cit.. págs. loo-ioi. 

(3) Estos son los miráculos romanzados, como sacó santo Domin- 
<]0 los cativos de cafividad, e fizólos escribir Pero Marín. Publicólos por 
primera vez el padre Vergara. ob. cit., págs. 128-229. 



NOTABLE MANUSCRITO l83 

También, en sentir de Yepes, Pero Marin es autor de la 
Historia de los caballeros Hiño josas, como luego se verá (i). 
Lo mismo atestigua el padre Castro (2). 

Vergara (P. Sebastián de). — Nació en Arnoya (Gali- 
cia) y a los diez y seis años abrazó la vida monástica en San- 
to Domingo de Silos. Sucesivamente desempeñó diversos y 
honrosos cargos en la Congregación, entre otros, los de Abad 
de Silos (i 729- 1 736) y San Martín de Madrid (1729- 1733. 
y 1745 a 1748), donde murió el 6 de abril de 1748. 

Publicó en 1736 la Vida y milagros de Santo Domingo, 
ya citada, resumiendo en este libro cuanto los otros autores 
habian escrito, y completándolos con el relato de la trasla- 
ción de las reliquias del Santo a la nueva capilla en 1733. 
Pero el mérito principal del padre Vergara ha sido el haber 
tenido la nunca bastante alabada idea de publicar integras, 
con no menos acierto que erudición, las Vidas y milagros del 
Santo de Grimaldo, Gonzalo de Berceo y Pero Marín, que 
hasta entonces eran sólo conocidas por las citas y extractos 
más o menos extensos de los escritores antiguos del si- 
glo XVII (3). El padre Vergara, en efecto, nos da en Apén- 
dices, y según los manuscritos originales y copias antiguas, la 
única edición completa que hoy existe de la Vida de Santo 
Domingo por Grimaldo (4). También la primera edición de 
la Vida del mismo Santo, en versos castellanos, del maestro 
Gonzalo de Barceo (5), y la de los Miráculos romanzados de 
Pero Marín (6), según las copias de que luego se tratará. 



(i) Corónica, IÍV-380 v., infra 31. 

(2) Ob. cit., pág. 314. Refuta esta opinión el señor Menéndez y Pe- 
layo {Tratado de los Romances viejos..., tomo II, en la Biblioteca clá- 
sica, tomo CCXIV..., pág. 47), quien, si hubiese conocido el manuscrito 
recientemente hallado, quizás habría cambiado de parecer. 

(3) Tamayo de Salazar publicó en su Martyrologium Hisfnnicum, 
Lyon, 1658 (t. VI, 20 dic), el libro primero de la Vita beati Dominici, 

í)ero como de autor anónimo ; lo mismo hizo Mabillón, Acta Sanctorum 
O. S. B. (t. VI, 20 dic.)..Nic. Antonio y Pérez Bayer también sufrieron 
error respecto a Grimaldo. {Bibl. Hisp. Nova, t. II, págs. 4-5.) 

(4) Ob. cit., págs. 309 a 452. 

(5) Ibid., págs. 230-308. 

(6) Ibid., págs. 128-229. 



184 liOLETÍK DE LA REAL ACADEMIA ESPAÑOLA 

Del padre Vergara parece ser también la Noticia sobre 
Silos enviada en 1727 a los benedictinos de San Germán des 
Prés, para servir de complemento a los Anales Monásticos 
de Mabillón; noticia que hoy se conserva en la Biblioteca' 
Nacional de Paris (i), acotada con el título de Moymsticum 
Hispanicum. 



II 

MANUSCRITOS ORIGINALES Y COPIAS DE GRIMALDO, BERCEO 
Y PERO MARÍN 

Durante siglos formaron parte del rico archivo de la 
Abadía de Silos los originales y copias antiguas de los tres 
primeros hagiógrafos de Santo Domingo. Su texto perma- 
neció ignorado del público, y sólo por algunas citas o extrac- 
tos más o menos extensos, dados por los autores citados del 
siglo XVII, llegóse a tener alguna noticia de él. Afortunada- 
mente, en la primera mitad del siglo xviii el padre Vergara^ 
como dejamos dicho, tuvo la feliz idea de publicarlo ínte- 
gro, presintiendo quizás lo que un siglo después había de 
ocurrir con tan preciosos manuscritos. 

Los trastornos políticos e internacionales, que desvasta- 
ron la nación española en la primera mitad del siglo xix, y, 
sobre todo, la vandálica dispersión de las Ordenes religiosas 
de 1835, acarrearon sobre el Monasterio de Silos males sin 
cuento. Después de diversas y azarosas alternativas, su rica 
archivo y biblioteca sufrieron la suerte de tantos otros ; vió- 
se el primero desposeído de sus más preciosos manuscritos y 
documentos reales, y de la biblioteca salieron sus mejores 
incunables y colecciones : unos para formar parte de nuestras 
bibliotecas provinciales y los más para enriquecer las ex- 
tranjeras. 

En estas críticas circunstancias, ¿qué suerte cupo a los ori- 



(i) Fonds esp'agnols, núm. 321. 



NOTABLE MANUSCRITO 1 85 

ginales y copias de Grimaldo, Berceo y Pero Marín, tanto 
de Silos como de San Millán de la Cogolla? De los primeros 
se ignora por completo el paradero : de las copias, conocidas 
eran las conservadas en las Reales Academias Española y de 
la Historia (i) (Colección Salazar, H-18), y de las que se sir- 
vió Fitz-Gerald para su trabajo sobre Berceo. Ignorábase 
hasta ahora dónde se conservaba una tercera, por cierto la 
más importante y antigua copia de Berceo, Grimaldo y Pero 
Marín, de que juntamente con los originales de estos dos úl- 
timos se sirvió el padre Vergara para su edición. Para suplir 
la falta de éstos, reuniré a continuación cuantas noticias nos 
dan sobre los mismos los antiguos catálogos de Silos y auto- 
res citados, reservando para el final una descripción de la co- 
pia encontrada — que juzgamos ser la más antigua y fidedig- 
na de las hoy conocidas. 

Manuscrito original y copias de Grimaldo. — El ori- 
ginal de la Vita beati Dominici, que a su muerte legó el mon- 
je Grimaldo al archivo de Silos y que con tanto provecho su- 
pieron utilizar los autores citados y en especial el padre Ver- 
gara, al reproducirle con no poca exactitud, se conservó en 
el Monasterio hasta la exclaustración de 1835, en que des- 
apareció. Por desgracia, ninguna descripción nos dejaron de 
él ninguno de cuantos tuvieron la dicha de manejarle : sólo 
una que otra indicación hallamos en ellos o en catálogos an- 
tiguos. En uno del siglo xiii, copiado por un monje de Silos, 
en el fol. 16 de un manuscrito visigodo de 1072 de las Eti- 
mologías de San Isidoro (2). se menciona el original de Gri- 
maldo con estas sencillas palabras: Vita beati Dominici; y 
que no cabe duda se refieran al original, es evidente, pues 



(i) Fitz-Gerald, nb. cit., págs. xvi a xviii, trae una descripción bas- 
tante detallada de ambas copias ; pero hay que advertir que la de la 
Academia Española tiene, juntamen'e con con Berceo, la Vida en latín 
por Grimaldo, y los Miráculos romanzados de Pero Marín, en escritura, 
al parecer, del siglo xiv. En la imposibilidad de hacer un cotejo perso- 
nal, nos atendremos a lo expuesto por dicho autor. 

(2) Se conserva hoy este Códice en la Biblioteca Nacional de Pa- 
rís, Nouv. acq. lat., núm. 2169, y de él hace una descripción Dom Fero- 
tin en la ob. cit., pág. 262. 

i3 



1 86 BOLETÍN DE LA REAL ACADEMIA ESPAÑOLA 

ninguna indicación hallamos después sobre copias del si- 
glo XIII, 

Con las mismas palabras o de Historia original de Santo 
Domingo de Silos encontramos la misma mención del origi- 
nal en catálogos del siglo xviii, como el redactado por el pa- 
dre Ibarreta, poco antes de 1770 (i). 

El padre Ruiz Montiano repetidas veces habla de dicho 
manuscrito original, y entre otras cosas, dice: '\..qiie era un 
libro escrito de mano... que depone de seyscientos añas a 
esta parte, poco más o menos, y ansi esta en letra de Go- 
dos..." (2) 

Tamayo de Salazar (3) se sirvió también del manuscrito 
original, pues afirma publica... Acta latina (de la Vida de 
Santo Domingo) ...qttcu litteris gothicis Ms. accepi ab amico 
D. Josepho Pellicerio. Con estas palabras, es evidente, indi- 
ca el manuscrito original, pues ninguna mención se halla de 
un traslado del siglo xi. El mismo autor señala luego la copia 
del archivo de San Martin, que, juntamente con el original, 
se habían enviado al padre Gómez (4) para componer su 
Moysen segundo... qnt apareció unos años antes que la obra 
de Tamayo. Este escritor habla también del manuscrito ori- 
ginal al referir la traslación de nuestro padre Santo Domin- 
go el día 18 de agosto, pues dice sacó el relato de un Códice... 
M. S. Gothicis et vetustis elementis exaratus... adservatur 
in Ccrnobio Exiliensi, quem beneficio eruditissimi amici 
D. Gasparis Ibañez de Segobia, Alcantarensis Equitis acce- 
pi e quo sequentem Translationis relationem excripsi (5). 

A su vez el padre Vergara escribe : "Doy a la prensa es- 
tos tres autores (Grimaldo, B'crceo y Pero Marín) con las 
mismas voces de sus originales que se conservan en el archi- 
vo de Silos..." (6), juntamente con los Códices de San Isi- 



(I) 


Archivo de Silos. Ms. 110, núm. 14, fol. 13 v., y Ms. n6, f. 8. 


(2) 


Ob. cit., fol. 2." 


(3^ 


Ob. cit., VI, pág. 494. 


(4) 


Ob. cit., pág. 247. 


(5) 


Ob. cit., IV-502. 


(6) 


Ob. cit.. Prólogo, núm. 7. 



NOTABLE MANUSCRITO I 87 

doro, Smaragdo y otros. Advierte, con todo, que el original 
de Grimialdo estaba incompleto, faltándole ocho milagros, 
pues Tamayo (i) afirmaba que la copia de San Martín de 
.Madrid, entre el segundo y tercer libro, contenía 114; 59 en 
el segundo y 55 en el tercero, mientras que el ejemplar que 
usaba Vergara no tenía más que 106, ya porque dos no se 
podían leer, ya también porque le faltaban hojas (2). Añade 
luego una advertencia, que no deja de ofrecer sus dificulta- 
des, cuando dice que Grimaldo dejó sin terminar su obra, 
pues "la muerte le privó de executar sil intento (es decir de 
hacer prólogo al libro tercero). Confirma mi dictamen el que 
los milagros que contiene desde el capítulo 24 en adelante 
son de diferente pulso y letra." (3) No deja de llamar la aten- 
ción este aserto del padre Vergara, pues, según él, hasta se 
podía suponer, o que Grimaldo dejó de su puño y letra dos 
manuscritos originales de su obra, el uno de ellos sin termi- 
minar, y éste sería el que usaba el padre Vergara al escribir 
lo que dejamos copiado, o el padre Vergara confundió el 
original con una copia, lo cual no sería extraño, pues, como 
luego veremos, le ocurrió lo mismo al hablar de los manus- 
critos del maestro Berceo. 

Según un Catálogo de manuscritos hecho por un monje 
de Silos hacia 1770, el original de Grimaldo tenía 116 fo- 
lios en 4.° Dice así el Catálogo: "Otra vida en gótico ma- 
nuscrita en latín y pergamino en 4.°, que consta de 116 foxas, 
por Grimaldo.''' (4) Y en el folio anterior menciona otra con 
estas palabras: Vida de N. P. S.i'^ Domingo de Silos, ser- 
mone Latino manuscrita en pergamino, que al principio de 
ella tiene las Armas del S.^'^ y de la casa pintadas y llega has- 
ta el folio 86, y después la Vida en verso Paladino por el 
M,^ro D '^ Gonzalo de Berceo, desde el fl.° i.° asta el fl.° 22, 
y desde el 2^ asta el Sy Los Milagros de los captivos, que 



(i) Ob. cit., VI-520. 

(2) Ob. cit., Prólogo, núm. 7. 

(3) Ibid., núm. 8. 

(4) Archivo de Silos: Ms. ij6* ó Catálogo E, original. 



boletín de la real academia española 

sacó de las Mazmorras, en prosa, desde el número 27, hastOr 
el fl. 87 (i). 

En otro Catálogo de 1772, escrito por el padre Gregorio 
Hernández y titulado: "índice de lo contenido en los Códi- 
ces de la librería del Santo y S. Rodrigo, de la primitiva 
Edicción y reservados t'w la Cámara Santa.'' Al fol. 15 se 
lee: "Caxon del Evangelio : ítem: un códice titulado Origi- 
nal de la Historia de N. P. SJ° Domingo de Silos" (2), alu- 
diendo sin duda al original de Grimaldo. 

Por su parte Dom Ferotin, al estudiar los manuscritos 
dt Silos (3), se concreta a mencionar poco más o menos lo 
que dejamos anotado, lamentándose de la pérdida de tan 
precioso Códice, que supone escrito entre 1088 a 1090. 

Tres copias de Grimaldo hallamos mencionadas. El pa- 
dre Vergara nos habla de dos: una de San Millán, que dicd 
había desaparecido cuando él publicaba, en 1736, la vida del 
Santo; y otra de San Martín (4). De esta segunda hace tam- 
bién mención Tamayo (5), y por lo que él y Vergara anota- 
ron, estaba más completa que el original de Silos, como arri- 
ba se indicó. Una de estas dos copias será sin duda la que hoy 
se conserva en la Academia Española, y ésta es la que ha- 
llamos mencionada en el Catálogo E, folio 3, como demos- 
traremos al tratar de las copias de Pero Marín. 

En el Catálopo del padre Ibarreta antes citado (6). tam- 
bién se menciona una copia de los tres autores, y creemos 
ser la últimamente hallada. 

Berceo. Original y copias antiguas. — Los padres 
Ruiz, Gómez y Castro, en sus respectivas obras, nos hablan 
de Berceo, le citan y extractan, pero sin decir categórica- 
mente de qué se sirven, si del original o de alguna copia. Ta- 



(1) Como luego se hará notar, esta indicación corresponde exacta- 
mente al Códice encontrado. 

(2) Arch. Silos. Original en 34 folios. 

(3) Ob. cit., pág. 276. 

(d) Ob. cit.. Prólogo, núm. 7. 

,(.^) Ob. cit., VI -520. 

(6) Arch. Silos. Ms. iio, núm. 14. 



NOTABLE MANUSCRITO 1 89 

mayo Salazar es más explícito, pues afirma (i) aprovechó 
la copia del archivo de San Martín, de la cual, juntamente 
con la que nos da el padre Gómez (2), no hay otra noticia. 
Por su parte el padre Ruiz, después de terminar la primera 
parte de la Vida de Santo Domingo, trae la siguiente anota- 
ción: "En iin libro muy antigo (sic) escrito de mano, que 
tiene el monasterio de Santo Domingo de Silos y en otro del 
monasterio de San Millán de la Cogolla se halla la vida de 
este glorioso Padre [Sto. Domingo de Silos] escrita en ver- 
so castellano, cuyo autor fué el maestro Don Gonzalo Ber- 
ceo... y porque muchas personaos me an importunado que 
haga imprimir estos versos o parte de ellos e querido poner 
aqui los que se siguen... (3) 

A veces también trae lecciones o variantes particulares y 
dignas de tenerse en cuenta. 

El padre Vergara, por su parte, unas veces nos menciona 
el original y otras una copia, v. gr. ; en el prólogo (4) dice : 
"sigue el original que se consen>a en el archivo de Silos" , 
y un poco inás abajo alude a una copia: "Berceo se ha aca- 
balado por una copia antigua y assi desde la copla 166 (5) 
varia algo el castellano por no ser del original." Pero en 



(i^ Ob. cit., IV-520. 

(2) Ob. cit., pág. 247. 

(3) A continuación transcribe las 67 coplas primeras, y después des- 
de la 754 al fin, isaltando una que otra. No dejaré de hacer notar que la 
copia difiere bastante de la publicada por el padre Vergara. y al contra- 
rio, guarda mucha analogía con la de la Academia Española. Véase, por 
ejemplo, las coplas 8 y 9. 

Copla 8. El nombre de la madre decir non lo sabria 
Como no fue escrito non lo deuinaria, 
Mas ayan las sus almas Dios e Santa Maria 
Nos sigamos el curso e tengamos nuestra vía. 

Copla 9. La cepa era buena, engendró buen sarmiento, 
Non fue caña liuiana, que la toma el viento, 
Ca de luego fue cuerdo niño de buen taliento 
De oir vanidades non li tomaba aliento. 

(4) Núm. 7. 

(5) Aquí, como ya hizo notar Fitz-Gerald, ob. cit., pág. xvill, es 
«vidente hay una errata, y que debe leerse 686. 



igo boletín de la real academia española 

ambos lugares sospechamos que el padre Vergara llama ori- 
ginal a una copia antigua y contemporánea del original de 
Berceo; y esta copia es sin duda la encontrada, pues justo se 
halla incompleta desde esa copla 686 a, hasta 758 b, y es asi- 
mismo la que de San Millán enviaron a Silos, como testifican 
los padres Argáiz y Sarmiento. Dice primeramente el padre 
Argáiz (i), después de copiar las tres primeras coplas de 
Berceo: ''Con tal estilo va prosiguiendo muy dilatadamente 
la vida y milagros de aquel santo, desde su linage y naci- 
miento, con tan devota y gustosa consonancia, que no dudo, 
que si todo el libro se imprimiera, fuera bien recibida y leída 
vna tan ilustre antigualla." Está en el Archivo de San Mi- 
llán, donde tomó [Santo Domingo] el santo hábito de monge 
y fué Prior, y copiado en el Archivo de Santo Domingo de 
Silos, donde fué Abad... 

El padre Sarmiento, hablando de la obra del padre Ver- 
gara escribe (2): "Contiene asimismo todas estas actas [de 
Grimaldo] traducidas en castellano o perifraseadas en ver- 
sos Alejandrinos de catorce sylabas, por el poeta D. Gon- 
zalo de Berceo : y lo qual se sacó de dos Códices antiguos del 
siglo décimo tercio, que vi, registré y cotejé." Y en otro 
lugar: "En el mismo Archivo de San Millán se conservan 
dos Códices muy antiguos : tino en' qtiarto y otro en fqlio. 
Celda uno contiene las Poesias de Berceo, pero el de folio, que 
es el menos antiguo, contiene la explicación de las voces mas 
antiguas, que se hallan en el Códice en quarto. Las poesias, 
que se hallan en el Códice en folio son las siguientes. Un Poe- 
ma en versos Alexandrinos que contiene la explicación de 
los mysterios de la Misa... después se sigue el Poema que 
contiene la Vida de S. Millán... Aqui acaba el dicho Códice 
en folio de las Poesias del Maestro Gonzalo de Berceo, que 
se conserva en el Archivo de S. Millán. Antes tenia agregado 
el Poema del mismo Berceo, que compuso de la Vida de 



(i) La Perla de Cataluña, pág. 439. 

(2) Memorias para la historia de la poesía. Madrid, Ibarra, 1775, 
pág. 255. 



NOTABLE -MANUSCRITO I91 

Santo Domingo de Silos; pero como alli se nota se des- 
membró y se remitió al Archivo de Silos, en donde hoy se 
conserva ; 3' es nno de los dos Códices qtte se han tenido pre- 
sentes para imprimir el año 1/36 con la Vida de Santo 
Domingo de Silos, todo el dicho poema de Berceo, que 
comprende la misma vida." (i) 

Resulta, por tanto, de lo dicho por los padres Argáiz. 
Vergara y Sarmiento, que en su tiempo, además del ori- 
ginal, existían y eran conocidas, por lo menos, dos copias, 
una de ellas contemporánea del original : posteriormente se 
hicieron otras o se dieron a conocer. Fitz Gerald (2), coor- 
dinando cuanto escribieron sobre los manuscritos de Berceo, 
monsieur E. Merimée (3), Dom Ferotin (4) Sánchez (5) y 
los citados padres Argáiz y Vergara (para nada menciona 
al padre Sarmiento), concluye determinando existieron las 
siguientes copias del original de Berceo : A), la de la Aca- 
demia Española ; B), la de la Academia de la Historia : 
C), la del padre Luis de Ariz; D), la que designa H^ ; £).. 
la V^: y, por fin. la que usó el padre Vergara o V. 

Ahora bien, hasta hoy día no eran conocidas más que 
las de la Academia Española y de la Historia : la última- 
mente encontrada añade una tercera; quedan perdidos el 
original y otras tres copias. 

Sirviéndonos el estudio comparativo llevado a cabo por 
Fitz-Gerald, hallamos tal semejanza entre la copia encon- 
trada y la de la Academia de la Historia, que sin ningún 
género de duda nos atrevemos a afirmar que esta última es 
copia hecha en el siglo xiv sobre el manuscrito ahora descu- 
bierto, que lo es del siglo xiii, y que aquélla fué hecha en 
Silos y luego enviada a Madrid con la del siglo xiii para que 
sobre ambas el padre Sarmiento hiciese el cotejo de que an- 
tes nos habló. No hay que olvidar que el padre Sarmiento 



(i) Memorias para la historia de la poesía; pág. 263. 

(2) Ob. cit., caps. II y III. 

(3) Bulleün Hispanique, vol. II, pág. 152. 

(4) Oh. cit., pág. 280. 

(5) Ob. cit., t. II. 



192 EOLElllv' DE LA REAL ACADEMIA ESPAÑOLA 

se encargó de corregir las pruebas mientras se imprimía la 
obra del padre Vergara. 

En los Catálogos de Silos tantas veces citados ligeras 
son las indicaciones que hallamos. En el del padre Ibarre- 
ta (Ms. lio, núm. 14): "Un Códice en folio que es tras- 
lado de los dichos (e. d. Grimaldo, Berceo y Pero Marín, 
de que antes hablaba). 

En el del padre Hernández, fol. 4. "Caxon de la Epís- 
tola: It. Un Códice que contiene la vida de Sto. Domingo 
de Silos en verso p'' el monge Poeta Berceo." 

En el Catálogo E (Ms. iió*^, folios 2 v. y 3) hay dos 
menciones, lo que hace suponer son dos copias distintas: 
la primera, como resulta de lo que dejamos anotado en la 
pág. 187, y luego "Vida de S.*^ Domingo de Silos en folio 
en pergamino escrita [por rf" Gonzalo de Berceo, en mar- 
gen] en verso Paladino; que empieza; en el nombre del pa- 
dre que fizo toda cosa, y acaba; c nos Ilebe a la gloria ce- 
lestial amen." 

Por fin, Dom Ferotin (i) se contenta con resumir cuan- 
to dejamos expuesto de los citados autores. 

Pedro Marín : Original y copias. — Aparte de la indica- 
ción, que nos da el padre Vergara (2) diciendo publica los 
Milagros del Santo según el original que se conserva en 
Silos, no hallamos otra mención sobre el mismo. Dícenos 
también que aquél estaba incompleto por faltarle tres ho- 
jas o folios, y no añade con cuál le suple. El padre Verga- 
ra ¿no llama original a una copia? Así lo sospechamos, por 
lo que a su vez nos señala el padre Sarmiento (3), al asegu- 
rar publicó el padre Vergara los Milagros obrados por el 
Santo de 1232 a 1293, sacándolos de una copia coetánea. 

De tres copias hay noticia en los diversos Catálogos. En 
el suyo, el padre Ibarreta (4) indica una, y es la incluida 



(i) Ob. cit., pág. 280. 

(2) Ob. cit.. Prólogo, núm. 7. 

(3) Ob. cit., pág.. 255. 

(4) Ms. lio. núm. 14. 



NOTABLE MANUSCRITO 19-^ 

en el Códice, que contiene la de Grinialdo y Berceo, y que, 
como dejamos ya indicado anteriormente, creemos corres- 
ponde al encontrado. El padre Hernández señala también 
una y al parecer suelta (i): "Caxon de ornamentos: It. un 
Códice del año de 12^2, que contiene Milagros de Sto. Do- 
mingo de Silos." Sin duda se equivoca al decir que el Có- 
dice es de 1232, pues en ese año empiezan los milagros re- 
feridos. 

En el Catálogo E (2) se lee : " Vida del Santo en folio 
menor en pergamino manuscrita, que empieza: Estos son 
los milagros romaneados. Como saco Sto. Domingo los cap- 
tivos de captizñdat Como saco de granada a Pelayo, a fol i 
usqiie ad j8, y prosigue vita ipsiiis sermone latino scripta 
a fol. I. usque ad 43." 

Esta copia es la que hoy se conserva en la Academia 
Española, pues los datos que sobre ella se nos comunican 
coinciden con las líneas antes copiadas: "El Ms. de que V. 
hace mención (3) tiene hojas en pergamino y hojas en pa- 
pel : la letra parece ser del siglo xiv : consta de jS* hojas, 
pero en el reverso de la j6 hay la nota siguiente : Faltan 
aqiii tres milagros con lo restante deste y principio del si~ 
guiente... su tamaño es 30-21 y lo escrito 21-1^: los epí- 
grafes están escritos en tinta encarnada y las letras inicia- 
les con adornos: Principia: Estos son los miraglos roman- 
eados. Como saco \\ Dgó los captiuos de captiuidat. Como 
saco de gnada a pelay." \\ Termina: z lo ql guardaua en pos 
et nüqiia le podiero tomar c dexo aqla ca \\ tena escapo ansi \\. 

"A continuación, en el mismo volumen, está la Vida de 
Santo Domingo en latín." Por esta conformidad entre am- 
bas anotaciones, y siendo el Catálogo de fines del siglo xviii^ 
bien podemos suponer, que el Códice de la Academia, aún 
se conservaba en Silos en aquella época, y que es el Códice 



(i) Pág. 34- 

(2) Ms. iióí», f. 3. 

(3) Carta del señor R. Murillo al reverendo padre Mateo del Álamo, 
bibliotecario de Silos, 29-XII-i9i5, 



1 94 BOLETIX DE LA REAL ACADEMIA ESPAÑOLA 

a que acudía Vergara para suplir las deficiencias de la co- 
pia que utilizaba. Y esta copia es sin duda la recientemente 
encontrada, pues en ella se encuentran frecuentes llamadas 
a ''otro libro". Más aún; en la misma hallamos la adverten- 
cia siguiente, varias veces repetida: ''vide Codicem j.""»", lo 
que nos hace conjeturar la existencia de un tercer ejemplar, 
hasta hoy perdido, que bien podría ser el que completó el 
Códice de la Academia de la Historia, como deja suponer 
el señor Fitz-Gerald (i): "De ceci nous déduirons q'a un 
¡noment donné, avant que les feuillets ne fussent numeró- 
les {car ils sont numeróles de i a i8) il y avail des feui- 
llets au commencement qui contenaient des milagros roman- 
zados de Pero Marin." 

El padre Yepes (2), tratando de la historia de los caba- 
lleros Hinojosas, nos habla también de un ejemplar de Pero 
Marin, pues dice... en S. Domingo de Silos... ay un libro 
manuscripto muy viejo, donde está hecha memoria de los mi- 
lagros de S. Domingo, y entre ellos como cosa muy grave, 
está hecha memoria deste Cauallero Muño Sancho, que escri- 
uio vn monge de la casa, llamado Pero Marin, en tiempo del 
Santo Abad do Rodrigo, por la Era de mili y dosientos v 
ochenta. " 

Cuando en 1902 Fitz-Gerald publicó (3) la historia de 
estos caballeros, concluía afirmando que la fuente de que se 
sirvieron el padre Yepes y el padre Castro es el Códice Sa- 
lazar H-18 de la Real Academia de la Historia; pero hoy día 
no se puede ya asegurar lo mismo en vista del Códice encon- 
trado, que, como más antiguo, mayor fe merecería a dichos 
autores, y al menos en cuanto al padre Castro, que escribía, 
según todas las apariencias, en el Monasterio de Silos, es más 
probable usara el Códice que allí se conservaba, es decir el 
ahora encontrado y cuya descripción a continuación damos. 

(Continuará.) Fr. Alfonso Andrés, 

Benedictino de Silos. 



(i) Ob. cit., pág. XVII!. 

(2) Crónica... IV, 380 v. (Madrid, 1613.) 

(3) Revista de Archivos..., febrero, págs. 49 y sigts. 



SOBRE EL PARTICIPIO 



Unos gramáticos admiten el participio como parte de la ora- 
ción; otros no le admiten. 

¿Debe formar clase independiente, o no debe formarla? 

Analicemos lo que por participio se entiende. 

El participio, suele decirse, es una parte de la oración así 
llamada porque participa de la índole del verbo y de la del ad- 
jetivo. 

Participa de la índole del verbo, se añade, porque unas ve- 
ces tiene significación activa, como amante, y otras pasiva, como 
amado; y participa de adjetivo, porque, con los mismos acci- 
dentes de éste, se emplea para calificar a los nombres (i). 

Tal definición, que es corriente en estos o parecidos térmi- 
nos, y que, por regla general, pasa sin observación en las gra- 
máticas, carece de una de las condiciones principales que la Ló- 
gica prescribe : La definición ha de comprender todo y solo el 
definido. 

¿Qué falta en ella del definido? 

Falta la forma llamada participio en el modo infinitivo, la 
cual, según ya demostré en el Boletín de octubre último, no 
participa de la índole del adjetivo, ni en valor, ni en acciden- 
tes : es simplemente la forma pretérita del modo abstracto ; es 
verbo, nada más. Y, aunque se llama participio, está fuera de 
la definición. Así que, cuando en los infinitivos de amar, temer, 
partir, decimos: "participio, amado, temido, partido", no ha- 



(i) Otros autores dicen, y van peor: "Participio es una parte de 
la oración que participa de verbo y de adjetivo, pues se deriva de aquél, y 
tiene además las propiedades de éste." 



196 BOLETÍN DE LA REAL ACADEMIA ESPAÑOLA 

blamos con propiedad (lo cual debiera evitarse en Gramática 
más que en otra ciencia o arte), porque estas tres palabras, en 
la voz activa del verbo, no participan de adjetivos. 

No se arguya que otras veces son adjetivos, porque, exten- 
diendo el argumento, nos va a resultar que todas las clases de 
palabras son substantivos, porque los adjetivos, los pronombres, 
los artículos, los verbos, los participios, los adverbios, las pre- 
posiciones, las conjunciones, y hasta las interjecciones, otras 
veces substantivos son. 

Cuando amado, temido, partido no participan, no son par- 
ticipios. Por ser tan evidente la afirmación, casi raya en pero- 
grullada. 

No comprende, pues, la definición todo lo que se ha que- 
rido definir. 

¿Qué comprende más que el definido? 

Veamos, antes de responder, qué voces se clasifican como 
participios : 

i.° Las palabras que, con el radical del verbo, toman los 
sufijos ante, ente, iente o y ente ; como acrecent=aMí^, de acre» 
cent=ar; Simpante, de am=ar; ahsorh=ente, de absorb-^r; per- 
tenec'iente, de pertenec-£'r; o=-yente, de o=fr. 

2." Las palabras que, con el radical del verbo, toman los 
sufijos ado, ido, o los irregulares cho, so, to; como am-ado, de 
am=ar; tem=ido, de tem-<?r; paTt=ido, de part=ir; he=cho, de 
hsLC'cr; imprt'so, de imprim=í>; muer=/o, de nior=í>. 

No se toman como participios aunque reúnen las condicio- 
nes de la definición, es decir, aunque participan de la índole del 
verbo y de la índole del adjetivo, los adjetivos verbales siguien- 
tes, algunos de los cuales con frecuencia se toman como nombres : 

i.° Los terminados en ador, edor, idor: acTecenUador, de 
acrecent=ar; ad¡v¡n=aí/or, de ad¡v¡n=ar; am=ador, de am-ar; 
haíUador, de haiUar; cant=ador, de cant=or; caz*ador, de caz» 
ar; danz^ador, de danz=ar; corr^edor, de corr=^r; tem-edor, 
de tem'er, correg=idor, de correg=íV; dec=idor, de dec=iV (i). 



(i) Por si alguien me objetare que los adjetivos de estas terminacio- 
nes no salen de los verbos castellanos, sino de adjetivos latinos de aná- 
logas desinencias, anticiparé la respuesta. Fijémonos en uro: amador. 
¿Que viene de amatar, -oris? Perfectamente; y amatar, de amare. Si 
por esto no es participio, tampoco debe serlo obediente, que no sale de 



SOBRE EL PARTICIPIO 1 97 

2.° Los terminados en arín : and=arín, de and-ar; haiUarín, 
de baiUar; canUarín, de cant=ar; danz=anX de danz=ar. 

3.° Los terminados en adero, edero, idero : pag=adero, de 
pag=ar; hac^edero, de hac=er; perec=edero, de perec=É?r, cum^ 
pUidero, de cumpl=í>. 

4." Los terminados en adizo, edizo, idizo : htUadizo, de 
hel=ar; resbal=acíí'£:o, de resbal=ar; ca^edizo, de ca=^r; corr= 
ediso, de corr-^r; escurr=íí¿í¿ro^ de escurr=z>. 

5.° Los terminados en abundo, ebundo, iBimdo : med\t=abun- 
do, de med¡t=ar; na\xs&=abundo , de nause«ar; \ag=abundo (o 
yag^amundo), de vag-ar; treni'ebundo, de trem-^r; mor-iÓMM- 
í/o, de mor=iV. 

6.° Los terminados en a/íV(?, íYíVo; ¡nforni=aííVí), de ¡n- 
form=rt;'; Ilam=aíí^'o, de llamear; pens^ativo, de pens«ar; 
coerc=itivo, de coerc=^r; íen^itivo, de len=íV (ant.) ; nutr=¿íí7;o. 
de nutr=ír; prohíb^itivo, de proh¡b=íV. 

7.° Los terminados en able, ible : am-able, de am-ar; can- 
t=ablc, de cant=or; est^able, de est=ar; ba¡l=a&/í?, de bail=ar; 
lem=íí?/^, de tem=cr; \end=ible,^áe vend=í'r; odible, de o=ír; 
part=ible, de part-íV. 

8.° Los terminados en on : burUón, de burUar; cr¡tic=ów, 
de crític=ar; gruñían, de gruñ=¿r; inachac=ó«, de machac»ar; 
trag=o«^ de trag-ar; zumb=(5n, de 2umb=Gr. 

Y algunos otros. 

Importa poco que no todos hayan derivado directamente de 
nuestros verbos : no se podrá negar que todos llevan la raíz verbal. 

Que por esta raíz participan de la índole del verbo, es evi- 
dente ; y de la índole del adjetivo participarán, cuando como 
adjetivos los toman todos los gramáticos latinos y castellanos. 

Y evidente resulta asimismo la doble participación, exami- 
nando su significado particular. 

En efecto: 

Amante, p. a. de amar, i _ , ^ ■■ . 

. j j. Que ama. (Acción.) 

Amador, adj. i ~ 

obedecer, sino de ohediens, -cntis, participio activo de presente del ver- 
bo latino obedire. 

Además, tuviéramos que discutir si los verbales terminados en dor 
se formaron por transformación del latino en tor, o por derivación de 
nuestros verbos y por analogía con aquél. Desde luego asentaremos que 
los que no tienen equivalente latino en íor, por analogía se han formado. 

Lo propio puede decirse con respecto a otros sufijos. 



ig8 BOLETÍN DE LA REAL ACADEMIA ESPAÑOLA 

Bailarín, na. adj. Que baila. Ú. t. c. s. 

"Bailarín, a. ,m. y f. Saltator, -cris; saltatrix, -icis; commodé 
saltans." Como si dijéramos saltante, bañlante (que no se usa). 
(Acción.) 

Pagadero, ra. adj. Que ha de ser pagado a cierto tiempo 
señalado. 

"Pagadero, a. adj. Solvendus." (Pasión futura.) 

Corredizo, sa. adj. Que se corre con facilidad. 

"Corredizo, a. adj. Solubilis." (Acción o pasión, según el 
caso.) 

Meditabundo, da. adj. Que medita en silencio. 

"Meditabundo, a. adj. JNIeditabundus." (Acción.) 

Llamativo, va. adj. Que llama la sed, que llama la atención. 

"Llamativo, a. adj. Excitans." (Acción.) 

Amable, adj. Digno de ser amado (digno de la pasión gra- 
matical de amar). 

"Amable, adj. Amabilis, amatu dignus, amandus." (Pasión.) 

Al participio activo no se le asignan en nuestras gramáticas 
más oficios que los de hacer de substantivo (escribiente pere- 
zoso) o de adjetivo (hijo amante de sus padres). 

Luego es substantivo verbal o adjetivo verbal. 

Ni fué otra cosa en el castellano antiguo, como puede verse 
en los textos que vamos a transcribir: 

"Trataron con el bispo todo este conseio, 
Tovolo el obispo por muy bueno sobeio, 
Non contradixo omne, nin grant, nin poquilleio. 
Nin fó pesante (i) de ello, nin villa, nin congeio." 

(Berceo : Vida de Santo Domingo de Silos, 209.) 

" Si bien lo entendiessedes, sodes bien escapados, 
Ca merezientes (2) erades de seer enforcados." 

(ídem : Vida de San Millán, 276.) 

"En casa de Nargiso un noble senador, 
Trobó muchos menguados siervos del Criador, 
Creyentes (3) en don Christo del mundo salvador, 
Pero sedien con miedo del mal emperador." 

(ídem : Martirio de San Lorenzo, 55.) 



(í) De pesar. Adjetivo de "villa" y de "congeio": pesaroso. 

(2) De mereser. Adjetivo de "vosotros" (suplido): merecedores. 

(3) De creer. Adjetivo de "siervos". 



SOBRE EL PARTICIPIO ) 99 

"Entre essas companas de casa de Nar(;iso, ' ■ 

Avie un omne bueno que perdiente (i) el viso, 

Dissoli : yo te ruego, si veas parayso, 

Pon sobre mi tus manos que non ande por riso." 

¿Por qué, pues, se coloca este participio en clase separada 
del substantivo y del adjetivo? 

Porque le colocaron los latinos : la fuerza de la tradición. 



Al participio pasivo se le asignan cinco oficios : 

I." Formar los tiempos compuestos de la voz activa. 

Aquí no es participio, ya lo he dicho. 

2." Formar los tiempos de la voz pasiva. 

"Como los ríos en veloz corrida 
Se llevan a la mar, tal soy llevado 
Al último suspiro de mi vida. 



"Esta nuestra porción alta y divina 
A mayores acciones es llamada 

Y en más nobles objetos se termina." 

(Rioja.) 

Los participios llevado y llamada añaden (adjiccre) al su- 
jeto una idea de pasión. Son adjetivos verbales pasivos. 
3.° Juntarse con los substantivos y concertar con ellos. 

"Fabio, si tú no lloras, pon atenta 
La vista en luengas calles destruidas, 
Mira mármoles y arcos destrozados. 
Mira estatuas soberbias que violenta 
Némesis derribó, yacer tendidas 

Y ya en alto silencio sepultados 
Sus dueños celebrados." 

(Rodrigo Caro.) 

Destruidas, destrozados, tendidas, sepultados y celebra» 
dos, adjetivos que califican respectivamente a calles, mármoles 
y arcos, estatuas, y dueños. 

4.° Usarse como ablativo absoluto u oracional. 

"Llegada la hora que le pareció, entró en el pueblo, y en 
casa de Don Quijote..." {Quijote, cap. V.) 

"Puestas y ¡evantadas en alto las cortadoras espadas de los 
dos valerosos caballeros y enojados combatientes, no parecía 



(r) De perder. Adjetivo de "omne": perdidoso. 



200 boletín de la real academia española 

sino que estaban amenazando al Cielo, a la tierra, y al abis- 
mo." {Ibidem, IX.) 

En este oficio, el participio es un adjetivo verbal, como en 
el caso anterior; mejor dicho, es el mismo caso, porque con subs- 
tantivo concierta (i). Lo que hay en esta función es que se su- 
ple un verbo formando una oración de pasiva. 

5." Usarse como substantivo. 

"El ferido de punta de ausencia, y el llagado de las telas 
de) corazón, dulcísima Dulcinea del Toboso, te envía la salud 
que él no tiene." 

(De la Carta de Don Quijote a Dulcinea del Toboso.) 

Resumen : el participio pasivo, o es verbo simplemente, pre- 
térito de infinitivo, como yo le he llamado, o es adjetivo verbal, 
o substantivo. 

Analógicamente, pues, considerado el participio, en sus dos 
clases de activo y pasivo, no se encuentra fundamento suficien- 
te para que forme parte de la oración; porque si el nombre, el 
adjetivo y el verbo se llevan sus respectivos oficios, queda el 
participio tan lucido como la avutarda de la fábula. 



Hase afirmado que todos los verbos tienen participio pasivo, 
y esto no es cierto. 

¿ Cuál es el participio pasivo de ser, de estar y de yacer, por 
ejemplo ? 

En primer término, el verbo que no expresa acción no puede 
dar pasión : por eso no son pasivos los términos sido, estado, 
yacido, considerados como tales. En segundo lugar, no se dice 
sido, sida, sidos, sidas; estado, estada, estados, estadas; yacido, 
yacida, yacidos, yacidas: ¡ cómo se ha de decir, si el pretérito 
de infinitivo, por lo mismo de ser del modo abstracto, es inva- 
riable! (2) 

Y esto que digo de ser, estar y yacer conviene a otros mu- 
chos verbos verdaderamente neutros {caber, permanecer, exis- 
tir, atañer, concernir, quedar, residir, morar...), y a no pocos 
activos intransitivos (azulear, rielar, temblar, resollar, gemir. 



(i) Este mismo oficio desempeña a veces el participio activo (equi- 
valente a una oración de activa), aunque las gramáticas no suelen seña- 
lársele. 

{2) No es raro oír: "Estamos en vuestros asientos. — Bien estados.'* 



SOBRE EL PARTICIPIO 20 J 

nadar, accedkr, acudir...), que por su significado rechazan la 
pasión. 

Cierto que de morir, por ejemplo, que es bien intransitivo, 
se dice muerto, muerta, muertos, muertas; pero es porque se le 
ha tenido como activo y hasta como transitivo ("han muerto 
aquí a un hombre"), y porque con frecuencia se forman adje- 
tivos verbales con la terminación de los participios pasivos. Lo 
mismo decimos está vivo, viva; están vivos, vivas, que se dice 
está muerto, muerta; están muertos, muertas. 

El participio, como parte de la oración, fué tomado, no hay 
que advertirlo, de la Gramática latina ; y otras cosas, por cier- 
to, hemos venido conservando con motivos m€nos atendibles. 

Es natural que, habiéndose formado el castellano principal- 
mente del latín, nuestra Gramática se modelase por la Gramá- 
tica latina ; pero no convenía un calco tan exacto, y menos ha 
convenido después, para el cultivo y divulgación de los conoci- 
mientos gramaticales, seguir con aquel calco, petrificado, a tra- 
vés de los siglos de la edad moderna. 

¿Tenían los latinos más razones que nosotros para distin- 
guir el participio como clase independiente? Sí, y aun le definie- 
ron de otro modo. 

"El Participio, dice Nebrija (i), es aquel que tiene casos, y 
significa tiempo." 

La definición no es buena, por no determinar bien el género 
próximo ; no obstante, expresa la última diferencia del partici- 
pio entre las partes declinables : significa tiempo (2). 

Esta última diferencia no se la dan nuestros gramáticos, y 
hacen bien, porque en castellano no la tiene. 

En efecto : el participio latino significaba tiempo y tenía casos. 

Participio activo de presente e imperfecto (que ama o ama- 
ba) : amans, amantis... 

Participio activo de futuro, en rus (que ha o tiene de amar) : 
amatiirus, -a, -um; amaturi, -ce, -i;.... 

Participio pasivo de pretérito perfecto, y pluscuamperfec- 
to (cosa amada): amatus, -a, -um ; amati, -¿e, -i;... 



(i) De Institutione Grammaticce {liher tertius). 

(2) Por supuesto, que no es privativa del verbo y del participio la 
circunstancia de expresar tiempo : las voces presente, pasado, pretérito, 
porvenir, venidero, futuro, hoy, ayer, mañana... tiempo expresan. Mas 
j^a no es la clase total. 

«4 



20¿ boletín de la real academia ESfAWOí.." 

Participio pasivo de futuro, en das (cosa que ha o tiene de 
ser amada): amandus, -a, -um; amandi, -ce, -i;... 

La característica de tener casos y significar tiempo no con- 
viene a otra parte de la oración ; porque : 

El nombre tiene casos, pero no significa tiempo. 

El pronombre ídem, id. 

El adjetivo ídem, id. 

El verbo tiene modos y tiempos, pero no tiene casos. 

De modo que se distingue el participio latino perfectamen- 
te de las otras partes variables de la oración : de las invariables 
no hay que decirlo. 

He aquí la razón de que los latinos no llamasen participios 
a los adjetivos verbales no terminados en ns, urns, us y ndus, 
porque no expresaban tiempo. 

Pero, según nuestra definición, tan participio es, por ejem- 
plo, amator, -oris, como amans, -antis. 

Algo confundieron los latinos el verbo con el participio, y 
aun con el substantivo, al incluir en el modo infinitivo los ge- 
rundios, el supino y los participios, formando el siguiente cuadro : 

Activa. Pasiva. 

Gerundios substantivos. Gerundios adjetivos. 

Amandi, -ando, -andum, -ando Amandi, -andae, -andi ; amando. 

Supino. -andae, -ando; amandum, -andam, 

Amatum (i). -andum ; amando, -anda, -ando. 

Participio de presente e imperfecto. Supino. 

Amans, -antis. Amatu. 

Participio de futuro, en rus. Participio de pretérito perfecto, 

Amaturus, -a, -um. y pluscuamperfecto. 

Amatus, -ata, -atum. 

Particifio de futuro, en dus. 

Amandus, -anda, -andum. 

El verbo, dice Nebrija (2), es una parte de la oración, que 
tiene modos y tiempos, y no tiene casos. Luego las voces del 
cuadro anterior debieron llevarlas a sus clases correspondien- 
tes, substantivo y participio. En éste, ya se dice de dónde vie- 
nen : en el nombre, también se trata de los derivados verbales. 

Nosotros, en castellano, sí podemos colocar en el infinitivo 
del verbo la forma terminada en ado, porque es meramente 



(i) a amar. Por esta equivalencia, se pretende que "amar" sea 
aquí complemento directo, ¡ aunque vaya re.eido de verbo intransitivo ! 
(2) De Institutione Grammaticce (líber tertius). 



SOBRE EL PARTICIPIO 203 

verbo, y no admite, siendo tal, la variación ado, ada, ados, adas, 
diciendo amado, amada, amados, amadas, como la admite la 
forma amatus latina en el femenino amata y en el neutro ama- 
tum, con sus genitivos amati, amates, amati, y demás casos de 
ambos números. 



Insistamos en la idea tiempo respecto del participio. 

Como traducimos "amante" por "que ama", y ama es pre- 
sente, se dice que amante es participio de presente. Mas su 
tiempo depende de otras palabras : Diego fué amante de sus 
padres; Diego es amante de sus padres; Diego será amante 
de sus padres. En el primer ejemplo es pretérito; en el segun- 
do, presente, y en el tercero, futuro. 

Pudo decirse eso de tiempo en latín, porque el que ama, o 
el que amaba (presente relativo), es amans, -antis, y el que 
amará, o el que ha de amar, es amaturus, -aturi. 

Con nuestro participio pasivo sucede lo propio que con el 
activo, el tiempo depende de otras palabras : Alejandro Mag- 
no fué educado por Aristóteles (pretérito) ; La honradez es 
respetada por todos (presente) ; Estos sucesos han de ser muy 
comentados (futuro). Solamente siendo verbo tiene sentido de 
pasado. 

También puede decirse en latín participio de pretérito al 
pasivo amatus, -ata, -atuní, puesto que en los pretéritos se usa, 
y para expresar la pasión en futuro hay otro, amandus, -anda, 
-andum. 

¿Por qué, pues, conservamos al participio activo castellano 
el calificativo de presente y al pasivo el de pretérito? 

Yo encuentro dos razones: i.*, porque nuestro participio 
activo salió del latino activo de presente, y nuestro participio 
pasivo salió del latino pasivo de pretérito; 2.", porque en Gra- 
mática somos excesivamente tradicionalistas, y estamos empe- 
ñados en conservar totalmente el tecnicismo latino. Así es como 
nuestra Gramática resulta plagada de impropiedades. 

La palabra que expresa tiempo es la que en el infinitivo del 
verbo llamo yo pretérito, la cual en las gramáticas se pone como 
participio, pero que no lo es: He amado, Habías amado, Ha- 
bremos amado. Al presente le hace pasado ; al pasado, más pa- 
sado, y al futuro, pretérito del futuro. 

La circunstancia de expresar tiempo los particios latinos y 
la de salir tan directamente del verbo expresando acción o pa- 



204 ■ KOLETÍX DE LA REAL ACADEMIA ESPAÑOLA 

sión, hicieron que el participio, en sus dos clases y cuatro es- 
pecies, se tomase como continuación o parte integrante del ver- 
bo, no apreciando la diferencia de expresar casos y géneros. 
Como procedimiento pedagógico, presenta defensa; como cla- 
sificación analógica, es inadmisible. Realmente en latín los ac- 
cidentes gramaticales del verbo — del verbo, entiéndase bien — 
son : voces, modos, tiempos, números y personas. No se aleguen 
los circunloquios de la voz pasiva para atribuirle géneros: que 
los circunloquios, hablando con propiedad, no son verbos. 

En el participio castellano — en el participio digo, en el que 
participa del verbo y adjetivo — , ni la razón de tiempo puede 
aducirse para colocarle en el verbo. El activo y el pasivo se han 
venido poniendo en el modo infinitivo por los autores de Gra- 
mática castellana: hoy, con mejor criterio, a mi modesto en- 
tender, está descartado del verbo el participio activo, quedan- 
do solamente el pasivo, el pretérito que yo llamo, el cual está 
bien dejado como forma del modo infinitivo, aunque se le de- 
signa con nombre impropio, porque no es tal participio, si bien 
saliese del participio pasivo amatus, ablativo, amato. Nuestro 
idioma viene evolucionando desde su infancia a través de las 
centurias, y una Gramática progresiva debe ir anotando estas 
evoluciones en su tecnicismo y en sus reglas. 



Va que de evoluciones he hablado, oportuna será una ojea- 
da histórica sobre el participio. 

Los latinos no tuvieron tiempos compuestos en la voz ac- 
tiva. Al formar los tiempos compuestos el romance, imitó los 
circunloquios latinos de pasiva, dando al participio los acciden- 
tes de género y número, como los lleva en esta última voz, y 
formando con el verbo haber, activo posesivo, oraciones predi- 
cativas, con acusativo, concertando con éste el predicado. 

"Et que enmendasent aquellas cosas que los omnes aviant 
mal usadas en otro tiempo por negligencia contra las costumne-> 
de sancta iglesa." 

(Fuero Juzgo, pág. I, col. 2.". lín. 6.) 

"Asi que aquellas leyes que avernos fechas, e las que ficier- 
mos por otros nuevos pleytos, mandamos que valan, é que sean 
firmes siempre." 

(Ibidem, pág. 8, nota i.*, lín. menos 5.) 



SOBRE EL PARTICIPIO 2o3 

"Ca facent iuramiento a so rey, et quebrantant la fe, que 
ant prometida, et non tiement el iuicio de Dios,"... 

{Fuero Juzgo, pág. VIII, col. 2.», lín. 2.) (i) 

"Vedada lan conprar dentro en Burgos la casa." 

{Poema del Cid, col. i.^, lín. — 7.) (2) 

"De todo conducho bien los ouo bastidos." 

{Ibidem, lín. — i.) 

"Vos VI cientos e yo XXX he ganados." 

{Ibidem, pág. 3, col. 2.^, — 5.) 

"Los VI dias de plazo passados los an." 

{Ibidem, S, I•^ — 13-) 

Que Myo Cid Ruy Diaz lid campal a vencida 
Tantos moros yazen muertos que pocos biuos " P.Rcmfcmcmra 

{Ibidem, 11, i.», 9 y 10.) 

"A sos castiellos a los moros dentro los an tornados." 

{Ibidem, 11, i.*, 26.) 

"A caualleros e a peones fechos los a ricos." 

{Ibidem, 2?-, 21.) 

"E de sus compannas agüelas que auien dexadas. " 
"Tierras de Borriana todas conquistas las ha." 

{Ibidem, 39.) 

"Luego que Millan ovo la oración finida 
Ovo toda la fuerza el diablo perdida." 

(Berceo: Vida de San Millán, cop. 120.) 

"Todas estas tres virgines que avedes oidas 
Todas eran iguales de un color vestidas." 

(ídem: Vida de Santa Oria, 29.) 

"Cobrada he la fija que hauia perdida." 

{Libro de Apolonio, 547.) 

"Pero con la uictoria que les auie Dios dada 
Ouioron toda la coyta ayna oluidada." 

{Libro de Alejandro, 1600.) 



(i) En el Fuero Juzgo son muy escasos los circunloquios o tiempos 
compuestos en la voz activa. Por el contrario, los circunloquios pasivos 
son abundantísimos. 

(2) Nos referimos al tomo LVII de la Biblioteca de Autores Es- 
pañoles. 



2o6 BOLETÍN DE LA REAL ACADEMIA ESPAÑOLA 

"Dixol estonges don Rodrigo : amigo, yt a buena ventura, 
¿cuerno cuedades que olvidada auia yo la desondra que me 
feziestes en Burgos, quando matastes a Aluar Sánchez...?" 
(Crónica General, leyenda de los Infantes de Lara.) 

"E cuando todas estas cosas hobiere catadas, débele dar 
penitencia contraria del pecado que fizo." 

(Las Siete Partidas, primera partida, tít. IV, le\-. XXV.) 



En todos los textos transcritos los participios concuerdan 
con los respectivos nombres y pronombres subrrayados, esto es, 
con el complemento paciente del verbo : cosas usadas, leyes fe- 
chas, fe prometida, etc. 

Pudiera decirse que estos giros de locución son la voz pasiva 
formada con el verbo haber en sentido activo posesivo, o la voz 
activa con forma pasiva, o, quizás con más propiedad y tecnicis- 
mo gramatical, circunloquios pasivos deponentes. 

Esteban Oca. 
{Continuará.) 



D 



OCUMENTOS 



INVENTARIOS ARAGONESES DE LOS SIGLOS XIV Y XV (i) 
(Continuación.) 

XVIII 

Relación de las alhajas empeñadas por don Pedro Jordán 

de Urríes (i). 

Zaragoza, i.° de abril de 1356. 
Yo don Pero Jurdan d'Urries el joven, cavallero, consellero 
r> mayordompne de la cort del senyor Rey, certificado z con- 



(i) En el Inventario XV, núm. 31. dice: Una con; léase: Una citie- 
Ua con; en el XVI, núm. 2)7^ dice: capicot; léase: capirot. 

(2) Acerca de don Pedro Jordán de Urríes, véanse los Anales de 
/( Corona de Aragón, por Jerónimo Zurita, libro IX, cap. XLII. 

De los apuros económicos de este personaje dan testimonio varios 
documentos, de los que anotamos estos dos : 

"Zaragoza, i." de marzo de 1356. 
Yo don Pero Jurdan d'Urries. consellero z mayordomo del senyor 
Rey... hordeno cierto, special z general procurador a don Johan d'Uer- 
to. savio en dreyto... a vender z fazer vendicion por mi z en nompne 
mió a los nobles doña Beatriz de Cardona e don Loys Cornell, filio del 
noble don Remon Cornell ...de los castiellos z lugares de Vinaceyt. 
Cabanyas z Aguer los quales yo herede por donación feyta a mi por 
Antón Garcia de Cardona. 

Zaragoza, 27 de marzo de 1360. 

Nos don Pero Jurdan d'Urres... vendemos a vos Jento Avenfaeno, 
jodio de la villa d'Exea, z a los vuestros... cincientos solidos de trehudo 
z cens perpetuo." 

Poco después adquirió los lugares de Ayerbe y Marcuello, enaje- 
nando para ello algunos bienes : 



208 BOLETÍN DE LA REAL ACADEMIA ESPAÑOLA 

sellado plenament de todo mi dreyto... atorgo s en verdat re- 
conozco tener en verdadera comanda z puro deposito de vos 
don Alvaro Tarin, cavallero, habitant en la ciudat de QaragoQa, 
tres mil solidos jacenses en dineros, buena moneda... Et el dito 
don Alvaro reconoció tener en penyos por ragon de la dita co- 
manda del dito don Pero Jurdan las joyas que se siguen, i Pri- 
merament una cinta de tela de seda color de león, smaltada con 
lo? smaltes encaxados, en la qual [hay] vint z cinco piegas con 
el cabo z con la mosqueta. 2 Otra cinta de filo d'argent tirado. 



"Zaragoza, 26 de marzo de 1363. 

Yo don Pero Jurdan d'Urries, consellero e mayordomo del senyor 
Rey, considerant et reconocient que yo tiengo assignados por el dito 
senyor Rey por mesnada en cadaun anyo sobre la aljama de los judíos 
de la ciudat de C^ragoga mil et setecientos solidos... Et después a hu- 
mil suplicación por mi al dito senyor Rey feita, e para pagar el precio 
de los castiellos e lugares jde Ayerbe e de Marcuello por mi comprados 
al dito senyor Rej', de gracia special atorgo e dio licencia a mi que yo 
podiesse vender los ditos mil e setecientos solidos jacenses." 

(A. P. Z. — Domingo de Tarba.) 

"Zaragoza, 4 de septiembre de 1367. 

Xos don Pero Jurdan d'Urries, cavallero, consellero et mayordomo 
del señor Rey d'Aragon, et doña Maria Pérez de Salanova muller 
del . vendiemos a vos el honrrado don Martin de Angano, cavallero. 
el castiello e lugar nuestro de Ponpien Blanco, sitiado en tierras d' 
Uesclia, con todos sus términos." 

(A. P. Z. — Domingo Pérez Daselín.) 

La villa de Ayerbe se componía de una pequeña comunidad judaica 
y de vasallos de signo servicio, de aquellos a quienes el señor podía 
matar de hambre y de sed, con arreglo a los Fueros aragoneses, tirá- 
nicos en este particular. 

26 de diciembre de 1405. 

Clamado publicament concellyo, si quiere capítol et plega de los 
hombres del signo servicio et de la aljama de los judíos de la víllya de 
Ayerbe por voz de Domingo Lores, al püertego de la glesía de Sant 
Pedro, allí do otras vegadas yes costumbrado et usado concellyo.. 
Agach Meser et Jacob Ardihc, judíos, adelantados de la sobredita al- 
jama^ et Agahc Argelet, judío vezino de la dita víllya... considerantes 
el muy honorable mossen Pero Jurdan d'Urries hauer vendido a 
mosen Johan Royz de Moros... el peage e molino quel dito mossen Pero 
Jurdan d'Urries havia en Santa Maria de Albarrazín... et se obligó de 
darle por ñanga el dito concellyo e uníversídat de Ayerbe... (Se con- 
forman con servir de garantía de esta obligación.) 

(A. P. Z.— Est. 17, líg. 7-) 



DOCUMENTOS 209 

con vint et VIIP esmaltes con el cabo s con la mosqueta. 3 Otra 
cinta en savastre con XL z, un esmalt de letras con cabo 5 la 
mosqueta. 4 Otra cinta de cadena d'argent que non falle nen- 
gun platón, crebada el cabo 5 la fiviella. 5 Un bacin d'argent a 
armas del contó [sic) de Luna en medio. Una brocha (i) ge- 
nuesa con el bocal z la cospa de argén. Las quales joyas el dito 
don Alvaro en si atorgo hauer recebido. 
(A. P. Z. — Domingo de Tarba.) 

XIX 

Relación de las alhajas que empeñó don Pedro de Luna (2). 

I." de abril de 1356. 

Nos Garcia Gil Tarin, scudero, z Palacin de Cosa... en- 
tramos ensenble... reconocemos tener en verdadera comanda 
z deposito del noble don Pedro de Luna, ffillo del noble don Pe- 
dro de Luna, la vaxiella d'argent que se sigue. 

I Primerament tres taqas doradas z smaltadas que pesan 
tres marchos z siet ongas. 2 Una copa dorada con su sobre copo 
{sic) que pesa tres marchos z meo. 3 Otra copa dorada, con su 
sobre copa, que pesa tres marchos z tres onqas. 4 Una taga do- 
rada ,menos de esmalt, que pesa IX onqas z media. 5 Un pichel 
dorado, dos marchos z dos ongas. 6 Otro picher plano, pesa II 
marchos z mea onca. 7 XII gradaletes d'argent que pesan IIIP 
marchos z tres ongas. 8 VIII platetes que pesan IIIP marchos 
z cinco ongas z media. 9 IIIP scudiellas que pesan IIIP mar- 
chos, VII onqas. 10 Un bacin con smalt a senyal de Saluga, que 
pesa tres marchos, cinco onqas z media. 11 Otro bacin con es- 



(i) Fíbula, imperdible. 

(2) Del don Pedro de Luna, padre, trata Zurita en sus Anales de la 
Corona de Aragón, lib. IX, cap. LXV, donde refiere como se fugó de 
la prisión de Sevilla en que lo había encerrado Pedro el Cruel. En el 
Archivo de Protocolos de Zaragoza hay varios documentos otorgados 
por don Pedro de Luna, cual es el que sigue, que demuestra la impor- 
tancia que tenía la familia hebraica de la Caballería. 

"Zaragoza, 17 de diciembre de 1366. 

Los moros de Almonacid de la Sierra nombran arbitro a don Sa- 
lamón de la Caballería, judío de Zaragoza, para que resolviese las cues- 
tiones de aquellos con don Pedro de Luna y su mujer doña Elfa de Xé- 
rica. — (A. P. Z.— ^Domingo de Tarba.)" 



210 DOLETIN DE LA REAL ACADEMIA ESPAÑOLA 

malt a senyal de Luna que pesa IIIP marches z mea onga. 12 
Dos talladores de argent que pesan Wll" marchos menos onca 
5 mea. Que suma XXXVIII piegas que pesan quaranta seys 
rnarchos, seys ongas. 

(A. P. Z. — Domingo de Tarba.) 

XX 

Inventario de los bienes muebles dejados por María de Larunz. 

Zaragoza, 5 de julio de 1362. 

Primerament fueron trobados en la cozina de las ditas ca- 
sas : I Una taula pintada con sus piedes. 2 Otra tauleta con pie- 
des vniqos. 3 Una sartan crebada. 4 Tres trehudes. 5 Una cal- 
dera. 6 Dos cullares s una brumadera de fierro. 7 Dos trésnelos. 
8 Dos espedos de fierro. 9 Un alguinyo blanco. 10 Dos márfegas 
estreytas. 11 Un bancal. 12 Un mortero de fust con su malla- 
dero. 13 Hueyto escudiellas de fust. 14 Una bacia. 15 Dos ta- 
lladores sanos z uno crebado. 16 Tres talladorciellos otros. 17 
Un mandil viello. 18 Dos cantaros esbocados, dos oletas (sic) z 
dos cagúelos de tierra. 19 Un sedago biello. 20 Un porgadero. 

En un palacet de las ditas casas fueron trobados los bienes 
que se siguen: 21 Primerament un almadrach. 22 Un linguelo 
de lino z tres d'estopa. 23 Tres tovallas, las unas chicas. 24 Una 
trena de linguelo de lino. 25 Tres cabegales de lana, los dos con 
pluma et el uno con palla. 26 Un mandil de leyto. 27 Un pellón. 
28 Dos literas. 29 Meya litera viella. 30 Dos fazaruelos viellos. 
31 Dos leytos con sus márfegas, z con sendas meias plumagas 
viellas. 32 Una spada con vayna blanca. 33 Una saya de hom- 
bre, color d'albercoh, botonada delant. 34 Una penya de cone- 
llos. 35 Unos tovallones d'estopa. 36 Dos traveseros tenidos, el 
uno cubierto, el otro de bocaran. 37 Una capa de viado de Gant 
con cendal verde. 38 Camisot z panyos de lino. 39 Una caxeta 
pintada en que avia lino entro a livra et meya, poco mas o me- 
nos. 40 Unos panyos de lino et una madexa de stopa cozida. 
41 Una arca viella. 42 Dos arquibanques chicos, el uno sien (sic) 
garradura. 43 Un torno de filar. 44 Una cuna. 45 Una lanterna. 
46 Una pollera con ansa. 47 Un alguinyo. 48 Dos bancos. 49 Una 
funda de trauesero, viella, con 'pluma. 50 Unas cardas z unos car- 
dones. 51 Una caxeta en que avia una taga d'argent, marcada 



DOCUMENTOS 2 I I 

con marco de (^aragoga, pesant un marco, poco mas o menos, 
et setanta et cinquo bargaloneses e quinze esterlines s tres tor- 
neses z una parpallola de argent et una cinta de seda con oro, 
tenida, et una bolsa viella de vellut negro obrada ; et en un bol- 
set de cuero en que avia una sortilla z dos esterlins d'argent z 
qnatro morlans z tres dineros de otra moneda. 52 Dos tocas, 
la una grant z la otra chica. 

(A. P. Z. — B. Aznárez de Ansón.) 

XXI 

Relación de algunas ropas y alhajas que tenía en comanda 
el moro Ha/met Ahenamir. 

Zaragoza, 29 de abril de 1365. 

Yo Hamet Abenamir, moro, habitant en Exielsa, vasallo de 
la noble senyora dona Maria, contesa de Luna, del muyt noble 
senyor don Lop, conté de Luna, qui fue, filia, atorgo s en ver- 
dat mia reconosco tener en comanda puro z fiel deposito de vos 
Fatima Abenamir, filia de Juce Abenamir, en otra manera cla- 
mado Juce el Gordo, z de Exenci Abonan, hermana mia, qui 
fueron, las cosas qui se siguen. 

I Primerament hun atoch de perlas con alferidas (i) d'oro, el 
qual fue z yes estimado en cincientos solidos j acenses. 2 Otro 
atoch de perlas con alferidas de plata, el qual fue estimado z yes 
en cient solidos. 3 Otro atoch con alferidas d'oro qui yes z fue 
estimado en cient z quinze solidos. 4 Tres águilas de plata que 
fueron estimadas en V" sueldos. 5 Hun almaynar (2) de seda 
blanco, que yes z fue estimado en cinquanta solidos. 6 Una al- 
gnaquaya, las orlas cárdenas, qui fue z yes estimada en qua- 
ranta z cinco solidos. 7 Una caxa de nogera en que están z son 
las cosas sobreditas, que fue z yes estimada en quinze solidos... 

Aquesti mismo dia el dito Hamet, con las ditas obligaciones 
z fianga, reconoscio tener en comanda d'Exenci z d'Eyzi, filias 



(i) Alferidas, piedras preciosas, del árabe Fcrido, piedra preciosa, 
perla. También eran llamadas así los abalorios, cuentas de cristal y 
collares de perlas falsas con que se adornaban las mujeres. 

(2) Almainar o almenara significa el faro, el fanal, la lámpara, y 
también el candelero ; en sentido figurado era designado así un tocado 
alto. 



212 boletín de la REAL ACADEMIA ESPAÑOLA 

de Juce Abenamir, en otra manera clamado el Gordo, las cosas 
que se siguen. 

8 Primerament dos monyequeras d'oro, redondas, que fue- 
ron estimadas en cient sixanta solidos. 9 Hun atoch d'aljofar 
con alferidas d'oro, que fue estimado cient z diez solidos. 10 
Hun almoqítellez d'oro z de perlas, que fue extimado en do- 
zientos z cinquo solidos, ii Dos arracadas que. fueron extima- 
das en trenta solidos. 12 Dos aniellos de plata, la uno (sic) so- 
bredorado, z otro d'oro (sic) que fueron extimados en viii soli- 
dos. 13 Cient milkras (i) de plata que fueron extimadas en 
xini solidos. 14 Hun alquina de lino sin alhaxas que fue exti- 
mado en VIII solidos. 15 Hun lincuelo de lino fue estimado nueu 
solidos. 16 Hun travesero sin funda que fue estimado x solidos. 
17 Una vestidura d'oro fue. estimada huytanta solidos. 18 Una 
alguaquaya de seda fue estimada sixanta z cinco solidos. 19 Dos 
copetas de fust, xii dineros. 20 Dos bolsas viellas, xii dinero.'?. 
2T Una bolsa de cuero con acendrexas, 11 solidos. 22 Una caxa 
de pino, v solidos. 

(A. P. Z. — Sancho Martínez de la Peyra.) 

XXH 

Inventario de algunas ropas litúrgicas. 

Zaragoza, 6 de agosto de 1368. 

I Una casulla de panyo d'oro a bandas, los fullages verme- 
llos, cárdenos z verdes z a listas de seda morena, forrada de 
tafatan morado, con su estola z maniplo. 2 Una camisa viella 
de lino. 3 Otra casulla de panyo d'oro, el campo morado z \o^ 
gnfies z fullages d'oro, estola z maniplo forrado de tafatan blan- 
co, scaquiado, z estola z maniplo. 4 Otra camisa z un amito de 
lino. 5 Otra casulla vermella de panyo d'oro obrado a águilas z 
pinias z forrada de tafatan amariello. 6 Otra casulla de panyo 
d'oro, el campo vermello, los grifies d'oro con las cabegas de seda 
z forrada de lienqo amariello. 

(A. P. Z. — Sancho Martínez de la Peyra.) 



(i) En el original, millas, que no creemos se deba leer miallas, esto 
es. meajas, porque la meaja era moneda de cobre. 



DOCUMENTOS 2 I :> 

XXIII 

Inventario de algunas armas que Juan I tenía en Zaragoza. 

Zaragoza, 2 de enero de 1375. 

En la ciudat de (^^aragoga, en unas casas sitiadas en la pa- 
rroquia de Santa Maria la Mayor de la dita giudat, que son de 
don Johan López d'Albero, rector de Santa Cruz, en las quales 
liabitava Bernart Arloui, de casa del senyor Rey, fueron per- 
sonalment constituydos los honrados don Ramón de Tarba, ca- 
vallero, z don Blasco d'Azlor, Merino de la dita ciudat de (^-a- 
ragoga, et propuso el dito Merino que el senyor Duch el otra 
vegada havia proveydo que de las armas quel don Bernart te- 
nia en las ditas casas del senyor Rey, quel dito Merino enfor-- 
niesse la Aljaferia, z que de aquesto ende havia letra del dito 
senyor Duch. Et como ellos fuesse {sic) venido a las ditas ca- 
sas por la dita razón, demandaron al dito Rector si sabia do era 
el dito Bernart Arloui ; el qual les respuso que no era en la 
ciudat, z que quando sen devio yr, quel havia lexada la clau de 
la puerta forana. Et la ora los ditos don Ramón z el Merino 
dixieron que el senyor Infant don Martin les havia mandado 
que viniesen a las ditas casas e que abriesen las garraduras de 
aquellas, z que prisiesen a su mano las armas del senyor Rey 
que y trobarian, z que vinian por fazer aquello. Et el dito Rec- 
tor dixo que el noy sabia res, z que ellos sabian que fazer. Et 
encontinent los dito don Ramón e Merino abrieron hun pala- 
cio que ha en las ditas casas comiO hombre entra a man ezque- 
rra, el qual era cerrado con clau z sellado en cera vermella con 
filo de lino, z non se devisava quasi el siello que senyal havia ; 
assi que tiraron el dito siello e desenclavaron la dita clauadura 
et entraron dentro en el dito palacio z trobaron en aquel las 
armas que se siguen : 

I Primerament hun costal de sarria fargellado, el qual fue 
desligado z fueron trobados en el dito costal dotze cuyragas 
de almazen guarnidas en trapo de canyamiga. 2 Otro costal de 
sarria farzellado, el qual fue desligado, en el qual costal havia 
qninze cuyragas de almazen, guarnidas assimismo en drapo de 
canyamiga. 3 Otro costal de sarria farzellado en que havia onze 
cuyragas de almazen guarnidas assimismo en drapo de canya- 



214 boletín de la real academia española 

miga... 4 Fueron trobados en el dito palacio en dos caxonei 
setecientos quaranta e nueu pisadores. 5 Fueron trobados en 
el dito palacio paveses vint z dos en senyal Real en medio cada 
uno... 6 Ballestas guarnidas con estriberas z con cuerdas en- 
tie de carrucha e d'estribera, por todas trenta et seys. 
(A. P. Z. — Antonio Miravete.) 

XXIV 

Relación de bienes embargados a Jaime Casanueva a instancia 
de Junes Trigo, judio de Zaragoza. 

Zaragoza, 11 de septiembre de 1378. 

I Una piel de muller, mesclada, con penya de corderos, blan- 
ca, z con trena d'oro por el capigo. 2 Dos literas viellas con lis- 
tas morenas, amariellas z vermellas. 3 Un mandil ad armas 
Reales. 4 Una taula de comer levantadiza pintada con senya- 
les de castiello z de flores de lis. 5 Dos sacos plenos de fariña 
de fenmiella (i). 6 Un arquibanch crebado. 7 Un arquibanch vie- 
11o bueyto. 

(A. P. Z. — Gil Sánchez Daysa.) 

XXV 

Bienes embargados a Domingo Tarasona a instancia de Jeuda 
Jaba, hijo de Rabi Salamon Jaba, 

Zaragoza, 11 de septiembre de 1378. 

I Una piel z pellot de muller, vermellos, quasi nueves {sic) 
con treneta d'oro por los capigos. 2 Dos scayes chicos de liengo 
d'almadrach, de diversas collores. 3 Dos tovalletas chicas con 
listas cárdenas a los cabos. 
(A. P. Z. — Gil Sánchez Daysa.) 

XXVI 

Bienes embargados a Magdalena Martines de Calatayud. 

Zaragoza, 16 de septiembre de 1378. 

I Cinco traveseros de bocaran viellos. 2 Una litera con lis- 
tas vermellas, viella. 3 Otra litera viella con listas vermellas s 



(i) De trigo hembrilla. 



DOCUMENTOS 2 1 O 

cárdenas. 4 una saya de muller de mésela, viella. 5 Unas tova- 
Uetas chicas con listas cárdenas. 6 Un mandil ad armas Reales. 
7 Un bancalet devant el leyto, con listas cárdenas, amariellas s 
vermellas. 8 Un plumago viello de diversas collores. 9 Dos lin- 
guelos de lino esblasidos, viellos. 10 Una argaviella bueyta. 11 
Un troz de liengo entro a codo 5 medio de lino. 
(A. P. Z. — Gil Sánchez Daysa.) 

XXVII 

Relación de los bienes embargados a Moisés Pacarín, judio 

de Zaragoza. 

Zaragoza, 28 de septiembre de 1378. 

En la ciudat de (^^aragoga, ante las puertas de unas casas do 
habitava Mose Pacarin, judio, sitiadas en la judería de la dita 
ciudat, que afruentan con casas de don Juce Almali, fisigo, con 
casas de Salamon Gualig e con calligo do han entrada z s^llida, 
pareció Pero Arbanies, sayón de la cort del dito Qalmedina, 
el qual propouso, present mi notario z los testimonios dius scrip- 
tos, quel venia a las ditas casas... a fazer inventario... de los 
bienes que fueron trobado {sic) en las ditas casas segunt se sigue. 

I Primerament en el palacio do jazia el dito Mose, una spa- 
da guarnida de cuero vermello, con el pomo de liatón z la cru- 
zera de fierro. 2 Una caxeta chica, viella, abierta, en la qual 
fueron trobados los bienes que se siguen. 3 Una cinta francesa 
de fierro. 4 Una bolsa de velluch vermello, viella. 5 Una cinta 
de seda guarnida en cuero vermello, viella, con la fiviella d alla- 
ton. 6 Una taga chica entallada, quasi nueva. 7 Una bolsa de 
velluch vermello con los colgaderos de seda cárdena viella. 8 
Unos paternostres de lanbre {sic) con un esonbra dueñas, d'ar- 
gent. 9 Cinco linguelos de lino z de stopa, viellos, rotos. 10 Una 
camisa de muller, viella. 11 Dos tovallones de lino rotos. 12 Una 
cadiella devant del leyto, viella, larga. 13 Dos tanallas chicas 
plenas de brisa mosto. 14 Un bancal viello con listas venne- 
llas, amariellas e morenas. 15 Otro bancal viello roto con sen- 
blantes listas. 16 Dos picheres d'allaton crebados, viellos. 17 
Unas tiseras grandes de tallar panyo. 18 Un leyto de fust con 
su márfega rota. 19 Un mandil devant el leyto, viello, con 
listas morenas e amariellas. 20 Un bancal de diversas colores, 
viello. 21 Dos linguelos viellos. 22 Un almadrach viello de bo- 



2iG BOLETÍN DE LA REAL ACADEMIA ESPAÑOLA 

caran. 23 Dos traveseros viellos de bocaran. 24 Un cedago de 
seda. 25 Una alfacera valenciana, viella. 26 Dos traveseros chi- 
cos obrados de seda, viellos. 

En otro palacio de las ditas casas fueron trabados : 27 Un.í 
arqua viella, abierta, crebada. 28 Un punyal viello con cachas 
morenas. 29 Dos traveseros de bocaran. 30 Tres bancos vie- 
llos, largos. 31 Una taiila con sus piedes, devantadiza, viella, 
chica. 32 Dos bancales viellos, rotos, de diversas colores. 33 Una 
tanalla de tener agua, chica. 34 Un cabeqal viello, chico. 35 Un 
leyto de baras de fusta, viello, con su márfega viella. 

(A. P. Z. — Gil Sánchez Daysa.) 

XXVIII 

Relación de hs bienes embargados a Rabi Israel Abiusael, judío 

de Zaragoza. 

Zaragoza, 20 de octubre de 1378. 

En la ciudat de (^^aragoga, ante las puertas de unas casas de 
Rabi Izrael Abiuzael, judio, sitiadas en la judería de la dita ciu- 
dat, que afruentan con casas de Junez Trigo, con casas del Romo 
e con carrera publica, present mi notario s los testimonios dius 
scriptos, parexio Pero Arbanies, sayón de la cort del hondrado 
don Johan Ximenez de Balconchan, (^almedina de la dita ciu- 
dat, el qual propuso quel venia a lias (sic) ditas casas por man- 
damiento del dito Calmedina, en presencia de Enyego Salinas, 
\ ezino de la dita ciudat, a fazer exsecucion en los bienes que 
fuesen trobados en las ditas casas, en quantia de dos mil soli- 
dos dineros jacenses, con las misiones ; et el dito Pero Arbanies, 
sayón, queriendo exseguir el mandamiento del dito Qalmedina, 
a el feito, fizo la dita exsecucion en los bienes que se siguen. 

I Primerament tres traveseros de bocaran. 2 Tres almadra- 
ques, la uno (sic) de liengo cárdeno, el otro cárdeno con listas 
blancas, z el uno de bocaran. 3 Otro travesero de bocaran. 4 
Una banova viella. 5 Un cobertor cárdeno barregado. 6 Un can- 
delero de allaton con tres oloras (i) de tener olio. 7 Un alma- 
drach de liengo barregado con el suelo de liengo amariello. 8 
Quatro cabegales viellos de diversas colores. 9 Una arqua, grant 
de noguera, abierta, en la qual fueron trobados los bienes que 



(i) Olieras, depósitos de aceite. 



DOCUMENTOS 217 

se siguen. lo Una piel vermella con penya de conellos, s con 
trena d'oro por el capigo. ii Una saya de gamellin nueva. 12 
Una piel verde de panyo, chica. 13 Un pellot morado con penya 
de conellos, jenovesa. 14 Un pellot de jamellot cárdeno con pe- 
nya vera, viella. 15 Tres traveseros blancos con listas de seda 
por medio al través. 16 Otro travesero obrado de seda. 17 Dos 
tapetes nuevos de diversas colores. 18 Quatro bancales nuevos 
de diversas colores, con armas de liones morenos coronados z 
las coronas amariellas. 19 Una caxa de noguera, la qual era 
abierta con los bienes que fueron trobados dentro, yes a saber. 

20 Una piel verde de muller. 21 Un almaynar de mora, de seda, 
barregado. 22 Una capa de muller, vermella, de viado de Gant 
con cendal verde. 2^ Una saya de muller, cárdena scura. 24 Una 
saya de muller, verde, con cintetas d'oro por el capigo z man- 
gas. 25 Manto pellot s saya de muller vermellas d'escarlata, te- 
nidos. 26 Dos caxas de Barcelona. 27 Una arqua pintada garada. 

(A. P. Z. — Gil Sánchez Daysa.) 

XXIX 

Bienes dejados por Juan de Blas. 

Zaragoza, 8 de marzo de 1397. 

I Un glaui. 2 Diez grivas grandes de porgar pan a la fran- 
cesa. 3 Dos tanallas chicas de agua. 4 Dos toneles cabientes de 
cada XX cantaros poco mas o menos. 5 Dos candeleros de fie- 
rro. 6 Un alguinyo. 7 Dos roscaderos chicos. 8 VI porgadores 
a la francesa. 9 Un bancalet roto. 10 Media litera rota. 11 Una 
destral. 12 Unas grayllas. 13 Un vallo. 14 Un cuytiello de cozi- 
na. 15 Un cadenado. 16 Una cesta con un cadenado. 17 Un mor- 
tero de piedra. 18 Unos barquinos. 19 Una cinta con una poch?. 
de belmarin. 20 Otra de cuero vermello con platones de fierro 

21 Una bolseta con tres nominetas. 22 Una birreta vermella. 23 
Un salinero de stanyo. 24 Unas treudes. 25 Una cullar. 26 Una 
.macia (i) de masar. 27 Una gayola. 28 Un siste de fusta. 29 Una 
exuela. 30 Otro salinero. 31 Una camenya encaxada con un 
mandil a la redonda. 32 Un torno de filar. 33 VI cuayrones. 34 
Un broquel francés. 35 Un tavach. 36 Un mantón de gamellin. 



(i) Lo mismo que bacía, permutada la b en m, como en muñuelo y 
mandurria, por buñuelo y bandurria. 

i5 



2l8 BOLETÍN DE LA REAL ACADEMIA ESPAÑOLA 

,37 Un gamarro de cuero. 38 Unas caigas de gamellin. 39 Una 
saya vermella forrada de liengo. 40 Una saya de baldres. 41 Una 
jaqueta de cotononia. 42 Un capiron de gamellin. 43 Un jupón 
de fustanyo blanco. 44 Un laudel de fustany. 45 Un jupón de 
fustanyo. 46 XIII flechas. 47 Una lanterna grant. 48 Dos ar- 
chos turquios. 49 Unas cardas grandes. 50 Un basalart. 51 
Dos pares de galochas. 52 VI trancadores de porgadores. 53 
Unas balanzas con su stoch con V pesos de pesar moneda. 54 
Una caxeta chica con un mango de bori nuevo. 55 Un stoch 
guarnido en cuero vermello. 56 Unas balancetas. 57 Un capa- 
do pleno de sal. 58 Una exada streyta. 59 Dos palas de fusta. 
00 Dos dardos. 

(A. P. Z. — ^Jimeno de Alberuela.) 

XXX 

inventario de los bienes dejados por Miguel Ximenez Pardo. 

Zaragoza, 28 de julio de 1397. 

I Un cofre encorado de blanco e forrado de lannas de fie- 
rro. 2 Una camenya encaxada con un almadrach blanco, dos 
linguelos, un travessero blanco s una banova prima z> mandil 
delant el dito leyto. 2 Una cortina cárdena con senyales de flor 
de lis; un chalón de lana en la paret a la redonda. 3 Un faze- 
ruelo obrado con seda vermella. 4 Unas tovalletas con listas 
cárdenas. 5 Otras fazalillas obradas de seda. 6 Una hopa mo- 
rada con penya blanca de corderos. 7 Otra cota vermella de 
Londres, de hombre, forrada de bocaran negro. 8 Dos capiro- 
tes, uno vermello z otro morado. 9 Una tavardina de gamellin, 
10 Una cota tañada de hombre. 11 Un broquell. 12 Unas man- 
gas guarnidas de negro con malla. 13 Un cofret pintado. 14 
Un bacinet secreto. 15 Una cota de malla de fierro. 16 Un 
mandret. 17 XXXII madaxas de Uno cozidas. 18 Un arqui- 
banch clamado de plega, pintado. 19 Unas fazalillas obradas de 
seda a cruzes. 20 Unos maseros viellos. 21 Dos tornos de filar 
lana. 22 Un laudel blanco, de fustanyo. 23 Unas spalderas blan- 
Ccis. 24 Una saqueta de canyamo. 25 Una saca de lana. 26 Dos 
botas de cuero. 27 Un demorador. 28 Una taula viella con dos 
piedes. 29 Dos paveses con hicimos z timbres de sierpe -30 Una 
langa. 31 Dos bracalotes. 32 Un cap-^ll de fierro. 33 Dos stiba- 
les. 34 Tres frenos mulares. 35 Dos baras de fierro cavallares. 



DOCUMENTOS 2 1 9 

^6 Un carragon de fierro grant, con su quintal z pesos de pie- 
dra. 37 Cinquo piegas de livras de fierro. 38 Un arrilet de fust. 
39 Una debanadera. 40 Dos candeleros stanyados. 41 Una cel- 
de. 42 Un mortero con su mano de allaton. 43 Dos grádales de 
tierra de Malega s un picher. 44 Un bacin d'allaton. 45 Una 
ola (sic) de cobre. 46 Una ballesta con su cinto. 47 Un peso de 
romana de fierro. 48 Un tavaquet de cuero. 49 Una conqueta 
d'aramne. 50 Unas bergas de fierro. 51 Una cuna nueva con 
un travessero blanco. 52 Un asador. 53 Un spedo de fierro. 54 
Una taga con mango. 55 Un rallo de fust. 56 Una arqueta pin- 
tada de tener fariña. 57 Una taula de comer, con sus piedes, 
58 VI literas z dos cobertores de lana, vermellos. 59 Dos cor- 
tinas de liengo vermellas con que stan cubiertas. 60 Una ca- 
diella d'asentar. 61 Un trapo de olivas. 62 VI gradaletes. 63 
Dos ligonas. 64 Una exada. 65 Quatro coberteras. 66 Dos cu- 
llares. 67 Tres brumaderas. 68 Unas gradillas. 69 Un spedo 
grant de fierro. 70 Entre scudiellas z gradaletes chicos e gran- 
des, IX. 71 Una conqueta d'allaton. 72 Una bacia de masar. 
73 Un torno. 74 Un caldero chico. 75 V frenos mulares. 76 Unos 
grillos, yy Dos tanalletas. 78 Tres siellas del tiempo antigo. 79 
Unos guentes de fierro viellos. 80 Un pueyo de frenos viellos. 81 
Tres grádales de Malega. 82 Una redoma. 83 Un roscadero. 84 
Un banasto. 85 Un cedago. 86 Una saqueta de lana. 87 Dos pesos 
de penyno, de lana blanca. 88 Una pegada de penyno, de lana ne- 
gra. 89 Una destral. 90 Una rova de mesurar pan. 91 VI tanallas 
de tener olio. 92 V cubas entre chicas z grandes. 

(A. P. Z. — Jimeno de Alberuela.) 

XXXI 

Inventario de los bienes adjudicados a Sancha Pérez Esparza 
por muerte de su marido. 

Zaragoza, 24 de agosto de 1397. 

Sepan todos que yo Francesa Sánchez Pardo, muller del 
honrado Pero d'Oto, ... ermana de Miguell Sánchez Pardo ... e 
yo Sancha Pérez Esparga, muller del dito Miguell Sánchez Par- 
do, quondam, venimos a buena z verdadera partición de los bie- 
' nes mobles qu? fincaron comunes z indivisos a partir entre nos 
apres muert del dito Miguell Sánchez Pardo, de la scoba entro 



220 BOLEIIN L',E LA REAL ACADEMIA ESPAÑOLA 

a la cenisa del f ogar ; de la qual partición toco a ,mi dita Sancha 
Pérez los bienes que se siguen : 

I Una camenya parada en la qual havia dos almadraques, 
dos travesseros, obrados de seda. 2 Una banoa chica. 3 Un co- 
fre de cuero blanco, ferrado, bueyto. 4 Un bancal de colores 
amariellas z vermellas. 5 Una cota vermella. 6 Un grimeu. 7 
Una manteta. 8 Un manto largo forrado de penya vera, de pa- 
nyo vermello. 9 Una cota .manteta z grimeu de panyo morado. 
10 Una cota de méselas. 11 Un manto de ferret. 12 un chalón 
a la redonda de la camenya s una cortina verde. 13 Una ola de 
cobre. 14 Un candelero. 15 Un mortero de allaton. 16 Un ba- 
cín de allaton. 17 Un caldero de IIII." cantaros. 18 Un asador. 
19 Una cullar. 20 Un greal de Malega. 21 Una cobertera. 22 Un 
spedo. 23 Una rasera. 24 Una taga d'argent. 25 Una taula de 
lüogera. 

Et apres de las ditas avantallas tocóme los bienes que se 
siguen : 

26 V.° tovallas de stopa z lino. 2y lili." linguelos de lino. 28 
Una litera viella. 29 Un bancal. 30 Una cortina verde. 31 Una 
hopa de mésela morada con penya blanca de corderos. 32 Una 
hopa vermella forrada con bocaxim negro. 33 Una cota viella 
rota tañada. 34 Una gramalla de gamellin viello. 35 Un scudo 
de cavallero, armas d'Oblitas. 36 Dos paveses con hielmos a ar- 
mas de águilas negras s flor de lis blanca. 37 Dos spadas viellas. 
^í: Lna ballesta con su cinto. 39 Una siella viella. 40 Una cape- 
llina antiga. 41 Una cota de malla de fierro. 42 Dos avanbragos. 
43 Dos caigas de malla. 44 Un broquell. 45 Un bacinet. 46 Un 
mandret. 47 Unas bergas. 48 Una celde. 49 Dos almadraques, 
el uno de bocaran con listas cárdenas z amariellas .menudas, z 
el otro de bocaran blanco. 50 Una cortina vermella. 51 XII cou- 
dos z medio de blanqueta. 

(A. P. Z. — Jimeno de Alberuela.) 

XXXII 
Bienes embargados a Samuel Avendaño, judío de Zaragoza. 

Zaragoza, 10 de octubre de 1397. 

Como fuese denunciado ante Qulema Avenpesat que Simuel 
Avendanyo havia ferido a Agach Amato, Cecri Bitales, como 
officiales z cullidores de las rendas de la aljama de (^aragoga, z 



DOCUMENTOS 22 1 

a un xpiano, z al dito Cecri havia sacado sangre, s fizo fer in- 
ventario segunt se sigue: 

I Primeranient un cafiz de fariña. 2 ítem, dos cafices de 
fñvas. 3 Medio quintal de arroz. 4 Dos dotzenas de merluza. 
5 Una jarra de miel que hi havia entro a c libras de miel. 6 Tres 
rovas d'almendolas. 7 Otra jarra de miel que hi havia entro a c 
libras de miel. 8 Dos traveseros. 9 Un tavardo cárdeno, con 
otros bienes estimados en CCC sueldos. 
(A. P. Z. — Jimeno de Alberuela.) 

XXXIII 

Relación de los bienes embargados a Francisco de Borja. 

Zaragoza, 5 de noviembre de 1397. 

I XX mietros de vino. 2 Un arquibanc de nogera. 3 Otra 
caxa de nogera. 4 Una caxa de pino, nueva. 5 Una alfacera 
nueva. 6 Unas cuyraqas en negro. 7 Una cuba cabient VI mie- 
tros. 8 Tres bancales nuevos. 9 Dos spadas. 10 Un scudo. 11 
Dos cervelleras. 12 Un cofret. 13 Un leyto encaxado con un al- 
madrach, dos linguelos, una litera, un travessero. 14 Una caxa 
bennella. 15 Una camenya encaxada. con un almadrach, dos lin- 
guelos, una litera z un travessero. 
(A. P. Z. — Jimeno de Alberuela.) 

XXXIV 

Relación de bienes que tenia un pajarero. 

Zaragoza, 26 de febrero de 1400, 

Die Jovis a ora después de media nueyt, Garcia de Peralta, 
locumtenens Merini, vio z huello a Peyret de Tarba qui era 
muerto dentro en una cambras (sic) de las casas de Garcia Siet- 
fuentes, el qual el dito Garcia dixo que lo havia muerto Ber- 
nart de Campanya, passarero, etc. z rendioles licencia de ente- 
rrar, z tenia tres colpes de punyal por los peytos z gola; s tro- 
bo del matador: i Dos retes de prender pasaros. 2 Un ret de 
filo verde. 3 Dos retes otros. 4 Un bacinet secreto. 5 Una gá- 
yela (i) con una calandria. 6 Otra gavia (sic) con un verdun. 7 



(i) Gaviela, diminutivo de gavia, jaula. 



222 BOLETÍN DE LA REAL ACADEMIA ESPAÑOLA 

Un capirot cárdeno, viello. 8 Una pandera con ret z con tres gra- 
llas. Eadem die trobo que havia del muerto en caxa del dito don 
García, en una casa: 9 Un florín s X sueldos. 10 Un tornes 
d'argent. II Unos punyetes de panyo vermello. 12 Dos basa- 
lardes. 13 Un jupón viello. 14 Una tavardina cárdena. 15 Una 
camisa. 16 Un punyal. 

(A. P. Z. — Jimeno de Alberuela.) 

XXXV 

Inventario de bienes dejados por dk)ña Oria Cepere. 

Zaragoza, 30 de septiembre de 1400. 

I Un grimeu de panyo cárdeno, de muller. 2 Una tavardina 
de panyo cárdeno claro. 3 Dos hopetas curtas de panyo carde- 
no. 4 Una hopa de gamellin scuro, nueva, con un capiron de 
panyo de Londres vermello. 5 Una hopa de panyo cauado, vie- 
11a, forrada de penya blanca. 6 Un jupón con mangas de panyo 
vermello z negro. 7 V punyales, los quatro las cachas negras 
foradadas, z el uno las cachas negras cerradas, Ips baynas ne- 
gras. 8 Un manariel guarnido en cuero negro. 9 V spadas guar- 
nidas en cuero negro.— En un bolsón negro: 10 Aniellos d'ar- 
gent blancos z tres sobredurados, que son trenta entre todos. 11 
Dos figuilletas (i) d'argent z una cospa d'argent. 12 Dos piedras 
que parecieron la una color de safir z la otra color de smeralda. 13 
Una orellera d'argent, chica. 14 Reales d'argent moneda de Cas- 
tiella, cíent LXXXVIII." Bargaloneses d'argent cient z quatro. 
(A. P. Z. — Jimeno de Alberuela.) 

XXXVI 

Relación de los legados hechos por Mariana de Belbedar, 
mujer de Nicolau Pérez, sastre. 

Zaragoza, 27 de septiembre de 1450. 

I A mi ermana Johanna una gonella bermella, mía. 2 A mi 
ermana Graciana una camenya de ropa en do yo duermo, toda 
cntregament. 3 A Ranquira una gonella cárdena, mia, una clo- 
cheta de panyo griz viella, hun linguelo, una litera z dos talla- 



(i) De fibiella, hebilla. 



DOCUMENTOS 223 

dores de fust. 4 A mi madre senyora todos los otros vestidos, 
camissas, coberturas e bienes mobles mios. 5 a Pedro el viello, 
daguero de casa de Verdolet, hun linguelo de lino de tres ter- 
nas. 6 Al altar de la capiella de la Virgen María del Pilar de la 
dita ciudat e pora servicio de Dios z de la Virgen Maria, unas 
tovallas de lino con listas cárdenas. 

Son enpenyados por mi los bienes infrascriptos. 7 Quaran- 
ta coudos de liengo en poder de Sancho Garcez por el texer. S 
Unas tovallas, unos tovallones, hun linguelo de lino de tres ter- 
nas en poder de mahestre Bemart de Casanova, spolonero, en 
dos doblas. 9 hun linguelo de lino, unas tovallas grandes con 
listas cárdenas... en IIII sueldos IIII dineros. 10 Hun parge- 
cico d'argent guarnido... en XVII sueldos VI dineros. 11 Otro 
pargecico d'argent guarnido... en XXI sueldos. 12 Una cota 
mia de mostreniller en sixanta siet sueldos. 13 Hun agnus Dei... 
en XXI dineros 14 Hunas Oretas. 

(A. P. Z.— Pedro de Monzón.) 



CATALOGO 

DE AUTOS SACRAMENTALES, HISTORIALES Y ALEGÓRICOS 
POR D. Jenaro Alenda 



{Continuación.) 

ID 



Danza de la Muerte. — Juan de Pedrasa. 

"Farsa llamada Danza de la Muerte, en que se declara 
cómo a todos los mortales, desde el Papa hasta el que no 
tiene capa, etc." 

Inserta en la colección de González Pedroso, pág. 41. 

El señor Wolf dice, acerca de ella: 

"Juzgo notable bajo el aspecto histórico literario esta 
obra, por ser la única, que yo sepa, destinada para la re- 
presentación dramática del mito de la Edad Media: la Dan- 
za de los Muertos. Ciertamente el poema titulado Danza 
general en la cual tracta cómo la Muerte avisa a todas las 
criaturas, etc. (publicado íntegramente por Ticknor), que 
trata este argumento en verso y procede de mediados del 
siglo XIV, es de forma dramática también y se cita en los 
principios del drama español ; pero es un principio todavía 
muy grosero, y a lo más un canto destinado para acompa- 
ñamiento de baile mímico (un triste cantar, como en él se 
dice) en forma dialogada, sin enlace entre las escenas y sin 
acción propiamente dicha. 

"Pero la pieza presente es un Auto sacramental con to- 
dos los caracteres de este género de autos, y por tanto, 
aun en su particularidad es interesante para la historia del 
drama español. 

"Aquí tenemos, pues, un testimonio auténtico de lo que 



CATALOGO DE AUTOS SACRAMENTALES 225 

Schack (t. I, fol. 239 y sig.), por falta de documentos sólo 
pudo sospechar, a saber : que hacia la- mitad del siglo xvi 
(1551) se habían desarrollado ya las comedias del Santo 
Sacramento como un género particular de autos, de las co- 
medias religiosas y su sentido moral, con argumento simbó- 
lico, con personas alegóricas, y con su aplicación final, casi 
epigramática, a la fiesta del Corpus. Todos estos caracteres 
de los autos sacramentales, que Calderón llevó a la perfec- 
ción, se encuentran en esta farsa. Desde el título se anun- 
cia ya el fin religioso de la pieza (va dirigida a loor del 
Santísimo Sacramento) ; la composición está precedida de 
un prólogo o una loa; y la acción simbólica, que consiste en 
la salvación de la muerte, mediante el vencimiento de la ira 
y la ignorancia, bajo la guía de la razón iluminada por la 
revelación divina, y, por último, la participación en la sal- 
vación, mediante el cuerpo de Jesucristo, por los sencillos 
y pobres, pero humildes y creyentes (Pastor), todo tiene 
aquí su nudo y su desenlace, bajo la representación de per- 
sonas alegóricas y con relación a la fiesta del Santo Sacra- 
mento. 

"Tiene, por último, de notable esta pieza, el ofrecer la 
prueba de que semejantes autos habían salido ya del estre- 
cho círculo de la Iglesia y la liturgia, cosa que Schack sólo 
pudo presumir (tomo I, fol. 242). La farsa es composición 
de un lego (un tundidor) y vecino de Segovia, que se alaba 
él mismo en el prólogo (en la persona del Pastor, cuyo pa- 
pel desempeñó quizá el autor) : que aunque pastor, más sé 
que un buen sacristán... a lo cual (a la composición de la 
pieza) he venido ciertmnente por el más sabio y prudente 
de todo nuestro concejo. Fué, pues, probablemente repre- 
sentada la pieza por el gremio de tundidores, muy numeroso 
y acreditado en Segovia, y por lo menos, de cierto, com- 
puesta por un miembro de este gremio para el día del Cor- 
pus. Fué representada fuera de la iglesia, como se infiere 
del discurso al auditorio, en el prólogo, donde se ruega re- 
petidas veces (ruego y no mando) continuar en silencio (ca- 
llando) hasta el fin de lo interpuesto (esto es, del entremés 
o entreacto de la procesión del Corpus), y de las palabras 
finales : perdón demandando al noble auditorio de la pesa- 
dumbre de nuestra engorrencia." (Traducción del señor Sanz 
del Río.) 



:¿2') BOLETÍN DE LA REAL ACADEMIA ESPAÑOLA 

La circunstancia (rarísima en los dramas del Corpus 
de aquellos tiempos) de llevar la Danza de la Muerte nom- 
bre de autor y fecha conocida, da, con efecto, mucha impor- 
tancia a esta obra, aunque se prescinda de su valor propio, 
y justifica completamente el detenimiento con que la exa- 
mina el señor Wolf en los párrafos que acabamos de trans- 
cribir. En ellos asienta este crítico, con presencia del drama 
de Juan de Pedraza, dos principales observaciones históri- 
cas, a saber: que en 1551 había dejado ya de pesar exclu- 
sivamente sobre el Clero la composición de los autos o far- 
sas con que se celebraban las fiestas del Corpus ; y que ya 
también, por entonces, concurrían en estas obras los elemen- 
tos necesarios para que propiamente se las pudiese llamar 
Sacramentales. 

Completando las oportunas indicaciones del escritor ale- 
mán, advertiremos, respecto del primer punto, que la inge- 
rencia de poetas legos en las representaciones del día del 
Santísimo resulta acreditada desde medio siglo antes; pues 
consta que las fiestas del Corpus de 1504 se celebraron en 
Lisboa con el Auto de San Martín (véase este artículo), com- 
puesto por un seglar. En cuanto a la existencia, antes de 
1551, de verdaderos autos sacramentales, es decir, de obras 
cuyo asunto se halla enlazado más o menos hábilmente con 
la Institución Eucarística, carecemos de textos en que apa- 
rezca expresamente consignada; pero nos hace creer en ella 
la lectura de la' farsa del Sacramento de Moselma y de al- 
guna otra que también nos parece anterior al drama de Juan 
de Pedraza. 

Este, al escribir su Farsa, trató el mismo asunto que el 
autor anónimo de la Danza general, pero con una diferen- 
cia que cede en su elogio. La Muerte, en la obra anónima, 
llama a sus víctimas. En la farsa de Pedraza, va a sor- 
prenderlas. Cuando aparecen y empiezan a hablar los per- 
sonajes de la Danza general, saben ya su sentencia ; en la 
Danza de la Muerte, por el contrario, se les ve, llenos de 
vida y de esperanza, entregarse a pensamientos mundanos, 
que, un instante después, tienen que ceder el puesto, inopi- 
nada y terriblemente, a la idea de la eternidad. 

Pedraza, además, redujo a sólo cuatro personajes to- 
dos los de la farsa antigua, compendiándolos, con grande 
acierto, en el Papa y el Rey, términos de la escala social en 



CATALOGO DE AUTOS SACRAMENTALES 227 

lo eclesiástico y en lo civil; la Dama, que representa toda 
una .mitad del Género humano y el Pastor, en quien se per- 
sonifica la muchedumbre de los mortales poco favorecidos 
de la fortuna. 

En la Biblioteca Colombina de Sevilla existe inédita la 
Representación de la parábola de San Mateo a los veinte ca- 
pítulos de su sagrado Evangelio. De esta representación lo 
propio que de la Danza de la Muerte, se sabe, por el códice 
que la contiene, el nombre de su autor y la fecha de su es- 
treno. Co,mpúsola Sebastián de Horozco, también poeta se- 
glar, y se representó en las fiestas del Santísimo de Toledo, 
año de 1548, tres antes que saliera a luz en Segovia la obra 
de Juan de Pedraza. Interesante sería comparar entre sí las 
dos composiciones ; pero, por desgracia, ni podemos propor- 
cionar esta satisfacción a los hombres estudiosos, ni la hemos 
logrado nosotro mismos, a pesar de nuestras gestiones. (Véa- 
se Parábola de San Mateo, etc.) 

Cree La Barrera que Juan de Pedraza, vecino de Sego- 
via, puede ser el Juan de Rodrigo Alonso, por otro nombre 
llamado de Pedrosa, y también vecino de Segovia, el cual 
publicó cabalmente en 1551 una comedia de Santa Susana 
elogiada por Moratín. 

Imprimióse la Danza de la Muerte s. 1., 1551, en 4.", 
letra gótica, ocho hojas sin folios, signadas de dos en dos. 
Reimpresa con ilustraciones críticas y notas bibliográficas 
por don Fernando Wolf, Viena, en la Imprenta imperial,' 
1852. — Reproducida en la Colección de documentos inéditos 
para la historia de España, tomo XXII; Madrid, 1853, con 
todas las ilustraciones de Wolf. traducidas por don Julián 
Sanz del Río. 

Danza del Santísimo Nacimiento. — Pedro Suáres de Robles 

"Danza del Santísimo Nacimiento de Nuestro Señor Jesucristo, 
al modo pastoril, compuesta por Pedro Siiárez de Robles, clérigo 
de Evangelio, natural de Ledesma. Son interlocutores un Ángel y 
ocho Pastores : el primero, se llama Antón. — El segundo, Rebana- 
do. — El tercero, Pascual. — El cuarto, Joval. — El quinto, Pellejón. — 
El sexto, Pelayo. — El séptimo, Rebollo. — El octavo, Tereso. — San 
José y Nuestra Señora y el niño Jesús (éste no habla) y otros cua- 
tro ángeles, que estarán con cuatro ciriales junto al nacimiento, y a 
su tiempo cantarán un villancico." 

Al empezar la obra se explica la situación y movimien- 
■tos de los personajes en esta forma: "Han de salir los pas- 



228 BOLETÍN DE LA REAL ACADEMIA ESPAÑOLA 

teres en dos hileras repartidos : delante de ellos el que tañe 
el psalterio o tamborino; al son irán danzando hasta en me- 
dio de la iglesia, y allí harán algunos lazos, y tras de los 
pastores irán los ángeles con los ciriales, y si hubiere apa- 
rejo ocho ángeles que llevan el palio del Santísimo Sacra- 
mento, y debajo irá nuestra Señora y San José, y llegarán 
hasta las gradas del altar mayor, y allí estará una cuna a 
modo de pesebre, y allí pondrán al niño Jesús, y de rodillas 
Nuestra Señora y San José, puestas las manos como con- 
templando ; los ángeles repartidos a un lado y a otro, y mi- 
rando hacia el niño ; y estando de esta manera acabarán los 
pastores de danzar; y luego saldrá un ángel al pulpito y 
dirá lo siguiente... y los pastores, oyendo la voz, mostrarán 
espantarse, mirando para arriba a una y otra parte." 
Moratín describe así la traza de la obra : 
"El orden con que está dispuesto el diálogo, la danza 
y música, es éste: anuncia el ángel el nacimiento de Jesu- 
cristo a los pastores y desaparece; los ángeles del nacimien- 
to cantan un villancico en alabanza del Hijo de Dios; oyen 
los pastores aquella música y determinan ir a adorar al re- 
cién nacido, y se van danzando adonde está el pesebre ; 
sigue después un villancico entre los ángeles y los pastores ; 
llegan éstos y San José les da la bienvenida ; cada uno de ellos 
dice un par de coplas, ofrece su presente al niño, y danza: 
San José agradece sus dones ; la Virgen ruega a su Hijo 
que favorezca a aquellos pastores, y ella por su parte les 
promete ampararlos y ser abogada suya. Concluye la fiesta 
con otro villancico en que cantan y bailan los ángeles y los 
•pastores, alternando las coplas con este estribillo : 

■ "Acá en Belén nace nuestro Dios; 
Nace de María para bien de nos.'* 

Moratín, Orígenes. 

Daños (Los de la soberbia. • 

V. Premio (El) de la humildad. 

David perseguido. 

Auto alegórico al Nacimiento por el padre Mtro. fray 
Juan de Avellaneda, religioso de la Orden de San Jerónimo. 
Se halla en un códice de fines del siglo xvir, propio del se- 
ñor Sancho Rayón, titulado Ocio entretenido de la juventud 



CATALOGO DE AUTOS SACRAMENTALES 229 

en varios festexos cómicos hasta oy no impresos. Tomo II, 
4.° Colección hecha para la librería de don Ambrosio de 
Cuesta. 

(Adiciones mss. de La Barrera.) 

Defensa del Alma (Farsa Sacramental de la). — Anónimo. 

Inclusa por La Barrera en su Catálogo de autos, pero 
es obra en tres jornadas. Al manuscrito en que se conserva 
le faltan varias hojas; en ninguna de las que subsisten se 
hallan rasgos que justifiquen el dictado de Sacramental que 
lleva esta farsa. 

En la primera hoja se halla la firma: Pedro de Cuerva. 
Pero esta firma, puesta en lo alto de la página y repetida en 
otro lugar del cuaderno, no parece haber sido estampada 
por el autor, sino meramente por algún desocupado. 

De todos modos, es lástima que no exista completa la 
Defensa del Alma. La parte que de ella queda está bien pen- 
sada y correctamente escrita. 

Manuscrito de principios del siglo xvii, propio del se- 
ñor Sancho Rayón. 

DEGOLAgAO DE S. J0A0 Baptista (Ha mortes que dáo mais vida). 
Lisboa: na officina de Francisco Borge, de Sousa, 1763 

(4.°). 

Dice el señor Inocencio José de Silva que posee un ejem- 
plar de esta edición, bastante rara, pero que ignora si exis- 
te alguna otra más antigua. 

(Adiciones mss. de La Barrera.) 

Degollación (La) de los Inocentes. — Gaspar Fernández de 
Avila. 

Ocupa el octavo lugar entro los diez coloquios de este 
autor, publicados bajo el título general de la Infancia de Je- 
sucristo, Málaga, siglo xvm, en 4." 
Citado por La Barrera. 

Degollación (La) de San Juan Bautista. — Anónimo. 
Auto sacramental en dos jornadas. 

"Figuras: San Juan. — El Rey. — Herodías. — La Infanta. — Dos va- 
sallos. — Dos convidados. — Un mayordomo. — Un carcelero. — Un Ca- 
pitán. — La Tentación. — La Inspiración. — Dos músicos." 

Obra con fecha de 1590, escrita en parte en octavas. 
He aquí una muestra: 



23o nor.ETÍN de la real academia española 

¿ Piensas que por tener cetro en la mano 
ha. de ser tu muger la de tu hermano? 
Dos veces te lo he dicho ya con ésta : 
una en secreto, agora en compañía, 
porque sea tu culpa manifiesta 
y sientan tus vasallos tu porfía. 
Olvida esa amistad que no es honesta; 
no me entretengas de uno en otro día, 
si no quies que tu culpa loca y vana 
la dé a entender en público mañana. 



Pues. Juan, ¿ no hay con el Rey otro respeto ? 
¿Así a mi autoridad te descomides? 
Fuera razón hablarme allá en secreto, 
cuando fuera muy justo lo que pides. 

E. San Juan. — Pésame Rey que las razones mías. 

A, y luego dos lagrimitas. 

B. N., Mss., 14.864, fol. I. 

Degollación (La) de Sant Juan Baptista. — Anónimo. 

"Figuras: El Rey Heredes. — Cornelio. — Sant Juan. — Un paje. — 
Herodias.— Su hija. — Un Alguacil. — Un verdugo. — Sant Andrés. — 
Sant Tiago." 

Dime, bestia insaciable, 

generación de serpiente; 

di, Tetrarca abominable, 

la tierra ¿cómo consiente 

tu vicio tan detestable?... 

Mira que eres pernicioso 

para gobernar tu grey : 

mira. Heredes malicioso, 

que con los vicios del rey 

se hace el pueblo vicioso. 

A estas reconvenciones, responde el Rey mandando en- 
carcelar al Bautista. Represéntase en breves escenas el fes- 
tín de Herodes, y el baile de la hija de Herodias, y se de- 
capita a San Juan, también delante del público. Herodias 
se recrea en contemplar la truncada cabeza. Instado luego 
el Rey por San Andrés y Santiago, a fin de que permita 
sepultar los restos del santo Precursor, viene en ello, di- 
ciendo cortésmente : 

Notable congregación, 
yo consiento que llevéis 
el cuerpo dése varón, 
para que le se"ult'is 
con toda veneración. 



CATÁLOGO DE AUTOS SACRAMENTALES 23 1 

En consecuencia, se llevan el cadáver los dos Apóstoles 
cantando un De profundis. 

Obra más antigua que la precedente. 

E. Cesen las angustias mías. 

A. Domine, exaudi orationem meam. 

B. N., Mss., 14.71 1, fol. 158. 

Publicado por Rouanet en la Colección de autos, far- 
sas, etc. 

Del Pan y del Palo. — Lope de Vega. 

En las Fiestas al Santísimo Sacramento, etc. Zarago- 
za, 1644. 

Delicado y muy subido de buena y santa doctrina. — Anó- 
nimo. 

Auto sacramental y comedia... con feciha de 1590. 

"Interlocutores : La divina Fe y el cuerpo en hábito de labrador. 
— El Alma en hábito de doncella. — El Mundo. — La Razón. — La Cu- 
riosidad. — La Opinión. — ^La Justicia." 

"Ansa de poner dos mesas. La una ha de poner la di- 
vina fe y ha de poner en ella un cáliz con una figura de 
Hostia y unas disciplinas y una cruz y una calavera. — La 
otra mesa ha de ser para el mundo por parte que ha de es- 
tar muy proveída de pan y carne y frutas y con sus garra- 
fas de vino blanco y tinto. Y estas dos mesas han de ser 
para la jornada segunda, cuando salga el hombre, que es* 
el comprador, a comprar pan," 

E. Fe. — Destierra el llanto y gemir. 

A. y comience a caminar. 

B. N., Mss., 14.864, fol. 129. 

Demonio (El) mudo. 

V. Diablo (El) mudo. 

Desafío del Hombre. (Farsa sacramental llamada). — Anónimo, 

"Figuras: Lucifer. — Soberbia. — Mentira. — Simplicidad. — Ángel de 
la Guarda. — Iglesia. — Oración. — Penitencia. " 

Enfurecido Lucifer contra el Hombre (la Simplicidad 
cristiana), le envía un cartel de desafío, que llevan la So- 
berbia y la Mentira. La Simplicidad acepta el combate, fian- 
do en el Ángel de su Guarda, la Iglesia, la Penitencia y la 



232 BOLETÍN DE LA REAL ACADEMIA ESPAÑOLA 

Oración, todos los cuales acuden a prepararla debidamente 
para pelear. Nutrida con el pan eucarístico, y armada con 
el escudo de la fe y la espada de la palabra divina, entra la 
Simplicidad en batalla y vence a su adversario. En premio, 
recibe de la Iglesia una corona, y por conclusión se canta: 

¡ Avalas, que prendadas iban ! 
Avalas, que prendadas van ! 

La Iglesia expone muy bien en esta correcta obra el fnis- 
terio de la Eucaristía. 

La loa está escrita en octavas reales. Existe otro manus- 
crito de esta obra con diverso título y muchas variantes. 
Véase Santísimo Sacramento.) 

B. N., Mss., 14.711, fol. 415. 

Publicado por Rouanet en la Colección de autos, far- 
sas, etc. 

Desagravios de Cristo.— Calderón. 

Lista de los autos sacramentales de Calderón, formada 
por Vera Tasis e inserta en el tomo I de comedias de aquel 
ingenio. Madrid, 1685. 

No hay otra noticia de tal composición. 

Con el título de Desagravios de Cristo {Jerusalén des- 
truida por Tito y Vespasiana), existe una comedia de Cubillo. 

Descendimiento de 'Qristo, Señor nuestro, de la Cruz. — Don 
Francisco Olivares. 

''Auto sacramental", etc.. "compuesto por don Fran- 
cisco Olivares, Regidor perpetuo de la Ciudad de Villena." 
No es sacramental. 

La licencia otorgada por Pilatos para el descendimiento 
está llena de fórmulas curialescas, concluyendo así : "Y para 
memoria de la posteridad, damos las presentes letras, sella- 
das con el sello de nuestras armas. Datis en el palacio de 
la Archisidencia de Jerusalén, a quince de Luna del di- 
cho mes." 

La escena principal de la obra recuerda, aunque remo- 
tamente, la del auto viejo del Descendimiento de la Cruz. 

Suelto, Salamanca, Nicolás Villagordo, calle de las Mazas. 

Siglo xvrii. 



CATÁLOGO DE AUTOS SACRAMENTALES 2 33 

Desc 'índimiento de LA Cruz. — Anónimo. 

''Figuras: Jeremías. — Nuestra Señora. — Sant Juan. — La jNIagda- 
lena. — Josef. — Abarimatia. — Pilato. — Centurio. — Nicodemus. " 

Jeremías enumera en una larga relación, que sirve de 
loa, todos los personajes del Testamento Viejo, que figuraron 
al redentor del mundo, y no vuelve a presentarse. La Vir- 
gen Santísima, San Juan y la Magdalena lloran al pie de la 
Cruz. Josef de Arimatea solicita y alcanza de Pilatos (ya 
arrepentido) licencia para sepultar el cuerpo de Nuestro 
Señor, y acompañado de Nicodemus se dirige al Calvario, 
hablando de los terribles acontecimientos de aquel día. 

Llegados al pie de la cruz piden permiso a Nuestra Se- 
ñora para realizar su propósito, y en seguida se procede al 
descendimiento. 

Embalsaman y envuelven el sa:cratísimo cuerpo, y conclu- 
ye el auto con la siguiente nota: "Llévanle al sepulcro can- 
tando este villancico: Miserere mei Deus, secundum mag- 
nam misericordiam tuam." 

Llamar villancico al Miserere, y aplicar este salmo pe- 
nitencial al Inocente que borró con su sangre los pecados 
del mundo, son impropiedades que puede corregir cualquier 
estudiante. Pero escribir escenas como la del descendimien- 
to que contiene este auto, sólo puede hacerlo un poeta. 

B. N., Mss., 14.71 1, fol. 430. 

Publicado por Rouanet en la Colección de autos, far- 
sas, etc. 

Descendimiento de la Cruz. — Auto en forma de comedia por 
don Francisco de la Torre y Sevil. 
(Adiciones mss. de La Barrera.) 

En el Catálogo de Huerta y en el impreso de La Barre- 
ra figura este auto atribuido a Lorenzo de Torres. 

Descendimiento del sacro cuerpo de Cristo, Nuestro Re- 
dentor, DE LA Cruz, el viernes santo por la tarde. — Fray 
Juan de Mojica. 

Impreso en Madrid, 1725, en 8." 
Catálogo de La Barrera. 

Descensión (La) de Nuestra Señora en la Santa Iglesia de 
Toledo. — Valdivielso. 

"Auto famoso de la descensión de nuestra Señorn en la 

16 



2 34 BOLETÍN DE LA REAL ACADEMIA ESPAÑOLA 

Santa Iglesia de Toledo, cuando trujo la casulla al glorio- 
sísimo San Ilefonso, su santo arzobispo y patrón nuestro. — 
Compuesto por mi señor y grande amigo el maestro Josef 
de Valdivieso, que haya gloria, y trasladado por mí el licen- 
ciado Francisco de Rojas, para mayor honra y gloria de 
Dios, y de su benditísima Madre, Virgen antes del parto, 
en el parto y después del parto, y siempre Virgen: Virgen 
concebida sin pecado original, a pesar de los hereges trai- 
dores." 

''Personas: Nuestra Señora. — Santa Leocadia. — San Ildefonso. — 
Un Ángel. — ^El Rey. — Un paje. — Florindo. — Braulio. — Pelagio. — Una 
vieja. — Moscón. — Un ciego pobre. — Un mudo pobre. — Un manco po- 
bre. — La Justicia. — Dos alabarderos. — Un Capitán, niño." 

Visitando San Ildefonso, con el Rey y otras persona.^, 
el sepulcro de Santa Leocadia, aparéceseles ésta, y da para- 
bienes al venerable Arzobispo por sus escritos en loor de 
Nuestra Señora. Dos herejes, testigos del milagro, se arre- 
pienten de haber impugnado el dogma de la virginidad de 
María ; pero Pelagio insiste, por el contrario, en sus errores, 
y en pena de ellos es arrojado a las llamas del abismo por 
la Justicia divina. Llega la nodhe, víspera de la Expectación 
de Nuestra Señora : San Ildefonso quiere celebrar digna- 
mente esta festividad, y para que asista a maitines, se ocu- 
pan algunos criados en disponer la iglesia ; mas los ahuyen- 
ta despavoridos un estrépito de truenos que de pronto es- 
talla, tras de los cuales se deja ver la Madre de Dios, con 
Santa Leocadia, en una nube rodeada de ángeles. Al ru,mor 
de la fuga de sus sirvientes, acude San Ildefonso ; la Vir- 
gen > Santísima, dirigiéndole tiernas palabras de reconoci- 
miento, pone una casulla sobre sus hombros ; abraza luego 
en el altar su propia imagen, para comunicarla sobrenatu- 
ral esplendor, y se vuelve al Cielo. 

Esta es, reducida a muy incompleto compendio, la par- 
te seria y maravillosa de la obra, con la cual va mezclada 
una buena porción de aquellos risueños rasgos que por do 
quiera prodigaba la amena fantasía de Valdivielso. Hay en- 
tre los personajes de este auto un gracioso que a veces ha- 
bla latín macarrónico, un sacristán, una nube de pobres que 
acude a las puertas del Arzobispo, una compañía de niños 
armada para defender la pureza de la Virgen, y una vieja 
que, entusiasmándose al verlos, quiere también convertir- 



CATÁLOGO DE AUTOS SACRAMENTALES 235 

se en soldado, y que, presenciando luego la aparición de 
Nuestra Señora, pide una vela a los ángeles para alumbrar 
aquel maravilloso espectáculo. 

Todo ello está hablado en el lenguaje propio de este 
amabilísimo ingenio. 

La escena entre el ciego, el manco y el moscón, recuerda; 
en algunos rasgos, otra más antigua perteneciente al auto ti- 
tulado : Parábola Coence. 

Concluye así el manuscrito: "En 21 de marzo, sábado, 
cerca de la una del medio día, año de 1643, día del glorio- 
so San Benito, le acabé de trasladar." 

B. N., Vitr. 18, núm. 9. 

Publicado por L. Rouanet en el Homenaje a Menéndez 
y Pelayo. Tomo I, pág. 57. 

Desengaño (El) del Hombre. — Anónimo. 

''Repartimiento de las representaciones que se han de 
hacer este día de Santísimo Sacramento deste presente año 
de 617... — La primera representación se ha de hacer a 
S. M. de todos cuatro autos... y el último, el Desengaño 
del Hombre, que hace Pinedo." 

Papel del Archivo Municipal de Madrid (2.*, 196, 27). 

Desengaño (El) del mundo. — Anónimo. 

"Figuras: El buen genio. — El mal genio. — El Hombre. — El Ape- 
tito. — El Cuidado. — Cristo. — Lascibia. — San Miguel. — La Avaricia. — 
Babilonia. — El Alma en el cielo. — La María. — La Ambición. — La Alma 
en el infierno. — La Gula. — La Venganza. — La Envidia. — La Hermo- 
sura. — La Alma en el Purgatorio. — El Fuego. — La Soberbia. — El 
Mundo. — El Demonio. 

E. B. Genio. — Todo lo piensas mandar; 

A. y gloria en la vida eterna. 
Copia de 1612. 

B. N., Mss., 16.852. 

Catálogo de Huerta. 

La Barrera cita: Los desengaños del mundo. 

Despedimiento de Cristo de su Madre. — Anónimo. 

"Figuras: Sant Pedro. — Sant Juan. — Nuestra Señora. — La Mag- 
dalena. — Santa Marta. — Un Ángel. — Adán. — Sant Lázaro." 

Sin loa. 

Con esta obra tienen estrecho parentesco el Aucto ana- 



236 BOLETÍN DE LA REAL ACADEMIA ESPAÑOLA 

nimo de las donas y el Lucero de nuestra salvación^ de Ino- 
cencio de Salceda. El pensamiento fundamental de los tres 
autos es presentar a la Virgen Santísima, afligida al saber 
que se halla próxima la Pasión de su Divino Hijo, y alen- 
tada^ en medio de sus dolores, por nuestro común padre 
Adán. Lo mismo en ,el Despedimiento que en el Aucto de 
las donas interviene San Lázaro, ya como emisario, ya como 
co,mpañero del primer hombre. Todo ello demuestra que 
la manera de entender y tratar este asunto era cosa popu- 
lar y tradicional en el siglo xvi, y no invención de un poe- 
ta determinado. 

La parte que pudiera llamarse preliminar en el desarro- 
llo del pensamiento ya expuesto' es más larga en la" obra 
presente que en las otras dos. San Pedro, San Juan, Mar- 
ta, Magdalena y la Virgen Santísima (desconsolada ya por 
la ausencia de su Hijo y los peligros que le amenazan) de- 
ciden suplicarle que celebre la Pascua en Betania. Pero Je- 
sús declara su propósito de ir a Jerusalén, y aquí entra la 
escena del Despedimiento con que principia el Lucero de 
nuestra salvación. Es minucioso por todo extremo el rela- 
to que de sus futuros padecimientos hace Nuestro Señor a 
la Virgen María. Sola ya ésta, aparece primero un ángel 
para confortarla ; preséntase luego Adán sosteniendo a cues- 
tas una cruz, y acompañado de Lázaro ; ruega a la Madre 
de Dios que lleve a bien tantas amarguras por la grande 
utilidad que han de reportar a la raza humana, y resignada, 
aunque triste, pónese María en marcha para Jerusalén. 

Hasta en los pormenores hay parecido entre estas obras. 
Al separarse Jesús y la Virgen Santísima, pide cada uno al 
otro que le bendiga. 

B. N. Mss., 14.71 1, fol. 249 vto. 

Publicado por Rouanet en la Colección de autos, far 
sas, etc. 

Despedimiento de Cristo y de su bendita Madre. — Doctor 
Cehallos. 

Véase : Lucero de nuestra salvación, por Ansias Izquier- 
do Cebrero. 

Desposado (El) en mantillas. — Auto de Juan Ñuño Sedeño. 

'^Figuras: Octaviano, emperador. — Claudio y Torcato, caballeros 
romanos. — ^Mireno, Velflora, Carmo, Tirteo, pastores. — Luzbel. — La 



CATÁLOGO DE AUTOS SACRAMENTALES 237 

Idolatría. — María. — < Joseph. — La Misericordia. — La Justicia. — El 
Placer." 

E. Oct. — No más aparatos, Roma. 

A. el fin a los desposorios 

del niño en mantillas puesto. 

Autógrafo firmado y fechado en Pinto a 12 de noviem- 
bre de 1613. Aprobaciones de fray Domingo de los Reyes 
y del doctor Gutiérrez de Cetina, del mismo año. 

En la segunda hoja y de letra de la época dice: "De 
Quevedo." 

B. N., Mss., V." 18, núm. 7. 

Desposorio espiritual. — Juan Pérez Ramírez. 

"Desposorio espiritual de la Iglesia mexicana y el pas- 
tor Pedro. Égloga representada el día de la consagración 
del obispo de México, don Pedro de Moya Contreras, que 
fué el 5 de diciembre de 1574... Su autor, Juan Pérez Ra- 
mírez, clérigo presbítero." 

Academia de la Historia. Códice de piezas dramáticas, 
representadas en los colegios de la Compañía de Jesús. 

Desposorios de Cristo (Obra llamada los). — Joan Timoneda. 

Se representó en Valencia, delante del Arzobi.spo de la 
diócesis, años de 1572 a 1575. Parece escrito con presencia 
de algún otro auto viejo. 

"Segundo Ternario Sacramental, que contiene tres auc- 
tos, etc." Valencia," 1575. 

Colección de González Pedroso, «pág. 104. 

Desposorios de Isac (Auto de los). — Anónimo. 

"Figuras: Abrahán. — Eliacer. — Rebeca. — Batuel. — Labán. — El Ale- 
gría. — La Moralidad. — La Letra. — Délbora. " (Falta Isaac en esta lis- 
ta. Délbora es la nodriza de Rebeca.) 

Auto viejo, precedido de un argumento , y notable por 
su estructura, de la cual no se halla otro ejemplo en todo el 
teatro sacramental. Divídese, con efecto, en dos partes, de 
géneros muy diferentes: la primera, historial por su asun- 
to y humana por sus personajes (Isaac, Abrahán, etc.); la 
segunda de asunto eucarístico y personajes alegóricos (La 
Moralidad, La Letra y el Alegría). — La una sirve de co- 
mentario a la otra. En la primera se exponen los sucesos 
narrados en el Génesis, desde la partida de Eliacer, hasta su 



238 BOLETÍN DE LA REAL ACADEMIA ESPAÑOLA 

feliz regreso a Canaan. La segunda mitad contiene la inter- 
pretación de aquellos acaecimientos, enseñando en resumen 
que el matrimonio de Isaac con Rebeca representa la unión 
de Jesucristo con el Alma, mediante el agua de la Gracia (la 
fuente de Nacor), o más claramente aún, mediante el San- 
tísimo Sacramento. 

Esta obra tiene carácter más moderno que la citada en 
el artículo precedente. Carece de bobo, y está escrita más co- 
rrectamente y con mejor entonación. 

El autor retrata los sentimientos de Isaac con un excelen- 
te rasgo, haciendo que al ponerse en camino el emisario de 
su padre, le salga al encuentro. 

Concluye loando La Letra y La Moralidad el Santísimo 
Sacramento. 

Al fin de una escena de la primera parte, dice una nota : 
"Aquí ha de haber un entremés." 

No puede negarse que el rumbo seguido en los Despo- 
sorios de Isaac, era el más juicioso y regular de cuantos se 
adoptaron para llevar de frente con la enseñanza religiosa 
los hechos, ora históricos, ora novelescos, en que se funda- 
ban las fábulas dramático-sacramentales. A pesar de la pre- 
disposición desfavorable con que ahora son miradas aque- 
llas composiciones, hoy mismo bajaría mucho de punto el 
clamoreo de sus adversarios, si fuera posible destruir en los 
autos la .mezcla de lo profano y lo divino, repartiendo el 
texto en dos mitades, que contuvieran con plena separación 
todo lo relativo al argumento alegórico, y todo lo concernien- 
te al argumento alegorizado. Pero no hay que extrañar, aun 
siendo así, que el desconocido autor de Los Desposorios de 
Isaac, se quedara sin imitadores. Esto de sacar en las últimas 
escenas personajes nuevos sin ningún quehacer propio, ni 
más oficio que explicar los actos de los precedentes, podía 
ser muy sensato ; pero, hecho con repetición, hubiera extre- 
mado hasta los últimos límites la monotonía de unas obras 
ya tan monótonas por lo invariable de su sagrado tema. Por 
otra parte, si con semejante .método era dable declarar el 
sentido general de un argumento alegórico, rayaba en lo im- 
posible, a menos de ir repitiendo la representación, ilustrar- 
la debidamente en todos sus pormenores. De manera que el 
arbitrio adoptado en los Desposorios de Isaac, de puro re- 
verente y puesto en razón, dejaba de ser útil. Por eso 



CATÁLOGO DE AUTOS SACRAMENTALES 239 

prefirieron los poetas eucarísticos acudir con la luz de la 
verdad, en el momento en que lo reclamaba lo tenebroso 
de sus figuras y alegorías, y reunieron en un mismo perso- 
naje, en una misma escena, lo falso con lo verdadero, segu- 
ros como estaban del candor del público, y más dados a con- 
seguir su principal objeto que a observar las leyes del bien 
parecer y de la conveniencia artística. 

B. N., Mss., 14.71 1, fol. 25. 

Publicado por Rouanet en la Colección de autos, far- 
sas, etc. 

Desposorios de Isaac (Aucto de los). — Anónimo. 

"Figuras: Abrahán. — Eliacer. — Un villano. — Un mozo. — Batuel. — 
Rebeca. — Una criada suya. — Un hatero. — Un sordo. — Labán. — Isaac. — 
Un criado suyo." 

Precede una loa o introito, en romance, que probable- 
mente se cantaría. 

En esta obra, puramente historial, se sigue paso a paso 
la narración bíblica. 

Contiene la partida del emisario de Abrahán ; su llegada 
a las puertas de Nacor; la escena con Rebeca, junto al pozo; 
los conciertos matrimoniales ajustados por Batuel y Eliacer ; 
el regreso de éste con la desposada, y el encuentro de Re- 
beca e Isaac, los cuales se retiran a su aposento (la tienda 
de Sara, según la Biblia). El final pudiera pertenecer a una 
obra profana. 

Además del mozo, que se expresa agudamente, hay dos 
graciosos en la obra : un bobo, o villano, criado de Abrahán, 
y un sordo, de la casa de Batuel. 

Auto en quintillas, que parece de los más antiguos. 

B. N., Mss., 14.71 1, fol. 23. 

Publicado por Rouanet en la Colección de autos, far- 
sas, etc. 

Desposorios de Josef (Aucto de los). — Anónimo. 

E. Sacerdocio sublimado. 

A. Y toquen las chirimías. 

B. N., Mss., 14.71 1, núm. 20. 

Colección de González Pedroso, pág. 54. 



240 BOLETÍN DE LA REAL ACADEMIA ESPAÑOLA 

Desposorios de la Virgen. — Caxesi. 

"Auto famoso de los Desposorios de la Virgen, com- 
puesto por el licenciado Juan de Caxesi." 

''Personas: El Regocijo. — La Sucesión humana. — San Joseph. — 
Vato, villano. — Simeón, sacerdote. — Isacar, sacerdote. — La Virgen.— 
La Virginidad. — Sirena. — Tierra. — Lebí. — Eliacer. — Jorán. — El Amor 
divino — Un Ángel 

E. Regoc. — Muros de aquella imperial. 

A. que nos dé su gloria a todos. 

Salva poseía el manuscrito, firmado por el autor y con 
la licencia para la representación, dada por el vicario gene- 
ral doctor Gutierre de Cetina, fecha en Madrid a 11 y 13 de 
agosto de 1609. 

La versificación es bastante buena. 

No habla Nicolás Antonio de este escritor, ni su auto 
se halla mencionado en el índice de Medel. La Barrera lo 
cita refiriéndose al Catálogo de Salva, edición de París, 1834. 

B. N., Miss., 15.216. 

Desposorios (Los) de la Virgen y nacimiento de Cristo. — 
Auto sacramental. 

"Personas: San Joaquín. — San Joseph. — ^Nuestra Señora. — Un Án- 
gel. — Lauro, pastor. — Antón, pastor. — Berrueco, pastor. — Laura, pas- 
tora. — Pascual, pastor. — Menandro, villano.— Un alguacil. — Dios Pa- 
dre. — Un mesonero. 

E. Joaq. — Con qué lengua ¡ Dios mío ! 

A. del sagrado nacimiento. 

S. XVII. 

De mano de Pedro Bermejo, vecino de Serranillos. Con" 
.muchas enmiendas. 

B. N., Mss., 17.240. 

Desposorios de Moysén (Auto de los). — Anónimo. 

''Figuras: Moysen. — Un bobo. — ^Dos villanos, un viejo y otro mozo. 
— Séfora. — Jetrona. — Y Jetrón, su padre." 

Prófugo Moisés de Egipto, llega al pozo en que van a 
tomar agua para sus ganados las hijas de Jetró, y defiende 
a éstas contra los villanos que las amenazan. Sábelo Jetró, 
y saliendo en su busca, le ofrece y da por mujer a Séfora. 

Auto viejo escrito enteramente en prosa. Precédele una 
loa en quintillas, y concluye con una octava que hace de vi- 



CATALOGO DE AUTOS SACRAMENTALES 24! 

Ilancico. Antes de que salga Jetró, y al alejarse sus hijas del 

pozo, dice una acotación: "Aquí ha de haber un entremés." 

Fuera de esto, hay en el auto algunas escenas jocosas. 

B. N., Mss., 14.71 1, núm. 49. 

Museo literario de Tapia, tomo I, pág. 41, 
Publicado por Rouanet en la Colección de autos, far- 
sas, etc. 

Desposorios (Los) de Nuestra Señora. — Anónimo. 
Catálogos de Huerta y otros. 

Destierro de Agar (Aucto del). — Anónimo. 

''Figuras: Abrahán. — Sarra. — Un ángel. — Dos pastores. — Agar. — 
Ismael. — Voluntad. — Deseo. — Cuidado. — Amor." 

Con loa. 

Movido de las quejas de Sara, y obediente a la voz divi- 
na, vence Abrahán la repugnancia que le cuesta echar de 
su casa a Ismael y Agar. Vagan por el desierto madre e 
hijo, hasta que, acosándoles la sed, resuelve Agar separar- 
se de su criatura, por no verla morir : pero, alentada por un 
ángel, torna en busca de Ismael y lo lleva a una fuente, cuyo 
camino la muestran la Voluntad, el Deseo, el Cuidado y el 
Amor. 

Los dos pastores son dos bobos, criados de Abrahán, que 
sólo aparecen en una escena de entremés. 

B. N., Mss., 14.71 1, núm. 2. 

Publicado por Rouanet en la Colección de autos, far- 
sas, etc. 



lEMANTíGA ESPAÑOLA (O 



Refrán. 



No vamos a explicar lo que sea refrán castellano ni sus di- 
ferencias o analogías con el proverbio, el adagio, la máxima, la 
sentencia, el aforismo o el apotegma, según hoy se entienden 
todos estos vocablos. Damos por supuesto que el lector no ig- 
nora las condiciones esenciales del verdadero refrán : esto es, 
que sea anónimo, popular y conocido o admitido comúnmente. 

Refranes o dichos de esta clase los hubo en castellano desde 
el comienzo del idioma, como también los hubo en latín, en 
griego y en otros anteriores. Pero lo que ya no sabrán todos 
es que el nombre no se aplicó en España a la cosa sino muchos si- 
glos después de tener ella bien arraigada su existencia. ¿ Cómo, 
pues, se llamaban los refranes en estos primeros tiempos? 

Desde principios del siglo xiii se dio a los tales dichos los 
nombres de fabliellas, fahriellas, fahlillas o fahrillas y fablas. 



(i) En el artículo anterior, al recoger las diferentes acepciones de 
retraer (pág- 704), se quedó olvidada la nota que dice: "Juan de Valdés, 
en su Diálogo de la lengua (hacia 1540), habla de otra acepción del verbo 
en estos términos: "Otras veces muda la significación, como en reque- 
"brar, que es otro que quebrar ; y en retraer, que es otro que traer ; el 
"cual vocablo unas veces significa lo que al italiano; en la cual significa- 
"ción he oído también de otro vocablo que yo no usaría, que es asacar, 
"y otras veces lo usamos por escarnecer; creo que sea porque, así como 
"el que retrata a uno, su intento es imitar su natural figura, así el que 
"escarnece a otro parece que quiere imitar o sus palabras o sus meneos." 
(Pág. 80 de la edición de 1873.) 

Esta acepción en que Valdés parece refundir las dos ya mencionadas 
de reprochar y de recordar no la hemos visto comprobada en ningún otro 
autor. " 



SEMÁNTICA ESPAÑOLA 248 

Gonzalo de Berceo, en su Vida de Santa Oria, cop. 79, es- 
cribió : 

Una duenna hermosa, de edat mancebiella, 
Voxmea había nombre, guardaba esta siella; 
daría por tal su reyno el Rey de Castiella, 
e sería tal mercado que sería por fahliella. 

El poema de Alejandro, poco posterior, escribe, cop. 493 : 

Enderezó la lanza, firmos' sobre la siella, 
dio al maor hermano por medio la mollera; 
por medio las espaldas echol ela cuchiella : 
oy día en Grecia lo traen por fabriella. 

Duraba a mediados del siglo xiv, como lo prueban repeti- 
das menciones del Arcipreste de Hita en sus versos : 

Redreme de la dueña et creí la fabrilla 
que diz : " Por lo perdido no estés mano en mexilla. " 

(Cop. 169.) 

Acordatvos de la f abluía: "Cuando te den la cabrilla." 

(Cop. 844.) 

Dice verdad la fabla que "La duenna compuesta 
si non quier el mandado non da buena respuesta." 

(Cop. 70.) 

Una fabla lo dize que [yo] vos digo agora : 
que "Una ave sola nin bien canta nin bien llora". 

(Cop. loi.) 

Como dize la fabla que del sabio se saca : 
que "Cedasuelo nuevo tres días en estaca." 

(Cop. 893.) 

Y asi otras muchas veces: "Como dize la fabla" (cop. 85); 
"Como dize la fabla" (cop. 893); "Ca, segund es la fabla" 
(cop. 920); "Co,mo dice la fabla (cop. 951); "Olvidóse la fabla 
del buen consejador" (cop. 968); "Por ende cada uno esta fa- 
bla decuere (decore) "Quien a su amigo popa..." (cop. 1174); 
"Sennora, diz la fabla" (cop. 1464); "Pero si diz la fabla que 
suelen retraer" (cop. 1596); "Ca, dis'^os, amigo, que las f oblas 
verdat son" (cop. 916); "Sennora, diz la vieja: muchas fablas 
sabedes" (cop. 1454). Acababa de ensartar cuatro refranes se- 
guidos. 



244 boletín de la real academia española 

Pero el bueno del Arcipreste no se contenta con denominar 
asi a los refranes, sino que les da estos otros dictados : 

Por esto diz la pairanna de la vieja ardida: 
"Non ha mala palabra si non es a mal tenida." 

(Cop. 54.) 

Non me acordé estonce desta chica parlilla. 

que, "Juga jugando, dice el ornen grand mancilla." 

(Cop. 895.) 

Y aun otros que mencionaremos luego. Duraban aquellos 
nombres, bien que con menos frecuencia, a principios del si- 
glo XV, según se ve por el libro de los Ejemplos, de Clemente 
Sánchez Bercial, donde dice (en Rivad., pág. 354) : 

Enxemplo es antiguo e f abluía verdadera: 
"Por puente, non por vado, es segura la carrera." 

Y por los versos del afamado Alfonso Alvarez de Villa- 
sandino : 

Pero "más val algo que no nada": 
exemplo de viejas es esta fablilla. 

(Canc, de Baena, núm. 102.) 

Pero fablilla tenia también la significación de cuento, fabu- 
lilla o apólogo, como lo prueban los siguientes textos. 

Un pasaje de la ley 44, tit. xv. Partida I, que dice, hablando 
de los clérigos: "Nin, otrosí, debe cuando sermoneare contar 
ninguna de las fahlillas que han los libros de la gramática que 
hicieron los gentiles." 

Es sabido que se llamaban fábulas, no los apólogos orienta- 
les, sino las aventuras de los dioses, diosas y héroes de la Mi- 
tologia. 

Corrobora este lugar otro del libro de los Castigos y docu- 
mentos d^l rey D. Sancho IV (en Rivad., pág. 155, 2): 

"Palabras de f abluías non las debe meter en la predicación; 
ca la predicación oficio santo e verdadero e devoto es." 

El príncipe don Juan Manuel, en su Libro del Caballero y 
del Escudero, nos da la variante de cuento o novela, en la dedi- 
catoria a su grande amigo el aragonés don Jaime de Jérica, al 
decirle estas curiosas frases : 

"Comencé este libro, que vos envío, et acábelo después que 
me partí dende, et non lo fiz porque yo cuidé que sóplese com- 



SEMÁNTICA ESPAÑOLA 246 

poner ninguna obra muy sotil nin de granel provecho; mas fíze- 
lo en una manera que llaman en Castilla fabliella; et porque 
sé que vos sodes muy tardoso de dormir, envíovoslo, porque 
alguna, cuando non podierdes dormir, que vos lean, ansí como 
vos dirían una fabliella." 

El libro está, en efecto, escrito como cuento o novela. 

El ya citado Libro de los Ejemplos parece inclinarse a se- 
ñalar con aquel nombre a la verdadera fábula; esto es, al 
apólogo : 

"Pónese una semejanza entre las f abluías (se trata de la de 
las paces entre ovejas y lobos) ...onde el sabio concluye en esta 
f abulia, e dice así." 

Y mejor aún en este otro: 

"Oír f abluías es rellevamiento 
de cuidados e pensamiento... 

Un rey tenía, un home que le decíe cada noche cinco fablie- 
llas e enxemplos. Acaesció que una noche el rey... non podíe 
dormir e mandóle que le dijese más enxemplos que solíe, e él 
díjole tres más que las otras noches e eran pequeños. E el rey 
díjole que dijese más; él non quiso, porque ya habíe dicho mu- 
chas fabliellas." (Ej., 85.) 

Cqmo se ve, es el método de los libros orientales. 

Y por el mismo tiempo, el ya citado Villasandino, decía : 

Non quiero ya más traer en fablilla 
los altos loores de aquesta prudente. 

(Canc. de Baena, núm. 92.) 

Señor Juan Alfonso, pintor de taurique, 
cual fué Pitas Payas, el de la fablilla. 

(Id., núm. 362.) 

La historia de Pitas Payas forma, como es sabido, una de 
las más picanas anécdotas del libro de versos del Arcipreste de 
Hita. 

Plernando del Pulgar, en una de sus Letras (en Rivad., 
Epíst. I, 53, 2), dice,: 

"E quiérote traer aquí a propósito una fablilla que acaesció 
a un raposo con un asno." Es la fábula conocida que se halla 
ya en el Calila y Dimna. 

Pero los nombres de fabla y fablilla o parlilla y patraña 
dados a los refranes castellanos no eran los más generalmente 



246 BOLETÍN DE Lu\ REAL ACADEMIA ESPAÑOLA 

usados. Con el título de Proverbios se conocen un libro de Sa- 
lomón, otro de Séneca y se mencionaban varios griegos y la- 
tinos. Proverbios en rimo llamó al suyo el rabí don Santos de 
Carrión, y como Proverbios bautizaron los suyos Fernán Pérez 
de Guz,mán, señor de Batres y el Marqués de Santillana. Todos 
ellos están escritos en forma de máximas o reglas de conducta 
y con moralejas semejante a los refranes verdaderos, aunque 
más cuidados en la forma. No es de extrañar, por consiguiente, 
que el pueblo, que no conocía los antiguos proverbios más que 
en su forma castellana, y más cuando no pocos (como los toma- 
dos de la Escritura) habían pasado a ser refranes propiamente 
dichos, extendiese el nombre a todos ellos. 

Así el sencillo Berceo, clérigo de pocos recursos filológicos, 
escribió : 

Como dice el proverbio que fabla por razón, 
que: "El romero fito, essi saca ratión." 
' . {S. Dom., cop. 620.) 

El cual es un refrán de los ,más castizos. Pero otros más 
letrados quisieron diferenciar ambas cosas y se les ocurrió, 
además de las formas ya dichas, bautizar a los refranes popu- 
lares con el nombre de verbos, quizá para indicar que el pro- 
verbio era un verbo más excelente. 

Leemos en la ley 30, tít. ix. Partida II: "Et por eso dice» 
el vierbo antiguo que non es juego donde ome non ríe." 

En el libro de los Castigos y documentos del rey don San- 
cho IV, se escribe : 

"Según dice un verbo antiguo en Castilla: "Home apercibi- 
"do, medio combatido." (En Rivad., pág. 88, i.) 

"Segunt es un verbo que dice: "Cuando la cabeza duele..." 
<Id., pág. c:3, i). 

Y aun Villasandino que, como poeta popular, recogía las 
formas arca!:as, dijo (Canc. de Baena, pág. 73): 

Doletvos de mí, que non faz agüero, 
según vcrho antigo, el ave que es muda. 

Igual significación tiene la voz zñesso (verso), que hallamos 
en el Libro de Alejandro (cop. 1.252): 

Mas cuerno diz el viesso, es verdad sin dubdanza; 
"Ena cima yaz el prez c la mal estanza..." 



SEMÁNTICA ESPAÑOLA 247 

O en este otro (cop. 1.586): 

Mas diz así el viesso: "Cuidar non es saber." 

Viessos llamó también don Juan Manuel a los dísticos en 
que expresa la moraleja de los cuentos de su Conde Lucanor. 

De verbo a palabra no hay diferencia en el fondo ; y pala- 
bra llamaron también a los refranes los mismos autores. 

En los Castigos y documentos (pág. 119, i) se apunta: 

"Ca dice la palabra antigua: "Quien non cata lo de adelante 
"atrás se cae." 

Y el libro de Alejandro (cop. 537) : 

Cuerno diz la palabra, que " Corre más el fado 
que viento nin luvia nin rocín ensellado." 

Y este otro: 

Cuerno diz la paratda que suelen retraer. 

(Cop. 401.) 

En don Juan Manuel hallamos varios ejemplos : 
"Ca palabra et retraire antiguo es de Castiella, que "Quien 
"bien sirve bien desirve." (Lib. de los Cast., en Rivad., pági- 
na 268, 2.) "Et siquiera palabra et retraire antigo es que dice: 
"Cuanto has tanto vales." {Id., pág. 273, i.) "Ca siquiera pala- 
'bra et retraire antigo es que dice que más preguntaría un loco 
"que r podrían responder cien cuerdos." (Id., pág. 275, i.) "Non 
"quiso facer viessos, sinon que puso hi una palabra que dicen 
"las viejas en Castiella. Et la palabra dice así: "Quien bien sie- 
"de, non se Heve." (Conde Luc, ej. IV.) 

Aquí observamos además que junta a la voz palabra la de 
retraire. Parece que con ella quiere designar al refrán mismo, 
cosa que co,mprueba otro texto del Arcipreste de Hita, que 
dice: 

Verdat es lo que dicen los antiguos retraer es: 
"Quien en arenal siembra non trilla pegujares", 

Y eso que, como se ha visto, la forma usual del Arcipreste 
•es fabla o fablilla. En cuanto a don Juan Manuel, emplea tam- 
bién, como veremos luego, las denominaciones ejemplo y pro- 
verbio. 

La forma "ejemplo" parece haber nacido en el siglo xiv, 
pues no la hemos hallado en los textos anteriores. Don Juan 
Manuel dice : 



248 BOLETÍN DE LA REAL ACADEMIA ESPAÑOLA 

"Ca, siquiera un ejemplo es que dice que "Buen esfuerzo 
'vence mala ventura." (Tract. de las arm., pág. 260). 
También lo empleó repetidas veces Villasandino : 

Un exemplo hay aldeano, 
que : " Más val pardal en mano 
que buytre muy envelado." 

(Caiic. de Baena, pág. 102,) 



Un enxemplo hay antigo 
que dicen que "Da Dios trigo..." 



Más val tarde, sin falencia, 
que nunca ser arrepiso : 
este exemplo antigo, enviso, 
pongo aquí por consecuencia. 



{Id., pág. III.) 



{Id., pág. 196.7 



Y aunque lo hallamos tambit-n en el Arcipreste de Talavera, 
Alfonso Martínez de Toledo, en estos casos : 

■'Que en el enxiemplo es: "Cuando la barba de tu vecino..." 
{Corb., pág. 54.) "Como dice el enxiemplo: "Vídose el perro 
"con bragas..." (Id., pág. 61.) "Por eso dice el enxiemplo vul- 
gar: "Quien adelante non cata..." (Id., pág. 142.) Creemos que 
haya sido poco aplicado y de duración corta. 

No sucedió así con la forma o nombre de "proverbio" de 
que echan mano todos, aun los mismos que se servían de las 
anteriore 5 expresiones. 

Ejemplos de ello son: el libro de los Castigos y documentos^ 
en que se lee: "Por eso dijo el proverbio antigo en Castilla: 
"El alcaraván fa de duro, que a todos da consejo e a sí nin- 
"guno." (En Rivad., pág. 123, 2.) "Et por eso dice la palabra 
del proverbio antigo en Castilla: "En juego nin en veras, córt 
"tu señor non partas peras." (Id., pág. 130, 2.) 

En el Calila y Dimna hallamos estos dos casos: "Que dicen 
en el proverbio: "Cual fecieres tal habrás." (En Rivad., pági- 
na 66, 2.) "Ca dice el proverbio : "Quien a sí mismo non es leal 
"non lo será a otro." (Id., pág. y6, 2.) 

El poema de Alexandre, éstos : ' 

Se quisieras creer a los proverbios antigos 
non dieras tal poder a villanos mendigos. 

(Cop. 1.488.) 



SEMÁNTICA ESPAÑOLA 249- 

Cuemo diz el proverbio, que non ha encubierta 
que "En cazo de la cosa tanbién se revierta." 

(Cop. I.743-)' 

Mas los proverbios vicios siempre son verdaderos, 
que "Cien lobos rafez vencen dos corderos." 

(Cop. 2.076.)' 

En el Libro de Apolonio de Tiana : 

Como dice el proverbio que suelen retrayer, 
que : " La cobdicia mala saco suele romper. " 

(Cop. 57) 

En don Juan Manuel {Libro del Caballero, pág. 254, i): 
"Dicen los caballeros un proverbio que dice: "El que quiere 
"vevir en paz, que se apareje para la guerra." "Ca proverbio 
antiguo es et verdadero que, "Aquel que Dios quiere guar- 
dar..." {Lib. de los Cast., pág. 269, i.) "Et este proverbio es 
ahora muy retraído entre los moros." (Conde Luc., ej. 48.) 
"Ca proverbio arrtigo es: "Más val hom engañado que non en- 
"gañador." (Lib. de los Cast., pág. 178.) 

El Arcipreste de Hita Juan Ruiz, que tantos nombres dio 
a los refranes, no olvidó éste, co.mo se ve por estos ejemplos: 

Dize el proverbio viejo :/" Quien matar quier su can, 
achaque le levanta, porque no l'den del pan." 

(Cop. 83.) 

Como dice el proverbio, palabra es bien cierta; 
que no hay encobierta que a mal non revierta. 

(Cop. 516.) 

Fazanna es usada, proverbio non mintroso, 
"Más val rato acucioso que día perezoso." 

(Co::. 554.). 

Bien sé que diz verdad nuestro proverbio chico, 
que: "El romero fito, siempre saca zatico." 

(Cop. 843.) 

El propio rabí don Sem Tob, o don Santos de Carrión, en 
sus Proverbios, en que procuró imitar a los clásicos, da tam- 
bién este nombre a los refranes vulgares : 

Cierto es y non falle sce 
proverbio todavía : 
" El huésped y el pece 
fieden al tercer día." 

(Prov., 526.) 

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25o BOLETÍN DE LA REAL ACADEMIA ESPAÑOLA 

En el Libro de los Ejemplos hemos leído: 

"Proverbio antiguo: "Cuando uno non quiere, dos non ba- 
"rajan." (En Rivad., pág. 490.) '*E tal es el proverbio que hoy 
dicen: "Más vale la carrera luenga al paraíso que la breve al 
"infierno." (Id., pág. 535.) 

Y ya más adentro del siglo xv, en el Cancionero de Juan 
Alfonso de Baena, núm. 353, se dice : 

"Este dezir fizo e ordenó el dicho Gómez Pérez... el cual 
(decir) es muy bien fecho e de muy buenos proverbios como 
trebejo." Estos proverbios son refranes como el que sigue: 

Por ende querría quel non pensase 
en lo que piensa, mas que sosegase, 
con este proverbio que digo de grado : 
"Quien creyere mal consejo, 
la prueba le sea espejo." 

Fernán Pérez de Guzmán, en sus Claros varones, cop. ix, 
<iecía, al enviarlos al comendador Hernán Gómez, su pariente: 

Rescebid este presente 
por poco e de buenamente, 
según el proverbio usado. 

Y en las Setecientas: 

Proverbio es así grosero ; 
pero su sentencia es verá : 
"En casa del alboguero, 
la gente es toda alboguera." 

El Arcipreste de Talavera, en su Corvacho : 

"Antiguo proverbio es: "Mientras que rico fueres..." (pá- 
gina 15.) "Bien lo dijo el proverbio antiguo: "Fermosa huerta 
"es la de mi vecino." (Pág. 137.) 

Este autor, como don Juan Manuel y algún otro, parece 
querer distinguir las 'dos clases, llamando proverbios a los to- 
mados de lo antiguo, como los anteriores, uno de Horacio y 
otro de Salomón, y exemplos a los que hemos citado antes y 
otros que se hallan a las páginas 79, 95, 109 y 311 de su libro 
y corresponden a refranes populares. Lo mismo se deduce de 
otros escritores del siglo xvi. 

Resulta, pues, que desde principios del siglo xiii hasta me- 



SEMÁNTICA ESPAÑOLA 25 I 

diar el xv, nuestros refranes llevaron los nombres de fabla, 
f abluía y otros diminutivos de la misma voz: patraña, parlüía, 
verbo, vieso o verso, palabra o páranla, retraer o retraire, ejem- 
plo o enxiemplo y proverbio, el más común de todos, sin que 
una sola vez hayamos tropezado con la voz refrán, que, al fin, 
llegó a prevalecer. ¿Es que no existía semejante palabra? 

No, por cierto ; sino que se aplicaba a cosas distintas, como 
ha sucedido en otros casos. 

La etimología de la voz refrán (refrain) es aún desconocida 
y muy discutida entre los franceses, que son los que primero la 
han usado. De Francia nos llegó a nosotros, probablemente en 
el siglo XIII. En la ley 36, tít. IV, Partida I, de la edición de la 
Academia de la Historia, se dice, hablando de la misa: "E des- 
pués que lo hobieren acabado hanlo de tornar a decir cantan- 
• do, porque non hay alleluya nin tracto, que quiere tanto decir 
como refrán." 

Esta ley no se halla ni en los códices más antiguos del fa- 
moso código ni en el texto de Gregorio López, sino en uno 
que parece copiado a principios del siglo xv, al que, sin duda 
por más completo, concedió la Academia de la Historia una 
preferencia que rechazaron los Tribunales de justicia, mientras 
el Código Alfonsino tuvo fuerza legal. 

No nos atrevemos, sin embargo, a dar por apócrifa dicha 
ley y a negar que la palabra refrán entrase en nuestro idioma 
a fines del siglo xiii, porque antes de mediar el siguiente la 
hallamos en un texto indubitado y con el mismo sentido que 
le da la líy de Partida. En el Libro de las armas que poco des- 
pués de 1329 compuso el famoso procer don Juan Manuel, al 
hablar de las disidencias políticas que acompañaron a la vejez 
del rey Alfonso el Sabio, escribe: 

"Ficieron un cantar de que me non acuerdo sinon del re- 
frán que dice; 

Rey vello que 'Déos confonda, 
tres son éstas con a de Malonda. " 

(En Rivad., pág. 260, 2.) 

Es decir, que refrán significa estribillo, estrambote o finida 
de una poesía. Es exactamente la significación que en francés 
tenía entonces la voz refrán, según puede verse en Du Cange, 
Borel y Godefroy. 

Y esta acepción, derivando a la general de versos, composi- 



252 BOLETÍN DE LA REAL ACADEMIA ESPAÑOI-A 

ción poética, continuó en el resto del siglo y primera mitad del" 
siguiente, según comprueban los textos siguientes. 

Villasandino, poeta principal de los últimos veinte años del 
siglo XIV y de los veinticinco primeros del xv, dice en diversos- 
lugares : 

Non búsquedas trujamán 
que, por vos, conusco fable, 
pues a nos es honorable 
rescebir vestro refrán. 

(Canc. de Bae., pág. 144.) 

Supone el poeta que esas palabras se dirigen a él, manifes- 
tando deseos de que envíe directamente sus versos. 

Tomólo por mi abogado, 
porque vos cuente mi afán, 
e por él este refrán 
ante vos sea mostrado : 



(Id., pág. :46.') 



esto es, esta poesía. 



Porque enxerí aquí este refrán 
algunos dirán: "Rico balandrán." 
Unos nin otros non me lo darán : 
quizá burlarán. 

(Id., pág. 181.) 

Lo engerido es la poesía, pues no hay otra cosa a que pueda 
referirse. 

Sólo en un caso vemos que refrán tiene en boca de Villa- 
sandino una acepción extraña, si no hay error en la copia : 

De si han tomado agora un refrán 
viciosos e ricos : ¿ por qué buscarán 
boUicios nin guerras? Por ser enlocados. 

(Id., pág. 95.) 

Aquí refrán parece significar hábito, costumbre. 

Si hubiéramos de prestar crédito al encabezado de la co- 
lección de refranes que se imprimieron a nombre del Marqués 
de Santillana, sería este célebre magnate uno de los primeros, 
si no el primero que en Castilla emplease la voz refrán aplicada 
a lo que ya en adelante había de nombrarse así. 



SEMÁNTICA ESPAÑOLA 2Í)3 

"Refranes que dicen las viejas tras el huego, esto es, ca- 
lentándose a la lumbre, por el orden del a, b, c, que recopiló 
Iñigo López de Mendoza, a ruego del rey don Juan," 

Tal es el rótulo que lleva la primera edición conocida de 
este opúsculo, impreso en Sevilla, por Jacobo Cromberger, en 
1508. Don Pedro Salva cita otra edición sin lugar ni año, que 
supone anterior y de fines del siglo xv. Pero, como es sabido, 
tendía Salva a dar excesiva antigüedad a los libros sin fecha 
que poseía, por lo que ninguna fuerza hace su dictamen en- este 
caso. 

Ahora bien ; como el Marqués de Santillana compuso un libro 
de Proverbios que dedicó a su hijo y se halla en todas las colec- 
ciones de sus obras y fué impreso suelto muchas veces, pudo 
muy bien el editor creer que los setecientos refranes vulgares 
que iba a publicar fuesen trabajo del Marqués, confundiéndolo 
con los proverbios indubitables; porque en ninguno de los di- 
versos códices que contienen las obras de don Iñigo aparecen 
tales refranes, ni él usó esa palabra en su sentido propio en nin- 
guna parte de ellas. 

Al mismo tiempo que la mencionada de Sevilla salía también 
a luz otra colección, algo más corta, de refranes populares, pero 
glosados, impresa en Burgos, en 1509, y muchas más veces. 
Don Nicolás xA-Utonio (Bibl. Nova) cita otra colección de re- 
franes glosados por Dimos, capellán, e impresa en Toledo por 
Juan Várela en 15 10, en 4.°, lo cual prueba que a principios 
del siglo XVI comenzó a despertarse en España el gusto por 
esta clase de dichos, tan .maltratados antes, y aun en estos días, 
por los escritores eruditos. 

"Palabra que dicen las viejas en Castilla", les llamaba don 
Juan Manuel; "Como dice la vieja cuando bebe su madeja." 
Comadre : "Quien más non puede, amidos morir se dexa", 
exclamaba el Arcipreste de Hita; "Exemplo de viejas es esta 
fablilla", repetía Villasandino ; "Agora que ya habéis leído en 
historias tan sabrosas ¿os- andáis a escudriñar refranes de vie- 
jas?", remachaba fray Antonio de Guevara. Y Juan de Valdés 
ponía la corona al crédito de los refranes diciendo que "los 
castellanos son tomados de dichos vulgares los más dellos, na- 
cidos y criados entre viejas, tras el fuego, hilando sus ruecas". 

Este concepto tendría de ellos el Marqués de Santillana, y 
así no es de creer que gastase su tiempo en recoger la gran 



a54 BOLETÍN DE LA REAL ACADEMIA ESPAÑOLA 

cantidad de ellos que se publicaron cincuenta años después de 
su muerte. 

Si en estas materias no se corriera el peligro de equivocarse 
por completo, cuando un hecho material viene a echar abajo 
las teorías mejor formadas, diríamos que el llamar refrán a 
los refranes no nació en Castilla, sino en Navarra, y que fué de- 
rivado del sentido francés de estribillo, generalmente pareado, 
como suelen ser los refranes. 

Asi pues, en la corte franco-española de Olite o Tudela, se 
llamarían refranes los estribillos de las canciones francesas y, por 
su semejanza, los dísticos paremiológicos de Castilla. Veamos 
cómo pudo ser esto. 

El Cancionero llamado de Herberay, compilado en Navarra 
hacia 1470, tiene una composición que encierra y forma el con- 
tenido de un juego cortesano, que se llamaba del a. b, c, muy 
usado aún en el siglo xvii, y consistía en repartirse los jugado- 
res las letras del alfabeto e ir designando, cada cual con la suya. 
el nombre de un supuesto viajero; el de su amada, el del pueblo 
adonde llega, lo que ha de comer y beber, describiendo cada cosa; 
la canción que le dirían y otras circunstancias que variaban se- 
gún el gusto del inventor del juego. 

Pues bien, en esta poesía, la última cosa con que se regala 
al peregrino es con un refrán. Pero aunque la mayor parte de 
los que se citan son verdaderos refranes populares castellanos, 
en otros parece que la significación de la voz refrán es la francesa 
de estribillo. El de la G, por ejemplo, es así: 

"Guardaba las vacas" era 
la canción que le cantaban. 
El refrán en tal manera 
Munyoz y otros quallí estaban 
sospirando le cantaban : 
"Gran mal tiene 
quien amores atiende." 

El de la 5" decía: 

Mossén Johan de Villalpando, 
"Señora, cual soy venido" 
entrará contrapunteando, 
este refrán recontando : 
"5"/ la locura fuese dolores, 
en cada casa darían voces." 

Ninguno de estos dos estribillos es refrán. Más parecen 
pies para glosar o letras para otros juegos cortesanos. 



SEMÁNTICA ESPAÑOLA 2 53 

El de la T era : 

Aqueste refrán dirá: 
lot lo mon va en ora dura; 
qui noy es, noy fa fractura. 

Pero al lado de éstos hay otros como los que siguen : 

Con voz de Val de Roncal, 
y dirá el refrán así : 
Uno piensa el bayo 
y otro el que le ensilla. 

Y enumera otros tan conocidos como Bien canta Marta 
cuando está farta; Cedacillo nuevo, tres días en estaca; Jura 
mala en piedra caya; Castígame mi madre : yo trompcgelas, y 
otros no menos vulgares y hasta algimo que se supone ser nue- 
vo, como éste de la .Y : 

Entrará cantando Torre; 
dirá que toda Castilla 
deste refrán se socorre, 
que entre nos agora corre : 
"Ximeno, por su mal 
vio el ajeno." 

Así pudiera asegurarse que de la costumbre de aplicar la 
voz refrán a los estribillos de las poesías nació la de dar tal 
nombre a los refranes, que parecen, en general, estrambotes 
finales y suelen estar en rima perfecta. 

En el Cancionero general de Castillo, impreso en 151 1, 
pero compilado antes, hay entre las poesías de Pinar (núm. 875) 
"un juego trovado que hizo a la reina doña Isabel, con el cual 
se puede jugar como con dados o naypes y con él se puede 
ganar o perder y echar encuentro o azar y hacer pares. Las co- 
plas son los naypes, y las cuatro cosas que van en cada una de- 
llas han de ser las suertes.'" 

Las cuatro cosas que se dan a la Reina, al príncipe don 
Jnan (murió en 1497), a sus hijos, a gran número de damas, son 
un árbol, un ave, una canción y un refrán, que aquí es conocido 
y castellano (Allá van leyes, Porfía mata venado, Quien se 
muda. Poco a poco. Quien canta, Romero hito, Quien bien ata, 
El buey suelto. Jura mala y hasta el famoso y reciente de Don 
Ximeno, por su mal vee el ajeno). 

Ya en adelante o poi- aquellos días, es frecuente hallar el 



256 BOLETÍN DE LA REAL ACADEMIA ESPAÑOLA 

nombre de refrán, casi exclusivo, para denominar los verdade- 
ros refranes. 

En el Cancionero de Antón de Montoro '(pág. .283) : 

Sabéis que dice el refrán 
muy antiguo: "Muera gato..." 

La Celestina, que, como se sabe, cita muchos, acompaña 
.algunos con la voz diciendo: "Refrán viejo es: "Quien menos 
"procura alcanza más bien." (Acto vi.) "'¿No sabes que dice 
el refrán, que: "Mucho va de Pedro a Pedro?" (Acto vii.) 
"Por cumplir el refrán de los niños, que dicen "De lo pocO; 
"poco; de lo mucho, nada." (Acto xii.) 

No se olvida alguna vez de emplear el vocablo proverbio; 
pero no es con refranes, sino con dichos antiguos: "Proverbio 
es antiguo que de muy alto grandes caídas se dan." (Acto xiii.) 
^'Proverbio es antiguo que cuanto en el mundo es cresce o de- 
cresce." (Acto ix.) Con lo cual se ve la intención de distinguir 
unos de otros, cosa en que perseveraron escritores del mismo 
tiempo. 

Fray Antonio de Guevara decía en una de sus Cartas (en 
Rivad., .pág. 194): "Es este vuestro refrán tan antiguo, tan 
peregrino y aun tan rancio, que, a mi parecer, será necesario 
conjurar a los muertos, que entonces eran vivos..., porque to- 
dos los otros tengo por mí creído que nadie lo ha oído ni menos 
leído." 

Este autor no distingue entre refrán y proverbio, pues dice 
en la pág. 157, 2, de sus Cartas citadas: "De los cuales se pue- 
de con verdad decir el proverbio que dice: "Médicos de Va- 
"lencia: haldas largas y poca ciencia." "Porque proverbio muy 
antiguo es que "La mujer y la espada puédense amostrar, mas 
"no confiar." {Id., pág. 165, i.) "Mas, como dice el refrán, 
que "Dádivas quebrantan peñas." {Id., pág. 194, i.) "Que os 
declare y exponga los refranes de Grecia que nunca fueron 
oídos en España." {Id., pág. 194, i.) "Dice, pues, el refrán o 
proverbio que me enviastes." 

No lo entendía así el docto Pedro de Rúa, que estaba lejos 
de admitir la identidad que practicaba el Obispo de Mondoñe- 
do, a quien corrige, porque había dicho en los Inventores del 
arte del marear: "A lo que en romance llaman refranes, en la- 
tín dicen proverbios, y en griego, sentencias." Rúa repuso que 



SEMÁNTICA ESPAÑOLA 267 

■"l-^s griegos llamaron paroenesias a los refranes y proverbios; 
mas a las sentencias llaman gnomas y son diferentes, porque 
los refranes pueden ser sentencias y no toda sentencia es re- 
frán". Y añadía: "Salomón escribió Proverbios; pero más 
son parábolas o comparaciones que refranes, y ansí se llaman 
masloth, que son parábolas o comparaciones. Ansí mismo Sé- 
neca escribió sentencias que el \ulgo llama Proverbios. Los que 
entre griegos escribieron proverbios son : Aristóteles, Crísipo. 
Cleantes, Clearco, Zenodoto, Dídimo, Zenobio, Diogeijiano, 
Tecteo." (Cartas: en Rivad.,.pág. 245.) 

Pero la confusión siguió triunfando, aun entre escritores 
que no carecían de estudios humanísticos. 

Así Castillejo dice en sus versos: 

Pues el refrán las condena, 
do sabiamente señala 
"Que te guardes de la mala 
y no te fíes de la buena." 

(En Rívad., pág. 205, i.) 

Según el refrán quiere : 
■'El que en palacio envejece 
en pajas dicen que muere." < 



(Id., 217, I.) 



Según el dicho y refrán 
que dicen: "Todo es venUirti 
comer en palacio pan 
a sabor y con hartura." 



(Id., 216, 2.) 



Ninguno de los cuales es refrán verdadero. Y en cambio, 
añade : 

Bien dice el proverbio nuestro, 
que "El que las sabe las tañe". 

(Id., 219. I.) 



Aquel proverbio vulgar 
y sentencia muy esquiva, 
que "El que fuere a lo que iba, 
dicen que pierde lugar", 
dicen que pierde lugar". 

(Id., 148, I.) 



258 BOLETÍN DE LA REAL ACADEMIA ESPAÑOLA 

los cuales son refranes conocidos. Y dice bien en éste : 

Dice un refrán: "Yo por ti, 
tú por otro y no por mí." 

(Id., 153, 1.^ 

Juan de Valdés, en su Diálogo de la lengua (pág. 13 de la 
edic. de 1873): "Los refranes son proverbios o adagios"; "los 
castellanos no tienen mucha, conformidad con los griegos y la- 
tinos". 

Mosén Pedro Valles, que fué uno de los primeros coleccio- 
nistas de refranes, especialmente de los que se decían en Ara- 
gón, los confunde al decir: "Los griegos los llaman paraemia, 
porque cada paso se halla en la boca de todos : los latinos, 
adagium, quasi circum agium, que es lo mismo." Pero quiere 
que se diferencien de la sentencia. 

"Y no piense, porque dije arriba al refrán sentencia, que 
cualquiefa refrán sea sentencia y al contrario... Puede ser que 
el refrán sea sentencia y la sentencia refrán, como "Al ava- 
"riento, así le falta lo que tiene como lo que no tiene", sen- 
tencia es y no refrán. Al contrario: "Por el puerto navego", 
refrán es y no sentencia." (Prólogo.) 

También le diferencia del apólogo, que es más largo, y del 
apotegma, por las razones dichas en cuanto a la sentencia. 

Y habla de otra clase de dicho que llama Escomma, dicien- 
do: "Escomma (el cual es mote que pica): "Madre, nunca; 
"padre, muchas veces", es escomma y no refrán." Es la res- 
puesta que dio, según se dice, el aldeano que se parecía mucho 
a Julio César, cuando éste le preguntó con malicia si su madre 
había ido alguna vez a Roma. Scomma es voz griega que pasó 
al latín y significa dicho breve, gracioso y picante. 

La confusión siguió en el siglo xvn. Covarrubias, en su 
Tesoro, dice que: "Refrán es lo mesmo que adagio, proverbio: 
á referendo, porque se refiere de unos en otros" ; que "Prover- 
bio es lo que llamamos refrán", y de "Adagio: es lo mesni» 
que proverbio; conviene a saber: una sentencia breve, acomo- 
dada y traída a propósito y recibida de todos. Es propiamente 
lo que en castellano refrán." 

Por eso el Diccionario de Autoridades mantuvo la identi- 
dad: "Proverbio: sentencia, adagio o refrán", y así pasó at 
actual. 



SEMÁNTICA ESPAÑOLA . 259 

En cuanto al adagio, es voz erudita, introducida por los hu- 
manistas de fines del siglo xv, como hemos visto en el pasaje 
de Juan de Valdés. Procede de la latina adagium (ad agendum).. 
Fué poco usada entre nosotros, hasta ya avanzado el siglo xvi. 
San Juan de la Cruz la emplea: "Como dice el adagio: "El 
"que comienza, la mitad tiene hecho." {Obr., en Rivad., pá- 
gina 8o, I.) 

También Cervantes : "Acuerdóme que cuando estudiaba oí 
decir a un preceptor un refrán latino, que ellos llaman adagio.'' 
(Coloq. de los perros. En Rivad., 210, 2.) 

Salas Barbadillo (Correcc. de vicios : en Escrit. cast., I, 232) : 
"Y al fin, como dice el adagio: "Muchos pocos hacen mucho." 
Y Lope {Dorotea, en Rivad., 54, 2) : "Todos sabemos adagios, 
Gerarda, y "Aunque la lima muerde, alguna vez se quiebra el 
"diente." 

Tal es la dilatada y curiosa historia de la voz refrán y de 
sus similares al través de nuestra literatura anterior a la cons- 
titución y fijación del idioma. 

Emilio Cotarelo. 



A 



CUERDOS Y NOTICIAS DE LA ACADEMIA 



En la sesión ordinaria que la Academia celebró el 8 de marzo del 
presente el Secretario dio cuenta de haberse presentado al certamen 
que cada dos años convoca dicho Cuerpo una sola obra, con el título 
•de El Padre Baltasar Gradan. 



En junta de ii de abril se aprobó la propuesta que para la reorga- 
nización y complemen'.o de la Academia Peruana propuso su actual 
director, don Ricardo Palma, entrando desde luego a formar parte 
de ella los señores 

Don Alejandro Denstua, decano de la Facultad de Letras, catedrá- 
tico de Estética. 

Don Javier Prado, rector de la Universidad de Lima. 

Don José de la Riva Agüero, catedrático e historiador notable. 

Don Víctor Andrés Belaúnde, catedrático de la Facultad de Letras 

Don Osear Miró Quesada, catedrático y cervantista distinguido. 

Don José María de la Jara, literato y jurisconsulto de fama. 

Don Juan Bautista de Lavalle, historiador y erudito. 

Don José Calvez, poeta de mérito, autor del Canto a España. 

Y asimismo acordó la Academia Española recomendar a la Peruana 
que sus individuos se reúnan a la mayor brevedad posible y elijan los 
académicos que faltan hasta completar el número de diez y ocho, de 
que debe constar. 



En la misma junta se dio lectura a la lista de los diez y ocho auto- 
res de artículos de crítica literaria que aspiran en el actual certamen 
del Premio Chirel a obtenerlo. 



También manifestó en ella el académico de número don Manuel de 
Saralegui que varios escritores filipinos, residentes en Manila, le habían 
manifestado vivos deseos de fundar en dicha capital una Academia, 
filial de la Española, con el objeto de mantener vivo el uso del idioma 
castellano, y aun fomentar su cultivo y progresos. La Academia, aplau- 
diendo desde luego el proyecto de los escritores hispano-filipinos ya 
"Citados, acordó confiar a su individuo señor Saralegui la conducción 



ACUERDOS Y NOTICIAS 26 1 

de este asunto hasta lograr el satisfactorio fin que conviene a todos, 
mediante la buena realización de tan útil y hermoso proyecto. 



En la junta del 18 de abril presentó a la Academia nuestro compa- 
ñero don Manuel de Saralegui ejemplares de su último y excelente 
libro, titulado Refranero español náutico y meteorológico. 



En dicha junta se acordó conceder el premio Piquer, que anual- 
mente otorga la Academia a la obra dramática que juzga lo merece, 
a la comedia La Alcaldesa de Hontanares, original de los señores don 
José Rincón Lazcano y den Eduardo Montesinos, representada no hace 
mucho con grande aplauso. 



La Academia Colombiana, en junta de 16 de febrero del actual, 
eligió individuo de número, para cubrir la plaza vacante por falleci- 
miento de don Carlos Calderón, al señor don Jorge Roa, escritor co- 
rrecto y patricio distinguido en aquella República. 



El 23 de abril, aniversario de la muerte de Cervantes, asistió la 
Academia Española a la solemne función de honras que en sufragio 
del gran escritor y de cuantos con gloria han cultivado las letras espa- 
ñolas se celebra anualmente en la iglesia del convento de monjas Tri- 
nitarias de la calle de Lope de Vega, en que yacen los restos del in- 
signe escritor. A dicha solemnidad asistió también el señor Obispo de 
San Luis de Potosí, académico correspondiente en Méjico, que actual- 
mente reside entre nosotros, y ocupó el lugar debido a su dignidad en 
la presidencia del duelo. 



Para el certamen literario abierto por la Academia Española el 23 
de abril de 1916, con el objeto de conmemorar el centenario de la 
muerte del gran poeta inglés Guillermo Shakespeare, y cuyo asunto 
había de ser Shakespeare en España: traducciones, imitaciones e in- 
fluencia, no se ha presentado más que una monografía, con el lema det 
"Si de llegarte a los bue..." La Academia procederá desde luego a su 
examen. 



B 



IBLIOGRAFÍA 



liibros. 



Alonso Cortés (Narciso). Zorrilla; su vida y sus obras. Obra pu- 
blicada por el excelentísimo Ayuntamiento de esta ciudad. Tomo I. 
Valladolid, Jmpr. Castellana, 1917. — En 8.", 482 págs. 

Allué Salvador (Miguel). La estética del amor cristiano. Discurso 
leído en la sesión académica celebrada el día 7 de marzo de 1917 en la 
Universidad Literaria de Zaragoza, con motivo de la festividad de 
Santo Tomás de Aquino, patrono de las instituciones docentes. Zara- 
goza, Tip. "La Editorial", 1917. — En 4.°, 68 págs. y una lámina. 

Ambrogi (Arturo). Crónicas marchitas. S. 1. (San Salvador), Im- 
prenta "El Centro Americano", 1916. — En 8.°, 127 págs. 

Antón y Ferrándiz (Manuel). Los orígenes de la hominación (es- 
tudio de prehistoria). Discurso leído en el acto de su recepción en la 
Real Academia de la Historia y contestación de Adolfo Bonilla y San 
Martín, el día 18 de marzo de 1917. Madrid. Est. Tip. "Sucesores de 
Rivadeneyra", 1917. — En 4.°, 173 págs. 

Anuario militar de España. Año 1917. Mandado publicar al Depó- 
sito de la (iuerra por Real orden de 18 de noviembre de 1916. Madrid, 
Talleres del Depósito de la Guerra. 1917. — ^En 4.", 811 págs. y dos re- 
tratos. Tela. 

Benavente (Jacinto). De sobremesa : crónicas. Sexta serie. Ma- 
drid, Impr. de los "Sucesores de Hernando". 1916. — En 8.°, 261 págs. 

Buylla y G. Alegre (Adolfo). La reforma social en España. Dis- 
cursos leídos ante la Real Academia de Ciencias Morales y Políticas 



BIBLIOGRAFÍA 203 

-en la recepción pública del día 25 de marzo de 1917. Madrid, Imprenta 
Clásica Española, 191 7.— En 4-". ii3 págs. Contestación por Rafael 
Altamira y Crevea. 

Cáscales Muñoz (José). Don José de Espronceda; su época, su vida 
y sus obras. Con los informes de las Reales Academias Española y 
■de la Historia. Madrid, Impr. de V. Rico, 1914.— En 8.", 350 págs. y 
un retrato. 

Castellanos (Jesús). De la vida internacional. Colección postuma, 
publicada por la Academia Nacional de Artes y Letras. Tomo III. 
Habana, Impr. "El Siglo XX", de Aurelio Miranda, 1916.— En 8.", 
.397 págs. 

Cervantes. Poesías; compiladas y prologadas por Ricardo Rojas. 
Buenos Aires, Impr. de Coni Hermanos, 1916. — En 4.", CTii-531 págs. 

Cervantes Saavedra (Miguel de). El Ingenioso Hidalgo Don Qui- 
jote de la Mancha. Edición crítica, anotada por Francisco Rodríguez 
Marín. Tomo VI. Madrid, Impr. de la "Revista de Archivos, Biblio- 
tecas y Museos", 1917. — En 4.°, 507 págs. y un retrato. 

Cotarelo y Morí (Emilio). Diccionario biográfico y bibliográfico 
de calígrafos españoles. Obra premiada por la Biblioteca Nacional en 
el concurso público de 1906 e impresa a expensas del Estado. Tomo II. 
Madrid, Tip. de la "Revista de Archivos, Bibliotecas y Museos", 1916. 
En folio, 343 págs. y lor láminas. 

Cortacero y Velasoo (Miguel). Quisicosillas del Quijote. Madrid. 
Impr. de los Hijos de G. Fuentenebro, 1916. — En 8.", 157 págs. 

Dessus (Luis Felipe). Flores y balas (estados de alma), 19 16. Gua- 
yama, Tip. Unión Guayamesa, S. a. — ^En 8." mayor, 264 págs. 

Diccionario de diccionarios, castellano, latino, portugués, francés, 
italiano, catalán, inglés y alemán ; comprensivo del léxico castellano, 
considerablemente aumentado, con su correspondencia en cada uno de 
los siete idiomas mencionados, y de un vocabulario-resumen de todas 
las voces extranjeras contenidas en el Diccionario, seguidas de su sig- 
nificación castellana, redactado por el doctor Arturo Masriera Colomer, 
catedrático por oposición de Lengua y Literatura castellanas. Barce- 



264 BOLETÍN DE LA REAL ACADEMIA ESPAÑOLA 

lona, S. Impr. Montaner y Simón, editores, 1917. — ^En 4° mayor, dos 
tomos. 

Diccionario de la lengua española, publicado bajo la dirección 

de don José Alemany y Bolufer. Barcelona, Impr. Ramón Sopeña, 
1917. — En 4.°, X1-1747 págs. a tres columnas. 

Fabo (P.) Olor de santidad. (Datbs para el tomo II de la biografía 
del padre Ezequiel Moreno.) Madrid. Impr. Helénica, 1916. — En &.•. 
199 págs. y im retrato. 

Figueiredo (Fidelino de). Estudos de litteratura: artigos varios. 
Primeira serie (1910-1916). Porto, Tip. Scqueira, 1917. — ^En 4.°. 249 págs. 

Gabriel (José). Gramática ideológica; nueva oración activa. Buenos 
Aires, Sociedad Cooperativa Limitada "Nosotros", 1917. — En 8.*,. 
27 págs. 

Givanel i Mas (Joan). Catáleg de la collecció cervantina, formada 
per don Isidro Bonsoms i Sicart i cedida per ell a la Biblioteca de 
Catalunya. Volum primer: Anys 1590-1800. Barcelona, Tip. L'Aveng: 
Masso, Casas y C", 1916. — En 4.°, xxii-412 págs. 

Gramática de la len;;ua castellana por la Real Academia Es- 
pañola. Nueva edición. Madrid, Impr. de los Sucesores de Plernando, 
1916. — En 4°, 420 págs. 

Hazañas y -la Kúa (Joaquín). "Sancho". Conferencia leída en el 
Ateneo de Sevilla el día 27 de ma^'o de 1916. Sevilla, Impr. Sobrinos 
de Izquierdo, S. a. — En 8.°. 23 págs. 

Homenaje a Zorrilla en el primer centenario de su nacimiento, 

por el Boletín del Centro Artístico y Literario de Granada. Granada, 
Tip.-Lit. Paulino V. Traveset, S. a. <I9I7). — En folio, 56 págs. con gra- 
bados intercalados en el texto. 

licón (Ricardo). Los Caballeros de la Cruz. Madrid, ^Impr. de Juan 
Pueyo, 1916. — En 8.". 325 págs. 

Martínez y González (Avelino). Epítome mnemotécnico para apren- 
der con facilidad fechas y cantidades numéricas. Madrid, Impr. de 
J. Baena González, 1916.— En i?.", iv-35 págs. 



bibliografía 



205 



Menéndez y Pelayo (Marcelino). Obras. Tomo VII. Historia de 
los Heterodoxos Españoles: segunda edición refundida. Edición orde- 
nada y anotada por Adolfo Bonilla y San Martín. Tomo II. Madrid, 
Est. Tip. de Fortanet, 1917.— En 4.", 362-CLvn págs. 

Meza Cálix (Ulises). Geografía de Honduras. Tegucigalpa, Tip. Na- 
cional, 1916. — En 4.°, 182 págs. 

Puyol (Julio). El supuesto retrato de Cervantes . resumen y con- 
clusiones. Madrid, Impr. de Fortanet, 1917.— En 4.°, 42 págs. 

Revilla (Manuel G.) y Quijano (Alejandro). Un dictamente sobre 
la ortografía fonética. México, Tip. Murguía, 1916. — En 8." menor, 
41 págs. 

Rubio y Borras (Manuel). Historia de la Real y Pontificia Uni- 
versidad de Cervera. Obra patrocinada por la Universidad de Barce- 
lona. Segunda parte. Barcelona, Impr. de Joaquín Horta, 1916. — En 
4." mayor, 392 págs. y 29 grabados. 

Saldaña (Quintiliano). Universidad Central. Discurso leído en la 
solemne inauguración del curso académico de 1916 a 1917. Madrid, 
Impr. Colonial (Estrada Hermanos), 1916. — En 4.°, 88 págs. Tema: 
Defensa social y perfección social. 

Salterain Herrera (Eduardo de). Los comentarios. I. La censura 
teatral. — El arte y la moral. — El público espectador. Montevideo, sin 
impr. Editorial ''Renacimiento", de Luis y Manuel Pérez, 1917. — En 
8.» 63 págs. 

Saralegui y Medina (Manuel de). Refranero español: náutico y 
meteorológico : recopilado y anotado. Barcelona, Talleres Rieusset, 
1917. — En 8." mayor, 224 págs. 

Trelles (Carlos M.). Bibliografía cubana del siglo xx. Tomo II 
(1900-1916). Matanzas. Impr. de la Viuda de Quirós > Estrada, 1917. — 
En 4.°, v-482 págs. 

Velasco (E.). Reseña histórica de los estudios sobre caracteres ibé- 
ricos. Vitoria, Impr. de Domingo Sar, 1915- — En 4°, 91 págs. 



266 BOLETÍN DE LA REAL ACADEMIA ESPAÑOLA 

Revistas. 
Alhambra (La). Año XIX. Núms. 454 a 457. 

Archivo IberQ-Americano. Estudios históricos sobre la Orden 
Franciscana en España y sus misiones. Año IV. Núm. XIX. Enero- 
febrero, 191 7. 

Boletín del Ministerio de Instrucción pública y Bellas Artes. 

Año VIII. Núms. 17 a 34. 

Boletín de la Real Academia de la Historia. Tomo XXX. Cua- 
dernos I TI y IV. Marzo y abril de 191 7. 

Boletín de la Real Sociedad Geográfica. Tomo LIX. Primer tri- 
mestre de 1917. 

Boneti del Dlocionari de la llengua catalana. T. IX. Núm. 7. 

Ciencia Tomista (La). Marzo-abril de 1917. Núm. 44. 

Ciudad de Dios (La). Año XXXVII. Volúmenes CVIII y CIX. 
Núms. 1051 a 1054. 5 de marzo a 20 de abril de 1917. 

Cuba Contem}M>ránea. Año V. Tomo XIII. Núms. 2 y 3. Febrero 
y marzo de 1917. 

Cuba Intelectual. 2.° época. Año IX. Primer bimestre de 1917. 

Cultura Hispanoamericana, Año VI. Núms. 52 y 53. 

España y América. Año XV. Núm. 5. i de marzo de 191 7. Sabuz 
(Marqués de). De literatura galaica: Técnica de los trovadores ga- 
llegos. 

— Núm. 6. 15 de marzo de 1917. 

— Núm. 7. I de abril de 1917. 

—Núm. 8. 15 de abril de 1917. Pueyo (A. del). Trabajos cervantinos 
de Norberto González Aurioles. 

Xlstudios Franciscanos. Año XI. Núms. 117 y 118. 



BIBLIOGRAFÍA 267 

Ilustración Española y Americana (La). Año LXI. Núms. 8 a 12. 

Monasterio de Guadalupe (El). Año II. Núms. 17 a 20. 

Monumenta Ilistorica Socletatis Jesu. Annus 24. Fasciculus 289. 
Polancus. Complementa. Tomus II. Fasciculus II. 

Razón y Fe. Año 16. Núm. 187. Tomo 47. Fascículo 3, marzo de 
1917. Olmedo (F. G.). Un nuevo ternario de Juan de Timoneda. — García 
Villada (Z.). Boletín de historiografía española en 1916. 

— Núm. 188. Tomo 47. Fascículo 4, abril de 1917. 

Revista cTe Archivos, Biblioteca* y Museos. Órgano del Cuerpo 
facultativo del ramo. Tercera época. Año XX. Tomo XXXV. Julio- 
agosto de 1916. Amador de los Ríos (R.). El anfiteatro de Itálica. No- 
ticias acerca de este monumento y de las excavaciones que en él, de 
■orden del Gobierno, se practican (conclusión). — Duran (Félix). La or- 
febrería catalana (conclusión). — López Quiroga (Julio). Algunas con- 
sideraciones sobre la propiedad intelectual o derecho de autor (conti- 
nuación). — Castañeda (Vicente). Relación del auto de fe en el que se 
condenó a don Pablo de Olavide, caballero del hábito de Santiago. — 
Lasso de la Vega (Miguel). El Duque de Havre y su misión en Ejepaña 
t;omo representante de los emigrados durante la Revolución (1791- 
1798) (conclusión). — Bibliografía. — Sección oficial y de noticias. 

— Septiembre a diciembre de 1916. Ángel (Miguel). Le véritable et 
unique auteur du "Tratado de la Oración". — Ballesteros (Antonio y 
Pío). Alfonso X de Castilla y la Corona de Alemania (continuación). — 
Serrano y Sanz (M.). La Imprenta de Zaragoza es la más antigua de 
España. — Paz y Melia (A.). Testamento y noticias de Juan Castellanos, 
autor de las "Elegías de varones ilustres de Indias". — Albertini (Eu- 
géne). Note sur la provenance d'une statuette ibérique. — López Quiroga 
(Julio). Algunas consideraciones sobre la propiedad intelectual o derecho 
•de autor (continuación). — Castañeda y Alcover (Vicente). Relaciones 
geográficas, topográficas e históricas del reino de Valencia, hechas en 
-el siglo x\u, a ruego de don Tomás López. — Julia Martínez (Eduardo). 
El americanismo en el idioma castellano. — Serrano y Sanz (M.). Docu- 
mentos relativos a la pintura en Aragón durante los siglos xiv y xv. — 
Noticias bibliográficas. — Bibliografía. — Sección oficial y de noticias. 

Revista, Calasancia. Segunda época. Núms. 50 y 51. Tercer cen- 
tenario de la Escuela Pía y tercer jubileo de la canonización de su 
Santo Padre. 



e68 BOLETÍN DE LA REAL ACADEMIA ESPAÑOLA 



Revista Católica (La). Santiago de Chilt. Año 17. Núm. 2,-]2. Apun- 
tes sobre chilenismos y otros vocablos. 

— Núms. 2>1Z y 374- Apuntes sobre chilenismos y otros vocablos.-— 
Jaffuel (Félix). La lengua de la isla de Pascua o Rapanui. 

— Núm. 375. Apuntes sobre chilenismos y otros vocablos. (Conti~ 
nuación.) 

Revista del Colegio inuyor de Nuestra Señora del Rosario. 

Volumen XI L Núms. 119 y 120. 

— Volume^í XIII. Núms. 121 y 122. 

Revista Contemporánea. Cartagena (Colombia). Tomo I. Núm. 7. 

Revista de Geografía colonial y mercantil, publicada por la 
Sección de Geografía mercantil de la Real Sociedad Geográfica. 
Tomo XIV. Núms. i a 3. 

Revista de Historia y Genealogía española. Año VI. Núms. 2 

y 3. Febrero y marzo de 191 7. 

Revista de Morón. Año IV. Núms. XXXVIII y XXXIX. 

Revista de la Universid'ad Nacional de Córdoba. Año III. 
Núm. 10. 

Revue Hispanique. rome XXXIX. Número 9Ó. Duran (Pedro). 
Vida de Don Domingo de Yriarte, publiée par Antonio Aguirre. — Libe- 
los del tiempo de Napoleón. Colección formada por Santiago Alvarez 
Gamero. — Epitaphia hispánica. Franciscus Svvertius collegit. — Varia. 
Harrison (A. H.) Quelques moys aragonais. — Alonso Cortés (Narciso). 
Notas a los Cantares populares de Castilla. 

Romanic Review (The). Published by Columbia University press. 
Vol. VII. Núm. 4. 

Unión Ibero-Americana. Año XXXI. Núms. r y 2. 



boletín 

DE LA 

REAL ACADEMIA ESPAÑOLA 

Año ÍV. Tomo IV. — Junio de 1917. — Cuaderno XVIII 

LUIS VÉLEZ DE GUEVARA 

Y SUS OBRAS DRAMÁTICAS 



yt 



V 

BIBLIOGRAFÍA 



Antes de formular juicio alguno sobre el mérito de Luis 
VÉLEZ haremos el recuento y enumeración de las obras dra- 
máticas que le pertenecen. Analizarlas individualmente ocu- 
paría un espacio que no es de la simple bibliografía. Pero 
tampoco hemos de limitarnos a la relación escueta de los 
títulos. Lo que más suele importar en estos estudios es, lo 
primero,, establecer la identificación y propiedad de las obras, 
y luego, conocer sus orígenes, sus modelos y sus imitacio- 
nes; y estos fines creemos que se logran, sin exponer por 
extenso el argumento de cada comedia, con dar la lista de 
los personajes que son interlocutores en ella. Algunos pre- 
fieren copiar el primero y último verso de la obra, método 
inseguro tratándose de comedias del siglo xvii, las cuales 
justamente en su principio y en su final es donde solían pa- 
decer más alteraciones. 

De VÉLEZ no se ha publicado colección especial de sus 
obras ; porque, si bien se cita, con referencia al bibliógrafo 
Brunet, un tomo de comedias impreso tardíamente en Se- 
villa, en 1730, será, si tal tomo existe, una colección facticia 
de piezas sueltas, a que algún curioso haya puesto portada 
general. 

Las únicas que han llegado a nosotros se im.primieron 
en la colección de Comedias Escogidas (1652- 1704) en cua- 

«9 



270 BOLETÍN DE LA REAL ACADEMIA ESPAÑOLA 

renta y ocho volúmenes, aunque de Vélez no contiene más 
que unas quince obras; en la de Diferentes; en la especial 
de Lope; la mayor parte sueltas y algunas manuscritas se. 
conservan en la Biblioteca Nacional de Madrid. Por des- 
gracia, se han perdido o están ocultas unas cuantas, muy 
raras, que había logrado reunir la constancia del benemérito 
bibliófilo don Agustin Duran. De todas daremos noticia en 
los artículos que siguen. 

1. A lo que obliga el ser rey. 

Se imprimió con el nombre "De Luis Vélez" en la Par- 
te X de la gran colección llamada de Escogidas: Madrid. 
Impr. Real, 1658. 

Según Duran, se imprimió también suelta a nombre de 
Lope. 

En la Biblioteca Nacional hay dos manuscritos, copia 
del siglo XVII ; en uno de ellos se atribuye a Calderón, a 
quien no pertenece. 

Intervienen en la comedia: Don Ximen de Vargas.—- 
Abril, gracioso. — Don Alonso el Sabio, rey mozo. — Seis 
ladrones. — Doña Hipólita de Lara. — Laura, criada, gracio- 
sa. — Don Ñuño, conde de Lara, viejo. — Doña Violante, 
reina. — Don Felipe, infante. — Ortún, criado 

Adversa (La) y próspera suerte de José. 
Véase Hermosura (La) de Raquel. 

2. Agravios (Los) perdonados (Comedia segunda de). 
Ms. del siglo XVII en la Bibl. Nac, núm. 15067. 

En el índice de Medel del Castillo, pág. 5, se cita una 
comedia de este título como de Luis Vélez, sin advertir que 
hay dos partes. 

Barrera da como impresas sueltas ambas ; pero sin de- 
cir, segitn su costumbre, en dónde se hallan. 

Son interlocutores: Fabio. — Ardenio. — Un arzobispo. — 
El rey Eduardo. — Celia. — Astolfo. — El duque Ricardo. — 
La infanta Leonora. — Un secretario. — Conde Octavio. — 
Laura. — Julio, lacayo. — El marqués Clenardo. — 'Claudio. — 



LUIS VELEZ DE GUEVARA Y SUS OBRAS 27J 

El duque Fabio. — Un paje. — Cuatro jueces. — ^Criados. — 
Un músico. — Guardas. 
Acaba así: 

Fabio. Perdonen mis convidados 
si el convite ha sido ruin 
para que fueron llamados ; 
que segunda ves dan fin 
Los agravios perdonados. 

Por donde se ve que hay, en efecto, una primera parte 
de esta comedia heroica. Al final lleva una mala décima, 
cuyos primeros versos dicen : 

Luis Vélez, hombre eminente, 
aquí está canonizado, 
que su comedia le ha dado 
razón para ser valiente. 

3. Águila (El) del agua. Representación española de 
Luis Vélez de Guevara. 

Ms. en la Bibl. Nac. autógrafo y firmado en la última 
hoja. Lleva la licencia para su representación en Madrid a 
29 de julio de 1642. 

Fué impresa en la Revista de 'Archivos de 1904, páginas 
182 y sigts. 

Entran en ella: El rey don Felipe IL — El príncipe don 
Carlos, — Don Juan de Austria. — • El Marqués de Santa 
Cruz. — Ruy Gómez de Silva. — Marco Antonio Colonna. — 
Juan Andrea de Oria. — Don Lope de Figueroa. — Don Die- 
go de Córdoba. — Pedro Vázquez de Escamilla. — Almendru- 
ca, graciosa. — Doña Hipólita, dama. — Teodora, criada. — 
Pelotero. — Un muchacho. 

4. Alba (El) y el Sol. 

Las impresiones de esta comedia son todas de la segunda 
mitad del siglo xviii. Salamanca, sin año, 4.°, 31 págs. — 
Valencia. Hermanos Orga, 1793, 4.", 34 págs. — Madrid, 
Librería de Castillo, s. a., 4.°, 34 págs.— Madrid, Librería 
de López, s. a. — Madrid, Librería de González, s. a., 31 págs. 



272 boletín de la real academia española 

Hay una refundición de don V. Lalama. Madrid, 1855, 4.° 
Más antiguas son dos copias manuscritas que hay en la 
Bibl. Nac, una fechada en 1709 y otra con censura de don 
José de Cañizares, de 1728. — En la Bibl. Ducal de Parma 
hay otro manuscrito de principios del siglo xviii. Los de la 
Bibl. Nac. son algo diferentes del texto impreso. 

Entran en ella: El infante don Pelayo. — Sando, gene 
ral. — Suero, capitán. — A tila, capitán. — Mendo. — ^Ximén. — 
La Reina, dama. — Alba, dama. — ^Florinda, dama. — Zaida^ 
mora. — Marruca, graciosa. — Chamorro, gracioso. — Don 
Opas, barba. — Alcama, general. — Mustafá, capitán. — Alcuz- 
cuz, morillo. — España. — Música. — Soldados. 

5. Amor (El) en vizcaíno y los celos en francés y tor» 
neos de Navarra. 

Impresa en la Parte xviii de la colección de Comedias 
Escogidas (Madrid, Gregorio Rodríguez, 1662). — Suelta: 
sin lugar ni año (número 237), 16 hojas. — ^Madrid, Antonio 
Sanz, 1 741, 32 págs. — Barcelona, Carlos Sapera, 1773, 4.° — 
En la Bibl. Nac. hay un manuscrito del siglo xviit que di- 
fiere algo del impreso. 

Entran en ella: Carlos, delfín. — Don García, rey de Na- 
varra. — Filipo, infante de Francia. — Elvira. — Estrella, in- 
fanta. — Bermudo. — Dominga. — Vilhan. — Dos Soldados. — 
Música. 

Al final se da Vélez el nombre de Lauro y dice que tomó 
el asunto del doctor don Pedro Salazar de Mendoza. 

6. Amotinados (Los) de Flandes. 

Se imprimió en Parte V de la colección de Comedias Es- 
cogidas (Madrid, 1653). — Y también en la Parte XXXI de 
la colección de las Mejores comedias (Barcelona, 1638). — 
Suelta. Sin lugar ni año, 4.", t8 hojos. 

Personas : Archiduque Alberto. — Conde de Fuentes. — 
Don Diego de Silva, del hábito de Santiago. — Capitán Olive- 
ra. — Un Alférez. — Gonzalo. — Isabela. — Sabina, labradora. — 
Conde Mauricio. — Felipe de Nasao. — Soldados. 

El título que lleva en la Parte V de Escogidas es : La gran 



Luis vélez de guevara y sus obras 273 

comedia, Los amotinados de Flandes. De Liñs Velez de Gve- 
vara. La primera impresión de Barcelona, 1638, no hemos 
logrado verla. 

y. Asombro (El) de Turquía y valiente toledano. 

Suelta: sin lugar ni año (fines del siglo xvn), 4,", 35 pá- 
ginas. Dice: "De Lvis Velez Gvevara. " — Madrid, Manuel 
Sanz, s. a., 14 hojas, sin numerar. — Sevilla, José Padrino, 
28 págs. — ^Madrid, Antonio Sanz, 1741, 28 págs. — Madrid, 
Antonio Sanz, 175o. — Salamanca, Imprenta de la Santa 
Cruz, s. a., 28 págs. — Barcelona, Carlos Sapera, 1771, 14 
hojas. 

Entran en ella : El general Francisco de Ribera. — Don Fé- 
lix, capitán. — Don Diego. — El Duque de Osuna. — Beltrán, 
lacayo. — El Rey. — Rosaura. — Leonor. — Nise, criada. — ^Ro- 
dolfo. — Soldados. 

Son las aventuras del marino Ribera, que es el valiente to- 
ledano. Fué escrita en 1Ó24 o muy poco después. 

8. Atila, azote de Dios. 

Liipresa suelta: Sevilla, José Padrino, s. a., 28 págs. — 
Sevilla, Lucas Martín de Hermosilla, s. a. 

Entran : Atila. — Leoncio. — Sidomira. — Alarico. — Clau- 
dio. — Teodoro. — El Papa. — El Rey de España. — El Rey de 
í'^rancia. — El Emperador. — El Rey de Inglaterra. — Camilo, 
villano. — Anselmo, sacerdote. — Marcelo, romano. — Duque de 
Perrera (sic). — Federico. — Rufino. — Niño Jesús. 

9. Baltasana (La). 

Impresa en la Parte I de Escogidas. Es de tres ingenios. 
La primera jornada de Luis Vélez de Guevara; la segunda, de 
don Antonio Coello, y la tercera, de don Francisco de Rojas 
Zorrilla. 

Entran : Don Rodrigo. — Don Alvaro. — El Saladino. — Ta- 
fer. — Un capitán. — Miguel. — El demonio. — Baltasara. — 
Leonor. — lusepa. — Un vejete. — Un criado. — ^Una viuda. — 
Músicos. 



Í^4 BOLETÍN DE LA REAL ACADEMIA EbPANOLA 

10. Bienaventurada (La) Madre Santa Teresa de Jesús. 

Impresa en la colección de Doce comedias de varios au- 
tores; Tortosa, Francisco Martorell, 1638. — En el tomo V de 
las Obras completas de Lope de Vega (a quien pertenece en 
parte) publicadas por la Academia Española, Madrid. 

Entran : Don Diego. — Don Ramiro. — Leonido, criado de 
don Diego. — Floro, criado de don Ramiro, — Santa Teresa de 
jesús. — Don Alonso de Cepeda, su padre. — Lebr i ja, escude- 
ro. — El Amor Divino. — ^La Justicia, — Don Juan del Valle, — 
Doña Juana, — Petrona, — Una abadesa. — Un sacristán. — Don 
Juan, hermano de Santa Teresa. — Un fraile, — Luzbel, demo- 
nio. — ^Astarot, demonio. — San Miguel. 

Hay manuscritos de esta comedia con grandes variantes en 
la Biblioteca Nacional y en la Ducal de Parma. 

Blasón (El) de los Mendosas.' Asi la cita el índice de Me- 
del, pág. 17, como de "Luis Vélez de Guevara". 
Véase Si el caballo vos han muerto. 

11. Caballero (El) del Sol. 

Suelta : Sevilla, Francisco de Leefdael, s. a., 4,°, 32 págs. 
Entran: Lauro, pescador. — Armindo. — Febo, príncipe de 
Ingalaterra. — Artenio, ayo. — Adonis, príncipe de Tracia, — 
París, príncipe de Siria, — Píramo, príncipe de Dalmacia, — 
Florisel, príncipe de Hungría. — Diana, princesa de Ñapóles. 
— Lisardo, rey de Ingalaterra, viejo. — Don Roque, caballero 
español. — Narcisa, dama, — Nise, dama. — Merlín, muchacho 
gracioso, — Un postillón. 

Escrita y representada en 16 18, en las fiestas de Lerma, 

12. Capitán (El) prodigioso, Príncipe de Transilvania. 

Impresa en un tomo antiguo de comedias anterior a 1640 
que disfrutó el historiador alemán Adolfo Schaeííer y reim- 
primió en Leipzig, en 1887, dos vols,, 8." Véase I, 147. Esta 
comedia es refundición de una anterior de Lope de Vega, 
cuyo manuscrito, copia antigua, existe en la Biblioteca del 
Real Palacio y ha sido impresa por la Real Academia Espa- 



LUIS VÉLEZ DE GUEVARA Y SUS OfeRAS 27S 

ñola en 1916 (Obras de Lope de Vega: tomo I de la nueva 
serie). 

Entran : El Gran Turco, Mahometo. — 'Celín, su hermano, 
— Amurates, su hermano. — Sinán, bajá. — Ferrad, bajá. — So- 
limán, hermano del Turco. — Un alfaquí. — Jacinto, cautivo. 
— Una guarda. — Un otomano muerto. — Marco, pobre. — Ma- 
rio, soldado. — Marcela, mujer pobre. — Sigismundo, prínci- 
pe de Transilvania. — Alejandro, el Gran Cancelario. — ^Un 
general. — Un marqués. — Un Conde de Alba. — Mauricio, ma- 
yordomo. — Carrillo, maestro del Príncipe. — Un artillero.-— 
Un embajador turco. — El pueblo habla. — Aurelio, soldado. — 
Nice, vestida de monte. — Leonardo, labrador. — Una niña de 
Leonardo. — Gonzalo, mozo de Leonardo. — Un barbero. — Un 
portero. — La guarda del Príncipe. — Cuatro grandes. — Cris- 
terna, esposa del Príncipe. — Un Nuncio. — Una centinela, tur- 
co. — Un general tullido. — Muchos niños cautivos (39 perso- 
najes sin los colectivos). 

Fué de nuevo refundida esta comedia, a mediados del si- 
glo XVII, por don Agustín Moreto y don Juan de Matos Fra- 
goso, con el título de El Príncipe prodigioso y defensor de 
la fe y publicada diferentes veces, alguna atribuyéndola a Pé- 
rez de Montalbán. 

13. Catalán (El) Serrallonga. 

Comedia de Coello, Rojas Zorrilla y Luis Vélez de Gue- 
vara. 

Impresa en la Parte XXX de las Comedias famosas de va- 
rios -autores. Zaragoza, en el Hospital Real y general, 1636, 
4.** — Suelta : sin lugar ni año (siglo xvii), 4.", 40 págs.-^Ma- 
drid, Antonio Sanz, s. a. — ^Madrid, Antonio Sanz, 1750.—-, 
Valencia, Ortega, 1779. — Barcelona, Piferrer, s. a. — Barce- 
lona, Centené y Serra, s. a. — Barcelona, Mateo Barceló. s. a. — 
En Autores Españoles: comedia de Rojas Zorrilla; pág. 565. 

Entran: El Duque de Cardona. — Don Juan de Serrallon- 
ga. — Don Carlos Torrellas. — Fadrí de Sau, bandolero. — 
Doña Juana Torrellas. — Flora, criada. — Don Bernardo, har^ 
ha. — ^Alcaraván, gracioso. — El Veguer.— Un alcaide. — Unos 
presos. — Soldados. 



¿^6 BOLETÍN DE LA REAL ACADEMIA ESPAÑOLA 

En varias impresiones lleva el segundo título de "Y ban- 
dos de Barcelona". La primera jornada es de Coello, y la se- 
gunda, de Rojas Zorrilla. 

14. Celos, amor y venganza. 

Impresa en la Parte II de Comedias escogidas (Madrid, 
Imprenta Real, 1652), a nombre de Luis Vélez de Guevara. 
La tercera del tomo. 

Personas que hablan en ella : Rey de Ñapóles. — Enri- 
que. — Carlos, galán. — Esperanza, hermana suya. — Inés, la- 
bradora. — Al ciño, villano viejo. — Velardo. — Melebeo. — Co- 
ridon, criado de Carlos. — Rosaura, reina de Cicilia. — Cintia, 
dama suya. — Almirante. — Arsindo, duque. — Federico. — Dos 
soldados. — Dos pescadores. — Menandro, 

Su verdadero título quizá sea otro, pues al final dice : 

Y tenga fin la comedia, 
ejemplo de que en el mundo 
no hay mal que por bien no venga. 

Parece más bien obra de Lope de Vega. 

15. Celos (Los) hasta los cielos. 

Impresa suelta: sin lugar ni año (siglo xvii), 18 hojas 
sin numerar. — Madrid, Antonio Sanz, 1745, 14 hojas nume- 
radas, y el segundo título de "Y desdichada Estefanía". — 
Salamanca, Imprenta de la Santa Cruz, s. a., 28 págs. (Tam- 
bién añade el segundo título.) 

Entran: El emperador don Alonso VIII. — 'Don Sancho 
príncipe de Castilla. — Blanca, princesa de Castilla. — Estefa- 
nía, hija del emperador. — Fortuna, dama. — El Almirante de 
Castilla. — El Condestable de Castilla. — Fernán Ruiz de Cas- 
tro. — El conde don Vela. — Ximén, criado. — Ordoño. — Mu- 
darra, — Lebrel, gracioso. — Acompañamiento. 

Lope trató este mismo asunto en El pleito por la honra. 

Celos son bien y ventura. 

Medel, en su índice, pág. 123, atribuye una de este título 
a don Juan Vélez. Don Vicente Ximeno la adjudica al poeta 
valenciano don Crecencio Cerveró (II, 161), y en la Par- 
te XXX V de Escogidas, hay una, siempre con igual título, 



LUIS VÉLEZ DE GUEVARA Y SUS «ü.'RAS 277 

« 

del doctor Felipe Godínez, que tiene por asunto la vida de 
San Albano, príncipe de Hungría. Barrera atribuye a Luis 
VÉLEZ la que Medel da a su hijo. Es desconocida. 

Mientras no hay mayor noticia de esta obra, que quizá no 
haya existido y se la confunda con la de Godínez, la dejare- 
mos en suspenso y sin numerar. 

16. Cerco (El) de Roma por el rey Desiderio. 

Impresa suelta: sin lugar ni año (siglo xvii), i6 hojas 
numeradas. — Madrid, Impr. de la calle de la Paz, 1728. — Se- 
villa, José Antonio de Hermosilla, s. a., 2)2 págs. — Madrid, 
Impr. de la calle de la Paz, 1740, 14 hojas sin numerar. — Ma- 
drid, Impr. de la calle de la Paz, 1755. — ^Salamanca, Impr. de 
la Santa Cruz, s. a., 28 págs. — ^Valencia, Orga, 1780, 28 pá- 
ginas. — ^Madrid, Impr, de la calle de la Paz, 1783, 28 págs.— 
Madrid, Libr. de Quiroga, 1792, 28 págs. — Valencia, Ilde- 
fonso Mompié, 1822. 

Entran: El rey Desiderio. — Leoncio, cardenal. — Valeria- 
na, su hermana. — Un capitán, moro. — Cario Magno. — Rol- 
dan. — ^Reynaldos. — Iñigo Arista. — Bernardo del Carpió. — 
Adrián, pontífice. — San Pedro. — -Un alférez. — Dos moros. — 
Dos soldados. — 'Cuatro cardenales. 

17. Cerco (El) del Peñón de Vélez. Comedia famosa 
de Luis Vélez de Guevara. 

Impresa en la Parte XXIX de la colección Doce come- 
dias de Lope de Vega y otros. (Huesca, Pedro Blusón, 1634.) 

Hablan en ella las personas siguientes : el alcaide del Pe- 
ñón. — Don García de Toledo. — ^Don Lope de Figueroa. — Juan 
Gómez Cabezadelbuey. — ^Carrasco, soldado. — Teodora, dama. 
— Chacón. — Adalifa, mora. — Moros. — 'Cidataf. — Alí. — Ab- 
cidalí. — Audalla. — ^Alí (sic). — Morato. 

Diamante refundió esta comiedia con el título de El De- 
fensor del Peñón. 

18. Conde (El) Don Pero Vélez y Don Sancho el De- 
seado. 

Impresa en Sevilla en un tomo citado por don Juan Isidro 



270 boletín de la REAL ACADEMIA ESPAÑOLA 

Fajardo, como Parte de Lope dé Vega. — Manuscrita : autó- 
grafa y firmada en la primera hoja (Bibl. Nac, ms. R-III-13). 
En la misma Bibl. otro ms. también del siglo xvii (ms. 16577). 
Medel, pág. 24, la da como de Lope de Vega. 

Al manuscrito autógrafo le falta la primera hoja, que 
tendría el titulo. La siguiente empieza con "Los personajes 
que hablan en este acto i .° " y son : 

(María.) Doña Blanca, infanta de Castilla. — Doña Leo- 
nor, dama. — Doña Elvira, dama. — {León.) Don Sancho el 
Deseado, rey de Castilla. — {Christo\hal^^.) El conde don Pero 
Vélez. — {Coronel.) Martin, lacajo {sic), gracioso. — {Ber- 
nard.) Don Ñuño Ladrón, tío del Conde. — {Castillo.) Don 
Manrique de Lara. 

Al pie de esta plana va la firma : ''Luys velez de guebara" 
y rúbrica. En la hoja siguiente empieza con estas abreviaturas : 
"Jhs. m.-^ Jhf. luys, vrsola, fran.^°, Ju.o Ant.°"; los cinco úl- 
timos nombres los de los cuatro hijos que entonces tenía. 

Al principio del segundo acto dice : " Los que hablan en 
este acto 2.° (los mismos que en el primero) ; y además de las 
abreviaturas de Jesús, María y José y los nombres de los cua- 
tro hijos, añade el de "ign.°, o sea Ignacio. Es, por tanto, 
casi seguro que entre los actos primero y segundo de esta obra 
nació su hija Ana Ignacio, y como esto ocurrió el 15 de abril 
de 161 5, a este año corresponde dicha comedia. 

Al comienzo del acto tercero, lleva también los nombres 
de sus hijos, que son los seis referidos, y a la lista de los per- 
sonajes añade: "Ordoño. — Guardas. — Bartolo. — Pelajo. — 
Mingo. — Ursola. — Gila. — Ortelanos." 

Lleva esta comedia un gran número de enmiendas y ta- 
chaduras y acaba así : 

Ordoño. Fin con esto dando 

■ al Conde don Pero Veles 
y don Sancho el Deseado, 

El ms. 16577 ^^ ^^^^ mismo, con pequeñas variantes. 

Pero no sabemos si esta obra será la comedia de Lope de 
Vega El Conde Don Pedro Veles, que, fonnando parte de un 
tomo desconocido (fols. 95-145), poseyó Salva {Catál., I, 548) : 
V otro ejemplar que, procedente de Osuna, hubo en la Biblio- 



LUIS VÉLEZ DE GUEVARA Y SUS OBRAS 2^9 

teca Nacional, de donde ha desaparecido, o a lo menos no se ha 
podido hallar al presente. 

19. Conde (El) Don Sancho Niño. 

Impresa suelta a nombre de Calderón ; sin lugar ni año se- 
gún el ejemplar que poseyó don Agustín Duran y describe en 
la pág. 71, columna primera del Inventario de su biblioteca, 
según la compró el Estado para la Nacional de Madrid, en 
1863. (Véase Memoria... de la Biblioteca Nacional; Madrid, 
'865, 4,") Hoy no se halla esta comedia en dicho Estable- 
cimiento. 

El señor don Antonio Restori cita un ejemplar, que ya 
será único en Biblioteca pública, existente en la Parmense, 
también atribuido a Calderón aunque erróneamente. {Studj di 
Filologia Romanza, fase. 15; Roma, 1891, pág. 115.) 

Medel en su índice, pág. 24, también la menciona como de 
Calderón. 

20. Conquista (La) de Oran. 

Impresa en la Parte XXXV de Escogidas (Madrid, Lu- 
cas Antonio de Bedmar, 1671, 4.° — Suelta: sin lugar ni año. 
(Duran, Catálogo.) 

Entran : La reina doña Isabel. — Fray Francisco Ximénez. 
— Fray Olofernes, motilón. — El Marqués del Zenete. — Ve- 
lasquillo, gracioso — Doña Ana de Guzmán. — Doña Elvira de 
Mendoza. — Doña Urraca de la Cerda. — El marqués don Gu- 
tierre. — El conde Pedro Navarro. — El Capitán de la Guarda. 
— Don Luis Manrique. — Benzayde y Abenzanex. — Alcaide 
de Oran. — Celín, moro. — Un cautivo. 

21. Correr por amor, fortuna. 

Medel, pág. 26, atribuye una de este título a don Juan 
Vélez. Barrera se la otorga al padre; y a nombre de éste la 
registra Duran en su Inventario, como impresa sin lugar ni 
año (pág. 76). Pero esta comedia también, desgraciadamente, 
falta de la Biblioteca Nacional, para la que había sido com- 
prada por el Estado con las demás contenidas en dicho ca- 
tálogo. 



200 boletín de la real academia española 

22. Corte (La) del Demonio. 

Impresa en la Parte XXVIII de Escogidas. (Madrid, José 
Fernández de Buendía, 1667, 4.°) 

Entran: Niño, rey de Nínive. — Jonás, profeta. — Mata- 
chín. — Un criado de Niño. — Un piloto. — Semíramis, reina. — 
Israelita. — Irene. — Músicos. — Dos marineros. — ^Lucero, prín- 
cipe de Tartaria (es el Demonio, con su disfraz). — Voz de 
Dios. — Gala, dama. — ^Dos alabarderos. — [Luna, hermana de 
Lucero.] 

Lope, en La Ciudad sin Dios, trató asunto algo semejan- 
te con distintos personajes. 

23. Creación (La) del mundo. 

Existe manuscrita en la Bibl. Nac, ms. 15047, letra del 
siglo xviij con el título de "La famosa comedia de la cria- 
ción del mundo. Compuesta por Luis belez de guevara. 
En MA" 

Entran en ella : Dios Padre. — Adán. — Luzbel. — Asta- 
rot. — Beroebú. — Lucifer. — Eva.— Angeles. — El Tiempo. — 
Un judío. — Un negro. — La Muerte. — Abel. — Caín. — Set, — 
Enoch. — Délbora. 

Lope tiene una del mismo título. 

24. Cristianísima (La) lis y azote de la herejía. 

Medel, pág. 22, cita una comedia de este título como de 
''Luis Vélez de Guevara". — Barrera la da como impresa suel- 
ta y además cita un manuscrito de ella existente en la Biblio- 
teca de Osuna, pero que, si pasó a la Nacional, hoy no existe 
en ella. 

25. Cumplir dos obligaciones. 

Se ha impreso en la Parte VII de Escogidas. (Madrid, 
Domingo García y Morras, 1654, 4.°) 

Entran : El Duque de Sajonia. — Bato, labrador. — 'Don Al- 
varo, caballero español. — ^Mendoza, lacayo. — Un mayordomo 
del Duque. — Cristina, duquesa. — Alfredo, sobrino del Du- 
que. — El Emperador. — La Emperatriz. — ^Duque de Baviera. 



LUIS VÉLEZ DE GUEVARA Y SUS OBRAS 28 1 

— Un caballero. — Rufina, dama. — Bartola, villana. — Pascual, 
criado. 

Pero en la Parte II de la misma colección (Madrid, Im- 
prenta Real, 1652, 4.°), con el título de La Obligación a las 
mujeres y Duquesa de Saxonia, y también a nombre de Luis 
Vélez, se había publicado esta comedia, con muchas supre- 
siones y adiciones parciales sin excluir los nombres de los 
personajes, que aquí eran los siguientes : 

Filiberto, viejo (es el Duque de Sajonia de arriba). — 
Bato, labrador. — ^Alvaro de Guzmán. — Mendoza, gracioso. — 
Maestresala. — Mayordomo. — Repostero. — Pajes y Caballe- 
rizo. — ^Cristerna (la Cristina de antes). — Un caballero. — Nú- 
ñez. — Duque de Baviera, 

Y quizás antes de 1652 se había ya impreso en un tomo 
que, sin portada ni otras señas, tuvo a la vista el alemán Adol- 
fo Schaeffer, quien asegura que dicha edición difiere algo de 
la de la Parte II. 

Con el título de Cumplir dos obligaciones y Duquesa de 
Sajonia, hay un manuscrito del siglo xvii en la Biblioteca 
Nacional (ms. 15768), diferente de los otros dos textos, has- 
ta en los personajes, que son: Don Rodrigo de Mendoza. — 
Ricardo, conde de Orliens. — García, criado. — Fustán. — Cria- 
da. — Roberto. — Guillermo. — Rey de Romanos. — Rosarda. — 
Elena. — Duque de Saxonia. — Amatilde. — (Y otros.) 

Sin embargo, en el encabezado se dice que es "de Luis 
Vélez de Guevara". 

Este manuscrito fué impreso en el siglo xviii en Valen- 
cia, Viuda de J. de Orga, 1768, 4.°, 32 págs. 

Aquí los personajes son : El Emperador de Alemania, bar- 
ba. — El Rey de Romanos. — Don Rodrigo de Mendoza, ga- 
lán. — El conde Ricardo, galán. — El Duque de Saxonia, bar- 
ba. — Un rey de armas. — La Emperatriz. — Matilde, duquesa, 
dama. — Rosarda, dama. — Elena, criada. — García, gracioso. — 
Fustán, gracioso. — Guillermo, criado. — Roberto, criado. — 
Un postillón. — 'Soldados. — ^Música. — Acompañamiento. 

La Obligación a las mujeres y Duquessa de Saxonia se 
ha reimpreso sin lugar ni año (fines del siglo xvii), en 4.", 



282 BOLETÍN DE LA REAL ACADEMIA ESPAÑOLA 

40 págs. — Sin el segundo título en Sevilla, Impr. del Correo 
Viejo, s. a. (principios del siglo xviii), 28 págs. 

Y con el de Cumplir dos obligaciones, en Madrid, librería 
de Quiroga, 1792, 4.°, 32 págs. 

26. Devoción (La) de la misa. Comedia famosa de Luis 
Veles de Guevara. Representóla Valdés, 

Citada por A. Schaeffer como formando parte de un tomo 
o parte de comedias, no conocida impresa en la primera mitad 
del siglo XVII. La reimprimió en su colección Ocho come- 
dias, etc., II, 75. 

Son interlocutores: Fulvio, viejo, padre de Valerio. — 
Valerio, soldado, hijo de Fulvio. — Mustafá y Hacen, moros, 
—Bajá, caudillo de los moros. — Fidelio, soldado. — Fabio, 
soldado. — Lelio, soldado. — Reina. — Infanta. — Doctor en me- 
dicina. — Tirreno, labrador. — Lucio, labrador. — ^Rey de Al- 
bania. — Un hornero. — Dos oficiales del horno. 

Es distinta de Lo que puede el oír misa, de don Antonio 
Mira de Amescua y de Por oír misa y dar cebada, de don 
Antonio de Zamora. 

2y. Diablo (El) está en Cantillana. Comedia famosa de 
Luis Veles de Guez>ara. 

{Parte diez y seis de comedias nuevas y escogidas de los 
fftejores ingenios de España. Madrid, Melchor Sunches, 1662, 
4°; 4 hs. prels., sin otra paginación, pues son comedias suel- 
tas. La quinta en orden y en 8 hojas. 

Hablan en ella: El rey don Pedro. — Don Lope Sotelo. — 
Perafán de Ribera. — Don Juan de Ribera. — Don Sancho.— 
Don García. — Don Alvaro. — Rodrigo, lacayo. — Dos Alcal- 
des. — Doña Esperanza. — Doña María de Padilla. — Leonor, 
criada. 

El Diablo está en Cantillana. Comedia famosa. De Lvis 
Veles de Gvevara. (Al final:) Con licencia. En Sevilla, por 
Francisco de Leefdael, en la Casa del Correo Viejo; 4.", 
32 págs., s. a. 

Se reimprimió en el tomo 45, de la Biblioteca de Autores 
Españoles, 



LUIS VÉLEZ DE GUEVARA Y SUS O'.IRAS 283 

28. Diciembre (El) por Agosto. 

Se imprimió primero en la Parte diez y seis de Comedias 
nuevas y escogidas de los mejores ingenios de España. Ma- 
drid, Melchor Sánchez, 1662, 4.° La quinta del tomo y a nom- 
bre de don Juan Vélez de Guevara. (Quizá sea suya.) 

Hablan en ella: Britanion. — Constancio, emperador. — 
Juan. — Patricio. — Juliano. — Libio, gracioso. — Laura, dama, 
— Elena, dama. — Un ángel. — Ursicino, criado. — Liberio, 
papa. 

Se reimprimió suelta poco después, sin lugar ni año, en 16 
hojas numeradas en 4." 

Esta comedia acaba así, indicando que su verdadero tí- 
tulo sea otro: 

Y sepan vustedes como 
da fin aquí la comedia, 
si es que no lo han por enojo, 
de La Virgen de las Nieves 
y el diciembre por agosto. 

2g. Diego García de Paredes. 

Comedia de Luis Vélez de Guevara, manuscrita, del si- 
glo XVII, que poseyó don Agustín Duran y se cita en el Catá- 
logo de su Biblioteca (pág. 99, col. i.*), adquirida por el Es- 
tado para la Biblioteca Nacional, donde hoy no se halla, si no 
es que sea la titulada Darles con la entretenida, de Luis Bel- 
monte Bermúdez, que tiene el mismo asunto, aunque ésta es 
de letra del siglo xviii. 

Lope de Vega y Diamante tienen comedias de igual argu- 
mento. 

Adolfo Schaeffer poseyó un tomo de ellas, impreso en 
el siglo xvii, al que le faltaban la portada y los prelimina- 
res que contenía la comedia Dalles con la entretenida a nom- 
bre de Luis Vélez de Guevara. (Véase Ocho comedias desco- 
nocidas. Leipzig, Brockaus, 1887, t. I, pág. viii.) 

Barrera {Catál., pág. 513) afirma que la comedia Darles 
con la entretenida, Diego García de Paredes y El Valor no 
tiene edad, son una misma ; que es de Belmonte y que con el 



284 BOLETÍN DE LA REAL ACADEMIA ESPAÑOLA 

Último título se imprimió, atribuida a Luis Vélez. Esto último 
no es exacto. El Valor no tiene edad es de Diamante. 

30. Donde hay agravio hay venganza. De Luis Vélez 
de Guevara. 

Así la menciona el índice de Medel del Castillo, pág. 33. 
No nos es conocida. 

Duque de Arjona (El). — Wase Lucero (El) de Castilla. 

Con el primer título la cita el índice de Medel, pág. 35. 

Duquesa (La) de Sajonia. "De Luis Vélez de Guevara." 

Así la cita Medel del Castillo en su índice, pág. 36. . 
Véase Cumplir dos obligaciones. 

31. Embuste (El) acreditado y disparate creído. 

En la Quinta parte de comedias escogidas de los mejo- 
res ingenios de España. Madrid, Pablo del Val, 16^^, 4.°, 
6 hs. prels. y 572 págs. La g.'^ en el orden del tomo. 

Personas que hablan en ella: Rosimunda, duquesa. — Lu- 
dovico, galán. — Libia, criada. — Fabricio, capitán de la Guar- 
da. — ^Carlos, 'caballero. — Isabela, dama. — 'Merlín, criado.- — 
Ergasto, jardinero. — Un labrador. 

Se halla también, pero atribuida a don Juan de Zabaleta, 
en la Parte treinta y qvatro de Comedias nuevas escritas por 
los mejores ingenios de España... Año 16'jo, Madrid, por 
José Fernández de Buendía. 4 hs. prels. y 446 págs. Lleva el 
título de El Disparate creído. 

También se ha impreso en el Jardín ameno de varias flo- 
res, cuyos matices son doce comedias... Madrid, 1704, 4.° 
Son todas comedias sueltas de impresiones poco anteriores. 

La gran comedia. El embuste acreditado y el disparate 
creído. De Luis Veles de Guevara, 4.°, sin lugar ni año, 16 
hojas numeradas. Lleva la comedia al principio el número 
156. Parece de comienzos del siglo xviii. 

El embvste acreditado, y disparate creído. Comedia fa- 
mosa de Luis Veles (sic) de Gzrvara. En Sevilla, a costa de 



LUIS VÉLEZ DE GUEVARA Y SUS OBRAS 285 

Joseph de Hermosilla. Sin año (mediados del siglo xviii), 
4°, 31 págs. Al principio lleva el número 91, 

Se ha reimpreso en el tomo 45 de Autores Españoles. 

En la Biblioteca Ducal de Parma hay un manuscrito de 
esta obra con el título de Otro demonio tenemos (que es el 
último verso), pero atribuido a tres ingenios. 

32. Encantos (Los) de Merlín. Comedia de Luis Vélez 
de Guevara. 

Suelta ; sin lugar, año ni imprenta. La poseyó don Agus- 
tín Duran y figura en Catálogo de las obras suyas (pág. y6. 
col. 2.*), que adquirió el Estado para la Biblioteca Nacional, 
donde hoy no se halla, y es pérdida, al parecer, irreparable. 

33. Enfermar con el remedio. 

Se halla en Laurel de comedias. Cuarta parte de diferen- 
tes autores. Madrid, 165^, en la Imprenta Real, 4.° 

La quinta en el orden del tomo. Es de Calderón, Luis VÉ- 
i.EZ y don Jerónimo de Cáncer. A Vélez corresponde la se- 
gunda jornada. 

Interlocutores: Aurora, duquesa de Urbino. — Diana, su 
hermana. — Laura, dama. — Flora, dama. — Ludovico, duque 
de Ferrara. — Roberto, viejo. — ^Alejandro, duque de Parma. 
— Carlos, galán. — Julio, gracioso. — Músicos. — Acompaña- 
miento. 

Se ha reimpreso en las colecciones modernas de Calderón, 
como la de Autores Españoles, tomo IV, pág, 429. 

34. Espejo (El) del mundo. 

En la Parte tercera de las Comedias de Lope de Vega y 
otros Autores, con sus Loas y Entremeses. Hay ediciones de 
Barcelona, 1612, por Sebastián de Cormellas; Madrid, 1613, 
por Miguel Serrano de Vargas, y Barcelona, 1614, 

Hablan en ella las personas siguientes : Don Alonso, rey de 

Portugal. — Don Ñuño de Alencastro. — Doña Isabel, infanta. 

— Don Basco de Portugal. — Palla. — Cotiño. — Ebora (todos 

tres en hábito de soldados). — Doña María, dama. — El rey don 

Juan el segundo de Castilla. — Don Alvaro de Luna. — El Du- 

20 



286 BOLETÍN DE LA REAL ACADEMIA ESPAÑOLA 

que de Avero. — El Duque de Verganza. — Una mujer viuda. 
— Un muchacho. — Un estudiante. — Un viejo. — Almeyra, 
paje. — Dos regidores de Erantes (sic). — Un tambor. — Don 
Alonso, niño, hijo de don Basco. 

En esta edición lleva el título así : Comedia famosa del Es~ 
peio del mvndo. Compvesta por Lvys Veles de Gueuara. 

Fué añadida en el tomo de Doze comedias de varios auto- 
res. Tortosa, Francisco Martorellj 16^8, 4." La undécima del 
tomo, tomada de un ejemplar del anterior, en que ninguna 
comedia lleva paginación, así como la duodécima que es la 
Doña Inés de Castro, de Mejía de la Cerda. El tomo Marto- 
rell, no contiene, en realidad, más que diez comedias y su nu- 
meración acaba en la hoja 261 con la titulada El cerco de 
Tremecén. No hay, pues, más que una sola impresión de la 
obra de Vélez. 

Manuscrita, a nombre de "Un Ingenio", se halla en la 
Biblioteca Nacional, en 58 hojas en 4.", letra de fines del si- 
glo XVIII ; y también en otro códice de principios del mismo 
siglo en la Biblioteca Ducal de Parma, atribuida a Lope de 
Vega. 

Gloria de los Pizarros. 

Véase Palabras (Las) a los reyes y gloria de los Pi» 
zarros. 

Gran (El) Jorge Castrioto y Príncipe Escanderherg. 
Véase Príncipe (El) Escanderbey. 

Gran (El) Tamb orlan de Persia. 
Véase Nueva (La) ira de Dios. 

35. Hércules (El) de Ocaña. Comedia famosa de Luis 

Vélez de Guevara. Representóla Granados. 

En un tomo de comedias impreso en el siglo xvii, aunque 
carecía de portada y preliminares, que cita y describe Adolfo 
Schaeffer al reimprimirlo casi todo en sus Ocho comedias 
desconocidas... Leipzig, Brockaus, 1887, 2 vols. en 8.° — En 
el segundo, págs. 219, al final, está la comedia de Vélez. 

Hablan en ella : Don Rodrigo. — Céspedes. — El Rey, — 



LUIS VÉLEZ DE GUEVARA Y SUS OBRAS 287 

Don Fernando. — El Duque de Alba. — El Sargento mayor. — 
Montalbán, lacayo. — Guzmán, soldado. — Doña María. — Teo- 
dora, criada. — Laura, dama. — Marina, villana. — Una vente- 
ra. — Tres molineros. — Dos criados. — El padre de Marina. — 
Escoto. — Un sacristán. 

Don Ag-ustín Duran poseyó y cita en su Catálogo (pág. 76, 
col. 2.^) una impresión suelta, sin lugar ni año, del Hércules 
de Ocaña como de Luts Vélez, que ha desaparecido igual- 
mente de la Biblioteca Nacional. 

Lope de Vega tiene del mismo asunto El Valiente Céspe- 
des, y Diamante, otro Hércules de Ocaña. 

36 y 37. Hermosura (La) de Raquel. Son dos partes. 

Ambas se imprimieron a nombre de Luis Vélez en la 
Flor de las Comedias de España de diferentes autores. Parte 
quinta, de que hay ediciones de Alcalá, 161 5 ; Madrid y Bar- 
celona, 1 616, y Barcelona, 16 17. Suele considerarse este tomo 
como Parte V de Lope de Vega, aunque sólo tiene una de este 
autor. 

Al folio 133 comienza con este título: Comedia famosa 
de la Hermosura de Raqi'el compvesta por Lvys Velez de 
Gueuara, Gentilhombre del Conde de Saldaña. Primera parte. 

Hablan en ella las personas siguientes: Isaac, viejo vene- 
rable. — Rebeca, su mujer. — Esaú. — Jacob, sus hijos. — Lavan 
— Raquel. — Elia, sus hijas. — Lauro. — Alfeo. — Elisa. — 
Timbrio, pastores. — Liseno. — Joseph, niño. — Criados. — ^Mú- 
sicos. — El Amor divino. — Dios Padre. — 'Angeles. 

Lleva al principio una Loa curiosa y el Bayle de la Col- 
meneruela. 

Acaba esta comedia con estos versos que dan los títulos 
de ella. 

Esaú. Ellas sean bien llegadas : 
salgamos a recebillas. 
Y aquí, senado, se acaba 
El más amante pastor 
y dichoso patriarca. 

A continuación va : Com,edia famosa de la Hermosvra de 



288 BOLETÍN DE LA REAL ACADEMIA ESPAÑOLA 

Raquel compvesta por Luys Veles de Gueuara, Gentilhombre 
del Conde de Saldaña. Segvnda parte. 

Hablan en ella las personas siguientes : Jacob. — Josep'h. — 
Rubén. — Simeón. — Leví, — Dam, sus hijos. — Neptalí. — Ju- 
das. — Isacar. — Zabulón. — Gath, — Aser. — - Benjamín. — Dos 
Ismrelitas (sic). — Butifar (sic). — Mitilene, su mujer. — Se- 
neth, su hija. — Criados. — ^El rey Faraón. — Un mayordomo. 
— Un secretario. — Un contador. — Un caballerizo. — Un cama- 
rero. — Un pintor. — ^Una mujer pobre. 

lAl principio va una Loa curiosa y de artificio^ en prosa, 
y el Bayle de los Moriscos, en verso. 

Acaba la comedia: 

JosEPH. Esta es de Joseph, senado, 

La Adversa y próspera suerte. 

En la Biblioteca Nacional hay un manuscrito de princi- 
pios del siglo XVIII, de la Primera parte, en 54 hojas en 4.°, 
y otro más antiguo de la Segunda, con el título de La adver- 
sa y próspera fortuna de Joseph y segunda de la Hermosa 
Raquel, en 56 hojas, letra del siglo xvii; manuscritos nú- 
meros 15306 y 15258. Un tercer manuscrito solo de la se- 
gunda parte, núm. 15151, varía el título, diciendo: Co- 
media famosa de la próspera y adversa fortuna de Joseph 
y segunda de la hermosa Raquel. De letra moderna han pues- 
to al margen "Cordero", que querrá decir, no sabemos con 
qué fundamento, que es del alférez Jacinto Cordero o de otro 
de este apellido. El título está equivocado, pues lo primero 
es la adversa fortuna del patriarca hebreo y sólo, al final, 
llega a la próspera. 

38. Hijo (El) del Águila. 

Manuscrito 1642 1 de la Biblioteca Nacional, en 53 hojas 
en 4.°, letra de fines del siglo xvii. Su título es : 

El Hijo del águila. Comedia famosa de Luys beles de gue- 
bara. 

Personas: Carlos Quinto. — Don Felipe Segundo. — Luis 
Quijada. — Un caballero alemán. — Bartolomé. — Don Juan de 



Luis velez de guevara y sus obIias 28^ 

Austria. — Pelaya, labradora. — Jila, labradora. — Jergón, la- 
cayo, gracioso. — Pedro. — Juan. 

Se refiere a la crianza y educación secretas que recibió el 
futuro vencedor de Lepanto. 

Existe una impresión suelta, sin lugar ni año, en 4.", 16 
hojas; signat. A-D."^ a nombre de Luis Vélez. 

Hay también una suelta que es por completo distinta, ti- 
tulada El Hijo del águila. San Nicolás de Tolentino, por don 
Alonso Agrati y Alba. Madrid, Imprenta de Francisco Sanz, 
sin año (hacia 1730), 16 hojas en 4.° 

39. Hijos (Los) de la Barbuda. 

Se imprimió primero a nombre de Luis Vélez en la Par- 
te tercera de las Comedias de Lope de Vega y otros autores, 
de que hay ediciones de Barcelona, 1612 y 1614, y Madrid, 
161 3, y acaso alguna otra. 

Lleva el título así en la i." edición: Comedia famosa de 
I, os fiios de la Barbvda compvesta por Lvys Velez de Gue- 
vara. 

Hablan en ella las personas siguientes: Doña Blanca de 
Guevara, que es la Barbuda. — Ramiro y Ordoño, sus hijos. — 
Sancho, labrador gracioso. — Mudarra, escudero viejo. — Don 
Olf os, infante. — Ximen, caballero. — Un músico. — Cuatro 
franceses. — Don García, rey de Navarra. — Vrraca Sánchez, 
su liermana. — Doña Margarita, reina de Francia. — Marsilio, 
rey de Zaragoza. — Algunos moros de acompañamiento. — Ce- 
lidoro, general de Marsilio. — Santiago Apóstol. 

Al final de este ejemplar (Bibl. Nac), dice en letra ma- 
nuscrita del siglo XVII : "Representada por Tomás Fernán- 
dez." 

El orden de los personajes, según la impresión que de esta 
comedia hizo don Ramón de Mesonero Romanos para la Bi- 
blioteca de Autores Españoles, demuestra que la edición que 
tuvo a la vista no fué la primera. 

En la Biblioteca Nacional, hay un manuscrito antiguo del 
siglo XVII y dos más modernos del siglo xviii. Otro tam- 
bién posterior a la primera edición en la Biblioteca parmen- 



¿9° BOLETÍN DE LA REAL ACADEMIA ESPAÑOLA 

se : éste a nombre de Lope. Se ha reimpreso en la Biblioteca 
de Autores Españoles, tomo 45, pág. 125. 

De los manuscritos de la Biblioteca Nacional, el más an- 
tiguo (15209), ^ue es de 1697, c>frece, además de alguna al- 
teración en los personajes, una variante al final. Dice : 

Rey. Los Iiijos de la Barbuda. 
Dándole fin a su historia. 
Perdonad sus faltas muchas. 

Honor de los Gusmanes y defensa de Tarifa. 
Así cita esta comedia Medel del Castillo en su índice, pá- 
gina 55, atribuyéndola a don Juan Vélez de Guevara. 
Véase Más pesa el Rey que la sangre. 

40. Jornada (La) de Argel. 

Con este titulo se registra en el Catálogo de Duran, como 
adquirida por la Biblioteca Nacionar(pág. 76, col. 2."), una 
comedia de Luis Vélez de Guevara, impresa suelta, sin lu- 
gar ni año. Pero, como otras raras coiíjpañeras suyas, falta 
hoy en dicha Biblioteca. Era, por lo visto, ejemplar único. 

Barrera cita, entre las sueltas de Vélez, La Jornada de 
Argel y mayor desgracia de Carlos V y Medel, índice, pági.- 
na 59, la incluye con sólo el título de "Jornada de Argel, de 
Luis Vélez de Guevara". 

41. Juliano Apóstata. 

Con este título se menciona en el referido Catálogo de 
Duran (pág. 76, col. 2.^) una comedia de Luis Vélez, im- 
presa suelta, sin lugar ni año, que como las anteriores, ha 
desaparecido de la Biblioteca Nacional, para donde había 
sido adquirida por .el Estado en 1863. 

También Medel, en su índice (pág. 60), cita un Julián (sic) 
Apóstata, a nombre de don Juan Vélez. 

Salva {CatáL, I, 614) poseyó una edición suelta de me- 
diados del siglo XVII, sin ningunas señas, pero con nombre 
de Luis Vélez. Seria otro ejemplar de la de Duran. 

42. Lego (El) de Alcalá. Comedia famosa de Luis Ve- 
les de Guevara. 

Impresa en el Laurel de Comedias. Qvarta parte de dife- 



LUIS VÉLEZ DE GUEVARA Y StJS OfeRAS ^Qt 

rentes autores, Madrid, Imprenta Real, i6¿j, 4.", 4 hojas 
prels. y 253 foliadas. Es la tercera del tomo. 

Hablan en ella: Ortuño. — Aguirre. — Capoche. — Estrada. 
— El maestro Julián. — Fray Francisco de Torres. — Mencía, 
labradora. — Un Alcalde. — ^Un Regidor. — Un portero. — Un 
hombre de negocios. — El guardián. — Mondragón. — Un pa- 
dre. — La Salazara. — La Escobara. — Dos valientes, — La So- 
berbia. — Lucifer. — Fray Gil. — Un pastor. — Un Ángel. — Al- 
calá y Henares. 

Lucero {El) de Castilla y Luna de Aragón. 

Con este titulo se imprimió a nombre de Luis Vélez^ eii 
la colección facticia de Comedias escogidas de diferentes li- 
bros de los más célebres e insignes, poetas. Bruselas, Manuel 
Texera Tartaz, 1704, 4.", 2 hojas prels.; las comedias van 
sueltas, o sea sin paginación seguida. La de Vélez está en 
14 hojas. 

Con el título de El Lucero de Castilla y privado perse- 
guido, hay en la Biblioteca Nacional un manuscrito del si- 
glo XVIII atribuido a Calderón; otro en la Biblioteca Muni- 
cipal de Madrid, también atribuido' a Calderón, y otro, de 
1732, en la Biblioteca Ducal de Parma. 

Hay también dos impresiones sueltas sin lugar ni año; 
una en 14 hojas, signaturas A-E^, y otra en 17 hojas; ambas 
en 4.° 

Véase Privado (El) perseguido. 

Luna (La) africana. 

Con este título se menciona en el manuscrito 15540 de la 
Biblioteca Nacional la de su referencia. 
Véase Mejor (La) luna africana. 

43. Luna (La) de la Sierra. 

Se imprimió en la Flor de las mejores doce comedias de 
los mayores ingenios de España, sacadas de sus verdaderos 
originales. Madrid, Diego Díaz de la Carrera, 1652, 4.° La 
primera del tomo. A nombre de Luis Vélez. 



¿92 BOLETÍN DE LA REAL ACADEMIA ESPAÑOLA 

Hablan en ella : Pascuala. — Antón. — Mengo. — Bartola. — 
Gil del Rábano. — Cura. — El príncipe don Juan. — El Maestre. 
— Don Gutierre. — Guzmán. — La reina doña Isabel. — El rey 
don Fernando. — Ortún. — Criados. — Gente. — Acompaña- 
miento. 

Se reimprimió en el tomo Doce comedias... Lisboa, Pablo 
Craesbeeck, 1653. La quinta del tomo, con algunas supresio- 
nes de personajes al final. 

En la Biblioteca Nacional hay un manuscrito antiguo (del 
siglo xvii) de esta comedia, escrito en 49 hojas en 4.** 

Se ha impreso en la Biblioteca de Autores Españoles, 
tomo XLV, pág. 177. 

44. Magdalena (La). 

Barrera, en su Catálogo, cita, sin más señas, como suelta 
una comedia de Vélez de este título. Medel, en su índice, sólo 
menciona La Magdalena de Roma, de Diamante. Quizá, sea 
refundición de la de Lope de Vega, publicada por la Acade- 
mia Española en el tomo II de la nueva serie de Obras de 
aquel poeta. 

45. Marqués (El) del Vasto. 

Se imprimió suelta, sin lugar ni año (fines del siglo xvii), 
en 4.°, en 20 hojas sin foliar y el titulo así : "El marqves del 
Basto. Comedia famosa de Lvis Velez de Gvevara." 

Hablan en ella las personas siguientes : Guijarro. — Barri- 
ga. — Bárbara. — El Marqués. — Alberto. — Julio. — Celio. — 
Cuatro capitanes. — Próspero. — Madama {Doña Victoria 
Ursino.) — Otavio, criado. — Nísida, villana. — Laura. — Empe- 
rador {Carlos V). — Músicos. [Sargento.] 

Acaba así : 

Sarg. Por historia verdadera 
aquí, famoso senado, 
el suceso prodigioso 
da fin del Marqués del Basto. 

En el índice át Medel, pág. 66, se cita, atribuyéndola al 
hijo de Luis Vélez. 



LUIS VÉLEZ DE GUEVARA Y SUS OBRAS 29^ 

Más amante (El) pastor y dichoso Patriarca. 

Con este título figura en algunos catálogos la segunda 
parte de la comedia La Hermosura de Raquel. En el de Me- 
del (pág. 68), consta anónima. Es el título de la Primera parte. 

Véase Hermosura (La) de Raquel. 

46. Más pesa el Rey que la sangre. 

Se imprimió suelta en las ediciones que citaremos luego. 

Hablan en ella: El rey don Sancho. — El Infante.- — Don 
Alonso de Guzmán. — Don Pedro, su hijo. — Doña María. — 
Elvira, criada. — El Maestre. — Aben lacob, — Aliatar. — ^Jafer. 
— Costanilla. — Criados. 

Salva {Catál., I, 620) cita una impresión antigua, a nom- 
bre de Lope de Vega, que lleva al fin una "Loa sacramental 
a lo morisco". 

Yo tengo también una edición suelta que parece del si- 
glo xvii^ cuyo título es: "Mas pesa el rey, qve la sangre. Co- 
media famosa. De Luys Velez de Gueuara", 4.°, sin lugar 
ni año, 16 folios numerados, signaturas A-D^. La Loa sa- 
cramental, en jerga morisca, ocupa casi la última hoja. 

Hay, además, otra impresión con el título de Más pesa el 
Rey que la sangre y blasón de los Guzmanes. De Luis Velez 
de Guevara. Madrid, Antonio Sanz, 1745, 4.°, 14 hojas sin 
numeración, signat. A-D. 

Otra de Valencia, Orga, 1774. 

Otra con el título : Honor de los Gusmanes y Defensa de 
Tarifa, suelta, sin lugar ni año, existe en la Biblioteca par- 
mense y lleva al fin la loa sacramental ya citada. 

Mayor {La) desgracia de Carlos V. 

Con este título se citan en el índice de Medel tres co- 
medias, una "de Guevara", y otra "de Lope" y otra "de Bar- 
tolomé Enciso". 

Véase Jornada (La) de Argel. 

47. Mejor (La) luna africana. 

Un manuscrito de la Biblioteca Nacional con el título de 
La Luna africana, lleva licencias de 15 de enero de 1680; 
dice al final : 



2g4 UOLETIN DE LA kEAL ACADEMIA ESPAÑOLA 

Cosme. Memoria de los ingenios 
que se juntaron a hacer 
esta comedia. El primero 
Luis de Belmente; tras él 
Luis Vélez, el afamado; 
luego don Juan Vélez fué 
quien acabó la primera. 
Empezó la otra después 
el maestro Alfonso Alfaro; 
quien le vino a suceder 
fué don Agustín Moreto, 
y a la segunda el pincel 
de don Antonio Martínez 
la acabó de componer. 

Los demás fueron Sigler de Huerta, Cáncer y Rósete, el 
cual 

Os pide, humilde y cortés 
perdón en nombre de todos 
siendo la comedia y él 
fuera de los nueve, nada, 
si no ha parecido bien 
La mejor luna africana 
por siempre jamás, amén. 

Sin embargo, en impresiones sueltas que conocemos, se 
dice: 

La mejor luna africana 
tenga fin y aplauso, pues 
piden perdón de sus yerros 
tres plumas a vuestros pies. 

Lo probable es que el manuscrito sea refundición de la 
comedia primitiva escrita por tres de ellos, que serían los más 
antiguos : Belmonte, Luis Vélez y Cáncer, Medel, en su Indi- 
ce, pág. 71, atribuye esta comedia a Calderón solo; pero ni 
aun como coautor lo consideran los editores de este gran 
poeta. 

Las dos ediciones sueltas que tenemos a la vista, son : 

Comedia famosa. La mejor Ivna africana. De tres inge- 
nios. Sin lugar ni año, 4.°, 20 hojas numeradas. Parece de 
principio^ del siglo xviii. Lleva el núm. 94, 

Comedia famosa. N. 126. La mejor luna africana. De tres 
ingenios. Madrid, Antonio Sans, 1733, 4.", iS hojas sin nu- 
merar, signat. A-E. 



LUÍS VÉLEZ DE GUEVARA Y SUvS OBRA.S ÍqS 

Hablan en ella : Leonor, — Sultana. — Don Juan Chacón. — 
Hacen. — Rey Chico. — Maestre de Calatrava. — ^Cosme. — Un 
moro. — Zulema. — Gomel. — Un criado. — Acompañamiento. 
Músicos. 

48. Mejor (El) rey en rehenes. 

En el Catálogo de las obras de la biblioteca de Duran que 
pasaron, por compra, a la Nacional, se cita (pág. 76, col. 2.*) 
una comedia de Luis Vélez con este titulo, impresa suelta, 
sin lugar ni año. Pero tampoco hoy existe allí. 
' Medd, en su índice, pág. 71, se la adjudica a don Juan 
Vélez. 

49. Monstruo (El) de la fortuna y la Lavandera de 
Ñapóles. 

Escrita en unión de Rojas Zorrilla y don Antonio Coello. 
Así lo afirma don Juan Isidro Yáñez Fajardo en su índice 
manuscrito de comedias del siglo xvii. Probablemente la con- 
fundirá con alguna de las dos siguientes : 

I,* El Monstruo de la fortuna. De tres Ingenios. (En la 
Parte VII de Escogidas. Madrid, 1654.) Pero esta comedia 
no es otra que La Reina Juana de Ñapóles, de Lope de Vega, 
impresa en la Parte VI de este autor y en la que no interviene 
la famosa Lavandera. 

2.* El Monstro de la fortuna. De tres ingenios. En la 
Parte XXIV de la colección citada de Escogidas. Sólo se de- 
clara el nombre de Rojas, que es autor de la tercera jornada. 
La primera es de Calderón y la segunda se atribuye a Mon- 
talbán. 

Y quizá Fajardo habrá sabido que Montalbán no es coau- 
tor de esta obra sino Vélez^ cosa que nosotros no podemos, 
por hoy, resolver. 

50. Montañesa (La) de Asturias. 

Impresa en la Parte XXX de Comedias nuevas y escogi- 
das de los mejores ingenios de España. Madrid, Domingo 
García Morras, 1668, 4.° (La segunda del tomo.) 

Se ha reimpreso suelta, sin lugar ni año (fines del si- 



¿9^ BOLETÍN DE LA REAL ACADEMIA ESPAÑOLA 

glo xvii), en 4.°, 16 hojas sin numerar, signaturas A-D^ y 
en Madrid, Plazuela de la calle de la Paz, 1728, en 16 hojas 
en 4.° 

Personas que hablan en ella: Ordoño, rey de León. — Ra- 
miro, principe. — Blanca, infanta. — García Fernández, conde 
de Castilla. — Doña Sancha, infanta de Castilla. — Don Man- 
rique de Lara. — Suero, gracioso. — Pelaya, montañesa. — To- 
ribio, asturiano. — Olaya, asturiana. — Mengo. — Ortuño. — 
Mendo y Ximén, criados. 

Negro (El) del mejor amo. 
Véase Negro (El) del Serafín. 

51, Negro (El) del Serafín. 

Con este titulo hay en la Biblioteca Nacional una come- 
dia manuscrita (núm. 14824^) autógrafa del autor, don Ro- 
drigo Pacheco, con fecha de 1641. Pero nada tiene de común 
con la siguiente, también en la misma Biblioteca. 

Manuscrito núm. 173 17. ''El Negro del Serafín. — Acto 
primero. — Personas: Rosambuco, negro. — Don Pedro Por- 
tocarrero. — César, conde. — Mortero, gracioso. — Guardián. — 
Laura, dama. — Estrella, segunda dama. — Catalina, negra. — 
Celia, criada de Laura. — Bilán, gracioso. — Gente de acompa- 
ñamiento.'' 

Los dos primeros actos de esta obra son de una misma 
letra, del siglo xvii. Pero el tercero, aunque de la propia épo- 
ca, es de otra mano y dice en su encabezado: "Jornada terce- 
ra del Santo Negro." Entran en él, además de los personajes 
anteriores estos otros: "Jesús del Monte, niño. — San Fran- 
cisco. — San Miguel, arcángel. — San Gabriel, arcángel. — Frai- 
les. — Turcos. " 

Y aun hay en las últimas escenas versos de otra letra algo 
más moderna. Acaba así : 

D. Pedro. Con que acaba la comedia, 
pidiéndoos perdón, senado, 
vuestro servidor Luis Veles 
de las faltas por aplauso. Laus Deo. 

Y sigue esta censura : "He visto -esta comedia, y reparan- 



LUIS VÉLEZ DE GUEVARA Y SUS OBRAS 297 

do en ella lo que tengo apuntado en la margen desta tercera 
jornada, en la hoja quince, no siendo incombeniente el ser 
toda episodio de la vida deste santo, si bien en lo principal, 
que es lo importante combiene con su historia, como costa de 
la coronica del seráfico San f ran <=° en la cuarta parte ; guar- 
dando las demás advertencias que tengo dichas y apunta- 
das en ella, se podrá representar y no de otra manera. En 
Madrid, a 8 de febrero de 1643. Juan Navarro deespinosa." 
(De otra letra:) "Represéntese. M.^ 13 de febrero de 1643." 
Ahora bien; esta misma comedia, con el título de El ne- 
gro de mejor amo y atribuida al doctor don Antonio Mira 
de Amescua, se imprimió primero en la Parte IV de la gran 
colección de Comedias Escogidas (Aladrid, 1653) y luego 
otras varias veces, aunque cambiando algunos versos, en es- 
pecial los finales, que dicen : 

Pedro. Con que acaba la comedia, 
pidiéndoos perdón, senado, 
vuestro servidor don Pedro 
de las faltas por aplauso. 

En una suelta (Madrid, Antonio Sanz, 1755) dice: 

Vex). y aquí acaba la comedia, 
pidiéndoos perdón, senado, 
de los yerros que tuviere 
El Negro del mejor amo. 

¿A quién, pues, atribuir esta obra: a Vélez o a Mira? 
Para mí, al primero, sin duda ninguna. El manuscrito de la 
Nacional resuelve la duda. Además esta comedia es refundi- 
ción de una anterior de Lope de Vega, titulada El Santo ne- 
gro Rosambiico. De Mira no hay noticias de que refundiese : 
de Vélez hay numerosos ejemplos. 

Lope compuso, además, otra comedia titulada El Negro 
del mejor amo; pero es muy distinta del Santo Negro y de la 
de Vélez, cuyos título y texto estarán, como en otras suyas, 
no poco alterados. 

52. Niña (La) de Gómez Arias. 

Don Agustín Duran poseyó un ejemplar suelto, impreso 
sin lugar ni año, que se menciona en el Inventario de su bi- 



29^ BOLETÍN DE LA REAL ACADEMIA ESPAÑOLA 

blioteca, que en 1863 compró el Gobierno y pasó a la Nacio- 
nal, de donde ha desaparecido. 

Don Ramón de Mesonero Romanos tuvo en 185*8 a la 
vista otro ejemplar (o el mismo de Duran, que se lo facili- 
tada) de esta impresión suelta, pues la cita y copia un largo 
fragmento en la pág, xiv de su colección Dramáticos con- 
temporáneos de Lope de Vega, tomo 45, en la Biblioteca de 
xA.utores Españoles. 

Según este fragmento, hablan en la comedia las personas 
siguientes : Gómez Arias. — Don Juan. — Beltrán. — Doña Ma- 
ría. — Doña Francisca. — Quiteria. — Don Pedro. — Don Luis. 
— Adamuz. — Perico. — Sancho. — Doña Gracia. — Laureano, 
viejo. — Abenjafar. — 'Celín. — La Niña. — Un corregidor. — El 
Conde de Salud. — La reina doña Isabel. 

Como es sabido. Calderón refundió esta comedia; pero 
no hay motivos para creer, como afirma Mesonero, que la 
imitación se hiciese en vida de Vélez, que murió en 1644; y 
Calderón vivió y escribió hasta 1681. 

Los personajes de la obra calderoniana son : Gómez Arias, 
galán. — ^Don Félix, galán. — Don Juan Iñiguez, galán. — Don 
Diego, viejo. — Don Luis, viejo. — Ginés, criado. — Floro, cria- 
do. — ^Cañeri, moro negro. — Fabio, criado. — Dorotea, dama. — 
Reina. — Músicos. — Moros. — Soldados. — Acompañamiento 
— Beatriz, dama. — La reina doña Isabel. — Celia, criada. — 
Juana, criada. — Un escudero. — Un criado. — Damas de la 
Reina. — Músicos. — Moros. — Soldados. — Acompañamiento. 
— Villanos. — Gente. 

Esta comedia de Calderón se imprimió en su Cuarta par- 
te. Madrid, 1672, y de nuevo en 1674 y otros años sucesivos. 
Hartzenbusch la supone anterior a 1651, sin más fundamento 
que no ser fiesta real y creer que desde dicho año sólo escri- 
bió Calderón comedias palaciegas. 

53. Niña (El) diablo. 

En la Biblioteca Nacional hay un manuscrito del si- 
glo XVII (a fines), núm. 17325, en 30 hojas, cuyo título dice: 
Comedia famosa. El Niño Diablo. 

Personas: Peregrino. — Carlos, rey de Ñapóles. — Músi- 



LUIS VELEZ DE GUEVARA Y SUS OBRAS 299 

eos y criados. — César, marqués de Santelmo. — Venus, su 
hija. — Fénix. — Tirrena. — Silvia. — Riselo. — Ergasto. — Un 
ventero. — Salteadores. — Celio. — Milán. 
Acaba diciendo r 

Milán. Desta suerte, la primera 
parte del Niño Diablo 
tiene fin, y la segunda 
os promete en timber lauro, 
si le recibís por obras 
la voluntad de agradaros. 

Las palabras "en timber", clarísimas en el original, que 
es de muy buena letra, traduce Schaeffer (I, 300) por "escri- 
bir". Pudiera ser, aunque sobran varias letras. También es- 
taría bien leer "en breve". Lo que resulta es que Vélez, con 
el seudónimo suyo usual de Lauro, se llama autor de esta co- 
media. 

Pero es el caso que hay una impresión suelta y tanto o. 
más antigua que el manuscrito de la Nacional, y en su enca- 
bezado se lee : 

El Niño Diablo. Comedia famosa, de Lope de Vega Car- 
pió. Sin lugar ni año, 14 hojas en 4.°, signat. A-D^ 

Tiene los mismos personajes y casi todos los mismos ver- 
sos ; pero al final dice : 

Carlos. A celebrar nuestras bodas 
Ñapóles atienda y vamos. 
Y fin con aquesto da 
Lope deste Niño Diablo; 
y perdonaréis las faltas, 
si acaso no os ha agradado; 
que de su celo quisiera 
no dejaros disgustados. 

¿Estaremos, pues, ante una nueva refundición hecha por 
VÉLEZ, de una antigua comedia de Lope de Vega? La duda 
quizá la aclararía por completo la inspección del ejemplar 
suelto de la comedia El Diablo Niño que poseía lord Holland. 
Pero debe advertirse que ni Medel ni Duran citan obra al- 
guna con este título, sino con el primero {Niño Diablo). Una 
así llamada representó en Palacio el 5 de octubre de 1631 
el autor de compañías Lorenzo Hurtado de la Cámara. 



300 BOLETÍN DE LA REAL ACADEMIA ESPAÑOLA 

54. Novios (Los) de Hornachuelos. 

De una comedia de este título hay cuatro textos, aunque 
las diferencias no sean muy grandes, al parecer, en los dos 
primeros actos. 

i.° Impresión suelta, a nombre de Lope de Vega, de 
quien debe de ser, y de la cual poseyó ejemplar don Pedro 
Salva (Catálogo, I, 630) y otro J. R. Chorley. 

2." Un manuscrito de la Biblioteca Nacional, número 
16652, sin nombre de autor; sólo los dos primeros actos, pues 
el tercero es de otro manuscrito que luego citaremos. 

3.° El texto publicado por Hartzenbusch en su colec- 
ción de Lope de Vega en Autores Españoles (tomo III, pági- 
nas 387 y sigs.). Hartzenbusch lo tomó de un manuscrito mo- 
derno que le facilitó don Agustín Duran, que hoy no cono- 
cemos. Este texto es el que reprodujo la Academia Española 
sin ninguna variante. 

Según este texto, la comedia acaba así : 

Berrueco. Y con esto 

da fin el refrán antiguo 
, de Los novios de Hornachuelos. 

4.' Manuscrito núm. 15429 de la Biblioteca Nacional, 
que lleva este encabezado : 

Comedia de los nobios de Ornachuelos conpuesta por Luys 
belez. — jornada /." — 1621. 

Sólo tiene los dos primeros actos, porque el encuaderna- 
dor unió el tercero, que es de la misma letra que los dos, al 
manuscrito 16652 ; pero restituido a su lugar, la comedia está 
completa y termina así : 

Lope. Aquí 

da fin, senado discreto, 

Lauro^ pidiendo perdón, 

a Los novios de hornachuelos. 

Y a continuación: "Saquéla en 12 de abril de 1629 años 
en casa de Bartolomé Romero y por su mandado. — Puédese 
representar esta comedia intitulada Los nobios de hornachue- 
Ics. en Vallad.^ a 15 de octubre de 1629. — Dr. Garcés. " 

En este manuscrito los personajes son: Lope Meléndez, 



LUIS VÉLEZ DE GUEVARA Y SUS OBRAS 3oi 

el lobo de Extremadura. — Mendo, su criado.— Jimeno, su 
criado. — Rey de armas. — Estrella, señora de Hornachuelos. 
— Inés, criada. — Blanca, criada. — Berrueco, labrador, gracio- 
so. — Alcalde, labrador. — Marina, villana, graciosa. — Rey don 
Enrique.— Ruy López Dávalos. — Romero. 

Es, por tanto, seguro que Lope compuso una comedia de 
este título que, como otras suyas, fué refundida por Luis Vé- 
lez en 1629, acumulando las variantes, sobre todo en el ter- 
cer acto. Como no conocemos el primitivo texto impreso, no 
podemos afirmar que las haya en los dos primeros. 

55. Nuestra Señora de la Inclusa. 

En el índice de Medel, pág. 79, se cita este título como 
obra "dé Luis Vélez de Guevara". 
Nos es desconocida. 

56. Nueva (Comedia famosa de la) ira de Dios y Gran 
Tamorlán de Persia, de Luis Vélez de Guevara. 

Así consta el título en una impresión suelta de fines del 
siglo xvii o principios del siguiente, en 4.°, de 18 hojas sin 
numerar, signat. A-E, todas de cuatro hojas, menos la E, quQ 
tiene dos. Lleva al principio el núm. 79. La creo impresión 
madrileña, por tener el título en letras pequeñas y el texto en 
caracteres grandes. ' 

Otra que parece posterior lleva este título: "Núm. 77. 
Comedia famosa. La nueva ira de Dios, y gran Tamorlán de 
Persia, de Luis Veles de Guevara. Madrid, Antonio Sanz, 
1730, 4.°, 16 hojas sin numerar, signat. A-D^ de a 4 hojas. 

Hay, además, otra impresión suelta, sin lugar ni año, en 18 
hojas numeradas, en 4.°, y otra de Valladolid, Imprenta de 
Alonso del Riego, sin año, 4.°, 16 hojas, signat., A-D^ ambas 
del siglo XVIII y posteriores a las antes descritas. 

En la primera edición las "Personas que hablan en ella" 
son : El Gran Tamorlán. — Corcut. — Celimo. — Alboazen. — 
Bayaceto. — Tari fe. — Aliatar. — Dos Reyes moros. — El Empe- 
rador. — Aurelia. — Alezara. — Osman. — Abenzafir. — Vn es- 
cribano. — Tomás, negro. — Boalí. 

En la de 1730 se añade alguna circunstancia a los persona- 

21 



3o2 nor FTÍN de la real academia española 

jes, como a Corciit, la de "gracioso" ; a Celimo, "villano" ; a 
Alezara se le llama "Eleazara" y se añaden: "Tres soldados 
cristianos. — La Rotula. — Mus. y acompañamiento." En lo 
demás, las variantes son de poca importancia. 

Pero esta comedia es la misma que con igual título de 
La nueva ira de Dios y gran Tamorlán de Persia se había 
impreso en el tomo Doze comedias famosas de varios auto- 
res. Parte treinta y tres. Valencia, 1642, es decir, más de cin- 
cuenta años antes, como "de Lope de Vega Carpió". 

¿Qué razón hubo para desposeer a Lope de esta obra? 
Suponemos que únicamente la rareza y desconociiniento de 
esta primera edición y la abundancia de ejemplares de las del 

siglo XVIII. 

Creemos, pues, que Lope tiene más derecho a ella, mien- 
tras no se demuestre que es ciertamente de Vélez por otras 
razones que la adjudicación en impresiones modernas. 

Obligación (La) a las mujeres. 
Véase Cumplir dos obligaciones. 

57. Ollero (El) de Ocaña. 

Se publicó suelta. Conocemos las siguientes ediciones: 

El Ollero de Ocaña. Comedia famosa. De Lvis Veles de 
Gzevara. Sin lugar ni año, 18 hojas en 4.*", sin foliar, signa- 
turas A-E, de a 4 hojas, menos la E, que tiene dos. Al prin- 
cipio lleva el núm, 195. 

El Ollero de Ocaña... De Lvis Veles de Gvevara. Sin lu- 
gar (Madrid) ni año. Librería de los Herederos de Gabriel 
de León, 18 hojas en 4.°, signat. A-E (i). 

Comedia famosa. El Ollero de Ocaña. De Luis Veles de 
Guevara. Madrid. Imprenta de Antonio Sans, //jp En 4.", 
16 hojas, signaturas A-D, todas de a 4 hojas. 

El Ollero de Ocaña... Valladolid, Alonso del Riego. Sin 
año, 4.°, 18 hojas sin numerar. 



(i) Un ejemplar de esta tirada se incorporó en el tomo Jardín ame- 
no de varias y hermosas flores... Madrid, 1704: volumen formado de 
comedias sueltas. 



LUIS VÉLEZ DE GUEVARA Y SUS OBRAS 3 .3 

Se incluyó en la colección de Ortega, Madrid, 1832, y en 
la (le Antnrcs Españoles, tomo jj5. 

Personas : Don Sancho de Angtires. — Payo de Lara. — 
Mendo. — Blanca. — Elvira. — Martín. — Don Ñuño. — El Rey. 
— Fortún. 

Paje (El) de don Alvaro. 

En el Catálogo de Medel. páí^. 84, se atribuye una come- 
dia de este titulo a don Juan Vélez. 

Se imprimió suelta a nombre de Calderón, de quien no es 

Schaeffer (I, 188) la supone de Lope y la estudia como 
de este poeta. 

Véase Privado (El) perseguido. 

58. Palabras (Las) a los reyes y gloria de los Plzarros. 

Impresa, a nombre de Luis Vélez de Guevar.i. en un 
tomo de Comedias sin paginación general, publicado en el si- 
glo XVII, que cita y describe Adolfo Schaeffer {Ocho come- 
dias desconocidas... Leipzig, Brockaus, 1887, I, pág. viii). 
Carecía el tamo de preliminares. 

Con el título de Gloria de los Pi:^arros y también atribui- 
da a Lui.s VÉi.EZ, cita don Agustín Duran (Catálogo, pág. 76) 
una edición suelta, sin lugar ni año, que entró en 1863 en la 
Biblioteca Nacional, donde hoy no existe, y eso que Duran 
la da como duplicada. 

59. Pleito (El) que tuvo el diablo con el Cura de Ma- 
dr ¡lejos. 

Escrita con Rojas Zorrilla y Mira de Amescua. La pri- 
mera jornada es la de Vélez : a Rojas corresponde la segunda. 

Se imprimió primero en la Flor de las mejores doce co- 
medias... Madrid, 1652, 4.°, la sexta del tomo. 

Y también en el titulado Doce comedias las más gran- 
diosas, etc. Pablo Craesbeeck, Lisboa, 1653, 4.° 

Aquí su título es Comedia famosa Del Pleito qve pvso al ^ 
Diablo el Cura de Madrilejos. De tres ingenios. Se declaran 
por el orden ya dicho. A Mira le llama "el Doctor Mira de 
Mezqua". 

Suelta: Sin lugar ni año, 16 hojas en 4.°, signaturas A-D* 



304 BOLETÍN DE LA REAL ACADEMIA ESPAÑOLA 

— Madrid, Imprenta de la calle de la Paz, 1744, 4.° — Madrid, 
Imprenta de Antonio Sanz, 1759, 4.° — Salamanca, Imprenta 
de la Santa Cruz, s. a. (hacia 1760), 4.°; 32 págs. 

Personas que hablan en ella, según la -edición de 1653. — 
Don Juan de Guevara. — El alcalde. — El cura. — Tembleque 
sacristán. — El escribano. — Catalina la Rósela. — ^Mari Sán- 
chez, su hermana. — Marina, criada. — Mateo. — Lorenzo. 

60. Primer (El) Conde de Orgaz y servicio bien pa- 
gado. 

Se imprimió en la colección Dose Comedias de varios 
autores. Tortosa, en la Imprenta de Francisco Martorell, año 
de 16^8, 4.° Es la tercera del tomo, con el encabezado de 
Famosa comedia del Primer conde de Orgas, y servicio bien 
pagado. Autor Luis Veles de Guevara. 

Las figuras que hablan en esta comedia son las siguien- 
tes : El rey don Sancho. — La Reina. — Don Gonzalo de Tole- 
do. — Don Lope Díaz de Haro. — El Conde Girón. — Don Juan. 
— Don Pedro, padre del Conde. — Don Manuel de Figueroa. 
— El Duque de Benavente. — Doña Mayor. — Doña Inés. — 
Abenjuseph, rey de A'Tarruecos. — Jarifa. — Benzuri. — Zulay- 
man. — ^Un maestro de canteria. — Un verdugo. — Tabaco, la- 
cayo, gracioso. — Contiño, lacayo, portugués. — San Esteban. 
— San Agustín, 

61. Príncipe (El) Escanderbey. 

Se imprimió por primera vez esta obra en la Parte 
veinte y ocho de comedias de z'arios autores... En Huesca, 
por Pedro Blusón, 1634. La undécima del tomo, con el título 
de El Príncipe Escanderbey. Comedia famosa de Luys Ve- 
les de Gueuara. Representóla Antonio de Prado. 

Hablan en ella las personas siguientes: Escanderbey. — 
Cristerna. — Amurates. — Sultana. — Rosa. — ^Ceylán. — ^Layn, 
gracioso. — Alberto, viejo. — Ricardo. — Celio. — Fesberto. — 
Cautivos. — Rey de Cicilia. — Soldados y acompañamientos. 

Se reimprimió en la Parte XXVIII, de Lope de Vega y 
otros autores, Zaragoza, 1639, ^ nombre de Lope de Vega. 
No hemos logrado ver este tomo. 



LUIS VÉLEZ DE GUEVARA Y SUS OBRAS 3o5 

En la Parte XLV de Escogidas (Madrid, 1679), esta mis- 
ma obra lleva el siguiente rótulo: "Comedia famosa. El gran 
lorge Castrioto y príncipe Escandarbec. De Luis Vélez de 
Guevara." (En la tabla dice "de Velmonte".) Pero en todo 
es igual a la de 1Ó34, excepto en llamar al héroe Escandarbec, 
aunque en bastantes ocasiones se olvida de esta corrección y 
escribe como en la primera Escanderbey. 

Yo tengo un manuscrito antiguo, que fué de don José San- 
cho Rayón, en que esta comedia se titula El Príncipe esclavo. 
Lleva los mismos personajes; pero hay bastante diferencia 
en los versos, aunque convienen en su mayor parte. 

Pero de fines del siglo xvii hay una impresión suelta, sin 
lugar ni año, en ló hojas, en 4.°, signaturas A-D^ de a 4 hojas, 
cuyo encabezado dice : 

El Príncipe esclavo. Comedia famosa de Lvis Vélez de 
Gvevara. 

Hablan en ella las personas siguientes : Sultana. — Rosa. — 
Fénix. — Luna. — ^Amurates. — Turcas. — 'Mahometo. — Zeylán. 
— Laín, gracioso. — Cristerna. — Alberto. — Moysés Golento. — 
Escanderbec. — El legado del Papa. — Soldados. 

A pesar de que los personajes son casi los mismos, el 
texto es completamente diverso del manuscrito antes citado, 
con título igual del que llevan las tituladas El Príncipe Es- 
canderbey y El gran Jorje Castrioto y Príncipe Escandarbec. 

Al escribir el doctor Juan Pérez de Montalván en su Para 
todos (Madrid, 1632, fol. 227) los preliminares de su auto 
sacramental Escanderbech, dice: "Esta es, en suma, toda la 
historia verdadera de Escanderbech, cuya vida escribió en dos 
comedias Luis Vélez de Guevara, ingenio el más claro, fér- 
til, agudo y floridísimo de estos tiempos." Añade que el epi- 
sodio de Cristerna María es invención suya. 

Así, pues, los dos textos más divergentes de esta obra son 
ambos de Luis Vélez, repitiéndose aquí el caso que hemos 
señalado en la comedia Cumplir dos obligaciones. La causa 
de volver a tratar el argumento sería el aplauso con que ha- 
bría sido recibida la primera obra, de que hay noticias indi- 
rectas en varios pasajes de autores coetáneos. 



3o6 



boletín de la real academia española 



Príncipe (El) esclavo. 

Medel, pág. 90, la anota como "de don Juan Vélez". Du- 
ran la cita en su Catálogo, pág. 76, como de Luis Vélez, im- 
presión suelta, sin lugar ni año, y distinta del Príncipe Escan- 
áerbey, también sin lugar ni año. Pero no cabe duda que es la 
misma. 

Véase Príncipe (El) Escanderbey. 

62. Príncipe (El) viñadar. 

Impresa en la Parte XXX de la colección de Escogidas 
(Madrid, 1668). La octava del tomo, como "de Luis Vélez 
de Gvevara". 

En la Biblioteca Nacional hay un manuscrito de esta obra, 
de letra del siglo xvii^ con el título de El Príncipe podador; 
pero debe de ser errata, porque la comedia termina (lo mis- 
mo que la impresa) con estas palabras: "Y aquí acaba El 
Viñador. " 

Personas que hablan en ella : Eduardo, príncipe de Nava- 
rra. — Carlos y Enrique, criados del Príncipe. — Flérida, prin- 
cesa de León. — Ordoño, rey de León, — Don Jaime, príncipe 
de Aragón. — Iñigo, rey de Navarra. — Blanca, infanta de Cas- 
tilla. — Sancho, príncipe. — Lauro, Fabio y Liseno. — Tireno, 
gracioso. — Elvira, labradora. — Mendo, criado. — Unos sal- 
teac.ores. — Músicos. 

63. Privado (El) perseguido. 

Se imprimió, esta comedia primero, anónima, en El me- 
jor de los mejores libros... de comedias... Alcalá, por María 
Fernández, 1651, 4.°; y en la reimpresión de este tomo, Ma- 
drid, María de Quiñones, 1653, 4.°; en íimbos la sexta del vo- 
lumen. 

En el tomo Doce comedias las más grandiosas que hasta 
aora han salido... Lisboa, Pablo Craesbeeck, 1653, 4.°, es la 
novena y consta con el título "Comedia famosa. El privado 
perseguido". Sin autor; pero en la tabla dice: "De Luis Ve- 
le? de Guevara." 

Después, con el título de El Lucero de Castilla y Luna 
de Aragón, que, a juzgar por los versos finales, es el que le 



LUIS VÉLEZ DE GUEVARA Y SUS OBRAS 3o7 

corresponde, se imprimió suelta, a nombre de Calderón, de 
quien no es, según lo que se dice en la Verdadera quinta par- 
te de las comedias de este poeta. 

Con el mismo titulo entró en el tomo de Comedias esco- 
gidas de diferentes libros de los más célebres e insignes poe- 
tas... Bruselas, por Manuel Texera Tartas. Año 1704, 4.° 
La undécima del volumen. 

Suelta: El Lucero de Castilla y luna de Aragón. Impresa 
sin lugar ni año. La cita el repetido Inventario, de don Agus- 
tin Duran (pág. 76, col. 2.''), pero ya no está en la Biblioteca 
Nacional. 

Manuscritos : El Privado perseguido. Manuscrito núme- 
ro 16687 de la Bibl. Nac, en 67 hojas, en 4.", letra del si- 
glo XVIII. Es igual a las impresas. 

Manuscrito núm. 14865, en la misma Biblioteca. Lleva 
el titulo de Comedia nueva. El Lucero de Castilla y Privado 
perseguido, sin autor. Consta de 60 hojas en 4.° y letra del 
siglo XVIII. Su texto es igual al impreso en 1653 y otras ve- 
ces con el segundo titulo. 

Manuscrito núm. 1 5561, también de la Nacional. Lleva 
el titulo de Comedia famosa del Lucero de Castilla y Luna 
áe Aragón. De letra más moderna dice "de Guebara". El ter- 
cer acto ofrece algunas variantes; pero la comedia es siem- 
pre la misma. Este códice consta de 48 hojas en 4.", y la letra 
es del siglo xvii. 

En El Privado perseguido entran : El rey don Juan. — El 
Príncipe. — Don Alvaro de Luna. — El Conde de Santorcaz. — 
El Duque de Arjona. — Don Tello de Lara. — Un alcalde. — 
Gavilán. — La Reina. — Doña Francisca Pacheco. — Doña Al- 
donza. — Mendo, criado. 

Esto es todo lo que hay de cierto en cuanto a esta come- 
dia origen de tantas dudas y confusiones. Barrera (Catálogo 
¿el teatro antiguo español: artículo Vélez) dijo que llevó 
también los títulos de El Duque de Arjona, La Luna de Ara- 
gón y El Paje de don Alvaro. 

El índice, de Medel, registra en la pág. gi, El Privado 
perseguido, como "de don Juan Vélez" ; en la 64, El Lucero 
áe Castilla y luna de Aragón, "de Luis Vélez de Guevara" ; en 



3o8 boletín de la real academia española 

la 35, El Duque de Arjona, "de Luis Vélez de Guevara", y 
en la 84, El Paje de don Alvaro, '*de don Juan Vélez". 

El Duque de Arjona puede que sea la misma que El Pri- 
vado perseguido, porque interviene el Duque; pero ninguna 
de éstas es El Paje de don Alvaro; porque el tal paje, que en 
la comedia se llama Morales, no figura en las primeras. Pue- 
de que sea segunda parte del Privado perseguido, como pre- 
sume D. H. A. Rennert, e indican los versos finales de esta 
comedia; y quizás el mismo Paje de don Alvaro tuvo tam- 
bién una segunda parte, a juzgar por los últimos versos del 
manuscrito parmense que describe don Antonio Restori. 
Adolfo Schaeffer considera, y con mucha probabilidad de 
acierto, de Lope la comedia El Paje de don Alvaro. 

En la colección Teatro antiguo español (Madrid, don 
F. Grimaud de Velaunde, 1837, ^^°) se publicó como inédita 
la comedia El Lucero de Castilla y privado perseguido, a 
nombre de Calderón ; pero el texto es el mismo de El Privado 
perseguido. 

Emilio Cotarelo. 

{Concluirá.) 



-JO^ 



SOBRE'EL PARTICIPIO 



(Conclusión.) 

"Onde devemos gardar contra los príncipes la fet, et el pro- 
metimiento, que lli avernos fecho enno nomne de Dios et de 
Sancta Trinidat." {Fuero Juzgo, pág. ix, col. i.", lín. 15.) 

"Nos pusiemos señal sobre cada un iuyzio que aviemos 
emendado de los iuyzios antiguos, los quales fueran de los ro- 
manos," {Ibidem, pág. xvi, col. 2.", lín. i8.) 

"Exido es de Burgos e Arlangon a passado. "' 

{Poema del Cid, pág. 3, col. 2.^, lín. — 11.) 

"Mucho era pagado del suenno que a sonnado." 

{Ibidem, pág. 6, col. 2.^, lín. 7.) 

"En este castillo grand auer auetnos priso.'" 

{Ibidem, pág. 9, col. i.*, lín. 19.) 

"Sacólos a pelada, el castiello ganado a." 

{Ibidem, pág. 9, col. i.^ lín. 33.) 

"Si non, no lo oviera el traydor vendido." 

(Berceo : Del Sacrificio de la Misa, cop. 32.) 

"Quando ovo la Gloriosa el sermón acabado 
Desamparó la alma al cuerpo venturado." 

(ídem : Milagros de Nuestra Señora, cop. 138.) 

"Sennores, tal mirado qual avenios oído, 
Non debemos por nada echarlo, en oblido." 

(ídem : ibidem, cop. 859.) 

Lo que en los textos anteriores hemos visto respecto de la 



010 BOLElíN DE LA REAL ACADEMIA ESPAÑOLA 

concordancia del participio con paciente del género masculino, 
veremos ahora con acusativos del género neutro : 

"Esto me an buelto niyos enemigos malos.*' 

{Cid, pág. I, col. i.^, lin. g.) 

"Ca acusado seré de lo que uos he seruido." 

(Jbidem, pág 5.) 

"En grado uos lo tengo lo que me auedes dexado. '' 

{Ibidcm, pág. 14, col. i.", Un. 15.) 



t 



(Berceo : Duelo de la Virgen, 82.) 

"Yo fecho avrie esso de muy buen grado." 

(ídem: Martirio de San Lorenso, 82.) 

"Havíage/o la madre todo bien concertado. 
Que non quena mentir por un rico condado." 

(Ídem: Vida de Santa Oria, 5.) 

■'Por un marcho que despendades al monesterio darle he yo quatro. 
Otorgado geio auie ei abbat de grado." 

(Cid, pág. 4, col, 2.^ lín. 7.) 

"Como ge/o a dicho, al Campeador mucho plaze. " 

(j.bidern, pág. 14, col. 2.", lín. 30.) 

Por último, presentaremos textos en que el participio se 
halla sin concordancia con el complemento paciente, y también 
sin tal complemento; 

"E si el marido la lexa la mulier con tuerto, deve la mugier 
aver las arras quel diera, y él non deve aver nada de las cosas 
de la mugier, e si alguna cosa le avie tomado, todo lo entregue 
a la mulier." {Fuero Juzgo, pág. 63, cap. 1, col. 2.", lín. — 2.) 

"En la ley de suso avemos dicho qual pena deven aver los 
que casan con las parientas." {Ibideni, Ó3, Vil, 4.) 

"Quando houo fecho ssu ora(ion 
De Dios houo perdón." 

(Vida de Santa María Egipciaca, pág. 312, col. i.*, lín. 27.) 

"Si oviesse su lengua un poco retenido. 
Non seria enna ira del Criador caido. " 

(Berceo : Milagros, cop. 70.) 

"Luego que ovo dicho el leedor sequcngia, 
Gloria tibí domine dixo la de Falencia." 

(Ídem : Vida de Santo Domingo, cop. 567.) 



SOlíRE EL PARTICIflÓ 



3ll 



"Dexado ha heredades e casas e palacios." 

{Cid, pág. 3, col. I. a, lín. 2.) 

"Al rey Fariz III colpes le auie dado. 
Los dos le fallen, e el vnol ha tomado." 

(Ibidem, pág. 10, col. 2.", lín. 26.) 

"Los pendones e las langas tan bien las uan enpleando, 
A los vnos firiendo e a los otros derocando : 

Vengido a esta batalla el que en buen ora násco." 

{Ibidem, pág. 13, col. 2.», lín. 5.) 

"Agora he perdido la cuyta que auia." 

{Libro de Apolonio, cop. 544.) 

"E Otrosí quando se quisiere confesar, que fuese mudo, o 
que hubiese perdido la fabla por enfermedad, o por ferida..." 
{Las Siete Partidas^ ley XXXL) 

"Martin Antolinez caualgo priuado 

Con Raquel e Vidas, de voluntad e de grado 

Non viene a la puent ca por el agua a passado." 

{Poema del Cid, pág. 3, col. I.^ lín. 35.) 

" Por todas essas tierras yuan los mandados 
Que el Campeador Myo C'd alli auie poblado." 

{Ibidem, pág. 8, col. 2.', lín. 13.) 

"Havemos en el prologo mucho detardado, 
Sigamos la es.oria, esto es aguisado." 

(Berceo: Vida de Santa Oria, cop. 10.) 

"Essa noche nin es dia non auia folgado." 

{El Libro de Alejandro, cop. 30.) 

"Folgaron todo un dia que non podien andar: 
Auien mucho lidiado, non se podien mudar." 

{Ibidem, cop. 1602.) 

"Dixo el rey Alfonsso: calle ya esta razón: 
Los que an reblado, lidiarán, sin salue Dios." 

{Cid, pág. 35, col. I.^ lín. 19.) 

Se ha visto, pues, que nuestros circunloquios de la voz activa 
fueron imitación de los circunloquios de pasiva, tomados del 
latín. 

Así como los circunloquios pasivos formaron y forman con 
el verbo ser oraciones de substantivo pasivas, así los circunlo- 



3i2 boletín de la real academia española 

quios activos formaron con el verbo haber, que era activo, ora- 
ciones de activa predicativas : 

"Myo^id Ruy Diaz a vengida lid campal." 

"Millan ovo finida la oración." 

"Yo he cobrado la fija que yo hauia perdida." 

Como el acusativo es el paciente, y de él se afirmaba la pa- 
sión, con él concertaba el predicado pasivo (i). 

El acusativo neutro hizo tomar al participio el mismo género : 

"Myos enemigos malos me an buelto esto." 
"Yo avrie fecho csso de muy buen grado." 

Y género neutro debia tomar el participio no llevando acu- 
sativo : 

" Havemos en el prologo mucho detardado. " 
"Los que an rebtado, lidiarán, sin salue Dios." 

Y en género neutro depuso su significación pasiva (2), y con 
ella sus caracteres de adjetivo, quedando como simple verbo, 
signo de una acción pasada: 

"Luego que el leedor ovo dicho sequengia. " 

Este es, al parecer, el proceso histórico del participio, aun- 
que yo no he podido históricamente comprobarlo, porque en 
nuestras más antiguas obras literarias encuéntrole usado en 
todas formas (3). 

Es esta variedad en el uso del participio algo análoga al uso 
del futuro de indicativo, que en las mismas obras le vemos usado 
como compuesto y como simple, según puede notarse en los 
ejemplos siguientes: 



(i) De tales oraciones predicativas de activa úsase hoy con mu- 
cha fi'ecuencia, concertando el predicado, sea participio o sea adjetivo, 
unas veces con el sujeto y otras con el acusativo, según a quien se 
aplique : David miró consternado la cabeza de Isboset; César veía ya 
derrotadas sus legiones en los campos de Munda. 

(2) "Como los deponentes latinos pasaron al castellano con forma 
activa, el participio pasivo, aunque pasó con forma pasiva, la fué per- 
diendo en los circunloquios activos. 

(3) Las Gramáticas históricas que he consultado nada dicen sobre 
este particular. 

No será, pues, inoportuno el haber expuesto esta opinión mía, si- 
quiera sólo sirva para que otros, con más da,tos y con talento, estudien 
el asunto, que estudio merece. 



SOBRE EL PARTICIPIO 



3l3 



"Hya cauallos dezir-uos he la verdad." 

(Cid, pág. T2, col., 2.a, Un. 31.) 

"Mas cuando él meló busca, yr-gelo he yo demandar." 

(Ibidem, pág. 13, col. i.*, lín. 6.) 

"A uos e dos fijos dalgo quitar-uos he los cuerpos, e dar-uos e de mano." 

(Ibidem, pág. 13, col. 2.^, Un. 34.) 

"Antes perderé el cuerpo e dexarfr el alma." 

(Ibidem, pág. 13, col. 2.», lín. 21.) 

"Sabet, non uos daré a uos vn dinero malo." 

(Ibidem, pág. 13, col. 2.^, lín. —13.) 

"Aun gerca o tarde el rey querer-me ha por amigo." 

(Ibidem, pág. 2, col. 2.", lín. 8.) 

"E nos de uos partir-nos hemos en vida." 

(Ibidem, pág. 4, col. 2.^, lín. — 8.) 

"Si lo digo fizieredes, saldredes de catiuo. " 

(Ibidem, pág. 13, col. 2.^, lín. 25.) 

"Aquí feremos la morada, no nos partiremos amos. 

(Ibidem, pág. 14, col. i.^, lín. i.) 

"Yo fio por Dios que en nuestro pro enadrán." , ■ .. , ! 

{Ibidem, pág. 14, col. 2«^.lín.- S.) 

Tal sucede también con el futuro de subjuntivo (i) : . 

"Guardar debe el Rey. las leyes como a su honra e a su fe- 
chura, porque recibe poder é razón para facer justicia. Casi 
él no las guardase, vernía contra su fecho, desatarlas hia, e 
venirle hian ende dos daños : el uno, en desatar tan buena cosa 
como esta que oviese fecho: el otro, que se tornarm a daño co- 
munal del pueblo, e abiltaria a sí mismo, e semejarse hia por 
de mal seso, e serian sus mandamientos e sus leyes menospre- 
ciadas... E si lo ansí no ñóestn, mostrarian qué rto querían obe- 
descer mandamiento de Dios, ni del Señor temporal, e irían con- 
tra ellos, e meterse hian en carrera de muerte, por tres razones." 
(Primera Partida, título I, ley XVI.) 

En el Fuero Juzgo se encuentran como auxiliares en activa 
el verbo haber y el verbo ser, algunas veces en la misma página. 



(i) No se olvide que yo llamo futuro de subjuntivo — ya dije la ra- 
zón — a la segunda forma del llamado pretérito imperfecto. ' 



3l4 BOLETÍN DE LA REAL ACADEMIA ESPAÑOLA 

"Et a todos los otros príncipes que an de venir depois de 
vos." (Pág. IV, col. I.", lín. 2.) 

"Por cuidar omne las cosas, que son de venir, como non 
deve." (Pág. vii, col. 2.*, lín. i.) 

"Non vos pertenece a vos de saber el tiempo, nen los moni- 
mentos, que an de venir." (Ibidem, lín. 7.) 

"Et si por aventura algún rey, que a de venir, estos estavle- 
cimientos desta nuestra costitucion, non quiser gardar, nen com- 
plir, toda la generación del sea despreciada por siempre." (Pá- 
gina XII, col. I.", lín. 9.) 

"Que todos amen benigna mientre los fillos del príncipe, et 
de los otros que son de venir." (Pág. xiii, col. i.^, lín. 3.) 

"Por ent damos esta nuestra sentencia de los fillos del prín- 
cipe que son presentes, et de los otros que an de venir." (Ibidem, 
col. 2.% lín. 3.) 

"Estavlecemos en esta lee, et defendemos per la Sancta Tri- 
nidat a todos aquellos que aquí son presentes, et que son de 
venir, de qual quier ordene que sean..." (Pág. xiv, col. i.*, 
Hn. 3.S.) 

"Et por tal que aquella ley emendada los costringa, et que 
ayan de facer por ella, et de usarla." (Pág. xvi, col. 2.", 
lín. —15.) 

"Ca nos vimos ya muchos omnes de nuestra gente de los ma- 
yores et de los menores, que foron decaídos en pobreza." (Pá- 
gina vi^ col. I.', Un. 25.) 

"Et pois que ellos eran defallecidos (defallescidos. defali- 
cidos, defallicidos) de todas partes, et torneados pobres (puebres, 
puebles, pobles)..." (Ibidem, lín. 34.) 

El mismo uso del verbo ser, como auxiliar, se nota en otros 
escritos antiguos, como se ve bien claro en los siguientes versos 
de Berceo : 

"Si non fuesse Siagrio tan adelante ido, 
Si oviesse su lengua un poco retenido (i) 
Non seria en la ira del Criador caido." 

(Milagros, 70.) 

El verbo ser, como auxiliar en la voz activa, no entró única- 
mente en el romance castellano, del cual ha ido desapareciendo ; 
el francés, más parecido a nuestro idioma antiguo que al mo- 



(i) En este segundo verso el auxiliar es "aver": "oviesse retenido." 



SOBRE EL PARTICIPIO 3l5 

derno, le conserva todavía en alennos verbos, y en otros em- 
plea entrambos auxiliares avoir y cfre (i). 

Observando unos y otros usos de nuestro particinio pasivo, 
se le ve bifurcándose, por decirlo así, en el desarrollo del idioma, 
evolucionando una rama hacia el verbo, con la significación de 
tiempo pretérito en modo abstracto o infinitivo, v continuando 
la otra con la significación y accedentes de adíetivo. 

Y se nota que han ido paralelas la evolución del f^articiMo 
pasivo hacia el verbo ^n abstracto o infinitivo v la evolución del 
verbo haber activo hacia el verbo simplemente auxiliar. De- 
puso el particinio sus accidentes» de adietivo al deponer el verbo 
haber su acepción de verbo transitrjo posesivo. 

Mientras concertó con el nombre, el carácter del participio 
pasivo era la idea de Pasión, y con él domina en los escritos an- 
tiguos ; no concertado el participio con algo eiecutado o po- 
seído, tomó género neutro fni uno ni otro), v sin uno ni otro, 
sin género ha quedado, como pura forma pretérita invariable del 
modo infinitivo. 

La propiedad que ha perdido el verbo haber de llevar par- 
ticipio pasivo concertado con su término paciente, la conserva 
el verbo tener, poroue conserva la acepción activa posesiva que 
aquél tuvo. Así decimos: 

Í^scrito un librn: 
escritos irnos Vbros: 
escrita una obra: 
escritas unas obras. 

Pero, cuando desaparece el paciente, tener depone su signi- 
ficado propio y se convierte en mero auxiliar: Tenj^o escrito 
a mis amigos; Tenj?o hablado sobre el asunto. "Escrito" y 
''hablado" son pretéritos de infinitivo. 

Terminaremos esta excursión histórico-gramatical exponien- 



(i) "Con todo — agrega a este propósito un gramático de nota — , no 
se expresa absolutamente el mismo concepto en ambos casos, pues, como 
ctre denota el estado o existencia y avoir la acción, resulta que con el pri- 
mero se expresará que dura o subsiste el estado del verbo, y con el se- 
gundo no se hará más que denotar la acción, sin dar por subsistente el 
resultado." 

Lo mismo en el antiguo castellano que en el antiguo y en el actual 
francés, cuando el auxiliar es ser o étre, el participio toma el género 
y número del sujeto, como verdadero adjetivo. 



-3l6 BOLETÍN DE LA REAL ACADEMIA ESPAÑOLA 

do la transformación sufrida por- el infinitivo latino, en sus di- 
ferentes formas, hasta el actual infinitivo castellano. 

El romance suprimió los gerundios substantivos latinos, y, 
en lugar de ellos empleó la voz nominal, la forma substantiva 
del verbo, el substantivo, que yo digo, con las preposiciones con- 
venientes. Por amandi, -ando, -andum, -ando, dijo : de amar, 
para amar, etc. 

Tampoco tomó el supino, que suplió asimismo con la voz 
nominal. En vez de amatum se dijo a amar. 

Tradujo el participio activo de presente e imperfecto por 
nuestro invariable gerundio, o. por una oración de presente o 
de pretérito, dejando el participio como adjetivo o substan- 
tivo (i). 

Para suplir con circunloquios algunos tiempos latinos, tomó 
el participio pasivo de pretérito, con sus accidentes y propieda- 
des de adjetivo ; pero, al fin, le quitó éstas y aquéllos y le con- 
virtió en pretérito de infinitivo, sin accidentes, como el modo. 

Por último, el romance suprimió el participio activo de fu- 
turo en rus y el futuro pasivo en dtis (2). 

Y véase cómo aquel modo infinitivo latino, tan accidentado, 
ha venido a reducirse al modo infinitivo puro castellano, con sus 
tres formas de substantivo (amar), gerundio (amando) y pre- 
térito (amado). 



Analicemos ahora la definición del adjetivo, para ver si, en 
efecto, los participios encajan en ella. 

La palabra adjetivo ("originada de adjectum, o directamente 
de adjiceré) lleva la idea de algo añadido. 



(i) "In diebus aiitem illis venit Joanes Baptista pracdicans in de- 
serto Judaeae, et dicens: " Penitentiam agite..." 

"Y en aquellos días vino Juan el Bautista predicando en el desierto 
de la Tudea. y diciendo: "Haced penitencia..." 

"Hic est enim, qui dictus est per Isaiam prophetam dicentem: "Vox 
"clainantis in deserto..." 

"Pues éste es el que fué dicho por el profeta Isaías, que dice: "Voz 
"del que clama en el desierto..." 

(2) Algunos de estos participios futuros latinos, suprimidos como 
participios, pasaron a nuestra lengua como adjetivos o substantivos; 
verbigracia: /m/mí-o (de futunis, part. f. de sum), venturo (de veniurus. 
p. f. de vento), corrigendo (de corrigendus, p. f. p. de corrigó), horrendo 
(de horrendus, p. f. p. de hórreo). 



SOBRE EL PARTICIPIO 0\J 

Y es así : el adjetivo añade al nombre una modificación (i), 
es decir, una calificación o una determinación. 

Sucede con las ideas, y de consiguiente con las palabras, que 
son signos de ellas, al clasificarlas, algo análogo a las transicio- 
nes entre los reinos de los seres naturales y entre las especies 
dentro de los reinos. Hay un encadenamiento tal, que cuesta 
distinguir la línea divisoria. De ahí tantas cuestiones en la Taxo- 
nomía y tantas vacilaciones en la Analogía gramatical. 

Por esto necesitamos fijar claramente el sentido de los tér- 
minos. 

Para nadie es dudoso que la voz que concierta con un nom 
bre y expresa una cualidad de éste es adjetivo. 

Si esto ocurre con el participio, quedará resuelta afirmativa- 
mente la cuestión. 

Cuando decimos hijos amantes de sus padres, bien se ve 
que amantes concierta con hijos y. que amantes expresa una 
cualidad de hijos. 

Lo propio sucede con destruida en el ejemplo fortaleza 
destruida. 

Donde, si acaso alguna duda puede ocurrir, es formando el 
participio la voz pasiva. Pero separemos de la locución la noción 
vos pasiva, que es como nube que, puesta delante de nuestro 
entendimiento, obscurece el concepto, y discurramos sin ella. 

Si al decir fortaleza destruida, es destruida un adjetivo, 
porque expresa una cualidad de fortaleza, ¿dejará de serlo al 
decir fortaleza destruida por el enemigo, o por las injurias del 
tiempo f ¿Acaso el complemento agente quita la cualidad de 
destruida que él precisamente le ha dado ? 

Y ¿no será destruida la misma cualidad en la oración la 
fortaleza ha sido destruida por el enemigo? Entiendo que sí. 

En los paradigmas terreno erial y terreno cultivado, ¿no es 
cultivado tan adjetivo como erial? Sí, y no dejarán entrambos 
de ser adjetivos aunque se unan al substantivo mediante la afir- 
mación del verbo ser: aquel terreno es erial, aquel terreno es 
cultivado. 

"Es que — se replicará — si decimos este terreno ha sido cul= 
tivado por manos hábiles, no tratamos de expresar una cuaii- 



(i) Eso le ha valido el nombre de modificativo que algunos gramá- 
ticos le dan. 



3l8 JiOLETÍN DE LA REAL ACADEMIA ESPAÑOLA 

dad del terreno, sino una acción que ha recaído sobre el terre- 
no." — "Y ¿en qué habéis conocido — puede contestarse — esa ac- 
ción recaída sino en la cualidad de cultivado que a vuestros ojos 
presenta el terreno? Y la palabra que, concordada con el nom- 
bre terreno, expresa tal cualidad, ¿no será de lleno adjetivo f 
¿Es que no afirmamos una modificación, una cualidad que re- 
cibe el terreno?" 

La costumbre de decir verbo en voz pasiva es la que no nos 
deja ver el adjetivo hasta que se adquiere la de ver la verdad 
lógica y gramatical. Que en Gramática, como en todo, el hábito 
de haber hecho una afirmación toda la vida nos aferra de tal 
modo a ella, que llega a contrarrestar la fuerza de la evidencia. 

Si no hubiese substantivos y adjetivos verbales significati- 
vos de acción {escritor, atrevido, cantor, bailarín...) o de pasión 
(examinando (i), graduando (2), llevadero (3), pagadero (4V 
amable (5), tolerable (6)...), todavía pudiéramos establecer dos 
diferencias entre el adjetivo y el participio: una, en la deriva- 
ción ; otra, en la significación activa o pasiva ; mas dada la exis- 
tencia de aquéllos, no cabe diferencia característica de clase. 

Y tanto no cabe, que hay muchos adjetivos verbales idénti- 
cos, en raíz y significado, a los participios activos: como que 
los participios activos van desapareciendo, sustituidos por los 
adjetivos verbales terminados en dor y otros. Veamos algunas 
equivalencias : 

Am-ante. ir\ Amenaz-ante. ¡i ^ 

^^ j ,^'"^ ^"^^- \ A Que amenaza. 

Arrt-ador. 1 Amenaz-ador. 1 

. . . Danz-ante. , 

Apremi-ante. apremia. Danz-ador. Que danza. 

Apremi-ador.j D;„i7-.r5n 



Danz-arín. ) 
Que oye. Reg-Td"or. ^"^ '"'^^ ° gobierna (7). 



0-yente. ( ^ Reg-ente. 

0-idor. 



(i) Examinandus, probandus. 

(2) Gradu iniciandus. 

(3) Tolerabilis, tolerandns. 

(4) Solvendus. 

(5) Amabilis, ainatti dignus, amandus. 

(6) Tolerabilis, tolercmdus. 

(7) No se trata aquí de otras acepciones que pueda tener cada uno. 
La misma advertencia puede aplicarse a los atrás citados. 



SOBRE EL PARTICIPIO :> I 9 

Según yo llego a comprender, en los llamados participios ac- 
tivos nadie dudaría en llevarlos al adjetivo, salvo, naturalmente, 
cuando hacen oficio de substantivos : la duda se ve en los pasivos. 

Y es que hay cierta graduación entre ellos, cuyo último grado 
parece que entra en el verbo. He aquí los grados : 

I." El herido está mejorado (substantivo). 

2." Dos soldados heridos (adjetivo). 

3." Juan está herido (adjetivo, más parecido al verbo que 
el anterior). 

4.° Dies soldados han caído heridos (adjetivo, que se apro- 
xima todavía más al verbo). 

5." ,La cantinera ha sido herida por un casco de granada 
(verbo en voz pasiva, se dice). 

No discutamos los dos primeros ejemplos: están suficiente- 
m.ente claros. 

En el tercero, ¿no significa herido un estado, una cualidad 
actual de Juan, como la significaría enfermo, diciendo: Juan 
está enfermo? No admite duda, pues, la significación de ad- 
jetivo. 

En el cuarto, los diez soldados, ha entrado en ese mismo 
estado o cualidad, como pudieran haber caído enfermos. 

Y en el quinto, ¿qué hacemos sino afirmar que la cantinera 
ha padecido el mismo repetido estado o cualidad? ¿Qué es, por 
tanto, herida sino un estado de pasión, un estado subsistente, 
una cualidad pasiva, adquirida — que adquiridas y naturales pue- 
den ser las cualidades — , que afirmamos de la cantinera? 

No, este grado no entra en el verbo. El grado que entró en el 
verbo, ya lo hemos dicho repetidamente, verbo es, pero dejando 
de ser participio : el que yo llamo pretérito de infinitivo. Para 
entrar en el verbo depuso las propiedades de adjetivo; los de- 
más siguen con ellas. 

Muy a propósito para confirmar esta opinión es el siguien'.e 
texto del Quijote: 

"Alojábase acaso aquella noche en la venta un cuadrillero 
de los que llaman de la Santa Hermandad vieja de Toledo, el 
cual, oyendo asimismo el extraño estruendo de la pelea, asió de 
su media vara, y de la caja de lata de sus títulos, y entró a es- 
curas en el aposento, diciendo: "Ténganse a la Justicia, y 
"ténganse a la Santa Hermandad." Y el primero con quien topó 
fué con el apuñeado de don Quijote de la Mancha, que estaba 
en su derribado lecho, tendido boca arriba, sin sentido alguno: 



320 BOLETÍN DE LA REAL ACADEMIA ESPAÑOLA 

y echándole a tiento mano a las barbas, no cesaba de decir : ''Fa- 
"vor a la Justicia." Pero viendo que el que tenía asido no se 
bullía, ni meneaba, se dio a entender que estaba muerto, y que 
los que allí dentro estaban eran sus matadores; y con esta 
sospecha reforzó la voz, diciendo: "Ciérrese la puerta de la 
"venta; miren no se vaya nadie, que han muerto aquí a uu 
"hombre." 

No se puede poner en duda que apuñeado, tendido y asido 
expresan tres estados, tres cualidades pasivas de don Quijote, 
como derribado expresa un estado, una cualidad pasiva del 
substantivo lecho, y matadores, una cualidad activa de "los que 
allí dentro estaban" ; son, pues, adjetivos. Y se patentiza más eJ 
valor de adjetivo del participio muerto donde dice que "se dio 
a entender que estaba muerto'', comparándole con la voz muer= 
to en la oración "que han muerto aquí a un hombre". En el 
primer caso expresa un estado de don Quijote, y, por signifi- 
car estado o cualidad, toma los accidentes mismos de género 
y número que el substantivo, cuya cualidad expresa; como 
que si se tratara de mujer, diría muerta: en el segundo no ex- 
presa estado de nadie, sino una acción pretérita ejecutada por 
los ya referidos, a los cuales quería el cuadrillero hacer respon- 
sables de la ejecución; por eso muerto no tiene ahí accidente? * 
de adjetivo (muerto habría dicho también si el interfecto hu- 
biera sido mujer), porque la acción no es estado, aunque estado 
resulte de la acción; el verbo no es adjetivo. 

Como los latinos en seguida se elevan a la Gramática madre 
— y no seré yo quien lo censure—, presentan este argumento: 
soy amado, era amado, seré amado, equivalen a los verbos la- 
tinos amor, amahar, amabor; luego en soy amado, era amado, 
seré amado, no hay adjetivo, sino verbo. 

Niego que de la equivalencia que se presenta pueda sacarse 
legítimamente la consecuencia de que los circunloquios pasivos 
sean verbo. Dos cosas equivalentes pueden ser hasta de dis- 
tinta naturaleza. Además, una cosa es afirmar que se recibe la 
acción de un verbo y otra recibir un estado por esa acción. 

Admitiendo — ^yo no lo admito, aunque respeto mucho la 
opinión ajena — que atno equivalga a soy amante, ¿será soy 
amante verbo? No, porque una cosa es ejecutar la acción y otra 
es poseer la cualidad ejecutora. 

El verbo ser y un atributo no forman verbo atributivo sino 
cuando están combinados en una sola palabra, con carácter afir- 



SOBRE EL PARTICIPIO 



321 



mativo y sin propiedades de adjetivo ; como el oxígeno y el hi- 
drógeno no forman agua mientras no se combinan y toman la 
naturaleza líquida, perdiendo la gaseosa. 

En Gramática — ya lo he dicho en otro lugar — no se debe 
abusar del argumento de los equivalentes y sustitutos, porque 
se cae fácilmente en error. En la cláusula Yo quisiera tener ta- 
lento para exponer con claridad este punto, si habla el que subs- 
cribe, diremos que "Yo" equivale a Esteban, o que sustituye a 
Esteban, y, sin embargo, aunque entrambos pertenecen al gé- 
nero substantivo, son de distinta especie, porque el último es 
nombre y el primero es pro-nomhre. Así, amor, amabar, ama- 
bor, son verbos, y^soy amado, era amado, seré amado, son cir- 
cunloquios pro-\erhos. 

Obsérvese bien la diferencia que hay entre los circunloquios 
activos y los pasivos. En los circunloquios activos, formados 
con el auxiliar haber, no afirmamos cualidad, no, sino simple 
acción ; por eso el participio ha depuesto todo lo que tenía de ad- 
jetivo y ha quedado verbo puro, siendo el auxiliar mero prefijo 
expresivo de modo, tiempo, número y persona. En los circun- 
loquioij pasivos el participio no ha depuesto nada de adjetivo^; 
y atributo afirmado, adjetivo verbal pasivo continúa. Si, como 
decimos, 



he ' I soy 

has i . \eres 



, amado, dijésemos también í „,.„- amado, 

hemos \ somos 

habéis I Isois | 

han ¡son 

amado sería simple signo de pasión; verbo, y no adjetivo. 

Compárense estas dos oraciones de pasiva: La honradez es 
alabada por todos; La honradez se alaba por todos, o Alábase 
t)or todos la honradez. 

En la primera, "'es alabada" denota pasión sobre el sujeto, 
con afirmación y adjetivo-atributo. En la segunda, "ailábase" 
denota asimismo pasión sobre el sujeto, con afirmación y atri- 
buto combinados en el verbo, sin adjetivo: el pronombre se ha 
depuesto su significación de pronombre (i) ; es un afijo (one. 

(i) Porque si fuese pronombre, según las Gramáticas tradicionalis- 
tas, habría que decir que era reflexivo, y no hay tal función. 



322 BOLETÍN DE LA REAL ACADEMIA ESPAÑOLA 

puede ser prefijo o sufijo), signo de que el verbo no denota 
acción, sino pasión (i). 

Convengamos en que el participio activo expresa una cua- 
lidad activa del substantivo y el participio pasivo le da una 
cualidad pasiva. 

Ambos participios toman los mismos accidentes gramati- 
cales que la voz expresiva de la substancia ; es natural : son un 
accidente añadido {adjetivus, de adjiceré). 

Para mi, esta doctrina es evidente. 

De todo se infiere que conviene al participio, tanto activo 
como pasivo, la definición del adjetivo. 



Tiene el participio, como tiene el adjetivo, la propiedad de 
no poder estar solo en la oración, sino acompañando siempre a 
un substantivo, expreso o tácito, a menos que se le emplee 
substantivado. 

Se emplea con frecuencia como nombre : escribiente *dies- 
tro; sembrados lósanos. 

Usase substantivado en género neutro : Lo gastado en la- 
oores importa más que lo obtenido en la cosecha (2). 

Tiene los mismos accidentes que el adjetivo. 

Hay participios de una y de dos terminaciones: amante; 
amado, amada. 

Los participios acabados en o tienen esta terminación para 
el género masculino y para el neutro, y la terminación en a, para 
el femenino, como dinero malgastado; eso está mailgastado; 
hacienda malgastada. 

Es modificado por adverbios, como el adjetivo: 

"Aquí yace un caballero 
Bien molido y mal andante, 

A quien llevó Rocinante 
Por uno y otro sendero." 

Y, como el adjetivo, admite grados de comparación, y super- 
lativo: tan querido, 7nás querido, menos querido; muy que-= 
rido, queridísimo. 



(i) Véase el cuaderno V del Boletín, pág. 578. 
(7) "Y abajo en Zocodover — gritan en discorde son — los que en el 
mercado venden, — lo vendido y el valor." (Zorrilla.) 



SOBRE EL PARTICIPIO 323 

¿ Se quieren más coincidencias analógicas entre el participio 
y el adjetivo? 

Estudiemos el participio en la Sintaxis. 

Concordancia. — En castellano existen dos concordancias : de 
género y número y de número y persona (i). El participio entra 
en la primera en las mismas condiciones exactamente que el adje- 
tivo : "F así, fatigado {don Quijote) de este pensamiento, abre- 
vió su venteril y limitada cena, la cual acabada llamó al ven- 
tero..."; "Al anochecer, su rocín y él se hallaron cansados y 
muertos de hambre". 

El participio que no tiene concordancia, es mi pretérito de 
infinitivo (2) : justamente, porque no es participio. 

Yo he ¡ 

Tú has I 

El ha ' 

Nosotros hemos/ 
Vosotros habéisl 
Ellos han 



comido naranjas. 



Régimen. — El adjetivo rige al nombre y al verbo; también 
el participio : inclinado a la benevolencia, lindante con Fran- 
cia, traído de Sajonia, preparado para el caso, amaestrado 
en la esgrima, dispuesto a salir, prevenido para el viaje, can- 
sado de esperar, encontrado en Numancia, disgustado con 
sus amigos.. 

El adjetivo rige al pronombre; también el participio: obe- 
diente a ti, convenido a ello, obligado a vosotros, com= 
prometido contigo, querido entre nosotros, temido de aqué- 
llos, agradecido a él. 

El adjetivo rige a algunos adverbios y modos adverbiales; 
también el participio : blanqueado por dentro, visto de cerca, 
ordenado para hoy, retirado desde ayer, hecho a sabiendas. 
cogido a hurtadillas, escrito en un santiamén. 

El nombre rige al adjetivo : 

I." Con la intervención del verbo ser o de uno atributivo: 
La finca es productiva; El hombre nstce^ desnudo. 



(i) Como el accidente llamado caso no existe en castellano más que 
en el pronombre, ha sido, es y será una impropiedad el decir concor- 
dancia de genero, número y caso. 

Véase el número II del Boletín, pág. 144. 

(2) Véase en el número IX del Boletín la forma verbal que yo 
llamo pretérito de infinitivo. 



324 BOLETÍN DE LA REAL ACADEMIA ESPAÑOLA 

2.° Mediando artículo: Alfonso el Casto; Gusmán el Bue- 
no; Isabel la Católica; Doña Juana la Loca (i). 

3." Sin ningún intermedio : tarea difícil, libros bonitos (2). 

De las mismas tres maneras, el nombre rige al participio : 

I.'* Los quintos fueron sorteados; La finca es lindante; La 
huerta está cerrada; Los obreros salen rendidos. 

2." Sancho el Deseado; Carlos el Hcchiaado: Carlos el 
Amado; Enrique el Doliente. 

3.^ Tarea terminada, libros encuadernados. 

Por el contrario, el participio no conserva el régimen de 
su verbo originario sino en reducidos casos. 

Le tienen los activos concerniente, condescendiente, con- 
.ducentc, correspondiente, conveniente, equivalente, excedente, 
participante, referente, saliente, tocante y algún otro. En la ge- 
neralidad es distinto : Amar a los padres y amante de los padres; 
Complacer a todos y complaciente con todos, etc., etc. 

Los participios pasivos todos se apartan del régimen de sus 
verbos: Amar a los padres y amado por los padres; Complacer 
a todos y complacido por todos. Y así los demás. 

Una advertencia. No se alegue en contra que el participio 
pasivo tiene el mismo régimen que su verbo en todos los tiem- 
pos compuestos de la voz activa; porque en los tiempos com- 
puestos de la voz activa, el llamado participio no es participio_ 



(1) "Repárese — ^he dicho en otro lugar — que los artículos el y la, 
pospuestos a los nombres Alfonso, Gusmán, Isabel y Juana, no perte- 
necen a ellos. Su oficio en estos ejemplos es dar carácter substaatSvado 
al adjetivo, determinándole hasta el punto de convertirle en un apellido 
o sobrenombre de un solo individuo. De ningún modo se tome el ar- 
tículo como conexivo o medio de régimen, que no lo es." 

Cervantes usó el adjetivo bueno con artículo, con alusión, sin duda, 
al héroe de Tarifa. "Mas con todo esto sube en tu jumento, Sancho 
el bueno, y vente tras mí, que Dios, que es el proveedor de todas las 
cosas, no nos ha de faltar." (Quijote, cap. XVIII.) 

(2) No puedo estar conforme con los autores que no^admiten este 
régimen. Todo adjetivo depende del substantivo, como el accidente de~ 
pende de la substancia. Tan natural, tan íntimo, por decirlo así, es este 
régimen, que subordina hasta los accidentes gramaticales; por eso, 
sin tener género ni número, en realidad, las ideas expresadas por los 
adjetivos, toma el adjetivo las desinencias de género y número del subs- 
tantivo calificado o determinado, como en las lenguas en que el subs- 
tantivo o nombre tiene terminaciones de caso, las toma asimismo el 
adjetivo. 



SOBRE KL PARTICIPIO 325 

sino verbo. ¡ Y qué extraño es que, siendo verbo, tenga régimen 
■de verbo! 

Construcción. — El verbo ser y el verbo estar se construyen 
entre dos nombres, o entre nombre (o pronombre) y adjetivo ; 
también se construyen el verbo ser y el verbo estar entre nom- 
bre (o pronombre) y participio: Pedro es ayudante; Juan era 
temido; Vosotros sois aspirantes; Tú serás complacido; 
Nuestros dos amigos están afligidos; Las tropas estarán dis= 
puestas para el primer aviso. 

El adjetivo, en general, puede anteponerse al substantivo 
por hipérbaton ; también el participio : "El jamás como se debe 
alabado caballero don Quijote de la Mancha." 

"Resbalan lentamente por cima de los montes. 
Avanzan en silencio sobre el rugiente mar; 
Los huecos obscurecen de entrambos horizontes; 
El orbe, en las tinieblas, bajo ellas va a quedar." 

{Zorrilla.) 

" Allí, entre el musgo de olvidada roca, 
Duerme el tigre feroz, harto y tranquilo, 
Y de una cueva en la entreabierta boca, 
Solitario se arrastra el cocodrilo." 

(ídem.) 

Cuando el adjetivo expresa una cualidad esencial, suele 
preceder al substantivo; lo mismo el participio: Mi compIa= 
cíente amigo; El reluciente sol; Las abrasadas regiones tro- 
picales; El odiado despotismo de los Césares. 

Y así, podemos ir comparando la sintaxis del participio con 
la sintaxis del adjetivo, y las hallaremos idénticas. 



¿ Proporciona, por último, alguna utilidad gramatical la dis- 
tinción del participio como clase analógica? 

Opino que ninguna, pues sigiue las reglas generales del 
adjetivo en todas las partes de la Gramática, y las particulares, 
muy pocas que en el participio se dan, encajan perfectamente 
al tratar de los adjetivos verbales. 

No es argumento en contra la formación de la voz pasiva, 
de que nuestro's verbos carecen. 

La voz pasiva, digo yo, se suple en castellano con el verbo 



326 



boletín de la real academlx española 



ser y un adjetivo verbal pasivo, o con el pronombre se, depo- 
nente, y el verbo activo en tercera persona (i). 

Y al tratar de las oraciones, podemos llamar de substantivo 
pasivas a las que llevan pasivo el adjetivo. 



Consecuencia final : el participio, según mi modesta opinión 
no debe formar clase independiente de palabras. 

Esteban Oca. 



(i) En vez de adjetivo verbal pasivo pudiera decirse pretérito de 
infinitivo adjetivado p concertado con el sujeto. 



VOCABLOS Y FRASES DEL JUDEO- ESPAÑOL 

(SEGUNDA SERIE) 
V 

Efáh es mera transcripción del hebraico ^S1^< oHSS, que de los 
dos modos aparece en el texto bíblico. Significa cierta 
medida de capacidad, de granos o harinas, superior al 
modius latino, según opinión de algunos comentadores. 
La Ferrariense lo traduce por fanega. Su empleo es muy 
frecuente en el Texto Sagrado, especialmente en el libro 
Levítico. En dicho Texto Sagrado, como pongo a conti- 
nuación, se dice que efáh contenía diez veces la medida 
fraccionaria que llamaron hórner = hebr. *iay. Confr. el 
citado Thesaurus linguce hehraicce et chaldeicce de Ges- 
senius. 

Se lee en Exod., i6, 36, con referencia a la cantidad de 
maná tomado cada día por los israelitas en el Desierto, 
edic. de Constant. : "El man comieron hasta que vinieron 
al borde de la tierra de Cañaban. Y el hómer es el diezmo 
del efáh''; "...el hómer diezmo de la efáh él" en la Fe- 
rrariense. 

En Isaí., 5, 10: "Porque diez medidas de viña darán 
un bato (de vino), y un hómer de simiente dará una efáh" ; 
y en la Ferrar., "que diez obradas de viñas farán medida 
una y simiente de moyo fará fanega" . 

Empececho o EMPECEjo = I^D^S^^iM de la edic. de Const., está 
por empezamiento de nuestros diccionarios ; empegar que 
da la Ferrar, en el mismo caso. 

Se lee en Genes., 11, 6: "Y esto es el empececho de su 

hacer, y agora nada les será vedado de lo que pensaron de 

.'hacer"; y en la Ferrar.: "y este su empegar por hacer 

y agora no será vedado de ellos todo lo que pensaron por 

hacer. 



328 JIOLETÍX DE LA REAL ACADEMIA ESPAÑOLA 

Empezar = ■ix7ist2''í< como derivado del substantivo femenino 
pee, por empegar, que emplea la Ferrar, y está en nuestro 
Diccionario. 

Se lee en Grénes., 6, 14 de la edic. de Const., al tratar 
de la construcción del Arca de Noé: "Hazte una arca de 
maderos de ciprés ; cámaras harás en el arca y la empe- 
zarás por adientro y por afuera con pez"; "...y empegarás 
a ella de dentro y de fuera con la pez." 

Empieg.\r == "'Nl^sasx de la edic. de Constant., es variante del 
empegar antes expuesto. Es traducción del hebr. nED, 
que, en su acepción propia, significa ungió, untó, y en 
sentido moral, unir a uno a un cargo o servicio, ayuntarle 
a él, como da la Ferrar, en el mismo pasaje. 

Se lee en I de Sam., 2, 36: "Y será que todo el que hu- 
biere quedado en tu casa, vendrá a encorvarse a él por 
una .migaja de plata o un bocado de pan, y dirá: "te rogo 
"que me empieges en algún servicio del sacerdocio, para 
"que coma un bocado de pan"; y en la Ferrar.: "...y dirá 
ayúntame agora a una de las ministraciones para comer 
pedago de pan." 

Empretecer = Tidiu''"!ECN de la edic. de Constant., derivado, 
sin duda, de prieto, tiene en el pasaje que voy a aducir, sig- 
nificación puramente metafórica, como aplicado a cosa 
inanimada, y vale tanto coipo obscurecer o ennegrecer, que 
trae la Ferrar, en el mismo pasaje, y es el significado pro- 
pio del hebr. "'■'"tpn, hikdir, del cual es traducción aquél. 

Se lee en Ezequ., 31, 15: "Ansi dice el Señor Dios: en 
el día que desendió (por descendió) a la foya hize alimu- 
ñ?.r : cuvri por él el abismo y detuve sus ríos; ...e hize 
empretecer por él el Libanon (.monte Líbano)"; "...y en- 
negrecí sobre el Libanon", de la Ferrariense. 

Enüoltero = TTiuS':2J''N, que estaría mejor escrito envoltero, 
tiene, ciertamente, el mismo origen que envoltorio, anota- 
do en nuestros diccionarios. En los dos pasajes que siguen 
es traducción de los hebraicos piS?, guil-layon, o nSaa, 
meguil-láh, derivados de un mismo radical, que significan 
la envoltura o cubierta de un volumen o códice y, por ex- 
tensión, el ,mismo códice o volumen, que da la Ferrar., por 
el enboltero de la edic. de Constant. 

Se lee en Isaí., 8, i : "Y me dixo Dios: "Tomate un en- 
"boltero y escrive sovre él con péndola de varón...'"'; y 
en la Ferrar. : "toma a ti volumen grande ; y escrive sobre 
él con punqón de varón." 



VOCABLOS Y FRASES DEL JUDEO-ESPAÑOL 329 

En Esdr., 6, 2: "Y fué hallado en Ajmeta, en el pala- 
cio que está en la provincia de Maday, un enboltcro, y ansi 
estaba escrito adientro de él un memorial"; y en la Fe- 
rrar.: "y fué hallado... volumen uno: que assi escrito 
entre él memorial." 

ExcAMPAR = "^KsaspjíN de la edic. de Constant., usado coano 
transitivo, está por enlazar, poner laso, trampa o tropiezo, 
como traducción del hebr. ^pi, yacax, o de su variante 
upj, nacax, que tienen ese significado propio. La Ferrar, 
traduce, en efecto, enlazar, y las más veces estrompezar 
en sentido transitivo, equivalente a poner tropiezo. 

Entre otros pasajes, se lee en Deut., 7, 25: "Las figuras 
de sus dioses quemarás en el fuego; no covdiciarás plata 
ni oro de sovre ellas, ni lo tomarás para ti, para que no 
seas encampado en ello"; y en la Ferrar.: "doladizos de 
sus dioses arderedes en ef fuego : no cobdiciarás plata y 
oro de sobre ellas y tomarás a ti porque no te estronipie- 
ges en él." 

En I de Samuel, 28, 9: "Y la fiiujer le dixo : hec tú 
sabes lo que hizo Saúl, como tajó de la tierra los encan- 
tadores y los adivinos; ¿por qué, pues, encaiiipas a mi vida 
para matarme?" Y en la Ferrar.: "...y ¿por qué tú es- 
tronipegan[te] en mi alma para fazerme morir?" 

En Isaí., 28, 13: "Y la palabra de .A. [del Señor] les 
será encomendansa detrás de encomendansa..., línea de- 
trás d€- línea... un poco aquí, un poco allí, para que vayan, 
y caigan atrás, y sean quebrados, y sean encampados, y 
sean prendidos." "...para que anden y estropiecen atrás 
y sean quebrantados, y sean enlazados, y sean presos", 
en la Ferrariense. 

En Jerem., 50, 24: "Te encampe, y también fuiste pren- 
dida, ¡oh Babel!" Y en la Ferrar.: " enlazee a ti y también 
f ueste presa Babel." 

En ídem, 29, 21: "Los que hazen pecar al hombre en 
su cavsa, y que encampaban al q :e castigava en la puer- 
ta"; y en la Ferrar.: "facientes pecar hombre en palabra 
y al reprehendedor en la puerta enlazaban." 

En Salra., 38, 13: "Y los que buscan mi alma me en- 
ea m pan" ; y en la Ferrar.: "y enlazaron buscantes mi 
alma." 

Encampador, derivado de encampar y, siguiendo su acepción 
expresada, está por enlazador o enlazante de la Ferra- 
riense. 

Se lee en Prov., 6, 5: "Escápate como corzo de la mano 



33o BOLETÍN DÉ LA REAL ACADEMIA ESPAÑOLA 

del cazador, y como pájaro de la mano del encampador" ; 
"...y como páxaro de mano de enlazante", en la Ferra- 
riense. 

Encampamiento, abundando en el mismo sentido general de 
los dos anteriores, está por laso, tropiezo, entropiego o 
estrompiego, que da la Ferrariense. 

Se halla en Exod., lo, 7, con referencia a Moisés: ''Y 
los siervos de Parhoh (Faraón) le dixeron : ¿ hasta cuándo 
nos será éste por encampamiento?" Y en la Ferrar.: 
^'... fasta quando será éste a nos por entropiego." 

En Jos., 27^, 13: "Saber sepáis que .A. vuestro dio no 
desterrará más estas gentes delante vosotros, sino que vos 
serán por lazo, y por encampamiento y por azote en vues- 
tros lados"; y en la Ferrar.: "...y serán a vos por lazo y 
por cstronipiego y por agote..." 

En ]ue., 2, 4: "Y vos serán por enemigos, y sus dioses 
vos serán por encampamiento" ; "...por estrompiego" en 
la Ferrariense. 

En II de Samuel, 22, 6: "Cuerdas de xchol [ SlKU?, 
fosa] me rodearon, me aconantaron cncampamientos de 
muerte"; y en la Ferrar.: "dolores de fuessa me arrodea- 
ron; 'adelantáronme estronipicgos de muerte." 

En Jerem., 5, 26: "Porque se topan en mi pueblo ma- 
los ; aceladan co,mo cazadores que se esconden ; ponen en- 
campamienfos, prenden varones" ; y en la Ferrar. : "porque 
fueron fallados en mi pueblo malos catará como posando 
lazos: fizieron estar dañador (para que) varones pren- 
dan." 

En Proverb., 29, 25: "El espanto del hombre da encam- 
pamiento; ,mah el que se enfigucia en .A. será enaltecido"; 
"estremecimiento de hombre da estrompiego...", en la 
Ferrariense. 

En'CASTOxar = "ixjVCD><p3iK, es el mismo engasfonar admiti- 
do en nuestro Diccionario como anticuado y equivalente 
a engastar. Son frecuentes en el judeo-español los voca- 
blos en que nuestra g de ga, go, gu es transcrita por el 
hebr. p = c, k, como en is''JipDN"», rascuñar pKDr rasgu- 
ñar; y en nombres geográficos, como el de Zaragoza, 
que siempre se escribe con p = aráb. ^, y no con a = 

aráb -^' 'ToCNpN-SD = árab. nÍsuwJ^^, saracosthaii. Confr. 
vocablo castón en este Boletín, t. IV, cuad. XVI, pági- 
na 114 

Encastonar, encastonado, en el sentido susodicho, se 



VOCABLOS Y FRASES DEL JUDEO-ESPAÑOL 33 1 

leen con muy clara expresión, Éxodo, 28, 20, al tratar de 
las piedras preciosas que habían de ser engastadas en el 
pectoral del sumo sacerdote: "Y serán, dice, encasfonadas 
en oro en sus henchimientos"; y en la Ferrar.: "engasta- 
das en oro serán en sus hinchimientos." 

En el Cant. de los cant., 5, 14: "Sus manos (como) ani- 
llos de oro encastonados de crisólito." 

Encintarse =:: id")XU:''d:"'í< [la mujer] está por concebir o 
quedar encinta c embarazada, como traducción del he- 
breo 7\'^r\^ harah, que tiene esa significación. No va in- 
cluido en nuestro Diccionario. 

Se lee en Genes., IV,' i y 17: "Y conoció Adaní a 
Jawah (Eva), su mujer, y ella se encintó y parió a Caín" ; 
y en la Ferrar.: "...y encintosse y parió a Caín." 

Enconar = lííjipjis anotado en nuestro Diccionario como 
equivalente de inflamar y en sentido figurado irritar o 
exasperar; tiene, sin embargo, siempre en las versiones 
judeo-españolas de referencia la acepción, no incluida en 
aquél, de profanar, deshonrar, manchar y los sinónimos de 
éstos, como los hebr. 'XOD, tamah, ySxa,, gahal, en sus for- 
mas causativas, de los cuales es traducción el enconar. 
Enconado, que también se anota en nuestro Diccionario 
como adj. antic. y equivalente a teñido y manchado^ está 
en las mismas versiones por profanado y deshonrado. En- 
conamiento, en fin, está siempre por profanación, deshon- 
ra, violación y sus análogas. Los ejemplos de los tres vo- 
cablos son frecuentísimos en el Sagrado Texto. 

Así se lee en Genes., 34, 13: "Y respondieron los hijos 
de Jahacob a Xequem y a Jamor, su padre, con arte, y 
hablaron por lo que enconó a Dinah, su hermana"; "...que 
enconó a Dinah, su hermana", de la Ferrar. En el v. i del 
mismo capítulo se ha dicho que el tal Xequem, hijo de 
Jamor, mayoral del país, había arrebatado y yacido con 
Dinah, hija de Jacob. 

En Levít, 5, 2 y 3 : "O alguno que tocare cualquier cosa 
enconada, sea en calavrina de animalla enconada, o en 
calavrina de cuatropia enconada, o en calavrina de sierpe 
enconado, y si le fuere encuvierto, será enconado y cul- 
poso. Y cuando tocaré en enconamiento de hombre, en 
cualquier enconamiento suyo de que se encona, y si le fue- 
re encuvierto, mah lo supiere después, será culposo." Idén- 
ticos vocablos en la Ferrariense. ♦ 

En Isaí., 52, I : "Vístete de tus ropas herniosas; oh Ye- 
rusalem !, cibdad santa ; porque nunca más entrará en ti 



332 BOLETÍN' DE LA REAL ACADEML\ ESPAÑOLA 

cerrado (por incircunciso) ni enconado" ; y en la Ferrar.: 
"vístete paños de tu fermosura Yerusalain, ciudad de la 
santidad, que no añadirá que venga en ti más yncircuncido 
y enconado." 

En Jerem., 2, 7: "Y cuando entrasteis, enconasteis mi 
tierra, y mi heredad pusisteis ai abominación" ; y en la 
Ferrar. : "y venistes y encanastes a mi tierra y a mi here- 
dad pusistes por aborrición." 

En ídem, 32, 34: "Y pusieron sus abominaciones en la 
casa sovre la cual es llamado mi nombre para enconarla" ; 
y en la Ferrar. : "y pusieron sus encoíwmicntos en la casa 
que fué llamado mi nombre sobre ella por enconarla." 

En Ezeq., 5, 11: "Por tanto, bivo yo, dize el Señor .A.,. 
por cierto, por lo que enconaste mi santuario con todos tus 
enconamientos, y con todas sus abominaciones, yo tam^ 
bien te menguaré, y mi ojo no tendrá lástima..." Idénti- 
cos vocablos en la Ferrariense. 

En Malaq., i, 7: "Allegáis sobre mi era pan enconado 
y dezís: ¿en qué te enconemos? En lo que dezís : la mesa 
de .A. es despreciable" ; y en la Ferrar.: "Allegantes so- 
bre mi ara pan enconado y dexistes con que te encona- 
mos?, en vuestro dezir mesa de .A. menospreciada ella." 

Enferrucharse (el hierro cortante) = ■'D"iníT!"'2:''í< de la edic. 
de Constant., está por embotarse, que da la Ferrar, como 
traducción del hebr. nnp, queliah, que tiene ese significado 
propio. 

Se lee en Ecles., 10, 10: "Si se enferrucharc el fierro 
y él no esmolare el corte"; y en la Ferrar.: "si fuere em- 
botado el fierro y a él no fuere acecalado." 

Engraclar == ^i<1DS^a:''^? de la edic. de Constant., está por 
gratificar, conceder o donar (Dios) por gracia, merced o 
piedad; apiadar da por aquél la Ferrariense. Es traduc- 
ción del hebr. pn , que tiene todas las acepciones dichas. 
Se lee en Genes., 33, 5: "¿Quién son éstos contigo? Y 
él dixo : los niños que el Dio engració a. tu siervo." Y v. 11 : 
"Te rogo que tomes mi bendición, que fué traída a ti; 
porque me engració el Dio, y porque tengo bastante"; y 
en la Ferrar.: "...y dixo los niños que apiadó el dio a tu 
sieruo" ; "toma agora a mí presente que fué traydo a ti, 
que me apiadó el dio y que ay a mi todo." 

ENHAMBRECER=^^iD1"ini«5:''K o enfambreqer, que da la Ferrarien- 
se, tiene las mismas acepciones que el hambrear anotado 



VOCABLOS Y FRASES DEL JUDEO-ESPAXOL 333 

en nuestro Diccionario, y está usado las más veces cojno 
reflexivo. También se halla su substantivo derivado en- 
hanibre cimiento. 

En Genes., 41, 55: "Y cuando se enhambrcció toda la 
tierra de Egifto (por Egipto), el pueblo esclamó a Parhoh 
(Faraón) por pan" ; y en la Ferrar. : "y enfambrcciosse 
toda la tierra de Egypto..." 

En Isaí., 8, 21 : "Y será que cuando se enJiaiiibrecieren, 
se ensañarán y maldecirán a su rey y a su dio"; "y será 
cuando se emfambreciere..." en la Ferrariense. 

En ídem, 9, 19: "Y [cada uno] tajará a la derecha y se 
enhambrecerá, y comerá a la izquierda, y no se hartará" : 
y en la Ferrar.: "Y arrebató a la derecha y emfambreció 
y comió a izquierda y no se fartaron." 

En Miqueas, 6, 14: "Y no te hartarás, y tu cnhambre- 
cimiento será en medio de ti"; "y no serás harto y tu 
apremimiento entre ti. 

En Prov., 19, 15 : "Y el alma floxa se enhambr.ecerú" ; y 
en la Ferrar.: "y alma engañosa se enfambrescerá." 

Enjerimar o enjercmar = nsa''''''nj"'s y sus derivados en- 
jerimado, a y enjerimaniiento, que frecuentemente da la 
• edic. de Constantinopla, son de origen .tanto . hebraico 
como arábigo. Ellos han sido formados, pon españoliza- 
ción, del radical hebr. D'n = aráb. fj-^t j aram, snhst- jc- 
rem o aráb. harem, del cual nuestro vocablo harem o ha- 
rén. Jaram, en efecto, tiene entre sus acepciones más pro- 
pias la de prohibir, vedar del uso común. Aplicado a Dios, 
es consagrarle, hacerle voto de algo, reservarlo . o apar- 
tarlo exclusivamente para El, sin que sea lícito al hombre 
aprovecharse de ello. En las guerras de exterminio con- 
tra los cananeos eran reservadas de este modo a Dios al- 
gunas ciudades, las cuales eran completamente destruidas, 
con muerte de todos sus hombres y bestias ; de aquí que el 
enjerimar, por extensión, signifique ta.mbién destruir, e.v- 
terminar; el enjerimado valga tanto como destruido y el 
enjerimamiento, destrucción o destruición, que da la Fe- 
rrariense. 

Se lee, entre otros muchos ejemplos que podría acjucir, 
en Levít., 27, 21 : "Y cuando saliere en el Yubel, el cam- 
po será santo a .A., como campo enjerimado; su posesión 
será del sacerdote" ; y en la Ferrar. : "y será el campo en 
su salir en el Yobel santidad a. .A. como campo del apar- 
tamiento, al sacerdote será su posesión." En ídem id., 28: 
"Empero ninguna cosa enjcrimada que alguno enjerimar c 

23 



334 BOLETÍN DE LA REAL ACADEMIA ESPAÑOLA 

para .A., de todo lo que tuviere, de hombres y de cuatro- 
peas, y del campo de su posesión, no será vendida, ni 
será rigmida (redimida) : todo cnjerimado es cosa santí- 
sima a .A. ; todo enjerimado de hombres que fuere enje- 
rimado, no será rigmido; matar será matado"; y en la 
Ferrar.: "de cierto todo apartamiento que apartare va- 
rón a .A. de todo lo que a el de hombre y de quatropea y 
de campos de su possesión no será vendido y no será 
redemido, todo apartamiento santidad de santidades él a 
-A. Todo apartamiento que se apartare del hombre no 
• será redemido: .matar será matado." 

En Jos., 6, 16-8, se dice, con referencia a la conquista 
■de Jericó : "y fué que, a la setena vez, cuando los sacer- 
dotes tañeron con las trompetas, Yehosua dixo al pue- 
blo: aulad, porque .A. vos ha dado la civdad. Mah la 
civdad será cnjervmada, ella y todo lo que hay en ella 
para .A. ; solamente Rajab la escarada bevirá, ella y todos 
los que están con ella en casa, por lo que escondió a los 
mensajeros que enviamos. Empero vosotros guardadvos 
de lo cnjerimado, no sea que vos hagáis enjerimados 
cuando tomareis de lo enjerimado y hagáis enjerimado al 
real de Israel y lo conturvéis" ; y en la Ferrar.: "-..y 
será la ciudad destruyción ella y todo lo que en ella a .A. : 
saluo Rahab la mesonera bevirá ella y todo lo que con 
ella en la casa... Y de cierto vos guardadvos de la des- 
triñ^ión, porque no destruyadcs y tomedes de la destruy- 
ción : y pyongades a real de Israel por destruyción y con- 
iondades a él." 

En ídem, 7, i : "Empero los hijos de Israel falsaron 
falsía en lo enjerinwdo, porque Hacan... del tribu de Ye- 
hudáh tomó de lo enjerimado, y el fulor de .A. se encen- 
dió contra los hijos de Israel": y en la Ferrar.: "y fal- 
saron hijos de Israel falsedad en la destruyción: y tomó 
Hachan... de tribo de Yehudad de la destruyción..." 
Confr. vers. 11, 12 y 13 del mismo capítulo. 

En Isaí., 34, 5: "Porque se emborrachará en los cielos 
mi espada; hec, sobre Edom desenderé y por juicio sobre 
el pueblo que tengo cnjerimado" \ y en la Ferrar.: "por- 
que se f artará en los cielos mi espada ; he sobre Edon des- 
cenderá y sobre pueblo de mi destruyción a juicio." 

En Miqu., 4, 13: "Y enjerimarc para .A. su ganancia, y 
su aver para el Señor de toda la tierra"; y en la Ferrar.: 
""y faré apartar para .A. su robo y su auer al Señor de 
toda la tierra." 

En Zacar., 14, 11: "Y morarán en ella, y no avrá más 



VOCABLOS Y FRASES DEL JUDEO-ESPAÑOL 335 

énjerimamiento" ; y en la Ferrar.: "y estarán en ella y 
destruyción no será más," 

En Malaqu., 3, 24: "No sea que yo venga y hiera la 
tierra con enjerimiento" ; "porque no venga y feriré la 
tierra (con) destruyción." 

En Esdr., 10, 8: "Y que todo el que no viniere adien- 
tro de tres días, según el consejo de los príncipes y de los 
viejos, sería enjerimada toda su hazienda..." ; "fuesse 
destruyda toda su ganancia", en la Ferrariense. 

Enmalecer = TiDiSNa:^K, por hacer mal, maleficiar, como tra- 
ducción del hebr. y.n, /«ara/j, no está en nuestro , Z^íVcio- 
nario. . 

Se lee, entre otros pasajes, en Levít., 5, 4: "Y cuando 
alguno jurare declarando con los labios de hazer mal o 
de hazer bien..."; y en la Ferrar.: "o alma quando ju- 
rare ipor declarar con labios por enmaleqer o por abo- 
niguar." 

En Miqu., 3J 4: "Entonces esclamarán a .A., y no les 
responderá; ,mah encuvrirá sus fases de ellos en aquel 
tiempo, como enmalecieron sus obras"; "...como malefi- 
ciaron sus obras", en la Ferrariense. 

Enmentar = isiDjiajis y cnmentado, por recordar o hacer 
memoria de o membrar, que da la Ferrar., no están en 
nuestro Diccionario, que únicamente anota el subst., de 
igual formación, enmiente. 

Se lee en Isaí., 12, 4: "Y diréis en aquel día: load a 
.A., llamad en su nombre... enmentad, que su nombre es 
enaltecido"; y en la Ferrar.: "membrad, que fué enalte- 
cido su nombre." 

En ídem, 19, 17, con referencia a la tierra de Judá: 
"Todo el que la enmentare se espavorecerá en sí"; y en 
la Ferrar.: ''todo el que membrare él así se atemorizará." 

En II de las Crón., 20, 34: "...que es cnmenta-do en el 
libro de los reyes de Israel" ; y en la Ferrar., traduciendo, 
ad litteram, el original hebr. de este pasaje: "...que fué 
fecho subir- sobre libro de reyes de Ysrael." 

M. Gaspar Remiro. 
{Continuará.) 



ENSAYO DE UNA SINOPSIS 

DE NOMBRES CIENTÍFICOS Y VULGARES 
DE ANIMALES DE LA AMÉRICA ESPAÑOLA 



(Conlinuación.) 

Orden IL — Carnívoros. 

Género Canis — Sin. Lyciscus, Vulpes/Urocyon. 

1. C. vellerosus. — Perro de Cuba (Chenu). 

2. C. caribaeus, aegyptius, nudus. — Perro pelón {Méj., Duarte). Pe- 
rro chino {Méj., Cat. Mus. Méj.). '• " 

3. C. latrans, Lyciscus latrans, Fulpes indica. — Coyote (Méj., Col., 
Guat., C. Rica, BCA). 

4. C. jubatus. — Aguará guazú C4rg., Latz.). Aguará (Arg., Huds., 
p, 15). Aguará; Boroschi (Bol., Bayo). Borochi, Lobo colorado (Bol., 
Cort.). Aguará, m. (RiopL, Gran., Arg., Seg.). 

5. C. mexicanus, occidentalis, /m/jmí.— Lobo (Méj., BCA, Col, 
Mosq.). Perro lobo (Col., Verg.). 

6. C. culpaeus, antarcticus, magcllaniciis. — Culpeu (Chil., Gay). 

7. . C. cinereoargentatiis. — AguaracKay (Parag., Chenu.). 

8. C. azarae, brdsiliensis. — Chilla, f. (Chil., Gay). Aguará chay. 
Zorro (Arg., Latz.). Lobo (Ectiad., Wolff, Tobar). Atoe (Perú, Tsch., 
p. 316). Zorro, Zorro perruno (Col, Bol. la S., núm. 3). Zorro gatuno 
(Col, Anales SEHN, 1873). Zorro (Col, Bol. la S., 9, II). Aguarachay 
(Arg., Seg). 

9. C. fulvipes, lagopus. — Zorra (Chile, Gay). 

10. C. ingae. — Aleo (Perú, Bol. S. G. Lima, 1894). 

11. C. virginianus, argcnteus, Vulpes virginianus, ciñere oargenta- 
ius, Urocyon virginianus. ^Zorro (Méj. BCA). Tigrillo (C. Rica, BCA. 
Gag.). Zorra (Méj., Dug.). Gato de monte (Guat., Anales, núm. 23). Zo- 
rra, Oztohua (Méj., Cat. Mus. Méj.). 

12. C. gracilis.—Cíñ\\2i, m. (Arg., Latz.). Zorro (Arg., Burm.). 

13. C. griseus. — Zorro (Arg., Latz.). Zorro chileno (Mus. Mad.). 

14. C. americanus.— Perro de Chihuahua (Méj., Dug.). Perro gozque 
(Col., Verg.). 



ENSAYO DE UNA SINOPSIS SSy 

15- C. entrerianus. — Perro montes {Arg., Latz.). 

1 6. C. familiaris molossus wajíVa.— Perro chato {Col., Bol. la S 
5, H). 

17. C. lupus.— Loho, Cuetlachtli (Méj., Cat. Mus. Méj.). 

18. C. cancrivorus. — Cangrejero (Guay., Cat. Mus. Méj.). 

Género Felis — Sin. Leopardus. 

19. F. concolor, puma, fulva. Leopardus concolor. — Cuguar, Puma, 
Tigre colorado, Yaguatí, Pita, Cuguacuarana, Guíizoara, Suasoarana 
(Amer., Chenu). León, Cuguar, Puma {Col., Verg.). Puma, Cuguar, Gua- 
zará {Arg., Latz.). Puma, Guazuará {Urug., Fig., voz tupí, en Seg.). Ya- 
guapitá (guaraní) {Arg., Seg.). Puma, m. {R'iopl., Gran.). Cuguardo, m. 
{Arg., Seg.). Nahuel {Arg., Bayo). Mitzli {Méj., BCA). Suasuarana {Alto 
Amas., Mus. Mad.). Puma, m. {Perú, Bol. S. G. L., 1892, p. 345). León 
plateado, Guazara, Yaguapita (¿ ? Natur., 1887). León (C. Rica, Gag.). 
Puma, Paji de Chile {Salv., Guzm.). León, Pagí, Cuguacare {ChiL, Gay). 

20. F. cnga. Leopardus onga hernandesii. — Yaguareto (Chenu). Onza 
{Méj., Cat, Mus. Méj.; Arg., Bayo). Jaguar {Méj., Cat. Alus. Méj.; 
Col, Verg.). Tigre, Jaguar {Salv., Guznr.). Jaguar, Tigre, Yaguareté 
{Arg., Latz.; Urug., Fig.). Ocelotl, Tigre {Méj., BCA, Cat. Mus. Méj.). 
Tigre {Guat., Anales, 23). Yaguar, Tigre americano {Ecuad., Wolff). 
Nahuel {Arg., Bayo {voz pampa) en Arg., Seg.). Jaguar, Uturuncu, Cha- 
quechinca {Perú, Ar.). Ocelote {Hond., Membr.). Ocelote, Uturunco 
{Perú, Bol. S: G. L., 1892, p. 343). Tigre {Col, Bol. la S. i). 

21. F. pardalis. Leopardus pardalis, picteus, griseus. — Chibiguazu 
{Parag., Chenu). Uturunco, Tigrillo {Perú, Raym.). Uturunca {Perú, 
Tsch., p. 421). Gato montes {Col, Verg.). Güinduri, Tigrillo, Ocelotl {Méj., 
Dug.). Tigrillo {Méj., Cat. Mus. Méj.; Ecuad., Wolff). Gato tigre, Ti- 
grillo, Margay {Salv., Guzm.). Manigordo (C Rica, BCA, Gag.). Ocelote, 
Gato pantera {Arg., Bayo). Tigre gallinero {Col, Bol. la S., 2). Pantera 
{Bol, Mallo). Caucel {Guat., Anales, 23). Ocelote {Hond., Squiers). Ma- 
racaga {Parag., Chenu). Gato montes, Mbaracaya, m. {Arg., Seg.;. 

22. F. ocelotl— Tigre pardo, Ocelotl {Salv., Guzm.). 

23. F. niger, discolor. — Jaguareté {Ven., Cod.). Jaguar negro, León 
negro {Col, Verg.). León {Ven., Cod.). Tigre negro {Hond., Squiers). 

24. F. pseudopardalis. — Güinduri {Méj., Natur., 1887). 

25. F. tigrina, macrura, mítis, guigna, geoffroyi, mexicana. — Mar- 
gay {Bras., Chenu). Gato mootés, Mbaracaya {Arg., 'Latz.; Urug., Fig.). 
Tigrillo, Gato tigre {Col, Vérg.). Tigrillo {Ecuad., Wolff ; Méj., Cat. 
Mus. Méj.; Guat., Anales, 23). Caucel (C. Rica, BCA, Ferr.; Guat., 
Gag.; Hond., Membr.). Caurel {Amér. Centr., Mus. Mad.). Yacupuma. 
Marguay {Ecuad., Tobar). Causuelo {Nic, Membr.). Gato de larga cola 
{Perú, Bol. S. G. L., 1892, p. 343). Chibiguazu, Guazú {Arg., Latz.). 
Gato montes {Arg., Hudson, p. 15). 

26. F. americana, nigritia. — Gato negro {Parag., Chenu). 

27. F. ^yra.— Apache, Onza {Méj., BCA). Eirá {Amas., Mus. Mad.). 
Puma eirá, m. {Per., Bol. S. G. L., 1902, trim. II). Eyrá {Urug., Fig.). 
Leoncillo, Tamalayota {Méj., Cat. Mus. Méj.). 

28. F. jaguarundi, mexicana. — León monero o miquero {Méj., BCA ; 



338 boletín de la real academia española 

C. Rica, Gag.). Leoncillo, Onza (Guat., Anales, 23). Gato gallinero, Ula- 
má, m. (Col., Bol. la S., 8, 9, II). Yaguarundí (Urug., Fig.). 

29. F. colocóla. — Colocólo (Chil., Chenu ; Arg., Latz.). 

30. F, colidogaster. — Oscollo {Per., Raym., Tsch., Travels, p. 421). 
Oseo (Perú, Bol. S. G. L., 1892, p. 343). Gato montes, Oscollo, Tití (Perú, 
Bol. S. G. L., 1894). 

31. F. maculata ¿Lynx rufa? — Gato tigre, Gato cervante, Cuna- 
guaro (Ven., Cod.). Gato montes (Mcj., BCA). Lince, Gato montes 
(Méj., Cat. Mus. Méj.). 

32. F. silvestris. — Lince (Salv., Guzm.). 

33. F. pajeros, brasiliensis. — Gato pampa (Arg.?, Chenu; Parag., 
Azara, en Gay). Guiña (Chile, Gay). Pajero (Arg., Latz.). Gato montes 
(Arg., Bayo). Gato pajero (Urug., Fig.). 

Familia Prociónidos. 
Género Procyon.— Sin. Ursus. 

34. P. cancrivorus. Ursus cancrivorus. — Zorro negro (Ven., Cod.). 
Aguará popé, Maó pelada (Urug., Fig.). 

35. P. lotor, hernandesii, nivea, psora, Ursus lotor. — Tejón, Solita- 
rio de tierra cajiente (Méj., Dug.). Mapachín (C. Rica, BCA, Gag. ; 
Hond., Membr.). Tejón solitario, Apache (Méj., BCA). Tejón, Ma- 
pache, m., Ratón Lavandera (Méj., Cat. Mus. Méj.). Mapache (Guat., 
Anales, 23, Batres). Mapache, Mapachín (Salv., Guzm.). Pisóte solo^ 
Racuna (Hond., Squiers). Perro mudo (¿ ?, Buen). 

Género Bassaris. 

S6. B. astuta, raptor. — Cacomixtle (Méj., Dug.). Cacomiztle (Méj., 
Cat. Mus. Méj.). Guía de león (Guat., Anales, 10). 

37. B. sumichrasti, variabilis, montícola. — Tepechichi (Méj., Dug.,. 
Cat. Mus. Méj.). Tepechichi, m. (Méj., Natur., 1874-76). Tepechiche. 
Cacomixtle de monte (Méj., BCA). Guía de león (Guat., Anales, 23). 

Género Nasna. — Sin. Viverra, Coatí. 

38. A^. nasica, leucorhynchus, fusca, rufa, solitaria, socialis (todos 
sinón. en BCA), Viverra nasica, Coati. — Cuatí, Soncho (Arg., Latz.). 
Zorro guache (Ven., Cod.). Cuatí (Col., Verg. ; Urug., Fig.). Coatí, Te- 
jón de clima cálido (Méj., Dug.). Pisóte, Tejón, Tejón de manada (Méj., 
BCA). Coatí, Guache (Col., Bol. la S.). Pizote (Guat., Anales, 23, Ba- 
tres; C. Rica, Ferr.). Cuchuche (Ecuad., Wolff). Pezote (Salv., Guzm.). 
Pezote solo (Hond., D. Ganz.). Pisóte (Hond., Memb.). Tejón, Tejón 
manadero, Coatí (Méj., Cat. Mus. Méj.). Cuatí, m. (Riopl., Gran.). Ma- 
yuatoc (Catam., Laf.). Tejón (Bol., en Seg.). 

39. N. fusca, rufa. — Guache llanero (Col., Bol. la S., 3). 

40. N. solitaria. — Guache de tierra caliente (Col., Bol. la S., 3). 
Pezote (Salv., Guzm.), 



EXSAYO DE UNA SINOPSIS SSq 

41. A'^. socialis. — Guache de los páramos (Col., Bol. la S., 3). Coatí 
del bando (Bras., Land.). Cuchuche {Ecuad., Wolff). 

42. N. montana. — Mishash {Perú, Tsch.). 

43. A^. subursus. — Cuatí {Col., Verg.). Cuati {Col., Mosq.). 

Género Cercoleptes — Sin. Viverra, Potüs. 

44. C. caudivolviis. — Martica, Martucha {Méj., Dug.). Martucha, Oso 
de Michoacán, Oso mielero, Kinkajú, Poto, Cuchumbi {Méj., Cat. Mus. 
Méj.). Martica {Méj., BCA). Micoleón {Gtiat., BCA, Batres). (Martilla 
(C Rica, BCA). Cusumbe {Ecuad., Wolff). Martica, Perro de monte 
(Col., Bol. la S., 3). Potto, Oso melero (¿ ?, Rib. Gómez). Cusacusa 
(^auca. Posada, p. 190). Manaviri, Oso mielero (Peni, Tsch.). Mico 
tute (Col., Bol. la S., 3, III). Quincayú (Arg., Seg.). Manaviri [Guay.], 
Poto, Oso melero (¿ ?, Humb.). 

45. C. flavus. — Cusumbi (Pan., Festa, 31). Oso melero (Guay., Mus. 
Mad.). 

/ Familia Mustélidos. 
Género Mii.stela — Sin. Putorius, Viverra. 

46. M. brasiliensis, frcnatus, xanthogenys. — Onza, Huroncito, On- 
cita (Méj., BCA). Collareja (C. Rica, BCA). Comadreja, Onza (Guat., 
Anales, 23). Comadreja, Collareja (Méj., Cat. Mus. Méj.). 

47. M. cuja, cicognari, ¿Viverra chinga? — Comadre {Col., Verg.). 
Chinga (¿ ?, R. Gómez). 

48. M. sinuensis. — Marta zorra (Col., Chenu). 

49. M. quiqui. — Quiqui (Col., Chenu). 

50. M. americana. — Marta (Méj., Dug.). 

51. M. agilis. — Comadreja (Perú, Raym.). Chucuri (Ecuad., Tob.). 
Comadreja, Hunchuchuco (Perú, Bol. S. G. L., 1894). Unchuchuco 
(Perú, Bol. S. G. L., 1895)- 

52. M. aureoventris. — Chucuri (Ecuad., Tob.). 

Género Galictis — Sin. Putorius, Viverra, Mustela, Galera, Gulo. 

53. G. barbara. — Tepeytzcuitli (sic) (Méj., BCA). Chulomuco, Tulo- 
muco (C. Rica, BCA, Gag.). Taira (Bras., Chenu). Hurón mayor (Arg., 
Latz.). Viejo del monte (Méj., Dug.). Cabeza de mate (Ecuad., Festa, 
365). Omeiro (Perú, Raym.). Perico ligero (Guat., Anales, 23). Ulama 
(Col., Anales, SEHN, 1873). Omeyro (Perú, Tsch., Travels, 420). Omeiro, 
Huatari, m. (Perú, Bol. S. G. Lima, 1892, p. 343, y 1902, II). Humairo 
(Perú, Bol. S. G. Lima, 1894). Taira, m.. Glotón, Ulamá (Col., Bol. la 
S., 28). Viejo del monte. Cabeza blanca, Tairá, m.. Galera (Méj., Cat. 
Mus. Méj.). Hurón (Urug., Fig.). Irara (Arg., Seg.; Bras., Land.). 

54. G. vittata, Mustela quiquif — Hurón menor, Quiqui (Arg., Latz,). 
Quiqui o Quique (Chil., Gay), Nutria (Col., Bol. la S., 2). Cuja, f.. Atol 
(Arg., Burm.). Perro de agua (Méj., Cat. Mus. Méj.). Comadreja de 
agua. Nutria (Col., Bol. la S., 8 y 9, II). Hurón (Bol., Mallo). 



340 BOLETÍN DE LA REAL ACADEMIA ESPAÑOLA 

Género Mephitis.— Sin. Viverka^ Spilogale. 

55. M. mephitica, vittata, Mesomelas, varians, bicolor, americana, 
chincha. — Zorrillo {Méj., Dug. ; Guat., BCA, Batres). Chinche {Chile, 
Parag., Chenu). Chine {Bol, Bayo). Zorro de la sierra {Eciiad., Wolff). 
Mapurito {Col., Mosq.). 

56. M. macrura, mexicana. — Zorrillo {Méj., BCA). 

1S7. , M. putorius, interrupta, bicolor, zorrilla. — Zorrillo {Méj., Dug.). 
Itzquiepatl \{Mcj., BCA). 

; 58.,, íM. suffocans. — Zorrino, Chinga, Yaguaré {Arg., Latz.). Mapuro, 
!¡\íapurito {Col., Bol. la S., 3). Mapurite {Venes., en Bol. la S., 2g). Zo- 
rrillo,. Yaguaré {Urug., Fig.). Yaguané, Chine [S. Juan, Rioja, Mendo- 
,jta]. Chinche, f. {Arg., Seg.). 

59, ;. ;il/. ama^JOMiVa.— Añaz, m. {Perú, Raym.). Zorrino, Añaz {Perú, 
Bol. S. G. Lima, 1892, p. 343), Añash, Zorrillo {Peni, Tsch.). Añas, m. 
(Perú, Stigl., 102). 

Miguel del Toro y Gisbert. 
{Continuará.) 



■^v 



D 



OCUMENTOS 



UNA CARTA FAMILIAR DE MEDIADOS DEL SIGLO XIV 

Madre señora, yo Pero Sanches vuestro fijo vos enbio mu- 
cho saludar. Sabed que loado sea Dios, que so sano z con salud, 
de la qual salud querria oyr de vos e mucho mas veer. Sabed 
que de qua-ntas cartas vos he enbiado so maravillado que de nin- 
guna dellas no he ávido respuesta dellas ; so maravillado porque 
lo avedes fecho ; enbie vos una carta con un judio que me en- 
biasedes la hopa de seda e la hopa cárdena porque la he mucho 
mester para estas bodas del Conde, z nunca me las avedes en- 
biado,* e f asedes me por ende grand pesar, porque vos ruego que 
si recabdo no le avedes dado, que sin falta ninguna que lo de- 
des, porque bien sabedes lo que vos enbie desir en la carta de 
lo que me avia prometido el Conde, por que he mester que en 
todas maneras del mundo que me lo enbiedes sin ninguna dubda, 
que con ello, con la mercet de Dios, entiendo de alcanzar mucha 
onrra z grand provecho. Et ya vos oviera enbiado algunos dine- 
ros de mi ración que me ha de dar el Conde, si non porque los 
están enpleando para joyas z para otras cosas para el Conde 
para sus bodas. Et yo bien cierto so que de aqui a pocos dias 
me darán mis dineros z yo vos los enbiare para de algunas cosas 
que avedes mester, que yo, mercet a Dios, no he mester acá dine- 
ros para despensa, porque sabed que un onme es ydo al Duque 
porque le an de traer quatro mili florines de su tierra al Conde, 
e dellos me han a dar luego todo lo mío, porque vos ruego que 
non tomedes ningunt pesar vos ni mi esposa, ca con la mercet 
de Dios yo seré en cerca alia con mi onrra. Et ruego vos que 
me saludedes a mi esposa z a mi cuñada e a Vidal de Cheblas e 
a Johan de Marsiellas z a Juanelico z a todos los vesinos z los 
que pregunten por mi. Et Dios vos de salud. Fecha IX dias de 
Margo. 

Sobrescrito': A doña Elvira Scallada, en la Corraria de Qa- 
ragoga. Pero Sancljes su fijol 

Sin fecha ; letra de mediados del siglo xiv. — (A. P. Z. — 'Papeles 
sueltos.) 



342 BOLETÍN DE LA REAL ACADEML-X ESPAÑOLA 

II 

INVENTARIOS ARAGONESES DE LOS SIGLOS XIV Y XV 

(Continuación.) 

XXXVII 

Inventario de los bienes dejados por García Santa Cruz^ 
"cuytellero". 

Zaragoza, 20 de julio de 1365. 

I. Una bayna morena con dos cuytiellos, cachas morenas^ 
con dos ganyvetes grandes de taula.— »-2. Nueti cuytiellos aca- 
bados, los Ilir con cachas blancas, z cinquo con cachas mo- 
renas, sin baynas. — 3. Dezesied ferrugas por acabar. — 4. Un 
tavach de fust pintado, — 5. XVIII scudiellas de Malega z de 
Terhuel. — 6. Un picher d' estanyo. — 7. Una parreta de tierra^ 
obra de Qaragoqa. — Un carragoM de tierra. — 9. Un pave% vert,. 
con cruz de Sant George z \era. cruz z de Sant Antón con 
Vlir clavos dorados. — 10. Un bacinet forrado. — 11. Tres 
guantes de fierro. — 12. Madaxas de lino de stopa s de ca- 
nyamo, crudas, cinquanta z quatro, — 13. Una ballesta con stt 
cinto et aljava. — 14. Un par de linguelos nuevos de canyamo. 
— 15. Unas tho vallas de stopa de canyamo, nuevas. — 16. Unas 
spalderas. — 17. Un lorigon, mangas, punyo. — 18. Un alcarra- 
<;on de fierro. — 19. Un sombrero blanco. — 20. Un saco viello. 
— 21. Unas organetas nuevas. — 22. Un mandil delant leyto. — 
23. Un leyto con piedes, márfega, mandil, almadrach con listas 
cárdenas z blancas. — 24. Un mandil escaquiado, moreno z blan- 
co. — 25. Una piel morena de corderos, tenida. — 26. Un capiron 
vert. — 2y. Unas caigas verdes. — 28. Un escay de lienzo que 
podia seer cobdo z meo. — 29. Una alcandra de lino. — 30. Un 
par de lincuelos de cierro de lino. — 31. Una saya vert de hom- 
me. — 32. Una capa aguadera de gamellin, de homwi^. — 33. Un 
tavardo tenido con cinquo botones delant con seda. — 34. Una 
cotardia toronjada forrada con liengo, tenida. — 35. Un capirot 
y, un par de calcas vermellas, tenidas. — 36. Un tavardo vert,. 
forrado con penya de avortones blanquos, con cinquo botones 
con seda vermella cosidos. — 37. Una cotardia vert con penya 
de avortones blancos, con su gorgera. — 38. Dos cullaretas de 
argent. — 39. Ilir ganyvetes dorados, los tres chicos, el unO' 
grant, dorados de cago z de mosquero. — 40. XVIII" ganyvetes 



DOCUMENTOS 343 

con sus mosqueros por acabar.— 41. Unos fleuis de sangrar 
bestias. — 42. Una scofina. — 43. Una redoma con agua de do- 
rar. — 44. Tres muelas con sus tornos. — 45. Una zovra. — 46. 
Una fforqueta. — 47. Tres pares d' estajas. — 48. Una bicornia. 
— 49. Un barquinet. — 50. Una ffaxiria. de lenya d' oliveras, es- 
tellada. — 51. Dos martiellos mayores. — 52. Dos lambrox^s de 
canalar. — 53. Una phahela de fierro. — 54. Un ramprun de ca- 
nalar. — 55. Tres limas de canalar. — 56. Cinquo fferrugas vie- 
llas. — 57. Unas tiseras. — 58. Un cinto de canalar. — 59. Un ras- 
cador de rascar las cachas. 
(A. P. Z.— Gil de Borau.) 

XXXVIII 

Bienes dejados por Sancha Navarra. 

Zaragoza, 9 de agosto de 1365. 

I. Un pellot vermello d' arania, de muller. — 2. Una capa ver- 
mella de viado de Gan, forrada con cendal verde, speqado. — 
3. Una capa de scarlata viada, tenida. — 4. Entro a dos hane- 
gas e meya de trigo balancin, que están en dos sacos. — 5. Un 
banco escanil, peciado. — 6. Un chalón de diversas colores. — 
7. Un plumago viello. — 8. Un sobreleyto de carnerunas, viello. 
— 9. Una pollera de canyas, viella. — 10. Un leyto de fust viello. 
peciado. — 11. Un torno de filar lana. — 12. Un arquibanch de 
pino pintado, de tener plega. — 13. Una bacia d' esbregar trapos 
— 14. Un aradro. — 15. Un trapo de canyamo pora collir olivas. 
— 16. Un mandilet roto. — ly. Una márfega estreyta, rota. — 

18. Un mandil viello de lana morena e blanca, escaquiado. — 

19. Una funda de travesero, viella, con pluma. — 20. Un tra- 
vesero con tres bendas de seda, pleno de pluma. — 21. Otro tra- 
vesero con dos bendas obradas en los cabos e dos bendas chicas 
obradas en meyo, pleno de pluma. — 22. Dos fazaruelos de lino, 
viellos, speijaüdos. — 2^. Un cobertor cárdeno spegado, viello, 
forrado con stopa'go amariello. — 24. Una capa viella viada de 
mésela. — 25. Una saya de muller, vermella, viella, rota. — 26. 
Un gardacos de meytat, de muller, la una meytat vermella e 
la otra verde, con mangas verdes. — 27. Una saya vermella, vie- 
lla, spegada, de muller, con mangas de panyo prieto. — 28. Un 
pellón viello spegado dé trasquirons. — 29. Un pellot viello de 
panyo prieto. — 30. Una escudiella pintada. — 31. Unos pater- 
nostres de lambres, corales vermellos e de zabayas. — 32. Tres 



3i^4 BOLETÍN DE LA REAL ACADEMIA ESPAÑOLA 

tiseras chicas. — 33. Un siello chico d' argent feito a armas de 
cruz. — 34. Una cetel d' arampne, chica. — 35. Un arquibanch 
de pino biieyto. — 36. Unas gradallas. — 37. Un spedo de fierro. 
— 38. Un roscadero viello, chico.- — 39. Una cageta d' arampne. 
— 40. Un restiello de Uno. — 41. Un'capago de palma, viello. — 
42. Un par de galochas. — 43. Una ligona. — 44. Un par de tapi- 
ces prietos. — 45. Dos algarinnyos de canyas. 
(A. P. Z. — Pedro Sánchez de Monzón.) 

XXXIX 

Bienes heredados por Guillelma de Quinto, de su hermana 
Jaima Gallego. 

Zaragoza, 5 de noviembre de 1635. 

I. Un plumago. — 2. Un pellot de carneros, viello. — 3. Una 
bcllosa de carneros. — 4. Un bancalet roto. — 5. Un gardacos 
cárdeno con bocales vermellos. — 6. Una canasta con daquia 
mea pesa de figas. — 7. Un capirot pardo, chico. — 8. Una the- 
iialla chica, plena, de como cabient daquia IIII" cantaros. — 9. 
Otra thenalla bueyta. — 10. Dos sedacos. — 11. Un roscadero de 
canyas. — 12. Daquia una rova z mea de azarollas secas. — 13. 
XXXII fenollos de huvas. — 14. Cinquo carragos de melgranas. 
— 15. Doze carragos de cebollas. — 16. XV f oreas de allos. — 17. 
Dos madaxas de stopa. — 18. Dos cresuellos. — 19. Una rasera. 
— 20. Un rallo. — 21. IIIF coberteras. — 22. Dos gradaletes de 
ffust. — 23. Un salinero de ffust. — 24. Una capa vermella fo- 
rrada de ffustanyon. — 25. Una e'xadiella. — 26. Una destrall. 
— 2y. Una griva. — 28. Un porgadero viello, — 29. Una selleta.^ — 
30. Tres camisas de muller, de stopa. 
(A. P. Z.— Gil de Borau.) 

XL 
Bienes dejados por Juan de Aburra. 

Zaragoza, 19 de diciembre de 1368. 

I. Unas spalderas. — 2. Tres broqueres. — 3. Un bacinet. — 

4. Un scudet francés con una letra de M grant en medio. — 

5. Un jubet primo, viello. — 6. Dos cofias de armar, de liengo 
— 7. Un capirot z unas caigas de un panyo, vermellos. — 8. Una 
cotardia z un pellot vermellos, con penyas de conellos. — 9. Una 
cinta de cuero vermella con un punyal viello z un bolsón grant 



DOCUMENTOS ^4^ 

de cuero de ciérbo. — lo. Una piell de conellos. — ii. Una co- 
tardia de oliveta forrada con alcotonado. — 12. Una saya mo- 
rada, viella. — 13. Un par de guentes de lampnas. — 14. Un par 
de bozinas. — 15. Un punyall con' cachas morenas e vayna blan- 
ca. — 16. Un gavan de gamellin. — 17. Un sombrero de lana, 
moreno. — 18. Una cortina de stampne. — 19. Una colodra de 
fust. — 20. Un cabegall de lana, pleno de palla. — 21. Una lan- 
terna de cuerno. — 22. Una bacía chica de fust, de massar, 
lannyada. — 23. Una bacia grant do fazen las candelas de sevo. 
— 24. Cinquo rovas de candelas de sevo obradas. 
(A. P. Z.— Gil de Boraii.) 

XLI 

Bienes embargados a varios vecinos de Zaragoza. 

Zaragoza, 4 de marzo de 1372. . 

1. Una es])ada, vayna prieta, rota, pomo de allaton, senyál 
de P. Z. — 2. Una hopa de allivinagre, tenida, con penya de co- 
nellos. — 3. Una capellina con clavetes de allaton, con su cu- 
bierta de cuero negro. — 4. Una capa de viado de allivinagre 
mesclado, las vias amariellas, blancas z vermellas. — 5. Una capa 
morada, viada, viella, forrada en el capigo.- — 6. Un gardacos 
de hombre, cárdeno azur. 

(A. P. Z.— Vicente Rodiella.) 

XLII 

Bienes heredados por Mengota (i), hija de Juan Pascual 
de Niguescas, vecino de Pastriz. 

Zaragoza, 25 de febrero de 137.^. 

I. Hun juvo de arar. — 2. Hun sobreleyto de pelellos de 
ovellas, groso, viello. — 3. Hun plumazo con palla.- — 4. Una plu- 
maza de terliz con palla. — 5. Qnatro cresuelos de fierro. — 6. 
Una sartén de fierro. — 7. Tres espedos, uno migacero, s los dos 
chicos. — 8. Dos armiellas de fierro pora aradro. — 9. Una galle- 
ta.— ;; 10. Un alguinyo de verga z de canyas con un poco de cus- 
pillo de olivas. — 11. Un leyto de varas con canyzo. — 12. Un 
mandil aderredor del dito leyto. — 13. Un manto de corderinas 
viellas. — 14. Una adargueta, el campo vermello, con una figu- 



(i) Diminutivo de Menga. 



346 BOLETÍN DE LA REAL ACADEMIA ESPAÑOLA 

ra de león. — 15. Tres grivas de agrivar. — 16. Un pandero de 
tener trigo. — 17. Dos olieras plenas de olio. — 18. Un plumazo 
viello con pluma. — 19. Una tenalla plena de vino comunal dol- 
cet. — 20. Un rastiello de rastellar. — 21. Un aradro con su relia 
?. dos villortas de fierro. — 22. Dos covanetas de vendemar uvas. 
— 2^. Una fanega rasant de favas secas. 
(A. P. Z.— Vicente Rodiella.) 

XiUII 
Bienes embargados a Juan de Aguaron. 

Zaragoza, 9 de marzo de 1373. 

Manifiesto sia a todos que en el anyo de la natividat de 
nuestro Senyor mil CCC°^ LXX s tres, dia Martes, nueu dias 
del mes de Marqo, en la ciudat de (^aragoga, Thomas de la 
Naja, sayón de la Cort del hondrado z discreto don Domingo 
Martin de Leytago, Calmedina de la dita ciudat... requirió al 
honrado don Pero López de Bonmagip, notario publico z ciuda- 
dano de la dita ciudat, tutor z curador de Condessa de Rada, 
pupilla, filia del discreto z religioso varón don Pero Garcia de 
Rada, bachiller en cada uno de los Dreytos, canonge de Tara- 
•<;ona z oficial de ^aragO(;a... por razón de dos mil e cincientos 
solidos dineros jaqueses en los quales, segund afirmaron, les 
era tenido Johan d' Aguaron, alias de Montaner, qui era in- 
culpado de la muert perpetrada la nueyt mas cerca passada en 
la persona de Miguel de Espada... fizo inventario de todos los 
bienes mobles que fueron trobados en unas casas do el dito 
Johan Montaner habidava... et fueron todos estimados por 
Jayme de la Torre, corredor publico de ropa de la dita ciudat, 
excepto los potes, mazapanes, specieria z las otras cosas en la 
tienda de la dita specieria stantes, segimd se sigue : 

I. Primerament en el porche de las ditas casas una mesa 
de pino plegadiza, viella, que fue estimada en dos sueldos ja- 
queses. — 2. Dos tenallas bueytas cabientes cada diez cantaros 
de vino, poco mas o menos, en hueyto solidos. — 3. Un banco 
escanly entaulado, viello, crebado, en quatro solidos. — 4. Qua- 
tro picheres d' allaton crebados, en cinquo solidos. — 5. Una oleta 
de cobre en cinquo solidos.— 6. Una espadeta con guarniment 
vermello, en cinquo sueldos. — 7. Una al javera obrada de filo 
d' oro z de seda con floquas, en cinquo solidos. — 8. Una ballesta 
viella 'en tres sueldos. — 9. Una ballesta chica en dezehueyto di- 



DOCUMENTOS 347 

neros. — 10. Unas mangas de lampna de fierro, en cinquo sueldos. 
— II. Una alfaqera viella en cinquo sueldos. — 12. Un bancal a 
armas Reales, en cinquo sueldos. — 13. Quatro tenallas de tener 
vino, las dos grandes z las dos chicas, en t.renta sueldos. — 14. 
Una aljava con un cinto, viellos, en dos sueldos. — 15. Una gui- 
tarra sines de taula, en seys dineros. — 16. Una maga corrediza^ 
en dotze dineros. — 17. Una curuenya de ballesta, en dos suel- 
dos. — 18. Dos bacias, la una fendida, de pino, z la otra de chopo, 
en quatro sueldos. — 19. Un candelero de rueda de fierro, en 
hueyto sueldos. — 20. Un flascon en quatro sueldos. — 21. Una 
mesa de dos taulas de pino, plegadiza, con sus piedes, en cinquo 
sueldos. — 22. Un bancal roto, en dos sueldos. — 23. Una dotzena 
de taulas portalenyas de pino, en vint z quatro sueldos. — 24. 
Una mesa de pino viella de dos taulas, en dos sueldos. — 25. Otra 
mesa de pino, curta, de dos taulas, viella, en dos sueldos. — 26. 
Un banco de pino, en dos sueldos. — 27. Una guitarra encorda- 
da, en diez sueldos. — 28. Dos bacinas planas de allaton, grandes, 
en vint sueldos. — 29, Un bancal, siquiere racel, en cinquo suel- 
dos. — 30. Un saco con tres rovas de centeno, todo en onze suel- 
dos. — 31. Una camenya entaiilada, con su márfega, en dotze 
sueldos. — 32. Dos traveseros listados, en seys sueldos. — 2>Z- Un 
almadrach tenido, en vint sueldos. — 34. Dos linguelos de canya- 
mo, viellos, en hueyto sueldos. — 35. Una litera z hun racel roto, 
de diversos colores, en vint sueldos. — 36. Dos cortinas de lana, 
vermellas, viellas, z un mandil aderredor de la dita camenya, 
■en onze sueldos, seys dineros. — 37. Un arquivanch de nogera, 
en quinze sueldos. — 38. Una cortina verde, de quatro ternas, 
€n vint sueldos. — 39. Un racel viello en dos sueldos. — 40. Un 
glaui en seys sueldos. — 41. Dos langas en dotze sueldos. — 42. 
Tres bancos en tres sueldos. — 43. Un almadrach viello espegado, 
en dos sueldos. — 44. Una cortina de lana vermella, tenida, en 
dezehueyto dineros. — 45. Un bancal de diversos colores, tenido, 
roto, en dezehueyto dineros. — 46. Una cota de hombre, ampia, 
de méselas cárdenas, tenida, en diez sueldos. — 47. Un roscadero 
de vimpnes, en dotze dineros. — 48. Una camenya de taulas con 
su márfega, en dotze sueldos. — 49. Un plumazo en cinquo suel- 
dos. — 50. Un travesero cubierto de seda, en dotze sueldos. — 
51. Un cabegal viello, en dos sueldos. — 52. Una litera tenida, 
en diez sueldos. — 53. Una piel gorda de cuero, viello, en diez 
sueldos. — 54. Un manto de corderos viello, en hueyto sueldos. 
— 55. Un par de linguelos primos de lino con listas de seda 



348 BOLETÍN DE LA REAL ACADEMIA ESPAÑOLA 

vermella por medio, de cada tres ternas, en vint e quatro sueldos. 
— 56. Dos fazaletas en quinze sueldos. — 57. Dos almadraques 
con listas cárdenas, en cinquenta sueldos. — 58. Dos bancales 
viellos a armas Reales, en nueu sueldos. — 59. Un mandil viello 
en cinquo sueldos. — 60. Una arqueta de pino, viella, en seys 
sueldos. — 61. Hueyto coudos de lino crudo manzellado, en cin- 
quo sueldos. — 62. Un coffre viello, ferrado, en diez sueldos. — 

63. Un bancal viello de colores diversos, en cinquo sueldos.- — 

64. Seys listones largos, de pino, en sixanta sueldos. — 65. Dos 
bagines d' allaton, en quinze sueldos. — 66. Una cageta de aram- 
bre, fonda, pora confregir, en diez sueldos. — 67. Una sierra en 
tres sueldos. — 68. Un rastiello en quatro sueldos. — 69. Una 
.sartan de fierro, chica, en cinquo sueldos. — 70. Dos trehudes 
de fierro en tres sueldos. — 71. Una dotzena de bregas entre 
grandes z. chicas, en trenta sueldos. — "¡2. Un caldero de aram- 
bre sines de ansa, en diez sueldos. — y^^. Quinze ampollas z tres 
brocales de veyre, con algunas pocas de aguas distilladas de di- 
versas naturas de yervas, en quinze sueldos. — 74. Quinze am- 
pollas de veyre con exaropes de diversas naturas, en quinze 
sueldos. — 75. Dotze potes s tres terrazos con ungüento, en ' 
quatro sueldos. — 76. Dozientos potes de tierra alvidriados, en 
cient sueldos. — yy. Una pareta enverniqada, verde, de tener 
oruga, en seys dineros. — 78. Dezehueyto ma^apanetes chicos, 
en tres sueldos. — 79. Cinquo rovas de toronjat z de codonyat, 
en cinquanta sueldos. — 80. Un quintal de roz en vint sueldos. — 
81. Quatro valangas, las dos chicas, z las dos mijanceras, en vint 
sueldos. — 82. Un torno de fazer los olios de specieria, en qua- 
tro sueldos. — 83. Un candelero de cobre en diez sueldos. — 84. 
Un mortero de cobre, grant, con su pisón de fierro, en cient 
z vint sueldos. — 85. Un livret de Stronomia, scripto en par- 
gamino, que comienga asi : Ego omnium artium magister, etc.». 
z fina asi: ex tagone dubtagone axdietas circuli. Fue estima- 
da {sic) en diez sueldos. — 86. Un livro con cubiertas de taulas, 
intitulado, de rubrica vermella, Johannes de Sancto Mondo, e 
comienga asi : Operatio medicine seciindwn Johannem, tribus 
consistit, etc., et i ina asi : dicitur endrina vel silvestris scariola. 
— 87. Otro livro scripto en pargamino, de grant volunme, con. 
taulas de fust, rubricado Diascorides, et comienza en la pri- 
mera colonda: Multi voluerunt auctorcs antiqui, etc., et fina 
asi en la ultima colonda: ExpUcit Maqer de virtutibus erba- 
riim, fcUciter. — 88. Otro livro de grant forma con cubiertas de 



DOCUMENTOS 849 

taulas, intitulado Liber Serapionis, etc., et comienga asi en la 
primera colonda: Postquam indi librum; et fina en la ultima 
colonda del dito livro, en el test: Mundum stringunt ventrem. 
(A. P. Z.— Vicente Rodiella.) 

XLIV 

Bienes dejados por Antonio de Manresa, cuchillero. 

Zaragoza, 19 de julio de 1378. 

I. Una forqueta z unos barquinos. — 2. Quatro obridores de 
fierro a manera de scopres, los dos anplos z los otros dos strey- 
tos. — 3. Una scofina z dose limas de fierro. — 4. Una saya de 
gamellin, biella, rota, sines mangas. — 5. Una azovra. — 6. Otra 
chica quadrada. — 7. Una piel de mésela, abierta delant. — 8. Una 
hopa de gamellin, tenida. — 9. Una saya de blanqueta forrada de 
iiengo. — 10. Un ganivete, mango de bori, figura de donzella. 
— II. Tres cachas blancas. — 12. Un mortero z un talladorciello. 
— 13. Un capuz biello. — 14. Una lima crebada. 

(Protocolo incompleto, sin nombre del Notario.) 

XLV 

Bienes dejados por doña Gracia Ximénec de Tena. 

Zaragoza, 28 de marzo de 1380. 

I. Una pluma de ansara con flocadura z obra de seda z con 
tres botones redondos de seda z los dos con perlas menudas. — 
2. Algunas cartas de pargamino con siellos pendientes, z otras 
de paper.---3. Unas tovallas de lino, alamandiscas. — 4. Una ginta 
de seda con cabo et fiviella de argent. — 5. Hun tintero de pie- 
dra, pintado a armas de Luna. — 6. Dos cullaretas de argent 
pesantes una onga o poco mas o menos. — 7. Dos sangraderas. — 
8. Un magapanet chico con huna piedra de xpal (cristal) z dos 
trocetes de aniello de cornelina embueltos en un poco de cendal. 
■ — 9. XIIII sortilletas de cuerno, pora cortina. — 10. Dos coxines 
de cuero plenos de lana. — 11. Dos posaderos de fusta. — 12 Un 
canastiello de verga con su ansa. — 13. Una alfacera estreyta, 
pintada. — 14. Una alfacera de adarras pora los piedes. — 15. Una 
cota de muller, morada, forrada con penya blanca, z con dos 
pares de mangas. — 16. Una cota de muller, parda, forrado el 
cuerpo de cotonado blanco. — 17. Una piel de mésela, verde, fo- 

24 



35o BOLETÍN DE LA REAL ACADEMIA ESPAÑOLA 

rrada de penya de vayres c grisa. — 18. Una cadiella de fust. — 
19. Hun cofret de ciprés. — 20. Dos escudos obrados a senyal 
de Ríos. — 21. Una capseta de box con su cobertor. — 22. Una 
parreta con tres trogetes de sufre. — 23. Una cesta vendemade- 
ra, con unos saconciellos de orégano z de otras yervas. — 24. Una 
bozina de pexina. — 25. Una galletiella nueva, de pino. — 26. Una 
falz de segar, espuntada. — 2y. Nueu fusos de fust. — 28. Una 
lanterna de cuernos. — 29. Dos grádales grandes de tierra, de 
obra de Malega. — 30. Dos ollas tortoxias vidriadas.— 31. Una 
coqwí'a con fierros, clavos z fiviellas. — 32. Un cestanyo de ado- 
zh fruyta. — 33. Hun medial de tener olio, con su cobertor de 
tierra. — 34. Una carabaga redonda. — 35. Hun banasto de tener 
escudiellas. — 36. Una cofia de armar, de liengo. — 37. Hun pied 
de fierro pora tener taga sobre la mesa. — 38. Una cagúela vi- 
driada z dos cagúelos. — 39. Hun terrazo z hun picher de 
tierra. — 40. Una bacia de massar. — 41. Dos maseros. — 42. Dos 
panderetals de levar la fariña al forno. — 43. Dos cedagos, uno 
•de seda z el otro de sedas. — 44. Dos capagos de palma. — 45. Dos 
•capagas grandes, de adarras. — 46. Hun pavés vermello con una 
banda blanca por medio. — 47. Hun escudo amariello con se- 
nyales de tres torres. — 48. Hun escudo quartonado, los dos quar- 
tones con sendos castiellos z los otros dos quartones quasi como 
escaques vermellos z amariellos. — 49. Hun escudet blanco con 
una cruz por medio. — 50. Hun escudet a senyal de Rius. — 51- 
Hun taulero chico con hun juego de taulas. — 52. Hun bentallc 
«de salze. 

CA. P. Z.— Vicente Rodiella.) 

XUVI 

Joyas y vajilla dadas en prenda por Bernart de Esplugas, con- 
sejero y camarlengo del infante don Martín, a Juan Don 
Sancho. 

Zaragoza, 10 de íulio de 1381. 

I. Primerament vna ymagen de Santa Maria con su ta- 
bernáculo. — 2. Una copa z hun picher smaltados z dorados. — 
3. Un ángel con sus alas. — 4. Otro picher dorado z smaltado. — 
5. Otro picher chico dorado z smaltado. — 6. Dos pares de baci- 
nes blancos smaltados en meo. — 7. Una celde d' argén dorada. — 
'%. Hun acetnl dorado con sobre copo con su estuyo. — 9. Otro 



DOCUMENTOS 35 1 

acetril cerrado dorado esmaltado a dos cabos. — lo. Dos can- 
deleros d' argén. — ii. Dos candeleros d' argén, el uno dorado 
z el otro blanco, smaltados. — 12. Un salero blanco con sobre 
cubiertas. — 13. Otro salero blanco sines de cubiertas. — 14. Dos 
anpolletas d' argén. — 15. Hun cofret blanco d' argent, en meo 
dorado. — 16. Una corona con sus murezinos (i). — 18. Unas 
arrendas d' oro esmaltadas, feytas a la morisca. — 19. Una siella 
con perlas z freno smaltado guarnido en savastre a senyales de 
la senyora Reyna z del senyor Infant. 

(A. P. Z. — Juan de Misanz.) 

XLVII 

Bienes que doña Sevilla de Luna dejó en casa de su cuñada 
doña Elfa de Exerica, viuda de don Pedro de Luna. 

Zaragoza, 24 de septiembre de 1381. 

I. Seys cofres grandes encorados z ferrados. — 2. Dos co- 
fretes chicos encorados 5 ferrados. — 3. Hun cofret blanco de la 
capiella, a senyales de Lunas z Cornelias. — 4, Una caxa de baret 
con feviellas e cuerdas al darrador, cerrados con sus claves. — 
5. Una coterdia plena de" pluma. — 6. Hun almadrach e hun tra- 
vesero de listas d' armas Reales. — 7. Otro almadrach, de la 
una part de listas d' armas Reales, z de la otra part de listas 
cárdenas z blancas. — 8. Cinco literas, et la una de aquellas yes 
blanca z cárdena. — 9. Hun cobertor vermello forrado de verde. 
— 10. Hun travesero viello blanco. — 11. Hun otro cobertor de 
tafatan listado, las oriellas amariellas, forrado de verde. — 12. 
Otro cobertor de liengo listado, blanco z cárdeno, el enbieso 
cárdeno. — 13. Hun trapo viello de figuras. — 14. Dos coxines 
de vellut leonado. — 15. Dos bancales verdes estreytos. — 16. Dos 
ragaks cárdenos d' azemblas. — 17. Hun guadamací forrado, 
cárdeno. — 18. Una cuenca grant d' arambre. — 19. Dos coxines 
blancos de liengo. — 20. Tres banoas. — 21. Otra banova grossa. 
rota. — 22. Hun freno mular de duenya. 

(A. P. Z. — Juan Misanz.) 



(i) De mus, uris, ratón. Los murones o murecinos eran el murcié- 
lago, el Rat penat, llevado en sus armas por los Reyes de la Corona de 
Aragón. 



352 BOLETÍN DE LA REAL ACADEMIA ESPAÑOLA 

XLVIII 

Relación de las piedras preciosas que tenía una corona 
empeñada por el infante don Martín, luego Rey de Aragón, 

Zaragoza, i.° de diciembre de 1381. 

Sepan todos que Nos el Infant don Martin, del senyor don 
Pedro Rey de Aragón, filio... conffesamos... que devemos dar 
z pagar a vos honrrado don Miguel de Capiella... cinquo mili 
florines d' oro comunes d' Aragón, los quales a grant instancia 
e ro^arias mias z pora expedición de nuestros negocios z ne- 
necesidades' z senyaladament pora cobramiento e quitamiento 
de ciertas joyas que a nos jazian [en] penyoria en la ciudat de 
Barcelona... nos avedes enprestado... Et especialment oblíga- 
meos et metemos en poder vuestro en z por penyora et especial 
tenienga z obligación del dito enprestante, z por bienes nuestros 
desenbargados en lugar de ffianga, una corona d' oro con perlas 
et piedras en el cerdo, en la qual corona ha dotze rosas, et en- 
tre todas ha vint z dos maragdas. Ítem ha en las ditas dotze 
rosas quaranta z hun balaix, dezehueyto diamantes, dezehueyto 
quadernas de perlas grosas, et en medio de cada una quaderna 
ha hun maragdet chico. ítem, ha en la dita corona dotze mu- 
rones, los seys grandes z los seys chicos, et han entre todos 
quaranta siet maragdas entre grandes z chicas z trenta balaxes 
z dotze diamantes, et entre todos los muro»(?s ha seys quadernas 
de perlas grosas, et en medio de cada una quaderna ha hun 
balaxet chico. ítem, ha entre todos los murónos dotze ternas 
de perlas, las seys ternas grosas z las seys medianeras z en 
medio de cada una terna de las grosas ha hun maragdet, z en 
cada una terna de las medianeras ha hun balaxet chico. Es ver- 
dat que fallan del cerdo de la dita corona hun balaix z dos ma- 
ragdas, z en el hun muron falle hun maragdet. ítem, una gar- 
landa d' oro en la qual ha dotze riiaragdas entre sanas s creba- 
cias, dotze volorines parcinses (i) 5 hun granat. 

ítem, hy ha diez rosas de perlas et en las nueu rosas ha en 
cada una siet perlas, z en medio hun granat z hun maragdet 
chico, et en la una rosa ha seys perlas z en medio hun ma- 
ragdet. 

(A. P. Z.— Juan dé Misanz.) 



(i) Las dos últimas palabras, de lectura dudosa. 



DOCUMENTOS 353 

No fué esta la única vez que don Martín empeñó la Co- 
rona real, pues años más adelante la pignoró a varios presta- 
mistas, uno de ellos don Bienvenist de la Caballería, judío za- 
ragozano de riquísima familia. Tal vemos en la siguiente es- 
critura, otorgada en Zaragoza el 6 de noviembre de 1397 : 

Contracto otorgado por los honorables don Ramón de Torre- 
lias, don Beltran Cosco e don Bienvenist de la Cavalleria. 
Per reverencia del senyor Rey, per subvenir al senyor Rey 
de Sicilia, en Bertrán Cosco, et en Ramón de Torrelles, ciuta- 
dans, et en Benvenist de la Cavalleria, juheu de Qaragoga, pres- 
taron a quatorze meses primers vinients al dit Senyor setze 
millia florins d' Arago, lo dit senyor Rey faent las seguretats 
seguents... Per maior seguretat lo dit Senyor asignara e obli- 
gara en special ais dits creedors tant con román a cullir del 
morabeti d' Arago e les decimes d' Arago e les demandes quel 
dit Senyor ha proposat fer de present per so novell regiment... 
Et si pervenra dins los dits III meses los dits creedors no serán 
complidament satisfets en la dita quantitat e mesions, plau al 
dit Senyor e vol que per tot ago que degul; los ios, los dits cree- 
dors sens alguna fadiga o requesta puxen empenyorar los dits 
xapellet e corona e sobre aquells manlevar a usura o a quolsevol 
barata a tot dan de la Cort del dit senyor Rey, e encara sis vol- 
rian puxen a aquells quels plaura per aquell preu o preus que 
trobar ne poran, los dits xapallet e corona vendré e fer vendré 
sis volrran, per lo justicia d' Arago, solament tres almonedas 
fetes, e daqo qui sen avra se pugnen satisfer e pagar, e si noy 
bastara, lo dit Senyor los haia fer compliment... 
(A. P. Z. — Jimeno de Alberuela.) 

XLIX 

Bienes dejados por Bartolomé de Monzón. 

Zaragoza, 2 de enero de 1386. 
I. Una camenya de baras firmadas en la paret z con cannygo. 
— 2. Hun mandil a la derredor de la dita camenya. — 3. Hun al- 
madrach de stopa, blanco. — 4. Una funda de travesero con 
pluma. — 5. Hun bancal viello de bandas blancas, vermellas z 
amariellas. — 6. Una cortina de dos temas de mandil, de colores 
amariello z vermello. — 7. Una saca de terliz con una poca de 
pilota, siquiera lana de erabas. — 8. Hun posadero de boga. — 



334 BOLETÍN DE LA REAL ACADEMIA ESPAÑOLA 

9. Hun orinal con su estux de junco. — 10. Hun cresuelo con 
su cresolera de fierro. — 11. Hun sobreleyto viello de corderos. 
— 12. Una sortilla de fierro de puerta de cuba. — 13. Hun par 
de qapatos de hombre, sobresolados. — 14. Una brustia. — 15. 
Una oliera. — 16. Dos trozes de brandones. — 17. Hun travesero, 
la cara obrada de seda vermella z negra, 5 el suelo de lino blan- 
co. — 18. Hun coxin de bocaran blanco con listas cárdenas. — 
19. Las vestiduras de hombre siguientes. Dos sayas s una cotar- 
dia moradas z> hun redondel del dito panyo, — 20. Tres cotar- 
dias et una saya,' cárdenas. — 21. Un par de calqas moradas, z 
otras caigas blancas. — 22. Seys coudos de panyo de casa, cár- 
deno scuro. — 2}¡. Hun bacinet de fierro cubierto de liengo. — 
24. Unas cuyragas de fierro garnidas en cuero blanco de ciervo 
— 25. Hun lorigon con su manga al punyo. — 26. Unas spalde- 
ras. — 27. Dos manereses z quatro espadas. — 28. Hun ganivet 
con mangos auenuz, z algunos albaranes. — 29. Una taga d'argent 
con hun esmalt chico en medio, a senyal de castiello, pesant 
seys ongas d' argent. — 30. Una cabsica de fust redonda, en que 
havia hun aniello que parexie de oro, z una piedra que parexia 
safil z un cordón chico de seda vermella. — 31. Hun livret eccle- 
siastico que parexia Capitolero, con cubiertas de taulas de pino, 
scripto en pargamino, de letra formada. — 32. Unas caigas de 
Londres, vermellas. — 33. Un tonel pleno de buen vino vermello 
— 34. Hun livro con su custodia negra, que es con taulas de fust 
cubiertas de luda blanca, z comienga asi en la primera plana 
apres del contero de letra turada: Monachus vel conventus; 
K en la primera plana rubricada comienga la primera oragion: 
Deus qui nos concedis sanctorum meritum tuorum; z fina en 
la ultima plana de la gaguera fuella en renglón de letra verme- 
lla : Luche evangelium. 

(A. P. Z.— Vicente Rodiella.) 

L 

Bienes dejados por don Valles Beltrán. 

Zaragoza, 3 de diciembre de 1390. 

I. Hun tavardo; hun pellot; el dito tavardo con penya ge- 
novesa z con seys botones de perlas en el capigo ; z el dito pellot 
con penya de guisa, viella. — 2. Hun tavardo et villan z saya z 
capirot de panyo verde, forrado el dito tavardo con penya de 
corderos blanca, z el cuerpo de la dita saya forrado de Heneo. 



DOCUMENTOS 



355 



— 3. Una hopa de panyo de Londres, morada, forrada con 
penya de corderos, negra. — 4. Hun capiron de panyo vermello 
de Londres. — 5. Hun escudet b una adargueta con una figura 
de cabega de muller en medio. — 6. Hun cosset de blanqueta. — 
7. Una cinta de seda vermella con una veta de seda amariella 
por medio, guarnida con platones feytos a forma de fuella de 
trevol, 5 cabo z fiviella d' argent. — 8. Una cinta de cuero guar- 
nida con platones z cabo z fiviella d' argent. — 9. Una adarga 
grant con senyal de cruz vermella por medio. — 10. Dos magas 
de fierro con mangos de fust. — 11. Una aljavera.— ^12. Unos 
camales de siella, de cuero vermello. — 13. Dos armeros con 
tres langas. — 14. Quatrc^paveses planos de diversos senyales. — 
15. Unas cuyragas guarnidas en cuero blanco. — 16. Unas cuyra- 
gas guarnidas a la guisa en cuero negro.^ — -17. Una capellina z 
tres gorgueras de lampna de fierro. — 18. Una almofía. — 19. Dos 
brtcinetes de fierro. — 20. Una braceruela. — 21. Hun bacinet de 
la gineta, pintado. — 22. Tres ballestas sanas z dos ballestas sen- 
tidas, con sus estriberas. — 23. Una aljava de cuero con seys pas- 
saddres. — 24. Hun fierro de glaui. — 25. Unas espalderas z cin- 
quo trahucadores de fierro con su maguelo de fust. — 26. Hun 
escalfador de lexiva, d' arambre. — 27. Quatro picheres de fus- 
lera. — 28. Hun mortero de cobre, con su mano. — 29. Hun barbero 
de lienzo obrado de seda. — 30. Hun tapét grant de diversos 
colores. — 31. Hun taulero de nogera pora jugar a las taulas. 
huytavado.— 32. Otro taulero de nogera quadrado con senyal 
de juego de escaques. — 33. Una mesa de pino pintada a se- 
nyales de castiellos. 

(A. P. Z.— Vicente Rodiella.) 



CATA LOGO 

DE AUTOS SACRAMENTALES, HISTORÍALES Y ALEGÓRICOS(i) 



POR D. Jenaro Alend 



A 



( Conlinuación.) 



Destierro de Jesús. 

Véase : Huida de Egipto. 

Destruición de Jerusalén ^Aucto de la). — Anónimo. 

''Figuras: Vespasiano. — Dos pajes. — Un Senescal. — Un judío. — 
La mujer Verónica. — Pilato. — El rey Arquelao. — Un criado. — Cle- 
mente. — Dos Dueñas. — Algunos soldados." 

Cubierto de lepra Vespasiano, oye hablar de la maravi- 
llosa vida y muerte del Redentor y envía en busca de al- 
Desposorios de la Virgen. — Caxesi. 



(i) Corrección a la pág. 240 del número anterior : 

Personas: El Regocijo. — La Sucesión humana. — S. Joseph. — 
Vato, villano. — Simeón, sacerdote. — Isacar. sacerdote. — ^La Virgen. — 
La Virginidad. — Sirena. — Tierra. — Lebi. — Eliacer. — Jorán. — El Amor 
divino. — Un Ángel. 

E. Regoc. — Muros de aquella imperial. 

A. que nos dé su gloria a todos. 

B. N., Mss., 15.216. 

Publicado en la Rev. Hisp., VIII, pág. 161. 
Desposorios de la Virgen. — Caxesi. 

Personas: Sacerdote. — S. Joseph. — María. — Ángel. — El Tiempo. — 
Un pobre. — Marcos, pastor. — Tres del tribu de Judá. — Músicos. 

E. Sac. — Virgen bella palestina. 

A. largos años, Joseph, tanto bien goces ! 

Salva poseía el manuscrito firmado por el autor y con la licencia 
para la representación, dada por el vicario general doctor Gutierre 
de Cetina, fecha en Madrid a 11 y 13 de agosto de 1609. 

La versificación es bastante buena. 

No habla Nicolás Antonio de este escritor ni su auto se halla 
mencionado en el índice de Medel. La Barrera lo cita refiriéndose al 
Catálogo de Salva, edición de París, 1834. 

Publicado en la Rev. Hisp., VIII, pág. 117. 



CATÁLOGO DE AUTOS SACRAMENTALES SSy 

gima santa reliquia suya que le devuelva la salud. El emi- 
sario regresa de Jerusalén con la Verónica, la cual sana al 
Emperador aplicándole al cuerpo la imagen de Jesucristo. 
Lleno de gratitud, y airado, por otra parte, contra Jerusalén, 
que se resiste a pagarle tributos, marcha Vespasiano a des- 
truir la ciudad deicida, en la que presiden el rey Arquelao 
y Pilatos. Dase batería a los muros a vista del público ; las 
Tnadres discurren por la escena, llevando en brazos los ca- 
dáveres de sus hijos; una se come al suyo, asado y sin pan, 
como dice Arquelao ; éste se mata, por sustraerse al inexora- 
ble enojo del Emperador; tráganse los judíos gu dinero, cre- 
yendo burlar así la codicia del ejército enemigo, y al fin, caen 
Jerusalén y Pilatos en poder de Vespasiano. Entonces se ve 
a la soldadesca, apoderada de los hebreos, pregonarlos como 
vil mercancía o abrirles el vientre para sacar los tesoros que 
allí llevan escondidos. Un soldado dice esta chistosa quintilla : 

¿Quién quiere comprar judíos? 
¡ Ea, que vendellos quiero ! 
¡ Ea, señores, servios 
de aquestos esclavos míos ! 
¡Treinta doy por un dinero! 

Para redondear la comiposición, Vespasiano concluye con- 
virtiéndose a la Religión verdadera. 

B. N., Mss., 14.71 1, núm. 2. 

Publicado por Rouanet en la Colección de autos, far- 
sas, etc. 
Destruycion de Jerusalem por Nabucodonosor. — Vasco Días 
Tanco. 

Bl misino Vasco Díaz, en su prólogo al Jardín del alma 
cristiana, 1552. 

Podría ser el auto anterior. 

Destruycion de Troya. 

Véase : El Robo de Elena. 

Devoción (La) de la misa. — Calderón. 

E. A Imane. — A sangre y fuego soldados. 

A. de su devoción. 

B. N., Mss., 16.282 10 

Impreso en la parte 4." de Autos. 

Colección de Pando y Mier. — ídem de Apontes. 



338 boletín de la real academia española 

Devoción (La) del Rosario. 

Véase : Terceros {Los) para el cielo. 

DÍA do juizio. 

Lisboa, 1609. 

Lisboa, por Bernardo da Costa de Carvalho, 1718, 4."' 
Lisboa, por Francisco Borges de Sousa, 1785, 4.° 
Impreso en Madrid, 1790. 

Prohibido en el índice expurgatorio de la Inquisición de 
España. 

(Adiciones mss. de La Barrera.) 

DÍA (El) mayor de los días. — Calderón. 

E. Aunque del Señor son todos. 

A. pan de ángeles es. 

B. N., Mss., 16.2796. 

Impreso en la parte 6." de Autos. 

El padre Manuel Filgnera en el papel titulado: "Si sea 
lícito hacer los autos sacramentales en las iglesias", le cita 
con el título de El Día mejor de los días, refiriéndose a la 
impresión suelta de 1678. 

Colección de Pando y Mier. — ídem de Apontes. 

Diablo (El) mudo. — Calderón. 

E. Hombre. — Primer delito en quien. 

A. fee y penitencia. 

B. N., Mss., 14.8466. 

Impreso en la parte 6." de Autos. 

Colección de Pando y Mier. — ídem de Apontes. 

El .manuscrito de la Biblioteca Nacional, 16.2802 de este 
auto, lleva el título de: El Demonio mudo, y acaba: le darán 
voz y oído la penitencia. 

Diablo (El) profeta. — Anónimo. 
Catálogo de Huerta y otros. 

Diálogo que se representó en la colocación del Santo Sacramen- 
to ai retablo nuevo en el convento de la Victoria, de Madrid, 
en la noche del Nacimiento del Hijo de Dios, el año de 1684. 
De don Pedro Lanini Sagredo. 

"Personas : Música. — Ivlágico. — Europa. — America. — ^Asia. — La 
Simplicidad. 



CATÁLOGO DE AUTOS SACRAMENTALES 359 

E. Moradores del orbe, parad. 

A. en la noche que el sol nace. 

B. N., Mss., 15.185. 

Autógrafo, excepto las dos úíltimas hojas. 

Dictador. 

Auto en verso. 

"Figuras: San Juan Bautista. — Zacarías. — San Gabriel. — El Pe- 
cado original." 

E. Resuenen los ecos. 

A. cuando habla Juan es justo callen todos. 

Siglo XVIII. 

B. N., Mss., 4.048, fol. 18. 

Dionisio Saniso. — Sor Juana Inés de la Cruz. 

Asi en el Catálogo de Mesonero. Debe de ser el Divino 
Narciso. 

Dros niño. — Anónimo. 

Catálogos de Huerta y otros. 

Divina (La) esposa. — Anónimo. 

"Figuras: Cristo. — La Iglesia. — España. — La Infanta, que es la di- 
vina esposa. — Los cinco sentidos, pajes mayores todos. — El Entendi- 
miento. — Memoria. — Voluntad'. — El Príncipe Luzerno. — Soberbia. — 
Gula. — Luj uria. — Penitencia. 

E. Luser. — El retrato es peregrino. 

A. fin a la divina esposa. 

Manuscrito del siglo xvi, con enmiendas de mano de don 
Francisco de Rojas. 

B. N., Mss., 16.424. 

Citado como anónimo en el Catálogo de Huerta y en 
otros. 

Divina Filomena. — Anónimo. 

Representado en Sevilla durante las fiestas dd Corpus 
de i 61 3, segúií el expediente que existe en el archivo de aque- 
lla ciudad, y cuyo extracto ha publicado el señor don José 
Velázquez y Sánchez. 

"El carro de la Divina Filomena (dice el señor Veláz- 
quez, enumerando las condiciones con que ajustó su pintura 
el maestro Campos), debia tener igual división que el de 



3bO BOLETÍN DE LA REAL ACADEMIA ESPAÑOLA 

la Segaderuela. En un foro, la historia que denotase el tex- 
to, pintándose en otra casa las penas infernales, con aptitud 
para buen número de ruedas giratorias de fuegos de artificio ; 
todo cubierto, hasta la oportuna aparición, con unas cortinas 
disimuladas y de buena visualidad. En el segundo foro un ce- 
náculo, mesa donde estuviese Cristo con el Cáliz y d sagra- 
do Pan en §us manos, una silla y dos bufetes pintados al 
natural, escalera en medio de la escena, por donde se subiera 
al cenáculo, y bufete con su cajón que saliese afuera, donde 
un mecanismo permitiera colocar una cabeza de niño entre 
dos p4atos." 

En i.° de junio hicieron los farsantes ensayo de sus au- 
tos ante la Comisión de festejos, "y Balbin (autor de com- 
pañías) dio muestra del apólogo sacro Progne y Filomena, 
con todo el vestuario y figuraciones conducentes". Conclui- 
das las fiestas, acordó la expresada comisión dar seis duca- 
dos de propina "a Cristóbal Suárez, primer galán en el auto 
de Progne y Filomena, por el aplauso de su trabajo". Y 
otros seis, respectivamente, "a Alonso Fernández y Ana Ca- 
bello, su muger, por haberse distinguido en la representa- 
ción del auto mencionado". 

(Revista de Ciencias, Literatura y Artes, tomo VI, entr. 4.% 
Sevilla, 1860.) 

Divina Pilotea. 

Véase: Amar y ser amado. 

Divina Margarita. 

Véase : Gran casa de Austria. 

Divino (El) Alcides. 

Auto sacramental alegórico. 

"Personas: Hércules, Cristo. — Anteo, El Demonio. — Euristheo, 
El Mundo. — Musas : Euterpe, La Esperanza ; Urania, La Fe ; Tha- 
lía, La Caridad. — Ayole, La Naturaleza humana. — Cibeles. La Culpa. 
—La Inocencia, Villano.— Espirides : Egle, El Entendimiento; Are- 
thusa, La Memoria; Erithia, La Voluntad." 
. E. Al monte, al valle, al llano, a la ribera. 

A. En la mayor de las glorias de Alcides. 

Siglo xvii. 

Consta de 274 versos. 

B. N., Mss., 12.974^'^. 



CATÁLOGO UE AUTOS SACRAMENTALES 36 1 

Divino Aquiles. — Don Melchor Fernández de León. 

"Acordóse se haga consulta a Su Majestad para que se 
sirva de elegir los autos que se han de representar este pre- 
sente año, proponiendo en ella dos autos de los que dejó es- 
criptos Don Pedro Calderón... y el Divino AquÜes que dejó 
escripto Don Merchqr de León." 

Expediente del Archivo de Madrid, año 1687 (2.% 199, 3). 

Recayó sobre otros autos la elección del Rey, y no tene- 
,mos noticia de que el Divino Aquiles se haya representado 
ni impreso. 

Divino Artífice. — Zamora. 

"Autos sacramentales que se han representado en esta 
villa... — 1698: Se hicieron de don Antonio de Zamora el 
Divino Artífice y Las Piedras de Daiñd." 

Documento del archivo de Madrid (2.", 200, 5). 

Es el auto titulado El Templo vivo de Dios. (Véase este 
artículo.) 

Divino (El) CarloiMagno. 

Véase : Mesa (La) redonda. 

Divino cazador. 

Auto sacramental, precedido de la loa El Juicio de Paris, 
de don Manuel Arriaga Feijóo y Ribadeneira. 

''Personas: El Género humano. — El Albedrío. — La Culpa. — El 
Príncipe. — El Rey.— El Agua. — La Tierra. — El Aire. — ^El Fuego. — El 
Bautismo. — La Confirmación. — ^La Penitencia. — Comunión. — Extre- 
maunción. — Orden. — Matrimonio. — Músicos." 

E. G^n.-^Verde, apacible esfera. 

A. perdón, ya que no alabanzas. 

B. N., Mss., 15.134. 

Algunos le han atribuido malamente a Calderón, según 
Fajardo. (Disertación ,ms.) 

Divino (El) Colmenero. 

Auto sacramental en tres estancias. 

''Personas: El Placer. — El Colmenero.— La abeja. — Las tres Po- 
tencias. — El Cuerpo. — El oso. — El Mundo. — Música. 
E. Habitadores del valle. 

A. a tiempo y vine al momento. 

Principios del siglo xviii. 
No citado por La Barrera. 

B. N., Mss., 17.396. 



302 BOLETÍN DE LA REAL ACADEML\ ESPAÑOLA 

Divino (El) Hércules. — Rojas, 

Primera hoja: "Auto Sacramental, El Divino Hércules, 
escrito por un ingenio de esta corte." — Segunda: "De don 
Francisco de Roxas, acto del Divino Hércules." — Tercera: 
"Auto Sacramental para la villa de Madrid." 

"Personas : La Tierra. — Anteo. — Deyanira. — Aquelóo, hijo del mar. 
— Neso, centauro. — Licas. — Hércules." 

Sírvenle de asunto las aventuras de Deyanira con Neso, 
las luchas de Hércules con Anteo y la Hidra y la muerte 
■de aquel semidiós. Hércules representó a Cristo; Deyanira, 
al Alma ; Neso, al Demonio ; Anteo, al Hombre ; Licas, al 
Desengaño, y Aquelóo, al Mundo. 

La traza de este auto es en extremo desconcertada ; pero el 
estilo, por lo regular, tiene claridad y llaneza, diferenciándose 
m.ticho el Divino Hércules, por este concepto, de otros autos 
del mismo ingenio, como El Gran Palacio o el Galán discre- 
to y valiente. 

A lo mejor se olvidan Hércules y Deyanira de que son 
personajes mitológicos, y entablan coloquios místicos, como 
el siguiente: 

DEYANIRA 

¿ Por qué no castigas luego 
aquel que luego te ofende? 

HÉRCULES 

Si, del mundo en la presencia, 
Hiego al justo me llevara, 
'i'm duda el hombre pensara 
que no había Providencia. 
Si luego mi Omnipotencia, 
que justa y divina es, 
a aquel que pecando ves 
pecando le condenara, 
que no había se pensara 
un juicio para después. 
Mas mi providente amor 
que a todo y en todo está, 
méritos al justo da, 

y da tiempo al pecador. , ' > 

Conozca el uno su error, 
si me quisiere buscar; 
dos tiempos les quiero dar, 
que uno solo viene a ser, 
a aquél para merecer, 
y a éste para escarmentar. 



CATÁLOGO DE AUTOS SACRAMENTALES 363 



DEYANIRA 

No te hallaron mis enojos, 
y en el agua te busqué. 

HÉRCULES 

Deyanira, ya te hallé 
en el agua de tus ojos... 
Esa agua es la que yo quiero : 
vid soy, y fruto daré; 
pero no produciré 
si no me riegan primero. 

No eran inútiles, ciertamente, lecciones como las que aca- 
bamos de copiar, aunque las recibiese el auditorio de labios 
tan desautorizados como los de Hércules, y en obras tan des- 
-cabelladas como el presente auto. M'al por mal, entre valerse 
de los personajes mitológicos para difundir la verdadera en- 
señanza evangélica, e invocar, por el contrario, el Evangelio 
para inculcar ideas y sentimientos paganos, según suelen ha- 
cerlo famosos dramaturgos de nuestro siglo, estamos resuel- 
tamente por lo primero. 

La siguiente relación, puesta en boca de Lucas, tiene exac- 
titud, utilidad y gracia: 

Allí un logrero prolijo 
de hinchado quiere expirar, 
y se quiere condenar, 
porque se salve su hijo. 
Restituye, y no te impida 
tu hijo tu feliz suerte, 
y no te des mala muerte, 
porque él se dé buena vida... 
Aquel que estaba precito 
por mal ministro, ahora advierto 
que andan diciendo que ha muerto 
todos como un pajarito. 
Y no he de contradecir 
la verdad que el mundo aliña, 
•que si era ave de rapiña, 
¿cómo había de morir? 
Aquel rico por mil modos, 
•cuando con los pobres habla, 
mil necedades entabla • 

y se las celebran todos : 
y a aquel que a tiempo oportuno 
en todas las ocasiones 
dice dos mil discreciones, 
-.no se las ove ninguno... 



364 BOLETÍN DE LA REAL ACADEMIA ESPAÑOLA 

Raros nombres la maldad 
que ha puesto al delito vi : 
uno hurtó una joya allí 
y lo llaman mocedad : 
otro allí, con mal deseo, 
aquella casa escaló, 
a una doncella llevó, 
y lo llaman galanteo. 

Representóse este auto en Madrid, en las fiestas del Cor- 
pus de 1639, según lo declara un expediente del archivo de 
la Villa (2.% 468, i). "Los cuatro autos desta fiesta hicierort 
Manuel de Vallejo y Antonio de Rueda, autores de comedias: 
y fueron los dos que hizo Manuel Vallejo intitulados La Cár- 
cel del mundo que le escribió don Antonio Coello, y el otro- 
de Hércules, que le escribió don Francisco de Rojas." 

Manuscrito suelto, propio dd señor Duran, letra del si- 
glo xvar, con acotaciones y enmiendas de segunda mano. 

Divino imperio de amor. — Doña Juana Josefa de Mcfieses, con- 
desa de la Ericeira. 

En 1747, existia esta obra inédita en poder del Marqués 
de Lourizal. 

Figura como auto en la sección segunda del índice de 
títulos, del señor La Barrera; pero en el índice de autores 
del mismo Catálogo va en concepto de comedia. 

Divino (El) Isac. — Doctor Felipe Godines. 

"Personas: Abraham. — Isac. — San Miguel. — Luzbel. — Abiraelec. — 
El Discurso. — EHecer. — El Pueblo Judaico. — Rebeca. — David. — Ficol." 
E. Isaac. — Supremo Abraham, en quien 
A. Su carro el Isaac divino. 

Abraham (Dios Padre), e Isac (Dios Hijo) resuelven co- 
municar a otros el bien de que gozan. Y aquí dice una acota- 
ción : "En el medio carro se forma un monte con las circuns- 
tancias que se irán declarando. La primera es que entre una 
nube que está en lo más alto, abiertos algunos gajos, se pa- 
rece San Miguel, de tal modo, que después baje en la mis- 
ma nube ; y a otra parte un escotillón dado de azul con es- 
trellas, que se ha de hundir, y parezca Luzbel sobre él, vestido 
de blanco, porque es antes de haber caído." 

Esta breve cita demuestra, por sí sola, cuan anfibológica 
y confusa es la traza del auto presente. Abraham e Isac, ejer- 



CATÁLOGO DE AUTOS SACRAMENTALES 365 

ciendo imperio sobre los ángeles, y preexistiendo a la caída 
de Luzbel, no son personajes bíblicos, sino personas de la 
Santísima Trinidad ; no la figura, sino lo figurado. 

Síguense a esto la rebelión del espíritu maléfico y la Re- 
dención del género humano presentadas en una escena de 
juego. 

Cada uno 
ha de desear ser algo 
que no es agora, y dar luego 
la razón de desearlo. 

Isac desea ser un hombre muy llano y darse a los demás 
en comida. Al oírlo, sublévase Luzbel, por no adorar al hom- 
bre, y dice que desea poner su solio sobre los astros, "Aquí 
desenvaina la espada San Miguel, y se hunde el escotillón 
con Luzbel, y caen algunas estrellas y hay ruido de trueno '' 
Hablan después el Pueblo Judaico y Abimelec, que repre- 
senta al pueblo gentil. El uno desea ser rico, porque espera 
un rey con majestad y aparato: el otro pide muchos dioses. 
No teniendo ninguno prenda que dar ,por sus yerros, paga 
por ellos Isac : el Pueblo Judaico le echa encima una cruz, 
y el gentil le ayuda a llevarla. "En el monte que se ha dicho, 
ha de haber una subida como de peña y ha de estar hecho 
un desfcanso donde quepan Abraham y Isac ; Abraham ven- 
da los ojos a Isac, y representando el sacrificio, baja a ?u 
tiempo San Miguel, que está en la nube, desgajándose la 
nube misma, y a un lado se aparece una cruz tosca, mal for- 
mada, a modo de árbol, cuyas ramas y hojas son espinas, y 
arrimado en la cruz, no perfectamente crucificado, un cor- 
dero que de las mismas espinas forme sobre la cabeza una 
corona, digo un modo que alude a corona y no lo sea for- 
mada de todo punto." 

Comienza aquí lo que pudiéramos llamar segunda parte 
de la obra, donde se trata de las vicisitudes por que ha pasado 
la Iglesia. Rebeca la representa. Acompañada de Isac, en- 
tra primero en Jerusalén, en medio de aclamaciones popu- 
lares; y después comparecen los dos ante Abimelec, fingién- 
dose hermanos en vez de esposos, como lo hicieron Abra- 
ham y Sara. Pero Abimelec, que desde una ventana los ve 
abrazarse, saca por consecuencia la verdad, con tan buenos 
raciocinios que el Discurso le proclama pueblo cristiano, en 
vez de pueblo gentil, diciendo entre otras cosas : 

25 



36Ó BOLETÍN DE LA REAL ACADEMIA ESPAÑOLA 

Busque así todo infiel 
luz de Dios, con voluntad 
de averiguar la verdad, 
aunque sea contra él. 
Juzgue con afección pía ; 
no con ánimo dispuesto 
de hallar color al incesto 
o apariencia a la herejía. 

Verifícase, pues, la entrada en el pueblo gentil, ocupan- 
do la Iglesia con su esposo una carroza, sobre cuya proa can- 
ta David : 

Levántese Dios y mueran 
los contrarios de la fee : 
vimos el triunfo de Dios, 
vimos la entrada del Rey. 

Currus Dei, Currus Dei ; 
millia laetantium Dominus in eis. 

Venle entrar en el pueblo gentil : 
danle todos el p-arabicn; 
y tirando del carro ven 
serafines de mil en mil 
y millares de diez en diez. 

Currus Dei. Currus Dei ; 
millia laetantium Dominus in eis. 

Expulso Isac de Palestina, pronuncia estas belMsimas pa- 
labras : 

Vamos, esposa, de aquí 
no lejos, que yo me quedo 
lo más cercano que puedo 
al que me arroja de sí : 
como el sol, si no le dieren 
puerta abierta, no entrará; 
pero allí cerca se está, 
para entrar cuando le abrieren. 

Corre el tiempo, y Rebeca no encuentra reposo ni 
aun en el pueblo a que se ha reftigiado. Enuméranse las 
persecuciones de diversa especie suscitadas contra la Igle- 
sia desde Nerón hasta Enrique VIII. Abimelec, que es a un 
tiempo tantas personas como pueblos hay en el mundo, apa- 
rece vestido de inglés. Pero la música suscita en contraposi- 
ción el recuerdo de España : 

Si quiere el amor sembrar 
y coger uno por mil. 



CATÁLOGO DE AUTOS SACRAMENTALES 307 

en todo el pueblo gentil 
hay tierras de panllevar. 
En todas el enemigo 
mezcla entre el trigo cizaña, 
por eso Dios en España 
tiene una mies toda trigo. 

Siembre y coja, que a pesar 
de tanta cizaña vil, 
en todo el pueblo gentil 
hay tierras de panllevar. 

Al acabar este cántico, sale el rey Abimelec, ya como 
español ; acompáñanle Ficol, figurando el apóstol Santiago ; 
Eliecer en traje glorioso de San Juan Bautista, y el Discur- 
so, que dice de sí mismo : 

Discurso con fe española, 
razón hago y verdad digo. 

Postrado el Rey a los pies de Isac, pónele éste a los hom- 
bros el collar del toisón y le convida a comer, dándose él 
mismo en comida. 

REY 
Como español, determino 
ser siempre vuestro. 

REBECA 

Bien sabe 
la Iglesia que sois muy fino. 

ISAC 

Cantad y con esto acabe 
su carro el Isac divino. 

Daremos alguna muestra más del estilo de Godínez. 
Dice el Discurso a Abimelec : 

Tú eres palestino agora, 
mas también eres gitano 
cuando eres supersticioso ; 
árabe, cuando eres mago ; 
asirio. cuando soberbio ; 
y caldeo, cuando sabio ; 
romano, cuando valiente ; 
alemán, cuando gallardo ; 
bretón, cuando boquirrubio; 
inglés, cuando temerario ; 
francés, cuando impetuoso ; 
tudesco, cuando das palos ; 



368 BOLETÍN DE LA REAL ACADEMLA ESPAÑOLA 

griego, cuando escribes culto, 
y chino, cuando eres calvo. 
Pero cuando eres constante 
y sufridor de trabajos, 
entonces español eres. 

Vestido Abimelec en hábito de cismático^ se expresa así : 

Yo daré al aire mi queja 
inútilmente, que en vano 
me asiste el Discurso humano, 
si el divino Isao me deja. 
.\1 bello sol que se aleja 
sucede la sombra obscura : 
si avara de su luz pura 
esconde sus hebras de oro, 
al cielo niega el decoro, 
quita al mundo la hermosura. 
Sin fuerza está la justicia, 
sin crédito la verdad ; 
encógese la bondad, 
descúbrese la malicia, 
pierde el freno la codicia, 
vése el vicio introducido, 
el ejemplo desvalido, 
con valimiento el pecado 
y el pueblo escandalizado: 
claro está que Dios se ha ido. 
Quedó la fe despreciada, 
la herejía satisfecha, 
la conformidad deshecha 
y la disensión lograda ; 
la Religión profanada, 
castigado el inocente, 
el pecador insolente, 
burlada la penitencia : 
no hay virtud, no hay obediencia, 
sin duda está Dios ausente. 



Placer, que duras tan poco, 
¿qué imaginación activa 
me representa tan viva, 
gloria que tan muerta toco? 
Tal vez imagino, loco, 
que veo al placer' divino 
en el vicio a que me inclino ; 
mas ¡ oh engañado deseo ! 
Imagino que lo veo, 
y veo que lo imagino. 
Yo soy el que antiguamente. 



CATÁLOGO DE AUTOS SACRAMENTALES SÓQ 

cuando tuve Dios y fee, 
tan segura imaginé 
mi dicha, como evidente. 
Ya infiero del mal presente 
que no tuve en ese estado 
por mi bien el bien pasado, 
sino porque fué forzoso 
haber sido tan dichoso 
para ser tan desdichado. 

La obra no lleva otro título que el siguiente: "Acto sa- 
<:ramental.=^Salen el divino Abraham, de blanco y con bar- 
ba larga, y el divino Isac, &" — Al final se lee, de otra letra: 
"Laus Deo et Deiparae Virgini Mariae.=Sub correctione 
Sanctae Matris Eclesiae Catholicae Apqstolicae Romanae.= 
1).°^ Philippe Godinez." (Firma autógrafa.) 

B. N., Mss., v. i8, n.° r. 

(Impreso suelto.) 

Divino (El) Jano. — Anónimo. 

Auto sacramental, historial, alegórico, precedido de la 
loa titulada Los números en certamen. 

"Personas: Numa Pompilio, rey. — Elgeria, ninfa. — La Sabiduría. 
— El Entendimiento. — El Consejo. — La Fortaleza. — La Ciencia. — La 
Piedad. — El Amor de Dios. — El Amor divino. — Las tres gracias. — 
Carlos V. — Felipe IV. — Carlos H. — Otros personajes. — Música. 

E. Unos. — i Viva el rey Numa Pompilio ! 

A. la Eucaristía. 

Siglo XVIII. 

B. N., Mss., 15119. 
Divino (El) Jasón.— Calderón. 

"Auto famoso El divino Jason, de don Pedro Calderón. — Represen- 
tóse en Madrid. — Personas que hablan en él: Jason, que es Cristo. — 
Hércules, San Pedro. — Teseo, San Andrés. — ^Argos, Amor divino. — 
Orfeo, San Juan Bautista. — Rey de tinieblas, el Mundo. — Idolatría, 
Luzbel. — Medea, que es el Alma. — Músicos." 

En un bajel fabricado por Argos (el Amor divino), em- 
bárcanse Jasón, Orfeo, Teseo, Hércules y otros, hasta el 
número de 12 principales y y2 más, en demanda del vello- 
cino de oro, que sobre la copa de un árbol guardan en Coicos 
innumerables monstruos, regidos por la hechicera Medea (el 
Alma). Pese a estos formidables preparativos, Medea, que 
pensaba fingir amores, se enamora realmente de Jasón, y des- 



SyO BOLETÍN DE LA REAL ACADEMIA ESPAÑOLA 

pues de entretenerse con los argonautas en uno de los inge- 
niosos juegos de colores que tanto abundan en las obras de 
aquel tiempo, pónese de acuerdo con su amado para allanar- 
le el logro de lo que medita. En vano procura el Rey de la 
isla detener a Jasón, repitiendo la escena de la tentación en 
el desierto: el caudillo de los argonautas sube "donde estará 
un árbol con manzanas de oro, y en la copa el vellocino, que 
es una corderilla blanca, y al pie del árbol un dragón, y un 
toro, y otros animales que bramen y se meneen horribles". 
Alcanzada la cordera, tómala Jasón al hombro, y cantando 
con sus prosélitos, retírase a la nave, en tanto que la Idola- 
tría prorrumipe desde la playa en acentos de despecho. En- 
tonces aparecen encima del árbol "un cordero corriendo san- 
gre, un cáliz y una hostia ; y en lugar de manzanas, ángeles 
y serafines. Han de haber quitado las fieras". — Húndese la 
■ Idolatría, y cantan todos: 

El hombre, que era mortal, 
alientos de vida tome; 
que eterno será si come 
ese cordero legal. 

Siéntese, al leer El Divino Jason, el desagradable efecto 
que produce la mezcla de lo mitológico con lo sagrado. Si los 
personajes no se llamaran Jasón, Medea, Hércules, etc., nada 
habría que reparar, y sí mucho que aplaudir en el argumento 
del presente auto; si por el contrario, ya que llevasen aque- 
llos nombres, se dejase al espectador adivinar su significa- 
ción alegórica, el espectáculo, aunque más difícil de entender, 
sería más agradable. Pero se necesita un espíritu candoroso, 
de que carecen los hombres de nuestro siglo, para oír a los ar- 
gonautas hablar del Cordero legal, y ver a Teseo ornarse con 
el Toisón de Oro, como pudiera el mismo San Andrés, patrón 
de la Orden. 

Publicóse el Divino Jasón en 1664. Bastantes años des- 
pués escribía Calderón la memoria de sus autos sacranienta- 
les para el Duque de Veragua, y no mentaba allí esta obra. 
¿ Sería porque realmente no le perteneciese, a pesar de haber 
salido a luz con su nombre? ¿O pretendería acaso Calderón 
dsentenderse de ella, como lo hizo de varias comedias de su 
mocedad, también publicadas? Parécenos que, para resolver 
si perteneció o no al príncipe de nuestros dramáticos El Di- 



CATÁLOGO DE AUTOS SACRAMENTALES 'i'] I 

vino Jasón, basta pasar una ojeada por los trozos más ca- 
racterísticos de este auto. 

En nuestro concepto, Calderón hubo de escribir esta obra 
en su juventud, y después se olvidaría de ella, o por alguna 
otra razón difícil de averiguar, dejaría de incluirla en la lis- 
ta de sus autos. 

B. N., Mss., 16.279I. 

En el libro : Navidad y Corpus Christi, &. Madrid, 1664. 
Copiado en la Parte séptima, mss. de autos de Calderón, que 
compiló don Juan Isidro Fajardo, y perteneció al señor San- 
cho Rayón. 

Divino MERcuRio.^iV/aw/íL'/ de Acosta y Silva. 

Impreso en Lisboa, por Antonio Craesbeck de Mello. 
1678, 4." 

Barbosa atribuye sucesivamente este auto a Acosta Silva 
y a José Correa de Brito, lisbonense. 
Catálogo de Barrera. 
¿Será el siguiente? 

Divino Mercurio (El gran auto sacramental, alegórico y mo- 
ral, de el). — Anónimo. 

"Personas: Argos. — lo, dama. — Mercurio, joven galán. — Músicos." 

Mercurio representa al Redentor, Argos, al Demonio; 
lo, al Alma. Hácese padecer al protagonista pasión y muer- 
te, transmigrando continuamente el asunto (si así puede de- 
cirse) de la historia a la fábula, y de la fábula a la historia. 
Vestido Mercurio en traje de resurrección preséntase a las 
puertas del infierno, adormece con sus cánticos al carcelero 
de lo, liberta a ésta, e instituye el Sacramento de la Euca- 
ristía. 

Parece obra de fines del siglo xvii, escrita para un lugar 
de cortos recursos, pues no requiere carros, ni sus persona- 
jes, como se ha visto, pasan de tres. 

Manuscrito suelto, propio del señor Duran. 

Divino Narciso. — Sor Juana Inés de la Cruz. 
Catálogo de Moratín. 

Divino Orfeo. — Calderón. 

Autos sacramentales, alegóricos e historiales, dedicados a 



372 BOLETÍN DE LA REAL ACADEMIA ESPAÑOLA 

Christo Señor Nvestro Sacramentado (edición príncipe). Ma- 
drid, 1677, en la Imprenta imperial. 

Reimpresión del antecedente : Madrid, por García Infan- 
zón, 1690. 

Colección de Pando y Mier. — ídem de Apontes. 

Reimpresa la edición príncipe en Madrid, 171 5, por Án- 
gel Pascual Rubio (Fajardo, Disertación). 

Divino Orfeo (2.' parte). — Calderón. 

Comprendido en la parte 8.^ (mss.) de autos de Calderón, 
que coleccionó en 1747 don Juan Isidro Fajardo, y poseía 
don José Sandio Rayón. 

Citado en el Catálogo de La Barrera. 

Divino Pastor. — Lope de Vega. 

"Son las figuras siguientes: Divino Pastor. — Pastor ingrato. — Lo- 
• cura del mundo. — Avaricia. — Pretensión. — Ambición. — Mundo. — In- 
gratitud. — Riqueza. — Amor propio. — Músicos. " 

Es, con algunos nombres cambiados, el auto del Niño 
Pastor. — Véase. 

B. N., Mss., 15.577. 

(Impr. en Fiestas al Sant. Sacr., 1644.) 
Huerta cita en su Catálogo, como anónimo, un Auto 
de este mismo título. 

Divino Pólux. — Anónimo. 

"x\uto sacramental nuevo deste año de 1680." (Estos nú- 
meros aparecen enmendados, y convertidos en los siguien- 
tes: 1716.) 

"Figuras que hablan en él: Júpiter. — Pólux. — Castor. — El Cuerpo. 
— El Apetito. — El Arcángel San Miguel. — El Alma. — La Pobreza. — 
La Perfidia. — El Demonio. — 'La Riqueza." 

Faltan en esta lista La Ignorancia y La Muerte, y sobra 
Castor, pues el autor, habiendo mudado, sin duda, de parecer, 
puso al Alma en lugar de aquel personaje. 

También se designa al Alma en una acotación con el nom- 
> bre de Artemisa. En cuanto a Pólux (que representa al Ver- 
bo Divino), suele ser llamado Pan, y lo .mismo pudiera llevar 
otro nombre, pues no hace absolutamente nada por donde se 
asemeje a las citadas figuras mitológicas. 

Pólux desciende del Cielo para salvar al Alma, a quien 



CATÁLOGO DE AUTOS SACRAMENTALES SyS 

requieren de amores las Potencias del Mundo, a saber: la 
Riqueza, la Ignorancia y la Perfidia, figuras estas últimas de 
la Gentilidad y el Hebraísmo, así como la primera lo es de 
Aman, según lo advierte una nota. Pero el Alma, guardando 
fidelidad a Pólux, abandona su Cuerpo a la saña de los tres 
despechados amantes y de Luzbel, cuya caída del Cielo sirve 
de introducción al auto. Pólux, después de haber reñido con 
la Muerte, precipitándola en los abismos, cae en poder de sus 
adversarios; llévanle; sale la Pobreza a referir las circuns- 
tancias con que se ha consumado el misterio de la Reden- 
ción, y en tanto que Lucifer se hunde y discurren aturdi- 
dos por el escenario los demás personajes malévolos, pre- 
séntase el Alma ante el sepulcro de su amado, transforma- 
da en Artemisa. "Quitan la losa: descúbrese Pólux muerto: 
"hincan la rodilla." — El Alma pretende encerrar al difunto 
en su propio pecho. — "Vuélvese la caja en que está Pólux, 
que desaparece, y queda un cáliz y una hostia". 

Esta obra es un centón mal co,mpaginado de ideas y si- 
tuaciones, ya para entonces expuestas muchas veces en el 
teatro sacramental. Padece suma pobreza de estilo. Sirve, sin 
embargo, para demostrar por la milésima vez lo difundidos 
que se hallaban en aquellos días ciertos conocimientos pri- 
mordiales, cuya importancia nadie pondrá en duda. 

La escena de introducción que pudiera ser magníficamente 
tratada ipor un poeta eminente, presenta al Creador decre- 
tando el misterio de la Redención en los providentísimos 
consejos de su augusta Trinidad. Luzbel toma a desprecio 
de la naturaleza angélica el acuerdo en cuya virtud ha de 
unirse al Verbo con la vil naturaleza humana ; rebelase con 
sus secuaces, y después de alborotada pelea, queda vencido 
por los ángeles buenos. Hoy, como hace dos siglos, saben 
todos que Luzbel se rebeló por soberbia: pero ¿con qué oca- 
sión brotó su ensoberbecimiento ? Muchos de los que pon- 
deran la ignorancia antigua, adelantarían algo leyendo so- 
bre el particular el infeliz auto de Pólux. 

Del mismo impenetrable misterio de la Trinidad, sin el 
cual nada se explica, expónense los fundamentos racionales 
en estas palabras del Hijo al Padre: 

Por mí se sigue que tú 
Dios solitario no seas... 
Por ti Isaías dirá : 



■¿74 r.OI.ETÍN DE LA REAL ACADEMIA ESPAÑOLA 

— Dios que dio al Hombre, a la fiera, 

facultad para engendrar, 

¿acaso el mesmo no engendra...? 

Siendo tú bien infinito, 

pides i>or naturaleza 

comunicarte, y no puedes 

criar sujeto que sea 

capaz. 

Manuscrito perteneciente al señor Sancho Rayón. 

Divino portugués San Antonio de Padua. — Bernardino de 
Ohregón. 

Citado por el barón de Shack. Existía ms. esta obra en 
la librería del señor Duran, con la fecha de 1623. 

La Barrera dice que es la comedia de Montalbán, a pe- 
sar de ir atribuida a Obregón en dicho ms. (i). 

Dolores (Los) de la Virgen. — Don José de Anso y Flores. 
Catálogo de La Barrera. 

Donas que envió Adán a Nuestra Señora con Sant LÁzARa 
(Aucto de las). — Anónimo. 

Es dudoso que se hiciera para las fiestas del Sacramento. 

Algunos versos de este auto se hallan repetidos en el 
Lucero de nuestra salvación, de Salceda. La escena princi- 
pal, sumamente patética, tiene, en cuanto al género, profun- 
da analogía con la del Descendimiento de Cristo en el auta 
viejo de este nombre. 

B. N., Mss., 14.71 1, núm. 53. 

Colección de González Pedroso, pág. 22. 

Dos (Las) ciudades opuestas. 

Auto sacramental alegórico de don Manuel de Arriaga 
Feijóo y Rivadeneira. 

"Personas: Luzbel. — Judaismo. — La Culpa. — ^Emanuel. — Idolatría.. 
— Gentilismo.^ — La Fe.^ — ¡Pobreza. — Apostasía. — Envidia. — La Gracia. 
— Justicia. 

E. Luzbel. — Da fondo timonel. 

Just^ — Abate el vuelo. 
A. perdonad lo mal escrito. 



(i) Aunque incluida por Alenda esta obra en su colección de Autos,. 
el ms. de este título y de esta fecha, de la Bibl. Nac. (15.222) figura como 
comedia. 



CATÁLOGO DE AUTOS SACRAMENTALES SyS 

Según expediente del Archivo Municipal de Madrid, ya 
estaba escrito en 1693. Algunos lo han atribuido a Calderón. 
(Fajardo. Disertación ms.) 

B. N., Mss., 14.840, núm. 11. 

Dos ESTRELLAS DE FRANCIA. — Calderón. 
B. N., Mss., 16.2786. 

Incluso por Vera Tasis en su lista de autos de Calderón. 
Poseíale el señor Sancho Rayón en la Parte séptima manus- 
critos de autos de aquel ingenio, coimpilada por don Juan 
Isidro Fajardo en 1718. 

Hay comedia del mismo título escrita -por don Melchor 
Fernández de León. Sus protagonistas son San Juan de 
Mata y San Félix de Valois. 

Dos (Los) INGENIOS Y ESCLAVOS DEL SANTÍSIMO SACRAMENTO. 

Lope. 

B. N., Mss., 15.315. 

(La sílaba in de la palabra ingenios, está tachada en este 
manuscrito.) 

(Impreso en el tomo III de las Obras... publicadas por 
la Real Academia Española.) 

Dos (Los) PRIMEROS HERMANOS. 

Auto sacramental del licenciado Juan Caxés. 

"Figuras: La Providencia divina. — Adán. — Eva. — La Culpa, en tra- 
je de villana. — La Envidia, en traje de dama. — La Justicia. — Caín. — 
Abel." 

E. Prov. — El terrenal paraíso. 

A. de ella saldrá triunfante el justo y santo. 

Ejemplar en parte autógrafo y firmado por el autor en 
Madrid a 14 de abril de 1610. 

B. N., v.^ 20, núm. 5. 

Publicado en la Revue Hispanique, tomo VIII, pág. 139. 

Dos VIRTUDES TRIUNFANTES. 

Coloquio alegórico para el Carnaval. 

Manuscrito sin nombre ni indicación de autor de me- 
diados del siglo XVIII, de la colección de La Barrera, citado 
por el mismo en las adiciones mss. a su Catálogo. 



376 boletín de la real academia española 

Dote (El) del Rosario. 

Auto sacramental de Andrés de Claramonte. 

"Figuras: Zelio. — Julio. — Donato. — Merencia. — Fabia. — La María. 
— Filipo. — Aberto, duque. — Pamucio, lacayo. — Músicos y jardineros. — 
Dos demonios. — Dionisio, viejo. — Cuatro Grandes. — Tres alguaciles." 

E. Dion. — Es imposible llegar. 

A. este milagroso caso. 

B. N., Mss., 15.254. (Autógrafo.) 

Impreso suelto. 

Duelo (El) de los pastores. — Calderón. 

Auto natalicio. No tiene trazas de ser de Calderón. 

Suelto, sin lugar ni años, siglo xviii. 

Otra edición, suelta, siglo xviii, Salamanca, por Foxar. 

(Continuará.) 



V 



OGABLOS INCORRECTOS 



Lesionar. Lesionado. 

Varias veces se ha censurado a la Academia Española que 
no hubiese dado cabida en su Diccionario a este verbo y a este 
substantivo y adjetivo, que tan frecuentemente aparecen escri- 
tos en obras modernas y suenan en los Tribunales de justicia. 

A primera vista, creyérase, efectivamente, olvido o descuido, 
ya que figuran en el Diccionario el substantivo lesión, los adje- 
tivos lesivo y leso y el compuesto ileso. 

Lesión, que viene de la voz latina laesio, laesionis, y significa 
daño o detrimento corporal causado por herida, golpe o enfer- 
medad, es el resultado de la acción de un verbo que en latín se 
dice laedo, is, ere, laesi, laesum, y se traduce por dañar, herir, 
ofender. En francés produjo el verbo Icser, con los mismos sig- 
nificados, y en italiano, tomado del infinitivo y no del supino, 
como el francés, dio ledere. 

En castellano hubo más diferencia, pues se alteró la radical, 
y salió el verbo lisiar. El Diccionario de la Academia, y con éT 
los demás, dicen que lisiar es "producir lesión en alguna parte 
del cuerpo". Y ¿por qué razón el substantivo se lee de un modo 
y el verbo de otro? Por una muy sencilla que conocen los que 
suelen hojear nuestros. viejos autores. Lesión, aunque su gra- 
fía sea más semejante al latín, es forma mucho más moderna 
que la de lisión, que se usó hasta mediar el siglo xvii. Fué im- 
posición de los humanistas, lo mismo que en lección, antes 
lición, y otras palabras semejantes. 

En prueba de ello bastaría recoger algunos textos desde la 
formación del romance castellano. 

En la traducción del Fuero Juzgo (mediados del siglo xin),. 



SyS BOLETÍN" DE LA REAL ACADEMIA ESPAÑOLA 

lib. XII, tít. III, ley 12, leemos: "Por tal que aquellos siervos 
rendidos non prendan muerte sin lisian nin danno." 

En la Partida I, tit. iv, ley 91, se dice : "Que gelo escarmien- 
ten sin muerte et sin lisión -de su cuerpo." 

En el resto del siglo xiii, esta forma es la corriente para 
expresar daño o herida. En el siguiente, lo mismo. Citaremos 
algunos pasajes de escritores famosos: 

Señor, a los tres niños de muerte los libreste 
del forno del grand fuego, sin lisión saqueste. 

(Arcip. de Hita: Introducción.) 

"Cristianos, dadvos a prisión con tal condición que non re- 
cibáis muerte ni lisión, que bien veis que vuestra defensa non 
vos tiene pro." {Gran Conq. de Ultramar, en Rivad., pág. 338, 2 ) 

Esta (la ira) face sandias los ornes sin razón 
contra sus servidores, con mucha ocasión, 
ca los fieren con sanna, donde viene lisión; 
después que non han cobro querían aver perdón. 

(Canciller Ayala: Rimado de Pal., cop. 115.) 

Pasemos al siglo xv : 

"Faciéndolo sin premia, con manera suave, que non faga 
■lisión en las encías, nin saque dellas sangre." (Don Enrique de 
Villena : Arte del cortar del cuchillo, cap. iii.) 

"Onde se levantan muchas traiciones e tractos, muertes e 
lisiones." (Arcipreste de Talav. : Corvadlo, cap. iii.) 

"Por causa deste ayuntamiento de gente se ovieran hecho 
-algunos robos e muertes e lisiones e prisiones." (Crón. de 
I). Juan II, afio XXXV, cap. xxx.) 

La misma forma persiste en el siglo xvi; 

Con grande admiración en la ribera, 
sin padescer ¡isión de aquella fiera. 

(Greg. Silvesfre: Poesías, Lisb., 15912; pág. 429.) 

"Mayor maravilla es que caiga la casa y que no reciba lisión 
alguna el que estaba en ella." (P. Rivadeneyra : Tribulac, "Al 
-crist. lector".) 

"Hecha linimento la raiz del polipodio, cura las lisiones.'" 
d(J. de Huerta: Traduc. de Plinio, II, 417.) 

Y en. la primera mitad del siglo xvii : 



VOCABLOS INCORRECTOS Syg 

"Dio fondo el rucio, y él se halló encima del, sin aver rece- 
bido lisian ni daño alguno." (Cervantes: Quijote, II, lv.) 

"Duro se le hizo a Mauricio el terrible salto del caballo tan 
sin lisian." (Cervantes: Persilcs, cap. xxi.) 

' "Si es tuerto dice que le agracia la lisión y le compara con 
la vista del día." (Quevedo: Obras, en Rivad., II, 151, i.) 

"Son heridas que sin lisión de los huesos, asombrando la 
vista, aseguran de la muerte." (Tirso de Molina: Cigarrales, 
pág. 228 de la edic. de 1913.) 

En adelante comienza a prevalecer la forma lesión, como 
se ve por los textos que trae el Diccionario de Autoridades. 

Parece, pues, muy natural que, en consonancia con esta voz, 
fuera lisiar el verbo que hoy se quiere sustituir con el novísimo 
lesionar. Sólo nos falta saber si lisiar significa lo que se desea, 
que, en resumen, es lo que dice el léxico de la Academia. 

La prueba resulta llevando el mismo camino que antes : esto 
es, con textos tomados de escritores de diversos tiempos : 

"Sol que non maten nin lisien de lisión de que pueda per- 
der miembro." {Part. I, tít. v, ley 63.) 

"Pero en tal manera que non lo mate nin lo lisie, mas que 
se sirva del, segunt qual ome fuera." (Espéculo, lib. II, tít. ix, 
ley I.) 

"Si los tutores o alguno dellos matare o mandare matar o 
.lisiare o mandare lisiar algún omne." {Cortes de Burgos de 

1315-) 

"Non le debe enf orear, nin estremar, nin lisiar, nin matar 
nin a cristiano nin a moro." {Fuero Viejo, lib. II, tít. i, ley i.) 

"Quitáronse afuera, porque los de encima del muro los ma- 
taban y lisiaban con grandes piedras." {Sergas de EspL, capí- 
tulo cu.) 

"Mandaba su regla que... jugasen de todas armas dos a dos 
■de manera que no se lisiasen." (Fray Antonio de Guevara: Car- 
tas, en Rivad., 133, i.) 

Señor, hace caridad 
a aqueste pobre soldado 
que en las guerras fué lisiado 
sirviendo a Su Majestad. 

(Sánchez de Badaj.: Rccop. en mct., II, 244.) 

"Gánanle por la mano las rodillas de la comadre y pónensele 
«<!elante para recibirle (al niño) porque no se lisie." (Fray Luis de 
Leíón: Expos. del Libro de Job, III, ii.) 



38o BOLETÍN DE LA REAL ACADEMIA ESPAÑOLA 

"Por temor de la Bula, aunque no les lisiaba, hubieron de 
consentir y consintieron." (Fray J- de Sigíienza: Historia de 
la Orden de San Jerónimo, cap. viii.) 

"Del justo dice que si cayere no se lisiará, porque él pondrá 
su mano por almohada." (Fray Hernando de Zarate: Discur- 
sos de pac. crist., disc. i.) 

"Vaya rondando con el alabarda... cuando ha llovido para 
bajar en algún pendiente resbaloso y arrímese a ella que le 
lisiará el rostro." (Eguiluz : Mil. y reglas mil., 1592, pág. 24.} 

Manosee las mejillas, 
y fué dicha no lisiarme 
en dos juanetes buidos, 
entapizados de almagre. 

(Tirso de Molina : Cigarrales, pág. 245.) 

Es, por consiguiente, seguro que el verbo lisiar responde- 
a la necesidad de expresar la acción, cuyo efecto son las listo- 
nes. Y no menos cierto que la forma del substantivo y adje- 
tivo correspondientes será, no lesionado, sino lisiado; porque 
aun cuando hoy más comúnmente se llama así al que tiene 
alguna imperfección orgánica, o sea a aquel cuya lesión es per- 
manente y visible, como la voz lisiado es también el participio 
del verbo lisiar, ningún inconveniente habría en usarla en los 
tres sentidos. 

Confesaremos, sin embargo, que el desuso en que ha caídO' 
el verbo y lo circunscrito que ha quedado el substantivo y ad- 
jetivo, que casi no se aplica más que a los tullidos o a los que 
sufren la parálisis o amputación de brazo o pierna, dan a las 
formas clásicas lisiar y lisiado un sabor arcaico que dificultará 
su adopción con nuevo sentido, aunque, en realidad, sea muy 
viejo, y entonces habrá que admitir en los Diccionarios los 
neologismos lesionar y lesionado, que tienen ya no poco arraigo. 

Y no sólo en su acepción recta, sino que la repugnancia será 
mayor a emplearlos figuradamente, como en este pasaje de un 
diario madrileño: "Seguramente sin propósito de lesionar tan 
elevados intereses." Pocos se atreverían a escribir lisiar, y, 
con todo, sería lo correcto. 

Contusionar. Contusionado. 

Pero si en el caso anterior, por las razones al final expues- 
tas, pudiera caber duda sobre la admisión de los vocablos for- 



VOCABLOS INCORRECTOS 38 1 

mados del substantivo lesión, ninguna puede ofrecerse para 
rechazar de plano estos dos recientes y garrafales barbarismos. 

No es insólito leer pasajes como éste, que hace días estampó 
un diario madrileño: "Sólo han resultado algunos soldados tur- 
cos ligeramente contusionados." 

Es tanto más de admirar tan grosero disparate cuanto que. 
por desgracia, en nuestra Patria es harto frecuente leer, desde 
hace más de un siglo, las voces de ''heridos y contusos", frutos 
de no interrumpidas luchas civiles y exteriores. 

Contuso es el participio irregular, no de contusionar, sino- 
de contundir, que es el verbo propio para estos casos, y que 
significa, según el Diccionario y todos nuestros autores, ma- 
gullar, golpear, producir lesión sin herida visible. Y de este 
contuso salió contusión, que está muy lejos de ser palabra pri- 
mitiva, generadora de otras, como se pretende. 

El mismo verbo contundir es compuesto de con y de otro- 
siempre anterior, tundir, que significa castigar con golpes, azo- 
tes o palos. De modo que contundir es como la acción más enér- 
gica del verbo tundir, y como si dijéramos su segundo momento 
en que ya se adivina el efecto, que es la contusión. 

Hay que tener presente que contundir tiene dos participios 
pasados ; pero el regular, contundido, apenas se usa, y parece 
sostenido.no más por el del verbo simple, que es tundido. 

Sólo, pues, una crasísima ignorancia puede mantener en pie 
las voces de contusionar y contusionado, cuando, desde hace 
muchos siglos, vienen empleándose con el mismo objeto las 
castizas (i) y elegantes de contundir y contuso. 

Exteriorizar. Exteriorización. 

Dos palabrejas de la misma catadura que las anteriores. No 
son galicismos, porque, si bien en algunos Diccionarios mo- 
dernos hispano-franceses se lee: "Extérioriser = £A'íí?non- 
¿'ar", en los buenos léxicos de francés no hallamos otros deri- 
vados del exterior latino que extériorer, extériorité (qut 
corresponde a nuestro castizo exterioridad) y extérioriste. 
dejando a un lado los que, como extérieur y extérieurement, 
han sufrido la influencia de la pronunciación moderna. 

¿De dónde salieron, pues, este verbo exteriorizar, ya tan 



(i) En latín hay híndere, confundere y contnsus. 

26 



382 BOLETÍN DE LA REAL ACADEMLV ESPAÑOLA 

generalmente admitido, y el substantivo exteriorisación? Cree- 
mos que sólo del profundo desconocimiento de nuestro idioma, 
que tantos verbos tiene para expresar la acción de exteriorizar, 
como son, según los casos y alcance que se pretenda conceder 
.a dicha acción, manifestar, revelar, patentizar, mostrar, expo- 
ner, descubrir, evidenciar, declarar, aparecer, poner de relieve, 
etcétera. 

Casi todos estos verbos tienen el correspondiente substan- 
tivo en ción, y otros, como mostrar, descubrir, evidenciar, apa- 
recer, no carecen de forma adecuada para ello. 

Además, como ha podido observarse en anteriores artículos, 
los inventores de estas palabrotas no buscan la suavidad y ar- 
monía de la pronunciación, como hacían los neologistas del 
siglo XVI ; parece que cuanto más bárbaro sea el sonido de la 
voz, más grato es a sus férreas orejas. 

Si a todo evento querían introducir un verbo que expresase 
la acción de sacar o llevar de dentro a fuera alguna idea, de- 
seo o cosa, pudieron haber creado el verbo externar y el subs- 
tantivo cxternación, derivados de externo, como ya tenemos en 
castellano internar e internación, procedidos de interno. Siem- 
pre serían más racionales y más eufónicos; pero de tales linde- 
zas no entiende el modernismo filológico. 

Emilio Cotarelo. 



REFRANES GLOSADOS 

POR EL LICENCIADO SEBASTIÁN DE HOROZCO 
(Continuación.) 



702. Dé donde diere, 

como ballestón de ciego. 

De echar palabras al viento 
hay muchos hombres amigos, 
que dicen, hablando a tiento, 
mil cosas sin fundamento, 
de que afirman ser testigos. 

Y quien juicio tuviere, 
verá su mentira luego ; 

mas cualquier de éstos no quiere 
sino hablar dé donde diere, (i) 
como ballestón de ciego. 

703. ¿De dónde saltó esta astilla? 

De aquel mal madero. 

Del avaro y codicioso 
no sale sino codicia 
y tina del que es tinoso ; 
y del malo y malicioso, 
¿qué saldrá sino malicia? 

Y el decir no es por hablilla, 
sino refrán verdadero 

usado en nuestra Castilla : 
¿T)e dónde saltó esta astilla f 
Dicen que de aquel madero, 

704. De fuera verná 
quien de tu casa te echará. 

Parece que es ya de fuero 
y de costumbre usual 
que en viniendo un forastero, 
aunque más tosco y grosero, 
priva luego al natural. 



(i) En el texto "dé do diere", pero 
queda el verso corto. 



Así que en lo cierto está 
el que, viendo esta costumbre, 
dice : "De fuera verná 
quien de casa te echará 
y se subirá en la cumbre." 

705. De esos polvos 
vinieron esos lodos. 

Del tiempo de mocedades 
y de andar por los cantones, 
de excesos y liviandades, 
vienen las enfermedades 
a la vejez a montones. 

Viénense a juntar los males 
a la triste vejez todos, 
y, en fin, a los hospitales, 
porque, de esos polvos tales, 
se hicieron estos lodos. 

706. De hombre heredado 
nunca te verás vengado. 

De quien tiene que comer, 
mal nos podemos vengar, 
porque!, en fin, con el tener 
se nos puede defender 
y no puede mal pasar. 

Del pobre desventurado 
muy fácilmente te vengas ; 
pero del hombre heredado, 
nunca te verás vengado 
por más odio que le tengas. 

707. De éstos y de los oleados, 

pocos son letrados. 

Muchos de io:i estudiantes 
que, debiendo de estudiar, 
escogen y quieren antes 



384 



boletín de la real academia española 



ser ruines y extravagantes, 
por holgar y por jugar; 

por éstos, que son notados, 
suelen decir vulgarmente : 
De éstos y los oleados, 
pocos suelen ser letrados, 
y quien lo dijo, no miente. 

708. De mal en peor. 

Quien malo comienza a ser 
temprano, desde niñez, 
suele en su mal proceder 
hasta en ello fenecer, 
aunque llegue a la vejez. 

Y cuanto más se envejece 
en su mal el pecador, 

no sólo no lo aborrece, 
pero su pecado crece, 
yendo de mal en peor. 

709. De mal vino el conejo 

y el diablo se llevó el pellejo. 

Ni la codicio ni quiero 
si la cosa es mal ganada, 
porque, así como la adquiero, 
no falta un desaguadero 
por donde no quede nada. 

Y el que dijo el refrán viejo, 
cierto muicha razón tuvo, 

que de mal vino el conejo 
y el demo llevó el pellejo 
de él y de quien mal le hubo. 

710. De mal monte, 
alzar majada. 

Está el mundo tan dañado, 
tan perdido y de tal arte, 
que tengo por bien parado 
y por bienaventurado 
al que de ^ en paz se aparte. 

Y pues que se ha de acabar, 
y es tan corta la jornada, 

lo mejor es caminar 

y, como dice el vulgar : 

Del mal monte, alzar majada. 

711. De mí digan y a mí pidan. 

Está muy averiguado, 
y por experiencia visto, 
que el hombre rico y honrado 
es roído y mormurado 
y de los pobres malquisto. 

Mas querríalo yo ser, 
aunque los ruines lo impidan 



y hártense de roer, 

que, teniendo de comer, 

de mí digan y a mi pidan. 

712. De noche 

todos los gatos son pardos.. 

Cuando no son conocidos 
los buenos y los no tales, 
como están entremetidos, 
no es mucho que sean tenidos 
comúnmente por iguales. 

Entonces no hay quien reptoche 
a los ruines y bastardos : 
todos van a troche y moche, 
bien así como de noche.^ 
todos los gatos son pardos. 

713. De monte y de río, 
horas cargado, horas vacío.- 

Cosa es clara y sin reyerta 
que en la pesca y en Ja raza 
no tenemos cosa cierta, 
porque unas ^eces acierta 
y otras echa calabaza. 

Así que no es desvarío 
lo que se suele decir 
que del campo, monte y rio, 
horas cargado o vacio 
sucede al homibre venir. 

714. De mal vino la oveja 

y el diablo llevó la pelleja. 

Cosa es muy averiguada, 
y experiencia lo mostró, 
que la cosa mal ganada 
brevemente es acabada 
ella y quien mal la ganó. 

No es hablilla ni conseja 
lo que se suele dcicir 
que de mal vino la oveja 
y el diablo llevó la pelleja; 
todo se ha de consumir, (i) 

715. De menos nos hizo Dios. 

Por muy grave enfermedad 
que uno tenga y llegue al punto,, 
si place a la voluntad 
de la divina Bondad, 
no le tengáis por difunto. 



(i) Este refrán es simple variante 
del 709. 



REFR.\NES GLOSADOS ' 



385 



Nadie jamás desconfíe : 
Tiaya fe contino en nos, 
suplicando a Dios lo guíe, 
que por más que el mal porfíe, 
de menos nos hizo Dios, (i) 

716. De necios y porfiados 
tengo hechos mis sobrados. 

Necedad es litigar, 
y de hombre apasionado, 
si se puede concertar 
con lo que sé han de llevar 
procurador y letrado. 

Y por estos mal mirados 
dijo el otro este refrán : 
De necios y porfiados 
tengo hechos mis sobrados; 
y otros también lo dirán. 

717. Dentro está la gata 

en el palomar. 

Cuando tras alguno andamos 
deseosos de querellalle, 
tras su rastro siempre vamos 
y donde entra le espiamos 
para mejor apañalle. 

Y cuando salto de mata 
no puede encerrado dar, 
decimos cuando no cata : 

"¡ Sus, que dentro está la gata, 
metida en el palomar!" 

718. De olla a cobertera. 

Cuando a la mala mujer 
el tiempo y vejez desteta, 
y viene a ya no poder, 
entonces procura ser 
de las otras alcagüeta. 

Y, como experimentada, 
es buena cobijadera ; 
de suerte que la malvada, 
de olla vieja y quebrada, 
viene a ser la cobertera. 



719- 



De poco paño, 
corto capisayo. 



El que quisiere vivir 
como es justo y le conviene 



(r) Tampoco suele darse esta inter- 
pretación a este refrán que tiene la 
segunda parte "que nos hizo de la na- 
da". Alude al que espera mucho y re- 
cibe poco. 



para a menos no venir, 
procure de se medir 
según la hacienda [que] tiene. 
Mire bien que es largo el año 
y que adelante es mayo, 
porque no se llame a engaño, 
y que, en fin, de poco paño, 
hará corto capisayo. 

720. De quieres a tienes 
el tercio pierdes. 

De querer, cada cual quiere, 
el tener es lo más sano ; 
no todo lo que quisiere 
haber y hombre pretendiere, 
lo tiene luego en la mano. 

Si de querer te mantienes, 
yo te aviso que te acuerdes, 
que no trabajes ni penes, 
porque, de quieres a tienes. 
a veces el todo pierdes. 

De otra manera. 

Si tienes mercadería, 
y tú ruegas por vendella, 
tú pierdes por esta vía, 
y el que compra perdería 
si te rogare por ella. 

Así que si cuerdo fueres, 
para vender nunca esperes 
a rogar sobre tus bienes, 
porque, de quieres a tienes, 
perderás cuando vendieres. 

731. ¿De qué murió tu padre? 
De achaque. 

Todo es como Dios quiere, 
ni es menester más razón ; 
mas cuando alguno se muere, 
de cualquiera mal que fuere, 
nunca le falta ocasión. 

Y así, si la muerte dio 
a nuestro vecino jaque, 
decid a quien le heredó : 
Tu padre, ¿de qué murió? 
Responderos ha : De achaque. 

722. De luengas vías, 
luengas mentiras. 

Cuando así tan fácilmente 
no se puede averiguar, 
por ser cosa muy ausente. 



386 



boletín de la real academia española 



puede sin miedo, el que miente, 
como quisiere pintar. 

Y hay hombres que así platican 
como aquellos que fabrican 
libros de caballerías, 
y como de luengas vías, 
luengas mentiras publican. 



733. 



De rabo de puerco 
nunca buen virote. 



De ruin cosa pocas veces 
suele salir cosa buena, 
y en los viles y soeces, 
con malicias y dobleces, 
no se tiene mano llena. 

Ni en el hombre necio y terco 
nadie fíe ni se enhote: (i) 
huya del (jpmo del güerco, 
porque, de rabo de puerco, 
nunca sale buen virote. 

734. De ramera, a cobertera, 
y de puta a candelera. 

La que mal suele vivir, 
cuando llega a la vejez, 
ya que no puede cumplir, 
ctunple al menos de encubrir 
a otras de su jaez. 

Sirven, al fin, comoquiera, 
de encubrir o de alumbrar, 
de ramera, a cobertera, 
y de puta, a candelera ; 
en esto suelen parar. 

725. De reír viene a llorar 
y de llorar a reír. 

El deleite y el placer 
y el andar hombre jocundo, 
no puede permanecer ; 
antes suele suceder 
llorar en el otro mundo. 

Mas conviértese en holgar 
el llorar y arrepentir ; 
por manera que, al trocar. 



(i) Esta acepción de "enhotar" es 
muy diversa de la que trae el Diccio- 
nario, que es azuzar o incitar común- 
mente a los perros. Hay el adjetivo 
"enhotado" con acepción de "confia- 
do'*, que es parecida a la del texto de 
Horozco. 



de reír viene a llorar 
y de llorar a reír. 

726. De rocín a roín. 
Martín Martín, 
cada día más ruin. 

En lugar de mejoría, 
yendo de ruin a rocín, 
somos tan malos hoy día, 
que, echando por otra vía, 
vamos de rocín a roin. 

Y habiendo de ver el fin 
y escarmentar en ,los otros, 
hacemos como Martin : 
que cada día es más roin, 
y así dirán por nosotros. 



737. 



De ruin cepa, 
ruin sarmiento. 



Según regila general, 
aunque reina fallencia, 
es muy cierto cada cual 
volver a su natural, 
como muestra la experiencia. 

El que viene de ruin gente 
siempre vuelve al fundamento, 
y es ruin y de ruin simiente, 
como sale comúnmente 
de ruin cepa, ruin sarmiento. 

728. De ruines y buenos 

se hace la guerra. 

Este mundo está poblado 
de varias suertes de gente : 
unas de muy alto grado, 
y otras de mediano estado 
y otras bajas e indigentes. 

Y los principios terrenos, 
para defender su tierra 
o ganar reinos ajenos, 
de todos, malos y buenos, 
vemos que hacen la guerra. 

729. De ruin a ruin, 
quien acomete vence. 

Muchas veces del temer 
viene hacer la razón, 
así que, para vencer, 
es mejor acometer 
y mostrar buen corazón. 

Cuando dos temen el fin 
y han miedo que se comience 



REFRANES GLOSADOS 



387 



por no ver su San Martín, 
entonces, de ruin a ruin, 
aquel que acomete vence. 

730. De ruin montecillo 
bueno es un gazapillo. 

De quien no sabe hacer 
mercedes a cada paso, 
no es poco poder haber 
cualquiera cosa, por ser 
de un hombre corto y escaso. 

Vieres haber lo poquillo 
mientras no hay más aparejo, 
porque, de ruin montecillo, 
'bueno es un gasapillo, 
si no puede ser conejo. 

731. De sabios es temer, 

de locos acometer. 

El sabio, con la prudencia, 
considerando el suceso, 
como teme la sentencia, 
y teniendo providencia, 
ha miedo de hacer exceso. 

Tiene antes muy pensado 
lo que puede suceder, 
para no ser salteado ; 
por donde está averiguado 
que de sabios es temer. 

Mas el loco, con locura 
y sin consideración, 
pensando la travesura, 
luego trabaja y procura 
ponerla en ejecución. 

De locos es no mirar, 
de locos es no temer, 
de locos es no pensar, 
de locos perseverar, 
de locos acometer. 

733- Desaprovechado 

como unto de mona. 

Si Dios contigo reparte 
lo que a los otros no da, 
has de ser tú de tal arte 
que procures de dar parte 
a quien menester lo ha. 

Mas, si no tienes cuidado 
más de tu propia persona, 
ni sabes dar un cornado, 
^eres desaprovechado 
como el unto de la mona. 



733. Descobrir algo al parlero 

es decirlo al pregonero. 

Con el parlero inquieto 
huye siempre de hablar, 
porque, de hombre indiscreto, 
a quien no sabe callar, (i) 

Cierto es y verdadero, 
y en ello no hay que dudar, 
qu€ decir algo al parlero 
es decirlo al pregonero 
que lo vaya a pregonar. 

734. Descomponer un Santo 

por componer otro. 

Cuando muchos hijos tienes, 
y todos buenos te son, 
y al uno has de dar tus bienes, 
no será mucho que penes 
por aquesta sinrazón. 

Y si a cada uno tanto 
hallas que puede caber, 
quie te digan no me espanto 
que descompones un Santo 
para otro componer. 

735. Desdichado del que muere 

si a paraíso no va. 

Ya se ha experimentado, 
yendo en el enterramiento, 
y el marido aún no enterrado, 
la mujer haber ya dado 
palabra de casamiento. 

Pues quien este caso viere, 
con razón decir podrá : 
Desdichado del que muere 
si a paraíso no va. 

De aquí vino un cantar, que 
dice : 

Aún enterrado no está, 
la viuda casarse quiere : 
¡ desdichado del que muere 
si a paraíso no va ! 

736. ¡Desdichad'o balandrán, 
nunca faltas de empeñado! 

El hombre que es trapacero 
jamás deja de deber, 



(i) Así en el original, y falta un 
verso. Probablemente se escribiría : 
"porque de hombre discreto 
es no revelar secreto 
a quien no sabe callar". 



388 



boletín de la real aca])emia española 



y para sacar dinero, 

con que hincha un agujero, 

otros procura hacer. 

Nunca tiene sino afán, 
anda a sombra de tejado, 
por quien se dirá el refrán : 
; Desdichado balandrán, 
nunca sales de empeñado! 

737. Después de ido el conejo, 

tomamos el consejo. 

Por demás es ya pensar 
después de la cosa hecha 
ni quererla ya evitar, 
pues que sobre ella altercar 
ninguna cosa aprovecha. 

Dícelo el proverbio viejo, 
sin que haya quien lo tache, 
que después de ido el conejo, 
si tomamos el consejo, 
nos dirán: "Tarde piache." 

738. Después de muerto, 

ni viña ni güerto. 

Mientras que por el camino 
caminamos de esta vida, 
conviene tener buen tino, 
obrando bien de contino 
para nuestra despedida. 

Mientras el ojo está abierto, 
cada cual procure obrar, 
porque, ya después de muerto, 
casa, ni viña, ni güerto 
no le puede aprovechar. 

De otra manera, reprobando el 
mal sentido que este refrán 
podría tener. 

Condénase la herejía 
de los que quieren decir 
que cuando el hombre moría 
se acababa, y que no había 
sino nacer y morir. 

Esto reprobado está, 
según nuestra santa fe, 
porque el hombre, cuando va, 
para siempre vivirá 
do Dios mandare que esté. 

Por manera que entendiendo 
este refrán sanamente, 
corporalmente muriendo, 
cualquier persona yo entiendo 
perder la vida presente. 



Y así, está muy claro y cierto 
que se debe de entender, 
diciendo : "Después de muerto, 
¿para qué es viña ni güerto, 
pues que ya no es menester?" 

739. Después de vendimias, 

cestos. 

Cuando la cosa buscamos 
trabajando por la haber, 
si entonces no la hallamos, 
después la menospreciamos 
cuando ya no es menester. 

Así que, por coflcluír 
con aquestos presupuestos, 
de aquí pudo provenir 
lo que se suele decir : 
Después de vendimias, cestos. 

740. Después del asno muerto, 
ponelde la cebada al rabo. 

Lo que hubieres de hacer, 
para que no se deseche, 
has de mirar que ha de ser 
en tiempo que es menester, 
cuando valga y aproveche. 

Porque lo que es de concierto 
no lo aprovecho ni alabo, 
y el ejemplo está muy cierto 
si después del asno muerto 
le ponen cebada ai rabo. 

741. Después de comer, dormir; 

después de cenar, bullir. 

Diz que para no enfermar 
son reglas de regimiento 
sobre comer, reposar, 
y sobre cenar, andar, 
haciendo algún movimiento. 

Y así se suele decir 
por otro vtilgar latino : 
Después de comer, dormir; 
después de cenar, bullir, 
andando poco camino. 

742. Después de judío prendado, 

cerralde la puerta. 

Cuando quier que el mal recado 
vemos claro que está hecho, 
procurar es excusado 
medio para lo pasado 
no siendo ya de provecho. 

El pienso es demasiado 
después de la bestia muerta, 
y el refrán es apropiado : 



REFRANES GLOSADOS 



389 



^Después de judío prendado, 
mandalde cerrar la puerta." 

743. Desquitóse mi gallego: 
perdió un ducado y ganó 

un conejo. 

Es la condición humana 
la del hombre simple y loco, 
que en esta vida mundana 
tiene en mucho lo quie gana 
y lo que pierde en muy poco. 

Así que, habiendo jugado, 
desquitóse nú gallego, 
el cual, perdiendo un ducado, 
piensa que queda esquitado 
con ganar sólo un conejo. 

744. De ser higo, higo es; 
mas el miel no le has venido. 

Burlamos del vizcaíno, 
que berenjena pensaba 
ser higo muy bueno y fino, 
y nosotros, de contino, 
erramos más que él erraba, 

juzgando muy al revés 
lo malo por muy subido, 
diciendo, como sabes : 
De ser higo, higo es, 
mas el miel no le has venido. 

745. De ser buena no lo he gana, 

y mala, dámelo el alma. 

La mala de suyo es 
ruin y a ruindad inclinada, 
y sobre esto, si después 
la juzgan tan mala, ves 
presto está determinada. 

Y aun estando entera y sana 
y su voluntad en calma, 
dirá, por ser tan liviana : " 

De ser buena no le he gana, 
y mala, dámelo el alma. 

74Ó. De servidores leales 
se hinchen los hospitales. 

Acontece al servi'^'r 
que, por más que sirva y haga 
agradando a su señor, 
por el menor sinsabor, 
le despide y no le paga. 

Así que por estos tales 
veréis llenas las paredes : 
De servidores leales 



se hinchen los hospitales 

por servir; ¡ved qué mercedes! 

747. De tales romerías, 

tales venerías. 

Mire bien quien cuerdo fuere 
en el vivir cuánto va, 
que, según lo que hiciere 
y en los pasos que anduviere, 
tal pago, en fin, sacará. 

Si se emplea en burlerías, 
hallarse ha después burlado, 
y de tales romerías 
salen tales venerías, 
según cada cual ha obrado. ' 

748. De un tiro matar dos aves. 

El que sabe bien hablar, 
de veras o de burlando, 
por estilo singular 
suele a muchos motejar 
con uno solo hablando. 

Así que el hombre prudente, 
con sus palabras suaves, 
aunque el necio no lo siente, 
suele muy polidamente 
de un tiro, matar dos aves. 

749. De un cabo me cerca Duero 

y de otro, Peñatajada. 

Si en algún negocio ando 
y dudo en determinarme, 
ándalo el hombre pensando, 
no sabiendo ni atinando 
a qué vado es bien echarme. 

Si esto escojo, no hay dinero ; 
si aquéllo, no vale nada ; 
así que no sé qué quiero : 
De un cabo me cerca Duero 
y de otro, Peñatajada. 

750. De una sola centella, 
toda la casa se quema. 

Entre lo bien adquirido 
ninguno debe tener 
lo que le ha de ser pedido, 
que con poco mal habido 
todo se viene a perder. 

Si piensa de hacer mella, 
por echallo nunca tema, 
que después de hecha pella, 
con una sola centella, 
toda la casa se quema. 



Sqo 



EOLEIÍN DE LA REAL ACADEMIA ESPAÑOLA 



751. De vos me vengan 
esas pedradas. 

Si de algún vicio o pecado 
a otros quizá motejas, 
del cual estás tú notado, 
claro está y averiguado 
que te escupes en las cejas. 

Son palabras excusadas 
si tú vas por sus pisadas 
y tienes la misma tos, 
porque te dirán : De vos 
nos vengan esas pedradas. 

752. Déjate caer 

y ponerte has del lodo. 

No nos es cosa indecente 
querernos favorecer : 
antes sería muy demente 
quien, pudiendo buenamente, 
lo dejase de hacer. 

Cada cual ha menester 
favor según vaya todo, 
y procura de lo haber, 
si no déjate caer 
y ponerte has del lodo. 

753. Dejar sana la ropa 
y romper el corazón. 

Palabras malas airadas, 
aunque dichas con enojo, 
suelen, después de soltadas, 
traspasar más que lanzadas 
a quien ha sangre en el ojo. 

Y tan venenosas son, 
y causan tanta pasión, 

que, donde esta hierba topa, 
es dejar sana la ropa 
y romper el corazón. 

754. Deja tu casa 

y vente a la mía, 
y habrás negro día. 

Cada cual puede hacer 
en su casa lo que quiere 
y extenderse a su placer ; 
mas no terna tal poder 
si en casa ajena estuviere. 

Y por eso dicen : "Deja 
tu casa y vente a la mía, 
y, como aquel que se aleja, 
nunca te faltará queja, 

y así tendrás negro día." 



755. De vidros y de hijos, 
muchos, porque se quiebran. 

Verse los hombres muy llenos 
de hijos es bendición, 
mayormente si son buenos, 
porque vemos que los menos 
allegan a granazón. 

A -veces dan regocijos, 
se nos ríen y requiebran ; 
otras veces, mil litijos ; 
en fin, de vidros y hijos, 
haya muchos, pues se quiebran. 

756. Decir y hacer 
no es para todos. 

Tengan consideración 
los que al prometer aplacen, 
que, a buena cuenta y razón,, 
los que dicen, muchos son ; 
pero pocos los que hacen. 

Al tiempo del prometer, 
más hidalgos que los godos; 
mas después dan a entender 
cómo decir y hacer 
no contino es para todos. 

757. Decir y hacer 

no comen siempre a una mesa. 

Cuesta muy poco el decir, 
porque para esto sobra 
el hombre la boca abrir ; 
mas después, para el cumplir, 
es menester que haya obra. 

Fácil es el prometer, 
mas el cumplir mucho pesa, 
y esta razón puede ser 
por do decir y hacer 
no comen siempre a una mesa. 

758. Dejemos padres y agüelos; 
por nosotros seamos buenos, 

¿ Qué aprovecha decendir 
de linajes generosos 
si queremos desmentir 
con nuestro torpe vivir 
siendo malos y viciosos? 

Porque nuestros propios duelos 
ya nos hacen ser ajenos, 
para quien son bisabuelos ; 
dejemos padres y abuelos; 
por nosotros seamos buenos. 

759. Diez años de guerra 
y no un día de batalla. 

Con su pica y alabarda, 
medio mal es el soldado 



REFRANES GLOSADOS 



igi 



que su capitán aguarda, 
y la batalla se tarda 
porque duerme sin cuidado. 

Donde la gallina halla 
procura de cativalla : 
su deseo es en la tierra 
tener diez años de guerra 
y no un día de batalla. 

760. Diez años la seguía 

y ella no lo sabía. 

Conviene ser diligente 
el que fuere enamorado, 
tal que sepa fácilmente 
a la dama, lo que siente, 
dar a entender muy priado. 

Si no, por él se diría 
este refrán de reír : 
"Que diez años la seguía 
y que ella no lo sabía 
ni él se lo osaba decir." 

761. Dichosos aquellos 
cuyos errores cubre la tierra. 

Médicos y cirujanos, 
que, por defeto de sciencia, 
cada día matan sanos, 
si se ponen en sus manos, 
nunca hacen residencia. 

Y aunque cualquier de ellos ye- 
y envía muchos so tierra, [rra (i) 
los dineros hacen suyos: 
Dichosos aquellos cuyos 

errores cubre la tierra. 

762. Dicho de uno, 
como dicho de ninguno. 

Los que pedir algo quieren, 
probanzas ha menester, 
y si de testigos fueren, 
dos, al menos, se requieren 
para entera fe hacer. 

Y así, no piense ninguno 
con un testigo probar, 
porque, en fin, dicho de uno, 
como dicho de ninguno, 
por ser solo y singular. 

763. Difícil cosa es 
dejar lo acostumbrado. 

A la costumbre tenemos 
por otra naturaleza. 



y con trabajo podemos 
desechar, aunque queremos, 
lo que ya ha hecho corteza. 

Al derecho o al través, 
nos vamos por lo vedado ; (i) 
que difícil cosa es 
el dejar lo acostumbrado. 

De otra manera. 

Cuando ya el ladrón está 
acostumbrado a hurtar, 
puesto en la horca estará 
y aun allí no perderá 
la costumbre de gafar. 

Porque, sin duda, después 
que aquel mal vicio ha gustado, 
en su mal vivir veres 
cuan difícil cosa es 
el dejar lo acostumbrado. 

764. Digan, que de Dios dijeron. 

Si por ventura sabemos 
que alguien dice mal de nos, 
lo que en el caso debemos 
hacer será que callemos, 
dejando el castigo a Dios. 

Y pues de otros se murmura 
que nunca lo merecieron, 
disimular es cordura, 
diciendo mientras que dura : 
Digan, que de Dios dijeron. 

765. Dime con quién andas, 
decirte he lo que haces. 

En sola la compañía 
con quien andas o tuvieres, 
fácilmente se podría 
alcanzar por esta vía 
la vivienda que hicieres. 

Y si en ella te desmandas, 
a cualquier bueno desplaces, 

e aunque con palabras blandas, 
digo : Dime con quién andas 
y decirte he lo que haces. 

766. Dime con quién vas, 
decirte he lo que harás. 

Por la compañía que llevas 
está muy claro de ver 
cómo en tu vivir apruebas, 
y si harás lo que debas 
o si no lo has de hacer. 



(i) En el original, "hierra". 



I (i) Falta un verso. 



Sg 2 



boletín de la real academia española 



Y pues aquí señal das, 
toma siempre buena guía, 
porque, dime con quién vas, 
decirte he lo que harás, 
según es la compañía. 

767. Diga barba qué haga. 

Podrá cualquiera saber, 
si bien inquiere y escarba, 
que al hombre que suele ser 
para decir y hacer, 
llamamos hombre de barba. 

Así, que no lo sería 
el que, debiendo, no paga 
y promete y no cumplía, 
porque cualquiera diría : 
"¡Que diga barba qué haga!" 

768. Di mentira 

y sacarás verdad. 

Aunque, a la verdad, mentir 
sea cosa reprobada, 
mas por verdad inquirir 
suelen a veces decir 
alguna cosa forjada ; 

porque en aquesto se mira 
•el ánimo y voluntad 
por que la verdad se inquira, 
y así dicen : Di mentira 
y sacarás la verdad. 

769. Diño es el oficial 

de su jornal. 

Cuando hobiere trabajo 
en tu hacienda el obrero, 
justo es que sea pagado, 
porque va desconsolado, 
con cansancio y sin dinero, 

y con él desecha el mal 
y trabajo que ha sufrido, 
y diño es el oficial 
de su sudor y jornal 
cuando ya lo ha merecido. 

770. Dina cosa es de loor 
hablar bien y obrar mejor. 

El que da buena respuesta, 
razón és de ser loado ; 
mas, juntamente con ésta, 
si la obra tiene presta, 
ha de ser más estimado. 

Y pues es de gran primor 
bien decir y bien obrar, 
dina cosa es de loor 



hablar bien y obrar mejor, 
y es sobre el oro dorar. 

771. Dineros y amores 
no se pueden cubrir. 

El que anda enamorado, 
muy presto lo da a entender, 
y el dinero atesorado 
mal puede estar encerrado, 
pues es para despender. 

Estos son unos humores 
que, al fin, vienen a salir 
a las partes exteriores, 
porque dinero y amores 
no se pueden encubrir. 

772. Dinero es lo que dinero vale. 

Apelación de moneda, 
cualquier cosa se contiene 
que de ella comprar se pueda, 
y todo lo manda y veda 
el hombre que aquesto tiene. 

Si la cosa vale tres, 
a una cuenta se sale, 
que con ella me pagues, 
porque, en fin, dinero es 
lo que buen dinero vale. 

773. Dinero encerrado, 

ni hace merced ni grado. 

¿Qué provecho ha de hacer 
al avariento que abarca 
todo cuanto puede haber, 
si de ello no osa comer, 
metido al rincón del arca? 

¿ Qué le aprovecha al cuitadc 
allegar y no gastar, 
pues que, dinero encerrado, 
ni hace merced ni grado, 
más que tener qué guardar? 

774. Dinero que una vez sale, 

vuelve tarde. 

El dinero, en el perdido, 
es muy fácil de gastar, 
y, después de despendido, 
muy pocas veces se vido 
como sale así tornar. 

Ni conviene que se átale (i) 



(i) Este verbo, que el autor vuel- 
ve a emplear en el núm. 821 con sig- 
nificación de atascar o atascarse, no 
consta en el Diccionario ; pero es voz 
viva en Asturias y Galicia. 



REFRANES GLOSADOS 



39S 



ni con codicia se guarde; 
mas, si decir verdad cale, 
dinero que una ves sale, 
cierto está que vuelve tarde. 

775. Dios me dé contienda 
con quien me entienda. 

Unos hombres suele haber 
tan necios y tan vacíos, 
que ni os pueden entender 
ni aciertan a responder, 
sino veinte desvarios. 

Con éstos, volver la rienda 
y dejarlos es cordura; 
porque. Dios me dé contienda 
con persona que me entienda 
y lo terne por ventura. 

776. Dios no come ni bebe, 

mas juzga y ve. 

Tú, que vives brutalmente, 
sin ver de ti qué será, 
piensas que Dios no te siente, 
pues si agora te consiente, 
tu San Martín te vendrá. 

Haciendo lo que se debe, 
a tu Dios y al mundo aplaces, 
así que nadie se cebe, 
que Dios no come ni bebe, 
sino juzga y ve qué haces. 

777. Dios, cuando da la llaga, 

luego da la medicina. 

Nuestro Dios omnipotente, 
si nos da tribulación 
es tan benigno y clemente, 
que El mismo, muy prestamente, 
nos da la consolación. 

No castiga, sino amaga 
para nuestra disciplina ; 
pero en caso que algo haga, 
en dando que da la llaga, 
luego da la medicina. 

778. Dios dijo lo que será. 

No curemos de inquirir 
qué tiene que ser de nos, 
pues sabemos, sin mentir, 
que saber lo por venir 
pertenece sólo a Dios. 

Hagamos lo que en nos es 
mientras estamos acá, 
y no demos al través. 



porque en lo demás, después. 
Dios dijo lo que será. 

779. Dios consiente, 

y no para siempre. 

No debe estar descuidado 
el pecador y vicioso, 
que, aunque parece olvidado, 
en fin, será castigado 
con tormento riguroso. 

Y el cuitado no lo siente, 
estando claro de ver 

que en este mundo paciente, 
aunque ve que Dios consiente,, 
no para siempre ha de ser. 

780. Dios ayude a cada uno. 

Cuando amanece, 
para todos amanece. 

La Divina Majestad, 
que crió grandes y chicos 
por su divina bondad, 
envía su claridad 
a los pobres y a los ricos. 

Sobre todos anochece, 
sin excusarse ninguno, 
y también, cuando amanece,, 
para todos amanece : 
Dios aytida a cada uno. 

781. Dios provee 

a la mayor necesidad. 

Si, por ventura, te vieres 
en trabajo y aflicción, 
hucia (i) en Dios, no desesperes, 
que, cuando se la pidieres, 
te dará consolación 

Y aunque, por tu bien, te tiente 
con alguna adversidad, 

procura tú ser paciente, 
• que El provee ciertamente, 
a la más necesidad. 

782. Dios guarde mi balandrán 

de mozo rezador 
y de viejo ayunador. 

Cuando no es para engañar, 
sino andando a las verdades, 
el viejo es para rezar 



(i) El Diccionario sólo trae la voz- 
"hucia" como substantivo anticuado,, 
en significación de "confianza". Ho- 
rozco lo emplea como verbo. 



394 



BOLETÍX DE LA REAL ACADEMIA ESPAÑOLA 



y el mozo es para ayunar, 
como piden sus edades. 
Mas si por otro tenor 
al contrario de esto van, 
de mozo que es resador 
y d^ viejo ayunador 
guarde Dios mi- balandrán* 

783. Dios nos dé paz y paciencia 
y muerte con penitencia. 

Procuremos bien obrar, 
porque Dios nos sea propicio, 
y con esto suplicar 
que, al fin, nos quiere dejar 
acabar en su servicio. 

Y a la divina clemencia 
plega de darnos victoria, 
y en este mundo paciencia, 
y muerte con penitencia. 
y, finalmente, la gloria. 

■784. Dios por un cabo castiga 
y por otro medicina. 

Si Dios, con su gran clemencia, 
porque tengas de El memoria, 
quiere darte una dolencia, 
con ella te da paciencia, 
por donde ganas la Gloria. 

Como Padre, te hostiga, 
mas en tu favor se inclina, 
y advierte que, si fatiga, 
Dios por un cabo castiga 
y por otro medicina. 

■785. Dios ayuda 

a los que poco pueden. 

¿Qué te aprovecha a ti, loco, 
en tu poder enhortarie, (i) 
si yo, que puedo muy poco, 
el favor de Dios invoco 
y le tengo de mi parte ? 

No tengas ninguna duda, 
que, aunque tus fuerzas lo veden, 
te haré guerra muy cruda, 
porque, a la 'fin. Dios ayuda 
a aquellos que poco pueden. 

786. Dios hará merced, 
mas quiere que tú te ayudes. 

Justo es que el hombre espere 
en Dios y en su gran clemencia ; 



(i) Falta este verbo en el Dic- 
cionario, que trae el adjetivo "en- 



pero también se requiere 

que lo que en el hombre fuere 

lo haga con diligencia. 

Por manera que no dudes 
que si tú también me acudes, 
te quedarás tras pared, 
porque Dios hace merced, 
mas quiere que tú te ayudes. 

787. Dios sabe lo que hace, 
mas el hombre no lo entiende. 

Quererse el hombre meter 
en los secretos divinos 
y presumir de saber 
lo que no puede entender, 
son muy grandes desatinos. 

Y en cosa que a Dios aplace, 
no cumple que el hombre enmiende, 
y si a él no satisface. 

Dios bien sabe lo que hace, 
mas el hombre no lo entiende 

788. Dios nos tenga de su mano, 

que bien es menester. 

Aunque somos pecadores, 
so su mano Dios nos toma, 
que, a faltarnos sus favores, 
seríamos muy peores 
que fueron los de bodoma. 

Suplicarle es lo más sano 
nos quiera favorecer, 
y, pues sin El todo es vano, 
Dios nos tenga de su mano, 
porque bien es menester. 

789. Dios lo dio, Dios lo quitó; 

sea su nombre bendito. 

Pues que todo cuanto tienes 
te lo ha dado Dios prestado, 
si te quitare los bienes, 
no te fatigues ni penes, 
que lo suyo se ha llevado ; 

ni porque te lo pidió 
tú debes vivir aflito ; 
mas entonces diría yo : 
Dios lo dio, Dios lo quitó; 
sea su nombre bendito. 

De otra manera. 

Y si por caso te ves 
en honra muy encumbrado, 



botado" en significación de "confia- 
do". Esta misma acepción correspon- 
de al "enhortarse" de Horozco. 



REFRANES GLOSADOS 



395 



■mucho te engañas si crees 

-que el estado que posees 

■es tuyo, que lo has ganado. 

Así que, si se perdió, 
^a gracias al Infinito : (i) 
Dios lo dio, Dios lo quitó; 
sea su nombre bendito. 

De otra manera. 

Y si estás muy bien casado, 
muy contento y muy querido, 
mira bien que aquese estado 
también lo tienes prestado 
cuanto Dios fuere servido. 

Y si a El le pareció 
que te durase poquito, 
y la mujer te llevó, 

Dios la dio. Dios la quitó; 
.sea sti nombre bendito. 

De otra manera. 

No cures de hinchazón 
por tener gran patrimonio 
para tus hijos, que son 
el fruto de bendición 
que nace del matrimonio ; 

los cuales, si Dios llevó, 
del grande hasta el chiquito, 
que ninguno te dejó, 
Dios los dio; Dios ios quitó; 
sea su nombre bendito. 

-790. Di tu razón 

y no señales autor. 

Cuando fueres avisado 
por alguien de algún secreto, 
has de ser tan recatado 
que el otro no sea notado, 
hablando como discreto. 

Usa de tal discreción 
que, aunque seas sabidor 
de aquello que a la sazón 
se trata, di tu razón 
y no señales autor. 

-791. Dijo la sartén a la caldera: 
Tirte allá, culnegra." 

Al hombre que está infamado 
no es lícito ni conviene, 
aunque el otro esté notado, 
motejar de aquel pecado 
que él notoriamente tiene. 



Pero no deja a cualquiera, (i) 
aunque más culpado está, 
de decir como dijera 
¡a sartén a la caldera : 
'^Culnegra, tírate allá." 

792. Dijo el asno al mulo;' 
"Tirte allá, orejudo." 

Si la tacha que padesco 
digo a otro por baldón, 
a mí me daño y empesco, 
y no sin causa meresco 
respuesta y reprehensión, 

pues, por más que yo me pulo, 
lo que le digo en mí está, 
como dijo el asno al mulo : 
"Anda, bestia, xulo, xulo, (2) 
orejudo, tirte allá." 

793. Dijo el sano al doliente: 

"Dios te dé salud." 

No hay quien sienta, a la verdad, 
cuandoquier que uno adolece 
el mal y la enfermedad, 
su dolor y gravedad, 
sino aquel que lo padece. 

Quien no está enfermo no siente 
la dolencia y egritud, (3) 
y así dicen comúnmente 
que el sano, al que está doliente, 
dijo: "Dios te dé salud." 



(i) Falta un verso a esta quintilla. 



794. 



Dijo Satanás; 
"Saca más." 



Conviene mucho tener 
gran vigilancia y aviso, 
que el traidor de Lucifer 
procura hacerte perder 
la gloria del Paraíso. 

Y cuando te ve que estás 
en adquirir muy metido, 
dice entonces Satanás : 



(i) Este verso parece errado : es- 
taría más claro así : 

"Pues no dejará cualquiera". 

(2) El Diccionario dice que "julo" 
se aplica a la res o caballería que va 
delante de las demás. Puede que el 
nombre haya nacido de la exclama- 
ción cuya existencia acredita Horozco. 

(3) Falta esta voz en el Dicciona- 
rio: es un latinismo que significa "en- 
fermedad". 



396 



BOLETÍN DE LA REAL ACADEMIA ESPAÑOLA 



"Poco es esto, busca más 
y serás en más tenido." 

795. Dijo el escarabajo 

a sus hijos: "Anda, flores." 

Como el padre se embobece 
con los hijos tan amados 
y el natural amor crece, 
aunque feos, les parece 
que son muy aventajados, 

e aunque sean los peores, 
le parecen los mejores 
y los otros estropajo, 
y aún dijo el escarabajo 
a sus hijos: "Anda, flores." 

796. Díjome que porfiase 
mi padre, mas no apostase. 

En lo que va poco o nada, 
querer hombre porfiar 
es cosa muy excusada, 
y mucho más reprobada 
sobre porfía apostar. 

La porfía sola, pase, 
aunque también no es honesta : 
Díjome que porfiase 
mi padre, mas no apostase, 
por no perder esta apuesta. 

797. Diciendo y haciendo, 
como la beoda al jarro. 

Cuando en cosa de proeza 
procuramos entender, 
no es razón tener pereza, 
antes, con mucha presteza 
la debemos de hacer. 

Si la andamos difiriendo, 
de hacer se ha como barro, 
así que, segvin entiendo, 
es bien diciendo y haciendo, 
como la borracha al jarro. 

798. Dícelo bien y hácelo mal; 
dícelo mal y hácelo bien. 

Hay hombre que, al prometer, 
dará el sol que aún no es salido 



y es muy corto en el hacer, 

y otro de mal responder, 

que, al hacer, es más cumplido;. 

Dice por el liberal 
y por el otro también 
un proverbio que es a tal : 
Dícelo bien, hácelo mal; 
álcelo mal, hácelo bien. 

799. Dice la urraca: "Paga."" 

Pagar y restituir 
es cosa tan conveniente, 
que aun las aves, sin sentir, 
no lo vienen a decir 
a voces públicamente. 

Abra el ojo el desalmado 
que lo ajeno come y traga, 
que para ser perdonado 
y libre de este pecado, 
dice la urraca : "Paga." 

800. Dice la pega 
y todos de ella. 

Cuanto más uno murmura, 
diciendo de todos mal, 
tanto cada cual procura, 
como ve su desventura, 
de decir del otro mal. 

Si él descose su talega 
y la maldita despliega, 
mordiendo a todos con ella, 
aunque dicen todos de ella, 
de todos dice la pega. 

80X. Dicen y dirán 

-que la pega no es gavilán... 

El hombre garrulador 
que parla como picaza, 
nunca fué buen hacedor, 
y es más ^allo cantador 
que no gavilán que caza. 

Y asi, se podrá el refrán 
entender de esta manera, 
en que dicen y dirán 
que la pega no es gavilán, 
que no caza y es parlera. 

(Continuará.}' 



? 



■n 



A 



CUERDOS Y NOTICIAS 



En la Junta ordinaria del i8 de mayo último, acordó la Academia 
conceder el ."Premio Chirel" a los artículos de crítica literaria presen- 
tados por el excelentísimo señor don Francisco de Icaza, ilustre diplo- 
mático mejicano, individuo correspondiente de la Academina Española 
y autor de numerosas obras de crítica e historia de nuestras letras. 



Deseando la Academia fomentar los concursos literarios que anun- 
cia cada dos años, mejorando el premio de los mismos acordó, en se- 
sión del jueves 24 de mayo, elevar a cinco mil pesetas el correspon- 
diente al bienio de 1917-1919. El tema de esite certamen es Gramática 
y Vocabulario de las obras de Don Juan Manuel. 

Las condiciones para aspirar a este premio son las mismas de los 
otros concursos ordinarios de la Academia, y pueden verse en la Ga- 
ceta de Madrid del i." de junio del presente año. 



La Academia ha recibido de su individuo correspondiente en Vi- 
toria don Federico Baraibar, ilustre filólogo, un rico Suplemento a su 
Diccionario de voces alavesas, ya conocido del público por haberse 
impreso en las Memorias de la Academia Española. En breve dará 
también a la estampa las interesantes adiciones ya mencionadas. 



Previa atenta invitación del Presidente del Centro de la Propiedad 
intelectual, de Barcelona, para concurrir a la Conferencia de Editores 
y Amigos del Libro, celebrada en aquella capital los días 8 y 9 de 
junio, la Academia tuvo la honra de hallarse representada por su an- 
tiguo e ilustre individuo correspondiente el catedrático de la Univer- 
sidad barcelonesa, don Antonio Rubio y Lluch, a quien envió las de- 
bidas gracias por su condescendencia. 



En la sesión del 6 de junio presentó el Secretario a la Academia el 
tomo I de la colección de las Obras de Cervantes: edición facsímile 
que está publicando la misma Academia. Contiene la Calatea, primera 
obra de importancia que Cervantes dio a la prensa y forma un hermoso 
volumen, admirablemente fotograbado por el señor Laporta y estampado 
con gran primor y limpieza en los talleres de la imprenta de la "Re- 
vista de Archivos", que tira este Boletín. 

27 



398 BOLETÍN DE LA REAL ACADEMIA ESPAÑOLA 

Están ya casi terminados los tomos II y III, que comprenderán las 
líos partes del Quijote y, sin interrupción, seguirán los demás hasta dar 
tin a la impresión de las obras completas del grande escritor español. 

Nuestro individuo correspondiente en Méjico, el excelentísimo 
señor don Ignacio Montes de Oca, obispo de San Luis de Potosí, 
insigne helenista, traductor aplaudido de Píndaro y de los Bucólicos 
griegos con el seudónimo- de Ipandro Acaico, y de quien hace pocos 
meses anunciamos en esta revista una colección de sonetos, en parte 
traducidos y en parte imitados del griego, acaba de dar a la prensa un 
nuevo tomo de versos. 

Trátase de la traducción poética y libérrima de un poema griego 
titulado El rapto de Helena, obra de un obscuro vate de la decadencia, 
llamado Coluto de Licópolis, africano, del siglo v de nuestra era pero 
a quien todavía iluminaron los fulgores espiritualistas de la escuela 
alejandrina. 

La traducción está en octavas reales que por su maestría recuerdan 
las de Ercilla y a veces las mejores y menos ampulosas de aquel otro 
obispo español americano y gran poeta don Bernardo de Valbuena. 

Lo que principalmente resplandece en la poesía del señor Montes 
de Oca es una exquisita sencillez de estilo y de frase, no menos apar- 
tada de la afectación estéril que de una vulgaridad pedestre. Se ve 
claramente que, sin perder de vista los grandes modelos helénicos que^ 
le inspiran busca, para la expresión poética, aquella elegante y dulce 
simplicidad de fray Luis de León y otros de su tiempo, que sin afeites 
ni aliños, mis lujosos que bellos, supieron vestir a la musa española 
con su más noble traje. 

El señor Montes de Oca, a quien la revolución mejicana ha arre- 
batado el gobierno de su diócesis y hasta sus bienes hereditarios, ha 
buscado el seno de la madre Patria de sus antepasados, que casi es 
también la suya, por las muchas estancias que entre nosotros ha hecho y 
porque aquí nos dejó también lo mejor de su espíritu de poeta: y ahí 
están esos tomos de la Biblioteca Clásica que encierran las traducciones 
a que nos hemos referido antes y ahora nos da los no menos vigorosos 
destellos de su valiente numen, al que no hacen mella ni el peso de los 
años ni las injusticias de los hombres, pues como el varón sereno de 
Horacio sabe resistirlos con ánimo impasible. 

Todavía recordaremos que hace doce años, en ocasión solemnísima, 
llevó el señor Montes de Oca la voz de la Academia Española al pro- 
nunciar en la iglesia de San Jerónimo la magnífica oración panegírica 
de Miguel de Cervantes, que, por fortuna, ha recogido la imprenta 
para- enseñanza y recreo de los que vengan después de nosotros. 

Reciba, pues, de sus compañeros, los plácemes que merece su nuevo 
poemita que, a la vez, es una linda y esmerada obra tipográfica. 



^(1»\ 



B 



IBLIOGRAFiA 



Libros. 



Actas de las Cortes de Castilla, publicadas por acuerdo del Congreso 
de los Diputados, a propuesta de su Comisión de gobierno interior. Cor- 
tes convocadas para Madrid en el año de 1623 (continuación). Tomo XL. 
que comprende las actas desde el día 14 de octubre de 1623 hasta el 18 
de febrero de 1624. — Madrid, Est. tip. de Fortanet, 191 7. — En fol., 504 
páginas. 

^mezúa y Mayo (Agustín G. de). Un modelo de estadistas : el Mar- 
qués de la Ensenada: enseñanzas y comentarios. Conferencia pronuncia 
da en la Real Academia de Jurisprudencia el día 30 de marzo de 1917. — 
Madrid, Jaime Ratés, impresor, 191 7. — En 4.°, 69 págs. y un retrato. 

Autolín (Guillermo). Catálogo de los Códices latinos de la Real Bi- 
blioteca del Escorial. Vol. IV. (S. I., i. — Z., IV, 22. Vitrinas. — índice de 
materias. índice de miniaturas.) — Madrid, Impr. Helénica, 1916. — En 4.", 
611 págs. 

Barrjis de Aragón (Francisco de las). Don Alberto Lista y don 
Rafael de Aragón. (Ocho cartas inéditas de Lista.) Del "Boletín de la 
Real Academia Sevillana de Buenas Letras." Sevilla. Impr. La Expo- 
sición. 1917. En 8." mayor, 16 págs. 

Cansinos Aséns (R.). La nueva literatura (1898-1900-1916). — Madrid, 
V. H. de Sanz Calleja, editores, 1916. — En 8.°, 2 vols. 

Cervantes Saavedra (Miguel de). Obras completas. Edición de la 
Real Academia Española. Facsímile de las primitivas impresiones. To- 
rno I. (Contiene "La Calatea".) — Madrid, fotograbados de Laporta, Ti- 
pografía de la "Revista de Archivos, Bibliotecas y Museos", 1917. — En 
8." mayor, 10 hojas sin numeración, 375 foliadas y un retrato. 

Coluto de Lilcópolis. El rapto de Elena, poema griego traducido en 
verso castellano por Ipandro Acaico (Ignacio Montes de Oca). — Ma- 
drid, Est. tip. de Blass y Cía., 191 7. — En 8." menor, 87 págs. 

Concha y Castillo (Francisco A.). Discurso leído en la Academia 
Chilena en su recepción pública, verificada el 26 de diciembre de 1915. 
— Santiago de Chile, Impr. de San José, 1916. — En 8.°, 28 págs. 

Cortina (Marqués de). Tierra incógnita. — Madrid, Impr. de Jaime 
Ratés, 1917. — En 8.", 99 págs. 



400 boletín de la real academia española 

Chacón y Calvo (José M.). Cervantes y el- Romancero. Conferencia 
pronunciada el 19 de diciembre de 1916 en el Ateneo de la Habana. — 
• Habana, Impr. "El Siglo XX", de Aurelio Miranda, 1917. — En 4.°, 36 
páginas. 

Díaz López (Nicolás). Gramática elemental de la lengua latina, ra- 
zonada según los modernos procedimientos lingüísticos. Primer curso. 
Nueva edición. — Santiago, Tip. de "El Eco PVanciscano", 1917. — En 
4.", 192 págs. 

Enciclopedia Universal ilustrada. — Barcelona; editores, Hijos, de 
J. Espasa, 1917. — En 4.°, cuadernos 585 a 601. 

Figueroa (Marqués de). Del solar galaico. — Madrid, Impr. de For- 
tanet, 1917. — En 8.°, 217 págs. 

Gómez-Moreno Martínez (Manuel). Discursos leídos ante la Real 
Academia de la Historia en la recepción del día 27 de mayo de 1917. — 
Madrid, Impr. de San Francisco de Sales, 1917. — En 4.", 48 págs. Tema: 
"Anales castellanos." Contestación por don Julio Puyol y Alonso. 

Guzmán y Martínez (Jesús). Método de lengua francesa. — Madrid, 
Impr. de Gabriel López del Horno, 1916. — En 4°, 224 págs. 

Icaza (Francisco A. de). Supercherías y errores cervantinos pues- 
tos en claro. — Madrid, Impr. Clásica Española, 191 7. — En 8.", 292 págs. 

Lainpérez y Romea (Vicente). Las ciudades españolas y su ar- 
quitectura municipal al finalizar la Edad Media. Discurso leído en la 
Real Academia de Bellas Artes de San Fernando el día 20 de mayo de 
1917. Contestación del señor don Enrique M. Repullés y Vargas. — Ma- 
drid, Impr. de Bernardo Rodríguez, 1917. — En 4.*, 103 págs., con graba- 
dos intercalados en el texto. 

León (fray Luis de). "De los nombres de Cristo." II. Edición y notas 
de Federico de Onís. Madrid, Tip. de "La Lectura", 1917. En 8." 
xxin-275 págs. 

López Núñez (Alvaro). Ensayo de un vocabulario social. — Madrid, 
Impr. de la Suc. de M. Minuesa de los Ríos, 191 1.— En 8.°, xviii-2iq 
páginas. 

Luque Gutiérrez (Vicente). Treguas del combate, poesías. — Málaga. 
Impr. Zambrana, hermanos, 1917. — En 8.°, 207 págs. 

Luzíiriag-a (Lorenzo). La enseñanza primaria en el extranjero. III. 
Países de lenguas románicas (Francia, Bélgica, Italia, Portugal). — Ma- 
drid, J. Cosano, 191 7. — En 4.°, páginas 298 a 473. 

Lloréns y Martínez (Bernardo). La mujer que mata o La jaula del 
monstruo. Drama en cinco actos, divididos en 11 cuadros, original. Es- 
trenado con grandioso éxito en el Teatro de Apolo (Barcelona) la noche 
del 30 de septiembre de 1916. — Barcelona, Impr. Francisco Borras, 1917. 
— En 8.° menor, 127 págs. 



BIBLIOGRAFÍA 4°' 

Manrique de Lara y Berry (Manuel). Discursos leídos ante la 
Real Academia de Bellas Artes de San Ferjiando en la recepción pú- 
blica el 27 de mayo de 1917.— Madrid, Impr. del Ministerio de Marina, 
1917.— 'En 4.°, 40 págs. Tema: "Orígenes literarios de la Trilogía wagne- 
riana." Contestación por don José Tragó y Arana. 

Martín- Granizo (León). Portugal. Conferencia leída en el Ateneo 
de Madrid el día 6 de marzo de 1917.— Madrid, Impr. de Juan Pueyo. 
1917. — En 8.°, 71 págs. 

Miguelea (P.). Catálogo de los Códices españoles de la Biblioteca 
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— En 4.°, XLViii-363 págs. y tres láminas. 

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Ortega (Visitación). Historia de la lengua y de la literatura fran- 
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Pérez de Guzmán y Gallo (Juan). Memoria histórica de la Real 
Academia de la Historia desde 16 de abril de 1916 hasta el 15 del mis- 
mo mes de 1917; redactada por acuerdo y mandato de la misma y leída 
en la sesión pública del 22 de abril de 1917 para conmemorar el CLXXIX 
aniversario de su creación y para distribuir los premios anuales a la vir- 
tud y al talento de la Fundación de don Fermín Caballero. — Madrid, 
Est. tip. de Fortanet, 1917. — En 4.°, 99 págs. 

Pombo (Rafael). Fábulas y verdades. — Bogotá, Impr. Nacional, 1916. 
— En 4.°, 287 págs. 

— Poesías. Edición oficial, hecha bajo la dirección de Antonio Gómez 
Restrepo. — Bogotá, Impr. Nacional, 1916-1917.— En 4.", dos tomos. 

Raboso de la Peña (E.). Elementos de Gramática latina. (Primer 
curso.) 3.* edición. — Barcelona, Impr. de Pedro Ortega, 1916. — En 4.° 
202 págs. 

Ramírez de Arellano (Rafael). Nuevas tradiciones toledanas. — Ciu- 
dad Real, Est. tip. del Hospicio provincial, 191 7. — En 8.°, 48 págs. 

Rodríguez. Gabriel Rodríguez. Libro en cuyas páginas resplandece 
el genio y el recto carácter de un gran español. 9 de diciembre de 1829- 
20 de diciembre de 1901. — Madrid, Impr. Helénica, 1917. — En 4.,°, 643 
páginas y tres retratos. 

Salas (Manuel de). Escritos de don Manuel de Salas y documentos 
relativos a él y a su familia. Obra publicada por la Universidad de 
Chile. — Santiago de Chile, Imprs. Cervantes y Barcelona, 1910-1914. — 
En 4.°, tres tomos. 



402 boletín de la real academia española 

Santiago Vela (Gregorio de). Ensayo de una biblioteca ibero-ame- 
ricana de la Orden de San Agustín. Volumen III: G-I. — Madrid, Im- 
prenta del Asilo de Huérfanos del S. C. de Jesús, 1917. — En 4° mayor, 
728 págs. 

Saralegui y Medina (Manuel de). La emigración. Conferencia leída 
en el Centro Gallego de Madrid en la tarde del día 19 de mayo de 1917 
— Madrid, Impr. de los Hijos de M. G. Hernández, 1917. — En 8.°, 45 
páginas. 

— Menudencias históricas. ¿Acompañó algún eclesiástico a Colón en 
el legendario viaje de las tres carabelas? — Madrid, Impr. de los Hijos 
de M. G. Hernández, 191 7. — En 8.°, 30 págs. 

Savj-Liópez (Paolo). Cervantes. Traducción del italiano por Antonio 
G. Solalinde. — Madrid, Impr. Alemana, 191 7. — En 8.°, 260 págs. 

Teatro antiguo español, texto y estudios. II. Francisco de Rojas 
Zorrilla: "Cada cual, lo que le toca" y "La viña de Nabot", publicadas 
por Américo Castro. — Madrid, Impr. de los Sucesores de Hernando, 
1917. — En 4.", 270 págs. 

Toral (José). Para el descanso, versos. — Madrid. Impr. "Renacimien- 
to", 1917. — En 8.", 301 págs. 

Tormo (Elias). Las viejas series icónicas de los Reyes de España. 
Publicado por la Junta de Iconografía Nacional. — Madrid, Imprenta 
Blass y Cía., 1916-1917. — ^En 4.°, 298 págs., con grabados intercalados 
en el texto. 

TraíFucelones poéticas, por Rafael Pombo. Edición oficial hech?. 
bajo la dirección de don Antonio Gómez Restrepo. — Bogotá, Impr. Na- 
cional, 1917. — En 4.", xxxiv-300 págs. 

Ugarte (Javier). Amargas (verdades en verso). Prólogo de don Juan 
Antonio Cavestany. — Madrid, Impr. de los Hijos de M. G. Hernández. 
1917. — En 8.", XIV-211 págs. 

Velasco Zazo (Antonio). El Madrid de Alfonso XIII. (Ligeras di- 
vagaciones para un libro de memorias, con figuras y sucesos de mi 
tiempo.) — Madrid, Impr. de J. Palacios, 1917. — En 8.°, 213 págs. y 
un retrato. * 

Zabala y Gallardo (Manuel). Discurso leído en la Real Academia 
de Bellas Artes de San Fernando en su recepción pública, y contesta- 
ción del señor don Luis de Landecho. — Madrid, Est. tip. de Fortanet, 
1917. — En 4.", 71 págs. Tema: "Del barroquismo en arquitectura." 

Revistas. 

Alhambra (La). Año XIX. Núms. 458 y 459. 

Anales de la Academia Nacional de Ai-tes y Letras. Tomo I. 
Núm. 3. Julio-septiembre, 1916. Henríquez Ureña (Max) : Gerhart 



BIBLIOGRAFÍA 403 

Hauptmann : su significación en el teatro contemporáneo. — Domínguez 
Roldan (Guillermo) : El porvenir de la literatura. 

'Archivo Ibero- Americano. Estudios históricos sobre la Orden 
franciscana en España y sus misiones. Año TV. Núm. XX. Marzo-abril, 
1917. 

Boletín idel Ministerio de Instrucción pública y Bellas Artes, 

Año VIII. Núms. 35 a 47. 

Boletín de la Real Academia de Bellas Artes de San Fernando. 

Segunda época. Núm. 41. 31 de marzo de 1917. 

Boletín de la Real Academia de la Historia. Tomo LXX. Cua- 
dernos V y VI. Mayo y junio de 1917. 

Boletín de la Real Academia Sevillana de Buenas Letras. 

Año I. Tomo I. Cuaderno i. Marzo de 191 7. 

Boletín d'e la Real Sociedad Geográfica. Tomo LIX. Segundo y 
tercer trimestre de 191 7. 

Bolletí del Dlccionari de la Uengua catalana. T. IX. X. 8. 

BuHetin Hlspanique. Tome XIX. N. i. Cirot (G.) : Quelques lettres 
de Mariana et nouveaux documents sur son procés. — Azaña (M.) : Nues- 
tra misión en Francia. — Mérimée (H.) : Les Académiciens espagnols á 
Toulouse. — Les Académiciens espagnols á Bordeaux. Discours de 
M. Thamin. — St. C. : La main de l'Allemagne en Espagne (coupures de 
journaux). — ^Universités et enseignements. — Bibliographie. 

Ciencia Tomista (La). Mayo-junio de 1917. Núm. 45. Quirós (Fray 
Paulino) : Nuestros vates de Andalucía. 

Ciudad de Dios (La). Año XXXVII. Volumen CIX. Núms. 1055 
a 1058. 5 de mayo a 20 de junio de 1917. 

Cuba Contemporánea. Año V. Tomo XIII. Núm. 4. Abril de 1917, 
y tomo XIV. Núm. i. Mayo de 1917. 

Cultura Hispanoamericana. Año VI. Núms. 54 y 55. 

España y América. Año XV. Núms. 9 a 12. i.° de mayo a 15 de 
junio de 1917. 

Kstiudios Franciscanos. Año XI. Núms. 119 y 120. 

Ilustración Española y Americana (La). Año LXI. NúmvS. 13 
a 22. 

Monasterio de Guadalupe (El). Año' II. Núms. 21 a 24. 

Monumenta. Histórica Societatis Jesu. Annüs 24. Fasciculus 281 y 
282. Polancus. Complementa. Tomus II. Fasciculus III y IV. 



404 boletín de la real academia española 

Razón y Fe. Año i6. Núm. 189. Tomo 48. Fase. i. Eguía Ruis (C.) : 
Echegaray, dramaturgo (3). — Pérez Goyena (A.) : Boletín teológico (li- 
teratura teológica española). 

— Núm. 190. Tomo 48. Fase. 2. Eguía Ruis (C): Echegaray, drama- 
turgo (4). — Noguer (N.) : La acentuación de "Rumania" deducida de la 
ley del sufijo "ía" en castellano. — Olmedo (F. G.) : Un nueyo ternario 
de Juan de Timoneda. 

Revista Calasancia. Segunda época. Núms. 52 y 53. 

Revista Católica (La). Santiago de Chile. Año 17. Núms. 375 a 379. 
Apuntes sobre chilenismos y otros vocablos (continuación). 

Revista Contemporánea. Cartagena (Colombia). Tomo I. Núme- 
ros 9 y 10. 

Revista de Filología, española. Tomo IV. Cuaderno L Enero- 
marzo, 1917. Reyes (Alfonso): Un tema de "La Vida es sueño". (El 
Hombre y la Naturaleza en el monólogo de "Segismundo".) — Sa- 
roihandy (J.) : El boque de Biterna en los Fueros catalanes del Valle de 
Aneu. — Miscelánea. — Notas bibliográficas. — Bibliografía. — Noticias. 

Revista de Geografía colonial y mercantil, publicada por la sec- 
ción de Geografía mercantil de la Real Sociedad Geográfica. Tomo XIV. 
Núm. 4. 

Revista d'e Historia y Genealogía española. Año VI. Núms. 4 

y 5. Abril y mayo de 191 7. 

Revista de Morón. Año IV. Núms. XL y XLI. 

Revista de la Sociedad de Estudios Almerienses. Tomo VII 
Cuaderno I. 

Revista de la Universidad Nacional de Córdoba. Año IV. Nú- 
meros 1 y 2. 

Revue Hispanique. Tome XL. Núm. 97. Picón (Jacinto O.): Pro- 
hibición de "Pan y Toros" en tiempo de Isabel II. — García Calderón 
(Ventura) : Los primeros versos de Rubén Darío. — Curiosidades lite- 
rarias. Publícalas Lucas de Torre. — Tributo de César pagado a César, 
librado en las musas y cobrado por el Tiempo. Publícalo Santiago Al- 
varez Camero. — Hcnríques Ureña (Pedro) : Bibliografía de Sor Juana 
Inés de la Cruz. — Romancero nuevo mejicano, publicado por Aurelio 
M. Espinosa. — Addenda. Memorial de algunos casos, publicado por 
C. Sanz Arizmendi. 

Romanic Review (The). Published by Columbia University press. 
Vol. VIII. N.° I. Griswold Morley (S.) : Color symbolism in Tirso de 
Molina.— jBj/»íno.yo (Aurelio M.) : Synalepha in oíd spanish poetry : a^ 
reply to Mr. Lang. 

Unión Ibero- Americíina. Año XXXT. Núms. 3 y 4. 



y" 



^Oh, 




DON FRANCISCO FERNÁNDEZ Y GONZÁLEZ 



boletín 



DE LA 



REAL ACADEMIA ESPAÑOLA 



Año IV. Tomo IV. — Octubre de 1917. — Cuaderno XIX 



D. FRANCISCO FERNANDEZ Y GONZÁLEZ' 



Casi al otro día de nuestra última Junta, en 30 de 
junio, perdimos a nuestro don Fraujcisco Fernández y 
González, octogenario compañero, graduado ya de no- 
nagenario, que durante veintitrés años ocupó su sillón, 
realzando con sus personales merecimientos el presti- 
gio de la Academia, y participando en los trabajos de 
ésta con asiduidad tan perseverante y tan celosa,- que 
al impedirle sus achaques la asistencia personal, etidais 
postrimerías de su vida, nuestro Reglamento nos auto- 
rizó para considerarle presente, y nuestra costumbre 
nos hizo contarle siempre entre los reunidos, porque 
ya tan sólo la muerte podía arrebatárnosle. 

A esta enemiga implacable no podemos reprocharle 
el ensañamiento de habernos lastimado de improviso; 
vitt'O esta vez pausada, como segura de su presa; pero 
bien sentimos que no hay modo que mitigue sus rigo- 
res; siempre llega a deshora y siempre nos atribula. 

El pesar, que enluta la Junta inaugural del curso 
académico, coincide hoy con el día onomástico del fina- 
do, que lo es también de estos otros compañeros nues- 
tros : el censor, señor Commelerán, el señor Rodríguez 
Marín y el señor Codera. No hay días unos distintos 
de otros, en la región serena donde mora el alma bon- 
dadosa de Fernández y González, porque allí toda 
medida del tiempo se anonada en el seno de la eterni- 



406 BOLETÍN DE LA REAL ACADEMIA ESPAÑOLA 

dad; mas para nosotros, los aquí rezagados, señalo la 
oportunidad de que sea hoy cabalmente cuando la 
Academia rinde el obsequio de su lastim.ado cariño y 
el homenaje de su grande estimación, ante la memoria 
del finado compañero. 

Nació éste el año 1833 en Albacete, hijo de un ve- 
terano de la guerra de nuestra Independencia. Su apli 
cación y su despejo fueron tales, que en 1850, compi- 
tiendo con otros 84 camaradas en los Estudios de San 
Isidro de Madrid, salió del certamen pensionado en la 
Escuela Normal de Filosofía; y esto era, por enton- 
ces, la inmediación del profesorado. Con efecto; a los 
cuatro años, contando apenas la edad de veintidós, 
explicaba en el Noviciado Retórica y Poética ; seguida- 
mente obtenía la cátedra de Psicología, Lógica y Eti- 
ca en el Instituto de Teruel, y ascendía a la de Litera- 
tura General y Española en la LTniversidad de Gra- 
nada. Pero hizo allí corta mansión; en 1864 vino a la 
cátedra de Estética, en el doctorado de la Universidad 
Central, para conservarla hasta el fin de sus días; es 
decir, durante medio siglo. 

Las etapas de esta lacónica reseña y su presurosa 
cronología dan insuperable testimonio, así de la fe- 
cunda laboriosidad de Fernández y González como de 
la firmeza con que mantuvo el derrotero de su vida. 
Avínole ser Decano de la Facultad de Filosofía y Le- 
tras, Rector de la LTniversidad Central durante ocho 
años. Académico de la Historia desde el año 1867, 
Académico de San Fernando desde 1881 y miembro 
de esta Academia Española desde 1894: corresponsal 
también de la de Coímbra; abogado en ejercicio, ele- 
gido para la Junta de 'gobierno del Coleeio de Ma- 
drid, y Diputado a Cortes y Senador del Reino. Bien 
denota esta otra enumeración que a Fernández y Gon- 
zález le salieron al paso unas y otras brujas tentado- 
ras; pero las solicitaciones varias igualmente se frus- 
traron, manteniéndose él firmísimo en la fidelidad a 
su propia vocación. 



DON FRANCISCO FERNÁNDEZ Y GONZÁLEZ 4O7 

Téngolo por muy señalado elogio. Acertar a cono- 
cer y determinarse a seguir la individual vocación es 
la clave de bienandanza en la vida, no sólo para el su- 
jeto, sino también para la sociedad. No de otro modo 
se obtiene de cada persona rendimiento proporcionado 
a las calidades y fuerzas con que esté dotada, a la vez 
que se le hace llevadera la fatiga del vivir. Tan con- 
vencido estoy de ello, que cada día lamento con más 
viveza los hábitos y los ordenamientos que entre nos- 
otros malogran las más de las aptitudes nativas, toda 
vez que el despliegue y aprovechamiento de ellas viene 
entregado al azar, sin que se pongan los medios para 
facilitarle a cada vocación, sea cual sea el estado social 
del sujeto, la senda que a la pública conveniencia im- 
portaría grandemente franquear y despejar. 

Fernández y González tuvo el acierto y la virtud 
de dedicar enteramente su vida a los empeños que se 
correspondían al justo con sus aptitudes; no se derra- 
mó por los laterales declives que se le depararon ; supo 
preservarse, aun habiendo cruzado el Foro, y acam- 
pado entre los remolinos apasionados de la política. 
No había nacido él para luchador en las contiendas de 
los partidos, aunque tuviese gran autoridad para delibe- 
rar en las Cortes. Tampoco era su natural destino enri- 
quecer con geniales creaciones el acervo humano de la 
cultura, ni se sintió dispuesto para sazonar e iluminar 
con obras de amena literatura las jornadas de la vida. 
Mostró siempre fija, inequívoca, su otra afición, que 
le incorporaba a la falange de los que tenazmente bre- 
gan contra el enemigo rondador y aniquilador de las 
obras de los hombres, a quien llamamos "olvido". 

Estos pesquisidores de las cosas pasadas (de las 
más recónditas, con mayor ahinco) hacen revivir lo que 
sin la diligencia de ellos caducaría; conservan el ma- 
yorazgo perdurable de la civilización, al cual agrega 
cada siglo el neto haber que granjea; reintegran los 
orígenes y los antecedentes, que a la vida actual y a 
lo venidero están ligados con orgánica solidaridad, y 



408 BOLETÍN DE LA REAL ACAÜEMIA ESPAÑOLA 

así contribuyen a mantener el sistemático despliegue 
de cada colectividad humana, con fidelidad a su genio 
castizo, a través de las influencias que circunstancial- 
mente se cruzan. Será modesta, quizá menos estimada 
que estimable, la labor de estos debeladores del olvido; 
pero tanto como quienes más contribuyen ellos al co-* 
miín acervo en que consiste el patrimonio espiritual de 
la raza. 

Precisamente esta modestia reserva el rescate de 
las cosas perdidas en el olvido, para sujetos imbuidos, 
como Fernández y González lo estuvo siempre, del afán 
insaciable de aprender; porque, con efecto, él fué per- 
petuo estudiante. No quiero significar con esto la tri- 
vialidad de haber perseverado en el estudio mientras le 
duró la vida, porque esto le acontece a quienquiera que 
no se embrutezca, sea su vocación cual sea, no: lo que 
digo es que Fernández y González perteneció siempre 
al grupo de aficionados a estudiar y aprender, sin pen- 
sar en otro galardón que el conocimiento adquirido, 
ajenos a todo aprovechamiento ni designio ulterior, 
como no sea el otro prurito, que va anejo, de prodigar 
y diseminar liberalísimamente las ganancias logradas. 

Esta diferencia hay entre la codicia de los que así 
son estudiosos, y las otras codicias que se terminan en 
el acaparamiento, la exclusión y la reserva. Al revés, 
aquellos investigadores, si se muestran a veces tan 
apasionados en su ejercicio que acotan y esconden tran- 
sitoria, puerilmente, tal cual hallazgo, no es sino para 
reservarse el deleite de esparcirlo y divulgarlo; a se- 
mejanza del cariño maternal, que suele extremar la 
severidad de la economía, hasta rayar en avaricia, con 
el solo fin de allegar recursos con que subvenir a las 
prodigalidades fihales. Sin una pasión análoga por la 
indagación estudiosa, no pudíiera acointecer que una 
larga vida, cual la de Fernández y González, se con- 
sagrase entera a los trabajos que forman ahora la co 
roña de su nombre esclarecido. 

La lista de estas obras, con sólo enunciar los epí- 



DON FRANCISCO FERNANDEZ Y GONZÁLEZ 4O9 

grafes, me parece a mí una acabada semblanza del au- 
tor. Mirad, señores Académicos, si en ello acierto. Ve- 
réis que hay un grupo de escritos dedicados a la obli- 
gación profesional del catedrático de Estética de la 
Universidad Central; ministerio permanente en Fer- 
nández y González, al cual se dedicó desde antes de 
venir a esta cátedra, donde permaneció tantos años. En 
la muchedumbre de sus otras obras, si las apreciáis 
como yo, notaréis que la diversidad de los rótulos no 
quebranta la unidad substancial de la materia, que ha- 
llamos tratada de diversos modos y en sus varios as- 
pectos. 

He aquí las obras del profesor de Estética: 

La idea de lo bello y sus conceptos fundamentales. 
1858. 

Tratado De Estética. 1862. 

Historia de crítica literaria desde Luzán hasta 
nuestros días. Premiado por la Real Academia Espa- 
ñola. 

Influencia del sentimiento de lo helio como elemen- 
to educador en la historia humana. 

Metafísica de lo helio. 

Lo sublime y lo cómico. 

La Escultura y la Pintura en los pueblos de raza 
semítica. 

Naturaleza, fantasía y arte. 

El ideal. Estudio dé psicología estética. 

Lo real y lo ideal en el arte. 

La Exposición de Bellas Artes de i86¿. 

Ved ahora los demás trabajos, de que yo tenga no- 
ticia ; y pongo a la cabeza el libro Primeros pobladores 
históricos de la Península Ibérica, por reputarla obra 
muy principal, que había de encabezar una serie, con- 
forme al programa, por desgracia incumplido, que tra- 
zara la Real Academia de la Historia. Fijaos en los 
siguientes rótulos: 

TVaducción de la Historia del Andalus, de Ben- 
Adhari. 



4tO BOLETÍN DÉ LA REAL ACADEMIA ESPAÑOLA 

El Mesianismio en España a principios del siglo xvi. 

Crónica de los Reyes francos, por Golmaro II, obis- 
po de Gerona. 

Estado social y político de los mudejares. 

Estudios clásicos en las Universidades españolas 
durante la época del Renacimiento. 

Instituciones jurídicas del pueblo de Israel en los 
diversos Estados de la Península Ibérica. 

Traducción del ordenamiento de las aljamas judías. 

Calendario agrícola de los marroquíes. 

El libro de Ziyyind-ben-Amir El Quinena. 

Historia de Cartago (traducción del inglés). 

Crónica arábiga. 

La batalla de Ale azar quivir, según los documentos 
arábigos. 

Orígenes históricos de la pólvora. 

Alteraciones producidas en la sociedad española 
por el elemento visigodo. 

Importancia de la cultura de los árabes españoles. 

De los moros que quedaron en España después de 
la expulsión de los moriscos. 

Algunas espadas y objetos árabes pertenecientes al 
último Rey moro de Granada. 

Trofeo conservado en el Monasterio de las Huel- 
gas, de Burgos, con el nombre de Bandera de las 
Navas. 

Monumentos y antigüedades españoles descritos 
por árabes. 

Antigüedades ibéricas. 

El litoral ibérico del Mediterráneo en el siglo vi 
antes de lesucristo. 

El llamado Fuero de Salamanca y las instituciones 
municipales de Castilla. 

El lurado en los tiempos antiguos. 

Suplemento a la Biblioteca Arábigo-Hispana de 
Casiri. 

Influencias semíticas en la Literatura española. 
Discurso de entrada. 



DON FRANCISCO FERNÁNDEZ Y GONZÁLEZ ^í i 

Estudios de Filología. 

Los lenguajes hablados por los indígenas del Norte 
y del Centro de América. 

Los lenguajes hablados por los indígenas de la 
América meridional. 

Catálogo y crítica de los manuscritos rabínicos con 
servados en la Biblioteca de El Escorial. 

Berceo, poeta sagrado en la España cristiana del 
siglo XIII. 

Una poesía del último Rey moro de Granada. 

Plan de una biblioteca de autores españoles. 

El doctor iluminado Raimundo Lidio. 

Don José Amador de los Ríos y sus obras. 

La hija del Rey de Cádiz. Leyenda. 

Yo veo en todo ello una sola materia de investiga- 
ción y exposición; materia mil veces merecedora del 
apasionamiento con que Fernández y González la dis- 
tinguió. Por vía de estudios históricos, de pesquisas 
arqueológicas, de pulsaciones literarias, de prolijos es- 
crutinios filológicos, aprovechando el dominio que te- 
nia sobre idiomas numerosos, y de evocaciones de leyes, 
ordenanzas y costumbres; es decir, sorprendiendo las 
más ingenuas y las más varias palpitaciones de la vida 
popular ; remontando los cursos obscuros e intrincados 
de los muchos afluentes que aportaron caudales tribu- 
tarios a la corriente principal de la existencia españo- 
la ; utilizando su pericia de consumado orientalista para 
poner en claro las derivaciones originarias y las más 
remotas, como también las musulmanas y judaicas; pa- 
seando, en suma, el microscopio sobre las heterogéneas 
células del organismo viviente, al cual está incorporada 
nuestra existencia propia, Fernández y González con- 
sumió sus días, escrutador incansable de las entrañas 
de la sociedad que fué progenitura de ésta, donde. alen- 
tamos. 

¿Cuál otro asunto puede con mayores incentivos 
provocar la curiosidad científica de un hombre estu- 
dioso, culto y patriota, cual lo era él? Habría bastado 



412 BOLETÍN DE LA REAL ACADEMIA ESPAÑOLA 

el interés artístico de la indagación; porque, en efecto, 
en el curso de la historia peninsular ocurrieron, en 
desusada medida, numerosas y peregrinas conviven- 
cias, y luchas, y acomodamientos, y repulsiones, y len- 
tos, perdurables y recíprocos influjos de los más va- 
rios y contrapuestos caracteres étnicos, de civilizacio- 
nes o barbaries, de pujanzas y decrepitudes, de exal- 
taciones religiosas y de enervamientos espirituales; de 
suerte que el escrutinio del repuesto y misterioso labe- 
rinto, recatado por la contradicción y la dispersión de 
las fuentes de conocimiento, es muy a propósito para 
cautivar y enajenar la atención de un hombre dotado 
de las prendas que a Fernández y González enaltecían. 
Advirtamos que sus obras están selladas por un 
ostensible desinterés personal; son de aquellas a cuyo 
término el autor no divisa otra recompensa que la com- 
placencia de haberlas dado cima. A todos los otros mé 
ritos, para la estimación de los cuales me conozco falto 
de personal aptitud, hemos de adicionar una generosidad 
innegable, la cual no amortiguó el ahinco ni la perse- 
verancia. Con tales obras levantó Fernández y Gon- 

>zále?, sin advertirlo él mismo, monumento espléndido, 

i>-que honra su memoria, labrado con materiales impere- 
cederos e inmaculados. 

Con tal devoción y persistencia dio a su vida este 
destino, que el caudal de sus averiguaciones, acrecen- 
tado por la tenacidad y la felicidad de su memoria, 

. ll^gó a dificultarle la metódica disertación sobre tenia 
determinado. Las lindes y los hitos que distinguen los 

.asuntos resultaban anegados en aquel espíritu cultísi- 
mo; y así le acontecía frecuentemente derramar su 
fluida elocución por las cercanías, peregrinas a veces, 
de la materia por donde ella comenzaba, llevando como 
colgadas las atenciones curiosas de sus oyentes, que 
no podían dejar de ser sus admiradores. 

Por los muchos aspectos filológicos y literarios de 
su total obra, contáronse en el número de éstos los com- 
pañeros que tuvo sucesivamente en esta Academia, sin 



DON FRANCISCO FERNANDEZ Y GONZÁLEZ 4l3 

que fuesen menores sus merecimientos en las de la His- 
toria y de Bellas Artes, donde alcanzó antigüedad mu- 
cho mayor. ¡Venturosa la vida cj[ue tales huellas dejó 
en unas y otras cumbres ! 

Sé que expreso vuestro sentir unánime al aseverar 
que su recuerdo queda en esta Corporación apacible- 
mente confundido con la afección perenne que nos liga 
con el linaje espiritual de sus seculares enaltecedores; 
afección cjue en todos nosotros viene a ser parte noble 
y principal de la vida propia. 

A. Maura. 



LUIS VÉLEZ DE GUEVARA 

Y SUS OBRAS DRAMÁTICAS 



(Conclusión.) 
Próspera (La) y adversa fortuna de José. 
Véase: Hermosura (La) de Raquel. 

64. Reinar después de morir. 

Se imprimió en el tomo Comedias de los mejores y más 
ij insignes poetas de Españaj 'Lisboa, 1652, 4.", la quinta del vo- 

lumen; pero probablemente habrá impresión anterior madri- 
leña. 

Pasó a la colección titulada, como la anterior, aunque 
casi todas las obras son distintas, Comedias de los mejores 
y más insignes Ingenios de España, Colonia, 1697, ^^ nove- 
na del tomo (Schack). 

Sueltas : Reynar despves de morir. Comedia famosa de 
Lvis Velez de Gvevara. Sin lugar ni año (fines del siglo xvii), 
í6 hojas en 4."; signats, A-D^. 

— ^Sevilla, Viuda de F. de Leefdael, sin año, 16 hojas. 

— Madrid, Aintonio Sanz, 1755, 28 págs. 

— Salamanca, Imprenta de la Santa Cruz, s. a., 28 págs 

— Barcelona, Francisco Suriá y Burgada, s. a. 

— Valencia, Viuda de J. de Orga, 1765, 32 págs. 

— Barcelona, Imprenta de Carlos Sapera, 1768, 14 hojas. 

— Madrid, Quiroga, s. a., 14 hojas. 

— Valencia, á. Mompié, 1.822; 24 págs. Todas en 4.° 



LUIS VÉLEZ DE GUEVARA Y SUS OBRAS 4l3 

La incluyó Ortega (Madrid, 1832) en el tomo que destinó 
a Vélez en su colección ; Ochoa en su Tesoro del teatro espa- 
ñol (Paris, 1838, tomo IV) y en Autores Españoles. 

Personas que hablan en ella: El rey don Alonso de Por- 
tugal. — 'Ei principe don Pedro. — Doña Blanca, infanta de 
Navarra. — Doña Inés de Castro, dama. — El Condestable de 
Portugal. — Ñuño de Almeida. — Egas Coello. — ^Alvar Gon- 
zález. — Brito. — Violante. — Alonso, niño. — Otro niño. 

65. Renegado (El) de Jerusalén. 

Manuscrito núm. 14968 de la Biblioteca Nacional, en 45 
hojas en 4."; letra del siglo xvii, muy tosca. Empieza: 

Comedia del renegado de Jerusalén. (De otra letra; pero 
también antigua :) luis belez. 

Figuras las siguientes : El duque Ef rando. — Don Ramón, 
conde. — Guido, rey. — Sibila, reina. — Eisa, infanta. — Una 
criada. — Laura. — Cartabón, lacayo. — Saladino, rey moro. — 
Ferraguto, moro. — -Galván, moro. — ^Celino, moro. — Una som- 
bra. — Un ángel. — Marcelo, caballero. 

Acaba diciendo: 

Efrando : Y aquel poeta que estriba 

en que nuestra opinión viva, 
dio fin al principio en quien 
ganó honor Jerusalén: 
otro el fin adverso escriba- 

"Esta comedia es de Sebastián Ruiz, vecino del lugar del 
Carpió ; por si se perdiere. — Sebastián Ruiz. " 

Restauración (La) de España. 
Véase : Alba (El) y el sol. 

66. Rey (El) Don Alfonso el de la mano horadada. 

Impresa primero en la Parte XVIII de la gran colección 
de Escogidas (Madrid, 1662). La última del tomo. Lleva el 
encabezado: "Comedia famosa de disparates. Del rey don Al- 
fonso, el de la mano horadada. De un Ingenio desta, Corte." 
En la Tabla se dice que es de Luis Vélez de Guevara. 

Personas que hablan en ella : El rey don Alfonso. — El rey 



410 boletín de la real academia española 

Almanzor. — Oelimo. — Tarfe. — Zara. — Zoraida. — Arias 
Gonzalo. — Doña Urraca. — El Cid. — Un correo. 

Hay una impresión suelta de Madrid, por doña Teresa de 
Guzmán, s. a., en 20 págs. en 4° 

Los últimos versos dicen: 

Vamos, porque aquí fenezca 
El juramento cumplido, 
y da fin esta comedia. 

Hay otra reimpresión suelta, como " De un ingenio de esta 
corte" ; sin lugar ni año (mediados del siglo xviii), exacta- 
mente igual a la de 1662. 

67. Rey (El) Don Sebastián. 

Se estampó primero en un tomo comprensivo de otras 11 
comedias, hasta hoy no identificado, falto de preliminares, 
pero de antes de mediados del siglo xvii, que halló Adolfo 
Schaeffer y en parte reprodujo en sus dos titulados : Ocho co- 
tnedias desconocidas... Leipzig, 1887, H, 153 y sigs. Lleva 
el titulo de Comedia famosa del Rey Don Sebastián. De Luis 
Vélez de Guevara. Representóla Riquelme. 

Se imprimió suelta, sin lugar ni año, en 4.°, según la cita 
el Católo go de la biblioteca de Duran (pág. 76, col. 2.^), que 
entró en la Nacional, donde ya no se halla al presente. 

Hablan en ella las personas siguientes: El rey don Se- 
bastián. — ^El Duque de Berganza. — El Duque de Vasconce- 
los. — El Duque de Avero. — El capitán Aidana. — El rey don 
Felipe. — Un secretario. — Grandes. — Jarife, moro. — Hame- 
te. — 'Celin, viejo. — Draquel. — ^Muley, niño. — Sultana. — Feli- 
salva, criada. — Un médico. — Villanos. 

Esta obra tiene mucha semejanza en algunos puntos con 
La, Tragedia del rey don Sebastián^ de Lope de Vega, y más 
todavía con El rey don Sebastián y portugués más heroico, 
de don Francisco de Villegas, impresa en la Parte XIX de la 
colección de Escogidas (Madrid, 1663), en que entran casi 
los mismos personajes. 

68. rRey (El) en su imaginación. 

Manuscrito autógrafo en la Biblioteca Nacional : V.^-21-8. 



LUrS VELEZ DE GUEVARA Y SUS OBRAS 417 

Dice en la hoja primera: "Ave María. El Rey en su imagi- 
nación. Comedia. Los que hablan en este acto I : Celia, la- 
bradora. — ^Rabel, gracioso, labrador. — Carlos. — ^Diana, rei- 
na de Sicilia. — Enrico, criado. — ^Albano, padre de Carlos, vie- 
jo. — Capitán. — Soldados. — ^Cabo de escuadra. — Jhs. m." Jhf. 
Luys." ^^•:f:Ttl 

Acto segundo. Encabezado: "Los que hablan en este 
acto II. (Los mismos, con más :) Osorio. — Celio. — Olimpo. — 
Artemio. — ^Febo, rey de Ñapóles. — ^Alvaro. — Bufo." En lo.^^ 
nombres de los hijos añade : " Ju.*"* (Juan). 

Acto III. Dice el encabezado: "Los que hablan en este 
acto III, (Los dichos, más :) Músicos. — Marcio. — ^Capitán Fe- 
lisardo. — Timbrio, soldado." Los hijos aparecen. aumentados 
con "Ana". 

Termina la comedia con estos versos : 

Albano. y aquí la comedia acabe 
del que a su imaginación 
debió después las verdades 
de ser rey, porque a ninguno 
suele mentir noble sangre. 

"Fin de la comedia. — Luys Vélez de guebara (rúbrica). — 
Vea esta comedia P." de vargas Machuca. — Tiene esta co- 
media que intitula Luis Vélez, su autor, El Rey en su imagi- 
nación, muy buenos y entretenidos versos y ningún inconve- 
niente su representación. Puede hacerse. Madrid, 20 de agos- 
to de 1625. — ^Pedfo de Vargas Machuca." (Rúbrica.) En todo 
54 hojas en 4." 

69. Rey (El) muerto. 

Manuscrito núm. 17122 de la Biblioteca Nacional. En 
la hoja segunda y de letra del texto dice: "La famosa co- 
media del Rey muerto, de Luis Vélez." 

Personas: Anteo, rey de Epiro. — Eleysipo, rey de Ma- 
cedonia. — ^Laodicea, su hija. — Felicia, su criada. — ^Un Paje. 
— Filipo, general. — Dos senadores. — Un mayordomo. — Un 
secretario. — Un correo y una espía. — El Príncipe de Creta 
— Astrando, conde de Troya. — Zoilo, su criado. — Un tío de 
Filipo. — Un soldado. 



41 8 BOLETÍN DE LA REAL ACADEMIA ESPAÑOLA 

Empieza : 

Infanta. Vayan esos soldados a la playa: 

arrójenle una cuerda desde afuera; 
vaya la gente a socorrerle, vaya 
con toda brevedad., antes que muera. 

Acaba : 

que agora los desposemos ; 
porque con gusto acabemos 
la comedia del Rey muerto. 

70. Rey (El) naciendo mujer. 

Suelta. Su título es: El Rey naciendo Miiger. De Don 
Luis Veles de Guevara. Sevilla, por Tomás López de Haro,- 
sin año ni foliatura, signaturas A-D3, 16 hojas, en 4.° 

Personas que hablan en ella : Carlos, rey de Francia {que 
es, en realidad, una mujer). — Alfreda, infanta. — Flor de Lis. 
— Paris, príncipe. — Rugero, mariscal de Francia. — Borbón, 
condestable de Francia. — Febo, príncipe de Gales. — Eduardo, 
embajador de Inglaterra. — Roberto, criado de Carlos. — Tur- 
pín, gracioso. 

Al final dice : 

TuBPÍN. Y aquí la comedia acaba 
del Rey naciendo mujer, 
verdadera historia en Francia, 
de tres scenas, tres jornadas, 
cada scena una jornada, 
pidiéndoos Lauro por mí 
perdón de todas las faltas. 

71. Romera (La) de Santiago. 

Es refundición de la que a nombre de Tirso de Molina se 
publicó €n la Parte XXXIII de la colección de Comedias es- 
cogidas (Madrid, José Fernández de Buendía, 1670, 4."), la 
tercera del tomo. 

Con ligeras modificaciones, supresiones en sti mayor par- 
te, se imprimió a nombre de Vélez, dos veces en el siglo xviii : 
una en Madrid, por Antonio Sans, 175 1, 4.°, 16 hojas, y otra 
en Valencia : José y Tomás de Orga, 1777, 4.°, 32 págs. Con- 



LUIS VÉLEZ DE GUEVARA Y SUS OBRAS 4I9 

formes con estas ediciones hay manuscritos en las Bibliote- 
cas Nacional y Municipal, ambos del siglo xviii. 

Esto es lo que resulta de los textos. Pero pudiera muy 
bien ser que la refundición fuese de cualquier poeta de prin- 
cipios del siglo XVIII, pues en tiempo de Luis Vélez no se 
usaban las arias, y que la impresa en 1670 fuese, no de Tirso, 
sino de Vélez. 

Sugiere esta sospecha el hallar el nombre de Lauro (seudó- 
nimo poético de Vélez) entre los personajes de la obra y al- 
guna otra circunstancia como el romance que se le canta al 
conde Lisuardo, que es hermano gemelo del que se recita en 
Los agravios perdonados en una situación también igual a la 
del prisionero de La Romera de Santiago. 

Contra esto militan argumentos poderosos, deducidos del 
lenguaje usado en la comedia; de los elogios que se hacen de 
Galicia, tierra que no conocía Vélez y sí TirsOj y otros. 

Hablan en la comedia: El rey Ordoño. — El conde don 
Lisuardo. — El Conde Garci Fernández. — Ortuño.— Pelayo. — 
Fruela. — Favila. — Bermudo. — Ramiro. — Ximeno. — Lauro. 
— Relox, lacayo. — Doña Linda. — Doña Blanca. — Doña Sol. 
— Urraca. — Criados. — Músicos. 

72. Rosa (La) de Alejandría. {Comedia famosa.) 

Se imprimió en la Segunda parte de Comedias escogidas 
de los mejores ingenios de España. Madrid, Imprenta Real, 
1652, 4.°;. la octava del tomo. 

Personas que hablan en ella: Christo. — Santa Catalina. — 
Eraclio. — Celio. — ^Brisis, reina de Etiopía. — Armindo. — Ru- 
fino. — Tirso. — Arsenio. — ^Leoncio. — Sergio. — - Lauro. — Ro- 
gerio. — Tirena. — Lupino. — Silvio. — Maximino. 

De este mismo asunto hay una comedia de Rósete, impre- 
sa varias veces ; otra (tragicomedia en cinco actos) por el 
maestro Francisco Calleja, manuscrita en la Biblioteca Na- 
cional; otra anónima y también manuscrita en la misma Bi- 
bioteca, y otra de Cañizares o a él atribuida. 

73. Santa Rita de Casia. 

De esta comedia hay en la Biblioteca Nacional cuatro rita-» 



420 BOLETÍN DE LA REAL ACADEMIA ESPAÑOLA 

nuscritos, algo diferentes en los finales, y todos del {¡i- 

glo XVIII. 

El más antiguo parece ser el 15681, copiado en Valencia, 
a II de mayo de 1709, por un Pedro Pheliz. Se titula Santa 
Rita de Casia, y no lleva nombre de autor. 

Otro (núm. 15088) fué copiado en 1757. Lleva en la pri- 
mera hoja el título: Comedia de la gloriosa Santa Rita de Ca- 
sia. De Lilis Veles de Guevara. Pero en la hoja siguiente dice: 
El Milagro imposible. Santa Rita de Casia. 

Los otros dos (núms. 14926 y 16050) se intitulan, respec- 
tivamente : El Milagro imposible. Santa Rita de Casia y El 
milagroso imposible y Santa Rita de Casia. 

Son interlocutores: Santa Rita. — Su padre. — Tiberio. — 
Alejandro. — El Demonio. — ^Dos hombres. — Dos niños. — Trí- 
pili. — Casandra. — Julia. — ^Un Ángel. — San Juan Bautista. — 
Dos sombras. — Un ciego. — Un cojo. 

74. Santa Susana. 

Suelta; sin lugar ni año (fines del siglo xvii); 16 hojas 
foliadas en 4.°, y este título : Santa Svsana. Comedia famo- 
sa, de Lvis Veles de Gvez'ara. 

Personajes della : Nabucodonosor. — Sof onisba. — ^Elcías. 
— Susana. — Sedechías. — loachin. — Acab. — Un armenio. — 
Un indio. — Un etíope. — Alfenez. — Simón, gracioso. — Délbo- 
ra. — Sesa, criada. [Daniel. — Hortelanos. — Un tártaro. — 
Pregoneros. ] 

Al final, dice: 

Alfenez. Y aquí 

Lauro el te«timonio alcanza 
de Susana y de los viejos : 
vengan temprano mañana. 

75. Serrana (La) de la Vera. 

Ms. autógrafo en la Biblioteca Nacional, signat. R-ii- 
17. En la cabeza de la primera hoja de texto lleva los nom- 
bres de los hijos que entonces tenía Luis Vélez, en esta for- 
ma: "Luys, vrsola, frc.°, Ju.° Ant.°". Al principio del acto 
segundo los mismos nombres y al final de él la firma "Luis 
*Velez de guebara". A la cabeza del acto tercero los citados 



LUIS VELEZ DE GUEVARA Y SUS OJ.'RAS 42 1 

nombres de los hijos y, al final de todo, añade: "Laus Deo. 
Fin de la tragedia de la Serrana de la Vera. En Valladolid 
a 7 de (sic) 1603. — ^Luys Velez de guebara. — Para la señora 
Jusepa Vaca." La letra y tinta de los nombres de los hijos 
son las mismas que las del texto de la comedia, por donde se 
ve que la fecha de 1603 ^^tá equivocada, pues en 1603, como 
hemos visto, no había nacido ninguno de ellos. El cero de la 
cifra 1603 está algo confuso por tener enlace con el 3; se 
conoce que esta fecha la pliso Vélez de prisa y distraído, 
pues hasta omitió el nombre del mes, en lugar de la de 161 3, 
que puede ser la verdadera, aunque también puede la co- 
media ser posterior. 

El año pasado de 1916 hizo don Ramón Menéndez Pí- 
dal una edición paleográfica de esta comedia 

Lope de Vega tiene una del propio asunto y título, im- 
[iresa en la edición de la Academia Española, y el maestro 
Valdivielso, un auto sacramental, publicado con otros suyos 
varías veces. 

Los personajes de esta comedia son : Giraldo, labrador 
viejo. — Don Lucas, capitán. — Mingo, gracioso. — Pascual. — 
Vicente. — Llórente. — 'Bras. — Gila, la Serrana. — Madalena, 
otra. — Don García, alférez. — Dos de Falencia (sic). — íAn- 
drés y Jerónimo, bravos. — Aguador. — Don Fernando, rey. 
— Doña Isabel, reina. — Don Ñuño. — Un criado. — ^Don Ro- 
drigo Girón, maestre de Calatrava. — Un cabo de escuadra. 
— Un sargento. — Un caminante. — Pascuala, niña. — Músi- 
cos. — Don Juan de Carvajal, alcalde de la Hermandad. — 
Cuadrilleros. 

76. Si el caballo vos han muerto. 

Se imprimió suelta a nombre de Luis Vélez, con texto 
diferente de otra, también suelta, a nombre de Lope de Vega, 
con el título de El Caballo vos han muerto (Salva : Catál., I, 
576). En el Museo Británico hay ejemplares de ambas im- 
presiones. La que va a nombre de Lope dice: "Representóla 
Luis López." La otra lleva el siguiente encabezado: "Nú- 
mero 18. Comedia famosa. Si el ca vallo vos han muerto, y 
Blasón de los Mendozas De Luis Vélez de Guevara." 

29 



422 boletín de la real academia española 

Personas que hablan en ella: Diagote Furtado. — Pedro 
González. — Martín. — Melendo. — Ordoño. — 'Infanta. — ^Rey. 
— Micol. — ^Enrico. — Criados. — Monteros. — Un difunto. — 
— Doña Grida. — Doña Urraca. — El Maestro {sic) de Avís. 
— ^Soldados. 

Al final: "Madrid, Imprenta de Antonio Sanz. Año de 
1742." 4.*; 14 hojas sin foliar, signat. A-D. 

Posee la Biblioteca Nacional tres manuscritos de esta obra. 
El mejor y más antiguo, número 14924, es de fines del si- 
glo XVII y lleva el título: "Si el caballo vos han muerto. Co- 
media famosa de Luis Vélez de Guevara." Varía algo el or- 
den de los personajes. A doña Grida la llama "Doña Grey- 
da". En lo demás es igual al texto impreso. 

El manuscrito número 16176 es de principios del si- 
glo xviii. Su título fué primero El Caballo vos han muerto, 
y de otra letra posterior se añadió el "Si" al principio. A 
Grida le llaman "Greita". El texto igual al anterior. 

El que lleva el número 16005 ^s también de la primera 
mitad del siglo xviii, y de letra algo posterior, dice: "Es 
de Nicolás Moro." Este era un cómico que a mediados del 
siglo xviii dirigía compañías de ópera y declamación en 
Barcelona y otras ciudades y trabajó también en Madrid. 

Este drama está escrito en fabla antigua. Alvaro Cubillo 
de Aragón trató el mismo asunto en otra comedia de igual 
título. 

77. Sucesos (Los) en Oran por el Marqués de Árdales. 

Impresa en la Parte XXVII de Comedias varias nun- 
ca impresas, compuestas por los mejores ingenios de Es- 
paña. Madrid, Andrés García de la Iglesia, 1667, 4.°: la pri- 
mera del tomo. Lleva el título de La gran Comedia de los Sv- 
cesos en Oran por el Marqves de Árdales. De D. Lvis Ve- 
les de Gvevara. 

Personas que hablan en ello : Marqués de Árdales. — -Con- 
de de Alcaudete. — Dbn Diego de Portugal. — Don Pedro de 
Orellana. — Don Lope de Monroy. — Don Leonardo de Pa- 
dilla. — Doña Elvira, dama. — Doña Qara, dama. — Sargento 
mayor. — 'Capitán Gil Hernández. — Capitán de la guarda. — 



LUIS VÉLEZ DE GUEVARA Y SUS OBRAS 423 

Ayen Cansino, judío. — Patrón de una fragata. — ^Mahagun, 
moro. — Macor, moro. — Ambrán, moro. — Benzuleyla, moro. 
— Abrahomo, moro. — Brahenbem|boraz. — Segre. — Filayla, 
mora. 

En la Biblioteca Naíional hay un manuscrito de esta co- 
media, pero es del siglo xviii. 

78. Tal vez el amor conviene. 

Barrera (Catálogo, págs. 467 y 584) cita una comedia de 
este título, suelta, como de Luis Vélez. Medel (índice, pá- 
gina lio) la trae anónima, 

79. También hay piedad sin celos. 

El citado Barrera (Catálogo, págs. 467 y 585) menciona 
como de Luis Vélez una comedia de este título Medel (pá- 
gina 1 1 i) cita También hay piedad con celos como "de don 
Juan Vélez". Pero ésta se imprimió en la Parte 48 de Esco- 
gidas a nombre de don García Aznar Belezs, o sea don An- 
drés González de Barcia. 

80. También la afrenta es veneno. 

Se imprimió suelta a fines del siglo xvii con el título de 
Comedia famosa. También la afrenta es veneno. La primera 
jornada de Luis Velen de Guevara. La segunda de don An- 
tonio Coello. La tercera de don Francisco de Rojas. En 4.°; 
20 hojas numeradas. Esta impresión u otra suelta fué in- 
corporada luego en el tomo Comedias de los mejores y más 
insignes ingenios de España. Colonia, lógj (Conde de 
Schack). 

Además se imprimió en Madrid, por Antonio Sanz. 1742, 
y otra vez en 1754, ambas en 4.° y 36 págs. ; en Sevilla, Ma- 
nuel Nicolás Vázquez, sin año, y pasó al tomo correspondien- 
te de Autores Españoles. 

Personas que hablan en ella : El Rey de Portugal. — El 
Maestre de Avís, su hermano. — Prior de Ocrato. — Basco de 
.\lmeyda. — Un pintor. — Juan Lorenzo de Acuña. — Barreto, 
gracioso. — Doña Leonor de Meneses. — Guiomar, criada. — 
La Infanta. 



424 BOLETÍN DE LA REAL ACADEMIA ESPAÑOLA 

81. Tiambién tiene el sol menguante. 

Impresa en la. Parte XXIV de la colección de Escogidas, 
(Madrid, 1666) a nombre "de Tres ingenios". 

Personas que hablan en ella : Don Bernardo de Cabrera. 
— Don Lope de Luna. — Don Pedro, rey de Aragón. — El Con- 
de de Ribagorza. — Don L'^rgel. — Don Ramón. — ^Doña Vio- 
lante, infanta de Aragón. — Doña Leonor. — Doña Marta, 
dueña graciosa. — Galindo, gracioso:- — Luxan, 2.° gracioso. 
— Un guarda. 

Acaba así : 

Y aquí todos tres ingenios 

a vuestras plantas procuran , 

le concedáis generoso 

un vítor para dos plumas. 

Hay una reimpresión suelta, sin lugar ni año (primeros 
años del siglo xviii), con el número 271, igual a la anterior, 
excepto la conclusión, que dice : 

Rey. y aquí todos tres ingenios 
a vuestras plantas procuran 
les concedáis generosos 
un vítor para tres plumas. 

El original para estas impresiones fué el manuscrito 
15568 de la Biblioteca Nacional que lleva el título de "La 
gran comedia de También tiene el sol menguante. Tragedia 
de Luis Vélez de Guevara", con aprobaciones y licencias de 
1655. Fué escrita en colaboración con don Francisco de Ro- 
jas, pues al final se dice: 

Y don Francisco de Rojas 
a vuestras plantas, procura 
le concedáis generosos 

un vítor para dos plumas. 

Pero esta obra no es más que una refundición de las dos 
partes de Lope de Vega Próspera y adversa fortuna de don 
Bernardo de Cabrera. 

Tamb orlan de Persia. 

Con este título y a nombre "de don Juan Vélez", se 



LUIS VÉLEZ DE GUEVARA Y SUS OBRAS 42$ 

cita en el índice de Medel, pág. no, la conocida obra de su 
padre. 

Véase Nueva (La) ira de Dios. 

Teresa (Santa) de Jesús. 

Véase Bienaventurada (La) Madre Santa Teresa de 
JesúS' 

Torneos de Navarra, 

La menciona Medel (índice, pág. 113) como "de don Luis 
Vélez de Guevara". Lope tiene una titulada Los Torneos de 
Aragón, que también cita a renglón seguido Medel. 

Véase Amor (El) en vizcaíno y los celos en francés y 
torneos de Navarra. 

82. Tres (Las) edades del mundo. 

Se imprimió en la Parte treinta y ocho de Comedias nue- 
vas escritas por los mejores ingenios de España. Madrid, Lu- 
cas Antonio de Bedmar, i6'/2, 4.° La séptima del tomo. El 
titulo que lleva es "Las tres edades del mundo. Comedia fa- 
mosa de Lvis Velez de Gvevara." 

Personas que hablan en ella: Cristo, de niño de doce 
años. — Miguel Arcángel. — El Lucero Serafín. — El Hombre. 
— Un labrador. — El Sueño, de labrador. — San Lucas. — ^San 
Mateo. — El Mundo, autor de comedias. — Jacob. — Job. — ^Sa- 
lomón. — Judas, ventero. — El Tiempo, de vejete. — Represen- 
tantes. — Representantas. — Padres del Limbo. — El Rústico, 
gracioso. — Una pastora, niña. — La Naturaleza. — La Muer- 
te, de labradora. — ^La Noche. — La Envidia, de grumete. — La 
Gula, de marinero. — La Soberbia. — La Música. 

83. Tres (Los) portentos de Dios. 

"Comedia famosa, de Lvis Velez de Gvevara", Sevilla. 
Imprenta Real, Casa del Correo Viejo, sin año; 24 páginas 
en 4.° 

Sevilla, Francisco de Leefdael; sin año (Bibl. Parmense). 

Sevilla, En la Imprenta de Pedro José Día^; sin año ; 
32 págs. 



426 fiOLETÍN DÉ LA REAL ACADEMIA ESPAÑOLA 

Sin lugar ni año. (Duran, Catálogo, pág. 76.) 
Hablan en ella las personas siguientes': Saulo. — ^María 
Magdalena. — Timoteo. — Flora, criada. — Joseph. — Eliazin. — 
Simeón. — Marcela. — ^Dimas, buen ladrón. — Gestas, mal la- 
drón. — Barrabás, bandolero. — Dorcas, bandolero. — Un ca- 
pitán. — Soldados. — Músicos. 
Esta comedia acaba así : 

■ losEPH. Estos son 

los Tres portentos del cielo, 
los Tres prodigios de Dios. 

84. Triunfo (El) mayor de Ciro. Saber vencerse a sí 
mismo. De D. Luis Vélez de Guevara. Compañía de Juan 
Ponce. Año de 1/6/. 

Manuscrito de la Biblioteca Municipal de Madrid, con 
censura de 1767, firmada por don Nicolás González Martínez 
y licencia del Vicario, a 10 de octubre del mismo año. 58 ho- 
jas en 4." ; letra de la época. 

Personas: Ciro, rey de los Persas. — Araspes, general. — ■ 
Lidaura, su hermana. — Sirene, criada de Lidaura. — ^Atame- 
nes, persa, barba. — Soldados persas. — Pantea, reina de Su- 
sia. — Arsidas, general. — Estatira, criada. — Algodón, gracio- 
so. — Sisimitres, persa. — Soldados susianos. — Música. 

Valiente (El) Toledano. 

Con este título, y a nombre "de Luis Vélez de Guevara", 
la cita Medel, pág. 116. 

Véase Asombro (El) de Turquía. 

85. Verdugo (El) de Málaga- 
Impresa en la Parte diez y seis de Comedias nuevas y es- 
cogidas de los mejores ingenios de España. Madrid, Melchor 
Sánchez, 1662, 4.° La octava del tomo va atribuida a Luis 
Vélez. 

Personas que hablan en ella: Juan de Mesa, viejo. — ^Mi- 
guel de Mesa. — Domingo de Mesa. — Bonete, lacayo. — Aben- 
cerraje, m;oro caballero. — Gambalí, lacayo moro. — Hamete, 
moro viejo. — Zoraida, dama mora. — Lisardo, viejo.^ — ^Al- 
donza, su hija. — Una mora encantada. — Zulema, moro. — 



LUIS VELEZ DÉ GUEVARA Y SUS OBRAS 427 

Dos moros. — Un capitán y soldados. — El rey don Fernan- 
do. — La reina doña Isabel, 

Virgen (La) de las Nieves. 

Véase Diciembre (El) por Agosto. 

86. Virtudes vencen señales y negro rey bandolero. 

En la Parte XXXII de Diferentes autores (Zaragoza, 
Diego Dormer, 1640) se imprimió esta comedia a nombre de 
Lope de Vega. Pero Barrera, que asi lo dice (Catálogo, pá- 
gina 685), añade que es de Luis Vélez de Guevara. 

Salva (Catálogo, I, 662) poseyó un fragmento de un 
tomo que desde la página 91 a la 128 contenia la comedia 
Virtudes vencen señales como de Luis Vélez. 

Por su parte, los anotadores de Ticknor aseguran que a 
quien se atribuye en la Parte XXXII de Diferentes es a Luis 
Vélez de Guevara. 

Medel (índice, pág. 121) la atribuye a don Juan Vélez. 

No hemos logrado ver ninguna edición de esta rarísima 
pieza. 

COMEDIAS APÓCRIFAS O DUDOSAS 

» 

I. Don Pedro Miago. Imprimióse esta comedia la vez 
primera en el tomo o Parte XX de la gran colección de Es- 
cogidas (Madrid, 1663), y luego suelta dos veces, en todas 
ellas a nombre de don Francisco de Rojas. Medel, en su 
índice (pág. 34), también se la atribuye a Rojas. Un manus- 
crito antiguo de ella, existente en la Biblioteca Nacional, es 
anónimo. 

Al final de la comedia se dicp : 

Con aquesto da fin Lauro 
a esta verdadera historia... 
a tan ilustre senado. 

Lauro era, como hemos dicho, el nombre poético de Vé- 
lez. Si estos versos no son postizos, puede suponerse que la 
comedia sea de Vélez y Rojas Zorrilla o sólo del primero, 
a pesar de las repetidas atribuciones al segundo. Schaeffer 
la estudia y analiza como de Vélez (págs. 297 y 298). 



42^ BOLETÍN DE LA REAL ACADEMIA ESPAÑOLA 

2. Lo que piensas hago. 

El Conde de Schack cita como de Vélez esta comedia, 
que existia manuscrita en la Biblioteca de Osuna. {Hist. de 
la lit. dram., Madrid, 1887, III, 283), y lo mismo Mesonero 
{Autores esp., tomo XLV, pág. lii). Pero habiendo pasado 
los manuscritos de aquella biblioteca a la Nacional, se ha viste» 
que la comedia Lo que piensas te hago es de don Juan de 
Benavides, autógrafa y firmada en todas las jornadas. Llevó 
también el título de A un engaño otro mayor. 

Al mismo autor la atribuye Medel en su índice, pág. 63, 
y Benavides es autor dramático bien conocido. 

3, La Boba y el Vizcaíno; 4, Los celos hacen estrellas, 
y 5, La Cortesana en la Sierra son comedias del hijo de 
Luis, don Juan Vélez de Guevara, que también compuso al- 
gunas, aunque no muchas. 

AUTOS SACRAMENTALES 

I. Abadesa (La) del Cielo. 

Manuscrito número 16615 de la Biblioteca Nacional, le- 
tra del siglo XVII. 

Lleva este encabezado: "Auto sacramental de La Aba- 
desa del Cielo. De Luis Velez de Guevara. " 

Personas: Don Andrés, canónigo. — ^Caracuel, criado. — 
Doña Juana, abadesa. — Demonio. — Christo. — Un manco. — 
Un cojo. — Un ciego. — Un viejo. — ^La Virgen. — Un soldado. 

Empieza : 

Andrés. Desatinado *amor, monstruo terrible, 
¿adonde has de parar con el deseo, 
pues cada vez que tus intentos veo 
no paras hasta dar en lo imposible? 



Acaba : 



Juana. Haciendo inmortal al suelo, 
contra vida y tiempo vario, 
la devoción del Rosario 
por la Abadesa del cielo. 



LUIS VELEZ DE GUEVARA Y SUS Or.RAS 429 

En la misma Biblioteca hay otro manuscrito, número 
]6877, rotulado: "Aucto de nra. S." del Rosario de la Aba- 
desa del Cielo." 

Figuras: Nuestra Señora. — Cristo. — Un ángel. — Cara- 
ciel, lacayo. — ^Don Andrés, canónigo. — Doña Juana, abadesa. 
— Soldado hablador. — Don Bernardo, caballero. — Don Gon 
zalo, caballero. — Lucifer. — Otros dos demonios. — Un cojo. 
— Un manco. — Un ciego. — Un viejo, todos pobres. 

Empieza : 

D.Bernardo. ¿Gonzalo? 

Gonzalo. Bernardo ; muera. 

D. Andrés. Ni me retiro ni aguardo. 

y acaba: 

Y pues se apartó el pecado 
y pretendieron la gloria, 
daráse fin a la historia 
de la Abadesa del cielo. 

2. Icaro. 

Se representó en Madrid, en la fiesta del Corpus, 4 de 
junio de 1641 ; pero es hoy desconocido. 

3. Mesa (La) redonda. 

Impreso en el tomo Navidad y Corpus Christi festejados 
por los mejores ingenios de España en dien y seis autos... 
Recogidos por Isidoro de Robles. Madrid, José Fernández 
de Buendía. 1664, 4." El tercero del volumen. 

En la Biblioteca Nacional hay dos manuscritos antiguos. 
El uno, número 16984, lleva la fecha de 1634 y la letra es 
del tiempo; pudiera ser autógrafo. 

Hablan en ella (sic) : La Sinagoga. — Carlomagno. — Jor- 
dán. — Montesinos. — Flor de Lis. — Roldan. — Durandarte. — 
Galalón. — La Ley de Gracia. — La muerte. 

Empieza : 

La Sinagoga. ¿Dónde, con plumas veloces... 
Acaba : 

Flor de lis. La mesa redonda así 
y el divino Carlomano. 



43o BOLETÍN DE LA REAL ACADEMIA ESPAÑOLA 

Lleva el título igual al otro manuscrito (número 17402), 
que dice: Auto sacramental de la mesa redonda por Luis 
heles de guevara en Madrid. En todo igual al anterior, ex- 
cepto que en la lista de los personajes faltan La Ley de 
Gracia y La muerte. 

4. Nacimiento (Auto del) de Nuestro Señor. 

Se imprimió en el tomo de Autos sacramentales, con 
cuatro comedias nuevas... Madrid, 1655, 4.°, pág. 235, y se 
reimprimió en el titulado Autos sacramentales y al Naci- 
miento de Cristo... Madrid, 1675, 4.°, pág. 82; en ambos a 
nombre de Luis Vélez. 

Personas que hablan en él: Ginés. — Gil. — Llórente. — La 
noche. — Bras. — Berrueco. — La Virgen. — Joseph. — Uifa pas- 
tora muda. 

ENTREMESES 

1. Antona y Perales. 

2. Atarantados (Los). 

3. Burla (La) más sazonada. (Distinto del de Cáncer.)" 

4. Sarna (La) de los banquetes. 

Estas cuatro obrillas se hallan impresas en el raro tomito 
Flor de entremeses, impreso en Madrid, 1657, ^^^ ^•''' Y ^^' 
impreso en 1907. 

5. Los sordos. 

Se estampó en el Ramillete de entremeses, impreso en 
1672, y es distinto de otro de igual titulo que se halla en el 
Vergel de entremeses (Zaragoza, 1675, 8.°). 

BAILES 

1. Colmeneruela (Baile de la). 

2. Moriscos (Baile de los). 

Impresos en la Flor de comedias, quinta parte. Madrid, 
161 5, y otras veces. 



LUIS VELE2 DE GUEVARA Y SUS OBRAS 481 



VI 



CRITICA ANTIGUA Y MODERNA DE LUIS VELEZ 

Los juicios que de Luís Vélez de Guevara, como dra- 
maturgo, nos dejaron sus coetáneos, o se refieren a cosas y 
cualidades de orden secundario, o celebran en él justamente 
las que menos brillan en sus obras. Bien es verdad que no 
conociendo más que una quinta parte de toda su producción 
dramática, pueden referirse, en mayor númiero, las pérdidas 
a comedias en las que mejor se revelase su condición de poe- 
ta satírico y jocoso. 

Cervantes, en el prólogo de sus Comedias (Madrid, 1615), 
nos habla, no sin alguna punta de ironía, del " rumbo, el tro • 
peí, boato, la grandeza de las comedias de Luis Vélez de 
Guevara". Esto se refiere, como se ve por la fecha, a la ju- 
ventud del poeta ; pero muchos años después todavía Pérez 
de Montalbán recuerda en Vélez "sus arrojamientos poé- 
ticos" (i), si bien reconoce a la vez, que tiene "pensamien- 
tos sutiles" y bizarros versos, méritos que no son exclusivos 
de la obra dramática. 

Diez o doce años después de muerto Luis Vélez, ocu- 
rriósele al entremesista Quirós hacerle comparecer en una 
soñada academia poética, al lado del padre Hortensio Para- 
vicino, y le designa en estos términos: "Con él iba el gran 
cortesano y poeta Luis Vélez de Guevara, ara de las obla- 
ciones de las musas y su galán, lauro de Apolo y mar de la V 
elocuencia gustosa. Dióle Su Majestad título de Marqués de 
Salinas, pues no se conocen más salinas que las suyas en el 
Parnaso." (2) 

El elogio de Lope, copiado antes, no es más expresivo, 



(i) Para todos, Madrid, Imprenta del Reino, 1632, 4.°; folio 358 
vuelto. 

(2) Obras de don Francisco Bernardo de Quirós... Madrid, Mel- 
chor Sánchez, 1656, 4.°; folio 97. 



V 



432 BOLETÍN DE LA REAL ACADEMIA ESPAÑOLA 

y también se contrae, como el de Cervantes en el P^iaje del 
Parnaso, a la gracia y agu.deza del chistoso poeta; circuns- 
tancias que no concurren en casi ninguna de sus obras de 
teatro. 

En cuanto a los críticos modernos, han apreciado de muy 
diversa manera las obras de Luis Vélez. Puede decirse que 
su fama ha ido creciendo con el tiempo, desde las negacio- 
nes harto duras de Lista (i) hasta los ditirambos modernos 



(i) No era más benévolo que Lista (si no es éste mismo), el criterio 
que en El Censor del sábado 7 de julio de 1821, con ocasión de repre- 
sentarse el drama Reinar después de morir, formula un severo juicio 
sobre el poeta, diciendo que "su lenguaje es a veces trivial y bajo", y 
prosigue: "Mas no siempre habla así: tal vez se eleva el lenguaje a la 
dignidad de la situación; tal vez degenera en el vicio opuesto de la hin- 
chazón, y tal vez merece ser contado entre los poetas líricos. De todas 
sus comedias no sabemos que se representen en nuestros teatros más 
que la Inés de Castro o Reinar después de morir, aunque compuso mu- 
chas. A tila, asóte de Dios, es la más desatinada rapsodia (?) que se 
puede imaginar. Los Empeños de un plutiiage (ésta no es de Vélez) es 
también disparadísima. Pero en éstas, como en las demás del mismo 
autor, se dejan ver centellas del genio poético, entre los desvarios de 
una imaginación sin freno. Reinar después de morir no se ha conserva- 
do en el teatro sino por el interés que inspira la misma fábula." Des- 
pués de esto poco importa que celebre algunos pasajes y la riqueza de 
imaginación que suponen. 

Es curioso observar que la intolerancia clásica había aumentado con 
las libertades políticas. ¿Quién diría que había de ser más benévolo 
para esta obra el juicio de un crítico del siglo xviii? Habiéndose puesto 
en escena varios días del mes de noviembre de 1784, en el teatro de la 
Cruz, el revistero del Memorial Literario (tomo III, pág. 133), después 
de hacer el análisis del drama, dice: "Esta es una de las comedias más 
famosas de nuestros teatros, que, en medio de bastantes quiebras de lu- 
gar y tiempo, impertinencias del gracioso y algunos episodios irregula- 
res, causa una fuerte impresión en los espectadores, cual si fuera trage- 
dia, del terror y compasión que reina en ella, notándose esto particular- 
mente en la tercera jornada, y en especial en la escena en que el Rey 
intima a Inés de Castro que ha de morir y le quita sus hijos." 

Este mismo periódico, al dar cuenta en el mes de enero de 1787 
(tomo X, pág. 123) de las representaciones de la comedia verdadera- 
mente extravagante y desaforada de Luis Vélez, titulada El Alba y el 
Sol, hace un severo, pero exacto juicio de la obra, que, sin embargo, 
fué muy representada (quizá porque al final sale a caballo la primera 
dama), pues que también El Censor del 23 de febrero de 1822, al hablar 
de su representación, la zarandea a su talante, aunque la cree obra de 
Lope de Vega. "Sea quien fuere el autor de esta pieza, lo cierto es que 
es una de las más horrendamente malas de nuestro teatro. No sólo 



LUIS VÉLEZ DE GUEVARA Y SUS OBRAS 433 

de los que le creen digno de colocarse entre nuestros dramá- 
ticos de primer orden. 

Don Alberto Lista, que había leído bastantes dramas de 
VÉi.EZ y casi todos los principales^ dedicóle tres artículos, 
recogidos en sus Ensayos literarios y críticos (i). Después 



atormenta su representación el buen gusto de los espectadores, sino 
ofende al decoro y a la dignidad nacional." Y lo curioso es que, a la 
vez, pone en las nubes La Restauración de Asturias (sic), de Diamante, 
que no es mucho mejor que la otra. 

En 1787 también sé" representó La Duquesa de Sajonia, que al cri- 
tico del Memorial Literario (tomo X, pág. 555) le inspira juicios menos 
favorables que al Conde de Schack, sobre todo en cuanto "a la horro- 
rosa crueldad del Duque de Saxonia, de hacer dormir a la Duquesa 
con el cadáver del que creyó adúltero ; ponerla de comer sobre el ataúd 
y hacerla beber en su media calavera, que sólo rnira a tener absortos 
los espectadores con sucesos maravillosos, violentos e increíbles". 

Mejor opinión le merece la titulada El Vasallo perseguido y el Lu- 
cero de Castilla, representada en 1786 {Memorial, tomo IX, pág. 126), 
que quizá sea una nueva variante o refundición de El Privado perseguido 
(aunque por el extracto que del asunto se hace es el mismo) y le parece 
bueno en los caracteres, trama y desenlace, a pesar de los anacronismos 
e inverosimilitudes que recoge el articulista. 

En 1832, el editor de la colección de Comedias escogidas (Madrid, 
1832, 8.°) pensó en publicar un tomo de cuatro comedias de Vélez, pero 
sólo dio a luz dos : Reinar después de morir y El Ollero de Ocaña. Al 
final de cada una ya un regular análisis y apreciación de la obra. De la 
primera dice el crítico que "la ternura, la delicadeza de sentimientos, el 
tono triste que reina en esta composición, la impetuosidad de afectos 
encontrados y el dibujo de los personajes, prueban la altura a que pu- 
diera haber llegado el autor si hubiese alcanzado mejores tiempos (!) 
y que el Amor y M'elpómene le miraban con particular predilección. In- 
dispensable era que pagase tributo a su siglo en ésta como en otras pie- 
zas suyas; que a no ser así, con sola la supresión de las jocosidades de 
Brito y algún arreglo en las unidades tuviéramos una tragedia más en 
nuestro teatro, escaso verdaderamente en tan nobles composiciones" 
(pág. 107). Pero, así y todo, no quedaría siendo una tragedia "en toda 
regla", según expresa más adelante. De El Ollero de Ocaña dice que es 
comedia histórica y continuación de El Sastre del Campillo (de Bances 
Candamo). Hace resaltar las evidentes inverosimilitudes de que adolece 
este bello drama ; pero no escatima el aplauso a las más interesantes 
situaciones y a la belleza de los caracteres que en la obra se ofrecen 
al espectador. Parece persona distinta el crítico de esta obra respecto 
del que juzga la anterior. Se sabe que fueron varios, entre ellos don 
Tomás y su hermano don Bernardino García Suelto, don Eugenio de 
Tapia, don Agustín Duran y don Manuel José Quintana. 
(i) Sevilla, 1844; tomo II, págs. 144 y sigts. 



\} 



434 BOLETÍN DE LA REAL ACADEMIA ESPAÑOLA 

de fijar bien la época de su florecimiento, cuando Tirso de 
Molina, Mira de Amescua y Pérez de Montalbán, aunque le 
considera inferior a ellos, añade: 

"Pocos vestigios se ven en Guevara de las mejoras que 
hizo Lope en el arte dramático. Más bien parece imitador de 
las comedias de Virués, Cervantes y otros antecesores del pa- 
dre de nuestro teatro, que de la gracia y fiel representación 
de las pasiones humanas que, a pesar de sus defectos, admi- 
ramos en los dramas de éste. Casi todas sus fábulas son, 
o se fingen, tomadas de la Historia. Figuran en ellas Ta- 
morían, Escanderberg, el rey Desiderio, Atila, Roldan, Ber- 
nardo del Carpió, cuyos caracteres desfigura, dando a estos 
héroes el lenguaje de los rufianes y baladrones.. Gusta mu- 
cho de la bambolla y del aparato teatral, como Virués, e in- 
troduce, como él, personajes alegóricos. Su versificación, ge- 
neralmente hablando, o es rastrera o gongorina ; su estilo, 
débil y desmayado, excepto cuando quiere poner en boca de 
sus personajes alguna expresión desatinada y altisonante. 
Rara vez se notan en* él intenciones poéticas, y menos aún 
combinaciones profundas. Sus recursos dramáticos son, por 
lo común, muy limitados." 

Después de esto, no parecerá extraño que sólo le con- 
ceda el talento de conservar el interés de la acción cuando 
el asunto lo tiene por sí mismo. "Era menester carecer abso- 
lutamente de juicio para que el carácter de la desgraciada 
Inés de Castro dejase de conmover dolorosamente ; y Vélez, 
si bien su gusto era pésimo, no estaba desprovisto de talen- 
to. " Halla endebles los dos primeros actos de Los Celos hasta 
los Cielos, aunque verdaderamente trágico el tercero. Cen- 
sura con dureza La Duquesa de Sajonia, El Valiente tole- 
dano, El 'Amor en vizcaíno, El Verdugo de Málaga y El 
Marqués de Vasto, y sólo recuerda, por estar en fabla anti- 
gua. Los LUJOS de la Barbuda y el excelente drama Si el ca- 
ballo vos han muerto. 

Mejor concepto le merecen ciertas situaciones de Los 
Amotinados de Flandes y unos versos, que copia, del Caba- 
llero del Sol; y termina su juicio así: "Bastan los ejemplos 
ya citados para conocer la elocución de este autor en di fe- 



LUIS VÉLEZ DE GUEVARA Y SUS OBRAS 435 

rentes géneros. Sus comedias no pueden en nuestros días 
sufrir la prueba de la crítica más moderada ; pero hay en ellas 
un gran repertorio de argumentos que, animados por el ge- 
nio, pueden convertirse en dramas excelentes. Muchas de las 
ya citadas, La Romera de Santiago, El Diablo está en C an- 
tillana y El Espejo del mundo, aunque ninguna escape de la 
censura infelix operis summa, tienen algunas situaciones y 
escenas muy apreciables, que conviene estudiar al hombre de 
gusto, y aun imitar al poeta dramático." (i) 

Influido quizá por el juicio de Lista, aunque no tan se- 
vero como él, don Antonio Gil y Zarate dijo: "Escribió 
este fecundo poeta más de cuatrocientas comedias, aunque 
hoy apenas se pueden reunir de él una décima parte, casi 
todas pertenecientes a hechos o personajes históricos. Imitó 
en todo la manera de Lope; pero no goza hoy de la opinión 
que tuvo como poeta dramático en su tiempo. En medio de 
su desarreglo tiene, sin embargo, rasgos muy felices : sus 
caballeros son siempre nobles, valientes y generosos, y las 
damas brillan por su honestidad y recato; siendo su versi- 
ficación, por lo general, fluida y sonora, aunque a veces con 
resabios de mal gusto." (2) 

Un ensayo de rehabilitación intentó poco después el his- 
toriador alemán de nuestro teatro Adolfo F. de Schack, al 
escribir: "Luis Vélez de Guevara es de los poetas más dis- 
tinguidos de su época. Quizá no debe enumerarse entre los 
dramáticos españoles de primer orden; pero, en cambio, le 
corresponde entre los de segundo uno de los primeros luga- 
res. Pocas veces excita nuestra sorpresa ni nos admira por 
el insólito vuelo de su inteligencia; pero casi todos sus dra- 
mas rinden tributo al buen sentido poético, sin hacer esfuer^ 
zos prodigiosos y obligándonos a confesar el mérito de obras 
que no pertenecen, sin embargo, a las creaciones más subli- 
mes del arte." Su intención poética no es profunda; su estilo, 



(i) Los escasos renglones que a Vélez dedica Mr. Luis de Viel- 
Castel en su Essai sur le Théatre espagnol (París, 1882; tomo II, pá- 
ginas 252 y 253) están tomados, aunque sin citarle, de este juicio de 
Lista. 

(2) Manual de Literatura, tomo II, Madrid, 1844; pág. 259. 



436 BOLETÍN DE LA REAL ACADEMIA ESPAÑOLA 

más superficial que el de los maestros, no llena en sus dra- 
mas grandes fines; pero alcanza los que se propone. "Inter- 
preta fiel y noblemente la Historia y su fantasía es dócilí- 
sima para crear las invenciones más variadas, sin profundi- 
zar mucho en las sinuosidades del alma. Sabe imprimir en 
sus caracteres originalidad y vida. Es agudo y gracioso 
cuando quiere; por último, su dicción es concisa, natural y 
flexible, y con frecuencia tan exenta de superfinos adornos 
y tan epigramática, que hay pocos dramáticos españoles que 
en esta parte se le asemejen." 

Prosigue el autor con el examen de algunos dramas de 
VÉLEZ, empezando por el titulado Si el caballo vos han 
muerto, que le parece "el más notable bajo todos los aspec- 
tos que se le considere, y de tan rara excelencia, que puede 
contarse entre los sobresalientes de este género del teatro 
español''. También le merece mucho aplauso Más pesa el 
Rey que la sangre, que analiza con extensión; así como La 
Duquesa de Sajonia, La Desdichada Estefanía y La Romera 
de Santiago. Reinar después de morir le parece la mejor 
obra de las que tratan dicho asunto, o sea la muerte de 
doña Inés de Castro. Yi más brevemente recuerda El Prín- 
cipe viñador, El Amor en vizcaíno. Los Amotinados de 
Flandes, El Valiente toledano. El Caballero del Sol, El Mar- 
qués del Vasto y La Niña de Gómez Arias, a la que dice 
puso en olvido la de Calderón de igual título (i). 

El anglo-americano Jorge Ticknor no formula sobre 
VÉLEz un juicio de conjunto, sino que analiza la que tieae 
por mejor de sus comedias. Más pesa el Rey que la sangre, 
si bien dice que, "como todas las demás de su autor, está 
llena de hinchazón y gongorismo; pero su estilo elevado y 
la entonación grave de toda ella la han hecho siempre en- 
contrar eco en el carácter nacional". De Reinar despu.és de 
morir sólo dice que es "tragedia llena de melancolía y tierna 
como un idilio, que armoniza perfectamente con la suerte 



(i) Historia de la literatura y del arte dramático en España, por 
Adolfo Federico, conde de Schack, traducida..., por Eduardo de Mier, 
tomo III. Madrid, 1^87, págs. 292 y sigts. La primera edición alemana 
de esta obra es de 1846, y la segunda, muy aumentada, de 1854. 



LUIS VÉLEZ DE GUEVARA Y SUS OBRAS 437 

desdichada de doña Inés de Castro, en cuya historia está fun- 
dada". 

Al Ollero de O caña llama, con error, comedia de intriga, 
y halla censurables los dramas religiosos de Vélez, espe- 
cialmente "Los Tres mayores portentos (sic), que recorre 
la historia de la vida de San Pablo, a quien supone en un 
principio enamorado de la Magdalena, y en La Corte de 
Satanás (sic) encontramos igualmente la vida de Jonás, a 
quien anuncia como hijo de la viuda de Sarepta y hace luego 
vivir en la Corte de Ninive, durante los reinados de Niño y 
de Semíramis, y otra multitud de iguales desatinos, que pa- 
rece imposible se presentasen a un auditorio respetable y 
cristiano", fi') 

En oposición a este insulso y superficial juicio de Tick- 
nor, y prosiguiendo la obra de rehabilitación emprendida 
por el Conde de Schack, escribió don Ramón de Mesonero 
Romanos, *al colegir para la Biblioteca de Autores Españo - 
les las obras de los autores dramáticos contemporáneos de 
Lope de Vega, un discreto examen crítico del teatro de Luis 
VÉLEZ DE Guevara, a la vez que daba a conocer, reimpri- 
miéndolas, algunas de sus obras más estimables y raras, 
como La Luna de la Sierra y Los Hijos de la Barbuda. 

Según este crítico, las obras heroicas de Luis Vélez 
"respiran por todas partes el vigor, la arrogante entonacióii 
y valentía del poeta fácil, del autor inspirado. y audaz. En 
todas ellas, y al lado de bellezas y primores poéticos, de ca- 
racteres bien trazados y de escenas de seguro y calculado 
efecto, hay también (fuerza es confesarlo) enorme desarre- 
glo, disparates increíbles, abuso, en fin, de la misma fecun- 
didad y soltura de ingenio". Y más adelante añade que "Vé- 
lez de Guevara, que sabía inventar un argumento, desple 
garle y conducirle diestramente en la escena, era por ma- 
nera irresoluto, débil y poco acertado en los desenlaces, qui- 
tando al fin de la acción todo el interés producido por elk 
o debilitándola con acomodos y cortes improvisados que 



(i) Historia de la literatura española, por M. G. Ticknor, traduci- 
da..., por don Pascual de Gayangos y don Enrique de Vedia. Madrid, 
1851, tomo II, págs. 439 y sigts. 

3o 



4^8 BOLETÍN DE LA REAL ACADEML^ ESPAÑOLA 

destruyen el efecto de los primeros actos". Tales le parecen 
los desenlaces de La Luna de la Sierra, El Diablo está en 
Cantillana, Gómez Arias y La Montañesa de Asturias, entre 
otras. Pero esta lenidad era propia del nuevo teatro espa- 
ñol en su primera época : los desenlaces truculentos no co- 
menzaron a ser frecuentes hasta los últimos tiempos de Lope 
de Vega y alcanzaron su apogeo en las obras de Rojas Zo- 
rrilla y sus imitadores (i). 

Una comprensión más amplia del teatro de Vélez se 
halla aún en la Historia del drama nacional español, del ale- 
mán Adolfo Schaeffer (2), que empleó su estudio en anali- 
zar minuciosamente hasta treinta y seis obras de Vélez, 
algunas de las menos conocidas, como Las Palabras a loa 
Reyes, La Niña de Gomes Arias, Virtudes vencen s&ñales, 
El Niño diablo, y aun la que nosotros consideramos dudosa, 
titulada Don Pedro Miago. 

Pero cuando la fama gloriosa de Vélez llegó a su más 
alto grado fué hace no muchos años (3), cuando, discreta y 
ligeramente retocados su portentosa tragedia Reinar después 
de morir y el interesante drama La Luna de la Sierra, fue- 
ron ejecutados con sumo acierto y primor en el teatro Es- 



(í) Dramáticos contemporáneos de Lope de Vega. Madrid, 1858; 
tomo II, págs. XII y sigts. Las comedias, reimpresas por Mesonero en 
este tomo fueron seis : Más pesa el rey que la sangre, Reinar después de 
morir, Los hijos de la Barbuda, El Ollero de Ocaña, El Diablo está en 
Cantillana y La Luna de la sierra. 

Todo lo que Mr, Alfred Gassier en su libro Le théatre espagnol 
(París, 1898; págs. 94 y sigts.) dice de Vélez está literalmente traducido 
<ie este prólogo de Mesonero Romanos. 

(2) Geschichte des Spanischcn Nationaldramas, von Adolf Schcef- 
fer. Leipzig, Brockaus, 1890, tomo I, págs. 283 y sigts. 

(3) Ya en 1898 había Menéndez y Pelayo calificado a Luis Vélez 
■de "dramaturgo insigne, entre los de segundo orden, y uno de los que 
mostraron cualidades más análogas a las de Lope de Vega", al cele- 
brar como merece la refundición que Vélez hizo del drama de Lope 
La Desdichada Estefanía, con el título de Los Celos hasta los cielos 
(Obras de Lope de Vega, publicadas por la R. Academia Española, 
Madrid, 1898, tomo VIII, pág. lxxvi). 

. Tres años después {Obras de Lope, tomo XII, págs. xx y xxi), al 
hablar de otras refundiciones del poeta, le llama "ingenio esclarecido" 
y "uno de los mejores poetas de segundo orden que en momentos feli- 



LUIS VÉLEZ DE GyEVARA Y SUS OBRAS .^Sg 

pañol. Por entonces fué cuando su persona excitó también 
la curiosidad pública, y el difunto Pérez y González en parte 
la satisfizo con el estudio biográfico a que nos hemos refe- 
rido en la primera parte del presente, (i) 

Luis Vélez escribió mucho (2) y de prisa, por adular a 
sus señores o forzado por la necesidad. Así resulta un autor 
muy desigual, y el juicio que de él se haga será diverso, se- 
gún el aspecto que se considere o las obras en que el crítico 
se detenga. 

El carácter general que a su teatro atribuye Cervantes 
en 1615, y corresponde a la juventud, duraba aún en 1632/ 
según hemos visto por la cita de Montalbán, y parece ser 



ees llega a hombrearse con los del primero". Y más adelante (pág. xci), 
tratando de otra imitación de Lope (El Valiente Céspedes), dice que la 
comedia de Vélez (El Hércules de Ocañá) "es interesante, amena y 
bien parlada, como lo son, en general, las de su autor, que fué quizá 
el más excelente de los dramáticos de segundo orden, llegando a imi- 
tar con tal perfección el estilo de Lope de Vega, que muchas veces se 
confunde con él". 

(i) Últimamente, en 1916, se ha publicado el tomo IV de la Historia 
de la lengua y literatura castellana, por don Julio Cejador, y a la pá- 
gina 3i8 estampa este juicio: "Según Montalbán y Pellicer escribió 
más de 400 comedias, de las cuales no llegan a 80 de las hoy conocidas 
por suyas : las más pertenecen al género heroico, tratan de asuntos 
históricos y elevados, son dramas de grande espectáculo teatral, come- 
dias de teatro, de espectáculo, de ruido. En todas se hallan delineados 
los caracteres y lucen bellezas dramáticas que revelan el ingenio y la 
inspiración expresados con versos elegantes y sonoros. Luis Vélez es fe- 
licísimo en sus chistes cómicos y lo hubiera sido extremadamente en la 
comedia de costumbres. Reinar después de morir o doña Inés de Castro 
es, sin disputa, el mejor de sus dramas. La única obra suya publicada 
en vida fué El Diablo cojuelo, Madrid, 1641." En esto hay error, pues 
el mismo señor Cejador había dicho, en la pág. 215, que Vélez, en 1509, 
"publicó su primera obrita: Las Bodas...'", etc.; y algo más abajo aña- 
de que en 1605 se publicó el Elogio del juramento del principe don Fe- 
lipe. En la pág. 222 cita muchas de sus poesías líricas impresas antes de 
1644, y en la 223, varias comedias publicadas también antes de esta 
fecha. 

(2) Las 400 comedias que Montalbán le atribuye en 1632 dan, en un 
período de veinticinco años, que parece equitativo, un promedio anual 
de 16 obras dramáticas, todas en tres actos y todas en verso. Después 
. de 1632. escribió otras muchas comedias y entremeses. Versos líricos, 
no sé diga: él mismo afirmaba en 1637 que "han corrido de mí como 
'de una fuente agua". 



44^» BOLETÍN DE LA REAL ACADEMIA ESPAÑOLA 

influjo de la tierra. Por eso decía el personaje de la come- 
dia de Tirso : 

en las tramoyas pareces 
poeta de Andalucía. 

Y lo más curioso es que el mismo Vélez se burló linda- 
mente de la bambolla teatral en su Diablo Cojuelo (tran- 
co iv) al hablar de aquel estudiante de Madrid, "poeta de 
los que hacen comedias", que despertó y alborotó la posada 
con sus gritos de "¡Fuego, fuego!", declamando pasajes de 
su comedia Troya abrasada, por otro título: Tragedia tro- 
yana, Astucia de Sinón, Caballo griego, Amantes adúlteros 
y Reyes endemoniados, de la cual nos da estas señas: 

"Sale, lo primero, por el patio, sin haber cantado, el Pa- 
ladión con 4.000 griegos, por lo menos, armados de punta 
en blanco dentro del. — ¿Cómo — le replicó un caballero sol- 
dado — puede toda esa máquina entrar por ningún patio n: 
coliseo de cuantos hay en España, ni por el del Buen Retiro, 
afrenta de los romanos anfiteatros, ni por una plaza de to- 
ros? — Muy buen remedio — respondió el poeta — : derriba- 
ráse el corral y dos calles junto a él, para que quepa esta 
tramoya, que es la más portentosa y nueva que los teatros 
han visto; que no siempre sucede hacerse una comedia como 
é.sita; y será tanta la ganancia, que podrá muy bien a sus. 
ancas sufrir todo este gasto. Pero, escuchen ; que ya co - 
mienza la obra... Salen por el tablado, con mucho ruido de 
chirimías y atabalillos, Príamo, rey de Troya, y el príncipe 
Paris, y Elena, muy bizarra, en un palafrén en medio y el 
Rey a la mano derecha, que siempre desta manera guard<> 
decoro a las personas reales ; y luego, tras ellos, en palafrenes 
negros, de la misma suerte, 11.000 dueñas a caballo..." Y, 
pareciéndole poco el asombro que las apariencias y tramo- 
yas de sus otras dos comedias El Marqués de Mantua y Et 
Saco de Roma habían causado en sus oyentes, añadía el 
poeta: "Mucho mayor alboroto fuera si yo acabara aquella 
comedia de que tiene V. m. (el ventero) en prenda dos jor- 
nadas por lo que le debo; que la llaman Las Tinieblas de 
Palestina, donde es fuerza que se rompa el velo del templo 



LUIS VELE2! DE GUEVARA Y SUS OBRAS 44 1 

^n ift tefcfra jornada, y se escurezca el sol y la luna, y se 
deii unris piedras con otras, y se venga abajo la fábrica c^ 
lestial, con truenos y relámpagos, cometas y exhalaciones, en 
sentimiento de su Hacedor; que, por faltarme dos nombres 
tjue he de poner a los sayones, no la he acabado. ¡Ahí m^ 
■dirá V. m., señor huésped, qué fuera ello!" (i) 

Examinado en conjunto el teatro que hoy conocemos de 
Luis Vélez, salta desde luego a la vista su poca variedad. 
Si se exceptúan sus medianos ensayos en el drama religioso, 
■casi todas las demás obras son históricas, legendarias o ge- 
nealógicas. Y aunque el fondo del asunto sea privado, le da 
VÉLEZ carácter heroico, ya introduciendo reyes y princesas, 
como en La Montañesa de Asturias, o dando al conflicto 
aspecto de tragedia, aunque luego, como dice en La Luna 
de la sierra, al final : 

Y aquí se da fin, señores, 
sin tragedia ni desgracia, 
ni casamiento a la postre ; 
vuesas mercedes perdonen- 
De la verdadera comedia no nos ha dejado muestras, ni 
íiun de aquella cortesana o palaciega que tan delicados mo- 
delos tiene en Lope o Tirso (2), ni menos aún de la de cos- 
tumbres particulares de la clase media, ni de la de enredo, al 
estilo de Calderón, ni de la de costumbres locales especial- 
mente madrileñas. 

Esto quita, ciertamente, gran valor a la representación 
total de VÉLEZ como autor dramático, que aminoran tam- 
bien otras circunstancias cuando se entra ya en el examen 
del fondo de su copiosa producción dramática. 



(i) Quevedo, en su Vida del Buscón, lib. I, cap. IX y lib. II, capí- 
tulo IX, satiriza también estas comedias de espectáculo en episodios se- 
mejantes a los de Vélez y que éste pudo tener presentes, 

(2) La titulada El Embuste acreditado, que tiene aspecto de come- 
dia palaciega, es tan desatinada, que parece más bien burlesca. No se con- 
cibe argumento más absurdo y ridículo. Por error dijimos en el artículo 
anterior, número 31, que se había reimpreso en el tomo XLV de auto- 
res españoles; no era posible que tal drama hallase cabida en aquella 
colección selecta. 



442 BOLETÍN 0E LA REAL ACADEMIA ESPAÑOLA 

Es la principal, entre ellas, la surtía pobreza de inventiva 
de VÉLEZ. Con sólo leer los- títulos de sus obras se adivina 
que la mayor parte de los argumentos están tomados de 
Lope de Vega, de Tirso de Molina y de otros poetas de me- 
bos fama. 

Su célebre drama Reinar después de fnórir tiene por an^ 
[/ tecesores la Nise laureada, de Jerónimo Bermúdez, y Doña 
Inés de Castro, drama perdido de Lope de Vega. 

Son tantas las imitaciones y refundiciones que hizo de 
las comedias de este gran poeta, que no debemos omitir aqui 
la lista de las que recordamos : 

' La Bienaventurada Madre Santa Teresa de Jesús es sim- 
í)Ie refundición de La Madre Teresa de Jesús, de Lope, con- 
íiervando gran parte de sus versos. 

El Capitán prodigioso es, con pocas variantes. El Prín- 
cipe Transilvano, de Lope. 

Los Celos hasta los Cielos es imitación de La Desdichada 
Estefanía, (i) 

El Conde D. Pero Veles será arreglo de otra de igual 
titulo de Lope. 

La Creación del mundo, aunque el asunto es vulgar, se- 
ría tal vez inspirada por la que Lope tiene con el mismo 
título. 

El Hércules de O caña es arreglo o refundición de El 
Valiente Céspedes. 

I^a Jornada de Argel. Lope tiene una titulada La Mayor 
desgracia de Carlos V, que es el mismo asunto. 

La Magdalena. Es arreglo y refundición de La Magda- 
lena, de Lope. 

El Negro del Serafín es el mismo tema del Santo negro. 
• Los Novios de Hornachuelos son refundición de los de 
Lope. 

Reinar después de morir será imitación de Doña Inés de 
Castro. 



(i) Por descuido, en el artículo anterior, número 15, se dijo que la' 
imitada de Lope era El Pleito por la honra. Esta es segunda parte de 
La Desdichada Estefanía. 



LUIS VÉLEZ DE GUEVARA Y SÜ& OBRAS ' 44^ 

El Rey Alfonso de la mano horadada tíene parecido coíi 
El Hijo por engaño. 

La Serrana de la Vera es una excelente imitación de la 
de Lope. 

Si él caballo vos han inuert ó s^rá. imitación de la de Lope 
de igual titulo. 

El Rey Don Sebastián tiene mucho parecido con la Tra- 
gedia del rey don Sebastián. 

El Niño Diablo está tomada de la de Lope del propio 
titulo. 

También tiene el sol menguante es arreglo de la Adversü 
■fortuna de D. Bernardo de 'Cabrera. ' 

La Montañesa de Asturias recuerda demasiado El Vá-^ 
quero de Morana. ■ - ' 

Diego García de Paredes es tema también de Lope: 

El Águila da¡ agua salió de La Santa Liga. 

Los Tres portentos de Dios tienen sem-ejanza con Ei 
Vaso de elección. 

La Corte del Demonio la tendrá con El Inobediente. 

El Triunfo mayor de Ciro és el asunto de Contra valor 
no hay desdicha. 

Los Amotinados de Fláñdes en parte se corresponden 
con Pobresa no es vileza. 

La Conquista de Oran tendría, quizá, que ver con El Cer- 
co de Oran, comedia no conocida de Lope. 

Luis Vélez es sólo en parte autor de otras varias come- 
dias; pues escribió en colaboración con don Francisco dé 
Rojas Zorrilla y don Antonio Coello La Baltasara, El Ca- 
talán Serrallonga y También la afrenta es veneno. 

Con Rojas y Calderón, El Monstruo de la fortuna. 

Con Rojas y Mira de Amescua, El Pleito que tuvo el 
Diablo con el Cura de Madrilejos. 

Con Calderón y don Jerónimo de Cáncer, Enfermar con 
el remedio. 

Pero esta falta de originalidad queda en parte compen- 
sada con el acierto y mérito de diversas obras, aun de éstas 
en que tenía que luchar con predecesor ilustre. Los Celos 
hasta los Cielos, La Serrana de la Vera y El Hércules de 



444 BOLETÍN DE LA REAL ACADEMIA ESPAÑOLA 

Ocaña §on'casi tan buenas como las de Lope, en lo que son 
diferentes. 

De las qvie no conocemos modelo son excelentes dramas 
El Diablo está en Cantillana, La Luna de la sierra, El Ollero 
de Ocaña, El Príncipe Escanderberg, El Privado perseguido, 
Más pesa el Rey que la sangre. Los Hijos de la Barbuda, 
Los Agravios perdonados. El Hijo del águila. El Rey en su 
imaginación, y acaso algunas otras. 

Debe rechazarse la inculpación de ser en sus versos unas 
veces rastrero y prosaico y otras hinchado con exceso. Lo 
€8 por excepción: en general, su poesía es buena, con len- 
guaje propio y decoroso y sobremanera fácil y aun armo- 
niosa. 

En lo de conducir los asuntos con descuido y poco arte 
hay bastante verdad, y más en lo flojo de sus desenlaces, 
defecto común en nuestro teatro de la primera mitad del 
siglo XVIT. 

En los caracteres tiene de todo. Aquellos que venían irn* 
puestos por la naturaleza del asunto no decaen en sus manos 
y conservan aspecto y vigor que les pertenece, como sucede 
en los personajes históricos. En los de invención poética 
suele exagerar la nota característica, o bien dejarlos insigni- 
ficantes. Los caracteres cómicos son buenos, y es de lamen- 
lar que no hubiese cultivado la comedia de costumbres co~ 
muñes. 

En resolución : por su falta de originalidad no creemos 
que pueda Vélez igualarse con Guillen, de Castro, con M''ra 
de Amescua, con Montalbán ni con Jiménez de Enciso ; pero, 
fuera de éstos, no cede en mérito a ningún otro de sus con- 
temporáneos, entre los de segundo orden. 

Emilio Cotarelo. 



NOTABLE MANUSCRITO 

de los tres primeros hagiógrafos de santo domingo de silos 

(siglo xii-xiv) 

(Continuación,) 

EL MANUSCRITO O CÓDICE ENCONTRADO 

Consta de 182 folios en pergamino y vitela, de los cuales 
están escritos 176: su tamaño suele ser de 295 X 200 mm., 
ocupando el texto 227 X 127 mm. 

Lleva por tejuelo, y en escritura del siglo xviii sobre 
papel blanco pegado en la parte superior del dorso, la si- 
guiente leyenda : 

VIDA Y MILAGR[OS] D N. P. S. DOM.° 

Está encuadernada con tapas de madera, forradas en 
piel, con dibujos. Forman los del dorso la repetición, por 
tres veces, del monograma I H S, incluido en circunferen- 
cias. Sobre las tapas ocupa el centro un escudo con la ima- 
gen de Santo Domingo, revestido de cogulla, y con báculo, 
y a los lados las letras S. D. Debajo y encima otro dibujo, 
consistente en dos manos cruzadas, y todo encerrado en 
doble greca, que corre por las extremidades de las tapas. 
Conserva también parte de los broches de hierro con cjue se 
cerraba el Códice. 

En su estilo, la encuadernación parece ser del siglo xvn. 



44^ BOLETÍN DE LA REAL ACADEMIA ESPAÑOLA 

Tiene al principio el manuscrito cuatro folios de pergamino 
en blanco, y en el verso del tercero se encuentran las armas 
del Monasterio de Silos, llenando toda la página. El dibuj<:> 
de dichas armas es del siglo xviii. Forman éstas un báculo 
cruzado por unos grillos con tres coronas sobrepuestas y dos 
flechas; los colores son: dorado, encarnado y azul. La ins- 
cripción que corre alrededor dice : In Domino confido : De- 
oetiir — Ceteris una — Dominico — Triplex corona. Todo el es- 
cudo de armas va incluido en un rectángulo formado por 
grecas, que corren por las extremidades (i). 
rí .Sigue otro folio en blanco, y luego empieza el texto de 
Grimaldo. 

Ocupa éste nu^ve cuadernos .de cinco folios completos o 
dobles cada uno, de unos 290 X 200 mm. de tamaño. La fo- 
liación es del siglo xviii, y llega hasta el número 86 ; pero 
hay que advertir que los tres primeros folios están sin nu- 
merar. Desde el folio 41 empieza otra nueva foliación en la 
margen inferior: es también del siglo xvtii y llega hasta el 
número 40, quedando al fin seis folios sin numerar. 
. Los dos primeros cuadernos tienen 28 líneas en cada pá- 
gina, y 26 los restantes. 

Todo el manuscrito que encierra el texto de Grimaldo 
parece estar escrito por una misma mano, si bien de vez en 
cuando se nota alguna diferencia en el tamaño de la letra. 
La escritura es del siglo xiv, como se ve por el adjunto foto- 
grabado. 

Los títulos de libros o capítulos están en encarnado. Las 
iniciales, en los mismos colores, alternando con el verde, y 
los dibujos son mucho mayores: algunas suelen ir tumbadas, 
lo que prueba se añadieron después de copiado el texto, y 
quizás por distinta mano. 

Gon frecuencia se encuentran notas marginales de distin- 
tas manos y de los siglos xiv a xviii. Están éstas redactadas, 
ya en latín, ya en castellano, y suelen ser, o correcciones de 
un texto defectuoso, o de palabras omitidas ; traducciones en 



(i) Por lo que dejamos indicíído antes, este Códice es el descrito 
en el Catálogo E, Ms. 116 h. Véase la pág. 192. 



NOTABLE MANUSCIIITO 



447 





niR Alu|u<»^ i^íwú mwaá^ wm'-tfífdlimsr tt^wf 



Archivo de Silos. Ms. C. IQIS, fol. 42. 
Grimaldo : Libro II, cap. i y 2. 



44^ BOLETÍN DE L#l REAL ACADEMIA ESPAÑOLA 

castellano de nombres geográficos o explicaciones del suceso 
que se refiere. 

Empieza el texto en el folio primero sin numerar, y de 
él falta la mitad, por estar rasgado : 

[P]rologus in uita heati do[minici confes^soris Christi 
et abbatis. La P está sin escribir. 

Postgloriosum celestis. . . 

Hacia el fin del Prólogo léese en la margen : 

Sucedió á la muerte de Nro P^ S^° Domingo de Silos. De 
aqui consta con toda certidumbre que este autor fué monge: 
porque di::e que el abad Fortunio y los monges le mandaron 
escriuiese la'iñda de Nro P^ S° Domingo. La escritura parece 
del padre Vergara. 

Después del Prólogo: Incipit (sic) capitula liber (sic) pri- 
tni. y son los títulos de 25 capítulos. 

Aquí faltan los versos que trae el padre Vergara y que 
debió tomar del ejemplar gótico a que se alude en algunas 
notas marginales. 

Fol. I : Igitur beatiis dominictis... 

Fol. 40 V. : Explicit liber primus vita (sic) beati Dominici. 
Epitaphizfn: Sepzrhri (sic) ejusdem.: Hac tumba... 

Fol. 41 : Sigue el Prólogo del libro segundo: Sacre Scn- 
ptnre... y luego Capitula libri secundi en el fol. 41 v. y 42, 
a dos columnas. 

Fol. 42 : Empieza el libro segundo : Quidam puer parvu- 
lus... En el folio 54 (i) se lee la nota marginal siguiente: 
Hasta aqui Berceo. Desde aqui faltó Gonzalo Berceo en su 
historia de versos, como parece por el quaderno de S^ Millan. 

Fol. 23 V. : Incipit liber tertius. Siguen los capitula sin 
título y a dos columnas: señala 55; pero en el manuscrito 
sólo aparecen 45 y el principio del 46, lo que prueba hállase 
incompleto. Lo mismo debía ocurrir con el manuscrito gótico, 
dado que el padre Vergara no los trae tampoco, estos ocho 
milagros que faltan, y antes se indicó la causa. 

Berceo. — Viene a continuación el manuscrito de Berceo. 



(i) En Vergara, pág. 393. 



NOTABLE MANUSCRITO 449 

Consta de dos cuadernos : el primero, de cuatro folios com- 
pletos y dos medios, y el segundo, de cinco folios, pero dos 
medios incompletos. 

El tamaño suele ser de unos 290 X 200 mm., poco más 
o menos, y el texto va escrito a dos columnas, con unos 35 
versos cada columna. La escritura es del siglo xiii, uniforme 
y tamaño pequeño (i). Las iniciales de cada copla son mayús- 
culas y en encarnado o minio. En algunos sitios, y por estar 
muy borrosa la letra, está repasada algún tanto por una mano 
del siglo XVIII. La foliación es también del siglo xviii y 
llega hasta el número 20. 

Lleva algunas notas marginales o entre las columnas, 
varias de la misma época que el texto, y una del siglo xiv 
(fol. 13 V.), para suplir un verso omitido. 

Este manuscrito trae el texto seguido y sin las rúbricas o 
divisiones de libros, que suelen tener los de las Reales Aca- 
demias Española y de la Historia. 

Empieza sin título de la época, pues únicamente, y en es- 
critura del siglo XVII, se lee sobre la primera columna: El 
autor de estos i'ersos llamaiiasc Don Maestre Gonzalo de 
Verceo... ; y de nuevo, sobre la segunda columna : Do/í Maes- 
tre Goncalo de Vergeo. 

La primera nota o rúbrica que se lee se encuentra frente 
a la copla 126, en el espacio libre entre la primera y segunda 
columna, y dice : Como ueno el Rey don garda á san mi- 
Uan (2). Luego, en general, suele tener las mismas notas que 
el manuscrito H de la Academia de la Historia y según las 
copió Fitz-Gerald en la obra citada. 

El primer verso de la copla 457, que omitió el primer co- 
pista, se halla suplido en la margen inferior y en escritura 
algo posterior, y en esta forma : Abbat s sennores el bon Rey 
nos saluda... 

Entre los folios 18 y 19 se conserva un pequeño resto de 
un folio, escrito, al parecer, por la misma mano que lo ante- 



(i) El adjunto fotograbado da idea muy justa de la letra del manus- 
crito. 

(2) Lo mismo en el Ms. H, iR. 



45o 



BOLETÍN DE LA REAL ACADEJvHA ESPAJÑ'OLA 




i íisfri.ns. 



'cnt.ViT. \c -iÚTtíh.VM*. 

lí5>eASí¡;ín.u\.'.Ctfc-.: 

0íjf imítL.'íf iwf>ir, 

*¿[í»> »úHf ¿-r-CtC-.a uífjJí'.ji. 4un'%v^i. 

i <i^ >i¿h^:fa9t^ mAtztmtlil»-,; 



^ im. t..^ nu* *«-«^«^'>llrf«,«„,,^. 
^ite» átfít» aiíiUr <\ fíi feñ5i tn<^ 







Archivo de Silos, lis. C. 1915, fol. 15 r. 
Berceo: Coplas 501 d-519 b. 



NOTABLE MANUSCRITO 45 I 

rior; pero cuyo texto en el recto no pertenece a la vida de 
Santo Domingo, ni se encuentran entre las obras de Berceo 
coplas que empiecen del mismo modo. Por el contrario, el 
verso del fragmento contiene las finales de las coplas 752 h 
a 758 a, ambas inclusive, o sea las inmediatas al folio 10, an- 
tes del cual faltan dos folios (i). 

Del folio 20 queda únicamente la primera columna, y en 
parte incompleta por la anchura. 

La copia de Berceo debía terminar hacia el final del fo- 
lio, o quizás al principio del verso del mismo folio. Esto pa- 
rece lo más probable, pues a la Historia de don Muño San- 
cho de Hiño josa (2), que viene a continiiación, le precede un 
blanco de unas seis lineas. Prosigue dicha historia en el fo- 
lio 21, y, terminada ésta, viene uno de los Milagros de Pero 
Marín (3), que continúa hasta la mitad del folio 21 verso. 
Ambos están copiados en escritura del siglo xiii, aunque la 
del milagro es ya de fines del mismo siglo. 

En lo que queda del folio 21 verso, y luego en el 22, vie- 
ne la numicración, por capítulos, de los Miráculos romanza- 
dos; pero en escritura del siglo xv. 

Estos dos últimos folios no forman parte del último cua- 
derno de Berceo, lo que prueba fueron añadidos posterior- 
mente a lo que se envió de San Millán, como lo dejó insinua- 
do el padre Sarmiento (4) y lo demuestra el estado de los 
cuadernos, que han estado cosidos varias veces. 

Pero Marín. 

En el fol. 23 de la numeración empezada en Berceo co- 
mienza el texto de los Miráculos romanzados de Pero Marín. 

Consta la copia dé seis cuadernos, de los cuales el prime- 
ro, tercero y cuarto tienen seis folios cada uno, y cinco los 

(i) Por esta particularidad y otías antes notadas se deduce que el 
manuscrito de la Academia de la Historia se sacó de éste. 

(2) Por haber algunas variantes entre esta redacción y la publicada, 
por Fitz Gerald en la Revista de Archivos..., número de febrero de* 
I902, págs. 49-60, se publica de nuevo en el apéndice II. * 

(3) El milagro de las ovejas, último de los que publica el padre 
Vergara, pág, 228. 

(4) Lugar citado antes, pág. 26. 



452 



BOLETÍN DE LA REAL ACADEMIA ESPAÑOLA 



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40\ 



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i«m4 .'inlU T^mvt ^títtíA m n llc^^cít? . ; 

4f cíiSüaVíirTiS í^íhdi<i''pi'tv-í:i^»f4^/!ncrírttí <1i 1^em^'> 
ísi gía-r-a^ iimi^J -ií «n íií» '"^^ fftt^Cis ^ini4 4l4 garjpr 
ta .^ ma af4 ^i:qn4.4 i^iSltUtiíí í4 <£4ááí4 xm:^ aCt 

o Í^4?Tl4 Ct molí» ó fw mUj^Ct|53t dl4 £lC5líÍS^ «5íí^ 

tó iWe nnqnni - q tndÉ" «ti fu fixú m rti^^v:-, ^ J:r? .:• 




Archivo de Silos. Ms. C 1915, fol. 49-xxvii. 
Pero Marín : Milagros, 38 y 39. 



NOTABLE MANUSCRITO 4^3 

cuadernos segundo, quinto y sexto; de este último cuaderno 
están rasgados los tres últimos folios, que ya lo estaban en 
tiempo del padre Vergara (i). 

El tamaño viene a ser, poco más o menos, como el de los 
anteriores, 290 X 200 mm., y suele tener unas 27 líneas de 
texto cada página. 

La escritura, bastante irregular y de más cuerpo que la 
del texto de Grimaldo, parece del siglo xiv, y de la misma 
época tiene foliación de i a lxv : continúa también la empe- 
zada en Berceo, y comprende desde 23 a 87. 

Los títulos y las iniciales de capítulos, así como el título 
general, están en encarnado casi siempre, aunque adornadas 
en colores las de los capítulos. 

Tiene también numerosas notas marginales en castellano 
de varias manos, y, en su mayoría, del siglo xviii. 

Fol. I ó 23 : Estos son los mir ácidos romangados como 
saco Sancto Domingo los Catinos de Captinidat, s fizólos 
escreuir Pero Marin, monge del monesterio. 

Como saco de Granada a Pelayo. 

Todo este título va en encarnado y ocupa tres líneas. Si- 
gue luego el texto cual lo publicó el padre Vergara, aunque 
con algunas variantes. • 

APÉNDICE I 

Como resultaría muy largo extractar todas las variantes que 
encierra este Códice, comparado con lo publicado por el padre 
Vergara y con los ejemplares de las Reales Academias Española y 
fíe la Historia, que será materia de un trabajo posterior, damos, 
según nuestro manuscrito, únicamente las coplas o versos que 
pretende reconstruir el señor Fitz-Gerald en los capítulos IV 
y V de la x)bra citada, y por ellos se verá la diferencia o con- 
formidad entre unas y otros. 

A) Según el capítulo IV: 

75 Oraua el bon omme (2).— de toda noluntad. 

A Dios que defendíesse — toda la christiandad. (3) 



(i) Prólogo, núm. 7. 

(2) Las letras subrayadas son las suplidas del texto. 

(3) El texto trae xpiandad. 

3i 



4^4 BOLETÍN DE LA REAL ACADEMIA ESPAÑOLA 

Diesse ewtre los pueblos, — pan z paz z uerdad. 

Temporales tew/prados. — amor z caridad. 
yy Oraua muy afirmes. — al su sennor diuino. 

A los creges falsos. — que semnan mal uenino. (i) 

Que los refiriesse. — cercasse les el camino. 

Que la fe non botasse. — la fez del su mal uino. 
loi Por ganar la tu gracia. — fize obediencia. 

Por ueuir en .mandamiento (2). — 'morir en penitencia. 

Sennor por el tu miedo. — non qwiero fallencia. (3) 

Sinon non ixiria. — de esta mantenengia. 
III Confesso a su padre. — ifigo lo fradear. 

Ouo ennas sus manos. — en cabo a finar. 

Soterró lo el fiio. — en es mismo fossar. 

Pesa me que non. — somos certeros del logar. 
201 El rey del buen tiento. — fablo con sus barones. 

Con los mayores principes. — s con los sabidores. 

Oyd dixo amigos. — unos pocos sermones. 

A lo que degir quitro. — abrir los coragones. 
203 Todo esto abiene. — ^por los nw^ítros peccados. 

Que somos peccadores. — 5 non nos emendamos. 

Sola mientre en ello. — cabega non tornamos. 

Sepades que en esto. — -dura mientre erramos. 
329 Guerreauala mucho. — aqw^l que Dios maldiga. 

Por espantar a ella. — fazie much {sic) nemiga. 

La beneyta ninna. — del cnador amiga. 

Biue en grand lagerio. — qui qnjer que al nos diga. 
2,y2 Las compannas del preso. — amigos s parientes. 

E abueltas con ellos. — itodas las otras gentes. 
Todos por ond estañan. — metien en esto mientes. 

E que fagie este confessor. — miraglo (4) ualientes. 
378 En toda la noche. — fasta uino el dia 

Cañaron en (5) uerto — de la sancta mongia 
Mas ranear non pudieron. — puerro niw chirimia 

Fuera que barbecharon. — lo que yagie eria. 
423 El loco malastrugo. — quanáo ío escapado 

Luego que fue traspuesto. — ouo lo, oblidado (sic) 



(i) Escrito de segunda mano, sobre raspadura. 

(2) De segunda mano, sobre raspadura. 

(3) Después de esta palabra hay en margen ser, de segunda mano, 
pero del siglo xiii. 

(4) Entre líneas y de segunda mano se lee muy de escritura algo 
posterior. 

(5) De segunda mano el entre líneas. 



NOTABLE MANUSCRITO 4^5 

Torno a su locura. — el mal abenturado 
Ouo al sancto padre. — a seer meslurado. 

522 Prisierow la los angeles. — que estauan redor. 

Leuarow la a los cielos. — a muy grand onor 
Dieron le tres coronas. — de muy grand resplewdor 
De suso nos fablamos. — de la su gran lauor. 

615 Doliense de la femna. — los monges del conuiento 

Fueron apareiados. — por fer su conplimiewto 
Metieron se a ello. — de muy buen taliento 
Rogar a. Dios quel diesse. — salud s guarimiento. 

668 Un cardenal de roma. — que uino por legado 

Fagie estonz congilio. — ricart era nominado 
De bispos z abbades. — auie hy un fonsado. 
Ca uiniera con ellos. — mucho buew coronado. 

B) Según el capítulo V: 

10 b Mostraua contra ellos. — toda humilidad 

43 a Canto la sancta. missa. — el sacerdot nouigio 

52 b Sy en mi peccar otre. — temo seré culpado. 

61 a Muchos son los padres.^-qM<7 figiero» tal uida. 

69 d El todo este lagerio. — no lo preciaua nada. 

77 ^ Q^^ los refiriesse, — cercasse les el camino 

80 c Visco en esta? uida. — un anno z medio 

80 d Sabet que poco uigio. — ouo en este medio. 

81 a Por amor que uiuiesse. — aun en mayor premia 
103 d Plage yr a la casa. — ^enna qííol ella posa 

108 d Sufrió en est comedio. — mucha .adu£?rsidades. — 

114 c Por tal omne com este. — seer tan apartado. — 

126 c Contiende que le nasco. — al pr^gioso varón. 

137 a Tus aúnelos ficieron. — este sancto ospetal (i) 

140 b Si otri te conseia. — eres mal conseiado. 

141 a Senwor bien te conseio. — que nada non end prendas 
172 & Dauaw le todos tanto. — qManto mester auia 

185 d Do sirua al que nasco. — de la uirgen maria. — 

189 a Todo es menoscabo. — esta taw grand fallencia 

191 c Auie pesar z coyta. — deste mal tan sobragano 

195 c Tuelle deste monesterio. — esta tribulación. — 

204 d Por un logar bono. — si es esperdecido 

211 b Desende bendixolo. — figol su sagramiento 

217 b Los dias p^rcalgando (2). — las noches en oración 

221 & Eglesia bien seruida. — conuiento bien ordenado 

238 a Estas que tu uedes. — coronas tan onradas 



(i). Sobre la e una segunda mano añadió i. 

(2) Las letras cr son de segunda mano, aunque de la época. 



4^6 BOLETÍN DE LA REAL ACADEMIA ESPAÑOLA 



APÉNDICE II 

[Esta es la hystoria de don] Mun«o sancho de fíenoiosa z 
recuenta (sic) aqwi corawio después de muertos él e sus] 
vassallos aparesgíerow las sus alma^ en la casa de Jherusalem. 

[era de mili z «cient s VIII° anos, en tiempo] (i) de don 
alflfonsso Emperador de espanwa ffallamos j [e» la coronica 
de los reyes que son passados deste] mundo al otro, quales 
fueron o que batallas fi | [cierow por sus manos Fallamos de 
vn rico omwe qu]el dixierow Munno sancho de ííenciosa que 
era | [señor de setenta cauallos (i) en Castiella en] tiewpo del 
Emperador sobredicho z en la Era sobredicha [ [z porqw^ fo 
muy bono z de bon sentido z bon] guerrero de sus armas con- 
tra los Moros z I [bon cagador de todos venados, fallamos 
que él andana] cotí su gente a correr monte z ganar algo, j 
[qMí' fallaron vn Moro que avia nonbr^ Aboadil con vna 
Mora] que auya nonbre allifra, que eran de | [alto linaje z de 
grand guisa z muy ricos z adugian gran conpaña que iban] a 
fazer sus bodas de un logar | [a otro z yuan desarmados por 
que eran pages z ovierow los de prender am]os a dos su con- 
pana z todo quanio | [algo leuauan. e pues fueron presos pre- 
gunto el Moro que quien era a]q«í?l que\ mandara prender, 
dixieron | [le que don Muño Sancho de Ffenoiosa. Vino luego 
el Moro ante él z] dixol: "Muño Sancho si tú ] [eres oine que 
as derecho en bien ruego te z pido te de merged que non me 
mates] nin me desonrres. Mas ¡ [mandóme entrar, ca Moro 
so de hon logar que iua fager mis bodas con es]ta Mora z si 
lo fazes tú j [lo veas que tienpo verna que non te repintiras." 

Quanáo esto oyó Don Muño] Sancho, plogol mucho z \ 
[vedio c\ue era orne de bien : e enbio luego degir a Doña Mari Pa^ 
lagin] su mugier como aduzia | [aqzí(?l Moro z la Mora cow 
sus conpanas s que los acogiese muy bien que qw^ria quc\ 
fiziessen y sus bodas. ] [z Doña Mari Palagin mando apareiar 
muy bien todos sus palacios z]. Resgibiolos muy bien. | [z Don 
Mucho (sic) Sancho figo legar mucho pan z mucho vino z 
muchas] carnes z ficar tabla | [dos z correr z lidiar toros 
z fager muy grandes alegrías: assi que duraron las] Bodas 
mas que qzíinze dias. E después mando Don Mucho {sic') San- 
cho vestir toda su conpaña muy bien] z embio el Moro z \ [la 



(i) Se pone entre [] lo tomado de la Revista de Archivos... {loe. ciQ 
por estar rasgado el folio, y lo subrayado indica está en abreviatura. 



NOTABLE MANUSCRITO 4b7 

Tvíora con toda su cowpaña s salió mucho onrrada mente fasta 
su logar.] E después desto acabo | [de grand tiempo Mucho 
Sancho ovo de aver batalla con vn Moro] muy poderoso en 
los Can I [pos d'Almenar s lidiando los unos con los otros 
muy afirmes z matando] se s firiewdos del un ca | [bo z del 
otro ovieron de cortar el brago diestro a Don Muño Sancho:] 
Et entowz dixierow le sus | [gentes que se saliese de (sic) dies- 
ses agwarir: Dixo él: "Non sera ansi, que fasta oy] mo (sic) di- 
xieroM Muño Sancho ¡ [de aqui adelante non quiero que me digan 
Mucho Manco" Entonz conmengo] de esforgar z dixoles : "ferit 
cp.ua i [lleros z moramos oy a.qui por la fe de Nuestro Señor Jh^- 
su Christo" E tor]naron muy de recio en la batalla [ 

(Folio 21 r.") Et ellos firiendo z matando en los moros, z 
ouyeron de acresger z fueron a tantos que cogieron los en me- 
dio I z mataron a don Muño sancho z setaenta de sus Caua- 
Weros z a toda su gent. Et en aquel dia que ellos finaron I 
fallamos que aparesgieron las sus almas de don Muño sancho 
5 de sus Caualkros z de toda su gent en la casa | santa de Je- 
rusalem, que auyan prometido en su vida de yr al sepulcro do 
yogo el nuestro señor Jh^Ju Chmío. Et un Capelan | que era 
del Patriarcha era daca despaña, que auya connoscido antí? a 
don Muño sancho, cownosgiol alia. Et dixolo ¡ al Patriarcha 
como era onmie muy onrrado de España. Et el Patriarcha con 
muy grant progession onrrada | salliolos a regebir z acogiólos 
muy hien z entraron en la Eglesia. z fizieron su oragion antel 
Sepw/cro del nuestro | señor Jhesu Christo. fecha su oragiow 
qwando los qnisieron preguntar, non vieron ninguno dellos. 
Marauillaronse todos que \ podia ser. Entendieron que eran 
almas sánelas que vinieran alli por mandado de dios padre. Et 
el Patriarcha mandólo | escreuir el dia que alia aparesgieron z 
embio a saber a Castiella esto como fue z sopieron de como 
murieran en | aquel dia. Et en todo esto el Moro a qwien don 
Muño sancho auya onrrado en su casa, assi como auedes | oy- 
do de suso. Oyó dezir como don Muño sancho de ííenoiosa finara 
en Batalla en los Campos dal | menara. Et veno con toda su con- 
pana muy bien guisado alli do fue la Batalla, z entre todos con- 
nosgio en las | armas a don Muño sancho, z descubriol toda la 
cara, z fizólo desarmar z fallol el Brago diestro corta | do. z fizólo 
muy bien mortaiar z meter en xemet b(?rmeio muy preciado z me- 
tiéronlo en bona ataut cubier | ta de bon Guadalmegi con clauos de 
plata. Et tomo el Cuerpo con su conpana a su cuesta s a su Mis- 
sion z aduxo ¡ lo a su mugier doña Mary Palazin z a sus fijos Do- 
mingo muñoz z a ffernant muñoz que eran peqn^ños en | tonz. 
Et doña Mary Palazin z el Moro sobredicho aduxieron aqui 



438 BOLETÍN DE LA REAL ACADEMIA ESPAÑOLA 

al Monestírio de sancto DomÍMgo de silos | a don Muño san- 
cho, s enterráronle en el campo de la Claustra, en el derecho 
do yogo sancto Domingo primero \ que Era entowz la ERa de 
mili nonaenta V^III años. El Moro fizol fazer muy onrrada 
sepultura | assi como es oy en dia por la onrra que\ fizo a sus 
Bodas. Después fino Sancto Domingo que era su cowpa | dre 
de don Muño sancho padrino de don Domingo muñoz. Des- 
pués fino doña Mary Palazi» z su ] fijo domingo muñoz z 
enterráronles con don Muño sancho. | 

Et después fallamos que ffernant muñoz que fue mayordomo 
mayor del Emperador don Alfifonso que era la | Era de Mili, z 
Cient z xiij años. Et qwando fino enterráronle cabo dellos. 

Fray Alfonso Andrés, 

Benedictino de Silos. 



VOCABLOS Y FRASES DEL JUDEO-ESPAÑOL 

(SEGUNDA SERIE) 
VI 

Enveluntar = *1XÍ3J1T33^X y enveluntado, por envoluntar y en- 
voluntado, que da la Ferrariense, no están en los dicciona- 
rios españoles, como advierte Grünbaum en su citada Ju- 
dische- Spanische Chrestoniathie, 49. 

Fácilmente se echa de ver, por lo que hace al origen de 
enveluntar , su derivación del lat. voló, velle, cuya signifi- 
cación fundamental, en sentido causativo, más determinado 
aún por la adición de la prepositiva en, ha venido con- 
servando. Enveluntar, en efecto, significa querer, tener 
voluntad, gusto o agrado, que son también las significacio- 
nes propias de los hebraicos HYI, b''N*in y V^n, de los cuales 
es traducción el enveluntar en los múltiples pasajes de las 
versiones bíblicas de referencia, en que aparece. 

Enveluntado , de igual suerte, vale tanto como querido, 
amado, grato. 

Se lee, entre otros muchos pasajes, en Genes., 33, 10, 
en que Jacob dice a su hermano Esaú: «No, te rogo, si 
agora alié gracia en tus ojos, toma mi presente de mi mano: 
que por tanto vide tu cara, como si hubiera visto la cara 
del dio, y me enveluntaste^ ; y en la Ferrar.: «... que por 
tanto vide tus fazes como veer fazes del dio, y envohín- 
tarne. » 

En Éxodo, 28, 38, al tratar de, los ornamentos del sumo 
sacerdote Aarón: «Y llevará Abaron el delito de las cosas 
santas, que los hijos de Israel santificarán en todas sus dá- 



460 BOLETÍN DE LA REAL ACADEMIA ESPAÑOLA 

divas santas; y estará sobre su frente de contino, para que 
sean enveluntados , delante A.»; y en la Ferrar.: «... y 
será sobre su frente continuo para voluntad a ellos de- 
lante A.» 

En Núm., 14, 8: «Si Dios enveluntare en nosotros, el 
nos traerá a esta tierra, y la dará a nosotros, tierra que 
mana leche y miel»; y en la Ferrar.: «si envoluntan [te] 
en nos .A. y traerá a nos a la tierra esta: y darlaa a nos: 
tierra que ella mana leche y miel.» 

En I de Sam., 12, 22: «Porque A. no dexará a su pue- 
blo por amor de su nombre grknde; porque A. enveluntó 
de hazervos puevlo suyo»; «... que envoluntó ..A. para 
fazer a vos a él por pueblo», de la Ferrar, 

En Isaí., 1,11: «Dice A. Estoy harto de alsasiones de 
bervizes y de sevo de engordados; y en sangre de toros 3^ 
carneros y cavrones no envelunto^\ y en la Ferrar.: «... y 
sangre de toros y carneros y moruecos no envoluntee.^ 

En Hoseas, 5, 11: «Sov reforzado es Efraim, quebran- 
tado en juicio; porque enveluntó de andar detrás de enco- 
mendanza falsa» ; y en la Ferrar. : «... que envoluntó andar 
empos mandamientos (de Yarobham). » En ídem 6. 6: «Por- 
que merced envelunté y no sacrificio, y conocimiento del 
dio más que alsasiones»; y en la Ferrar.: «que merced en- 
voluntee . . .-» 

ENVERMEjECER = ^"'Dn"'101^a:"'N de la edic. de Constantinopla, 
como embertnejecer de la Ferrar., usados en sentido refle- 
xivo, están por el simple bermejecer ^ admitido como anti- 
cuado en nuestro Diccionario. 

Se lee en Prov. de Salom., 23, 31: «No mires al vino 
cuando se enverniejece, cuando da en el vaso su color»; y 
en la Ferrar.: «no veas vino quando %e embermejeciere...» 

En Éxodo, 25, 5: «Y cueros de barvizes envermejeci- 
dos»; «... ejnbermejepidos» en la Ferrariense. 
Envermejecimiento está por bermejura, que da la Ferrar, y 
anota nuestro Diccionario. 

Se halla en Prov. de Salom., 23, 29: «Para quien hay 
envennejecimiento de ojos?»; «a quien bermejura de ojos» 
en la Ferrar. 



VOCABLOS Y FRASES DEL JUDEO-ESPAÑOL 46 1 

Envestir ='T'í:D''í:''X, variante de investir [el espíritu de Dios 
a alguien], acepción que no da nuestro Diccionario, al ano- 
tar dichos vocablos. 

Se halla en Jueces, 6, 34: «Y el espíritu de .A. envistió 
a Gidhon [Gedeon]»; «y esprito de .A. envistió a. Gidhon», 
de la Ferrar. 

Envigar=1KJ!''íJ''N, por avigar o Qaquifaminar , que da la Fe- 
rrar, en idénticos pasajes, no está en nuestro Diccionario, 
y significa, como revela sencillamente su propia dicción, 
revestir o cubrir con vigas o tablas partes de un edificio o 
construcción. Se traduce del hebraico |SD, en su significado 
de lignis aut tabulis tegére sen operire, o de sü equivalente 
TT^^ en el de contigndre seu contabuldre. Grünbaum, 
ob. cit., 17, ha anotado envigan [te], avigan [te] y vi- 
gan [te]. 

Se lee en Jerem., 22, 14: «Que dice: fraguaré para mi 
casa ancha...; y abre ventanas para sí, y la enviga con 
alarzes y la pinta con almagre»; y en la Ferrar.: «... y 
abre a ella ventanas y faquifaminada con alarzes y pinta- 
da con bermellón.» 

En Nehem., 2, 8: «Que me dé maderos para envigar las 
puertas de la torre de la casa, y para la muralla de la ciu- 
dad, y para la casa en la cual entraré»; y en la Ferrar.: 
«que dé a mi maderos para avigar portales de palacios que 
a la casa...» 

Erescer y Ere^er que da la Ferrar., nos recuerda al lat. iras- 
cor ^ irasci, derivado de ira^ y significa, en efecto, el airar 
de nuestro Diccionario, el arraviar^ por arrabiar, de la 
edic. de Ccnst., por enrabiar., irritar, encender el furor 
de alguno y sus equivalentes, usados las más veces en sen- 
tido reflexivo. 

Se lee, entre otros lugares, en Genes., 31, 36: «Y é?res- 
ció a Yahacob y barajó con Laban», «y se arravió Yaha- 
cob...» de la edic. de Constantinopla. 

En Núm., 16, 15: «Y eresció a Moseh [IMoisés] mucho: y 
dixo a .A. no cates a su presente»; «y IMoseh se arravió 
mucho...», de la edic. de Const. 

En Jos., 7, 1: «Y ere(^ió furor de .A. en hijos de Israel»; 



462 BOLETÍN DE LA REAL ACADEMIA ESPAÑOLA 

«y el fulor de .A. se encendió contra los hijos de Israel», de 
la edic. de Const. 

Ermollecer = 'T'D"'"'7'H3^\S', ermollo y ermollecimiento en la edic. 
de Const., hermollecer^ etc., en la Ferrar., de reconocido 
origen latino, faltan en nuestros diccionarios; son aplicados 
a la tierra y significan tanto como germinar, germen y 
germinación. Son frecuentísimos en las versiones bíblicas 
de referencia, como traducidos de los radicales hebraicos 
N'íí>T, niSV y algún otro equivalente en el sentido. 

En Genes., 1, 11: «Y dixo el dio: Haga errnollecer \a 
tierra ermollo^ yerba que haga simiente»; y en la Ferrar.: 
<!^hermollesca la tierra her molió... y> 

En ídem, 2, 5: «Y toda yerba del campo antes que ermo- 
lleciere^\ y 9: e hizo ermollecer .A. dio de la tierra todo 
árvol agradavle a la vista»; 3^ en la Ferrar.: «y toda yerba 
del carnpo antes que hermolleQÍesse^ , «y fizo hermolle- 
cer .A. dio de la tierra todo árbol cobdi^ioso a la vista.» 

En ídem, 3, 18.: «Y espinos y cardos hará ermollecer a 
ti»; «y espino y cardo ermollé^erá a ti»; de la Ferrar. 

En II de Sam., 23, 4: «Como el ermollo que crece de la 
tierra por el resplandor después de la lluvia»; y en la Fe- 
rrar.: «por claridad por lluvia hennollo de la tierra.» 

En Isaí., 27, 6: «En los días vinientes Yahacob echará 
raíces^ ermollecerá y enflorecerá Israel»; y en la Ferrar. : 
Yahacob hermollecerd y florescerá Israel.» 

En ídem, 51, 11: «Porque como la tierra saca su ermollo 
y como el guerto hace ermollecer su simiente, ansí el se- 
ñor .A. hará ermollecer justedad y loor delante de todas 
las gentes»; y en la Ferrar.: «que como tierra sacará su 
hernwllo y como huerto su sembradura fará hermollecer: 
assí .A. Dio fará hermollecer justicia y loor encuentra to- 
das las gentes.» 

Enjerem., 33, 15: «Haré errnollecer a David ermollo 
de justedad»: y en la Ferrar.: «faré hermollecer... hermo- 
llo de justicia.» 

En Ezequi., 17, 10: «Sobre los sulcos de su hermolleci- 
miento se secará»; «sobre sulcos de su hermollo se secará», 
en la Ferrar. 



VOCABLOS Y FRASES DEL JUDEO-ESPAÑOL 463 

EsBiVLAR O esbivlar = "lkS'7:j^ÍD''N' o *is*':'J3''Jt^N*, de cuyo origen y 
formación tengo tratado en la primera serie, aparece en 
múltiples lugares de la versión de Const. , en los que la Fe- 
rrar, da abiltar por el anticuado español aviltar =^ envile- 
cer ^- profanar ^ que son también los significados del origi- 
nal hebraico 7711. Ha sido anotado por Grünbaum en su 
ob. cit., 50. 

Se lee, entre otros pasajes, en Éxodo, 20, 25: «Y sime 
hicieres ara de piedras, no la fragües de piedras lavradas; 
porque si alzares tu pico sobre ella, tú la esbivlarás-» ; 
«... porque tu pico aleaste sobre ella y abiltaslela» , en la 
Ferrar. 

En ídem, 31, 14: «Y guardaréis el Sabbath, porque santo 
es a vosotros; el que lo esbivlare, matar será matado»; 
«... su abiltaute matar será matado», en la Ferrar. 

En Levit., 21, 7: «Mujer escarrada, o esbivlada no to- 
mes; y mujer quita de su marido no tomes»; y en la Fe- 
rrar.: «mujer errada y rt¿»//¿rt<:í« no tomen...» 

En ídem, 21, 9: «Y la hija de algún sacerdote, cuando 
se esbivlare por escarrar, a su padre esbivla; será quema- 
da en fuego»; y en la Ferrar.: «y hija de varón sacerdote 
cuando empegase a errar, a su padre ella abiltan [te], en 
fuego será ardida.» 

Otros varios pasajes muy análogos se leen en el mismo 
cap. del Levítico. 

En Isaí., 47, 6: «Me ensañé contra mi puevlo; esbivlé 
mi heredad»; «... abiltee mi heredad», en la Ferrar. 

En Ezequi., 39, 7: «Y haré conocer mi nombre santo 
entre mi pueblo Israel y no dexaré más esbivlar mi nombre 
santo»; «y no abiltaré a nombre de mi santidad más», en 
la Ferrar. 

Escallentar ='li<t2J"'''7NpD^X es, sin duda, el anticuado escalen- 
tar anotado en nuestros diccionarios. Aparece usado casi 
siempre como reflexivo y en sentido figurado, con varia 
acepción, tal como sucede con calentarse. 

Se lee en Genes. , 30, v. 38. , 39 y 41 : «y se escallentaban 
[las ovejas] cuando venían a bever. Y se escallentaban las 
ovejas delante de las varas y parían las ovejas fajados, pin- 



464 BOLETÍN DE hA REAL ACADEMIA ESPAÑOLA 

tados y manchados... Y era que todas las veces que se es- 
callentaban las ovejas tempranas, Yahacob ponía las varas 
a vista de las ovejas en las pilas, para que se escallentaran 
con las varas»; }'■ en la Ferrar.: «Y escaltentábanse... 
Y era en todo escallentarse las ovejas las tempranas y 
ponía Yahacob las varas... por escallentarlas. ^ 

En I Re}'., 3, 26, al referir el famoso juicio de Salomón 
y las dos mujeres que se disputaban la entrega del niño: 
«Entonces la mujer de quien era el hijo bivo, dixo al rey: 
(por que sus entrañas se escallentaron por su hijo), y dixo: 
rogo, mi señor, dad a ésta el niño bivo, y matar no lo ma- 
téis»; y en la Ferrar.: «... que fueron escallentadas sus 
piedades por su hijo...» 

En II Rey., 4, 34, al referir el caso del niño resucitado 
por Eliseo: «Y se escallentó la carne del niño»; «y escallen- 
tose carne del niño», en la Ferrar. 

En Nehem., 3, 19: «Después de él se escallentó y adovó 
Baruc, hijo de Zebay, otra medida»; y en la Ferrar.: 
«Empos él se yndinó [por indignó], esforzó Baruh...» 
EscANCiANÍA = nN''jN"'^DJN'pD''S\ significando el lugar, cargo u 
oficio de escanciano, falta en nuestro Diccionario , que 
anota escanciador , escanciar y escanciano. 

Se lee en Genes., 40, 21: «Y [Faraón] hizo tornar al 
mayoral de los escancíanos a su escándanla-» ; y en la 
Ferrar.: «... sohr o. ?m esc aiiciania^ . 
Esgarrar =^N"iNpD"'N, está por descarriar., errar ^n la Ferrar.; 
fornicar., aplicado a mujer; profanar, deshonrar., en otras 
aplicaciones. 

Escarrada [mujer] es siempre prostituta, mesonera., y 
errada o aplazada en la Ferrar. En un pasaje se lee des- 
currada. 

Escarr amiento está igualmente- por descarr amiento , 
fornicación., profanación y otros- equivalentes, según los 
casos de su aplicación. 

Tales vocablos son siempre traducción de formas simila- 
res del radical hebraico n:i, cuya acepción propia es, en 
efecto, scortari, fornicare. 

Ejemplos de ellos se hallan a cada paso en los diferentes 



VOCABLOS Y FRASES DEL JUDEO-ESPAÑOL 405 

libros bíblicos. Sirvan los muy precisos en su sentido, que 
se leen: 

En Genes., 34> 31, Simeón y Leví, hijos de Jacob, con- 
testan a éste, en justificación de su matanza en la ciudad 
de Sequem, por haber violado éste a su hermana Dinah: 
«Havía él de tratar a nuestra hermana como a una esca- 
rradaP» Y en la Ferrar.: «si como errada avía de hacer a 
nuestra hermana.» 

En ídem, 38, 15: «Y la vido Yehudáh y la tuvo por 
escarrada; porque havía cuvierto sus faces»; «... y esti- 
móla por errada; que cubrió sus fazes», en la Ferrariense. 
En ídem, v. 21 y 22: «Y preguntó [Yehudáh] a los varo- 
nes de su lugar, diciendo: {onde está la escarrada^ la que 
estava en Flenáim, junto al camino? Y dixeron: No huvo 
aquí escarrada. y> Y en la Ferrar.: «Y demandó a varones 
de su lugar por decir a do la aplazada ella en Henáim sobre 
la carrera; y dixeron no fué aquí aplazada. y> En ídem, 
V. 24: «Fué dado aviso a Yehudáh, diciendo: «Tamar, tu 
nuera, ha escarradOj y también, hec, está preñada de es- 
carramientos^ ; y en la Ferrar.: «... adulteroo... tu nuera 
y también he encintada por adulterios.» 

En Exod., 34, 15-6: «No sea que tajes firmamiento con 
los moradores de la tierra, y escarren detrás de sus dio- 
ses... Y tomes de sus hijas para tus hijos, y escarren tus 
hijas detrás de sus dioses, y hagan escarrar a tus hijos de- 
trás de los dioses de ellas»; y en la Ferrar.: «... y errarán 
empos sus dioses... Y errarán sus hijas empos sus dioses 
y farán errar a tus hijos...» 

En Jos., 2, 1: «Y se fueron, y entraron en casa de una 
mujer escarrada» ; «y anduvieron y vinieron a casa de 
muger mesonera» , en la Ferrar. 

En Jue., 11, 1: «Y Yiftah el Guilhadita era barragan 
valiente, y él era hijo de una mujen escarrada» ; «de mu- 
ger 77tesonera» en la Ferrar. 

En Isaí., 23, 15: «Al fin de setenta años será a Tsur 
como cantiga de escarrada. Toma la arpa, rodea la civdad 
¡oh escarrada olvidada!» Y v. 17: «Y se tornará, a, su ga- 
nancia, y escarrar á con todos los reinos de la tierra»; y en 



466 BOLETÍN DE LA REAL ACADEMIA ESPAÑOLA 

la Ferrar.: «... será Zor como cántico de la errada. Toma 
harpa arrodea ciudad errada olvidada... Y tornarsea a su 
mercancía y mercadeará a todos reinos de la tierra.» 

En ídem, 57, 3: «Y vosotros, allegadvos aquí, hijos de la 
agorera, semen de fornicador y de escarrada»; y en la 
Ferrar.: «... simiente de fornicador y (vuestra madre) 
fornicó.» 

En Jerem., 3, 1: «Y tú escarraste con muchos aman- 
tes»; y V. 2: «Y enconaste lá tierra con tus escarramten- 
íos y con tu malicia»; y v. 3: «Y frente de mujer escarra- 
da fué la tuj-a^ no quisiste ser avergonzada»; y en la 
Ferrar.: ^y tú fornicaste (con) amigos muchos», «y feciste 
falsar a la tierra por tus fornicaciones» , «y frente de mujer 
errada fué a ti ... » 

En ídem, v. 6: «Se fué allí sovre todo monte alto, y de- 
bajo de todo arvol reverdido, y escarró allí»; «... y erraste 
allí», en la Ferrar. Análogos dichos en v. 9 y 10 del mismo 
capítulo. 

En ídem, 13, 26 y 27: «Y fué vista tu vergüenza; tus 
fornicamientos... la malhechuría de tu escarraniiento sobre 
las cuestas en el campo»; y en la Ferrar.: «y fué vista tu 
desonrra; tus fornicaciones... maleficio de tu yerro sobre 
collados en campo.» 

En Ezequi., 6, 9: «Porque yo fui quebrantado a cavsa 
de su corazón escarrante^ que se apartó de mí, ya cavsa 
de sus ojos que escarran detrás de sus ídolos»; y en la 
Ferrar. : «que fui quebrantado de su coraron el fornican[ie] 
que se apartó de cerca mí y a sus ojos los errantes empos 
sus ídolos. .» 

En ídem, 16, 15: «Mah te enfiguziaste en tu hermosura, 
y escarraste a cavsa de tu fama, y vertiste tus escarra- 
mientos sovre todo el que pasaba»; y v. 16: «e hiziste 
para ti altares de diversos colores, y escarraste sovre 
ellos»; 5^ en la Ferrar.: «y enfiuzastete en tu fermosura y 
erraste por tu nombradía y derramaste tus fornicaciones 
sobre todo pasian[te] a él era (tu desseo)»; «y feziste a ti 
altares pintados y fornicaste sobre ellos.» 

Otros varios ejemplos, tan expresivos como los que llevo 



VOCABLOS Y FRASES DEL JUDEO-ESPAÑOL 467 

citados^ aparecen en el mismo capítulo, y otros del profeta 
Ezequiel. 

Esculcar =:^NpbipD''N' y los sustantivos esc^/ca y esculc amiento 
son de uso frecuente en las versiones bíblicas de referencia. 
Los dos primeros, esculcar y esculca, se hallan anotados 
en nuestro Diccionario, como formas anticuadas, y con sus 
acepciones más propias, de espiar^ inquirir^ averiguar con 
diligencia y cuidado el primero, y de espía o explorador el 
segundo. Pero, a mi modo de ver, la derivación que en él 
se les ha asignado, no es la más acertada. Esculcar^ se dice 
en dicho Diccionario, se forma de esculca, que está por es- 
cidta, del lat. sculta. En mi sentir, esculcar nace y se forma 
más bien del simple lat. calcare, como los inculcar y con- 
culcar, y todos éstos y juntamente el esculca tienen su ori- 
gen más remoto en el también lat. calx-cis, calcañal^ 
talón del pie. Al hacer uso de los vocablos esculca y escul- 
car no se quiso expresar que la acción propia, por ellos 
significada, fuese de aquellas ejercidas de un modo predo- 
minante por el órgano de la vista o del oído, sino por la 
fuerza del pie. Por esto, el esculcar de las versiones bíbli- 
cas es traducido las más de las veces del radical hebreo 
7JI*, anduvo a pie, empleado en su forma intensiva o itera-, 
ti va para expresar que el ejercitante de su acción signifi- 
cada ha de realizarla, v. gr., con presteza suma, con espe- 
cial cuidado, yendo de un lado a otro, sacando observacio- 
nes o impresiones de los lugares recorridos, etc. De aquí 
que escidcar sea algunas veces traducción del hebr. Iin, 
dar vueltas o rodear por las tierras, y también de 12n, 
observar, inquirir, investigar, en cuyas acepciones se atien- 
de ya al fin particular de la acción más que a la acción 
misma. 

El esculca es siempre traducción de Sjilt:, participio 
agente de la forma intensiva del susodicho bjT, anduvo a 
pie. Los esculcas, en fin, eran los llamados andadores de 
nuestras milicias cristianas medievales, hombres de rápido 
andar enviados por delante de los ejércitos a explorar y 
espiar las tierras o posiciones enemigas. 

Se lee en Num., 13, 1, de la Ferrar.: «Y fabló .A. a 



468 BOLETÍN DE LA REAL ACADEMIA ESPAÑOLA 

Moséh por dezir: Embia a ti varones y esculquen a tierra 
de Kenahan»; «que espíen...^ ^ en la de Const. 

En ídem, 15, 39: «Y membraredes a todas encomendan- 
9as de .A. y faredes a ellas y no esculquedes empos de 
vuestros corazones y empos de vuestros ojos que vos erran- 
tes empos ellos»; «... y no esculquéis... ^^ , en la de Const. 

En Jos., 2, 1: «Y Yehosuah... enbio de Settim dos va- 
rones esculcas secretamente, diciendo: andad, mirad la tie- 
rra y a Yerijo [Jericó]»; ídem, v. 2: «hec, varones vinie- 
ron aquí esta noche por esculcar la tierra». Idénticas dic- 
ciones en la Ferrar. 

En ídem, 6, 22: «Mah Yehosuah dixo a los dos varones 
que habían esculcado la tierra»; y v. 23: «y los mancevos 
esculcas entraron»; y en la Ferrar.: «Y a dos los varones 
esculcantes a la tierra dixo Yehosuah... Y vinieron los 
moQos esculcantes.» 

En ídem, 7, 2-3: «Y Yehosuah enbió varones desde Ye- 
rijo a Hay, ...les havlo diziendo: suvid a esculcar la tierra. 
Y los varones suvieron y esculcaron a Ha3^ Y tornaron a 
Yehosuah, y le dixeron: no su va todo el puevlo; mah su van 
como dos mil varones, o como tres mil varones, y herirán 
a Hay»; idénticas dicciones en la Ferrar. 

En Juec. , 18, 2: «Y los hijos de Dan enbiaron de su linaje 
cinco varones de sus términos, varones valientes... para 
esculcar \di tierra y para pesquirirla»; «...para esculcar 2i 
la tierra y para especularla», en la Ferrar. 

En Ezequi., 20, 6: «En aquel día alcé mi mano a ellos, 
para sacarlos de la tierra de Egipto a una tierra que escul- 
qué para ellos, que mana leche y miel»; «... a una tierra 
que esculquee...-» ^ en la Ferrar. 

En Job., 39, 8: «La esculca de los montes es su pasto, y 
detrás de toda cosa verde busca»; y en la Ferrar,: «■esculca- 
rniento de montes su pasto...» Y v. .29: «Desde allí esculca 
la comida»; y en la Ferrar.: «de allí esculcó comida.» 

En el Eclesiastés, 7, 25: «Rodié yo a mi corazón para sa- 
ver, y para esculcar y buscar la saviduría y la razón» ; y en 
la Ferrar. : «... y para adquirir y buscar sciencia y cuenta. » 

(Continuará.) M, Gaspar Remiro. 



JUAN DE LA CUEVA 



Noticias autobiográficas y críticas. — Historia y sucesión de la 
Cueva. — Datos contenidos en sus versos inéditos. — ^Algunas mencio- 
nes de la crítica española. — Omisiones tradicionales en sus biógra- 
grafos y errores en los vulgarizadores de la literatura castellana. — 
Dos monografías extranjeras. — II. Cueva a través de sus obras. — 
Viaje a México en 1574 y documentos que lo comprueban. — Su re- 
greso de Nueva España en 1577. — Cronología de sus escritos. — Psi- 
cología de Cueva. — Sus crónicas y confesiones en verso. — III. Ca- 
rácter DE sus comedias. — Identidad entre el hombre y el poeta lí- 
rico. — • Impersonalidad de Cueva como autor dramático. — Sentido 
popular y legendario del teatro de Cueva. — La obra de Cueva y la 
obra de Lope de Vega. 



Cuidó Juan de la Cueva de referir su propia historia •con 
los más prolijos detalles, si no en sus mfejores versos, en les 
más minuciosos y trabajados; cuidó también de contar, de 
igual modo, la historia de sus antecesores y de sus deudos; 
j: no obstante, por una de esas burlas de la suerte, comimes 
en la vida de los poetas, las estrofas donde tal hizo permane- 
cen en gran parte inéditas, y nada supieron ni saben de ellas, 
no ya los vulgarizadores de la crónica literaria española, sino, 
lo que es peor, los eruditos que. salvo alguna señalada ex- 
cepción, sólo mencionaron a Cueva de paso y equivocada- 
mente. 

Asombra que con tales antecedentes vengan diciendo 
todavía los historiadores de la literatura española que se 
ignora en absoluto cuanto se refiere a la vida, familia y su- 

32 



470 boletín de la real academia española 

cesos de Juan de ia Cueva. Tenemos puntuales noticias, no 
sólo de lo relativo al poeta, a sus padres y hermanos, sino 
muchas y imuy variadas de otras personas de las dos ramas 
de su familia, tanto la de los Aliaros como la de los Kegro- 
nes; y si de Juan de la Cueva hubiera de hacerse un estudi'j 
a modo de los que se han dedicado a otros autores españo- 
les — sacando a luz a la vez de lo que a ellos concierne, lo que 
toca a sus ascendientes y parentela — , un libro entero no bas- 
taría para reunirlo. 

La Historia y Sucesión de la Cueva — especie de poema 
genealógico en que el poeta trata de su familia, a partir de 
don Beltrán, a quien considera como antecesor, declarándo- 
se con esto emparentado con la más alta nobleza españo- 
la — , nos da la base de su biografía, que él mismo explana 
después, en varias com'posiciones que rara vez tienen algo 
de poesía, pero que ajustadas a un orden cronológico presen- 
tan muy interesantes noticias autobiográficas. 

El autor del Ejemplar Poético, según el testimonio de 
esa Historia y según esos datos complementarios, fué hijo 
de don Martín López de la Cueva. Tuvo seis hermanas, cua- 
tro mayores que él : Beatriz, Ana, Isabel y Nicolasa ; dos me- 
nores, Francisca y Juana, y un solo hermano, Claudio, tam- 
bién rrienor que él, uno o dos años. Hermana mayor' de su 
padre fué doña Catalina de Al faro, madre de Andrés Za- 
mudio de Alfaro, médico de Felipe II, y abuela de don 
Francisco de Zamudio, caballero de Calatrava. Hermana me- 
nor de su padre fué doña Ana de Negrón, madre del famoso 
doctor Luciano de Negrón y mujer — aunque esto no se cuen- 
te en la dicha Historia (i) — del licenciado Carlos de Ne- 



(i) El manuscrito autógrafo que perteneció al Conde del Águila se 
conserva actualmente en la Biblioteca Colombina. Hay otra copia au- 
tógrafa en la de Gor, en Granada, y la del manuscrito 4.116 de la Bi- 
blioteca Nacional de Madrid. Anota Wulff, en el estudio de que después 
hago detenida mención, que un doctor Alonso de la Cueva, médico, mu- 
rió en Sevilla el 15 de agosto de 1597, dejando como ejecutores de su tes- 
tamento a doña Beatriz de la Cueva, su hermana, y a Luis de la Cueva. 
Pero esa doña Beatriz no puede ser la hermana del poeta ; de otro modo 
Juan de la Cueva, que en la Historia de que venimos hablando dedica 



JUAN DE LA CUEVA 47 1 

grón, hombre de gran influjo y Fiscal que fué del Reaí 
Consejo. 

Los datos, desde el punto de vista de la cronología pre- 
cisa, dejarían bastante que desear, pues en esas notas auto- 
biográficas de Cueva, las fechas de los nacimientos no sienv 
pre caben en los versos, si por lo que a él toca no las indicara 
puntualizándolas de tal rnodo que, fijada documentalm€nte 
la fecha de algunos sucesos de su vida, no pudieran señalarse 
las otras más que aproximadamente. 

Aun sin entrar en nuevas rebuscas, muy fáciles de hacer 
sobre las pistas que dan la fundación del mayorazgo de An- 
drés Zamudio de Al faro, su primo, y el testamicnto de éste, 
y los documentos que de seguro habrían de hallarse en el 
Archivo de. las Ordenes Militares con relación al cruce de 
calatravo de su sobrino don Francisco de Zamudio, y otros 
muchos documentos que sería fácil encontrar, dada la impor- 
tancia de los Negrones de Sevilla, ya sólo con reproducir y 
documentar lo que Francisco Pacheco dice en su Libro de 
ios Verdaderos Retratos a propósito de don Carlos y don Lu- 
ciano Negrón, y publicar íntegro lo que Pérez Pastor extrac- 
ta sobre los Zamudio de Alfaro en su Bibliografía Madrile- 
ña, se llenarían muchas páginas. 

No seré yo quien me obligue a semejante empresa, ni 
siquiera quien la recomiende; sólo la dejo apuntada como 
contraste, pues si las noticias que pueden hallarse de la vida 
de Juan de la Cueva en las historias de la literatura española 
son pocas y equivocadas, las útiles en lo referente a sus es- 
critos son contadísimas. Algunas observaciones de Moratín 



sendas estrofas a su padre, a sus tías, hermanos y primos, no habría ol- 
vidado hablar de Alonso y de Luis. Además, clara y terminantemente 
dice la ninfa que se dirige a don Beltrán prediciéndole las glorias de svx 
estirpe : 

"...Que será de tu sangre heroica prueba 
el dotor Martín López de la Cueva." 

"Dos hijos y seis hijas soberanas 
de éste procederán, cuya memoria 
referiré... " 

Fols. 58 a 62 del cit. ms. 4.1 16. 



472 boletín' de lA real academia española 

en los Orígenes del Teatro — discretas, desde su punto de 
vista restringido — , reproducidas msás tarde indirectamente 
por diversos escritores ; varias menciones de Menéndez y Pe- 
layo, diseminadas en la Historia de las Ideas Estéticas, y en 
los prólogos del teatro de Lope, de los Orígenes de la Novela, 
y de las antologías de Líricos Castellanos y de Poetan His~ 
pano-americanos — todas ellas acertadas respecto al espíritu 
del poeta, pero, por desgracia, incidentales y brevísimas, a la 
vez que siempre equivocadas en lo que se refiere a la biogra- 
fía de este autor — , es cuanto la crítica nacional nos ha le- 
gado sobre tan interesante figura literaria. 

Dada la importancia que en la historia de la dramática 
española tiene Juan de la Cueva, aparte de esas noticias ge- 
nerales, necesariamente habían de tratar de sus Comedian 
y Tragediús quienes del teatro español escribieran ; pero por 
las muestras sólo unos cuantos — entre ellos Montiano, los 
ya citados Moratín y Menéndez y Pelayo, y Menéndez Pidal, 
con ocasión de su estudio sobre La Leyenda de los Infantes 
de Lara — se dieron el trabajo de leerlas. De otro modo no se 
explicaría que durante largo tiempo se viniera copiando a los 
dos primeros, y que después, perdida la tradición de esa co- 
pia, cada cita venga a ser un nuevo desconcierto. 

El Conde de Schack, en el prólogo de su Historia del 
Arte DVamático en España (i) dice de las Lecciones de Li- 
teratura Española, explicadas en el Ateneo por don Alberto 
Lista (2), que no son en su primera parte sino im compendio 
de los Orígenes del Teatro de .Moratín, y está en lo justo; 
pero no se da cuenta de que él mismo, a su vez, no hace, ei) 
JO que se refiere a Cueva y a algún otro autor, sino compen- 
diar lo ya compendiado por Lista (3). 

Se comprende sin dificultad que por ser los libros de Cue- 
va raros, de toda rareza, v de nada fácil lectura, los vulga- 



(i) Ed. Escritores castellanos, t. I, pág. 34. 

(2) Madrid, Cuesta, Imp. Repullés, 1853, págs. 155 a 164. (La edición 
citada por Schack es la de 1839.) 

(3) Ed. cit., t. I, págs. 430 a 444. Véanse, sobre todo, las págs. 440 
y 441, extractadas, y a pedazos copiadas fielmente, de Moratín. 



JUAN DE LA CUEVA 47 3 

ñzadores literarios y los fabricantes o industriales de cQnir. 
pendios leyeran aprisa los resúmenes de Moratin y tomaraíi 
de ellos las ideas hechas, para llenar ese hueco en sus histo.- 
rias ; pero es inexplicable que hasta tal punto se hubiera bo- 
rrado la tradición de quién fué Cueva y cuáles sus obras, 
que a m'ediados del siglo xix^ y en Sevilla mísmia, se ignora- 
ra si había vivido en eí siglo xv o en el xvi (i). Yí más in- 
explicable ;es aún que empiece a correr como valedera, y se 
repita de igual modo que antes se reproducían las observa- 
ciones de Moratin, cierta leyenda recién inventada, falsa 4© 
todo punto, que hace de Juan de la Cueva el más fervoroso 
propagandista, en la teoría y en la práctica, de un arte neta- 
miente español, por la formla y por los asuntos, cpie hasta 
exigía fueran contemporáneos (2). 

Quienes tales cosas dicen habrían salido fácilmente de su 
error, no ya con hojear los libros de Juan de la Cueva, o si- 
quiera los resúmenes de Moratin, para lo relativo a sus Co- 



(i) "Nada se sabe de fijo acerca del año en que nació; pero se colige 
que debió ser dentro del segundo tercio del siglo xvi, aunque no faliíi 
qui^i asegure que su nacimiento se verificó a principios del mismO; o 
en los últimos años del anterior. Lo que es indudable que vio la luz e.r: 
Sevilla, y que pertenecía a una familia distinguida, cuyo apellido se ha 
conservado en esta ciudad, y aun en los últimos años hemos conocido 
algunas personas que lo llevan." 

Hijos Ilustres | de Sevilla, | o colección de Biografías | de los na- 
turales de esta Ciudad | que han sobresalido | en santidad, ciencias, ar- 
mas y artes. | Sevilla: 1851. Moyano Francos, 45. 

Ya antes se había dicho en el Parnaso Español, de Sedaño, t. VIII, 
pág. XV : "Juan de la Cueva nació en la ciudad de Sevilla de familia 
ilustre y antigua a mediados del siglo xvi, a lo que buenamente se pue- 
de colegir. Ignóranse los hechos de su vida y tiempo de su muerte, 
aunque se deduce que pasó de los cincuenta años de edad, y que aú^i 
vivía por los de 1582." ¡Que aún vivía el año que publicó su primer li- 
bro ! Don José L. Figueroa, en su traducción de Sismondi, Sevilla, 
1841, había escrito: "Ignóranse absolutamente las particularidades de 
la vida de este escritor: sólo se sabe que nació en Sevilla a mediadas 
del siglo XVI, y algunas avanzan a conjeturar que vivió más de cin- 
cuenta años." 

(2) Fitzmaurice-Kelly, en la Historia de la Literatura Española, 
Madrid, MCMXIIl, págs. 229 y 30. Lo copia Cejador, sin anotar su 
procedencia, y acentuando la equivocada afirmación, en la Historia de 
la Lengua... t. III, pág. 144. 



474 boletín de la real academia española 

medias, y de Gallardo, en lo referente a su lírica, sino sim- 
plemente con ver las listas insertas en las biografías y 
los índicas de las composiciones escogidas en los florilegios. 
Cincuenta y cinco son los romances incluidos en el tomo diez 
de Rivadeneyra, y cuarenta y nueve los mdtológicos o de his- 
toria antigua, preferentemente griega y romana. Apenas seis 
son de asuntos de la historia de Esp^a, y ninguno contem- 
poráneo de Juan de la Cueva (i). Sólo tres de las catorce obras 
escénicas que hasta nosotros han llegado, tienen asunto es- 
pañol: El Reto de Zamora, Los siete infantes de Lara y el 
Bernardo de Carpió. No lo tiene sino a medias El Saco de 
Roma, pues ni el escenario es español ni lo son todos los 
personajes. Dígase si quien escribió la Tragedia de Ayax 
Telamón, la de la Muerte de Virginia, la Comedia de la 
libertad de Roma por Mu ció Céz'ola, y la mayoría de los 
romances historiales del Coro Febeo, pudo pensar y decir 
que "no había que andar repitiendo fábulas griegas, latinas o 
italianas, que no nos importaban un bledo a los españoles", 
ni mucho menos que "llevó la teoría a la práctica". Primero, 
porque El Ejemplar Poético es más de un cuarto de siglo 
posterior a las Comedias y Tragedias, y si no la última, una 
de las últimas obras de Cueva; y después, porque no dijo lo 
que se le atribuye, y nadie que haya leído los versos que se 
quieren comentar de ese modo puede darles semejante in- 
terpretación, que nulificaría su obra entera. 

Al hablar en El Ejemplar Poético de "la ingeniosa fá- 
bula de España", Juan de la Cueva se refiere a los moldes 
del teatro español de su época, cuyo artificio alaba por más 
amplio, en contraposición del teatro griego, latino e italiano 
renacente, "teatros extraños", según sus propias palabras. 
Sujetos aquéllos a las unidades clásicas, parécenle monóto- 
nos y cansados, y su trama — "maraña", como él dice — no 
tiene, a su juicio, el "suelto" y a la vez "intrincado" enre- 
do del teatro español. Jamás trata de limitar los motivos y 



(i) Origen de los Girones, Reto de Zamora, Batalla de Arlanza 
Sancho García, Ataúlfo y Alfonso V. 



JUAN DE LA CUEVA 475 

argumentos, ni en tiempo, ni en lugar, ni en acción, ni mu- 
cho menos en asunto. Dice así : 

"Confessaras que fue cansada cosa 
qualquier Comedia de la Edad passada 
menos trabada, i menos ingeniosa. 

Señala tu la mas aventajada 
i no perdones Griegos, ni Latinos 
i veras si es razón la mia fundada. 

No trato yo de sus Autores dinos 
de perpetua alabanza qu'estos fueron 
estimados con titules divinos. 

Ni trato de las cosas que dixeron 
tan fecundas, y llenas de ecelencia 
que a la mortal graveza prefirieron. 

Del Arte, del ingenio, de la ciencia 
en que abundaron con felice copia 
no trato, pues lo dize la esperiengia. 

Mas la invención, la gracia, i traga es propia 
a la ingeniosa Fábula d'España 
no cual dizen sus émulos impropia. 

Cenas i Actos suple la maraña 
tan intricada, i la soltura della, 
inimitable de ninguna estraña. 

Es la mas abundante i la mas bella 
en fagetos enredos, i en jocosas 
burlas, que darle igual es ofendella. 

En sucessos de Istoria son famosas, 
en monásticas vidas ecelentes, 
en affetos de Amor maravillosas. 

Finalmente los Sabios, i prudentes 
dan a nuestras comedias la ecelencia 
en artificio y pasos diferentes..." (i) 

Al expresarse así Juan ,de la Cueva no lo hace egoísta- 
mente y en alabanza propia, pues la corrección definitiva del 
Ejemplar Poético en el manuscrito autógrafo es de 1609, 
treinta años después de representadas sus primeras comedias 
y algo menos de veintiocho de estrenadas las últimas. 

Juan de la Cueva no olvidó ni podía olvidar su propio 
teatro; pero tenía a la vista, y no en la memoria, las come- 
dias que en la primera década del siglo xvii recorrían triun- 
falmente España entera. A esa dramática, genuínamente es- 



(r) ]\ís. de la Bibl. Nacional, 10.182. 



47^ BOLETÍN' DE LA REAL ACADEMIA ESPAÑOLA 

pañola, es a lo que llama "la ingeniosa fábula de España", 
alabando en ella "la invención, la gracia y la traza", la di- 
visión en "actos", la abundancia "en facetos enredos y en 
jocosas burlas", declarando que eran "famosas" en sucesos 
de historia, "excelentes" en las vidas de santos y "maravi- 
llosas" en los afectos de amor. ¿En dónde, o de dónde, pue- 
de inferirse que al hablar de la "ingeniosa fábula de Espa- 
ña" se refiere a la Historia de España y aconseje que deban 
ponerse en escena hechos contemporáneos y de carácter na- 
cional? Si de la Historia hubiera tratado y no de la dramá- 
tica no la habría llamado "fábula ingeniosa", condición del 
todo contraria a la de la historia verdadera, ni habría pun- 
tualizado los méritos que 

"dan a nuestras comedias la excelencia 
en artificio y pasos diferentes..." 

Y vengamos a los trabajos de crítica extranjera, de que 
en este caso hay que hacer mención aparte. Dos obras de ver- 
dadera importancia relativas a Juan de la Cueva fueron pu- 
blicadas por los señores Wulfif y Walberg en los Anules de 
la Universidad de Lund, en Suecia, los años de 1886 y 
1904 (i). Estudió Wulí¥ en Sevilla, guiado ^xjr las noticias 
del Ensayo, de Gallardo, los manuscritos existentes en la 
Biblioteca del Cabildo Eclesiástico. Llamó la atención — me- 
jor dicho, pretendió llamarla, puesto que se ha seguido es- 
cribiendo del poeta desatendiendo sus indicaciones — sobre 
los datos autobiográficos contenidos en la Historia de la 
Cuez'a; rectificó algún error de Gallardo a propósito de es- 
critos que aquél anotó en el dicho Ensayo como no publica- 
dos, habiéndolo sido ya, o viceversa, y dedicó un interesante 
capítulo a la lengua y versificación de Cueva, todo como pre- 
facio de los cinco libros del Viaje de Sannio, que por primie- 
ra vez dio a las prensas. 



(i) Poémes Inédites de Juan de la Cueva..., par Wulff (Lund, Uni- 
versitets Arsskrift, tomo XXIII, 1886-87). 

Lund, Universitets Arsskrift. Band. 39. Afdeln. i. Núm. 2. Juan 
de la Cueva et son Ejemplar Poético, par E. Walberg. Lund. 1904. 



JUAN DE LA CUEVA 477 

En este trabajo hay varios puntos rectificables — ya apun- 
taré los de más interés — ; pero, aun asi, es en extremo me- 
ritorio, y el primero y más importante que acerca de Juan 
de la Cueva se ha publicado hasta ahora. 

Más perfecto, aunque de menos trascendencia, es el es- 
tudio con que Walberg encabeza su edición critica del Ejem- 
plar Poético. Casi nada, a lo que he visto, hay que obje- 
tar o corregir en el prólogo ni en las anotaciones que acom- 
pañan a las tres Epístolas que constituyen el Ejemplar. El 
estudio de los orígenes es cumplido; y aunque pudiera an> 
pliarse lo referente al Teatro, que como el mismo autor de- 
clara, o da a entender, sólo conoce por referencias, no siendo 
ello materia primordial del trabajo, no seria reparo que en 
justicia podría dirigírsele. 

Un extranjero que escriba de materias literarias inexplo- 
radas, sólo por milagro no incurrirá en errores, que serán 
excusables si no afectan a lo fundamental. Si el propio Me- 
néndez y Pelayo estuvo tan lejos de lo cierto al fijar arbi- 
trariamente la fecha del viaje de Cueva a México (i), nada 
de extraño hay en que Wulff no acierte por completo en sus 



(i) "No podemos fijar con exactitud la fecha de su viaje a Nue- 
va España — dice el señor Menéndez y Pelayo — , adonde fué en con.- 
pañía de su hermano Claudio, inquisidor y arcediano de Guadalajara; 
pero por varias conjeturas nos inclinamos a colocarla en 1588 (fecha 
de la impresión de sus Comedias y Tragedias) y 1603 (fecha de su 
Conquista de la Bética), libros uno y otro cuyas dedicatorias arguyen U 
presencia del autor en Sevilla, así como la suscripción final del Ejemplar 
Poético nos muestra que en 1606 residía en Cuenca, seguramente muy 
entrado en años." Historia de la poesía hispano-americana, t. I, pág. ?3. 

En el párrafo hay las inexactitudes siguientes : el arcedianatc 
se concedió a Claudio con posterioridad de su viaje a México en com- 
pañía de Juan; la primera impresión de las Comedias no fué de 1588; 
la dedicatoria a Momo de la reimpresión de ese año no lleva fecha al- 
guna; la licencia y el privilegio de impresión datan de septiembre de 
1584; el Ejemplar Poético no está fechado en Cuenca sino en Sevilla 
en 1606; la última suscripción es de 1609; en 1606 Cueva no era un 
octogenario, tenía cincuenta y seis años según los datos que el propio 
señor Menéndez y Pelayo aceptó repetidas veces como buenos. Aun- 
que el plazo entre 1588 y 1603 es amplio, no cupo la fecha del viaje, 
pues entre la última escogida y la verdadera, 1574, hay nada menos 
que veintinueve años de diferencia. 



47^ BOLETÍN DE LA REAL ACADEMIA ESPAÑOLA 

conjeturas. Por el contrario, adníára que, sin los elementos 
de que dispuso el gran polígrafo, sa aproxime a veces a la 
verdad, y en ocasiones hasta dé con ella. 

Imperdonable sería, por ejemplo, que un español atribu- 
yera a Cervantes lo que escribió Ariño (i). Tratándose de 
un extraño que trabaja en su país con datos laboriosamente 
recogidos en tierra ajena, y que no puede comprobar a cada 
momento, el lector y el crítico deben ser benévolos. Esas y 
otras inexactitudes de Wulff no tocan a lo primordial. No 
así otros errores de concepto, pues deforman la figura inte- 
lectual y moral de Cueva y alteran el sentido de su obra. 

Caracterizan a Cueva su fe religiosa inquebrantable, agre- 
siva casi siempre, y su vanidad literaria, rayana en la mega- 
lomanía. Pintarle encarándose con la Inquisición y tratán- 
dola de vulgo es cosa tan fuera de lo verdadero como retra- 
tarle despreciándose e injuriándose a sí mismo en sus pro- 
pios versos. ¿De dónde pudo sacar Wulff tan extraordina- 
rios inform'es contrarios a las mismas obras de Cueva que 
fragmentariamente iba copiando? 

Inventa Wulff que en el prólogo puesto por Juan de la 
Cueva al frente de sus Obras, impresas en 1582, al dirigir- 
se en apariencia aJ Vulgo, a quien se dirige en realidad es 
a la Inquisición. Nada m'ás arbitrario y equivocado. Ningún 
escritor español de entonces, no ya Cueva, de familia de in- 
quisidores ; ni los sospechosos de erasmistas, ni los perseguí - 



(i) En una nota de la página xlviii supone Wulff que cierto párra- 
fo de los Sucesos de Sevilla, de Ariño — citado en un artículo de Fernán- 
dez Guerra inserto en el Ensayo de Gallardo, tomo I, columna 1.259 — , 
está escrito nada menos que por el propio Miguel de Cervantes, y dice : 
'*Y en este día, estando yo (Cervantes) en la santa iglesia, entró un 
Poeta fanfarrón y dijo una otava sobre la grandeza del túmulo." Don- 
de escribe Wulff "Cervantes", debe decir Ariño, pues Cervantes no 
iba a llamar otava a su soneto ni iba a declararse a sí mismo Poeta 
fanfarrón. Refiriéndose siempre a Gallardo, Wulff da la noticia como 
existente en un manuscrito anónimo. Los Sucesos de Sevilla fueron 
publicados por la Sociedad de Bibliófilos Andaluces desde 1873. Esa no- 
ticia está en las páginas 105 y 106, y existe prueba documental, aduci- 
da en el prólogo, de que el autor fué un vecino de Triana, de nombre 
Francisco Ariño. 



JUAN DE LA CUEVA 479 

dos por heterodoxos, pensaron jamás semejante cosa : podían 
éstos y aquéllos abominar de la Inquisición; pero no hay 
muestra alguna de que la juzgaran vulgo. 

En el caso de Juan de la Cueva tenemos más que genera- 
lidades con que desmientir la opinión de Wulíí, y son las 
palabras del propio escritor, que tantas veces encomió al " San- 
to Tribunal" y a sus ministros. 

Dice de sus primos los de Negrón, en la estrofa LXIV de 
la Historia de la Cueva: 

'"Cinco hijos varones, cinco sinos 
celestes... 

...contra Arrianos y Calvinos 
se opondrán con divino y santo zelo ; 
de ellos serán en las legales leyes 
defensa de los Reynos y los Reyes." 

Especialmente de Luciano repite en la octava LXV: 

"Contra ej rebelde Apóstata, que huye 
la verdadera Ley, que el verdadero 
Legislador dio al Mundo, que destruye, 
la cisma y pertinacia de Lutero, 
calificando el ciego error, arguye 
Luciano de Negrón..." 

En la octava LV había dicho antes de su hermano Claudio : 

"...que el impero 
tendrá en punir el cisma de Lutero..." 

Quien de este modo se expresa, ¿puede tratar de vulgo a 
In Inquisición, e increparla de la manera que en el prólogo 
se hace? 

Influido por Ticknor (i), a quien cita a ese respecto, añade 
AVulíf: "Además, ¿cómo puede esperarse encontrar en los 
escritos de un poeta que imprimía, o quería imprimir, en una 
época en que la Inquisición aterrorizaba a todo el mundo, un 
sincero reflejo de su talento y de su carácter?" No ve que 
ese talento y ese carácter, por lo que toca a Cueva, no esta- 
ban en antagonismo con la Inquisición, de la que era tan de- 
clarado y decidido devoto, como su propio hermano el in- 
quisidor Claudio. No quiere darse cuenta de que su inde- 



(i) Historia de la Literatura Española, t. II, cap. I. 



480 BOLETÍN DE LA REAL ACADEMIA ESPAÑOLA 

ix^iidencia era literaria y social y de que en toda su obra 
no hay ningún vislumbre de independencia religiosa. 

Sólo ofuscado por prejuicio o desconocimiento de ante- 
cedentes pudo, suponer Wulff — Walberg le sigue en esta equi- 
vocación — que Juan de la Cueva, que en su Epístola a Argui- 
jo escribía 

"Que con mi ingenio fácil acomodo 
mi voluntad, y digo lo que quiero, 
y trato en todo y sé hablar en todo", 

dijo de sí mismo : 

"Yo conocí un poeta cuyo genio... 
Echó de ver que toda su escritura 
era sin Arte, llena de rudeza, 
sin medida, sin buena contextura : 

Que las cosas comunes sin alteza 
en lugares sublimes colocava, 
i las sublimes, las ponia en baxeza... 

Que las diciones ásperas i duras 
no supo corregir, i usando dellas 
las nuevas ofuscó, i dañó las puras..." 

No sólo no incurre Cueva en la locura de dirigirse a sí 
mismo esas injurias, sino que, por el contrario, las críticas, 
cuando no son favorables, le irritan, le desconciertan y las 
juzga obra de la envidia. Recuérdese que ante la censura de 
Herrera, dice: 

"Fué la cólera tal, la angustia tanta, 
tal la pasión y la congoja fuerte, 
que apenas levantar podía la planta." 



Y añade 



"Un villano rencor les ha encendido, 
y contra mí conspira su mesnada." 



En el anárquico y a veces absurdo desconocimiento en 
que la crítica ha venido envolviendo y confundiendo todo lo 
relativo a la producción poética de Cueva, se ha llegado a 
suponer que éste escribió sus reglas y después pretendió po- 
nerlas en práctica. Los mismos que anotan, no desacertada- 
mente, que nació en 1550, olvidan que sus comedias se re- 
presentaron entre 1579 y 1581 y las declaran obra de la ve- 
jez del poeta. De este modo han desnaturalizado por comj3le- 



JUAN DE LA CUEVA 48 1 

to la figura literaria de Juan de la Cueva, convi'rtiendo los 
bríos y el desenfado de la juventud en la aspereza y desabri- 
miento de una ancianidad caduca, enamorada de fo-rmas li- 
terarias próximas a desaparecer. Y fué todo lo contrario. El 
mérito y los defectos de Cueva estriban en la audacia inno- 
vadora *que le hace abrir camános que otros han de recorrer 
y de los que él se aparta para buscar nueva senda, no siempre 
con acierto. Así el petrarquista precoz de los sonetos y de las 
canciones, alabadas por el maestro Girón; el temido satírico 
de las epístolas, de que hablaba Bartolomé de Góngora, y el 
inventor de las nuevas comedia's y tragedias con que Sal- 
daña, Cisneros, Capilla y Alonso de Rodríguez congregaban 
y entusiasmjaban al público de las Atarazanas, del Corral de 
don Juan y de la Huerta de doña Elvira, era o había sido ya 
todo eso, antes de cumplir los treinta años. 

Determinar en líneas generales la cronología de la produc- 
ción de Cueva es cosa fácil de hacer. Piarte de los versos que 
figuran en sus Obras, publicadas en 1582, ya aparecen en 
las Flores de Varia Poesía, manuscrito fechado en México 
en 1577, y pertenecen, por tanto, a- su mocedad y primera 
juventud (i). Las noticias que consigna el maestro Girón 
en el prólogo que precede a su primera colección impresa 
vienen a confirmar esos datos (2). 

(1) Puede verse este Boletín de la Real Academi.\, t. III, pág. 323 ; 
y el Apunte bibliográfico que acompañará a la edición de las Comedias 
de Cueva en la colección de Bibliófilos Españoles. 

(2) Todo ese prólogo tiene interés biográfico. Demostraría, si no es- 
tuviera demostrado por las palabras del propio poeta, que en 1582, 
cuando ya había estrenado las Comedias y Tragedias, era todavía un 
joven de cuyas obras pudo escribirse: "Quiso sacar algunas a luz por 
muestra de las que para adelante se deben esperar de su ingenio". El 
maestro Girón dice así; "Su pretensión en estos versos no fue a los 
principios sino su propio entretenimiento i gusto, i el hallar por espe- 
riencia que naturalmente era arrebatado i traspassado a este género de 
estudio, no haziendo tanto detenimiento en los otros. Mas después que 
nalló mayor Volumen del que pensava en sus obras, a ruego de algunos 
amigos que con él tienen autoridad (i principalmente del Inquisidor 
Claudio de la Cueva su ermano, i de Don Francisco de Alfaro, cavallero 
del abito de Calatrava, sobrino suyo) quiso sacar alguna a luz por mues- 
tra de lo que para adelante se deve esperar de su Ingenio, con quien jus- 
tamente se puede honrrar su patria". Ed. cit. de 1582, fol. 6. 



482 BOLETÍN DE LA REAL ACADEMIA ESPAÑOLA 

Entre el último tercio de 1574 y el primero de 1577, ^^ 
que, respectivamente, llega Cueva a Nueva España y re- 
gresa de ella, hay que colocar sus versos ahi escritos. Lx>£ 
sucesos de que en éstos trata o hace referencia, convienen 
con los acaecidos en Indias durante el tiemjpo de su estan- 
cia, y corroboran lo fijado documentalmente. * 

Dos años después, en 1579, estrena en Sevilla la primera 
de sus obras escénicas, y durante los años siguientes, hasta 
1 58 1, se representan en aquella ciudad las Comedias y Tra- 
gedias, que tenía reunidas antes del i." de septiembre de 
1584, en que consigne el privilegio ,de impresión, que conoce- 
mos por la edición de 1588, única que hasta nosotros ha 
llegado. De otras comedias que escribió, sólo se conserva 
la noticia en un poder extendido en 1595 para recabar la 
licencia y privilegio de la Segunda parte de sus Comedias y 
Tragedias (i). 

En sus abras posteriores abordó con miuy varia fortuna 
todos los géneros poéticos. Tenemos, entre las impresas, sus 
romances históricos, o historiales, como él los llama, reuni- 
dos en el Coro Febeo,- -^iúA\Z2iáo en 1588 (2), y su ensayo 
de epopeya en Conquista de la Bética, dada a las prensas 
en 1603, aunque escrita antes (3). Entre las manuscritas se 
conservan sus- poesías bucólicas, en las Églogas — compues- 
tas a su regreso de América en épocas diferentes — (4) ; un 



(i) Don Francisco Rodríguez Marín halló y dio noticia de un poder 
firmado por Juan de la Cueva el 9 de junio de 1595, autorizando al li- 
cenciado Antonio Jiménez de Mora y al bachiller Diego Díaz para re- 
cabar la licencia y privilegio de impresión de "vn libro yntitulado se- 
gunda parte de las comedias y tragedias, que yo tengo hecho a mi nom- 
bre". Véase Rodríguez Marín, Barahona de Soto. Madrid, 1903, pág. 502. 

(2) La aprobación y el privilegio fueron concedidos, respectivamen- 
te, en Madrid el 6 de junio y el 24 de julio de 1587; se acabó de imprimir 
por Juan de León en Sevilla el 8 de noviembre del mismo año. 

(3) En el Loaysa de Rodríguez Marín — Sevilla, Díaz, 1901, páginas 
354-355 — se transcriben la petición que hizo Cueva en Noviembre de 1600, 
para que a expensas de la ciudad se imprimiera la Conquista, y el pare- 
cer favorable de Arguijo. Ambos documentos consérvalos aquel Muni- 
cipio. La petición de Cueva fué reproducida antes en foto-litografía por 
Asensio; el parecer de Arguijo estaba inédito. 

(4) La primera está dedicada a don Antonio Manrique, general de 



JUAN DE LA CUEVA 488 

poema alegórico, ya laudatorio ya satírico, en el Viaje de 
Sannio, fechado en 1585; y dos poemas mitológicos en los 
Amores de Marte, y El llanto de Venus en la mxiierte de 
Adonis, term(inados en 1604. Ese mismo año concluyó el 
poema genealógico de la Historia de la Cueva. Hizo después 
un poema didáctico disparatado, el de los Inventores de 
las Cosas, y otro interesantísimo el Ejemplar poético, que 
parece imposible sean de la m¿sma mano; éste fechado en 
Sevilla en 1606 y corregido en 1609, última noticia de la 
vida de Cueva, y el otro improvisado en Cuenca en 1607 v 
copiado de nuevo en 1608, en aquella ciudad. 

En las composiciones juveniles, anteriores al viaje de 
Cueva a México y en algunas de las que escribió allá, pre- 
dominan las amatorias, y es de notar que las que pueden 
tenerse con fundamento por las primeras son las mejores 
en forma, aunque las menos originales. Cuando italianizaba 
y "petrarquizaba" — género de que abominó después — , su 
versificación era más natural y limpia. Ete entonces datan 
versos suyos que han pasado en algunos florilegios manus- 
critos como de Gregorio Silvestre, irnos, y de Baraliona de 
Soto, otros. Atribución falsa, pues Cueva los declara suyos 
en sus códices autógrafos. 

Durante su corta estancia en México cultivó dos géne- 
ros de composiciones poéticas. En las primeras describe y 
pinta lo que llama su atención en aquellas tierras, para lle- 
varlo a conocimiento de los amigos que dejó en España o 
para comentarlo entre sus nuevas amistades de México; en 
las segundas vive de recuerdos y los canta con más sinceri- 
dad y desesperada nostalgia que ternura y poesía verdaderas. 

{Continuará.) 

Francisco A. de Icaza. 



la Armada, que en 1577 le trajo de regreso a España; la última lleva una 
dedicatoria al Conde de Gelves, y por tanto es anterior a 1590, fecha 
del fallecimiento de éste. El Viagc de Sannio fué impreso por Wulff 
en 1886-87. Obra cit. Los inventores de las Cosas y el Ejemplar Poético 
figuran en el Parnaso de Sedaño. De esta última obra hizo una edición 
crítica Walberg en la monografía antes citada. 



ENSAYO DE UNA SINOPSIS 

DE NOMBRES CIENTÍFICOS Y VULGARES 
DE ANIMALES DE LA AMÉRICA ESPAÑOLA 



(Continuación.) 

Género Conepatus. — Sin. Mephitis, Thiosmus, Viverra, Gulo. 

60. C. mapurito, Mephitis mesolcuca, nasuta, intermedia, longicau- 
data, chilensis. Thiosmus yogara, Viverra chinga, concpati, Gulo quiten- 
sis. — Zorro hediondo (C. Rica, BCA, Gag.). Yaguaré (Parag-, Chenu). 
Zorrilla (Col., Chenu). Mapurito (Ven., Cod., Col., Verg.). Chingue, Chi- 
ne, m. (Chile, Gay). Zorrino (Arg., Mefc). Zorra (Ecuad., Festa, p. ZZZ)- 
Mapuro (Col., Bol. la S. 30). Zorrillo, Izquiepatl, Albardón (Méjico, 
Cat. Mus. Méj.). Zorrillo (Guat., Batres). 

Género Taxidea. — Sin. Ursus, Meles. 

61. T. Americana, berlandierii, Ursus amcricanus. — Tlacoyotl, Te- 
jón (Méj., BCA). Tlalcoyotl .(Méj., Dug.). Talcoyote (Méj., Natur.. 1887). 
Tlalcoyote, Perro juin (Méj., Cat. Mus. Méj.). Puerco juin (Méj., Natur., 
1887). 

Género Lutra. — Sin. Mustela. 

62. L. felina, chilensis, californfca, brasilicnsis, philensis. — Perro de 
agua (Guat., BCA ; Hond., Membr.). Nutria (C. Rica, BCA ; Guat., Ana- 
les 23). Nutria pescadora (Col., Verg.). Gato de mar, Nutria, Chungun- 
go (Chile, Gay). Nutria, Perro de agua (Méj., Natur., 1887). Nutria, Pe- 
rro de agua, Ahuizotl (Méj. Cat Mus, Méj.). 

63. L. paranensis. — Nutria, Lobo acuático (Arg., Latz.). Lobo del 
río (Arg., Burm.). Lobito de río (Urug., Fig.). 

64. L. insularis. — Nutria del Magdalena (Col., Verg.). 

65. L. peruviensis. — Nutria del Sur (Col, Verg.). 



ENSAYO DE UNA SINOPSIS 486 

66. L. huidobria. — Guillin (Chile, Gay). Lobo de rio, Nutria, Quiyá, 
Londra {Bol.^ Bayo). Quiyá, m. (Riopl, Gran.). 

Familia Úrsidos. 
Género Ursus. — Sin. Tremarctos. 

67. U. americanus, cinnamomeus. — Baribal, Oso negro (Méjico, 
R. Gómez). 

68. U. arctus. — Oso negro (Col., Verg. ; con interrogantes en Mosq.) 

69. U. ornatus. — Oso frontino (Col., Verg. ; Perú, Paz Sold.). Oso 
(Ecuad., Festa). Hucumari (Perú, Tsch., 316). 

yo. U. frugilegus. — Hacamari (Perú, Raym.). Ucumali (Peni, Bol. 
S. G. Lima, 1892, p. 343). Oso ucumari (Perú, Bol. S. G. Lima, 1894). 

Especies sin determinar o mal determinadas. 

71. Onza. — Lyiix sp. (Ven., Cod.). 

72. Tigre encaramado (Col., Verg.). ¿F. leopardus? (Col., Mosq.). 
7Z- Pantera '(Col, Verg.). ¿F. pardus? (Col, Mosq.). 

74. Gato pajarero (Arg., Mere). 

75. Gato murisco (Arg., Mere). 

y6. Chacalillo. — Urocyon guatemaltecus (Mus. Madr.). 

yy. Perro choco, Perro de aguas (Perú, Ar.). 

78. Perrito de agua. — Canis sp. (Ecuad., Festa, p. 366). 

79. Calungo, Perro chino o Perro crespo (Col, Uribe). ¿C. cari- 
haeus? (V. Cuervo, Apuntaciones.) 

80. Zorro colorado. — Canis sp. (Col, Verg.). ¿Acaso el núm. 4? 

81. Zorro negro. — Canis sp. (Col, Verg.). 

82. Zorrillo. — Canis sp. (Col, Verg.). Género nuevo entre Mustela 
y Mus (Col, Mosq.). 

83. León colorado (Pan., R. Valdés). ¿El núm. 19? 

84. León amarillo (Pan., R. Valdés). 

85. León negro (Pan., R. Valdés). ¿El núm. 23? 

86. Tigre pintado (Pan., R. Valdés). ¿El núm. 21? 

87. Tigre negro (Pan., R. Valdés). ¿El núm. 23? 

88. Jaguar :(Pa;í.^ R. Valdés). ¿El núm. 20? 

89. Tigrillo pintado (Pan., R. Valdés). ¿El núm. 21 ó 31? 

90. Tigrillo negro (Pan., R. Valdés). ¿El núm. 21 ó 26? 

91. Zorro (Pan., R. Valdés). 

92. Gato montes (Pan., R. Valdés). 

93. Cuzumbo o Cuzumbí (Col, Uribe). ¿El núm. 45? 

94. Tejón, mamífero de cola gatuna anillada (Bayo). 

95. Viverra quasje. — Aguatuja, f. (Salv., Guzm.). Cuas (Hond., 
Squiers). Chingue, Epatl, Mapurita, Zorrillo (Salv., Guzm.). 

96. Lyncodon patagonicus. — Marta (Arg., Latz.). 

97. Viverra melivora. — Oso melero (Bol, Bayo). 

98. Lobo. — La nutria (Ecuad., Festa, p. lio). 

99. Miquilo, especie de nutria (Salv., Guzm.), 

33 



486 



BOLETÍN D£ LA REAL ACADEMIA ESPAÑOLA 



loo. Yaco león, nutria parecida a la L. brasilicnsu (Perú, Bol. 
S. G. Lima, 1892, p. 343). 

loi. Yaguarú, m. Anfibio de los ríos, de figura de un lobo marino 
y tamaño casi de un asno {Riopl, Gran.)- ¿El núm. 63? 

102. Mustela vulgar is. — Fuina, Comadreja, Tochtli de Méjico {Salv., 
Guzm.). 

103. Anatuya. — El Zorrino {Catam., Laf.). También Chiñi, Añas, 
A.ñaz. 

104. 

105. 
106. 
107. 
108. 
109. 
lio. 
III. 
112. 
113.. 
114. 

115- 
116. 
117. 
118. 
119. 
120. 
121. 



Cuso. — Especie de perro {Catam., Laf.). 

Choco. — Perro de agua {Catam., Laf.). ¿El y/1 

Miquilo. — Nutria {Catam., Laf.). ¿El 99? 

Otoronca, Uturunca, Uturuncu {Catam., Laf.)- ¿El 20 ó 21? 

Yaguarú. — Especie de lobo marino {Arg., Seg.). V. núm. loi. 

Gato marino.— F"élido del Perú (Stigl., p. 100). ¿El 62 a 66? 

Lobo marino. — Félido del Perú (Stigl., p. 100). 

Leoncillo. — Félido del Perú (Stigl. p. loi). ¿El 28? 

Juanchí, Gato montes. — Félido {Guat., Bat.). 

Quija, m.— Nutria {Arg., HEC, p. 214). ¿El 63 ó 66? 

Mustela huro. — Hurón {Col., Mosq.). 

Zorrilla (de tres clases)^ — Animal de Panamá (Valdés). 

Ursus niger. — Oso común {Bol., Mallo). 

Melisteaux (errata por Meles taxus). — Tejón {Bol., Mallo). 

Coatí. — Roedor {sic) de pintada piel (Bol., Bayo). 

0,cote o Gato de algalia. — Mamífero peruano (P. Soldán, p. 376). 

Gato montes o Leopardo. — Félido peruano (P. Soldán, p. 376). 

Pseudoalopex asarae. — Zorro ato {Perú, Bol. S. G. L., 1895). 

NOMBRES VULGARES 



Aguará. Urug., Bol., Arg., Riopl., 4. Blanca. V. Cabeza blanca. 



Aguará chay. Arg-, 8. 

Aguará guazú. Arg., 4. 

Aguará popé. Urug., 34, 

Aguarachay. Parag., 7; Arg., 8. 

Aguatuja. Salv., 95. 

Ahuizotl. Mcj., 62. 

Albardón. Mcj., 60. 

Aleo. Perú, 10. 

Amarillo. V. Tigre amarillo. 

Anatuya. Catam., 103. 

Añas. ¿ ? 103. 

Añash. Perú, 59. 

Añaz. Perú, 59; ¿ ? 103. 

Añáz, Perú, 59. 

Apache. Méj., 27, 35. 

Ato. V. Zorro ato. 

Atoe. Perú, 8. 

Atol. Arg., 54. 

Baribal. Méj., 67. 



Borochi. Bol., 4. 
Boroschi. Bol., 4. 
Cabeza blanca. Méj., 53.- 
Cabeza de mate. Ecuad., 53. 
Cacomixtle. Méj-, 36. 
Cacomixtle de monte. Méj., 37. 
Cacomiztle. Méj., 36. 
Calungo. Col., 79. 
Cangrejero. Guay., 18. 
Caucel. Guat., 21, 25; C. Rica, Hon- 
duras, 25. 
Caurel. ¿25? 
Causuelo. Nic, 25. 
Cervante. V. Gato cervante. 
Coatí. Méj., Col., 38. 
Coatí del bando. Bras., 41. 
Coatí. Bol, 118. 
Colocólo. Chile, Arg., 29. 
Colorado. V. Lobo colorado, Tigre 



ENSAYO DE UNA SINOPSIS 



487 



COLORADO^ Zorro colorado, León 

COLORADO. 

Collareja. Méj., Guat., 46. 
Comadreja. Méj., 47; Col, 47; 

Perú, 51; Salv., 102. 
Comadreja de agua. Col, 54. 
Coyote. Méj., Col, Guat., C. Rica, 3. 
Cuas. Hond., gs- 
Cuati. Col, 43. 
Cuatí. Urug., Col, 38, 43; Arg., 

Riopl, 38. 
Cuchuche. Ecuad., 38, 40. 
Cuchumbi. Méj., 44. 
Cuguacarana. ¿ 19. 
Cuguacare. Chile, 19. 
Cuguar. Col, Arg., ?, 19. 
Cuguardo, ^rg^., 19- 
Cuja, Arg., 54. 
Culpeu. C/íí7., 6. 
Cunaguaro. Ven., 31. 
Cusacusa. Co/., 44- 
Cusco. Cata»!., 104. 
Cusumbe. Ecuad., 44. 
Cusumbi. Pa»., 44. 
Cuzumbí. Col, 95. 
Cuzumbo. Co/., 93. 
Chacalillo. Ouat., 76- 
Chaqueohinca. Perú, 20. 
Chay. V. Aguará chay. 
Chibiguazu. Parag., 21. 
Chibiguazú. Arg., 25. 
Chilla. Chile, 8; Arg., 12. 
Chinche. C/ií7í, Parag., 55; /íráf., 58. 
Chine. .í4rí7., 58. 
Chinga. Arg., 58; ? 47. 
Chingue. Chile, 60 ; Salv., 95. 
Chine. Bo/., 55 ; Chile, 60. 
Chiñi, ¿ ? 103. 
Choco. Catam., 105. 
Choco. V. Perro choco. 
Chucuri. Ecuad., 51, 52. 
Chulomuco. C. Rica, 53. 
Chungungo. Chile, 62. 
Eira. V. Puma eirá. 
Eirá. Amas., 27. 

Encaramado. V. Tigre encaramado. 
Epatl. Salv., 91. 
Eyrá. Urug., 27. 
Fuína. 5a/f. ? 102. 



Galera. Méj., 53. 

Gallinero. V. Gato gallinero. Ti- 
gre GALLINERO. 

Gato cervante. Ven., 31. 

Gato de algalia. Perú, 119. 

Gato de larga cola. Perú, 25. 

Gato de mar. Chile, 62. 

Gato de monte. Guat-, 11. 

G^to gallinero. Col, 28. 

Gato marino, Peni, 109. 

Gato montes. Pan., 92 ; Col, 21 ; 
Arg., 21, 25, 33; Méj., 31; Í7ru- 
guay, 25; Perti, 30, 120; Guat., 112. 

Gato murisco. .¡4r£r., 75. 

Gato negro. Parag., 26. 

Gato pajarero, ^ffi'., 74. 

Gato pajero. Urug., 33. 

Gato pampa, ^r^r., Parag., 33. 

Gato pantera, ^rér., 21. 

Gato tigre. Salv., 21; Col, 25; 
Fin., 31. 

Gatuno. V. Zorro gatuno. 

Glotón. Col, 53. 

Gozque. V. Perro gozque. 

Guache. Col, 38. 

Guache. V. Zorro guache. 

Guache de los páramos. Col, 41. 

Guache de tierra caliente. Col, 40. 

Guache llanero. Col, 39. 

Guazara. Méj., 19. 

Guazoara. ? 19. 

Guazú. Arg., 25. 

Guazú. V. Aguará guazú. 

Guazúará. Urug., 19. 

Guazurá. Arg., 19. 

Guía de león. Guat., 26, Z7- 

Guillin. Chile, 66. 

Guiña. Chile, 33. 

Güinduri. Méj., 21, 24. 

Hacamari. Perú, 70. 

Hediondo. V. Zorro hediondo. 

Huatari. Perú, 53. 

Hucumari. Perú, 69. 

Humairo. Perú, 53. 

Hunchuchuco. Perú, 51. 

Hurón. Urug., 53; Co/., 114; i5o/., 54. 

Hurón mayor. Arg., 53. 

Huroncito. M í'/.^ 46. 

Irara. 5»-aí., .4r£r., 53. 



488 



BOLETÍN DE LA REAL ACADEMIA ESPAÑOLA 



Itzquiepatl. Méj., 57. 

Izquiepatl. Méj„ 60. 

Jaguar. Saín., Arg., Untg., Méj., 
Col., 20; Pan., 88. 

Jaguar negro. Col., 23. 

Jaguareté. Ven., 23. 

Juanchí. Guat., 112. 

Juin. V. Perro juin, Puep.co tutn. 

Kinkajú. ¿ 44. 

Lavandera. V. Ratón lavandcra. 

León. Chile, C. Rica., Col, iq; Ven., 
23- 

León. V. Guía de león. 

León. V. Yaco león. 

León amarillo. Pan., 84. 

León colorado. Pan., 83. 

León miquero. Méj., C. Rica, 28. 

León monéro. Méj., C Rica, 2.I 

León negro. Col, 23; Pan., 84. 

León plateado. Méj., 19. 

Leoncillo. Méj., 19; Guat., 28; Pe- 
rú, III. 

Leopardo. Perú, 120. 

Ligero. V. Perico ligero. 

Lince. Méj., 31 ; Salv., 32. 

Lobito de río. Urtig-, 63. 

Lobo. Méj., 5. 17; Ecuad., 8, 98; 
Col. 5. 

Lobo. V. Perro lobo. 

Lobo acuático. Arg., 63. 

Lobo colorado. Bol, 4. 

Lobo de río. ? 66. 

Lobo del río. Arg., 63. 

Lobo marino. Perú, iio. 

Llanero. V. Guache llanero. 

Manadero. V. Tejón manadero. 

Manaviri. Perú, 44. 

Manigordo. C. Rica, 21. 

Maó pelada. Urug., 34. 

Mápach. Salv., 35. 

Mapache. Méj., Guat., 35. 

Mapachín. C. Rica, Hond., Salv., 35. 

Mapurita. Salv., 95. 

Mapurite. Ven., 58. 

Mapurite. Col, 55, 58, 60; Ven., 60. 

Mapuro. Co/,, 60, 58. 

Maracaga. Par., 21. 

Margay. Salv,., 21 ; 5raí., 25. 

Marguay. Ecuad., 25. 



Marta. Méj., 50; /4r5r., 96, 

Martica. Méj., Col, 44. 

Martilla. C. Rica, 44. 

Martucha, ikí^;., 44. 

Mata zorra. Col, 48. 

Mate. V. Cabeza de mate. 

Mayuatoc. Catam., 38. 

Mbaracayá. Arg., 21, 25; Urug., 25. 

Melero. V. Oso melero. 

Mico tute. Co/., 44. 

Micoleón. Guat., 44. 

Mielero. V. Oso mielero. 

Miquero. V. León miquero. 

Miquilo. Salv., 99; Catam., 106. 

Mitzli. Méj., 19, 

Monero. V. León monero. 

Monte. V. Viejo del monte. 

Xahuel. Arg., 19, 20. 

Negro. V. Jaguar negro, Gato ne- 
gro, León negro, Tigre negro, 
Tigrillo negro. Zorro negro. 

Nutria. Col, 54; Méj., C. Rica, 
Guat., Chile, 62; Arg., 6^. 

Nutria pescadora. Col, 62. 

Nutria del Magdalena. Col, 64. 

Nutria del Sur. Col, 65. 

Ocelote. Perú, 20; Arg., Hond., 21. 

Ocelotl. Arg., Perú, 19; Salv., 22; 
Méj., 20, 21. 

Ocote. Perú, 118. 

Omeiro. Perú, 53. 

Omeyro. Perú, 53. 

O n cita. Méj., 46. 

Onza. Arg., 20; Guat., 28; Méj., 20, 
27, 46; Ven., 71. 

Oseo. Perú, 30. 

Oscollo. Perú, 30- 

Oso. Ecuad., 69; Bol, 116. 

Oso de Michoacán, Méj., 44. 

Oso frontino. CoZ., Perú, 69. 

Oso melero. Guay-, 44; ? 44! ^"^Z., 

97- 
Oso mielero. Méj., Perú, 44. 
Oso negro- Méj., 67. 
Oso ucumari. Perú, 70. 
Otoronca. Catam., 107. 
Oztohua. JW^y., II. 
Pagí. Chile, 19. 
Pajarero. V. Gato pajarero. 



ENSAYO DE UNA SINOPSIS 



489 



Pajero. Arg., 33. 

Pajero. V. Gato pajero. 

Paji. Chile, 19. 

Pampa. V. Gato pampa. 

Pantera. Col., 73; Bol., 21. 

Pantera. V. Gato pantera. 

Pardo. V. Tigre pardo. 

Pelón. V. Perro felón. 

Perico ligero. Guat, 53. 

Perrito de agua. Ecuad., 78. 

Perro crespo. Col, 79. 

Perro chato. Col., 16. 

Perro chino. Méj., 2; Col., 79. 

Perro choco. Perú, yj. 

Perro de agua. Méj., 54, 62; Guat., 

Hond., 62. 
Perro de Cuba. ? i. 
Perro de Chihua]nia. Méj., 14. 
Perro de monte. Col., 44. 
Perro gozque. Col., 14. 
Perro juin. Méj., 61. 
Perro lobo. Col., 5. 
Perro montes. Arg., 15. ' 
Perro mudo. ? 35. 
Perro pelón. Méj., 2. 
Perruno. V. Zorro perruno. 
Pezote. Salv., 38, 40, 41. 
Pezote solo. Hond., 38. 
Pintado. V. Tigrillo pintado. 
Pisóte. Méj., 38; Hond., 38. 
Pisóte solo. Hond., 35. 
Pita. ? 19. 

Pizote. Guat., C. Rica, 38. 
Plateado. V. León plateado. 
Poto. Méj., 44. 
Potto. ? 44- 
Puerco juin. Méj., 61. 
Puma. Salv., Col, Urug., Riopl, 19. 
Puma eirá. Perú, 27. 
Quija. Arg., 113. 
Quincayú. Arg., 44. 
Quique. Chile, 54. 
Quiqui. Col, 49. 
Quiqui. Chil, 54. 
Quiyá. Bol, Riopl, 66. 
Racuna. Hond., 35. 
Ratón lavandera. Méj., 35. 
Solitario de tierra caliente. Méj-, 35. 
Soncho. Arg., 38. 



Suasoarana- ? 19. 

Suasuarana. Amas., 19. 

Taira. Col, Bras., 53. 

Tairá. Méj., 53. 

Talcoyote. Méj., 61. 

Tamalayota. Méj., 19. 

Tejón. Méj., 61, 35, 38; ? 94; Bol, 
38, 117- 

Tejón de clima cálido. Méj., 38. 

Tgón de manada. Méj., 38. 

Tejón manadero. Méj., 38. 

Tejón solitario. Méj., 35. 

Tepechichi. Méj., 37. 

Tepeytzcuitli. Méj., 53. 

Tigre. Salv., Arg., Urug., Méj., Pe- 
rú, Guat., Col, 20. 

Tigre. V. Gato tigre. 

Tigre americano. Ecuad., 20. 

Tigre colorado. ? 19. 

Tigre encaramado. Col, 72. 

Tigre gallinero. Col, 21. 

Tigre negro. Hond., 23; Pan., 87. 

Tigre pardo. Salv., 22. 

Tigre pintado. Pan., 86. 

Tigrillo. C. Rica, 11 ; Salv., 14; Perú, 
21 ; Méj., Ecuad., 21, 25 ; Col, 
Guat., 25. 

Tigrillo negro. Pan., 90. 

Tigrillo pintado. Pan., 89. 

Tlacoyotl. Méj., 61. 

Tlalcoyote. Méj., 61. 

Tlalcoyotl. Méj.. 61, 

Tochtli. il/^7-í 102. 

Tulomuco. C. Rica, 53. 

Tute. V. Mico tute. 

Ucumali. Pert'i, 70. 

Ulamá. Col, 28, 53. 

Unchuchuco. Perú, 51. 

Uturunca. Perú, 21. 

Uturunco. Perú, 20, 21 ; Catam., 107. 

Uturuncu. Per;/, 20; Catam., 107. 

Viejo del monte. Méj., 53. 

Yaco león. Perú, 100. 

Yacupuma. Ecuad., 25. 

Yaguané. .í4rg^., 58. 

Yaguapita. ? 19. 

Yaguapitá. Arg-, 19. 

Yaguar. Ecuad., 20. 

Yaguaré. Urug., Arg., 58; Por., 60. 



490 



boletín de la real academia española 



Yaguareté. ? 20. 

Yaguareté. Arg., Urug., 20. 

Yaguarú. RiopL, loi ; Arg., 108. 

Yaguarundí. Urug., 28. 

Yaguatí. ? 19. 

Zorra. Méj., 6, 1 1 ; Chil., 9 ; Ecuad., 

60. 
Zorrilla. Cdl, 60; Po«., 115. 
Zorrilla Col. 82; f/rw^'., 58; Mé- 

jico, S."?, 56, 57, 60; Guat., 55, 60: 

Peni, 59; Salv., 95. 
Zorrino. ^4r£r., 58, 60 ; Perit, 59. 



Zorro. Col., Urug., 8; M^;.^ 11 ; Arg., 

12, 13; PoM., 91. 
Zorro ato. Perú, 121. 
Zorro colorado. (7o/., 80. 
Zorro chileno. Chil., 13. 
Zorro de la sierra. Ecuad., 55. 
Zorro gatuno. Col., 8. 
Zorro grande- Urug., 4. 
Zorro guache. Fen., 38. 
Zorro hediondo. C. Rica, 60. 
Zorro negro. Col., 81 ; Ven., 34- 
Zorro perruno. Col, 8. 



Discusión de algunos nombres. 

Más numerosas son en esta serie de nombres las concurrencias de 
ortografías distintas que las que apuntamos en nuestro anterior traba- 
jo sobre los monos, por haber tenido que incluir muchos nombres sa- 
cados de la lengua indígena primitiva de diversos países americanos. 
Entre las más notables de estas concurrencias, que recomendamos especial- 
mente al estudio de los americanistas, citaremos: Añash, Añas, Añáz 
y Añaz (59, 103); Borochi y Boroschi (4); Cacomixtle y Cacomiztle (36); 
Caucel, Catirel y Causuelo (25) ; Cuchumbi, Cusumbe, Cusumbi, Cu- 
.¿utnbí, Cusumbo (44, 93) ; Cuguacarana, Suasoarana, Suasuarana, Gua- 
súará, Guasurá (19) ; Chibiguasu, Chibiguasú (21, 25) ; Chinche, Chin- 
ga, Chine, Chingue, Chine, Chiñi (55, 58, 60, 103) ; Chulomuco, Tulomti- 
co (53) ; Eira, Eirá, Eyrá (27) ; Humairo, Omeiro, Omeyro (53) ; Hun- 
chuchuco, Unchuchuco (sO; Itzquiepail, Isquiepatl (57, 60); Mapach, 
Mapache (35) ; Mapurita, Mapurite, Mapurito (58, 95) ; Maracayá, Mha- 
racayá (21, 25) ; Margay, Marguay (25) ; Ocelote, Ocelotl (19, 20) ; Pa- 
gi, Paji (19); Pesóte, Pisóte, Pizote (38); Poto, Potto (44); Quique, 
Quiqui, Quiqui (49, 54) ; Taira, Tairá (53) ; Talcoyote, Tlacoyotl, Tlal- 
coyotl, Tlalcoyote (61) ; Otoronca, Uturunco, Uturunco, Uturuncu (20, 
21, 107) ; Yaguaré, Yaguareté, Yaguareté, Jaguareté (20, 23, 58) ; Quija, 
Quiyá (66, 113); Ato, Atoe (8, 19); Cuguar, Cuguardo (19); Kinkaiú 
Quincayií (44); Yaguané, Yaguaré (58, 60), Yaguapita, Yaguapitá (19)- 

Examinemos algunas de estas formas. 

Para Cacomixtle-Cacomistle, podemos adoptar como preferible la 
forma Cacomixtle, ya que la trae la Academia, pero notaremos que 
Duarte trae Cacomistle y Róbelo {Diccionario de Astequismos), Caco- 
miscle. La etimología es de mistli, león. 

Membreño trae Caucel para Honduras y Causuelo para Nicaragua; 
Caurel figura en un letrero del Museo de Historia Natural de Madrid. 
Es evidentemente un error. Gagini da como etimología probable : cuauh- 
ocelotl. 

Entre Chibiguasu y Chibiguazú ha de adoptarse la última, siendo 
agudas las voces guaraníes que terminan en guasú. 

Entre Chingue, Chine, Chine, Chinche, Chinga podemos observar 
que Lenz, exactísimo en estas materias, trae Chingue y da como va- 



ENSAYO DE UxNA SINOPSIS 49 1 

riante de Aconcagua Chine. Pero no da Chinche como chilenismo, como 
Chenu, cuyas ortografías son siempre sospechosas por tratarse de un 
escritor extranjero. 

Respecto de Quique, Quiqui, Quiquí, Lenz nos da como forma co- 
mún Quique, apunta como articulada Qiiiqui y da como formas falsas 
Quiquí y Quique. 

Pagi y Paji, según Lenz, son voces mal formadas ambas y que no se 
usan. La forma chilena, castellanizada, hubiera debido dar, según Lenz: 
pangui, pangue, pañi o pañi. 

De Yaguareté-Yaguareté la segunda forma es la buena; es voz gua- 
raní que trae Granada en su Vocabulario rioplaiense. La primera, que 
figura en Chenu, no merece consideración. Jaguareté parece deber guar- 
darse como diminutivo castellano de Jaguar. En cuanto a Yaguaré, nom- 
bre argentino de una Mephitis, me parece pertenecer a otro radical. 

Respecto de Talcoyote, Tlacoyotl, Tlalcoyotl, Tlalcoyote, hemos de 
adoptar esta última forma, que es la que figura en el Catálogo del Mu- 
seo de Méjico y en el Diccionario de Actequismos de Róbelo. Etimolo- 
gía: de tlalli, tierra, y coyote. 

Examinando algunos de los nombres con ayuda de los léxicos de 
voces indígenas americanas, podemos hacer las siguientes observaciones : 

Ahuizotl, mejicano, ha de castellanizarse en Ahuizote, así en Róbelo. 

Mapach, Mapache, Mapachín. En Róbelo aparece Mapach como az- 
teca, y, como forma derivada, Mapachi. 

Mitsli, que figura en la BCA, es una errata evidente por Miztli, a^c- 
teca. (V. Róbelo, artículo Cacomiscle.) La voz no parece usual en Mé- 
jico, pues no la traen ni Róbelo ni Duarte. 

Ocelotl, Ocelote. Ha de preferirse la última forma, que es la que 
trae Róbelo.