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Full text of "Boletín de la Real Academia de la Historia"

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8>Kí^ 13./ 



I 



Sacbart ColUge litirat; 

CHARLES SUMNER, LL.D., 
OF BOSTON. 



iz3ii. -isíd no I- 



boletín 



DB LA 



REAL ACADEMIA DE LA HISTORIA 



19 o I 






BOLETÍN 



DE LÁ 



REAL ACADEMIA DE LA HISTORIA 



TOMO xxxvin 



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MADRID 

ESTABLECIMIENTO TIPOGRilFICO DE FORTANET 

IVPBBSOB DE LA. RBAL ACADEMIA DE LA HISTORIA 

Calle de la Libertad , núm. 29 



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13' I 



1 obr*i que la Academia Bdopt« y publique, cada autor lerd reaponaa 
jM y oplnloneii el Cuerpo lo será solamenU de que lasobraaiean Bcre< 

>úbllcaji 



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boletín 




I 



• * 



DB LA 



REAL ÁGÁDEMÍÁ DE Li HISTORIA 



TOMO XXXVIJI.- CUADERNO 1 



ENERO. 1901 



MADRID 

ESTABLEGIMIENTO TIPOGRÁFICO DE FORTANET 

IMFBMOB DI LA RBAL ACADBMU DB LA HISTORIA 

Calle de la Libertad , núm. 29 
A SO-1 




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boletín 



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D)^ LA 



REAL ACADEMIA DE LA HISTORIA. 



TOMO ZXXVIII. 



Enero, 1901. 



CUADERNO I. 



INFORMES. 



I. 



BL FILÓSOFO AUTODIDACTO DE ABBNTOFAIL. 






.« 



Casi al mismo tiempo en que se publicaba en España la pri* 
mera traducción castellana de la novela filosófica del polígrafo 
árabe español Abentofail, veía también la luz publica en Argel 
la primera traducción francesa de esta misma obra. 

Hecha la traducción española por el malogrado D. Francisco 
Pons, al morir éste en Septiembre de 1899 estaba á punto de ser 
publicada en la Revista contemporánea^ cuyo director tuvo la 
amabilidad de ceder el original, que en parte estaba ya en prue- 
bas, para que pudiera ser publicada la obra en un tomo de la 
Colección de Estudios árabes, gracias á la generosidad de D. José 
María Navarro, arcediano de la iglesia de Almería, amigo y es- 
pecial protector del finado (1). 

Nuestro compañero de Academia, el Sr. D. Marcelino Menén- 



^j¿ 



>; 



(1) Colección de estudios árabes, tomo v. Traducción d& la novela de Abentofail, Bl 
Jllésofo autodidacto^ precedida de un Prólogo de Menendez Pelayo, por D. Francisco 
Pons. Zaragoza, tip. y libr. de Gomas Hermanos, Pilar, 1, 1900. 



BOLBTiir DB LA REAL ACADBIflA. DE LA HISTORIA. 

iz y Pelayo, ha escritu, para que preceda á )a traducción, tin eru- 
to y proFundo Prólogo, en el que da una idea clara de la obra 
: Abentofail, que califica de «la obra fllosóñca más original y 
ofunda de la literatura arábigo-hispana*; respecto al mérito de 
traducción baste citar lo que dice el Sr. Metiéndez Pelayo en 
dltimo párraro de su Prólogo; «Yo de misé decir... que ha- 
endo leído repetidas veces el Autodiáacto en latín y en inglés, 
más le encontré tan llano, tan interesante y tan sabroso como 
1 la traducción castellana que ahora se imprime.» 
La traducción francesa forma parte de una interesante Colee- 
in publicada bajo loa auspicios y sin duda á expensas del Go- 
erno general de la Argelia, que ha tenido el buen acuerdo de 
icargar á distinguidos arabistas la publicación de obras origi- 
iles de autores árabes, traducidas y anotadas: el fin práctico 
te con dichas publicaciones se proponen los iniciadores, es ge- 
tralizar entre los indígenas ciertas obras de su literatura, y sí 
emás del árabe entienden el francés, las notas y aclaraciones 
i iniciarán en los conocimientos europeos. 
M. León Gauthier, profesor de Filosofía musulmana en la 
icuela Superior de Letras de Argel, es quien por primera vez 
i dado á conocer en francés la Novela filosófica de Abentofail, 
nocida más comunmente en Europa por el Filósofo Autodi- 
icto, desde que fué publicada en árabe y en latín por Pococke 
1 1671. 

Gomo el Sr. Gauthier se propone hacer un estudio especial 
erca de la Filosofía de Abentofail en sus relaciones con los 
ósofos árabes anteriores y posteriores para investigar las fuen- 
i de donde tomó la doctrina y la influencia de sus obras, no ha 
eido oportuno ampliar su libro con lo mucho que sin duda 
ibiera podido decirnos, limilándose, y no ha sido poco trabajo, 
publicar un texto bastante más correcto, una traducción acom- 
ñada de numerosas notas explicativas del texto y de las ideas 
1 autor, precedido lodo de una introducción. 
Gn ésta, el autor expone sumaríamenie las noticias biográGcas 
ferentes á Abentoíail, natural de Uuadís, aunque otros, como 
ichi Jalifa y Casiri le han 11 imado de Sevilla, quizá porque se 
n mezclado las noticias referentes á nuestro Abentofail con las 



BL FILÓSOFO AUTODIDACTO DB ABBNTOFAIL. 7 

de Otro su homónimo, Mohamed hijo de Ahderrahman^ hijo de 
Mohamed Aheníofail^ quo vivió por el mismo tiempo qq Sevilla 
7 auior de varias obras coránicas y gramaticales (1). 

liOS personajes qne con el sobrenombre de Ahentofail figuran 
en nuestros autores árabes son varios, y hay que tenerlo muy 
en cuenta para no atribuir á uno lo que pertenezca á otro. 

Del Ahentofail de Guadix no encuentro en mis notas noticia 
que no sea conocida, y sólo me permito decir algo del que parece 
ser su padre. 

En el tomo vi de la Bihliotheca arábigo-hispana figura en la 
biografía 1.710 un Abdelmélic hijo de ^fohamed Ahentofail^ nom- 
bres que coinciden con los del padre del Ahentofail de Guadix, y 
como murió no mucho antes, puede muy bien aceptarse que lo 
sea; pero no es seguro. 

Según Abenalabar Abdelmélic hijo de Mohamed Ahentofail el 
Queisí, natural de Marchena y residente en Almería (2), era muy 
inteligente en las lecturas del Corán; aunque el biógrafo no pone 
la fecha de su muerte, el ponerlo después de uno que muere en 
el año 542, y antes de otro que muere en 544, hace suponer que 
Abdelmélic murió por estos años, cuarenta antes que el que su- 
ponemos su hijo, ya que dicho autor ordena las biografías por la 
fecha segura ó aproximada de la muerte. 

En el texto árabe publicado por el Sr. Gauthier, se han ano- 
tado las variantes de la edición de Pococke, de dos ediciones 
modernas hechas en el Cairo, lomando como punto de compara- 
ción un nuevo manuscrito descubierto en Argel, el cual en gene- 
ral es mejor que los que han servido para las ediciones anterio- 
res; el Sr. Gauthier establece que el de Argel representa una 
variante de alguna importancia, por más que bajo el punto de 
vista de la copia no sea muy recomendable; á la misma familia 



(1) Biblioteca ardMff o- hispana, tomo v, biogr. 880. 

(2> Bn el códice de Abenalabar existente en el Cairo en poder del diBting'uido 
bibliófilo Solimán Pacbá Abaza, y que nos fué comunicado grenerosamente por me- 
diación del Correspondiente de la Academia el insigne hispanófilo Ahmed Zeki Bey, 
el texto parece más correcto que el de la última parte del códice del BJborial publi- 
eado por nototros, y se lee natural de Marchena y residente en Almeria, en Tez de Bar" 
una, que pusimos en el texto impreso. 



BOLETÍN DE L* REAL ACADEMIA. DE LA HISTOHIA, 

uscrítos perteaece un códice del Escorial, núm. 696, el 
r la descripción de Casiri se sospechaba contuviese otra 
1 mismo Abentofail, vaguedad 6 duda que ya rectiflcó 
Correspondiente honorario M. Derenburg, aunque sin 
en la reciiñcaciÓD, de modo que aiin quedaba alguna 
or el interés que esta cuestión dos iuspira, hemos cote- 
unas páginas del texto impreso con el manuscristo, y, á 
i\ pésimo estado ea que éste sé encuentra, por haber 
as hojas adheridas unas á otras, hemos podido asegurar 
luthiersu conformidad con el texto impreso, comuuícán- 
uoas variantes. 

rid 14 de Dlclambra de 1900. ' 

Francisco Codera. 



>ELA.T1V0 Y LA. PATRIA DEL ALUIKANTB ROOBR DB LAURIA. 

ecisión del Gobierno de Italia de ponerá los buques de 
I de la marina real moderna nombres célebres en las em- 
f acciones de que fué teatro el Mediterráneo, desde la 
a la dominación romana hasta estos tiempos, fué bauti- 
1881 con el de Ruggiero di Loria una de las naves aco- 
máa potentes que entonces se construían en sus arse- 

ensa periódica discutió sobre la propiedad del apelativo, 
ola cuestión de ei-tudio por parte de catedráticos y de 
icos, y conocidos que fueron los argumentos, eu Decreto 
e Febrero de 1883, suscrito por el Ministro de Marina 
do Actoa, se ordenó el cambio de aquel nombre por el de 
•o de Lauria, considerando «que no sería justo mantener 
nación distinta de la correspondiente á la honra y me- 
lé un almirante que fué gloria italiana, esclarecido ya por 



EL ALMIRANTE BOGBR DE LAURIA. 9 

tantas plumas eruditas que su verdadero nombre, nombre tam- 
bién de la tierra en que nació, es el de Lauria.y^ 

Satisfizo el Ministro con esto á la opinión ilustrada, pero sus- 
citó sin pensarlo una cuestión nueva, cuestión de las llamadas 
de campanario, que tanto interés suelen despertar y que ha sepa* 
rado á los estudiosos de la primera en dos bandos. Literatos de 
crédito han aplaudido la determinación del Gobierno apoyán- 
dola con citas de escritores antiguos y con documentos auténti- 
cos que relativamente al apellido no dejan, al parecer, la menor 
duda; mas no han faltado otros que contradigan la especie, pre- 
tendiendo, en razón á la existencia de distintos papeles no menos 
dignos de fe publica, que Loria y no Lauria es el apelativo de 
familia que debió heredar el almirante aragonés y siciliano. 

Lauria, dicen, era uno de los feudos del linaje, como lo era 
también Oria, y Barón de Lauria se tituló el padre de Roger ó 
Rogerio; mas nada tiene que ver la posesión de una tierra con 
el hecho de llevar su mismo nombre, y mucho menos con el de 
haber nacido en ella. 

El Sr. A. Cesare Morisani, uno de los que por todos extremos 
disiente de la opinión del referido Ministro de Marina, cree dejar 
demostrado evidentemente en el opúsculo con tal intención dado 
á la estampa (1), que el apellido con que el almirante del rey 
D. Pedro III de Aragón era designado por sus coetáneos, el que 
le correspondía por linaje, y el que usaba por firma era Loria, y 
esta demostración, ligada con la del nacimiento en Calabria, 
funda principalmente en el texto de 21 cédulas ó instrumentos 
vistos en la colección publicada en Palermo por Monseñor Ca- 
rini con titulo de Gli archivi e le bihlioteche di Spagna in rap* 
porto alia Storia d* Italia, que comprenden los años de 1273 á 
1290 y en todos los cuales, desde el primero, por el que el rey 
D. Jaime el Conquistador concede al hijo de Doña Bella una 
alquería llamada Bahallum Abincarco, sita en el reino de Valen- 
cia, en término de Alcalaní, es designado Rogerio Loria. Alargar 
la enumeración le parece que fuera tarea superfina, ya que por 



0) Aw. Cesare Morisani, // cognome e la patria del grande ammtraglio Rugffieré 
Loria, Reggio. Calabria. Stab. tip. Francesco Morello, 1900. En 8.^ 31 pág^inas. 



BOLETÍN DB LA REAL ACADEMIA DE LA HISTORIA. 

tos vistos se advierte que, no uno sólo, sino todos los de 
icia aragonesa, que son muchos, le nombran Loria, y 
i como testigo en dos escrituras. 

nbargo, sabe el Sr. Morisaui — como que á rebatir sus 
itos endereza particularmente el trabajo de referencia — 
jcritor eclesiástico Nicolás Palmieri, bit^grafo del gran 

discutido ¡I], recuerda y enumera también documen- 
ae quu el Papa Bonifacio VIII dice dilecto filio Rogerio 
ia; el rey Carlos de Anjou le llama viro nobili Rogerio 
ia, y lo que es más de notar, el rey Pedro III de Aragón 
ília, protector y amigo suyo, escribe Rogeritis de Lauria. 

pues, absolutamente lodos los instrumentos de proceden- 
onesa en abono de sus opiniones, ui es tan evidente 6 
que juzga dejar demostrado con su interesante trabajo, 
servación del Sr. Palmieri de haberle nombrado Lauria 
is contemporáneos suyos, tales como Saba Malaspina, 
neo de Neocasifo y Nicola Speciale, es de mucho peso, y 
marte también asf los autores españoles qne cita, esacta, 
orrolora el estudio posterior del Sr. Vitiorio Visalli, 
de oportunas referencias (2). 
pai^a, sin conceder importancia á las variantes, en razón 

1 la Edad Media ni tenían los nombres de familia, ni 
npoco la escritura, la ñjeza que después alcanzaron, han 
radición y el uso continuado los que haciendo ley han 
icióu al de Roger de Lauria, que es con el que se recuerda 
al almirante invicto. 

de Lauria diz que se leía en el epitaQo escrito en lengua 
, destruido en parle por mano enemiga, en el monaste- 
mtas Creus (3), al lado del enterramiento del rey D. Pe- 



la Palmieri, Blagra/io detf iUuiIre ammirüglio Ruggitro de Lauria. Lsgo- 



iUqb, Biografía. Janer, Biogrufía. D. Teodoro Creus y CoromiDiB, SanKU 
ripciín artitlUa di uti /amóte ino»iiai»»lo y notleiat hiiióricaí rt/»rintit al 
lot RtfU f itinái ptríoaat n«blM ttpitUadat e» tu ncinto. VilliDueTS j 



BL ALMIRANTE ROOBR DB LAURIA. 11 

dro el Grande: Roger de Lauria se lee ahora en la lápida desig- 
nativa de la hermosa calle nueva de Barcelona. 

Entre las dos fechas de las inscripciones, muchos historiadores 
conmemoran sus hazañas; Desclot, Muntaner, Feliii, Tomic, 
Gapmany, Zurita, Mariana, Forreras, Lafuente, Balaguer, entre 
los principales, y del acerbo común ha resurgido ese mismo 
nombre, repitiéndolo los escritores de la localidad y afirmándolo 
los biógrafos que, como Florencio Janer, sólo trataron de los 
hechos personales, y los que los relacionaron con los de la ma- 
rina militar como Enriquez, Ferrer de Gouto y Salas, preferen- 
temente; y eso que no ignoraban que en el testamento se inter- 
preta la firma de Rogerio, ¿urta, y que en diplomas tan impor- 
tantes cual lo es el titulo de almirante de los reinos de Aragón, 
Cataluña, Valencia y Mallorca expedido por el infante D. Alfonso 
en Diciembre de 1285, está escrito con claridad, dilecto consüia^ 
rio et familiari nosiro Rogerio de Loria, 

El insigne poeta D. Manuel Quintana lo expuso sin reparo. 
«Es grande la variedad con que se escribe este nombre, produ- 
cida acaso por el diferente valor que se da al primer diptongo. 
Los italianos le llaman Loria unos, y otros del Oria; los cátala* 
nes ¿urta, y en su testamento también está escrito así; los fran- 
ceses y los castellanos Lauria. 3 

A pesar de todo, él, como tantos otros acogió el usual y Roger 
de Lauria puso en cabeza y título de su elegante biografía. 

Hay en nuestras colecciones trabajos varios de un compilador 
muy erudito y concienzudo que pueden utilizarse en el estudio 
de la cuestión debatida. D. Juan Sans y de Barutell, oficial de 
marina distinguido, fué comisionado al comenzar este siglo para 
registrar el archivo de la Gorona de Aragón y reunir los docu- 
mentos que interesaran á la historia de la armada. Formó en 
consecuencia una colección especial que lleva su nombre (1) y 
naturalmente incluyó en ella cuantos papeles hacen referencia 
del renombrado almirante. 



Oeltrú, 1884. D. Ramón de Salas, Monoiterio de Santas Creus. Tarragrona, 1804. D. Bue- 
naventura Heroándes Sanahuja, Roger de Lauria. Tarragona, 1890. 

(1; Existente en el Depósito Hidrográfico. Hay otra distinta en la Academia de la 
Historia. 




iLBTtN DK LA RBAL ACADEHIA DI LA HISTORIA. 

mía, á las circunstancias necesarias para llenar su co* 
de haber nacido en la región en que lo desempeñaba; 
ue estaba en aplilud de apreciar la exactitud de juicio 
a Muntaner al estampar el concepto asi transcrito en 
n liltéraire. 

Corral Lanca etalt un des hommes du monde lo plus 
Je soi'te qu'on disait alors que le plus beau catalán 
n et celui á'En Roger de Loria. Cela u'eat pas eton- 
ju'etant venus tout enfants en Catalogue, ainsi que je 
il... tontee qul te semblalt bou et bean Iiingage ils 
it; aussi l'un et l'autre furent íla les catalans les plus 
les mieux parlants la langue catalanex (1). 
f de los demás cronistas de Aragón y Cataluña, desde 
Tomic i Capmaui, así como de no pocas relaciones 
nónimas, estrajo Sans la substancia, adoptando por sí 
:ión de Roger de Lauria á pesar de la variedad con 
iscrito el apellido, porque adoptado de muy atrás lo 

liplomas por él copiados y confrontados referentes al 
on 38, la mayorfa de 25 contienen el nombre de Roge- 
\a y en no más de 13 está escrito Lauria (2); mas en 
i tales documentos personales se advierte que el nom- 
ara como en los que cita el literato italiano Sr. Mori- 
s bien se nota — y es observación que no carece de 
a — que en el lugar de la autorización está escrito üe 
maiiuense, al lado de uua cruí Sig r^ num Rogerii de 
;ual quiere indicar que no rubricaba, y que los escri- 
;uiaban por la pronunciacióij del diptongo au, distinta 
■entes regiones de España. Quiíá la mano del guerrero, 
el manejo de la pesada segur, no se ejercitó nunca 
ir la péñola, lo que no fuera extraordinario en tales 



■lea catalana dlM: "En &qusU temps ae deya quel pus bell catb&laneKh 

1 de Llama y del dit Rog«rde Lurlau 

id lo están algunos otros documeatos auelUiB de dlstiDlaa proco- 



BL ALMIB\NTB R06ER DB LAURIA. 13 

He visto en la Biblioteca del Escorial un Códice antiguo (1) en 
que 80 contiene elenco de los «apellidos de los nobles de Aragón, 
Valencia y Cataluña», y el del Almirante, subsistente hoy día, 
aparece era Lauria 6 Luria, Probablemente examinaría Sans de 
Barutell olios analógicos que le persuadieran de que en la voz 
popular, en la tradición como en la literatura ha prevalecido la 
dicción como definitiva. 

Independientemente descubrió en la Biblioteca de Padres Do- 
minicos de Barcelona un epítome biográfico escrito al parecer en 
el siglo XVI y hasta ahora inédito, en que se dice fué Hogerio 
hijo de un caballero calabrés, señor de Lauria, y en punto á la 
naturaleza conforma la noticia con las conocidas y divulgadas. 
Los escritores españoles ponen el nacimiento del almirante en 
Calabria; algunos lo particularizan en Scala ó Scalea, con cita de 
una carta que escribió al rey D. Jaime 1 1 en 29 de Julio de 1297, 
diciéndolo (2j, pero hay uno que se separa de lá apreciación ge- 
neral y por ello, y por ser el último que ha estudiado la vida del 
héroe hasta ahora, es oportuno hacer reseña de su obra. 

La emprendió O. Buenaventura Hernández Sanahuja, reputa- 
do arqueólogo, director del Museo de Tarragona, con motivo de la 
erección en la ciudad, de la estatua colosal de bronce del almi- 
rante esculpida por D. Félix Ferrer y regalada al Municipio por 
la Diputación Provincial. Revisó con tal empeño las crónicas an- 
tiguas, y juzgando que Zurita y Feliú de la Peña primero, y Quin- 
tana después, faltaron á la verdad histórica propalando los car- 
gos que á Lauria se han hecho de ferocidad y barbarie , por no 
dañar la memoria del rey D. Podro , verdadero autor de los bo- 
rrones que empañan la esclarecida carrera del marino, le sincera 
y limpia de ellos, así como también de los de infidelidad y perfi- 
dia, examinando críticamente los hechos que dieron motivo á las 
acusaciones, en monografía impresa á costa del Ayuntamiento (3). 



(1) SignaturaL. 1. 15, fol. lllTto. 

(2) Quintana, ¿to^ra/ía.— Florencio Janer, Soffer d9 Lauria, Crónica nawil de Bspa^ 
ña. Madrid, 1856, t. iii, p. 81. 

(3) Soffer de Lauria por O. Buenaventura Hernández Sanahuja, individuo corres- 
pondiente de las Reales Academias de la Historia y de Bellas Artes de San Fernando 
j de la de Buenas Letras de Barcelona, de la de Anticuarios de Roma, oficial del 



14 boletIn db la real acadBhia db la HtSTOntA. 

En lo que importa i la présenle relación dice: 

■El nombre del almirante con el tiempo ha recibido diferentes 
lodítlcacioues: el cronista Bernardo Desclot, que era de su Üem- 
}, le llama fíoger de Lluría; Muiitaner le denomina /íoger de 
uria; el aragonés Gerónimo de Zurita, Roger de Lauria, y el 
lalista Feliü de la Peña, Roger de Lluria, al igual de Desclot; 
jro no era éste su nombre originario, sino el de Roger de Lo- 
í± que era el de la ciudad de la Basiticata que le vio nacer du- 
mte el año 1250. El padre era catabres de noble estirpe...» 

Para la designación de la patria no indica lundamento: para el 
Qmbre, dicho se está que adopta el de Lauria; para la descrip-' 
ón de la flgura se atiene á Zurita, que lo presentó «de muy 
ibustas fuerzas, para todo trabajo, aunque no de lan crecido 
lerpo, cuanto de grave y bien proporcionada compostura (1). 

Sirvan para la bibliografía los apuntes de Sans de Barutell 
idlcados. 

Recuerdo del gran almirante Roger de Lauria. 

En día como hoy, año 1305, murió en la ciudad de Valencia 
¡uel gran capitán y famoso héroe, privado, almirante y amigo 
il rey, Hoger de Lauria, el cual por haberse criado cou el rey 
. Jaime el Conquistador debemos píamente creer que asi como 

imitó en el valor le imitaría en la devoción á María, mayor- 
ente siendo Id del rey tanta que mereció que la misma Reina 
il Cielo se le apareciese y hablase. A más de ésto, en el Real 
onasterio de Nuestra Señora de Santas Cruces, su valiente cuer- 
> descansa. 



lerpo facuKaliTO de ArcbiveroB, Bibltotecarloa ; Anticuarlos, jete dlreotor del 
neeo Arqueolúffico de TkrragoDK. Tarragona. Bat. tip. de Adolfo Aleffrst. 1H*:> 
1 8." mejor, 48 paga, j 8 de preliminares. 

1} QuiDtiDS que, probablemente, acudió á la miaiDS Tuente, dice fué de estatura 
is peqaeba que ^ande, pero de trrnndes fueraas Perrer de Couto {HUfria ái ¡a 
irina Seal eipañaUi, Madrid, 1S19, 1. 1. p 271. «bombre de escasa estatura, ai bien lo 
e le fallaba de cuerpo le «obraba de ánimo » Salas 'Marina etpaSola d> la Bdad Mt- 
I, tladrld, 1H64), que lo mlamo que bu bermaoo político Conrado de Lanza, era el 
bailare mis apuesto del reino y de mis viso en la corle. 



BL ALMIRANTE ROOBR OB LaURIA. 15 

Era Roger de Laaria hijo de un caballero calabrés, señor de 
Launa, gran privado del rey Manfredo de Sicilia y de Doña 
Bella, dama de la infanta Doña Constancia, que después fué 
reina. Crióse desde niño en el palacio de los reyes de Aragón en 
Barcelona. Favorecióle tanto el rey D. Jaime el Conquistador, 
que le dio villas y señoríos. Su hijo el rey D. Pedro le hizo almi- 
rante y capitán general de la Armada en defensa de Sicilia. Ven- 
ció en batalla á los franceses delante de Malta. Y al príncipe de 
Salerno, hijo del rey Carlos de Sicilia y otros generales. Ganó 
con valor y fortuna la isla de Gerbes, y generoso el rey D. Pedro 
diósela para él y sus sucesores. Venció otra vez á los franceses 
en la batalla de mar que tuvo con la Armada del rey de Francia. 
Triunfó de los condes de Brenda y Monforte y otros nobles varo- 
nes en batalla de mar, delante Ñapóles. Hizo treguas con el car- 
denal Legado de Parma y con el conde de Artoes sin consulta 
del rey D. Jaime de Sicilia de quien fué almirante. Embistió con 
valor y coraje las costas de Berbería y entró por combate al fuer- 
te de Tolometa. Socorrió á la Roca Imperial contra el conde 
Juan de Monfort. Tomó á Otranto y fortaleció los muros. Tuvo 
otro encuentro con los franceses y salió victorioso. Venció en ba- 
talla á Guillen Estendardo, general del rey de Francia en la 
Pulla. Prendió á Ricardo de Santa Sofía y lo hizo degollar. 
Ganó la ciudad de Malvasia en la Morea y dio el saqueo á los 
soldados. 

El rey D. Jaime II hizo á Roger de Lauria almirante de Ara- 
gón; peleó, venció y triunfó, y en ñu murió en Valencia como 
dicho está. Cuyos triunfos, cuyas victorias, que hacían temblar 
á sus contrarios, llenaban de admiración al mundo, sin duda las 
adquirió con el favor y patrocinio de la Virgen Santísima. 

El gran Zurita acaba de referir las proezas de este htkoe con 
estas palabras: «Murió el almirante Roger de Lauria, el más 
famoso y excelente capitán que antes y después de su tiempo 
ovo jamás por la mar, y nunca vencido en ella.» Esto aquel ara- 
gonés. 

Dijole uu día el rey D. Pedro: «Almirante, amigo, que desea 
tu deseo en premio de tus hazañas?» «Yo señor, respondió, en 
remuneración de mis heridas sólo pido el ser sepultado donde 




16 BOLBTtN DB LA BBAL ACADEMIA DK LA HISTORIA. 

TOS lo fuereis, y á vuestros pies.» «Pues eso pedía, dijo admi- 
rado el rey, asi sea^ Y asi fué y así se veo hasta ahora en el 
templo máximo de Nuestra Señora de Santas Cruces. 

Biblioteca de Padres Dominicos de Barcelona, en el lomo i. 
Manuscrito inlitulado Serra de Cataluña. Esi. F. iv, niim. I, 
folio 297. CoofroDlado por mí en Barcelona á ?1 de Febrero 
de 1804. — Juan Saos y de BaruLell. — Colección de documentos. 
Art. 3, niim. 49. 



Diplomas contenidos en la misma colección. 

1288, Abril 20, Mesina. 

D. Pedro nombra almirante de loe reinoe de Catalufía y Sicilia á Rogerio 
de Loria. 

¿rt. 8, ntim. 12. 

1286, Febrero 12. Palermo. 

Juramento ; huinenaje hecho por D. Jaime, rey de Sicilia , de ayndar á 
BU hermano D, Alfonso de Aragón, siendo procurador de éate Eogerio de 

Art 13, núm. 16. 

1286, Noviembre 31. Mallorca. 

El infante D. Alfonso, primogénito del rey de Ara^D, nombra almi- 
rante de loB reinos de Aragón, CataluQa, Valencia y Mallorca á Rogerio de 

Art 3, núm. 17. 

1286, Noviembre 26. Mallorca. 

Sogerio de Zona Lace declaración de haber preatado pleito homenaje al 
infante D. Alfonso. 

Alt 13, núm. 16. 

1266, Junio 24. Barcelona. 

D. Alfonso reconoce qae la ciadad de Barcelona entregó á en almirante 
Sogerio de Loria cierta cantidad de doblas, 

Art 3, núm. 108. 




'-^,^-^T? 



Í5--.V 



EL ALMIRANTE R06BR DE LAURIA. 



17 



>: 



1 286, Septiembre 2 1 . Valencia. 

Rogerio de Loria noticia haber enviado á Gnillermo Moliner con una 
barca armada. 

Art. 2, núm. 115. 

1286. Septiembre 21. 

Rogerio de Loria da instrucción á Guillermo Moliner para su viaje. 
Art. 2, núm. 116. 

1287, Abril 12. Barcelona. 

D. Alfonso. Instrucción á su almirante Rogerio de Lauria» 
Art. 2, núm. 160. 

1287, Agosto 6. Tarragona. 

D. Alfonso ratifica los actos anteriores á su coronación. Testes sum 

Rogerius de Loria , Ammiratus Aragonie et Sicilie, 

Art 18, núm. 26. 

• 

1287, Diciembre 6. Tarragona. 

£1 Rey noticia al Comendador de Tortosa haber facultado á Rogerio de 
Loria para extraer pescado para Sicilia. 
Art. 10, núm. 44. 

1288, Julio 22. Barcelona. 

D. Alfonso. Orden á Bernardo de Petratalliada para que ejerza el cargo 
de almirante en ausencia de Rogerio de Loria. 
Art 2, núm. 168. 

1289, Diciembre 9. Barcelona. 

D. Alfonso noticia á Rogerio de Loria intentos de los enemigos. 
Art 9, núm. 6. 

1291, Enero 28. Tortosa. 

D. Jaime escribe á la Universidad sobre armamento á las órdenes de 
Rogerio de Lauria. 

Art 2, núm. 170. 

1201, Enero 28. Tortosa. 
Rogerio de ¿auria^ escribe á la ciudad sobre armamentos de galeras. 
Art. 2, núm. 169. 

1291, Enero 80. Tortosa. 
Rogerio de Loria nombra cómitre de galera á Juan de Sancto Felicio. 
Art. 3, núm. 29. 

TOMO IZXVIIT. 2 



'^. 



r- 






-"^1 



18 BOLBTtN DS Lí RBAL ACADBHU DB LA HISTORIA. 

1391, Hmno 7. Barcelona. 
tt. Jaime cooñrma á Sogerio d» Loria «n él ofldo de alminnto. 
Art. 3, ndm. 30. 

1201, Agoato 10. UaUorca. 

D. Jaime noticia á Berengaer de Vllaragnt habet facultado á Sogtrio 
de Loria para llevar vitaallaa á Sicilia. 

Art. 10, núm. 49. 

1301, Octubre 3. Tarragona. 

D. Jaime comnnica babor dado órdenes á Sogerio de Zauria para operar 
ea Sidlia. 

Art. 3, núm. ]$«. 

1393, Abril 3. Barcelona. 
D. J^me. InstrucciÓD á Rogerio de Loria. 
Art. 3, núm. 17S. 

1364, Octubre 13. Tortoa». 

D. Jume nombra oq escribano de Armada sin perjaido del almiíante 
Bogerio de Loria. 

Art 6, núm. ft, 

13M, Didemtm SO. Baicflons. 

D. Jaime noticia i Bog»io dm Loria el nombramiento de od cómib« de 
falera. 

Art 3, núm. 81. 

1396, Enero 0. RMna. 

D. Jaime. Carta i Rogerio Ío Lavria ordenándole comparecer en su 
presencia. 

Art 3, núm. S4. 

1390, Enero 10. Soma. 

D. Jaime encomienda á Bogtrio de Lo%tria qne procure hacer lo qne 
le dirfa de en parte el CandUer obispo de Valenda. 

Art 33, DÚm. &6. 

1396, Jnlioa. LsEztda. 
D. Jaime da instnicdón A Boger de Loria para proceder con D. Carlos^ 
de Sidlia. 
rt. 23, núm. 63. 



__. 



BL ALSflRANTB ROOBR DB LAURIA. 19 

1296, Julio 28. Eltz. 
D. Jaime envía instracción á Boger de Loricu 
Art. 22, nam. 58. 

1296, Agosto 28. Valencia. 

D. Jaime. Instrucción á Bogerio de Loria para tratar, 
Art 12, núm. 126. 

1297, Marzo 22. Játiva. 

D. Jaime á D. Garlos rey de Jerusalem y de Sicilia, que recibió su carta 
tratando de Bogerio de Loria. 
Art. 12^ núm. 148. 

1297, Abril 6. Roma. 
D. Jaime confirma á Bogerio de Loria el cargo de almirante. 
Arl. 8, núm. 40. 

1297, Julio 7. Ante el castillo sitiado de Lorca. 
D. Jaime contesta carta de su almirante Bogerio de Lauria. 
Art. 19, núm. 7. 

1297, Julio 81. Lérida. 
D. Jaime acusa recibo de las cartas de su almirante Bogerio de Lauria» 
Art. 19, núm. 8. 

1297, Septiembre 2. Turoli. 
D. Jaime noticia á Bogerio de Loria el nombramiento de un cómitre. 
Art 8, núm. 42. 

1297, Septiembre 8. Roma. 

£1 Papa Bonifacio Vni al rey D. Jaime, que ha recibido á Bogerio de 
Xauria, 

Art. 12, núm. 189. 

1297, Septiembre 27. Turol. 
D. Jaime al príncipe D. Carlos acreditando á Bogerio de Loria. 
Art 12, núm. 140. . . ._ 

1297, Diciembre 4. Valencia. 
D. Jaime concede á Bogerio de Loria mero mixto imperio. 
Art. 8, núm. 43. 



3LETÍN DB LA RBAL ACADENIA OB LA HISTORIA. 



(O, rey de Aragón, á D. Jaime, rey de Sidlia, «obre la eatrpg». 
Rogtrio de Lauria. 



I." Barcelona. 

lo acnaa á Sogerio de Lauría recibo de bd certa sobre aauntoB' 
y le da gracias. 



IS, Boma. 

ionifacio VIH al rey D. Jaime de Aragón traía de loa Hervido» 
le Lauria. 
dm. 160. 

ubre 26. Barcelona. 

nombra i Bernardo Martin escribano de la Armada de Barce- 
do de presenlar el tltnlo al almirante Bogerio de Lnrio. 
m. 8. 

CesArbo Fbknákdez Dudo. 



tSASri/M lATJh'O-ASABICVM (DEL SIGLO XI). 
NOTA BIBLIOORAPICA (1). 

rimera sesión que eo el presente curso celebró est» 
emia, por encargo del profesor Seybold, de la Univer- 
oUiiga, hube de hacer uua peticiÓD que tenía seguridad 
er atendida con gusto y reconocimiento: trat<ibase de 
ci6ii que dicho profesor pedia para dedicar á la Aca- 



(«m laHuo-araMetm tx vnieo f uf rxsilal eodleí Ltj/áeuii uniíeimt tifeult^ 
ituerlpla uunc pilmum edlt prceblloDe notlsque ItiatruxU, Ubulim 
adiecit ChrltUanm Frtdericvt Styleid Tulrigtñiii. Beroli»!^ in adlbus 
, 1900; Id 8.°, S74 v*SÍD*<- 



<IL0S8AR1UM LATINO-ARABIGOIC. 21 

<lemia, en elegante inscripción latina, que acomtpaíiaba, la publi- 
-cación que estaba terminando de un Glosario latino árabe ^ de 
procedencia española, escrito, según todas las apariencias, en el 
siglo XI, aunque algunos le atribuyeron mayor antigüedad. 

Hoy tengo el encargo de ofrecer á la Academia un ejemplar de 
dicho Glosario^ y por mi cuenta me permitiré decir algo acerca 
•de su importancia. 

Gl códice de donde está tomado el Glossarium Latino- irabicum 
«xiste hoy en la Biblioteca de Leyden, la que lo ha facilitado 
generosamente al profesor Seybold, que lo ha tenido en su po- 
der casi durante tres años, pues la tarea de publicarlo ha sido, 
^in duda, harto penosa: el códice es conocido de antiguo, ya que 
adquirido por Guillermo Postel en 1555 y donado á Rafelengio, 
fué aprovechado por éste en su Diccioíiario , y poco después por 
'el célebre Escaligero, quien lo legó á la Biblioteca de Leyden. 

Dado á conocer con algún detalle por Dozy, en el tomo i de su 
-Catálogo de los Manuscritos árabes de la Biblioteca de Leyden, 
aunque como dice el profesor Seybold , paulo diligentius, y des- 
pués, ya con más aprecio, en su Introducción al Supplement aux 
Dictionnaires arabeSy ha sido puesto á contribución por el mismo 
Dozy, por Simonet y por oíros, y hasta se había pensado en su 
publicación, que ahora se ha llevado á cabo por los esfuerzos del 
profesor de Gotinga. 

El Glosario latino árabe, como indica su título, tiene por objeto 
-dar á conocer la palabra árabe correspondiente á las palabras la- 
-tinas, puestas por orden alfabético, aunque con alguna irregula- 
ridad; á veces las palabras latinas no están seguidas de las ára- 
bes correspondientes, y ésto pudiera indicar que el manuscrito 
-es el autógrafo del autor, aunque el no haber enmiendas, pero sí 
cglosas, nos lleva á sospechar que el autor no pudo llenar ciertos 
alaros ó los dejó para después, quedando la obra incompleta. 

El códice está escrito parte en papel y parte en pergamino, en 
•carácter que se había calificado de longobárdico y de difícil lee- 
lura; pero que resulta de letra marcadamente visigótica ó espa- 
ñola del siglo X ú xi; los que habían intentado utilizarlo, y aun 
publicarlo, incluso el mismo Dozy, habían encontrado grandes 
dificultades en su lectura, ya por el carácter de la letra, que aun- 



^ 



32 BOLBTtN ÜM LA BBAL ACADBHIÁ DB LA HISTORIA. 

que esmerada, presenta escasísimas diferencias entre ciertas le» 
traS| u Y cíf por ejemplo, ya por estar muy borrada la tinta e» 
muchos puntos, segün es de ver en el facsímile que acompaña la 
edición; nada tiene, por tanto, de extraño que varias de las pala- 
bras tomadas del Glosario hayan de rectificarse, como sucedo 
con las que indican colores de los caballos que Dozy comunicó al 
Sr. Simonet, murello^ rucia ^ castanyo, butro^ horno albo^ m%i^ 
Mieo, copiadas por murcello (murcillo), ruzit^ castango (castaño),. 
hairo (bajo), «tomo albo y musaco (1); como el profesor Seybold 
ha hecho sin duda un gran estudio de las paleografías latina y 
irabe, ya le parece fácil la lectura del códice del Glosario y ha 
podido corregir á los autores anteriores. 

Lo que en 1871 decía Amari al encarecer la importancia de la 
publicación del Vocabulista in arábico, que á expensas del Minis* 
terio de Instrucción pública de Italia acababa de publicar su discí- 
pulo G. Schiaparelli, puede aplicarse con igual ó mayor razón 
al Glosario publicado ahora; pues si el Vocabulario de la Biblio- 
teca Ricardina de Florencia, atribuido al célebre Raymundo Mar- 
tín, nos proporciona datos auténticos acerca délas lenguas latino^ 
española y arábigo'-española en el siglo xiii, el publicado hoy nos 
Ueva en este conocimiento dos siglos más atrás, teniendo por 
tanto doble interés para el estudio de los orígenes de la lengua 
romance y para el conocimiento del árabe españoL 

En el códice no se indica el[nombre del autor ni el punto donde 
fuera compuesto el Glosario; pero el editor conjetura, por razones 
muy atendibles, que debió escribirlo un judío converso de la 
España central li occidental, eu cuyo latín, fuertemente impreg- 
nado de hispanismos, transpira, digámoslo así, la lengua ro- 
mance peninsular, poniendo muchos nombres en ablativo por 
nominativo; á veces aparece la forma de plural del romaitce» 
clavos poniendo clavus en singular; alguna vez encontramos la 
terminación u por o, patrastru por patrastro. 

Del dialecto árabe-español, ó árabe vulgar, encontramos la 
tendencia á que la forma de genitivo de los plurales llamados ra- 



(1) Simonet, Olosario, pág. olx noto. 



I 

j 



r^ 



0L0S8ARIUU LATlNO-ARABiCUM. 23 

dónales se emplee ya como caso único, y lo que quizá llame más 
la atención, el que en la formación del futuro se hubiera llegado 
ya en la persona nosotros á la forma del árabe de Marruecos, 



Ujjju por vAa-j 



La forma en la que aparecen las palabras latinas es muy vi* 
dosa, y quizá no pueda tomarse como punto de partida para con^ 
jeturar el estado de la lengua del Lacio en este período: partiendo 
del supuesto de que el autor del Glosario sea un judio converso > 
y constando por documentos repetidos que la lengua en boca de 
judíos y moriscos representa siempre un estado anterior quizá 
de un siglo al tiempo en que cada autor escribe, podría admitirse 
que el Glosario nos presenta la alteración del latín en el estado 
que corresponde al siglo x. 

El hecho notable de que la letra c va seguida de las vocales e 
ó ¿ en ciertas palabras, como catecizo por catechizo, ciliarci por 
chüiarchi^ acedemicus por academicus^ podría hacernos creer que 
Ja c conservaba aún con las vocales e i el mismo valor fónico duro 
que con las otras vocales, lo que dudo mucho que pueda ser acep* 
tado por los que más se dedican á estos estudios: quizá se resuel- 
van algunas dificultades admitiendo que el autor, conociendo 
bien la lengua árabCy el romance vulgar y el hebreo (y ésto consta 
por la propensión á poner palabras hebreas siu necesidad), encar- 
gado de hacer un Glosario latino-árahe que pudiera servir á los 
que sabiendo latín quisieren estudiar el árabe, hubo de propor- 
cionarse un Vocabulario latino, cuyas palabras copió con las mo- 
dificaciones que produciría la varia pronunciación; y así vemos 
que una misma palabra latina está dos ó tres veces con ortogra- 
fía diferente; de todos modos, es lo cierto que el profesor Seybold 
ha puesto á disposición de los aficionados á los estudios filológi- 
cos materiales variados y de gran valor por su autenticidad como 
existentes en el siglo xi. 

Al hacer estos estudios, al profesor de la Universidad de Go- 
tinga interesan casi por igual las modificaciones de la lengua 
latino-española y las variantes del dialecto árábe-eapañol] de ésto 
ultimo ofrece dar al público muy pronto el fruto de sus ya largos 
estudios, trabajo que ha de ser muy interesante para nosotros 






24 BOLETÍN DE LA REAL ACADEMIA DE LA HISTORIA. 

como estudio del dialecto árabe-español, al que poca ateacióii 
hemos podido prestar los arabistas peninsulares, ocupados en 
puntos de vista, no diré de más interés, sino más de actualidad. 

En este mismo sentido del conocimiento del dialecto árabe- 
español, ó que al menos ha de dar alguna luz para su estudio, sé 
que se está trabajando en el Cairo, donde el Correspondiente de 
la Academia, el entusiasta hispanófilo Ahmed Zeki Bey,. ha em- 
prendido la publicación del gran Diccionario árabe del Murciano 
Abensaida^ de cuya obra se conservan en el Escorial, en un grueso 
volumen, los dos últimos tomos de los 17 de que consta la 
obra (1). 

Dado el servicio que á los estudios filológicos latinos y arábi- 
go-españoles ha prestado el profesor Seybold con la publicación 
del Glossarium Latíno-arabicum del siglo xi, libro que sin duda 
será muy estudiado por los que entre nosotros se dedican á in- 
vestigaciones acerca del origen de las lenguas romances, no dudo 
que la Academia le significará su gratitud del modo más ex- 
presivo. 

Madrid 11 de Enero de 1901. 

Francisco Codera. 



IV. 



literatura hispano-hebrea. 



Biblioteca españolor-portugueza-judaica, Dictionnaire bibliografíque des 
autears juifs, de lears ouviages espagnols et portugais et des ocavres snr 
et centre les Jaiís et le judalsme, avec an aperan sor la litórature des jaifs 
espagnols, et une coUection des proverbes espagnols, par M. Kayserling. 
Strasbourg, Charles J. Trubner, 1890.— En 4.®, pág. xxii -+- 156. 

Entre los doctos volúmenes, históricos y literarios, que ha pu- 



(1) Derembourg. Les manvacrits árabes de VBscurial, 1. 1, pág. 899, Dúm. 575. 




LITERATURA HISPANO-HEBRBA. 35 

blicado Mr. Kaiserling (1), y muy proficuos á nuestra historia y 
literatura, es acreedor á singular alabanza y recomendacióu el de 
la Biblioteca española-portugueza-judaicaf cuyo plan y asunto en 
la portada se ven. Obra es ésta que ha costado á su autor treinta 
años de preparación, y á cuyo perfeccionamiento han contribuido 
dos renombrados proceres de la moderna erudición judaica, 
Mr. Steinschneider é Isidoro Loeb, beneméritos ambos de esta 
Real Academia. El cuerpo de la Biblioteca se reduce aun diccio- 
nario bio-bibliográfico no solamente de los autores hebreos, na- 
tivos ü oriundos de nuestra Península é islas adyacentes, que 
han escrito, ó cuyas obras se han traducido en castellano, catalán 
y portugués, sino también de los autores cristianos que en estos 
idiomas han tomado parte á favor ó en contra del judaismo. Los 
artículos, dispuestos por serie alfabética, pasan de 800 y se es- 
labonan por apellidos , marcados por un asterisco cuando son 
ciistianos; asi como los códices manuscritos ostentan una cruz á 
diferencia de los libros impreso?. Forman estos artículos dos sec- 
ciones: la copiosa semítica y la breve antisemítica. Entre ambas 
aparece el cuadro de publicaciones:, revistas ó diarios impresos en 
aljamiado hebreo-castellano, que llegan al número de 29. Al leer 
sus títulos se creería uno transportado á Madrid, donde pocos 
saben que también ven la luz con igual nombre é idioma, pero 
con diferente ó hebraica expresión do caracteres gráneos: «pis^i^ nS 
(La Época) en Tesalónica; tj^niT nS (^ Verdad) en Esmirna; 
igo^iü S^íjt (^^ Tiempo) en Constantinopla; riyi ^dv (^^ ^''o- 
greso Científico) en Adrianópolis;lan^nín3D^H'»l nüTNU muD^'TK 
(Ilustre giierta de Hiatoria) en Viena; lo^iims lin^lTT S\^ 
nn^S^w^s (El verdadero progreso israelita) en París; ^uion (^ 
CrónicaJ en Gibraltar. Iláylos también en Venezuela y en México; 
y otros muchos podría citar, como El amigo del pueblo en Bel- 
grado. No faltan verdaderas revistas científicas, históricas y lite- 
rariap, como 7*]^ 17 iii{^«) S^t^ (El Radio de Luz) en Constantino- 
pla y El Instructor en la misma ciudad, que adquiridos por esta 



(l) Sephardim. Rotnanitche Poeiien der Juden i» Spanien. Leipzig, 1^59. Die Juden 
ia Navarra^ den Baskeniander und auf den Ralearen. Berlia, ltí61. Qetehichte der 
Juden in Portugal. Berlín, 1867. 



#1 



26 BOLBTÍN DE LA BBAL ACADEMIA DE LA HISTORIA. 

Academia á cambio de su Boletín le procurarían noticias útiles 
y en retorno mantendrían en Levante y hasta en las regiones de 
la India y del Celeste Imperio, donde son leídos semejantes pe- 
riódicos y revistas, el vínculo de acendrado amor que han profe- 
sado y profesan los hebreos Sephardim á su inolvidable España» 

Tal es el cuerpo de la obra. Importante así por su propio objeto 
bio-bibliográflco, como por el lado relativo á las aljamas ibéricas 
de Levante y de los Estados Danubianos, casi equivale para nos-*- 
otros, los hispano-portugueses, á una revelación, para que mejor 
conozcamos la vida y vicisitudes literarias de muchos de nues- 
tros hombres célebres. Según lo apunta Mr. Kayserliug, Bene- 
dicto Espinosa, padre del panteísmo moderno, escribió en caste- 
llano su Apología para justificarae de su abdicación de la »ina^ 
goga^ que dirigió á los rabinos de Amsterdam. Esta obra de Es- 
pinosa yace inédita; pero á buen seguro contendrá datos no poco 
atendibles para reivindicar al genio ñlosóflco de España lo que 
con gran detrimento de la verdad creen los rutinarios admirado- 
res de Kant y de Descartes. Ni será menos oportuno para estu- 
diar, como conviene, la historiado la Inquisición, á quien para 
juzgarla con amplio criterio, no hay que escucharla solamente 
sino también á sus detractores. Instructivo á este propósito, como 
resumen de la principal corriente de oposición, es el romance he- 
breo que empieza así: Los Santos Inquisidores — ingentes engaña- 
bobos — van del negocio del alma — al alma de su negocio. 

Al pie de su obra, que avaloran tres índices de fuentes, títulos 
de obras y nombres de autores, Mr. Kayserliug imprime nutrida 
colección de los refranes ó proverbios españoles de los judíos en 
los Estados Danubianos. De los romances, tanto en él cuerpo de 
este libro como en sus Romanische Poesien der Juden in Spanien 
ha dado galana muestra, pero falta un cuerpo que coleccione 
todas las inéditas, por orden de materias y con indicación de su 
origen. La Academia conoce las que sus ilustres individuos de 
número los Sres. Menéndez y Pelayo y Sánchez Moguel poseen 
procedentes de aquella remota y limpia fuente. 

No he de pasar en silencio la introducción, que puede conside- 
rarse como la quinta esencia, ó granada flor, de toda la Biblioteca, 
y se intitula Apergu sur la littérature des juifs espagnols. Desde el 



r 

ii : 



LITERATURA HitfPANO-HEBHBA. 27 

« 

siglo xiic hasta nuestros días se vea desfilar en esta iatroducción 
las ñguras y las ideas madres, sobresalientes y^ características, en 
un cuadro bistórico4iterario perfectamente concebido y desarro- 
llado magistralmente. 

MAdrid 14 de Abril de 1800. 

FiDBL Fita. 



V. 



LÁPIDA INSIGNE DE OVIEDO (1). 

£n 28 de Noviembre del pasado año 1898, esta Comisión tuvo 
el honor de dirigir á V. E. I. atenta comunicación solicitando su 
permiso para realizar ciertos trabajos de investigación arqueoló- 
gica en la antigua capilla de Santa Leocadia. Contestada favo- 
rablemente la petición con fecha 12 de Diciembre, la Comisión 
designó en Junta celebrada el 12 de Enero del año actual á sus 
vocales Sres. Redondo, Sandoval y Rivero, para que, en unión 
de los Sres. Vicepresidente y Secretario y de los señores comi- 
sionados por el Excmo. Cabildo, dieran comienzo inmediata- 
mente á los trabajos proyectados. Reducíanse éstos, por entonces, 
á la limpieza y remoción de las lápidas sepulcrales que existen en 
el suelo de la mencionada capilla, con el fin de obtener de ellas 
fotografías y, á ser posible, calcos que figurasen luego en el 
Museo de antigüedades asturianas. 

£1 día 17 del propio mes de Enero se dio principio á las obras 
eon la remoción de las dos lápidas citadas, que cubren dos sepul- 
cros, hallándose en una de éstas un es(}ueleto en perfecto estado 
de conservación. La otra estaba vacía, pero con ocasión de ella 



(1) De eete informe, dirigido al Excmo. é limo. Sr. Obispo y Cabildo de Oviedo, 
«nvió un ejemplar á nuestra Academia la Comisióa de monumentos de aquella pro- 
vincia.— A. R. V« 




28 BOLBTiV DB L* REAL ACADBHIA DB LA UISTOAIA. 

se descubrió uoa tercera, que carecía de lápida y en cuyo fondo 
anareció un nuevo esqueleto. Las ires sepulturas están abiertait 
la roca viva del pavimento. Teniendo en cuenta la imporlaa- 
i y carácter de los descubiimieutos veriflcados, se ofició inme- 
itamente á los médicas de esta localidad Si-es. Larandeses y 
irreros, este itltimo vocal de U Comisión, rogiludotes asislieseu 
la mañana del siguiente dfa al acto de levantar y reconocer 
) restos humanos. Verificada esta operación el Ití con todo el 
¡dado y respeto que requería, los señorea médicos citados 
marón los datos indispensables para redactar el informe de que 
hablará luego. Extraídos los huesos y limpiadas coureuiente- 
íute las sepulturas, acordóse reintegrar aquéllos á sus lugares 
spectivos, eucerrados eu uniaa de madera, que se mandaron 
nstruir eu seguida. 

El día Ti continuáronse los trabajos para limpiar el pavimento 
I hormigón y tierra con que se hablan rellenado los huecos 
tre las sepulturas, ocultando el piso de piedra, ó el primitivo, 
instruidas las urnas antes referidas, se procedió á colocar ea 
as los restos mortales juntamente con seudos pergaminos en 
le va escrita el acta siguiente: «Por acuerdo de los Eicelentísi- 
imos é limos. Obispo y Cabildo de la S. I. G, B. á propuesta 
e la Comisión provincial de monumentos históricos y artlsti- 
os y en presencia de representantes de ambas corporaciones, 
e reconoció esta sepultura y lápida, que la cubre, en Oviedo 
19 de Enero de 1899, depositándose los restos moríales eu 
sta uin^ de madera. > 

Cerradas las urnas, depositáronse en las sepulturas reapecií- ' 
8, cerrando coq lápida sencilla sin labrados la qt:e carecía de 

Eu el propio día so procedió, en virtud de nuevo acuerdo do los 
misionados que creyeron conveaiente ampliar las investiga- 
)ues en vista de los inesperados hallazgos hechos, A levantar 
; losas que cubren el lugar donde yacieron los cuerpos de los 
,nto3 Eulogio y Lucrecia, situado detrás de la mesa de altar, 
tre ésta y el muro de fondo, bajo la ventana eu él abierta. La 
pultura construida de una sola pieza de mármol blanco, dio 
3 siguientes dimeusiones: 2,01 m. de largo; 0,55 de ancho; 



LÁPIDA INSIGNE OB OVIEDO. 29 

0,41 de alto. £1 espesor del mármol es de 0,09 m. En el hueco 
hallóse una antigua imagen de madera, muy deteriorada por la 
humedad, pero que conserva restos del dorado que la cubría. 
Créese referente á Santa Leocadia ó Santa Lucrecia. 

Acto continuo, y teniendo en cuenta la doble composición de 
la mesa de altar en que había indudablemente una parte primi- 
tiva y otra agregada más tarde, después de madura deliberación 
se comenzó la demolición de la que parecía moderna, con objeto 
de restaurar á su primitivo estado la mesa y poder así resolver 
algunas dudas, que en punto al plano de la capilla existen. 

Deshecho el macizo posterior, aparecieron formando parte con- 
fusa de él dos grandes piedras de granito, con caracteres graba- 
dos y, poco después, una tercera pequeña que evidentemente era 
trozo desprendido de las anteriores. Sacadas á mejor luz y con- 
venientemente limpiadas del yeso y tierra, que en parte cubría 
8u superficie, aparecieron con toda claridad, dos fragmentos de 
inscripción latina de cuatro renglones, que al pronto no era posi- 
ble decidir si se correspondían ó formaban inscripciones distin- 
tas. La lectura provisional obtenida por inspección directa y por 
fotografía, que inmediatamente sacó el vocal de la Comisión 
Sr. Redondo, con la máquina propiedad de la Corporación, es 
como figura al margen. 

Excitado el celo de los comisionados con tan sorprenden te é im- 
previsto descubrimiento, continuóse la demolición de la mesa de. 
altar y en el centro de la parte antigua apareció cubierta la cara 
superior por un ladrillo, un cubo de piedra de regulares dimen- 
siones, en el cual se había excavado un hueco do igual forma, 
que contenía perfectamente ajustada una cnja de madera con 
tapa. 

Abierta ésta, se vio estaba llena de una tierra ó polvo gris obs- 
curo, mezclado con granos, al parecer de semillas ó aljófar, y 
algunos escasos restos de tela sutil con filamentos de oro. Des- 
pués de examinar brevemente el nuevo hallazgo, se depositóla 
caja en la Secretaría del Cabildo para proceder más tarde á tan 
detenido estudio como desde luego parecía requerir, lo que pu- 
diera muy bien ser importante reliquia sagrada. 

El día 20 de Enero se procedió á colocar de nuevo en el sepul- 



30 BOLETtN DB LA BSAL ACADSHIA DK LA HI8T0BM. 

ero de los Santos Eulogio y Lucrecia, la imagen hallada f á 
reponer las tapas de losas que lo cubrían, continuando luego los 
trabajos de limpieta del pavimento para dejarlo en su primitivo 
estado, con el piso oatural de roca al descubierto. Con el mismo 
&D se quitaron los andenes que eiisUan á lo largo de la nave de 
Ib iglesia. 

En sesión celebrada el 7 de Febrero, la Comisión, atendiendo 
á la gran importancia que revestía el descubrimiento de las ins- 
cripciones cuya lectura ofrecía no pocas díflcultades, acordó con- 
sultar acerca de ella al eminente epigrafista alemán, el profesor 
Emilio HUbner, y al académico de la Historia Rdo. P. Fidel 
Fita envifindoles ejemplares de las fotografías obtenidas & reserva 
de completar este dato con calcos de las inscripciones. Bn la 
misma sesión se acordó dejar en suspenso las obras de la capilla 
hasta tanto que se recibiese contestación á estas consullas y se 
depurase lo referente á la caja hallada y su contenido. 

Contestó coa loda brevedad el Rdo. P. Pita, proponiendo la 
siguiente lectura de los tres trozos (I) que indudablemente per- 
teoecea á una sola inscripción. 

phincipv[m b&r]8civs hanc avlam vv[ltv sbaeno?} 

HECORB HOC MAC[|NAT] EXIMIA HACINA [tKMPLVM?] 
VNDIVAGVM QVEI^ENS PSLACVM HABIT[ATrO SaKCTA?] 
BAVLA TSNBT NOMINES INMENSO [pBRVIA COBTV?} 

Bn opinión del ilustre académico se alude aquí á un egregio 
entre los príncipes, que dispuso la erección de la Basílica y por él 
carácter de letra usada en la inscripción parece pertenecer está 



(1) La propuse de primera InteociÓD en lo toeaote á loa auplemeatoa, ato rebaaar 
loa limitaade una débil conjetura, fundada en dos dlveraas auposlcionea : la ana da 
que liace mérito la Comi alón de moDumCDloa; y la otra que eatriba por qd lado aobre 
la Inacrlpclón de la catedral, que dibujó D, Ciríaco Miguel Vigll ea su Atiitrtat maiut- 
mtniat, tflgrijlctt f iipUimáUca il&mlDa 1.'),; por otro aobre la Darraoiún del Sileate 
'BtpaHa Sagrada, tomo itii, edlciún 2.* repetida, péKioai ÜSS y 387), al referir cómo 
y por qué motivo al rey D. Alfonso III hlio eonRtrair y eooBagrir el mtí; i baailloa, 
del SalTador dentro del castillo narítiiuo da Ooión. Venid» la impronta, lue^Ti 
que al principio del tercer vereo ba de leerse, sin duda Alguna, vmdivaguMfin vuat*. 
— P.F. 



LÁPIDA IN8I0NB DB OVIEDO. 



31 



al siglo VIH ó iz. La frase Undivagum querens pelagum^ sospe^ 
tha que aluda al acueducto citado (1) por Alfonso II en un diplo- 
ma de 16 de Noviembre de 802. 

La contestación del Sr, Hübner tiene fecha de 2Q de Marzo y 
propuso dos lecturas: una suya, 

PRiNCiPVM [egJregivs hanc avlam vv[lpila pecit] 

HBC ORE UOC A^AG[NO EXIMIA MACINA [pOLLEt] 
VNDIVAGVMQVB MARIS PELAGVM HABITa[rB SVETOs] 
HAVLA TBNBT HOMINBS INMENSO [aEQVORB VBCTOS] 

y Otra resultado de los trabajos de un amigo suyo 

principv[m egr]egivs hanc avlam vv[lfila pecit] 

HBCOKE HOC MAG[nAm} EXIMIA MACINa[tVS AB ARTe] 
VNDIVAGVMQVB m[aRi]s PELAGVM HABITa[nDA PBR ABVVm] 
HAVLA TBNBT HOMINBS INMENSO [s SEDE RECEPTOS] 

cuyo nombre no cita, especialista en poesías epigráficas. Son 
respectivamente como figuran al margen. 

Pasando á explicar su lectura, examina el Sr. Hübner» que 
tasto él cQtao su amigo, emplean el nombre de Vulfila como 
ejemplo, por ser muy común entre los godos, y pregunta: «¿Hubo 
«entre los príncipes asturianos del siglo ix — porque á éste 6 
»al vHi creo que hay que atribuir la inscripción— alguno de «ste 
>ó semejante apellido?» Consultadas las fuentes, sólo aparece 
basta ahora un conde Vulfila ü Ulflla de tiempo de Alfonso III. 
Pero lo más peregrino de la interpretación es la noticia que eu 
conjunto sale de ella, á saber, la existencia de una especie de 
asilo ú hospital para marinos inválidos existente en Asturias en 
tan remota época. Hé aquí cómo Hübner razona su lectura: «La 
^eximia macina (hec macina sacra en la inscripción de Gangas 
»de Onís, IHG. 149) de la aula, si entiendo bien, el segundo 
j» renglón hace referencia á una puerta grande que hubo de tener 
ael edificio. Los hombres acostumbrados á habitar en el mar^ 

(1) Bspaüa Sagrada, tomo xzr7U, pég. 164. Madrid, 1789. 



'A' 






»♦! 



./i- 



33 BOLBTIN DB La R8AL ACADBHIA DK LX HISTORIA. 

wundivagum pelagus maria, como dice geouinaniente el poeta, 
t «TuellOB ya de sus lejaQas expediciones ('inmenso aequore veeti} 

■me los ñguro como especie de Vikings de raz^ g6Uca.> De todos 
' modos la inscripción es una de las más interesantes en su 

clase y constituye un premio digno á los esfuerzos y tareas útilí- 
simas de esta Comisión de monumentos. Termina el ilustre pro- 
fesor, pidiendo las medidas eiaclas de las piedras y de las letras 
para mayor exactitud, á lo cual fe ha satisfecho eoviáudole seo- 
dos calcos en papel. 

Confrontada esta res petabil (sima opinión con las fuentes lite- 
rarias conocidas, resulta que ninguna de estas hace la menor 
referencia á la creación de un establecimienlo como el que se 
supone en los primeros siglos de la Reconquista, aunque sí eran 
frecuentes los asilos de otrácler análogo en la época visigoda. 
Verdad es que Cabrera de Córdova en su Historia de Felipe 11, 
libro I, capítulo ii, páginas 66 y 67 del tomo iii, alude á una 
inscripción antigua gótica que dice existir en la capilla de Santa 
Leocadia; pero que no traslada ni especifica en manera alguna; 
roas á tenor de lo que dice, la inscripción debía referirse á la 
misma capilla, y la encontrada ahora, si se acepta la interpreta- 
ción del Sr. Hübner, dice relacitüa á cosa diferente. 

La Comisión no se atreve hoy por hoy á formular juicio defi- 
nitivo, y se limita & consignar estos datos y las siguientes con- 
clusiones de hecho. 

1.* La inscripción encontrada no esti completa, faltando el 
final de todos los renglones y algo en la parte de en medio. 
• 2.' Por el sitio en que fué encontrada y la manera como la 
empleó el constmclor de la mesa de altar en calidad de ripio <^ 
relleno, no parece que perteneciera A la indicada capilla, pues en 
ese caso se la hubiera tratado con más respeto, siendo también 
lo regular que se hallase en alguno de los muros y no en el 
punto donde apareció. 

3.* I.as dimensiones de las piedras son: la primera de las doB 
grandes, 0,48 m. de alto por 0,58 de ancho; y la segunda 0,6t m. 
por 0,47; y el troio pequeño, que une ambas por la parte infe- 
rior, fs irregular y mide 0,27 m. por 0,20. 
De todas mañeras entiende, afirmando su opinión con la del 



1 ..'/4- 






LÁPIDA ]N6IGN£ DE OVIEDO. 



33 



Sr. Hübner, que el referido monumento constituye un resto im- 
portantísimo de la antigüedad, y en este concepto, si V. E. I. cree 
que debe ser expuesto para conocimiento general diil público y 
en calidad de depósito en el Museo de antigüedades asturianas, 
se atreve á rogar qne le sea concedido sitio ostensible y seguro 
en la capilla de Santa Leocadia en que pueda conservarse bien y 
ser de fácil consulta á los inteligentes. 

La Comisión, además del calco enviado al Sr. Hübner, sacó 
otros para su estudio particular y asimismo hizo sacar por su 
cuenta reproducciones en yeso de las dos lápidas citadas y de un 
escudo que figura en el muro de la puerta de la capilla, á la de- 
recha de «Ha y que parece tener semejanza con ciertos adornos 
de una de las lápidas. En punto á éstas, la Comisión determi- 
nará en su día cuando publique el estudio que tiene confiado á 
uno de sus miembros sobre las antiguas iglesias ovetenses. 

Recibidos todos los datos mencionados, celebróse el día 14 de 
Marzo en el salón de la librería gótica de la S. I. C. B. una 
reunión mixta de la Comisión y de los Sres. Rodríguez Pajares 
y Sandoval como delegados del Excmo., Cabildo para acordar la 
forma de dar término á los trabajos realizados. En ella se deter- 
minó reconstruir la parte antigua del altar, en la misma forma 
que tenía antes de la demolición, dejando afuera las piedras ins- 
mpcionales para proveer en su día. 

Posteriormente á esta fecha, los señores médicos que verifica- 
ron el examen del día 19 de Enero, presentaron su dictamen res- 
pecto de los esqueletos hallados. Las conclusiones de este dicta- 
men son como sigue: tLos que suscriben, comisionados para 
•examinar la exhumación de unos restos en la capilla llamada 
»de Santa Leocadia en la Catedral Basílica, tienen el honor de 
•consultar á V. E. L 

•Ambos esqueletos aparecieron perfectamente articulados en 
•las respectivas sepulturas y cubiertas por una capa de tierra, 
•pudiendo afirmarse que no habían sido movidas desde que allí 
•se colocaron en época muy inmediata á la muerte. 

•En los dos ee han podido apreciar la perfecta formación ú osi- 
«ficaciÓQ de dicho esqueleto, en tejido compacto particularn^ente 
>en el primerameate exhumado. 



I 5>1 



ni 



TOMO ZXXTIII. 



8 



34 BOLETÍN OB LA REAL ACADBHIA DB LA HISTORIA. 

■Medidas: Primer esqueleto: diámetro an tero posterior, 192 mm.; 
»di<tmetro latera), 144; curva amero posterior, 396; curva late- 
iral, 375; húmero, 310; cubito, 260; fémur, 450; tibia, 375. 

^Segundo esqueleto: cabeza diámetro antero posterior, 178; 
■lateral, 185,4; curva antero posterior, 333; curva lateral, 343; 
nhtímero, 350; cubito, 2,80; fémur, 490; tibia, 400. 

■De estas dimensioues se puede deducir la estatura probable 
■de los Individuos, asignando al primero, como término medio, 
■la de 1 ,75 m., y al segundo la de 1 ,80. 

■Por el grado de osiñcación máxima á que habían llegado y 
■por el estado de la dentadura perfectamente conservada, si bien 
scon el desgaste natural por los años, puede evaluarse la edad 
■aproximada de ambos individuos en 60 á 65 años. 

■Faltan datos para ñjar la época en que pudieron ser exhuma- 
■dos estos restos, por cierto muy inmediata la del uno al otro. 
■Oviedo 27 de Enero de 1 899.— ita/'oeí Sarandeaeit.—iíiguel Te- 
xrrero. » 

Coinciden con ellos los presentados por el profesor auxiliar de 
la Facultad de Ciencias D. Antonio Martínez, que también exa- 
minó los restos en comuuicación enviada con fechado 1.* de 
Febrero. 

Resta tan sólo consignar que el importe total de las obras rea- 
lizadas á costa de esta Comisión, ha sido de pesetas 316 cod 
25 céntimos, segiin factura que obra en el archivo admioístra- 
tivo de la Corporación. 

En breve dictamen del Sr. Profesor de Agricultura del Insti» 
tuto sobre las semillas encontradas en la mencionada caja de 
36 indica son aquéllas de mijo y de maíz. Las otras par- 
te ve claramente que son filamentos de oro al parecer de 
1. 

son, Excmo. é limo. Sr,, la historia y los resultados de 
stigaciones hechas por esta Comisión, en virtud del per- 
le le fué concedido. Al hacerles presentes á V. E. I. la 
íu se complace en repetir las más expresivas gracias por 
lo desinteresado y eficaz que ha recibido de V. B. I. ea 
lecucióD de sus propósitos científicos realizados como 
licho. Dios guarde á V. B. I. muchos años. Oviedo, 1.* de 



LA INSIGNE LÁPIDA DB OVIEDO. 35 

Noviembre de 1899. — El Vicepresidente^ Fermín Canella Seca- 
f»KS. — El Secretario^ Rafael Altamira. — Excmo. Sr. Obispo y 
Cabildo de Oviedo. 



VI. 



la insigne lapida DB OVIEDO. 



Con arduas dificultades tropieza el estudio de la inscripción 
«gregia^ cuyos fragmentos, aunque no todos, halló la Comisión 
provincial de Monumentos de Oviedo el día 23 de Enero de 1899, 
■al demoler en la antigua capilla de Sania Leocadia, dentro de la 
-catedral, la mesa del altar consagrado á la santa mártir. 

«Deshecho, — dice la Comisión (1), — el macizo posterior, apare-, 
-cieron formando parte confusa de él dos grandes piedras de gra- 
nito^ con caracteres grabados y, poco después, una tercera pe- 
'queña^ que evidentemente era trozo desprendido de los anteriores. 
.Sacadas á mejor luz y convenientemente limpiadas del yeso y 
4ierra, que en parte cubría su superficie, aparecieron con toda 
claridad dos fragmentos de inscripción latina de cuatro renglo- 
nes.» De su examen infirió la Comisión las conclusiones si- 
luientes: 

«1.^ La inscripción encontrada no está completa, faltando el 
^nal de todos los renglones y algo en la parte de su centro. 

2.* Por el sitio en que fué encontrada y la manera como la 
empleó el constructor de la mesa de altar en calidad de ripio^ 6 
relleno, no parece que perteneciera á la indicada capilla, pues en 
ese caso se la hubiera tratado con más respeto, siendo también lo 
regular que se hallase en alguno de los muros, y no ec el punto 
donde apareció. 

3.* Las dimensiones de la piedra son: la primera de las dos 
grandes, 0,48 m. de alto, por 0,58 de ancho; y la segunda 0,61 m. 

O) BoL<Tfif> tomo zzxTUí , pág. 90. 



36 BOtBTfN BB La. «BAL ACADEMIA DK LA HISTORIA. 

E>or 0,47; y el troto pequeño, que une ambas por la parte inferior^ 
B8 irregular y mide 0,27 m. por 0,20.i 

La piedra ea su totalidad debió tener la figura da un cuadriU- 
tero mucbo más ancho que alto, y parecerse á la que mide 0,56 m. 
3e alto por 1,554 m. de ancho, y está colocada en la pared del 
:rucero del lado del evangelio, á dos metros de alto y á la h— 
luierda de la puerta que da entrada á la capilla del Bey Casio (1). 
!^reo que una y otra piedra epigráfica se trajeron á la catedral de 
Oviedo desde el castillo de Oozdn, que dominaba la ría de Avilés- 
f toda la península del cabo de Peñas. 

Lápida monumental de Alfonso III. 

Ed ella se lee: 

f In ii[o)m(iue) D(om¡|DÍ, D(e|i et Salvataris DJo)s(tr|i Ih(eR)t> 
I!hr[ist)i. 3ÍTe omnium cetus gl(orio)se s(ao|c(t]e Marie Yirgini» 
lissenis apos | toüs ceterisque 8(an}c[t)is martiribns. ob cuius ho- 
lorem tempUim edificaturo est in hunt locum Oveto ab condam 
religioso Adefonso | principe; ab eius namque discesBu usqne 
lunc quartus ex iJlius prosapie in regno subcedens consimili no- 
■nine | Adefonsus princeps, dive quidem memorir Hordoni regis- 
llius. bañe edifican sancsii | municcionemcumconiugeScemena 
luobusque pignere natis. ad tuiccionem muniminis | tensauri 
iula huius sancise eccIeslEe residendum indemnem. caventes,. 
luod I absit, dum navalíls) gentilitas p)rat(ic)o solent exeratu. 
jroperare ne «deatur ) aliquid deperire. Hoc opus a uobis offer- 
;um (e)idem secclesiae perenni sit iure concessum. 

En el nombre del Sefior, Dios y Salvador noeetro, Jesucristo, j de toda- 
in Corte, !a gloriosa virgen santa Maris, los doce epóetoles y demás 
lanMs mirtireo, i cuya honra ediñcó un templo en esta región de Oviedo 
ú ya flnsdo 7 religioso principe Altonso (el Gasto), siendo ahora el cnart» 
le sos saceeoree, tncluBoél, y onando de su prosapia el que tiene el 
mismo nombre, el principe Alfonso, hijo del rey Ordofio, de divina m^ 



(I) Ailnría* atíMnmtnul, «figrijlta t Mplomátiea, por D. Ciríaco Miguel Vigil, pt- 
lina 7 y timÍDa A. í. Oviedo, 1B87. Hubaar, Iiueriftionet Hispaniat chriniaiuu, ni- 
ineroSS9. Berlin,1B71. 



LA INSIGNE LÁPIDA. OB OVIEDO. 37 

moría. Este rey, Alfonso (III), de acuerdo con sa mujer Jimena y sus dos 
hijos (García y Ordofio) decretó que se edificase esta fortaleza para de- 
fensa é indemnidad del tesoro del aula de dicha santa iglesia, para que no 
perezca nada de él en el caso, ojalá no sea, de sobrevenir con su ejército 
<le piratas las naves de la gentilidad, enemigas del nombre cristiano. Esta 
nuestra obra en favor de la misma iglesia séale otorgada con derecho per- 
petuo. 

En la puerta de entrada al castillo se puso esta inscripcióo; 
pero algunos años más larde, es decir, cuando habían ya nacido 
^us tres postreros hijos, Gonzalo, Froila y Ramiro, mandó el rey 
se sustituyese por otra en el mismo lugar, cuyo texto era idéntico 
al sobredicho menos en la expresión del número de los hijos y 
otras ligeras variantes, según aparece de su diploma, fechado en 
20 de Enero del año 905 (1). Opino que con esta ocasión la piedra 
más antigua, arrancada de su lugar, pasó ala catedral de Oviedo. 

Más explícita que las dos piedras la crónica del monje de Silos 
reñere algunos pormenores sobre la edificación, ó mejor dicho, 
reconstrucción del castillo, que debo recordar (2): 

«Sed ne ullus religiosns locus suis donis immunis videretur, 
ad defensionem sancti Salvatoris Ovetensis, oppidum Gauzon 
miro et forti opere in maritimis partibus Asturise fabricavit (Ade-* 
fonsus I[I). Timebal enim quod navigio locum sanctum hostes 
attingercnl. iEdificavit quoque intus iu honore sancli Salvatoris 
ecclesiam preiiosissirais marmoríbus decoralam, quam a tribus 
episcopis Nausto Conimbrieusi, Recharcdo í^ucensi consecrar! 
magnifice fecit.» 

Kingún lugar religioso careció de sus dádivas; y para que no pareciese 
lo contrario, quiso Alfonso III edificar con arte admirable la fortaleza de 
GozÓD, situada en la costa marítima de Asturias, receloso de que los pi- 



(1) CoDcedimus hic ia Oveto castellum, quod a fundamento coDStruxlmus, et^u- 
perportam iptius easíelli in uno lapide illam concess^onem scribere ia testimonio 
nuindavimuM, sicut bic subtitulavimus. et foris iuxta illud casieUum palatium ubi 
pauaemus magoum fabricaTlmua: In nomine Domini, Del Salvatoris nostri Ihesu 
Chriati, siveomnium sanctorum. aanctte Mari» semper Virginia cum biaenis apo- 
stoUa, ete v Ktpafia Sagrada, tomo xxzvii, pág. 829. Madrid , lldd. 

(3) España Sagrada, tomo xyil v¿.* edicióa)» pág. 286. Madrid, 11^9, 




n 



BOLBTtH D8 LA RBAL ACADEMIA DB LA HISTOniA. 

B pndienn acercarse j tener paso abierto para robar la catedral Óre- 
te. También híio labrar, adomáadola de mármoles precioBÍsimos, una 
jia qne dedicó at Salvador, dentro del recinto marado de aquella plaza 
te; 7 por su mandato la consagraron tres obispos, Bisnando de San- 
a de Compostela, Nausto de Coimbra j Becare lo da Lago. 

luusto, obispo de Coimbra, murió eu "22 de Noviembre de913, 
lin aparece de su epítaQo (1), donde se nombra Naustia (2). 
iii6 A la consagración de la iglesia de San Salvador de Villa» 
osa en 16 de Septiembre do S93 (3), con otros seis obispos, San 
lendo de Dumío, Nauatia de Coimbra, Sisnando de Iría ó de 
tposlela, Ranulfo de Astorga, ArgimirodeLamego, Recaredo 
lugo y Eleca de Zi^ragoza; y es fácil concluir que eu el propio 
fué consagrada la iglesia de San Salvador de Gozód que 
iciona el Sileuse. En el castillo ó alcazaba de Gozón, afio 908, 
labrada de oro la célebre cruz de la Victoría, que se conserva 
a caledraldeOviedo(4),y su fortaleza inexpugnable lan graa- 
!ra, que el rey entonces la escogió para prisión de su rebelde 
nogénito D. García, como lo reBere Sampíro. 
[as ¿dónde estaba construida? Aun ahora andan á tientas para 
tualizar la situación los mejores autores. Tengo, provisiooal- 
ite, por más acertada aquella eu que se fija D. Ciríaco Miguel 
il (5): «El objeto principal de la vigila al sitio denominado de 
tíello de Raices, en compañía de otros tres vocales de la Co- 
lón provincial de Monumentos, era la investigación de ruinas 
i otras señales que pudieran ^usti&car la existencia en este 
ije del castillo de Gauzón, tan notable por sus recuerdos bis- 
cos, A inmediación del citado monasterio (de la Merced), se 
'a una pequeña colina que baña por un lado la mar, en la cual 
lescubrea cimientos de antiquísima fábrica, muchos trozos de 
íUos y cemento de época apai-entemente romana; á pesar de lo 



HtlbDBr,DÚai.aS4y'I3S. 

ForaiaTl8<g¿Uc*,g«altlTú,A'aiHMaii(,eoiDD WiMara Wíntranl, Vlllta WUIianl, 

■CanMcratumlestteiDpluiii hoc abeplBcopia vii... aub eri. dccoiie prfnia, die rví 
odu octobres.i Habner, asi.— El 16 de Septiembre de Snanaujú endomingo, 
an sibado, ; por conalguleate, no hi lugar i U lectura «prima die*. 

HQbner, SIS. 

AtlurUu Moaumntttl, art. Cenefa de Catlrilliln, piglnaa HSy UM. Oviedo, ISer. 



^r^^im^^^i 



LA INSIGNE L/lPIOA DB OVIEDO. 39 

cualy atendida su corta altura, lo poco saliente á la mar y otras 
circunstancias de localidad, no nos sugirió la certeza completa de 
que allí estuviera edificado el castillo con la iglesia del Salvador 
en su recinto. Pudiera quizás haber estado en el elevado promon- 
torio inmediato que se descubre al lado derecho de esta ensena- 
da, y á donde no ascendimos, la fortaleza levantada por Alfon- 
so III para servir de vigía contra los piratas y normandos que, 
desembarcando en la costa, solían penetrar en el país.» 

«Quadrado, folios 95 y 176, siguiendo á otros escritores, de- 
signa su situación (del castillo de Gauzón) en el concejo de (to- 
zón, cerca del cabo de Peñas, cuyos pueblos y feligresías forman 
el Ayuntamiento que se denomina de Gozón, y en cuyo castillo 
se decoró con tanto primor y riqueza la histórica y artística cruz 
de la Victoria.» 

Ya en el reinado de D. Ramiro I, abuelo de Alfonso III, se ha- 
bían dejado sentir en nuestras costas del mar Cantábrico las de- 
predaciones de los piratas normandos (1), á los cuales reprimió el 
monarca y les quemó setenta naves junto al faro de la Goruña. 
Esto pasaba en el promedio del año 844. Otros buques de su for- 
mid¿ible armada se avanzaron á lo largo de la costa gallega ó lu- 
sitana , y remontando el Tajo y el Guadalquivir, pusieron en 
grande aprieto las ciudades de Lisboa y Sevilla (2). Como sus 
barcos ó serpientes de mar eran ligerísimos y de poco calado, la 
maniobra de los cruelísimos invasores consistía principalmente 
en introducirse por las rías, á merced del flujo, remontar los ríos 
á viva fuerza de remos, ó de tracción desde las riberas, entregar 
al fuego y á la devastación las poblaciones, penetrar tierra aden- 
tro con tropas de desembarco y cargados de botín, regresar á sus 
hogares ó guaridas del Norte de Europa. En su expedición del 
año 844 se apoderaron de Sevilla, aunque por breve tiempo, des- 
truyeron las murallas y la mezquita mayor, que Abderramán II 
reconstruyó. Antes de llegar ala Coruña, ios piratas habían co- 
rrido y talado la tierra que va desde Gijón á Aviles (3); y opino 



(1) Crónica del Silense, ap. Sspoúa Sagrada^ tomo xtii, pág. 2S1. 

(3) Dozy, Seckerehetf tomo it, páginas 258 y 254. 

(8) «Subaeqaenti tempore Nordomannorum classea per Beptentrionalem oceanum 







40 BOLBTtK DB LÁ KBAL AGADBKU DK L* HISTORIA. 

que se adelantaron hasta Oviedo, como parece resultar de las 
obras de reparación que biso ea esla ciudad Alfonso 111, 7 en 
especial de la inscripcióu que mandó esculpir y poner en el año 
875 sobre la pnerla del castillo (1): «Sigaum salulis pone D(o- 
mijue I m domibns istis nt non permiltas in | troire angelum 
percutientem. | f In Ch-.(isl)i nomine Adefonsus p:io | ceps cum 
coniuge Scemena | hanc aulam consLruere | sancscrunt in era 
DCCCCiril.a 

No tardó Abderramán II en ajusfar un lrala<Jo de paz y alianza 
con los normandos (2). Reinando Ordoño I comparecieron otra 
vez y desolaron nuestras costas del mar Cantábrico, segün lo re- 
fiere la crónica de Alfonso III (3): °Ilerum Nordomani piralse 
per bíec lempura ad noslra lillora peiveiieruui; acdeinde in His- 
paniam (4) perrexerunt, omnemque ejtismaritimamgladio igne- 
que cremando dissipaverunt.» Ai\ade la crónica de Albelda (5) 
que entonces |aAo 859 ü S6Ü| no pocos de ellos sucumbieron á 
manos del conde de Galicia, D, Pedro; y que los cruceros de los 
moros, que después de ellos sobrevinieron, padecieron la misma 
suene. Las crónicas de los árabes narran (6) que para prevenir 
esta invasión los cruceros musulmanes habían forinado apretado 
cordón ó linea de combalo en todo lo largo déla costa cantábrica 
y gallega, desde el cabo de Fiuisterre hasta la frontera de Fran- 
cia. A ellos vero-iimilmenle se rcQere la crónica de Albelda. El 
peligro, que amenazaba la ría di Aviles, no provenía solamente 
de la piratería normanda, sino también de la musulmana. 

Un punto tan estratégico como el castillo de Gozón, que corréa- 



la Oegio&iiciv)uiig*dTflniunL;etindfladiDcum,quidieitur Pkrum Bregan. 

'eieruDti quod ul comperlt R&olmirui, jsm Taatua reí, miait ■dverauB 
tum cum ducibua st comitibuB, el multitudinem sorum lnterfecil ae naves 
lUBgit.uCrAali» de AIFcobo 111 en Is Espaha Sagrada, loma xiii, pig. I**-: 
)iier:iiúai. SS3.— Vigil, Atlariát nu)jiii7neHla¡,l6miat K. I. 
y. t. Bit., pííiDBB 251-868. 
Ordoniut I. 

J8 lOrdoaii) temport LordaiasDl,lterum veDl«utM,lD OaUecIffi marltimla 
mile íDterfecU Bunt. Maurl !n nafibus venientea ia freto Qatllcuio d<- 
.u SipiSa Sajirada, tomo iiii, pág, 4&1. 

y. t. cii. fig. aso. 



LA 1NSI6NB LÁPIDA DE OVIEDO. 4t 

poDtle exacta ó próximamente al romaao oppidum Noega, nunca 
pudo ser desatendido por los reyes que precedieron á Alfonso Ili. 
Creo, pues, que la edificación del castillo hecha por este monarca 
no fué sin precedente; sino reconstrucción, ó reparación parecida 
á la de la basílica de Compostela por dicho rey; á la de Santa 
María de Naranco por Ramiro I (i); de la catedral de Oviedo por 
Alfonso II (2) y de la basílica de Santa Cruz en Cangas de Onís 
por el rey D. Favila (3). Lo que más importa es bien averiguar . 
la situación de tan famoso castillo, y explorar sus ruinas, con 
intención de recobrar, originales, sus monumentos epigráficos, 
basta hoy desconocidos, pero que de seguro existieron, como el 
ara insigne de la consagración de su basílica del Salvador por 
los tres obispos. 

El principe Vixnara. 

Refiere la crónica de Alfonso III (4) que el rey D. Fruela I mató 
con sus propias manos á su hermano Yímara, y que no tardó en 
sufrir la pena del tallón, muriendo á su vez asesinado en 768, 
cuando se contaban de su reinado once años y tres meses. £1 
texto de la crónica parece indicar que Yímara se había puesto al 
frente de la rebelión que estallando en Galicia y en las Asturias 
fué anegada por D. Fruela en torrentes de sangre y reprimida con 
fiera tala y devastación de ambos países. Más puntual la crónica 
del Albeldense (5), hace constar que D. Fruela durante el año 
referido fué asesinado en Cangas de Onís, después que había 
dado la muerte á su hermano Yímai*a, porque éste le causaba 



(1) Hübner. núm. 483. 

i2; Vigil, pÁg tí.— Compárete Dozy, Secherches^ t. ii, pág. 132. 

(8) Hübner. núm. M9.-Vigil,lám J, V. 

(4) «GalleciiB populos contra se rebellantes aimul cum patria deyaatavit. Denique 
fratrem guum nomine Viroaranem propriis manibua interfecit; qui (Proila) non post 
multum temporis, talionem juste accipiens, a suis interfectus est. Regnavit autem 
annis zi et mensibus tribus, et sepultus cum uxore sua Munia Ovetl fuit, Era 
DCCCTi.» Bspaña Sagrada^ tomo xizi, pAg. 483. 

(5) «Froila, fllius eius (Adefonsi) regnavit annie zi. Victorias egit sed asper mori- 
bfis fuit. Fratrem suom nomine Vimaranem ob inTidiam regni Interfacit. Ipse pott, 
ob feritatem mentís in Canicas est interfectas, Rra dcgoví.» Ibid.^ págr* 4S8. 




42 BOLETÍN DB LA BBAL ACADEMIA DS LA HISTOD. 



terrible enojo, como aspirante á la posesión del reiuo fob invi'- 
diam regni). 81 tal es la verdadera explicación de los textos que 
acabo de citar, y la que tengo por probable, á nadie se hará 
iticreible que puedan salir á luí algunos moaumentos, ea los 
cuales Vtmara se denomine pñnceps. 

Lápida monumental de ¿Vltnara? 

es aquélla sobre lu que ha emitido muy docto ínTorme la 
ÓQ de Moaumentos de Oviedo, y que motiva el presente, 
uer en el Supplementum de sus inscripciones crislianas de 
., ntim. 4d4, rali&cándose en su interpretación primera, la 
■■ asi: 

í- Principum [egyegius hanc aulam Vu[llita fecit.] 
lee ore hoc tnag[no^ eximia macina [pollet,] 
hidivagumque maris pelagum habita[re Buetos] 
huía teríet ho mines inmenso [aequore vectos.] 

ende que el sentido es: 

ínclpe egregio^ Vülflla, hiio este hospicio. Su eximía fábrica ostenta 
n portada. Eata es el áola qae alberga á los valieotes marínos qne 
norar en el undoso piél^o del Océano 7 volver á este sitio despnés 
T surcado la inmensa llanura de aquél. 

one el nombre de Viílñla, como pura conjetura, no aabiea- 
al vez pudo contar en la serie de los reyes de Asturias, 
¡z que á lo mejor salea á luz, por medio de la epigrafía y 
nática, recuerdos de príncipes y magnates, de los que do 
memoria, 6 recuerdo, los historiadores {!]. 
imbre de Viilfila no parece admisible, porque ningiin ras- 
'da de semejante principe, ó soberano. Por esta razón el 
tbner no ha vacilado en tomar en cuenta el suplemento 
itorio que le propuse (3). 

ulfllae Domsn Bnpplevl eiemplt causa, utpote ínter Ootos noturn, num 
e alus Tal almilla aomlnla prlncepa aliquia Asturlae Cuerlt iínoro^v 
1 T. I aitremo W[imanifeeil] propoeuit Fita per lltteraa; aum enioi fratram 
Dllasl prlmi, ab hoo poetas oeeitam.v tíg. xvi. 



44 uoletIn de la. real acadeuia de la HISTOHIA. 

Nadie lan perspicaz como el Or. Hüboer para deducir del es- 
tilo gramatical y carácter paleográSco de nuestras lápidas espa- 
ciólas la época 6 el tiempo á que pertenecen. En su autorizada 
preciación el presente epígrafe ni es anterior al siglo viii, ni 
losterior al ix: «Litteratura in qua observa El et b iuxta poaitas, 
cribendo ratio, hec, macina, haula, inmenso totnsque carmiais 
euor coQvetiiunt cuhi saeculo octavo nonove. Undivagui voca- 
lulum a Corippo (l| saepius usurpatur Joh. vit 343 vm 344 
aud. Just. I lio. Litterae allae suot m. 0,10 optimae et profunde 
ncisae.B 

Por de pronto no titubeo en afirmar gue el epígrafe es anterior 
I reinado de Alfonso lU, en cuyas inscripcioiins la c no es curva 
iiio rectangular, y las letras por su trazado no presentan jamás 
in tipo lan elegante y bello. El corte literario de los hexámetros 
unque está reñido con el clásico prescindiendo de las ectlipsis y 
inalefas y atendiendo menos á la cantidad, que al acento, ó al 
itmo cadencioso de la cesura, como acontecía eu la segunda 
nitad del siglo vm, se aviene bien con el tUmpo en que Alfonso I 
1 Católico hizo reverdecer en Aatnrias ó transplantó á su Corte 
J3 literarios laureles de la que había sido, orillas del Tajo, centro 
e la civilización visigoda (i). 

En el verso primero, la expresión Principum egregius tiene por 
ntecedentes el giro empleado por San Eugenio III, arzobispo de 
'oledo, cuando escribió la dedicatoria de ta edición de Dracon- 
10 (3), que ofreció al rey Cbíndasvinto (principi Bummo et 
laximo regumj: 

tprincipis iosignem faciem visnre libelle, 

Qiiod si Virgilius et oatum summu» Uomerus. 

También Prudencio, dos siglos antes, en su poema del cóm- 
ate del alma (v. 530) había escrito tnagnus discipiilorum. El vo- 
ablo princeps segdu estilo de los concilios y de la ley visigótica. 



(li Poetay graniJUco afncano que floreciú en la Bet;uDil4 mitad del ligio VI 

(9) VAate Dozy. Rtchtrchet. tomo i, púginsa IIS-W7. 

<aj Ulgne, Palrfloaia laOna. lomo Lx, ptg. 601. Parla, 1X8! 



Lik INSIGNE LÍPIDA DB OVIBDO. 



45^ 



BO puede aplicarse sino al soberano ó monarca; y esla manera 
4o hablar siempre se observó hasta pasado el siglo x; por manera^ 
que la expresión que discutimos recae por necesidad sobre un rey 
de prendas sobresalientes. Sea cual fuere el autor de los cuatro- 
versos, no me cabe duda que fué asiduo lector é imitador de Dra- 
concio, en cuyo estro se inspira (1): 



■•''-,.- V 












«Et vocem compago dedit nova machina iturgens. 
Quattuor undísonas stringenti gurgite ripas. 
Tertia caeruleum ponti lux edidit aequor: 
Fluctibus immensis pelagi freía glauca liquesqunt. 
Et mare navigerum quatitur spumantibus undis.» 

AuUij que también aparece en el epígrafe aspirándose ó escri- 
biéndose haulaj nos da fundado pie para presumir que la palabra 
hecore (aequore) del segundo verso, se escribiría en el cuarta 
ecore, si tal fué en realidad el postrer dáctilo de este hexámetro.- 
Como las palabras de la inscripción no están divididas, cabe leer 
hec orCy pero el sentido resultante es lánguido y frío. Una cons- 
trucción de tanto mérito y magnificencia, no parece que haya de 
alabarse precisamente por su gran boca; pero si la imaginamos 
descollando sobre un promontorio y dominando el grande Océano 
ya os otra cosa. Con arreglo á esta perspectiva estimo que el 
verso vino á decir 

cAequore hoc magno eximia machina prostat.» No ignoro que 
uequor se usa también para denotar la llanura del páramo, ó una 
vega extensa, como la de Oviedo, pero si atendemos á los veraoB 
«iguientee, que hablan de los habitantes del mar, las balanza» 
de la opinión propenderán seguramente hacia el piélago undívago. 

La voz aula en latín clásico denota propiamente el atrio, y sin- 
gularmente el palacio ó la corte del rey. Mas pronto las hasilica» 
6 iglesias fueron consideradas como moradas de Cristo y de los 
santos que reinau con El, de lo que dimanó la significación que 
observamos en casi todos los monumentos del siglo viii en ade- 



(I) Z>0 2?#0, 1, 147-149, 846 7 850. 



■ i 



n 



) boletín db la real acadbkia de la historia. 

Dte, la de indicarse por aula la iglesia, sin excluir, si los tuvo, 
8 palacios 6 alcázares y muros de defensa adyacentes. Supo— 
iendo que los cuatro versos, ó la piedra que los coulenfa, estu- 
ATOü primitiraoiente en la basílica del caslillo de GoiÓD, antes 
i que fueran éste y aquélla reediQcados ó restaurados por Al- 
nso III, Diida queda por desear para su iutelígencia cumplida. 
esde alli como de atalaya se alisbaban los corsarios y se les le- 
a á raya en caso de desembarco: j si el promontorio era tan 
aineute que pareciese locar al cielo, vista desde su falda ó ribe- 
,, encajaría no mal el suplemento inmenso [próxima coelo] para 
postrer hexámetro (I). 

Lo cierto es que en toda la serie de los reyes que cíñeroa la 
roña de Asturias y de León, ninguno se encuentra cuyo nom- 
e pueda colmar satisfacloríamenie el primer verso de la iuscrip- 
ún, sino el hermano de D. Fruela I. Leo pues: 

Priucipum [e^]regius hanc aulam W[ímara fccít.] 
Hecore hoc maj;[i]o] eximia macina [proalat.} 
Undivagumque marispelagum homiaes habita[re suelOí] 
Haula tenet homines, inmenso [próxima coelo.j 

Las incursiones de los normandos uo fueron las primeras que 
cieron indispensable la fortificación de las costas del mar Cau- 
brico. Sin contar las invasiones marítimas de los musulmanes, 
los cuales cerró al paso flbr tierra D. Alfonso I, las de los érulos, 
1 el año 461, que peñere Idacio (3), harto enseñó á las gentes 
candinavas la vía que en los siglos is y x tomaron para el que- 
anto y desolación de las naciones civilizadas de Europa. 
Mi solución á tan interesante problema histórico, do pasa, lo 



1} Uetceen á este propósito reoordarse doi bermo3oa dlatlcoe '.Ümconela, d4 $alit- 
H<MI,9n-:S0,: 

Fulm[Ea non ferlaat reptaatlt gramlos terrla 

Nac modicaa Hllcea Haronía triau lea cremat. 
Sed terluDt calaaa, pulaaotea oubila cedros. 
El montea vaatOB próxima taxa pela. 
í) «iRrDlL miritfma eooTentua LDeaaaia loca noDuuUa livaduot ad Baatloam p«r- 
ideat««.v Btpáia Sagraia, lome i« <S.' edlelAn), pág'. 376. Uadrid, IBI^. Vtaoa Pro- 
>io,Í«b*Hóg<)tkfeo.%\Í. 



LA INSIGNE LÁPIDA, DE OVIEDO. 47 

repilo, de endeble conjetura, ó adivinanza que adelanto á falta de 
otra mejor. Hay que probar que Wí mará ocupó realmente el 
trono, ó al menos que se arrogó la soberanía. Las causas que 
molÍTaron su muerte violenta yacen en profunda obscuridad, 
porque los autores que hablaron de ella, insinúan mas no. afir- 
man que su ambición de reinar llegase á tal extremo. Acaso el 
rey fué Witiza, cuyo reinado alcanzó al siglo viii. Ni obsta para 
el suplemento que sea larga la penúltima sílaba de su nombre, 
porque mucho peor se han con la ley del verso los dos primeros 
dísticos inscritos en el puente de Mérida, año de 663 (i): 

Solverat antiquas moles ruinosa vetustas, 
Lapsum et senio ruptum pendebat opus. 

Perdiderat usum suspensa via per amnem 
Et liberum pon lis casus negabat iter. . 

Bajo este supuesto se explicaría quizá mejor el estado en que 
ha sido hallada la piedra, pudiéndose presumir que antes que 
reinase D. Pelayo fuese rota en pedazos por las primeras hordas 
musulmanas que penetraron en Asturias y lo llevaban todo á 
sangre y fuego (2) . 

« 

La basílica del Salvador en el Castillo de Gozón. 

Gáceres, 23 de Jimio de 1222. £1 rey D. Alfonso IX concede perpetua- 
mente á la Orden de Santiago sn cillazgo de Gandamo y el alfoz de Oas- 
tríllón con todo en realengo, notando la proximidad qae tenia con dicho 
alfoz el castillo de Gozón y poniendo por condición , entre otras , que la 
Orden había de mantener un capellán que celebrase misa todos los días 
en la iglesia del Salvador, propia de aquel castillo, y en la de San Marcos 
de León.— ¿ujarío de Santiago^ pág. 74. España Sagrada, tomo xzziz, pá- 
ginSL 889. 

In Dei nomine. Notum sit ómnibus, tam presentibus quam fu- 
turis presen tem paginam inspecturis, quod ego Aldefonsus rez 



(1) HUbner, núrn. 23 a. 

<2) Crónica del Pacense, nümeroB 86 y 87. 



BOLETÍN DB LA HEAL ACADEMIA DK LA HISTORIA, 

ensis et OalUcie, do el hereditario iure concedo Deo «t 

mílitie sancti Jacobi, et vobis domao Garete Ouiizatvix 
D Ordiais magistro SQCCeasoribuaque, in perpetuutn, ceU 

meum de Caadamio cum totis directurís et pertinentüs 
t. alfoz de Castretlüm cum quanto ibi perlinet ad regiam 

et iacet ipstim alfoz iuxta castetlum de Gouzon, Hoc au- 
io ob remedium anime mee et aaimarum parentum meo- 
t quia predicti Magister et fratres et successores sui debeiit 
semper tinum capellaiuim, qui cotidie celebret missam ín 
I sancti Satvatoris de Gouzotí pro anima mea et parentum 
T) in perpeLuum, et couveutus sancti Marchi de Legiojie 
libet septiroana debet cantare unam missam pro anima mea 
ntum meorum ia perpetunm. Si quis igitur tam de mea 
]uam de extranea contra hoc factum meum venire pre- 
irit, aut banc meam donatiouie carUm modo .iliquo in- 
e aitemptaverit, iram Dei omnipotenlis et regiam in- 
onem incarrat, et quantum invaaerit duplo componat, et 
arti et Oriini mille morabetinos in peuam persolvat, caria 
' in suo roboro permanente, et cum luda Domini tradilore 

Datan et AbirOD, quos vivos térra absorbuit, penas luat 
las in inrerno. 
ü carta superobsidiouedeCaceres, xim ilieJuuii, m.cc.li. 

doratius Aderonsus rex hanc cartam, quiítu Herí iassi, 
mea roboro et confirmo, et sigilli mei munímine com- 

UTO el castillo de Oosón en Santiago del Monte? 

drjd, 'i de DiciBmtH>e de lENM. 



ADQUISICIONES DE LA ACADEMIA 

DURANTE EL SEGUNDO SEMESTRE DEL AfíO 1900. 



Regalos de impresos. 

DB 8EltORB8 A0AD¿MI0O8 DB HÚMBRO. 

Fernández Duro (Ezcmo. Sr. D. Cesáreo), t Historia de Nuestra 
Befiora de la Cabeza de Sierra- Morena», por Luisa Fe y Jiménez, 
ün Tol. 8.^ rústica. Madrid, 1900. 
«La Armada española desde la unión de los reinos de Castilla 7 

Aragón». Tomo ti. ün yoL 4.^, rústica. Madrid, 1900. 
«El derecho á la ocupación de territorios en la costa occidental de 
África, discutido en la Conferencia Internacional de París en los 
afios de 1886 á 1891». Un vol. 4.*, rústica. Madrid, 1900. 

ühagón (Ezcmo. 6r. D. Francisco R. de). cÜn cancionero del siglo zt, 
con varias poesías inéditas». 



DB aoadI&migos honorarios. 

Hübner (Dr. Emilio), clnscriptionnm Híspaniae Christianarum Sup- 

plementum». 
Loubat (Ezcmo. Sr. Duque de), cll Manoscritto Messicano Vaticano, 
8738, detto il Ck>dice Rios ríprodotto in fotocromografia, á spesse 
di Sna Eccellenza il Duca di Loubat per cura della Biblioteca 
Vaticana». Roma, 1900. 
«Das Tonalamatl der Aubin'sehen Sammlung». 
cKalendario Idolátrico en 167». 

TOMO xxxvui. 4 




5U BOLBTIN DB LA BBAL ACADEMIA DB LA HISTORIA. 

Lofs Bklvftdor (S. A. el Arcbidnqae da Aastria). «Dle Insel QigUoi 
Prag. 1900. 



DB OOBRBBPORDIBVTBB NACIÓ NA LKS. 

Berengner (D. Pedro A.) "Jaan de SefilU, matemático enpaBol dd 
siglo xii>. Ua folleto 4 ', rdatica. Madrid, 1900. 

Caatillo Qaartiellere (D. Bodolfo del). «Examen funcional del iris 
como elemento de diagnóstico», ün rol. 4.°, rústica. Madrid, 1900. 

Dias de Encobar (D. Narcíao). (RíLa Lun». Apantes biogriflcos de 
la eminente actriz malagueña. Málaga, 1900. 

Garda Gatiérree (D. Agastin). (La enseBanza mercantil en EapaSa j 
en el extranjero*. Madrid, 1899. 
cHistoría general del deearrollo del comercio j de la industria». 

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«Medios de fomentar el desarrollo comercial, indastrial j marítimo 
de GádiE». Gádis, 1895. 

Jerez de loe Caballeros (Excmo. Sr. Marqués de). «Diacarsoa i las 
reales fieataa que la mn; noble y mnj leal cindad de Mnrcia hizo 
en 11 7 12 de Septiembrede 1628, dirigidos áD. Franciaco Tomia 
Gaitero Palasol, Regidor j Procurador General della, por Díego 
Beltrán Hidalgo, reciño de la miaina Cindad». Sevilla, 1900. 

Labajrtt ; Goicoechea (D. Estanislao Jume de). «Historia general 
del Sefiürío de Bizcaja*. Tomo iv. Un vol. en fol., tela, láminas. 
Bilbao, 1900. 

Moraleday Esteban (D. Juan). «Romances O'-gaceDos». Un vol. S.*, 
rústica. Toledo, 1900. 

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Ramírez de Helgnera (D. Martín). «El Real Monasterio de San Zoil 
de la Mu; Noble j Mny Leal Ciudad de Carrión de los Condes, 
ante la Historia y el Arte>. Falencia, 1900. 



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■.--,• 



''^fc.*%»*« •^' . 



ADQOIStCIONBS DE LA ACADBMIA. 



5t 



"iíS 



BK OORRB8POND1BNTI8 EXTRANJEROS. 



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terideo, 1896. 
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Historía Nacional». Tomo xxi. «Actas del Cabildo de Santiago». 
Tomo VI. 
«Biblioteca hispano- americana». (1498-1810). Tomo ii. Santiago 

de Chile, 1900. 
«Medallas coloniales hispano -americanas]». Santiago de Chile, 1900, 
Monner y Sans (R.) «Revista de Derecho, Historía y Letras». Baenos- 

Aires. Año ii. Tomo vi. Jnnio, 1900. 
Masafia (Adolfo). «Per la Bibliografía dei Cancianeroa Spagnaoli». 
Paso y Troncoso (Francisco del). «Adoración de los Reyes». Anto en 






C^ 



&2 bolbtIm db la dial acadeui* de la historia. 

leogna mexicuia. (Anónimo, trndncido al espafiol.) Floren- 
cia, 1900. 

Pelliza (D, Mariuio). «La Bandera 7 e\ Becado Nacionali. Leyes, 
Decretos j Pablicacionei recopilada* por encargo del Ministerio- 
del Interior. PablÍcaoÍ6D oficial. Baenoa- Aires, 1900. 

Peralta (D. Mannel ií. de), «Costa-Rica j Costa de Masq«itos>. Do- 
camentos para la historia de la jurisdicción territorial de Costa- 
Rica j Colombia, ün rol. 4.°, cartoná. París, 1898. 
«Limites de CosU-Rica j Colombia». ]¿02-1580. Un toI. 4.% car- 

tone. Uadñd, 189Ú. 
«Ezposé des droits territoriaax de la Répnbliqne de Costa-Rica 
sonmis & S. E. M. le Fr^sídent de la Répobliqne Fran^aise, arbi- 
tre de la qaestion des limites entre Costa-Rica et Colombia» ün 
Tolnmen 4.*, oartoné. París, 1898. 
«Jorísdiotion terrítoriale de la Répnbliqne d« Costa-Rica>. Ub 
Tolnmen 4.", cartoné. París, 1899. 

Qaesada (Ernesto). <E1 Problema del idioma natíonal». Bnenos- 
Aires, 1900. 

Bonaa Titerbo. cA Batalha de Toan», ün toI, 4.*, rústica. Lis- 
boa, 1900. 

Tardieti (M. Ambroise). tAmbroise Tardiea, Historiographe de 
VAnrergne, Archéologoe». 



DBL aOBlBRNO DE LA NAOIÓK. 

Ministerío de Estado. «Documentos presentados á las Cortes en la 
legislatura de 1900», por el Ministro de Estado (Marqués de Agai- 
lar de Campóo.) Madríd, 1900. 

Ministerío de Qracía j Justicia. «Estadística ile la Administración de 
Justicia en lo dril, durante el año 1898, en la Península é lilas 
adyacentes», publicada por el Ministerío de Gracia y Josticia. 
Madríd, 1900. 
«Estadística de la Administración de Jasticía en lo criminal, durante 
el año 1898, en la Península é Islas adyacentes!, pnblicada por 
el Ministerio de Orada 3 Justicia. Madrid, 1900. 



E^-*-'»^ 



-'V- 



AOQUISlGIONBb DE LA ACADEMIA, 



sa 



delación de las obras del Depósito de Instrncción pública 
y Bellas Artes remitidas á esta Secretaria. 

Apostolado de It Prensa. cLa segimda enseñanza en Espafia 7 fuera 
de España». Madrid, A. Ayrial, 1899. Un vol. en 4.* 

Bollón Femándea. c Alfonso de Castro j la Ciencia penal». Madrid, 
Hijos de M. O. Hernández, 1900. Uu toI. en 8.^ 

Fabié. c Estadio sóbrela organización 7 costumbres del pala rasoon- 
gado». Madrid, Fortanet, 1896. Un toI. en 8.^ 

<Sómez Núñez. «La guerra hispsno-amerícanai. Tomo i. «Barcos, 
cañones 7 fusilesi. Tomo 11. «El bloqueo 7 la defensa de laa cos- 
tas». Madrid, 1899. Dos Tolúmenes en 8.*, con grabados. 

Palacio. «Compendio de Moral filosófico* cristiana». 8.* ed. Madrid, 
Suc. de M. Minuesa de los Ríos, 1900. Un vol. en 8.* 

Pérez Villamil. «Estudios de Historia 7 Arte. — La Catedral de 6i- 
güenza erigida en el siglo xii». Madrid, Tip. Herres, 1899* Un 
Tolnmen en 8." nia7., con grab. 7 fotot. 

Soldevilla. «El año político, 1898». Año iv. Madrid, Enrique Rojas. 
1899. Ua yol. en 8.* 

Tama70 7 Baus. «Obras de...», con un prólogo de D. Alejandro Pídal 
7 Mon. Tomos i-iv. Suc. de Rívadene7ra, 1898-1900. Cuatro 
Tolúmenes en 8.^, con retrato del autor. 

Velarde. « Meditación ante unas ruinas». Poema. La Poesía j el poeta. 
e^ edición, Madrid, 1889. Un vol. en 8."" 



V- 



vi 






Belación de impresos remitidos por el Depósito de libros 
del Ministerid de Instrucción pública y Bellas Artes, 
procedentes del cambio internacional. 



Instituto Smithsoniano de Washington : 

«Annual Repoit of tbe Smitbsonian Institution». 1897. U. S. Na- 
tional Museum. I. Washington^ 1899. 
«War of the Rebellion Official Records of the Union and Confedera- 
te Armies». Serie iii, vol. ii-v; serie it, toI. i-iii. 



54 



BOLBTIn BB la RBAL ACADBHIA DB la HI8T0IIIA. 




«Annnsl Beportof the American Híitorical AuooimtioD». 1698. 

«KanBactioDB of tlie Americui Philosopfaickl Societj, held tt Phi— 
ladelphis, for Fromoting UHfnl Knowledgei . Tol. xz. Nuw se- 
ries. Part. I. 

cProceedings of the Americui Pbilosopbical Societj, held et Phila- 
delplús for promoting nsefol Kiiowledge>. Tol. zxxtiii, u* l(ÍOr 
December 1899; toI. zxzix, n" 161, Jmuaiy to Ifarch 1900. 

«SmithsoDiau MíscelluieotiB Collections, 1173. Index lo the Lttera- 
tni of Zirconiom» bj A. C. Langnmír, Ph. D-, and (darlas 
Barkerrille Ph. D. 

c Johni HopbÍDa UoiTereitj Stodíee in Historical and Politíoal Scien- 
ce». Seria x?ii, n" 6-12; serie 'xtiii, n"" 1-4. Baltioiore, 1899. 

cThe American Jonrnal of Philologj». Tol. xx, n°* 1-4. Whole, 
n°* 77-80, Jannar;- December. Baltimore, 1899. 

fPnblications of the American Jtwish Historical Sooietj*. N°* 7-8. 
BibliotecB dell' Accademia Storico-Oioridica. Roma. 

Tolnme primo. cStatuti delU Cittá di Roma del escolo xiv», pnbbli- 
catí dal Prof. At. Gamillo Re. Roma, 18H3. 

Tolnme secondo. «Statnti dei Mercanti di Romai, pnbblicati da 
Qinseeppe Qatti. Roma, 1887, 

Tolnme terzo. Qaetsno Marini. clscrisioni antiche doliarí», pnb- 
blicate dal Comm. G. B. de Bossi. Roma, 1884. 

Tolnme qaarto. (B. Hilarii. Tractatns de Hjsteriíe et Hjmni et 
8. Silriae Aqnitanae. Peregrínatio ad Loca 8ancta>. Qnae iné- 
dita ex Códice Arretino deprompeit Job. Franciscne Oamnrríni 
Aocedit Petrí Diaconi Líber de Locie Sanotie. Boma, 1887. 

Tolnme qninto. (Statnti delle Oabelle di Rom«>, pnbblicaü da 
Sigísmondo Malatesta. Roma, 1886, 

Tolnme sexto. (tRegesto della Chieaa di TítoIÍi, pnbblicato dal 
P. D. Lnigi BrnBEa Bamabíta. Roma, 1880-86, 

Tolnme nono. cCodex qni líber Crnde nnacnpatnr e Tabnlarío Ale- 
zandrino descriptns et editns a Franc. Gasparolo». Roma, 1889. 

Tolnme décimo. <Slatntí delle Artí dei Merciai e della Lana di 
Bomai, pnbblicati da Enrico Bterenson. Roma, 1898. 

Tolnme duodécimo. «Opere Ginridiche e Storíche», del Prof. Daño 
Alibrandi racootte, e publícate a cnra della Accademia di Confe- 
renae BtúrícD-GÍDrídiche. Tolnme primo. Boma, 1896. 



-T^Bffi^'VT - 



V.-:' #- ■ 



ADQUISICIONES DB LA ACADBMÍA. 



55 



cStodi e documenti di Storía e Dirittoi. Pabblicazione periódica dell 
Accademia di Conferenze Storico-Oiaridiche. Roma. Addí i y ix 
a XIX. 
Academia Reale delle Scienze di Torino: 

cMemoríe della Reale Academia della Scienze di Torinoi. Serie 
seconda. Tomo xlix. 

cOsserrazioni Meteorologicbe faite nell* anno 1899 all' Osseryatorío 
della R. Universitá di Torino^ Calcolate dal Dottor Lnigi Came- 
ra». Torino, 1900. 

cAtti della R. Accademia delle Scienze di Torino». Yol. xxxr. 
Dísp. 1.' á 15.*, 1899-900. 
Accademia Reale di Scienze, Lettere ed Arti di Lacea: 

cAtti della Reale Accademia Lnchesse di Scienze, Lettere ed 
Arti». Yol. XXX. Lacea, 1900. 
Reale Listitoto Yeneto di Scienze, Lettere ed Arti: 

cMemorie del Reale Institato Yeneto di Scienze, Lettere ed Arti». 
Yol. xxYi, n°» 8-5. Yenezia, 1899. 
Biblioteca Apostólica Yaticana: 

clnrentario dei libri Stampati Palatino- Yaticani, edito per ordini di 
S. S. Leone XIIL P. M. da Earico StcFcnson». Yo), i-ii, 1886; 
Tol. I, part. II, 1899; toI. ii, part. ii, 1891. Roma, 1^88. 

cTatiani Evangelioram harmoniae arabice». Romae, 1888. 

«Códices Palatini Latini». Tomo i. Romae, 1886. 

cCodices manascrípti Graeci Reginae Svecorum et Pri P. P. II». 
Romae, 1888. 

cCodices manascrípti Palatini Graeci». Romae, 1885. 

cCodices manascrípti Graeci Ottoboniani». Romae, 1898. 

cCodices ürbinates Graeci». Romae, 1895. 

cMonomenta Papjracea Aegjptia Bibliothecae Yaticanae». Ro- 
mae, 1891. 

cMonamenta Papyraoea Latina Bibliothecae Yaticanae». Romae, 
1895. 

cll Grande Papiro Egizio della Biblioteca Yaticana». Roma, 1888. 

cRegestam Clementis Papae Y». Annasprímns, 1884; annas se- 
candos a qaartas, 1886; annas qaintas a séptimas, 1887; annns 
octaras et nonas, 1888. Romae. 

cRegesti Clementis Papae Y Appendices». Tomas i. Romae, 1892. 






n 



a boletín db la rbal academia de la historia. 

c Regesta Hanorii Papae III». Yolamina primam et seeandom. 
Bomaa. 

c Al sommo Pontefíoe Leone XIIIi. Omaggio Ginbilare della Biblio- 
teca Vaticana. Roma, 1888. 

«Nel Giubileo Epíacopale di Leone XIII». Omaggio della Biblio- 
teca Vaticana. Roma, 1898. 

«Leonis X, Pontificia Maximi R^esta». Fasdcolas iy^tiii. Frí- 
bnrgi BrÍBgOTÍae. 
Masen Nacional do Rio do Janeiro: 

cArcbivoB do Mnsen Nacional do Rio do Janeiro». Vol. i-t, 1876- 
1880; vol. VI, 1885; vol. vii, 1887; toI. tiu, 1892; rol. x, 1897- 
1899. 

c Revista do Masen Nacional do Río do Janeiro». Vol. x. (Segoi- 
mento aos ArcbiTOS do Masea Nacional. Vol.' iz). 
Dirección general de Aduanas. Madrid, c Resúmenes mensnales de la 
Estadística del Comercio exterior de España, pablicados por la 
Dirección general de Adnanae*. Núm. 127, Janio j años de 1898» 
1899 y 1900; núm. 128, Julio y siete primeros meses de los años 
1898, 1899 y 1900; núm. 129, Agosto y ocho primeros meses de 
los años 1898, 1899 y 1900; núm. 130, Septiembre y naeye pri- 
meros meses de los años 1898, 1899 y 1900; núm. 131, Octubre y 
diez primeros meses de los años 1898, 1899 y 1900. 

c Producción y circulación de azúcares, acbicoria y alcohol industrial 
en el primer semestre de 1900». Núm. 1 y 3. 

€ Estadística general del comercio exterior de España en 1899», for- 
mada por la Dirección general de Aduanas. 1.* y 2.* parte. Dos 
Tolúmenes, folio, rústica. Madrid, 1900. 

«Impuesto especial sobre el alcohol». Listas cobratorías de las 
patentes de elaboración del alcohol Tínico correspondientes al 
segundo semestre de 1900. Madrid, 1900. 



DB eOBIBBVOS EXTRAKJBR08. 



Dirección de Estadística Municipal de Buenos- Aires. «Boletín men- 
sual de la Elstadistica municipal de la ciudad de Buenos-. 
Año XI?, números 5-9, Mayo- Septiembre 1900. 



^mm^m^ 



ADQUISICIONES DB LA ACADEMIA. 57 

« Anoario Bstadistioo de la cindad de Buenos* Aires». Año ix, 1899. 
Baenos- Aires, 1900. 



DB AOADVHIAS T CORPOBAOIOTBS HACIOHALBS. 

Asociaeióii Artístico -Arqueológica barcelooesa^ cRe?ista de la misma»* 
Barcelona. Afio it, números 20-22, Julio- Diciembre 1900. 

Asociación de Arquitectos de Gatalnfia. cLa Catedral de Ciudad Ro- 
drigo» , Memoria descriptiTa por el limo. Br. D. Luis M.* Cabe- 
lio 7 Lapiedra. Barcelona, 1900. 

Asociación de Escritores y Artistas españoles, c Memoria de los actos 
7 tareas de la Asociación durante el año de 1899». Madrid, 1900. 

Biblioteca*Museo-Ba1aguer. VillanueTa 7 Geltrú. c Boletín». Época iii, 
Año I, números 6-11, Junio>NoTÍembre 1900. 

Cabildo de la Catedral de Jaén, c San Pedro Pascual, Obispo de Jaén 
7 mártir», por D. Ramón Rodríguez de Oálrea. Jaén, 1 900. 

Centre Excursionista de Catalun7a. Barcelona. «Butlletí». An7 x, 
números .64- 69, Maig-Octubre 1900. 

Comisión del Mapa Geológico de España, c Boletín». Tomo xxt. 
Tomo y, segunda serie (1898). Madrid, 1900. 

Comisión Prorincial de Monumentos de Orense, c Boletín». Tomo innú- 
meros 14 7 15, Ma7o 7 Julio 1900. 

Consejo Nacional de las Corporaciones Católico-obreras de España* 
«Boletín». Junio 1900. 

« 

Cuerpo Nacional de Ingenieros de Caminos, Canales 7 Puertos. «Revis- 
ta de Obras públicas». Año xltii, números 1293-1317, 5, 12, 19 
7 26 de Julio; 2, 9, 16, 23 7 30 de Agosto; 6, 13, 20 7 27 de 
Septiembre; 4, 11, 18 7 25 de Octubre; 1, 8, 15, 22 7 29 de No- 
viembre; 6, 13 7 20 de Diciembre. Madrid, 1900. 

Bscuela de Nobles 7 Bellas Artes de 6an EI07. «Discurso leído en la 
solemne apertura del curso de 1900 á 1901», por D. Luis Rodri* 
guea Miguel, Socio de mérito de la misma. Salamanca, 1900. 

Institución libre de Enseñanza. « Boletín». Año xxir, números 481-484, 
Abril- Agosto. Madrid, 1900. 

Instituto de segunda enseñanza de Segovia. « Memoria acerca de su 
estado durante el curso de 1898 á 1899, leída en la solemne aper- 



58 BOLBTlN DB LA RBAL AGADBKrA DB LA HISTORIA. 

tura del carao teadímioo de 1899 á 1900>, por D. Ednudo Ha- 
teo de Iraola. Segovía, ]900. 

Inetitnto de Zaragosa. «Uemoria del cano de 1698 i 1899>. Zara- 
gozñ, 1900. 

Unseo Biblioteca de Ultramar eo Madrid. cCatitogo de la Biblioteca*. 
Madrid, 1900. 

Obserratorio Astronómico 7 Meteorológico de Madrid. cObierracio- 
nes del eclipse total de sol del 28 de Majo de ISOOi, rerificadas 
en Plaeeacia por la Comisián oficial. Un vol., 4.°, rúatica. Ma- 
drid, 1900. 

Real Academia EspaSola. cCinco poesías de Rosalía de Castro». Pn- 
bllcalas la Real Academia Eepafiola para solemnluar el acto de 
descubrir la lápida qne sn indiridno correspondiente, D. Agnstfa 
de la Paa Bneeo j Pineda, ha dedicado á la memoria de la insigne 
escritora gallega en la casa donde manó. Jnlio, 1900. 

Real Academia de Bellas Artes de San Fernando. cBoletin». ABo xx. 
Ma;o-NoTÍembre. Madrid, 1900. 
«La idealidad en la obra de arte». Discarsoa lefdos ante la Real 
Academia de Bellas Artes de San Femando en la recepción pú' 
blica del Br. D. Francisco Javier Améngo, el día 21 de Octubre 
de 1900. Madrid, 1900. 
<La pintnra impresionista». Discarsoe leídos ante la Real Acade- 
mia de Bellas Artes de San Femando en la recepción pública del 
Excmo. 8r. D. Manuel Domínguez, el día 4 de Noviembre ds 
1900. Madrid, 1900. 

Real Academia de Ciencias Morales 7 Políticas, « Disposiciones que 
podrían impedir an Espafia la división de tas tincas rústicas cuan- 
do esta división perjudica al cultivo». Monografía presentada por 
D. Agostfn de Ondovilla 7 Duran al segundo concurso extraordi- 
nario, abierto por la Real Academia de Ciencias Morales 7 Poli- 
ticas para la adjudicación del premio del Conde de Toreno en el 
bienio de 1897 i 99. Madrid, 1900. 

Real Academia de Ciencias Exactas, Físicas 7 Naturales. «I'iscursos» 
leídos en la recepción pública del Sr. D. Blas LAsaro é Ibiaa, el 
día 9 de Diciembre de 19C0. Madrid, 1900. 

Real Academia de Medicina. cAnales». Tomo xx, cuadernos 2." 7 8.*, 
30 de Junio. Madrid, 1900. 



ADQÜI8ICIONB8 OB LA ACADEMIA. 5l> 

cDiscnrsoBi leídos en la Real Academia de Medicina para )a recep- 
ción pública del Académico electo, Dr. D. Manuel Tolosa Latonr» 
el día 8 de Julio de 1900. (Dos ejemplaree.) Madrid, 1900. 
«Diflcnrsos» en la Real Academia de Medicina en la recepción públi- 
ca del Académico electo, Dr. D. José Oómes Ocafia, el dia 28 de 
Octubre de 1900. La vida en Eepafia. Granada, 1900. 
cDiacursos» leídos en la Real Academia de Medicina en la recepción 
pública del Académico electo, Dr. D. Eulogio Gérvera j Rniz, el 
día 11 de Nofiembre de 1900. Madrid, 1900. 
cDiscursos» leídos en la Real Academia de Medicina para la recep- 
ción pública del Académico electo, Dr. D. Nicolás Rodrigues j 
Abaytua, el día 25 de Noviembre de 1900. La insuficiencia hepá- 
tica. Madrid, 1900. 

Real Academia de Bellas Artes de San Oarlos de Valencia, c Solemne 
inauguración del curso de 1900 á 1901i. Valencia, 1900. 

Sociedad Arqueológica Luliana. Palma (Baleares), c Boletín». Año zvi» 
Tomo VIH, números 248-248, Jnnio-Noyiembre 1900. 

Sociedad Arqueológica de Toledo, c Boletín». Afio i. Números 4.* j 
6.*, 80 de Julio y SO de Noriembre de 1900. 

Sociedad Económica Vascongada de los Amigos del País, San Sebas- 
tián, «índice de la Exposición de Fotografía, Cerámica y Minia- 
turas celebrada el afio de 1900», Agosto- Septiembre. San Sebas- 
tián, 1900. 

Sociedad Espafiola de Salvamento de Náufragos. Madrid, c Boletín». 
Números olzxx-olxxxit, Julio-NoTiembre 1900. 

ünÍTersidad Central, c Discurso» leído en la solemne inauguración del 
curso académico de 1900 á 1901 por el Dr. D. Victorino García 
de la Cruz, Catedrático de la Facultad de Ciencias. Madrid,. 
1900. 

UnÍTcrsidad Literaria de Granada, c Discurso» leído en la solemne 
apertura del curso aca<?émico de 1900 á 1901 por el Dr. D. Ma* 
nuel Garrido j Osorio, Catedrático de la Facultad de Filosofía y 
Letras. Granada, 1900. 

universidad Literaria de Oriedo. c Discurso» leído en la solemne aper- 
tura del curso académico de 1900 á 1901 por el Dr. D. José Mur 
7 Ainsa, Catedrático numerario de Geometría j Geometría Ana- 
lítica. Oriedo, 1900. 



^.. 



BOLBTl!' L'K LA ftBAL ACADBHIA DK LA HISTORIA, 

BOMirMí ooiTMpondienM al oarso de 1898 & 1899 j Aniurío park 

L de 189» i 1900. Oriedo, 1900. 

reided de SaUmanoa. «Diecnrao* leída eo )a solenue apertura 

el curso académico de 1900 á 1901 por el Dr. D. Mi^el de Una- 

lODO, Catedrático de Líteratnra griega. Salamanca, 1900, 

Binoria* sobre el estado de la iDitmcoidn en eita UniTenidad j 

SataUedmientOB de ensefiBiiaa de sn distrito, correspondiente al 

oreo de 1698 i 1899. Anoario para el de 1899 k 1900. Vnieda- 

es. Salamanca, 1900. 

rsidad Literaria de Sevilla, c DÍBcntBo> leído en la lolemne inan- 

araciún del curso académico de 1900 á 19V1 por el Dr. D. Sera- 

ín Sanz j Agnd, Oatedráüoo de la Facultad de Ciencias. Se- 

illa, 1900. 

rsidad Literaria de Talladolid. «Discurso inangnrali leído en la 

alemne apertura del ourn académico de 1900 i, 1901 por «i doc- 

ar D. Rafael Cano, Catedrático de la FaculUd de Filosofía j 

.etrae. Yailadoiid, 1900. 

ttofl estadísticos de la enseBanaa en el curso de 1898 á 1899 J 

Lunario de 1899 á 1900». Valladolid, 1900. 

Catalanista. Barcelona. ■UensxJMi entregado por la Junta per- 

lanente de la «Unió Catalanista* i. 8. M. la R«na Regeate, el 

ia 6 de Julio de 1900. Barcdona, 1900. 



tmia Nacional de la Historia. Caracas (Veaesnela). cDisearsoa 

)fdos en la recepción pública del Br. Dr. Mannel A. Dlea , el dia 

9 de Abril de 190^». Caracas, 1900. 

Bonrsos leídos en la recepción pública del Sr. Dr. Rafael VíHatí- 

enci}, el S3 de Majo de 1900>. Caracas, 1900. 

seursoa leídos en la recepción pública del Sr. D. Jesús UnSos 

>bar, el ó de Julio de 1900. Caracas, 1900. 

o (le Lima, Perú. «El Ateneo», órgano del Ateneo de Lima. 

'omos II j III, números 11-14, Majo- Agosto, 1900. 

teca pública de la prorincia de Buenos» Aires. La Plata (Repú- 

lica Argentina). «Boletlni. Año ii, uúmeros 15 24, Bnero-Octu- 

re, 1900. 



\m 






■ "V. 



ADQUISICIONBSS DB LA ACADEMIA. 



6t 



' \<:. 



ir?.t-J 



f 'i 



"í^ 



Hustto Nacional de Costa- Rica. «Informe relativo al año económico- 
de 1899-1900 presentado al 6r. Secretario de Fomento, Licen- 
ciado D. Ricardo Pacheco, por el Director del Establecimiento^ 
Joan F. Ferráz». San José, 1900. 

Museo Nacional de México. € Anales». Marso, Junio, Septiembre j 

Diciembre de 1898; Marzo, Jnnio, Agosto* Diciembre de 1899 j^ 

1900. Tomo y y entregas 4.*-14; tOmo ti, entrega 12; tomo tii^ 

entregas 1.' y 2.', Jalio y Septiembre de 1900. 

c Historia de La Nueva México, por el Capitán Gaspar de Villagrá».. 

Tomos i-ii; 2 vol., 4.*, rústica. México, 1900. 
«Libro tercero de la Historia Religiosa de la provincia de MézicO|. 
de la Orden de Santo Domingo, compuesta por Fr. Hernando 
Ojea, de la misma Orden y provincia», ün vol. fol., rústiea. 
México, 1897. 
«Segunda parte de la Historia do la provincia de Santiago de Méxi^ 
co. Orden de Predicadores en La Nueva España, por el Padre 
Fr. Alonso Franco». Un vol. fol., rústica. México, 1900. 

Universidad Central de Venezuela. Caracas. «Anales». Año i, tomo i, 
núm. l.<^ Enero-Marzo de 1900. 

Universidad de Chile. Santiago. «Anales». Año 58, tomos ov-cvii^ 
Mayo- Agosto 1900. 

Universidad Nacional del Paraguay. «Anales». Año ii, tomo i, núme- 
ros 3.* y 4.". 1900. 

Académie des Inscriptions et Belles-Lettres. Paris. «Comptes rendus 
des séances de Tannée 1900». Bulletins de Mars-Aoüt 1900. 

Académie Impériale des Sciences de Saint Pétersbourg. «Mémoiresi». 
VIH serie. Classe Historico-Philologique. Tome iv, num. 8. 
«Uber Eine von den Unbekannten Literaturspracben Mittelasiens 
Von Prof. Dr. E. Leumann. Mit 2 Tafeln. St. Pétersbourg, 1900. 

Archives des royaumes Croatie, Slavonie et Dalmatie. Zagreb Agraam 
(Austrechs). «Vjestnik Kr. Hrvatsko-Slavonsko-Dalmatinskog 
Zemaljskog Arkiva». Godina ii. Svezak iii-iv. 

Académie Royale d'Archéologie de Belgique (Anvers) «Anuales». 
Serie in 4.® Tome in, 2® fascicule lii, 5® serie. Tome ii, 4® livraison. 
«Bulletin». 5® serie des Anuales, ix. 

Académie Royale de Belgique. Bruxelles. «Compte rendu des séances 
de la Commision Royale d'Histoire ou recueil de ses Bulletins». 






S *:* 




bolbtIn dk la real academia de la historia. 

Tome «oixante -huitiéme (5* sáríe; tome ix, iii et it BnUetiui); 
Tome «oixnite-neaTiéme (6* señe; tome x, i. ii et iii Bnltetina). 
ilámie Rojale dei Sciencea A Amsterdam. (Qeographische Q«- 
schiedeois van Holltnd becniden de lek en Niewa Mus in de 

Middeleeowen door J. C. Ramaar». Verluadelnngen. Apdeeling 

Letterknnde. Nien Reeka. Deel ii, a* 3. Am^terdun, 1899. 
Terslageii en Mededeelingen>. Afdeeling Letterwnnde. Vieide 

Reeks. Derde Deel. AmsterduD, 1899. 
3oBÍi Fntres Bíbliopolae, Accedant Septem Carmioa Land&tw. 

Ametelodami. 

lémiedes ScieDces deCracorie. (Bolletia Interoslional». Oomptes 

rendas des séancee de raanáe 1900. N*» '^-8, ATril-OcLobre 1900. 
dté des Arcbires HUtoriqnea. Saintea. «Berne de Saintonge et 

d'Annie». Volóme xx, 3" lÍTruaon. 1"'' Mai 1900. 

été d'Archéologie de Braxelles. < Anaaaire». Tome xir, ii lirruton. 

ATril 1900. 
été dee Antiqoaires de l'Oaeet (Poitiera). «Bolletín». Denziéme 

serie. Tome xx. Premier et deaxiéme trimestre, 1900. 
¿té Dnnkerqaoise ponr l'eacoaragement dee Sciences, des Letteree 

et des Arts. Dunkerque. <Mémoiree>. Trente-denxiéme lolame. 

1899. 
été des Étodes Jaives- París. cRerae des étades Jaiveai. Tomes 

XL et xLi, N™ 80 et 81, Avríl-Septembre 1900. 
été Historiqne Algéríeone. Alger. cRerne Afrícaine*. Qoftrante- 

qnatriéme année. 1" et 2* trimestres. N"' 236 et 237. 1900. 
été d'Histoire Diplomatiqae. París. «Revae d'Histoire Diplomati- 

qae*. Qaatorziéme anoée. N° S. 
été d'Histoire á Utrech. «De Begeeringe van Amsterdam soo 

in T. Cifiel ais Crímíneel en mílítaire (1653 1672) ontworpen door 

Hane BootemaateU. LFitgegeven door Dr. G. W. Kernkamp. 

Eerste Deel. 1897. 
Aarb^er for Nordisk oldkyndihhed og Historie, ndgirae af det 

kongelige Kordiske Oldskrift-Belskab'. 1896. ii Bnkke. ti Biad, 

4 Hefte. 
iété de Géographie. París. cL&Oéographte*. N°* 7-11, 15 Joillet- 

15 Norembre, 1900. 
iété de Géograpliie et d'Arcbéologie de la provínce d'Orao. <BaIle- 






•r. 



ADQUISICIONES DE LA AGADKIIIA. 63 

tin trimestriel de Géographieet d'Archéologie». Oran. Vingt-troi- i 

siéme année. Tome xx, fasoicules lzxziii et lxxxiy, Ayríl-Sep- I 

tembre 1900. r' 

Société Les Amia des Sciences et Arta de Bochechaart. cBalletin». 

Tome IX. N<* ▼ et vi. 
Faculté des Lettres de Bordeanx et des üoÍTersités da Midi. cAnna- 

les». Qaatríéine serie Gommtine anx Universités d'Aix, Bordeanx, 

Montpellier, Tonlonse. xxii" année. 
aReyne des Étndes Anciennes». Tome ii. N^ 3 et 4, Jniliet-Decem- 

bre 1900. 
«-ReTne des lettres frangaises et étrangéres». Tome ii. N^ 3 et 4, 

Juillet-Décembre 1900. 
cBnlletin Hispaniqnei. Tome ii. N^ 3, Jnillet-Septfmbre 1900. 
Ganadian Institnte. Toronto (Canadá), c Proceedings». New series. 

Voi II. Part. 3. N* 9, Febrnary 1900. 
cTransactions of the Ganadian Institnte». Toronto. N^ II and 12. 

December» 1899. Yol. ti, Parts 1 and 2. 8emi-Gentennial Memo* 

nal Yolnme. 1849-1899. 
Facnlty of Political Science of Colnmbia University. New-York Gity. 

cPoIitical Science Qnarterly». Yolnme xy, Nnmbers 2-3, Jane- 

September 1900. 
Historical Society of Pennsylvania. cTbe Pennsylvanía Magazine of 

History and Biography». N** 2, of toI. xxiv, Jnly 1900, N° 94; 

No 8, October, N* 95. 
Nnmismatic and Antiquariam Society of Montreal. «The Ganadian 

Antiqnarian and Nnmismatic Jonmal». Third series. Nnmber 2 

and 4 April- October. 
Pnblic Library of tbe Gity of Boston. < Annnal report of theií». 1899. 

Boston, 1900. 
Boyal Irish Academy Dnblin (Inglaterra). cProceedings». Third seríes. 

Yolnme v, N^ 5, Jnne, 1900. Yolnme yi, N° 1. 
Society Literary and Historical of Qnebec (Ganada). cTransactions 

of the». N"" 22, Sessions of 1892 to 1898. N'' 23, Sessions of 1898 

to 1900. 
cLa YÍe de JosephrFran90Ís Perranlt, snrnommé Le Pére de l'Édn- 

cation dn Penple Ganodien, par P.-B. Gasgrain». Onyrage illnstré. 

ün volnmen 8.°, tela. Qnebec, 1898. 



64 BOLETÍN DK la RBAL AGAOBIflA DE LA HISTORIA. 



The Catholic Unírírgitf of Amerioa. WMhingtoo. cThe Cktbolk 

Uniíersity Bollotin». Vol. »t, N° 4; Whole N* xxit, October 1900. 
Kaiser WilhelmB'UQÍrersitat zo Strassbarg. cDie Reanionakammer 

na Mete>. Mete, 1899. 
(Erater teil: Dte Rel¡gion>-pbÍlciBopbÍBcbe Sküze der Kritik der 

Beiaea VernaDftt. 
(Der Petitateacb-CommeDtKr des Josepli Becboi Scbor sam Bacbe 

Nnmeri nacb dem ManaBcrípt. N* 52 der Kgl. Hof-nnd Staatabí- 

bliotek in UüachsD heraDsgegeben, aowie mit Quellenangabeii 

nnd AnmerkangeQ Tersehen*. Tbeíl i. Brealaa, 1899. 
<Ein Delphiachea Weihgeachenk*. Bonn, 1899. 
(iDcerti Aactoris Epitome Rernm Geatamm Alezandrí Maguí.» 

LipaUe, 1900. 
«The DeTelopment of the Doctríne of PerBonatitj ia Modera Philo- 

sopbf >. Part- i. 
EoDJgl. bayer. Akademie cer WÍBaencbkfte za Manchen. «SitEnogabe- 

ríchte der philoBDpbÍBch-pbilologiachen and der hietorischen Claa- 

Be.> 1900. Heft i-iii. 
KoDiglich Preosaiachea Aksdemie der Wieseaecbaften sa Borlin. 

f Die Zwúbaaderljahrfeter». Ata. 19, aod 20. Mlrz 1900. 
c&itzangsbericbte der Kóaiglícb Preaasischen Akademis dsr Wia- 

aenacbaftea eq Berlin». xxii-zxxtiii, 3, 10, 17, 31 Mai; 14, 21, 

28 Jani; 5, 12, 19, 26 Jali 1900. 
nnÍTeraJtata-Bibliotbek in Heidelberg. «Nene Heidelberger Jahrbücber 

Heranagegeben vom HiHtoriach-Philoaophiscben rereine En Hei- 

dalberg>. JahrgaDg x, Heft i. 
Univerailat Freibnrg. id. Scbweiz, «BehSrden, Labre and Stndierende.> 

gommeraemeeter 1900. Freibnrg, 1900. 
«Verzeicbnia der Vorlesangen». 'W'iatereemeater, 1900-1901. 16 

Oktober-22 Marz. Frcibnrg, 1900. 
(Die Bericbte über Rompilger aas dem Frankenreiche bis znm 

Jahre 800, von Josepb Zettinger». Rum. 1900. 
«Labia KaraTeloff, ea vie et aea (eiiTres, par N. P. SdménoiT». Fri- 

bourg, 1897. 
«Gescliichte des Schal-and Bildangalebens ím altem Freibnrg bis 

Enm 17 Jahrbondert, von Franz Heinemanni. Freibnrg, 1895. 
«Die Scbnie ron ZwoUe too ifarem Anfángen bis zn dem Anftretea 



ADQUISICrONES DE LA. ACADEMIA. 65 

des Htmiftilismns , von Michael Soboengen». Freiburg, 1898. 
cDas Kloster Disentes Tom Aasgang des Mítielalters bis znm Tode 

des Altes Ohrístisn Ton Castelberg 1854, ron Jobann Cabannes». 

BrüoD, 1899. 
«Sant'AnselmOy filosofo, por Laigi Vigna». Milano, 1899. 
cDer Antefl der Eatboliscben nnd Protestantíscben Crie der Tid- 

genossenscbaft an den religiósen nnd politiscben Eampfen in 

WalUswabrend der ^abre 1600-1 6 13, yon Sebastian Qrüter». 

Stans» 1897. 
cL'Instmction primaire en RnsBÍe, par Josepb Stankíewiez». Frí- 

bonrg, 1900; 
cOoUectanea Fríbnrgensia-Commentationes Academicse UniTersita- 

tis Fribnrgensis Helvet.» Fascicnlns iz. «Die Verfasser der soge* 

nannten Fredegar-Cbronik von Gastan Scbnürer». Fribnrgo, 1900. 
Bibliotbéqne de TUniversité de Cbristiania. cNorges Indsktifter med 

de (EIdre Rnner. Vdgiyne for det Norske Historiske Eildeskrift- 

fond ved Sopbns Bagge». 54 Hefte. Cbristiania, 1900. 
Reale Accademia dei Lineei. Roma. cAttl». Annocoxorii, 1900. Serie 

qninta. Olasse di scienze mor.ili, storicbe e .filologicbe. Yol. tiii. 

Notisie degli Scavi. Aprile- Agosto 1900. 
cRendiconti». Classe di Scienze fisicbe, matematicbe e natnrali. 

Adnnanza delle dne Olassi del 4 novembre 1900. Yol. iz, fase. 9.% 

2.* semestre. 
cRendiconto deír Adnnanza solenne del 10 Oingno 1900, onorata 

dalla presenza delle LL. MM. 11 Re e la Regina» • Roma, 1900. 
. cRendiconti della Reale Accademia dei Linoei». Classe di scienze 

morali^ storicbe e Filologiobe. Serie quinta. Yol. iz, fase. 8.*-6.* 

Reale Accademia Pelorítana. Messina. «Attii^. Anno zit, 1899-1900. 

cCCCL Annirersario della üni?erBÍtá di Messina». (Contríbnto 

Storico.) Messina, 1900. 
Reale Societá Romana di Storia Patria. Roma. cArcbiyio». Yol. xziii, 

fase. i-ii. 
Societá Storica Lombarda. Milano (Italia). cArcbivio Storico Lom- 
bardo». Serie terza. Anno zzyii, fase, zzvi, 80 Oingno 1900; 

fase. zzTii, 30 Bettembre. 
Instituto de Coimbra. cO Instituto». Yolnme 47. N^' 7-12, Jullio- 

Dézembro 1900. 

TOMO xxzvm. S 




(Í6 



^DÍMIA DB LA UIHTOniA. 



cAntigaid&des prehiatorícaa do Goncelho da Fifraelrai. H«mari> 
offer«oidk ao loBtJtnto d« Coimbra palo Booio oorreapoiuÍMt« 
Antonio dos Siotoa Rocha. Qtiwta parte. Coimbra, lEKX)- 

Masen Ethnologico Portagnee (Liaboa). cO Archeologo PortDgaeE>. 
Vol.T.N" 5-8, 1899-1900. 

Real Aseodagio dos Arohitectoa CWia o Aniheologos Portngaesea. 
Lisboa. iBo1etim>. Teroeíra aerie, K* it. 

Sociedade Martios SaTuento. Porto. cBeTÍQt* da Qnimaráe». Tola- 
me zTii. N" 3, Jnlho 1900. 



DI KeCRITOBES MáOIONALBB. 

Alcalá Galiano (D. Pelajo). f Pesqneríaa y comercio en la oosta NO. 

. de Áfric». Madrid, 1900. 
Canalejas (Federico). cPoealaa». Madrid, 1900- 

Casa Valencia (Conde de). cDe la libertad polltíca en Inglaterra, en la 
época presente». (Tercera edición.) ün toI. 8.*, rúatica. Madrid. 




Criado j Domingoez (D. Joan Pedro). «Bibliografia de U Cmz Roja 

española». Madrid, 1900. 
García Aüx (Escmo. 8r. D. Antonio). Primer Híniatro de Inatracción 

Pública j Bellas Artes. ( Diüposicíonee dictadas para la reorgani- 

■ación de la enüefianaa». ün toI. 4.°, rústica. Madrid, 1900. 
Gibert (Agaatl M.) cCiotats Focenses del litoral coaeti». Un toI. 8.*i 

rúatica. Barcelona, 1900. 
Hazañas ; la Búa (D. Joaquín). «Maaae Rodrigo Fernández de Baa- 

taelta. fundador de la Unirereidad de Sevilla». Sevilla. 1900. 
Llórente Vázquez (D. Maimel). «Cnadroa americanos: Vaneanela, 

Brasil, Cnlifomia, Onatemala, Montevideo j Ecaadon. Un rol. 8.*. 

rúatica. Madrid, 1891. 
cE Plnribaa Unnm». Viajes, costumbres, tradiciones, monumentos, 

descripcionea cortesanas, fenómenos, mitología, historia, eto. 

Un vol. 8.°, rústica. Madrid. 1893. 
Mayoral j Parrada (D. Pedro). «Estudio sobre el pintor JnanFeniia- 

du ds Navacrete (El Mndo)>. Logrofio, 1900. 
Mieto Serrano (Excmo. 8t. D. Matías), Marqués de Gnadalwsaa. 



»•/■»» 'ar 



ADQUISICIONES OE LA ACADEMIA. 



67 



«Filosofía y Fisiologiai. Conferencias dadas en la Escuela de 
especialidades médicas. Tomos 1.^-8.* Tres Tolúmenes 4/, rústica. 
Madrid 1899. 

Ortiz del Barco (Jnan). cCartas maritimasi. i-iii, y-viii. 

Pons (D. Francisco). cColección de estudios árabes. £1 Filósofo Auto- 
didacto». Zaragoza, 1900. 

Poutesy Fernández (D. José María). € Historia de la antigua ciudad 
de Sisapón, boy Almadén del Azogue:». Un yol. 4.% rústica. Ma- 
drid, 1900. 

Ruis Martínez (D. Cándido). cBotones de fuego». Sonetos. Madrid, 
1900. 

Salcedo y Raíz (D. Ángel). cEl libro de Villada, Monografía bistóríca 
de esta Villa». Madrid, 1901. 

Sampol y Ilipoll (D. Pedro), e Anuario bibliográfico». 1897, 1898 p 
1899. Apuntes para una biblioteca maliorquin a. Palma, 1899. 

Saz (Bernardo del). cÉoletín de enseñanza». Número extraordinario. 
Juegos florales. Málsga, 1900. 

Torres Lanzas (Pedro). € Relación descriptiva de los mapas, pla- 
nos, etc., de México y Floridas, existentes en el Arcbi?o General 
de Indias». Tomos i y ii. 

Viñals (Dr. D. Francisco). «Historia del Convento de Santo Tomás 
de Madrid, del Orden de Predicadores». Ms. inédito del P. Fr. An- 
tonio Martínez Escudero, bíjo del mismo Convento por los años 
1783 á 1837. Parte primera del tomo i. Un vol. 4.% rústica, 
Madrid, 1900. 

DC BSORITORES EXTRANJEROS. 

Assereto (Ugo). «Genova e la Corsica, 1858-1378». Un vol. 4.*, rús- 
tica. Spezia, 1900. 

Oolonna (Ferdinando). tScoperte di Anticbitá in Napoli dal 1876 k 
tutto il 1897, con notizíe delle Scoperte anteriorié ricordi Storico- 
Artistico-Topografici». Un yol. fol., rústica. Napoli, 1898. 

-Oorridore (Francesco). «Storia documentata della Marina Sarda dal 
dominio spagnuolo al savoino (1479 1720)». Un vol. 4.°, rústica. 
Bologna, 1900. 

iDonoy (Léon). cNouvelles rechercbes Pbilologiques sur I'antiquité 
Américaine, contenant une contribution á TAmérícanisme da 
Cauca». Un vol. 4.°, rústica. Paris, 1900. 






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*3 



. .«r 



« 






olbtIn db la bbal acadeuia ds la historia. 

reirá (J. M.) cAiiidiutríapottogoeBft>.(S«CDloixtiáxix.) 

I. 8.*, rústicft. Lisboa, 1900. 

Br. Fruceaco F.) cDe Attaria». Us vol. 4.*, rústíca. 

oaa, UOO. 

Lfr. Cesare). <I1 Cogoome e la Patria del Qraode Ammí- 

Rnggwro Lorias. Un rol, 8.°, rústica. Reggio- Calabria, 

Toribío). €La Piedra de Chana>. Un rol. 4.', rústica. 
1900. 

r. Lorenso). «Storia della famiglia Salaaar. I Salacar io- 
I. Barí, 1900. 

lard (Lonis de). «Le Centenaire de Garrett». París. 
qae Aagnsto de). «Qnestóea da Agricnltara. Portogal. 
rem pelo Bario de 6e¡xas>. Lisboa, 1900. 
como). «Le Btete Arcaica del Foro Romano», iii. Un ro- 
.«, rústica. HesBÍDa, 1900. 



i cambio con poblicacionbs nacioxales. 

atdlico*. Barcelona. ABo V. Yol. T,números48>51, Jnnio- 
tbre 1900. 

insoal de la Cofradía de ánimas benditas», bajo el patroci- 
Marfa Santlaima j de Santo Domingo de Siloa. Burgos. 
, nún. 2, Diciembre de 1899. Números 3-12, Eoero-Octa- 
10. ABo III, números 1-2, No riembre- Diciembre 1900. 
erior Josefino». Tortosa. Afio it, números 4S-48, Jnlio- 
bre 1900. 

ancíscano*. Santiago (Corana), ABo xfit, n."' 194-199, 
diciembre 1900. 

rían. San Sebastián. ASo xxi. Tomo xlii, número 719, 30- 
Tomo XLiii, números 720-735, Jal io- Diciembre 1900. 
de Dios». Madrid. Tercera época, año xx, rol. Lti, núme* 
I, Jnlio-Agosto. VoL Lin, números 1-7, Septiembre- Di- 
i 1900. 

tnóDÍca». Madrid. Tomo iv, números 7-12, Julio-Didfm-- 
)0. 



'!■*»■ ^ 



•,.4» 



ADQUISICIONES DB LA. ACADEMIA. 



69 



^Memorial de Aftilleríai. Madrid. Afio 56, serie ir, tomo xiiii entre- 
ga 6.*, Janio 1900. Tomo xir, entregas l.*-5/, Ja1io-NoTÍem- 
bre 1900. 

^Memorial de Ingenieros del Ejército». Madrid. Afio lt, cuarta épo- 
ca, tomo XTii, números ti^xi, Janio-Noriembre. 

€ Revista de Aragón». Zaragoaa. Afio i, números G-11» Janio «Noviem- 
bre 1900. 

^Revista de Archivos y Bibliotecas j Máseos». Madrid. (Tercera épo- 
Ci), afio iT, números 6-10, Jnnio-Octnbre 1900. 

«Revista de Extremadura». Oáceres. A8o ii, números xii-xvii, Jnnio- 
Noviembre 1900. 

< Revista general de Marina». Madrid. Tomo xlvii^ cuadernos 1.^-6.*, 
Julio -Diciembre 1900. 

^Uníón Ibero-Americana». Madrid. Afio xtv, números 171-177, Julio- 
Ojtuhre. Suplemento al número 177, 10 Noviembre 1900. 



i CAMBIO COK PUBLICACIONES EXTRANJERAS. 



<Études publiées par des Peres de la Oompagnie de Jésus». París. 

37* année, tome 84* et 85* de la collection, 5 Juillet-5 Décem- 

bre 1900. 
<La Qoinzaine». París. 6* année, n^' 137-148, 1*'' Ja¡)let-16 Décem- 

bre 1900. 
«Polybiblion». Revue bibliograpbique universelle. Paris. Partie litté- 

raire. Dduxiéme séríe, tome cinquante-uniéme, lxxxix* de la ool- 

lection. Premiére-cinquíéme livraison, Juillet-Novembre 1900. 
Partie technique. Deuxiéme serie, tome vingt-sixiéme, ex* de la col- 

lection; septiéme-onziéme livraison, Juillet-Novembre 1900. 
-«Revue Bénédictinet. Belgique. Dix-septiéme année, n* 3-4, Jnillet- 

October 1900. 
-«Revue Oeltique». Paris. Vol. xxi, n^ 2-4, AvrilOctobre 1900. 
< Revue de Qéographie», dirigée par M. Ludovic Drapejron. París. 

Yingt-quatriéme année, premié re-aixíé me livraison, Juillet-Dé- 

cembre 1900. 
«Revue Hispanique». Paris. Sixíéme année, xi9^ 21-22, premier et deu- 
xiéme trimestre 1900. 



^ 



70 boletín DB tA AEAL ACADBMIA DE LA HISTORIA. 

cReTue Hifltoriqne». París. Viagt-einquíéine annóe, tome soixaaie- 

treiziéme; 11, JaiIlet-Aoát« Tome •oizante-qnatoraiéme, i-ii, Sep- 

teinbre-Décembre 1900. 
cBnlletin Historíque da Diocése de Lyoo». 1* atinée, a°'> 4-6, Juülci- 

Décembre 1900. 
«The English Historícal ReTiew». Loadon. Yol. xy, números 59*60^ 

Julj-October 1900. 
cBoletin Salesianoi. TarÍD (Italia). Afio xxi, números 7-18, JnUo* 

Diciembre 1900. 
cBolkttino deHe Pobblicasioni Italíane ricevnte per diritto di stamp» 

dalla Biblioteca Nazíonale Céntrale di Firenae». Fírenae-Milano». 

números 848-859, Giagno-Dioembre 1900. 
cLa OÍTilta Catholica». Roma. Anno cinqaantesimoprimo , serie xvii^ 

Tol. XI, qnadernos 1.201-1.209, Laglio-Novembre 1900. 
€BÍTÍsta di Storia Antica». Uessina. NnoTa serie. Anno y, fascicolo- 

2.'-3.*, 80 Ottobre 1900. 
cRivista Storica Italiana». Torino. Anno xni. N. 8. Yol. t, fascico- 

los 8-6, Maggio-Dicembre. 
«Kwartalnik Historjczny». Organ Towarzystwa Historjcznego. Rocz- 

nik xiT, zeszjt ii-in, 1900. 
«Portngalia». Materiaes para o estndo do poTO pórtngoez. Porto*. 

Tomo I, fase. 2.* 
Voz de Santo Antonio». Braga. 6* anno, 8* serie, n^ 19-28, Jnlho- 

NoYembro 1900. 
cAlmanach de Santo Antonio para o anno de 1901». Braga. 
cAnalecta Bollandiána». Braxelles. Tomas xix, fase, iiiii, 80 Jain— 

8 Norembre 1900. 
cAnalecta sacrí Ordinis fratram praedícatornm sea vetera ordinis mo - 

ñamen ta recen tioraqae acta, ReYerendissimi Patris Fr. Andreae 

Frühwirth». Romae. Yolamen qaartam, anno octavo, fascíoii-- 

las lY, Jalio MOGCco. 



POR BL CORBBO. 



cDiscarso leído en la fiesta inaagnral de los Juegos florales de la gw« 
dad de Zaragoza por el Excmo. Sr. D. Yictor Balagaer j contes- 



ADQUISICIONES DB LA ACADEMIA. 71 

tación al misino por el Sr. D. Mariano de Paño 7 Roator, presi- 
dente del Cnerpo de Mantenedores». Zaragoza, 1900. 

cLa Enciclopedia Jurídica». Año i, números 7-9, 1.^-20 Julio 1900. 

cLa Semana Católica de Barcelona». Año xii» números 558-582, 
I."" Jalio-16 Diciembre 1900. 

cEl Mnndo Latino». Barcelona. Afio i, nrúm. 1.* 10 Jalio 1900. 

cEl Pensamiento latino». Santiago de Cbile. Afio i, números 1-5, 
SO Agosto- 80 Octubre 1900. 

cKcTÍsta de Ciencias j Letras». Madrid. Año vi, números 158-164, 
5 Jolio-5 Ootabre 1900. 

cRcTÍsta Eclesiástica». Yaliadolid. Año iy, yoI. ti, núm. xii, 30 Junio 
1900; Tol. Til, números i-xi, 15 Jalio- 15 Diciembre. 

cflie Catbolic üniverdity BnUetin». Washington. Yol. ti, n* 8. Wbole 
n* zxiii, Jaly 1900. 



ADQUIRIDOS POR SÜSORIPCIÓtT T COMPRA. 

«Boleüín de la Librería». (Pablicación mensual.) Obras antiguas 7 
modernas. Madrid, Librería de M. Murillo. Afio xxfii, núm. 12, 
Junio 1900; Afio xxviii, números 1-5, Julio- Noviembre. 

«Ubros de antaño nneramente dados á lúe por varios afldonados». x. 
cPropalanda de Torres Nabarro», edición dirigida por D. M. Mé- 
néndez 7 Peli^o. 11. Un toI. 8.^ bol. Madrid, 1900. 

cTke Im| erial and Asiatic Qaarterl7 Review and Oriental and Colo- 
nial record». Woking (Inglaterra)» Tbird series, Jul7 1900. yol. x, 
n«* 19 7 20, October. 

cSupplément aux Acta Sanctorum pour des yies deé Saints de TEpoqne 
MéroTingtenne» Paris. Tome 11. 3^-6^ lirraisons. 



VARIEDADES. 



LA NUEVA LÁPIDA DE OVIEDO. 

484 Oreli rep. a 1898 in eff08ioaibus instituLis a viris doctÍB, 
quibuB cura moDumeutorum provinciae eiua coaservaudorum 
commissa est, in aedicula vetusta Saactae Leocadiae, ubi lapis in 
tres partes fractus, altus m. 0,4B, loagus 1,48 pro altari erat. Lit- 
lerae altae eunt m. 0,10 optímae et profuade íncisae, aaeculi 

puto VIII Vel IX. 

Descripsi, ex imagine pbotographa et ectypo a Rafaele Allainira 
misso, uude supra repraesentata est. Edidi bulletin kispanique i, 
1899, n. 4 (1). 

Mihi visa est íla fere posse suppleri, probaute Buechelero, qui 
antea de alus supplemeutis cogitaverat, 

f prineipum [egjregiu» hanc autam Vu[l(ila fecit 
hec ore hoc mag\nó\ eximia macina [pollet 
undivagumque mari» pelagum habita\re aw.lo» 
haula tenet homines inmenso [aequore vectos 

V. 1 observa auiam et haulam formas r. 4 iuila iisurpatas. 
Viilñlae nomen supplevi eiempli causa uipote ioter Gutos notum; 
uum illa aetale eíus vel similis uominis priuceps aliquis Asturiae 
fuerít ignoro. 

2 Os magnum aediñcü vid^tur significare portam. Mag[no] 
eximia; scilicet ignorat poeta bic elisiones ut v. 3 iu pelagum ha- 



la pig. la da wM ciud«raD. 



LA NUEVA LAPIDA DE OVIEDO. 



73 



bita[re] et v. 4 si recle supplevi, inmenso [aequore], Hec macina 
s€un'a est in tilulo Asturiae supra n. 149. 

3 homines undivagum pelagum maris ¡lahitare suetos sive 
peritos si recle supplevi, pulo fuisse naulas audaces, qui illa iam 
aelale e Ganlabriae el Asturiae porlubus solebaol vela faceré ad 
balenas piscesque omues venandos iu maribns longiuquis, quae 
sunl versus seplenlriooes el occidenlem. Uude apparere videlar 
Aulam a Yulfila coadllam destinatam fuisse ad uaulas hospilio 
recipiendos, simili hospiliorum eius generis quae hodie exlant. 

4 inmenso [culmine surgens] proposuit Buechelerus. Et fa- 
teor homines pelagum habitare suetos cum pleonasmo quodam 
vocari inmenso aequore veclos; ñeque vero inmensum aulae cul- 
men pkcel. 

Lilteralura, in qna observa H el h iuxla posilas, scribendi 
latio, hec^ macina^ hauta^ inmenso lolusque carminis tenor cou- 
veniunl cum saeculo octavo nonove. Undivagus vocabulum a Co- 
rippo saepius usurpalur Job. vii 343, viii 344, laúd. Just. i, 110. 

ÁKMILIUS HObner (1). 



(1) InseriptioHum Hitpantoé ckrUlianarum Svpplementum^ DÚm. 4M. 



NOTICIAS. 



Bl 30 de Diciembre pasado tuvo lugar en el salón de actos de 
nuestra Academia la recepción publica del Excmo. Sr. D. Julián 
Suárez Inclán como individuo de oümoro, el cual pronunció un 
erudito y ameno discurso sobre la liberación de Par(sen 1590 por 
Alejandro Farnesio, que obtuvo unánirxres aplausos do la distin- 
guida concurrencia, así como el discurso de contestación que pro- 
nunció el Excmo. Sr. D. José Gómez de Ar leche elogiando los 
méritos y obras históricas del nuevo académico. 



El día 14 del corriente mes ha fallecido en Madrid el antiguo 
académico de número é ilustre historiador de Cataluña, Excelen- 
tísimo Sr. D. Víctor Balaguer, dejando inolvidable recuerdo de 
sus trabajos literarios en la edición completa de sus obras que 
alcanzan á unos treinta volúmenes. A la traslación de su cadáver 
embalsamado desde la casa mortuoria hasta la estación del ferro- 
carril del Mediodía asistieron nuestro Director y los Sres. Saa- 
vedra, Fita, Fernández Duro, Pirala y general Carrasco, en re- 
presentación de la Academia. Sus grandes condiciones de carác- 
ter, laboriosidad, talento, discreción y de estadista han producido 
un duelo universal, que comparte profundamente aquejada la 
Academia por pérdida tan sensible. 



Durante el semestre pasado fallecieron los Correspondientes 
extranjeros siguientes: D. Samuel Berger, en París; D. Davic 




NOTICIAS. 75 

i[aufmao,en Budapeeth; y D. Ángel Jusliniano Carranza en Bue- 
nos-Aires. 

También fallecieron los Correspondientes nacionales D. Pedro 
María Plano, en Mérida; D. Pedro Cabello de Septién, en Zaoao- 
ra; D. Francisco Asís de Vera y Chilicr, en Cádiz; D. José Mo- 
lino Guijarro de Uzabal, en Avila; y D. Cosme Blasco y Val, en 
Zaragoza. 

Finalmente, en el presente mes de Enero y en el día 8 ha 
muerto en Barcelona su obispo, el Excmo. é limo. Sr. D. José 
Morgades y Gili, antiguo Correspondiente de la Academia, el 
cual, después de haber fundado el célebre Museo arqueológico de 
la ciudad de Vich y restaurado la basílica de Ripoll, se proponía 
dar al público los tesoros documentales que llenan los archivos- 
episcopal y catedralicio de Barcelona, no sin impulsar por otro 
Jado Tos estudios históricos y arqueológicos^ bajo todos sus con- 
ceptos, de aquella provincia. 



La Academia recibió con aprecio la obra que le fué remitida 
por el deán y cabildo de la catedral de Jaén, en que se trata de la 
vida y escritos de San Pedro Pascual, obispo de aquella diócesis^ 
7 se discute con amplitud si perteneció á la religiosa orden de la 
Merced, fundándose el autor para negarlo en las Bulas del Papa 
Bonifacio YIII publicadas en nuestro Boletín. Con esta ocasión, 
el Sr. Fernández y González hizo uso de- la palabra para mani- 
fesiar que las obras del Santo, por él examinadas, contienen im- 
portantes noticias de la dominación árabe, de conformidad con lo 
que refiere el historiador Aben Alcutía. 



Invitada la Academia para el acto de la inauguración de la es* 
tatúa erigida en memoria de nuestro pasado ilustre Director, don 
Antonio Cánovas del Castillo, nombró una comisión para asistir 
á Mta ceremonia^ que tuvo lugar en presencia de S. M. la Reina 
Regente y del Gobierno, enfrente del palacio del Senado. 




BOLETÍN DB LÁ. RBAL AfiAUBHIA DB LA HISTORIA. 

:^a el objeto de constituir una biblioteca popular en la plaxa 
irte de Melilla ae bao pedido ejemplares de las obras de la Acá- 
nia, á lo que ésta accedió gualosa. 



5t Sr. Menéndes y Pelayo, académico de número y como Di- 
:tor da la Biblioteca Nacional, ha hecho & nuestra Biblioteca el 
nativo de un ejemplar de la obra del 8r. Valdenebro titulada 
imprenta en Córdoba, y premiada por aquel establecimiento. 



Vuestro dignísimo Director ha regalado al Museo de la Acade- 
a una preciosa lápida de mármol blaaco que acaba de descu- 
rse en los cimientos de una casa de la ciudad de Córdoba al 
rribarse aquélla. Esta lápida es la original que se halló oii el 
Q de 1616 en Lórmiuo de Biijalance, y que describe UUbner en 
colección de epígrafes romanos, nüm. 3.15?. Mide 0,28 m. en 
idro; tetras del siglo iii (1). 

D M s 

EVCE e AK o XVII 
HoSoEoSoToToLD 

7(if) M{anibM) ^aentrn). Euee afifnomm) zth h(ie) Hita) <(><). 8{ií) M.ibi) 
ra) Kevi». 

conflagrado & los dioasB Hanes. Eace, de edad de 17 a&os, aquí face. 
te la tierra ligera. 

íuee está mal esciitoan Jugar de Suche [t&x'il i sobrenombre de 
ijer, que se lee en una lápida de Saguuto (3.885| y en otra de 
rcelona (4.585). 

ja presente se descubrió en el alcaparral de Bujalance, camino 
Uontoro á Cañete; después, fué trasladada al patio de la casa 
ide moraba el regidor D. Diego de Castro y Ramíreí , junto á 

I Suempla scrlptiirai epigrapiieat Miiiat eiiMt Armilluí HUbDer,iiám. 00. E)sr- 



NOTICIAS. 7 * 

la plaza de San Francisco; y fínaluiente á Córdoba, no sabemos 
cuándo, donde se ocultó y sepultó, permaneciendo ignorada hasta 
los últimos días del siglo pasado para tomar el vuelo hacia Ma- 
drid y posar en el museo de nuestra Academia. Su reaparición es- 
de bastante interés, porq^ie resuelve la duda suscitada por Hüb- 
ner sobre la lección del nombre de la esclava difunta, que omita 
la aspiración, como acontece en otras lápidas: Dolice (5.381), Eu- 
ticus (265), Plutarcus (2.913), Telemaco (263), etc. 



Con igual destino ha regalado á nuestra Academia, su indivi- 
duo de numero D. Vicente Vignaü, el fragmento de otra lápida, 
marmórea, del mismo tipo paleográñco, que compró siete años há 
en el Rastro de Madrid, y descubrieron, á lo que parece, co» 
otras muchas (1) los felices exploradores de la betúrica Nertó- 
brigüy 6 Valera la vieja, junto á Fregenal de la Sierra. El frag- 
mento está cortado por su lado inferior, y mide 0,16 m. de alto- 
por 0,25 de ancho. 



c L A V D I A 



S£CVND1NA 



IVSSV'VENERIS 



Claudia Secundina iussu Veneris,., 

Claudia Secnndina por mandato de Venas... 

La inscripción es inédita y notable bajo dos conceptos. Sale por 
vez primera en lápidas españolas el nombre de la dedicante, asi 
como la mención del oráculo de Venus; aunque no es nueva en 
su género, porque otras de la misma índole se refieren á Júpiter, 
Endovélico, la Fortuna, Geres e Isis. 

El exvoto ü ofrenda de Claudia Secundina pudo ser consagrado 
á una divinidad (¿Cupido?) más ó menos afine á Venus; de )o cual 
hay ejemplo en la muy preciosa lápida de Guadií (3386) : hidi 



(1) BOLBTÍN, tomo XXIX, páginas 879-98]| 474-477, 



78 BOLETÍN DB La REAL ACADBIIIA DK LA HISTORIA. 

ftuel[lari] | iusm dei Ne[tomit] | FMa LfuciiJ f(ilia) Fabiana 
■aoia I m honorem Avitae nfptis \ piissimae. La esiaLua argeutea, 
que Pabia Fabiana hizo labrar parü que representase la Isis 6 e 
Genio tutelar de su nieta Avita, estaba cuajada y sobrecargada de 
piedras preciosas de colores varios, en tanto grado, gue deslum- 
4>raba á sus adoradores. 



En carta del 12 de Diciembre pasado y desde la ciudad de 
Oviedo, participó á la Academia su doctísimo Correspondiente 
D. Fermín Canalla y Secades varias noticias coaceruieiites A la 
inscripción geográñca, que publicó por primera vei D. Aure- 
liauo Fernández Guerra (I) y ha reproducido Hübner ('2), supo- 
niendo mal que Fué descubierta lá dos tiros de bala de Cnngas 
de Ouís.i Las noticias se deben al señor cura párroco de Larón, 
con el objeto de ilustrar la obra intitulada Asluriat [3], que se 
h'illa actualmente en curso de publicación. La piedra tumular 
lio pertenece á Cangas de Oois sino á Cangas de Tineo, hacia el 
extremo occidental de la provincia. 

Las noticias expuestas por el párroco de Santa Eulalia de Laróo 
<licen textualmente: 

■Enire Larón y Viliella, en el punto llamado Aruesa, seve «na 
piedra sepulcral, que recuerdan muchos haberla vislo montada 
sobre cuatro mojones, barnizada, ó mejor dicho, pintada de en- 
-carnado, sobre la cual había una losa de pitarra. Tiene la siguiente 
inscripción que copié lo mejor que pude: 

L • VALERIVS 
PO ST Wl S • 
VX ■ A N • L 
H - S • BST- 
S ■ T ■ T • L • 

(I) ¿s Deilailia. nwvoi deieii6r¡mitiilot, fig. 10, Uadrld, I8<e. 

(9] Núin.5.7W, 

(9) Atlvriai- Su biatorlB y monumentoB, belleiuy recuerdos, coatumbresy tradi- 
cioaes. El bable. Asturianna iluetree. AKricullura i industria. Estadística. Obra diri- 
gida por Octavia BeUmunt y Trarer y Fermla Canalla y Semdm. 



NOTICIAS. 79» 

»Se dice que eo este punió tenían los romanos un cementerio. 
A los 500 m.y en un punto llamado Mnracal 6 Muruecos, es Ira-* 
dición y creencia general que hubo una ciudad ó villa impor» 
tante. Hoy se ven grandes escombros y cañerías que demuestram 
ser restos de importantes calles.» 

Fácil es la lectura é interpretación del epígrafe: 

L(uciu8) Valerius Postumus Üx(amensi8) an(norum) L h(ic) 
s(Ums) e%t. Sfit) t(ihi) t(erra) l(evÍ8). 

Lucio Valerio Postumo, natural de Osma, de edad de 50 años^ 
aquí yace. Séate la tierra ligera. 

La ciudad üxamaf indicada por el epitaño, tanto puede ser la 
sobrenombrada Argaela (la episcopal Osma entre el Arión y el 
Duero), como la que tuvo por sobrenombre Barca (Osma cerca de 
Valpuesta en el partido judicial de Arcayo, provincia de Burgos). 
M<is probable parece fuese esta última. 



Monografía de la villa de Vélez-Bubio y su comarca, por D. Juan Rubio 
de la Sema, Correspondiente de la Real Academia de la Historia. Barce» 
lona, 1900. En 4.**, pág. 120 con dos láminas fotográficas. 

En el tomo zii del Boletín (!) el autor de esta Monografía en- 
teró á nuestra Academia de los importantes descubrimientos pre^ 
históricos que había realizado en Yélez-Rubio y su comarca; los 
cuales acrecentados ahora y sabiamente discutidos le sirven de 
introducción al estudio histórico. 

Una lámina en fototipia pone ante los ojos del lector los prin* 
ci pales objetos de aquella edad remotísima. Abundan las hachas 
de piedra, generalmente de diorita, y algunas fíechas de peder- 
nal, muy notables aquellas por su tamaño y peso y por su exce- 
lente hechura y conservación. «La más grande, de perfecta forma 
amigdaloide y de diorita, mide 19 cm. de largo y 6 en el corte, y 
pesa 1.200 g., habiéndose encontrado este bello ejemplar junto 
á la fuente Nueva ó del Piojo, en las afueras del pueblo.» 

Hablando del cementerio, sito en el cerro del Castellón ó en lá 

(1) Páginas 20-^2. Madrid, 18i8. 



L 



1 



80 BOLBTÍN DB LA IIBAI. ACADSKU OB LA HISTOBIA. 

acrópolis de Vélez-RiiMo el vit^o, que eiplonj, hace doce aflos |t), 
rectifica el Sr. Rubio de la Serna su parecer, y cede al del doctor 
Uübner, el cual no eatimó que fuese cementerio árabe sino pre- 
bislórico (3). «Aquellas hileras de cautos «óbrelas fosas,— dice (3/ 
— y la disposición en que aparecen los esqueletos colocados de 
costado y de cara al Mediodía, como los del cerro del Judío, pree* 
tan mucha fuerza & la opinión del Dr. Hilbner, tanto más cuanto 
en el mismo cerro del Castellón, dentro y fuera del recinto amu- 
ri^llado, he recogido trozos de cerámica, do ya de los árabes, sino 
i la mds arcaica que se conoce, caracterizada por la pasta mel- 
ada de partículas do cuarzo, pizarra y mica, y por los pezones 
ae sobresalen en la superficie exterior de las vasijas. En las más 
niguas, y como linico decorado, suelen aparecer aquellas pro- 
iberancias en niimero reducido colocadas en la arista de la 
inza, como sucede en los vasos de barro negro descubiertos por 
i en Cabrera de Mataró,— .l/emorias de la Real Academia de la 
ístoria (tomo ii) — ó próximas al borde de la abertura, como se 
i en los hallados por los Sres. Siret. Pero en la comarca de 
élez-Rubio se han descubierto unas grandes vasijas en las que 
da la super&cie está formada por lineas simétricas y apretadas 
! los pezones expresados, parecidos á cabetas cónicas de clavos 
} metal. Había yo visto en Vélez-Blanco, en las colecciones de 
. Federico Motos, trozos de una vasija de esta clase que me lla- 
aron poderosamente la atención por su originalidad, pues no 
«uerdo haber visto ni en obras ni en colecciones arqueológicas 
¡rítmica semejante, lamentando que no se hubiera podido con- 
irvar entera la hermosa pieza á que aquellos trozos pertenecían, 
de los que me regaló uno su amable dueño. Afortunadamente 
1 Vélez-Rubio existe hoy un magnífico ejemplar perfectamente 
inservado del cual se me ha remitido una fotografía, reprodu- 
da en el grabado nüm. 7 de la lámina ti, con el que puede for- 
larse cabal idea del tipo y de la belleza de tales vasos.* 

F. F.— A. R. V. 



(1) BoletIh, tomo iii, ji6g. 2i. 

[i) La arsviotagí» n Eipaia, púg. 3SS. 

p) Uonagrtfia, plg. 31. 



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SUMARIO DE ESTE CUADERN( 



rORHU: 

I. Elfilátofa auiodidaelo de Abentofail.—FnaciBCo 
H. El aptlativo y la patria del almirante Boger de 

Cesáreo Fernáadez Doro 

IIL tGloe»arivjn latino-orabicumi (del tigló XI). Note 

fiea.—¥fíaioÍBco Codere 

IV. ¿Üerafmrahifpanohebrea.-'Piáél Fita 

V. Impida insigne de Oaieilo.^LA Comisión de Mont 

VI. La iatigii» lápida de Oviedo. — Yidol Fita 

[qulsldoaes de la Academia dorante el leguudo semeel 
1900 

La Hiteva lápida de Ooiedo.—&€taiiiuaU6bD%T. 

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-31 



boletín 



DB LA 



REAL ACADEMIA DE LA HISTORIA 



TOMO XXXVIII.— CUADERNO II 



FEBRCRO, 1901 



MADRID 

ESTABLECIMIENTO TIPOGRÁFICO DE FORTANET 

IliraBSOR DS LA RIAL ACADBICIA DS LA HISTORIA 

Calle de U Libertad , nám. W 




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BO^pBTIN 



DK LA 



REAL ACADEMIA DE LA fflSTORIA. 



romo xzzvin. Febrero» 1901. onXDiiBifO il. 



INFORMES. 



I. 

STOniA BELLA PÁUIQUA SALA ZAR, 

I Salazar in Italia. 

Ya en el año de 1898, y por honroso encargo de esta corpora* 
ción, hube de publicar en el Bolbtín de la Real Academia (nu- 
mero 5/, tomo xxini) el lisonjera juicio crítico que me merecía 
un curioso é interesante opúsculo debido á la docta pluma del 
ilustre y laborioso Director del Museo San Marlino de Ñapóles, 
D. Lorenzo Salazar. 

Bn sus breves páginas enciérranse en erudita y sustanciosa sín- 
tesis, importantes noticias acerca del origen, ramificaciones y 
vicisitudes de las más salientes personalidades de uno de los más 
preclaros y difundidos linajes, que originario de las merindades 
de Castilla, se esparció y se perpetuó en toda la Península, acre- 
centó sus gloriosos timbres en América, y se propagó en Fran- 
cia y en Italia por nobles y esforzados varones que en las armas 
y las letras nos legaron perdurable recuerdo de sus hazañas y 
empresas, de su ciencia y su saber: el linaje de los Salazar, tan 
nambrados en los fastos de nuestra historia nacional. 

» 
TOMO XZXTIII. 6 



82 boletIn db la bsal academia db la HISTORU. 

Prometíanos entonces el autor de aquel folleto, la publicación 
ya preparada, A guisa de complemento, de cnautos datos 7 noti- 
cias habfa podido reunir acercada loa individuos de esta familia 
que á Italia habían pasado cuando la conquista, y nuestra subsi- 
guiente dominación en .parte de aquella tierra y que habían de- 
jado huellas de su paso y de su estancia, cuando no de su deQiii- 
tiva residencia y de su continuada sucesión hasta el presente. 

Ha cumplido ñelmente su promesa el Diroetor del Museo Napo- 
litano, envíándonos otro opiisculo en 4/ mayor de 39 páginaSr 
impreso á dos columnas de nutrida lectura, y dedicado en home- 
naje de respeto, consideración 7 gratitud, á nuestro compañero 
el Eicmo. Sr, D. Cesáreo Fernández Duro, Secretario perpetuo 
de esta Corporación, 

1 Solazar m Italia titúlase este nuevo estudio que eshuma y 
resucita la olvidada memoria de tantos valientes coraceros, balles- 
teros, caballos-corazas, infantes y peones cuyos nombres figuran 
7 constan en los polvorientos legajos de los archivos napolitanos 
registrados 7 estudiados coq paciente labor durante quince años 
por el Sr. Salaiar, justificando la gráfica 7 pintoresca frase del 
autor «no era y» polvo de archivo el que sacudía en los viejos 
códices tan pesados, quizás, como mármoles sepulcrales; era 
polvo de tumba.! 

Asi es, en efecto, por cuanto que en este opúsculo recoge y 
exhibe los más viejos documentos que en libros, ora impresos, ya 
manuscritos, ha encontrado referentes á individuos de quienes 
por falta de otras pruebas, no ha podido comprobar el enlace 7 
el lugar que les correspoudía en las varias ramas florecientes en < 
Italia, pero que serán con toda certeza, datos preciosos é indica- 
ciones importantísimas para completar el conocimiento 7 estudio 
de las existentes en España 7 América. 

Como precursor de esla familia 7 el primero de los de su ape- . 
llido en Italia, cita al Archidiácono Lope García de Salazar, que 
con Egidio de Montueoga, fueron enviados en concepto de emi- ' 
sarios por el Infante D. Sancho á D. Pedro de Aragón, quien 
consta los recibió segíin carta del 19 de Mayo de 12íi2. Con este . 
mismo monarca, cuando desembarcó con sus 10.000 hombres de 
armas en Sicilia aquel mismo año al tener lugar las famosísimas 



STORIA DBLLA FAIflGLÍA SALAZAR. 63' 

Vísperas Sicilianas, fueron sin duda alguna los Salazaree funda- 
dores de su alcuña en aquella isla. Un siglo después, en 1399, 
aparece ya en los registros de Palermo un JuanSalazar, apodado 
«machaca higos» (costumbre esta de los motes, muy frecuente en 
aquella época, aun entre la gente noble), como poseedor de la 
baronía de la isla de Pantelleria, que segiin Mugues en el Teatro 
de las familia$ nobles de Sicilia, pertenecía en 1433 á Bernardo 
de Santo LazzarOy una de las formas, como Sannazaro y Salazaru 
con que en un principio italianizaron el apellido español de 
Salazar. 

Ya desde el siglo zv aparecen más distintamente en los archi- 
▼os históricos y notariales de Ñapóles y Palermo^ y en todos los 
parroquiales, los documentos y partidas que contienen los regis- 
tros y protocolos concernientes á los actos de la vida pública y 
privada de los individuos de esta familia. 

Este copiosísimo é interesante y curioso elenco de noticias, 
agrúpalo el compilador por siglos al lado de cada nombre propio, 
toda vez que frecuentemente se refieren á nombres homónimos y 
de idéntico apellido, pero que constituyen diversas personalida- 
dades, distintas unas de otras. 

Estas citas tienen todas ellas su correspondiente llamada, indi- 
cando en un apéndice final, el archivo, registro ó documento, la 
fuente histórica, en una palabra, de donde están tomadas, método 
oportuno y conveniente para no embarullar al lector ni hacerle 
perder el hilo de la investigación ó la compulsa. 

Comienza en el siglo xv, como ya he dicho, en cuya centuria 
todos los inckiídos son hombres do armas, guerreros que á la 
conquista fueron; pero en el siglo siguiente afianzado el poder 
militar de España, comienzan á llegar á Italia hombres de toga á 
quienes vemos enlazarse en el país constituyendo familia y adqui- 
riendo bienes y dominios. 

Continúa el índice ó relación hasta finalizado el siglo xvii, seña- 
lando en todos ellos las hembras de esta familia cuyos nombres 
ha encontrado en todos cuantos archivos y documentos ha podido 
examinar. 

Claro está que como no se limita á la noticia escueta y seca, si 
no que la adorna con una somera indicación de la condición 



n 



bolstIn db la sbal acabsmu db la historia. 

nal, cargo ó empleo que cada uno ejercía.y del concepto 6 nuK 
O por que sua nombree figuran eu los registros, resulla ua 
ijunto de pormenores y datos históricos de mucha importancia, 
iráctica utilidad para cuantoe se ocupaa y estudian el periodo 
nuestra dominación en Italia. 

Bien merece la paciencia benedictina, la ingrata, larguísima é 
ensa labor del Sr. Salaiar y las repetidas pruebas de su cahúo 
luestra patria, la gratitud y los plácemes de esta Corporacióa, 
en otras ocasiones sigaiflcados al Director del Museo San Mar- 
0, en quien concurren los dotes de actividad y estudio con loa- 
reconocida competencia y sólida erudición. 

Madrid, SS d« Bnero do 1901. 

Francisco R. db Uba&ón. 



APDirrBS BPIORAPtCOS. 

Aloorruoén. 

¡8te despoblado, que dentro del lérmino de Pedro Abad coq- 
lelas ruinas de la antigua Sacili Martialium y una iiiscrip- 
1 (1) publicada por vez primera en nuestro Boletín (2), está 
lado, uo á la derecha, sino «á la izquierda del Guadalquivir, 
re una alta meseta, cuya extensión es de doce fanegas de 
rda, y á la izquierda de la vfa romana que corre al pie de la 
ira.i Esto me avisa D. Luis Navarro y Porras, doctísimo autor 
la bella uovela histórica que tiene por objeto bosquejar la 
te que aquella villa y el abad D. Pedro, que le dio nombre, 



Famlu* I q^w/DT ¡UiV i.'Uul/ tftt). \ S{tl) t[iHJ tferraj IfnitJ In /,ro%Uj Hfiau) 
m) XX Vi I !• ae(">) PÍ^tm XXII f I. 
Tomo xiiTii, fig. 481. 



APUKTB8 BPISRÁPICOS. 45 

itomaron en la coaqaista de Córdoba por San Fernando (1). Otros 
'datos me indica en carta del 13 de Noviembre pasado, ilustrati- 
'▼08 de la referida inscripción que creo dignos de llamar la aten- 
-cíón de la Academia. 

«La lápida de Fausto se encuentra en el mismo sitio del Alco*- 
rrucén donde fué descubierta; pues el dueño de la finca viendo 
que aquella está sujeta en el suelo por duraargamasa teme remo- 
verla , no sea que sufra' imperfecciones. Tiene en su poder dos 
hermosas cabezas de emperadores y otros trozos de mármol , un 
anillo, vasijas y nvichas monedas. Hace cuatro días que se han 
recogido tres en buen estado de conservación : dos de plata con 
nn elefante y debajo la palabra Caesar^ y una de oro de A n tonino. 

La vía romana desciende desde allí basta el río, que debió cru- 
zar media legua más abajo, donde, ya casi perdidos, hay restos 
de puente; y ya á la margen derecha, en donde hay trozos casi 
nuevos, entraría la vía en Córdoba hacia la puerta llamada hoy 
de los Padres de Gracia. Enfila casi rectos ambos puntos; y va, 
por consiguiente, uniéndolos por la linea más corta. 

No hay vestigios de camino que conduzca á Adamuz, muy 
metido en la sierra. 

Algaliaría debió ser un poblado, defendido por un castillo á la 
margen derecha del Guadalquivir y separado de Pedro Abad por 
aquel río y á una distancia de media legua. Sus ruinas se hallan 
casi perdidas, y no hay ahora más que una ermita dedicada al 
apóstol Santiago, que pertenece á esta jurisdicción eclesiástica, 
aunque edificada en el término municipal de Adamuz.» 

Con estas indicaciones sale exacta y bien comprendida la de 
Plinio, que siguiendo el curao del Betis pone á Sacili sobre la 
ribera izquierda y á Corduba sobre la derecha. Bueno será bus- 
car en los parajes del vado, ó antiguo puente ^ que nos hace 
advertir el Sr. Navarro, algún monumento de su construcción 6 
restauración durante las épocas que precedieron á la musulmana. 

A estos datos añade otros, no menos dignos de atención, don 
Ricardo Molina Pulido en carta que me ha escrito desde Córdoba 



(1) Bl cautivo. Novela por D. Luis Navarro y Porras. Córdoba , ISOO. 




i BOLETÍN DK LA RSAL ACADEMIA DE LA HISTORIA. 

- ""^ de NoTÍembre ultimo. La piedra sepulcral de Fausto es 
¡sea, roja, extraída de unas canteras que existen no lejos 
icio en que está enclavada y qne de tiempo iumemorial 
1 explotándose para toda clase de ediñcaciooes en estos dis- 

Tione unos 10 cm. de espesor. Está empinada 6 clavada eo 
¡lo, mirando A oriente su cara escrita, y se ha vuelto í 
• 6 rellenar de tierra para las operaciones del cultivo. Ba la 
a de Alcorrucén se.encueutraa todavía, á pesar de los siglos 
:urridos, cubos de torres y vestigios demurallas, cimentadas 
randes y bien tratadas piedras de la areoiscn roja sobre- 
. Este monte y el área, que fué ocupada por el reciato 
illado, distribúyense ea tierras de pan llevar y bosque, á 
is interrumpido, de añosas encinas, apareciendo allí con 
incia al excavarse, y también encima de él, basas, capiteles, 

de columuas, bustos de estatuas de mármol blanco, enseres 
«ticos de barro, como sou ánforas, ladrillos, tejas, si bien 
enteras y fragmentos innumerables; lacrimatorios de vidrio, 
las de cobre, plata y oro en gran cantidad, sortijas con aros 
ta y camafeos de arte exquisito, de las que algunas conserva 

poder el propietario del terreno, habiendo yo adquirido 
[ue representan lo siguiente: 1.°, caballo galopante con una 
ft suspendida en lo alto; 2.°, eñgie varonil sin ningún atri- 
3.*, macota con tres vastagos frondosos de una planta ia- 
ninada.i> 

último, D. Luís Navarro ea carta del 26 de Noviembre, 
ido en cuenta el oficio de tintorero que ejercía Fausto en 
rucén, me escribe: «El offector de la lápida me trae á la 
iría que en el Aicorrucén , Mudapelo y Valdfo, fincas éstas 
•lindantes de aquella, se levauta con extraordinario vigor 
nía llamada chabresca (1), en el cual se cria la grana ker- 
r que en la primera mitad de este siglo acudían á recogerla 
os valencianos para teñir sus sedas. No teuíü , pues, el tür- 
^austo muy distante la grana con que avivar el color de bus 



ikPUMTBB epigráficos; 87 

-paños' y otros tejidos de lana. La epigrafía y la naturaleza van 
aquí acordes. £1 Guadalquivir casi rodea coa sus aguas la nuda 
del Alcorrucén; haciendo, como el Tajo á Toledo, una valla ó foso 
natural de defensa á la ciudad romana que se nombró Sácili 
•Martialium y en cuyas ruinas ó monumentos, conforme se irán 
•explorando, hay mucho que aprender todavía.» 

A la diligente correspondencia de tan buenos amigos los seño- 
res Navarro y Molina^ soy deudor asimismo de varias noticias 
sobre el paradero de otros epígrafes romanos, que procedieron, 
si mal no creo, de Alcorrucén. 
Hübner, 2186: 

G EN ' ■ ■ 

M-M-M 

SACRVM . , 

Oen(io) mfunicipum) m(unieipH) M(artidhum) saerum. 

Consagrado al Genio de los munícipes del municipio de (Saa^M) Mar- 
-tialiam. 

Era un puteal 6 brocal de pozo fatídico, ricamente esculpido y 
representando dos genios alados, bucraiiios, festones y otros em- 
blemas del sacriñcio pontifical. Se descubrió en el cortijo del 
'Trapero, dentro del término de Córdoba, junto al del Carpió, 
donde existió un molino de aceite, al que daban empuje no las 
.aguas del arroyo Gálvez, sino las del Guadatín, cuyo puente de 
dos ojos subsistía, hace cuarenta años, mas hoy ha desaparecido 
y sólo quedan de él los cimientos. La cruz del Calvario enfrente 
'úéi molino, á cuya sombra se guareció tan precioso monumento, 
ysL no responde á las vivas ansias de los que andan en su busca. 
; Hübner, 2187. 

Ara consagrada á Júpiter. No se encuentra actualmente en la 
j>ila del agua bendita de la iglesia parroquial del Carpió. La pér- 
dida, ü ocultación, de este epígrafe, es tanto más lamentable, 
cuanto que está muy mal copiado por los autores que lo citan. 
Sólo consta con seguridad que el dedicante se nombró Quinto 
Hutilio, tal vez liberto del emperador Cómodo. Por ventura es-el 
jnismo que aparece en la piedra votiva al Genio (de Sacíiif^, la 



88 BOLKTtM DB U MU. ACADBIUA DB LA HI8T0BU. 

cual vio Ruano en Córdoba (I) «en las casas de los ezcelenlfú- 
IDOS marqueses del Carpió, eu uu& par^d del jardfii.» 

Hübner, 2168. 

Tabla cuadrada de alabastro, de tres cuarlas de largo por cad» 
lado, hallada cerca del Carpió juDto al camino de Ubeda eu tm 
sepulcro de 18 pies en largo y 6 en ancho. A mediados de esle 
siglo existía ea la parroquia del Carpió, sirviendo de lápida 
sepulcral en el pavimento del templo, escrita por la cara opuesta- 
á la del epígrafe romano. 

D • M • s 

L . ACtuVS • L • F • GAL • BARBA ■ II ■ VIR • ANN • LXUll 

ACILIA • L • F • LKP1DINA i.„i,iii VI 
L • ACIMVS • L - F' GAL •TERBNTIANVS ■ II • VIR • ANN - LVI 
5 COHNSLIAE*QjF*LBPlDINAE-ANNOR-L' VXORl 

INDVLGBNTISSVMAB • MArItVS • PlISSVMVS ■ FlAMINIC 
M • S • D «D • FVNKRVM -IMPBNSAS- LAVDATIO 
NES • LOCA • SBPVLTVRAE • STATVAS • D 



J)(is} Mfanibui) e(acnim). Lfveitu) Aciliua L(veiil ftiliva) Oa¡(eria/ 
Barba, duonir, amiforvml LXIIII ; Acüia L(tiñi) /(itiaj Ltpidma 
lann(orumJ LJ VI; L(ucius) Áeiliu» L(ucii) f(ÜÍw) Oal(erM) TerentianvMr 
iuovir, a>m(orttm) LVI Comeliae Qfuintij f(iliae) Lepidinae annor(itmJ L 
uxori indulgentissumae marituí pimumus Jlaminicfaej m(tmieipii¡ S(aei- 
litatii), d(ecretoJ d(ecurionttmJ faneruia impenta». laudatianei, loca Kpvl- 
tarae, gtatwt dfeditj. R(k) tíiti) *(%mt). S(it) v{obi») t(erra) l(fvis). 

Consagrada á los dioses Manes. Lado Acilío Barba, hijo de Lacio, ds 
la tribu Ga'eria, duúmviro, fallecido en edad de 66 afios, Adlia Lepldina 
(su mujer], hija de Lucio, de edad de 50 aOoe, Lucio Acilio Terendano, 
hijo de Lado, de Ja tribu Galería, duúmviro, de edad de 66 afios. Éste 
por decreto de los decariones hizo con gfaa piedad que se tributasen i 
BOfl referidos padrea lo propio que á su mnjer induIgeotteiiDa Coraetia 
Lepidios, hija de Ludo, de edad de SO afios, flamfnica del manidpi» 
Sadllenae, exequias, oraciones fúnebres, Ingares de enterramieato 7 esta- 
toM á costa del miacoo manicipio. Aq<ai yacen. Séaos la tierra llgeva. 

(1} HUnMT.aiK 



APUNTBB SPfOniFICOS* 8& 

Por esta lápida sabemos que la dudad de Sacili estuvo afliiada 
i la tribu Galería y conocemos una de sus más nobles familias, 
dos de sus principales magistrados, y su templo de Roma y de 
Augusto, donde ejerció el cargo de flamínica, ó sacerdotisa, la 
esposa de Terenciano, Cornelia Lepidina. 

Con mucha diligencia ha buscado el 6r. Navarro, á mi instan* 
cia^ una piedra tan preciosa; pero infortunadamente cal poner la 
solería que hoy tiene la iglesia, arramblaron con las lápidas 
sepulcrales que esmaltaban todo el pavimento y destinaron la 
mayor parte á obras de construcción profana.» Las pocas que no 
se perdieron, están incrustadas en la escalera de caracol que con- 
duce al campanario: 

1.* Juan Mohedo, natural de Montero y capellán perpetuo de 
esta iglesia, f 10 Mayo 1632. 

2.* María Obrero Velasco, Diego Daza y Elvira Daza, f 1699. 

3.* Muy gastada. cParece decir Joseph Á...caide, año 1760; y 
tiene un escudo con dos candados y un águila. En la piedra, que 
es de molino, hay cuatro anillas. 

4.^ Diego González Rico y sus herederos. Sin fecha. 

5.* Antonia... Sin fecha. 

6.* «El Licenciado Juan de Béjar, presbítero y herederos, 
tesorero qué fué del Excmo. Sr. Marqués del Carpió. Es de mar- 
mol.» Quizá sea ésta la que se busca, si corresponden sus dimen- 
siones á las arriba expresadas para la inscripción romana, que 
estuvo en poder y en casa de D. Diego López de Haro, marqués 
del Carpió, antes que se destinase á cybrir la sepultura de un 
personaje, que importa averiguar quién fué, valiéndonos de los 
lOScritos, ó memorias, que ha dejado el moderno historiador de 
Ciórdoba, D. Luís María Ramírez y de las Casas Deza. 

Vehementes indicios de que aquella lápida se descubrió en 
terreno de su propiedad me ofrece D. Ricardo Molina Pulido (1). 
6e dice haber sido hallada cerca del Carpió, junto al camino de 
Ubeda en un sepulcro, ó cámara sepulcral, de 18 pies eu largo y 
£ en ancho. La desproporción nalta á la vista. A mi entender, el 



(1) Cana del 24 de Noviembre de 11*00. 



^0 BOLETÍN DE LA mBAL -ACAOXHU DE LA HISTORIA, 

:«scntor que tales medidas asignó, sumó la altura coa lalongi- 
tud; de suerte que, en realidad, éata y aquélla, fuesen {guale¿,^ó 
•de 9 pies cada una, es decir, 2,52 m., contaudo la latitud 1,68 m. 
Estas condiciones son las que reúne el templete, 6 cámara sepul- 
cral, que los vecinos de Pedro Abad y del Carpió suelen denomi^- 
oar iglesia de los maro$. Permítaseme ceder la palabra sobre 6ste 
punto al Sr. Molina, 

«Dentro del término de Pedro Abad, dos ñucas cou direcaón 
liacia El Carpió se tocan y suceden desde Alcorrucén ; la de 
Mudapelo y la del Palonear de Molina (I). La de Muda pelo aUnda 
con la de Alcorrucéu, y no carece de antiguallas romanas. La del 
Palancar comprende unas 50 anegas de tierra feraz y amenisima. 
Su situación es muy piutoi-esca. Su línea oriental es la más larga 
y más cercana á la Tilla de Pedro Abad de la que disu medio 
kilómetro y donde se crian olivares de la propiedad de estos 
vecinos; la occidental es el cauce, ó la ribera izquierda del Gua- 
dalquivir; al N. alinda con Mudapelo; al S., está la parte más 
baja de este término ó frontera municipal de la villa del Carpió. 
Por allí pasa una vía antigua de comunicación entre las dos 
villas, ya casi en desuso, que debió llamarse camino de Vbeda y 
cercano ai Carpió. Este predio estuvo dedicado desde tiempo iu- 
■memorial á dehesa comunal de potros en la citada villa de Pedro 
Abad, y se denominaba entonces dehesa del Peñoncillo, Uno de 
mis progeui'-ores, mi quinto abuelo, compró esta dehesa en la 
segunda mitad del siglo pasado á los propios del pueblo, plau- 
'lándola de olivar, ycon^truyendo en la misma el molí no aceitero, 
4]ue aun existe cuidadosamente conservado, dando su fachada 
principal al antiguo camino del Carpió á Pedro Abad, ó camino 
de Ubeda, que ya he descrito. Nombrábase mi antepasado don 
Antonio Molina Avendaño, y era entonces caballero de la Orden 
de Santiago, Corregidor del Carpió y residente en esta villa, 
como representante de D. Diego López de Haro, marqués de 
aquel título. Gl Sr. Molina Avendaña cuadró la finca, por él 
comprada, del Peñoncillo; y aconteció que al hacerse los hoyos 

obUfaáo di Córáeba. por D. Tom£B Lópa- 



APDNTB8 EPIGRÁFICOS. 91 

para plantar olivos > ciertos trabajadores advirtieron qae los gol- 
pes qj}e daban socavando el suelo retumbaban como dados en 
hueco; é inflamados de codicia no se limitaron á encontrar la 
entrada del que suponían fuese tesoro escondido, sino que em- 
pezaron por romper la clave de bóveda del templete ó cámara 
sepulcral, que así retumbaba y traicionó su existencia. Precipi- 
tados en su interior aquellos vándalos, sin tener quien los con- 
tuviera, rompieron lo que allí encontraron al notar que allí no 
había dinero como ellos se ñguraban. Avisado el propietario, no 
le fué de pronto posible acudir al lugar del siniestro, por estar 
achacoso y ser de anciana edad; pero recomendó al capataz de 
los trabajadores, que estos se abstuvieran, como los demás del 
pueblo, de tocar ni acercarse á la habitación subterránea. Vana 
recomendación. La codicia por un lado y la curiosidad por otro 
no tuvieron límites, y sólo quedó lo que no pudieron remover, 
después de consumada la expoliacióu y destrozo de cuanto allí se 
veía. Bl edificio quedó y permanece en pie. Está construido, 
Begün todas las reglas del arte, de pequeños y bien cortados 
ladrillos en su parte interior, tanto los muros como la bóveda, 
con elegante friso, tres hornacinas á cada lado déla entrada, que 
debieron contener otras tantas urnas cinerarias, y en el fondo 
opuesto á la puerta de entrada, cabeza ó ábside del templete, hay 
vestigios de pintura policroma y rastros de un cuadro que debió 
representar un banquete ritual de la familia en honor ú obsequio 
de los Manes divinos, de cuyas pinturas hay ejemplo en la necró- 
polis romana de Carmona (1). Consta el mausoleo de una sola 
nave rectangular, de unos dos metros y medio de larga ^ metro y 
medio de anchura^ y otros dos metros y medio de alto desde la 
clave de la bóveda hasta el pavimento.. Ocupa exactamente el eje 
del predio del olivar, es decir, q.ue está colocado este monumento 
en medio de la finca, distando del Guadalquivir unos 150 ó: 200 m. 
Su puerta mira hacia oriente. Por de fuera, ó al aire libre, las 
paredes que están, como dije, construidas de ladrillo, so ven 
revestidas de una capa ó funda de gran espesor, de conglomerado 



■M.4. 



(1) Memorias de la Real Academia de la Historia , tomo xi,' páginas 5S2f-586,!ámiiia6 
iz-Y. Madrid, ]8dS. ' ^ 




6t BOLBTlN DB hk HKAL ACÁDHHIA DK LA HISTORIA. 

de cal 7 piedra picada, tan duro 7 compacto, que todo el edideio 
parece uní piedra y como ai estuviera vaciado en una rocat y a^ 
«6, que fuera déla puerta y de laclare de IxÍTeda, que tieue rotas 
hoy, lo demás se halla tan bien conservado como sí acabara de 
salir de las mauos del alarife. 

■Poco tiempo despufts de au descubrimiento y bajo la culta 
dirección del referido 8r. Molina y Avendaño, se emprendicroa 
excavaciones alrededor de la que dio eu llamar el vulgo iglesia 
de los morot, y creo fué panteón ó mausoleo de los Acilios. El 
resultado fué el hallazgo de una enorme y magnifica sepultura, 
que estaba adherida al templete por la parte exterior occidental 
6 más próxima al río. Esta sepultura es un pilón do piedra blan- 
ca, que el dueAo de la finca, hizo trasladar al molino sobredi^^o, 
en cuyo patio se conserva. Es de figura rectangular, 2 m. de 
largo, medio de ancho y 70 cm. de profundidad. Parece este sar- 
cófago haber sido vaciado á pico en un solo bloque de piedra, 
conserva la pureza de aristas 6 ángulos exteriores, y por deutro 
se distingue uu poco más alta la parte del fondo donde el difunto 
apoyaba su cabeza. No tiene inscripción ni signo alguno; ni hay 
memoria del esqueleto, que al contactó del aire es fácil se redu- 
jese á polvo, pero sí de la tapa, ó cubierta, que sin duda tendría 
letrero. Dfcese que llevaron esta losa funeral, ó tapa del sarcó- 
fago, A la casa de la villa del Carpió, donde habilaba el Sr. Mo- 
lina Aveudafio, y es natural que asi fuese atendidas sus aficiones 
arqueológicas. Lo cierto es que él se mandó enterrar en la capilla 
de San Antonio dentro de la iglesia parroquial de aquella villa. 
Con la finca del Palancar y otras de su propiedad fundó un ma- 
yoracgo, que después se ha repartido, y cuya mitad poseo como 
quinto nieto del fundador. El Palancar es mió, y creo cierto que 
los monumentos allí encontrados por mi progenitor sou exigua 
íracciÓD ó mínima parte de los que, andando el tiempo, pueden 
salir á luz. Por de contado algo es haber echado á volar algunas 
ideas que permiten atribuir al territorio de Pedro Abad, y no al 
del Carpió, la interesante lápida de los Acilios, que sospecho es 
la que cubre los restos mortales de (su descubridor?) D. Antonio 
Uolina Avendaño.» 

Hasta aquí D. Ricardo Molina. Sus indicaciones son por toi*' 



extremo aoUbles^ De ellas resulta, que no estu vieron bien in- 
fofoiadoe los qxse adjudicaron á la finca da Alcorrucén la inscrifh 
cito 2190 de Hübner ; la cual se encoatró,, según la noticia dadJk 
á.raít del descubrimiento cen un olivar» quei está plantando don 
Antonio de Molina , corregidor del Carpió; la reeogió D. Diego> 
Laíoez, presbítero, rector de la parroquia del Carpió 7 la regaló 
á Vázquez Venegas, quien la dio á Ceballos.» Decía: 

D • M • S 
L V C 1 L L A 
ANNORVM » XXXV 
FI A:* IN -SVirS 
H'. S • H • 9 •T*T«L 

D(isJ Mfanibua) sfacrum). LueiUa atmartim XXXV, pia in ms, k(ic) 
M(üa) e(8tj. S(it) t(ibi) t(erra) ¡(evisj. 

Consagrado á loe dioees Manes. Lucila, piadosa con los suyos, aquí 
yace. Séate la tierra ligera. 

Ksla lápida sepulcral se encontró, sin duda alguna, hacia el 
año 1760, en la finca del Palancar, donde se oculta un vasto 
cementerio romano, al que tal vez está sobrepuesto otro de la 
edad visigótica. Por allí bajaba la vía romana desde Sacili (Aleo- 
rrucén} para cruzar el Guadalquivir por el puente, cuyos estribos 
y vestigios ha señalado D. Luís Navarro y Porras. 

De este cementerio hay motivo para creer que se extrajo el cipo 
sepulcral (Hübner, 2189), que en el siglo xvii estuvo en la torre 
del alcázar del Carpió y fué trasladado al palacio de los marque- 
ses de Priego en Cañete de las Torres: 

TI • IVLIVS-PHILOPONVS 
ANN • LXXXV • PI VS • IN • SVIS 
H-S-E»S-T-T'L 

Tifherius) luUus Fhilopanita^ annforum) LXXXVy piua in suis h(ie) sfituaj 
efst). SiUj tfibij tferra) l(evi8j. 

Tiberio Jttlio Filópono, de edad de 86 afios, piadoso con los suyos, aqoi 
^aoe^ Séate la tierra ligera. 



tr 






94' BOLBTin DE L* RlAL ACADKMIA DB^La BISTODIA. 

'En la Guardia, Tilla del partido judiclal-de Jaén, ocurre (BQb-' 
ner, 3378) uo Tiberio Claudio Félix, liberto de Tiberio Claudio 
Fortunato, 7 eo Écija (1498) un TiberioJulioGrácÜis, acaso li«r-' 
maoo ó pariente de Pilópono cuyo cognombre griego ^AoKmoí (la- 
borioso) tan raro es en las inscripciones espafiolas, que ni una 
vez más se repite. 

Cartagena. 

Mucho más importante que las ÍDscrípciones de Sacili 6 de 
Pedro Abad, es la inédita de Cartagena, labrada en los tiempos 
de Julio César, 6 de Augusto, cuyo dibujo nos ba presentado don 
Adolfo Herrera. Hállase la piedra en la entrada del castillo de la 
Concepción, 7 mide 1,05 m, de alto por 0,65 de ancho. 

CN • CORNBLIVS • L • F¡ 

CINNA • II • VIR^ 
MVR • LONG • P ■ x) 

BX*D>D-P-C-y 



CnftwJ CorneÜM L(jteü) /(iütu) [Oai(eriaJ] Cinna duumvir wt%tr(*tm) 
long(«m) p(edea) XIXXXXJ ex d(tereto) dfecuriomun} /(aetendum) o(owa- 
vit) ¡tídemqut) p(rohnmt)], 

Oneo Comello Cinna, hijo de Lucio, de ta tribn Gmlerid, dDÚmTiro, pro- 
curó que se biciese eate llenio de las muraUaa, de 40 pies á lo larKo, en 
TÍrtad de hsl>ene así decretado por loa decDiionea, 7 él mismo dio por 
buena asta obra. 

La piedra está cortada por su lado derecho; pero la simetría de 
los renglones permite devolver el texto mutilado á su integridad 
primitiva. 

El mismo personaje hizo obrar otro trecho de muralla en lon- 
gitud de 102 pies, como lo demuestra otra lápida (3425), que 
atribuye HUbner al tiempo de Julio César. Esta lápida, ya com 



. APUKTSS EPIGRÁFICOS. . r. 95> 

cida, estuvo «en la pared del Caballero^ del Castillo, á mano 
derecha y á corta distancia de 1^ «puerta del Norte.» 

No se halla el nombre deCneoCornelioCinna entre los duüm- 
viros quincuenales , que figuran en las monedas romanas do 
Cartagena. Su derecho de ciudadano romano le pudo provenir do 
un antecesor de Cneo Corn^Ho Cinña sobrenombrado Magnua j 
yerno del gran Pompeyo. Así lo. cree HUbner. 

Otras lápidas (3420, 3422, 3426, 3427) conmemorativas de la 
restauración y construcción de sus murallas ostenta Cartagena^ 



Santa Pola. 

1 Entre esta villa (Porius IlicitanusJ y Elche (Ilicijf de la que 
aquélla es puerto natural, posee D. Antonio Múrtula una rica, 
heredad , donde han parecido un sinnúmero de objetos romanos. > 
Una estatuita de Venus, de arte primoroso, que recuerda el de la 
estatua de Milo, un dolium que pesa áe 40 .á 50 arrobas con la 
marqa de su capacidad en seztarios M XX y selectísima colección; 
de barros saguntinos, algunos con estampillas y otras preseas do 
no poco valor atestiguan por una parte la ilustración del señor: 
Múrtula que las ha ido recogiendo y el precio histórico de aque-. 
lia finca, que está sobre la derecha del camino de Elche al casti- 
llo de Santa Pola. Una inscripción lapidaria , allí encontrada, se 
publicó por M. Cognat en el BuUetin des antiquairea de Fran- 
eé(\) bajo la fe de un esquicio, rápidamente trazado por M. En- 
geU Hübner ha reproducido esta copia (2) no sin hacer algunas- 
salvedades acerca de la misma, que no da sentido satisfactorio. : 
Las dudas se resuelven completamente en presencia de la exce- 
lente impronta, ó calco, que ha presentado á esta Real Academia 
su benemérito Correspondiente D. Adolfo Herrera. Sus letras son 
del primer siglo, y mide 0,23 m. de alto por 0,21 de ancho. En él 
86 lee: 



O) Páff. 196, núm. 5, ISOd. 

(2) Sphem$ria epigraphiea^ yoI. vxn, íáao. 3, pág. 444. Berlín, 1887. 



boletín DB LJl RHAL ACABBHtA DB LA HISTOKIA. 

,„<„ RENTIAE 

<i/.ISCAB-L'TBTHINI 

ANNORVM • XXVI 
TBRENTIA-L.L-ARBVSCV 
S ,.i. TBR • TBTRIM • FILIA 

«jOnVMBNTVM-PBC 

'rentíae, [PrJiMcae Ifiberíae} Tetlñni, onTiarum XSVI, Tereitlla 
I l[iberta) Arbuteaita] , Terfentiae) Tethini filia [mJoHummftm 

irendft Tetis, liberta de Prísca, ele edad de 29 aflot, biso eete mo- 
ito Terenda Arbúacala, liberta de Lndo é bija de Tereoda TetJB. 

ra es el seatido de este epígrafe. Terencia Frisca manumitió 
eaelava Tetis. Bata falleció contaado 35 años de edad y 
lo viva una hija, Arbiíacula, que fué liberta de Lucio T»- 
I. Arbiiscula dedicó é so madre Tetis el monumento. 
»>gnombre arbiiscula (arbolitlo) ae había dado á conocer 
08 incripciones : uua de Jimena (335?) y otra de Ampu- 
l333|. Tethini es genitivo y dativo heteróclilo de Tethit (537, 
77), que tambiéo se escribe Tetis (953|. Corresponde el nom- 
la ninfa del mar, Sirn, que tanto papel hace en la Illada de 
ro, como esposa de Peleo y madre de Aquiles; y no sería 
10 que hubiese tenido culto especial en la ciudad de Elche 
il puerto de Santa Pola. Asi en Córdoba ae encuentra (22?3j 
ivo femenino Antiochini, y en Tarrasa ¡6144} Baalogaunini, 
dos respectivamente de los nominativos ¡Antiochis y Basto- 

Mi). 

} calco nos apronta el Sr. Herrera, sacado de una inscríp- 
üneral, que se ha descubierto en la ñnca de D. Antonio 
lia. Es inédita. Mide 38 cm. de latitud por 32 de futura. 



Uba«r ba reunida los eJemploB ds semejante declinación semigriega en «I 
¡einum, paginaa 1185, li8S. Sobre e) dativo femenino MyrilKÍ, qua sale «□ Sa- 
t9i4), ee me ofrece observar qne ¡ivipnív?; (mirto, arrayán) prodnjo dos adjBtl- 
BlgaiflcBción áe mirt&ceo |j.jpo[va: y ¡fUp3:'vivo:, y que este último puede lal 
Itcar el motivo de Introducirse 1> n ea la decllnaclán exótica 6 (diglmo^A asi) 



'y 



APUNTES SPIÓRÁFICOS. ^Í 

lietras altas 5 mra., trazadas hacia el fia del primer siglo, 6 á 
principios del segundo. Está en poder de su descubridor, como 
la precedente. 

DIS • M • s 

L o CORNBLI 

o o L o p o qy I 

RINALI o ANNO 
R V 

Di8 Mfanihits) sfaerum). L(tício) Comelio, L(ucii) [f filio) Quirinali 
atttiort(/ffl. • . .. 

GoQBagrado á los dioses Manes. Á Lucio Gomelio Qnirinal, hijo de La- 
do, de edad de ... afios 

La f del tercer renglón , aunque algo borrosa , no tiene el trazo 
horizontal inferior que necesitaría para ser ¿, inicial ó cifra de 
¿liberto): La inspección atenta del original, ó un calco inejor, 
acabará de resolver la duda, fin Córdoba (2272) se registra A 
epitafio de Lucio Conielio Euhémero, liberto de Lucio, fil cog- 
nombre Quirinalis es frecuentísimo. 

Denla. 

Discrepando muy poco de la interpretación que di (1) á la ins- 
cripción militar, últimamente hallada en Denia, el Dr. Hübner 
me avisa (2) que en su concepto será mejor que se lea: [S]ilvano\ 
'^fomponitfsj Ba88u\lu8 cfomiculariusj trihu(ni)\pro aalúte\Em(i'' 
lii) Apria\ni. 

Turis. 

fin la inscripción de la Sabocha (3) y en su renglón primera, 
donde creC y creo ver ligatura de A y L, no falta quien la des^ 



(1) BoLBTÍN, tomo zxYii, pág. 434. 

(2) Carta del 25 de Noyiembre . 

(9) BoLBTÍN, tomo zxxnx, pág. 488. 

TOVO zzzviix. 



98 BOLBTtN DB L4 KBAL AUDBKIá. DI LA HISTORIA. 

estime, así como el punto que separa la precedente G de la A; 
cuya respectiva diataacia, aun á falta de punto de separaciÓD 
indicarla que pertenecen á dos distintos vocablos. Persisto, pues, 
en leer C(aiuaJ Alediui, Si se aceptare la lectura que se nos ha 
propuesto CAGDIVS, autorizada por una lápida (3455) de Carta- 
gena, habrá que achacar lo sobredicho á culpa del grabador, 7 
suponer que los rasguños que desestimé atribuyéndolos á pica- 
duras casuales de la piedra son vestigios del preoombre Mfareua) 
separado de Caediua por un punto ortográfico, que á piedra tan 
gastada no coaviene asignar sin entera certidumbre. 

Opina HUbner que la anteñza marmórea, cuya bella escultura 
publiqué en fotograbado [1), puede representar un Herma-Baco 
joven, si bien lo largo y lo partido del pelo y su tocado se avienen 
mucho mejor con el tipo de una Bacante. 

Tortosa. 

Interesa no poco á la historia romana del reinado de Nerón, 
uno de los epígrafes Tortoainos, descubiertos recientemente y 
publicados en nuestro BolbtIn (2| por D. Ángel del Arco, direc- 
tor del Museo arqueológico de Tarragona. 

M(arco} Aelio Mfarci) f(ilio) \ Gal(eria} Graáli \ quaetíori 
lag(atoJ | Axiguati | Dertonani patrono, 

. Con esta lápida monumental, que por su forma paleográñca 
parece más acercarse á los tiempos de Nerón que á los de Tibe- 
rio, se pone de maniüesto quién era el legado augustal, qae 
gobernando la Bélgica en el año 59 de la Era cristiana, pintó de 
un solo rasgo el carácter moral del más cruel tirano, opresor de 
Boma, de quien dijo ser el dníco obstáculo, pero harto eñcaz, que 
se atravesaba para que no llegase á cumplimiento el vasto pro- 
yecto de enlazar por medio de un canal fluviático el Mediterrá- 
neo con el Océano desde las bocas del Ródano hasta las del Rin, 
como lo declara Cornelio Tácito 13): 



APUNTB8 BPieRÁFIGOS. 99 

«QuietAe ad id tempus res ia Germaola fuerant, ingenio du- 
*cuin, qui pervulgatis triamphi insignibus, maius ex eo decus 
«perabant, si pacem continuavissent. Paulinas Pompeius et 
L. YetuB ea tempestate ezercitui praeerant. Ne tamen segnem 
militem adtinerent, Ule inchoatum ante tres et sezaginta annos 
a Druso aggerem coercendo Rheno absolvit. Yetus Mosellam 
atque Ararim, facta iater utrumque fossa, connectere parabat, ut 
copiae per mare, dein Rhodano et Arare subvectae, per eam fos- 
sam, moz fluvio Mosella in Rhenum , exin in oceanum decurre* 
reat; sublatisque itinerum difficultatibus, navigabilia iuter se 
Occidenlis Septemtrioaisque littora ñerent. Invídit operi Aelitis 
GrcíeíUsy Belgicae legatus, deterrendo Yeterem» ne legiones alie- 
nae.provinciae inferret studiaque Galliarum adfectaret, formido- 
losum id imperatori dictitans, quo plerumque prohibentur cona- 
tus honesti.» 

Bien caracterizó Elío Gradlis al ruin emperador diciendo que 
•era pensar en lo excusado el proyectar tamaña, tan útil y glo* 
riosa empresa, como habría sido abrir una zanja ó canal de 
-comunicación que enlazara el Saona con la Mosela, toda vez que 
nada temía tanto Nerón como la luz de la honestidad magnánima. 

Dos hechos, entre otros, atestiguaron, aquel mismo año, 
cuánta verdad ei*a esto : el destierro de Suilio á las Baleares y el 
^nvío de Otón, nuevo Urías, á gobernar la Lusitania. 

Madrid 14 dtf Diciembre de 1900. 

FiDBL Fita. 



III. 



PBRTUSA Y MONDRAOÓN. DOCUMENTOS INÉDITOS. 

Situado en la pendiente de un altozano, próximo á la margen 
izquierda del rio Alcanadre, la villa de Pertusa, ocupa el extremo 
^ecoideutal de la diócesis de Lérida, y dista ciaco leguas al Norte 



BOLBTÍH DB LA nKi.L ACilDBHIA OS- LA HISTORU. 

ena, su c&pital de partido, ea la provÍDCía de Huesca. Ef 
municipal couñaa con Barbuñales, Lalueuga, la Perdi- 
¡a Cuadrada, Torrea de Alcaaadre, despoblado de Armá- 
ilas y AntUI6n, habiendo sido en tiempos pasados cabesa 
"ODla de su nombre, que comprendí los pueblos de La- 
La Perdiguera, Alara y Barbuñales. Madoz, que da estas 

añade que fué estación del itinerario romano, conquista 
agoaesea sobre los mahometanos en el año 1100, y que 
BU iglesia parroquial, bajo la advocación de Santa María, 
;ftulo de colegiata, servida p dos párrocos, uno llamado 
jnco racioneros de patronato activo del capitulo, cuyos 

deben recaer en hijos del pueblo á propuesta del Ayun- 

oco 6 casi nada se ha escrito acerca de la historia, que- 
ría hacerse, de aquella colegiata, y menos aun por lo to- 
a abadía, convertida hoy en despoblado de Armálec. Ni 
i ni de la otra hicieron cuenta el P. Villanueva en su 
traño, ni D. Pedro Sáínz de Baranda en el tomo zlvii de 
a Sagrada. Por esta razón creo que la Academia verá coi» 
B antiguos documentos de aquella colegiata, que andan 
los, y cuyo propietario desea colocarlos en nuestra biblio- 
I el Archivo histórico nacional, cediéndolos por mode- 



, 26 Noviembre 134G. Los vicañoa de La Perdiguera, Honro;, La 
y LalneDga piometen fidelidad y obediencia á Guillermo de 
., prior de Pertasa. Fírmaii como testigos Benedicto, abad de 
f Domingo Sane, capellán del Bey. 

)Stum Bit cunctis Quod Ego Thomas vicarius ecclesie 
ri perdicharie, et Ego Johannes de Castro vicarius eccle- 
Ciriaci de monterubeo, et Ego Peirus de setute vicarius 
leati juliani de Turres de Quadrai, et Ego Dominicos de 
icarius ecclesie beate Marie magdaleoe de la longa pro- 
) deo et ecclesie beate Marie de pertusa et vobis Guillelmo 
egura ptiori ejusdem et aliíe príoribus qui post vos vo- 
dieboa vite nostre esse fideles et obedientes, Taqiea sal- 
ís juri[bu)a que unusquisque a predictis ecclesüs per vo» 



PBRTa9A: Y MONDRAGÓN. D0CU1IBNT08 INÉDITOS.. IQl 

possidemus, promittentes la verbo fldei a yobis accepisse vicaris^s 
«t causa obedientie aDDuatim in festo dedicacioDÍs personas po- 
ltras proprias ecclesiam vestram visitare, parrochianos suos quis- 
que^ in nostris ecclesiis monentes. 

Testes sunt istius Rei Boneditus abbas dalmalec et Dominicas 
¿ancii Regis capellanus et Sancius rufati perdichere et Petras 
xnonterubeo. 

Actum est hoc Mense Novembris altima dominica b/ m .* ce/ 
Lxzx.* Tercia. 

Johannis vinatarii Sigi^^num, qui hanc Gartam scripsit. 

Cédula original de papel, ancha 0,115 m., alta 0,093 m., escrita 
por ABC, cortadas en la margen superior. Es(¿ cosida en otro pa- 
pel, que tiene en su margen superior el número «I.*» y en la in- 
ferior este apunte: «Reg.*^<> f.* 512. n.« 616. a.* 1799». En este año 
iiebió hacerse la vijciosa transcripción contenida en este papel, y el 
epígrafe que mal atribuye el documento á la Era 1280. 

Lérida, 18 Agosto 1818. El obispo D. Pondo de Agtiilanido confirma, la 
-elección del prior Juan Sanz, hecha por haber fallecido Martín Vinader, bu 
predecesor en el priorato. Es interesante este per|j:amino, no solamente 
por BU contenido histórico, sino también por sn valor heráldico en razón 
-del sello qae lleva. 

PonCius, dei gracia Ilerdensis episcopus, universis ad quos pr6« 
mentes pervenerint Salutem in domino sempiternam. 
c Ecclesia sánete marie de pertusa, parrochiali et coliegiata no^tre 
4iocesÍ8y priore vaccante per mortem martini vinaderii quondam, 
prioratus ejusdem porciouarii [el] ipsius ecclesie, futuri prioris 
^ectionem per formam compromissi discretum Johannem sancii 
porcionarium ejusdem ecclesie priorem ipsius ecclesie unanimi- 
ter elegerunt et de ipso eidem ecclesie providerunt. Quam quidem 
eleccionem et ipsius decretum procuratores porcionariorum pre« 
dictorum nobis presentaverunt suplicantes^ nobis humiliter tam 
procuratores quam electus, predicti, ut ipsorum electionem debe- 
remus tanquam cauanicam auctoritate ordinaria confirmare. Nos 
igitur, examinatis diligenter decreto et alus processibus factis 
Buper electione predicta ac ydoneitate [olecti] insuper servatis 
i^mnibus similibus que in huiusmodi eleccionibus jura premittí 



103 BOLBTtN DE LA REAL ACADEMIA DB LA HISTORIA. 

et serrari preci[piuat... ordinaria aucto]ñtate canonice celébratela 
dazimus confirmaudam. Ez iadeqiie Johaanem sancii prioniD 

inBti[tuimuB ] in eadem Guram et Régimen comisimus sni-^ 

marum, Salvia ín ómnibus et per omnia Juribus nostrís [ ] et- 

' ' i jurís] preiiidicio alíeni. Recepto ab ipso corporaüter ju~ 

quod erit nobis et 8ucceasorib[u8 noatris] ñdelis, et obe- 

1 licitis et hooestis aecundum deum et canónica instituto. 
i mandamos ómnibus et singulis [portiona]riis [et] clertcis 
a parrocliis predicte ecclesie necnon et aliai-um ecclesiarunt 
13 predicti ut ipsum pro priore habeant et ei tanqu«m 
areant et intendant, ac ip«i de juribus ac redditibus di- 
ecclesie et príoratus iotegraliter respondeant. 

lorum testimoníum preseatem cartam scribi fecimas et- 

lOStri appensione muniri. 

Ilerde, idus Auguuti, Anno Domini ■.* ccc* TercioAs- 

pergamino original, cuyas letras están muy desteñidas y 
H consumidas por la humedad, tiene 0,27 m. de ancho por 

de alto, y lleva por signatura del archivo del priorato el 
.* Conserva la cinta colgante de seda amarilla y roja, ié 
istá desprendido el sello de cera roja. Bn el anverso apa* 
obispo D. Poncio, mitrado y de pie, en ademán de benda- 
la derecha y empuñado el cayado pastoral con la izquier- 
orla dice: S[igiUum] PoncÍ[i D]ei gracia ep{Í9Cop]i llerdén- 

el contrasello se figura con orla borrosa un escudete, ó 
de armas parlante del prelado, porque en cada lado se rm 
lilas significativas del apellido; y en el centro un báculo 
al entre dos cetros ó varas coronadas áa la Qor de lis, ca- 
nica de lá ciudad de Lérida. 

Hondragón. 

población, del partido judicial de Vergara, sobrado célebn 
: baños do Santa Águeda, descuella sobre una altura, y en 
'O de una fértil vega, que ciñen i manera de »ufiteairo [»&• 
s montañas. Trocóle el antiguo nombre de Arrásate por ti 
t-Dragón el rey D. AKonso X, otorgándole con el titulo d0 



w** ••' • 



PBRTÜSA T MONDRAOÓN. DOGUlfSNtOS IflÉOITOS. Í93 

tilla el fuero de Yitoria, en 15 de Mayo de 1260. Su iglesia de 
San Juan Bautista, de tres naves y dos coros, servida por dos 
párrocos y 12 beneficiados, extiende, dice Madoz, su jurisdicción 
á los siete barrios llamados Ulibarrí, Udala, Oaragarza, Santa 
Águeda, Veneras, Husacola y San Andrés, y allí todo el clero del 
ardprestazgo de Léniz tiene sus juntas y archivo. La historia de 
Mondragón, que yo sepa, no se ha hecho. Para ella servirá el si- 
guiente documento inédito que, por otro lado, y también por ser 
bula del siglo xv, encierra no poco interés. 



Boma, SI Agosto, 1486. Inocencio VIII ratiñoft la nueva erganizacíétt 
del clero de Jfiondragén, que á petición de loe pánocos y beneflciadoa d» 
aqaeUa viUa les había otorgado D. Pedro de Aranda, obispo de Calahorra, 
modificando por onerosa la constitación más anügoa» 

Innocentius episcopus, servus servorum Dei, ad perpetuara rei 
memoriam. 

Ad ea, per que ecclesiarum presertiái curam animarum haben* 
Úntn et personarum earundem statui et cómodo consulitur, liben- 
ter intendimus et hiis que propterea próvido facta comperimus 
ut firma perpetuo et iilibata persistant, cum a nobis petitur, apo« 
stolid muniminis adiicimus flrmitatem. Sane, sicut exhibita no^ 
bis nuper pro parte dilectorum filiorum Rectornm et universo- 
ram perpetuorum Beneficiatorum parrochialis ecclesie sancti 
Johannis Baptiste opidi de Mondragón Calagurrítan(e) diócesis 
petitio continebat, et alias per ipsos Rectores et beneficiatos inte^ 
gros et dimidios portionarios nuncu patos dicte ecclesie Venera* 
biii fratri nostro Petro Episcopo Galagurritano expósito quod, 
licet ipsi olim certum numerum beneficiatorum huiusmodi sub 
certis modo et forma in dicta ecclesia auctoritate ordinaria instt* 
tuissent, iurassentque Rectores et beneflciati predicti quod illum 
penitus et iuconcusse perpetuo illibatum servarent sicut aliquan* 
diu observarunt, tamen procedente tempore ad evitandum qua* 
sdam lites inter eos et nonnullos filios patrimoniales subortas et 
nt se a vexationibus et molestationibus síbi illatis redimerent, 
preter et contra formam ipsius numeri beneficiatorum et institu- 
tfofiis ac iuramentl huiusmodi nonnullos ex dictis filiis patrimo* 
nfaUbus auctis portionibus inter beneficiatos dicte ecclesie rece* 




104 boletín ob la real academia db la- historia. 

perunt, propter quod crimep periurii ac sententias censaras et 
penas in dicta numeri constiiatione et ordiuatione contentas in- 
currerunt, et per dictos Rectores et beneñciatos in «adem peti- 
üone subiuncto quod fructus redditus et proventus dicte ecdesie 
adeo tenues erant quod ex eis se comode sustentare non possent, 
ipsi eidem Episcopo humiliter supplicarunt quatinus prefatum. 
numerum ut premittitur auctum cassare et annullare et iuxta 
íacultatem fructuum reddituum et proventuum dicte ecclesie con- 
decentem numerum beneñciatorum inibi iustituere et ordioare 
dignaretur; qui Episcopus supplicationibus Rectorum et benefl- 
dátórum predictorum annuens eosdem Rectores et beneñciatos 
ét quenlibet eorum reatu periurii huiusmodi et ab alus senteútiis 
censuris et penis in dicta constitutione contentis ea vice duntaxat 
absolvit iuramentdmque huiusmodi relaxavit eis, dictumque nu- 
iperum qui tune duodedm integrarum portionum existebat cas- 
savit irritavit et annullavit ac cassum irritumque esse voluit, 
babitaque diligenti informatione veri annui valoris fructuum 
reddituum et proventuum dicte ecclesie decemmillibus morape^ 
Unorum monote illius patrie currentis qui necessarii videbantur 
pro sustentatioue cuiuslibet beneñciatorum pro quolibet benefí-> 
ciato integram. portionem obtinente designatis , numerum dena- 
lium instituit et ordinavit ac statuit quod perpetuis futuris tem- 
poribus tantumodo decem beneñcia Simplicia, videlicet sex inte-< 
gre et octo dimidie portiones esse deberent remanen tibus tamen 
pro tune ómnibus beneñciatis qui in dicta ecclesia essent ita 
quod deinceps prima integra vel dimidia portione, per cessum 
yel decessum seu quamlibet aliam dimissionem alicuius dicto- 
rum beneñciatorum supers(titis) tantum vacante, illa sic vacaos 
extincta et suppressa esse censeretur illiusque fructus redditus 
^t proventus applicarentur masse communi reliquorum beneñ- 
ciatorum integrorum et dimidiorum portionatorum, et sic de sin- 
gulis integris vel dimidiis portionibus in futurum vacaturis si- 
mili ter observari voluit et manda vit doñee numerus beneñciato* 
rum ad sex Íntegros et octo. dimidios portionarios reduceretur, et 
postquam predictus numerus ad predicta decem beneñcia modo 
premisso redactus foret et aliqua integra portio vacare contige- 
ret, dimidius portionarius per. Íntegros portionarios ipsius eccle- 



PBRTtJSA Y MONDRAGÓN. DOCUMENTOS INÉDITOS. 105 

9ie Episcopo GalagumtaD(o) pro tempore ezisteoti preseqtari de-^ 
beret et per ipsum Episcopum instituí et ad dimidiam portioaem 
t^oc per ascensum huiusmodi yel alias quovis modo vocatum 
filius patriiDOoialis et. naturalis ipsius ecclesie, dummodo esset 
ydoneus et sufficiens^ per dictos Íntegros portionarios prefato 
Episcopo sitniliter presentar! deberet et per ipsum Episcopum 
institui , dummodo dictus fllius naturalis in presbileratus ordine 
.constitutus existeret; prout hec et alia ia instrumento publico 
dicte Gonstitutionis seu ordiuationis prefati Episcopi desuper 
confeclo plenius dicitur conteneri. Quare pro parte Rectorum et 
beniñciatorum prediclorum nobis fuit humiliter supplicatum ut 
Cionstitutionem et ordinationem ac omnia et singula in instru- 
paento predicto contenta huiusmodi pro illorum subsisten tia flr- 
miori confirmare et approbare ac super hiis robur apostolice fir-^ 
mitatis adiicere aliasque in premissis oportuno providere de 6e- 
nignitate apostólica dignaremur. 

, Nos igitur, qui ecclesiarum omnium, presertim curam anima-- 
rum habentium, et personarum in eisdem in divinis deservien- 
tíum statui et cómodo liben ter intendimus, ipsos Rectores et 
]t>eneflciatos a quibusvis ezcoqaunicationis. suspensionis et inter- 
^icti aliisque ecclesiasticis sententiis censuris et penis a iure vel 
ab homine quavis ocasione vel causa latis^ siquibus quomodolibet 
innodati existunt ad eifectum presentium duntaxat consequen- 
dum barum serie absolventes et absolutos fore cénsenles, huius* 
modi supplicationibus inclinati, uUimam Gonstitutionem statu- 
tum et ordinationem predicta et prout illa concernunt omnia et 
eingula in dicto instrumento contenta, aactoritate apostólica 
tenore presentium conñrmamus et approbamus, supplemusque 
omnes et singulos defeclus siqui forsan intervenerint in eisdem ^ 
Non obstantibus constitutionibus et ordinationibus apostolids 
ceterisque contrarijs quibuscunque. Nulli ergo omnino hominum 
liceat hanc paginam nostre absolutionis conflrmationis approba^ 
tionis et suppletionis infringere vel ei ausu temerario contraire. 
Siquis autem hec attemptare presumpserit, indignationem om* 
nipotentis Dei ac beatorum Petri et Pauli apostolorum eius sé 
npverit incursurum. 
Datlum) Rome apud Sanctum Petrum, anno Incarñationis do-* 



loé BOLETÍN fik La rbal acádévia db La historia. 

tnioice Millesimo quadríngentesimo octuagestino sezlo, prídie 
Icalendas Septembrin, Pontifícatue nostrí anuo secundo. 

Cuelga de hilos de seda el sello do plomo con el letrero: Peftnu), 
Pa(ulns)í=:lnnocenUu» p(a)p(a) VIH. AI margen derecho de U 
lula: R(egistrata}. En el pliegue inferior sobre la cara interior: 
S. Bonfxlu». Jo. Notr». = Solidtavit J. Moraga» el CX posuit 
iudfitor), viginli Bonatu». tía la íaz eiteríor: P. Eimerici,— 
F. de teviUa, — L. Ai. Jaius. 

Mide 0,52 m. de ancho por 0,3t de alto. 

En el dorso se escribió de letra del siglo zvi convi(men)eia de 
numeris; y de letra moderna Mondragón n%im(ero} 9.*—Lóniz. 

De este ultimo apunte resulta evidenciada la (trocedencia del 
documento, 6 sea el archivo del arciprestatgo de Léaiz, situado 
Sn Mondragón, donde escribe Madot que se celebran las juntas 
del clero, presidiéndolas el arcipreste. 

Al reseñar la serie de los obispos de Calahorra el P. Gams (f) 
ha dejado un gran vacío entre O. Juan de Torquemada y don 
Efedro de Aranda. Las ultimas noticias que alcantd de aquel 
obispo llegan hasta el año 148U y las de D. Pedro empiezan en 
1492. Mas la bula de Inocencio VIH, fechada en 31 de Agosto 
de 1486, demuestra que algdn tiempo antes el obispo D. Pedro 
habla aliviado las condiciones económicas que aquejaban al clero 
de Mondragón. Y con efecto, D. Estanislao de Labayru, corres- 
pondiente de esta Real Academia , refiere en su Bitloña general 
iti Señorío de Vizcaya {2) que en 148Í, D. Pedro de Aranda, 
obispo de Calahorra, que i la aaióu aejercfa el cargo de presi- 
dente de Castilla, dio una letra pastoral expedida en Í7 de Abríi 
en favor de las limosnas de la diócesis de Santo Domingo de la 
Calzada, y especialmente dirigida á Vizcaya y Alaba, en donde 
dice que sabia se impedía la limosna, y mandó que al hacerse 
las colectas en la^ iglesias, la primera postulación fuese la refe- 
rente á Santo Domingo de la Calzada.! 

Mejor ha dejado resuelta la diflcultad Llórente (3) tratando la 



H EcelfUs CalItoHc*, pig. 31. Rfttiabomk, 18^8. 
(3) Tomo til, p%. 817. Bilbao, 1899. 
<3) nuiolre erlligiu de rinquMIUit tipagnolt, tomo i, pá^nu 3SÍ-2I!B. Parli, 180. 



]^ÍtltÜ8A y MONDRAftÓN. DOCUHBNTOS INÉbl<ñ>S. lOt 

Msf6riA de D. Pedro de Aranda , deBde su advenimiento al obis^ 
páéd> de Calahorra en 1478 hasta su deposición en 1498, acerba 
flrtáfón 7 ti^ágica muerte en el castillo de Santángelo. 

Dos ÍQcendios padeció en 1448 y 1477 la villa de Mondragón. 
SI primero (23 Junio) fué tan terrible que no dejó ilesas sino dos 
casas, 7 devoró la iglesia parroquial (1). Razón hubo, por lo tan* * 
td, para que D. Pedro de Arandá, no bien empuñó el báculo epis- 
cbpal de Calahorra y tratase de aliviar la situación aflictiva del 
clero Mondragonense. 

La villa está colocada sobre la margen izquierda del río DeVa^ 
límite oriental de los Yárdulos Garistos; y no lejos de ella han 
de buscarse los vestigios 7 monumentos de la ciudad Tp^ttov 
Toupopix(^, que cita Ptolemeo. Los baños de Santa Águeda debie« 
ron ser conocidos 7 frecuentados de los romanos 7 procurar al 
numen (Túbórico?) de la salubridad de su fuente numerosas 

lápidas votivas. 

< 

Madrid, l.o de Febrero de 1001. 

Fidel Fita. 



IV. 



D. RAMÓ19 DE LA CRUZ. NOTA BIBLIOGRÁFICA. 

Sainetee inéditos de D. Kamón de lá Craz existentes en la Biblioteca 
Ittinidpal de Madrid y publicados por acuerdo del Excmo. Ayantami^n- 
tó dé ésta villa. Madrid. Imprenta Municipal, mom. 

Plácemes sinceros merece el laudable acuerdo del cabildo mu- 
itftípal de esta heroica villa 7 corte de Madrid, de honrar la me« 
Ml6ria ilustre de uno de sus más preclaros hijos, purísima giorta 
de la literatura patria, D. Ramón de la Cruz, Gano 7 Olmedilla, 

(tí ífeMtlttde, BUtoriá gemeraí de BUipú^coa, tomb i, páginas 249 y 250. Madrid, l^. 




'tN DB LA RBAL ACAOBHU DE L*-H 

1 mejor y más útil de todos los hoc 
OB de sus famosoB eainetes, entre 1 
idos que se gnardaa y conservaa 

SDtO, 

:a iaicialiva del primer teniente de 
ide de Vilches, ha salido de las pi 
iQ en 4.* de 2X11-333 páginas, esn 
do con un buen retrato de D. Ra 
oce de aus sainetea do publicados: 
inajes 6 las bellas vecinas. 
j. 
I marcha. 

08. 

completa. 

1791. 
illa. 
de Martínez. 

de niñas. 

'itos. 

.nocente. 

'.&. 

áster el nombre insigne del autor 

)ducciones ni de encomios ni de el 

»rca de su importancia é interés 

pre y por todos han sido considera 

estudio de la sociedad de aquel tic 

fectos cuadros de costumbres de si 

ido, de ñua y aguda crítica, de s; 

le á vueltas de chistes ingeniosos, 

esa, dejaban á menudo una prácti< 

:x:iÓn del vicio que fustigaba con d 

s. 

libro del Sr. Gotarelo es la obra mi 

na palabra de cuanto se ba dícht 

I peregrino ingenio. 

hecha por el Municipio Madrileút 

I y erudito Bibliotecario D. Garli 



D. RAMÓN DE LA CR€Z. NOTA BIBLIOGRÁFICA. 109 

cnjh competencia se debea las importantes noticias contenidas en 
la advertencia preliminar. 

Una promesa de extraordinario interés para la historia de la 
literatura dramática española nos hace el Conde de Yilches at 
frente del libro por su diligencia publicado; la impresión , próxima 
á comenzarse de un índice completo, de un catálogo comprensivo 
de cuantos dramas^ comedias, zarzuelas, sainetes, loas, autos 7 
entremeses existen en el riquísimo y abundante Archivo munici- 
pal, inéditas muchas de estas producciones y debidas unas á nues- 
tros más conspicuos escritores, y otras á ingenios menos conoci- 
dos y estudiados. 

8i realiza su propósito y nos cumple tal promesa, habrá qué 
concederle en toda justicia diploma de bibliófilo meritísimo. 

Madrid, 8 de Febrero de 1901. 

Francisco R. db UnAaóN. 






V. 



ANTIQUBDADBS DB TARRAGONA. 

Al Ministro de Instrucción Pública y Bellas Artes. 

ExGMO. Sr.: 

La reciente visita del Individuo de número D. Antonio Sán- 
chez Moguel á la insigne ciudad de Tarragona ha dado ocasión á 
esta Academia para deliberar acerca de los dos más preciados 
monumentos que, aparte de sus singalarísimos trozos de mura- 
lla, ostenta aquella población como títulos de gloria artística 
nacional. 

Es el uno la incomparable Iglesia Catedral, uno de los ejem- 
plos más acabados y completos del estilo románico en su último 
y más perfecto período, y que conviene defender de renovaciones 
órestauraciones poco meditadas. Para conseguirlo, es necesario 




BQLBTtN DB LA HBAL ACADBHIA DB LA HI8T0RU* 

ar tao venerable templo monumento nadonAl, á &q de qu« 
iniendo las autoridades académicas en cuantas obrw se 
BD, no haya riesgo de que pueda desnaturalizarse el gr^- 
::arácter de obra tan singular. En nada estorba asa daclan»- 
las legitimas atribuciones del Cabildo para el uso y admii- 
üón del edificio, antes bien se le ofrece una ayuda eficw 
ue encamine sus propios esfuerzos en bien del arte j áti 
de la segunda primada de España, 
bien distinto género es el otro monumento sobre el ciu^ 

la Academia llamar la atención de V. K.: trátase de los 
&bles reatos del acueducto romano, llamado Puente de ÍaV 
as, que casi entero subsiste á corta distancia de la ciudad, 
liendo en importancia mas que al de Segovia, compuof^ 
^te de doble fila de arcos, serla vergonzoso que por mera 
\ se dejase perecer un modelo de tal precio en su género, y 
demia solicita de V. E. por tal motivo la misma declaración 
lumento nacional á favor del Acueducto, 
[ue por acuerdo elevo á la consideración de V. E. 

guarde á V. E. muchos años. 

rid, 9 de Febrero de 1901. — £1 Secretario, GbsAreo Fbb- 
; DuHO. 



üio Morera y Llavradó, vocal Secretario de la Comisión de 
uinentoe de la provincia de Tarragona. 

riFico: que en el libro de actas de dicha Corporación consta 
copiada literalmente dice: 

el ex-Uouasleriode Poblat, á las quince horas del día 9 del 
Lte año de 1901, reunida la Comisión provincial de Uonu- 
I, en sesión extraordinaria, bajo la prosidencia del exce- 
no Sr. D. Antonio Sánchez Moguel, académico de numero 
leal Academia de la Historia; con asistencia de los vocalae 
h S. Fábregas y D. Ramón Salas, corrospondientea por )a 
las Artes de San Fernando, y D. Ángel del Arco y el íofrv 
}cal secretario, D. Emilio Morera, que lo son por la de la 
la, manifestó el Sr. Presidente que había visitado coogcata 



ANTIGlJEDADBa D9 Ti^BIIAGONA. llji 

3Ati8&ccióD los principales monumentos arqueológicos é historia 
eos que encierra la capital, así como los que se hallan en la pro- 
vincia, habiéndole llamado vivamente la atención por su carácter 
monumental la soberbia Catedral de Tarragona, joya inaprecia** 
ble del arte; el famoso acueducto romano denominado «de las 
Perreras» y vulgarmente llamado «Puente del Diablo», así como 
los preciosos restos del mosaico existente en ISi interesante cüpula 
de CentcellaSy los dos últimos á unos 4 ó 5 km.^ respectivamente 
de Tarragona; que asimismo había verificado en el día de ayer 
una excursión al ex-Monasterio de Santas Creus para hacerse 
cargo de aquel antiguo cenobio, donde reposan, en dos hermosí*- 
simos panteones, los restos de D. Pedro III de Aragón, apellidado 
el Grande, y los de su hijo D. Jaime II el Justo y la esposa de 
éste, la Reina Doña Blanca de Sicilia; llevando á cabo en el de 
hoy la última excursión al renombrado monasterio de Poblet 
para contemplar la suntuosidad arquitectónica de aquel gran- 
dioso edificio, antiguo Escorial de los Reyes de Aragón, donde 
buscaron en vano su descanso eterno los grandes monarcas Don 
Jaime I el Conquistador, D. Fernando de Antequera, D. Pedro I 
el Ceremonioso y D. Alfonso Y el Magnánimo, cuyas sepulturas 
radicaban en el arco oontiguo al presbiterio hacia la parte del 
Evangelio, guardando simetría con el de la parte de la Epístola, 
én donde se hallaban los de D. Alfonso II, D. Juan I, D. Juan II, 
el verdaderamente Grande, según frase de Zurita y D. Martín el 
Humano, junto con varias reinas, iníántes y principes de la fa* 
milia real de Aragón, cuyas urnas sepulcrales rotas, agujereadas 
y desmanteladas, dan perenne testimonio de la profanación de 
que fueron objeto, y cuyos restos mezclados y revueltos ha podido 
también contemplar, depositados y guardados en un departa>- 
mento de la Catedral de Tarragona, excepto los del invicto Jaim^ 
el Conquistador, que tienen ya su sepultura en el panteón erir 
gido en 1854 tras el coro de la citada Catedral; que, desde luego, 
además del carácter monumental que revisten algunos de los edi- 
ficios visitados, estima que para la conservación de los monaste- 
rios de Santas Creus y Poblet, debería el Ministerio de Instruc- 
ción Pública y Bellas Artes destinar alguna suma anual encami- 
nada á las reparaciones más urgentes , y que respecto á Poblet se 



n 



12 BOLBTÍH DB LA RBAt aCaDBIIIA. DE LA HIBTOBIA. 

[Dpone la realización inmediata de varias obras de- consolidaddn 
e los arcos que sostienen el cimborio j reteja de Ib mayor parle 
e los grandes departamentos de sillería de que consta el bíooas- 
3rio, á ñn de evitar su próxima ruina. 

La Comisión después de oír con viva satisfacción lo expneslo 
or el Sr. Presidente, acordó que las citadas manifestaciones se 
onsignaran en acta, rogándole encarecidamente que hiciera pre- 
ante á la Real Academia de la Historia, la neceaidad imperiosa 
e atender á los monumentos de la provincia, especialmente de 
)s que por su estado rninoso necesitan urgente reparación, é in- 
gresándole la gestión cerca del Eicmo. Sr. Ministra de Instruc- 
iÓQ Pública y Bellas Artes, pitra que se acceda prontamente á 
emediar los males de que ha podido por sf mismo hacerse cargo 
on tanto más motivo cuanto por parte de la Comisión, se ban 
echo diversas gestiones para logra r el ñn apetecido, hasta ahora 
ín resultado, á pesar de haberse remitido varias Memorias ai 
eferido Centro y constar á la misma que ha de existir pendiente 
e aprobación un proyecto de reparación realizado por el perso- 
al técnico del citado Ministerio. 

Con lo cual, después de manifestar el Sr, Sánchez Moguel el 
las sincero agradecimiento á la Comisión y á cada uno de sus 
ocales por las deferencias y finas atenciones de que habla sido 
bjeto, contestándole el Sr. Fábregas con laudatorias frases de 
ratitnd por la feliz idea de su excursión artística á este pafa, se 
ió por terminado el acto, levantándose la sesión á las diez y seis 
oras del día.» 

T para que conste, en cumplimiento de lo dispuesto por al 
r. Vicepresidente, expido el presente testimonio, que visa dicho 
iñor y lo sello con el de la Comisión, en Tairagona á doce de 
aero de mil nuevecientos uno.>=EMiLio Moreno. — V.' B.', El 
'icepresidente, José S. FÁBRKftAS. ■ 



CONCILIO 0VBTBN8S. 113 



VI. 



CONCILIO OVETBNSB DBL AÑO i900f -TBXTO INÉDITO. 

Ya demostró Dozy (1) que no es fabuloso todo lo que refieren 
las Actas de este concilio, vulgarizadas por el cardenal Sáenz de 
Agiiirre (!¿) y otros autores de gran cuenta (3), sino en parte his- 
tórico, que importa examinar atentamente y pasar por el crisol 
•de la severa crítica. A mi juicio, aquellas Actas, no se han aqui- 
latado bajo todos los aspectos que su interés reclama. Hay que 
ver en primer lugar todos los antiguos ejemplares de ellas, que 
podrán recogerse, notar sus variantes, y escoger para el texto el 
^ue resultare, previa madura selección, menos incongruente. 
Hay que hacer, en segundo lugar, el cotejo de las piezas, que 
«uelen atribuirse al papa Juan VIH y á los reyes Alfonso II y 
Alfonso III, con otras no dudosas, de los mismos personajes y de 
la misma época. No hay que olvidar, por último, que los dos 
ojos de la Historia son la Cronología y la Geografía, y que allí 
•donde resultaren dislocaciones y anacronismos hay que eliminar 
unos y otras, ora provengan de malicia bastarda, ora de simpleza 
ignorante. Dozy deslindó muy bien la cuestión sobre la victoria, 
que, después de reñida batalla, obtuvo el rey D. Mauregato, casi 
á las puertas de Oviedo en el año 784, cuando alzándose en armas 
todo el país de León y de Astorga, poblado de berberiscos semi- 
cristianos, y aprovechándose de las disensiones excitadas por la 
minoría del joven Alfonso II y la debilidad de su tía. Doña 
Adosinda, pusieron en grave peligro la capital y el reino cristiano 
•de Asturias. Las Actas vulgarizadas dicen que rotos en el encuen- 
tro los rebeldes se desbandaron en precipitada fuga, muriendo 



(1) Üecherckes sur VhUMre et la littérature de VEspagne pendant le moyen 4ge 
tomo I (8.* edición), apéndice, páginas xziy y zxt. Leyde, 1881. 

(2) Oollectia máxima coneiliorum^ tomo iv, pág*. 361. Roma, l'TM. 

(8) Risco, SspaHa Sagrada, tomo xxxvii, páginas 2í)5-SU. Madrid, 1788.— Tejada y 
Ramiro, Colección de eánoHes y de todos los concilios de la Iglesia de España y América^ 
páginas W-91. Madrid, 1861. 

TOMO ZZZTIir. 8 



J 



114 BOLBTtN DB LA «BAL ACADBHU OB LA HI8T0BIA. 

lo3 más de ellos anegadoa en el río Miño, Dombre ^eográñco qae 
debió conrundirae por errata de copia, con el del Nalón, que pasa 
jiiulo á la parroquia de 8an Pedro'doode se libró el combate. 
Ksta errata deshacen las Actas, registradas por un códice Tole- 
dano, del que bice mérito (1) eu el Informe rotulado Santa .Vana 
de Piasca y el pñmer concilio de Oviedo, El códice se guarda en 
la biblioteca del Cabildo catedral de la Santa Iglesia catedral' dü 
Toledo, cajón S7, nüm, 35; y es el tomo ii de la colección de don 
Juan Bautista Pérez. Es de papel, en folio menor, y consta de 
in + 216 hojas escritas y otras en blanco. En el folio i se lee: 
■Haec concilla en raríis bibliotbecis Hispaoiae a se coüecta Joan- 
nef) Bap.'* Peres, canonicus Toletanua et fabricae praefectus hoc 
TOlumine describenda curavit ad utilitatem hujus saoctae eccle- 
síae Toletanae.* En el folio ii: uSecunda pars Collectionis coati~ 
neua concilla Hispaniae, nonduní ioipressa, hoc libro coatiDen- 
tnr ex variis codicibus antiquis descripta.* 

Al texto del concilio Ovetense transcrito por D. Juan BaaüsU 
Pérez, acompaño las variantes que resultan de) publicado por 
9l P. Risco. 

• Ovetense condlium, aera DCCCCX'. 

Summi dispositoris providenlia permittente {i), plerisque His- 
[laniensium a gentilibus subversis urbibus, mole peccaminum 
algente, gloriosissimi Regís Adefonsi magni et AdauIQ (3) Ore- 
:ensis episcopi, concedeote memóralo Papa Joanne [4| solerti 
»nsideratione , necuoa piissimi Francorum Principia Charoli 
wnsilio, [per] quem equidem missa legatioue, super hoc conveni- 
nuaOveti negotio, nos hic conscrípii (5) Pontiñces Theodemirus 
i^limbrieusis (6), Agila Auríensis, Argimundus Bracareosis, 
DJdacus Tudensis, Theodesíodus (7) Irieueis, Vimaredus (8) Lur 



(1) BoLBTtW, tomo IIIIT, 
I npermtneaUíi. 
1. oOBtl at Adulfl». 

«Bubacripti». 

nColamlirlanilBu. 

«Thcodaiindo**. 



CONCILIO OYETENSB. .115 

censis, Gomellus Asturíensis, Vicentius Legionensis» Abundan- 
tius PalenlinuSy et Joannes Occensis (i) et Elecca Gaesaraugu^- 
tanuSy Rege praesente et uaiversali Hispaniensíum consiíio (2) 
Qobis favenie, Oveteasem urbem Metropolitanam eligimus sedero. 
Infestalione namque et incursioae gentil! extra Asturiarum mon- 
tes, nonnullis praesulum a sais penitus sedibus pulsis, nos vero 
in nostris nimium inquietati, ad ipsam domum Domini et Salva- 
toris nostri de bostium faucibus confugimus ereptí (3) ubi ipsius 
protectíone muniti, ad eius laudem gui nobis praesideat consti- 
tuimus Archipresulem. 

Quo praesenti concilio, praemissó triduano ieiunio, decerni- 
mus unumquemque nostrum pastorali cura secundum canonum 
instituta regere populum sibi commissum. 

Ad boc (4) sancimus ut consiíio Regis et optimatum regni et 
ecclesiae plebis eligamus Arcbidiaconos, boni nominis viros, qui 
per monasteria et parochianas (5) ecclesias eundo, bis in anno 
concilia celebrent, et lolium extirpando, gregi Domini praedica- 
tionis semina ministrent, ipsaque monasteria sive ecclesias ita 
disponant quatenus nobis fldeliter rationem reddant. Si vero 
quispiam eorum negocium sibi commissum indigne et fraudu- 
lenter tractaverit (6), canonum sententiae subiacebit. 

Praeterea, monasteria que de sede sancti Salvatoris Ovetensis 
Archiepiscopali datione (7) nobis singulis conferuntur, singula, 
ftdelibus dispositis provisoribus, aedificare curemus, ne aliquam 
victus inopiam toleremus, dum ad celebranda concilia Ovetum 
▼enerimus (8). 



(l) R. «OflceoBis». Trátase del obispado de Oca /'Auca), 

(7) R. <«concilio» No se trata del Concilio, sino del cuerpo de la nobleza, ó de los 
nobles y magnates, qae formaban el Cotuétfo del Rey. 

(8) R. «erecti». 

(4) R. «hiec». 

(5) R. «iparochitanas». 

(6) Bn luerar de las tres palabras siguientes, Risco da lugar á una larga tirada 
sobre las penas coercitivas, contenidas en los cánones á la sazón vigentes, así en 
castigo como en defensa de los arcedianos. 

O) R. añade «et regali coneessione». 

(8j R añade «que quidem sedes Metropolitana ex Lacensi sede Archiepiscopali 
«8t translata Lucensis namque sedes prius Metropolitana, Bracar» fuit deinde snb- 




BOLBTIH DE Lk RBAL ACADEHIA DI LA HISTORIA. 

mneB igitur Bpiscopi ordinati, 8eu in scripüs (1| sedibus ordi- 
di, id est, in bragara, in Tade, in Dumio, io Iría, in Conim- 
, in Aquas calidas, la Veaeo, in Lamego, io Celenes, in Por- 
ile, in Boenee, in Auriense, in Briíania (3), in Aatorica*, in 
¡one (3), in Palentia, in Auca (4|, in Segovia, io Oxoma, in 
la, in Salamanlica, in Cemora (5) , subdití sint ecclesiae Ove- 
i Salvatoris nostri Jesu chrÍBti, qui paciflcavit omnía, ex paire 
tuB ante saecula, qui ipsum locum flrmissimo muro |6|, 
lium videlicet oiunimine vallavit, et ante saecula ad fldelium 
ationem prescivit, quos per perfectum (7) snum Regeoí Pe- 
im liberavit. Rogandus est ¡taque ipae Dominua noster Jesús 
itus ut omnes istaa sedee supradictas, tam popúlalas qoam 
D a gentibus dirutas, pía miseratione restituat, eisque tales 
copos conferat qui ei placeant, sedemque Ovetensem Metro- 
anam et (8) praesidium habeant. Si vero antiquaa sedes, quae 
,nonibus resonant, vel alias novas (9) quas modo nominaW- 
id est Lugo in AsLuriia (10), Celenes, vet alias quas nec Suevi 
jotthi usqueiu aeram dcccixtiii (ti), si scíre voluer[it]is, 
um librum legite, et per ipsas civitates annotatas inrenietia 

inc igitur quicumque in praefatis sedibus tnventi fuarint 
»pi ad coucilium vocenlur, eisque sicuti et nobis, in Astuñis 
iones singulae dentur, quibua quisque sua necessaría teneat, 
im ad concilium tempore statuto venerit, victus supplemen- 
ii deficiat. Asturiarum enira patria tanto terrarum spatío est 



more lero A gcntlbui dmtrDcla, Luoeii*)* ledM tn Concilio canato OrttonM 

pltcopo pío Mt aubdltau. 

L osubacrlpClBv. 

t. •ÍD amina I,egiooe4 qun aunt udA aodeta. 
:. abade nin 3aiamoue«. 

.. nmaro flrmisBlmo». 



CONCILIO OVETENSE. 117 

distetaita, ut non solum xx (1) Epíscopis in ea angulas mansiones 
possint attribui, yerum etiam sicut praedictus Rex magnas Cha- 
rolus per Theodulfum Episcopum nobis signiflcavit, xx (2) prae- 
sulibus ad vitae subsidia valeant impendi singula loca, cum ad 
concilium celebrandum venerint (3). Vos ergo, venerandi Ponti- 
ñces, in solitudine reduelas restaúrate sedes, et per eas ordinate 
antistites; quia qui domum Dei aediñcat, semetipsum aediñcat^ 
ande et Daniel loquitur dicens: Qui ad iustitiam erudiunt muí- 
los, fulgébunt quasi stellae in perpetuas aetemiiates, Et Dominus 
in evangelio ait: Gratis accepistis, gratis date (i). 

In Asturiarum verocircuitu posuit montes ñrmissimos Deus (5), 
et Dominus est custos in circuitu populi sui ex hoc nunc et usque 
in saeculum. lufra quorum uominatorum (6) montium ambitum, 
qui quidem vix decem (7) dierum spatio valet circui, possunt xx (8) 
Bpiscopi mansiones singulas obtinere, suisque sedibus extra 
honeste providere. Roma namque ab hominibus aediflcata, simili 
modo plures habet episcopos» qui foris praesident et provident 
decenler suis sedibus, quae eis necessaria ministrant in civitat« 
morantibus et Romano Pontiñcí famulantibus *, cuius Romani foi. 2 r. 
Pontiflcis Joanuis iussu et consilio congregati sumus Oveti. 

Quo sane loco, ut praemisimus, montium munimine manu 
Domini flrmato, si in domo Domini Salvatoris nostri, eiusque 
gloriosae genitricis Mariae virginis necnon et duodecim ApostOr 
lorum, quos ipse Dominus misil evangelium praedicare et eccle- 
siam suam toto orbe terrarum congregare, vera humilitate et 



<1) R. «viflrinti». 

(S) R. «triffiota». 

{^ R. omite «eum ad ooneiliam oelebrandum Tenerint». 

(4) Risco añade: «Ne igltur euiquam yideatar disaonam et qaaai ratíoni contra- 
rium, Laceneem, aeu Bracareosem Arehiepiscopatum Qyeto fuisse translatum, legi- 
mu8 Ootthos diffDitatem Cartha^rlnia Toleto trabstulisse, eique sedee vi^inti sabdi- 
diese. Jadieio aatem diyino propter peceata retroaeta cecidit Toletus, ot elegit Astu- 
rias Domioas. Teletas quippe íd ambitu habet quinqué vel sex miliia passuum, 
ciijus civitatis ambltus humano artificio actus, fuit destructus, quia yaluit dissipari 
a ffentibus.» 

(5) R. «Dominus». 

(6) R. omite «nominatorum». 

(7) R. «v\g\niU>, adyirtiendo que en el códice Qyetense se lee «tdecem». 
i8) R. ftyiginti«. 



í . 




iC 



.V. 



I 



118 boletín de la rbal academia db la historia. 

fldeli devotione coñveneritis, qiiemadmodum super ípsos Apo- 
stólos (1) Spiritus Sanctus in igúe descendit, eosque linguis variis 
magiialia Dei loqui edocuit, ita procul dubio super veoiet vos (2), 
qui vos doceat et ignem suum cordibus vestris infuadat, et gentes 
quae vos infestaat reprimat, vosque ad coelorum regoa perducat. 
SI quis autem nostrum se ab huius concilíi unitate subtraxerit, 
adversa (3)' et integra societate sanctorum segregatus, parique 
anatbcmate cum Juda Domini proditore percussus, cum Diabolo 
et Angeíis eius in perpetuum sit damnatus. 

Adhuc etiam ut omnes invidos et refragatores Oveto Metropo- 
litanae translationis leviter convincámus, alia exempla induci- 
mus (4): Nulli quidein est dubium olim Babiloniam mundi ur- 
bium tenuisse principatum. Destructa vero a Domino Babilonia^ 
mundi principatum obtinuít Roma, quam beatus Petrus accepit 
in sorte sua. Sic et Hierosolyma, quae antea Romae et Babilo- 
liíae fuit subdita, omnium provinciarum facta est Domina, in qua 
Dominus noster Jesús Ghristus pro nostra omniumque redem- 
tione pati, et in eiusdem conñnio Bethlem est dignatus nasci. 
Postquam autem idem Redemptor noster victor coelos ascendit, 
culpa'infidelitatis est derelicta, velut tugurium in vinea, et crevit 
fides Ghristi per universa mundi climata (5). 

Modo ergo vos, Episcopi vel reliqui sacerdotes Ovetensem 
sedem quam Deus (6) elegit Metrópoli tanam, colite, ac pro posse 
vestro fldeliter erigite; et sicut superius diximus, loéis qu[a]e 
vobís ab ipsa sede per Asturias attribuuntur rei vestrae rectos 
procuratores ponite, et diñnito (7) tempore ad concilium Ovetum 
recurrite, ea videlicet ratione manente ut per ipsas sedes quae 
foris sunt communi consilio laboremus, el in hac ci vítate vide- 



(1) R. afiade: «in sanota cioitate Hierasalem propter metum JadsBorum in unum 
ongre^atoBv. 

(2; R. «super voBTenieW. 
(8) R. «a vera». 

(4) R. «addueimuB». 

(5) R. añade: «Simili etiam modo Toletus totius Hiapanis antea capul aztltit; 
nunc Tero Dei judicio cecidit, cujua loco ÜTetum surrezit.i» 

(6) R. «Dominus». 

(7) R.«deflDlt09. 




60NCILI(^ OVBTBNBB. 119 

licet Aslariis quam Deas (1) fortissimam fundavit, sabstantiam 
Aostram reponamus, et coatra hostes sanctae fldei coacordi meóte 
•dimicemus. Natn Dominas et Salvator nosier ad fideliam refa- 
ginm et suae eeclesiae firmameatam eam firmissimam (2) erexit, 
in qaa si omnes charitatis vinculo vincli (3) fuerimus, ipso auxi- 
liante adyersaríis nostris resistere, campos et * (4) defenderé ex * foi. 2 t. 
•qaibus intas victum poterimus habere. Scriptam quippe est: 
-Civium concordia in hosies est victoria, 

Yeramtamen nisi prius fuerit dissensio (5) et duorum princi- 
pum electio, aat in Episcopis et caeteris servis Deí sanclae chari- 
tatis fuisset dilectio, profeclo gladias: furoris non immineret 
'Oveto, qai circa adiacentem eceiesiam beati Petri pressosque (6) 
ex atraque parte divino iudicio interfecit. Surrexerant namque 
aíienigenae et plerique falsi cbristiani cum duce Mahomet (7) 
ministro diaboli et ñlio perditionis, tune teiQporis principante 
Asturiensibus christianis Mauregato, invasore regni Adefonsi 
«asti, invaserunt fines Asturiarum; quibus Rex catholicus occur- 
reos cum multitudine Gbristianorum loco praedicto, commise- 
runt bellum. Peracta itaque ut praemisimus utrinque strage infi- 
nita, Salvatoris nostri Jesü Ghristi clementia, cui mente devota 
nostra famulatur patria, Christianis tándem cessit victoria. Hostes 
igitur terga vertentes, partim sunt gladio c[a]e8i, partim vernm (8) 
ad exemplum Egyptiorum, álveo Miloni (9) ilumiiiis sunt sub- 
mersi. De qua victoria, fratres, Dominum collaudantes, coniuni^ti 
Bimus, summae charitatis dilectione, nec (10) recedamus a prae- 



<T) R. «DominuB». j 

0ti R. omite «etm flrmi8Bimam». | 

<3) R. «juDCtii». v' 

<4) R: «etiam». ^ 

(5) R. afiade: «lo DomiDi flliis non reyelabitar fllioa perdltionis; qaia ai in Abíu- \ 
rüB non f aiaaet diaseasioi». ' ^ 

(6) R. «pleroaque}». 

(7) R. «MahamuU. 

(8) R. «yero». 

(V) R. «Mineio.^Bl original diria «Niloniw, treflriéndofle al Nalén, en cuya con- 
daeneta con el Nora, distante una legua de Oviedo, eaiá la iglesia de San Pedro^ 
donde 86 di6 la batalla. 

(10) R. «oequev. < ' <f 



1 



120 BOLETÍN DB LA KBAL &G&OEUU DK LA HISTORIA. 

octis (1) Del et Salvatoris nostri, qui oobÍB super aanctae Eccte- 
¡ae hostibus cODSolationem dabit; insuper cum sanctis eL eleclU 
1 regDO coelorum nos annumerabit. 

Hoc ergo, revereodi Episcopi, privilegium uausquísqae ve- 
;rum diligenter acribat et per concília celébrala legat. Quod sí 
liter feceritis, et a oostro praecepto alíenos ros habueritis, 
idete, quod abait, oe íudícium Dominl incurraüa. 

Actum prirílegium era (2| d(Í8}c[urrente} xi kaleudas [....?] 

CCC[c]XL (3). 

Risco pone á conliauacióo las subscripciones siguientes, que 
litan al códice Toledano: 

AdefonBUSfSerenissimus Princeps hoc prívitegium c[on)f[írmat|* 

Adulfus Ovetensis Gpiscopus cí, 

Theodemirus Columbríeosia Ecclesix Episcopus cf. 

ArgimuoduB Bracarensis EcclesíEe Episcopus cf. 

Dídacus Tudenaís Ecclesis Episcopus cf. 

Theoderiodus Ideosis Ecclesise Episcopus cf. 

Wimaredus Lucensis Ecclesis Episcopus cf. 

Gomellus Astorícensis Ecclesiae Episcopus cf. 

Víncentius Ijegíonensía Ecclesise Episcopus cf. 

Abundanlius Paleotinse Ecclesis Episcopus cf. 

Joaunes Oscengis EccleaÍEe Episcopus cf. 

Segiln el códice Toledano, debieron firmar tas Acias, toda vct 
ue asistieron al concilio, los siguientes obispos, cuyos años de 
ootíñcado notaré entre paréntesis: 

Teodomiro de [Viseo (... 899 ....) 

Naustíde] Coímbra (867-f 22 Noviembre 9IC) (4). 

Agila de Orense (887?-89d ...) (5). 

Argemundo de Braga (... 899 ...) (6). 



(I) R. i'pnscepUi». 

(!) Ed el oódlca ligue: nuczi lulendu dcccil»; 7 á eontlauulÓD otro initramento: 
Da Uiiu epoBlolorum la Spenii dueUi v. 

(8) K.XTii1i>1eai1uJu1ii,erBDCCC.zT]Uiu. 

(4) VtaM BUepiUflofln BUbner, liuiriftíomi Hiipanlae cArí»tiaiia4 ,a&m. VU. 

(6) Su Inmodlftto predMeaor Samni era obispo de Orense en % de Agosto de BM. 
í«aiid Sagrada, Umo itii (1.* edielóD), pi^- S'- Mftdrid, I"»». 

(H) Ed B?I «ra inobiipo de Brtgs FIWTiUdo , según epsraee At¡\ aroiLioÓD da Al- 



GONGIUO OYETBNSB. 121 

Diego de Tuy (... 890-899 •..). 

Teodesmdo de [Britonia (877-907) (1). 

Sisnando de] Iria (... 879-919 ...). 

Viina[da de Oporto (do antes de 881 - 899 ...)• 

Recajredo de Lugo (... 875-923 ...)• 

Gómelo de Astorga (898-920) (2). 

Vicente de León (898-903?). 

Abundancio de Falencia (?). 

Juan de Oca (899-910?). 

Eleca de Zaragoza (897-903). 

De este último prelado queda inconcusa memoria (3) en el tem- 
plo del monasterio de Val de Dios, no lejos de Oviedo, que en 15 
de Octubre del año 893 consagraron siete obispos , como la ins- 
cripción lo refiere: Consacratum est iemplum hoc ab ep(is)c(oy 
pis Vllf Rudesindo Dumiensey Nausti Conimbrienaej Sisnando 
Iriensej Ranulfo Astoricensej Argitniro Lamecense^ Reccaredo 
Lueense^ Ellecane CesaiAgustanense. Tan insigne monumento 
confirma y corrige á la vez la primera frase del códice Toledano. 
Los obispos que éste enumera fueron llamados á concilio, no por 
Alfonso II el Casto^ sino por Alfonso III el Magno; no en los pri- 
meros años, sino lo más pronto en los postreros años del siglo ix» 
El pergamino, que vio y manejó D. Juan Bautista Pérez, estaba 
ya viciado ; pero en general se puede afirmar que si otro se en- 
cuentra más aproximado á su pureza nativa, eliminará ó mudará 
el nombre áeAdaulfo Oveieneis episcopio ciertamente anacrónico, 
7 lo sustituirá por el genuino, es decir, Hermenegildo, de quien 
el cronicón de Albelda sobre el año 881 escribía regiamque Sedem 
Hermenegildus tenet; y él en persona se firmaba Hermenegildu^ 
Sedia regia Cheto episcopus (4) á 24 de Enero del año 891. 

A semejante dignidad debían ó al menos podían basta cierta 
punto corresponder las atribuciones otorgadas por el canon 5.^ 



(1) Sa nombre yerdadero fué Radesindo. 

(2) No parece ser otro sino San Oenadio. Bl copiante pudo confundirlo con Oo-> 
meló II de OTiedo, inmediato auceeor de Hermene^ldo en el afto 005. 

1) HQbner, 0f». «i/. , núm. 261. 

(4) B$paña Sagradñ^ tomo xxxtii, pag. 23B. 




jolbtík de la rkal academia db la historia. 

lio Toledano VII y el 6/ del Toledano XII. Sobre 
irechos de primacía, que en nada excluyen la potestad 
de los metropolitanos, vorsan clara y disliatameote las 
concilio de Oviedo, adjudicándolos al obispo de Oviedo, 
onciliar, que ha llegado á nuestra noticia, será cuanto 
pueda, más ó menos corrompido; pero la substancia 
;uerdo con las miras previsoras y llenas do equidad que 
arse el siglo ix abrigaba el ánimo de Alfonso IIL 
ar algo claro en el fondo de tan obscuras tinieblas im- 
aislar el estudio de este documento, bajo los difereuies 
je sus variantes, y proceder al examen de otro que, á mi 
le sirvió de fuente. Tal fis el texto de sospechosa anten- 
íncluso en la crónica de Sampiro (1), notario regio y 
I Aslorga que floreció á fines del siglo s. De ét depende 
mdiosa reladón del arzobispo D. Rodrigo Ximénei de 
, el cual procura evitar, suprimiendo fechas, toda con- 
1 cronológica. 

-o dio remate á su crónica en el año 962; y aquí ee de- 
'que probablemente no quiso reseñar la historia de su 
¡onsta que era presbítero, mayordomo y notario de los 
León desde el año 1000 hasta el 1023, llegando por Qn á 
o de Astorga entre los afios 1035 y 1041, Él pudo ver 
jos la destrucción de la ciudad de León y la desolación 
á manos del terrible Almanzor en 988, que no perdonó 
ones, ni monasterios, sin exceptuar el de Sao Miguel de 
(3); lamentar los excesos de la guerra civil entre Ber- 
y Ramiro III; la ruina de Astorga y de Compostela; de- 
Castilla, Álava y la Rioja, y casi 'toda la España cris- 
areciéadose detrás d« las montañas de Asturias, pr«een- 
aproduciendo el miserable aspecto que las Actas del con- 
riben. Tres documentos de autenticidad indubitable, coo- 
en el archivo de la catedral de León, guardan la firmii 
teo nombrándose obispo universalia ecclesie OveUnñ» S«- 



\a Sagrada, tomo iit (3.* edieión), f Agilita 461-460. Mtdiid, 1188. 
tiu HUpaniae, libro iv, e&p xti-ítih. 
rlif, tomo iiii, pig 116. 



CONCILIO OVBTBNSB. Í23 

di8f 6 bien universalis Oveto (1) durante los años 994, 999 y 1000; 
y se comprende la razón, porque destruida la capital de la mo- 
narquía, revÍTÍan para el obispo de Oviedo los derechos de Pri- 
mado que perdió, cuando Ordoño II, hijo de Alfonso III, tras- 
ladó la Corte á León. Así que, habida cuenta del tiempo y de las 
circunstancias en que escribió Sampiro su ci^ónica , no ha de pa- 
recemos extraño, sino muy adecuado á.su intención, el triple 
objeto que se propuso al redactar la sobredicha exposición , con- 
viene á saber, recordar uno de ios más gloriosos hechos del rei- 
nado de Alfonso III, legitimar el título que entonces había reco- 
brado el obispo de Oviedo y alentar los ánimos decaídos de los 
cristianos para mancomunarse y derribar la pujanza de Alman- 
zor, como en fin lo lograron, siendo rey Alfonso V, en el año 1002. 
Considerada desde este punto de vista la relación de Sampiro, 
entra de lleno en el terreno histórico. Forma tres secciones. 



1. Cartas del romano pontífice Juan IX. 

cPost hec(2} Agareni ad regem Adefonsum legatos pro pace 
miserunt (3); sed Rex per triennium illis pacem accomodansj fre* 
git audaciam inimicorum; et ex hinc letitia magna exultavit 
Bcciesia. Et cum tantos triumphos sibi prósperos haberet, létatus 
est nimis (4); et velociter presbíteros suos Severum et Sidericum 
ad Papam Joannem (5) cum litteris suis misit. Et reversi a do« 
mino Papa una cum Rainaldo gerulo suo et cum subscriptis 
epistolis licentiam consecrandi ecclesiam beati Jacobi apóstol! et 
concilium celebrandi cum hispanis episcopis dedit. Hanc episto- 



(1) Btpaña Sagrada^ tomo xxxyii, páff. 240. 
' (%) Después de las batallas del Orbi^ y de Valdemora , acontecidas en el afto 878, 
como lo declara la crónica de Albelda escrita poco después. 

(8) Las negociaciones comenxaron en 888, como lo refiere la crónica de Albelda; 
pero todayia no se hablan ajustado en Noviembre del mismo año. Btpaña Sagradtk^ 
tomo xiix (2.* edición repetida), padrinas 456 y 460. Madrid, 1H16. 
■ (4) Frato de las negociaciones de paz fueron los cuerpos de los santos mártires 
4M>rdobeees Eulogio y Leocrieia que llegaron á Oviedo á 9 de Bnero de 884. . 

(5) No pudo ser Juan VIII, porque falleció en 15 de Diciembre de 882. Fué segiura- 
mente Juan IX, cuyo pontificado se contó desde Abril de 898 hasu Mayo de 900. 




134 BOLBTlN DE hi. RBAL ACADRMtA DB LA BIITORtÁ. 

Um asportalam de urbe Romensí a dtiobus presbiteris Severo et 
Sidérico, mensa Julio Era dccgcii (1) [recepit Bes].. 

Joannes episcopus, servus servomm Del, Adefonao christiauif- 
simo Regi, seu cunctis venerabilibua episcopís, re) orthodozis 
christianis. 

Quia nosiu curia totiun cbristianitaüs, beati Petri apostolorum 
Principis sempilerna provideiUia efflcit succasaores, ea Domioi 
DOstrl Jesu Chriali constríogimur adhorlatioue, qua beatum 9c- 
irum apostolum quadam voce privilegü mouuít, dicens Tu a 
Petruí , et tuper hanc petram edificaba Eedetiam meam , et daba 
Ubi claves regni celorum, et celera. Huic rúrsus inuniuenti Do- 
miai Qostri arliculo glorióse passionis, iaquit: Egopro te rogamí 
ut non deficiat fides lúa , et tu aliquando eonveraui confirma fra- 
trea luot. Ideoque, quia vestre notitie fama per hos fratres, limiaa 
aposiolorum lustraolea, per tíeverum presbiterum et Sidericum 
necnoo presbiterum, Nobis miro odore bonitatia est reveíala, pa- 
terna TOS adhoriatioae admoneo, in coeptis boais operíbus grada 
Del duce, perseverare, quateuus copiosa vos beati Petri prolecto- 
ris vestri et nostra prolegat beuedictio; et quotiescumque , flii 
cliarissime, ad Nos venire quilibet vestrum aut transmiltere vo- 
luerit, tota cordis eiiultatione et animi gaudio de ultímis Gallecíe 
flnibua, cui vos preler me Dominua rectores coostiluil, tamquam 
jure filios nostroa voa colligemus, et ecclesie Ovetensís quam 
vestro conailio et asaidua petitione Metropolitanam coostituimus, 
omnes vos subditos esse mandamus, et concedimus etiam pre- 
dicte Sedi, ut ea que Reges aeu quilibet fldelea juste obtuleruat, 
vel in futurum Domino opitulanle contulerint, ralum, firmum 
et ioconcussum macere in perpetuucn precípimus. Hoa quoque 
klores litterarum nostrarum omnes hortor ut babeatis commen- 
datoa. Bene válete. 

ítem alia epístola ab eodem Papa Romenaí directa per Rainal- 
dum gerulum mense Julio Era dccccix. 



<1] Número equivocado, yaque ea Jallo de IobbDdi til y 872 er* todB*I& ponUBce 
AdrliDoII. NI Tmle decir qaelotdoi último* ^uarlunoe de la Br* utwrtjaron (li:x]); 
porque del oonteitod* U ralaciún apáreos que las cartas te eearibleron deapuW del 

■aotsi. 



CONCILIO OVBTBNSB. 125 

Joannes episcopus, servus seryorum Dei, dilecto filio Adefonso, 
glorioso Regí Oalleciarum. 

Litteras devotionis vestre suscipientes, quia devotum vos esse 
cognovimus erga nostrám sanclam Ecclesiam gratias vobis mul- 
típlices referimus, Dominum exorantes nt vigor regni vestri 
abundet, de inimicis vestris victoriam vobis concedat. Nam Nos, 
flii charissime , sicut pelistis, sedulas preces Domino fandimus 
ut regnum vestrum gubernet, vos salvos facial, custodíat et pro- 
tegat et super omnes inimicos vestros erigat. Ecclesiam autem 
beati Jacobi apostoli ab hispanis episcopis consecrar! facite, et 
cam eis concilium celébrate. Et nos quidem glorióse Rex, sicuti 
VO89 a Paganis jam constringimur et die ac nocte cum illis bella 
commiuimus; sed omnipotens Deus donat Nobis de illis trium- 
pbum. Hujus rei gratia rogamus dilectionem vestram et animum 
deprecamur ut quia, ut dizimus, valde a paganis opprimimur, 
aliquantos útiles et optinfios mauriscos cum armis, quos hispani 
cábaUos alfaraeea (t) vocant, ad nos dirigere non omittatis, qua- 
liter Nos recipientes, Dominum collaudemus, vobis gratias refe- 
ramus et per eorum portitorem de benedictionibus sancti Petri 
vos remuneremus. Bene vale, dilectissime ñli et charissime Reii. 

Bl texto de las dos cartas, al que se atuvo el arzobispo D. Ro- 
drigo (2), es mucho menos incorrecta. Así en la primera lee 
•cura totius christianitatis»; suprime fiprivilegiiit; trueca cStde- 
ricum* en « Oe«f derttim » ; vfili charissime i^ en ^filii carissimiit, 
Al principio de la segunda advierte que el mensajero del Papa 
no era el mismo que trajo la primera^ sino Arnaldo; y llama al 
pie de ella al Rey no •charissimeyi^ sino 9iclari8sime:t. En las dos 
omite la indicación del año ó era que les corresponde. 

El estilo de las dos cartas, que por ventura fueron interpoladas 
ó retocadas parcialmente, no ha impedido á la sabia Alemania el 
reconocerlas por auténticas. Nuestro antiguo correspondiente, 
Pablo Ewald, las atribuyó (3) al año 876 y á Juan VIIEy movido 

(1) Ligeros, del árabe ¿r-'vÁ^'i Q^o ^^ producido también el vocablo portugués 
mlfards «caballo generoso e ezercitado na guerra». 

<2) Libro IT, cap. 17. 

(3) R$ge8ta PotUiJleum Itomanorum ab condita Beelesia adannnm post ChrUtum ña- 
tum UCXCVllI, números 90K> y 8096. Leipsiok, 1885. 



Ol 






126 boletín di la rbal acadbuia de la historia. 

aspecialmente por el inciso en que el poatfflce se queja de tener 
[jue estar en lucha contioua con los paganos ó ín&eles; pero de 
esta misma calamidad se habla con igual 6 ma^or rehemeacia; en 
la correspoadeDcia epistolar de Juan IX (I), euteudiéndose par 
paganos, 6 ínfleles, no solamente los musulmanes, sino también 
los húngaros qup rompían la valla de los Alpes, y los piratas ñor- 
mandos, lí quienes no detenía el paso del Estrecho hercúleo. Sa- 
bido es que para defender las costas del Cantábrico 7 fomentar 
el comercio de sus Estados se aplicó Alfonso III á poner en pie 
de guerra poderosas naves y elevar Ó restaurar fortalezas inex- 
pugnables que dominasen el Ocóano y sirviesen de resguardó á 
lo interior de su reino, como la del castillo de Gozón, cerca de 
Aviles en Asturias. Con este apoyo adelantó sus conquistas á la 
izquierda del Duero tomaudo á Goimbra y anhelando á poner el 
Tajo por limite de sus dominios, que rebasaban de mucho el 
Duero. A flnes del siglo ix estaba en el auge de su poder, y sólo 
entonces hubo de poner cima & su vasto plan polftico-religioso 
con la dedicación de la basílica de Santiago y el concilio de 
Oviedo. 

La cláusula final de una y otra carta diría probablemente: 
■Scriptum per manum Samuel, notarii et scriniarii sánete Ro- 
mane Ecclesie, in men^e Julio indictione i>; contándose de la 
era cristiana el año 898. 

2. Consagración de la Iglesia de Santiago, 
on dia de Domingo, 6 Hayo del afio 899. 

Proeigoe el testo de Samplro: 

■Vísis itaque Rez epistolis, magno gaudio gavisus esl (3). Tune 
«onstituit diemconsecrationisjam dicta ecclesie, siveetconciliumi 
celebrandum apud Ovetum cum ómnibus episcopis, qui in illins 
erant regno. Hi sunt Joannes Aucensis, Víncentius Legionensis, 



O) Uieae, Palrolof la taUna, tomo cxtxi.eol.K.'IS y 33. Ptrla.iSBB. 

(9) Entro 1> recepci&n de las cartas pontiflciai ; la desigDaclÚn del dia de la con- 
•agraclÓD del templo, á la convocacláa para ella, debió mediar brevlaimo tiempo. Las 
cartas fechadas on Julio Bon, por coaaiguieate, del aüo BUS. 



CONCILIO 0VBTBN6B. 127 

Genadius Astoricensis, Hermenegildu^ OvetensiSy Dulcidius $al- 
maoticeosis, Jacobus GaurieosiSy Naustus Goninibriensis, Argi- 
mirus LameceusiSy Didacus Tudeosis, Egila Auriepsis, Sisnaor 
dus {riensís, Recaredus Ijucensis, Theodesindus Britoniensi^,; Qt 
Bleca Cesaraugustanus episqopus ibi interfuit. 

Igitur, auxiliante Domino venit Rex ad statutum diem cum 
uxore sua et filiis et cum predictis episcopis et cum universis po-- 
testatibus, sive et subscriptis comitibus suis pernominatis: Alva- 
i*U8 Lunensis comes, Yeremundus Legionensis comes, Sarracinus 
Astorice et Yerrizo comes, Berotus in Deza comes, Ermegildus 
Tude et Portugale comes, Arias ñlius eius Eminio comes, Odoa- 
rius Castelle et Auce comes, Silus Prucii comes, Erus in Lugo 
comes (i), et cum istis omnis plebs cathblica; ubi facta est turba 
non módica ad videndum sive et audiendum verbum divinun^. 
In prima die (2), que erat [pridie] Nonas Maii, anno Incarnatio- 
ois Domini [oggclx^viiii], era dccggxxxyii, secunda feria deduce- 
bat annum ad Lune cursum [i]ni, luna 2[xi]i (3), consecratum est 
dictum templum a predictis pontiflcibus hoc ordine subscripto. 
Imprimisconsecraverun tallare in honorem Salvatoris nostri Jesu 
Gbristi; et ad dexteram predicti altaris coosecraverunt altare in 
honorem apostolorum Petri et Pauli, et ad levam jam dicti altaris 
consecraverunt altare in honorem sancti Joannis apostoli et evan- 
geliste. In altari quoque quod est super corpus beati Jacobi apa- 
stoZt, quod consecratum fuerat a septem discipulis ejus, quorum 
nomina sunt hec, Calocerus, Basilius, Plus, Grisogonus, Theo- 
dorus, Athanasius, Maximus, tamen uemo ex jam dictis episcopis 
ausus fuit aliquid in eo agere, nisi tantum orationem missamque 
cantare. 



(1) Los nueve condes figuran subscribiéndose en varias escrituras contemporá- 
neas Indican la división militar y administrativa del reino en condados de Luna; 
Lean; Astorga y BUrzo; Deta; Tuy y Portugal ú Oporto; Coimbra; Castilla ó Vardulia y 
Oca; Prunos; Lugo. 

(2) Dominica quinta de Pascua de Resurrección, presedente al triduo de Rogati- 
vas. Quizá «prima die» esto por (xpridie», ahorrándonos el suplemento. 

(8) Lo mismo especifica el Rey en las Actas de dotación y consagración que pueden 
verse en el tomo xix de la Bspa&a Sagrada (2.* edición), páginas 840-346; Madrid, n92. 
La dotación lleva también la fecha del año del reinado, que discutió el P. Flores con 
su habitual perspicacia. 




128 bolbtín db la rbal agadbmia db la historia. 

Peracto dio dedicationh, predicti poDtiñces jussu Regís secas 
flamen Ulia, in monte qui ab antiquis vocabatur Ilicinarius^ 
consecraverunt ecclesiam in honorem sancU Sebastiani marliris, 
et ab illa die usque hodie (1) vocatum est nomen ejus Mon$ sacra- 
tus, His peractis, abierant omnes in sua cum gaudio». 

Concillo Coznpostelano en Mayo de 899. 

No se limitó, como era natural, la acción de tan imponente 
Asamblea á la consagración de las basílicas de Santiago de Gom- 
postela 7 de San Sebastián de Monsagro, donde el obispo Sisnando 
había edificado insigne monasterio (2). Si algün reparo quedase 
á la crítica por hacer sobre el año (899) de aquella ex)n8agracióa, 
creo que desistiría con solo ver el siguiente diploma: 

Compostela, 6 Mayo 899. Alfonso UI satisface á las reclamaciones que 
presentaron el arzobispo Becaredo y su clero de Lngo en el día de la con- 
sagración de la iglesia apostólica de Santiago.— £írpa^ Sagrada^ tomo xl, 
páginas 894-896.— Madrid, 1796. 

In nomine Dei omnipotentis, vivi et increati, Patris et Filii et 
Spiritus sancti, cujus divinitas, ineffabilis deitas, honor et gloria 
perennis, cuneta preceliit sublimia angelorum agmina, intuetor 
celorum alta et omnia corda penetral interiora. 

In hiis itaquo Regis invisibilis confldens misericordia et pie- 
tate, ego Adefonsus rez, superni Regis fámulas, una cum uzore 
mea regina Scemena, Christi ancilla, in veneralione confidens et 
patrocinio glorióse virginis Marie, cujus ecclesia seu sedes in 
urbe Lucensi ab avibus meis sive a precessoribus est venerabili 
ter informata, atque a paganis laudabiliter, que est in prístino 
primi honoris gradu quod pacis tempore adquisierat, restituta; 
simile et modo ut et ipsi Principes primi ita videlicet nunc ego, 
jam supradictus Adefonsus rez, cum conjuge mea Scemena, eidem 



(1) Hasta el tiempo de Sampiro , y así (^onsagroj es llamado ahora al cabo de tan- 
tos siglos. 

(2) Véase lo que apunté sobre este punto en el libro Recuerdos de uu tiaje á SanHsf^ 
de Galicia, páginas 121-125. Madrid, 18¿0. 



CONCILIO OVETENSE. Í29 

ecclesie sánete Marie Lucensis sedis concessum primitas a preces • 
soribus meis regibus culmen honoris restituimusatque condona- 
mus, pro salute animarum nostrarum et remedia peccatorum 
nostrorum, simul et Bracharensem et Auriensem urbes cum si- 
mal olim subditos términos ditioni ejus adscribimus, qui nunc 
destructe esse videntur (1) et vobis presuli glorioso ejusdem civi- 
tatis Lucensis, domino Recaredo consignamus et subcessoribus 
yestris pontiñcibus, testamenti jure, privilegiis precessoris mei 
Adefonsi [el] auctoritate corrobóralas. Has itaque urbes et pro- 
vincias predictas vobis condonamus pro ipsis ecclesiis vestris et 
provinciis, quas sancto Salvalori Ovetensis ecclesie subdidimus, 
de quibus vos vestiique cleríci conquesli estis querimoniam nobis 
objectam, in concilio episcoporum et nobilium virorum^ congrégalo 
in apostólica ecclesia sancti Jacohi^ die eJus consecrationls; 
in quo videlicet loco^ presentia pene omnium^ qui aderant tante 
dedicaiionif a vobis mibi presenlatum precessoris mei domni 
Adefonsi regis seriem testamenti mana valida conflrmavi, et 
magnum vobis scriptum votum iribui (2) ut si, post discessinm 
meum aut vestrum e seculo, supradicte ecclesie et provincie. Deo 
propitiante ad canonicaiem redierint gradum, et ecclesie omnes 
sua recipient charitative diocesaliá jura, et ditioni ecclesie vestre 
Lucensis quas subtraximus reslituanlur ecclesie et provincie; 
sicut in precessoris mei gloriosissirai regis Adefonsi continetur 
scriptura leslamenti (¿I); ne canonicalia Apostolice Sedis decreta 
videantur pretermitti, et quod pro salute animarum necessitate 
compuisi egimus (4) in periculo vertatur nostro, si ecclesie inter 
se rixate divortium habuerint, quia de rebus ecclesiarum et pau- 
perum vi abstractis, sacriflcium Deo placabiiem (5) non solvitur. 
Ideo ut omnia membra sínt in pace in capile uno, id est in Christo, 



(1) La destrucción ó floja reparación de estas ciudades y de sus Sedes no impedia 
que tuviesen prelados titulares. Eran lo á la sazón Arg-imiro de Braga y Agila de 
Orense. 

(2) Risco «tribuit»; pero el contexto determina el sentido. 

<H) Este diploma de Alfonso II fué expedido en 1.® de Enero de 841. Véase el texto 
en el tomo xl de la España Sagrada^ páginas 369 3^. 

(4) La segregación de una parte de la diócesis de Lugo en favor de la de Oviedo. 

(5) Sic. 

TOMO XXXVIII. 9 




BOLBTtN DB LA HBAL ACADEMIA DB LA HIS 

i uaa[que]']ue ecclesia suum recipiat (crmi 
lea ecclesie directe per viatn pacis pro statu 
nilate et salute nostra et precede iiliunt et i 
intercedant ad DomiDum eqno animo; et p' 
noslram unaqiieque ecclosia sua recipiai 
»tur nomeii Domiai ab uiiiversis, el genus 
n corporum aDÍmas paradieus accipiat. 
lis vero rex generis iiostri aul extranee genti 
í poienüalia aut poniificalis, hoc nostrum t< 
lu lestamenti seriem irrumpere decreveril 
) captus, primitus iram Dei etcelMÍ incurra 
ja damnatuB, cum Juda Datan et Abiron i 
^uciatum, nisi statim correpluB penituerit 
ia malís [non persevera veril. Quod ei noa 
ezaminís die sit analhama damnatus cum 
i vita quinqiiaginla auri libras persolvat; í 
ir conce&sa abstulerlt, in duplo aut iu triplo 
erit; et hec testameatonim aostroruoi serie 
re perpetuo. 

) donaiio testameati Regis, religiosi Príac 
|epÍ8CopisetcomíUbu9, II Nonas Maji(l},G! 
ir memoramus et conflrmamus quicquid d< 
et párenles nostri buic sánete aule vestre oi 
oavus nostcr dive memorie Adefoosus prin( 
ejua sit in benedictione. 
bnsuB rejí, servus Chrístí, in hoc testament 
no. 

leoa regina similiter maou mea. 
Lían las firmas de los hijos de ambos reyes, 
s de los obispos y magnates, que fueron cas 
ron á la consagración de la basílica de Saut 
3sta el diploma. 

diploma vino á completar la dote 6 prívile 
concedió (2) Á la iglesia de Lugo en 6 de Jul 

xJdIIí»; paro es error d* traDscrlpoiAn 6 de corcveoiAD im 



CONCILIO OVBTBNSB. 131 

ISI arzobispo y su clero no habían hecho todavía la reclamacióo 
•que presentaron en Compostela el día que fué consagrada la 
iglesia del Apóstol, patrono de las Españas. Ocho prelados firma- 
iTon el privilegio : 

Nausti de Goimbra. 

Sisnando de Iría. 

Eleca de Zaragoza. 

Recaredo de Lugo. 

Argemiro de Lamego. 

Teodemiro de Viseo. 

Toniando (1) de Egitania (2); 

Jacobo de Coria. 

Todos ellos, incluso el obispo de Idaña, Toniando (3), tomarop 
^arle en la solemnidad del 6 de Mayo de 899. La ciudad episco- 
pal de Idaña fué parte de las conquistas de Alfonso III, conforme 
lo atestigua la crónica del Albeldense (4); la cual asimismo añrma 
•que el Rey pobló de cristianos las ciudades de Braga, Oporlo, 
-Orense, Coimbra (Eminio) y Viseo. 

Para realizar sus gloriosas conquistas y asegurarlas, valióse 
eslegran monarca no menos de su destreza política, que de su 
talento estratégico. Mérida, Toledo y Zaragoza fueron sus aliai- 
das, tascando y rompiendo el freno de Córdoba y entregándose á 
manos de régulos , á quienes pesaba el yugo de la dinastía do loe 
Omniíailas. Aliado de Abderramán ibn Meruán efectuó la memo- 
rable hazaña , que no sin admiración ensalza hasta las nubes el 



(1) Un Tkeonando clérigo obtuvo del rey la iglesia de San Esteban y San Martin 
•4e la villa de Adilano. Firman el inñíTumenio ^ /echado en 902, Eleca obispo de Zara- 
goxa y los de Coimbra, Iria y Lugo. Sspaña Sagrada^ tomoxzx (2.* edición), pág. 2)7. 
Madrid. I8S^ 

(2) Idaña, 6 La Guardia de Portugal. 

(3) Véase el cronicón Iriense en el tomo zx de la Ifspaña Sagrada (2.* edición), pá- 
gina 602. Madrid, ITUI. Este cronicón fija también en 6 de Mayo el dia en que fué con- 
tagrada la iglesia de Santiago , afio 8d9. 

(4) «iKjus (Adefonsi III) tempore Bcdesia erescit et regnum ampliatur. Urbes 
•quoque Bracharensis, Portucalensis, Auriensis, Rminensis, Vesensis atque Lame- 
cenáis a christianis populantur Istius victoria Cauriensis, BgitanientU ^ et ceteip 
LusitanfflB limites, gladio et fame consumpts [sunt] usque Emeritam atque ft'eta 
maris, [easque] cremavit et consump8it.>» España Sagrada, tomo ziu, pAg. 455. 



BOLBTtN DE LA nSAL ACADBUIA DS LA I 

a de Albelda, narrando (1) cómo en el 
10 héroe el Guadiana, llegóse hasta las o 
le Gibraltar, y regresó victorioso y car§ 

á Oviedo. Los suntuosos edificios que leí 

su reino, las iglesias numerosísimas qn 
ardo, y mayormente, la fábrica maraville 

templo , labrado por Alfonso II, alreded 
ago ei) Compostela, no tenían parasu áah 
¡s como el de amparar la paz y proveer é 
organización del ordeo jerárquico. ¿Qué i 
to lan dificultoso como el de cimentar la u 

Sedes episcopales, sin lastimar intereses 

consultase al romano pontífice y le pi( 
lo de imprudente, por inefici<z é inopo 
isable y decisiva del Jerarca supremo? N 

procedida en 27 de Mano de 832 Alfonsí 
al obispo de Lugo la dignidad y loa dere< 
lobre las iglesias destruidas de Braga y O 
I de lo adjudicado á la Silla de Oviedo (2) : 
ilule animarum omnium auctoritate can 
! fretus, ut ecclesie aut sedes deslructe a j 
iribus, auctoritate regaliaeu pontificaliad 
ur loca, ne chrietiatii nomínis decus evací: 
isi civilate, necessiiate comptilsus, térras e 
toris Ovetensi concedo ecclesie, que antt 
isi ecclesie, per cuneta seculorum tempor 
late provincie, id est Balvonica, Neyra, 
10, Froylani, Sabinianos et Sardinaria, 
a et ecclesias de Dezon. Has itaque provi 
jnt in diebus domui Adefonsi majoris (3| 
it subdito civitati Lucensi, sancii concí 
nsi ecclesie ex parle ecclesias, non quide 

posite sunt ab Ovetensi sede, ideo ni 



CONCILIO OVETENSE. 133. 

rectum ut benedictionem et omuem episcopalem ordinem a sede 
recipiant Lucensi, denique ceosumomaem ecclesiasticam sancto 
Salvatori ex ipsis ecclesiis sapra norninatis, non pene ex ómni- 
bus; dan tes el conceden tes ci vitales Bracharam el Auriensem cum 
43UÍS provinciis et familiis, lali teuore scripture firmitatis ui si, 
auxiliante Deo, posl nos civitates supradicte que destrucle esse 
videntur, a christianis fueriut possesse el ad proprium redierint 
<lecus, ul Lucensi ecclesie sue provincie suprauominale resli- 
iuantur, el unicuique civitati simililer; quia dedecus esl, quod 
cune pro animarum salute necessitate compuisi facimus, ut post 
DOS ecclesie divaricate inter se liiigenl. Ideo, obsérvala cliaritale, 
precipitnus ul unaqueque ecclesiaadsuaní reverlanlur veritalem; 
el ipsam sedein Ovetensem fecimus eametconflrniamus pro sede 
Britonieusi, que ab Hismaelitis est deslructa el inhabitabilís 
facía. > 

Con tales antecedentes se comprende el estado á que había 
llegado la cuestión, ardua y difícilísima de resolver en 899. 

Rota la imponente unidad jerárquica de la España visigoda 
por la irrupción musulmana, su restablecimiento debía ser pau- 
latino y acomodado á las circunstancias de libertad, vasallaje y 
ruina en que se encontraban Lis diversas iglesias. Narbona y 
Auch fraucesas mantenían á título de administración la jurisdic- 
ción de no poca parte de la metrópoli Tarraconense. Toledo, 
Sevilla y Mérida, á ñues del siglo ix, oprimidas bajo el yugo 
musulmán no eran sino sombra de lo que fueron en la primera 
mitad de aquel siglo. Rr<iga, por ñu, sujeta á Lugo y luchando 
para recobrar su prístina jurisdicción, mal podía, ni debía, aspi- 
rar á extenderla sobre las diócesis de otras provincias metropoli- 
tanas, que habrían rechazado las lusitanas Coria, Salamanca 
Viseo, Lamego y Coimbra, la toledana Falencia y la Tarraco- 
nense Auca. No quedaba, por lo tanto, otro partido, si había de 
prevalecer el pensamiento unitario y altamente religioso- político 
de Alfonso lil, ni mejor acuerdo que el de reunir un Concilio 
nacional y someter á su deliberación lo que decretó el de Oviedo 
{Junio? 900) con anuencia próvida del papa Juan [X y probable- 
mente de Carlos III rey de Francia. 

Madrid, 9 de Junio de 1809. FiDBL FiTA. 



BOLETÍN DE LA REAL ACADEMIA DB LA HIBTC 



VII. 

lUALAClÓN DB PESOS Y HEDIDAS POK D. ALFONSO 

;e uno3 veinte años visité el rico depósito de es 
que posee el Ayuntamieiilo de la muy noble ¡ 
in; pero un incendio, que entonces se decían] 
ospital de San Amonio, dando alas al ten:or, I 
rrojar indistiatamente con las modernas á la ! 
olvietido después en la misma Torma al local 
is vi eu confuso montón, llenando á la altura < 
:ia. Libros de actas y de cuentas, expediente! 
liacionea de fincas urbanas, mazos de papel 
LO de consumos como de otros ramos, se baraji 
i'opel con viejos pergaminos y códices de iner-t 
:omo diplomas reales, cuadernos auténticos 
: de hermandad con otros concejos, Lratisacci 
y actas de acuerdos municipales, que van des 
glo ivi al zvín inclusive. Ofrecime para el • 
antigua; y mi propuesta espontánea, que rece 
al D. Francisco Miúóa y el secretaiio D. Sot 
sámenle admitida. En el breve plazo de dos n 
I la reinstalación de tos libros y legajos Útiles 
aración de centenares de documentos del siglo 
3 tres aúüs á esta parle vengo extractando y c 
r con ellos una Hialoria municipal de León. C 
icbo y bueno que he recogido, he creído que 
t» esa Real Academia la copia que hice y a 
lento siguiente; 

lis, 4 Abril isei. Prescribe D. Alfonao X la ucifoTml 
IB en todos sos reíaos. El pergamino, ó diplomm 
., ADcho 0,30, ae guarda en el archivo municipal de 
B blanca y encamada cuelga intacto el regio sello de 

I Alfonso, por la gracia de dios, Rey de Gasliell 
ón, de Gallizia, de Sevilla, de Córdova, de Mur 



.■^ 



PESOS T UB0XDA8 POR D. ALFONSO BL SABIO. 135 

é del Algarve, al Conceio de León é á lodos los otros Gonceios de 
su Obispado, tan bien de villas cuerno de Gastiellos cuerno de 
Aldeas, salut é gracia. 

Aviendo grand sabor de vos fazer bien e mercet, é por toller 
muchos dauuos que recibíen los ornes por las medidas que eran 
de muchas maneras, é magar (1) que ganavan en las unas, per- 
dlen en las otras; por todas estas razones é por que nuestro sen- 
norío es uno, queremos que todas las medidas é los pesos de 
nuestros Regnos, tan bien de pan cuerno de vino é de las otras 
cosas sean unas. E por ende tenemos por bien é mandamos que 
la medida mayor del pan sea el Gafíz Toledano, en que a doze 
fanegas; é la fanega en que a doze celemis; é el celemí en que a 
doze cuchares. E segund la quantía de lo que valiere la fanega, 
fagan dinaradas (2) é meaiadas de pan, 6 pongan peso por que lo 
fagan las panaderas. E la panadera que fuere fallada que pan 
minguado faze, pierda el pan minguado é peche una tercia de 
maravedí. É el pan minguado que tomaren, denlo por dios. 
E la medida mayor del vino sea el Moyo de valladolit, en que a 
diez é sex cántaras; é de la cántara fagan media ó quarta, é dont 
ayuso medidas quantas oviere mester, por que compre cada uno 
lo que quisiere. E al que fallaren falsa medida de vino peche 
sesaenla sueldos de la moneda que fuere en la tierra, 6 crebanten 

• 

le las medidas aute la puerta. E las medidas del pan é del vino 
son estas que vos enviamos. E las rendas é las enfurcioaes é los 
derechos que a de aver el Rey en la tierra, ó los otros ornes, 6 los 
pechos é las debdas que son fechas, que se han de pagar ó de dar 
por medida, Mandamos que segund la quantía de lo que avíen 
de dar, que lo den á estas medidas que agora ponemos nueva- 
miente, 6 que paguen por ellas. E daquí adelante quauto acaeciere 
en razón de medidas midan lo, é paguen lo por estas que nos 
ponemos é no por otras. E el peso mayor de la Carne sea el 
Arrelde de Burgos en que a diez libras, é del Arrelde fagan medio, 
é quarto, é ochavo, e deut ayuso decenda quanto oviere mester 



(1) Magaer. 

(2) SegÚD el Diccionario de la Academia ^Madrid, I'Í32) es la dinerada el maravedí 
da pan íérial, 6 ü«l tri^o que se compraba en el mercado. 




ítIk de la hkal ácadbhia db la histobia. 

a cada udo comprar quanto quisiere. É al que falla- 
os de la Carue fallos, 6 que los no quisiere leaer asi 
landamos, que peclie dies maravedís. É lodos aque- 
Lieren tengan las medidas todas de lo que veiidiereu, 
mayores, cuerno las medianas, cuerno las menores, é 
illas. E el vendedor dé al comprador por qual medida 
idare daquello que quisiere comprar. E de los pesos 
narco Alfotisf, que es este que vos enviamos, en que 
, é en la onca ha media, é quarta, é ochava. E en la 
I marcos, que son diez é sex oncas. É ponemos arrova 
eynlé cinco libras. E en el quintal quatro arrovas 
t libras. É todos los pannos, tan bien deLanacuemo 
lalesquier otros que se an de medir por vara, midan 
'ara que vos enviamos. É á aquel que Tuere Tallada 
3 los que venden 6 compran por eíla, peche doie mo- 
danno con ella fizo, pecha lo doblado al qui recibid 

las que mandamos sobre cada una destas cosas sóbre- 
los en los logares o no eran fastaquí. É en los oíros 
:na avie puesta sobre alguna desias cosas, ó sobra 
lores fueren que estas que nos ponemos, lleguen á 
igares que mayores fuereu destas que nos ponemos, 
bien que las leogaii. É esto todo mandamos que lo 
abden en cada un logar aquellos que veen é que re- 
. las otras cosas por nos ó por los otros seúores que 
ar. É las medidas para medir las heredades sean estas 
amos; que quando acaeciere que alguno aya do com- 
lUer, que sepa el comprador quanto compra é no re- 
ino. 

IOS que estas cosas sean todas guardadas é tenudas 
lia nuestra Carta diie; é por Privilegio ni por Carta 
) aya, que no lo deien de guardar ó de tener. Eaquel 
liado que faze falsedat por qnalquier destas cosas so- 
! tres vegadas á suso, por cada vegada peche la pena 
é de más en la tercera yaga un mes en la Cárcel 6 on 
isión de la villa que fuere del Rey ó del otro señor del 
ciere. É mandamos á cada unos de vos que fagades 



PB80S T MBDIDAS POR D. ALFONSO EL SABIO* 137 

tener é guardar é complir en vuestros logares todas estas cosas en 
la manera que dicho es en esta Carta. E á quales quiere que lo 
a88í no fiziessen, á los cuerpos é á quanto que oviessen nos lor- 
narieroos por ello. E por que esto sea firme é estable, mandamos 
aeellar esta Carta cou nuestro seello (1) de Plomo, é que la tenga 
el Conceio de León. 

Fecha la Carta en SevUla por nuestro mandado, Lunes quatro 
días andados del mes de Abril, en era de mil é dozieutos é noventa 
é nueve años. Yo Gil martinez de Sigüenca la escreví por man- 
dado de Millán pérez de Aellón, en el año Noveno que el Roy don 
Alfonso regnó. 

Excuso comentarios acerca de tan interesante diploma. Mejor 
que yo la Academia es limará su valía. 



León, 17 de Diciembre de 1894. 



Ramón Alvar ez db la Braña, 

Correspondiente. 



£1 documento, cuya cx>pia nos envía el Sr. Álvarez de la Braña^ 
salvo la fecha (4 Abril, 1261) y la dirección (2), no es inédito, si 
bien es notable por sus vanantes y merece imprimirse. Otro ejem- 
plar, fechado asimismo en Sevilla, pero casi un mesantes (7 Mar- 
zo) fué dirigido «á los Alcaldes et Alguacil et á los Cavalleros et á 
los homes buenos de la Cibdat de Toledo et á los conceios de su 
Arzobispado tan bien de Villas como de Castiellos como de Al- 
deas». Este ejemplar se publicó, como sabe bien la Academia, en 
la obra que redactó el P. Burriel, y se imprimió en 1753 con el 
titulo de Informe de la imperial ciudad de Toledo al Real y Supre- 
mo Consejo de Castilla sobre igualación de pesos y medidas en 
todos los Reynos y Senorios de Su Majestad [Fernando VI) según 
las leyes. Para completar la descripción del ejemplar Legionense, 



(1) En el anverso castillo de tres torres, y en el fondo del arco de entrada la figu- 
rita de un centinela. En el reverso león rampante. En ambas la leyenda es: 

« S : ALFON-I : ILLVSTRIS \ REGÍS \ CASTELLE : ET .; LEGIONIS. 

(2) «Al Conceio de León é á todos los otros Conceios de su Obispado». 



lOLBTtN DB Lil REAL ACADEMIA OS LA HIST 

la hecho el 8r. Airares de la Braña, falu o 
del pergamiao, de donde peude su sello, 
Mitláa Pérez. 

urriel la conexión de esto documento co 
álogas del Fuero Real y de las Siete Fa 
te y nabio compañero D. Manuel Colmeir 
dejó de advenir (1) el enlace de esto dipl 
de las Cortea, ó [mejor dicho), Ayuniamiei 
la ya terminado en 25 de Julio {3] de ]36t 
leiro ni el P. Burríel descendieron í saca 
históricas, de no poca entidad, que un 
ÍTO de los textos iuculca. 



id, so Agosto 126S. Fuero Real, libro lu, titulo 

irnos que los pesos é las medidas por 
que sean derechos é eguales á todos , tai. 
[no á los de la villa. Gt los albergueros 
imo los otros, é vendan por ellas á non li 
i; et los fieles del coaceio sean tenudos d 
medidas tanbién eu las casas de los alberg 
et las que rallaren falsas que las quebr 
I las toviere, peche por cada una que fui 
ar medida de pan ó de vino ó de otros pes( 
ler peso de camiador ó de orebze, que p 
que toviere falso x sueldos, é si todo el 



di lo» anllfuot relnai di T^ón ]/ dt Catlilta. Int 

n da Im Real Ac&rlemia de la HiBloria, pag. 151). Madrii 

ái lot antigvoí rtyHO» di Uón y á» < astilla, publicada 
Hiatori«,tomoi, píí, í5y;9. Madrid. iP61. 

del OrdeDaiDlenlo ¡pJ^. íiS) m lee: 'cKecho el libreen S< 
reoles treyata diae de JuUio er* de mili i Irecieolos i 
e13llalnoel-.í5deJuliode \1\\. El único Iraelado de 
emia preseoce para baeer la edielüii,Be escribió en el 
riao del captante, que leyú oiix» en tbi de mivu de J 



PESOS T MBDI0A8 POR 6. ALFONSO EL SABIO. \39 

falso, peche o marayedís. Et desta caloña sobredicha aya la mey- 
lad el rey é la otra meytad los fieles; et si los fieles por tres vece» 
i alguno peso falso ó medida falsa fallaren sea echado de la villa 
é peche (s maravedís si los oviere; é si non los o viere, yaga un 
año eu el zepo, é después échenle de la villa por jamás. 

2. 

Sevilla, 7 Marzo y 4' Abril 1261. Diplomas, que prescriben la anidad de 
pesos y medidas, enviados respectivamente á Toledo y León. 

3. 

23 Junio 1263. Partida vii, título vii, ley 1.», rotulada: Cómo facen fal^ 
sedat los que tienen pesos ó medidas falsas, et qué pena merescen por ende. 

Medidas, ó mesuras, ó varas 6 pesos falsos teniendo algunt 
homo á sabiendas con que vendiese ó comprase alguna cosa, face 
falsedat. Bt por ende mandamos que el que la así fíciere, que 
peche el daño doblado que recibieron por tal razón como ésta 
aquellos que compraron del, óquel vendieron alguna cosa; et 
demás deslo sea desterrado por tiempo cierto en alguna isla se- 
gunt alvedrio [del judgador ó] del rey; et aquellas medidas ó va- 
ras ó pesos falsos que tiene sean quebrantados públicamente ante 
las puertas de aquellos que usaban comprar ó vender por ellos. 



35 Julio 1268. Ordenamimito de Jerez de la Frontera, artículo 26. 

Las medidas é los pesos é las varas sean todas unas, que son 
eetas: la medida mayor del pan sea el cafís toledano, en que aya 
dose fanegas, é la fanega en que aya dose celemines, é el celemín 
eu que aya dose cucharas: et segund la contía de lo que valieren 
fagan dinaradas é meajadas, et pongan peso por que lo fagan las 
panaderas; é la panadera que fuere fallada que pan menguado 
fase, pierde el pan menguado et peche una tercia de mr. et el pan 
menguado que tomaren, denlo por Dios. Et la mayor medid.t del 




n 



.ETIN OB LA RBAL ACADIHlA DB LA HISTORIA. 

moyo de Sevilla, en que aya diC3 é seys cántaras, é la 

sea medida é acliavo, é dende ayuso medidas quan- 
menester jt) por que compre cada uno lo que quisiere, 
llareu que falsa medida toviere peche sesenta sueldos 
la que fuere en la tierra, é quebranten lu las medidas 
trtas. Et las rentas é las eiiforciuaes que ha de aver el 
3rra é los otros ommes, é las debdas que son fechas, 
de pagar 4 dar por medida segund de la quantfa de 
a á dar, que lo duu á estas medidas, é que paguen 

aquf adelante quaiito acaeciere: A rasóu de las mfdi- 
), é paguen por estas é non por otras. Bt el peso ma- 
rne sea el arrelde de Burgos eu que lia quatro libras, 
e fagan medio, quarto é ochavo, é dende ayuuso du- 
ito menester ovieren, por que pueda cada comprar 
liere. E todos aquellos que vendieren, et tengan las 
las de lo que vendieren tan bien las mayores como 
.s como las menores é vendan por ellas, é el vendedor 
rador por qual medida destas demande de aquellas 
i couprar. Et de los pesos sea el marco alfotisi que es 
i enbio en que ha ocho oofas, é en la onga ha media, 
lava; é libra en que ha dos marcos que son dies e 
é el arrova que sea tal en que aya veynle é cinco li- 
jiulal aya quatro arrovas que sou cient libras. El to- 
los de latía, quier de lino, que sean de medir por 
líos por esta vara que vos envío é con la pulgada coa 
! medir. El todas estas cosas seaa tenidas é gunrda- 

previllejo iiin por otra carta que ninguno aya non lo 
lardar é de tener; é qui uiuguna destas cosas cresiere 
I ó pasare [corr. pesare] ó midiere con otros pesos 6 
edidas 6 con otras varas, por la primera ves que lo 
i veynte maravedís de la pena, 6 recabdeu le el cner- 

que oviere con escripto é con recabdo, é á él trayan 
■■ mí. E otro ssy eu rasón de los pesos ó de las medi- 



lids mayar del vino aet el moyo de Vsllidolld, sd que ■ dleí é 
* cantar* hg*n medí*, i quarta, é Jsnt ayuso tuedidas quantai oí 



PESOS T MBDIDAS POR D. ALFONSO EL SABIO. 14! 

das que los fieles ó aquellos, que son puestos para ver las, que 
lo vean un dia en la semana, ó al mes quatro meses, si vieren 
que es menester. 

5. 

25 de Febrero de 1348. Cortes de Alcalá de Henares, cap. 68. 

Porque en los regnos del nuestro senuorío an medidas é peso» 
departidos por lo qual los que venden é conpran reciben muchos^ 
engannos é dannos, tenemos por bien que en todos los logares de 
nuestros regnos que las medidas é pesos que sean todas unas, en 
esta manera oro ó plata é todo byllón de moneda que se pese por 
el marco de Colonna é que aya en él ocho on^as. Et cobre é fierro 
é estanno é plomo é azogue é miel é cera é azeyte é lana é los- 
otros averes que se venden á peso, que se pesen por el marco de 
Tria, é que aya en el marco ocho oncas, é en la libra dos marcos, 
6 en la arrova veynte é cinco libras destas, salvo el quintal de 
fierro que se use é pese on las ferrerias é puertos de la mar do se 
faze ó se carga, según t que facta aquí se usó, et el quintal dQl 
azeyte, que sea en Sevilla é en la frontera de diez arrovas el 
quintal como se usó fasta aquí. Et en las villas é logares do an 
arrelde, que aya en el arrelde quatro libras del dicho peso. Olrosy 
tenemos por bien que el pan é el vino é todas las otras cosas que 
se suelen medir, que se midan é vendan por la medida toledana, 
que es la fanega doze celemines, et la cántara de ocho acunbres, 
é media fanega é celemín é medio celemín é media cántara é 
acunbre é medio acunbre, á esta razón. Et el panno é el lienco é 
el sayal é todas las otras cosas que se venden á varas, que se 
vendan por la vara castellana, et en cada vara que den una pol- 
gada al través, et que midan el panno por la esquina del. El 
qualesquier que usasen por otros pesos é por otras medidas, 
sinon por estas que dichas son ó en otra manera de la que dicha 
es, que ayan las penas que mandan los fueros é los derecho» 
contra los que usan de medidas falsas ó pesos, et que sea la pena 
dellos para los que la suelen aver. 

Séame lícito, para concluir, hacer una observación que no creo 
inútil. El diploma Legiouense, así como se halló en Toledo , se 




143 bolbtín ds la'rb&l acadbmia db la historia. 

ha de bnsc.ir y encontrar en otros Archivos municipales de estos 

reinos (I). Es auténtico y original del sabio legislador de lu 

Siele Partidas, y contempoi-dneo de la redacción de este código, 

que se terminó á mediRdos del año 1¿63 (3). Sirve de ilustración 

á la ley 7, tít. v[i, part. vti, que determina cómo facen falaedut 

los que tienen pesos ó medidas falsas, et qué pena merescen por 

ítntiii (Medidas — dice la ley — ó mesuras, ó varas ó pesos (alsos 

algunt home á sabiendas cou que vendiese ó comprase 

>a, face falsedat. Gt por ende mandamos que el que la 

, que peche el daño doblado que recibierou por tal ratón 

aquellos que compraron del ó quel vendieron alguna 

emás doslo sea desterrado por tiempo cierto en alguna 

t alvedrfo [del jiidgador ó] del rey: et aquellas medidas, 

pesos falsos que tiene, sean quebrantados piiblicamente 

tuertas de aquellos que usaban comprar ó vender por 

diploma no es tan severo como la ley; porque si bieo 

a mandan quebrantar las medidas ante las puertas d« 

I dañador, y que éste peche doblado el daño á quieu lo 

n lodo la sanción penal contra el cuerpo del dañador ae 

is severa en la ley, que conmina deatierro por tiempo 

ilguna isla, segñn albedrío del juez, ó del rey, en todo 

aguardar el de reiucideucia. El diploma no da mayor 

la de encarcelamiento mensual en la misma poblaciÓD 

:ometió el delito, y esto en el caso de cometerse por vei 

I mismo diploma atestigua en el ánimo del rey la len« 

la severidad ; porque dispone que en los lugares donde 

■menores fueren que estas que Nos ponemos, lleguen 

en logares que mayores fueren destas que Nos ponei> 

¡mos por bien que las tengan.i Probablemente entre 



a dablA elrculine i todos los muaicEpio» de estos reinos, na esU tegi»- 
ilecciÓD diplomática de Alfonso X, que reiliK los dos primeros tomos 
hiilórlto MpofioM Madrid, IBSI); Di ea lacoleeciAn de doeumeolos íacadoa 
QUDÍcIpsIde Madrid (i^82] por D. Timoteo Domingo Palacio; ni an las 
'óríeal ie la eltidad dt Zamora (Uadrid, l^i, lomo i, por U. Cesáreo Fer- 

ii Partidas átl rey D. Al/oniB ti ^atfo, colejadas ooa -varios códices an- 
Beal Aoadenia de la Historia; prólogo, pig. iivii, lladrid, I8(n. 



n 



PB80S Y MEDIDAS POR D. ALFONSO BL SABIO. 143 

«stas mayores j vigentes en algunos lugares, que el diploma dejó 
subsistir, se contaría la que la ley extendió ó aplicó á todos los 
reinos. Al dictarse el diploma (4 Abril, 1261), la porción délas 
leyes, que á partir de la presente completan el código de Alfon* 
80 X, no se había compilado ni redactado. Sabido es que en ?3de 
Junio de 1256 comenzó la redacción y duró siete años. 

La ley estaba codificada en Junio de 1263; de lo cual infiero que 
los pesos y medidas de que trata son las que el diploma esta- 
blece. 

De granos. 

Tipo mayor, cahiz toledano. 

Gahiz, 12 fanegas. 

Fanega, 12 celemines. 

Celemín, 12 cuchares. 

De pan. 

Diiiarada, ó valor de un dinero. 

Meaiada, ó valor de una meaja. 

De vino. 

Tipo mayor, moyo de Valladolid. 

Moyo, 16 ciln taras. 

Cántara, 2 medias, 4 cuartas, 8 octavas, etc. 

Peso de carne. 

Tipo mayor, arrel de Burgos. 

Arrel, 10 libras, dividido en pesos de medio, cuarto, ocha- 
▼o, etc. 

Otros pesos. 

Unidad ó tipo fundamental, el marco alfonsí de 8 ou^as. 

Quintal, 4 arrobas. 

Arroba, 25 libras. 

Libra, 2 marcos ó 16 onzas. 

Marco, 8 onzas. 

Onza dividida en media, cuarta y ochava. 

Medidas de longitud. 

Tipo, la vara. 

No expresa el diploma los submúltiplos de la vara, sin duda 
porque uniformes en todas partes, veíanse marcados en ella por 
pies y por pulgadas. 



44 BOLBTtN DB LA RBAL AGADEUIA DS LA HIS1 

Deshace nuestro documento una equivocaciÓD c 
«so del marco, en qae incurre D. Vicente Ar^t 
utor de la Memoria sobre el valor de las moneda» 
I Sabio m»ncionadat en lat leyes del Espéculo, 
Partidas. «D. Altoiiso el Sabio— dice (1) — desde f 
farzo de 1?G1 , envió á Toledo el marco que lian 
Bolonia, que constaba de ocho onz;i8 y media, cu 
ara el du los metales preciosos oro y plata, mandar 
ibra se contasen dos marcos. Y si bien es cierto q 
o las leyes vestigio dado por ley y regla para todc 
enamieiito de Alcalá de 1348, sin embargo los di 
denlos posteriores dan lugar ádiscurrír que aquel 
■\6 i dicho marco sus monedas, especialmente el 
ro, como lo asegura Cautos Benltei.» 

Uadrid, 2S de Entro de 1890. 



vin. 

INSCKIPCiÓN SBPDLCBAL ARABB BNCONTRADA EN 

El Sr. D. Joaquín Dfat de Escorar, cronista dt 
(álaga, remitid recientemente á la Academia el ca 
acado de una inscripción árabe descubierta en aqi 
lOi- encargo de nuestro digno Director debo ioforo 
snido. 

La inscripción, contenida en uu cuadrilátero de 4< 
or 34 de alto, está rota en la parte superior y parte 
a, pero parece que nada Taita importante: consta 
aclufda^ dentro de un marco de una faja ó cenera i 
e 1 á 2 cm. de ancha, ceneTa rodeada de parte de ', 
ompleta en el lado de la derecha, incompleta en i 

(1) MtmorUU di ta Rtal Academia d» la ffliloria, tomo viit, piÍK- '■ 



INSGRrFdÓN SEl^ULCrÍAL ÁFtABIt DK lÍÁLAOA. ' 145' 

falta por completo en la parte superior, pareciendo que uo la hubo 
en }a parte inreríor, por más gue 16 incomiiletá que resulta lá iüs- 
étípdUn parece indicar que en esta parte estuviera la fecha de la 
defunción del individuo á iquien está dedicada la lápida. 

Eh las sibIs primeras líneas del cuadro de I& inscripción se lee 
él versículo 18? de la sura ó capítulo 3> del Alcorán, que dice así: 

cTodo hombre sufrirá la muerte; y vosotros recibiréis vuestras • 
recompensas en el día de la resurrección: el que se libre del fuego 
y sea introducido en el paraíso, será salvo; pues la vida presente 
DO es más que un engaño.» 

Adviértase que en el texto por la palabra S^t, forma en que 

consta en el Alcorán, está escrito i^\ que parece ser la ordi- 
naria en las inscripciones españolas; por la palabra & Í^, se lee 

daramentc ^U» con el mismo sentido, y por jj^Ji^ el marmo*^ 

lista pnsOjjyJ). 

' Bn la última línea dice v— ¿w ^! j^ar^ jJ !jl», y continuan- 
do en el lado de la derecha s^j Jy tj^jj^^^^ ^^f^^ • ^«^^ ¿? ^? 
sepulcro de Mohámed^ hijo de Yúsu/, el conocido por Orusff murió 
compaidézcase Alá)... 
Hay que advertir que én vez de ^jjxj\^ por la figura de.lp^. 

trazos resulta ^^j»^K palabra que no acertamos á descifrar,, y. 

que nos imposibilitaba de leer la siguiente; á nuestro compañero 
el 8r« Saávedra, tan perspicaz para acertar los arcauos de las ins- 

TOMO XXXTIXI. 10 



n 



146 BOLBTtM DB Lí KML ACADBNIA DB U HtSTORIÁ. 

cripcioiiea árabes, dsbemos la iadicadóa de que el lapidario, poca 
peñto en la escritura, puso el trazo de un . :: ± i 6 . por un ^ 
sospecha que casi se convierte en evidencia al observar que ya 
antes babfa incurrido al menos en un» errata evidente. 

Y aun sospechamos, aunque se diga que es mucho sospechar, 
:]ue el lapidario, á pesar de su habilidad artística, equivocó otra 
:osa; resulta que el moro, cuya lápida estudiamos era conocido 
por ¡r'jj^K que no es palabra árabe, y que tampoco puede fácil- 
mente suponerse hispano-cristiana, porque en éstas dudo que 
aparezca la letra e, que representa sonido 6 arliculaddn no exis- 
tente en la lengua latíno-hispana; podría representar un apodo, 
]ue sonase asf como Áraua, OruB ó cosa parecida; pero me inclino 
i creer que quizá debiera haber puesto irjt/^'i ^podo muy co- 
mün en personajes moros españoles, y que significa aordo. 

Ya hemos dicho que falta la leyenda de la parte superior; en 
il lado de la izquierda, hacia su mitad, dice, continuando sin duda 
lespués del nombre de Uahoma, que con la profesión de la uni- 
lad de Dios estarla en la mitad anterior y en la línea saperior 
|) ti^fjj '■i^ «i siervo y enviado, env]i<}le... 

Gomo la lápida está rota, tanto por la parte superior como por 
la inferior, aunque completa la parte interna de la leyenda, no 
sonsta la fecha de la muerte del M(^med hijo de Yxwvf, y en 
rardad que no acertamos á conjeturar dónde pudo ponerse, á do 
jer que en la parte superior hubiera dos líneas de escritura. 

No existiendo indicación de la fecha de la lápida, podríamos 
conjeturarla por el carácter de su escritura, y quizá acertáramos 
& fijarla con alguna probabilidad; pero mientras no tengamos una 
dilección de reproducciones de inscripciones con fechas, nos parece 
algún tanto aventurado calcular la fedia de una inscripción por 
sus mayores ó menores semejanzas con otras de fecha conocida, 
f prescindimos de conjeturas que muy bien pudieran indudr á 
srror. 

En Málaga se halló este monumento, que es de mármol blanco; 
y ahora lo posee la Sociedad de ciencia» fitieoB y naturain de 
aquella ciudad. 

M«dHd,IS<l*7ekrwotelMl. FbanCIBCO CodBIU. 






VARIEDADES. 



I. 

LA VICTORIA DE MÁLAGA. MONUMENTOS EPIGRÁFICOS. 

Desgraciadamente se ocultan al estudio del investigador los 
más interesantes monumentos que, al decir de nuestros cronis* 
tas, ostentó este convento de la orden de los mínimos de San 
Francisco de Paula, fundado por los señores Reyes Católicos 
cinco años después de la reconquista de esta ciudad (i). 

Ni la lápida sepulcral del año 982, en que se consigna el falle- 
cimiento del monje Amansvindo, «pastor egregio de esforzada 
grey», y probablemente obispo de esta diócesis bajo la domina- 
ción de los árabes (2); ni la referente al P. Fr. Bernal Buyl, pri* 
mer vicario general de aquella sagrada orden en España y pri- 
mer apóstol del nuevo mundo, con autoridad de Vicario apostó- 
lico de la Santa Sede (3), han podido sustraerse á la voracidad del 
tiempo que todo lo destruye ú oculta , por más que no desespere- 
mos de poderlas descubrir si con diligente porfía se pudiera fijar 
el sitio exacto donde fueron estas lápidas colocadas , y proceder 
en su consecuencia á un resultado definitivo. 

En cambio hemos podido ver otras dos de bastante importancia 
histórica, de las cuales la primera ya fué publicada por Medina 
Conde en sus Conversaciones malagueñas^ y la otra, que tenemos 



(1) VéMe mi Bstuéio kiitérico acerca de te ímofe» 4e Nue$tré Señora dé la Vicio* 
, Ha, PatroM d$ Málaga. Málaga, 1808. Bn 4.«, páff. 112. 

(2) Hflbner, InseriptUmot Hiopaniao ehristianae ^ii^m,%V&, Berilo, 1871.— La fecha 
indadable ea Tiernes, 20 Diciembre de 962: ndormioii dU Venorie, kalendoi ianuariao 
décimo imter tertias. era eeaties doeem biiquo deciei», 

(8; BOLSTÍM, tomoxx, pág. 161. 




BOLBTtN DB 1.& RBAL ACADKHIA DE LA HISTOBIA. 

inédita, es do poco ilustrativa para los aoales de aquel cele- 
rimo eicoDvento. 

Is la primera de mármol negro, con un alto de 99 cm. por 75 
lucho, proceden^ del claustro de esta referida casa de la Victo- 

y está hof colocada en el suelo de uuo de los patios icleriores 
(imo á la puerta que da ingreso & las cocinas del Hospital mi- 

egiin atestigua Medina Conde, se hallaba en la capilla déla 
inci6o juntamente con otras des, cuyo texto lambiéu publica, 
Itas por un tabique que mandó quitar para que pudiesen ser 
«Iradas «el Rvdo. P. ProTiocial Fr. Alejandro del Bareo, su- 
muy versado en la anticuaría y bellas letras, como lo acredita 
bra Colonioi gemdaB, que dio á luí en letras solitarias sus 
tbros, en Madrid, afio 1788>. La impresión que de ella hizo 
autor no guarda con exactitud las dimensiones de las lineas^ 
i. introducido puntuaciones de que el original carece por conn 
0. Tampoco hizo mérito del escudo de armas que ocupa el ta»- 
, y por esto nos pareció coaveniente sacar la impronta de ella, 
ue conseguimos coa gran facilidad, gracias i la amable alea« 
I del seAor Subinspector jere del Hospital militar, D. Pedro 
'tfa García, y de los señores Oñcialesqueprestau sus servicios, 
iquel establecimiento, la que transmito íntegra. Dice asi: 

D [^ M 

tlEaONIMVS MIRACLBS 
SANCTj£ INQVISITIONIS 
TOLBTANA KA MILIAR I S 
A VALENTÍA ORIGINEM 
TB AHBNS CI vítate RE 
GALI VBI NATVS EXTRB 
MVM DIEM MORTE c5 
PICIBNS ANNO 1586 
DIB II NOVBMBRIS JETLíS 
31 AGENS HOC TVMVLO 
VNA CVM SVIS PRAÍ^IBVS 
TSGITVR 

traducida dice: 



LA riCTORIA DB MÁLA&A. MONUltBNTOS HPIGRÁFlGOS. 



14d 



Á Dios Máximo. Jerónimo Mirades, familiar de la Banta Inqoitlción de 
Toledo, oriando de ValoDciA y natural de Giadad-Real» íaUeoió el 2 de 
Noviembre de 1666, torneado la edad de 81 afioe» está eon ana kermanoa 
eopottado en eaU tumba. 

MedíDa Conde afiade que 8U8 hermanos eran dos, Juan, caba- 
llero calatravo que murió en 9 de Enero de 1587 á la edad de 
veintiocho años y trece días, y el fundador de esta capilla el íi* 
oendado Onofre, canónigo Lectoral de esta iglesia catedral, cole- 
gial del colegio del Cardenal, catedrático de Sagrada Teología y 
Artes de la Academia de Valladolid y Comisario de la Santa In- 
quisición, no pudiendo el dicho Medina Conde fijar á la vista del 
'epitafio ni el año del fallecimiento ni la edad que entonces contaba 
un sabio tan ilustrado. 

La piedra ya entonces debía estar muy gastada; mas por dicha 
el P. Juan de Morales, Corrector que fué de este convento y cro- 
nista de su orden de Mínimos^ en su obra titulada Epitome de las 
fundaciones de la provincia de Andalucía^ indicando el sitio de 
la sepultura, nos dice que murió en 1.*^ de Enero de 1619, á los 
setenta años, pudiendo añadir por mi parte que estos datos con- 
vienen en un todo con los que se desprenden del libro original 
que poseo, de fundaciones de este exconvento de la Victoria, en 
el que consta «que al canónigo Miracles se le dio una capilla para 
su entierro y el de sus herederos, situado en el claustro, la primera 
junto á la sala capitular y linda con ella, junto al rincón que hace 
el cuarto que mira al cerro del Humilladero, obligándose en cam- 
bia el canónigo á instituir varias memorias y sufragios, para lo 
que dejó afectos algunos bienes de su propiedad, según consta de 
su testamento otorg^o ante el escribano Blas Pizarro en 30 de 
Julio de 1618, y que se abrió ante el mismo en I.'' de Enero de 
1619. En 24 de Agosto de 1381 había tomado posesión de su cargo 
de Lectoral (1), que desempeñó por lo visto casi cuarenta años. 

Interesa no poco á la historia de Málaga el descubrir el paradero 
de las lápidas que cita Medina Conde y que ahora no se ven, aeaao 
ocultas por el enlucido y encalado que cubre los muros de la que 



(1) Bolea y Sintas (D. Miguel), Descripción histórica de la catedral de Málaga^ P^i* 
na 808. Málaga, ISM. 




'50 BOLBTÍN DE LA RRAL ACADBHU DB LA HISTORIA. 

u6 capilla de la AtiunciÓD; tanto más cuanto que ea ella estuvie- 
on Y suponemoa cODlinüaii depositados los restos del monje 
^mansTÍndo, y creo que también con ellos la importante lápida 
«pulcra] que se trajo de laa ruinas del monasterio que en el sl- 
[lo z existía en los montes del arroyo de Chapera, alendo lástima 
10 se conlioüen haciendo exploraciones arqueológicas en aquellos 
itios, donde habrán de hallarse vestigios do interés que pudieran 
lar gran lus sobre el obscuro periodo de la Málaga mozárabe bajo 
)1 dominio de los ültimos Califas cordobeses. 

A unos 30 pasos aproximadamente del sitioqne ocupa la lápida 
lepulcral do D. Jerónimo Miracles, en un ángulo del patio y íron- 
era á la puerta de servicio del Hospital militar, se eleva un metro 
lobre el nivel del suelo un pozo abierto para el surtido y abasto de 
a comunidad, en el que aparece en uno de sus frentes, grabado 
;ou hermosos y claros caracteres, esta inscripción: 

SE HIZO SIENDO 

COE^RECTOR EL R. P. P. 

ANTONIO MARÍA 

YSOLA. L. J. aBo 

1782 

Aunque.esta lápida conmemorativa no tiene gran interés local 
;)ara la historia de esta oiudad, hemos querido reproducirla aoteí^ 
|ue el tiempo la haga desaparecer, por tenerlo y no escaso para 
la del que un día Tué famoso cenobio y casa matrii en España de 
la orden fundada por San Francisco de Paula; y por recordarnos 
il mismo tiempo at L(ector) j(ubilado) Rvdo. P. Isola, una de las 
Dguras de mayor relieve de este convento en el siglo xviii, de la 
qne fué Corrector varias veces, dos Vicario provincia), y uno de 
los oradores sagrados de más reputación de su época, algunos de 
cuyos sermones han merecido llegar hasta nosotros impresos y 
publicados por acuerdo del Ayuntamiento de Málaga. 

U Éligm, 8 ds Boaro de 1901 . 

Joaquín M/ DUs db Escovar, 
Cnmi»la ie la aüiáaá. 



-y 



LA. JNQÚrSiCkÓN DE TOLEDO. 151 



II, 



^ püISiaOí? DE tOLEDQ. Sü ARCHIVO Y CÁRCEL EN 1552. 

'- •+ Sobre el aposlento de uno de loe eefiores 
•'■ Inquietdoree en les oasas del santo otñolo de la 
1 Incpiisioion de Toledo. 

' Las piezas que ise señalan para el aposiento del inquisidor que 
ha de morar en esta cato de la Inquisición sobre 07 lunes zxy 
de henero 1552 años se a platicado entre los offlciales que son el 
Señor fiscal y notarios del Secretó y escrivano de Secrestos y lo 
que se señala para la audiencia y secreto de los libros y escrituras 

del Santo offlcio. 

» 

Bl aposyento que está sobre el zaguán y puerta principal áe la 
icasa como suben por el escalera a lo alto con las piecas que ahora 
simen dé secreto donde están las escripturas y otras dos piecas 
ípequeñas que se mandan por el corredor de la sala asta por donde 
ahora se haze audiencia quitando una escalera que sube a los co- 
rredores de las cárceles y ansy mesmo se han de tapar las venta- 
nas que ahora tiene el secreto e no han de quedar syno lunbréras 
que den luz por lo alto de la pieca. 

Ilem el aposyento en que está agora el alcayde que es en lo bazo 
que sale la puerta del ai patio primero, o zaguán excepto una pieca 
éú que ahora duerme el alcayde que confina con el alcoba de la 
sala que ha de quedar para audiencia. 

ítem que para la audiencia de ynvierno se tome la dicha sala 
dorada con su alcoba y la dicha pieca que se toma del aposyento 
del alcayde y la quadra que está dentro de la dicha sala sea para 
secreto donde estén los libros y escripturas; acerca de 16 qual los 
dichos oficiales dizeron sus pareceres en la forma syguiente. 



162 boletín OB la a«AL AO^DBMU 0S ^4 HISTORIA* 

Pareger del fiscal en xzv de henero 1559. 

+ Lo que a mi el bachiller pedro ortiz promotor fiscal desla 
Inquisición de toledo parece acerca de la mudanga del audiencia 
y escripluras del secreto para dar lugar al aposento para uno de 
los señores inquisidores es lo siguiente. 

Lo primero que los aposentos y cámaras donde están los libros 
del secreto y todos Ips prqgesos y escriptur^s d^ata Liquiai^pq ^ 
de s^ cámara y servicio de mocos y amas y de personas que Utt 
de estar en servicio del Inquisidor que morare y estubiqre en las 
ca9|ft9 4«t naoíio qifioifi y esias no son p6r90iias te confianza, :y Jas 
paredes desta9 piezas salen al palio de las caireles y son iabiqttes 
y muy delgados qiia fafiloieale podrian h^er .agujeros y verían 
todo quanto passasse en las cárceles y los pressos todos quantos 
saliessen a audiencia- y a otra9.coaa3 que los su«|le sacar el alci^jde 
de la.s cariceles donde, est^a, y al patio de cara de los dichos tabi'*- 
qp^s tienen quatfo car^eiJes las puertas, que seria hario yacoavi"- 
qiente, y asi mismo se ppdriau oyr y aun algunas vezes entender 
lo que passa quando dar^ j^ormento porque yo lo o oydo y enten- 
dido desde alli muchas vezes y desto podrían adelante resultar 
oíros inconvinientes» 

Lo otro que al aposento que se le señala al alcayde se le a de 
dar puerta por la jsala donde se ha de hazer audiencia coa los pre^ 
sos y personas que vienen a descargar sus conciencias y donde se 
aa de tratar todos los negocios de la^audiengia y del secreto de I4 
Inquisición, y que el alcayde ando por alli atravessando al tienpa 
que oviere. presas y personas en el audiencia tengolo por incour 
viniente para las cosas del secreto. 

Lo .otro porque el alcayde en aquel apossento que se le señala 
estará muy fuera de las carmeles y muy apartado y gualg^iera 
cosa que contecies^e auqque fuesse por su culpa podria se excusar 
diziendo que el esta apartado y muy fuera de las careles y deaUi 
ni puede entender v^ ny oyr ninguna manera lo que en las car- 
meles, passare* 

Lo otro que la oamara q^e señalan para secreto d^ las eaci^tu-» 
ras tienen vna ventana grande a la calle y por alli si hablan aügQ 
alto se oyria todo quanto se dizesse y hablasse en la calle y #89i 



LA .lllQaUHCIÓH D|E TeLS90t . 1 $S 

iiü9nao la sala qiie.fie abítala papa aadieBQia.delcieereto tiene dos 
veiil«ina9 que «aleo al paüo ipuy grande la» quales dan luz a la 
pie^aj eslan muy (erca de dos oai^Bles y lo que se hablare algo 
alto no se puede dexar do oyr y entender lo que se dixere en^ 
seareto ea enirambaa aquaUas carmeles o a lo menas en la una que 
e^ta muy cerca. 

Lo otro que se vea el gasto que podra aver en la nndanga para 
41^ de todo se de quenta al Reverendiflimo señor Inquisidor ge* 
ueral y sedores del consejo para que visto todo diapongan y de<- 
terminen lo que vieren que mas convenga. £1 bachiller Pedro 
Ortiz>-aRübrica. 

Parecer de los notarios del secreto en txv de heneró 4556. 

+ Muy reverendos y muy magnífioos Señores. 

Pues vuestras mergedes tienen bien visto, entendido y copside- 
rado el aposyento y piegas que ay en esta casa del santo offigio yo 
me pudiera escusar de deayr lo que entiendo de la mudanga áe la 
audiencia y secreto, que esta en lo alto» a lo baio para dar lugar 
donde more uno de los señores inquisidores , pero pues vuestras 
mergedes lo mandan digo lo syguiente. 

Que estando el audiencia en la sala baza en tienpo que heran 
Ifiquisidores los señores ligengiado Joban yañei y doctores vaguer 
y girón tuvieron por inconveniente tener en la dicha sala por 
eütar tan cerca del patio de las cárgales, que como vuestras mer- 
gedes veen^no hay mas de la pared en medio y las ventanas que 
dan lus a la dicha sala salen al dicho patio, y el alcayde puede oyr 
lo que pa9a en el audiengia y aun entender algo desde las caxger 
les baias, y estando el secreto en la quadra que está junto a la 
dicha sala se puede oyr en la calle lo que en el secreto se hablare 
no estando muy en aviso de hablar quedo y bazo, por la ventana 
que está en la dicha quadra que sale a la calle, como se oye en la 
dicha quadra lo que hablan en la calle por ser muy pasiy^i^c^ y 
angosta» y el polvo que entra por la dicha ventana es mucho, y 
por esto se aderegó la quadra grande baxa para audiengia de be- 
rano en ja qual han estado vAiestras mergedes y sus antegessores 
en tienpo de calor. 




154 BOLBTiN DB tk RBÁL AOADBMIA DB LA HISTORIA. 

Tanbíen veiraa yuestraa mercedes si seria incoviiiieate que 
donde abora esiá la cámara del secreto more gente por estar tan 
^cercana al patio de las cárceles que no ay mas de un taybiqué en 
medio. 

Y lo mismo en la puerta que se diie se ha de abrir {K>r la sala 
baxa suso dicha por donde el alcayde ha de entrar y saUr a su 
aposyento y morada. 

Lo que dé suso esta dicho se me offrece al presente; vuestras 
mercedes lo verán y considerado todo harán lo que mejor le pa- 
resciere y que mas convenga al bien del santo offi^io«-eAlonso de 
leon=Riíbrica-= 

Yo agustin yilan digo que lo mismo que está escrito de suso me 
paresce a mi»>agustin yllan» 

Presentado en xxvii de henero de 1552. 

•+- Muy Reverendos y magníficos señores. 

Pedro de arguello Receptor deste Sancto offi^ío, digo'quo en lo 
que vuestras mercedes han comunicado con los oficiales deste 
sancto ofiicio, e comigo, por mandado del lUustrisimo Señor 
inquisidor general e señores del consejo acerca de mudar la 
audiencia y secreto desta inquisición de donde agora está a la 
sala basa, estaran muy encogidos y que no se puede harer con 
la auctoridad que es Razón, y que no tienen el lugar que es 
necessaido para se apartar a cosas del officío como lo acostumbran 
hazer, y que ha de aver puerta forcoso para que el alcaide entre 
por la misma sala del audiencia y ha de tener la llave della e su 
m:uger e fijos no dexaran de entrar e salir por ella, y que está 
muy cerca de las cárceles y ansi mismo del patio y ^ue no puede 
dexar de ser muy húmedo, y confina la sala y quadra donde 
avrian de estar las escripturas del secreto con una calle publica, 
que no podrían estar tan sobre aviso que no hablen alto e se oyan 
lo que hablaren como se oyen los que pasan por la misma calle. 

¥ que ansi mismo se mire lo que hera necesario gastar ya que 
esta mudanca se aya de hazer, pues a todos es notorio lá necesi- 
dad desta inquisición, para que todo visto por el lUustrisimo señor 
inquisidor general y señores del consejo provean sobre ello lo 
que mas fueren servidos-"ArguelIo»Rübrica. 

Presentado en zxvii de henero de 1552. 



LA INQUISIGIÓM D^ TOLBOO. 155 

May reverendos y magníficos Señores. 

Luis guerrero notario de Secretos des te Sancto officio digo que 
€n lo que vuestras mercedes han comunicado con los oíficiales 
desta inquisición agerca del mudar el audiencia 7 secreto "a la 
Bala baxa desta inquisición, si avrie algua inconveniente en ello 
parece que la dicha audiencia y secreto mudarse en la dicha sala 
que estará muy metido en el patio que confina^ con las carmeles y 
éi secreto estar gercano de la calle; e si otros inconvenientes ay 
Tuestras mercedes lo podran mejor ver .y entenderá-Luis guerre- 
ro=Rübrica. 

El 8r. inquisidor ) El doctor alonso perez Inquisidor di|:o que 
4ilon80 Perez. ) le paresce que en estas casas ay muy buena 

dispusicion para que pueda biuir un inquisidor sin prejuizio de 
las carmeles ni del aposiento que a de tener el alcayde, por que el 
Inquisidor no ha de tener mas aposiento de lo del quarto delan- 
tero de la casa que está junio a la y^leéia de san viceníe y a la 
calle y el quarto, otro en que están las carmeles esta bien apartado 
por que esta el patio de la casa y es grande en medio, y en la 
pie^a en que ahora están los processos libros y registros del 
Sancto ofBcio cerrándose las ventanas qne ahora tiene y dándole 
luz con unas saeteras que estén altas y angostas, ningún incon- 
veniente ay, ni de alli se puede comunicar con preso alguno, 
quanto mas en aquellas plecas donde agora están los libros y 
escrituras, no de necesydad ha de aver alli criados ni otra gente 
del inquisidor y pueden seruir a aquellas plecas para tener allí 
algunas cosas y la sala dorada que señalamos para audiencia es 
mucho buena y muy mas larga que la en que hazen audiencia 
de ynvierno y la quadra que señalamos para secreto a donde 
estén los libros y registros del santo officio es syn conpara^ion 
muy mejor que la en que ahora están y que estavan mas seguros 
de mojarse que no donde ahora están y que algunos se han mo- 
jado y la otra sala dorada no es húmida como el Receptor dize 
por que esta encima de las caballerizas. Iten digo que ninguna 
voz de las que se hablare en la audiencia y en el secreto se puede 
oyr en la calle aunque de proposito estuviese escuchando lo que 
.pasa, y el ynconveniente que algunos ponen que alcayde para en* 



f>\ 



*f 



1S6 BOLBTÍN DE LA ÜBAL ACADBMIA DB LA HISTORIA. 

trar en su aposyento ha de pasar por la sala del audieDcia, dize que 
:iio tiene el alcayde nescesidad do entrar ni salir a su aposieato 
durante el tienpo que se bizlere audiencia y si alguna vei tuviese 
necesidad de yr a su cassa puede ir por fuera del audiencia y en 
el audiencia no queda esoriptura alguna que toque al secreto* 
lien dixo quo le paresce cosa conveniente para la autoridad del 
Santo offloio y para otras cosas que se ofrescen que un inquisidor 
biua en la misma casa del ofScio y aun ambos ynquisidores sy 
oviese apareje para ello, y al Señor inquisidor johan yañex le 
davan este aposyento según a oydo dezir y no lo quiso y a mi 
que es notorio que puede estar muy bien un inquisidor en esta 
oassa, pues tal cosa a su parecer de muchos a de a ver dibersos 
pareceres como acontece en todas las cosas que uno por no enten- 
der lo que se trata otros por no tener voluntad a que se baga, y 
otros por otros respectos nuuca falta contradicion en las cosas y 
tanbíeu dizeu que mejor estará morandolo que estar vazio en esta 
oasa y por habitar, por que las casas ninguna cosa ganan en estar 
variaiS-^Bl doctor alonsso Perez-»Rübrica. 

+ Agerca de la mudanca de la audiencia desta inquisición y 
del aposento que se trata de dar a uno de los inquisidores parece 
lo siguiente. 

La sala dorada do se tratado mudar la audiencia es tanto buena 
quanto aya otra en toledo, tiene en ancho diez y siete pies y en 
largo quarenta y cinco, continuase con ella a la una parte a lo 
largo una alcoba del mesmo ancho de la sala y de diez y nueve 
pies en largo, está muy bien solada de lazos de azulejos, la techun- 
bre es de artesones dorados de muy buena obra; esta sala aunque 
eetá levantada del patio sola una grada está sobro bóveda y el 
andar de ella esla levantado de la calle como tres tapias y por 
esta razón no puede tener umidad de ninguna parte; en la aloova 
ay una ventana grande con vna rexa que sale a la calle y distará 
por de fuera del suelo una lanca y por dentro como dos varas y 
media o tres; por ella no se puede oyr cosa en la calle, porque 
allí a de estar el altar y el audiencia se a de sentar en la ñ*ente 
•eontrarja de la sala que dista de la ventana, por sesenta y quatro 
pies que es todo el largo de la sala y alcoba; ay en el costado d)d 
e^ sala hazia el patio de las cárceles dos veutanas grandes altai 




UL INQUISICIÓN OB TOLBDO. 157 

que sirven de lumbreras, a la una de estas que está mas cercana 
al lugar do se ha de hazer la audiencia sea de.poner una vidriera 
con la qual y aun sin ella ninguna cosa de lo que alli se hablare 
se podra oyr en la sala lo que en las canceles -se habla á lo menoa 
distintamente para se entender. 

Bn esta alcoba está cerrada una puerta que se a de abrir para 
naandar por allí una pieca bien dispuesta para se apartar a elhi 
uno de los inquisidores quando convenga 

A la otra frente de la sala frontero de la alcoba está una grande 
picQa a modo de quadra que terna como veinte y quatropies de* 
ancho y de proluengo mas de treinta; esta a de servir de secreto 
y para ello fue edificada esla nueva y muy bien dispuesta, tiene 
vna ventana grande a la calle con su rexa que por de dentro y 
por de fuera distará del suelo mas de tres varas, por esto nin*- 
guna cosa de lo que se hablare en ella se podra oyr en la calle 
mayormente que en el secreto no se ha de hablar alto ni conviene, 
por que está muy junto al lugar de la audiencia; es esta pieca 
grande y cabrán en ella todas las escrituras desta yuquisieion y 
muchas mas y es muy mal dispuesta, que la pieca en que agora 
está a estas plecas se entra por parte como da y que no toca en* 
Ips aposentos de los presos, y tiene mucha mayor autoridad que 
la de presente se usa y mayor anchura y no la estrechura que 
algunos representan; a esta sala se a de abrir una puerta que pase 
al aposento del alcaide por la qual el no ha de pasar en tanto que 
la audiencia se hiñere y asi no avra el inconveniente que el fiscal 
dü» y menos el que podra el alcaide acechar lo que en la audien- 
cia pasare, porque ademas que por ello podría ser castigado, acra 
en esta audiencia lo podría hazer también por la puerta; tanpoco- 
ea inconveniente que alguna vez podría pasar por la sala de la 
audiencia la muger y hijos del alcaide por que pasan todas las 
fiestas a oyr misa a la tribunilla, y no se tiene por inconveniente 
BÍ lo es porque en la sala de la audiencia no se dezan escripturas 
antes se meten todas en el secreto. 

. El gasto que se ha de baaer ea esta mudanca a costa del oflicio 
son unos estrados y una vidriera y aderecar la ventana del secreto- 
y s^brirse dos puertas que na parece, podra pasar de veinte duca- 
dos de costa. 



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1 



158 BOLKTtN DB LA MAl. ACADSMtA DB LA BIBTORIA. 

Aunque seria muf acertado hazer unas puertaA para los calo- 
nes en que cslao )as escripluras que, como agora eslaii, cogeif 
laolo polvo y arañas que nadie huelga de las tocar, pero esto se- 
podría disimular por agora. 

El aposento que para el alcaide se se&ala es vastante para el y 
el que agora lienc no está mas cer9a de lae careles que el que 
agora se le da; porque desde el, aunque s» nMl«n en las cárceles 
no lo puede oyr mayormente de noche, y asi quando se an yda 
algunos presos no lo an sentida hasta que de la veiindad le au 
avisado. 

El aposento que para un inquisidor se sefiala dista mucho d& 
loa aposentos de los presos porque es todo en el quarto que esti 
frente de aquel y en un tras quarto y en otro patio, y entre estos 
don quartos están a la una parte la quadra grande y a la otra la» 
plecas que se toman para la audiencia. 

Desde las piezas donde agora está el secreto que se an de tomar 
para servicio del aposento del inquisidor no se puede oyr loa tor~ 
mentoa a lo menos de manera que se entienda lo que se dite, y 
las vosea confosas que agora se oyen son parándose a las venta- 
nas que salen al patio, pero estando cerradas de tavique ninguna 
cosa distinta se podra oyr y de alli no se puede dar aviso ui ver 
cosa de las careles; y si algún agujero se hiñese por do algo se 
pudiese ver, luego se divisaría porque la pared esta exenta 7 
blanqueada. 

Asi que bien tanteada toda la casa ay comodidad para lo que se 
pretende y quedan en laa careles diez y siete o dies y ocho 
aposentos para los presos harto apartados del aposento del inqui- 
sidor donde puede aver quarenta presos sin pena y aun mes. 

Asi parece que todo se puede aprovechar el suelo y aposentos 
deeta casa y es mas conveniente a la autoridad del offlcio que 
biva un inquisidor en la inquisición. 

£n caso que se oviere de elegir esta tra^a, parece convenia que 
el aposento que al inquisidor se a de señalar se debía ira^r luego 
porque lo que se gastase quando la primera vez se repartió este 
aposento, y el inquisidor podra yr gastando a su costa conforme 
a la tra^ comen^ndo por lo que mas le convenga pues a de ser a- 
su costa. Esto es lo que me parece sieado servido su señoría Rere- 



« - 



LA INQUISICIÓN DB TOLBDO. 159 

rendisima y los señores del Consejo— El licenciado de valtodano» 
Rúbrica= . . 

ítem dixo que en caso que a. su .sefioria parezca que se deve 
tomar la tra^a que está atrás , el gasto que de parte del oíBcio se 
oviere de hazer ansí en las cosas que particularmente tiene decla- 
radas que tocan a la audiencia como en los armarios para los 
libros, se podrían tomar de (iertos maravedis que se an ávido de 
comulatoríos de ahitos de algunos penitentes para hazer ei 
cadahalso que se quemó; que están deposytadoe en poder del 
secretario alfonsso de leon.i 

Bste documento inédito, notabilísimo para la historia de la 
Inquisición española, se contiene en un códice sin foliación, ro- 
tulado así: Libro desde que se puso la Inquisición en Toledo ^ 
donde hay oírcu noticias^ y lo más son poderes é instrucciones del 
Santo Oficio, que oi (fines del siglo zvi) nada sirven. Guárdase 
en la biblioteca publica de la ciudad de Toledo, sala 5.% estante 1 1 , 
tabla 3. De él se tomaron otros documentos, no menos interesan- 
tes, uno del año 1490 y otro de 1531 , que han visto respectiva- 
mente la luz pública en nuestro BolbtIn, tomo zxiii, páginas 393- 
402, y tomo zzxiii, páginas 308-326. 




NOTICIA. 



El Duque de Broglié. — ^A. la edad de 79 afios caiííplldod ha 
{allefiido eo Paría, á 19 de Eoero, el mieaibro honorario de luie»* 
tra Academia, Duque Alberto de Broglie,.uno de los historiadores 
más ilustres de Ja Francia contemporánea, ilustre también como 
hombre dé Estado, como bómbice político, como hombre de Par- 
laoieoto, como patriota enérgico y activo. 

Empezó la carrera diplomática siendo Secretario en la Emba- 
jada de Madrid y la siguió en la de noma por breve espacio de 
tíéiiipo; opuesto eñ absoluto á losi procedimientos como á }aa 
ideas de la Revolución , al ocurrir los sucesos del año 1848» dejtf 
voluntariamente el puesto, ^sin solicitar ni adn^itir ninguno de- 
pendiente de la República ni del Imperio de Napoleón III. Entróse 
entonces por el campo intelectual inaugurando sus trabajos con 
serie de estudios profundos que salieron á luí compijados b^«i 
titulo de Questions de religión et d'hisioire^ y que para muchos 
de los lectores revelaban haber heredado el autor de su padre, el 
Duque Víctor, el eminente Ministro del Rey Luís Felipe, las 
dolos de elocuencia y de sentido gifitbernamentai, y de su abuefai, 
Mad. de Staél, el depurado gusto literario. 

El juicio se í?eneralizó al aparecer, en 1862, la Histoire de 
VEglise et de VEmpire romain au IV^ stédé, obra grandiosa que' 
le abrió las puertas de la Academia Francesa para ocupar la 
vacante del P. Lacordaire y que hubiera quizá fijado su defini- 
tiva ocupación, á no sobrevenir la guerra de Alemania con todas 
sus consecuencias, entre las que, los horrores de la Commune, 
le hicieron escuchar el llamamiento del partido conservador para 
emplear, como Diputado en la Asamblea nacional, el esfuerzo de 
sus condiciones oratorias en pro de la restauración monárquica. 

Contribuyendo á la caída de M. Thiers y á la elección presi- 
dencial del Mariscal Mac Mahon , vino á presidir un gabinete 
resueltamente regenerador, que fracasó por obstáculos levanta- 
dos donde menos podían sospecharse: en la voluntad ó en la 
actitud del Conde de Chambord. Destruido por ellas el ideal polí- 
tico del Duque de Broglie, y consolidada la República, buscó otra 
vez refugio en las Letras, proponiéndose historiar los aconteci- 
mientos culminantes del siglo zvín, á fin de poner en parangón 
la Francia de entonces con la de su tiempo, lo que verificó con 
laboriosidad poco común, publicando sucesivamente, Secret du 
Roí, en 1878; Frédéric 11 et Marie-Thérése, en 1880; Frédéric 11 
et Louis XV, en 1885; Marie-Thérése impératrice, en 1888; Mau- 
rice de Saxe et le Comte d^Argenson, en 1891 ; L'AUiance autri^ 
chienne, en 1895. Y así vio llegar su hora, respetado y aplaudido. 

C. F. D. 



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SUMARIO. DE KSTE CUADERNO. 



IvFomsa: y 

1, Storia dtUnfamiglia SaíoMr.— Fniadaoo R. de UhKgón.. 
II. Apunte» ep^rá/icos.— Fidel Fita 

III. Pertuia y Mondragán. Doenmento» ín&litoa.— Fidel Fita.. 

IV. D. Ramón de la Gnu. Nota ííiíio^rqjSca.— Francisco R. 

Ühagón 

V. Antigüedades de Tarragona 

VI. CoMilio Ovelefue del año 4902t— Texto tnóítio.— Fidel Fit 
Vil. Igualación de peso» y medidas por D. Alfonm el 8abUs.—Yi 

mÓD AlvareE de la Brafia 

VIII. Ineeripción gepulcral árabe eneontraia m Málaga. — Fra 
(ñaco Codera 

V*RISD<t»BS: 

I. La Victoria de Málaga. Monvmtatlos epigr^fieoe.— 3oa<ix 

María Bfaz de EBCovar 

II. La Impttsición de Toledo. Sa archivo y cárcel en 1552 

Notida 



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REAL ÁCiDEULl DE LA HISTORIA 



TOMO XXXVIII.— CUADERNO lll 



KABZe, 1901 




MADRID 

ESTABLIGIMIENTO TIPOGRÜlFICO DE PORTAN ET 

IMPBBSOB DI LA RBAL AGáOBMIA DB LA HISTORIA 

Calle de la Lll>ertad, núm. 29 




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REAL ACADEMIA DE LA HISTORIA. 









TOMO xxzvm. 



Mamo» I80L 



OUADBRNO III. 



INFORMES. 



I. 



CONSIDE^ACIONBS HISTÓRICAS ACBRCA DE LAS ISLAS CANARIAS , 

POR D. JOSÉ WANGÜBMBRT Y POOGIO. 



Libro apienoj poco y bueno ^ decía juzgando cierta obrila de cor- 
las dimensioaes uno de nuestros más celebrados escritores con^ 
temporáneos, el inolvidable D. Juan Eugenio Hartzenbusch; j 
qqn esa breve frase está formado también el juicio de las Consi'- 
aeraciones históricas acerca de las islas Canarias , que remite $ 
ififorme de esta Real Academia el Ministerio de Instrucción pú- 
blica para los efectos del Real decreto de 1.° de Junio de 1900. 

En breves páginas ha encerrado el autor lo más substancial é 
interesante relativo á la naturaleza, extensión y productos de las 
afortunadas islas; las noticias que pueden referirse á ellas y se 
encuentran esparcidas en antiguas historias; cuanto de más no- 
table á los diferentes viajes de que fué objeto su descubrimiento 
y conquista puede desearse , con multitud de datos, curiosidades 
y reflexiones debidas al estudio propio del Sr. Wangüemert y 
Poggio. 

Envuelto en forma muy agradable , con orden y método clarí- 
sjLmqs, y sirviendo de antorcha que ilumina todas las páginas del 



TOMO zzzvin. 



11 



J2 boletín db la hkal acadkhia db la historia. 

bro el ardiente patriotismo de que el autor se sieole poseído, y 
ao le hace simpático á los lectores desde el primer momento, 
Igra por completo los dos objetos que se propone: hacer más co- 
ocida, más popular la historia de las islas Canarias y llamar la 
«QCiúu de Espada sobre aquella riquísima provincia, siempre 
nportante en los anales de la historia patria, importantísima y 
amada á ocupar puesto de la mayor altura después de los des- 
SDturados sucesos coloniales, si España ha de recuperar algiin 
ía el poderlo marítimo que de derecho le corresponde. 

Los lectores que tomen en sus manos el libro que examino, 
iertamente no han de cerrarlo sin haber terminado su lectura, 
>u8ervando una impresión por demás agradable, eu la que van 
nidos la instrucción y el recreo, que es el tummum á que puede 
gpirar un escritor. 

Naturalmente 9e apodera el Sr. Wangiiemert de las primitivas 
lyendas y de las más antiguas tradiciones del archipiélago, y 
niéndolas hábilmente, pero con sencillez suma, con laa cuestío- 
es geológicas de la formación, expone segdn el estado actual de 
is ciencias las teorías sobre la Atlánlida, admitidas hoy por mu- 
ios pensadores, 7a en una forma, ya en otra; pero fueran ma- 
ores ó menores sus dimensiones, ora se estimen las Canarias, 
)mo las Alores, las de Cabo Verde y aun tal vez las del seno 
lejicano, como restos de la gran Atlánlida, ora se laa tenga por 
jgregadas del continente africano; «sea cual fuere la hipótesis 
]ue se admita como explicación cieotlSca de la geología Cana- 
ria (concluye el autor), es verdaderamente sublime la formacióa 
Jel Archipiélago, al fijarnos en la titánica lucha sostenida por 
los elementos naturales , por las fuerzas misteriosas creadas por 
Dios, que se nos manifiestan on hirviente lava, en Imponente 
íiuracán y embravecido oleaje, proclamando esto la grandeza 
jel Ser Infinito, por cuya virtud las cosas al parecer más con- 
:raria8 se transforman en las más armónicas.* 

Dada una idea de las teorías expuestas sobre la formación de 
is islas, continua una exposición sumaria tan exacta como inte* 
»ante de los conocimientos que los antiguos tuvieron de alguna 
B las Canarias y de las tradiciones que acerca de ellas corrieron, 
B los usos y costumbres de los respectivos habitantes segün las 



TfT">rt.' 



Mftdrid, 25 de Enero de 1901. 



•■ ■*!« 



GOMSIDERAGIONES HISTÓRICAS ACERCA DE LAS ISLAS CANARIAS. 163 

fioticias de los primeros pueblos que coa ellos se pusieron en 
'Contacto. Completa, en cuanto cabe hacerla y en cuanto permito 
«I reducido espacio en que el autor se ha encerrado, es la narra- 
ción de las costumbres de los antiguos guanches ^ enlazando con 
arte, para formar a,cabado cuadro, las páginas que tratan de los 
orígenes con las que se ocupan de las descripciones y con las que 
vienen á terminar con el descubrimiento y conquista. 

No es el objeto de este informe analizar prolijamente y punto 
por punió la obra del Sr. Wangüemert. El concepto general que 
•merece queda ya enunciado. Bien hubiera podido exigirse al au- 
4or que diese mayor extensión á su libro, que muy bien podría 
hacerlo sin que perdiera su carácter y amenidad, ganando con 
•dar cabida en sus capítulos á muchos sucesos de interés histórico 
q lie en las islas ó en sus aguas han ocurrido, y mayor amplitud 
á las noticias de hijos ilustres que en ellas vieron la luz; pero 
aunque será ciertamente el deseo dé los lectores , no es posible 
^^nsurar por ello al autor del libro, al que se debe juzgar por lo 
•que ha hecho y no por lo que ha dejado de hacer^ teniendo tal 
Tez sus particulares razones. 

Las Consideraciones históricas acerca de las islas Canarias son 
•de verdadera utilidad y obra digna de estímulo, porque siguiendo 
^este camino se promoverá la afición á los estudios de la historia 
patria, que tan necesaria es en todos tiempos, presentando con 
exactitud y de manera agradable los grandes hechos que realizara 
nuestra España á la cabeza de la civilización, las virtudes y proe- 
zas de nuestros antepasados, y, como dice el Sr. Bethencourt en 
«u expresivo prólogo, «obra por todo extremo honrada y plausi- 
•ble es precisamente en estos días perturbados esa valiente y 
^enérgica profesión de fe profundamente española que este pe- 
•queño libro sobre Canarias encierra.» 

■ De verdadera importancia para la instrucción pública, para la 
propagación de los conocimientos históricos, creo que debe reco- 
mendarse sil adquisición al Ministerio. 






José María Asensio. 




164 BOLBTtH DB LJL ABAL ACADBIflá DB LA HUTORIA» 



II. 



LA INQUISICIÓN DE CÓRDOBA. 
NOTICIAS CURIOSAS PARA ILUSTRAR BU HISTORIA. 



En 1839, D. Luís María Ramírez de las Gasas-Deza tuvo la 
buena idea de reunir en un tomito todas las relaciones de autos 
de fe que en Córdoba se habían publicado mientras existió el tri- 
banal de la Inquisición, adidonándolaa con noticias sueltas gue 
él pudo hallar, y dándolas á la estampa bajo el pseudónimo del 
Lie. Gaspar Matute y Luquín. La obra se titula Colección de ati^ 
io$ generales y particularei de fe, celebrados por él iribuneA de ¡a 
Inquisid^ de Córdoba.., Córdoba, Imprenta de Noguer y Man- 
to, 14 de Mayo de 1839. Por muy diligente que fuese, y lo era, 
D. Luís Ramírez, se le ocultaron algunos datos, y entre ellos los 
siguientes, que se hallan en los libros de obvenciones del Sagrario 
de la Catedral: 

cDomingo 22 de Enero de 1628. Del auto de la Inquisición, di» 
de Santo Tomás de 1627; 24 reales y 6 á los sacristanes.» 

c Jueves de la Ascensión 1/ de Mayo de 1639 hubo auto de fe 
de la Santa Inquisición.» 

€Domingo 12 de Octubre de 1653. Este día hiio el Santo Tri-i^ 
bunal de la Inquisión auto en el convento de San Pablo. Fuimos 
acompañando dos curas de esta Catedral y nueve capellanes del» 
veintena, dos acólitos con ciriales. Sacaron 14 penitenciados» 
Dannos á los curas veinte reales; de éstos á los sacristanes, dos 
reales; á cada clérigo, dos reales. De los ciriales, á dos redes; 
dánse á todos velas blancas y á los mozos del coro y para los ci- 
riales. Adviértese que en los autos grandes pagan á la parroquia 
treinta reales.» 

tDomingo 6 de Julio de 1666 años. En este día celebró auto par- 
ticular el tribunal de la Santa Inquisición de esta ciudad en el 
convento real de San Pablo de ella; salieron 23 judíos, hombres 




hü IHQülBlQló» 0B CÓRDOBA, t6l 

y mujeres y uno casado dos veces. Siendo ioquisidores los Be&o-t 
res don Fernando Villegas presidente» don Gregorio de la Sera» 
y don Pedro Yillavicencio Ferrer. Leyó las sentencias de todos, 
y biso las preguntas de la fe y forma de adjuración don Juan de 
Navas, escribano del Santo Oficio.v 

«Domingo 22 de Octubre de 1702. Del auto de fe que se celebra 
él día 8 de Octubre en la capilla de San Acacio, dio el tribunal 59 
reales; fueron 4 capellanes á 2 reales y medio, 2 reales á los ni<» 
ños y lo demás á la parroquia.» 

«(Del auto que se celebró el domingo 23 de Abril de 1724 dieron 
62 reales; se dieron á los señores curas 30; capellanes 16; mozo» 
de coro 4; y sacristanes 12.» 

«De el Auto de fee que se celebró en la capilla de San Acaa^ 
el día 2 de Julio de 1724 años, dieron 10 reales; á los señores cU'- 
ras 25, capellanes 12, mozos de coro 4, sacristanes 9.» 

Ninguno de estos autos está consignado, que sepamos, ea parle 
alguna, excepto en los libros de obvenciones citados, en los que 
h^y además una nota que parece referirse á un asunto misteriosa, 
^le los que tanto se han relatado, como hijos de la manera espe^ 
«cial de ser de aquellos tribunales. Dice así la nota: 

«Domingo 29 de Julio de 1646. En 3 de Agosto se hizo un en- 
cierro en la capilla de la Santa Inquisición después de las nueve 
de la noche. Llevóse cubierta la santa cruz y quitada del cetro, y 
<eo la capilla lomé yo sobrepelliz y estola, y el sacristán sobrepe- 
lliz, y se puao la Cruz en el cetro y se hizo oficio de sepultura á 
un hombre; y se dieron por los derechos 20 reales, entrando ap 
•ellos las velas.» 

La nota no está firmada y tiene la particularidad de empezar 
45oa una fecha y referirse después á otra posterior. Gonfesamoe 
/raucamente que sentimos no ver medios hábiles de descubrir si- 
guiera el nombre de aquella victima que, tal vez inocente, sur- 
zumbió en el tormeato, y á quien tan secretamente se le dio se^ 
j>uliura en lugar prohibido y ahora desosada. Desde luego puedia 
«asegurarse que si murió en el tormento, fué por error dei tribu- 
nal, pues si le hubieran creído fuera de la Iglesia no le hubieran 
4ado sepultura eclesiástica y en lugar sagrado. 

Hasta aquí los datos que se escaparon á la diligencia de don 




168 SOLBTtN DK LA RKAL ACADEMIA DI LA' HI8TOHIA. 

Luís Ramírez Casas- Deta. Ahora veamos algo de un aulo de que 
tuvo noticia. Dice á la página 206: 

«Lunes veinte 7 nueve de Judío de mil seiscientos sesenta j 
cinco se celebró auto en la Corredera, y fué ano de los más fa- 
mosos que ha habido en Córdoba. Salieron cincuenta 7 cinco pe- 
nitenciados, siete relajados en persona y quemados vivos dos 
hombres, y una muger de unos veinte y cuatro años, pertinai 
cuanto se puede encarecer. Fueron relajados en estatua quiuce, y 
veíate y uno los que salieron coa Sambenito entre hombres y 
mugeres, de éstos seis en estatua, por haber muerto, un casado 
dos veces y otra por el mismo delito; cuatro hechiceras embuste- 
ras, entre ellas uaa llamada la santa, aaturalde Grauada, lamas 
&mosa hipócrita y embustera que ha salido ea autos. Duró desde 
las siete de la mañana hasta las nueve de la noche. Uno de los 
hombres que hablan de quemar vivo y se llamaba Domingo Ro- 
dríguez de Gáceres, pidió misericordia, y por esto le dieron ga- 
rrote y lo quemaron muerto. El otro, que quemaron vivo, se lla- 
maba Jorge Méndez de Castro, portugués, vecino de Córdoba, y 
del mismo modo murió su muger más adelante. También que- 
marou uu arca de huesos.* 

Tal es la relación que había adquirido el Sr. Ramírez, á la que 
podemos añadir nosotros datos curiosísimos. El tribunal visitó i 
la ciudad el 31 de Hayo, para convidarla al acto. Esta acordó en 
12 de Junio (1) ese escriba á la ciudad de Jerez de la Frontera 
convidándola se halle en la celebridad del auto general en conti- 
nuación de la Hermandad que profesa.» En la sesióu de 17 de 
Junio: 

« La ciudad acordó que el señor don Juan de Córdoba y Cár- 
camo y el señor don Antonio de Hocos veinte y cuatros y el so^ 
fior Alonso de la Corte jurado, visiten á los señores grandes y 
títulos y caballeros de Jerez que viaierea á hallarse en la festivi- 
dad del auto general de la Santa Fee que se ha de celebrar el día 
de Sao Pedro y San Pablo veinte y nueve del corriente, y les 
conviden asistan con la ciudad en el asiento que tiene en el cada- 



(1) BitunatleUaaitAD tomsdABdalumctaseapltDltrM. 



LA INQUISICIÓN DB CÓRDOBA* 167 

balso, 7 hagan con dichos caballeros las demostraciones de aga- 
sajo que ser puedan.» 

Ya se ve cómo la ciudad califica de festividad y celebridad el 
acto de oir sentenciar, y acaso de ver quemar vivos, dos hombreis 
y una mujer, y para ello invita á los grandes, títulos y caballe- 
ros,, sin olvidar á los regidores de la ciudad de Jerez, que segu- 
ramente vendrían á presenciar acto tan transcendental y edi^ 
ficante. Acto seguido de lo que acabamos de copiar, D. Juan Ma- 
nuel de Pantoja^ que así se llamaba «el señor corregidor, dijo que 
la, ciudad acuerde la forma en que han de ir desde estas casas hasta 
lalnqi^isición, la que ha de tener desde la Inquisición hasta el 
cadahalso y la que en él ha de guardar en los asientos, y que de 
la que se recibiere /'sicj se saque un traslado autorizado y se le 
entregue á su merced para lo que se ofreciere y se vote sobre esta 
materia.» 

«£i señor Vizconde de Villanueva (de Cárdenas) dijo que la 
forma de ir desde estas casas del cabildo á la Inquisición ha de 
ser por sus antigtLedades, comenzando el señor Corregidor y aca- 
bando en el jurado más moderno, y desde aquí ala Inquisi- 
ción de dos en dos, y desdóla Inquisición á la Corredera, donde 
eetá el cadahalso, al lado izquierdo, de uno en uno, porque lleva 
el lado derecho la Iglesia, y en acabándose, hasta el pertiquero 
ha de proseguir la Ciudad de dos en dos, y no sabe ni ha visto 
que los señores alcaldes mayores asistan con la Ciudad, y se le 
ha hecho gran novedad lo que en este cabildo se ha Jeído del 
año 55 (1), y por su voto es en que se guarde lo que tiene dicho, 
y no en otra forma ninguna.» 

Sigue la votación, que fué unánime, y con la que se conformó 
el corregidor. 

Acordada así la forma en que se había de ir al auto,, empezó, 
en la misma sesión, la disputa para conquistar una ventana, no 
para los veinte y cuatros, que tenían sus asientos en el cadalso, 
sino para sus familias, á fin de que no perdieran fiesta tan delei- 
tosa, y como no eran más que veinte y tres las que el ayunta- 



(1) No está consignado en el eeU. 




168 BOLBTÍN DB la RBAL academia Úi LA HISTORIA. 

tnieúto tenía á su disposición en la plata de la Corredera, había 
que eliminar cuantos se pudiera, para que á los otros no les fal- 
taren. Por esto, en el mismo día, El señor don Antonio Suárez 
de Góngora, alargando su voto, dijo que no es en que se repar- 
tan Ten lanas á los señores alcaldes mayores, y, hablando con el 
respeto debido, lo requiere al señor Corregidor y á estos caballe- 
ros, y lo que en contrario se hiciere no es en ello, y lo contradice 
y pide testimonio.» 

No contestó á esto el corregidor, quedando el reparto para la 
junta del viernes 19, en que «La ciudad acordó de nombrar á lOs 
señores ddn Juan de Córdoba y don Antonio de Hoces yeinte f 
cuatros y Juan Antonio de Guadiana jurado, para que hagan re- 
partimiento de las veinte y tres ventanas que á esta dudad to- 
can en el ajimez de don Pedro Antonio de Ángulo, entre el ee- 
ñor Corregidor y los caballeros veinte y cuatros más antiguod, 
para el día del auto general de la Santa Pee, en conformidad de 
lo que en otras veces se ha ejecutado que se repartan dichas ven- 
tanas entre esta ciudad para la celebridad dé semejantes autos 
generales.» 

Como no era tarea fácil repartir veinte y tres ventanas éfilrts 
mayor número de regidores, pues aunque se llamaban veinte y 
cuatro había setenta y dos personas que obstentaban tal títbte, 
los coriíisioáados debieron pasar grandes apuros, y por esto aM- 
áieron á la sesión de 22 de Junio, en cuya acta se lee lo si- 
guíente: 

«Bi señor don Antonio de Hoces de las Infantas dijorqnéfe 
ciudad fué servido de nombrarle en compañía del señor don Júáu 
ée Córdoba y Cárcamo para el repartimiento délas ten lanas que 
6sta ciudad tiene en las casas de don Pedro Antonio áe An^Mo 
^rá lá celebración del auto general de Ift Santa Fée, y se había 
ofrecido un reparo sobre si se ha de repartir ventana á los «elfo* 
res don Diego de Cárdenas, don Luis de Córdoba Bénávfáés, ddh 
Fernando de los Ríos y Argote y don Alonso Mohedano, qm ítfo 
asisten en esta ciudad, y dándoseles ventanas á estos caballeí^ 
habrámuy pocas que repartir en los presentes, por ser todas veinte 
y tres ventanas, de que daba cuenta á su señoría para que acor- 
dase lo que fuere servido. 



LA ií9Quk6rGi6fr db (SórMba. 1^ 

»Lá ciudad acordtt sé ii9t>cirta¿ las vdnie y tres Ttotanaí^ eritt^ 
el señor Corregidor y los caballeros veinte y cuatros presentes, no 
repartiéndose ventanas á los ausentes, ecepto al señor don Diego 
cíe tiárdenas y Quztñán, que, aunque no asiste en esta ciudad, 
liéne sil casa y familia en ella, y as! mismo su señoría acuerda 
que, en caso que el señor don Felipe Cerón no viniese al auto, se 
le dé la ventana que le toca al caballero que le siguiere en antf^ 
güedad , y lo mismo hagan los demás caballeros hasta el nümet*o 
dé Veinte y tres.» 

Todo el i*eparto de ventanas y el convite para el auto es coSa 
insignificante con lo que ahora vamos á decir. En la sesión de 12 
de Junio, el corregidor^ entre otras cosas concernientes al auU>, 
pero que no merecen copiarse, dijo: cporque se presume que esus 
auto durará tanto tiempo que sea necesario prevenir comida, 
como lo hace la Inquisición y la Iglesia, se acuerde por la ciudad 
si se ha de hacer la cantidad que se ha de librar y en qué efecto, 
para ló cual se vote y se hizo en la forma siguiente: 

^Él señor Vizconde de Villanueva dijo que en todos los aoto6 
de este géneto siempre la ciudad ha comido en uña de las casas 
de la Corredera, la más cercana al sitio que tiene,' que es el lado 
izquierdo: bajando primero á comer el señor Corregidor con tos 
eeis ü ocho caballeros más antiguos, conforme cupieren en la 
misma, y luego siguen los demás hasta que se acaba el númelrt) 
de los señores jurados, y esto es á costa de los propios y ha sidb 
siompre, y por su voto nombra por diputados á los señores don 
Juan Manuel y don Antonio de Góngora veinticuatros y Ga«par 
dé Herrera Cuevas jurado.» 

Todos los señores se conformaron, y as{ se acordó, sin más 
variante que nombrar comisionado al Vizconde en vez de dotí 
Juan Manuel. Ko se vuelvo á hablar de este asunto en los capi- 
tulares; pero afortunadamente están vivas las cuentas de propteis, 
y por ellas se ve que el jurado Herrera cumplió su encargo á las 
mil maravillas, gastando en darles de comer á los veinticaatfés 
4Í.547 reales y 18 maravedís, cantidad muy crecida para aque- 
l!os tiempos^ y sin haber tenido que comprar casi nada del -selr- 
ticio de toesa, qué fué prestado por distintas personas. 

No se concibe hoy apenas que durante la lectura de cincuenta 



f^ 



170 BOLETÍN PB LA ABAL :AGÁDBMIA DE LA HISTORIA. 

sentencias, y entre ellas tr^s de muerte en la hoguera^ agoollos 
señores tuvieran tranquilidad y frescura bastante para entregarse, 
no á comer, sino 6, devorar cuatro terneras, ocho jamones, treinta 
libras de carnero y criadillas, veinticuatro meoUadas, ocbo libras 
de albares, una canasta de guindas, una sera de manzanas, ciento 
ochenta y seis pollos y doscientos cuatro panes, todo esto acom- 
pañado de una arroba de bizcochos, otra de canelones de canela y 
cinco de amigólas colaciones, y remojado todo con quince arro- 
bas de vino y otras bebidas, en cuya composicián entra la canela, 
el azafrán y la pimienta. 

El hecho es cier^, por desgracia, dando una • triste idea de los 
sentimientos de los españoles de entonces, y hé aquí cómo se 
prueba. Bn el Libro de aientas de Propios desde primero de Enero 
de i660 hasta i5 de Julio de 1680, se encuentra el asiento nüm. 75 
de la data, que dice así: 

citen se reciben en data á la dicha arca cinco mil reales, que 
salen ciento y sesenta maravedís, que de ella se sacaron y paga- 
ron al señor jurado Gaspar de Herrera Cuevas, de resto de la li- 
branza de once mil quinientos cuarenta y siete reales y diez y 
ocho maravedís, despachada por la ciudad en el dicho señor en 
veinte de agosto de mil seiscientos sesenta y cinco, por el gasto 
de la comida que se dio á los señores del cabildo de esta Ciudad 
el día que se celebró el auto general de la Feé, veinte y nueve de 
junio de seiscientos sesenta y cinco, de la cual cantidad dio carta 
de pago y finiquito.» 

Como comprobante de tal asiento hay en el archivo municipal 
un documento, á nuestro entender tan curioso, que no<;reemos 
deberlo ocultar, sino por el contrario, publicarlo integro y es el 
siguiente: 

«Cuentas del gasto de la comida que se dio á los capitulares 
del cabildo desta Ciudad de Córdoba el día del auto general de 
la fee que se celebró en esta Ciudad el día veinte y nueve de 
Junio deste año de 1665 años. 

Relación que yo Gaspar de Herreras Quevas, jurado desta Cia* 
dad, doy á los gastos que hice en la comida que se dio á su seño- 
ría la Ciudad de Córdoba el día del auto general de la fee.que se 
celebró en esta ciudad en veinte y nueve días del mes de Juni 





LA INQUISICIÓN DB GÓROOBA» ITlf 

pasado des te presen te año, qao corrieron á mi cnidádo, de ordeu 
y con intervención de los señores don l^edro Q^mez de Cárdenas» 
vizconde de la Villanueva de Cárdenas, caballero dé la orden de 
Galatrava^ Comendador del Tesoro de la dicha orden y don Anto- 
nio Saarez de Góngora, caballero de la orden de Galatrava, veinte 
y cuatros desta ciudad y diputados nombrados por el cabildo de 
ella para dicho efecto, que los dichos gastos son los siguientes: 

Gastos de la obra qae se hizo en que comió 
su señoría la ciudad de Córdoba. ' 

Primeramente se gastaron duscientos y treinta reales que valen 
siete mil ochocientos y veinte mrs. por los mismos que monta» 
ron los gastos del aderezo que se hizo en las casas donde comió 
su señoría la ciudad de Córdoba en la forma siguiente: 

Diez Y nueve reales que valen seiscientos cuarenta y 
seis mrs, de medio caíz de cal con traída. • 64& 

Trece reales que valen ciento cuarenta y dos mrs. 
de ocho cargas de arena á real y medio cada una para 
la dicha obra ^142 

Catorce reales que valen ciento setenta y seis mrs. de 
den ladrillos que se compraron para la dicha obra con 
la traída 176 

Ochenta reales que valen dos mil setecientos veinte 
maravedís de diez fanegas de yeso á ocho reales que se 
compraronpara la dicha obra y para doce alnafes que 
se hicieron en la cocina 2.720 

Cincuenta y un reales que valen mil setecientos 
treinta y cuatro mrs» de los hornales de estos días que 
trabajaron en la dicha obra un maestro y dos peones á 
razón de siete reales el maestro y cinco reales los peo- 
nes cada día ».•••« « • . 1 .734 

Cuatro reales que valen ciento treinta y seis mrs. en 
que se contrató el empedrado del pasadizo del güerto 
por donde había de entrar la ciudad 136 

Tres realeís que valen ciento dos mrs. de dos cargas 
dé- piedra que se gastó en el dicho empedrado 162 



172 BOLETÍN DB LA ABAL ACADBMIA DB LA HISTOBlA. 

Veinte reales que valen seiscienloe ochonU mra. de 
los treinta reales qae costó un bastidor de madera parala 
puerta del güerto por donde entró la ciudad , el cual se 
Tendió en dies reales á Felipe Rodríguez j Zapata. . , • 681 

Veinte y cuatro reales que valen ochocientos mrs, de 
los setenta j ocho reales que costaron treinta libras de 
hierro para ios alnafes 7 seis aldabones para los toldos 
los cuales se vendieron á Felipe González Fernández 
en cincuenta y cuatro reales • « 878 

Doce reales que valen cuatrocientos y ocho mrs. que 
<M>stó el limpiar todo el pasadizo del Mesonciilo, de que 
se sacaron treinta y cuatro cargas de granzas á doce mrs. 
la carga 408 



7.820 



Adorno de las oasas 7 gasto da componerlas. 

Mas ochocientos treinta y cuatro reales que valen veinte y odiD 
mil trescientos cincuenta y seis mrs. por los mismos que se gas- 
taron en el adorno de la dicha casa y gasto de compon^la en la 
forma siguiente: 

Ocho reales que valen doscientos setenta y dos mrs,. 
que se gastaron en Jos clavos necesarios para colgar los 
paños de corte, zargas y toldos. %.•••....« 272 

Diez y^seis reales que valen quinientos cuareuU y 
cuatro mrs. en que se concertó el colgado de las zar- 
gas y postura de los toldos y quitarlos £44 

Dos reales que valen sesenta y ocho mrs. que costa- 
ron dos orinales con sus vaseras de paja que se pa« 
«feí-on , ,. »fi8 

Sesenta reales que valea dos mil y cuarenta mrs. de 
los noventa y seis reales que costaroA veinte y cuatro 
platos grandes de loza blanca, á cuatro reales cala uno, 
porque doce platos que quedaron se veadieron á ti«es 
reales á Juan Padílta «•»•..%...««...%«.....• ÍM 



LJL iMQUISIGlÓlf BB CÓRDOBA* 17$ 

Seis reates ^ua valen doscientos y cuatro oirs. que se 
gastaron en ana docena de vidrios ordinarios á medio 
real cada nno 4 . . • • 4 204 

Doscientos cincuenta y dos reales que valen oeho mil 
quinientos y sesenta y ocho mrs. de seis docenas de vi- 
drios de Venecia, á cuarenta y dos reales cada uno que 
se compraron para el servicio de la mesa 8 . 66ft 

Ochenta y ocho reales que valen dos mil nueveeien- 
tos y noventa y dos mrs. de ciento sesenta y seis reales 
que costaron cuatro cajas de cuchillos á cincuenta y 
cuatro reales cada una y respecto de haberle faltado 
dnco cuchillos se vendieron en ochenta y ocho reales 
á Sebastián de Herrera / 2.999 

Trescientos cincuenta reales que valen once mil sete- 
cientos mrSé de los setecientos reales que costó una tabla 
de manteles y ocho servilletas finas que se compraron 
para el seik>r don Fernando Messfa de la Cerda, caba- 
llero del orden de Galatrava, veinte y cuatro de esta 
ciudad respecto de haberse manchado la que su merced 
prestó y se vendió con dichas servilletas en trascientos 
cincuenta reales á Pedro Antonio de Góngora 11 .700 

Treinta y seis reales que valen mil doscientos veinte 
y cuatro mrs. de seis varas de bramante crudo que se 
compraron á seis reales para paños de cocina 1 . 224 

Diez y seis reales que valen quinientos cuarenta y 
cuatro mrs. de dos varas de bramante fino á siete rea- 
les y dos reales de cintas para las mangas de las be- 
bidas • 544 



-r 



28.356 



Prevenciones de viandas 7 de provisiones de casas. 

Mas un mil y duscientos catorce reales diez y siete mrs. que 
valen cuarenta y un mil doscientos noventa y tres mrs. que se 
gastaron en prevenciones de viandas y en prevenciones de cassa. 
en la forma siguiente: 




V/k BOLBTÍN D^ hJL RBA.L AGADIMU DB LA HISTOIIIA. 

Seis reales quQ valen duscientos y cuatro mrs* de 
cuatro libras de velas de sebo á real j medio cada una. 204 
; Qiento do$ reales giie. v^len tre^ mil cqatrpcienlos. se- 
senta y ocbo.mrs. de ciento catorce reales que costaron 
treinta y seis arrobas de carbón i tres reales la arroba 
y seis reales de traída que los doce reales restantes son 
4e cuatro arrobas quQ se vendieron á [Juan Abad ten- 
dero 3 . 468 

Doscientos treinta y cinco reales que valen siete mil 
novecientos y noventa mrs. que costó dos libras y me- 
dia de canela á cincuenta reales la libra , media libra 
de azafrán á ochenta reales la libra, dos libras do pi- 
mienta á díQz realQs y modia de clavos ti cien reales, 
todo para la cocina y bebidas que se hicieron 7.990 

Ciento cincuenta y un reales y diez y siete mrs. que 
valen cinco mil ciento cincuenta y un mrs. que costa- 
ron dos arrobas de almendras á sesenta y seis reales, 
un cuarterón de piñenas en dos reales y cinco libras de 
orejones á tres reales y medio que se gastaron en las 

tortas de mazapán y en la mesa • 5.151 

: Diez y siQte reales que valen quinientos sesenta y 
ocho mrs. de una libra de chocolate que se gastó 568 

Cincuenta reales que valen mil setecientos veinte y 
ocho mrs. de.dQce libras de tocino á treinta y seis cuar- 
tos que se gastaron en la pastelería .1 .728 

Diez y ocho reales que valen seiscientos doce mrs. de 
seis libras 4e manteca á tres reales para la cocina 612 

Catorce ideales , q.ue .valen . cuatroQientos . setenta y . . . 
seis mrs. de dos barriles de aceitunas á siete reales. • . 476 

[ Treinta y dos reales que valen un mil y ochenta y 
ocho mrft. de cuatro arrobas de vinagre á ocho reales 
para los adovos que se hicieron 1 .088 

Diez reales que valen trescientos y cuarenta mrs. de 
4iez y siete panillones de aceite á cinco cuartos 340 

Doce reales y ocho mrs. que valen cuatrocientos diez 
y seis mrs. de un cuartillo de garbanzos dos reales , de - 
un cuartillo de mostaza otros dos, y ocho reales y cuar- 




LA INQUISICIÓN DB CÓRDOBA. i 75 

tillo de cuatro almudes de sal para la' dicha can- 
tidad •.....'..*; 416 

Cuarenta y dos reales que valen un mil cuatrocientos 
veinte y ocho mrs. de siete azumbres de miel á seis 
reales que se*oompraron para las tortas de guindas. ... t . 428 

Veinte reales que valen seiscientos y ochenta mrs. de 
los treinta reales- que costaren trescientas limas á diez 
reales el ciento que los diez reales son de las que sobra- 
ron que se vendieron á Felipe González... 680 

' Ciento cuarenta reales que valen cuatro mil setecien- 
tos sesenta mrs. que se gastaron en el vedriado de basto 
quo fué necesario para la cocina 4 .760 

Veinte y ocho reales que valen nuevecientos cincuen- 
ta y dos mrs. de cuatro varas de bocadillo á siete reales 
para paños que fueron necesarios , 952 

Tres reales que valen ciento y dos mrs. de seis cu- 
charones á medio real cada uno para el servicio de la 
cocina - 102 

Veinte reales que valen seiscientos ochenta mrs. de 
cuatro almudes de harina á cinco reales que fueron ne* 
cesarlos para las tortas ' 680 

Ocho reales que valen duscientos sesenta y dos mrs. 
de un cubo que se hizo para una cantimplora de las 
que se pidieron prestadas 262 

Cuatro reales que valen ciento treinta y seis mrs. que 
se gastaron en cebollas , peregil y yerbabuena . . .- 1 36 

Ciento noventa y ocho reales que valen seis mil sete- 
cientos treinta y dos mrs. de los duscientos ochenta y 
seis reales que costaron trece arrobas de vino, las nue- 
ve de blanco que se trageron de Lucena y las cuatro de 
tinto que se trageron de Cabra, que según el costo y 
porte correspondió cada arroba á veinte y dos reales y 
los ochenta y ocho reales son de. cuatro arrobas que 
sobraron y se vendieron al mesmo precio á Felipe Ro- 
dríguez y Zapata ......*.-...... * 6.732 

Ochenta reales que valen dos mil setecientos vein- 
te mrs. del precio de cincuenta y tres cuartillos y me- 



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t76 BOLBTtN DP Uí KB^If AOADBHfA DB 1.4 HISTORIA. 

dio de Tino Uato que b6 compró ea esta ciudad d^ ÍQíí 

Juaa de Panigua á real y medio el cuartillo,..,...,., ^,720 

Cuatro reales y cuatro mía. que valeo ciento e^8ep- 
la mrs. de ocljo libran dg alcaparras á cinco cu^rtoe que 
ae gastarOQ ep la cocina }6& 

Seis reales que valeu duscieoto^ 7 cuatro mrs. de al- 
calciles para lo» platos cuajados ,. ..,,. ' 204 

Doce reales y ocho mrs. que valea cuatrocientos diez 
j seis mrs. d^ ocho- libras de arroa que sp gastaron eii 
el manjar Manco 416 



41.293 
Gasto d« comida. 

Uas seis iqil ijuscientos ochenta reales y un mrs. que valen 
duscíenlos trece mil quinientos veinte y un mrs. que se gastarpa 
en la comida que se di6 á.su señoría la ciudad de Córdoba que el 
pormenor es en la forma siguiente: 

NuevecientQS treinta y ocho reales que valen treinta 
y un mil ochocientos noventa y dos mrs. de ocho arro- 
^ y diez y ocho libras y media de azijcar, las cinco 
arrobas y doce libras á ciento cinco reales que compr»- 
ron á Pedro Peres de Baena y las tres arrobas y seis 
libras y media á ^ento catorce reales de don Bernardo 
Alvarez de la Vega que se gastaron en las tortas de pas- 
telería y cocina 31 .892 

Cuarenta y ocho reales que valen un mil seiscientos 
treinta y dos mrs. de cuatro azumbres de agua de ámbar 
ii doce reales, que fueron necesarias para las tortas de 
mazapán y bebidas 1 .6'ii 

Duscíenlos noventa y un reales que valen nueve mil 
duacientos noventa y cuatro mrs. de ocho jamones que 
pesaron cuarenta yocho libras y media á seis reales, que 
aunque se compraron doce, los cuatro se vendieron por 
lo que habían costado 9.394 

Sesenta y siete reales, que valen dos mil duscientos 
ochenta y ocho mrs., del precio de setenta y nueve libras 



LA INQUISICIÓN DE CÓRDOBA. 177 

<de guindas^ las treinta á seis cuartos y las cuarenta y 
nueve á ocho cuartos; se gastaron en las tortas y bebidas 
<iue se compraron de Acisclo Antonio . • • ; 2 . 288 

Cuarenta y dos reales, que valen un mil cuatrocientos 
veinte y ocho mrs., de los ochenta y ocho reales que 
costó uoa canasta de guindas para la mesa que los cua- 
renta y seis reales son en los que se vendieron las que 
sobraron 1 .428 

Treinta reales, que valen un mil y veinte mrs., de los 
<¿ncuenta reales que costó una sera de manzanas, que 
los veinte reales son en lo que se vendieron las que que- 
daron 1.020 

Diez reales, que valen trescientos cuarenta mrs., de 
los veinte reales que costó un canasto de ciruelas para 
la mesa, que los diez reales son en lo que se vendieron 
Jas que quedaron 340 

Duscientos treinta y siete reales y seis mrs., que va- 
len ocho mil y sesenta y cuatro mrs., de 672 guevos (hue- 
vos) á doce mrs. que se gastaron en la pasteler/a y cocina. 8 . 064 

Quinientos treinta y seis reales, que valen diez y 
ocho mil duscientos veinte y cuatro mrs., de cuatro ter- 
neras á ciento cuarenta y tres reales y sesenta reales de 
la traída desde las Possadas á esta ciudad y veinte rea- 
les de la matanza: de los seiscientos cincuenta reales 
que costó todo lo referido, y los ciento diez y seis reales 
son en lo que se vendieron los despojos y las pieles. . . 18.224 

Setenta y dos reales y doce mrs., que valen dos mil 
cuatrocientos setenta mrs., de treinta libras de carnero 
y criadillas á veinte cuartos y medio que se compraron 
para las ollas 2.470 

Veinte reales, que valen seiscientos ochenta mrs., de 
•diez libras de vaca á dos reales para las ollas 680 

Veinticuatro reales, que valen ochocientos diez y seis 
maravedís, de ocho libras de albures á tres reales 816 

Sesenta y ocho reales, que valen dos mil trescientos 
4oce mrs., de veinticuatro mediadas de vaca que se 
compraron para los platos 2.31 

TOMO ZZXYIII. IS 



178 BOLETÍN DB LA flEAL ACADBUIA DB U HISTORIA. 

TrescientoB dos reales y cuatro mrs., que raleo diet 
mil duscieotoa setenta y dos mrs., de loa cuatrocieatos 
ocho reales que costaroa duscieutos cuatro panes í 
dos reales, y doscientos cinco reales y treinta mrs., son 
de sesenta panes que sobraron y se vendieron á quince 
cuartos cada uno 10.27Í 

Cuatrocientos veinte y seis reales, que valen catorce 
mil cnatrocientos ochenta y cuatromrs.,delosquiuien> 
tos diez y siete reales que costaron trein ta y siete arrobas 
y siete libras de nieve á veinte reales y dos mrs. la li- 
bra (1), bajados dos reales y medio en cada arroba, que 
los noventa y un reales son de siete arrobas que sobra- 
ron á trece reales cada una que se vendieron 14.484^ 

Veinticuatro reales, que valen ochocientos setenta y 
ocho mrs., de seis perdices & tres reales que fueron oe- 
cesarias para el bigote 878 

Trescientos sesenta y seis reales, que valen doce mil 
setecientos ochenta y cuatro mrs., del precio de ciento 
ochenta y ocho gazapos á dos reales 12.784- 

Setecientos cuarenta y dos reales y diez y siete mrs., 
que valeo veinte y un mil ochocientos once mrs. , de 
ciento quince pollos que se|compraron'de diferentes per- 
sonas á diferentes precios en esta manera. Treinta po- 
llos de Francisco de la Peñ& Tercero en dusciantos rea- 
les; veinte y siete pollos de Francisco María y Antdn 
Panadero, á cuatro reales y medio; veinte pollos de dou 
Rodrigo Alonso Hidalgo, í cinco reales; dies y siete 
pollos de un vivandero, á cinco reales; seis pollos de 
Alonso Oonzáleí de Soto, *á seis reales; nueve pollas y 
seis pollos de Antonio de Cáceres, las pollas á siete 
reales y los pollos & seis, que todo hace la dicha canti- 
dad referida 21.81t 

Trescientos noventa y cuatro reales y doce mrs., que 
valen trece mil trescientos noventa y ocho mrs., de se- 



(1) Cmidíbcld 



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i"' -^ 



LA INQUISICIÓN DB CÓRDOBA. 179 

tenta y seis pollos y gallinas que se compraron de di- 
ferentes personas á diferentes precios en esta manera: 
catorce gallinas de Francisco Martín y Antón Panade- 
ro, á nueve reales; dos gallinas de Antonio de CácereSy 
á nueve reales; sesenta pollos que se trajeron de Baena 
en duscientos cincuenta reales y doce mrs., que hacen 
la dicha cantidad 13.398 

Ciento setenta y cinco reales, qué valen cinco mil 
ochocientos y cincuenta mrs., de una arroba de cane- 
lones de canela á siete reales la libra, que se trajeron 
de Málaga. 5.850 

Ciento setenta y cinco reales, que valen cinco mil 
ochocientos y cincuenta mrs., de una arroba de bizco- 
chos volados á siete reales la libra, que se trajeron de ~ 
dicha ciudad 5.850 

Seiscientos cincuenta reales, que valen veinte y cinco 
mil quinientos mrs., de cinco arrobas de amigottas co- 
laciones á seis reales la libra, que se trajeron de la 
ciudad de Málaga 25.500 

Cincuenta y seis reales, que valen mil novecientos y 
cuatro mrs., del porte de dicha colación; siete arrobas 
á ocho reales 1 .904 

Treinta reales, que valen un mil y veinte mrs., del 
costo de dornajos en que vino desde la dicha ciudad de 
Málaga 1.020 

Ciento y doce reales, que valen tres mil ochocientos 
y ocho mrs., de doce vidrios de azahar que pesaron diez 
y seis libras á siete reales, que se compraron del con- 
vento de Santa Isabel de los Angeles de Córdoba 3.808 . 

Trescientos veinte reales y ocho mrs., que valen diez 
mil ochocientos ochenta y ocho mrs., de diez y seis ca- 
jas de diferentes conservas que pesaron sesenta y una 
libras á cinco reales y un cuartillo 10.888 

Ciento ocho reales, que valen tres mil seiscientos se- 
tenta y dos mrs., de la hechura de diez y ocho tortas de 
mazapán, seis tortas de guindas y doce pellas que se pa- 
garon en diferentes conventos de esta ciudad 3.672 









180 BOLETÍN DB LA. RBAL ACADEMIA DE LA HISTORIA. 

Seis reales, que valen duscientos y cuatro mrs., de 
tres manos de papel que fueron necesarias para las cu- 
biertas de loa platos 204 

213.521 



Pagado á Pedro de Godoy, Pastelero. 

De los novecientos y siete reales que valen treinta mil ocho- 
cientos noventa y ocho mrs. que se pagaron á Pe'dro de Grodoy, 
pastelero, por las empanadas, roscones, platos cuajados y paste- 
lones que hizo, como consta de la cuenta y recibo de lo suso 
dicho. 

Gastos de llevar y traer las alhajas 
y conducir las viandas y otras cosas. 

Cien reales, que valen tres mil cuatrocientos mra., 
que se pagaron á tres mozas y un francés que asistieron 
cinco días en llevar la prevención de la comida y demás 
recaudos que se ofrecieron á la casa donde comió la 
ciudad y volverlas á conducir á casas de sus dueños. . . 3.400 

Mas cuatro reales, que valen ciento treinta y seis mrs., 
que se pagaron á los franceses de la llevada de las al- 
fombras desde la casa del señor corregidor al tablado. • 136 

Mas cincuenta reales, que valen mil setecientos mrs., 
que se dieron á Pedro Meji, repostero, por la asistencia 
y ocupación de dicho día 1 .700 

Mas ciento sesenta y ocho reales, que valen cinco mil 
setecientos doce mrs., que se gastaron en tres cocineros 
que asistieron á las cocinas para disponer las viandas y 
sirvieron á la ciudad • 5.712 

Mas cincuenta reales, que valen mil setecientos mrs., 
que se dieron á Lorenzo de Molina, maestro, por su tra- 
bajo y asistencia de ocho días que tuvo cuidado de la 
prevención de la comida y demás compras que se le 
mandaron. 1.700 

Veintinueve reales, que valen novecientos ochenta y 
seis mrs.9 por el trabajo que tuvo en hacer las bebidas. 98c 




^ 



LA INQUISICIÓN DB CÓRDOBA. )8( 

Plata 7 alhajas perdidas. 

Mas un mil doscientos cincaenta reales, que valen 
cuarenta y dos mil seiscientos treinta y seis mrs., que 
monta la plata labrada y ropa blanca que faltó y se 
volvió á hacer para darla á sus dueños en la forma si- 
guiente. Yn mil ciento y noventa reales, que valen 
cuarenta mil cuatrocientos sesenta mrs., de un plato de 
plata pavero que se perdió, que era del señor don Fran- 
cisco Fernández de Córdoba y para la satisfacción se 
pesó otro de su tamaño por Simón de Tapia, fiel marca- 
dor, y tubo siete marcos, cinco onzas y seis ochavas, 
que á la ley vale quinientos y un reales y veinte mrs. 
de plata y de hechura cincuenta y seis reales de plata, 
que todo hace quinientos cincuenta y siete reales y 
veinte mrs., que son setenta reales y medio que los 
diez y siete reales hacen la dicha cantidad (1) 40. 460 

Veinte y cuatro reales, que valen ochocientos diez y 
seis mrs., de ocho servilletas que se perdieron de Roque 
Antonio de Medina, se compraron á tres reales cada 
una 816 

Cuarenta reales, que valen un mil trescientos setenta 
maravedís, de una toalla de Holán con puntas del dicho 
Roque Antonio de Medina, que se perdió y se hizo 
nueva y costó la dicha cantidad 1 .370 

Mas veinticuatro reales, que valen ochocientos diez y 
seis mrs., de los derechos de las censuras que se saca- 
ron y se leyeron para que se volviese lo que faltó 816 

Mas trescientos treinta y dos reales, que valen once 
mil doscientos ochenta y ocho' mrs., que pagó en virtud 
de libranza del señor don Antonio Suárez de Oóngora 
para el aderezo que se hizo en las bancas de dicha ciu- 
dad como aparece por las libranzas 11 .288 

■392.-616^ 



i\) B«ta partida está equivocada evidentemente, asi como algunas redacciones de'^ 
reales á mrs. 





182 BOLBTÍN DB LA REAL ACADEMIA DE LA HISTORIA. 

Y en la forma referida ajusté esta relacióa de los dichos gastos 
y va cierta y verdadera. Firmo en Córdoba á once días del mes 
de Agosto de mil seiscientos y sesenta y cinco años. — Gaspar de 
Herrera Cuevas.» 

Hasta aquí podemos asegurar que un auto general era una 
fiesta ambicionada por todos, hasta por las damas, que se dispu- 
taban las ventanas de la plaza como ahora los palcos en unas 
fiestas reales, y á donde los veinticuatros, el clero y los inquisi- 
dores iban á comer opíparamente á costa de los propios, así como 
los aficionados á lo ajeno aprovechaban la ocasión para llevarse 
lo que pudiesen, sin que les edificasen los tormentos que iban los 
reos á padecer aquella tarde misma. 

Algo más podemos decir aún de este auto. Sabido es que se 
colocaba un gran tablado en el centro de una plaza, en el que 
tenían asientos separados reos, tribunal, clerecía, ayuntamiento, 
autoridades y convidados. No hay que describirlo porque, á más 
de hallarse sus pinturas al frente de todas las relaciones de autos 
que andan impresas, puede verse en los cuadros de Pedro de Be- 
rruguete y de Rizzi en el museo del Prado, que el último repre- 
senta un auto en la Plaza Mayor de Madrid con proligidad de 
pormenores. 

La construcción de tal cadalso se sacaba á subasta entre car- 
pinteros, por proposiciones á la baja, y el de este día de que ha- 
blamos lo contrató Antón Martín Moreno, maestro de carpinte- 
ría, en dieciocho mil ochocientos reales «en tres pagas, la mitad 
de contado y las otras dos. una on mitad de la obra y la otra 
luego que tuviese acabada la obra y dada por buena» (1). En 15 
de Junio reclamó el carpintero el segundo plazo, ó sea 470 reales, 
y el último día hizo otra reclamación á los inquisidores, por lo 
que se sobreentiende que la gente ll^na no veía con muy buenos 
ojos aquella ceremonia, puesto que para alquilar madera necesitó 
el carpintero qnejarse á la Inquisición de que no se la daban los 
que la tenían, y en cambio se la alquilaban á otras personas. Hé 



' (1) TodoB los doonmentos referentes al cadalso son nuestros, habiéndonos regalado 
«I ilustre decano de las letras cordobesas D. Francisco de Boija Pay6n, á quien aquí 
4amoB las gracias por su donativo. 




rr* 



LA INQUISICIÓN PE CÓRDOBA. 183 

^quí las palabras del carpintero: «Digo que para cumplir con 
dicha mi obligación necesito de más madera de la que tengo com- 
prada y por no aber asieras (sierras) bastantes para darnos abío, 
necesito de que el que lo tubiese lo alquile pagándole lo que es 
uso y costumbre de alquilé; si alguna se quebrare pagaré, y por- 
gue quien la tiene no lo quiere acer siendo así que la da alqui- 
lada á otras personas, por lo que suplico usía sea servido de 
mandar despachar su mandamiento para que se saque donde 
-quiera que se aliare pagándoles el alquiler en la forma dicha. i 
En la idea que generalmente se tiene de la Inquisición, se supon- 
drá que en seguida enviaron á averiguar quién era el que no que« 
ría dar la madera, y por lo menos le castigarían obligándole á 
darla gratis, pero no fué así, según se desprende del decreto que 
dice: tComp se pide» y del cumplimiento que dice: «En dicho día 
«e despachó mandamiento como se pide.» 

Acabada la obra del tablado^ los inquisidores, que no querían 
lastimarse si por acaso se hundiese, le hicieron reconocer por los 
maestros y hé aquí el acta de esta visita. 

«En la ciudad de Córdoba en veintitrés días del mes de Junio 
de mil y seiscientos y sesenta y cinco años, estando presentes los 
señores Inquisidores licenciado D. Fernando de Villegas y don 
Pedro de Yillavicencio Ferrer, se hizo visita del cadahalso en 
<]ue se ha de celebrar auto general de fee el dia de los santos 
Apóstoles 8. Pedro y S. Pablo en conformidad de la condición 
«u que se remató dicha fabrica, por Juan Francisco Hidalgo, 
maestro mayor de obras de la Santa Iglesia de esta ciudad, Juan 
de la Vega y Francisco Rodríguez alarifes públicos, y Diego de 
Valenzuela y Alejo de Córdoba, alcaldes de carpintería, los cua- 
les habiendo jurado á Dios y á la Cruz de forma de derecho de 
hacer bien y fielmente la dicha visita, conforme á su entender y 
^in malicia ni pasión ninguna, dijeron necesitar la dicha fábrica 
y obra para que esté á seguridad y firmeza que es necesaria de 
reparos siguientes: 





184 boletín de la real academia de la historia. 

Media naranja. <^) 

Tres pies derechos de la carrera que recibe las primeras gra» 
das del ochavo que mira á la Espartería. 

Vna torna punta de la péndola que está en la lima por la parte 
de afuera de la zapata. 

En la segunda orden de pies derechos necesita de poner die% 
pies derechos de pértigos de Segura, que con los que tiene han 
de ser veinte y nueve pies derechos. 

Cuatro exiones en los cuatro pies derechos que reciben las 
cuatro limas. 

Cuatro cadenas en las patillas de las cuatro limas y en los 
cuatro pies derechos sus empalmes y clavos eocenos. 

A tres gradas de los cinco paños de la media naranja se han 
de echar una orden de carreras más altas que las que al presente 
tienen y se han de poner en cada paño cuatro torna puntas; y 
otras cuatro torna puntas en las cuatro limas principales que las 
reciban, y han de ser de pinos de Segura ó pértigas de la sierra 
bien clavado. 

En cada claro se ha de echar un nudillo que reciba las cinco 
carreras y que estén atornillados en los pies derechos. 

Los pies derechos de los aposentillos se han de aderezar y 
ponerlos á plomo. 

Así mismo cinco torna puntas de la parte de afuera, las dos 
dellas en el tercio alto de las limas de los lados y las tres que 
reciban la carrera última de parte de afuera. 

Así mismo en las carreras donde asientan las péndolas de la 
media naranja se han de poner cinco torna puntas en medio de 
cada carrera, una en la mesma forma. 

Así mismo que en dichas carreras en lo último dellas se han 
de poner dos exiones por la parte de afuera que añrmen á las 
patillas. 



(1) Lagar que ocupaban los reos. 




LA INQUISICIÓN DB GÓQOOBA. 185 



Gradas del tribunal y Cabildo. 

En la carrera alta doode rematan las gradas se han de echar 
veinte y cuatro torna puntas que reciban la dicha carrera. 

En la carrera baza fres torna puntas en cada carrera donde se 
asientan los asnados de las gradas con clavos cozenes, uno en 
cada patilla. 

Se han de hacer dos pasadizos para pasar el tribunal y los do» 
cabildos; se han de hacer con una orden de pies derechos y 
carrera que afirmen á las cassas, y á nivel con el terraditio que 
está en lo alto de las gradas con tres vigas, y pies derechos alfa- 
xiado y clavado que arrime á las cassas. 

Se han de poner cinco pies derechos á la segunda carrera de- 
bajo de las gradas del cabildo de la Iglesia. 

Así misma se ha de poner un pie derecho arrimado á el otro 
que le falta un astilla. Y esto más adelante, á cuarta carrera de 
la dicha del suelo olladero. En la dicha carrera catorce pies 
derechos. 

Plan del tablado. 

Hanse de poner setenta pies derechos que reciban las carrera» 
del plan de todo el tablado, con advertencia que á las juntas de 
las carreras de todo el plan se echen gatillos clavados; y por la 
parte de adentro, debajo del tablado, á los lados de la puerta y 
escalera principal^ se han de poner catorce tornapuntas embar* 
nilladas en la tercera orden de carreras. 

Y en el lado que le corresponde, quince de la mesma forma; y 
se han de cerrar y pisar los hoyos de los pies derechos. 

Y se advierte que el tablado en general se ha de reclavar, y 
quede cerrado de forma que no se pueda por ninguna junta en- 
trar el pie ni lastimar nadie. Todos los cuales dichos reparos» 
dixeron debajo del dicho juramento ser necesarios para la fir- 
meza de dicha obra, según su leal saber y entender, sin fraude 
ni pasión alguna, y lo firmaron de sus nombres todos los suso- 
dichos menos alejo de Córdoba. Dello doy fee. 




186 BOLETÍN DE L4 REAL ACADEMIA DE LA HISTOEIA. 

Juan Francisco Hidalgo.»» Juan de la yega.«»FraDCÍ8C0 Bo- 
driges (sic).«:Diego de yaIen;aela.«=ADte mí, Juan Fr. de Zea 
y ürbina.» 

2. 

Aunque se trate del tribunal terrible de la Inquisición, no 
todo han de ser tormentos y ejecuciones, y bueno será decir algo 
más ameno. Por esta razón relataremos aquí un choque entre las 
autoridades cordobesas y el Santo Oficio de que fueron víctimas 
iuocentes unos pobres cómicos (1). 

Empezaron las representaciones de comedias en local cons- 
truido exprofef^o por la ciudad en 1603 y casi desde esta fecha, 
los autores ó empresarios, como ahora diríamos, se venían que- 
jando al corregidor y á la ciudad de la mucha gente que asistía 
al corral de comedias sin pagar la entrada. 
, En el cabildo de 27 de Agosto de 1635 cel veinticuatro D« Juan 
de Aguayo y Godoy, expuso á la ciudad que la mayor parte de 
los que entraban en las comedias lo hacían de valde, ó sea todos 
los oficiales de las escribanías, escribientes y procuradpres, no 
sólo ellos, sino sus allegados y amigos, todos los oficiales de la 
audiencia eclesiástica y todos los del tribunal de la Santa Inqui- 
sición, que á su entender no tenían privilegio ni debían gozar 
de entrar de valde. Dijo que á la ciudad tocaba salir á la defensa 
de los arrendatarios y autores, como cosa suya, porque publica- 
mente decían éstos que en acabándose el arrendamiento, aunque 
se lo dieran regalado no lo tomaban, y que esto ocurría porque 
el alguacil que entraba en la puerta para obligar á la gente á. 
pagar, dejaba entrar á todos sus amigos con sólo decir que eran 
oficiales del audiencia.» La ciudad, entendiendo que tenía mucha 
razón el regidor Aguayo, nombró una comisión que pusiera 
coto á tales libertades, pero como siguiera el abuso en aumento 
de año en año, tuvo el corregidor que tomar una determinación 
enérgica. 

Corría el año de 1663 y actuaba en el corral de comedias la 



(I) Todos los textos de este asunto están tomados de las actas capitulares del 
Ayuntamiento. 




hK n^QUiSIGIÓN DE CÓRDOBA. 187 

compañía de Francisco Gutiérrez. .Se, entraba sin pagar más de 
la tercera parte del público. Se quejó Gutiérrez, y el corregidor 
dio orden á los alcaldes mayores de lo civil y del crimen, que 
desde el día 3 de Octubre, asistieran á las puertas de las casas 
de comedias para hacer pagar, empezando por los ministros y 
criados del corregidor. Esto ocasionó el incidente que, en la 
sesión de 8 de Octubre relató el mismo corregidor en la forma 
siguiente: 

«En ejecución de este mandato fué el licenciado don Juan An- 
lonio Fernandez de Saldivar, alcalde mayor de lo civil, asistido 
de Andrés Tercero de Yalderrama, escribano público del número 
de esta ciudad, y tomó la puerta á que se entra por la calleja del 
jardín, á la cual puerta llegó D. José de Escalera, secretario del 
Santo Oñcio de la Inquisición, y estando en el zaguán que mira 
al patio de ellas, el cobrador que estaba en la puerta dijo al dicho 
don José: «Ah^ señor hidalgo, no paga vuestra merced?» y res* 
pondió: cLos secretarios del Santo Oficio no pagamos:» El señor 
Alcalde mayor dijo: cTengo orden de mi corregidor para que 
todos paguen. ¿Qué privilegio é esención tiene Y? Si es que no 
trae dinero yo pagaré, porque he de ejecutar la orden que ten« 
go.» Y el dicho D. José dijo: «Dineros traigo, pero nadie ha de 
pagar por mí: yo roe iré». Y aunque el dicho Andrés Tercero le 
tuvo diciendo que no se había de ir, y volviendo al señor Alcalde 
mayor, diciendole como ya el dicho don José había pagado, y 
le mostró dos piezas de á cuatro cuartos cada uua, el dicho don 
José volvió á repetir: «Nadie ha dé pagar por mí». Y con esto se 
salió de la dicha casa. Aunque este lance dio motivo á que se 
hablase en el pueblo de diversos pareceres, siguió representando^ 
1^ compañía los días de jueves y viernes siguientes, y puéstose 
los carteles para ayer domingo, llegando su merced fel corregid' 
dar) á su posada de la asistencia que tuvo á la celebración y 
memoria de la batalla naval fde LepaiitoJ, en el real convento de 
San Pablo, de la orden de Santo Domingo, donde está la imagen 
de nuestra señora del Rosario, halló al autor que esperaba en su 
posada, y le dio noticia, como estaba notificado mandamiento 
del Tribunal, para que no representase la comedia que había 
echado, ni otra ninguna, hasta que. las censurase el Tribunal; y 





188 bolbtín de la real agadeuia de la historia. 

que estaba ya la casa llena de gente, y que su merced le man- 
dase lo que había de ejecutar, y su merced dio orden al autor 
para que fuese á ver al señor don Fernando de Villegas, inqui- 
sidor más antiguo, y le hablase y representase lo que al corre* 
gidor había dicho, y la misma diligencia hiciese con los señores 
don Gregorio Gallego de la Serna y don Pedro Villavicencio, y 
volviese con la contestación: y al mismo tiempo el corregidor 
escribió un papel al señor don Fernando de Villegas, refiriéa* 
dolé lo que el autor había dicho y representándole el inconve- 
niente que tenía de no hacerse la comedia, cuando el lugar 
estaba en conocimiento de la causa que había movido al Tribu- 
nal para hacer semejante demostración y otras razones, y des- 
pués de hora y media volvió el autor y dijo á su merced como 
había visto al señor D. Fernando de Villegas y díchole el estado 
en que se hallaba y el inconveniente que se podría recrecer si no 
se hacía la comedia; le respondió que hacía muy bien y que 
tenía razón en pretender que todos pagasen; que dicho señor 
inquisidor no había entrado ni salido en esta disposición y que 
representase ayer y todos los días, empero que viese también á 
los demás inquisidores. Que pasando á ver al señor don Grego- 
rio Gallego no pudo conseguirlo, por decir sus criados, estaba 
reposando, y por no perder tiempo, fué á buscar al señor don 
Pedro Villavicencio, con quien estuvo, y enterado del estado en 
que este negocio estaba, al punto y hora que se le hablaba, le 
parecía que representase, y que las comedias que traía las He- ' 
vase ó envíase al señor don Gregorio Gallego donde volvió y des- 
pués de muchas instancias le entró á hablar, y aunque una y ma- 
chas veces le dijo lo que los demás señores habían respondido, y 
que no estaba ya en su mano el dejar de representar, respondió 
que de ningún modo vendría en ello, con palabras dignas de 
reparo, con lo cual volvía á su merced, y reconociendo que eran 
ya más de las tres y que toda la casa estaba llena de gente y 
muchas señoras, caballeros y prebendados, mandó su merced al 
autor representase como lo hizo, reconociendo que de no hacerlo 
se podrán recrecer muchos inconvenientes y embarazos. 

»La ciudad, habiendo oído al señor corregidor, da muchas 
gracias á su señoría por la merced que se ha hecho, así en haber 




J 



LA INQUISICIÓN DE CÓRDOBA, 189 

dado orden pai^a que todas las personas que entrasen averias 
comedias paguen, resultando en utilidad del arrendatario de la 
casa, empero d^l autor, que para venir á esta ciudad le tuvo de 
costa el viaje más de seis mil reales, y haciendo la ciudad me- 
moria que en otras ocasiones por queja de los autores y arren- 
datarios de la casa, se vha provebido esto mismo y se han puesto 
en las puertas de la comedia, unas veces los señores alcaldes, 
otras los caballeros veinticuatros y otros ministros, mediante las 
cuales diligencias, los autores han salido con algún ülil y los 
arrendatarios han podido cumplir su obligación, pues de lo con- 
trario, éstos nó podrán pagar y los otros perecerían y pondrían 
en mal crédito á esta ciudad para no venir á ella, en cuya con- 
sideración, aprobando la ciudad la ordendada por el señor corre- 
gidor, acuerda se continúe como su señoría lo tiene acordado y 
mandado y que todos paguen indistintamente, sin ecepción de 
personas, aunque sean los oficiales y ministros de la ciudad 
cuando entraren en el patio y no fueren al lugar destinado que 
como tales ministros tienen en el asiento de la ciudad. Y que los 
papeles que el señor corregidor se ha servido leer en este Ayun- 
tamiento se copien al pie de estos acuerdos. Y en cuanto al fun- 
damento principal que ha motivado la novedad presente, hallán- 
dose esta Ciudad con reparo de algunas disposiciones del Tribu- 
nal, pasando en ellas á más de lo que permite su instituto y 
jurisdición, como son proveer de hecho contra las personas que 
venden mantenimientos, carne y pescado, y contra los obligados 
al abasto de la nieve, por cualesquiera falta accidental que suce- 
da, que esto ocasiona no haber sujetos que quieran hacer obli- 
gación; todo lo cual toca privativamente al señor corregidor y á 
su gobierno, y deseando la Ciudad escusar lances y competen- 
cias y conservar la paz y unión que se debe tener con Tribunal 
de tanta justificación, lo ha omitido, teniendo por cierto que se 
enmendaría, y viendo ahora que el mismo Tribunal se ha mo- 
vido á despachar decretos judiciales en perjuicio de la jurisdi- 
ción real que con tanta puntualidad y buenos efectos el señor 
corregidor administra, mayormente cuando el censurar comedias 
se hace por el juez eclesiástico ordinario en las partes ó lugares 
donde se estrenan, y que éstas lo están ya en todas las ciudades 




190 BOLETÍN DB tA RBAL ACADEMIA DB LA HISTOlilA. 

donde ha asistido esta compañía, y hoy, actualmente, por ét 
señor Provisor de esta ciudad que tiene eñ su poder mucha' 
parte de ellas, 7 que si el pedirlas el Tribunal fuera sólo por et' 
celo de la fee, al tiempo que el autor comenzó á representar, era 
muy justo y debido que el señor corregidor y la ciudad no con-^^ 
sintiesen representar hasta haber cumplido esta c^*emonia, em* 
pero por haber precedido el querer el miniétro suyo acusarse 
de pagar veinte y cuatro mrs. y pasar á embarazar á qué se 
represente, ha dado motivo al pueblo á que discurra largamente, 
de que se pueden recrecer graves inconvenientes, cuyo remedio 
debe asistir la Ciudad, y así acuerda que los señores don Manuel 
de Saavedra, como diputado de la casa de comedias, acompañado 
de los señores don Antonio Carlos del Corral y Ouzmán y don 
Fernando Antonio Messía de la Cerda veinte y cuatros y Gaspar 
Herrera de Guadiana jurado, asistan al señor Corregidor, pro- 
curando mediar este negocio, de manera que, conservando la 
autoridad de la justicia real, cesen los embarazos que se pueden 
recrecer de lo contrario, en que los dichos caballeros diputados 
bagan todas las diligencias que convengan y de los que hicieren^ 
en orden á la pacificación y unión que debe haber entre el señor 
Corregidor, el Tribunal y la Ciudad, den cuenta en el cabildo 
del miércoles diez del corriente. 

«Asimismo, porque es muy justo que en la ocasión presente 
que el Tribunal se ha movido, quede declarado á lo que alcanza 
y sedebeestendersu jurisdición, sin que supiere que puede tocar 
en cosa alguna del gobierno pilblico, acuerda la Ciudad se escriba 
á S. M. en su real Consejo, señor Presidente de Castilla, señor 
Inquisidor general, señor don Gerónimo de Camargo, señores de 
la sala del Gobierno público y señor don Francisco de Paniagua 
y demás que á los señores diputados pareciere, y á los señores 
Procuradores de Cortes, representando los puntos en que el Tri-' 
bunal se quiere introducir, y el caso presente y de cuan perjudi- 
cial consecuencia será para en todos tiempos si se diere lagar á 
que los ministros del Tribunal no pagasen , por ser muchos y en' 
diferentes ministerios y que como ellos queden con esta esención, ' 
otros muchos en la república la pretenderán y conseguirán, como 
aaikIaftQfidalfia de los reales ateázaresy cruzada, casa de moned 




LA INQUISICIÓN DB CÓRDOBA. 191 

7 caballerizas, con que se perderá la renta de la casa de comedias», 
que es de los propios de esta ciudad, y no vendrán compañías á 
ella , 7 los vecinos se verán sin este alivio 7 divertimiento en 
tiempos qne tan afligidos 7 molestados se hallan, causados de 
las calamidades presentes de repartimientos, empréstitos 7 otros 
servicios, para que todo visto 7 entendido por S. M. 7 señores 
ministros de sus reales consejos, mande declarar lo que se ha de 
guardar con estos sujetos 7 se escusen lances tan llenos de dis* 
gusto como el presente , para todo lo cual se dé comisión amplia 
á los dichos señores diputados , 7 en caso de ser necesario gastar 
algo lo hagan de propios 7 arquilla 7 con su cédula se despache 
libranza.» 

Las cartas qne el Corregidor escribió al Inquisidor Yiüega» 
son dignas de conservarse, 7 decían así: 

«Señor don Fernando de Villegas: Señor mío: Llegando en este 
punto á la posada, de la ñesta del Rosario que se ha celebrada 
en el convento de San Pablo, á cosa de la una , he encontrado eo 
ella al autor de las comedias que me dice se le ha notificado , de 
parte del Tribunal , pena de excomunión ma7or, que no repre* 
senté la comedia que tiene echada para ho7, ni otra ninguna^ 
hasta que las censure el Tribunal. Y aunque sabemos que tiene 
facultad para reconocer si en las comediad ha7 cosa contra la fee^ 
también sabemos todos que no suele usar de ella, 7 el pueblo no 
ignora, ni 70 tampoco, el motivo que ha tenido para querer hacer 
esta demostración, ahora que 7a está el patio lleno de gente^ 
Póngolo en la consideración prudente de Y. merced para que, 
con la cordura que acostumbra , eseuse lances 7 empeños públi- 
cos, porque podrían resultar á tan leve principio graves inconve- 
nientes, 7 para que 70 pueda dar á entender al consejo, cuando 
fuere necesario, que hice á vuesa merced , como más antiguo del: 
Tribunal, esta prevención al tiempo mismo que tube la noticia, 
se servirá de responderme al margen de este papel que lleva un 
criado mío, con orden de no volverse sin darle en propia mane 
de Y» md. , á quien vuelvo á suplicar que no dé lugar á públicas 
demostraciones por causa tan ligera como la de haber mandad^ 
que paguen indistintamente todos la entrada en la comedia , sxp 
haber eceptuado mis criados 7 ministros aunque estaban en' po*^ 




192 BOLBTÍN DB LA REAL ACADEMIA DE LA HISTORIA. 

«esióu de no pagar: que es cnanto por ahora se me ofrece que 
<le.cir y suplicar á Y. md. , quedando por instantes aguardando 
su resolución para tomarla en lo que debo hacer por razón del 
•Qñcio que administro aunque indignamente. De la posada y 
Domingo 7 de octubre de 1663, á la una de la tarde. B. L. M. de 
Y. md. su mayor servidor. Lie. D. Antonio de Sevil Santelices.i 

Sin duda no contestó Yillegas, puesto que el corregidor le diri- 
gió al día siguiente esta otra carta: 

«Sr. D. Fernando de Yillegas: Señor mío: Por ser hoy día de 
i^abiido ordinario, á que no puedo faltar, no voy personalmente 
á besar la mano á Y. md. : hágolo por este medio para represen- 
tar á Y. md. que habiendo entendido ayer tarde que el decreto 
del Tribunal era que se le llevasen á censurar las comedias antes 
que se representasen , sin embargo de no haberse hecho aquí ni 
en otras <:iudades donde las hay, y de que la novedad ha dado 
ocasión á descurrir el pueblo largamente en el motivo por el lance 
que precedió con un ministro del Tribunal que quiso entrar en 
la comedia sin pagar y hizo punto ó punta en ello, singularizan- 
dose en esta ocasión ó igualándose á los ministros ó criados infe- 
riores que á título de tales suelen pretender esta esención, ordené 
y mandó se cumpliese lo que algunos de esos señores compañe- 
ros de Y. md. habían dicho al autor se hiciese hoy, llevando ó 
enviando al Tribunal las comedias esta mañana á la hora dél 
para poderlas despachar: que todas las ceremonias que miran á 
las buenas costumbres y á la urbanidad deseo yo que se hagan 
muy cumplidamente en mi tiempo, aunque no se hayan hecho 
en los de otros corregidores. Y en esta consecuencia suplico á 
Y. md. se sirva mandarlas despachar luego que cumplan con 
ellas, pues en muy breve rato se pueden y se suelen hacer, á lo 
menos la que se ha de representar hoy y está publicada, que aun- 
que ésta, como todas las demás que trae la compañía, están cen* 
suradas y aprobadas en Madrid y en otras muchas partes, porque 
acá no se estrenan las comedias, es bien se cumpla en esto el or- 
den ó el gusto del Tribunal, y si Y. md., como el más antiguo, 
toca hacer que se despache luego, así se lo suplico, y que me res- 
ponda al margen de este papel , por si en algún tiempo fuere ne- 
cesario exhibirle para dar satisfacción de que por mi parte he 




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LA INQUIBÍCIÓN DB CÓRDOBA. 



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cumplido con la aienclóh debida al Tribunal. Ghiarde Dios á 
▼. md. como deseo en los grandes puestos que merece. 8 octubre 
1663 A las seis de- la mañana. B. L. M. de Y. md. Lie. D. Antonio 
4e Sevil Santelices.» 

Al margen escribió el inquisidor: 

cSeñor mío: Obedeciendo respondo que he leído este papel de 
Y« md. á ios señores compañeros hoy por la mañana á la9 siete 
y media en el Tribunal, adonde quedo, y pues Y. md., como tan 
gran letrado y versado en colegio mayor y acuerdo , sabe bietí lat 
ley, código mayor, partidas 19 folio, ad municipale, no tengo 
más que decir ni puedo en esta materia. 8 octubre 1663. Muy de 
Y. md. q. s. m. b.: Lie. Fernando de Yillegas.» 

ÍjS, culpa del corregidor de haber permitido la comedia él do- 
mingo, la pagaron los cómicos yendo á dar con sus huesos en la 
cárcel, y hé aquí lo que sobre ésto se dice en la sesión del 10 de 
octubre, que copiaremos sin variantes: 

cEl señor don Alonso Garlos del Corral y Guzmán dijo: que 
hallándose el día lunes 8 del corriente , su merced (el corregidor) 
y todos los señores veinte y cuatros en estas casas Ayuntamiento 
al cabildo, llegó noticia al señor don Antonio de Sevil Santdlices, 
ouestro corregidor, como unos ministros de el Tribunal habían 
llegado á la cárcel real á preguntar si estaban presos algunos 
farsantes, y que otros andaban buscando á los demás en sus po« 
«adas para prenderlos: que entendido por el señor corregidor, 
que hacia la cárcel , asistido de los caballeros que á la sazón se 
bailaban en esta cuadra de rentas, donde su merced se informó 
de como Alonso Pérez Caballero, familiar, había llegado, can 
cuidado, á la cárzel á hacer la pregunta referida. Y asimisrlio dé 
que, por mandado de el Tribunal, se buscaban los comediatites 
y que estaban tres presos en la Inquisición, con lo que elseñor 
corregidor, haciendo buscar á Alonso Pérez Caballero y no pare- 
ciendo, fué á buscario á las casas de su morada, y no habiéndolo 
hsllaído, mandó hacer y hizo secuestro de bieneís y pasó á asegu- 
rar los farsantes, por escusar que el Tribunal los prendiese, y 
llegando á la posada de algunos de ellos, halló eil'dla ádds nd^ 
Qisiros d^l santo Oficio que llevaban presos^ á dos de ello^, y sti 
oiefced mandó se pi^endiesen en la cárcel real, donde, hallándose 



■V: 









■ » 



tono XXTTIXt. 



13 



194 



boletín DB. la real AGAt)BMIA DE LA HISTORIA. 



SU merced y el señor don Fernando Antonio Messía de la Cerda, 
asimismo diputado para asistir al señor corregidor^ y conociendo 
que el negocio había tomado peligroso estado, y siendo él, de- 
principio y fundamento muy tenue, podría encenderse un fuego 
difícil de sosegar, confiriendo entre sí el medio que sería más 
conveniente para la quietud de la república, que ya comenzaba 
á dividirse en varios corrillos y juntas, pareció que alguno» ca^ 
balleros, los que más correspondencia hubiesen con los señorea 
inquisidores, les fuesen á hablar pidiéndoles gobernar en este 
negocio de forma que se escusasen embarazos é inconveniente» 
que ya se comenzaban á tocar, y que sentado que el ánimo del 
Tribunal era censurar las comedias que traía el autor Francisco 
Gutiérrez, se tratase esto con la decencia y autoridad que el Tri- 
bunal trataba los demás negocios que corrían por su dirección,, 
atajándose los lances que se habían comenzado, y esto resuelto, 
al señor don Pedro Arias de Acebedo se le encargó viese al señor 
don Fernando de Villegas « que saliendo á buscarlo tubo noticia 
bahía salido al campo y le siguió y habló, á que su merced res- 
pondió que habiéndose cumplido la hora de la asistencia en el 
Tribunal, por no hallarse bueno, se había salido al campo: que^ 
ios señores don Gregorio Gallego y don Pedro de Villavicendo 
mirarían este negocio con la atención y justificación que acos- 
tumbraban, con lo cual se vino (Acebedo) á la posada del señor 
corregidor. El señor don Fernando Messía de la Cerda, que fué á 
ver al señor don Pedro de Yillavicencio, no hallándolo en su 
posada, volvió á casa del señor corregidor, y su merced (Corral) 
que fué á buscar al señor don Gregorio Gallego, llegando á su 
casa vio como le llevaban la comida al Tribunal donde fué y en- 
vió un recaudo que quería hablarle, y habiendo salido el secre- 
tario y preguntado á su merced lo que quería, le refirió la causa 
que le movía á ver al señor don Gregorio, y que deseaba hablarle 
para que en este negocio se diese un medio tal que bastase á so- 
segar esta república y quietar los ánimos que de una y otra parte 
estaban tan llenos de disgusto, y después de más de media hora 
de tiempo, salió el señor don Gregorio, á quien su merced repre- 
sentó todo lo que lleva referido; y habiendo pasado diferente» 
lances , que volvió á comunicar al Tribunal , fué de parecer ék 




LA INQUISICIÓN DB CÓRDOBA. l95 

señor don Gregorio se enviasen tres comediantes que habían sido 
notificados que no representasen el domingo antecedente i' que 
estaban renitentes, con los cuales se despacharían los demás, con 
lo cual se salió del Tribunal y fué á buscar al señor corregidor, 
que viendo la tardanza que su merced había tenido, se había ve- 
nido, con los caballeros que le asistían, hada la casa de las co* 
medias, y por haber encontrado, en la dicha calle y en otras^ 
mucha gente que estaba en corrillos, tratando del caso, pareció á 
su merced y á dichos caballeros era bien decirles como había co- 
media y, porque se fueron hacia las casas, echó voz que había 
puerta franca, y esto se ejecutó por esparcir corrillos, quietar el 
pueblo y tenerlo más seguro. Cumplida esta función , al salir do 
la casa de la comedia se hallaron con el señor corregidor los se- 
ñores don Pedro Ronquillo Briceño, caballero de la orden de Al* 
cántara, de el consistorio de S. M. y oidor de la Real Chancille- 
ría de Granada, que asiste en esta ciudad á diferentes negocios 
del servicio de S. M., que, con las noticias del caso, llegó á asis- 
tir al señor corregidor, con deseo de que se pacificase y ajustase 
la diferencia en que se hallaba, estando en todo al lado del señor 
corregidor, y estando discurriendo lo que ha dicho el señor don 
Antonio Garlos le pasó con el señor don Gregorio Gallego , lleg6 
el señor don Antonio de Ugarte Recalde, administrador de los 
reales servicios de millones de esta ciudad y su reinado, que ve- 
nía del Tribunal, y, después de breves discursos, pareció con ve* 
niente que los señores don Pedro Ronquillo y don Antonio de 
Ugarte hablasen al señor don Gregorio Gallego, procurando el 
ajuste de esta competencia, para que, reduciéndolo á medios so- 
segados, sólo se tratase de la censura de las comedias y dar cuenta 
á S. M. para que mandase lo que más fuere de su Real servicio» 
Y parece que yendo dichos señores á esta función , dio á enten- 
der el señor don Gregorio que no se representase el día de ayer 
martes, cuya proposición no fué corriente en el dictamen del 
señor corregidor, pareciéndole era en perjuicio de la autoridad 
de la justicia, cuando el fundamento no era la censura de las co- 
medias , sino oposición por lo sucedido con el ministro, el día 
tres de este mes, sobre pretender entrar sin pagar en la dicha 
comedia, de cuyo embarazo se salió el claro discurso del señor 






t96 boletín os hh mjuu acudbmia ds !•▲ historia. 

<toa Fernando Antonio Messía de la Cerda que trajo á la m6mo-> 
ría como, habiendo de hacer esta compaftía al señor corregidoc 
un particular (1), cediéndoselo al señor don Pedro Ronquillo j 
representándole donde á su merced pareciere» se ocurría á un 
tiempo á dos oposiciones, la del Tribunal que no se representase 
y la del señor corregidor en que hubiere representación, miraiMi» 
en esto á asacerbar el crédito y autoridad de la justicia; y BSlUt 
comunicado con el señor don Pedro Yillavicencio , ofreció el día 
siguiente que en el Tribunal se ajustaría, y deseando su merced 
y los demás caballeros dar á este uegocio entero cumplimionto, 
ya que se había comenzado á tratar los medios, pidieron al señor 
corregidor mandase que los ministros presos estubiesea á la dis- 
posición del señor don Pedro Ronquillo y los pidiese y se les ea* 
tragasen, y su merced lo dispuso así, lo cual, habiéndose enteuf- 
dido por el Tribunal, dio mandamiento de soltura á los farsantes 
presos coa que se juntaron y anoche se hizo el particular en la 
iglesia del convento de san Francisco, de todo lo cual da cuenta 
á su señoría y con suplica dé muchas gracias al señor corregidor 
por la merced que ha hecho á esta ciudad con su asistencia, go- 
bernando con gran prudencia la defensa de la jurisdicióu real y 
autoridad de la justicia, á que tanto se debe atender por la igno- 
rancia del pueblo, y asimismo, á los más de estos caballeros que 
se hallaron asistiendo al señpr corregidor y diputados , y le su- 
plica en lo que no hubiere alcanzado en esta proposicióa, se sirak 
de adelantarlo con su gran talento.» 

Así terminó este enojoso asunto, pero aun le quedábala cola* 
fil corregidor y la ciudad hablan escrito á los veinte y cuatros 
procuradores en Cortes que estaban en Madrid , D. Fancisco de 
Hoces y D. Fernando José de los Ríos, y, por su parte^ los inqui- 
sidores habían escrito al Inquisidor general. Las cartas dirigidas 
á los procuradores se perdieron en el camino y se les reproduje- 
ron en 22 de Octubre. El 29 se recibió carta de D. Fernando de 
los Ríos de haberlas recibido y de que empezaba á hacer las ges- 
tiones convenientes para el despacho áü asunto, y en el oabUcto 



<l) Una fbnoióii ea BU 




LA mQUISlGIÓN DB CÓRDOBA. 197 

de 5 de noviembre se leyó la carU dé D. Gerónimo de Camargo, 
del consejo de 8. M., protector de las comedias, que entre otras 
cosas dice Is siguiente : 

«fin el Consejo se vio su carta de Y. md. escrita el 11 de este 
mes y los papeles que con ellos remitió, y se me ordenó que yo 
respondiese á Y. md. , en nombre del Consejo, que había andado 
bien en cuanto á prohibir y embarazar que el notario del santo 
Oficio entrase en la comedia sin pagar, y que Y. md. haga que 
todos paguen y que ninguno, á título de ministro de la inquisi- 
ción, deje de pagar, como se hace en esta corte, pues ningún 
privilegio de soldado, aunque sea de las guardas de S. M., ni nin- 
gún ministro de justicia de ningún consejo deje de observar lo 
mismo. Y que no se embarazase á los representantes la represen- 
tación el día que las comedias estuvieren registradas por el Yica* 
río del obispo y tubiere licencia de Y. md., porque al Tribunal 
sólo le puede tocar, si acaso en la comedia que se representare 
se contuviere alguna cosa que fuere contra la fee.» Lo demás de 
la carta no tiene relación con el asunto que venimos relatando. 

3. 

Todos los años el día 29 de Abril , fiesta del dominico san Pe- 
dro de Yerona mártir, los tribunales de cada ciudad celebraban 
una función de iglesia en honor de este santo inquisidor, mar* 
tirizado en 1252, y hé aquí el orden con que se iba á ella (1) : 

«Razón del modo que el sancto oficio de la Inquisición de Gór- 
dova zelebra sus funciones con la asistencia de todos sus minis- 
tros , así á pie como á caballo. 

«Fiesta de S. Pedro Mártir y salida del Tribunal al convento 
de San Pablo donde se celebran las funciones. 

«De los Reales Alcázares sale el Tribunal, donde se junta, y 
va delante un clarinero ó dos á caballo, después las Danzas y á 
esto se siguen diez ó doce familiares á caballo, siendo los dos pri- 
meros los mayordomos de San Pedro Mártir, y los demás que 



(1) Todoe lOB papeles de que hablamos, hasta la terminación de este trabajo, son 
Atteatros, procedentes del Sr. Pavón. 




n 



t98 boletík dk hí rbil academia de la historia. 

les 3ÍgueQ Vía por sus antigüedades, siendo los últimos los más 
antiguos, y van apareados; después les siguen los coches, y eu el 
primero van los señores Inquisidores; al estribo derecho va el 
Alguacil mayor y al izquierdo el secretario, mas en los coches 
siguientes va el o0cio, siendo loa primeros los. secretarios y éstos 
entran en el coche por sus antigüedades; después le siguen el 
Receptor, Contador, Notario de secuestros, Abogado del fisco, 
Alcaide de cárceles secretas, Nuncio, Portero de Cámara, Nota- 
rio del Juagado, Alcaide de la Penitencia, Médico, Zerujano, De- 
positario de dependientes. Capellanes, Procurador del fisco y 
Sangrador, y en los coches señores dende va el Tribunal; nadie 
loma el estribo; después van los pajes, y en esta forma se va con 
«ste orden, hasta llegar á San Pablo, donde á la puerta de la 
Iglesia sale la comunidad y los demás ministros í recibir al Tri- 
bunal, y «1 Muñidor de la cofradía tiene el estandarte, y lo toman 
tres secretarios y van delante de todos los ministros y Tribunal 
basta llegar al altar mayor, que allí lo vuelve á tomar el muñi- 
dor; en la puerta de la Iglesia está un azetre y hiiopo y lo toma 
uno de los Capellanes y asperja al Tribunal, y en esta ocasión 
hasta llegar al altar mayor no se guarda forma eutro los oficialas 
tin los lugares; y hecha oración se sientan en la Capilla mayor 
donde está el dosel y las bancas de los oficiales, primero los seño- 
res Inquisidores, y al lado derecho se sigue fuera del dosel y sin 
silla el juez de Bienes, los secretarios por sus antigüedades , Al- 
caide de cárceles, Secretario, Nuucio, Portero, Alcalde de la Pe- 
nitencia, Médico, Zerujauo, CapellaueR y Sangrador. AI lado iz- 
quierdo Alguacil mayor, Receptor, Abogado del fisco. Contador, 
Notario de Secuestros, Notario del Juzgado, Depositario de Pre- 
tendientes y Procurador del fisco, y deutro de la misma capilla 
mayor y enfrente desta banda liltlma, arrimado á las ultimas 
gradas está una bauca donde se sientan los Calificadores, y des- 
pués ésta, haciendo una división, está otra pequeña donde se 
sientan los dos mayordomos de la Cofradía y siempre están solos; 
más abajo está otra banca donde se sientan los comisarios y nO'. 
tartos eclesiásticos, tomando los asientos por sus antigüedades. 
En el cuerpo de la Iglesia están diferentes escaños y fuera de la 
capilla mayor, donde se sientan á un lado y otro los familiares y^ 



J 



LK INQUISICIÓN DE CÓRDOBA. Í99 

«loUtrioa seculares interpolados por sus antigüedades. Guando se* 
reparte la cera se da á los señores por los dos mayordomos que' 
^tán frente del dosel, y dada á los señores, se reparte á un tiem- 
po ál oficio y demás ministros por los muñidores de la cofradía,' 
7 $ los mayordomos no se da cera^ 

ProooBlón. 

' El Estandarte lo llevan tres secretarios y después siguen los 
familiares y notarios seculares á los lados interpolados cada unO' 
por su antigüedad; el sancto lo sacan y entran en la Iglesia los' 
<]2omisario3 y Notarios eclesiásticos, y en la calle lo líevan los fa- 
miliares y notarios seculares.» 

Este curioso documento no tiene firma ni fecha; pero á juzgar 
por la letra es contemporáneo de los acontecimientos que hemos 
marcado en los artículos anteriores, esto es de más de mediado el 
«iglo xvn, 

4. 

Obra en nuestro poder un cuaderno en folio, de 26 hojas útiles* 
y 10 blancas, que sirve para determinar á cómo salía la manur 
4ención de los presos en las cárceles inquisitoriales , y al mismo 
tiempo para probar que no se les mantenía por el fisco, sino que 
^e les cobraba, y á los pobres que no podían se les ajustaba la 
cuenta para que la pagasen sí algún día mejoraban de fortuna. 
También sirve para ver quiénes fueron los pocos presos que lo- 
graron salir libres de las prisiones cordobesas desde 1632 á 1633 
^ue el cuaderno comprende. Se titula así: c Cuaderno de Ajusta- 
mientos en el proveedor y los presos que salen libres. 1632.» 
Y por debajo, de otra letra, pero también de entonces, se lee: 
«y obligaciones de los presos pobres de pagar lo que han gastado 
^n sus alimentos en caso que tengan caudal.» Después (de la letra 
-del primer epígrafe) hay la firma de Francisco Gano. La mayor 
parte>pagaban al contado, sin duda por no tener que volver á 
pisar aquellos aposentos; pero algunos no podían hacerlo y fir- 
maban su obligación^ Copiaremos solamente dos de estos ajustes, 
iinode los qua pagaban y otro de los que se confesaban deudores, . 




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iQO BOLBTÍN D9 14, B9^h 4GA0BlfU PS hk HISTORIA» 



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pd^ra que el lector pto^oá^ apreciar la forma eo que se hacía» Dlo# 
[: el primero de lodos: 

f Sa q1 Sauto Oñcio de la loquisicián de Córdoba á «iete día» 
del jQiies de febrero de mil y seiscientos y treiota y dos años. Por 
ante el presente secretario se «gustaron de quentas doña Isabel 
Méndez, vecina de la villa de Aguilar, y Miguel Ruis Lindo, pro- 
veedor de los presos de la dicba Inquisición de los maravedís que 
ha gastado en el tiempo que ha estado en las cárceles secretas 
b^ta cuatro días del dicho mes y año, y parece alcansó el dicho 
IH^Vteedor ea mil y ochocientos y dos mrs. como parece del libro 
í de aUmeitfos, los cuales recibió el dicho Miguei Ruis liado de la 

i dicha doña Isabel en mi presendLu y de los testigos , y le otoiigó 

t carta de pago y lo firmó por la otorgaoie que conozco un testigo 

^ porque dijo no ^aber, Testigos Francisco Rodríguez Moreno , al- 

I cf^4^ de las cárceles secretas, y Juan Gómez de Lara y Francisco 

I López Qiico de la Vedilla, estantes en esta ciadad.^vMiguel Ruíz 

el lindo.«Juan Gómez de Lara.t=>Ante mí Francisco Gajio.» 
Ahora veamos las de los que no pagaban. 
k cEn el dicho oficio de la Inquisición de Córdoba á primero día 

t de} «es de septien^bfe de mil y seiscientos y cuarenta y nuere 

^ añ^s, ante mí el infrascripto secretario y tasugos, pareció Jiwo 

^ Francisco de Málaga, de nación berberisco, vecino de la ciudad 

I de f^ucena, y dijo: que él ha estado preso en este Santo Oficio 

I desde los trece de septiembre del año pasado mil y seiscientos y 

I cuarenta y ocho hasta fia de agosto deste plisante año de cua- 

y renta y nueve, y el tribunal deste santo Oficio le mandó dar do 

3^: ración cuarenta mrs. al día para sus alimentos, en los cualea, 

[; con algunos gastos eiLtr«u>rdinaríos , ha gastado cuatrocientos y 

' veinte y Mete reales y 22 mrs., por cuenta de los cuales se han 

[ traído de su hacienda ducien tos reales y mas se bajan cuarenta 

í y tres reales y 15 mrs. que tenía ahorrados de su ración, de for- 

ma que queda debiendo ciento y ochenta y cuatro reales y sie- 
te mrs. Y porque á la presente se halla tan pobre que no tiena 
con qué pagarlos ni satisfacerlos , según se le ha mandado en la 
mejor vía y forma que de derecho haya lugar, se obliga y obligó 
á que si algún tiempo se hallare con caudal para poder satis&cer 
7 pagar los dichos ciento y ochenta y cuatro reales y 7 mrs. la 



•" "^o/r'-c^*'* f'T ' •"' 



LA IMQUieiClÓlf BB eÓRDOBA. 201 

pagará 7 satisfará al ñsco y á su receptor que es ó fuere en su 
«ombre, 7 á que así lo cumplirá se obligó con su persona 7 Me» 
nes habidas 7 por haber, dio poder á las justicias para su ezecu* 
<aóa como si fuere seoieacia pasada en Cosa juEgada y en particu- 
lar á los aefiores loquisidores ó su juez de bienes á cuyo fuero 7 
jurisdicióu se sometió, renunció el su 70 propio domicilio y ve- 
cindad 7 lale7 si convenerit de jurisdictione omnium judicum^ 
7 no firmó porque dijo no saber, á lo cual fueron presentes por 
teeligof Juan Martínez de Lara, Francisco González 7 Mathías 
de Orbaneja, portero del referido oñcio.«>aJuan Martínez de Lara. 
«wAnte mí Juan Francisco de Zea.» 

De esto se desprende que los inquisidores, á pesar de que co- 
braban la ración , la tasaban , señalándole á un hombre cuaren- 
ta mrs. ó sea real 7 medio, que, por mu7 baratos que fuesen en* 
toncos los alimentos, no se concibe cómo este berberisco no sólo 
oomió sino que ahorró de tan insignificante suma. 

Veamos quiénes fueron los presos que salieron libres -en todos 
estos años. 

H92. Doña Isabel Méndez, CU70 ajuste queda copiado. 

16i34. Juan Gómez, preso desde 3 de abril á 12 de mayo; pagó 
86 realee y 18 mrs. 

Bartolomé Muñoz, Tocino de Montilla, desde 16 de mayo á 31 
de agosto. Traía cuando le prendieron 6477 mrs. y, entre los 
gaiios de la :traíday la manutención, salió debiendo 1003 mrs. 
que pagó por 61 Pedro Fernández de Ayala, vecino de Córdoba. 

1635. Manuel de la Cruz, berberisco, y María Magdalena, su 
mujer, vecinos de Martes, esclavos de don Frey Baltazar Chacón 
y Maza , del hábito de Calatrava. No se sabe cuánto tiempo estu- 
bieron presos. Salieron alcanzados en 15068 mrs. que pagó el ca- 
latravo, por mano del secretario de la Inquisición Pedro de Sa- 
linas. 

Damián de Lucena y Amonio Díaz Báez , vecinos de Sevilla. 
Bsiu vieron presos desde 2 de diciembre del 33 hasta 10 de no* 
viembre del 35. Pagó Andrés de Azcargorta, vecino de Córdoba, 
81872 mrs. por el primero y 50160 por el otro. 

t6S6. El licenciado Jorge Muñoz de la Parra, clérigo presbí- 
tero, vecino de Cazorla. Duró su prisión desde 19 de noviembre 



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"202 BOLETÍN DB. LA RBAL AGAÜBIfUDR: LA HISTORIA. 

del 35 hasta 8 de. abril del siguiente. Eatregó al proveedor^ para 
sa manutención, 3184 mrs.^ y aún salió debiendo 807 que pagó- 
en 10 de abril. 
Diego de Alburquerqu^e, vecino de Sevilla, preso desde 4 de^ 
I septiembre del 33 basta 8 de septiembre del 36. Al prenderle le 

'^ encontró, Bartolomé Ruíz Gamargo, 268 reales y además le en^ 

|; viaron de Sevilla, en cinco letras, 3908 reales y 22 mrs. El pro- 

veedor se dio por pagado con. todo esto. 

1639. Francisca Gallego, vecina de Yillahueva del Arzobispo.. 
No sabemos por qué género de consideraciones, en vez de tenerla* 
en las cárceles secretas, como á todos los otros, se le permitió 
vivir en casa del alcaide Francisco Rodríguez Moreno. Estuvo 
presa desde 29 de octubre del año anterior hasta 16 de septiem- 
bre de este año. Pagó 112 reales y 9 mrs. 
I . 1640. Francisca de Peñalosa^ vecina de Aguilar. Desde 24 

de septiembre .del año anterior á 31 de Enero siguiente, pagó 
6756 mrs- 

1644. Juana Fernández y su marido Diego Tomás, impedido,- 
tal vez por el tormento, y su nuera Inés Angela, mujer de Juan 
Tomás. Los dos primeros en las cárceles secretas desde 15 de 
marzo á 22 de abril, y la nuera, igual tiempo, .en las Recogidas.. 
No pagaron porque no tenían, pero salieron debiendo 156 reales 
y 24 mrs» 

r 

1645. Manuel Díaz Fernández, vecino de Ecija, su mujer doña 
Leonor de llaro y su hija doña Beatriz Manuel. Estuvieron pre- 
sos desde 3 de septiembre del año anterior á 28 de julio. Pagaron 
1116 reales, 

1646. Diego Montesinos, vecino de Santaella;; Preso desde 4 
de septiembre del 43 hasta 8 de mai*zo del 46. No consta lo que 
pagó porque había entregado, estando preso ó al prenderle, lo 
bastante, sin que sobrase ni faltase. 

. Antonio Francisco de Castro, vecino de Alcaudete. Estuvo pre- 
so desde 16 de junio hasta 12 de agosto. Pagó 237 reales. Se le 
[ 4^volvieron 125 reales y 22 mrs, del dinero que . llevaba cuando 

le prendieron. 

1647» El doctor Gerónimo de Chaves, vecino de Antequera, 
médico. Pagó 45 reales que debía,, después de consumirse eldi- 



: 



Li. INQDtSlClÓM DB CÓRDOBA. 203 

oero' que llevaba cuaado miró eo las cárcelea secretas el 17 de 
septiembre del afio f^aterlor. Saliá el 25 de febrero. 

16f9. Manuel Rodríguez Aotüaet, Tecino de Bcija. Estuvo 
preso cerca de dos aüoa eu Écija y Córdoba. El 17 de julio d» 
1648 te mandó dar el tribunal 40 mrs, diarios para su alimento, 
que imporló, hasta 30 de Tebrero, fecha de su libertad, 8740 mrs. 
Nú los pagó por hallarse muy pobre, pero se obligó á satisfacer- 
los cuando mejorase de fortuna. 

Juan Rufi de Málaga, berberisco, vecino de Lucena. Su ajuste 
queda copiado íntegro. 

Francisca de la Cruz, vecina de Córdoba. Estuvo presa desde' 
4 de marzo basta 4 de diciembre. Se obligó á pagar, cuando pu- 
diere, 310 reales. Había ahorrado 20 reales que se le bajaron. 

1650. María de Luque, vecina de Córdoba. Blstuvo desde 16 de 
enero del 49, hasU W de enero siguiente. Se obligó á pagar 447 
reales á razón de 40 mrs. diarios. 

El licenciado Juan Gallegos, vecino de Hinojosa, desdedido 
j.uaio del 49 á 8 de abril del siguiente. Salió debiendo 112 reales 
sobre lo que había llevado y lo pagó. 

María Jiménez, jitana, vecina de Alcaudéte. No dice el .tiempoi 
que estuvo. Se obligó á pagar, cuando mejorase de fortuna, 413 
reales. Salió en "¿tí de Abril. 

Catalina Ortii, residente en Córdoba y, vecina de Agnilar, eo~- 
tuvo presa cerca de un año. $alió debiendo, sobre lo que trajo, 
343 reales y medio que se obligó i pagar. Se le puso en libertad 
«1 10 de octubre. El 27 del mismo mes pagó por ella 100 reales 1 
cuenta, el vecino de Agjiilar Juan de Toro Domínguez. 

1652, Francisco García, vecino de Ubeda. Preso desde 17 de 
abril del 51 hasta 34 d.e julio del 52. Cuando le prendieron llevaba 
3 reales y 24 mrs.- y descontados, salió debiendo 649 reales y 
15 mrs. No los pagó pero se obligó á ello. 

1655. Diego de Herrera y Cámara, vecino de Arjoailla. Desde: 
19 de octubre del 53 al 27 de marzo det 55. Se le mandaron de- 
volver los bienes secuestrados y papelea. Pagó al proveedor 392 
peales y 22 mrs. y además le entregó. 50. reales para pagar al 
abogado. 

Juan Fernández, estanquero del tabaco de la ciudad' de Andu- 




2M 



boletín DB la KCÁL iiCkWSMIA. DB LA HIBTOBIA. 






jar. No dice cuanto duró su prisión. Salió el 17 de abril. Pagó 
325 reales de alimentos y 50 para el abogado. 

María dé Santiago Rabadán, yecina de Aijona. Estuvo presa 
i« 10 de marzo del 53 á 3 de mayo del 5S. Se obligó á pagar^ 
cuando tuviera, i. 222 reales y 15 mrs. 

Manuel Márquez, vecino de Lucena. No dice cuánto tiempo 
duró BU prisión. Salió en 9 de junio. Trajo dinero y aun se le 
debían y pagaron 1.083 reales y 5 mrs. 

José López Peña, vecino de Qranada. No se sabe el tiempo que 
permaneció en las cárceles. Salió el 9 de junio. Pagó 118 reales 
2t mrs. y 50 reales para el abogado. 

1656. Domingo Rodríguez Capadocia. Salió el 24 de abril, sin 
que se sepa cuando entró. Del dinero que había llevado le sobra- 
ron 364 reales que se le devolvieron. 

1657. Juan Alvarez. Salió el 26 de marzo. Se le debían de lo 
que llevó 83 reales y 7 mrs. que se le devolvieron. Dejó 20 reales 
para el abogado. 

Gonzalo Gronzález, vecino de Marmolejo. Salió el 26 de marzo* 
Dejó 12 reales para el abogado y se le devolvieron 136 reales y 
31 mrs. 

Pedro Rodríguez, vecino de Marmolejo. Salió el mismo día que 
el anterior, y después de consumidos los bienes secuestrados en 
conducción y alimentos, salió debiendo 1.081 reales que se com- 
prometió á pagar pasados dos años. 

Duarte Enríquez, vecino de Andüjar. Salió el 10 de abril y se 
le devolvieron 205 reales y 3 mrs. Dejó 24 reales para el abogado» 

1658. Alonso Vicente, vecino de Ecija. Preso desde 25 de oc- 
tubre del 57 basta 26 de Noviembre del siguiente. Se obligó á 
pagar, cuando pudiere, 583 reales y 18 mrs. 

Doña Francisca Tejero, vecina de Cabra, estuvo en las cárceles 
desde 30 de septiembre del 57 basta 26 de noviembre del 58. Se 
seílalaron de alimentos 50 mrs. diarios. Salió debiendo 721 reales 
y 12 mrs., que se comprometió á pagar porque estaba pobre. 

Ana de Córdoba, vecina de Cabra, estuvo presa igual tiempo 
que la anterior. Montó su alcance 676 reales á razón de 50 mrs. 
diarios que no pagó por ser pobre. 

Juana María de Yalenzuela, vecina de Cabra, estuvo presa el 



•^Wí.s?' 



LA. IHQÜISICIÓN Dft CÓRDOBA. 20S 

mismo tiempo que las otras. Se le sedalanm 50 mrs. y montó sa 
débito 648 reales que oo pagó por falta de bienes. 

María de Leiva, redoa de Cabra y natural de Garcabuey. 9ú 
prisión duró lo mismo que las otras tres egabrenses, por lo que 
debe conjeturarse que fué la misma causa. Iguales alimentos. 
Dejó á deber 661 reales y 14 mrs. 

María Eugenia, de nación berberisca, libertina^ vecina de Ca- 
ñete de las Torres. Bstuvo presa desde 20 de noviembre del 57 
hasta 26 de noviembre siguiente. Alimentos, 50 mrs. Montó el 
débito 585 reales 20 mrs., que dejó á deber. 

1663. Gregorio Ruíz Gallo, vecino de S. Esteban del Puerto. 
Permaneció en las cárceles desde 20 de junio del 60 hasta 6 de 
mayo del 63. Se le socorría con 50 mrs. que montaron 1.240 rea- 
les y 9 mrs. que se obligó á pagar. 

Juan de Vegas, vecino de Carcabuey, preso en 2 de junio del 
62, salió en 6 de mayo siguiente. Alimentos, 50 mrs. diarios. 
Salió debiendo y se obligó á pagar 589 reales. 

Hasta aquí el cuaderno, del que resulta que en un período de 
treinta y dos años salieron libres de las cái*celes inquisitoriales 
47 presos, mientras que en el auto de 1627 salieron penitencia- 
dos 82, en el de 1655, 88, y en el de 1655 de que antes tratamos, 
55. Hay que tener en cuenta que los autos de que han quedado 
relación son los menos, que todos los años se celebraban por lo 
oienos dos autos grandes ó generales, y casi todos los meses los 
había pequeños ó particulares donde salían pocos penitenciados 
pero siempre de diez á veinte. Es decir, que de las corceles salían 
libres á lo sumo un 1 por 100. 

Creemos que esta relación es la primera hasta ahora publicada 
de presos absueltos, mientras que de condenados se han publicado 
muchas, y á nuestro entender es muy interesante, porque como 
antes dedamos, por ella se puede asegurar que la Inquisición no 
daba de alimentos más que 40 mrs., al menos hasta el año 1650, 
y tal vez por la gran peste que afligió á Andalucía en este año y 
el siguiente, aumentó á 50 mrs., que no llega á dos reales diarios, 
pues dos reales eran 68 mrs.; de modo q^ue, costando un pan dos 
reales, como se comprueba por la cuenia copiada» uaprasO'qua 
se limitara á comer pan no podría pasar de oomer medio 6 tres 



20ft BOLETÍN D9 LA RBAU AGADBHIái DB LA HISTORIA. 

cuartos de pan. Con estos datos puede asegurarse, sin temor de 
equivocación, que los presos estaban en la Inquisicióii años j 
años á pan y agua, y con esto bastaba para que infundiera el 
temor que se la tenía. 

Muchos datos máa tenemos, inéditos como los presentes^ refe- 
rentes al santo tribunal de la fa, pero se ha hecho tan largo este 
escrito que preferimos reservarlos para otro, dejando aquí solos 
los pertenecientes al siglo xviiy y ofreciendo, más adelante, ocu- 
parnos en lo referente al inquisidor Lucero y los conflictos que 
por él vinieron sobre el primer Marqués de Priego, hijo del fa- 
moso D. Alfón, señor de la casa de Aguilar, 



Córdoba, 81 de Diciembre de 1900. 



Rafabl Ramírez db Arellano. 

Correspondiente. 



III. 

BL abad san I5ÍI00 Y DOS CÓDICBS DBL MONASTERIO DB OÑA. . 

Del primer códice, existente en la biblioteca de El Escorial con 
la signatura R 11 7, ha tratado D. Rodolfo Beer (1), y acaba de 
revisarlo, accediendo á mi petición,, el Sr. Rodríguez Villa, aca- 
démico de número [2). Trazóse á fines del siglo xii , y contiene el 
libro de Sentencias de San Isidoro y los Dichos de Casiano [Dicta 
beati Caasiani) para edificación espiritual de los monjes, A fines 
del siglo xiii, ó principios del xiv, un tercio en blanco del folio 
113 vuelto se aprovechó para intercalar en 26 apretadas líneas,, 
de letra menuda , el inventario de toda la biblioteca del monaste- 



(1) HandichriftenscháUe Spaniens , páginas 869-971. Viena, 1894. 

(2) En carta del 1.* de Agosto pasado me advierte que « liay utilizadas en este có- 
dice de Bl Escorial algunas páginas que habían quedado en blanco para himnos re- 
ligiosos con su notician musifíal correspondiente.» 





EL ABAD. SAN IÑiaO. 207 

TÍO, 6 parte de ella, que constaba de 132 yolümenes, de los cua- 
les uno era la Tita sancH enecanis. En el folio 147 vuélvese á en- 
contrar el mismo inventario, de letra grande espaciada y hermo- 
sa , que al parecer transcribió D. Pedro Fernández de Grañón, 
bachiller en Derecho canónico, que recibió el hábito monacal en 
27 de Marzo de 1387. En este segundo inventario la forma del 
nombre del Santo ligeramente se modifica: Vita sancti Ennecch- 
ni$. Consta por ambos inventarios que la Yida de San Iñigo se 
registraba entre los tesoros literarios de Oña, formando códice 
aparte, así á fines del siglo xiii como un siglo después; y coma 
el titulo de la obra supone haberse ya verificado la canonización 
del Santo, resulta ó se verifica un argumento de gran precio ha- 
giológico ,. para demostrar que el pasaje de aquel escrito, refe- 
rente á la canonización (1) y tenido hasta hoy por incierto cuan lo 
á la época en que se trazó^ es ciertamente anterior á la conclu- 
sión del 3Íglo ziii. Ya dejé probado por la bula de Alejandro lY, 
expedida en Anagni á 18 de Junio de 1259 (2), que la fiesta áe\ 
Santo, con anuencia de la Sede apostólica, se celebraba entonces 
y era muy concurrida en la iglesia del monasterio. 

Entre las obras enumeradas por el inventario figuran bajo el 
número 1 1 la Thimologia ó Etimologías de San Isidoro. Este có<» 
dice, ó uno de sus traslados, procedente del monasterio de Oña,. 
es el que actualmente se conserva en el archivo capitular de To- 
ledo con la signatura i5-i0, que ha sido descrito por D* Pablo 
Ewald (3). 

A continuación de la grande obra de San Isidoro, que forma 
el cuerpo del volumea, sigue una lista de algunos obispos d& 
León (años 973*981, 1234-1313), que á mi ver no prueba que el 
códice perteneciese primitivamente á la catedral de aquella ciu- 
dad, sino que tal vez el apunte en la mente de su autor debía ser- 
virle como extracto de más extensa lectuca. Indícanse luego 17 



(1) Boletín, tomo xxvii, páginas TQ-SS. 

(2^ /Mél.^pág. 124.— BnJa^ágj.l%«jppXe se troc6 

eí año 1259 en 1251. 

(3) £Hse nach Spanien im Wiñter von 1878 anfl879\ páginas 861 y 882, impreso en 
el tomo VI del NeUea ArcAiv der QeselUchaft für ditera deuUehe 6fe*eMchUkuHde, Han- 
nover, ISBl. 



308 BOLKTtH DE LA HBAL AfUDSKU D* LA HIBTORU. 

bulas , acreedoras á mayor estudio , que reservo para mejor oca^ 
sióu ; de las Guales el Dr. Ewald sólo puutualisa ta primera, di-» 
€Ídndo que el nombre del Papa está raspado, que el tfioAo empleí* 
COD las palabras Quoniam ñne cuttu, y que el documento va dn 
rígido al abad Quirico (Quiricu» abba» Onienñs monaateñi). Di- 
fícil es atar estos cabos; porque el teito así. eocabeíado es cabal- 
mente de Alejandro III (6 Jimio, 1163), y Oonzalo el nombre del 
abad á quien va dirigido (I). £1 de Quirico no sale en los abaciO' 
logios de Yapes y de Aigaiz, ni en el del mismo códice; mas pudo 
idearse ó m&l iuferirse de la inicial da Gonzalo, es decir G trans- 
formada en Q. Ewaid transcribe el abaciologio en esta manera (2): 
■Isti sunt abbates Onieoaea. 

1. Garsias vel Garaeanus, qui postea fuit epiacopus.. 

2. SanctuB Henneco. 

3. Dompnue Heoeco nepos suus. 
k. lohauoes Maziriego. 

5. Garsias Aragonés. 

6. DompQus Ameto, 

7. Dompnus Christophorus. 

8. lohannos de Altegero. 

9. Gonsalvus. 

10. Garsias. 

11. lohaones de Castell. 

12. Petrus de Calzeda, 

Aunque el carácter de letra en el códice sea de principios del 
siglo xiv, creo fundado suponer que este catálogo es copia de 
otro de fines del siglo zii. El niimero de los abades , y las formas 
de los nombres Benneeo y Heneco, dan para ello suñclente motivo, 

1. El abad D. Gorda.— Consta indudablemente que fué el 
primero de Oña, puesto allf por el rey D. Sancho el Mayor en 
1033. El mismo rey (f 1035) le buscó sucesor; por qué rasóii, str 
controvierte. Unos dicen que por haber fallecido este abad; otros 
por haber sido elevado á la dignidad episcopal. La razón que 



m B«utIk, ton» xxTii, pás. IM. 

A» PácL»Ma)l7Ml,-AlTapnd«efr«lt««*4rtDr.>«aUls'aaM(K panH^DT 
«omodidid de la dlsauBiÓD, loa númoroe dlítlntlToa d« 1* wrie da lOB >b«d«K. 




EL ABAD SAN if^IÓO. 209 

tnovió á Flórez (1) á seguir la primera opinión, suponiendo que 
4a pretendida dignidad episcopal fuese la de Jaca ó de Aragón, 
vacila en presencia del códice, que no especifica la Sedo. La pro- 
pia del territorio de Oña era entonces la de Yalpuesta, á la cual, 
opino, fué elevado el abad D. García, con arreglo al documento 
niel 4 de Marzo de 1035 , que cita Flórez (2) , en que se lee: Gar^ 
^eane episcopo in Valle Compoaita; teniendo por sucesor en 1039 
á San Adón, monje también de Oña y compañero y amigo de 
San Iñigo. 

2. San Iñigo (Sanctus HennecoJ. — Si con este nombre le 
inscribió el catálogo de fines del siglo xii , claro está qne la cano- 
.nización del Santo no dimanó de Alejandro IV, y sí de Alejan- 
dro III, como parece harto verosímil (3). 

3. Don ífiigo, sobrino de San Iñigo. — Con este dato 
no poco se desvirtúa la fuerza del argumento que hace Flórez (4) 
para probar que la muerte del Santo tuvo lugar en 1068 y no en 
1057 que traen el Cronicón Burgense, la calenda de San Juan de 
la Peña y el pergamino hallado en el sepulcro del mismo Santo 
en 1598. Cierto es que después de 1057 hasta 1067 numerosas es- 
crituras aparecen expresando el abadiazgo de Eneco; más de aquí 
no se infiere la identidad, sino la homonimia de los dos persona- 
Jes que empuñaron sucesivamente el báculo abacial de Oña. Que 
^i la muerte del Santo se fija en 1057, recobra parte del terreno 
perdido la opinión de los Bolandistas, seguida por Benedicto XIV, 
-que atribuyeron al papa Alejandro II (1061-1073) la canonización 
de nuestro Santo. 

El catálogo, que discutimos, deja de mencionar al abad Ouidio 
{Onidiof), que expresan dos escrituras del mes de Abril de 1068, 
y por ventura no fué diverso del Otieco (Oneco?) que se lee en 
otra escritura del monasterio de San Millán sobre el año 1067 á 



(1) <• Faltó luegroel abad D. García. Algunos quieren que fué por ascender á obispo 
•de Aragón ; pero el Breviario antiguo de Burgos y de San Juan de la Peña en San 
Iñigo dicen que murió. Ni Carrillo ni Aynsa mencionan tal nombre de García en los 
«atálogos de obispos de Aragón por este tiempo v España Sagrada^ tomo zzvii , p. 150. 

(2) BipaTia Sagrada^ tomo xzvi , pág. 106. 
(8) BOLSTÍM, tomo zzvi, páginas 83-66. 

<4) JBspaña Sagrada, tomo zzvii, páginas 161-104. 

TOMO ZZZTUI. 14 




710 BOLBTtK DE Lil XB&L ACADKIIIA DB LA HISTORIA. 

18 de Enero. Entre las dos fechas se coloca el regio diploma de 
D. Sancho (1.* Diciembre 1061) que coacede al monasterio de Oña 
y á su abad Iñigo ^necnon et tibi Enneconi alba) la posesión de) 
de San Martín de Tartales, documento original y escrito en letr» 
gótica, que FIÓrez examinó atentamente (1). 

4. Juan de Haz(ar)iego. — Argaiz, engañado por un códice, dot 
que hablaré bajo el niim. 6, trocó el apellido de este abad ea el 
de Alcucero, dando motivo á deplorables equivocaciones en que 
incurre no solo Flórez sobre la vida de San Iñigo (3}, sino Uro- 
bióa el Sr. Mariínes Aüfbarro en su obra preciosfeima (3|. Colocó 
1» duración del abadiato entre los años 1088 y 1115; lo cual con- 
firman, además de dos bulas y un diploma que di á conocer (4),. 
otro regio diploma del 29 de Octubre de 1111, que se guarda en 
el archivo histórico nacional con la signatura / 39. 

5. García AragonéB. — A él fueron dírigidoa dos diplomas 
(ISO, 52), fechados respectivamente eo 19 de Mayo de 1 116 y Id- 
de Mayo de 1118. 

6. Con (Juan de) Amedo. — El apellido Ameto, que transcribió- 
de nuestro códice el Dr. Kwald, se eiplica perfectamente por uii^ 
desliz del amanuense, que leyó mal Amela lArnedo). Obtuvo ua 
diploma vegio (1 40), fechado en 22 de Julio de 1125. A este abad 
hay que atribuir, de consiguiente, la redacción de los libros ó 
preclaros códices, que Argaiz describe de esu manera (5): >Ay 
de el tiempo áeste Abad un testimonio de la vida de sos monges 
y su observancia, en los libros que oy perseveran escritos de 
mano, al fin de quinientos y cincuenta y más años de diferentes 
aesumptos, y todos en orden á mayor virtud y perfección. Pon- 
iri uno por exemplo en que está la Regla de San Agustín, com- 
puAsta de diferentes capftuloa, sacados de las obras de aquel Sanio 



(1) ElpaTia Sagrada, tomo iiti], fíe- IOS. 
ít) Hñdeta, lomo iiTi. pég. 215. 

(3) Inítnte ie os diceivnario Nogrifit» y bibliográjlee dt miioreí it la frotínciA é* 
Bnreot, ¡tíg. ID. Uadrld, IVO». 

(4) B«utIw, tomo uvii, pifflDu aS-K. — Bulu 4e Urbno II (13 lUna-U Sap- 
tlembre 1094) y de Pucuil 11 (10 Xaero 1103) ; dlplami de Altoaao Vt (U üiaism- 

br« nas>. 

<S) So¡tdúdlaKreada,U>movi,íág.4Si.UaáTÍá,lC^ 



EL AUAD SAN iftíGO. ?lt 

Doctor. Luego se sigae la Regla de San Rufo, que compfüso para 
los Canónigos de la Iglesia de Tolosa de Francia, y está con esse 
titnlo: Incipit Liher Ecclesiastici et Canonici Ordinis in Claugttó 
Sancti Ruffi tempore Liberati Ahhatis institutus. Contiene 358 ca- 
pí Culos^ sacados de diferentes Concilios, de Pontífices, de Decre- 
tales 7 de los Sagrados Doctores San Agustín, San León Papá, 
San Gregorio, San Ambrosio, San Isidoro, Amalado, Fortunato 
y otros, que es cosa muy curiosa; y en la primera boja tiene estas 
p»)abfás: 

Centies undenay ter quina, ier duodena 
Atque duodena Líber hic factus fuii Aera.:» 

La era, como bien lo ha notado el Dr. Beer (1), es la 1163, y 
por lo tanto, el año 1125; ño el 1115 que dedujo Argaiz pai^a poder 
atribuir la composición del libro al abad á quien con otro error 
achacó el apellido de Alcucero. Bajo ambos conceptos debe recti- 
ilearse la obra del Si^. Martínez Añíbarro. 

7. Don CrisWfcfli.— Bxprésanlo varios diplomas (í 49, 4¿, 47) 
otorgados en Mayo de í 130; 2 y 11 Enero de 1133. 

8. Juan de Alcocero. — El apellido se tomó de la villa de este 
nombre, que en 1137 se escribía Alco^ero (2) y en el siglo xiii 
Alcozefo (3). Los diplomas reales, donde este abad se menciona 
fl 5i, 57, 59, 6S, 65), son del 19 de Noviembre de 1 137, 20 Mar- 
m 1144, 12 Septiembre 1145, 26 Marzo 1149 y 2 Marzo 1150. Una 
bula de Eugenio III á 9 de Abril de 1148, la famosa concordia 
del año 1152 y dos confirmaciones de la misma en 1155 por el 
cardenal Jacinto, legado de Adriano lY, en y os textos he sacado 
á luz' (4), demuestran asimismo el auge que dio á su abadía de 
Ofla D. Juan de Alcocei'o. Argaiz le dio por apellido el de Caste- 
flIlnOB» que pertenece al abad, registrado por nuestro catálogo 
KajdelnTÍm. 1t. 

9. Gonzalo, --^Yepés asigiló el térmütio de su abadiato 6n Í161; 



(1) Op. eit., pág. 873. 

(2) Boletín, tomo xxvn, pág. 05. 

(8) Btpaña Sagrada, tomo xxvi, pá^. 487. 

(4) BOLSTÍM, tomo XXYXI, páginae 97-lOB. 




212 BOLETÍN DE LA REAL ACADEMIA DE LA HISTOBTA. 

pero mejor Argaiz en 1164. Obtuvo de Alejandro III dos bulas 
(6 y 7 de Junio de 1163) emanadas durante la celebración del con- 
cilio de Turs (1), donde probablemente solicitó en unión de don 
Pedro, obispo de Burgos, la canonización de San Iñigo. 

10. Don García. — Següu Argaiz, dejó de ser abad en 1169; 
pero no fué así. Dos diplomas del 24 de Junio y 7 de Noviembre 
de 1170 se le concedieron por Alfonso VIII, que existen (1 68, 69J 
en el archivo histórico nacional. 

1 1 . Juan de Castellfanos del Infante^ vulgarmenle del Cas- 
tro J,—G\i2iiio diplomas (1 72, 7S, 74, 78J se refieren á ól: el pri- 
mero del 23 de Agosto de 1175; los dos siguientes del 15 de Mayo 
de 1176; y el último del 22 de Julio de 1177. 

12. Pedro (Ibáñez) de la Calzada. — Dos diplomas (180, 8i) 
del Z\ de Julio de 1187 lo nombran electo, con lo cual se fija la 
defunción del antecesor, que Argaiz justamente coloca en este 
año. Sus memorias, según Argaiz, alcanzan basta el año 1205; y 
con efecto lo prueban otros diplomas (18^, 86, 87, 88, 90, 91, 92, 
93, 95), fechados en 23 de Julio de 1190, 19 Abril 1191, 7 Junio 
1192, 26 Julio 1193, 30 y 31 Enero 1195, 3 Octubre 1201, 22 
Agosto 1202, Í5 Octubre 1205. 

En el Catálogo de fueros y cartas^-pueblas de España, publicado 
en 1852 por nuestra Real Academia, se nota (2) que «el abad don 
Pedro dio fuero á los vasallos (coUacii) del monasterio tanto cléri* 
gos como legos en 17 de Septiembre de 1190, y que el rey don 
Alfonso VIII confirmó este fuero con inserción á 1.® de Diciembre 
del mismo año». El Catálogo de fueros añade (3) que el mismo 
abad otorgó á 11 de Septiembre de 1218 á los clérigos vasallos del 
monasterio el que pudiesen dejar sus bienes libremente por tes- 
tamento á quien quisieren, pagando cinco sueldos por mañería; 
que si muriesen intestados pudiesen heredarlos sus hijos, si los 
tuvieren por derecho hereditario, pagando cinco sueldos de la 
moneda del Rey por mañería, y que no fuesen á las tareas del 
campo (semas) como los otros collazos del monasterio. Los cléri- 



(U Boletín, tomo xxvii, páginaB 101-108. 
(2) Páff. le-í. 
(8) Pág 169. 





BL ABAD SAN IÍ9lOO. 213 

gos ien recompensa de esta libertad otorgaron al monasterio los 
diezmos que en cada pueblo pagaba á la iglesia parroquial el se* 
gundo colono más rico.» Mal pudo ser el mismo abad quien otor- 
gó el fuero de 1190 y la excepción ó privilegio de 1218; porque á 
D. Pedro Ibáñez de la Calzada sucedió D. Domingo, que se titu- 
laba electo (I 97) en 17 de Julio de 1209; y á ésle D. Miguel, que 
á su vez era electo en 1217, como lo prueban (1) cuatro bulas de 
Bonorío III. 

El catálogo de los doce abades, conservado por el códice Í5^Í0 
de la catedral de Toledo, debió redactarse primitivamente á fines 
del siglo XII ó á principios del siguiente, en tiempo del último 
abad D. Pedro Ibáñez de la Calzada. A nadie podrá extrañar que 
en este catálogo se llame el segundo abad Sanctus HennecOy si 
considera lo que ya dije, esto es, que la fiesta del Santo debió ce- 
lebrarse autorizada por el papa Alejandro III, y que su vida y 
milagros con el aditamento expresivo de la canonización, objeto 
fueron en que se empleó (1209-1217) la pluma del abad D. Do- 
mingo. Así que, en buena crítica, no puede admitirse la conjetura 
que hizo el Dr. Ewald, preguntando si la palabra Sanctus del 
códice toledano está en lugar de Secundus sobreentendiendo ahhoB. 
Si tal hul)iese sido la intención del escritor, habría indudable- 
mente antepuesto la palabra primus al nombre del primer abad 
de Oña, que después fué obispo. 

Madrid. 27 de Septiembre de 1895. 

Fidel Pita. 



IV. 

LA RBACCIÓN METROPOLITANA DB TARRAGONA Y BL CONCILIO 

COMPOSTELANO DBL AÑO 96d. 

Breves líneas ha dedicado á este concilio, que ineptamente 
reduce al año 900, D. Juan Tejada y Ramiro (2): 

(1) BOLBTÍN, tomo xzvii, páginas 114-119. 

(2) CoUeeió» de eánonet y de todos loé concilios de la iglesia de Sspaña y de América 
tomo m, pág. 51. Madrid, 1S61. 




214 boletín de la Vi^Ah ACAD^M^A Of LA HISTORIA 

tíConcilio CompoBtelano de ocho ohiapoi , celehre^do pn la 
erq, DCCQQXiXV 111 , día 99 de Noviembre, e$io es, en el añg 900 
de JesucriffOf 

fil Illmo, arzobispo de París, Pedro de Marc^i aacó de l$^ actas 
de este copcilio, que vio ep el archivo de la santa Iglesia catedral 
de Vicl^, el eoip pendió siguiente: Bn la era DCGcqi.xxyni el día 29 
de Noyiembre se celebró un concilio en Bantjago de Con) postila, 
al que asistieron ocho obispos. En él se eligió y consagró por ana» 
hispe fie la provincia de Tarragona e) abad Cesario, Opusiéronse 
el ^riohispo de NarhQDa y loe obispos españoles sus sufragáneos, 
por cuya causa Cesarlo escribió al pontiQce romano,» 

Peor ^ ej^plica D. Vicente de U Fuente, el cual ^v^tó da e^ta 
cuestión cor gran desaciertOt EJscribe (1) : 

«Pf>esen(óse en el concilio compostelano un intrigante llamado 
Cosario, abad que sa dec|a de Monserrat, territorio que entoucds 
era de la iglesia de Vich, según queda notado. Pidió i los obispos 
allí congregados que le hiciesen arzobispo dQ Tarragona y de toda 
su provincia, y estos accedieron á consagrarle, según él decía [2) ; 
pues parece más probable que aquél pedante orgulloso Qngiera 
el dooumeuto , que uo el que Iqs prelados de Galicia hicieran y 
dijerau los desatinos que les atribuía el ambicioso , que por tan 
estrafalario medio quer(a impqnorae á todo el episcopado de 
Cataluña. Desechado por esto, como no podía menos, todavía 
tuvo la avilantez de acudir al Papa Juan X (914), según parece 
más probable (3) , quejándose de que los obispos de Barcelona, 
Gerona, Urgel y Vich no le querían reconocer, ni tampoco Eyme- 
rico, el metropolitano de Narbona. No se sabe qué éxito tuviera 
este ridículo suceso, aunque es de presumir que el Papa lo mira- 
ría como farsa de un ambicioso, quizá de cabeza débil.» 

Hasta aquí el gr. (ja Fueu(e. Nq sé (}ué m^s e^tra^iar op su 



ÍU mt^<^ ^¡esiá^dca <fd Jfl^qña, ^Ro ^i (?.• 94if lón)i PtóiaW »P y »• Ma- 
drid, 1978. 

(2) Effo Casarius ináigwu$ fruHa Dei Ár^kUfUcopuB provincia farrúcoKa, ftuf $8t 
/ümdata in Spania,,, audUé m«, P^tUr^ quomado tgo pergi ad domum SH. JmcoH ÁpoitO' 
lica sedis^ qui est tumutatus in suam AposMicam se4M^ QitUici0. 

(8) Bl f • F^^r^ \9 v%tvffi% 4iB hiqUvp u%9ía p\ año '-^^ 7 (i«mi^ 4#l ^^m Jtuui ^U 

no hay motivo para creer que durase aquella superchería f»seAt|^ y eu^lro a^ofti 




CONCILIO GOUPOSTBLáNO DEL AÑO ISO. 215 

<;apcio80 procedimiento, si la frascura cou que trastrueca los ejee 
de la cronología, 6 las dudas é ignorancia á las que por propia 
oonfesión se ve sometido. 

Preltende que la carta en cuestión fué dirigida por el abad Gesa- 
lio en el año 914 al Papa Juan X ; y conflesa que en ella se habla 
de Aimerico, arzobispo de Narbona, sin advertir que el tiempo 
<iel pontificado de Aimerico se mide desde el año 928 al 977. La 
<:arta habla de Pedro, obispo de Barcelona (957-973); Arnulfo, de 
Gerona (954-970); Atón, de Vich (957-971) y Wisado, de Ur- 
gel (942-978). Si fué escrita eo 914, la conclusión lógica sería, no 
•que Gesario fingiese el documento relativo á su consagración por 
los prelados de Galicia, sino que la misma carta, burdamente ana- 
-crónica, carecería de fundamento, como falsa premisa, para dedu* 
<úr contra Gesario cargos ie ningún género. La verdad es que la 
•carta determina con toda exactitud el año en que se escribió y el 
Papa á quien se dirigió. Da por difuntos á los obispos de Gerona ' 
y de iTÍíi'(quondam); y consta que fallecieron en la primavera 
■de 970. Habla de Atón, obispo de Vich (f 22 Agosto 971) no sola- 
mente como de vivo, sino también como no estando todavía en 
posesión de las ínfulas arzobispales de Tarragona, que le otorgó 
-ei Papa Juan XIII en el mes de Enero del propio año 971, según 
-aparece de cinco bulas de este gran pontífice (1), tres impresas 
por Plórez (2) y dos por Villanueva (3), que guarda el archivo 
episcopal de Vich. 

Sábese muy bien, por lo tanto, qué éxito tuvo este suceso, cuya 
^avedad era notoria y de tanto interés, que obligó á Borrell, 
«conde de Barcelona, á ponerse en camino para Roma, yendo 
4icompañado de Atón y del futuro Papa Silvestre 11. Tratábase de 
quitar al arzobispo de Narbona la administración de la Metrópoli 
Tarraconense, y se consiguió. En esta coyuntura, ó en la segunda 
mitad del año 970, no podía menos de hacer valer , ó presentar al 
faUo de la Santa Sede en recurso de apelación el abad de Santa 



(1) Loewenfeld, Regesía Pontijlcum Somanorum, ntüm. 9746-9150. Berlín, 18S5. 

(2) Btpaña Sagrada y tomo zxv ^t." edición), páff. 102; tomo xzvín, páginas 96, tt 
3r258. 

(H) Vütfe literario, tomo vi, páginas 276-279. 



216 BOLETÍN DB LA RBAL AGAOBMIA DE LA HI8T0BIA. 

Cecilia de Monserrat los que él creía derechos inherentes á 8i> 
consagración arzobispal. No le rechazó Juan XIII como á farsan^ 
te ambicioso, ó cabeza destornillada y débil; sino que estimando^ 
por válida su consagración, le dejó el honor, aunque no> la juris- 
dicción de arzobispo; siéndole confirmadas, poco después, por 
Benedicto VI, á lítulo de abad exento é inmediato subdito de la 
Santa Sede, las posesiones de su abadía de Santa Cecilia de Mon- 
serrat y de San Pedro de Portella (1). 

Nada tan fácil y hacedero como el reponer sobre el terreno his- 
tórico la verdadera figura del abad y arzobispo Cesarlo , á la luz- 
de los documentos auténticos, tomados del archivo de Santa Ceci- 
lia de Monserrat, que manejó y alegó el P. Jaime Yillanueva.. 
Citaré sus palabras (2): 

«Otra memoria suya (3) queda, y es ciertamente del año 957,. 
era 995, indicción xv; y es la de la consagración de la iglesia d& 
Santa Cecilia de Monserrat, en el castillo llamado Marróy hecha 
á ruegos del célebre abad Cesarlo j que todavía no estaba promo- 
vido al honor de metropolitano Tarraconense. Este célebre perso* 
naje, siendo ya presbítero, había adquirido para sí dicho castilla 
en el año 942 por donación de su prima Druda y del hijo de ella,. 
Ansulfo. Druda y su marido, también Ansulfo^ habían comprado- 
el castillo con su iglesia de Santa Cecilia, en el año 871, por cinco- 
libras de plata, expresando el vendedor Radulfo que le pertenecía 
aquella posesión por donación del rey Carlos, que sin duda debía 
ser el Calvo. Cosario, adquirido ya aquel lugar, alcanzó licencia 
del conde SuniariOj por la mediación de su mujer RichildiSy para 
recogerse á él con cuatro monjes, á los cuales el obispo Jorge con* 
firmó en la restauración de la casa en 945 como ya vimos, y 
ahora (4) nuestro Wadamiro les dio la regla de San Benito , con- 
sagró su iglesia y confirmó sus posesiones. Todo esto consta d& 
la escritura que vi original en el archivo del monasterio de Mon^ 
serrato, pero tan rota y deteriorada, que de su fecha sólo se pudo* 



(1) Loewenfeld, núm. 3774 y 3T75.— Exenta se hizo al propio tiempo la abadía dfr 
San Benito de Bagea, cerca de Manresa. 

(2) Vütfe literario^ tomo ti, páginas 143-146. Valencia, 1821. 
(8) De Wadamiro, obispo de Vich. 

<4) Año9G7. 




CONCILIO GOlfPOSTBLANO DEL AÑO 860. 217 

leer lo que he dicho y no el día. Mas es cierto que debió ser ante- 
rior al mes de Junio, porque á 10 de él , ya se hallaba el obispo en 
Yique gravemente enfermo y muy luego murió...; es á saber, 
día 14 de Junio del mismo año, ni de Lotario (1) y 957 de Cristo. 
Consta esto del inventarío que el obispo Wilara de Barcelona 
formó de las alhajas del obispo difunto y aun de todas las de la 
iglesia, que eso significa lo que él dice ipsum avere de ipsa eccle* 
<ta... y es indubitable que debió presidir la elección del sucesor 
Attán^ aunque de esto no ha quedado documento alguno (2). 

Estos datos inequívocos é irrecusables arguyen que si Cesarlo 
se tituló, como creía serlo, arzobispo de Tarragona, no lo puso en 
conocimiento de los sufragáneos que en su carta nombra, sino 
después del año 957, no bien hubo regresado de su peregrinación 
á Compostela. Lo cual, efectivamente, tuvo lugar; como lo 
demuestran cuatro escrituras del archivo de Monserrat, que vi6 
también y reseñó el P. Yillanueva (3). 

1.— 17 Abril, 960. 

tEscriturade cambio de Yirgilia, llamada Druda, con el monas* 
terio de Santa Cecilia, al cual y á Cesario ahba sive archiepisco" 
piu da un alodio en Saltellas (4). Su fecha: actum XV KaL Maii 
anno VI regnante Leutario rege» 

2.^28 Diciembre, 978. 

tCesario archipresul y abad de Santa Cecilia junto con sus 
monjes Barone aacer^ Galindo monfaehtísj, Ferruciné tnon(achuB), 
Sensudus fnan(€u:huB), Geldemirus m(m(achus), Ariolo m(m(achií8) 
establecen á Comemiro y á su mujer Speciosa un alodio en el 
castillo de Bonefado, llamado de la Ouardia (5). Actum V Kal. Ja^ 
nuarii anno XX regnante Leutario rege» Firma original: Cesariu» 
archipresul ahba Sancta Cecilia.T»^ 



(1) Este afio de Lotario comenzó en 10 de Septiembre de 956. 

(2) YiUanoeTa {iHd., pág*. 158), demaestra que la eleceión de Attón en obispo d» 
Vich ya se había hecho en 26 de Septiembre de 067. 

(8) Vi^fe literario, tomo vii, páginas 166 y 167. Valencia, 1821. 

(4) Bn término de RipoUet, dos leguas distante de Barcelona. 

(5) A dos Jeguas y media de Igualada. 




^18 boletín de hk RBAL AGkJ^nUlA OS LA. HISTORIA. 

Es notabilísimo este docutneato, ao sólo por coateaer la firma 
original de Cesarlo, sino también el nombre da aqoel monj« 
Galindo, que á fines del año 970 fué comisionado por su abad 
arzobispo para ir á Roma y poner en manos del Papa Juan XIII, 
la carta del prelado y agenciar su feliz éxito. Probablemente 
regresó trayendo las dos sobredichas bulas de Benedicto VI. 

8.-6 Abril, 980. 

ülVUI Idus Aprilei anno XXV regnante Leutarius rex, Gelde^ 
miro sacer da á Santa Cecilia $ub manu archipre$ul Dei qraüa 
Domno Cesarius una heredad en el término de catiro Gelida.i^ 

4.-2 Febrero, 982. 

mlIU Nona» Februarii anno XXVII regnaníe Leutario rege. 
Ceaariua archipre$ul^ junto con los monjes de Santa Cecilia, ten- 
dió á Dodeleva, presbítero, unas tierras junto á Manresa.en el 
Brugo^ que dicen Pugo. Firma: Cesarius qui propter egriiudinem 
corporis non possum scrihere^ et dígito firmo -Hr » 

Las conclusiones que de ahí saca el discreto P. Villanueva, son 
perentorias contra la opinión dei Sr. La Fuente; aunque en algu- 
nos puntos, no esenciales, han de reetiflcarse, como pronlo 
veremos. 

«De estas cuatro escrituras» ^ dice (1), «que he visto originales 
en el archivo de Santa María de Monserrate, se infiere con clari- 
dad: \J^ que real y verdaderamente Cesario se tuvo por ano- 
hispo, y que por tal le i*ecoaocieron sus monjes y las personas 
"Coa quienes contrataba; 2.^, que era una misma persona el Cesa* 
rio, abad de Santa Cecilia, y el llamado anobispo de Tarragona; 
y 3."*, que su ordenación en anobispo es muy anterior al 962, 
puesto que ya, en 959, le hallamos adornado con este título. 

Y ¿qué época señalaremos á este suceso f Diré loque i!«§altade 
todos los documentos citados. En el año 942 Cesario era sola- 
mente preshiteroj cuando su prima Druda le hizo donación del 
castillo Marró. También lo era en 945, cuando Jorge, obispo de 



(1) Vi^e literario^ tomo vii, páginaa 168-170. 





^QNCIUO COMPOSTBLANO DEL aFIO 059. 219 

Ylque» coaflrm^ la fundación de bu moaasterio (t), y cuando el 
obispo suceaoF Wadamiro le dio en 957 la regla de San Benito 
y coneagró su iglesia de Santa Cecilia. En estas escrituras no «s 
da i Cesarlo otro dictado que el de abad. Y ¿quién podrá crear 
que si fuese ya eqtoncea y se tuviese por arzobispo, se sujetase á 
ua sufragáneo suyo hasta mendigar de él la consagración de su 
iglesia y la confirmación de sus bienes? Ni ¿cómo el de Vique 
ej9rcerid«u jurisdicción ordinaria sobre su metropolitano, si lo 
reoonocía como tal ? y si no lo reconocía, ¿ cómo dispensaba estos 
favores y beneficios pastorales á quien se arrogaba una jurisdie* 
cióQ que no le competía, causando con su pretensión tan graves 
«Miadalos ea la provincia? Queda, pues, demostrado que en el 
afto 957 Cosario ao era todavía arzobispo, cuando ya hacia 
muchos años que era abad ; porque á serlo, ni se omitiera en las 
escrituras este dictado, como no se omite en las posteriores, ni el 
obispo de Yique hubiera tenido tanta consideración con uo 
intruso. 

Mas como indubitablemente y por escrituras originales nos 
consta que ya se intitulaba ar^ohiipo en el año 959 [vi del rey 
Lotario), es imposible no fijar la época de su ordenación, buena ó 
mala, en el año 958 (2); y acaso es éste el error que tiene la carta 
die Oesario al Papa Juan, cuando dice que su provisión fué en 938, 
épo^a notoriamente equivocada, como demostró el P. Flórez (3). 
Yo opino, pues, por lo dicho» que nombrado Gesario arzobispo 
de Tarragona en el aüo 958 por el concilio Compostelauo, y ví-r 
niendo 4 bu provincia, comenzó á e:i(perimentar la resistencia que 
indica de los cuatro obispos de Cataluña mencionados en su car- 
ta, la cual dirigió en los años inmediatos al papa Juan, que lo 
fué hasta el 963. A este período de cinco años en que se verifica 
la coexistencia del papa con los cuatro obispos pertenece la famo- 
sa carta de Cosario* Es verdad que en ella no se intitula abad; 



il) A H 4^ Junio. Yóaav U oeoritvra en el Vi^'e íf7tff«Wo, tomo vi , pá^. 19i y ISS- 
(9) No 9B posible fljftrU. No atendió Villanuev^ á la ftrm» del rey U. Sancho I, que 

eabseribió la provisión. En el año 9.í8 reinaba D. Ordoño IV el Halo; y en todo este 

año estuvo D. Sanotio muy lejos df Compostals. 
(8; España Sagrada^ tomo x]z (2.« edioión), ^éng. IQO. Madrid. HOS» 




220 BOLBTÍN DE LA RBAL ACADBUlA DE LA HISTORIA. 

mas esta omisión no prevalece contra tantos testimonios auténti- 
cos de que lo era. Por último, se sabe que hasta su muerte con- 
servó el dictado de arzobispo, aun cuando no era reconocido pot 
ninguno de los prelados que él quisiera fuesen sus sufragáneos.» 

Para sostener que Cesarlo conservó hasta su muerte el dictado 
de arzobispo, Yillanueva se ñjó en dos datos que deben reunirse 
á los precedentes. 

l.®«— Su elogio en el necrologio del monasterio (1): VIH idu^ 
Augusti ohiit CeaariuSy qui primo futí archiepiscopus Tatracaney 
secundo vero ahhas^ qui islam domum edificavit. 

Murió en 6 de Agosto, y vivía, si bien enfermo é imposibili"^ 
tado de escribir, en 2 de Febrero de 982. Nada por ahora impide 
suponer que tanto en él como en su monasterio de Santa Cecilia 
hubiese recaído la catástrofe del año 985 , de la que fueron vícti^ 
mas Barcelona (2), San Cucufate del Valles, Tarrasa y Manre* 
sa (3). La primera noticia que hay de Forreólo, su primer suce* 
sor en la abadía, corresponde al año 994. Un año antes, según lo 
muestran dos cláusulas (4) del testamento del conde Borrell (24 
Septiembre, 993), el monasterio reflorecía. 

2.* — 3 Junio, 1023. Restitución del antiguo derecho alodial so-* 
bre el monasterio de Santa Cecilia de Monserrat al de Santa Ma- 
ría de Ripoll. Este derecho que había otorgado el conde D. Wi* 
fredo II y ratificado el conde Suñer (5) lo eliminó la condesa Ri» 
guilde en favor de aquel Cesarlo qué fué pretendiente del arzo- 
bispado de Tarragona (6): calode, id est abbatia sánete Cecilio cum 
ómnibus sibi circumiacentibus ecclesiis, que site sunt in monte 



(1) Viaje literario^ tomo vii , páff. 102. 

(2) Boletín, tomo TU, páginas 1S9- 192. y 

(3) ídem, tomo zxxiii, pág. 43.— En aquellas incursiones de la morisma perecieron 
bajo el alfanje, en testimonio de la fe cristiana, los abades de San Cucufate del Vaílés 
y de San Benito de Bages. Véase ViUanueva, vii, 2l0; xiz, 81. 

(4) «Bt a cenobio sánete Cecilie remaneat ipse alaudes de Puiolo, et ipso alaudes 
quo babeo in Nargone ab integrum. 

Bt ad sancto Petro puellarum in Barcbinona equas quatuor et vaceasquatnor. Bt 
ad eaneta Cecilia in monte Serrato similiter. Et ad sancto Benedicto subtus Navarcu- 
las similiter.» 

(5) «cAnno IIII post obitum Caroli regis» (7 Ootubre, 932-6 Octubre, 988). 
<6) Marea hispánica^ append. cxcv. París, 168S. 




CONCILIO COMPOSTBLANO DEL AÑO 959. 221 

quem dicunt Serrato, quas abavus meus Wifredus comes tulit de 
manibus agarenornm, et dedit predicto cenobio... et proavus 
fneus Suniarius , proles iamdicti Wifredi confirmavit eumdem 
locum cum ecclesíis suis per scripluram donationis sue in po- 
téstate iamdicti cenobií (1), in qua etiam permansit usque ad 
tempus Cesarii qui profUebatur se arehiepitcopum Tarraconensem 
€8se, cui uxor iamdicti Suniarii, nomine RichiUis comitissa, de- 
dit omne predictum alode, auferens eum de poteslate et domina- 
tione sánete Mario.» 

L^ condesa viuda Riquilde es bien conocida por sus donacio- 
nes en el año 954 al monasterio de Santa María de la Grasa (2). 
Su biografía, que andaba muy confusa, ha sido desembrollada 
por D. Próspero de Bofarull (3). Murió poco antes del 27 de Di- 
ciembre de 955, en cuyo día, sus albaceas, conviene á saber, 
Vilara, obispo de Barcelona y los hijos de ella, ó los condes 
Borrell y Mirón pusieron al abad Cosario en posesión de rica 
heredad (4), con la cual y otros gajes acabó de perfeccionársela 
fábrica del templo de Santa Cecilia, que consagró el obispo de 
Vich en la primera mitad del año 957, no siendo aún arzobispo 
Cesado, sino abad independiente del de Ripoll. 

Para precisar el tiempo del viaje de Cesario á Santiago de 
Galicia, echó mano Yillanueva del instrumento, ó escritura de 
cambio, donde intervienen Yirgilia sobrenombrada Druda y 
Cosario ahba sive archiepisc^puSj fechada en el año vi de Lotario. 
Bs cierto que este año comienza en 10 de Septiembre de 959; 
pero la escritura se hizo en 17 de Abril, y se reduce por consi- 
guiente al 960. Cesario testifica en su carta que el rey D. Sancho 
el Craso asistió al concilio y subscribió la provisión, ó elección 
•del nuevo arzobispo de Tarragona en 29 de Noviembre. Lo cual 
decide la cuestión entre I09 años 957, 958 y 959, únicos admisi- 



(1) RipoU. 

(2) Marea HUpaniea, col. 994 y 395. 

(8) BofuruU (O. Próspero de), Lo9 Condes d€ Barcelona vindicados, tomo i , pág^inas 
118-118. Barcelona, 1886. 

(4) Bspaha Sagrada, tomo xliii , pág. 186. Madrid, V^.-^Viaje literario , tomo xviz, 
pá^. 176. Bladrid, 1851^ Ba indabitable la fecha de este instrumento muy precioso 
para la historia general de Cataluña» 




222 bolbtím de la. mal academia db la historia. 

bles á opción en virtud de los datos antecedentes. La concurren- 
cia del rey y la de Fredulfo, sucesor de Diego en la Silla d& 
Orense (1), no nos permiten optar sino por el año 959. Luego éste 
es el verdadero. El error de la era en la copia que divulgó Balu- 
cío, no debe explicarse, tomándola por año déla Encarnación que 
imaginó Villanueva como posible (EKSGccxtxvui corr. dcgcglviii). 
En mi juicio, mientras no aparece el documento original, bay 
qne devolverle su lectura sincera del numeral 90 (lx'^) que inter- 
pretaron mal y diversamente dos autores: Baiücio en la Marca 
hispánica por xxx, y el deán Moneada pot Lxx en su Episcopolo- 
ffiQ de Vieh. 

Otro reparo puso Yillanueva con su acostumbrada sagaci- 
dad á las expresiones usadas por el necrologio del monasterio: 
• VIII idus Augusti obiit Cesarius, qui primo fuit archiepiscopus 
Tarracone, secundo vero ahhas, qui istam domum edificavUt^ 
Pues, qué? ¿no está demostrado que tuvo la dignidad de abéd 
onucbo antes que fuese arzobispo? 

La dificultad se resuelve por ser el caso análogo á otro que 
ocurrió en el condado de Besalú (2). Bn el necrologio de San Juan 
de las Abadesas se lee de letra del siglo xii lo siguiente: «F kal. 
Octobris^ anno dominice Incarnationis M, L. lili, obiit domnus 
Oaufredus huius ecclesie episcopus^ et postea Careassonensis epis-^ 
eopus st abbas huius locÍ9. Al margen, de letra del mismo siglo^ 
se añade: «Hic fuit episcopus huius eeelégie^ impeirmnte comke 
Bisuldunense a domino papa. Postea contradieeníibus episeopis 
Vicensi^ Gerundensi et aliisy non potuit obtinere qmod hia locus 
esset episcopalis^ et remansit abbas; et fuit peetéa epHcopus Car^ 
eassonensis*, Gaufredo que murió siendo obispo de Carcasona én 
27 de Septiembre de 1054, tuvo que soportar, como Cosario, la 
C(MMradieeión de los obispos de Yieb, Gerona, y otros, no bfm 
había sido consagrado por virtud de una bula de Benedicto VIII 
(26 Enero, 1017] obispo del condado de Besalú, cuya Sede esta* 
bleció en su abadía de San Juan. Suprimida, ó cesando aí cabo 
de pocos años la Sede, Gaufredo no podía perder la dignidad 



(1) Bspaña Sñfrad*^ tomo zvii (i.* editifón), pigt. 1^ Mtdrid, n89. 

(2) Viaj9 lUet^ario^ tomo vm, páginas ^8 y 74. 




CONCILIO COKP08TBI.ANO DEL aSÍO 9BB. 



22? 



'.*: 



7 carácter episcopal, pero sí la jurisdiccióQ de obispo y por esto 
se dice que permaneció abad, como lo era antes de su consagra- 
ción* Distinguióse de Cesario en ser promovido á la Sede de Car- 
casona (1031) conservando el gobierno de la abadía. 

Desde el año 960 hasta el remate del 976, Cesario pudo arro- 
garse con algún viso de litigioso derecho la potestad y jurisdic- 
ción de arzobispo de Tarragona. Si pasó del derecho al hecho 
restableciendo la Sede episcopal de Egara (Tarrasa) y ordenando 
al obispo Emerigo (i) y hasta qué punto se mantuvo indepen- 
diente del abad de Ripoll apoyándose en la gracia y favor del 
conde Borrell, no lo descubren los documentos hasta hoy cono- 
cidos. 

Preocupado con la opinión del clarísimo Flórez, y estimando 
que Cesario no pudo resistir largo tiempo á los embates del 
arzobispo de Narbona y de los cuatro obispos catalanes, que 
negaban la validez de su título arzobispal, creyó Villanueva que 
el papa en cuestión fué Juan XII (955-964); pero la carta de 
Cesario evidentemente no se dirigió á este pontífice, porque cita 
como difuntos á Sisnando obispo de Iria (f 29 Marzo 970) y 
Arnulfo de Gerona (f 17 Abril 970), y como vivo al .obispo de 
Yich, Atón, el cual ganó el pleito, sobre el cual se escribió la 
carta, en el mes de Enero de 97t y murió asesinado en 22 de 
Agosto del mismo año. 






La carta de Cesario. Sa texto. 

Salvo ligeras omisiones é incorrecciones de copia, el texto de 
la carta de Cesario, que publicó Balucio (2) y de este autor sac6 
Flórez (3), es auténtico y fidedigno. El deán Moneada lo vio en el 
archivo episcopal de Yich, notando una variante importantísima; 
y sus doctas observaciones (4), unida» á la» del P. Villanueva, 
bastan para demostrar que Cesario no fingió, sino qiie refirió con 



(1 ) BoniTiif ,. tomo xxaoivpágiiw» 41 y 4'^- 

(2) itítMUúMO^ tomo'H , páff. 116. Laca, 1*761. 

(8) España Sagrada^ tomo xiz (2,9 edioián)^ pé9iiia»ff7(Mn8* MAdf4d , l'<92. 
(4)i B§Ucopo¡ofio dé^ F<iA,.por D; Juaní Luá»de lloiMMKla>- pabücado por vev primera^ 
páginas 149-iri5. Vich, 1891. 



S34 BOLETÍN DE hJL. REAL AC&DBHIA. DK LA HISTORIA. 

sinceridad y verdad las deliberaciones y acuerdos que presenció 
<le\ concilio Compostelaao. 

La carta va encabezada de una iascripcióa , cuyo estilo , sobre- 
cargado de brillantes retazos y figuras poéticas, á nadie puede 
«xlraiiar. Asi en la carU de contestación, que todo el clero de 
Vich dirigió i la comunidad de Ripoll con motivo del falleci- 
mieato del abad y obispo Oliva, se lee (!); «Cum, feria quinta 
nuper etapsa (2) , iam fernte per médium orbis axem Titans alí- 
pedes agitante, xn kalendarutn luniarum die, gerulus vester, etc.* 
Igual arectación de estilo amanerado muestran las actas de la 
elección abacial (aúo t002) en el monasterio de San Benito de 
Bages, que fueron publicadas por Yillanueva (3). Semejante. estilo 
es característico de aquella edad de hierro. En el fondo de las 
ideas, ninguno de los elogios que tributó Cesarlo al papa Juan XIII 
está de más; pero exagerados por cierto serían aplicándose al 
funestísimo Juan XII (4), el cual fué depuesto justamente del 
pontificado en 4 de Diciembre de 963; mas ni asistió á la deposi- 
ción de este papa, ni en realidad existió et prelado de Tarragona, 
Saliberteno, que imaginó Pujades (5) , confundiéndole con Saba- 
tino de Terracina (fí}. AI pie de la inscripción (7), valiéndose del 
sentido que el vocablo Spania tenía en su tiempo, Cesario indicó 
el estado bajo el poder musulmán en que se hallaba Tarragona. 

Al referir la acción del coucílio expresó Cesario los nombres de 
once obispoB y un abad, todos los cuales son conocidos por medio 
de otros instrumentos, y cabalmente se ajustan á la fecba (29 No- 
viembre, 959¡ que la carta índica. Consta de las piezas, cuyo re- 
sumeu cronológico ha sido hecho por el episcopologio del Padre 
<3ams, y do otras existentes en el archivo histórico nacional (8). 



[lí Vtfl/í tilerario, tomo vi, paz. 901. 

O) Jueves, iMNuaNfMialiMrftodto, 21 U*;o, 1041. 

(8) Vi^i UtiraHo, tomo vu, pág. 2il. 

(4) DamB, HUIoiri gítéraU dt TÉglUl, tono i:i, páginas 56S-S8I. Parla, 18:3. 

(G) Crónica NMlurial S» Cataluha , libro xiv, oap, 6. 

{%) Oams, Strie» «pUcopertm Beelttiat Catkolieaí, pás. 131. Ratlabona, 1S7S. 

(7j a doDiDO meo lohannl, ego Cetirius, ludlgDas gratis Dei arehlepttcopu* 

fiTOviacie Tarracona, qae est fundata In Sfania.a 

(8) Las (Mhat de Im a&oa qae eoompa&o i loa Dombrea eatáo aacadsa de la obra del 
P. Qama, eujv (ueole ee la Bipaia Sofraia. 




CONCILIO COMPOSTELANO DBL a5I0 969. 225 

1. — Sieenando II, obispo de Iría (952 -f 29 Marzo, 970). 

2. — Ermegildo, metropolitano de Lugo (95 1 -985). 

3.— San Viliolfo, obispo de Tuy (... 962-970). 

4.— San Rosendo, de Dumio (... 928-f 1.** Marzo, 977). 

5.— Gonzalo^ de León (951-967). 

6 — Odoario, de Astorga (952-961). 

7.— Domingo, de Zamora (... 960-968 ...). 

8 — Tudemando, de Salamanca (... 960 ...). 

9.— Fredulfo, de Orense (... 962 ...). 
10.— Ornato, de Lamego ( ? ). 
11.— Diego, de Portugal (... 962 ...). 
12. — Adyuvando, abad de Bslonza. 

Esta sencilla tabla basta por sí sola para refutar con evidencia 
^1 sistema del autor, que, llevando el concilio á fines del siglo ix, 
descendió á consecuencias absurdas é incoherentes (1). 

Las firmas de Sisenando ¡nüm. 1), Ermegildo (niim. 2), Vi- 
*)iutfo (nüm. 3), Rosendo (nüm. 4) y Fredulfo (nüm. 9), compa- 
recen con la del rey D. Sancho I en una escritura del monaste- 
rio de Samos, fechada en 17 de Junio de 962 (2). La de Yiliulfo 
sale asimismo en otra escritura del 5 de Marzo , 950 (3) y en va- 
tías intermedias hasta la sobredicha de 962. 

En 11 de Noviembre de 958 otra escritura se ve firmada (4) por 
Sisnando (nüm. 1), Hermegiido (nüm. 2), Rosendo (nüm. 4), 
«Gonzalo (nüm. 5), Domingo (nüm. 7), Tudemundo (nüm. 8) y 



(1) «No contento Sclua con sostener sa intrusión (en la Sede de Urge! , al termi- 
narse el siglo IX), con tan perversos y anticanónicos medios, quiso darse aires de Me- 
tropolitano, y para robustecer su partido creó un nuevo obispado para el condado de 
«Fallas, desmembrándolo del obispado de Urgel. La cáteilra episcopal se puso en Roda. 
Para apoyar este acto anticanónico fingieron que allí había habido un obispado lla- 
mado Ictosa. De esta facción debia ser el abad Cesáreo, y quizá por eso fuera á Com- 
■postela, si es que allf fué, para figurar como metropoUtano contra el de Narbona, y 
oponer un concilio Compostelano á otro Narbonense. Contrapuestos asi los hechos se 
explican sencillamente algunas cosas que de otro modo no se podrían comprender. 
Por esa razón el pedante Cesáreo, en su carta al papa Juan, al nombrar las Sedes de- 
pendientes de Tarragona, cita la de Hicto^ que es de suponer fuera la pretendida 
viciosa.» La Puente, Historia eclesiástica de Bspaña^ tomo ixi , pág. 257. 

(2) Bspaña Sagrada^ tomo xl, pág. 145. Madrid, 1796. 

(3) Archivo de la catedral de Santiago, tttm^ A , folio 10. 

(4) Sspa^ Sagrada, tomo xviíi (2.* edición), pág. 806. Madrid, 17B9. 

TOMO XXXYIII. 15 




♦r^v 



226 



BOLETÍN DE LA REAL ACADEMIA DE LA HISTORIA. 



Diego, de Orense, inmediato antecesor de Fredulfo (niim. 9). En 
otra del 13 de Noviembre del mismo año (1) salen Tudemundb 
(nüm. 8) y Diego que expresamente se nombra obispo de Oviedo 
para distinguirse del de Oporto (núm. 11), que en la carta de Ce- 
sarlo aparece. Finalmente de Adyuvando, abad de Eslouza, dos 
escrituras (2) hacen memoria, demostrando que empuflaba el 
báculo abacial en 959. La una es del 30 de Agosto de 957, y la 
otra del 16 de Febrero de 962. El vocablo Adiuuandus^ trazado 
con letras visigóticas, se presta con suma facilidad á mudarse y 
leerse por manos y ojos imperitos Adamantiiu^ que en el texto 
impreso de la carta resuena. 

« 

Sospechó Risco, no sin justísima razón, que al celebrarse el 
concilio de Gompostela era ya difunto Oveco II, obispo de Oviedo. 
cLa carta», dice (3), «del abad Cesarlo al Papa Juan, impresa en 
el tomo xiz de la España Sagrada^ nombra los Obispos de la Pro- 
vincia de Galicia , y expresando todos los comarcanos de Oviedo 
omite solo el de esta Sede; lo que me persuade que se hallaba 
vacante hacia el año de 962 por fallecimiento de Oveco.» La^ ver- 
dad es que D. Diego,^ obispo de Oviedo, acompañando al rey don 
Ordoño IV el Malo, se hallaba en Compostela el día 13 de No- 
viembre de 958, como ya lo demostré. ¿Por qué no lo menciona 
Cesarlo? No por estar vacante la Sede Ovetense, sino por otra ra- 
zón, ha de explicarse el problema. ¿Cuál fué? 

Un hecho de suma transcendencia histórica, quQ han despejado 
y esclarecido las crónicas musulmanas (4), hay que tener pre- 
sente. D. Sancho I, curado de su obesidad por el arte del emba- 
jador y médico hebreo Jasday, se apoyó para recobrar sus esta« 
dos en la protección de Abderramán III y de la reina Tota de 
Navarra, y no dejaría de solicitar el concurso de Borrell, conde 
de Barcelona. En la primavera del año 959 se apoderó de Zamora, 
penetró en su reino, y pronto prevaleció contra D. Ordoño IV, 






(1) Cartulario de Sobfüdo^ i, 106. 

(2) Vignau , Cartulario de Bsleiua , tomo i , pág. n.^Btpaña Sagrada , tomo zxziT, 

(A 99pQ%a Sagrada^ tomo xzztii, pág. 2f75. Madrid, 1789. 

(4) Dozy , fíistoire dM musulmans d'^spagne, tomo iii, pág. 8A. Leyde, 1861. 



CONCILIO COHPOSTELA.no DBL uSO BS9. 227 

omo lo testiflcaa tres escrituras de Sahagün , fechadas respecti- 
'amenté en 9 de Abril, 13 de Noviembre y 28 de Diciembre de 
Lquel año. No bien hubo atravesado el Duero, Astorga y Galicia, 
¡e pronunciaron eu su favor; y su rival, Ordoño, evadiéndose de 
l<e6n, se refugió eo Asturias (1), adoade le siguió el obispo don 
Mego. La elección de Cesado, tal ven enviado por el conde Bo- 
rell para cumplimentar á D. Sancho, ó pactar con él alianza, 
efleja iin Sn político y proporcionado A. tan radical medida, que 
)n parte manifiestan los sucesos acouCecidos uu año después. La 
lerrola y prisión del conde Fernán Gonzáleí; el completo fracaso 
r huida de D. Ordoüo á Córdoba; el aliar la cabeza, unidos por 
uerte vínculo, los Estados cristianos de León, Navarra y Cata- 
uña, considerándose desligados de la promesa hecha al poderoso 
»tifa, todo induce á pensar que el concilio de Compostela, al 
■establecer en cabeza de Cesarlo el primitivo estado de la metró- 
>oli Tarraconense, contat^a con la aquiescencia, espresa ó tácita, 
)e los soberanos temporales del territorio. Posible es, con todo, 
[ue únicamente atendiese á las leyes y cánones de pura tradición 
ispañola. 

Mas ¿cómo explicar la Era, terminada en viii.que la carta 
le Cesarlo exhibe? La fecha 39 de Noviembre de la era 998 
;pnede corresponder á otro año que al 960? SI, ciertamente, tra* 
ándoso de escrituras en Cataluña, como lo fué la de Cesarlo. 
jilaré á este propósito una profunda observación del perspicaz 
(Tillaoueva (2|: «Del mismo año (1103) es una escritura con que 
il conde Ramón Berenguer, de consentimiento de nuestro obispo 
de Vich) Arnaldo, dejó en su libertad y total independencia el 
nonasterio de Santa Cecilia de Monserrate, el cual antes estaba 
mjeto á San Cucufate del Valles. Su fecha es : AnnoM. C. III. 
Era M.C.XXXXII. Indictione XII. VIH Idus Septemb. anno XUII 
'egna regia Philippi. De ella he visto un traslado en Monaerrate 
'co;'. 10, leg. i). Ala indicación sobra una unidad, ó digamos que 



B Cordub* cum inDumerablli exeroltu, pir^lt La^oaem ; it Dbl ter- 
na regal aul lotravlt, at ab Ordoolo audltum tuit, si Letona per aootem fuflt et 
UturlaB<DtraTlt;etregaum, quollleBarnU, SaneiuBSuBceplt.» Crónica de Sandro, 
lÚD. 26. 
(t) VUif* UleraHe, tomo vi, páff. Sil. 



228 BOLETÍÍ* DE LA RBAL AGADEÜIA DB LA HISTORIA. 

tomaron ya la del año siguiente, como también tomaron la era; 
y así se ve en otras escrituras fechas entrado el mes de Setiembre.» 

En el mismo archivo de Monserrat halló Villanueva, como ya 
dije, la escritura donde Cesado se nombra abad y arzobispo en 
17 de Abril de 960. Luego su consagración episcopal en 29 de No- 
viembre no acaeció este año, sino en el anterior. A este docu- 
mento se junta otro comprobante, venido del archivo de Saba- 
gün al histórico^nacional (t). Es un diplomado D. Sancho lacaya 
fecha no poco interesa á la historia de su reinado: Notum die kaL 
DecemhrisEra dcccclx^viii (998). No había entonces ferrocarriles 
para poder estar de asiento en Compostela á 29 de Noviembre, y 
en Sahagün dos días después. 

En otra ocasión hablaré detenidamente de la Sede episcopal de 
Hiato 6 Ictosa, que Cesario deslindó y comprendió en su mapa d& 
la provincia eclesiástica de Tarragona. Básteme por ahora recor- 
dar la disertación solidísima de Villanueva sobre este punto (2). 
El abad de Santa Cecilia no fingió ni pretextó una especie para- 
dógica é inaudita, sino muy creída y tenida por cierta y valedera 
en su tiempo. La hitación ó deslinde de las diócesis (litatío)^ quo 
Cesario conmemoró, provino de una escritura, quizá del siglo viii, 
9ustancialmente auténtica. 

Las razones que movieron al concilio de Compostela para dar 
un paso tan atrevido como el que refiere Cesario (3) estaban efn 
consonancia con el espíritu y práctica de aquel tiempo. El metro- 
politano de Lugo alegó el canon iz del concilio Antioqueno, que 
dispone que en cada provincia eclesiástica haya dentro de ella 
quien la rija y gobierne. De conformidad con este canon el pre- 
lado de Lugo regía entonces la metrópoli Bracarense. Era, pues» 
justo que en la Tarraconense no se mezclase para regirla el arzo* 
bispo de Narboná. Otra razón significó San Viliulfo, obispo de 
Tuy. «Puede cumplirse», dijo, «lo propuesto; porque nuestro» 
Príncipes y los concilios Toledanos han prescrito qne de común 



(i) Vignan, Indíee de ló8 docttmento» Sel monaiteHo de Sahagún, art. 98. 
(2) Vü^e literario, tomo xr, páf inas 1S4-I80. Madrid, 1850. 

(8) «Isti episcopi, saperias exarati, aazerant me et benedizerunt de ipsa provin 
da TarraconeDBi, vel cam sais manifleentüB cfvltatea ezaratas. 




CONCILIO C0MP08TBLAN0 DEL AI^O 969. 229f 

acuerdo podamos y queramos prQveer lo que enteudemos se? 
jufito. Sa, pues, manos á la obra» (1). Supouía esta razón que el 
concilio podía obrar con las atribuciones inherentes á la repre-^ 
sentación de la nacionalidad visigoda en los generales de Toledo; 
y no es extraño, porque nunca habían dejado de creerse poseedo- 
res de tamaña representación los subditos de la monarquía fuoo 
dada por D. Pelayo. fin las actas del concilio, que nos ha trans^. 
mitido la carta de Cesarlo, para nada se invocó el derecho, ó pre- 
texto, de la Silla ó cátedra apostólicüy fundada por Santiago ea 
tierra gallega. Cesarlo lo alegó, como réplica al arzobispo de Nar-. 
bona y á los obispos de Barcelona, Gerona, Yich y Urgel, cuand^ 
regresó á Cataluña, y se encontró con que rechazaban su título 
■ arzobispal, por defecto c(e consagración no inválida sino ilegíti- 
ma. No reconocieron en el concilio de Compostela la autoridad dd 
los generales, porque no fueron convocados á él, ni consultados 
siquiera. Se atuvieron, como era natural, á la decisión de Roma, 
y no á la de Compostela; y para precaverse de toda objeción que 
naciera por este lado dijeron que constaba lo del sepulcro, mas no 
de la predicación del Apóstol. El negocio habría dormido bajo esta 
solución, si en el año 970 no hubiese cambiado la faz política de 
Cataluña. El conde Borrell, sustrayéndose por completo á la in- 
fluencia francesa, pactó duradera paz y alianza con el califa Alha- 
quem II, y se puso, en camino de Italia para conseguir del pontí- 
fice Juan XIII, como lo alcanzó, que se quitase al arzobispo de 
Narbona la administración de la metrópoli Tarraconense. La 
carta que Cesarlo puso con esta ocasión en manos de su fiel Qa-. 
iludo para presentarla á las de Juan XIII era sobrado candorosa^ 
y leída eo Roma debió surtir un efecto contrario al que se propo* 
nía el remitente. Bl texto de San Beato de liiébana (2) y los á^ 
otros Padres (3) que alegaba Cesarlo sobre la predicación det 



(1) Wiliolfus, falgentiasimus vir, Tudensis episeopus, clarissimo vultu dizit: 
Nofltrs presamptio facieodi; quia a Principibus nostris Jassum est et a conciliis To- 
letanis coascrlptam, ^t quod juste iayenerimua ONondilijBrendi habeamua potestat^m. 
Festineimis.» 

(2) Flórez , Saneti Beati^ presbyteri hUpani LUbanénaU i% Apocalppsin uc pli$riwHU 
utriusqué PoederU pagina eommentaria^ pág. 97. Madrid, Í770. 

(8) Bspaña Sagrada^ tomo iii (2.* edición), páginaa 109-1 IH, Madrid, 1'354^ 




230 BOLETÍN DE LA RBAL ACADEMIA DE LA HIStORIA. 

Apóstol, como demostrativos de su derecho, no podía Qienos de 
hacer columbrar un peligro, aunque lejano, de insubordinacióii 
á la potestad central y soberana de la Santa Sede (1). Ya en el 
año 974, como efecto de la reacción gallega contra la protesta ca* 
talana, se titulaba San Rosendo apostolice cathedre et sedtBJrien- 
sis episcopus commissus (2), así como en 982 D, Pelayo I pastara* 
lem gerens curam seáis apostolice Jacobi heati (3). 

El éxito que tuvo la postulación de Cesario, siendo por un lado 
desestimada y por otro atendida cerca del romano pontífice, se 
ilustra considerablemente ante la perspectiva de los embajadores 
que envió el conde Borrell á la corle de Alhaquem II , los cuales 
hallaron favorable acogida (Junio- Agosto 971) en el espléndida 
palacio de Medina Azzahara (4), hoy dehesa de toros, empave- 
sada de soberbias ruinas, que ojalá se remuevan y estudien. 

Madrid, 16 de Junio de 1899. 

Fidel Fita. 



V. 



LOS CABALLEROS DEL SANTO SEPULCRO. 

El comendador de la Orden del Santo Sepulcro D. Carlos de 
Odriozola y Orimaud ha publicado en Zaragoza, año 1900 un 
folleto titulado: Libro de oro de la sagrada ord^ militar Jeroso^ 
limitaría del Santo Sepulcro de N. S. Jesucristo, que contiene los 
nombres de los caballeros de dicha Orden creados por los RR. PP. 
Guardianes del Santo Sepulcro, Custodios de Tierra Santa, de la 
Orden de Menores de San Francisco, desde el año 1561 á 1848 
con referencia á los archivos del convento de San Salvador de 



(1) Historia Campostellana^ Hb. ii, cap. 2, ap. Btpaña Sagrada , tomo zx (%.' edi- 
tioD), páginas 255 y 256. Madrid, 1191. 

(2) Bspaha Sagrada, tomo xiz, pág. 164. 
18) 7M<I., pág. 166. 

(4) BOLBTÍN, tomo ziii, páginas 454-457. 




LOS CABALLEROS DEL SANTO aSPULCRO. 331 

Terusaléa y otros datos históricos seguido de un apéndice con 
QOtas justiBcttivas. 

Cootiene esta obra, como su tUulo iudica, el catálogo de los 
:aballeros de la Ordea creados en un período de más de trescien- 
tos años, ó sea desde t5St en que quedó abolido el Patriarcado 
latino de Jerusalén basta el año 1847 en que el Papa Pió IX 
restableció esta dignidad por su bula: Nxdla ceUbrior coaSñendo 
al cargo á Monseñor José Valerga que cierra la lista de los caba- 
leros creados por los custodios de Tierra Santa en virtud de 
lelegaciÓQ apostólica, babiéudose establecido por Decreto de la 
Santa Congregación da 10 de Diciembre de 1847 que en lo suce- 
livo sólo pueda conferir esta orden el patriarca latino de Jera- 
lalén. 

Está redactado este catálogo en latín y colocados los caballeros 
>or orden cronológico de dfa, mes y año, expresándose la nacio- 
lalidad de los misinos y la diócesis á que pertenecieron, como 
ambién ol nombre de los RR. PP. Guardianes que hicieron 
istos nombramientos, terminando esta lista con la siguiente 
iota: Hese nomina Equitum S. S. ex Albo transcripta sunt ad 
>ertmm non sirte laborñ difficuUateque summa á R. P. Fr. Matheo 
'iebrero tí. O. anno M.DCCCXCV. 

Advierte el autor, por vía de notas, qne existen algunas lagu- 
laa en el catálogo; asi, al enumerar los caballeros que se cruta- 
on en los años 1565 á 70, añade: Libri ubi notati sunt periit 
ombtulum á Turci». Extat memoria istorum, y en el I&90 se 
lice: Alíi muUi creatí aunl ab ipao Guardiana sed non extant 
lomina eorum. 

Figuran en la lista de los cruzados algunos españoles ilustres 
' muchos extranjeros, entre ellos el autor de El Genio dd eris- 
ianitmo, que aparece inscrito con fecha 13 de Septiembre de 
606, coa estas palabras: FraniÁecua Augustas Chateaubriand, 
ivitale iiaclunensi Britanice provinci(B Gallice. 

Termina este trabajo con un apéndice que contiene datos bio<- 
;ráflcos de algunos caballeros y ae enumeran en fil los privilegios 
oncedidos á la Orden por los sumos Pontlñces y Reyes cristia- 
lOS, siendo los principales los siguientes: 1.* Que los tales Caba- 
leroB deben preceder á todos los demás de cualquier Orden ó 



232 BOLETÍN OH LA RBAL ACADEMIA OB LA HISTORIA. 

Milicia á que perteDezcan, exceptuando ünicameote los del Toisón 
de Oro. 2.'' Que pueden legitimar á los que no han nacido de 
legítimo matrimonio, mudar el nombre bautismal é institnir 
armas ó escudos. 3.° Que pueden crear Notarios. Y por último» 
que si algún caballero encontrase en su camino el' cuerpo de 
algúa ahorcado, pueda con su espada cortar la soga y mandar 
darle sepultura. Está ilustrada esta obra con una reproducción, 
fotográfica de la espada, collar y espuelas que pertenecieron á 
Godofredo de Bouillon que se conservan en la sacristía de la 
capilla de la Aparición de la Iglesia del Santo Sepulcro de Jeru** 
salen. 

Por todos estos conceptos es recomendable la lectura de este 
libro que contiene datos curiosos y muchos quizás ignorados y 
que, como todos los de su clase, viene á ser un poderoso auxi- 
liar de la ciencia biográfiea. 

Madrid, 9 de Marzo de 1901. 

Vicente Vignau. 



VI. 



MEMORIA A.UT0BI0ORAPICA DB GONZALO DB MtOOTB X>ñ MOLINA 

PARA SU HIJO AOUSTÍN. 

Existe manuscrita entre los papeles del cardenal arzobispo de 
Sevilla, D. Rodrigo de Castro, reunidos en. la Colección de Sala<* 
zar que posee la Academia, est. 15, gr. 4, núm. 105, y hubo de 
conocerla el Dr. D. Manuel Muñoz Oarnica, Lecioral de la igle-* 
sia de Jaén, juzgando por el Discurso preliminar que puso i la 
Nueva edición ilustrada de ¡a Nobleza de Anoalogía, impresa 
en la misma ciudad de Jaén en 1866; mas como solamente trans-* 
cribió (en el fol. xui) el pnncipio ó cabeza de esta Memoria, ha 
parecido útil que se conozca integramente, cual sigue: 

f Este sepulcro es de tu padre. Mi tronco de varón es de Her* 




HKMORIA DK «ONZALO DB ARSOTB DB MOLINA. 233 

Dan Martínez de Argote, seüor de Luceaa y Espejo, alcaide de 
los donceles. Da edad de quince años me hallé en la jornada del 
Pe£i6n. De edad de diez y seis me nombró el Rey nuestro Señor 
por Alférez mayor de la milicia del Andalucía: serví al Señor 
D. Juao, su hermano, en laa galeras déla Liga con diez bande- 
ras délas de mi cargo, y en Ja rebelión del reino d« Granada cou 
treinta escuderos á caballo , sin sueldo de m[ ni deilos. Hlsome 
el Rey nuestro SeÚor merced, por mis servicios, del oficio de 
Provincial de la Hermandad. Allané gran parte de las sierras de- 
Jerez y Honda á gran riesgo de mi persona, de muchos salteado- 
res escopeteros que andaban en ellas. Escribí seis libros de la 
Nobleza del Aodalucta. RetjdíQqué esta iglesia de Santiago, se- 
pulcro de mis abuelos y padres, como ahora está, por uua insigne 
victoria que tuve contra los moros. Tal día casó con D." Cons- 
tanza da Herrera y Rojas, condesa de Lauzaroie, descendiente 
del rey D. Alonso el último de Castilla. Luego que me casé vino 
Morat Arraes Visrrey de Argel con armada del Gran Turco y del 
Xarife sobre aquella isla : hlzome guerra treinta y dos días; ma- 
tóme once hombres de los que tenia en el fuerte y yo le maté 
veinte y seis: defendiólo Dios: cautivaros en aquesta guerra á la 
Condesa y veinte personas: rescátelos á mi costa con veíate mil 
ducados. He servido á los principes crisliauos de nuestro tiempo; 
al Rey nuestro Señor, de criado; al Rey Eurico de Francia, de 
agento; al Rey Estéfano de Polonia, de gentil hombm de su cá- 
mara> y al Rey D. Sebastián de Portugal, de fator: á la Santa 
Inquisición, de Comisario; ata Santa Hermandad, de Proviticial; 
á Sevilla, mi patria, de Veinte y cuatro.» 

G&sÁnao Fernández Duro. 



^ 



VARIEDADES. 



HEHOBUS DE ESPANA EN INSPRUCK (AUSTRIA). 

En el convento de San Norberto (Canónigos Premonstratenses) 
de Innspruck, capital del Tirol, en el vestít^ulo principal se lee 
en una tabla de mármol blanco ^ con marco de .mármol veteado, 
la inscripción siguiente: 

LVDOVICA BORBONIA CAROLI HISP. REGÍS FILIA 

AD NVPTIAS CVM LEOPOLDO AVSTRIACO M. HETRVRIAE DVCB 

IN CIVITATE OENIPONT. ^'^ CELEüRANDAS 

EX HISPANIA FELICITER ADVECTA 

DIE II AVGVSTX MDCCLXV. IN HAS AEDES DIVERTENS 

AB ABBATB lOSEPHO ET CANONICIS 

HOSPITIO OMNIQVE OFFICIORVM GENERE EXCEPTA 

IN IISDEM DVM NVPTIARVM SOLEMNIA ADPARABANTVR 

TRIDVO COMMORATA 

INVISENTIBVS QVOTIDIE ET CONVIVÍS FRANCISCO AC M. THERESIA AVGG 

lOSEPHO 11. ROM. REGE EIVSQ. SONORIBVS M. ANNA ET CHRISTINA 

CAROLO ET CAROLINA LOTHARINGIS. 

MAGNO PRINCIPVM ET PROCERVM NVMERO 

OBSEQVI CAV&A. HVC CONFLVENTE 

QVARTO DIE A SVO ADVENTV 

REGALI POMPA ET ÍNTER POPVLORVM PLAVSVS 

HINC AD CONNVBIALIA SACRA IN CIVITATEM DBDVCTA E8T. 

OB INSIGNEM COMITATEM ALIASQ. REGIAS VIRTVTES 

MAGNO DESIDERIO SVI WILTINENTIBVS RELICTO 

NORBERTVS II. ABBAS ET PRAESVL 

AD MEMORIAE PERENNITATEM HOC MONVM. POSVIT 

MDCCLXXIX 

(1) Innsbruek, que se pronuncia Inspruck, quiere decir Puente del río Inn. 



r- 



MEMORIAS DB BSPAliÍA BN INSPfiUGK (aUSTRIa). 235 

Desde el convento donde se halla esta inscripción, extramuros 
de luspruck, se entra en la ciudad por un magníúco arco de 
triunfo, erigido en el año de 1765 por la gran emperatriz María 
Teresa. 

En uno de los relieves que lo adornan aparecen los bustos del 
duque Leopoldo y su esposa la infanta Doña Luisa, que después 
fueron emperadores por haber muerto sin hijos el segundo hijo 
mayor de María Teresa. 

Bl actual emperador, nieto de Leopoldo, es por consiguiente 
biznieto de Carlos III de España • 

En el mausoleo del emperador Maximiliano, que ocupa el cen- 
tro de la iglesia, llamada de la Corte, en Inspruck, hay bellísi- 
mos relieves de mármol blanco, obra de Alejandro Collins, natu- 
ral de Malinas, quien la ejecutó por los años 1566. 

Uno de ellos representa la solemnidad de los desposorios de 
Felipe 6{ Hermoso con Doña Juana de Castilla, distiuguióndosc 
perfectamente las fisonomías, trajes, etc., de los españoles y los 
alemanes. 

A media legua de Inspruck en el cháteau ó palacio campestre 
de los Emperadores, llamado de Ambras, se halla una colección» 
numerosa de cuadros y retratos de la familia imperial de diver- 
sas épocas. Entre dichos retratos se encuentra uno de cuerpo 
entero, al óleo, de Cristóbal Colón, sin indicación de autor ni 
época; puede,. no obstante, considerarse como contemporáneo. 
No se asemeja mucho á los conocidos hasta ahora. Me prometo 
tener, aunque en pequeño, una copia del busto. 

Antonio Rbmón Zarco dbl Valle. O) 



(1) En 1848 escribió su ilustre autor esta comunicación , siendo embajador de Es- 
paña en la Corte de Austria.— Nota de la R. 




NOTICIAS. 



El día 27 de Febrero pasado falleció en Madrid el ExceleúUsimo 
Sr. D. Juan Facundo RiañQ, anticuario de nuestra Academia que 
tantos títulos ha dejado de su afecto á las ciencias históricas na 
menos que al cultivo de las Bellas Artes con sus escritos, cons* 
tante aplicación, discreción y buen gusto* Formaron parte de la 
numerosa y distinguida comitiva que le tributó los honores sus 
püe^os, nuestro dignísimo director y. los Sres. Gómez de Arte^ 
(.he, Rada y Delgado, Danviia y Catalina García, en representa^* 
ción de la Academia, acompañando el cadáver hasta el Cemen- 
terio del Este. 



Ha sido nombrado anticuario interinamente de nuestra GorpoK 
iradón.el Sr. Rada y Delgado; el cual ha puesto ya manos á U. 
obra para terminar en breve los catálogos del Museo Arqueólo- 
gico, riquísimo de objetos de arte, numismática y epigrafía. 



Con profundo sentimiento recibió la Academia la noticia de 
haber fallecido en Berlín el 21 de Febrero último su ilustre ho- 
norario el Dr. D. Emilio Hübner, víctima de breve enfermedad^ 
que privó al orbe literario de una do sus más brillantes lumbre- 
ras. Profesor de literatura clásica en la Universidad de Berlín, 
doctor por la Universidad de Oxford, que le confirió este grado 
agradecida á los servicios prestados á la historia de Inglaterra 
con la publicación del tomo vii del Corpus Inscriptionum latina^ 




rrOTiciAS. 237 

rum^ mucho mayores obsequios ha prestado Hübner á la histo- 
ria de España con sus magistrales obras de epigrafía y otras ar^ 
queológicas que nadie puede desconocer y de las que la Ciencia 
está llamada á tomar impulso eñcaz é imperecedero. La Academia 
acordó publicar en el Boletín el elogio necrológico de tan insigne 
escritor, que redactará el Sr. Saavedra. 



Han fallecido también los correspondientes M. Ludovic Dra- 
peyron, director de la Revue de Géographie, y D. Urbano Ferei- 
rroa^ autor de una Historia de los Romanos Pontífices^ que ha 
tenido la justa distinción de ser traducida al italiano. 



Han sido nombrados correspondientes en Londres el Sr. Gle-^ 
ment R. Markham; en Ñapóles, el Sr. Lorenzo Salazar; en Pa- 
dua, el Sr. Gamillo Manfroni; en Berlín, el Sr. Garlos Zeumer; 
en Tubinga, el Sr. Gristiano Federico Seybold; en México, doi> 
Alfredo Gbavero, y en Górdoba D. Manuel López y Domínguez» 



Se recibieron con aprecio los tomos xvii al xzv de la obra Me^ 
dallas eipañolasy que su autor, D. Adolfo Herrera y Ghiesanova, 
ha ofrecido en donativo á nuestra biblioteca. 



Gon el título de Boletín de la Bihlioteca^Museo Balaguery quo 
abarca los números de Enero y Febrero de este año, ha sido pu- 
blicada una brillante y voluminosa colección de artículos escritos 
en varias lenguas y ñrmados por eminencias de la historia y li- 
teratura, que se consagra á la memoria de D. Víctor Balaguer, 
y está precedida de su retrato en fototipia. El ejemplar remitido 
por la dirección de dicho Boletín contiene además una larga y 
esmerada lista por orden cronológico de todas las obras que escri-- 
bió y sacó á luz nuestro eximio compañero. 



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238 



BOLETÍN DB LA REAL AGAOlmiA DE LA HISTORIA. 



El Último número de la Revista O Archeologo poHuguez (volu* 
men v, páginas 283-285) da cuenta de dos inscripciones romanas, 
nuevamente aparecidas en Lisboa* 

i. En las murallas del castillo. Mide 0,46 x 0,275 m. 

.... ATIO 
ASPRO AN • XX 
VIIII CALVEN 
tía i VL i AN a 
M A R I T O P II S 
SIMO t C 

[Lutjatio A»pro an(norum) XXVUII Calventia Juliana marito püsrimo' 
/(aeiendum) e(uravU), 

Calvencia Jaliana procuró se hiciese este monumento á sa marido pia- 
dosísimo Lutacio Aspro. 

El cognombro Aspro prueba que se leyó bien, aunque se haya 
interpretado mal, una lápida (Httbuer, 5673) del priorato bene- 
dictino de San Frutos, distante 16 km. de Sepúlveda sobre la ri- 
bera del río Duratón. 

2. Cerca del convento de Jesús. Era conocida (Hübner, 253), 
pero hasta ahora no se había copiado exactamente. Mide !8 coi. 
en cuadro. 

D M s 
T I L I M A C o 
A N N • L X 
N B MBS I V S 
PATRI píen 



MO 



P C 



D(i8) M(an%bu8) síacrum). Tüimaco ann(órwn) LX líemenui patri 
pien[tÍB8ÍJmof(aciendum) e(uravU), 

Consagrado á los dioses Manes. Nemesio onidó de que se hiciese este 
cnonomento á su padre piadosísimo Telémaco, fallecido en edad de 60 afios. 



& 



HOnctAs. 239 

icripcíón de Duestra Península en que euena el 
de Ulises, que Fenelón, después de Homero, ha 
i: TiiXifucfo;. La cantidad prosódica de la primera 
a segunda dan razón de su cambio en t; tenden- 
i distingue el portugués del idiooia castellano: 
ngir [teñir), lin/ia[lerifa), direilo (derecho). Ha- 
ación para mostrar el valor histórico y literario 
pigráflcaa, al parecer iasigoiflcaates, de ordina- 



espondienies de la Península Ibérica registra el 
presente ó Catálogo de los socios que compouen 
Bológico, imperial alemán, de Berlín y Roma (I): 



Coelho. 

,eite de Vasconcellos. 

a SiWa Pereira Caldas. 

?. Martins Sarmentó. 

i^asconcellos. 

. Fidel Fita. 
. José Ramón Mélida. 
arques de Monsalud. 
. Juan Facundo Riaño. 
. Bduardo Saaredra. 
Francisco de Asís Vera y Chilier. 
P. I barra. 
D. M. G. Moreno. 
Gabriel Llabrés y Quintana. 

' MÍtflU4tT it* KaütrUeh iiuUekm AreJMtoiOfiéektft InitíttM. 



240 BOLETÍN DE LA REAL ACADBItlA DB LA HISTORIA. 

Málaga. Sr. D. 6. Loring. 

Medinasidonia. Sr. D. Mariano Pardo de Figueroa. 

Vitoria. Sr. D. Federico de Baráibar. 

Desgraciadamente hay que suprimir de este Anuario en Espa- 
ña, por causa de fallecimiento, á los Sres. Riaño y Vera. 



Inscripción en Ñapóles, — El Director del Museo de San Martín, 
que no há mucho formó relación de las inscripciones existentes 
en el Castillo de San Telmo de aquella ciudad, relación de la que 
publicó nuestro Boletín las del tiempo de la dominación espa- 
*&ola (i), acaba de dar á la prensa un nuevo folleto complementa- 
río, con inscripciones de otros castillos de la ciudad, sacadas de 
los lugares en que estuvieron y colocadas actualmente en el refe- 
rido Museo (2). Sólo una es del tiempo indicado: se esculpió para 
conmemorar la reconstrucción del viaducto que unía el Castillo 
del Huevo (dell Ovo) al Continente, hecha en eiH;ensión de 227 
palmos por mandato del virrey D. Juan de Ziiñiga, Conde de 
Miranda, y dice: 

PHILIPPO II HISPANIARVM REGE 

PONTEM A CONTINENTI AD LVCVLLIANAS ARCES 

OLIM AVSTRI FLVCTIBVS CONQUASSATVM 

NVNC SAXIS OBICIBVS RESTAVRAVIT FIRMVMQfUE REDDIDIT 

D. lOANNES ZVNICA PRO REGE 
ANNO M. D. LXXXXV. 

Mide la lápida 1,95 x 0,93, y fué llevada al Museo en Octubre 
de 1898. 

F. P.— C. F. D. 



(1) Tomo zxxiY, pág. 542. 

(B) Lorenzo Saláxar: Marmi dei CasMH di NapoH $ipo»H nel chiMíro di S. Martino. 
Trani. En 8.^, 12 págrs. 




SUMARIO DE ESTE CUADERNO. 



% 



j. 



Ivformeb:. 

I. ConsideracionBs hiitóricM acerca de Uü iélaa Oanarioi , por 

D. JoU Wangüemert y Poggio.^oáé M. A^eüsio. « 161 

IL La Inquisicién en Córdoba, Noticiae curioioe para üusirar su 

historia, — Rafael Rataírez de Arellano^ . . • < • 164 

IIL El abad San Iñigo y dos códieee del monasterio de Ma,^ 

Fidel Fita ,: ...♦4... 206 

IV. La reacción metropolitana de Tarragona p 4l condUo Úowh- 

postelano del año P59.— Fidel Fita. . . 21S 

V. LoB cabaileroe del Santo SepuícrOé^Vieentet Vignaa 230 

VI. Memoria joutobiogrqfica de Qimxalo de Argote de Molina para 

eu Mjo Agustín. — Cesáreo Femándes Duro 282 

Vaiuiídadbs: 
Memorias de España en Inspruck (Austria), — Antonio Bemáa akrco 

del Valle 2S4 

Noticiae 286 



"^-ÍAA. \ -J,. I 



i 



BOLpiNo-.oi 



- ACADEMIA DE LA HISTORIA 



:OMO XXXVIII.— GOADEBNO IV 



ABBIL, 1901 



MADRID 

STABLBGlHiENTO TIPOQRAFICO DE PORTAN ET 



Ctlle da la Ubertad. Dáiu. t» 

•1 eo'i 



lí 



242 BOLBftN DK la Rl£/l^ AGADBBtíA PB tA HISTORIA. 

I *. 

fas AUía, liberta de Nereo. Esta votiva se encontró en el pinto- 
resco pago de Albaladiel (i) , donde acaba de mostrarse otra iné- 
dita, pero muy gastada, cuyo calco reservo para mayor estudio. 
El Sr. Jiménez de la Llave tiene ya en su poder el insigne már- 
mol de Domicia Attia (2) , que demuestra la reducción geográfica 
de Caesarobriga á Talavera de la Reina. 

Cartagena i 

Por medio de D. Adolfo de Herrera, nuestro compañero electo^ 
me ha remitido desde Cartagena Di Manuel Fernández Villamar- 
zo, correspondiente meritísimo de la Academia en aquella ciu- 
dad (3) , el exacto dibujo de un fragmento lapidario del primer 
siglo, que se ha descubierto «entre el Almajar y San Antón », al 
abrirse los cimientos de la fábrica de electricidad. Sus dimensio- 
nes alcanzan á 39 cm. de alto por 25 cm. de ancho. A juzgar por 
los suplementos que el epígrafe requiere, esta c piedra caliza» 
hubo de ser tan ancha como alta. 

C • FAN^, 
L AT I ^ 
C ENSO 

H*S«B*S 

C(aiu») Fannpus] Latini ¡(ibertua) Cen8o[rinu8] h(ie) b'Uus) efst). S(it) 
[t(ibi) t(erra) l(evis)]. 

Cayo Fannio Censorino, liberto de Latino, aquí yace. Séate la tierra 

ligera. 

* 

Los suplementos que propongo están indicados, é indudable- 
mente se legitiman por medio de otras dos lápidas de Cartagena 
(Hübner, 3436,3461): 




(1) Boletín , tomo ii, pág. 253. 
t2) /W<í., págr. 261. 

(3) Al Sr. Fernández Villamarzo se debe también el dibujo de la inscripción pu- 
blicada en este volumen del Boletín , pág. í>4. 




nustas inscripciones ROUANAS. ¿*i 

) Sulpiáuí, Héíeni l\h(erius), Htíiodorus tevir Au- 

h(ic) afitus) t(ítj. 

Ziodio, C(iodii) Grathonis l(iberto), Pamphilo, 
aaioa en otras lápidas (1496, 6266) campean; y do o 
cognombre del difiinlo Cemorinua (1772, 6121 , 6122) 
>inbre Latinus, que Idto su patrono, quedan ejemplo: 

(1148), Madrid (3058) y Tarragona (4261), aplicado 
imente á tres personajes: Quinto Cornelio, Gayo Vale 
io Valerio, natural de Barcelona. 



Lngo. 

la esta lápida al derribarse un cubo de la muralla anti 
i colocado á corta distancia de aquella situación «en c 
jardiQ del nuevo circulo de artesanos*. Así lo notifica 
comunicación del 9 del corriente á la Academia, su co 
ente en Orense, D. Manuel Hermida, que ba visto 1 
igioat (alto, 76 era. ; ancbo, 28 ; grueso, 20) y enviado « 
a vocal A carece de travesano, como acontece en otra 
mes de Lugo, donde abundaban los individuos y clien 
5ente Valeria (1 ). 

D o M o s 

VALERIO 
MBLRAGRO 

qyi viX'AN-xxx 

VALBRIA'THAIS 

CONIVCI ■ INCOMPA 

RABILI • B • M 

POSVIT 

'¡anibuaj i(acrum). Valerio Meleagro, giri vix(it) an(no$) X22 
\ait coniugi iiteomparabüi b(tne} m(erenti) potuit, 
ado A los dioses Monea. A bu ¡d comparable j beoemónto etpoB 
jleagro, qae vivió 80 afios, poso este monumeato Valeria Tha] 

ríM , tomo uxyi, piginu 914 y B13. 



244 boletín db la real academia de la historia. 

En Cabra (5057) y en Sagunto (6023) se registra también el 
cognombre griego Meleagro^ que hicieron popular las hazañas 
mitológicas del hijo de Allea. Otra Valeria Thais figura en Ta- 
rragona (6127) ; y si bien parece á primera vista que puede iden- 
tificarse con la de Lugo (1), no encaja bien el supuesto, á menos 
que se diga que estuvo casada en segundas nupcias. 

Madrid, 22 de Mano de 1901. 

Fidel Fita. 



11. 

TRADUPCIÓN FRANCESA DE DOS ORRAS ÁRABES 
interesantes para nuestra HISTORIA. NOTA BIBLIOaRÁFICA. 

Los arabistas franceses que residen en la Argelia, ya por ini- 
ciativa propia, ya secundando los propósitos del Gobierno gene- 
ral de aquella región, publican libros originales ó traducidos con 
objeto de dar á conocer la historia árabe de toda la parte Norte 
de África, y como dicha historia está tan intimamente ligada 
con la de los árabes de España, tales libros tienen sumo interés 
para los españoles. 

El correspondiente de esta Real Academia, profesor de la Es- 
cuela superior de Letras de Argel, M. B. Fagnan, es quizá quien 
más ha trabajado en este sentido, habiéndose propuesto poner al 
alcance de los no arabistas los libros de Historia y Geografía que 
tratan de dicha región. 

Después de haber publicado en los años 1893 y 1895 la traduc- 
ción de dos obras históricas, que contienen no pocas noticias refe- 
rentes á la España musulmana (2), ahora acaba de publicar otras 



(1) ... Marciua LiteuUus et Valeria Thais ancillae bene meritae/ecerunt. 

(2) HUtoire des Almohades d^Abd Bl-Wahid Merrakeehi, VesAMiVd et annotéepar 
E. Fagnan. Arerel, 1898. Un tomo en 4.*' de 831 pág., priz 7,50 fr.— Chronique des Al^ 
moAades et des Hnfjfides attribuée & ZerkecM, traduction fran^aiae d'aprés Tédition 




rSflNCBBA DE 

mabilidad di 
el]a3 me p 
OQ venía pul 
')escripción 
I, por un gd 
a de los ar. 
da por Ereí 
por no hat 
ha podido i 
;to impreso, 
nudfes de C 

lodas sea 
cto conodar 
> reconocido 
re Alí, í pí 
trmano del 

1 Fez, ó mi 

el título pi 
1 del África 

tiene much 
: Teces se h 
geógrafos á 
ise de datos 
rqueológico: 
W8 y lingt 
onecidos ha 
! cosas que 
nos ocupa, 
iabiliáad, r 



p4r S. Fauna». 

sn m-tUtU da 
Viuiii. Coostaní 
iir UD ^éoirrapl: 
ar U pramiíre I 
:. B. ÉMle polyl 



246 BOLETÍN DB LA REAL ACADEMIA DE LA HISTORIA. 

por verídicos, que contaroD las cosas maravillosas que el autor 
acepta. 

La traducción, hecha por el Sr. Fagnan, está hecha cotejando 
varios manuscritos é indicando las variantes de alguna impor- 
tancia, añadiendo además eruditas aclaraciones á la parte his- 
tórica. 

El copioso índice de nombres propios y de materias que á esta 
como á las obras anteriormente publicadas ha añadido el tra- 
ductor, hace que la obra resulte de mayor y más inmediata uti- 
lidad, pues en un rato se forma uno idea de la parte que puede 
interesarle. 

Entre los manuscritos de esta Academia eiiste catalogado con 
el núm. 1 de la Colección Gayangos un códice de esta obra ad- 
quirido en Tánger en 1850. 

Es un códice en 8.* en buena conservación, de 101 folios úti- 
les, de letra occidental del siglo zviii, como copiado en el año 
1137 de lahégira; el original de donde se sacó la copia estaba 
falto por el principio y por el fin: al principio le faltaría sólo el 
primer folio, que probablemente le fué añadido por el portugués 
poseedor del libro en 1792, quien al ñn del mismo puso la 
siguiente nota: el 137 da hegira, em 1792 faz 32 (sic) que fora 
escrito. Geografía de toda Asia e África.» 

Al final del libro faltan probablemente dos folios, que faltarían 
en el original, pues antes del colofón termina el texto al fin de 
la página 207 de la traducción, y el último folio existente, lo 
mismo que el primero, estarían sin duda bastante deteriorados, 
pues el copista dejó algunos claros que en el primer folio llenó 
el mismo que copió la parte de introducción que faltaba. 

La copia hecha por Mohamed, hijo de Abderrhamán, hijo de 
Yusuf ¡^jlarOI ^U¿¿tl se terminó en la tarde del lunes 22 de 
ramadán de 1137. 

El texto impreso por Kremer está contenido desde el folio 46 
recto hasta mitad del 83 recto. 

Respecto al valor intrínseco del códice bajo el punto de vista 
de la corrección puede admitirse que es muy parecido si no igual 
por completo al manuscrito que, descubierto últimamente en 
Argel por el Sr. Fagnan, ha sido aprovechado para la última 




niADttCfilÓN FIIASCB8A DK DOS OBBAB ÁRftBES. S47 

1 traducción, y cuyas variantes de importancia para 

han sido señaladas como adiciones; las que liemos 
ion de cotejar coinciden casi en absoluto con las del 
> Academia. Si de la obra en el texto árabe ó de la 

se baca alguna vez nueva edición, convendrá tener 
as variantes que pueda ofrecer, 
ortancia aiin que k obra aulerior tiene para los espa- 
^unda de las publicadas ahora por el Sr. Fagtia»; cono- 
«xto árabe desde 1848-1851, en que fué publicada por 
I titulo de BtBtoire de VA frique et de Eepagne intittdée 

VMogrib y muy aprovechada por los aiabistas que han 
a historia de África ó Espafia, sus tesoros permane- 
loB para los profanos á los estudios arábigos, pues sólo 

parte de la obra, ó sea la mitad del tomo ii, que trata 
lalmente de España, habfa sido vertida at castellano 
) sabio com;iañero D. Francisco Fernández y Goozá- 

ucción que como la de la obra titulada Ajbar mach- 
acada por la Academia pocos años después, en 1667, 
onecida de alguno que otro de los que, proponiéndose 
historia de EspafSa y hablar, por tanto, de los árabes, 

acudir á los textos origínales; ¡quiera Dios cjue la 

que ahora ofrece á los no arabistas nuestro corres- 
3r. Fagnan, tenga mejor acogida del publico! 
I natural, el Sr. Fagnan ha comenzado por la Iraduc- 
no I de la obra de Abenadari, pues no lenfa los mo- 
especiales que sin duda llevaion A nuestro compaiíero, 
lien acierto, i comenzar por la parte que más nos iuie- 
UQ así interesó poco al publico. 
lé que el tomo i de Abeuadarf trata especialmente de 
de África, siendo el it el destinado á la de España, 
LIO como en otro se dan noticias muy interesantes 
í la otra región por exigirlo asi el enlace y trabazón 
ia musulmana. 



£ 



248 BOLETÍN DB LA RBAL ACADBIÍIA DB LA HISTORIA. 

No es fácil dar una idea exacta del cúmulo de noticias conte- 
nidas en las 500 páginas de este libro (1): baste decir que en con- 
junto abarca la historia de toda la parte Norte de África desde los 
comienzos de la conquista musulmana hasta más de la mitad del 
siglo VI de la hégira, casi hasta fines del xii de nuestra era. 

La traducción de esta obra, lo mismo que la de las anteriores, 
va acompañada de numerosas, aunque breves notas, en las que 
se hace ver la conformidad ó discrepancia de la narración con lo 
que dicen otros autores, principalmente Abenaltir, que entre los 
publicados es el más completo, y cuya traducción tiene casi im- 
presa el mismo Sr. Fagnan. 

En el copioso índice de nombres propios y de materias (34 pá- 
ginas), con que el autor ha terminado su trabajo, encontrará el 
lector español medio de enterarse de lo que más le interesa, ó 
quizá de lo que más excite su curiosidad, pues es seguro que 
muchos, si pasasen la vista por dicho índice, leerían muchas 
cosas que no son propiamente de nuestra historia, pero que con- 
tribuirían no poco á formarse ideas más exactas del carácter de 
la conquista árabe, lo mismo que del modo de ser del pueblo 
musulmán, bien diferente de como todo ha sido fantaseado por 
muchos historiadores más ó meaos antiguos. 

Madrid 22 de Mano de 1901. 

Francisco Godbra. 



(1) Gouvemement general de VAlgéri$. Histaire de VAfHq%t et de l'B9paffnei»Htulé$ 
AL-BAINO* L-MOQRIB , traduite et annotée par B, Fagnan, tome i. Alger. Impri- 
merie oriéntale P. Fontana et C>«, rué d'Orleana, 29. 1901. Prix, 4,50 fr. Un tomo 
en 8.^ de 519 piginas. 




LJL BATALLA DB TORO. 



III. 



LA BATALLA DB TOBO 
(1478 ), 
3S Y DOCÜUBNTOS PARA 8D UONOORAFÍA HISTÓRICA. 

Revista Militar, de Lisboa, números de 31 de U 
siguientes, se ha publicado coa el lUulo de la cabez 
il Sr. Souaa Vilerbo, cuya importancia histórica 
ecciÓQ de documeotoa inserta en que funda sus a 
1). 

ante todo, que la batalla de Toro, reñida elí.* de M 
ué, no solamente uno de los más famosos hechc 
la campaña iniciada por el rey de Portugal D. Alfon 
itilla, sino también, y sin contradicción, de los su( 
las notables de la Península, por la influencia que 
no de las dos monarquías que aún hoy la comparte 
también que la idea sostenida por escritores espaf 
ido compensación ó desagravio del yencimiento en 

puede reconocerse sin ofensa de la verdad, estiman 
nto de vista político, porq ue las consecuencias fuen 
imas. En Aljubarrota vio el rey de Castilla desvane 
za de ceñir á su cabeza la corona que tan heróicam 
el Maestre de Avis, y en Castro Quemado escapó d 
D. Alfonso V el sello con que pensaba confirmar 

hecho quedaron á los Reyeq Católicos. 

consideración militar do le parece quepa establecí 
el paralelo, por ser las diferencias palpables y aun 
a la verdad de las relaciones. La desproporción de fi 
rcitos beligerantes era harto sensible en AIjuba: 
«cer el valor, la disciplina y la fortuna de los partid: 

Uai«Tnr«. A¡t»»*iadottioaimattiu panaiia monograpMa U 
ieulOBMbtbecho tÍr»d»«p»rledeS0«]">>p1>rei, do paeatoaálai 
pÚKolo ea 8.* nt&yor de 182 piglDaa, con pie, Lisboa, Typographla 



250 BOLETÍN OE (.A REAL ACADEMIA DE LA HISTORIA. 

del pretendiente portugués; en Toro no se apreció la misoia cir- 
cunstancia. Allá fué completo el desbarate de los castellanos, al 
paso que acá, divididos los ejércitos, la victoria y la derrota fue- 
ron parciales, distribuyéndose entre los dos campos. La hueste 
de D. Alfonso se retiró desbandada, pero ía del Príncipe real, su 
hijo, no sólo quedó vencedora, sino que hizo algunos prisioneros 
de calidad y mantuvo el campo como recomendaI;)an las leyes de 
caballería. 

81 el triunfo alcanzado por D. Juan no consiguió restablecerla 
suerte de las armas, si no consolidó la causa de su padre, si fué 
victoria estéril, mostró sin embargo la aptitud bélica del Príncipe 
y las excelentes condiciones de la tropa de su mando, flor del ejér- 
cito. Como victoria parcial no ha sido disputada, y fuera absurdo 
hacerlo y suponer que quisiera adornarse con las palmas de un 
triunfo ilusorio cuando hubiera pruebas en contrario. Preciábase 
el Príncipe, con justificado motivo, de esa página gloriosa de sa 
vida. y no perdía ocasión de afirmarla publicamente. 

Según el cronista García de Resende, en la apertura de las 
Cortes celebradas en 1490 para pedir el subsidio necesario al ca- 
samiento del príncipe D. Alfonso con la princesa de Castilla, el 
Corregidor de Corte Antonio de Almada pronunció lo que hoy 
llamaríamos discurso de la Corona é hizo el panegírico del Rey, 
señalando entre sus acciones el vencimiento de la batalla de Toro, 

Al que ignore el fondo de estas circunstancias no dejará de pa- 
recer extraño que al mismo tiempo que los Reyes Católicos eri- 
gían en Toledo un templo en honra de la victoria que Dios les 
concediera en aquella ocasión, se conmemorase festivamente en 
Portugal el hecho mismo con solemnes procesiones en el aniver- 
sario de la batalla. 

Es también de notar que tal solemnidad, al parecer por no las* 
timar el amor propio de D. Alfonso Y, no tuviese principio haista 
algunos años después de su muerte, pues fuéen l482cuandoDon 
Juan II, ya en el trono, dirigió mandato á la Cámara de Oporto 
para establecerla. Algún motivo político influyó quizá en la de- 
terminación del rey de Portugal, enderezada, no sólo á perpetuar 
la memoria de un hecho glorioso, sino también á mantener la 
tensión patriótica de su pueblo. 




U BATALLA DBTORO. 35t 

\ aludida tiene apéndice interesantísinio, que viene á 
le estimarse relación oficial de la batalla, relación que 
onsiderada j conCrontada con las de los cronislas coq- 
!06 españoles y portugueses, lo mismo que los demás 
DS correlativos, por el que trate de estudiar el hecho de 

esión conmemorativa duró poco (nueve años); en 1." de 
1491 dio el rey D. Juan II nueva ordea á los municipios 
»sase, á ña de que el matrimonio del Principe, antes 
I, fuera vinculo de pai y unión que apretase los lazos 
entre las dos naciones peninsulares, 
qui, en síntesis, el juicio desarrollado en la introducción 
) del Sr. Sousa Viterbo, juicio merecedor de estima por 
i los documentos oficiales de su nación, que acompaña; 
I DO se acomoda con el contenido de otros documentos, 
oficiales de la nuestra, conveniente será, como él dice, 
-los á fin de procurar una opinión definitiva, 
i^uiente á la batalla, 2 de Marío de 147fi, comunicó su 
el rey D. Fernando á las principales ciudades del reino, 

desde la de Zamora cartas del 1enor siguiente (I): 
ornando por la gracia de Dios rey de Castilla, etc. A tos 
>, justicia, regidores, caballeros, escuderos, oficiales y 
>no3 de la ciudad de Baeza, salud e gracia. Bien creo 
bido como mi adversario de Portugal, después que llegó 

1 cibdad de Toro con la mas gente de caballo e de pie 
rtugal pudo traer, conociendo que sin batalla non podía 
k fortaleza desta cibdad de Zumora que yo tengo cercada, 
:ha e buena gente que conmigo está, aunque publicaba 
iría venir á socorrer por la parte que no tiene ribera que 
ra estorbar, vino con todas sus gentes un dia del mes 
as tres horas después de la media noche, y llegó de la 
de la puente desta cibdad, y en la misma hora fizo po- 
.8 fuertes que traía fechas para aquello, e detras della? 
a su artillería, con la cual comenzó luego Á tirar á la 



4i (hwHM, JmU. para la BUtorít; ifStriA*, 1. 1 



£ 



352 BOLETÍN OB LA REAL ACADEMIA OB LA HISTORIA. 

puerta de la dicha puente, e lo continuaron de noche e de dia en 
tanto que alli estobieron, de tal manera que non pudieron salir 
mis gentes, por no haber otra salida para donde ellos estaban, 
salvo la puerta de la dicha puente, e el rio iba tan crescido que 
en él non se fallaba vado alguno. Y asi estobo en aquel arrabal 7 
en Sant Francisco diez ó doce dias, donde continuamente, de al- 
gunas gentes mias que quedaron atajadas de la parte déla puente 
donde ellos estaban, recibían asaz daño, y así mesmo de tiros de 
pólvora que les tiraban desta cibdad. Y porque mi voluntad era 
de salir a pelear con el dicho mi adversario e su fijo e con sus 
gentes, acordé de mandar facer ciertas minas e puertas á los lados 
del baluarte que está al cabo de la dicha puente, por donde mas 
presto pudiesen salir las dichas mis gentes; e créese como el dicho 
mi adversario e su fijo e los que con él estaban, sintieron como 
las salidas se fasian e se habían de abrir las puertas dellas ayer 
viernes en la noche, que fue primero dia deste mes de Marzo, 
acordaron ese mismo dia de cargar su fardaje antes que amane- 
ciese, e venido el día se partieron del dicho arrabal e fueron la 
via de Toro, e luego como se conosció que ellos partían, acordé 
de salir á pelear con ellos, e como la salida de por la dicha puente 
es estrecha, e las dichas minas e puertas que yo había mandado 
faser aun no estaban abiertas, tardaron las dichas mis gentes por 
grand espacio de salir al campo, de manera que el dicho mi ad- 
versario bobo logar de se alongar desta cibdad de dos leguas ó 
mas antes que toda mí gente fuese salida. E como yo me hallé en 
el campo con el Reverendísimo Cardenal de España mi muy caro 
e muy amado primo, e con el duque de Alba, marques de Coria, 
mi primo e con el Almirante de Castilla e Conde don Enrique, 
mis tios, e con otros caballeros que conmigo estaban, acordé de 
dejar algunas partes de mis gentes en las estancias contra la for-> 
taleza desta dicha cibdad, e yo ir en persona con los dichos grao- 
des e caballeros e otras mis gentes en pos del dicho mi adversa- 
rio, con la mayor prisa que pude. Pero él aguijó tanto su camino^ 
que non le pudieron detener algunas de mis gentes que para ello, 
por mi mandato, iban pegadas con él, nin le pedimos alcanzar 
fasta una legua de Toro, en un campo que se llama Pelayo Gon- 
zález^ entre Sant Miguel de Oros e la dicha oibdad de Toro; y en 




n 



LA BATALLA OS TORO. 



253 



el seguimiento del faeron presos e destrozados setenta caballeros 
suyos e tomado parte de su fardaje» E viendo que ya non podia 
entrar en la puente de la dicha cibdad con sus gentes sin ser des- 
trozados, acordó de me esperar; e alli se juntaron con él el duque 
de Guimaraes e los Condes de Yillarreal e Dopruela e el fijo de 
Juan de UUoa e todas las otras gentes de caballo e de pie que 
hebian dejado en guarda de la dicha cibdad de Toro. E ordenadas 
sus batallas puso en la delantera dellas sus sebratanas e espin- 
garderos, e como quier que muchos caballeros de los que conmigo 
estaban eran de parescer que yo no debía dar la batalla por las 
muchas ventajas que el dicho mi adversario tenia para ella, asi 
porque en la verdad era más gente en número que la que conmigo 
estaba, como porque mis gentes ibau cansadas y la mayor parte 
del peonaje que conmigo salió se había quedado en el camino por 
la gran priesa que llevábamos por alcanzarlos, e por non levar 
conmigo artillería alguna, e era ya casi puesto el sol y estaba tan 
cerca la dicha cibdad de Toro, donde él y sus gentes se podian 
recoger sin mucho daño, puesto que fuesen vencidas; pero yo, 
con acuerdo de los dichos grandes, conñado en la justicia que yo 
e la Serenísima Reina, mi cara e muy amada mujer, tenemos á 
estos nuestros reinos, y en la misericordia de nuestro Señor e la 
de Su bendita madre, e en el ayuda del apóstol Santiago patrón 
e cabdillo de las Españas, delibré de le dar la batalla, e poniéndolo 
en obra, peleamos con él e con sus gentes, e plogo á nuestro Se- 
ñor de me dar la vitoria, e desbaratada su batalla real la primera, 
donde fue derrocado e tomado su pendón de las armas reales, e 
muerto el alférez e tomadas las mas de las otras banderas, fue fu- 
yendo, e grand parte de mis gentes en su alcance fasta la puerta 
de la dicha cibdad de Toro, donde fueron presos e muertos mu- 
chos principales del dicho mi adversario e del dicho su fijo e del 
dicho reino de Portugal, e otros muchos afogados en el rio; e de 
tal manera se siguió el alcance, que muchas de mis gentes llega- 
ron fasta la puerta de la puente envueltos con ellos, en tanto que 
allí, junto con la dicha puente, fue preso el dicho Conde don En- 
rique e otros dos ó tres escuderos. E yo con los dichos grandes é 
caballeros que conmigo se fallaron en las batallas, estobimos en 
el campo por espacio de tres ó cuatro horas rigiendo el campo, Q. 



J 



¿54 BOLBTÍN DE LA RBAL ACÁÚÉtílA'^t *háL HISTORIA 

■ ■ 

asi me volvi con vitoria e mucha alegría á esia cibdad de Zamora 
donde llegué á la una después de la media noche; lo cual acordé 
de vos facer saber, por el placer que soy cierto dello habréis, e 
porque fagáis públicas e devotas procesiones dando gracias e 
loores á nuestro Señor e á la bienaventurada madre suya por la 
Vitoria que le plogo de me dar con esta batalla mostrando e ma- 
nifestando su justicia. E la fortaleza desta cibdad está en tanta 
estrecho e derribado de los muros della de manera que no se pue- 
de mucho de tener. — Yo el Rey. — Yo Gaspar Daryño, Secretario 
del Rey nuestro señor y del su Consejo, la fise escribir por su 
mandado.» 

No demoró tampoco el rey D. Fernando la confirmación de esta 
su carta, expidiendo otras por las que hacía mercedes á los que se 
distinguieron y le ayudaron en el combate (1), sin olvidar á la 
ciudad de Zamora, á la que, por privilegio firmado en la villa de 
Madrigal á 7 de Mayo del mismo año, concedió, con la Reina, 
una feria franca anual en razón de los servicios de su gente «en 
la batalla del Campo de Pelengonzalo, que yo el dicho Rey (dice) 
hobe con el dicho adversario^ cerca de Toro, donde por la gracia 
de Dios fui vencedor». 

En cambio el rey de Portugal dejó transcurrir seis años antes 
de dar cuenta pública del suceso, é hízolo proclamándose vencedor 
también en la carta citada en que ordenaba la celebración del 
aniversario con procesiones. A esta carta, datada el 17 de Marzo 
de 1482, acompañaba el documento que traduzco: 

cPor cuanto las cosas notables e dignas de grande memoria, 
especialmente aquellas que son hechas por los grandes reyes y 
príncipes, deben ser manifiestas á todos para que la fama de ellas 
quede en remembranza de los que después vinieren y de ellas' 
puedan tomar ejemplo los que sus obras quisieran imitar, por 
tanto ha parecido dar razón de la batalla que tuvieron los muy 
altos y líiuy excelentes príncipes, el rey D. Alfonso V, que santa 
gloria haya, y el rey D. Juan II nuestro señor, que ahora es, 
siendo príncipe, con el rey D. Fernando de Castilla entre Toro y 



(1) Paeden verse especificadas en mis Memorias Aistóricas de ¡a ciudad de Zamora, 
iu pronineia y o^iépado, t. ii, cap. zxiV. 



LA BAtALLÁ D^ TORO. 2W 

Zamora, se debe poner aguí por escrito, sumariamente, tomando 
las fuerzas más principales de la verdad del hecho, por ser cosa 
digna y de mucha lembranza.» 

tA 2 de Marzo de 1482 (1), estando los muy altos y excelentes 
príncipes, el rey D. Alfonso V y el rey D. Juan 11, entonces 
Príncipe, en el arrabal sobre Zamora por la parte del puente/ 
adonde fueron por tener el rey D. Fernando cercada á la fortaleza 
de la dicha ciudad de Zamora, la cual estaba por el dicho rey Don- 
Alfonso, y aquel la tenia cercada porque recobró la ciudad me- 
diante traición hecha por un caballero castellano que se llamaba 
Balldes (Yaldésj, y por así tener la dicha ciudad y estar muy for- 
talecido no se podía socorrer á la dicha fortaleza, por tanto, los 
dichos señores Rey y Príncipe ordenaron asentar sobre la ciudad 
por aquella parle y por la otra pusieron guarniciones, para si, 
por mengua de mantenimientos ó por cualquiera otra manera es- 
trecharan á la dicha ciudad, y el dicho rey D. Fernando y su 
gente, que dentro estaban se vieran obligados a descercar la dicha ' 
fortaleza y dejaran á la dicha ciudad. 

»Y estando así, después que algunas veces embistieron á la to- 
rre del dicho puente procurando sojuzgarla, el sobredicho dia por 
lá noche fueron avisados de dentro de la ciudad, que el dicho rey 
D. Fernando partia aquella noche con su gente e iba á un trato- 
que tenia en la ciudad de Toro^ por cuya noticia, como fuese co- 
municada por persona digna de crédito, los dichos Señores Rey 
y Príncipe acordaron do atajar la dicha cosa, y levantándose del 
arrabal marchando hacia la dicha ciudad de Toro, por entender 
que así convenía, y poniéndolo luego por obra, partidos del dicho 
arrabal, después de haber andado dos leguas y media, recibieron 
nueva de como se veia gente contraria en batallas, lo cual sabido 
por el dicho Rey nuestro Señor, que entonces era Príncipe y te- 
nia a cargo toda la hueste de gente, porque el dicho señor Rey, 
sU padre, era ya delante^ camino de la dicha ciudad de Toro á 
poner cobro en ella, y mandar recoger la artilleria y gente de a 
pie con ella, y se viese que el rey D. Fernando no iba á la dicha 
ft , 

(l) Error sin duda del amanuense, que puso la fecha de la carta en vez de la de la 
batalla. . ' 




256 BOLETÍN DB LA RBAL ACáOBIIIA DB LA HISTORIA, 

ciudad, sino que aquella noche había de ir con gente de a caballo 
a un lugar que se llama Fuente del sabugo, donde tenia por no- 
ticia cierta que estaba el infante D. Enrique de Aragón y el Conde 
de Yillahermosa, hermano del dicho rey D. Fernando, y con él 
el conde de Treviño con gente de a caballo para dar con ellos, y 
viendo el dicho rey D. Juan nuestro Señor como el lugar donde 
le dieron las dichas nuevas no era aprópósito para pelear, por ser 
estrecho, hizo salir toda su gente al campo donde la mandó estar 
quieta en batallas porque los contrarios mas despejadamente lle- 
garan al campo, y entonces hizolo saber todo al dicho señor Rey, 
su padre, el cual prontamente volvió, y después que todos, asi de 
una parte como de la otra estuvieron en el campo, aunque los 
contrarios tuvieran ventaja por resguardarles la sierra y tener 
mas gente de a pie, por estar ya toda la suya en la ciudad de 
Toro y aun alguna de a caballo que marchara delante con el far- 
daje, por lo cual los contrarios tenian de ventaja setecientas u 
ochocientas lanzas, sin embargo de todo, los dichos señores rey 
D. Alfonso, que Dios haya, y el Rey nuestro Señor, por dos veces 
hicieron volver las caras de sus batallas á los enemigos por ver si 
querían pelear, lo que nunca aceptaron, y esto visto por ios di« 
chos señores, como esforzados príncipes que deseaban dar cima 
al negocio, determinaron ir todavía contra los enemigos, como en 
efecto lo pusieron por obra, no obstante de que tuvieran la dicha 
ventaja conocida. Luego el dicho rey D. Alfonso mandó al dicho 
rey D. Juan, su hijo, que entonces era Príncipe, que con la van- 
guardia que llevaba diese en los contrarios, lo cual con muy es- 
forzado corazón hizo, y rompió la primera y la segunda batalla de 
los contrarios, que fueron desbaratados, y asi el dicho señor rey 
D. Alfonso muy esforzadamente entró en la batalla del dicho rey 
D. Fernando, y asi las batallas de una parte y de otra, unas con 
oirás, y el dicho señor rey D. Juan con la suya, después de haber 
desbaratado las otras dos con que encontró, volvió sobre las bata- 
llas del dicho rey Fernando, y aunque por la gente que de sus 
batallas se habia desparramado en persecución de los desbarata- 
dos quedó con él tan poca gente que la que estaba en la batalla 
de los contrarios era mucha mas en número, sin embargo dio en 
ella y la desbarató, siguiendo hasta dar en otras batallas de los 




LA BATALLA DB TORO. 257 

contrarios, y cuando las reconoció y vio la multitud de los con- 
trarios, por recoger alguna de su gente que andaba desmandada 
en el alcance, mandó estar queda á su batalla, porque la gente de 
los contrarios seria tres tantos como la suya, donde estuvo queda 
algunas horas, y tan cerca una gente de la otra, que algunos ca- 
balleros de una y otra parte salian de las batallas á arremeter con 
las lanzas, y viendo los contraríos como se recogía alguna gente 
del Rey nuestro Señor, de la que estaba desparramada, conocien- 
do que quería dar en ellos, por estar tan cerca unos de otros, que 
todos se conocían bien, arrancaron del campo yéndose camino de 
Zamora como desbaratados, y el dicho señor rey D. Juan los si- 
guió y los lanzó fuera del campo, y por ser ya la noche cerrada y 
oscura y no distinguirse unas gentes de otras, no quiso seguir 
mas el alcance y mandó á su gente estar queda, y después de re- 
coger á los heridos del campo y á los prisioneros, entre los cuales 
fue preso D. Enrique, conde de Alba de Liste, tío del dicho rey 
D. Fernando, mandó volver sus gentes en dos batallas, una con 
la bandera del dicho señor rey, su padre y otra con la suya, vol- 
viendo hacia la dicha ciudad de Toro con mucha victoria, y al día 
siguiente mandó á sus capitanes al dicho campo á enterrar á los 
muertos y hacer autos de vencimiento, lo que se cumplió entera- 
mente sin contradicción alguna, y en la batalla hubo muchos 
muertos, presos y heridos de una parte y de otra. La cual cosa, 
por ser de tanta Vitoria y honor, es razón que quede en la me- 
moria para los que después vinieren, y porque la Crónica deste 
suceso aun no está hecha por extenso, pareció bien y de razón 
escribir la suma de verdad de todo, como pasó.» 

Lo mismo que el rey D. Fernando, ratificó D. Juan de Portugal 
el escrito con otros enderezados á galardonar á sus servidores, 
mas no acreditó mayor diligencia al hacerlo que al dar á conocer 
á sus subditos la acción de Toro, tan digna de recuerdo. 

Fué en 1485 cuando, por caria dada en Santarem á 15 de Marzo, 
concedió á D. Vasco Coutiuho título de conde de Borba, aten- 
diendo á que «en las pasadas guerras de Castilla nos sirvió muy 
bien siendo con Nos en la batalla de Toro en la que el Rey mi 
Señor y padre, cuya alma Dios haya, venció al Rey de Castilla^ 
en la cual, el dicho Conde prendió á D. Enrique Manrique (En- 

TOMO zzxvin. n 



o 



258 boletín db la rbal academia de la historia. 

riquez) coode de Alba de Liste, tío del dicho rey de Castilla, per* 
sena de gran autoridad y valia en dichos reinos, y nos lo entregó 
preso» (1). 

Como la verdad es una, no cabe duda de que en cualquiera de 
las dos relaciones tan distintas aquí transcritas aparece vestida ó 
adornada con mentidos aparejos; pero no es mi propósito averi- 
guar cuál está desnuda, temeroso y aun seguro de no encontrar 
razón que recibieran por convincente á la vez los descendientes 
de los que en uno y otro bando pelearon á orillas del Duero. So- 
lamente apuntaré que los cronistas castellanos de entonces (2), 
algunos de ellos testigos de vista, relatan la campaña, y especial- 
mente la batalla de Toro, con abundancia de pormenores, y que, 
compulsándolos á su tiempo el historiador P. Mariana con los de 
los contrarios, venía á decir: ¿Vencieron los portugueses? Pues 
así venzan siempre loa enemigos de España. 

Natural parecerá que no habiendo paridad en lo principal con- 
signado en las relaciones, deje de haberla en lo secundario ó acce- 
sorio, lo cual se advierte por el opúsculo interesante del Sr. Sousa 
Viterbo al tratar de algunos episodios, sobre todo en el de la cap- 
tura del pendón ó estandarte real de D. Alfonso Y. 

Visto se ha que el Rey Católico expresa en la carta transcrita 
que «desbaratada la batalla real la primera, fue derrocado e toma- 
do el pendón de las armas reales, e muerto el alférez e tomadas 
las mas de las otras banderas». 



(1) Lo8 Reyes Católicos, á 20 de Agosto de 1477, dieron al Conde D. Bnrique Bnri- 
qaez privilegio de merced de las alcabalas e pedidos e monedas e moneda forera e 
otros cualesquier rentas e fechos e derechos e servicios por juro de heredad para 
siempre jamás, porque, haciendo como quien es, se metió tanto en los enemigos en 
la batalla de Toro, que ovo de ser e fue preso por ello e estovo en el reino de Portugal 
asi preso muchos dias, de lo cual se le siguieron grandes costas e daños. 

El Sr. Sousa Viterbo, tomando la noticia de la Crónica de D. Juan II de García de 
Resende, dice que fué llevado el Conde de Alba de Liste ¿ Portugal y tratado con mu- 
cho honor, por ser persona de gran valer, hasta que volvió libre á Castilla, no expre- 
sando el referido cronista si fué por rescate ó por cualquier otro medio. 

(2) Hernando del Pulgar, Qalindez Carvajal, Andrés Bernáldez, Zurita, Alvaro de 
Flores, Alfonso de Palencia, El Bachiller Palma, Diego Noguerol. Posteriormente Ma- 
riana, Floranes, Prescot, Lafuente, Qebhardt, Medina, en la Vida del Cardenal Don 
Pedro Qonuklez de Mendoza^ y otros. 




LA BATALLA OB TORO. 



259 



••♦í: 



El cronista Hernando del Pulgar, en carta que dirigió á la ciu- 
dad de Murcia (1) describiendo la batalla, ponía: 

cEl Pendón se ovo desta nlanera: que Pero Vaca (de Sotoma-* 
yor) llegó primero á él, e como es hombre pequeño, aunque por 
corazón no quedaba facer lo que podía, y ovo lugar de llegar Pe- 
dro de Yelasco, el que vive en'Valladolid, y debatieron sobre 
quien lo llevaría, y en conclusión el uno tomó una parte de él y 
el otro otra. £ á Pero Yaca, después de esto, dieronle tal priesa 
un recuentro de caballeros, que pensó se le hubiese caído en el 
río en aquel aprieto: en fin, la parte del dicho Pero Yaca no pa- 
recía, 7 un mercader puso cien mil maravedís en banco y fizo 
pregonar que el que lo trajese los habría, y luego vino un hombre 
que al tiempo que se le cayó al dicho Pero Yaca lo había habido, 
y diolo, e está ya entero el dicho Pendón en poder del Rey nues- 
tro Señor.» 

No andan conformes los otros cronistas (2) en el número de las 
demás banderas portuguesas que se cobraron, y que parece fueron 
ocho, ni en la suerte que cupo al heroico alférez Duarte de Al- 
meida, salvo eu que perdió ambas manos; dicen unos que murió 
y otros que fué prisionero á Zamora, donde se le honró cual me- 
recía su valor; en lo que sí conciertan es en que su arnés y las 
dichas banderas se llevaron solemnemente á la Catedral de 
Toledo. 

«Tiivose esta victoria, dice uno, por retribución de la desgracia 
de Aljubarrota, y en este concepto quiso Doña Isabel que los 
principales trofeos se pusieran al lado del sepulcro de D. Juan I. 
Esta es la razón de haber llevado el arnés de Duarte de Almeida 
á la dicha capilla (de los Reyes nuevos) en la cual subsiste colgado 
de la bóveda, y yo lo he visto.» 

Palma (3) describe la solemne fiesta religiosa de acción de gra- 



>i 



(1) La insertó Cáscales en sus Discursos históricos^ disc. zii, cap. ui. 

(2) Bernáldez, Palma, el mismo Pulgar. 

(3) Divina retribución sobre la caida de España en tiempo del noble rey don Juan el 
Primero, compuesta por el Bachiller Palma. Publicala por primera ve* la Sociedad de Bi- 
bliójllos españoles. Madrid, 1879. Capitulo xv. Como el Rey y Reyna, nuestros Seño- 
res, vinieron á la Santa Iglesia de Toledo á dar gracias á Dios del vencimiento, y 
ofrecer al rey don Juan el primero las banderas y armas del adversario de Portogal. 




260 BOLETÍN DE LA REAL ACADEMIA DE LA HISTORIA. 

cías de los reyes Doña Isabel y D. Fernaudo, durante la que se 
pusieron en la Catedral de Toledo los trofeos guerreros, donde 
continúan. 

Por último, un comentarista (1) ha dado noticia de existir en 
el Archivo general de Simancas (2) privilegio por el que los Reyes 
Católicos otorgaron 67.600 mrs. de juro á D. Antonio de Velasco. 
insertándose allí el testamento del padre de éste, D. Pedro de Ve- 
lasco, vasallo del Rey, de su Consejo, alcaide y corregidor de 
Trujillo, fecho á 7 de Octubre de 1479, y en el cual aparece que, 
entre otros muchos servicios que había prestado á los menciona- 
dos monarcas, en la batalla de Toro tomó la bandera real del rey 
de Portugal. 
Véase ahora el reverso de estos atestados: 
«En la ciudad de Evora a 4 de Julio de 1483 expidió el rey Don 
Juan II de Portugal privilegio á favor de Gonzalo Pires expre- 
sando ser merecedor de honra por los buenos y leales servicios 
prestados á su padre y á él, «principalmente en la batalla que 
tuvieron con el rey D. Fernando de Castilla en Castro Quemado, 
donde, apesar de los adversarios, gracias á Dios quedaron vence- 
dores en el campo. Que habiendo sido tomada por los contrarios 
la bandera del dicho Rey su Señor y padre antes de su victoria y 
llevándola un caballero del dicho rey D. Fernando, Gonzalo Pi- 
res, como hombre esforzado, leal y deseoso de la honra del dicho 
Rey, y de la suya y de la de sus reinos, le encontró y derribó, y 
con gran peligro y riesgo de su persona, la tomó durante el ejer- 
cicio de la dicha batalla y por sí luego se la llevó, de lo cual todo 
bien está en conocimiento y memoria. Y queriéndole galardonar 
en algún modo, tenia por bien separarle del número del pueblo y 
hacerle noble de cota de armas y dárselas y otorgárselas con ape- 
llido de Bamdeira... y en todo y por todo pudiera gozar de las 
honras y privilegios de los nobles e hijosdalgo, ele.» 

Según se ve, no particulariza la acción el privilegio; pero lo 
hizo Ruy de Pina en su Crónica de D. Alfonso V, explicando 
que no sólo rescató Gonzalo Pires la bandera, sino que hizo pri- 



(1) D. J. M. Escudero de Im Peña en la nota 32 puesta á la obra de Palma. 
(3) Legigo 116 de Mercedes, Privilegios, Ventas y Confirmaciones. 




LA BATALLA DE TORO. 261 

sionero al castellano que la llevaba, por lo cual juzgaba el cro- 
nista que no debió quedar muy satisfecho el escudero toda vez 
que con la venturosa hidalguía y honrado escudo de armas obte- 
nía 5.000 reis de renta, y se vio en la necesidad de acudir á la 
reja y al arado como más seguros y provechosos blasones para 
el sustento de la vida, que acabó en mucha pobreza. 

Aun añade el Sr. Sonsa Yiterbo por sí, que el castellano que 
tenía la enseña y por tremendo golpe de Gonzalo Pires fué derri- 
bado y preso, era Sotomayor. £1 precioso trofeo se entregó al 
Príncipe, cuya satisfacción fácilmente se imagina. Lo que el 
autor del opúsculo no se explica es por qué tardó el Rey siete 
años en signiñcar el agrado; pero, ¿no había tardado seis en dar 
noticia pública de su victoria y en instituir la fiesta de aniversa- 
rio? Pues bien pudiera admitirse el privilegio de Gonzalo Pires 
Bandeira como grado sucesivo con que mantener la tensión del 
espíritu popular adverso á Castilla. 

Contiene la colección de documentos compilados por el señor 
Sonsa Yiterbo, una parte que preferentemente se encadena con 
los de Castilla; la de concesión de mercedes ó recompensas á los 
castellanos que siguieron las banderas de D. Alfonso Y, ó de 
alguna manera ayudaron á su causa, y los extractos estimando 
muy útil el conocimiento. 

Pedro üb Salaz ar. — En la ciudad de Toro á 7 de Marzo de 1476; 
esto es, seis días después de la batalla, D. Juan, como principe 
primogénito y heredero de los reinos de Portugal y de los Algar- 
ves, concedió por gracia y merced 20.000 reales al año á Pero 
de Salazar, castellano, maestresala del señor arzobispo de Tole- 
do, su tío, por el servicio que al Rey su señor y á él prestó en la 
hataUa que tuvieron con el Rey de Sicilia y por los que esperaba 
que había de prestar en lo sucesivo. Nótase que á raíz del suceso 
el Príncipe no se consideraba, ó por lo menos no se decía vence- 
dor, como más adelante. 

Juan de Porras. — Caballero principal y regidor de Zamora, 
suegro del Mariscal de Castilla Alfonso de Yalencia, con muchos 
bienes é influencias, favorecido por el Rey D. Enrique lY y por 
el maestre D. Juan Pacheco, prestó pleito homenaje en ma- 
nos de D. Fernando, haciéndole desistir de enviar soldados á 




262 boletín db la rbal agaobiiia de la histobia. 

la ciudad con la oferta y la seguridad de que él y los naturales 
la defenderían. Esto no fué obstáculo para que, de acuerdo con 
su yerno, alcaide de la fortaleza , y de su sobrino Francisco Val- 
des, que tenía la guarda de las torres del puente, abriera las puer- 
tas áD. Alfonso de Portugal declarándose partidario suyo. Como 
tal le acompañó en la batalla de Toro, y después del desbarate 
aconsejóle el refugio en el fuerte de Gastronuño. Gomo quiera 
que de resultas le fueran embargados los bienes, marchó á Por- 
tugal, cuyo Rey le nombró su mayordomo y de su Consejo, con- 
cediéndole entre las gracias la de 211.000 reales blancos de renta 
anual, confirmada en carta de su hijo D. Juan II, de 26 de Junio 
de 1482. Por otra dada en Muja á 30 de Noviembre de 1479, otor- 
gó naturalización á Alfonso de Porras, mozo hidalgo del muy 
reverendo en Cristo Cardenal Sancty Petri Marcelino, por mos- 
trar gran deseo de su servicio lo mismo que lo tuvo siempre, y 
lo tenía su padre Juan de Porras, mayordomo de su Casa y de 
su Consejo, por todo lo que le tenía por verdadero subdito y na- 
tural como si descendiera do linaje portugués, etc. 

Acomodóse luego Juan de Porras con el tiempo, por lo que 
asienta el Sr. Sonsa Viterbo, suena hoy su nombre poco delica- 
damente en oídos portugueses. No suena mejor en los caste- 
llanos. 

La Condbsa db Mbdbllín. — Doña Beatriz Pacheco, Condesa de 
Medellín, hermana del Marqués de Yillena, después de la rota y 
retirada de D. Alfonso, mantuvo en su nombre la villa y forta- 
leza de Mérida con otras de Extremadura hasta que, sabiendo iba 
á ser atacada con fuerzas superiores por el Maestre de Santiago, 
pidió socorro y entregó la plaza á D. García de Meneses, Obispo 
de Evora, que lo llevó. Fuéle recompensado el aervicio con 178.327 
reales blancos de renta anual otorgada por D. Alfonso en carta 
que firmó en Viana de Al vito, á 1.° de Mayo de 1480. 

Juan oe Ulloa. — A este revoltoso caballero por acá apellidado 
el Malo y también el Tresquilado^ llamaban en Portugal Ilhoa ó 
Ylhoa. Después de los disturbios á que presidió en el reinado de 
D. Enrique IV, aunque le fué ofrecido perdón, abrazó la causa 
de Portugal y entregó al rey D. Alfonso la ciudad de Toro, que 
señoreaba, la fortaleza de Villalonso, que era suya propia ^ la de 




LA BATALLA DE TORO. 268 

la Mota, que habla quitado á Manuel de Benavides, y las de San 
Cebrián de Mazóte , Tiedra y Urueña. 

Por seguro puede tenerse, conocidas sus condiciones, que de 
gran ayuda fuera á la causa de Portugal, á no atajarle la muerte 
comenzando el año 1476, no sin principios de recompensa. Don 
Rafael Ploranes, que copió su testamento en las Memorias iné- 
ditas de Toro, dice constaba en él que el rey D. Alfonso le había 
hecho una merced de tanta magnitud, que encargó se tuviera 
reservada, y el mismo Ploranes sospechaba que fuese el virrei- 
nato de Castilla en caso de ganar la partida; mas por los docu- 
mentos que ha reunido el Sr. Sonsa Viterbo se viene á saber 
que la merced se referia al casamiento y dote de Doña María de 
Ulloa, su hija, evidencia con la que debe corregirse lo consigna- 
do en las dichas Memorias, y lo que por ellas transcribí en las 
mías (1). 

El documento de referencia no sólo es importante y curioso 
por este concepto, sino también por el de los títulos, que copio. 

D. Alfonso por la gracia de Dios rey de Castilla, de León , de 
Portugal, de Toledo, de Galicia, de Sevilla y de Córdoba, de 
Murcia, de Jaén, de los Algarves aquende y allende el mar en 
África, de Gibraltar, de Vizcaya. A cuantos esta carta vieren 
hago saber que acatando el singular cargo que tengo de Doña Ma- 
ría Sarmiento, mujer de D. Juan de UUoa que fué de mi Consejo 
y á quien Dios perdone, en respeto de los muy grandes y señala- 
dos servicios que en su vida recibí de él después que entré en 
estos mis reinos de Castilla, los cuales (servicios) me obligan á 
acrecentar y hacer honra y merced á la dicha Doña Maria y á 
todas sus cosas, traté casamiento de su hija Doña María de Ulloa 
con el Conde de Miranda D. Francisco Coutynho, de mi Consejo 
y mi montero mayor, y se concordó, por lo cual de mi molo pro- 1 

pió y cierta ciencia, poder absoluto, con placer y consentimiento «I 

del Príncipe, mi sobre todos muy apreciado y amado hijo, ha- 
biendo respeto á las cosas sobredichas y á los merecimientos del ,' 
dicho Conde, y queriendo galardonar en parte sus servicios, como 



1 



1 



I M 



(1) M^m^riat histéricas de la ciudad de Zamora, tomo n, cap. iziv, pág. 12. 



264 BOLETÍN DE LA RBAL AGADBMIA DB LA HISTORIA. 

á todo virtuoso príncipe pertenece hacer á aquellos que bien y 
lealmeute le sirven, por esta presente carta hago merced y dona- 
ción irrevocable al dicho Conde y á la dicha Doña María de UUoa, 
su mujer, de mi villa y término de Castel Rodrigo y del castillo y 
del menaje de ella con toda jurisdicción civil y criminal, mero 
mixto imperio, reservando para mí la corrección y alzada, y con 
todas las rentas y derechos reales y tributos que yo tengo en la 
dicha villa y su término y de derecho debo haber y así como los 
tenía dados en merced á Vasco Fernández de Oouvea, el cual ha- 
biendo jurado con su derecho, mejores los debo de haber excep- 
tuando solamente á las sisas genéralos, y con esta declaración, al 
dicho Conde hago merced por los días de su vida del dicho casti- 
llo y jurisdición de !a dicha villa y término, y á la dicha Doña 
María de Ulloa, su mujer, hago merced^y donación en su vida 
de todas las dichas rentas, derechos reales y tributos, como dicho 
es, con esta condición; que de acontecer que el dicho Conde 
fallezca de la vida de este mundo, primero que la dicha Doña 
María de Ulloa, su mujer, que por el mismo hecho ella haya y 
tenga en todos los días de su vida todas las dichas rentas, y sola- 
mente que la jurisdición de la dicha villa y su término quedará 
conmigo y con el dicho Príncipe, mi hijo, y el dicho castillo es- 
tará por mí; y queriendo la dicha Doña María de Ulloa casarse, 
y casando con mi placer y consentimiento, y el de el dicho Prín- 
cipe, mi hijo, me place que entonces haya el dicho castillo aquel 
que con ella casare, la cual merced y donación así la hago, como 
dicho es, sin embargo de cualesquier cartas y albalaes y privile- 
gios que la dicha villa y moradores de ella y de su término ten- 
gan de los Reyes mis antecesores y de mí, por los que les haya- 
mos prometido de no hacer nunca en algún tiempo merced de 
la dicha villa y término y jurisdición della á ninguna persona, y 
de que para siempre sería de la Corona de nuestros reinos y 
della nunca sería desmembrada ni dada ó otro señorío, por cuan- 
to de mi moto propio y cierta ciencia, poder absoluto, tengo por 
esta vez las tales cartas, privilegios y albalaes por anulados y de 
ningún valor, en cuanto á esta donación puedan valer ó no valer, 
y sin embargo, de cualesquiera leyes, derechos civiles, canóni- 
cos, foros, usos, costumbres, opinión^ de doctores y otr^s cua- 






LA. BATALLA DR TORO. 265 

lesquier sentencias, escrituras que en contrario de esta donación 
sean , y de capítulos de Cortes generales ó especiales que la con* 
tradigan en parte ó en todo, puesto que aquí no sean declaradas 
ó expresas, yo las he aquí expresamente nombradas y declaradas 
casadas y anuladas y quiero en esta donación no tengan ni hayan 
lugar ni la puedan empecer en manera alguna que sea. Por tanto 
mando, etc., etc. Dada en mi ciudad de Toro, á 4 días de Junio 
de 1476. 

Pedro de Mendaí^a. — Amigo y aliado de D. Juan de UUoa en 
los disturbios del reinado de D. Enrique IV , osó pedir reconoci- 
miento del señorío y castillos que poseía como condición para 
ponerse al servicio de los reyes Doña Isabel y D. Fernando, mas 
aun cuando á la política de éstos conviniera allegar elementos que 
quedasen restados al contrario, la enormidad de los crímenes del 
partidario y los clamores de la tierra que lo tenía por azote, cons- 
triñeran á rechazar la propuesta atrevida del alcaide de Castronu- 
ño, aparejado desde aquel momento á esgrimir sus terribles armas 
por el rey de Portugal. 

Desbaratado éste en la batalla de Toro, aquella noche, por con- 
sejo de Juan de Porras, con pocos de á caballo que le seguían se 
refugió en Gastronuño, cuyo alcaide, hidalgo castellano, pero en 
amor y lealtad bueno y verdadero portugués, según dijo Ruy de 
Pina en su Crónica de D. Alfonso Y, le recibió, consoló y agasajó 
juntamente con su mujer. 

Hizo más, prosiguió la guerra, tan envalentanado con sus 
villas y castillos, que se creía por sí solo poderoso para hacer 
frente á los reyes de Castilla, cuanto más con el auxilio de los 
pprtugueses, los cuales, contando con aquellas sus madrigueras 
de Siete Iglesias, Cubillas, Caatalapiedra, Castronuño, Rabe y 
San Cristóbal, entraban cada día por Sayago y Carvajales, roba- 
ban los ganados y tenían en perpetuo desasosiego la tierrra. 

Más de un año se tardó en ir allanando estas guaridas, siendo 
obstinada la defensa que hizo Cantalapiedra , pero mucho más la 
de Castronuño 9 donde Pedro de Avendaño en persona dio bien á 
entender lo que valía en esfuerzo. 

Aunque allí se fueron reuniendo las tropas empleadas en los 
sitios de los otros castillos , el arte y tesón con que el alcaide sos- 



•1 



266 BOLETÍN DB LA RBAL AGADBIIIA DB LA HISTORIA. 

tenía las obras exteriores prolongaron naucho las operaciones con 
enorme pérdida del ejército, y cuando cegado el foso y aportilla- 
do el muro se lanzaron los soldados al asalto varias veces recha- 
zado, dentro de la villa se vieron ante el castillo, mucho más 
fuerte y tan provisto de artillería y ballestería como el mejor que 
tuviera el Rey. Al cabo de ocho meses de asedio, según unos 
cronistas, ó de once segiin otros, cuando no quedaba cosa que 
derribar, todavía para rendirse consiguió Avendaño capitulación 
por la que se le concedía paso libre á Portugal con su guarnición y 
riqueza, y lá suma de 7.000 florines en que apreció la artillería y 
bastimentos que tenía. 

El rey D. Juan II le dio plaza en su Consejo acordándole renta 
de 250.000 reales blancos; al ocurrir su muerte transfirió la mer- 
ced á D. Francisco de Mendaña, su hijo, en carta de 30 de Junio 
de 1491, y por otra de 2 de Septiembre del mismo año le hizo do- 
nación de tierras en la villa de Barcelos. 

Martín Fernández de Tovar. — Por seguir al rey D. Alfonso 
en el regreso á Portugal, abandonó las villas, lugares, vasallos y 
criados que en Castilla tenía, expresándolo la carta de privilegio 
dada por D. Juan II á 30 de Diciembre de 1493, concediéndole 
renta de 50.000 reales blancos. 

Dedica el Sr. Sousa Yiterbo un capítulo de su obra á los portu- 
gueses que abrazaron la causa de Castilla, insertando las cédulas 
de perdón que algunos solicitaron y obtuvieron, acabada la gue- 
rra, y como esta parte no tanto interesa á nuestra historia, com- 
pláceme trasladar las octavas del gran épico con que remata su 
útilísimo trabajo. 



Porém despois, tocado de ambic&o 
E gloria de mandar, amara e bella, 
Vae commeter Fernando de Arag&o 
Sobre o potente reino de Castella, 
Ajunta-se a innimiga multid&o 
Das soberbas e varias gentes d'ella , 
Desde Cádiz ao alto Pyrineu , 
Que tudo ao rei Fernando obedecen. 




LA BATALLA OE TORO. 257 

N&o qaiz flcar nos reinos ocioso 
O mancebo Joanne, e logo ordena 
De ir ajudar o pae ambicioso, 
Que entfto Ihe foi ajuda nao pequeña. 
Sahiu-se emfln do transe perigoso , 
Gom fronte n&o turvada, mas serena, 
Desbaratado o pae sanguinolento; 
Mas ñcou duyidoso o vencimento; 

Porque o filho, sublime e soberano, 
Gentil, forte, animoso cavalleiro, 
Nos contrarios fazendo inmenso damno, 
Todo um dia flncou no campo inteiro, 
D'esta arte for' vencido Octaviano 
E Antonio vencedor, sen companheiro, 
Quando d'aquelles que Gesar mataram 
Nos Pbilipicos campos se vingaram. 

Madrid 22 de Marzo de 1901. 

Gesábeo Fernández Doro. 



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IV. 



EL INTÉRPRETE ARÁBIQO DE Fr. BBRNA.RDINO GONZÁLEZ 

NOTA BIBLIOGRÁFICA. 

El siglo zvii inicia en toda la Europa la resurrección de los 
estudios orientales, y especialmente de los arábigos: Erpenio, 
Golio 7 Pococke son los heraldos de este movimiento. Hasta ellos, 
apenas si se conservaba la afición á tales estudios en algunas de 
las órdenes religiosas que, por su instituto, habían menester de 
la lengua arábiga como preciso instrumento para las misiones en 
Oriente ó en África. 

Nuestra España no fué seguramente una excepción de esta re- 




268 boletín db la real academia de la histobia. 

gla, A contar de Fr. Ramón Martí (siglo ziii) y de Fr. Pedro de 
Alcalá (siglo zv-xvi), puede asegurarse, en tesis general, que son 
de escaso valor los trabajos españoles hasta la centuria décima- 
octava. En cambio, al iniciarse con ésta el florecimiento en todos 
los órdenes sociales, que coincide con la dinastía de los Borbones, 
España sigue el impulso que le viene del resto de Europa, y el 
reinado de Carlos III señala ya con verdad el apogeo del arabis- 
mo español, tan brillantemente representado por la escuela de 
D. Miguel Gasiri. 

Aunque no del todo independiente de ésta en sus postrimerías, 
florecía tiempos atrás otra escuela, no tan conocida, pero sí digna 
del mismo renombre ó quizá mayor. Nos referimos á la fundada 
ya en el siglo xvi por la orden franciscana en Sevilla, con el nom- 
bre de Colegio trilingüe. Hé aquí su origen y objetivo, tal como 
lo refiere Gampómanes en su Discurso preliminar (pág. xviii) al 
Diccionario del P. Fr. Francisco Cañes (1): 

cEl destino de los regulares observantes y descalzos de Sn. Fran- 
cisco á los Santos Lugares y misiones de aquellas partes (del 
Oriente) hace precisa la enseñanza y conocimiento de la lengua 
árabe á estos dignos operarios del Evangelio. Conociéndolo asi 
el R. P. Fr. Francisco Albín, General del Orden de Sn. Francisco 
en el siglo pasado, promovió en España la enseñanza de este idio- 
ma, tomando en su tiempo todas las medidas que juzgó necesa- 
rias para conseguirlo con la formación del Colegio trilingüe de 
Sevilla. A este Colegio se debe que Fr. Josef de León, lector de 
teología y Secretario del mismo orden , siendo lector de lengua 
arábiga en él , diese principio á la ordenación de un Diccionario. 
Para perfeccionarle pasó á la Tierra Santa Fr. Bernardino Gon- 
zález y continuó aquel trabajo, de que da noticia en su prólogo 
por estas palabras: o Con aquellos términos medio ordenados 
(habla del primer borrador formado en Sevilla) vine á la ciudad 
de Damasco, en donde con la ayuda del cura Jorge Eben Barhak^ 



(1) Dieeionario Mpañol^latinc-arábiffO,., para facilitar el estudio de la lengua ará- 
biga á los misioneros y á los que viajan ó contratan en África y Levante. Compuesto 
por el P. Fr. Francisco Cañes , religioso firanciscano descalzo de la provincia de San 
Juan Bautista... etc. Tres tomos en folio. Madrid, 1187. 




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EL INTÉRPRETE ARilBlCM) DE FR. BERNARDINO MNZÁLBZ. 269 

que era maestro de lengua arábiga eu el colegio de Damasco de 
los Padres de Tierra Santa, y con asistencia del maestro Janua 
Eben Juseph Abu Janna, repasé é hice un acopio grande de tér- 
minos que hacen no pequeña parte de este diccionario; teniendo 
siempre delante para la mayor puntualidad en la escritura el 
Lexicón de Jacobo Golio que es el más correcto que hasta ahora 
ha salido.» 

Hasta aquí las palabras de Fr. Bernardino González trans- 
criptas por Gampomanes. De ellas resulta que dicho religioso 
franciscano había compuesto un Diccionario para el uso de las 
misiones de Oriente. Gampomanes añade á continuación que «en 
el año 1709 los religiosos españoles residentes en Jerusalem con- 
cluyeron aquel diccionario de las dos lenguas árabe y española. > 
Y que « esta obra, después de la del P. Alcalá, es seguramente la 
más completa que se ha escrito en nuestra lengua, y existía ori- 
ginal en la procuración del convento de Sn. Salvador de Jerusa- 
lem, destinada á llenar los objetos referidos. Su formación es 
concisa y se escribió para el uso privado de aquellos regulares; 
faltando, á excepción de Jacobo Golio , á sus compiladores los 
diccionarios y libros de ambas lenguas, y especialmente el Dic- 
cionario de la Academia española que en aquel tiempo aún no 
existía.» 

Es indudable, por lo que precede^ que Gampomanes, ó al me- 
nos el P. Gañes, conoció el diccionario de Fr. Bernardino Gon- 
zález, puesto que de él dan tan minucioso juicio. No aparece tan 
claro, aunque es muy probable, que Gañes lo utilizara para la 
redacción del suyo; pues si bien se declara en el citado Discurso 
preliminar (pág. xxv) , que sólo se tuvieron presentes para redac- 
tarlo los diccionarios árabes de mejor nota publicados hasta la 
fecha, no es de presumir que se despreciase un diccionario tan 
perfecto como el del P. González, á juicio del mismo Gañes, aun- 
que no estuviera impreso. 

Sea de esto lo que quiera, interesaba grandemente á la historia 
del arabismo español la suerte que hubiera corrido ese léxico del 
P. González, y la buena fortuna nos ha puesto en las manos, no 
ya noticias más ó menos concretas acerca de tan interesante pun- 
to, sino algo que vale incomparablemente más : una copia autén- 




270 BOLETÍN DB hk BBAL ACADBMfA DE LA HISTORIA. 

tica del trabajo original de Fr. Beroardino González, adicionada 
por otros religiosos de Damasco hasta el año 1727. 

£1 manuscrito, existente en una librería de lance de Zaragoza, 
fué adquirido el pasado año por D. Pablo Gil, Decano de la Fa- 
cultad de Letras de esta ciudad, para la biblioteca de su facultad. 

Es un voluoien en folio, encuadernado en piel y con este título 
en el lomo: Intérprete arábigo castellano. Consta de tres obras 
realmente distintas: I .* Intérprete arábigo-castellano ^ de 382 pá- 
ginas; 2/ Interpres arabo-latinus , de 13 páginas; y 3/ Intérprete 
hispano-arábico ^ de 153, sin paginar. El papel, que es europeo, 
grueso y satinado, mide 30 X 20 , está dividido á dos columnas y 
contiene 27 líneas por cada una de éstas. La escritura, por lo que 
toca al texto español, es de carácter cursivo, corriente en el si- 
glo XVII ; el texto árabe, no hay que decir que es de carácter 
oriental. La tinta es negra, excepto la línea de separación de las 
columnas, los pun titos de separación de las palabras y las letras 
árabes capitales, que están en tinta roja. De fas tres partes, las 
dos primeras están completas; á la 3.* falta toda la letra c^, y las 
palabras últimas del j, desde la raíz ^j^j\ también carece esta 
3.' parte de la primera hoja del prólogo, en la cual debía encon- 
trarse el texto arriba citado de Campomanes (1). 

Examinemos ahora, siquiera sea brevemente, el valor intrín- 
seco de este manuscrito, considerando por separado cada una 
de sus partes. 

I. Intérprete arábigo^astellano, — Ante todo, conviene trasla- 
dar aquí el texto íntegro del título, á ñn de mostrar la autentici- 
dad de la obra. Dice así: «El qual en lengua Araba da interpre* 



(1) Aunque el códice está bien conservado, por lo general tiene ligeros desperfee- 
tofl en su 1." parte, que señalaré: Páginas 8-4 «falta un pequeño trozo del ángulo in- 
ferior, correspondiente á la palabra Abvgero (pág. 8) y á la palabra Acabar (pág. 4).^ 
Páginas 89-40 «» falta un trozo algo mayor del mismo ángulo, contenido entre Atp^ 
rtM^ brabura ípdg. 89) y Aseguración f seguridad (pág. 40).— Páginas 4>56 — falta casi 
todo el margen exterior de estas hojas, quedando ilegibles los comienzos de algunas 
palabras árabes.— Páginas 96-96 «falta un pequeño trozo del ángulo superior, entre 
Cosecha y Cosmografía.— Vásdnñs 395-896 <= idem , pero sin tocar el escrito.— También 
los ocho primeros folios del Intérprete hispano- arábico se hallan deteriorados: tienen 
un agujero en el centro de la mitad inferior, el cual hace difícilmente legible el prin- 
cipio de algunas pocaa palabras árabes. 




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EL INTÉRPRETE ARÁBIflO DE FR. BBRNARDINO GONZÁLEZ. 271 



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tada la Castellana que es La mas universal de españa. Compuesto 

y ordenado por el R, P. fr. Bernardino González, Hijo de la Sta. 

Provincia de la Concepción en España, Predicador, Missionario 

y Lector que fue de Arabo en este Colegio de Tierra Sta. de la 

Ciudad de Damasco. — Traducido (i) por el mas mínimo hijo de 

la mas querida, liberal y Generosa Madre de toda La descalcez, 

La Sta. Provincia de Santa María de los Angeles de la Regular y 

reformada observancia de N. Seraph. Padre S. Francisco en el J^ 

Reyno de España Su más indigno hijo fr. Gonzalo Ruíz Alexan- 

dro Predicador y Missionario Appostolico. En este Hospicio y 

Colegio de San Pablo de la Custodia de tierra Sta. de la Ciudad 

de Damasco en 4 de Octubre de 1727 (2).» 

Sigue al título un proemio, en el cual Fr. Bernardino se excusa 
de dar reglas para el uso del diccionario, ó como él dice «para 
practicar dichas lenguas», porque «las tengo dadas suficientes y 
claras en el Epitome Arábico, Castellano que á este intento é 
compuesto (3).» 

Explica después el método seguido en la ordenación de las vo- 
ces, diciendo que relega para el Intérprete htspano-ard&tco todas 
las frases ó modismos á que se prestan las raíces verbales, limi- 
tándose aquí á poner en árabe el término correspondiente al cas-^ 
tellano. La razón de este procedimiento está, dice, en que con él 
se evita el vicio, tan común á los europeos, de hablar el árabe 
según los giros de su lengua. Para sortear ese escollo aconseja, 
una vez encontrado en este diccionario el término árabe que se 
busque, pasar al Intérprete hispano-arábico , investigar en él 
aquella raíz y penetrar así su preciso sentido en los varios deri- 
vados y frases hechas. «Por no seguir este orden, concluye, se 



(1) Quiere decir sin duda trastadado, transcripto ó copiado. 

(2) Tras este largo titulo siguen cinco lineas de la misma letra, aunque escritas 
seguramente con posterioridad á la fecha por el mismo Fr. Gonzalo Ruíz: «Yo lo he 
eetendido y adelantado (será aumentado) con quantos términos, y verbos, que por es- 
pacio de 17 años que andube en el orientef pude encontrar, los quales no tenia en sus 
principios, y si hallares tu o lector, algunos que no tenga, los puedes poner porque 
no hagan falta, a otro Ministro de Dios.» 

(8) Refiérese sin duda á la Qramáticay citada por Fr. Francisco Cañes en el prólogo 
de la suya, y atribuida por error ó quizá por errata de imprenta á Fr. Francisco Gon- 
zález. (Vide La ciencia española, por D. Marcelino M. Pelayo, iii, *255.) 




272 BOLBTÍN DB LA REAL ACADEMIA DB LA HISTORIA. 

conoce tanto los libros que an escrito en esta lengua algunos fran- 
cos, dezando siempre el resabio al sentido Europeo naás que a el 
Arabo, cosa que hace á la lengua menos dulce elegante y agra- 
ciada.» 

Pasa luego á justificar el haberlo redactado en castellano y no 
en latín. Fúndase para ello en dos razones: una es, que son ya 
vanos los que hay en este idioma; otra, que cada idioma tiene sus 
particulares idiotismos, y como en español no existe ningún dic- 
cionario árabe que puedan utilizar los misioneros para sus tra- 
bajos, tienen que servirse de los que hay en italiano ó en francés, 
con los cuales no conseguirán la propiedad y precisión apetecidas. 
He aquí por qué «siendo los menos aptos a ezercitar la lengua 
Araba en servicio del Evangelio en estos países de Levante los 
Españoles les é querido poner mi sudor aunque corto en todo por 
darles este alivio.» 

Termina este proemio solicitando indulgencia por los términos 
demasiado vulgares que ha admitido en el diccionario, pues su 
fin ha sido que sirviese éste á todos, fuera cualquiera la lengua 
que hablasen, plebeya ó erudita. Y en verdad que éste es uno de 
los méritos que más avaloran el diccionario de Fr. Bernardino. 
En las rápidas y superficiales excursiones que sobre él hemos 
hecho, hemos podido notar bastantes voces, no sólo vulgares, sino 
hasta bajas y mal sonantes, sobre todo relativas á aquellas cosas, 
personas ó acciones que la decencia prohibe nombrar sin eufe* 
mismo, y que en este diccionario aparecen con toda la claridad 
propia de quien las emplea tal y como las ha oído en el confeso- 
nario, pues tengo para mí que ésta y no otra debió ser la fuente 
en que Fr. Bernardino adquirió tal copia de términos obscenos, 
algunos de los cuales fallan en todos los diccionarios exis- 
tentes (1). 

Por Jo que atañe al fondo del diccionario, baste decir que con • 
tiene unas diez mil seiscientas voces, ordenadas por el abecedario 



(1) Aparte de los que luego citaré y de otros muchos que omito, es notable el eu- 
femismo elíptico ^A^o ^ ,J>Ji^Íi cometer sodomUij y \a -jpBlAhrh !JU, plural, 
w'üU : el lugar prówimo á las verendas donde se crian los pelos. 




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EL INTÉRPRETE JkRÁBIGO DE FR. BERNARDINO GONZÁLEZ. 273 

español, áalvo que las letras ByV, CyZ, JyX, léY estáu 
permutadas con frecuencia unas por otras, según la moda orto- 
gráfica de la época. Aunque para los estudios que actualmente 
interesan á los arabistas no aprovecha directamente este diccio- 
nario arábigo-castellano, puesto que lo esencial es interpretar 
textos árabes y no hablar ni escribir en este idioma, sin embargo, 
yo estimo que servirá de alguna ayuda para aquilatar los deli- 
cados matices que separan á las voces sinónimas. A fin de que se 
comprenda mejor esta utilidad indirecta, me permitiré poner un 
ejemplo. Demos que en un texto árabe nos encontramos la voz 
Jú , de la cual los diccionarios usuales sólo nos dan el significa- 
do vulgar de cantar. Busquemos, pues, esta voz castellana en el 
Intérprete de Fr. Bernardino y encontraremos diez y nueve si- 
nónimos árabes de Ju en este orden: 

Cantar profanamente J^ * Cantar en la Iglesia Jj^i 
Cantar de melodía, entonar ^^s:^ * Cantar de armonía JLJ 

Cantar en la Torre el turco j¿l * Cantar á choros ^^ 
Cantar entre dientes Ji ^jJlO » Cantar arrullando ai niño ^Ja 

Cantar á los camellos ^«x^». * Cantar los pájaros alternando ^ 

Cantar las aves c¿^ * Cantar la perdiz ^ i^ 

Cantar el milano - Law^-iJI j\ s,_,LiLxll ¿s^j • Cantar el gallo 



*.t| 



Cantar el falcón ^Jfar\%. ♦ Cantar la cigarra ó grillo j^j^ j^j^ 

Cantar la rana (Jj^ 'ií&.\s.^'r, II íjJ * Cantar las ranas y el 

cuervo ^^-ft-» 
Cantar el ganso j^l ^\ * Canto de la lechuza ^j^ 

Estos ejemplos podrían multiplicarse sin dificultad, sobre todo 
en términos sinónimos de orden intelectual, cuyos matices son 
todavía más sutiles; pero basta con el citado para formarse alguna 
idea de la riqueza de acepciones diversas que el Inf^rprefe atesora. 

II. Interpres arahO''latinus. — La parte de que acabo de dar 
cuenta ya he dicho que no sirve, sino indirectamente, para loa 
arabistas; su fin fué más religioso y comercial que literario. Al 
revés sucede con las dos últimas partes^ La segunda, de que ahora 






TOMO ZZITIII. 



18 



274 BOLETÍN DE L<1 REAL ACADEMIA DE LA HISTORIA. 

voy á decir algo, tiene un valor excepcional para estudios cien- 
tíñeos y es además de una originalidad extraordinaria. Copiaré 
el pequeño prólogo que le precede, porque da idea de su objetivo. 
Dice así: 

«Interpres arabo latinus aliquarum dictionum Logicse Philoso- 
phi¿e ac Theologi» scientiis familiarium; sed Arábico idiomate 
interpretatu et usu non vulgarium.i=Procmíum.=^Cum interpre- 
tis Arabici castellani proaemio, me datarum aliqua vocabula, tum 
iheologica tum philosophica, Arabice interpretata promisissem; 
et ad promissum stare convoniat, ut proñcue id faciam bunc bre- 
vem Arabo-latinum iuterpretem hic dispono ordine Alphabetico» 
in quo ea quse ex dictis supositis in priBÍato interprete castellano 
explicari non facilequeunl, reperientur; non vero omnia, sed illa 
qu8d non sine cura et diligentia invenire potui acque cum sensu 
scholásticorum terminorum coincidere sestimavi.» 

Si algo resta por investigar en nuestra literatura arábiga es 
ciertamente las obras filosóficas, teológicas y místicas, de cuyo 
valor é influjo en el mundo musulmán y aun cristiano nadie ya 
duda, pero sin que en particular haya sido apreciada todavía, 
sobre todo aquí en España. El vacío existe, y su causa es bien 
manifiesta: la dificultad que en general ofrece el interpretar textos 
arábigos sube de punto cuando no se trata de meros textos geo- 
gráficos ó históricos, cuyo estilo es casi siempre llano y transpa» 
rente; la sutileza del pensar escolástico musulmán, las intrincadas 
y aun laberínticas lucubraciones de sus glosas sobre Aristóteles, 
las incoherentes y difusas peroraciones de los místicos y sufíes, 
reclaman un estudio paciente que no sienfpre se ve coronado por 
el éxito: es que el tecnicismo particular de los pensadores musul* 
manes no lo interpretan por lo general los diccionarios usuales. 
Cierto que existen ya publicados glosarios técnicos, como el de 
Van Vloten y el de Sprenger^ que facilitan el trabajo; pero ha de 
tenerse en cuenta que están redactados en árabe, lo cual dificulta 
la iniciación á los principiantes, y además nos dan tan sólo la 
definición del término árabe, no su término preciso español co- 
rrespondiente al tecnicismo moderno, para que sea entendido por 
la generalidad. 

Ahora bien: todas esas ventajas apetecidas, sin este ultimo in- 




w 



EL INTÉAPniTE ARÁBIGO DE PR. BERNARDINO GONZÁLEZ. 2^75 

«conveniente, nos proporciona el Interpres de Pr. Bernardino. 
Conocedor éste del tecnicismo musulmán y del escolástico cris- 
tiano, por su educación en España en época en que la doctrina 
escolástica privaba más aún que en la actualidad, y perteneciendo 
á una orden religiosa que profesaba, como oBcial, la doctrina más 
isutil, la escotista, no extrañará que consiguiese aquilatar aquellas 
aéreas distinciones que se escapan aun á los ya iniciados. La lás- 
tima es que este glosario sea tan exiguo, y que el autor, llevado 
<le su fin polémico-religioso, incluyera bastantes términos teoló- 
gicos, privativamente cristianos y católicos, inútiles por ende para 
el objetivo histórico á que arriba nos referimos, Pero, esto no 
obstante, los pocos que relativamente contiene puramente de ló- 
gica y filosofía son de tal utilidad, que si se publicase el Interpres. 
habría de contribuir grandemente al fomento de estas investiga-; 
•ciones sobre la historia de nuestros pensadores arábigos. 

Ya que no transcribo algunos de los artículos de este Interpres, 
sirva de indicio, para calcular la riqueza de éstos, señalar el nü- 
iuero de acepciones derivadas á que dan lugar algunos. Acci- 
-dens, 5; Actio et Actus, 9; Amicitia et Amor, 4; Anima, animal, 
■animatus, 11; Causa, 22; Corpus, 10; Diíferens, disparitas, di- 
stinctio, 17; Ens, essentia, existentia, 14; Motus, mutatio, 9; Na- 
tura, 8; Passio, 11; Potentia, 18; Propositio, 22; Terminus, 10. 

III. Intérprete hispano -arábico. — Ya insinué más arriba que 
al códice le falta el folio primero del prólogo puesto por Fr» Ber- 
nardino á esta tercera parte. El folio que se conserva trae algunas 
advertencias acerca del contenido del Intérprete, las cuales resu- 
miré brevemeote. 

Dice, primero, que en él ha incluido términos arábigos usuales, 
no sólo en Damasco, sino también en Egipto, Jerusalem, etc., 
porque su fin ha sido que el diccionario sea útil á los franciscanos 
«n sus misiones de todos los países de Oriente. Añade que para 
ello, no creyéndose él apto por estar solo en Damasco, se sirvió de 
la ayuda de los maestros arriba mencionados (1), los cuales su- 
plieron lo que él ignoraba. 



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1^ 



(1) Refiérese, sin duda, á los citados en el texto que hemos transcrito de Campo- 
manes. 




276 BOLETÍN DE LA. REAL ACADEMIA DB LA HISTORIA. 

Pasa en seguida á señalar el orden de disposición de los artícu- 
los en su Intérprete, diciendo que pone la raíz del verbo primitivo- 
7 luego los nombres y demás derivados; omite ios participios co- 
munes, los verbos que él llama cotnpuestosy es decir, las formas* 
derivadas menos usuales y la mayoría de los pasivos simples» 
porque todo esto se saca fácilmente por la gramática (t). Advierte* 
después, en orden á los verbos que constan de radicales enfermas,, 
que á veces por descuido se han omitido en el lugar que les co- 
rrespondía, es decir, en el alif de prolongación; pero que se en- 
contrarán en el lugar respectivo de la letra enferma, verbigracia: 
^U. ^ que debiera estar al principio de la letra ^ , se encontrará 

al fin en y^^ , y así de otros. Finalmente hace alguna indica- 
ción respecto $ las preposiciones que á menudo modifican el sen- 
tido de una raíz, constituyendo las frases ó modismos arábigos,, 
de los cuales por cierto hay bastante abundancia en este Ínter- 
prete y en el primero, dada su concisión característica. 

Es difícil dar idea del valor de un diccionario árabe sin estudiar 
antes detenidamente cada uno de sus artículos. No he tenido ya 
vagar suficiente para ello; pero me atrevo á predecir que las siete 
mil y seiscientas voces, que este Intérprete contiene aproximada- 
mente, han de enriquecer bastante con acepciones y palabras nue- 
vas los diccionarios existentes. Mis sospechas se fundan en que^ 
sin grandes ni detenidas investigaciones, son ya algunas las vo- 
ces ó acepciones que be conseguido descubrir en el códice de Fray^ 
Bernardino. Las dividiré en dos grupos: 

1.^ Voces árabes del Diccionario de Pedro de Alcalá que, por 
su dudosa ortografía, no pudo Dozy identificar (2)« 



(1) Nueva alusión á la Gramática que compuso Fr. Bernardino« 

(2) Vide Sttpplément anso dictionnaint árales, i, Préface, xxx. Prescindo de incluir 
algunas cuya filiación no es evidente en Fr. Bernardino, aunque para mi la tengaa 

probable. Tales son: ü/iilM. Consiguiente «-«jujó» Consiguiente, en Fr. Bernar- 
dino.— IÍm^/í. Consecuencia « A:>1 de )Í3 seguir, Jljí consiguiente en el si lo- 

gismo hipotético —7a7j? a rr4y a. Favorecedor del pueblo— i^^V' w^'^, favore- 
•edor de loe subditos, en Fr. Beruiáiuo*^ Ingihára, Tarre&as, chapaa para tañer.» 
¿Será algo de i^^sr^, piedras? porque , á guisa de castañuelas, se emplean tambiéa 
para tocar cascos ó tarros. 




EL INTÉRPRETE ARÁBIGO DE FR. BERNARDINO GONZÁLEZ. 277 

. (a) Ahurguáíga ==> ranacuajo — renacuajo. 

Buscando Ranacuaa^o en Fr. Bernardino encontramos /^tj y\ 
literalmente el padre de la cabeza^ es decir, el de la cabeza. Sabido 
•es que la rana, antes de sus últimas metamorfosis, tiene bien 
desarrolladas la cabeza y cola, careciendo de extremidades. Ahora 
•bien, como el renacuajo es en realidad una rana pequeña, es na- 
tural que en España se formase de aquella palabra oriental un 
-diminutivo en la forma femenina propia del dialecto vulgar, es 

«decir, ^.jj ^U que es la palabra de Alcalá. Confírmase esto 
•con el hecho de que, tanto en Aragón como en Valencia, el rena- 
•cuajo tiene el nombre vulgar de cabezudo y cábótet respectiva- 
mente. 

(b) Tavtl =1 atruendo. 

Buscando Estruendo en Fr. Bernardino encontramos Ixwdc^, 
<}ue probablemente es lo que intentó transcribir el P. de Alcalá. 

(c) Aadi = adivas. 

Sospecho que estará por dádivas^ pues en Fr. Bernardino esta 

palabra es en árabe '--¿Uá^ 

(d) Árraq rz desalbardar. 

En Fr. Bernardino, jl,;s-J! sjXj-& significa lo mismo: desal- 
bardar. 

(e) Aztacáh et aztaquáa = cobdiciar. 

Presumo que es mala ortografía de ^^^xjL>t, pues esta palabra 
«e corresponde en Fr. Bernardino con codtctar, apetecer. 

(f) Jlfacruíi z= enano — ombre enano. 

En Fr. Bernardino, bajo esta palabra castellana, aparece ^jjSu^ 
2.^ Voces, con acepción nueva que faltan en los diccionarios 
4rabes usuales. 

(a) 2^jl>> plural de Xa. iU. = animales rapaces. 

(b) if?^ =zenáculo, sala, mansión. 

(c) ^^^ = arrullar al niño. 

{d) l) ^ = torno grande para la seda. 

(e) s¿X^ = piojos, liendres y cosas á este género. 

(f) v..i^jLsr\^l = muchacho con quien an usado la sodomía. 



^78 BOLETÍN DE LA REAL ACADEMIA DE LA HISTORIA. 

(g) ¿ ^^ = propriis tactibus excitare se mulíer ad luxuriam. 

(h) J9J = pelos que de las pestañas se les suele criar á algu-^ 
nos dentro de los ojos, 
(i) jpj = unirse las mujeres modo sodomiiico (1). 
(j ) ;3^ — rebuznar. 
(k) ;4^' = ^^ enseñanza (2). 
(I) ^J!j =z ponerse paños la mujer para coger el mestruo. 

(m) ^^j^^ l^j3=:zeTZQü2iáuraiSáeosúaL9. 
(n) ^J^,/ = Candía (isla) . 

(o) jl^i = lavandero de vestidos, quitamanchas (3). 

(p) j^^ = cagar el niño; menstrum redit mulier; sperma pro- 
fudit vir. 

(q) IjjL^= juntar leña los muchachos por las puertas para 
hacer candelas en las calles y saltar sobre la candela ó fuego (4). 

(r) v^^fi-xJ = gusanos que se crían en las narices de los came- 
llos 7 obejas; mocos secos. 

(s) Ju = reñir con cólera; salir bubones, viruelas,elc. (5). 



(1) Advierte Fr. Bernardino que este verbo no está en uso mas qae en las formas- 
derivadas III.* y VI.* con sus respectivos nombres de acción. La raíz no aparece ni 
siquiera en el Diccionario árabe de Elzartuni , editado por los PP. Jesuítas de Beirut 
en 1889. 

(2) Incluyo esta acepción por el modo como Fr. Bernardino vierte el siffuiente- 

adagio que trae Dozy en el SupplémetU (11, 22): jtllavll s^^Mí >>-JeJ' ««bassez le- 

naturel, il revient au galop.»— La naturaleza vence á la enseñanza, dice Fr. Bernar- 
dino. 

(3) En esta acepción se toma en el Teháfoí de Algazel (ed. del Cairo, p. 68). El ori- 
gen de esta palabra se ve claro en Fr. Bernardino, pues trae la frase A^. ^S " k^- 
«almidonó la camisa.» En efecto, es sabido que el lavar encoge los tejidos. En eatft 
mismo articulo trae Fr. Bernardino ^J> y^ : «zeniza del baño». 

(4) Esta palabra aparece en el margen inferior y escrita de mano distinta. Hay 
algunas otras como ella. Puede presumirse que fueron adicionadas por el autor d» 
esta copia, Fr. Gonzalo Ruiz Alezandro. 

(6) También esta palabra es de otra mano. 




EL INTÉRPRETE ARÁBIGO DE FR. BERNAROINO GONZÁLEZ. 279 

Tal es, en deshilvanado análisis, el Intérprete de Fr. Bernar- 
diño González. Si los esludios arábigos en España han de couse^- 
guir algún fomento, importará mucho ponerlo cuanto antes á 
contribución y para provecho de los que en estas materias tratan 
de iniciarse. Porque uno de los más arduos obstáculos que hay 
que sortear á los comienzos es, sin duda, el idioma en que están 
redactados los diccionarios más corrientes, es á saber, el francés, 
el inglés y el latín. Los más animosos desfallecen al advertir que 
para traducir textos árabes les es forzoso conocer alguno de esos 
idiomas, ó quizá los dos primeros. Demás de esto, las versiones 
han de resentirse siempre de impropiedad y falta de precisión, 
cuando se las hace á través do otro idioma. Urge, pues, para el 
porvenir de los estudios históricos de la España musulmana, 
componer un diccionario árabe-español que obvie aquellos obs- 
táculos. Y creo haber demostrado, con esta nota bibliográfica, 
que, como base para la labor de su redacción, será de utilidad no 
despreciable el Intérprete de Fr. Bernardino González. 

Madrid, 8 de Marzo de 1901. 

Miguel Asín, 

; Catedrático del Seminario Pontificio de Zaragoza. 



V. 



ESTUDIO jurídico DE LAS CAPITULACIONES Y PRIVILEGIOS 

DE CRISTÓBAL COLÓN. 

La demanda presentada por D. Diego Colón ante el Consejo de 
Indias, para que en justicia se le reconociese el derecho á todos 
los cargos, honores y ventajas, que en su concepto le correspon- 
dían, con arreglo á lo estipulado entre su padre y los Reyes Ca* 
tólicos (1), no representa sólo el ejercicio de una acción legal para 



(1) Colección de documentos inéditos de las anticuas posesiones españolas de Ultramar, 
Segunda serie; Pleitee de Colón, tomo i, Doc. 2.^ 



■■% 



.*■* 



(4 




280 BOLETÍN DB LA RBA.L ACADEMIA DE LA HISTORIA. 

recabar determinados beneñcios» sino que constituye también, 
enérgica protesta contra el poder real, que á pesar de las reitera- 
das instancias del gran navegante y más tarde de sus herederos, 
les negó la posesión y ejercicio de lo que estimaban como pro* 
piedad adquirida en virtud de contrato. 

Planteada la cuestión en el terreno jurídico no cabe entrar en 
consideraciones de orden moral , acerca de si los Reyes por gra- 
titud á Cristóbal Colón , debieron ó no reconocer á sus sucesores 
como soberanos efectivos del nuevo continente y sus islas, que 
no otra cosa hubieran llegado á ser, de lograr el cúmulo de atri- 
buciones y emolumentos que pretendían (1), sino de estudiar fria 
y serenamente, sin apasionamiento de escuela^ los alegatos de 
una y otra parte para llegar al conocimiento de lo que en estricto 



(1) En el traDSCurso de los pleitos pretendió I). Diego Colón, según resulta de los 
documentos publicados por la Real Academia de la Historia, además del almirantazgo 
el virreinato y gobierno perpetuo de todo lo descubierto y por descubrir en el Nuevo 
Mundo.— Salario por estos oflcios y cantidad para sostener guarda de su persona ó 
sea la creación de una fuerza permanente á sus inmediatas órde o es.— Derecho á pro- 
veer todos los cargos relativos á la administración de justicia civil 6 criminal.— Que 
ni al almirante ni á los jueces por 61 nombrados se les tomase residencia. ->Que de las 
sentencias por éstos dictadas sólo podía recurrírse en alzada ante el Virrey, sin que 
de las providencias de éste pudiera reclamarse ante la Corona ó las Audiencias.— Que 
su jurisdicción civil y criminal se hiciera extensiva á España cuando en ella se si- 
guieran pleitos ó causas por la negociación ó trato de Indias —Que nada se hiciera 
respecto al comercio con América sin su intervención.— Que debia tener el almirante 
igual facultad que la Corona para tomar, buscar y llevar las cosas necesarias para 
la granjeria sin que los Reyes pudieran eximir para sí lugares de rescate ni rebajar 
los impuestos sin su consentimiento ámenos que la baja no alterase el décimo que le 
correspondía.— Que se le abonara el octavo dé lo que se llevase para comerciar exi- 
miéndole por cierto tiempo de contribuir con el octavo de los gastos.— Que del rema- 
nente que quedara se le abonara el décimo, y lo mismo de todo lo que en las ludias 
«6 comprare, trocare ó fallare, incluyendo para el cómputo lo correspondiente al Al- 
moxarifadgo, penas de cámara y diezmos eclesiásticos. — Que sin su aprobación no 
pudieran los pueblos hacerlos repartos comunales á que los Reyes les habían autori- 
zado, ni ordenanzas, ni reunirse en cabildo— Que le correspondía y no á los oficiales 
reales el registro de los navios que iban ó venían á España, debiendo confiscarse los 
que no tuvieran licencia y quedarse él con la tercera parte de su valor.- Que era atri- 
bución suya el reparto de loa Indios sin que la Corona tuviera facultad 'de nombrar 
visitadores que entendieran en los litigios entre iadiosy colonos.— Que le corres- 
pondía dar las licencias para que éstos pudieran trasladarse de unas á otras is- 
las, etc., etc. 

Documentos 1, 2, 13, 20, 96. 



CAPITULACIONES T PRIVILEGIOS DB CRISTÓBAL COLÓN. 281 

derecho se hallaba la corona obligada á cumplir, con sujecióa á 
io pactado con el primer almirante de las Indias. 

Conocido es de todos los que han saludado la historia del des- 
cubrimiento, que al presentar Colón á los Reyes Católicos el pro* 
yecto de llegar al extremo Oriente, navegando la Vía Occidental, 
•exigió que se le concedieran ciertos cargos y derechos en las tie- 
rras que pensaba descubrir: largas y trabajosas fueron las nego- 
ciaciones, pero al ñn se llegó á un acuerdo, y en el Campamento 
de Santa Fé se firmaron el 17 de Abril de 1492 las siguientes ca* 
pitulaciones: 

«Las cosas suplicadas e que vuestras altezas dan y otorgan a 
B. Cristóbal Colón , en alguna satisfacción de lo que ha descu^ 
Cierto en las mares oceanas (1) é del viage que agora con el ayuda 
'de Dios ha de hacer por ellas en servicio de Vuestras Altezas soa 
Jas que siguen: 

Primeramente: que vuestras altezas, como señores que son de 
4a» dichas mares oceanas fagan desde agora al dicho D. Cristóbal 
Colón su almirante en todas aquellas islas é tierra firme que por 
^u mano é industria se descobriesen ó ganasen en las dichas ma- 
res occeanas para durancte su vida y después del muerto á sus 
herederos é sucesores de uno en otro perpetuamente , con todas 
aquellas preeminencias é prerrogativas pertenecientes al tal oficio 
é segund que D. Alonso Henríquez vuestro Almirante Mayor de 
Castilla é los otros predecesores en el dicho oficio lo tenían eu sus 
districtos. 

Place a sus aUezas=>-Juan de CoIoma=s 

Otro si: que vuestras altezas facen al dicho D. Cristóbal Colón 
su Visorrey y Gobernador general en todas las diclias islas y 
tierras firmes que, como dicho e:^, él descubriere ó ganare en las 
dichas mares; é que para el regimiento de cada una y cual- 
quier dellas faga él elección de tres personas para cada oficio; é 
que vuestras altezas tomen y escojan uno, el que más fuere su 



(1) Asi dicen la copia qae existe en el archivo de Simancas y los testimonios que 
de las originales sacó Colón en Sevilla en 150*2, y que se conservan en la actualidad, 
uno en el Municipio de Qénova y otro en el Ministerio de Negocios extranjeros de 
Francia. 



} 



282 BOLETÍN DE LA REAL ACADEMIA DE LA HISTORIA. 

servicio é así serán mejor regidas las tierras gne nuestro Señor 
le dejará fallar é ganar á servicio de vuestras altezas. 

Place a sus altezas=-Juan de Coloma. 

ítem: gne todas e cualesguier mercad urías, siguier sean perlas^ 
piedras preciosas, oro, plata, especiería é otras cualesguier cosas 
é mercaderías de cualesguier especie, nombre é manera gue sean^ 
gue se compraren, trocaren, fallaren, ganaren e hobieren dentra 
de los límites del dicho Almirantazgo, gue dende agora vuestras- 
Altezas facen merced al dicho D. Cristóbal y guieren gue haya y 
lleve para sí la decena parte de todo ello guitadas las costas todas 
gue se flcieren en ello. Por manera gue de lo gue guedare limpia 
é libre haya é tome la decena parte, para sí mismo é faga della 
á su voluntad, guedando las otras nueve partes para vuestras 
altezas. 

Place á sus aUezas=Juan de Coloma= 

Otro sí: gue si á causa de las mercadurías gue él traerá de las 
dichas islas y tierras gue así como dicho es se ganaren e des- 
cubrieren, ó de las gue en truegue se tomaran acá de otros mer- 
caderes, naciere pleito alguno en el logar donde el dicho comercia 
é trato se terna y fará: gue si por la preeminencia de su oficio de 
Almirante le pertenecerá cognoscer de tal pleito, plega á vuestras 
altezas gue el su Teniente y no otro Juez cognozca del tal pleito é 
así lo proveen desde agora. 

Place á sus Altezas, si pertenece al dicho oficio de Almirante 
según gue lo tenía el dicho Almirante D. Alonso Henríguez y los 
otros antecesores en sus distritos y siendo justo = Juan Coloma. 

ítem gue en todos los navios gue se armasen para el dicho trata 
é negociaciones, cada y cuando 6 cuantas veces se armaren gue 
pueda el dicho D. Cristóbal Colón, se guisiere, contribuir é pagar 
la ochena parte de todo lo gue se gastare en el armazón; é gue 
también haya ó lleve del provecho la ochena parte de lo gue re- 
sultare de tal armada. 

Place á sus Altezas=Juan de Coloma. 

Son otorgados é despachados con las respuestas de vuestras al- 
tezas en fin de cada un capítulo en la Villa de Santa Fé de la Vega 
de Granada á diez y siete de Abril del año del nascimiento de 
nuestro Salvador Jesucristo de 1492— Yo el Rey=Yo la Reina= 




CAPITULACIONES Y PRIVILEGIOS OB CRISTÓBAL COLÓN. 283 

Por mandado del Rey é de la Reina=Juan de Coloma=Regisr 
trada=»Galcena. 

Eu virtud de este conveaío, se expidió á Colón en Granada^ 
en 30 de Abril de 1492, un titulo en que se le nombraba Almi- 
rante, Visorrey y Gobernador de los territorios que descubriera, 
introduciendo la innovación de hacer hereditario el Virreinato y 
Gobierno, cosa de que en las capitulaciones no se habla, comp 
también se introdujo en la confirmación de este título, que á su 
petición se hizo en Barcelona en 28 de Mayo de 1493, la de fijar 
los mismos h'mites á los tres cargos que los señalados á la juriif-- 
dicción de Castilla en las Indias por la famosa bula de demarca- 
ción de Alejandro VI (1). 

Más tarde, y á ruego también de Colón, se le confirmaron do 
nuevo en Burgos, el 23 de Abril de 1497, el titulo y la confirmar 
ción de 1493, y por vez primera las capitulaciones, pero sin iur 
troducir en ellas modificación alguna. 

Antes de hacer un estudio analítico de las capitulaciones cour 
viene demostrar que no fueron, como pudiera aducirse, una serie 
de gracias y beneficios por la munificencia real otorgados como 
premio á los servicios que Colón iba á prestar, sino que constitu- 
yen un verdadero contrato en el que quedaron obligados: Colón 
á salir á descubrir el camino de las Indias siguiendo la ruta de 
Occidente, y los Reyes á, una vez que lograra el fin propuesto^ 
darle posesión de los cargos, honores y emolumentos que en las 
capitulaciones se expresan, salvo aquellos que desde luego debía 
disfrutar. 

Cierto que en las capitulaciones no se emplean los términos 
usuales en los contratos, y que al suplicar Colón y contestar Juan 
de Coloma «Place á sus altezas» parece que los Reyes otorgan 
gracias y no que reconocen obligaciones; pero, si bien se exami- 
na, esta forma no afecta á la esencia del contrato, ni representa 



(1) Eq la Colección de loe viajet y descubrimientos que hicieron por mar los espauole^^ 
publicada por D. Martín Fernández de Navarrete, Madrid, 1825, se insertan integro» 
(tomo IX) el título de 80 de Abril de 1492, las confirmaciones de 28 de Mayo de 1493 y 2$ 
de Abril de 1497 y la bula del Papa Alejandro VI de 4 de Mayo de 1493 concediendo á 
los Reyes Católicos todo lo descubierto y por descubrir al Occidente de una lípea 
trazada de polo á polo á cien leguas al Oeste de. lais islas Azores y Cabo Verde. 




1 



284 boletín de la real academia de la historia. 

más que una fórmula para salvar los respetos debidos á la Go- 
roua, pues desde el momento en que Colón, libre, en su condición 
<le extranjero, de toda presión de la Soberana de Castilla, impuso 
á los Reyes condiciones y éstos las aceptaron nació en ellos la 
obligación de cumplirlas. 

Este concepto no es nuevo, historiador tan competente y que 
tan á fondo ha estudiado los problemas colombinos como el señor 
Fernández Duro lo expuso ya en una de sus obras; clascláusulas, 
habla, del diezmo y el octavo nada tienen que ver con uno y otro 
titulo, Almirante y Virrey; eraii condiciones del contrato entre 
partes que así podían aumentar la cantidad como disminuirla 6 
eliminarla» (1). 

Y que así se apreció también en los comienzos del siglo xvi, 
cuando se entablaron los famosos pleitos, lo demuestra que á la 
primera demanda presentada por D. Fernando Colón en nombre 
de su hermano D. Diego pidiendo que á éste se le diera posesión 
de todos los cargos, honores y ventajas que segiin ellos le corres- 
pondían por las capitulaciones (2), se le contesta: cNi menos pue- 
de enpecer lo que querría decir la parte contraria que esta capi- 
tulación fué un contrato en que por el servicio que D. Cristóbal 
Colon avia de hacer en el descubrir, se le pudo dar lo susodicho, 
porque aunque sea verdad que el príncipe de derecho pueda dar 
algunas cosas del reyno asy por contrato como por donación de 
las ganadas ó que nuevamente se adquieran, esto no ha logar en 
«aso que del tal contrato ó donación puede venir ó viene enorme 
daño al Reyno y pues presupone el derecho que si por contrato 
de una cosa puede veuyr daño al reyno, por do el tal contrato no 
vala, muy mayor razón ay en el caso presente, porque no vala, 
porque pretende el dicho Almyrante la jurisdición de un reyno 
é de reynos que se descubrieron, pues la enorme lesyón en este 
caso notoria está» (3). 

Se ve, pues, que aquellas personas que por su talento y cien- 



(1) Colón y la historia postuma^ examen de la que escribió el conde Roselly de Lor- 
^uea. Madrid, 1885. 

(2) Pleitos de Colón^ tomo i, doc. 2, p&g. 2. 
<8) Pleitos de Colón, tomo i, doc. 8, pá^. 9. 




T^ 



CAPITULACIONES T PRIVILEGIOS OB CRISTÓBAL COLÓN. 28& 

cia estaban llamadas á resolver los más arduos negocios de Es- 
tado, lejos de buscar argumentos para anular las capitulaciones, 
negando constituyeran contrato, lo reconocen como tal, al no re* 
chazar el concepto y pretender invalidarlas por la lesión enormí- 
sima que al reino ocasionaban, ó sea por una de las causas que 
el derecho admitía para rescindir los contratos. 

De los privilegios no puede deducirse el principio que con res* 
pecto á las capitulaciones queda sentado de que por constituir un 
contrato estaban los reyes obligados á cumplirlas. 

La ley 84 de las dadas en las Cortes de Toledo de 1480, dictada 
á petición de los procuradores y de conformidad con el parecer 
unánime de los prelados, caballeros y letrados que componían el 
Consejo Real, dispuso que «qualesquier cartas é cédulas é alua- 
laes é cartas de priuilegio é sobre cartas é otras qualesquier pro* 
uissiones dadas á qualquier persona de qualquier estado ó condi» 
ción, prehemincncia ó dignidad que sean, así por los dichos sen- ^ 
ñores reyes don luán é D. Enrique é qualquier de ellos ó por nos 
ó por qualquier de nos fasta ahora, por juro de heredad para 
ellos 6 sus sucesores con cualesquier otras cláusulas ó facultades 
uínculos é firmeza, aunque digan ser dadas por méritos é ser- 
uicios, ó en satisfacción de cargos ó de deudas aunque estén da- 
das á procuradores de cortes con cláusula que no puedan ser re- 
uocadas é todos é qualesquier rescebimentos de tomas é de pose* 
sión é actos por uirtud dellos fecho é en los casos susodichos é 
las que de aqui adelante contra el tenor é desposición desta ley se 
dieren ó fizieren mandamos que de aquíadelante no hayan fuerza 
ni valor alguno 
..•••.••..••.••.•••.•..••••••••«••••••••••.••••.••••••••••■ 

é queremos — añade — é ordenamos que todas é qualesquier merce* 
des é facultades que de aqui adelante fueren fechas é dadas contra 
el tenor desta ley é contra lo en ella contenido sea en si ninguna» 
é de nengún ualor^ aunque contengan en si qualesquier cláusula 
derogativa éno obstancias é encuanto á las alcaidías é tenencias^ 
de los castillos é fortalezas queremos que queden á nuestra libre 
disposición para los dar é quitar é quando é como quisiéramos 6 
entendiéremos que cumple á nuestro servicio.» 

La petición hecha por los procuradores y que á excepción d& 



^> 




■• — PTTT" 



^86 BOLETÍN DE LA REAL ACADEMIA DE LA HISTORIA. 

lo conceroiente al gobierno de las plazas fuertes se aprueba en 
lodas sus partes, se refería á los Oficios públicos, cquier sean 
Officios públicos de dignidad con administración de justicia é 
alcaldías de qualquier calidad que sean ó alguacilazgos ó merin- 
dades prevosladgos, juzgados de regimientos é venliqualros uoz 
•é uoto, é uoz mayor de concejo, é de alcaldías de sacas é fielda- 
des executorias, juradorias é mayordomías de concfljo é escriua- 
nías de rentas publicas de número é otro qualesquier semejantes 
OQiclos públicos que tengan cargo de Administración de Justicia 
é de regimiento é gouernación de pueblo ó provincia, 6 esso mis- 
mo las tenencias é alcaidías de castillos y fortalezas» (1). 

Aplicando esta ley á los privilegios de Colón, se aprecia clara- 
mente que no debieran concedérsele como hereditarios el virrey- 
nato y gobierno de las Indias, por ser Ofíicios públicos con «car- 
go de Administración de justicia 6 de regimiento é de goberna- 
ción», y que su otorgamiento no tuvo valor alguno por mandato 
oxpreso de ley; pero aunque fuera posible considerarlos válidos 
en su origen, siempre quedaría el principio por la ley sentado de 
que los Reyes Católicos tenían la facultad de derogarlos en todo 
ó en parte, como derogaron los que en el mismo concepto habían 
otorgado D. Juan II, Enrique IV y aun ellos mismos (2). 

Colón, que se hallaba en España gestionando su empresa en el 
período en que la ley tuvo cumplimiento, no pudo ignorar el al- 
cance de esta disposición, que por su importancia y los muchos 
intereses creados á que afectaba, debió ser generalmente cono- 
•cida y objeto de acalorados comentarios, y en su consecuencia no 
parece aventurada la hipótesis de que apreciando los riesgos de 
obtener por privilegio la vinculación del Virreynato y gobierno 
de las tierras que pensaba descubrir, una de las peticiones que 
con más empeño sostuviese en los debates que precedieron al 
acuerdo de las capitulaciones, fuera la de que en éstas se inclu- 



(1) Colección de Cortes de los antiguos reinos de León y Castilla, publicadas por 
la Real Academia de la Historia, tomo iv. Madrid, 1882. 

(2) En la Aca4emia de la Historia (Colee. Salazar, K. 85), existe el «libro original 
Hle la rebaja ó reducción de juros que hicieron los Reyes Católicos D. Fernando y 
Doña Isabel de resulta de la resolución tómala en las Cortes celebradas por Sus 
"Ms^estades en Toledo el año 1480. 




CAPITULACIONES T PRIVILEGIOS DE CRISTÓBAL COLÓN. 287 

yese la concesión de ambos cargos por juro do heredad; hasta 
que convencido de la inutilidad de sus esfuerzos, se conformó 
-con que ellas figurasen sólo como vitalicios y en los privilegios 
se le diesen él carácter de hereditarios. 

Con esta solución, si bien el Almirante no lograba la satisfac- 
<^ión completa de sus aspiraciones, obtenía una base, para con su 
constancia y talento lograr que de hecho quedaran vinculados los 
-cargos en su familia; y los Reyes, por su parte, conservaban la 
facultad de anular ó modificar la concesión cuando lo estimasen 
oportuno. 

No de otra forma se explica que entre las capitulaciones y el 
titulo expedido trece días después exista tan esencial diferencia, 
pareciendo confirmar la hipótesis el empeño que Colón demues- 
tra en dar á los privilegios la mayor fuerza y valor posible por 
tnedio de repetidas confirmaciones. 

Lo que no deja lugar á duda es que los sucesores del Almirante 
apreciaron en toda su extensión el distinto valor jurídico de las 
^capitulaciones y los privilegios, y de aquí el esfuerzo que hi- 
•cieron valiéndose de toda clase de argucias para demostrar en los 
pleitos que sus pretendidos derechos dimanaban de las primeras. 

Estudiando el contrato, el título de 30 de Abril de 1492 en 
•cuanto difiere del espíritu y letra del primero y los alegatos pre- 
^seutados por ambas partes en los pleitos es como pueden fijarse 
los límites de lo que en estricto derecho podían los Colones re- 
•clamar. 

Comienzan las capitulaciones diciendo: «Las cosas suplicadas 
-é que vuestras altezas dan y otorgan á D. Cristóbal Colón en al- 
guna satisfacción de lo que ha descubierto en las mares OceaTias 
^ del viage que agora con el ayuda de Dios ha de hacer por 
^líaSfi» etc., y el título completa el concepto con las siguientes pa- 
labras: aPor cuánto vos, Cristóbal Colón, vades por nuestro man- 
cado á descubrir é ganar con ciertas fustas nuestras é con nues^ 
tras gentes ciertas islas é Tierra firme en la mar oceana, é se es- 
pera que con la ayuda de Dios se descobrirán é ganarán algunas 
^e las dichas islas é tierra firme en la dicha mar oceana por vues- 
tra mano é industria; é asi es cosa justa é razonable que pues os 
ponéis al dicho peligro por nuestro servicio^ seades de ello remu' 



e>^ 



288 BOLETÍN DE LA REAL AGADEIflA DE LA HISTORIA. 

nevado; é queriéndoos honrrar é facer merced por lo susodicho,, 
es nuestra merced é voluntad,! etc. 

Si atentamente se comparan ambos párrafos, al parecer acor- 
des, se ven ya dibujarse las dos tendencias que habían por ley ne- 
cesaria de chocar en el transcurso dei tiempo; en las capitulacio- 
nes que el Almirante redacta se presenta, no sólo como iniciador 
del proyecto, sino sentando el falso concepto de haberlo ya lleva- 
do á la práctica y efectuado descubrimientos; ninguna mención 
hace de los medios morales y materiales con que Castilla concu- 
rría á la empresa, y con ser de tanta entidad los cargos y emolu- 
mentos que exige, aún no se encuentra su ambición satisfecha y 
los pide, no como remuneración completa, sino sólo en alguna 
satisfacción de lo que le era debido. 

El hombre fahlador y glorioso^ como califica Juan de Barros á 
Colón, aparece fotografiado en las capitulaciones tratando dar 
realce á sus méritos y servicios y de aminorar la participación 
de Castilla para establecer una relativa igualdad entre las parte» 
contratantes. 

En el título que los reyes expiden rechazan esta pretendida 
igualdad y sientan el principio de que Colón entra á su servicia 
para ser el jefe de una expedición que en buques y con tripula- 
ciones castellanas, y bajo el amparo de su bandera, iba á explorar 
él mar Océano y á posesionarse en nombre de los soberanos de 
los territorios que descubriera, otorgándosele cdesde agora para 
entonces», y en pago de sus servicios, los cargos, honores y emo» 
lumentos que el título detalla, y que, salvo el carácter hereditario- 
que reconoce al virreinato y gobierno en nada difiere de lo con- 
tenido en las capitulaciones. 

La materia objeto de éstas fué las islas y tierra firme del mar 
Océano que Colón por sí ó por su industria descubriera, y se 
parte del supuesto de que el citado mar, y por tanto lo en él con* 
tenido, pertenecía á la corona de Castilla, que era la que iba á 
llevar la empresa. aVuestras altezas, dicen las capitulaciones, 
como Señores que son de las dichas mares oceanas^ fagan desde 
agora al dicho D. Cristóbal Colón su almirante», etc. 

No vamos á detenernos á estudiar este supuesto señorío; basta 
con dejar sentado el hecho de que Colón formuló la hipótesis y 




CAPITÜLAGIOMBB Y PRIVILEGIOS DE CRÍSTÓBAL COLÓN. 289 

los reyes la aceptaron, porque una vez pactado como si real y 
efectivamente el mar Océano formase parte integrante de los do- 
minios de Castilla, y no existiendo leyes especiales qlie regla- 
mentasen su existencia como entidad jurídica, claro está que 
todos los incidentes que se produjesen, tanto en el ejercicio de 
los cargos del almirantazgo, virreinato y gobierno como en la in- 
terpretación de las cláusulas del contrato, tendrían que someterse 
á lo que en cada caso determinaran las leyes generales del reino, 
al que por mutuo acuerdo habían considerado ambas partes que 
dicho mar pertenecía; confirmando que ésta fué la intención de 
los contratantes, el que el cargo de Almirante lo pide Colón ccon 
todas aquellas preheminencias é prerrogativas pertenecientes á 
tal oficio, é según que D, Alonso Henriquez^ vuestro Almirante 
mayior de Castilla é los otros predecesores en dicho oficio lo tenían 
en su distritos; así se le otorga en el contrato, y más tarde se con- 
firma en el título que se le expidió en 30 de Abril de 14d2, en el 
que se le confieren los cargos de Almirante é Visorrey y Gober- 
nador para que los disfrute él €é los dichos vuestros lugar tenien^ 
tes, en todo lo á los dichos oficios é cada uno de ellos anejo é con- 
cerniente, é que hayades é llevedes los derechos é salarios á los di* 
chos oficios é cada uno de ellos aviejas é pertenecientes según é 
como las llevan é acostumbran llevar el nuestro Almirante mayor 
en el almirantazgo de los nuestros Reinos de Castilla é los Viso^ 
rreyes é gobernadores de los dichos nuestros Reinos.* 

Demostrado que Colón obtuvo los cargos en virtud de contrato 
y que se hallaban sujetos á las leyes que regulaban sus análogos 
de Castilla, cabe preguntar si los obtuvo sólo para sí ó también 
para sus herederos ; el párrafo primero de las capitulaciones es 
tan claro respecto al almirantazgo que no ofrece duda alguna de 
que se le concedió con carácter hereditario; ¿pero tienen igual- 
mente este carácter el virreinato y gobierno? Hé aquí la clave de 
los famosos pleitos que sostuvieron los herederos del gran na- 
vegante. 

Comprendieron éstos que teniendo los reyes la facultad de anu- 
lar ó modificar los privilegios, no podían en el terreno legal basar 
en ellos sus pretensiones, y de aquí su empeño en demostrar que 
todo lo que reclamaban les había sido reconocido por contrato; 

TOMO zzxviu. 19 



r> 



I"— pn 



290 BOLfiTÍN ÚB LA REAL ACADBIIIA. OB LA HISTORIA. 

mas coipo en lo capitulado no se concedía expresamente á lo6 
descendientes de Colón el derecho á sucederle en el virreinato y 
gobierno, tomaroa como argumento, á falta de otro mejor^ elqao 
la palabra «otrosí» con que comienza el párrafo segundo de las 
capitulaciones hizo extensivo á ambos cargos el carácter heredi* 
tario con que en el primero se había concedido el almirantazgo. 

En vano se esforzó el ñscal de los pleitos en hacer patente que 
la dicción oírosi no es continuativa ni repetitiva, «pero que aun- 
que lo fueran de la pasada oración lo sería cuando ésta no fuera 
acabada 6 perfeta, pero siéndolo no obra repetición ni continua- 
ción de lo precedente y que siendo temporal y ad vitam el oficio 
de Visorrey y Gobernador, no hubo necesidad de declarar más en 
él y si más fuera la voluntad de los contrayentes debiera decla- 
rarse específicamente, porque aquellas cosas que son dignas de 
especial nota sino se notan é espresan quedan esclusas é no con- 
cisas» (I). 

Los Colones, ante la absoluta necesidad de fundar sus derechos 
en las capitulaciones, y no ofreciéndoles éstas argumento alguno 
en su favor ni materia de discusión, se aferraron en repetir siem- 
pre el mismo tema de que el otrosí con qué se encabeza el párrafo 
segundo hizo extensivo al Virreinato y Gobierno el carácter he- 
reditario con que en el primero se otorgó el Almirantazgo (2). 

El razonamiento no resiste á la más ligera crítica; aunque la 
palabra otrosí sea continuativa en determinadas circunstancias, 
no es posible en las presentes admitir que cargos que debían ejer- 
cerse con arreglo á sus análogos de CastilLa, en donde nunca fue- 
ron hereditarios; que cargos que consigo llevaban el ejercicio de 
jurisdicción, y que por tanto estaban de lleno comprendidos en 
las leyes dadas en las Cortes de Toledo de 1480, que prohibieron 
el que los oficios de justicia y regimiento se transmitiesen por 
herencia; que cargos tan importantes^ con todos los derechos. 



(1) Petición presentada en Valladolid el 2 de Septiembre de 1021 por el fiscal licen- 
ciado Prado contra los memoriales y peticiones de D. Diego Co\6n.—PlHiat ds Cola», 
tomo II, pág. 334. 

(2; Respuesta del Almirante á la petición fiscal. Valladolid, 12 de Septiembre 
de lSU»^PMtos á$ Colón^ tomo ii, pág. 976 y siguientes. 




CAPI!VttI«AGI0NB8 Y PRtVILBdlOS JOB CRISTÓBAL COLÓN. 2^1 

honores y emolumentos que les coi*respúndí¿in y que habían de 
ejercerse en colonias tan lejanas de la metrópoli, que ésta apenas 
podría ejercer sobre ellas su acción, no es posible aceptar, repe*^ 
timos, que contra toda ley, toda costumbre y todo sentido político 
quedaran vinculados en una familia sólo por una palabra tan am- 
bigua como lo es oirosU 

La forma empleada por Colón de pedir en párrafos separados 
el Almirantazgo y el Virreinato y Gobierno demuestra que, aun^ 
que fuera á su pesar, fijó la distinción entre lo que se le había de 
* otorgar en concepto de vitalicio* ó por juro de heredad, pues de 
haber pretendido que todos los cargos se le diesen con la misma 
condición de hereditarios, parece lo natural que en vez de impe« 
trar que le nombraran t Almirante en todas aquellas islas é tierra 
ñrme que por su mano é industria se descobriesen ó ganasen en 
las dichas mares oceanas para durante su vida y después de él 
muerto á sus herederos é sucesores de uno en otro perpetuarnen- 
te» pusiese á continuación del Almirantazgo el Virreinato y 6o- 
bierno, con lo cual, y una vez conformes los reyes, hubiera que- 
dado perfectamente claro y definido que, en virtud de lo pactado, 
todos los cargos se le otorgaban perjuro de heredad. 

En el mismo párrafo segundo, y como anexa á la petición del 
Virreinato y Gobierno, solicita Colón que se lo autorice para que 
«faga él elección de tres personas para cada oficio (de regimiento) 
é que vuestras altezas tomen y escojan una». 

Si el Almirante hubiera creído que á pesar de citársele sólo á 
él en la concesión de ambos cargos el oiro^i los hacía hereditarios, 
lógico y natural parece que al impetrar la facultad de proponer 
los que debieran desempeñar ciertos destinos, no tratase de reca- 
barla exclusivamente para sí, sino que la solicitase también para 
sus sucesores. 

El que el Virreinato y Gobierno fuese hereditario se le concede 
á Colón, no por las capitulaciones, sino por el titulo expedido en 
Granada en 30 de Agosto de 1492, en el que se le dice «éasí vues- 
tros hijos é sucesores en el dicho oficio é cargo se puedan intitular 

é llamar Don é Almirante é Vissorrey» «vos hayan ó tengan 

dende en adelante para en toda vuestra vida é después de vos á 
vuestro hijo é subcesor é de subcesor en subcesor para siempre 




2d2 BOLBTÍN DB la RBáL AGABSIITA DB la HrSTORIA. 

jamás por nuestro Almirante é por Visorrey é Oobernador en las 
dichas islas é tierra ñrme que vos el dicho Colón descubriéredes 
é ganáredes...» fíCa nos por esta nuestra caria desde agora para 
entonces vos facemos merced de los dichos oficios de Almirantazgo, 
é Visorrey é Gobernador por juro de heredad para siempre jamás.i^ 

Véase cómo los reyes cuando quisieron hacer la concesión de 
que el Virreinato y Gobierno fuera hereditario, la hicieron con 
toda la precisión y claridad que la importancia del asunto reque- 
ría y no la dejaron sujeta á la interpretación que pudiera darse á 
una palabra ambigua. 

Respecto á los límites dentro de los que habían de ejercerse los 
cargos, las capitulaciones conceden á Colón el Almirantazgo «en 
todas aquellas islas ó tierra firme que por su mano 6 industria se 
descubrieren ó ganaren» y el Virreinato y Gobierno de cías di- 
chas islas y tierras firmes que como dicho es él descubriere ó ga- 
nare. 

El título de 30 de Abril de 1492, después de exponer que tse 
espera que con ayuda de Dios se descobrerán é ganarán algunas 
de las dichas islas é tierra firme por vuestra mano é industriáis 
añade «después que ayades descubierto é ganado las dichas islas é 
tierra firme en la dicha mar oceana ó qualquiera de ella» que sea- 
des nuestro Almirante é Visorrey é Gobernador en ellas» y por 
último se le autoriza «para que pueda usar é ejercer el dicho oficio 
de Almirantazgo con el dicho de Visorrey é Gobernador de las 
dichas islas é tierra firme que así descubriéredes é ganáredes por 
vos é por vuestros lugartenientes, is 

Los sucesores de Colón, siguiendo el propósito de fundar sus 
derechos en lo capitulado, formularon con respecto á la extensión 
del virreinato y gobierno el siguiente razonamiento: es así que 
por contrato se concedieron al Almirante estos cargos en todas 
las islas y tierra firme que por su mano ó industria se descubrie- 
sen ó ganaren , y es así también que por haber él enseñado el 
camino se descubrieron las Indias; luego todo lo descubierto y 
por descubrir de ellas estaba comprendido dentro de los límites 
del virreinato y gobierno que por herencia correspondía á don 
Diego Colón, y una vez que éste faltó á su hijo mayor D* Luís. 

La argumentación es completamente falsa aun admitiendo que 




GAPIT0LACI0NB8 Y PRIVILBaiOS DE CRISTÓBAL COLÓN. 293 

los Colones tuvieraa por contrato derecho á suceder á su padre 
en los cargos, lo cual como hemos expuesto es de todo punto 
inexacto. 

Lo mismo las capitulaciones que el título de 30 de Abril de 1492, 
se reñeren á una sola expedición que había de mandar el Almi- 
rante, para nada ni aun por incidencia hablan de que pudieran 
efectuarse otras, y menos que llevasen jefe distinto; de consi- 
guiente si Colón era el que únicamente iba á descubrir, no ofrece' 
duda que la concesión de que caerían dentro de los límites del 
Virreinato y Gobierno las tierras que por su industria se descu* 
briesen sólo podía alcanzar á los descubrimientos que hicieran los 
que en aquella expedición á que el contrato se refería iban á sus 
órdenes, y tanto es así que empleándose en ambos documentos 
con idéntico sentido la palabra industria, al final del título se 
autoriza á Colón para ejercer sus oficios (Almirantazgo, Virrei- 
nato y Gobierno), en las dichas islas y tierra firme que asi descU' 
hriéredes é ganáredes por vos é por viíestros lugartenientes , con 
lo que claramente se comprende que dicha palabra no tiene otro 
valor que el de extender los límites del Virreinato y Gobierno á 
las tierras que descubrieran los expedicionarios, aunque perso- 
nalmente no se hjEillase el Almirante en el descubrimiento. 

Más tarde, al confirmar los Reyes en Barcelona el 28 de Mayo 
de 1493, el título de 30 de Abril del año anterior, es cuando se 
fijan los límites de los cargos concedidos á Colón; en los mismos 
señalados por la bula del Papa Alejandro VI para la esfera de 
acción de Castilla en las Indias, pero esta ampliación de lo esti- 
pulado constituye una gracia y como tal quedó sujeta á las vicisi- 
tudes que en aquella época corrían los privilegios. 

En resumen, la Corona sólo otorgó por contrato á D. Cristóbal 
Colón el Almirantazgo hereditario y el Virreinato y Gobierno 
vitalicio de aquellas islas y tierra firme que 61 ó sus lugartenien- 
tes descubriesen en el viaje á que las capitulaciones se refieren ó 
sea el primero efectuado, hallándose todos los cargos sujetos á 
las leyes de Castilla y en su consecuencia facultados los Reyes 
para suspender á Colón en su ejercicio si por su conducta ó por 
altas conveniencias de Estado se hacía necesario. 

Todo lo que fuera de esto se le concedió, por el título^ sus con- 



/I 



294 boletín db la real agaobmia db la historia. 

fírmacíones ó por resoluciones especiales, fueron mercedes que 
la voluntad real podía anular ó modiñcar cuando lo estimase 
oportuno. 

No es nuestro ánimo discutir ahora si los Reyes obraron con 
justa causa al ordenar el regreso á España del Almirante y pri- 
varle temporalmente del gobierno de las colonias, ni si hicieron 
bien ó mal en negar á sus sucesores la posesión de los cargos 
que les correspondían en virtud de los privilegios; tema es éste 
que desarrollaremos en otro estudio, lo único que haremos es 
anticipar que sólo mediante el conocimiento de los derechos que 
Colón y sus sucesores tenían, de las absurdas pretensiones de 
D. Diego Colón y de cómo éstas fueron alentadas y sostenidas 
por su hermano D. Fernando, alma y vida de los famosos plei- 
tos, es como puede apreciarse el por qué y á qué filn escribió éste 
la historia de su padre, el valor que debe merecer la obra como 
fuente de conocimiento y en su consecuencia el que tiene lo ma- 
cho que de ella copió el P. Fr. Bartolomé de las Casas en su 
Historia General de las Indias, 

Madrid, 29 de Mano de 1001. 

Angbl db Altolaguirrb t Dovalb. 
Correspondiente, 



VI. 

MATANZA DE JUDÍOS EN CÓRDOBA. 

1381. 

El ilustre académico y catedrático D. José Amador de los Ríos, 
escribió y publicó un Ensayo sobre la historia de los judíos en 
España^ y pasado algún tiempo, hizo una obra más amplia sobre 
el mismo asunto, en la que se encuentra casi todo cuanto de la 
raza proscripta puede basta ahora saberse» 

Cuando un hombre del talento y de los profundos conocimien- 



ICáTANSA DE JUDÍOS SN CÓRDOBA. 295 

tos dé este insigne escritor trata de an asunto cualquiera, es 
punto poco menos que imposible hallar datos nuevos referentes 
á tal materia; y si alguien tiene la fortuna de encontrarlos (1) 
siente un gran placer, que es el que nosotros hemos gozado, 
pudiendo decir un poco, muy poco» sobre los judíos españoles, 
que no hubiese visto el baenense Sr. Ríos. 

En el reinado de Enrique III, se reunieron Cortes en Madrid, 
y estando el reino junto en ellas, se recibieron noticias de gran- 
des alteraciones contra los judíos en Sevilla, Burgos, Toledo, 
Logroño y otras poblaciones de Castilla, de León, de Aragón, de 
Barcelona y Valencia. Las primeras nuevas llegaron á Madrid y 
la referente á la matanza de Córdoba se recibió cuando ya la 
corte estaba en Segovia, después del 17 de Junio de 1391. Por 
esta razón puede asegurarse que la alteración de Córdoba fué 
después del 2 de Mayo que aun estaba la corte en Madrid y antes 
del 17 de Junio en que se le encuentra en Segovia. 

El primer chispazo de la sublevación saltó en Sevilla, y como 
las Cortes creyesen, con harto fundamento, que podría repercutir 
en Córdoba, enviaron á cada una de estas ciudades uno de los 
procuradores; con cartas las más apremiantes posibles para evitar 
ó reprimir los desmanes; mas aunque con tales cartas se sosega- 
ron algo los ánimos, no hubo manera de conjurar el conflicto. 
La causa del alboroto fué la fama que tenían los judíos de ricos 
Y él afán de robarles, hallándose la gente muy soliviantada por 
las predicaciones que, desde los tiempos de D. Juan I, venía ha- 
ciendo en Sevilla el arcediano de Écija D. Perrand Martínez, que, 
según el Burguense, era más santo que sabio. 

Tales exhortaciones movieron al pueblo que se lanzó á destruir 
las sinagogas, amparado en la impunidad, en que suponíase que 
quedarían los hechos, dado el estado anárquico de la nación. 

El alzamiento fué general, y casi á un tiempo se destruyeron 
las aljamas de las poblaciones antes citadas (2). 



0) Algunos, y no poco interesantes, se han pablleado en el Bolbtín académico 
sobre las matanzas de j adiós, de las que fueron teatro sangriento en 1891: Madrid 
(tomoTiii, páginas 489-466); Valencia (viii , 858-988); las Baleares (tz, 294-3Í2; izzvi, 
483-4Ü4), y Catalu&a (zvi, 482-445)« 

(2) Estos bachos, así, en esta desesperante obscuridad v están referidos en- las 



296 BOLBTÍN 0« la RB4X ACkDEUlJL DE LA HISTORIA. 

No puede asegurarse á ciencia cierta, qué calles de la poblacióa 
actual comprendía la judería de Córdoba entonces. En tiempo de 
los árabes la puerta que hoy se llama de Almodóvar, se llamaba 
hab Jehud ó puerta de los Judíos, y á ella afluye hoy la calle 
hasta hace poco nombrada también de los Judíos y ahora de 
Maimonides, en donde está la sinagoga. Este templo estaba cons- 
truído ya en la época á que nos referimos, pues fué edificado 
de 1314 á 1315, según la inscripción que allí existe y que tradu- 
cida por el sabio hebraísta R. P. Fidel Fita, dice así (1): 

«Santuario pequeño y morada de la confirmación de la Uy que 
acabó con perfección Isaac Mejeb hijo del poderoso Bfrain. Fué 
edificado, hijo de una hora, en el año setenta y cinco. Levántate, 
oh Dios, y acelera el tiempo de reedificar á Jerusalem.» 

Es de suponer que hubiera más de una sinagoga y que ésta no 
fuese la principal, no sólo por sus escasas dimensiones, que no 
darían lugar á albergar ni la décima parte de la población judai- 
ca, sino porque la misma leyenda, al decir santuario pequeño, 
parece como querer decir templo secundario, lo que en el catoli- 
cismo se denomina ermita , ó algo parecido. Fuese única, ó hu- 
biese más, debe reputarse aquella calle como el centro de la 
judería, por estar en ella el templo y por empesar en la puerta 
de los judíos. Algunas calles más debía abarcar, como parece 
indicarlo el nombre de Judería, que aún lleva una plazuela que, 
partiendo de la catedral, recibe las calles de los Manriques y de 
los Deanes. Debía ser también parte de este barrio lo que ocu- 
pan el convento de San Pedro Alcántara, el hospital provincial y 
las calles que desde éste van á la puerta de Almodóvar. Es de 
advertir que dentro de este perímetro había alguna parte extraña 
á la judería, por lo menos lo que ocupaba la destruida iglesia de 
San Bartolomé, cuyos restos son de fines del siglo ziii ó princi- 



Crdnicat de las reyes de Castilla D. Pedro, D. Bnrique 11^ D. Juan Ip D, BnriqMe III, 
de D-. Pedro L6pez de Aysla, tomo xi,i>ág. 37t. El Sr. Amador de los Ríos, en sa His^ 
torta de losjudios refiere lo mismo qae las Crónicas, sin a&adir nada, si bien dice qne 
no da más pormenores por no alargar el texto. ¡Lástima es que se guardase datos 
que hubieran sido sumamente interesantes y que nos ahorrarían escribir estas lineas! 
(1) Bl a&o 5075 de la Creación empezó el 2Q de Septiembre de 1314 y acabó en 1.* de 
Septiembre de 1815 de U era crisUansu 




MATA:NZA DE JUDÍOS BN GÓRBOBA. 297 

píos del xiV (1). I^a judería estaba guardada por puertas y porte- 
ros, y, segdú uno de los documentos que daremos al ^nal de este 
trabajo, tenia un castillo, que bien pudiera ser la fortiñcación, 
ya demolida, de la puerta de Almodóvar. 

Los cordobeses, bajo el pretexto de obligar á los judíos á con- 
vertirse al catolicismo, entraron en la judería y en el castillo, 
robando cuanto encontraron y matando todos los hebreos que se 
les pusieron delante, y no iba sola la turba multa, sino que les 
acompañaban personas de las antiguas casas nobiliarias y cria« 
dos de los principales caballeros y basta clérigos, que fueron de 
los que entraron en el castillo, y aún más, suponían los veinti- 
cuatros, y no sería sin fundamento, que detrás de la gente había 
alguien, instigador ó instrumento, que no fué comprendido en el 
castigo, tal vez porque no se atreviesen á ir contra él los jueces 
por su alta jerarquía. 

Todo esto se desprende del documento número I, en donde hay 
que adivinar más que leer, porque está casi todo perdido. 

£1 robo debió ser espantoso, á juzgar por la multa que el Rey 
impuso, nada menos que de 40.000 doblas de oro, pues calculan- 
do su valor á 40 pesetas de la moneda actual, arroja la suma de 
1.600.000 pesetas para la cámara real, no para indemnización de 
dados y perjuicios á los robados, como hubiera sido lo justo. El 
Rey envió para formar el proceso al Dr. Pedro Martínez, y éste 
sentenció á mucha gente, y no sabemos si á muerte á algunos; se 
sabe que muchos fueron desterrados, y que se impuso á los daña- 
dores el pago á la Corona de 40.000 doblas de oro, tpor el robo e 
entraimiento e destruicion de la mi judería e castillo della». No se 
sabe si esta multa fué como resultado del proceso ó solamente por 
la voluntad regia, pero sí que no fué mayor la cantidad por ha- 
berse hecho un convenio entre el Rey y el Consejo de Córdoba, 
estando el Rey en la ciudad, de paso para Sevilla, á ñnes del año 
de 1395 (2). 



(1) Qaeda el imafronto de esta iglesia y ana de las capillas de la nave de la Epís- 
tola, que es hoy la capilla del hospitol, conocida yulgarmento por la Capilla de AU 
manzor. 

(2) La estancia del Bey en Córdoba consta en las Crónicoét tomo u, pág. S57. 




398 BOLETÍN oí LA REAL ACADEMIA DB LA HISTORIA. 

Algo gratuito podrá parecer esto que decimos, y por si alguien 
pensase así, acudamos á las pruebas. Que hubo convenio lo dice 
el mismo Rey en el documento núm. I, que empieza: cSepades 

como en escripturas de donaciones que me (roto) agora 

quando yo estube en la dicha cibdad en nombre del consejo della, 
sobre razón de la conueniencia que conmigo ubisteis sobre razón 
del robo de la juderia de la dicha cibdad, á lo qual vos respondo 
en la manera que se sigue.» Dicho ésto, la conveniencia no pudo 
ser más que en 1395, pues es la única vez que este monarca es- 
tuvo en Córdoba antes de la fecha del documento. 

Hemos dicho que había en el tumulto personas de buena posi« 
ción y criados de los grandes, y ahí va el justificante. En el mis- 
mo documento: «a lo que me dijistes que por quanto muchos de 
los robadores sobre dichos son emparentados y, en la dicha ciu- 
dad, e otros ay algunos que viven con algunos caballeros, e por 
tanto no se podían cobrar las dichas doblas como cumple a mi ser- 
vicio sin gran contiendai. 

Asimismo se prueba que hubo gente de iglesia metida en el 
saqueo con esta cláusula, tan rota, pero tan expresiva: «Otro si a lo 
que me pedistes que por quanto algunos (rotoj . de su obis- 
pado entraron en la dicha juderia e castiello della... que me place 
de gelo rogar e envióle carta.» No es posible restablecer el texto 
entero, porque en la segunda rotura falta toda una línea, pero se 
comprende que hay complicados algunos dependientes del obis- 
pado, que la ciudad pide que el Obispo los entregue ó los casti- 
gue, y el Rey dice que le place y escribe al Prelado rogándole 
haga lo que desea el Consejo. 

Finalmente, la ciudad desea averiguar «a fuera de lo por la di- 
cha pesquisa sabido, si ovo mas personas que pecasen en el dicho 
entraimiento e robo de la dicha juderia e castiello della e asi sa- 
bido ca fincasen ligados so la mesma pena», y el Rey se lo otorga; 
pero debían ser gentes muy poderosas, cuando sólo permite el 
castigo en el caso de que fueren toldos e vencidos en derecho». 

El Consejo de Córdoba, á pesar de que ya habían pasado cinco 
años del acontecimiento, y que el Dr. Pedro Martínez había ter- 
minado su misión de juez pesquisidor, no se atrevía á proceder 
por si al cobro d^ las doblas que habían de p^gar los. acusados, 




MATANZA DB JUDÍOS 8N CÓRDOBA. 299 

sobre todo los qué tenían alguna influencia; temía al mismo tiem- 
po que el Rey reclamara de la ciudad el pago, sin cuidarse de si 
ésta había hecho el cobro, y privó á Enrique lil que continuase 
el juezy ó mejor dicho, aun juez que fuese de fueran con poder del 
monarca, para que con cuatro oficiales pudiera cobrar Jas doblas, 
á lo que el Rey les dijo que le placía dejar al Dr. Pedro Marlí^ 
nez, fcon condición que todos fagades pleito omenaje de le ayu- 
dar e complir justicia asi en vuestros ornes parientes e amigos 
como en los escribanos». Los cuatro oficiales habrían de ser vein- 
ticuatros. Este documento es de la Aliseda, á 13 de Junio de 1396, 
y está firmado de puño y letra del Rey. 

Pasaba tiempo y la ciudad, ni con el Dr, Martínez ni sin él, co- 
braba las doblas; pudo enviar al Rey 10.000, pero faltaban las 
otras, que se aumentaban con el salario del Doctor y otros gastos* 

Esto obligaba á los regidores á aguzar el ingenio y buscar me- 
dios de que les perdonaran ó rebajaran la cantidad restante, y en- 
viaron á la corte á Juan Fernández, probablemente veinticuatro, á 
pedir al Rey el pago de 13.000 mrs. que habían gastado en espías, 
entre los moros, durante la estancia del soberano en Sevilla^ una 
cantidad, incógnita, de lo que debían recibir anualmente para la- 
bores y reparaciones de muros, que no se les pagaba hacía tres 
años; 90.000 mrs. que habían gastado en salarios del juez pesqui- 
sidor y de escribanos, y las costas de los jurados Pedro Fernán- 
dez y Antón Rodríguez en un viaje á la corte, á pedir que fueran 
perdonados los muchos cordobeses desterrados por el robo de la 
judería. El Rey les contestó, por conducto de su secretario, Fer- 
nán Aifón, desde Avila, á 25 de Abril de 1398 (1), negándoles todo 
lo que deseaban, no perdonando nada de sus derechos, y diciéudo- 
les: «bien sabedes que si algunas costas sobre esto se flcieron, que 
fueron fechas por razón del dicho robo, e asi no pertenece a mi de 
las pagar. E otro si porque vos mosmos me pedistes por mercet 
que el doctor Pedro Martínez esiobiese en la dicha ciudad dicien- 
do que era provecho vuestro e de todos vosotros, e otro si porque 
si vos distes algunos mrs. o doblas al escribano del dicho doctor, 
esto fue por vuestra voluntad ca si el doctor escribano tenia, el lo . 

(1) Docam«nto núm. II. 




300 boletín .DB LA REAL ACADEMIA OB LA HISTORIA. 

abia de tener quanto mas levando su salario de las escrituras qpue 
fizo en los pleitos que ante el dicho doctor pasaron, e esto mesmo 
si los escribanos públicos merecieron salario debiéronlo pagar las 
partes condannadas a quien pertenece pagar el tal salario e la 
costa»; y añade, refiriéndose á los jurados que fueron á pedirle el 
levantamiento de los destierros: «debenla pagar los que por su 
venida fueron perdonados». De modo que el Rey concedió la 
vuelta á sus hogares de todos ó parte de los desterrados; se mos- 
tró con ellos benigno; no asi con los que habían de pagar las do* 
blas/á los que no perdonaba ni un maravedí; y en cuanto á los 
pobres judíos robados y á los hijos de los muertos^ en ninguna 
parte se dice que el Rey ó el Consejo se acordasen de ellos, ni que 
les indemnizasen los daños. 

. Poco después de esto se desarrolló en Córdoba una gran epide- 
mia, que duró de Marzo á Junio de 1400, y murieron de ella 
70.000 personas según la crónica^ y se aumentaron las dificulta- 
des para el cobro de las doblas con la muerte de muchos acusados 
y con la ausencia de otros que escaparon, bien huyendo de la 
peste^ bien del pago. La ciudad iba repartiendo las doblas poco á 
poco; primero repartió las 10.000 de que antes hablamos, después, 
ya ausente el juez Pedro Martínez, repartió otras 4.500. Nadie pa- 
gaba; á los que encontraron viviendo en Córdoba les embargaron 
lo que tenían; pero eran pocos y muchos los huidos y muertos. 
Bn tal situación^ no se atreve la ciudad á echar sobre sus hom- 
bros cualquier medida extrema, y envía al Rey su alcalde mayor 
Pedro Venegas, y el veinticuatro Alfón Méndez de Sotomayor, que 
le expusieran los apuros que la ciudad padecía. Pero el Rey no per- 
dona ni una dobla de lo que le deben pagar, y estando en Torde- 
sillas á 20 de Marzo de 1401 (1), les manda su carta original, fir- 
mada de su real mano, y refrendada de su secretario Ruy López, 
haciéndoles saber que su voluntad era «que las prendas que estén 
prendadas que se vendan luego, e que paguen por los que morie- 
ron los sus herederos», por ello les manda que «luego vista esta 
mi carta fagades vender en almoneda publicamente asi como ma- 
ravedís de mi aber, todas las dichas prendas que están prendadas 

(1) Documento núm. III. 




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IfATANZA DK Jimios BK* CÓrMBA. 



301 



por las dichas doblas e de lo que valieren fagades facer pago al 
que las por mi oviere derecabdar. E otro si que sepan quales son 
los que ovieron e heredaron los bienes de aquellos que son fina- 
dos, que en esto no pagaron en su vida los quales fue repartido e 
a los sus tales herederos que constríngades que paguen cada uno 
dellos por los bienes que heredó de aquellos que las dichas doblas 
me debian lo que les copo pagar en ellas». Después hay un es- 
pacio roto en la carta real, pero se adivina bien que manda ave- 
riguar «quales e cuantos son los que se fueron a morar e vivir a 
otras partes que no pagaron, los quales fue echado en el dicho re- 
partimiento e no tienen ni dejaron bienes algunos en esa ciudad 
que valgan la contía de las dichas doblas, e donde quiera que es- 
tobieren e moraren los constríngades a que paguen». Al propio 
tiempo, dirige sus cartas á los demás pueblos para que á los que 
hallasen en otros lugares y tubiesen bienes les «prendaren de sus 
bienes donde quier que los tovieren e fallaren que valgan las di- 
chas cuentas e les fagan uender luego por almoneda publicamen- 
te», y «si bienes algunos non les fallaren, mando que les pren- 
dan los cuerpos e vos les envien ay a la dicha ciudad bien presos 
e bien recabdados e vos los entreguen e los tengades presos fasta 
que paguen». 

Tanto empeño como tenía el Rey en cobrar sus doblas, tanto 
más ponían los cordobeses en no pagárselas, y así es que después 
de este repartimiento quedaban debiéndole 28.000, de las que re- 
partieron 12.000 y las cobraron; pero los encargados de la recau- 
dación se quedaron con ellas, y los jurados, siempre aficionados 
á cumplir bien, fueron á quejarse al Rey de que se cobraba y no 
se pagaba á la cámara regia. Probablemente sería, la queja for- 
mulada por el jurado Antón Sánchez, una ruda y franca denun- 
cia contra los veinticuatros, como otras que formularon en tiem- 
pos de D. Juan II, y de que conservaron testimonios en su ar- 
chivo, y aun se guardan en el municipal de Córdoba. De la peti- 
ción de ahora no quedó testimonio en el archivo de los jurados; 
pero sí la contestación del Rey, dada en Segovia á 7 de Octubre 
de 1404, firmada de Ferrand Alfón su secretario (1). 

(1) Documento núm. IV. 



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S02 BOLETÍN DB LA R BIX A^SAaBIIIik DB LA HISTORIA. 

El Roy se enteró de «como por mi mandado se i^eparüeron e 
recaudaron doce mili doblas en esa ciudad de los robadores que 
robaron la mi judería, de esa ciudad, para en cuenta en pago de 
las veinte e ocho mili doblas que esa ciudad me ovo á dar por la 
muerte e destruimiento e robo de la dicha judería», se enteró 
asimismo de que «los que fecieron los repartimientos de las di- 
chas doce mili, ni los que fueron puestos para las coger, ni los 
que algunas dellas recibieron, no han dado ni quieren dar quen- 
ta de lo que asi repartieron e tomaron e cogieron e recaudaron de 
las dichas doce mili doblas». En vista de esto, ordenó «que las 
tales personas que asi fícieron el dicho repartimiento de las di- 
chas doce mili doblas e los que fueron puestos para las coger e 
los que de ellas tomaron e recibieron en qualquíer manera, den 
luego quenta con paga de todo lo que asi repartieron e cogieron 
e tomaron e recaudaron a esa dicha ciudad», y «mando á vos el 
doctor Ruy Sánchez mi corregidor desta dicha ciudad que luego 
en punto, vista esta mi carta... constríngades e apremíedes á to** 
dos los repartidores que repartieron las dichas doce mili doblas e 
á los cogedores e recaudadores e a todas las otras personas que 
de ellas lomaron e recibieron e recaudaron en qualquier mane- 
ra, que den la dicha quenta con pago a la dicha ciudad para que 
la dicha ciudad sepa lo que ha pagado e lo que íinca por pagar e 
yo sea mas ayna pagado de las dichas doblas e todo lo que les 
fuere alcanzado para la dicha quenta faced que lo den e tornen e 
paguen luego por si e por sus bienes a la dicha ciudad». Al co- 
rregidor le amenaza de no cumplirlo, con una multa de 10.000 
maravedís para la real Cámara. 

No se sabe más de este asunto, ni hay más documentos en el 
Archivo municipal, y como no hay actas de ese tiempo, es inútil 
buscar más antecedentes. Probablemente no se volvería á hablar 
de ello después de la muerte del Rey, acaecida el 25 de Diciem- 
bre de 1406, ó sea el primer día del año de 1407, segdn la cuenta 
de entonces, y así quedaría impune tan escandaloso hecho, y en 
preparación la nueva matanza que ocurrió en 1474, de laque he- 
mos hablado en nuestro artículo sobre Antón de Montero, publi- 
cado en la Revista de Archivos , Bibliotecas y Museos. 

Poca es la luz que arrojan los nuevos datos encontrados sobre 




MATAN^IA |>E iVDÍOB EN CÓRDOBA. 303 

el motín de 1391, peroya se sabe algo más de lo que se sabía 
hasla ahora» El historiador que escriba historia general acaso no 
ocupe dos lincas con todo lo que nosotros acabamos de decir, 
pero el que escriba historia particular, bien de los judíos, bien 
del reinado de Enrique III, bien de Córdoba, tiene aquí nuevos 
materiales que no creemos tan insignificantes que deban ser des- 
preciados. Después de todo no es culpa nuestra que no se en-» 
cueotren más en el archivo municipal do Córdoba donde hemos 
hallado los documentos que á continuación copiamos. 



DOCUMENTOS JUSTIFICATIVOS. 
Documento I. 

(Lleva el númeiH> 4 en el legajo primero de Reales resoluciones 
en el, archivo municipal de Córdoba. Está muy roto, sobre todo 
en los dobleces, y para su conservación fué pegado á ñnes del 
siglo zviii á otro papel. Es en folio, medio pliego. Todos los pun- 
tos suspensivos equivalen á roturas, lo mismo en este que en los 
demás documentos que copiamos.) 

D. Enrique por la gracia de Dios rey de Castilla, de León, de 
Toledo, de Galicia, de Sevilla, de Córdoba, de Murcia, de Jaén, 
del Algarbe, de Algecira e señor de Vizcaya e de Molina. A vos 
los mis oficiales de la muy noble ciudad de Córdoba, salud e 

gracias. Sepades como en escripturas de donaciones que me 

agora cuando yo estube en la dicha ciudad, on nombre del con- 
sejo della, sobre razón de la convenencia que conmigo ubisteis 
sobre razón del robo de la judería de la dicha ciudad, á lo cual 
vos respondo en la manera que se sigue. 

Primeramente á lo que me pedistes por merced que por la 
cuenta de doblas que habedes dar me hubiese por contento e 
pagado de todo cuanto yo podía tomar por razón de dicho robo 
Q eztraimiento de la dicha judería en cualquier manera e si por 
avenir para la paga de las dichas doblas no abastasen los bienes 
de los robadores e algún tributo echasedes en la dicha ciudad 
para cumplir la dicha paga^ que ella complida pudieredes tirar 




304 BOLBTÍN DkB la H^tAL ACADBMIiK DR LA HISTORIA. 

el tal tributó é que nunca jamas se pusiese ni andúuiese Da dicha 
ciudad ni yo lo mandase echar por ninguna razón. A esto vos 
respondo que me place e mando que sea asi. 

E otro si a lo que me pedistes por merced que mandase que 
todos los que en el dicho robo pecaron, quier en poco, quier en 
mucho, que obiesen perdido todos sus bienes raíces e muebles 
e do algunos no obiesen bienes por los tener alzados les sean 

tomados 

á esto TOS respondo que me place pero que no se entiendan entre 
los que yo condenné 



A lo que me pedistes por merced que* no perdonase á ninguno 
de los que así pecaron en el dicho robo fasta año han fecho á la 

dicha que obiere á dar á si alguna don abia fecho 

e ficiere de aquí adelante cualquier ó cualesquier de los ro 

en cuenta e pago de las dichas doblas lo que valieren sus bienes. 
A esto vos respondo que facedes. . . . . e mando que asi sea. 

A lo que me pedistes que mandase dar copia de los que fasta 
aquí por la pesquisa es sabido que fueron en. .... á la dicha 
judería, e vos la diese firmada en mi nombre en que se coñta- 

biese que los a poder todos sus bienes e que fuesen para 

la paga de las dichas doblas. Sobre esto mando que vos sean 
dados los cuadernos que dieron los jurados de esa ciudad. A eso 
mesmo lo que sobre ello se ficiere de aquí adelante. 

Otro si a lo que me pedistes que diere lugar á vos los dichos 
mis oficiales que pudiesedes saber^ á fuera de lo que por la dicha 
pesquisa es sabido si obo mas personas que pecasen en el dicho 
enlraimiento e robo de la dicha judería e castiello de ella e así 
sabido ca fincasen ligado so la mesma carta del mandamiento 
que yo había á facer con la que pareciere por la dicha pesquisa. 
A ésto respondo que me place seyendo oídos é vencidos en de- 
recho. 

Otro si a lo que me pedistes que por cuanto algunos. .... de 
su obispado entraron en la dicha judería e castiello della ..... 
que me place de gelo rogar e envióle mi carta. 

Otro sí á lo que me pedistes por merced que vos feciere prome* 
limiento por mi fé real de vos nunca mas demandar por el en* 




. HATANZA DE JUDÍOS ]BN CÓRDOBA. 305 

traimiento y robo de la dicha judería y castiello della e por razoa 
dello, mas de estas dichas doblas e que por ello me tobiese por 
contento e pagado en manera que non fincara contra dicha ciu- 
dad ni contra vos en su nombre, ni contra los tales robadores en 
algún derecho e en caso que por cualquier r^zon de ello alguna 
cosa contra vos me remaneciese que lo que mas me ficiese cuenta 
de todo, a esto vos respondo me facedes justa petición e mando 
que así sea. 

Otro si a lo que me dejistes que por cuanto muchos de los robar 
dores sobre dichos son emparentados y, en la dicha ciudad, e 
otros ay algunos que viven con algunos caballeros, e por tanto 
que no se podrían cobrar las dichas doblas como cumple á mi 
servicio sin gran contienda, que fuese mi merced de vos dejar 
y un juez que fuese de fuera, con mi poder bastante, para que 
con cuatro oficiales de la dicha ciudad pudiesen cobrar Jas di^ 
chas doblas. A esto vos respondo que me place de vos dejar al 
doctor. .... con condición que todos fagades pleito omenaje de 
le ayudar e complir justicia así en vuestros omes parientes e 

amigos como en los escribanos, so pena de caer e mando 

vos que lo fagades así los cuales dichos cuatro oficiales, es mi 
merced que sean de los veintiquatros desa ciudnd cabi- 
llo, estando presentes el dicho doctor Pedro Martínez al cual 
mandé que quedase ay por esto e otras cosas que cumplen á mi 

servicio por una mi carta mostrada por 

esta respuesta que yo do á las dichas vuestras guardedes 

todas las dichas cosas según de suso en esta mi carta es conté-* 
nido e los unos ni los otros ende al 

en Aliseda trece dias de junio año del nacimiento de nuestro 
Salvador jesu zpo de mili trescientos noventa e seis e yo Alfoa 
Ruys la fice escrebir por mandado de nuetro señor el Rey.» Yo 
el Rey. 

Documento ü. 

(Lleva el núm. 2 en el legajo rotulado Asonadas. Está escrita 
en medio pliego de papel apaisado. Está reforzado con otro pa^* 

TOMO XZXYIII. 20 



306 boletín db la rbal academia de la historia. 

peí para evitar su destrucción completa. Tiene una rotura cir- 
cular, del tamaño de un duro, que corresponde al sitio donde 
tuvo el sello en hueco, pegado con cera colorada.) 

D. Enrique por la gracia de Dios rey de Castiella, de León, de 
Toledo, de Galicia de Algarbe de Vizcaya o de Mo- 
lina Al consejo de la muy noble ciudad de Córdoba salud e gra- 
cia. Sepades vi vuestra petición que me enviastes con Joan Fer- 
nandez á lo que me enviastes decir que cuando yo estaba en Se* 

villa e los moros de Granada hicieron y por mi mandado 

fecistes tener guardas e escuchas tierras de la frontera de 

los moros lo cual fue de costo fasta contía de trece mili mrs. los 

cuales decides que tomastes prestados de algunas para los 

pagar porque mi servicio fuese complido e la mi tierra guardada 
del daño e que me pidiedes por merced que vos los mandase pa- 
gar obe respondido que si á Sevilla e otras ciudades e vi- 
llas que ficieron los semejantes costas mandase facer por 

los mensajeros que an no se ha podido sobre ello proveer, 

e otro si á lo que me enviastes decir que bien sabia en 

cada año para las labores de los muros e puentes desa ciudad e 

de algunos sus castiellos que son frontera de los m e que 

a tres años que non abistes libramiento de ellos e que me pidie*» 
redes por merced que vos los mandase librar. Sabed que en el 

tiempo pasado non primero que viene e dende en adelante 

es mi merced e mando que vos sean librados dando cuenta de lo 

que fue librado para lo reyes donde yo vengo. Otro sí á lo 

que me enviastes decir en razón de la masia que ende mando que 

le rezaban Pedro Fernandez la dicha masia mostrandogelo 

por recibido cierto. Otro sí á lo que me enviastes decir en razón 
de los noventa mili mrs. que habedes fecho do costa sobre razón 
de las diez miil doblas que me obieron á dar los colpados en el 
robo de la judería desa ciudad, según mas largamente en la di- 
cha petición se contenia e que fuese mi merced de mandar que 
fuesen descontadas de las dichas diez mil doblas e bien sabedes 
que si algunas costas sobre esto se fícierou que fueron fechas por 
razón del dicho robo e asi no pertenece á mi de las pagar, e otro 
si porque vos mesmos me pedistes por merced que el doctor Pe- 
dro Martínez estobiese eu la dicha ciudad, diciendo que era pro- 



MATANZA DE JUDÍOS EN CÓRDOBA. 307 

vecho della e de todos vosotros e otro si porque si vos distes al- 
gunos mr8. o doblas al escribano del dicho doctor, esto fue por 
vuestra volunliid, ca si el doctor escribano tenfa, él lo habia de 
tener, cuanto mas levando su salario de las escripturas que fizo 
en los pleitos que ante el dicho doctor pasaron, e en esto mesmo sí 
los escribanos públicos merecieron salario» debiéronlo pagar las 
partes condemnadas a guien pertenece pagar el tal salario, e la 
costa que decides de Pedro Fernandez e do Antón Rodríguez ju- 
rados^ que me vinieron pedir por merced que perdonase los que 
mandé desterrar, debenla pagar los que por su venida fueron 
perdon?idos. Dada en la ciudad de Avila veinte e cinco dias de 
Abril del año del nacimiento del nuestro salvador Jhuxpo de 
mili e trescientos noventa e ocho años-» Fernán Alfon lo flz es- 
crebír por mandado de nuestro señor el Rey. 



Documento III. 

(Lleva el numero 3 en el legajo de Asonadas. Medio pliego, 
apaisado, reforzado. Entre los dos papeles se ve al trasluz el sello 
real. Tiene algunas roturas en los dobleces, y huellas de polilla. 
En general está bien conservado. 

Don Enrique por la gracia de Dios rey de Casliella, de León, 
de Toledo de Gallisia de Sevilla de Córdoba do Murcia de Jahen 
del Algarve de Agecira e señor de Vizcaya e de Molina, al conse- 
jo alcaides alguacil e veintiquatro caballeros e jurados e omes 
buenos de la muy noble ciudad de Coi duba sulud e gracia. Se- 
pades que vi vuestra petición que me enviaste con Pedro Vene- 
gas mi alcalde mayor desa ciudad e Alfon Méndez de Sotomayor 
veintiquatro vuestros pagadores por la que me enviaste decir en 
como después que de alia Pedro Pérez, que fue fecho el reparti- 
miento de cuatro mil e quinientas doblas i los que fueron cul- 
pantes en el robo de la judería de esa dicha ciudad para en cuen- 
ta e en pago de las doblas que por el dicho robo, los dichos cul- 
pados me übieron á dar e que algunos fueron prendados por lo 
que les cnpO en el dicho repartimiento e otros que non fueron 
prendados que son muertos e otros que por la gran pestilencia 



308 BOLBTÍN DB LA HBAL AGADB&IIA DJS LA HISTORIA. 

que en esa ciudad a andado que se fueron á otras partes e que 
non los podedes aber en esa ciudad para les facer pagar lo que 
les copo en el dicho repariimiento e que me pediades que noan- 
dase declarar en este fecho lo que la mi merced fuese, asi en ra- 
zón de las dichas prendas que están prendadas por que se non 
pierdan como diz que fueron prendados e murieron e de los que 
se fueron morar á otras partes, sabed que mi merced e voluntad 
es que las prendas que están prendadas que se vendan luego, e 
que paguen por los que morieron los sus erederos e los que se 

fueron de la ciudad donde quier que estobieren lo que les 

copo á pagar en el repartimiento de las dichas doblas. Porque vos 
mando que luego, vista esta mi carta, fagades vender en almo- 
neda publicamente, asi como por mrs. del mi aber, todas las di- 
chas prendas que están prendadas por las dichas doblas e de lo 
que valiere fagades facer pago al que por mi obiere de recabdar. 
E otro sí que sepan cuales son los que obieron e eredaron los bie- 
nes de aquellos que son ñnados que en esto no pagaron en su 
vida los cuales fue repartido e á los sus tales erederos que cons- 
tríngades que paguen cada uno dellos por los bienes queeredó de 
aquellos que las dichas doblas me debian lo que les copo á pagar 

en ellas. Otro sí quales e cuantos son los que se fueron á 

morar e vivir á otras partes que no pagaron los cuales fue echado 
en el dicho repartimiento e no tienen ni dejaron bienes algunos 
en esa ciudad que valgan la contía de las dichas doblas e donde 
quiera que estobieren e moraren los constríngades á que paguen 
ca yo por esta carta mando ó por el traslado della signado de es- 
cribano público sacado con autoridad de juez ó de alcalde, mando 
á cualesQuier justicias de cualquier ciudad ó villa o logar onde 
los tales fuesen vecinos e se fueron á morar que mostrado signa- 
do de escribano publico cualquier que vos enviades con esta dicha 

mi carta, cuanto es paga de las dichas doblas en el dicho 

repartimiento que prendaren de sus bienes donde quier que los 
lovieren e fallaren que valgan las dichas cuentas e los fagan vender 
luego por almoneda publicamente asi como por mrs. de mi aber e 
de los mrs. que entregaren e fagan pago al que por vos asi envía* 
redes con vuestro poder de recabdar las dichas doblas e de las cos- 
tas razonables que sobre ello se fícieren, e si bienes algunos non 




MATAN2A DB JUDÍOS BN CÓRDOBA. ^09 

les fallaren, mando que les prendan los cuerpos e vos les envíen 
ay á la dicha ciudad bien presos e bien recabdados e vos los entre* 
guen e los tengades presos fasta quo paguen lo que asi obieren á 
dar de las dichas doblas, e los unos e los otros no fagan ende al por 
alguna manera, so pena déla mi merced e de me pagar las dichas 
doblas en el doblo cada uno dellos, porque en fincar de lo que asi fa- 
ceré conplir e demás, mando al que esta mí carta ó el dicho su tras- 
lado los mostrare que los cumplan e parezcan ante cualquier 

so la dicha pena. . . . procurador o dos o tres de los oficiales del 
dicho consejo á decir porque razón no cumplen mi mandado» e 
de como esia dicha mi carta le fuere mostrada, mando a cualquier 
escribano publico que para esto fuere llamado que dé ende al que 
la mostrare testimonio signado con su signo, porque yo sepa en 
como se cumple mi mandado. Dado en la villa de Tordesillas 
veinte dias de marco ano del nacimiento de nuestro salvador 
Jhuxpo de mille quatrocientos e un años. Yo Ruy López la fiz 
escrebir por mandado de nuestro señor el rey.==Yo el Rey. 

Poco antes se habían reunido las Cortes en Tordesillas. El or* 
denamiento dado por el Rey en esta villa, en respuesta á las pe- 
ticiones de los procuradores de las ciudades, tiene la fecha á 2 de 
Marzo de 1401. 

Documento IV. 

(Lleva el nüm. 4 en el legajo de Asonadas. Es medio pliego de 
papel, apaisado y reforzado. Entre ambos papeles ha quedado el 
sello. Aunque está algo apolillado, no entorpece la lectura.) 

D. Enrique por la gracia de Dios rey de Caslilia, de León, de 
Toledo, de Gallisia, de Sevilla, de Córdoba, de Murcia, de Jahen, 
del Algarbe, de Algecira e señor de Vizcaya e de Molina al con- 
cejo e corregidor e alguacil e regidores o jurados e oficiales de la 
muy noble ciudad de Córdoba salud e gracia. Sepades que vi 
vuestras provisiones que me enviastes con Antón Sánchez mi ju* 
rado de esa dicha ciudad ante las cuales me euviastes decir en 
como por mi mandado se repartieron e cogieron e recaudaron 
doce mil doblas en esa ciudad de los robadores que robaron la mi 
judería de esa dicha ciudad para en cuenta e en pago de las veinte • 




310 BOLBTÍN DE LA RBAL ACADBMIA DB LA HISTORIA. 

e ocho mili doblas que esa dicha ciudad roe ovo á dar por la muerte 
e destruimiento e robo de la dicha juderia e que fabta aqui los que 
fecieroQ los repartimientos de las dichas doce mili doblas ni los 
que fueron puestos para las coger ni los que algunas dellas reci- 
bieron, no han dado ni quieren dar cuenta de lo que asi repartió- 
ron e tomaron e recogieron e recabdaron de las dichas doce mili 
doblas e que era mi servicio que las tales personas dieren la dicha 
cuenta para que se supiere que es lo que repartió e se tomó e co- 
gió o recaudó en cualquier manera e ello sabido e dada la dicha 
cuenta con pago á la dicha ciudad, yo fuese mas ayna pagado de 
las dichas veinte e ocho mili doblas que esa dicha ciudad me ovo 
á dar como dicho es, e yo, entendiendo que es mi servicio ser yo 
mas ayna pagado de las dichas doblas, tuvelo por bien e es mi 
merced que las tales personas que asi fecieron el dicho reparti- 
miento de las dichas doce mili doblas e los que fueron puestos 
para las coger e los que de ellas tomaron e recebieron en cualquier 
manera, den luego cuenta con pago de todo lo que asi repartieron 
e cogieron e tomaron e recabdaron á esa dicha ciudad, e por esta 
mi carta ó por el traslado de ella signado de escribano publico, 
mando á vos el doctor Ruy Sánchez mi corregidor desta cíiidad 
que luego en punto, vista esta mi carta ó el dicho su traslado, 
como dicho es, constríngades e apremiedes á todos los repartido- 
res que repartieron las dichas doce mili doblas e á los cogedores 
e recaudadores e á todas las otras personas que de ellas tomaron 
e recibieron o recaudaron en cualquier manera, que den la dicha 
cuenta con pago á la dicha ciudad para que la dicha ciudad sepa 
lo que ha pagado e lo que me fincan por pagar e yo sea mas ayna 
pagado de las dichas doblas e todo lo que les fuere alcanzado para 
la dicha cuenta faced que lo den e tornen e paguen luego por si e 
por sus bienes á la aicha ciudad e yo vos dó poder complido para 
facer e complir lo sobredicho en la manera que dicha es, e non 
fagades ende al por alguna manera so pena de !a mi merced e de 
diez mili mrs. para la mi cámara, e de como esta mi carta vos 
fuere mostrada o el dicho su traslado según e como dicho es e la 
cumplieredes so la dicha pena, á cualquier escribano publico que 
para esto fuere llamado que dé ende al que vos la mostrare testi- 
monio signado con su signo porque yo sepa en como compliedes 




ALFAR OB MATaRÓ. 311 

mi mandado. Dada en la ciudad de Segouia siete dias del mes de 
octubre año del nacimiento de nuestro salvador Ihu xpó. demill 
e quatrocientos e quatro años. Yo Ferrand Alfon la flz escribir por 
mandado de nuestro señor el rey* 

Córdoba, Marzo de 1901. 

Rafael Ramírez de Arbllano, 

Correspondiente. 



VIL 

alfar de MATARÓ —apuntes ARQUEOLÓQICOS É HISTÓRICOS. 

No siempre hay que fiar de indicaciones halagüeñas. Tal es la 
que ha hecho D. José Reig y Vilardell en su libro, por otro lado 
muy estimable, titulado Colecció de Monografías de Catalunya (i). 
En el artículo que dedica al lugar de San Andrés de Alfar, ayun- 
tamiento de Dosrius, partido de Malaró, habla de un sepulcro, 
apoyado en el muro oriental de la iglesia, que tiene esculpida una 
inscripción romana (2). Semejante inscripción romana no existe; 
y de ello he podido convencerme, reconociendo la verdadera. 

Salí en mi carruaje ayer mañana, á las ocho y cuarto, de San 
Andrés de Llavaneras con tres compañeros de excursión. Por Ma- 
taró, Argentona y Dosrius, siguiendo la carretera hermosa que 
se dirige á Llinás, tocábamos la cumbre de la espesa cordillera, 
que separa del Valles la marina. Allí, dejando la carretera, torcí- 
mos á mano derecha, por el camino, escabroso y expuesto en al- 
gunos parajes, llamado la carena (vértice de la sierra), que en una 
hora nos puso en la parroquia de Alfar. Llegamos á la una menos 
cuarto, y sin perder un momento nos dirigimos hacia el blanco 
de la exploración. 



(1) Barcelona, IfW. 

(2) «En lo fone de tres requadros, que ocupan tot lo parament d' una de eas caraa 
wna lápitUk ab caraet^s romaiw.» 




sis boletín de la bbal agadekia de la historia. 

La igledia de San Andrés de Alfar se hito parroquial en el afto 
1306; antes era sufragánea de Santa María de Llinás. La cabeza 
ó ábside del templo mira al oriente, y en su pared meridional, 
tocando á un contrafuerte, está la sepultura indicada por el señor 
Reig, que es de granito gris, y mide 2,50 de largo, 0,91 de ancho, 
1,05 de alto. Visibles hay solamente tres caras. 

1.* La principal, dividida en tres compartimentos, distinguién- 

t 
dose el del centro con un escudo blasonado del nombre IHS (Jesús) ^ 

y ostentando los laterales con tipos l&tiuos del Renacimiento clá- 
sico las inscripciones siguientes: 



OBIT DL 
SBNIBR 
BNPBRE 

BOSCHDL 



PARWYA : 

8 : DE DE 
SEMBRÉ 

1578 



óhU del senyer En Pere Bosch del Far, vuy á 8 de Desembre 1578, 
Óbito del Sr. D. Pedro BoBCh de Alfar^ hoy á 8 de Diciembre 1578. 

2.* La tapa del sepulcro üene en su centro otro escudo^ y ea 

él el nombre de M (María). 

3.* A mano izquierda del espectador de la 1.*, otro escudo 
aparece en la cara lateral, que mira al Sur, presentando la le- 
yenda XPS (Christus). 

La 4.*, simétrica de la precedente, está oculta por el contra- 
fuerte en que se apoya, y es de creer que por leyenda de su escudo 
se puso lOSPH fJoseph). 

Probablemeute las dos restantes no llevarán inscripción; aun- 
que tampoco repugna que para el caso se aprovechase un pedes- 
tal romano epigráfico, ó un antiguo sarcófago, como acontece en 
el de San Andrés de Llavaneras, insigne, del que tiene ya noticia 
la Academia (1). En esto no pensó el Sr. Reig; leyó de corrida la 
inscripción del siglo xvi é imaginó que fuese romana. 

Los marcos, digámoslo así, de los epígrafes y escudos en la se- 

' "' ■ ^ 

(I) BoLáTÍM , tomo zxxi, pág>inas 227-230. 




ALFAR DB MATARÓ. 313 

poltura de D. Pedro Bosch, noble de Alfar, se inspiran cierta- 
mente de la forma ordinaria que reviste semejante exornación en 
las tumbas romanas de Mataró (lluro) y de Barcelona. Aunque 
leve, indicio es de que pudo en efecto servir de ejemplar al es- 
cultor un monumento romano, quizá oculto ahora dentro del tem- 
plo ó en la casa del párroco. Este se llama D. Antonio Singla, y 
lleva diez y siete años de estancia en el pueblo, habiéndome pro- 
metido no dejar piedra ni papel por mover que pueda contribuir 
á tan provechoso esclarecimiento. 

' Afirma el Sr. Reig que la sepultura está vacía, porque los res- 
tos mortales que contuvo fueron trasladados al cementerio de la 
villa de Cardedeu (1), que dista 4 km, al poniente de la de Llinás 
por la vía férrea. En Llinás, ó muy cerca, según las reducciones 
del Sr. Saavedra (2), se veía la estación Praetorio del Itinerario 
de Antonino, donde por cierto existen ruinas romanas, y pro- 
bablemente lápidas epigráficas que importa se busquen. Si así 
constase la reducción do Praetorio y cuyo nombre parece recor- 
dársenos por el de Bordoy, situado en el entronque de la carena 
y de la carretera de Argentona á Llinás (3) una hora al SO. de la 
parroquia de Alfar, no será tan difícil darse razón de la estación 
Sempronianay que reduce el Sr. Saavedra á la villa de la Roca. 
Distaba de Praetorio hacia Barcelona unas 8 millas romanas ó 
12 km., según lo expresa el primero de los cuatro Vasos Apoli- 
nares; y según el cuarto, 3 millas que nos guían á Cardedeu, 
cuyo nombre Cari titulo y Cartüulo en la Edad Media provino 
de un miliario del emperador Marco Aurelio Caro. 

Nada tan hacedero como verificar en los libros parroquiales 
de Cardedeu y de Alfar ios datos históricos, que puedan ilustrar 
el monumento sepulcral del Senyer En Pere Bosch del Far 
(f 8 Diciembre, 1578). No era D. Pedro Bosch, señor del castillo 



(1) «En lo cementiri hi ha una sepultura del siglo xvt, ahont jeya un antepasaat 
de la familia de Belloch, essent posterior ment trasládate los restos al cementiri de 
Cardedeu.» 

(2) Discursos leídos ante la Real Academia de la Historia en la recepción pública de 
D. Eduardo Saavedra, pág. 162, Madrid, ISrtS. 

(H) «De la iglesia de Alfar, en direcció SO., ab cosa de una hora per bon cami, 
quasi sempre per hoscos de pins, se va al coll de Can Bordoy.» Reig, iM4. 




314 bolbtIn db la rbal academia db la historia. 

de Airar, sino dueño de la masía Balhch, así nombrada, después 
que ha pasado la propiedad á la familia de este apellido. 

Uu catálogo, muy apreciabie de los cazlanea, ó señores del cas- 
tillo y término de Alfar desde el año 1513, resulta de las esentu- 
ras y libros de apeo, que D. José María Matas, rico propietario 
con casa solar en San Andrés de Llavaneras, me ha prestado 
para su estudio. 

1.*) Escritura de 20 de Septiembre de 1513. — D. Francisco de 
Corbera y de San Gliment usufructuario; y su mujer doña Bea- 
triz de Corbera, propietaria. 

2.*) 12 Marzo 1543. — Sr. Riembau de Córdoba y de San Cli- 
ment. 

3.*) 11 Agosto 1683. — Noble señora doña María de Corbera 
Planas y San Climent, viuda del Ilustre D. José de Corbera y 
San Climent, barón de Llinás. 

4.'') 3 Enero 1816.— Excmo. Sr. D. Gaetano María de San Cli- 
ment, olim (1) de Pignatelli, Rubí y de Corbera, marqués de 
Rubí, barón de Llinás, Talavera y Pavía, caballero del Orden de 
Alcántara, comendador de la encomienda de Bel vis, teniente ge- 
neral de ios Reales ejércitos de Su Majestad. 

5.°) 30 Octubre 1837.— Excmo. Sr. D. Pedro Ignacio de Cor- 
bera, olim Jordán de Urríes, Palafox y Silva, marqués de Ayerbe 
y de Rubí, barón de Llinás y dueño territorial de los castillos de 
Alfar y DedcoU comprendidos en dicha baronía. 

6.*) 16 Marzo 1850. — Excmo. Sr. D. Juan Nepomuceno de 
Corbera, olim Jordán de Urries, Palafox y Silva, marqués de 
Ayerbe y de Rubí, barón de Llinás, Grande de España de pri- 
mera clase, etc., domiciliado en Zaragoza. Firmó en Barcelona 
la escritura su apoderado á 24 de Abril de 1850. 

Hoy sigue siendo señor de Alfar el Excmo. Sr. D. Juan Jordán 
de Urríes, marqués de Ayerbe. 

San Andrés de Llayaneras 80 de Septiembre de 1887. 

Juan Rubio de la Serna, 

Correspondiente. 
(2) Quefaé. 




im 



VARIEDADES. 



I. 



NUEVAS DE LA FAMILIA DE MIGUEL DE CERVANTES. 

Se contienen en el Discurso leído por D. Francisco Rodríguez 
Marín, Presidente del Ateneo y Sociedad de Excursiones de Se- 
villa, en la solemne inauguración del curso de 1900 á 1901, 
impreso en la misma ciudad en opúsculo con que el autor ha 
obsequiado á esta Academia, y son fruto de investigación que 
allí ha hecho en el Archivo general de protocolos, «inagotable 
venero, apenas explotado, de recónditas noticias históricas». 

No menos de doce escrituras otorgadas por el Principe de los 
ingenios españoles desde el año de 1585 hasta el de 1599, ha des- 
cubierto, y por otras distintas, copiadas por él, hace constar que 
Rodrigo de Cervantes médico Qurujano, Doña Leonor de Corti- 
nas, su mujer, Doña Andrea de Cervantes, su hija, Juan de Cer- 
vantes, su hermano y otro Juan de Cervantes, su sobrino, resi- 
dían con vecindad en Sevilla en 1564 y 1565. 

Deduce el Sr. Rodríguez Marín que debiendo vivir con la 
familia el futuro autor de El ingenioso hidalgo Don Quijote de la 
Mancha^ que contaría á la sazón 17 años, es de presumir ocu- 
para su tiempo en el estudio de la gramática, en cuyo caso hay 
probabilidad de que asistiera á las escuelas instituidas por los 
Padres de la Compañía de Jesús en 1556 en la Colación de San 



Jli» 



316 BOLETÍN DB LK REAL ACADEMIA DE LA HISTORIA. 

Salvador, donde estuvieron hasta concluir en 1580 la edificación 
del nuevo colegio de San Hermenegildo. 
Los documentos citados son del tenor siguiente : 



I. 



Carta de pago 



Sepan cuantos esta carta vieren como yo rrodrigo 
de Cervantes medico curujano vezino desta ciudad 
de Sevilla en la collación de san miguel otorgo que e rrescebido 
e rrescebi de vos juan mateo de vrueña mercader vezino desta 
cibdad de Sevilla a san salvador que soys avsente ciento e treynta 
y seys Reales de plata y mas treynta y dos marauedis en menu- 
dos que son los ciento e veynte e quatro rreales de principal e 
los doze rreales y treynta e dos maravedís de costas que me 
pagays por mandamiento rrequisitorio del señor alcalde andres 
rodrigues por el pleito executivo que contra vos e siguido sobre 
la rrenta de tres meses de vnas casas que de mi teneys a renta 
los quales dichos ciento e treynta y seis rreales y treynta e dos 
maravedís por vos y en vuestro nonbre me da e paga juan de 
alaraz escriuano vezino de Sevilla Realmente y con efeto en 
Reales de contado en presencia del escriuano publico y testigos 
de yuso escritos e son en mi poder [Sigue lo formulario]. Fecha 
en Sevilla en el oficio de mi juan gutierrez escriuano publico 
della lunes Ireynta dias del mes de octubre de mil e quinientos 
e sesenta e quatro años y el dicho otorgante lo firmó de su nom- 
bre en el rregistro o fueron présenles por testigos que dizeron 
e juraron en forma de derecho que conocen al dicho otorgante 
e saben ques el propio otorgante y se dize asi según queaqoi 
se nombra andres cerbantes su hermano y juan de morales scri- 
nano de su mageslad vezinos de Sevilla los cuales estando pre- 
sentes asi lo juraron en forma de derecho testigos que fueron 
presentes gaspar de torres e francisco despinosa scriuanos de 
seuilla e yo el dicho escriuano publico asimismo doy fee de la 
dicha paga y que la hizo juan de alaraz al suso dicho. — R.* de 
cervales — Fran.«^ desp.* scriuano de Sevilla — gaspar de torree 
scriuano de sevilla^oan grrz scriuano publico de Sevilla.— 

(Oficio 21, libro 3.* de 1564, f.» 295.) 




NQBVA8 DB LA FAMILIA DE MIGUBL DB GBRVANTB8. 317 



11. 



PoDBR S^P^n quantos esta carta vieren como yo rrodrigo de 

servantes medico curujano vezioo desta ciudad de 

Sevilla en la collación de san miguel otorgo que doy mi poder 
cumplido y licencia e facultad quan bastante de derecho se rre- 
quiere a doña leonor de cortinas mi muger e a juan de servantes 
mi sobrino a ambos á dos juntamente e a cada vuo dellos por si 
ynsoiidum especialmente para que por mi y en mi nombre e 
como yo mismo puedan o cualquiera dellos pedir e cobrar e 
rrescebir de todas e qualesquier personas que con derecho deban 
y de sus bienes todos los marauedis, y otras cosas cualesquier 
de cualquier calidad que sean que me deven e devieren de aquí 
adelante en esla dicha ciudad y en otras partes por obligaciones 
alvalaes y en otra manera y de lo que rrescibieren y cobraren 
den y otorguen las cartas de pago quito e laslo que convengan e 
puedan sacar e saquen de poder de qualesquier scriuanos qua- 
lesquier obligaciones y otras scripturas e rrecaudos que me per- 
tenescan e cbancelen y den por ningunas las que le parescieren 
y si en rrazon de lo suso dicho fuere nesgesario parescan ante 
qualesquier justicias que con derecho devan e hagan todos los 
pedimientos requerimientos juramentos execuciones prisiones e 
rremates de bienes y los demás avtos e deligencias que conven- 
gan que para todo ello les otorgo e doy e a cada uno dellos ynso- 
iidum este dicho mi poder cumplido e licencia e facultad a la 
dicha mi muger con sus inzidencias e dependencias anexidades 
e conexidades e con libre e general administración e con facul- 
tad que lo puedan o qualquier dellos sostituyr e sostiluyan en 
quien quisieren e los rrevocar y volver á tomar en si e los rre- 
lieuo e a sus sostitutos en forma de derecho e para lo aver por 
ñrme obligo a mi e a todos mis bienes ávidos e por aver. Fecha 
la carta en Sevilla en el oficio de mi juan gutierres escriuano 
publico della lunes treynta días del mes de octubre de mil e qui- 
nientos e sesenta e quatro años y el dicho otorgante lo firmó de 
su nombre en el rregistro e fueron testigos que dixeron e jura- 
ron en forma de derecho que conocen al dicho otorgante e saben 




318 BOLETÍN DB LA RBAL ACADBIflA DB LA HISTORIA. 

ques el propio aquí contenido y se dize asi como aqui se nonbra 
andres Cervantes su hermano ejuan de morales scriuano de su 
magestad vezinos de Sevilla los quales estando presentes asi lo 
juraron en forma -de derecho testigos que fueron presentes juan 
de alaraz e francisco despinosa scriuanos de sevilla. — R." de 
cervjítes — Fran.«<» desp.* scriuano de Sevilla — joan grrz scriuano 
publico de Sevilla. 

(Oficio 21, libro 3.* de 1564, f.' 296.) 



Ad lyten 



III. 



En la ciudad de seuilla martes seys días del mes de 
margo de mili e quinientoz e sesenta e cinco años 
ante el muy noble señor alonso de torres alcalde hordinario 
desta dicha giudad de seuilla e en presencia de mi juan gutierrez 
scriuano publico de seuilla e de los testigos de yuso scriptos pa- 
reció doña andrea de ^rvantes hija que dixo que es de Rodrigo 
de servantes de hedad que dixo ser de diez e syete años poco 
mas a menos e menor de veinte e cinco e ansy lo páreselo por su 
azpeto y dixo que en cierto pleyto y cabsa que ante el dicho 
señor alcalde trata y sigue contra el dicho su padre francisco de 
chaves sobre ciertas cabsas e Razones ella quiere entrar como 
tercera opositora á los bienes embargados o secrestados por del 
dicho su padre que a ella le pertenescen por ciertos derechos 
e actiones e por ser como es menor de la dicha hedad de veynte 
e cinco años tiene nescesidad de ser proveyda de uu curador ad 
lyten para el dicho pleito e cabsa por tanto que nonbraba e 
nonbro por tal su curador ad lyten a alonso de las casas [tacha* 
do, desquivel] escrivano de su magestad y vezino desta dicha 
ciudad que esta presente e pydyó al dicho señor alcalde que 
Rescebiendo del el juramento obligación e flanea que se Requiere 
le descierna el dicho cargo e le de el poder cumplido que de dere- 
cho se Requiera para el dicho pleyto e cabsa sobre que pidió jus* 
ticia. E luego el dicho señor alcalde mandó al dicho alonso d« 
las casas [tachado desquivel] acepte el dicho nonbramiento [St- 
guen la aceptación y el juramentOy da Alonso por su fiador d 




NDBVA8 DB LA. FAMILIA DE MIGUEL DE CERVANTES. 319 

Diego de Torres, y á continuación se hace el discernimiento con 
laa ritualidades ordinarias]. Fecha en la dicha ciudad de Sevilla 
el dicho día e raes e año testigos gaspar de torres e hemaa gu- 
üerrez scriuanos de Sevilla e los dichos scriuaoos presentes e 
curador j fiador y menor lo firmaron de sus nonbres en el Re- 
gistro.— alouso de torres alcalde — alonso de las casas — DoQa an- 
drea de servantes — di.* de torres — hernando grrs (gutierres) 
scrinano de Sevilla — gaspar de torres scriuano de Sevilla [Falta 
la firma del escribano público]. 

(Oficio 21, Ubro !.• de 1565, f.** 409.) 

Madrid 29 de Mano da 1901. 

Cesáreo Fernández Doro. 



II. 



RELACIÚxN DE LOS INQUISIDORES GENERALES DE ESPAÑA. 

No contentos los Reyes Católicos de haber trabajado por sus 
personas en limpiar á España de la secta de Mahoma, de la Heré- 
tica» y de la perfidia judaica, cuanto humanamente fué posible; 
viendo y considerando cuanto les iba el Alto Señor acrecentando 
sus Estados con nuevos reinos, nuevas provincias y nuevo mundo, 
que por ello les obligaba á se divertir en el gobierno de ellos y á 
tener personas que les ayudasen á la grave carga y peso, nunca tal 
tenida por sus antecesores, pusiéronse en cuidado de elegirlas y 
qne fuesen dignas y beneméritas de mirar con atencióa en lo más 
importante, que es la conservación de la Ley evangólica, asistien- 
do con suma vigilanciaen el evitar no se mezclase en ella la hedion- 
da semilla de liS otras sectas y supersticiones, para cuyo mejor 
acertamiento lo consultaron primero con la Sede Apostólica, que 




320 BOLETÍN DE LA BBAL ACADEMIA DE LA HISTORIA. 

eBtimando tan divino celo, en virtud de sus Letras» llegado el año 
de 1481, nombraron por Inquisidores Apostólicos al Mtro. Fr. Mi- 
guel de Morillo y al Bachiller Fr. Juan de San Martín, religiosos 
del orden de Sto. Domingo, de quien tenían grande satisfacción, 
para que cimentasen bien este nuevo cargo. 

Hecha esta elección, luego, el mesmo año á los 13 de Febrero, 
el papa Sixto IV seilaló y deputó otros siete religiosos Dominicos 
para que con los nombrados por el Rey fuesen inquisidores, y 
como con el ejercicio de serlo se fué conociendo más la gravedad 
é importancia de su tribunal, llegado el año de 1485, el papa Ino- 
cencio VIH nombró por inquisidor general en todos los reinos y 
señoríos de Castilla, León, Aragón, Valencia y Cataluña á Fr. To- 
más de Torquemada, uno de los siete deputados por el papa 
Sixto IV. 

Muerto Fr. Tomás de Torquemada, fué nombrado por inquisi- 
dor general, de solamente Castilla y León, D. Diego de Daza, 
obispo de Jaén, que por el papa Alejandro VI fué después elegido 
inquisidor general de todos los reinos y señoríos de los Reyes Ca- 
tólicos en 1.* de Septiembre de 1499 años. 

Fué D. Diego de Deza tan impedido y agravado de vejez y en- 
fermedades, que convino criar y elegir diversos inquisidores ge- 
nerales, como fué, á D. Juan, obispo de Vique, por inquisidor 
general de los reinos de Aragón, y á D. Fr. Francisco Ximenea, 
arzobispo de Toledo, por inquisidor general de Castilla y Leóu, 
por elección que delloshizoelpapa JulioHenSde Juniode 1507. 

Por muerte del obispo de Vique, el papa León X, en 5 de Julio 
de 1513, proveyó por inquisidor general de Aragón á D. Luis, 
obispo de Torlosa, y D. "P.® Juan Pou, de la orden de Sto. Do- 
mingo. 

Muerto el obispo de Tortosa fué nombrado por inquisidor ge- 
neral en aquellos reinos de Aragón, Navarra, Valencia y Cicilia 
el Cardenal Adriano, obispo de Torlosa, por el dicho papa León X 
á 13 de Noviembre de 1516, y habiendo faltado el arzobispo de 
Toledo D. Francisco Ximenez, fué elegido por inquisidor general 
el ya nombrado Cardenal Adriano, por León X, para los reinos 
de Castilla juntamente con los otros de que antes lo era, en 4 de 
Marzo de 1518. 




RBI^ACIÓN DB {.08 INQDISIDOBBS aSKERAtSA Dfi BBPaSa. 32t 

Todos los demás inquisidores generales que deade aquel Car- 
denal Adriano obispo de Tortosa, ha habido hasta hoy, han sido 
inquisidores generales en todos los reinos y señoríos de la corona 
de España, que han tenido la Majestad del emperador Garlos V, 
Phelipe II, su hijo, rey Católico que los posee, entendiéndose 
ésto en aquellas partes adonde ha sido recibido este santo oficio, 
los cuales inquisidores generales son los que siguen. 

El Cardenal D. Alonso Manrique, arzobispo de Sevilla, que fué 
nombrado á 10 de Septiembre de 1523 años. 

El Cardenal D. Juan Tavera, arzobispo de Toledo, á 7 de Sep- 
tiembre de de 1539. 

El Cardenal D. García de Loaisa, arzobispo de Sevilla, á 18 do 
Febrero de 1540. 

Don Fernando de Valdés, arzobispo de Sevilla á 20 de Enero 
de 1549. 

El Cardenal Espinosa, obispo deSigüonza, presidente del Con- 
sejo Real de Castilla, á 9 de Septiembre de 1566. 

Don Pedro Ponce de León, obispo de Plasencia á 2 de Diciem- 
bre de 1572, aunque no gozó el otlcio porque mnrió seis días an- 
tes que le llegasen las bulas. 

Luego el año siguiente de 1573 fué nombrado D. Gaspar de 
Quiroga,. que á la sazóu era obispo de Sigüenza, y donde á poco 
se le dio el arzobispado de Toledo que con otros graves cargos ad- 
ministró hasta fín del año de 1594 que falleció, y fué la persona 
que hasta él gozó más años el ser inquisidor general. 

(Añadido de distinta letra). 

Don Hieronimo Manrique, obispo de Avila, hijo del Cardenal 
D. Alonso Manrique, nascido en Sevilla. 

Don Pedro Portocarrero, obispo de Córdoba después de Cuenca. 

Don Fernando Niño de Guevara, Cardonal y arzobispo Phili-- 
pense. 

Academia de la Historia. Colección Salazar, Est. 15. gr. 4, núm. 105. Pa- 
peles del Carde nal arsobispo de Sevilla D. Rodrigo de Castro. 

Cesáreo Fernández Duro. 

tOMO ZXX'VUI. 21 




n 



*iií BOttiftÑ DÉ La RttAL ACADfilCÍA D% LA ütStORtA. 



m. 

PLEITO CONTRA U UNGOSTA. 

Rdo. Señor Licenciado Antonio de Isla, juez y provisor en esta 
abadía desta noble villa de Yalladolid por el muy magnifico y 
rdo. Señor don Alonso Enriques, Abad de esta dicha Abadía. 

Antonio Caro, en nombre é como procurador que soy del Coa- 
cejo , Justicia y Begidores desta muy noble villa de Yalladolid y 
de los lugares y alquería de la Puente de Duero y Viana, tierra 
é jurisdicción desta dicha villa, demando ante v. m. á Antonio 
de Yalladolid en nombre y como procurador ad liten que es de la 
langosta que al presente está y reside en los términos y pagos de 
los dichos lugares, y contando el caso desta mi demanda, digo: 
que puede haber un mes, poco más ó menos, que la dicha lan- 
gosta está y reside en los dichos términos y pagos desta dicha 
villa y de los dichos lugares, comiendo el pan y el vino y yerbas 
que Dios les ha dado para su mantenimiento y para pagar los 
diezmos y premíelas, y dar limosnas á pobres y para hacer sacre* 
flcios á Dios nuestro Señor, por lo cual y lo ansí comer la dicha 
langosta los dichos mis partes, cristianos y siervos de Dios, h9n 
rescebido y reciben mucho daño y perjuicio, por ende, á v. ni. 
pido y requiero mande á la dicha langosta que no coman ni royan 
ni destruyan los dichos panes y viñas ni yerbas ni otra cosa que 
Dios haya dado para mantenimiento de los dichos cristianos, y 
demás desto les mande salir y que salgan de los dichos términos 
en que ansi están, dentt*o de un breve término, so las censuras y 
escomuniones mayores que contra ellas se puede dar, y sobre 
todo pido ser hecho á los dichos mis partes , y á mi en su nom- 
bre, entero cumplimiento de justicia, y en su cumplimiento su 
noble oficio imploro.— -El Bachiller Carrasquillo. ... 

Muy Bdo. Señor. 

Antonio de Yalladolid, en nombre é como procurador ad liten 
que soy de la langosta , respondiendo á la demanda puesta por 
Antonio Caro, procurador que se dice del Concejo, Justicia é Be* 




PLfilTO CONTRA LA LANGOSTA. ^ü 

gidores desta villa é de los lugares de la Puente é Viana, juris- 
dicción desta villa contra la dicha langosta, mi parte, por la cual 
en efecto dice que la dicha langosta está é reside, ansí en los tér- 
minos desta villa como en los términos de los lugares de Viana é 
Puente de Duero, é come el pan é el vino y yerbas en perjuicio 
de los cristianos , y pide á v. m. se proceda contra ella por con* 
jura eclesiástica, según mas largamente en la dicha su demanda 
se contiene, el tenor de la cual aguí habido por repetido, digo, 
que V. m. no puede ni debe hacer cosa alguna de lo contenido en 
la dicha demanda, por lo siguiente. 

Lo uno porque, hablando con debido acatamiento, eo v. m. hay 
defecto d^ jurisdicción é no puede ni debe conoscer desta causa, 
porque la dicha langosta, mi parte, no subyace ni está debajo de 
la jurigdicción de v. m., ni del Papa, ni del Emperador ni Rey 
nuestro Señor, porque la jurisdicción que Dios nuestro Señor dio 
al Papa é á la Iglesia en lo espiritual, é al Emperador é Prínci- 
pe, en lo temporal, fué sobre los hombres é no sobre los anima- 
les, como es la langosta, mi parte, porque, puesto que ese mesmo 
Dios subjetó todo lo criado al hombre , y puso debajo de sus pies 
los animales del campo, aquello fué para que el hombre se en- 
señorease dello y no tuviese más un hombre que otro el señorío 
délos tales animales, pero cuando se dio la jurisdicción espiíi- 
tual é temporal, no se dio sobre los dichos animales. 

Lo otro porque puesto que jurisdicción alguna ge pudiese ejer- 
cer contra la dicha langosta, mi parle, aquella jurisdicción no 
puede competer ni compete á v. m., porque, la jurisdicción que 
Dios nuestro Señor dio al Papa éal brazo eclesiástico, sólo fué 
sobre las almas razonables é cristianas, para encaminarlas en 
estado de salvación por quien Dios nuestro Señor tomó carne 
humana é tuvo por bien de padescer por salvar el hombre que 
había pecado, y no por los brutos animales que no pecaron, y 
pues la dicha langosta no es desta calidad ni condición, v. m. no 
eg juez ni puede ser desta dicha causa. 

Lo otro, porque no siendo de la jurisdicción de v. m. la dicha 
langosta, mi parte, como no es, ya que algo contra ella pudiese 
proceder, el conoscimiento de la causa pertenéscería á la jurisdic- 
ción real cuya tierra ocupa la dicha langosta, mi parle, é no 




^ 



324 boletín de IjK real academia DB tA HISTORIA. 

A V. m., pues el coaoscimíeuto de la causa está faera de lo espi- 
ritual é de cosa no subjeta á vuestra jurisdicción. 

Lo otro, porque, caso negado, que la dicha langosta pudiera 
6er juzgada por persona que tiene jurisdicción espiritual, 
como V. m., en este caso no puede ni debe ser juzgada por v..ni., 
porque la dicha langosta mi parte, es sembrada de Dios y de 
mayor tribunal, del cual es v. m, inferior y no se puede entro- 
meter á conoscer de la causa que á ella le eslá cometida por el 
superior, cuyas veces trae é tiene especial siendo ejecutora de la 
voluntad de Dios é sobre cosa juzgada por El. 

Lo otro, porque caso que lo susodicho cesase, que no cesa, 
é V. m. to viese jurisdicción, la dicha demanda no es puesta por 
parte bastante en tiempo ni en forma. 

Lo otro porque es muy inepta é mal formada y dosta dijeron los 
dres. que se había de rasgar con los dientes por el juez 6 no la 
oír, substicíosa é mal sonante é contraria á nuestra religión cris- 
tiana, de donde se levantan cada día grandes errores y se da oca- 
sión de muchos males, en especial poniendo ser un pueblo tan 
noble é insiue, como esta villa de Yalladolid donde reside una 
Audiencia Real é su oQcio y oficiales de la Santa enquisición y 
un Corregidor é caballeros é letrados é muchos ricos hombres* é 
de hacerse é oirse esto en villa tan insigne é noble, se da enjem- 
pío que en las montañas de Galicia é Asturias é en otros pueblos 
donde no hay gente sabia, cayan en otros errores é hagan otras 
supersticiones peores, á lo cual no se debe dar lugar, antes era 
digno de castigo porque de aquí se tomase eujemplo para en 
otras partes no hacer supersticiones ni caer en errores. 

Lo otro porque la ejecución é censura eclesiástica que la parte 
advei'sa pide que se fulmine contra la dicha langosta mi parte, 
cae éú ánima razionable é no en ánima de animal bruto ni della 
es capaz, porque la dicha langosta viene de juicio de Dios á comer 
el pan 6 vino que 'estaba deputado para sustentación de los hom- 
bres por el pecado dellos mesmos> y contra aquella voluntad de 
Dios no hay resistencia más de suplicarle haya piedad del hom- 
bre que formó, y cese su ira contra nos, conosciéndonos tan fla- 
cos y tan sus subditos, que nos puede muy bien hacer guerra, no 
siendo los que debemos, con el ejército de tan chico animal como 




j 



PLEITO CONTRA LA LANGOSTA. 325 

la langosta, la cual El por nuestros pecados tuvo por bien de man- 
dar se aposentase como gente de armas, comiendo á discrición en 
los términos de las parles adversas, lo cual es despertar á v. m. y 
al Perlado y pastor de la grey deste pueblo, que velen sobre sus 
ovejas amonestándolas é exortándolas que conozcan el juicio de 
Dios, que demás de.ser el año estéril, con aquellos chicos anima- 
les les quiere quitar lo poco que hay de pan é vino, y que procu- 
ren, conosciendo sus pecados é conresándolos , con oraciones é 
ayunóse vigilias, é con firme propósito de servir y no ofender 
más á DioSy aplaque su ira y El tenga por bien que no haya más 
langosta ni otro trabajo alguno. 

Lo otro porque puesto que el enemigo malo nos quiere hacer 
guerra con la dicha langosta mi parte, usando della como instru- 
mento para nos hacer mal, el remedio contra lo susodicho, demás 
de lo arriba dicho había de ser por cismes é conjuros católicos 
segund é como lo dicen los sanctos dotores contra el demonio, é 
no por vía de supersticiones con escrepita judicial como es este. 

Por las cuales razones é cada una dellas, consta v. m. no«er 
juez de esta causa ni tener jurisdicción alguna, é así saplico 
á V. m. se pronuncie por no juez della é la remita al mayor tri- 
bunal de Dios, donde procede, ó la remita al juez seglar, pues la 
jurisdicción no es de v. m., para que por vía de fuerza, Cogiendo 
ó matando ó aojeando ó quemando la dicha langosta, haga loque 
pudiere, y en caso que v. m. juez sea para conoscer della, mando 
usar é use del remedio sobredicho de que nuestra fe católica nos 
manda usar, é no del remedio que la parte adversa dice, é ha- 
ciéndolo anai , hará lo que debe é de derecho es obligado, lo con- 
trario haciendo saluo jure uullitatis apelo de v. m. no para ante 
nuestro muy Sancto Padre ni otro Perlado superior de v. m., pues 
ninguno es juez desta causa, aunque lo sea de proceder v. m. 
bien ó mal, sino para ante Dios nuestro Señor, que en sí tiene 
reservado el conoscimiento de tales causas, é pido los apóstoles 
de esta mi apelación, una, dos,, tres é más veces sepc^t sepius et 
instanter instant é si denegados me fueren, otra vez apelo, é 
pídelo por testimonio, é á los presentes ruego dello sean testigo3. 
—Antonio de Valladolid. Es del dolor Valencia. 
Academia de la Historia.~Colección Salasar. — M. 140. 



NOTICIAS. 



Elección de Académico: En la sesi6Q del 15 de Marzo se verifi- 
có votación para cubrir la. vacantá de académico numerario ocu- 
rrida por defunción de D. Víctor Balaguer, y resultó elegido don 
Adolfo Herrera y Chiesanova, autor de varios trabajos numismá- 
ticos, entre ellos el de «Medallas relacionadas con la historia de 
España». 



'También ha sido elegido y proclamado correspondiente en Río 
Janeiro, el Sr. Max Fieiuss, Secretario del Instituto histórico 
geográfico de aquella capital. 



PatU Chaiíxí: Á la edad de 93 años ha fallecido en Ginebra, 
el 28 de Marzo último, el profesor de aquella Universidad señor 
Paul Ghaix, caballero de la Orden de Garlos III, correspondiente 
de esta Academia desde 1853. Dedicado especialmente á la ense- 
ñanza geográfica, publicó un Compendio elemental, de que so 
han tirado catorce ediciones, un Atlas, y la Historia de la Amé- 
rica meridional y en dos tomos, como obras principales de su 
saber. 



Acuerdos: En la sesión de 22 de Febrero se adoptó el de expre- 
sivas gracias al Sr. Barón de la Barre, Ministro de España en el 
•Brasil, por el obsequio de 133 volúmenes de Historia y Geogra- 
fía, impresos en aquella República. 




NOTICIA». ■ - • 327 

De donación de publicaciones .de la Academia al Archivo de 
Simancas, á la Biblioteca Real del Palacio de Mafra, en Portugal, 
y á la Escuela de Artes y Oficios de Vigo.. 



Premio Loubat: Se ha concedido á D* Hapuel de la Puente y 
Olea, como autor de la obra titulada tLos trabajos geográficos de 
la Gasa de Contratación». 



Adquiridán de obras:' Por el Ministerio de Instrucción Pública 
y Bellas Artes, se han adquirido con destino á esta Biblioteca 95 
obras históricas^ elegidas en el Catálogo de la librería que perte- 
neció al académico difunto D. Antonio M. Fabié* 



Cortes de Cataluña: Está ya concluida la edición académica del 
tomo iv de estas Cortes, que discurren desde el año 1377 al 1401 
inclusive^, habiéndose comenzado kt. impresión del v, que com- 
prenderá las célebres del Compromiso de Caspe. 



El Santo Cristo de María Stuart, que hoy pertenece á 8, M, ía Reina 
Begetite, Noticias y docamentos reanidos por D. FrancíBCo B(a&iel) de 
Uhagón, de ia Real Academia de la Historia. En fol. menor, páginas 40» 
Colofón: € Imprimióse este opúsculo del Santo Cristo de María Stuart en 
Madrid, establecimiento tipográfico de la Viuda ó hijos de Manuel Tello, 
impresor de Cámara de 8. M , á veinticuatro días andados del mes de Fe-* 
brero de N. S. Jesucristo de 1901 afios.» 

índicee de pruébete de los caballeros que kan vestido el hábito de Santiago 
desde el año 1501 hasta la fecha, formado por D. Vicente Vignau, Jefe del 
Archivo histórico nacional de la R. A. de la Historia, y D. Francisco R. de 
Uhagón, Ministro del. Tribunal de las órdenes, de la R. A. de la Historia. 
£n 4.^ pág. 892. Madrid, 1901. 

Los grandes servicios que nuestros compañeros los Sres. Uha- 
gón y Vignau han prestado á la Ciencia histórica, se muestran, 
una vez más, con estos trabajos literarios, de tanta novedad como 
utilidad, que representan largas vigilias empleadas en la investí- 




S38 BOLSTtN DB LA RKAl. &CADKM1A DB LA HISTOBlA. 

gacidti y estudio de loa mis preciados archivos. La enit de oro, 
que llevaba colgada at euello la Reina Doña María Siuart cuan- 
do iba A ser decapitada (18 Febrero, 1&87), pasó A manos de sQ 
fiel dama Juana Kennedy, de quien la tuvo la real familia de 
Francia viniendo á España cotí la Reina Doña Tsnbtil de BorbÓD, 
esposa de Felipe IV, la cual la entregó á la Condesa dé Escalan- 
te, quien á su vei la mandó al Real Monasterio de Comendadoras 
de Santiago, en Valladolid, y finalmente, por decreto del Tribu- 
nal de las Órdenes, fué regalada á 5. M. Doña María Cristina de 
Austria, con motiva de sus bodas con el Rey D. Alfonso XII. El 
&r. Ubagón, con rara sagacidad y discreta selección, ha sido el 
primero en dar á conocer los trámites por los que ba pasado esta 
inestímablu presea hisLórioa, abrillantando su interesante estudio 
con la fototipia de la referida crui y las de los retratos délas tres 
Reinas poseedoras de ella. Precede al estudio una hermosa carta 
del Sr. Uhagón al célebre literato R. P. Luís Coloma, de la Com- 
pañía de Jesús, autor de una BiBtoria .dé la Reina mártir en 
curso actual de publicación. De esta carta nos place extractar el 
párrafo siguiente: «Ambos recordábamos (en los baños de Cesto- 
ua) los sabidos pormenores... de la siniestra mañana en que dejó 
de existir la Reina María, y estaba Vuestra Reverencia en lo flr* 
me al asegurv que la reliquia sólo pudo ir ¿ parar á manos de 
Juana Kennedy, ó á las de Isabel Curie, Únicas damas de honor 
que la ayudaron en sus ültimus momentos. Todos los autores 
convienen en este punto, pero el Barón Kervyn de l^ettenhon... 
señala la persona á quien reguló la crui.* 

Al pié del índice de pruebas de los caballeros que han vestido el 
hábito de Santiago, prometen sus autores publicar en breve los 
índices correspondientes, á las órdenes de Galatrava, Alcántara y 
Montesa. 

P. P.-C. P. D. 



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SUMARIO DE ESTE CUADERNO, 



IVFOBMKS: 

I. Nuevas inscripeiones romanas de Talavera de la Beina^ Car-' 

iagend y Lugo. — Fidel Fita 241 

II. Traducción francesa de dos obras árabes interesantes para 

nuestra historia. Nota bibliográfica. — Francieco Codera. . . 344 

III. La batalla de Toro (1476), Datos y documentos para su mO" 

nografia ^úto'rica.— Cesáreo Fernández Dnro . . • 240 

IV. El Intérprete arábigo de Fr, Bemardino González. Nota biblio; 

gráfica.-^MeLtmel Asín ... 267 

V. Estudio jurídico de las capitulaciones y privilegios de Cristó- 
bal Colón. — Ángel de Altolaguirre y Davale 279 

VI. Matanza de judíos en Córdoba. i^Pi.— Bafael Ramírez de 

Arellano 294 

VII. Alfar de Matará. — Apuntes arqueológicos é históf^os. — Juan 

Rubio de la Sema 811 

Varibdadbb: 

I. Nuevas de la familia de Miguel de Cervantes.^Oeaireo Fer- 
nández Bufo ' 816 

II. Relación de los inquisidores generales de España.-^ CeBároó 

Fernández Duro 819 

III. Pleito contra la langosta.^Oe6Áreo Fernández Daro 322 

Noticias 326 



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boletín 



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REAL ACADEMIA DE LA HISTORIA 



TOMO XXXVIII.— CUADERNO V 



MATO. IMt 



MADRID 

ESTAtLEGlMIENTO TIP06RÍFIG0 DE FORTÍN ET 

IVPBBSOB DB LA BBAI. ÁOADBMIA DB LA HIBTOBXA 

Calle de la Libertad, núm. 39 
^ 90-1 



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boletín 



DB LA 



REAL ACADEMIA DE LA HISTORIA. 



TOMO XXXYIII. Kayo, 1901. CUADBBNO ▼. 



INFORMES. 



I. 



CORTES DB 1645 BN VA.LBNCIA. 



Fueron estas Cortes las últimas celebradas á los valencianos 
«corno Reino separado de los demás de España; y como Marichalar 
y Manrique dijeran en su Historia de la Legi8lación]y tomo vii, 
pág. 551, que el cuaderno de los Fueros hechos en estas Cortes, 
que tiene la fecha de 24 de Diciembre de 1645, no había sido im-- 
preso por culpa de los valencianoSf que han mostrado últimamente 
fatal desidia en transmitir á la posteridad sus monumentas lega- 
les^ nos sentimos de esta apreciación, y deseando desvanecerla 
alcanzamos que la Academia solicitara, el Gobierno de S. M. or < 
denase y el Archivo general del reino de Valencia remitiese un 
tomo en folio, encuadernado en pergamino, que contiene 657 
folios y se titula Corts del any Í645. No es el códice original, sino 
•una copia que se empezó á extractar en 10 de Junio de 1762, y 
que basta á nuestro propósito (1). 



(1) Bu la Biblioteca Nacional, signatara T-43 , existe una copia literal del Proceso 
sie las Cortes de Valencia de 1645, autorizada por LudOTious Perrera, Notario de 
43. M., á 10 de Julio de 1686. 

TOMO XZXTIU. 23 



330 BOLETÍN DE LA REAL ACADEMIA DE LA HISTORIA. 

Comienza el libro por la convocatoria firmada por el rey doih 
Felipe IV en Zaragoza á 19 de Agosto de 1645, para Valencia 
á 16 de Octubre, con el objeto de que el príncipe Baltasar Carlos 
prestase el juramento foral. Refrendaba la Real Cédula el proto- 
notario Pedro de Villanueva, y se circuló al brazo eclesiástico y 
en su representación á los obispos de Segorbe, Tortosa y Ori- 
huela, al abad del monasterio de Yalldigna , comendador de Be- 
lis, abad de Benifasá, priores del monasterio de S. Jerónimo, de 
Yall de Crist, maestre de Montosa, comendador de Torrente y de 
S. Jaime y el Capítulo catedral de Valencia y decanos y Capítulos 
de Segorbe, Tortosa y Orihuela. 

Por el brazo militar se convocó á los duques de Segorbe, Bexar^ 
Gandía, Lerma, Maqueda y Villahermosa; los marqueses de Qui- 
rra, Guadalest (almirante de Aragón), Benavites, Albayda, Ariza, 
Navarres, Lombay, Lacasta y Almonacid; los conded de Sinarca,. 
Almenara, Carlet, Bunyol, Real, Paules, Ana, Castellar, Elda, 
Cocentayna, Aranda, Gestalgar, Granja, Albatera y Villanueva,. 
y 118 nobles más cuyos nombres se expresan. 

Y por el brazo real las universidades, jurados y concilio de 
Setabis (Játiba), Orihuela, Alicante, Morella, Algecira, Castellón- 
de la Plana, Villarreal, Onteniente, Alcoy, Burriana, Cullera,, 
Liria, Biar, Bocayrente, Alpuente, Peñíscola, Xerica, Sexona^ 
Villajoyosa, Capdet, Corbera, Yesa, Castellón de la Vilanova^. 
Ollería, Carcaixente, Beniganim, Castelfabib, ^demus. Onda,, 
Muchamel y Penaguila. 

Estas Cortes, convocadas en época muy triste para la patria,^ 
pues hacía cuatro años que había estallado en Cataluña una gue- 
rra que aún duró seis más, y nos costó la pérdida de Portugal,, 
el Rosellón y la Cerdaña, se reunieron el día señalado en el con- 
vento de Santo Domingo del Orden de Predicadores, y se prorro- 
garon al 20 de Octubre en la misma ciudad de Valencia. 

En la jornada del 16 se suscitó una cuestión de etiqueta éntre- 
los Síndicos de los Estamentos, con la pretensión de que el noble 
Regente, D. Cristoval Crespí de Valldaura, había de permanecer 
de pie al tiempo que dichos Síndicos subiesen al trono á entregar 
las suplicaciones y protestas de costumbre, reclamación que se 
reprodujo el día 19, y se acordó lo que deseaban los Síndicos. 




CORTES DB 1645 EN VALENCIA. 331 

Las Cortes se prorrogaron para el 24 del mismo mes, publicán- 
dolo por bando público, y nuevamente se decretó otra prórroga 
para el 30 de Octubre. 

En este día el Rey leyó la Proposición , redactada en lemosín^ 
que decía así: 

Proposición. 

Notori es al mon lo amor que he tengut á ste Regne y tambe 
es notori, que es degut al afecte ab que en totes occasions haueu 
acudit los naturals de aquell á mon Real servici: tambe son noto- 
ris los successos destos anys y les occasions de les guerres, y aizi 
es escusat referirlos, perqué ningu de vosaltres los ignora y per- 
qué no es poden referir sens gran dolor. 

Lo que eus vuU dir es, que per ma part he procurat ab tota la 
vigilancia y cuydado que mes eslat possible prevenirlos y evitar- 
los y complir ab la obligacio en que nostre senyor es estat ser- 
vit de posarme. Y encara quem ha encarregat tans, y tan es- 
campats Regnes y tan dilatada Monarchia lo cuydado y desvel 
sanceramente poset dir que se ha encaminat á vostra defensa y 
he procurat ab totes veres, que se experimentassen los efectes en 
la vostra seguretat. Be ho han mostrat les continúes jornades 
que he fet á esta Corona y la assistencia en lo Regne de Arago, y 
desde alli miraba de tal manera vostra deíFensa, que podia parei- 
zer que no hauia altra cosa en la nostra consideracio. La conser- 
vado de Tortosaes estada de mos cuydados majors» per ser placa 
de tanta importancia pera aquest Regne aqui tambe he desitjat 
y solicitat escusarli tot lo grauamen e inconvenients que solen 
portar les guerres tan vehines. Lo caudal de mon Real patrimo- 
ni, de tota la mia Monarchia he gastat ben Iliberalmente en 
juntar mos exercits y armades y conservarlos hauent arribat en 
totes les parts de mos Regnes á estar ma Real hazienda en lo 
ultim apretó y necesitat y casi de tot punt exhausta y acabada. 
De molt bona gana la consumirá quant no hi haguera altre inte- 
rés que vostra quietut y conservado pera mostraros lo entrañable 
amor que us tinc y que la defensa de este Regne la estime com á 
una de les mes cares prendes d^ la mia Monarchia. Vossaltres 



332 BOLETÍN DE LA REAL ACADEMIA DE LA HISTORIA. 

me haueu per vostra part ajudat imitan t á vostres antecesors quo 
en tots los temps se han senyalat en servid de ma Real corona 
derraman t la sanch per ella y conservan t no sois los estats que 
posehia sino adquirint allres de nou ab son valor, de lo cual he 
tingut y tindre sempre molt particular memoria. Y desichos de que 
la tinga tambe lo Princep mot amat fill y conega persa propia per- 
sona y experiencia los merits que teniu pera ser estimats y favo- 
rits he vulgut portarlo á vostra presencia y que us preste lo jura- 
ment de sa persona fentlo ell conforme vostres furs, de sa obser- 
vancia y vosaltres el de la fídelltat que se acostuma pera que tant 
tost reste ab esta demostrado mes estabilit lo amor que yo desitje 
que US tinga y se que vosaltres á mi y al Princep nos teniu. Be 
he desijat totes les vegades que he vengut á esta Corona visitaros 
y donaros conten tament ab la mia presencia; pero desde el any 
Mil siscents .treinta y dos en que pasi ab gran pest per esta Giutat 
y Regne no es estat posible flns ara y he vencut pera execntarlo 
moltes diflcnltats que se han ofert que miren no sois á la causa 
universal sino á la particular conveniencia desta Corona y esta 
Giutat y Regne en que tinc tan posats los ulls y el cor. 

Ya em teniu á mi y al Princep entre vosaltres ñdelisims vassalls 
pera fer les ordinacions que convinga á gloria de Deu omnipotenl 
que es lo principal ñ de totes mes accions y que importen á mon 
servici al bon govern de aquest Regne y á la recta administració 
de la justicia y pera resoldro y assentar la millor disposició de la 
conservado, custodia y defensa de aquell, que juntament ab lo 
jurament del Princep son los flus pera que he convocat les pre- 
sents CortSy encaminantho tot á vostro major beneñd, que es 
lo que sempre estara molt principalment en la mia considerado; 
sois eus demane que ab lo meu exemple, que les propies comodi- 
tats y tantes coses generáis y particulars postposse pera acudir á 
les vostres, vossaltres de la mateixa manera acudixcau al be 
comu, com tots devem y eus encumbeix en conciencia. Y pera 
conseguir aquestos flns me ajudeu ab la vostra inteligencia, fide- 
litat y diligencia que soleu, corresponent al amor y confianca que 
de vostra innata bondat tan justament tinc.» 

El arzobispo de Valencia contestó en estos términos: 




CORTBS DB 1645 BN VALENCIA. 333 

Señor: 

cEste Reyno reconoze quan grande merced es la que V. Mag."* 
se ha servido hazerle, honrándolo y Tavoreciendolo , no solo con 
su Real presencia, sino con la del Principe nuestro señor que 
Dios guarde y juntamente de celebrarle Cortes, venciendo para 
ello las dificultades del tiempo y de los negocios, que tan preci- 
samente como es notorio llaman y esperan á Y. Magestad: Esto 
y los motivos y demás cosas referidas en la proposición , que se 
ha hecho, declaran el celo y amor conque Y. Mag.<> trata del 
beneficio deste su Reyno y de sus mayores conveniencias. Los 
tres Estamentos que aquí presentes representan al Reyno procu- 
rarán mostrar con efectos quan grande estimación sea la que 
hazen desas mercedes y el reconocimiento de las nuevas obliga- 
ciones que por ellas se le recrezen y el deseo de acertar á servir 
y agradar á Y. Mag.^ siempre y particularmente en esta ocasión 
de las presentes Cortes con todas las fuerzas de su posibilidad.» 

En 6 de Noviembre, el Rey después de reiterar las necesidades 
de la Corona, pidió al reino 2.500 hombres, 1.500 para campear 
con el ejército de S. M., y 1.000 para el presidio de Tortosa y 
guarnición de la Armada que había de guardar aquellas costas, 
y les rogó que el lunes 13 tuviese lugar el juramento de S. A. Al 
siguiente día 7, se prorrogaron hasta el 16 las Cortes para que 
pudiesen acudir los que aún no se habían presentado. Y el 8 se 
previno al Estamento Real de orden de S. M. , que estuviese al 
corriente que no lo había estado, y que todas las voces de que se 
componía el Brazo, tuviesen los poderes necesarios para cual- 
quier materia que se hubiera de tratar en estas Cortes. También 
se ordenó que los síndicos de la ciudad reclamasen poderes más 
amplios que los que traían limitados, y entretanto no se les ad- 
mitiese á ningún acto de las Cortes. 

Llegado el día 13, los tres Brazos elevaron á S. H. una moción 
para que constase que era voluntario el prestar por su parte el 
juramento que se les exigía , salva la fidelidad debida. El prínci- 
pe Baltasar Carlos, puestas las manos sobre los Evangelios, juró 
observar los Fueros, actos de Cortes y Privilegios otorgados á la 
ciudad y reino de Yalencia por sus predecesores , los cuales con- 
firmaba perpetuamente. Y juró también que cuanto sucediese en 




L. - 



334 BOLETÍN DE LA REAL ACADEMIA DE LA HISTORIA. 

dichos reiaoSy vendría dentro del término marcado en los Fueros 
á prestar el juramento de fidelidad y jurar nuevamente los Fue- 
ros y Privilegios. Los tres Brazos juraron á su vez que llegado el 
caso tendrían por Rey y juraran á 8. A. En esta sesión los indi- 
viduos del Brazo eclesiástico suscitaron cuestión sobre preferen- 
cia en los asientos, que S. M. resolvió, declarando que subiesen 
á besar la mano á S. A. por el orden en que estaban sentados. 

El 14 de Noviembre, los Brazos propusieron á S.'M. los trata- 
dores y examinadores de greujes (agravios, ó contrafueros) que 
habían nombrado y S. M. los aprobó, recibiéndoles juramento 
de desempeñar bien y fielmente su encargo. 

Los contrafueros formulados por los tres Brazos resultan desde 
el folio 133 al 144 v.* en esta forma: 

1.* El Duque de Arcos había dado garrote á Cosme Miguel 
sin denuncia ni sentencia y siendo contrafuero pedían la nulidad 
de todo lo hecho. El Rey decretó: « Plau a aa MagJ» 

2.* El Duque de Arcos puso preso con cadena y grillos á 
Leandro Escales y luego lo embarcó en un galeón de la Armada 
RBal y lo llevó al Peñón donde estaba, y siendo esto contra fuero, 
pedían la nulidad y la libertad del preso. «Plau á sa magj ques 
guarden los fura aohre ago disponenU.i^ 

3.* A Guillem Ramón Anglesola, después de tenerlo preso y 
llevarlo con hierros á Fuenterrabía, le derrocaron una casa en 
Masamagretl, y siendo contra fuero, pedían indemnización de 
perjuicios. €Plau á sa MagJlque se administre justicia sobre lo 
coniengut en lo present capitol per les juches de greujes, 3 

4.* Pidieron se gestionara con Su Santidad que la fiesta de la 
Concepción fuese de precepto, por la devoción que los vecinos y 
habitadores de Valencia tenían á la Inmaculada Concepción de la 
Yirgen María. <íPlau á sa Mag.h 

5.* Las encomiendas de las Ordenes militares no debían pro- 
veerse en individuos de Orden distinta y menos en extranjeros. 
^Plau á sa AíagJ fins al solio de lasproximes Corts.i^ 

6.* . Solicitaron que el Marqués de Guadalets por sus servidoB. 
«e cubriese ante la Real presencia. aSa MagJ tindrd particular 
memoria de la casa de dit Marques^ atenent a sa calitat y ser» 
vieiis. » 




CORTES DE 1045 EN FALENCIA. 385 

7/ No pudiendo el Hospital general cubrir todos sus gastos 
por los muchos eüfermos que acudían , pidieron se le señalase 
4ina pensión de 4.000 libras sobre el Arzobispado de Valencia. 
<Plau á sa MagJ fer merced al Hospital general de do» inillia 
4liures de pensio en las primeres vaeants de Archiepiscopis de 
-la present Ciutat yi altres dos mil en las aüres Iglesies.i^ 

8.* El Arzobispado y Obispado de Valencia se proveerían en 
naturales de este reino y no en extranjeros. «Ptou á sa MagJ en 
-respecte del hishats fins al solio de les primers Coris y enquant al 
^rchebisbat tindrá memoria deis naturals de aquest Reyne.i^ 

9/ Los que no fueren naturales de este reino no podrían ser 
Vicario general del Arzobispado y Obispados de la ciudad y reino, 
•Oidores' de causas pías, Oficiales, Visitadores, Cancilleres, Oficiar 
les foráneos y Inquisidores, Fiscales, Abogados, Procuradores y 
Fiscales de la Inquisición ú otro oficio que ejerza jurisdicción. 
•«PIau á sa MagJ intercedir ab sa Sant^^ lo que se li suplica. » 

'10. Por fueros, los vecinos y habitadores de la ciudad y 

reino estaban exentos de peage, quema, almodinatge, passatge, 

.pontatge, herbatge, monta, asadura, degolia y de cualquier otro 

derecho, y pidieron que dichos fueros se guardasen á la letra. 

.^Plau á sa MagJ finit lo present arrendamenLri 

11. Reclamaron la nulidad de la venta hecha al Cardenal de 
fiorja, Arzobispo de Toledo, de los nuevos impuestos de la sal, 
•del quinto del pescado, del tercio diezmo del pan y vino de la 
huerta de Valencia, y del tercio diezmo de la mar. «PIau á 
«a MagJ revocar la venia feta en favor del Cardenal de Borja 
-desde la primera linea fons á la darrera com si feta non fos.r^ 

12. Pidieron que en el Supremo Consejo de Aragón y en la 
Audiencia de lo criminal de Valencia hubiese uno y dos respec- 
tivamente alcaldes de capa y espada, naturales de este reino. 
fíPlau á sa MagJ al que pague lo Regne los salaris y que lo vot en 
les materies de gracia y govem sia co7n los deis demes conseUers 
de dits conseUs respectivament reservantse facultad en la plaga dH 
Consell Supremo que ha de pagar sa MagJ de concedir questfi aU 
4emaiiva áb los demes Regnes desta corona comengant esta vega^ 
'da per Valencia»^ 

13. El venerable Sacerdote Mosen Francés Oeroni Sieno , na«> 



336 boletín or la bbal academia de la* histobia. 

tural de Valencia, tenía gran reputación de ser gran servidor de- 
Dios , 7 aunque no habían pasado cuarenta años de su muerte^ 
querían se tratase de su beatificación , ayudando con 600 libras 
al Embajador que en la Curia romana hiciese las diligencias 
necesarias. <iPlau a sa MagJit 

14. Suplicaron que á varios Señores de pueblos en el termina 
de la villa de Murviedro se les concediese el mero y mixto impe- 
rio en sus lugares. tPiau á sa Mag^ fins á lea primers Corts,T> 

15. El Virrey debía dar á la ciudad el título de Señoría. fiPlau 
á sa McigJ ah que á la Real audiencia se li corresponga ah la ma--^ 
teixa cortexia.Ti 

16. El Virrey y la Real audiencia hayan de dar á los Diputa- 
dos eu' forma de Diputación, por escrito y de palabra, título de- 
Señoría. ^Plau á sa MagJ com se ha dit en respecte de la Ciutat 
en lo antecedent capital y quant al dosell que el podra teñir dtns- 
la casa de la Diputación, » 

Capítulos del Brazo militar. 

1. Disponiendo los antiguos fueros que éstos se entendiesen^ 
á la letra sin ninguna alegación ni interpretación de leyes , de- 
cretales, decretos ó glosas, pidieron su confirmación y observan- 
cia, y el Rey decretó: ^lPUxu á sa MagJ confirmar lo dit Fur en 
quant menester sia y que se observen los furs lleuats tois abusos y 
se entenguen á la lUtra,» 

2. Cualquier funcionario que hiciese lo contrario sería priva» 
do de su oficio. ^iPlau á sa Magjñ 

3. Cuando se dictase alguna resolución contra Fueros, Privi- 
legios, Actos de Corte ó Pragmáticas, el perjudicado podría acudir 
en queja al Rey y éste resolver dentro de seis meses, pero si no 
resolvía se entendería resuelta en favor del Reino. ^PUxu á s» 
MagJlque en les materies judiciales se seguixquen en los tribu* 
nales les causes^ per los grans y camtns statuits conforme dret y 
furs , en les procehiments^ ques fagen extrajudicialment^ se acti— 
iiexca a son reparo^ per via de embaxada^ y mana que es fa^a la 
declarado de qualsevol pretensio deste genero que tinga lo Regne 
dins.un mes, apres que se avrápropasat á sa MagJ encarregant 




GORTBS DE 1545 EN VALENCIA. 337 

com encarrega moU á iots 809 ministres guarden los furs perqué 
la iníencio de sa MagJ es que sia molt puntual sa observangia ^ 
procurará sa AfagJ no ohstant que de nou se ha representat per la 
Cárte.* 

4. Suplicaron que para la observancia de la legislación foral, 
cada brazo nombrase seis electos que con los síndicos de los mis- 
mos revisasen dicha legislación. vPlau á sa MagJ » 

5. Cuando exista alguna contravención foral los síndicos refe- 
ridos podrán acudir en queja á S. M. 7 el oficial que lo haya rea- 
lizado incurrirá en privación del oficio, indemnizando al reino 
los gastos hechos en la reparación. n^Plau á sa MagJ » 

6. Los electos serían tres nobles 7 tres caballeros con poder 
necesario 7 su nombramiento lo harían por vía de electores 7 
examinadores sin poder tomar parte los menores de veinte años. 
•Plau á sa MagJ » 

7. Los electos tendrían facultades de subdelegar en otra per- 
sona. tPfau á sa iíagj 9 

8. Si el dicho Embajador pidiese ó hablase de algún negocia 
propio ó de tercera persona, quedará inhabilitado para serlo otra 
vez 7 restituirá todo lo que ha7a recibido por derecho 7 a7uda 
de costa. fiPlau á sa MagJ » 

9. A dichos Embajadores se les daba á cuatro libras por día 7 
doscientas de a7uda de costa 7 pidieron que la dieta fuera de seis 
libras 7 la a7uda de costa de trescientos ducados de á once rea- 
leSy revocando cualquier fuero contrario. nPlau á sa MagJ » 

10. Para el pago de los gastos la casa de la Generalidad po- 
dría imponer un impuesto en cada baraja de naipes finos 7 seis 
dineros en las comunes. ^Plau á sa MagJ » 

11. El producto del anterior arbitrio se depositaría en la tabla 
de cambios de la Ciudad de Valencia á nombre de los tres síndi- 
cos, f Piau á sa MagJ » 

12. El impuesto de un sueldo 7 seis dineros sobre las barajas, 
no tendría efecto hasta que hubiese concluido el arrendamiento 
corriente. ^Plau á sa MagJ » 

13. Los electos 7 casa de la Diputación no podrían disponer 
del producto de dicho arbitrio, sino para el objeto á que se ha- 
llaba destinado. <tPlau á sa Magj» 




n 



338 BOLETÍN DE LA. ABAL ACADEMIA DB LA HISTORIA. 

14. Para el cumplimiento de lo anteriormente dispuesto los Es- 
cribanos y Notarios estarían obligados á facilitar toda clase de 
antecedentes y documentos sin mandato judirial. «iPlau á «a 
MagJ que hiaja obligado de dar dita copia precehint orde del 
Virrey á qui se ha de representar en lo qual persevera sa MagJ no 
ohstant lo que li ha representat per la Cort.9 

15. El Lugarteniente general. ni otro oñcial puedan impedir 
ni entorpecer las embajadas referidas. tPlau asa MagJ guardada 
la forma deis furs.i^ 

16. A los electos, contadores y síndicos se acostumbraba dar 
tres libras á cada uno de ellos en las Pascuas de Navidades y Re- 
surrección. cP¿au d sa MagJ » 

Peticiones de los tres brazos. 

1 . Que las ropas extranjeras debían venderse en la forma que 
llegaban al Reino sin cambiarlo de especie. ^Plau á sa MagJ ques 
regoneguen les robes forasteres per les persones ais quals per^- 
tanyn.9 

2. Rogaron la libertad de Don Ñuño Pardo de la Casta por 
los grandes servicios prestados en la guerra y que al presente por 
servir á S. M. en la de Cataluña, estaba prisionero en Francia. 
Sa MagJ ha pres resolució sobre oqo per la Junta de guerra, 

3. Solicitaron la revocación de la cédula ó pragmática del al- 
mirantazgo despachada en Madrid á 6 de Marzo de 162B referente 
á la importación de mercaderías. tP¿au á sa MagJ revocar com 
depresent revoca tot lo contengut en dita comisio y real cédula en 
quan se encontra ab los furs del present regne.i^ 

4. Recomendando los servicios de March Antoni Orti, secre- 
tario del brazo militar, pidieron le pudieran recompensar de las 
diez mil libras que se señalaban para gastos de Cortes, título de 
milicia y nobles , escribano de la fábrica del río y secretario de 
los jurados de Valencia. cP/au á sa MagJ ab quel donen los de$^ 
pays en la forma que esta concedit.^b 

5. Pidieron que el oficio de Alcaide de las Torres de Serranos 
que servía Vicente Gerónimo Sanz, se concediese en la futura 
sucesión á su h\jo Diego Sanz que servía en Cataluña. tP¿au a sa^ 




G0RTK8 DB 1616 BN VALBNCIA. 339 

MagJ ah quel donen loa deapays en Ux forma que esta concedit.it 

6. Pidieron gae á Roque Sancliiz, Tomás Priella y Diego Cas- 
tañeda, porteros de los Estamentos Esclesiásticos Militar y Real 
se les permitiese disponer de estojs oficios por una vida eu uno de 
sus hijos. tiPlau á sa MagJ ah quel donen los despUys en la forma 
que esta concedit.it 

7. Para el Doctor Miguel Ángel Onyate que había servido á 
los brazos militar, solicitaron la gracia de hacerlo noble, á él y á 
sus descendientes. «Plau á sa MagJ comtant que sia Cahaller y 
que es donen los despays en la forma que esta concedit.» 

8. También solicitaron que á todos los que habían servido en 
aquellas Cortes cuyos nombres se expresan, se les crease Nota*- 
ríos, no obstante cualesquier fuero en contra. €plau a sa MagJ 
ab que sien primer examinats y aprohats per les persones aqui 
toque^ a les quals encarrega molt la conciencia en lo examen y ave- 
riguacio de que concorren en ells les parts y requisits necesaris 
pera la aprohació.i^ 

Fueros acordados por los tres Estamentos. 

1 y 2. Al folio 175 se reproducen los contrafueros 15 y 16 
extractados anteriormente, referentes á que el Virrey y la Real 
Audiencia diesen el titulo de Señoría á la Ciudad y á la Diputa- 
ción del reino constituido como tal. 

Capítulos de Corte del Estamento esclesiástico 

7 militar. 

1. Los brazos esclesiástico y militar solicitaron que los Baro- 
nes y Señores de Vasallos» conservaran toda la jurisdicción alta 
y baja mero y mixto imperio sin limitación alguna. ^SaMagJ 
esta mirant en lo ques suplica y pendra resolució.9 

2. Para la defensa de la costa se pidió la confirmación de los 
arbitrios creados en las Cortes de 1626. ^iPlau a sa MagJ ah que 
se ohserve tat lo que esta dispost en esde adago en les Corts del 
ani i626 y altres en quant no es contrari ah que de present se 
euplica.ii 



E LA, REAL ACA.DBHIA DB LA HISTORIA. 



Capítulos del Eatamento ecleslástloo y real. 

1 Gd ateticiÓQ á los servicios. prestados á dichos brazos por el 
Escribano y Secretario de la Diputación Vicente GasuU, suplica- 
ron se le tuviese por' poseedor de dicho o&cio durante toda su 
vida. tPlau á sa MagJ en la conformidat que está decretal en el 
capitolo unich' del bras militar que trata de esta materia.» 

■2. Otro tanto pidierOQ respecto del Doctor D. Oayzán Vidal, 
Asesor ordinario de la Diputación, tplau á aa MagJ en la confor- 
midat que está decretal en el capitolo unich del bras militar que 
trata de esta materia.» 

3. Reprodujeron la petición seita de los tres brasoa referen- 
tes á Roque Sanchlz, Tomás Pirella y Diego Castañeda, cuya re- 
solución consta alü. 

4. Reclamaron se denegase el establecimiento de estancos. 
tPlau á sa Mag.* ques guarde el acle de cort de la any 1626.» 

5. Pidieron Be diesen cien libras de renta sobre lo arzobispado 
en su primera vacante para que Mosén Tomás Falcó de Rocafuel 
pudiese imprimir las obras de José de Rocafll, pavorde y cate- 
drático de prima de la Universidad de Valencia, por la mucha 
doctrina que sus obras contenían. €Demanant lo ques suplica en 
lo preaent acte de Cort per tucretaña sa Mag.' tindrá considera' 
sió á esta interseaió.» 

6. Pidierou que Don Fray Juan Bautista Campanya, Obispo 
de Tortosa, volviese á Roma para continuar las gestiones á ñn de 
que se declarase el misterio de la Inmaculada Concepción. vSa 
Mag.* tindrá particular cuidado de la persona del visve per lo be 
que lo ha servil.» 

7. Solicitaron se concediese título de nobleza con la denomi- 
nadÓQ de Don á las dignidades y canónigos de la Catedral de Va- 
lencia. tPlau á sa Mag.* ques guarde lo aeottumat.s 

8. Volvieron á recomendar los servicios del portero Roque 
Sánchez para que se le dieran cincuenta libras de los fondos de la 
Generalidad. nPlau á sa Mag. 'd 

9. Suplicaron que al Obispo de Tortosa, que habla fundado 
un convento de Religiosas descalias de la Purísima Concepción, 



CORTES DE 1645 EN VALENCIA. 341 

86 le concediesen doscientas libras sobre dicho Obispado anual- 
mente, además de las trescientas que el convento tenía concedidas 
por espacio de diez años. ^iDemanantse per secretaria lo ques su* 
plica en lo preaent acie de Cort $a MagJ iindrá considerasió.» 



Actas de Corte del Estamento esclesiástico y real. 

1 . Se reclamó la observancia de los fueros, privilegios y cartas 
reales referentes á aprovisionamientos, sisas y amprius, para que 
ni la Audiencia, ni la Inquisición ni otro alguno pudiese enten- 
der en dichos asuntos. ^Plauása MagJ ques guarden los furs y 
ordens Reals lleváis tolt abusos.'» 

2. Pidieron que el Virrey y Real Audiencia no impidiesen las 
embajadas que la Ciudad enviase al Rey para exponerle sus que- 
jas* sin necesidad de que los jurados pidiesen licencia á dicho 
Virrey. «Plau á sa MagJ ques puixan fer dites embaxades dema'^ 
nat llisencia á son lloctinent y Capita general explicantli les cau- 
seSy y no donat dita lisensia, es puixen fer dites emhasadespasats 
deu dies com está dispost en respecte del Regne si dins les deu 
dies no se emhiara contrari orden de sa MagJ y que la present 
consesió dure fins al soli de les primeres Corts.it 

3. Reclamaron se guardasen los privilegios que concedieron 
perpetuamente á la ciudad de Valencia lo pastim para poder 
pagar las cargas ordinarias y extraordinarias de dicha ciudad; y 
que la ejecución privativa correspondía á los jurados. «Ptou á sa 
MagJ ques guarde ditprivilegi com está concedit.it 

4. Solicitaron se concediese á los vecinos y habitadores del 
reino permiso para traer de los de Castilla el producto de los fru- 
tos y mercaderías que entrasen en dichos reinos en plata caste- 
llana y oro, no obstante las pragmáticas dadas en contrario. 
^Plau a sa MagJ concedit dita facultat en quant á la mitat de lo 
ques suplica prefingint un ani de tems pera poder traure dicta mi' 
tat de lo produit de ditas mercadurías y fruits comptades desde 
el dia que casen entrara ditas mercadurias y fruits y que ago dure 
fins al soli de las primeres Corts.9 

5. Reclamaron que en todas las ocasiones que convinieran los 



rs 



1 



342 BOLBTÍN OB LA RBAL AGADBIIIA DB LA HI8T0B1A. 

síndicos de los tres estamentos con los electos y sin ellos y con el 
sindico de la Diputación» hubiera de sentarse el síndico del esUi- 
mentó real ala mano izquierda del síndico esclesiástico, prece- 
diendo al síndico de la casa Diputación, por cuanto los síndi- 
cos de los tres estamentos formabail cosa indivisible. fLPlau á 
sa MagJn 

6. Los oficiales de las ciudades y villas reales no tenían obli- 
gación de dar acompañantes para los presos, ni abonar sus gas- 
tos. cP/au á sa MagJ que$ guarden los furs lleváis tots abusos.» 

7. Que no se obligase á la ciudad de Játiba á custodiar y guar- 
dar los presos que les enviaban los alguaciles reales. tPlau á sa 
MagJ ques guarde lo aeostumaLr^ 

8. Convenía que en las insaculaciones y habilitaciones la reso- 
lución fuese por mayoría de votos y no nomine discrepan ti; y si 
hubiese empate decidiría la suerte. «Plauása MagJ áb ques fosen 
per vots secreto.» 

9. Para el Asesor de la gobernación de Játiba se pidió la in- 
signia de garnacha. «PIau á sa MagJ» 

10. La prohibición del Fuero ii de las Cortes de 1604 sobre los 
gastos de comida de los oficiales de las ciudades y villas reales^ 
sería extensiva al Lugarteniente de S. M. y demás oficiales que 
fuesen en su compañía. ^Plau á sa MagJn 

11. Los vecinos del Reino no tendrían obligación de manifes- 
tar la seda de su cosecha. No consta la resolución del Rey. 

12. Siempre que se vendiese alguna casa ó heredad con carga 
y adosació de algún censal, por esta nacería el derecho de hipo* 
teca y obligación en dicha casa. ^Plau á sa Magjn 

— 13. La escribanía de la ciutat de Játiba debía volver á su an- 
tigua posesión para que al fallecimiento de los que la servían pu- 
diera proveerse por la ciudad en la persona que le pareciere con- 
veniente. cPZau á sa MagJ fins al soli de les primeres Corts.i^ 

14. Pidieron se otorgase facultad para traer de los Reinos de 
Castilla el precio de la seda que vendiesen en moneda de oro ó 
plata. El Rey reprodujo su anterior decreto respecto de la mitad. 

1 5. Los descendientes de los insaculados no tuviesen obligación 
de exhibir sus títulos. «iPlau á sa Ma^J que haventse ohtes una 
vegada dedaració en la Real Audiencia no sia necesari altra de' 




CORTES DE 1(M5 EN VALENCIA. 343 

clarado fins á la segona generado per evitar loe fraus que po- 
dren fer.3 

16. Reprodujeron el contrafuero referente á Leandro Escales, 
preso por el Duque de Arcos. «Piati a sa MagJ qiies guarden 
los furs.* 

17. Para el notario Crístóval Pintor pidieron el oQcio de Re- 
gente del libro de cuenta y razón déla Generalidad por tiempo de 
cuatro años contados desde que terminase el que lo tenía. ^Plau 
á ea MagJ» 

18. Suplicaron que á D. Gristóval de Cardona se le concediese 
de por vida el cargo de Síndico de la Diputación y Generalidad 
del Reino de Valencia: «Ya esta provehit sobrel acte de Cort unich 
del bras militar, 9 

19. Las 10.000 libras para gastos de las Cortes serian pagadas 
de los bienes de la Generalidad. (tPlau á sa MagJ com concedí en 
las Corts del any i6S6 y que hajen de pagar dites deu millia liure» 
de lo que es resta deveni del servid de les ultimes Corts procehit 
ó procehidor de la visita de la Diputado, t 

20. Que al Conde de Lumiares y demás tratadores de las pres- 
tentes Cortes 90 les librase de los fondos de la Generalidad las 
cantidades acostumbradas: Plau á sa MagJ y que dites deu milia 
liures contengudes en lo antecedent capitol sien repartides en esta 
forma: que delles sien fetes quatre partes y de les cuals la una que 
son dos mil y cincuenta Iliures se donen á les persones á qui toca 
para que repartixquen entre les sois estaments que ha intervengut 
en les Corts comsesol y es acostumat y la altra quarta part que son 
dos mil y cincuanta liures se repariixca en esta forma les dos mi-- 
lia liures se donen al dos ministres del Consell Supremo que han 
intervengut en la Junta de les presents Corts que son Don Christo- 
fol Crespi de Waldaura Regent la Real Chandlleria y Joseph de 
ViUanueva Secretari de sa MagJ del Supremo Consell y les ctn- 
cuentes liures entre les oficiáis reals que se han trobat en ditee 
Cortes com se repartiren el any i696 y altres antecedens y les res^ 
tans cinc milia liures se repartixquen igxwlment entre los Contee 
de Monterrey j lo Conté de Oropesa y D. Femando de Borja Conde 
de Lumiares y Conde de Puñonrostro que han intervengut tambe 
en la Junta de dites Corts y son estats nomenats per sa MagJ . 




344 boletín de la real agadiiíia de la historia. 

Actos de Corte del Estamento Real y Militar. 

1. El que comprase del arrendador de los diezmos y primicias 
estaría obligado á pagar y pagaría tretes y sisas impuestas en las 
ciudades, villas y lugares del presente Reino, pues los dichos 
frutos habrían pasado á tercera persona que no era franca. nPlau 
á aa MagJ que per quant ya pleit pendent sobre lo ques suplica 
y no están conformes los brazos, se administre justicia ab brevetaí.9 

2. Refiriéndose al embargo de bienes de franceses que habita- 
ban en aquel Reino se suplicó que no pudiesen ser vendidos ni en 
él ni en su contribución sin ser visados por el Mustacaf de la ciu- 
dad y por los veedores que cada año nombraría el oficio de tejedo- 
res. « Ya esta provehit sobre lo que se suplica en lo fur 30 deles 
presenta Corts.i» 

Capítulos del Estamento esclesiástico. 

1. Pidieron la revocación de todas las disposiciones encami- 
nadas á imponer tributos sobre los diezmos y primicias. ^Plau d 
sa MagJ que per quant y a pleit pendent sobre lo que suplica y no 
distan conformes los brazos, se administre justicia con brevedat.i^ 

2. No habiéndose proveído el acto de Corte de las anteriores 
de 1626 sobre la imposición de mil libras de pensión anual sobre 
los frutos del Obispado de Segorve en la primera vacante cuando 
habían ocurrido dos, pidieron se cumpliese lo acordado. ^Plau á 
sa MagJ ques demane per secretaria lo ques suplica y se tindrá 
oonsiderastó.» 

3. Solicitaron se concediese á la catedral de Orihuela seiscien- 
tas libras de pensión anual sobre la primera vacante del Obispado. 
fíPlau á sa MagJ ques demane per secretaria lo ques suplica y fasa 
la intersesió ab sa S.^ pera la unió deis benifets assi contengut no 
hábent hi patro interesat en ells.n 

4. Se pidió la intercesión con su Santidad para que se aplicase 
á la fábrica de la iglesia catedral de Segorve y según las circuns- 
tancias, la fábrica de la parroquia de Andilla. aP¿au á sa MagJ fer 
la intersesió que se li suplica.» 

5. Reclamaron también que en las vacantes de Virrey ejerciese 




■MJ 



CORTES DB 1645 EN VALENCIA. 



345 



SUS fanciones el Gobernador de la ciudad y Reino de Valencia. 
tDemananse per secretaria sa MagJ manara teñir cofisiderasió á 
lo que se li suplica.i^ 

6. Solicitaron para ol Dr. Miguel de Robles una plaza ea la 
Real Audiencia en la primer vacante» ^En les oeasions de vacante 
sa MagJ tindrá considerasió de lo que si le suplica.i^ 

7. Reclamaron que el nombramiento de portero y juez de diez- 
mos correspondiese al Arzobispo y capítulo y no á otra persona, 
segün se ordenó en las Corles de 1533. «Plau á sa MagJ ques 
guarde lo acostumat.T^ 

8. En atención á la pobreza del capítulo y canónigos de la Co« 
legial de Alicante pidieron se mandase que solo él y no otra per- 
sona pudiera imprimir en el Reino Lo Art, es Llibricia de Antoni 
Nebrisen. ^Demananse per secretaria sa MagJ manará teñir con* 
siderasió á lo que se li suplica, i> 

9. Pidieron se guardasen á los Notarios todos los privilegios 
otorgados y se les otorgasen los concedidos en 1626 á los Poetó- 
les en Medicina. €Plau á sa MagJ ques guarde lo acostumat.i^ 

10. Y terminó pidiendo que al Dr. D. Francisco Scorcia y La- 
drón, Abogado del Estamento esclesiástico se le concediese la 
asesoría criminal del gobernador de la ciudad que estaba vacante. 
fiSa MagJ en ocasió de vacants tindrá considerasió de la persona 
del dit Doctor Don Francisco Scorcia.Ji 



Capítulos del brazo militar. 

1. Suplicó que los oficios de asesor crítico, escribano y regente 
del libro de cuenta y razón de la Generalidad fuesen cuadriana- 
les, dándole á Cristóbal Pintor dicha plaza por el mucho tiempo 
que la servía. cPktu á sa Mag.^l que lo escriba atja de ser Notari 
de Valencia per convenir aixi al bon despaig del negocie.'^ 

2. Suplicó se eximiese del derecho de amortización á las igle- 
sias parroquiales 9 conventos y comunidades esclesiásticas del 
Reino en las sumas que se detallan á continuación. cPIau á sa 
MagJ concedir á les demes dites iglesias Usencia de amortizar en 
la mitat de la cantidad que supliqu^t franc de dret de amortisasió 
y ab que paguen un sou per Hura del dret de sagell.i^ 

TOMO XZZVIU. 23 



346 BOLETÍN DE LA REAL ACADEMIA DE LA HISTORIA. 

Actos de Corte del Estamento Real. 

1. En primer lugar pidieron la confirmación de todos los pri- 
vilegios y provisiones dadas en favor de la ciudad de Valencia. 
«iPlau á sa MagJ confirmar dits privilegis en quant están en UB ^ 
sent prejuhi de tercer, excepto el privilegi de la insaculasió deis 
officis de la ciutat de Valencia, t^ 

2. Reclamaron se concediese á los jurados racional y síndicos 
poder para proveer á la ciudad de trigos, carnes, aceite, maderas 
y otras vituallas necesarias. ^Plau á sa MagJ ques guarde lo acos^ 

3. Los pleitos entre los oficios y oficiales de la ciudad de Va- 
lencia debían tratarse ante los jurados racional y síndicos, quienes 
decretarían los capítulos de dichos oficios. ^Plau ásu MagJ ques 
guarden les furs y ordens que tracten desta materia^ lle\)ais tois 
ábusos.'ti 

4. Los jurados para mandar hacer procesiones ferias y fiestas 
tenían omnímoda jurisdicción y no tenían que dar razón al Lu- 
garteniente de S. M. ^Plau á sa MagJ ques guarde lo dit pri^ 
vilegi.ii 

5. Este acto de Corte se dirigía contra los acaparadores de trigo 
que infringían la pragmática del almudín y se pidió que so guar- 
dase lo acordado en las Cortes de 1604 y 1626. viPlau á sa MagJ 
ques guarden los furs ordens y caries reals mencionades en lo pre- 
sent acte de Corts, llevat tots abusos.i^ 

6. Solicitaron se concediesen á todas las ciudades y villas del 
Reino la facultad de tener por su cuenta lo pastíms. ^Demananse 
per secretaria sa MagJ tindrá coiisiderasió de dita intersesió.i» 

7. La ciudad de Valencia y dem^s ciudades y villas reales te- 
nían facultad de imponer sisas en el modo y forma que le pare- 
ciese más conveniente, y pidieron que en adelante dichas sisas las 
pagasen todas las personas seculares sin excepción, aunque fuesen 
oficiales y soldados de la guardia del Lugarteniente de S. M., oficia- 
les reales, capitanes, alféreces, sargentos y soldados y otros oficia- 
les de la costa y milicia efectiva. Plau á sa MagJ» 

8. Para Simeón Zapata, recaudador de la sisa de la mercade- 




CORTES DE 1645 EN VALENCIA. 347 

Tía, se pidió en recompensa de los servicios prestados disponer en 
iina vida del oficio siempre que no fuera en eitraño. ^Demananse 
per secretaria sa MagJ tindta considerasió de dita inter8eció,i> 
— 9. Los oficios de racional y síndico de la ciudad debían ele- 
girse por insaculación, pero habiendo hecho lo contrario acudie- 
ron pidiendo la aprobación y el Rey dijo: fiPlau d sa MagJ y que 
pera dit efecte se donen los despaigs en la forma acostumada^n 

10. Pidióse autorización para las ciudades de Jáliba y Ali- 
^ cante á fin de que de la primera bolsa de ciudadanos se extragese 

por redolines uno de los insaculados en dicha bolsa de la manera 
que se hacía en las elecciones de jurados, el cual serviría el 
oficio de racional sin otra solemnidad, mejorando el real privile- 
gio de la insaculación que disponía lo contrario. ^Plau á sa MagJ 
ques guarde lo acostumat y ordenes donades.i> 

11. Pretendió el brazo proveer todos los oficios de la ciudad 
y el Rey decretó. ^Per ara te inconvenient esta consesió.'^ 

12. Reclamaron que el arzobispo nombrara anualmente un 
subdelegado para intervenir en la administración de San Gre- 
gorio. fiSa MagJ recomanard a^o al Archihishe.'t 

13. Se pidió la confirmación de la Real carta que mandaba 
que la*visita de los oficiales de la ciudad y tablas fuese temporal 
y no durase más de un año. tiPlau á sa MagJ que la visita que de 
present te la ciudad fenezca dins un any contador del dia de la 
publicado deis presens furs y acte de Cort y los visitadors ques 
nomenarán per abant sian temporals conforme la necesitat y ocu- 
rrencia deis negrocts.» 

14. Se pidió la revocación del acuerdo de las Cortes de 1626 
acerca de firmar los dos asesores las sentencias de la Justicia 
civil de la ciudad de Valencia. cP¿au a sa MagJ ques guarde lo 
-dispot en les Corto del any i626.i> 

15. Volvió á reproducirse el primer acto de Corte en que se 
pidió la confirmación de todos los fueros y privilegios en favor 
de la ciudad y el Rey dijo: « Ya esta provehit sobre lo ques suplica 
en quant están en us dits privilegis^ y vists los que no están en us 
sa AfagJ manara pendre resolució.i^ 

16. Para los que iban á Castilla y entraban oro, plata, piedras 
j)reci08as, joyas, cabalgaduras y ropas de su servicio y las mani- 




348 BOLETÍN DB LA REAL ACADEMIA DE LA HISTORIA. 

festaban en los puertos que las guardasen para el regreso, pidie- 
ron que para ello no se les fijase ni limitase término. cPtou á 
sa MagJ üimiíar lo Ump$ á un any comptadar desde el dia de 
la manifestada y que la present gracia dure (ins al soli deles pri- 
meres Corts.n 

17. Guando se hubiera de elegir síndico de Valencia debía 
hacerse por extracción de los ciudadanos insaculados en la pri* 
mera bolsa de la manera que se hacía la extracción de justicia, 
criminal y civil. tíSa MagJ donara en afo la orde convenienLi^ 

18. El salario del administrador de los trigos debía pagarse- 
á catorce dineros por caiz. tP/au á sa MagJ ques guarden le» 
tdiimes ordens que te donades y lo que per excetisio de aqueUes^ 
ée acostuma,i^ 

19. Los arrendadores, administradores y oficiales del Peatje^ 
debían abstenerse en adelante de aprender las prendas dejadas 
para seguridad de las sisas de la ciudad. ^Plau a sa Mag.^» 

20. Los jurados de Valencia para atender al aprovisiona- 
miento de la carne en dicha ciudad, redactaron ciertos artículos 
que se insertan y cuya confirmación pidió el brazo. ^Plau a sa 
MagJ confirmar los dits capitols reservanse facultat pera man- 
darlos sempre que li paresera convenient.9 

21. Pidieron la ejecución del privilegio concedido á la ciudad 
de Valencia en 29 de Noviembre de 1614, concediéndoles facul- 
tad de traer anual del reino de Sicilia una cantidad de trigo 
franco de todo derecho y el Rey dijo: cP¿au a sa MagJ que seli 
dispachen les ordens necesaris y mes apretants que convignen 
pera que se execute dit prtvite^i.» 

22. Necesitando Valencia trigo y otros granos y ganados ma- 
yores y menores pidió el brazo permiso para importar uno y 
otros del reino de Castilla. aPlau á sa MagJ fer mercet a la citUat 
de Valencia que puga traure de CasteÜa cascun any set mil y 
einchcents cafigos de forment y vint mil caps de ganado derogant 
qual se volts ordens y pragmaiiques encontrari y esta gracia dure 
fins al soli defes primer es Corts.n 

23. La ciudad de Valencia reclamó la facultad otorgada de 
imponer y llevar sisas conforme su voluntad. ^Plau á sa MagJ 
ques guarde lo acostum^t y (es ordens que sobre ago te donaU.»^ 




GORTBS DE 1645 EN VALENCIA.. 349 

24. Versaba esta petición acerca del lugar que debía ocupar 
"el Portanveus del (General Gobernador que debía ser entre los 
dos Jurados. cSa MagJ resta mirant aobresse punt y pendra 
resolusio.^ 

25. Estaba mandado que S. M. y la Real familia venían obli- 
gadas á pagar las sisas por la ciudad impuestas, y se reclamó el 
•cumplimiento. « Vista la declarado Sa MagJ manara pendre ra- 

«OltlCfO.» 

26. Los caballeros de las Órdenes militares domiciliados en 
Yalencia sólo debían gozar de inmunidades y franquezas por los 
frutos de sus Encomiendas. ^Plau a sa MagJ intercedir ab sa 
■Sanctedat sempre que la ciuiat ho suplicara.^ 

27. Debían ser francos de peaje y demás derecho real en la 
«ntrada de los trigos de Sicilia y Cerdeña> no sólo la ciudad de 
Yalencia, sino todas las ciudades y villas reales del reino. «Plaw 
-á sa MagJ gues guarden los furs del regne y lo acostumat.» 

28. En las causas seguidas por la ciudad, se abonaría una 
parte de gastos por ésta y otra por las demás personas que inter- 
vengan. (tPlau á sa MagJ ques guarde lo acostumat.Tt 

29. La ciudad de Valencia debía estar libre de abonar los 
hierros, cadenas y grillos para las prisiones. <iPer ser interés de 
iereer aa MagJ no proveheix sobre el present capitol. 

30. Pidió el brazo se guardase el privilegio concedido por 
D. Jaime el Conquistador á la Compañía del Centenar de la 
ploma. ^Plau á sa MagJ ques guarde lo acostumat.j* 

31. En la Audiencia y Tribunales inferiores debían llevarse 
libros de depósitos, ofertas y ventas de bienes litigiosos. ^Plau á 
sa MagJji 

32. Los notarios y escribanos de los Tribunales eclesiásticos 
no debían percibir más derechos que los fijados en la tarifa de la 
Gort del Portantveu del General Gobernador. «.Plau a sa MagJ 
ques guarden los furs sobre ago disponents y que es fasen per 
part del Procurador fiscal les instancies convenients formant con- 
iencio y sin les demes diligencies que serán necessaries pera sa 
observancia»:» 

33. En los casos de muerte sin herederos debía nombrarse 
un albacea ejecutor que con tres parientes se incautase de los 




350 BOLETÍN DE LA REAL ACADEMIA DE LA HISTORIA. 

bienes y distribuyera su producto. ^Plau a sa MagJ en quant 
ais hens de realench y que no puga exedir la dita casa de 2& 
ques conté en dit capítol^ y en respecte de la succesio absoluta- 
ment sens diferencia de beiis en favor deis Hospitals.n 

34. No debían avocarse á la Real Audiencia las causas de 
que conocían los Jueces ordinarios. fiPlau a sa MagJ ques guar- 
den los furs llevats tots a6uso$.» 

35. Que la Real Audiencia no se entrometiese en las causas 
de amancebamientos y alcahuetes. ^^Plau á sa MagJ ques guarde^ 
lo acostumat.y 

36. Los Justicias, Jurados, Racional, Síndicos Mustacaf y 
Lugarteniente de aquellos, no podrían ser impedidos en sus ofi- 
cios ni suspensos ni arrestados durante el tiempo de su ejercicio, 
sino por expresa comisión de S. M. cP¿au a saMagJ ques guarde 
elprivilegi comes de justicia.» 

37. Los Yergues de los Jurados, cap de Guaytes del Justicia 
criminal y demás oficiales y ministros de la Ciudad podrían lle- 
var escopetas de piedra como las llevaban los alguaciles. ^Plau á 
sa MagJ ques guarde lo damunt dit privilegi.» 

38. El brazo, por los servicios que detalló de la familia de 
Gimeno, pidió se nombrara á Félix Benet Gimeno conjunto en 
el oficio de su padre. <íPlauása MagJ confirmar lanominacio de 
dit Félix Benet Eiximeno y axi mateix en cas que vinga a restar 
lo offici en aquell erison pare puixa dispondrex dell en fill ó net e 
no en altra persona y se li dona licencia pera que tenint edat 25- 
ans essent aprobat per les persones aqui toca puixa rebre los actes 
com los reb son pare, » 

39. Solicitaron en favor de Benet Molins que pudiera nom- 
brar conjunto en su oficio de la guarda de la puerta de jurados á 
un hijo suyo ó pariente. «iPlau á sa MagJ» 

40. A los Yergues de los jurados de tres en tres años se les 
debía dar dinero para ropas como se acostumbraba á dar á los 
conjuntos de dichos Yergues. oiPlau á sa MagJ» 

41. En 1619 se concedió á la Ciudad y consejo de Segorve el 
privilegio de no poder ser molestados ni perseguidos por el Duque 
de Cardona acerca de lo cual había pleito pendiente. ^Sa MagJ 
se informara del estat del pleit y provehira lo que convinga.» 




CORTES DE 1645 EN VALENCIA. 351 

42. Vicente GasuU era Escribano y Secretario de la Diputa- 
ción y el brazo pidió sirviese dicho cargo por toda su vida. « Ya 
esta provehit sohrel capítol unich del hras militar. » 

43. Volvió el brazo á pedir que Roque Sánchez, Tomás Pire- 
Ha y Diego Castañeda, porteros de los Estamentos, disfrutasen 
estos oficios y dispusieran de ellos por una vida en uno de sus 
hijos. No consta la resolución. 

44. Pidió moderación del impuesto por los legados para áni- 
ma del testador y las mandas dejadas al hospital y otras casas de 
religión. (íPlau á sa MagJ ques guarde los furs i20 del anny 1604 
que trata de ago.r* 

45. Los beneficios esclesiás ticos debían proveerse en natura- 
les de este reino. *Plau á sa AfagJ ques guarden Iqs furs y bulles 
apostoliques que tractan de ago.n 

46. En las rectorías vacantes no debían ponerse forasteros ni 
frailes y los frutos de dichas rectorías debían ser para el rector 
nombrado en la forma que el derecho establecia. n,Plau á sa 
AfagJ interceda ah sanctedat sobre ago sempre que se li suplí- 
cara.ii 

47. Pidió el brazo intercediera con su Santidad para que se- 
ñalase en cada catedral cuatro canonicatos que se proveerían por 
oposición. ffPlau á sa MagJ sens prejuhi dé son real patro- 
nazgo.T» 

48. Pidió la confirmación de todos los privilegios concedidos 
á la cofradía de Nuestra Señora de los Desamparados. ^Plau á sa 
MagJ confirmar dits privilegis en quant están en us y sen pre- 
juhi de terser.n 

49. Reclamó el brazo que se guardara el cambio de varios 
pueblos en el valle de Cérica por la Barouia del Puig de Cebo- 
lla y que el Lugarteniente de S. M. no se entrometiere en la ju- 
risdicción privativa de la Ciudad. « Vist lo dich acte de concambi 
sa MagJ provehira lo que sera mesjust.i^ 

50. Tenía grandes necesidades el Hospital general de Orihue- 
la y se pidió merced de una milicia y nobleza. fíDemanantho per 
secretaria sa MagJ manara teñir considerado, t^ 

51. Las contravenciones á los estatutos de las aguas se habían 
rebajado á cinco libras á los vecinos de la ciudad de Orihuela y 




3S2 boletín de la real academia de la historia. 

se reclamó lo mismo para los vecinos de la ciudad de Cayosa. 
líPlau á sa MagJ ques guarde lo aco8tumat.it 

52. Se pidió la confirmación de todos los privilegios concedi- 
dos en favor de Nuestra Señora de la Merced y redención de cau* 
tivos cristianos. oiPlau á aa MagJ confirmar loa dita privilegia en 
quant están en ua y aena prejuhi de teraer.9 

53. Los vecinos de Valencia y de las demás ciudades y villas 
reales tenían libertad de contratación y se reclamó que contra 
ella no pudiese hacerse ninguna concesión. « Ya esta provéhU en 
lo eapitol 4 del hra^a ecléaiaatich y reaL^ 

54. Don Juan Bautista Roig, Abogado más antiguo de la Sala 
y Consejo de la Ciudad, tenía escaso sueldo y el brazo pidió se le 
autorizase para tener adjunto á su hijo. nDemanantho per aecre^ 
tarta aa MagJ tindra conaideraaió.Ti 

55. Valencia llevaba pleito con Don Pedro Maca sobre dere- 
chos en la villa de Castalia y en atención á los gastos de la gue- 
rra de Cataluña, se pidió que mientras tanto el Procurador patri- 
monial apoyara las pretensiones de dicha villa. cPer aer materia 
de pleit y interéa de teraer nos pot provehir,* 

56. Pidió que después de los días del Escribano de los jurados 
y Consejeros de la villa de On teniente se proveyese dicho cargo 
in perpetuum. ^Plau á aa MagJ fina á laaprimeraa Corta,^ 

57. Los lectores de las villas de Castalia, Carcagente y Alcoy 
estaban pensionados á cargo de la Colegial de Játiba y el brazo 
pidió la intervención de Su Santidad para el arreglo de este asun- 
to. <Sa MagJ ae informara de lea pretenaiona de lea parta inlere' 
sadea y pendra reaolució aohre lo que ae li auplica.» 

58. £1 brazo pidió no se concedieran títulos de jurisdicción 
gubernatorio nomine. El Rey dijo: «Enloa caaoa que offeriran de 
demanar ditaa juriadictionaj aa MagJ tindra conaideradó de lo 
que ae li auplica.9 

59. El Rey se había reservado la facultad de indultar, que 
antes correspondía al Gobernador y justicias de las ciudades de 
Játiba y Orihuela y el brazo pidió que se facultase á dichos go- 
bernadores y justicias para hacer dichas remisiones no obstante 
la carta real. cSa MagJ reata ah cuidado délo que ae li auplica.i» 

60. Pidió el brazo que no hubiera obligación de manifestar 




CORTES DE 1645 EN TALENGIA. 353 

ni llevar resguardo de la moneda que se llevaba por el reino. 
*Plau á 8a MagJ que$ guarde lo acostumat, 

61. También solicitó que á los importadores de trigo se les 
permitiera llevarse arroz sin pagar derecho de seca. €Plau á sa 
Mag* quea guarden lom furs pragmatiques y ardens reaU que 
prohiviexen que los virreys no prengan drets de semblant scíques 
Uevata quahevols abusos que se ajan introduhit y cuantos que nos 
ocurren traeré en consequencia.it 

62. Por los abusos del juez de diezmos de la ciudad de Valen- 
cia contra los vecinos de Játiba, se pidió que el primero delegase 
eü su abogado el conocimiento de las cuestiones hasta suma de 25 
libras. <íPlau á sa MagJ ques guarde lo aeostumat,^ 

63. Los torcedores de seda no tendrían obligación de manifes- 
tar la que torcían, restituyéndoles la libertad de que gozaban. 
*Plau á sa MagJ ques guarde lo acostumat.» 

64. La casa de la ciudad de Játiba pagaba censo á S. M», y el 
brazo pidió se le hiciese gracia de los quinquenios. €Plau a sa 
MagJ en respecte de les quindenis pasats.n 

65. El brazo pidió se erigiese la iglesia de Játiba en catedral 
como lo fué en tiempo do los godos. cSa MagJ ha manat al con^ 
sell suprem fassa consulta ab lospapers que te y pendra brevement 
resolució.ii 

66. Pidió el brazo se concediese á la ciudad de Orihuela que 
pudieran nombrar racional, sin extraerlo de una de las personas 
de los militares y ciudadanos, de las bolsas de la mano mayor. 
líPlau a sa MagJ ques guarde lo aeostumat.n 

67. La ciudad de Orihuela estaba obligada á los reparos de 
obras de dicha ciudad y el brazo pidió se le hiciese merced del 
oficio de alcaide y de sus salarios y emolumentos. v^Plau a sa 
MagJ ques guarde lo acostumat.n 

68. No debían ejecutarse las penas por contravenciones en la 
ciudad de Orihuela si no existía dolo y fraude. cP¿au a sa MagJ 
ques guarde lo acostumat.i» 

69. Pidió también se rebajasen las penas impuestas por in- 
fracción de las ordenanzas de agua que hizo D. Jerónimo Mingot. 
«Plau a sa MagJ reduhir les diies penes al ters menys de lo que 
huy paguen y en lo demes ques guarde lo acostumat.ib 



354 BOLETÍN DE LA REAL ACADEMIA DE LA HISTORIA. 

70. Se propuso salario para el Abogado y Procurador fiscal de 
Orihuela á fíu de que no pudiesen cobrar derechos de los procesos 
en que intervenían. cP¿au a sa MagJn 

71. Reclamó contra la perpetuidad de los cargos de goberna- 
dor de la ciudad de Orihuela y villa de Castellón de la Plana. 
nPlau a sa MagJ que en qual sevolts cas de vacants deis primer 
sucesor del que hui serviesen dits officis sien triennals.i^ 

72. Los alguaciles ordinarios Jio pudieran salir á hacer ejecu- 
ciones por suma mayor de 50 libras, ni más dietas que 10 sueldos 
cada día. ^Plau a sa MagJ ques guarde lo acostumat.i^ 

73. Reclamó permiso para que las ciudades de Orihuela y 
Alicante y la villa de Castellón de la Plana pudieran imponer las 
sisas que fuesen necesarias y estancar el tabaco, aguardiente y 
lodo cualquier otro género de bebidas y cosas de vendería. «Ptet< 
a sa MagJ ah que en primer lloch se convertexcá. al val en la paga 
del servisi deis presents corts y que sois dure la present consesia 
fins al solio de les primeres Corts,9 

74. Estando dispuesto que el gobernador de la ciudad de 
Orihuela no se entrometiese por vía de apelación en las decía- 
raciones de impedimentos hechas por las justicias y jurados 
de dicha ciudad, pidió el brazo se guardase lo mandado. aPlau 
a sa MagJ ques guarde dit privilegi en cuant esta en us y ohser- 
vancia.ii 

75. El baile general de la ciudad de Orihuela tenía las mismas 
atribuciones del baile general de la ciudad de Valencia y el brazo 
pidió se le concediera la delegación de juez de sal y quema. fíPlau 
a sa MagJ ques guarde lo acostumat.i^ 

76. En los socorros que la ciudad de Alicante pidiera á la de 
Orihuela estaría obligada á pagarla gente los días que la retuviese 
en dicha ciudad, debiendo Orihuela pagar tan solo el día de ida y 
vuelta. aPlau a sa MagJ ques guarde lo acostumaU^ 

11. Debían guardarse al baile local de la ciudad de Orihuela 
las preeminencias y facultades que tenía sobre la Universidad de 
CallosH. fiLo ques suplica es materia de justicia y nos pot provehir 
si no oydes les parts.h 

78. No se podía despachar alguacil ó comisión de la Real 
Audiencia ó de otro Tribunal si la deuda no excedía de 500 libras 




CORTES DB 1645 EN VALENCIA. 355 

aunque se hubiera renunciado al propio fuero. «^Plau a sa MagJ 
ques guarde lo acostumaU* 

79. Pidió el cumplimiento de lo acordado en las Corles de 162& 
sobre el método de insaculación para los oñcios de la casa Dipu- 
tación. <iTSÍ08 po8t provehir per capital de Cort del hras real tan 
solament y sa MagJ en les ocasiona tindra en ago la considerasiá 
que sera just.n 

80. Cualquiera comprador de Cort que mostrase su título no 
podía ser vejado ni ejecutado por otro acreedor, aunque fuese an- 
terior en hipoteca, si no que estaría obligado á recibir el precio 
depositado de las tierras y casa vendidas. «Plau a sa MagJ ques 
guarden les disposisions f oráis que parlen de ago.Jt 

81. Se propuso facultar á la ciudad de Valencia y demás ciu- 
dades y villas del reino para conceder los solares y facultar su 
reedificación, siempre que se pregonasen y subastasen por término 
de treinta días, sin que los acreedores pudieran ejecutar dichas 
casas, pues las obras hechas serían preferidas A cualquiera hipo- 
teca. «Plau á sa MagJ ques guarde lo capitol 57 del brazo real de 
les Corta del anyi Í6i6.^ 

82. Las justicias, gobernadores y demás ministros de las ciu- 
dades y villas no debían llevar en publico y delanle.de los tribu- 
nales á los caballeros, ciudadanos y demás que gozaban privile- 
gio militar; y la sentencia debía publicarse en secreto^ y si se hacía 
ante los tribunales debía realizarse sin asistencia de los delin- 
cuentes. cP¿au á sa MagJ ques guarde lo acostumat.ii 

83. En las cuestiones entre la jurisdicción real y esclesiástica 
y sentencia que recayesen no podían los jueces arbitros cobrar 
más- que un salario. ^Plau a sa MagJ ques guarden los furs y con- 
eordia que parlen de apo«» 

84. Por causa de las prisiones injustas pidió el brazo que el 
juez, dentro de seis días, tuviese obligación de sacar de la cárcel á 
los detenidos. ^Plau á sa MagJ ques guarden los furs y lo ques de 
justicia,'» 

85. Nadie podía ser castigado con pena extraordinaria por de- 
lación de llevar pistolas si no se encontraba realmente con ellas, y 
se hacía información al efecto. ^iPlau á sa MagJ ques guarde dit 
fur.n 




35C BOLETÍN DB LA RBA.L AGADBIIIA DB LA HISTORIA. 

« 

86. Propuso el brazo que para las plazas de la Real Audiencia 
se consultase con los Doctores en Derecho, beneméritos que reeá- 
diesen en las demás ciudades y villas del reino. 9,Sa MagJ enea" 
rrega á son lloctinent general que tinga en memoria en les consul- 
tes deis suhjectes que residexen en el Regne pera consultarlos cor^ 
forme sos nimto,» 

87. Sacada certificación de lo que importaba cada año el dere- 
cho de la doble tarifa del vino que se embarcaba en la ciudad de 
Alicanle y su término, el brazo pidió se le permitiese y facultara 
para que dicha ciudad se aviniese á pagar cada año la cantidad 
que importara, concediéndole facultad de poder imponer sobre el 
viuo que se consumiera en dicha ciudad, la correspondiente siaa 
para acudir á la paga de dicha cantidad, dejando autorizados á 
los jurados para poder aumentar ó disminuir ad arbitrium. fiPlau 
á sa MagJ ques guarden los furs.-» 

88. Pidió privilegio y franqueza del derecho de aduana á los 
que vivieran en la ciudad de Alicante por tiempo de diez años ó 
se hubieran casado con naturales de dicha ciudad aunque fuesen 
extrangeros. cPZau á sa MagJ ques guarde lo acostumat.» 

89. Los que pagaban el derecho de aduana en la ciudad de 
Alicante no«podían ser obligados á abonar en Valencia el derecho 
de peatje según privilegio de 1488. c Vist lo dit privilegi sa 
MagJ pendra resoludó.v 

90. Convenía advertir al Obispo de Orihuela ampliase el po* 
der al oficial que conocía de todas las causas eclesiásticas de los 
vecinos de la ciudad hasta sentencia definitiva. fiSa MagJ encar- 
gara al hisbe de Oriolo^ tinga cuidado de que se eviten ais habita' 
dors de Alacant los gastos y molesties que puga en son pleits.^ 

91. Pidió el brazo que guardasen los privilegios que ordena* 
ban que cualquier género de bajeles que llevaran víveres á la 
ciudad de Alicante estuviesen asegurados con la protección real. 
^Plau á sa MagJ ques guarden los furs,"^ 

92. Se reclamó aumento de lo que se daba á los Jurados de Ali- 
cante para el gasto de la gramalla que tenían obligación de lle- 
var. fiPlau á sa MagJ fins á las primeras Corts.:» 

93. Solicitó aumento de sueldo para los jurados y Consejos de 
ia ciudad de Alicante. ^Plauása MagJ fins á les primeres Corisj^ 




CORTES ÜB 1645 BM FALENCIA. 357 

94» Reclamó la extiocióa del derecho Portugués, c Vista la no- 
tificado contenguda en dil capital y aa MagJ pendra resolución» 

95. Propuso se permitiese á los vecinos de Alicante el fabricar 
jabón con aceites de distintas partes. ^Plau á sa MagJ ques^ 
puixa fabricar sabó en llosa en Alacant de oli de fora del Regney 
del de la Collita deUa Vila de Elche tan solament per lo perhcui 
ques seguiría en esta vituaUa.» 

96. Al arrendador de los pesos debía rebajársele el precio del 
quinquenio por las bajas que había tenido en el arrendamiento. 
tiPlau á sa MagJ perdonar les quindenis atrasats.i> 

97. La Ciudad de Alicante debía ser consultada en las ter« 
ñas para los oficios de los capitanes, veedores, contadores y demás 
del Reino. ^Plau á sa MagJ que en los vehins de dita Ciutat e^ 
guarde la mateix que en los de Xativa y Ortoto.» 

98. Las apelaciones y recursos de la declaración de impedí» 
mentos para ser insaculados sólo se admitirían en un efecto, y la 
ciudad de Alicante podría hacer las elecciones. ^Plau á sa 
MagJ ques guarde lo acostumat.m 

99. Debía observarse en la ciudad de Alicante los mismos 
privilegios de Orihuela, eximiendo á los labradores del embargo 
decabalgaduras é instrumentos de labranza. <íPlauá sa MagJ guea 
guarde lo cu^ostumaUn 

100. El Real derecho de quema sólo debía cobrarse de laa 
ropas y mercaderías que fuesen del Reino á Castilla y volviesen 
al presente reino, pero no de las demás fabricadas en Levante y 
Poniente. <iPlau a sa MagJ que es faga jwticia sobre lo pleit que 
hia pendent en esta materia.it 

101. Todos los negocios y causas referentes á bajeles y ropa» 
de contrabando y ejercicio del Almirantazgo se exporten y traten 
ante los Lugartenientes general de S. M. en el Reino; recogiendo 
las órdenes sobre creación del Almirantazgo en Soxona. aSobre 
lo ques suplica en lo present capilol está provehit en lo fur 32. i^ 

102. La ciudad de Alicante podría estancar las tiendas de sa- 
ladura, aguardiente, tabaco, y otra cualquiera drogas y vituallas,, 
para venderlas por su cuenta ó arrendarlo, invirliendo su pro* 
ducto en municiones de artillería, reparo de murallas y no en 
otros usos. cP/au á sa MagJ áb que lo útil se converteixca en la 




338 BOLETÍN DE L\ REAL ACADEMIA DE LA HISTORIA. 

paga del serviai de les presents Corta en primer lloch y que lapre- 
sent concesió sois dure fins á les primeres Corts.i» 

103. Con motivo de los conflictos con la jurisdicción eclesiás- 
tica, se pidió se mandase que por causa alguna se dictasen exco- 
muniones contra los ofíciales de cualquiera ciudad y villas del 
Reino. uSa Magestat encargará áU Prelats eclesiasiichs Ungen la 
considerado ques just en lo ques suplica.^ 

104. Pidió se declarase, que la Real Carta de 28 de Enero de 
1617 no comprendía á los que teniendo un mismo nombre y 
armas no eran parientes, sino que sólo alcanzaba á los que eran 
parientes dentro del segundo grado, y este impedimento se había 
de entender para el oficio de jurado y no en los otros. ^Plau á 
sa MagJn 

105. Reclamó contra los derechos que el Comisario y demás 
oficiales del Sto. Oficio cobraban de los buques que anclaban en 
puerto y playa de Alicante. ^Sa MagJ encarregará al Inquisidor 
general que posse lo remey effectiu al dany ques representa.» 

106. Pidió para la Justicia y Jurados de Alicante el título de 
Señoría. t^Plau á sa MagJ ques guarde lo acostumat.» 

107. Solicitó que á la Justicia y Jurados de Alicante se les 
concediese, en caso de vacante de escribano de la Sala, el proveer 
este oficio. nPlau á sa MagJ que después deis dies del primer 
succesor del que huy lapossecheyx y, fins á les primeres Corts,» 

108. Ningún oficial ni soldado á pie ó á caballo podían excu- 
sarse de pagar las sisas é imposiciones. ^Plau á sa Magjn 

109. Pidióse acto de Corte que confirmase lo convenido acerca 
de la agregación de los lugares de San Juan y Benimagrell en la 
huerta de Alicante. ^Yist lo privilegi y concordia mencionats en 
-dit Capitol sa MagJ pendra resolució.» 

1 10. Se refiere al cumplimiento de lo ordenado en 1604 acerca 
de las obras del Pantano. *Plau á sa MagJ ques examinen les 
comtes y vist lo que resulte per aquells^ sa MagJ provehira sobre 
lo que se le suplica.» 

111. El Bayle general y local de Alicante no podría visitar en 
la mar sino en tierra y sin tomar salario ni dieta. vPlau á sa 
MagJ que se observe lo que justament se habrá acostumat.» 

112. Solicitóse la supresión del Administrador de los frutos 




GOBTBS DE 1645 EN VALENCIA. 359 

decimales del Pantano por ser superfino. ^Fent memoria de lo 
4iuels suplica quant vaque dit offici y vxbís les comies deis fruits 
del capitol Í27 sa MagJ pendra resolucio^i^ 

113. Dejó de extenderse este Capitulo por estar comprendido 
«n los actos de Corte del Estamento eclesiástico y real con el nú- 
mero 70. 

114. El tercio de las penas que imponía el MustacaiBf de Ali- 
cante debían aplicarse á los fondos comunes de la ciudad. oiPlau 
4 sa MagJ se observe dit fur conforme ó dispon.i» 

115. El acequiero de Alicante debía tener jurisdicción para 
inquirir de oficio quiénes eran los defraudadores de las aguas. 
<iPlau á sa MagJ» 

116. El acequiero podría nombrar un asesor ordinario. «iPlau 
•á sa MagJ ques guarde acostumat,» 

117. Debería nombrarse un alcay de las cárceles en vez de 
€Star éstas á cargo del Justicia civil y criminal. aP¿au á sa 
MagJ ques pose dit Alcait al qual se señalen cinquanta liures de 
:salari cascun any sobre les emoluments de la Tesorería y en lo 
demes se guarde lo acostumat.r^ 

118. La Justicia y Jurados de Alicante tuviesen audiencia de 
quince en quince días. aP¿au á sa MagJ» 

.119. El Subrogado de Portantveus del General Gobernador 
debía ser persona militar y natural de Alicante. «.Plau á sa MagJ» 

120. Para sobrecequiero de las aguas de la ciudad de Alicante 
concurrirían solamente los caballeros y ciudadanos de la mano 
mayor y no los ciudadanos de la menor. oiPlau á sa MagJjt 

121. Aumento de salario del asesor ordinario del Justicia 
civil y criminal de Alicante. ^Plau a sa MagJ y que lo salari se 
azúmente á ters mes del que huy teñen y ago fins á les primeres 
Corts.» 

122. Las remisiones que hacían el Regente de asesor ordina- 
rio y el Portantveus del General Gobernador las hiciesen con el 
mismo poder y segiin costumbre. <LPlau á sa MagJ ques guarde 
lo acostumat.» 

123. Las Pragmáticas se resuman en un tomo y se impriman. 
v.Plau á sa MagJ encarregar á son llochtinens general execute lo 
que se suplica en lo present acte de Cort.» 



360 BOLETÍN DB LA REAL ACADBMIA DE LA HISTORIA. 

124. Todas las Pragmáricas se han de consultar con los Sín- 
dicos de los Estamentos para ver si son contrarias á ios fueros y 
privilegios. fíPlau á sa MagJ que se observe lo que concedí en les 
Corts del any 1685 (sic) en orde a dagó^it 

Morella. 

125. Pidió el Brazo la confirmación de los privilegios dados 
á la villa de Morella en 2 de Marzo de 1374 y 25 de Febrero de 
1404, segün los que todos los lugares que adquiriera de los Seño- 
pes lo sería con las preeminencias y libertades que éstos teuian. 
€Plau á sa MagJ confirmar dits privilegis en quant están en u» 
y sens prytihi de tercer. i» 

126. Según privilegio de 9 de Enero de 1283, los fueros con- 
cedidos á Valencia se entenderían otorgados á Morella. cP/au ó 
sa MagJ confirmar en quan están enusy sens prejuhi de tercer.i^ 

127. Por otro privilegio de 10 de Abril de 1364 reproducida 
por otro de D. Fernando, los vecinos de los pueblos inmediatos á 
Morella tenían el deber de acudir cuando fuesen avisados para la 
defensa de la villa. ^Plau á sa MagJ confirmar dits provissions 
en quan están en us y sens pryuhi de tercer. i^ 

128. Por otros de 18 de Octubre de 1369 y 18 de Julio de 
1413, los vecinos de las aldeas y demás pueblos de la general 
contribución no podían ser ajustados á parlamentos y conseja 
alguno sin orden y presencia del Justicia de la villa. ^Plau á sa 
MagJ confirmar dits provisions en quan están en us y sens pre^ 
juhi de tercer. 9 

129. Segün privilegio kalendas, Marzo 1255, cada jueves 
habría en Morella feria y mercado. ^Plau á sa MagJ confirmar 
dit privilegi en quan están en us y sens prejuhi de tercer. m 

130. Por otro de Enero de 1376 los vecinos podían ir á moler 
á Aragón y traer libremente la harina. ^Plau á sa MagJ confir- 
mar dits privilegi en quant esta en us y sens prejuhi de tercer. 9^ 

131. Todas las concesiones hechas á la villa de Morella debían 
ser confirmadas. ^tPlau á sa MagJ confermar los en quant están 
en US y sens prejuhi de tercer,^ 

132. El sueldo de la Justicia de lo civil debía pagarse de las 




COKTES DB 1645 BN VALENCIA. 361 

emolumentos del Justicia mayor de dicha villa. tPZau á aa MagJ 
augmentar dit salari á un ter$ mes del que huy ie dü offid y que 
dure fina al solio de les primerea Corta.ib 

133. La eleccióQ de Justicia y Mustagaff había de hacerse 
por redoliues. ^Plau á aa MagJ fina al aoli de lea primerea 
Coria. 9 

134. Los ganados debían acudir dos veces á la feria de la 
villa, publicándose en todos los pueblos de la general contribu- 
ción. oPIau á aa MagJ» 

135. El Alcayde del Castillo debería residir en en él y du- 
rante la guerra se pondría guarnición que lo defendiese. cSa MagJ 
encarrega á son lloctinent general pose en execucio les ordea que 
tee y mire ab cuidado lo que combé a la conaervacio de dit caateU 
com requerix coaa de tanta importancia.i^ 

136. A los oficiales de la Orden de Montesa debía mandarles 
que á los ciudadanos de Morella en su caso y lugar se les admi- 
tiese en dicha religión como á los ciudadanos de las demás ciu- 
dades. «P/ati á aa MagJ quea guarden lea definiciona de la orden 
de Montesa. Ti 

137. Debía reintegrarse lo gastado por la villa en la guarni- 
ción del Castillo. ^Sa MagJ te ya donada orde á aon lloctinent 
general en lo que se li suplica.» 

138. Pidió se indemnizara lo gastado en la frontera de Cata- 
luña y en la defensa de la costa. ^Plau á sa MagJ que ae admi- 
nistre juaticia oydea lea parta.» 

139. Pidió se eximiese á la villa de alojamiento. cPtau á aa 
MagJ quea guarden loa fura y lo acoatumat,» 

140. El obispo de Tortosa podía tener en la villa un vicario 
general de la misma manera que lo tenía en Calatayud. ^Sa 
MagJ ae informará de lo que convindrá fer.» 

141. Que durante las guerras no valiesen las exenciones de 
alojamientos. «Sa MagJ te donata ordena sobreata materia,» 

142. Los Señores de los lugares estarían obligados á pagar 
los impuestos extraordinarios como cualquier otro, «¿o quea au- 
plica ea materia de justicia en que y a interés de tercer y asi no 
es pot provehir, » 

143. Los encargados de obras publicas no paguen cantidad 

TOMO XXZYIII. M 



boletín de la real ACADEUtA DE LA HISTORIA. 

na sluo con ordeo de los Jurados 7 del escribano de sala, 
u <x sa Mag.'' 

i. Los asesores de las aldeas no podían coucurrir coa el 
cía & conocer de las apelaciones sia roouuciar aquel cargo, 
u (í sa Mag.'" 

i. Los vecinos de Morella eran fraacos en Valencia para 
propios, pero una Gaita Real les limitó este derecho y debía 
:arse. « 7a esta provehil en lo fur set.i 

). Pidió la con ñrm ación del privilegio de D. Jaime de 14 
idas Marzo 1349, reproducido en otros posteriores. tPlau á 
'ag ' confirmar dits privilegia en qttant están en usy aetis 
ihi de tercer, 1 

1. Los vecinos de Morella son francos en Tortosa según 
legio de 20 de Enero de 1363. «Piau á sa Mag.' confirmar 
jrivilegis en quant están en tis y sens prejuhi de tercer.» 
i. Debían ser nulas las sumisiones al obispo de Tortosa. 
uá ¿a Mag.'f 

). Debía limitarse el suministro de los alojamientos. ^Plau 
Mag.' que ais soldats que se atojaran no se les done mes de 
es señala en este acle de Cort, y en respecte de lo demes eon' 
tt en dil capítol sa Mag.' eiicarreya que ho disponga de ma- 
ques guarde igualdat.i> 

Alclra. 

). Pidió el brazo la con&rmaciúa de todos los privilegios da- 
i la villa de Alcira. *Plau á sa Mag.' confirmar dits privile- 
n quanl están en us y sen prejuisi de tercer.» 
1. Suplicó la conflrmacióa del establecimiento del peso de 
:cería de la villa de Alcira, del cual se hizo merced en 1626. 
. pleit pendent sobre lo que es suplica y asi ea remet á jut- 

1. Algemesí, al ser nombrada villa y Universidad, lo fué con 
iidición de pagar á Alcira varios censos, y se pidió los paga- 
Plau á sa Mag.* pague dits carreches ab tota brevelat y na 
•) es prosehixca de justicia y esta se administre en la Real 
«neta oyda la part.» 



r^T 



CORTES DE 1645 EN VALENCIA. 363 

153. Las causas civiles y criminales no se avocarían á la Real 
Audiencia. «Piaw á sa MagJ qt^es guarden los furs.» 

154. Debía guardarse lo acordado en las Corles de 1626 refe- 
rente á las comisiones que despachaba la Audiencia. ifPlau á sa 
MagJ que nos despatjen dites comissions sens guardar en iot les 
disposidons y forma deis furs.if> 

155. Pidió se condonasen á Alcira los quindenios que las Cor- 
tes de 1626 perdonaron hasta las primeras Cortes. ^Plauása Mag,^ 
perdonar los quindenis atrasats fins á íes presents Corts.r^ 

156. Alcira reclamó el tercio diezmo de su término, y el dere- 
cho de morabati que le correspondía. <tVist lo privilegi sa MagJ 
provehira lo que mes convinga.i^ 

157. Las prendas por las penas que se imponían en la acequia 
Real de Alcira, se vendiesen libremente para facilitar la cobranza 
y el pronto curso de las aguas. ftPlau á sa MagJ los deu dies á tres 
y que es fasen les vendes citant al interessat.n , 

158. Cualquier reclamación por el agua que se hurtase del 
brazal de Alcira, debería formularse ante la justicia de la villa. 
€Per ser interés de tercer non pot provehir sobre ago.» 

159. Los tres brazos pidieron que la jurisdicción del lugar de 
Puebla Larga no se agregase á la villa de Carcagente. ^Per quant 
ya sa MagJ te feta merced de la dita jurisdicció á la villa de Car- 
Aíagent, no pot provehir lo que se suplica, i^ 

Castellón de la Plana. 

' 160. Pidió el brazo Real se pagase á Castellón lo que se le 
debía por un censal sobre los derechos del general. ^Plau á sa 
MagJ» 

161 . Solicitó la reedificación de la torre de la costa, á cargo de 
la Diputación. tiSa MagJ te manat á son lloctinent general visite 
la costa y disponga lo que convinga sobrel reparo y reedificado de 
la torre.n 

162. Por los muchos gastos hechos pidió facultad para estan- 
car y arrendar la facultad de tener tiendas en dicha villa. «PIau 
-á sa MagJ fins al soli de les primeres Corts ab que en primer lloch 
se convertíxca el útil en la paga del servict.» 




86^ boletín de la real academia de la historia. 

'. 162. Se rogaría al Obispo de Tortosa mandase á la villa ua 
Vicario general. ^Sa MagJ se informará de lo que convindrá fer,^ 
, 164. El Lugarteniente del Portantveus del general gobernador 
del rio de Uxó, no debía entrometerse en las funciones de los oficia- 
les reales de la villa. aSa MagJ donará el arde que convinga cd 
Lugarteniente de Portantveus de general gobernador, ^ 

165. Pidió se concediese á Castellón la mitad del tercio diezmo, 
con obligación de conservar las acequias, según se mandó en 1626;. 
^Plau á sa MagJ fins á les primeree Corts.» 

166. Reclamó la reedificación de la corte del justicia. cPZau á 
sa MagJ y en respecte deis reparos quels fará la persona qui toca.^- 

167. Que no so diesen bolletas á título de acompañantes, como 
se había mandado respecto de Játiba. uPlau á sa Magjn 

168. El Lugarteniente de gobernador no debería dar guiatjes, 
remitiéndolo al juez ordinario de la villa que hubiese recibido la 
información. tiPlau á sa MagJ ques guarden los furs.i» 

1 69. Tampoco debería conocer de las causas correspondientes 
al Tribunal de la Capitanía general. fiPlau á sa MagJ ques guarde 
la Pragmática que trata de a^ó.^ 

170. Castellón debía estar libre de dar socorros para defender 
la costa. «iPlau á sa MagJ ques guarde lo acostumat.p 

171. Los Lugartenientes no debían entrometerse en el conoci- 
miento de los delitos cometidos por los escribanos familiares j 
porteros del Tribunal del Lugarteniente del gobernador. tíLo que 
se suplica es interés de tercer y negoci de justicia á la qual ha 
remet sa MagJ» 

172. Versaba sobre el salario del abogado y procurador fiscal. 
^Plau á sa MagJ fins ais primers Corts.i> 

173. Se pidió el cumplimiento de lo mandado en acto de Corte- 
de 1626, según el que sería trienal el oficio de requeridor de la 
marina. <iPlau á sa MagJ ques guarde y execute lo dit capitol.i* 

174. Reclamóse milicia y nobleza para un convento de monjas 
de San Francisco de Castellón. fiDemanantho per secretaria se 
tindra consideració.i> 

175. Pidió la confirmación de todos sus privilegios. cP/aw á 
sa Mag. confirmar dits privilegis en quant están enus y senspre- 
juhi de tercer.» 




CORTES DB 1645 EN VALENCIA. 36& 

176. El Lugarteniente del Portan tveus de general gobernador 
•debía abstenerse de intervenir en las causas de amancebamiento^ 
alcahuetes, mujeres pecadoras y vagamundos. ^iPlau á sa Mag^. 
-ques guarde lo acostumat.v 

Villarreal. 

177. Los vecinos de Villarreal debían tener la sal al misino 
precio que los de Burriana. ^Plau á sa MagJ ques guarden los 
furs sobre a<*ó disponents.* 

178. En las querellas no se admitiesen apelación ni inhibi- 
ción, ni nadie se entrometiera en su conocimiento. ^Plauása 
MagJ ques guarden los furs sobre agó dtsponents.i^ 

179. Trataba de la elección de acequiero y de sus atribucio- 
nes* «£n lo ques suplica nia interés de tercers y sens ser oyts nos 
pot provehir.M . . 

180. Villarreal podría construir otro horno además de los dos 
^ue tenía. tiPlau á sa MagJ remetent á son lloctinent y junta pa^ 
trimonial el ajustarlo lo cens annuo que se ha de pagar y lo interés, 
^ue pot teñir lo real patrimoni en la edificado deste fom,t> . . 

181 . En las causas entre Villarreal y Castellón sobre aguas, no 
debía entrometerse el Portantveus. CiSa MagJ ha encarregat al 
■lloctinent del Portantveus de Castello que provehixca ab tota iguaU- 
dat en lo eoneiximent de dites causes yi á son Asesor á consell del 
^ual se fan les provisions y en cas de recusado se nomene alíre 
conforme á furs y á Pragmatiques del Regne.» 

182. Los administradores deudores no podían tener oficio de 
recaudador. líPlau á sa Magja 

183. Pidió la confirmación de todos los privilegios y liberta- 
dles. €Plau á sa MagJ confermar dits privileyis y privilegis reals 
-en quant estén en us y sen prejuhi de tercer. 't 

184. Los Lugartenientes no se podrían llevar presos ni detener 
á los vecinos. nPlau á sa MagJ que nopugan ser trets durant sos 
offids ni detenguts sino en los casos permesos de justicia. i^ 

185. Solo la justicia y jurados de la villa entenderían en las 
-cuestiones de escorrentías de Villareal. dPlau á sa MagJ ques 
guarde lo acostumat.n , 



r> 



369 boletín de la real academia de la historia. 

t86. Los soldados conducidos de Castilla debían ser atendidos- 
por los comisarios y no por los pueblos. ^Sa MagJ te manat á Mtt 
üoctinent general diaponga en tal forma los transite déla soldats^ 
que no hyatsa inconvenients,^ 

187. Los jueces ordinarios en las causas civiles de los milita- 
res debían conocer hasta sentencia inclusive y en las criminales 
exclusive. nPlau á sa MagJ ques guarden los furs que tracten de 

188. Solo los lugares inmediatos á Villarreal debían dar baga* 
jes. cSa MagJ te manat á son lloctinent general disponga en tal 
forma los transits deis soldats que no hyatsa inconvenients.i^ 

On teniente. 

189. Pidió el brazo que se redujese á 60 el número de 83 que 
se requería para celebrar consejo. <tPlau á sa MagJ» 

190. Solicitó para los vecinos la libre facultad de comprar y 
vender trigo. ^Plau á sa MagJ ah ques nos fasen monopodis y quet 
estanch nos puga fer sens aiprobació de sa MagJ» 

191. Suplicó se le confírmase el privilegio de poder arrendar 
las tiendas perpetuamente. •Plau á sa MagJ confirmar ditprivi- 
legi en quan están enusy sen perjuhi de tercer.3 

192. Reclamó merced del peso que tenía el Rey en la villa. 
cP¿au á sa MagJ ques guarde lo acostumat.% 

1 93. Pidió aumento de salario al j usticia. uPlau á sa MagJ aug^ 
mentar dits saUxris un ters mes del que huy tinen y fins al soli de 
les primeree Corts.» 

194. Los bayles de las villas reales del reino no debían teoer 
voto en la insaculación que hacían para los oficios de aquellas. 
mPlau á sa MagJ en qualsevol vacant de la Baillia y fina al soli de 
les primeres Corts,» 

195. Debía aumentarse el salario del Mustacaf. tPlau á sa 
MagJ augmentar dit salari un ters mes de lo que huy té y fins al 
soli de les primeres Coris.» 

196. Pidió la concesión del tercio* diezmo por tiempo de tres 
años para los necesitados de la villa. ^Plau á sa MagJ ques guarde 
lo acosíumat.i» 




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CORTES DB 1645 EN VALENCIA. 367 

197. Podría prohibirse entrar vino forastero. nPlau á sa MagJ 
fins al soli de lea primere$ Corts.it 

198. Durante la residencia de Melchor Yilana, abogado fiscal 
de la villa, podría nombrarse otro. ttPlau á sa MagJ que se puixa 
nomenar altra persona durantdií impedimeiit y agó per la persO'- 
na á qui toca,^ 

199. Los salarios del abogado y procurador fiscal se cobrarían 
según tarifa. cP¿au á sa MagJ fins al soli de les primeres CoHs.i 

200. Al asesor del Baile de la villa se le señalase salario. 
tPlau á sa MagJ fins al soli de les primeres Corts.^ 

201. Los ejidos para la marina debían limitarse. cP¿au á sa 
MagJ ques guarde lo acostumat.j» 

202. Los censales no podrían adosarse sin especial obligación. 
«PIau á sa MagJ ques guarde lo acostumat.Ti 

203. Convenia aumentar el interés de los censales. tPlau á sa 
MagJ qnes puga pendre y donar á cens de huy en avant al for 
ques suplica.ii 

204. Pidió la reducción de los cambios y el Rey dijo: ^Plau 
á sa MagJ ques guarde la Pragmática del camhis,» 

205. Obligación de cabrevar de diez en diez años, €Plau á 
sa MagJn 

206. Limitación de comisiones en las demandas de 300 y 500 
libras. «iPlau á S. M. ques guarde lo acostumaU^ 

207. Pidió autorización para arrendar la venta de lienzos. 
•Plau á sa MagJ áb que lo útil se comherieixca en la paga del 
servid y fins al soli de les primeres Corts.i» 



Alcoy. 

208. Las cuentas anuales de los albaceas no se llevasen al 
Tribunal eclesiástico, bastando se le diese cuenta de las disposi- 
ciones hechas en favor del alma del finado. ^Plau á sa MagJ ques 
guarden los furs y concordies fetes áb la jurisdiccio eclesiástica 
ab autoritat apostólica^ y que el abogat fiscal ixqua a la defensa 
sempre que convinga.9 

209. El servicio de bagajes debía repartirse entre ciertas vi- 



368 BOLETÍN OS LA RBÜL ACADEMIA DB LA HISTORIA. 

Has. «iSa Mag* te donat orde á son lloctinent general pera que 
done asiento á lo que se li suplica.T» 

210. Si Alcoy acudía al socorro de Yillajoyosa no estaría obli- 
gada á pagar los gastos. aPlau á sa MagJ confirmar dit$ privile^ 
gis en quan están en us y sen perjuhi de tercer. jí 

211. Pidió la confirmación de todos los privilegios y liberta- 
des concedidas á Alcoy. a Plau á sa MagJ confirmar dits privile'* 
gis en quant están en us y sens perjuhi de tercer. i^ 

212. En la Colegial de Játiba debiera haber un canónigo na- 
tural de Alcoy. aPlau á sa MagJ fer dita intercesió.^ 

213. Ninguna persona podría ser insaculada en Jas bolsas de 
Justicia y Jurado en cap^ sin haber ejercido antes el cargo de 
Jurado ó tercero de Alcoy. «Plau á sa MagJ» 

214. En las comisiones y ejecuciones no deberían ir notarios, 
alguaciles y verguero, sino que deberían tomarse de los pueblos 
más inmediatos. n^Plau á sa MagJ ques guarde lo acostumaU"» 

215. Á la Justicia y Jurados de Alcoy les correspondía la ad- 
misión y dote de las religios^as del Santo Sepulcro de Alcoy. «Sa 
MagJ se informará deis drets de les parts y veurá lo que pora fer 
en lo que se li suplica.» 

CuUera. 

216. Pidió el brazo se concediese á la villa la merced de pro- 
veer la alcaldía del Castillo después de los días del que la servia. 
<tPlau á sa MagJ ques guarde lo acostumat.n 

217. En vez de depositar el derecho del general por razón de 
los granos recolectados, bastaría dar ñanza á la tabla. o.Sa MagJ 
comet ais Diputáis lo que se li suplica pera que se excuse lo que 
disponen les furs sen gravamen de lo pasat,» 

218. Pidió condona de los quindenios por razón de los moli- 
nos que poseía. aPlau á sa MagJ remetre lo que deuran de guin- 
denis atrasáis fins ales presents Corts,» 

210. Solicitó la confirmación de los privilegios concedidos á 
Gullera. «Plau á sa MagJ confirmar dits privilegis en quant es- 
tan en us y sens perjuhi de tercer. » 




CORTES DE 1645 EN VALENCIA. 369 



Liria. 



220. Comenzó el brazo pidiendo la confirmación de los privi- 
legios concedidos á Liria. (iPlau á sa MagJ confirmar dits privi^ 
iegis y sen» perjuhi de tercer en quant están en us.» 

221. También pidió se guardasen los privilegios concedidos 
por el Rey Don Martin H las beatas y procurador del Hermitorio 
-de San Miguel. cPtou á sa MagJ confirmar dits privilegis y sena 
perjuhi de tercer en quant están en us.» 

222. Pretendió ejecutar la concesión de un horno según se 
había acordado en las Cortes de 1626. ^iPlau á sa MagJ que se 
-exeeute dit acte de Cort,9 

223. La justicia, jurados y consejo ordinario de la villa po- 
dría anualmente elegir asesor de dicha Justicia al otro día de la 
iiesta de Santo Tomás, apóstol. ^Per haver ínteres de tercer nos 
pot provehir. » 

224. La villa de Liria pidió prelación en el arriendo de la es- 
<:ribanía de la sala, jurados y consejo de dicha villa no queriendo 
servir aquella el que la poseía y ofreciendo pagar el precio ordi- 
«lario acostumbrado. nPlau á sa MagJ pagant lo just preu.^ 

225. Solicitó merced de la escribanía del baile en la forma 
otorgada en 1604 respecto de la escribanía de los jurados. €Plau 
-á sa MagJ ques guarde lo acostumat.i» 

226. Pidió merced de adquirir bienes de realengo hasta suma 
<le 10.000 libras francas de derecho de amortización y sello para 
terminar la obra de la nueva iglesia y proveerla áh ornamentos 
y otras cosas necesarias. ^Plau á sa MagJ ah que paguen un sou 
per Iluira deldret de sagell.ii 

227. Y por último pidió el cumplimiento de lo acordado en 
las Cortes de 1626 en el título de lleuda y otros mencionados en 
«1 capítulo 8.* de los contrafueros de las Cortes del año 1604. 
<iPlau á sa MagJi^ 

Biar. 

228. El brazo real pidió reducción del censo que pagaba un 
molino harinero de la Obra Pía fundada por Mosen Estaña para 




r 



370 BOLETÍN DB LA REAL ACADEMIA DE LA HISTORIA. 

mantener pobres vergonzantes. «iPlau á sa MagJ ques guarde lo 
acostumat.y^ 

229. Reclamó que con revocación de cualquier nombramiento 
se concediese á la villa la alcaldía del castillo. «P¿au á sa Mag.^ 
ques guarde lo acostumat.9 

230. Por acto de corte en 1604 podía nombrar racional des- 
empeñándolo el jurado en cap. (íPlau á sa MagJ que se execute 
en la conformitat que esta concedit en dit acte de Cort» • 

231. El Brazo pidió la confirmación de todos los privilegios 
de Biar. ^Plau á sa MagJ concedir dits privilegis en quant están 
en US sens prejuhi de tercer,!^ 

232. Manuel Antonio Richarts debería desempeñar vitalicia- 
mente la Abogacía ñscal de la villa. 9i Demanantlo per Secretaria 
se iindrá consideracio.9 

233. Pidió condonación de los quinquenios de las carnicerías^ 
MPlau á sa MagJ perdonar los quindenis atrasats fins á les presents- 
Corts.ii 

234. Los vecinos podrían pasar á Castilla con solo certificado^ 
de guía. «Ptotí á sa MagJ% 

235. Reclamó que en las comisiones que no pasasen de 400* 
libras no se enviase alguacil. ^iPlau á sa MagJ ques guarde la 
aeostumat. » 

236. Los vecinos serían libres de transitar por otros lérminos^ 
y entrar sus ganados por los realengos de la ciudad. nPlau á sa 
MagJ confirmar dits privilegis en quant están en us y sent per-- 
juhi de tercer. 9 

BocaireDte. 

237. El Brazo pidió se guardasen á Bocairente todas su» 
franquezas. ^^Ya esta provehit sobre ago en lo fur set.9 

238. La Justicia de la villa podría definir las obras pías.» 
^iPlau á sa MagJ ques guarden la concordia y fur que parlen de 
la materia. 

239. El Concejo general se podría tener con asistencia áe 
60 hombres y los demás que quisiesen ir. tPlau á sa MagJ » 

240. La Bolsa de insaculación de la Justicia podrá reducirse 




CORTES OB 1645 EN VALENCIA. 371 

á 20 iadividuos. ^Plau á aa MagJ fins al aoli de les primeres^ 
CorÍ8.i> 

241. Bocairente sólo tendría una posada y ésta sería de la 
villa. nPlau á sa MagJ áb que no hy aja perjuhi de tercer.» 

242. Confirmación del privilegio de poder imponer arbitrios 
á las mercadurías que eutrasen y saliesen da la villa. ^tPlau á sa 
MagJ confirmar dita privilegia en quant están en ua y aena per^ 
júhi de tercer, 1^ 

243. Pidió licencia para que la villa reedificase un horno» 
^Plau á aa MagJ ábaque no hi aja prejuhi de tercer y en la con-- 
formitat que se ha concedit á la villa de Lliria.9 

244. Reclamó para la parroquial de la villa 6.000 libras fran- 
cas de amortización. ^Plau á sa MagJ en cantidat de tres milia 
Uiurea pagant un aou per Iliura per lo dret de aegelL» 

245. £1 Hospital podría adquirir 500 libras libres de amorti- 
zación. vPlau a aa MagJ pagant un aou per Iliura per lo dret de 
aegelL > 

Alpuente» 

246. En los pleitos que la villa «eguía con el Vizconde de 
Chelva, pidió el Brazo se ordenase al oidor que conocía de ellas 
que los resolviese definitivamente. «Sa MagJ manará al Virrey 
de Valencia despache dita cauaa áb tota brevetat.9 

247. También reclamó condonación de los quinquenios de los 
hornos. ^Plau á aa MagJ perdonar lea quindenia deguts fina á les 
presenta Corta. ^ 

248. Suplicó se moderase el censo del horno. v^Plau á aa 
MagJ quea guarde lo acoatumat.j> 

249. Los vecinos por privilegio estaban exentos de los dere- 
chos do asadura, borra y Borretgalje. ^Plau á aa MagJ ques 
guarden dita privilegia.^ 

250. No se cobraría herbaje de las colmenas. fnPer aer interés 
de tercer aa MagJ no hi provehix. • 

251. Pidió para las Iglesias parroquiales de la villa de fran- 
queza de derecho de amortización hasta la cantidad de 8.000 libras» 
•Plau á aa MagJ concedir facultat de amortigar á lea ditea Iglesias 



372 BOLETÍN DE LA REAL ACADEMIA DE LA HISTORIA. 

-en la mitad de la cantitat ques supliquen francas de dret de amor^ 
tizado y pagant un sou per Uiura deis dret de sagell, » 

Peniscola. 

252. Pidió el Brazo que la facultad dQ ejecutar las sentencias 
previa fianza en las cuestiones de 30 libras, se extendiese has- 
ta 100. ^Plau á sa MagJ ques guarden los furs que tracten 
de a^ó,3 

253. Contra las sentencias pasadas en autoridad de cosa juz- 
gada, no se admiten otras excepciones que las que se prueben 
inmediatamente con instrumentos públicos. tYa estaprovehit en 
les furs de les presents Corts.^ 

254. Las llaves de la fortaleza y castillo, debía tenerlas el 
Justicia y Jurados de la villa. cPtou d sa MagJ ques guarde lo 
ncostumat.y» 

255. El Gobernador de dicha fortaleza y castillo no podía ad- 
mitir como soldados á los vecinos de la villa , y si lo hacía no 
estarían exentos de los cargos, oficios y sisas que se impusieren. 
üPlau á sa MagJit 

256. Dicho Gobernador no podría impedir al arrendador de 
la taberna y ganadería, que pudiera entrar á vender las cosas 
arrendadas en la fortaleza y castillo. «<Sa Mag* manara á la per* 
wna ó Alcayt que governara lo que en ago deu observar. ^ 

257. En adelante la villa no estaría obligada á suministrar al 
cuerpo de guardia del castillo. ftPlau á sa MagJ ques guarde lo 
acostumaí,i> 

258. Se guardará el privilegio de importar trigo de Aragón. 
€Plau á sa MagJ» 

259. Al servicio de bagajes y alojamiento debían contribuir 
todos los vecinos. *Sa MagJ te ordenat á son lloctinent general 
disponga el transit deis soldats de forma ques guarde igualdat,^ 

260. No estarían exentos de estos servicios los que recauda- 
ban los fondos de Nuestra Señora de la Merced. tSa MagJ te 
donat les ordens que permeten los furs del regne sobrestá ma^ 
teria.1t 

261. La villa no daría alojamiento á los soldados que de con- 




CORTES DB 1645 EN VALENCIA. 37$ 

tiñuo residían ea ella, por tener el castillo buenos cuartetes. 
€Plau á $a MagJ ques guarde lo acostumat.i^ 

262. Debía conñrmarée el acto de corte de 1585 que prohibía 
vender sal como no fuese en los almacenes de la \'illa de Peñís- 
cola. cP/au ásaMagJ ques guarde los furs sobre agó disponents.i^ 

263. Pidió merced de la plaza que avisaba y encendía los fue-^ 
gos de la costa. cSa MagJ'ha encarregat á'son lloctinent generah 
se informe dé qqo y proveir á asastarla com mes convinga.n 

264. Suplicó merced de los dos hornos que había en Pe^ 
ñiscola. ^Plau á sa MagJ remetent al Virrey y junta patrimoniat 
lo ajustament de la caniitat de sens que ha de respondre^ y lo de-^ 
mes conforme lo que se ha concedit á la villa de Lliria en lo capi^ 
tol i 42 de les Corts del any i636,^ 

265. Rogó se le concediesen los horbajes que correspondían al 
Real patrimonio. ^Plau á sa MagJ ques guarde lo acostumat.ii 

266. La provisión de la artillería de la villa debía correr á 
cargo de S. M . «$a ifagj encarrega á son lloctinent general cuide^ 
de la conservado de dita plaza per lo molt que importa á son Real 
servid, j> 

267. Debía terminarse la fortificación de la villa, alo ques su-- 
plica esta ya encarregat al lloctinent general de sa Mag.h 

268. La iglesia parroquial podría adquirir bienes de realengo 
hasta 4.000 libras francas del derecho de amortización y sello*. 
nPlaü á sa Mag? en suma de dos mil Iliures franca de amortiza-- 
ció y pagant un sou per Iliura del dret de sageU.:i^ ¡ 

Penáguila. 

269. El Brazo pidió se confirmasen los privilegios que le per* 
mitían imponer derechos sobre la extracción de granos. ^Plau á 
sa MagJ confirmar dit privilegi en quant esta en us y sen preju- 
hi de tercer. » 

270. Debía aumentarse el sueldo del justicia de Penáguila. 
^Plau á sa MagJ que dure fins al soli de les primeres Corts.^ 

271. El cargo de alcayde del castillo, al fenecer el que lo des- 
empeñaba, debería servirlo el jurado en cap de la villa. cP¿au á 
sa MagJ ques guarde lo acostumat.^ 



374 BOLETÍN DB LA BBAL ACADEMIA DB LA RI8T0BIA. 

272. A los servicios de S. M. debían contribuir Benasau, Ai- 
coleja, Beniafe y Benifallim. ^iSa MagJ ha encarregat á son UoC" 
tinent general disponga los transiU y alojaments de manera ques 
guarde igualdaUíi 

273. Por haber prestado 2.000 libras en tiempo de la Germa * 
nía y no habérseles devuelto, pidió se le concediese el tercio 
diezmo. •Plau á sa AlagJ ques guarde lo acostumat.y> 

274. Para reunir el concejo de la villa debían bastar 30 per* 
sonas en vez de 40 que se necesitaban, t P/au á sa MagJn 

275. La iglesia parroquial podría adquirir bienes de realengo 
francos de amortización y sello por valor de 4.000 libras. ^Plau 
■á sa MagJ fins en suma de dos milia Iliures franques de dret de 
nmortizació pagant un sou per Iliura de dret de sagelL'b 

276. No tendría obligación de pagar bagajes y alojamientos 
sino mandándolo el Virrey. fiSa MagJ te encarregat á son llocii" 
nent general disponga los transite y alojaments com mes convinga 
•á son Real servey.i^ 

Jerica. 

277. Jerica tenía privilegio de insaculación de los oficios ma- 
yores de la villa, en dos bolsas de 25 personas cada una, y sería 
conveniente se repartiesen en tres bolsas. «$a MagJ vist lo pri- 
vilegi manara peíidre resolució.n 

278. Otros privilegios le autorizaban para imponer sisas y 
otras imposiciones, y el brazo pidió se les respetase este derecho. 
•Plau á sa MagJ confirmar los privilegis concedits á dita vila 
•en quant esian en us y sens prejuhi de tercer.it 

279. En las comisiones contra la villa no podía ir notario sino 
Tergueta ó un alguacil. ^Plau á sa MagJ ques guarde lo aeostu- 
mat.^b 

280. Jerica debería tener las posadas que quisiese por su caen* 
ta. cPíau á sa MagJ sens que cause prejuhi á tercera persona y áh 
que lo útil se comverteixca primer en lo servid de les presente 
Corts y dure fins al soli de les primer es Corts.^ 

281. Pidió la confirmación del privilegio de franqueza. uPlau 
ú sa MagJ confirmar dit privilegi en quant está en us y sens pr«» 
juhi de tercer. n 




CORTES DE 1645 EN VALENCIA. 375 

282. Y de todos los privilegios, gracias y libertades otorgadas 
á la villa. cPíau á sa MagJ confirmar diU privilegis en quant es^ 
4an en us y aens prejuhi de tercer. i^ 

283. Los escribanos de justicia no podrían cobrar por las reía- 
<^iones de los peritos sino cuatro dineros por cada una de ellas. 
•cPíau á sa MagJ ques guarde lo acostumat.9 

284. Jerica podría todos los años elegir los oñcios de la villa. 
•fíPlau á sa MagJ» 

285. Ni Jerica ni los lugares del Pinay y las Barracas podrían 
«er enajenados de la Corona Real. ^iPiau á sa iiagJ ques guarden 
los privilegis de les incorporacions.i> 

286. La iglesia parroquial podría adquirir bienes de realengo 
por 8.000 libras, francas del derecho de amortización y sagell. 
^Plau á sa Mag* en cantitat de cuatre milita Iliures franques de 
dret de amortisació pagant un sou per Iliura de dret de sagell.i^ 

287. Todas las cofradías de la villa podrían on igual forma 
adquirir 1.000 libras. cPZau á sa MagJ en cantitat de sinchsentes 
Uiures á cada cofradía franques de dret de amortisació y pagant 
un sou per Iliura de dret de sagell,:^ 

Jijona. 

288. No resultan del libro, si bien la foliatura resulta bien. 

289. Lo mismo. 

290. Lo mismo. Solo resulta el ñnal que se refiere á los esta- 
blecimientos concedidos por el bayle y facultad de entrar en mon- 
tañas, barrancos y tierras incultas. cP¿au á sa MagJn 

291. Pidió el brazo que ai servicio de bagajes contribuyesen 
los pueblos inmediatos. «Sa MagJ encarrega á son llociinent ge^ 
neral disponga el transits deis soldats y els bagajes de manera ques 
guarde ygualdad, » 

292. Después de los días del que |servía la alcaldía, el concejo 
de la villa nombraría el alcayde. «iPlau asa MagJ ques guarde lo 
acostumat,^ 

293. Las tierras que dividían Jijona, Alicante y Muchamiel, 
nombradas «Lo Contrast», debían amojonarse. vPlau asa Magj3 

294. Confirmación de todos los privilegios y franquezas con- 




376 BOLETÍN DE LA RB&L ACADEMIA DE LA HISTORIA. 

cedidos á la villa. <¡Plau á sa Mag.* confirmar dits priviUgis ett 
quanl están en us y sens prejuhi de tercer.* 

295. Las elecciones de JusLicia, Jurados, Musta^f y acequie- 
ro debíau hacerse ante todo el Concejo, *Plau á »a Mag.'» 

39(>. Gl pleito que Jijona seguía con el Señor de Bucot debía 
terminarse brevemente. «Sa Mag.' per ser materia de justicia y 
de interés de tercer no ly provehix y manara ques despatche al> 
brevetat la causa y se administre justicia oydes les parts.» 

297. Pidió lo mismo respecto del pleito quela villa sef^iila cou 
el lugar de Ybi. «El Rey dictó la misma resolución que á la an- 
terior.» 

298. Loa gastos que hiciera la villa de Jijona en socorrer á 
Alicante deberían repartirse entre todos los demás pueblos que 
DO acudieran á prestarlos. *Plau á sa Mag.'* 

299. Pidió aumento del salario del asesor de la justicia de la 
villa 'Plau á sa Mag.' augmentar dit »alari fins a vint Uiures y 
que dure fius al soli deltes primers Corts.» 

300. El Bayle de Jijona no podría intervenir eu las elecciones 
de los oficios de la villa. iPlau á aa Mag.' después deis ^ie» det 
Batle que huy es y que dure fins al soH de les primeres Corts. » 

301. Para la iglesia parroquial solicitó merced de una milicia 
y nobleza yel Rey dijo. iDemanantho per secretaria sa Mag.' Iík- 
dra eonaideracio ab lo que se li suplica.» 

Villajoyosa. 

302. El brazo pidió que en adelante 50 vecinos cabezas de fa- 
milia bastasen para constituir el Consejo general. «Plau á sa 
Mag.'» 

30;J. De los fondos de la generalidad debía pagarse la artille- 
ría de las murallas que miraban al mar y reparos del castillo. 
•íPlau á sa Mag.* ques guarde lo acoslumal.» 

304. La tabla de peaje que al presente se hallaba eu Villajo- 
yosa debía mudarse para evitar las piraterías á los lugares de 
Orcheta, Cayosa de Ensarna ó Fineslrat que estaba en tierra 
adentro. «Demanantho per secretaria sa Mag.' tindra considera- 
eio de lo que se li suplica.* 



CORTBS DB 1645 BN VALENCIA. 377 

305. La peyta que pagaban los moriscos de Fiuestrat y Or- 
cheta por las tierras que poseían debían pagarla los señores de 
dichos lugares ó los poseedores de las tierras. «7a interés de ter* 
cer en lo que se suplica y axi sa MagJ ho remet ajusticia execu^ 
tant lo dita real carta conforme a dret y oydes les parts.i^ 

306. Pidió el í>razo se autorizase al dueño de unas casas de- 
rribadas para reedificarlas. •Plau á sa MagJn 

307* Los gastos de guardería de la costa del mar deberían re- 
partirse entre YUIajoyosa y los pueblos inmediatos. tPer haver 
hy interés de tercer sa MagJ no hy provéhix sino que o remet a 
justicia. it 

308. Debía aumentarse el salario á los guardas de la costa de 
los fondos de la generalidad. ftPlau á sa MagJ» 

309. Pidió merced á la villa de los derechos que el fiayle co- 
braba por el servicio de pescadería y carnicería y condona de los 
quinquenios en caso de deber pagar. •Plau d sa MagJ perdonar 
los quindenis airasats fins a les presents Corts.Jí 

310. Solicitó el tercio diezmo que en la villa tenía su Mages* 
tad. tPlati á sa MagJ se guarde lo acostumat.^ 

Sil. Para la igleMa parroquial suplicó facultad de adquirir 
bienes de realengo por cantidad de 4.000 libras. «PZau á sa 
MagJ en cantitat de dos milia Uuiree francas de dret de afnorti* 
éacio pagant un sou per Uiure per lo dret de sagelL» 

312. Resulta incompleta y sin decreto del Rey, pero se refiere 
i las reclamaciones que Yillajoyosa hacía para que no se embar- 
gasen las caballerías y barcos en que transportaba el pescado. 



Carlet. 

313. Bl brazo pidió se facultase á los jurados para nombrar un 
escribano que sustituyese al notario. «iPlau á sa MagJ ah que la 
villa propose la persona al lloctinent general de sa MagJ y tinga 
de aquella la aprovasio.9 

314. Los vecinos de la villa podrían usar la sal de las salinas 
de Elda. «iPlau á sa MagJ ques guarden los furs sobre ago diS'^ 
ponents.3 

TOMO XXZVIll. SS 




378 bolbtIn de la real academia de la historia. 

315. No lendríH la villa obligaciÓQ de dar bagajes por más de 
veinte casas. "Sa Mag.* te donat arde a son lloclinent general 
diaponga els tramits delli soldats de manera que no y aja exeeU 
y es guarde iguatdal.» 

316. El justicia y Jurados procedentes de Orihuela y Alicante 
00 podían reclamar bagajes sino pagando las dietas á los acom- 
pañantes. %.Plau á so. Mag.' ques guarden los furs sobre a(o dia* 
ponents. « 

, 317. Njngün acreedor pudiera reclamar ejecución por menor 
cantidad de 300 libras. aPlau á sa jUagJ ques guarde to aco$- 
tumal.» 

'¿iñ. Pidió salario para el asesor del justicia de la villa. «Plau 
d sa Mag.' en cantüat de quince Uiures y que dure fxns al soli de 
les primeres Corts.» 

319. Para reunir el consejo general bastarían la concurrencia 
de 40 vecinos. *Plau á sa Mag.'» 

320. Los vecinos como los extranjeros de la villa debían 
pagar la peyta de las tierras que poseían, y si no pagaban du- 
rante tres años perderían el dominio. *P^u á sa Mag.' gu«« 
gurden los furs sobre aQO dUponents y quant succehixa la acasio 
se administre justicia oydes les parís. 

331. Cualquiera vecino podría comprar trigo ea GasUlla ü 
otras parles y venderlo á precio de almudín. iplau d sa Mag.' ab 
que nos fasa estanch ni agavellamentjens licencia de aa Mag.'* 

322. Pidió aumento del salario del Justicia. "Plau á sa Mag.' 
augmentar dit salari fins en cantidat de quaranta Uiures y que 
dure fins al soli de les primeres Corts.n 

333. También pidió aumento en el sueldo del Mustacaff. *.Plaii 
á sa Mag.' augmentar dit saiari fins en cantidat de vint Uiures 
y fins at soli de les primeres Corts.» 

324. En ninguna ejecución se podría hacer aprehensión de 
los instrumentos y animales de labranza. aPlau á sa Mag.' se 
guarde If aoostumat.t 

CastelUablb. 

325. El Brazo pidió que á los vecifios se les concediese paso, 
libre para Castilla.'oP/au á sa iíag.K 



CORTES DE. 1045 EN VALENCIA* 379; 

326. Solicitó lambiéu se le permitiese tomar el agua del lugar 
•de Cuervos. ^Plau á sa Mag.^» 

m 

Villanneva de Castellón. 

327. Pidió el Brazo le concediese el tercio diezmo de las tie- 
rras que regaban por las acequias nueva y vieja. nDemanantho 
per secretaria sa MagJ manará prorogarllo . per le temps que^ 
pareixca jusi.^ . 

328. Los terranientes debían pagar los censales impuestos 
para la fábrica de las acequias. €Plau asa MagJ quea guarde los 
furs sobre ago disponents.9 

. 329. La iglesia parroquial podría adquirir bienes de realengo 
por 4.000 libras. nPlau á sa MagJ fins en cantitai de dos miliay 
Hiures franques de dreí de amortisasió y pagant un sou per JJÍiura 
-del dret de sagell,^ 

La Yesa. 

330. Pidió el Brazo perdonase á la villa los quinquenios y. 
luismo del horno y tres molinos que poseía. uPlau á sa MagJ) 
perdonar les quindenis y Iluismes atrasáis fins á las presents 
Corta. 

331. En las ejecuciones no podrían embargarse ni los aperos 
de labranza niel lecho. <íPlau á sa MagJ ques guarde lo acos- 
tumat. 

332. Pedía asignación para el asesor, del Justicia y Procura- < 
dor flscal. nPlau á sa MagJ fins al soli deis primeres Corts.9 

'333. En las reclamaciones por menos de 400 libras sólo po- 
dían intervenir notario y vergueta y no alguacil. <tPlau á sa MagJ 

4 

ques guarde lo acostumat.n 

334. Confirmar á la villa todos ^us privilegios y franquezas.. 
9.Plau á sa MagJ confirmar los privilegis concedits á dita villa ^ 
■en quanl están en us y sens prejuhi de tercer. 9 




BOLBTtN DB tA KBAL ACASIHIA DB LA HISTORIA, 



OUeria. 

335. El Brazo pidíiS merced de la escribanía para después de 
los días del que la servía. tPlau d aa MagJ y dure fina al aoli de 
les primerea Corla. 

336. Al Justicia debía señalársele salario. *Plau á ta Mag.*- 
ooncedir aalari al Juaticia d« quince Iliurta, al astaor y Muita- 
faff caacu deny que dure fina al aoli de lea primerea Corta.t 

Caroagente. 

337. El Brazo pidió ayuda de costa para el asesor de la villa. 
itPlau á aa MagJ y que dure fine al aoli de tea primerea Cort«.» 

338. Señalamiento del sueldo al abogado y procurador fiscal. 
mPUiu d aa MagJ y que dure fina al aoli de le» primerea Corta.» 

339. Se suplicó el arriendo del peso. uPlau á aa MagJ que» 
guarde lo acoalttmití.» 

340. Entre los canónigos de Jáliba debía haber uno natural 
de Carcagente. tPtau á sa MagJ fer dita interceño com yahotf 
coneedit á la ciutat de Jatiba.» 



31!. El Braio pidió que cuando se encargase la custodia de 
algiin delincuente, lo hiciera en las prisiones con todas las ga- 
rantías. tPlau á aa MagJ quea guarde lo aeostumat.» 

342. La elección de los oficios de la villa se hiciera por redo- 
lines. 'Piau á aa MagJ deapuea déla dies del Batle que huy ea y 
fin» el aoli de le» primerea Corte.» 

343. Para dicha elección sólo se eliminasen las personas que 
se expresan. c/*Iau á ta MagJ que» guarden lo» fura ÜevaU tot» 
ahuaot.t 

344. Los pueblos de la Puebla, Ludiente y Guatretonda con- 
tribuyesen al pago de los bagajes que se exigían & Beniganim. 
■Sa MagJ te encargat a aon lloctinent general diaponga loa tran- 
nf* y donar bagatjea de manera quea guarde ygualdat.» 



CORTES DB 1645 BN 7ALBNGIAé 381 

345. Reclamó libertad para llevar laa colmenas» « 7a e9ta pro^ 
iehit en lo ques suplica en lo fur 7.» 

346. £1 vino de 36QÍganím podría exportarse á Deaia y Gan- 
día. «£n lo ques suplica y a interés de tercer y axi sa MagJ no hy 
provcix."» 

347. Pidió para la obra de la iglesia el tercio diezmo por cinco 
años. «PIau á sa MagJ ques guarde lo acostumat.i» 

348. Suplicó salario para el asesor del Justicia. viPlau á sa 
MagJ en cantitat de i5 Iliures y que dure fins al soli de les pri-- 
meres Corts.i^ 

349. Para las obras de la iglesia pidió privilegio de amortiza- 
<áón y 2.000 libras para el hospital. cP{au á sa MagJ concedir á 
dita iglesia privilegi de amortizado en cantitat de quatre mil 
üiures y al hospital de mil franques de dret de amortizado 
pagant un sou per Iliura del deret de sagfeU.» 

Muchamiel. 

350. El brazo pidió se facultase á esta villa para arrendar una 
-ó más tiendas donde exclusivamente pudiera venderse el tabaco, 
aguardiente y ropas. cP¿au d sa MagJ en respecte del tabaco 
4¡íyguardent y drogues y que el útil en primer lloc se convertixca 
en la paga del service les presents Corts y aso fins al soli de les 
primeres Corts y lo demás ques guarde lo acostumat.n 

35t. Solicitó la provisión de la escribanía de la sala en su 
primera vacante. «iPlau a sa MagJ que% guarde lo acostumat»"» 

352. Solicitó 50 libras para las rondas de la costa. ^Plau á sa 
MagJ ques guarde lo acostumat»'» 

353. Pidió aumento de salario para el Justicia y asesor de la 
villa. cPiau á sa MagJ ques guarde lo acostumat» 

354. Pidió que no pudieran embargarse los instrumentos y 
animales de labranza. tPlau á sa MagJ ques guarde lo acostumatit 

355. Pidió que se redujera á tres el número de cuatro jurados. 
^Plau á sa MagJ» 

356. Suplicó que para ser insaculado en la segunda bolsa era 
necesario haber pasado por la primera. fnPlau á sa MagJ ques 
guarde lo privilegi que te dita villa en respecte de la insaculado 



n 



2 boletín de la hbal academia db la historia. 

jue ningú puxia pasar de la legona bolsa sens haber eitat insa- 
lat en la primera. i> 

357. Confirmaciiín de todoa los privilegios y franquezasi «Píau 
M MagJ confirmar dits privUegis en qtiant estant enuay ten* 
ejuhi de tercer.!. 

AguUant. 

358. El Brazo pidió se le concediese Facullad para imponer 
la clase de sisas 6 imposiciones. *Plau á sa Mag'J ques'pujen 
iposar dites sises convertint lo útil en la paga del serviei del* 
esents Corts y que dure pns al soli de les primeres Corts.» 

359. La insaculación para los cargos de Justicia y Jurados 
dría hacerla la villa sin licencia ni aprobacióD. tPlau á sa 
ag.' que» guarde lo acostumat.'. 

360. De tres ea tres años podría nombrar un Racional que 
naase cuentas á los clavarios. «Plau á sa Mag.* ques guarde lo 
ostumat.» 

361. Al vacar la escribanía de la villa y Jurados, tendría 
juUent la facultad de nombrar el sucesor. »Plau á sa Mag.* 
.es guarde lo acostumat.^ 

362. Libertad de pastar los ganados en cualquier pueblo del 
ino sin pagar derechos. nPlau á sa Mag.' que se observen los 
rs sobre a(0 disponents lleváis tots abusos.^ 

363. Confirmación de todos los privilegios 7 franquezas con- 
didos. tPlau á aa Mag.* confirmar dits privilegis en quant 
tan en US y sena prejuhi de tercer.» 



364. El BraEO Real pidió en general que todos los terrenos 
cultos 80 redujesen á cultivo. tPlau á sa Mag.* en respecte de 
I persones del hras real y de les terrea ineuKes de aquellea ab que 
ja sis anys continuos inmediate antecedenta á lea diligenciea quet 
oposen que estiguen incultes y que dits arrendaments y diligen- 
ís las atjen de fer los Julges ordinaria de ditea ciutats, viles 1/ 
liv^sitals.» 

365. Asimismo solicitó privilegio de annortitación para I 



CORTES DE 1645 EN VALENCIA. 883 

entre iglesias y monasterios. <íPlau á sa MagJ concedir á les de- 
mun dites Iglesies licencia de amoHizar en la cantitat quel suplí" 
quen franca de dret de amortizado y ab que paguen un sou per 
Iliura del dret de sagelLi» 

366. Los Brazos militar y Real también solicitaron privilegió 
tle amortización para varias iglesias y conventos que se detallan. 
cPtati á sa Mag'J concedir a les demun dites iglesies licencia dé 
amortizar en la mitái de la cantitat qué supliquen franca de dret 
de amortizado y ah que paguen un sou per Iliura del dret de 
sagell.'» 

Petición del Estamento militar y Real. 

Los arrendadores de los frutos decimales y provinciales fuesen 
reputados como primeros compradores y francos de pagar dere- 
chos de dichos frutos, y no los otros que comprasen á aquéllos. 
«En lo que se suplica y a pleits pendente y per ser materia de Jus- 
ticia Sa MagJ mana se administre áb brevetat.i^ 



Petición del Brazo Real. 

367. Suplicó no se concediesen dispensas para la práctica del 
arte de curar en la ciudad de Valencia. ftSaMagJ tindrá cuydado 
de no concedir les dites dispensadons.it 

368. Autorización al Colegio para reformar los capítulos re- 
ferentes al arte de la cirugía. cP¿au á sa MagJ ques puguen fer 
dites deliberacions y capitols reduhintlos á lo que pareixca conve- 
nient ab que no pugan teñir execucio sin previ decret de sa MagJ 
ó son Lloctinent y Real audiencia.r> 

369. Se pidió permiso para que los vecinos del Reino pudiesen 
tener escopetas de piedra. cSa MagJ se informara de son lloc- 
tinent general y prenda la resaludo que li parexca mes convé»» 
nient.» 

370. Rogó aumento de salario para el abogado de miserables 
de la ciudad de Alicante. fP¿au á sa MagJ% 



«f 



<"£ 



384 BOLETÍN DE LA REAL ACADEMIA DE LA HISTORIA. 

Oferta* 

Los tres Brazos eclesiástico, militar j real, reconociendo la pre- 
cisa obligación de servir á S. M. y las grandes necesidades pú- 
blicasy acudían á servirle, ofreciendo en donativo voluntario ordi* 
nario y extraordinario 1.200 hombres pagados por seis campañas, 
sirviendo ocho nieses en cada una de ellas, contados desde el día 
de la marcha y la vuelta, y en la forma y modo que se especifica. 

2. En este servicio se comprendería todo lo que debiese el 
Reino así del servicio de las Cortes de 1626, como de cualquier 

otro hecho hasta entonces. 

« 

3. Los 1.200 hombres no saldrían de la ciudad de Tortosa, y 
en caso necesario, sólo saldrían cuatro leguas alrededor. 

4. La referida gente no podría salir ni embarcarse sin coa* 
sentimiento de los tres Estamentos. 

5. A la mencionada fuerza se le daría pan de munición pagado 
de la Real hacienda. 

6. S. M. daría el convoy y los Comisarios que fueran me- 
nester. 

7. La gente de la parte de poniente seentregaría en la casa de 
armas de Valencia y la de la parte de levante en la villa de San 
Mateo. 

8. S. M. daría las patentes de Maestre de campo, sargento 
mayor, capUán y demás oficiales que eligiese el Reino. 

9. Los capitanes serían nombrados por la ciudad ó villa á quien 
tocase darlos^^ 

10. Para atender al gasto de la gente podrían imponer toda 
i^lase de tributos. 

1 1 . Los eclesiásticos contribuirían con los seglares, obteuiéa*' 
dose Bula de Su Santidad. 

12. No habría alojamientos de caballería é infantería, y $i 
fueran necesarios correrían á cargo de los Estamentos. 

13. Los tres Brazos hacían la oferta en esta forma y no d^ 
otra manera. 




CORTES DE J645 EN VALENCIA* 



885 



Remisión. 

Terminaron Io8 tres Brazos suplicaado ua iudulto geaeral por 
toda clase de delitos. 

Aceptación de la oferta. 

S« M. aceptó la anterior oferta sin perjuicio de declarar lo que 
•en teudiese justo en aquello en que no estuvieran conformes los 
tres Brazos, y prorrogó las Cortes hasta que el servicio concedido 
3e hubiese ejecutado y cumplido, facultando á dichos Brazos para 
nombrar el personal que le pareciera; y la prorogación la hizo 
por un mes en el Capítulo de la Seo de la ciudad de Valencia. 
Y autorizó la insaculación y elección del Síndico del Brazo mili<- 
iar que no había podido celebrarse, habilitando el día para dicho 
efecto. 

Legitimaciones. 

Son numerosas en favor de las siguientes personas: 



D. Pedro Beamont. 
D.* María Beamont. 

Teodora Tallada. 
D. Diego Ruíz de Corella. 

Joseph de RocafulL 

Guillem de RocafulL 

Vicente Carroz. 
D.* María Carroz. 

Margarita Carroz* 
D. Juan Ruíz. 

Juan Martínez de Vera. 
D/ Luisa Martínez de Vera. 
D. Vicente FenoUet. 
D." Estefanía FenoUet. 
D. Vicente Juan Matehu. 



D. Antonio Togores. 
D.> Teresa Milá. 

Isabel María de Milá. 
D. Vicente Milá. 

Joaquín Rivera. 

Francés Calduch. 

Antonio Ferrer Calatayud. 

Pedro Juan Gil Palomar. 

Gaspar Adell. 

Nicolau Santa Fé. 

Ramón Anglesola. 

Tomás Anglesola. 
D.* Gertrudis Anglesola. 

Josefa María Anglesola. 
D. Agustín Anglesola. 




n 



386 



boletín de la RBAL ikCADBMiA DE LA HISTOHlA. 



D. Feliciano Fernan.2 de Mesa. 

Hilarión Miguel. 

Ruraualdo Trilles. 
. Jerónimo Hipólito Sanz. 

Francisco FeuoUart. 

Carlos Vidal. 
D.^ Diana Vidal. , : . 

Plácida Antists. 
- Gerarda Leo. 

Vicenta Sanz. 
D. Vicente Vidal. 

José Valterra. 

Ventura Pérez. 
D.* Josefa María Espejo. 
D. Jesualdo Martín. 

Martín Franqueza. 

José Vicente Aznar. 

José Barbera. 
D.' Eugenia Barbera. 
D. Jaime Andreu Saveda. 

Jaime Muñoz. 

Mateos Surita. 

Vicente Antonio Eraso. 

Jacinto Román. 
D.* Catalina José Valeriola. 
D. Juan Garí. 

Juan Crespí. 

Francés Tortosa. 

Francisco Esplugues. 

Melchor Sistemes. 

Jaime Vicente Escoriguela. 
D.* Paula María Escoriguela. 

Angela Pardo de la Casta. 

Catalina Pardo de la Gasta. 
D. Ma-rco Antonio Ferrandiz de 

' Mesa. 

Luís Pardo de la Casta. * 



X).' Josefa María Martí. 

Margarita Sánchez Dalmau» 
D. Ignacio Sánchez Dalmau. 
D.* Antonia Martínez. 
D. Baltasar Portadora. - 

D.' Margarita Portadora. 
D. Dionisio Fnsier. 

Antonio Ferrer. 

Pedro Mateo Casanova; 

José Mateo Casanova. 

José García Ursim. 

Miguel Vicente Berenguer» 
D.* María Vicenta Ramo. 

Angela María Milá. 
D. Gaspar Torrelles y Esplu- 
gues. 
D.* Gertrudis Torrelles 7 Es- 
plugues. 
D. Juan Despuig. 
D.^ Josefa María Bonaventura 

Vayllo. 
D. Juan Bautista Solsona. 
D.* Tomasa Solsona. 
D. Vicente Fenollet. 
D.' Estefanía Fenollet. 
D. Juan Martínez de Vera. 
D.' Luisa Mariínez de Vera. 

Hermenegilda Rodríguez. 

Gregoria Rodríguez. 
Fray Baltasar Ladrón, 
D. Vicente Carroz. 
D.' María Carroz. 

* Margarita Carroz. 
D.* Francisco Montoro. 
D.' Ana María Brisuela. 

Francisca Brisuela. 
D. Miguel Aguilar. 




^^^ 



GOATBB DE 1645 EN VALENGl/l. 



387 



D. Vicente Ferrér. 

«Rafael Salat. 
•D/ Paula María Salat. 
I). Félix Cifré. 
. Francisco Bayarri. 

Dionisio Maro. 

Pedro Llansó de Remaní. 
D.* Antonia Llansó de Romaní. 
D. Jaime Espert. 
D.' Magdalena de la Torre. 

Josefa de la Torre. 
D. Jacinto de la Torre. 

Lorenzo Folch. 
D.* Isabel Folch. 
D. Jerónimo Balaca. 

José Gavaldá. 

Miguel Val térra. 

José Corví. 
D.* Lucrecia Bonilla. 

Teresa Simancas. 

Rafaela Violans Pucharous. 
D. Luís Beneito. 

Carlos Martínez de Gay. 

José Prexach. 

Tomás Vicente Agut. 
D.« María Segura. 

Isabel Sanz y Ferrer. 
D. Juan Vicente Ruíz. 



D. Francisco Pérez Pastor. 

Jaime Juan Mateu. 
D.' Dionisia de Castellvil. 
D. José Arrufat. 
D.» Alfonsa de Rocaful. 

María Escriba* 
D. José Rocamora. 
D.* Josefa de Rebolledo. 

Jerónima Rebolledo. 

María Rebolledo. 
Mossén Jaime Estaña. 
D. José de Mompalau. 
D.* Gertrudis Mompalau. 

María Mompalau. 
D. Carlos Leonart Esteve. 

Francisco Escriba. 

Joaquín Castellá. 

Félix Lloqui. 
D.* María Milá. 
D. Gastón Juan Per tusan. 
D.* Juana Guitart. 
D. Luís Martínez. 
D.' Nicandra Vidal. 
D. Luís Despuig. 

Vicente Salvador. 

Juan Merita. 

Carlos Aguiló. 



La anterior estadística se descompone de la manera siguiente: 
Hijos naturales legitimados, 76; hijos adulterinos, 69; hijos sacri- 
legos, 10. Total de las lej[itimaciones: 155. Todas ellas están 
comprobadas por la petición individual de los tres Brazos y tienen 
á su pie el decreto del Rey y el nombre y rúbrica de Marco An- 
tonio Ortí Seney, del brazo militar. 

El Códice de las Cortes de 1645 ni tiene más notas ni acuerdo» 
ni indica siquiera el día en que fueron cerradas las Cortes, sí 



388 BOLBTÍN DE L* BBAL A.CADBIfIA BB hí. HISTORIA. 

oien la Academia dijo ea su Catálogo que duraron hasu el 4 da 
Diciembre de 1645, fecha que, segtin Marichalar y Maurique, tie- 
nen los fueros hechos en estas Cortes coiqo resulta comprobado. 
iOs contrafueros formulados por los tres Brazos fueron 16; loe 
apítulos del Brazo militar, 16; las peticioneB de los tres Brazos, 8; 
as fueros acordados por los tres Estameotos,. 2; los capítulos de 
orte del Estamento eclesiástico y militar, 2; los capítulos del 
Sstameuto eclesiástico y real, 9; los actos de corle del Estamento 
clesiástico y real, 20; los actos de corta del Eslamento real y 
ailitar, 2; los capítulos del Estamento eclesiástico, 10; loa cápt- 
alos del brazo militar, 2; los actos de corle del Estamento real, 370; 
' la oferta sólo tiene 13 capítulos. 
Eu estos términos quedau rectificados los dalos que acerca de 
sta Corte adujeron Marichalar y Manrique en su historia de la 
legislación, y queda demostrado que, si por razones que ignóra- 
nos y debemos respetar, los valencianos no imprimieron el cua- 
eruo de las Cortes de 1645, ultimas délas celebradas en el reino 
e Valencia, á los doscientos cincuenta y seis años ha habido uu 
alenciano. Individuo de la Real Academia de la Historia, que ha 
sLi;diado dicho códice y lo da á conocer en lo esencial para que 
10 se repita la inculpacióu de desidia y pereza con que se ha cri- 
Lcado á sus paisanos. 

La posteridad tendrá desde hoy fwmpletos los monumentos 
egales para poder apreciar el régimen parlamentario en el auti- 
[uo reino de Valencia. 

Htdrld, IS da Atnll da IKI. 

Mamubl Danvila. 



CABALLEROS DSL HÁBITO DB SANTIAGO. 389 



II. 

ÍNDICE DB PRUEBAS 
DB LOS CABALLBEOS QUE HAN VESTIDO EL HÁBITO DB SANTIAOO 

DBSDB 1601 HASTA LA FBCHA. 

No es necesario esforzarse demasiado para dar á conocer — no 
ya á esta Real Academia, que de sobra lo sabe, sino al público 
en general— el extraordinario servicio que á la Historia de España 
viene á prestar este libro, en estos días ofrecido á la erudición y 
al estudio por el esfuerzo de dos distinguidos compañeros nues« 
tros, los Sres. Vignau y Uliagón. Su titulo lo demuestra por si 
solo. 

£1 que estos renglones escribe considera en conciencia que jamás 
ha recibido la Historia patria beneficio mayor qtie el que le pres- 
tara el Consejo de las Ordenes Militares cuando entregó genero- 
samente sus riquísimos y casi inexplorados archivos al conocí* 
miento general, bajo la competente dirección de nuestro Cuerpo 
de Archiveros y Anticuarios en el Archivo Histórico nacional. 
Entrábamos así, más ó menos tardíos, pero entrábamos de lleno, 
en el gran movimiento que se opera en todo el mundo culto, para 
el cual son hace tiempo una antigualla desconocida los archivos 
reservados y secretos, y donde, abriéndose de par en par todas las 
puertas, durante siglos y siglos cerradas, se hace penetrar á to<* 
rrentes la claridad y la luz. A aquella obra meritísima del Con* 
sejo de las Ordenes, prueba palpable de verdadero amor á la His<» 
toria, dásele en estos días su natural y necesario complemento con 
la publicación del tomo de que voy á dar ligera idea, cumpliendo 
con satisfacción verdadera el encargo con que me ha honrado el 
Sr. Director de la Academia. 

La historia particular de las familias españolas y de muchas 
francesas, italianas, belgas, alemanas, portuguesas, americanas 
de todos los países poblados por nuestra raza, deberá sin duda á 
una y á otra cosa inestimables facilidades para el conocimiento 
preciso de sus filiaciones durante cuatro siglos; pero ¡cuánto no 
va á deberles también la Historia general de nuestra patria! 




Í90 BOLETÍN DB LK REAL ACADBHIA DE LA, HISTORIA. 

[Quién ignora que las cruces rojas y verde de nuestras cuatro 
renombradas Ordenes de Caballería — sobre todo la espada legen- 
laria de Santiago que luce sobre la portada de este libro — han 
brillado coLislantemenle sobre el pecho de la mayor parte de los 
insignes españoles que han hecho, puede dccirae que hasta ayer, 
la Historia de España? Los grandes guerreros que llevaron á 
todos los puntos de Europa y de América la fama de nuestro 
nombre y la prez de nuestras armas; los conquistadores y des- 
cubridores que agrandaron, moral y materialmente, el mundo 
sn nombre de nuestros Reyes; los gobernantes que, en su nom- 
bre también, mantuvieron por dilatado tiempo su dominación 
generosa sobre tantos pueblos y razas tan diferentes; ios gran- 
des escritores, dramaturgos y poetas que extendieron por todo 
el orbe las galas de nuestra lengua y el influjo innegable de 
nuestra civilización; los consejeros y secretarios y auxiliares de 
la Majestad española para la empresa vastísima del manejo de la 
máquina de su imperio, tan difícil y complicada, y por tan com- 
plicada y difícil no susceptible de larga duracióu; los grandes 
Santos, que han llenado materialmente de nombres y apellidos 
españoles los maravillosos anales de la Iglesia universal; lodo 
lo que lució, brilló y sobresalió en nuestra tierra fecunda, desde 
que la política, la energía, la diplomacia y la voluntad de los 
Reyes Católicos hicieron á España, hasta los albores mismos da 
la vida moderna, menos brillante y menos feliz, en que la gente 
le poca fe teme si va á tocarle ver su desmoronamiento y su des- 
trucción, todo eso Dgura repetidamente ea las 400 páginas de ese 
ífidice. De todo eso hay en las pruebas á que se reñere dalos 
nuevos, fehacientes, comprobados, noticias inéditas curiosísi- 
mas, partidas sacramentales, capitulaciones matrimoniales, testa- 
mentos, etc., etc. ¿Hay necesidad de encarecer la conveniencia 
y la utilidad sumas para los estudiqs históricos, no ya sólo de. 
que esas verdaderas riquezas puedan ser del dominio publico, 
estén al pronto alcance de la erudición y de la investigación gene* 
ral, sino de que haya un libro que facilite su busca dentro y fuera 
de Madrid, en el resto de España como en el más alejado de los 
países extranjeros? 
- Con este libro casi iniciamos nosotros lo que «s fuera de núes- 



CABALLEROS DEL HÁBITO DB SArNTIAGO. 391 

tro país general y corriente. Francia tiene impresos ya la mayor 
parte de los índices de sns registros parroquiales: los grandes se-< 
ñores en todas partes arreglan y estudian y ordenan sus seculares 
archivos; publican las relaciones detallarlas de lo que contienen, 
para que todo el mundo erudito se entere y en caso de necesidad 
pueda acudir á la fuente siempre franca y abierta, y es moneda 
usual lejos de aquí lo que respecto de alguna parte de la rica do- 
-eumentación de la Gasa de Alba ha comenzado á hacer discreta- 

« 

mente entre nosotros la señora que Uqva en la actualidad este his- 
tórico nombre. 

Hoy nada se desperdicia ni se esconde en el mundo civilizado 
«dentro del campo, sin límites visibles, de la especulación histó- 
rica. Ya no hay pequeneces despreciables, detalles sin ningiia 
valor ni migajas de la Historia: la Historia grande y sólida no se 
hace más que con ayuda de la pequeña: los soberbios edificios de 
altura incomensurable y proporciones gigantescas no se edifican 
bien sino aglomerando con habilidad piedras grandes y piedras 
'Célicas, metiendo entre los bloques enormes las menudas piedre-. 
cuelas: los grandes caracteres no se conocen del todo hasta que se 
han conocido los pequeños detalles. Desde que un historiador de 
tos vuelos y de las condiciones de Hipólito Taine ha recoilocido 
y ha practicado estas verdades, que, como tantas otras, descono- 
ció Yoltaire, la Historia es otra: esas supuestas minucias, que los 
historiadores clásicos no desdeñaron ciertamente, pero que deter* 
minadas generaciones afectaron más tarde tratar con olímpico des- 
precio, son hoy escudriñadas con afán, buscadas sin descanso, 
estimadas hasta lo inverosímil, saboreadas con profundo deleite; 
pn hombre de extraordinario talento, que no fué historiador, pero 
<|ue fué novelista inmenso y psicólogo sin igual, las ha llamado 
donosamente el anti-narcótico de la Historia. 

Pues para esta parte interesantísima de los estudios históricos, 
€sas pruebas, cuyo índice nos ofrecen hoy con tan sabia generosi- 
dad nuestros compañeros los Sres. Uhagón y Vignau, no acaba- 
ría nunca éste que he querido fuera breve informe, para, poder 
•ofrecéroslo pronto, si hubiera de expresar ala Academia hasta qué 
punto son abundantísimo venero. 

Contiene el índice nada menos que 13.000 nombres de Caba- 







3d2 boletín de la RBAL AGADBIflA OB LA HISTORIA. 

Meros de la Orden de Santiago, con indicación cada uno del lugar 
de su naturaleza y del año de su recepción en la noble milicia: 
hecho con el posible esmero y cuidado; con omisiones desde lae« 
go inevitables cuando de tamaño número se trata; con algunas, 
aunque no muchas, inexactitudes en los apellidos citados, que 
ascienden á muchos millares^ y éstas, generalmente, más de la 
cuenta del modo antiguo de escribirlos que de los modernos com» 
piladores y sus auxiliares del Archivo Histórico» Recuérdese que 
los apellidos extranjeros ñguran en este libro en considerable can- 
tidad, como de épocas en que los principales señores de casi toda 
la Italia, de Alemania y de Flandes tenían á honor ser vasallos^ 
y casi siempre soldados, del Rey de las Españas, y por ende vestir 
el hábito de nuestras Ordenes, premio codiciado de sus bueno» 
servicios. 

Precede al índice en cuestión sobrio y discreto prólogo, con ex- 
plicación de todo lo que este trabajo representa, tan oportuna y 
atinada como era de esperar de sus autores, y en el que se conoce 
bien el excelente juicio que acerca de las modernas necesidades^ 
de los estudios históricos tienen los Sres. Yignau y Uhagóü y el 
hondo conocimiento del segundo en cuanto atañe y hace relación 
á la vida y vicisitudes de las Ordenes Militares, en cuyo tribunal 
figura. 

No se atribuya á lisonja amistoda si concluyo estos cortos ren« 
glones asegurando que la Historia de España debe contar desde 
hoy, entre los que más han hecho por sus verdaderos adelantos, á 
los Sres. Uhagón y Yignau; pero hay que decirles con toda cla« 
ridad que su buena obra no será completa si se quedan á la mi« 
tad del camino, si no dan cuanto antes á la estampa en un segundo 
tomo el índice de las pruebas de las Ordenes de Calatrava, de 
Alcántara y Montosa, indispensable complemento del presente. 

La Academia, que los cuenta por fortuna entre sus individuos, 
es la que tiene con su altísima autoridad medios para recabar de 
estos señores, ahora la promesa, la realidad en breve. De índices 
y de catálogos impresos de documentos históricos en España^ 
nunca tendremos bastante. 

Madrid 19 de AbrU de 190L 

Francisco P. de Déthbncoürt. 




OBRA HISTÓRICA DB M. BAUORiLLART. 393 



iir 



INFORME ACERCA DE LOS VOLÚMENES IV Y V DB LA OBRA HISTÓRICA^ 

DE M. BAUDRILLART. 

Desigoado en oficio de 5 de Febt*ero último por el Sr. Direc- 
tor de esta Real Academia para iuformar acerca de los tomos iv 
y V de la obra de M. Alfred Baudrillart, que lleva por título P/it-^ 
lippe Vet la cour de France^ tengo el honor de cumplir aquel en-: 
cargo en la medida de mis cortas fuerzas. 

No recuerdo que antes de ahora se haya presentado á la Acá-»' 
demia dictamen acerca de los tres primeros volúmenes de la ciia-' 
da obra de M. Haudrillart, sacerdote hoy del Oratorio, profesor 
de Historia en el Instituto católico de París y nuestro correspon» 
diente extranjero. Pero di^ha obra es bien conocida del público' 
docto, el que, merced á las investigaciones de su autor, así eu el 
Archivo General Central como en el de Negocios Extranjeros áé 
Francia y en el do Simancas, disfruta de una masa de documenr 
tus importantes para la historia del reinado de Felipe Y. 

Los volúmenes iv y v comprenden, el primero el período his- 
tórico de 1729 á 1740, durante el que estuvo al frente del Go- 
bierno en Francia el Cardenal de Fleury, y el segundo el período* 
de 1740 á 1748, en el que^ como recordarán los Sres. Académicos,- 
se desenvuelve la confusa y sangrienta guerra de la sucesión del 
Austria que terminó con el tratado de paz de Aix-la-Chapelle. 

Sintetizando un poco la materia que se desarrolla en esos dos 
volúmenes, podemos decir, que su rasgo característico^ al menos 
para lectores españoles, consiste en los dos tratados^ del Escorial^ 
i7SS^ y de San Ildefonso, i743, inéditos hasta que los incluyó eu 
su Historia de los Tratados de paz de España bajo la Casa de Bor- 
bón D. Alejandro Cantillo, y conocidos con «1 título de primero 
Y segundo pacto de familia; siendo el tercero, único que hasta 
aparecer dicha obra llevó aquel titulo, el de 1761. Todo cuautose 
ha escrito con motivo del último de esos tratados, que es muQho^ 
acerca de-la política de los pactos de faoiilia durante el siglo xviiij 
de sus <^aracteres y resultados, es aplicable á los del Escorial y 

TOMO ZXXVIJI. 26 




! 



394 BOLETÍN DE LA REAL ACADEMIA DE LA HISTORIA. 

de San Ildefonso, pues los principales entre dichos caracteres, 
hállanse ya trazados en ellos, siquiera no sea con tanto vigor 
como en el que se concluyó al subir al solio español el monarca 
Garlos III. 

Viniendo á la obra de M. Baudrillart, no podemos menos de ce- 
lebrar la realización del pensamieato que hace catorce años con- 
cibió de utilizar el rico fondo que le ofrecían los archivos españo- 
les y franceses para documentar é ilustrar la historia de las rela- 
ciones entre Francia y España durante la primera mitad del si- 
glo ZVIII. 

Aplauso merecen la constancia y laboriosidad del sacerdote del 
Oratorio que apenas ha descansado hasta dar cima á una obra tan 
difícil y fundada sobre documentos en gran parte inéditos. Bien 
puede decirse que, sumados los cinco volúmenes de la misma con 
los tres de la «Colección de Instrucciones á los Embajadores fran- 
ceses en España», obra importante que con iguales acierto y 
constancia ha terminado el escritor M. Morel Fatio, y con los estu- 
dios histórico-politicos del Duque de Broglie sobre Federico II 
y Maria Teresa , Mauricio de Sajonia y el Marqués de Argenson^ 
la historia diplomática de España en la edad moderna, antes con- 
fusa y pobre, ha recibido gran ilustración. 

Tuve oportunidad en mi discurso de ingreso en esta Real Aca- 
demia para expresar lo mucho que debe la historia contempo* 
ranea de España á las afortunadas investigaciones de M. Bau- 
drillart. En los dos primeros volúmenes de su obra, únicos que en 
1894 habían visto la luz, dicho autor, conforme á los numerosos 
documentos que reprodujera, trazaba un retrato si no brillante, 
simpático del nielo de Luis XIY quehabia venido á ocupar el tro- 
no de España. Consistió en que aquellos documentos se referían 
todos* á la época de la Guerra de Sucesión^ en la que Felipe V* 
joven todavía, sostenido cuando no impulsado por Maria Luisa 
Gabriela de Saboya su primera mujer, verdadera heroína, reveló 
actividad y decisión para afirmar su corona. La impresión que 
produce la lectura de los últimos volúmenes de M. Baudrillart 
respecto de aquel soberano es menos optimista y aun puede decirse 
que es desconsoladora. Consiste en que á los esfuerzos, peligros 
Y hechos militares de la guerra de Sucesión reemplazan, desde 



OBRA HISTÓRICA DE M. BAUDRILLART. 395 

17t5 basta 9 de Julio de 1746, día en que en el Palacio del Buen 
Retiro espiraba el nieto de Luis XIY, los largos ocios, los accesos 
de melancolía, las enfermedades y las muchas y graves decepcio- 
nes que la ambiciosa política de Isabel Farnesio produjo antes de 
ver establecidos á sus hijos en los tronos de Ñapóles y de Parma. 

« Historia mediocre al cabo de todo — exclama á este propó- 
sito M. BaudriUart — la historia política del antiguo régimen: 
j Cuántos esfuerzos diplomáticos y militares que no guardan 
proporción con los resultados obtenidos! Ocho años de lucha, por 
ejemplo, y la Europa entera en armas para el resultado de dar 
á Prusia una provincia, y dos ó tres pequeños ducados á un hijo 
segundo del rey de España. ¡Cuánto más graves y apasionadas 
son las grandes contiendas de la Edad media, ó bien las que se 
desenvuelven ante los ojos de nuestros contemporáneos después 
úe la revolución francesa!» 

La historia política del siglo xviii, á diferencia de la literaria 
«n toda la segunda mitad del mismo, es esencialmente prosaica^ 
exceptuada la de Inglaterra, cuyas luchas parlamentarias, así como 
el progreso material, excitan vivamente la atención; mas, prosaica 
ó no, esa historia había que hacerla, en lo que á España concierne; 
y para tal objeto, las obras notables de los dos escritores franceses 
mencionados, MM. BaudriUart y Morel Fatio, juntas con la mag- 
nifica introducción de D. Antonio Cánovas del Castillo á las Me- 
morias militares del Marqués de La Mina, son de innegable utili- 
dad. Merced á esos auxilios é investigando todavía en nuestros 
archivos (incluso el Nacional en el que radican hoy la mayor 
parte de los documentos relativos á la Casa de Borbón que M. Bau- 
driUart consultó en Alcalá), es dable escribir una historia del rei^ 
nado de Felipe Y considerado bajo un punto de vista español, más 
completa que la que escribió el Marqués de San Felipe con el tí- 
tulo de «Comentarios de la Guerra de Sucesión» y que la del 
archidiácono Coxe, ilustrada y rectificada por D. Andrés Muriel. 

El volumen iv del libro de M. BaudriUart comienza con el 
Tratado de Sevilla de 1729, merced al que fué posible que el In- 
fante Don Carlos tomase posesión de los ducados de Parma y Pla- 
sencia, y en el que aparece ya Francia, bajo el Ministerio del 
C!ardenal de Fleury, reconciliada con nuestra nación. 



A" 



n 



396 boletín de la real academia de la historia. 

Cuatro libros y veintiséis capítulos comprende el tomo iv (1729- 
1740) y dos libros y veintiün capítulos el tomo v, desde 1740 á No- 
viembre de 1748, en que se firmó la paz de Aquisgram. No ya en 
1729, sino desde el año de 1716, en que vio la luz el primer hijo 
varón del matrimonio de Felipe V con Isabel de Farnesio, puede 
decirse que datan los esfuerzos de esta ilustre Reina para propor- 
cionar en Italia Estados á los Infantes sus hijos; fundándose eo 
gran parte, á decir verdad, en los derechos que ella representaba, 
á los de Toscana y Parma. Esta empresa, proseguida con gran 
energía y constancia por Isabel, interrumpida ó parcialmente des- 
hecha á caia momento por la indiferencia de los aliados, por la 
oposición no menos tenaz del emperador Carlos VI y por la de lo» 
príncipes italianos que no se resignaban á eclipsarse, no termina 
hasta la ratificación de dicho tratado de Aquisgram, al verificarse 
la cual y muerto ya Felipe V, la viuda Doña Isabel de Farnesio 
salía de Madrid, de orden de su hijastro el rey D. Fernando VI, 
para su destierro de San Ildefonso, en donde había de perma^ 
necer hasta 1759. Tanto tiempo y trabajo hubo de emplearse 
en recobrar, y no por completo, España en Italia lo que en un 
solo día, el de la funesta batalla de Turín, 1706, se perdió. Las 
vicisitudes de aquel período; el alta y baja de los planes de Isabel 
de Farnesio para colocar á sus hijos; la lucha de intereses qae 
esto provoca; los egoísmos de Francia incorporándose la Lorena 
en 1735, con evidente infracción del Tratado del Escorial, ó el de 
Carlos Manuel de Saboya celebrando en 1733 el de Worms para 
evitar que España adquiriese nuevas posesiones en aquella pe- 
nínsula, forman la materia de los dos volúmenes citados* «La in- 
fluencia absoluta sobre España — escribía ya en 1716 el represen* 
tante inglesen Madrid, Bubb Dodiugton, á Lord Stanhope — per- 
tehiecerá al que más ofrezca y al que más puje á favor del hijo de 
la Reina. Tal es la grande y ünica máxima que no ha cambiado 
nunca desde que estoy aquí.» Estas palabras del agente inglés 
expresan y condensan la materia de dichos dos volúmenes; por- 
que' la máxima que repetía Bubb Dodington en 1716 siguió im^ 
perando en el Palacio del Buen Retiro y en el Alcázar de Madrid, 
hasta la partida para San Ildefonso de Isabel Farnesio. 

No necesitamos añadir, que la obra de M. Baudrillart es casi' 




OBRA HISTÓRICA DE M. BAUDRILLART. 397 

exclusivamente de historia diplomática y política; muy útil para 
este objeto, y sobre todo para el conocimiento de las relaciones 
entre los gabinetes de París y Madrid; algo también para la de 
las guerras en Europa, materia amplia y acertadamente tratada 
con anterioridad por el general Pajol; pero no entró en el plan 
del autor trazar la historia interna ni la de cultura literaria en 
España durante el mismo período, limitándose á cortas indica- 
ciones al ñnal del tomo v. Tampoco entraba en el de M. Morol 
Fatio abarcar esta zona de la historia; harto ha hecho con enri- 
quecer su Colección de Instrucciones con una galería biográfica 
abundante y notable por su exactitud. 

Las dos guerras de la sucesión de Polonia y de la sucesión del 
Austria, llenan el periodo comprendido entre 1733-1748. Durante 
la primera, se verifica la conquista del Reino de Ñapóles por el 
Infante D. Garlos dirigido por el que luego fué Duque de Mon- 
temar, terminando con el episodio, un tanto cómico en la for- 
ma pero muy triste para España en el fondo, del cambio de la 
Lorena por la Toscana, impuesto por el Cardenal Fleury, burlán- 
dose de los pactos concluidos con la Corte de Madrid. Durante la 
segunda guerra, menos gloriosa que aquella para las armas de 
España, la decepción que á esta aguardaba, consiste en primer 
término en los proyectos quiméricos tanto como desleales del 
Ministro de Estado francés Marqués d'Argenson, quien de largo 
tiempo atrá.s había ideado una confederación italiana de la que 
jexcluia al Austria; proyecto acaso bello en el papel, pero que no 
podía menos de chocar, como chocó, con lo que hoy suele denomi- 
narse c impurezas de la realidad» ó sea con la oposición do todos 
y cada uno de los Príncipes interesados. De todos modos, el Mar- 
qués d' Argenson, autor del proyecto, y por consiguiente su sobe- 
rano que lo aprobó, incurrieron en abierta y marcada dealealtad 
para con España; deslealtad y alteraciones bruscas que nopodian 
menos de dar lugar á los rumores de traición que llenaron enton- 
ces la Corte y los Ejércitos, y que influyeron gravísima y perju- 
dicialmente en las operaciones militares. 

En justicia procede advertir, que el libro de M. Baudrillart está 
escrito con notoria imparcialidad y que no pocas veces, sin dis- 
culpar la ambición de Isabel Farnesio, hace constar y prueba con 



^ 



398 BOLETÍN DE LA REAL ACADEMIA DE LA HISTOBIA. 

documentos, la mala fe del Gabinete de París, al preseindir de 
Tratados solemnes que él iniciara y en los que se mantenía aüo 
fresca la tinta con que los soberanos do Francia y de España los 
firmaron. 

Tropíézase á mentido en ambos volúmenes con datos y docu- 
mentos que ofrecen novedad é interés para el asunto de las rela- 
ciones diplomáticas; por ejemplo, la declaración hecha en Parí» 
por el Marqués de Castelar, nuestro embajador, en 28 de Enero 
de 1731, de que su soberano juzgaba y declaraba nulos cuantos 
tratados habia hecho su nación incluso los de Utrecht. 

Contienen igualmente detalles curiosos déla larga enfermedad, 
con variados incidentes que llegaron hasta la locura, del Rey 
durante el viaje por Extremadura y Andalucía; viaje que dur6 
desde 1728, en que se verifica, en el puente echado sobre el río 
Gaya, el matrimonio del Príncipe de Asturias, hasta 1733 y su mea 
de Mayo, fecha en que la Corte regresad Aranjuez. La correspon- 
dencia del Conde de Rottenbourg con el guarda-sellos Ohauveliii 
abunda en malignas observaciones acerca de las ezcentricidade» 
del Rey y de las disensiones en el regio matrimonio; mas el crí- 
tico imparcial algo debe descartar, á causa de la falsa posicióa 
que casi siempre ocupó aquel embajador en la Corte de Felipe, y 
del abuso del esprit, del estilo familiar, de la anécdota y de la 
murmuración, así como del deseo evidente de hacerla corte el 
embajador al guarda- sellos, que caracterizan dicha correspon- 
dencia. Enumerar las altas y bajas, las evoluciones y las varia- 
ciones que ocurren en la negociación entre las dos Cortes, es 
tarea prolija que M. Baudrillart desempeña puntualmente, ex- 
tractando á conciencia las cartas de los Embajadores de su na- 
ción. No se ve claridad en este embrollado asunto, sino cuando 
Francia adopta una actitud resuelta respecto de Inglaterra y del 
Emperadar, como sucede en 1733 y en 1740, al comenzar la lucha 
por la sucesión de la Polonia ó la del Austria. La corte de Madrid, 
entonces, declara que está dispuesta á seguir y que seguirá á 
Francia cueste lo que costare; y con efecto, los armamentos se 
verifican con rapidez. 

Según reconoce y declara M. Baudrillart, la conducta del Ga- 
binete de Yersalles locó dos veces en los límites de una verdader 




OBRA HISTÓRICA DE If. BAUORILLaRT. 399 

traición respecto de España su aliada: la primera fué, como antes 
indicamos, en 1735 por iniciativa y gestión del Cardenal de Fleu- 
ry, quien, ligado como estaba por el Tratado del Escorial, que 
otorgaba Estados en Italia al Infante D. Felipe , desatiende este 
compromiso y estipula con Yiena el cambio de la Lorena que se 
da á Stanislao Leczinski por el gran ducado de Toscana que se 
transfiere á Francisco de Lorena, esposo de la primogénita del 
Emperador. 

La segunda de las ocasiones á que nos referimos , ocurre en 1745 
muerto ya el Cardenal de Fleury y siendo Ministro de Estado el 
Marqués d'Argenson. Desatendiendo los justos recelos de la Corte 
de España que desconflaba de la de Turin, Argenson pretende 
otorgar á la última una posición eminente en Italia, trata en se« 
creto con Carlos Manuel, le cede el Milanesado que el pacto de 
San Ildefonso de dos años antes otorgaba al Infante Don Felipe, y 
procediendo como soberano, señala el plazo de cuarenta y ocbo 
horas á los Reyes de España, para que se adhieran á lo convenido 
con el de Cerdeña. Lo sorprendente en este caso es, que no se 
había concluido tratado alguno con el ultimo de esos soberanos, 
porque Carlos Manuel , temeroso del Austria y con gran recelo 
desde que España estableciera en el trono de Ñapóles al Infante 
Don Carlos, había roto la negociación. Los escritores franceses 
Duque de Broglie y Baudrillart, reconocen y censuran la ligereza 
imponderable con que procedió el ministro filósofo amigo de 
Yoltaire y no ocultan que pudo ocasionar conflictos entre los 
ojércitos que en Italia tenían Francia y España ni que revistió los 
caracteres de una gran deslealtad. M. Baudrillart emite asimis- 
mo una opinión en extremo desfavorable de la política del Carde- 
nal de Fleury á partir de la paz de Sevilla; política que califica de 
ambigua y débil, abundante en tergiversaciones y, en suma, poco 
digna. Pueden ser alabados, sin duda, en aquel ministro, como en 
el de Jorge II, Roberto Walpole que gobernó durante veinte años 
á Inglaterra el amor á la paz y el espíritu de economía. Lo mis- 
mo Francia que la Gran Bretaña necesitaban reposo después de la 
larga y ruinosa guerra de la sucesión de Carlos II: evitar la repro- 
ducción de un conflicto general, era un gran servicio que se pres- 
taba á la patria y á la humanidad-, mas en el Cardenal de Fleury 



40Q BOLETÍN DB LA RBAl, ACADEMIA DB LA HISTORIA. 

fué reprensible que sacrificase la marina de su nación á los recelos 
de Inglaterra, como lo fué en Roberto Walpole que, estando per- 
suadido de la injusticia y de la inconveniencia de la guerra ma- 
rítima con España, se dejase arrastrar en 1739 por la mayoría del 
Parlamento inglés, á enviar á América las escuadras del como- 
doro Anson y del Almirante Venworth, la primera de las cuales 
saqueó á Paita y la segunda fué rechazada en Cartagena de Indias. 
El mantenimiento de la paz de parte de un Gobierno, no ha sido 
incompatible en ninguna época con la firmeza y la dignidad en 
las relaciones diplomáticas; y no cabe duda, leyendo la obra docu- 
mentada de M. Baudrillart, en que el anciano Cardenal deFleury 
cordial mente detestado por Isabel Farnesio, vaciló constantemente 
entre el propósito de proseguir la política de Luís XIV de unión 
con España, y el juicio poco favorable que había formado del 
carácter de aquella Reina, á cuyos proyectos no dio siempre la 
debida importancia. 

' cSin duda — dice á este propósito en el iv volumen de su obra 
M. Baudrillart refiriéndose al Gobierno español — su política no 
tenía por base, sino una mezquina pasión de mujer ^ pero esta 
pasión no cambiaba de objeto, no variaba sino en cuanto á los 
medios de satisfacerse: Isabel Farnesio quería establecer á su hijo 
en Italia y constituirle un Estado tan grande como fuese posible; 
¿á expensas de quién y por medio de quién? importábala poco 
averiguarlo; Francia, Austria, Inglaterra no eran más que piezas 
que movía en el tablero; la era igual servirse de una ó de otra, 
con tal de que el resultado fuese ganar la partida.» Esta aprecia- 
ción es exacta y puede servir de guía, en lo que á la política exte- 
rior de España concierne, para todo el período histórico que la 
obra que analizamos comprende; mas en lo que concierne á la fra- 
se «mezquina pasión de mujer», parécenos más propio el juicio 
que acerca de este punto emite en su Historia de Carlos. III el 
Sr. D. Manuel Danvila y Collado, nuestro compañero, quien ex- 
presa que «al cabo de todo, el móvil que guiaba á la esposa de 
Felipe y era natural y legítimo.» Nada más explicable, en efecto, 
<iue el que Isabel Farnesio desease Estados en Italia para sus 
hijos, no solamente porque dichos Estados habían formado hasta 
hacía poco parte integrante do la española monarquía, sino por- 




»~r 



OBRA HISTÓRICA DE lí. BAUDRILLART. 40t 

que la asistían derechos incon tro vertibles á la sucesión en algu- 
nos, como los de Parma, Plasencia y Toscana. 

Lo que hubo en esta materia fué la innegable desproporción 
entre el esfuerzo que requería aquel objeto de parte de Francia, 
que se vio obligada á sostener guerra larga y costosa, empleando 
grandes ejércitos en distintos puntos de Europa, y el resultado 
de tal esfuerzo que, particularmente en 1748, fué en realidad 
pnezquino. Mas esto debió considerarlo la Francia al negociar los 
pactos de familia del Escorial y de San Ildefonso: la corte de 
Madrid tenía mucha razón para insistir en que una vez negocia- 
dos dichos pactos, se cumpliesen sin vacilaciones ni atenuaciones 
por parte de Francia; lo que no aconteció ciertamente mientras 
asumió su gobierno el anciano Obispo de Frejus. 

Otra consideración se ofrece al historiador ó al critico al tratar 
de esta materia á saber, la de que la nacióu española tuvo muy 
poca parte en aquellos contratos (conio le sucedió también á la 
francesa) dictados por un interés dinástico. Felipe Y y su esposa 
á nadie consultaron en tal materia; sus resoluciones fueron toma- 
das en el perpetuo tele á (éte en que vivió aquel matrimonio y á 
lo sumo intervino en ellas el embajador francés. La opinión en 
España en 1740 era del todo ajena á la anulación del Tratado de 
Utrecht, á la de las renuncias al Troúo de Fraucia y á las deínas 
bases de la política exterior de aquellos reyes. Conservábamos in- 
mensos dominios en América, cuyo comercio crecía por momentos, 
y esto era suficiente para darnos una posición de primer orden en 
el mundo. La paz, que fué popular durante el reinado de Fernando 
el VI, lo hubiese sido del mismo modo en el de su padre. Lo que 
no puede negarse es, que una vez emprendidas las guerras y las 
campañas de Italia, los triunfos que se lograron en 1734, encon- 
traron eco en el pueblo español; siendo en cambio muy impopu- 
lares los reveses, las retiradas en desorden, la deserción en las 
tropas y demás penosos accidentes que ofrecen las campañas de 
la guerra de sucesión del Austria en el Delfinado, en Lombardía 
y en el Piamonte; con tanto mayor motivo, cuanto que dichos 
reveses procedieron en su mayor parte de una mala política, cual 
era el sistema de engaños, la perpetua desconfianza, la constante 
mala inteligencia entre los üobiernos aliados de París y de 



'»• 



1 



402 BOLETÍN DE LA REAL ACADEMIA DE LA HISTORIA. 

Madrid. Con mala política y con discordias de parte de Gobier* 
nos aliados, no puede haber guerra bien conducida ni que ter- 
mine con glona y con utilidad. Tal es la lección que se desprende 
de esas confusas campañas, á las que, extractando con paciencia 
digna de elogio y con buen criterio la correspondencia diplomá- 
tica, se refieren los dos últimos volúmenes de la obra, cierta- 
mente notable tanto como útil parala historia moderna de nuestra 
patria, que tan satisfactoriamente ha terminado M. Baudrillart. 

Madrid, 26 de Abril de 1901. 

Joaquín Maldonado Macanaz. 



IV. 



patrología latina. RBNALLO gramático de BARCELONA. 

NUEVOS DATOS BIOGRÁFICOS. 

Lenta, pero seguramente, va progresando el caudal literario de 
la Patrística española. A las páginas históricas de Sabadell, que 
Renallo gramático redactó y firmó en 18 de Marzo de 1113 (1), 
otras he de añadir, cuya existencia signifiqué y de las que me 
valí para demostrar que el autor de aquéllas lo es también del 
Liber de Carpore ChrisH y de la Passio Eulalias (2). Son cuatro 
escrituras inéditas, fechadas respectivamente en 29 de Noviem- 
bre de 1109, 1.® de Junio de 1110, 28 de Noviembre del mismo 
año y 20 de Noviembre de 1111. Debo esmerada copia de la pri- 
mera, segunda y cuarta á D. José Soler y Palet, historiador de 
Tarrasa y correspondiente de nuestra Academia en aquella ciu- 
dad (3). De la tercera hizo y me envió la transcripción (4) el 



(1) BoLfiTÍN, tomo XXXVII, páginas SSS y 389. 

(2) /*W., pág.Sn. 

(3) Carta del 23 de Abril de 1901. 

(4) Carta del 17 de Octubre de 1900. 




RBNALLO GRAMÁTICO DE BARCELONA. 403 

-docto presbítero D. José Mas, archivista de la catedral de Bar* 
celona. 

Las cuatro 9 como todas la3 de su clase, interesan además por 
varios conceptos á la historia , geografía y lenguaje de Cataluña. 



1. 



29 Noviembre, 1109. Pedro Mirón y sa mujer hacen donación para des- 
pués de su muerte, á la Canónica de Barcelona, de varios alodios, en aten- 
ción á 8u hijo Berenguer Pedro, que habían ofrecido para que fuese canó- 
nigo de la catedral con arreglo á la disciplina eclesiástica de aquel tiempo. 
Los alodios radicaban en los condados de Barcelona, Ausona (Vich) y 
Manresa. — Líber Antiquitatum, tomo ni, fol. 101, núm. 265. 

Notum fació ómnibus, tam presen ti bus quam futuris^ quatinus 
ego petrus mironis et uxor mea májessendis berengarium petri 
fllium nostrum canonice barchinonensi, ad servílium sánete cru- 
cis et sánete eulalie virginis et martiris, donamus cum heredi- 
tate que illi continget post mortem nostram; hoc pacto ut post 
mortem nostram ipse fílius teneat eam, et post mortem eius ca- 
nónica habeat hereditatem. Hec sunt nomina alogdorum heredi- 
tati pertinentium , que sunt in comitatu barchinonensi et auso- 
nensi et minorisensi: graminetum (1), montoniola, villagerit, 
urdines, laceras, boions, guavadons, na váreles (2). Siquis autem 
hoc donum iníregerit, xx libras auri coacti (3) ut huius rei teno- 
rem canónica habeat, unoquoque anno solvat; et iram dei incur- 
rat sub anathemate positus, videlicet libram cere ad festum san- 
cti Andree quousque legaliter emendet. 

Actum est hoc iii^ kalendas decembris, anno ii ludoici regis. 

Signum -Hf Petri mironis. — Signura -Hf májessendis. Qui hanc 
donationis cartam fecimuset subscriptos testes ñrmare rogamus. 

Signnm-Hf Arnaldi petri.— Signum-HfBernardi petri. — Signum 
•HrPoncii bernardi. — Signum -HrGuillelmi petri. — Signum-Hf Ber- 



(1) Santa Coloma de Gramanet, distante una legua de Barcelona. 

(2) Cerca de Manresa, sobre la derecha del Llobregat. 
<3) Acendrado, puro, acrisolado. 



404 BOLETÍN DE LA REAL liCADtEMIA DB LA HISTORIA. 

trandí patri. — Siguum tH- Berengarií subdiachbni. — Signum-íH- 
Reimuadí mironia. — Sigaum -Hr Raynardl míronis. 

Siguum -HrAeiiaufíi gramalici, qui hoc scripait cum verso in 
oadem carta semotim posiUi, die et aano preflxo. 



1.* Judío, 1110. Venta de uq alodio, situado en Parata, que hicieron Be- 
rengaer Guillen]' eu majer Dominga al canónigo Alamanuo ñor precio de 
cinco y medio mohabatbtott 6 maraTediaes de oro. — Archivo de la catedral 
de Barcelona.— Li'í«r Antiquiiatum, tomo iii, fol. 106, nüm. 286. 

la dei eterni nomine, ego Bereagaríus Guillelmi et mor mea 
domiuíca venditores sumus tibí alamanao barchinoneosi canó- 
nico alodium nostrum proprium. Prefatum autem alodiuoi quod 
tibí vindimus eet iii comilatu barchinone, scilicet in parrochia 
saoctí sLepbaiii de paiieiibus, vel de breda. Advenit predictum 
alodium michí bereagarioiam dicto per pareiitum meorum voce?, 
si ve per compai-atioae vel per uUas voces aliquas, et michi domÍDÍ- 
ca per meuDí decimuiD. Terminatur autem prescriptum alodium 
simul cum ipsa ruvira (t), a parte orientis iu alodio potrí amali; 
a meridiana vera paite in alodio sancti stephani; ab occidua simi- 
liter; a parte vero circii in alodio Guillelmi amati. Alia vero petia 
Ierre ad ipsas valles termiuatur ab oriente in alodio Guilielmi 
Arnalli; demeridiein alodio Geralli Odgarii; aboccasu simititer; 
de circí in alodio Guillelmi Raimuudl de Brugeres. Alia autem 
fexa (2) continetur vel redundatur infra alodium sancli Stepbaui 
et guillelmi amati. Quantum preiicte afTrontatioiies includuat 
vel ambiunt, vel in prefata parrochia aliquo modo babeo vel 
babere debeo, vel ex predicti alodíi jure reperiri poterit, et quod 
mihi iiijusteaufertur vel furatur, sicut paréales vel heredes mebi 
uoquam melius habuerunt vel tenuerunlet ego per illoa, síc vifl- 
do et autorizo tibí per bonam Sdem sine ullo malo iiigeaio prop- 
ter precium v mobabatinorum et dimidium. Siquis autem teme- 



RENALLO GRAMÁTICO DE BARCELONA. 40& 

rarie hanc nostram violare presumserit paginam, nullo modo 
faceré audeat; sed quod templa veril in duplum componat. £t 
deinde hec scriplura firma permaneat omne per evum. 

Actum est hoc kalendas junii, Anno ii regni Lodovici regis 
franchorum . 

Signum -Hr Berengaríi Guillelmi. — Signum i^ dominice. Nos 
qui hanc cartam fleri jussimus, firmamus el testes firmare ro- 
gamus. 

Signum -Hr Pelri Olleta, — Signum -Hf Petri Burdi. — Signum -Hr 
Raimundi bernardi clerici. — Signum -Hf Berengari bernardi. — 
Arnallus levita -Hf:— Signum -HrArdentius levita. — [Signum] rc- 
naldi gramaíici^ magislri barchinone. 

Guilielmus bernardi levita roturensis (1), qui hocrogatu&scrip- 
sil ^ die el auno quo supra. 

Sobre el ferrocarril que va de Barcelona á Yich, la estación de 
Pareta entro MoUet 7 GranoIIers, dista de ésta 8 km. y de aqué-* 
lia 3. Un decrelo de Carlos el Calvo, fechado en Attigni á 1.^ de 
Julio de 874 y llama noble y antigua á su iglesia de San Esteban 
de Breda, atendiendo á la reclamación del obispo Juan, el cual 
había hecho recurso de apelación contra Madascio (3), profanador 
del templo, que redujo á ser granja ó vivienda de rústicos. 

Cuatro años después, en 9 de Septiembre de 878, el obispo Fro- 
doino, sucesor de Juan, obtuvo del rey Luís el Tartamudo que 
se le adjudicase el dominio de la villa de Riells (3) y el de la so- 
bredicha Breda (4), que no ha de confundirse con su homóninia (5) 
en la provincia de Gerona. La calzada romana era linde del tér-- 



(1) De Rodos, lugar limítrofe de Moya en el partido judicial de Manresa. 

(2) <iDe hoc quod se reclamavit, quia gotus quidam, Madascius, fraude atque sub- 
reptione, per praeceptum eeclesiam saneíi Stephani oobilem etantiquam impetrayit^ 
ubi postpoeito Dei <íu1tu foeda effleitur conversatio rusticorum; et similiter Ricosin- 
dusgotus, fraude et subreptione agrum sauctae Eulaliae per praeceptum obtinult;. 
jusfiio regia haec per fldeles missoa diligenter ac veraciter iaquirere jubeat, et ipsam 
inquisitionem per fldelem custodiam sub sigillo ad notitiam suam perferri faciat.» 
Jgspaña Sagrada, tomo zzix (2.* edición), pág. 457. Madrid, 1859. 

(Si) Sita en el ayuntamiento de Santa Eulalia de Ronsana (Aurentiana), ¿corta, 
distancia de Pareta. 

(4) España Sagrada, tomo xzix , pág. 459. 

(5) San Salvador de Breda , cerca del paso del rio Tordera. 






406 BOLETÍN DE LA REAL ACADEMIA DE LA HISTORIA. 

mino de la parroquia de Saa Estebau , como lo expresa el acta de 
la consagración de su iglesia, restaurada ó reedificada por los 
colonos de su distrito en el año 904 (1): «Yeniens supradictus 
praesul (Eudricus) ad dedicandam ecclesiara sancti Stephani, que 
est sita iu locum Vállense, prope flumine Tenes, et convenit ibi- 
dem,... et ipsi fllii ecclesiae dixerunt ílli (episcopo) quod villas 
sancti Stephani, et villa Spina subter ipso, et villa Breda, et villa 
Parietes, usque iu ipsa strata calciata^ etc.» El radio de esta pa- 
rroquia deh(a ser no poco extenso, porque de San Esteban toman 
advocación, además de la iglesia de Parets, las de Ripollet y Gra- 
nollers. Tal vez el nombre de la localidad sobre la vía era Parie^ 
tiniSf como lo fué el de otra estación romana en los itinerarios 
de Antonino 7 de los Vasos Apolinares. En otra ocasión diserté (2) 
acerca de los miliarios bailados á lo largo de la via romana que 
desciende de Vich á Barcelona, siguiendo la línea del río Gongost 
hasta que desagua en este rio el Tenes junto é. Parets. El propio 
nombre del río Tenes parece haberse tomado de Parieiinis. 



3. 



28 noviembre, 1110. Pondo Exabell, ErmeDgarda sa mujer y Ermesinda 
su hija, venden á Kaimundo, prepósito del monasterio de San Gucufate, 
la heredad, alodial y reconocida que poseían en término de Santa Graz de 
Olorde por precio de dos maravedís de oro en moneda contante, y el v^alor 
de dos mancüBOS adinerados en especie. La finca estuvo situada junto á 
la Torre de San Cueufate, comprendiendo una masía ó casa de campo, vi- 
fiedos y tierra calva.— Oartulario del monasterio, núm. 781. 

In nomine Domini. Ego Poncius Exabelli (3) et uxor mea Er- 
mengardis et filia mea Ermesendis venditores sumus domino 
Deo, et sancto cucufati, et tibi Raimundo prepósito. Per hanc 
scripturam venditionis nostre vendimus vobis alodíum, quod ha- 
bemus in comitatu barchinone, in olorda,in parrochia Sánete 



(1) España Sagrada^ tomo xix, pág. 195. 

(2) Boletín, tomo xiz , páginas 532-596. 

(8) Nombre quizá tomado del arábigo J-^ar-uJI 




RENALLO ORAMÁTIGO DE BARCELONA. 407 

Grucis ad ipsam turrem sancti cucufatis (1). Quantum habemua 
ibi vel habere debemus cum ómnibus terminis et affroulationi- 
bus et adiacentiis et cum ingressibus et exitibus suis, totum vo- 
bis vendimus propter precium duorum moabiiinorum et duarum 
mancusatarum denariorum, ac do nostro iure in vestrum tradi- 
mus dominium et potestatem ad facieudura quicquid Yobis pla- 
cuerit. Sunt autem terre vinee, cuite et bereme, et domus. Si 
quis autem hanc veuditionem rumpere volue^it, nil valeat sed 
componat in duplum cum omni sua melioratione. 

Actum est hoc iiii^ k(alendas) decembris, anno iii lu(lovici 
regis. 

Signum -Hr Poncii. — Signum ^ Ermengardis. — Signum m- Er- 
mesindis. Qui hanc venditionem facimus, flrmamus et testes fir- 
mare rogamus. 

Signum -HrArnallus sacerdos, qui hoc vidit et audivit et firma- 
vit. — Signum -Hr Joanes Martini. — Ulconi sacerdos.— Raimuudi 
subdiaconi. 

Renaldi gramatici harchinonensis ^ qui hanc cartam scripsit 
die et anno quo supra. 

En concepto de Renallo y de los escritores cristianos de su épo- 
ca, los Almorávides eran Moahitas ü oriundos de Moab (2). De 
aquí el que por él se nombren moabitinos los maravedises de oro; 
que en 1111 ya se habían acuñado con profusión en las cecas mu- 
sulmanas de Valencia, Denia y Zaragoza (3). A este propósito 
viene bien recordar un texto histórico, que un códice de RipoU 
dislocó de su fecha verdadera y traspasó neciamente al año 1140 (4): 
«iMoabitae indignati Barchinonam venerunt; a Cervaria (3) usque 
ad praefatam civitatem cuneta perderunt et vastarunt. Post hoc 
de[iuj a paucis devicti praelio occiduulur in loco qui dicitur Mar- 



1 



(1) En Diciembre del año 1002 el papa Silvestre II habia confirmado su posesión al 
monasterio: «án monte Olorda, vel infra eius términos, ipsam íurrem cum ipso alau- 
dem quod ibidem dedilBonofllius.» 

(2) España Sagrada^ tomo zzi (2.* edición), págr. 833; zxix (2.* id.)t pág. 4*75. 

(3) Codera , Decadencia y desaparición de los Almorávides en España ^ páginas 372 y 
406. Zaragoza, 1809. 

(4) Villanueva, Viafe literario, tomo v, pág. 247. Madrid , 1806. 

(5) Cervera. 



408 BOLETÍN DE LA REAL AGAOBIflA DE LA HISTORIA. 

torell.9 Estas dos expediciones, de las que fué quizá víctima nues^ 
tro Renallo, acontecieron en 1114 y 1115, como lo ha demostrado 
y sabiamente discutido el Sr. Codera (1). 

Es muy de observar que Renallo, así en este instrumento y 
en el del 29 de Noviembre de 1109 como en el del 18 de Mano 
de 1113 (2) que redactó como notario, se designa con el dictado 
(gramatici) que corresponde á este oficio. En la del 1 .^ de Junio 
de 1110, donde firma como testigo, añade su título d^ mayor 
dignidad fgramaticiy magistri BarchinoneJ^ equivalente al de 
doctor ( Barchinonensis doctoris), que toma en el instrumento 
siguiente. 



20 Noviembre, 1111. El obispo Ramón Guillen hace donación á bus ca^ 
nónigos de lo qne por virtad de sentencia judicial les había confiscado en 
Bexach. — Liber Aniiq., tomo iii, fol. 67, núm. 184. 

Notum sit cunctis presentibus adque futuris quod ego Raimua^ 
dus^ Dei gratia barchinonensis episcopus, cum asscnsu omniuoí 
canonicorum damus Deo et canonice sánele Grucis sancteqne 
Eulalie qnamdam dominicaturam de jure barchinonensis sedis, 
quam de manibus eorum, ratione et justitia exigente, abstracsi^ 
Hec autem dominicatura cst in comitalu barchinonensi, in Vál- 
lense, infra parrochiam sancti Petri de rexag, in loco qui dicituf 
Canalies (3). Sunt pro certo hec alodia prona et plana, culta eC 
herema; que terminantur ab oriente in rivo de canalies et in 
strata publica et in feuo de Montirad; a meridie in alodio sancti 
Petri de rexag, et in alodio quod fuit Petri ermengaudi et fra- 
trum suorum, et in alodio jam dicte canonice, et in alodio sancti 
Cncuphaiis; ab occidente in via qua ilur ad forum Sahatelli et 
in alodio sancti Cucuphatis^a circio in alodio Maiasindis et filio- 
rum suorum (4). Et in alio loco separatim petiam unam Ierre ia 



(1) Obra dt., páginas 20-22 , 2:2-281. 

(2) Boletín, tomo zxxvii, páginas S38 y 339. 

(S) Junto al riachuelo de este nombre, afluente del rio Besos. 
(4) Dato interesante á la historia dé los obispos de Vich. Véaae lo apuntado en el 
BOLBTÍN , tomo XYII , pág. 105. 




RENALLO ORAMÁTIGO DE BARCELONA. 



409 



pratis transacto vivo de canalies, que terminatur ab oriente in 
alodio Petri ermengaudi, et meridie similiter; ab occidente in 
rivo de canalies et in feuo de Montirat, et in alodio jam dicti Pe- v 
iri; a parte vero circi in alodio jam dicte canonice. Prefata vero 
omnia sicut preceptis terminis concluduntur, totum integriter, 
cum exiis et regressiis eorum et cum ómnibus usui hominum 
aptis sive aptandis, ejusdem alodiis quocumque modo pertinere 
debentibus nolive et potentialiter, in jure et dampnatione preli- 
bate canonice trado sine aliqua diminutione ut habeant et possi-> 
deant jam dicte canonice canonici, et faciant exinde quod de alus 
munifícentiisecclesie juste faceré debent. Persona vero cujuscum- 
que dignitatis vel mediocritatis, que contra hanc donationem ve- 
nerit ad inrumpendum, non valeat, sed componat prescripta om- 
nia in duplo cum omni sua melioratione; et in antea (1) hec do- 
uatio plenum robur obtineat. 

Acta sunt hec xii kalendas decembris, Anno mi regni Loduici 
regis. 

•Hf Raimundus barchinonensis episcopus, qui hanc donationem 
fecit et flrmavit, et testibus ñrmare rogavi. 

Signum-Hf Raimundi sacerdotis atque prepositi. — Signum -Hr 
Berengarii levite. — Signum ^r Berengarii levite et capitis scole. 
— Signum -Hf Berlrandi levite. — [Signum] -rH-BendWi gramatici^ 
harchinonensis doctoris, — [Signum] -Hf Guillelmi levite, qui et 
capiscole. — Signum -Hf Petri diaconi et sacriscrinii. — Signum -Hr 
Geralli levite. 

Signum -Hf Berengarii subdiaconi, qui hoc scripsit die et anno 
quo supra. 

La bula sobredicha de Silvestre II, expedida en Diciembre del 
año 1002 y dirigida al abad de San Gucufate (2), menciona varias 
posesiones alodiales, que concurren á ilustrar la nomenclatura 
geográfica de esta región del Valles: «et io Barberano, et palatio 
Avuzidi (3) it infra eius términos, et in Canaliliasj et in villa 



>-4 

it 



Vi 



(1) En adelante. 

(2) Cartulario de este monasterio, núm. 4. 

(3) RipoUet. 



TOMO xxzym. 



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410 BOLETÍN DE LA REAL ACADEMIA DE LA HISTORIA. 

Mogoda (1).« otra escritura del año 1051 (2) habla de la confluen- 
cia del Canaletas con el Besos: «in Vállense, in parrochia sancti 
Petri de Rexag in iungent de Chanalilias el de Besocio.» Cerca 
del Canaletas corrían ó se entroncaban dos vías ó calzadas: «la 
strata publica y la via qua iiur ad forum Sahatelli.:» Otra escri- 
tura (3), fechada en 14 de Mayo de 1113, nos hace asistir ala 
manda que dejó Raimundo Teobaldo á su mujer Guisla y á su 
hija Adalasinda, legándoles «sex sextarios ordei et alios sex de 
espelta ad mensuram mercati de Sabadel.i^ 

Ya en el siglo xi hubo de estar muy concurrido ese foro 6 mer- 
cado, toda vez que junto á él se levantó la iglesia de San Salva- 
dor que consagraron los obispos de Barcelona y Gerona en 30 de 
Abril de 1076. Sobre el origen del vocablo geográfico Sabadell 
nunca será en balde la discusión razonable. Cortés y López lo 
derivó de SspevBouvov, ciudad de la región de los Castellanos, que 
Ptolemeo si tila por debajo de los Ausetanos entre el Llobregat y 
la Tordera. No creo del todo improbable esta opinión; tanto más, 
cuanto que alrededor de Sabadell abundan los vestigios de pobla- 
ción romana (4). Tampoco dejan de encontrarse (5) en la comarca 
de Collsabadell (coUe Sabatelli)^ lugar del Valles sobre la ribera 
izquierda del río Mugent, cuya posesión fué objeto de litigio en 
el concilio de Gerona, celebrado á 12 de Diciembre de 1697. 



Madrid, 26 de Abrü de 1901. 



Fidel Fita. 



(1) Cuadra de Santa Perpetua. 

(2) liber ÁntiquHatttm , tomo ii, núm. 665. 
(8) Cartulario de San Cucufate, núm. 278. 

(4 1 Boletín, tomo xviu, pág. 3S1; zzxyiiif 95*2. 

(6) ídem, tomo iv, pág. 886, 



VARIEDADES. 



U ALMÜDENA DE MADRID Y SANTA MARlA DEL TORNERO. 

DIPLOMA INÉDITO DEL REY D. ENRIQUE IV. 



»y$: 






En el archivo parroquial de Santa María de la Almudena he 
visto y copiado el diploma original é inédito, que se titula 

«^Privilegio dado por la Reyna D.* Juana á el Cura de 
•S.^* Maria de M.**, en que le concede las Tercias R.®«» Fechado 
^n Burgos á 2 de Mayo de 1508, es confirmación de otro que des- 
pachó Enrique IV en Madrid á 28 de Abril do 1467. Dice así: 

[Sepan quantos] esta carta de previllejo e confirmación vieren 
<;omo yo doña Juana por la gracia de dios Reyna de Castilla, de 
león, de granada, de toledo, de galicia, de Sevilla, de cordova, de 
-murcia, de Jahen, de los algarbes, de algezira, de gibraltar, de 
las yslas de canaria, de las yndias yslas e tierra firme del mar 
•océano, Princesa de aragon e de las dos secilias, de iherusalem, 
archiduquesa de austria, duquesa de borgoña e de brevante etc., 
<^ondesa de flandes e de tirol, et señora de viscaya e de moli- 
na etc. Vi una carta de merced del señor Rey don enrrique, mi 
iio, que santa gloria aya, escripia en papel e firmada de su Real 
•nombre e sellada con su sello de cera colorada e Refrendada de 
su secretario, e en las espaldas sobre escripta e librada de los sus 
contadores mayores e de otros oficiales de su casa, fecho en esta 
£uisa: 

Don enrrique, por la gracia de dios Rey de Castilla, de león, 



■Ví; 



1 



412 BULBTÍN DE LA RBAL ACADBUIA DB LA HISTORIA. 

de toledo, de gailüia, da Sevilla, de córdoba, de murcia, de jahen, 
del algarbe, de algezira e de gibrallar, e Sflúor de biscaya e de 
molina. Por quanto yo he tomado de) beneñcio curado de saeta 
marfa de almiidena de la Villa de madrid ciertos paslos y dehe- 
sas y tierras de pan llevar, pertenescienies a la hermila de sania 
maria del tornero, que es anexa a dicho beneficio curado de San* 
ta maria para lo melcr en el pardo y los que yo cerca de la dicha 
villa tengo, por lo qual la dicha Reñía del dicho beneficio curad- 
go se ha mucho menoscabado, e porque esto es cosa de la ygleaia, 
e a mi se faze cargo grande de conciencia, e por fazer bien e mer- 
ced a alvar garcya clérigo cura que agora es de la dicha yglesia 
de santa maria y a los otros curas que de-spues del en la dicha 
yglesia fueren, e porque ellos tengan cargo de rrogar a dios por 
mi vida y salud y acresceniamiento de mi corona y estado Real, 
e por mi anima quando deste mundo partiere, y en equibalancia 
y satistacion de las dichas tierras y prados y pastos y dehesas, 
que yo asy del dicho beneficio tomé: 

Por la presente les fago merced de las tercias que a mi perte- 
oescen e yo he e oviere de aver este año y de aqui adelante en la 
collación de la dicha santa maria del almudena, para que de aqui 
adulante e para siempre jamas ayan e lieveo para sy todos los 
maravedís y pan y vino y ganados y menudos y menudencias 
que las dichas tercias rindieren e rentaren; e por esta mi carta, o 
por su traslado signado de escrivano publico, mando a los feligre- 
ses de la dicha collación de santa maria del almudena que agora 
son o serán de aqui adelante, y a los arendadores e fieles e coge- 
dores terceros deganos y mayordomos y otras qualesquter perso- 
nas que cogen e recabdan, y han o ovieren de coger y de recab- 
dar este presente año de la data desta mi carta e de aquí adelan- 
te, de cada año para siempre jamas, eu renta o en fieldad o en 
ter^rta o portadmia o en otra qualquier manera, las tercias del 
arciprestadgo de la dicha Villa de madrid, y a los que las dichas 
tercias deven y han y ovieren a dar que recudan e fagan recudir 
a vos, el dicho alvar garcía cura de la dicha yglesia de santa ma- 
ria, y a los otros curas que después de voa de la dicha yglesia 
fueren, y a los que vuestro poder ovieren, y a los que de vos y 
dellos las dichas tercias arrendaren, con todos los maravedís e 



LA ALMUDBNA DE MADRID T SANTA MARÍA DEL TORNERO. 413 

{>aQ e vino e ganados e menudos e menuucias y otras cosas que 
las dichas lercias han rentado y rentaren este dicho año y de aguí 
adelante en cada un año para siempre jamas, a los plazos de cada 
año y 80 las penas y segund y en la manera que a mi son obliga- 
dos a lo dar y pagar, solamente por virtud desta mi carta, o de 
«u traslado signado de escrivano publico, sin que para ello les 
ayades de mostrar de cada año otra mi carta de libramiento nía 
los mis contadores mayores, nin de otro qualquier mi thesorero, 
recabdador, arendador, nin receptor, nin de otra qualquier per- 
sona; e que tomen vuestras cartas de pago de cada año de como 
recibides dellos las dichas tercias; con las quales y con el trasla» 
do desta dicha mi carta mando que les sea rescebido en cuenta, e 
que a otra persona, nin personas algunas, non acudan de aquí 
adelante con las dichas tercias nin con cosa alguna dellas, non 
embargante que tengan situados en ellas qualesquier contias de 
maravedís y pan y vino y ganados e otras cosas, nin qualquier 
mis cartas de previllejo que sobre ello tengan; ca, mi merced es 
que vos ayades las dichas tercias, e que a los tales les sea muda- 
do todos los maravedis e pan e vino que tienen situados en ellas 
o en otras qualesquier partes e lugares de mis Reynos, salvo a 
vos e a los que vuestro poder ovieren, E sy los dichos feligreses 
de la dicha collación de santa maria e los arendadores e fieles e 
cogedores terceros deganos y mayores y otras qualesquier perso- 
nas, que las dichas tercias cogen y recabdan y deven e han e 
ovieren a dar, vos non recudieren con ellas e vos las non dieren 
« pagaren enteramente este dicho año, e de aqui adelante en cada 
un año a los plazos y segund e en la manera que dicha es, e si lo 
asy luego non fízíeren y cunplieren, quanto de otra guisa dieren 
€ pagaren lo perderán e les non sera rescebydo en cuenta, e que 
lo abran de pagar otra vez por esta mi carta vos do poder conpli- 
do a vos y a los quel dicho vuestro poder ovieren y de vos y de- 
llos las dichas tercias arendaren para lo aver y cobrar dellos y de 
«US bienes, y para que cerca dello los podades fazer e fagades to- 
das las prendas y premios y prisiones y esecuciones y venciones 
de bienes y todos los otros afincamientos y protestaciones y es- 
plazamicntos y las otras cosas que se requieran, e que yo les po* 
dria mandar fazer. E si para ello favor e ayuda oviéredes meues- 



r 



414 BOLETÍN DB LA REAL ACADEMIA DE LA HISfORIA. 

ter, por esta dicha mi carta o por el dicho su traslado, signada 
como dicho es, mando al concejo corregidor alcaldes alguazil re- 
gidores cavalleros escuderos oficiales e ornes buenos de la dicha 
villa de madrid y a otros qualesquier concejos e personas, mis 
vasallos y subditos y naturales de qualquier estado o condición, 
preheminencia e dignidad que sean, é a cada uno dcllos que so- 
bre ello fueren requeridos que vos lo den e fagan dar, e que en 
ello ni en cosa alguna dello enbargo nin contrario alguno vos 
non pongan nin consientan poner. 

E otrosy, por esta dicha mi carta o por el dicho su traslado^ 
signado como dicho es, mando a qualesquier mis thesoreros re- 
cabdadores e arendadores e receptores e ñeles e cogedores e otras 
qualesquier personas que cogen e recaudan e han e ovierea de 
coger y recoger este año y de aqui adelante las tercias del dicho 
arciprestadgo de madrid, que de aqui adelante se non entremetan 
en cosa alguna de lo que a las dichas tercias de la dicha collación 
de santa maria del almudena atañe; mas que libremente las de- 
xen aver e llevar a vos, el dicho alvar garcia cura de la dicha 
yglesya, e a los otros curas que después de vos fueren, e al que 
vuestro poder oviere e suyo; pues que vos yo fago merced dellas. 

E otrosy, por esta dicha mi carta mando a los mis contadores 
mayores que pongan e asienten en los mis libros e nominas de 
las mercedes de las tercias de juro de heredad y en lo salvado 
dello esta mi carta, e vos sobre escrivan, y den e tornen el ore- 
ginal, para que vos sea acudido con ellas; e que en los quadernos 
e condicyones con que de aqui adelante arendaren las tercias del 
dicho arciprestadgo de madrid dexen a parte para vos las tercias 
de la dycha collación de santa marya. 

E otrosy, que tiesten e quiten de los mys libros todos los mara- 
vedís e pan e vino y ganado y otras cosas que en las dychas ter- 
cias qualesquier personas tyenen sytuados; e gelos muden en 
otras qualesquier partes e logares que quisieren, e los den mi 
carta o cartas de prevyllejo e las otras cartas que menester ovieren 
sobrello; por manera que vos enteramente ayades e tengades las 
dichas tercias, egozedes desta merced que yo dellas vos fago; e 
que sy nescesario vos es e gelo vos pidierdes, vos den e libren 
sobre ello mi carta de previllejo y las otras mis cartas e sobre* 




LA ALIÍUDBNA DE MADRID Y SANTA MARÍA DEL TORNERO. 415 

cartas las mas firmes y bastantes que les pidicrdes e menester 
ovierdes. Las quales y esta mi carta mando al my chanciller e 
notarios e a los otros mis oñciales, que están a la tabla de los mis 
sellos, que libren e pasen y sellen; lo qual todo les mando que 
asy fagan e cumplan syn sobre ello me requerir nin consultar nin 
esperar otra mi carta nin mandamiento, non enbargante quales- 
quier leyes y ordenancas fechas por el Rey don iohan mi señor 
e padre, que dios aya, o por mi para que se non puedan dar ter- 
cias nin otra cosa alguna de mis Rentas de juro de heredada 
monasterio nin yglesia, nin se poner por salvado en los dichos 
mis libros, nin otras qualesquier leyes nin hordenancas y prema- 
ticas senciones de mis Reynos que en contrario sean; ca, yo de 
mi propio motu y cierta ciencia y poderlo Real absoluto, de que 
en esta parte quiero usar y uso, aviendolo lodo aquy por ynserto 
e encorporado como sy de palabra a palabra aqui fuese puesto, 
dispenso con ello e lo abrogo y derogo en cuanto a esto atañe; e 
quiero e es mi merced e final y n tención e deliberada voluntad 
que sin embargo alguno ayades e gozedes desta merced que vos 
yo fago; e los unos nin los otros non fagades nin fagan ende al 
por alguna manera, so pena de la mi merced e de dies mili mara- 
vedís para la mi cámara. 

E de mas, mando al omne, que vos esta mi carta mostrare, que 
vos emplazo que parescades ante mi en la mi corte do quier que 
yo sea, del dia que vos emplazare fasta quinze dias primeros si- 
guientes, so la dicha pena; so la qual mando a cualquier escri- 
vano publico que para esto, fuere llamado que de ende al que la 
mostrare testimonio signado con su signo, por que yo sepa en 
como se cumple mi mandado. 

Dada en la noble e leal villa de madrid, a veynte e ocho dias 
de abril año del nascimiento de nuestro Señor ihesu christo de 
mili e quatrocientos e sesenta e siete años. 

Yo el Rey. 

Yo ihoan de oviedo secretario delRey nuestro señor la fize es- 
crevir por su mandado.«»Registrada: Pedro de cordova, chan- 
celler. 

Concejo, corregidor, alcaldes, alguazil, Regidores, cavalleros, 
escuderos, oficiales e omnes buenos, e arendadores e fieles e co- 






416 BOLETÍN DB LA REAL ACADEMIA DE LA HISTORIA. 

gedores e terceros e deganos e mayordomos, desta otra parte con- 
tenidos, ved esta carta del Rey nuestro señor desta otra parte es- 
cripta; e egepto (\] el situado e salvado que en las dichas iergiai^ 
desta otra parte contenydcLSj fasta aqui esta puesto que ha de ser 
pagado de las dichas tergias segund se contiene enlos Previll^ose 
cartas e sobrecartas que deUo ay situado, seyendo las tales asen- 
tadas en los libros del dicho señor Rey e librados de los sus con- 
tadores mayores, conplidla desdel día de la as^nsion (2), que 
pasó, deste presente año de mili e quatrocieutos e sesenta y siete 
años en adelante en cada un año. E por quanto el dicho señor 
Rey, segund la su hordenan^a ha de aver de la dicha mercedi 
desta otra parte contenida, diezmo e chancilleria de quatro años, 
por ende vos los dichos arrendadores e fieles y cogedores y ter^ 
ros e deganos e mayordomos e cada uno e qualquier de vos, desta 
otra parte contenidos, tened en dos en el primero año, que co- 
mienca por el dicho dia de la asencion que paso deste dicho pre* 
senté año de sesenta e siete, de lo que han montado e rendido, e 
montaren e rendieren las dichas tercias el dicho año diezmo e 
chancilleria de quatro años por el respeto deste dicho primero 
año; e non acudades con ello a persona alguna syo carta del dicho 
señor Rey, librada de los dichos sus contadores mayores e sellada 
con su sello; por quanto del dicho diezmo vos queda fecho cargo 
en los sus libros. 

Pero gomez el licenciado de cibdat; Rodrigo femando de sant 
martin; Goncalo de Oviedo; Diego garcia; Fernando de gafra. 

£ agora, por quanto por vos Juan gutierres de hita clérigo cura 
de la yglesia de santa marya del almudena de la villa de madrid 
me fue suplicado e pedido por merced que vos confirmase e apro- 
vase la dicha carta de merced suso encorporada, e vos la mandase 
guardar e cunplir en todo e por todo commo en ella se contiene; 
e yo la sobredicha Rcyna Doña Juana, por fazer bien e merced a 
vos el dicho Juan gutierres de hita clérigo cura de la dicha ygle- 
«ya de santa maria del almudena, tovelo por bien. E por la pre- 
sente vos confirmo e apruevo la dicha carta de merced suso en- 



(l) Exceptuado. 
<2) 7 de Mayo. 




LA ALMÜBBNA DE MADRID T SANTA MARÍA DBL TORNERO. 417 

corporada e la merced en ella conteDida; e mando que vos vala e 
sea guardada sy (i) e segund que mejor e mas conplidamente vos 
valió e fue guardada en tienpo del dicho señor Rey don enrríque, 
mi tío, de gloriosa memoria fasta agora. E defiendo firmemente 
que ninguno, nin algunos, que non sean osados de yr nin pasar 
contra esta dicha mi carta de previllejo e confirmación que vos yo 
ansy fago, nin contra lo en ella contenido, nin contra parte della 
en ningún tienpo que sea, nin por alguna manera;. e a qualquier 
o qualesquier que lo hizieren, o contra ello o contra parte dello 
fueren o pasaren avran la mi yra, e demás pecharme han la pena 
contenida en la dicha mi carta de previllejo; e a vos el dicho 
iohan gutierres de hita cura de la dicha yglesia de santa maria 
del almudena o a quien vuestra voz toviere todas las costas e 
dapnos e menoscabos, que por ende res^ibieredes e se vos recres^ 
cieren, doblados. E demás, mando a todas las justicias e oficiales 
de la mi casa e corte e chancillerias e de todas las otras cibdades 
e villas e lugares de los mis Reynos e señorios do esto acaesciere, 
ansy a los que agora son commo alos que serán de aqui adelante, 
e a cada uno dellos en su juredicion, que gelo non consientan,, 
mas que vos defiendan e auparen en esta dicha merced e en la 
manera que dicha es; e que prendan en bienes de aquel o do 
aquellos, que contra ello fueren o pasaren, de la dicha pena e la 
guarden para fazer della lo que a la mi merced fuere; e que en- 
mienden e fagan emendar a vos el dicho Juan gutierres de hita 
cura de la dycha yglesia, o a quien vuestra voz toviere, de todas 
las costas e dapnos e menoscabos, que por ende rescibieredes, 
doblados commo dicho es; e demás, por qualquier o qualesquier 
por quien fincare de lo asy fazer e cumplir, mando al omne que 
les esta dicha mi carta de previllejo e confirmación mostrare, o 
el traslado della abtorizado en manera que faga fee, que los en- 
plaze que parescan ante mi en la mi corte, do quier que yo sea, 
del dia que los emplazare fasta quinze dias primeros siguientes, 
so la dicha pena a cada uno, a dezir por qual razón non cunple 
mi mandado. E mando so la dicha pena a qualqui.er escrivano 



<1) Agí. 



418 boletín de la real AOADBHIA DB la HISTOBIA. 

publico, que para esto faere llamado, que de ende al que vos la 
mostrare testimonio signado con aa sygno, por que yo Bepa en 
commo se cumple mí mandado. 

E desto mande dar e di esta mi carta de previllejo e confirma- 
ción, escripia en pergamino de cuero e sellada con el sello de 
plomo del Rey mi señor, que aya santa gloria (I ), e mío, coa 
que mandé sellar mientra se ynprime mi sello; el qual va pen- 
diente en SIos de seda a colores, e librada de los mis concertado- 
res e escrivanos mayores de loa mis previllejos e confirmaciones. 

Dada en la cibdad de burgos, a dos días del mes de mayo año 
del nascimiento de nuestro salvador ibesu christo de mili e qui- 
nientos e ocho años. 

Va sobre raido o diz vi una, Vaescripto sobre raydo 6 diz de 
merped e dos rayas de menos desde do diz merped Tasta donde 
diz del. E va mas sobre raydo donde diz e aprovase, e donde 
diz merped, e o diz previüejo en dos lugares déla. Nos liceu- 
ciados francisco de vargas e luys capata del consejo de la Reyaa 
nuestra señora, regientes el oficio de la escrivania mayor de sus 
previlegios e confirmaciones la fezimos escribir por su man- 
dado. El licenciado Qapata. El licen9Íado Vargas. 

Juan veiasques. — Licenciatus capata. — Juan maldonado.— 
Esteban salmerón. — Porthanotharío (2|. 

Juan gutierres clérigo de santa maria del almudena e cura de 
la dicha yglesia. 

Sentóse esta carta de previllejo e confirmación de la Reyna 
nuestra Señora en los sus libros de las confirmaciones que tieneo 
loa sus contadores mayores en la cibdad de burgos a seys dias 
del mes de Jullio de mili e quinientos e ocho años para que por 
virtud della el dicho Juan gulierres de bita cura de la yglesia de 
Santa maria del Almudena de la villa de madrid goze de la mer- 
ced en ella contenida, segund que gozó en tiempo del Seáor Re; 
don enrique, que santa gloria aya, e fasta aquí, etc. Antonio de 
fonseca. Juan veiasques. 

Asentado. F. 

<l) FaUecló i 35 de Septiembre de ISOS. 



(1) Colección de Cortea de loe antigvoe reinos de España, por la Real Academia de la 
Historia. Catálogo, pág. 61. Madrid, 1855. 

(2) 2íapa topográ/lco de España, por el Instituto geogrr&fico, núm. 531. (Colmenar 
Viejo.) 

(8) ArcMvo municipal de Madrid. Documentos inéditos coleccionados por D. Timoteo 
Domingro Palacios, pig. 217. Madrid, 1888. 



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LA ALMUDENA DE MADRID Y SANTA MARÍA DBL TORNERO. 419 

Falta el presente documento [28 de Abril de 1467] á la colec- 
ción diplomática de Enrique IV, que ha sido impresa por nues- 
tra Academia, aunque no llevada á feliz término para darse al 
público. Se coloca entre los ntí meros cxli (20 de Enero de 1467) 
y cxLii (13 de Junio de 1467), rompiendo de por medio un exce- 
sivo intervalo. Podrá servir de apéndice á dicha colección. 
Sabido es que en 15 de Marzo de 1467 las Cortes que se celebra- 
ban en Madrid (1) requirieron al Rey «para que no desmembrase 
los bienes de la Corona, ni diese vasallos, jurisdicciones, térmi- , '■% 

nos ni fortalezas, y las donadas que las revocase, protestando en .| 

caso contrario que no consentirían ni aprobarían las tales mer- 
cedes, por ser contrarias á las leyes.» 

La ermita de Santa María del Tornero, enclavada dentro de la 
posesión del Real Sitio del Pardo y situada á mano derecha del 
Manzanares en la confluencia del arroyo Manina, es indudable- 
mente anterior al siglo xiv. No debió su nombre á los torneos y 
que allí se daban espléndidos y en que diz se distinguió más de 
una vez el apuesto D. Beltrán de la Cueva, sino al giro, recodo, 
ó torno que forma el caprichoso Manzanares en aquel paraje, 
amenísimo, culebreando hacia oriente y occidente (2). En una 
exposición del año 1312 que la villa de Madrid hizo al rey D. Al- 
fonso XI, le decía (3): «Et mncta María del Torno, vos, sennor, 
sabedes que fue é es do Madrit; é la tovo é la tiene Diago Alfón; 
é ante quél, García Alfón cavallero de Madrit ó los de onde él 
viníe.» 

Madrid, 24 de Abril de 1891 . 

Fidel Fita. 



NOTICIAS. 



Académico numerario. Ea la sesión del 26 de Abril ha sido 
elegido el limo. Sr. D. Federico Olóriz para cubrir la vacante que 
dejó D. Juan Facundo Riaño. 



Inscripciones en Ñapóles. — En nuevo opúsculo, titulado Marmi 
di Porta Medina e Porta Capuana nel Museo di San MartinOy con 
que el Sr. Lorenzo Salazar, director de éste, ha obsequiado á la 
Academia, se contienen inscripciones que aumentan los recuer- 
dos de la dominación de España en Ñapóles publicados en este 
Boletín (1). Una de aquéllas reza: 

MIRARIMINI ME CIVES 

EX FORAMINE 

REPENTE IN AMPLUM JNCREVISSE OSTIUM 

NEMPE OPUS QUOD OLIM INSTITUERAT 

HENRICUS GUZMANUS OLIVARENSIUM COMES 

ET HUIUS REGNI PROREX 

PERFECIT ET IN HANC FORMAM REDEGIT 

RAMIRUS PHILIPPUS GUZMANUS 

MEDINENTIUM DUX ITEMQUE PROREX 

ILLE VIRTUTUM EXEMPLAR REGNIQUE TUTAMEN 

HIC TANTO VIRO GENERE lUNCTUS 

EJUSQUE REBUS PRAECLARE GESTIS 

IMITATOR 

PHILIPPO IV MAGNO REGNANTE 

ANNO REPARATAE SALUTIS CIOIOCXXXX 



(1) Tomos xxziv, pá|?. 542; zxxvii, 323; y zxxyiii, 240. 



>ÍI 



NOTICIAS. 42t 

Coronaba esta leyenda á la magnífica puerta de Medina cons- 
truida por Cosme Fanzaga, bajo escudo de las armas reales de 
4^0 X 3,70 m., que también se conserva en el Museo desde el 
año 1889) juntamente con los de la ciudad y del virrey, que esta- 
ban á los lados. El último muestra, con los blasones del Duque 
de Medina de las Torres, los de su mujer, Doña Ana Carafa, prin- 
cesa de Stigliano y duquesa de Sabbioneta, abrazándolos la cru^ 
de Calatrava. 

Advierte el Sr. Salazar que la inscripción ha sido transcrita 
con muchos errores por casi todos los literatos que han tratado 
de los monumentos patrios, incluso el Sr. de Ambra, que publicó 
el diseño de la puerta (Napoli AnticaJ^ y agrega que en el sitio 
que ocupó ésta ha colocado el Municipio lápida recordatoria en 
que se lee: 

FU IN QÜESTO LUOGO 

PORTA MEDINA 

CONSTRUITA DAL VICERÉ DI ^UEL NOME 

nell' ANNO MDCXL 

DISTRUTTA 

PER PUBBLICA UTILITÁ 

NELl' ANNO MDCCCLXXIII 

Ha pasado asimismo al Museo de San Martino otra lápida pues* 
ta en la dicha puerta , bajo el busto de mármol de San Cayetano^ 
con motivo de la peste que afligió á la ciudad en 1656, y dice: 

D. o. M. 

B. CAIETANO CLER. REG. FUNDATORI 

PUBLICAS SOSPITATIS VINDICI. 

CIVITAS NEAPOLITANA 

AD GRATI ANIMI INCITAMENTUM 

SIMULACRUM HOC POSUIT, DICAVIT. 

ANNO CHRISTI M. D. C. L. VIII. 



422 boletín de la real agadeiiia de la historia. 

Poblaciones celtO'lusitanas ó dtanias cacereñas. En la sesiÓD 
del 20 de Abril informó á nuestra Academia su correspondiente 
D. Mario Roso de Luna acerca de tres citaniaSy 6 poblaciones 
antiquísimas en los partidos de Logrosán y Trujillo. Ocupan las 
alturas de ásperas montañas y presentan ruinas de grandes 
fortificaciones circunvalares de 1 á 5 metros de elevación, ora sen- 
cillas, ora múltiples y ciclópeas, al modo de las citanias tan carac- 
terísticas de la región lusitana, y que se disputa si fueron célticas 6 
protohistóricas, no estando aún ñja sobre este punto la opinión 
de los arqueólogos. Sus edificaciones sencillísimas, rectangu- 
lares, de 6 por 2,50 m., desarróllanse en series ó parejas entre 
muralla y muralla; no tienen basa central; su entrada es pequeña 
y su cubierta debió ser de maderas y techumbre de escoba y 
tierra. Algunas de ellas diríase se derrumbaron ayer, por lo 
bien que se conservan cual minúsculos altozanos. Su núnieFO 
se calcula en 200 á 300 en Logrosán y bastantes más en Santa 
Cruz, cerca de Trujillo. 

En este último punto hay dos magníficas explanadas hacia la 
cumbre, cuajadas de series de enterramientos: una de ellas con 
pareditas laterales de sillería labrada para cada fosa y con especie 
de terraza par^ celebrar ritos funerarios antes del sepelio; la otra, 
menos esmerada y con fosas demarcadas por pivotes ó guardacan- 
tones angulares. Ambos cementerios parecen más bien de distintas 
dases sociales que de diferentes épocas. En la especie de fortín 
circular que hay en la altura, se abre una hermosa bóveda aflo- 
rando con el suelo y cubriendo una gran pieza rectangular esme- 
radamente encalada, sin ventanas, ni más puerta que una hada 
un ángulo. 

Este trabajo de investigación, habrá de continuar con prontas y 
adecuadas excavaciones. Se enlaza con la piedra sepulcral proto- 
histórica de Solana de Cabanas, que el Sr. Roso de Luna regaló 
al Museo Nacional, y publicó fotograbada en el tomo xxxii de 
nuestro Boletín, pag. 181. 



Miliarios romanos de Navas de San Juan. En la provincia de 
Jaén, partido judicial de La Carolina, se marca distintamente un 




NOTICIAS. A2'd 

trecho de vía ronana entre aquella vía y el lugar de Arquillos (1), 
que pasa muy cerca y es atajo de la carretera provincial, y luego 
se confunde con ella, volviendo pronto á mostrarse cou dirección 
á la venta de San Andrés, distante 2 km. al N. de Santistebau 
del Puerto. En la ermita de San Andrés, que dio su nombre á 
esta venta se han visto tres insignes epígrafes (2), de los cuales 
el primero fué dedicado por los ciudadanos de Hugo al empera- 
dor Adriano como á restaurador de su municipio. Un miliario de 
Trajano (3) , erigido en el año 98 ó 99 se halló á mediados del 
siglo XVI, con circunstancias muy notables, que explica una 
carta del año 1562, de la cual hay copia en nuestra Biblio- 
teca (4). Dice así: <rEn un lugar de vista mui alegre (5) é airoso 
media legua distante de las Navas, y una y un quarto de Sant 
Estovan, se halló cavando una columna de nueve palmos y medio 
de largo, y de grueso en el diámetro tres palmos y quatro dedos 
y medio; y de circuito al rededor tenía diez palmos y tres dedos. 
Estaba hueca por dentro, é cavado poco más de media vara el 
diámetro del hueco, y de altura cerca de un estado de un hom- 
bre. Estaba cubierta esta boca, ó frente, de la dicha columna con 
una losa sin letras por la parto superior; sobre el qual atapador 
se veía un palmo, ó más, de tierra. Estaba quasi lleno este vacío 
de huesos podridos y hechos ceniza. Y por la (parte) inferior con- 
tenía (la columna) las letras siguientes: Imp, Caes, divi Nervae f. 
Nerva Traiamus Aug-Germ. pontif. maxim. trib. potest. H. eos. 
it. p. p. fecit et restituit. En el original están las superiores 
letras en tres renglones; y la última parte del restituit en otro 
renglón.» 

En iguales, ó muy semejantes condiciones se encuentra el mi- 
liario de Adriano, que ha descubierto, hace mes y medio, D. Per- 
fecto Urra en el cortijo del Salido alto, inmediato al de Vista ale- 



. (l) Mapa topográjleo de Etpaña por el Instituto geográfico, núm. 885, art. Santiste- 
ban del Puerto. 

(2) Hüboer, C. 1. L. núm. 3.239-3.211. 

(3) Hübner, 4.081. 

(4) Leg. W,75. 

(5) Casa de Vista alegre^ cerca de la finca del Salido alto , en término de las Navas 
de San Juan.. 



424 



boletín de la real AGADBIflA DB LA HISTORIA. 



1 



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gre por el NE. y al del Salido bajo por el SE. Por delante de lo» 
tres desciende el camino de Santa Helena para juntarse á 
la muy próxima y antedicha Tía romana. Los dos Salidos perte* 
necen á la casa ducal de Medinacelí, de la que es digno é ilustra- 
do administrador el Sr. Urra. El miliario se halló sirviendo de 
sepultura con huesos humanos en su interior, y alineados con 
otros 40 sepulcros también de piedra en el olivar del cuarto pilar 
bajo. Tiene este miliario las mismas dimensiones que el de Vista 
alegre: 2,03 m. de alto por 0,70 de diámetro en la base, y 0,60 en 
su cima. La sepultura se abrió casi por en medio de la inscrip- 
ción, que fué grabada en el año 121. Bs la siguiente: 

IMP'caes. di vi 

TRAlAni • iMirthicI 

F • DIVI • Nervae. nepoS' 

TRAIAnus • hadriaNVS 

AVG • POnt. maxiM 

TRIB POTcst. V. coS'III 

restituit 



Los demás sarcófagos son cuadrangulares y carecen de ins- 
cripción. Los cadáveres, bien conservados, alineados de oriente á 
poniente con la cabeza hacia este lado , se deshicieron en polvo 
al removerlos y sacarlos al aire libre. Se hallaron varias mone 
das de cobre, relativamente modernas, que el Sr. Urra enviará 
para su inspección y examen. Ha remitido dos platillos suspenso- 
rios de lámparas funerales, uno de cobre y otro de bronce, halla- 
dos en la necrópolis, y dos cráneos, que han pasado á estudia 
del académico electo D. Federico Olóriz. 



é 



Correspondientes, Ha fallecido en Ciudad-Real D. Pedro de 
Alcántara Berenguer y Ballester, benemérito por muchos titnlos 
de la Academia; y han sido nombrados Correspondientes en León 
D. Elias Gago y D. Manuel Diez. 

F. F.— C. F. D. 




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#• 



SUMARIO DE KSTE CUADERNO. 



I. Corles de 1645 en Valencia. — Manael Paañla ...... 829 

II. índice de pmebas de loB caballeros que hati vestido el hábito 
de Santiago desde 1501 hasta la fecha.— Fnnasco F. de 
Béthencourt 889 

III. Ltforme acerca de les volúmenei IV y V de la ohra Msláriea 

de M. Baudrillart.—Joanaia M&ldonado Mocodu $08 

IV. Patrología latina. Benallo Granuítieo de Barcelona. Nuevos 

datos biográficos.— Fidel Fita 403 

VARinuDEs: 
La Almádena de Madrid y Santa María del Tornero. Diploma ini- 

dito del rey D. Enrique IF.— Fidel Fita.. *n 

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boletín 



DB LA 



REAL ACADEMIA DE LA HISTORIA 



TOMO XXXVIll.— CUADERNO VI 



JUNIO, 1901 
- I 




MADRID 

ESTABLECIMIENTO TIPOGRÁFICO DE FORTANET 

tlfni«0OB DB LA RBAL ACADBICIA DB LA HI8T0KTA 

Calle de la Libertad , núm. 29 







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DB LA 



REAL ACADEMIA DE LA HISTORIA 



TOMO xxxvin. Junio, 1901. cuadbbno vi. 



INFORMES. 



I. 



-CATÁLOaO HISTÓRICO- DESCRIPTIVO DB LA REAL ARMERÍA DB MADRID 

POB XL 

CONDE VIUDO DB VALENCIA DE DON JUAN (1). 

Comisionado por el Excmo. Sr. Director de esta Real Academia 
^ara informar acerca de la expresada obra, tengo el honor de ex- 
«poner las siguientes consideraciones. 

Para calificar con verdadero conocimiento de causa el mérito do 

una obra como la de que aquí se trata, y saber si debidamente 

-correspondo al establecimiento á que se refiere, menesteres hacer 

un estudio de éste en primer lugar. Por fortuna huelga ahora la 

descripción y hasta la ligera reseña de la magnífica Real Armería 

de Madrid, porque no hay español que no se haya recreado con- 

•tem piando tanta riqueza artística é histórica como allí se exhibe con 

>^dmi rabie arreglo á la vista del público, ni viajero de otros países 

que no la dedique su primera visita, á consecuencia de las noticias 

laudatorias que de ella dan cuantos la conocen y todas las guías y 



(l) Madrid 1898. Un tomo lujosamente impreso de zyx-454 pág. en 4.^ mayor 
con 26 láminas y 933 grabados intercalados en el texto. 

TOMO ZSZVIII. 28 



126 BOLBTtN DB LA DBAL ACADBUrA DB LA HISTORIA. 

libros de viajes y no pocos de otras índoles en los diversos idio~ 
mas europeos (1). 

Se han hecho proverbiales los numerosos y exquisitos arneseSf 
armas y recuerdos preciosos de nuestros ■ reyes de la diaastla. 
austríaca; los trofeos gloriosos de los triunfos españoles de Pavía, 
Iiinez, Lepanto, Oráu y otras partes en tierra y mar; los valiosoS' 
abjetos adquiridos en los últimos reinados y los que pertenecie- 
ron al malogrado Alfonso XII, que tantasjliligencias y dispendios 
ronsagró al aumento y prosperidad de su querida Armería, incluso- 
;] riesgo personal con ocasión del incendio de 1884. Se ha hecho 
lopular entre los inteligentes y añcionados, aquel arnés del 
emperador Carlos V, que unido al respectivo bardaje del caballo 
)esa 115 kg.; el espléndido arnés dorado de Milán, llamado délos 
nascarones, del mismo monarca, y la tan conocida armadura á 
a romana regalada al propio Giuperador por el Duque de Urbino- 
íon familiares á los amantes de las glorias nacionales las arma-- 
luras que vistió Carlos V en la conquista de Tdnez y en la batalla- 
le Mulberg, y á los de las artes, las bellas armaduras de niiiO' 
abradas para Felipe HI y sus hijos. La coleccidn de mai-avillosa» 
f fantásticas rodelas, reproducidas eu grabados por todas parles,, 
brma uaa escuela de artistas y conocedores. El ramo de espade-- 
ia de este centro es considerado universalmenle como lo más- 
lelecto en su género, ya por las delicadas labores, ya en razón d» 
as procedencias. Nadie olvida las espadas de Isabel la Católica, del 
irán Capitán, la que el Emperador llevó á su retiro de Yuste, la 
le Francisco Pizarro, la de Hern<1n Cortés, la preciosa alemana 
le Felipe U, laa de Diego Hurtado de Mendoza, Pedro Méndez 
Lvilés, Duque de Montemar, etc., etc. Otro tanto sucede coa el 
urtido fondo de caprichosas y delicados obras de arcabucería, y 
lO menos los demás objetos diversos, sorprendentes por su mérito 
■ valor intrínseco, por su intachable estado de conservación y por 
I hermoso golpe de vista que presenta aquel poético trasunto de 



(1) El notable por 1«b láml asa (aunque no por las noticias) la obra titulada U 
rnuHa ai Madrid, o» colleeiion des prinelpalit plécel dt la gaUrle d'artus tneinaa ds 
ladrid, texto da Mr. Aqultles JuUnal y dibujos del Itallaoo Qaspar de SeuaU 
aria, 1837-36, infol. 



CATÁLOGO DE Lk REAL ARMERÍA DE MADRID. 427 

tiempos de feliz memoria. Veamos si el libro corresponde á tan 
simpático objetivo. 

Varios SOD los móviles á que ha obedecido el trabajo en cuestión: 
las deficiencias de los anteriores catálogos; las variaciones causa- 
das por pérdidas y aumentos; la reciente clasificación é instalación 
en el nuevo local ocupado desde 1893 (I), y el inteligente é incan» 
sable celo del actual Director, que es el autor del Catálogo. 

Pero aunque la esencia de éste sea la enumei*ación y descrip- 
ción de los objetos de la Armería, como en él se refutan y corrigen 
las expresadas deficiencias y se procede con arreglo á la clasifica- 
ción referida, no es posible dejar de hacerse cargo de estos puntos; 
ni tampoco es lícito prescindir de ciertas condiclones.de carácter 
literario, cuales son el plan y orden general, la distribución y 
enlace de las materias, la propiedad y exactitud de la exposición^ 
el interés y novedad de las noticias y la solidez é imparcialidad 
de la crítica. De todo trataré, aunque no sea con la separación que 
acabo de manifestar. 

Se compone de prólogo^ índice de las series (en que se dividen 
los objetos), Catálogo propiamente dicho, glosario (con adverten- 
cias y clave de abreviaturas), tabla alfabética de nombres y cosas 
notables, tabla para la colocación de las láminas, y por supuesto^ 
anteportada y portada al principio y colofón al fin, en que consta 
que la impresión se hizo á expensas de la Real Casa en el estable- 
cimiento tipográfico de los Sucesores de í^ivadeneira, y qued6 
terminado el 18 de Agosto de 1898. La tirada ha sido do 
2.000 ejemplares (numerados), 1.950 en papel inglés y 50 en el 
del Japón. 

En el prólogo se hace una recapitulación histórica de la 
Real Armería, en que se tributan merecidos elogios al fundador 
Felipe II y al regenerador Alfonso XII; se da cuenta de los dos 
Códices conocidos por Inventario iluminado (que parece ser de 



(l) Es un Balón sitoado en el ala izquierda de la plaza de armas del Real Palacio, 
de 40 metros de largo por 16 de ancho y il de alto, con ventanas á las tres fachadas y 
claraboya en el techo. Debajo hay una planta subterránea con luces al Campo del 
Moro, donde están los talleres y oflcinas, y una sala que contiene piezas de artillería^ 
armas y otras cosas, que no caben en el insinuado salón, ni están comprendidas ea 
el Catálogo y serán objeto de un apéndice al mismo. 




428 BOLETÍN DB LA BBAL ACADBUU DK LA HISTORIA. 

mediados del siglo XTi), y Relación de Valladotid (ó acta de entre- 
ga firmada eo 22 de Noviembre de 1560), que han ser?Ído de gula 
al autor eQ lo que mira á los objetos procedeoies de la Armerfn 
de Carlos V enValladolid, y se termina con los renglones siguien- 
tes que me complazco en trasladar; «También damos expresivas 
gracias al erudito orientalista D. Antonio Vives (hoy individuo 
electo de esta Corporacián), que es quien desinteresadamente y 
con acierto elogiado por el sabio académico D. Eduardo Saavedra, 
ha venido en castellano todas las inscripciones árabes que en loa 
respectivos artículos encontrará el lector.* 

También se ha servido y hace mención de otros inventarios 
inéditos, como el del Tesoro que tenían los Beyes Católicos en el 
Alcázar de Segovia en 1603; y el general histórico de los arneses 
antiguos, armas blancas y de fuego, con otros efectos de la Arme- 
ría del Rey Nuestro Señor en 1793 (I). Además, y muy particulai^ 
mente, ha tenido por apoyo y fundamento de sus apreciaciones, 
sus estudios personales en los afamados museos de Armas de la 
Torre de Londres, de Konsington, de Artillería de Woolwich, de 
Viena, de Berlín, de Nuremberg, de París y de Turín, y los de 
Artillería y Arqueológico de Madrid, así como muchas acreditadas 
obras antiguas y modernas de distintos ramos relacionados con 
su propósito. Naturalmente toma en consideración también para 
sus rectiñcaciones y variantes el Catálogo de la Real Armería 
de 18t!) (2). Todo esto supone una tarea inmensa al alcance sólo 
de persona muy bien preparada y perita en los asuntos conesio- 
nadoB con el del Catálogo. 



(1) Por éste formó D. Ignacio AbadU, leedor de lu Reilaa Cabanerliu, dd £<»• 
mt* hitlili-ieo dil liitt»tarit¡ jui m hito ttaüo J7l>'S áttot arnuet antigtiot, armaí Matuts 
y de/iugo, ain otrot t/tclot Se la A rmeria del Rig Xuetliv .Seüor. Dedicado al Principe 
de U Pal. Uedrld. 1793, en 4* mtyor. Primer catálogo Impraaode la Real Armería 
quvseb* «ouoeldo. 

(3) Catálogo ds la Bial Armería ían ud copioso gloaarlode palabras euy* eipliea- 
ciÚD eaneceaaria para la IntellgeDcia del catálogo, por D. Antonio Martínez del Ro- 
nero (aegún el arreglo de los objetoa hecbo por D. Qaapar 6«na¡], aeffaido de la notl- 
elB histórica de los arcabuceros de Madrid (que viene á ser un traslado del Compen- 
dio histórico de loa miamos, publicado en HlS por Isidro Soler). Madrid , 1M9. Bn 4.* 
Hay una reimpreslÓD de 1854 y otras ediciones posteriores sin el (rioaario ni la noti- 
cia bistúrlea. 



CATÁLOGO DE LA REAL ARMERÍA DE MADRID. 429 

Está éste dividido en quince series, algunas de ellas con varias 
subdivisiones 7 son: 

Serie A. Armaduras con 44t números. 

B. ídem de niños 23 

C. Coracinas 17 

D. Cascos, rodelas, tarjas, escudos y adar- 

gas 107 

E. Piezas sueltas de armadura 136 

F. Sillas, testeras, frenos, estribos y es- 

puelas 185 

G. Armas blancas, clasificadas eu estoques 

y montantes, espadas, id. de caza, da- 
gas, armas orientales, hojas de espada 
y los aderezos especiales de todo este 
conjunto 238 

H. Hachas, martillos, mazas y bastones de 

mando 27 

I. Armas de asta, hierros de lanza y de 

pica 181 

J. Ballestas y sus aderezos , cerbatanas. • 195 

K. Armas de fuego portátiles, subdividi- 
das en cañones de mano, arcabuces de 
mecha y de rueda, pistolas de rueda, 
escopetas de chispa y aderezos para ar- 
mas de fuego 291 

L. Banderas 37 

M. Trofeos militares (Pavía, Tiiuez, Muí- 
berg, Lepante, Oran, banderas extran- 
jeras ganadas al enemigo y trofeo na- 
val) 179 

N. Objetos diversos (corona y cruces visi- 
godas de Guarrazar, restos del manto 
de San Fernando, litera de campaña 
atribuida á Carlos Y, inventario ilu- 
minado, silla de manos de Felipe II) • 34 

O. Objetos pertenecientes á Alfonso XII.. 72 

Total de números 2.163 




430 BOLRTtN DK LA HBAL ACADBHU DE LA HISTORIi. 

Tal clasiflcaciáQ es lógica y racional, apropiada al caso y bien 
dispuesu para encontrar fácilmente los objetos, & lo que ayuda 
mucho el sistema de impresión adoptado; subordinándose á ella, 
como ea natural, la colocación, sin perjuicio de dar á ésta toda 1> 
vislosidad compatible con el método sistemático indicado (I). 

El Catálogo ó parte descriptiva que forma el cuerpo de la obra 
se recomienda por muchos conceptos, además del distributivo 
enunciado que tanto facilita su manejo. Primero las excelentes 
láminas y viñetas representando los objetos máa notables por 
cualquier eatilo, y luego la multitud de marcas de artífices, en su 
mayor parte poco divulgadas entre nosotros. 

Sobre esto ha verificado el autor extensas y minuciosas investi- 
gaciones, que 00 sólo le han permitido enmendar el contenido de 
las láminas del catálogo de Martinet del Romero y la de Isidro 
Soler sobre los espaderos de Toledo (3) , sino efectuar algunos des- 
cubrimientos de transcendencia en varios objetos de la Amé- 
rica (3). Frecuentes y discretas notas con citas, aclaraciones, dalos 
y pareceres constituyen otra fase de ilustración, confirmando de 
paso la laboriosidad é inteligencia del autor. La marcha cronoló- 
gica de la narración dentro del reparto por series, donde ha sido 
asequible, es otra cualidad meritoria, por cuanto ayuda á apreciar 
la sucesión de formas y maneras en el transcurso de los tiempos, 
enseñando á distinguir las épocas de los objetos. Este conoci- 
miento, en mayor ó menor grado, conviene á las personas de 
ciertas profesiones y á todas las de alguna cultura para no incu- 
rrir, ó para conocer si incurren otras, en anacronismos semejan tes 
á los que cita el autor de pintores y escultores que han vestido á 



(11 Bl catálogo de tS19 ; l^Sl noalg-ueardende clueiDl croDoldgleo , tino que >« 
•ujeta k1 arbitraria de la colocacióa de loi objetoa >■> el aatlíiio local ea treí seecj»- 
ne«: la primera, compueila de 44 caadroe 6 trófica •□ las paredes: la seganda, de ob- 
Jecoa encerrados eo aiete armarioe da criatalee (que abora te dirían vltrioaa) \ f la 
tareera, de loa pendientes del tecbo y de los puestos sobre el pavimento ao medio del 

(!) BstoB.que son 90 en Isidro Soler, se elevan hasUlOSen Itaómiaa nuauacrita 
de Santiago Palomares , que acompaña í su Memorís en la Academia de la HlatorU. 

(S) TsmbiéD le han suministrado esas investl|facieaes materiales para formar una 
relaci6a Domioal de miles de operarios ds las artes armeras, merecedora' d« la publi- 
cidad. 



CATÁLOGO DE LA BBAL ARMBBtA DE IfADRID. 431 

•«US persotiajes con armaduras que no les eran coetáneas, para 
descubrir impropiedades en la determinación de las partes com* 
ponentes de las armas (1) y en otras muchas ocasiones. Él capí-* 
tulo de rectificaciones de las ideas corrientes hasta ahora acerca 
-del origen de los objetos, es por la fuerza persuasiva de las argu* 
mentaciones históricas, arqueológicas, artísticas y hasta de senti- 
do común, como una patente de autenticidad inapelable para las 
piezas definidas. Apuntaré algunos ejemplos. 

El arnés ligero que se atribuía á Hernán Cortés, resulta ser el 

^que Garlos Y llevó á la conquista de Túnez; en cambio, el acerado 

l)lanco para justa y guerra que se creía del Emperador, no es sino 

4e su hijo Felipe II. Un estoque de arzón que se llamaba de Don 

•Juan de Austria, consta al presente que fué del Emperador, sin 

perjuicio de que lo heredase aquél. No pertenecieron á los due* 

dos á quienes se adjudicaban las que se suponían montante de 

*Oarcía de Paredes y espadas de Becarodo, de Bernardo del Car* 

pió, del Conde Fernán -González y de Hernando de Alarcón, 

siendo más modernas respectivamente. La que se juzgaba ser la 

famosa Colada del Cid, es una espada del siglQ xiii con guarni* 

•<;ión del XIV, y la que figuraba como de Roldan , es una espada 

-áél siglo XIII, conocida con este nombre porque le llevaba en el 

inventario de Segovia ya citado. Dice el Sr. Conde de Valencia 

>de Don Juan que en el Alcázar de Segovia tuvieron los reyes, se* 

-gún dicho inventario, la verdadera Colada, la Tizona del mismo 

Cid, la Lobera de San Fernando (que parece ser la mencionada 

-del siglo XIII con empuñadura, del xiv que estaba pasando por 

-Colada) , la de Don Fernando de Autequera, la de Don Alvaro 



(1) Se me presentaron á examen hace alganos años los dibujos al natural de una 
-espada que se conserva religiosamente como de propiedad de un personaje histórico 
^e primer orden , para ver si era admisible aquella procedencia. Resultó que la hoja 
no era contemporánea de la empuñadura y que ésta se componía de elementos hete- 
rogréneos, alguno de los cuales se hallaba montado al revés. Mas no se admitió este 
•dictamen porque «era violentísimo privar á un pueblo de las tradiciones que durante 
-siglos mantuvieron vivo el recuerdo de las hazañas de sus héroes.» Palabras son estas 
•del autor del Catálogt) que las complementa así: «pero más violento es sin duda nin- 
guna que otros pueblos más adelantados en la ciencia arqueológica puedan sonro- 
jarle haciéndole ver con pruebas indiscutibles que por su impresionabilidad ó negli- 
gencia ha sido juguete de vulgares consejas.» 




432 bolbtIh db la real acadbuu de la histohia. 

de Luna, la ijoyosa de helcortar» de Boldáa (1) y otras, y aSadd- 
que la Colada verdadera debió desaparecer de allí cuando los dis- 
turbios de los Comuneros. A propósito de esto último y poi haber 
sido origen de nuestra Real Armería la del Emperador en Valla- 
dolid y la de los Reyes Católicos en Sei;ovia, me parece muy del 
caso dar algunos indicios de ésta y de los Gomuaeros respeclo- 
á ella. 

La Armería que los Reyes Católicos tenían en el Alcáiar de^ 
SegoTÍa debía ser de gran consideración, á juzgar por los locales- 
que ocupaba, que eran las cuatro grandes salas, en otros tantos- 
pisos, de que se compone el cuerpo de ediBcio, donde se halla Is- 
torre del homenaje, al eitremo de Poniente, y la espaciosa bóveda 
superior de las dos que están debajo de las que fueron magufScas- 
cámaras artesonadas del ala del Norte. La primera de aquellas- 
salaa, Ó sea la de la planta baja, estaba destinada á guardamatc- 
riatea, máquinas y enseres para la recomposición de toda clase- 
de armas. La segunda era la armería de lanza», pica» y alabar- 
das, colgadas á lo largo de la bóveda, y cuerpos completos en sL 
arranque de la misma. La tercera contenía los coseleUa, morrio- 
nes y otras piezas do armar de más adorno y valor. En la Guaría- 
se guardaba la arcábuceria, frascos y demás aderezos para dicha» 
armas. La bóveda antes indicada se titulaba Sala de armas, por 
su destino, y aun había en ella restos de armaduras y efectos mi- 
litares á principio del siglo xix. A esU se redujo la Armería desde 
que se deshizo ó se disminuyó la principal y primitiva, y, según 
inventario de 1661, allí se custodiaban todas las armas, menos 83' 
picas que permanecían suspendidas en la bóveda de entrada al 
Alcázar, donde aun se veían las escarpiad el infausto día delÍD> 
cendio (2). 

Loa Comuneros en 1520 sitiaron durante seis meses el Alzázar^ 
pero no lograron entrar. Lo defendía el teniente de alcaide don 



[1) CoQTlene recordar >qu[ que al Joj/ota es unk eapiBollMclúii de 
«r> la eepadi de Carla Uagao. La aupuasta de Roldan era llamada / 
derivada de otra germánica que Btguiflea la juatlcla. Lo» ft«noaB«a Is tHalan O»- 

(S) Noticias tomBdae por el antiguo coronel de ArtiUeria D. Joaquín de Oúngor*- 
de 108 papeles de los Alcaide*. 



CATÁLOGO DB LA REAL ARIÍBRÍA DB MADBIO. 433 

Diego de Cabrera, hermaDo del alcaide propietapio coode de 
Chinchón, ayudándole desde la inmediata Catedral D. Rodrigo 
de Luna, alcaide de la torre de la misma. En ésta sí entraron 
aquéllos, profanándola y causando tales destrozos, que acabados 
tan sensibles sucesos hubo que trasladar el culto al convento de 
Santa Clara, donde hoy es matadero, y se principiaron las dili- 
gencias para levantar la Catedral que ahora existe (1). Higuera (2) 
nombra los principales comuneros que tomaron parte en todo lo 
dicho y comenta: «Ninguno de estos daría su esperanza por un 
cuento de renta; Ramiro Núñez y Juan Bravo ya se dejan llamar 
Señoría, el Juan Bravo, porque espera ser conde de Chinchón, y 
el Ramiro Nüñez, conde de Luna.» Según Colmenares, los comu- 
neros profesaban un aborrecimiento inconcebible al conde de 
Chinchón. Ya en el terreno de las digresiones, voy á dedicar otra 
á la fabricación de armaduras en España. 

Se cuentan en el Catálogo de la Real Armería una media ar- 
madura hecha en Pamplona para Felipe III á principios del 
siglo zvii, un arnés de parada, fabricado igualmente en Pamplona 
en 1620 por mandado del mismo para el duque de Saboya y va- 
rios de niño, labrados también allí, para los hijos de dicho rey (3). 
Y dice el autor del Catálogo, aludiendo al citado arnés de 1620: 
«La declaración terminante del lugar en que fueron trabajadas la 
hallamos en el Catálogo de 1652. Consta en éste que dicho arnés 
se labró en Pamplona (Marzo de 1620). También consta, añade 
hablando de otros del mismo grupo de armas, que se hicieron 
por S. M. (D. Felipe III) en leL Armería de Pamplona^ con destino 
S sus hijos D. Felipe, D. Carlos y D. Fernando» (aquí se reñere 
alas de niño indicadas); y deduce la conclusión siguiente: «De 
esta última cita se inñere por modo evidente que en la capilal de 
Navarra había, no ya un artíüce armero determinado, sino un 
centro importante de carácter nacional con el nombre de Arme^ 
ría, donde se fabricaban armas para la nación y donde el rey en- 
cargó éstas, cuyo rico dorado evidencia que eran armas de lujo 



(1) Colmeoarea, Historia de S$govia,^Boi.vtin de U Academia, t. ut, p. 212-'261. 

(2) Me. tomo Viii , fol. 836.1 

(8) También figura alguna rodela de Bugui, muy adornada pero de poco gusto. 




434 bolstIn db la abal acadbuia db la historu. 

6 regalo.» Sin embargo, la verdad histórica obliga á reconocer 
que el Catálogo ó inventarío de 1653 babla en sentido figurado. 

Los bechos positivos son como á continuación se expresa, délo 
que dan testimonio las copias auténticas de documentos o6cialea 
del Archivo de Simancas, que obran en los arcbivos focultatifoi 
de los cuerpos de artillería y de ingenieros, formando coleccioDes 
de mucbos tomos en folio. 

La Armería que aquí se díco de Pamplona, comunmente tam- 
bién llamada de Navarra, no es otraquela que estuvo establecida 
en la Herrería de Eugui, A cargo y bajo la inmediata direccléa 
del cuerpo de artillería y dependiente del comandante de esta 
arma del reino de Navarra, domiciliado en Pamplona y por cuyo 
conducto se tramitaban todos los asuntos concernientes á la He- 
rrería de Eugui y á su anexa Armería mientras allí existió, ha- 
llándose en Pamplona como capital y plaia de guerra los alma- 
cenes de los productos de aquella fábrica y de todos los pertrechos 
de la artillería de dicho reino. De aquí la confusión de nombreí 
del establecimiento de que se trata, que por otra parte no es pri- 
vativa del catálogo en cuestión. 

Véanse algunos antecedentes. El capitán general de la artillería 
de España, D. Francés de Álava, fué comisionado por el Consejo 
de Guerra en 1560 para ver el partido que se podía sacar del ooaN 
tiuete de la fábrica de Eugui para la construcción de armas de- 
fensivas, con cuyo designio se había instalado (I), iconsiderando 
que en ninguna parte de España tenía S. M. tan buen aparejo j 
comodidad de aguas, minas y montes como en el término de 
Eugui para labrar acero, coseletes, morriones, etc., etc.* Apro> 
bado el pensamiento, aunque los unciales españolea da Eugui 
servían para el trabajo del martinete, se resolvió traer otros d* 
Milán para grabar y dorar, y en 1590 parece que se había entrado 
en marcha corriente. No obstante, el año de 1595 se contrataron 
en Milán más armerolea, que fueron: 

Juan Ambrosio Contras, grabador; Juan Bautista Seminan, 
dorador; José Pralfn, maestro de coseletes; Dionisio Tenaga \1], 

BD tender»' bien las IMl ■ 



CATÁLOGO DB LA REAL ARIfERÍA DE MADRID. 435 

Ídem de brazales ; Carlos Udin , ídem de celadas ; Jacobo Felipe 
Somazo, ídem de manoplas y «glebas»; Bernardo Sasi, armero y 
dorador; Juan Bautista Grande, ayudante áe armero; Bartolomé^ 
ídem, /d.; Luis Pratín, ídem de coseletes, y Juan Pedro Ayrago, 
grabador de martillo y ayudante de fuego. 

Más adelante vinieron otros cinco, y al lado de ellos se pusie* 
ron aprendices nacionales para no tener que llamar gente de Tuo* 
ra en lo sucesivo. Pero la obra salía cara á causa de la suma di- 
ficultad de la exportación y la de importación de algunas materias 
primeras, por hallarse descontentos los operarios en un paraje 
tan agreste y aislado, por ser poco gobernable aquella gente, y 
más que todo por lo mal que les corrían las pagas, pues en 1629 
-BQ les debían 8.000 ducados en plata y estaban acosados por loe 
acreedores. Este estado de cosas dio motivo para que desde 1615 
se pensase ya en trasladar la fabricación á Tolosa de Guipüz-* 
€oa, si bien no fué así hasta 1637 ó 38, según declaró la misma 
villa de Tolosa en 1658 al pedir la quitaran de allí. Todavía se 
puede ver (1) en dicha población la Casa Armería, que había sido 
edificada en el primer tercio del siglo zvii en terreno y con ma- 
teriales que dio la villa con la condición de destinarla «á la cons- 
trucción de cotas de nx^lla, corazas y otras armas defensivas», 
aunque más adelante se labraron espadas también y litiles de 
gastadores. El obrador principal tenía 100 pies de longitud, lo 
mismo que el almacén que estaba encima. 

Por los años de 1660 y 1669 tenía consignados cpara hacer ar- 
neses y armas blancas» 12.000 ducados anuales en los Millones 
de Burgos, que no se pagaban, por lo cual y por haberse ido mu- 
riendo los artíñces sin reemplazarlos, «llegó á pararse del todo» 
la fábrica segün expresaba el veedor Antonio de Frías en el in* 
forme de la visita general ó revista de inspección que giró á todas 
las fábricas militares en 1698 y 99. Con el fin del siglo xvii, el 
decaimiento de las armas defensivas (2) y la extinción de la di- 



(1) Por lo menos se veía hace pocos alios. 

(2) La decadencia de lasgrrandes armaduras ó arneses completos, que se hablan 
generalizado desde el siglo xi, se inició ya en el xv, simplificándolas de día en día, 
tanto por lo que fatigaban y por lo que embarazaban los movimientos como por ga- 
rantizar cada vez menos contra las progresivas armas de fuego, aunque se hacían 




436 boletín de la real academia de la historia. 

Hastía austríaca, vino á acabar en punta, como se suele dedr, 
este establecimiento debido á las iniciativas de Felipe II como U 
misma Real Armería que ha dado lugar á esta relación. 

De todos modos, en los manuscritos á que me refiero no hay 
nada de Armería alguna de Pamplona distinta de la de Bugui, ni 
es de creer que el rey tuviese dos iguales en parajes tan cer- 
canos. 

No por esto pensará nadie que en una nación tan guerrera 
como España y en que tanto abundaba el hierro y sus artífices, 
fuera desconocida ó poco ejercitada la industria de las armas de* 
fensivas, antes bien tuvo renombre en lo antiguo, así como en la 
preparación del acero; y en cuanto á tiempos más cercanos, aan- 
que anteriores á la fundación de Eugui, citaré dos partidas de 
una larga cuenta presentada en 1503 por Pedro Ruíz de Ibarray 
Juan Pedro de Tolosa, de Artillería (de fierro) y armas que se 
habían construido en cVizcaya» en dieciocho meses para distri- 
buir en España é Italia, cuyas partidas son: 

4.000 armaduras suizas con su piastron é guarnición 
de brazo izquierdo, y celada é barbote sin ma- 
nopla á 610 mrs. 

200 pares de corazas, hechas con cueros de cordoba- 
nes, marcadas, estañadas é templadas á prueba 
de ballesta á 485 

Volviendo á las rectificaciones que tanto relieve dan al Catá- 
logo, diré que de un pasaje de éste, hablando del trofeo de Pavía, 
resulta que la célebre espada de Francisco I que Napoleón sacó 
de nuestra Armería (que por cierto tiene la hoja española) y de la 
que en ésta hay copia exacta, ejecutada por D. Ensebio Zuloaga^ 



á prueba de pelota. A fines del siglo zvii no quedatiaa con armas defensivas máiqnc 
los cuerpos llamados de cabalios-corazas , semejantes ¿ los coraceros de estos últimos 
tiempos; si bi^n las personalidades eminentes solian usar todavía armaduras de pa- 
rada ó adorno y para retratarse, como dice un* autor francés. En efecto, no sólo st 
ven retratos armados de Felipe V, sino basta de Carlos III. La gola prescrita cono 
distintivo para ciertos actos en el Ejército es una reminiscencia ó representaei6n d< 
08 antiguos petos de armas. Bien se ve que no podía subsistir más la Armer^"' ¿b 
Tolosa, antes de Eugui, ó si se quiere de Pamplona. 




CATÁLOGO DE Lk REAL ARMERÍA DE MADRID. 437 

por orden de Alfonso XII, no es la que el rey francés ceñía en el 
lance de Pavía, sino una espada de corte ó cereraomia que se en- 
•contró en su campamento y luego la dieron á Felipe II. La que 
usaba el rey vencido aquel día y cogió Diego de Ávila que le de- 
rrocó del caballo y le rindió, entregándola con la manopla dere- 
cha al Emperador Garlos Y, es la que hoy se custodia y consta en 
«1 Catálogo con la signatura de orden M. 1. Este descubrimiento 
por sí solo basta para dar una importancia notoria, á dicho libro 
y realzar la estimación de la Armería, si no parecen argumentos 
que lo desvanezcan. 

Independientemente de los conocimientos técnicos del señor 
Conde de Valencia de Don Juan en las artes de trabajar los me- 
tales con aplicación á la armería en general, no hay página del 
Catálogo en donde no so encuentre algo curioso é instructivo. En 
unas partes se ve la esplendidez y buen gusto de aquellos monar- 
cas españoles que supieron reunir tantas preciosidades, algunas 
á mucha costa, pues en ocasiones venían los constructores desde 
Alemania á Toledo sólo para tomar medidas de armaduras, en 
cuya operación se sacaban moldes en cera y vaciados en yeso de 
los miembros del cuerpo; en otras se averiguan las genealogías 
de los célebres armeros Colman de Augsburgo, ó la de los Ne- 
groli de Milán, uno de cuyos individuos llegó á tener el titulo de 
Marqués de Negroli, adoptando por armas las llaves cruzadas que 
les servían de marca en sus trabajos; en otras que aunque aque- 
llos reyes se surtían en Alemania é Italia, no dejaron de fomen- 
tar la armería española en los puntos donde funcionaba, y que á 
la vez los buenos artífices nacionales trabajaban en el extranjero, 
como el zaragozano Antonio Pérez de la Calle lo hizo en- Roma 
para el Papa Calixio III; en otras que así como por nuestras gue- 
rras, vicisitudes y apatía han desaparecido tantísimos libros y 
documentos importantes, lo mismo que valiosas armerías y gale- 
rías de pinturas que tanto abundaron en palacios y castillos ya 
tampoco existentes, de igual modo se han perdido los punzones 
de marcar de los antiguos renombrados espaderos de Toledo, que 
«e custodiaban en el Ayuntamiento de esta ciudad. 

Es un Catálogo en regla y no un inventario más ó menos mi- 
nucioso é ilustrado, que al presente cumple todos los fines á que 




438 boletín oe la real academia de la historia. 

8e destina y requiere su título de históiico-descriplivo, pues hay 
ea él, orden y clasiflcacióo, cronología é historia, abuadantes 
datos y noticias^ claridad y exactitud, erudición y sana crítica» 
La porción de controversia que sobre lo dicho también tiene, y 
no es atributo indispensable en esta clase de obras» se hace nece* 
saria en la presente para dar á conocer la Real Armería tal cual 
es, desterrando las inexactitudes, faltas y sobras de catálogos an- 
teriores, que corrían como artículos de fe y se habían difandido 
universalmente, pues para borrar tales creencias no bastan afir» 
maciones sino pruebas bien discutidas, que vengan á crear uoa 
especie de jurisprudencia; sin que sea esto decir que todos los ra- 
ciocinios empleados sean incontestables. En suma, el libro es un 
complemento indispensable de la Armería, qae esperaba impa- 
ciente el público ilustrado, el cual no podrá menos de considerarle 
digno de este arsenal y de las regias personas que le patrocinan. 

Madrid, S de Mayo de 1901 , 

Adolfo Carrasco. 



II. 

LO RAT-PBNAT EN EL ESCUDO DE ARMAS DE VALENCIA. 

Los historiadores valencianos han discutido largamente acerca 
del escudo de armas usado por la ciudad del Turia. Beuter, Eaco-^ 
laño, Teixidor y otros hablaron de él con más ó menos funda- 
mento, remontándose á la época romana para descender luego al 
período cristiano, iniciado en 1238 con la conquista de Valencia 
por el invicto Jaime I de Aragón. Todas estas investigadone» 
descansaban en simples conjeturas ó en hechos tradicionales de 
escasa antigüedad. Faltaba un estudio documentado y crítico que 
desechando lo fabuloso y analizando la tradición á la luz de sana 
crítica, restableciese la verdad en su primitivo estado. Este trabaja 
lo ha realizado D. Vicente Vives y Liern, ilustrado jefe del Archi- 
vo Municipal de Valencia, al publicar una monografía dedicad 




ESCUDO DB íLRIIAS DB VALENCIA. 439 

á esclarecer la representación del Murciélago ó tRat Penal» en el 
escudo de armas de aquella ciudad (1). Dentro de estos límites, 
aporta el autor copiosos é inéditos documentos que permiten Ajar 
de un modo indubitable la aparición del vespertilio en el blasón 
valenciano. Con la publicación de este trabajo, cesa pues, el liti- 
gio hace tiempo sostenido por los escritores regnícolas y se resta- 
blece la vei-dad histórica. 

£1 procedimiento seguido por el Sr. Vives se ajusta al más 
riguroso análisis crítico. Estudia separadamente las fuentes de 
su investigación, tomando como punto de partida la bandera ó 
enseña de la ciudad, la Senyera, compendio desús empresas gue- 
rreras y símbolo de sus prerrogativas forales. La primera vez en 
que aparece mencionada la venerada enseña, es en el Fuero 6.^ 
del título Batie de la Cort^ 6 sea en el que se estableció por Jaime I 
la elección del Justicia civil^ imponiendo á los nobles la obliga- 
<;ión de seguir la bandera siempre que esta saliese de la ciudad al 
frente de la hueste comunal. De los documentos estudiados por 
el Sr. Vives se deduce que el Murciélago no figura antes de 1503 
en la cimera que corona la bandera. Posteriormente ya so men- 
ciona en las cuentas y en las descripciones de actos solemnes en 
que aparece el lábaro Municipal. Con estos datos desecha la opi* 
nión sustentada por los historiadores, que aseguraron ser lo Rat 
Penat, timbre dado á Valencia por D. Jaime I al recuperarla de 
los árabes en 1238 (2). 

Aclarado este punto entra en el campo de la numismática va- 

(1) Lo Rat Penat en el escudo de armas de Valencia. Conferencia dada en la Sección 
de Arqueología de la Sociedad «Lo Rat-Penat)> en 13 de Marzo de 1900, por D. Vicente 
Vivesy Liern, Abogado del ilastre Coleg-io de Valencia y Archivero Municipal de 
la miBma. Valencia Imprenta de la Viuda de Emilio Pascual, calle de Flzarro. nú- 
mero 10. 1900. En \.^ mayor. 

(2) Los autores que princii>almente han tratado del escudo de armas de Valen- 
cia son: 

'Bv^3'V^B..'~ Crónica general de España y especialmente de Aragón^ Cathaluíia y Valen- 
cia, Segunda parte. Valencia, 1001. 

líBCOhAViO,^ Década primera de la Historia de la Insigne y Coronada Ciudad y Reyno 
de Valencia, Valencia, 1610. 

DiKQO.^Ánales del Reyno de Valencia, Valencia, 1618. 

Teijíiúob,.— Antigüedades de Valencia exi la Colección de Monumentos históricos de 
Valencia y su fte^no del Dr. Chavas. Tomo I. Valencia, IS 5. 

WvifíB CiBQK'íí.-^Armas de Valencia. Resumen délas Confei encías pronunciadas en 




440 BOLKTtN DB LÁ RBAL AOADBUIA DX LA HISTORIA 

lentina. El dragón alado, verdadero murciélago heráldico, figura 
por primera vez en los timbres y medios timbres de oro de Al- 
fonso III de Valencia (1416-1458). Antes de eala acuñación, las 
monedas valeucianas ostentan diferentes emblemas. Kl escudo de 
la ciudad se encuentra ya en los reales de plata batidos durante 
el reinado de D. Martín I, llamado el Humano. Represéntase en 
el anverso el busto del rey y la leyenda ^ Martinug; Dei: Gratia. 
Rex. Ara; y en el reverso el escudo tetragonal con sólo dos palos 
ó barras y corona real con la inscripción t¡i Valeneié: tíaiotiea- 
rum: Sar. 

Los timbres y medios timbres de D. AlTonso se emitieron en 
virtud de una concordia otorgada en 27 de Septiembre de 14!6 
por el citado monarca y los Jurados y Sindico de Valencia, reba- 
jando por tiempo de diez afios la ley y peso del oro de los que 
habían de batirse en la ceca valenciana, y esto con el fin de evitar 
la gran extracción de esta moneda, por ser de mayor ley que U 
circulante en los Estados de Castilla y otros. 

En las monedas batidas en los reinados sucesivos, sólo fignra 
el escudo do palos y corona real. Verificada la unión de los rei- 
nos de Aragón y Castilla, continuó Valencia acuñando moneda 
propia, y en ella aparece siempre el escudo losanje, según puede 
verse en los reales de Felipe III. 

Por primera vez encontramos las dos ll coronadas en los reales 
de Felipe IV. 

Igual timbre figura en los batidos por el Archiduque Carlos de 
Austria en 1707, durante su efimero reinado en Valencia. 

En 1833 y con motivo del sitio que pusieron á Valencia las fuer- 
zas absolutistas, se hizo una emisión de cuatro reales de plata 
y en los cuales aparece el murciélago con alas extendidas sobre 
corona real y la famosa leyenda : Valencia sitiada por loa enemi- 
gos de la libertad. 



Lo Sat-I'enal por loa Sres. Torres Balda. Vlvea Ciacar, Tramoyeres ; MarUnei Atof. 
Valencia, 18BQ. 

El bachiller Torresiut (Torrea Balda). Arma» de Vateseia. Almanaque del pert6di0i 
Lat Proeineiai. de ValenelB, isao. 

Uastínez líi.ot.—LoRal-Pinatnelttaióiid> Tabiuia. AlmanaquedeZiu /Vm(i- 

«<M, 1)«Z. 



£SCUOO DE ARMAS DE VALENCIA. 441 

Las fuentes lipográHcas suministran también datos para ilus- 
trar el tema, y el Sr. Vives aporta algunos documentos gráficos 
usados por los impresores valencianos. La mayor parte de los 
libros impresos en Valencia durante los siglos zv y zvi ostentan 
en las portadas el escudo de la ciudad, pero representado de muy 
distintas formas. Una de las más corrientes y conocidas fué el 
escudo puntiagudo de las barras, casco y corona con el supuesto 
Drach alai (Dragón alado) por cimera. 

El escudo tetragonal de palos, corona, murciélago de frente y 
las dos LL coronadas, en forma de tenantes, figuran por primera 
vez en los Capitols del Quitament de la Insigne y Coronada Civíat 
de Valencia, impresos por Juan Bautista Marcal en 1633. 

Hállase dedicada otra parte de la monografía al estudio de la 
sigilografía valenciana. De su examen resulta que los sellos usa- 
dos por los Jurados de Valencia han experimentado en su com- 
posición varias modificaciones, las cuales nos permiten agrupar- 
los en los siguientes períodos: 

Primer período. Escudo puntiagudo, palos colorados sobre 
campo de oro, sin corona ni yelmo. Es el llamado impropiamente 
escudo de Aragón, siendo en puridad el propio de la casa de Cata- 
luña. Fué el adoptado por Jaime I, según puede verse en sus 
conocidos sellos. Este mismo escudo adopta Valencia para demos- 
trar que era cabeza de reino. 

Subsistió este escudo hasta 1377, pero no fué el único. En los 
primeros años del siglo xiv aparece en los documentos un nuevo 
timbre alegórico representando una ciudad sobre aguas. No consta 
la fecha precisa de su introducción. La más remota en que apa- 
rece es un documento de 1312, conservado en el Archivo de la 
Catedral valentina. El propio emblema figura esculpido entre 
otros de la forma primitiva en las jambas de la puerta ojival, lla- 
mada de los Apóstoles, en el propio templo metropolitano. Perte- 
nece este monumento arquitectónico á los primeros años, de la 
centuria, época en que, según dejamos dicho, debió adoptarse 
aquella divisa. 

Afosen Febrer, en sus discutidas Trovas^ alude á este escudo, 
cuyo origen hace remontar á la época romana, diciendo: 

TOMO ZZXVXII. t9 



443 BOLETÍN DB LA. REAL ACADEMIA DE LA HlSTOniA. 

■ Faregué ais RoRiiins pagar a Valencia 
La moUa lealtad y lo gran estrago 

Que avia lengut per fer resistencia 

Ala Carthaginesos, y a sa grao potencia: 

Y aizi ais Scipions en seiiyal de pago 

La reediflcareii a sa costa propia 

Fcntli sis cloaques ab qué facilment 

Sana, e neta feren, despedim la copia 

De les moUes aygues; ab que no es impropia 

La Divisa Anliga en lo camp d'argent 

Una Ciutat bella, sobre aygua corrent.* 

La ci'llíca moderna concede escaso valor histórico al texto de 
las Trovas en la forma en que han llegado hasta nuestros días. 
El primitivo texto nos es desconocido y el actual es obra de algün 
poeta del siglo iv, especialmente todo Jo que se refiere al escudo 
de Valencia. Justificase esta opinión al describir el iucógnito autor 
las armas de la ciudad que se suponen exigientes al componer las 
Trovos, diciendo el poeta á Pedro I: 

■ Mes lo Rey Jacme vosire Pare amat 
Si ha mudat l'EIscut possant per divisa 
Barres d' Avagó en pavés cuadral 

Com Ubeu les dones, puix esta Ciutat 
Té el oom femeni, e aiii d'esta guisa 
Sobro camp de rolg e corona d'or 
Les ha concedidos ab lo Rat-Penat 
Que cria en sa tenda son Glls sens paor 
Mentres dura el siti, com sabeu Senyor.» 

La falsedad del texto copiado se demuestra con el hecho de que 
el Rat-Penat ó mui'ciélago no aparece en el escudo de Valencia 
hasta muchos años después, no siendo tampoco cierto que anidase 
el vespertilio en la tienda del monarca; lo dicho por éste ea sa 
Crónica es quo anidó una golondrina. Igualmente es errónea la 
añrmacióa de que ese escudo ae otorgó por D. Jaime L Los textos 
lapídeos y sigilográflcos no ofrecen duda sobre este punto, y á 



ESCUDO DB ARMAS DB. VALENCIA. 443 

mayor abundamiento existe un acuerdo del Consejo de la ciudad, 
fechado el 10 de Marzo de 1377, en que se aclara la duda. En vir- 
tud de este acuerdo se modifica el timbre y toma desde entonces 
una nueva forma. 

Segundo período. Escudo de palos en forma de losanje y coro- 
na real. 

Comenzó á usarse en 1377, y en virtud del acuerdo antes citado 
-ordenó el Consejo se destruyesen los sellos representando una 
dudad sobre aguas, sustituyéndolos por los de la forma antigua, 
pero añadiéndoles corona real y esto por dos razones: la primera 
por ser Valencia cabeza de reino, y la segunda porque el rey 
D. Pedro II, entonces reinante, colocaba una corona real sobre 
la L del nombre de Valencia en todas las cartas y documentos 
dirigidos á la ciudad, costumbre que comenzó á usar después de 
las luchas sostenidas con D. Pedro de Castilla y en recompensa 
•de los servicios que le prestaron los valencianos defendiendo dos 
veces la ciudad contra las fuerzas castellanas. 

El anterior acuerdo se cumplió exactamente como había orde- 
nado el Consejo. Consta, en efecto, que el platero real Bartolomé 
<]ioscollá abrió los nuevos troqueles, cobrando su importe en 14 de 
Marzo del mencionado año. A esta nueva forma se refiere el poeta 
-Jaime Roig cuando dice en su famoso Llihre de les dones: 

cCom tanta y veu 
fidelitat, 
feula ciutat 
noble, real; 
com pus leal 
la corona, 
com molt Tamas, 
sola portas 
en sa bandera, 
peno, senyera, 
al tres senyals. 
Armes reales 
soles pintades 
no gens mescladéo 




444 boletín bs la rsal acadsuia de la historia. 

ab lo paaiat, 
lo camp daurat 
vermelU bastón», 
íobreh cantona 
dor coronat.t 

Tercer período. lia Torma adoptada en 1377 puede decirse fué- 
la defloitiva, siendo casi general en los monumenloa lapídeos que 
se conservan de aquella época. Las tnodiScaciones sucesivas se 
reSeren ünicamente á los emblemas que se unen al blasón. En 
este periodo se añade por primera vez el Murciélago ó Rat-Penat 
y las dos L L coronadas como lunantes. El famoso veaperlilio ya 
tfemos visto no fué emblema usado por D. Jaime I. Introdúcese 
por Pedro II en su escudo, y aunque arecta la forma de Dragón 
heráldico, es lo cierto que los historiadores coetáneos, entre ellos 
el cronista Carbonell, ya le denominan fíat-Penat. En los timbres 
de oro balidos por Alfonso V aféela la primera forma. Este misma 
dibujo con escasas variante» se reproduce en monumentos lapí- 
deos existentes en Valencia, y consta que en 1448 ya se esculpía 
el murciélago, pero basta después de 1523 no aparece éste en los 
sellos usados por los Jurados y demás funcionarios del Consejo, 
añadiéndose también las dos LL coronadas. Posteriormente queda 
como sello del reino, usándolo hoy la Diputación provincia!. La 
forma adoptada en 1377 es la definitiva. Sólo se modiQcan los 



En esa fecha se añade la corona real, y en los comieotos del 
siglo XVI el Ral'Penat y las dos L L coronadas. Posteriormente se 
agregan nuevos emblemas, dando origen á variantes que unas 
subsisten y otras desaparecen. 

Cuarto período. Por la brillante defensa de los valencianos con- 
tra las fuerzas del mariscal Moncey, en 28 de Junio de 1608, se 
añadieron al escudo dos ramas de laurel (1). 



(1) El Sr. Vives Be limit* al ex^mea del eecado de Valencli en lo que padiíramw 
lluntr periodo bieUrlco. L« parte relativa & las vlclsltudei de la época ciuttempori- 
nea no entra en el cuadro trazado con lu natural competencia. ABadlremos por vía 
de Uaitraclún que en tB43 ee agregarou al escudo dieclHli bandería 4<splegadBS en 
recompeoia de la partletpaclún que lea valeneianoi tuvieron en el movimiento poli- 



B8GU00 DE ARMAS DB VALENCIA. M5 

Con lo expuesto creemos haber demostrado el valor crítico 6 
tiistórico de la monografía del Sr. Yives, impresa á costa del 
Ayuntamiento de Valencia. Constituye un verdadero manantial 
de datos y documentos inéditos que utilizarán con fruto cuantos 
^e interesan por esta clase de estudios. Por nuestra parte cumpli- 
mos gustosos la grata tarea de felicitar al autor por su erudito 
«trabajo, ilustrado con profusión de grabados. 

Valencia, 10 de Mayo de 1901. 

Luis Tramotbrbs Blasco. 



III. 



EL CARDENAL JULIO ALBERONL 



El profesor del Liceo de Novara , Sr. Alfonso Professione, ha 
enviado á esta Real Academia el libro impreso en Turín en 1898 
<iue lleva el título II miniatero in Spagna é il processo del Cardi^ 
nale Giulio Alheroni (1), estudio histórico fundado (dice el mismo 
título) sobre documentos originales. 

Ya el autor había publicado otros dos breves estudios sobre el 
personaje aludido, refiriéndose á la época en que acompañó al 
Duque de Vendóme en Italia, particularmente en los sitios de 



~tteo contra el regente Espartero. Subsistió este emblema hasta Diciembre de 1854. 
Triunfante la Revolución liberal, pidió el Ayuntamiento se borrasen las banderas por 
significar un acto contra la causa popular. Accedióse de Real orden á la petición, bo- 
rrándose aquel emblema de todos los escudos y sellos, quedando el escudo en la forma 
de 180!^, esto es, cuatro palos encarnados sobre campo de oro y en forma de loeanje, co> 
^ona real aurmontada por el Jtat'Penai con alas extendidas y visto de frente, dos L L 
coronadas como tenantes y en la parte inferior dos ramas de laurel. 

(1) Acerca del gobierno de Alberoni en España había publicado antes de este tra- 
bsjo del Sr. Professione una serie de notables artículos el jurisconsulto y filósofo 
Oiandomenico Romagnosi. 




T — r 



446 boletín db la rbal acadbiiia db la historia. 

Yercely y de Yerrua y al tiempo de la perinaDeocia del mismo 
Duque en España, de 1710 á 1712) fecha de su muerte ea Vioaroz» 
La obra acerca de la que el Sr. Director de esta Real Academia 
ha dispuesto que informe tiene alguna mayor importancia para 
la historia de España bajo la Gasa de Borbón que las anteriores, 
pues comprende todo el período del gobierno del Cardenal. LiOs 
documentos que el Sr. Professione ha consultado radican ea el 
archivo del Estado de Ñapóles y proceden del de la Casa de Far- 
nesio en Parma, que, al advenimiento al trono de Carlos III^ 
fueron trasladados á aquel país. No son muchos, sin embargo, y 
no ofrecen gran novedad, ya por haber sido empleados en obras 

r 

históricas como las del abate Bersaui y M. Emile Bourgeois , ya 
porque las correspondencias consultadas por escritores franceses, 
como el Marqués de Gourcy y M. Alphred Baudrillart, habíai> 
ilustrado la materia. El mismo cardenal Alberoni, al publicar su 
Apología y sus cartas al cardenal Paulucci, respondiendo á los 
cargos que contra él se formularan en el proceso que se le hizo 
en Roma, dio también no poca luz acerca de este período intere- 
sante de su vida. No era fácil, por lo tanto, que el Sr. Professione 
presentase en forma nueva del todo sucesos tan debatidos, pero 
da la debida importancia al documento histórico» y los juicios^ 
que formula acerca de su personaje y de los asuntos en que inter- 
vino son generalmente imparciales y exactos. 

Consta el libro de cuatro capítulos con 300 páginas de texto y 
12 de prólogo. En el primero de aquéllos conduce el autor la na- 
rración hasta las negociaciones del Haya y de Hannover, me- 
diante las cuales el sistema político ó de relaciones entre Francia 
y España, que había prevalecido durante el reinado de Luís XIY ^ 
es sustituido por otro del todo diferente. En el capítulo 2.* narra 
los sucesos desde los armamentos dispuestos para la expedidóa 
de Cerdeña hasta la conclusión de la conquista de esta isla. El- 
capítulo 3.^ comienza con la misión del Marqués de Nancré, 
embajador extraordinario del Regente en Madrid, y concluye 
con la caída del Cardenal y la accesión de Felipe Y al tratada 
de la Cuádruple alianza. Por último, el capítulo 4.* está todo 
él dedicado á la persecución y proceso formado al Cardenal, y 
contiene algunos hechos curiosos, tales como las declaraciones 




EL CARDENAL JULIO ALBBRONI. 447 

de Camila Bergamaschi, ama de gobierno de Alberoni, las que 
por cierto son bien poco favorables á la vida privada del último. 
La narración que traza el autor de la empresa principal de Albe- 
roni en 17 14, que consistió en preparar á la nueva Reina Isabel 
Farnesio á deshacerse, desde que llegó á España, de la camarera 
mayor que había sido de María Luisa Gabriela de Saboya, la 
Princesa de los Ursinos, aya de los príncipes que nacieron del 
primer matrimonio de Felipe, está conforme con lo que ya cono*- 
cíamos respecto del mismo suceso. Las entrevistas á quatri occhi 
entre el conde Alberoni y la Reina Isabel Farnesio desde Pam- 
plona á Jadraque prepararon el golpe de Estado que la última 
dio la víspera de realizarse en Guadalajara su matrimonio con el 
Rey de España. Según escribía el Veedor general Orry, ministro 
de Hacienda de Felipe, al abuelo de éste, Luís XIV, «todo estaba 
preparado 6 dispuesto al llegar Isabel Farnesio á Jadraque, para 
la escena violenta que allí se verificó.» Merced á ella el Conde Al- 
beroni asumió todo el mérito del enlace regio que él aconsejara, 
y no tuvo que- compartir con nadie la dirección de los asuntos 
políticos que la nueva Reina, careciendo de experiencia de los 
negocios públicos, no podía ejercer por sí. El aislamiento en que 
la Princesa de los Ursinos había mantenido al Rey desde la 
muerte de su primera esposa y aun antes de este suceso, aisla^ 
miento que hacían fácil el carácter melancólico y la mala salud 
de aquél, fué continuado y aun exagerado por Isabel Farnesio y 
por Alberoniy y prosiguió en todo el reinado. En cuanto al punto 
capital de decidir si el hijo del hortelano de Plasencia fué un 
aventurero ó un hombre de Estado, el Sr. Professione se aparta 
de la opinión que hicieron prevalecer en Europa los enemigos 
del Cardenal, especialmente el abate Dubois y el Regente Felipe 
de Orleans, y entiende que aquél mostró grandes dotes de hom- 
bre de gobierno, tales como la voluntad enérgica, un rigoroso 
secreto en los procedimientos, miras vastas, preparación así para 
los asuntos administrativos como para las relaciones exteriores^ 
y una gran confianza en los recursos y fuei*zas de la española 
monarquía en el caso de estar bien gobernada. Tales dotes con- 
currieron, en efecto, en el Cardenal; pero, en cambio, su afición 
á la intriga; la absoluta falta de sinceridad que se observa en su» 



446 BOLETÍN DB LA RBAC ACADBUIA DB LA HISTORIA. 

correspondencias, como eii todo cuanto hablaba ó escribía; su 
vida anterior á 171 1 , cuando desempeñaba cerca de Vendóme no 
solamente las funciones de Secretario, sino las de faiseur depo- 
tages, y, por dllimo, la falta de proporción y de medida que se 
advierte en sus empresas políticas, novelescas las más, absurdas 
otras, y que no podían cooducir sino al fracaso, todo esto milita 
en pro del calificativo de ■aventurero! que muchos le adjudi- 
caron. 

El libro del Sr. Alfonso Professione titulado 11 miniatero in 
Spagna nos hizo esperar que la parte de la vida del Cardenal que 
es menos conocida y que para lectores españoles ofrece mayor 
importancia, á saber, la enumeración de las disposiciones y de las 
reformas que en la Península adopfi para mejorar la Hacienda, 
para reorganizar 6 reforzar el Ejército y la Marina , promover ú 
comercio con la Améi-ica española, uniformar la legislación y los 
tríbulos, centralizar funciones y servicios , etc. , etc. , sería ilus- 
trada con más abundantes datos que los que hasta aquí disfrutó 
el publico; mas apenas abarca otra parte del gobierno de Albe- 
roni que la política. En cambio, el Sr. Professione se aparta de la 
opinión de otros autores que atribuyen al Cardenal el pensamien- 
to de favorecer la unidad italiana. Lo que quiso fué sencilla- 
mente libertar á Italia de la dominación tudesca en beneficio de 
España y, sobre todo, del Duque de Parma, quien carecía de cod- 
diciones para desempeñar en tal empresa un principal papel. 

El autor del libro que examinamos cita frecuentemente frases 
y trozos de la correspondencia y de los despachos de Alberoai. 
Nada más natural, mediando cierta precaución, porque dicho mi- 
nistro siempre conservó, de la época en que fué más aventurero 
que político, la costumbre de injuriar sin tasa á sus adversarios 
y la de disfrazar la verdad cuando le convenía. Prestar completa 
fe á los asertos y á los juicios del Cardenal en las ocasiones en 
que median interés ó pasión será, en todo escritor que se ocupe 
de este personaje, exponerse voluntariamente al peligro de incu- 
•rir en injusticia ó en extravío. 

Mucho sirven, para dar á conocer á Alberoni, obras como las 
le U. Émile Bourgeois y la del catedrático del Instituto de No- 
vara, objeto de este informe; mas entendemos que dicha figura 



EL CARDENAL JULIO ALBERONI. 449 

faistórica aparece todavía más de relieve y presentada con mayor 
propiedad en la Memoria reservada de su principal agente é ins* 
trumento en sus empresas marítimas, D. José Patino, quien, 
transcurridos algunos años, había de suceder al Cardenal en el 
Ministerio. Documento original y precioso para la historia es di- 
-cha Memoria reservada ^ en la que un hombre de gobierno y de 
gran capacidad juzga de otro que ha sido su superior sin mere- 
cerlo. Creyeron los contemporáneos de ambos que el Cardenal 
había sido resuelto protector de Patino, á quien diera á conocer al 
público. La Memoria reservada prueba que no fué así^ y que, si 
bien el Cardenal empleó al Intendente de Marina en los arma- 
mentos navales para las expediciones de Cerdeña y Sicilia, no le 
adelantó en su carrera ni hizo de él completa confianza, proce- 
diendo en este caso con sus acostumbrados artificios. Comunica^ 
bale órdenes secretas con la firma del Rey y procuraba luego con 
ahinco arrancarlas de sus manos; le llamaba con frecuencia á 
Madrid para confiarle la ejecución de sus vastos planes, sin pre- 
venirle nunca del motivo por que le llamaba. Colocaba en el ca- 
mino tiros de las cocheras reales para acelerar el viaje, y al llegar 
Patino le recibía afectando gran indiferencia, sin dai*se jamás 
por satisfecho con los trabajos de aquél y haciéndole cargos seve- 
ros de omisiones y faltas que no había cometido. Si el Rey reci- 
bía al Intendente en audiencia privada, el Cardenal le reprendía 
porque había entrado con S. M. en «discursos inútiles» sobre la 
empresa ó empresas que se meditaban. Fué preciso que usase 
Patino de gran firmeza, junta con mucha prudencia, para no 
romper abiertamente con el despótico Cardenal; y aun así, repe- 
tidamente hizo dejación de sus cargos, no sólo porque no podía 
soportar la fatiga de incesantes llamamientos y viajes, sino tam- 
bién porque, aunque le secundaba con admirables actividad y 
acierto, nunca aprobó temeridades y verdaderas aventuras como 
fueron las expediciones á Escocia y á Bretaña, y más que ellas la 
guerra con Francia, mientras se abandonaba á su suerte al va- 
liente ejército español de Sicilia, incomunicado con la metrópoli 
después de la derrota de nuestra armada en el cabo Passaro. 
«Veía dificultades donde había verdaderos tmpost&I^s » , dice, de 
Alberoni Patino en los breves escritos que trazó para explicar 




) bolstín db la rbal acadbuia dk la historia. 

I relaciones con aquel valido. Creemos que do se ba escrito 
iguna otra frase que sea más propia que la citada para caliñcar 
visionarios proyectos del Cardenal. 

Madrid !S de Mayo de 19DI. 

Joaquín Ualdonado Macanaz. 



[GRAFÍA ROMANA DB MONTÁNCHBZ, RENA, BAfiOS DB LA ENCINA, 
LINARES, 3ANTISTBBAN DEL PUERTO, CARTAGENA V CÁDIZ. 

Montánchez. 

Bsta villa, cabeza de partido judicial en la provincia de Cace- 
:, se did á conocer liace años por una inscripción romana, cu- 
s copias imperfectas han visto la luzen varias publicaciones (I), 
copia, que divulgó hace un septenio el primer historiador de 
jntánchez, ha sido objeto de censura por parte de D. Matías 
imón Martínez, historiador de Jerez de los Caballeros, ea el 
mero de la Revista de Extremadura correspondiente al mes de 
tubre de 1900 (3); pero el Sr. Lozano, contestándome (3), se 
ifica en csla lectura: 



.) Fita y Fernández Querrá., Sícuerdosdi mi vluje á Sanliaeo de Salicta, pig. 97. 

iriil,lítíl.— Habner, Iniciplloiuim í/ispaníae lalinaruvt tnpplíatealum , núnt. £398. 

lía, 1S92.— Lozano (D. TirsaJ, llütoria di lá antíffHú r Ital Mía dt iIOHiAwktt, p£- 

al3. Badnjoz, lVa\. 

>j Pii«iaaB4aiy 400, 

I) CarUd«l30deMarzodel901. 



EPIGRAFÍA ROMANA. 45 K 

C i^ C I L I A 
Q^. p .TVSCA 
CVM • COI • 
VG E • S VO 
H •S'E'S'T'T 
L 

Cctcüia Q(uinti) /(üia) Tusca cum caiuge 8uo h(ic) sfitaj e(Bt). 8(it) t(ihi) 
i(erra) l(em»), 

Cecilia Tusca, hija de Quinto, aquí yace con su marido. Séate la tierra 
ligera. 

Este epitafio, que se halló tapando un sepulcro bisomo, está 
empotrado en la pared lateral del cercado de una viña de Yalde- 
morales, camino de Valdefuentes. 

La ae del primer renglón está ligada, careciendo do travesaña 
la a. La piedra se encontró en el sitio en que está. Es de granito^ 
que debió ser cortado de las canteras del mismo lugar^ y viene á 
medir 1,50 m. de alto, 0,50 m. de ancho y 0,35 ni. de grueso. 
Letras altas 7 cm., claras y biea grabadas. 

La omisión de la n intermedia en el vocablo coiuge se justifica 
por tres inscripciones procedentes de Evora (110), Alosno en la 
provincia de Huelva (959) y Zaragoza (2997). Tal vez en el último 
renglón se dejó un claro para marcar la edad de la difunta, que 
no aparece y forma vivo contraste con el dictado de olra inscrip- 
ción funeraria de Córdoba (2264): D(i8j Af(anihus) s(acrum).\Cae' 
cilia I Tusculana \ c(ara) b(uís); vixit ann(os) \ XIX, m(enses) Vil 
et I d(ie8j XX. \ H(xc) 8(ita) efst). SfiiJ t(ibi) i(erra) Ifevis). 

Yaldemorales, aldea de 270 vecinos, dista legua y media al SE. 
de Montánchez, y en su término por la banda meridional des- 
cuella un cerro peñascoso llamado Castillejuelo , con vestigios de 
población antigua, quizá romana. Con efecto, no lejos de la viña 
donde se mostró la piedra funeral de Cecilia Tusca, cá la bajada 
para Valdefuentes , en el paraje llamado El Palomar^ cuyo nom- 
bre parece haberse tomado de un antiguo cementerio (columba- 
riumj, se descubren enormes y anchos cimientos que ostentan la 
grandeza de los edificios que en otro tiempo sustentaron. Existen 



452 bolstín db La hbal acadihia dk la historia. 

«sparcidas acá j acullá ioQiiídad de piedras sillares, mu; biea 
labradas, con alguDos dinleles, parecidas en todo á las que usa- 
baa los romanos en sus construcciones y monumentos; sólo en U 
•era de D.* Josefa Galán hay más de ciento de gran tamafio, com- 
putadas también las que están puestas en las paredes y las em- 
potradas en el portal* (1). En las referidas piedras se distinguea 
cinco por lo meaos que coutieuen Inscrípcioues antiguas entera- 
mente ilegibles; en Ires se llegan á distinguir con claridad letras 
sueltas (2). 

Demuestran estas noticias un foco de investigación oo menoB 
interesante que el que á nuestra Academia señaló la ComisiiiD 
provincial de Monumentos de Gáceros (3) en atenta comunica* 
-ción del 9 de Abril de 1900. La flnca ó lugar de las Torrecillat, 
«ntre Alcuéscar y Gasas de D.Antonio, dista de Moutáachei por 
«1 occidente otro tanto como el despoblado de £1 Palomar por 
oriente. Las Torrecillas, con sus oolabillsimos escombros roma- 
nos, que la Comisión descubrió, fué asiento de una población. 
¿Serían ella y El Palomar las que indica el Itinerario de Anio- 
nino con la estación Ad Sororesf Creo que la cuestión, exami- 
nada sobre el terreno, derramará no escasa luz sobre la antigua 
geografía é historia de Moutáachez. 

Al N. de esta villa, hacia el confín que separa su término de 
'Forremoclia, al extremo SE. de la dehesa llamada palacios de Go- 
i&ndrina, en la orilla derecha del río Tamuja, brotaron cuatro 
lápidas votivas á Jiipiter libertador, que reseña HUbner (5289- 
5292). Son conocidas por dibujos imporfectí^imos, que dejan so* 
bvado incierta la lectura, y cuyas improntas he pedido al doctor 
Lozano. 

El cual me avisa que tiene noticia de otras dos lápidas iuéditas 
^ue acaban de descubrirse en sitio mucho más próximo á Hon- 
lánchez que Valdemoi-ales : u&a roüva y dedicada por Caluro ea 
«1 castillo de Olalla , y otra sepulcral de Suria en la alquería de 
la Quebrada. 



(I¡ Loiiao, Hiitoria it UoHldaeAet , pigins* 16 y i7. 

<J) /Md, , píg. )3. 

(3) BoLBTlM,tomox(lv:,págÍD«B409y 410. 



EPIGRAFÍA ROMANA. 45$ 

Rena. 

Dista esta villa dos leguas al N. de la de Don Benito, su capi- 
tal de partido en la provincia de Badajoz. Cumpliendo los deseos 
de nuestra Academia (1), su correspondiente, t). Tomás Romera 
de Castilla 9 nos envía dos calcos de la primera inscripción, que 
se halló en 1898 «colocada horizontalmente en el sepulcro, al que 
perteneció, descubierto al practicar labores agrícolas, el cual se 
conservaba en perfecta integridad y estaba revestido de ladrillos.»^ 
Mide 44 cm. eu cuadro. Las letras de esta hermosa lápida son del 
primer siglo. 

CAECILIA 
T . F 

PROCVLAA 
NORVM . XV 
L - P . XVI 

Caecilia T(Üi)f(iHa) Procula anarum XV. Lfocus) p(edum) XVL 

Cecilia Prócnla, hija de Tito, de 15 afioe de edad. Lugar, ó campo de la 
flepoltnra, 16 pies. 

Es notable la forma arcaica A de la a, que comparece en un 
epígrafe sepulcral de Baños de la Encina (2) y en otras inscrip- 
ciones (3) del primer siglo. 

Menos fácil ha sido al Sr. Romero de Castilla el procúrame» 
una impronta del epígrafe romano (Hübner, 658), que permanece 
en la villa de Rena y en una esquina de su iglesia. Solano, Ceán 
Bermüdez y Viu alteraron la distribución de sus renglones, que 
no son tres sino cualro, y no marcaron el punto que separa el 
nombre del cognombre del padre de la difunta. 

La piedra es de granito, maltratada por las piedras que contra 



(1) BoL^TÍif , tomo zzxy, pág. 288. 
.(2) Haboer, dSTiS. 
(8) BoLSTÍN, tomQi(Zi« péff. 189. 




454 boletIn de la real academia de la historia. 

«lia no han cesado de arrojar los pilluelos del pueblo; é importa- 
rfa salvarla de la destrucción bajo et amparo de las autoridades 
civil y eclesiáslica, ó trasladarla al Museo de Badajoz. A itislaa- 
«ia del Sr. Romero ha sacado la impronta D. José de la Cnii, 
ilustrado párroco de Villanueva de la Serena. La lnscripcÍ6a es 
más ancha que alta, 7 mide 40 por 25 cm. Letras del primer siglo; 
punios triangulares. 

VEGETA 

S ■ APRI • PIL 



H ■ S • E - S ■ T-T'L 

Vegeta S(empronÍÍ) AfrífiUia) an(norum) XXV, h(\e} *{üa} e(»l). S(it¡ 
t(ibi) tierra} l(evu). 

Vegeta, hija de Semproaio Afro, de edad de 2& afioa, aqnf race. Séite 
la tierra ligera. 

El río Ruecas, al que dio su nombre la mansión romana Roía- 
ñ», cruza el término de la villa. D. Francisco Coello, en su Esia- 
■dio sobre las vias romanen entre Toledo y Mérida, ha demostra- 
do [ 1 ) la importancia geográfica que han tenido y tendrán los 
monumentos arqueológicos de la calzada, que baja á MedellíD 
desde Rena. 

Baños de la Encina. 

Esta antigua villa de la provincia de Jaén, situada sobre la 
margen izquierda del río Grande, en el partido judicial déla Ca- 
rolina, no babfa dado á conocer hasta hoy sino dos monumentos 
romanos: el epitafio del niño Cuártulo (2| y un sepulcro de már- 
mol blanco, que se descubrió cuando se reedificaba su célebre 
santuario de Nuestra Señora de la Encina (3). Este sepulcro se • 



(t) BoLBTÍit, tomo IT, pie, 39. 
(3) Hflbnsr, SK8. 

(3) Otitpai dtJaén, segunda parte da la HUIoriit teltrídttiet dil r»t»o y 
Va^H, porU. FnmciacDdeRaa Puerta, códice dala blblloMea Salauren la 



EPIGIIAFÍA ROMANA. 455 

<íreyó fuese el de D. Sancho Martínez el Vizcaíno, á quien el rey 
San Fernando dio la tenencia vitalicia del castillo de Baños, que 
fué trofeo de la gloriosa victoria de las Navas de Tolosa, y que 
nunca más, aunque lo intentaron con grande esfuerzo, recobra- 
ron los musulmanes (1). Más importante que los referidos monu- 
mentos es el que el docto ingeniero inglés» Mr. Horace Sandars, 
ha descubierto dentro del término municipal de la villa, á pocos 
pasos de la mina de plomo que llaman de Arturo, 6 del Centeni^ 
Uo, cuya explotación corre á su cargo. 

La mina es tan abundante que, si bien ofrece inequívocas se- 
ñales de haber sido extensamente beneflcíada por los romanos, 
no parece que haya de agotarse en todo el decurso de este siglo. 
Delante de ella, por el O., se cruzan dos caminos: el de Baños á 
la cañada real de la Plata y el de la Carolina á la aldea del Hoyo. 
Junto á la encrucijada serpentea el arroyo de Garfán y se eleva 
un cerro aislado, en cuya cima Mr. Sandars ha visto los cimien- 
tos de un templete cuadrangular» formando una planta de 5 por 
12 m. Los sillares de cuarcita que lo componían están en revuelto 
montón desparramados por el suelo, y á corta distancia un cipo 
cuadrangular epigráfíco, alto 2,35 m., ancho 1,30. Las letras son 
del tiempo de Trajano (2). 

S • SAL • AVG 
M • V • HER///// 
ROS • AVG////I 

V • S • //// 
ANIM/// 

S(acrum) Sal(utt) Áug(ustae), Mfarcua) üflpius) Her[me]ro8 Aug(tuti) 
{l(iberiu8)] v(otum) 8(olvii) [l(ibens)] anim[o]. 

Consagrado á la Salad Angosta. Exvoto, que le puso de buen grado 
Marcp IJlpio Hérmeros, liberto del Augusto (Trajano). 



Academia, signado //d, fol. 42 v. El autor trazó esta segunda parte, inédita, de su 
Historia, hacia ^ aflo 1642, habiéndose publicado la primera en 1631. 

(1) D. Rodrigo, De rehut ffispaniae, tu, lit,— Anales Toledanos primeros sobre el 
«fio 1212. 

C2) Habner, Exempla seripturae epigraphieae latinas , núm. 420. Berlín, 18?5.— En el 
primer renglón hay ligatura de AVG, y en todos ellos carece de trayesaño la A. 



456 BOLBTtN DS LA IIKAL ACAOBMIA DB LA HISTORIA. 

El dedícame serla probablemente procurador del fisco imperial 
sobre la mina del CenUnitlo y otros criaderos de la sierra. Ed 
apoyo do esta conjetura básteme citar una inscripción gall^ 
('2595): I{ovi) o(ptimo) m(()xinioJ Anderon(i) s(acrum). M(arcM) 
Olpius Aug(usli) Hbfertus) Eutychea proc(uratorj melall(orum) 
AUmcfolensivm). 

Al sobrenombre ' Ep[i¿pu>; sigue el calificativo de liberto, lo cual 
se justiñca por otras inscripciones, que tampoco faltan paraei- 
plicar el giro gramatical del rerTglón primero. Sin alejarnos mo- 
cho de Bafíos de la Encina, hallamos en Menjfbar (2100) aacnm 
Polluci; en Linares (3364) sacrum Libero Patri; en Baeza (333á) 
gacrum lovi; y en la Guardia (3378) Vealae aug(u6tae) sacrum, 
Ti(berius) Claudius Félix, Ti(beriiJ Ctaudi(i) Fortunati Ubfertus). 

Buen servicio podrá prestar á la historia de la industria miaera 
Mr. Horace Sandars, si descubriere en la mina del Centeniüo 
bronces parecidos á los do las minas de Aljuslrel, en los cuales 
se contiene la lex ñélalli Vipaacensia doctamente expuesta por 
HQbner (I). Séame licito transcribir aqui el artículo de la lef, 
referente al establecimiento balneario, frecuentado por los mi- 
neros: 

€Balinei fruendi. Conductor balinei sociusve eius omni sua 
inpensa balineum, pr(idie) k(alenda9) lul(ias) primas, ómnibus 
diebus calfacere et praestare debeto a prima luce in horam sep- 
li[mam diei mulieribus] et ab hora octava in horam secundan) 
noctis viris arbilratu proc(uratoris) qui metallis praeerit. Aquam 
ia [balineum usque ad] summam rañam bypocaustis et in labrum 
tam mulieribus quam viris profluentem recte praestare debeto. 
Conductor a viris sing(ulis) aeris semisses et a mulieribus singa- 
lis asses exigito. Excipiuntur liberii et serví [Cae8(aris) qui pro- 
c(uratori)] in offl[ci]is erunt vel commoda percipient, ilem impu* 
beres et milites. Conductor socius actorve eius [iastrumenlum 
balinei et] ea omnia quae ei adsignata erunt integra conduclione 
jteracta reddere debeto nisi siq ua votustate c[orrupta erunt] . Aeoa 
quibus utetur lavare tergere uoguereque adipe e reccoli triceosif 



(I) ¡wicríflimiiim Hltpaniae ¡alinamm npplmtulim, pégiBaa lES-BOl. 



epigrafía romana. 457 

üia quaque die recto debelo. [ ?] erit, quo minus 

lavare recle possit, eius temporis pro rata pensíonem conductor 
reputare deb[eto. Propter] haec et siquid aliut eiusdem balinei 
-exerceodi causa fecerit reputare nihil debebit. Gonductori ve[ode* 
re ligna] nisi ex recisamiiiibus ramorum quae ostili idónea non 
erunt ne liceto. Si adversus hoc quid fecerit, in singulas [vendi- 
tienes H-S] centenos n[uninios] d(are) d(ebeto). Si id balineum 
recle pracbitum non erit, tune proc(urator) motallorura multam 
conductori quo[ti]en8 recle praebitum non erit, usque ad H-S CG 
dicere licelo. Lignum conductor reposilum omni tempere habeto 

quod diebus [ satis sil].» 

Con arreglo á esta ordenanza no podían faltar á la mina del 
*GenteniIlo baños que arrendaba el procurador imperial, impo- 
niendo por condición que los siervos y libertos del Gésar reinante 
nada pagasen por usar de ellos. Destinados á la pública salubri- 
dad por el emperador Trajano, proveían á la salubridad de los 
mineros, alimentándose de las aguas del arroyo Garfán, que rie» 
gan ahora la deliciosa huerta de Minislive). La cual dista medio 
kilómetro del altozano, en cuya cima blanqueaba el templete de 
.la Salud augusta. 

Al S. del cerro del Genienillo, y contiguo á él, se eleva el de la 
'Guna, en cuya falda oriental están las casas de la mina de lo$ 
Curas sobre la margen izquierda del rio Grande fi) , donde hay 
vestigios de población antigua. No lejos, entre los cortijos del 
'^Manto y de Vistalegre, corre el arroyo del Castellar, que desagua 
en el río Campana, afluente del Grande. Algo más arriba, sobre 
la margen izquierda del Campana, están los famosos baños medi- 
cinales de la Aliseda, en cuyas cercanías han de buscarse no sólo 
aras votivas, sino también miliarios. Con efecto, un gran trecho 
de vía romana, de 3 ó 4 km. , después de cruzar el río Magaña y 
pasar por Miranda del Rey, abandona la ribera derecha del Cam- 
pana enfrente del establecimiento balneario, y pronto se confun- 
de en la Venta nueva con la carretera general de Madrid, que 
baja de Santa Elena á las célebres Navas de Tolosa, recorriendo 



<1) Mapas topográjícai de Bspaña, núm. 881, del Institato geogrütoo. 

TOMO IXZTIU. 80 




n 



158 BOLETÍN DB LA RBAL ACADEMIA DE LA HISTORIA. 



desde aquí 3 km. para eotrar en la Carolina. A mano derecha, 6 
al poniente de la aldea de las Navas,. dominando la carretera^ 
está la loma, coronada por el ahora derruido castillo de Tolosa, 
que se rindió con los de Ferral, Baños y Vilches, á las armas 
cristianas en 18 de Julio de 1212 (1), y cuyo nombre antigao 
sugirió al arzobispo de Narbona, Arnaldo Amauri, un fatídico- 
anatema contra la herejía albigense, predominante á la sazón eo 
Tolosade Francia (2). No pocos monumentos romanos hubieroo 
de servir de materiales para construir ó reconstruir este caslillo 
y el de Baños durante la época musulmana. 

Lloares. 

La vía romana bajaba recta desde las Navas de Tolosa á la ciu- 
dad de Cástulo (Cazlona), cuyas imponentes ruinas yacen dentro 
del término y poco más de una legua al S. de la villa de Linar^. 
Servía esta vía sobre todo para poner en comunicación activísima 
la región minera de Sierramorena con la de Almadén. Una ias* 
cripción de Cazlona (3) está dedicada al procurador imperial Qtiía* 
to Torio Culeón «quod muros vetustate collapsos d(e) s(ua) p(ecu- 
nia) refecit^ solum ad balineum aediñcandum dedit, viam quae 
per Castulonensem saltum Sisaponem ducit adsiduis imhrihus 
corruptam munivit^ signa Veneris genitricis et Cupidinis ad thea- 
trumposuitiíf etc. Poco antes de llegar enfrente de Linares por 
el oriente y y tocando ya en el arrabal de Cazlona, la vía echaba 



(1) «(NoB vero, tertla die post bellum, quarta scilicet feria, Tenientes cepima» 
castrum Bilcbe (\^ ) , necnon et alia tria, scilicet Ferral, et Balnea et Toloaam, 

quae usque bodie per Del gratiam a fldelibus excoluntur.» D. Rodrigo , De nhut 
JUspaniaej libro viii, capítulo zii.— Compárense los Anales Toledanos primeros en el 
tomo zxiii de la España Sagrada (2.* edición), pág. 90d. Madrid, l"^. 

02) <<tPuitaatem bellum anno Domini m. ce. xii.*, xyxi kalendas Augusti, n feri& 
ante Magdalenae, in loco qui dicitur Navas de Tolosa. Erat quippe quoddam castraiD 
maurorum prope, quod Tolosa nominatur; quod nunc(a. 1212) in potestate cbristii' 
norum per Dei gratiam est redactum, ut intelligant et timeant símile, nisi poeni- 
teant, baeretici Tolosani.» Carta á los abades del Cister, ap. Memorias hUióricas átü 
vida y acciones del rey D. Alfonso el Noble , octavo del nombre, pág. cvii. Madrid , l'^» 

(3) Hübner,9?;0. 




epigrafía romana. 459 

un ramal hacia el próximo puente del Guadalén; y este carnal, 
que los naturales suelen llamar camino Cartaginés, ó de Aníbal, 
se dirigía por debajo de Vilches á los Arquillos, Navas de San 
Juan y Santisteban del Puerto (1). El punto del entronque es el 
castro de la Magdalena (2), cuya posición estratégica bien se deja 
estimar, como antemural de Cazlona y como vigilando el paso de 
los ejércitos. No es, pues, maravilla que allí se encontrase un 
miliario, cuyo texto é interpretación (3) Hübner ofrece (4); mas 
no se fija en cierta circunstancia de su descubrimiento, rara y 
singular, que conviene mucho tener en cuenta. 

tEsta inscripción, dice Martínez de Mazas (5), se halla en una 
que fué columna miliar; y después, excavada por el lado opuesto, 
fué caja de sepulcro^ que cuentan se halló en la Magdalena de 
Castro, terreno de dicha villa (6) , de donde se trajo á la casa de 
D. Antonio Garzón, y está sirviendo en un corral do pesebre para 
bestias menores. Fáltale un trozo en que estaba el nombre del 

Emperador El sitio donde se puso distaba mil pasos de Cas- 

tulona, que corresponde á un quarto de legua española; lo que 
prueba también fué conducido antes al citado sitio de la Magda- 
lena para servir de sepulcro en tiempos posteriores. El tal sitio 
dista legua y media de dicha ciudad.» 

De la relación que hace este autor no se infiere con certidum- 
bre que el miliario, trocado en caja de sepulcro y se descubriese 
en la Magdalena; pero es muy probable, atendiendo al destino 
que se le dio, propio de un cementerio antiguo, anejo á dicho 
santuario. Ni es necesario suponer que la estación itineraria de 



(1) López (D. Tomás) , Descripción geográfica , histórica , política y pintoresca de Es- 
paña^ mapa del reino de Jaén. Madrid, 1844. 

(2) A.)>\hiM» yAfla fhisn Castolunaj de las crónicas árabes. 

(3) [TKberius) Claudius | Drusi ñUiusl Caes^ar) Augr(ustus) | Qerm(anicu8) pon* 
tif(ex) max(imu8), | trib(uniciae) potíestatis)] ni, co(n)8(ul) iii, | ¡mp(erator) v, p(ater) 
p(atriae). | A Castulone t (lugronem?) | m(iilia) p(assuum) i. 

(4) Núm. 4982. 

(5) Descripción del sitio y ruinas de Cdstitlo , por el Licenciado D. Josef Martínez dé' 
Mazas en 1788. Códice manuscrito, folio bS vuelto, que lleva la signatura E léé en la 
colección Salazar de esta Keal Academia. 

(6) Linares. 




460 



BOLETÍN DE LA REAL ACADEMIA DE LA HISTORIA. 



Cazlopa, de la que aislaba una milla este miliario , estuviese en 
el centro de la ciudad, porque pudo existir en el referido eatron-* 
que de los dos caminos y contarse desde él por ambos lados las 
millas. Así me explico la diversidad y aparente embrollo de som- 
bres y de distancias que los cuatro Vasos Apolinares introducen 
sobre tan ardua cuestión de las vías cuyo centro era Gástalo. 

Los cuatro Vasos Apolinares de Vicarello. 



1.» 




20 




3« 




4.« 




Ad Noulas 




Ad Noulae 




Ad Noulai 




AdnovoUu 




Ckutulonem,. 


19 


Ad Aras 


10 


Ca$iul&ne. . . . 


19 


Adaras 


24 


Ad Morum., 


24 


Ad Morum. • 


19 


Ad Morum, . 


24 


AdMOTÍUtí, ... 


19 



La diferencia de 5 millas, ó de 19 á 24, es cabalmente la dis- 
tancia que so cuenta desde Cazloiia hasta las inmediaciones del 
Castro de U Magdalena. Desde la estación Ad Noulas basta este 
punto (Ad Arasjy qiie los Vasos 1." y 3.' consideran como esta- 
ción de Cástulo, regían 19 millas, á las cuales el Vaso 4.** añade 
las 5 sobrantes hasta Gazlona. Desde el mismo punto hasta Ad 
Morum debían correr otras 19. 

Bien sé que las piedras epigráficas se trasladan de una parte á 
otra, y que no debemos sin gran precaución aventurar semejan- 
tes cálculos. En el Museo arqueológico de Sevilla se encuentra 
ahora (1) la insigne basa de mármol negro (2) que en 1788 se 
halló junto al arroyo Gualmasón, cerca de la Carolina. Sin em- 
bargo, las noticias topográílcas y circunstanciadas de los desea- 
brimientos dan siempre alguna luz y previenen muchos errores 
é incertidumbres (3). 



(1) HUbDer,4697. 

(2) Imp(erator) Caesar Vespasianus au?(u8tu8) pontif(ex) maz(imu8), trib(unicime} 
pot.estatis) X, imp(erator) XX , co;d)6(uI) IX, p;ater; p(atriae), censor, ^viam aug^u»- 
tam) ab lano ad oceanum refecit, pontes fecit, veteres restituit. 

(3) Por no haberse notado su procedencia han quedado pendientes de clasificación 
diez inscripciones (Hübner, 5397-5306; de la ooleeoión de G6nfit>ra, que pueden reda- 
cirse provieionalmente á Linares. 




EPIGRAFÍA ROMANA. 463 



Navas de San Juan. 

La círcunstaucia de haberse empleado como sarcófago, ó caja 
de sepulcro^ el miliario del emperador Glaudio, en la Magdalena 
de Castro (Linares), concurre en otros dos, hallados dentro del 
término de Navas de San Juan (1): uno de Trajano, en el cortijo 
•de Vistalegre, y otro de Adriano, descubierto por D. Perfecto 
Urra en el antiguo ei-cementerio del Salido alto (2). Para dar 
idea clara del monumento y del boquerón abierto en él con el ñ\v 
de transformarlo en sepulcro, el Sr. Urra se ha hecho retratar, 
metidos los pies dentro de la cavidad, como se ve en la adjunta, 
fotografía. 

Cuarenta sepulturas se han puesto de manifiesto, pero quedan 
por descubrir otras en igual ó mayor número » sobre las cuáles: 
un añoso olivar extiende sus pacíficas ramas y hondas raíces. El 
Sr. Saavedra, midiendo la distancia desde Castulonej situó en 
Navas de San Juan la estación Ad Morum de los Vasos Apolina- 
res (3); y los monumentos han venido á confirmar su opinión 
doctísima. Queda por averiguar dónde se oculta el miliario de 
Vistalegre, que tal vez se trasladó á Baeza desde que fué conocido 
«n 1562. 

Santisteban del Puerto. 

No contento D. Perfecto TJrra con haber descubierto el milia- 
rio de Adriano en el Salido alto, ha buscado y recobrado en San- 
tisteban del Puerto dos inscripciones á cual más importante, que 
andaban ocultas y á riesgo de perderse desde que desapareció 
arruinada la ermita de San Andrés junto á la vía romana, donde 
las coloca Hübner. Pertenece la villa de Santisteban al partido 
judicial de Villacarrillo, y se gloría de haber sido patria- del céle- 
bre cardenal D. Esteban Gabriel Merino, arzobispo de Bari, Nun- 

(1) BoLBTÍNi tomo zzxYiii, páginas 42M*¿4. 

(2) El Salido bigo no pertenece al Duqjie de Medinaceli, sino al Marqués de Javal*. 
<|uinto. 

(9; DUcurto» leídos anie la Real Academia de la Historia en la recepción pública de 
D. Eduardo Saavedra el día 28 de Diciembre de 18d2, pá^r. 100. Madrid, 1808.. 




464 boletín db la rbal ACAOsmA db la historia. 

cío de León X eu España, obispo de León 7 de Jaén, amigo ínti- 
mo y consejero del emperador Garlos Y. En la vida de este gran 
prelado, que escribió D. Martín de Ximena, hace mencióo (t) del 
fragmento de lápida geográfica que en su tiempo se hallaba en- 
gastado en un pilar de la ermita, y que reseña Hübner con el 
número 3239. Allí lo había visto Rus Puerta en el año 1641, y 
consta que allí estaba en 1599', y allí también la vio, hace medio- 
siglo, D. Manuel de Góngora. Buscando este fragmento D. Per- 
fecto Urra ha dado al fia con él, según me lo notifica ea cana 
del 20 de Mayo último: «Existe sobre la puerta de entrada á las 
casas números 23 y 25 de la calle de la Lealtad, antigua de Tira» 
dores. Estaba embadurnada de cal que he limpiado ó descascari- 
llado con un cepillo de raíces para sacar la adjunta fotografía. 

La altura del fragmento es de 0,73 m., y lo ancho de la moldu- 
ra 0,09 m. 



pmpferatori) Caeaari divij Tra[iani ParÜUei] ffilio), divi [Nt 
n(tpoti)^ Traia[M Sadrijano a[ug(u8to) pontfifiei) maxftmo)] tribfunidae} 
[potfeatatis) V co(n)8(uli)] III pfatrij p(atriae) im[p(eratori) II optfimo) 
fnax(imoJ]q(ueJ pri[ncipi eonservajtori m[unicipii] Ilugolnensis dfecrtto}- 
dfeeurúmumJJ, 

Al emperador César Trajano Adriano, hijo del divo Trajano Páitíco» 
nieto del divo Nerva, angusto, pontífice máximo, revestido de la tribanicia 
potestad la quinta vez, cónsul por tercera vez, padre de la patria, procla- 
mado emperador segunda vez, óptimo y máximo Príncipe, conaervador 
del municipio de Hugo. Monumento erigido por decreto de loa decorionea. 

El mismo Adriano ponderó la grandeza del beneficio conme- 
morado por esta lápida; porque hablando en el Senado sobre la 
petición que le había hecho el municipio de Itálica, su patria,, 
para que le concediese la dignidad de colonia romana, dijo que 
se maravillaba del corto sentido práctico de sus paisanos, qae 
preferían lo brillante á lo sólido. Opina Hübner que Hugo fuese 
el oppidum Iluda de la Oretania, sitiado y rendido por el pretor 
Cayo Flaminio, y que por concesión de Adriano pasó del gravoso 
estado de pueblo estipendiario al de municipio latino. Al pedestal 



■"•■■•■i^ 



(1) Bistorkt dé loi cM^oi d€ Jaét, páff. 461. Mftdríd, IM» 




PEDESTAL DE DN& ESTATUA DEL EMPERADOR HAITIANO 



^ 




J 



EPIGRAFÍA ROMANA. 467 

y estatua del emperador se erigieron probablemente en el mismo 
año 121 , ó al propio tiempo que el miliario de las Navas de San 
Juan y otros de la vía romana. Entonces se labró el suntuoso 
acueducto, mencionado por la inscripción siguiente (i), quede 
la derruida ermita de San Andrés fué llevada á la villa y perma- 
nece en lo alto del frontispicio de la casa niim. 24 de la calle de 
la Farrabullana, que llaman ahora de Topete. Por hallarse en 
sitio tan elevado y fuera de su alcance no ha podido el Sr. Urra 
sacar una buena fotografía de la inscripción, ni medirla. Al cua- 
dro epigráfico se sobrepone un frontón ó ático triangular, cuyo 
centro se ve ocupado por un rosetón elegantísimo. 

ANNIA • L • F • VICTORINA • OB 
MBMORIAM «M •FVLVI-MO 
BERATI • MARITI • ET • M • FV LVl 
VICTORfNI'FAQVAM'SVA'OM 
NI • INPBNSA • PBRDVXSIT • FAC 
TIS • PONTIBVS • ET • FISTVLIS • ET 
LACViS • CVM • SVIS -ORNA 
A\ENTIS • DATO • EPVLO 
DEDICAVIT • liiéiiin.iii 

Annia Zfucii) f(ü%a) Victorino oh memoriam Mfarci) Fulvifi) Moderati 
mariti et Mfarci) Fulvifi) Victorini f(ilii) aquam sua omni inpenaa per^ 
duxait, faetia pontibus et fistulis et lacuis eum 8ui8 omamentiSy dato epuh 
dedicavity tfestamento) [e(orum)f(ieri) %(ti88it)?]. 

Para memoria de su marido Marco Ful vio Moderato y de aa hijo Marco 

Falvio Victorino y para cumplir el testamento de ellos , Annia Victorina, 

hija de Lucio, hizo este acueducto, á toda su costa, con sus arcos, cafiería, 

depósitos y demás arreos^ y lo dedicó religiosamente poniendo mesa y 

• dando de comer á todo el pueblo. 

Hübner (3240) pasó por alto, supliéndola al ñn del renglón pri- 
mero, la preposición ob, y al fin del renglón postrero el punto de 



(1) El tipo gráfico de sus letras es el indicado por Habner, Emempla tcripíut^ae epi- 
^rapMcae , núm. 433. 



'5 




463 bolbtIn db la real acadshia di la historia. 

separación y la 7" que sigue á deáicavit; j seguramente prectdiA 
á otras letras, cuyos trazos borrosos eu la fotografía se trauslacea. 

El 8r. Urra me escribe (1): 

« He ido á reconocer los reatos del acueducto, como también U 
venta deuominada de Sau Andrés. Caminando bacía dicba vealt, 
que dista del pueblo dos kilómetros, vi los restos del antiguo 
acueducto, cortado en varios trozos. Medí la anchura de su asien- 
to, 6 lecho, 7 tiene 1 1 centímetros. Este lecbo eu parte es de mam- 
posteria que está petrificada, y en parte de piedra. Hace el efecto 
de la rodada de un carro de ancha llauta. La dirección es recu 
hacia este pueblo, de cuyos manantiales se, abasteció lingo. El 
agua se conduela por atanores ó tubos de barro cocido, de bas- 
tante grueso, de color encarnado vivo, segUn me han contado so- 
bre el terreno las mismas personas que, siendo niños, los arraa- 
carón del acueducto. Estas mismas personas me han indicado 
otros sitios, de los que no hay hoy vestigios. Abundan los de an- 
tigüedades romanas eu torno de In venta de Sau Andrés y á lo 
largo de la vfa que cruza la hermosa vega, y en parte se confunde 
con la carretera, en parte con la cañada de los ganados trashu- 
mantes, remontando el curso del río de Montizón, tributario del 
Guadalén. Tejas, baldosas y vasijas,^ piedras con métela de cil 
petrificada que levantan los arados; silos de trigo, albercas dese- 
cadas y sepulturas; cimientos de edificios que abrasaron y des- 
truyeron la tea y la pica de los bárbaros; todo hace presentir 
copiosa mies de inscripciones que avaro nos esconde el suelo. 
Frente á la venta de San Andrés existe una casa en cuya estruc- 
tura se advierten piedras desencajadas de su primer asiento, mas 
no sin que arrastrasen consigo (tan duro es!) alguna porción del 
hormigón romano al que estuvieron adheridas. También he visto, 
junto á un pozo que está delante de la puerta de la venta, una 
sepultura monolítica, sirviendo de abrevadero, que no ha de ser 
la única de aquellos par.ijes, da que puede aprovecharse la cien- 
eia arqueológica.* 

Asimismo el Sr. Urra ha descubierto la situación exacta deltf 



<1} CuU d«l 30 da Uayo. 



EPIGRAFÍA ROMANA. 469 

inscripciones reseñadas con los números 3242 y 3245 en la colec- 
ción de Hübner. La lectura que hace de ellas diüere bastante de 
la impresa; por lo cual espero de su bondad y le he pedido nos 
facilite calcos, ó siquiera fotografías, de ambos monumentos. 

El primero es un bello cipo que contiene dieciocho renglones 
de letra muy apretada é interpretación difícil; pero tiene marcado 
interés, porque se traba por varios conceptos con la inscripción 
de Annia Victorina. Se halló en el cortijo de la Anguilla^ cerca 
del río Guadalimar, ñnca de la Casa Ducal de Medinaceli, que 
tiene á censo hace largos años D. Juan de. la Cruz Herviís; y se 
colocó «en el tranco de la puerta» de esta casa de campo, donde 
permanece. El Sr. Hervá&, que descubrió el monumento en 1861, 
recuerda que entonces las letras eran doradas, ó presentaban re- 
flejos de oro, hoy deslucidos por la intemperie. También halló, 
«bastante separadas del lugar donde se mostró el cipo, dos sepul- 
turas con restos humanos, hechas de plomo, de un dedo de grue- 
so^ que pesaban, cuando las vendió, más de treinta arrobas.» 

El segundo monumento, de cuyo epígrafe omite Hübner(3245) 
el renglón postrero, sirve de tapa á un pozo €de donde se surte de 
agua el cortijo del Carrascal, próximo á la cañada de San Blas, 
en término de Castellar de Sanlisteban.» El Sr. Urra, como admi- 
nistrador que eS de la Casa de Medinaceli, ha mandado al arren- 
dador de la ñnca que ponga á buen recaudo tan interesante pie- 
dra. Ninguna esperanza tiene de recobrar los fragmentos que vio 
Rus Puerta (1) sirviendo de capiteles á los pilares primeros de la 
ermita de San Andrés, y en los que se leía: 

1.° — M(arco) Fulvio M(arci) f(ilio) \ Ga(leriaJ Víctor i \ [no,,. 

2.® — exornavit imj>en\sa sua et d(edicavit). 

Eran sin duda la parte superior é inferior de un mismo monu- 
mento sepulcral dedicado por Annia Victorina á su hijo. Inducen 
á creer que éste fué magistrado de 1» ciudad de Hugo , añilada, 
como Cásiulo (Cazlona) y Aurgi (Jaén) , á la romana tribu Ga- 
lena. 

Por último, el Sr. Urra me escribe que en el olivar que la Casa 



<l) Habn6r,8241. 




470 BOLETÍN DE LA. flEAL ACADEMIA DE LA HISTORIA. 

de MedÍDSceli tiene en el Villarejo, cuatro kilómetros al SE. de 
Santisteban, «se han encooli-ado sepulturas y varios objetos de 
cerámica romana; lo cual acaece también al cortijo Nuevo, que 
por el Sur linda con el Villarejo.* 

En la segunda mitad del siglo is la Margarita y Santisteban 
(^^-^i.t w^-i-i) pertenecían al domiuio de los poderosos Beni- 
Hábil (I). El nombre de Hugo se babfa trocado durante la Edad 
visigótica en el del sanio protomártir, que hasta boy permanece 
y hace esperar se descubran en la comarca moaumeiitos cristia- 
nos de sumo iuterées. 

Cartagena. 

Nuestro correspondiente en esta ciudad , D. Manuel Pernándei 
Villamarzo, añade á las dos inscripciones por él descubiertas (í) 
los dibujos de otras dos iuéditas que ha recogido. 

i. — «Piedra caliza muy basta, encontrada en el Molinete, 
alta 0,20 m., ancha 0,40. La falta e! renglón primero y el liltimo. 
H.1 sido llevada á la Sociedad de Amigos del Pafs. 



BACCIS • His 
SITA • HST • S 

[Valeria L(vcii) Kfliertap] BactMhicñtattt S(il) (t(ü>i) t(erra) ¡(etá)]. 
Valeria Baccis, liberta de Lodo, aquí yace. Séate la tierra ligen. 

Para los suplementos conjeturales del primer renglón me valgo 
de la inscripción (3) sepulcral de Valeria Erotis, que se halló en 
las obras del Malecón , año 1739 , y se trasladó á los reales alma- 
cenes. 

El sobrenombre Baccis se tomó del griego ^n/.-: (bacante) usada 
por Sófocles en lugar do p»/.i- En dos inscripciones de Mérid* 



EPIGRAFÍA ROMANA. 471 

compareeen la forma irregular ^ac^e/e (555), y la regular Bacc/iis 
(589). Añne por su alusión al culto de Baco eá el sobrenombre 
Doryphoris (1), que sale en Denia. 

2. — Entre las ruinas del castillo de la Concepción. Fragmento 
de piedra caliza lajosa; alto 0,45 m. , ancho 0,40. Tiene restos de 
moldura en la parto superior y lateral izquierda. 

M • B A E B I é,i,,, 
C O R ! N T H ////// 



lililí VI R mn 
///T A L é I é I i* i t n u 



M(arcu8) BaehvuB Corinihus sevir [augu8]tal[i8 h(ic) sfilus) efst)], 
Marco Bebió Corínto, séviro augustal, aquí yace. 

La inscripción fué quizá mucho más extensa, como la siguiente 
(1733) de Cádiz: L(uciu8) Baebius Hermes ¡nnl augustalis ann(0' 
rum) Lili i k(arus) s(insjt hfic) s(iiusj e(stj, Lfucius) Baebius 
Herma lib(ertus) optumo patrono ded(it). 

El Sr. Fernández Villamarzo avisa también que el fragmento 
de jaspe rojo (2), que lleva en la obra de Hübner el nüm. 3520^ 
permanece en el mismo lugar (3) y mide 0,20 m. de alto por 0,23 
de ancho. 

Cádiz. 

El semanario ilustrado de esta ciudad, titulado El pueblo cató^ 
lico, en su número correspondiente al día primero del mes actual, 
página 3, columna primera, notifica que «al hacer una excava- 
ción en la parte baja de muralla que limita el burladero de reses 
de los fosos de extramuros, ha sido encontrada una loseta de már- 
mol alabastrino, de 14 centímetros de largo por 12 de ancho.» 
Debo un excelente calco de la inscripción á D. Victorio Molina 



(1) Boletín » tomo iv, pág. 2!. 

(2) [L(ucio) Cornelijo CQ(ei) f(ilio) Oal(eria)... 
(8) Calle de la Cuesta de la Baronesa, núm. 5. 




I 

t 



472 



BOLBTÍN DE LA REAL ACADBIflA lOi LA HISTORIA. 



bien conocido de la Academia (1) por sus felices descubrimienlos 
de epigrafía romana y visigótica en Arcos de la Frontera. £1 se- 
manario, al publicar esta nueva inscripción, aangue reproduce 
todas sus letras, hace de dos renglones (3.'' y 4.*") ono solo, y en 
todos se aparta de la proporción simétrica. La interpretación qoc 
da (2) anda tropezando y cayendo, porgue no distingue el estik 
pagano del cristiano. 

La altura de las letras varía de 15 á 20 cm. Su carácter paleo- 
gráfico se asemeja al del miliario de Yespasiano , erigido en el 
año 79 de la era cristiana y hallado en término de la Carolina (3). 
Los puntos son triangulares. 













D 


• 


M 


• 


S 


L 


V 


C E 


I V 


S 


H 


B 


R A 


C L 


I 


A NN O • 


► M 


■ 


S 


E 


P 


T 


E 


K 


•S' 


•S»T 


•T»l 


L« 



D(íb) M(anibu8) afacrum), Luceius Seracli^ anno, m(en$ibm) septefm), 
k(arus) 8(uüJ, 8(%t) t(ibi) t(erra) Ifevis). 

Consagrado á los dioses Manes. Luceyo, hijo de Heraclio, vivió un afio 
y siete meses. Séate la tierra ligera. 

Bl giro anómalo de marcar la edad procede acaso de que Hera- 
clio, padre del niño Luceyo, no era romano de nación , sino emi- 
grado del Oriente. Es célebre la inscripción (1982) de la villa de 
Adra, en la provincia de Almería, que observa la misma cons* 



(1) BoLSTÍiv , tomo zxiii , páginas 273-277; zxiv, 21-28. 

(2) D'eo) Míacnmo) Sfatori). Luetius fferacH Otliusj, «nno mfUUrimo) mfOtUttJ 
ieírtioj^ hfaUndatj S/eptembris). Sfiti ifiHj t'4rraj Ifwisj. 

(8) HQbner, Eaempla seripturae epigrapMcaie ^ núm 495, 



bpigrafía romana. 473 

trucción: [ilnjnta Salo[mo]nula an(no) i, mens(ihu8) 1111, die i, 
ixidaea. Destruido el templo de Jerusalén por Tito Vespasiano en 
el día 8 de Julio del año 70 de nuestra era, tocó la suerte de venir 
á España á no pocos de los dispersos hebreos. 
• En Coimbra so menciona (383) un Luceius Severi fil(iu8j; y 
también ocurre el ejemplo de indicarse (365) en aquella ciudad 
la filiación por el genitivo del cognombre paterno; caso muy raro 
en la Bética, que realza el mérito de la presente inscripción Ga- 
ditana. Los apellidos castellanos Ruíz ó Rodríguez , formados de 
Ruderici^ Díaz, de Didaci , etc. , están modelados por esta norma. 

No es menos interesante para la historia del habla castellana 
la forma septe intermedia de la latina septem y la romanceada 
siete. Permítaseme recordar á este propósito una inscripción de 
Tarragona (4331): D(is) M(anihu8) fecit mater infelicissima, filio 
pientissimo et karissimo,. Annio Leonati; qui vixit annis viginti 
et septe^ mensibus quinqué, diehus quindeci. 

Por coincidencia, no menos singular, en Tarragona se ofrece 
un fragmento de lápida sepulcral (6133), cuya dudosa lección se 
esclarece y determina por la presente Gaditana: Sempr[oniu8] He- 
raclii. Ninguna inscripción, por lo visto, es inútil, porque todas 
se ilustran mutuamente; pero mejor que en las funerarias, hora 
sería de pensar en las monumentales, del templo de Hércules, 
fenicias y griegas, que absorbió el mar enfrente del castillo de 
Sancti Petri, donde estuvo la estación Ad Herculem del Itinerario 
de Antonino (1). 

A D. Miguel Gutiérrez, docto beneficiado de la catedral de Cá- 
diz, debí la primera noticia de haberse descubierto el monumento 
del niño Luceyo, que ahora es propiedad de D. Mariano de la 
Orga. 

Madrid, 7 de Junio de 1901. 

Fidel Fita. 



(l) Saavedra, Discurso cit., pág. 15(S» 



TOMO ZZX7III. 81 




n 



474 



boletín de la real academia de la historia. 



V. 



nuevas inscripciones romanas y visigóticas de EXTREMADURA. 

Mórida. 

1) Lápida de mármol blanco rodeada de una moldura j rota 
en sentido vertical por 6U parle media, de 0,25 m. de altura y 
0,13 m. de ancho. Letras de 0,015 m., excepto en el último ren- 
glón, que sólo alcanzan 0,01 m. Puntos triangulares. Siglo i. 



r* 



D • A\ 
A L L I A E • P Hj 
RAKS • AN • X 
E V S C £E 

. H • S • E • S 



D(i8) M(anibu8) [s(acrum) Alliae Phple ux(ori)] rarisfsimaej anfno^ 
rum) X[XXIVf Heiusf] Eu8che[mon f(aciendum) c(uramt)]. Hfic) sfUa) 

t(st). S(it) [t(ihi) t(erra) l(ems)]. 

Goiiisagrado á los dioses Manes de Alia File, rarísima esposa, de 34 
años de edad. Heio Eoschemon cuidó de levantar el monumento. Aquí 
yace. Séate la tierra ligera. 



Reflérese acaso la inscripción á dos libertos griegos. El cog- 
nombre 4>íX7j (querida) aparece en Montilla y en Cádiz (Bübner, 
1545-1860); Eua/Tjpiwv (decoroso, bien parecido) es nuevo en nues- 
tra epigrafía. 

V) Lápida de mármol blanco rota por su lado derecho y por la 
parte inferior, de 0,22 m. de anchura y 0,28 m. de alta. Letras 
de 0,04 m. de altura; puntos triangulares. Siglo i. Una moldura 
rodeaba el monumento. 



NUEVAS INSCRIPCIONES ROMANAS Y VISIGÓTICAS. 475 

éiLWS • CL- P 
é / é * V V S • 
i i é t \ V S • 
/ / y / •^ N A 

{luJHus Qfuinii) f(iliu8) [Ingenluus [luljiua [Scaefjna, . . 
Julio, hijo de Quinto, Ingenuo. Julio Escena. . . 

Un Gayo Julio Escena, hijo de Lucio, aparece en Marios (Hüb- 
ner, 1681). 

3) Lápida de mármol blanco rota por la parte inferior y por 
^mbos lados, alta de 0,28 m., siendo su anchura de 0,52 m. por 
la parte superior. Hermosos caracteres augusteos de 0,065 m. en 
•los dos primeros renglones, y de 0,055 m. en el tercero. 



PONIÓ • p • L • p • PO 
STO LV, 

S • BT •REPENTli 



[F(ublio) Pomjponio P(úblii) l(iherto) [Modejsto^ F(úblio) Po[mp(mio 
P(uhlii) Ifibertoj] Lu[perco Lupufjs et Eepenti[nu8 f(aciendum) cfura^' 
•^erunt)], 

A Publio Pomponio Modesto, liberto de Publio; á Publio Pomponio 
l.upereo, liberto de Publio; Lupo y Repentino dedicaron esta memoria. 

Gomo se ve, trátase de una inscripción que á dos hermanos 
libertos de un Publio Pomponio dedicaron probablemente sus 
respectivos hijos. 

Hallada en los cimientos del edificio destinado á plaza de toros, 
<^uyas obraSy paralizadas hoy, empezáronse el pasado año. 

Almendral. 

4) Fragmento de un ara sepulcral de mármol blanco de 0,19 m. 
«de anchura y 0,37 m. de altura; conserva parte de la cornisa sú- 




> BOLBTIn DB la RBAL academia de la HISTOnU. 

rior y una délas volutas que le servían de coronamiento. Le- 
8 altas de 0,045 m,; puntos triangulares. 




y(it) Mfanibv») [i(acrum)]. IfueituJ lu¡(w») I[ulianust], .... 
70DBagTBdo á loi dioeea Manee, Lucio Julio Jnliaoo 

Is el primer tributo que esta villa de la provincia de Badajee 
irla á los estudios epigráficos. Dos kilómetros á la parta Oeste 
ierra en su término el sitio de San Matías, en que se ven restos- 
construccíones, cimentación de algunos de sus edificios, ba- 
ndo Iiallado no pocos sillares de mármol, impostas y trozos de 
nisa, con bonitas labores visigóticas , que poseo eo mi colec- 
n, y nos orrecen la seguridad de los interesantes resultados- 
! habi'an de producir algunas excavaciones debidamente prac' 
idas en aquel lugar. 

Marida. 

) Imposta de mármol blanco de 0,5Ü m. en la base inferior^ 
I m. eo la arista superior y 0,14 ni. de grueso en sus bordes,, 
forman talud ensanchando bacia la base, presentando en 
caras opuestas bonitas labores, y en las otras dos caras el alfa 
mega á los dos lados de la cruz. Las letras son de 0,13 m, de^ 
ira, siendo curiosa la primera por su Forma triangular. 



<íjríuj 



I Baldosa de barro cocido, de lorma cuadrada, con 0,19 m. 
ado y 0,05 de grueso; letras alias de 0,015 m. á 0,002 m., tra- 



NUEVAS IN8CAIPG10NBS ROAIANAS Y VISIGÓTICAS. 477 

xadas con una punta sobre el barro húmedo; de carácter uncial 
-en el principio de la inscripción van gradualmente convirtién- 
-dose en cursivas. 

inteKpamdrif 

ilvmbnbasiana 

classbtene 

R A T 

Interi(it) famfula) Dei Filumsne Asiana, c(ajl(end)a8 8e(p)Un(bres) 

Falleció la sierva de Dios Filúmene Asiana el d(a primero de Septiem- 
<bre del afio 462. 

El numeral T, indicador de la era, parece estar por D (500). 
Hay nexo de las tres letras del vocablo Dei. 

Existe en poder de D. Abdón G. , de Salamanca, vecino de 
Aceuchal. Las inscripciones marcadas con los números i , 2» 3, 4 
7 5 existen en mi colección de Almendralejo. 

Madrid, 7 de Junio de IGOl. 

El Marqués de Monsalud. 



VI. 

PATROLOGÍA. BULAS INÉDITAS DE SILVESTRE II Y JUAN XVIII. 

Faltan á la colección de Migue. Las citó Loewenfeld (1) por 
indicación del Dr. Paulo Ewald. Su texto, inserto en el Cartula- 
rio de San Gucufate del Valles, ha sido copiado á mi ruego y con 
atenta carta (2) remitido por D. Francisco de BofaruU, jefe del 
Archivo general de la Corona de Aragón. También las vio y citó 
Villanueva (3). 

(1) Regetta Pontijhum Romanorum^ núm. 3.927 y 3 953. Leipsick, 1885. 

<2) Del 2d de Noviembre de 1897. 

<3) Viaj$ HterariOj tomo xix, pág. 22. Madrid, 1851. 



bolktíh db la bbal academia db la hibtoru. 

1. 

, Diciembre del oflo 1002. Silvestre n i Odón, obispo de Gerona, 
le San Gncafate. Pone bajo la protección siempre duradera de Ift 
lOatólicB las posesiones é inmanidad de aqaella abadía benedicti— 
italario, núm. 4. 

iSter epiacopus, servus serrorum Dei, dilecto ñlio Odo reli- 
:pÍBCopo] atque abbati venerabilis monasterii sancli Cucu— 
inartiris, Tundato in comitatu barchinonensi, íq loco quL 
Octaviaous, el per le in eodem venerabili moDasterío tuis- 
:cessDnbus abbaiibus, ín perpetiium. 
liam concedenda sunt que ralionabilibusdesideriis perti- 
iscuütur, QOBtrí apostolatus aucLoritas ad roborandum ñdc- 
eTolioaetn debet minime abaegari. tgitur excelleaLia tua 
abili9 mansuetudo postulavil a nobis qualinus apostólica 
late per hoc privilegium concederemus et confiroiaremus- 
sque successoribus ia perpetuum supradictum moiíaste- 
um ómnibus sois adiacentibus et pertinentiis cum Snlbus- 
isque 9uis. Et ideo luis piis desideriis fa ventos, nostra. 
ica aucloritate decernimus id ipsum prefalum saacü Cu- 
is martirls monasleríum cum omnia sua [pertinentia],. 
et usque in finem seculi, ut nullius alteríus iurisdictioni 
talur (1), nisi sub tua tuorumque succeasorum íq perpe- 
Cooñrmanius namque tibi el successoribus tuis [abbatibu^f 
um monasterium cum his terminis et adiaceutiis suis, et 
□iiibus que iaferíus continentur, id est: 
m alaudem, qui est iu circuitti monaslerií; a parte oríeotis- 
at cum termines vel iurra términos de Cerdaniola, de part& 
eridie aiTroutat la ipsa serra que dicuat Gerola vel Acule— 
e in alaudem sanctí Peiri moiíasterÜ puellarum el in ter* 
de Aqualonga, de occidente namque parte similiter affroo- 



lebrándoae etconcilio de Troyes, presidido par el p>ps Lson VIII, oaa asis- 
il rey Luis II, éste eipidiá (9 Septiembre 818) bu precepto en f«vor de Fro- 
liipo de Barcelona, adjudicándole el ffloaaBterlo de Siq Cucufita y el pria- 
aydeSta Péliide Miláa, que la bula eipreía icoDtinuBCiÓDdeaquAl. 



BULAS INÉDITAS DE SILVESTRE II T JUAN ZVIII. 479 

tat in términos vel infra términos de Aqualonga vel de castrum 
Rivo rúbeo, de parte vero circii aíFrontat in términos vel infra (1) 
de Terracia vel de Castro Rivo rúbeo. Et in villas, qui dicunt 
Melanos (2), cellam sancti Felicis cum terminis el adiacentiis suis, 
et ipsum alaudem de Bodigari, qui fuit de Antoni fílius Ildemari, 
quod tu ipse per cartam donationis donasti in prefato monaste- 
rio (3). Et in alio loco infra terminum de castrum Erapriniano (4) 
ecclesia sánete Marie et sancti Petri cum ipso puio quod dicunt 
castrum Félix (5) cum términos et adiacentiis suis, eC ipsum alo- 
dem de Gaiano vel de Sales, et ipsum alaudem quod habet do 
Monte petroso usque ad mare et usque in flumen Lubricato cum 
terminis et adiacentiis suis. Et infra terminum de Castrum Cer- 
vilione cellam sánete Crucis et sancti Silvestri cum terminis et 
adiacentiis suis simul cum alus alaudibus qui infra términos 
supra nominata sunt. Et infra términos de castrum Subiratis 
cellam sánete Marie et sancti lohannis, quod dicunt Monaste- 
riolum cum términos et adiacentiis suis, et ipsum alaudem qui 
dicunt Spicellos cum terminis et adiacentiis suis. Et castrum 
quem dicunt Maschefa cum terminis et adiacentiis suis simul 
cum ecclesia sancti Petri ibidem fúndala cum decimis el primitiis 
et oblationes fldelium, et ipsum alaudem qui dicitur de Caslelet 
qui est infra términos de predicto castrum Maschefa vel de 
Apiarias cum terminis et adiacentiis suis, et cellam sánete Marie 
simul cum ipsas fontes qui est infra terminum de Apiaria vel de 
Claramente cum terminis et adiacentiis suis. Et infra términos 
de Castrum in Olerdula ad ipsas turres bizes ipsum alaudem 
qui fuit de Bonofilio vel de provisco, et ipsum alaudem de Avinio- 
ne qui fuit de Maior, et ipsum alaudem qui est in Macriniano qui 
fuit de Petrario et de Teudisclo iudice sive de Baio, et ipsum alau- 



(1) Siguen aqui dos columnas del Cartulario tan deterioradas que no se pueden 
leer; pero pueden y deben suplirse por el texto idéntico, que se repite en la bula de 
Juan XVIII. 

(2) «Millars» lo llama el praeceptum regit Lotharii ap. Marca Hispánica^ columna 988- 
(ParíSf 16b8). Hoy se nombra MiláSj que puede ser derivado de una ú otra forma. 

(3) Esta donación fué posterior al praeceptum^ que no la menciona. 

(4) Hoy Aramprunyá. 

(5) Castell de Fels. 




I bolbtIn de la real academia de la historia. 

n qui dicunt villam de lupo qui fuit de Teudisclo iudice cum 
[ninis et adiacentiis suía, eC ipsum alaudem qui fuit de Senio- 
lo levita. Et ínfra terminum de Gaetrum sancti Stephani cellam 
LCti Stephaai cum terminis et adiacentiis suis et cellam sánete 
be cum terminis et adiacentiis suis ia longitudine de villa 
menio usque ad mare simul cum ipsos Stagnos et in latiludine 
ipsa Guardia de Bagiiarias usque in villa domabuis. Et iofra 
[niños de Castrum Fonte rubio et de Monte aculo et de PíniaDa 
le Kerol ipsum alodium quod ibidem dedit Ansulfus. Et iofra 
[ninum de Castrum Viti ipsum alaudem quod ibidem dedil 
lius et Druda femina. Et in monte Olorda vel infra eius termi- 
■> ipsam turrem cum ipso alaudem quod ibidem dedit BoDoñ- 
;. Et in duodécimo, sive in Mizano, et infra mui'o civitalis 
rcellone ipsas domos cum ipsas curtes et orlos et órlales, vel 
iDlum infra territorios de predicta civitate predicius monaste- 
s (1) habere videtur, et ipsum alaudem de ToldeUi (2) cum ter- 
lis et adiacenliís suis sive ecclesiam sancti Laurentii et sancti 
phani, qui suut fundatas in monte qui dicunt sancti Laurentii 
n omnia que habere videiitur, et cellam sancli Felicis qui est 
Valrauo cum terminis et adiacentiis suis, vel quantum ipse 
isterius (3) habet infra términos de Terracia vel de Gaslellare 
ü Arraone et in Barberano et in palalio Avuiidi (í) vel infra 
s términos et in Cauauilias et in villa Mogoda vel infra eius 
niños, et in palatio Saladani vel infra eius términos, ct 
Calidas vel infra eius términos et in palatio de Aries vel 
-a eíu6 términos et in Lisano superiore et subterioro et in 
1 parrochia de Pariete vel infra eius términos et in Mollicdo 

infra eius términos, et in Gallegos vel infra eius termi- 
, et ipsum ataudem de Plegaraauus cum términos et adiacen- 

suig sicut BonoQlius ibidem donavit, et ipsum alaudem de 
iciaco cum terminis et suis adiacentiis sicut Borrellus comes 
lem duuavit, et ipsum alaudem quod predictus monasterius 



Toldell, cero de Ttrtaaa. 
Momslerio 'meiltñmn), 
Ripollel. 



BULAS INÉDITAS OE SILVESTRE II Y JUAN XVIII. 48t 

tiabet ia Betulone vel infra eius términos, et in Palumbare vel 
infra eius termiDOS, et in Orta vel eius términos, ct iuxta Rivo- 
pullo el in Palatiolo vel in eius términos, et in (1) valle de Ariolfo 
vel infra eius términos, et in villa Granoiarios vel infra eius ter- 
fninos, et in Laurona vel infra eius términos, et in Corroue supe- 
riore vel subleriore vel infra eorum términos, et in Meserata vel 
infra eius términos, et in Samalus et in Cánovas vel infra eorum 
términos, et cellam sancti Genesii et sancli Martini Qt sancti Feli- 
<cis qui sunt ad ipsa Cute cum terminis et adiacentiis suis, et 
villam que dicitur Rifa cum terminis et adiacentiis suis, et villam 
Yitaminea quod vocatur Palafio cum terminis et adiacentiis suis, 
•ct cum ipsas eclesias sancli Stephani el sánete Marie qui ibidem 
smU fúndalas cum decimis et primitiis et oblationes que ad ipsas 
eclesias pertinent, et villarem qui dicitur Telberti cum terminis 
«et adiacentiis suis, et cellam sancti Oenesii et sánete Eulalie 
quod vocatur monasterium sive Tapiólas cum terminis et adia- 
-centiis suis, et in valle Gergoria (2) cum terminis el adiacentiis 
suis, el valiem Ildefredi cum terminis el adiacentiis suis. Et in 
comilatu Menresa castrum Cleriana cum ecclesia sánete Marie 
•que ibidem est cum terminis et adiacentiis el cum decimis et pri- 
mitiis suis, et sánete Marie qui est celia iuxta Aqualada cum ter- 
minis et adiacentiis suis, et cellam sancti Felicis qui est iuxta 
•castrum Oddeno. Et in comitatu Ausonensi omnes alodes quod 
prefatum monasterium ibidem habere videtur cum terminis et 
^'idiacentiis suis. Et in comitatu Gerundensi ipsum alaudem qui 
fuit de Landrico abbate qui est in Esterria. [De] decimis et pri- 
^nitiis et oblationibus de ram dictis ecclesiis ad monasterium uo- 
«ninatum et locis et alaudibus cum ómnibus flnibus terminis 
iímitibus et adiacentiis eorumque pertinentiis, quantum hodie 
ipsum monasterium infra hos comilatus superius scriptos babel 
•ei auxiliante Deo adquisiturus eril a presentí prima indictione, 
ipsum monasterium, villas et alodes decimas et primitias que 
dudum habuit et ecclesias cum ómnibus eorum perlinentiis, ut 
superius logitur, in perpetuum per huius privilegii seriem stabi- 



<1) Aquí empieza la última porción legible de la bula. 
<2) Vallgorguina. 



12 BOLETIn de la real. ACAOEUIA de la HISTOntA. 

mus Ubi tuisque successoribus abbatibus delinendum et Dei 
im timore regeadum et diapensanduoi ita ut nullus um')uam 
:gum , nullus episcoporum nuUusque bominum in quolibet or- 
ae Qt ministerio constitutus audeat moleste causis eiusdem 
onasterii iucumbere, iiec homines illorum per utlam caiisam 
¿tringere; et hec omnia, ut superius iussimus ita in perpetutim 
irsístaat; statuentes apostólica censura sub divini iudicíi obi«- 
atione et anathematis interdictione ut nullí unquam nostrorum 
iccessorum pontiQcum presumant aliquid, vina aut invasiouem, 
1 rebus ipsius monasterii faceré. Post vero obitum abbatis, 
jrao ibidem abbatem constLtuat nlsi quem consensus et comu- 
¡8 voluntas Tratrum ex ipsa congregatione elegeril secundum 
ominum et saocti Benedicti regulam si ibi dignus inventus 
.erit, nulltimque premium sive donum pro consecratioue illiua 
iqujs accipere contendat, et si eum gratis episcopus ordinare 
iluerit ad cuius diocesim ipse pertinet locus, vel a nostra 
omana matre ecclesia vel a quocumque venerit episcopo per 
jstram auctoritatem libero ordinetur. Si quis auiem, quod non 
itamns nefario ausu presumpserit hec que a Nobis ad honorífi- 
intiam domini nostri Ihesu christi pro stabiiitate iam dictí mo- 
isterii statuta sunt transgredí, sciat se anathematis vinculo in- 
jdatum et cum diabolo et ómnibus impüs eterni incendii atro- 
ssimo suppiicio deputatum. At vero qni pro intuitu custos et 
¡servator eiliterit, omnimodam benedictiouem gratiam om- 
umque peccatorum absolutionem et celestis vite beatitudioein 
im sanctis et electis a misericordiosissimo Domino Deo uostro 
msequi mereatur in sécula seculorum. 

Scriptum per manum Petri uotarii et sacriscrioii sánete Ro- 
ane ecclesie in mense decembríg, indictione nomitiata I.* 
BENE VÁLETE 
Reimundus Gomes. 
■Hf Berengarius Comes. 
■Hr Haimundl Comes. 

Estas firmas pusieron de su mano los condes Bamdn Borrell, 
3renguer Ramón y Ramón Berenguer I, con el propósito de 
rroborar la bula que les fué presentada por los abades en juicio 
ntradictorio. 



BULAS INÉDITAS DE SILVESTRE II T JUAN XVIII. 482 

Con esta b'ila se compagina otra tambiéa fechada en Diciem* 
bro del año 1002 y dirigida al mismo prelado (1), el cual, siendo 
obispo de Gerona» retuvo la dignidad y jurisdicción abacial áo 
San Cucufate. Debió agenciar y obtener de Silvestre II las dos^ 
bulas con ocasión de celebrarse en el palacio de Le irán, á 3 de 
Diciembre» el concilio de Letrán, al que asistió probablemente^ 
habiendo hecho al efecto un viaje á Roma. 

Es muy de notar en la bula presente el nombre de la amura- 
llada ciudad de Barcelona (infra muro civitatis BarcelloneJ^ cuya 
variante Barchilonia ocurre en otra bula del mismo pontífice pu-- 
blicada por vez primera en el tomo xviii del Boletín, páginas 248- 
y249. 

2. 

Noviembre, 1007. Jaan XVIK al mismo Odón. £1 texto, á excepción de 
la data, de la indicción en el cnerpo textual y del nombre del papa en la 
inscripciÓD, no difiere del precedente. La bala original era de papiro, cayos 
fragmentos atesora el archivo general de la Corona de Aragón. En el Car- 
tulario de San Cucufate la copia auténtica lleva el núm. 6. 

Joannes episcopus, servus servorum Dei, dilecto filio Odo reli* 
gioso episcopo atque abbati venerabilis monasterii sancti Gucu- 
fati martiris, fundato in comitatu barcilonensis in loco qui dici* 
tur Octaviano, ac per te in eodem venerabili monasterio tuisque 
successoribus abbatibus in perpetuum. 

Quoniam concedenda sunt, etc. 

Scriptum per manum [Benedicti] notarii regionarii et sacriscri- 
nii sánete Romane ecclesie, in mense novembris et indiciione 
nominata sexta. BBNE VÁLETE. 

Estas dos bulas se mencionan expresamente por la de Calix- 
to II (2), fechada en Roma á 13 de Febrero de 1120, y dirigida al 
abad Rolando: «ad exemplar praedecessorum nostrorum Silvestri» 
Joannis, Benedicti et Urbani pápae 11, Romanorum pontiñcum.» 



(1) Loewenfeld, Regetta^ núm. 8926.— La fuente del texto en el lAber tirifiis de la 
catedral de Gerona, folios 19S-202, aegúp. lo apuntó Villanuevaen su Viaje literario^ 
tomo ziii, p^g. 87. 

(2) Migne, Patroiogia latina, tomo clziii, col. 1150. 




-4S4 boletín db La real agadihía ob la historia. 

Conocida es la de Urbano II (1| expedida en Tavor del abad Be- 
i'cngario el día 1.* de Diciembre de 1098; mas uo la de Beaedicto, 
que sólo pudo concurrir en lo3 papas de este nombre VIH, IX 
•ó X, entre los años tOiS y 1060. Loewenleld [2) se fija provisio- 
iialmenle en Benedicio VIH (3). Fácilmente creeré, mientras se 
nos esconde el texto, que la mejor ocasión 6 motivo de impetrar 
«sta bula fué el viaje & Roma de Quítardo, electo abad en susti- 
tución de Odón, á quien se hablan dirigido las bulas de Silves- 
ire II y Juan XVII. Al ser Guitardo consagrado abad por mano 
quizá del papa, no podía menos de pedir y obtener la confirma- 
ción de loa privilegios y posesiones de su opulenta abadía. Odón, 
su inmediato predecesor, fué mortalmente herido en la funesta 
batalla de Guadaira, cerca de Sevilla (21 Junio 1010], y murió, 
diez semanas después, en I.* de Septiembre, como lo reza su epi- 
tafio (4): 

•Dum floreret iste sanctus 

merilorum Qoribus, 
Casu mortis est altractus 

paganorum ictibus. 
Nam in bello Cordubensi 

cum pluribus alus, 
Morle ruit, datus ensi 
cali diguus gaudits. 
Cuius ossa siiDt sepulta 
in hoc parva túmulo; 
Spiritusque laude multa 
summo vivit seculo. 
Eraut anni mille decem 
post Christi presepia, 
Quando dedit isti necem 
Prima lu: 

Mtdrid, K d« Diciembre da isa7. 



(1) il\gae. Patrología ¡atina , lomo CLi , col. 513-niS. 

(2) liegutipoalijícmn Samttnor»m,n<im.VíiX Rerlin, IBQS. 
13) a-lJUQio lOli-lIJunloiaU. 

<t) Boletín, lomo i, píg. 15, 



DOCUMENTOS OFICIALES. 



Reseña histórica de la Academia en el año 19 00-1 9 Oí 
redactada por el Secretario perpetuo. 

El año académico que espira tuvo solemne y muy grato co- 
mienzo el 29 de Junio de 1900, con la celebración de Junta pü* 
blica al ingresar en el Cuerpo el Sr. D. Francisco Fernández de 
Bet^hencourt, felicitado justamente por la disertación, á que con- 
testó el numerario D. Francisco R. de Uhagón, tratando de la 
importancia de la Genealogía y la Heráldica en la Historia y 
encomiando los méritos de D. Luís de Salazar, inteligente y 
activo colector de mies documental que ha venido á heredar eu 
mucha parte la Academia. 

Dos días después, el 1.^ de Julio, se repitió la solemnidad ei> 
bienvenida al Sr. General do división D. Adolfo Carrasco y Sayz,. 
encomendada al académico D. Eduardo Saavedra. El tema ele- 
gido para el discurso de recepción no estimulaba á las inclina- 
ciones belicosas; al contrario, exponiendo el veterano artillero- 
extensamente el fatal resultado de las discordias civiles, quc^ 
alcanza á ser quebranto, ruina y aun desaparición do las nacio- 
nes, condenaba el uso fratricida de las armas con lección que,, 
así sea tan provechosa como oportuna es en nuestra patria. 

Distinto ideal, reminiscencia del profesorado ejercido en la 
Escuela superior de Guerra, acarició el General D. Julián Suá- 
rez Inclán al historiar, en la Junta do 30 de Diciembre, pública 
también y destinada á la imposición de su medalla, las jornadas 
de liberación de París el año 1590, en las que se destaca la 
grandiosa fígura de Alejandro Farnesio, iluminado aún más por 
el General Gómez de Ar teche al responder á la peroración, como- 
espejo en que siempro ha de mirarse el soldado de España, por« 
que si las máquinas y los instrumentos cambian, perfeccionan- 




A8% BOLETÍN DB LA REAL ACADEMIA DE LA HISTORIA. 

dose más y más, y se acortan las distancias á la vez con la me- 
jora de los medios de locomoción, es el hombre el mismo en 
todos los tiempos é invariables se mantienen los fundamentos 
del arte militar. 

En el discurso de recepción siguiente, de D. Jerónimo López 
de Ayala, conde de Cedillo, al que contestó el Sr. Rada y Del- 
gado en la Junta de 23 de Junio, no deja tampoco de advertirse 
la estabilidad de las pasiones humanas, al considerar la historia 
de la insigne ciudad de Toledo en la última época de su floreci- 
miento, que el autor ha ilustrado con gran copia de noticias 
nuevas. 

Hubo antes de ésta otra asamblea extraordinaria el 2 del mis- 
mo mes de Junio, con objeto de dar cumplimiento á la ley elec- 
toral, resultando reelegido senador, por voto unánime, el Exce- 
lentísimo Sr. D. Eduardo Saavedra, anteriormente aludido con 
distinto motivo. 

Por contraste ineludible en el transcurso natural del tiempo, 
se mezcla con la satisfacción del recibimiento de los cuatro 
colaboradores nuevos, la tristeza que produce la separación 
«terna de otros dos antiguos y muy estimados: D. Víctor Bala- 
guer, muerto el 14 de Enero del año que corre y D. Juan Fa- 
cundo Riaflo, que le siguió en el camino de otra vida el 27 de 
Febrero, dejando en esta Casa y Asociación vivo recuerdo de sus 
luces confundido con el del aprecio de sus excelentes dotes per- 
sonales. 

La gustosa misión de avalorarlas juntas no me corresponde, 
determinado cual está por la Academia, quede el homenaje de 
consideración á que son acreedores, encomendando á los que 
vengan á ocupar las sillas respectivas, esto es, á D. Adolfo He- 
rrera y Chiesanova, elegido en 15 de Marzo para la primera, y 
al Dr. D. Federico Olóriz, que lo fué el 26 de Abril, con destino 
ú la segunda. 

Ya produciendo el acuerdo adoptado sobre el particular, avance 
de la galería biográfica de los académicos que ha empezado á 
formarse. Con las recepciones del curso acabado ahora la aumen- 
tan las remembranzas de D. Celestino Pujol y Caraps, D. Fran- 
cisco Cuello, D. Antonio María Fabié y D. Pedro de Madrazo, 



DOCUMENTOS OFICIALES. 487 

imidas á los discursos ea el ordeu mismo en que quedan éstos 
«numerados. 

Acto importante que debo asentar, retrocediendo un tanto en 
las fechas, es el de elección reglamentaria de cargos que se cum- 
plió el 14 de Diciembre último. Obtuvo la totalidad de los votos 
•el Sr. Marqués de la Vega de Armijo, reelegido Director en 
segundo trienio por testimonio del respeto y reconocimiento á 
su persona consignados repetidamente en las actas, como conse- 
'Cuencia de las concesiones extraordinarias que por su feliz ges- 
tión ha hecho el Gobierno de S. M. á la Academia en favor del 
prestigio de ella y ventaja de sus recursos económicos. 

En la misma sesión se acordó á los Sres. D. Bienvenido Oliver 
y D. José Gómez de Arteche la honra de reelección en los puestos 
•de Tesorero y Vocal adjunto á la Comisión de Hacienda, y se 
hizo patente la complacencia general por el empleo de los fondos 
disponibles en la práctica del precepto esencial de instituto; en la 
difusión de los conocimientos históricos, habiéndose dado á luz: 

Los tomos XXXVII y xxxviii del Boletín. 

£1 xiii de la Colección de documentos inéditos relativos al deS" 
^ubrimientOy conquista y organización de las antiguas posesiones 
de Ultramar, segunda serie, formado por D. José María Asensio. 

Los vil y X de la España Sagrada reimpresos á plana y ren- 
glón por cuidado de D. Antonio Rodríguez Villa. 

El IV de las Cortes de los antiguos reinos de Aragón y de Va- 
lencia, que comprende las del Principado de Cataluña desde el 
año 1377 al 1401, en los reinados de D. Pedro IV y de D. Mar- 
tín I, compiladas por D. Fidel Fita y D. Bienvenido Oliver. 

El XX de Actas de las Cortes de Castillay dirigido por el dicho 
Sr. Rodríguez Villa, que contiene las de las celebradas en Valla- 
dolid en 1602. 

Son siete volúmenes. 

Bastante ha disminuido la emisión de informes acerca de 
•obras de particulares, á consecuencia de la disposición dictada 
por el Ministerio de Instrucción pública segregando á las de corta 
importancia con que pretendían los autores subvención del Esta- 
do; el estudio de los académicos ha podido, por tanto, dedicarse 
á otros asuntos y con predilección á los que atañen á descubrí- 




483 BOLETÍN DE LA REAL ACADEMIA ÜÉ LA HISTOBIA. 

míen tos de antigüedades y conservación de monumentos. Bntrc- 
los primeros se han conseguido los más notables en Valencia, 
Santiponce, Chiva, Alcuescar, Santa Pola y Nava de San Juan» 
De los reparos en edificios fueron objeto la Colegiata de Salas, 
en la provincia de Oviedo; la iglesia de Santa María la Antigua 
de Yailadolid; la de San Francisco de Teruel; la de Iranzu en 
Navarra; la catedral y acueducto de Tarragona; los antiguo» 
monasterios de Poblet y Santas Creus en su provincia; la Sina- 
goga de Toledo y el hospital de la Latina de Madrid. 

Nunca deja de significarse en las actas de este Cuerpo la gra- 
titud hacia las personas que generosamente le favorecen con 
donativos destinados á la biblioteca, al monetario ó al gabinete 
de antigüedades, y entre sus deberes coloca el de hacer publico 
tal sentimiento. Este año lo cumple dando cuenta de los agasajos 
do obras de lujo continuados por S. A. el Archiduque de Austria 
Luís Salvador y por el.Sr. Duque de Loubat; del de 133 volú- 
menes impresos en lengua portuguesa del Sr. Barón de la Barre, 
ministro plenipotenciario de España en el Brasil; del de la colee- 
ción de manuscritos inéditos de D. Aureliano Fernández Guerra^ 
fruto de una buena parte de la vida del eminente académico anti- 
cuario, que ha hecho su heredero D. Luís Valdés; del de 800 vo- 
lúmenes impresos de la biblioteca arábigo-española liberalmente 
cedidos por D. Francisco Codera, con los cuales, la adquisición de 
95 obras escogidas de la librería particular de D. Antonio María 
Fabié dispuesta por Real orden del Ministerio de Instrucción pú- 
blica; la de algunas más compradas en Leipzig y en esta corte, y 
el cambio ordinario con Academias y asociaciones literarias na- 
cionales y extranjeras, continúa el progreso del caudal de libros. 

Monedas púnicas y romanas han regalado los Sres. D. Martín 
Ramírez, D. Ricardo Molina y D. Enrique Romero Torres, y 
algunas persas de oro y plata Fr. Pedro de Brizuela, superior de 
la Misión cristiana de Bagdad. 

Al Sr. Marqués de la Vega de Armijo se debe una lápida de 
mármol con inscripción romana, procedente de Bujalance; otra, 
desenterrada en Madrid, al Sr. D. Vicente Vignau; un bidente 
de bronce hallado en Córdoba, al Sr. Marqués de Ayerbe, y á 
D. José J. Rodríguez, azulejos antiguos de Moguer. 




DOCUMENTOS OFICIALES. 489 

La fiesta mayor anua de la Academia, que es el día de adju- 
dicación de premios disputados en concurso, se verificó el do- 
mingo 23 de Junio, asistiendo al acto distinguida concurrencia 
de personas invitadas que aplaudieron de buena gana á los ven- 
cedores en la pacifica lid de merecimientos, á medida que subían 
al estrado y recibían de manos del Director el atestado honorífico 
del triunfo. 

Previamente se había leído sucinta reseña de las generalida- 
des de convocatoria y de las circunstancias en que se fundaban 
las distinciones acordadas en la forma que traslado. 



INSTITUCIÓN DE D. FERMÍN CABALLERO. 

Premio á la Virtud. 

Entre cuatro memoriales presentados en favor de otras tantas 
personas que luchan contra las adversidades de la vida, la Comi- 
sión designada para el examen y juicio comparativo consideró 
superior en el relato de acciones recomendables al suscrito por 
Doña Amelia Franch y Yiilanueva, viuda de Galisteo, cónsul 
que fué de España en Oloron, al presente domiciliada en Madrid, 
calle del Conde- Duque, núm. 50, cuarto principal izquierda. 

Refiere esta señora que de treinta años á esta parte tiene en su 
servicio doméstico á María Giniers y Campaña, cuya asistencia 
y cuidado le han servido de consuelo en la escasez y soledad su- 
fridas durante la mitad del tiempo dicho, encontrándose viuda é 
impedida, sin otros recursos que la corta pensión que recibe del 
Estado, siendo de advertir que la indicada María, también do- 
liente del corazón! la ha acompañado sin retribución alguna, 
consumiendo en las necesidades de ambas las economías que 
pudo reunir en épocas mejores, y prefiriendo la voluntaria situa- 
ción precaria en que persevera á partidos de casamiento ofrecidos. 

Conforme la Academia con el dictamen de la referida Comisión 
concedió el premio á la sirviente ejemplar de sentimientos huma 
nitarios delicados, muy semejantes á los que enalteció en el con- 
curso de 1897. 

TOVO ZZIVJII. 32 




BOLBTtK DK LA HKAL ACADBUIA DB LA HISTORIA. 



Premio al talento. 

La monografía histórica no carece de amantes que recojan y 
aporten cada dfa datos de utilidad á la composición de la Histo- 
lia general definitiva. Autores de nueve trabajos de esta especie 
han respondido al llamamiento del ailo presente, enviando ejem- 
plares con los siguientes títulos: 

1. La banda de CasXüta. — Estudio sobre esta orden de Caba- 
llería y de la causa por que el rey D. Pedro puso los blasones de 
ella en los alcázares de Sevilla y Carmona, por D. Rafael Ramí- 
rez de Arellano. Córdoba, 1899. 

2. Cancionero popular turolenae, 6 colección de canciones y 
estribillos recogidos de boca del pueblo en la ciudad de Teruel, 
por Severiano Deporto. Segunda edición. Sin año. 

3. Apuntes para la historia comercial de la Coruña, por Fran- 
cisco Tettamany, con un prólogo de Salvador Golpe. La Coruña, 
1900. 

4. Historia de la provincia de Ciudad'Real, por D. Antonio 
Blázquez y Delgado Aguilera. Avila, 1898. 

5. Chiclana de la Frontera. — Apuntes para escribir la histo- 
ria de Chiclana desde los tiempos primitivos, y noticias de su 
colonia de Campano, por D. José Guillermo Autrao. Gádií, 1898. 

6. Monografía de la villa de Vólez Rubio y su comarca, por 
D. Juan Rubio de la Serna. Barcelona, 1900. 

7. Historia de la Nava del Reij, por D. Federico Carbonero. 
Valladolid, 1900. 

8. Páginas dé Extremadura. Villanueva de la Serena^ por 
el Marqués de Torres Cabrera (D. Miguel Torres González de la 
Laguna). Badajoz, 1900. 

9. Biblioteca instructiva. Sección de Historia. Provincias Vas- 
congadas, por Adelina Méndez de la Torre. Bilbao, 1900. 

Las dos primeras obras enunciadas no se acomodan á las con- 
diciones del programa, por las que expresamente se piden «mo- 
nografías relativas á la historia de una localidad ó comarca de 
Bapaña que se hayan impreso por primera vez en cualquiera de 
los años traascuri'idos desde 1897.» Han sido declaradas, por tan* 



DOCUMENTOS OFICIALES. 491 

to, fuera de concurso, aunque merecedoras se eslimen de consi* 
deración dentro del plan distinto á que obedecen. 

Las siete restantes contienen compilaciones que, en conjunto y 
de un modo general, acreditan el ingenio, el buen deseo y el 
amor patrio de los autores, con especialidad las señaladas con los 
números 4 y 6, que tienen por asunto á la provincia de Ciudad- 
Real y á la villa de Vélez Rubio; mas, si bien con el esfuerzo 
digno que demuestran, contribuirán ciertamente al desarrollo de 
las aficiones estudiosas, ajuicio de la Comisión examinadora, con 
el que se conformó la Academia, no llegan al grado de superiori* 
dad deseado para distii}guirlas con el lauro; así que, con pesar 
del Cuerpo literario, qiíeda por esta vez sin adjudicación. 

Premio Loubat. 

Una sola obra, escrita por D. Manuel de la Puente y Olea, im- 
presa en Sevilla el año pasado de 1900, en volumen de 451 pági- 
nas en 4.*" mayor, adornadas con fototipias, ha optado al más 
importante de los premios del presente curso. El título Los traba- 
jos geográficos de la Casa de Contratación previene desde luego 
en favor del buen ánimo y excelentes intenciones que guiaron al 
autor, aun cuando no sea admisible el fundamento que asienta, 
de haber permanecido la labor científica del famoso instituto se- 
villano de tal modo desconocida ü olvidada, que para llegar á su 
conocimiento es necesaria una reconstrucción de los hechos, que 
es la qué él intenta. 

Con tal propósito divide su investigación en tres partes princi- 
pales, nombrando á la primera Expediciones á descubrir^ por 
reseñar en ella los viajes más notables dirigidos á través del At- 
lántico con objeto de determinar la extensión y condiciones de 
las islas y del continente occidental anteriormente descubiertos 
por Cristóbal Colón , hasta que con el regreso al Guadalquivir de 
la nao Victoria regida por Juan Sebastián del Cano, como reli- 
quia de la armada de Magallanes, se hizo patente al hombre la 
forma esferoidal del planeta terrestre en que mora, quedando re- 
suelto el más importante de los problemas de antiguo planteados. 

La parte segunda de la composición del Sr. Puente, con más 



i92 bolbtIh de la rsal acadeuía db la uestoria. 

ispecialidad consagrada á los Ealudiot geográfico», abraza el pro- 
gresivo tratado de cartae náaticas por los pilotos y cosmógrafos 
le la Casa de la Goniratación y los esludios simultáneos relacio- 
lados con el Magnetismo terrestre y con la Determinación de la 
ongitud en la mar, 6 lo que es igual, con los medios que prácii- 
amonte pudieran utilizarse para la fijación de lan coordenadas 
¡eográñcas de uu punto cualquiera. 

Por lio, en la tercera y ultima parte, que denomina Primer 
¡nriquecimietiio de la fauna y la flora del Kuevo Mundo, enume- 
a y señala las especies de anímales y vegetales que fueron con- 
lucida y saclimatadas en las tierras americanas con grandísimo 
lenellcio de los que las habitaban en lo que respecta á su ali- 
nentación y á su bienestar. 

La Comisión especial encargada del juicio de U obra manifestó 
ue no es única ni primera que trate de la materia, como pudiera 
educirse de la exposicióü con que la encabeza el Sr. Puente, 
lastando en prueba la cita de la que, con titulo Relaciones geo- 
gráficas de Indias, mereció de la Academia el mismo premio de 
1 fundación Loubat en el concurso de 1898. Nota en la primera 

segunda parte del libro omisiones que minuciosamente deja 
onsignadas, y por evidencia de la escrupulosidad de su dicta- 
nen denuncia aun aquellos lunares de que por rareza se libran 
aa concepciones humanas. En cambio, con espíritu de equidad, 
Qdica las nuevas de curiosidad é interés con que al Sr, Puente 
lustra su investigación , y recomienda principalmente las de la 
srcera parte, por más que el autor declare haber tenido que coor- 
inarlas con precipitación. 

En todo conforme la Academia con el informe, ba estimado el 
rabajo de D. Manuel de la Puente merecedor del premio, lenieo- 
en cuenta que á la circunstancia ya indicada de ser ünico 
reseutado, une las de esmerada impresión, de registro previo de 
ocumentos del Archivo de Indias llevado á cabo con el bueu 
ropósito de rectificar ó completar loa anteriormente verificados, 

de exposición en la tercera parte de asunto poco estudiado basta 
stos días, digno seguramente de notoriedad entre los que enal- 
;cen á las empresas nacionales. Piensa esta dicba Academia que 
i concesión del lauro, á la vez que de recompensa á la laboríosi- 



DOCUMENTOS OFICIALES. 493 

dad, podrá servir de estímulo para ampliación del asunto mismo, 
habiendo de considerarse, no sólo la solicitud con que desde los 
primeros tiempos de la conquista se procuró dotar á las tierras 
del mundo americano con las especies útiles de animales y plan- 
las de que carecían, sino también la que los gobernantes allende 
y aquende ejercitaron para traer y arraigar en Europa las que 
reconocidamente podían contribuir al beneficio de la humanidad. 

Convocatoria para los premios de 1902-1903. 

•INSTITUCIÓN DE O. FERMÍN CABALLERO. 

I. Premio á la virtud, — Conferirá esta Academia en 1902 un 
premio de i. 000 pesetas á la virtud, que será adjudicado, segiiu 
expresa textualmente el fundador, á la persona de que consten 
más actos virtuosos, ya salvando náufragos , apagando incendios 
ó exponiendo de otra manera su vida por la humanidad, ó al que 
luchando con escaseces y adversidades se distinga en el silencio 
del orden doméstico por una conducta perseverante en el bien, 
ejemplar por la abnegación y laudable por amor á sus semejantes 
y por el esmero en el cumplimiento de los deberes con la familia 
y con la sociedad, llamando apenas la atención de algunas almas 
sublimes como la suya. 

Cualquiera que tenga noticia de algún sujeto comprendido en 
la clasificación transcripta, y que haya contraído el mérito en el 
año natural que terminará en flu de Diciembre de 1901, se ser* 
vira dar conocimiento por escrito y bajo su firma, á la Secretaría 
de la Academia, de las circunstancias que hacen acreedor á pre- 
mio á su recomendado, con los comprobantes é indicaciones que 
conduzcan al mejor esclarecimiento de los hechos. 

II. Premio al talento. — La Academia otorga asimismo en 1902 
un premio de 1.000 pesetas al autor de una monografía relativa 
á la historia de una localidad ó comarca de la nación española, 
que se haya impreso por primera vez en cualquiera de los cuatro 
años transcurridos desde 1.^ de Enero de 1898, y que no haya 
sido premiada en los concursos de años anteriores ni costeada 
por el Estado ó cualquier cuerpo oficial. 



BOLETÍN :>B LA HBAL ACADEMIA &E LA KieTORIA. 



INSTITUCIÓN DBL BAHÓ» DB SANTA CRUZ. 

IIl. Conrerirá también la Academia bü 1902 ua premio de 
3.000 pesetas á monogrííla hislórica y técuica do ua arte suDlua- 
rio á decorativo de BapaAa, bu época comprendida desde el si- 
glo II al XVII, ambos inclusive. Los trabajos maimscrilos podrán 
extenderse al terriLorio de Portugal, por la uaióo estrecha ea que 
se desarrolló en ambas iiacioues; tendrán extensión apropiada al 
asunto de que traten, con datos y documentos nuevos, proceden- 
tes de los veneros históricos de nuestra patria. 

Podrá la Academia conceder un accésit del valor que juzgue 
mereica la monografía que más se acerque en mérilo á la pre- 
miada. 

Condiciones generales. 

X>as solicitudes y ¡as obras dedicadas á los efectos de esta cou- 
Tocatoría serán presentadas en la Secretarla antes de las cinco de 
U tarde del 31 de Diciembre de 1901 en que concluirá el plazo de 
admisión. Las obras han de estar escritas en correcto castellano, 
y de las impresas habrán de entregar ó remitir los autores dos 
ejemplares. 

La Academia designará comisiones especiales de examen: oídos 
los ínTormes resolverá antes del 15 de Abril, y hará la adjudica- 
ción de los premios en cualquier Junta publica que celebre, dando 
cuenta del resultado. 

Se reserva, como hasta aquí, el derecho de declarar desierto el 
concurso, si no hallara mérito suficiente en lasobras preseaUdas. 

Premio para 1903. 

Uno de 1.O00 pesetas, ofrecido por el Sr. Marqués de Aledo, 
otorgará la Academia en 1903 al autor de la mejor HUtoria dr. 
Murcia musulmana que manuscrita se presente optando á la re* 



Los autores deberán aprovechar los libros árabes impresos y 
manuscritos que se sabe contienen noticias referentes ala ciu- 



DOCUIÍKNTOS OFICIALES. 495 

dad y existen en las Bibliotecas de Madrid ó del Escorial y otras, 
según el anuncio publicado en 30 de Junio de 1900. 

Fallecimientos ocurridos. 

DE SEÍ90RES CORRESPONDIENTES NACIONALES. 

D. Pedro María Plano, Mérida. 

M Pedro Cabello 8eptien, Zamora. 
Sr, Marqués de Guijarro, Avila» 
D. Cosme Blanco y Val, Zaragoza. 

» José Morgades y Gili, obispo de Barcelona. 

» Miguel María Jalón, Marqués de Castrofuerte, Gáceres. 

» Urbano Ferreiroa, San Félix de Nario (Orense). 

» Pedro Alcántara Berenguer, Ciudad Real. 

» Simón García y García, Murcia. 

» Manuel Starico y Ruíz, ídem. 

» Francisco Banquells, idem. 

» Federico de Mendoza, Valencia. 

» Tomás Ubierna,